Los Mongoles

Biografía de Napoleon III Luis Presidente de Francia

Biografía de Napoleón III

Napoleón III (1808-1873), presidente de la República (1849-1852) y emperador de los franceses desde 1852 hasta su derrota frente a la pujante Prusia, en 1870. Fue el creador del II Imperio Francés, llamado Luis Napoleón Bonaparte, y de nombre imperial fue el de Napoleón III, era el sobrino del Napoleón por excelencia, Napoleón I Bonaparte. Contrajo matrimonio, en 1853, con la aristócrata española Eugenia de Montijo. Refugiado en Inglaterra, en Chislehurst, murió el 9 de enero de 1873

El 9 de junio de 1815 terminaban las sesiones del Congreso de Viena. Todas las potencias que exaltaban el principio llamado de legitimidad habían participado, y restablecían los gobiernos monárquicos reconocidos antes de la Revolución y de la epopeya napoleónica.

Se había creído que con la proclamación de un principio se apagaría en la conciencia de los pueblos el entusiasmo y el deseo de libertad que el gran Corso había suscitado. Las decisiones del Congreso no habían hecho más que retrasar un proceso histórico normal que iba a proseguir a través de toda una serie de revoluciones y de guerras.

En Francia, gracias a las hábiles maniobras del príncipe de Talleyrand, quien después de haber sido ministro de Napoleón puso su astucia al servicio de los legitimistas, Luis XVIII había ascendido al trono en 1824; su hermano Carlos X le sucedió.

Estos dos reyes, sobre todo el segundo, que ambicionaba restaurar el absolutismo de la monarquía, trataron de borrar el recuerdo de Napoleón del corazón de los franceses. En realidad, éste, después de su muerte en la isla de Santa Elena, en 1821, había llegado a ser para los bonapartistas un ídolo inolvidable.

Es necesario recordar la exaltación del alma popular y el deseo lleno de nostalgia que tenían los franceses de volver a ver como jefe a un hombre digno de suceder a su venerado emperador, para comprender las razones del éxito inesperado de Carlos Luis Napoleón, sobrino de Napoleón I.

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Casado en  1853 con la bella aristócrata española Eugenia de Montijo, quien pasó gran parte de su juventud viajando y visitando las principales ciudades de Europa, y tuvo un lugar importante en la vida pública del país.  En las comidas, donde se reunían nobles y diplomáticos de diferentes naciones, a menudo se tomaban importantes decisiones políticas.

Carlos Luis Napoleón nació en 1808, en París. Eran sus padres Hortensia de Beauharnais y Luis Bonaparte, rey de Holanda de 1806 a 1810. Cuatro años antes que él había nacido Luis Napoleón, el hermano a quien siempre quiso y que compartió sus aventuras de juventud. Pasaron su infancia bajo la protección del ilustre tío, de quien heredaron las ambiciones.

Pero la derrota napoleónica y la restauración de la monarquía alcanzaron directamente a los miembros de la familia Bonaparte. Luís Bonaparte tuvo que refugiarse en Italia, adonde llevó a su hijo mayor, mientras que su esposa, de quien estaba separado, se retiró a Suiza con su hijo menor. Se instalaron en el castillo de Arenenberg, situado a orillas del lago Constanza, en un lugar magnífico pero solitario.

Transformados en vasallos suizos, madre e hijo pasaron allí una vida cuya monotonía solamente fue interrumpida por tres viajes que Luis Napoleón hizo a Italia para ver a su padre (1823, 1824 y 1826).

El niño tenía un carácter tan reservado que su madre tomó la costumbre de llamarlo «el dulce sombrío»; pero quizás porque había sido ganado para la causa de las ideas liberales por su preceptor, se interesó desde muy niño por los pueblos oprimidos, víctimas de potencias extranjeras o de los gobiernos absolutistas del propio suelo.

Su hermano se parecía mucho a él en el ardor juvenil, y durante la guerra ruso-turca (1827-1829) pidieron, aunque en vano, a su padre que les permitiera enrolarse en los ejércitos que luchaban contra los turcos.

En 1830, según la expresión de Octavio Aubry, Luis Felipe «escamotea» la corona. Pero en Italia el viento de la insurrección continúa soplando. Los «carbonarios», en cuya secta ingresaron los dos hermanos, fueron vencidos, pero no abatidos. Y de pronto en Romana se produce un nuevo levantamiento. Los dos jóvenes se enrolan.

En febrero de 1831 la temeraria empresa parece estar a punto de triunfar. Pero los austríacos envían tropas adiestradas en la verdadera guerra. Los dos príncipes huyen a Forli, En la huida, el mayor es mortalmente herido. Por consideración hacia su madre, se dirá que murió de sarampión. El mismo Luis ha sido herido. Hortensia acude y lo lleva consigo a París.

Sin embargo, sus aspiraciones y el deseo innato de actuar le impiden resignarse a una vida apacible. En 1832 acontecía algo decisivo para el futuro: la muerte en Viena del único hijo de Napoleón I, el joven Napoleón II, en quien habían cifrado hasta entonces todas sus esperanzas los bonapartistas franceses.

En virtud de los senadoconsultos, que habían establecido la sucesión imperial, el príncipe Luis Napoleón era el representante directo de la dinastía napoleónica; la monarquía se mostraba inquieta por ella. En consecuencia, hizo renovar la ley de destierro para la familia Bonaparte.

El joven príncipe se retira a Arenenberg durante cuatro años, pero es con el fin de prepararse a desempeñar su papel en el gran escenario europeo. Escribe obras políticas y militares; se mantiene al corriente de los movimientos de simpatía popular y de las manifestaciones a favor del imperio, y hasta llega a provocarlos. Tiene frecuentes contactos con los bonapartistas, y sabe que en todas partes se está conspirando.

En 1836 pasó decididamente a la acción, tratando de sublevar a una guarnición en Estrasburgo y de derribar al rey. Esta empresa aventurada, digna de un audaz héroe del romanticismo, terminó en un fracaso completo. Fue arrestado, y luego de una corta detención, llevado a Estados Unidos. Volvió poco después a Europa y permaneció un tiempo en Inglaterra.

En 1836 fracasó la tentativa de Luis Napoleón para derribar la monarquía de Luis Felipe. En Estrasburgo, el príncipe, que llevaba uniforme de coronel, fue rodeado junto con sus cómplices, y debió rendirse. Fue llevado a Taris como prisionero. Luego de una corta detención, fue deportado a América del Norte, pero en corto tiempo regresó a Europa y se estableció
en Londres.

El 6 de agosto de 1840 hizo una nueva tentativa, en Boloña, para adueñarse del poder. Esta vez fue condenado a prisión perpetua y encerrado en el castillo de Ham. Pasó allí casi seis años, que dedicó a leer. Su causa no perdió nada con su encarcelamiento, pues si cuando era libre había ganado la simpatía del pueblo, ahora que estaba prisionero suscitaba la piedad y el entusiasmo; había entre los bonapartistas quienes comparaban su existencia en la cárcel y la de su tío, llena de prodigiosas epopeyas.

En 1846, cuando Luis Napoleón logró evadirse de la fortaleza con la complicidad de un amigo, la mayor parte del pueblo francés mostró sólo admiración por esta nueva proeza.

El apoyo popular le sería más claramente demostrado en 1848, inmediatamente después de las jornadas sangrientas del mes de febrero, que obligaron a Luis Felipe de Orleáns a huir y establecieron el gobierno provisional; a su frente estuvo, para proclamar la República, el poeta Alfonso de Lamartine.

Luis Napoleón, quien a raíz de estos acontecimientos favorables había vuelto a Francia, fue elegido diputado de la Asamblea Constituyente. A partir de aquel momento su actitud habría de cambiar. Pues sabiendo que había entre los diputados muchos opositores, se esforzó para hacerles olvidar sus actos revolucionarios, adoptando una línea de conducta pacífica y moderada; pero los bonapartistas actuaron en su lugar, y su elección de Presidente de la Segunda República, que se realizó  en  diciembre del mismo año, casi fue una sorpresa para Francia.

No faltaron comentarios desagradables de los partidos republicanos y socialistas, y sin embargo Luis Napoleón Bonaparte había obtenido cinco millones y medio de votos.

A pesar de la oposición, el 2 de diciembre de 1851 Luis Napoleón llevó a cabo con éxito un golpe de estado, y logró que los poderes constituyentes le otorgaran la presidencia por diez años, pretextando que las luchas de los partidos mantenían en el país una agitación permanente. En 1852, después de un viaje a través de Francia, el senadoconsulto del 7 de noviembre y el plebiscito del 21 y 22 del mismo mes lo consagraron emperador bajo el nombre de Napoleón III.

Durante el período de su arriesgado ascenso al trono, a Napoleón, en una fiesta dada en el año 1851 en el palacio del Elíseo, le llamó grandemente la atención la joven condesa española Eugenia María de Montijo de  Guzmán,  que  era una  de  las mujeres más bellas y más cultas de su época, y que entonces vivía en París con su madre. Decidió su noviazgo durante estada de Eugenia en Compiégne. En el transcurso de una  reunión colocó sobre la cabeza de su  prometida  una   corona de hiedra, diciéndole: «Mientras esperas la otra.»

La Segunda República había pasado a la posteridad. Aunque Napoleón III no llegó a realizar todas sus ambiciones, dio a Francia un lugar privilegiado entre las potencias europeas. Su acción política siempre estuvo animada por la ambición de devolver a Francia el prestigio que había adquirido bajo Napoleón I. Recordaremos su intervención en la guerra de Crimea (1853-1856) y la participación que tuvo en la guerra de la Independencia italiana. En 1858, Cavour sedujo a Napoleón III con la idea de la unidad italiana.

Tres años más tarde Francia había llegado a ser la aliada de Piamonte, y el ejército francés intervenía junto a las tropas italianas en la guerra contra Austria, que fue señalada por las victorias de Montebello, Palestro, Turbigo, Magenta, Solferino, y que finalizó con la paz de Zurich (10 de septiembre). Esta guerra preparó la unidad de Italia, consolidada entre los años 1860 y 1861, después de una serie de insurrecciones   en   ios   estados   napolitanos   y   romanos.

Durante el reinado de Napoleón III, Francia conoció un período de prosperidad económica y de progreso en las reformas sociales. Las grandes industrias se desarrollan, y mientras que el comercio y la agricultura crecen, París anexa nuevos barrios, y llega a ser el centro más floreciente de la cultura europea. En el exterior, el Imperio pacificó Kabilia y creó el Ministerio de Argelia y de las colonias, para dar una organización administrativa a las dependencias de Francia en África.

El período en que reinó Napoleón III es universalmente designado con el nombre de Segundo Imperio. Fue una época de eran brillo para las artes y la economía en Francia. Al emperador le agradaba rodearse de una corte llena de lujo, donde, bajo la esclarecida protección de la emperatriz Eugenia, brillaron algunas de las más claras inteligencias de la época. El gran músico Gounod compuso para las suntuosas fiestas del castillo de Compiegne algunas de sus más notables melodías.

El gobierno de Napoleón III ha sido objeto de numerosas críticas, a menudo injustas. Se lo ha acusado sobre todo de no haber sabido tomar, en el momento oportuno, las decisiones que se imponían tanto en política interior como en política exterior; aun cuando Francia se encontró en el apogeo de sus conquistas, tanto legitimistas como republicanos le reprocharon no haber realizado las esperanzas que habían fundado en él.

Napoleón fue la víctima de la astucia de Bismarck; se dejó llevar peligrosamente a la guerra contra Rusia por el muy astuto ministro de Guillermo I. Esta desdichada empresa terminó lamentablemente en Sedán (1-2 de septiembre de 1870). Napoleón III, después de haber buscado vanamente la muerte en el campo de batalla, fue hecho prisionero. Dos días después se proclamaba la Tercera República.

Habiéndose refugiado en Inglaterra, en Chislehurst, murió el 9 de enero de 1873. Luego de su muerte, su mujer, la espléndida condesa española Eugenia de Montijo, volvió a su país de origen. Murió en Madrid en 1920, pero el hijo que le había dado, el joven príncipe Eugenio Luis Juan José Napoleón, sólo sobrevivió a su padre seis años. Alistado en las tropas inglesas, murió en Sudáfrica. combatiendo contra los zulúes, en el transcurso de una exploración.

LA PERSONALIDAD DE NAPOLEÓN III

Sus gestos eran quietos, su tono de voz suave. No ten Ta nunca esos estallidos de temperamento que a Napoleón I le condujeron a veces a grandes éxitos, a veces a tremendos fracasos. En los momentos críticos tenía un absoluto dominio de sí y hasta una flema […]. Sin embargo, de su persona desprendíase una notable influencia fascinadora.

Cuando la reina Victoria se encontró con él en 1855, primero en Londres y luego en París, pudo comprobar en aquel hombre «enigmático» un poder de fascinación, y no ocultó hasta qué punto había sucumbido ella misma a ese poder: «Hay que conocerle para ver lo que hay en su carácter de verdaderamente amable, bondadoso y honorable. Es tan sencillo y tan natural que nunca hace circunloquios ni cumplidos; tiene un tacto exquisito, gusto excelente y mucho estilo de vida. Es enteramente imperial, y no necesjti, fingir su cargo.»

También Bismarck manifestó siempre simpatías por él. Pero pensaba desde muy pronto, todavía en tiempos de Federico Guillermo IV, que el emperador francés no era tan listo como el mundo creía: «Creo que se alegra cuando puede gozar en paz de alguna cosa buena; su entendimiento se exagera a costa de su corazón; en el fondo es bueno y siente en extraordinaria medida la gratitud por los servicios recibidos.» En otra ocasión observa críticamente que Napoleón obra by fits and starts [por impulsos].

En todas estas observaciones hay algo exacto. El emperador cambiaba fácilmente de planes, de medios y de hombres. Contrariamente al primer Napoleón, de quien Talleyrand dijera que era imposible de divertir, propendía resueltamente al deleite. La bondad y la gratitud le impulsaron a exclusiva indulgencia hacia los que le rodeaban y que en parte eran gente indigna de ella. Además, desde sus días de conspirador tenía adquirida una propensión fatal a seguir caminos torcidos y ocultos.

Su gobierno tenía siempre algo de intriga y de conspiración. Finalmente, habiendo llegado demasiado tardíamente a su altísima posición, y teniendo otra multitud de intereses, faltábale el pleno conocimiento de los negocios. En cierto modo fué siempre un diletante que acudía presuroso a todo lo nuevo y brillante, para abandonarlo tan pronto como lo había comenzado, o a medio terminar. El ministro inglés Palmerston decía, con su característica rudeza, que la cabeza del emperador estaba llena de planes, como la conejera de conejos.

Friedrich Luckwaldt. El sistema de los Estados europeos, en W.Goetz. Tomo VIII.

Fuente Consultada:
LO SE TODO Tomo III Biografía de Napoelon III – Editorial CODEX

 

 

Bayaceto Sultán Otomano Conquistas e Historia

Bayaceto el Sultán Otomano – Conquistas e Historia

Bayaceto I (c. 1360-1403), fue un sultán otomano (1389-1402), que sucedió a su padre, Murat I, y fue el primero de su dinastía que adoptó el título de sultán. En tres años, Bayaceto conquistó Bulgaria, parte de Serbia y Macedonia; también llegó a dominar la mayor parte de Asia Menor. Fue uno de sus más temibles adversarios del líder mongo,Temerlán.

Sitió Constantinopla durante diez años, esperando sojuzgarla por hambre. Bayaceto podría haber destruido el Imperio bizantino si el conquistador mongol Tamerlán no hubiera atacado las posesiones otomanas de Asia Menor y derrotado completamente al sultán en 1402 cerca de Ankara. Bayaceto murió prisionero en un campamento enemigo (1403), mientras sus hijos luchaban por la sucesión.

Bayaceto  sultán de los turcos otomanos y terror del imperio bizantino. Bayaceto atravesó los Dardanelos a la cabeza de sus tropas y avanzó hasta el Danubio. Esta invasión de Europa por los turcos hizo renacer el espíritu de las cruzadas y se puso en pie un gran ejército del que formaba parte Juan Sin Miedo, hijo de Felipe el Atrevido, duque de Borgoña. Este ejército que mandaba Segismundo, rey de Hungría, fue derrotado por Bayaceto, en Nicópoli, en 1396.

La caída de Constantinopla, capital del imperio bizantino, parecía irremediable. Pero, en este momento, Timur Leng invadió el este del imperio de Bayaceto y éste se vio obligado a retirarse de los Balcanes para hacer frente a la amenaza.

El orgulloso Bayaceto, que sólo sentía desprecio por su adversario y que parecía invencible a los ojos de los caballeros de Europa, conoció la derrota, en 1402, en Ancira, la actual Ankara. Hecho prisionero, Bayaceto murió en cautividad ocho meses más tarde.

Tamerlán aprovechó para reanudar sus incursiones y llegó hasta el mar Egeo. En 1404, sin embargo, estaba de regreso en Samarcanda, preparando una campaña contra China. Existen datos fidedignos sobre la vida de la corte de Tamerlán; éste recibió la visita de Clavijo, enviado extraordinario del rey de Castilla, Enrique III.

Clavijo hizo un relato de su estancia en Samarcanda que resultó ser extraordinariamente valioso. Timur Leng se disponía a atacar a China en el momento en que ésta se hallaba en el cénit de su poderío, durante la dinastía Ming, que había echado de sus tierras a los mongoles.

De todos modos, Timur Leng abrigaba el proyecto de conquistar aquel país en el nombre de Alá. De haber triunfado en su empresa, la cultura china se hubiera resentido de ello más que con la dominación mongola que, al fin y al cabo, respetó siempre las tradiciones locales, la religión y la cultura. Tamerlán no pudo realizar su sueño, pues la muerte le sorprendió en Otrar, cerca de Tachkent, en 1405. Sus hijos llevaron su cuerpo a Samarcanda.

El temperamento fanático y cruel de Tamerlán llevó consigo la destrucción de numerosos centros culturales de Oriente Medio.

Con todo, forjó un imponente imperio, dando unidad a elementos tan dispares como son los mongoles, los persas, los árabes y los turcos. Aunque el imperio se encontrase bajo dirección turca, poseía el dinamismo de los imperios mongoles. Después de la muerte de Tamerlán, su imperio conoció inmediatamente la decadencia.

Imagen de Bayaceto

Bayaceto sultan turco

Tamerlán pertenecía a la nobleza turca. Consiguió deshancar a la dinastía de los Jagataidas y hacerse proclamar emir de Transoxiana. Emprendió entonces una serie de sangrientas campañas y fundó un inmenso imperio. Uno de sus más feroces enemigos fue Bayaceto, sultán de los turcos otomanos, que amenazaba el imperio bizantino. Tamerlán venció a Bayaceto, pero su imperio decayó inmediatamente después de su muerte.

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Las Hordas Mongoles Vida , Costumbres y Conquistas

VIDA Y COSTUMBRES DE LAS HORDAS MONGOLES

Los mongoles han representado un importante papel en la historia de Asia.

Son nómadas, y su vida está hecha, por tanto, de continuos desplazamientos forzados por la necesidad de encontrar la hierba necesaria para la alimentación de sus grandes rebaños de corderos y cabras.

Estos animales les proporcionan carne, leche, mantequilla y queso.

Como animales de carga, los mongoles utilizan el camello y un caballo de pequeña estatura, pero de gran resistencia.

los mongolesLa extensión de la estepa, y su pobreza, los obligan a desplazarse de estación en estación.

Desde este punto de vista se les puede comparar con los lapones y otras poblaciones de Eurasia septentrional.

Viven en tiendas en forma de quesera, que levantan formando un enrejado de sólidas tablas, y cubriéndolo después con mantas de lana burda. Estos campamentos de tiendas deben considerarse pueblos ambulantes.

Ningún extranjero podría decir con exactitud dónde se encuentran esas aglomeraciones. Sólo los mongoles saben en qué lugar se hallan sus vecinos.

Nadie debe aventurarse solo por esas inmensas extensiones, pues quien lo hiciera correría el riesgo de no encontrar un alma viviente, ya que los mongoles  vagan   a  la   aventura.

La vida de este pueblo ha estado siempre envuelta en el misterio.

El extranjero se siente poseído de una inexplicable inseguridad, de una continua amenaza…

Los actuales mongoles no difieren mucho en usos y costumbres de aquellos antepasados suyos que surcaban las estepas hace centenares de años. Su pasado se pierde en la noche de los tiempos. Su fuerza era legendaria.

Uno de esos mongoles, Temudjin, a fines del siglo XII, reunió las tribus nómadas turco-mongolas.

Eran grandes jinetes, de cráneo redondo, pómulos salientes, ojos rasgados, piel amarilla, cabello lacio y negro y piernas arqueadas.

Temudjin sometió a cierto número de tribus y durante una primera asamblea solemne celebrada en 1206, se otorgó a sí mismo el título de Djingiz Khan o Gengis Kan, es decir, el más poderoso de todos los jefes, o también, el emperador inflexible.

Conquistó la ciudad, de Karakorum e instaló en ella su residencia.

viajes de los mongoles

Caravanas  Mongoles

Hasta entonces no había visto nunca una ciudad y no sabía leer ni escribir, pero su ejército de 100.000 hombres le permitió franquear la Gran Muralla de China, tomar la capital Yen-King, que se convertiría en Pekín, al norte de China y conquistar Corea. Yen-King fue saqueada e incendiada.

Cuando estalló una rebelión en el Lurquestán, Gengis Kan conquistó el país, incluida Samarcanda, una de las ciudades comerciales más importantes de la época, y exterminó sin piedad a la población, que había cometido la audacia de rebelarse.

Mientras sus lugartenientes realizaban incursiones por Rusia meridional, Gengis Kan marchó sobre el Irán y llegó hasta el Dniéper.

Su imperio fue el mayor que conoció el mundo hasta entonces.

Admitía todas las religiones, pero hacía que reinaran, por el terror, la autoridad y el orden.

Murió en 1227 durante los preparativos de una nueva campaña.

En vida repartió este imperio entre sus cuatro hijos, pero esto no impidió que Ogotai fuera designado Gran Kan, a pesar de que no era el primogénito.

Lo primero que hizo Ogotai fue lanzarse al ataque de la China meridional, luego de Rusia meridional y, por último, de Occidente.

Veinticinco mil jinetes arrasaron Vladimir, Moscú y Kiev, derrotaron a los caballeros de la Orden Teutónica y asolaron Hungría, para llegar finalmente a la costa adriática.

Ogotai murió en 1241, y los jefes mongoles se retiraron a Rusia meridional donde fundaron el reino de la Horda de Oro con Serai como capital.

Serai estaba situada en un afluente del Volga. Desde 1240 hasta 1450, Rusia vivió bajo el dominio mongol.

El kan permitió que subsistieran los principados rusos, pero les designó jefes e instaló guarniciones en las ciudades a fin de mantener el orden.

Kublai, el sucesor de Ogotai, conquistó toda China.

Fue el fundador de la dinastía Yan y se adaptó fácilmente a la civilización ya muy evolucionada de sus nuevos subditos.

Los soberanos de Annam y Birmania tuvieron que reconocer, asimismo, su soberanía.

En cambio, la flota que envió para conquistar el Japón sufrió una decisiva derrota. Marco Polo dijo con razón que este kan era el hombre más poderoso desde Adán.

Trasladó su capital de Karakorum a Pekín, y éste fue, sin duda, su mayor error político, pues se rompió la unidad del imperio mongol.

En Rusia el reino de la Horda de Oro se vino abajo, en 1502.

En el siglo XIX se encontraron los vestigios de Karakorum. Seis siglos antes, esta ciudad había poseído una docena de templos, dos mezquitas y una iglesia cristiana nestoriana.

No se puede hablar de cultura mongol. Una figurilla del siglo VII, el jinete azul de Astrana, hallada al norte del Turquestán, testimonia un esplendoroso pasado y recuerda a los grandes jefes mongoles.

Éstos tuvieron el mérito de poner a Europa en contacto con la civilización china, que en aquel momento mostraba un indudable adelanto sobre la cultura occidental.

Por este motivo no se puede achacar al azar el hecho de que el desarrollo de la técnica, que aceleró el fin de la Edad Media, se produjera inmediatamente después de las conquistas mongolas.

El compás, la pólvora y el papel se deben, en efecto, al ingenio chino.

Fuente Consultada:
Enciclopedia Juvenil Tomo I AZeta – Editorial Credsa

Enlace Externo: Gengis Kan El Conquistador Mongol

Dinastía Gupta en la India El Arte en la Edad de Oro Características

HISTORIA, CARACTERÍSTICAS Y ARTE DE LOS GUPTA EN LA INDIA

Tras el desmoronamiento del Imperio Maurya renacieron diversos reinos fracturados, pero hubo un imperio que sobresalió entre ellos: el de los gupta, que anunció el resurgimiento del hinduismo y una nueva edad dorada para la cultura india.

Esta dinastía gobernó desde el año 320 d.C. hasta el año 540 aproximadamente, una dinastía conocida como GUPTA, fue un periodo considerado tradicionalmente como la EDAD DE ORO DE LA CULTURA clásica en la India.

El régimen Gupta se basaba en el antiguo reino de Magadha, y su núcleo eran las conquistas y las alianzas matrimoniales del rajá (soberano) Chandragupta I (que reinó desde el 320 hasta el 330 aproximadamente).

Su hijo y heredero Samudragupta sometió gran parte de India septentrional y central y llevó a cabo importantes campañas en el sur, aunque sólo gobernó de manera directa el valle del Ganges y la India central.

Su hijo Chandragupta II (que reinó aproximadamente desde el 375 hasta el 413) extendió el Imperio por el oeste y por el sur, consolidando la autoridad Gupta, y su reinado vio florecer la cultura india.

• Mapa de la India

mapa india antigua

La vastedad de la tierra , la variedad del clima y de las otras condiciones naturales y la mezcla de razas han hecho que en la India surgiera un arte lleno de contrastes.

• ►LA DILATADA INDIA:

Protegida en sus límites septentrionales por las blancas e inaccesibles cumbres del Himalaya, y bañada al Sur por las aguas del Océano índico, la India se extiende a través de una superficie igual a la de Europa, excluida Rusia.

En su territorio se alternan áridas zonas desérticas y fértiles regiones monzónicas, selvas, altiplanos y sonrientes valles recorridos por grandes ríos.

En el curso de los siglos, muchos pueblos han llegado a esta vasta tierra, instalándose en ella por un tiempo más o menos largo; indo-arios, persas, griegos, musulmanes han caracterizado variadamente, con los aportes de sus civilizaciones, los elementos originales de la cultura y de la sociedad indias.

Era inevitable que de tal variedad de ambientes y pueblos surgiera una civilización multiforme, así como lo era también que ésta engendrara un arte tan rico, variado y exuberante.

Éste podrá ser más o menos comprendido, más o menos apreciado, pero nunca dejará de parecemos sorprendente.

Durante mucho tiempo, el arte indio ha sido el menos conocido entre todos los de Oriente; la causa de ello es, posiblemente, la escasez de hallazgos arqueológicos que den testimonio de las edades más antiguas, así como la dificultad de comprender el espíritu —tan distinto del occidental— que da forma substancial a toda esa producción artística.

Un espíritu que es simultáneamente ascético y  sensual, exaltado amor a la vida y negación de la misma, libre instinto y riguroso raciocinio.

De que manera elementos tan   contrastantes  pueden  hallarse juntos en el arte y en la cultura indios tiene una explicación lógica en las condiciones ambientales a que nos hemos referido antes:  en el clima cálido y húmedo de las regiones monzónicas, que excita y al mismo tiempo hace languidecer los organismos; en las rígidas temperaturas de los altiplanos, que estimulan la actividad mental; en la lujuriante vegetación de las selvas, que hace surgir en los hombres un  apasionado  amor por las bellezas de la naturaleza o en la aridez de los desiertos, que, por el contrario, los induce a defenderse del ambiente exterior.

Un noble llamado Chandragupta Maurya (escrito a veces Candra Gupta Maurya) se rebeló, en 322 a.C, contra los gobernadores que Alejandro había dejado en Punjab (en lo que es hoy Paquistán y el noroeste de la India), logrando arrumar las conquistas del macedonio.

Se apoderó también de Magadha, el principal estado de la India nororiental, y fundó el Imperio Maurya, la mayor entidad política de la India hasta ese momento.

Cuadro etapa de la historia de la India

cuadro etapa de la historia de la India

CARACTERÍSTICAS DE LA DINASTÍA GUPTA:

En el siglo II d. de J. C, se llevó a cabo la célebre codificación (Dharmasastra) que otorgó a los sacerdotes brahmánicos las decisiones en materia jurídica.

Esta codificación preparó la estabilización rigurosa del régimen de castas, dio forma al régimen familiar e incluso permitió la normalización del comercio.

Estaba redactada en verso (slokas), y en líneas generales puede calificarse como superior en principios humanitarios a otras de la época.

Al llegar el siglo IV, tras es desmoronamiento de la dinastía Maurya,  surgió una nueva dinastía imperialista: la de los Gupta, oriunda de Magadha.

