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Origen de la Iglesia Ortodoxa Griega Resumen de sus Características

Resumen Origen De La Iglesia Ortodoxa Griega
Resumen de sus Características

La Iglesia griega ortodoxa. Desde época antigua se producen contrastes entre Oriente y Occidente : las sedes patriarcales que son de origen apostólico tienden a reivindicar su dignidad: Antioquía, Alejandría, etc., y, por otra parte, a medida que el centro del Imperio romano se desplaza hacia Oriente, se siente el deseo de convertir Constantinopla en la nueva Roma y existe el peligro de que se ligue el primado a vicisitudes políticas y que pueda pensarse en cambios radicales de la jurisdicción eclesiástica.

Los emperadores que residen en Oriente presionan sobre los papas; intervienen aquéllos en cuestiones eclesiásticas y a los papas les falta en algunos momentos la necesaria libertad para decidir con todas las garantías en delicadas cuestiones teológicas o disciplinares (Vigil, Honorio y Martín).

Se suceden las épocas de buen entendimiento y las de contrastes. En 725 la obstinada lucha de León el Isáurico contra las imágenes provoca una gran reacción en Occidente. Hacia la mitad del siglo IX, aunque Focio no pudo lograr ver legitimada por los papas su posición en la sede de Constantinopla, que en distintas ocasiones y con medios diversos obtuvo, y después de la excomunión de Focio, la comunión con Roma se restableció, pero faltó la cordialidad en las relaciones entre Constantinopla y Roma.

Una nueva ruptura tiene lugar hacia la mitad del siglo XI, cuando el papa León IX responde con la excomunión a una larga serie de acusaciones que Miguel Cerulario hace a los occidentales —quejas de la Iglesia de Oriente (la inclusión, p. ej., del Filioque en el Credo—es decir, que el Espíritu Santo procede del Padre y del Hijo como de un único principio y no sólo del Padre, a través del Hijo, como querían los griegos—). A partir de entonces el acuerdo entre griegos separados y Roma se ha logrado en muy pocas ocasiones. El peligro de los turcos estimula una unión con los griegos en el concilio de Florencia (1439). Poco después, reconciliaciones con armenios, jacobitas, monofisitas de Mesopotamia, etc.

Pero las uniones fueron efímeras. Ha habido siempre, sin embargo, grupos de católicos que, conservando peculiaridades y tradiciones venerandas, sobre todo ritos propios y uso de sus lenguas propias en la liturgia, han continuado unidos a Roma o han vuelto a la unidad: son los católicos de rito oriental (los maronitas, en el Líbano, con su liturgia en lengua siríaca y árabe han estado siempre unidos a Roma).

Entre los orientales separados hay grupos cuya fe no es ortodoxa (nestorianos y monofisitas) que no admiten la doctrina definida en los concilios de Efeso y Calcedonia, v. F) en territorios en relación con los antiguos patriarcados de Antioquía, Jerusalén y Alejandría, y ortodoxos cuya regla de fe está de acuerdo con los siete primeros concilios ecuménicos esparcidos por todas partes y más en conexión sobre todo con el patriarcado de Constantinopla (griegos, rusos, etc.).

Se observa una celebración de la Divina Liturgia por el Domingo de la Ortodoxa en la Iglesia de San Dionisio el Areopagita, en Atenas, por los miembros del santo sínodo de la Iglesia Ortodoxa de Grecia. La Liturgia estuvo presidida por el arzobispo de Atenas, Jerónimo.

Pocas divergencias les separan en lo doctrinal de la Iglesia católica: la indicada cuestión sobre la procesión del Espíritu Santo; atribuyen la eficacia consacratoria en la Eucaristía, más que a la fórmula de la consagración, a las palabras que la siguen («epiclesis»); no creen en la inmediata retribución de los justos antes del juicio final: conciben el primado del Romano Pontífice más como de orden (primus ínter pares) que como de jurisdicción. Hay otros puntos de desacuerdo —sobre todo de orden disciplinar—de menor importancia.

La Iglesia ortodoxa acepta la doctrina de los siete sacramentos, a pesar de que nunca ha habido una autoridad final que haya limitado los sacramentos a este número. El más importante es el de la eucaristía; le siguen el bautismo (que se realiza por inmersión), la confirmación (que sigue al bautismo y se administra por la unción con el crisma), la penitencia, la ordenación sacerdotal, el matrimonio y la extremaunción. Algunos autores medievales incluían otros sacramentos, como la tonsura monástica, el entierro y la bendición del agua.

Celibato: La legislación canónica ortodoxa permite que hombres casados sean sacerdotes. Sin embargo, los obispos son elegidos entre los sacerdotes célibes o viudos.

Los motivos de la separación son más bien de orden histórico.

En la evolución histórica de la teología greco-rusa pueden distinguirse tres períodos: el primero (866-1289), desde Focio hasta las consecuencias de las tentativas de unión que siguen a las cruzadas y al concilio de Lyon (1274), está animado de un espíritu polémico y no está sistematizado. En el segundo (1289-1453) es notable la influencia de los teólogos latinos, especialmente de Santo Tomás. Hay dos tendencias: los palomitas (adversarios de los latinos—Gregorio Sinaita, que dio a conocer un método de oración llamado esicasmo, Gregorio Palamas, Nilo y Nicolás Cabasilas, Panareto—) y los antipalamitas (Barlaam, Demetrio Cidonio, etc.).

Se hacen Panoplias, una especie de Summas en las que la teología se presenta con una cierta unidad orgánica. En el tercero, a partir de la caída de Constantinopla, se distinguen especialmente los rusos. Se funda el patriarcado de Moscú y la escuela de Kiev (1589). Los rutenos se unen a Roma (1596). Con este motivo se inicia una polémica y, como consecuencia, se escriben obras teológicas. La doctrina de Santo Tomás goza de gran autoridad en este momento. La ortodoxia tiene que reaccionar frente al influjo protestante.

El patriarca de Constantinopla, Jeremías II señala los errores protestantes (1575) y corta el diálogo con ellos. Al carácter calvinista de la Confesión de Lucaris se oponen las Confesiones de fe de Pedro Moghila (Fallecido 1646) y Dositeo (Fallecido 1707), patriarcas de Kiev y Jerusalén. Por obra de Prokopovic (1681-1736) el luteranismo influye en Rusia.

Se producen reacciones con el deseo de volver a la teología tradicional: el conde Protasov (1836) logra el retorno a las Confesiones de Moghila y Dositeo y la teología rusa experimenta un notable empuje en todos los campos. Los últimos años están marcados por la necesidad de adaptarse a las nuevas circunstancias.

Fuente Consultada: FACTA Enciclopedia Sistematica –  Tomo 4 -Cultura – Ediciones RIALP S.A.

 

Un Paseo Por Las Calles de San Francisco

Salgo del hotel con el solo propósito de pasear por las calles de San Francisco,  para hacerlo nada mejor que el cable car,  que aún circula con sus coches originales desde hace casi 150 años, capaz de subir las empinadas cuestas de las calles de la ciudad. Seguramente pensabas como yo, que tenía motor eléctrico. Pero el origen de su nombre se refiere al cable que circula por debajo del pavimento y mediante un gancho, hace que el coche avance.

No es un medio de transporte en sí mismo sino un atractivo turístico, donde se permiten ciertas licencias como por ejemplo viajar en el estribo, todo el mundo lo hace y se pelean por conseguir el mejor lugar.

Hacia 1906 San Francisco llegó a tener 23 líneas pero luego del gran terremoto que sufrió la ciudad sólo quedaron 8. Con el correr del tiempo dejaron de ser rentables para las empresas que explotaban el servicio y 5 de ellas se fueron convirtiendo en tranvías eléctricos y líneas de ómnibus.

En 1944 el condado y la ciudad se hacen cargo del servicio de las tres líneas restantes, para cerrarlo definitivamente en 1947. Fue gracias a la gestión de un comité de vecinos que presionaron al alcalde, y lograron que el servicio siga operando. Es así que en 1964 el sistema de cable car fue declarado Patrimonio Histórico Nacional.

Dos de las líneas que funcionan actualmente, salen desde Powel y Market

Y tienen recorridos similares. Compro un ticket que me permiten viajar en todas las líneas durante todo el día y hago paciente la cola para tomar el próximo.

Un amigo me recomendó tomar el que llega a Fisherman Wharf, el de color bordó me explicó para que no me confunda.

Lo primero que me llama la atención es cómo giran los coches al llegar a destino, esto se hace a pulmón empujando una plataforma giratoria 180 grados.

No voy a viajar en el estribo por supuesto, busco un asiento para apreciar el recorrido, recomiendo la parte trasera o la delantera del vagón, que está hecho totalmente en madera tal como era hace más de 100 años.

Luego de cruzar Union Square la plaza céntrica, comienza la empinada cuesta de la calle Powell hasta llegar al punto más alto de la ciudad.

El conductor, en realidad se le llama “grip operator”, muy gentil me recomienda que baje en la calle Lombard y luego visite la heladería y chocolatería Ghirardelli.

Obedezco y bajo en la intersección de la calle Hyde y Lombard, Es impactante la vista desde esa esquina, por un lado se divisa la isla de Alcatraz Y por el otro, una panorámica de la ciudad con el puente que lleva a Oakland cruzando la Bahía.

En ese punto la pendiente es tan pronunciada, que tuvieron que hacer la calle en Zig Zag,  ese precisamente es el atractivo de la calle Lombard.

No sé si es mas cansador subir o bajar caminando, pero al bajar por las calles siguientes hasta llegar a la famosa chocolatería Ghirardelli, mis piernas ya no responden.

El local es impactante está enclavado en lo alto y dentro de un pequeño shopping con otros negocios, todo muy pintoresco.

Para entrar generalmente hay que hacer cola, y la atención es algo impersonal, se paga a la entrada en cajas como supermercado pero antes de consumir, así que hay que tener en claro qué vas a pedir, porque no hay tiempo para dudar si no pierdes el turno.

La sorpresa es que presentando el ticket del viaje hay un descuento de un 10%

Compré chocolates de regalo que lamentablemente nunca llegaron a destino, ya que me los fui comiendo durante el resto del viaje.

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Ya de regreso del paseo, me detuve en él Museo del  cable car, un lugar impresionante donde pude ver cómo funcionan las enormes ruedas que impulsan los cables y me enteré cómo funciona el sistema.

El último tramo lo hice en la línea que corre sobre la calle California, en unos coches bastante más grandes, hasta el final del recorrido en la calle Market.

Estaba casi 10 cuadras de donde había empezado, así que decidí tomar el famoso tranvía de la línea F. Pero eso lo cuento en la próxima nota.

Autor y colaborador del Sitio:

Silvia Bollada

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Etnias de Rusia Pueblos de la Ex Union Soviética

Etnias de Rusia Pueblos de la Ex Unión Soviética

La Unión Soviética fue un Estado multinacional que engloba no solamente a los rusos, sino a gente muy varia (se editan periódicos en 119 lenguas diferentes). Sin embargo, la mayor parte de la población, más de ochenta por ciento, es de origen eslavo. Antes de la revolución de 1917 los zares habían intentado convertir en rusas a las poblaciones sometidas a la autoridad de Moscú.

Después de la constitución de la URSS en 1922 y de la promulgación de la Constitución de 1924, los dirigentes comunistas iniciaron una política totalmente opuesta. El propio Stalin, que no era ruso sino georgiano, tuvo mucho que ver en ello. Se intentó, en la medida de lo posible, que las diferentes nacionalidades participaran en la administración de los territorios que ocupaban.

Los ucranianos, rusos blancos o bielorrusos, usbecos, tártaros, kazakos, judíos, lituanos, letones, adserbeyanos, georgianos y armenios, figuran entre las minorías más importantes.

Todos estos pueblos juntos formaban la Unión de las Repúblicas Socialistas Soviéticas, que se compone de 15 Repúblicas federadas, la mayor de las cuales es la República Socialista Federativa Soviética de Rusia, con 118.000.000 de habitantes, así como de numerosas Repúblicas autónomas, regiones nacionales autónomas y distritos autónomos.

Los pueblos de la parte asiática de la Unión Soviética difieren notablemente de los eslavos desde el punto de vista de sus características étnicas. La mayoría de ellos corresponde al tipo mongol. Citemos, por ejemplo, a los yacutas, que constituyen 80 % de la La Unión Soviética agrupa a gran número   de   gente   distinta   entre   sí.

mapa de etnias de rusia

Los eslavos componen más de ochenta por ciento de la población.  La  mayoría de los pueblos asiáticos integrados en la Unión  Soviética son nómadas que no entraron en contacto con el mundo moderno  hasta  estos  últimos decenios poación de la República Autónoma de los Yacutas, en Siberia oriental.  ya  en los  confines  de China. El clima de aquella región es muy duro. Los yacutas fueron colonizados por los rusos en elsiglo XVI.

La gran mayoría son nómadas que se trasladan según el capricho de sus rebaños. Los  kirguises son más numerosos que los yacutas y se hallan extendidos por toda Siberia. Habitan  la República de Kazakstán y la Kirguicia, situada más al sur.

Los  kirguises pertenecen a la raza turania, emparentada con los pueblos del Cáucaso, y durante siglos experimentaron la influencia de los mongoles y de los turcos. Son un pueblo de pastores nómadas muy apegados a sus tradiciones, que se adaptan lentamente a la vida moderna.

pueblos de rusia

En aquellas zonas de su terrirorio que no atraviesa aún el ferrocarril continúan utilizando camellos.

Los turcomanos fueron nómadas hasta hace algunos años. Habitan la Turkmenia (o Turkmenistán), República situada al sureste del mar Caspio. La agricultura, principal actividad económica de esta República, ha permitido a los turcomanos integrarse en la vida moderna. Los turcomanos, los usbecos, los tártaros y los kirguises están integrados en el grupo lingüístico turco-tártaro.

Entre 1939 y 1945 la Unión Soviética se anexionó numerosos territorios. Así fue como el oeste de Ucrania, que pertenecía a Polonia, y la Carelia finlandesa se incorporaron a la URSS. Estonia y Lituania se convirtieron igualmente en sendas Repúblicas soviéticas. Más adelante incorporó a su federación Besarabia (Rumania), Rutenia (ex Checoslovaquia) y parte de Prusia oriental.

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CONCEPTOS IMPORTANTES:

Raza, término que se utiliza para clasificar a la humanidad de acuerdo a características físicas y genéticas. El concepto de raza no resulta particularmente útil desde el punto de vista biológico o sociológico, ya que todas las razas pertenecen a una única especie biológica, Homo sapiens, y sólo muestran pequeñas variaciones genéticas. La cultura constituye un factor mucho más importante a la hora de determinar la conducta y estilo de vida de los diferentes grupos humanos.

Etnia: Es una comunidad humana definida por afinidades raciales, lingüísticas, culturales, etc. Es una unidad tradicional de conciencia de grupo que se diferencia de otros por compartir lazos comunes de nacionalidad, territorio, cultura, valores, raza o tradición histórica. La etnia no constituye una unidad estática, por lo que sus características pueden variar a lo largo del tiempo. El incremento de la población puede generar su desplazamiento, separación o transformación, al sufrir el contacto con otros grupos étnicos.

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Movimiento Iconoclasta del Imperio Bizantino Emperadores Iconoclastas

Movimiento Iconoclasta de Bizancio
Emperadores Iconoclastas

En el año 476 de la era cristiana, Odoacro, jefe germánico de los conquistadores bárbaros, depuso al emperador romano de Occidente, Rómulo Augústulo. El acontecimiento marcó el fin de una época en la Europa occidental. Por otro lado en Oriente, el imperio seguía viéndose agitado por la presión bárbara.

Desde la nueva gran capital que Constantino había construído en el Bósforo, «Constantinopla, la nueva Roma», sus herederos y sucesores gobernaron un imperio que se extendía desde el Danubio a Assuan y de la costa de Dalmacia a las montañas de Armenia. El último de ellos, con su herencia un tanto disminuida por las guerras que tuvieron lugar a lo largo de los siglos, murió defendiendo la ciudad contra los turcos otomanos en 1453.

fuego griego

Los bizantinos utilizaron su arma secreta, el fuego griego, con gran éxito contra los árabes. Era una mezcla de cal viva, petróleo y azufre y ardía en cuanto la cal viva entraba en contacto con el  agua.

Tres raíces. La civilización bizantina tenía tres raíces: en Roma, en Grecia y en el Próximo Oriente. Pero los bizantinos no fueron simples receptores pasivos de las influencias del pasado. Continuaron las tradiciones e ideas del imperio romano, de la Grecia helenística y de los mundos semítico e iraní, parcialmente helenizados, pero elaboraron su propia síntesis. Crearon una estructura de ideas sobre Dios y el hombre, gobernantes y gobernados, la naturaleza y el arte, más resistente y duradera que ninguna otra en el mundo entonces conocido.

El imperio bizantino era un estado centralizado en un mundo medieval de poderes fragmentados y locales. Heredó del imperio romano de Diocleciano y sus sucesores una estructura integrada por provincias y departamentos de estado, un sistema legal común, una compleja maquinaria de recaudación de impuestos en moneda y en especie y una burocracia culta y profesional.

Un emperador fuerte podía dirigir y modificar estos elementos para ajusfarlos a las circunstancias cambiantes; un emperador débil pronto se daba cuenta de que los procesos de gobierno no necesitaban más que su participación formal.

El emperador y el patriarca
El emperador era un autócrata que no tenía que responder de sus actos ante nadie, como un monarca helenístico. Pero era un gobernante cristiano de un país cristiano. A los primeros creyentes les intranquilizaban los gobernantes seculares, pero los consideraban como una molestia pasajera; lo importante era la segunda venida de Cristo.

El cristianismo bizantino había absorbido la visión jerárquica del universo propugnada por la filosofía griega del último período. El emperador era el representante de Cristo en la Tierra, el mediador entre Dios y su pueblo, y su persona y todos sus actos tenían un  carácter   sagrado.

Junto a él se alzaba el patriarca, jefe de la Iglesia Ortodoxa, cuyas diócesis tenían una estructura coincidente con las divisiones administrativas del Imperio. A los historiadores acostumbrados a los conflictos entre el papado y el imperio en el Occidente medieval les parecía que la Iglesia no era más que un departamento del estado de Bizancio.

La iglesia bizantina nunca tuvo que operar en un vacío de poder, como el papado a principios de la Edad Media. La Iglesia y el Imperio cristianos eran dos caras de la misma moneda. El patriarca era el responsable de la pureza de la fe y de la oración y la liturgia, que aseguraban la protección divina. El emperador se ocupaba de los asuntos de este mundo, entre los que se incluía el de comprobar si sus subditos se adherían a la fe proclamada por el patriarca.

