LLegar a la Luna

Historia de los Primeros Vuelos Polares Resumen

Historia de los Primeros Vuelos Polares

Por lo que respecta al Polo Norte son tres los vuelos realizados de 1926 a 1928. El 9 de mayo de 1926, el comandante norteamericano Richard Evelyn Byrd, que ya contaba en su haber con una exploración aérea de diez mil kilómetros sobre la Groenlandia (1925), se elevó en un aparato «Fokkeh», acompañado del piloto Floyd Bennett, en Kingsbay (Spitzberg), pasó sobre el Polo Norte y regresó al punto de partida al cabo de quince horas y media de vuelo, habiendo recorrido dos mil kilómetros.

Dos días después, Roald Amundsen, que había fracasado en su intento de llegar al Polo Norte en aeroplano el año 1925, partió de la misma base que Byrd, con L. Ellsworth y Humberto Nobile en el dirigible Norge, de construcción italiana, cruzó el Polo y llegó a Teller (Alaska) en setenta y dos horas.

Dos años más tarde, en abril de 1928, Sir George Hubert Wilkins, con el teniente Eielson, franqueó en avión todo el océano Ártico desde Point Barrow (Alaska), punto de partida, hasta Svalgar, donde descendió después de cubrir cuatro mil kilómetros en veinte horas y media.

La última expedición al Polo Norte es la del general italiano Humberto Nobile. Salió de Spitzberg en el dirigible Italia en mayo de 1928, e hizo primero objeto de sus observaciones la Tierra de Francisco José, luego siguió derechamente al Norte, llegando al Polo el 24 de mayo. Al regreso, el dirigible quedó destruido, salvándose Nobile y la mayor parte de sus acompañantes tras una estancia de mes y medio en el hielo.

De Amundsen, que salió en avión en busca de los expedicionarios, no se ha tenido noticia alguna. Con estos vuelos, que han aportado importantes datos a la ciencia geográfica, se desvaneció la leyenda de la existencia de tierra en el extremo más septentrional del mundo, quedando el llamado «misterio del Norte» reducido a sus justos límites; a un punto variable e ideal de un mar cubierto de hielos.

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Roald Amundsen (1872-1928?) célebre explorador noruego, el primero en alcanzar el Polo Sur, hazaña que realizó en 1909.

Los vuelos polares han sido llevados a cabo por los ya citados Byrd y Wilkins, quienes se propusieron investigar el Antártico con medios superiores a los que les proporcionaron el éxito en el Ártico. El cinematógrafo ha reproducido la hazaña de Byrd, propagándola por todo el mundo.

Wilkins llegó a su base, en la isla Decepción, el 7 de noviembre de 1928, y unos quince días después hizo un magnífico vuelo sobre la tierra de Graham, descubriendo su naturaleza y algunas islas.

El comandante Byrd estableció su cuartel general en la Gran Barrera de Ros. Llamó a esta base Little América (Pequeña América) y ciertamente merecía tal nombre, pues era un verdadero pueblo en miniatura, enterrado en el hielo y provisto del mayor número posible de comodidades y adelantos modernos.

Byrd y los suyos hicieron muchas exploraciones a pie y en dos aeroplanos pequeños, que han aumentado el caudal de noticias que se poseen del Antartico. Por fin, el 28 de noviembre de 1929, en vista del buen tiempo, el audaz explorador emprendió el vuelo en el gran trimotor Floyd Bennett que había llevado especialmente para este fin, llegó al Polo Sur y regresó a la pequeña América en diecinueve horas escasas. Le acompañaron el piloto Bernt Balchen, el capitán Mac-Kinley y Harold Jane.

No terminaremos este pasaje sin mencionar la tentativa de llegar al Polo Norte en globo libre puesta en práctica en 1897 por el ingeniero sueco Salomón Augusto Andrée; en 11 de julio de dicho año, acompañado de sus compatriotas Frankel y Strindberg se elevó desde Spitzberg, en un globo de 500 metros cúbicos de capacidad, sin que de su viaje se volvieran a tener noticias pues sólo se hallaron algunas boyas arrojadas por ellos.

El globo contaba con dispositivos que, a juicio de sus proyectantes, podían permitirle ciertas modificaciones en la dirección de sus rumbos.

Treinta y tres años después (en agosto de 1930), en un gran deshielo habido en Spitzberg, que dejó al descubierto grandes espacios, se halló el último campamento de Andrée, apareciendo la tienda en que se refugiaron, sus utensilios y estufa, el cadáver de Andrée perfectamente conservado y un cuaderno de memorias bastante estropeado por la acción de la intemperie.

Al parecer la muerte sobrevino al aeronauta por la inanición y frío y el globo hubo de descender a causa del peso del hielo formado sobre su envoltura.

Intencionadamente silenciamos las últimas expediciones al Polo Norte y al Polo Sur, pues los motivos científicos que las motivaron están por encima del propósito de este post y, por otra parte, los adelantos modernos permiten la estancia de campamentos durante largos períodos con cierta comodidad sin interés para consignarlo aquí.

Primeros Conocimientos en Europa de Oriente o China

Primeros Conocimientos en Europa de Oriente o China

Luego de un largo y penoso viaje hacia oriente y despúes de haber sufrido los horrores del desierto, los Polo llegaron, al fin, a la primera ciudad china de su viaje: Su Cheu. Los venecianos permanecieron luego un año en Ku Chué, realizando excursiones por el centro de Asia, a Erzina y Karakorum. El viaje siguió, por último, hacia el este, y el Gran Khan les envió una escolta de honor. Kublai los recibió en persona, en su residencia de Shang Tu, al nordeste de Pekín (1275).

Los hermanos Polo dejan Venecia llevando consigo a Marco—Miniatura del «Libro de las Maravillas»—París, Biblioteca Nacional.

Marco Polo, que durante el viaje había aprendido las lenguas habladas en el Imperio mongol, supo impresionar, seria y favorablemente, al emperador, que hizo de él su amigo y su auxiliar, empleándole en calidad de administrador y diplomático, mientras su padre y su tío trataban de múltiples asuntos comerciales. Así comenzó una estancia que debía prolongarse hasta 1292.

Kublai Khan

Marco Polo, como administrador de Kublai y rodeado del respeto que le valía la amistad del Gran Khan, recorrió China en dos itinerarios. Gracias a los relatos que Marco Polo hizo en «El Libro de las Maravillas», por primera vez Europa poseía una descripción  sintética de  las  regiones de Oriente.

Pese a los errores de apreciación que llenan su relato, la narración de las aventuras vividas por el veneciano, la descripción de lugares y gentes que visitó y encontró, renovaron los puntos de vista humanos y científicos que Europa poseía de Oriente; así, Occidente escuchaba por vez primera el nombre de Cipango (Japón).

Marco Polo llega a Oriente

Marco Polo (15 de septiembre de 1254 – 8 de enero de 1324) fue un mercader y explorador veneciano que, junto con su padre y su tío, estuvo entre los primeros occidentales que viajaron por la ruta de la seda a China. Se dice que introdujo la pólvora en Europa, aunque la primera vez que se utilizó en Occidente acaeció en la batalla de Niebla (Huelva) en 1262.

El Imperio mongol de China, que visitó Marco Polo, estaba entonces en su apogeo y no pudo menos que maravillar al joven italiano, que fue sorprendido por la inmensidad del país y la diferencia que ofrecían las provincias del norte y las del sur con sus grandes ciudades superpobladas.

Como buen mercader veneciano y buen administrador, Marco Polo fue atraído, sobre todo por lo que representaba la economía le China; se extrañó de la sucesión de pueblos y el número de ciudades importante. Pekín tenía seis millas de lado, no corr prendidos sus 12 arrabales, y su población desafiaba toda evaluación: Nankín, Shinng Kiong Fu y Hang-Cheu, con sus millones de habitantes, así como más de dos mi grandes ciudades, entre ellas los inertes Je Fu Cheu y de Hong Chué (Quinsay) «Venecia china».

La formación del Imperio mongol permitió el restablecimiento de las relaciones directas entre Europa y el Extremo Oriente. Pekín, la nueva capital mongola, atrajo de inmediato a los mercaderes de la India y del Golfo Pérsico, y en seguida a unos audaces venecianos, los Polo. Pekín, antigua ciudad de los Kin y ciudad mongola—Miniatura del «Libro de las Maravillas»—París, Biblioteca Nacional.

Hong Chué era en efecto, una ciudad construida sobre una lagua y estaba recorrida por centenares de canales que pasaban, según Marco Polo, bajo 12.000 puentes. Las calles estabam adoquinadas con piedra y ladrillo, no servicio de guardias urbanos asegurara le orden día y noche. La ciudad recibía muchos extranjeros que se dedicaran al comercio y a la navegación. El puerto de Hang-Cheu contaba con casi 18.000 boques, entre los cuales, algunos, los graades correos del Mar de China, aforaban 500 toneladas y eran maniobrados por 20C a veces, 300 hombres de tripulación.

EL ORO, LA SEDA, EL CARBÓN
El Estado sacaba gran provecho de esta actividad comercial, porque sólo los derechos de aduana de la ciudad de Hang Cheu se elevaban anualmente a 14.700 sacos de oro y representaban la novena parte de los ingresos de toda la China del Sur.

La circulación de una moneda fiduciaria, fabricada con delgadas hojas de pasta de madera de morera, y, a veces, para billetes de gran valor, con seda, siempre garantizada con la firma y el sello de los oficiales de moneda, extrañó a Marco Polo, que vio la ventaja de este sistema para el Tesoro Imperial: «El Emperador puede hacer cada año tal cantidad de monedas, sin que le cueste nada, que iguale a todos los tesoros del mundo»… Parece, sin embargo, que Marco Polo no tenía conciencia del desastre a que podían conducir tales excesos.

En los campos, Marco Polo se interesó por todas las actividades agrícolas y anotó la riqueza de las explotaciones, las terrazas de cultivos que se escalonan sobre las pendientes más abruptas de las montañas y la abundancia de productos de la tierra.

El viajero veneciano nos enseña igualmente que Kublai Khan, recogiendo la tradición de los grandes emperadores chinos, hacía adquirir y almacenar el sobrante de las cosechas, que, en caso de penuria, era redistribuido a los hambrientos.

Marco Polo visitó igualmente sederías e hilaturas, pero lo que le extraño más aún fue el empleo que los chinos hacían del carbón: «Una especie de piedra negra que se extrae de los flancos de las montañas de Catay (China del Norte) y que quema como el carbón de madera, e incluso mejor que él, porque si se le enciende por la tarde, se le encuentra aún con juego a la mañana siguiente».

Pero ya el poderío de Kublai declinaba, y los favores de que rodeaba a la persona de Marco Polo despertaban celos contra el veneciano y sus dos parientes, los cuales aprovecharon una expedición destinada a acompañar a una princesa mongola, prometida en matrimonio, a la Corte de Per-sia, para embarcarse con ella (1292).

La escuadra siguió la ruta tradicional, llevando a los tres latinos al reino de Shampa, a Sumatra, a las islas Nicobar, a Ceilán, a Malabar, para alcanzar el puerto de Ormuz y llegar, por tierra, a Trebisonda, sobre el Mar Negro. Llegado a Venecia en 1295, Marco Polo debía caer en manos de los genoveses, al año siguiente. En el curso de sus dos años de cautiverio, pudo redactar su fabuloso viaje.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo IV La Gran Aventura del Hombre

Mapa del Mundo Antes del Descubrimiento de America Exploracion Africa

Mapa del Mundo Antes del Descubrimiento de América

MAPA ANTIGUO mundo conocido

Mapa de los europeos previo al descubrimiento de Colón: era un mar Mediterráneo nítido, al que conocían muy bien y el resto imprecisiones sobre Europa continental, África y Asia. Al llegar al otro lado del Atlántico hubo que hacer nuevos mapas y catálogos de la costa descubierta y de las islas. Los primeres mapas fueron perfiles de las costas y figuras de las «las ya que el interior no se conocía. El primer mapa que incluye las tierras americanas se edita en 1493 en Roma, y resume el primer viaje de Colon. En 1507, Waldseemüller dibujó un planisferio que logra una mayor aproximación a la realidad del nuera continente, al que designa por primera vez con el nombre de «América».

 La Exploración de la Costa Africana: En la segunda década del siglo XV, los portugueses iniciaron un proceso de expansión que, en poco más de cien años, los llevaría a lugares tan remotos como Brasil y la China.

En el año 1415, una armada portuguesa sitió y ocupó la ciudad musulmana de Ceuta, ubicada en la costa marroquí, sobre el Estrecho de Gibraltar. La ciudad era uno de los principales puertos comerciales musulmanes sobre el Mediterráneo y hasta allí llegaba, por caravanas, el oro que se extraía de la región del Sudán. Los portugueses se interesaron por hallar las fuentes del oro y hacia fines de la segunda década del siglo comenzaron a explorar sistemáticamente la costa africana.

En una primera etapa, que puede extenderse hasta 1434, año en que los navegantes llegaron al cabo Bojador, el avance fue muy lento: los pilotos necesitaban familiarizarse con las corrientes marinas, evitar los escollos costeros y, sobre todo, solucionar el problema del regreso, con vientos y comentes marinas en contra. Este último problema fue solucionado con la volta do mar, que consistía en internarse en alta mar con rumbo noroeste hasta encontrar los vientos del oeste que impulsaran las naves hasta la costa europea. En esta vuelta, las naves hacían escala en las islas Ma-deira o en las Azores, colonizadas por los portugueses en esta misma época.

Pocos años más tarde, los portugueses llegaron al cabo Blanco, y muy cerca, en la isla de Arguim, instalaron el primer asentamiento comercial de carácter permanente. Allí los portugueses conseguían de los pobladores oro en polvo y esclavos (nativos de otras tribus que habían sido capturados en alguna guerra local), a cambio de trigo, telas y ornamentos de vidrio. Más al sur, en las costas de la actual Ghana, los portugueses encontraron posibilidades de comercio aún más interesantes: oro, esclavos y pimienta, en primer lugar, y también marfil, goma y aceite de palma. Para defender el monopolio de este comercio, codiciado por marinos españoles y genoveses, se estableció en 1481 la factoría-fuerte de San Jorge de la Mina.

El comercio del oro de Mina tuvo su época de esplendor entre fines del siglo XV y los comienzos del siglo XVI. Mientras tanto, los portugueses se habían embarcado en un proyecto más ambicioso: penetrar en el comercio oriental de las especias. Para ello, había que poner proa hacia la India y, más precisamente, hacia la costa Malabar, donde estaba la ciudad de Calicut.

CHUPACABRAS Animal que chupa la sangre de Cabras Misterio Inexplicable

MISTERIO DEL CHUPACABRAS
Animal que chupa la sangre

Chupacabras: El chupacabras está a medio camino entre leyenda y realidad Su forma bestial de matar animales domésticos y ganado, de chuparles toda la sangre e incluso de extirpar sus órganos atrajo la atención de la criptozoologia poco después de su primera aparición, en 1995. Muchas incógnitas rodean a esta criatura y su procedencia. Para algunos es muy cercano al mundo de los extraterrestres, y para otros es el resultado de horribles experimentos genéticos.

MEZCLA DE MAMÍFERO, DRAGÓN Y VAMPIRO: El chupacabras, nombre con el que aparece en la prensa local porque deja a sus víctimas sin una sola gota de sangre, fue visto por primera vez en Puerto Rico en la década de 1990. Más tarde se dio testimonio de esta criatura que había infundido terror en América del Sur en los estados del sur de Estados Unidos, y entre tanto también en África.

Las descripciones son en la mayoría de los casos muy parecidas: se trata de un animal de un metro y medio, con una mandíbula inferior muy pronunciada, ojos grandes y rojos, pequeños orificios nasales y una boca a modo de raja estrecha con colmillos arqueados. Su piel es negra y gris para tinos testimonios, mientras que para otros podría tener la propiedad de la del camaleón, es decir, cambiar de color. Al parecer, tiene protuberancias dentadas en la espalda.

Se supone que esta criatura puede correr muy rápido y saltar muy alto y lejos. El autor Wladislaw Raab lo describe así:
«… hace el efecto de ser un tipo de mamífero, comparable a un Deinonico o Velociraptor… El mito del vampiro, muy difundido también en América del Sur, parece tener un papel en los informes, porque en los cadáveres se encuentran marcas dentales al más puro estilo de Drácula.»

¿ES EL CHUPACABRAS EXTRATERRESTRE?: Muchos criptozoólogos creen que la procedencia de los chupacabras habría que buscarla en el contexto de los ovnis. El ufólogo Tito Armstrong considera al chupacabras como el salvaje animal doméstico extraterrestre que hace de las suyas en la Tierra.

El criptozoélogo Scott Corales califica a la criatura de «cruce entre el alien gris y un animal terrestre parecido a un puercoespín o un canguro». Añade Corales que es activo de noche y de día: los demás animales son presa del pánico cuando el chupacabras merodea por la zona. Además, el chupacabras es muy astuto para pasar desapercibido. Casi siempre, según parece, sus apariciones van acompañadas de avistamientos de ovnis. Algunos grupos llegan a hablar de un programa extraterrestre con un objetivo concreto: matar a personas en grandes cantidades valiéndose de fuerzas vampirescas, hasta que el planeta se quede vacío y por tanto está preparado para una colonización de extraterrestres. Sin embargo, hasta la fecha ninguna persona ha sido atacada.

MEZCLA DE DIFERENTES ESPECIES: El profesor Juan Riviero de Puerto Rico ha dado una explicación lógica a los casos de animales muertos que ha habido en su país: los macacos rhesus serían los responsables. Esos monos se llevaron a La isla con fines experimentales.

Según Riviero, matan por «placer» y podrían ser los responsables de los extraños casos de muerte de animales. En contra de esta teoría existen incontables testigos que dicen haber visto al chupacabras. Otras teorías hablan de experimentos genéticos de la NASA en los que algo debió de fallar.

En Nicaragua se dice que un pastor mató a un chupacabras cuando atacó a su rebaño. El cadáver tenía los glóbulos oculares muy hundidos. Su piel era suave como la de un murciélago, sus garras y colmillos, enormes y sorprendentes, y a lo largo de la columna vertebral se extendía una especie de cresta. Los veterinarios que lo examinaron declararon que aparentaba ser el resultado de una mezcla de especies, y que en cualquier caso no se parecía a ningún animal conocido. El jefe de la policía científica confiscó el cadáver, y desde entones no ha habido más información.

Lo curioso de los animales muertos encontrados, cabras en la mayoría de los casos, es que su carne no habla sido devorada. Sólo los succionaron literalmente hasta vaciarlos; no se halló ni una gota de sangre en los cuerpos.

Las numerosas muertes de animales acontecidas en Puerto Rico se explicaban por la acción del macaco rhesus, para el que matar es un placer». Contra esta teoría están los innumerables testigos que dicen haber visto al chupacabras y explican que era más grande y fuerte que estos monos.

Novedad: El biólogo de la Universalidad de Michigan, Barry OConnor estudió algunos de los cadáveres de chupacabras y concluyó, junto a su equipo de profesionales  que los monstruos temibles eran en realidad coyotes con casos extremos de la sarna, una condición de la piel causada por ácaros que cavan túneles bajo la piel. OConnor, que estudia estos ácaros que causan la sarna y tiene una idea de por qué estos asaltantes pequeños afectan a los coyotes salvajes tan severamente, convirtiéndolos en atrocidades.

Un gran número de ácaros cavan túneles bajo la piel del coyote causando inflamación, que da lugar a un engrosamiento de la piel. El suministro de sangre a los folículos del pelo se corta, por lo que el pelo se cae. En los casos especialmente malos, la débil condición del animal abre la puerta a que las bacterias que causan infecciones secundarias de la piel les produzcan un olor fétido. Pongan todo junto, y usted tienen a una fea, desnuda y maloliente, todo una monstruosidad como el chupacabras. 

Fuente Consultada: Enigmas de la Humanidad

CURACIONES MILAGROSAS Curanderos Milagrosos Sanacion Espiritual

CURACIONES MILAGROSAS
Los Curanderos Milagrosos

Curaciones milagrosas: Cada vez menos gente confía en a medicina tradicional, de ahí que cada vez más se acuda a los llamados curanderos o sanadores para que proporcionen alivio a un sufrimiento. Los métodos alternativos de curación son muy variados, y van desde la imposición de manos hasta el uso del péndulo. Muchos curanderos tratan a distancia, reconociendo las vibraciones de las enfermedades y enviando energía curativa. ¿Dónde está la frontera entre los farsantes y los que ponen al servicio de la humanidad su misteriosa facultad?

HACER COMPRESIBLE LO INCOMPRENSIBLE: Desde hace bastantes años los logros de los curanderos sorprenden a buen número de personas: tumores que desaparecen, enfermos de cáncer que se curan, cojos que vuelven a andar, enfermedades que se consideran incurables y se curan en poco tiempo, pacientes desahuciados que sobreviven… Los sanadores deben hacer un esfuerzo enorme para que se les tome en serio, y deberían poner al servicio de la humanidad sus facultades. La medicina convencional se ha negado durante mucho tiempo a reconocer las formas alternativas de curación, así como a recurrir a esas técnicas en su trabajo.

Pero cada vez más científicos empiezan a dudar ante los éxitos de los «otros». Cada vez más investigadores intentan hacer comprensible lo incomprensible, y llevan a cabo pruebas con cámaras de infrarrojos, mediciones de las frecuencias del corazón y complejos experimentos celulares para responder a la pregunta de si existe en verdad la energía curativa.

DOS SANADORES EN ALEMANIA: Cada vez hay más gente que confía en los sanadores y menos en la «medicina de aparatos», porque esta terapia alternativa brinda algo que la medicina convencional pocas veces ofrece: apoyo, esperanza, curación.

Christos Drossinakis, de origen griego, es el sanador más conocido de Alemania y se ha sometido a varias pruebas en todo el mundo; tiene la capacidad de desestabilizar la estructura molecular del agua a kilómetros de distancia. ¿Cómo lo consigue? ¿Cómo puedeDrossinakis a través de la concentración modificar la temperatura corporal de un enfermo:

¿Cómo es posible que consiga curar de un ataque de asma a un paciente que se encuentra a miles de kilómetros?

El sanador Pjotr Elkunoviz, residente en el estado federado de Renania-Palatinado no puede explicar su facultad de curar los achaques de la gente: dice que una fuerza divina actúa a través de él. Una paciente con una osteoporosis avanzada abandona a los pocos minutos la sala de tratamiento y lo hace liberada de sus dolores. Pjotr corrige la desviación de pelvis de otra paciente con un movimiento de mano, y consigue volver a igualar la longitud de sus piernas. Muchísima gente elogia la capacidad de Pjtor Elkunoviz y experimenta el éxito de su método curativo. Para esas personas él es una mezcla de dios, Sai Baba  y Madre Teresa, o al menos así es como lo describe una de sus pacientes.

El éxito de la medicina alternativa

El doctor Harald Wiesendanger describe el éxito de la medicina alternativa como sigue: “La curación espiritual conlleva una amplia vuelta atrás, hacia las terapias “naturales’ o “suaves”, que de forma engañosa se denominan, «medicina alternativa”.

En los últimos veinte años se ha doblado ampliamente él número de ciudadanos que toman de manera regular medicamentos naturistas. Y no menos del 84% están a favor.

En Alemania, al menos uno de cada seis adultos ha probado alguna terapia no reconocida por la medicina convencional, y nueve de cada diez se muestran satisfechos con el resultado.»

La curandera Olga Worrall pone las manos en a cabeza de un hombre para curarlo de sus sufrimientos en Baltimore Estados Unidos.

EL SANADOR ESPIRITUAL COMO MEDIADOR ENTRE DOS MUNDOS:

La medicina convencional lo tacha de «charlatanería», «efecto placebo» y «Fe ciega». Pero cada vez más médicos convencionales hacen uso de esas facultades misteriosas. El doctorKasper Rhyner, jefe médico del hospital de Glarus, trabaja

equipo con una sanadora. El doctor ha podido comprobar cómo enfermos que la medicina convencional había desahuciado sanaban gracias a la intervención de la sanadora.

La curación espiritual se utiliza en todos aquellos métodos terapéuticos que se apoyan en energías y capacidades espirituales. Se aplican de manera enigmática energía, luz, o una corriente curativa. El sanador no es el origen de esa fuente sino sólo mediador entre los «mundos»: el origen está en lo divino o cósmico universal, y las corrientes energéticas se ordenan y regulan a través de él. De ahí que se pueda sanar a grandes distancias.

Cada curación da comienzo a un proceso de maduración espiritual. Los sanadores espirituales casi siempre dicen a sus pacientes: «No soy yo, sino tu fe, lo que te ha curado».

Christos Drossinakis, de origen griego, es el sanador espiritual mas famoso en Alemania y el curandero al que se han hecho más pruebas.

Fuente Consultada: Enigmas de la Humanidad

SANADORES ESPIRITUALES Curar con las Manos Curas Milagrosas

SANADORES ESPIRITUALES
Curar con las Manos

Sanadores espirituales: En las Filipinas tiene su origen la cirugía psicológica, que consigue, usando únicamente las manos, penetrar en el cuerpo para acceder a as energías negativas. Los psicocirujanos explican que su capacidad procede del Espíritu Santo, que actúa a través de ellos. Las manos se introducen en el cuerpo y eliminan el tejido enfermo. Lo más sorprendente en esta forma de curación es el hecho de que la piel se cierra sin mostrar ninguna herida o cicatriz.