El iniciador de las grandes conquistas de esta dinastía fue Chandragupta I, aunque dicho proceso culminó con Chandragupta II, Vikramaditya (375-413).

La estabilización de la hegemonía de los Gupta inició una nueva época de prosperidad para la India.

Sus comerciantes llegaron a negociar con el Imperio Bizantino, con los persas sasánidas e incluso con los temibles hunos.

Paralelamente se produjo un notable florecimiento de toda suerte de manifestaciones literarias y artísticas de genuino mérito.

Su gobierno estaba modelado conscientemente con acuerdo a las prácticas del Imperio Maurya, con una autoridad centralizada.

Restituyeron una base de poder en Pataliputra desde la cual se regulaba el comercio y la industria y promovieron un conjunto de valores unificados.

También permitieron un cierto nivel de administración provincial que proporcionó a gran parte de la India más de un siglo de paz y estabilidad.

Durante este periodo, los pueblos indios estuvieron en contacto directo con gran parte del mundo exterior y floreció el comercio con Roma, el sudeste asiático y la Asia Central, el cual no solo aportó bienes materiales sino también el intercambio de ideas.

La dinastía Gupta se considera de las más productivas y creativas de la historia india.

Kalidasa, tal vez el mejor poeta indio, escribió poemas y dramas, y surgieron obras maestras en sánscrito.

Además se dieron grandes logros en los ámbitos de las matemáticas, la astronomía, la medicina y la química.

El esplendor de los Gupta (que aunque no fueron budistas tampoco persiguieron a dicha religión) duró hasta el fin del reinado de Khumaragupta I (413-455), pues con su inmediato sucesor, Skhandagupta (455-480), se inició el colapso de la dinastía.

La causa esencial de dicho proceso fue la presión de los llamados hunos blancos, ante cuyo empuje fue cayendo paulatinamente la India Gupta, hasta que quedó reducida virtualmente a la región del Ganges.

Desde entonces, el control político pasó a manos del jefe de los hunos, Toramán (hacia el primer tercio del siglo VI), cuyo hijo Mihirakula, el tristemente célebre «Atila de la India», persiguió encarnizadamente al budismo (515-530), hasta llegar a aniquilarlo y obligar a los sobrevivientes a huir para salvarse de su furia homicida.

Así, por ejemplo, el patriarca budista Bodhidharma, sucesor de Simha —asesinado por Mihirakula—, emigró a China, estableciéndose finalmente en el reino Wei.

Hasta el siglo VII no volvieron a surgir nuevas dinastías capaces de unificar políticamente a la India.

LA EDAD DE ORO:

El período del imperio gupta, del siglo IV al VI d. C, se considera en la India como una edad dorada.

En literatura, la antigua épica hindú en sánscrito, el Mahabharata alcanzó su forma definitiva, mientras que el gran poeta Kalidasa —al que se ha descrito como el Shakespeare del sánscrito-creó épicas nuevas, junto con poesía lírica y dramas.

En arquitectura, uno de los monumentos gupta más grandes es el ornamentado templo Mahabodhi en Bodh Gaya, el lugar donde el Buda consiguió la iluminación, mientras que el misterioso Pilar de Hierro de 7,0 metros en Delhi —que hasta el día de hoy no muestra la mínima señal de oxidación— es un logro metalúrgico sobresaliente.

Pilar de hierro en la India

pilar de hierro en la India

En ciencia, el astrónomo Aryabhatta demostró —entre otras cosas— que la Tierra gira alrededor del Sol y rota sobre su propio eje, mientras que el tratado astronómico y matemático conocido como el Surya Siddhanta contiene una definición de la función del seno usada en trigonometría.

Sin embargo, lo más significativo fue el desarrollo del sistema numérico decimal y el uso del cero, innovaciones que después fueron recogidas por los matemáticos musulmanes y finalmente llegaron a Europa.

ARTE, TEMPLOS, ESCULTURA GUPTA:

La Sociedad gupta fue, por eso, una sociedad floreciente, aristocrática, culta y, sobre todo, genuinamente hindú.

No se puede decir que el arte de este período fuera prevalentemente religioso, ya que en la India no existía entonces una separación real entre práctica religiosa y actividad profana.

En el espíritu indio, la religión es una manifestación vital que da forma a cada gesto y a cada pensamiento.

Y es así como la gran variedad de creencias presenta, como denominador común, una singular coexistencia del más abstracto misticismo con una arrolladura v jubilosa sensualidad.

Ejemplos de arte gupta

arte gupta

ARTE INDIO (período Gupta): Escena de gineceo. Terracota procedente de Yamuna (siglo v d. C.) Museo Curzon. Mathura.

Un realismo brutal, exagerado hasta lo grotesco, confiere a esta escena de harem un sabor inconfundible que contrasta con la elevad ísima espiritualidad expresada por tantas obras de esa época, y que testimonia la variedad de motivos del arte Gupta.

arte gupta

ARTE  INDIO   (período  Gupkta): Cabeza de Buda procedente de   Mathura   –   Museo   Curzon.

Mathura. Una expresión de divina calma y de noble espiritualidad caracteriza a las imágenes de Buda procedentes de Mathura, que durante el período Gupta también fue un importante centro artístico.

SURGEN LOS TEMPLOS HINDÚES:

Fieles sobre todo a Vishnú, los emperadores de la dinastía Gupta erigieron en honor del dios numerosos templos, de los que sólo quedan algunos ejemplos en las provincias, como en Chittorgarh y en Gualior.

Ellos constituyen el prototipo del templo hindú, perfeccionado y enriquecido en épocas posteriores, pero nunca substancialmente modificado.

Originariamente, el templo hindú estaba compuesto por una celda cuadrada (garbhagriha) provista de un pórtico.

Luego, la celda fue elevada sobre una plataforma rodeada por un deambulatorio al que se llegaba por escalinatas.

Más tarde se le agregaron varios pisos y capillas laterales.

Los elementos característicos de la arquitectura hindú son: la casi total ausencia de la planta circular o de la forma esférica, el uso de líneas rectas, horizontales o verticales, y la elaboración de las columnas, que siendo en su origen de base cuadrada pasan a ser de sección poligonal y luego redonda.

El templo hindú, como la «stupa» budista, es también un símbolo; en efecto: está destinado a representar en su estructura la imagen del mundo.

Entre los edificios budistas de la edad Gupta recordaremos el templo de la Mahábodhi, del siglo VI d. C.

Ejemplos de Templos Gupta

templo gupta

ARTE INDIO   (período Gupta): Templo de la Mahábodhi, en Bodh-Gaya (526 d.C).En Bodh-Gaya, en el sitio donde el Buda histórico alcanzó la iluminación meditando bajó el árbol sagrado, podemos admirar aún hoy la grandiosa estructura en pirámide del templo de la Mahábodhi, que constituye, para los fieles budistas, el centro de su mundo espiritual.

El templo, enteramente construido con ladrillos, fue erigido en 526 d. C. por Baladitya, emperador Gupta, y luego restaurado y modificado en varias oportunidades.

El edificio actual está formado por una vasta plataforma cuadrada sobre la que se elevan la gran torre central y las cuatro torrecillas angulares. El exterior presenta una decoración de buen gusto.

templo gupta

Los grandes monumentos arquitectónicos erigidos por los emperadores Gupta han desaparecido casi todos.

Para el que desee formarse una idea de su estilo, sólo quedan algunos santuarios de época inmediatamente posterior, que recuerdan el arte de los Gupta.

Presentamos aquí dos ejemplos de dichos santuarios: un templo de Chittorgarh, y el Teli- kamandir de Gualior.

LA ESCULTURA GUPTA:

El proceso de evolución de la escultura, ya iniciado con la escuela de Mathura, alcanza su culminación durante el reinado de los Gupta.

Los escultores de esc período fueron, sin duda, técnicos habilísimos v artistas excepcionalmente dotados; sin embargo, no cedían libremente a sus impulsos o al deseo de reproducir fielmente la realidad, sino que, según las normas de los sacerdotes, obedecían a toda una serie de reglas preestablecidas.

Como consecuencia de ello, la escultura Gupta, que adorna numerosos templos, resulta ser más bien el fruto de un estudio cuidadoso y severo que el efecto de una libre fantasía creadora.

Los cuerpos repiten a menudo actitudes de la danza, considerada en la India como un arte de capital importancia.

Tenía un valor especial la representación de la belleza femenina, que debía seducir y causar sentimientos gozosos y agradables.

Los dioses son representados con los símbolos de su poder, y Vishnú aparece a menudo montado sobre el águila Garuda, en compañía de su esposa Lakshmí.

En los relieves, el sentido del ritmo y de la armonía, derivados de la danza, domina todas las composiciones, infundiendo un valor sagrado, de rito, a escenas aparentemente profanas.

arte gupta

ARTE INDIO  Izq. (período Gupta): Busto de mujer adornada con un collar doble y aros largos – Museo Curzon. Mathura.
ARTE  INDIO  Der. (período  Gupta):   Pequeña cabeza de piedra – Museo  Curzon. Mathura.

arte gupta

ARTE INDIO (período Gupta): La diosa Mahishasuramardini.
Relieve en piedra procedente de Gosna Khera – Museo Curzon. Mathura.

arte gupta

ARTE. INDIO   Izq. (período Gupta):  Estatua de Buda procedente  de Sarnath   (siglo V d. C.) – Museo de Arte Indio. Calcuta.

En las estatuas de Buda procedentes de Sanlath (Benares), el ropaje, transparente y desprovisto de pliegues,revela las formas idealizadas del cuerpo. La cabeza se destaca sobre una aureola ricamente decorada.

ARTE INDIO Der. (período Gupta): Estatua de Buda procedente de Nalanda – Museo Nacional. Nueva Delhi.

LAS GRUTAS DE AJANTA

grutas ajanta

En 1819, algunos soldados descubrieron por casualidad, cerca del nacimiento del río Waghóra, en Haiderabad, un conjunto de veintinueve santuarios budistas excavados en la roca en el curso de varios siglos.

Se trataba de las grutas de Ajanta, que de inmediato fueron consideradas dignas de ser colocadas entre los más grandiosos monumentos creados por la religiosidad del hombre.

En el Decán, el arte Gupta se manifiesta sobre todo en los monasterios construidos en grutas, ricamente decorados con esculturas y frescos.

Estas grutas, en parte budistas y en parte hindúes, tienen para nosotros una especial importancia a causa de sus pinturas, ya que son casi las únicas obras pictóricas de la época Gupta que se han conservado.

Entre esos santuarios rupestres se destacan las conocidísimas grutas de Ajanta, que son las más ricas en restos pictóricos.

Construidas en distintos períodos, a partir del siglo II a. G, han sido adornadas, principalmente durante los siglos V y VI, con una amplia serie de pinturas murales.

Aunque gran parte de ellas están gravemente dañadas, atestiguan que la pintura Gupta no era inferior, en el plano estético, a las realizaciones contemporáneas de la escultura y la arquitectura.

Imágenes de la vida de corte, escenas de amor, fiestas y cortejos alternan en las paredes de las grutas con figuras de divinidades y episodios sagrados.

Las líneas se hallan apenas bosquejadas con un exquisito sentido del ritmo y de la decoración, y los colores están aplicados en tintas planas, con ligeros sombreados.

Después del siglo VI las líneas se vuelven más acentuadas, las figuras más opulentas y majestuosas.

Ya está cerca la decadencia política del reino Gupta, que cae vencido por hordas de hunos y es substituido, hasta el siglo VIII, por varios pequeños reinos, a menudo en pugna entre sí y que tratan en vano de continuar la tradición.

Declinan todos los géneros del arte, mientras la inspiración del artista, que era el reflejo de un ideal común, es substituída poco a poco por una fría y vacua imitación.

Y en otros casos el arte, penetrando en las cortes provinciales, se traduce exclusivamente en una manifestación exterior de lujo v pompa, cuya única atracción es la riqueza.

ruinas de ajanta en la india

Detalle de Fachada de las Grutas de Ajanta

arte en ajanta en la india

Fachada Chaitya

De acuerdo con las últimas investigaciones, el gigantesco conjunto budista de Ajanta parece haber sido hecho en el curso de unos ocho siglos: desde el II a. C, hasta el VI d. C.

En las grutas-santuarios pueden distinguirse dos tipos distintos, según el uso a que estaban destinadas: los vitara, o grutas para habitación, y los chaitya, o grutas para reuniones.

Vemos aquí algunos detalles del exterior del gran chaitya que ha sido señalado con el número 19, y que pertenece al período más espléndido de las grutas de Ajanta.

Como los otros sagrarios, está totalmente excavado en la pared rocosa.

Dos macizas columnas, adornadas con motivos florales, sostienen el pequeño pórtico de entrada, encima del cual se abre un gran ventanal en forma de herradura.

A los costados, pilastras y paredes se hallan adornadas con figuras de Buda que se repiten muchas veces en distintas dimensiones y forman parte integrante del edificio.

Interesante es el detalle de las ventanas claraboyas, que aquí han sido transformadas en elementos de pura decoración.

Fuentes Consultada:
Fascículo N° 35 Volumen III ARTE/RAMA El Arte Gupta
Historia Universal Ilustrada Tomo II John Roberts Edit. DEBATE
Atlas de la Historia del Mundo Edir. Parragon
Historia del Mundo Para Dummies Peter Haugen

Extensión del Imperio Británico en el Siglo XIX Mapa Territorial

LA EVOLUCIÓN DEL IMPERIO BRITÁNICO – CECIL RHODES –

Durante todo el siglo XIX —y, ciertamente, durante buena parte del XX—, Gran Bretaña fue la potencia imperial por excelencia. Llamamos Imperio Británico, conjunto de territorios vinculados por su lealtad a la monarquía británica, compuesto principalmente por aquellas áreas que quedaron sometidas a la jurisdicción oficial de Inglaterra (Gran Bretaña a partir de 1707) desde finales del siglo XVI hasta el siglo XX, aunque el tipo de dominio ejercido por la metrópoli varió considerablemente a lo largo del tiempo.

A partir de finales del siglo XVII, Gran Bretaña hizo grandes progresos. En las postrimerías del reinado de Victoria, los ingleses se jactaban de que era soberana de un imperio «en el que nunca se pone el sol», expresión materialmente veraz porque el imperio británico estaba tan extendido por el planeta que, a lo largo de las veinticuatro horas, siempre había un sitio donde era de día.

Las bases de este Imperio se sentaron durante su reinado, gracias al desarrollo de la Marina inglesa, donde debemos destacar a Francis Drake quien dió la vuelta al mundo entre 1577 y 1580, el inicio de una ofensiva comercial en ultramar (la Compañía de las Indias Orientales se fundó en 1600) y la rivalidad con la Monarquía Hispánica.

La supremacía imperial británica durante el siglo XIX se debió, parcialmente, a la decadencia de antiguos rivales. Es cierto que el imperio británico había sufrido un grave contratiempo cuando en 1783 se separaron las colonias americanas. Sin embargo, más adelante estallaron la revolución y las guerras napoleónicas, al final de las cuales Francia perdió buena parte de las conquistas de sus luchas coloniales del siglo XVIII con los ingleses y los holandeses tuvieron que entregarles el cabo de Buena Esperanza y Ceilán (actualmente Sri Lanka).

Pocos años más tarde se independizaron casi todas las posesiones que las naciones europeas aún tenían en el continente americano, lo que supuso una reducción drástica de los viejos imperios español y portugués, los primeros creados en la gran era de la expansión europea de ultramar.

Durante el curso de sus guerras contra la Revolución Francesa y contra Napoleón, Inglaterra había podido juzgar el valor de su imperio. Este se había visto aumentado por las conquistas realizadas a costa de Francia y de sus aliados holandeses y españoles: Guayana, Trinidad, Tobago, Santa Lucía, El Cabo, la isla de Francia, Ceilán.

En unión de Gibraltar, las islas Jónicas y la de Malta le aseguraban el dominio del Mediterráneo. Además de valor estratégico que tenían, las colonias reforzaban el poderío comercial inglés. Por el «Pacto Colonial», estaban obligadas a proveer las materias primas que utilizaban las industrias de la metrópoli, o las distribuidas, con grandes beneficios, por el mundo, y a comprar después los productos manufacturados ingleses.

El más rico de los dominios era la India. Establecidos sólidamente en los países del Ganges y del Dekán meridional, en 1815 los ingleses no dominaban aún todo el sub-continente.

La lucha contra los jefes mahratas (1817), la conquista de las regiones del Indo, y la lucha contra los rudos sikhs del Punjab, llenaron la primera mitad del siglo (1849). Ahora faltaba proteger este inmenso imperio y las rutas que conducían a él: Santa Helena, El Cabo, la isla Mauricio, Aden (1839), Ceilán y Singapur (1819) se convirtieron en bases inexpugnables.

El ejército inglés emprendió, igualmente, la tarea de construir un verdadero glacis de protección: después del fracaso de la conquista de Afghanistán (1842), los ingleses se contentaron con fortificar los pasos montañosos del noroeste.

Por el contrario, Birmania, al Nordeste, fue ocupada, en parte, después de dos campañas (1826 y 1825), junto con el puerto de Rangún. Al norte, el Himalaya formaba un obstáculo capaz de descorazonar a cualquier ejército.

La India servía también como base para la dominación del Extremo Oriente. Ya publicamos en este sitio la «guerra del opio» (1840-1842) habría de obligar a China a abrir cinco puertos al comercio británico (entre ellos los de Cantón y Shanghai), y a ceder el islote de Hong-Kong, ciudadela-depósito y notable puesto de observación.

imperialismo británico

En todos estos territorios tropicales, ya superpoblados y de clima penoso, no se trataba apenas de instalar colonos. Por el contrario, el sur de África, Australia, Nueva Zelanda y el Canadá, sí podían atraer a los emigrantes. Partiendo de El Cabo, los ingleses presionaron a los ocupantes holandeses del interior, los boers. Estos, aislados y faltos de ayuda, no pudieron oponerse a la abolición de la esclavitud por Inglaterra, en 1833; esta medida amenazaba con privarles de la mano de obra negra.

En 1833, un éxodo, el gran Trek, condujo a los boers a una y otra parte del Vaal, afluente del río Orange, y a Natal. Cuando, en 1844, Natal fue anexionado, los boers emigraron de nuevo, e Inglaterra reconoció entonces la independencia de las repúblicas de Orange y del Transvaal: todavía no se habían descubierto las minas de diamantes.

Entre 1850 y 1930, las ambiciones imperiales transformaron el mundo. Liberados de las limitaciones de las fuerzas naturales de la Tierra, ahora los barcos de vapor podían viajar por todas partes independientemente de los vientos; los ferrocarriles podían transportar mercancías a gran velocidad sin necesidad de energía humana o animal, y los industriales podían manufacturar números infinitos de baratos productos acabados mediante materiales naturales y artificiales, trabajo no cualificado y máquinas automáticas.

En Australia, país casi vacío de habitantes, y en Nueva Zelanda, después de exterminar a los maoríes, se establecen los blancos; ricas tierras se ofrecen a los colonos. Y Australia se lanza a la cría de corderos, cuya lana es vendida muy bien en Inglaterra. Partiendo de Nueva Gales del Sur, al sudeste de la gran isla, la población crece incesantemente hacia el oeste.

En Canadá, los habitantes de origen francés no habían aceptado de buena voluntad la dominación inglesa. Pero fueron desbordados, poco a poco, por la masa de inmigrantes. Y es en Canadá donde Inglaterra, ilustrada, sin duda, por el precedente americano, intenta por primera vez la implantación de una política liberal en sus colonias, en 1847, a Canadá le es concedida una gran autonomía, con un Parlamento propio y un ministerio responsable. Era el esbozo de la Commonwealth.

Los ingleses conocían perfectamente que la comunidad del idioma y de la civilización era algo tan fuerte como los lazos políticos. Pero este liberalismo político debía reservar se cuidadosamente para los territorios de población europea. En cambio, segura de su superioridad industrial, Inglaterra va abandonando, poco a poco, el viejo sistema del pacto colonial. A partir de 1825, a Canadá le es permitido comerciar con el extranjero, y, en 1849, la supresión de las Actas de Navegación extiende el librecambio a todas las colonias.

A mediados de siglo, Inglaterra, la pequeña isla llena de bruma, que no tenía treinta millones de habitantes, regía mundialmente el destino de doscientos cuarenta millones de hombres.

Los ferrocarriles volvieron logística y económicamente viable la extracción minera de materias primas, como el cobre, los diamantes y el oro, en el interior del continente. Las potencias europeas consideraron que la riqueza natural de África podía proporcionar un triplete de oportunidades: riquezas primordiales para pagar sus nuevas máquinas (diamantes y oro); materias primas para alimentarlas (algodón y caucho), y mercados para sus productos acabados (ropa, té, café, chocolate y armamento). El misionero y explorador escocés David Li-vingstone descubrió grandes zonas del misterioso interior de África entre 1852 y 1856: fue el primer europeo en ver las cataratas Victoria, que lealmente bautizó en honor a su reina.

mapa imperio britanico siglo xix

CECIL RHODES fue un colonizador, un magnate de las minas y un político británico en el sur de África cuya ambición no tenía límites. Fue capaz de ver que los ferrocarriles, los barcos de vapor y la fabricación en serie habían iniciado una nueva era de la supremacía humana sobre la naturaleza. Su sueño era construir una vía ferroviaria desde Ciudad del Cabo, en la punta meridional de África, hasta Alejandría, en la costa mediterránea.

Pero, a diferencia de Alejandro Magno, Rhodes no sólo quería conquistar el mundo, sus pueblos y sus riquezas. En un anticipo profético de la carrera espacial que iba a comenzar medio siglo después de su muerte, sus metas estaban mucho más lejos, incluso fuera de la propia Tierra. Tal como él mismo escribió en su testamento:

El mundo ya se ha repartido casi por completo y lo que aún queda está siendo dividido, conquistado y colonizado ahora mismo. Pensar en esas estrellas que vemos en el cielo por la noche, esos vastos mundos que nunca podemos alcanzar. Si pudiera me adueñaría de los planetas; pienso a menudo en ello. Me entristece verlos tan claramente y, sin embargo, tan lejanos.

Fuente Consultadas:
Todo Sobre Nuestro Mundo Christopher LLoyd
HISTORAMA La Gran Aventura del Hombre Tomo X La Revolución Industrial
Historia Universal Ilustrada Tomo II John M. Roberts
Historia del Mundo Para Dummies Peter Haugen
La Revolución Industrial M.J. Mijailov

Quienes fueron los Jenízaros en el Imperio Otomano o Turco?

ORIGEN Y FUNCIÓN DE LOS JENÍZAROS EN EL IMPERIO TURCO

Los jenízaros eran miembros del ejército turco otomano creado por el sultán Orjan , padre del futuro sultán Murat I. A través de sus conquistas militares a partir  del siglo XIV los otomanos comenzaron a reclutar  tropas asalariadas de mercenarios, esclavos, prisioneros de guerra y desde mediados del siglo XV una leva de jóvenes cristianos de los Balcanes (llamados devsirmes). A partir de estas nuevas fuerzas (las kapikulli) surgió la famosa y muy disciplinada infantería otomana, cuyos miembros eran conocidos como los jenízaros, que fue el factor principal de los éxitos militares otomanos desde finales del siglo XV en adelante. 

personajes raros de la historia

INTRODUCCIÓN: El Imperio Otomano surgió a finales del siglo XIII en el norte de Anatolia (parte de la actual Turquía). Emparentados con los mongoles y otros nómadas, los turcos, conjunto poco cohesionado de pueblos del interior de Asia central, estaban organizados según clanes dinásticos, tal como el de los selyuk, que lograron gran poder en Oriente Medio durante el siglo XI. Los europeos derrotaron a los turcos selyúcidas en la primera Cruzada de 1095

Los otomanos, otro clan turco, tomaron Constantinopla en 1453, poniendo punto final al Imperio Bizantino. (Su nombre no proviene del sofá otomano;  mueble al estilo de Oriente Medio, toma el nombre del clan turco.)

Los turcos otomanos eran musulmanes, al igual que los selyúcidas anteriores a ellos, los árabes y otros pueblos de Asia oriental. Como los árabes, lucharon con el espíritu de la jihad (la guerra santa) para formar un imperio que se extendía desde Budapest, en Hungría, hasta Bagdad, en Irak y, hacia el sur, hasta Asuán, en el Nilo superior, incluyendo también la costa mediterránea de África.

Las guerras incesantes y las alianzas acertadas supusieron el éxito de los otomanos en las coqnuistas territoriales y que hasta finales del siglo XVII, Europa no representó ningún peligro auténtico para los turcos, pero a partir de entonces, la situación comenzó a cambiar con rapidez.

En términos generales, después del reinado de Luis XIV habían quedado zanjadas las principales disputas territoriales de Europa occidental, y las fronteras de los estados permanecerían estables durante todo el siglo XVIII. Pero la aparición de dos importantes monarquías en el este de Europa —Prusia y Rusia— alteró considerablemente el equilibrio de poderes hostiles a Turquía.

Cuando murió Solimán el Magnífico en 1566, el Imperio otomano se dedicaba a asaltar los pueblos del Mediterráneo para apresar a los cristianos de las costas de Italia y España con el objetivo de venderlos como esclavos en los puertos islámicos del mar Negro.

Se cree que entre 1530 y 1780 más de un millón de europeos cristianos fueron raptados por corsarios musulmanes cuyas bases de operaciones se encontraban en ciudades del norte de África como Túnez y Argel. Muchos eran enviados a trabajar en canteras o como remeros de galeras otomanas.

Utilizar a los esclavos como soldados era una antigua costumbre islámica. Saladino, el gran conquistador de los cruzados cristianos, tenía un ejército de soldados-esclavos que finalmente se rebeló para tomar el control de Egipto y fundar la dinastía de los mamelucos. Los otomanos continuaron aplicando la misma política tras arrebatar Egipto a los mamelucos en 1517.

Se llevaban a jóvenes cristianos de los Balcanes para que sirvieran en el ejército otomano, donde primero los preparaban como soldados-esclavos de la corte y finalmente se convertían en la escolta personal del sultán.

ejercito de jenizaros turcos

Las tropas de choque del ejército turco eran los jenízaros, soldados de infantería provistos de arcos, y famosos por su disciplina y su indefectible fidelidad al sultán. Más tarde usaron armas de fuego. Además no podían casarse ni ejercer ninguna profesión civil.

Esos reclutas, llamados jenízaros, eran la piedra angular del ejército permanente otomano. Aunque les obligaban a servir en el ejército, también les pagaban un sueldo, en una época en que la mayoría de los ejércitos europeos dependían de los botines de las campañas victoriosas, razón por la que las tropas imperiales de Carlos V saquearon Roma en 1527.

Los jenízaros solían acabar teniendo una buena posición social y con su lealtad iban adquiriendo privilegios.

Con el tiempo, tener un hijo jenízaro acabó considerándose un gran honor. A partir de la década de 1440 esas tropas de élite adoptaron las armas de fuego y se convirtieron en expertos ingenieros.

En resumen los jenízaros no eran turcos: eran de origen búlgaro, húngaro, griego, circasiano, etc., y eran hombres que habían sido capturados siendo niños, en el transcurso de las guerras, y convertidos después.

A partir de los doce años, eran dotados de una instrucción militar muy severa. Aislados en campamentos de barracas volantes, y consagrados, en principio, al celibato, constituían en su origen una tropa de una dureza y de una combatividad excepcionales.

Su vida diaria estaba regida por leyes especiales, que les apartaban de la vida civil; incluso se les prohibía el matrimonio. La devoción a esa disciplina convirtió a los jenízaros en el azote de Europa.

Sin embargo, estas normas cambiaron con el tiempo; el reclutamiento se relajó (también se admitieron musulmanes) y debido a los privilegios de que disfrutaban, su número ascendió de aproximadamente 20.000 en 1574 a unos 135.000 en 1826.

Para aumentar sus sueldos, los jenízaros comenzaron a ejercer distintas relaciones comerciales y establecieron fuertes vínculos con la sociedad civil, reduciendo de este modo su lealtad al sultán.

En algunos momentos se convirtieron en personas influyentes y en aliados de las fuerzas conservadoras, oponiéndose a toda reforma y evitando permitir que se modernizara el Ejército.

jenizaron en el imperio otomano

Su disciplina estaba relajada, y fue necesario, a partir de 1600, renunciar a imponerles el celibato. Las fuerzas que antes reservaban sólo para la guerra fueron desperdiciadas en el vicio y en la intriga.

Los siglos XVII y XVIII estuvieron subrayados por sangrientas revueltas. Artífices de la grandeza del Imperio en otro tiempo, los «Yeni-Cheri» se convirtieron en instrumento de su ocaso.

Si bien el sultán Selim se opuso a ellos en sus proyectos de reforma interior, los encontró a la cabeza de los rebeldes que, en el exterior, se alzaron contra su autoridad. En Bulgaria, por ejemplo, se les encuentra al lado de los bandidos que devastaban el país.