Tal era el ideal; los conflictos esporádicos eran debidos  a  la  imperfección humana.

templo bizantino en la roca

El Valle de Goreme, en Capadócia, Turquía, está compuesto de extrañas formaciones rocosas. Allí se cincelaron muchas iglesias, bellamente pintadas, y se utilizaron como refugios durante las invasiones árabes.

Los monjes, cuyos incontables monasterios no estaban organizados en Ordenes, como en Occidente, velaban por el patriarca y el emperador. El prestigio del hombre santo, que renunciaba al mundo y a sus obras en pos de la comunión directa con Dios, era inmenso en Bizancio.

En ellos, más que en la iglesia secular, buscaban los hombres orientación moral, seguridad emocional y, en ocasiones, una protesta efectiva. Tuvieron un importante papel en las complejas relaciones entre la Iglesia y el Estado.

Puesto que había un solo Dios y una sola Iglesia, no podía haber más que un emperador. Teóricamente el imperio bizantino representaba a todo el mundo cristiano. Los demás estados eran aberraciones temporales y lamentables, o parte de un plan divino para castigar a los bizantinos, que a menudo se llamaban a sí mismos Nuevo Israel por sus pecados y herejías.

Un emperador que sufría frecuentes derrotas u oposición no era un verdadero monarca. Podía ser depuesto por un rival victorioso, a quien evidentemente Dios favorecía más. Los emperadores eran entronizados y depuestos a veces con asombrosa rapidez, pero el imperio, y el plan divino del que éste era un mero instrumento, eran indestructibles.

Los iconoclastas
Esta concepción del mundo dio a los bizantinos una gran confianza. Fortaleció su superioridad tecnológica y económica y su poder militar, a menudo brutal, mientras las cosas fueron bien y les proporcionó una gran capacidad de reacción y resistencia ante la adversidad y la derrota. Ello significa que los conflictos políticos se concebían desde el punto de vista religioso.

En los días oscuros de mediados del siglo VIII, León III y su patriarca declararon que el culto tributado a las imágenes de los santos era idólatra. Los emperadores iconoclastas, apoyados por los ejércitos de Asia Menor, empezaron a destruir las imágenes y los mosaicos de las paredes de las iglesias, a cerrar monasterios y confiscar sus propiedades y a denunciar y perseguir a los partidarios de las antiguas prácticas religiosas. Durante un siglo, con un breve respiro, los iconoclastas se mantuvieron en el poder.

Los teóricos de la iconoclastia eran sinceros en sus afirmaciones. Creían que los largos años de derrota y humillación a manos de árabes y búlgaros eran una señal de desagrado divino y había que encontrar la causa. Los sutiles argumentos filosóficos acerca de la relación entre imagen y realidad, heredados de la filosofía griega, parecían sospechosos en una época más dura. Pero tras la disputa filosófica se escondía la actitud rígida de los duros soldados de origen campesino del Asia Menor, de los que dependía ahora el destino del imperio. Se resentían de la perfeccionada cultura de la capital y eran hostiles a la creciente riqueza y poder de los monasterios.

mosaicos bizantinos

Un panel de marfil del siglo X representa a Cristo bendiciendo a Romano II y a su esposa Eudocia. El emperador emprendió una victoriosa expedición que arrebató Creta a  los sarracenos.

Una cultura «griega»
Bizancio no sólo era cristiana; también era griega, sobre todo desde la pérdida de sus provincias egipcia y siria en el siglo vil En Bizancio, como en el mundo helenístico del que era heredera, el ser griego no tenía nada que ver con la raza. Era una cuestión de idioma y cultura.

Muchas de las personalidades del mundo bizantino, incluyendo algunos emperadores, eran de origen armenio: Juan Axuch, amigo personal y principal ministro del papa Juan II, era un turco seldjúcida; Romanos, el mejor himnógrafo de la Iglesia Ortodoxa, sirio; Gregorio Pakurianos, comandante en jefe del ejército bizantino en el siglo XI, de Georgia. El poder absorbente de la cultura griega cristiana era tan grande como en su día lo fue la pagana.

Y sin embargo los bizantinos no se llamaban a sí mismos helenos (griegos), al menos hasta sus últimos días; se les conocía como romanos, pues el imperio romano nunca llegó a su fin en Oriente. Para ellos no hubo una Edad Media que los separara bruscamente del mundo antiguo, ni tenían la sensación de ser los supervivientes de un cataclismo, como a menudo ocurría en Occidente. Este sentimiento de continuidad hizo que les resultara fácil y tentador el tratar de recrear el mundo antiguo, aunque, por supuesto, en versión cristiana.

El resurgimiento político y militar bizantino tras el siglo de iconoclastia fue acompañado de un renacimiento cultural. Los hombres investigaron, copiaron, estudiaron e imitaron las obras griegas clásicas de literatura, filosofía y ciencias. Aprendieron directamente de Tucídides, Polibio y Plutarco cómo analizar el carácter individual de los hombres y su conducta política. Utilizaron como modelos a los retóricos de Grecia para hablar y escribir con elegancia y persuasión. De Galeno y sus sucesores aprendieron los secretos de la medicina.

De Arquímedes, Euclides y Ptolomeo adquirieron la austera visión de las matemáticas. Incluso estudiaron a los novelistas griegos y de ellos aprendieron el arte de la ficción. Su herencia llegó a abrumarles. A veces desearíamos que se hubieran preocupado menos por la conservación y más por la autoexpresión.

Y sin embargo, no carecían de originalidad, aunque a menudo estuviera enmascarada por la imitación de los modelos clásicos. Alguna vez, al seguir el pensamiento de Platón, pusieron en tela de juicio, aunque involuntariamente, los fundamentos de la revelación cristiana.

La instrucción y la cultura no estaban monopolizadas por el clero. Los laicos también eran hombres de letras, y un erudito no religioso podía ser nombrado patriarca y pasar por las distintas órdenes canónicas en pocos días. Es lo que sucedió en el siglo IX, con Focio, el hombre más culto de su época, alto palaciego, patriarca y suscitador del «cisma de Oriente». Es sorprendente que muchos emperadores fueran a su vez hombres de letras.

La sociedad bizantina era muchísimo más ilustrada que la de la Europa occidental, hasta que ésta última emergió de la Edad Media.

En las artes plásticas encontramos elementos griegos, romanos y orientales fundidos y mezclados, que forman algo nuevo. Muchos de los exquisitos relieves de marfil y alabastro son de sentimiento e inspiración clásicas. En los mosaicos, pinturas e iconos con que estaban adornadas las iglesias bizantinas la figura humana pierde sus proporciones clásicas y se resaltan los ojos, como en los retratos de las momias egipcias, y las figuras son planas y alejadas del espacio real y tridimensional.

Las iglesias bizantinas tenían un exterior de obra de ladrillo lisa o con decoraciones muy simples. Pero en el interior estaba pintado en vivos colores el esquema del universo y el plan de salvación, desde los profetas, en el atrio, a través de la procesión de santos y los sucesos de la vida de Cristo y la Virgen, que resplandecían en el ábside, hasta Cristo, el Pantocrator (Todopoderoso), en la cúpula que lo coronaba todo. Los fieles se veían conducidos al mundo eterno que les rodeaba por todos lados.

Karie Cami
Las figuras abstractas y ascéticas del siglo IX (los iconoclastas destruyeron la mayor parte del arte figurativo eclesiástico anterior y, por su parte, no produjeron ninguno) son sustituidas por figuras austeras y poderosas en los siglos X y XI.

Todavía pueden verse en Grecia en la iglesia de Dafni, en Hosios Loukas y en el Nea Moni, en la isla de Chios. Son la expresión de la confianza y la fuerza de la sociedad bizantina de la época. Al igual que en la literatura, también el arte del siglo XII presenta una vuelta a las representaciones más dinámicas y clásicas.

Los grandes mosaicos de la Sicilia normanda, de Palermo, Monreale y Cefalú, obra de artistas bizantinos, constituyen la mejor muestra de este arte.

Tras la restauración bizantina de 1261, aparece un nuevo y tierno estilo humanista, basado en el arte clásico del siglo anterior. Los magníficos y cálidos frescos y mosaicos del Karie Cami, en Estambul, que no se han abierto al público por completo hasta fecha reciente, son los mejores monumentos de este último período del arte bizantino, que sin duda alguna contribuyó al florecimiento del arte prerrenacentista italiano de Giotto y sus contemporáneos.

La tradición artística bizantina subsistió tras la caída de Constan-tinopla en Creta, donde nació y se educó Domenikos Theotokopoulos, El Greco.

El arte secular es menos conocido, aunque parece haber pasado por las mismas etapas que el eclesiástico. Nos ha llegado a través de ilustraciones de libros, pues los grandes palacios, con sus frescos y mosaicos, están todos destruidos.

Visto desde la perspectiva de nuestros días, el principal papel de Bizancio fue la conservación de las ideas del mundo clásico hasta el Renacimiento, que en los demás lugares se habían perdido. Pero no fue nunca una conservación pasiva y desinteresada. Como todas las sociedades, los bizantinos adaptaron, transformaron y enriquecieron su legado y lo hicieron llegar a nosotros, sus herederos.

Fuente Consultada:
Enciclopedia La Fuente del Saber – Tomo II La Evolución Social – Ediciones Cisplatinas S.A.

Religiones Dualistas Breve Descripción Concepto y Significado

Religiones Dualistas Breve Descripción
Concepto y Significado

¿Es el mundo un campo de batalla en el que se enfrentan las fuerzas de la Luz y las de las Tinieblas? A lo largo de la Historia, tres religiones se ocuparon de este tema, proponiendo diversas soluciones.

Si Dios es bueno y todopoderoso, ¿por qué existe el mal en el mundo? Una sencilla explicación a la que han recurrido muchos pueblos en distintas épocas de la historia humana es la teoría del dualismo. El Dios bueno no es todopoderoso, se alega. Existen dos fuerzas equilibradas que actúan en el Universo y que están enfrentadas en eterno conflicto. El bien y el mal, la luz y las tinieblas siempre han estado opuestos, y siempre lo seguirán estando.

De esta concepción participaron, aunque en grados distintos, tres religiones: el gnosticismo, el maniqueísmo y el mitraísmo. Ya hace tiempo que desaparecieron. Pero el gnosticismo y sus misterios atrajo la atención de muchos cuando el cristianismo empezó a difundirse.

Las creencias, en cuanto tales, fracasaron. En su lugar se escogieron religiones que prometían una victoria final sobre el mal. Pero las ideas en que se apoyaban estas tres religiones volvieron a aparecer una y otra vez, y el escritor Aldous Huxley llamó al dualismo «filosofía perenne» por esa razón.

Más que una religión en el sentido en que tomamos hoy esta palabra, el gnosticismo fue un conglomerado de sectas místicas y ocultas, que diferían en muchas de sus creencias particulares, pero que tenían cierta unidad, pues participaban de la misma concepción de la naturaleza del universo.

Durante algún tiempo coexistió con la Iglesia primitiva cristiana y recibió alguna influencia del pensamiento cristiano. Sus orígenes, sin embargo, datan de una época muy anterior al nacimiento de Cristo, y son atribuidos, en gran parte, al pensamiento griego e hindú.

El gnosticismo
El gnosticismo empezó a destacar en las primeras décadas del siglo n d. de J.C., cuando se fijaron en él los Padres de la Iglesia y provocó su hostilidad. Alcanzó su punto culminante hacia finales del mismo siglo, decayendo en el m, siendo substituido entonces por la religión maniquea.

La palabra griega gnosis, de la que proviene el nombre de gnosticismo, es traducida generalmente como ciencia o conocimiento, pero para las sectas gnósticas significa revelación, y creían que poseían inspiraciones secretas y misteriosas, solamente asequibles a los iniciados. No se preocupaban de propagar esas revelaciones; al contrario, se esforzaban para que no llegaran a los no creyentes.

Todas las sectas gnósticas eran místicas por naturaleza; en ellas se separaba cuidadosamente a los iniciados de los no iniciados, y tenían muchos ritos, ceremonias, nombres y símbolos sagrados. Por ejemplo, tenían muchos sacramentos: el bautismo de fuego, de agua, del espíritu, de aceite, un bautismo para  la  protección   contra  los   demonios;un rito para agujerear las orejas; una ceremonia para llevar a la novia a la habitación nupcial y otra para participar en comidas y bebidas sagradas. Los gnósticos pensaban que cuando un alma deja al cuerpo y emprende su camino hacia el cielo, es obstaculizada por los demonios.

cuevas escondida de los agnosticos

Muchos gnósticos y maniqueos pasaron su vida orando y ayunando en las cuevas del  desierto.

Si es capaz de repetir la fórmula sagrada que entonces conviene o conoce el símbolo apropiado o ha sido ungida con el aceite sagrado, podrá seguir adelante sin obstáculos.

La mayor parte de los gnósticos eran indiferentes a los placeres del mundo material y practicaban un rígido ascetismo, con el fin de liberarse de los lazos de esta vida terrestre. Cuando un gnóstico «recibía el espíritu» o, hablando en la terminología cristiana, «alcanzaba la visión beatífica» —visión de Dios cara a cara— quedaba liberado de los símbolos exteriores de la religión. Vivía en Dios y podía decirse que había pasado de la muerte a la vida.

Los gnósticos creían que el ser divino era indefinible y superaba todo conocimiento. Pero el «Dios creador» es una entidad separada, y la creación —el mundo natural— está presidida por siete poderes. En la mayoría de los cultos gnósticos, estos siete poderes son espíritus medio malos y medio hostiles. Por debajo de ellos está el mundo de los poderes del mal.

Otra figura característica del gnosticismo es el «hombre principal». Representa a un poder divino que, vencido parcialmente por los espíritus malos, desciende a las tinieblas del mundo de la materia. En él está la esperanza de la salvación. Con el paso del tiempo esta figura irá evolucionando hasta atribuírsele en cierto sentido el carácter de salvador personal. Esto pudo ser consecuencia de las influencias que el cristianismo ejerció sobre el gnosticismo.

La aparición del gnosticismo dentro de la Iglesia primitiva fomentó la oposición entre los cristianos y una firme tradición de autoritarismo. Ante tal oposición, el gnosticismo, siempre fragmentado, sin ninguna creencia que le diese cohesión si exceptuamos el dualismo, fue cediendo y llegó a desaparecer, aunque cada cierto tiempo volvía a resurgir, como herejía cristiana, hasta el siglo dieciséis.

La desunión fue probablemente la causa principal del fracaso del gnosticismo, pero su radical pesimismo, en contraste con la ardiente esperanza e idealismo de la Iglesia primitiva, fue sin duda también un factor muy importante. Otra causa de su fracaso fue posiblemente su gran contenido de experiencias místicas y ocultas, no asequibles a todos. Fracasó también por carecer de un jefe personal, de la categoría de Jesucristo, Buda o Mahoma.

En lugar de tener su propio jefe, lo tomaban de otras religiones, pero en este proceso de apropiación esas figuras que elegían se convertían en pálidos reflejos de lo que realmente eran, reduciéndolos a meros personajes históricos.

El mitraísmo
Hacia el final del siglo ra dos grandes religiones se oponían mutuamente en Europa occidental. Una era de origen persa y oriental, el mitraísmo; la otra era el cristianismo.

El mitraísmo es el culto al dios oriental Mitra o Mitras, que a lo largo de los siglos ha aparecido bajo diversas formas en las distintas civilizaciones. Se encuentra en la religión hindú y era también un dios de Babilonia. En Persia era el dios de la luz, y por transferencia al campo de la moral, era también el dios de la verdad.

Al mismo tiempo era el dios de los campos y de la fertilidad, amigo del bien y opuesto al mal, protector de los ejércitos y de los héroes, enemigo de los espíritus malos y protector de las almas en este mundo y en el otro.

Cuando se extendió el imperio persa, también se propagó el culto a Mitra, y se introdujo por primera vez en Roma hacia el año 68 antes de Jesucristo. Al principio fue arraigando lentamente en Italia, pero hacia finales del siglo n comenzó a difundirse rápidamente entre las legiones romanas, que propagaron el culto a Mitra por todo el imperio.

mitrismo y el toro sagrado

Una religión primitiva y abiertamente opuesta al cristianismo fue el mitraísmo, profundamente interesado por la lucha entre el bien y el mal. En muchas ciudades romanas se han descubierto templos del toro sagrado, símbolo  personal de Mitra.

En el mundo romano, se construían templos total o parcialmente en lugares subterráneos y en ellos se celebraban los ritos secretos. El iniciado pasaba por siete grados de conocimiento oculto, a lo largo de los cuales se purificaba por medio de una prolongada abstinencia y severas privaciones. En cada templo se encendía un fuego en el altar que no se apagaba, y tres veces al día se hacían oraciones que iban dirigidas al sol, como fuente de luz y bondad. El símbolo personal de Mitra era el toro.

El mitraísmo, de carácter personal y preocupado por la salvación del alma humana, satisfacía las aspiraciones que tiene el hombre a perfeccionarse moralmente. Esta religión se basaba fundamentalmente en la lucha constante  entre  el  bien  y  el  mal.

El  mal únicamente podía ser vencido por medio de la propia purificación. Si el hombre se purificaba a sí mismo diligentemente —las mujeres estaban totalmente excluidas de la religión de Mitra— la victoria era segura, porque Mitra, el invicto, estaba siempre de parte de los justos.

El alma del justo estaba segura de que entraría en el cielo, donde una vida mejor sería la recompensa por los sufrimientos padecidos en la Tierra. El alma indigna descendía al reino de las tinieblas.

Un día, se pensaba, la lucha entre el bien y el mal cesará y Mitra descenderá para llamar a todos los hombres en sus tumbas, separando a los justos de los pecadores. Entonces el pecador será destruido por el fuego y el justo será inmortal en su cuerpo y en su alma.

El Universo será renovado y no habrá ya más que felicidad en la tierra. La rápida propagación del mitraísmo se debió, en parte, a sus cualidades humanas. Sus comunidades estaban unidas estrechamente por una especie de camaradería fratema. Su carácter eminentemente democrático prescindía de las distinciones sociales. Ricos y pobres, esclavos y libres, todos estaban sometidos a la ley y todos podían ser elegidos para los mismos puestos. Todos disfrutaban  de los mismos sacramentos.

El dios Mitra del mundo romano nos es conocido casi exclusivamente a través de fuentes ajenas al mitraísmo. Por eso nuestro conocimiento de su religión es fragmentario, pero podemos estar seguros de que, a pesar de todas las oscuridades, el misticismo pesimista de los gnósticos y las ceremonias místicas del mitraísmo eran grandiosos y sobrecogedores, y la esperanza de una vida futura mejor era lo que inspiraba a esas religiones.