LA PREDISPOSICIÓN DEL PACIENTE A SER CURADO: Los psicocirujanos actúan en el cuerpo del paciente, operan haciendo uso sólo de las manos y así curan enfermedades de todo tipo. Pacientes de todo el mundo confían plenamente en ellos.

En la medicina convencional tienen fama de charlatanes, pero los sanados los veneran como taumaturgos: ¿dónde hay que clasificar a estas personas con misteriosas facultad curativas? ¿Hasta qué punto es decisiva la autosugestión para que la terapia surra efecto? ¿Son realmente milagros?

El número de personas desahuciadas por la medicina convencional, que ya han pasado por la quimioterapia y todo rip de tratamientos y que no creen ni ellas mismas en su posible curación, va aumentando año tras año. A la vez, en todo mundo está creciendo el interés por los procedimientos curativos alternativos, sobre todo la naturopatía y la fe en sanadores y cirujanos espirituales.

El médico alemán Matthias Kamp es jefe de un grupo d investigación científico-médica que estudia el fenómeno de las curaciones espirituales. Los resultados de su trabajo so. muy variables pero, según él, parece lógico que en un sector nuevo como éste no sólo emerjan elementos positivos.

En un campo tan difuso corno el de la curación espiritual hacen también acto de presencia farsantes, pero eso no debería menoscabar la consideración por el trabajo que llevan a cabo los verdaderos sanadores espirituales.

El médico estadounidense Donald McDowall hace año que se ocupa de las curaciones espirituales y de la cirugía psíquica. Según él, quien decidiera seguir esta vía de curación tendría que informarse bien primero sobre el cirujano. E pone al paciente dos condiciones: fc en la curación y predisposición a ser curado, ambas firmemente asumidas.

ENERGÍAS CURATIVAS DESDE TIEMPOS REMOTOS: Todas las épocas y culturas han tenido conocimiento de la energías espirituales, pero a medida que el hombre iba avanzando a nivel técnico fue creyendo que podía renunciar ellas.

De ahí que los sanadores espirituales tengan una reputación dudosa, fomentada por la medicina convencional y lo consorcios farmacéuticos: nada les resultaría más provechosa que tachar a todos los sanadores de charlatanes, fortaleciendo así su posición. Pero los logros de estos sanadores van aumentando, y los informes médicos, pruebas de laboratorio e historiales clínicos dan fe de que realmente se produce la curación.

SANADORES ESPIRITUALES Curar con las Manos Curas MilagrosasSe acumulan informes de sanación de sordos, paralíticos y reumáticos. Se dan también curaciones espontáneas, aunque en este caso el proceso puede prolongarse por un espacio de tiempo más largo. La cuestión es que realmente la curación es médicamente demostrable. El doctor Kamp asegura que para  curarse es imprescindible estar abierto a la energía curativa.

El sanador espiritual Ales Orbito es uno de les muchos que hay en las Filipinas Aquí, haciendo una operación de intestino valiéndose únicamente de las manos

MEDIADOR DE ENERGÍA DIVINA: Los sanadores espirituales trabajan con algo que ellos mismos denominan «energía divina». Explican que la energía trabaja con ellos, a través de ellos, y que no son más que mediadores. Experimentar como la energía de las manos del sanador pasa por el cuerpo y opera tiene que ser sin lugar a dudas una vivencia muy especial. Presenciar una curación sin dolor y sin efectos secundarios nos demuestra cuánto nos hemos alejado de nosotros mismos y de nuestras raíces.


Fuente Consultada: Enigmas de la Humanidad

El Caso de Marthe Robin

DEJA VU A esto ya lo vivi Fenomeno Inxplicable de la Ciencia Misterio

EL MISTERIOSO DEJA VU
A esto ya lo vivi Fenomeno Inxplicable de la Ciencia

Dejá-vu: Déjá-vu significa «ya visto», y en psicología designa una ilusión de la memoria que consiste en que una situación nueva se percibe como conocida o ya vivida. El fenómeno se clasifica a menudo como trastorno psíquico o neurótico. El esoterismo lo explica con la transmigración de las almas y vidas anteriores.

VIDAS OUE SE DESVANECEN Y FLORECEN EN ALGÚN OTRO LUGAR: Un Deja-vu es esa sensación extraña de revivir una situación, de haber Visitado ya un lugar, de haber visto ya alguna vez a una persona. La expresión la acuñó el filósofo y lingüista francés Emile Boirac(1851-1917) al utilizarla por primera vez en una de sus novelas.

El concepto está orientado al pasado, pero en realidad tiene más que ver con el presente, pues se trata de la sensación presente de revivir algo en este momento. A menudo uno se pregunta: ¿habré visto ya la película? ¿He estado alguna vez en esta ciudad? ¿Conozco a esta gente?

La parapsicología explica fenómenos de este tipo como recurso de la memoria enterrada, con lo que viene a admitir vidas anteriores, reconociendo también fenómenos como la clarividencia. Para el esoterismo la vida de cada cual se deposita continuamente con todas sus interacciones en otras vidas nuevas, junto a nuevos compañeros de juego. Un niño muere sin motivo aparente porque en el círculo que lo ha elegido no se sentía a gusto. Las vidas se desvanecen y florecen en algún otro lugar.

La psicología considera las experiencias de déjá-vu como trastornos del funcionamiento del cerebro En cambio, el esoterismo las considera un» prueba de la transmigración de las almas.

TRANSMIGRACIÓN DE LAS ALMAS  COMO EXPLICACIÓN DEL FENÓMENO DÉJA-VU:Una persona encuentra a otra que de alguna manera se le antoja familiar, pero en realidad no sabe nada de ella y no la conoce; sólo reconoce en esa energía del alma algo procedente de otra vida.

Hay gente con una percepción especialmente sensible que a lo largo de su vida se encuentra con antiguos compañeros de juego, e incluso los considera como su propia familia. Personas con esa disposición sensorial tienden a buscar lugares en los que ya han vivido, Allí encuentran señales de ellas mismas en otras existencias. Otra gente, dentro de diferentes envolturas humanas, se ropa con las fuerzas primitivas de su propia alma.

Los investigadores se preguntan cómo alguien puede saber cuándo y dónde ha vivido anteriormente. En muchas ocasiones vemos a gente que creemos haber visco ya en alguna otra ocasión o lugar. La gente que suele experimentar más a menudo el fenómeno del dejá-vu busca lugares en los que cree haber vivido ya alguna vez, bien sea en el pasado o en otra vida.
Los esotéricos opinan que en principio cada uno de nosotros «lo sabe», y que todo el conocimiento está almacenado en el subconsciente. Para ellos el camino para acceder a este saber es la meditación regresiva. Se puede ver transcurrir la vida anterior como si tratara de una película. En determinadas circunstancias pueden aflorar miedos, pero se superan fácilmente. El deja-vu es simplemente el revivir de sucesos de vidas anteriores.

TRES EXPLICACIONES DESDE LA PSICOLOGÍA

La psicología contempla el deja-vu como un fenómeno psicológico y ofrece tres explicaciones: a) Una situación emocional no  del todo cerrada y una nueva orientación en la nueva situación no se consigue de manera inmediata debido a un defecto psíquico. Por eso tiene lugar una transmisión de una circunstancia a la otra. b) Se percibe una situación que desencadena asociaciones con recuerdos reprimidos. La persona no quiere recordar pero no lo puede evitar. c) Se está ante un deja vu cuando se toma como vivencia del pasado la situación percibida aunque nunca haya tenido lugar: simplemente la mente lo imagina, así.

Fuente Consultada: Enigmas de la Humanidad

CADÁVERES INCORRUPTIBLES Cuerpos Muertos Incorruptos Santa Bernardita

CADÁVERES INCORRUPTIBLES
Cuerpos Muertos Incorruptos Santa Bernardita

Ver: Cuerpo Inocrrupto de San Francisco Javier

Cadáveres incorruptos: Algunos santos hacen milagros incluso después de muertos. Muchos de ellos quedan libres del proceso natural de descomposición por el que pasa todo mortal. Sin recurrir a métodos de conservación, sus cuerpos presentan el aspecto exacto que tenían en el momento de su muerte.

SANTA BERNARDITA DE LOURDES: Santa Bernardita murió a la edad de 36 años, en 1879. En 1908 se abrió su ataúd y su cadáver presentaba el aspecto de alguien que hubiera muerto hacía poco tiempo: las venas del antebrazo desprendían un resplandor azulado y sobresalían ligeramente, y las uñas estaban intactas y rosadas. En 1919 se volvió a abrir y seguía incorrupto, con el mismo aspecto de hacía 11 años. Recubierto con una capa de cera, su cuerpo yace en un relicario en la capilla de las hermanas de Nevers.

CADÁVERES INCORRUPTOS DE OTROS SANTOS: San Cuthbert de Lindisfarne murió en el noroeste de Inglaterra en el año 687. En el siglo XVI su cadáver estaba incorrupto: había resistido 900 años totalmente incólume.

En 1922 los cismáticos profanaron la tumba de san Andrés Bobola, en Polonia, y el cuerpo del santo muerto en 1657 se mantenía intacto. Ya en 1917 se había encontrado el cadáver incorrupto, y se expuso para que los creyentes le pudieran rezar. Hoy en día se conserva en una iglesia de Varsovia.

Según parece, sobre todo los cuerpos de personas estigmatizadas quedan eximidos del proceso de descomposición. En 1375 santa Catalina de Siena le pidió a Dios que dejaran de ser visibles los estigmas y que sólo le quedara el dolor. Se le concedió el deseo pero tras su muerte, en 1380, los estigmas volvieron a aparecer bajo su piel intacta.

En 1430 el Papa concedió el permiso de exhumar su cuerpo incorrupto y dividirlo para conservarlo como reliquias. En 1855, 400 años más tarde, se llevó a cabo una última partición, y también entonces los restos estaban casi perfectamente conservados.

Santa Bernardita de Lourdes murió en 1879 a la edad de 36 años. En el año 1919, cuarenta y seis años después de su muerte, su cuerpo, tal y como se vaticinó, no presentaba el menor signo descomposición.(imagen arriba)

EL CUERPO INCORRUPTO DE UN LAMA SIBERIANO: En 1927 murió el sumo sacerdote budista de Siberia DashiDorzho Itigilov, a los 75 años. Antes de morir había pedido a sus discípulos congregados que durante 30 años «visitaran y contemplaran su cuerpo».

En 1957 exhumaron su cadáver y lo encontraron tal y como había muerto: en la posición del loto con las piernas cruzadas. Como en los años cincuenta la práctica religiosa estaba prohibida en la Unión Soviética, enterraron de nuevo el cadáver y sólo se hablaba de ello en los círculos budistas.

En 2002, a instancias del joven lama Bimba Dorzhiyev, se exhumó de nuevo el cadáver. El lama buscó a un monje que estuvo presente en la exhumación de los años cincuenta y que todavía sabía dónde yacía el cadáver. Bimba Dorzhiycv documentó el evento junto con dos técnicos en criminología, un fotógrafo y una docena de testigos: el cuerpo de Itigilov estaba en perfecto estado. Hoy en día el cuerpo, todavía en posición del loto, se conserva en un monasterio de Ivolginsky.

Un reportero del New York Times describe el cuerpo sentado rodeado de velas, con platillos metálicos llenos de aceite sobre una sencilla mesa. Presenta un parecido indiscutible con la foto de 1913. Sus miembros son flexibles, la piel está suave y las uñas intactas, y su cabello sigue corto.

Es el mayor milagro que he visto en mi vida«, dice el lama Hambo Ajuscheyev, que desde 1995 es el líder espiritual del monasterio. «Esto demuestra que existen acontecimientos sobre los que el tiempo no tiene ningún poder. Mucha gente no ve lo evidente, no lo quiere creer aunque lo vea»

CADÁVERES INCORRUPTIBLES Cuerpos Muertos Incorruptos Santa BernarditaSan Cuthbert de Lindisfarne murió en el nordeste de Inglaterra en 687. En el siglo XVI su cuerpo estaba todavía incorrupto.

En la catedral de Durham, Reino Unido, se encuentra la llamada Neville Screen, que desde 1380 separa el altar de la tumba de san Cuthbert. Sigue siendo todo un misterio por qué algunos cadáveres no sufren el proceso de descomposición, sino que permanecen incorruptos durante siglos.

Fuente Consultada: Enigmas de la Humanidad

El Caso de Marthe Robin

OVNIS Fenómenos Espaciales Inexplicables de la Ciencia

OVNIS Fenómenos Espaciales Inexplicables de la Ciencia Objetos Voladores

OVNIS Fenómenos Espaciales

Objeto volador no identificado: OVNI: Fotos de triangulós o platillos volantes en distintos lugares deL mundo, luces dibujos en campos de trigo informes de naves estrelladas, noticias de personas abducidas por seres extraños…

Los investigadores y entusiastas de los ovnis hablan de miles de avistamientos no identificados en el cielo, Internet vibra con los continuos comunicados sobre encubrimientos militares o de los servicios secretos.

Pero, ¿qué hay de verdad tras todas esas noticias? ¿Estarnos solos en el universo? ¿Hay vida inteligente en otros planetas y han estado y están «ellos» aquí?

ANTIGUAS INSCRIPCIONES EGIPCIAS SOBRE OBJETOS VOLADORES: En escritos indios antiguos se habla de carros voladores en el cielo, y en las crónicas tic los romanos aparecen descripciones de escudos voladores.

Pero las explicaciones más detalladas se hallan en el Egipto del faraón Tutmosis III (hacia 1483-1425 a.C.).

El llamado «Papiro Tulli» dice, según la traducción del egiptólogo Donald J. Long de 1 993: »En el año 22, tercer mes, primer día, a la hora seis… sucedió que los escritores estaban en la casa de la vida cuando un círculo de fuego apareció en el cielo, sin cabeza Su boca exhalaba un aliento que apestaba.

Su cuerpo medía una vara de largo y una vara de ancho (1 vara 52,3 metros). No hacía nada de ruido… pues sucedió que esos objetos empezaron a aparecer… en gran número, al cabo de tres días más que antes.

Estos objetos bullaban como el Sol en el cielo! Viajaban hasta las cuatro esquinas del cielo… Subieron a lo alto en dirección sur y de ahí se fueron volando».

¿Eran ovnis lo que el faraón vio en su cielo hace casi 3.500 años?

Dados los miles de avistamientos de objetos voladores no identificados, cabra suponer que desde hace miles de años visitan la Tierra seres extraterrestres.

LOS ESCÉPTICOS: Los entusiastas del fenómeno ovni hablan continuamente de pruebas de avistamientos, e incluso de aterrizajes.

Pero esos avistamientos no disfrutan de una confirmación oficial. Los partidarios de las teorías de conspiración están convencidos que los gobiernos y los servicios secretos ocultan o destruyen las pruebas intencionadamente.

De hecho, sigue habiendo comunicados de testimonios válidos», como policías, pilotos o astrónomos, que dicen haber visto en el cielo objetos voladores no identificados.

En 1991, en un estudio de 300 comunicados a propósito de ovnis, la asociación de investigación científica de paraciencias demostró que la mayor parte de los avistamientos eran fruto de ilusiones ópticas o bien se trataba de otros objetos, por ejemplo, globos sonda.

Además, los comunicados de avistamientos de ovnis provocan a su vez mas comunicados, y existe un sector que hace negocio con estas cuestiones.

Las películas se utilizan como si de pruebas se tratase, se venden fotos de cadáveres de extraterrestres, se escriben libros con revelaciones sensacionales, se descubren documentos secretos de la CIA.

Pero, ¿cómo hay que tratar los casos de avistamientos que no tienen explicación alguna? Han tenido limar o no?

ATERRIZAJE DE UN OVNI EN VORONEZM, RUSIA : En 1989 se divulgó el siguiente comunicado de la agencia de prensa rusa TASS: Científicos soviéticos han confirmado el aterrizaje de un objeto volador no identificado en un parque de la ciudad rusa de Voronezh.

Se ha reconocido el lugar de aterrizaje y se han encontrado huellas de extraterrestres…».

«Los extraterrestres han visitado este lugar al menos tres veces después de su irrupción en la oscuridad», explicaron los habitantes de Voronezh, que también aseguraron haber visto una gran esfera brillante sobre el parque.

Según el testimonio de los allí presentes, el ovni aterrizó, se abrió una puerta y salieron entre una y tres criaturas parecidas a nosotros y un pequeño robot.

Los testigos dijeron que los extraterrestres medían unos tres o incluso cuatro metros de alto y que tenían la cabeza pequeña.

Se pasearon cerca de la esfera o platillo y entonces desaparecieron. A los espectadores los embargó un sentimiento de miedo que les duró vatios días.

Voronezh está a unos 500 km. al sur de Moscú y tiene alrededor de 800.000 habitantes. Numerosos testigos confirmaron varios aterrizajes, porque después del primero siguieron otros.

En el aterrizaje, el objeto volador aplastó hierba y plantas como por medio de un campo energético, parecido a los misteriosos círculos en campos de trigo.

INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA  DEL FENOMENO RUSO: El profesor Genriz Silanov, físico del laboratorio de análisis espectral del Instituto Geofísico de Voronezh, explicó:

«Nosotros descubrimos un círculo de 20 metros de diámetro. Había huellas de una profundidad de 4 a 5 cm y un diámetro de 14 a 16 cm, fáciles de reconocer y que se encontraban en las cuatro esquinas de un rombo.

Descubrimos dos misteriosas muestras de roca. A primera vista parecían piedras de arenisca negra pero análisis mineralógicos demostraron que esa sustancia no se encuentra en ningún lugar de la Tierra.»

La directora de la investigación, Ludmila Marakov, dijo: «La elevada radioactividad que medimos es la prueba de aquí ha sucedido algo fuera de lo común».

OTRO ENFOQUE: El ufólogo inglés Ivan T. Sanderson critica en su libro Uninvitid Visitors, de 1967, que el trabajo sobre el fenómeno ovni está demasiado vinculado al ser humano, y que lo observamos como si lo que tuviera que venir del universo no fuera otra cosa que nuestra réplica, o sea «humanos» de otros planetas.

El autor Donald Keyhole habla por ejemplo de una raza mortal que busca nuevos espacios vitales.

Sanderson, en contraposición, desarrolló la teoría de que los ovnis vendrían a ser el producto de una inteligencia artificial, una inteligencia mecánica muy superior a la nuestra, y propone observar a los ocupantes de los ovnis como formas de vida artificial.

Sanderson explica que ni el ser humano ni criaturas similares están hechos para sobrevivir en el universo: sólo podrían hacerlo seres artificiales, una nueva especie que quizá podría estar constituida con parte de nuestro ADN o actuar simplemente como máquinas.

AL BORDE DE UNA NUEVA CIVILIZACIÓN: Los científicos que estudian la inteligencia artificial están básicamente convencidos de que nos encontrarnos al borde de una nueva civilización.

Lo que ellos denominan »singularidad» designa la capacidad de los ordenadores de desarrollarse por sí mismos, de reprogramarse una y otra vez, hasta que finalmente puedan adquirir »conciencia».

La inteligencia de los ordenadores se desarrolla tan rápidamente que la humana se va quedando atrás.

Según ellos, la inteligencia humana «explota» en dimensiones biológicas en unos millones de años.

La mecánica sería muchísimo más rápida. Pensemos en la ley de Monte de 1965 (nombrada por Gordon E. Moore, fundador de Intel). Viene a decir que la cantidad de transistores en circuitos de conexión integrados se duplica cada 18 meses: en 1971 el circuito de conexión integrado disponía de unos 200 transistores, en 2000 ya eran 12 millones.

El investigador Ray Kurzweil lo explicó como sigue: «El desarrollo será tan acelerado que escapa a nuestra imaginación.

Las personas no se darán cuenta porque cuando empiece seguirá existiendo una imagen reconocible del mundo.

Pero su esencia, lo que llamamos inteligencia humana”, se irá poco a poco reemplazando. Viviremos una inteligencia que partirá de la humana pero que le dará cien vueltas».

Kurzweil cree que en 2040 ya dominará el mundo una inteligencia mecánica; lo que está por ver es si para entonces la humanidad aún sobrevive.

Fuente Consultada: Enigmas de la Humanidad

El Caso de Marthe Robin

Evento de Tunguska Suceso de Tunguska Meteorito en Rusia Misterio

Evento de Tunguska Suceso de Tunguska
Misterio del Meteorito en Rusia

El evento de Tunguska: El 30 de junio de 1908 a las 7:14 hora local se produjo una explosión de una fuerza inimaginable en las cercanías del Tunguska Pedregoso, uno de los afluentes del Yeniséi, en Siberia. La detonación desencadenó una fuerza de 10 a 15 megatones, o hasta 50 megatones según ciertas fuentes, lo que equivale a 1.150 kilotones, es decir, la fuerza explosiva de la bomba atómica que los estadounidenses lanzaron en Hiroshima en 1945. El «evento de Tunguska» sigue siendo, después de 100 años, uno de los enigmas no resueltos del siglo XX.

EFECTO POSITIVO DE LA LLUVIA DE METEORITOS

El astrofísico británico Fred Hoyle atribuye el fenómeno a la caída de un meteorito. Hasta 1927 no se consiguió llevar a cabo una expedición por el intransitable territorio del río Tunguska, y allá se vio una escena desoladora: más de 6.000 m2 de bosque destruido, manadas de renos pulverizadas, cualquier forma de vida aniquilada. El cuerpo celeste se hizo pedazos a una altura de 10 Km., y por eso la caída no originó un cráter.

La onda expansiva arrancó de raíz árboles en un radio de muchos kilómetros, y otros ardieron por el calor que se había liberado en la zona. La detonación tenía la fuerza de 10.000 rayos. Testigos oculares explicaron que en la colonia de Vanavara, a 65 Km. de allí, estallaron todas las puertas y ventanas. Incluso a 500 Km. se percibieron la onda expansiva y el resplandor del fuego, y una mujer de Huntingtonshire, Inglaterra, dijo haber visto un resplandor en aquella dirección pasada la medianoche.

Según Hoyle, la Tierra tiene que contar con el paso de una lluvia de cometas una vez al año, Muchas veces se produce la caída de esos cometas. Para Hoyle, esos sucesos son los responsables de muchos de los fenómenos inexplicables que acontecen en la Tierra, como el final de la era de hielo y la desaparición de los dinosaurios. Pero no sólo son fuente de destrucción, sino que también han hecho avanzar a la humanidad.

Gracias al calor que liberaban se originaba una gran masa de carbón vegetal incandescente, y allí donde había filones en la superficie de la tierra se llegó a los procesos naturales de fundición. Las tribus nómadas encontraron cobre fundido y pudieron usarlo y moldearlo consiguiendo formas distintas gracias a su flexibilidad. La Edad de Piedra acababa y daba inicio la Edad de los Metales.

evento de tunguska

El 30 de junio de 1908, la remota y despoblada región siberiana de Tunguska fue escenario de una explosión distinta a cualquier otra conocida por el mundo. Prácticamente la totalidad de los árboles en un radio de treinta kilómetros quedaron carbonizados y derribados; en el cielo pudo distinguirse una «columna de fuego» a más de 400 kilómetros de distancia; 250 kilómetros más allá, se informó que la onda expansiva había llegado a derribar caballos.

OTRAS TEORÍAS: Varios testigos oculares vieron caer del ciclo un objeto alargado que desprendía una luz blanquiazul, levantando una columna de luz de 20 Km., seguida de una nube en forma de hongo. Se han expuesto miles de hipótesis sobre este fenómeno.

El astrofísico alemán Wolfrang Kundt sostiene que se trata de una explosión de gas natural. Durante días se habrían escapado, a través de fisuras, 10 millones de toneladas de gas natural, que habrían subido a capas superiores de la atmósfera y se habrían quemado allí. Existen explicaciones alternativas:  unas hablan de un pequeño agujero negro o de la caída de tina nave espacial extraterrestre; otras, de antimateria o bien de una detonación nuclear como consecuencia de un accidente de un ovni.

Pocas horas después del evento de Tunguska, en un pueblo ucraniano cerca de Kiev se atestiguó la caída de un meteorito, lo que vendría a reforzar la teoría de Hoyle, ya que los meteoritos aparecen en grandes grupos. Después de cien años de la catástrofe, se conocen todos los datos del misterioso suceso pero la investigación no ha dado todavía con una explicación definitiva.

Observaciones sísmicas registradas en lugares tan remotos como Washington indican que la sacudida fue considerablemente más intensa que la explosión atómica de Hiroshima, 37 años después. ¿Qué pudo causar un cataclismo de esta magnitud? Las explicaciones más probables —un gigantesco meteorito o acaso un cometa— no correspondían a la evidencia. No había señal alguna del cráter que hubiera producido el impacto del meteorito, y un cometa difícilmente hubiera podido aproximarse a la Tierra sin ser visto. Desechadas estas posibilidades sólo restaba atribuirlo a otras más singulares… entre ellas la caída de un diminuto agujero negro en los bosques siberianos, o incluso que una nave espacial había ardido como un meteorito en contacto con la atmósfera terrestre, sobreviniendo la explosión de su motor atómico.

La teoría más plausible es que la explosión fue causada por un pequeño fragmento de antimateria que penetró en nuestra atmósfera. La existencia de «antipartículas» se confirmó en 1932 con el descubrimiento del positrón, idéntico al electrón en todos los sentidos, excepto que su carga eléctrica es positiva en lugar de negativa. Hoy se sabe que casi todas las partículas subatómicas poseen una partícula gemela de carga opuesta, y la mayoría de los físicos creen que resultaría imposible distinguir la antimateria, compuesta de antipartículas, de la materia común. Pero si ambas entraran en contacto se aniquilarían mutuamente en un violento estallido de radiación. Si esta fue la causa de la explosión de Siberia, ¿de dónde vino la «antirroca»?; ¿qué posibilidades existen de que vuelva a producirse? Sin embargo, la Vía Láctea —nuestro entorno— está formada de materia ordinaria. En caso contrario, se detectarían intensas radiaciones por todas las zonas de nuestra galaxia.

