Platon

Como Formar Ciudadanos Para La Sociedad, Aristoteles

Como Formar Ciudadanos Para La Sociedad, Aristoteles

Una de las grandes obras maestras de Aristóteles fue sobre la ética, la disciplina filosófica que trata del vicio y la virtud, de la rectitud e iniquidad de las acciones humanas. Por estar dedicada a Nicómaco, hijo de Aristóteles, la obra ha llegado a conocerse como Ética nicomaquea. En ella, Aristóteles describe la vida de moderación que la razón dicta a los seres humanos.

Está formada por 10 libros. En el primero, Aristóteles empieza por examinar lo que se entiende por felicidad. Todas las actividades humanas, afirma, se encaminan hacia algún bien, pero la felicidad es aquel bien deseado por sí mismo y, puesto que la consecución de los demás bienes no es más que un medio para conseguirla, la felicidad es, por consiguiente, el bien supremo.

Aristóteles cree que los seres humanos son los únicos capaces de experimentar la felicidad, que «es uno de nuestros dones más divinos», y que, por tanto, «no puede llamarse feliz a un buey, a un caballo o a cualquier otro animal, porque ninguno puede participar de esta especie de actividad».

aristoteles filosofo griego

La felicidad, o el florecimiento humano (que los griegos llamaban eudaimonia), está vinculada con la virtud que, según Aristóteles, consiste en vivir de acuerdo con la más alta aptitud humana: la razón. «Puesto que la felicidad es una actividad del alma realizada de acuerdo con la virtud perfecta, debemos examinar la naturaleza de la virtud, pues tal vez así también podamos formarnos una mejor opinión acerca de la felicidad», dice Aristóteles.

Según él, la virtud moral se adquiere con la práctica.

Por ello, señala: «la bondad moral… es resultado del hábito… Llegamos a ser justos al realizar actos justos; moderados, al efectuar actos de moderación; valerosos, mediante actos valientes».Nadie nace bueno o malo; antes bien, aprendemos a ser lo uno o lo otro por medio de las actividades que realizamos.

La Ética nicomaquea, a semejanza de los tratados pitagóricos sobre la armonía, es una guía práctica que se basa en el sentido común y en la moderación para tomar decisiones éticas. La vida buena exige tomar decisiones inteligentes que respondan a problemas específicos.

Sin embargo, Aristóteles reconoce que las personas no somos totalmente racionales, pues también nos mueven las pasiones, que no podemos pasar por alto ni eliminar por completo. Rendirse por entero al deseo es descender al nivel de la bestia, pero negar las pasiones también equivale a rechazar de manera irracional la naturaleza humana.

Aristóteles descubrió que la armonía era la clave de la felicidad. La idea del «término medio» entre dos extremos, que es el núcleo de la Ética a Nicómaco, encuentra su contraparte en Política.

Aristóteles escribe: «Todo lo dicho en la Ética es verdad, que la vida feliz es la vida que se lleva de acuerdo con la virtud, vivida sin ningún impedimento, y que la virtud es un estadio intermedio; por tanto, la vida que está en un punto medio accesible a todos, debe ser lo mejor.»

Resultado de imagen para historiaybiografias.com platonAristóteles criticó La República de Platón por sus propuestas radicales y porque comenzó a describir el Estado ideal.

Para Aristóteles, lo que en realidad importa no es lo que en teoría pueda ser el mejor Estado, sino el tipo de Estado que sea posible en la práctica.

Según su juicio, un gobierno mixto que combine una monarquía y un parlamento será el más estable y, por consiguiente, el de mayor duración.

Estaba de acuerdo con Platón en que la clave para un buen gobierno era el tipo de educación que el Estado proporcionaba a sus ciudadanos.

El elaborado sistema de Platón para descubrir y dar forma al rey-filósofo tiene eco en la afirmación aristotélica de que «el ciudadano debe ser moldeado para que se adapte a la forma de gobierno en la que vive».

La diversidad del Estado, el hecho de que está compuesto por diferentes tipos de gente, obliga a que un sistema estatal de educación no sólo sea deseable, sino también necesario; sólo mediante este sistema se puede lograr la pluralidad dentro de una comunidad.

Aristóteles argüía que no son los deseos de los individuos, sino las necesidades del Estado, las que deben dictar el contenido y los métodos de la educación pública.

La capacitación en asuntos de interés común para el bien de la ciudad debe estar al alcance de todos; sin embargo, la intención es crear ciudadanos buenos y útiles: «Ni siquiera debemos suponer que algún ciudadano es dueño de sí mismo, ya que todos ellos pertenecen al estado.»

Tanto Platón como Aristóteles se centran en el bien de la comunidad. Debido a que ambos suponen que gente similar debe ser tratada de manera semejante, podríamos decir que conciben la justicia en términos del mérito; sin embargo, ninguno supone una sociedad completamente equitativa en la que los derechos naturales pudieran determinar la forma en que los ciudadanos interactúan con el gobierno.

Platón y Aristóteles coinciden en que una especie de dictadura benevolente sería la forma ideal de gobierno, debido a que, sencillamente, no es posible atenerse a que la masa ordinaria de personas pueda tomar decisiones importantes; no se puede confiar en que actúe de manera racional.

En un sistema de justicia basado en el mérito, la gente obtiene lo que merece, en relación proporcional con sus habilidades innatas y su posición en la sociedad.

Por ejemplo, en La República de Platón se permite y se espera que los guardianes gobiernen, pero se les prohibe adquirir propiedad privada o casarse y criar a sus propios hijos de manera individual. En cambio, a los miembros de tes clases productoras se les permite casarse y criar a sus propios hijos, pero se les prohibe gobernar.

Lo que «merecemos» parece estar fijo y no existe movilidad social como la que puede esperarse en una democracia; es decir, la gente es incapaz de «ganar» o «alcanzar» un medio de llegar a un nivel social superior. Platón parece creer que, aunque las personas sean tratadas de manera desigual, to das reciben un trato justo, pues cada persona recibe lo que corresponde a su mérito.

El consenso al que parecen llegar estos teóricos clásicos es que la justicia se alcanzará cuando la gente realice lo que su naturaleza y posición en la vida les requiera. Su mérito determinará los beneficios que recibirán y las cargas que habrán de soportar.

En vista de que lo que más importa es lograr una sociedad bien ordenada, los individuos deben hacer lo que la sociedad determine que es mejor que lleven a cabo. Si desempeñan bien sus papeles, el resultado será un al den social armónico que beneficiará a todos. Tal vez se sacrifique el lujo de la elección individual, pero todo florecerá en una sociedad justa.

Mantener los derechos individuales, pero vivir en una sociedad injusta, sería un estado de cosa| mucho menos deseable, tanto para el individuo como para la sociedad.

Casi 2000 años después, un grupo de teóricos políticos británicos (Jeremy Bentham, John Stuart Mill y Harriet Taylor Mill) tomó como punto de parti„ estos supuestos básicos formulados por los filósofos del periodo clásico. Sin embargo, su concepto de la justicia se centra en la distribución del placer y del dolor.

Fuente Consultada:
Raices de la Sabiduía – Helen Buss Mitchell 4º Edición – Editorial Cengage Learning

El Estudio Científico de la Naturaleza Platón y Su Pensamiento

Influencia de Platón en el Estudio Científico de la Naturaleza

Ver: El Conocimiento Científico en la Física

Uno de los grandes ámbitos del esfuerzo humano es el estudio de la naturaleza. En este campo, la Europa de la Edad Media estaba en general bastante estancada. No cabe duda de que siempre hubo hombres que observaron el mundo y aportaron nuevos descubrimientos sobre el mismo.

Sin embargo, la tendencia más generalizada era apoyarse en la autoridad de Aristóteles. Sus textos se perdieron en Europa durante la época medieval, pero fueron preservados y platon y la cienciatraducidos por los árabes y transmitidos en esta forma a los pueblos cristianos.

La Iglesia aceptó los descubrimientos de Aristóteles como la fuente de la antigua sabiduría y de este modo sus incompletas doctrinas sobre la física y la astronomía se hicieron acreedoras del respeto general.

Sin embargo, había otra tendencia científica derivada de la antigüedad que se remontaba a Platón y los matemáticos de la Academia. Se basaba en la discusión de los aspectos matemáticos del mundo.

En el Renacimiento, cuando los textos originales adquirieron una amplia difusión, el retorno al platonismo tuvo un papel primordial en el enfoque de la astronomía.

El centro del universo: El antiguo sistema astronómico de Aristóteles situaba la Tierra en el centro del universo, rodeada de una serie de esferas concéntricas sobre las que se movían los planetas y estrellas. Esta teoría «geocéntrica» fue posteriormente adoptada por la Iglesia; coincidía perfectamente con la concepción teológica, que consideraba el ámbito terrenal de la vida de Jesús como el centro del universo.

Frente a la visión geocéntrica existía una concepción «heliocéntrica», que situaba el Sol en el centro del sistema planetario. Puede encontrarse algún indicio de la misma en el pensamiento pitagórico tardío y en la Academia de Platón. La primera formulación explícita de esta teoría se debe a Aristarco de Samos.

Sus hipótesis astronómicas fueron recogidas en los escritos de Arquímedes, el gran matemático e inventor griego. La teoría cayó en el olvido, reviviendo en la época del Renacimiento. Copérnico (1473-1543), el astrónomo polaco, la conocía y se refiere a ella en una nota marginal de uno de sus manuscritos.

Copérnico, un clérigo y astrónomo, estaba en la vanguardia de la revolución científica. Se dio cuenta de que, al considerar el Sol como centro del universo, los movimientos de los planetas (las «estrellas errantes», llamadas así por los griegos debido a su recorrido aparentemente irregular) se simplificaban considerablemente: todos se movían en círculos alrededor del sol, como lo hacen de hecho en términos generales. (Ver: Obra Científica de Copérnico)

En Atenas, en el siglo IV a.C., la filosofía natural jónica y la ciencia matemática pitagórica llegaron a una síntesis en la lógica de Platón y Aristóteles. En la Academia de Platón se subrayaba el razonamiento deductivo y la representación matemática; en el Liceo de Aristóteles primaban el razonamiento inductivo y la descripción cualitativa. La interacción entre estos dos enfoques de la ciencia ha llevado a la mayoría de los avances posteriores.

La ciencia y el método
Según la opinión de algunos, es indispensable para la ciencia poder medir los fenómenos. De otro modo, no se consideraría una investigación como científica. También en esta actitud observamos un cambio paulatino de Copérnico a Newton, respecto al cual fue Galileo quien dio el paso decisivo de la formulación numérica de las leyes físicas. No obstante, conviene observar que el método de hipótesis y deducción que se utiliza para explicar los hechos observados no requiere en sí mismo que las leyes sean matemáticas.

Una famosa pieza de investigación del siglo XVII y un ejemplo clásico de la aplicación del método científico, es el descubrimiento de la circulación de la sangre por Harvey (1578-1657). En él no intervienen las matemáticas, no porque la disciplina no estuviese lo suficientemente desarrollada, sino porque las nociones numéricas no eran relevantes en este caso. En efecto, éste es un ejemplo altamente instructivo porque muestra cómo pueden traerse a la luz hechos nuevos por medio del uso sistemático del método.

Desde los tiempos de Galeno se creía que la sangre experimentaba una especie de movimiento de mareas. Esta teoría tiene cierto mérito si se tieríe en cuenta que no se había observado ningún circuito al aplicar ligaduras a los miembros, además de otras observaciones.

Harvey mostró que Galeno debía estar equivocado, mientras que su hipótesis, la teoría de la circulación, explicaba estos hechos. De ello dedujo que debían existir unos vasos de unión tan pequeños que habían pasado desapercibidos.

Harvey no vivió para ver su teoría corroborada, pues los microscopios de su tiempo no eran lo suficientemente potentes, pero en 1661 el fisiólogo italiano Malpighi, con un instrumento más moderno, confirmó la hipótesis de Harvey. De este modo hipótesis y deducción, ayudadas por dispositivos cada vez más refinados que amplían el ámbito de lo observable, se combinan en un desarrollo constante del conocimiento científico.

El español Miguel Servet, nacido en 1511, había observado, con anterioridad a Harvey, la circulación pulmonar de la sangre.

En su época ninguno de estos avances se consideraba en principio como opuesto a la religión. Galileo trató de salvar sus descubrimientos alegando apoyo bíblico para los mismos. Newton había formulado concepciones teológicas que consideraba de gran importancia. No obstante, tanto la Iglesia católica como la protestante se mostraban en general suspicaces ante la autonomía de la ciencia. Esta actitud creó una atmósfera hostil que abrió una brecha entre el movimiento científico y el religioso.

Hasta nuestros días no se ha empezado a comprender la falta de sentido de esta división. La especulación teológica no puede abolir los hechos descubiertos por la investigación científica, aunque, por supuesto, puede haber opiniones diversas en cuanto a la veracidad de una formulación. Hoy en día ningún eclesiástico en su sano juicio trataría de aconsejar a un astrónomo sobre los movimientos planetarios.

La gran revolución científica fue un retorno consciente al método de Platón. Este no se limita a las ciencias naturales: es el fundamento de la investigación crítica en general y como tal se ha adoptado en todos los campos de estudio. Al ser autónomo, choca con cualquier autoridad externa que trate de dirigirlo. Por otra parte, en sí mismo no nos ilumina en cuanto al bien y el mal.

La ciencia no posee la respuesta a todos los problemas; es neutral respecto a los fines y sólo nos guía en cuanto a los medios. De hecho, Platón había afirmado que el conocimiento en sí mismo es bueno y la ignorancia es mala, por lo que la persecución del conocimiento debe conducir al bien.

Las grandes figuras científicas de los siglos XVI y XVII compartían esta opinión. Hoy podríamos añadir una condición más, que también es de origen griego. El bien no reside en el mero conocimiento, sino en un equilibrio armónico del mismo; de no ser así, los hombres se convierten en esclavos de sus descubrimientos, en lugar de ser   sus   amos.

Aunque la revolución científica empezó hace tantos siglos, todavía se sienten sus cambios en el siglo XX. La adaptación de las disciplinas científicas a las necesidades del mundo moderno a menudo resulta penosa tanto para los científicos como para los profanos. Pero el movimiento en pro de la redefinición de los fines de la ciencia y su lugar en la trama de la civilización, que empezó en los años cincuenta, es un indicio de que esta zona del esfuerzo intelectual encontrará al menos su lugar en el esquema general del conocimiento universal.

Fuente Consultada: La LLave del Saber Tomo II La Evolución Social – Ediciones Cisplatina-

El Rey Filósofo de Platón Formación de un Gobernante

EL REY FILOSOFO-EDUCACIÓN Y CAPACITACIÓN DE LOS LÍDERES POLÍTICOS

ANTECEDENTES: Entre los años 500 y 300 a. C, Grecia, y en concreto Atenas, vivió una época de prosperidad económica, política y cultural. Con la defenestración de la dinastía de Pisístrato en el 510 a. C., los atenienses se adentraron en un periodo de democracia que duró 200 años.

Para los atenienses, la democracia se regía por los ideales de la libertad y la igualdad; en sí, la palabra significa «gobierno del pueblo» y «demos» aludía a la ciudadanía. Esa ciudadanía no solo incluía a los residentes en Atenas, sino también a los habitantes de la inmensa llanura litoral que rodea la ciudad, Ática, si bien no se extendía a las mujeres ni a los esclavos.

