La Obesidad

Famosos Personajes Vegetarianos Artistas y Famosos que No Comen Carne

Famosos Personajes Vegetarianos

Vegetarianos famosos: El vegetarianismo es aparentemente antiguo como el hombre. Los griegos le llamaban antipreofagia, que significa que no come carne. Mientras en Occidente personalidades tan notables como Platón, Diógenes y Pitágoras abogaban por el vegetarianismo, en la India, Buda predicaba la doctrina de Ahimsa, no hacer daño a ningún ser viviente. Desde entonces muchas religiones y otras sectas espirituales han abogado por el régimen vegetariano, ya sea oficialmente o de modo extraoficial.

Entre ellas están la doctrina de los Seventh-Day Adventists (Adventistas del Séptimo Día), la secta de los Esenios, el hinduismo, el budismo, el zoroastrismo, el taoísmo y el jainismo, así como las órdenes trapista, benedictina y cartuja de la Iglesia Católica Romana y otros grupos Cristianos .

El término «vegetarianismo» que viene de la palabra latina vegetus que significa «vivo, dispuesto, agudo, vigoroso, robusto», fue acuñado en 1842. La primera sociedad de vegetarianos se fundó en Inglaterra en 1847.

En los EE.UU. el movimiento vegetariano estuvo muy influido por hombres tales como el doctor Reuben D. Mussey, cuarto presidente de la American Medical Association, y el Rev. Sylvester Graham, famoso por sus galletas de trigo sin cerner. J. H. Kellog, que desarrolló los copos de avena como alimento preparado para el desayuno, era también un entusiasta vegetariano.

famosos que se alimentaron con vegetales

Pitágoras. (578-510 antes de J.C.) Griego.

Se le ha considerado «el fundador de la ciencia y de la filosofía en Europa». Viajó mucho en busca de la verdad, el conocimiento y el significado de la vida. Fue un extraordinario matemático y enseñó las teorías de la geometría. Fundó la primera sociedad de la civilización occidental contraria a la carne.

Se abstuvo de comer cualquier tipo de carne, judías o huevos. Prohibió la matanza de animales e incluso de algunas plantas. Se alimentaba de una modesta dieta de pan con miel y de postre verduras. Le repelían los carniceros y las carnicerías. Bebía algo de vino pero prefería el agua.

Sir Thomas More. 1478-1)3). Inglés.

Fue oficial de justicia en Londres y presidente de la Cámara de los Comunes antes de ser nombrado Lord Chancellor de Inglaterra. Se negó a aprobar el divorcio de Enrique VIII de Catalina de Aragón. No quiso firmar el Acta de Sucesión por la cual los poderes de la Iglesia quedaban supeditados a los del rey y fue encarcelado. Se le juzgó por alta traición, fue declarado culpable y decapitado. Es el autor de Utopía, un libro que describe«la república perfecta».

En su libro Utopía abolió la matanza de animales con el utópico mandato que dice que los ciudadanos «no deberían matar animales cu sacrificio, ni tampoco pensar que Dios ve con buenos ojos la sangre y la matanza pues dio la vida a los animales con el único fin de que vivieran». Escribió principalmente contra la matanza de animales y contra los que comen carne pero también criticó a los que malgastan la cebada fabricando bebidas alcohólicas. Bebía vino.

Emanuel Suedenborg 1688-1772. Sueco.

Es conocido por sus descubrimientos científicos en el campo de la física, la astronomía, la mineralogía y la geología. A la edad de 57 años empezó a tener «visiones» y rechazando todo el mundo mecanicista se consagró al estudio del espíritu. Fue el impulsor de una nueva sociedad religiosa, la New Jerusalem Church (Nueva Iglesia de Jerusalén) que sus seguidores fundaron en 1788.

Le gustaba el pan con mantequilla, las almendras y los pasteles. Bebía café con leche con algo de azúcar. Ocasionalmente comió pescado y una sola vez probó pastel de pichón. Tomaba rapé. Combatió el comer carne porque «el comer la carne de los animales es, en sí mismo, un acto profano».

Percy Byssie Shelley. 1792-1822. Inglés.

Fue expulsado de Oxford a los 19 años. Se casó con Harriet Westbrook y huyó de Inglaterra con Mary Godwin, hija del escritor radical, librero y editor William Godwin. Legalizó su unión con Mary después del suicidio de su primera esposa. Fue y es famoso por poemas como The Cenci y Prometbeus Unbound, por sus ideas sobre el amor libre, la revolución y el ateísmo, por su amistad y su rivalidad con Lord Byron, y por su vida como expatriado en Suiza y en Italia. Murió ahogado frente a Viareggio, Italia, al zozobrar su barco durante una tormenta o quizás al ser abordado por barcas de pescadores piratas italianas.

Se convirtió al vegetarianismo a los 21 años, a raíz de su amistad con John Frank Newton de 46 años, defensor de la vida bohemia y del nudismo para los niños y anfitrión de comidas a base de deliciosos platos de verduras, frutas, pasteles (sin mantequilla) y agua destilada aunque en alguna ocasión transigió en el uso moderado de la mantequilla y los huevos para cocinar. Atacó el comer carne en su famoso poema «Queen Mab», al escribir: «Ahora ya no asesina el cordero que le mira cara a cara y horriblemente devora su carne mutilada.»

En 1813 publicó el panfleto A Vindication of Natural Diel (Una vindicación de la dieta natural), del que sólo han sobrevivido ocho copias, en el cual indicaba que dado que el hombre tiene la suprema habilidad de comunicar el dolor, y que los animales no poseen, el hombre debería abstenerse de la perniciosa búsqueda del alimento animal. Sugirió que las personas que comen carne deberían «despellejar un cordero vivo con los dientes, y hundir la cabeza cu las partes vitales, y apagar la sed con la sangre fresca», y entonces todos los hombres serían vegetarianos.

Aconsejaba a todo el mundo, «nunca te metas nada en el estómago que haya tenido vida». Escribió que la carne de animal es, no solamente la causa de las enfermedades del hombre, sino también la de los vicios del hombre». Prometió que con una dieta vegetariana incluso «las enfermedades hereditarias como la tisis, la gota, el asma y el cáncer desaparecerán».

Con el té no comía nunca «ni galletas, ni bollos porque podían tomarse con mantequilla», aunque le importaba poco lo que su mujer les sirviera a sus amigos. Una vez le sirvió cordero a un amigo suyo, Hogg, mientras que a otro invitado le invitó a disfrutar de «un delicioso pollo asesinado». No tenía interés real alguno en la comida y comía distraídamente. En más de una ocasión Hogg le había visto distraído comiéndose tranquilamente durante algún viaje un plato de rosbif frío.

Sylvester Graham. 1794-1851. Americano.

Introdujo el pan de harina de trigo sin cerner (filtrar o tamizar) . Viajó por EE.UU. dando conferencias sobre la reforma dietética. Tuvo que enfrentarse ;t una oposición muy fuerte por parte de los panaderos que llegaron a celebrar una manifestación de protesta en contra suya, en 1847. Propuso una estricta dieta vegetariana para prevenir todas las formas de intemperancia.

Basaba sus creencias vegetarianas en lo que él llamaba hechos científicos: «… una sola libra de arroz contiene más sustancias nutri-livas que dos libras y media de la mejor carne; tres libras de un buen pan de trigo contienen más sustancias nutritivas que seis libras de carne y tres libras de patatas más que dos de carne…»

Sir Isaac Pitman. 1813-1897. Inglés.
Fue despedido de una fábrica textil por ser un seguidor de Swedenborg. Fundó una escuela y enseñó en Bath. Se interesó por la fonografía un sistema ortográfico basado en la fonética o sonido de las palabras. Inventó un sistema de escritura abreviada o taquigráfica (por sugerencia de un editor) y a los 24 años publicó su obraStenographic Soundhand. Fundó un instituto de fonética y editó una revista de fonética.

Fue muy aplaudido por el mundo de la prensa y de los negocios a partir del momento en que se demostró que su escritura taquigráfica era eficaz y significaba un gran ahorro de tiempo para periodistas y secretarias. Consiguió el reconocimiento internacional ya que sus manuales de taquigrafía se tradujeron muy pronto a docenas de idiomas, incluidos el gales, el bengalí y el japonés. En 1853, envió a su hermano a los EE.UU. para que fundara un Instituto taquigráfico en Cincinnati. Se casó dos veces. Le fue otorgado el título de Sir dos años y medio antes de su muerte.

Seguía un «régimen puramente vegetariano» porque le conservaba en buena forma física y espiritual. Hacía tres comidas moderadas al día, principalmente frutas, y ni siquiera bebió té hasta que no llegó a una edad avanzada. Estaba en contra de las bebidas alcohólicas y del tabaco. Fue vicepresidente de la London Vegetarían Society (Sociedad Vegetariana de Londres) y cuando sus miembros le felicitaron por su título de Sir, les respondió por escrito y en taquigrafía que debía «su prolongada salud y fuerza a los principios dietéticos de nuestra sociedad».

En cierta ocasión escribió al periódico The Times de Londres, siempre en el mismo sistema de escritura fonética, que la dispepsia le estaba llevando a la tumba. Los médicos le aconsejaron que comiera carne tres veces al día en lugar de una solamente, pero esta dieta le hizo ponerse peor. Volvió de nuevo al vegetarianismo y gradualmente fue recuperando su poder digestivo y nunca más, según decía, se enteró de que tenía estómago.

Conde León Nikplaevich Tolstoi. 1828-1910. Ruso:
Nació en una familia acomodada pero eligió defender la causa de los pobres. Luchó contra la guerra y la intolerancia religiosa. Predicó un sencillo credo religioso basado en la fraternidad, en la igualdad y en la humildad. Escribió entre otras obras, Guerra y Paz Anna Karenina y La muerte de Ivan Ilych.

No comía ni carne ni pescado y vivía sobre todo de verduras, frutas, porridge y pan. Rechazaba los huevos, la mantequilla y la manteca de cerdo. No fumaba y bebía agua antes que cualquier bebida alcohólica. Decía que«el vegetarianismo sirve como principio por el cual sabemos que la búsqueda de la perfección moral, por parte del hombre, es genuina y sincera…»

George Bernard Shaw. 1856-1950. Británico:
Se hizo escritor de teatro después de haber triunfado como crítico de música y teatro y de haber fracasado como novelista. Se hizo socialista a los 26 años y fue uno de los fundadores de la Fabián Society de Inglaterra(1884). Fue muy elogiado por su crítica social y política como la que se encuentra en obras suyas comoCandida, Man and Superman, Heartbreak. House, Pygmalion y Majar Barbara.

Resumió sus hábitos dietéticos diciendo: «Hago tres comidas diarias y estoy convencido de que con dos aún estaría mejor. Como quesos, mantequilla y huevos, pero no como ni carne, ni pescado.» Bebía zumo de manzana, hordiate y chocolate deshecho (con agua y no con leche). Cultivaba verduras y frutas en su propio jardín y tenía especial predilección por los tomates y las patatas. Rechazaba la carne

por razones humanitarias: «Mi testamento contiene las instrucciones para mi funeral, el cual irá seguido, no por personas de luto, sino por rebaños de bueyes, ovejas, cerdos, bandadas de gallinas y un pequeño acuario ambulante con peces vivos, y todos ellos llevarán distintivos blancos en honor del hombre que murió antes que comer a sus prójimos los animales.» Perteneció a la London Vegetarían Society (Sociedad vegetariana de Londres) y fue severamente criticado cuando, a raíz de un ataque de anemia maligna, tuvo que ponerse inyecciones de extracto de hígado; a lo que respondió entonces a sus detractores: «Las extracciones de glándulas están tan fuera de la dieta vegetariana como la leche y los quesos».

La dieta vegetariana es una dieta vital, la dieta de vegetales es un asunto completamente diferente.» Una vez le preguntaron si atribuía su longevidad al hecho de no comer carne y al de abstenerse de los estimulantes a lo que respondió muís familiares más próximos, que no practicaron ninguna de estas abstinencias, llegaron a vivir tanto como yo. Aquel médico italiano que dejó de testamento un enorme libro no escribió en él más que:«mantén los pies calientes y la cabeza fría».

Mahatma Gandhi. 1869-1948. Hindú:
Estudió leyes en Londres y practicó en Sudáfrica, donde organizó a los hindú para protestar contra la discriminación. De regreso a la India se hizo líder del Congreso Nacional y encabezó el movimiento de independencia.

Fue encarcelado en 1922 y condenado a seis mus pero fue liberado por razones de salud. Organizó dos grandes movimientos civiles de desobediencia que llevaron a la libertad i través de la resistencia pasiva. Dejó la política para dedicarse a airar los enfermos lo que le valió el nombre de Mahatma («alma grande»).

Hizo la experiencia de comer carne pero tuvo pesadillas de cabras sanmgrando en su estómago. Se hizo miembro de la Sociedad Vegetariana. Comía dátiles, frutos secos, frutas y pan integral, pero nunca más de cinco de cada por comida. Decía que «no debería comerse para complacer al paladar sino simplemente para mantener el cuerpo en marcha». 

Ocasionalmente, cuando ayunaba, tomaba pequeñas cantidades de zumos de frutas. Nunca quiso comer huevos ni beber lidie de vaca porque decía «que excitan las pasiones». Sufrió un ataque de disentería y le aconsejaron que tomara leche. Se negó debido a su voto.

Su mujer, no obstante, le convenció para que bebiera leche de cabra en lugar de leche de vaca, cosa que luego lamentó porque: «El ideal de verdad requiere que los votos que se hayan hecho se . limpian al pie de la letra al tiempo que en el espíritu. Yo he matado el alma de mi voto al adherirme a su forma externa solamente y este es lo que me mortifica.»

Benito Mussolini. (1833-1945) Italiano:
Fue albañil, obrero de fábrica, maestro de escuela y periodista antes de convertirse en dictador de Italia. Fundó el fascismo en 1919 y lo convirtió en partido político en 1921. Encabezó la marcha fascista sobre Roma lo que le valió ser nombrado Primer Ministro. Ejerció poderes dictatoriales durante veinte años y en 1945 fue asesinado.

Se hizo vegetariano en 1925 después de un ataque de ulcera Comía pasta (con salsa de mantequilla) y frutas (principalmente uva y naranjas). Comió ocasionalmente pollo o conejo. Le gustaba que la gente se diera cuenta de su frugalidad y en consecuencia frecuentemente tenía un vaso de leche sobre el despacho. En 1943 volvió a régimen de carne por consejo de un médico (que le fue enviado por Hitler).

Biografia de Adolf Hitler Ideologia NAZI Espacio Vital Mi Lucha Adolf Hitler. (1889-1945). Alemán:
Fue encarcelado en 1923 después de que sus tácticas revolucionarias fracasaran en Munich (Levantamiento de la cervecería) Ingresó en el partido Nazi, incrementó su poder político y en 1933 ocupó el cargo de canciller de Alemania. Se convirtió en dictador y asumió el título de «Führer». Se suicidó.

Se consideraba un vegetariano estricto aunque fue criticado por  comer nudillos de cerdo. Comía verduras frescas, espinacas y espaghetti. Le gustaban especialmente los espárragos, los corazones de alcachofa en salsa, los huevos y las coliflores (combinados de mucha maneras). Le encantaban los dulces y pasteles, llegando a veces a comer hasta un kilogramo de chocolate diarias.

Consumía ingentes cantidades de huevos, los cuales «se podían preparar de 101 manera diferentes por el mejor cocinero de Alemania». En todas las comidas con invitados hacía preparar dos menús diferentes, uno para los vegetarianos y otro para los que comían carne.

Estaba en contra de la bebida y del tabaco. Creía que la «decadencia» de la civilización occidental era debida en gran parte a comer carne y «tenía su origen en el abdomen, estreñimientos crónicos, envenenamiento de los jugos gástricos y consecuencias de beber en exceso». Se hizo vegetariano a raíz de problemas digestivos. Complementaba su dieta (desequlibrada por un exceso de hidratos de carbono) con drogas para mi superar los estados de depresión.

Sir Strafford Cripps. 1889-1952. Inglés:
Estudió leyes y a los 38 años de edad fue nombrado abogado del rey. Se hizo del partido Laborista y en 1930 fue nombrado fiscal general de la corona y caballero. Considerado un futuro candidato a Primer Ministro, sus ideas socialistas fueron muy duramente criticadas. Fundó la Liga Socialista y fue expulsado del partido Laborista. En 1940 fue nombrado embajador en Rusia.

Se hizo vegetariano después de contraer una colitis (inflamación intestinal) durante la Primera Guerra Mundial. Seguía una estrictísima dieta de frutas, verduras crudas, quesos y pan moreno. De vez ni cuando comía huevos pasados por agua o patatas. Churchill le apodó: «Cristo y Zanahorias».