Casos similares: Al parecer, en 1930, en una zona del Amazonas tuvo lugar  una explosión similar aunque 100 veces menor. Y en Estados Unidos, por lo visto, se dio un fenómeno parecido. El 22 de septiembre de 1979 hubo una explosión al sur del océano Atlántico, pero presuntamente fue una prueba de bomba atómica de Sudáfrica e Israel.

Este suceso se conoce como «incidente Vela” porque un satélite de la generación Vela la registró. Pero no se sabe con total certeza si realmente fue una bomba atómica, ya que el satélite no pudo identificarla como explosión nuclear de forma fehaciente debido a los daños electrónicos sufridos. Investigadores estadounidenses afirmaron que se trataba del impacto de un pequeño meteorito.

Una prueba atómica, especialmente con la participación de Israel, hubiera podido desencadenar una crisis política. Por eso se cree que la interpretación de Estados Unidos fue algo tendenciosa.

Fuente Consultada: Enigmas de la Humanidad

Mapa Con Avistamiento de OVNIS

El Caso de Marthe Robin

La Era Espacial Las Misiones Espaciales Carrera Espacial Guerra Fria

Era Espacial y Las Misiones Espaciales – La Carrera Espacial

GUERRA FRÍA: Luego de la segunda guerra mundial Nada quedó sin ser afectado: ni puentes, ni ferrocarriles, ni caminos, ni transportes.  La mano de obra se resintió y grandes extensiones de tierras se perdieron para el cultivo.  La actividad industrial se atrasó, faltaban materias primas, herramientas apropiadas, tecnología moderna y energía. 

Ante esta realidad, Europa perdió su papel decisivo en la política internacional, y surgió entonces, un nuevo orden mundial representado por la hegemonía de los Estados Unidos y de la Unión Soviética, alrededor de los cuales, y formando dos bloques enfrentados, el bloque occidental y el bloque oriental, se alinearon los restantes países del mundo.  La tensión entre ellos, dio lugar a la llamada «Guerra fría» que dominó por completo las relaciones internacionales en la última mitad del siglo XX. 

HISTORIA DE LA CARRERA ESPACIAL:
La U.R.S.S. toma la delantera:
Primer Satélite en el Espacio:

Sputnik Primer Satelite Enviado al Espacio Comienzo de la Era EspacialEl 4 de octubre de 1957 se inaugura una nueva era en la historia de la civilización: la conquista del Cosmos. Ese día los científicos soviéticos pusieron en órbita el primer satélite artificial, construido por Leonid Ivanovich Sedov. El artefacto, puesto en el último piso del cohete, recibió el nombre de Sputnik I («compañero de ruta»).

Las informaciones por él suministradas indicaban la temperatura, presión atmosférica y radiaciones del espacio por donde cruzaba. Después de dar 1.367 vueltas en torno del globo, paulatinamente fue perdiendo altura por los residuos atmosféricos que encontraba en su marcha y finalmente penetró en la atmósfera interior. El roce y la gran velocidad lo incendiaron y destruyeron (4 de enero de 1958).

En los primeros días de noviembre de 1957 los rusos pusieron en órbita un segundo satélite artificial, a! que denominaron Sputnik II. El artefacto estaba equipado con diversos accesorios para captar y medir los rayos cósmicos, radiaciones solares, ultravioletas y rayos X, juntamente con la temperatura y la presión atmosférica.

En él viajaba la perra Laika, con alimento, agua y aire para varios días, e instrumentos para registrar sus reacciones biológicas. La disminución sucesiva del período de este satélite fue controlada por radiotelescopios y radar desde el momento mismo de su puesta en órbita hasta su destrucción, en abril de 1958. Había dado 2.378 vueltas en torno de nuestro planeta y recorrido 120 millones de kilómetros o sea casi la distancia entre la Tierra y las proximidades de! Sol. Primeros intentos estadounidenses.

Se inicia la gran puja espacial. Los éxitos alcanzados por los soviéticos acuciaron a los científicos estadounidenses, quienes en el transcurso del Año Geofísico Internacional (1957) previeron el lanzamiento de un aparato del llamado Plan Vanguard. Así, el 1° de febrero de 1958 fue lanzado el primer satélite de los Estados Unidos y e! tercero de la Historia. Lo bautizaron Explorer alfa 1958 y su diseño y construcción se debieron al científico alemán, nacionalizado estadounidense, Werner von Braun, inventor de las V-2. El cohete que lo portaba se denominó Júpiter C.

E! día 17 de marzo de 1958 fue puesto en órbita un segundo satélite de la Unión, instalado en un coheteVanguard. Con el lanzamiento de estos primeros artefactos comenzó virtualmente la carrera espacial entre soviéticos y estadounidenses.

A partir de las fechas mencionadas fueron enviados al espacio satélites cuyo destino principal era conocerlas diferentes condiciones físicas a fin de asegurar el buen desplazamiento de otros y su comunicación con el planeta. También verificaban distintas mediciones geofísicas y cósmicas, y algunos de ellos abrieron con sus exploraciones el camino a las naves espaciales tripuladas. A continuación figuran las referencias sintéticas de algunos de los artefactos volantes que EE.UU. y la U.R.S.S. enviaron al espacio.

El 28 de marzo de 1958 tuvo lugar desde Cabo Cañaveral (luego Cabo Kennedy) el lanzamiento del Explorer III, provisto de un registrador automático de todas las observaciones que recogía. Cayó cerca de las costas estadounidenses, el 28 de junio del mismo año.

Por su parte, los rusos pusieron en órbita al Sputnik III (15 de marzo de 1958), considerado ya satélite habitable porque llevaba 968 kilogramos de instrumentos dispuestos en un cuerpo de 1,73 m y una altura de 3,57 metros. La parte baja del satélite estaba provista, para alimentar la corriente, de unas baterías eléctricas en forma de acumuladores de cinc y plata que se cargaban mediante células fotoeléctricas de silicio. Llevaba además el emisor de radio y el cerebro electrónico que dirigía todas las operaciones de los aparatos de medida.

El aspecto exterior del satélite era complicado por la múltiple variedad de funciones a que estaba destinado: detectaba, medía y analizaba datos relacionados con el aire, el Sol y la Tierra, en tanto que un aparato electrónico de calcular retransmitía toda esa información a las estaciones de control correspondientes.

Puede decirse que el Sputnik III sirvió de antesala para el conocimiento ulterior de! espacio por parte del hombre, en sus viajes por el cosmos. Los estadounidenses, a su vez, lanzaron el Explorer IV (julio de 1958),el Pioner (octubre de 1958) y el Pioner III, que llegó hasta 100.000 kilómetros y descubrió el segundo cinturón de radiaciones de Van Alien. Importante acontecimiento significó también el lanzamiento del cohete estadounidense Atlas-Score, en diciembre de 1958. Por medio de! satélite, que pesaba 68 kilogramos, el entonces presidente Eisenhower envió una salutación de Navidad a todos los habitantes del planeta.

El 17 de febrero de 1959 los EE.UU. colocaron en órbita el Vanguard II. El satélite de este vehículo llevaba baterías solares y células para rayos infrarrojos a fin de captar la presencia o no de nubes. En marzo del mismo año se lanzó el Pioner IV, que se convirtió en un planetoide, ya que describe su órbita en torno de! Sol. El tiempo para su caída se prolongará indefinidamente.

El 28 de mayo de ese año los Estados Unidos realizaron el primer vuelo suborbital de la historia; a bordo del satélite iban dos monas (Able y Baker) que son los primeros viajeros que regresaron vivos del espacio exterior.

La exploración del espacio, viajes tripulados
El viaje tripulado a la Luna fue la culminación de una serie cuidadosamente planificada de complejos ensayos. El primero fue un espectacular fracaso. Ante el desafío del Sputnik soviético en 1957, Estados Unidos sólo disponía del cohete Vanguard, de la marina, para poner en órbita un satélite propio. En diciembre de 1957, el cohete estalló en la plataforma de lanzamiento. Un segundo intento, previsto para el mes siguiente, tuvo que ser cancelado a última hora.

Estados Unidos inició entonces el proyecto de los satélites Explorer, lanzados por el cohete militar ICBM Júpiter C. El Explorer I entró en órbita en enero de 1958 y, en el curso de dos años, le siguieron casi una veintena de satélites, con toda una serie de aparatos experimentales.

Pero estos viajes no eran más que breves excursiones. En octubre de 1958, la NASA (National Aeronautics and Space Administration), fundada para coordinar todos los proyectos espaciales de carácter civil, lanzó elPioneer I, cuyo objetivo era entrar en órbita alrededor de la Luna y enviar a la base información sobre su superficie. Por desgracia, uno de sus motores auxiliares falló y la nave cayó a la Tierra.

Mientras tanto, los soviéticos habían conseguido algunos éxitos espectaculares con sus sondas de la serie Luna. La primera pasó junto a la Luna a una distancia de 7.000 km, para luego quedar en órbita alrededor del Sol, convirtiéndose así en el primer planeta artificial. El Luna III causó sensación en octubre de 1959 al sobrevolar la cara oculta de la Luna (que siempre está vuelta en dirección opuesta a la Tierra) y enviar fotografías de la superficie hasta entonces desconocida del satélite.

En ese momento la suerte dejó de sonreír a los soviéticos y tuvieron que esperar seis años para conseguir otro éxito importante, que una vez más fue espectacular. En enero de 1966, el Luna IX se posó sobre la superficie de la Luna y envió a la Tierra una larga serie de fotografías. Estas imágenes fueron un gran alivio para los norteamericanos, que todavía no podían estar seguros de que la superficie lunar no estuviera cubierta de una capa tan gruesa de polvo que fuera capaz de engullir toda una nave espacial y su tripulación. De hecho, las cámaras soviéticas revelaban un paisaje árido, rocoso y sembrado de cráteres; totalmente inhóspito, pero sólido.

Mientras tanto, Estados Unidos había acumulado información esencial sobre la geografía lunar, principalmente como orientación para seleccionar un sitio adecuado para el alunizaje. La serie de sondas Ranger tuvo un mal comienzo, ya que las seis primeras resultaron un fracaso.

Sin embargo, las naves Ranger VII, VIII y IX enviaron miles de fotografías antes de destruirse. Con su gusto por la publicidad, Estados Unidos televisó al mundo las imágenes enviadas por el Ranger IX, bajo el título «En vivo desde la Luna». Poco después, en mayo de 1966, también Estados Unidos consiguió un alunizaje con la primera nave de las de la serie Surveyor, que, en conjunto, enviaron un total de decenas de miles de fotografías desde sus diferentes puntos de alunizaje.

Las naves en órbita alrededor de la Luna enviaban simultáneamente numerosas imágenes de grandes áreas del satélite, tomadas a gran altura sobre su superficie. En febrero de 1967, se había aprendido ya todo lo que podía aprenderse mediante vuelos no tripulados y se dio inicio al segundo paso: el desarrollo de la tecnología necesaria para llevar al hombre a la Luna.

El método finalmente escogido por la NASA para la misión fue el acoplamiento en órbita lunar. El sistema consistía en poner en órbita alrededor de la Luna una nave doble, tripulada por tres personas. En el momento apropiado, el módulo lunar, con dos de los astronautas a bordo, se separaría del módulo de mando y, controlado por sus cohetes propulsores, se posaría sobre la superficie de la Luna.

Una vez que los dos astronautas hubieran desembarcado y cumplido con las tareas que debían efectuar, regresarían al módulo lunar, pondrían en funcionamiento los cohetes para volver a poner en órbita la nave y se reunirían con su compañero en el módulo de mando. Los tres astronautas iniciarían entonces el largo viaje de regreso a la Tierra y finalmente descenderían en el Pacífico.

Como primer paso, se organizó una serie de vuelos con dos tripulantes (el proyecto Géminis), cuyo principal objetivo era perfeccionar la técnica de acoplamiento de dos satélites en el espacio. Después de que varias misiones capaces de acabar con los nervios de cualquiera se cumplieran con éxito, llegó el momento de emprender la fase final, las misiones Apolo, en las que los astronautas serían impulsados en su trayectoria hacia la Luna por el enorme cohete Saturno V. (Con cerca de 3.000 toneladas de peso, era el mayor cohete jamás construido y representaba el 98 % del total del equipo lanzado al espacio.) Antes de intentar el primer alunizaje, se efectuarían varias misiones experimentales consistentes en orbitar alrededor de la Luna.

El proyecto comenzó con una tragedia, cuando tres astronautas murieron en un incendio en el módulo de mando durante una práctica realizada en tierra. La catástrofe retrasó la operación en más de un año, pero finalmente, el 21 de diciembre de 1968, tres hombres fueron enviados a la Luna en el Apolo VIII. Después de orbitar alrededor del satélite, regresaron sanos y salvos a la Tierra.

La siguiente misión, en marzo de 1969, puso a prueba el módulo lunar en órbita terrestre y a continuación, en la misión Apolo X, en órbita lunar (mayo del mismo año). Los astronautas del Apolo X llevaron el módulo lunar a 14 km de distancia de la superficie lunar antes de regresar al módulo de mando.

Finalmente, el 20 de julio de 1969 se produjo el triunfo del Apolo IX, cuando el astronauta Neil Armstrongn se convirtió en el primer hombre en caminar sobre la Luna: «Un pequeño paso para un hombre que es un salto de gigante para la humanidad.» De las otras seis misiones Apolo, una (la del Apolo XIII) estuvo a punto de acabar en desastre, sin que llegara a producirse el alunizaje, pero las otras cinco se desarrollaron sin incidentes. El último alunizaje tuvo lugar en diciembre de 1972; a partir de entonces, la Luna ha vuelto a sumirse en su ancestral soledad.

Se calcula que el coste total del proyecto fue de unos 25.000 millones de dólares; pero, ¿cuáles fueron sus beneficios? En cuanto a objetos tangibles, produjo alrededor de 400 kg de muestras de rocas de gran interés geológico, pero de importancia relativa.

Los soviéticos demostraron de manera convincente que era posible obtener el mismo resultado de forma más económica y sin arriesgar vidas humanas, con alunizajes no tripulados. Lo mismo puede decirse de los experimentos científicos realizados en la superficie lunar por los astronautas norteamericanos. Desde el punto de vista de la exploración, los astronautas sólo cubrieron una minúscula parte del satélite y, con las técnicas modernas, es posible estudiar toda su superficie desde naves en órbita. Como medio para realizar observaciones científicas, el proyecto tuvo literalmente un coste astronómico.

Los objetivos del programa espacial soviético siguen siendo un misterio porque, si bien los norteamericanos trabajaban bajo los focos de la publicidad, los soviéticos ofrecían información con cuentagotas. El envío de cuatro naves Zond no tripuladas para orbitar la Luna, entre 1968 y 1970, sugiere que podrían haber considerado un alunizaje tripulado; de haber sido así, la catastrófica explosión en 1969 de su cohete de lanzamiento  parece haber sido un golpe del que nunca se recuperaron.

En su lugar, emprendieron el programa Soyuz («unión»), consistente en poner en órbita laboratorios permanentes (Salyut), con la tripulación relevada y periódicamente reabastecida mediante acoplamientos con las naves Soyuz. El Salyut I fue lanzado con todo éxito en abril de 1971, y una tripulación de tres hombres permaneció a bordo del laboratorio durante 23 días en junio.

Trágicamente, los integrantes de esta tripulación perecieron en el viaje de regreso a causa del simple fallo de una válvula en la nave Soyuz. Otros tres Salyut lanzados mas tarde fueron un fracaso, incluido el COSMOS 55, el 11 de mayo de 1973. Tres días más tarde, Estados Unidos puso en órbita su primer laboratorio espacial, el gigantesco Skylab, que tuvo graves dificultades cuando uno de los paneles solares se desprendió de la nave y el otro no pudo abrirse. Sólo gracias a unos arreglos extremadamente ingeniosos y arriesgados, realizados en el espacio, se salvó la misión y el laboratorio comenzó a funcionar dos semanas más tarde. El programa soviético Salyut tuvo que esperar hasta el final de 1977 para lograr un éxito comparable.

Los principales beneficios de estas actividades precursoras en el espacio tuvieron dos vertientes. En primer lugar, generaron en un período de tiempo extremadamente breve gran cantidad de conocimientos sobre la forma de maniobrar vehículos en el espacio.

Estas técnicas constituyeron la base para el actual enjambre de satélites, que hacen posible la existencia de sistema; de telecomunicaciones sumamente perfeccionados y ofrecen información sobre el clima mundial, los recursos minerales del planeta y la cambiante distribución de la vegetación. Asimismo, los adelantos técnicos en el campo de los cohetes han tenido gran importancia militar.

En segundo lugar, el proyecto de los viajes a la Luna fue muy estimulante para la moral norteamericana, después de la «humillación» de los Sputnik; (aunque es preciso decir que en 1969 la superioridad de la tecnología norteamericana había quedado convincentemente demostrada en otros muchos sectores.

El último paseo de un hombre por la superficie lunar tuvo lugar en 1972, pero la Unión Soviética demostró que los vuelos no tripulados podían producir resultados comparables. En noviembre de 1970, e: Luna XVII depósito en la superficie del satélite un vehículo de control remoto, el Lunojod, seguido por e. Lunojod II en 1971. Estos vehículos recorrieron 50 km transmitieron miles de fotografía, recogieron y analizaron muestras de rocas y efectuaron mediciones de los rayos cósmicos.

LOS PRIMEROS PASOS DE LA UNIÓN SOVIÉTICA…

El peso del segundo satélite lanzado por los soviéticos, que formaba un todo único con la última fase del cohete lanzador, era de 508,3 kg. La inclinación del plano orbital era de 65°, como la del Sputnik-1; su altura, 225 Km. en el perigeo y 1.671 en el apogeo. Dada la mayor distancia a la Tierra en el punto de apogeo, la órbita resultó muy alargada respecto a la del Sputnik-1.

Como la velocidad era la misma, aumentó el período de rotación, que llegó a ser de 103 minutos. Sobre un bastidor adecuado, dispuesto en la cabeza del misil, había dos aparatos: uno para los rayos ultravioleta y el otro para los rayos X, que el satélite podía detectaren la luz solar. Bajo estos dispositivos había un cuerpo esférico, análogo al del Sputnik-1, equipado con varios aparatos de radio.

Finalmente, también contenía un recipiente cilíndrico: el habitáculo de Laika, que, además de albergar a la perrita, llevaba la reserva de alimentos, un sistema automático de acondicionamiento de aire, dispositivos para la medición de la temperatura y la presión de la cabina, y aparatos de control de algunas funciones fisiológicas del animal.

En la parte terminal del cohete lanzador, se habían colocado las baterías eléctricas, los detectores de rayos cósmicos y un completo equipo radiotelemétrico para enviar a la Tierra los datos recogidos por el satélite en el espacio. El Sputnik-2 se desintegró el 14»de abril de 1958, unos tres meses después del final de la misión del Sputnik-1 (4 de enero de 1958).

perra laika

El destino de la perrita siberiana Laika, estaba decidio de antemano, Moscú anunciaba el 12 de diciembre de 1958 que «la perrita murió antes de que los aparatos dejaran de funcionar». En el comunicado se decía que, según lo previsto, se había matado a Laika mediante una pequeña ampolla de gas venenoso hecha explosionar en el interior de la cápsula. El lanzamiento del Sputnik-1 y del Sputnik-2 significó una grave afrenta para la tecnología estadounidense, aunque, desde el punto de vista de la investigación electrónica, Estados Unidos era sin duda alguna un país mucho más avanzado. Precisamente este factor permitió a los estadounidenses una rápida recuperación en los meses siguientes, ya que muy pronto pudieron enviar sus satélites al espacio y, más tarde, sus astronautas a la Luna.

Robert Peary Conquista el Polo Norte Primer Hombre en Llegar al Polo

Robert Peary conquista el Polo Norte
Historia del Primer Hombre en Llegar al Polo Norte

Robert Edwin Peary (Cresson, Pensilvania, 6 de mayo de 1856 – 20 de febrero de 1920) fue un explorador estadounidense que alegó haber sido la primera persona en llegar al Polo Norte, el 6 de abril de 1909, una reivindicación que le supuso grandes honores y prestigio, pero que posteriormente le atrajo muchas críticas y controversias, y hoy es ampliamente puesta en duda. (ver mas abajo la controversia).

Peary llega al polon norte

SÍNTESIS: En setiembre de 1909, el «Peary Arctic Club» recibía un mensaje con la palabra «Sun»‘ (sol). Era el término preestablecido para indicar que el Polo Norte había sido alcanzado. El mensaje había sido enviado por el explorador estadounidense Roberto Peary.

No se tiene la absoluta certeza de que el tenaz expedicionario haya alcanzado exactamente la meta propuesta, pero esto no disminuye el mérito de la hazaña. Hacía muchos años que Peary se preparaba para esta gran empresa.

Había hecho varias tentativas, pero siempre el frío y las enormes dificultades para viajar sobre el casquete polar lo habían obligado a regresar. Sin embargo, Peary nunca se había desanimado, y finalmente su tenacidad logró sobreponerse a los obstáculos naturales.

LA HAZAÑA
La expedición de Peary fue facilitada por la ayuda e los esquimales. Para conquistarse la simpatía de éstos, Peary aprendió a trabajar como ellos, adoptó s métodos de caza y pesca, vivió en sus casas de hielo, y se alimentó y vistió como ellos. Obtenida la amistad y confianza de los esquimales.

Peary reunió unos setenta de ellos, entre hombres, mujeres y niños, y los embarcó junto con 250 perros, trineos y pertrechos, en el buque «Roosevelt». Cuando llegaron al cabo Sheridan, estableció allí el cuartel de invierno, y en enero de 1909 se dirigió con 23 hombres a cabo Columbia, el punto más septentrional de la Tierra de Grant.

El 22 de febrero inició la marcha por la conquista del Polo. El avance sobre el casquete polar se hizo por etapas y por grupos. El primer grupo se detuvo a 85°33′ de latitud, el segundo a 86°33′ y el tercero a 87°47´.

Aún faltaban 250 kilómetros para llegar a la meta. Desde este punto partió el último grupo, mandado directamente por Roberto Peary. Estaba integrado por su criado negro y seis esquimales, con quienes llegó al Polo Norte el 6 de abril de 1909.

La empresa había sido penosa. Los trineos avanzaban día tras día sobre el casquete polar, bajo el gran frío que agotaba las fuerzas de hombres y perros. Cada tanto el avance debía detenerse porque los hielos eran interrumpidos por brazos de mar libre. A principios de marzo la expedición se detuvo por seis días, hasta que el agua se congeló y pudo reanudarse la marcha. Necesitaron todo el mes de marzo y varios días de abril para alcanzar la meta.

Peary había llevado a cabo una hazaña que antes intentaron realizar, sin éxito, numerosos exploradores. Escribió en su diario: «¡El Polo, finalmente! El premio de tres siglos. Mi sueño; mi meta de veinte años. ¡Finalmente mío! Una vez plantada en el hielo la bandera de Estados Unidos, dije a Henson que lanzáramos con los esquimales un triple y estentóreo ¡viva!»

VIDA DE ROBERTO PEARY
Roberto Edwin Peary era oficial de la marina estadounidense. Había nacido en Cresson, Pensilvania, el 6 de mayo de 1856, Y en 1881 fue designado para el cargo de ingeniero naval. En 1886 realizó una primera expedición a Groenlandia, internándose 160 kilómetros en la gran isla y ascendiendo hasta 2.250 metros. En 1891, la Academia de Ciencias de Filadelfia le encargó guiar una nueva expedición hasta la extremidad norte de Groenlandia. En esta expedición, Peary alcanzó en trineo tirado por perros los 82° de latitud.

En 1893 y 1895 organizó dos nuevas expediciones a Groenlandia. En 1897 fundó la «Sociedad Ártica Peary», destinada a alcanzar el Polo. Entre 1898 y 1902 organizó bases en Groenlandia septentrional y en la Tierra de Grant, desde la que realizó expediciones hacia el norte. En 1898, durante la primera expedición, Peary sufrió la congelación de los pies y debió abandonar la tentativa.

Volvió a hacer nuevos intentos en 1900, 1902 y 1905, partiendo ya desde la costa de Groenlandia, ya de la Tierra de Ellesmere (norte de Canadá); pero los hielos al fin lo bloqueaban y obligaban a retroceder. En 1906 dijo haber alcanzado los 87°6′ de latitud, superando las distancias alcanzadas por Nansen en 1896 y el duque de los Abruzos en 1900. Peary tenía 53 años cuando al fin tuvo por cierto haber alcanzado la meta a la cual había dedicado gran parte de su vida, proeza que relató en su libro «El Polo Norte: su descubrimiento en 1909».

De regreso en su patria, Roberto Peary fue recibido con grandes honores, y se le otorgó el grado de almirante.
Ciertamente, eran honores bien merecidos. Premiaban la dedicación de un hombre que había soportado con valor peligros y sufrimientos, para que fuera conocido otro «ángulo» del mundo. Hoy, que el Polo Norte es sobrevolado diariamente por los aviones de varias rutas intercontinentales, merece ser rememorada la hazaña de aquel explorador: ejemplo de tenacidad y de fe. Roberto Peary murió en Washington el 20 de febrero de 1920.