A partir del siglo V a.C. época en que la civilización helénica alcanzó su más alto desarrollo, surgió en Grecia la inquietud por obtener una cultura más elevada, superior a la que podían ofrecer las escuelas existentes.

Los atenienses escogían al azar juristas y hasta magistrados. Todos los ciudadanos, clase restringida a los hombres atenienses libres (nada de mujeres, ni de extranjeros, ni de esclavos), eran elegibles a la asamblea popular, principal órgano legislativo de la ciudad-estado, así que importante para los jóvenes aprender a expresarse utilizando la persuasión.

En consecuencia, se necesitaban maestros. Había instructores itinerantes llamados sofistas, hábiles en el manejo de la retórica y la argumentación jurídica. Mayormente dedicados a enseñar a los jóvenes privilegiados la forma de defender sus causas, los sofistas eran criticados por su solo interés en ganar una discusión, antes que llegar a la verdad.

Los sofistas llevaban una vida ambulante y recorrían las ciudades —especialmente Atenas— enseñando a la juventud. Se llamaban a sí mismo sofistas, es decir, «maestros de sabiduría«; al igual que los artistas y médicos, recibían honorarios por sus conferencias, actitud que fue muy censurada por los griegos.

Enseñaban el arte de la elocuencia y la forma de razonar y discutir con propiedad, explicaciones que resultaban muy útiles para todos aquéllos que deseaban dedicarse a la vida pública. El sofismo llegó a conocerse como el arte de construir una argumentación que pa rezca impecable, a pesar de sus defectos.

Con todo, entre los sofistas se destacaron algunos filósofos genuinos que prepararon el camino a Sócrates mediante el empleo de diálogos esmerados y persuasivos. Muchos atenienses consideraban a Sócrates un sofista. En Las Nubes, comedia de Aristófanes, el cómico se burla de los sofistas en general, y de Sócrates en particular, al mostrar al filósofo caminando con la cabeza literalmente entre las nubes.

Filósofo Griego Platón

Platón, discípulo de Sócrates, se inspiró en él y trató de llegar aún más lejos. Pensaba que la razón nos proporciona la certeza de la existencia de conceptos tales como la justicia, la belleza y la bondad en un mundo compuesto de ideas. No quería decir con esto que existieran en la mente de una persona (como cuando decimos «Tengo una idea»), sino que en alguna parte hay un mundo de realidad inmutable más allá del mundo material mudable.

Esta realidad, a la que puede acceder el alma humana (que Platón, al igual que Sócrates, distinguía del cuerpo) mediante el uso de la razón, está formada por tales ideas. Platón no tenía en muy alta estima la conducta humana (sobre todo la de los demócratas que habían condenado a muerte a Sócrates).

la academia de platon

La Academia de Platón o Escuela de Atenas. Pintura de Rafael. Palacio Vaticano. Roma. — Platón fue el más importante de los discípulos de Sócrates, y el que conservó intactas, y aun perfeccionadas, las doctrinas de su maestro, siempre habladas y jamás escritas por éste. El surco maravilloso abierto a la cultura universal por Sócrates, lo ensanchó y alargó Platón. Después de algunos largos viajes por toda Grecia y el Oriente, regresó a Atenas y abrió Academia en el año 387; cuya dirección junto a la redacción de su copiosa obrafilosófica, llenaron cuarenta años de su gloriosa existencia. Platón murió en Atenas cuando acababa de cumplir los ochenta años. De su A cademia llegaron a salir más de mil discípulos, que se diseminaron por todo el mundo como fecundos sembradores de la cultura.

EL REY FILÓSOFO: La República, la mayor obra política de Platón, trata de la cuestión de la justicia y por lo tanto de las preguntas ¿qué es un Estado justo? y ¿quién es un individuo justo?

Las formas de la virtud y de la justicia recuerdan que a Platón le preocupaban mucho más los problemas morales y políticos que las matemáticas. Resulta evidente que deseaba que ambos estuviesen íntimamente conectados.

En La República, describió una ciudad-estado regida por filósofos con conocimientos abstractos de filosofía política y matemáticas. Como resultado, estos benevolentes dictadores eran capaces de tomar las mejores decisiones y de producir las mejores condiciones de vida para todos los subditos.

De hecho, la totalidad del estado y la mente de cada uno de sus habitantes constituiría una imagen aproximada de la forma abstracta de la justicia. Actualmente, esto parece tan polícamente simplista como metafísicamente extravagante, pero hay un aspecto importante del que esta idea no debería distraer: el pensamiento moral tiene muchas similitudes con las matemáticas.

Para Platón una persona justa es aquella cuyo elemento racional, ayudado por la voluntad, controla los apetitos. Existe una evidente analogía con la estructura del Estado anterior, en la que los reyes-filósofos, ayudados por los soldados, gobiernan al resto de la sociedad.

el anillo de giges

El Anillo de Giges: En La república, el diálogo de Platón sobre la naturaleza de la justicia, se cuenta la historia de un pastor llamado Giges, que encuentra un anillo mágico con el que es capaz de hacerse invisible a voluntad. Giges usa sus poderes para dedicarse a la seducción, el pillaje y el asesinato, y busca su propio placer sin importarle el coste que pueda tener para los demás. Se pide a Sócrates que explique por qué Giges no debería actuar así y por qué cualquiera que estuviera en esa situación, y que pudiera tomar una decisión distinta a la de Giges, no debería comportarse como él. También se pide a Sócrates que opine sobre si todo ser humano tiende a comportarse como Giges. Su respuesta es que la moralidad o la justicia encajan armoniosamente con la naturaleza humana, y no le no son algo artificial ni impuesto desde fuera, mientras que la depravación o la maldad moral son algo ajeno y discordante, una enfermedad del alma, análoga a las enfermedades del cuerpo.

La imagen que tenía Platón de la manera en que debía ser una sociedad ideal comienza con el reconocimiento de una cruda realidad política, y su análisis se anticipa a los problemas urbanos contemporáneos. Platón argumentaba que la ciudad era en realidad dos ciudades: una rica y otra pobre que estaban en guerra entre ellas.

Para resolver los problemas de la ciudad, creía, es esencial que haya un gobernante competente y sabio que entienda lo que está mal y que posea el conici miento y el poder para hacer lo correcto.

Platón expresó que no había problema alguno en reconocer la necesidad de contar con un experto en muchas otras áreas de nuestra vida, pero cuando se trata de política, al parecer creemos que cualquiera que pueda obtener los votos suficientes es capaz de gobernar. Él pensaba que este es un error grave y tal vez trágico.

Platón sostenía de manera contundente la opinión de que actuamos así bajo nuestro propio riesgo. Las cualidades necesarias para ser electo a un cargo político tienen muy poca o ninguna relación con las cualidades necesarias para gobernar.

Tal vez sea electo un individuo que se expresa con claridad, que es perspicaz y un conversador fascinante, pero ¿son estas cualidades las que consideras más valiosas en un gobernante?, ¿no estarías de acuerdo en que la capacidad de pensar con claridad, de analizar con sagacidad, de dirigir un ejército (en caso de ser necesario) y de negociar acuerdos son las habilidades que en verdad resultan imprescindibles en un líder político?.

Si así es, entonces las obras de Platón constituyen un reto para explicar por qué el proceso utilizado para elegir un líder en una democracia no pone a prueba ninguna de estas cualidades y, en cambio, atiende a un conjunto de rasgos completamente ajeno.

Platón estaba a favor de una cuidadosa educación y capacitación de un líder desde la juventud.

La gente no intervendría en la selección de este líder porque puede ser engañada y manipulada con facilidad; las personas rara vez saben lo que es bueno para ellas y no cuentan con la objetividad para elegir a un líder que tenga las cualidades necesarias para gobernar con sabiduría.

En el Estado utópico descrito en La República de Platón, se elegiría a los niños más prominentes y prometedores, y el Estado los separaría de sus padres para educarlos.

En los primeros 10 años, su educación sería principalmente física y se concentraría en la gimnasia (recuerda que el ideal griego era mente sana en cuerpo sano y que se consideraba que ambos elementos estaban estrechamente relacionados).

Durante los siguientes 10 años, se añadirían a su curriculum la música y las matemáticas.

Al final de estos 20 años se llevaría a cabo un proceso llamado La Gran Eliminación en la que se utilizarían exámenes, lo mismo que trabajos pesados, fatigas y conflictos para eliminar aquellos que no estuviesen capacitados para continuar. Los que siguieran tendrían otros 10 años de entrenamiento en los aspectos físicos, intelectuales y de carácter. Los que sobrevivieran a una segunda prueba, que sería más severa que la primera, estarían entonces listos para estudiar filosofía.

Después de cinco años de enseñanza filosófica, los candidatos serían enviados de nuevo a la «caverna» para seguir «madurando». Para Platón, el mundo percibido era un mundo de ilusión; cualquier futuro gobernante debe aprender a sobrevivir en ese mundo, lo mismo que en el mundo de la academia.

En terminos actuales, podríamos estar tentados a decir que cualquier educación íntegra debe incluir las «enseñanzas de la calle», que es la habilidad para sobrevivir e incluíso prosperar en el violento mundo cotidiano.

Un futuro gobernante no debería estár enclaustrado en una torre de marfil intelectual, sin tener la más mínima idea de la forma en que las teorías pueden ponerse en práctica y sin el sentido común necesario para sobrevivir.

En este nivel de preparación, el candidato (o candidatos) restante tendría cerca de 50 años. Al haber pasado todas estas pruebas, dicho individuo estaría calificado para servir como rey-filósofo, el gobernante ideal de Platón.

Una vez elegido, el rey filósofo gobernaría con absoluta autoridad como un dictador benévolo. Después de todo, ¿quién de la población en general podría imaginarse mejor capacitado para guiar al Estado que este experto en el arte de gobernar?

Fuentes Consultadas:
Raíces de la Sabiduría Edit. Cengage Learnning  Helen Buss Mitchell
Enciclopedia Temática Familiar Grandes Figuras de la Humanidad Editorial Cadyc
Historia del Mundo Para Dummies Peter Haugen
HISTORIA José Cosmelli Ibañez Edit. Troquel

 

Significado del Mito de la Caverna de Platón Explicación Resumida

Significado del Mito de la Caverna de Platón
Resumen Explicativo

El filósofo griego Platón, explica en su reconocida obra La República, que existen dos niveles de saber: la opinión y el conocimiento.

Las declaraciones o afirmaciones sobre el mundo físico o visible, incluyendo las observaciones y proposiciones de la ciencia, son sólo opinión.

Muchas veces las opiniones tiene muy buenos argumentos que la fundamentan , pero otras no, y nunca ninguna de ellas debe ser considerada como un conocimiento verdadero.

El verdadero conocimiento o saber nace desde la razón pura, en vez de la experiencia observable.

La razón, utilizada de la forma debida, conduce a ideas que son ciertas y los objetos de esas ideas racionales son los universales verdaderos, las formas eternas o sustancias que constituyen el mundo real.

Antes de entrar al analisis del significado del Mito de la Caverna, haremos un breve paseo por esa época del mundo griego.

ANTECEDENTES: Entre los años 500 y 300 a. C, Grecia, y en concreto Atenas, vivió una época de prosperidad económica, política y cultural.

Con la defenestración de la dinastía de Pisístrato en el 510 a. C., los atenienses se adentraron en un periodo de democracia que duró 200 años. Para los atenienses, la democracia se regía por los ideales de la libertad y la igualdad; en sí, la palabra significa «gobierno del pueblo» y «demos» aludía a la ciudadanía. Esa ciudadanía no solo incluía a los residentes en Atenas, sino también a los habitantes de la inmensa llanura litoral que rodea la ciudad, Ática, si bien no se extendía a las mujeres ni a los esclavos.

Existían tres órganos principales de gobierno: el Areópago; el Consejo de los Quinientos, un grupo electo, y la Asamblea, que actuaba como foro de debate y daba al pueblo voz política.

Tal vez todo ello propiciara el florecimiento de la teoría política; no en vano, algunos de los mayores filósofos de la historia, entre ellos Sócrates, Platón y Aristóteles, vivieron en esta época.

Hasta el siglo VII (a. C.) los griegds habían explicados los fenómenos de la naturaleza como consecuencia de la acción de dioses poderosos; basándose en ideas religioso-mitológicas creían que seres sobrehumanos producían las tempestades, los huracanes, las fases y los eclipses de la luna, etcétera.

Pero desde el siglo VI (a. C.) diversos pensadores—apartándose de las concepciones religiosas—comenzaron a indagar el por qué y el cómo de las cosas que rodean al hombre y, por propia reflexión, trataron de solucionar los más grandes problemas que. sobre el mundo y la vida surgen en la mente humana.

Guiados por un poderoso anhelo de verdad aparecieron los filósofos, es decir, los «amantes de la sabiduría«.

No eran investigadores o profesores sostenidos por ej. Estado, sino hombres que vivían para la filosofía y no de la filosofía.»

Los grandes filósofos: En la Atenas de Pericles vivió Sócrates, considerado por el oráculo deifico como el hombre más sabio de Grecia. Junto con Platón y Aristóteles, este hombre notable influyó de un modo decisivo en la trayectoria del pensamiento humano.

Sócrates no escribió nada, pero podemos conocer sus enseñanzas a través de las bellas palabras de Platón, que escribió La República, uno de los mejores esquemas para una sociedad ideal elaborados por el hombre.

Sócrates (470-399 a. C). nacido en Atenas, es una de las figuras más destacadas de la filosofía griega. Aunque no escribió nada, la posteridad, conoce su persona, su carácter y «sus doctrinas por el cariño y la estima que le profesaron su ilustre discípulo Platón y su gran admirador Jenofonte.

Su máxima preferida fue: «Conócete a ti mismo«. La filosofía de Sócrates era aplicable a todas las personas, pues para él la verdad se hallaba en el fondo de los espíritus y cualquiera podía llegar a descubrirla.

Empleaba el «método socrático» que consistía en dirigirle a un individuo continuas preguntas hasta que éste se convencía de que ignoraba lo que pretendía saber; luego, por medio de ejemplos prácticos tomados de la vida corriente, lo guiaba para que por sí solo llegase al conocimiento de la verdad.

En el año 399 (a. C.) fue acusado ante los tribunales de Atenas de corromper a la juventud e introducir nuevos dioses. Encerrado en la cárcel, sus amigos le ofrecieron liberarlo, pero se negó. Fue condenado a muerte y no quiso apelar la sentencia. Con gran entereza bebió el veneno oficial —la cicuta— y murió lentamente, rodeado de sus desconsolados discípulos, mientras afirmaba que, a pesar de la destrucción del cuerpo, el alma del hombre vivirá eternamente.

Platon filosofo griego

Platón

Platón, discípulo de Sócrates, es uno de los personajes claves de la historia de las ideas. Las estructuras y concepciones mentales de Occidente quedaron marcadas por las obras, escritas en forma de diálogos, de este filósofo griego. Sus tesis filosóficas estaban vertebradas en torno a su teoría de las ideas, que expuso, por medio del famoso mito de la caverna, en La República.

En sus bellos «Diálogos» dejó escrita la doctrina de su maestro y expuso los fundamentos de su propia filosofía. Fue el creador del idealismo al afirmar que el hombre alcanza la realidad por rpedio de las Ideas, pues son ellas, y no los elementos materiales, las que dominan el universo.

