Las Cirugías Antiguas

Las Enfermedades del Siglo XXI Futuros Desafios de la Medicina

LAS ENFERMEDADES DEL SIGLO XXI
Próximos Desafíos de la Medicina

1-Enfermedad Tuberculosis
2-Enfermedad SIDA
3-Enfermedad Malaria
4-Enfermedad Mal de Alzheimer
5-Enfermedad Cáncer
6-Enfermedad del Medio Ambiente
7-Enfermedad Cólera

Despertar en un futuro sin enfermedades seguirá siendo un sueño para el hombre. Al menos, en  el corto plazo, la medicina no podrá torcerle el brazo a ciertas afecciones que –por distintas razones– ganarán un lugar de predominio en este siglo XXI. Es cierto que, al trazar una comparación con  años anteriores, la expectativa de vida se fue elevando desde los 47 hasta los 76 años pero los tiempos que vendrán no presagian la falta de enfermedades ni mucho menos.

La mayoría de ellas reaparece por una cuestión que aparenta ser paradójica: esa misma medicina que ahora nos hace vivir hasta casi los ochenta es la que ha posibilitado un gran recrudecimiento de afecciones en esas frágiles edades. Las que no son antiguas, son enfermedades contemporáneas -como el SIDA- cuya proyección alcanzará niveles alarmantes en los próximos años. A las ya conocidas, se suman patologías propias del medio ambiente, culpas de la degradación de la atmósfera y otras cuestiones por el estilo.

¿Qué haremos, entretanto? Nuevos desafíos se presentan, y nuevas armas proporcionadas por la medicina habremos de tener para enfrentarlos. En nuestra historia del futuro podremos ganarle a las enfermedades siempre y cuando sepamos ciertos diagnósticos de ciertos problemas ahora mismo.

MEDICINA DEL FUTURO
A través de la cirugía endoscópica, una especialidad que actualmente ya se encarga de las tres cuartas partes de la intervenciones ginecológicas y muchas del sistema digestivo, se puede curar a «distancia». Por apenas cuatro pequeños «agujeros» de no más de 1 centímetro de diámetro se introducen una minicámara de video y un completo juego de pequeñísimos bisturíes, pinzas y demás Instrumental quirúrgico. Todos se telecontrolan desde afuera, mirando la pantalla del monitor de video. En esta misma línea están los tratamientos de angioplastia que destapan arterias cardíacas, remplazando a los tradicionales by-pass, sin tener que abrir el tórax.

Los ubicuos rayos láser no podían faltar en el maletín del médico del siglo XXI. Su alta energía los tiace extremadamente útiles para «vaporizar» tejidos enfermos, y eliminarlos más limpiamente que con un bisturí. Uno de sus usos más prometedores está en el campo de la oftalmología.

En una línea similar están los ultrasonidos, que hoy se usan para disolver «piedras» de la vesícula.

Otro cambio importante vendrá por la administración de los medicamentos. Adiós pinchazos y pastillas, en el futuro las drogas entrarán por la piel.

En forma de polvo o crema, las sustancias químicas vendrán impregnando un parche autoadhesivo que se adherirá en el hombro o en la cintura del paciente. Con este sistema las dosis pueden ser administradas con precisión y sin olvidos. Actualmente los laboratorios están ensayando parches que liberan nicotina, para ayudar a ¡os fumadores a dejar el vicio; y la liberación de hormonas, para remplazar a las pastillas anticonceptivas orales.

Ver: Avances en Medicina

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LA TUBERCULOSIS: Hasta la década del 40 la enfermedad provocada por el bacilo llamado Mycobacterium tuberculosis, era una de las incurables que más vidas clamaba cada año. Pero en 1942 los científicos comenzaron las primeras pruebas clínicas de algo que iba a revolucionar la medicina: los antibióticos. Con esta arma los médicos arrinconaron y prácticamente extinguieron los casos de pacientes tuberculosos. Pero «prácticamente» no quiere decir «totalmente». En las zonas pobres de los países marginales, el bacilo permaneció infectando endémicamente, rumiando su venganza.

Y a principios de la década del 80, reapareció pero ahora mostrando una despreocupada inmunidad ante el ataque de sus viejos enemigos, los antibióticos comunes. Así es como en el conjunto de países en desarrollo, durante 1991 aparecieron 7.280.000 casos de nuevos tuberculosos y murieron por su culpa 2.692.000 personas. Pero no sólo se la encuentra en los países pobres. Según datos de la Organización Mundial de la Salud, en Europa y Estados Unidos se producen 400.000 nuevos casos por año y unos 40.000 fallecen en el mismo período.

tuberculosis

Casos fatales de tuberculosis en los Estados Unidos. Los números indican miles de personas. En 1993 las proyecciones indican una mortalidad cercana a 35.000 personas sólo en Norteamérica.

PERSPECTIVAS: Luego de pensarse que este mal estaba controlado, la tuberculosis resurgió cerno el mayor problema de salud pública en los Estados Unidos. Son particularmente peligrosas las nuevas formas, conocidas como «multldrogaresistentes», de terrible Impacto en la población Indigente y con sida. En este último caso, la moralidad supera el 80%, y se produce de dos a tres meses luego del diagnóstico.

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SIDA: La historia de esta enfermedad es bien conocida. Apareció, primero tímidamente, entre grupos gays norteamericanos en 1981 y se la consideró una enfermedad circunscripta a los homosexuales. Tal vez por eso no se le dio mayor importancia, hasta que las cifras de infectados comenzaron a elevarse considerablemente. Para entonces los grupos de riesgo pasaron a ser los adictos a drogas intravenosas.

Y el mundo siguió dándose el lujo de ignorarlo. Pero el virus HIV no nos olvidó a nosotros y en la actualidad ya no existen «grupos de riesgo».

Cualquier persona sexualmente activa, hombre o mujer, heterosexual u homosexual puede contagiarse y contagiar si intercambia semen o sangre con una persona infectada. Las cifras marcan que en la actualidad hay unos 10.000.000 de portadores en el mundo y los pronósticos marcan que para el año 2000 habrá entre 40 y 120 millones de nuevos portadores del HIV. O sea prácticamente la suma de todos los habitantes de América del Sur, si le sacamos la gente de Brasil.

informacion de sida

PERSPECTIVAS: Un último estudio realizado en Baltimore, Estados Unidos, demostró que la mortalidad sobre 100.000 personas entre los 25 y 44 años subió -en los últimos dos años- de 381 a 453, revelando el impacto del HIV en esa franja de población. Mientras la vacuna antisida todavía se muestra como una posibilidad remota, la inmunoterapia genética es decir, insertar genes que, al contacto con el virus, exploten como bombas y destruyan la célula afectada aparece como un arma clave para luchar contra este mal en el futuro.

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LA MALARIA:  Los científicos sospechan que la primera infección de malaria ocurrió hace un millón de años atrás. Desde entonces este parásito ha convivido cóñ fes fíófñó éféctüs habitantes cíe ías zonas tropicales y húmedas. Sin embargo, recién en 1880 un médico francés descubrió que el responsable de esta enfermedad es un parásito conocido como Plasmodium. Para transmitirse de una a otra víctima, el Plasmodium utiliza una especie de «taxi» para trasladarse. La encargada de realizar esta función es la hembra del mosquito Anopheles.

Actualmente, sólo en África se producen 97 millones de nuevos casos por año. De ellos alrededor del 5% muere en poco tiempo. En el sudeste asiático hay 9 millones de casos. Y en Latinoamérica suman 1 millón, especialmente concentrados en Brasil y Paraguay.

informacion de la malaria

PERSPECTIVAS: Parece que esta ancestral enfermedad nos seguirá acompañando por más tiempo. Los métodos preventivos no alcanzan a reducir las áreas de dispersión del Plasmodium falciparum, al igual que la de los mosquitos anopheles. Actualmente, permanecer un mes en las «áreas de malaria» es casi una garantía de obtención áé la enfermedad.

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MAL DE ALZHEIMER: Esta enfermedad era, hasta hace 30 años, prácticamente desconocida. Es que está directamente asociada con la vejez, y es en los últimos años en que la cantidad de personas mayores se ha incrementado. De hecho este mal, englobado bajo las «demencias seniles», afecta a una de cada 9 personas mayores de 60 años.

Y a una de cada 5 mayores de 80. Si se tiene en cuenta que el 12,5% de la población total cruzo la sexta década de vida, se puede entender por que sólo en Estados Unidos aparecen 300.000 nuevos casos por año, y también por que el Mal de Alzheimer se ha convertido en la cuarta causa de muerte en los países desarrollados. Como con otras enfermedades «recientes», es muy poco lo que se sabe sobre su origen y sus causas.
Y también es poco lo que se puede hacer para tratarla.

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PERSPECTIVAS: Una bastanete reciente investigación publicada en prestigiosa revista médica The Lancet, pone de manifiesto la estrecha relación entre los mecanismos moleculares de la demencia senil y los iones de aluminio. Se hace necesario evitar el uso de utensilios fabricados con este metal y controlar su concentración en el agua de red, ya que no se biodegrada.

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EL CÁNCER: En los países del Primer Mundo, ataca a una de cada cuatro personas y mata a una de cada cinco. Esto le permite ser la segunda causa de muerte, luego de las afecciones cardiovasculares. Los tratamientos actuales son generalemnte poco efectivos, a menos que el tumor sea descubierto precozmente. De ahí se explica la importancia que tienen los chequeos médicos periódicos y regulares en la prevención de esta enfermedad. (ver: cáncer)

tumor maligno

PERSPECTIVAS: Un reciente estudio ha demostrado que en los últimos cinco años los casos de cáncer de estómago disminuyeron un 2% anual, el cáncer de pulmón bajó un punto en menores de 40 y aumentó dos en varones de más de 40, y ocho en mujeres mayores de 40. El cáncer de intestino disminuyó casi un 3% en menores de 50 años. El de próstata muestra una disminución de un 6 a un 2% anual. Finalmente, el estudio demostró que la reincidencia de cáncer de mama luego de cirugía se mantuvo constante en un 6%.

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ENFERMEDADES DEL MEDIO AMBIENTE: Cada vez hay más afecciones causadas por el deterioro del medio ambiente en que vivimos. En realidad técnicamente no podría afirmarse que las enfermedades son del medio ambiente sino que son consecuencia de la degradación, y que ésta se manifiesta a través de otras dolencias.

Un buen ejemplo es el aumento de los casos de melanomas (cáncer de piel), relacionados con la mayor incidencia de los rayos ultravioletas que llegan a la Tierra, debido a la disminución de la capa de ozono. Algo similar ocurre con los cánceres de pulmón debido a la polución de la ciudades, el número de chicos con problemas cerebrales debido al alto nivel de plomo que se acumula en sus sistemas circulatorios o las molestias generadas por los productos químicos que se utilizan a diario.

efectos de la contaminacion ambiental

PERSPECTIVAS: Las poluciones aérea y acuática se han transformado en los grandes enemigos de final de siglo. Las estadísticas más recientes confirman que las principales fuentes de agua potable llegaron a un punto crítico. Existe una nutrida agenda internacional para tratar, desde diferentes frentes, el problema de la «eutroficación antrópica», concepto con que la ecología se refiere a la inutilización de cuerpos de agua causada por la actividad humana.

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EL COLERA: El vibrión causante del cólera es una bacteria de origen marino. Puede entrar muy fácilmente al tomar agua contaminada o al comer algún alimento (pescado) que lleve consigo la bacteria. Luego se hace fuerte en las paredes del intestino grueso, y desparrama toxinas sobre las células que la componen. En 5 días empieza la diarrea acuosa, los calambres y los vómitos. En ese momento el enfermo puede llegar a perder hasta 7 litros de agua en 24 horas, sobreviniéndole la muerte por deshidratación. O por un paro cardíaco ya que el corazón no puede bombear una sangre cada vez más espesa.

sintomas del colera

Parece difícil pensar que una enfermedad típica de la Edad Media, volvería a asolar América del Sur. Es que desde hace 100 años el cólera está en retroceso en todo el mundo, y sólo se hacía fuerte en zonas extremadamente pobres y marginales de la India y de África. Pero el «vibrión colerae» desembarcó en Chimbóte, un puerto del Perú y se extendió por nuestras tierras.

PERSPECTIVAS: La principal esperanza contra esta enfermedad es, una nueva vacuna desarrollada en Estados Unidos, conocida como CVD 103-HgR, Resulta ser un 100% eficiente contra la diarrea colérica y tiene una efectividad de seis meses.

Ver: Colera en Argentina

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RECAMBIO DE GENES: Entre los nuevos tratamientos que promete la medicina del próximo siglo se anotan en primer lugar los recambios genéticos. Esto significa remplazar un gen humano defectuoso por otro que funcione correctamente. En realidad lo que se intenta hacia el futuro es mitigar o curar las cientos de enfermedades hereditarias causadas por la deficiencia de uno o varios genes. Si estos miembros defectuosos del genoma celular pudieran ser remplazados por genes de funcionamiento correcto, un diabético podría -por ejemplo- dejar sus diarias inyecciones de insulina. Otras enfermedades que están en la mira son el Síndrome de Lyme, el mal de Huntington y hasta podría trabajarse sobre el Síndrome de Down.

Ver: Terapia Genética

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Transmision de la Enfermedad del Sueño Mosca Tse Tse

Transmisión de la Enfermedad del Sueño-Mosca Tse Tse

La enfermedad del sueño es uno de los más terribles morbos tropicales, y se da en una amplia zona que cruza el continente africano. Es una de las numerosas enfermedades —que afectan tanto al hombre como a los animales— causadas por diminutos parásitos protozoarios, llamados tripanosomas. A la infección que producen dichos parásitos se la llama, técnicamente, tripanosomiasis.

Gran parte de la pobreza y el atraso existentes en África se atribuye al azote de esta enfermedad, pues hace que hombres y animales estén muy lejos de expansionarse en la que podría ser, de otro modo, una buena tierra. Hay diversas especies de tripanosomas, pero no todas son dañinas.

Ratas, ovejas y otros animales que, a menudo, están infectados no muestran signos de la enfermedad. La mayoría de las tripanosomiasis se da sólo en áreas tropicales o subtropicales.

Tenemos ejemplos como la enfermedad del sueño (África), la enfermedad de Chagas-Mazza (América tropical), la nagana (una enfermedad africana que afecta a los animales) y la surra, grave enfermedad de animales ungulados, que ataca en las regiones tropicales y subtropicales. Casi todos los tripanosomas son trasmitidos por insectos.

EL PARÁSITO

 Enfermedad del Sueño parasito

Trypanosoma gambiense

Los trinanosomas son minúsculos protozoos de la clase flagelados o mastigóforos. Su forma típica se muestra en la figura, pero durante su vida sufre distintas variaciones. Mediante un flagelo y su membrana ondulante, los tripanosomas se mueven libremente en la sangre del vertebrado que los recibe. El alimento y el % oxígeno son absor’ idos a través de su capa exterior (película), y los productos de desecho siguen la misma ruta. La reproducción se efectúa por simple división en dos o más individuos, con lo que consiguen formar una  gran  población   muy  rápidamente.

LA ENFERMEDAD DEL SUEÑO
Existen dos modalidades de esta enfermedad: la gambiense (causada por el Trypanosoma gambiense) y la rhodesiense (causada por el Trypanosoma rhodesiense).

La forma gambiense es la más común en el norte y el oeste de la región, así como laf rhodesiense se da en el sur y en el este, pero alcanzando más extensión. Se cree que el hombre es la única víctima del T. gambiense.

La forma gambiense de la enfermedad del sueño es la menos peligrosa, y los individuos afectados pueden continuar su trabajo durante algún tiempo. Estos individuos son una fuente importante de reinfección.

La enfermedad del sueño rhodesiense es mucho más rápida y aguda.

Generalmente, los individuos afectados se recluyen en sus viviendas —alejados, por tanto, de las moscas tsetse trasmisoras de la enfermedad—, y no constituyen focos importantes de reinfección. Los parásitos residen (en apariencia, sin causar daño alguno) en distintos animales domésticos, y pasan al hombre a través de las moscas.

Transmisión de la Enfermedad del Sueño-Mosca Tse Tse

Área de Distribución de la enfermedad del sueño

La enfermedad se propaga principalmente por diversas especies de la mosca tsetse  (Glospina palpalis.  G. morsitans). Los parásitos entran en el torrente sanguíneo del mamífero cuando la mosca los inocula.

La región donde la mosca pica se inflama, y la víctima sufre un proceso febril a medida que los parásitos se multiplican en la sangre. La enfermedad ocasiona una pérdida de peso considerable, especialmente cuando se debe a la variedad rhodesiense.

Después, los tripanosomas alcanzan el cerebro y la médula, produciendo temblores y letargía, síntomas característicos de los que se deriva el nombre de enfermedad del sueño. Si no se trata rápidamente, esta enfermedad es mortal.

Las distintas etapas pueden durar algunos meses (años incluso, en la variedad gambiense) antes de que se produzca la muerte. Fármacos de distintos tipos (incluyendo compuestos de arsénico) han resultado eficaces en algunos casos; probablemente, todas las infecciones pueden curarse si se tratan con suficiente rapidez.

Como hemos dicho, la enfermedad es trasmitida por las moscas tsetse del género Glossina. Estos insectos se alimentan de sangre (hematófagos); si pican a una persona o a un animal infectados, adquieren el parásito y lo trasmiten a individuos sanos.

Otros insectos chupadores de sangre pueden trasmitir también, de este modo, la tripanosomiasis. Sin embargo, en general, los tripanosomas no se trasmiten directamente, sino que sufren una serie de cambios dentro del cuerpo de la mosca tsetse, antes de infectar una nueva víctima.

Los tripanosomas de la enfermedad del sueño pasan a lo largo del esófago del insecto junto con la sangre que constituye su alimento. Muchos de estos parásitos son destruidos en el proceso digestivo.

Algunos sobreviven y se establecen en el intestino. Allí se multiplican rápidamente y, al cabo de dos o tres semanas (según la temperatura), los tripanosomas aparecen en las glándulas salivales del insecto.