Itinerario del Viaje de Peary

DESCRIPCIÓN DE LA AVENTURA DE PEARY: Casi un mes después de haber iniciado su travesía en el puerto de Nueva York, el vapor Roosevelt seguía rumbo al norte, costeando la parte occidental de Groenlandia.  El comandante, Robert Edwin Peary, entornando los ojos bajo sus pobladas cejas, escudriñaba la costa en busca de señales conocidas.  Frente a él, aquel lo. de agosto de 1908, muy al norte del círculo polar Ártico, avistó el saliente cubierto de nieve del cabo York. (Peary, foto izquierda)

Parecía un lugar desierto, sin vida: sólo acantilados, según Peary, «cercados y custodiados por enormes escuadrones de témpanos flotantes».  No obstante, al pie de los acantilados había un diminuto poblado esquimal.  Al enfilar el Roosevelt a la playa, una partida de cazadores alborozados salió bogando en sus kayaks de piel de foca a recibir el vapor.  «Eres como el sol, pues siempre regresas», dijo uno de ellos a Peary, a manera de saludo.

Era verdad; en los 22 años transcurridos desde su primer viaje a Groenlandia, cuando había resuelto dedicar su vida a la exploración ártica, Peary había vuelto a aquellos parajes helados y desiertos siete veces.  Dos de ellas lo había acompañado su esposa, Josephine, primera mujer que pasó un invierno en el Ártico.  En su segunda expedición, Josephine había dado a luz a su hija, Marie Ahnighito, la «nena de nieve», el primer ser humano blanco nacido en latitudes tan septentrionales.

Al principio, los móviles de Peary habían sido puramente científicos: explorar el interior del casquete helado de Groenlandia y trazar el mapa de las ignotas costas de las islas del remoto norte.  Pero desde su niñez lo habían obsesionado sueños de gloria, y gradualmente sus móviles científicos cedieron ante otro más imperioso: ser el primer hombre que pusiera la planta en el polo Norte.

En su más reciente expedición, hecha entre 1905 y 1906, casi lo había logrado.  Estaba a 174 millas náuticas del polo cuando tuvo que regresar.  Fue lo más cerca que hombre alguno hubiese llegado a aquella meta huidiza.  Pero esto no era un gran consuelo para Peary.  Al comentar posteriormente la expedición, escribió: «Me pareció que la historia de mi vida ya estaba escrita, y que la palabra fracaso se hallaba estampada en ella.»

Pero allí estaba ahora, otra vez en Groenlandia, dispuesto a intentarlo de nuevo.  Se daba cuenta de que sería su última oportunidad de llegar al polo.  A los 52 años de edad ya no era joven, y dos decenios de luchar con los elementos en el Ártico habían hecho estragos en él.  Aunque aún era esbelto y atlético, tenía el rostro curtido y surcado por profundas arrugas.  Empezaba a envanecerle el rojizo cabello.  Sus años en el Ártico se reflejaban incluso en su peculiar modo de andar: en una de las expediciones se le habían congelado los pies, y hubo necesidad de amputarle todos los dedos, menos dos.

Pero su experiencia era mayor que la de cualquier otro explorador del Ártico, y él consideraba la experiencia como el mejor recurso del explorador.  Además, nunca había llegado al remoto norte tan bien preparado para afrontar las dificultades de la exploración polar.  El Roosevelt, que ya tenía en su haber un viaje por el Ártico, se había reacondicionado y era más potente que nunca.  Peary mismo había diseñado el fuerte barco de 56 metros de eslora, no sólo para que soportara la tremenda pre sión de los témpanos flotantes, pues sus muy reforzados costados de madera tenían un espesor de 76.20 cm, sino para abrirse paso diestramente por estrechos corredores, entre las enormes moles de hielo.  Llevaba velas para casos de urgencia, pero la principal fuerza impulsara provenía de sus grandes máquinas de vapor, lo bastante potentes para hacer de la nave un ariete flotante, un rompehielos que pudiera partir la masa congelada.

Su tripulación, la mejor que se hubiese escogido hasta entonces, estaba integrada por varios hombres que ya le habían acompañado en expediciones anteriores, entre ellos, su ayudante, Matthew Henson, explorador de raza negra que le había secundado en casi todas sus proezas en el Ártico en los últimos 18 años.  Además, el conocimiento que tenía Peary de los pobladores de] Ártico le permitiría escoger a los mejores de los que llamaba cariñosamente «mis esquimales», para cuando emprendiera la marcha por el mar congelado hasta el polo.

Después de hacer una breve escala en el cabo Yo para recoger a unas cuantas familias de esquimales perros de tiro, el Roosevelt siguió hacia el norte, e iba deteniéndose aquí y allá para embarcar hombres.  El 18 de agosto el barco iba abarrotado con el equipo completo que habría de pasar el invierno con Peary: 69 seres humanos, de ellos 49 esquimales, y 246 perros.  Peary anotó lacónicamente: «E] Roosevelt, como siempre, iba cargado casi hasta el tope.» Además de la bullente vida humana y de los perros, que no dejaban de ladrar, en las cubiertas estaban amontonadas 300 toneladas de carbón, 70 toneladas de carne de ballena y la carne de unas 50 morsas.  Bajo las cubiertas, entre las provisiones traídas al norte desde la civilización, había 8 toneladas de harina, 5 de azúcar, 15 de pemmican (alimento concentrado y de gran valor energético, hecho de carne seca machacada, mezclada con grasa y condimentos), e incluso media tonelada de tabaco.Los últimos 563 kilómetros de] viaje serían la prueba más ardua para el Roosevelt.  La ruta era por el estrecho canal que pasa entre Groenlandia y la isla Ellesmere.  Y el canal estaba casi bloqueado por altas planchas de hielo de hasta 30 metros de espesor.  A pesar del hielo y del «infame» tiempo, a principios de septiembre el Roosevelt se había abierto paso hasta el cabo Sheridan, a la entrada del canal.  Había establecido una marca, pues era la latitud más septentrional a que había llegado un barco impulsado por su propia máquina.

A medida que cerraba la larga noche ártica, los hombres de Peary empezaron a observar su régimen invernal.  Una necesidad primordial era cazar osos polares y carneros almizcleños para completar las provisiones: Peary era partidario de vivir lo más posible de la tierra en que se estuviera.

Siempre que la luna llena iluminaba el paisaje con débil resplandor, los trineos llevaban provisiones al cabo Columbia, a 144 kilómetros de distancia, en las costas más septentrionales de la isla Ellesmero.  Aquél iba a ser el punto de partida del asalto final de Peary al polo.

Mientras, las mujeres esquimales se ganaban el pan cosiendo ropa para los hombres: camisas de piel de cervato, parkas (especie de abrigos de gamuza forrados de piel de zorro), medias de piel de liebre, pantalones holgados de piel de oso, botas de piel de foca y guantes de diversas pieles.  De mucho abrigo y a prueba de viento, las pieles de animales eran en opinión de Peary la mejor ropa de trabajo para el Ártico, como lo demostraba ampliamente el uso que los esquimales hacían de ellas desde tiempos inmemoriales.

Peary pensaba también que los trineos tirados por perros constituían el único medio eficaz de transporte en el hielo del Ártico.  Sus efectivos iban a ser llevados así a una distancia de más de 660 kilómetros por el mar congelado, desde el cabo Columbia hasta el polo Norte.

Todo estaba dispuesto a fines de febrero.  Si bien el Sol estaba aún bajo el horizonte, el cielo resplandecía 12 horas diarias, con un brillo pálido, lo suficiente para viajar.  Los hombres se reunieron en el pequeño grupo de iglús en cabo Columbia, cargaron sus trineos y se dis pusieron a emprender la marcha rumbo al norte.La «partida nórdica» de Peary constaba de 24 hombres, 19 trineos y 133 perros.  Los dividió en seis grupos, cada uno encabezado por un norteamericano con tres ayudantes esquimales.  El «grupo pionero» llevaría un día de ventaja, e iría abriendo camino.  Seguiría un segundo grupo, el cual dejaría de trecho en trecho parte de las provisiones.  Los otros cuatro grupos formaban el grueso de la expedición y Peary iba en la retaguardia, donde podía vigilarlo todo y al mismo tiempo ahorrar energías para el esfuerzo final hacia el polo.

Los grupos pionero y de provisiones partieron de cabo Columbia el 28 de febrero de 1909, y el 10 de marzo, los grupos restantes salieron sucesivamente a la congelada superficie del océano Ártico.

Aun con el camino despejado por el grupo pionero, cuyos integrantes habían allanado las mayores irregularidades del terreno a golpes de zapapico, la marcha resultó muy penosa.  Desde el principio empezaron a romperse los trineos, que además se volcaban con frecuencia al chocar con hielo erizado de asperezas, oculto bajo la capa de nieve.  Matthew Henson, que iba al frente del grupo principal, describe así las penalidades que sufrió aquel primer día al componer su trineo roto: «Viento y frío.  Deshacer las ataduras; descargar; sacar el berbiquí con sus brocas y hacer nuevos agujeros sin apresurarse, pues, con este frío, hay peligro de que se rompan las barrenas de acero.  Luego, con las manos desnudas, hay que introducir la correa de piel de foca por el agujero.  Los dedos se congelan.  Se interrumpe el trabajo, se meten las manos bajo las axilas, y cuando se experimenta una sensación de quemadura se sabe que la mano se ha descongelado.  Luego se reanuda la tarea.»

Aunque el grupo principal avanzó aquel día sólo 16 kilómetros, Peary se sintió contento.  Algunos trineos esquimales, de 2.75 m de longitud, se habían estropeado mucho, y en cambio los de 3.65 a 4 m cuyos modelos había diseñado él, estaban resistiendo bien.  Su mayor longitud permitía distribuir más uniformemente la carga de 250 kilos de estos trineos, con lo cual bajaba el centro de gravedad.  De esta manera, los trineos más largos corrían menos peligro de volcarse en el hielo áspero.

Para pasar la noche, lo primero que hicieron fue construir iglú de bloques de nieve, tarea que hacían cuatro hombres en una hora. (En esto, también recurrió Peary a métodos esquimales.  Llevar tiendas habría significado un suplemento de peso en los trineos, y los iglú resguardaban infinitamente más de] frío y del viento.) Luego alimentaron a los perros, cenaron sus raciones de pemmican, galletas y té, y con la ropa puesta se acurrucaron a dormir en pieles esparcidas en el suelo de los iglú.

El recorrido del segundo día resultó tan difícil como el del primero.  Como Peary solía decir, el océano glacial Ártico «no es una gigantesca pista de patinar de suelo liso, por donde los perros nos arrastran alegremente».  Su helada superficie está en lento pero constante movimiento, empujada por corrientes, impulsada por el viento,

estirada y comprimida por las mareas.  En los lugares donde las planchas de hielo chocan entre sí y se amontonan una sobre otra, la superficie se surca de grietas y de promontorios de presión, hileras de montones de hielo erizado de asperezas que se alzan a veces hasta a 15 metros de altura.  Para franquear estas barreras los hombres tenían que abrir paso y luego empujar y tirar para ayudar a los perros a pasar con los trineos por «lomas y cuestas, tan difíciles de cruzar que el esfuerzo parecía arrancarle a uno los músculos de los hombros».

Lo peor de todo eran los pasadizos de agua libre, largos y peligrosos estrechos producidos por los vientos y las mareas, que habían roto y separado el hielo.  Podían formarse en cualquier momento, en cualquier lugar, v sin que hubiese ninguna señal previa, incluso en el suelo de un iglú mientras se dormía.  A veces era posible vadear un estrecho angosto utilizando como puentes los largos trineos de Peary; en otras ocasiones se cortaban con hacha planchas de hielo y se empleaban como balsas.  Pero en los estrechos muy anchos lo único que podía hacerse era esperar a que los vientos y las marcas juntaran los, dos bordes, o a que el agua se helara lo bastante para soportar el peso de los trineos.  Peary llamaba a estos pasadizos de agua libre «la persistente pesadilla de los viajeros de] Ártico».  Tenía siempre presente que podían separar unos de otros a los expedicionarios causando largas demoras, o, peor aún, extraviar a un grupo en su regreso a tierra.

Peary tenía sobrados motivos para preocuparse; casi al terminar el segundo día de su marcha, advirtió al frente «una nube oscura y siniestra».  Tales nubes eran signos seguros de pasadizos de agua, pues la superficie de ésta, al evaporarse, se condensa en el aire helado.

Peary dio orden de acampar y, con una sensación de gran alivio, despertó a la mañana siguiente al oír el rugido de los dos lados de la brecha que encajaban el uno en el otro.  Toda la partida desayunó apresuradamente y se precipitó al otro lado, utilizando témpanos como balsas o saltando de uno a otro cuando eran pequeños.

Al continuar la marcha hacia el norte, aquel día, los hombres se alegraron mucho al ver «una llamarada amarilla» que iluminaba el cielo por el sur.  El Sol empezaba a asomarse por encima de] horizonte.  A los pocos días volvería a ser visible, y la larga noche ártica terminaría.

Poco duró la alegría.  Aunque al día siguiente les favoreció encontrar hielo relativamente liso -Henson lo consideró «el mejor hielo marino que he encontrado para viajar»-, Peary veía preocupado una ancha banda de nubes que se extendía por el horizonte.  Poco después, cuando estaban a unos 70 kilómetros al norte de cabo Columbia, les salió al encuentro un pasadizo de agua de 400 metros de anchura que se extendía indefinidamente de este a oeste.  Y allí, en el hielo, esperándolos, estaba Bob Barlett, capitán del Roosevelt, junto con el resto del grupo pionero, que no había podido continuar.

Si bien las brechas o pasadizos de agua eran cosa común en el Ártico, Peary llamó a aquella tremenda zanja en el hielo «la gran brecha».  Había encontrado una semejante a aquélla tres años antes, y era el obstáculo que más temía.  Peary comenta disgustado: «Un espectáculo conocido pero fastidioso. . . La gran extensión de hielo blanco estaba cortada por un río de agua negra como la tinta, que despedía densas nubes de vapor reunidas en un tenebroso dosel.»

Día tras día, la partida esperaba que la brecha se cerrara o se congelara.  El Sol se alzaba brevemente en el horizonte cada día, pero no lograba levantar los ánimos.  Peary se lamenta: «Estamos reducidos a una intolerable inactividad, y la ancha franja de agua negra sigue ante nosotros.» Fastidiado y frustrado, iba y venía al borde del agua, cavilando en el incierto futuro.

Otro factor de preocupación para el jefe de la expedición era que escaseaba el combustible para las cocinas de la partida; muchas latas se habían agujereado al volcarse los trineos, y su contenido había mermado peligrosamente.  Peary había enviado a una partida y luego a otra a cabo Columbia en busca de más combustible, y para entonces ya deberían haber regresado.  Pero no había ninguna señal de aquellos hombres, y, desesperado, empezó a calcular hasta dónde podría avanzar si se viera obligado a quemar los trineos para utilizarlos como leña.

Lo que ignoraba era que ambas partidas, cargadas con gran cantidad de combustible, habían tenido que detenerse ante otra brecha, a varios kilómetros de allí.

Y había otros problemas; Matt Henson comenta: «La gran brecha, al parecer, tampoco es del gusto de los esquimales.» Se reunían en grupos y, preocupados, murmuraban entre sí o se quejaban de enfermedades imaginarias.  Exasperado, Peary optó por hacer que regresaran a la base dos de los peores hombres de la expedición, con órdenes de abandonarla inmediatamente.

Por último, tras perder siete días de un tiempo excepcionalmente bueno, la gran brecha se heló.  Con combustible o sin él, Peary ya no podía perder más tiempo.  La mañana del 11 de marzo, a hora temprana, ordenó a la expedición cruzar la delgada capa de hielo recién formado, esperando que soportara el peso y que los grupos de aprovisionamiento los alcanzaran pronto, cosa que, en efecto, sucedió tres días después.

Entonces Peary condujo a sus hombres rumbo al norte tan rápidamente como le fue posible.  Siguieron avanzando entre hielo áspero y promontorios de presión, cruzaron brechas sobre hielo recién formado, tan delgado que se combaba bajo el peso de los trineos.  En una ocasión, al intentar cruzar una brecha, un equipo completo de perros cayó al agua y casi hundió el trinco; en otra, se formó una brecha en medio de un campamento, con lo cual la mitad de la partida quedó brevemente separada en un témpano flotante.  No obstante, la expedición logró avanzar a razón de 16, 24 y 32 kilómetros por día.

Fue entonces cuando Peary empezó a hacer regresar a los grupos de apoyo a cabo Columbia, con lo que se inició el proceso de eliminación de los hombres y de los perros más débiles hasta que le quedaron los que el jefe de la expedición juzgaba más aptos para el asalto final al polo.  Explicaría posteriormente: «Mi teoría era hacer trabajar a los grupos de apoyo hasta el límite, para conservar fresco al grupo principal.» Además, los grupos que iban regresando conservaban abierto el camino, de manera que la partida que llegara al polo pudiese volver a tierra lo más pronto posible.

Así pues, la primera partida de apoyo regresó el 14 de marzo.  Otra emprendió el camino hacia el sur el 15; la tercera, el 20, y la cuarta el 26.  El 28 del mismo mes, el grupo principal, del que aún formaban parte Henson, Bartlett y sus esquimales, sobrepasó la marca de máximo norte que Peary había establecido en 1906, y luego, el 1.1 de abril, Bartiett también se volvió con sus trineos hacia el sur y empezó su regreso a tierra.

El 1.0 de abril, en la latitud 87’47’ N, la partida polar se preparó a dar el asalto final.  Pea.ry, Matt Henson y los esquimales Ootah, Egingwah, Seegloo y Ooqueah se colocaron frente a sus trineos en la entonces luz continua del día ártico, dispuestos a recorrer los últimos 214 kilómetros de hielo y agua y a «abrir la puerta que guardaba el misterio del Ártico».  Con cinco trineos y 40 perros se prepararon a salir, con Peary al frente por primera vez.

Tenían que recorrer 40 kilómetros al día en los siguieiiles cinco días.  Con esfuerzos sobre humanos, la selecta partida de hombres y perros logró hacer un promedio de Cerca de 42 kilómetros diarios.  Aunque la luna llena y las consecuentes mareas altas planteaban la constante amenaza de que se abrieran brechas impracticables, encontraron largas extensiones de hielo llano.  Los perros parecían haberse contagiado del buen ánimo de la partida. Algunos, incluso, daban tirones con la cabeza y ladraban alegremente al avanzar».

Pero el viaje polar no resulta fácil nunca.  Heilson únicamente recordaría «las penalidades, la fatiga, el es fuerzo al máximo» de aquellos últimos días, cuando a él y a sus esquimales se les permitía sólo unas cuantas horas de sueño cada vez, y Peary parecía no dormir nunca.  En una ocasión, Heilson casi perece ahogado en una frígida brecha, y el mismo Peary tuvo que soportar muchos chapuzones en las heladas aguas del Ártico.

A las diez de la mañana del 6 de abril de 1909, Peary ordenó a la columna que se detuviera.  Luego, a medio día en punto, tomó la altura del Sol.  Anunció que estaban a 89’57’ de latitud norte.  Por tanto, se hallaban exactamente a 4.82 kilómetros de la cima del mundo.

Peary anotó emocionado: «¡Por fin, el polo!  El premio de tres siglos de esfuerzos.  Mi objetivo, mi meta de los últimos veinte años, ¡míos, al fin.

De hecho, Peary estaba tan agotado que, como confesaría posteriormente, «con el polo realmente a la vista, me sentía exhausto para dar los -últimos pasos; la tensión de todos aquellos días y noches de marchas forzadas, el sueiío insuficiente, el constante peligro y la ansiedad. todo parecía pesar sobre mí en aquel momento.  En realidad me sentía demasiado cansado para dari-ne cuenta de que había logrado el propósito de toda mi vida».

Henson recordó después: «El comandante dio la orden: ‘Clavaremos la bandera de las barras y las estrellas … ¡en el polo Norte!’,y así lo hicimos. . . ¡Otra proeza mundial que se lograba cumplir!»

La bandera era la que la esposa de Peary había hecho para su marido unos años antes.  El explorador la había llevado enrollada a su propio cuerpo en todas sus expediciones al Ártico, e iba dejando pedazos de ella en cada uno de los sucesivos «puntos más al norte» a los que llegaba.  Antes de regresar cortaba una banda diagonal de la bandera y la dejaba en un botella con notas en que hacía la reclamación del polo Norte en nombre de los Estados Unidos de América.

Para confirmar su posición y estar seguro de pasar cerca del polo mismo, pues no existe ninguna señal para marcar ese punto teórico, Peary avanzó rumbo al norte 16 kilómetros, y sus observaciones le indicaron que estaba más allá del polo, y que se dirigía de nuevo al sur.  Reflexionó que era extraño en aquel corto lapso «haber pasado del hemisferio occidental al oriental».  Marchando en línea recta, se había dirigido hacia el norte, y de pronto había pasado por un punto desde el que ya se dirigía hacia el sur, sin haberse desviado de la línea recta.

En las horas que permanecieron los exploradores en el polo Norte, Peary tomó seis series de observaciones del Sol para confirmar su posición. (Peary ya había enviado de regreso al capitán Bartiett, el único, fuera de él, con los conocimientos necesarios ara hacer lecturas independientes de las suyas que corroboraran la posición exacta.) Luego, los exploradores engancharon sus perros y emprendieron el camino de regreso.  «Aunque profundamente consciente de lo que dejaba tras de mí», escribe Peary, «no quise detenerme a despedirme de la meta de mi vida … Una última mirada, y volví el rostro hacia el sur y hacia mi futuro.» construido a lo largo de la ruta, el viaje de regreso fue mucho más rápido que la marcha hacia el norte.  Los exhaustos exploradores salieron del polo el 7 de abril y llegaron a cabo Columbia el 23 del mismo mes.  Unos cuantos días después estaban de nuevo en el Roosevelt.  A mediados de julio, el barco se había abierto paso por los hielos y se dirigía a todo vapor al punto de partida.  El 5 de septiembre de 1909, llegó por fin el Roosevelí a un puesto avanzado de la civilización, y Peary, emocionadísimo, envió el mundo su electrizante noticia: «Las barras y las estrellas ondean en el polo Norte.»

Controversia con el Dr. CookAmpliar Este Tema

El Doctor Cook y su enconada controversia con Peary, sobre quien llegó primero al Polo Norte.
Tras de llegar al polo Norte el 6 de abril de 1909, Robert Peary partió a toda carrera hacia el sur, hasta la más cercana estación de telégrafos, situada a 2400 kilómetros de allí, en el Labrador, para dar la noticia de que había clavado la bandera cae las barras y las estrellas en la cima del mundo. No sabía que un tal Frederick Cook había proclamado ser el primero en llegar al polo Norte un año antes, el 21 de abril de 1908, y había anunciado su conquista sólo cinco días antes que Peary. Con dos esquimales, tinos cuantos perros samoyedos, en canoa y un trinco, Cook declaró que había tardado un año en llegar a la oficina de telégrafos.

La noticia de Peary llegó más rápidamente a la oficina telegráfica del Labrador porque había organizado a 24 hombres en relevos por el casquete polar y su barco, el Roosevelt, lo esperaba frente n, la costa de la isla Ellesmere. Al, enterarse Peary de la reivindicación de Cook, trató enconadamente de invalidarla. Con ello se suscitó una polémica mundial -que recuerda una tarjeta postal de la época, y que hasta la fecha no se ha dirimido. La información no es concluyente: nadie sabe a ciencia cierta cuál de los dos, si es que alguno, llegó efectivamente al polo Norte primero. Un examinador escéptico de los documentos de ambos exploradores declaró: «Si es verdad, como pretende Peary, que Cook nos ha dado un falso lingote, Peary, por su parte, nos ha dado un diamante de vidrio.»

Frederick Cook, médico de Brooklyn con escasa clientela, fue por primera vez al Ártico acompañando a Peary en 1891, en calidad de médico de a bordo. Luego, en el otoño de 1907, un acaudalado deportista llamado John Bradley pidió a Cook que fuera su guía en una cacería por el Ártico. Cook accedió y, dejando a Bradley frente a la isla de Devon, según relató, emprendió el rápido recorrido de 3200 kilómetros hasta el polo Norte. Posteriormente describió con lujo de detalles la proeza en su libro Como llegué al polo Norte: «Todos nos sentimos en el paraíso de los triunfadores al poner la planta en las nieves de tina meta por la que gustosamente habíamos arriesgado la vida tras sufrir las torturas de un infierno de hielo. El hielo que pisábamos, meta que se habían propuesto desde hacía siglos hombres valientes y heroicos, muchos de los cuales habían sufrido terriblemente y hasta habían encontrado una muerte tremenda, nos parecía casi sagrado. Observé constante y cuidadosamente mis instrumentos hasta registrar este logro final. Cada día registraban que nos acercábamos más a nuestro objetivo.

A cada paso mi corazón latía aceleradamente, con un extraño entusiasmo de conquista,»Por fin pisarnos campos de hielo de luz rutilante, escalamos muros de púrpura y oro y, bajo cielos de azul nítido, con llarneantes nubes de gloria, ¡alcanzarnos nuestro objetivo!»

Peary tenía sus partidarios, pero también Cook, entre ellos algunos con los que Peary se había enemistado en sus expediciones previas. El diario Herald de Nueva York fue el más ferviente aliado de Cook: publicó su relato por 25 000 dólares. El Times estaba en favor de Peary. Mientras que Cook era pobre y siempre necesitaba dinero, Peary era ampliamente conocido y contaba con btienas infltiencias. Uno de los defensores de Cook comentó: «Cool, era un mentiroso y un caballero; Peary, ninguna de las dos cosas.» Aunque Peaty no logró refutar del todo a Cook, éste causó algún daño a la pretensión de Peary.