Aunque las tropas otomanas se opusieron con éxito a las de Napoleón en Egipto, y a pesar de que la paz firmada en 1802 entre Francia y Turquía fue favorable a las dos partes, el sultán no logró, sin embargo, romper la oposición interior. Hostiles a toda reforma, los jenízaros sublevados penetraron en el Serrallo y obtuvieron la caída de Selim III, antes de hacerle asesinar en julio de 1808.

En el siglo XIX, en la década de 1820, debido a su impotencia para aplastar la insurrección griega les desacreditó completamente, y animó al sultán Mahmud II a proyectar su eliminación.

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PARA SABER MAS…

Jinetes y jenízaros: Quizá la causa principal del avance turco fuera el poderío de los ejércitos otomanos.

La extraordinaria capacidad de lucha de los otomanos se basaba en dos elementos: el primero era los sipahis, caballería ligera y móvil que desconcertaba a la más lenta e indisciplinada de los ejércitos europeos. Atraídos por las continuas promesas de nuevo botín, sus componentes siempre estaban dispuestos a emprender nuevas campañas guerreras.

El segundo elemento lo constituían los jenízaros, soldados de infantería provistos de arcos y más tarde de armas de fuego.

Eran las tropas de choque del sultán. No podían casarse ni ejercer ninguna profesión civil. Famosos por su disciplina y bravura y por su indefectible lealtad al sultán, todos ellos eran esclavos capturados en las tierras conquistadas de los Balcanes por medio del sistema de devsirme.

A intervalos irregulares, cada tres o cinco años, se reclutaban entre los cristianos muchachos entre los ocho y los veinte años, a quienes se daba una preparación especial.

Después de convertirse al Islam, algunos eran destinados a jenízaros, pero la mayor parte ocupaban los altos puestos del Estado, tanto en el ejército como en la administración.

En realidad estaban más capacitados para engrandecer el poder que los mismos musulmanes, cuya misión se limitaba al desempeño de los puestos de la jerarquía religiosa.

Los altos cargos eran ocupados por esclavos, seleccionados únicamente según sus méritos. De este modo, los hombres más capaces podían ocupar los puestos más elevados.

Todo ello estaba engranado por una burocracia y una disciplina militar más eficientes que las de los estados europeos, sumergidos en la corrupción, en el nepotismo y en el feudalismo hereditario. La pieza clave de este mecanismo político era el sultán, quien dirigía personalmente al ejército en la batalla En teoría, su poder era virtualmente absoluto.

Fuente Consulatadas:
Todo Sobre Nuestro Mundo Christopher LLoyd
HISTORAMA La Gran Aventura del Hombre Tomo X
Historia Universal Ilustrada Tomo II John M. Roberts
Historia del Mundo Para Dummies Peter Haugen

 

Canuto I El Grande: Rey de Inglaterra-Biografía Resumida

BIOGRAFÍA DE CANUTO I EL GRANDE REY DE INGLATERRA

Canuto I el Grande o Canuto II nació en 994 y murió en 1035, sucedió a su padre en la corona como rey de Inglaterra (1016-1035), al morir su hermano mayor se convirtió en rey de  Dinamarca (1018-1035) y finalmente de Noruega (1028-1035).

Era hijo de Sven I Barba de Horquilla, rey de los daneses, conquistó Inglaterra en 1013.

Un órgano que asesoraba a los reyes anglosajones, conocido como Witenagemot reinstauró en Inglaterra al rey Elteredo II, y Canuto se retiró. Regresó en 1015 y pronto sometió toda Inglaterra, excepto Londres.

Después de la muerte de Etelredo en 1016, los londinenses nombraron rey a su hijo Edmundo II.

Canuto el Grande rey de Inglaterra

Canuto, hijo del rey danés Sven I, se convierte en rey de Inglaterra tras el fallecimiento casi consecutivo del monarca anglosajón Etelredo II y del hijo de éste, Edmundo

II. Canuto reinará asimismo hasta el año de su muerte (1035) en Dinamarca y en Noruega.

• ► ANTECEDENTES:

En Inglaterra ocurrió un grave hecho en el siglo XI: la invasión de los daneses.

Así fue como Canuto el Grande (1017-1035) se coronó rey de Inglaterra y Dinamarca.

Los sajones recuperaron luego el poder, pero su vinculación con Normandía derivó en la coronación de su duque, Guillermo I, como rey de Inglaterra.

Es decir que, en forma simultánea, Guillermo terminó reinando sobre ingleses y normandos (1066).

Como el ducado de Normandía estaba en territorio francés, la coronación de Guillermo generó muchos conflictos entre ingleses y franceses.

La situación se agravó con el casamiento de la hija de Enrique I con Godofredo de Plantagenet, conde de Anjou.

El hijo de ambos, Enrique II, terminó heredando la corona inglesa (1154), a la que además de Normandía se le sumó Anjou, también en territorio francés.

En Francia, la dinastía de los Carolingios fue perdiendo poder, hasta que el último de ellos, Luis V, murió en un accidente de caza.

Los señores feudales no eligieron a su hijo como nuevo rey, sino que designaron a uno de ellos, el duque de París: Hugo Capeto.

En un principio, Hugo gobernaba sobre un pequeño territorio: París y Orleáns.

En el resto mandaban los señores.

Pero con el tiempo, la monarquía fue extendiendo sus dominios.

Con Luis VI, el gordo (1108-1137), Francia consiguió la poseción de todos los territorios del sudoeste del país.

Y con Felipe Augusto (1180) logró apoderarse de Normandía y Anjou.

• ► BIOGRAFIA:

Al finalizar el siglo X, las invasiones danesas se renuevan bajo la forma de incursiones y piraterías, a las que el rey sajón Ethelredo intentó poner dique pagando pesados tributos a los invasores.

Este medio se reveló tan inútil como costoso, y, en 1013, el rey de Dinamarca, Sweyn, decidido a someter a todo el reino anglosajón, lanzó una ofensiva general; necesitó menos de un año para conseguir sus fines y obligar a Ethelredo a refugiarse en la corte del duque de Normandía.

Pero el rey danés  murió brutalmente,  y  su hijo Canuto, que lo había secundado en todas sus campañas, prefirió retirarse momentáneamente a Dinamarca, donde su hermano mayor acababa de ser  nombrado rey, con el objeto de reforzar su ejército.

En 1017, a la cabeza de tropas frescas, sólidamente armadas, volvió a hacerse a la mar y, tras una serie de victoriosas campañas, expulsó al hijo de Ethelredo del trono de Inglaterra y se hizo coronar rey; se casó casi inmediatamente con Emma, viuda entonces de Ethelredo, descartando así eventuales oposiciones a su usurpación.

La muerte de su hermano mayor lo puso a la cabeza del reino de Dinamarca, y una guerra victoriosa, dirigida diez años después contra el rey Haraldo de Noruega, le aseguró la corona de este país.

Así, Canuto el Grande reunió bajo su cetro un inmenso reino, promoviendo un notable incremento de los intercambios marítimos en el mar del Norte; pero este reino, demasiado disperso para ser sólidamente unificado y bien defendido, no debía sobrevivir a su creador.

En lo que se refiere a Inglaterra, Canuto fue un prudente administrador, conservando las costumbres y la organización que los anglosajones le habían legado, haciendo establecer los primeros códigos ingleses, consolidando el ejército y la marina, sosteniendo a los clérigos.

Solamente fue cambiado el personal dirigente, y los daneses ocuparon desde entonces todos los altos puestos, de los que se había separado a la nobleza anglosajona.

Fuente Consultadas:

Todo Sobre Nuestro Mundo Christopher LLoyd

HISTORAMA La Gran Aventura del Hombre Tomo X La Revolución Industrial

Tamerlan Vida y Conquistas Conquistador Mongol

RESUMEN: BIOGRAFIA Y CONQUISTAS DEL CRUEL LÍDER MONGOL TAMERLÁN

Tamerlán, de origen mongol turcomando, fue uno de los mas grandes y feroces conquistadores. Convencido de su descendencia del gran Gengis Khan, desde 1364 trató de imitarlo y someter a los kanatos de Transoxiana. Invadió la Mesopotamia oriental, Irán y Armenia.

No aceptaba desafíos y borraba a todo aquel que se atrevía a enfrentarlo. Famoso por su crueldad, violencia e impiedad con el enemigo. Realizó  incursiones en Rusia, Lituania, India, Siria y el Imperio otomano.

Como contraposición, se destacó por su amor y mecenazco en las artes y el saber.Uno de sus descendientes, Babur, fundó el gran Imperio mogol de la India. 

Líder Mongol de nombre Timur, luego Tamerlán (Cojo)

Nacido en 1336, en el Turquestán, se consideraba ya heredero de Gengis Khan cuando aún no tenía dieciséis años. Contando sólo con su juventud y con su audacia, intrigó desde muy pronto, se asoció a las conjuraciones de diferentes príncipes de Transoxiana, y denunció al emir de Kashgán a los principales jefes de los conjurados  que intentaban deponerlo.

A cambio de esta traición, recibió de su soberano, en matrimonio, a su nieta, la bella Aldjai, así como los honores debidos a un pariente del emir Bayaceto Djelair, compartiendo el gobierno de Transoxiana.

La Transoxiana era un país rico y fértil, en el que florecían, gracias al comercio y al tránsito de mercancías por la ruta de la seda, grandes ciudades (Bujara, Samarcanda, Balk). Los gobernantes, incapaces de imponer su propio clan y de librarse los unos de los otros, se soportaron hasta el día en que los ejércitos de Tugluk Khan, jefe de los mongoles Djagatay, establecidos en Turquestán, franquearon el Oxus.

Cuenta la historia que Timur fue el único que, tras haber consultado los oráculos, llegó a postrarse a los pies de Tugluk Khan, y lo hizo tan humildemente, que se le concedió una capitulación honorable y recibió de su nuevo señor la regencia de Transoxiana.

Sin embargo, algún tiempo después, por haber sido incapaz de reprimir una rebelión, cayó en desgracia y perdió la regencia, que fue concedida al hijo del Khan.

Timur juró reconquistar el poder, y recorrió las tribus, exaltando su espíritu de independencia, exhortándolas a liberar la Transoxiana, pero fue denunciado y tuvo que huir con sesenta de sus fieles.

Durante tres años, ocultándose en los valles más profundos, en las mesetas más aisladas y en las montañas más inaccesibles, consiguió escapar a sus perseguidores; poco a poco, sus compañeros fueron abandonándolo, y, al final, sólo quedaron siete, con los que, en el curso de una diabólica cabalgada, Timur conquistaría un Imperio.

Era inalcanzable, y no tardó en convertirse en un personaje de leyenda, en un ser fabuloso, invencible, protegido por Dios. Muy pronto, doscientos jinetes, procedentes de Jorasán, se unieron a él.

Su audacia no necesitaba más. Timur y sus partidarios, disfrazados de mendigos, se introdujeron en Samarcanda, con objeto de provocar una revuelta, pero esta tentativa fracasó y tuvo que tomar, de nuevo, el camino del desierto, acompañado esta vez por más de mil guerreros. Esto suponía ya una victoria.

El emir de Seistán acababa de ser expulsado de su reino, y Timur le ofreció ayudarlo a conquistar el poder. No fue recompensado; el emir, temiendo a este aliado demasiado poderoso, lo atacó de improviso.

En el curso de esta emboscada, Timur fue herido en el codo derecho y en una pierna, que le quedó rígida para siempre; pero le valió el sobrenombre de Timur Lenk, el Cojo, que en nuestra lengua se convirtió en Tamerlán. Después de esta victoria conseguida sobre el emir de Seistán, Tamerlán reunió a la mayoría de las tribus turco-mongolas de Transoxiana, y venció a Ilyas Khodja, hijo de Tugluk, obligándolo a abandonar Samarcanda, pero el poder se le escapa una vez más.

El consejo de los emires nombró Khan, bajo la presión de Hussein, cuñado de Tamerlán, a un sombrío descendiente de Gengis Khan, un viejo derviche que vivía como un ermitaño, Kahil Sha.

Tamerlán decidió librarse de Hussein; después de diversas peripecias, los dos hombres, antiguos compañeros de miseria, se enfrentaron con sus ejércitos respectivos. Hussein fue derrotado, y Tamerlán fue recibido, el 10 de abril de 1370, con todos los honores, en Samarcanda, que se convirtió en su capital.

tamerlan vence a bayaceto

Cuando Tamerlán derrotó y capturó a Bayaceto, encerró al sultán turco en una jaula y lo hizo transportar hasta que murió.

LA GUERRA SANTA Y SUS CONQUISTAS: Como su ilustre predecesor de su ídolo, reorganizó la Transoxiana. Tamerlán, que siempre había halagado a los jefes espirituales musulmanes, tratando con miramiento a los descendientes del profeta, los  doctores de la  ley, los filósofos, los derviches y hasta a los más humildes ermitaños, dio a su pueblo el impulso vigoroso de una misión divina, proclamando la guerra santa contra los infieles y contra los que, decía, habían perdido la verdadera fe y se complacían en el vicio.La conquista podía comenzar.

En 1379, Tamerlán franqueó el Oxus, para someter a Persia. La rica provincia de Jorasán fue la primera en ser dominada. El ejército marchó después hacia Herat (1381).

El sultán ofreció su rendición, y Tamerlán penetró en la ciudad, la joya de Afganistán, sin saber que el gobernador de la plaza había proyectado asesinarlo durante las fiestas conmemorativas de su victoria. La conjura fue descubierta, y Herat se convirtió en una ciudad mártir.

El Seistán fue la siguiente víctima: su capital, que, según la leyenda, había sido fundada por Nemrod. fue arrasada, y su población, pasada a cuchillo. Tamerlán exigió, seguidamente, la sumisión del sultán de Shiraz, advirtiéndole que tres plagas acompañaban a sus ejércitos: la deportación, la esterilidad y la peste.

El sultán cedió y murió poco después.

Después de estos acontecimientos, Tamerlán reunió sus fuerzas y proyectó proseguir la conquista de Irán, pero un descendiente de Gengis Khan, Togtamish, vasallo de la Horda Blanca, cuyo Imperio se extendía al este de la Horda de Oro, le pidió ayuda para reconquistar sus dominios, de los que acababa de ser expulsado por su   tío  Togtamish   pudo   recuperar,   así, sus antiguas tierras; se convirtió, tras aplastar una rebelión de príncipes rusos contra la Horda de Oro, en dueño de las estepas, desde el mar Negro hasta el Aral, y unificó las dos Hordas, de las que fue nombrado Gran Khan.

Una vez poderoso, olvidó a su antiguo protector, exigiéndole obediencia y arrebatándole Tabriz. Tamerlán, con cien mil jinetes, atravesó el Luristán, se apoderó de Hamadán—la antigua Ecbatana, capital de los medos—y reconquistó Tabriz. Franqueó, después, el Araxes y penetró en Georgia. Bragat V, rey de Georgia, asediado en Tiflis, su capital, resistió heroicamente, pero la ciudad, cuyas casas eran casi todas de madera, fue incendiada con pinas azufradas, con pez y estopa, lanzadas por los mongoles como granadas. La persecución se. extendió a toda Georgia, que fue arrasada a sangre y fuego.

Tamerlán prosiguió su avance y franqueó el Cáucaso, destruyendo a su paso todas las ciudades. Luego, retornando hacia el sur, penetró en Armenia. La región comprendida entre el Kur y el lago Van fue saqueada, y los cristianos, quemados vivos en sus iglesias. El ejército turco-mongol volvió a descender hacia Azerbaiján, y, tras un recorrido de mil quinientos kilómetros, avistó Ispahán.

El gobernador se dirigió a Tamerlán para entregarle las llaves de la ciudad, y los conquistadores, tras comprometerse a no saquearla, entraron en ella. Pero, muy pronto, la población no pudo soportar a aquellos bárbaros y se rebeló, matando a los tres mil hombres dejados por Tamerlán como guarnición.

Tamerlán, al enterarse de este motín, volvió a poner cerco a la ciudad y ordenó a sus setenta mil jinetes que le trajeran las cabezas de los habitantes de la misma, con las que hizo edificar sangrientas pirámides. La ciudad fue saqueada durante veinte días e incendiada. La población que escapó a la matanza y al fuego, huyó a las montañas, donde pereció de hambre y de frío.

Tamerlán murió el 18 de febrero de 1405, cerca de Shimkent (hoy en día enKazajstán), cuando encabezaba una expedición contra China

Ver: Tamerlán Contra La Horda de Oro

Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo V La Gran Aventura del Hombre

Primeros Conocimientos en Europa de Oriente o China

Primeros Conocimientos en Europa de Oriente o China

Luego de un largo y penoso viaje hacia oriente y despúes de haber sufrido los horrores del desierto, los Polo llegaron, al fin, a la primera ciudad china de su viaje: Su Cheu.

Los venecianos permanecieron luego un año en Ku Chué, realizando excursiones por el centro de Asia, a Erzina y Karakorum.

El viaje siguió, por último, hacia el este, y el Gran Khan les envió una escolta de honor.

Kublai los recibió en persona, en su residencia de Shang Tu, al nordeste de Pekín (1275).

Los hermanos Polo dejan Venecia llevando consigo a Marco—Miniatura del «Libro de las Maravillas»—París, Biblioteca Nacional.

Marco Polo, que durante el viaje había aprendido las lenguas habladas en el Imperio mongol, supo impresionar, seria y favorablemente, al emperador, que hizo de él su amigo y su auxiliar, empleándole en calidad de administrador y diplomático, mientras su padre y su tío trataban de múltiples asuntos comerciales.

Así comenzó una estancia que debía prolongarse hasta 1292.

Kublai Khan

Marco Polo, como administrador de Kublai y rodeado del respeto que le valía la amistad del Gran Khan, recorrió China en dos itinerarios.

Gracias a los relatos que Marco Polo hizo en «El Libro de las Maravillas», por primera vez Europa poseía una descripción  sintética de  las  regiones de Oriente.

Pese a los errores de apreciación que llenan su relato, la narración de las aventuras vividas por el veneciano, la descripción de lugares y gentes que visitó y encontró, renovaron los puntos de vista humanos y científicos que Europa poseía de Oriente; así, Occidente escuchaba por vez primera el nombre de Cipango (Japón).

Marco Polo (15 de septiembre de 1254 – 8 de enero de 1324) fue un mercader y explorador veneciano que, junto con su padre y su tío, estuvo entre los primeros occidentales que viajaron por la ruta de la seda a China.

Se dice que introdujo la pólvora en Europa, aunque la primera vez que se utilizó en Occidente acaeció en la batalla de Niebla (Huelva) en 1262.

El Imperio mongol de China, que visitó Marco Polo, estaba entonces en su apogeo y no pudo menos que maravillar al joven italiano, que fue sorprendido por la inmensidad del país y la diferencia que ofrecían las provincias del norte y las del sur con sus grandes ciudades superpobladas.

Como buen mercader veneciano y buen administrador, Marco Polo fue atraído, sobre todo por lo que representaba la economía le China; se extrañó de la sucesión de pueblos y el número de ciudades importante.

Pekín tenía seis millas de lado, no corr prendidos sus 12 arrabales, y su población desafiaba toda evaluación: Nankín, Shinng Kiong Fu y Hang-Cheu, con sus millones de habitantes, así como más de dos mi grandes ciudades, entre ellas los inertes Je Fu Cheu y de Hong Chué (Quinsay) «Venecia china».

La formación del Imperio mongol permitió el restablecimiento de las relaciones directas entre Europa y el Extremo Oriente. Pekín, la nueva capital mongola, atrajo de inmediato a los mercaderes de la India y del Golfo Pérsico, y en seguida a unos audaces venecianos, los Polo.

Pekín, antigua ciudad de los Kin y ciudad mongola—Miniatura del «Libro de las Maravillas»—París, Biblioteca Nacional.

Hong Chué era en efecto, una ciudad construida sobre una lagua y estaba recorrida por centenares de canales que pasaban, según Marco Polo, bajo 12.000 puentes.

Las calles estaban adoquinadas con piedra y ladrillo, no servicio de guardias urbanos asegurara le orden día y noche.

La ciudad recibía muchos extranjeros que se dedicaran al comercio y a la navegación.

El puerto de Hang-Cheu contaba con casi 18.000 boques, entre los cuales, algunos, los graades correos del Mar de China, aforaban 500 toneladas y eran maniobrados por 20C a veces, 300 hombres de tripulación.

Biografia de Marco Polo Vida y Ruta de sus Viajes a Oriente ...

EL ORO, LA SEDA, EL CARBÓN

El Estado sacaba gran provecho de esta actividad comercial, porque sólo los derechos de aduana de la ciudad de Hang Cheu se elevaban anualmente a 14.700 sacos de oro y representaban la novena parte de los ingresos de toda la China del Sur.

La circulación de una moneda fiduciaria, fabricada con delgadas hojas de pasta de madera de morera, y, a veces, para billetes de gran valor, con seda, siempre garantizada con la firma y el sello de los oficiales de moneda, extrañó a Marco Polo, que vio la ventaja de este sistema para el Tesoro Imperial: «El Emperador puede hacer cada año tal cantidad de monedas, sin que le cueste nada, que iguale a todos los tesoros del mundo»...

Parece, sin embargo, que Marco Polo no tenía conciencia del desastre a que podían conducir tales excesos.

En los campos, Marco Polo se interesó por todas las actividades agrícolas y anotó la riqueza de las explotaciones, las terrazas de cultivos que se escalonan sobre las pendientes más abruptas de las montañas y la abundancia de productos de la tierra.

El viajero veneciano nos enseña igualmente que Kublai Khan, recogiendo la tradición de los grandes emperadores chinos, hacía adquirir y almacenar el sobrante de las cosechas, que, en caso de penuria, era redistribuido a los hambrientos.

Marco Polo visitó igualmente sederías e hilaturas, pero lo que le extraño más aún fue el empleo que los chinos hacían del carbón:

«Una especie de piedra negra que se extrae de los flancos de las montañas de Catay (China del Norte) y que quema como el carbón de madera, e incluso mejor que él, porque si se le enciende por la tarde, se le encuentra aún con juego a la mañana siguiente».

Pero ya el poderío de Kublai declinaba, y los favores de que rodeaba a la persona de Marco Polo despertaban celos contra el veneciano y sus dos parientes, los cuales aprovecharon una expedición destinada a acompañar a una princesa mongola, prometida en matrimonio, a la Corte de Per-sia, para embarcarse con ella (1292).

La escuadra siguió la ruta tradicional, llevando a los tres latinos al reino de Shampa, a Sumatra, a las islas Nicobar, a Ceilán, a Malabar, para alcanzar el puerto de Ormuz y llegar, por tierra, a Trebisonda, sobre el Mar Negro.

Llegado a Venecia en 1295, Marco Polo debía caer en manos de los genoveses, al año siguiente.

En el curso de sus dos años de cautiverio, pudo redactar su fabuloso viaje.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo IV La Gran Aventura del Hombre

Enlace Externo: Viajes de Marco Polo

Biografía de Guillermo de Orange Taciturno Guerras de Religion

Biografía de Guillermo de Orange, el Taciturno Guerras de Religión

En el siglo XVI, época en la que Holanda y Zelanda sufrieron el régimen absolutista español, Guillermo de Orange, llamado el Taciturno, fue sin duda una gran figura de los Países Bajos.

Toda su vida constituyó un combate contra la opresión española Y a favor de una mayor tolerancia religiosa.

Dirigió la rebelión contra España, pero no logró realizar su sueño: unos Países Bajos unidos y libres.

Guillermo I el Taciturno, príncipe de Orange y conde de Nassau, fue el fundador de la independencia de los Países Bajos.

Nació en Dillenburgo el 24 de abril de 1533.

InfluÍdo por su madre, Juliana de Stolberg, al principio fue educado en la religión luterana.

En 1544 entró en posesión del obispado de Orange, situado en el mediodía de Francia y del que procede su título, y obtuvo también ricos dominios, como Breda y Diest, en los Países Bajos.

Zelanda, provincia situada al suroeste de los Países Bajos; comprende una zona costeras con islas, suelo recuperado al mar (polders) e importantes cursos fluviales, algunos de los cuales, como el ramal sur del Mosa y del Escalda, desembocan por esta provincia en el mar del Norte formando un amplio delta

LA HISTORIA Y SU BIOGRAFÍA: Guillermo I de Nassau (llamado el Taciturno) Príncipe de Orange, nació el 24 de abril de  1533 en el castillo de Dillemburg, falleció en Delft, el 10 de Julio de 1584, fue asesinado.

Gobernó entre  1544 y 1584. Se educó en la corte de Carlos V y gozó de la confianza de Felipe II.

Guillermo I de Oragen de Nassau

De vuelta a los Países Bajos se apartó del Consejo de Estado presidido por Margarita de Parma y encabezó la sublevación de las provincias contra la dominación española, junto con su hermano Luis de Nassau y Enrique de Brederode, y llevó a cabo la organización de los gueux.

Tras la conquista de Amsterdam logró con la Unión de Utrecht, la base de las futuras Provincias Unidas, contraponer la Unión de Arras entre Alejandro de Farnesio y las provincias valonas (1579). Murió asesinado.

Guillermo «el Taciturno» es uno de los grandes héroes de la historia europea.

Su nombre verdadero era Guillermo de Nassau, príncipe de Orange, un noble neerlandés que resintió la injusticia de la ocupación española de los Países Bajos a finales del siglo XVI, se rebeló contra ella y condujo a las Provincias Unidas neerlandesas a su independencia como república. 

Las profecías según su horóscopo causaron gracia: aún muy joven alcanzaría gran fortuna y poder, pero pronto sufriría reveses de la suerte y moriría en forma violenta.

Ese futuro parecía poco probable para Guillermo. A pesar de ser hijo de luteranos, fue bautizado según un ritual mixto.

Su padre, recién convertido al protestantismo, no quiso despreciar ciertas ceremonias católicas y así el niño tuvo un bautismo bastante original.

• ES UN NOBLE RICO:

Guillermo cuenta apenas doce años cuando llega a Dillenburg una noticia extraordinaria: Renato (Rene) de Chálons acaba de morir, dejando sus títulos y propiedades a su primo Guillermo, que se convierte así en uno de los hombres más ricos de Europa.

La herencia incluía el principado de Orange, situado en el Sur de Francia, y parte de los territorios de los Países Bajos.

Le fue presentado al sacro emperador romano Carlos V cuando aquel era apenas un niño.

Con el paso de los años, Carlos depositó su confianza en Guillermo, al punto de encargarle importantes negociaciones y misiones militares en los Países Bajos.

Según la tradición, el emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, que reinaba sobre los Estados alemanes, Países Bajos, España y otros territorios —incluida la América española— debía ratificar el testamento e impuso una condición: Guillermo recibiría educación católica en Bruselas, sede de la corte del emperador en los Países Bajos.

Carlos V, ya en lucha con los protestantes, pretendía así vigilar y adoctrinar a un eventual enemigo.

En la primavera de 1545, Guillermo deja Dillenburg con rumbo a Bruselas, donde estudia francés, latín, el idioma local y la etiqueta de la corte.

A los quince años ya tiene una novia, escogida por el emperador: Ana, la rica heredera del Conde de Burén.

Con el casamiento, en 1551, Guillermo es declarado mayor a los dieciocho años.

Está pronto para iniciar su carrera, lo que, para un noble de educación católica, súbdito de Carlos V, significa luchar fervorosamente contra el luteranismo.

La guerra contra los príncipes luteranos alemanes es una guerra de asedio, sin combates directos.

Se conquistan metódicamente las plazas fuertes, los depósitos de víveres, los arsenales.

Se espera que falten alimentos y dinero al enemigo, obligándolo así a pedir la paz.

A los 22 años, Guillermo es nombrado general, pero su ejército tiene como enemigos más serios el hambre las enfermedades.

En los intervalos entre campañas corre a su castillo, donde lo esperan su mujer y dos hijos, Felipe y Guillermo.

En 1555 es firmada la paz de Augsburgo, cuando el emperador, derrotado, delega en su hijo Felipe II parte de sus poderes.

Cambia el rey de los Países Bajos, pero la guerra continúa, esta vez contra Francia.

Sin embargo, Guillermo, miembro importante de la élite política local (tenía el título honorífico de estatúder) sentía bastante menos afecto por el hijo de Carlos, Felipe II, que ascendió al trono español en 1556.

A Guillermo le molestaba la intolerancia religiosa de Felipe hacia los protestantes y su intrusión frente a la tradición de autonomía de la nobleza neerlandesa.

La educación de Guillermo como luterano y luego como católico (finalmente adoptó el calvinismo, en 1573) le enseñó la importancia de la libertad de cultos.

«No apruebo a los monarcas que pretenden gobernar en la conciencia de la gente -afirmó- y le quitan su libertad para escoger, su libertad de culto»

Se cree que el sobrenombre de «el Taciturno» pudo haberse originado en este contexto.

Según relata una anécdota, el rey francés Enrique III, en un día de caza, reveló un acuerdo secreto para erradicar a los herejes protestantes, creyendo que Guillermo, presente pero silencioso, participaría en la acción.

Lo llamaban «el Taciturno» pues cuidaba sus palabras en público, tanto que muchas veces evitaba manifestar sus opiniones.