Comentarios de otros vegetarianos

Michel de Montaigne. 1533-1592. Ensayista francés: «Por mi parte nunca he sido capaz de mirar, sin un gran disgusto, perseguir y sacrificar un indefenso e inocente animal, que no hace daño a nadie.»

Alexander Pope. 1668-1744. Poeta inglés: «Para mí no hay nada más desagradable y espantoso que la perspectiva de cocinas ensangrentadas y llenas de los gritos de seres que están muriendo en medio de atroces torturas.»

John Wesley. 1703-1791. Teólogo inglés (fundador del Metodismo): «Gracias a Dios, desde que he dejado la carne y el vino, me I ir liberado de todos los dolores físicos.»

Horace Greeley. 1811-1872. Periodista americano: «Pienso que un vegetariano estricto vivirá diez años más que un comedor habitual de carne y que además sufrirá por término medio menos de la mitad de las enfermedades.»

Richard Wagner. 1813-1883. Compositor alemán: «Los alimentos  vegetales y no los animales son la piedra angular de la regeneración. Jesucristo usó pan en lugar de carne y vino en lugar de sangre para la Santa Cena.»

John Harvey Kellog. 1852-1943. Cirujano americano (fundador del Battle Creek Sanatorium): «… Cuando se subsiste enteramente a luid? de frutas, granos y frutos secos, la cuestión de la combinación de alimentos es relativamente poco importante ya que estas sustancias nutritivas constituyen la dieta más natural del hombre y se mezclan armónicamente durante el proceso de la digestión.»

George Arliss. 1868-1946. Actor inglés: «¿Acaso no parece pro-bable que muchas de nuestras enfermedades se deban al hecho de comer carne? Es una costumbre muy desagradable… comer hígado y riñones y roer los huesos y hacer salsas con la sangre. Nos estremecemos sólo de pensar en los caníbales pero ¿hay realmente alguna diferencia?»

Upton Sinclair. 1878-1968. Crítico americano: De su libro The Jungle (La Jungla): «En el mismo instante un chillido aterrador asaltó los oídos; los visitantes, asustados, tuvieron un sobresalto, las mujeres palidecieron y dieron un paso atrás. A este chillido le siguió otro más fuerte y a la vez más agonizante; pues el cerdo que emprende este viaje no vuelve; al llegar al punto más elevado de la rueda el cerdo era descargado sobre una vagoneta mecánica que lo llevaba al otro extremo de la sala. Mientras tanto ya habían colgado otro, y luego otro, y otro, hasta que hubo una doble fila de cerdos colgados por una pata y agitándose frenéticamente y chillando. El escándalo era tremendo, doloroso para los tímpanos, parecía que de tanto ruido las paredes fueran a derrumbarse o el techo venirse abajo. Había gritos agudos y gritos graves, gruñidos y gemidos de agonía; de vez en cuando había un intervalo de calma, pero sólo para que una nueva explosión, más fuerte todavía, surgiera ensordecedora. Era demasiado para muchos de los visitantes, los hombres se miraban entre sí, riendo con nerviosismo, mientras las mujeres permanecían con los puños cerrados y la sangre afluía a sus caras y las lágrimas a los ojos.»

Otros  filósofos  que  fueron vegetarianos: Aristóteles,  Epicuro, Diógenes, Cicerón, Sócrates, Platón, Séneca y Buda.

Personajes que fueron vegetarianos un tiempo solamente: Alfred Lord Tennyson y Jean Jacques Rousseau.

El estadista indio Jawaharlal Nerhu fue convertido al vegetalismo por Gandhi en 1920. Más tarde, volvió a comer carne aunque le hacía sentirse «embrutecido».

Mary Pickford (actriz americana) leyó La Jungla de Upton Sinclair, y desde entonces nunca más volvió a comer carne o pescado

El vegetariano Thomas Parr (inglés enterrado en la Abadía de Westminster) vivió hasta los 152 años.

Fuente: Almanaque Insólito Tomo 4

La Enfermedad de Vaca Loca en el Ganado Bovino

La Enfermedad de Vaca Loca

ANIMAL VACA ENFERMALa ganadería comprende las diversas actividades (alimentación, selección, reproducción e higiene) que se desarrollan en la cría de animales, con el fin de obtener determinados productos principalmente destinados a su consumo por el ser humano.

La ganadería constituye para la mayoría de los países una actividad fundamental. Con la cría de ganado, el ser humano obtiene productos esenciales en la cadena alimentaria, como carnes, huevos, leche y todos sus derivados. El ganado puede ser usado como medio de transporte, ya sea de carga o de tracción; incluso en algunos países, como la India, para trabajos forestales.

Se crían animales para extraerles sus lanas y pieles que luego serán utilizadas por las industrias textiles, peleteras y de calzado. Muchos bienes fabricados por el hombre usan como materia prima productos animales: los cosméticos, los sueros, algunas medicinas, abonos, bisutería, etc. La equitación y la lidia de toros son actividades con muchísima demanda en ciertos grupos sociales de determinados países. Algunas especies domésticas se criar como animales de compañía o para distintos servicios, como en el caso de los perros, los cuales se utilizan para pastoreo, caza y como apoyo en determinadas acciones de la policía, el ejército y los bomberos.

En los países desarrollados, la producción de animales, generalmente, forma parte de las explotaciones agrícolas, en estrecha unión con los restantes componentes de la explotación (producción forrajera, instalaciones, mano de obra, etc.). En la mayoría de los casos, la ganadería tiene como objeto la transformación de productos vegetales, o subproductos industriales, en productos animales: los animales se dividen en los que pueden consumir vegetales celulósicos espontáneos o cultivados gracias a los microorganismos que se encuentran en su conducto digestivo (caballos, rumiantes, conejos) y los que sólo consumen alimentos con un porcentaje más reducido de materias celulósicas, como el grano (cerdo y aves de corral).

En algunos países, la ganadería evoluciona cada vez más hacia formas industriales. Aunque esta última tendencia se manifiesta en casi todas las especies, se ha llegado a comprender que las estructuras artesanales de producción, del tipo de la explotación familiar, pueden resultar tan eficaces como las estructuras industriales, a condición de que estén bien dirigidas y que se sitúen en un entorno muy estructurado en lo que concierne especialmente a aprovisionamiento y desarrollo (cooperativas, grupos de productores, etc.).

El mal de las «vacas locas»

Desde mediados de la década de los ochenta del siglo XX, el territorio europeo es escenario de una catástrofe de dimensiones aún por definir, que afecta sobre todo al ganado vacuno. La encefalopatía espongiforme bovina (EEB) se ha propagado vertiginosamente. En Inglaterra, país más afectado, se han tenido que sacrificar decenas de miles de cabezas. España, Francia y Alemania han dado ya la voz de alarma al detectar nuevos casos en sus territorios. La mayor gravedad radica en que es una enfermedad transmisible al hombre a través de la ingestión de tejidos infectados (óseos o carnicos). En la Unión Europea se está manifestando una situación de creciente preocupación al confirmarse la aparición de casos de la variante humana de la encefalopatía espongiforme bovina, la enfermedad de Creutzfeld-Jacob.

El fenómeno neurodegenerativo denominado, en una acepción general, como encefalopatías espongiformes transmisibles es conocido desde hace tiempo. El nombre proviene de las observaciones al microscopio que permiten ver el cerebro infectado lleno de poros, como si fuera una esponja. Estas enfermedades provocan un fallo en el control motor, seguido, en general, por demencia, a veces por parálisis y, finalmente, la muerte. La referencia más temprana se tiene en 1732, cuando se describieron los síntomas en ovejas.

En esta especie animal y en la cabra, la encefalopatía se denomina scrapie o tembladera, pero no fue hasta dos siglos más tarde, en 1938, cuando se demostró que era una enfermedad transmisible. Existen enfermedades neurodegenerativas similares en diversas especies animales, tales como ciervo, alce, visón, felinos y bovinos. En este último caso recibe el nombre de encefalopatía esoongiforme bovina (EEB). En humanos, la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob fue ‘dentificada en 1920, aunque no se asoció al scrapie hasta 1950.

¿ Cómo se transmite la encefalopatía espogiforme bovina?

El periodo de incubación es variable, en general, entre tres y cinco años, aunque Puede ser superior. La vaca cuando enferma, parece nerviosa, pierde peso, tiene dificultades para andar y la producción de leche desciende. La procedencia de la enfermedad en las reses es todavía objeto de debate. Parece ser que la forma bovina tiene su origen en el scrapie de las ovejas. Estudios epidemiológicos indican que son fuente de contaminación ha sido la utilización de carcasas de animales contaminaos (vacas y ovejas) para fabricar piensos para el ganado vacuno. Se cree que la enfermedad ha derivado de la inclusión de material bovino contaminado en la fabricación de los piensos, que se produjo entre 1978 y 1980.

El rápido incremento de los enfermedad a mediados de los noventa (850 casos por semana en 1994) se debe probablemente a la inclusión de animales enfermos, no diagnosticados como tales, la fabricación de piensos para consumo bovino. Esta práctica se prohibió en julio 1988 en el Reino Unido pero la materia prima siguió exportándose. La mayor parte de los casos descritos en países europeos tiene su origen en animales exportados Reino Unido o alimentados con harina de dicha procedencia.

En estos momentos, la incidencia de la EE. UU. en el conjunto de la Unión Europea está disminuyendo. En el Reino Unido se ha producido un descenso del 40 en el número de casos descritos en el 2000 respecto a 1999 (1.136 casos), val• que debe compararse con los 36.000 casos descritos en 1992, el año de mayor incidencia. La medida comunitaria que obliga desde el 1 de enero del 2001 a la realización de un test post mortem para descartar el mal en todos los bovinos de m de 30 meses que vayan a entrar en la cadena alimentaria, producirá, sin duda, u aumento del número de animales enfermos detectados. Con todo, los casos positivos corresponden, cada vez más, a animales de mayor edad, lo cual es un buen síntoma, ya que puede presuponerse que la mayoría han nacido, y probablemente si han sido infectados, antes de la crisis de marzo de 1996 (cuando se detectó nueva variante de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob en la especie humana, as ciada al consumo de carne de reses afectadas>. Debido a que el periodo de incubación en las vacas es de 3-5 años, con cierta variación, la eficacia de las medida adoptadas sólo podrá ser valorada totalmente en los años 2004-2005.

Medidas para controlar el mal de las «vacas locas» en la Unión Europea

Los expertos afirman que la enfermedad puede erradicarse con la normativa en vigencia pero que para ello resulta imprescindible que los países extremen el celo para garantizar los controles del ganado y la exclusión de las harinas de origen animal en su alimentación. La medidas adoptadas por la Unión Europea para frenar la expansión d la epidemia son:

— En julio de 1994 se prohibió el uso de harinas de carnes y huesos de mamíferos para la fabricación de alimentos para rumiantes. La prohibición se convirtió en total (para todo el ganado) a partir del 1 de enero del 2001.

— Se introdujeron medidas más eficaces para tratar los despojos de animal contaminados, con el fin de reducir la capacidad infecciosa al mínimo (a partir de abril de 1997).

— Se adoptaron medidas de vigilancia activa para la detección, control y erradicación de la EEB a partir de mayo de 1998, que se complementaron a partir del. de enero del 2001 con la obligatoriedad de analizar todas las reses de más de meses de edad antes de su introducción en el mercado para consumo human

— Se obligó a la eliminación de los restos animales considerados de riesgo dula espinal, cerebro, ojos y amígdalas) de ternera, oveja y cabra en toda la a partir de octubre del 2000, a los que se añadió el intestino a partir de diciembre del mismo año. Dichos restos no pueden ser usados para el consumo de humanos ni para el de animales. Precisamente, se ha comprobado que las partes señaladas, las cuales habían sido ya descartadas en varios países miembros con anterioridad, son responsables de la infección en un 95% de los casos. Sin embargo, el desbloqueo a las propuestas de la Comisión Europea en algunos países no se ha producido hasta muy recientemente, tras la aparición de casos de EEB en países como Alemania y España.

— Se prohibió el uso de animales no aptos para el consumo humano en la fabricación de piensos a partir de marzo de 2001.

Aparte de éstas, algunos países, especialmente aquellos que tienen una mayor incidencia de la enfermedad, han adoptado otras medidas específicas. Es de destacar que todas las decisiones comunitarias sobre este tema están basadas en la evaluación y asesoramiento científico y se revisan de forma continua para actualizarlas en función de la nueva información científica. Por su parte, la Comisión Europea realiza inspecciones en los países miembros para verificar la correcta aplicación de las normas.

En definitiva, las medidas adoptadas han consistido en eliminar de la cadena alimentaria (humana y animal> todas las partes del ganado susceptibles de ser vehículos de alto riesgo de contaminación, es decir, médula espinal, cerebro, ojos, amígdalas e intestinos. Se consideran tejidos con un cierto riesgo de infección las vísceras (riñones, hígado, pulmón, páncreas, nódulos linfáticos y placenta).

El comité de científicos de la Comisión Europea ha valorado la inclusión de los chuletones, ya que en principio pueden ser considerados alimentos de riesgo, si no han sido bien cortados, por su cercanía a la espina dorsal. Los bistés se consideran seguros, aunque se puede incrementar la seguridad si se eliminan los nervios y el tejido linfático de la carne. La leche y sus derivados, el sebo y la gelatina son considerados seguros. Entre los materiales no alimentarios susceptibles de suponer algún limitado riesgo de transmisión, están las vacunas (humanas y veterinarias) y los cosméticos preparados con material bovino.

Fuente Consultada: Gran Enciclopedia Universal (Espasa Calpe)

Tipos de Grasas en el Cuerpo Humano y Alimentos Riegos y Función

Tipos de Grasas en el Cuerpo Humano
Alimentos , Riegos y Función

INTRODUCCIÓN: CUANDO Julio César exclamó: «Deseo a mi alrededor hombres gordos», expresó una opinión generalizada. La gente suele creer que una persona gruesa es siempre alegre y extrovertida, simpática, buena e incapaz de pensamientos retorcidos. Sin embargo, como escribió Chesterton, que también era gordo, en el interior de cada hombre gordo hay otro delgado deseando salir a la superficie. La simpatía de la persona gruesa es a veces una protección contra el complejo causado por su figura irregular. El gran número de cursos de adelgazamiento, dietas, pastas sin azúcar y otros medios para reducir la grasa demuestran que la gente no desea estar excesivamente gruesa.

La distribución de la grasa difiere enormemente en los seres humanos. Al igual que determinadas características físicas de éstos, esas diferencias parecen ser hereditarias y, del mismo modo que la apariencia facial, se hallan relacionadas con la personalidad. Esta teoría la sostuvo en el siglo XIX el psiquiatra Ernst Kretschmer, quien estaba particularmente interesado en las personas de disposición ciclotímica, es decir, aquellas que cambian frecuentemente de humor, desde la exaltación a la depresión. Generalmente, son gruesas y bajas de estatura y tienen mucha grasa subcutánea.

Hoy en día, los psiquiatras suelen sostener estas observaciones de Kretschmer sobre la constitución corporal de las personas deprimidas, mas no que la grasa influya en la personalidad ni viceversa. Es más probable que estas características se relacionen genéticamente, es decir, que exista una tendencia prenatal a la depresión y a dicha constitución corporal. Ciertas formas de grasa se hallan presentes en todas las células del cuerpo —del 15 al 17% del peso de un adolescente está formado por grasa — , pero la distribución de las diferentes clases es irregular.

Los depósitos más patentes se hallan situados bajo la piel y son responsables de las principales diferencias físicas entre los distintos individuos, razas y sexos; así, su distribución en torno a los pechos, la pelvis y las nalgas presta al sexo femenino su estructura formal característica. Cantidades menores de grasa se hallan presentes en las palmas de las manos y en las plantas de los pies, donde ejerce una función protectora contra los golpes.

En el interior del cuerpo, la grasa proporciona protección a diversos órganos. Se halla en torno a los riñones, en las cuencas de los ojos, en el vértice del corazón, y en un gran pliegue de tejido, el epiplón, que está situado delante del intestino. Normalmente, existe en pequeñas cantidades en torno a los vasos sanguíneos y a medida que transcurren los años aparece en la capa interior de las arterias, en las que forma el ateroma. Esta puede ser la causa de ciertos ataques cardíacos y de alteraciones en la normalidad de la circulación sanguínea.

Las membranas celulares y las estructuras, llamadas mitocondrias, que se hallan dentro de las células están formadas por grasa combinada con proteínas. Ambas son asiento de gran actividad: la grasa se ocupa del traslado de las sustancias dentro y fuera de la célula y las proteínas de la integración de los procesos productores de energía en el interior de las células.