Es entonces cuando la mosca puede trasmitir los parásitos en el momento de alimentarse. Durante su permanencia en el insecto, los tripanosomas experimentan varias etapas. En el intestino presentan, generalmente, una forma alargada; los que alcanzan las glándulas salivales son más cortos y anchos. Estas son las formas que rein-fectan al hombre.

No todos los tripanosomas siguen el mismo proceso que los de la enfermedad del sueño. El T. brucei es bastante similar a los de ésta, pero el T. vivax no se desarrolla en el intestino. Para completar el ciclo, los parásitos deben finalizar adheridos en el interior de la trompa (proboscis). Allí se reproducen, para pasar al conducto salival (hipofaringe), a través del cual se introducen en la sangre de la nueva víctima.

El T. congolense se desarrolla en el intestino antes de pasar a la proboscis y al conducto salival. La enfermedad de Chagas-Mazza es causada por el T. cruzi, pero no la trasmite la mosca tsetse, sino otros insectos también chupadores de sangre.

En este caso, la vinchuca (Triatoma infestans). Los parásitos se desarrollan en el intestino del insecto y pasan al exterior con las heces. Entran en el cuerpo humano por cortes o rozaduras en la piel. A veces, otros tripanosomas trasportados por Ja mosca tsetse también siguen este camino.

Una mosca tsetse se alimenta de la sangre de un animal infectado. Los parásitos procedentes de la sangre del animal entran en el cuerpo de la mosca. Al mismo tiempo, nuevos parásitos pasan de la  mosca al animal, a través de sus glándulas salivales.

LA MOSCA TSETSE
Las moscas tsetse pertenecen al género Glossina. Aparecen sólo en África, más frecuentemente en el sur del Sahara. Sus zonas de dispersión están restringidas, sin embargo, a ciertas localidades, tales como bosques rodeados por agua. No es frecuente encontrarlas en poblados o espacios abiertos.

Mosca Tse Tse

La Glossina palpalis es la principal portadora de la enfermedad gambiense del sueño. La variedad de Rhodesia es trasmitida, principalmente, por la G. morsitans.

Esta especie también es portadora del T. brucei, que causa la nagana en el ganado. Las moscas tsetse son un poco mayores que las vulgares, y tienen color marrón.

Biológicamente, presentan ciertas peculiaridades, como la de no poner huevos. Cada diez días, la hembra da a luz una larva, ya crecida, que ha sido alimentada por secreciones internas.

Al abandonar el cuerpo de la madre, la recién nacida comienza inmediatamente a escarbar en el suelo, donde forma un abultamiento.

La mosca adulta emerge al cabo de algunas semanas, y emprende una vida en la que se alimenta diariamente de sangre.

La erradicación de la enfermedad del sueño está directamente relacionada con el exterminio de la mosca tsetse, que trasporta la enfermedad. Hay varios tipos  de moscas, que presentan hábitos ligeramente distintos.

Por tanto, el exterminio se hace difícil, y con ninguno de los métodos intentados hasta el momento se consiguió un éxito completo. Los insecticidas han reducido el número de moscas tsetse en algunas áreas, pero este método resulta caro y, por sí mismo, no del todo satisfactorio.

Se consiguieron éxitos combinándolo con la eliminación de matorrales. La limpieza de los alrededores de lagos y ríos suprime las umbrías propicias a la mosca tsetse. La Glossina morsitans ha sido exterminada en algunas regiones sacrificando antílopes y otros animales de los que el insecto dependía, en gran medida, en cuanto a su alimentación. La limpieza de la vegetación y de las viviendas parece ser el medio más satisfactorio para el control de la mosca.

Fuente Consultada
Revista TECNIRAMA N°128  Encilopedia de la Ciencia y la Tecnología – Enfermedad del Sueño –

Clasificación de las Plantas Características y Nombres

Clasificación de las Plantas
Características y Nombres

LOS VEGETALES: Clasificación y Nombres

Es fácil distinguir las plantas superiores de los animales superiores; en cambio, los límites entre las especies más simples son, a veces, muy imprecisos. Existen seres, como las clamidomonas y el volvox, que los zoólogos consideran animales, pero que los botánicos clasifican entre los vegetales.

La clasificación actual de los seres vivos se apoya aún en la gran obra del sueco Linneo. Pero, en el fondo, su criterio para agrupar las especies era arbitrario, porque se limitaba a buscar algún carácter visible y cómodo, sin preocuparse si era o no fundamental.

En el siglo XVIII , un joven sueco, Carlos Linneo, ideó una sistemática basada en los órganos de reproducción, las flores, lo cual promovió un revuelo de indignación entre los puritanos de aquel país, pero la esencia de esta clasificación se impuso.

DARL VON LINNÉ (LINNEO) (1707-1778):

DARL VON LINNÉ (LINNEO) (1707-1778): Naturalista sueco conocido principalmente por sus trabajos de botánica. Es autor de una clasificación de las plantas en veinticuatro clases, según los carecieres obtenidos del número y la disposición de los estambres. Las subdivisiones de las clases las estableció con arreglo al número y disposición de los carpelos del pistilo. Su sistema de clasificación fue acogido con inusitado entusiasmo y unanimidad. Menos conocida es su clasificación del reino animal, notable para su época.

¿Cuántas especies vegetales existen? ¿Trescientas mil? Es posible que más y entre ellas se dan diferencias tan acusadas como las que puedan observarse entre un baobab y un champiñón.

En el siglo pasado las ciencias biológicas sufren un vuelco. Descartada la posibilidad de la generación espontánea, aparece Darwin, que, con su teoría de la selección de las especies, sugiere un parentesco real entre organismos, aunque esta descendencia hubiera existido sólo en la mente del creador.

La paleontología se apodera del timón de la clasificación zoológica y botánica para decirnos cómo aparecieron realmente las especies, cómo están vinculadas y cuáles especies nacieron de otras. Las formas de transición son siempre poco abundantes y efímeras, lo que dificulta el trabajo; pero se puede considerar que la clasificación botánica está prácticamente concluida (habrá, sin duda, retoques de detalles).

Para ordenar las ideas, definir y clasificar, es muy importante y para llegar a comprender el variadísimo mundo vegetal, pero antes definamos que es un vegetal.

QUÉ ES  UN VEGETAL
No existe un criterio único. De las 350.000 especies conocidas, más de 250.000 tienen un pigmento verde complejo (del grupo de la clorofila) que, en presencia de luz, les permite sintetizar la parte principal de su propio cuerpo. En la mayoría de los vegetales los tejidos embrionarios, es decir, los lugares donde las células se multiplican, son abundantes, persistentes y activos: en principio, el crecimiento del vegetal es ilimitado, mientras el animal se somete a un esquema mucho más rígido. Casi todos los vegetales tienen, también, una armazón de celulosa. Y, por último, es común que las plantas sean inmóviles y los animales esténdotados de locomoción.

Siguiendo con la clasificación hoy se admiten en Botánica, cinco grupos o tipos que son:

Esquizofitas. Seres microscópicos, dotados de una sola célula que se multiplican por escisión, como las bacterias.

Talofitas. Que carecen de raíces, tallo, hojas y frutos. Unas tienen clorofila, como las algas, y otras carecen de ella, como los hongos. La unión de un alga y un hongo da lugar a un liquen.

Briofitas. Con clorofila y por tanto, verdes. Unas laminillas juegan el papel de hojas, pero carecen de aparato reproductor floral propiamente dicho. Son los musgos.

Pteridofitas. Con hojas y raíces, pero sin flores ni semillas. Su aparato reproductor es distinto de la flor. Son los heléchos.

Fanerógamas. Plantas completas con flores, raíz, tallo, etc. Si poseen semillas desnudas sin cubierta, como el pino, se llaman Gimnospermas. Si tienen, como el melocotón, la semilla dentro de un ovario, se denominan Angiospermas. Estas semillas pueden poseer dos cotiledones (Dicotiledóneas), como las judías, o pueden tener uno solo (Monocotiledóneas) a modo del trigo.

Esta clasificación cuajada de nombres técnicos es imprescindible para comprender, siquiera ligeramente, el variado y complejo mundo vegetal.

Luego se advierte que las clasificaciones no son, en la realidad, tan rigurosas y que existen abundantes casos dudosos. Así lo demuestra el mismo hecho de que muchas bacterias clasificadas como plantas, sean seres capaces de movimiento propio, traslaticio o de que los hongos, siendo vegetales, carezcan de clorofila.

Cuando se aprende que el mundo y la ciencia no son cosas demasiado sencillas y simples, se ha avanzado un gran paso en el camino del saber.

AMPLIACIÓN SOBRE  LA CLASIFICACIÓN: (Ver un cuadro o gráfica)
TALOFITAS
Su cuerpo o «talo» es tan rudimentario que no puede dividírselo en raíz, tallo y hojas. Algunos biólogos consideran que las esqui-zofitas (bacterias y algas unicelulares) forman   un  subreino  separado.

Bacterias. — Unicelulares, incoloras o coloreadas. Menos de un centesimo de milímetro de diámetro. Suelen carecer de clorofila. Núcleo mal  definido.

Algas. — Muy numerosas, desde las microscópicas y unicelulares, hasta las gigantescas algas marinas. Generalmente acuáticas, carecen de órganos diferenciados y semillas. Poseen clorofila. Las mixofitas, gelatinosas, viven en el barro y los vegetales en descomposición.

Hongos.—Son parásitos o saprofitos (viven de restos de organismos) porque carecen de clorofila. Se reproducen generalmente por esporos. Los liqúenes, curiosa mezcla de hongo y alga, son terrestres, logran sobrevivir en lugares inhabitables para otros vegetales, como las rocas.

hongos y algas

BRIOFITAS
Sus principales divisiones anatómicas (raíz, tallo, hojas) existen, pero se distinguen difícilmente.

Musgos. — Forman el grupo más importante, con tallo bien definido y hojas pequeñas. Las raíces son delicados pelos o rizoides. Hay musgos verticales y plumosos, y los hay rastreros. Se reproducen por esporos  femeninos y  masculinos.

musgos clasificacion plantas

Hepáticas. — A veces se parecen a los musgos, pero sus hojas carecen de nervadura central. Su ciclo vital, también sexual, es similar al de los musgos. Son pequeñas y sus raíces se componen de pelos o rizoides.

plantas hepáticas

PTERSDOFITAS
Además de los órganos elementales (raíz, tallo, hojas) poseen un sistema circulatorio, o sistema vascular, para el transporte interior de líquidos y alimentos.

Licopodios. — Su sistema vascular es un cilindro en la parte central del tallo, con separaciones para el agua que asciende y los alimentos que descienden. Suelen reproducirse generalmente por esporos masculinos y femeninos.

Helechos. — Forman el grupo más importante. Sus grandes hojas, muy ramificadas, forman los esporos, también sexuales. El tallo suele ser pequeño. Hubo heléchos enormes  en  la era  primaria.

helechos clasificacion

Belchos.—Se distinguen por su tallo nudoso y sus hojas, que emergen de los nudos en forma de ramilletes. La parte del tallo que queda bajo tierra forma un rizoma con raíces.   Reproducción   por   esporos  sexuales.

blechos plantas

FANERÓGAMAS O  ESPERMOFITAS
Son las que habitualmente consideramos «verdaderas plantas». Además de poseer raíz, tallo, hojas y sistema vascular, producen «semillas».  Se dividen en «gimnospermas» y «angiospermas».

GIMNOSPERMAS. — Su semilla está descubierta, desnuda, inserta en unas hojas modificadas que sustituyen al ovario (por ejemplo, el piñón). La plántula joven, o embrión, transcurre la primera etapa de su vida protegida y alimentada por la planta madre; luego queda en libertad.

planta ginosperma semilla desnuda

Son gimnospermas el pino, el alerce, el ciprés y la sequoia. El ginko, de hojas bifurcadas, es el último representante de un grupo otrora floreciente: se lo encuentra en el Japón. Las cicadáceas se asemejan a las palmeras, y en parte a los heléchos, debido a su penacho de hojas en el extremo superior de un tronco cilindrico.

Sus raíces son profundas. Las coniferas son gimnospermas leñosas. Sus hojas son pequeñas, a veces en forma de agujas. En su sistema vascular  suele   haber  tubos  con   resina.   La   misma planta es comúnmente masculina y femenina.

ANGIOSPERMAS. — Constituyen la abrumadora mayoría de las plantas terrestres. Además de los órganos y aparatos de las plantas ya descritas, poseen flores y frutos. Su semilla se oculta en un ovario. Su sistema vascular es muy superior al de las otras plantas. En el grupo de las monocotiledóneas, la semilla consta de una sola hoja modificada o »cotiledón», y la flor se divide, habitualmente, en tres o en múltiplos de tres. Son monocotiledóneas el lirio, el espárrago, el ananá, el plátano, el trigo, el arroz, la avena, etc.

planta angiosperma

En el grupo de las dicotiledóneas, la semilla consta de dos hojuelas modificadas o cotiledones, como se ve en los granos del café o del guisante. Las partes de la flor son cuatro o cinco, o sus múltiplos. Los vasos forman anillos en el tallo. Son dicotiledóneas la col, la rosa, el té, los cítricos, la vid, el castaño, e tomate  y  el  tabaco,   entre  muchas otras  que  responden  a  las característicos  señaladas.

Ver También: Reproducción de las Plantas

CRITERIO DE CLASIFICACIÓN DE LAS PLANTAS:
No hay acuerdo entre ios especialistas poi que la división es en parte artificial. El element natural y fundamental de la clasificación es la especie, que se define por la capacidad de los individuos para reproducirse dentro de ella. En esto se procede como en la clasificación de los animales: por ejemplo, dos gatos de variedades distintas pueden engendrar hijos fecundos, pero ello no es posible entre el tigre y el gato, porque pertenecen a diferentes especies.

Hay dos motivos principales para clasifica las plantas: el primero es reconocerlas fácilmente; el segundo, establecer su parenteso en la evolución. Para el primer objetivo s utilizan claves analíticas, como las características de los pétalos, de las hojas, etc. Este método se parece, en cierta manera, a la identificación policial de los individuos por sus impresiones digitales, y, en principio, ni dice mucho sobre sus semejanzas fisiológicas fundamentales.

Las especies se dividen luego en subespecies, variedades y subvariedades, razas, etc.,  hasta llegar al individúo. En sentido inverso las especies se agrupan en géneros, éstos en subfamilias (terminación oideas), familias (terminación áceas), subórdenes (íneas), órdenes (ales), y luego, en clases, subtipos, tipos, subreinos y reinos. Alguna de estas etapas puede faltar.

PARENTESCO ENTRE LAS ESPECIES
Cuando se estudian los vegetales fósiles se llenan y explican muchos huecos en la clasificación de los actuales. Se comprende, por ejemplo, por qué es difícil trazar una línea divisoria entre ciertos unicelulares animales o vegetales: en efecto, los animales se formaron cuando los seres unicelulares llegaron a tener un núcleo bien definido (euca-riotas); sus predecesores (protocariotas) no eran vegetales ni animales.

La paleontología nos revela, además, las formas de transición efímeras y desaparecidas: por ejemplo, de los peces a los batracios, de éstos a los reptiles, y de los reptiles a las aves o a los mamíferos.

Los factores que provocaron la evolución de los vegetales son los mismos que los que actúan en todos los seres vivos, o sea: las mutaciones, o cambios espontáneos del patrimonio hereditario, fuente de variabilidad de Jas especies; la recombinación genética, principalmente por la unión sexual, que permite lormar individuos con una amplia gama de características diferentes; la selección natural, que eliminó a los menos aptos, y, por último, la aislación, que en algunos casos Australia, islas Galápagos, etc.) permitió la supervivencia de especies aberrantes.

El animal necesita moverse: por eso su forma se ajusta a un patrón estricto y tiene ventaja en ser compacto. En cambio, el vegetal, que absorbe en vez de ingerir, gana al aumentar de volumen; y, como suele ser inmóvil, su crecimiento es más libre y su estructura menos integrada. Estas diferencias explican la mayor parte de las características especiales de la evolución.

NOMBRES COMUNES DE LAS PLANTAS
Desde tiempos inmemoriales las plantas recibieron un nombre común o vernáculo. Palabras como maíz, mandioca, papa, tomate, cacahuete, tabaco, sisal, petunia, yuca, aguacate, ananá, guayaba, quina, cacao, caucho, mate, etc., son de origen americano.

Aunque en las raíces sánscritas figuran muchísimas plantas actuales, una gran parte fue sustituida por términos latinos o germánicos; pero de raíces sánscritas subsisten voces como cáñamo, nabo, arroz (el alimento básico de la mitad de mundo), azúcar, yute, ramio, guisante, naranja, limón, copra, té, cándalo, etc.

De los antiguos iranios perviven vocablos como espinaca, ruibarbo, azafrán, nenúfar, pistacho, nuez moscada, etc. De los antiguos hebreos y fenicios provienen términos como cúrcuma, comino, margarita, mirra, nardo, canela, etc.

Los árabes nos legaron los nombres de algodón,   alcachofa,   sésamo,   áloe,   albarico-que, café, jazmín, lila, aceituna, etc. Los griegos nos transmitieron denominaciones como trébol, espárrago, achicoria, agave.
mijo, dátil, ciprés, rosa, mirto, acacia, azalea, glicina, plátano, etc.

De origen germanocéltico son frambuesa, grosella, pera, mora, «edelweiss», etc. Los aportes del latín son incontables.

En épocas modernas se crearon nombres en base al apellido del descubridor de la especie, se introdujeron palabras africanas (banana), se importaron nombres de distintos países (por ejemplo, del italiano: salsifí, coliflor, belladona, campánula, lavanda, etc.) y también se crearon denominaciones que hacían referencia a episodios o personajes históricos o mitológicos, especialmente en lo que se refiere a flores.