Los maniqueos
La invasión de los bárbaros, juntamente con la caída del imperio romano, hizo que el mitraísmo fuese decayendo. Podrían bastar estas razones para que fracasase, pero existieron otros dos factores que contribuyeron a ello. El mitraísmo, en muchos aspectos tan liberal, era una religión exclusivamente de hombres; no se admitía a las mujeres.

Los cristianos, sin embargo, exaltaban el puesto de las mujeres y, por primera vez en la historia de las religiones, se creyó que las mujeres tenían alma. En segundo lugar, el cristianismo evangélico de los primeros siglos era directo y simple, mientras que la mitología y cosmogonía del mitraísmo, al tener unos dos mil años de historia, se había complicado y recargado.

Sin embargo, antes de que el mitraísmo desapareciese, fue substituido todavía por otra religión, que también procedía de Persia. Se trataba de la religión del profeta Mani o Manes.

Nacido en Persia en el siglo ni, Mani trató de mezclar la doctrina de Cristo con las antiguas religiones persas. Lo más característico de la doctrina maniquea era su firme e intransigente dualismo, expresado como una filosofía de la Naturaleza. Para el creyente existen «dos raíces» y «tres momentos»; las dos raíces son los dos principios eternamente opuestos: Dios y la materia, la luz y las tinieblas.

san agustin

San Agustín de Hipona, el famoso doctor de la Iglesia cristiana del siglo IV, fue maniqueo durante nueve años, pero le decepcionó esa religión porque no le podía resolver importantes problemas. Por eso se convirtió  al  cristianismo.

Los tres momentos son el presente, el pasado y el futuro. En el pasado, enseña el maniqueísmo, la luz y las tinieblas estaban separadas. Pero un día las tinieblas invadieron el reino de la luz. Para rechazar al agresor, Dios envió a una serie de mensajeros.

El primero fue el hombre principal, que fue derrotado y quedó inconsciente en el campo de batalla. Parte de su luz fue absorbida por los mensajeros de las tinieblas, y de ahí resultó la fatal mezcla de las dos naturalezas. Dios entonces envió a un segundo mensajero, el «espíritu viviente», que rescató al hombre principal, y del cuerpo de sus enemigos fue creada nuestra Tierra y los cielos. El mundo hecho de esta manera es por tanto una mezcla de luz y tinieblas.

El hombre fue creado por los poderes de las tinieblas, pero un nuevo emisario, Jesús, un ser divino, descendió del reino de la luz para manifestarle su doble naturaleza y proporcionarle los medios para salvarse (la gradual separación de la luz y las tinieblas dentro del alma).

Este romper la «mezcla» que es el verdadero objetivo de la ética maniquea, sólo puede .lograrse por medio de un total ascetismo. En el futuro, la restauración del dualismo primitivo se logrará con la total separación de los principios del bien y del mal. El mundo será consumido por un gran fuego, y cuando termine, las partículas de luz que queden serán liberadas y las tinieblas, incapaces de ampliar sus dominios, quedarán aprisionadas para siempre. Las almas de los justos serán glorificadas en el reino de la luz.

El maniqueísmo se convirtió en una gran religión porque unía una antigua mitología y una concepción escrita del mundo con un culto espiritual simple y una moralidad estricta. Ofrecía una revelación, una redención y unos valores morales junto con la inmortalidad. Iba dirigido a todos y no imponía preceptos imposibles para el hombre ordinario. Finalmente, daba una solución simple del problema del bien y del mal.

El maniqueismo dio un paso decisivo en el Este, es decir, en Persia y Mesopotamia, y durante varios siglos la sede del jefe mani-queo estuvo en Babilonia. Sus orígenes persas bastaban para asegurar su odio por parte de Roma, y fue condenado en el año 296 por el emperador Diocleciano.
Pero el maniqueísmo no desapareció del todo; subsistió a su modo entre los monjes de Egipto; durante la Edad Media surgirá una herejía con raíces maniqueas que se extenderá por Europa. En el Este desapareció con la invasión de los mongoles en el siglo XIII.

El fin del dualismo
Ya hemos expuesto algunos de los motivos por los que fracasaron las religiones dualistas. Un teólogo cristiano dirá que el triunfo de su fe se deriva del hecho de que el mal, aunque poderoso, esté sometido a la providencia del único Dios, supremo legislador del Universo. El gnosticismo, el mitraísmo y el maniqueísmo desaparecieron porque defendían que el poder del mal es independiente e igual que el poder del bien.

Organización de la Iglesia y la Invasión de los Bárbaros Edad Media

LAS INVASIONES BÁRBARAS Y LA IGLESIA EN LA EDAD MEDIA

La Iglesia en la Edad Media, teniendo en cuenta las experiencias del pasado, llegó a asegurarse el monopolio de las actividades intelectuales, artísticas y educativas. La Reforma de Cluny purificó la vida monástica, pero la Iglesia secular estaba afectada por grandes vicios y los clérigos se hallaban demasiado íntimamente mezclados con el mundo y amenazados por su corrupción. El Papa Gregorio VII, en su deseo de reforma, chocó con el imperialismo dominador de Enrique IV de Alemania.

Después de la invasión de los bárbaros, la civilización occidental parecía haber retrocedido varios siglos; las estructuras de la sociedad fueron desmanteladas, las reglas elementales de la justicia romana desaparecieron, arrastradas por las hordas bárbaras, que se esforzaron en imponer sus propias concepciones por medio del Wehrgeld o precio de sangre.

En ese ambiente de degradación, de saqueo y de matanzas, la Iglesia apareció como el último baluarte de la civilización. Desde el siglo VII, el cristianismo, implantado ya en numerosas ciudades, penetró en los medios rurales, llevado por las antiguas clases dominantes, que buscaban lugares tranquilos y apacibles. Poco a poco, surgieron y se multiplicaron en el campo los lugares dedicados al culto, dirigidos por los nuevos terratenientes; los oratorios, y las capillas   bautismales   se   convirtieron   rápidamente en los centros de las comunidades cristianas: las parroquias.

La Iglesia, sin embargo, en ese contexto de violencias y de rudeza, no se limitó a una simple reorganización, sino que pasó a la ofensiva contra el paganismo renaciente y contra todas las supersticiones que se habían desarrollado entre los pueblos incultos y aterrorizados. Los reyes cristianos no escatimaron su ayuda a esta obra, que muy pronto se identificó con una tarea de reconstrucción del Estado.

Fue ésta la época de las grandes giras pastorales de los obispos contemporáneos del rey Dagoberto: San Eloy, San Omer, San Sulpicio. Prelados y misioneros partieron a evangelizar el norte de la Galia, y la cruz fue plantada de nuevo a lo largo del Mosa y del Escalda. En el siglo IX, la iglesia medieval francesa alcanzó su madurez. Tres concilios nacionales se celebraron entre los años 742 y 744, en el curso de los cuales San Bonifacio dio a la Iglesia franca su verdadera fisonomía.

La Iglesia se vio obligada a asumir, poco a poco, las tareas que los príncipes no estaban en condiciones de llevar a cabo; así, se hizo cargo de la instrucción pública, del cuidado de los enfermos, de la justicia y, en algunas ocasiones, incluso, de la paz.

Estas nuevas funciones hicieron de la Iglesia una fuerza real y confirmaron su creciente autoridad; pero, desde ese momento, un inmenso peligro surgió para el clero: el de su integración pura y simple en la sociedad   feudal.

La Iglesia, para realizar su misión, tenía necesidad de un mínimo de riquezas. Ciertamente, las donaciones y las limosnas se multiplicaban; numerosos eran los señores que, a la hora de la muerte, intentaban redimir las fechorías de una vida guerrera y apasionada, ofrendando a los monasterios vastas extensiones de su propiedad. Sin embargo, la Iglesia no podía vivir de estos recursos solamente.

El comercio y la moneda estaban poco desarrollados en la época feudal, la tierra era aún la única fuente de riquezas, la sola garantía de seguridad, el único medio de cambio. En estas condiciones, el clero no dudó en adquirir múltiples propiedades. Para estar más cerca de sus fieles, el clero secular se instaló entre ellos. Las comunidades religiosas se alejaron de los hombres, y, a menudo, ocuparon tierras abandonadas, dedicándose con entusiasmo a roturarlas, en una época en la que roturar se había convertido en una imperiosa necesidad de supervivencia para una población en pleno crecimiento.

Desde el siglo IX, todas las propiedades de los obispados y de las abadías fueron sustraídas a la ingerencia de los príncipes y de los condes. El dignatario eclesiástico se convirtió, para los hombres libres establecidos en su tierra, en el único representante del rey. En general, la propiedad se benefició de la inmunidad de las cargas fiscales.

Los señores del castillo no tuvieron ya ningún derecho sobre las tierras y los hombres de la Iglesia. De esta forma, las propiedades eclesiásticas se convirtieron en verdaderos enclaves independientes. Pero, en la práctica, esta independencia fue puesta en tela de juicio, debido a las nuevas funciones del clero. Según las estructuras feudales, el prelado propietario de fincas rústicas llegó a ser, en sus relaciones con la población que vivía en sus tierras y las trabajaba, un verdadero señor, animado frecuentemente por la sola preocupación de la ganancia y del beneficio.

Estas tentaciones fueron tanto mayores cuanto que se dieron en gente cuya selección y reclutamiento no obedecieron siempre a piadosas referencias. Y éste es el segundo aspecto de tal integración de la Iglesia en la economía feudal. A menudo, los señores laicos, fundadores de iglesias o donadores de bienes, se otorgaron una gran cantidad de privilegios sobre sus obras. Valiéndose del «patronato», pronto llegaron a designar ellos mismos, entre su propia clientela, a los titulares de los cargos eclesiásticos de la diócesis.

EL MONACATO: LAS TAREAS DE LOS MONJES
Para escapar a las tentaciones inherentes a la vida social, numerosos cristianos abandonaron el siglo, dejaron aquella sociedad en pleno derrumbamiento, para ir a refugiarse en solitarios lugares de retiro, propicios a la meditación y a la plegaria. El monacato no fue un fenómeno particular de la Europa’Occidental; fue, sobre todo, su desarrollo el que ofreció condiciones específicas. Llegadas de Egipto en el siglo V, las primeras comunidades se instalaron, hacia el año 418, en el sur de Francia.

Desde entonces, después de la fundación de los monasterios de Lérins y de San Víctor de Marsella, apareció toda una serie de comunidades que practicaban el ascetismo  más riguroso, unido a una nueva concepción de la penitencia y de la salvación. Así en el año 615, se fundaron los monasterio de Luxeuil, de Saint Gall, de Bobbio. Entre tanto, en el año 525, un italiano , Benito de  Nursia, decidió pro-movervun estilo de vida menos riguroso en sus monasterios,   para   transformarlos   en refugios más accesibles a los cristianos.

Fue entonces cuando se desarrolló un verdadero y vasto movimiento monacal, que aplicó por todas partes la regla de San Benito. Los centros benedictinos, al seguir esa regla, se convirtieron en remansos de paz, pero también en auténticos instrumentos de evangelización.

Fueron monjes benedictinos,   dirigidos   por   Agustín,   losque marcharon a convertir a los anglosajones. En Canterbury se instaló el primer monasterio benedictino situado fuera de Italia. En esos monasterios, la vida era bastante ruda y, esencialmente, estaba consagrada a la oración colectiva; los monjes organizados en verdaderas milicias, se habían comprometido solemnemente por escrito a llevar una vida parecida a la del soldado-campesino, bajo la férula absoluta del abad, jefe de la comunidad.

Además de dedicarse a la oración, los monjes se ocupaban en trabajos manuales, destinados a asegurarles la existencia. No queriendo depender en absoluto de la sociedad, por miedo a contaminarse, San Benito había impuesto el laboreo de los campos. Esta vida, tranquila y austera, atrajo a un gran número de señores y de campesinos, deseosos de asegurar la salvación de su alma. (seguir leyendo sobre Los Monasterios de San Benito de Nursia)

Fuente Consultada:
HISTORAMA Tomo III La Sociedad Feudal La Gran Aventura del Hombre Edit. CODEX
Más Allá de los Pilares de la Tierra  Ken Follett Edit. Hermética Robinbook

Vida de los Campesinos en China Antigua El Trabajo Agrícola

VIDA EN LAS ALDEAS CHINAS: TRABAJO, COMIDA Y MATRIMONIO

Las masas campesinas chinas, que en di versas ocasiones se rebelaron contra el poder imperial y que de esta, forma elevaron, a veces, a uno de los suyos a ocupar las más altas funciones, no conocieron casi nunca la prosperidad. La miseria era, por contrario, su habitual modo de vivir.

Al comienzo de la historia china, el mundo  agrícola estaba organizado de una forma comunitaria, es decir, que ninguna tierra pertenecía a los que la trabajaban, ni a ningún terrateniente, sino al mismo Estado, y el emperador no era más que un administrador de esta riqueza. Pero muy pronto los emperadores comenzaron a donar propiedades a ciertos generales y funcionarios, en pago a los servicios prestados al trono. Estos recibían, al mismo tiempo que la tierra, a todos los campesinos que la trabajaban.

vida de los campesinos en china antigua

Las varias revoluciones campesinas consiguieron que el emperador distribuyera las tierras de los feudales a los mismos campesinos, pero otras tantas veces los terratenientes conseguían, al cabo de algunos años, recuperar sus bienes. Y si bien en la época de los Tang, cada campesino que alcanzaba la edad adulta debía, según la ley, recibir una parcela de tierra, la oposición de los señores feudales y la carencia de terrenos, impedían que este sistema funcionara. Los grandes propietarios aumentaban aún más sus dominios y, bajo los Tang, el conjunto de las tierras cultivables estaba en posesión de algunas familias que no representaban más de un cuatro o cinco por ciento de la población.

Los campesinos no eran más que siervos. Muy frecuentemente, los propietarios introducían en sus dominios, como mano de obra, a los emigrados que huían del hambre de tal o cual provincia. Estos, dichosos de encontrar una escudilla de arroz, costaban menos que los obreros agrícolas locales, que estaban intervenidos por el Estado y se hallaban sometidos a prestaciones imperiales, así como al reclutamiento militar.

Los campesinos carecían de ganado mayor, y casi todos los trabajos agrícolas se hacían por medio de los brazos del hombre. Las aldeas estaban situadas en las alturas, dominando los campos de labor y a resguardo de las inundaciones. Cerca de las casas, se extendían los huertos y los vergeles cargados de moreras (para la producción de la seda), así como una era apisonada: éste era el dominio de las mujeres. Los hombres trabajaban en los campos, en los arrozales y, por la noche, no volvían a las aldeas; pequeñas cabanas les albergaban durante toda la temporada del laboreo, del picado y repicado del arroz. Los niños iban, de vez en cuando, a llevarles los víveres.

Todas las mujeres del pueblo trabajaban en los huertos, o en los vergeles, o en el tejido de las piezas de seda, principal moneda de intercambio. Una o dos matronas se ocupaban, día y noche, de los niños. Así, las mujeres y los hombres formaban dos comunidades, separadas la mayor parte del tiempo, y este hecho llegó a ser el principio de la separación de sexos en las aldeas. El hombre tenía que escoger esposa en otro pueblo, porque el matrimonio servía, más que para fundar un hogar, para acercar a familias diferentes.

Las jóvenes casaderas dejaban a sus padres y a sus pueblos, e iban a la localidad de su esposo, aportando su dote. Toda una serie de prohibiciones, de «tabús», se les imponían a las jóvenes parejas, y sus relaciones conyugales requerían precauciones infinitas.
La mujer estaba protegida por la divinidad estelar de la Tejedora, y el hombre, por la del Boyero. Entre ellas, la Vía Láctea extendía una barrera sagrada que no podía ser franqueada más que dos veces al año.

Fuente Consultada:
HISTORAMA La Gran Aventura del Hombre Tomo III

Concepto del Maniqueísmo Origen y Vida del Profeta Mani

VIDA DEL PROFETA MANI – ORIGEN Y CONCEPTO DEL MANIQUEÍSMO

Fundado por Maní hacia el final del siglo III , el maniqueísmo aparece como un sincretismo en el que se han mezclado los más diversos elementos. Puede ser considerado como una especie de herejía cristiana a la que se han añadido muchos elementos extraños, o como una religión distinta a la que, de manera bastante artificial, se han unido aportaciones cristianas.

Mani se presenta como discípulo de Cristo y utiliza abundantemente los libros del Antiguo y del Nuevo Testamento. La influencia religiosa de Mani se ha prolongado durante unos mil años en una extensa zona, a partir de los confines del mundo persa y semítico, que la civilización grecorromana había alcanzado, pero sin llegar a influir profundamente.

Mani nació hacia los años 215-216. Desde su infancia fue incorporado a la secta de los mogh-tasilas o baptistas, a la que pertenecía su padre, que profesaba una doctrina dualista: dos personajes están subordinados a Dios—Cristo y el diablo—, los dos salidos de Dios y puestos por éste ante los tiempos futuros y el siglo presente. En toda la creación se encuentra la oposición del bien y del mal, de los dos sexos, de la derecha y de la izquierda, del agua y del fuego. El agua es el medio de salvación y el fuego, de condenación.

profeta Mani

Profeta Maní

El agua del bautismo libra del fuego del infierno. Los bautizados han de llevar una vida santa, renunciar al matrimonio y abstenerse de alimentos de origen animal. La verdad religiosa está contenida en la Ley y el Evangelio, cuyo sentido, que se ha perdido, puede encontrarse a través de los libros de Elkasai.

Durante cuarenta años Mani llevó una vida errante de predicador y escribió cartas, sermones y tratados. Parece que predicó en las regiones cercanas al Eufrates y que envió a dos de sus discípulos a Egipto y a la Escitia. En pocos años la secta hizo grandes progresos. Diocleciano publicó un rescripto severísimo contra los mani-queos en el que se establecía, entre otras, la pena capital. El movimiento se expansionó por Mesopotamia, Siria, Palestina y Egipto.

En África surgieron numerosas comunidades. También en Italia hubo importantes núcleos. Una gran expansión se realizó por Oriente: Irán. De Samarkanda a la India. Mogolia fue el centro de otra notable irradiación. La época de retroceso empieza al final del siglo X. La desaparición definitiva llegó muy pronto.

El sistema maniqueo se apoya en un dualismo. Hay desde toda la eternidad dos principios opuestos, el bien y el mal, la luz y las tinieblas. Las tinieblas primitivas tocan la luz y la limitan. El príncipe de las tinieblas es la antítesis viviente del rey de la luz. No es un segundo dios, sino su rival. Su verdadero nombre es la materia, pero el pueblo le llama diablo. La lucha entre los dos mundos es inevitable.