Cook insistió en que Peary jamás había llegado al polo Norte sino que, creyendo que lo había logrado, había regresado cuando se hallaba a 160 kilómetros de él. La controversia resultó imposible de dirimir, porque ninguno de los dos llevó consigo a un compañero que supiera usar el sextante y confirmara sus lecturas astronómicas.

CRONOLOGÍA DE LAS CONQUISTA DE LOS POLOS

1586 — Primera vez que se usa la palabra pingüino para referirse a un ave del sur, en la tercera navegación del globo, capitaneada por Thomas Cavendish a bordo del Desire. (después de Magallanes y Francis Drake).

1700 — Primer dibujo de un iceberg en el diario del astrónomo inglés Edmond Halley, que viajó como capitán a bordo del Paramore durante dos años. A la vuelta de su viaje, Halley publicó General chart of the variations of the compass, la primera carta de declinaciones y la primera en contener isogramas, líneas que representan valores iguales en un mapa.

1773 — James Cook es el primero en cruzar el Círculo Polar Ártico en su segundo viaje a bordo del Resolution.

1820 — Primeros avistamientos del continente antártico.

1821 — John Davis, marinero del Cecilia, es el primero en poner pie en tierra en la bahía de Hughes, en la Antártida, el 7 de febrero.

1829 — William H.B. Webster es el primer científico en hacer observaciones en la Antártida, el 9 de enero en la isla Decepción, para medir el magnetismo.

1839 — Sydney es el nombre del primer perro conocido en pisar la Antártida, acompañando a la expedición estadounidense de Charles Wilkes. Los primeros perros utilizados para arrastrar trineos en este lugar habrán de esperar a 1900.

1841 — Sir James Clark Ross es el primero en entrar en la bahía de Ross con los barcos Erebus y Terror.

1874 — Primeras fotografías tomadas de los icebergs antárticos por la expedición Challenger, financiada por la Royal Society. • El primer barco de vapor alcanza la costa antártica, un ballenero alemán comandado por Eduard Dallmann.

1902 — Eva es el nombre del primer globo en ascender en la Antártida, perteneciente a la expedición de Robert F. Scott.

1903 — Albert B. Armltage, de la expedición de Scott, es el primer hombre en caminar por la meseta polar. Esta expedición tendrá el honor de asumir numerosos primeros en la Antártida, por ejemplo, la primera cosecha (de mostaza y berros), la primera operación quirúrgica, los primeros fósiles y las primeras películas.

1911 — Roald Amundsen se convierte en el primer hombre en alcanzar el Polo Sur. De nuevo una expedición comandada por Scott lleva al primer fotógrafo y al primer soldado profesionales e Instala la primera línea telefónica entre el cabo Evans y Hut Point. Esta vez serán los segundos en llegar al Polo geográfico y los primeros en sufrir una desastrosa retirada.

1911-1914 — La expedición australiana de Dougl Mawson será la primera en usar radio y un avión que se estrelló antes de despegar y la primera en encontrar un meteorito en la Antártida.

1928-1929 — En 1928,1, expedición de Hubert Wilkins sobrevuela por primera vez el continente, y en 1929, el Floyd Bennett, de la expedición de Richard E. Byrd, sobrevuela por primera vez el Polo Sur.

1933-1935 – El estadounidense Richard E. Byrd, decidido a batir récords en muchas facetas de la Antártida consigue ser el primero en hacer observaciones sísmicas, en introducir una vaca lechera, en emitir un programa de radio y en hacer observaciones de rayos cósmicos. Claro que en aquellos momentos se podía ser el primero en cualquier cosa que se hiciera en la Antártida,

1935 — La noruega Carolina Mikkelsen, esposa de un capitán ballenero de su país, es la primera mujer en poner pie en el continente antártico.

1947 — Primera expedición en incluir mujeres, la Ronne Antarctic Research.

1957 — Primer vuelo comercial a la Antártida. Ruth Kelley y Patt Heppinstall son las primeras azafatas en visitar una base americana en este continente.

1965 — El 10 de diciembre llega al Polo Sur la primera expedición argentina, comandada por el coronel Edgar Leal, después de 66 días luchando para recorrer los 3.000 Km. de distancia a pie.

1993 — Llega al Polo Sur la primera expedición femenina, la American Women’s Antarctic Expedition, después de recorrer 1.100 kilómetros en 67 días con esquís. • La primera expedición formada sólo por mujeres tendrá lugar en el año 2000. Ann Daniels, Caroline Hamilton, Jan McCormac, Pom Oliver, Rosie Stancer y Zoé Hudson ya habían conquistado el Polo Norte en 1997.

 

El Proyecto de Cristobal Colon Para Viajar a las Indias

El Proyecto de Cristobal Colon Para Viajar a las Indias

Mientras los portugueses efectuaban su circunnavegación de Afrecha, otros consideraban que podía alcanzarse el mismo resultado por otra ruta. Desde que se comprendió que la Tierra era esférica, a muchas personas se les ocurrió que podría navegarse en torno a ella, y que se llegaría a Extremo oriente avanzando hacia el oeste.

Encuentro de Colón con los aborígenes americanos

El concepto era sencillo y, de hecho, lo había formulado Roger Bacon dos siglos antes. Lo que disuadió del esfuerzo fue la creencia de que entre la costa occidental de Europa y la oriental de Asia podía mediar una vasta extensión de océano que los barcos de la época no estaban en condiciones de afrontar.

Si Eratóstenes estaba en lo cierto y la Tierra tenía 40225 Km. de circunferencia , entre Europa y Asia había casi 20000 Km. ininterrumpidos de mar. Otras autoridades, sin embargo, como Ptolomeo , habían considerado el tamaño de la Tierra más reducido, y Marco Polo creyó que Asia se extendía más al Este que en la realidad.

La combinación de una Tierra más pequeña y una Asia más prolongada hacia Oriente, convencieron al navegante italiano Cristóbal Colón (1451-1506) de que en el viaje desde Europa» en dirección Oeste, hasta Asia habrían de recorrerse menos de 5000 km. Consideró que era realizable, y recorrió varias naciones de Europa occidental en busca de ayuda económica para organizar una expedición.

Su meta natural era Portugal, claro está, pero los expertos portugueses creían que la Tierra era mayor de lo que las cifras de Colón reflejaban. (Y estaban en lo cierto.) También se hallaban convencidos de que no transcurriría mucho tiempo antes de que circunnavegaran África y alcanzaran su objetivo.

Colón acudió a otros lugares, pero no tuvo suerte. Casi estaba a punto de desistir, cuando los acontecimientos le fueron favorables en España.

Con Fernando e Isabel gobernando juntos una España unida, esta nación pudo lanzarse al asalto del último bastión musulmán, el reino de Granada. Los monarcas emprendieron una vigorosa guerra contra Granada, que cayó el 2 de enero de 1492.

En el mismo año, Torquemada organizó la expulsión de los judíos de España. (No era éste un fenómeno nuevo, pues los judíos ya habían sido expulsados de Inglaterra y Francia. Hallaron refugio en Polonia, que precisaba una clase mercantil, y en el mundo musulmán, más tolerante que el cristiano, pues no en balde era por entonces más civilizado.)

Los monarcas españoles, considerando que el país debía estar unido y mantenerse fuerte, decidieron prestar a Colón un mínimo respaldo financiero. Con tres viejos barcos y una tripulación de presos liberados con este propósito, zarpó el 3 de agosto de 1492.

Durante siete semanas avanzó en dirección Oeste sin hallar tierra, pero tampoco tormentas. Finalmente, el 12 de octubre divisó tierra: una isla que resultó ser una de las Bahamas.

Tomó entonces la ruta Sur, y descubrió las Indias occidentales. (Hasta el día de su muerte, Colón estuvo convencido de que habla llegado a la India, o sea a la costa oriental de Asia. El nombre de Indias occidentales y la costumbre de llamar a los nativos americanos indios es el resultado de esa confusión.)

No se había llegado a Asia, por supuesto, sino al continente americano, un Nuevo Mundo.

A partir de ese momento, el Viejo Mundo ya no volvería a ser el mismo. Pero Colón no fue el primer ser humano que puso pie en ese continente. Ya lo habían hecho los aborígenes siberianos al menos 30000 años antes. Tampoco era el primer europeo, pues Leif Erikson le había precedido cinco siglos antes.

Pero la gesta de Colón supuso el comienzo de los asentamientos fijos europeos en el nuevo continente, y señaló su entrada en la corriente común de la historia universal. Por esta razón se atribuye por lo general a Colón este «descubrimiento)).

De paso, el hecho de que existiera aquel nuevo continente, desconocido por entero para los antiguos, contribuyó a superar la noción de que los pensadores clásicos lo sabían todo y habían resuelto todos los problemas.

Entre los europeos se fue fortaleciendo la convicción de que ahora avanzaban más allá de donde llegaron los antiguos, y este sentimiento ayudó a hacer posible la Revolución científica que iba a iniciarse medio siglo después.

ALGO MAS…

El proyecto colombino: ¿cuál fué el verdadero? — Difieren, los autores del proyecto realizado por Colón: ¿trataba de llegar a las tierras situadas en el océano al occidente de Europa o buscaba un nuevo camino que lo condujera a las Indias?

La existencia de tierras occidentales era admitida por los geógrafos y marinos del siglo XV. La antigüedad la había presentido y Platón había concretado estas ideas y concebido una enorme isla fantástica denominada la Atlántida.

En las cartas geográficas de los siglos XIV y XV figuraban diversas islas, cuya existencia se tenía por cierta, tales como las llamadas San Brandano, Brasil y Antilia, denominada también de las Siete Ciudades. Era versión generalizada que algunos navegantes españoles y portugueses habían llegado a esta última y se daban los nombres de quienes habían intentado la travesía.

Por otra parte, durante Ja estada de Colón en Portugal, la idea de hallar un nuevo camino para el Oriente preocupaba a los comerciantes y a los marinos. La ruta africana estaba reservada a Portugal.

Quedaba, sin embargo, la posibilidad de emprender el viaje en dirección al Occidente, posibilidad que había sido afirmada por un médico florentino, Pablo del Pozzo Toscanelli, quien había calculado el diámetro de la tierra y aseguraba que la travesía no demandaría mucho tiempo.

¿Cuál de estos proyectos fuE llevado a la práctica por Colón?
Algunos autores aseguran que el primero se fundan en las Capitulaciones firmadas con la Corona de Castilla, en las cuales no se alude para nada a las Indias, sino a las «islas o tierras firmes que por su mano e industria se descubrieren o ganaren en dichas mares océanos», palabras que aparentemente — y salvo que el silencio fuese deliberado para evitar complicaciones con Portugal — excluyen al Asia como destino de la expedición.

Otros escritores pretenden que si bien en un principio el espíritu de Colón fue trabajado por el deseo de alcanzar las misteriosas islas, bien pronto se sobrepuso la idea de llegar a las Indias y este fué el proyecto sometido a las Coronas de Portugal y de Castilla.

Finalmente, se han conciliado las dos ideas y se ha dicho que el Almirante, sin perjuicio de intentar la búsqueda de las islas y tierras occidentales, tenía como propósito fundamental alcanzar el continente asiático, cuyas riquezas conocía por las informaciones del libro de Marco Polo.

Lo cierto es que en cuanto llegó a las islas del mar de las Antillas, Colón se creyó en las proximidades de China y del Japón y retornó a Europa con la firme convicción, mantenida hasta su muerte, de que había llegado al Asia.

Si puede, pues, cuestionarse el verdadero propósito de la expedición, las manifestaciones formuladas por Colón a su regreso demuestran que la idea de llegar a las Indias no era extraña a ella.

Colón aceptaba, en efecto, la esfericidad de la tierra, doctrina familiar para la gente culta y que conoció a través de la obra del cardenal Pedro de Ailly, pero que resultaba poco accesible para el vulgo. Sobre esta base y las afirmaciones de Toscanelli formuló su plan, incurriendo en el error cometido por este último: atribuir a la Tierra un diámetro menor. De ahi la creencia de que el viaje duraría pocas semanas

VIDEO SOBRE  EL DESCUBRIMIENTO DE AMÉRICA

Fuente Consultada: Revista TECNIRAMA-HISTORIA DE LA CIENCIA TOMO II

Biografia de Nansen Fridtjof Historia de los Primeros Viajes Al Polo

Biografía de Nansen Fridtjof – Historia de los Primeros Viajes Al Polo Norte

DESCRIPCIÓN DE LOS PRIMEROS VIAJES AL POLO NORTE

Sobre las aguas heladas del mar de Barents, en el puerto de Vardó, un buque estaba preparado y cargado hasta el tope con vituallas, trabsjos e instrumentos científicos. Era una nave exageradamente ventruda, casi redonda; había sido construida así para poder resistir la presión de los hielos, que, al cerrarse en torno de su quilla, la levantarían en vez de aplastarla.

El buque ostentaba el nombre de Fram, que significa «adelante» en lengua noruega. Era un nombre que armonizaba con el coraje de la tripulación, compuesta por trece noruegos, entre ellos Fridtjof Nansen, jefe de la expedición.

Algunos pescadores miraban con cierto escepticismo la empresa y a los «locos» que se prestaban a zarpar con el Fram.

El propósito de Nansen era costear, rumbo al este, las tierras continentales, hasta que los hielos aeva sarsprisionaran a la nave en su fría tenaza. Entonces se dejaría arrastrar por la corriente hacia el Polo Norte. Nansen estaba convencido de la existencia de una corriente que cruzaba el mar solar desde el estrecho de Bering hasta el mar de Groenlandia y el Atlántico.

El Fram se hizo a la mar el 24 de junio de 1893 con rumbo al noroeste. En el muelle, las familias de los osados exploradores saludaban emocionadas a los seres queridos. Estaba también la joven esposa de Nansen, la artista Eva Sars, quien, refrenando sus lágrimas animaba todavía a los demás… Volverán, volverán.

Transcurrieron tres años interminables sin saberse nada de ellos. De pronto, el día 13 de agosto de 1896, llegó la gran noticia: Nansen había regresado. Pero, un solo hombre de la expedición lo acompañaba…¿Por que? ¿Y los demás?

EL «FRAM» A LA DERIVA
A los tres meses de su salida, el «Fram» había sido atrapado por los hielos en la zona de Nueva Siberia. Según las previsiones de Nansen, la nave sería arrastrada hacia el noroeste por el abatimiento del rumbo. Pero, en los hechos, se trataba de un avance muy lento que, a veces, se cambiaba en retroceso. Dos años duró la vida monótona de aquellos hombres aprisionados en la llanura helada.

En algunos momentos, la presión de los hielos se tornó amenazante, pues la enorme masa helada había alcanzado un espesor de doce metros y llegaba hasta el puente del barco. Éste, gracias a la conformación de su casco, pudo evitar ser aplastado por el hielo.

barno fram de nansen

Barco FRAM de Nansen Para Su Aventura

En el desierto ártico el barco se había transformado en un pequeño laboratorio científico, se medían las corrientes, los vientos y la temperatura. Verdadero asombro causó el descubrimiento de las profundidades oceánicas (de 3 a 4 mil metros). Esto hacía pensar en la existencia de una gran extensión submarina y en la ausencia de tierras en el Polo.

En otoño de 1894 Nansen comprobó que -el abatimiento del rumbo llevaba al «Fram» hacia el norte en una proporción inferior a la prevista. El Polo quedaba aún muy lejos. En vista de ello, el heroico explorador decidió alcanzarlo a pie. «El Polo —escribía en su diario— es la meta que desde largo tiempo atrae a los hombres; si no hacemos ahora una tentativa aprovechando el hecho de estar muy al norte, quién sabe cuánto tiempo transcurrirá antes de que se pueda hacer otra.»

mapa del viaje de Nansen

MARCHA SOBRE EL HIELO
15 de marzo de 1895 Nansen, acompañado Fredrik H. Johansen, con tres trineos y veintiocho perros dejó el «Fram» y emprendió la excepcional aventura sobre los hielos. Fue un Be angustioso, agotador, tremendo. La marcha era cada vez más extenuante, pues los hielos polares no forman una llanura lisa; era un sucederse de grietas y diques formados la cumulación de los hielos, que estorbaban avance de los trineos; éstos debían ser transitados por los hombres más allá de cada obstáculo.

El frío era atroz; enfundados en la bolsa dormir, debían acampar al raso con una temperatura de 40 a 45 grados bajo cero. Nansen comprendió que no podrían continuar en aquellas condiciones. Así escribió en su diario:«Hubiera sido  una locura persistir en la marcha hacia el norte. Decidí, por tanto, detenerme y dirigirme hacia el sur, a la Tierra de Francisco José. Pero, antes de meternos en nuestra cómoda bolsa de dormir, realicé una observación astronómica resultando que nos hallábamos a 86°13′ 6″ latitud N.»

Faltaban aún 400 kilómetros para llegar hasta el centro del casquete ártico (el Polo Norte). Con la latitud lograda, Nansen superaba en casi tres grados el record anterior alcanzado por la expedición norteamericana de Greely.

La vuelta fue mucho más extenuante que la ida. Duró un año y unos meses. Los dos exploradores tuvieron que vencer los desiertos de hielo y los terribles huracanes de nieve. Los alimentos comenzaron a escasear. Hasta que se terminaron. Para sustentarse tuvieron que sacrificar uno tras otro a los perros. Afortunadamente pudieron, luego, cazar osos, focas y morsas y, de esta manera, lograron sobrevivir.

Llegaron finalmente a tierra firme en una isleta solitaria al norte de la Tierra de Francisco José. Allí invernaron hasta la primavera, y reanudaron la marcha hasta el cabo Flora, donde hallaron la expedición del inglés Jackson.

Con el barco inglés, Nansen y su compañero pudieron llegar a su patria el 13 de agosto de 1896. Poco después también el «Fram» arribaba a las costas noruegas. La empresa maravillosa había terminado felizmente. Nansen traía importantes noticias sobre la zona ártica.

SU VIDA: Fridtjof Nansen nació en Store Fróer, cerca de Cristianía (Noruega), el 10 de octubre de 1861, de noble y rica familia. Desde niño amó el estudio  la vida libre en medio de la naturaleza bravía. Alternaba los largos períodos de estudios sobre ciencias naturales y geografía con muy largos y solitarios paseos por los dilatados campos paternos.

A los 14 años de edad se alejó de su hogar para vivir, por largo tiempo, en un bosque alimentándose de la caza y de la pesca. El continuo ejercicio física la transformó en un atleta de valía. A los 18 años de edad fue campeón noruego de esquí, y a los 19 egresa de la Universidad de Cristianía diplomado en ciencias naturales.

Inmediatamente después cumplió un viaje hasta el mar Ártico para estudiar la vida de las focas. A su regreso he nombrado director del Museo Zoológico de Bergen, y en 1885 viaja a Nápoles, donde frecuentó la estación zoológica. En 1888 cumplió por primera vez la travesía de Groenlandia | cinco años después se hizo a la mar a bordo del «Fram» para realizar su magnífica hazaña, que jamás pudo ser olvidada.

A su regreso del Polo, Nansen tenia 35 años de edad; era rico cargado de honores y pletórico de energías. Escribió libros científicos, realizó sistemáticas exploraciones en mar Báltico, emprendió una larga navegación por el mar de Kara, y ce aquí, por el Yenisei, llegó hasta el corazón de Siberia y siguió en ferra-carril hasta el Extremo Oriente. Cotí este viaje quiso demostrar la posibilidad práctica de establecer contactos comerciales, por agua y por tierra, entre Escandinavia y aquel «país del porvenir». Su actividad no se limitó al campo científico: se interesó asimismo por la política.

Convirtiose en uno de los más ardientes sostenedores de la independencia de Noruega; él mismo efectuó gestiones ante Carlos de Dinamarca a fin de elevar a este príncipe al trono de Noruega. Desde el estallido hasta el fin de la Primera Guerra Mundial, Nansen ayudó a los prisioneros de guerra y a las poblaciones afectadas por la falta de alimentos.

En 1919 organizó la repatriación de casi medio millón de prisioneros alemanes que estaban en Rusia, al mismo tiempo que socorría a las poblaciones hambrientas del territorio ruso. Estas meritorias actividades de conmovedora solidaridad humana valieron al gran explorador, en 1922, el Premio Nobel de la Paz.

Fridtjof Nansen falleció en Lysaker el 13 de mayo de 1930.

Exploracion de Africa Livingstone y Stanley Periodista Explorador

Exploración de África Livingstone y Stanley

DAVID LIVINGSTONE Y HENRY STANLEY
El misionero y el periodista

Todo este ciclo de exploraciones en el continente africano se cierra con las prodigiosas hazañas del más altruista y férvido de todos los exploradores de África, el doctor Livingstone, que dedicó toda su vida a esta obra y a sus trabajos de misionero. David Livingstone nació en Blantire, en el condado de Lanark, el 19 de marzo de 1813.

En su adolescencia y primera juventud, fue obrero en una hilatura de algodón, pero todas sus horas libres las dedicaba a la lectura; así pudo cultivar la literatura, y, al llegar a su edad viril, había leído los clásicos, varios libros de viajes y muchos de medicina.

Se hizo médico en 1838. Dos años después (1849) la London Missionary Society (Sociedad de Misioneros de Londres) le envió al África del Sur para que se reuniera con el célebre y entusiasta Roberto Moffat, que dirigía la Misión del África del Sur.

Trabajó primeramente en la Bechuanalandia, a mil kilómetros de El Cabo, donde pasó varios años entre los indígenas y aprendió sus costumbres, leyes y lenguaje.

Por entonces se casó con la hija de Moffat y se trasladó hacia el Norte, deteniéndose en Kolobeng, en los confines del gran desierto de Kalahari, al oeste del Transvaal. Oyó hablar a los indígenas de un gran lago situado al norte del desierto, y en junio de 1849 emprendió su primer viaje; en agosto, remontando un río a canalete, entró en el lago Ngami, jamás visto hasta entonces por ojos europeos.

En 1850, tuvo que luchar con la fiebre y la temible mosca tsé-tsé, azote de ciertos distritos de África meridional y conocida por los efectos mortales de su picadura en el ganado, a causa de los cuales el viajero se encuentra muchas veces imposibilitado para seguir adelante a consecuencia de la pérdida de los bueyes que tiran de sus carros.

¿Cuándo se comenzó a explorar África? El interior del continente africano fue durante mucho tiempo un gran enigma para los europeos. Su exploración sistemática fue iniciada por David Livingstone, un misionero escocés, nacido en 1813, que se convirtió en explorador cuando intentaba ayudar y educar a las tribus africanas. (imagen izq. de Livingstone)

De joven había sido obrero, más tarde estudié teología y medicina. Este doble aspecto de su personalidad le proporcionó el amor y el respeto de los pueblos que encontró en sus viajes.

¿Qué partes del continente africano expioró Livingstone? En 1849, Livingstone se unió a una expedición: descubrió así el lago Ngami y en 1853 remontó el río Zambeze.

En 1851, Livingstone se dirigió al Nordeste desde el lago Ngami, y atravesando extensas llanuras de sal, penetró en el territorio de los makoloos, abundante en ríos, pantanos y fértiles valles. Descubrió el Zambeze, el río más grande del África del Sur, que primero corre hacia el Sur y después hacia el Este, desde el centro de aquella parte del vasto continente.

Tras marchas extenuantes sExploracion de Africa Livingstone y Stanley e encontró ante unas grandiosas cataratas, a las que llamó Victoria en honor de la reina. En 1860 remontó el curso del Zambeze hasta donde el río dejaba de ser navegable, desde allí se dirigió al norte hasta alcanzar el gran lago Niassa.

Durante sus viajes, y especialmente mientras estuvo en Linyanti (sur del Zambeze), la ciudad del jefe Sekeletu, el animoso misionero se granjeó por su amabilidad, firmeza y tacto, el afecto y la confianza de los indígenas. Su primera exploración en gran escala la realizó entre enero de 1853 y maya de 1856.

Durante este período, viajando por tierras y en canoa, entre peligros y dificultades que tuvieron por causa la fiebre, el hambre y la hostilidad de los indígenas que no le conocían, Livingstone siguió su marcha hacia el Norte, llegando al lago Dilolo, fuente de un brazo del Zambeze, y luego hacia el Oeste, hasta la ciudad portuguesa de San Pablo de Loanda, la capital de Angola, a la que llegó en agosto de 1854.

Entre noviembre de 1853 y mayo de 1856 completó uno de los viajes más asombrosos que haya realizado un ser humano. Atravesó África de costa a costa. Más de seis mil kilómetros de territorio inexplorado, sin medios de transporte, sin caminos, telégrafos o ninguna otra forma de comunicación con el mundo exterior.

En 1855 descubrió y le puso nombre a las cataratas Victoria, hoy parte de la frontera entre Zimbabue y Zambia.

En diciembre de 1856 regresó a Inglaterra, donde fue recibido con entusiasmo por sus compatriotas. Un volumen formado por el relato de sus viajes, se publicó en 1857. En la primavera de 1858, Livingstone regresó a Quelimane, en el territorio de Mozambique, con el nombramiento de cónsul inglés y provisto de medios por el Gobierno para proseguir sus interesantes investigaciones.

Entre 1858 y 1862, junto con el doctor Kirk y otros naturalistas, que obtuvieron de la fauna y flora muchos valiosos ejemplares, exploró la región norte del Zambeze inferior, llegando a adquirir un conocimiento completo de los Shirwa y Nasa; de nuevo siguió hasta muy arriba el curso del Zambeze y remontó gran parte del río Rovuma.