En sentido general y siguiendo procesos específicos, las hormonas dirigen la forma en que se distribuye la grasa. Las hormonas sexuales ejercen gran influencia en el aspecto físico: las masculinas favorecen el desarrollo de los músculos a expensas de la grasa subcutánea, en tanto que las hormonas femeninas contribuyen a que la figura femenina adquiera su peculiar distribución de grasa; así, en los seres humanos, la grasa es responsable en cierto modo de la diferencia entre los individuos de distinto sexo que entre los demás miembros del mundo animal realiza el color del plumaje.

Además de las sexuales, hay otras hormonas importantes en relación con la grasa. Por ejemplo, las hormonas tiroideas aumentan el desdoblamiento de la grasa, mientras que la insulina que segrega el páncreas hace que la grasa sea almacenada en el tejido adiposo.

AUNQUE la disposición de la grasa en el cuerpo y la forma que, en consecuencia, adopta éste es una cuestión fisiológica que las hormonas deben resolver, la presencia física corporal está sometida a la moda, especialmente entre el sexo femenino. En este sentido, las jóvenes intentan desesperadamente adaptarse a cada cambio, aunque éstos se hallen en abierto conflicto con su composición genética y hormonal.

Naturalmente, la delgadez es relativa, ya que una mujer jamás logrará eliminar por completo sus característicos depósitos de grasa. Adelgazar hasta extremos patológicos puede ser síntoma de anorexia nerviosa, una afección misteriosa que sólo se presenta en las jóvenes en su pubertad.

Consiste en que una muchacha se niega a ingerir alimentos, tarda largos períodos de tiempo en digerirlos cuando se le obliga a comer y a veces llega a morir de hambre. Probablemente, se trata de una forma extrema de neurosis, quizá provocada por un intento subconsciente de rechazar su papel femenino. Esta situación es muy distinta del adelgazamiento intencionado, en el que el principal objetivo es atraer al sexo contrario y adquirir con ello una cierta confianza personal en la propia femineidad.

Tres Gracias Pintura de Rubens

Las Tres Gracias, obra de Rubens, muestran unas formas exhuberantes, modeladas por la grasa, que respondían al ideal estético de su tiempo.

CONCEPTO DE GRASA: Las grasas son compuestos cuyas moléculas están formadas por átomos de carbono, hidrógeno y oxígeno, pero la proporción de oxígeno es menor que en los carbohidratos. De este modo, en comparación con los hidratos de carbono, puede quemarse una mayor proporción de cada molécula grasa (la parte del carbono e hidrógeno). A partir de un mismo peso de grasa e hidrato de carbono, se obtendrá más energía cuando se queme la grasa. Por lo tanto, la grasa es mayor fuente de energía que los hidratos de carbono, y constituye —tanto en los animales como en las plantas— un importante material de reserva.

Para sobrevivir durante el invierno, cuando las condiciones son pobres, las semillas de los vegetales son especialmente ricas en grasa (aceite) y muchos animales forman un depósito de grasa durante los meses de verano. Las aves almacenan grasa durante la época de crianza (empolle). En sus largos vuelos migratorios, la grasa se quema para proveer la cantidad de energía necesaria para el vuelo. La distancia que recorren está supeditada a la cantidad de grasa que pueden acumular previamente a la migración, porque la mayoría de las aves come muy poco durante sus vuelos migratorios.

Cuando se quema la grasa no sólo se forma más energía (en comparación con el mismo peso de carbohidratos o proteínas) sino que se forma también más agua. Esto es de gran importancia para los animales terrestres, muchos de los cuales viven en ambientes donde el agua no abunda. El agua resultante de la combustión de las grasas en los animales, acrecienta el aprovisionamiento del líquido que ellos obtienen, principalmente de los alimentos y bebidas.

camello , tiene grasa en la jorobaLa giba del camello no es un tanque de agua, como pretenden hacernos creer las historias populares. Es, en realidad, un depósito de grasa, y la gran capacidad del camello de andar durante largos períodos sin tomar agua se debe a que quema esa grasa para obtenerla.

Por lo tanto, las grasas son importantes como depósito de sustancias de reserva, y su combustión abastece a los tejidos animales o vegetales con una cierta cantidad de agua.

Son importantes también, en la estructura de los tejidos vivientes, ya que —aun cuando los animales permanezcan largo tiempo hambrientos— quedan cantidades apreciables de grasa en sus tejidos. En los vertebrados, las fibras nerviosas están rodeadas por una vaina grasa que las aísla (mielina), de la misma manera que una vaina de goma o plástico tiene un cable eléctrico.

Las grasas químicas son esteres (sales orgánicas) del glicerol (glicerina), un alcohol que tiene tres grupos —OH (oxhidrilo), y un ácido graso. Los ácidos grasos se forman en los vegetales por oxidación de los azúcares, y es probable también que la glicerina es forme a partir de los azúcares. Un animal obtiene alguna grasa en su cernida.

Esta grasa es descompuesta, por la acción de enzimas, en ácidos grasos y glicerol, cuyas moléculas pueden pasar a través de la pared intestinal, reconstruyéndose luego la molécula grasa. Pero, los tejidos animales, también pueden convertir azúcares en grasa. (Todos sabemos que los alimentos «feculentos», como el pan y la papa, pueden hacernos engordar.) Aún así, por lo menos dos ácidos grasos, el ácido linoleico y el linolénico, pueden considerarse partes esenciales de una dieta sana.

Acerca de las grasas

En términos dietéticos, la grasa ha sido el ogro de la última parte del siglo XX. Cada vez que tomamos algo graso, nos sentimos culpables. Sin embargo, seguimos comiendo demasiada cantidad de los tipos perjudiciales de grasa, y probablemente muy poca de la sana.

La grasa se compone principalmente de ácidos grasos y glicerol, junto con otros compuestos. Los ácidos grasos constituyen el componente más abundante, y el glicerol comprende aproximadamente un 3 % de la energía total ingerida en forma de grasa (el glicerol se encuentra presente de forma natural como parte constituyente de las grasas, por lo que no es necesario preocuparse por su consumo). Los ácidos grasos pueden dividirse en tres grupos principales: saturados, poliinsaturados y monoinsaturados.

Todos los alimentos que contienen grasas incluyen los tres tipos de ácidos grasos, pero en proporciones variables. Por ejemplo, la afirmación de que «la mantequilla es una grasa saturada» no es del todo cierta. Si bien es verdad que la mayor parte de la grasa de la manteca es saturada (67 %), también contiene un 25 % de grasa monoinsaturada, e incluso una pequeña cantidad de poliinsaturada. La ternera, otro alimento del que se cree que contiene grasa saturada, tiene tanta grasa monoinsaturada como saturada (43 %).

Actualmente, alrededor del 39 % de la ingesta total de calorías diarias es en forma de grasas. El cuerpo utiliza la grasa principalmente como energía (proporciona más del doble de calorías por gramo que los hidratos de carbono o las proteínas). Si se consumen más grasas de las necesarias, sin embargo, se almacenan en el cuerpo en forma de tejido adiposo. Más tarde, éste puede convertirse en energía en caso necesario (por ejemplo, si el consumo de alimentos no cubre el gasto energético, la base de las dietas de adelgazamiento). Una pequeña cantidad de grasa también es necesaria, ya que transporta las vitaminas A, D y E, liposolubles. Las grasas poliinsaturadas, por su parte, son necesarias como fuente de ácidos grasos esenciales.

Dado que una dieta rica en grasas está estrechamente relacionada con las enfermedades cardíacas y con algunas formas de cáncer, con la obesidad y otras dolencias, las autoridades sanitarias aconsejan reducir el consumo de grasas hasta un 33 % o incluso una reducción todavía mayor (por ejemplo, Estados Unidos y la OMS recomiendan un 30 %). Pero no basta con decir únicamente «reduzca el consumo de grasas», ya que en términos de salud no todas las grasas son iguales.

Las Grasas: Placeres peligrosos: A pesar de su mala fama, las grasas tienen una enorme virtud: están deliciosas. Una ensalada insípida puede convertirse en un primer plato excelente con un chorro de aceite de oliva y un puñado de frutos secos. Un muslo de pollo suele ser más tierno y más gustoso que una pechuga, que lleva menos grasa. Una media luna de manteca es para muchos paladares más sabroso que una rebanada de pan…

Los humanos estamos diseñados para que nos gusten las grasas. La afición por las grasas es uno de los regalos que nos ha hecho la naturaleza para protegernos de la desnutrición. Pero hoy día tenemos a nuestro alcance más alimentos de los que necesitamos.

Está muy bien poder comer lo que a uno le gusta y que ya nadie muera de hambre en los países occidentales. Pero el péndulo ha pasado de un extremo al otro. Ahora ya no morimos porque nos falte comida, morimos porque nos sobra. El problema es que el cuerpo humano necesita su justa cantidad de cada alimento para funcionar en ese estado de equilibrio. Y cuando uno da rienda suelta a sus instintos y coge todo lo que encuentra a su alcance, se pierde el equilibrio y se origina la enfermedad.

Las grasas se dividen en cinco grandes grupos, y cada uno actúa de un modo distinto en el cuerpo humano. Las definiremos por cinco alimentos típicos en los que predominan: aceite de oliva (grasas monoinsaturadas); aceite de girasol (poliinsaturadas omega-6); pescado (poliinsaturadas omega-3); carne de ternera (saturadas); y bollería industrial (grasas trans). Aunque todas ellas caben en una dieta equilibrada, las tres primeras (las insaturadas) se consideran grasas saludables, mientras que las dos últimas (las saturadas y las trans) son poco saludables y deben tomarse con moderación.

En realidad, las grasas son imprescindibles para que la máquina humana funcione correctamente. Son tan importantes que hasta un 30 % de las calorías que ingerimos con la dieta deberían proceder de las grasas. De este 30 % se aconseja que aproximadamente la mitad sean grasas monoinsaturadas, las que predominan en el aceite de oliva. Su principal virtud es que reducen el colesterol LDL (el malo) y elevan ligeramente el HDL (el bueno). El aceite de oliva aporta además vitamina E y otros antioxidantes.

Entre los alimentos que aportan cantidades importantes de grasas monoinsaturadas destacan también algunos frutos secos, como las avellanas, las almendras o las nueces de Macadamia; algunos pescados, como el bacalao, la caballa o el arenque; algunas aves, como el pollo y el pato; y los aguacates.

En otros aceites vegetales como el de girasol predominan unas grasas llamadas poliinsaturadas omega-6. Abunda también en el aceite de maíz o el de soja y en algunos frutos secos como nueces, piñones o pipas de girasol.

Las grasas características del pescado azul, las omega-3, son un auténtico regalo para la salud, y especialmente para la salud cardiovascular. Estas grasas han resultado ser una especie de alimento milagroso. Nos dimos cuenta cuando se descubrió que los consumidores habituales de pescado tienen un riesgo de morir por una enfermedad cardíaca un 60 % más bajo que las personas que casi nunca toman pescado. Desde entonces, más de quince grandes estudios han confirmado los beneficios de las grasas omega-3.

También se ha observado que, además de proteger frente a enfermedades cardiovasculares, las omega-3 son beneficiosas frente a algunas enfermedades inflamatorias y autoinmunes. Sabemos que reducen la tendencia de la sangre a formar coágulos y, por lo tanto, el riesgo de infarto, ya que no hay infarto sin coágulo. Y, por algún mecanismo que no comprendemos, reducen el riesgo de arritmia, lo que explica que eviten muertes súbitas en enfermos cardíacos. Los beneficios son tan grandes que hoy día la Asociación Americana del Corazón recomienda comer pescado un mínimo de dos veces por semana a toda la población.

Los pescados más ricos en omega-3, y por lo tanto los que tienen más grasas saludables, son los pescados grasos como el salmón, el atún, la anchoa, la sardina o cualquier otra especie de pescado azul. También contienen cantidades apreciables de omega-3 algunos productos de origen vegetal como las nueces, el aceite de soja o el de colza. Todos éstos se pueden considerar alimentos cardiosaludables.

Respecto a las grasas saturadas, las que predominan en las carnes rojas, la recomendación básica es consumir menos. Y hay buenas razones: el exceso de grasas saturadas es la causa número uno de los altos niveles de colesterol LDL (el malo) que se registran en los países occidentales; cuanto mayor es el consumo de grasas saturadas, mayor es el riesgo de infarto; el abuso de carnes rojas y grasas saturadas aumenta el riesgo de cáncer colorrectal; y también es probable que aumente el riesgo de cánceres gástricos y de esófago.

Colesterol LDL Es el colesterol que circula por la sangre unido a las lipoproteínas de baja densidad, LDL en abreviatura (Low Density Lipoprotein, en inglés). Representa aproximadamente el 75% del colesterol sanguíneo total. El colesterol LDL favorece la formación de la arteriosclerosis. Es el llamado colesterol malo” o nocivo.

Colesterol HDL Circula unido a las lipoproteínas de alta densidad, HDL en abreviatura (High Density Lipoprotein en inglés) Recientemente se ha puesto de manifiesto que este tipo de colesterol, al que se le llama coloquial-mente “colesterol bueno”, tiene una acción preventiva de la arteriosclerosis. Cuanto más alto sea su nivel en sangre, tanto mejor.

El aceite de oliva, aunque disminuye poco el colesterol total, ejerce un efecto protector sobre la formación de la arteriosclerosis al aumentar el “colesterol bueno” transportado por las lipoproteínas de alta densidad (colesterol MDL). Los aceites de semillas, ricos en ácidos grasos poliinsaturados, disminuyen el colesterol total, pero también el colesterol MDL de efecto protector, por lo que su efecto global sobre la disminución del riesgo

PARA SABER MAS….

Cuando usted va al supermercado y lee las etiquetas de los alimentos seguramente no sabe qué implican las leyendas de «contiene omega 3» o «fuente natural de omega 3» que aparecen en los empaques. ¿Por qué desde la industria alimentaria destacan esta característica? A continuación tratamos de descubrirlo.

En la década de los ochenta, los científicos depositaron su atención en la comunidad esquimal del Polo Norte llamada Inuit, atraídos por un dato revelador: la baja incidencia de enfermedades cardiovasculares que presentaba entre sus habitantes. Luego de estudiar el caso, se dieron cuenta de que una de las razones era el alto consumo de Omega 3, presente en el pescado azul, principal plato de su dieta.

Las Omega 3 son grasas poliinsaturadas que se hallan en ciertos pescados, aceites vegetales y frutas secas. Varios estudios determinaron que, debido a su condición de insaturados, este tipo de ácidos grasos es beneficioso para prevenir enfermedades del corazón, ya que disminuye los triglicéridos y el colesterol LDL (conocido como colesterol malo) y aumenta notablemente el colesterol HDL (o bueno).

Además tiene la condición de ser anticoagulante, lo que previene la formación de coágulos sanguíneos y, en consecuencia, los accidentes cerebrovasculares, y posee la capacidad de devolverle la elasticidad a las paredes arteriales, ideal para aquellas personas que sufren de hipertensión arterial. Otro de los beneficios comprobados es su alto poder antiinflamatorio, sobre todo para quienes padecen artritis, artrosis o reuma. (Fuente: Revista Selecciones Abril 2011)

Fuente Consultada:
Las Claves de la Ciencias de la Salud
Nuevo Estilo de Vida-Disfrútalo Tomo I
Los Alimentos Que Consumimos Judtih Wills
Enciclopedia de la Vida Tomo 4 Las Grasas del Cuerpo Editorial Bruguera

La Estructura del ADN Historia del Descubrimiento de Crick y Watson

La Estructura del ADN
Historia del Descubrimiento de Crick y Watson 

FRANCIS CRICK Y JAMES DEWEY WATSON:
PROYECTO GENOMA HUMANO
La cristalografía por rayos-X:
Francis Crick nació en Northampton, Inglaterra, en 1916. Estudió física en la Universidad de Londres, y trabajó con radares durante la Segunda Guerra Mundial.

En 1946 asistió a una conferencia de Linus Pauling que le abrió los ojos a las posibilidades de un descubrimiento original en biología molecular. Esto lo llevó a realizar investigaciones de biología en Cambridge; en 1949, cuando tenía treinta y tres años, se sumó al Consejo de Investigaciones Médicas del Laboratorio Cavendish en la universidad.

cientificos que estudiaron la estructura del ADN

James Watson y Francis Crick junto a uno de sus modelos de la molécula del ADN en el Laboratorio Cavendish de Cambridge en 1953 / University of Cambridge

James Dewey (Jim) Watson nació en Chicago, en 1928, y era un niño prodigio. Entró en la Universidad de Chicago a los quince años y se graduó a los diecinueve; tres años después obtuvo un doctorado por la Universidad de Indiana.
Mientras preparaba el doctorado, leyó un libro del físico austriaco ErwinSchródinger titulado ¿Qué es la vida?, que lo persuadió de que el estudio de los genes ofrecía excitantes perspectivas de descubrimientos.