Aristóteles (384-322 a. C.) nació en Macedonia y vivió en Atenas, donde fue durante dos decenios discípulo del anciano Platón. Fue un verdadero sabio y utilizó la ciencia para llegar al conocimiento de la verdad. Estudió la Anatomía y ia Fisiología, y llegó a descubrir el proceso de la respiración; en Zoología estableció una clasificación de los seres vivientes y también fue el creador de la Lógica o ciengia que se ocupa del razonamiento. Este ilustre pensador ejerció poderosa influencia en la cultura occidental y sus obras fueron base de numerosísimos trabajos filosóficos posteriores.

EXPLICACIÓN PRÁCTICA DEL MITO DE LA CAVERNA:

Para el pensador griego, VIVIR significa ir en busca de aquello en lo que uno cree y enfrentarse a preguntas fundamentales. Para él, no es vida la que se vive en «piloto automático», una vida sin opinión propia, repitiendo las ideas y opiniones sostenidas por los padres, los maestros y los amigos.

Ciertamente, puede tratarse de una forma de existencia, pero no es una vida.

Platón aborda este tema en su largo diálogo La República, en el cual, además de muchas de las ideas platónicas esenciales, explora cómo debería ser una sociedad ideal.

A semejanza de Sócrates, Platón creía que la mayoría de las personas viven en la ignorancia la mayor parte del tiempo; lo peor de tal situación es que no saben siquiera que son ignorantes.

De entre las muchas imágenes y analogías que utilizó el filósofo griego Platón, posiblemente el mito de la caverna sea la más célebre: aparece en el libro VIl de La República, una obra monumental en la que investiga la forma del Estado ideal y su gobernante ideal, el filósofo rey.

La justificación de Platón para dar las riendas del gobierno a los filósofos se encuentra en un pormenorizado estudio en torno de la verdad y el conocimiento, y en este contexto es donde interviene la alegoría de la caverna.

Mito de la Caverna de Platon

Imagina que toda tu vida has sido prisionero en una caverna.

Tienes las manos y los pies encadenados, y la cabeza sujeta de modo que sólo puedes ver la pared que queda enfrente.

Detrás de ti hay una llama, y entre tú y el fuego una pasarela por la que tus captores desplazan estatuas y todo tipo de objetos.

Las sombras que proyectan en la pared estos objetos son lo único que tú y tus compañeros de cautiverio habéis visto siempre, lo único de lo que habéis hablado y en lo que habéis pensado. Esas sombras son la única realidad que han conocido.

Sus habitantes no saben que han tomado las sombras por objetos reales; creen conocer la realidad, aunque de hecho están viviendo en la oscuridad, tanto en sentido figurado como en el literal.

A medida que desarrolla la alegoría, Platón nos pide que imaginemos que alguien entra en la caverna, quita los grilletes a un prisionero y lo conduce al exterior, a la luz del Sol. ¿Cuál crees que será la reacción del prisionero liberado.

Enceguecido por el brillo del Sol, probablemente lo primero que hará será correr hacia la seguridad de la caverna.

Necesitará tiempo y paciencia antes de que sus ojos se acostumbren a la luz y a ver las cosas tal como realmente son. Sin embargo, una vez que lo haya conseguido, el prisionero comprenderá con claridad que lo que había tomado por conocimiento no era más que puras sombras.

De regreso a la caverna, el prisionero explica a los demás la «realidad», pero seguramente encontrará oposición.

Sus antiguos compañeros continúan creyendo que las sombras son la realidad.

Ahora que escuchan una versión nueva y extraña estarán convencidos de que quien la expone se ha vuelto loco. «¿No dirán», se pregunta Platón, «que el otrora prisionero, después de haber ascendido al exterior, regresó con los ojos tan arruinados que ni siquiera valdría la pena intentar subir y salir de la caverna?.

Y si pudieran, ¿no apresarían y matarían a cualquiera que tratara de liberarlos y sacarlos de las profundidades de la caverna?».

La vida ordinaria, sostiene Platón, es como la vida dentro de la caverna.

De ella había escapado Sócrates y a ella nunca quiso volver.

Los humanos somos prisioneros que vivimos en un mundo de supuestos no comprobados, que confiamos en los sentidos como fuentes de información acerca de la realidad y que creemos que sólo es real lo que podemos ver, oír, tocar, gustar y oler.

Quizá Platón también deseaba hacer notar cuan fuerte es el poder del grupo sobre el pensamiento del individuo.

Si a todos nuestros amigos les gusta o disgusta algo, si nuestros compatriotas suponen las mismas cosas o si nuestras pautas familiares nos han convencido de que sólo hay una forma de hacer las cosas, entonces tal vez vivamos muy a gusto con esas preferencias, supuestos pautas.

Lo anterior puede parecer inofensivo cuando se trata de comer un pollo la noche de Navidad o de no poner los codos sobre la mesa, pero resulta verdaderamente peligroso cuando se trata de confiar en los sentidos y no en la razón, si se acepta como real y verdadero lo que nosotros vemos y lo que »todos saben» en vez de buscar la verdad por uno mismo.

Por eso Platón advierte: si las sombras se toman por realidad, las certezas obtenidas se habrán basado en información incorrecta e inadecuada.

EL MITO APLICADO AL SABER: Si quieren una alegoría de la condición humana, que se refiera especialmente al saber y a la ignorancia, entonces imaginen a algunas personas viviendo en una caverna.

Ellos han vivido ahí desde que nacieron, han sido encadenados, obligados a sentarse en una sola posición y a ver un punto fijo. Al

final de la cueva hay una salida al mundo exterior que, por supuesto, los prisioneros desconocen.

Arriba y detrás de ellos, arde un fuego, y entre el fuego y los prisioneros, detrás de un muro que lo oculta de su vista, hay un camino que cruza la caverna.

La gente pasa por detrás del muro cargando estatuas humanas y figuras de animales y plantas esculpidas en piedra o madera, y a veces conversan entre sí.

El fuego proyecta sombras de esas imágenes sobre la pared que ven los prisioneros y estas sombras, acompañadas por el sonido intermitente de las voces, son la única realidad que los prisioneros conocen.

Ninguno de ellos puede recordar otra, ésa ha sido siempre toda la verdad sobre el mundo…

Esta alegoría describe la condición humana. La caverna es el mundo que se nos revela por medio de los sentidos, apenas iluminado por la luz del fuego y lleno de sombras que confundimos con la realidad. La salida de la cueva, a la luz solar, representa el ascenso del alma a la vida intelectual: la vida de la mente y el camino de la razón.

Utilizando las herramientas del intelecto, llegaremos finalmente a la idea del Bien, que es la fuente de todo lo bello y lo correcto y que, en verdad, también es el único terreno confiable para la conducta moral.

Será fácil comprender por qué aquellos que han visto las cosas como realmente son, usando plenamente los poderes intelectuales, no estarán dispuestos a volver al mundo profano de los intercambios humanos. Alguien así podría parecer tonto entre las sombras de las cortes legales y la hipocresía de la vida cotidiana.

Pero haríamos bien en recordar que aquellos que creemos desorientados podrían en realidad estar moviéndose de las tinieblas a la luz y no de la luz a las tinieblas .

Y deberíamos tener mucho cuidado de quien nos reímos, no sea que nos convirtamos en los felices prisioneros que se afierran fieramente a su ignorancia y se burlan de lo que no comprenden.

Fuentes Consultadas:
Raíces de la Sabiduría Edit. Cengage Learnning  Helen Buss Mitchell
Enciclopedia Temática Familiar Grandes Figuras de la Humanidad Editorial Cadyc
Historia del Mundo Para Dummies Peter Haugen
HISTORIA José Cosmelli Ibañez Edit. Troquel

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Garantías Constitucionales Recurso de Amparo y Habeas Corpus

HABEAS CORPUS Y RECURSO DE AMPARO
RESUMEN SOBRE LAS GARANTÍAS CONSTITUCIONALES INDIVIDUALES

Otros Temas Tratados

1-Declaración Universal de los Derechos del Hombre

2-Los Derechos Sexuales y Reproductivos

3-Los Derechos Humanos

4-Los Derechos Civiles y Sociales

5-Libertades Individuales en un Estado de Derechos

6-Los Derechos Fundamentales

7-Deberes y Derechos del Hombre

8-La Libertad del Hombre

9-Las Garantías Constitucionales

10-Las Virtudes Civiles

La vida en la democracia se caracteriza por el respeto de la persona humana.

Ese respeto se pone de manifiesto por el reconocimiento de la dignidad personal y de los derechos íntimos de la conciencia.

En la democracia, el hombre es «alguien» en la antidemocracia, es «algo». Por más humilde que sea la condición de un hombre, en la democracia se lo reconoce como persona, con derechos inviolables que no pueden ser desconocidos y mucho menos atropellados.

Como ocurre en cualquier sociedad humana puede suceder que en algunas circunstancias personas que viven en países democráticos, vean atropellados sus derechos. Téngase en cuenta que esa violación de los derechos humanos no proviene de la democracia, sino que es una consecuencia del incumplimiento de los principios democráticos.

El ciudadano atropellado en sus derechos puede reclamar y exigir justicia; puede recurrir ante los tribunales para que las leyes sean cumplidas.

Cosa muy diversa sucede en la antidemocracia. La negación y violación de los derechos humanos no constituyen una excepción; es lo corriente.

Es la consecuencia del principio totalitario: el hombre es lo relativo, el Estado es lo absoluto.

El hombre no tiene dignidad y derechos esenciales: tiene solo los derechos que el Estado le acuerde y en la forma y medida en que se los acuerde.

El hombre existe para servir a la comunidad (partido, Estado, etc.); debe estar dispuesto a todo lo que sea conveniente o provechoso para la comunidad.

No tiene libertad para elegir, ni mucho menos para protestar y reclamar.

Garantías Constitucionales

Garantías para el ejercicio de las libertades individuales
De poco valdría la enumeración de las libertades y derechos individuales si no se asegurase su cumplimiento. Las garantías para su ejercicio están consignadas en la Constitución Nacional y en otras leyes. Los artículos 14, 17, 18 y 19 de la Constitución especifican los derechos individuales e indican las garantías constitucionales para evitar su violación.

El artículo 28 previene cualquier maniobra para desconocer esos derechos con el pretexto de reglamentarlos. Dice así: «Los principios, garantías y derechos reconocidos en los anteriores artículos, no podrán ser alterados por las leyes que reglamenten su ejercicio».

También puede suceder que algunos de esos derechos sean violados por la autoridad que se excede en sus atribuciones, o por personas particulares.

Todo aquel que sufre atropello en sus derechos particulares, tiene dos procedimientos rápidos y breves (procedimiento sumario) para defenderse y ser restituido en el ejercicio de sus derechos. Esos derechos son: el «hábeas corpus» y el «recurso de amparo».

El «hábeas corpus»
Cuando una persona considera que ha sido detenida ilegalmente, dispone de un medio rápido para recobrar su libertad: el «hábeas corpus».

Son dos palabras latinas cuyo significado literal es «Tened vuestro cuerpo», o «Sed dueños de vuestra persona».
El hábeas corpus es un recurso sumario para recobrar la libertad.

Recurso sumario significa procedimiento rápido y simple. La persona detenida, o un pariente de la misma, o amigo, o apoderado, puede presentar ante un juez recurso de «hábeas corpus»; en otras palabras: pide se la ponga en libertad porque está detenida ilegalmente.

El juez que recibe el recurso de «hábeas corpus» no averigua si el detenido es o no es culpable; si merece o no estar preso; lo que examina es si está légalmente o ilegalmente arrestado. Para averiguar la legalidad o ilegalidad de la privación de libertad, el juez procede de la siguiente manera:

Emplaza a quien llevó a cabo la detención que le presente a la persona privada de libertad y que manifieste la causa por la cual se la ha detenido.

Luego el juez examina:
1° – Si existe orden «escrita» de arresto.
2° – De quién procede esa orden. Es decir, si la orden de arresto ha sido dada por una autoridad.
3° – Si la autoridad que ordenó la detención es competente, lo que significa, si tiene atribuciones legales para ordenar la detención.

Si se han cumplido todos estos requisitos, quiere decir que la detención es legal, por consiguiente, el juez no hace lugar al recurso de «hábeas corpus» y el detenido continúa preso. Pero sí el juez comprueba que no se han cumplido todos esos requisitos, quiere decir que la detención no se ha efectuado en conformidad con las leyes, sino abusivamente, y por lo tanto el arresto es ilegal. En este caso, el juez hace lugar al recurso de «hábeas corpus» y ordena que el detenido sea puesto inmediatamente en libertad.

Adviértase que para detener a un individuo sorprendido «in fraganti delicto«, es decir, en el mismo acto de cometer un delito, no se necesita orden escrita: la policía lo detiene sin más.

Pero, inmediatamente debe poner el detenido a disposición del juez competente que esté de tumo, en el plazo que determinan los distintos códigos. Si no se cumple esta formalidad, el individuo pasa a estar «ilegalmente detenido».

El «hábeas corpus» no figura expresamente en la Constitución Nacional. Se considera que está implícitamente en el artículo 18.

El «Recurso de amparo»
Semejante al «hábeas corpus» es el «recurso de amparo». La diferencia está en que el «hábeas corpus» protege la libertad física de las personas; en cambio, el «recurso de amparo» protege las otras libertades o derechos. Hasta el año 1957 muchos derechos individuales no tenían una protección apropiada. Ese año se estableció el «recurso de amparo», que es también un procedimiento breve y rápido para la defensa de derechos que se consideran vulnerados.

El «recurso de amparo» es un recurso sumario que se interpone ante la justicia pidiendo a la autoridad pública que defienda y proteja un derecho (o varios) conculcado o amenazado.

El «recurso de amparo» puede presentarlo cualquier persona que se considera privada ilegalmente de algún derecho; p. ej.: de publicar sus ideas por la prensa, de usar y disponer de su propiedad, de trabajar.

Como su mismo nombre lo indica, por el «recurso de amparo» se pide a la justicia amparo, ayuda, protección para el ejercicio de un derecho.

Tampoco el «recurso de amparo» figura expresamente en la Constitución Nacional. Se deduce del artículo 36 que dice así:

«Las declaraciones, derechos y garantías que enumera la Constitución, no serán entendidos como negación de otros derechos y garantías no enumerados, pero que nacen del principio de la soberanía del pueblo y de la forma republicana de gobierno».

La Constitución no desampara a los ciudadanos ante los peligros de verse ilegalmente restringidos en el uso de sus derechos, ‘ni les impone necesariamente el tener que recurrir a la defensa por medio de los procedimientos judiciales largos y costosos.

El «recurso de amparo» es un procedimiento breve y rápido.

El juez que recibe el «recurso de amparo» examina el asunto. Si aparece de modo claro y manifiesto que alguna autoridad pública, o personas particulares, han impedido o restringido ilegalmente cualquiera de los derechos esenciales de las personas y el perjudicado sufriría daño grave e irreparable si tuviera que recurrir a los procedimientos ordinarios, el juez ordena que se restablezca inmediatamente el derecho restringido.

Cuando una persona es detenida arbitrariamente, privándosela de su libertad física, puede exigir su libertad por medio del «hábeas corpus»; cuando se la priva de alguna otra libertad puede pedir el ejercicio de su derecho por medio del «recurso de amparo.»

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Las garantías en la reforma constitucional de 1994

La reforma incorporó al texto de la Constitución Nacional diversos mecanismos judiciales para la protección de los derechos individuales: el hábeas corpus, el hábeas data, el amparo y el amparo colectivo.

■ El hábeas corpus. Es una acción que tuvo su origen en el derecho inglés y que tiene por objeto la protección de la libertad. física de las personas.