NOMBRE CIENTÍFICO DE UN VEGETAL
El nombre científico de una planta tiene que ser universal: por eso se usa el latín. Por otra parte, desde Linneo (1753) toda especie se designa por dos vocablos, como si se tratara de su nombre y apellido.

Por ejemplo, hay tres especies de trébol, el de los prados, el alpestre y el encarnado, que se denominan Trifolium pratense, Trifolium alpestre y Trifolium incarnatum, respectivamente, es decir, anteponiendo el nombre del género, común a ambos, al de la especie particular. Teofrasto (372-287 a. C), discípulo de Aristóteles, es el padre de la clasificación botánica; su nomenclatura abarcaba unas 500 especies.

BASES DE  LA CLASIFICACIÓN CIENTÍFICA
Los estudiosos procuran agrupar las especies según las características fundamentales de su organización y funcionamiento. Por ejemplo, se llaman talofitas todas aquellas plantas en las que no se distinguen claramente el tallo, la raíz y las hojas en el cuerpo o talo-, todas las demás plantas se agrupan dentro de las cormofitas, en las que tal subdivisión es visible.

Dentro de las talofitas (algas, hongos, liqúenes), algunos biólogos consideran como un verdadero subreino separado a las esquizofitas, organismos unicelulares que incluyen las bacterias y las microscópicas algas azules, llamadas cianofíceas.

Otra característica de algunas plantas es poseer un sistema circulatorio para el transporte de los materiales nutritivos o sintetizados. Se comprende que este sistema vascular, que caracteriza a las traqueofitas, sea más necesario en las plantas terrestres (que absorben por las raíces y sintetizan mediante las hojas).

El otro paso importante es la presencia de semillas, que caracteriza a las espermofitas o fanerógamas, las cuales forman la mayoría de las plantas terrestres superiores. Dentro de las fanerógamas la semilla puede estar oculta; son las gimnospermas, plantas muy antiguas, sin flores.

Si el proceso de reproducción es visible (flores, polinización, fruto), la planta pertenece a las angiospermas, que se dividen a su vez en dicotiledóneas y monocotiledóneas, según la semilla se componga de dos mitades, como el guisante, o forme una sola masa que almacene el albumen, como el arroz.

ALIMENTOS  DE  LAS PLANTAS
Con el anhídrido carbónico y el agua la planta elabora la mayor parte de su cuerpo: celulosa, almidón, ceras, etc. Aunque el nitrógeno abunda en el aire, forma moléculas inertes, y la planta necesita absorberlo del suelo en forma de nitratos, en los que es incomparablemente más activo. Muchos otros elementos son indispensables para la vida del vegetal, aunque a veces sólo requieran cantidades ínfimas (por ejemplo, el boro en la síntesis de los azúcares). Los elementos abundantes se llaman macro-alimentos, y los otros, microalimentos. El contenido seco de una planta superior se compone (exceptuados el carbono, el hidrógeno y el oxígeno) de los siguientes elementos, en millonésimas (valores promedio):

Macroalimentos
Nitrógeno total  …………….   15.000
Potasio y sodio……………..    35.000
Nitrógeno en nitratos (inorgánico)    1.000
Calcio   ……………………     2.500
Magnesio………………….     1.500
Fósforo total……………….  1.100
Azufre total   ………………. 2.000
Fósforo inorgánico  ………   750
Azufre inorgánico  …………. 500

Microalimentos
Cloro  …………………….       100
Boro ……………………..         20
Cinc  ……………………..         20
Hierro   ……………………       10
Manganeso   ………………..  25
Cobre…………………….            5
Molibdeno   ………………..     0,3

UTILIDAD  DE LOS VEGETALES
La vida animal es imposible sin los vegetales, que brindan, en forma de energía química, la energía del sol que sólo ellos son capaces de asimilar. De ahí la gran preocupación de muchos especialistas ante la invasión de los insecticidas, que, al exterminar las especies que favorecen la fecundación de las plantas (abejas, por ejemplo), alteran el equilibrio biológico.

Aunque la síntesis química poco a poco libera a la industria de su rígida dependencia con respecto a ciertas materias primas, aún obtenemos de las plantas la madera, el corcho, muchos materiales textiles, elementos para fabricar cuerdas, aceites vegetales, gomas, resinas, caucho, especias, perfumes, drogas, productos farmacéuticos, bebidas, colorantes, productos curtientes, cera, sustancias para la fabricación del papel, etc.

Ver un cuadro de la clasificación

Fuente Consultada:
La Enciclopedia del Estudiante TomoEnciclopedia Temática Ilustrada CONSULTORA Tomo 2
Revista Científica: TECNIRAMA N°12 Enciclopedia de la Ciencia y la Tecnología

La Vida de los Microbios Reproducción, Tamaño y Características

La Vida de los Microbios: Reproducción, Tamaño y Características

Los seres vivos más difundidos por la faz del planeta son los microbios, pues incluso en la Antártida se han observado colonias de diferentes especies. La enojosa mosca de las casas de campo se encuentra lo mismo en China que en África. Su enorme capacidad de proliferación no parece influir demasiado en el equilibrio que existe en el mundo. Sin pensamos que un infusorio, reproduciéndose sin trabas, al cabo de unos días podría dar lugar al billón de individuos, es fácil suponer que si éstos no murieran en cantidades enormes, invadirían el mundo en menos de un año.

Sólo una matanza continua y masiva permite que el equilibrio de la naturaleza no se desplace nunca en un sentido fatal. Hay animales que se reproducen de un modo tan fantástico que podrían poner diariamente 100.000 huevos, como ciertas tenias, mientras otros, como los mamíferos superiores, necesitan el transcurso de casi un año para dar a luz un solo ejemplar. Pero también en éstos la mortalidad es menor, mientras en los primeros (recordemos los huevos de esturión que se convierten en caviar diariamente) es impresionante.

microbios

Imagen de un microorganismo

Todos los cuerpos están formados por agrupaciones de átomos. Una molécula de agua, la mínima cantidad de agua posible, es en realidad la unión de 1 átomo de oxígeno y 2 de hidrógeno. La penicilina es más compleja. Sus 41 átomos, combinados de una manera especial, son: 18 de hidrógeno, 4 de oxígeno, 2 de nitrógeno y 1 de azufre.

Cuando se llega a estudiar la composición de la materia viviente, se entra en un campo complejísimo.

He aquí los átomos que forman una molécula de un compuesto llamado lactoglobulina:

Carbono………..    1.864
Hidrógeno………. 3.012
Oxígeno………..       576
Nitrógeno……..      468
Azufre…………           21
Total……..           5.941

Ahora bien, cualquier mezcla de estos 5.000 y pico de átomos no da lactoglobulina. Para que se dé esta molécula es preciso que los 5.000 y pico de átomos se combinen según una forma o un cañamazo único. Pues bien, la química del mundo vivo es aún más compleja.

Colocando en el portaobjetos de un microscopio una gota de agua tomada de una charca, es maravilloso ver la cantidad de seres vivos que se agitan en tan diminuto espacio. Seres vivos con su nutrición, su movimiento, su reproducción y una finalidad determinada.

El primero que tuvo la suerte de poder examinar los microbios en un aparato de su propia construcción fue el holandés Leeuwenhock, quien al darse cuenta de su reducido tamaño les llamó «animálculos». La pequeñez de los microbios es proverbial, pero es difícil darse cuenta de su exacta dimensión.

Si se colocaran 110 millones de bacterias productoras del tifus una al lado de otra, no llegarían a cubrir el grueso de una cerilla, y el microbio que produce el cólera es 25.000 veces más pequeño que el agente del tifus.

Supongamos que un hombre normal empieza a crecer y rebasando a todos los edificios conocidos, llega a alcanzar unos 2.000 m de alto, como una montaña cuya cúspide estuviese cubierta de nieve. Sería un hombre gigantesco, inconcebible. Entonces una bacteria corriente tendría el tamaño de un punto tipográfico. Para que una bacteria llegara a ser visible, debería aumentar de tamaño tanto como una pequeña mosca a la que viéramos convertirse en un elefante.

Si se tiene en cuenta el peso normal de los microbios, las cifras impresionan de un modo sorprendente. Un miligramo es la milésima parte de un gramo; un peso tan pequeño que es difícil de concebir en la vida corriente.

Pues bien, 500 millones de bacterias serían necesarias para equilibrar en una balanza el peso de un miligramo.

De todos es conocido el terrible insecto llamado «termita» devorador de madera y destructor implacable de edificios. Sin embargo, la hormiga que se come la madera no puede digerirla. Para convertir la celulosa en sustancia asimilable, es preciso que un protozoo que vive en su estómago, y que en relación con el insecto es muy pequeño, digiera la pasta que la termita arranca de la madera. Es fácil imaginar el tamaño de dicho protozoo.

Hasta que el científico no ha dispuesto de un microscopio electrónico, cuyo aumento permite convertir un cabello en un mástil de 6 m de grosor, no ha sido posible ver el virus de la poliomielitis, por ejemplo.

Sin embargo, el mundo de los microbios es muy diverso porque existen entre ellos tantas diferencias de tamaño como pueden darse entre una ballena y una almeja. Una miera es una milésima de milímetro, una medida un millón de veces más pequeña que un metro.

Un micrococus mide exactamente una miera de diámetro, pero el virus productor de la polio es cien veces más pequeño aún. El sentido de «cien mil veces más pequeño que un milímetro» se pierde completamente. Sólo una comparación puede aclarar algo esta idea de tamaño infinitamente pequeño al decir, por ejemplo, que si este virus aumentara hasta convertirse en la cabeza de un alfiler, la cabeza del alfiler, proporcionalmente, sería una pieza de 100 m de anchura.

MULTIPLICACIÓN: Si el tamaño sorprende, mucho más asombra la facilidad que tienen estos seres tan diminutos para reproducirse. Un hombre, para dar paso a la generación siguiente, necesita 25 años, y desde Cristo hasta hoy podemos calcular que en el mundo han existido unas 80 generaciones.

En condiciones apropiadas hay bacterias que se multiplican cada 15 minutos. En una jornada nacen, pues, 96 generaciones.

Así una primera bacteria produce:

A los 15 minutos…..      2 trillones
A los 30 minutos…..      4     »
A los 45 minutos…..      8      »
A las 16 horas……         18     »

Para contar los microbios producidos a las 24 horas sería precisa una cifra equivalente al número de segundos que hay en un millón de años.

Hemos hablado del peso de las bacterias. Pues bien, aquella bacteria primitiva habría lanzado al mundo en 3 días tantos microbios que, colocados en una hipotética balanza, equilibrarían el peso de 5 locomotoras. ¿Cómo sería posible tal cosa si los microbios no estudiesen dotados de un apetito y de una voracidad increíbles? Algunos de ellos, sumergidos en un caldo nutritivo, devoran el doble de su peso en azúcar, en una hora.

Gracias a esta vitalidad extraordinaria se reproducen de un modo vertiginoso. Es indudable que las bacterias, los fermentos, los protozoos, etc., llenarían el mundo si no murieran con la misma o mayor rapidez con que se multiplican. La lucha por la vida en este sentido es implacable.

Numerosos venenos y microbicidas inventados por el hombre se encargan de matar miles de millones de microbios para contrarrestar una reproducción escandalosa. Los pequeñísimos seres vivos se defienden, sin embargo. Algunos de ellos se enquistan formando esporas que pueden ser tan resistentes que son capaces de sobrevivir hasta 6o horas de cocción, pasadas las cuales aún hay vida en el diminuto envoltorio. Otras han permanecido enterradas durante 14 siglos, al cabo de los cuales surgen otra vez a la vida.

Esta resistencia a morir obligó a buscar otros medios para destruir algunos microbios nocivos y nacieron los antibióticos los cuales no matan, pero impiden la proliferación. El peligro para un enfermo, no es la invasión microbiana en sí. Más terrible es el incremento, la multiplicación de atacantes, que los leucocitos y los anticuerpos no pueden eliminar. La penicilina, en el caso de muchos cocus, obra en este sentido: impide la multiplicación de los microbios y, por tanto, los atacantes son fácilmente aniquilados por las defensas del organismo.

Se ha dicho que si un día nuestra civilización y la vida humana perecieran en un gigantesco conflicto atómico, la Tierra seria un planeta habitado exclusivamente por microbios, únicos seres capaces de sobrevivir a tan grandes calamidades. Incluso en la Antártida se han encontrado microorganismos, pues los microbios se hallan en todas partes.

Bacilos de la tuberculosis atacan a los esquimales de Groenlandia, gérmenes productores de la malaria infectan los países tropicales y en nuestras ciudades, se encuentran en grandes cantidades y variedad, desde los productores de enfermedades infecciosas hasta los que ocasionan la fermentación de la cerveza, la leche, el vinagre, etc.

tipos de microbios

Las rocas que la erosión desgasta y el hielo resquebraja habían sido primitivamente atacadas por invisibles microbios los cuales segregaron los ácidos que iniciaron la primera erosión. Esas lucecitas que se divisan en el agua del mar, durante las noches sin luna, son producidas por animales fluorescentes, por microbios que transforman en energía luminosa sus procesos vitales.

Las bacterias que descomponen los cuerpos muertos e inician la putrefacción de todas las sustancias orgánicas son microbios y, lo mismo en este caso que en las fermentaciones lácticas o vínicas, siempre y en todas partes surge el microbio, el ser vivo infinitamente pequeño, autor de una obra maravillosa.

Es preciso desechar la idea de que los microbios son siempre nocivos. En algunos casos, es cierto que producen terribles enfermedades. Casi todas las infecciones son debidas a microbios, es decir, bacterias o protozoos que penetran en el organismo y si pueden vencer el contraataque del cuerpo que se defiende, llevan a la muerte con facilidad. Los científicos, ayudados por las técnicas del laboratorio y, en especial, por el microscopio, han emprendido, desde hace años, la lucha contra estos enemigos invisibles e implacables.

Los peores y más difíciles de dominar han sido los virus llamados, hasta hace algunos años, «filtrantes», porque ningún microscopio podía localizarlos. La aparición del microscopio electrónico ha permitido fotografiar incluso al productor de la poliomielitis, cuyo diámetro de una centésima de miera (cien mil alineados ocuparían un milímetro), le hacía inaccesible a los microscopios ópticos.

Pero no todos los microbios son nocivos y no es desacertado afirmar que los benignos son más y tienen mayor utilidad y poder de la que ofrecen los malignos. En efecto, todas las fermentaciones gracias a las cuales obtenemos las levaduras, el alcohol, la cerveza, el queso, etc., son debidas a los microbios denominados fermentos, los cuales transforman el medio ambiente en que viven en otro, como producto de su actividad.

Muchas bacterias contribuyen a la putrefacción. La leche, los alimentos, la carne se vuelven agrios y se estropean debido a la acción de las citadas bacterias.

Cabe pensar qué ocurriría en el mundo animal, donde la muerte es la ley de cada día, si no existieran estas bacterias que por bosques, desiertos y sabanas, devuelven a la madre tierra las sustancias que un día fueron seres vivos. Estos desechos suelen ser tan pestilentes que sirven de aviso al hombre. Un pescado que huele mal, gracias a las bacterias de la putrefacción que se han desarrollado en él, sirve de aviso para el ama de casa que se disponía a adquirirlo.

Sin los microbios no sufriríamos la difteria ni la escarlatina ni forúnculos, ciertamente. Pero sin ellos tampoco tendríamos queso, mantequilla, pan ni pasteles. Incluso desconoceríamos el cacao y el café cuya elaboración requiere la presencia de microbios que transforman estos frutos insípidos en algo delicioso.

El hombre, finalmente, parece en camino de dominar este mundo vastísimo cuyo estudio, la Microbiología, es hoy una ciencia de gran porvenir. Dominar para provecho de la Humanidad, pues este avance ha permitido que, a mediados del siglo XX, la vida media de un obrero americano alcanzara los 70 años de edad, cuando 500 años antes el hombre se consideraba ya viejo a los 40, porque no sabía defenderse de sus más ínfimos enemigos.

Fuente Consultada:
Enciclopedia Temática Ilustrada CONSULTORA  Tomo 2

Frases o Expresiones Famosas de Personajes Argentinos Famosos

Frases o Expresiones Famosas de Personajes Argentinos

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«Haaaaaaaaaaaaaay
que caminar chicas, hay que caminaaaaaaaaaaaaaaaaaaaar!!!«

Lita de Lazzari

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«Puede fallar…puede fallar

Tu Sam

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«Síganme, no los voy a defraudar.»
«Estamos mal pero vamos bien.»
«Perdón me equivoque de discurso.»

Carlos Menem

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«Después de que vi a Dios, no tome mas vino. Yo creia
que era verso:no es verso. Está chabon

Pappo

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«Me gusta tanto la noche que al dia le pondría un
toldo
«Pusimos un micro en el arco y entro por la ventanilla»

Bambino Veira

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«Con las manos limpias

Corzo Gomez

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«De Acaaaaa!«

Alberto Olmedo

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«Por lo menos asi lo veo yo

Guillermo Nimo

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«En la altura la pelota no dobla

Daniel Passarella

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Se equivocó señorita. No tiene bebida alcohólica. Tiene Gatorade «Pisalo, pisalo, que carajo me importa el adversario, los nuestros son lo de colorado

Carlos Bilardo

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«Se ha formado una pareja

Roberto Galan

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«Me estoy probando los pantaloncitos para bañarme en
el Pacifico«

Gral. Luciano Benjamín Menéndez

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«Que pretende Ud. De mi?«

Isabel Sarli

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«Esta crazy, Macaya

Marcelo Araujo

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«En este país tenemos que dejar de robar por dos años«

Luis Barrionuevo

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«Che!, Pedro, mira quien vino!»