Nuestro mundo, mezcla de tinieblas y de luz, está continuamente en guerra hasta la separación definitiva de esos dos elementos. El hombre que es como un microcosmos que reúne las propiedades de todo lo que existe, posee dos almas, de las que una es buena y la otra mala. Hecho de espíritu y materia, participando a la vez de Dios y del diablo, el primer hombre debía lograr esta separación de los elementos de luz que llevaba en sí. Sin embargo, después de su caída se hizo incapaz de realizar ese trabajo.

La misión de Jesús en su Encarnación estaba encaminada a liberar la luz que se encontraba cautiva en el hombre pecador. Jesús no es propiamente el hijo de Dios. Es como el arquetipo de la humanidad. En él sólo hay luz. Es el que en diversas ocasiones ha comunicado luz a los hombres: Adán, Abraham, Buda, Zoroastro, el Mesías, San Pablo, Mani.

La moral se resume en la doctrina de los tres sellos. El sello sobre la boca lleva a evitar todo lo que puede mancharla: los pecados de la lengua y los alimentos impuros (los que no sean vegetales). El sello de la mano niega el derecho a matar, sean hombres, animales o plantas. El sello del pecho se refiere a la prohibición del matrimonio y de todas las relaciones sexuales.

El maniqueo ha de hacer lo posible por evitar la propagación de la vida. Como la práctica rigurosa de los tres sellos era imposible en la vida corriente, los maniqueos distinguían dos grupos: los auditores, que podían vivir como los demás hombres, aunque con ciertas limitaciones, y los elegidos, que estaban obligados a una práctica estricta de las prescripciones de la doctrina.

En la vida de ultratumba, mientras los elegidos entrarán inmediatamente en el paraíso, los auditores deberán quedarse en este mundo, pasar de un cuerpo a otro hasta llegar al de un elegido. Los pecadores van a un fuego eterno. La separación definitiva, no obstante, de buenos y malos, exige el transcurso de mucho tiempo para que los elementos de luz que han caído en este mundo puedan separarse otra vez de la materia. Un inmenso incendio se producirá en el último día.

Tomando como modelo la organización que Jesucristo dio a su Iglesia, el maniqueísmo tiene doce maestros que obedecen a un jefe único. Por debajo de éstos hay setenta y dos jefes u obispos, que son los que ordenan a los presbíteros y diáconos. Admiten dos sacramentos: el bautismo y la eucaristía. La fiesta más importante, la Berna, conmemoración de la muerte de Mani, se celebra alrededor de la fecha de la Pascua cristiana.

Fuente Consultada:
FACTA Enciclopedia Sistemática Tomo IV Entrada: Maniqueísmo

Cultivos en América Colonial Trabajos Forzados a Aborígenes

LOS CULTIVOS COLONIALES Y EL COMERCIO
Desde el principio, Cortés había dado ejemplo en sus inmensos dominios mexicanos de Cuernavaca, plantando alrededor de su espléndido palacio, caña de azúcar, cáñamo, moreras. La llegada de los europeos revolucionó el orden animal y vegetal, introduciendo el cerdo, el carnero, el caballo, el asno y el mulo. Los rebaños aumentaban rápidamente, devastando las tierras de cultivo de los indios, que se retiraban a las montanas; América comienza a exportar su cuero y tejer su lana.

Cultivo de los aborígenes

Cultivo de los aborígenes en América Colonial

El trigo, la viña, el olivar vinieron a suministrar su alimentación habitual a los europeos; no obstante, los cultivos coloniales se desarrollaban en las zonas tropicales: cacao, caña de azúcar, índigo, cultivados en las haciendas, grandes propiedades de tipo capitalista, que empleaban cientos de hombres y un material de transformación considerable. Pero hasta el siglo XVIII la economía de la plantación no desempeñará un papel determinante. La prueba es que la América española equilibra sus importaciones con el envío del oro y de la plata. Doscientos navios salidos de Sevilla aseguran cada año los cambios.

Al ir, trigo, vino, aceite, hasta 1570; después, en el siglo XVII, todos los productos manufacturados cuya fabricación estaba reservada a la metrópoli. Al retorno, el cuero, índigo, azúcar y, sobre todo, los metales preciosos. Sólo estaban abiertos a los convoyes españoles tres puertos coloniales: Veracruz, Cartagena, Portobelo, que redistribuían las mercancías importadas hasta La Plata, a pesar de su magnífico estuario.

LA SITUACIÓN DE LOS INDIOS
Desde el punto de vista demográfico, la llegada de los europeos fue una catástrofe. Después de las matanzas de la conquista, el exterminio de las tribus irreductibles a toda asimilación, como las de los chichimecas en México o los araucanos de Chile, las muertes debidas al trabajo forzado en las minas y las enfermedades microbianas, ocasionaron terribles epidemias. En las Islas de las Antillas, desaparecieron los indios casi en su totalidad.

Con la supresión progresiva de la encomienda, el trabajo forzado temporal evolucionó poco a poco hacia el trabajo libre asalariado. Los indios llegaron a no tener más obligación que la de ir a alquilar sus brazos a los empleadores que eligieran ellos mismos, con los que podían discutir su salario sin que éste descendiera nunca de un mínimo marcado por la ley. Entonces se abrió en algunos puntos de las Indias de Castilla una era de prosperidad para los supervivientes, bastante reducidos después de las grandes epidemias.

La ley de la oferta y la demanda estaba a su favor. En el siglo XVIII llegó a ser habitual el espectáculo de los indios reuniéndose con sus empleadores en la plaza pública. Al mismo tiempo, habían sido tomadas medidas para proteger a los indígenas contra trabajos demasiado duros: el de los molinos de azúcar y talleres de tejidos. En fin, en 1632, fue totalmente suprimido el trabajo obligatorio en toda la América Latina.

Esta decisión demostrativa de una real inquietud humanitaria fue fácilmente soslayada: los propietarios necesitados de mano de obra intentaron atraer a sus dominios a los trabajadores libres, sacándolos de las comunidades de vecinos; para reternerlos, les adelantaban dinero, que los indígenas gastaban muy rápidamente; entonces se les obligó a trabajar para reintegrarlo. Este fue el trabajo por deudas.

Los poderes reales españoles se preocuparon de esta nueva situación y prohibieron todo adelanto de dinero a los indios, bajo pena de perder las sumas prestadas. Pero la aplicación de esta ley era muy difícil; esta nueva forma de servidumbre por deudas que se manifiesta en América Latina a mediados del siglo xvn, es ya el «peonaje», que tomará su forma definitiva en el siglo siguiente, y del cual intentaron las masas liberarse, de una u otra forma, en más de un país de la América Central y del Sur.

Las leyes liberales, promulgadas por Madrid para la salvaguardia de los indios, iban a llevarlos involuntariamente a la peor de las condiciones: la de parias, la de indeseables, la de parados. Pero entretanto surgió la gran desgracia de los indios. Esta fue la trata de negros que estudiaremos de manera más detallada en la historia del Brasil. Los principales países que suministraron esta mano de obra fueron desde el principio los de África Occidental y Central y, a partir de 1630, de Mozambique.

Se puede cifrar, aproximadamente, en más de un millón el número de esclavos negros importados en la América Latina antes del siglo xvm, de los cuales 500.000 corresponden al Brasil. Los esclavos negros fueron empleados en trabajos agrícolas, principalmente en las regiones de clima tropical-ecuatorial: costas del Brasil, Venezuela y países de América Central, así como en las Antillas. Santo Do mingo llegó a ser una verdadera tierra africana en el continente americano.

EL PAPEL DE LA IGLESIA LAS REDUCCIONES
La obra de evangelización acompañó a la colonización; en 1528 había ya 28 obispados y, a mediados del siglo, tenían arzobispados México y Lima. La obra misionera fue acometida, sobre todo, por las órdenes franciscana, dominicana, agustina y, más tarde, por los jesuítas.

Los frailes realizaron un trabajo lingüístico y etnológico extremadamente precioso. El franciscano Ber-nardino Ribera de Sahagún es el padre de la etnología india en Nueva España, de la que ha sido el gran explorador. En todas partes fueron edificados numerosos conventos rodeados de murallas fortificadas. Buscando aislar a los indios de los europeos, los monjes les enseñaron a cultivar los nuevos productos de Europa, a leer, escribir y a vestirse. Como los conventos limitaban el reclutamiento del trabajo forzado, se vio a los propietarios luchar contra sus actividades.

Esclavos brasil

Esclavos africanos en el traslado por barcos

Ellos preferían indios paganos para hacerlos trabajar el domingo. Hubo después rivalidades entre conventos, a veces verdaderas batallas donde los indios servían de soldados. Las tribus hostiles atacaban los monasterios, los saqueaban, mataban a los frailes. Otros monjes se adentraban en los bosques y en las montañas para terminar la evangelización. En el siglo XVIII, los jesuítas desempeñaron un papel capital en la región del Plata.

Controlaban inmensos distritos donde ejercían la autoridad espiritual y temporal, defendiendo a los indios de sus «reducciones» contra los cazadores de esclavos. A finales del siglo xvn, Paraguay había llegado a ser un estado jesuíta, una verdadera teocracia. Los tupis-guaraníes estaban agrupados en ciudades fortificadas, donde los cultivos eran de propiedad común. Bien alimentados y disciplinados, escaparon a la destrucción, pero su asimilación fue muy superficial.

La Iglesia tuvo entonces una influencia decisiva en el desarrollo del arte y la civilización. En la «Plaza», corazón de cada ciudad, se levantaban, frente a frente, la catedral y el palacio de la administración colonial. El arte de la América española combina las formas del Renacimiento con reminiscencias góticas, románicas y «mudejares», y el barroco empujó a un grado extremo de audacia y complicación los modelos españoles.

Inmediatamente después de la conquista, se construyeron los conventos de las órdenes religiosas: iglesias monumentales, capillas de tránsito para las procesiones, jardines, acueductos. La iglesia dominaba siempre por su tamaño al convento. Cada Orden religiosa impuso un estilo, pero la tradición india no llegó  a manifestarse  apenas.

LA IMPORTACIÓN DE ESCLAVOS NEGROS
Como en la América española, las leyes de protección de los indios, siempre mal aplicadas debido a la oposición de los colonos, condujeron rápidamente al desarrollo de la trata de negros. La extensión del cultivo de la caña de azúcar provocó en la primera mitad del siglo XVI una necesidad urgente de esclavos, tanto más cuanto que los holandeses se habían hecho dueños de Angola, principal proveedor, relevado muy pronto por la Guinea.

Los portugueses habían practicado la trata en las costas de África, desde el final del siglo XV. Un contratador la arrendaba al gobierno a cambio del monopolio en una región, determinada. Los tratantes debían dar por otra parte, dos negros al rey cada año y entregar dinero para las «obras pías» y las Ordenes religiosas.

Ellos se procuraban los esclavos o se los adquirían a los jefes indígenas, a los que las guerras tribales suministraban numerosos prisioneros. En los períodos de hambre, los negros se vendían ellos mismos. En fin, los aventureros, los «pourbeiros», negros y mulatos, efectuaban cacerías en el interior.

Los esclavos eran concentrados en la costa, bien alimentados, después de marchas agobiantes en la maleza, engrasados de aceite de palma para darles aire de llenos de salud y vigor. Es cierto que algunos eclesiásticos protestaron y, en 1639, el papa Urbano VIII prohibió la esclavitud de negros como la de indios, pero la bula no fue aplicada.

Los traficantes eran pagados en pólvora y en armas, en tejidos, tabaco y quincallería. A veces, son víctima de la astucia de los jefes indígenas que les atraen, anunciándoles un lote importante de esclavos, para robarles sus artículos de intercambio.

Dejando África, y pasando por Lisboa, o entrando en el Brasil, los mercaderes debían pagar tasas por cada cabeza transportada. Estaba prohibido embarcar un negro no bautizado. Por lo tanto, un convoy era bautizado sumariamente, «en bloque»; los barcos negreros eran denominados «tumbeiros», enterradores. Un franciscano italiano que hizo la travesía en uno de estos barcos escribió: «Los hombres estaban apilados al fondo de la cala, encadenados para que no se sublevasen y matasen a todos los blancos de a bordo.

Se reservaba a las mujeres un segundo entrepuente. Las mujeres encintas eran reunidas en la cabina de popa. A los niños se les amontonaba en el primer entrepuente como sardinas en barril. Si querían dormir caían unos sobre otros. Para satisfacer sus necesidades había sentinas, pero como temían perder su sitio se aliviaban donde se encontraban, sobre todo los hombres «cruelmente amontonados», de tal manera que el hedor y el calor llegaban a ser intolerables.» La travesía del Atlántico duraba de 35 a 50 días. La mortandad era muy elevada; debido a la asfixia y las epidemias, el índice de mortalidad venía a ser sobre el 50%.

Para «luchar» contra las epidemias sé mataba, muchas veces, a los enfermos. A la llegada, los supervivientes eran de nuevo bien cuidados para obtener un precio satisfactorio en las subastas. Vendido en Angola en 22.000 reales, un esclavo podía ser comprado en 80.000 reales en el Brasil. Los precios varían, naturalmente, según la talla, edad, fuerza, sexo, etc.

En 1570, no había más que 2 ó 3.000 negros en el Brasil, en 1600 se les puede estimar en 50.000 y, hacia 1650, en 100.000. Remunerador a despecho de los riesgos y de las pérdidas, el tráfico suscitaba el contrabando de los ingleses, franceses, italianos, holandeses. Navios ingleses atacaban a los negreros para apode-
rarse de sus cargamentos, como lo harán posteriormente los holandeses en el curso de su ensayo de conquista del Brasil.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo VI La Gran Aventura del Hombre

La Ciudad de Dios en Ginebra de Calvino Reformador

La Ciudad de Dios en Ginebra del Reformador Calvino

LOS COMIENZOS DE CAL VINO
Nació en Noyon, Picardía, el 10 de julio de 1509, y era hijo de un hombre de negocios, que lo destinó siendo un niño a la Iglesia. ¡A los doce años disfrutaba ya de un beneficio eclesiástico! El clero de la ciudad lo miraba con benevolencia por lo bien dotado. Así, marcho a París a preparar una carrera que se le anunciaba muy brillante. Durante algunas semanas fue compañero de Ignacio de Loyola en el colegio de Montaigu.

Calvino, reformador religioso

En 1531, hallándose en la Universidad de Bourges, favorable a la Reforma, estableció conocimiento y recibió la influencia de un humanista luterano, el alemán Melchor Wolmar. Pero éste no consiguió apartar a Calvino de la Iglesia romana. Poco después murió su padre, Gerardo Chauvin, al cual, por hallarse enemistado con el capítulo de la catedral por una cuestión de sucesión, le fue negada la sepultura cristiana. Pero esta lamentable intransigencia tampoco precipitó la conversión del joven teólogo. De regreso a París, estudió letras y publicó su primera obra, un comentario sobre el De Clementia, de Séneca.

Simpatizaba con las ideas erasmistas y frecuentaba los medios favorables a la Reforma, que se habían desarrollado bajo la influencia del gran humanista Lefévre d’Etaples. Poco a poco, se acercó a las doctrinas de Lutero y de Zwinglio y, en 1534, rompió con la Iglesia romana y renunció a sus beneficios. El mismo año, las persecuciones lo alejaron del país y se refugió en Basilea.

LA INSTITUCIÓN CRISTIANA
En 1536, en Basilea, publicó la Institución cristiana, dedicada a Francisco I. En ella demostraba que los reformados se atenían al Evangelio puro, y hacían de las Escrituras la única fuente de la teología. Como Lutero o Zwinglio, afirmaba que sólo la fe del creyente y no las obras lo podían salvar. Pero, a diferencia de Lutero, apenas se interesó por la liturgia y las formas del culto, y, a diferencia de Zwinglio y otros reformados que conservaban cierto misticismo, su formación de humanista y de jurista lo alejaba del cristianismo medieval. La religión era, ante todo, la regla moral de los creyentes, que les imponía devolver a Dios lo que le pertenecía.

El hombre es débil, privado de libre albedrío y arrastrado al pecado, «todo suciedad y pestilencia». Sólo el sacrificio de Cristo lo puede salvar. La fe es un don de la Gracia Divina; no todos la reciben y no hay predestinación más que para un pequeño número de elegidos. Dios destina a unos a la vida eterna y a los demás a la condenación, «por su juicio oculto e incomprensible».

Como no sabemos quiénes son los elegidos, debemos trabajar por la salvación de todos. Cal vino no admitía más que dos sacramentos: el Bautismo y la Comunión simbólica; el culto se reducía a la oración, el sermón y el canto de los salmos. No debía haber ornamentos ni altar, ni crucifijo en los templos, servidos por pastores o ministros recluíados entre ellos, pero sometidos a las asambleas de fieles y a las autoridades.

PRIMERA ESTANCIA EN GINEBRA
Tanto como a su obra teológica, Calvino se entregó a la organización de su iglesia reformada. A pesar del inconveniente de su mala salud, no vacilaba en emprender peligrosos viajes, buscando lugares de asilo para los proscritos, y predicando. En julio de 1536, se dirige a Ginebra, donde su amigo Guillermo Farel lo retiene.

Este se había entregado con toda su alma a las nuevas ideas, pero faltaba en Ginebra un jefe capaz de organizar el nuevo protestantismo. De simple «lector» de las Escrituras, Calvino no tardó en imponerse; en 1537 sometió a la votación de los distintos consejos de la ciudad los artículos sobre el régimen de la Iglesia evangélica, la cual no debía ser una simple asamblea de eclesiásticos, sino una comunidad viviente y consciente, imagen perfecta del reino de Dios. El derecho de excomunión se convirtió en uno de los atributos asenciales de toda iglesia.

Una requisitoria tan firme no podía dejar de excitar los celos del poder civil, y Calvino y Farel entraron en conflicto con los magistrados, que los desterraron. Calvino se trasladó a Basilea y, después, a Estrasburgo, donde se casó con la viuda de un anabaptista belga, Idelette de Bure. En la ciudad se encontraban 1.500 refugiados franceses; Calvino los organizó y creó para ellos una liturgia francesa, perfeccionando su teología y participando en las asambleas de Francfort, Worms y Ratisbona. Pero en 1541 los ginebrinos volvieron a llamar a los que habían proscrito. Calvino se estableció en la ciudad donde residiría durante veintitrés años, hasta su muerte, intentando transformar Ginebra en un vasto convento laico.