En 1862 Livingstone experimentó un rudo golpe con la muerte de su esposa, que valerosamente había sido su animadora en todas sus empresas. En este viaje pudo observar los terribles efectos del comercio de esclavos, que despoblaba la región circundante del lago Nasa.

Después de una visita a Inglaterra durante 1864 y 1865, el gran explorador africano comenzó su última serie de investigaciones en 1866, teniendo por principal finalidad determinar la posición de las vertientes en el interior de África y examinar especialmente la comarca comprendida entre los lagos Nasa y Victoria Niansa.

Tras remontar el Rovuma unos trescientos kilómetros por bajo de los 10° de latitud sur, marchó hacia el Sudoeste por tierra hasta el extremo meridional del lago Nasa, lo bordeó por el lado oeste y siguiendo recto hacia el Norte, llegó al lago Tanganica en el otoño de 1857. Para llegar a él hubo de atravesar la meseta abundante en ríos y bosques a que antes nos referimos y descubrió los lagos Bangüeolo y Moero.

¿Por qué decidió aventurarse el solo? Durante esta expedición murió su mujer de fiebres; además, tuvo algunas diferencias con los dos estudiosos que lo acompañaban. Todo ello le movió a ir solo. Después de desembarcar en Zanzíbar, en 1866, navegó el lago Tanganica para explorar sus costas occidentales.

En 1862 haría el último viaje junto a Mary su esposa quien murió de fiebre ese mismo año. Poco después del entierro de Mary, Livingston dijo: “Lloré a Mary porque merece todas mis lágrimas. La amaba cuando me casé con ella y por siempre la amaré”.

¿Qué quería demostrar? Su finalidad era saber si las aguas del lago Tanganica comunicaban con el río Nilo o con el río Congo. Cuando lo atravesó, alcanzó otro gran río, el Lualaba, pero no pudo de mostrar que se tratase del Nilo.

El río Zambeze y Livinsgtone El primer occidental en arribar a la desembocadura del río Zambeze fue el portugués Vasco de Gama, pero el nombre más famoso relacionado con este río es el del doctor Livingstone, misionero inglés que trabajaba en Sudáfrica desde 1840. En 1845 y junto a su mujer Mary Moffat, empezó a adentrarse en regiones desconocidas por los europeos. En 1849 atravesó el desierto de Kalahari y en 1851 descubrió el río Zambeze. Buscando una ruta que atravesara África c este a oeste, viajó hasta Luanda, en Angola, el la costa atlántica, y siguió luego el río Zambeze hacia el este, periplo en el que descubrió las cataratas Victoria en 1855.

¿Cómo lo encontró Henry Stanley? El mundo entero estaba pendiente de sus aventuras, pero durante más de tres años no se tuvieron noticias suyas. En 1870, el New York Herald Tribune encargó al periodista Henry Stanley que viajara a África para encontrarlo. Consiguió hallarlo en noviembre de 1871, en Ujiji. Juntos exploraron las costas orientales del Tanganica, comprobando que no enviaba sus aguas al Nilo. Stanley volvió, pero Livingstone se adentró hasta el lago Bangweolo, donde murió el 1 de mayo de 1873.

Asi fue el encuentro: En el viaje de vuelta rodeando la zona norte del lago Tanganika es atacado por tribus nativas y herido en la parte alta de la espalda por una lanza. Llega a Ujiji, desencantado y muy enfermo, perdía sangre, padecía disentería, fiebres, terribles dolores en los pies y una fuerte desnutrición. Los suministros y el correo habían sido saqueados por los traficantes de esclavos árabes. En Octubre de 1971, cuando todo parecía perdido, su asistente africano Susi se acercó corriendo a la choza de Livingstone gritando: ¡Un inglés!.

Henry Morton Stanley, norteamericano nacido en Gales y enviado por el periódico New York Herald, para encontrar a Livingstone a toda costa, se acercó a empujones entre los nativos y pronunció las celebérrimas palabras : ¿Doctor Livingstone, supongo?. (imagen izq. E. Stanley)

Stanley permaneció junto a Livingstone 5 meses cuidándole e intentando convencerle para que regresara. Ambos hombres exploraron el norte del Lago Tanganika, en su afán por continuar la búsqueda de las Fuentes del Nilo. Sólo descubrieron que el rio Ruzizi desembocaba en el Lago Tanganika pero no partía de él. En Marzo de 1872, se despiden en Unyanyembe, no se volverían a ver.

Como un homenaje y en agradecimiento al amor que Livingstone tenía por África, el pueblo de Chitambo decidió enterrar su corazón al pie del árbol donde lo hallaron muerto. Su cuerpo y sus pocas pertenencias (papeles y mapas) fueron enviados primero al puerto de Zanzibar y luego a Inglaterra. Fue sepultado en la abadía de Westminster en el centro de Londres.

¿Qué hizo Stanley tras la muerte de Livingstone?

Decidió abandonar el periodismo y se dedicó a completar su obra. La primera expedición estuvo financiada por un periódico inglés y otro estadounidense. Partió en 1874, con 356 hombres, 8 toneladas de equipaje y una embarcación; circunnavegó el lago Victoria, exploró la cuenca del Congo y, en 1877, alcanzó la costa del Atlántico. Stanley llegó a ser director de la Asociación Internacional del Congo y volvió a explorar zonas desconocidas. Descubrió el lago Leopoldo y las cascadas de Stanley. Los misterios de Africa comenzaban a ser desvelados.

Sus Obras: Sus obras Durante su vida escribió entre otras obras: “Missionary Travels and Reseaches in South Africa” (Viajes misioneros y estudios en África del sur), en 1857, y “Narrative of an Expedition to the Zambesi and its Tributaries” (Relación de una expedición a la cuenca del Zambeze), en 1865.

Una Anécdota: Se cuenta que, en Glasgow, después de haber pasado 16 años de su vida en el África, Livingstone fue invitado a pronunciar un discurso ante el cuerpo estudiantil de la universidad. Los alumnos resolvieron mofarse de quien ellos llamaban «camarada misionero», haciendo, el mayor ruido posible para interrumpir su discurso.

Cierto testigo del acontecimiento dijo lo siguiente: «A pesar de todo, desde el momento en que Livingstone se presentó delante de ellos, macilento y delgado, como consecuencia de haber sufrido más de treinta fiebres malignas en las selvas del África, y con un brazo apoyado en un cabestrillo, resultado de un encuentro con un león», los alumnos guardaron un gran silencio.

Aparte de su trabajo misionero, sus mapas y sus libros, que cambiaron para siempre la forma en
que el mundo ve al África, Livingstone es considerado uno de los pioneros de la lucha contra el
tráfico y comercio de esclavos.

Stanley se abre camino en busca del desaparecido Livingstone

CRONOLOGÍA DE LA EXPEDICIÓN

SIGLOS IX Y X — Primeras faénelas de que los árabes han BHzado todo el Sahara y llegado ; Sambia, donde los habitantes :e antiguo reino de Takrur son los primeros de la región en invertirse al islam. En el interior se sucederán los reinos indígenas le Ghana y de Mali.

Siglos xv — Los portugueses llegan al oeste y al sur de África y toman el control del comercio con la región.

Siglos xvi — Los portugueses venden los derechos del comercio en el río Gambia a Inglaterra en 1588.

Siglos xvii — Los franceses fundan Saint Louis en 1658 y conquistan la isla de Gorée en 1677, ambos en Senegal, y los ingleses hacen lo propio con la isla James, en Gambia, en 1661.
Durante los próximos siglos saldrán de esta región en continua disputa entre Inglaterra, Francia, Portugal y Holanda, tres millones de esclavos.
La Compañía Holandesa de las Indias Orientales establece una colonia en el cabo de Buena Esperanza, en África del Sur, en 1652.

1795 — El explorador escocés Mungo Park sube por el río Gambia en busca de las fuentes del río Níger y llega hasta Kamalia. Vuelve a intentarlo en 1805 y muere en Busa, Nigeria.

1806 — Inglaterra toma posesión de las colonias de África del Sur tras la bancarrota de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales. Los diamantes estimularán la inmigración británica y las guerras con los bóers de 1880 y 1899.

1806 — El espía español Alí Bey, alias de Domingo Badía, es el primer occidental en visitar La Meca y entrar en la Kaaba.

1826 — El explorador escocés Alexander Gordon Laing se convierte en el primer europeo en entrar en Tombuctú, pero el primero en volver para contarlo fue el francés Rene Caillié, que llegó navegando por el río Níger disfrazado de musulmán al año siguiente.

1840 — El misionero inglés David Livingstone llega a África con su esposa y en 1845 empieza a adentrarse en zonas desconocidas. En 1849 atraviesa el Kalahari, en 1851 descubre el río Zambeze y en 1855 las cataratas Victoria. En una de sus expediciones llega hasta Luanda, en Angola, ayudado por el traficante de esclavos portugués Antonio Francisco Ferreira da Silva Porto.

1850 — El alemán Adolf Overweg, enviado por los británicos a las órdenes de James Richardson, primer europeo en cruzar la pedregosa meseta de Hammada, atraviesa el Sahara desde Trípoli y se convierte en el primer europeo en rodear el lago Chad. Por el camino encuentra a otro enviado británico, el también alemán Heinrich Barth, que visitará Tombuctú y la región de Adamada en el Camerún.

1854 — El inglés Richard Francis Burton se convierte en el primer europeo en visitar la ciudad santa de Harar, capital de Somalia, después de un largo viaje que se inicia en Zanzíbar. Las regiones orientales de África estaban controladas por los árabes y las caravanas de esclavos se sucedían camino de la costa desde las regiones interiores. Un europeo que no se hubiese disfrazado de árabe habría sido asesinado.

1858 — Burton descubre el lago Tanganica buscando las fuentes del Nilo desde Zambeze. Speke, que le acompaña, carece temporalmente de visión y cuando se recupera, retorna sin Burton, que estaba enfermo, y descubre el lago Victoria.

1860 — El explorador francés Henry Duveyrer recorre el Sahara y conoce el mundo de los tuaregs, nómadas del desierto.

1862 — Spekey Grant descubren las cataratas Ripon, por donde el lago Victoria desemboca en el Nilo, que entonces se consideran las fuentes del río.

1865 — El francés Alfred Grandidler descubre Madagascar y visita la isla en compañía de Auguste Lantz.

1869 — El cirujano alemán Gustav Nachtigal recorre por primera vez las regiones saharianas de Tibesti y Borku, donde nunca había estado antes un europeo.
Livingstone llega al lago Tanganika y desaparece temporalmente.

187 — El americano Henry Morton Stanley encuentra a Livingstone en un lugar llamado Ujiji, al oeste de Tanzania.

1873 — Los alemanes Georg August Schweinfurth y Gerhard Rohlfs recorren Libia y el centro del Sahara. Schweinfurth, explorando la cuenca inferior del río Nilo, encontrará a los pigmeos akka, que habían causado impresión muchos siglos antes a los faraones egipcios del Imperio Nuevo. Rohlfs explora el sur de Marruecos y desciende hasta el Golfo de Guinea navegando por el río Níger.

ALGO MAS SOBRE EL TEMA….
NUEVOS DESCUBRIMIENTOS

En 1856, Livingstone regresó a Inglaterra y los ingleses lo consideraron el más intrépido explorador del continente africano. Así, cuando al ano siguiente el gobierno inglés organizó una misión científica al África. Livingstone fue puesto a la cabeza de ella.

En los primeros meses de 1858, Livingstone se encontraba nuevamente en suelo africano. En esta oportunidad, el viaje a través de las desconocidas regiones de África duró, sin interrupción, casi seis años.

El resultado de las extraordinarias y muy arriesgadas exploraciones fue realmente excepcional. Fueron descubiertos: las fuentes del río Zambeze, el valle del Shiré, los lagos Shirua y Niasa, y la cadena de los montes Muai y Kirk. Al mismo tiempo se hallaron nuevas y originales poblaciones indígenas.

EN BUSCA DE LAS FUENTES DEL NILO

En el año 1864, Livingstone regresó a Escocia, su patria, con el objeto de presentar un informe científico sobre sus descubrimientos. Pero permaneció poco tiempo en ella.

En enero de 1866 desembarcaba en la embocadura del río Rovuma, con la intención de dar finalmente una respuesta al problema que preocupaba a todos los exploradores: ¿dónde estaban realmente las fuentes del caudaloso Nilo? A pesar de su precaria salud, como consecuencia de las penurias sufridas en sus exploraciones precedentes, Livingstone emprendió la gran aventura. Una vez que hubo llegado al lago Tanganica dirigió sus pasos hacia el oeste. En marzo de 1871 llegó a un gran río, que los indígenas llamaban Lualaba. El río, ¿doblaba en dirección este, hacia el Nilo, o a la inversa, hacia el Congo?

SE TEME POR SU SUERTE

«¿Dónde está Livingstone? ¿Está vivo o muerto?» He ahí las preguntas que durante los últimos meses de 1870 aparecieron casi diariamente en los periódicos londinenses más importantes. Tanta preocupación se debía al hecho de que desde hacía años Livingstone no daba noticias de sí. Hasta que, a principios de 1871, se decidió ir en su busca. La empresa fue confiada a Enrique Stanley, corresponsal de un importante periódico. Llegado a Zanzíbar el 26 de enero de 1871, Stanley se internó en el continente y halló a Livingstone el 10 de noviembre en Ugigi.

LA ÚLTIMA TENTATIVA

Cuando en marzo de 1872 Stanley debió retornar a Inglaterra, Livingstone, aunque acabado por treinta años de vida en África, no quiso seguirlo. Estaba decidido a proseguir \a búsqueda de las fuentes del Nilo. El 25 de agosto comenzó la gran empresa. Desde el lago Tanganica se dirigió hacia el norte, convencido de que las fuentes del Nilo debían buscarse en la región del lago Bangueolo. Pero, apenas alcanzó este lago, se sintió sin fuerzas. Algunos días después, los fieles negros que lo seguían en su exploración lo hallaron muerto en su choza (19 de mayo de 1873).

Sus restos no fueron sepultados en África: tres de sus negros más allegados lograron que se transportaran a Londres. Allí fueron colocados en la abadía de Westminster, donde están sepultados los hombres más ilustres de Inglaterra.

Fuente Consultada: Enciclopedia Estudiantil Tomo VI Editorial CODEX.

 

La Tragedia Griega Origen de la Tragedia Sofocles Esquilo Eurispides

Los Orígenes  de la Tragedia Griega

LA TRAGEDIA GRIEGA:

En el origen del teatro se ha querido ver su vinculación con el culto’religioso. Así en Grecia el teatro siempre estuvo relacionado con el culto al dios Dioni-so, el dios del vino. Dos son los géneros teatrales fundamentales: la tragedia y la comedia. La tragedia pone en escena los grandes problemas de la condición humana: el destino, el tema de la libertad, el concepto de culpa, etc.

Sus personajes son casi siempre héroes o dioses, personajes relacionados con el mundo del mito. Estos personajes suelen utilizar un lenguaje elevado, difícil. Sus finales son trágicos y violentos, siendo frecuente la muerte o el sufrimiento del héroe.

La comedia, aunque puede llegar a plantear temas elevados, normalmente éstos tienen más que ver con la vida diaria. Sus personajes son seres de la vida cotidiana, siendo menor la importancia del elemento mítico. Puede llegar a emplear un lenguaje bajo e incluso obsceno. Sus finales suelen ser normalmente felices.

En Grecia la época dorada del teatro transcurre desde el siglo v al IV a. C. En la tragedia destacan tres grandes genios: Esquilo (525-455 a. de C); Sófocles (496-406 a. de C.) y Eurípides (480-406 a. de C). En la comedia destacan Aristófanes (445-386 a. de C.) y Menandro (343-292 a. de C).

La creación literaria: Puede decirse que la literatura tal como se la entiende en Occidente obtuvo carta de ciudadanía en la Antigua Grecia. Homero y Hesíodo reelaboraron los antiguos mitos y desplegaron todos los elementos narrativos de la épica.

sofocles, Otros autores, como Arquíloco, Safo, Tirteo, Alceo de Mitilene, Anacreonte o Píndaro, desarrollaron la poesía lírica. La palabra poesía significa “creación”.

Los griegos fueron los creadores de la tragedia. Casi desde su mismo origen, el hombre griego ha realizado «viajes» hacia su interior buscado la verdad de su mundo interior.

Y gracias a esta búsqueda de lo intrínsecamente humano hemos podido disfrutar de grandes producciones artísticas, como las tragedias griegas.

Pues en ellas, se narran las aventuras del hombre, que explora los abismos y vericuetos del alma.

Los tres grandes trágicos de la Grecia antigua fueron Esquilo, Sófocles y Eurípides. Los tres vivieron en el siglo V a. J. C. Las obras de Esquilo (525-456) llegaron a constar de cuatro actos y perseguía en ellas un fin moral.

En Los Persas escenifica la guerra contra Jerjes que el autor vivió como soldado. En Prometeo encadenado narra la leyenda del que robó el fuego del Olimpo y sufrió las iras de Zeus. Los siete contra Tebas es la historia de Edipo, mientras que en La Orestíada, que consta de tres partes, se describe el destino de Agamenón, asesinado por su esposa, y las vicisitudes de Orestes, que finalmente logra vengar a su padre.

En esta obra, las Furias, Palas, Apolo y numerosos dioses y semidioses intervienen, ya para ayuda, ya para perdición de los mortales.

ESQUILO: Nació en Eleusis, hacia 525 a.C., y se lo considera padre de la tragedia. Le atribuyen unas ochenta obras teatrales, de las cuales sólo se conservan siete: “Agamenón’ “Las Coéforas’ ,“Las Euménides» ,“Prometeo encadenado’ “Los siete contra Tebas», “Los persas” y “Las suplicantes’ Murió en 456 a.C., en Gela, ciudad de la isla de Sicilia.

SÓFOCLES: Nació en Colona. en 495 a.C. y fue uno de los grandes poetas trágicos griegos. Era amigo de Herodoto y Pendes, ocupó cargos públicos en Atenas y fue estratega militar en una campaña contra Samos. Sus tragedias abordan el tenso equilibrio entre la belleza del ser humano y el horror de muchos de sus actos. Al parecer, escribió entre 120 y 130 obras de teatro, de las cuales llegaron a nuestros días “Antigona’

EURÍPIDES: Junto con Esquilo y Sófocles, este poeta trágico —nacido en 480 a.C. en Salamina— fue uno de los grandes drama­turgos griegos. Pero lo que en aquéllos era mito viviente, en él fue subjetividad.

Por ejemplo, en Esquilo las erinias que persiguen a Orestes luego deque asesinara a su madre, son monstruos reales: en Eurípides, en cambio, son la culpa. Por su temática individualista, no fue un autor popular.

Ampliar Sobre Estos Poetas Griegos

ALGO MAS SOBRE EL TEATRO GRIEGO:
El teatro, una de las principales aportaciones de Atenas a la cultura universal, se desarrolló a partir de los ritos en honor de los dioses. En tiempos primitivos, el ditirambo, o himno unísono, lo entonaban en torno al altar de Dionisos, el dios del vino, cincuenta hombres, cinco por cada una de las diez tribus del Ática.

El ditirambo, que inicialmente se refería sólo a la vida y culto de Dionisos, más tarde empezó a relatar las hazañas de otros dioses y héroes. Los sentimientos terrenales que se expresaban producían tensiones y conflictos dramáticos. La comedia se desarrolló en torno a las celebraciones del final de la cosecha y a partir de las bufonadas de los sátiros, servidores de Dionisos, mitad hombres, mitad machos cabríos.

Tespis era el jefe de un coro itinerante que se presentó en Atenas. Parece que fue él quien inició el teatro, colocándose aparte del coro para representar a un héroe o un dios, y mantener un diálogo con aquél. De este modo, Tespis se convirtió en el primer actor en el sentido moderno de la palabra, y el primero en ganar un premio1* en el festival dramático de las fiestas dionisíacas urbanas.

Tres eran las fiestas teatrales de la Grecia clásica. Las dionisíacas rurales, en honor de Dionisos, dios de la fertilidad, se celebraban en el solsticio de invierno y en ellas se originó el jefe del coro, que primitivamente era el jefe de un pueblo determinado. La palabra tragedia, derivada de tragos (cabra), procede de este festival, tal vez porque el último día se entregaba como premio una cabra. El festival de Leneas, en enero, se dedicaba principalmente a la comedia (derivada de cornos, divertirse).

Todas las obras que se conservan de los poetas griegos fueron escritas para el tercer festival, las fiestas dionisíacas urbanas, que se celebraban cada año en Atenas en abril, y a las que asistían todos los ciudadanos y también representantes oficiales de los estados aliados. Tenía lugar una competición, en la que cada poeta presentaba cuatro obras, tres tragedias y una comedia. A cada poeta se le asignaba un actor principal y un mecenas, un hombre rico cuyo deber cívico era costear el espectáculo.

Uno de los primeros aspirantes a la guirnalda de hiedra dionisíaca en el festival de abril fue Esquilo (525-456 a.C.) veterano guerrero de las batallas de Maratón y Salamina. En sus primeras obras mantenía el coro de cincuenta hombres, que más tarde redujo a doce. Primero se introdujo un segundo actor, y luego, un tercero.

El poderoso verso de Esquilo ensalza las virtudes del heroísmo y el valor. Sófocles (497-406 a.C.), autor de Edipo Rey, presentaba, a través de complejas tramas y sensibles caracterizaciones, un mensaje de inminentes fatalidades, del trágico destino que esperaba a la humanidad. Quizá el ser humano no fuese conscientemente malo, pero su arrogancia y su egoísmo generaban multitud de males que habrían de afligir a las generaciones posteriores.

Ver: Aristofanes

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miselaneas de la historia

Miscelánea: según la definición del diccionario de la lengua española, «es una mezcla de cosas de distinto origen o tipo», y justamente este concepto es el que se aplica hoy esta página, en donde podrá encontrar explicaciones de los mas variados e inconexos temas ,pero interesantes como para ampliar nuestra cultura general.

Fuente Consultadas:
Crónica Loca de Víctor Sueiro

Enciclopedia del Estudiantes – Tomos 12 y 20 Santillana
Los Santos Que Nos Protegen Ángel Bornos-Eva Prim
COSMOS – Carl Sagan
El Espacio Asombroso – Ann Jeanette Campbell
20 Grandes Conspiraciones de la Historia – Santiago Camacho
Revista Muy Interesante La Vida en la Edad Media (Edición Especial Nº 5)
Historia del Mundo -Serie Para Dummies
Actual Historia del Mundo Contemporáneo- Vicens Vives
Almanaque Mundial 2008 -Televisa
El Prójimo – Pacho O’Donnell
La Revolución de las Ideas de – Roberto Cook

Camino Real a Potosi Camino de las Mulas Comercio Colonial Virreinato

El Camino Real a Potosí

EL CAMINO REAL A POTOSÍ:
Un largo camino entre Potosí y Buenos Aires

Mina de Potosí en Bolivia

Mina de Potosí en Bolivia

En Potosí se encontraba el centro minero más importante de la América colonial. Sus riquezas y creciente actividad atrajeron una gran inmigración que transformó a la ciudad en una de las más pobladas del continente. Allí llegaron nobles, artesanos y muchos aventureros.

Potosí demandaba indios para trabajar en las minas y productos para sus habitantes, muchos de los cual disponían de considerables sumas de dinero para gastar. Fue una ciudad de de abundaban la ostentación de la riqueza y las fiestas públicas.

Pese a la gran distancia que las separaba, Potosí y Buenos Aires fueron los extremos de un circuito comercial por el que iban y venían mercancías. Por Río de la Plata entraban, rumbo al norte, los productos manufacturados provistos por el contrabando, y por allí también salía hacia Europa la plata proveniente del Alto Perú.

En esa larga ruta, llamada el Camino Real, existían centros importantes y paradas obligadas como Santa Fe, Córdoba, Tucuman, Salta y Jujuy.

Incentivadas por el alto consumo de Potosí, prosperaron las actividades artesanales y agropecuarias de las zonas atravesadas por el Camino Real.

Hacia el Alto Perú se vendían carretas y muebles de Tucumán, cereales de los valles fértiles del noroeste argentino, tejidos de Santiago del Estero y mulas del Litoral. Las mulas eran un medio de transporte y de carga indispensable en las regiones andinas. Las ciudades que se encontraban fuera del circuito, como las de Cuyo, no disfrutaron de los beneficios de este movimiento comercial y tuvieron una prosperidad muy limitada.

La producción de la plata potosina fue muy alta hasta fines del siglo XVII, pero más tarde comenzó a declinar, disminuyendo así la relevancia económica de la ciudad. En cambio, Buenos Aires continuó su papel de intermediario entre Europa y el Interior; también se convirtió en un exportador de cueros.

Su población fue creciendo pues llegaba gente del Interior, atraída por las oportunidades de encontrar trabajo en una ciudad donde aumentaban las actividades. El trabajo a su vez aumentó en los campos de los alrededores, porque Buenos Aires requería mayor cantidad de alimentos.

Hacia fines del siglo XVIII ya era el nuevo punto clave del circuito comercial.

Explica María Saenz Quesada en su popular libro: La Argentina Historia del País y Su Gente: «El negocio de la cría de muías movilizaba a capitales y personas de todos los rumbos en dirección al Perú. Las muías, híbrido de yegua y burro, se criaban en los campos de Entre Ríos, Corrientes, Santa Fe y Buenos Aires. A los dos años de edad, salían en dirección a los potreros de Córdoba, en tropas de 700 a 1.000 animales custodiadas por baquianos para evitar que se dispersaran en la inmensidad de la pampa.