«No va andar»

El Contra, Juan Carlos Calabro

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«Vermouth con papas fritas y… good show«

Tato Bores

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«Si te gusta el durazno, bancate la pelusa«

Florencia de la V

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«Vos fuma!…«

Carlin Calvo

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«Para eso tengo la Banelco!«

Flamarique a Hugo Moyano

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«Billetera Mata Galàn«

Jacobo Winogrand

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«La Argentina es un país condenado al éxito»
«El que deposito dólares recibirá dolares»

Eduardo Duhalde

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«Soy lo mejor que le puede pasar al país y a la política«

«Que lindo que es dar buenas noticias»

Fernando de la Rua

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«Conmigo o sinmigo«

Herminio Iglesias

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«Yo no me gane la lotería: si hice plata la hice
laburando. Me entendes?, Me llaman el Pibe Cantina Cual es el problema?…El Pibe Cantina es el masdesacatado que curte todas….«

Pablo Lescano, de Damas Gratis

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«Cuando le clave la mirada estaba pensando: Esta noche te voy a matar»

Carlos Monzón, antes de pelear contra Benvenutti

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«Yo me borro!«

Casildo Herrera, frente al golpe del 76

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«Que gusto tiene la sal?…«

Carlos Bala

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«No me peguen soy Giordano«

Roberto Giordano

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«El otro día jugué un rato al fútbol y me di cuenta que tengo menos piernas que una foto carnet»
«Yo vivo la realidad de mi país, aunque otros digan
que porque me si un saque, no puedo hacerlo… ojo, yo me di un saque pero no
me morí, eh?…»

Diego Maradona en 1999

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«Muchacha… , hacete el papanicolao«

Tita Merello

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«La experiencia es un peine que te regalan cuando te
quedas pelado»
«Todos son muy amigos pero cuando subís al ring hasta
el banquito te sacan»

Oscar Ringo Bonavena

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«Estoy comprometido con mi tierra, casado con los
problemas y divorciado de sus riquezas«

Inodoro Pereyra (Fontanarrosa)

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«Que país generoso»

Jorge Rial

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«Hacia 1997 la deuda externa comenzará a reducirse , y hacia fin de siglo será insignificante»

Domingo Cavallo (1999)

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«La Casa Está en Orden»

Ricardo Alfonsin (1985)

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«Si querès llorar,…llorà»

Moria Casan

Biografia de Juan Manuel Fangio Campeon Mundial Formula 1

Biografia de Juan Manuel Fangio Campeón Mundial Formula 1

Juan Manuel Fangio (1911-1995): Nacido el día 24 de junio de 1911 en Buenos Aires, Argentina.  Fue un gran piloto de F1 logrando ganar cinco campeonatos mundiales.

Su debut como piloto fue en la carrera de Benito. Juárez en 1934, corrió con un Ford 1 prestado y tuvo que abandonar, ya que se fundió el motor.

Pese a la oposición de sus padres, puso de manifiesto una gran pasión y enorme entrega por el mundo del automovilismo, en 1939, los vecinos de su localidad hicieron una colecta y consiguieron dinero suficiente para comprarle un Chevrolet, con el cual compitió en una carrera nacional.

Juan Manuel Fangio

Ganó una etapa y luego se impuso en los 1.000 kilómetros de la Republica Argentina. Se corono campeón argentino dos años consecutivos. A la edad de 38 años compró su primer Maserati.

Vinieron más carreras y con ellas los triunfos. En 1948 se organizó una temporada internacional en Argentina, al mando de una Maserati 4CL y dos modelos de Simca-Gordini, dio prueba de sus condiciones como piloto de monopostos.
En la temporada del año siguiente logró su primera victoria en una carrera de Gran Premio, venciendo con una Maserati 4 CLI en el circuito callejero de Mar del Plata.
De ahí en más, su campaña continuó mayormente en Europa, logrando en el año 1949 seis victorias en Europa, como miembro del Equipo Argentino.

En el año 1950 entró en la escudería Alfa Romeo; y en el primer mundial disputado quedó en el primer puesto en tres grandes premios y acabó segundo en la competición.

En 1950 en el primer Campeonato Mundial de Pilotos de Fórmula Uno  es contratado por el equipo Alfa Romeo para conducir las Alfetta, perdiendo la posibilidad de ganar el título en la última carrera del año, a manos de su compañero de equipo Giuseppe Farina.

Un año después se proclamó por vez primera campeón del Mundo. En los dos años posteriores corrió con Ferrari, BRM, y Maserati.

La desgracia le jugo una mala pasada y en el año 1953 sufrió un grave accidente en Monza, lo que lo obligo a abandonar toda la temporada.

De regreso a la actividad en el año 1954, corriendo para Maserati y Mercedes, Juan Manuel Fangio logró su segundo campeonato del mundo. El tercero llegó a con Mercedes, y el cuarto, con Ferrari.

Al anunciar Mercedes Benz su retiro de las pistas a fines de 1955, ingresa en la escudería Ferrari en 1956 y nuevamente logra el Campeonato Mundial de la máxima categoría.

Luego de aquel año, en el cual no se encuentra del todo cómodo en el equipo del Cavallino Rampante, emigra a Maserati en 1957 y gana otro y último título del mundo, coronando el año con la carrera de su vida, el Gran Premio de Alemania en el circuito de Nürburgring, luego de también vencer en los Grandes Premios de Argentina, Mónaco y Francia.

En 1957, regreso a la escudería Maserati, y con esta consiguió su quinto y último título, forjando todo un record y convirtiendose en leyenda del automovilismo internacional.

Participó en algunas pruebas de la primera mitad de 1958 y, tras finalizar 40 en el Gran Premio de Francia el 6 de Julio anuncia su retiro.

Siguió muy ligado al automovilismo, recorriendo el mundo como uno de los mejores embajadores deportivos que ha tenido el país. Falleció en Buenos Aires el 17 de julio de 1995.

Luego abandono la actividad a la edad de 47 años. En el año 1995 dejo de vivir pero continua vigente su enorme trayectoria como deportista y calidad de persona.

maserati de Fangio

Entre 1951 y 1957, obtuvo cinco títulos mundiales de Fórmula 1, conduciendo con Mercedes Benz, Maserati, Alfa Romeo y Ferrari. Retirado en 1958, luego de su secuestro, mantuvo durante un extenso período el récord de más títulos en Fórmula 1, hasta que fue desplazado por Michael Schumacher en 2003.

Los números lo dicen todo: 7 temporadas, 2 subcampeonatos y 5 títulos, un récord que permaneció durante 46 años hasta la aparición del alemán Michael Schumacher. Disputó 51 carreras, de las cuales largó 48 desde la primera fila (29 pole positions). Se subió 35 veces al podio, de las cuales 24 fueron en el escalón más alto. Todo esto con cuatro escuderías diferentes y ante rivales mucho más jóvenes –se retiró a los 46 años– y teóricamente mejor preparados que él.

Cronología de Juan Manuel Fangio

24 de Junio de 1911: En la casa de la calle 13, en Balcarce, nace Juan Manuel Fangio. Sus padres son Loreto Fangio y Herminia D´Eramo.

1923: Deja la escuela para trabajar como mecánico en el taller de la Agencia Studebaker de Balcarce, de Manuel Viggiano.

1929: Disputa su primera carrera, como acompañante de Manuel Ayerza, sobre un Chevrolet ´28 cuatro cilindros. La competencia se disputa entre Coronel Vidal y Maipú.

24 de Octubre de 1936: Debuta como piloto en una carrera no oficial, en Benito Juárez, a bordo de un Ford A ´29 modificado. Abandona

27 de Marzo de 1939: Su primera carrera oficial. En Necochea con un Ford ´34, finaliza quinto.

18 de Octubre de 1938: Debuta en Turismo de Carretera, en el Gran Premio Argentino. Manejando un Ford cupé ´37, con Luis Finochietti. Arriba séptimo

12 de Octubre de 1940: Gana el Gran Premio Internacional del Norte, una carrera entre Buenos Aires y Lima, de 4.765 Km. de recorrido, con un Chevrolet. Es su primer triunfo en el automovilismo.

14 de Diciembre de 1940: Al calsificarse octavo en las Mil Millas Argentinas, obtiene el primer título de Campeón Argentino de Carreteras.

2 de Abril de 1942: Gana la carrera Mar y Sierras de Turismo de Carretera: será su última intervención hasta después de la Segunda Guerra Mundial.

15 de Febrero de 1947: Vuelve a la actividad, con un tercer lugar en una prueba de Mecánica Nacional (monoplazas) en el circuito de Retiro, en Buenos Aires.

17 de Enero de 1948: Debuta en Máquinas Especiales (antecedente de la Fórmula 1) con un Maserati 1500 en Palermo. Abandona.

16 de Abril de 1950: Debuta en el equipo Alfa Romeo de F1 con una victoria en el circuito de Ospedaletti, en San Remo.

13 de Mayo de 1950: Debuta en el Primer Campeonato Mundial de Fórmula 1, integrando la escuadra Alfa Romeo, pero abandona por problemas de motor. La carrera se lleva a cabo en el circuito de Silverstone, Inglaterra.

21 de Mayo de 1950: Logra su primer triunfo en el Campeonato Mundial. Es el Grand Prix de Mónaco, en Montecarlo, con un Alfa Romeo 158, luego de esquivar una múltiple colisión en la primera vuelta que dejó afuera a nueve autos.

3 de Septiembre de 1950: Al abandonar el Gran Prix de Italia, pierde el título mundial a manos de su coequiper Ninno Farina

28 de Octubre de 1951: Se consagra por primera vez Campeón Mundial de Conductores al ganar el Gran Prix de España, en Pedralbes, con un Alfa Romeo 159. Es también, la última carrera de la escudería.

1 de Junio de 1952: Debuta con la ensordecedora BRM inglesa de 4500 cm3 en el Gran Premio de Albi, en Francia, pero abandona.

8 de Junio de 1952: Se despista en la primera vuelta del Gran Premio de Monza, cuando corría con una Maserati A6GCM de Fórmula 2. Había corrido el día anterior en Irlanda. «A las dos de la tarde llegué, a las dos y media largué y a las tres estaba en el hospital», recordó después. En el accidente sufre lesiones en las vértebras cervicales, que lo mantienen fuera de la actividad durante siete meses.

18 de Enero de 1953: Reaparece disputando el 1º Gran Premio de la República Argentina de Fórmula 1, pero abandona.

13 de Septiembre de 1953: Vuelve al triunfo en Fórmula 1, venciendo en el Grand Prix de Italia, obteniendo así el subcampeonato mundial.

19 de Noviembre de 1953: Sobre un Lancia D24 gana la Carrera Panamericana, 3.070 Km. de rutas desde la frontera norte a la sur de México

17 de Enero de 1954: Bajo una lluvia torrencial, gana por primera vez el Grand Prix de la Argentina de F1, con una Maserati 250F.

4 de Julio de 1954: Debuta en el equipo Mercedes Benz, en Francia. Marca la pole-position y consigue la victoria.

24 de Octubre de 1954: Con un tercer puesto en Pedralbes, consigue su segundo título del mundo. Ha ganado en seis de las ocho carreras.

16 de Enero de 1955: Con temperaturas que alcanzan los 50 grados, vence otra vez en el Grand Prix de Argentina: Es el único piloto que no es reemplazado durante las tres horas de carrera.

11 de Junio de 1955: Cuando lidera las 24 horas de Le Mans, sobre un Mercedes 300 SLR, se produce el tremendo accidente que le cuesta la vida a 83 personas.

11 de Septiembre de 1955: Con un triunfo en Italia, obtiene su tercer corona en la F1. Se despide del equipo Mercedes, que abandona las carreras, cerrando un ciclo brillante: nueve triunfos en doce carreras, de las cuales ocho pertenecen a Fangio.

22 de Enero de 1956: Debuta en el equipo Ferrari y obtiene el Gran Premio de la Republica Argentina.

28 de Abril de 1956: Con una Ferrari Sport, pena para clasificarse cuarto en las Mille Miglias italianas. «Fue la peor carrera de mi vida» dirá más tarde.

2 de septiembre de 1956: Su coequiper, Peter Collins, le cede su auto durante el Gran Premio de Italia para obtener su cuarto título mundial.

13 de Enero de 1957: De vuelta con Maserati, obtiene el Gran Premio de la Argentina.

23 de Marzo de 1957: Logra la victoria en las 12 horas de Sebring. Treinta y Cinco años después, su sobrino Juan obtiene esta carrera.

4 de Agosto de 1957: Vence en estupenda forma en el Grand Prix de Alemania, en Nurburgring, y logra su quinto título mundial. Es su mejor triunfo: luego de haber acumulado una diferencia de 28 segundos sobre las Ferraris de Hawthorn y Collins, se detiene en boxes para cambiar sus cuatro cubiertas, y no solo pierde la ventaja, sino otros 48 segundos. Faltando diez de las 22 vueltas previstas, inicia una impresionante recuperación, batiendo nueve veces el record de la pista. En la penúltima vuelta supera sucesivamente a Collins, en la recta detrás de los boxes, y a Hawthorn, en la zona de curvas de Fuchsrorhe, para vencer con 3.6 segundos de ventaja. Es su último triunfo en la F1.

2 de febrero de 1958: La victoria en el Gran Premio de la Republica Argentina sin puntos para el Mundial, es la última de su gloriosa campaña. Sólo volvería a correr dos pruebas más.

26 de febrero de 1958: Es secuestrado en Cuba. Liberado al día siguiente, no participa en la carrera de La Habana.

6 de Julio de 1958: Finaliza en el cuarto lugar del Gran Premio de Francia, después de haber largado, por primera vez, desde la tercera fila. Durante la competencia decide dejar de competir.

13 de Agosto de 1969: Es la cabeza visible de la Misión Argentina, un operativo con tres Torinos 380W y nueve pilotos, compitió en las 84 horas de Nürburgring, logrando un cuarto puesto.

15 de Febrero de 1972: Se inaugura el autódromo «Juan Manuel Fangio» de Balcarce, en su honor, en una carrera de Sport-Prototipo internacional.

25 de Mayo de 1973: Junto a otros grandes del automovilismo nacional, entre los que se destaca Oscar Alfredo Gálvez, disputa una prueba-exhibición en el Autódromo de Buenos Aires, la «Carrera del Recuerdo».

1974: Es nombrado presidente honorario de Mercedes-Benz Argentina, cargo que desempeña hasta su muerte.

4 de Diciembre de 1981: Sufre un grave ataque cardíaco, en Dubai, Emiratos Árabes Unidos.

8 de Diciembre de 1982: Es sometido a una operación de quíntuple By-Pass, realizada por René Favaloro.

22 de Noviembre de 1986: Se inaugura el Centro Tecnológico y Cultural Museo del Automovilismo «Juan Manuel Fangio» en Balcarce, hoy el más visitado de Sudamérica, con cerca de 100.000 visitantes al año.

11 de Junio de 1991: Cumple 80 años y se lo celebra con una magnífica fiesta: una cena en Buenos Aires y una carrera de Turismo de Carretera, ganada por Oscar Castellano, en Balcarce, coronada con una paella para 400 personas-

29 de Diciembre de 1993: Es internado a causa de una hipercalcemia en la sangre, provocada por una complicación en el tratamiento de diálisis.

17 de Julio de 1995: A la edad de 84 años, fallece en Buenos Aires. A su funeral asisten los mas grandes corredores de la historia.

Video sobre historias en la vida del campeón Fangio

Así corría Fangio

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Fangio Salva Su Vida

 

La tuberculosis en Argentina Historia de las Epidemia en Buenos Aires

Historia de La Tuberculosis en Argentina

HISTORIA DE LA TUBERCULOSIS EN ARGENTINA:  Desde fines del siglo XIX hasta la terminación de la Segunda Guerra Mundial, a medida que se esfumaban en el recuerdo las aterradoras epidemias de fiebre amarilla, cólera y viruela, pasaron al centro de la escena sanitarias otras enfermedades. No aparecían por espectaculares estallidos. Eran endémicas. Esto significa que estaban uno y otro mes y año tras año presentes. Sin dar tregua. Segaron cientos de miles de vidas jóvenes. En forma solapada, sin hecatombes catastróficas.

Por esto mismo no provocaban terror, sino un definido temor. Un blanco temor, valga la expresión, si se piensa que la más difundida de entre ellas, la tuberculosis, fue conocida mucho tiempo como la muerte blanca. Puede afirmarse con poco margen de error que ninguna otra enfermedad ha matado tantos seres en la historia de la humanidad, como la tuberculosis.

Es producida por el bacilo de Koch, microbio del que existen dos variedades, la humana y la bovina. La variedad humana ataca generalmente los pulmones, en tanto el bacilo vacuno se localiza en huesos, articulaciones y ganglios.

control de tuberculosisEl bacilo bovino está en la leche cruda de vacas tuberculosas. En nuestro país la tuberculosis bovina es frecuente. Hay dos procedimientos para terminar con las invalideces (deformaciones de columna, rengueras) provocadas por esta forma de tuberculosis. Sacrificar al ganado tuberculoso, método caro.

O bien hervir la leche de vaca, alternativa barata. Hasta 1950 la tuberculosis ocupaba el primer o segundo lugar como causa de muerte en prácticamente todos los países del mundo. Su solo nombre inspiraba profundo temor. Ni hablar de su siniestro seudónimo, tisis, que etimológicamente significa consunción.

Uno y otro, nombre y seudónimo, tenían además connotaciones peyorativas de implicancias clasistas. Tuberculoso y tísico, como sustantivos genéricos, se usaban como insultos. Porque tanto el pueblo como sesudos tratadistas asociaban —y asocian aun— la tuberculosis con la miseria. Este hecho psicosocial, así como la inevitable segregación que imponían las características de la enfermedad, hacían de la tuberculosis una enfermedad inconfesable, o poco menos.

Tiene capital importancia desvirtuar el equívoco. En ninguna época las clases acomodadas fueron inmunes a la tuberculosis. Esta es, antes que nada y mal que les pese a muchos sociólogos candorosos, una enfermedad transmisible. Ocasionada por un microbio para el que es susceptible todo el género humano, sin excepciones.

Que antes o ahora el número de enfermos observado entre el pobrerío fuera treinta o veinte veces mayor que el encontrado en estratos sociales más altos, no demuestra nada. Es decir, demuestra algo totalmente distinto a lo que siempre se dio por demostrado.