LA CIUDAD DE DIOS
En efecto, desde 1541, hizo adoptar a la ciudad una serie de ordenanzas que servirían como modelo de experiencias políticas y sociales para las futuras comunidades calvinistas. Los ginebrinos deberían vestirse sin lujo, evitarían los bailes, moderarían su lenguaje, expurgando los estantes de su biblioteca de toda obra frivola, asistirían a numerosos oficios, aplicándose a mantener sus espíritus libres de todo lazo carnal, y vivirían en estado de oración silenciosa. En su deseo de modelar la vida de todos, Calvino chocó con la vieja burguesía.

Una verdadera «Fronda», dirigida por la familia del capitán general de la ciudad, Aimé Perrin, provocó disturbios y una dura represión. El arresto del español Miguel Servet, médico notable (había descubierto la circulación pulmonar de la sangre), fue el punto culminante de esta agitación. Servet había atacado a la Trinidad. Fue capturado durante un sermón del reformador, y quemado vivo en 1553. La facción de Perrin, comprometida en su favor, perdió definitivamente el poder.

Calvino había llegado al fin que se había propuesto. El Consistorio era el Consejo director de la Iglesia, formado por los simples fieles agrupados en torno a los pastores. En 1559, la creación de la Academia, última gran realización de Calvino, reunió a los mejores profesores de la época, encargados de la enseñanza de más de 1.200 estudiantes, futuros misioneros de la nueva religión.

Cuando, en 1564, murió Calvino, su Iglesia influía en Francia, Escocia y los Países Bajos. Mientras Lutero había sometido su Iglesia a los príncipes (el luteranismo contribuyó a forjar el carácter alemán de sumisión al Estado), el calvinismo formaba comunidades libres de tendencias independientes y democráticas, rebeldes a la autoridad, provocando una viva hostilidad de los soberanos, principalmente en Francia, donde la Reforma iba a provocar sangrientas guerras civiles.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo V La Gran Aventura del Hombre

Lugares naturales mas Bellos del Mundo

LOS PAISAJES NATURALES DEL MUNDO MAS BELLOS

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Glaciar (en Alaska)
El círculo polar ártico atraviesa Alaska, el estado de mayor extensión de Estados Unidos. Por eso su clima es, a menudo, muy riguroso. De sus altas cordilleras han salido largos glaciares de tipo alpino que bajan hacia el mar, donde concluyen abruptamente. De cuando en cuando se desprenden amplios bloques de hielo, algunos de los cuales forman icebergs.

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Gran Cañón (EE.UU.)
El Gran Cañón del Colorado es uno de los paisajes naturales más grandiosos de los Estados Unidos. Situado en el norte de Arizona, el lugar es objeto de protección desde finales del siglo pasado y forma parte de un parque nacional que abarca una extensión de 4.860 km2, incluido en la lista del Patrimonio cultural y natural de la humanidad. Es una de las más famosas atracciones turísticas estadounidenses. A lo largo de casi 450 km, el río Colorado fue ahondando una altiplanicie sedimentaria, hasta alcanzar casi los 1.600 m de profundidad y los 20 km de anchura. El clima pasa de subtropical a templado, en función de la altura en las paredes del cañón, donde, por otra parte, son visibles todos los pisos geológicos, desde el pre-cámbrico al terciario.

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Parque Nacional de Banff (Canadá)
Creado a finales del siglo XIX, el parque nacional de Banff, en Alberta, es el más antiguo de los parques nacionales de Canadá. Se extiende, con el de Jasper, por una parte de la vertiente oriental de las Rocosas canadienses. Son impresionantes sus paisajes de bosques y montañas, con numerosos lagos.

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Atacama
Región desértica del norte de Chile, Atacama ofrece la extraña conjunción de rocas ruiniformes y grandes extensiones pobladas de cactus, junto con numerosos restos arqueológicos.

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 Iguazú
En el sur de Brasil, lindando con Argentina y Paraguay, un afluente del Paraná, el Iguazú,
se desploma, desde sesenta metros, en numerosas cataratas.

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Amazonas
El Amazonas es el río más largo del mundo: alrededor de 7 000 km. Su cuenca se extiende sobre casi 7 millones de km2, en territorio de Brasil, Bolivia,  Perú,  Ecuador,  Colombia, Venezuela, Guyana y Guayana francesa. Algunas carreteras atraviesan actualmente la selva que cubre la mayor parte de la Amazonia brasileña.

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Everglades (EE.UU)
En el sur de Florida, el parque nacional de los Everglades (5 440 km2), creado en 1947, es
el último resto de una inmensa zona pantanosa, cuya flora y fauna son, aún, riquísimas
.

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Cataratas de Niágara (África)
Las cataratas del Niágara, en la frontera entre Canadá y Estados Unidos, constituyen una espectacular curiosidad de la naturaleza. Se encuentran entre los lagos Erie y Ontario, y forman dos conjuntos —uno canadiense y otro estadounidense—, separados por una isleta, con una caída de unos 50 m. Con anterioridad a la llegada del hombre blanco, eran un lugar sagrado para los iraqueses, quienes les dieron ese nombre que significa «Trueno del agua». Es uno de los centros turísticos más visitados del globo.

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Hawai
Situado en el Pacífico norte, el archipiélago de las Hawai (50 estado de los Estados Unidos) es de origen volcánico y algunos de sus volcanes son todavía activos. Un clima agradable (entre 22 y 27 °C) ha favorecido el turismo, aunque la presencia de la base de Pearl Harbor sigue recordando su valor estratégico.

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La Gran Barrera (Australia)
A lo largo de casi 2.500 kilómetros, frente a Queensland, la Gran Barrera sigue el perfil de la costa australiana, de la que la separa un canal con anchura variable, entre 25 y 600 km. El conjunto tiene una extensión aproximada de 210.000 km2 y figura en la lista del Patrimonio cultural y natural de la humanidad. Sobre una cordillera sumergida a finales del terciario se han desarrollado arrecifes coralinos. Son submarinos en gran parte, pero emergen aquí y allá formando centenares de islas e islotes. Su clima tropical y su belleza les confieren enorme atractivo turístico, al tiempo que reclaman medidas de protección para su flora y su fauna (isla de Hinchinbrook).

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 Bahamas
Las calizas coralinas de los centenares de islas, islotes y rocas que componen el archipiélago de las Bahamas, emergen de una plataforma submarina poco profunda (menos de 100 m). El clima cálido y la proximidad de Estados Unidos explican la enorme afluencia de turistas (casi 3 millones de visitantes al año), principal recurso económico del archipiélago.

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Fiordos Geirangerfjord en Noruega
Es uno de los brazos del Storfjord, y figura entre los fiordos más bellos de Noruega. Sus paredes escarpadas son los bordes de la artesa excavada por la erosión glaciar en el zócalo, que el mar invadió posteriormente. Son las formas típicas de los litorales de zócalos antiguos. El lecho glaciar muestra un perfil en el que se suceden zonas sobreexcavadas (ombligos) y zonas de   menor   profundidad (cerrojos), y que presenta en su terminación un umbral, de manera que sus aguas suelen estar estratificadas.

La Abadia de Montecasino Historia de su Construcción

La Abadía de Montecasino – Historia de su Construcción

En 1944 se combatía en los Apeninos meridionales. Los ejércitos aliados (ingleses, franceses y estadounidenses) empujaban lentamente, desde el sur hacia el norte, a las fuerzas alemanas que ocupaban Italia. Los alemanes habían establecido su resistencia en una línea fortificada que atravesaba toda la península a la altura de los ríos Garillano y Sangro. Era la línea «Gustav».

La resistencia germana se mantenía firme, y en el comando aliado surgió la convicción de que uno de los puntales del frente enemigo era un monte ubicado en los límites entre la Campania y el Lacio: el Montecasino, que domina la vía Casilina, conducente a Roma.

abadia de montecasino

RECONSTRUCCIÓN DE LA ABADÍA
Ahora ha sido reconstruida tal como era antes del bombardeo. Sus preciosos manuscritos, los códices y los 100.000 volúmenes se hallan expuestos en sus salas, conservados en sus bibliotecas. Allí se dirigen los especialistas en idiomas, en historia y en arte, de todo el mundo, para admirarlos y estudiarlos.Asi, después de mil años, continúa siendo de utilidad la maravillosa obra de los humildes monjes de Montecasino.

Se decidió bombardear intensamente la zona: en los días 15, 17 y 18 de febrero, en una serie de terribles incursiones aéreas, fueron arrojadas toneladas y toneladas de bombas que devastaron completamente la montaña. El bombardeo de la zona no procuró ninguna ventaja militar; desgraciadamente produjo, en cambio, un grave daño a la cultura y al arte: uno de los edificios italianos de mayor valor histórico quedó reducido a escombros. Se trataba de la antigua abadía de Montecasino.

No solamente fue destruido parte del edificio, sino también muchos frescos y cuadros que adornaban las paredes, los muebles y ornamentos antiguos y preciosos. Afortunadamente fue salvado, porque se había tenido la precaución de alejarlo, el enorme tesoro constituido por los manuscritos y los libros.

Este patrimonio comprende 40.000 pergaminos (entre los cuales se encuentran los que datan del año 960 y contienen las primeras expresiones del idioma italiano); 2,000 códices (libros manuscritos) ; 252 incunables (libros publicados en los primeros tiempos de la imprenta) y unos 100.000 volúmenes, todos ellos de gran valor bibliográfico e histórico.

¿Cómo es que esta antigua abadía cuenta con tantos pergaminos y libros antiguos?

CUATRO VECES DESTRUIDA Y CUATRO VECES REEDIFICADA
En tiempos de los romanos se levantaban sobre ese monte dos templos, uno dedicado a Júpiter y el otro a Apolo, rodeados de un bosque sagrado. Hacia el año 529 ascendió al monte un santo monje que derribó el bosque de las divinidades paganas, y sobre sus ruinas comenzó la construcción de un monasterio. Este monje era San Benito, de Nursia.

En el pequeño monasterio, Benito, con la hermana Escolástica y unos pocos compañeros, vivió sus últimos años. Mientras los frailes construían una capilla y otros edificios necesarios, él escribía la «Regla» de una nueva orden, cuya norma característica fue: «Ora et labora», ora y trabaja.

Pero los tiempos eran tan tristes y agitados, que a los pobres  monjes no les fue posible orar y trabajar en paz.

Ya por el año 581 la abadía fue destruida, por primera vez, por los longobardos. Los monjes se refugiaron en Roma y no regresaron a Montecasino hasta el siglo VIII. Entonces, durante casi doscientos años, la abadía fue realmente como había querido San Benito.

Pero en el año 883 una nueva invasión destruyó el monasterio. Esta vez fueron los sarracenos, y la abadía no fue reconstruida sino a mediados del siglo siguiente.

La obra cumplida por los monjes benedictinos en el campo de la cultura fue muy amplia. Montecasino se convirtió así, en centro de estudio y arte importantísimo dentro de Europa. Y su mayor mérito fue el de conservar valiosas obras de la antigüedad.

Como aún no existía la imprenta, los monjes copiaron todas las obras pacientemente a mano, palabra por palabra, página por página. Aún existen copias manuscritas, hechas por monjes de Montecasino, de algunos libros del historiador latino Tácito y de tratados de Cicerón.

Pero las desgracias de la ya célebre abadía todavía no habían terminado. En 1349 fue nuevamente destruida, esta vez por un terremoto.

Durante los siglos siguientes, su actividad fue muy perturbada por las guerras y cambios políticos que convulsionaron la vida de Italia. No obstante, continuó enriqueciéndose.

Después de alcanzada la unidad de Italia tuvo categoría de monumento nacional, confiado a la custodia de los monjes.

Cuando parecía que las desventuras habían terminado sufrió una destrucción más terrible: la ocasionada por las bombas de la aviación durante la última guerra.

LA IMPORTANCIA DE MONTE CASINO

San Benito de Nursia

San Banito de Nursia

Monte Cassino involucra una revolución. La forma más antigua y también más conocida de organización comunitaria religiosa era, en la época de Benito, la agrupación de los «anacoretas», religiosos que se congregaban para formar escuela en torno de un anciano considerado como santo, y que vivían en cuevas o bien construían, cada uno para sí, una  celda próxima a la del maestro. Cada monje vivía, trabajaba y meditaba en su retiro. Sólo se reunían para orar en común.

Tal forma de organización, sin embargo, sólo favorecía el individualismo, dando origen a problemas de orden espiritual y también material, sobre todo cuando se incrementaba el número de los miembros de la comunidad. En un intento de solución, San Pacomio fundó en Egipto, alrededor de 323, un nuevo tipo de congregación que acentuaba la vida en común (koinós bíos) o «cenobitismo». Esa comunidad o convento recibió de su fundador una estructura vigorosa. Fue la primera «regla monástica» propiamente dicha.

Desde un principio, la intensión de San Benito fue seguir con aquel antiguo anacoretismo, pero después se dedicó  a la vida comunitaria.  Otras reglamentaciones ya habían sido escritas  o propuestas  antes,   tanto  en  el Oriente  como  en  el Occidente  cristianos. Pero la riqueza de la experiencia de San Benito y su talento para trazar las normas que reunió en su «Reglas» otorgan una importancia fundamennl a esta obra.

Básicamente, la vida en Monte Cassino representó un tipo de «huida lejos del mundo», una renuncia a distintos «falsos valores» entre le cuales estaba la misma instrucción intelectual. Esta posición se basaba en el antiguo ideal monástico de San Basilio, que sólo desapareció en Occidente a partir de los siglos VII y VIII , parece ser reemplazado por el «monacato sabio».

Desde entonces los monasterios se transformaron en importantes centros culturales, donde una figura cobija especial relieve: el copista, que dedicaba casi todo su tiempo a transcribir obras de los clásicos con el fin de perpetuarlas.

Gracias al paciente trabajo de los copistas benedictinos, muchos textos clásicos llegaron hasta nosotros Por otra parte, San Benito tampoco se propuso dar al monasterio una misión de apostolado, de difusión del cristianismo. No obstante, fue tomando como base el modelo de Monte Cassino que, a fin del siglo VI, el papado transformó al monaquisino en un auténtico instrumento de  evangelización.   Esta obra misionera condujo a un renacimiento del monaquismo benedictino, a partir del Papa San Gregorio I Magno  (el Grande).

Organizando a los monjes romanos y a los que llegaban de las regiones ocupadas por los invasores bárbaros, Gregorio se dedicó a la tarea de evangelizar a la Europa Occidental. En 586 organizó una primera expedición misionera bajo la dirección del monje Agustín, con el propósito de alcanzar las tierras británicas. Décadas más tarde, florecían en aquellos territorios muchas abadías benedictinas.

La evangelización romana de los habitantes de Gran Bretaña no fue, empero, un hecho aislado. Gregorio preparó, en Italia, la conversión de los lombardos; mantuvo una importante correspondencia con los obispos de la Galia y España y cuidó, sobre todo, el acelerar la evangelización de los paganos de Occidente.

San Benito

San Benito precide la cena junto a sus hermanos del monasterio (Fesco del Sodoma)

Fuente Consultada:
Enciclopedia Estudiantil Edición de Lujo Tomo VIII (CODEX)
Enciclopedia Grandes Personajes de la Historia Universal Tomo I San Benito

Historia de la Iglesia Vetero Catolica

NUEVO LIBRO DEL PADRE ANDRÉS TIRADO

Introducción: Este trabajo es el desarrollo y el esforzó por unificar, un comienzo, una historia, una misión. Profundizar en la historia de la congregación del futuro (Iglesia Vetero Católica), su historia, su inicio y su desarrollo a lo largo de la cristiandad.

Queridos lectores este libro que escribo y que hoy les presento es la síntesis de mí alegría al pertenecer a tan hermoso movimiento religioso, diseminado por el mundo entero.

Tengo la felicidad que a través de estas páginas presente, la estructura e historia de la Iglesia, a la que pertenezco, la Iglesia Vetero – Católica.

Mas de 500.000 sacerdotes y un numero de 2000 Obispos a nivel mundial, componen este movimiento el cual, lo e clasificado como la congregación del futuro.

Dedicado a nuestro Padre celestial y nuestra mama, mamita hermosa María a la cual es mí amor y este escrito para ser luz en el camino espiritual de los que queremos llevar la misión de nuestro Señor Jesucristo, con amor, fe y respeto.

En especial por mí sacerdocio a Monseñor Gonzalo Jaramillo Hoyos y Monseñor Ernesto Beltrán, su luz a hecho realidad el poder de iluminar el camino de los que buscamos un sacerdocio de servicio y amor a Dios, a la humanidad, su vida, obra y sacrificio serán la antorcha esencial para las nuevas generaciones de Sacerdotes que buscaran seguir el legado de nuestro Señor Jesucristo, eterno y sumo sacerdote.

A todos mis compañeros de comunidad y de sacerdocio, a todos los sacerdotes del mundo y de todas las denominaciones y congregaciones, siendo que ser un verdadero sacerdote es lo más difícil para el ser humano, siendo que nuestra carga es de las más pesadas, los animo y les recuerdo que nuestro premio nos estará esperando al salir de esta morada terrenal a la eterna y hermosa morada celestial.

A todos mis amigos y personas que han creído en mí misión y sacerdocio, (a los niños, ya que ellos son el futuro esta de la humanidad). Siendo que en estos momentos de cambios tan dramáticos en la historia del hombre y la sociedad, han hecho que nosotros los sacerdotes seamos perseguidos y nuestro servicio olvidado.

A todos, que el Señor todo poderoso y eterno los bendigan y que este sencillo testimonio sea de luz y de sabiduría a todos.

Descargar el Libro

Con mucho cariño. PADRE ANDRÉS TIRADO

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Otro Nuevo Libro Para Descargar del Padre Tirado Año 2010

Tunel Montblanc entre Francia Italia en los Alpes Tunel en Montaña

Tunel Montblanc entre Francia Italia en los Alpes

El 16 de julio de 1965 fue un día de fiesta para una quinta parte de los 580 millones de habitantes de Europa. Cien millones de franceses, italianos y suizos fueron ganados por la admiración cuando se inauguró el túnel del Montblanc. Caravanas de coches adornados con banderas recorrieron por primera vez las dos pistas, de 3,50 m de anchura, bajo el pico más alto (4807 metros) de Europa.

TUNELEl túnel del Montblanc, de 11,7 Km. de longitud, une Francia con Italia o, más exactamente, a Chamonix, en Saboya, con Courmayeur, en el valle de Aosta. Roma y París, las capitales de los dos países qué lo perforaron, se acercaron en 20 horas de coche.

El nuevo túnel alpino es uno de los más recientes ataques al mayor obstáculo del tráfico en Europa: la cordillera de los Alpes, de 600 Km. de largo y entre 1500 y 4800 m de altitud.