Cuando una persona tiene su libertad restringida (ha sido detenida) o simplemente amenazada (sospecha que se la pretende detener), puede, él mismo o cualquier otra persona en su nombre, iniciar ante un juez un recurso de hábeas corpus, para que resuelva en forma inmediata su situación.

Una vez inciada la acción, el juez debe requerir a la autoridad responsable de la detención de la persona,,que presente al detenido y que informe los motivos de  detención. Si la detención no se hubiere practicado por orden escrita de una autoridad competente o no hubiere una causa legítima para la detención, el juez deberá ordenar la inmediata libertad de la persona.

Esta acción también puede ser interpuesta para proteger a un detenido  al cual se le haya agravado las condiciones de su detención, como, por ejemplo, la remisión de un menor detenido a una cárcel de mayores.

Otro caso previsto por la Constitución es el de la desaparición forzada de personas, en el cual también le corresponde al juez agotar los medios a su alcance para encontrar al desaparecido.

■ El hábeas data. Es una nueva institución que protege la intimidad y buena imagen de las personas. Permite que un individuo pueda tomar conocimiento de los datos a él referidos, que consten en registros públicos o privados destinados a brindar cualquier tipo de informes. Si los datos fueran falsos o tuvieran un fin discriminatorio, la persona puede exigir, según el caso, que se los suprima, modifique, actualice o se los declare confidenciales.

■ El amparo. Es una acción judicial que puede iniciarse en virtud de cualquier acto u omisión de una autoridad pública o de un particular que lesione o amenace derechos o garantías que estén reconocidos por la Constitución, un tratado o una ley. Por medio de esta acción, todas las personas pueden hacer valer sus derechos cuando no dispongan de otro medio judicial apto para ello.

■ El amparo colectivo. Es un medio para tutelar los derechos .que protegen el ambiente, a la competencia, al usuario, al consumidor, ya los derechos colectivos en general. Por el tipo de derechos que tiende a proteger, puede ser iniciado por el afectado, pero también por el defensor del pueblo y por las asociaciones que tienen corno fines la preservación de esos derechos.

Fuente: Educación Civica 2 – Santillana – DEmocracia – Casullo-Bordone-Hirschmann-Podetti y Otros

Garantías Cunado Somos Detenidos

Fuente Consultada:
Educación Democrática Mario Alexander Secundario – Escuelas Técnicas –

Biografia de Aristoteles Pensamiento aristotelico Filosofia Medieval

Biografía de Aristóteles El Pensamiento Aristotélico

En el siglo IV a.C. un filósofo griego llamado Aristóteles encuentra un método infalible para demostrar sus teorías. Primero compara dos afirmaciones verdaderas y, después de compararlas, extrae una conclusión, que tiene, por tanto, que ser cierta. Este tipo de razonamiento se conoce como «silogismo».

La influencia del último de los grandes filósofos griegos, Aristóteles, en la cultura occidental europea fue inmensa y aún perdura.

Durante más de 2.000 años, el enorme prestigio de su obra sirvió pera instruir a generaciones de filósofos y científicos.

La trascendencia de Aristóteles se basó en su aguda observación de la naturaleza y su capacidad para sistematizar el pensamiento de su época, convirtiéndolo en el fundador de la ciencia occidental.

(Estagira, 384 – Calcis, 322, a. C.) Filósofo griego. Junto con Platón, el más importante de la Antigüedad y, posiblemente, el de mayor influencia en la posteridad.

biografia de aristoteles filosofo griego

El inventor de los silogismos fue Aristóteles, el pensador más venerado e influyente de la Antigüedad, que vivió en Atenas en el siglo IV a.C.

El método lógico descubierto fue tan sólo uno de sus muchos descubrimientos. Aristóteles, que había sido discípulo de Platón, pensaba que el ser humano podía conocer la realidad a través del razonamiento.

Pero, a diferencia de su maestro, también creía que las personas debían observar la naturaleza y que podían aprender de sus propias experiencias.

Por este motivo, a lo largo de su vida se interesó por muchos campos de estudio diferentes, desde la lógica hasta la biología.

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BREVE FICHA BIOGRAFICA

•  Aristóteles nació en Estagira (hoy Stavro, actual Grecia). Era hijo de una
familia de médicos, y perdió a sus padres cuando aún era muy chico.

• A los diecisiete años partió hacia Atenas para formarse como filósofo en la Academia de Platón. Permaneció cerca de veinte años en la escuela; primero, como uno de sus alumnos y luego, colaborando como maestro.

• En el 347 a.C, al morir Platón, se dirigió a Assos (ciudad de Asia Menor), donde gobernaba su amigo, el tirano Hermias. Allí fue su consejero político y se casó con su sobrina Pitia.

•  En el 345 a.C. se trasladó a Pella (capital de Macedonia), donde se convirtió en maestro de Alejandro, hijo menor del rey.

• En el 335 a.C, al iniciar Alejandro su reinado, regresó a Atenas y fundó su propia escuela. La llamó «El Liceo» por estar ubicada en un jardín cercano al templo de Apolo Licio (protector de las ovejas contra los lobos).

Con el tiempo El Liceo se hizo tan conocido como la Academia de Platón. En clases y discusiones, que se hacían mientras maestros y alumnos paseaban por el jardín, Aristóteles realizó una importante tarea de investigación y de enseñanza en varias disciplinas.

•  En el 323 a.C, al morir Alejandro, estalló un sentimiento antimacedónico en Atenas, y Aristóteles tuvo que exiliarse. Cedió la dirección de El Liceo y se trasladó a Calcis (en la isla de Eubea), en donde murió al año siguiente.

Fue el primero en lograr que se considerara a la Filosofía como una de las ciencias principales.

En sus textos desarrolló sus ideas sobre la Lógica, la Política, la Literatura y la Ciencia.

Contribuyó a desarrollar en Occidente, ciencias muy destacadas, como la Ffsica, la Química y la Geografía.

Entre sus obras fundamentales se encuentran los escritos sobre Retórica, Ética y Política.

Su texto «Poética» es el tratado más completo sobro el teatro griego antiguo, y su influencia fue muy importante para todo el teatro occidental.

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Biografia:

Su padre, Nicómaco, fue médico personal del rey de Macedonia, Amnitas II, y por ello su situación social y económica fue siempre estable.

Al morir Nicómaco, Aristóteles fue adoptado por Próxenos de Atarnes, bajo cuya tutoría vivió, hasta que en el 367 a. C. marchó a Atenas e ingresó en la Academia. Allí, su primer maestro fue Isócrates y después Platón.

Aristóteles siguió las enseñanzas de la Academia hasta el año 347, en que murió Platón y le sucedió como director de la institución su sobrino Espeusipo.

Entonces, y en compañía de Teofrasto, regresó junto a Próxenos, su tutor, a Atarnea, Asia Menor.

Con Jenócrates, alumno de la Academia, que años más tarde llegaría a ser su director, gozó en Aso de la protección y ayuda de Hermias, antiguo condiscípulo suyo que había llegado al poder en Atarnea, como tirano.

Es posible que, para entonces, el estagirita ya hubiera escrito Eudemos y Protreptikós.

Hermias murió crucificado tras haber conspirado contra los persas, aliado con Filipo II de Macedonia. Aristóteles contrajo matrimonio con Pitiade, la sobrina e hija adoptiva del soberano muerto.

El filósofo viajó a Mitilene (en la isla de Lesbos), donde se estableció e inició con Teofrasto investigaciones sobre Biología.

En el 342 fue llamado por Filipo para encargarse de la formación y educación de su hijo Alejandro.

Aristóteles se trasladó a Pella a tal efecto, aprovechando la ocasión que se le brindaba para publicar la Ilíada y conseguir la reconstrucción de las murallas de Estagira.

La influencia que ejerció el filósofo sobre Alejandro fue de la máxima importancia. A ella se deberá, entre otras causas, el fenómeno del helenismo y de la expansión de la cultura griega por todo Oriente.

No obstante, Alejandro no asimiló los fundamentos políticos de la civilización de la Helade, rechazando el concepto de ciudad-estado como base de un sistema de gobierno.

Tras la batalla de Queronea, en el 335, Aristóteles regresó a Atenas.

Fundó el Liceo –así llamado por hallarse cerca del templo de Apolo Licio– e inició la actividad docente con independencia de la Academia platónica.

Pronto, sus alumnos recibieron el nombre de peripatéticos, por dar las clases mientras paseaban por el jardín y el peripato (especie de galería columnada).

Dos cursos simultáneos y diferentes se daban en el Liceo: uno, por la mañana, para los alumnos más adelantados y otro, por la tarde, para los menos iniciados.

Es uno de los pensadores decisivos de la historiaSu filosofía conjuga el empirismo y la abstracciónFue el preceptor de Alejandro Magno
 Sus estudios de biología son modelo de investigación Fundó la lógica como disciplina del razonamiento Introdujo las bases del método científico

Las necesidades de espacio obligaron a Aristóteles a alquilar un inmueble próximo, donde fue reuniendo una inmensa biblioteca, junto a una importante colección de mapas y material para el estudio de la Historia Natural, así como un archivo en el que, entre otros documentos, se recogieron las constituciones de gran parte de las ciudades griegas. Por primera vez, además, comenzó a estudiarse la historia de la primitiva filosofía griega.

aristotelesEn el 325, Alejandro Magno ejecutó a Calístenes, sobrino y colaborador de Aristóteles, lo que determinó la ruptura entre el filósofo y el soberano.

Pese a esto, a la muerte de Alejandro, en el 323, los sectores antimacedónicos atenienses acusaron de impiedad a Aristóteles y de haber colaborado en la destrucción del sistema griego en pro de un imperio unificador y centralista y de la fusión de la cultura de la Helade con la civilización bárbara de Oriente.

Aristóteles tuvo que marchar a Calcis de Eubea. Allí murió en el año 322, víctima de una enfermedad estomacal. Teofrasto le sucedió en la dirección del Liceo y de la Biblioteca.

Entre las obras más importantes del Estagirita se cuentan: el «Organon», tratado de lógica; la «Física»; la «Filosofía primera o Metafísica»; «Sobre el alma»; los tratados de moral: «Ética a Eudemo», «Ética a Nicómaco», la «Gran Ética» y la «Política», y, en fin, la «Poética» y la «Retórica».

El pensamiento de Aristóteles constituye uno de los pilares fundamentales de la civilización occidental y, como inspiración latente de todo un tipo de ciencia, filosofía y planteamiento racional, su influencia se extiende hasta la actualidad. Su división de las ciencias en teóricas, prácticas y poéticas, y sus esquemas lógicos, se han mantenido durante muchos siglos.

SUS OBRAS
Algunos escritores antiguos atribuyeron a Aristóteles cerca de un millar de obras. A nosotros nos han llegado cuarenta y siete, y no todas completas. Pero estas solas son suficientes para apreciar la extraordinaria calidad de su privilegiado intelecto. «En todas las cosas de la naturaleza existe alguna maravilla», dejó dicho Aristóteles. Y, fiel a este enunciado suyo, se dedicó a observar todos los fenómenos naturales.

Antes de él, la ciencia se hallaba todavía en sus primeros pasos. Hasta entonces, cuando no se lograba establecer las razones determinantes de un fenómeno natural, se creía en la intervención de alguna fuerza sobrenatural. Aristóteles fue el fundador de la ciencia: demostró que con el razonamiento se pueden explicar los fenómenos del universo.

Trató, por consiguiente de conocer las razones de una infinidad de fenómenos naturales. Muchas de sus observaciones, no obstante ser talentosas y evidenciar dotes de razonamiento poco común, hoy no son ya aceptables. Es menester no olvidar que formuló sus principios y deducciones con la sola ayuda de la «lógica», y sin realizar ninguna experimentación. Pero, a pesar de ello, no pocas de sus teorías conservan todavía todo su valor, después de transcurridos más de dos mil años, no obstante los progresos alcanzados en todos los campos del saber.

Entre las nociones que permanecen indiscutidas, por ejemplo, merece señalarse aquella, basada en sus estudios sobre zoología, por la cual dividía a los animales en dos grandes clases (correspondientes, casi exactamente, a las actuales de los vertebrados e invertebrados).

CURIOSIDADES:

TESTAMENTO: Solitario, enfermo y previendo su fin, Aristóteles redactó un testamento transmitido por el historiógrafo Diógenes Laercio, que es un ejemplo de humanidad por los recaudos que se toman a favor de sus herederos: su compañera Herpilis y sus hijos Pitias y Nicómaco.

Encomienda el cuidado de éste a la protección de su amigo Antipáter, lugarteniente de Alejandro Magno. Y ruega que la dirección del Liceo de Atenas recaiga en su amigo Teofrasto, también filósofo, cosa que fue así. Le preocupaba el futuro del Liceo debido a la inquina que le guardaba el clan del anti-macedónico Demóstenes por haber sido maestro de Alejandro Magno.

FRENTE A LA ESCLAVITUD:
La esclavitud era común en la Antigua Grecia. Aristóteles afirmó la tesis del «esclavo natural». No obstante, señala las dificultades empíricas para reconocer al verdadero esclavo y critica el modo de adquisición de esclavos. En su testamento, Aristóteles ordenó que sus esclavos no fueran vendidos y que se los liberara cuando alcanzaran una «edad conveniente».

LOS PERIPATÉTICOS: Aristóteles fundó su escuela, el Liceo, entre el 335 y el 334 a.C. Era un centro de enseñanza rival de la Academia de Platón y se lo llamaba Perípatos, por su paseo cubierto y debido a la costumbre aristotélica de dar clases mientras se paseaba. Por eso, los alumnos del Liceo también se conocieron por el nombre de peripatéticos.

EL CORPUS: Es sorprendente que las obras «esotéricas» de Aristóteles no fueran consideradas de gran interés en la época helenística, preocupada más por encontrar estrategias conducentes a la «tranquilidad del ánimo». Según Estrabon y Plutarco los escritos de Aristóteles permanecieron inaccesibles hasta que fueron redescubiertos en el siglo I a C, haciendo posible la edición de Andrónico de Rodas, un peripatético.

La edición del Corpus permitió la renovación del pensamiento aristotélico. Luego estos textos serían leídos en clave neoplatóníca. Durante siglos sólo se conocieron en Occidente los escritos lógicos. Gracias a la influencia árabe, el pensamiento occidental pudo tener acceso al resto de la obra aristotélica.

Biografia de Platon Pensamiento filosofico Filosofo griego

Biografía de Platon Pensamiento Filosófico

Filósofo griego. Nos han llegado escasas noticias de su vida. Nació en la época de la democracia de Pericles.

Perteneció a una familia de la aristocracia, de gran influencia dentro de la oligarquía revolucionaria.

Por parte de su padre, es posible que fuera descendiente de Codro, el último rey de Atenas.

Biografia de Platon filosofo griego

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BREVE FICHA BIOGRAFICA DEL FILOSOFO:

• Nació en Atenas (Grecia), en el 427 a.C. Se cree que su verdadero nombre era Aristocles, como su abuelo, pero lo llamaron Platón, apodo que tenía que ver con su ancha espalda.

• Pertenecía a una familia aristocrática que le dio una completa formación educativa, artística y deportiva.

• En su juventud se dedicó a la poesía y luego a la filosofía.

• A los veinte años comenzó a estudiar con el filósofo griego Sócrates y se convirtió en su discípulo.