Traduce con elocuencia que el estrato social que disfruta de la mitad o más del producto nacional constituye numéricamente, según los tiempos, de un 3 a un 5 % del total de la población.

Las diferencias selectivas entre las clases sociales se daban en un campo distinto al de la susceptibilidad al bacilo.

Se observaba en lo que hacía a la difusión de la enfermedad y las posibilidades de un diagnóstico y un tratamiento oportunos. La probabilidad de contagió, dada la forma en que la afección se transmite, es mucho mayor cuando una familia de ocho miembros vive en uno o dos cuartuchos. Es altamente probable que se contagien todos, sin excepción.

Lo contrario ocurre si en un núcleo familiar se cuenta con dos cuartos, término medio —o uno— por cada conviviente.

La medicina de buena calidad ha sido y es un lujo. Estuvo y está reservada para quienes tengan no solo medios materiales sirio también un nivel de instrucción que les permita obtenerla. En el marco de los precarios recursos terapéuticos de la época, las posibilidades de supervivencia dependían más del diagnóstico temprano que de ninguna otra variable. El tratamiento, por !o demás, tenía por base el reposo.

Es obviamente claro que los menesterosos, los obreros no calificados con corto salario y larga prole, carecían de conocimientos y recursos para salir en busca del diagnóstico oportuno y no podían permitirse otro reposo que el de la muerte. De manera que ahí radicaba la real diferencia.

Con iguales posibilidades de enfermar, la mortalidad era más alta en los sectores de menores ingresos. La explicación radica en las diferentes condiciones de vivienda, instrucción, alimentación e ingresos. Piénsese en las consecuencias negativas de las actitudes más arriba expuestas.

Desde el punto de vista de la educación sanitaria la lucha antituberculosa en las primeras décadas de este siglo se centró en: «la tuberculosis puede ser curable si se diagnostica a tiempo». Mal podrían requerir ese diagnóstico oportuno los convencidos que esa enfermedad no acaecía a «gente como uno».

Y menos aun aquellos para quienes la tuberculosis era un baldón que hacía más negra su miseria. El tratamiento en los albores del siglo XX se asentaba en el trípode que constituían reposo, aumentación y clima.

El reposo era absoluto. En cama, al principio. En raposeras si se advertía mejoría. En los enfermos que curaban, el retorno a la actividad anterior a la enfermedad se hacía muy gradualmente. En ocasiones, en granjas y talleres para convalecientes se les readaptaba para tareas más, livianas que su ocupación anterior.

La alimentación tendía más a eventuales engordes que a cubrir racionalmente las necesidades vitales. Se sobrealimentaba, se cebaba a los enfermos en procura de aumentos de peso. Se preconizaban «alimentos» de mágicas propiedades reconstituyentes, como el jugo de carne. Este, en rigor, carece prácticamente de proteínas y su valor en calorías es ínfimo.

En materia de curas climáticas, se daba preferencia a la alta montaña y al mar para la atención de las tuberculosis de huesos, articulaciones y ganglios. Estas formas, ocasionadas por el bacilo bovino, curaban a costa de algún grado de invalidez motora —si estaban afectadas cadera o rodilla— y antiestéticas cicatrices cutáneas que sucedían a las supuraciones ganglionares. los fundamentos científicos eran: aire libre de polvos e impurezas e irradiación solar rica en rayos ultravioletas.

Para las localizaciones pulmonares se consideraban más indicados los aires mas serrano o de llanura. Funcionan todavía hoy el complejo senatorial oficial del Valle de Punilla, en Córdoba, y el sanatorio de Llanura Vicente López y Planes en Gral. Rodríguez, provincia de Buenos Aires. Los hospitales y sanatorios de cualquier tipo y ubicación geográfica perseguían, amén del tratamiento del enfermo, un objetivo epidemiológico.

Proveían la necesaria separación del enfermo de su medio familiar y laboral, para impedir que sembrase el contagio a su alrededor. Durante muchos años la meta inalcanzable de salud pública era habilitar el número de camas que permitiese tratar a todos los tuberculosos hospitalizándolos.

En el rubro medicamentos, se utilizaba una extensa variedad, de entre la que no había uno solo que tuviese real acción sobre el bacilo. La mortalidad era elevadísima. Morían niños, adolescentes y jóvenes, sobre todo. Algunas formas clínicas —la bronconeumónica, por ejemplo— y alguna localización —la meníngea— eran invariablemente mortales. Hasta las vecindades de 1950 no se conocía en el mundo un solo caso de meningitis .tuberculosa que hubiese curado o, meramente, sobrevivido.
Muchas mujeres jóvenes con tuberculosis a veces no muy avanzadas morían como consecuencia de la agravación que sufrían por efectos del embarazo y del parto. Una acción de la medicina de ayer era que la tuberculosa no debía casarse.

Si lo hacía, no debía embarazarse. Y si se embarazaba, debía interrumpirse ese embarazo. Si la infortunada daba a luz, el niño era separado de inmediato de la madre. Lo corriente era que la separación temprana ocasionase la muerte de la criatura, en tanto la madre también sucumbía.
Se moría por consunción o hemorragia, alternativamente. La tisis afilaba siniestramente los rasgos faciales del enfermo y reducía su tronco y miembros a una osamenta cubierta por un fláccido pellejo blanco amarillento.

Los vómitos de sangre, que a veces empeoraban un enfermo y otras terminaban con él, creaban en los sanatorios una angustiosa expectativa en cuanto la primavera sé reanunciaba. Era cosa sabida, todo tuberculoso hospitalizado lo sabía, que las temibles hemoptisis —término médico que designa al vómito de sangre proveniente del aparato respiratorio— arreciaban en primavera,

E! enfermo ingresaba al hospital convencido de tener muy pocas posibilidades de salir con vida. El pesimismo fatalista, la decepción y el descontento con respecto a la terapéutica, creaban un clima propicio para anhelar soluciones mágicas. Periódicamente surgía algún charlatán que pregonaba las excelencias de tal o cual recurso curativo milagroso. De inmediato se suscitaban verdaderos motines hospitalarios para exigir ser tratados con la panacea de turno.

El derecho a la esperanza era defendido fieramente, tanto más cuanto que los autoungidos genios se exhibían invariablemente en un papel de perseguidos por la camarilla académica y .de esforzados cruzados en lucha contra el statu quo. El último de estos falsos profetas en nuestro país, fue un tal Jesús Pueyo, que en los primeros años de la década del 40 anunció haber encontrado una vacuna curativa de la tuberculosis.

La circunstancia de haberse desempeñado durante años como peón en la cátedra de Bacteriología de la Facultad de Medicina de Buenos Aires, le dio —en la mentalidad popular— aires de verosimilitud a su afirmación.

Medió, además, una formidable campaña de promoción periodística, realizada por un vespertino muy popular entonces.

El resultado puede imaginarse. Los hospitales fisiológicos se convirtieron en verdaderos pandemonios. El clima de rebelión y la enloquecida euforia iban de la mano, en un crescendo alimentado por las presuntas curaciones que el diario —en cuyo local se inyectaba la vacuna— publicaba día por día. Después, muchos meses después, llegaron la decepción y el rencoroso silencio. La pretendida vacuna no había sido sino un espejismo más.

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Tuberculosis: Una Enfermedad Curable

Fuente Consultada: La Salud Pública – Historia Popular Cuaderno N°:82 Antonio Bellore

La sifilis en la historia Zar Ivan Enrique VIII y Pedro de Mendoza

La Sífilis en la Historia:

sifilis en la historia

La Enfermedad                  Iván El Terrible                 Enrique VIII                Pedro de Mendoza

El contagio microbiano

En el siglo XVI, hace su la aparición una enfermedad nueva, tan temible como temida: la «gran viruela», a la que el médico poeta italiano Fracastor dará en el año 1530 el nombre que lleva desde entonces, la «sífilis».

¿Esta enfermedad llegó en la tripulación, cuando Cristóbal Colón llegó de regreso de la Española por primera vez a Palos, el 15 de marzo de 1493, o la segunda vez a Cádiz, el 11 de junio de 1496? Esto parece hoy poco probable, tan rápida fue la difusión de la sífilis en el último decenio del siglo XV y el primero del XVI. Veamos como autores de finales del siglo XV y de principios del xvi describen las primeras manifestaciones.

El primer texto que hace alusión a la sífilis es un corto poema de 124 versos, De scorra pestilentiali, compuesto antes de 1496 por un profesor de derecho de Estrasburgo, Maria Sebastian Brandt, y publicado en 1498 en sus Carmina.

El segundo es igualmente un poema, de Joseph Grümbeck (o Grümpeck), nacido en Burhausen (Baviera), secretario del emperador Maximiliano de Austria: De la Mentulagre, enfermedad pestilente desconocida durante los siglos precedentes, escrito entre 1496 y 1506 (Mentulagre es una palabra formada por el autor partiendo de méntula = miembro viril y del griego agreó =yo tomo).

Grümbeck escribió también en la misma época un Tratado de la scorre prestilentiae o mal francés, conteniendo su origen y tratamiento (aquí adopta el término scorre, partiendo del griego Skb = impureza, basura). Hallándose en Augsburgo le llama poderosamente la atención el poema de Brandt y decide reunir a su vez todo lo que se sabe sobre esta extraña enfermedad y los remedios que conviene utilizar.

 En realidad la astrología tiene un papel importante en las concepciones nosológicas de Grümbeck (como en las de Brandt, por otra parte). Y, como es de esperar, el mejor auxilio llega todavía Je Dios.

Sin embargo, la primera afirmación del posible origen americano de la sífilis se encuentra en una obra de un médico sevillano, Rodrigo Díaz de la Isla, escrito entre 1504 y 1506: Tratado llamado Fruto de todos los santos, contra la enfermedad serpentina, venida de la isla Española. Asegura que a lo largo del viaje de regreso de la Española, uno de los hermanos Pinzón, piloto de Cristóbal Colón, habría sufrido una extraña enfermedad de la piel; él mismo habría curado en Barcelona a marineros afectados por esta enfermedad.

En 1497, Nicola Neoniceno publica en Venecia un libelo titulado Libellus de epidemia quam vulgo morbum gallicum vocant (Libro sobre la epidemia llamada comúnmente mal francés).

En fin, en 1498, el español Francisco López de Villalobos (nacido en 1474 en Villalobos, en la diócesis de León) publica en Salamanca un poema titulado Sumario de la Medicina, en romance trovado, con un tratado sobre las pestíferas bubas. Todavía, en este caso, se trata de un poema. En 76 estrofas de 10 versos, el autor expone todo el saber de su época concerniente a la sífilis, muy reciente puesto que había aparecido cinco años antes en el Viejo Continente.

López Villalobos observó la sífilis con un espíritu muy médico, y la describió perfectamente. Se trata sin duda de una enfermedad cutánea nueva. Es contagiosa y comienza siempre en el órgano con el cual se comete el pecado de lujuria: es una pequeña llaga dura, indolora, negruzca, a la que acompañan ganglios inguinales. Algún tiempo después aparecen síntomas generales: fatiga, abatimiento, dolores de cabeza, trastornos del sueño; después erupciones cutáneas: manchas, pápulas, vesículas, tubérculos, escamas; dolores articulares; en fin, lesiones óseas, sobre todo en la cresta de las tibias; y úlceras gomosas. Se trata, pues, de una enfermedad general, rebelde a todas las medicaciones.

Hay que citar todavía un autor, el caballero Ulrich von Hutten, que publica en 1519 un opúsculo titulado De guaiaci medicina et morbo gálico, que alcanza en su momento un gran éxito. El autor no es médico, ya que se trata de un truculento hombre de guerra, por suerte humanista. Pero conoce bien la sífilis, pues ha sido cruelmente atacado por ella. Escribe su obra para divulgar mejor el tratamiento por medio de madera de Guayaco, que al parecer a él le dio buen resultado.

Señalemos también los pasajes dedicados a esta enfermedad en la Practica in arte chirurgica, de Juan de Vigo (1460-después de 1517), médico del papa Julio II, aparecida en 1514. Las páginas que consagra a la sífilis figuran entre las más interesantes de su tratado (constituyen el libro V):

«En el mes de diciembre del año 1494 (año en que el rey Carlos Vil pasó los Alpes con el ejército francés para reconquistar el reino de Nápoles), se extendió por casi toda Italia una enfermedad de naturaleza hasta entonces desconocida. Los franceses le llamaron entonces mal de Ñapóles, pues pretendían haberla contraído en Ñapóles y llevado a su país. Los napolitanos, por su parte, le dieron el nombre de mal francés, porque se había manifestado y extendido por primera vez en Italia en la época de la expedición francesa.

Los genoveses la llamaron por su parte lo male de le tavelle, los toscanos lo male de le bulle, los lombardos lo male de le brosule y los españoles las búas. Cada pueblo, en una palabra, le asignaba una denominación según su conveniencia. Poco importa, por lo demás, tal o cual denominación, lo esencial, para nosotros, es saber tratar y curar esta enfermedad.

«El contagio del que ella deriva se realiza sobre todo por el coito,es decir, por el comercio sexual de un hombre sano con una mujer

enferma o inversamente de un hombre enfermo con una mujer sana.» Los primeros síntomas de esta enfermedad se daban casi invariablemente en los órganos genitales, es decir, en la verga o en la bulva. Consistían en pequeños granos ulcerosos, de una coloración marronácea y lívida, a veces incluso negra, otras ligeramente blanquinosa. Estos granos estaban delimitados por un anillo de una dureza callosa.

»Por más que se combatieran estos primeros granos con toda suerte de remedios interiores, raramente se lograba impedir que su veneno se extendiera por todo el organismo. Se producían entonces sobre las partes genitales nuevas ulceraciones, tan difíciles de curar como prontas a reproducirse después de su curación. Después la piel se cubría de granos encostrados y de pápulas salientes parecidas a pequeñas verrugas. Estas erupciones llenaban sobre todo la frente, el cráneo, el cuello, el rostro, los brazos, las piernas y a veces incluso se extendían por toda la superficie del cuerpo…»

El primer autor francés que escribió sobre la sífilis fue el médico de Rouen Jacques de Béthencourt, autor de una Nueva cuaresma de penitencia y purgatorio de expiación para uso de los enfermos afectados del mal francés, o mal venéreo…, aparecida en 1527. Él es el primero en haber sustituido por el nombre de «mal venéreo» (morbus venereus) las expresiones utilizadas hasta el momento para designar la enfermedad:

«Se hace la injuria a algunos santos de atribuirles esta enfermedad. De ahí que se le llame «mal de San Sementé», o «mal del santo varón Job», etc. Es una indignidad, es una profanación imputar a tales santos un mal vergonzoso que deriva de las pasiones culpables, y que tiene su origen primero en un coito impuro… Rechacemos, pues, estas denominaciones sacrilegas y, considerándolo todo bien, demos a este mal el nombre que mejor le conviene, el de «mal venéreo».

Pero será sobre todo el gran poema de Girolamo Fracastoro (nacido en Verona en 1478 y muerto en 1553) Syphilis, sive morbus gallicus, el que alcanzará un gran éxito incluso cuando no aporta gran cosa nueva respecto al conocimiento semiológico de la enfermedad.

Girolamo Fracastoro nació en Verona en 1478 en el seno de una familia donde se hallan médicos ilustres. Su infancia ya fue objeto de leyendas. Se dice que había nacido con la boca cerrada y que fue necesaria una operación para abrírsela. Algunos meses más tarde su madre es herida por el rayo con el niño en brazos y el bebé resulta indemne. Dotado de una memoria prodigiosa se aplica al estudio de la filosofía, luego de las ciencias, lo que le merece una distinción por parte del cardenal Bembo, uno de los más célebres humanistas del siglo XVI.

Fuente Consultada: Historia Cultural de la Enfermedad Marcel Sendrail El Siglo de la Enfermedad Contagiosa

Condiciones Para La Vida en el Planeta Factores Ambientales Basicos

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LA VIDA EN EL PLANETA TIERRA: Separar el mundo inerte del mundo organizado parecía, hasta nace pocos lustros, una tarea muy sencilla: un elefante es un ser vivo y una roca no. Mas al profundizar en el conocimiento de los seres infinitamente pequeños, se llega a dudar y se ve como algo sumamente confuso la línea divisoria entre los dos mundos. Hay cuerpos que no es posible determinar de un modo claro si son seres vivos o moléculas inorgánicas muy complicadas. Pertenecen al mundo de las proteínas.

Los virus, por ejemplo, son microbios sumamente pequeños. El productor de la poliomielitis, que tantos quebraderos de cabeza ha proporcionado a médicos y biólogos, mide una centésima de miera. Son necesarios, por tanto, 100.000 de ellos puestos en fila para formar un milímetro. Se comprende que sólo el microscopio electrónico haya sido capaz de hacerlos visibles.

Las nucleoproleínas, sustancias químicas formadas por moléculas sumamente complicadas, en algunos casos se comportan exactamente igual que los virus y se ha llegado a dudar si son seres vivos o sólo compuestos químicos. Los doctores Fraenkel y Williams, de los Estados Unidos, afirmaron que hablan obtenido en sus laboratorios nucleoproteínas vivas por síntesis, es decir, hablan creado vida, pero en una forma tan rudimentaria., que sólo podían existir sobre otras materias vivas. Se trataba, por tanto, de algo que está en la borrosa línea que separa lo vivo de lo inerte.

Pero esta imitación o creación de vida simplicísima en el laboratorio se halla a gran distancia de la complejidad de un ser vivo tan sencillo como puede ser una ameba o un hongo.Se conocen las manifestaciones de la vida y se señalan sus notas características, pero los científicos están acordes en no saber qué cosa es en sí la vida.

Porque ésta presupone, además de una cierta organización de los elementos que forman el cuerpo vivo, la unidad de intención, es decir, la tendencia por la que todas las partes contribuyen a una finalidad. En un huevo, por ejemplo, se encuentran uña serie de sustancias (azúcares, grasas, proteínas y agua) que son los compuestos orgánicos indispensables para que exista la vida.