En 1951 asistió a una conferencia en Nápoles, donde conoció a Maurice Wilkins, un físico neozelandés de treinta y tres años nacido en las Islas Británicas, que había trabajado con la bomba atómica en Estados Unidos, pero que se había alejado de la física nuclear horrorizado por las consecuencias de ese trabajo.

Como Watson, Wilkins había sido inspirado por ¿Qué es la vida? de Schroidinger.

Trabajaba en la estructura de las moléculas orgánicas grandes, en el Consejo de Investigaciones Médicas del King’s College de la Universidad de Londres, usando la misma técnica del análisis de difracción por rayos-X que el equipo de Pauling en la CalTech.

La descripción que le hizo Wilkins de su trabajo reforzó el interés de Watson por el tema, y fue aceptado para realizar investigaciones en el Laboratorio de Cavendish. Llegó a Cambridge poco después de cumplir veintitrés años, y estableció inmediatamente una buena relación con Crick, que por entonces tenía treinta y cinco años.

Crick y Watson estaban dispuestos a investigar la estructura del ADN, pero sus superiores los desanimaron, ya que eran conscientes del trabajo que llevaban a cabo en el King’s College.

Se suponía que los trabajos del King’s eran un esfuerzo común de Wilkins y una química británica de treinta años llamada Rosalind Franklin, pero en realidad ambos estaban enfrascados en una lucha de personalidades. Franklin era una cristalógrafa muy experimentada.

La cristalografía era una tecnología exigente, basada en la técnica de difracción de los rayos X, esencial en la investigación de la estructura de las moléculas grandes. Se trataba de una tecnología en la que ni Watson ni Crick tenían ninguna experiencia, así que hicieron lo mejor que pudieron con la única alternativa a su alcance, la construcción de modelos.

Pero sin las pistas que podía proporcionar la cristalografía, fueron incapaces de realizar progresos reales, y sólo era cuestión de tiempo que el equipo de Pauling, en la CalTech, que dominaba ambas técnicas, diera con la respuesta correcta.

El libro de Pauling, La naturaleza del enlace químico, se convirtió en la Biblia de Watson en sus esfuerzos por construir un modelo plausible, y para mayor frustración, tanto el director del Laboratorio de Cavendish, Lawrence Bragg, como el director de la Unidad de Cristalografía, Max Perutz, eran cristalógrafos expertos.

Pero insistieron en que la buena voluntad del Consejo de Investigaciones Médicas no debía correr el riesgo de duplicar la investigación del King’s College.

No era cuestión de determinar la composición química de la molécula de ADN. Por entonces se sabía que estaba compuesta por una serie de bases de cuatro clases: timina (T), guanina (G), citosina (C) y adenina (A), unidas por parejas en una estructura de fosfato-azúcar.

Pero nadie sabía cuál era la forma de la estructura ni cómo se unían las parejas de bases. Sin las respuestas a estas preguntas, no se podía comprender realmente el mecanismo detallado de la herencia y no existía ninguna posibilidad de aplicar el conocimiento teórico a los problemas de la vida común como las enfermedades hereditarias.

Irónicamente, el descubrimiento definitivo llegó poco después de que Crick y Watson asistieran a un seminario en el que parecieron malinterpretar la presentación que Franklin hizo de su investigación. Volvieron a Cambridge, construyeron un modelo e invitaron a la pareja de Londres para que lo viera.., pero Franklin echó por tierra todas sus ideas. No mucho después, con la ayuda de Wilkins, Watson consiguió ver una de las cristalografías por rayos-X de Franklin con una claridad increíble. En cuanto la vio, estuvo seguro de que sabía cómo interpretarla.

De vuelta a Gambridge, Crick y él consiguieron permiso para utilizar los servicios del taller del laboratorio para construir un modelo de la molécula a gran escala. Tras cinco semanas frenéticas de prueba y error, el modelo estaba listo para ser revelado. Tenía forma de doble hélice, una larga y tortuosa escalera en la que los peldaños eran innumerables secuencias de pares de bases: lA, CG, AT, TA, CC, etc.

la doble hélice

La estructura del ADN y los Genes:

Los rasgos principales de una molécula de ADN son:

a. Una «escalera en espiral», con barandillas de azúcar-fosfato formando una doble hélice.

b. Una larga sucesión de «escalones», hecha a base de parejas entrelazadas de bases de adenina (A) y timina (T), o guamina (G) y citosina (C).

1. Un «gen» normalmente tiene una longitud de varios miles de bases.

2. La secuencie de bases en os genes codifica a información necesaria para fabricar las proteínas que determinan la anatomía y la fisiología de toda criatura viviente.

3. Los genes están localizados en los cromosomas, que son largas hileras de proteína y ADN mezclados.

4. En la reproducción sexual, la secuencia de genes del óvulo fertilizado es diferente de la de los padres, haciendo que todos los individuos descendientes sean únicos.

5. En gemelos idénticos, la secuencie genética es diferente de la de los padres pero idéntica en cada hermano, porque son el resultado del fraccionamiento de un óvulo fertilizado.

6. Cuando las células se dividen y se multiplican durante el crecimiento del embrión, las parejas de bases se abren como una cremallera. Cada mitad de una pareja de bases tiene la habilidad de hacer «crecer» una nueva compañera en su nuevo hogar, asegurando así que la «información» de cada célula es la misma.

El 7 de marzo de 1953 se la enseñaron a sus colegas. El 25 de abril, un corto y modesto escrito en la revista Nature, titulado La estructura molecular de los ácidos nucleicos, informó al mundo de uno de los descubrimientos más significativos en la historia de la ciencia, aunque quedó un poco ensombrecido por la primera ascensión al Everest seis semanas después. Pero su importancia pronto quedó establecida y dio origen a una explosión de investigaciones genéticas y de descubrimientos que todavía continúa.

En 1962, Crick, Watson y Wilkins compartieron el Premio Nobel de Medicina. El nombre de Rosalind Franklin no fue mencionado, había muerto de cáncer en 1958, a los treinta y siete años, víctima —como Marie Curie— de la radiación a la que se había expuesto durante su trabajo. No se conceden premios Nobel a título póstumo. (PROYECTO GENOMA HUMANO)

Publicación del Descubrimiento de Watson y Crick en la Revista NTURE

Publicación del Descubrimiento de Watson y Crick en la Revista NATURE

PARA SABER MAS…
En sus comienzos, la genética fue totalmente ignorada; hoy, es al contrario. Mendel no recibió atención alguna, porque su trabajo no parecía importante; sin embargo, en la actualidad los genes están por todas partes, nos fascinan sus promesas y nos inquietan sus amenazas. Los genetistas han hecho hincapié rápidamente tanto en unas como en otras. Por algo se ha dicho que las cuatro letras del código genético están en boca de todo el mundo.

Los avances de las últimas décadas han sido sorprendentes. Disponemos de la secuencia completa del ADN que compone los 60.000 genes activos necesarios para formar un ser humano y pronto tendremos la de todo el llamado ADN «basura» (que quizá revele más cosas de lo que su nombre indica). 10.000 enfermedades distintas poseen un componente hereditario y, en principio, sabemos por lo menos los genes que están implicados.

Esto suscita tanto esperanzas como temores. En el caso de las enfermedades controladas por un gen, como la anemia de células falciformes o la fibrosis quística, resulta más fácil identificar los portadores y los fetos en situación de riesgo. Como es posible dañar un gen de muchas maneras (hay más de 1.000 mutaciones conocidas responsables de la fibrosis quística), las pruebas no son sencillas y la mejor solución es decir a los afectados que son portadores, más que tranquilizarles diciéndoles que no lo son. Con todo, la decisión de quedarse embarazada o continuar con el embarazo será algo más fácil cuando las pruebas resulten menos ambiguas.

Es posible adquirir en el mercado pruebas para detectar los genes que predisponen a padecer fibrosis quística y cáncer de mama; y el desarrollo de «chips» de ADN capaces de examinar muchos genes de forma simultánea indica que pronto se venderán más. La medicina tendrá que tratar cada vez más casos de personas que, de forma acertada o no, han recibido el diagnóstico de estar en situación de riesgo.

Ahora somos conscientes de que mucha gente fallece por culpa de enfermedades genéticas o con un componente genético. En algunos casos, será posible comunicarles su grave situación; pero ¿por qué querríamos hacerlo? A veces, la información resulta útil. Quienes hereden una predisposición a determinadas formas de cáncer de colon, por ejemplo, pueden recibir la ayuda de la cirugía mucho antes de que se manifieste la enfermedad.

En el caso de otras enfermedades, es posible advertir a personas en situación de alto riesgo de que eviten ambientes peligrosos para ellos. Fumar es peligroso, pero pocos fumadores logran dejarlo. No obstante, cualquier persona portadora de una forma alterada de una enzima responsable de fluidificar la mucosidad de los pulmones se ahogaría en sus propios esputos si fumara; lo que podría convencerla de que no lo hiciera. El conocimiento también puede resultar peligroso, sobre todo cuando están implicados los seguros médicos.

El tipo de medicina con más éxito siempre ha sido la prevención en lugar de la curación. La genética no es distinta y la posibilidad de que la terapia génica sustituya el ADN dañado a la vuelta de la esquina, como los últimos diez años. La cirugía genética (la capacidad de cortar fragmentos de ADN y colocarlos a sitios nuevos) ha conseguido avances notables, pero hasta el momento no ha hecho mucho para curar enfermedades.

A pesar de todo, es posible que ayude a impedir que la población mundial muera de hambre, por lo menos ésa es la opinión de los entusiastas de los alimentos transgénicos. Puede que tengan razón. Ha resultado increíblemente sencillo mover genes vegetales de un sitio a otro. Ya existen cultivos que han sido modificados para conferirles resistencia a parásitos o a herbicidas artificiales (lo que implica la posibilidad de fumigar el campo sin que la cosecha salga perjudicada).

El optimismo comercial en Europa, si no en Estados Unidos, ha coincidido con la preocupación de la opinión pública sobre los riesgos que esos alimentos suponen para la salud. Que la gente se preocupe por el remoto riesgo de que los alimentos transgénicos sean perjudiciales para la salud cuando está dispuesta a consumir hamburguesas con queso que, decididamente, sí suponen un riesgo, es algo que deja perplejos a los científicos, pero la ciencia no es tan importante como aquello que los consumidores están dispuestos a aceptar. A menos que se produzca un cambio de actitud, es poco probable que se cumpla la esperanza de introducir genes de nutrientes esenciales en los cultivos del Tercer Mundo.

Ver: Historia del Descubrimiento de las Vitaminas y Propiedades

Ver: Historia de la Anestesia

Ver: Historia de las Cirugias

Fuente Consultada:
Historias Curiosas de la Ciencia de Ciril Aydon
GENÉTICA Para Todos Jones-Van Loon
El Jardín de Newton de José Manuel Sánchez Ron

La Depresion Psiquica Causas, Sintomas y Tratamiento Origen Resumen

La Depresión Psíquica Causas, Síntomas y Tratamiento, Origen Resumen

El Instituto Nacional de la Salud Mental dice que el trastorno depresivo es una enfermedad que afecta el organismo (cerebro), el ánimo, y la manera de pensar. Afecta la forma en que una persona come y duerme. Afecta cómo uno se valora a sí mismo (autoestima) y la forma en que uno piensa. Un trastorno depresivo no es lo mismo que un estado pasajero de tristeza. No indica debilidad personal. No es una condición de la cual uno puede liberarse voluntariamente. Según este mismo organismo, hay 19.000.000 de adultos americanos que sufren padecen este tipo de enfermedad.

Depresión: trastorno mental caracterizado por sentimientos de inutilidad, culpa, tristeza, indefensión y desesperanza profundos. A diferencia de la tristeza normal, o la del duelo, que sigue a la pérdida de un ser querido, la depresión patológica es una tristeza sin razón aparente que la justifique, y además grave y persistente.

Puede aparecer acompañada de varios síntomas concomitantes, incluidas las perturbaciones del sueño y de la comida, la pérdida de iniciativa, el autocastigo, el abandono, la inactividad y la incapacidad para el placer

.La depresión, el más frecuente de todos los trastornos mentales, afecta a hombres y a mujeres de cualquier edad y clase social, aunque las mujeres, y las personas en ciertos periodos del ciclo vital (adolescencia, menopausia y andropausia, y en general los periodos de crisis o cambios importantes) parecen ser las más afectadas.

La depresión no es culpa de la persona que la padece, como tampoco es una debilidad de la personalidad. Es una enfermedad medica que es muy frecuente y puede afectar a cualquier persona. Aproximadamente 1 de cada 20 personas, el doble de mujeres que de hombres. (Fuente Consultada: Enciclopedia Encarta)

Causas de la Depresión:

La depresión puede ser el resultado de muchas razones:

  • La herencia genética (se trasmite en su familia).

  • Otras enfermedades.

  • Ciertos medicamentos.

  • El uso de drogas o alcohol.

  • Otros problemas mentales (psiquiátricos).

A veces una situación emocionalmente mala (pérdida de un familiar, o un problema de trabajo), pueden desencadenar la depresión o provocar que el paciente no se pueda recuperar completamente, pero en otras ocasiones se presenta incluso cuando todo en sus vidas marcha bien.

Entre el 10 y 15 por ciento de las depresiones son provocadas por un problema medico (enfermedad del tiroides, el cáncer, o enfermedades neurológicas) o por medicamentos. Una vez que se da tratamiento contra la enfermedad, o se ajusta la dosis y el medicamento adecuados la depresión desaparecerá.

Síntomas de la Depresión:

Las personas que padecen de depresión tienen ciertos síntomas característicos que les afectan casi todos los días por lo menos por un periodo de dos semanas.

De estos síntomas los más característicos son :

  • Perder interés en las cosas que antes disfrutaba.
  • Sentirse triste, decaído emocionalmente o cabizbajo.

Y se asocian a los secundarios :

  • Sentir que no tiene energía, cansado, o al contrario, sentirse inquieto y sin poder quedarse tranquilo.
  • Sentir como que no vale nada o sentirse culpable.
  • Que le aumente o disminuya el apetito o el peso.
  • Tener pensamientos sobre la muerte o el suicidio.
  • Tener problemas para concentrarse, pensar, recordar, o tomar decisiones.
  • No poder dormir, o dormir demasiado.

Además se asocian otros síntomas de tipo físico o psicológico, como pueden ser:

  • Dolores de cabeza.
  • Dolores generales por todas las partes del cuerpo.
  • Problemas digestivos o gástricos .
  • Problemas sexuales.
  • Sentirse pesimista
  • Sentirse ansioso o preocupado.

Tratamiento Contra La Depresión:

La selección del tratamiento dependerá del resultado de la evaluación. Existe una gran variedad de medicamentos antidepresivos y psicoterapias que se pueden utilizar para tratar los trastornos depresivos.

Muchas formas de psicoterapia, incluso algunas terapias a corto plazo (10-20 semanas), pueden ser útiles para los pacientes deprimidos.

Las terapias «de conversación» ayudan a los pacientes a analizar sus problemas y a resolverlos, a través de un intercambio verbal con el terapeuta. Algunas veces estas pláticas se combinan con «tareas para hacer en casa» entre una sesión y otra.

Los profesionales de la psicoterapia que utilizan una terapia «de comportamiento» procuran ayudar a que el paciente encuentre la forma de obtener más satisfacción a través de sus propias acciones.

También guían al paciente para que abandone patrones de conducta que contribuyen a su depresión o que son consecuencia de su depresión.

Los trastornos depresivos son, por fortuna, los que presentan más tratamientos en psiquiatría, al haber sido ligados con la disfunción de dos de los principales sistemas de neurotransmisores cerebrales, la serotonina y la noradrenalina, por lo que se emplean dos tipos de fármacos: los antidepresivos tricíclicos y tetracíclicos y los inhibidores de la MAO (monoaminooxidasa).


Hay varios tipos de medicamentos antidepresivos utilizados para tratar trastornos depresivos. Estos incluyen los «inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (SSRI siglas en inglés) que son medicamentos nuevos, los tricíclicos y los «inhibidores de la monoaminoxidasa (MAOI siglas en inglés).

Nunca se deben combinar medicamentos de ningún tipo – recetados, sin receta o prestados – sin consultar al médico.

Cualquier otro profesional de la salud que pueda recetarle un medicamento (por ejemplo el dentista u otro especialista) tiene que saber qué medicamentos está tomando el paciente.