Bajo su liderazgo, en 1581,las Provincias Unidas firmaron el Acta de Abjuración, en la que negaban su obediencia al trono español.

Aunque solo se les concedió formalmente la independencia setenta años más tarde, en 1648, a partir de entonces se comportaron como una nación.

Condujo a los neerlandeses en diversas victorias militares que culminaron con la Unión de Utrecht, en 1579, y a una declaración formal de independencia de las provincias rebeldes de los Países Bajos, en 1581.

Guillermo declinó la corona, esperando que el Duque de Anjou, francés, se convirtiera en el monarca.

Su apoyo a los franceses, que abandonaron los Países Bajos al cabo de una breve pero infeliz permanencia, le hizo perder popularidad a Guillermo a los ojos de sus compatriotas, aunque continuó siendo estatúder de dos provincias muy importantes: Holanda y Zelanda.

Entre tanto, Felipe II ofrecía 25.000 coronas por la cabeza de Guillermo.

Un católico francés llamado Balthasar Gérard aceptó la oferta y, durante una audiencia privada con el príncipe, le disparó in el pecho.«Dios mío, ten piedad de mi alma -cuentan que dijo Guillermo al morir-. Dios mío, ten piedad de este pueblo!»

La desaparición del bravo guerrero, que pasó a la historia como Guillermo el Taciturno, no pone fin a la vocación libertaria de los rebeldes de las provincias del norte, transformadas tras la Unión de Utrecht en las Provincias Unidas.

Los Estados Generales aclaman estatúder, más tarde, a un joven de diecisiete años: Mauricio de Nassau, hijo de Guillermo de Orange y Ana de Sajonia.

En 1609, sus victorias militares, ganadas con el auxilio del rey de Francia, Enrique IV, fuerzan a España a firmar la «Tregua de los Doce Años», primer reconocimiento de hecho de la independencia de los Países Bajos.

Las luchas sólo terminarían en 1648, tras la Guerra de los Treinta Años, con los tratados de Westfalia, que marcarán el crepúsculo del poder de los Habsburgo en Europa.

Pero, desde el comienzo del siglo XVII, surge el esbozo de lo que será la gran potencia comercial y marítima del siglo.

En 1602 es creada la Compañía de las Indias Orientales; más tarde, en 1621, se forma la Compañía de las Indias Occidentales.

Aprovechando la decadencia marítima de Inglaterra bajo el reinado de Carlos I, el comercio holandés puede concentrar todos sus esfuerzos contra los portugueses y los españoles.

Las Compañías de las Indias, sostenidas por la banca de Amsterdam, se transforman en un Estado dentro del Estado, dirigiendo prácticamente la política exterior de las Provincias Unidas.

Mientras españoles y portugueses corrían desesperadamente tras la quimera del oro, los comerciantes de las Provincias Unidas explotaban y lanzaban en el mercado europeo productos de todo el mundo.

Primera potencia marítima de Europa, la pequeña república era también, a mediados del siglo XVII, uno de los centros más importantes de la civilización europea.

PARA SABER MAS…:

Después de la toma de Amberes por las tropas españolas, la Pacificación de Gante (noviembre de 1576) restableció provisionalmente la paz en los Países Bajos, pero, al mismo tiempo, dió paso a una oposición común al absolutismo español, personificado entonces por el nuevo gobernador de los Países Bajos, don Juan de Austria.

En febrero de 1578, las tres provincias de Holanda, Zelanda y Utrecht se desarrollaron juntas como una especie de Estado en el Estado.

Cuando Alejandro Farnesio se ganó las provincias católicas y de lengua francesa, y las agrupó en la Unión de Arras (6 de enero de 1579), Guillermo de Orange se dio cuenta de que sólo una «unión más estrecha» de los territorios del norte, bajo inspiración protestante, permitiría proseguir la lucha contra Felipe II.

Quince días después de haberse formado la Unión de Arras, Juan de Nassau constituyó la Unión de Utrecht.

Entonces Felipe II declaró a Guillermo fuera de la ley.

El príncipe respondió a esto con la Apología que se dio a conocer a los Estados Generales a fines de 1580. En junio del siguiente año, éstos renegaron solemnemente de Felipe II.

Guillermo fue víctima de muchos atentados, entre otros el cometido por Jean Jaureguy (1582), que costó la vida, no del príncipe, sino de Carlota de Borbón.

Poco después, Guillermo de Orange se casó de nuevo, esta vez en Amberes, con gran descontento por parte  de  muchos  holandeses. 

Éste cuarto matrimonio lo unió a Luisa Coligny, hija de su jefe militar de 1569.

Inmediatamente después salió para Holanda.

Al año siguiente se iniciaron laboriosas negociaciones para otorgar al príncipe la dignidad de conde de Holanda y Zelanda.

Cuando todo estaba ya a punto, Guillermo fue muerto a tiros por Baltasar Gerards.

Este atentado se llevó a cabo el 10 de julio de 1584, en el Prinsenhof de Delft, donde había fijado su residencia. Guillermo de Orange fue enterrado en la «Iglesia Nueva» de Delft.

Muchos años después de su muerte, el arquitecto y escultor holandés Henri de Keyser construyó su monumento funerario.

Fuentes Consultadas:
50 Cosas Que Debe Saber de la Historia Mundial Hugh Williams
Gran Enciclopedia Universal Espasa Calpe Tomo 19
Grandes Personajes de la Historia Universal
Enciclopedia Juvenil AZETA Editoria CREDA Tomo 3

Enlace Externo:• Vida de Guillermo de Orange

Los chinos estudian inglés El idioma del mundo Beijing

Escuelas de Idioma:Los Chinos Estudian Inglés

Cuando los chinos hablen inglés

Parece un chiste, pero en este preciso instante hay más niños estudiando inglés en China que en los Estados Unidos. Efectivamente ha lanzado un programa masivo de enseñanza de inglés en escuelas del país, que alcanza a unos 250 millones de niños varias veces superior al número de estudiantes en las escuelas y secundarias de los Estados Unidos. Y mientras en China el programa escolar de estudio intensivo de inglés empieza en el tercer grado  de la primaria, en casi todos los países de América latina, México, la enseñanza obligatoria de inglés comienza en séptimo

El dato es impresionante. ¿Cómo se explica que China, un país gobernado por el Partido Comunista, en la otra punta del planeta y alfabeto totalmente diferente del nuestro, esté enseñando inglés mucho más intensivamente que México, un país lindante con los Unidos, que tiene un tratado de libre comercio con su vecino y exporta un 90 por ciento de sus productos a ese país? ¿Y como explicar que los jóvenes chinos estén estudiando más inglés que los argentinos, peruanos o colombianos, que no sólo comparten el mismo con los países de habla inglesa sino que tienen muchos más la lazos culturales con los Estados Unidos y Gran Bretaña?

La enseñanza de inglés en China fue una decisión política gobierno, que comenzó tímidamente con el inicio de la apertura económica de 1978, y se aceleró enormemente a partir de 1999, cuando se hizo obligatoria en todas las escuelas. Antes de viajar a China, había entrevistado telefónicamente a Chen Lin, el presidente del comité de Ministerio de Educación a cargo del programa de enseñanza de inglés quien me aseguré con orgullo —en perfecto inglés— que “China ya es el país de habla inglesa más grande del mundo”.

Según Chen, la enseñanza de inglés en su país se disparó a partir de la decisión de ingresar en la Organización Mundial del Comercio en 1999, y de competir para ser la sede de las Olimpíadas de 2008. “Empezamos un movimiento llamado ‘Beijing speaks English’, por el cual todos los ciudadanos de Beijing tienen que hablar por lo menos un idioma extranjero para cuando vengan los turistas en 2008”, me dijo Chen. “Y la gente participa entusiastamente, porque saben que si uno habla inglés, le será más fácil encontrar un buen empleo.”

Entre otras cosas, se aumentaron las horas semanales obligatorias de estudio de un idioma extranjero, y se introdujo un examen de idiomas para todo estudiante que quisiera ingresar en la universidad. “En algunos estados del nordeste, se estudia ruso o japonés, pero el 96 por ciento de los estudiantes se anotan en las clases de inglés”, me señaló Chen.

Tengo que confesar que en mis viajes a Beijing y Shanghai no me encontré con muchos chinos que hablaran inglés. De hecho, la mayoría de las vendedoras en las tiendas no entendían una jota cuando uno les hablaba en esa lengua. Ni siquiera entendían los números en inglés cuando se les preguntaba por el precio de algún producto. Y los taxistas, menos. Como casi todos los turistas, tuve que pedir a los conserjes del hotel, o a algún conocido, que me anotaran en un papel la dirección adonde me proponía ir, para que el taxista la leyera y me llevara sin problemas. Y, de hecho, el sistema funcioné a las mil maravillas. ¿Era un cuento el programa oficial de enseñanza de inglés, o había millones de personas que habían aprendido el idioma con quienes yo no me había topado? Según me dijeron los funcionarios cuando les comenté que no me habla encontrado en las calles con muchos chinos angloparlantes, esto debería cambiar en los próximos cinco o diez años, a medida que las nuevas generaciones que acaban de empezar a estudiar inglés se incorporen al mercado de trabajo.

Zhu Muju, la directora de Desarrollo de Libros Escolares del Ministerio de Educación, me dijo que aunque la directiva de enseñanza obligatoria de inglés se anuncié en 1999, recién ahora se está comenzando a implementar en casi todas las escuelas del país. En un principio, no había suficientes maestros entrenados para enseñar inglés, sobre todo en escuelas rurales, ni para acompañar las clases a distancia, por televisión. Recién en 2005 se pudo cubrir el 90 por ciento de las escuelas del país, dijo Zhu. ¿Y cuántas clases de inglés por semana van tener los escolares?, le pregunté. “Las escuelas deben dar cuatro cursos por semana a partir del tercer grado de la primaria, de los cuales dos son clases de una hora cada uno, y los otros dos son de 25 minutos dijo. “Además, el plan exige que las escuelas tengan actividades inglés, incluyendo debates, juegos, aprendizaje de canciones y clases de actuación.” A la salida de la entrevista, uno de los asistentes de me señaló: “En tres o cuatro años, ya habrá muchos menos casos turistas extranjeros que no puedan encontrar a alguien en la calle q les pueda dar indicaciones en inglés. Bastará con que busquen a cualquier niño, y podrán comunicarse por lo menos a un nivel básico”.

Sólo en Beijing, mil escuelas de inglés

Pero quizás el dato más impresionante sobre la enseñanza de inglés en China es la cantidad de niños que están estudiando ese idioma después de cursar horas en academias privadas. Tan sólo en Beijing hay unas mil escuelas e institutos privados dedicados a la enseña de inglés. Unos treinta de estos institutos privados son ya instituciones inmensas, que hacen publicidad en los medios y en carteles en las calles, describiendo sus cursos como un pasaporte a la modernidad.

Por curiosidad, pedí una entrevista con el director del instituto privado de enseñanza de inglés más grande de China, el New Orid School. La sede del instituto es un edificio de tres pisos, que toda una cuadra en el corazón de Beijing. Me recibió Zhou Cheng el vicepresidente de la escuela, un hombre de 42 años que había su maestría en Comunicaciones en Australia, y luego había trabajado durante muchos años como corresponsal de la BBC de Londres en Asia. Según me conté, a mediados de la década de los noventa le llevado la idea de crear un instituto privado de enseñanza de inglés y matemáticas a un inversionista amigo, su ex compañero de la la secundaria Yu Minhong. Este último inmediatamente vio una oportunidad de negocio y aportó el dinero para fundar la primera escuela Diez años después, el instituto tenía escuelas en once ciudades y abriendo sedes en otras cuatro. ¿Y cuántos estudiantes de inglés tienen ahora?, le pregunté a Zhou. Cuando me respondió, casi me caiga espaldas: “En 2004, teníamos unos 600 mil. Alrededor de la mitad estudiantes que necesitan reforzar su inglés para pasar exámenes las escuelas, y la otra mitad son adultos que quieren estudiar para mejorar su currículum”, respondió. “Para 2007, calculamos tener un millón de estudiantes de inglés.”

Según me explicó Zhou, el estudio de inglés es considerado en China como una inversión para el futuro. “Cuando yo me recibí, en la década de los ochenta, un graduado universitario podía conseguir un buen empleo sin mayores problemas. Eso ya no es así. Hoy día, uno necesita más conocimientos. Un diploma no basta: hace falta un segundo y un tercer diploma, o estudios en el extranjero”, me señaló. El fenómeno se había iniciado hacía quince años, cuando China se abrió al mundo. “Debido a las reformas económicas, las empresas estatales comenzaron a cerrar. Y en su lugar vinieron las compañías extranjeras, que son mucho más exigentes. Por eso, los padres chinos gastan más que los de la mayoría de los otros países en la educación de sus hijos. La mayor parte de las familias chinas ahorran durante toda su vida para darles la mejor educación a sus hijos.” La New Oriental School, cobrando unos 100 dólares por alumno para sus cursos más cortos, estaba haciendo una fortuna: reportaba ingresos anuales de 70 millones de dólares. Y, según Zhou, espera aumentar sus ingresos próximamente con una serie de nuevos cursos. Entre los más promisorios estaba uno de enseñanza de técnicas para desempeñarse correctamente en entrevistas de búsqueda de empleo.

Los pasos de Chile, México, Brasil y la Argentina

A comienzos de 2004, Chile anuncié que, en aras de aumentar su inserción en la economía global, había tomado la decisión de adoptar el inglés como segundo idioma oficial, y de convertirse en el primer país latinoamericano en hacerlo. El país se aprestaba a ser la sede de una reunión de ministros de Educación del Foro de Países de la Cuenca del Pacífico (APEC) en abril de 2004. Como organizadores de la reunión, los chilenos decidieron que la enseñanza de inglés fuera el primer punto en la agenda. Chile ya sospechaba que América latina había quedado rezagada en la materia y que los asiáticos llevaban mucha ventaja. Y un estudio comparativo de la APEC sobre la enseñanza de inglés en los países miembros habla confirmado con creces las sospechas chilenas. Los resultados, dados a conocer en la reunión, eran escalofriantes: Singapur, Tailandia y Malasia estaban enseñando inglés en todas las escuelas a partir de primer grado, mientras que China y Corea del Sur lo hacían en tercer grado, y la mayoría de los países latinoamericanos en séptimo grado. Pero eso no era todo: el estudio muestra que mientras en Singapur se empezaba con 8 horas por semana de inglés y en China con cuatro horas, en Chile y en México se comienza con dos horas semanales, varios años después. Las diferencias eran a males. La enseñanza de inglés por sí sola no explicaba el avance eco mico de los países asiáticos, pero era un elemento más de la formas que les había permitido insertarse en la economía global, crecer aceleradamente y reducir la pobreza.

Cuando Chile anunció que adoptaría el inglés como segundo Idioma en 2004, la noticia pasó casi inadvertida en el resto de la región. Chile, como en la mayoría de sus países vecinos, sólo el 2 por ciento la población podía leer en inglés y tener un nivel de conversación básico en ese idioma, según indicaban estudios oficiales. Pero el gobierno del Partido Socialista chileno había convertido la enseñanza de inglés en su caballito de batalla político. Según decía el ministro de Educación, Sergio Bitar: “El inglés abre las puertas para emprender un negocio exportador, y abre las puertas para la alfabetización digital. El ingenio en definitiva, abre las puertas del mundo” .A partir de 2004, admiten de hacer obligatoria la enseñanza de inglés desde quinto grado de primaria, Chile entregó gratuitamente libros de texto de inglés a todos estudiantes de quinto y sexto grado, y se fijó como meta que para 20 todos los estudiantes de octavo grado tuvieran que aprobar el Key English Test (KET) —un examen internacional de comprensión y lectura de inglés como segunda lengua— para pasar de grado. Al mismo tiempo, empezó a ofrecer descuentos impositivos a las empresas que pagaran cursos de inglés a sus empleados, para ayudar a que el país fuera más hospitalario hacia el turismo internacional y pudiera competir los asiáticos en atraer “call-centers” a su territorio. Y CORFO, la Corporación de Fomento de Chile, invirtió 700 mil dólares en 2004 tomar un examen de inglés a unas 17 mil personas y crear un base de datos de individuos bilingües o medianamente bilingües. Unos 12 aprobaron el examen y fueron incorporados en el registro. “Ten sus nombres y teléfonos en un banco de datos, que está a disposición de cualquier empresa que quiera establecerse en Chile”, me explicó Bitar.

En México, aunque la vecindad con los Estados Unidos teóricamente podría facilitar los intercambios de profesores de idiomas, el gobierno de Fox llegó a la conclusión de que no podía hacer lo mismo que Chile, por carecer de suficientes maestros de inglés para enseñar a todos los niños de quinto grado. Y aunque México tiene la misma tasa Chile alfabetización que Chile —un 96 por ciento de los niños de ambos países completaban la escuela primaria—, el gobierno consideraba que había mayores carencias en rubros como la malnutrición y la mortalidad infantil, que requerían más recursos que la enseñanza de inglés De manera que optó por la enseñanza de inglés a distancia, por el programa de pizarras electrónicas Enciclomedia, en todas las aulas de quinto y sexto grado. “La idea es que no quede ninguna escuela del país así sea rural o indígena, sin equipamiento para 2006”, decía el secretario de Educación, Reyes Tames. En el principal socio comercial de los Estados Unidos en América latina, y el principal competidor de China en el mercado norteamericano, la, enseñanza personalizada de inglés seguía siendo una meta difusa, y a largo plazo.

En la Argentina, la enseñanza obligatoria de inglés en casi todas las provincias del país comienza en séptimo grado, según me dijo Filmus, el ministro de Educación. Pero tras la debacle económica de 2001, la idea de invertir tiempo y dinero en la enseñanza de un segundo idioma había sido eclipsada por otras prioridades: unos 511 mil jóvenes de la población total de 8,2 millones de estudiantes a nivel nacional estaban abandonando la escuela, la mayoría de ellos en los últimos tres años del nivel secundario. Los gobiernos que se habían sucedido después de la crisis concluyeron que los alumnos abandonaban la escuela por condiciones de pobreza extrema, y que la prioridad educativa debía ser detener la deserción escolar.

Para los países sudamericanos, el inglés no era la única opción recomendable. Los expertos en educación internacional señalaban que muchos Estados de la región también se beneficiarían con la enseñanza del portugués, el idioma del país que ya representaba más del 50 por ciento del producto bruto sudamericano. A fines de la década de los noventa, en pleno auge del Mercosur, se habían iniciado ambiciosos programas de estudio de portugués en la Argentina y de español en Brasil. En la Argentina, la entonces ministra de Educación Susana B. Decide proclamaba que, para el año 2000, una buena parte de las escuelas estarían enseñando portugués. “Durante mucho tiempo, nuestros países se habían dado la espalda. Pero ahora estamos viendo un proceso muy interesante de integración cultural”, me había dicho Decibe en una entrevista en agosto de 1998. Sin embargo, la devaluación brasileña de 1999 asestaría mi durísimo golpe al Mercosur y a la integración sudamericana. Años después, otro ministro de Educación argentino, Andrés Delich, me comentarla que lo único que habla quedado del plan nacional de enseñanza de portugués eran programas escolares en la provincia norteña de Misiones, lindante con Brasil, que tenía un 5 por ciento de la matrícula escolar argentina. Era una idea excelente, pero la realidad económica había abortado el plan.

En Brasil, el Congreso había empezado a debatir en 1998 un plan para enseñar español en todas las escuelas, que se plasmó en un proyecto de ley en 2000. Varios estados del sur, como Rio Grande do Sul, Paraná y Sáo Paulo, ya habían empezado con cursos de español, y el plan del Congreso era que esos programas se extendieran a todo el país en los próximos diez años, siempre y cuando los 27 estados se las arreglaran para encontrar los 75 mil maestros de español que se necesitaban. El Congreso aprobó la ley en 2005 y ordenó al Ministerio de Educación implementar la oferta de cursos de español optativos en todas las escuelas primarias del país, entre quinto y octavo año, en un plazo de cinco años.

¿No es un lujo extravagante enseñar un segundo idioma para países que todavía no han terminado de erradicar el analfabetismo?, les pregunté a varios ministros de Educación en los últimos años. ¿Está bien que Chile se zambulla de lleno en la enseñanza de inglés cuando todavía tiene 4 por ciento de ciudadanos que no han terminado la primaria? ¿Y debería México gastar millones de dólares en la enseñanza de inglés cuando casi un 3 por ciento de sus niños en edad escolar son analfabetos? ¿Y debería hacerlo la Argentina, con medio millón de estudiantes por año abandonando la escuela? Varios ministros me señalaron que en países con altas tasas de analfabetismo, como Honduras o Nicaragua, no tendría sentido destinar un gran porcentaje del gasto educativo a la enseñanza de idiomas. Pero en la mayoría de los países latinoamericanos, las tasas de analfabetismo no son altas, y están mayormente concentradas en adultos mayores de 50 años. Para estos países, la enseñanza de inglés u otros idiomas en las escuelas sería una buena inversión. Y en cuanto a si no habría que dedicarle más dinero a la enseñanza del idioma nacional, para evitar problemas como el de egresados de la escuela secundaria que escriben con errores ortográficos, el ministro de Educación chileno, Bitar, me dijo que “no creo que los chilenos estemos imposibilitados de caminar y mascar chicle al mismo tiempo. Se puede estudiar español, ciencias e inglés al mismo tiempo”.

Es probable que así sea, concluí tras escuchar a varios expertos. Cualquier persona que haya viajado a Suecia, Holanda o Dinamarca puede constatar que la gente es capaz de hablar perfectamente dos, tres y hasta cuatro idiomas, silos empieza a estudiar de niños. varios países en vías de desarrollo ocurre lo mismo: en la isla caribeña de Curaçao, o en las poblaciones negras de habla inglesa de Nicaragua y Honduras, me encontré con gente que vive en las condiciones precarias y es perfectamente bilingüe, sin mayores problemas. Y s chinos van a aprender inglés, no hay razón por la cual millones de norteamericanos que crecieron viendo películas de Hollywood, canta canciones de rock y explorando sitios de habla inglesa en Interne puedan hacerlo.

Por qué los asiáticos estudian mas

Quizá de todas las personas que conocí en China, la que más impresionó fue Xue Shang Jie, un niño de 10 años que encontré en visita a otro instituto privado de inglés, la escuela Boya. Tras entrevistar al director de la escuela, había pedido observar una clase, y me habían permitido entrar en un aula. Eran como las seis de la tarde, y docena de niños estaba tornando clases después de su horario escolar. En la primera fila, había unos diez chicos sentados en sus pupitres. Atrás, en el fondo del aula, estaban sentados varios hombres y mujeres que obviamente eran los abuelos, y estaban leyendo o haciendo crucigramas para matar el tiempo.

Cuando el director de la escuela abrió la puerta y me presentó c un visitante de los Estados Unidos, hubo sorpresa generalizada, con gestos de bienvenida por parte de la profesora. Me senté, presenciar la clase, y al poco rato me llamó la atención un niño en particular. Es en la primera fila, tenía unos anteojos enormes, se expresaba en ir admirablemente bien y desbordaba buen humor. No me extrañó que finalizar la lección, me dijeran que Xue era el mejor alumno de su en la escuela, y que estaba tomando clases privadas de inglés y matemática después de horas para mejorar aun más sus calificaciones y asó competir en olimpíadas estudiantiles internacionales.

¿Qué quieres ser cuando seas grande?, le pregunté a Xue más de, conversando en el pasillo. “Un cantante, quizá”, me dijo el Xue encogiéndose de hombros y riéndose, mientras sus compañeros festejaba su respuesta y bromeaban sobre su futuro en el show business. Tras sumarme a la celebración, le pregunté a qué se dedicaban sus padres. Por el dominio que tenía del inglés, supuse que era hijo de di máticos que habían vivido en el extranjero, o que provenía de familia acomodada que le había contratado clases particulares desde hacía varios años. Pero me equivocaba. Xue me contó que su padre era un militar del Ejército Popular de Liberación, las fuerzas armadas de China, y su madre era una empleada. Por la descripción que hizo de su familia, y por lo que me corroboraron más tarde el director de la escuela la y el asistente chino que me acompañaba, la familia de Xue era de clase media, o media baja.

¿Cómo es un día típico de tu vida?, le pregunté a continuación. Él  me contó que se despertaba a las siete de la mañana, entraba a la escuela a las ocho, y tenía clases hasta las tres o cuatro de la tarde, según el. día de la semana. Después, hacía sus deberes en la escuela hasta la seis, cuando venía a buscarlo su padre. ¿Entonces, puedes ver televisión por el resto del día?, le pregunté, asumiendo que ése era el caso. “Sólo puedo ver televisión 30 minutos por día”, respondió, sin abandonar su sonrisa. “Cuando llego a casa, toco el piano, y hago más deberes, hasta eso de las siete y media de la noche. Entonces, veo televisión  media hora, y me acuesto a eso de las nueve.” Pero eso no era todo: u tarde por semana, después de la escuela, y los domingos por la tarde tomaba clases particulares de inglés en la escuela Boya. Y los sábados por la tarde, durante dos horas, tomaba clases de matemática y chino en el mismo Instituto privados ¿Y te gusta estudiar tanto?, le pregunté intrigado. “Sí”, me contestó, sonriendo de oreja a oreja. “Es muy  interesante. Y si estudio mucho, mi padre me regala un juguete.”

El caso de Corea del Sur

La obsesión por el estudio no es un fenómeno que se da sólo China, sino en toda Asia. Al igual que en China, los niños en Corea Sur, Singapur y varios otros países de la región estudian casi el doble de horas diarias que los de los Estados Unidos o de América latina Corea del Sur, el promedio de horas de estudio diarias de los alumnos de primaria es de diez horas, el doble que en México, Brasil o la Argentina. Jae Ho Lee, un niño coreano de 14 años, tiene una disciplina  casi militar: sale de su casa a las siete de la mañana, llega a la escuela media hora antes del inicio de las clases para repasar las lecciones del día anterior, y regresa á su casa a las cuatro de la tarde. Y después  toma cursos particulares de inglés y matemática, no porque se esté quedando atrás en estas asignaturas sino, por el contrario, para mantener su alto puntaje. “Quiero seguir estando en los primeros puestos de esta clase, porque de eso depende mi futuro”, le dijo el niño a la revista brasileña Veja, que le dedicó una portada al fenómeno de la educación en Corea del Sur.

Según el Ministerio de Educación de Corea del Sur, el 80 por ciento de los niños estudian por lo menos diez horas diarias, y el 83 por ciento toma clases complementarias de matemática o ciencias. La revolución educativa ha permitido aumentar el porcentaje de estudiantes universitarios del 7 por ciento de la población general en 1960 al 82 de la actualidad. Comparativamente, la mayoría de los países latinoamericanos tienen un 20 por ciento de sus jóvenes estudiando en la universidad, y en muchos  casos menos. Y mientras un 30 por ciento de los graduados universitarios coreanos se diploman en Ingeniería, el promedio de egresados en esa disciplina en América latina es del 15 por ciento.

En Corea del Sur, hace años que la enorme mayoría de las escuelas tienen pizarrones electrónicos —como los que acaba de adoptar México— en los que los profesores muestran películas para ilustrar sus lecciones. Además, tienen salas de computación conectadas a Internet con banda ancha, y los maestros ganan un salario medio equivalente a 6 mil dólares mensuales, seis veces más que sus equivalentes latinoamericanos. “Es una carrera que confiere mucho estatus”, señaló el artículo de Veja. En efecto, una encuesta de la Universidad Nacional de Seúl reveló que, para las mujeres coreanas, los profesores son vistos como “el mejor partido para casarse”: tienen un buen salario, empleo estable, vacaciones largas y les gusta tratar con niños. Y tienen condiciones de trabajo excelentes, que incluyen dedicación exclusiva y cuatro horas diarias —pagas, por supuesto— para preparar sus clases y recibir a los estudiantes. La educación en Corea se toma tan en serio, que hasta los profesores de jardín de infantes necesitan un diploma universitario.

En términos generales, los economistas coinciden en que la apuesta coreana a la educación ha pagado con creces: gracias a la avalancha de inversiones internacionales para aprovechar la mano de obra calificada, Corea pasó de tener un ingreso per cápita equivalente a la mitad del de Brasil en 1960, a uno de tres veces más que aquél actualmente.’

¿Por qué estudian más los jóvenes asiáticos?

La respuesta más común que escuché en China cuando hice esta pregunta es que no se trata de un fenómeno reciente, sino la continuación de una tradición histórica que viene de las enseñanzas del filósofo Confucio, quien ya difundía valores como la dedicación al trabajo y al estudio en el siglo V antes de Cristo. Confucio decía: “Si tu objetivo es progresar un año1 siembra trigo. Si tu objetivo es progresar diez años, siembra árboles. Si tu objetivo es progresar cien años, educa a tus hijos”. La fiebre del estudio había quedado relegada durante la Revolución Cultural china, pero volvió con toda la fuerza a partir de las reformas económicas de los años ochenta, cuando —como me lo había hecho notar Zhou, el vice director de la New Oriental School en Beijing— las nuevas empresas privatizadas comenzaron a exigir un nivel académico superior a quienes buscaban empleo.