Éstos tienden a transformarse en un polluelo, que es un microcosmos complicadísimo en el que billones de células trabajan ordenadamente para cumplir ese fin o tendencia que da por resultado un pollo adulto. ¿Por qué no se descomponen dichas sustancias y dan lugar a carbono, hidrógeno, oxígeno, nitrógeno y pequeños rastros de fósforo, azufre, calcio, etc.? ¿Por qué tienden a complicarse en lugar de descomponerse?

En esta tendencia, que supone organización, se encuentra oculto el gran secreto de la vida.

Los cuatro grandes elementos del mundo viviente son el Carbono, el Oxígeno, el Hidrógeno, y el Nitrógeno. Sin ellos no puede existir vida alguna y es tan importante el papel que juegan en la Biología, que el 99 % de todo ser vivo está formado por estos cuatro cuerpos simples.

En el mundo impera una ley implacable de cambio, de evolución, que somete a todas las cosas y resulta imposible de evitar y menos prever en cuanto a su duración y término. En los seres inertes, la erosión, los elementos atmosféricos, la gravedad, etc., determinan este desgaste continuo que se da en las montañas, en los monumentos y en cualquier obra humana o de la naturaleza.

Los seres inertes no pueden luchar contra este desmoronamiento constante y fatal, pero los seres vivos sí, y para evitarlo se nutren y asimilan sustancias que les son necesarias. Durante su infancia y juventud, esta asimilación les proporciona energía suficiente no sólo para vivir, sino para crecer. Es en la vejez cuando la nutrición no es suficiente para detener la caída del ser vivo hacia la muerte, donde se precipita por un proceso natural, de desasimilación, pérdida y decadencia.

Los seres vivos necesitan, pues, extraer del ambiente los cuatro elementos antes citados y que permitirán al laboratorio de su cuerpo transformarlos en sustancia propia.

La asimilación del Oxígeno y del Hidrógeno por entrar estos elementos en la formación del agua, no constituyen problema, pero ni el Carbono, ni el Nitrógeno pueden captarse directamente del mundo natural. Los procesos por los cuales los seres vivos se ingenian para apropiarse estos elementos y el ciclo de cambios constantes por los que pasan de unos vivientes a otros, constituye uno de los hechos más admirables de la Biología.

La biosfera es la región de la Tierra que alberga a los seres vivos. En sentido estricto, es la zona comprendida entre los fondos marinos abisales, situados a unos 11.000 m de profundidad y la altura máxima terrestre, que es de casi 9.000 m de altura sobre la superficie del mar. En realidad estos 20 Km. de espesor máximo se reducen enormemente si consideramos, por un lado, que la gran mayoría de los mares y océanos no son tan profundos y por otro, que los seres vivos que habitan el medio terrestre no lo hacen más allá de unos 200 m por encima del suelo.

En cualquier caso la biosfera constituye una capa muy delgada si la comparamos con el resto de capas que forman nuestro planeta y está formada por gran cantidad de ambientes distintos donde los seres vivos desarrollan sus actividades de maneras muy diversas.

La biosfera no es una capa homogénea, debido a que los organismos tienden a acumularse en determinados lugares donde las condiciones para la vida son más adecuadas. Estas condiciones vienen determinadas básicamente por los denominados factores ambientales, de los cuales los más importantes son: la temperatura, la luz, el agua y la presión.

La temperatura
La Tierra posee unas condiciones únicas para el desarrollo de la vida sobre su superficie si la comparamos con otros planetas del sistema solar. Esto se debe entre atrás cosas a que, por su distancia del sol f por la existencia de las capas atmosféricas, disfruta de un régimen de temperaturas adecuado.

El desarrollo y mantenimiento de la vida requiere que la temperatura se mantenga dentro del intervalo comprendido entre la temperatura extrema mínima de 0°C y la temperatura extrema máxima de 50 °C aproximadamente.

A temperaturas inferiores a los 0°C, el agua, cuya proporción es mayoritaria en los organismos, se congela, mientras que por encima de los 50 :C, las estructuras biológicas más importantes que forman la materia viva, como las proteínas, que veremos en caratillos posteriores, sufren un proceso denominado desnaturalización, por el cual pierden tanto su estructura física como las propiedades. Existe una temperatura óptima entre los 5 y los 30 °C, en la que la mayoría de los seres vivos desarrollan sus funciones a la perfección.

Hay que tener en cuenta además que el proceso vital en cualquier organismo se compone de una gran cantidad de reacciones químicas que, como tales, dependen muy directamente de la temperatura a la que se realicen. De esta manera y siempre dentro del intervalo de temperaturas óptimas, a mayor temperatura, mayor velocidad de reacción y viceversa.

la vida en el planeta tierra

Los mamíferos pueden conservar el calor de sus cuerpos con independencia de la temperatura ambiental, pudiendo vivir en lugares muy fríos, como es el caso de los osos polares.

No obstante, es fácil encontrar en el seno de la biosfera zonas donde se sobrepasen, no sólo el rango de temperaturas óptimas, sino también el de temperaturas extremas, por lo que la gran mayoría de los organismos han desarrollado diferentes estrategias para mantener sus funciones vitales de manera adecuada bajo dichas condiciones.

Entre los seres vivos, son los animales por la variedad y complejidad de sus funciones, los que han tenido que desarrollar mecanismos más eficaces para el control de su temperatura interna. Dependiendo de cómo realizan este control, podemos distinguir entre animales poiquilotermos, como los reptiles, y homeotermos, como los mamíferos. A los primeros se les conoce vulgarmente como animales de sangre fría y a los segundos como animales de sangre caliente.

Los poiquilotermos se caracterizan por carecer de mecanismos eficientes para el control de su temperatura interna por lo que su metabolismo depende mucho de la del exterior, viéndose obligados, muchas veces, a pasar períodos de inactividad cuando las condiciones son extremas. En cambio, los homeotermos, consiguen mantener una temperatura interna siempre constante en torno a los 37 °C, lo cual les permite realizar sus funciones con bastante independencia de las condiciones ambientales.

reptil, la vida en el planeta

A Los reptiles, como el yacaré de la fotografía, no pueden mantener su temperatura interna de manera independiente a la del medio, por lo que únicamente pueden vivir en sitios cálidos.

Los vegetales generalmente combaten las temperaturas poco favorables perdiendo, de manera temporal, sus partes más sensibles (hojas, partes aéreas, etc.) y desarrollando estructuras especiales de resistencia (semillas, yemas, zonas leñosas, etc.).

La luz: La luz constituye un factor ambiental muy importante, ya que es la fuente de energía primaria a partir de la cual las plantas pueden desarrollar el complejo proceso de la fotosíntesis. Mediante este proceso se convierte la energía lumínica en energía química, la cual puede ser utilizada posteriormente en otros importantes ciclos metabólicos, bien por la misma planta o bien por otros organismos. La importancia de la fotosíntesis es tan grande que podemos afirmar sin duda alguna que el mantenimiento de la vida sobre la Tierra depende de este proceso.

La luz también influye en el desarrollo de la morfología de las plantas, determinando la dirección en la que deben crecer los tejidos y brotes permitiendo así una disposición óptima para la captación de energía.

Para los organismos no fotosintéticos, la luz es un factor que posibilita la visión y por tanto la facultad de relacionarse con el medio en el que viven. También interpone en los procesos de regulación de la actividad estacional. La distinta duración de los períodos de iluminación diurna a lo largo del año constituye un fenómeno denominado foto período que actúa como reloj biológico y sirve para desencadenar  importantes fases en la vida del organismo como por ejemplo la reproducen, la muda, la migración, la floración, etc.

En el medio acuático la penetración de a luz es menor que en el medio terrestre, le tal manera que a partir de los 200 m le profundidad reina una oscuridad absoluta. La zona comprendida entre la superficie del agua y la profundidad hasta donde llega la luz se denomina zona fótica, y es donde se acumula la mayor parte de los organismos acuáticos distribuyéndose en estratos o capas según las necesidades de luz que tienen.

La presión: El medio que rodea a los seres vivos ejerce una presión sobre ellos que también influye en la estructura y fisiología de los mismos.

En el medio terrestre, en el que los organismos están rodeados de aire, la presión se denomina presión atmosférica. Su valor varía ligeramente con la altura v la temperatura, de tal modo que al nivel del mar y 0°C, es de 760 mm. de Hg ( 1atmósfera), pero disminuye progresivamente a medida que ascendemos y también a medida que la temperatura aumenta. La  presión que se registra en el medio acuático se denomina presión hidrostática y su valor depende sólo de la altura de la capa de agua que hay por encima del organismo. S

u valor aumenta de manera lineal una atmósfera cada 10 m.  profundidad, de tal manera que a unos 10 m. la presión llega a ser de una tonelada por cada cm;. lo cual no impide que puedan vivir algunos organismos especialmente adaptados.

Esta variación de presión, si la comparamos con la que se produce en el medio terrestre, es muy grande, lo que provoca que la mayoría de los organismos acuáticos desarrollen sus actividades únicamente a la profundidad que están preparados para soportar, pudiendo perecer si la abandonan accidentalmente. Esta situación se hace drástica en los organismos que poseen cavidades internas rellenas de aire, como es el caso de muchos peces, mamíferos cetáceos y aves buceadoras. Estos organismos pueden morir aplastados o sufrir trastornos fisiológicos desastrosos si se sumergen a una profundidad excesiva.

El agua: El agua es la sustancia que se encuentra en mayor proporción formando parte de la materia de todos los seres vivos. En algunos casos puede llegar a constituir más del 90% del volumen total del organismo. Su importancia queda patente si consideramos la gran cantidad de funciones que realiza: sirve de disolvente en las reacciones bioquímicas que se producen en el interior de la célula; es el medio de transporte de los nutrientes y desechos en muchos organismos; interviene en la transpiración y fotosíntesis de las plantas; sirve de esqueleto hidrostático en muchos invertebrados; constituye el medio en el que viven los organismos acuáticos y, por último, sirve de controlador de la temperatura ambiental y corporal dada su elevada capacidad calorífica.

Todo organismo mantiene un equilibrio por el que se pierde y se incorpora agua continuamente durante el desarrollo de sus actividades vitales y que recibe el nombre de equilibrio hídrico. Todos los seres vivos, desde los protozoos unicelulares hasta los mamíferos más grandes poseen mecanismos para controlar eficazmente dicho equilibrio. Su mantenimiento es más fácil en los organismos marinos que en los que viven en agua dulce.

En los organismos terrestres es donde se dan los mecanismos de regulación más sofisticados, porque son los que más fácilmente pueden perder el agua que contienen (por transpiración, respiración, etc.) sufriendo, además, mayores dificultades para incorporarla. Es por ello que la disponibilidad de agua constituye un importante factor que condiciona enormemente la distribución de los organismos terrestres.

Fuente Consultada: DIDÁCTICA Enciclopedia Temática Ilustrada Editorial Oriente

Psicologia Social Pichon Riviere Integrar Neuroticos a la Sociedad (301)

ENRIQUE PICHÓN RIVIÉRE
PSIQUIATRA Y PSICOANALISTA

Fue un extraordinario protagonista de la cultura y de la ciencia argentina. Nacido en Suiza, vino muy chico a la Argentina: su infancia transcurrió en el Chaco y en Corrientes, donde aprendió “el guaraní antes que el castellano”, como él mismo explicaba.

Emprendió estudios superiores de medicina, antropología (luego abandonados) y psiquiatría, a partir de los cuales se gestó una personalidad multifacética y, en ocasiones, controvertida. Decidió su carrera por el lado de la psiquiatría y el psicoanálisis, convirtiéndose en uno de los introductores del psicoanálisis en la Argentina.

A principios de los ‘40, Enrique Pichon Riviére fue uno de los fundadores de la Asociación Psicoanalítica Argentina, de la que luego tomó distancia, interesado más en el aspecto social y la actividad de los grupos en la sociedad.

En este marco fundó la Escuela de Psicología Social. Responsable de una renovación general de la psiquiatría, Pichon Riviére introdujo la psicoterapia grupal en el país (servicio que incorporó al Hospital Psiquiátrico cuando fue su director) y los test en la práctica de esa disciplina e impulsó la psiquiatría infantil y de la adolescencia.

También incursionó en la política, la economía y el deporte, ensayando hipótesis sobre la vida de Buenos Aires, su gente, sus mitos y sus costumbres.

Interesado por la creación artística, Pichon Riviére reflexionó y escribió sobre arte y literatura, estableciendo un territorio común entre la crítica literaria y la interpretación psicoanalítica de la obra como manifestación de las patologías del autor.

En el contexto de este territorio común, supo decir acerca de la indagación sobre el objeto estético: «Parto de entender que un objeto de arte es aquel que nos crea la vivencia de lo estético, la vivencia de lo maravilloso, con ese sentido subyacente de angustia, de temor a lo siniestro y a la muerte. Y que, por ello mismo, sirve para recrear la vida.”

Líder y maestro, desde la cátedra y las conferencias dirigidas al público más amplio y diverso se convirtió en referente obligado para más de uña generación de psicoterapeutas, y formó a decenas de investigadores en el campo de una teoría social que interpreta al individuo como la resultante de la relación entre él y los objetos internos y externos.

Fuente Consultada: Graciela Maker

Biografia de Perez Esquivel Argentino Premio Nobel de la Paz

Biografía de Perez Esquivel Argentino Premio Nobel de la Paz

ADOLFO PEREZ ESQUIVEL: El 26 de noviembre de 1931 nació Adolfo Pérez Esquivel en la ciudad de Buenos Aires. Su padre, Cándido Pérez González, un pescador gallego. Su madre, Mercedes Petrona Esquivel, correntina, hija de una india guaraní. De la rama española heredó el gusto por el mar y la navegación. De la indígena, tal vez, esa paciencia que muchas veces tuvo que tener para poder navegar contra corriente a lo largo de su vida. Su madre murió cuando él tenía tres años de edad. Su padre, al no poder mantener reunida la familia, decidió buscar ubicación para sus cuatro hijos.

Argentino Perez Esquivel, premio Nobel de la Paz

Adolfo fue a dar al Patronato Español. Allí comenzó su amor hacia la escultura cuando Josefa, la portera, le enseñó a tallar la madera, labor en que ocupaba las horas muertas dentro del asilo. Al tiempo volvió a reunirse con su familia. Fueron a vivir a una casa de inquilinato del barrio de San Telmo, zona de carpinterías y tambos. Allí transcurrió el resto de su infancia y su adolescencia. Repartía su tiempo entre el estudio y la

calle, donde jugaba con los pibes de la barriada a la bolita, el balero, la pelota de trapo, los barriletes. Ya en la adolescencia trabajaba de día haciendo changas como vendedor de diarios o flores y estudiaba Bellas Artes con Benito Quinquela Martín en el taller que éste tenía en La Boca.

Por las noches acudía al colegio secundario. En algunas ocasiones, con sus amigos, se acercaban al café La Tranquera, en Avenida de Mayo, para escuchar desde afuera a Azucena Maizani. El joven Pérez Esquivel era un gran lector. Con frecuencia retiraba libros de una biblioteca popular y se pasaba horas leyendo bajo un árbol del Parque Lezama.

Cuando podía, los compraba usados, en un puesto detrás del Cabildo. Allí una tarde un vendedor le ofreció dos libros que lo marcarían hasta la actualidad: La Autobiografía, de Mahatma Gandhi y Las montañas de los siete círculos, del monje trapense Tomas Merton. Poco después otro acontecimiento fue importante en su formación. Victoria Ocampo invitó a Lanza del Vasto a dar una conferencia en la Facultad de Derecho y Pérez Esquivel asistió a ella. “Ahí fui comprendiendo la otra dimensión, más profunda, la dimensión espiritual del compromiso que uno había asumido, lo que me ayudó a profundizarlo y llevarlo adelante. Mi compromiso parte de lo espiritual más que de lo social y lo político, estos dos órdenes se integran a todo el sentido espiritual como una necesidad del compromiso concreto.”

MILITANTE DE LA NO VIOLENCIA: Los años sesenta lo encontraron militando en los grupos cristianos de base. Para entonces la militancia cristiana se radicalizó hasta el punto, en muchos casos, de asumir la violencia como forma de resolución de los conflictos. Claro ejemplo fue Camilo Torres, él cura guerrillero colombiano. En la Argentina el Movimiento de Sacerdotes del Tercer Mundo, asumió la postura de acompañar la lucha de los oprimidos.

Otros grupos cristianos, si bien compartían los ideales propuestos por los sectores radicalizados, (ambos bebían de las aguas de la Teología de la Liberación) , no compartían el camino de la violencia y planteaban una resistencia diferente, más pacífica. En estos últimos militaba Pérez Esquivel. “Son formas distintas de encarar los caminos. Creo que cada uno en la vida tiene que optar y asumir el compromiso. Yo opté por la no violencia porque creo en eso. Esto no significa para nada pasividad, sino una resistencia y una lucha permanente contra todo tipo de injusticia.«

La búsqueda constante de los valores de la dignidad de la persona humana, como o hicieron Dom Helder Cámara, el Mahatma Gandhi, Martin Luther King, y todos los movimientos de Derechos Humanos que trabajan en una dimensión no violenta. En 1974 se fundó el Servicio de Paz y Justicia (Serpaj), una organización social laica de inspiración cristiana-ecuménica. Sus orígenes se remontan a fines de los años sesenta. Allí confluyeron diversos grupos comprometidos en promover los valores cristianos y la metodología de la acción no violenta a partir de los procesos de liberación latinoamericanos. Adolfo Pérez Esquivel fue uno de sus fundadores y el primer Coordinador General Latinoamericano.

Un año después, en 1975, el gobierno de Isabel Martínez de Perón se convirtió en el gabinete de ensayo del accionar represivo, que se amplificaría durante el gobierno militar. Las Tres A funcionaban a pleno, los asesinatos y las primeras desapariciones pasaron a se una realidad cotidiana. En ese momento un grupo de personas, entre las que figuraba el futuro premio Nobel de la Paz, dieron forma a dos organismos humanitarios: La Asamblea Permanente por los Derechos Humanos y el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos. Al comenzaron a recibir distintas denuncias sobre los abusos policiales, parapoliciales y estatales.