Los túneles a través del macizo alpino siempre han sido hierros candentes de la alta política. Más de un gobierno se pilló los dedos. Pero los países que lo perforaron a través de la roca lograron inmensos beneficios económicos.

Sin embargo, cada nuevo túnel alpino amenazaba, por otro lado, el equilibrio económico europeo. Así fue que entre los países afectados e interesados se desencadenaron verdaderas “guerras de túneles’.

Empezó Francia con el túnel de Mont-Cenis, acabado en 1871 y que le aseguró, durante un decenio, la hegemonía sobre el comercio entreTUNEL CONSTRUCCION Inglaterra y Europa Occidental por un lado, y entre el Mediterráneo y el Oriente por otro.

Pero en 1878 el túnel suizo del San Gotardo le hizo la competencia.

Este resultó ventajoso, sobre todo, para la Alemania imperial. Más tarde, los suizos e italianos construyeron juntos, con desagrado de los alemanes, el túnel más largo del mundo; el túnel ferroviario del Simplón, de 19 825 m de longitud. Pero hoy día son más interesantes los túneles automovilísticos que los ferroviarios.

El proyecto del túnel del Montblanc ocupaba ya hacía tiempo a ingenieros italianos y franceses. Finalmente, en marzo de 1953, se llegó en París a un acuerdo en cuanto a la técnica y distribución de los gastos.

La ciudad de Ginebra, interesada también en la construcción del túnel, tomó a su cargo una parte de los 3760 millones de pesetas previstas. Ambos equipos de perforación, el francés y el italiano, deberían encontrarse a los 5600 m en el interior de la montaña. El Montblanc fue un bocado especialmente duro para los italianos.

Tuvieron que atravesarduras formaciones pizarrosas. Plataformas móviles de trabajo, en las que se habían montado hasta 20 perforadoras automáticas de alto rendimiento, avanzaron lentamente en el interior de la montaña, durante seis años y medio. Máquinas especiales extrajeron del túnel hasta un millón de metros cúbicos de escombros. Como en toda perforación de esta clase, hubo muchos contratiempos.

Las inundaciones y desprendimientos de piedras hicieron casi desesperar a los topos humanos. El campamento italiano se vio destruido por los aludes.Pero los gastos han valido la pena. El túnel del Montblanc no ha sido mal negocio para sus constructores.

AMPLIACIÓN DEL TEMA: La construcción de este túnel, de 11.600 m de longitud, había durado seis años y medio. Después de que se hubo constituido, en 1949, una comisión de estudio, los proyectos elaborados por ella quedaron finalmente aprobados por los dos países algunos años más tarde. Los trabajos se iniciaron en 1959, el 8 de enero en la vertiente italiana y el 30 de mayo por el lado francés.

Pronto se hizo evidente, sin embargo, que los técnicos habían subestimado los gastos que iba a ocasionar tan gigantesca obra que a su terminación había costado 30.000 millones de francos franceses a cada uno de los dos países.

En Italia, principalmente, chocaron con dificultades imprevistas, pues aunque la dureza de los macizos de rocas era menor de lo que se había calculado, había que contar con el agua que, procedente de los glaciares, inundaba el lugar en el que trabajaban los obreros.

Hubo que hacer frente a hundimientos que dañaron los taladros y otros materiales y a veces se perdían semanas enteras para desalojar los escombros antes de poder seguir con el trabajo normal. Sin embargo, fueron las inundaciones las que proporcionaron más quebraderos de cabeza.

Después de dos años de trabajo los italianos perforaron una vena de agua que vertió 2.000 litros por segundo en el interior del túnel, que se encontró rápidamente bajo 30 cm de agua. Se pusieron en funcionamiento nuevas instalaciones de bombeo.

Las sorpresas de este estilo retrasaban de manera notable el avance de los trabajos, que avanzaban con más rapidez en unos lugares que en otros. Así, por ejemplo, se superaron en 1962 (en el sector italiano) los trabajos de los años anteriores. Es evidente que la organización y la experiencia adquirida entraron también en juego al final. ¡En siete meses consiguieron perforar 1.098,5 m y evacuar 130.970 m³ de rocas!

Al final los italianos habían necesitado tres años y siete meses para perforar la sección del túnel que les correspondía, es decir, 5.800 m, y para evacuar 440.870 metros cúbicos de rocas y otros escombros.

El 14 de agosto de 1962 se llegaba a la mitad del túnel, y los obreros franceses e italianos pudieron darse la mano. Ya la víspera, los italianos, por medio de un tubo, habían ofrecido vino a sus camaradas franceses. Pero si la perforación había terminado faltaba mucho todavía hasta dejar la obra terminada y hubo que trabajar durante largo tiempo en el establecimiento del piso de la carretera, así como en la puesta a punto de los sistemas de iluminación y ventilación del túnel.

En un túnel tan largo no era fácil proveer la aireación adecuada, tanto más cuanto que estaba destinado al tráfico automovilístico.

A despecho de las precauciones que se tomaron, tan numerosas como severas, hubo que lamentar varios accidentes mortales. Cinco obreros italianos hallaron la muerte durante los trabajos en la montaña y otros tres suoimbieron, el 5 de abril de 1963, bajo una avalancha que devastó el campamento en que se albergaban durante aquellas obras.

El túnel del Mont-Blanc es el mayor del mundo de los destinados al tráfico automovilístico. El piso de la carretera, revestido de hormigón, tiene una anchura de 8 m y en cada lado lo bordea una acera de 80 cm. Cada 300 m se ha previsto una pequeña zona de aparcamiento para los vehículos que tengan una avería, y hay infinidad de huecos provistos de teléfono jalonando el recorrido.

El túnel bajo el Mont-Blanc sube en pendiente suave de Francia en dirección a Italia. La entrada italiana está situada a una altura de 1.381 m, y la del lado francés únicamente a 1.274. Dentro del túnel los automóviles deben circular a una velocidad obligatoria que no puede ser menor de 50 ni exceder de 70 km por hora, velocidad que es controlada mediante radar.

Para pasar por el túnel hay que satisfacer peaje, medida provisional encaminada a amortizar progresivamente las enormes sumas invertidas en la obra, amortización que se espera conseguir a corto plazo, pues el número de vehículos que harán uso del túnel por razones puramente utilitarias se calcula en medio millón, a los que se unirán los de los numerosos turistas que acudirán a aquel lugar por curiosidad y por interés; todo ello quedó puesto de manifiesto el lunes 19 de julio de 1965, día en que el túnel quedó abierto al público.

Desde la caída de la tarde de la  víspera varios coches esperaban  a la entrada para asistir al momento de la apertura, que iba a celebrarse a las cinco de la mañana. El enlace del túnel con la red de carreteras es aún susceptible de perfeccionamiento, especialmente en territorio italiano.

Este túnel es una obra maestra de la técnica moderna, pero su capacidad es reducida, pues el monóxido de carbono que sale de los tubos de escape ha de ser evacuado con regularidad. Cuando el número de vehículos que circulan por él es demasiado elevado y la ventilación insuficiente, se enciende una luz roja y los coches deben aguardar a la entrada hasta que les abran paso.

Otra causa de detención es el control de la aduana, que también fue previsto. Ambas aduanas, italiana y francesa, se hallan a la salida del túnel en la vertiente italiana.

 

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Zoroastro Profeta Religion de los Persas

Zoroastro Profeta Religión de los Persas

¿PROFETA O FIGURA LEGENDARIA?: Profeta de una religión nueva, reformador del mazdeísmo -la antigua religión popular iraní, antigua Persia- o simple figura mítica, Zoroastro sigue siendo un misterio. Según algunos historiadores fue  personaje influyente dentro del sistema religioso persa quién hacia el año 600. a. de C., predicó en el norte de Persia y con sus ideas provocó varios cambios en la cosmovisión persa.

Zoroastro predicaba que el hombre tenía la necesidad de actuar acorde a la justicia, diciendo siempre la verdad y evitar las mentiras. Zoroastro establecía un sistema religioso de carácter dual, basado en la lucha entre la Verdad  y la Mentira , valores y conceptos que, incluso, llegaron a ser personificados.

zoroastro

Fundador de la religión de los persas denominada Mazdeísmo o Zoroastrismo. Acerca de la época en que vivió hay discrepancias, pero la fecha que tradicionalmente aceptan sus creyentes es 660-583 a. C. y, aún con ligeras variantes, podemos suponer que su existencia coincide con el período de formación del gran Imperio Persa.
Antes de su prédica, la religión persa se hundía en un confuso mar de creencias politeístas, culto a la Naturaleza y a sus fuerzas incontrolables y creencias animistas. Y ese fue el clima religioso en que creció Zoroastro, quien a los 15 años se retiró a la soledad para meditar, y transcurrieron quince años más antes de que decidiera iniciar la predicación. Su mensaje constituyó una verdadera revolución, ya que dejaba de lado el politeísmo, proponiendo la creencia en un solo Dios, creador de todo lo que es bueno, verdadero y hermoso. No obstante, también hablaba de un dios maligno y destructivo que luchaba permanentemente por imponerse en el mundo pero que, finalmente, sería derrotado, ya que el mensaje de Zoroastro es en esencia optimista e inclinado hacia una vida en permanente lucha por el bien. A ello agregaba algo muy importante y nuevo: la responsabilidad individual que cabe a cada hombre y a cada mujer en esa lucha, idea maravillosa y sorprendente que confería al ser humano la libertad de elegir entre el bien y el mal.

HISTORIA DE ZOROASTRO:
Un origen confuso

Platón fue el primero en revelarle a Occidente el nombre de este profeta, a quien denominaba Zoroastro. El célebre filósofo afirmaba que Zoroastro era iraní, y que había vivido justo antes de la  fundación del Imperio Persa por  Ciro el Grande (hacia el año 550 a.C.).

La tradición hizo nacer a Zoroastro en una pequeña comunidad de estilo arcaico del noreste de Irán, ya sea en Rages (ahora Raí), en Media, o bien en Atropatena, el actual Azerbaíján. Sin embargo, es más verosímil que haya
visto la luz en Bactriana, en el norte de Afganistán. Sus discípulos aseguraban que pertenecía a un clan descendiente de los madai del Génesis, que se establecieron entre Media y Bactriana.

Así que este hombre sería de linaje glorioso, puesto que habría pertenecido a la raza de Jafet, tercer hijo de Noé. Zoroastro tuvo sus primeras revelaciones a los 30 años de edad. Apartado del mundo en las montañas del Khorasán, en el noreste de Irán, meditó muchos días ante el fuego, objeto de culto para los antiguos. Su pensamiento nos ha llegado a través de los gatha -o estrofas- del Avesta, recopilación de textos sagrados de la religión mazdeísta.

¿Rumbo a un monoteísmo?
Los iraníes antiguos se habían alejado progresivamente de muchas prácticas y creencia; de los indios, aunque compartían con ello; orígenes comunes. Le daban un lugar preponderante a un gran dios al que llamaban Ahura Mazda, maestro de la Sabiduría y creador del mundo. Este dios no era otro que e Ser absoluto, que genera y contiene a todo; los seres, y que no se esconde en las imágenes de la abstracción sino que se expresa a través de la boca de los profetas.

Pues bien fue a Abura Mazda a quien Zoroastro anunció ante sus primeros discípulos, los pastores de ovejas y cabras de las montañas adonde se había retirado. Zoroastro afirmaba que el dios benefactor no les pedía a los humanos sino tres cosas: un pensamiento puro, una palabra pura y una acción pura. Esta tríada era la puerta de salvación que se ofrecía a todos Bajo la influencia de Zoroastro, los iraníes antiguos empezaron a rechazar a otras divinidades, las daiva, potencias del Mal dirigidas por Ahrimán, el destructor, hermano gemelo de Ahura Mazda, desposeído y opuesto a él.

Esta religión con ciertas características monoteístas de un dios supremo fue aceptada sobretodo por las capas dirigentes del imperio. Si bien la mayor parte de la población mantuvo a Ahura – Mazda en un lugar superior, lo rodeé de otras divinidades inferiores, personificadas por las fuerzas naturales.

Una doctrina sin violencia:
Al parecer, Zoroastro predicó sin violencia y se presentó como un profeta sin espada. Consideraba que en el cielo no había cólera alguna y que ésta no existía más que en la tierra y en el «astral». Su dios no era un dios furibundo ni vengativo que reclamara masacres sin cesar. Por su parte, Zoroastro proscribió los sacrificios humanos y de
animales, reminiscencias de ritos aceptados  por  los daivas.

Asimismo, Zoroastro condenó el ritualismo mecánico, el fetichismo y su folclor, y también la práctica de la brujería. Asimismo, aprobaba el deseo de conocer el porvenir, tan tenaz en el corazón de los hombres, y desaprobaba la magia que, al pretender controllar las fuerzas invisibles, no atrae más que los espíritus malos e ignorantes.

Por último, Zoroastro fomentó la agricultura, pregonó la sedentarización de las tribus nómadas y conminó a la gente a instaurar un imperio fundado en la justicia.

De este modo, el pensamiento de Zoroastro es una afirmación de la forma y de la sustancia en el plano de lo invisible y de lo visible. Sólidamente estructurado, insiste en la responsabilidad y en la libertad humana, que es el punto de contacto entre el Bien y el Mal. Esta prédica se topó con la hostilidad del clero tradicional iraní, pero el profeta recibió el apoyo de Vishtapa, un príncipe de Bactriana. Nunca se supo la fecha de su muerte y la leyenda dice que fue asesinado.

En la filosofía de Zoroastro el espíritu del mal había tenido su origen de una duda surgida en la mente de Dios. Cuando una persona muere, según Zoroastro, el espíritu sigue vagando alrededor del cuerpo durante unos días, hasta que el viento se lo lleva, atraviesa la laguna (al estilo de la mitología griega), y se encuentra ante una balanza donde hay que pesar sus buenas y malas acciones (reminiscencia egipcia). El castigo y el premio son provisionales, pues en el momento del juicio universal todo quedará borrado y las almas extremadamente perversas serán reducidas a la nada, aniquiladas, pues en la eternidad sólo existirá el bien.

La religión de Zoroastro se extendió de una manera considerable. En tiempos de Ciro el Grande puede afirmarse que todo el Asia occidental era creyente de esta religión. El cuerpo de doctrina estaba contenido en el Avesta, una especie de Biblia de Zoroastro.

Como vemos, esta religión tuvo un marcado contenido moral: el hombre puede y debe optar entre el bien o el mal. El hombre debe trabajar, colaborar con la comunidad, tener muchos hijos  fomentar una tranquila convivencia social y respetar las costumbres de los otros. El culto era esencialmente el cumplimiento de esos deberes, complementad os con la veneración del fuego. Zoroastro condenaba las ofrendas y los sacrificios sangrientos, aunque los magos los practicaban igualmente.

El texto del libro
Este relato tradicional de la vida y de la obra de Zoroastro plantea, pese a todo, algunos problemas. Si nos referimos al Avesta, y particularmente a las palabras del profeta tal como aparecen en las gatha del libro sagrado, nos daremos cuenta de que él no predicaba en favor de la agricultura sino del mejoramiento de la cría de bovinos. Tampoco pretendió fundar una nueva religión -ni siquiera reformar la antigua-, sino tan sólo restablecer la pureza de la doctrina y del culto, alterada por los malos sacerdotes.

Por otra parte, ¿podría asegurarse verdaderamente que Zoroastro quiso suprimir el sacrificio animal, si se sabe que los dos pueblos que reclaman al profeta como suyo -los guebros de Irán y los parsis de la India occidental- practicaban tales ceremonias? Además, si bien es cierto que condenó la idolatría, en cierta forma reintegró a los dioses antiguos en el panteón bajo la forma de arcángeles.

Un culto depurado
A causa de estas contradicciones, hay quienes incluso han llegado a negar la existencia de Zoroastro, viéndolo sólo como una simple «entidad litúrgica». Sin embargo, otros, más favorables, han declarado que fue para el mazdeísmo lo que Calvino para el cristianismo; es decir, aquel que, esencialmente, despojó al culto de todos sus excesos, valorando la «buena actitud ritual» en detrimento de la «mala».

Ante tantos hechos contradictorios y opiniones opuestas, Zoroastro quedaría como un desconocido; sin embargo, las gatha dan testimonio de una fortísima personalidad, y sería paradójico menospreciar el papel de una figura que ejerció una influencia tan decisiva en la evolución de la religión iraní durante un milenio.

PARA SABER MAS…
Zoroastro o Zaratustra

Fundador de la religión de los persas denominada Mazdeísmo o Zoroastrismo. Acerca de la época en que vivió hay discrepancias*, pero la fecha que tradicionalmente aceptan sus creyentes es 660-583 a. C. y, aún con ligeras variantes, podemos suponer que su existencia coincide con el periodo de formación del gran Imperio Persa.

Antes de su prédica, la religión persa se hundía en un confuso mar de creencias politeístas, culto a la Naturaleza y a sus fuerzas incontrolables y creencias animistas. Y ese fue el clima religioso en que creció Zoroastro, quien a los 15 años se retiró a la soledad para meditar, y transcurrieron quince años más antes de que decidiera iniciar la predicación. Su mensaje constituyó una verdadera revolución, ya que dejaba de lado el politeísmo, proponiendo la creencia en un solo Dios, creador de todo lo que es bueno, verdadero y hermoso.

No obstante, también hablaba de un dios maligno y destructivo que luchaba permanentemente por imponerse en el mundo pero que, finalmente, sería derrotado, ya que el mensaje de Zoroastro es en esencia optimista e inclinado hacia una vida en permanente lucha por el bien. A ello agregaba algo muy importante y nuevo: la responsabilidad individual que cabe a cada hombre y a cada mujer en esa lucha, idea maravillosa y sorprendente que confería al ser humano la libertad de elegir entre el bien y el mal.

No se tienen noticias ciertas de cómo recibió el pueblo estas enseñanzas; se dice que Zoroastro tardó casi diez años en conseguir el primer adepto, pero él persistió en su propósito, convencido del valor de su verdad. Luego su gran conquista fue la conversión del rey Hystaspes, y a partir de allí la religión de Zoroastro, convertida en religión nacional de los persas, fue extendida por todas las regiones adonde llegó la incontenible conquista persa.