Sin embargo, en China existe otro motivo clave que explica 1. fiebre por el estudio, que no sería deseable imitar en el resto del mundo: la política del hijo único. Desde la década del setenta, las parejas sólo pueden tener un niño, y quienes tienen más de uno deben pagar, impuestos altísimos por su segundo hijo. Eso hace que cada niña  o niño —más los varoncitos que las mujercitas, por cierto, ya que los bebés de sexo masculino son recibidos con mucha mayor alegría que los de sexo femenino— sea el centro de atención y las expectativas  progreso de sus dos padres, sus cuatro abuelos y sus ocho bisabuelos y cuando los hay.

En China, como en pocos otros países, toda la atención de la familia extendida está centrada en un hijo: “Somos un de pequeños emperadores y pequeñas emperatrices”, me dijo una de turismo en Beijing. Y eso se traduce en una presión social de padres y abuelos sobre los jóvenes para que estudien. “Toda la familia para que el niño pueda estudiar en las mejores universidades y puede conseguir un buen empleo”, me explicó Zhou. “Aquí tenemos un refrán que dice: hijo único, esperanza única, futuro único.” Eso explica por que tantas familias envían a sus niños a cursos particulares de inglés después de hora, o ahorran toda la vida para mandar a sus hijos a universidades en los Estados Unidos.

Y el otro factor propio de la cultura asiática es que los jóvenes deben estudiar más desde muy niños, por el simple hecho de que mientras la mayoría de los idiomas occidentales tienen alfabetos de 26 027 letras, varios idiomas orientales tienen unos 22 mil caracteres, aunque hacen falta unos 2.500 para tener un conocimiento básico del lenguaje   y unos 5 mil para leer un periódico. Los chicos asiáticos comienzan a aprender los caracteres de su idioma mucho antes de entrar en primer grado.

El jardín de infantes ya es un curso intensivo de escritura. “Cuando los niños entran en primer grado, ya deben estar familiarizados con unos 2 mil caracteres”, me dijo Chen Quan, un profesor en Beijing. El aprendizaje es tan difícil, que los padres y abuelos se pasan horas los fines de semana enseñando a dibujar los caracteres a sus hijos y nietos. De manera que cuando entran en la escuela primaria, los estudiantes ya tienen una disciplina de estudio muchísimo mayor que la de los niños norteamericanos o latinoamericanos. De allí en más, los asiáticos dan por sentado que deben estudiar unas diez horas por día. No hay televisión, ni fútbol, ni fiesta que valga.

Fuente Consultada: Cuentos Chinos de Andrés Oppenheimer

Temas Tratados

Sun Yat-sen Padre de la Republica China:Reconstruccion Politica

Sun Yat-sen Padre de República China

El «Padre de la República China» En el movimiento renovador se destacaba, por su inteligencia y patriotismo, un hombre al que se conoce hoy como «padre de la República China», Sun Yat-sen, inspirador del movimiento nacionalista chino y jefe, en ese momento, del pequeño partido Tungminghui, que más tarde se transformaría en Kuomintang.

ANTECEDENTES DE LA ÉPOCA: En 1898, el joven emperador chino y un grupo de reformadores intentaron introducir un vasto programa de reformas, pero los conservadores manchúes, encabezados por la emperatriz heredera, dieron un golpe de Estado para evitar que éste fuese llevado a cabo.

Entre tanto, las potencias extranjeras, convencidas de que China se encontraba al borde del derrumbe, se unieron para provocar numerosas riñas y obtener mayores derechos y concesiones, formando esferas de influencia y arrendando territorios como bases de operaciones. Esto produjo una ola de xenofobia que inspiró el ‘Levantamiento de los Bóxers en el noreste de China. Los rebeldes primero atacaron a los misioneros y en seguida a las legaciones extranjeras en Tientsin y Pekín. Las potencias extranjeras enviaron tropas al norte de China, mientras Rusia invadía gran parte de Manchuria. El arreglo final extrajo aún mayores concesiones de los chinos y les impuso enormes indemnizaciones.

Después de 1901 por fin se reconoció que los cambios eran imperativos, adoptándose una serie de reformas: se modernizó la estructura del estado. Se crearon asambleas elegidas; las fuerzas armadas fueron modernizadas; se actualizó el código legal, sé realizaron reformas educacionales y se abolieron los exámenes para ingresar al servicio civil, que eran los grandes responsables de las actitudes ultraconservadoras de la burocracia.

En el plano económico, se introdujeron modificaciones igualmente radicales. Los ferrocarriles, la minería, el sistema bancario y la industria experimentaron un rápido crecimiento. Sin embargo, la modernización se concentró en los Puertos del Tratado, donde no existía la intervención estatal. Aquí también florecieron la prensa, las editoriales y los colegios modernos y, aparejado a ellos, los partidos revolucionarios y reformistas.

A partir de la década de 1890, un gran número de jóvenes fue enviado a estudiar al extranjero, sobre todo a Japón, los que regresaron convertidos a las ideas políticas occidentales. Al mediar el año 1910, muchos de ellos estaban participando en el gobierno, los negocios, la educación y en las fuerzas armadas. No obstante, comenzó a quedar en evidencia que los conservadores manchúes, a pesar de las reformas, estaban decididos a mantenerse en el poder.

Sobrevino un descontento generalizado con la autoridad imperial, y las ideas revolucionarias sustituyeron las políticas de reformas. Los grupos revolucionarios proliferaron en todas partes. Cuando en 1911 estalló un pequeño motín en el ejército en Wu-chang, el gobierno manchú huyó y en el transcurso de dos meses casi todas las provincias habían declarado su independencia. Prácticamente no hubo enfrentamientos armados. El partido revolucionario T’ung-men’hui instaló un gobierno provisional en Nankín, donde su líder Sun Yat-sen fue proclamado presidente el 1 de enero de 1912.

La prédica de Sun Yat-sen dio, por fin, sus frutos, y el 28 de diciembre de 1911, tras el estallido de la revolución en Hankow y Wuchang, Nankín y Cantón, fue proclamada la república en la ciudad de Nankín, designándose presidente a Sun Yat-sen. Al producirse la renuncia de Pi-Yu, sobrino de la «emperatriz viuda»‘y entonces emperador, Yuan Shi Kai, general del ejército, exigió la presidencia para sí. Sun Yat-sen, en la emergencia, renunció. Hasta 1916 se prolongó el gobierno de Yuan Shi Kai.

En la fecha citada, tras su muerte, fue disuelto el Parlamento, algunas provincias se declararon independientes y comenzó un período de anarquía, en el curso del cual el gobierno se desintegró prácticamente, cayendo en manos de jefes militares regionales, los llamados «señores de la guerra» o Tüchun.

La anarquía reinante fue aprovechada por diversas potencias que, mientras reconocían al gobierno central, trataban directamente con los Tüchun de las diversas regiones. Entretanto, Sun Yat-sen y los miembros de su partido, el Kuomintang, se reunieron en Cantón, formando un nuevo gobierno y poniendo en vigencia la Constitución de 1912. Sun Yat-sen, nuevamente, fue designado presidente. Corría, en esos momentos, el año 1921. Sun Yat-sen se dispuso entonces a ocupar la presidencia y hacer realidad los fines de su movimiento, expresados en los «Tres principios del pueblo» que contenían las bases de la nueva democracia china:

a)El Principio de la Nacionalidad

b)El Principio de la Democracia

c)El Principio de la Subsistencia

Sun Yat Sen había previsto también las tres fases en que dividiría el proceso de reconstrucción política, la cuales era:

1) Período de gobierno militar

2)Período de Tutela Política

3)Establecimiento de un régimen democrático representativo

SUN YAT-SEN: El estadista chino, promotor de la revolución que derribó a la monarquía, nació en 1866 en la villa Biografia Sun Yat-sen Padre de Republica China Reconstruccion Politicade Chui Heng, condado de Hsiang Shan, en Kwang-tung, Sun Yat-sen prestó servicios en un hospital angloamericano de Cantón y, a los veinte años, emigró a Hong Kong, donde estudió medicina en una escuela de reciente fundación. Sun Yat-sen fue el primer graduado chino en Medicina moderna.

Ejerció su profesión en Macao y posteriormente regresó a Cantón, donde comenzó a organizar sociedades secretas y revolucionarias y empezó su lucha contra la monarquía y los abusos de los extranjeros. Finalmente, tras un fallido complot para asesinarlo, huyó a Honolulú, de donde pasó a los Estados Unidos y, posteriormente, a Londres.

Aunque se había puesto precio a su cabeza, regresó a China y organizo el Kuomintang. Por último, en 1907, al frente de muy pocos hombres, se alzó contra el régimen imperial.

Debió huir nuevamente a Europa, donde vivió largo tiempo, organizando y dirigiendo diversas intentonas subversivas que fracasaron sucesivamente, en China. Hacia 1911, la revolución lo llevó al poder como presidente de China. Al poco tiempo debió dimitir en favor de Yuan Shi Kai. Posteriormente, al morir Yuan Shi Kai, Sun Yat-sen formó parte del gobierno que se constituyó en Cantón y proclamó la independencia del sur en 1917.

Sin embargo, al no poder resistir la presión militar, huyó a Shanghai y en 1921 proyectó una triple alianza chino-ruso-alemana. Hacia 1923 obtuvo el apoyo ruso y la colaboración de enviados especiales, civiles y militares. En 1925, en Pekín, enfermó gravemente y murió poco después. Su tumba, monumental, fue levantada en Nankín, al pie de las Montañas Púrpuras, y a ella se trasladaron sus restos en 1929.

CHIANG KAI-SHEK TOMA POSECIÓN: En marzo de 1927 el general Chiang Kai-shek y su ejército revolucionario entraron en Shanghai, el centro industrial y comercial de China. La ciudad, paralizada por las huelgas organizadas por el Partido Comunista chino, no ofreció resistencia y no se disparó un solo tiro. Las fuerzas de Chiang, una alianza heterodoxa entre el Partido comunista y el Kuomingtang, el partido revolucionario burgués, controlaban la mayor parte del país. Parecía que la guerra civil había terminado y los comunistas se vanagloriaban de ello. Sólo Manchuria, gobernada por el general Zhang Zuolin, permanecía fuera de la esfera de influencia de Chiang.

Stalin, desde Moscú, una vez finalizado el conflicto con Trotski por la dirección de los bolcheviques, estaba exultante. La victoria comunista en la guerra civil de China se consideró, en general, como una victoria de Stalin. El país más poblado del mundo estaba a punto de caer en su esfera. Sin embargo, Chiang tenía otros planes. Los acontecimientos se sucedieron sorprendentemente: tras tomar Shanghai, movilizó a sus soldados contra los sindicatos, expulsó del Kuomingtang a los comunistas, declaró ilegal el Partido Comunista, estableció un gobierno nacionalista y se autoproclamó presidente. Los comunistas quedaron afuera: sólo gobernaba Chiang.

Moscú rompió las relaciones diplomáticas con el régimen anticomunista de Chiang. Los agentes del Komintern en China huyeron a Rusia. El general Chiang renovó su campaña contra Zhang Zuolin, el último obstáculo a su sueño de una China unificada. En 1928, Zuolin fue asesinado y su hijo y sucesor hizo las paces con Chiang. Así, se completó la unificación de China bajo los nacionalistas.

«Restituir a la raza china la facultad de administrarse, de establecer el régime-republicano y de realizar el Estado socialista». Este programa de Sun Yat-Sen abandonado por el nuevo presidente de la República, Yuan-Tché-Kai, que, poco a poco, implantó en China una auténtica dictadura. Imagen en donde Yuan-Tché-Kai se hace cortar la coleta en 1912

PARA SABER MAS…
1911:CAÍDA DE UNA DINASTÍA CHINA

La revolución china introdujo el gobierno republicano en este país y acabó con dos mil años de gobierno imperial. Esto ocurrió el 10 de octubre de 1911, cuando unos soldados disidentes sitiaron el arsenal de Wuhan, en el centro de China, y persuadieron al comandante de la brigada, Li Yuanhong, para que se uniese a la rebelión. Hábilmente, el general Li dejó de ser leal al emperador Qing y tomó partido por los rebeldes, un cambio que contribuyó de modo decisivo a la propagación de la revuelta.

La corrupta dinastía Qing había conseguido salvarse varias veces estableciendo reformas constitucionales. No obstante, los chinos radicales (sobre todo Sun Yat-sen, líder revolucionario entonces en el exilio) estaban dispuestos a acabar con ella. Numerosos chinos consideraban que la dinastía Qing era una imposición extranjera, con lo cual se fortalecieron aún más los sentimientos en contra de ella.

De hecho, fue fundada en 1644 por guerreros procedentes de Manchuria que conquistaron China. Al cabo de 250 años, los manchúes aún no se habían integrado a la sociedad china.

Esto colocó a la corte real en desventaja cuando intentó crear un ejército para controlar a los rebeldes.

La dinastía reclutó el apoyo del general retirado Yuan Shikai, que conservaba la lealtad de muchos oficiales del ejército en el norte del país. Mientras, Sun Yat-sen había regresado a China tras 16 años de exilio y tomó el mando de la revolución. En diciembre se convocó una reunión republicana en Nanking y los delegados eligieron a Sun Yat-sen presidente de la república, declarada recientemente en el sur de China. Sun, consciente de la fuerza de Yuan en el norte y de la fragilidad de una nación dividida, le ofreció la presidencia al general a cambio de la disolución de la dinastía. Yuan aceptó enseguida y blandiendo su sable aconsejó a Pu Yi, el emperador indefenso, que abdicara.

El 12 de febrero de 1912 Pu Yi abdicó oficialmente. Al día siguiente Sun Yat-sen se retiró, y Yuan Shikai se convirtió en presidente de China.

Ver: Historia de China Desde Sus Orígenes

Nube Venenosa en la India una Tragedia Miles de ciegos y muertos

Tragedia en la India: Nube Venenosa Cubre Bhopal

Poco después de la medianoche del 3 de diciembre de 1984, tuvo lugar una fuga de gas venenoso en una planta química de pesticidas de Bhopal, India, perteneciente a la compañía norteamericana Unión Carbide.

A medida que la nube venenosa envolvía la ciudad, cientos de víctimas se asfixiaban en la cama y otras huían con los ojos quemados por el gas, similar a un potente gas lacrimógeno. (isocianato de metilo – MIC)

Durante los días siguientes murieron otros miles con los pulmones envenenados. Un sobreviviente que había visto animales muertos en un campo dijo: «Pensé que era la peste». Al cabo de una semana. el accidente se había convertido en el peor desastre industrial de la historia.

Unas dos mil personas habían muerto y otras dos mil iban a morir. Dos mil más estaban enfermas o lesionadas, con problemas en los ojos, los pulmones, los riñones y el hígado.

Mientras la India luchaba por hacer frente a la desgracia, la Unión Carbide enfrentaba todo tipo de críticas. Los empleados afirmaban que la compañía había reducido las medidas de seguridad, corriendo riesgos que en Estados Unidos hubieran sido ilegales.

A pesar de las negativas de la dirección, los informes demostraron que hubo muchos accidentes en la fábrica y que las instalaciones carecían de los sistemas de seguridad presentes en una planta similar de Virginia.

El presidente de la compañía. Warren Anderson, viajó a la India para verificar los daños, fue detenido por «negligencia y responsabilidad criminal» y tras largas negociaciones, fue puesto en libertad bajo fianza.

Un grupo de abogados hindúes y norteamericanos pidieron hasta 15.000 millones de dólares de indemnización para las víctimas.

En todo el mundo, el desastre de Bhopal fue considerado como el ejemplo de uno de los principales dilemas del mundo moderno: la tecnología, creada para mejorar la vida en la Tierra, también la ponía en peligro. Finalmente, la Unión Carbide fijó todas las demandas en 470 millones de dólares, unos ciento cincuenta mil dólares por cada víctima de Bhopal.

El desastre: Cuando se produjo el escape, los más afectados fueron los habitantes de los barrios más humildes que rodeaban la planta (donde se estima que la densidad demográfica era de unas 25.000 personas por kilómetro cuadrado), que no tenían manera de protegerse del gas tóxico. La gente que vivía en casas mejor construidas pudo salvarse de los peores efectos del accidente.

Mientras los hospitales de Bhopal desbordaban de heridos, los directivos de la empresa afirmaban que el gas «no era venenoso» sin informar sobre la composición de la nube tóxica ni sobre la composición toxicológica de los gases, hecho que dificultó el tratamiento médico de los afectados. La información médica se declaró «confidencial» Solo las instituciones públicas podían realizar inventarios epidemiológicos y la investigación toxicológica necesaria para sugerir líneas de tratamiento. El potencial cancerígeno, teratogénico (que puede originar deformaciones) y mutagénico (que puede ocasionar mutaciones en los genes) fue negado sin pruebas suficientes.

Recién a los 5 años de ocurrido el accidente las víctimas recibieron una compensación económica. Si bien las autoridades indias inicial-mente solicitaron a la Union Carbide Corporation un monto de 3 mil millones de dólares, finalmente llegaron a un acuerdo por una cifra de 470 millones.

Este tipo de accidentes obliga a considerar la contradicción existente entré la necesidad de los gobiernos de retener a los capitales extranjeros y la necesidad de protección de la población y el medio ambiente.

Ver:Fuga de residuos radiactivos

Historia de los Mongoles: Origen del Imperio Mongol

Historia de los Mongoles: Origen del Imperio Mongol, Gengis Khan y Kublai

Genghis Khan: Los mongoles irrumpieron en la historia, saliendo de su oscuridad, a principios del siglo XIII, cuando Temujin (Herrero), un jefe tribal, unió a un cierto número de tribus negligentemente organizadas en una fuerza única y disciplinada.

Con ella sometió a las tribus restantes y convirtió a los mongoles en una eficiente fuerza de choque.

En 1206 Temujin asumió el título de Genghis Khan (Rey de la Tierra).

El primer objetivo de Genghis Khan estaba al alcance de la mano:

las ricas y civilizadas tierras de la China septentrional, en que la una vez poderosa dinastía Sung había dejado de tener influencia.

Estas tierras septentrionales habían caído en manos de los Kin (o Chin), un pueblo agrícola, cazador y pescador de la zona más tarde llamada Manchuria.

Estimulados por la opresión, los Kin se habían convertido en un pueblo guerrero a principios del siglo XII, derrotando a la dinastía Sung del Norte y poniendo a la China septentrional bajo su dominio. Su régimen era brutal y convirtieron en esclavos a muchos de los Han que vivían en la China septentrional.

Genghis empezó su ofensiva contra los Kin en la forma clásica mongol, es decir, reteniendo los tributos.

Al mismo tiempo, hizo un pacto secreto con los Sung en la parte meridional de China.

Empezó su ataque a la provincia de Hsi-Hsia, en lo que ahora es la China centroseptentrional, en 1211.

El imperio Kin estaba protegido por la Gran Muralla de China, construida hacía más de mil años, pero por aquel tiempo estaba bastante mal conservada.

Los mongoles, expertos en asedios, traspasaron pronto la muralla y las fortificaciones, donde los soldados Kin habían buscado refugio, matando a las guarniciones y a los civiles.

Veamos la historia con mas detalles….

Este pueblo nómada de las estepas eurasiáticas fundó en el siglo XIII, bajo el liderazgo de Gengis Khan, el mayor imperio de la historia.

Eran una tribus de jinetes nómadas de las estepas del Asia Central, su lugar de origen coincide aproximadamente en la actualidad con la república de Mongolia y las franjas meridionales de Siberia.

En el siglo XIII, bajo el liderazgo de Gengis Khan protagonizaron un movimiento de expansión de tal magnitud, que el imperio mongol llagó a extenderse desde China por el Este, a Rusia y el imperio islámico por el Oeste.

EL PAÍS MÁS «AISLADO» DEL MUNDO:

Mongolia no es una isla, y, sin embargo es el país más «aislado» del mundo: en los cuatro puntos cardinales, cadenas montañosas y desiertos lo separan de los países limítrofes: Rusia y China.

La tierra de los mogoles es un extenso altiplano: solamente contando los límites del Estado mogol, su superficie es de 1.530.000 kilómetros cuadrados; y, para tan inmenso territorio, la población alcanza escasamente al millón de habitantes.

Es una región totalmente falta de agua; en verano es recalentada por el sol, y en invierno queda cubierta por una blanca capa de nieve.

Tiene una variación térmica realmente impresionante: de +37° en verano a —45° en invierno.

No obstante no hay que creer que el altiplano mogol sea un desierto sin vida; al contrario, cuando se derrite la nieve, crece por todos lados una espesa hierba que constituye un óptimo forraje para los numerosos animales de los rebaños.

MAS SOBRE LA VIDA DE LOS MONGOLES:

Desde los tiempos más antiguos conocidos, toda la vida de los mongoles dependía de los animales y sus productos.

Las ovejas, cabras y reses les proporcionaban alimento, ropa, tiendas y equipo de montar; sus caballos, pequeños y achaparrados, y sus camellos transportaban a los mongoles y su equipo de una tierra de pastos a otra.

Los niños mongoles, alimentados con leche fermentada de yegua llamada kumis, aprendían pronto a montar y, al igual que sus padres, se sentían más a sus anchas a caballo que a pie.

Grandes perros salvajes acompañaban a los nómadas en sus correrías conduciendo a sus animales domésticos y guardando sus campamentos.

Entre los pocos productos no animales que los mongoles llevaban se encontraban las estructuras de madera de sus tiendas portátiles de fieltro (llamadas gerss o yurts) y una coraza de madera o hierro que les cubría el pecho y que elaboraron para la guerra organizada.

Su principal arma era el arco; los niños se adiestraban pronto a disparar flechas con pequeños arcos.

A medida que crecían, aumentaban el tamaño de sus arcos y la longitud de sus flechas.

mapa mongoles

KUMIS Y TE CON MANTECA
También la alimentación de los mongoles es curiosa. Son esencialmente «carnívoros»: comen carne de caballo, de yac (especie de buey, de pelo abundante, que ellos emplean como bestia de tiro), pero no rechazan tampoco la carne de perro ni la del icneumón, una especie de mangosta. Crían vacas de las que sacan bastante cantidad de leche; ésta les sirve para la preparación de cremas frescas y de quesos.

Los mongoles antes de Gengis Khan:

Los pueblos mongoles pertenecen al amplio grupo de pueblos mongoloides, del que también forman parte chinos, japoneses, coreanos, thais, etc.

Su medio geográfico configuró una forma de vida nómada, basada en el pastoreo de cabras, ovejas y caballos, muy similar a la de otros pueblos esteparios, como los turcos y los tunguses (manchúes), con los que también comparten una filiación lingüística (lenguas uralo-altaicas).

Parece que su hábitat original se situaba en las llanuras al sureste del lago Baikal, aunque algunos grupos se extendieron al norte del mismo, en la taiga siberiana, donde vivían de la caza.

Su forma de vida motivó la extremada sencillez de las sociedades mongolas.

Agrupados en tribus, vivían en tiendas que transportaban consigo en sus desplazamientos en busca de nuevos pastos, no practicaban la agricultura ni tenían ciudades o asentamientos permanentes.

El chamanismo y la veneración de los fenómenos naturales constituían sus principales prácticas religiosas.

Estas circunstancias motivaron el que los mongoles raramente fundaran estados, aunque se dieron algunas excepciones.

Como otros pueblos nómadas, los mongoles eran excelentes arqueros y jinetes.

Convertidos en una fuerza guerrera, su extremada movilidad y velocidad hacía de ellos una seria amenaza para cualquier ejército.

Gracias a ello consiguieron fundar efímeros Estados en diversas épocas, como el reino de Yen (siglo IV), el imperio juan-juan (siglos V y VI) o el de los kihtan (siglos X y XI) al norte de China, o el de los kara-kitai (siglos XI y XII) en Asia Central.

A causa de la inestabilidad interna y de la presión de otros nómadas, frecuentemente azuzados por el imperio chino, estos Estados solían desaparecer rápidamente, y las tribus mongolas volvían a su existencia errante.

• ►Gengis Khan

Gengis Khan En 1196 Temuyin, un jefe de clan mongol, fue elegido khan o kan(soberano) por una asamblea de las tribus.

En pocos años sometió a su autoridad a todas las tribus turcas y mongolas que vivían en torno al Baikal, y en 1206 fue proclamado khagan (soberano supremo) por todas las comunidades, y adoptó el nombre de Gengis Khan (soberano universal).

Organizó su nuevo Estado sobre dos pilares.

El ejército fue dividido en tres tipos de fuerzas: una caballería pesada para romper las formaciones enemigas, una caballería ligera (la especialidad mongola), que con sus continuos y rápidos ataques y retiradas hostigaba y debilitaba al enemigo hasta vencerlo, y cuerpos auxiliares de ingenieros e infantería, normalmente reclutados entre los pueblos sometidos, y empleados en los asedios de ciudades.

Los hombres eran repartidos en nuevas unidades, rompiendo las tradicionales agrupaciones tribales, lo que daba cohesión al conjunto, reforzado por la presencia de los 10.000 bahadur, la guardia personal del Khan.

La movilidad y sobriedad de este ejército y la organización de un eficaz sistema de correos (yam) permitían desplazar rápidamente grandes contingentes de tropas a lo largo de enormes distancias y concentrarlas por sorpresa contra el enemigo, con efectos devastadores.

El ejército mongol era extraordinariamente autosuficiente.

Los soldados viajaban con su familia, de modo que el ejército consistía en una enorme multitud de viajeros sin motivo ni necesidad de volver a casa.

Sus tácticas militares se basaban en las técnicas de los nómadas para cazar animales en grupo.

Las fuerzas mongolas se desplegaban en una sola línea, rodeaban toda una región y luego se aproximaban por todos los lados, de modo que nadie podía escapar a su cerco.

Gracias a la cuidadosa planificación de sus consejos militares (llamados kurultaí) y a los excelentes reconocimientos del terreno que realizaban en sus veloces caballos, la victoria no tardaba en llegar.

Biografia de Gengis Kan Conquistas y Expansion del Imperio

Sus primeras víctimas fueron los Jin, los enemigos de los Song del Sur.

Gengis les declaró la guerra en el año 1211 e inició sus avances con dos ejércitos de cincuenta mil arqueros, pero luego se dio cuenta de que, en realidad, no contaba con los recursos necesarios para tomar sus ciudades.

Recurriendo a varios ingenieros chinos y algunos guerreros musulmanes para que le enseñaran a construir las máquinas de guerra y las catapultas gigantes (trabucos) utilizadas por los bizantinos, Gengis empezó a construirlas por su cuenta mediante los recursos que encontraba sobre el terreno, como los árboles.

Cuando Gengis se enfrentaba a una ciudad, daba a elegir a los dirigentes del enemigo entre dos opciones: rendirse o morir.

Era un hombre de palabra.

Si un mandatario era tan orgulloso como para presentar batalla, Gengis no mostraba ningún tipo de clemencia. Si se rendía, su pueblo era perdonado, pero a cambio se le exigía lealtad absoluta.

Cuando en el año 1209, un gobernante de Turfán -ciudad oasis situada en la actual región autónoma de China- se sometió a la autoridad de los mongoles, Gengis Kan no sólo perdonó la vida a su pueblo, los uiguros, sino que además éstos se pusieron a trabajar para los mongoles y se convirtieron en el motor de su burocracia imperial enseñando a leer y escribir al pueblo nómada, que hasta entonces había sido analfabeto.

En el año 1213 los mongoles ya habían llegado hasta la Gran Muralla y, en menos de dos años, se habían introducido en el corazón de la China septentrional.

En el año 1215 asediaron y saquearon la capital de los Jin:Yanjing (Pekín en la actualidad).

Una vez sometido el pueblo Jin, la ira de Gengis Kan se dirigió contra el emperador musulmán -que al parecer le había insultado sin razón- de Jwarazm, imperio que se extendía desde el extremo occidental de China hasta el mar Caspio.

Luego Gengis Kan se dirigió hacia el norte, hasta llegar a Rusia, donde su ejército se dividió en dos y conquistó Georgia y Crimea.

En su camino de vuelta hacia Mongolia derrotaron a un ejército ruso dirigido por seis príncipes, incluido el gobernante de Kiev.

Como era costumbre en la tradición mongola, los príncipes fueron ejecutados sin derramar ni una gota de sangre: murieron aplastados bajo el peso de la mesa de banquete en la que los generales mongoles celebraron su festín victorioso.

Por otro lado, la yasa era la ley imperial que daba cohesión y organizaba el conjunto de las Instituciones del Imperio.

La soberanía era electiva dentro de la familia de Gengis Khan, cuyos miembros acaparaban los máximos poderes civiles y militares.

La cancillería imperial y el tribunal supremo eran dirigidos por mongoles.

El Imperio se dividía en distritos militares, y los jefes del ejército, miembros del gran consejo imperial, se encargaban también de la administración, auxiliados por una numerosa y eficiente burocracia, escogida entre los pueblos sometidos.