LA DICTADURA Y LA CÁRCEL: El 29 de marzo de 1976 parte hacia Europa para realizar una gira programada un año antes. Dos semanas más tarde los integrantes del Serpaj, entre ellos su hijo Leonardo, fueron detenidos y llevados a la Superintendencia de Seguridad de la Policía Federal, para se interrogados sobre el paradero su coordinador. Un día después fueron dejados en libertad. A fines del mismo año regresó al país.

El 4 de abril de 1977, al presentarse en el Departamento Central de Policía para retirar su pasaporte, a fin de realizar un viaje a Colombia, quedó detenido. Desde allí lo trasladaron a la Superintendencia de Seguridad donde permaneció treinta y dos días sin ser interrogado ni informado sobre la causa de su detención. En la madrugada del 5 de mayo lo “trasladaron. Lo llevaron a lo que luego se conocería como los vuelos de la muerte”. Una contraorden lo salvó. Lo enviaron a la Unidad 9 de La Plata, donde permaneció hasta julio de 1978 a disposición del Poder Ejecutivo Nacional, sin proceso alguno en su contra. Su arresto fue prolongado, bajo la forma de libertad vigilada, durante 14 meses más.

“Me torturaron cinco días en la prisión de La Plata. Nunca me preguntaron nada… Una vez el Subjefe del Penal de La Plata me lleva a una oficina y comienza a insultarme. Me dice: “A vos no te va a salvar ni De Nevares, ni Aramburu. Ni la Virgen te va a salvar…’” Jamás, a pesar de la presentación de hábeas corpus, de la insistencia internacional, que era muchísima, dieron explicación alguna… “Hubo también otras presiones físicas y psíquicas… a veces abrían la puerta del calabozo y recibía una trompada, amenazas de muerte… mucha presión psicológica, porque me aplicaron el régimen de máxima peligrosidad.“ Una situación denigrante.

Estando en prisión fue cuando recibí el Memorial Juan XXIII de la Paz, dado por Pax Christi Internacional, que aquí se ocultó totalmente. Si bien en Argentina se ocultaba la figura de Pérez Esquivel, internacionalmente se desató una gran campaña por su libertad. La Conferencia Episcopal de los Estados Unidos y distintas Iglesias y Organizaciones Sociales de Europa, presionaron sobre el gobierno militar. Los Movimientos de Paz y No Violencia tomaron el consulado argentino en Barcelona, pidiendo su liberación.

En 1978, Mairead Corrigan Maquair y Betty Williams, dos mujeres de Irlanda del Norte, quienes habían recibido el Premio Nobel de la Paz en 1976, realizaron la primera presentación de Adolfo Pérez Esquivel ante el Comité Nobel, presentación que se reiteró dos veces más, hasta su designación en 1980.

El 10 de diciembre de 1980, ningún diplomático argentino se encontraba en el Aula Magna de la Universidad de Oslo. Tan solo un periodista, Luis Mario Bello, del diario La Nación, viajó para estar presente en la entrega del Premio. Nuevamente los medios oficiales ignoraron a Pérez Esquivel. Desde los medios oficialistas el mensaje era que “se le había otorgado el Premio Nobel de la Paz a un terrorista que había estado preso”.

Ver: Discurso en Oslo

Actualmente Adolfo Pérez Esquivel sigue trabajando en el Serpaj, organismo que preside en Argentina. Realiza el mismo trabajo que desarrolló desde los años 70. Cotidianamente recibe denuncias sobre violaciones a los derechos humanos en el continente. El Serpaj colabora con los juicios a los militares de la dictadura que se llevan a cabo en España, Francia, Italia y Alemania. Da apoyo jurídico y mantiene una aldea en General Rodríguez para los “chicos de la calle”. En ese lugar más de 220 pibes reciben capacitación profesional.

CRÓNICA DE LA EPOCA: (Por Pérez Esquivel)

«El 13 de octubre, el embajador de Noruega me informó que me otorgaban el Nobel de la Paz; no lo esperaba, tuve que serenarme frente al impacto de la noticia y ie dije al embajador que mi trabajo no era la lucha de una persona, sino la lucha compartida en todo el continente y por lo tanto lo asumía en nombre de los pueblos de América latina, de todos aquellos que trabajan por construir la paz. Para la dictadura militar fue un duro golpe, acusando al comité Nobel de acción política en contra del Gobierno.

Los medios censuraron la noticia, salvo Ariel Delgado, de Radio Colonia del Uruguay; trataron de ocultar el hecho y decir que era brasileño, paraguayo, uruguayo. El 15 de octubre intentaron asesinarme en la esquina de la sede del Serpaj, en México y Bolívar, pero un taxi se cruzó y logramos salvar nuestras vidas.

La dictadura tardó 36 horas en reaccionar de la peor forma, los medios periodísticos adictos buscaron desacreditar al Comité Nobel y nuestro trabajo, pero se abrieron puertas de la resistenciay las acciones se multiplicaron en marchas, ayunos y denuncias sobre las violaciones de los derechos humanos. El 10 de diciembre en Oslo, Noruega, recibí el Premio Nobel y reafirmé el compromiso con los pueblos latinoamericanos. No asistió el embajador argentino, que tenía prohibida su presencia por la dictadura militar, ytuve serias dificultades para salir del país.

La dictadura comenzó una persecución y censura sistemática frente a la situación de que el mundo conoce las atrocidades cometidas contra el pueblo y la solidaridad internacional aumentó significativamente. Esos cambios nos dan oxígeno para continuar la lucha interna en defensa de la viday derechos de nuestro pueblo.»

Biografía de Adolfo Perez Esquivel- Fuente Consultada: Revista Todo Es Historia Nro. 400 (Biografías)

Cuidados de Bebes Enfermos Compañia de la madre Florencio Escardó

El Cuidado de Bebes Enfermos Importancia de la Compañia de la Madre

LAS IDEAS DEL DR. FLORENCIO ESCARDÓ SOBRE LA IMPORTANCIA DEL «CALOR MATERNAL» EN EL ACOMPAÑAMIENTO DE SUS HIJOS DURANTE LOS PERIODOS DE ENFERMEDAD, RESPECTO A LA POSITIVA EVOLUCIÓN DE LOS NIÑOS FUE INVESTIGADA Y COMPROBADA EN UN ESTUDIO EN NEW YORK

Investigaciones revelan que la caricia y la generosa ofrenda de calor maternal contribuyen al mejor desarrollo del bebé y a su saludable ingreso en la vida.

Florencio Escardó - Pediatra

Florencio Escardó – Pediatra Argentino

NUEVA YORK (The New York Times).— La experiencia de ser acariciado —revelan nuevas investigaciones— tiene efectos directos y cruciales tanto en el crecimiento del cuerpo como en el desarrollo de la mente.

El contacto físico es un medio de comunicación decisivo: su ausencia retarda el crecimiento del bebe, según apreciaciones de especialistas que procuran establecer, por primera vez, los efectos neuroquímicos del contacto de piel a piel. Se sabe que los bebes desprovistos del contacto humano directo crecen lentamente e incluso llegan a morir, aun cuando dispongan de alimentación y cuidados adecuados.

Las investigaciones sugieren que ciertas sustancias químicas cerebrales liberadas por carencia de contacto físico podrían ser responsables déla incapacidad de esos bebes para crecer. Pudo comprobarse que los bebés prematuros que fueron masajeados durante 15 minutos tres veces por día aumentaron de peso más rápidamente que los dejados solos en su incubadora: un 47 por ciento más rápido.

Estos niños demostraron también que su sistema nervioso maduraba más velozmente: se volvían más activos y tenían mayor capacidad de reacción. «Los bebes que recibieron contacto manual no comían más que los otros —afirmó Tiffany Field, psicóloga de la Escuela de Medicina de la Universidad de Miami y responsable del estudio—. Su aumento de peso podría obedecer al efecto que tiene el contacto físico sobre su metabolismo».

Los bebes que recibieron caricias fueron dados de alta del hospital seis días antes que los niños prematuros que no recibieron ese trato», indicó la doctora Field.

Sin embargo, la doctora Field comprobó que un leve masaje en la espalda, las piernas y el cuello de los bebes, más un suave movimiento de sus brazos y piernas, demostraron tener un efecto tonificante que les permitía acelerar su desarrollo. La mayor evidencia proviene de estudios realizados con otros mamíferos, pero parece aplicable a los seres humanos.

El doctor Saúl Schanberg, jefe del Departamento de Farmacología de la Universidad de Duke, Carolina del Norte, analizó el comportamiento de roedores recién nacidos: a partir de cierto contacto físico por parte de la madre quedaba inhibida su producción de beta-endorfina, una sustancia química que afecta los niveles de insulina y la hormona del crecimiento. El efecto pernicioso de la beta-endorfina se volvía grave y las ratitas sufrían alteraciones del crecimiento cuando la ausencia de la madre se prolongaba. Por el contrario, no bien reanudaba la madre sus mimos, se reducían nuevamente los niveles de beta-endorfina y se aceleraba el crecimiento.

El doctor Schanberg sostuvo, a modo de hipótesis, que el sistema táctil forma parte de un primitivo mecanismo de supervivencia que tienen los mamíferos.

La indispensable mamá: Debido a que los mamíferos dependen del cuidado maternal para sobrevivir en las primeras semanas de vida, la ausencia persistente del contacto físico de la madre perturba el metabolismo del hijo y, por lo tanto, disminuye su necesidad de alimentarse.

«Por otra parte, el abrazo de ia madre parece esencial para reducir la liberación de hormonas en el caso de un bebe que está sometido a cierta tensión», expresó la psicóloga Seymour Levine, del Departamento de Psiquiatría de la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford. Cuando, en su más tierna infancia, las ratas o monos son separados de su progenitora, al poco tiempo aumenta la actividad del sistema pituitario-suprarrenal, reacción típica de los seres humanos que soportan situaciones de tensión. De acuerdo con los estudios de la doctora Levine, el encuentro con la madre reduce esa tensión.

Otras investigaciones revelan que no sólo los bebes prematuros sino todos los recién nacidos se benefician por vía de contacto físico. Un estudio elaborado por TheodoreWacks, un psicólogo de la Universidad de Purdue, Indiana, demostró que los bebes que habían mantenido más contacto físico con sus padres experimentaban un mayor desarrollo mental al cabo de los primeros seis meses de vida.

Los descubrimientos alentaron la creación de algunos grupos de enseñanza de masajes infantiles para padres, fuera de los hospitales. Al respecto vale la pena saber que el contacto debe ser suave, firme y lento. Cuando es muy leve, puede incluso tener un efecto contrario e irritar al bebé. Cada parte del cuerpo reacciona de manera diferente ante el estímulo. Si un padre quiere aliviarlo, con un suave masaje en la espalda y en las piernas logrará su propósito. En cambio, un masaje en la cara,, en el abdomen o en los pies operará un efecto contrario.

El contacto físico en la infancia resulta vital porque el tacto es el sistema sensitivo más maduro durante los primeros meses de vida. «Se trata de la primera forma por la que un bebe comienza a conocer el medio que lo rodea— manifestó Kathryn Barnard, profesora de enfermería de la Universidad de Washington— .

Aproximadamente un 80 por ciento de la comunicación del bebe se manifiesta a través de los movimientos de su cuerpo y es más fácil interpretar lo que quiere mediante el vínculo piel a piel.»

Los bebes se ponen a llorar cuando sus necesidades se vuelven urgentes y, de acuerdo con las investigaciones de la doctora Barnard, «cuanto más contacto físico mantienen los padres con él, tanto más conocen sus necesidades». A su vez, la doctora Barnard comprobó que los que pasaban más tiempo en brazos de su familia tenían un desarrollo cognoscitivo superior, evidente hasta ocho años más tarde.

Diferencias individuales
Es diferente, sin embargo, la actitud de la gente adulta respecto de la intensidad de la relación física que encuentran placentera. Esa diferencia podría responder a la experiencia individual de haber sido objeto —o no— de permanentes contactos físicos.

La gente que toca muy poco a los demás, en contraste con aquellas personas siempre dispuestas a acariciar, abrazar y mimar —reflexionó la doctora Mario Diamond, profesora de anatomía de la Universidad de California—, probablemente experimente igual efecto. Los que a través de los años recibieron muy pocas expresiones físicas ce afecto podrían volverse hipersensibles y, de ese modo, sentir que, biológicamente, les molesta e incomoda.»

La Música de Mozart Para Los Niños

El Primer Colectivo Argentino Taxis-Colectivos Inventos Argentinos

El Primer Colectivo Argentino-Taxis-ColectivosCURIOSIDADES

Bolígrafo  – Dactilografía  –  Quniela –  Colectivo  –  Tranfusión Dulce de Leche  –  Bastón Ciegos  –  Jeringa Descartable  –  Técnica de ByPass

En la década del 20 del siglo pasado, la población de Buenos Aires empezaba a crecer rápidamente, el constante revuelo y la consternación por conseguir transporte comenzaba a ser uno de los inconvenientes que se debía sortear en la naciente urbe. El transporte no se encontraba en condiciones de cubrir las nuevas necesidades de la ciudad y de un mercado en expansión.

Como consecuencia, enormes extensiones de la ciudad se encontraban aisladas y lejos de cualquier posibilidad de trasladarse con cierta rapidez. En ese entonces, el transporte era brindado por tranvías y subtes, ambos de propiedad inglesa, y por algunos ómnibus y taxis.

primeros colectivos en argentina

Precisamente el servicio de taxis (coches con taxímetros), precursores del «auto-colectivo» o “taxi-colectivo”, carecía de pasajeros ya que casi nadie podía pagarlo por su alto costo y el negocio se iba perjudicando. Los taxistas comenzaron a transitar en fila india por las arterías céntricas con la banderita levantada para conseguir pasajeros, pero sin ninguna suerte (de allí surgió la palabra “yirar” como expresión de dar vueltas y vueltas sin resultados positivos).

El 24 de septiembre de 1928 se puso en práctica por primera vez. Los taxis estaban detenidos en esa esquina de Carrasco y Rivadavia (hay versiones que aseguran que era en Lacarra y Rivadavia) y sus conductores fuera de los vehículos ofreciendo a los gritos un viaje hasta Caballito por veinte centavos, la quinta parte de lo que hubiese costado en un taxi hasta ese día. Hasta Flores, sólo diez centavos. Los transeúntes no entendían nada. Hasta que subió uno. Y luego otro. Y otro.

En total, cuatro en la parte de atrás, ampliada con transportines (asientos plegables adicionales) y otro pasajero junto al conductor. A las ocho y media de la mañana del 24 de septiembre de 1928 partía con rumbo a Primera Junta el primer colectivo de la historia del país y del mundo.

Esa modalidad que nació como fruto del apriete, de la malaria, no había sido probado nunca en ningún lugar del planeta. Lo que siguió no fue fácil en ningún frente: en el empresario, la Compañía Anglo Argentina, dueña de los tranvías, intentó por todos los medios acabar con el transporte recién nacido acusándolo de competencia desleal; en el cotidiano, ya por entonces había pasajeros que se pasaban de listos y de sección para pagar menos el viaje.

Los primeros tranvías aparecieron con la electrificación de los servicios y correspondió a la Compañía Anglo Argentina la iniciativa, que echó a rodar la línea 2 el 30 de julio de 1902. Esta es la línea numerada más antigua de la ciudad. En la medida que se inauguraban nuevos servicios iban apareciendo más números de línea.

Pero la inventiva de los flamantes colectiveros detuvo el fraude de entrecasa: uno de ellos hacía una marca con tiza en el pantalón del pasajero pan saber adónde había subido y hacerle abonar lo justo en su punto de descenso ya que era entonces cuando se pagaba. También le pasaban un cepillo para ropa por la marca, eso si. Muy poco después, el 12 de octubre, día de la asunción de Ynigoyen, se inauguraba la segunda línea de taxis-colectivos. La primera fue bautizada, claro está, como la Nr. 1; esta segunda ya no está tan claro, como la N0 8. Iba también por Rivadavia pero llegaba hasta Plaza de Mayo.

El “taxi-colectivo” era un simple vehículo convencional con una capacidad para 7 personas. Luego irían expandiéndolo paulatinamente, el colectivo será el resultado del uso del automóvil carrozado sobre el chasis de camión adaptado -con pequeñas mejoras- con el fin de aumentar la capacidad de pasajeros. Es por ello que conserva su característica trompa, a diferencia de los ómnibus con su parte frontal achatada.

Al competir en la misma calle hubo malestar, encontronazos, peleas y se dice que hasta algún tiro al aire, pero finalmente decidieron fusionarse y formar una sola línea que terminó siendo muy exitosa. El colectivo afrontó inconvenientes de todo tipo, ofensivas de los tranvías, impuestos especiales, incluso expropiaciones. Pero ganó las batallas y terminó ganando la guerra. El invento pasó a Uruguay, Paraguay, Brasil y, poco a poco, a muchas otras ciudades del mundo.

El vehículo creció , fue pintado con alegres colores que servían para identificarlo, inscribió en sus costados el nombre de la empresa, llevó indicaciones y leyendas fileteadas finamente y hasta dejó que le colgaran el consabido zapatito del nene del espejito retrovisor. Cada uno de sus inventores fue dando un pasito más atrás y más allá, adonde siempre hay lugar, pero dejándonos su creatividad de recuerdo. Y el colectivo, ahí anda. literalmente hablando.

CRÓNICA DE LA ÉPOCA:
Períodico El Bicentenario Fasc. N°6 Período 1910-1929

El lunes 24 de septiembre, en Primera Junta, los transeúntes se encontraron con una novedad, ocho choferes de taxi que voceaban: «¡A Plaza Flores diez centavos!». Todos ellos habían decidido ofrecer viajes colectivos para enfrentar la creciente escasez de pasajeros como consecuencia de la exorbitante tarifa de un peso que se está cobrando.