El tamaño de la tropa se duplicaba en la ruta de Córdoba a Santiago y Tucumán, más estrecha por los espesos montes a sus costados. En Salta pasaban ocho meses engordando en los alfalfares.La invernada era el mejor negocio del patriciado salteño y la feria efectuada entre febrero y marzo en el valle de Lerma, «la mayor asamblea de muías en todo el mundo». Los de Jujuy que habían quedado al margen de la parte sustancial de este comercio criaban ganado vacuno para abastecer al Potosí y organizaban el transporte de arriería. En San Miguel del Tucumán el «ramo de carreteros» era una industria reconocida y provechosa.»

PARA SABER MAS….

Pese a los impedimentos legales, Potosí y el Atlántico estuvieron estrechamente unidos a lo largo de todo el período comercial. Llegando en línea recta desde la costa del actual Brasil, o remontando el litoral rioplatense, existía una ruta que desde Asunción (Paraguay) se dirigía hacia el oeste siguiendo el curso de los ríos. Pero la ruta que indudablemente tuvo una influencia decisiva en el desarrollo económico de los territorios que actualmente forman parte de la República Argentina, fue la que llegaba desde Perú y Solivia a Buenos Aires atravesando las principales ciudades de la gobernación del Tucumán.

Las mercaderías se transportaban en carretas o a lomo de muía, y a juzgar por los comentarios de la época eran numerosos los inconvenientes que se presentaban. A las dificultades que ofrecía la naturaleza se sumaba el hecho de que no existía ninguna preocupación por parte de los particulares ni del Estado colonial por mejorar o siquiera mantener los caminos, que en algunas épocas del año eran intransitables.

Las ciudades estaban separadas por extensos espacios vacíos en los que el tránsito se hacia especialmente peligroso si tenemos en cuenta el estado de guerra que la región vivió a lo largo de todo el período. A decir verdad, las comunicaciones y el transporte no fueron el punto fuerte del mundo colonial.

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miselaneas de la historia

Miscelánea: según la definición del diccionario de la lengua española, «es una mezcla de cosas de distinto origen o tipo», y justamente este concepto es el que se aplica hoy esta página, en donde podrá encontrar explicaciones de los mas variados e inconexos temas ,pero interesantes como para ampliar nuestra cultura general.

Fuente Consultadas:
Crónica Loca de Víctor Sueiro
Enciclopedia del Estudiantes – Tomos 12 y 20 Santillana
Los Santos Que Nos Protegen Ángel Bornos-Eva Prim
COSMOS – Carl Sagan
El Espacio Asombroso – Ann Jeanette Campbell
20 Grandes Conspiraciones de la Historia – Santiago Camacho
Revista Muy Interesante La Vida en la Edad Media (Edición Especial Nº 5)
Historia del Mundo -Serie Para Dummies
Actual Historia del Mundo Contemporáneo- Vicens Vives
Almanaque Mundial 2008 -Televisa
El Prójimo – Pacho O’Donnell
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Sebastian El Cano Elcano Historia Primera Vuelta al Mundo Magallanes

Sebastián El Cano Elcano Historia Primera Vuelta al Mundo

Recibimiento que se hizo a del Cano en la Corte.
Mercedes que se le concedieron

Juan Sebastián Elcano, también escrito Juan Sebastián del Cano o Juan Sebastián de El Cano (Guetaria, Guipúzcoa, España, 1476 – Océano Pacífico, 4 de agosto de 1526), fue un marino español que participó en la primera vuelta al mundo, quedando al frente de la expedición tras la muerte de Fernando de Magallanes.

Historia Primera Vuelta al Mundo

«Desde San Lúcar tenia escrito El Cano al Emperador participándole su llegada. El Monarca desde Valladolid, donde residía la Corte, le contestó a Sevilla, mandándole que fuese a darle cuenta de su viage, acompañado de dos de sus camaradas los que a él le pareciesen mas cuerdos y de mejor explicación.

Estaban en situación tan desastrada, que el mismo Emperador tuvo que dar orden a los oficiales de la Casa de Contratación, para que a todos tres los vistieran y auxiliaran.

Llegado Juan Sebastian a Valladolid, se presentó al Emperador con algunos indios que habían quedado vivos; con los regalos de los reyes de Molucas, y con las muestras de la especería.

El Monarca lo recibió muy bien, congratulándole con donaire por ser el primer hombre que hubiese rodeado nuestro globo por el Océano, como el Sol por su eclíptica, é hizo merced, á él y a sus compañeros, de la cuarta parte de la veintena que a Su Magestad pertenecía de todo lo que traian en sus cajas, incluyendo en la merced a los prisioneros hechos en Cabo Verde, los cuales ya habían sido remitidos a Lisboa en una nave llegada de Calicut, y fueron reclamados vivamente por el Emperador al rey de Portugal.

Concedió además a El Cano privilegio de introducción, y un escudo de armas, en cuya primera mitad, en lo alto, pusiese un castillo dorado en campo rojo, y en la otra mitad un campo dorado, sembrado de especería con dos palos de canela, tres nueces moscadas en aspa y dos clavos de especia, encima un yelmo cerrado y por cimera un globo con esta inscripción: Prirnus circunzdediste me. ¡Magnífico emblema, y sorprendente siglo aquel, en que la historia contemporánea, podía ofrecer tales imágenes para alentar el espíritu caballeresco y emprendedor!

En Valladolid, sin embargo, no todo fue placemes y satisfacciones para El Cano.

La tripulación de la nao San Antonio, que sublevada por el piloto Esteban Gómez contra su Capitán Álvaro de Mezquita, había dado la vuelta a España antes de atravesar el Estrecho, para cohonestar su desobediencia y rebelión, acriminó a Magallanes por las ejecuciones hechas, y dio muchas quejas de lo mal dirigida que iba la expedición.

Esteban Gómez entregó a los oficiales de la Casa de contratación a Alvaro de Mezquita, que lo traía aherrojado, y cuyos bienes fueron embargados, mientras se le formaba proceso.

Declararon cincuenta y cinco personas que venían en la nave; como no todas eran enemigas de Mezquita, ni habían aprobado lo hecho, las declaraciones fueron confusas y contradictorias.

Lo único que se sacó en limpio fue, que la conducta de Esteban Gómez no era del todo laudable, y a él y a cinco de sus principales compañeros se les metió también en la cárcel, mandándose depositar la nave y sus efectos.

Pronto salió de la prisión Esteban Gómez y obtuvo el mando de una Escuadra contra los corsarios que infestaban las Indias, mientras el infeliz Mezquita, víctima de la insubordinación de Gómez seguía preso como un malhechor y desposeído de sus bienes.

Cuando llegó la nao Victoria quiso el Emperador que se hiciese una información sobre la conducta de Magallanes y de los sucesos de su expedición, acerca de todo lo cual los tripulantes de la San Antonio habían hecho formar ideas muy oscuras.

En Valladolid, pues, fue requerido El Cano con sus dos compañeros Francisco de Albo, piloto de la Victoria y Fernando de Bustamante, su barbero ó cirujano.

La declaración de El Cano fue dura, culpando a Magallanes de falta de consideración hacia sus compañeros; de ene miga hacia los castellanos; de irreverencia hacia las órdenes del Rey; de dilapidación de su hacienda, interpretando como una de las causas del rigor que empleó contra los Capitanes que justició en el puerto de San Julián, el deseo de entregar el mando de las naves a los portugueses, sus parientes y amigos, como se vió en los cargos que dio a Álvaro de Mezquita y a Duarte de Barbosa.

Todas las respuestas con que satisfizo a las preguntas que se le hicieron, demuestran la ruda franqueza de un marino.

Debieran parecer poco generosas, tratándose de un hombre ilustre que fue su Caudillo, y que acabó sus días con una muerte gloriosa en la empresa; sino pudiera reconocerse en ellas el deseo de volver por la reputación de los que fueron justiciados, librando sus nombres de la nota de traidores, que se les impuso.

Nada encubrió de la parte que había tomado en aquel momento, en que de orden de Quesada se encargó del mando de la nave San Antonio y asestó sus cañones.

Que el Emperador quedó satisfecho de la declaración de El Cano, á pesar de esta confesión, lo indica el que poco después (el 23 enero de 1532) le hizo merced de una pensión vitalicia de quinientos ducados al año, asentados en la Casa de Contratación, de la especería establecida por aquel tiempo en la Coruña; y si bien no pudo cobrarla por el mal estado del Real Tesoro, su concesión es un testimonio de la benevolencia del Monarca hacia él.»

Fuente: Es parte del cap. IX de la Historia de del Cano, por Navarrete (E.) — Páginas 107 a 114 

Biografia de Marco Polo Vida y Ruta de sus Viajes a Oriente

Biografía de Marco Polo
Viajes de Marco Polo – La Ruta de la Seda a Oriente

Marco Polo fue un viajero europeo que llegó a China un poco antes de que asumiera la dinastía Ming, cuando el Imperio todavía estaba gobernado por los mongoles. Marco Polo nació en Venecia y pertenecía a una familia de mercaderes, que había llegado a China a través de la Ruta de la Seda y Especias , y que en su segundo viaje Nevaron a Marco.

Una vez en China, Marco Polo pasó a formar parte del cuerpo diplomático del emperador Kublai Khan, para quien llevó a cabo misiones por todo el imperio. En 1292, tras vivir en China durante 17 años, Marco fue enviado por el emperador como escolta de una princesa china en un viaje por mar hasta Irán, tras lo cual regresó a Venecia, donde se convirtió en oficial de la marina.

En una batalla contra la flota genovesa, fue hecho prisionero y durante su cautiverio le contó sus viajes a un compañero, quien los puso por escrito.

Estos relatos se publicaron con el título de Los viajes de Marco Polo, probablemente el libro de viaje más famoso e influyente de toda la historia. La riqueza de sus intensas descripciones supuso para la Europa medieval la primera toma de contacto con la realidad de China, además de las primeras noticias sobre otros países como Siam (Tailandia), Japón, Java, Cochinchina (en el siglo XXI una parte de Vietnam), Ceilán (en el siglo XX  Sri Lanka), Tibet, India y Birmania.

Durante mucho tiempo, esta obra fue la única fuente de información de Europa sobre la geografía y el modo de vida en el Lejano Oriente.

Los relatos de Marco Polo sirvieron para que los europeos se enteraran de muchas cosas respecto a Oriente. Además, sirvieron de modelo para elaborar los primeros mapas fiables de Asia que se hicieron en Europa, y despertaron en Cristóbal Colón el interés por el Oriente, que culminará con el descubrimiento de América en 1492, cuando pretenda llegar a la corte del Gran Khan que Marco Polo había descrito.

También incitó a los portugueses a tratar de abrir una ruta marítima que llegara a China bordeando África, algo que hará el navegante lusitano Vasco da Gama, afines del siglo XV. A partir de esa ruta los portugueses empezarán a frecuentar la costa de China y llegarán a Japón pero, lo más importante, se inmiscuirán en el comercio de la seda.

La dinastía Ming había prohibido el ingreso de los europeos en China hasta ese momento en que los portugueses comiencen a intervenir en el comercio chino, otros europeos se infiltrarán progresivamente hasta que, en el siglo XIX, terminarán desestabilizando al Imperio con sus constantes y ambiciosas exigencias de concesiones comerciales, absolutamente perjudiciales para la economía china.

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Biografía de Marco Polo y sus Viajes

Biografia de Marco Polo Vida Obra Viajes de Marco Polo Ruta de la SedaNarración   Histórica de sus viajes :
En el otoño de 1298, Marco Polo, prisionero de guerra veneciano de edad mediana, estaba en una cárcel genovesa.  Pasaba el tiempo contando un extraordinario viaje que había hecho en otro tiempo.  Las noticias sobre su pasado corrieron por Génova y la gente empezó a acudir a la prisión para oírle hablar de las legendarias tierras del gran Kublai Kan , emperador de los mongoles.

Salpicaban sus relatos los templos dorados, las minas de rubíes y otras maravillas que había visto en sus viajes por el Oriente, así como los suntuosos palacios y la deslumbrante vida cortesana del Gran Kan, que sobrepujaba en refinamiento y elegancia todo lo conocido en la Europa medieval.

Entre los compañeros de cárcel de Marco estaba un tal Rustichello, escritor profesional de novelas nativo de Pisa.  Tan cautivado como los demás con aquellas aventuras, persuadió a Marco de que pidiera a Venecia los libros de notas que había compilado para Kublai.  Aprovechando aquellas historias y notas y agregando uno que otro embellecimiento literario de su cosecha.

Rustichello completó un manuscrito sobre los viajes precisamente antes de la liberación de Polo en 1299.  Poco despu¿s se hicieron varias traducciones que circularon por Europa.  El libro empezó llamándose sencillamente Descripción del mundo, pues no era otra cosa y cubría más comarcas que ninguna otra obra de entonces.  Pero no tardó en ser conocido como

El libro del millón de maravillas del mundo, porque aludía burlonamente a las grandes cifras que daba Polo al mencionar los ingresos y riquezas del Kan.  Aunque hubo muchos lectores incrédulos, la narración de Polo despertó la admiración europea, que duraría siglos, hacia las riquezas y maravillas del fabuloso Lejano Oriente.

En el siglo Xlll, a medida que iba saliendo del aislamiento de la Edad Media, Europa se entregaba con afán a un comercio creciente -aparte de las guerras- en el Cercano Oriente.  Su población en rápido aumento y su desarrollo urbano habían incrementado la demanda de bienes, y como los señores feudales desdeñaban el comercio, surgió una nueva clase media de mercaderes en las villas y ciudades.

Ninguna más propicia para las empresas comerciales que Venecia, situada de modo ideal en el Adriático, vuelta hacia el este.  Fue en aquella ciudad próspera y refinada donde nació Marco Polo en 1254.

Unos meses antes del nacimiento de Marco, su padre Nicolo y su tío Maffeo, mercaderes de joyas, emprendieron un viaje de negocios a Constantinopla.  Los años transcurrían, y el comercio impulsaba a los Polo hacia oriente, hasta que llegaron a Bújara, muy adentro de las tierras gobernadas por los mongoles, o tártaros, como los europeos solían llamarlos.

Allí pasaron los Polo tres años, temerosos de moverse, ya que la región estaba infestada de partidas de guerreros y de bandidos.

Al fin, el enviado de un potentado local invitó a Nicolo y a Maffeo a acompañarlo a la corte de Kublai Kan en China.  Los Polo aceptaron el ofrecimiento de aquel sefíor, pues advirtieron en el acto la oportunidad única de emprender el comercio directo con el Lejano Oriente, evitando los intermediarios árabes y persas, y dichosos de salir de Bújara sin problemas.

En 1265, después de un arduo viaje de un año, Nicolo y Maffeo fueron recibidos por Kublai, nieto del gran constructor del imperio, Gengis, y el emperador más poderoso que el mundo hubiera conocido.  En los 20 años anteriores los habían precedido otros europeos -mercaderes y frailes- en territorio mongol, pero Nicolo y Maffeo Polo eran los primeros que visitaban China y eran presentados en la corte imperial.

Un mapa catalán representa a Marco Polo viajando en una caravana junto a sus hermanos por la ardua Ruta de la Seda, travesía que podía durar hasta cuatro años.

Curioso acerca del mundo entero, Kublai mostró interés en el cristianismo, acaso por razones políticas.  Cuando los Polo iban a partir, les pidió que llevaran una carta al Papa, solicitando que enviara 100 sabios sacerdotes a la corte mongol.  Invitó cordialmente a los hermanos a que volvieran a China con aquellos hombres y les dio una tablilla de oro inscrita que les garantizaría el retorno seguro a su patria.

En 1269, los Polo estaban de vuelta en Venecia .  Sólo entonces supo Nicolo que su esposa había muerto después de dar a luz a un hijo, Marco, al que había encomendado a unos parientes.  Marco, con sus 15 años, era un muchacho bueno y listo, y Nicolo decidió llevarlo consigo cuando regresara a la corte de Kublai.

Dos años después, Marco salió por mar de Venecia con su padre y su tío, rumbo a Catay, es decir China, viaje que representa un tercio de vuelta al mundo.  En Ayas, puerto al sudeste de Turquía, los Polo organizaron una pequeña caravana con camellos, caballos y servidumbre.

Hechos los preparativos, iniciaron la marcha, que habría de poner a prueba su valor y su resistencia física.  Ante ellos se dilataba toda Asia.

Los esfuerzos del Papa para satisfacer la solicitud de KubIai habían fracasado: no cien, sino sólo dos frailes se decidieron a unirse a los Polo.  Pero ahora, ya en camino, a los religiosos los sobrecogió el pánico y temieron por su seguridad.  Fingiéndose enfermos, volvieron atrás y los venecianos siguieron solos.

Marco, joven serio, amante de la naturaleza, empezó a llevar un diario de la expedición.  Como tenía habilidad para las cosas prácticas y los negocios, así como una mente impresionable, viva e indagadora, no se extendió acerca de las molestias personales del largo viaje, sino que sólo consignó todo lo que le parecía extraño y maravilloso: «fuentes» de petróleo, exóticas aves de caza, salinas, feroces puerco espines y minas de rubíes, entre otras muchas cosas.

Con la esperanza de evitar las regiones donde los cruzados y los musulmanes seguían peleando, la pequeña caravana se dirigió al norte.  Al ir llegando al mar Negro, torcieron al este, pasaron cerca del monte Ararat, donde se creía que había encallado el arca de Noé, y se internaron en las colinas de Georgia.

Todo este territorio era familiar a los mercaderes europeos, pero no a Marco, y lo sorprendió la vista de un manantial del que brotaban grandes cantidades de petróleo, un aceite que no se usaba como alimento -añadía-, sino como ungüento para tratar la sarna del hombre y el camello y para quemarlo en lámparas.  Los mesopotamios y los persas usaban desde hacía mucho el aceite fósil o petróleo para alumbrarse y calentarse, pero para un europeo medieval aquello era cosa nueva, pues lo mismo que los romanos y los egipcios, empleaban con tales fines el aceite de oliva, menos eficaz.

Los Polo entraron en Irán y se detuvieron en Saba, de donde habían partido los Reyes Magos siguiendo la estrella hacia Belén.  Marco oyó contar que sus cuerpos estaban perfectamente preservados en una tumba y trató en vano de averiguar algo más.

Los Polo habían llegado a una región remota y poco accesible, y las incomodidades y riesgos del viaje eran grandes.  La caravana apenas recorría de 16 a 30 kilómetros al día, por helados pasos entre montañas, desiertos pedregosos y cuencas de sal ardiente, donde la única agua potable era de un verde bilioso.

Al llegar a Kermán, los Polo pensaron continuar a China por mar, de modo que torcieron al sur, hacia Ormuz, puerto del golfo Pérsico.  De camino, pasaron por pueblos ocultos detrás de altas paredes de barro para protegerse de los karaunas, notorios merodeadores.

De pronto, los karaunas cayeron sobre la caravana en medio de una tempestad de polvo cegadora.  Marco relata que aquellos bandidos habían «adquirido el conocimiento de las artes mágicas y diabóliIicas, merced a las cuales producen oscuridad . . . , [de suerte que] las personas no pueden verse unas a otras, de no estar muy cerca».  Tuvo la fortuna de escapar, con su padre y su tío, y de dar con un pueblo, pero muchos de sus compañeros fueron «capturados y vendidos, y otros fueron muertos».  Marco, con la moderación que lo caracteriza, concluye: «Pasemos ahora a otras cosas.»

Por fin, los Polo llegaron a Ormuz, de clima bochornoso, pero les bastó echar una ojeada a las frágiles naves, de planchas «cosidas» con fibras de cocotero, para cambiar de opinión a propósito del viaje por mar, y regresaron a Kermán.  Tomaron la Ruta de la Seda, que los condujo a Balj, al norte de Afganistán.

Balj había sido una ciudad de palacios de mármol, capital de la antigua Bactriana, donde Alejandro Magno casó con la hija del rey persa Darío.  Pero los venecianos la encontraron convertida en ruinas calcinadas, 50 años después de haber sido arrasada por Gengis Kan.

Los Polo dejaron Balj atrás y pasaron a Badajshán, provincia montañosa al norte del Hindu Kush, donde las mujeres se rellenaban las caderas para aumentar su atractivo, y había minas de rubíes y del mejor lapislázuli del mundo.

Marco consigna: «En esta provincia nacen las piedras preciosas llamadas balax, que son bellas y de gran valor.  Nacen en las rocas de la montaña . . . El rey la manda horadar sólo para él, y nadie puede ir a esa montaña para buscar los balax, so pena de muerte; tampoco se pueden sacar del país … porque si el rey permitiera extraerlas, llegarían a abundar tanto que perderían su valor.»

La región era también famosa por su clima salubre.  «En las cimas de las montañas el aire es tan puro y saludable, que es conocido por restaurar la salud.» Marco lo atestiguó por experiencia propia, pues «luego de estar confinado por enfermedad durante casi un aiío en esta comarca», le recomendaron subir a las colinas, y se curó.

Partidos de Badajshán, los Polo cruzaron Cachemira por la meseta de Pamir.  Marco habla de «carneros salvajes muy grandes, cuyos cuernos miden sus buenos seis palmos.  Con estos cuernos hacen los pastores grandes cuencos para comer».  Estos notables animales, llamados carneros de Marco Polo, siguen siendo una caza mayor muy estimada.

Los Polo siguieron su camino por la meseta de 3600 metros de altitud.  Está enclavada entre cordilleras tan altas «que no se ven pájaros por las cumbres» y los fuegos «no dan el mismo calor que a menor altura».

De las montañas descendieron al Sinkiang, región templada con oasis verdeantes y calcedonia y jaspe en los lechos de los ríos.  Llegados a Lop, se dispusieron a cruzar el sur del desierto de Takla Makan.  Según Marco, tcquienes se proponen cruzar el desierto descansan una semana en esta ciudad para cobrar fuerza y disponerse para la jornada, cargando con provisiones para un mes».

«La longitud del desierto es tal, que se dice que llevaría un año o más cabalgar de un cabo al otro.  Aquí, donde es más angosto, se tarda un mes en atravesarlo.» El desierto de Takla Makan tenía fama de ser morada de espíritus malignos que arrastraban a los viajeros a la destrucción, llamándolos por su nombre y adoptando la apariencia de sus compañeros.

Los Polo tomaron precauciones y cruzaron felizmente un desierto traicionero debido a sus arenas susurrantes y a sus espejismos producidos por las ondas térmicas.

Durante varias semanas bordearon los límites meridionales del desierto de Gobi.  Llegaron a Kumul y penetraron en Mongolia, ya al oriente de Asia.

  Viajaban ahora por regiones habitadas por tártaros.  Marco anotaba todo lo que veía, u oía, desde el auténtico origen del amianto (que los europeos medievales creían que era lana de salamandra), hasta una gigantesca estatua yacente de Buda.  Realizó asimismo una de las primeras observaciones exactas acerca de los mongoles:

«Los tártaros prósperos se visten con paños de oro y seda, con pieles de cibelina, de armiño y de otros animales, siempre de la manera más rica.

«Son valientes en la batalla, casi hasta la temeridad … Soportan toda suerte de privaciones, y [si es preciso] pueden vivir un mes entero de la leche de sus yeguas y de las piezas que por azar lleguen a cazar … Los varones

aprenden a pasar a caballo dos días con sus noches, sin desmontar; así duermen mientras los caballos pacen.  No hay pueblo en el mundo que los supere en fortaleza ante las dificultades, ni de mayor paciencia en las penurias de toda especie …

«Si las circunstancias lo imponen. . ., pueden viajar diez días sin encender una hoguera ni comer como es debido.  Se alimentan de la sangre de sus caballos; les abren una vena y beben de sus propias monturas.»

Los Polo se acercaban a su destino.  Habían recorrido unos 13 000 kilómetros de terreno difícil en los tres años y medio transcurridos desde su salida de Venecia.  Advertido de su llegada, el Gran Kan «mandó salir a su encuentro, y dio órdenes para que en todos los lugares por donde pasaran se les proporcionase todo lo necesarios.

Por fin, en el verano de 1275, entraron los Polo en la ciudad mongol de Shangtu.  El espléndido palacio veraniego del Kan, de piedra y mármol, ocupaba 41 kilómetros cuadrados de parque, regado por muchos riachuelos y poblado de ciervos y otros animales de caza, que el monarca cazaba con guepardos y halcones.

Sentado en un enorme salón dorado, esperaba a los Polo uno de los gobernantes más notables de la historia.  Su imperio, el mayor que el mundo ha visto, se dilataba desde Hungría hasta la costa de China.  Kublai Kan, que tenía alrededor de 60 años, era un hombre bien constituido, de estatura mediana, con las mejillas encendidas y los ojos «negros y bellos».  Su figura, ataviado con una túnica de seda que los bordados de oro atiesaban, era imponente.  Cuando Nicolo presentó a Marco como «vuestro servidor y mi hijo», el Kan replicó: «Que sea bien venido, y mucho me complace.»

Shangtu era la residencia veraniega del Kan.  La capital principal de Kublai estaba a unos 300 kilómetros al sur, en Kambalik (el Pekín actual).  Era una ciudad más espléndida que Shangtu, con palacios de mayor magnificencia aún.  A fines de agosto, Kublai y su corte volvieron a Kambalik, y los Polo fueron también.

Miembro del séquito del Kan, Marco conoció íntimamente la casa imperial.  Kublai vivía con refinada suntuosidad.  Había adoptado muchas costumbres chinas y recibía a sus invitados al estilo chino más grandioso.