Con estos elementos, los mongoles emprendieron una espectacular serie de conquistas.

En 1209 sometieron el reino tungús de Xixia, después conquistaron el norte de China hasta Pekín (1215). Gengis Khan obtuvo el vasallaje pacífico de los kara-kitai (1218) y atravesó sus tierras en 1221 para conquistar el sultanato turco musulmán de Jwarizm (noreste de Irán).

Combinando la tolerancia con las poblaciones sometidas pacíficamente y la mayor crueldad con los enemigos vencidos, convirtió el terror en un arma tan eficaz como su ejército.

Sus lugartenientes Subotay y Djebe realizaron una incursión al sur de Rusia, venciendo a os cumanos y los rusos en Kalka, en 1223.

En 1225 Gengis regresó a China, donde volvió a luchar contra los Jin para someterlos de nuevo.

Al cabo de poco tiempo, Gengis Kan murió: nadie sabe cómo. Algunos dicen que cayó de un caballo.

Otra leyenda cuenta que fue asesinado por una bella princesa tangut: cuando estaban a punto de hacer el amor, lo castró con un cuchillo que llevaba escondido en la ropa interior para vengarse de él por haber exterminado a su pueblo.

Cuando murió Gengis, el Imperio mongol abarcaba desde la costa oriental de China hasta el mar Caspio.

Pero sus hijos lo ampliarían aún más creando nuevos imperios en Rusia, Siberia y Asia central.

• ►Sus primeros sucesores

A la muerte de Gengis Khan (1227) el imperio, que se extendía desde Manchuria hasta el mar Caspio, estaba repartido entre su hijos, bajo la soberanía del Gran Khan.

En 1229 la asamblea de los nobles mongoles eligió para este puesto a Ogodei. este continuó las conquistas mientras organizaba el imperio, estableciendo la capital en Karakorum (1235).

El imperio Kam del norte de China fue totalmente conquistado (1234), así como gran parte de Persia (1239).

Batu, sobrino de Ogodei, acompañado por Subotay y Mangu, marchó sobre Occidente, destruyendo a los búlgaros del Volga (1236), aplastando a los rusos y tomando Kiev (1240).

Atacó entonces Polonia, Hungría y Alemania, llegando hasta el Adriático (1241). Pero cuando iba a atacar Viena, la noticia de la muerte de Ogodei le hizo volver rápidamente a Karakorum para defender sus derechos al trono.

Tras un periodo de minorías y regencias (1241-51), durante el reinado de Mangu Khan (1251-59) el imperio alcanzó su máxima extensión.

Su hermano Hulagu, gobernador de Persia, acabó con la secta de los asesinos (1256) y conquistó todo Irak, ejecutando al último califa de Bagdad (1258), pero fue vencido por los mamelucos de Egipto en Am Yalut (1260).

Kublai Khan y la Disgregación del Imperio

Kublai, otro hermano de Mongu, encargado de la conquista del Imperio chino de los Song, fue elegido Gran Khan (1260-1294). En seguida trasladó su capital a Pekín, llamada Kanbalik.

Desde allí completó la conquista de toda China (1279) y envió expediciones contra Japón, Indochina e Indonesia.

Bajo su reinado y el de sus sucesores, el Imperio chino-mongol alcanzó una gran prosperidad, gracias al orden interno y a que la tolerancia y la paxmongólica impuestas sobre gran parte de Asia favorecían enormemente el intercambio de ideas y mercancías.

Fue en esta época cuando el famoso viajero veneciano Marco Polo llegó a la corte del Gran Khan, donde recibió cargos y honores.

También llegaron otros comerciantes y misioneros, como el franciscano Ruysbroek.

Pero también en esta época comenzó la disolución del inmenso Imperio.

La smización del Khan y de la dinastía Yuan por él fundada hizo que otros miembros de la familia se rebelaran contra su autoridad.

Su nieto Kaidu fundó un kanato independiente en Asia central, que sólo fue sometido por Timur (1295-1307), sucesor de Kubiai, que no pudo impedir sin embargo la pérdida de control sobre los khanatos o khanatos occidentales.

La misma dinastía Yuan fue derrocada en China por los Ming (1368) y sus descendientes se retiraron de nuevo a Mongolia.

Los khanatos de Asia central y occidental

A partir de 1260 el imperio se había convertido en una federación de khanatos, bajo la soberanía cada vez mas teórica del Gran Khan, frecuentemente enfrentados entre sí.

En Asia central, el kanato de Yagatay, tras una fase de expansión, comenzó su declive a la muerte de Kaidu (1301), mientras se turquizaba e islamizaba progresivamente.

Tras sufrir el embate de Tamerlán (finales del siglo XIV) y la presión de los rusos, se dividió en varios khanatos que fueron progresivamente absorbidos por el Imperio ruso (siglos XVI-XX).

Al oeste, el khanato de Quipcap o de la Horda de Oro, en Siberia occidental, impuso su autoridad a los principados rusos y llegó a amenazar Bizancio.

Islamizado superficialmente, se alió con los mamelucos, ayudando a su victoria en Am Yalut.

Debilitado por la rebeldía de los príncipes de Moscú (1380) y la derrota a Tamerlán (1395), perdió definitivamente el control sobre Moscovia en 1480, y se escindió en los khanatos de Kazán, Astrakán y Crimea.

El último de ellos logró resistir el expansionismo ruso hasta fines del siglo XVIII

Las conquistas de Hulagu en Persia llevaron a la fundación del Imperio de los llkharies o Iljanes.

Éstos, tras algunos intentos de alianza con la cristiandad europea contra los mamelucos y los príncipes musulmanes de Siria, acabaron convirtiéndose también al Islam a finales del siglo XIII.

Esto no impidió la disgregación de su imperio a la muerte de Abu Said (1335).

• ► Los timuríes:

En 1360, el turco islamizado Tamerlán (Timur Lenk, «el cojo») se proclamó descendiente de Gengis Khan y unificó a las tribus turcas y mongolas de Asia central.

En una serie de campañas devastadoras sometió a su autoridad toda Persia, el khanato de Quipcap (1396), el norte de la India (1399) y el sultanato otomano de Asia Menor (1402).

Pero a su muerte (1405), su gran Imperio, con capital en Samarcanda, se desintegró rápidamente.

Un descendiente suyo, Babar, fundó en 1506 el Imperio mogol de la India, que gobernaría durante dos siglos la mayor parte del subcontinente, hasta su sometimiento por los ingleses entre los siglos XVIII y XIX

PARA SABER MAS…

LOS MONGOLES:

Eran una tribu nómada. Recorrían las estepas (llanuras sin vegetación) de Asia Central, con sus rebaños de ovejas, cabras, vacas y caballos. Vivían en tiendas circulares llamadas yurts.

MUJERES MONGOLAS:

Las mujeres mongolas conducían las caravanas que llevaban los utensilios domésticos. Cocinaban y eran las encargadas de confeccionar la tela para los vestidos y los yurts. Cuidaban de los rebaños de ovejas, cabras y vacas, mientras que los hombres se ocupaban de los caballos.

DIETA:

Los hombres mongoles montaban yeguas, cuya leche les proporcionaba además energía extra.

En las largas travesías colocaban la carne debajo de la silla de montar para que se ablandara y así poderla comer cruda.

Su alimentación básica consistía en carne y leche ya que no eran agricultores.

En lugar de ello comerciaban con cereales, arroz, té y con productos como la seda y los metales.

MAESTROS EN EL ARTE DE MONTAR:

Los mongoles dependían de la fuerza y de la velocidad de sus caballos.

Los niños aprendían a sostenerse en las sillas de montar antes que a andar. Incluso adiestraban a los perros de caza a sentarse en los cuartos traseros de los caballos mientras ellos iban al galope.

Para perfeccionar la montura practicaban el polo.

JINETES-CORREO

El imperio mongol estaba unificado gracias a un complicado sistema de comunicaciones. Las noticias se transmitían por un servicio de correo a caballo.

Un jinete-correo de élite podía cubrir una extensión de 130 km al día parando sólo una vez para comer y beber.

Los jinetes advertían de su llegada a las áreas de descanso mediante las campanillas que tenían atadas a su silla.

Allí cambiaban de caballo y obtenían alimento, y en pocos minutos volvían a estar en ruta. Los mercaderes que atravesaban el imperio mongol a través de las rutas comerciales que iban de este a oeste también usaban estas zonas para descansar.

CREENCIAS RELIGIOSAS:

Los dioses de los mongoles eran espíritus benignos y malignos que habitaban en el agua, el fuego, el sol y el viento.

Las corrientes de agua eran sagradas para los mongoles y se consideraba una falta muy grave bañarse en ellas o ensuciarlas de cualquier manera.

Los chamanes mongoles, vestidos con túnicas blancas, se comunicaban con estos espíritus mediante los sueños y las invocaciones.

Sin embargo, a medida que encontraron otras culturas, fueron abandonando muchos de sus ritos primitivos.

Fuente Consultada:
Civilizaciones de Occidente Tomo A y B Jackson Spielvogel
La Aventura del Hombre en la Historia Tomo 1
Historia del Mundo Grupo Z Multimedia DK
Atlas de la Historia del Mundo Kate Santon y Liz McKay
Gran Enciclopedia de la Historia Todolibro:

Erik El Rojo En America Los Vikingos en Norteamerica Expediciones

Los Vikingos: Erik El Rojo En América

El pueblo navegante: Los registros arqueológicos más antiguos que aportan datos acerca de la actividad marítima de los vikingos, son unas pinturas efectuadas en los interiores de las cuevas de Noruega que datan del año 1500 a. C. Asimismo, en aquellos oscuros y húmedos sitios, se han encontrado tumbas de hombres enterrados junto a sus embarcaciones, símbolo indiscutible de prestigio social entre los pueblos navegantes.

Las naves construidas por los vikingos, los drakkars (dragones), se caracterizaban por su velocidad y capacidad de transporte. Estaban provistas de un mástil móvil que podía removerse en caso de necesitar trasladar la embarcación por tierra —por ejemplo, montada sobre troncos—y numerosos remos para navegar en aguas calmas.

La estabilidad y la habilidad para rnaniobrarlas en medios agitados se conseguían mediante la instalación de una pieza de madera en la parte inferior del barco, recurso novedoso en aquella época que luego sería conocido como «quilla». Este invento les permitió avanzar con seguridad en mares de corrientes rápidas y reducir las posibilidades de naufragio.

Entre otros conocimientos destacados de estos navegantes, se encontraban los astronómicos. Pese a no contar con instrumentos de medición ni orientación, los vikingos lograron situarse para atravesar el océano. Por el contrario, la escasa profundidad de las naves les permitía recorrer las costas a pocos kilómetros de distancia, vigilar los acontecimientos de tierra firme y efectuar un eventual desembarco veloz. Para este último fin, las naves contaban con bordas de reducida altura que, durante las tormentas, vulneraban su estabilidad. La inundación de los barcos era una de las principales causas de muerte de los marineros vikingos.

Las expediciones atlánticas: Uno de los componentes culturales que permitieron el avance prematuro hacia territorios desconocidos y alejados, fue la influencia de las tradiciones orales en la toma de decisiones de los colonos, Pues existía una creencia arraigada en este pueblo acerca de los beneficios que la exploración de nuevos y lejanos territorios traería para todos, a diferencia de las poblaciones que relacionaban lo desconocido con lo temido o amenazante.

Desprovistos de prejuicios, los Vikingos se aventuraron a traspasar constantemente los límites marinos y esta vanguardia les permitió descubrir nuevas tierras.

Por ejemplo, en el año 870, los navegantes del Norte rodearon la Península Escandinava y continuaron hacia el Este y traspasaron por más de 200 kilómetros el límite virtual del Círculo Polar Ártico. Hacia fines de esa centuria, lograron colonizar Islandia e instalar asentamientos de colonos. Durante los dos siglos posteriores, se embarcaron con rumbo Norte en el océano Atlántico.

En el año 982 partió desde Islandia una embarcación al mando del explorador Erik Thorvaldsson (950-1001), conocido como «Erik el Rojo», que avanzó hacia el Oeste. Tras varios días de navegar, la expedición divisó una gran isla que denominó Gronland (tierra verde), no por las características de su geografía sino debido a su intención de fomentar el poblamiento del nuevo territorio. Desde este enclave, los navegantes se dirigieron a las tierras americanas, hasta el momento desconocidas para Europa.

Las leyendas del Nuevo Mundo: El primer desembarco dejos vikingos en América ocurrió en la isla de Terranova ubicada en la región oriental del actual territorio canadiense Los navegantes del Norte la denominaron Vinland (tierra de vino), debido a la identificación de plantas de vid en la zona donde se instalaron durante el siglo XI.

El principal registro arqueológico de aquel poblamiento fue descubierto en 1960 por el explorador noruego Helge Marcos Ingstad (1899-2001) y su compatriota y arqueóloga Anne Stine (1918-1997). Estaba compuesto por los vestigios de nueve viviendas y numerosas herramientas de estilo vikingo.

Erik el Rojo en América

Erik el Rojo en América

Así en el año 1000 d.C. Leif Erikson, hijo de Eric el Rojo, junto a 35 hombres en una sola embarcación, emprendió una expedición a unas tierras al oeste de Groenlandia, sobre las que había oído de boca de un comerciante llamado Bjarni Hergolfsson que las había visto pero no había podido desembarcar en el año 985 o 986.La primera tierra que encontraron fue la gran Isla de Baffin, a la cual llamaron Helluland o tierra de la piedra lisa. Al no gustarles este desolado paraje siguieron rumbo al sur y, tras algunas semanas de navegación, hallaron una tierra cubierta de bosques, y desembarcaron en una hermosa playa, con toda probabilidad aquellas tierras eran la península del Labrador, a la que ellos denominaron Marklandia.Siguiendo al sur, la expedición encontró una nueva tierra en la cual se adentraron teniendo contactos cruentos y pacíficos con sus pobladores a los que llamaron skraellings (enanos en nórdico), en esta tierra abundaban las verdes praderas, ríos salmoneros e incluso viñedos a la que llamaron Vinlandia, la actual Terranova. En esta última tierra la expedición levanta las Casas de Leif (Leifbudir).

Según la leyenda, había existido un mercader que recorría con frecuencia la distancia que separaba Islandia de las colonias groenlandesas. En cierta ocasión, una tormenta le hizo perder el rumbo a su embarcación y tras varios días de permanecer a la deriva, alcanzó tierra desconocida. Al regresar a Islandia, el comerciante describió su experiencia al explorador Lief Eriksson (fines siglo X,principios siglo XI), hijo de Erik el Rojo, que llegó a la tierra nueva alrededor del año 1000.

El navegante organizó una expedición que partió de Groenlandia y llegó a la isla de Baffin, cuyo paisaje desoladór y pedregoso lo motivó a continuar navegando hacia el Sur. Semanas más tarde, la costa verde de la península del Labrador recompuso sus perspectivas y pocos días más tarde desembarcaron en Terranova.

Este primer asentamiento europeo en América —denominado Liefbudir: «las casas de Lief»— motivó la llegada de numerosos colonos vikingos atraídos por la abundancia del salmón y la extensión de los pastizales. El campamento —localizado en el extremo norte de la isla de Terranova y posteriormente bautizado como L’Anse aux Meadows: «la ensenada de Meadows»— estuvo en actividad durante algunas décadas.

Las conflictivas relaciones con los nativos americanos provocaron que los vikingos no pudieran sostener su permanencia en el nuevo territorio y decidieron abandonarlo. Su larga tradición como saqueadores y atacantes de otros pueblos no les permitió sustentar la convivencia el hermano de Lief, entre otros, fue una de las víctimas fatales de los encuentros hostiles con los pobladores originarios.

Las relaciones entre los pueblos determinaron que los vikingos abandonaran el proyecto colonizador puesto que tras varios intentos frustrados por el enfrentamiento, dieron por finalizada la empresa expedicionaria.

Hacia el año 1010, un nuevo intento por asentarse en la nueva tierra derivó en un conflicto entre dos facciones vikingas que luchaban por apoderarse de «las casas de Lief», las primeras viviendas europeas en América. Solo una de las dos embarcaciones que habían partido desde Groenlandia regresó colmada de madera y vides al puerto del Atlántico norte.

Los Dioses Nórdicos Mitologia Leyendas y Mitos Dios Odín

LOS DIOSES NÓRDICOS-MITOS SOBRE EL ORIGEN DEL MUNDO Y EL HOMBRE

Propia del norte del Europa, la mitología nórdica es una de las más conmovedoras y sabias cosmogonías de la época antigua. Poderosamente iluminadora, es mucho lo que podemos aprender de ella para salir a enfrentar las dudas sobre el origen del mundo y la existencia, especialmente en nuestros frenéticos tiempos modernos.

La búsqueda del origen de las cosas, de su razón de ser, del motivo de la existencia para la naturaleza, el mundo y los hombres es una inquietud común a todos los humanos en todas las épocas históricas. Y si la ciencia moderna mucho puede decirnos sobre la realidad de esta incansable búsqueda, el análisis de antiguas (y hasta olvidadas) mitologías mucho más puede enseñarnos.

Rechazada constantemente por su carácter fantasioso, por sus explicaciones filosóficas o míticas sobre el origen del mundo, la mitología es, sin embargo, una útil herramienta para comprender la existencia. En las verdades que nuestros antepasados descubrieron radican los mismos principios esenciales que hoy dan sustento a la investigación científica; y es en estos fundamentos en común donde podemos, y debemos, centrar nuestra atención a la hora de leer sobre mitologías extrañas, para detectar aquellos que son, también, los fundamentos de la naturaleza humana.

el hombre ha avanzado mucho a la largo de la historia, pero sólo a nivel superficial. Las dudas, las preguntas y el miedo al origen, a la muerte y a la vida están tan vivos hoy como hace miles de años. Entonces, buceando en aquellas respuestas que los antiguos se dieron para calmar sus inquietudes, podemos hallar ciertos elementos tan satisfactorios hoy como en su época.

El ser humano ha tenido siempre el deseo natural de conocer el origen de todas las cosas. Pero como el principio inicial permanece eternamente inalcanzable, el espíritu debe satisfacerse penetrando lo más lejos posible en las formas esenciales de la materia y los medios para mantener la vida.

Desde los Alpes del Tirol hasta el Cabo Norte se desarrolló una mitología poderosa y de una grandiosidad no exenta de tintes oscuros y tenebrosos. Solamente el genio de Wagner pudo, siglos más tarde, darle vida en la magnificencia de sus óperas. Eterna lucha, odios implacables, promesas, persecuciones, amores, héroes grandiosos y dioses envilecidos por deseos de venganza y ambición.

Éstos son los caracteres de la religión nórdica, que se desarrolló bajo las ramas frondosas del fresno de Ygdrazil, cuyas raíces se adentraban en las profundidades de la Tierra, y eran roídas por el dragón Nidhaus. Los vientos helados del Norte al chocar con los cálidos procedentes del Sur dieron origen al gigante Ymir y a la vaca Audhumbt, encargada de nutrir a la Humanidad.

Comiendo las hojas mojadas de escarcha, la vaca dió a luz en tres días al primer dios, Buh, el cual desposó la hija de Ymir, de cuya boda nacieron Odín, Voli y We. Éstos, como en la leyenda griega, dieron muerte a su padre y crearon el cielo y la tierra. Un fresno gigantesco atraviesa la Tierra. Sus ramas sostienen el cielo y sus raíces se hunden hasta el reino de los gigantes. Innumerables dioses poblaban el mundo hasta que apareció el hombre, Adán, nacido de un fresno, y Eva originada por un olmo.
Los bosques, las aguas, los ríos, las montañas, etc., se poblaron de divinidades menores, ninfas, enanos, gnomos, gigantes, etc., dando lugar a una complicadísima familia de dioses. El principal de todos fue Odín, identificado en algunas regiones con Wottan, de carácter eminentemente guerrero. El casco, la lanza y el escudo jugaron un papel importantísimo en la mitología nórdica. Thor era el dios de la tormenta, de la tempestad y del trueno. Sus pasos resonaban en los días nublados y retumbaban por los montes y valles.

Odín, diferenciado de Wottan en otros lugares, era también el dios de los muertos heroicos, único dios que bebía vino ya que los demás sólo probaban la cerveza. Aparecía en algunos lugares como viejo, poderoso y fuerte, faltándole en ocasiones un ojo.

Presidía las batallas y aunque no intervenía directamente, desviaba las flechas y detenía los golpes de lanza si así convenía a sus intereses, a fin de llevarse al paraíso, al Walhalla, a los escogidos. Sus doce hijas preferidas eran las Walkirias cuyos gritos agudos se oían en el fragor de los combates, porque cabalgaban entre las nubes para recibir en sus brazos a los que morían peleando.

dioses nordicos

Esta idea de la victoria en la muerte es un tema grato también a la religión árabe, cuyo mandato de la «guerra santa» tuvo una enorme trascendencia política. Durante las noches de viento, Wottan cruzaba el espacio acompañado de cazadores que habían muerto en una cacería, montado en un fogoso caballo de ocho patas, pero también era el dios de la inteligencia y tenía a un lado el Conocimiento y a otro la Memoria.

Más tarde, su poderosa mano llevó a los vikingos a cruzar los mares y condujo los ejércitos de los llamados bárbaros a la victoria. Los pueblos germánicos no tuvieron templos propiamente dichos sino que recordaron a sus dioses y sacrificaron en su honor, bajo las ramas de una encina, de un fresno o de un roble.

Cuando la siembra, en octubre, celebraban grandes fiestas, así como en enero, dedicadas a los frutos que el sol renacido iba a producir, mientras que en abril recordaban a los muertos. En Upsala existieron algunos templos de piedra y se cuenta que allí se levantaron estatuas en honor de diversos dioses. La muerte vulgar era tenida por despreciable y no tuvo gran consideración en el pensamiento religioso germánico.

Solamente aquellos que recibían la herida mortal, de quienes Odín o Wottan no había desviado la espada y la lanza, eran recogidos por las Walkirias y llevados a la morada de los dioses donde comenzaba una existencia maravillosa, en un lugar donde solamente moraban los hombres valientes y sin tacha. En este paraíso no permanecían en contemplación, sino en plena y constante lucha.

dios odin

Se peleaba por el placer de pelear, sin miedo de morir ni de recibir heridas o ser víctima de sufrimientos. Era la bravura exaltada a la pura delectación. ¡Cuán distinto el Walhalla ruidoso, con su entrechocar de armas, del silencioso país de los muertos de los egipcios, babilonios o griegos! Solamente los que morían de enfermedad o de vejez conocían el reino subterráneo de las sombras, donde la existencia se deslizaba gris y anodina, adonde no llegaban jamás la luz del Sol ni la alegría de una risa.

Desbordando su imaginación, los creadores de la mitología nórdica no se detuvieron en relatar lo que fue o lo que ocurre, sino que se complacieron en descorrer el velo del porvenir: el fin del mundo. Un día, Loki, al frente de los gigantes, de las fuerzas del mal, se concentrarán para asaltar el palacio de los dioses. Heimdalh hará sonar el cuerno anunciando la gran batalla. Será inútil que los dioses corran a las murallas y empuñen sus espadas porque la hora fatal habrá sonado.

El lobo Fenris devorará a Odín, y Thor sucumbirá entre los anillos de una gigantesca serpiente. En esta lucha despiadada sucumbirá el mundo entero. Las aguas cubrirán la tierra, las estrellas caerán del cielo y las montañas arderán. Será el crepúsculo de los dioses, pero no su desaparición total. Ésta no constituirá la muerte definitiva.

Los dioses volverán a nacer más hermosos y fuertes que nunca para ocupar sus sitios en el Walhalla. Entonces aparecerá el Altísimo, aquél cuyo nombre nadie osa pronunciar, el creador de todos los dioses, el que todo lo puede, cuya sustancia y esencia son distintas de toda cosa conocida, y comenzará una nueva existencia de la cual no sabemos nada. Esta última leyenda o mito es posterior a los primeros momentos de la mitología nórdica y parece iniciarse en ella una evolución hacia el monoteísmo, nota distintiva de la mayor parte de las regiones al evolucionar hacia un estadio más perfecto.

LEYENDAS Y MITOS
La primera pregunta

Lo primero que el hombre busca resolver es el misterio de la existencia. ¿Cómo empezó el mundo? ¿Qué había antes de él? ¿Qué había antes de que no hubiera nada? ¿Cómo y por qué la nada se transformó en el mundo? En la mitología escandinava, influenciada fuertemente por la griega, la negativa es la primera concepción: es decir que el espacio existe desde antes de que existiera cualquier cosa dentro de él. Los primeros hombres que se hicieron estas preguntas imaginaban un abismo negro y abierto en el que no había absolutamente nada.

Los antiguos nórdicos afirmaban que al norte de este abismo hacía frío, y que al sur hacía calor; había, entonces una fuerza de contracción y una de expansión en completa inercia. La idea nórdica es que, al estar separadas por un abismo insondable, estas dos fuerzas no pueden penetrar en el espacio vacío y, por lo tanto, quedan inertes.

Esto fue el principio: mucho tiempo antes de que la tierra fuese creada, había dos mundos bien separados. Los nórdicos llamaban al del norte Niflheim (el mundo nebuloso) y al del sur, Muspelheim (el mundo del fuego); mientras tanto, el espacio negro y vacío que los divide es llamado Ginungagap (el abismo abierto). Pero si estas fuerzas originales son totalmente inertes, ¿cómo se dio lugar al origen del mundo y del hombre?.

En el centro de Niflheim se encontraba un manantial llamado Hvergelmer, de donde nacían 12 canales de agua helada: los ríos Elivagar. Cuando éstos fluían lejos de su naciente, el veneno que llevaban con ellos se endurecía, formando así el hielo. Cuando este hielo empezó a reposar y no corrió más, el vapor que se elevaba del veneno se
elevó hasta la superficie y se congeló en forma de escarcha. Así, se formaron sobre el abismo varias capas de vapor congelado, apiladas una sobre la otra.

El norte del Ginungagap se llenó de hielos y escarchas, por lo que en esta zona sólo había brumas y tormentas. La parte meridional del Ginungagap, sin embargo, estaba iluminada por las chispas de fuego que escapaban del Muspelheim. Así fue que las dos fuerzas antagónicas se unieron: al chocarse el aire caliente con el vapor helado en el centro del abismo negro, se crearon gotas que, por acción de «aquel que envía el fuego» (el dios supremo), se animaron y tomaron la forma de un hombre.

Así, aparece en la mitología nórdica un dios supremo, creador y padre de todas las cosas. Éste, al igual que en todas las cosmogonías, no viene de nada ni de nadie: no es un dios del tiempo, sino de la eternidad. Su existencia no tiene origen: como máximo ser supremo, no se ve afectado por el paso del tiempo, que es al fin y al cabo su propia creación. Él es el principio del que no podemos retroceder, como en el ejemplo de la semilla.

El origen del mundo
Este primer ser humano que nació de una gota se llamaba Ymer, y a pesar de ser creación de un dios era malvado. Cuando se durmió, empezó a sudar: de su exila izquierda nacieron un hombre y una mujer, mientras que uno de sus pies engendró con el otro un hijo, del que descienden los gigantes del frío, raza malvada como su antecesor. Ymer vivía de mamar de lache de la vaca Audihumbla, que también procede la unión del frío con el calor. Cuando las escarchas se disolvieron en forma de gotas, el dios la creó, para que los cuatro ríos de leche que brotaban de sus mamas lo alimentaran.

Audihumbla, por su parte, vivía de lamer las piedras de granizo, que eran saladas: el primer día, al lamerla, salió de la piedra una cabellera rubia; al segundo, la cabeza de un hombre; y al tercero, un hombre completo. Se llamaba Bure, tenía un figura bella yera alto y fuerte. Junto con su esposa Bestle (hija del gigante Belthorn), tuvo tres hijos: Odín, Vile y Ve, que dominaban el cielo y la tierra. Éstos tres mataron a Ymer: cuando su cuerpo cayó a tierra, brotó tanta sangre de su heridas que toda la raza de gigantes del frío se ahogó.

Tan sólo se salvó uno, pudiendo escapar junto con su familia: Bergelmer, de quien desciende toda una nueva raza de gigantes del frío. Pero lo importante es que Odín, Vile y Ve arrastraron el cuerpo de Ymer hasta el centro de Ginungagap, y así formaron la tierra. De la sangre de Ymer nacieron los mares y las aguas; de su carne, la tierra; de sus huesos, las montañas; de sus cabellos, los bosques; de sus dientes y mandíbulas, las piedras.

Con su cráneo formaron un bóveda celeste que colocaron encima de la tierra, y pusieron luego un enano en cada una de sus esquinas, llamados Este, Oeste, Norte y Sur. Los hijos de Bor, luego, levantaron en el interior del mundo una muralla contra los gigantes turbulentos, construida de las cejas de Ymer. Después, arrojaron y desparramaron el cerebro de Ymer en el aire, formando las nubes melancólicas.