• En el año 399 a.C, luego de la muerte de Sócrates, se trasladó a la ciudad griega de Megara e inició una serie de viajes a Italia, Egipto y Sicilia (isla al sur de Italia).
• Hacia el año 387 a.C. regresó a Atenas, donde fundó la Academia (primera gran escuela o universidad de la Antigüedad) y se dedicó a la enseñanza durante veinte años.

Un Idealista
•  En el 367 a.C. viajó a la ciudad de acusa (Sicilia), invitado por el tirano Dionisio II. Allí intentó que el gobernante aplicara sus ideales políticos, pero fue recnazado y tuvo que volver Atenas, donde continuó con enseñanza y la investigación.

• En el 361 a.C. retornó a Siracusa, pero tuvo nuevas diferencias políticas con Dionisio II y este lo obligó a permanecer en la isla hasta que fue liberado por el filósofo Arquitas.

• De regreso en Atenas, redactó sus últimas obras.

• Murió en esa ciudad, en el año 347 a.C.

En sus obras, Platón expuso sus ideas filosóficas en la forma de diálogos que sostienen dos o más personajes. Estas conversaciones o debates se dividen en: diálogos socráticos, diálogos de la madurez y diálogos de la vejez. 

En los primeros, el autor transcribió el pensamiento de su maestro Sócrates.

En los segundos, reflejó sus teorías sobre la inmortalidad, el alma y la ciudad ideal, entre otros conceptos. Aquí se destacan las obras «El Banquete» y la «La República». Finalmente, en los últimos, Platón examinó y criticó su propias teorías.

BIOGRAFIA: En el año 407 ocurre algo que será decisivo en su vida: su encuentro con Sócrates, del que será alumno durante ocho años.

Cuando el maestro es condenado a muerte, Platón se refugiará en Megara, al temer que Atenas persiguiera a los discípulos de Sócrates. En esa ciudad se encontrará con Euclides.

Se cree que a continuación realizó varios viajes, probablemente a Egipto y a la Cirenaica, donde entró en contacto con Aristipo de Cirene y con el matemático Teodoro.

Según la tradición, marcharía después a Italia meridional, donde conoció a algunos pitagóricos.

Algunos autores afirman que entonces fue cuando Filolao le vendió unos escritos secretos de Pitágoras, en los que Platón se inspiraría para escribir el Timeo.

De esta época de su vida serían los siguientes escritos: Apología de Sócrates, el Hipias I y II, el Eutifrín, el Critón, el Cármides, el Laques, el Lisis, el Protágoras, el Gorgias y el Menón.

Su aventura siciliana empezaría en el año 388, cuando pensó en la posibilidad de convertir a Dionisio I el Antiguo a sus teorías político-filosóficas.

Pero esta relación no cuajaría, y Platón fue desterrado. En el viaje de vuelta fue capturado y vendido como esclavo.

El cirenaico Anniceris, que le había reconocido, le compró y le devolvió la libertad.

En el año 387 Platón volvió a Atenas y fundó la Academia, que sería la primera gran escuela de la Antigüedad, organizada de forma sistemática, con aulas y biblioteca.

Platón ejerció en ella su magisterio, hasta que murió, en colaboración con su discípulo Aristóteles. En el fondo, la Academia fue la primera universidad organizada.

Su obra se conserva casi completa.

Nos han llegado 42 diálogos. Junto con la que escribió Aristóteles, es la obra capital de la filosofía y de toda la cultura griega. Su aportación a la formación del lenguaje filosófico es extraordinaria y tiene un elevado valor literario.

El género literario utilizado por Platón fue el diálogo, que tiene una profunda relación con su doctrina de la dialéctica como método filosófico y posee una extraordinaria belleza poética. Siempre es Sócrates el personaje principal.

Su pensamiento muestra una profunda evolución, partiendo de la doctrina de Sócrates y llegando al descubrimiento de las ideas y culminando en los problemas planteados por ellas, en diálogo con Aristóteles.

Un problema no resuelto es el conocer con exactitud el orden cronológico de sus escritos.

En segundo lugar, no se puede separar claramente lo que pertenece a Sócrates y lo que es estrictamente suyo a través de los diferentes diálogos.

Platón no sólo recibió la influencia socrática, sino también otras importantes: pitagorismo, heraclitismo, orfismo, entre otras.

En sus primeros diálogos muestra a Sócrates y son, al mismo tiempo, una defensa contra las acusaciones que le llevaron a la muerte. En Apología de Sócrates resalta la importancia de la idea de verdad. Su meditación se centra, además, sobre la vida y muerte de su maestro.

En Hipias menor nos da una idea de Sócrates como un sofista más, trata de buscar en qué consiste el bien, concluyendo que el hombre justo no puede mentir voluntariamente, no puede hacer voluntariamente el mal. En Critón, Sócrates habla a Critón, que le quiere obligar a huir de la prisión, manifestándole que no puede responder a la injusticia con la injusticia, ni hacer el mal a quienes nos lo han hecho.

En Cármides trata de definir el concepto de sabiduría. En el Laques plantea el problema de la educación de los niños y en Eutifrón analiza la piedad, llevándonos en Lisis a, tratando sobre la amistad, sus momentos más dialécticos. En otro diálogo de gran interés, Hipias mayor, nos acerca a lo bello a través de la búsqueda de su definición y llega a reconocer que no sabe lo que es la belleza.

Creía que las ideas existen separadas de las cosasSu Academia reunió a la élite intelectual de AtenasDecía que el cuerpo era la «cárcel» del alma inmortalSus ideas tienen una
gran influencie en Occidente
 El suicidio de
Sócrates , influyó en sus Iideas políticas
Postulaba un a sociedad justa gobernada por filósofos – reyes

Fedón es el primer diálogo que nos hace avanzar hacia su metafísica. Aborda en él el tema de la inmortalidad del alma. Sócrates llega a la conclusión de su inmortalidad porque para él, todo es lo que aprendemos, yo recuerdo porque en una época anterior he aprendido lo que ahora recuerdo. En el Menón se plantea cómo se adquiere la virtud, si por la enseñanza, el ejercicio o por la naturaleza, e insiste en encontrar una definición para ella. En Protágoras analiza los mismos temas que en Menón, insistiendo sobre la sabiduría. Y así, en cada uno de sus escritos va desgranando sus teorías filosóficas, para llegar al descubrimiento de las ideas.

El ser verdadero no está en las cosas, sino fuera de ellas, en las ideas que son unas, inmutables y eternas. Pero estas ideas no son accesibles a mi conocimiento directo, no están en el mundo. Para explicar esta teoría recurrió al mito en el que señala que el alma se puede comparar a un carro tirado por dos caballos alados, uno dócil y otro díscolo, dirigidos por la razón, que se esforzará en conducirlo bien. Conocer será, para él, recordar lo que está dentro de nosotros. Las cosas, insiste, son sólo sombras de las ideas.

La democracia creó las condiciones para una mayor participación del pueblo en la política. El acceso de mayor cantidad de personas a los debates y la creciente complicación de la administración del Estado generó la necesidad de información y de preparación técnica. Era necesario dominar el instrumento político por excelencia: la palabra. Los llamados «sofistas» (sop-histai) fueron personajes que enseñaron retórica y erística (arte del combate verbal). Cuando Platón comenzó a escribir sus Diálogos, Atenas era una democracia muy distinta a la que soñó Pericles -el «padre de la democracia»-. Pululaban arribistas y demagogos que se caracterizaban por poseer cualidades retóricas que les aseguraban el éxito en las asambleas. La irrupción de Sócrates fue muy conflictiva. La democracia que se reestablece en el 403 a.C. lo acusa de corruptor de jóvenes y lo condena a muerte. A los ojos de Platón, esa democracia era insensata e injusta.

Una de sus obras principales fue La República, con la que consuma su visión del mundo. El Estado bueno será para él aquel en el que exista una división del trabajo. Debemos, asimismo, mantener alejado de nosotros el deseo de felicidad individual, ya que con él iríamos hacia la corrupción del Estado y hacia la tiranía. Describe el Estado ideal, pero piensa que siempre está amenazado.

En el libro VII de este diálogo nos presenta el famoso mito de la Caverna: somos prisioneros, encadenados, que ven desfilar unas imágenes sobre el muro que está ante ellos. La caverna es el mundo sensible, con sus sombras, que son las cosas.

El mundo exterior es el mundo verdadero, el mundo de las ideas. Es muy importante, señala, educar a los guardianes. El Estado ideal será casi imposible de alcanzar y añade que siempre que los guardianes se adueñen del poder nos llevarán a la tiranía. Sostuvo la primacía de la sociedad sobre el individuo, en un sistema de castas, presidido por la clase superior de los filósofos.

El pensamiento de Platón dominaría en toda la cristiandad hasta, aproximadamente, el siglo XII, en el que hubo, debido a las doctrinas de Santo Tomás y San Alberto, un verdadero giro en el predominio de las anteriores teorías filosóficas. Sin embargo, en el siglo XVI sus doctrinas renacieron con las ideologías de Descartes y Leibniz, de marcado carácter platónico. Su influencia se prolongaría en las obras de Hegel, Fichte y Schelling.

LA ACADEMIA: Una vez en Atenas, en el año 388-387, fundó la Academia, nombre que recibió por hallarse cerca del santuario dedicado al héroe Academos, especie de «Universidad» en la que se estudiaban todo tipo de ciencias, como las matemáticas (de la importancia que concedía Platón a los estudios matemáticos da cuenta la leyenda que rezaba en el frontispicio de la Academia: «que nadie entre aquí que no sepa matemáticas»), la astronomía, o la física, además de los otros saberes filosóficos y, al parecer, con una organización similar a la de las escuelas pitagóricas, lo que pudo comportar un cierto carácter secreto, o mistérico, de algunas de las doctrinas allí enseñadas. La Academia continuará ininterrumpidamente su actividad a lo largo de los siglos, pasando por distintas fases ideológicas, hasta que Justiniano decrete su cierre en el año 529 de nuestra era.

CURIOSIDADES:
APODO ORIGINAL:
El nombre real de Platón era Aristocles. El sobrenombre que se le puso, según algunas versiones, se refiere a que tenía espaldas anchas. Plato, en griego, significa espalda.

UN ESCLAVO ILUSTRE:  El tirano Dionisio I de Siracusa se enojó con Platón y lo expulsó en una nave espartana que hizo escala en la isla de Egina, hostil a Atenas. Allí, apenas llegó y según se cuenta, Platón fue vendido como esclavo. Pero, por suerte, Aniceris, también filósofo, lo identificó y pagó el rescate por su libertad. De esta manera, Platón pudo volver a Atenas, en 387 a.C, para retomar su labor intelectual.

VIAJES PELIGROSOS: Años después, Dionisio II, el joven, sucedió a Dionisio I como tirano de Siracusa, lo que animó a Platón a regresar a Sicilia. Como sus propuestas fueron rechazadas, huyó de la isla. El tercer viaje fue peor: el filósofo Arquitas de Tarento-inventor del tornillo y de la polea-, tuvo que intervenir para que no lo mataran.

LA MUJER, EN CASA: La sociedad griega era machista. Las mujeres carecían de derechos legales y políticos, eran excluidas de los asuntos de carácter público y estaban confinadas en casa, cuidando a los hijos. Esto se vincula con que los griegos consideraron las relaciones homosexuales concurrentes con el matrimonio. Explica también que las hetairas (prostitutas) gozaran de gran prestigio.

DE FAMILIA NOBLE: Platón fue hijo de Aristón. Su madre Perictíone, pertenecía a la nobleza y estaba vinculada a la Tiranía de (os Treinta. A la muerte del padre, Perictíone se casó con el rico Pirilampes. Platón tuvo dos hermanos, una hermana y un medio hermano.

COSTUMBRES CRUELES: Esparta era un ciudad-estado enemiga de Atenas, pese a que ambas eran griegas. Sus 5.000 habitantes, todos soldados, adoptaron una oligarquía y no admitían nuevos ciudadanos. Los recién nacidos con algún defecto físico eran arrojados por un barranco y los castigos sociales eran, en general, tan duros que aún hoy se usa la frase «con crueldad espartana».

AMISTAD: Platón tenía muchos amigos pero la amistad en sí misma le planteaba dudas. En una ocasión dijo:»No dejes crecer la hierba en el camino de la amistad».También: «Los amigos se convierten con frecuencia en ladrones de nuestro tiempo».

PRINCIPIO Y FIN: Platón compró un huerto para hacer vida común con sus discípulos. Así nació la Academia, que tomó su nombre de Akademos -héroe que también bautizaba al bosque cercano- La Academia duró hasta el 529 d.C, cuando Justíniano I, emperador de Bizancio, opuesto a la difusión de las enseñanzas paganas y a la filosofía griega, la clausuró.

«La Academia de Atenas» es una obra de Rafael, que está en el Museo Arqueológico de Nápoles. El pintor centista retrató en ella varios hombres de su tiempo y asoció sus fisonomías a algunos filósofos antiguos. Platón es Leonardo da Vinci, el matemático Euclides es el arquitecto Bramante y el profeta Jeremías, Miguel. Ángel. El propio Rafael aparece en el cuadro.

LA ACADEMIA PLATÓNICA: El término academia deriva del nombre de un personaje ático, Academo, que poseía en los alrededores de Atenas un jardín en el que se encontraban las tumbas de personajes célebres como Pericles. Sin embargo, los orígenes del jardín se remontan más allá de los tiempos históricos.

Según la leyenda, Castor y Pólux, los llamados Dióscuros, fueron conducidos a él por Academo en busca de su hermana Helena cuando ésta fue raptada por Teseo. El jardín estaba consagrado al culto de Atenea y en él parece ser que había un gimnasio además de varios altares dedicados a los principales dioses de la mitología griega.

En 387 a. C. Platón, que había sido vendido como esclavo y cuyo rescate había pagado su amigo Anníceres, compró los terrenos que circundaban este jardín con el dinero que debía a este último, que nunca llegó a aceptar su devolución.

En ellos organizó la más célebre academia del mundo antiguo, llamada por el nombre de su creador, en la que reunió a sus discípulos para formar no sólo una escuela filosófica sino, en realidad, lo que puede considerarse la primera universidad occidental, ya que en ella se instruía a los jóvenes no sólo en filosofía, sino también en matemáticas y astronomía, entre otras ciencias, siguiendo un plan de educación progresiva pergeñado por el filósofo.

En la vida de la Academia platónica pueden distinguirse tres etapas. La primera, conocida como Academia Antigua, contó entre sus directores con Espeusipo de Atenas, sobrino de Platón, al que sucedió al frente de la Academia en el 357 a. C, Polemón y Crates de Atenas. La Academia Media fue fundada por Arcesílao en el siglo lll a. C, al que sucedió en la cátedra su discípulo Lácides de Cirene.

La Academia Nueva fue iniciada por Carnéades, quien combatió el estoicismo y todo dogmatismo, a quien sucedió en 129 Clitómago de Cartago. Esta última etapa conclu-.’ó con la clausura definitiva de la Academia en tiempos de Justiniano (529 d. C.) (Fuente: Enciclopedia Espasa-Calpe Tomo 32)

PLATÓN Y PITÁGORAS: Los Cinco Sólidos Pitagóricos

Utopía de Platón: La República

La Muerte de Socrates Causas del Juicio al Filosofo Griego

JUICIO Y MUERTE DE SÓCRATES

Con noble calma y valor, Sócrates recibió la copa de cicuta y ante los ojos de sus discípulos bebió el veneno que le causaría la muerte, dando cumplimiento a la sentencia dictada contra él por «corromper a la juventud e introducir divinidades extrañas» en la Atenas del año 400 antes de Cristo.