Aunque algunos medicamentos son inocuos cuando se toman solos, si se toman en combinación con otros pueden ocasionar efectos secundarios peligrosos. Algunas substancias, como el alcohol y las drogas de adicción, pueden reducir la efectividad de los antidepresivos y por lo tanto se deben evitar.

Las preguntas sobre los antidepresivos recetados y problemas que puedan estar relacionados con el medicamento, deben tratarse con su médico.

Lo importante de un tratamiento: Cuando se está deprimido el pasado y el futuro quedan por completo absorbidos por el presente, y además no puede imaginar un futuro en el que pueda llegar a sentirse mejor. Una depresión nos coloca en una situación en la que carecemos de perspectiva, estamos inmersos en el sentimiento de desesperanza presente.

El estar deprimido conlleva una manera determinada del ver el mundo, independientemente de cuáles sean los motivos que originaron la enfermedad.  Los paciente deprimidos se piensan, se ven y se sienten a sí mismo de idéntica manera.

Para romper con este tipo de razonamiento es necesario que un profesional ayude al paciente a que pueda modificar su funcionamiento cognitivo y pueda cambiar los estados de ánimo concomitantes. Salir de ese estado requiere de un tratamiento, de lo contrario los síntomas se van agravando y una depresión no tratada puede desencadenar una depresión mayor.

Qué puede ayudar. Lo primero que hay que decir es que los casos de depresión leve a moderada son relativamente comunes, por lo general son pasajeros y pueden desaparecer solos. La infelicidad no es agradable, pero en muchas circunstancias es perfectamente normal.

Sin embargo, para algunas personas, la depresión puede convertirse en un estado generalizado muy grave. Si la depresión es tratada a tiempo, la psicoterapia, el ejercicio, la dieta, el apoyo emocional y la comprensión pueden ayudar al paciente a superarla.

En muchos casos, la persona que sufre la depresión tiene la suficiente lucidez y motivación, y tal vez también apoyo, como para abrirse camino hacia la superación de la depresión, aunque a veces puede resultar abrumadoramente difícil.

En el corto plazo, los antidepresivos pueden ser recetados por el médico clínico, pero nunca está de más insistir en que éstos son sólo efectivos en un período muy corto.

Los antidepresivos demoran entre dos y cuatro semanas para comenzar a paliar la depresión y, aunque pueden ser de ayuda en el corto plazo, sólo se dirigen a los síntomas y no a las causas, que deben ser atacadas por otros medios, como por ejemplo la terapia, el cambio de estilo de vida o de situación.

Por otra parte, para algunas personas resulta imposible manejar su propia depresión sin altos niveles de apoyo, y hasta pueden llegar a necesitar ser internadas.

Esto último debe ser reconocido como algo aceptable y no como una señal de debilidad o de locura.

Cuando un paciente es hospitalizado con depresión, es muy posible que el tratamiento con drogas forme parte de un régimen mucho más amplio, que incluye terapia de apoyo, terapia ocupacional y una estricta observación por parte del equipo de enfermeras especializadas.

Para aquellas personas cuya depresión es muy resistente, muy profunda y constituye una amenaza para la propia vida, la terapia electroconvulsiva puede ser una opción.

Una de las principales estrategias alternativas o complementarias de los tratamientos con drogas consiste en tratar de cambiar la conducta, lo cual a su vez afectará el modo en que uno se siente.

La gente que está deprimida tiende a caminar lentamente, con la cabeza baja y los hombros caídos. Tienen la tendencia a sentarse con la cabeza entre las manos.

Si bien es difícil de hacer durante mucho tiempo, el hecho de tratar de caminar y sentarse derecho, con la cabeza alta, puede hacer que uno se sienta diferente.

Las investigaciones han demostrado que las personas que sufren de depresión tienen niveles más bajos de los neurotransmisores serotonina y noradrenalina en et cerebro. No se sabe si ello es causa o efecto de la depresión, pero el reajuste de los niveles de esos transmisores es una parte importante de la ayuda que se puede brindar a alguien para que salga de su depresión. Algunos tratamientos con drogas han sido diseñados especialmente para ello.

Los siguientes son algunos tratamientos alternativos a las drogas para tratar la depresión. Pueden usarse como atención complementaria también.

• Considere la posibilidad de una psicoterapia o terapia de apoyo.

• Ingiera una dieta regular de alimentos integrales. También se ha descubierto que son útiles los suplementos de vitamina B6.

• Haga ejercicio. La actividad física altera los niveles de neurotransmisores en el cerebro. Cuanto más vigorosos los ejercicios, mayor es el efecto. Cuando alguien está deprimido se produce un descenso en los niveles de serotonina en el cerebro. Los ejercicios aumentan ese nivel. Si uno lo piensa bien, eso tiene sentido. Cuando uno hace ejercicios vigorosos, se cansa pero queda relajado. La falta de actividad física también puede provocar un descenso en los niveles de serotonina, de modo que cuando uno está deprimido y permanece inactivo, el problema se agudiza.

• Preste atención a su aspecto. Tanto la imagen que usted tiene de sí mismo como su autoestima ya deben de estar bastante bajas, de modo que si usted se descuida, ellas se hundirán aun más. Tratar de verse bien puede ser una gran ayuda para hacerlo sentir bien.

• Permítase involucrarse en actividades sociales no demasiado exigentes. Tal vez uno siente que quiere evitar a la gente la mayor parte del tiempo, pero este encierro es contraproducente cuando se trata de combatir la depresión.

• Aprenda a reconocer cuándo experimenta un descenso en su estado de ánimo. Aun cuando está deprimida, la gente con frecuencia experimenta cambios de humor.

AMPLIACIÓN DEL TEMA
PARA SABER MAS….

Depresión
Muchos de nosotros habremos sufrido depresión hasta cierto grado. Parece que las mujeres son dos veces más susceptibles de ser afectadas que los hombres, aunque muy bien puede ser que los hombres manifiesten su depresión de diferentes maneras (por ejemplo, entregándose al alcohol).

La depresión nos hace sentir tristes, agota nuestras energías, nos hace sentir que nada valemos, que no servimos para nada y hasta nos puede llevar a la desesperación.

Estos estados de ánimo decaído pueden pasar después de unos pocos días o semanas. Sin embargo, en ocasiones pueden apoderarse de alguien y, a pesar de todos los esfuerzos de amigos y parientes para que pueda recuperarse, esa persona se sigue hundiendo cada vez más en ellos, hasta el punto de llegar a necesitar ayuda profesional para superar el problema.

La depresión a menudo surge como reacción ante una pérdida importante, como la muerte de un ser querido, la pérdida del trabajo, un fracaso en los exámenes, la ruptura de un matrimonio, inclusive por la pérdida de un miembro como consecuencia de un accidente o de una enfermedad. Pareciera que cuando se produce una pérdida tan importante como las mencionadas, en realidad uno pierde mucho más de lo que a simple vista podría apreciarse.

Podemos perder nuestra identidad (como el marido o la mujer de alguien), o nuestro prestigio y autoestima (como un comerciante exitoso o un importante miembro de la comunidad), o hasta incluso nuestra propia imagen (al perder un miembro uno se convierte en un «lisiado» en una sociedad que favorece a la persona «entera»). Este tipo de depresión es conocido como depresión por reacción, producida como respuesta a un acontecimiento externo.

En ocasiones, sin embargo, la depresión puede aparecer sin que haya ningún acontecimiento externo evidente. Esta afección es conocida como endógena (es decir que se produce desde adentro).

También se habla de ella como depresión psicótica, si hay síntomas que son de naturaleza psicótica.

En el caso de la depresión endógena el acento se coloca en los factores genéticos y bioquímicos, quedando el ambiente como el estímulo que desata el episodio. Menos común que la depresión por reacción, la depresión endógena puede ser particularmente perturbadora, ya que el paciente encuentra muy difícil identificar las causas en algo concreto, como podría ser un duelo, y hasta puede también experimentar alucinaciones.

Resultan particularmente importantes las estrategias preventivas, entre ellas las de autoconciencia y control de sí mismo, para aquellas personas que sufren estos ataques de depresión endógena.

Manifestaciones y síntomas. Alguien que esté deprimido experimentará una serie de síntomas.

Puede llegar a sentirse muy culpable por asuntos de poca importancia; puede sentirse triste e inútil; también puede sentir que ha fracasado en el pasado, sea esto correcto o no.

Entre las manifestaciones exteriores se cuentan la lentitud al caminar, tendencia a querer quedarse en cama, andar con la cabeza baja y los hombros caídos. Una persona deprimida puede querer evitar a los demás, incluso a los amigos íntimos y a la familia. Se produce una disminución del apetito y por lo tanto el paciente come cada vez menos.

Una prueba que en ocasiones se usa para detectar y evaluar la depresión es el «Inventario Beck para la depresión», que se ofrece a continuación.

Lea con cuidado las expresiones agrupadas bajo cada letra, de la A a la U. Elija en cada grupo laque mejor describa el estado de ánimo en que se encuentra hoy, es decir, en este preciso momento. Circule el número de expresión que haya elegido en cada grupo.

Si dos o más expresiones dentro de un grupo describen el modo en que se siente con la misma precisión, márquelas también. Asegúrese de leer cuidadosamente todas las expresiones en cada grupo antes de decidir.

A. Tristeza
O No me siento triste.
1 Me siento triste.2a Estoy triste todo el tiempo y no puedo evitarlo.
2b Me siento tan triste e infeliz que me resulta doloroso.
3 Me siento tan triste e infeliz que no puedo soportarlo.

B. Pesimismo
O No soy particularmente pesimista ni estoy desalentado respecto
del futuro.
1 Me siento desalentado respecto del futuro. 2a Siento que no tengo nada por delante que me espere. 2b Siento que jamás podré superar mis problemas. 3 Siento que el futuro no tiene sentido y que las cosas no van a
mejorar.

C. Sensación de fracaso
O No siento que yo sea un fracaso.
1 Siento que he fracasado más que la mayoría de la gente.
2a Siento que he logrado muy poco que sea de valor o que signifique algo.
2b Cuando miro hacia atrás, veo que mi vida es una serie de
fracasos. 3 Me siento un fracaso como persona (como padre, como marido, como esposa).

D. Insatisfacción
O No me siento particularmente insatisfecho.
1a Me aburro la mayor parte del tiempo.
1 b No disfruto de las cosas igual que antes.
2 Ya no obtengo satisfacción de nada.
3 Estoy insatisfecho de todo.

E. Culpa
O No me siento particularmente culpable.
1 Me siento mal o poco importante buena parte del tiempo.
2a Me siento bastante culpable.
2b Ahora me siento mal o poco importante prácticamente todo el tiempo.
3 Me siento como si fuera muy mala persona o alguien sin valor alguno.

F. Expectativa de castigo
O No siento que esté siendo castigado.
1 Tengo la sensación de que algo malo me puede ocurrir.
2 Siento que estoy siendo castigado o que seré castigado.
3a Siento que merezco ser castigado.
3b Quiero ser castigado.

G. Desagrado por sí mismo
O No me siento decepcionado de mí mismo.
1a Me siento decepcionado de mí mismo.
1b No me gusto.
2 Siento desagrado por mí mismo.
3 Me detesto.

H. Autoacusación
O No siento que sea peor que las demás personas.
1 Me critico por mi debilidad o por mis errores.
2 Me culpo por mis faltas.
3 Me culpo por todo lo malo que ocurre.

I. Ideas suicidas
O No tengo la menor intención de auto dañarme.
1 Pienso en hacerme daño, pero no lo haré.
2a Siento que mejor sería estar muerto.
2b Siento que mi familia estaría mejor si yo muriera.
3a Tengo planes precisos acerca de suicidarme.
3b Me mataría si pudiera hacerlo.

J. Llorar
O No lloro más de lo habitual.
1 Ahora lloro más que antes.
2 Ahora lloro todo el tiempo, no puedo evitarlo.
3 Antes podía llorar, pero ahora no puedo aunque quiera.

K. Irritabilidad
O No estoy ahora más irritado que habitualmente.
1 Me molesto o me irrito con más facilidad que antes.
2 Me siento irritado todo el tiempo.
3 Ya no me irrito de ninguna manera por cosas que antes me irritaban.

L Insociabilidad
O No he perdido interés en las demás personas.
1 Ahora me intereso menos por los demás que antes.
2 He perdido casi todo el interés que sentía por los demás.
3 He perdido todo interés por los demás y no me preocupan en absoluto.

M. Indecisión
O Tomo decisiones igual que antes.
1 Trato de posponer el momento de tomar decisiones.
2 Tengo grandes dificultades para tomar decisiones.
3 Ya no puedo tomar ninguna clase de decisiones.

N. Cambio de la imagen corporal
O No me siento peor que antes.
1 Me preocupa verme de más edad o con menos atractivos.
2 Siento que hay cambios permanentes en mi apariencia y que me quitan atractivo.
3 Siento que mi aspecto es feo o que resulta repulsivo mirarme.

O. Lentitud en el trabajo
O Trabajo tan bien como antes.
1 a Necesito un esfuerzo extra para ponerme a realizar un trabajo o tarea.
1 b No trabajo tan bien como antes.
2 Debo esforzarme mucho para hacer cualquier cosa.
3 No puedo hacer ninguna clase de trabajo.

P. Insomnio
O Puedo dormir tan bien como siempre.
1 Me despierto más cansado por la mañana ahora que antes.
2 Me despierto una o dos horas más temprano que de costumbre y me resulta difícil volver a dormirme.
3 Me despierto temprano todos los días y no puedo dormir más de cinco horas.

Q. Fatiga
O No me canso más que antes.
1 Me canso con más facilidad que antes.
2 Me canso aunque no haga nada.
3 Me canso demasiado aunque no haga nada.

R. Anorexia
O Mi apetito no se ha deteriorado.
1 Mi apetito no es tan bueno como antes.
2 Mi apetito es ahora mucho menor.
3 Ya no tengo apetito.

S. Pérdida de peso
O No he perdido peso últimamente, o muy poco.
1 He perdido más de dos kilos y medio.
2 He perdido más de cinco kilos.
3 He perdido más de siete kilos y medio.

T. Preocupación por la salud
O Mi salud no me preocupa más que lo habitual.
1 Me preocupan mis dolores y molestias, o mi ardor de estómago, o mi constipación.
2 Estoy tan preocupado por cómo me siento o por lo que siento, que me resulta difícil pensar en otra cosa.
3 Estoy completamente absorbido por lo que siento.

U. Pérdida de libido
O No he advertido ningún cambio reciente en mi interés por el sexo.
1 Estoy menos interesado en el sexo que antes.
2 Estoy mucho menos interesado en el sexo ahora.
3 He perdido por completo el interés en el sexo.

Resultados: 0-9= margen normal; 10-15= depresión leve; 16-19= depresión leve a moderada; 20-29= depresión de moderada a grave; 30-63 = depresión grave. (Tomado de Beck, A. T., Depression: Causes and Treatment, Philadelphia, 1967, University of Pennsylvania Press.)

Historia de la Locura: Manicomios Enfermedad Mental y Psicosis

Historia de la Locura: Manicomios
Tipos enfermedad mental, Psicosis  y Neurosis

Historia de la locura

El lugar de las enfermedades mentales en la sociedad ha vanado de acuerdo a la época pero sólo destacaremos algunas características de distintos períodos. Las concepciones primitivas de la locura la toman como una categoría de lo sagrado, relacionada con la divinidad o con el demonio. Todavía en el Nuevo Testamento la locura es considerada como una posesión por los malos espíritus a los que hay que desalojar del cuerpo del enfermo para curarle.

Es con los griegos que la medicina se hace ciencia. Pero mientras la medicina griega da una explicación racional de las enfermedades del cuerpo, las «enfermedades del espíritu» no reciben una suerte similar. La teoría de los griegos sobre las enfermedades está basada en el equilibrio que en el cuerpo tengan cuatro «jugos»: sangre, flema, bilis negra y bilis blanca, también llamadas «humores«. Aún hoy hablamos de temperamentos flemáticos, biliosos o sanguíneos, así como del humor con que está una persona.

Las observaciones sobre enfermos mentales en la Edad Media no están en manuales de medicina sino en los protocolos de los perseguidores de hechiceros y exorcizadores. En realidad, la extensión del cristianismo en este período parece en este terreno más que nada haber proporcionado un esquema (la lucha de Satán contra Dios por el dominio del hombre), reforzador de la concepción primitiva.

Por otro lado la heterodoxia y la locura fueron tratadas de Ja misma manera por las autoridades. Con el Renacimiento los locos dejarán de ser endemoniados. Algunos médicos dirán que los locos nada tienen que ver con fuerzas sobrenaturales y que por lo tanto pertenecen al médico y no a la hoguera. Zilborg llamó a este movimiento «Primera Revolución Psiquiátrica».