El Zend Avesta , es el libro sagrado que contiene las enseñanzas de Zoroastro y, según la tradición, Dios mismo se lo inspiró durante un estado de éxtasis

Zend Avesta: Libro sagrado del Mazdeísmo  La tradición lo atribuye a Zoroastro ,así como también la composición de los Gathas, poemas simbólicos contenidos en el libro. Uno de los puntos fundamentales de su doctrina es el culto a Ahura Mazda u Ormuz, dios del bien, ser supremo autor de todo cuanto existe, que lucha contra Angra Manyn o Ahriman, dios del mal y de las tinieblas. De esa lucha saldrá victorioso el primero, para lo cual contará con la ayuda del hombre, pues Ormuz no necesita ni templos ni altares destinados a su culto, sino que el hombre sea bueno, ame la ley y la justicia y dedique su vida al trabajo. He aquí la verdadera grandeza de una de las más sublimes religiones de la Antigüedad: la propuesta de un dios esencialmente bueno, que imponga al hombre una vida de pureza, generosidad, laboriosidad e integridad social.

Fuente Consultadas:
Enigmas de la Humanidad
Los Últimos Misterios del Mundo
Wikipedia

Zimbabue: Restos Arqueologicos de Ciudad de Piedra Zimbawe

ZIMBABUE: ANTIGUA CIUDAD DE PIEDRA

EL GRAN ZIMBABUE: El Gran Zimbabue es el más grande y célebre de una serie de recintos de piedra en África oriental que data de los siglos X-XV d.C. El recinto principal, el Edificio Elíptico, es la mayor estructura de piedra de este perrído que se ha encontrado en África del Subsahara, posiblemente la residencia del jefe y sus familiares. En ese sitio se encontraron artículos de lujo, Incluyendo cerámica china e islámica, conchas de cauri y cuentas provenientes de ciudades costeras como Kilwa, que los mercaderes swahili comercializaban probablemente a través del rí Sabi.

El Gran Zimbabue proporcionaba materias primas a las poblaciones costeras, en especial oro. cobre, estaño y hierro. Es posible que los monarcas aborígenes recaudaran tributos, en especial alimentos, mercancks y mano de obra, de la población agrícola vecina. El yacimiento decayó en 1450 d.C. Gran Zimbabue

Durante la segunda mitad del siglo XIX se descubrieron en Rodesia del Sur unas ruinas impresionantes: Zimbabue, fortaleza de piedra que, probablemente, fue construida después del siglo XI. Pese a las excavaciones e investigaciones realizadas, los sabios siguen encontrándose ante numerosos enigmas. Actualmente se cree que Zimbabue fue el centro del poderoso reino de Ofir, citado en la Biblia y famoso por sus minas de oro.

A principios del siglo XIX, la población autóctona, los rozwis, fue sometida por los ngonis, y Zimbabue se sumió en la decadencia y se convirtió en unas misteriosas ruinas.

Al sur de la ex Rodesia, hoy República de Zimbawe,  en medio de un impresionante paisaje, en un lugar en el cual la naturaleza todavía reina como dueña absoluta, y donde el hombre apenas es tolerado, se alzan las ruinas de una de las mayores y más antiguas construcciones de todo el continente africano: Zimbabue.

Cuando los blancos descubrieron este lugar en la segunda mitad del siglo XIX, se encontraron ante un enigma. Parece ser que Zimbabue, es decir, «gran casa de piedra», era una fortaleza construida, siglos atrás, por la mano del hombre en un valle rodeado de escarpadas montañas.

De los vestigios que subsisten se ha deducido que los constructores no sólo utilizaron enormes bloques de piedra, sino que también los fabricaron. Esto es tanto más sorprendente cuanto que en el momento del descubrimiento, esto es, numerosos siglos después de  que  Zimbabue  hubiera   sido construida, la población de esta región seguía viviendo en primitivas chozas de arcilla.

ZIMBABUE: UNA GRAN CIUDAD DE PIEDRA

Los primeros europeos que contemplaron las ruinas fueron los portugueses, en el siglo XVI.

Fueron ellos los que difundieron la leyenda de que era la ciudad de la mítica reina de Saba.

En 1871, el investigador alemán Karl Gottlieb Mauch (1837- 1875) logró encontrar Gran Zimbabue.

Muchos de los interrogantes que plantean sus ruinas desde entonces están relacionados con la destrucción de vestigios arqueológicos por parte de cazatesoros y arqueólogos aficionados entre 1890 y 1910.

La ciudad en ruinas consta de tres partes: la llamada Acrópolis, que se alza sobre una colina en medio de curiosas formaciones rocosas, el valle de las Ruinas y el recinto Elíptico o Gran Plaza.

 Este último está rodeado por una muralla de piedra de 253 metros de largo construida sin mortero y cuyas piedras están talladas como ladrillos.

Tiene una altura de entre 4,9 y 10,7 metros.

El interior del recinto está distribuido en numerosos edificios y plazas pequeños que no se sabe para qué servían. Sin embargo, el mayor misterio de todos es la torre cónica situada junto al muro exterior.

Dicha torre ha estimulado la fantasía de los investigadores desde siempre, ya que no desempeña ninguna función aparente y carece de puertas, ventanas y escaleras.

Algunos opinan que se trata de un sím bolo fálico-religioso, emblema de la fertilidad del país, mientras que otros la consideran algo así cómo una torre de señalización o un observatorio.

mapa zimbabue

En el sudeste de Zimbabue, entre los ríos Zambeze y Orange, se encuentra Zimbabue,  una ciudad en ruinas que supone un misterio desde hace siglos. Comerciantes y navegantes hablaban de un lugar que en el idioma de los shona se llamaba dzimba dza mabwe, «grandes casas de piedra». La leyenda dice que se trata de la ciudad de la reina de Saba.

 EL ORO DEL REY SALOMÓN: La búsqueda de las fabulosas minas de Ofir, de donde procedían los tesoros del rey Salomón, ha ocupado al hombre durante siglos. En 1522 el historiador portugués Joáo de Barros describió una fortaleza en Sofala que ostentaba una advertencia indescifrable en la puerta. Los habitantes de la región se llamaban symbaoe, lo que suena muy parecido al actual Zimbabue. Los primeros hallazgos se remontan hasta el siglo IV a.C.

La ciudad vivió su época de máximo esplendor, que se prolongó durante más de 400 años, entre los siglos X y XV como centro del Imperio Munhumutapá, que abarcaba los países actuales de Zimbabue y Mozambique.

Esos cuatro siglos se dividen en tres períodos: ya en el siglo XI existía una poderosa zona de influencia, puesto que la extracción de oro se inició alrededor del año 1000. Se sospecha cierta influencia hindú, porque la técnica de prospección utilizada es la misma que en la India.

En el segundo período, a partir del siglo XIII, el comercio exterior tuvo que intensificarse notablemente, puesto que en 1932, durante unas excavaciones sistemáticas, fueron descubiertos fragmentos de cerámica de la dinastía Ming (1384-1644) y de la Persia de los siglos XIII y XV.

Ese comercio floreciente y la riqueza que comportó dieron lugar a la arquitectura monumental cuyas ruinas se pueden admirar en la actualidad. Gran Zimbabue empezó a decaer en el siglo XV, al iniciarse el tercer período. Las causas del declive de una civilización tan avanzada, la única de África a excepción de la egipcia muy anterior a la invasión árabe y el colonialismo europeo, no están claras. Se cree que pudo deberse al fin o la interrupción del comercio exterior.

GRAN ZIMBABUE, CENTRO COMERCIAL: El arqueólogo Wilfried Mallows defiende la teoría según la cual Gran Zimbabue fue un importante centro comercial que, más tarde, fue utilizado por los árabes como enclave para el tráfico de esclavos. El singular carácter de la ciudad en ruinas y su fascinante relación con Arabia, la India y el Lejano Oriente dan alas a la imaginación de investigadores y visitantes y la convierten en uno de los monumentos más grandiosos y enigmáticos del mundo.

AMPLIACIÓN DEL TEMA:

Es difícil decir con exactitud cómo eran los hombres que hicieron de Zimbabue una importante fortaleza. Algunos de los raros vestigios humanos hacen pensar en los bosquimanos, y se tiende a admitir que existieron ciertas relaciones entre estos últimos y los amos de Zimbabue. Quizá los bosquimanos sólo trabajaron a su servicio.

Los habitantes de Zimbabue explotaron importantes yacimientos mineros y eran expertos en el arte de trabajar los metales. Desde Zimbabue gobernaban un extenso y poderoso Estado. Mantuvieron relaciones comerciales con regiones situadas en la costa oriental de África, en donde habían fundado factorías, especialmente en Zanzíbar.

Este Estado debió de ser muy poderoso, sobre todo en los siglos XVII y XVIII. Estaba gobernado por un soberano que no sólo ejercía los poderes políticos, sino que también poseía gran dominio religioso. Este gran Estado, que producía oro en abundancia, estaba dominado por un pueblo negro, los rozwis, quienes parece ser que fueron excelentes organizadores.

Zimbabue era el centro de un territorio de unos 400.000 km², en el que vivían y trabajaban centenares de miles de personas.

Indudablemente, la riqueza de este territorio provocó la envidia de otros pueblos. Hacia 1830, los rozwis fueron sometidos por una población menos civilizada, los ngonis. Según parece, lo que quedaba del pueblo primitivo no pudo conservar y perpetuar las grandes tradiciones de los rozwis.. Zimbabue cayó rápidamente en decadencia y fue cubierta por el velo del misterio.

Las ruinas de Zimbabue recuerdan, en cierto modo, la arquitectura india, en la que gran parte de las murallas está hecha con pesados bloques de piedra superpuestos sin mortero. El valor de las construcciones de Zimbabue es muy desigual, y en ellas se advierte una importante evolución según el período durante el cual fueron edificadas.

Una de las ruinas más importantes, a la que se ha dado el nombre de acrópolis, se alza sobre una colina de granito situada en medio de la llanura. Esta acrópolis es una construcción caprichosa cuyos planos aprovechan algunas paredes naturales de roca. La parte más importante ha sido llamada sala del trono. Es una estancia muy grande que se supone estaba antaño destinada al soberano.

En las ruinas de Zimbabue se han encontrado numerosos objetos: flechas de hierro, puntas de lanza, numerosos aros que se utilizaban para adornar las piernas, mucho hilo de bronce y algo de hilo de oro, espadas de hierro, anillos, collares, copas de esteatita y cántaros de hueso para agua y cerveza. Originales estatuas de piedra representan pájaros estilizados, con largas patas, cuello largo y delgado y cuerpo relativamente pesado.

Excepto algunas estatuillas u objetos menudos, nada ha quedado de todo el oro que durante tantos siglos se extrajo alrededor de Zimbabue.

CRONOLOGÍA DE SU HISTORIA:

——— 800-900 ———
Comienza la extracción de oro y cobre
en la meseta de Zimbabwe, en el sur de África.

——— 1000 ———
Los shona dominan Zimbabwe. Comienzan a construir la ciudad amurallada de Gran Zimbabwe.

———1400 ———
Los karanga, rama de los shona, establecen el imperio mwanamutapa. Los karanga trafican con marfil, oro y
cobre con los comerciantes árabes de las costas orientales de África.

——— 1450———
Se completa la construcción de la ciudad amurallada de Gran Zimbabwe. La ciudad alcanza su apogeo.

——— 1470———
Los rozwi, elementos rebeldes de los karanga, forman el imperio rival de changamire.

———1500 ———
Los rozwi se apoderan de Gran Zimbabwe.

———1830 ———
Los rozwi son vencidos por una tribu del  sur, los nguni. Caída del imperio changamire. La ciudad de Gran
Zimbabwe es abandonada.

———1895 ———
La Compañía británica de África del sur  ocupa la mayor parte de Zimbabwe y vence a la tribu nguni. El territorio pasa a llamarse Rhodesia en honor del  magnate británico Cecil Rhodes.

———1898———
Rhodesia se divide en dos territorios, Rhodesia del Norte (act. Zambia) y Rhodesia del Sur. Ambas serán colonias
británicas con autogobierno.

———1980 ———
Rhodesia del Sur alcanza la independencia y pasa a  llamarse Zimbabwe.

Fuente Consultada:
Civilizaciones de Occidente Tomo A y B Jackson Spielvogel
La Aventura del Hombre en la Historia Tomo 1
Historia del Mundo Grupo Z Multimedia DK
Atlas de la Historia del Mundo Kate Santon y Liz McKay
Gran Enciclopedia de la Historia Todolibro

Coober Pedy (Australia),Una Ciudad Subterránea

 

Taipei 101 La Torre Mas Alta del Mundo Edificio Mas Grande del Planeta

Taipei 101 La Torre Mas Alta del Mundo

EL MÁS ALTO, EL MÁS RÁPIDO Y EL MÁS SEGURO. ASÍ DE CONTUNDENTE SE PRESENTA EL PARTICULAR RASCACIELOS QUE SE ELEVA EN EL CORAZÓN DE TAIPEI, LA CAPITAL DE TAIWÁN. Y ES QUE EL TAIPEI 101 ES UNA OBRA SUPERLATIVA EN TODOS LOS SENTIDOS.

El más alto. Con una altura de 508 m., el Taipei 101 es hoy día el edificio más prominente del planeta. El más rápido. Los ascensores turbo que recorren verticalmente este edificio son los más veloces del mundo. El más seguro. El Taipei 101 está considerado corno el rascacielos más seguro jamás construido. El Taipei 101 se alza en una de las regiones con más terremotos y huracanes del Planeta Azul.

Por un lado, justo debajo de la isla de Taiwán, se encuentran las placas filipina y euroasiática. Taiwán se ve  afectada por terremotos casi a diario, y los tifones con vientos huracanados de casi 250 km/h visitan la zona una media de tres o cuatro veces al año. A todo ello hay que añadir el desfavorable subsuelo en el que descansa este gigante de la construcción, ya que Taipei se extiende sobre una superficie pantanosa en la que la roca dura necesaria para anclar de una manera estable los edificios, se halla como mínimo a 60 m de profundidad.

El rascacielos, que tiene forma de una caña de bambú, es tan estable como elástico. Para proporcionar esta estabilidad fue necesario instalar 557 pilares de acero a 80 m. de profundidad. Sobre ellos descansa una plataforma de 9.000 toneladas de peso del mismo material. En cada uno de los ángulos del gigantesco edificio se erigieron dos columnas de dimensiones  igualmente enormes que soportan la carga principal.

Dichas columnas — con un perímetro externo de 3,0 x 2,4 m., y un grosor de las placas de acero de 8 cm. se rellenaron hasta el piso 62, con 65.000 toneladas de un hormigón extremadamente denso que proporciona al rascacielos una gran firmeza y solidez. La totalidad de pilares y columnas fueron tratados con una espuma especial resistente al fuego.

ALGUNOS DATOS DEL TAIPEI 101

* Nombre: Taipei 101.

* Colocación de la primera piedra: Enero de 1998.

* Inauguración: 31 de diciembre de 2004.

* Costes de construcción: 1.500 millones de euros.

* Altura: 508.

* Ascensores: 63. De los cuales 34, son de dos pisos.

* Velocidad de los ascensores: 17 m/.

* Duración del trayecto en ascensor hasta el piso 90: 39 segundos.

* Pisos: 101 y 5 subterráneos.

* Plantas subterráneas: 4 dedicadas a garaje; una a galería comercial.

* Pisos 1-3: Galerías comerciales.

* Piso 4: Fórum.

* Piso 5: Centro de conferencias.

* Pisos 6-85: Oficinas.

* Pisos 86-90: Plataforma panorámica y restaurantes.

* Pisos 87-91: Amortiguadores de vibraciones.

* Pisos 92-101: Técnica.

Los colosales módulos de acero se montaron en el sur del país y se transportaron de noche a Taipei con vehículos especiales. Para ello hubo que desarrollar un ingenioso sistema logístico, ya que, por motivos de espacio, los desproporcionados elementos constructivos no podían almacenarse en el lugar de la edificación.

Por lo tanto, cada módulo había de ser transportado directamente al lugar donde debía acoplarse. Con este fin se construyeron cuatro grúas trepadoras capaces de elevar piezas de hasta 90 toneladas de peso. Las grúas estaban ancladas sólidamente en la estructura de acero del interior de la obra bruta y crecían a medida que también lo hacía el rascacielos, es decir, piso a piso.

A pesar de su estable esqueleto de acero y hormigón, se había previsto que el Taipei 101 pudiera oscilar notablemente en caso de un tifón. Los expertos calculan que la oscilación en la cima del edificio puede ser de hasta 2,5 m. Para reducir la carga que esto supone, se instaló un amortiguador de vibraciones.

El amortiguador de vibraciones del Taipei 101 consiste en una bola de acero de 660 toneladas de peso y 5,5 m. de diámetro que cuelga de 16 cables de acero entre los pisos 91 y 87. El funcionamiento de este péndulo dorado es muy sencillo: cuando el edificio empieza a balancearse, el amortiguador da golpes en la dirección contraria, con lo que consigue estabilizar la torre y mantenerla en posición vertical permanentemente.

La Capilla Sixtina: Miguel Angel Pinto el Techo o Bóveda

La Capilla Sixtina: Miguel Ángel Pinta La Bóveda

Sentado en lo más alto del andamiaje de madera, con la cabeza y los hombros echados hacia atrás, doliéndole el cuello, chorreándole la pintura por la cara, escociéndole los ojos, Miguel Ángel trabajaba día tras día del alba hasta el anochecer en sus monumentales frescos de la Capilla Sixtina, en el techo del Vaticano, en Roma.

La Capilla Sixtina es uno de los más famosos tesoros artísticos de la Ciudad del Vaticano, construida entre el 1471 y el 1484, en la época del papa Sixto IV, de donde procede el nombre por el que es conocida, aunque inicialmente se llamó Capilla Palatina. Su arquitecto fue Giovanni d’Dolci siguiendo los modelos de las antiguas plantas basilicales romanas las cuales por su parte se inspiraban estructural y arquitectónicamente en antiguos edificios griegos como el Concejo del Ágora ateniense.

A veces trabajaba hasta 30 días sin parar. Se sentía enfermo de dolor, sufría vértigos y temía estar perdiendo la vista. En 1510, a la mitad de su maratónica tarea, escribió un poema en el que declaró, traducido libremente: “Estoy donde no debo: ¡no soy pintor!”

En efecto, Miguel Ángel Buonarroti se consideraba primero y más que nada escultor de mármol, y tenía muy mal concepto de sus habilidades pictóricas. Nacido en 1475, tenía 33 años cuando el papa Julio II lo mandó llamar a Roma y le encargó que repintara el techo de la Capilla Sixtina. La capilla ceremonial había recibido el nombre del tío de julio, el papa Sixto IV, para quien se construyó entre 1473 y 1481. Las paredes estaban llenas de pinturas magníficas de maestros como Botticelli y Perugino.

Miguel Ángel Buonarroti

Genio solitario Busto en bronce de Miguel Ángel —hecho en 1565 por su amigo Daniele da Volterra—,
que refleja la soledad de un hombre dedicado por entero al trabajo.