Para muchos, la muerte de Sócrates representa la obediencia fiel de un ciudadano a las leyes de su Pueblo, porque rechazó los reiterados ofrecimientos de sus discípulos para facilitar su huida de la prisión.

De la vida y del modo de ser y de pensar de Sócrates, su juicio y el desenlace que éste tuvo son los episodios más significativos.

En general, puede decirse que Sócrates fue una víctima inocente de una Atenas crispada por más de veinte años de guerra continua, que se vio coronada por el régimen de terror impuesto por los Treinta tiranos entre el —404 y el —403 tras la victoria espartana.

Cuando la democracia se instaura de nuevo, Sócrates es visto como cómplice de Critias y Cármides, cabezas destacadas de ese grupo oligárquico.

No era la primera vez que el nombre de Sócrates se asociaba al de los enemigos de la democracia: la defección de Alcibíades años antes era un importante precedente. No se juzgó a Sócrates por estas razones (lo mejor, sospechas), pues la amnistía política del —403 cerraba el paso a tal tipo de revanchas.

muerte de Socrates filosofo

Sin embargo, el nuevo partido demócrata buscó el exilio de Sócrates. Diógenes Laercio recoge la acusación de que se le hizo objeto: «Melito, hijo de Melito, del distrito de Pita, acusa a Sácrates, hijo de Sofronisco, del distrito de Alopece, bajo juramento al siguiente efecto.

Sócrates es culpable de:

1) de no rendir culto a los dioses a quienes rinde culto el Estado, sino de introducir prácticas religiosas nuevas y poco conocidas;

2) y además, de corromper a los jóvenes. El acusador público pide la pena de muerte. » Pronto se vio que el plan de Sócrates no se encaminaba a la salvación de su vida. Pudo haber alegado desobediencia a los Treinta tiranos, habiendo estado en una ocasión al borde de la muerte, pero no lo hizo.

Apenas si se refirió a la primera parte de la acusación, pues en Atenas había libertad de culto religioso, y rechazó enfáticamente la verdad de la segunda. Sin embargo, su relación con Alcibíades o con Critias había sido demasiado estrecha como para que el pueblo en general dejara de vincularlos. (Años antes, Alcibíades había sido parte destacada de un sacrilegio escandaloso habido en Eleusis.) Sócrates subrayó las diferencias que le separaban de los objetivos y de los beneficios económicos de la educación de los sofistas, y se declaró inocente.

Por un lado, adujo, la muerte era un digno final a una vida virtuosa como la suya. Por otro, cuenta Jenofonte, Sócrates veía en aquélla una salida a las miserias de la vejez. No rehuyó la pena capital. Solicitó para sí un puesto vitalicio en el Pritaneo (o Comité del Senado) como reconocimiento a su labor educativa y a su civismo, y sólo aceptó pagar una multa.

Los jueces, que habían de elegir entre la sanción del acusador público y la propuesta por Sócrates, se vieron con las manos atadas y le condenaron a muerte. Sócrates pudo haber eludido fácilmente tal desenlace, pero optó por no arrojar sobre sí la menor sombra de sospecha acerca de su conducta y de su lealtad a las leyes de Atenas.

Los sicofantes cumplían, ciertamente, una función social en la sociedad griega, aunque la moderna institución de la fiscalía los haya tornado seres despreciables en ciertas circunstancias. Fueron sicofantes los que acusaron a Sócrates de no creer en los dioses del Olimpo, incriminación que lo llevó a ser condenado a muerte mediante la ingestión de cicuta, el veneno extraído de la planta del mismo nombre.

Ya en prisión, Sócrates rechazó un ofrecimiento de fuga que le fue hecho por sus amigos, y dio muestras de un magnífico buen humor, reconfortando incluso a aquellos que lloraban su suerte. Llegado el momento, se despidió de su familia —el más pequeño de sus hijos sólo tenía unos meses de edad— y de sus amigos y seguidores, preparó su cuerpo para el funeral y apuró el contenido de la copa de cicuta.  (ver: planta venenosa)

Biografia de Socrates – Vida del Filosofo Griego

Biografía de Sócrates La Filosofía Griega-La Mayeutica

En el siglo V a.C, un hombre pasea por el agora de la ciudad griega de Atenas.

Algunas personas lo saludan y pasan de largo, pero otras se detienen y entablan conversación. Dotado de una fina ironía y admirado y odiado al mismo tiempo, revela a su interlocutor grandes verdades mediante el diálogo.

SOCRATES, fue un filósofo griego. Su vida es un auténtico misterio. En él todo parece de caricatura. Iba descalzo por la ciudad de Atenas. A veces, cuando recomendaba a los jóvenes adolescentes que fueran limpios y elegantes, el aparecía sucio.

Era casi un mendigo. Su primer enigma es, pues, saber de qué vivía. Su padre fue escultor y su madre comadrona. No se conoce bien si se casó una o dos veces.

biografia de Socrates Filosofo Griego

También le gustaba la música. En realidad fue un cosmopolita sedentario, ya que no salió nunca de la ciudad de Atenas más que para luchar contra los persas o consultar el oráculo de Delfos.

Otros filósofos viajaron por el Mediterráneo para instruirse. Vivió en unos tiempos turbulentos, bajo la tiranía de los Treinta, que según Jenofonte le prohibieron enseñar la retórica.

El filósofo más conversador de la historia vivió en Atenas, no conversaba por el simple placer de conversar, sino por la voluntad de revelar a su interlocutor grandes verdades a través del arte de la conversación.

Su método, conocido con el nombre de «mayéutica» (que siginifica literalmente arte de ayudar a dar a luz), consistía en formularle unas preguntas al interlocutor, quien, a través del diálogo descubría alguna verdad en su interior.

Por eso siempre decía: «Conócete a ti mismo».
No obstante, esta molesta superioridad acabó por irritar a las autoridades, quienes le condenaron a muerte. Al llegar su hora, bebió serenamente una copa de un veneno letal, la cicuta, mientras hablaba con sus discípulos.

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BREVE FICHA BIOGRAFICA DEL SOCRATES:

•  Nació en el 470 a.C, en Atenas (Grecia).

• Fue educado en literatura, música y gimnasia, y luego en filosofía.

• Al principio trabajó junto a su padre, que era escultor, y realizó un conjunto de estatuas.

• Durante la guerra del Peloponeso contra Esparta, sirvió como soldado de infantería en las batallas de Potidea entrel el 432 y el 430 a.C, Délos en el 424 a.C. y Anfípolis en el 422 a.C.

• Ya adulto, pasó mucho tiempo en los mercados y plazas públicas dialogando e interrogando a la gente común. Este comportamiento correspondía a su sistema de enseñanza (mayéutica) por el que buscaba encontrar la verdad.

• No escribió ningún libro ni tampoco fundó una escuela de filosofía aunque tuvo algunos discípulos, como el célebre Platón y el historiador Jenofonte, que transmitieron lo que se conoce sobre su vida.

crates fue uno de los filósofos más importantes del mundo griego y el primero que se ocupó de los problemas del hombre común.

Él consideraba que la filosofía no debía limitarse a las ideas abstractas sino también aplicarse a los hechos cotidianos.

Entre las numerosas opiniones que compartió con sus discípulos, les enseñó que sabio es quien sabe vivir, quien se conoce a sí mismo y sabe controlarse, y no aquel que atesora muchos conocimientos.

El JUICIO:
•  En el 399 a.C. fue acusado de despreciar a los dioses, de introducir nuevas deidades y de corromper a la juventud.
• Durante el juicio demostró en su defensa la inconsistencia de los cargos que se le imputaban, pero igual fue condenado a muerte.

• Pasó sus últimos días con amigos y seguidores hasta que una noche cumplió su sentencia bebiendo una copa de cicuta.

Fuente:Ficha sobre la biografia de Sócrates Revista GENIOS

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BIOGRAFIA: Su personalidad es, a veces, contradictoria: bufón y serio, dulce y violento, religioso y librepensador, aristócrata y demócrata.

No se conoce tampoco con exactitud cuál fue su formación intelectual: practicó la gimnasia, la música, la geometría y la astronomía.

En cuanto a su relación con los filósofos, no entendió a Heráclito, frecuentó a los sofistas y tuvo entre sus oyentes a Platón. Sócrates no ha dejado ningún texto escrito.

Es dudoso, por tanto, si existe una filosofía suya. Sus palabras y pensamientos nos han sido transmitidos. Fue un teórico puro, va, viene, pregunta, vive de la ciudad.

Considerará amigos a los otros ciudadanos, intentará ayudarles y mostrará un amor pedagógico hacia los jóvenes.

En su propia educación será sobrio, cuidará su salud, despreciará el dinero, será piadoso y modesto. Tendrá por norma predicar con el ejemplo.

Sócrates interrogaba al que encontraba, al artesano, al político, al sacerdote y a todos les demostraba que eran incapaces de definir el objeto de su saber.

Sócrates se incluiría entre los sofistas al limitar su búsqueda al único objeto que podemos conocer, el hombre. Para él, el sustituto de la prueba metafísica es la experiencia y la analogía, el diálogo.

En realidad, es casi seguro que fuera el creador de la dialéctica.

Con una burlona modestia (su ironía) se coloca en actitud interrogante frente a su interlocutor y le hace examinar casos particulares y de la vida corriente, que luego comparaba con otros, deducía sus consecuencias, llegando a principios generales de crítica moral o a mostrar la falsedad del argumento o las contradicciones en las que incurría el interlocutor.

Es casi seguro que expuso a muchos a vergüenza, por lo que fue creándose enemigos, llegando a considerarle peligroso y revolucionario.

Su mérito estribó en establecer que por un trabajo comunitario sobre el discurso común, se podía llegar al discurso justo: los sofistas hablaban ante los otros, pero no con los otros, el dialéctico, sin embargo, dialoga e intenta convencer a través del diálogo.

La dialéctica destroza los discursos largos, procede a base de preguntas cortas, se dirige al intelecto y su finalidad es convencer.

Su ironía es burlona, porque la dialéctica se prepara para demostrar al otro que, en realidad, ignora lo que alardea de saber.

Para Sócrates el concepto es innato y universal.

El pensamiento de Sócrates no fue Dios ni el Cosmos: es cualquiera, el artesano, el artista, el político.

A cada uno le interesa lo útil, pero no con carácter universal, sino por un beneficio inmediato. Su análisis de lo útil desemboca en el concepto de bien.

Propugnó la práctica de la virtud, porque, en su opinión, la virtud es dominar los movimientos de una naturaleza ciega y conducirse según la ciencia del bien.

Pensaba, asimismo, que el hombre, por esencia, quiere el bien y que cuando hace mal se engaña, concluyendo que nadie es malvado voluntariamente.

Considera necesario hablar; la verdad, en su opinión, no se alcanza con grandes y aparatosos discursos, sino mediante el diálogo.

El lenguaje será para él el lugar de su verdad.

Pero lo más importante no será el dios oculto o el mundo, sino que para Sócrates lo fundamental es conocernos a nosotros mismos.

La virtud, para él, consistirá en resistir a los impulsos particulares para seguir los mandamientos universales de la razón.

Los conceptos más útiles e importantes son los que nos pueden ayudar a dirigir nuestra conducta. Éste será el Sócrates creador de la ciencia moral.

Pero el Sócrates que nosotros conocemos es el creado por Platón, no es un hombre de carne y hueso, sino un auténtico <<personaje>>, sabio, sublime, tierno, burlón, honrado.

Como no dejó un sistema doctrinal y prefería educar a los hombres para que ellos solos reflexionasen, su figura y doctrina fueron asimiladas por sus discípulos, y, a su muerte, se formaron varias escuelas socráticas: la Clínica, la Cirenaica y la Megárica.

Su forma de morir también elevaría a la categoría de mito a este enigmático personaje.

Fue condenado a muerte.

Aunque lo consideró injusto, no quiso escapar cuando sus alumnos le prepararon la huida y bebió la cicuta, demostrando una gran serenidad y poniendo en práctica su teoría de que el primer deber del ciudadano es la obediencia de la ley, aunque sea injusta.

El porqué de esta condena ha sido motivo de discusiones frecuentes, sin haberse llegado a una conclusión definitiva.

Hasta el siglo XIX se pensó que fue víctima de los sofistas, sus enemigos más directos.

Después se creyó que Sócrates había suscitado la ira de los más reaccionarios, acusándole de corruptor de la juventud y también que le pudieron exigir cuentas por su colaboración con los aristócratas.

Otros han visto en su muerte una conducta fracasada. Opinan que él quería morir, que estaba cansado de su sabiduría.

Pero, apenas muerto, una vez ingerida la cicuta, se cerraron las palestras y gimnasios en señal de duelo y se desterró a los que le habían acusado. Con su muerte, se convirtió en un mito, en un símbolo.

Ha pasado a la historia como la representación del sabio por excelencia.

FILOSOFÍA DE SÓCRATES: «CONÓCETE A TI MISMO»
Sócrates había nacido el año 469 antes de Cristo; su padre era escultor; su madre cuidaba de los enfermos con solicitud. La condición modesta de la familia no impidió al joven ateniense frecuentar las escuelas por las cuales era famosa su ciudad natal.

Al llegar a adulto, su inteligencia, su carácter, y la gran misión para la cual se sentía destinado, lo llevaron a ser uno de los personajes más notables de su querida ciudad.

En aquel tiempo vivía en Atenas un conjunto de hombres que se preciaban de sabios, llamados «sofistas»; habían abierto numerosas escuelas donde acogían, cobrando honorarios, a los hijos de los ciudadanos más ricos; además, para hacerse conocer y apreciar, pronunciaban disertaciones en las plazas públicas o bien en las casas adonde eran invitados; con actitud frecuentemente soberbia, afirmaban encontrarse en condiciones, sólo con la habilidad de su razonamiento sutil, de sostener cualquier argumento y de defender cualquier causa, sin preocuparse por la verdad de ésta.

Se jactaban de poder demostrar un día una cosa y al día siguiente la tesis completamente contraria, y de saber persuadir a quienes los oyeran de que una cosa falsa era verdadera y viceversa.

El daño que tales disertantes hacían en el ánimo de sus oyentes era inmenso: asombrados y confusos, los más llegaban a pensar que no existía una sustancial diferencia entre las cosas buenas y las malas, entre la verdad y la falsedad, entre lo real y cierto y lo imaginario y falso.

La confusión era grande y el perjuicio que ello ocasionaba era muy grande.

A luchar contra esta acción disgregadora de la moral se consagró Sócrates. La verdad, la justicia, la bondad, la honestidad son una sola cosa, afirmó él, y no debe ni puede ser alterada con las palabras; para conocerla, cada uno ha de interrogarse a sí mismo, consultar su propia conciencia y negarse a construir artificiosas justificaciones.

«Conócete a ti mismo», afirmaba Sócrates; y con ello quería hacer comprender que sólo reconociendo el hombre su propia ignorancia y sus muchos defectos y deficiencias, podría encarar la tarea de superarlos y vencerlos.

En abierto contraste con la conducta de los sofistas, que usaban su inteligencia sólo con vistas a lograr un provecho material, Sócrates recalcaba: «No amar la riqueza ni otros bienes materiales con preferencia a los del espíritu».

A los sumisos y flojos frente a los tiranos de su patria, él les decía: «Buscad la verdad y defendedla contra quienquiera, a toda costa y siempre; no cedáis frente a amenaza alguna: más allá de este mundo está Dios, quien os juzgará a vosotros y a ellos».