Este movimiento, que se inicia en el Renacimiento y culmina en la Revolución Francesa, dejará de considerar como poseso al loco y lo transformará tan solo en una persona peligrosa. Por esta razón debe ser internado, como los criminales, los mendigos o los rebeldes y, a menudo, en los mismos locales, sitios de siniestra fama.

Con la Revolución Francesa se produce una nueva variante (impulsada por Felipe Pinel y Jean Esquirol) ya que, coincidiendo con el nuevo humanismo, se separan definitivamente los manicomios de las prisiones y sobre todo se da a los enfermos un trato de personas,, suprimiendo las cadenas, los castigos, el hacinamiento. El mérito de esta actitud sólo es comprendido cuando se sabe que esta «liberación del loco» aún no ha concluido, pues en distintos lugares se comprueban aún hacinamiento y castigos.

En realidad, la mayoría de los hospitales psiquiátricos actuales son un legado directo de Pinel y Esquirol. Sin embargo, junto con el enorme progreso, se observa que prosigue la necesidad de que el enfermo esté recluido. Varían el trato y las razones: ya no es el peligro sino la necesidad de protección y tratamiento lo que justifica los muros y la segregación. Pero la segregación sigue siendo la misma hasta nuestros días.

En el siglo XIX los progresos de la ciencia son sensibles en medicina. Los nombres de Kraepelin, Charcot, Bleuler, Kraft, Ebing y otros están asociados a esta época que nos lega la clasificación actual de las enfermedades mentales, así como una precisa descripción, pero solamente hipótesis en cuanto a las causas, como veremos.

Habrá que esperar á la primera mitad del siglo XX para que estalle lo que H. Ey llamó la Segunda Revolución Psiquiátrica. Como consecuencia de tos estudios sobre la neurosis y del descubrimiento científico det inconsciente los locos dejan de ser seres extraños y pasan a ser hombres que hablan un lenguaje no del todo distinto al del inconsciente de cualquier hombre.

Eso implica aceptar que la locura puede tener grados y, si se la escucha, ser comprensible. El enfermo no será un segregado de la sociedad, sino alguien siempre ligado a ella. Esta etapa aún está en evolución, y como vimos antes, es de aparición relativamente reciente la concepción de que la locura es un hecho estructurado socialmente.

El punto de vista científico

A partir de la mencionada eclosión científica que comienza con el Renacimiento y llega a su máxima expresión en el siglo XIX, los médicos unen las enfermedades mentales a las demás enfermedades físicas, comenzando así una seria búsqueda de sus causas. Pero mientras los adelantos generales de la Medicina son espectaculares, en la psiquiatría sucede un curioso fenómeno: existe un grupo de enfermedades mentales a los que se puede atribuir una clara y definida causa anatómica y que pronto pueden pasar a entenderse como cualquier otra enfermedad (es el caso de la sífilis cerebral o la demencia senil). Pero existirá otro grupo que, por el contrario, no presentará ninguna alteración revelable ni a la autopsia, ni al laboratorio químico ni al microscopio.

Allí el camino de los psiquiatras se bifurcará hasta hoy. Algunos persistirán en que todas las enfermedades mentales tienen una causa orgánica, y las que no la muestran es por una mera insuficiencia de los medios de investigación. Otros atribuyen la génesis de las enfermedades mentales, en los casos en que no existe trastorno orgánico detectable, a causas psíquicas. Llamaremos a la primer postura organicista y a la segunda psicogenetista. A riesgo de no ser completos, en un esfuerzo de síntesis examinaremos las explicaciones de estas escuelas con vigencia actual.

Las enfermedades mentales de causa física son aquéllas en las que el Sistema Nervioso Central se perturba por factores infecciosos, tóxicos, tumorales o arterioescleróticos. En estos casos puede decirse que el problema no es distinto al del resto de la medicina: así como una insuficiencia renal se produce por una infección en el riñón, una infección en el cerebro producirá una insuficiencia cerebral. Existen infinidad de cuadros que obedecen a causas orgánicas, pero el concepto que queremos dar aquí es que todos ellos acompañan la causa fundamental que actúa sobre el funcionamiento del cerebro.

Si la causa es transitoria (conmoción cerebral, infección, etc. que pasen sin dejar lesiones) la alteración psíquica es transitoria. Si la causa es una alteración definitiva y/o progresiva, la alteración será también definitiva y/o progresiva.

En este sector entran lo que después veremos como Demencias, cuya causa puede encontrarse en alteraciones anatómicas del cerebro producidas por degeneraciones de las células o por deficiencias en el aporte de sangre debidas a arterioesclerosis (los conocidos reblandecimientos).

Casi nadie niega que aún la más claramente orgánica de las afecciones mentales no puede ser entendida del todo sin considerar los factores psicogenéticos en la producción de los síntomas. La gravedad de una debilidad mental causada por una meningitis padecida en la infancia no sólo está determinada por la extensión de las lesiones sufridas sino también por la actitud familiar y social con que fue tratado e! individuo.

Enfermedades sin causa física demostrada Engloban la mayor parte de las enfermedades mentales: esquizofrenias, melancolías, delirios, neurosis, personalidades psicopáticas y afecciones psicosomáticas.

Expondremos entonces las posturas organicistas y las psicogenetistas.
Señalamos ya que en las teorías organogenéticas la enfermedad mental es un proceso cerebral: anatómico, físico o químico y, al hablar de neurobiología, mencionamos algunos centros importantes del Sistema Nervioso Central. El descubrimiento de localizaciones con funciones específicas en el cerebro permitió elaborar teorías que atribuyen a lesiones de los distintos centros y sistemas mencionados las enfermedades
mentales.


Los enfoques genéticos y los fisicoquímicos: que a continuación veremos se relacionan con los que acabamos de ver. Desde hace siglos se sabe que los trastornos mentales manifiestan a menudo una cierta predisposición hereditaria, o sea que se pueden observar también en los antecesores del enfermo. Toda persona posee un patrimonio biológico, o sea un cierto número de caracteres morfológicos (ser delgado, ser robusto) funcionales, neurobiológicos, que hereda de sus padres. Si se observa que determinadas enfermedades son más frecuentes en ciertos pacientes de constitución corporal determinada (la enfermedad maníacodepresiva en personas robustas, ventrudas y con otra serie de aspectos que configuran lo que se llama «hábito pícnico»), siendo esa constitución heredada, se puede pensar que se hereda también la predisposición a enfermar.

La parte de la biología que estudia estos temas se llama Genética y es muy difícil de aplicar en el hombre, por lo que los resultados son muy discutidos. Se sabe que la predisposición a enfermar de un sujeto aumenta si uno de sus padres fue enfermo, y más si los dos lo son. Pero resulta muy difícil saber si el mayor número de enfermos entre hijos de enfermos se debe a la herencia genética o a cómo fueron criados por padres enfermos.

Por otra parte la herencia no aparece forzosamente en los hijos sino que puede ser recesiva y aparecer, o no, en los hijos de los hijos. Las enfermedades en que el riesgo hereditario (en e! peor de los casos el 20 % de probabilidades de tener un hijo enfermo si los dos padres lo son y de 10 a 15 % si uno solo lo es) se ha comprobado son las esquizofrenias, la psicosis maníacodepresiva, algunas epilepsias y ciertas oligofrenias.

En el campo de la química se vienen realizando importantes descubrimientos, aún en desarrollo. Numerosas sustancias terapéuticas basadas en los descubrimientos de la química del Sistema Nervioso se siguen incorporando al uso psiquiátrico.

Existen ciertas sustancias en el cerebro, que aparecen disminuidas en los cerebros de los deprimidos; son las catecolaminas y su función tiene que ver con la transmisión del impulso nervioso. Algunas drogas (las anfetaminas por ej.) las aumentan, produciendo excitación y euforia. Otras, como la reserpina, la disminuyen produciendo una tranquilización, a veces depresión.

También se observó que un componente normal del organismo, el sodio, que también tiene que ver con la transmisión del impulso nervioso, está aumentado en el interior de las células del Sistema Nervioso Central en algunos casos de depresión. Este fenómeno se interpretaría como motivo de un retardo generalizado del funcionamiento nervioso.

Respecto de la incidencia de factores químicos en la esquizofrenia se supone que ciertas sustancias normales pueden transformarse en el organismo en compuestos de acción tóxica con efectos similares a los de la locura. Algunas de estas sustancias tienen una estructura química pareciera a las drogas alucinógenas (LSD y mescalina)

Por último, se sospecha también la existencia de relaciones entre las hormonas y la locura. Un nivel adecuado de hormonas en el organismo es necesario para un armónico funcionamiento físico y mental. (En casos en que esto no sucede se evidencian alteraciones psíquicas, como es dable observar en casos de falta de hormona tiroidea, que produce retraso mental y físico como el cretinismo o la castración. Muchos autores han realizado investigaciones con la hipótesis de que un funcionamiento glandular inadecuado pero no tan evidente sea causa de trastornos mentales. Son de destacar las investigaciones de Selye, que asocia diversos trastornos al agotamiento de las glándulas suprarrenales que intervienen en la defensa y alerta del organismo (la teoría del stress).

Las funciones del sistema nervioso

Los niveles más elevados de la conducta y del comportamiento del hombre dependen de la existencia del Sistema Nervioso Central (SNC). La evolución en la escala zoológica va mostrando un mayor grado de complejidad del SNC desde los animales inferiores hasta los animales superiores, culminando en el hombre, cuyo grado de preeminencia depende justamente del alto desarrollo de este sistema.

El Sistema Nervioso está formado por células muy delicadas llamadas neuronas que a diferencia de las otras células del organismo no se reproducen, permaneciendo su número constante desde el nacimiento a la muerte si no media su destrucción accidental. El organismo se encarga de proteger al SNC ubicándolo en la cavidad ósea más dura y cerrada del cuerpo (el cráneo) y mediante múltiples y sutiles mecanismos que hacen, por ejemplo, que muchas sustancias exteriores no puedan pasar de la sangre al SNC por la existencia de una especie de barrera biológica.

En el SNC del hombre podemos destacar tres formaciones anatómicas en lo que al interés de este fascículo se refiere: el hipotálamo, el tálamo y la corteza cerebral. El hipotálamo además de una serie de complejas funciones vitales (tales como la regulación glandular) actúa en la expresión de la motilidad emocional instintiva e impulsiva; el tálamo es una verdadera central receptora del organismo y su función más significativa es la de intervenir en la representación instintivo-afectiva del organismo. La corteza cerebral constituye el nivel más evolucionado, también llamado Sistema Nervioso Superior, donde existen diversas zonas:

1) Áreas sensoriomotrices en las que están representadas la motricidad y la sensibilidad de todo el cuerpo.
2) Áreas que funcionan como centros perceptivos o analizadores que responden a la percepción por los sentidos.
3) Áreas gnoseopráxicas que integran los procesos neurobio-lógicos que son responsables de la percepción, la memoria y el pensamiento. En este sentido la zona del Lóbulo temporal es la de mayor interés para la psiquiatría, pues parecen estar representados en él (más correcto sería decir integrados) el lenguaje y la memoria.
4) La región del lenguaje, específicamente humana: su importancia queda de relieve al notar que su destrucción acarrea en el hombre la imposibilidad de hablar y/o entender lo hablado. Al mencionar zonas anatómicas, áreas o regiones, debe tenerse en cuenta que todas ellas funcionan en total interdepedencia y no por partes, como podría suponerse, siendo lasdistintas funciones la expresión coordinada del funcionamiento del SNC como un todo.

Los manicomios

Ya hemos señalado cómo su aparición marca un fenómeno particular: la sociedad asigna al loco un lugar donde ser aislado, creando así una peculiarísima institución.

Durante muchos años, y aún en la actualidad para la mayoría, la finalidad de los manicomios es clara: se procura tratar allí a los enfermos mentales, haciendo lo posible para su curación. Pero mientras esta curación no se produzca, el enfermo estará allí alojado contra su voluntad, para proteger así a los sanos y al mismo paciente de actos irresponsables que pueda cometer.

En resumen, cura y aislamiento, mucha veces definitivo. Se crean así verdaderas ciudades, llenas de personas aisladas en las cuales el siempre magro presupuesto sanitario hace que el hacinamiento y la falta de higiene sean la regla. Pero en los últimos años se plantearon algunas novedades: En primer lugar se empezaron a crear centros psiquiátricos en hospitales generales; los enfermos mentales podrían así tratarse en un hospital común como cualquier enfermo.

Se demostró que ello no sólo era posible sino ventajoso. Pero se hizo evidente también una pavorosa realidad ya señalada por muchos: La sintomatología de los enfermos del manicomio ¿es debida a la enfermedad o a los efectos que el mismo manicomio produce? El aislamiento, deterioro y abandono que presentan los enfermos, ¿es la enfermedad o el efecto acumulado de años de encierro, de separación del mundo exterior, de pérdida de identidad, de falta de intimidad, de inactividad permanente, de soledad? Todo hace pensar que sí.

¿Acaso un ser normal sometido a esa vida durante años estaría mejor?
La cuestión planteada es de extrema gravedad. Implica que muchos habitantes del manicomio no deberían estar allí de haber sido resocializados en su momento.

Además que muchas de las grandes descripciones de la psiquiatría corresponden no a enfermedades sino a trastornos producidos por la internación, y que buena parte de la incurabilidad con que se asocia la locura se debe a estos factores. Este serio planteo, unido a las condiciones misérrimas en que se desarrollan las actividades de estas instituciones, ha llevado a intentar cambios que aún no son comprendidos ni justificados por muchos.

Las terapias institucionales mencionadas anteriormente son algunas de las respuestas esgrimidas ante tan trágica situación. Si bien el mérito de dichos intentos es enorme, no se puede olvidar que las acciones en este sentido son parte de la política sanitaria gubernamental, y en consecuencia un aspecto político mucho más vasto.

Esto introduce muchas variantes, dado que un pseudo humanitarismo benéfico es tan nocivo como dejar las cosas como están. Sólo el serio estudio de las terapias y de las enfermedades, posibilitado por circunstancias sociales favorables pueden conducir a un real mejoramiento de la asistencia.

La astrologia en la Edad Media

Astrología y religión, la edad media

Al comienzo de la Edad Media el fatalismo astrológico chocó con los dogmas religiosos: con la doctrina del libre albedrío de los cristianos y con la ley musulmana, pues según el Corán sólo Dios conoce el porvenir. Para tratar de explicar la arraigada creencia en la astrología sin traicionar aquellos dogmas, se recurrió a toda clase de argumentos. Se admitió que los astros «inclinan» pero no obligan; se rechazó el fatalismo pero no las influencias astrales, reconociéndose que, prevenido por los astros, el hombre podía evitar los peligros que se pronosticaban; se reconoció una astrología natural y se admitió la influencia astral sobre la vida animal y vegetal, pero se rechazaron los horóscopos por considerárselos superstición.

A pesar de todo esto, la astrología gozaba de múltiples adeptos; entre ellos reyes y califas, papas y emperadores, que disponían de «matemáticos» a quienes consultaban acerca de cuestiones personales u oficiales. La influencia árabe, que comenzó a manifestarse en el mundo cristiano occidental a partir del siglo XI, contribuyó en buena medida a ese auge, ya que por disposición natural o en virtud de la cultura griega que habían asimilado, cultivaron la astrología con fines religiosos o para confeccionar horóscopos.

De la concepción árabe de la astrología como «decretos del cielo», nació el nombre de «astrología judiciaria» aplicada a la confección de horóscopos. La influencia del «Tetrabiblos» puede medirse a través de sus traducciones. Se cuenta entre las primeras obras griegas traducidas al árabe (en la segunda mitad del siglo VIII), y la primera obra traducida del árabe al latín, en la primera mitad del siglo XII. Fue traducida a muchos idiomas modernos y hasta mediados de este siglo XX era la única obra de Ptolomeo traducida al inglés.

Durante la Edad Media la astrología siguió su marcha triunfante: hasta los judíos la cultivaron aunque Maimónides la condenó explícitamente. En el mundo bizantino no gozó de mayor aceptación, tal vez por el recuerdo del saber griego clásico. En cambio se introdujo fácilmente en los pueblos eslavos, muy propensos, por entonces, a las prácticas adivinatorias.

En el mundo cristiano la astrología forma parte del saber mundano, con abundante actividad de astrólogos y producción de obras astrológicas. Comienzan entonces las vinculaciones entre astros y planetas y distintos elementos. Dante combina los siete planetas con las siete artes liberales y correlaciona la gramática con la Luna, la dialéctica con Mercurio, la retórica con Venus, la aritmética con el Sol, la música con Marte, la geometría con Júpiter y la astronomía con Saturno.