Al principio, el papa Julio había querido que Miguel Ángel —que aceptó el encargo con reticencia— decorara el techo abovedado con retratos de los 12 apóstoles. Pero el artista pensó que eran “temas pobres” y decidió cubrir la superficie con su visión de la Creación.

Para alcanzar el altísimo techo, diseñó un andamiaje móvil de madera en el que podía pintar de píe o hasta caminar si quería. Aun así, en cuatro años y medio llegó a sentir que lo limitaba.

Empezó a trabajar en el verano de 1508, con la ayuda de seis asistentes que le mezclaban la pintura, le amasaban el yeso y a veces lo auxiliaban pintando. Su plan maestro era llenar la bóveda de frescos, desde las ventanas hasta el techo: acuarelas pintadas en yeso húmedo recién aplicado. Esto tenía que hacerse muy rápidamente, antes de que se secara el yeso.

Un error significaba tener que desprender el yeso y comenzar de nuevo. Sólo una vez tuvo que hacer esto el genial Miguel Ángel.

Primero hacía sus bocetos en papel y perforaba las líneas con un clavo. Luego sostenía el papel contra el techo y soplaba carboncillo pulverizado por las perforaciones para marcar el boceto en el yeso húmedo. Luego pintaba siguiendo las marcas, improvisando y detallando a veces conforme adquiría confianza.

Sus nueve escenas se sucedían en línea recta directamente arriba. Iban de la “Separación de la luz de la oscuridad” (la Creación), sobre el altar, a la “Embriaguez de Noé” (que muestra al hombre en su mayor alejamiento de Dios), sobre la entrada. Rodeando los grandes frescos e intercalados con ellos había una animada disposición de profetas, sibilas, antepasados de Cristo, desnudos masculinos que reproducían la belleza humana perfecta, y escenas que representaban la salvación de la humanidad.

En total creó unas 300 figuras del Antiguo y Nuevo Testamentos, cada una con sus propias características, expresión facial y pose: más de 1 022 m2 de superficie pintada.

A medida que la obra adelantaba, fue despidiendo a la mayoría de sus asistentes, alegando que les faltaba inspiración. Hombre fuerte, de mediana estatura y anchos hombros, soportó resueltamente los rigores del invierno romano, con el helado viento del norte y la lluvia que se colaba por el techo y creaba moho en partes de la pintura.

Comía sin dejar de trabajar (principalmente pedazos de pan) y de noche dormía irregularmente, vestido y calzado, en su estudio cercano. Sufría tanto mental como físicamente, y en enero de 1509 declaró, en carta que dirigió a su padre: “Nada le pido al Papa pues no me parece que mi trabajo marche de manera que lo amerite. Esto se debe a la dificultad del trabajo y también a que no es mi profesión. En consecuencia, pierdo el tiempo infructuosamente. Que Dios me ayude.”

El Papa compartía la desconfianza de Miguel Ángel y periódicamente visitaba la capilla, y subía por la escalera hasta lo alto del andamiaje para inspeccionar las pinturas. Esto dio lugar a agrias discusiones entre ellos. En el verano de 1510, por ejemplo, cuando la obra estaba semiterminada, el papa julio quiso saber cuándo estaría acabado el resto del techo. “Cuando me satisfaga como artista”, replicó Miguel Ángel. El Papa frunció el ceño y dijo ásperamente: “¡Y nosotros queremos que seas tú quien nos satisfaga y que la termines pronto!”

En otra ocasión, el Papa, de 66 años, amenazó con hacer arrojar físicamente al pintor andamio abajo si no trabajaba más deprisa. “¿Cuándo estará terminada?”, exigía saber Julio. “Cuando esté terminada”, replicaba Miguel Ángel ásperamente. El Papa enrojecía de ira y lo remedaba: “¡Cuando esté terminada! ¡Cuando esté terminada!” Levantaba entonces encolerizado su bastón y golpeaba a Miguel Ángel en un hombro.

La pareja hizo las paces más tarde y Miguel Angel reanudó él trabajo, pero en otoño —no por primera vez— se quedó sin dinero. No fue sino hasta febrero de 1511 cuando hubo dinero suficiente para continuar con la obra.

Para entonces, la gente que trabajaba en el Vaticano ya se había acostumbrado a la extraña apariencia de Miguel Angel en su ir y venir por la capilla a grandes pasos. Llevaba cabello y barba manchados de colores; su ropa eran harapos con pegotes de yeso, e iba cabizbajo, pues la luz exterior le hería la vista.

En las calles de las afueras muchos lo creían loco y se mofaban de él a su paso. Trabajando solo y sin distracción, terminó por fin su vasta obra en otoño de 1512, casi cuatro años y medio después de firmar el contrato con el Papa. Se retiraron el andamiaje y los lienzos de cubierta, y Julio y su corte vieron el techo terminado la víspera de Todos los Santos (el 31 de octubre). Al día siguiente se reabrió la capilla con la ceremonia de consagración por el Papa. Miguel Ángel no asistió al acto. Ansiaba volver a su escultura, y escribió a su padre: “Terminé la capilla que estaba pintando… El Papa está muy satisfecho.”

Las obras de Dios y del hombre En una serie de nueve paneles del techo de la Capilla Sixtina del Vaticano, se aprecia la concepción de Miguel Ángel de la creación del universo. Los andamios (izq. abajo) dan idea de las dimensiones de la capilla, cuyo techo se alza a 21 m. con 40 m de largo y 13m de ancho.

Juicio Final Capilla Sixtina de Miguel Angel

El Juicio Final. En 1535, unos 25 años luego de que Miguel Ángel Buonarroti pintara la bóveda de la Capilla Sixtina, el Papa Pablo III le encargó el más grande mural jamás pintado sobre el Juicio Final, para decorar el ábside de la capilla. Fue terminado en 1541 por Miguel Ángel y entre 1980 y 1999 se llevó a cabo su limpieza y restauración.

AMPLIACIÓN DEL TEMA:

De acuerdo con su nueva idea, la de representar el Génesis y los episodios principales del Antiguo Testamento, comenzó a dibujar el primer panel: el Diluvio, no sin antes haber borrado del techo lo que había pintado con la ayuda de sus compañeros. No quería huellas de manos extrañas.

En el mes de marzo el dibujo estaba terminado, y, por lo tanto, listo para ser pasado a la bóveda. Preparó la parte correspondiente y empezó a pintar. Encaramado en lo alto del andamio, a veinte metros de altura y sufriendo de vértigo, con la cabeza y la espalda echados violentamente hacia atrás, con la vista clavada en el techo y la pintura goteando en el rostro, Miguel Ángel luchaba desesperadamente con todas las dificultades, a las que había que añadir el hecho de que «estoy metido en un asunto que no es de mi incumbencia», como él decía en una carta escrita a su padre. Con ello significaba que la falta de experiencia profesional en cuanto a frescos se refiere, hacía mucho más difícil la empresa, ya de por sí de proporciones gigantescas.

La posición forzada en que se veía obligado a trabajar, fatigaba muchísimo el cuerpo del maestro, sobre todo los brazos y la espalda. Pero él seguía adelante con su obra, solo, encerrado en la capilla, en una de aquellas tradicionales encerronas suyas siempre que ejecutaba una obra de gran envergadura, sin apenas ir a su casa, viviendo como un auténtico anacoreta, durmiendo sobre los tablones del andamio, comiendo poco y trabajando veinte horas diarias. Así pasaban los días para Miguel Ángel, en aquel encierro voluntario que nadie se atrevía a turbar, ni siquiera Julio II, llegando a comentarse por la ciudad que al artista florentino le temía todo el mundo, incluso el propio Pontífice.

Un día, cuando estaba a punto de terminar el panel del Diluvio, al subir a lo alto del andamio, quedó estupefacto y horrorizado. ¿Qué había sucedido? Pues sencillamente que la pintura se estaba cubriendo de una capa de moho, hasta el punto de que las figuras ya resultaban borrosas. ¡El panel estaba arruinado! Miguel Ángel acudió desesperado al palacio pontificio.

—Previne a Vuestra Santidad en el sentido de que la pintura no es mi fuerte —explicó en cuanto estuvo en presencia de Julio II—. Hace demasiados años que hice mi aprendizaje en la «bottega» de Ghirlandaio, y todo cuanto he pintado se ha echado a perder.

—¿Cómo puede ser eso, Buonarroti?

—Lo ignoro, Santidad, pero si no lo creéis, mandad a alguien que vaya a la capilla y lo compruebe con sus ojos.

El Papa delegó a Giuliano da Sangallo para que fuese a la Sixtina. inspeccionara el techo y diera su informe. Éste no se hizo esperar,—Lo ocurrido no tiene importancia, Santísimo Padre —explicó el arquitecto—. La capa de barro con que Michelangelo preparó el techo estaba aún demasiado fresca debido al grado de humedad de la cal, y es la exudación del agua la que produce el moho. Pero éste desaparecerá en cuanto se seque el revoque, sin que la pintura haya sufrido el menor daño.

—¿Lo veis, hijo mío? —dijo sonriente el Papa, volviéndose hacia el abatido Miguel Ángel—. ¿Estáis ahora más tranquilo?

—Sí, Santidad, pero no cabe duda de que mi inexperiencia es absoluta.

Miguel Ángel volvió a su Diluvio, teniendo en cuenta para los próximos paneles las instrucciones que le dio Sangallo respecto a la preparación del techo, que debía ser distinta a la que se efectuaba en Florencia, debido a la cal y su humedad.

Fuente Consultada:
El Funcionamiento de la Mayoría de las Cosas de Readers Digest
CELEBRIDADES Biblioteca Hispania Ilustrada de Carmiña Verdejo «Miguel Ángel»

CIUDAD DE SINGAPUR ISLA Ciudad Mas Importante Poblacion Vida Gente

CIUDAD DE SINGAPUR
La Ciudad Mas Importante

La ciudad de Singapur se encuentra en la isla más grande de las 63 que componen el Estado de Singapur. Aquí, especialmente en la desembocadura del río Singapur, la tradición asiática convive con las modernas tecnologías.

Singapur

Era el 28 enero 1819 cuando Thomas Stanford Raffles, explorador y agente de la Compañía de las Indias de Su Majestad británica, desembarcó en Singapur, una isla situada en un extremo de la península de Malaca.

Lo esperaban un centenar de pescadores malayos, una treintena de barcos y piratas chinos, y algunos millones de mosquitos. Pero no se desanimó y envió un mensaje a su país en el que decía que había encontrado el lugar en el que se podría crear el emporio comercial más grande de Asia.

En Londres lo tomaron por loco, pero en realidad, Raffles había intuido la potencialidad del enclave.
Poco más de diez años después, Singapur —que ya tenía 10.000 habitantes, llegados de India, China y Oriente Medio— se convirtió en colonia británica. En 1869 la inauguración del Canal de Suez —gracias al cual su puerto quedó situado exactamente a mitad de camino entre oriente y occidente— hizo el resto, tanto que la ciudad creció y se enriqueció a un ritmo incesante, gobernada por un sano pragmatismo más radical incluso que el de la Corona.

La bella fábula se interrumpió en 1941, con la entrada de Japón en la segunda guerra mundial. A pesar de que Inglaterra hizo de Singapur un bastión inexpugnable, no consiguieron repeler el ataque de los japoneses, que consiguieron ocuparla y mantenerla en su poder durante tres años.

Fue una catástrofe económica y, más aún, psicológica; entre la población asiática se acabó el mito de la invencibilidad del hombre blanco, hasta el punto de que esta constatación favoreció el camino hacia la independencia que se produjo en 1959.

Únicamente una intuición genial, similar a la de Raffles, permitió a la ciudad-Estado de 682 kilómetros cuadrados habitada por cuatro millones de personas y privada de recursos naturales, incluida el agua que debe importar de Malasia, continuar su prosperidad. Al grito de government knows best («el gobierno lo sabe»), el carismático líder local de origen chino, Lee Kuan Kew, ha trasformado la ciudad en un centro industrial y financiero, logrando atraer al capital extranjero a cambio de ventajas fiscales y aduaneras, estabilidad política y mano de obra cualificada.

Singapur posee una economía de mercado libre, próspera, caracterizada por un entorno abierto. Tiene precios estables y uno de los PIB per cápita más altos del mundo. Junto con Hong Kong, Corea del Sur, Malasia y Taiwán, se considera Singapur como uno de los cinco tigres asiáticos”.

Desde que la isla se convirtió en república independiente en 1965, ha disfrutado de una exitosa y vigorosa política de comercio libre introducida por su entonces Primer MinistroLee Kuan Yew. Esto ha provocado una mejora del nivel de vida sin precedentes (la mayoría de los habitantes son dueños de sus viviendas) y un crecimiento económico exponencial debido principalmente a la industria de la exportación.

Hoy día en Singapur se encuentra la sede central de 200 bancos, el puerto disputa al de Roterdam el primer puesto en el tráfico marítimo mundial, se refina buena parte del crudo mundial y son numerosas las industrias químicas, electrónicas y farmacéuticas. Pragmatismo y autoridad han hecho que Singapur haya logrado el reconocimiento de ser la ciudad más ordenada y limpia del mundo. Además, no le falta una cierta fascinación, dado que las numerosas etnias que la habitan han creado pequeños y coloristas «países» en cada barrio de la ciudad, con amplios y vistosos espacios verdes (como el Jardín de las Orquídeas, el más grande del mundo), y el Distrito Colonial.

Este último tiene su corazón en el Padang, una amplia área verde rodeada cíe edificios blancos de estilo neoclásico, donde se encuentra desde la Corte Suprema hasta el Citty Mali, desde la Catedral de Saint Andrew hasta el Teatro Victoria y al Boat Quay, el paseo a lo largo del canal natural que lleva hasta el mar.

Aquí la estatua de Thomas Raffles señala el Singapore Landing Site. En estos lugares históricos se levantan numerosos rascacielos, entre ellos los más altos como el United Overseas Bank Plaza y el Overseas Unión Bank Centre, que se elevan 280 metros, además de muchísimos centros comerciales que han hecho de Singapur la meca de las compras.

Pero, más que ningún otro, el símbolo de la ciudad es el Raffles Hotel, el hotel de lujo más conocido de Oriente: desde 1887, fecha de su inauguración, ha albergado a aventureros, escritores, políticos y magnates de las finanzas. Es decir, a todos aquellos que han contribuido a crear el mito de Singapur.

No por casualidad, es el único lugar dedicado al por otra parte mítico sir Thomas, del que toda la ciudad podría llevar su nombre. Pero quizá fue él mismo el que decidió que fuera de otra manera, ya que cuando desembarcó allí Singapur tenía ya un nombre de prometedor futuro, Singaoura, la «Ciudad del León».

Prof. Geografía Claudia Nagel
Otras Fuentes: Ciudades del Mundo Tomo I – Wikipedia – 100 Maravillas del Mundo – Grandes Civilizaciones del Pasado Tomo II

Ubicación Geografica de las Maravillas del Mundo Antiguo

UBICACIÓN DE LAS SIETE MARAVILLAS DEL MUNDO ANTIGUO

Qué es una maravilla del mundo?. No hay explicación suficiente para definir con exactitud este concepto. Todas las definiciones se basan en la famosa lista de las siete maravillas del mundo de la antigüedad y afirman: hace más de dos mil años, esos monumentos, a causa de su grandeza y suntuosidad fueron considerados las obras más asombrosas, sensacionales, hermosas, admirables y grandiosas creadas por el hombre.

Los griegos, autores de esta primera lista con las pirámides de Gizeh, los jardines colgantes de Babilonia, el templo de Artemisa en Efeso, el mausoleo de Halicarnaso, el coloso de Rodas, el faro de Alejandría y la estatua de Zeus en Olimpia, no eran tan ambiciosos como para hablar de «maravillas del mundo».

Ellos los consideraban los máximos logros de su época, simplemente «Ta hepta theamata«, que no significa más que «las siete cosas dignas de verse».

Sólo la mentalidad de la edad media las convirtió en «maravillas del mundo». Siguiendo el ejemplo griego, se ha intentado muchas veces situar logros actuales en sustitución de las ruinosas maravillas de la antigüedad. Así surgió en el año 448 una lista de las maravillas de la ciudad de Roma.

Contenía las cloacas, los acueductos, el Coliseo, el Odeón, el foro de Trajano, las termas y la colina del Janículo.

Por las mismas fechas apareció una lista de las siete iglesias más importantes de Roma, cuya visita era obligada para cuantos peregrinaban a Roma. En la época de los viajeros, descubridores y conquistadores comenzó a ampliarse la panorámica de Europa.

Infatigables descubridores hablaban de palacios dorados, murallas ciclópeas y templos gigantescos en países lejanos. Así se reunió en el siglo XVII la primera lista (nueva) de las «maravillas del mundo».

Abarcaba la Torre de Porcelana en Nanking, la Muralla China, la Iglesia de Santa Sofía en Estambul, la torre inclinada de Pisa, las catacumbas de Alejandría, el Coliseo de Roma y los monolitos de Stonehenge. Desde aquí puedes conocer las últimas siete maravillas del mundo moderno.

LAS 7 MARAVILLAS DEL MUNDO ANTIGUO: Se denominan así a siete obras arquitectónicas o escultóricas de la Antigüedad, consideradas las más admirables por su belleza y perfección.

Ellas son:

El templo de Diana en Efeso. Construido en honor de la diosa Diana o Artemisa; fue incendiado por Eróstrato la misma noche en que nació Alejandro Magno.

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El mausoleo de Halicarnaso. Fue construido en el siglo IV a. C. por orden de la reina Artemisa, en memoria de su esposo Mausoleo.

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El coloso de Rodas. Estatua del dios solar Helios, hecha por el escultor Ceres de Lindo. Fue terminada en el año 280 a. C., era de bronce y tenía aproximadamente veintiocho metros de altura. Sesenta años después de su construcción fue destruido por un terremoto.

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La estatua de Júpiter Olímpico. Colosal estatua de Júpiter realizada por el escultor Fidias, el artista más notable del siglo de Pericles (m. en el año 431 a. C.).

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Los jardines suspendidos de Semírarnis. Construidos durante el reinado de la enérgica reina Semírarnis (siglo IX a. C.).

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La pirámide de Keops. Construida hacia el año 2700 a. C. en el valle de Gizeh (distrito de Menfis), para contener los restos mortales del faraón Keops perteneciente a la cuarta dinastía. Tiene ciento treinta y nueve metros de altura y doscientos treinta y tres metros de cada lado.

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El faro de Alejandría. Construido en el islote de Faros, tenía ciento treinta y cinco metros de altura e iluminaba toda la costa. Fue ordenado por Ptolomeo II, llamado Filadelfo, que reinó entre los años 285 y 247.

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