Entonces, Ymer, la primera masa caótica del mundo, está producido por la unión del frío y el calor en un enorme gigante informe, que debía morir. Es decir que la materia imperfecta debía destrozarse en pedazos antes de poder ser remodelada en las varias formas que la naturaleza ha asumido desde entonces. Esta masa informe, Ymer, produce al morir toda un serie de hielos, piedras y montañas, accidentes con sus mismas características: frío, dureza y tinieblas.

La vaca Audihumbla, nacida de los mismos orígenes que Ymer, fue puesta en el mundo por el dios supremo para cuidar y alimentar este mundo caótico, al mismo tiempo que producía su transformación en otra cosa al dar origen a la estirpe que lo eliminaría. Los tres hermanos que asesinaron a Ymer, Odín, Vile y Ve, aparecen bajo la forma de una trinidad como potencia creadora: espíritu que vivifica, voluntad que dispone y santidad que destierra y vence a la impureza y el mal.

Pero estos tres hermanos se funden en uno solo: Vile y Ve se diluyen en Odín, el espíritu del mundo que todo lo abraza y todo lo invade; es decir que es la ciencia del mundo, el dios todopoderoso.

La edad de oro
En un principio, Odín, padre de todas las cosas, nombró unos gobernantes, los erigió en jueces junto con el destino de los hombres y les encargó administrar el Paraíso. Se reunieron con tal fin en Idavold, que es el centro de la divina estancia, y lo primero que hicieron fue edificar un patio o sala donde ubicar doce sedes para ellos, además de un trono para Odín.

El nombre de esta sala es el Gladsheim («morada de la alegría»). La edad regida por esta justicia es llamada de oro porque los dioses construyeron todo su mobiliario con este material, obteniéndolo del trabajo los metales, la piedra y el oro. Esta edad duró hasta que las mujeres venidas de Jotunheim la corrompieron. Los dioses, ya instalados en su sede, distribuyeron justicia y recordaron como los enanos habían sido engendrados en el molde de la tierra.

Éstos fueron animados de la carne del viejo Ymer, pero por orden de los dioses recibieron la forma e inteligencia de los hombres. Sin embargo, su morada está en las piedras y la tierra. De esta raza de enanos, los más importantes son Mod-sogner y Durin. No existían aún seres humanos sobre la tierra: no nacieron hasta que un día los hijos de Bor (Odín, Hoener y Loder) paseaban por la orilla del mar y, al encontrarse con dos árboles, formaron de ellos al primera hombre y la primera mujer.

Odín les dio vida y espíritu, Hoener razonamientos y movimiento, y Loder sangre, oído, vista y «una bella tez». Después, los dioses llamaron al hombre Ask y a la mujer Embla, y les dieron como morada la zona de Midgrad. De su estirpe desciende toda la raza humana, por lo que son los antepasados universales, como lo son en el imaginario cristiano Adán y Eva. Esta edad de oro representa la infancia de la raza humana, una época viril que trae consigo preocupaciones e inquietudes. Los dioses empezaron jugando distendidamente, pero tuvieron que hacerse cargo de sus obligaciones al crear a los enanos y a los hombres, debiendo cuidar y proteger todo el mundo.

El hombre fue hecho de los árboles, lo que simboliza (casi inconscientemente) una búsqueda de lo divino. Los árboles crecen hacia el cielo, como si buscaran la instancia superior; si los hombres se crearon a partir de ellos, es sólo lógico que busquen lo mismo a lo largo de sus vidas. Así, el ser humano, nacido de la fría piedra, sólo aspira, de forma natural, a alcanzar aquello que es noble.

Este es uno de los elementos más comunes en todas las mitologías del hombre. Tanto los griegos como los tibetanos y los nórdicos veían en el hombre una capacidad de crecimiento y superación personal que no proviene de una duda, de una búsqueda individual o de una necesidad psicológica, sino que el intento de acercamiento a lo divino es parte de nuestra naturaleza misma, es un   carácter   heredado   de aquello mismo que nos dio origen.

Sirenas, alfios y enanos
Cuando la mitología nórdica fue reemplazada popularmente por la religión cristiana, dejó tras de sí una importante descendencia de alfios, enanos y sirenas que, aunque no pertenecen al imaginario católico, fueron incorporados a él en el norte de Europa, donde esta mitología había sido de gran peso.

En la literatura popular nórdica es posible encontrar importantes rastros de esta herencia, especialmente en los cuentos sobre las hazañas y logros de seres imaginarios como los alfios. Éstos se dividen en blancos o negros: los blancos o alfios buenos viven en las hojas de los árboles, danzan sobre la hierba o residen en el aire; y, por su parte, los negros o alfios malvados están considerados como un pueblo subterráneo, que infligen a los hombres enfermedades o heridas (para las que hay una clase especial de doctores en varias partes de Escandinavia).

Aún hoy, en las tradiciones populares se piensa que los alfios habitan en grutas y pequeñas colinas. Se dice también que cuando se dejan ver tiene una hermosa figura humana, y que poseen un profundo sentido de melancolía, como si el paso de los años los hubiera hecho ver y vivir demasiado.

La música que hacen los alfios es igual de venerada en la tradición nórdica: de sonido triste y lúgubre, la llaman «huldreslaat». Los violinistas la tocan a veces: piensan que la han aprendido escuchando al pueblo subterráneo en las colinas y en las rocas. Existe, además, la melodía del rey de los alfios que, si bien los violinistas conocen, jamás se toca: desde que comienza, jóvenes y viejos, e incluso los objetos inanimados, se ven obligados a bailar, y el músico sólo puede detenerse si tiene el viento en contra, o si alguien viene por detrás y le corta las cuerdas a su violín. Los enanos, por su parte, se han convertido en trolls.

Generalmente, no son considerados malos y se afirma que viven en los montes y colinas, tanto en familias aisladas como en sociedades masivas. Se piensa que son muy ricos, puesto que en época de festividades se los ha visto forzando grandes cofres llenos de plata; además, sus moradas están llenas de magnificencia en su interior: están decoradas con oro y cristal. Son amables y bueno vecinos, pero tienen una triste propensión a robar provisiones, e incluso   mujeres   y niños.

Los trolls sienten una gran    aversión por el ruido,  probablemente porque les recuerda el tiempo en que los dioses   lanzaban sobre ellos su martillo; por esta razón, las   campanas que cuelgan en todas  las iglesias de Escandinavia los han ahuyentado a casi todos.

Por último, las sirenas son representadas tanto como buenas, malas y pérfidas. Son muy bellas en el exterior, por lo que a veces los pescadores las distinguen en el brillante sol del verano, cuando una ligera niebla planea sobre el mar, sentadas la superficie del agua, peinando sus cabelleras con un peine de oro. Otras veces, se aparecen como bellas muchachas, esperando seducir así a los pescadores que encuentran. La aparición de una sirena pronostica a la vez tormenta y poco éxito en la pesca. La gente que muere ahogada, y cuyos cuerpos no han sido recuperados, han sido llevados a las moradas de las sirenas.

Todos estos seres, cuenta tradición popular, perdieron hace siglos una batalla con los poderes superiores, y fueron entonces condenados a vivir hasta el día del juicio final en las moradas que les fueron asignadas: los bosques y lo árboles a los alfios, las grutas y las cavernas a los enanos, los mares a las sirenas.

Los   sacerdotes   católicos  y protestantes (las principales religiones en la zona hoy en día) han intentado  desviar  a la  población   de  la creencia en  estos    seres, pero      ellos aún viven en  el  imaginario popular,    demostrando   el
peso    que   la mitología nórdica tiene sobre  diversas concepciones del   mundo moderno.

Fuente Consultada: Revista Vivir en Armonía N°17 – Nota: Dioses Nórdicos –

El Ejercito Mongol Gengis Khan Imperio de los Mongoles

El Ejército Mongol Gengis Khan
Imperio de los Mongoles

Los turcos seldjúcidas, conocidos a través de la aureola de leyenda de su jefe, procedían de las estepas de Asia central. Penetraron en Armenia y en Asia Menor, fuentes principales de los recursos y de los ejércitos de Bizancio. El Imperio emprendió la defensa de sus provincias bajo las órdenes de Romano Diógenes, general inteligente, pero demasiado fogoso, que marchó contra Aíp Arslan con un ejército heteróclito de mercenarios y aliados, entre los que había turcos y normandos.

La disciplina y el superior armamento del ejército bizantino hubiera debido superar a las hordas desorganizadas de los arqueros turcos, si no hubiese sido por los errores de Romano y la deserción de una parte de sus aliados.

Vencido y hecho prisionero en Mozicerto, fue generosamente puesto en libertad mediante rescate por Alp Arslan, pero las puertas de Asia Menor estaban ya abiertas a la infiltración turca. El Imperio bizantino sobrevivió hasta 1453, pero nunca se resupo ya de la pérdida de Asia Menor.

Las devastaciones de los hunos y de los turcos eran un juego de niños frente a las de los mogoles, la mayor de las grandes tribus nómadas cuyos disciplinados ejércitos habían invadido, en el siglo XIII, una buena parte del planeta, desde Rusia y Siria hasta las costas de China.

Un ejército mogol saqueaba Hanoi mientras que Hulagu-Khan sitiaba Bagdad en 1258. Cuando este último se dirigía a Egipto y fue derrotado en la llanura de Esdrelón, llevaba en su artillería un importante equipo de ingenieros chinos encargados de las catapultas y de las máquinas que propulsaban de un solo golpe tres gigantescas flechas de nafta inflamada.

Algunos años más tarde, el hermano de Hulagu, Kublai-Khan. que no podía llegar hasta el mar por la obstinación de dos ciudades sobre el Han, llamó a los ingenieros mesopotámicos con sus máquinas de asedio para vencer su resistencia. Aunque nómadas, los mogoles se deleitaban en destruir ciudades con todo lujo de brutalidad y hacían del terror una táctica. Eso no obstante, estos bárbaros no carecían en absoluto de conocimientos. Gengis-Khan, fundador del imperio, que asumió el poder en 1206, era un genio militar que tenía plena conciencia del valor de la disciplina, de la organización y de la técnica.

Aunque iletrado, había montado una administración civil, impulsado el comercio, mantenido abiertas las comunicaciones a través de su imperio, utilizado los servicios de ingenieros, obreros y artesanos de toda clase con el fin de producir el máximo de armamento y las piezas de artillería más modernas.

En consecuencia, el ejército mogol fue durante muchos años el mejor entrenado y el mejor equipado del mundo. Su caballería pesada y ligera estaban tan bien adiestradas que podían desplazarse con la velocidad del relámpago en un orden perfecto, dirigido mediante estandartes durante el día y mediante señales luminosas durante la noche, e incluso por medio de flechas silbadoras. La caballería ligera hostilizaba a los enemigos con una granizada de flechas que, al decir de un cronista, «les hacía caer como las hojas en otoño».

Los mogoles se batían hasta que el enemigo quedaba debilitado y desorganizado por efecto de sus flechas; entonces intervenía la caballería pesada, protegida por corazas de cuero barnizado y armada con lanzas y espadas, para realizar la carga decisiva. Táctica de fuego y de choque admirablemente concebida. Por otra parte, una artillería portátil aumentaba la potencia de fuego, y las tropas soportaban marchas increíblemente largas y rápidas. Los ejércitos, las hazañas y el imperio de Timur el Cojo (Tamerlán) de Samarcanda fueron copiados de los mogoles.

Aun cuando penetró en la India, sus conquistas fueron mucho más reducidas. Los nietos de Gengis-Khan trataron de someter a los ejércitos dispersos por las llanuras de Polonia y de Hungría. Vencieron a los polacos en Wahlstadt, en 1241, y habrían penetrado sin duda en Europa si la muerte del gran khan, en Asia, no hubiera impuesto la retirada de las tropas. Hacia 1256, Hulagu y Kublai, nietos de Gengis-Khan, se dirigieron hacia Oriente y hacia Occidente.

Hulagu marchó contra Bagdad, la populosa y distinguida capital del Islam. Cuando el califa Mustasim hizo ademán de resistir, los mogoles se entregaron al saqueo de la ciudad, en la que durante diecisiete días pasaron todo a sangre y fuego; dejaban los cadáveres amontonados en las calles. Hay quien dice que encontraron la muerte cien mil habitantes, y hay quien aventura la cifra de ochocientos mil.

En cuanto al infortunado califa, con el fin de no derramar sangre real, fue envuelto en una alfombra y pateado por los jinetes hasta que le sobrevino la muerte. Kublai por su parte invadió China y se constituyó en su emperador. Los mogoles aprendieron de los chinos el arte de la guerra. Este pueblo, aun cuando no era nada belicoso, revestía la estrategia de un refinamiento apasionado y poseía un profundo conocimiento intelectual de las tácticas científicas. Su mayor defecto era una marcada predilección por la táctica defensiva, como lo prueba la Gran Muralla, construida en el siglo III antes de Jesucristo.

De hecho, su ingeniosidad, sumada a la energía de los mogoles, dio como resultado el más potente instrumento guerrero que jamás se haya conocido. Sin embargo, los mogoles no pudieron conquistar el mundo entero; Hulagu fue expulsado de Egipto y Kublai del Japón, contra el que había fracasado dos veces, en 1274 y en 1281, fracasos que no deben atribuirse sólo a la mala suerte, sino también a la potencia de los samurais, la clase japonesa de los guerreros.

Se cuenta que durante la primera invasión, un samurai se adelantó, cual un héroe de Homero, para retar él solo a su adversario; las filas mogolas se abrieron para dejarle pasar, y después se volvieron a cerrar en silencio para en-engullirle y despedazarle. Esta antítesis es reveladora por cuanto enfrenta la noción de equipo de los mogoles al carácter sagrado del guerrero nipón, tradición antigua, pero estrictamente nacional.

La descolonizacion de Africa Egipto, Angola y Argelia

La Descolonización de África

Se ha llamado «descolonización» al proceso histórico que puso fin al sistema colonial en el mundo, durante el cual lograron su independencia política las colonias que en Asia y África habían estado bajo el dominio imperialista de las potencias europeas.

«La descolonización es el proceso de liquidación del sistema colonial en el mundo y la creación de Estados independientes en los antiguos territorios dependientes.»

Este proceso, que constituye un fenómeno de gran trascendencia en la formación del mundo actual, dio comienzo en el periodo de entreguerras, pero habría de alcanzar mayor fuerza con los cambios políticos resultantes de la Segunda Guerra Mundial.

Así, la descolonización consistió en una lucha de los pueblos asiáticos y africanos contra el predominio de los países europeos, ya fuera por la vía pacífica del entendimiento y el diálogo entre ambas partes, o por los medios violentos de la revolución armada.

ANTECEDENTES:
El fin de los imperios coloniales:

LAS POTENCIAS EUROPEAS que poseían colonias en 1939 eran Gran Bretaña, Francia, los Países Bajos, Italia, Bélgica, España y Portugal.

Las tres primeras se habían comprometido, en diversos grados, a que sus territorios comenzaran a gobernarse por sí solos.

Este compromiso se vio reforzado en el caso de Gran Bretaña y Francia por las condiciones de los mandatos otorgados por la Liga de las Naciones sobre los territorios que habían pertenecido a los imperios germano y otomano.

Sin embargo, Gran Bretaña había ido más allá en su concepción de autogobierno y pensaba otorgar la independencia a sus colonias, dentro de un marco flexible de adhesión a la Mancomunidad (Commonwealth) establecida por los Estatutos de Westminster en 1931.

En 1939, Canadá, Sudáfrica, Australia y Nueva Zelandia ya habían alcanzado esta meta y se pensaba que la India marchaba en esa dirección.

La idea de las potencias continentales era más bien llegar a establecer una ciudadanía común y, por lo general, consideraban que las colonias eran regiones de ultramar de su territorio metropolitano.

No obstante, esta situación se fue complicando, tanto por la oposición de importantes minorías de colonos europeos, con las consiguientes tensiones raciales, como por los enfrentamientos entre el ideal europeo de la evolución en términos occidentales y las poderosas culturas islámica, hindú, budista y confuciana de los súbditos de las colonias.

La necesidad de incorporar al gobierno colonial a las élites autóctonas que habían recibido educación occidental, aunque fuese en cargos de segunda categoría, ya había dado origen a importantes movimientos nacionalistas, algunos de los cuales se inspiraron en los modelos soviético, chino y japonés.

La renuencia de los legisladores metropolitanos o del electorado a financiar administraciones absolutamente europeas en las colonias los impulsó a confiar la administración a autoridades de origen local en todos aquellos países donde éstas eran suficientemente fuertes como para ser usadas por los gobiernos europeos.

Los acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial tuvieron un efecto revolucionario sobre el lento proceso de desarrollo en los principales imperios coloniales.

• ►DESCOLONIZACIÓN:

Túnez y Marruecos se independizaron de Francia fácil y pacíficamente. Argelia tuvo una independencia muy difícil.

Las fuerzas nacionalistas argelinas (Frente de Liberación Nacional -FLN-) iniciaron una guerra de liberación en 1954. En 1962 se constituyó la República Popular y Democrática de Argelia, socialista.

Nelson MandelaLos británicos abandonaron sus colonias voluntariamente.

Ghana, Nigeria, Sierra Leona, Tanzania y Uganda consiguieron sin problemas la independencia, entre 1960 y 1965.

En Kenya se tuvieron que enfrentar con una guerrilla nacionalista, que consiguió vencer a los ingleses.

En 1963 alcanzaban la independencia.

Los colonos ingleses de Sudáfrica se negaron a abandonar sus privilegios y, en el año 1961 proclamaron la República Sudafricana, gobernada por una minoría blanca que practicaba un régimen de segregación racial (apartheid).

En 1990, Nelson Mandela, de raza negra, subió al poder y se democratizó la vida política de este país.

Los procesos de independencia de Congo, Angola y Mozambique fueron problemáticos. Hubo guerra con Portugal. Al final, consiguieron la independencia, el Congo en 1960 y Angola y Mozambique en 1975.

La rápida descolonización asiática influyó en la acelerada toma de conciencia de los pueblos de Africa.

Las etapas más importantes de la descolonización africana se cumplieron entre 1956 y 1962; estos pocos anos bastaron para terminar con una forma de dominación que llevaba establecida, en ocasiones, hasta un siglo.

Ghana, la antigua Costa de Oro, fue el primer Estado independiente en 1957.

Siguió una ininterrumpida racha de independencias, sobre todo en 1960: Nigeria, Somalia, Sierra Leona y Tanganica.

El Congo, dominio belga, desencadenó uno de los procesos de descolonización más problemáticos.

La rápida huida de los colonos belgas (técnicos, oficiales y funcionarios) dejaron al país sumido en el caos.

Después, se vivió la separación de una de las provincias congoleñas, Kananga.

El asesinato del líder independentista Lumumba, junto con todo ese conjunto de factores creó un clima de guerra civil, donde incluso llegaron a intervenir tropas de la ONU.

Las provincias secesionistas acabaron reintegrándose y, con ello, se firmaría la paz.

La descolonización africana tendría un carácter distinto de la asiática.

La falta de grandes núcleos de población homogénea en raza, cultura, religión, etcétera, ocasionó enfrentamientos tribales, secesiones de provincias y, en gran cantidad de nuevos países, dictaduras personales, ante la imposibilidad de que funcionara un sistema liberal o parlamentario.

Las secuelas de la colonizaciónfalta de cultura, nula práctica por parte de los africanos en asuntos de gobiernos de naciones, atraso económico y social— se hicieron evidentes con negros ribetes en los países independizados.

Lo anterior, en grandes líneas, es aplicable a casi toda África, especialmente la central.

Al sur encontramos países, como Rhodesia y Sudáfrica, donde la supremacía blanca encontró una fórmula de dominación, el apartheid, mediante el cual se mantenía una absoluta política de segregación para apartar a los blancos de4los negros, sin dejar intervenir a estos últimos, para nada, en la vida pública.

En el norte, África vivió un proceso descolonizador más parecido al asiático, pues contaba con poblaciones más unificadas culturalmente, sobre todo lo referente a su arabismo.

Destacan tres importantes procesos de independencia: Egipto, Argelia y Angola.

Egipto
Egipto y el panarabismo

En los países descolonizados hay una burguesía que mantiene relaciones económicas con las antiguas metrópolis. Las potencias árabes siempre estuvieron aliadas a EE.UU., pero con la creación del estado de Israel, se cambiaron de bando, pasaron a la URSS.

Un ejemplo de esto es el caso del Canal de Suez. En 1952 se produjo un Golpe de Estado y Nasser llega a la presidencia. Nacionaliza el canal de Suez y se produce un conflicto. Tras esto, Egipto pasa a estar en la órbita de la URSS.

El panarabismo era un movimiento de cooperación entre los países árabes, que defendía su identidad cultural y buscaba separarse de las influencias americanas y rusa. Siria, Libia, Irak y otros países pasan a ser comunistas.

Inglaterra reconoció la independencia de Egipto en 1932, con la contrapartida de contar en la zona con importantes posiciones militares y navales.

Durante la Segunda Guerra Mundial, aun sin declarar formalmente la guerra a Alemania, Egipto puso sus recursos más importantes en manos de Inglaterra.

Las reivindicaciones de los partidos nacionalistas en torno a la menor presencia inglesa tomaron fuerza después de la contienda.

Estas reivindicaciones se concretaron, sobre todo, en la retirada de las tropas inglesas del Canal de Suez, nudo vital de comunicaciones en esa región del mundo.

Un paso de ruptura importante fue la caída de la monarquía egipcia.

El poder pasó a manos de un consejo revolucionario y, desde 1959, Nasser (foto) presidió la nueva república.

El régimen político que llevarían a la práctica fue el llamado «sociaIismo árabe”: reforma agraria, industrialización, creación de puestos de trabajo.

En 1956 nacionalizó el Canal de Suez, garantizando la libre navegación por él.

A partir de mediados de la década de 1950 se presentaron nuevos hechos: una política panárabe en contra del nuevo Estado israelí y un acercamiento a las naciones socialistas de Europa oriental.

Estas dos vías de política exterior, unidas a su situación estratégica, hicieron de este núcleo geográfico un área persistente de conflictos hasta nuestros días.

Los problemas comenzaron cuando Estados Unidos se negó a aportar el financiamiento necesario para la presa de Assuan, cuyo crédito se obtuvo de la Unión Soviética.

Éste fue el principio de la intervención soviética en la zona, si bien Nasser pretendió mantener una posición neutral entre los dos bloques.

Los proyectos de unión entre los distintos países árabes no consiguieron evitar las diferencias entre naciones pobres y ricas (productoras de petróleo), ni entre la vieja mentalidad feudal y los nuevos líderes, provenientes de la intelectualidad y el ejército. Influirían continuamente en esta zona los intereses de Estados Unidos y los países europeos.

La intervención en sus asuntos internos se volvió bastante frecuente.

El problema de Israel vendría a agravar aún más la situación.

Argelia:

Es uno de los países donde la lucha por la independencia nacional se convirtió en un proceso largo y duro, donde la lucha armada, e incluso el terrorismo, fueron un factor muy importante y definitivo.

Dos eran las causas que propiciaron dichos fenómenos: por un lado, el alto número de colonos franceses instalados en Argelia, desde hacía incluso varias generaciones; y por otro, el importante nivel de organización política de los líderes argelinos, reunidos en el Frente de la Liberación Nacional.

Después de la Segunda Guerra Mundial, también en Argelia se escucharon frecuentemente las voces de independencia.

La metrópoli concedió algunas ventajas, entre ellas cierto grado de administración autónoma, que fueron sistemáticamente saboteadas por los colonos franceses.

En 1954 se creó el Frente de Liberación Nacional (FLN), que inmediatamente comenzó la lucha por la liberación. Las unidades francesas más importantes (legión extranjera, paracaidistas) fueron enviadas ahí, y no escatimaron ningún medio (torturas, asesinatos) para intentar destruir al FLN y a la lucha que él dirigía.

A pesar de la intensa represión, que parecía aniquilar al FLN, éste reapareció en las ciudades o en las guerrillas del campo.

La intensa lucha provocó fuertes reacciones en la metrópoli, que llevaron a De Gaulle al poder. Los colonos franceses y una fracción del ejército altamente colonialista crearon la Organization de l’Armee Secréte (OAS), que con el terrorismo intentaron anular los pasos descolonizadores.

Tras la concesión de la autodeterminación a los argelinos, aprobada por el pueblo francés, se firmó la independencia de Argelia en 1962. Ben Bella fue elegido presidente de la república.

Guerra Civil Por la Independencia de Argelia

Angola

Bajo el ambiente de lucha existente en todo el continente, nació el Partido de la Lucha Unida de los Africanos de Angola (PLLJA), primera organización que, a pesar de tener características de partido político nacionalista, adoptaría la lucha clandestina.

Más tarde, al unirse éste con el Movimiento para la Independencia Nacional de Angola (MINA), se fundaría el Movimiento Popular de Liberación de Angola (MPLA), el cual tenía como objetivo luchar, por cualquier medio, por la independencia de su nación.

El arresto de Agostinho Neto (foto), figura principal dentro del MPLA, en 1960, despertaría la lucha.

El reclamo de su libertad desató la masacre, que incitó a la preparación de acciones armadas y la convocatoria para que se generaran huelgas y paros en contra del colonialismo, la pobreza, la discriminación y la desigualdad.

La lucha duró más de una década, hasta diciembre de 1974, cuando se firmaron los acuerdos que reconocían el derecho del pueblo de Angola para lograr su independencia.

Entonces se fijó el 11 de noviembre de 1975 como fecha para la salida de las tropas portuguesas y la proclamación independentista que dio origen a la nueva nación.

AMPLIACIÓN DEL TEMA

LAS NACIONES africanas iniciaron su etapa de independencia con muchas expectativas.

Querían ser los administradores exclusivos de sus gobiernos y mejorar las condiciones de vida.

Sin embargo, las terribles guerras y el hambre truncaron en muchos casos estas esperanzas.

• EL HAMBRE

Antes de la independencia, muchos países africanos podían abastecerse suficientemente de alimentos.

Después, la población creció muy deprisa y muchas ciudades se convirtieron en metrópolis.

La distribución de los alimentos empezó a ser más difícil y África siguió dependiendo en gran parte de los países más ricos, dependencia creada por la desestructuración del modo de vida tradicional fomentada por los europeos.

Devastadoras hambrunas asolaron países como Etiopía y Somalia cuando la sequía arruinó las cosechas, y a causa del hambre estallaron las guerras.

• EL PROBLEMA TRIBAL

Uno de los problemas más graves de África es el tribalismo. Los países africanos pasaron a ser independientes respetando los límites establecidos por el reparto colonial.

Sin embargo, estos límites ignoraban las divisiones territoriales de las diversas tribus y naciones del continente, y eran tan artificiales que los europeos para repartirse África habían aprovechado las líneas imaginarias de meridianos y paralelos.

Gentes con diferentes lenguas y credos se vieron obligados a convivir en un mismo estado.

En Nigeria, por ejemplo, existen muchos y muy diversos grupos étnicos. En 1967, los igbo, uno de esos grupos, pretendieron formar el estado independiente de Biafra, pero este intento sucumbió tras una guerra larga y devastadora, y Nigeria se convirtió en un país unificado.

• GUERRAS:

Algunas de las peores manifestaciones de violencia tuvieron lugar en Burundi y Ruanda, estados independientes desde 1962.

Ambos países se hallaban divididos entre dos tribus, los hutu y los tutsi.

Las matanzas entre estas dos tribus fueron salvajes.

En algunas partes de África, la guerra se convirtió en un mal endémico.

La antigua colonia portuguesa de Angola se enzarzó en una guerra civil tan pronto como obtuvo la independencia en 1975, y este enfrentamiento duró hasta 1994. Mozambique, Etiopía y Sudán también sufrieron cruentas guerras.

• GOBIERNOS TIRÁNICOS

El cariz de los gobiernos africanos fue diverso. Algunos fueron tiranías absolutas. En Uganda, el general Idi Amin (nacido en 1925) detentó el poder de 1971 a 1979. Hombre capaz de las crueldades más extremas, Amin fue responsable de la muerte de miles de ugandeses. Asimismo, arruinó económicamente al país y lo sumió en la miseria.

En Zaire (ant. Congo), el presidente Mobutu Sese Seko (nacido en 1930) amasó una enorme fortuna personal a expensas de la explotación de su pueblo.

No obstante, otros gobernantes africanos, como el tanzanio Julius Nyerere (nacido en 1922) y el senegalés Leopold Senghor (nacido en 1906) fueron gobernantes preparados e íntegros.

• DEMOCRACIA PLURIPARTIDISTA:

Pocos países africanos independientes subsistieron como democracias.

En su mayoría fueron gobernados por dictaduras militares. Pero en la década de los años noventa, la idea de la democracia pluripartidista se expandió por gran parte del continente.

En algunos países, como Zambia, los gobiernos dictatoriales fueron derrocados y se intentó una lucha contra la corrupción desde posiciones democráticas.

Fuente Consultada: Historia Universal – Navarro, Gargari, González y otros

Historia de la Conquista Mongol de la India:Babur Primer Mongol

Historia de la Conquista Mongol de la India:Babur Primer Mongol

El mundo islámico estaba cambiando.