Estas cosas las enseñaba y explicaba Sócrates a todos sus conciudadanos: en las plazas, en las calles; sentado sobre los escalones de un templo o en la tienda de un artesano, conversaba con la gente del pueblo y con los jóvenes; interrogaba, escuchaba atentamente las respuestas, corregía, habituaba a las gentes a la crítica y a la reflexión.

Él mismo arriesgó la vida más de una vez por haber osado promover protestas contra los gobernantes o por haberse rehusado a cumplir disposiciones u órdenes que consideraba ilegales; durante toda su vida, además, había permanecido en la pobreza, condición que, juzgaba, habría de permitirle dedicarse íntegramente a los problemas del espíritu. Y en razón de que el mismo Sócrates era el primero en poner en práctica sus enseñanzas, fue objeto de la estima popular.

PARA SABE MAS…
Dotado de un gran sentido de la ironía, Sócrates suscitaba el coloquio personal de hombre a hombre, con el fin de averiguar la verdad, que él mismo no conocía.

Por el procedimiento de la mayéutica como método para llegar a descubrir la verdad, el interlocutor reconocía los errores que antes había afirmado y llegaba al recto juicio.

Con ello Sócrates, según él decía, no hacía más que poner en práctica el oficio de sus padres, al hacer nacer las ideas cinceladas con la verdad.

Se recordará que su madre era comadrona y su padre escultor. Frente a aquellos que pretendían saberlo todo, hacía alarde de su ignorancia y aplicaba como norma la sentencia que figuraba en el templo de Apolo en Delfos: «Conócete a ti mismo».

Sócrates impartía sus enseñanzas en los gimnasios, en las plazas, a todo aquel que se le acercaba, sin percibir ningún tipo de honorarios. Superó a la sofística, con su falsa pretensión de saberlo todo.

Era un interrogador implacable, él que precisamente confesaba que nada sabía. Esta contradictoria superioridad molestaba al sentimiento democrático, que al final le acusó de que introducía nuevos dioses y pervertía a la juventud.

Aunque sus amigos le hicieron propuestas para huir, Sócrates aceptó serenamente la muerte por obediencia a las leyes de la ciudad.

Con ello puso a prueba la fuerza de su doctrina, a saber, que la moral debe imponerse por encima del mundo real. Sócrates no escribió ninguna obra, quizá porque sus ideas eran tan concretas que se bastaban con la palabra oral, pero su fama ha sido reconocida por todas las épocas.

Toda la actividad de Isócrates se centró en el campo educativo según él mismo confiesa, jamás se sintió con fuerzas suficientes para subir a la tribuna y expresarse públicamente.

Se lo impedían la falta de voz potente y una timidez innata. Sin embargo, ejerció una gran influencia entre sus contemporáneos a través de su escuela y de sus escritos.

La Muerte De Sócrates

Sócrates, Platón y Aristoteles: Filosofos Griegos Mas Importantes

Biografía de los Grandes Filósofos del Mundo Griego

trilogia de filosofos griegos socrates platon y aristoteles

SócratesPlatónAristóteles

Desde la época de Sócrates han vivido muchos hombres empeñados en discutir las creencias aceptadas y presentarnos las cosas conocidas bajo una óptica distinta. A Sócrates se le acusó de exagerar el poder de la razón y de utilizarla sólo negativamente, pero desenmascarar errores y desembarazarse de la broza intelectual es un paso necesario para descubrir la verdad.

Al cuestionar temas aceptados por todos, Sócrates no contribuyó a mantener la estructura tradicional, mientras la polis se cimentaba en unas ideas de las que nadie dudaba, como ocurre con toda institución humana.

Platón, discípulo de Sócrates, se inspiró en él y trató de llegar aún más lejos. Pensaba que la razón nos proporciona la certeza de la existencia de conceptos tales como la justicia, la belleza y la bondad en un mundo compuesto de ideas. No quería decir con esto que existieran en la mente de una persona (como cuando decimos «Tengo una idea»), sino que en alguna parte hay un mundo de realidad inmutable más allá del mundo material mudable.

Esta realidad, a la que puede acceder el alma humana (que Platón, al igual que Sócrates, distinguía del cuerpo) mediante el uso de la razón, está formada por tales ideas. Platón no tenía en muy alta estima la conducta humana (sobre todo la de los demócratas que habían condenado a muerte a Sócrates).

Pensaba que la mayoría de las personas jamás sería capaz de llevar la vida de bien que revela el mundo real de «formas» ideales. Sin embargo, sus enseñanzas tuvieron importantes repercusiones, pues gracias a ellas la humanidad ha seguido reflexionando sobre diversos temas y especialmente porque en ellas se basa una tradición de pensamiento llamado idealismo: la creencia en la existencia de un mundo más real que el de la experiencia material es perfectamente asequible para la razón y no una simple cuestión de magia incomprensible.

Platón también tuvo un discípulo, Aristóteles, nacido en Tracia. Escribió sobre tantos temas —biología, física, matemáticas, lógica, literatura, psicología, ética, política— que dejó suficiente material como para que las personas cultas reflexionaran sobre él durante dos milenios. Aristóteles marcó las directrices fundamentales que ha seguido la filosofía casi hasta la actualidad.

Era un pensador menos abstracto que Platón; le gustaba recoger y clasificar hechos e ideas con el fin de formular las leyes generales que los regían. En conjunto, y aunque resulta casi imposible juzgarlo, seguramente ejerció más influencia que Platón, pero no cabe duda de que estos dos filósofos dominaron durante mucho tiempo la historia del pensamiento.

SÓCRATES (-470 a -409): Sócrates, por su prédica  constante, vivía rodeado de machos enemigos. Además algunos de sus discípulos, después de los desastres de la guerra del Peloponeso, habían participado en las tentativas para restablecer un régimen oligárquico.

En -399 poco después de la restauración de la constitución democrática, el ciudadano Anitos hizo acusar a Sócrates de pervertir a la juventud.

El tribunal popular de los Heliastas lo condenó a beber la cicuta. Su fidelidad inquebrantable a los principios que habían guiado toda su vida su sumisión a las leyes de la ciudad llevada hasta el extremo de no querer huir para evitar una sentencia injusta, su digna muerte, de una serenidad admirable, todo en esta actitud final contribuyó a dar a las enseñanzas ejemplares de Sócrates una resonancia que no se ha extinguido todavía.

Procedamos como si se tratase de una acusación en regla de la cual no fue preciso leer el propio texto: Sócrates es culpable por averiguar indiscretamente lo que acontece en la tierra y en los cielos; por hacer triunfar la mala causa; por enseñar a otros a hacer lo que él hace. . .

. . .Admitamos que vosotros me hablaseis del siguiente modo: «Sócrates, no queremos dar crédito a Anitos; te vamos a declarar inculpable, pero con una condición: que no volverás a emplear tu tiempo en examinar, cual has hecho hasta ahora, a las ¿entes, ni en filosofar. De otro modo morirás».

Pues bien, jueces, si trataseis de imponerme esa condición yo os replicaría: Atenienses, muy reconocido os estoy y mucho os estimo, pero antes obedeceré al dios que a vosotros. Mientras me quede, pues, un soplo de vida, mientras sea capaz de ello, estad seguros que no cesaré de filosofar, de exhortaros y de hacer reflexionar a todo aquel de vosotros que se cruce en mi camino. . . Joven o viejo, sea como sea aquel a quien encuentre, extranjero o ciudadano, obraré con él de este modo, y muy especialmente con vosotros, atenienses, ya que estoy más cerca de vosotros por la sangre. . . tan sólo una cosa os pido: cuando mis hijos sean ya hombres, atenienses, castigadles, castigadles atormentándoles como yo os atormentaba a vosotros en cuanto creáis advertir que se preocupan del dinero o de cualquier cosa que no sea la virtud. Y si se atribuyen méritos que no tienen … reprochadles por desdeñar lo esencial y atribuirse aquello que no les corresponde. Si de tal modo obráis, seréis justo no sólo con mis hijos, sino conmigo.

Más la hora ‘es llegada de marcharnos: yo, a morir; vosotros, a continuar vuestra vida. De vuestra suerte y la mía, ¿cuál es la mejor?

PLATÓN, Diálogos. Apología de Sócrates, págs. 59, 73 y 89.

PLATÓN (-427 a -347) Pertenecía a una familia de la aristocracia ateniense. Probablemente había buscado en la enseñanza de Sócrates, como en la de los sofistas, el arte de hacer una brillante carrera política. Pero al tomar contacto con Sócrates abandonó sus propósitos y se dedicó afanosamente a la búsqueda del bien y de la verdad. No renunciaba ni para sí ni para sus discípulos a la actividad política, pero la concebía como una misión tan alta, que eran necesarios cincuenta años de estudio y de meditación para prepararse. En -387 fundó en los jardines de Academos una escuela filosófica: la Academia. Escribió diálogos filosóficos en los que Sócrates es, por lo gene

ARISTÓTELES (-384 a -322): Nació en Estagira, en la Calcídica; fue discípulo de Platón, pero se separó de la enseñanza de su maestro y fundó en los alrededores de Atenas una nueva escuela filosófica: el Liceo. Fue preceptor de Alejandro, Espíritu dotado de una curiosidad universal, emprendió, entre otras cosas, la tarea de realizar con sus discípulos un inventario de los conocimientos de su tiempo.

PARA SABER MAS…

Grecia, cuna de la filosofía
En la Grecia antigua surgieron las primeras manifestaciones de pensamiento filosófico organizado y sistemático. Los representantes principales de esta sostenida corriente fueron Tales de Mileto. Sócrates, Platón y Aristóteles. Decía este último que el origen de la filosofía lo constituye el asombro del hombre y, en consecuencia, la reflexión, como medio de explicar el mundo que lo rodea y sus elementos integrantes. En el siglo Vil a.C. aparece Tales de Mileto, quién, no conforme con la primera explicación sobre las cosas, de carácter mítico o sobrenatural, abre paso a una posición que intenta dilucidar los orígenes, tanto del mundo en sí como del resto de lo existente, y que también propicia una activa participación en el proceso de desentrañamiento. A este personaje se lo considera «el padre de la filosofía».

Con Sócrates se funda e! Humanismo (siglo V a.C.), pues es el iniciador de la escuela que sitúa en el primer plano de la actividad filosófica al hombre. Para Sócrates, el hombre constituía el primer objeto de estudio, en tanto que cada individuo debía conocer bien quién era, lo que se sintetiza en la famosa máxima socrática del «Conócete a tí mismo». Su doctrina se completaba con la práctica de la virtud -la «arete»-, consistente en hacer bien aquello para lo cual el hombre ha nacido. Por último, la constante interrogación acerca del qué de todas las cosas -la ciencia, la virtud, la justicia, etcétera-redondea el concepto de ciencia en la acepción que Sócrates le daba; es decir, saber bien qué son los distintos objetos de análisis. Su método implicaba el hacer ver a las gentes, por medio de la duda, lo que en realidad ignoraban.

Un discípulo suyo, Platón, y, a su vez, un seguidor de éste, Aristóteles, configuran la síntesis más alta en cuanto a pensamiento filosófico de la Grecia clásica. Con ellos la profundización del planteo adquiere características incluso hoy difíciles de superar. Sus principios forman parte integrante de la esencia misma de la cultura occidental, y el intento de solución de los problemas prioritarios del ser humano, de la ciencia, el desplazamiento de la concepción mítica y, en consecuencia, la actitud racional para interpretar el mundo de! hombre son siquiera los objetivos fundamentales concretados por estos pensadores, en cuyassabias e inagotables fuentes aún bebe el saber contemporáneo. Además, también en Grecia se produjo el primer sistema de gobierno de carácter democrático, junto con el auténtico cosmopolitismo, o sea la primera visión de alcances universales de la humanidad después de la cultura alejandrina.

EN GRIEGO CLÁSICO la palabra filósofo significaba «amigo de la sabiduría». Durante el período 550 a.C.-338 a.C. florecieron en Grecia varias escuelas filosóficas.

LOS PRIMEROS FILÓSOFOS Los atenienses practicaron una primitiva forma de democracia que animaba a los ciudadanos a hablar de forma clara y persuasiva para conseguir lo que querían. Los atenienses usaban la lógica (un razonamiento correcto) para entender por qué las cosas ocurren de un modo determinado. De esta forma la filosofía creció observando el mundo que tenía alrededor.

LOS SOFISTAS
En el s. V a.C. algunas personas se convirtieron en sofistas: profesores de retórica (el arte de hablar en público). Tomaron el nombre de la palabra griega sofos, que significa sabiduría. Los hijos de las familias más ricas empezaron a asistir a las clases de estos profesores.

SÓCRATES
Sócrates (h. 469 a.C.-399 a.C.), considerado el padre de la filosofía, no estaba de acuerdo con los métodos de los sofistas, quienes enseñaban a sus discípulos respuestas ingeniosas para usarlas en los debates públicos. Sócrates animaba a sus alumnos a cuestionarse el mundo que les rodeaba y a vivir según su propia conciencia, aunque eso significara enfrentarse con la autoridad.

DIÁLOGOS
Sócrates no escribió ninguna de sus enseñanzas, pero algunos de sus diálogos con los ciudadanos de Atenas quedaron reflejados en la obra de su famoso discípulo Platón (427 a.C.- 347 a.C.).

BEBER CICUTA
Las ideas de Sócrates disgustaron a las autoridades políticas y religiosas de Atenas. Tuvo que comparecer ante la asamblea y responder de las acusaciones de corromper a la juventud y menospreciar las creencias religiosas. La asamblea le condenó a beber un veneno mortal: la cicuta.

PLATÓN
Platón, discípulo de Sócrates, provenía de una rica familia ateniense. Su primera intención fue dedicarse a la política, pero perdió su entusiasmo cuando vio la corrupción que había en Atenas. Dejó la ciudad, pero volvió al poco tiempo para crear la Academia, el primer centro de enseñanza de la historia, donde trabajó hasta su muerte, a los 80 años. La obra más importante de Platón es La república, donde describe su ideal de estado. Él creía que la mejor forma de gobierno era una monarquía que combinara la dureza de un gobernante con la sabiduría de un filósofo.

ARISTÓTELES
El discípulo más conocido de Platón fue Aristóteles (384 a.C.-322 a.C.), nacido en Macedonia, en el norte de Grecia. Se trasladó a Atenas y asistió a la Academia de Platón, donde demostró un especial interés por el estudio de la naturaleza. Gracias a una cuidada observación del mundo y sus fenómenos, Aristóteles intentó descifrar las leyes fundamentales del mundo natural. Filipo (382 a.C.-336 a.C.), rey de Macedonia, al norte de Grecia, le propuso que se convirtiera en maestro de su hijo Alejandro (356 a.C-323 a.C.), quien más tarde se convertiría en Alejandro Magno.

EL LICEO
Al cabo del tiempo, Aristóteles regresó a Atenas y fundó su propia escuela, el Liceo. Mientras enseñaba a sus discípulos solía pasear, lo que hizo que empezara a conocerse como la escuela peripatética.

historia del pensamiento humano

LISTA DE PENSADORES:

1-Los Presocráticos
2-Los Clásicos
3-San Agustín
4-Santo Tomas
5-Renacentista
6-La Ilustración
7-Los Cientificos Modernos
8-Siglos XIX al XX

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La Etica: Teoria Racional Sobre la Moral en las Acciones Humanas

La Etica: Teoria Racional Sobre la Moral en las Acciones Humanas

El ser humano no obra de manera inconsciente, sino deliberadamente. Las teorías éticas le permiten fundamentar racionalmente una moral que luego habrá de aplicar en la vida pública.