La idea surgió la tarde anterior en el café La Montaña, de avenida Rivadavia y Carrasco, donde los taxistas José García Gálvez, Pedro Echegaray, Rosendo Pazos, Felipe Quintana, Lorenzo Forte, Rogelio Fernández, Aristóbulo Bianchetti, Antonio González y otros, discurrían sobre cómo ganar clientes. Al parecerfue Manuel Pazos el que tuvo la idea de llevar por un precio módico a varios pasajeros que fueran al mismo destino.

Pese a las intensas lluvias de esa mañana no les fue fácil convencer a los potenciales clientes, hasta que a las 8 y media se animó un caballero y, tras él, subieron otros. El éxito del emprendimiento sumó autos y ahora ya establecieron un recorrido: desde Primera Junta, con una parada en Plaza Flores, finalizando en Lacarra y Rivadavia, donde comienza el recorrido inverso.

Los taxistas anunciaron que el 12 de octubre dará inicio una nueva ruta, desde Nazca y Rivadavia hasta Plaza de Mayo. Y hay otra novedad: como los vehículos están quedando chicos, los socios José Fonte y José Chinfalo carrozaron su coche en el taller de Calzón v Rodriguez Hnos. con lo que pueden llevar a diez pasajeros cómodamente sentados.

Cabe destacar que las mujeres, al principio reticentes a viajarsolas en un auto con tantos hombres, comenzaron a utilizar el servicio cuando algunos choferes optaron por incluir a novias o hermanas en el pasaje. Las empresas ferroviarias y tranviarias de capital extranjero, sobre todo la Angloargentina, presionan a las autoridades para que eliminen esta competencia, que les resta pasajeros, pero todo indica que no lo van a conseguir.

Fuente Consultada:
Crónica Loca de Víctor Sueiro y www.prensamercosur.com.ar

Biografía de Cientificos Argentinos Vida y Obra Cientifica

BIOGRAFÍA DE CIENTÍFICOS ARGENTINOS

Ver: Historia de la Ciencia Argentina
BREVE INFORMACIÓN DE OTROS DESTACADOS CIENTIFICOS Y PROFESIONALES ARGENTINOS

florentino ameghino

FLORENTINO AMEGHINO (1853 – 1911)
NATURALISTA Y PALEONTÓLOGO
Ameghino fue el primer filósofo de la ciencia que Latinoamérica ofreció al mundo. Escribió también un tratado teórico sobre el evolucionismo, titulado Filogenia (1884), el cual originó una fuerte y larga polémica con el clero católico argentino

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francisco moreno

Francisco Pascasio Moreno
GEÓGRAFO, ANTROPÓLOGO Y EXPLORADOR

Francisco Pascasio Moreno (1852-1919) fue uno de los primeros naturalistas que hubo en nuestro país, además de ser una excepcional figura de la historia nacional. Más conocido como Perito Moreno, científico naturalista argentino, explorador de la Patagonia. Nació el 31 de mayo de 1852 en la ciudad de Buenos Aires.

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Huergo Ingeniero

Luis Augusto Huergo (1837-1913)

Luis Augusto Huergo (1837-1913), ingeniero argentino, el primero en recibir dicho título en su país. Integró el grupo denominado “De los 12 apóstoles”, por ser los primeros egresados que destacaron en diversas disciplinas.

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juan bautista ambrosetti

Juan B. Ambrosetti (1865-1917)

Paleontólogo, arqueólogo e historiador. Nació en Gualeguay, provincia de Entre Ríos, el 22 de agosto  de 1865. Fue el iniciador en el país de la exploración arqueológica con criterio estrictamente científico y el primero en realizar estudios sistemáticos del folklore nacional por lo que fue llamado el «Padre de la Ciencia Folklórica».Fue designado Doctor Honoris Causa por la Universidad de Buenos Aires, en 1910.Entre sus obras se pueden citar: «Los monumentos megalíticos de Tafí del Valle (1896)», «La civilización calchaquí», «Los cementerios prehistóricos del Alto Paraná».

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Médico y político argentino. Participó como diputado en el Congreso de Paraná de 1854.Durante el gobierno de Bartolomé Mitre fue ministro del Interior y formó parte de la Convención Constituyente de 1870. Estudió luego en la facultad de Medicina de donde egresó en 1844 con el título de doctor en medicina. Sus últimos años vivió en Paris,  donde muere el 2 de febrero de 1890.

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balseiro cientifico argentino

JOSE ANTONIO BALSEIRO (1919-1962)
Físico argentino de distinguida actuación en el nacimiento de la física atómica en su país.
Nacido en Córdoba en 1919. Después de terminar sus estudios, la Universidad de Córdoba lo becó para estudiar física en La Plata, donde se doctoró en 1944.

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cientifico argentino sadosky

Manuel Sadosky
Dr. en Ciencias Fisico-Matemático 1914 – 2005
Fue designado Profesor Emérito de la Universidad de Buenos Aires en 1985.
Fue galardonado como «Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires (Ley 1095, 2 de octubre de 2003).
Murió el 18 de junio de 2005, a los 91 años de edad.

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bunge mario
MARIO AUGUSTO BUNGE (1919)
FILÓSOFO DE LA CIENCIA

Mario Augusto Bunge nació en Buenos Aires en 1919 y se doctoró en física en la Universidad Nacional de La Plata en 1952.Bunge ha publicado investigaciones originales en física atómica y nuclear, matemática aplicada, sociología y filosofía, y fundamentos de la física, biología, psicología, sociología y política científica.

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sabato jorge

Jorge Alberto Sabato (4 de junio de 1924 – 16 de noviembre de 1983)

Nacido en Rojas, estudiaba para maestro en Quilmes, cuando fue marcado por un libro de Albert Eistein, y su destino se direccionó hacia la ciencia, recibiendose de profesor en 1946. Físico y tecnólogo argentino de formación científica autodidacta y destacado en el campo de la metalurgia y de la enseñanza de la física.

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Houssey Medico premio nobel argentino

Bernardo Houssay Médico (1887 – 1971)-
Fisiologo Premio Nobel 1947 
Bernardo Alberto Houssay fue el primer científico latinoamericano distinguido con el Premio Nobel. La Academia Nacional de Ciencias de Suecia lo galardonó en Fisiología y Medicina, por su descubrimiento acerca del rol de la hipófisis (glándula endocrina situada en el cerebro) en el metabolismo de los carbohidratos, y su relación con la diabetes. Sus investigaciones sobre la acción que ejerce una hormona pituitaria al incrementar la concentración de azúcar en la sangre y oponerse, por tanto, a la acción de la insulina, tuvieron una gran repercusión en el tratamiento de la diabetes

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Leloir premio noble argentino

Dr. Federico Leloir Bioquimico (1906 – 2005) – Nobel en 1970

Bioquímico argentino, nació el 6 de setiembre de 1906 en París, donde sus padres pasaban las vacaciones. Se recibió de médico en la Universidad de Buenos Aires y fue discípulo de otro premio Nobel argentino: Bernardo Houssay. Fue galardonado con el Premio Nobel de Química en 1970 por el descubrimiento de los procesos químicos que tienen lugar en la formación de los azúcares en plantas y animales.

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Milstein premio nobel argentino

César Milstein Biologo Molecular (1927-2002) – Nobel en 1984

Inmunólogo argentino nacionalizado británico que compartió, en 1984, el Premio Nobel de Fisiología y Medicina con Niels Kai Jerne y Georges J. F. Köhler, por sus investigaciones sobre el sistema inmunológico y por el desarrollo, en colaboración con éste último, de la tecnología de producción de los anticuerpos monoclonales. El biólogo molecular César Milstein fue galardonado en 1984 con el Premio Nobel de Fisiología y Medicina por sus investigaciones sobre los anticuerpos monoclonales, que han encontrado innumerables aplicaciones en el campo médico.

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Rene Favaloro cientifico y medico argentino

René Favaloro – Médico Rural Fundador Fundación Favaloro (1923 – 2000)
René Gerónimo Favaloro nació el 14 de julio de 1923, en La Plata, Argentina, Cursó la primaria en una modesta escuela de su barrio, donde, con pocos recursos, se fomentaba el aprendizaje a través de la participación, el deber y la disciplina. Gracias a sus padres -su madre era una habilidosa modista- aprendió a valorar el trabajo y el esfuerzo. Fue un cirujano argentino, mundialmente conocido por desarrollar y estandarizar la técnica quirúrgica del bypass coronario o cirugía de revascularización miocárdica.

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HISTORIA DE LA SOCIEDAD CIENTÍFICA ARGENTINA:
LAS ETAPAS Y SUS HOMBRES

La historia de la Sociedad Científica Argentina abarca 130 de los 192 años de historia argentina posteriores a la Revolución de Mayo. Es innecesario, por lo tanto, señalar que ha acompañado al país a lo largo de sus épocas más prósperas y de muchas de sus crisis más graves, pero lo singular de esta institución es que lo ha hecho sin perder su rumbo, sin contaminarse con las modas intelectuales ni con las caídas morales.

Aquí está, con la experiencia de los años, la memoria enriquecida por éxitos y sinsabores, pero intacta su fe en la razón, en la ciencia, en el progreso y en la libertad e intacta su vocación filantrópica de servicio a la sociedad.

Para explicar la trayectoria de esta Sociedad, podríamos señalar una sucesión de etapas o períodos, cada uno de ellos con continuidades pero también con particularidades.

Entre la fundación de la entidad y el año 1880, bajo el impulso del proyecto modernizador de Sarmiento y de su política científica, cultural e industrial, continuada por Avellaneda, tienen especial protagonismo personalidades como Estanislao Zeballos, Luis Huergo, Germán Burmeister y Florentino Ameghino.

Es la etapa fundacional, durante la cual la Sociedad se organiza, pero además emprende audaces exploraciones, visita fábricas y talleres del despertar de la industria argentina, promueve y estudia inventos y desarrollos técnicos innovadores y organiza una primera Exposición Industrial que dio origen a la fundación de aquel Club Industrial que es hoy la Unión Industrial Argentina.

En 1875 la Sociedad inicia sus Campañas Científicas en el territorio nacional auspiciando y solventando la expedición de Francisco P. Moreno al Nahuel Huapi. Al año siguiente se realiza otra excursión científica, esta vez al Río Lujan y en 1877 es Ramón Lista quien se interna en la Patagonia, En 1879 por iniciativa de Zeballos se crea en la Científica el Instituto Geográfico Argentino.

Podemos establecer un segundo período de desarrollo institucional entre 1880 y 1898, años en que la figura política más importante de la Argentina era el presidente Julio A. Roca, cuyo vice-presidente, Norberto Quirno Costa, era miembro de la Sociedad. Es la época en que el país se inserta notablemente en la economía mundial y tiene presencia en Europa a través de presentaciones llamativas como el Pabellón Argentino en la Exposición de París de 1889, en la cual Anales recibió una medalla de plata.

Época dominada por el positivismo, en la cual fueron miembros destacados de la Científica ingenieros como Francisco Tamburini -proyectista del Teatro Colón- y Valentín Balbín -reconocido matemático-. La Sociedad, fundada hacía poco por un conjunto de estudiantes, había crecido en cantidad de adherentes, reunía afiguras de gran prestigio, había establecido una red importante de relaciones internacionales, poseía una biblioteca de gran interés y desde 1894 tenía un inmueble propio en la calle Virrey Cevallos 269, en donde permaneció por más de tres décadas.

La Científica es el epicentro de los debates en relación con la ingeniería, la industria y la implantación de los sistemas de organización propios de un país moderno en tiempos de la segunda faz de la revolución industrial.

En Anales se publican artículos de Cristóbal Giagnoni sobre el dique San Roque y sobre ferrocarriles, de Juan A. Buschiazzo sobre arquitectura, de Otto Nordenskjold sobre exploraciones, deGermán Burmeistery Carlos Berg sobre ciencias naturales.

Si bien el vértigo constructivo de la Generación del Ochenta privilegia la eficacia sobre la reflexión, en medio del torbellino la Científica no ha dejado de ser un ámbito de debate y de investigación: por estos años integran la comisión redactara de Anales personalidades como Eduardo Holmberg y Ángel Gallardo, cuya sola mención es suficiente para probar el pluralismo y la hospitalidad de la entidad que alberga por igual a quienes pensaban distinto sobre la naturaleza y su evolución.

Un tercer período puede ubicarse entre 1898 y el año del Centenario, 1910. Es un momento de gran expansión de la Sociedad, que se ramifica por el interior y es también una época de crecimiento y especialización. Las páginas de Anales registran la actividad de Otto Krause, preocupado por la educación industrial, de Florentino Ameghino, cuyo alto magisterio ha alcanzado dimensiones filosóficas, de Juan B. Ambrosetti y Samuel Lafone Quevedo, que han dilatado el horizonte científico extendiéndolo a los campos de la arqueología y la etnografía precolombinas.

Hasta Bartolomé Mitre, fiel lector y coleccionista de Anales, publica en sus páginas un artículo sobre lingüística precolombina. Además, aparecen artículos de Martín Doello Jurado sobre biología, de Ángel Gallardo sobre las relaciones entre biología y matemática, de Enrique Hermitte sobre combustibles, de Jorge Newbery sobre electricidad y telefonía y una gran variedad de ensayos y memorias sobre otros temas que prueban la riqueza y profundidad del movimiento científico argentino en aquellos años en que el país se contaba entre las naciones más avanzadas, por su cultura, su espíritu de iniciativa y su profunda y vigorosa seriedad.

Valga como ejemplo el hecho de que en 1902, Luis María Drago, ministro de Relaciones Exteriores y socio de la Científica, lanzó su doctrina universal-mente adoptada de que «la deuda pública no puede dar lugar a la intervención armada», y que en 1904, cuando la misión escocesa decidió abandonar la estación científica de las Islas Oreadas del Sur, la República Argentina se hizo cargo de ella, manteniéndola desde entonces como bastión de paz al servicio de la ciencia.

En 1898, siendo presidente de la institución Ángel Gallardo y habiendo cumplido la Sociedad Científica Argentina sus bodas de plata, se organizó un Congreso Científico Latinoamericano que reunió a más de 400 personas. Allí fue presentado el primer aparato de Rayos X desarrollado -o adaptado- en el país, apenas tres años después del descubrimiento de Roentgen. Las ponencias presentadas ocupan dos mil páginas de texto que fueron editadas en cinco volúmenes.

En 1910 el gobierno nacional encomendó a la entidad la organización de un Congreso Científico Internacional Americano, en coincidencia con las grandes celebraciones del Centenario de la Revolución de Mayo. Esta vez fueron mil quinientos los asistentes y más de quinientas las ponencias presentadas, abarcando temas tan diversos como matemática, química, geología, antropología, biología o psicología y ciencias jurídicas y sociales. Ya en campo científico había desbordado a la ingeniería y a la física positivistas.
En ese mismo año, más allá de los fastos, la Científica prosiguió sus campañas en el territorio nacional, llevando a Pedro Uhart a la Laguna de Ibera.

PRIMEROS TIEMPOS DE GRANDES EMPRENDIMIENTOS
Una cuarta etapa es la que abarca los años que van desde 1910 hasta 1925. La Argentina era un país educado y próspero y, durante la presidencia de Marcelo Torcuato de Alvear había estrechado lazos de amistad con todas las potencias progresistas, pero más aún se habían afianzado los lazos entre los hombres y mujeres cultos del país con sus pares del resto del mundo. Cuando en 1925 Albert Einstein visitó la Argentina, la Sociedad Científica escuchó sus palabras en el salón de la calle Virrey Cevallos.

También en su sede nacieron muchas otras instituciones, como el Museo Social Argentino, dedicado a las humanidades. Y esta dilación del horizonte científico se comprueba también en las páginas de Ana/es, en donde aparecen por igual artículos de Cristóbal M. Hicken sobre Botánica, otros de Nicolás Besio Moreno sobre «Agustín Álvarez, sus doctrinas éticas y de igualdad» o sobre «Historia de la navegación aérea desde los tiempos más remotos hasta los primeros viajes aéreos dirigidos», textos de Ángel M. Zuloaga sobre «proyecto de travesía aérea del Atlántico Sur» o de Horacio Damianovich sobre termodinámica.

Pero, sobre todo, por esos años la Argentina pudo echar, por primera vez una mirada hacia la propia historia. Introspección e investigación que también emprendió la Científica al llegar a sus bodas de oro, iniciando la publicación de una serie de trabajos acerca del desarrollo en la Argentina de diversas actividades científicas en el lapso de su primer medio siglo (1872-1922). Desde entonces la colección «Evolución de las Ciencias en la República Argentina» es editada por la entidad cada 50 años. Su primer balance abarca ocho volúmenes.

Pero la perspectiva de los años no significó una pérdida de actualidad: la institución prosiguió reuniendo a los hombres y mujeres ras activos y estudiosos de cada generación. En 1918, al aplicarse la Reforma Universitaria en Buenos Aires, la mayor parte de los interventores designados para reorganizar las facultades eran miembros de la Sociedad Científica Argentina.

Tan destacada y potente era la presencia de la institución en aquellos años y tan reconocida era en el país y en el exterior que, entre 1925 y 1943 (entrando en su quinta etapa) pudo acometer grandes emprendimientos. Uno de ellos fue la construcción del monumental edificio de la avenida Santa Fe.

El terreno, una fracción remanente de los ensanches de la avenida, fue cedido con cargo por la municipalidad. A lo largo de varios años un subsidio otorgado por el Congreso Nacional se sumó al esfuerzo de la Sociedad para levantar el edificio cuyo diseño de 1926 se debe al socio ingeniero y arquitecto Osear Schoó Lastra. La obra se terminó con notable calidad, en 1933.

portada revista sociedad cientifica
Portada de Anales, la revista de divulgación editada por la Sociedad.
Allí se publican para su difusión los avances y las novedades científicas.

Fuente Consultada: Revista Todo Es Historia N°425 Nota de José Babini

Ver: Gaviola, Físico Científico Argentino

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