Se establece también la vinculación entre la astrología y la alquimia, y a cada metal se le asigna un planeta, a cada operación de los alquimistas un signo: al oro le corresponde el Sol; a la plata, la Luna; al hierro, Marte; al mercurio, Mercurio; al cobre, Venus; al estaño, Júpiter; al plomo, Saturno; a la calcinación, Aries; a la congelación, Tauro; a la fijación, Géminis; a la disolución, Cáncer; a la digestión, Leo; a la destilación, Virgo; a la sublimación, Libra; a la separación, Escorpión; a la ceración, Sagitario; a la fermentación, Capricornio; a la multiplicación, Acuario y a la proyección, Piséis. Aparece también el difundido «hombre astral», materialización de la doctrina del macrocosmos y del microcosmos, en el que a cada signo del zodíaco corresponde un miembro o un órgano del cuerpo humano.

De acuerdo con una de las correspondencias establecidas, actual, tenemos que Aries rige la cabeza y el cerebro; Tauro, el cuello y la garganta; Géminis, los hombros, los brazos, los pulmones; Cáncer, el tórax y el pecho; Leo, la parte superior de la espalda, el corazón, la columna vertebral; Virgo, el abdomen y los intestinos; Libra, la parte inferior de la espalda y los riñones; Escorpio, la pelvis y los conductos inferiores; Sagitario, los muslos y la carne; Capricornio, las rodillas, la piel; Acuario, las piernas, los tobillos, la piel; Piséis, los pies, el hígado, el sistema linfático.

Otra correlación es la que da origen al «hombre astral metalizado». En él, cada órgano corresponde a un planeta y a un metal correlativo. De acuerdo con esta correspondencia, se receta el metal como remedio en caso de enfermedad del órgano.

Así nace la medicina astrológica, que se mantuvo en pleno auge hasta bien entrado el siglo XVII, cuando médicos famosos recomendaban la astrología uroscópica: sin ver al paciente, con sólo examinar su orina y confeccionando el, horóscopo del momento de la micción se diagnosticaba la enfermedad. También apareció una farmacología astrológica, según la cual las plantas medicinales gobernadas por el Sol debían recogerse en domingo o las gobernadas por la Luna en lunes, y así sucesivamente.

El período renacentista imprimirá su sello de época ambivalente al legado astrológico de la época medieval. Coexisten el brillante renacimiento de las ciencias y de las artes con infinidad de guerras civiles y religiosas, con rebeliones y con la «Noche de San Bartolomé» con pestes y hambrunas, calamidades en las que se reconocen los signos de la ira de Dios o de espíritus maléficos. En consecuencia recrudece la creencia en poderes ocultos, encantamientos y brujas.

El descubrimiento de la Naturaleza, característico del Renacimiento, plantea otra ambivalencia. El hombre se enfrenta entonces con dos amos: Dios y la naturaleza. Trascendente uno, inmanente el otro, En consecuencia la astrología, que vaga entre el cielo y la tierra, ofrece la posibilidad de explicar esa coexistencia. Por primera vez, la astrología se ocupa también de la religión: se confecciona el horóscopo de Cristo; las conjunciones planetarias indican el nacimiento, y a veces la muerte, de las grandes religiones.

La característica ambivalencia de la época se comprueba asimismo en muchos pensadores y científicos frente a la astrología. El matemático Cardano, Paracelso, médico y químico, el astrónomo Kepler, concillan el cultivo de la ciencia con la creencia y la práctica astrológicas. En algún caso, esta contradicción hará crisis: Kepler exclama que sus leyes no se gestaron con la influencia de Marte y de Mercurio sino con las enseñanzas de Copérnico y de Tycho Brahe. Pero en definitiva, el Renacimiento, en cuyo seno se gesta la revolución científica del siglo XVII, fue también la época de oro de la astrología. Sería más exacto decir, astrológicamente hablando, que fue su culminación, pues precisamente en el siglo XVII comienza la declinación de la astrología.

Astrología y ciencia

El sistema de Copérnico y el anteojo de Galileo le asestaron los primeros golpes. Cuando se piensa que los astros se mueven rítmicamente alrededor de la morada fija del hombre, no es difícil creen en la influencia que pueden ejercer sobre las acciones humanas. Pero cuando es precisamente la morada del hombre la que, junto con la Luna, se desplaza, al igual que los demás planetas, alrededor del astro máximo, el Sol, que permanece fijo, resulta más difícil aceptar tales influencias.

Al derrumbarse el sistema ptolomeico, la astrología perdió su punto de apoyo.
El telescopio contribuyó, en gran medida, a desdivinizar el cielo, a despojar de atractivos misteriosos a los astros. Reveló, sobre todo, la existencia de otros astros que viajaban a través de los signos del zodíaco: nuevos planetas y satélites, millares de planetoides cuya eventual influencia no había podido calibrarse por la sencilla razón de no ser visibles a simple vista. Con Newton cambia el papel de los astros; su admirable ordenamiento no está destinado a aconsejar al hombre, sino por el contrario, a someterse al consejo y la voluntad de un Ser todopoderoso e inteligente.

Las comprobaciones de la ciencia en los siglos XVIII y XIX hicieron que la astrología entrara en plena decadencia y pasara a la categoría de seudociencia o superstición. Muchas veces, injustamente, ni siquiera figuró en la historia de la astronomía. En el siglo XX, sin embargo, se reinicia un movimiento en su favor.

Kepler y la astrología
astrologia keplerEn Kepler, como en Paracelso, se da respecto de la astrología una especie de ambivalencia: de malas ganas se somete a una astrología en la que cree y no cree. Cuando advierte que su descubrimiento de las leyes del sistema planetario no figura en su horóscopo, proclama que sus estrellas no fueron Mercurio ni Marte, sino sus maestros Tycho Brahe y Copérnico.

Así mismo, en un «típico estallido suyo», como se expresa Koestler, escribe: «Un espíritu acostumbrado a la deducción matemática, cuando se ve frente a los falaces fundamentos de la astrología se resiste mucho tiempo, como un mulo obstinado, a poner el pie en ese sucio charco, hasta que los golpes y las maldiciones lo obligan a hacerlo.»

Pero es claro que Kepler, quien persiguió toda su vida la búsqueda de una armonía cósmica, no podía sustraerse a ese signo de los tiempos y entre sus dudas admite «que nadie debiera tener por increíble que de las tonterías y blasfemias de los astrólogos puede surgir algún conocimiento útil y sagrado, que del sucio légamo puede salir un pequeño caracol o un mejillón, una ostra o una anguila, todos ellos alimentos útiles; que de un montón de pedestres gusanos pueda surgir un gusano de seda, y, por último, que en el hediondo estiércol una activa gallina puede encontrar un buen grano o una perla o una pepita de oro, si busca y revuelve bastante tiempo».

Y en otra ocasión: «¿De qué manera el aspecto del cielo determina el carácter de un hombre en el instante de su nacimiento? Obra en la persona durante toda la vida, a la manera de los lazos que el campesino ata alrededor de los zapallos en el campo; los lazos no hacen que el zapallo crezca, pero determinan su forma. Lo mismo puede decirse del cielo: no imparte al hombre sus costumbres, su historia, su felicidad, sus hijos, sus riquezas o su mujer; pero modela la condición de ese hombre…»

Fuente Consultada:
Enciclopedia de los Grandes Fenómenos de Nuestro Tiempo Tomo II Astrología, Horóscopos y Ciencia.

Historia y Origen de la Astrología Antigua El zodiaco

La astrología, accidente histórico

Astrología y astronomía (por sus etimologías tratado de los astros-leyes de los astros, respectivamente) fueron en un principio términos sinónimos. Cuando los griegos consideraron a la astronomía como a una rama de la matemática, la sinonimia se extendió también a esta ciencia. Así, en la época medieval se llamó frecuentemente «matemáticos» a los astrólogos, mientras se confundía astronomía con astrología convirtiendo así las leyes de los astros en leyes de los destinos humanos.

Sin embargo, la observación insistente y cuidadosa del cielo que dio origen a la ciencia astronómica se debió, pura y exclusivamente, a razones de orden práctico: la necesidad de medir el tiempo y de establecer la alternancia de las estaciones (un calendario, en fin) para ordenar las tareas agrícolas y los ritos del culto. Más tarde estas observaciones se usaron también en un sentido astrológico, debido a las características de las antiguas culturas, mezcla de mitos, magia y religión.

Factores de índole religiosa

La contribución de las dos grandes culturas prehelénicas, la egipcia y la mesopotámica, ha sido bien diferente.
Es poco lo que sabemos de la astronomía egipcia, debido a la falta de papiros astronómicos anteriores a la época helenística (siglos Ill/l a. C.). No cabe duda, sin embargo, de que los egipcios realizaron observaciones astronómicas desde épocas muy tempranas, ya que en el tercer milenio a. C. establecieron el primer calendario solar basándose en la marcha regular de los astros y en las no tan regulares crecidas del Nilo. Calendario que ha servido de base al nuestro, tras sufrir dos reformas: la juliana (siglo I a. G.) y la gregoriana (siglo XVI). El año egipcio de trescientos sesenta y cinco días estaba dividido en doce meses de treinta días cada uno, más cinco días suplementarios. Cada mes se dividía en tres decenas de días, que se caracterizaban por el grupo de estrellas —o de una única estrella brillante— que asomaba por el horizonte cada diez días. Más tarde estos grupos de estrellas fueron utilizados muchas veces por los astrólogos del período grecorromano, a pesar del zodíaco griego, conocido por los egipcios sólo en la época helenística posterior a las campañas de Alejandro Magno.

Aunque no puede hablarse de una astrología de los antiguos egipcios, es indudable la influencia del cielo en su religión. No olvidemos que en determinado momento sustituyeron a todos los dioses de su panteón por un dios único: el Sol. Además, en algunos casos, dicha influencia celeste adquirió ribetes de astrología: creían, por ejemplo, que la brillante estrella Sotis (la actual Sirio) provocaba las crecidas del Nilo. Mientras la astronomía de los egipcios revela un carácter litúrgico y religioso, la astronomía de los pueblos de la Mesopotamia presenta un fondo mágico y adivinatorio, fuente original de la astrología.

Los babilonios heredan la magia de los sumerios, que ya no es la magia animista del hombre prehistórico sino de índole más religiosa, con caracteres protectores que se resuelven en encantamientos y exorcismos, sobre todo frente « la enfermedad. El mundo exterior deja de ser el mundo demoníaco ancestral y se puebla de dioses benéficos y maléficos, Detectar en ese mundo los signos favorables o desfavorables resulta vital: de ahí la importancia de la adivinación.

Dichos signos debían rastrearse en los sueños, en el comportamiento de los animales y en su aspecto, así como en e! de las plantas y los minerales; en las entrañas de animales sacrificados, sobre todo en el hígado; en los rasgos de la fisonomía humana y, por supuesto, en los astros y en las pertubaciones atmosféricas.

Si estos antecedentes permiten afirmar que la astrología tuvo su origen en la Mesopotamia, cabe agregar que sus caracteres específicos la diferencian de la astrología actual. Aquella fue una astrología de neto corte político y social, referida más a los fenómenos naturales y a la colectividad humana que a seres individuales, si exceptuamos al rey, representante del dios y habitante del templo divino. Los presagios que los sacerdotes leían en los astros hablaban de hambrunas y sequías, de guerras o inundaciones, de buenas cosechas, de victorias militares y crecidas normales. Fue una astrología fundada en la correspondencia entre dioses y planetas y en la relación entre los fenómenos celestes —sobre todo los eclipses— y los fenómenos terrestres; correspondencias y relaciones que los sacerdotes observaban y anotaban en sus tablillas.

Los persas consignaron en el Avesta sus creencias astrológicas: el alma de cada ser humano tiene asignada una estrella a cuyo seno retornará al morir. Esta relación entre el alma y las estrellas reaparece mucho después en una leyenda árabe, según la cual a cada persona le pertenece una estrella, que nace y muere con ella. Conviene recordar, asimismo, que la calidad de «mago», tan frecuentemente conferida a los astrólogos, corresponde a una palabra de origen persa.

Puede decirse que la astrología, tal como hoy la entendemos, nace durante el período helenístico de la conjunción de las creencias orientales con los elementos griegos, y madura durante el período grecorromano. Varios factores intervinieron en este proceso. Las Campañas de Alejandro (segunda mitad del siglo IV a.C.), que produjeron una «helenización del Oriente», contribuyeron también a la «orientalización de Occidente», sobre todo en el terreno religioso.

La religión de los griegos, con su Olimpo poblado de dioses demasiado humanos, no resistió el embate de las creencias orientales que entre otros elementos introdujeron la astrología entre los griegos y, más tarde, por intermedio de éstos, en la India.

En cuanto a la astrología china, el fenómeno es más complejo. En primer lugar, entre el pueblo chino prospera toda clase de artes adivinatorias; en segundo término, se trata de un pueblo esencialmente agrícola, que desde muy antiguo reconoció la influencia del sol y de la luna sobre las estaciones. Estos dos hechos permiten pensar que las prácticas astrológicas tuvieron en China un origen semejante al de la Mesopotamia.

A partir de los primeros siglos de la era cristiana, comienza a practicarse y adquiere gran desarrollo la astrología actual. En cambio, estas prácticas no hicieron mella entre los judíos, por lo menos en la época helenística. Ya Jeremías: «. . .no temáis las señales del cielo, de las que tienen pavor las gentes. . .». Isaías, por su parte, apostrofa a Babilonia: «Quédate con tus encantamientos y con las muchas hechicerías con que te fatigaste en tu juventud», y agrega, refiriéndose a «los que miden el cielo»: «. . .serán como paja y el fuego los quemará; no se salvarán a sí mismos del poder de las llamas. . .»

El fondo filosófico

A estos factores de índole religiosa que contribuyeron a la estructuración de la astrología actual, debemos agregar varios factores de fondo filosóficos.

En el pensamiento griego clásico, fusión de ley y de mito, de ciencia y de poesía, no tiene cabida la idea de astrología en el sentido actual, si bien se identifica el cielo con las ideas de perfección y de divinidad. Es probable que la idea del cosmos como un universo bien ordenado y de los planetas no como cuerpos «errantes» sino como cuerpos perfectos —esferas— que se mueven según movimientos perfectos, es decir uniformes, se deba a los filósofos pitagóricos del IV a. C.

Estas ideas serán desarrolladas más tarde por Platón, a quien se debe también la importante concepción —para la astrología actual— de la correspondencia existente entre el macrocosmos (el universo) y el microcosmos (el hombre), en virtud del carácter divino e inmortal de las almas del mundo y del hombre. También influirá en la astrología la idea de la divinidad de los astros, tal como aparece en el «Epinomis«, diálogo platónico probablemente apócrifo. Para Aristóteles, más realista, el cielo tiene sus propias leyes, independientes de las humanas: «Si Zeus —es decir el cielo— hace llover, no es para que crezcan las mieses sino por necesidad.» Aunque en su astronomía la divinidad es una «causa primera», este concepto, puramente metafísico, es sólo el punto de partida de su explicación mecánica del sistema planetario.

En cambio en Alejandría, centro cultural del mundo helenizado a partir del siglo IV a. C. la convivencia del filósofo griego, del sacerdote egipcio —mezcla de intelectual y religioso— y del astrólogo caldeo, convierte a la antigua astrología sumerja, fruto quizás de una conciencia ingenua, en una tarea de rasgos científicos, muy intelectualizada.

Las corrientes filosóficas de la época, de acentuados tintes místicos, y sobre todo el estoicismo, ejercen su influencia decisiva en tal transformación. Según los estoicos, el hombre y el mundo constituían un todo ordenado, que se mantenía unido mediante el «pneuma«. Este .término («soplo» en griego) designaba al alma, espíritu o conciencia universal que poseía los caracteres de la divinidad. La cohesión entre los elementos, la razón y la vida misma no eran sino distintos estados de tensión del «pneuma«, comparable al parche de un tambor, cuyas distintas tensiones producen sonidos diferentes. Mientras el alma humana para Aristóteles era resultado de una especial organización de la vida que desaparecía con la muerte, para los estoicos era parte integrante del alma del mundo y de la muerte la devolvía a su lugar de origen. De aquí nace la vinculación entre la vida humana y la vida de las estrellas.

La concepción estoica otorga también nueva vida a la doctrina del macrocosmos y el microcosmos, a la que Platón había conferido carácter racional al explicar la creación de la especie humana. Según Platón, el Demiurgo —constructor o artífice del universo, de índole distinta al dios de los estoicos— encomendó a los dioses menores la creación de las razas mortales, y ellos utilizaron para crear al hombre los mismos elementos que el Demiurgo había usado para crear el universo. En consecuencia, el universo y el hombre —es decir el macrocosmos y el microcosmos— resultaron impregnados de igual racionalidad y movidos por mecanismos semejantes, lo que permitió establecer correspondencias y paralelismos entre ambos mundos.