Ética y moral

En nuestra vida cotidiana, nosotros como personas podemos tener ideas muy distintas acerca de cómo actuar frente a una situación en particular, ideas además muy distintas de lo que significa llevar adelante un modo de vida moralmente valioso y finalmente, ideas muy distintas sobre el tipo de razones que utilizamos para justificar nuestras decisiones y puntos de vista morales.

Sin lugar a dudas, esto nos permite introducir una distinción entre dos términos que en la vida cotidiana suelen emplearse como sinónimos: “Ética” y “moral”.

En primer lugar, el término ética proviene de la palabra griega ethos, que originariamente significaba ‘morada’, ‘lugar donde se vive’, y que terminó por aludir al ‘carácter o modo de ser’ peculiar y adquirido de alguien; la costumbre (mos-moris: moral).

Es por esto que a este concepto se le atribuye una íntima relación con la moral, tanto que, incluso, ambos se confunden con bastante frecuencia. Por su parte, la moral hace referencia, a un conjunto de valores, principios, normas de conducta, prohibiciones etc., de un colectivo, que constituye un sistema coherente dentro de una determinada época histórica y que sirve como modelo ideal de buena conducta, socialmente aceptada y establecida.

En cambio la ética, se entiende a la reflexión sobre las acciones morales.  Es decir esta es una rama de la filosofía que pregunta que es, cómo se fundamenta, cuáles son los fines de lo moral. Pero, cuando se califica a una acción como moral, esa valoración positiva debe ser fundamentada en argumentos razonables. En pocas palabras, la ética es una disciplina filosófica en tanto requiere de la reflexión y de la argumentación, en cambio, la moral no lo es.

Es así como al referirnos a la ética del discurso, no se  pretende sólo fundamentar racional y dialógicamente lo moral, sino que se busca también su aplicación en la vida cotidiana. Es por esto que actualmente, encontramos lo que se denomina «ética aplicada» en diversos ámbitos de lo social: bioética o ética médica, genética, ética de la ciencia y la tecnología, ética económica, ética de la empresa, ética de la información, ética ecológica. Todas ellas se encuentran hoy en un continuo proceso de fundamentación y reelaboración, debido a que los valores propios de cada actividad y la actividad misma no están cerrados sino que se desarrollan progresivamente.

La ética en el ámbito griego

Sócrates y después Platón reflexionaron sobre la posibilidad de encontrar un  criterio racional con el que distinguir la verdadera virtud (areté, excelencia) de su mera apariencia. El intelectualismo moral al que llegaron por distintos caminos estos dos filósofos griegos afirmaba que sólo conociendo qué es el bien, qué es la virtud y cómo se define cada una de ellas se podría llegar a ser bueno en la vida práctica. Sólo el ignorante puede obrar mal.

Pero sin lugar a dudas, esta postura fue duramente criticada por Aristóteles, el primer autor que elaboró un tratado Sistemático de ética, en sus obras Ética a Nicómaco y Ética a Eudemo. Para el estagirita, el conocimiento acerca de qué es el bien o la virtud no garantiza en absoluto que el individuo sea bueno y virtuoso en la vida ordinaria. Únicamente a través del ejercicio y la práctica de las virtudes podrán convertirse éstas en un hábito de la conducta.

El teleólogismo aristotélico se aplicará también al ámbito de la praxis: todo en la naturaleza tiende a un fin. Ahora bien, el fin y máximo bien del hombre, que ha de ser deseado por sí mismo y no como medio para otra cosa, es la felicidad (eudaimonía), que consistirá en el cumplimiento de nuestra propia esencia mediante la realización de las actividades que nos son propias: la contemplación, el ejercicio de la inteligencia teórica. La ética aristotélica se denomina eudemonista, porque está dirigida a la consecución de la felicidad.

En la época helenística aparece otro tipo de sistematización ética en la que la felicidad se adquiere a través del placer. Para Epicuro (filósofo griego nacido en la isla de Samos; 342 a.C.- 270 a.C.) estos placeres podían tener distintos niveles desde los simplemente físicos hasta los espirituales.  Consistía  en la ausencia de dolor, por lo que su ética hedonista propondrá un sabio cálculo entre los placeres que nos permitan alcanzar el máximo de satisfacción y el mínimo de sufrimiento.

De la Edad Media al siglo XVII

En la Edad Media las teorías éticas buscan una conciliación con la doctrina moral cristiana. Tomás de Aquino lleva a cabo tal armonización sobre la base de la ética aristotélica, dando lugar a un eudemonismo en el que el máximo bien (felicidad) se identifica con Dios. Es Él quien da la ley eterna y establece los contenidos de la verdadera moral como una ley natural en los hombres. Esta ley natural contiene principios normativos, que se hallan en nosotros como inclinaciones naturales (hábitos) y de los cuales el primero es ha de hacerse el bien y evitarse el mal.

Pero la filosofía, experimentó un giro, en los siglos XVI y XVII, al centrar su interés en el interior del sujeto, lo cual teñirá toda la reflexión ética. Ahora la pregunta por el ser deja paso a la pregunta por la propia conciencia, lugar desde el cual accedemos a lo real. En contraposición a este racionalismo, el empirista Hume creyó imposible establecer ningún juicio moral a través de la razón. Esta facultad se muestra incapaz de juzgar la bondad o maldad de las acciones humanas. La moral se basa y se origina en una emoción o sentimiento de aprobación o desaprobación que experimentamos al realizar una acción, dependiendo de la utilidad que tenga para la sociedad en general y no sólo para el individuo.

El emotivísimo ético de Hume denunció  lo que él llamó «falacia naturalista», esto es, el derivar ilícitamente del «ser» el «deber ser». Su utilitarismo, que busca realizar la máxima felicidad para el mayor número de personas será ampliamente desarrollado en el siglo XVIII, y XIX por autores como J. Bentham, J. S. Mill y Herry Sigdwick, y en el XX por Urmson, Srnarty y las denominadas «teorías económicas de la democracia».

La ética kantiana

Las éticas que hemos visto hasta ahora son heterónomas, es decir, la obligación moral se nos impone como algo proveniente del exterior (Dios) o de nuestra propia naturaleza (esencia), no elegida por nosotros. También pueden ser calificadas como éticas materiales, puesto que establecen un contenido de la acción moral que se explícita en forma de imperativos hipotéticos del tipo: si quieres X, debes hacer Y, donde X representa el bien, fin o valor determinado (la felicidad, el placer, Dios) que está en la base de la moralidad.

Inmanuel Kant (1724- 1804) dará un «giro copernicano» a la reflexión sobre la ética, que dejará ser material y heterónoma para convertirse en una ética formal y autónoma. En su Crítica de la razón práctica, el filósofo alemán parte de un Faktum moral, que es un hecho de razón: todos tenemos conciencia de ciertos mandatos que experimentamos como incondicionados o como imperativos categóricos, que revisten la forma: debes hacer X. Este imperativo es una ley universal a priori de la razón práctica, que no manda hacer nada concreto ni prescribe ninguna acción: no nos dice qué debemos hacer (ética material), sino cómo debemos obrar (ética formal), para que nuestro comportamiento pueda ser universalizable, es decir, convertirse en ley para todo ser, racional.

La ética formal kantiana busca su justificación en la propia humanidad del sujeto al que obliga, excluyendo toda condición. Significa que el valor de lo moral de las acciones humanas se determina por el motivo, es decir por aquello que impulsa a los hombres a actuar, por lo que los mueve a hacer lo que hacen.

Vigencia de la ética kantiana: las éticas formales

Sin lugar a dudas, la ética kantiana influyó enormemente en todas las teorías éticas posteriores, pudiéndose considerar como formales las éticas de Hare, el procedimentalismo dialógico de Kohlberg, Apel, Habermas o Rawls.

Para el prescriptivismo de R. M. Hare, la moral utiliza un lenguaje valorativo, cuya característica fundamental es la prescripción de conductas que se fundamentan en razones expresadas mediante un lenguaje descriptivo. Los enunciados morales han de ser universalizables, es decir, cualquier predicado moral ha de aplicarse a aquello que posea las mismas características, y la razón que justifica la obligación de la acción ha de obligar también a todas aquellas personas que se hallen en circunstancias similares. La imparcialidad es el fundamento de los juicios morales, aunque para Hare sólo es exigible uníversalmente lo justo, no lo bueno.

El procedimentalismo ético no recomienda ningún contenido moral concreto, sino que intenta descubrir los procedimientos que permiten legitimar todas aquellas normas que provienen de la vida cotidiana. Como procedimientos sólo serán válidos aquellos que manifiesten la praxis racional desde una perspectiva de igualdad y universalidad. Esta praxis racional es, sin embargo, dialógica, y ha de llevar-se a cabo a través del diálogo entre todos los afectados por dichas normas.

Para Habermas, el criterio para saber si una norma es correcta ha de fundarse en dos principios:

El principio de universalización, que reformula dialógicamente el imperativo kantiano de la universalidad, se expresa así: Una norma será válida cuando todos los afectados por ella puedan aceptar libremente las consecuencias y efectos secundarios que se seguirían, previsiblemente, de su cumplimiento general para la satisfacción de los intereses de cada uno.

El principio de la ética del discurso se formula en los siguientes términos:

Sólo pueden pretender validez las normas que encuentran (o podrían encontrar) aceptación por parte de todos los afectados, como participantes en un discurso práctico.

La racionalidad inherente al diálogo es comunicativa y ha de satisfacer intereses universalizables.

Fuente Consultada: Gran Enciclopedia Universal (Espasa Calpe) – Wikipedia – Encilcopedia Encarta

La Lógica de Aristóteles en Educacion

La Lógica de Aristóteles: Educación de Alejandro Magno

LA ESCUELA DE ATENAS

aristoteles

De regreso en Atenas en el año 335 antes de Cristo, Aristóteles decidió fundar una escuela. Se instaló en un conjunto de edificios dedicados al dios solar Helios (Apolo) Licio; de aquí derivó el nombre de Liceo, dado a su escuela.

A los muchos jóvenes que frecuentaron sus lecciones, Aristóteles les enseñó Loi resultados de sus estudios relativos a geometría, física, botánica, zoología, astronomía, política, etcétera.

Pero, sobre todo el gran filósofo les enseñó la lógica; es decir, el arte de razonar de un modo correcto para descubrir la verdad de las cosas.

Durante los años en que mantuvo su escuela en Atenas fue largamente favorecido en sus estudios por su antiguo discípulo Alejandro Magno. Éste le dio la posibilidad de formar una vasta biblioteca y puso a su disposición todos los instrumentos necesarios para sus investigaciones ientíficas.

Muerto Alejandro Magno (323 antes de Cristo), el gran filósofo debió abandonar a Atenas  fue formulada contra él la acusación de haber apoyado el gobierno despótico di Alejandro Magno.

Al poco tiempo de llegar a Calcis (en Eubea), con la esperanza de poder reanudar la enseñanza y sus estudios, Aristóteles murió (a la edad de 62 años). Transcurría el año 322.

LA LÓGICA: La influencia del último de los grandes filósofos griegos, Aristóteles, en la cultura occidental europea fue inmensa y aún perdura. Durante más de 2.000 años, el enorme prestigio de su obra sirvió pera instruir a generaciones de filósofos y científicos.

La trascendencia de Aristóteles se basó en su aguda observación de la naturaleza y su capacidad para sistematizar el pensamiento de su época, convirtiéndolo en el fundador de la ciencia occidental. Para bien y para mal, la vida de Aristóteles siempre estuvo vinculada a Macedonia, un reino que ocupó lo que hoy es la mayor parte del territorio griego. Nació alrededor del 384 a.C. en la ciudad jónica de Estagira, situada al norte de Grecia, en la península de Calcidia, muy cerca de Macedonia.

Su padre, Nicómaco, era amigo y médico del rey macedónico Amintas III, cuyo nieto Amintas IV será desplazado por su tío Filipo II, padre de Alejandro Magno.

Llevado Aristóteles a la corte macedónica, en la que transcurrió su infancia y parte de la juventud, fue, seguramente compañero de estudios y amigo de Filipo (382-336 a.C).

Como prueba de la estima que ambos se profesaban, años después, Filipo le confió a Aristóteles la educación de su propio hijo Alejandro Magno. Pero esa suerte siempre fue considerada como un estigma por los recelosos atenienses del momento. De nada le sirvió a Aristóteles haber nacido en Estagira, una colonia de Atenas; siempre lo identificaron con Macedonia.

Incluso después de haber pasado 20 años en Atenas dedicado a la investigación y la enseñanza, sus rivales recordaban su condición de meteco -extranjero sin derechos-y sus relaciones amistosas con agentes macedónicos, lo que sin duda influyó para impedirle dirigir la Academia a la muerte de Platón, su maestro.

La tensa situación política entre Atenas y Macedonia, que ponía en peligro su vida, seguramente llevó a Aristóteles a abandonar la ciudad y acogerse a la protección de su amigo Hermias, tirano de Assos. Dedicado con pasión al saber, Aristóteles fue considerado «el filósofo» por Santo Tomás de Aquino y «maestro de los que saben» por Dante Alighieri.

EL NOMBRE QUE DIO Aristóteles a lo que llamamos «lógica» es «analítica», que explica el método de inferencia llamado «silogismo» por el cual una proposición se deriva de otras dos proposiciones mediante una relación entre los términos contenidos en ellas. La silogística es la novedad principal que descubre Aristóteles y que articula todos sus desarrollos lógicos.

Sus escritos sobre lógica fueron denominados bajo el título común de Organon. La lógica de Aristóteles tuvo una enorme influencia. Su autoridad en esta materia permaneció durante toda la filosofía medieval y gran parte de  la moderna.

Immanuel Kant (1720-1800) afirmaba que la lógica había salido «cerrada y terminada» del cerebro de Aristóteles. Pero, desde hace aproximadamente 150 años, esta disciplina se ha renovado dando lugar a la llamada «lógica simbólica», «lógica matemática» o, más comprensivamente, «lógica moderna», cuya paternidad se atribuye a Gottlob Frege (1848-1925).

A diferencia de la postura clásica de Aristóteles, la lógica formal moderna se concibe como una operatoria que hace posible el cálculo. Pero sería un error pensar que el desarrollo de la lógica moderna ha condenado a la silogística a convertirse en una curiosa pieza de museo. Desde la lógica cuantificacional y desde la lógica de relaciones se ha operado una traducción de la silogística a un lenguaje que ahora resulta más elaborado. A partir de los trabajos del especialista polaco Jan Lukasiewicz (18788-1956), la silogística clásica, en lugar de ser una teoría rival de la lógica de relaciones, se convierte en un capítulo de aquella.

Por otro lado, cabe recordar que Aristóteles no sólo escribió los Primeros y Segundos Analíticos sino también las Categorías, De la Interpretación y los Tópicos, cuy temática justifican que actualmente sean incluidas en los desarrollo de la Filosofía del Lenguaje.

Sobre la base de los llamados razonamientos dialécticos, estudiado en los Tópicos, Retórica y Refutaciones sofísticas, Chaim Perelman, considera a Aristóteles -además de ser el padre de la lógica formal- como el padre de la teoría de la argumentación, es decir, de todo aquel pensamiento que no se reduce, simplemente, al cálculo.