La India, un subcontinente dividido, fue invadida por los mongoles, que crearon un gran imperio en el norte de la India.

Babur, un descendiente de los grandes mongoles Gengis Kan y Tamerlán, era el cabecilla de una tribu de Turquestán.

Expulsados por los uzbekos, en 1504 invadieron Kabul, en Afganistán. Después volvieron la vista a la India, que era por entonces un mosaico de estados hindúes y musulmanes que con frecuencia luchaban entre sí.

Después de lanzar un ataque experimental en 1519, 12000 mongoles entraron en la India en 1526 a través del paso de Khyber, invadiendo el sultanato de Delhi, el más poderoso de la India.

Con la expansión hacia el exterior desde Delhi, el Imperio mongol creció para ocupar todo el norte de la India y gran parte del centro.

El Gobierno era musulmán, pero daba cobijo a las distintas creencias y culturas de la India.

Babur Primer Mongol

Babur, nacido en el Turquestán, fue el primer gran mogol de la India.

Murió en Agra en 1530.

Como Babur y sus seguidores eran musulmanes, cuando invadieron la India el Imperio otomano les suministró rifles y soldados.

Las tropas de Babur también montaban veloces caballos que superaban fácilmente a los lentos elefantes de los indios.

Esto les ayudó a derrotar a un ejército indio más numeroso en una batalla en la que el sultán de Delhi fue asesinado.

Después de esta victoria, Babur hizo de Delhi su capital y fue nombrado gran mogol emperador).

Cuando murió en 1530, le sucedió su hijo Humayun.

Esta pintura persa muestra a Babur, a su antepasado Tamerlán y al hijo de abur, llumayun.

Babur hizo escribir una importante descripción de la India en la que se hablaba de la naturaleza, el pueblo y las costumbres de su Imperio.

Humayun invadió el occidente de la India, pero en 1540 el rey afgano Sher Sha de Ser persiguió a los mongoles obligándoles a regresar a Persia.

Humayun volvió en 1555, venció a los afganos y regresó a Delhi.

Un año después, antes de recuperar todo su imperio, Humayun murió en un accidente.

AKBAR EXPANDE EL IMPERIO:

A Humayun le sucedió el nieto de Babur, Akbar.

Fue nombrado gran mogol a los trece años y gobernó hasta su muerte, en 1605.

Akbar fue un gran líder militar y un sabio gobernante.

Su ejército amplió las fronteras por el oeste hasta Gujarat y por el este hasta Bengala.

Esta era la provincia más rica del norte de la India, pues producía el arroz y la seda que proporcionaban a Akbar su principal fuente de ingresos.

En 1576, Akbar controlaba todo el norte de la India.

Aunque Akbar era musulmán, muchos de sus súbditos eran hindúes, y para mantener la paz se casó con una princesa hindú.

Creía en la tolerancia religiosa y firmó un acuerdo con los hindúes, les dio puestos en el Gobierno y estimuló sus negocios en ultramar.

Creó un imperio bien organizado con administradores profesionales.

LA GRANDEZA MONGOL

Durante este período, la India comerciaba ventajosamente con Africa, los otomanos, Europa y el Lejano Oriente.

Los portugueses ahora tenían puestos comerciales y puertos en la India.

El país también contaba con la industria textil más grande del mundo. Akbar recibió en su corte a jesuitas cristianos y a artistas persas, e intentó crear una nueva religión para la India, aunque sin éxito alguno.

Construyó escuelas para los niños y también una nueva capital en Fatehpur Sikri.

La ciudad combinaba arquitectura musulmana e hindú.

Akbar heredó el Imperio mongol a los trece años y lo gobernó durante medio siglo.

Invadió Rajastán, Gujarat, Bengala, Cachemira y el Deccán, controlando así la mayor parte de la India.

Redujo los impuestos a los campesinos, estimuló el comercio e introdujo un gobierno muy eficaz y el servicio militar. Aunque Akbar no sabía leer, recibió en su reino a eruditos de todas las religiones, artistas y viajeros extranjeros.

Su mayor éxito fue firmar la paz con la mayoría hindú de la India, zanjando muchos conflictos entre hindúes y musulmanes.

Akbar gobernó la India al mismo tiempo que Isabel I gobernaba Inglaterra y Felipe II era rey de España.

Akbar intentó incluso iniciar su propia Reforma, inventando una nueva religión que aglutinase a las otras fes.

Sin embargo, su pueblo no la adoptó.

Aunque algunos gobernantes locales se rebelaron contra el gobierno de Akbar, pronto fueron derrotados.

Aquí, el rebelde Bahadur Kan se muestra rindiéndose ante Akbar.

En Fatehpur Sikri, Akbar mandó construir su capital con una mezcla de diversos estilos arquitectónicos (musulmán e hindú entre otros) con el deseo de convertirla en el centro de su nueva religión. Murió en 1605 y fue enterrado en esta tumba.

ALGUNAS FECHAS IMPORTANTES

1504 Los mongoles toman Kabul.

1526 Delhi se convierte en la capital mongol de la India.

1556 Akbar el Grande, el gran mogol más importante de la India, comienza a reinar.

1571 Fatehpur Sikri se convierte en la nueva capital.

1605 Jahangir se convierte en gran mogol (Nur Kahan gobierna de 1611-1622).

1628 Shan Jahan, gran mogol.

1658 Aurangzeb, el último gran mogol.

1707 Comienzo de la decadencia de los mongoles.

1803 Caída de la última fortaleza mongol ante los ingleses

El poder del Imperio mogol en la India se apoyó en cuatro pilares básicas: la autoridad del emperador, la alianza con los rajputs, la política de tolerancia y el equilibrio de poder interno y externo.

La alianza con los príncipes rajputs y la tolerancia hacia el hinduismo permitieron un desarrollo interno pacífico.

La autoridad y el talante del emperador impulsaron el comercio exterior.

Se estableció un equilibrio de poder con la dinastía de los safávidas: éstos eran el escudo protector frente a los nómadas de Asia central, mientras los mogoles controlaban a los afganos, rivales de los persas.

Hubo un equilibrio interno entre los estados islámicos de la India central y meridional.

Babur (1483-1530). Descendiente de Gengis Khan y lamerían. Militar sagaz y feroz conquistador, tras perder su reino de Ferghana contra los uzbekos, se empeñó en el sometimiento y destrucción del territorio hindú.

Akbar (1556-1605). La amplitud de sus conquistas, su habilidad política, grandeza, magnanimidad y liberalismo religioso lo han convertido en una figura legendaria. Sintetizó todas las creencias en una nueva religión.

Aurangzeb (1618-1707). Último gran soberano mogol, consiguió la mayor extensión del imperio. Pero su fanatismo religioso convirtió la India en un páramo cultural y, sobre todo, causó la ruina de su propio reino.

PARA SABER MAS…

El hijo de Akbar, Yahangir (1605-1627) era un soberano de doble personalidad: borracho, cruel y vengativo, pero con un gran sentido de lo artístico y estético.

Derrotó a los rajputs, rechazó a los sultanes del Deccán, y por último se apoderó de las fortaleza de Kangra.

Su reinado favoreció su supremacía cultural y militar persa, aunque lo dominaron las intrigas de su harén.

Prohibió el comercio de drogas, el aguardiente de arroz, los juegos de azar y las bodas entre mujeres musulmanas y hombres hindúes.

Mantuvo estrecho contacto con los jesuitas, pero se mantuvo fiel al islam.

En esta época, llegó a la India William Hawkins, el primer inglés. Yahangir murió durante una rebelión provocada por las intrigas de la familia de su mujer, Nur Jahan.

Para asegurarla estabilidad de su reinado, su heredero, Sha Jahan (1628-1658), ordenó la muerte de todos sus parientes varones y sofocó las rebeliones.

Luego conquistó Ahmadnagar y convirtió en tributarios a Golconda y Bijapur.

Nombró administrador de las regiones conquistadas a su hijo Aurangzeb, y casi arruinó el imperio con su campaña de expansión hacia el sur.

Jahan venció a los portugueses, y en 1632 les arrebató la plaza de Hugli, donde éstos, con la ayuda de los jesuitas, mantenían un terrible comercio de esclavos.

Pero fue menos tolerante que su padre, e hizo retroceder el influjo persa, fortaleció la ortodoxia sunnita y prohibió la actividad misionera de cristianos e hindúes.

Pese a todo, mantuvo la política de situar a príncipes rajputs en altos puestos militares y administrativos.

Su enorme derroche de riqueza en la construcción de grandes edificios, como el Taj Mahal, fue en detrimento de la población empobrecida y sometida al azote de hambrunas y epidemias recurrentes.

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EL IMPERIO MOGOL dominó la India durante nías de 200 años.

Su época de mayor poder fue propiciada por dos emperadores en particular, Babur y Akbar, y su caída se vio precipitada por el emperador Aurangzeb.

FUNDACIÓN DEL IMPERIO:

El primer emperador mogol, Babur (1483-1530), nació en Asia Central. En 1526 Babur invadió la India desde el norte.

Sus tropas a caballo vencieron fácilmente a los indios y sus lentos elefantes.

Su primera victoria se produjo cuando se enfrentó a un gran ejército en Delhi.

Al año siguiente venció a los Rajputs, cerca de Agrá.

A la muerte de Babur, el imperio dominaba una gran parte del norte de la India.

Era famoso por su sabiduría y amabilidad, así como por su interés por las artes, en particular la música, la arquitectura y la literatura.

EXPANSIÓN:

Akbar (1542-1605) está considerado el más grande emperador mogol. Accedió al poder a los 14 años y gobernó durante 49 años.

Bajo su mandato el imperio mogol se anexionó la mayoría del territorio de la India del norte, central y algunas regiones del sur.

Akbar dirigió su imperio de una manera efectiva e ideó nuevos sistemas de recaudación y de acuñar moneda.

Conocido por su sentido de la justicia, concedió libertad de culto a sus subditos.

Aunque él era musulmán, la religión más extendida era el hinduismo, hasta el punto de que él mismo se casó con una hindú.

La India renació bajo el mandato de Akbar y durante su reinado se desarrollaron las artes.

DESORDEN:

Sha Jahan (1592-1666) llegó al trono en 1628.

Cuando enfermó en 1657, fue depuesto por su hijo Aurangzeb (1618-1707) y murió en prisión.

Aurangzeb también asesinó a sus tres hermanos para asegurarse el control del imperio.

Musulmán fanático, persiguió sin piedad a todos sus súbditos hindús.

Su política cruel causó muchas rebeliones que debilitaron el imperio, aunque él reinó hasta su muerte acaecida a los 88 años.

LA DECADENCIA DEL IMPERIO

El poder mogol empezó a flaquear después de la muerte de Aurangzeb en 1707.

Hacia 1750, la India se dividió a causa de las rivalidades entre los príncipes indios y las guerras con los invasores europeos.

La Compañía británica de la Indias Orientales, establecida en la India a partir de 1600, ganó territorio y poder rápidamente una vez hubo vencido a Francia en el s. XVIII.

El pequeño dominio que les quedaba a los mogoles lo perdieron en 1803, cuando los británicos ocuparon la capital de Delhi.

El imperio mogol acabó definitivamente en 1857, al fracasar la rebelión india contra los ingleses.

En 1858 la reina Victoria de Inglaterra (1837-1901) pasó a encarnar el poder absoluto de la India.

Cuadro sinopsis historia de la India

cuadro etapa de la historia de la India

La India de los Mogoles:
Acontecimientos Cronologicos en India

1483 Babur, fundador del Imperio Mogol, nace en Andiján (hoy en Uzbekistán, al sur de URSS). 1494 Babur hereda de su padre el trono de Fargana. 1498 Vasco de Gama llega a Calicut (oeste de India). 1504 Babur toma Kabul, en Afganistán.

1510 Los portugueses ocupan Goa, futura capital de sus posesiones en India.

1515 1519 1520 1524 Babur toma Lahore, capital del Punjab.

1526 .En Panipat, Babur aniquila el ejército del sultán de Delhi, ocupando después Del-hi y Agrá. Nace el Imperio Mogol.

1527 Babur vence a la confederación de los príncipes rajput, que dominaban el noroeste de India, en Kanhua.

1529 Babur vence a los afganos. Dominaba ya lo que hoy es Afaganistán, Pakistán y el norte de India.

1530 Muere Babur. Le sucede su hijo Humayun.

1538 Muerte de gurú Nanak, fundador de la secta de los sikhs, que pretendía vincular el Islam y el hinduismo.

1540 Humayun es derrotado y expulsado de India. Se establecerá en Kabul.

1547 Sah Sher se apodera de Delhi.

1555 Humayun reconquista Lahore y Delhi.

1556 Muerte de Humayun. Le sucede su hijo Akbar.

1569 Akbar funda la ciudad de Fatehpur, su capital.

1582 Akbar establece la «religión divina». Contactos con jesuítas y «parsís» de Persia.

1600 Se funda la Compañía Inglesa de las Indias Orientales, que establecerá factorías tan importanes como Bombay, Calcuta y Madras.

1602 Compañía Holandesa de las Indias Orientales.

1605 Muerte de Akbar. Le sucede su hijo Jahangir; sometió a los rajputs, pero perdió Kandahar.

1627 Muerte de Jahangir. Le sucede Sah Jahan.

1648 Se termina el Taj-Mahal, mausoleo construido por Sah Jahan en honor de su esposa Mumtaz-Mahal.

1658 Awrangzeb destrona a su padre Sah Jahan y vence a sus hermanos en una guerra de sucesión. Extendió sus dominios a casi toda India. 1664 Se constituye la Compañía Francesa de las Indias Orientales.

1674 Los franceses fundan Pondichéry, en la costa este de India.

1707 Muerte de Awrangzeb, el último Gran Mogol. Comienza el declive del Imperio.

1757 Los ingleses vencen en Plasey a los soberanos de Bengala, aliados de los franceses.

1763 Por el Tratado de París, las posesiones francesas se reducen a Pondichéry y otros enclaves. Los ingleses se imponen en India.

1858 Los ingleses disuelven su Compañía de las Indias Orientales y organizan la administración del territorio como una colonia inglesa. Fin de la dinastía mogol.

1877 La reina Victoria I de Inglaterra, emperatriz de India.

El Imperio Otomano Turco Caida de Constantinopla Caida de Bizancio

El Imperio Otomano Turco – Caída de Constantinopla

Desde finales del siglo X, Asia Menor, corazón del imperio bizantino, se vio invadida por sucesivas oleadas de nómadas turcos. Un siglo más tarde, tras la desastrosa derrota infligida a los ejércitos bizantinos en Mantzikert (1071), los turcos seliúcidas eran dueños de las llanuras de Anatolia. Pronto se las disputaron las hordas mongólicas de Gengis Kan, y tuvieron que pedir ayuda a otras tribus turcas. Ertogrul, caudillo de la tribu establecida en Sogut, les ayudó a rechazar el avance mongol, por lo que recibió en recompensa zonas de pastos de verano e invierno para los rebaños tribales.

El término “otomano” u “osmanli” proviene de Osmán, hijo de Ertogrul, y todos los reyes de la dinastía otomana fueron descendientes directos suyos. Los osmanlies nunca se llamaron a sí mismos turcos, ya que ésta era una apelación peyorativa que se aplicaba a los pastores nómadas y campesinos del Asia Menor, pero tales fueron precisamente los orígenes de su sociedad.

El primer periodo de la historia otomana supuso la transformación de los reyezuelos nómadas en poderosos autócratas de hábitos progresivamente sedentarios. A fines del siglo XIII, los otomanos abarcaban ya un vasto territorio conquistado a partir de su base de Brusa.

Sus ataques se dirigían sobre todo hacia el oeste, ya que, en el este, Anatolia se hallaba desgarrada por pequeñas guerras tribales que no eran aún capaces de controlar. Los restos del territorio bizantino en torno al mar de Mármara constituían una zona de conquista mucho más prometedora.

El imperio bizantino se encontraba en una posición desesperada. Si bien los bizantinos habían recuperado Constantinopla tras su ocupación, en 1204, por los soldados de la cuarta cruzada, tal triunfo no podía en modo alguno compensar la pérdida, ante el avance turco, de las tierras centrales del Asia Menor, que habían sido la fuente de hombres y alimentos de que se nutría Bizancio.

A mediados del siglo XIII, los bizantinos se aferraban desesperadamente a la fértil franja costera del Asia Menor occidental. El apogeo del poderío otomano dio al traste con esta situación: la ciudad de Brusa cayó en manos de los turcos en 1326, y Nicea y Nicomedia en 1329 y 1337 respectivamente.

A mediados de siglo, las ciudades ribereñas del mar Negro constituían los únicos bastiones bizantinos en Asía Menor.

La conquista de los Balcanes A Orján (1326-1362), hijo de Osmán, se debieron las primeras victorias militares contra Bizancio, y fue asimismo durante su reinado cuando se verificó la más importante transformación de la estrategia osmanli.

En 1345, los bizantinos cometieron el error de contratar a mercenarios otomanos e instalarlos en la península de Gallípoli, en Tracia, y alrededor de la propia Constantinopla.

Estos soldados no tardaron en rebelarse contra la autoridad bizantina y formaron el núcleo de los ejércitos que iniciaron una rápida y sanguinaria conquista de los Balcanes. Soleimán (o Solimán) Pachá, hijo de Orján, dirigió un ataque a la ciudad de Gallípoli, y su hermano Murat I(1363-1389) tomó las ciudades tracias de Adrianópolis y Filipópolis, cortando de este modo la comunicación por tierra entre Constantinopla y el resto de Europa.

Este fue el primer paso de una prolongada campaña que terminaría con la estrangulación de la capital del imperio.

Constantinopla sobrevivió cien años más gracias a la solidez de sus fortificaciones y a la tenacidad de sus defensores. Mientras tanto, los otomanos se adentraban cada vez más en Europa. En el siglo xiv, destruyeron el antiguo reino de Servia y a finales del siglo habían llegado con sus incursiones hasta Grecia y el sur de los Balcanes. Pronto abandonaron el avance hacia el oeste, pues una nueva y temible amenaza se precipitaba sobre el imperio desde Oriente.

En 1402, Timur, el gran guerrero mongol, invadió Asia Menor. Sus ejércitos llegaron hasta Sivas, en Anatolia, y los otomanos hubieron de retirar velozmente sus tropas de Europa para combatirlos. El sultán Bayaceto (1389-1402) se enfrentó a los mongoles en Ankara y sufrió una desastrosa derrota.

Todas las ambiciones que los otomanos albergaban de extender sus territorios por Asia Menor quedaron frustradas, y los bizantinos pusieron sus ojos en Timur para lograr una liberación temporal.

Durante los cincuenta años siguientes, los osmanlies gozaron de una suerte variable. Mohamed I el Restaurador (1402-21) consiguió reparar los daños causados a los ejércitos otomanos por Timur, y derrotó a sus hermanos rivales, Soleimán, Isa y Musa, quienes, con toda la ayuda que los bizantinos podían prestarles, izaron el estandarte de la rebelión en las tierras otomanas de Europa.

El reinado de su hijo, Murat 11(1421-1451) se vio también perturbado por rebeliones.

Los bizantinos apoyaban a Mustafá, supuesto hijo de Bayaceto, en su lucha por hacerse con el poder, en tanto que, en la frontera septentrional del territorio otomano, el voivod (señor) de Transilvania, Juan Hunyady, se levantaba contra los osmanlíes en Hungría. Pero tales obstáculos a la expansión del poderío otomano fueron poco duraderos.

En 1453, Mohamed II (1451-81) logró el mayor triunfo de la historia temprana del imperio osmaali:la conquista de Constantinopla.

La caida de Constantinopla: La conquista de la capital bizantina era una una ambición de los sultanes otomanos, y Mohamed II preparó el asalto final con sumo cuidado. Las ciudades y los campos de Tracia estaban ya bajo dominio otomano, de manera que la principal tarea del sultán era cortar las entradas marítimas a Constantinopla.

Se elevaron sendas fortalezas a ambos lados del Bósforo para impedir la llegada de cualquier ayuda procedente del norte, particularmente de Rusia. Naves otomanas patrullaban el mar de Mármara para rechazar posibles refuerzos de Occidente.

Pese a tales preparativos, es dudoso que Constantinopla, la ciudad que había salido victoriosa de todos los asedios a que se la había sometido durante mil años, hubiera caído de no haberla abandonado a su suerte el resto de Europa.

Las rivalidades religiosas entre la iglesia romana y la bizantina, el recuerdo de la ocupación latina de Constantinopla en 1204, y los largos años de competencia comercial con las ciudades italianas, son otras tantas razones que explican el poco entusiasmo demostrado por ayudar a los bizantinos.

Al comenzar a hacerse insoportable el asedio otomano, en 1452, el emperador de Constantinopla, Constantino XI, lanzó un último y desesperado llamamiento a Occidente.

La respuesta que recibió fue el envío, por parte del papa, de un exiguo ejército de 200 hombres, y de 3000 soldados genoveses por parte de una ciudad temerosa de una mayor expansión turca en el Mediterráneo.

La caída de Constantinopla se produjo el 29 de mayo de 1453. Un asalto otomano simultáneo por tierra y por mar logró abrir una brecha en las murallas; el último emperador bizantino pereció luchando valientemente al frente de sus tropas. Al día siguiente, la gran iglesia de Santa Sofía quedó transformada en mezquita.

Mohamed II proclamó que la ciudad, que pasó a llamarse Estambul seria su nueva capital.

El legado bizantino: La ciudad fue rápidamente reconstruida, refortifícada y repoblada. Mohamet permitió a sus subditos griegos conservar su religión y estimuló la elección de un nuevo patriarca, Gennadio, que rechazaba toda unión con Roma y obtuvo el control de las iglesias ortodoxas de Servia y Bulgaria, anteriormente independientes.

Muchos magnates griegos sirvieron al estado otomano, que a finales del siglo xv controlaba Grecia, los Balcanes y Asia Menor.

Fue un destino humillante para un imperio convencido de su misión universal. Pero Bizancio había prestado un gran servicio a la cristiandad: libró de los árabes a la mayor parte de Europa; enseñó a las jóvenes naciones eslavas el arte de gobierno y las convirtió al cristianismo; dio al mundo su propio arte medieval creativo y su herencia griega de literatura y ciencia.

Incluso bajo el dominio otomano su pueblo aún fue capaz de mantener viva su iglesia, su idioma griego y su espíritu nacional helénico. Todo ello volvió a florecer con empuje renovado una vez que fue posible obtener la independencia en el siglo XIX.

SOLEIMÁN: El reinado de Soleimán el Magnifico (1520-1566) supuso el apogeo del Estado osmanlí. No sólo se llevaron a cabo victoriosas campañas para extender el imperio, sino que la administración otomana alcanzó su mayor eficacia. Existían dos áreas principales de expansión: Hungría y el Mediterráneo. Soleimán atacó primero por tierra.

En 1521 tomó Belgrado, controlando así la ruta norte-sur a través de los Balcanes. Cinco años más tarde, tras haber diezmado a la nobleza húngara en la batalla de Mohacs (1526), tomó Buda. Hungría quedó incorporada al imperio en 1541, permanece en su seno durante más de cien años  de las grandes campañas, Solimán mismo la realización de continua en Ucrania y Polonia para cap: elemento imprescindible de la otomana.

Piratas del Mediterráneo Fue en el Mediterráneo donde los países del Occidente europeo se encontraron cara a cara con el imperio osmanli. Mediante la ocupación de los astilleros de Constantinopla y de los bosques de los Balcanes, los otomanos se convirtieron rápidamente en una de las grandes potencias marítimas.

Además de librar grandes batallas navales, los piratas, o corsarios, que, al mando de capitanes tan famosos como Jaireddin Barbarroja y Dragut Rais, ambos al servicio de Soleimán, atacaban a los barcos europeos desde sus bases en la costa norteafricana, constituyeron una seria y permanente amenaza para el comercio occidental.

Una a una, las islas mediterráneas que estaban en manos occidentales fueron cayendo en poder de los otomanos, quienes llegaron a saquear ciudades situadas tan a poniente como las de Cataluña.

Hasta la gran batalla naval de Lepanto (1571) no disminuyeron los ataques osmanlíes a lo largo y ancho del Mediterráneo.

La organización del Estado otomano se manifestó en su más alto nivel de eficacia y elaboración durante su época de esplendor, en los siglos XV y XVI.

Tal como indica el constante uso de su patronímico, los otomanos se consideraron siempre superiores al resto de los pueblos turcos, y tal exclusividad explica en parte su gran dependencia de los esclavos, tanto en el ejército como en la administración.

Los primeros triunfos militares fueron obtenidos por los temibles jenizaros, un cuerpo de esclavos cuya lealtad al sultán era, al menos entonces, total.

Se les reforzaba con caballeros de Anatolia, cada uno de los cuales recibía una propiedad (timar) a cambio de sus servicios.

Estas tierras no podían legarlas a sus descendientes, impidiéndose así el desarrollo de una aristocracia terrateniente que pudiera, con el tiempo, competir con el poderío del sultán.

La mayor parte de los hombres con que los otomanos nutrían sus gigantescos ejércitos eran esclavos capturados más allá de las fronteras del imperio (ya que la ley musulmana prohíbe esclavizar a un creyente) y “niños de tributo” que los pueblos de los Balcanes entregaban en lugar de impuestos pecuniarios. Estos soldados obtenían su recompensa del botín capturado en las campañas victoriosas.

El sultán, además de dirigir las fuerzas del Islam en las batallas, tenía el deber de preservar la fuerza de la fe musulmana de su pueblo. Soleimán el Magnifico añadió a todos sus otros títulos el de “califa”, que tradicionalmente correspondía al jefe espiritual islámico, y su determinación de destruir a los musulmanes chiitas de Persia, considerados herejes, es ilustrativa de su profunda preocupación por los asuntos de índole religiosa.

La tercera función del sultán era gobernar a su pueblo conforme a las leyes islámicas. La principal, la Charia, no podía alterarla ni siquiera él mismo y la administraban los ulemas, funcionarios religiosos instruidos en las leyes islámicas.

El sultán, empero, podía promulgar edictos o kanuns. Fue este tipo de actividad jurídica el que le valió a Soleimán el apodo de Kanuni, el Legislador. El sultán encabezaba una burocracia de sorprendente complejidad.

Numerosas oficinas, desde la del Gran Visir, principal funcionario del Estado y, en ocasiones, comandante en jefe de los ejércitos, hasta la del más humilde jardinero de palacio, formaban parte de su gobierno. La mayoría de los funcionarios eran asimismo esclavos, y no era en modo alguno insólito el que un esclavo ascendiera a los puestos administrativos más elevados.

La decadencia del imperio A finales del siglo XVI, y en el breve periodo de doscientos años, el imperio otomano había pasado a ser, de una simple asociación de guerreros nómadas, un Estado de gran complejidad, temido y envidiado por las naciones occidentales.

Pero el éxito del sistema osmanlí tenía límites. Su estabilidad dependía de la continuidad de las victorias bélicas y de la expansión de sus confines.

A la vista de los éxitos obtenidos, a finales del siglo XVI, las campañas se extendieron a zonas alejadas más de 1300 Km. de Estambul, centro del poder político. Las dificultades de aprovisionamiento, así como la brevedad de la estación en que estas incursiones eran factibles, determinaron que esta distancia se convirtiera en el perímetro exterior del circulo del expansionismo turco.

Cuando las campañas dejaron de reportar riquezas y territorios, los jenízaros, los altos cargos gubernamentales y los beneficiarios de la tenencia de tierras decidieron repartirse el Estado. Se convirtieron así en castas hereditarias que legaban sus posesiones a sus descendientes y que desarrollaron un poderío familiar, abandonando el servicio exclusivo al sultán. Los jenízaros pasaron a interesarse por la política y, del mismo modo que la guardia pretoriana de la antigua Roma, comenzaron a nombrar y a deponer a sus gobernantes.

El buen funcionamiento del sistema dependía de la energía y decisión del sultán. Si éste era débil, las campañas disminuían y los gobernadores de las provincias remotas se “semiindependizaban” y lucraban exigiendo el pago de impuestos a los súbditos del sultán. Se puso en práctica la venta de cargos públicos, y cada funcionario exigía a las gentes el pago de los servicios prestados.

Las victorias obtenidas en Europa rara vez podían aprovecharse debido a la amenaza persa. Las expediciones dirigidas hacia el este sólo servían para que Occidente tuviera tiempo de recuperarse en la Europa central y el Mediterráneo. El Estado moscovita de Iván el Terrible acosaba las fronteras norteñas del sultán.

Al propio Soleimán el Magnifico le hubiera sido difícil rechazar tales ataques, y sus sucesores del siglo XVII fueron, por lo general, demasiado indolentes, o estuvieron demasiado condicionados por su propio aparato político, como para siquiera intentarlo.

Por, otra parte, la existencia de pueblos totalmente dispares, sometidos por la fuerza, impedía su aglutinación y, por consiguiente, la creación de un auténtico elemento unificador. Al resquebrajarse la autoridad militar, la desmembración del imperio se hizo inevitable.