En los banquetes, donde a menudo había miles de comensales, se servían por lo menos 40 platos de carnes y pescados, 20 variedades de verduras, 40 clases de frutas y dulces y enormes cantidades de leche y vino de arroz.

Kublai tenía cuatro esposas legítimas, cada una con una corte de 10 000 personas.  Todas ellas tenían el título de emperatrices y en las ceremonias oficiales una de ellas ocupaba un lugar de honor junto al Kan.

Kublai tenía además centenares de concubinas, y cada par de años adquiría 30 ó 40 más.  Marco se enteró de que eran cuidadosamente seleccionadas en cuanto a belleza, y observó que «duermen tranquilamente, no roncan, tienen aliento dulce y están libres de olores desagradables».  Los padres consideraban un honor que sus hijas fueran elegidas, pues muchas veces el Kan daba sus concubinas por esposas a los nobles de la corte.

También servía al Kan un cuerpo de diabólicos astrólogos.  Marco Polo se refiere a ellos con gran desaproba ción:    «Se muestran en un estado sucio e indecente Por añadidura, son adictos a la horrenda práctica de asar y devorar el cuerpo de los condenados a muerte Tan peritos son en su infernal arte, que puede decirse que hacen lo que quieren, y mencionaré un caso, aunque se sale de los límites de lo creíble.

Cuando el Gran Kan está comiendo en su salón la mesa que hay en el centro se halla a una altura de ocho codos*, y a cierta distancia hay un aparador grande, donde están dispuestas todas las vasijas para beber.  Pues bien, por obra de su arte sobrenatural, hacen que las vasijas de vino, leche o cualquier otra bebida llenen las tazas espontáneamente, sin que las toquen los sirvientes y las copas recorren por el aire diez pasos hasta la mano del Gran Kan.  Cuando las ha apurado, regresan al lugar de donde vinieron.

Aquellos brujos de quienes se contaba que controlaban el estado atmosférico, impresionaban tanto al Kan, que dijo a los Polo que el cristianismo no le interesaría a menos que contara con análogos hacedores de milagros.

Igualmente mágica, para ojos occidentales, era la administración del vasto imperio del Kan.  Sus 34 provincias estaban gobernadas por 12 barones responsables sólo ante el Kan.  Un complejo sistema de cómodas postas, separadas por unos 40 kilómetros, con caballos veloces y ligeros, enlazaba las provincias con la capital y aseguraba que las órdenes del Kan fuesen prontamente ejecutadas.

La red de comunicaciones era tan eficiente que un mismo correo llegaba a recorrer 400 kilómetros en un día, y «en la estación de las frutas, lo que es recolectado por la mañana en Kambalik, le llega a la tarde del día siguiente al Gran Kan en Shangtu, aunque la distancia suele considerarse de diez jornadas».

Los viajeros no tenían dificultades con la moneda en la mayor parte del imperio.  Los billetes impresos en la casa de moneda del Kan en Kambalik eran aceptados por doquier, salvo en el lejano sur y el lejano oeste del imperio.  Marco Polo describió cómo unos artesanos hacían los billetes: «Toman la membrana que hay entre la corteza y el tronco.

Remojada y machacada en un mortero hasta quedar reducida a pulpa, se hace con ella un papel.  Lo hacen cortar en trozos de varios tamaños, casi cuadrados. . . El funcionario principal, después de mojar en bermellón el sello real, sella cada trozo de papel … La falsificación es castigada con la pena de muerte.» Transcurrirían 600 años antes de que el papel moneda se utilizara comúnmente en Europa.

Pese a algunas asperezas, el Kan era en muchos aspectos un déspota bastante benévolo.  Si el hambre o la peste afligían cualquier parte de su imperio, suministraba granos y ganado de los bienes imperiales a las víctimas.  Si caía un rayo en un buque mercante, el Kan renunciaba a su parte.  Si admiraba la estructura social y económica de algún territorio conquistado, la dejaba intacta, como había hecho con China.

Marco Polo no averiguó todo esto en seguida, sino a lo largo de muchos años.  Nicolo y Maffeo se establecieron en Kambalik para comerciar, y pocas veces los menciona Marco en el relato de los años que vivieron los tres en China, seguramente porque viajaban mucho.

El avisado joven Polo adoptó en seguida las costumbres tártaras y aprendió a leer y conversar en cuatro idiomas del imperio mongol.  Al Kan le impresionaron tanto su inteligencia y logros que decidió poner a  prueba el talento mercantil de Marco y lo envió con una misión a China sudoccidental, Birmania y Bengala.  «Advirtien de que al Kan le agradaba oír relatos de todo lo que fuera nuevo para él», Marco procuró recabar informaciones correctas, y anotó todo lo que veía y oía.

Durante los 17 años que Marco permaneció al servici de] Kan, se hizo tan útil que se le encomendaron misione confidenciales a todas partes del imperio y sus dependencias.  A veces viajó también por su cuenta, pero siempr con el consentimiento del Gran Kan.

Estas misiones llevaron a Marco por el norte a. Mongo lia, por el sur a Birmania y Bengala, por el oeste a Tíbe y por el oriente a las ciudades de la costa china.  Durant tres años fue el agente del Kan en la hermosa ciudad d Kinsai (Hangchow), al sur del río Yangtzé.

Lo mismo que Venecia, Kinsai estaba construida en tre canales, pero sus dimensiones y magnificencia líacía que Venecia pareciera un poblado.  Kinsai, inform Marco, tenía 160 kilómetros de circunferencia.  Había n menos de 12 000 puentes sobre los canales, y la cali principal, que cruzaba la ciudad de punta a punta, me día 40 pasos de anchura.  La calle estaba interrumpid por 10 enormes plazas rodeadas de altas casas y tiendas donde se vendían vinos, especias, joyas y perlas.  Dos o tres veces por semana, en cada plaza se reunían unos 50 000 comerciantes y compradores.  Marco lo describe así: «Abundan las piezas de caza de todo género, esto es, corzos, ciervos, gamos, liebres, conejos, perdices, faisanes, codornices, gallinas, capones y tantos patos y ocas que no alcanzan las palabras …

«Hay en todo tiempo, en dichas plazas, toda clase de hierbas y frutas y, sobre todo, unas peras grandísimas que pesan cinco kilos cada una, blancas por dentro como una pasta y olorosísimas.  También hay duraznos amarillos y blancos muy delicados… Cada día llega [del mar] gran cantidad de pescado … y también abunda el del lago … de diversas clases según las estaciones del año.»

A Marco Polo le fasinaron los baños públicos, de agua sin calentar, adonde los chinos concurrían a diario.  Al parecer consideraban los baños de agua fría «muy conducentes a la salud».  Sin embargo, también había baños de agua caliente «para los extranjeros, que no soportan la impresión del frío».

Describe también Marco los gremios de artesanos de Kinsai y señala que Kublai Kan no imponía la antigua ley china según la cual todo hombre debía seguir ejerciendo el oficio de su padre: «Cuando adquirían riqueza, se les permitía evitar el trabajo manual, a condición de conservar el establecimiento en buen estado y de dar empleo a personas que practicasen los oficios paternos.»

Marco no restringió sus viajes, en modo alguno, a la comodidad y seguridad de las grandes ciudades.  Viajó por toda China y probablemente llegó a conocerla mejor que la mayoría de los chinos y que sus dominadores mongoles.  Su gira más prolongada fue por las provincias sudoccidentales de Sechuan y Yunnan y por una región que llamó «Tíbet».  Al recorrer aquellas comarcas, quedó cautivado por la moneda de sal que circulaba en Tíbet: «Tienen aguas saladas de las que extraen la sal hirviéndolas en sartenes.

Luego de hervir una hora se cuajan en una pasta a la que se da forma de panes de dos dineros, planos por debajo y redondeados por encima; y cuando están hechos se ponen sobre ladrillos bien caldeados al fuego, donde se secan y endurecen.  En ellas se imprime el sello de] señor.  Tales monedas no pueden ser hechas sino por la gente de] señor.»

Los viajes eran bastante arriesgados, no sólo por los bandoleros sino por los animales salvajes.  Los viajeros obligados a acampar por la noche en despoblado se protegían encendiendo hogueras de bambúes verdes que crecían en la orilla de los ríos.  En la lumbre, las cañas a menudo «estallan con grandes detonaciones» que podían oírse a tres kilómetros y ahuyentaban a los animales.

Marco llegó 4 Birmania, región desconocida para los europeos y que sólo fue explorada seis siglos después.  En aquella remota zona, Marco vio las cosas más raras: gente que se forraba de oro los dientes, hombres tatuados de pies a cabeza.  Se enteró de la singular costumbre de una comarca: «No bien una mujer ha tenido un niño y lo ha lavado y envuelto, el esposo toma su lugar al punto, pone la criatura a su lado y la cuida durante 40 días . . . La mujer amamanta al niño a su lado.»

Diez años más viajó Marco Polo por cuenta del Kan, mientras su padre y su tío se enriquecían con la compraventa de joyas.  Pero anhelaban volver a ver Venecia.  Y Marco explica:

«Cada vez estaban más empeñados en ello, [sobre todo] cuando pensaban en la edad muy avanzada del Gran Kan, cuya muerte, de producirse antes de su partida, podría despojarlos de aquella asistencia general, única con que podrían contar para vencer las dificultades de un viaje tan largo…

«Así que Nicolo Polo aprovechó la ocasión un día, al notar que el Kan estaba más contento que de costumbre; se postró a sus pies y solicitó, en nombre propio y de su familia, el gracioso permiso de Su Majestad para partir.»

Al Kan pareció dolerle.  Que pidieran lo que quisieran, respondió; pero, «por la consideración que les tenía, debía decididamente rechazar su petición».  Los Polo estaban, de hecho, prisioneros, y de no haber sido por un golpe de suerte, la historia pudo no llegar a saber nunca nada de Marco Polo.

Hacia 1286, llegaron a la corte del Gran Kan en sc>licitud de nueva esposa unos enviados de un pariente de Kublai, Arghyn Kan, gobernante de Persia.  Fue escogida una joven de 17 años, «bella y exquisita», ylos enviados partieron con ella por tierra.  Cosa de un año más tarde, la caravana reapareció en Kambalik, rechazada por las belicosas tribus del Asia central.  Se dio el caso de que Marco acababa de volver de un viaje a las Indias Orientales, y los enviados pidieron a los Polo que los guiaran por mar.  Cuando el plan fue expuesto al Gran.  Kan, convino a regañadientes en dejar partir a los Polo y les dio cartas dirigidas a los reyes de Europa.

En 1292 zarpó de China una flotilla de 14 barcos que llevaban a centenares de hombres y mujeres, incluyendo a los tres Polo, a los embajadores de Arghyn Kan y a la joven novia.  Siguieron la costa de China hacia el sur, bordearon Vietnam, llegaron a Sumatra, pasaron a Ceilán y la India, y enfilaron al norte hacia Ormuz.  La incansable curiosidad de Marco le llevó a describir tierras, pueblos y otros temas de que los europeos hasta entonces no tenían la menor noticia: desde una descripción del rinoceronte (al que llamó unicornio) hasta una favorable biografía de Buda.

Por fin, la flota arribó a Ormuz, en el golfo Pérsico, al mismo puerto en el que los Polo habían decidido no embarcarse 20 años atrás.  La travesía había durado un par de años, y no estuvo libre de molestias y peligros.

Marco habla de unos piratas que obligaban a los merca deres capturados a tomar una purga que les hacía vomitar las joyas que se hubieran tragado para ocultarlas.  Muchos de la partida murieron por el camino, pero la voluntad indomable, el vigor y la suerte no abandonaron a los Polo.  La joven fue entregada sana y salva, pero Arghyn había muerto, de modo que la casaron con su hijo.  Los Polo, lejos aún de su patria, prosiguieron por mar y tierra hasta Constantinopla.  Debió de ser un alivio para ellos ir ya de camino hacia Occidente cuando se enteraron de la muerte del Kan en 1294.

En 1295, Marco, Nicolo y Maffeo Polo entraron por fin en el puerto de Venecia, después de una ausencia de 24 años.  Al principio nadie los reconoció, pues habían adquirido «cierto matiz tártaro indefinible, tanto en el aspecto como en el acento».  Los vecinos contaban que los Polo, para probar sus relatos respecto a las riquezas que habían adquirido y a las muchas que habían contemplado, dieron a los suyos un banquete, al final del cual desgarraron las costuras de las toscas vestimentas que traían de Asia y derramaron sobre la mesa gran cantidad de diamantes, perlas, rubíes, esmeraldas y otras piedras preciosas.

La edad de Marco Polo no excedía en mucho los 40 años, pero apenas se sabe algo de su vida posterior.  Debe decirse que nunca volvió a alejarse mucho de Italia.  Tres años después de su regreso, fue capturado por los genoveses.  Liberado de la cárcel, Marco se casó y tuvo tres hijas.  Sin duda, disfrutó de la celebridad que debió a la circulación de su libro, aunque muchos lectores lo acusaron de «contar patrañas».

Cosa singular, al morir en 1324, Marco no era muy rico.  Su última voluntad fue que se liberase al sirviente tártaro que había llevado consigo.  Inevitablemente, en torno al veneciano y sus viajes se multiplicaron las leyendas.  Según unos amigos, alguien preguntó a Marco agonizante si no querría al fin suprimir de su relato «todo lo que fuese más allá de los hechos».  Parece ser que él contestó: «No he contado ni la mitad de lo que vi.»

Pero Marco Polo no tuvo la culpa de lo mucho que otros debieron de añadir a su libro.  Con los años, fue criticado por numerosos errores, on-úsiones y exageraciones; pero no eran nada en comparación con los que aparecían en otros libros de la época.  Cualesquiera que fuesen sus limitaciones, sus observaciones eran indiscutiblemente realistas, e influyeron no poco sobre generaciones posteriores de cartógrafos, geógrafos, viajeros y sabios de toda índole.  Hasta su errónea localización de Japón entre

China y Europa tuvo su importancia: unos 200 años después, uno de los lectores de Marco Polo se lanzó a buscar una ruta occidental al Oriente, llevando consigo un ejemplar cuidadosamente anotado de los Viajes.  Cristóbal Colón no encontró Japón ni China, pero la inspiración que debió a Marco Polo lo llevó a otro mundo nuevo.

    BAJAR EL LIBRO DE MARCO POLO     

Biografia de Vasco da Gama Vida y Obra Viajes de Vasco de Gama

Biografía de Vasco da Gama Vida y Obra
Viajes de Vasco de Gama

vasco de gama

Gama, Vasco da (c. 1469-1524), explorador y navegante portugués, fue el primer europeo que llegó a la India por la ruta que rodea África, dando por finalizada la búsqueda que Enrique el Navegante comenzara ochenta años antes.

Nació en Sines, Alentejo (en la actualidad conocido como Baixo Alentejo). Durante su juventud luchó en las guerras contra Castilla.

El rey de Portugal, Manuel I el Afortunado, le encargó la misión de llegar a la India por mar, zarpando de Lisboa, con cuatro barcos, el 9 de julio de 1497.

En noviembre rodeó el cabo de Buena Esperanza (que fue bordeado por primera vez en 1488 por el también navegante portugués Bartolomeu Días de Novaes); después se detuvo en Malindi, en la costa este de África.

Con la ayuda de un guía, que consiguió a través de unos mercaderes indios en ese mismo puerto, Gama siguió su viaje rumbo al este, para el 20 de mayo de 1498 llegar a Calicut (actual Kozhikode), en la costa de Malabar, en la India, donde debido a la hostilidad de los comerciantes musulmanes no pudo crear un puesto comercial portugués. Además, hubo de negociar su salida del puerto de Calicut antes de regresar a Portugal, en 1499.

En su país fue recibido con elogios, recompensado económicamente y autorizado a usar dom delante de su nombre. Para continuar los descubrimientos de Gama fue enviado a la India Pedro Álvares Cabral, que tuvo más suerte en el establecimiento de un puesto comercial portugués en Calicut.

Cuando se supo en Portugal que en el puesto creado por Cabral había sucedido una masacre, Gama, que ya había sido nombrado Almirante de la India, recibió el encargo de vengar la salvaje acción. Mientras se dirigía a Calicut fundó varias colonias en Mozambique y Sofala (que en la actualidad está integrada en Mozambique), en el este de África. Cuando llegó a Calicut, Gama subyugó a sus pobladores y obligó al rajá a restaurar la paz.

Después, abandonó la India y zarpó rumbo a Portugal, en 1503, con una valiosa carga de especias. Durante los siguientes 20 años no realizó ningún servicio como navegante, pero recibió el título de conde de Vidigueira en 1519. Cinco años más tarde fue nombrado virrey y viajó a la India con la misión de acabar con la creciente corrupción de las autoridades portuguesas de la colonia. Gama desembarcó en la India en el otoño de 1524, pero falleció en Cochin a los tres meses escasos de su llegada.

 Vasco da Gama llegó a Kozhikode

Una Triste y Dura Historia de Respeto

 Vasco da Gama llegó a Kozhikode (llamada a veces Calicut), puerto situado a orillas del mar de Arabia, sobre la costa suroccidental de la India, en 1498, ansioso de las especias asiáticas, pero venía mal preparado. Según la costumbre, la manera apropiada de honrar al gobernante de Kozhikode, llamado zamorín, en especial si se deseaba algún favor, era colmarlo de costosos regalos. Gama tenía poco que dar, y no consiguió impresionar a los indios con los productos que traía. Con vasijas para lavar, rollos de tela, sombreros, cuentas y terrones de azúcar habría quedado bien en las costas de Guinea, en África oriental, pero tales pro­ductos eran naderías en la rica Kozhikode.

Gama tuvo que esforzarse para lograr un acuerdo comercial con el zamorín; finalmente, al cabo de tres meses de súplicas, recibió la aprobación. Aun con sus limitados productos, logró comprar suficientes especias como para impresionar a la gente a su regreso a Lisboa.

 El primer viaje de Vasco da Gama pareció señalar la vía hacia un comercio tranquilo. Empero, antes de su regreso a Kozhikode, el tono de las relaciones entre Oriente y Occidente se volvería amenazador. En su segundo viaje al este, en 1502, en lugar de ganarse el favor del zamorín, Gama recurrió a la intimidación mediante la más horrible violencia.

Sólo dos de los cuatro barcos de Gama, y 55 hombres de la tripulación original de 177, sobrevivieron al primer viaje de ida y regreso a la India. Éstas se consideraban pérdidas razonables para la época, en especial para tan importante descubrimiento.

El rey Manuel de Portugal, patrocinador de Gama, quedó tan contento que, en 1500, costeó una segunda expedición comandada esta vez por Pedro Álvarez Cabral. Camino abajo, costeando el litoral africano, Alvarez Cabral se desvió tanto hacia el occidente que descubrió Brasil y tomó posesión de él en nombre de Portugal, dando así al rey Manuel, quien tenía ya la ruta hacia Asia, una porción del Nuevo Mundo.

Cabral doblé el extremo de África y continuó hacia Kozhikode, en donde recogió los frutos del trabajo de Gama en cuanto a privilegios comercia les, negociando un completo tratado con el zamorin. Dejó además en la India un pequeño grupo de portugueses con el objeto de que recolectaran información para el rey Manuel.

Aunque la misión de Cabral en la India fue exitosa, los hombres que dejó fueron asesinados. Cuando llegaron a Portugal las noticias de la masacre, el rey Manuel se enfadé pues pensaba que los funcionarios indios debían haber protegido a sus representantes. Manuel necesitaba mostrar a los indios que estaban obligados a respetar a los portugueses, así que envió a Gama de nuevo a la India, en 1502. En esta oportunidad, Gama iba armado hasta los dientes, y no estaba dispuesto a solicitar el favor del zamorín, como lo había hecho en 1498.

 Durante el viaje, los barcos de Gama interceptaron un velero árabe, conocido como dhow, que llevaba de vuelta a casa musulmanes que venían de una peregrinación a la Meca. Demostrando una nueva y militante actitud hacia los orientales, el comandante se enfrentó a los árabes y les exigió la entrega de todos los tesoros que iban a bordo. Como éstos no se movieran lo suficientemente rápido, ordenó a sus hombres tomar el dhow al abordaje.

Los portugueses se apoderaron de todo el dinero y los bienes de los árabes, y luego emplearon pólvora para incendiar el dhow con toda la gente a bordo. Uno de los hombres de la tripulación de Gama conté “380 hombres y muchas mujeres y niños”.

Al llegar a Kozhikode, Gama no se molesté con regalos para el zamorín ni presentó súplica alguna. Por el contrario, exigió la rendición del zamorin y que los musulmanes, a quienes culpaba de la muerte de los portugueses que Cabral había dejado, fueran expulsados a puntapiés de la ciudad. El zamorín trató de ganar tiempo y de negociar la paz.

La respuesta del comandante de los portugueses a las proposiciones de paz fue un bote repleto de restos humanos: manos, pies y cabezas de pescadores y mercaderes indios. Los europeos escogían al azar a sus víctimas de los pequeños botes que pasaban por el puerto, ponían nudos corredizos alrededor del cuello de los hombres y los colgaban, sólo como espectáculo, antes de descuartizarlos. Gama envió al zamorín la espeluznante carga con un mensaje en árabe, en el que sugería al gobernador que se preparase unacena con tales bocados.

La horripilante táctica funcioné. Gama obtuvo su carga de tesoros para llevar de regreso a Lisboa, y dejó en el puerto de Calicut una fuerza naval permanente de cinco barcos.

CRONOLOGÍA DEL VIAJE DE GAMA:

8 de julio de 1497.
Las cuatro naves destinadas a la gran aventura zarparon del puerto de Lisboa. Entre los 160 hombres que componían la tripulación, figuraba también Bartolomé Días. Por orden del rey, debía desembarcar en Mina (golfo de Guinea) para asumir la dirección de ana importante factoría comercial en aquella colonia portuguesa.

14 de julio.
Después de doblar la isla de Madeira, las carabelas avistaron el cabo Nao y dejaron atrás el vecino cabo Boj ador. Este punto era llamado «finis Africae«, o sea límite extremo de África, hasta 1434, año en que el navegante Gil Eannes había logrado superarlo.

16 de julio.
Las carabelas echaron ancla en una bahía de la isla llamada de Santiago, en el archipiélago de Cabo Verde. Aquí Bartolomé Días se separó de los tripulantes de la expedición para proseguir el viaje por la Guinea Portuguesa. Hacia fines de julio, Vasco de Gama impartió órdenes para reanudar el viaje.

Mediados de octubre.
Después de semanas y semanas de navegación en el océano, durante las cuales una violenta tormenta amenazaba destruir a la San Gabriel, las carabelas cruzaron la línea del ecuador. Se encontraban, pues, en el hemisferio de la Tierra donde, según los sabios antiguos, la nave que osara entrar se precipitaría en los abismos.

8 de noviembre.
«¡Tierra! ¡Tierra!» gritaron los vigías. Después de 7.000 kilómetros de océano, semejante grito hizo regocijar a todos de alegría. Vasco de Gama ordenó desembarcar en una bahía, a la que llamó de Santa Elena. Después de algunos días se reanudó la navegación.

 22 de noviembre.
Alcanzado el extremo límite de África, los vigías avistaron el cabo de Buena Esperanza. ‘ Según una antigua leyenda, recogida por Camoens en su poema Os Lusiadas, la imponente mole rocosa de este cabo era habitada por el gigante Adamástor, el «Genio de las tempestades». Se decía también que Adamástor desencadenaba su furia dando muerte a todos aquellos temerarios que intentaran aventurarse en las proximidades de su morada. Después del audaz viaje de Bartolomé Días, ¿qué valor podía tener semejante leyenda? Y en verdad, sin temor alguno, Vasco de Gama impartió la orden de doblar el tan temido cabo. Ahora las cuatro carabelas afrontaban el océano índico.

Navidad 1497.
Luego de costear el litoral oriental del continente africano, las carabelas echaron anclas en una bahía, a la cual, por la fecha, Vasco de Gama impuso el nombre de «Porto Natal».

7 de enero de 1498.
Prosiguiendo la navegación costera, las carabelas se hallaron a la vista de un río en cuyas aguas navegaban muchos barcos de vela tripulados por negros. Vasco de Gama averiguó que se trataba de cafres, habitantes del reino de Monomotapa. Vasco de Gama bautizó esa comarca con el nombre de«Terra da boa xente».

Mediados de febrero.
Las carabelas portuguesas echaron anclas en la desembocadura del Zambeze. Vasco de Gama vino a saber que a este territorio llegaban los mercaderes árabes y que las Indias no eran desconocidas para aquellas poblaciones negras. Alborozados por la noticia llamó a ese río «Rio das Boas Sinaes» (Río de las Buenas Señales).

14 de abril.
Después de haber permanecido durante algunos días en Mozambique, los exploradores hicieron una nueva escala en Mombasa. ¿Por qué Vasco de Gama continuó navegando a lo largo de la costa africana, en lugar de dirigirse hacia la India? La razón estaba en que le fue encomendada la tarea de determinar la configuración de la costa oriental de África. De acuerdo con sus observaciones se pudo diseñar un mapa del continente ajustado a la realidad.

20 de mayo.
Luego de haber zarpado del, puerto de Melindi en los primeros días de mayo, con el alba del 20 las carabelas echaron anclas en Calicut, sobre la costa de Malabar. Después de más de 10 meses de’ navegación se había alcanzado la gran meta. ¡La ruta marítima para llegar a las Indias Orientales había sido finalmente descubierta».

Las Carabelas de Cristobal Colón