El zodíaco

Según ya hemos dicho, la astrología con sus actuales caracteres —el predominio del horóscopo individual, sobre todo, lo que los caldeos utilizaron esporádicamente desde fines del siglo V a. c.— nace en el mundo elenístico, donde aparecen los conceptos del zodíaco y sus signos.

El zodíaco es una faja celeste por donde viajan, aparentemente, el Sol, la Luna y los planetas, cruzada en la parte central por la eclíptica, circunferencia convencional que señala la trayectoria solar.

Desde antiguo se habían distinguido en esa faja grupos de estrellas de distinta forma y extensión —constelaciones—, a los que la imaginación popular había dado nombres de acuerdo con sus semejanzas. De ahí que los griegos designaran a esta faja con el nombre de zodíaco, palabra que deriva de un término que significa «pequeñas figuras» (la etimología que hace derivar zodíaco de animal no parece correcta).

Los caldeos habían dividido al zodíaco en doce partes iguales de treinta grados cada una, que se hicieron corresponder aproximadamente con doce constelaciones. De este modo, a cada constelación correspondía una parte o «signo» del zodíaco, aunque a veces la constelación escapara del signo y hasta del zodíaco. A estas dos divisiones del zodíaco —una irregular por las constelaciones y otra regular por los signos—, los astrólogos agregaron otra división regular por las «casas». Es decir, otra división en doce partes iguales a partir de un punto variable, el «ascendente», intersección de la eclíptica con el horizonte en un instante y lugar determinado.

El nombre astrológico de las doce constelaciones zodiacales, en el sentido del movimiento aparente del Sol, es el siguiente: Aries (Carnero), Tauro (Toro), Géminis (Mellizos), Cáncer (Cangrejo),Leo (León), Virgo (Virgen), Libra (Balanza), Escorpio (Escorpión), Sagitario (Arquero), Capricornio (Cabra), Acuario (Aguatero), Piséis (Peces).
Desde el punto de vista astronómico, son importantes las dos intersecciones de la eclíptica con el ecuador celeste, sobre todo una de ellas, el llamado «punto vernal», como origen de coordenadas celestes.

En la época helenística ese punto se encontraba en Aries, motivo por el cual los astrólogos la eligieron como primera constelación zodiacal. En virtud del fenómeno de precesión de los equinocios (rotación del eje terrestre alrededor del eje de la eclíptica que se produce en un lapso de 26.000 años), ese punto ha retrocedido desde entonces: ha recorrido la constelación, Piséis, y actualmente está por entrar a Acuario. Al astrólogo, empero, no le interesa este movimiento porque no trabaja con las constelaciones sino con los «signos», aunque de este hecho resulten ciertas contradicciones entre las astrología y la realidad astronómica.

Los planetas y los días de la semana

Un legado astrológico probablemente helenístico que aún perdura en el mundo latino es el nombre de los días de la semana, que reflejan claramente los nombres de los siete planetas conocidos en el mundo antiguo. En orden decreciente de su distancia con la Tierra, ellos son: Saturno, Júpiter, Marte, Sol, Venus, Mercurio y Luna (la sustitución del «día del Sol», el inglés «sunday» o el alemán «Sonntag», por el domingo, «día del Dómine» —Señor— fue una innovación posterior).

La historia de este legado no es simple. Los babilonios habían dividido la semana en siete días, cada uno de los cuales estaba consagrado a un dios. Como a cada dios le correspondía una estrella, es decir un planeta, cada día de la semana tomó el nombre del planeta correspondiente.

Llama la atención, sin embargo, que el orden de los días de la semana no coincida con el orden de los planetas; por ejemplo, a Saturno (sábado) sigue Júpiter (jueves) y no el Sol (domingo). Pero un examen más detenido demuestra que entre el orden de los planetas y el orden de los días de la semana existe una relación fija. Para comprobarlo bastan dos sencillos diagramas: dibújese una circunferencia y divídase en siete partes iguales. Si en cada uno de los puntos se colocan, en su orden, los nombres de los planetas, y se unen entre sí siguiendo el orden de los correspondientes días de la semana, se obtendrá uno de los dos eptágonos estrellados, es decir un polígono regular. Si, en cambio, se colocan los nombres de los días de la semana en su orden y se unen los puntos siguiendo el de los correspondientes planetas, se obtiene el otro eptágono estrellado. Pero esto ya no es astrología sino pitagorismo.

Astrología y astronomía

Así como la astrología hizo presa fácil del mundo helenizado, también rápidamente en el mundo romano y terminó extendiéndose a las tribus germánicas, más allá de las fronteras del Imperio.

A pesar de la general aceptación, también hubo opiniones desfavorables. Carneades (siglo II a. C.), filósofo platónico integrante de la embajada que introdujo la filosofía griega entre los romanos, afirmaba que era imposible comprobar la verdad de los horóscopos, y en apoyo de sus argumentos señalaba los destinos distintos de los hermanos mellizos y se preguntaba por qué los animales no tenían horóscopo. En el siglo siguiente, Cicerón sostenía que los muertos en una misma batalla, dado que estaban signados por un mismo destino fatal, deberían haber nacido todos en el mismo instante y en el mismo lugar.

Tiempo después, Vitrubio se muestra más imparcial y también más impreciso. En su «Arquitectura» dice, refiriéndose a la astrología: «En lo que respecta a la rama de la astronomía que se refiere a la influencia de los doce signos, de los cinco astros, del Sol y de la Luna sobre la vida humana, debemos dejar todo esto a los cálculos de los caldeos, a quienes debemos el arte de confeccionar horóscopos que les permiten declarar el pasado y el futuro mediante cálculos fundados sobre los astros.

Tales descubrimientos han sido transmitidos por hombres inteligentes y de gran agudeza, provenientes directamente de la nación de los caldeos. El primero de ellos. Seroso, que se estableció en la isla de Cos, donde abrió una escuela. Más tarde continuó en esa tarea Antipater, y luego Arquinábolos dejó las reglas para confeccionar horóscopos fundados ya no en el momento del nacimiento sino en el de la gestación.»

En el siglo I de la era cristiana, Plinio, en su poco crítica-«Historia Natural», informa que las artes mágicas arraigaron a través de tres conductos: la medicina, la religión y la astrología. Alude a la antigüedad de las tres artes y se extraña de que Hornero no las mencione en su «Ilíada«, mientras que en la «Odisea» abundan los actos de magia.

Refiriéndose a la astrología en particular, dice que el hombre la ha incorporado a las otras artes porque «todo hombre ansia conocer su porvenir y piensa que tal conocimiento se extrae con más certidumbre del cielo.» En los primeros siglos de nuestra era aparecen nuevas concepciones filosóficas: las ideas cristianas y judías luchan victoriosamente contra el ya decadente paganismo; el gnosticismo—mezcla de concepciones racionales y místicas— favorece las especulaciones de tipo mágico y, por ende, a la astrología.

En este ambiente cultural, la astrología se desarrolla ampliamente y llega a su punto culminante con la obra de Ptolomeo (siglo II d. C.), quien al separar netamente a la astronomía de la astrología convierte a ésta en una rama autónoma del saber, rama que describe y estudia en un tratado especial, el Tetrabiblos, verdadera biblia de los astrólogos actuales. Aunque es evidente que las nociones de Ptolomeo —tierra fija y astros móviles—, cabe destacar que sus dos obras fundamentales, el Almagesto (astronomía) y el Tetrabiblos (astrología) difieren en su estructura científica. Mientras en el primer tratado desarrolla la astronomía en forma estrictamente científica, sobre la base de rigurosas demostraciones geométricas, en el segundo se limita a tratar los mismos temas mediante aproximados métodos aritméticos.

Las cuatro partes (de ahí el título «Cuatro Libros») que componen la obra astrológica de Ptolomeo comprenden, respectivamente, generalidades acerca de la astrología y de los planetas, a los que divide en maléficos y benéficos, masculinos y femeninos, diurnos y nocturnos; pronósticos de carácter general concernientes a las distintas regiones de la tierra o a características de los planetas; pronósticos de carácter individual; factores astrológicos vinculados con distintas circunstancias y aspectos personales.

Ptolomeo comienza distinguiendo las dos maneras de formular predicciones astronómicas: 1) señalando la configuración de los astros según sus movimientos (astronomía); 2) los cambios producidos en las cosas por influencia de los astros (astrología). Resuelve que, aunque en este último campo no se ha arribado a la misma perfección que en el primero, lo considerará de acuerdo con la filosofía, es decir científicamente.

En consecuencia fundamenta a la astrología en estos términos: «Ante todo es evidente, sin necesidad de mayor prueba, que una cierta fuerza circula y se extiende desde la naturaleza etérea y eterna a. todo lo que envuelve la tierra, provocando continuos cambios. Ante todo en los elementos sublunares, fuego y aire, que se agitan en virtud de los movimientos del éter, y con ello hacen partícipes de su movimiento a las cosas inferiores: la tierra y el agua, y todos los animales y plantas que en ellos nacen.» Reseña luego los distintos efectos del Sol y de la Luna y agrega: «El curso de los astros asume, en el aire numerosos significados: anuncia las tormentas, las lluvias y los vientos que afectan a las cosas terrestres.

La configuración misma que adoptan entre sí, en especial cuando al acercarse unen sus efectos, provocan múltiples y variados cambios. En efecto, si bien en el orden de la constitución general del mundo las fuerzas del Sol son las preponderantes, algo agregan o quitan las que residen en los demás astros. En lo que se refiere a la Luna, la cosa es más evidente y frecuente, en virtud de las lunas llenas y nuevas y de los espacios que las separan. Para los demás astros la cosa es menos cierta y se produce a intervalos más separados; por ejemplo, cuando aparecen o desaparecen, o cuando están en condiciones especiales.

Si se atiende a estos hechos, no sólo se comprenderá fácilmente cómo la constitución de las cosas es afectada por el movimiento de los astros, sino que además señalará cómo, de acuerdo con el estado del cielo, se forma y estructura el nacimiento y desarrollo de los gérmenes.» A esta última creencia aludía Cicerón cuando decía, al referirse a los astrólogos, que «creían no sólo verosímil sino absolutamente cierto que los animales y los niños se forman según la disposición del cielo en el momento de su nacimiento, y que bajo tal influencia se constituían el ingenio, las costumbres, los hábitos y los caracteres de los cuerpos, así como todo el curso de la vida y de las acciones futuras de cada uno.»

Fuente Consultada:
Enciclopedia de los Grandes Fenómenos de Nuestro Tiempo Tomo II Astrología, Horóscopos y Ciencia.

BURULI, causas y tratamiento enfermedad tropical Historia Epidmias

BURULI: Causas y Tratamiento – Enfermedad Tropical

Cuando los enormes esfuerzos realizados por la OMS para erradicar la lepra resultaron insuficientes, por la renovación permanente de brotes en diferentes partes del mundo, un nuevo actor aparece en escena preocupando notablemente a la comunidad científica internacional: el Buruli. Bautizado así por investigadores ingleses en el año 1960, debe su nombre a la región ugandesa de Buruli.

Otras denominaciones de la enfermedad son: úlcera de la paratuberculosis, micobacteriosis atípiea, Kakerifu, Kasongo o úlceras Bairnsdale. Se la llama también germen antropófago por las serias lesiones que provoca en el hombre cuando lo infecta. Fue detectada por primera vez en tierras africanas, y se identificó el agente productor de la enfermedad como Mycobacterium ulcerans.

Todo parece indicar que la deforestación y destrucción de la selva tropical realizada por el hombre despertó a la bacteria y atacó a la población con mucha virulencia, amenazando seriamente a todos los habitantes de este continente así como también a gran parte de Asia, Oceanía, América Central y Sudamérica (Bolivia, Perú y Brasil). Este terrible flagelo parece ser pariente directo de la lepra y la tuberculosis.

Se convierte en una versión virulenta que se conoció en diferentes centros hospitalarios de la región en la década de 1990 y que ataca la epidermis y endodermis del individuo provocando serias lesiones y creando un estado incipiente de gangrena.

Emmanuel Eben-Moussi, representante de la OMS en Costa de Marfil, afirmó con pesar que «cuando todo parecía indicar que podíamos liberarnos de la lepra, aparece este nuevo y mortal enemigo para el nuevo milenio«.

Generalmente, las personas afectadas mueren por las múltiples infecciones ocasionadas. Al principio, la enfermedad se presenta como una leve inflamación de la zona afectada que luego se transforma en una úlcera rodeada de anillos amarillos y negros, colores que adopta el tejido necrosado y muerto.

La terapia indicada para esta etapa es la extirpación de la región comprometida, pero el avance de la enfermedad concluye con la amputación del miembro como único medio de curación.

A pesar de que el total de casos infectados es desconocido por la ciencia médica, los investigadores intentan que la OMS catalogue el Buruli como una de las prioridades, colocándolo a la par de la malaria y la fiebre amarilla. Voluntarios de Italia y Canadá dirigen centros de salud similares a las colonias de leprosos establecidas por pioneros como Albert Schweitzer a comienzos de siglo, pero dada la intensidad de los casos, rápidamente se quedan sin fondos para continuar con su misión.

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La úlcera de Buruli (UB) es una de las enfermedades tropicales más desatendidas, aunque tiene tratamiento. Su causa es la infección por Mycobacterium ulcerans, microorganismo que pertenece a la familia de las bacterias causantes de la tuberculosis y la lepra.

Los pacientes que no reciben tratamiento rápidamente sufren a menudo discapacidades funcionales, tales como limitación del movimiento articular, además de los evidentes problemas cosméticos. Se han descrito casos de úlcera de Buruli en 30 países de África, las Américas, Asia y Pacífico Occidental, sobre todo en las regiones tropicales y subtropicales.

Cuando los enormes esfuerzos realizados por la OMS para erradicar la lepra resultaron insuficientes, por la renovación permanente de brotes en diferentes partes del mundo, un nuevo actor aparece en escena preocupando notablemente a la comunidad científica internacional: el Buruli.

Bautizado así por investigadores ingleses en el año 1960, debe su nombre a la región ugandesa de Buruli. Otras denominaciones de la enfermedad son: úlcera de la paratuberculosis, micobacteriosis atípica, Kakerifu,Kasongo o úlceras Bairnsdale.

Se la llama también germen antropófago por las serias lesiones que provoca en el hombre cuando lo infecta.

Fue detectada por primera vez en tierras africanas, y se identificó el agente productor de la enfermeda como Mycobacterium ulcerans. Todo parece indicar que la deforestación y destrucción de la selva tropical realizarla por el hombre despertó a la bacteria y atacó a la población con mucha virulencia, amenazando seriamente a todos los habitantes de este continente así como también a gran parte de Asia, Oceanía, América Central y Sudamérica (Bolivia, Perú y Brasil).

Este terrible flagelo parece ser pariente directo de la lepra y la tuberculosis.

Se convierte en una versión virulenta que se conoció en diferentes centros hospitalarios de la región en la década de 1990 y que ataca la epidermis y endodermis del individuo provocando serias lesiones y creando un estado incipiente de gangrena. Emmanuel Eben-Moussi, representante de la OMS en Costa de Marfil, afirmó con pesar que “cuando todo parecía indicar que podíamos liberamos de la lepra, aparece este nuevo y mortal enemigo para el nuevo milenio”.

En 1897, Sir Albert Cook, médico británico que trabajaba en el Hospital Mengo de Kampala (Uganda), describió úlceras cutáneas compatibles con la UB. En 1948, el profesor Peter MacCallum y sus colaboradores hicieron una descripción detallada de la enfermedad en seis pacientes de la zona de Bairnsdale, cercana a Melbourne (Australia), y fueron los primeros que aislaron el microorganismo causante: M. ulcerans.

Generalmente, las personas afectadas mueren por las múltiples infecciones ocasionadas. Al principio, la enfermedad se presenta como una leve inflamación de la zona afectada que luego se transforma en una úlcera rodeada de anillos amarillos y negros, colores que adopta el tejido necrosado y muerto. La terapia indicada para esta etapa es la extirpación de la región comprometida, pero el avance de la enfermedad concluye con la amputación del miembro como único medio de curación.

A pesar de que el total de casos infectados es desconocido por la ciencia médica, los investigadores intentan que la OMS catalogue el Buruli como una de las prioridades, colocándolo a la par de la malaria y la fiebre amarilla. Voluntarios de Italia y Canadá dirigen centros de salud similares a las colonias de leprosos establecidas por pioneros como Albert Schweitzer a comienzos de siglo, pero dada la intensidad de los casos, rápidamente se quedan sin fondos para continuar con su misión.

Fuente Consultada: Grandes Catástrofes de la Historia – Educación Para La Salud