Renovación Religiosa

La Biblia de Mazarino y Mangucia Libro Más Antiguo

La Biblia de Mazarino y Mangucia
Libro Mas Antiguo

Invención de la imprenta. Gutenberg y Schoffer. — Son inciertos los verdaderos orígenes de la imprenta, como sucede con todas las grandes invenciones que, antes de aparecer en fase manejable, han pasado por un largo pe-ríodo de tanteos y experiencias.

antigua imprenta la bibliaDesde tiempos antiquísimos y en composición por bloques a modo de láminas, había sido usada por los chinos. Aunque son varias las personas a quienes se atribuye la iniciativa del empleo de tipos sueltos, parece ser que esta gloria corresponde a un impresor de Maguncia llamado Juan Genffleisch o Gutenberg.

Los primeros tipos se obtenían por talla de madera o metal, pero después se ideó hacerlos de fundición en moldes apropiados; se reputa autor de esta mejora a Pedro Schoffer, también de Maguncia.

Las primeras máquinas de imprimir eran artefactos toscos e imperfectos, pero, así y todo, este procedimiento era más rápido y barato que el de las copias manuscritas.

Los operarios de las imprentas estaban obligados a guardar el más absoluto silencio sobre el empleo de los tipos y particularidades de su arte, pero los trastornos políticos que ocurrieron en Alemania consiguieron develar algo este secreto, y como, por otra parte, muchos impresores hubieron de emigrar buscando asilo en otros países, donde se establecieron, se llegó a generalizar el conocimiento de la imprenta.

Es curioso consignar que las primeras aplicaciones del arte de imprimir en los países donde aún no había llegado este adelanto (Francia entre ellos) consistieron en su empleo para falsificar manuscritos. Así, el impresor maguntino Juan Fust vendió en París por el año 1536, gran número de ejemplares de la famosa Biblia de Maguncia, haciéndolos pasar por manuscritos y cobrándolos a muy buen precio por la perfección con que estaban presentados.

Las Biblias de Mazarino y Maguncia. — El más antiguo libro impreso conocido es el llamado Biblia de Mazarino, porque el primer ejemplar se descubrió en la biblioteca fundada por el cardenal Mazarino en París. La fecha de su edición se sitúa entre 1450 y 1455, y después han aparecido en distintos lugares muchas copias.

En la «Biblioteca del Rey», del Museo Británico, existen varios interesantes ejemplares producidos por la antigua imprenta, entre los que figura una copia de la famosa Biblia de Mazarino, que fue impresa con tipos tallados a mano. En 1462 apareció la segunda Biblia de Maguncia, que se presume impresa como la de Mazarino, probablemente lo estaba en la imprenta de Gutenberg y Fust, que al principio trabajaban asociados. Esta segunda Biblia fue el primer libro impreso con caracteres de metal fundido. En 1465 la misma imprenta editó el primer libro clásico impreso, una edición de los Oficios de Cicerón, tratado acerca de los deberes morales.

Desde Alemania el arte de imprimir pasó a Italia y después se fue extendiendo a toda Europa. En España, ya en 1475, existía una imprenta en Barcelona, y en 1485, otra en Burgos; después fueron estableciéndose en otras localidades. Antes de terminar el siglo XV, habían sido reproducidas por la imprenta muchas obras de autores clásicos cuyo conocimiento se perpetuaba por los nuevos procedimientos.

Resultados de la invención de la imprenta. — Los resultados de la invención del arte de imprimir implicaron una transformación intelectual del mundo, tan evidente que casi parece redundante su reseñamiento. Se aumentó considerablemente la producción librera, con baja notable (en relación con los manuscritos) de su precio de adquisición; no sólo se satisficieron las demandas de las personas ansiosas de ilustrarse, sino que el aumento de las publicaciones fomentó la afición a las lecturas, y como la imprenta podía aportar libros en abundancia, hubo cada vez mayor número de personas para las que los libros Hegaron a ser una necesidad primordial en su vida. El modo de comunicación del conocimiento sufrió un radical cambio y los medios, hasta entonces usuales de prédicas, fueron, en gran parte, reemplazados por la letra impresa.

Fuente Consultada:
Historia Universal de la Civilización  Editorial Ramón Sopena Tomo II del Renacimiento a la Era Atómica

El Estudio Científico de la Naturaleza Platón y Su Pensamiento

Influencia de Platón en el Estudio Científico de la Naturaleza

Ver: El Conocimiento Científico en la Física

Uno de los grandes ámbitos del esfuerzo humano es el estudio de la naturaleza. En este campo, la Europa de la Edad Media estaba en general bastante estancada. No cabe duda de que siempre hubo hombres que observaron el mundo y aportaron nuevos descubrimientos sobre el mismo.

Sin embargo, la tendencia más generalizada era apoyarse en la autoridad de Aristóteles. Sus textos se perdieron en Europa durante la época medieval, pero fueron preservados y platon y la cienciatraducidos por los árabes y transmitidos en esta forma a los pueblos cristianos.

La Iglesia aceptó los descubrimientos de Aristóteles como la fuente de la antigua sabiduría y de este modo sus incompletas doctrinas sobre la física y la astronomía se hicieron acreedoras del respeto general.

Sin embargo, había otra tendencia científica derivada de la antigüedad que se remontaba a Platón y los matemáticos de la Academia. Se basaba en la discusión de los aspectos matemáticos del mundo.

En el Renacimiento, cuando los textos originales adquirieron una amplia difusión, el retorno al platonismo tuvo un papel primordial en el enfoque de la astronomía.

El centro del universo: El antiguo sistema astronómico de Aristóteles situaba la Tierra en el centro del universo, rodeada de una serie de esferas concéntricas sobre las que se movían los planetas y estrellas. Esta teoría «geocéntrica» fue posteriormente adoptada por la Iglesia; coincidía perfectamente con la concepción teológica, que consideraba el ámbito terrenal de la vida de Jesús como el centro del universo.

Frente a la visión geocéntrica existía una concepción «heliocéntrica», que situaba el Sol en el centro del sistema planetario. Puede encontrarse algún indicio de la misma en el pensamiento pitagórico tardío y en la Academia de Platón. La primera formulación explícita de esta teoría se debe a Aristarco de Samos.

Sus hipótesis astronómicas fueron recogidas en los escritos de Arquímedes, el gran matemático e inventor griego. La teoría cayó en el olvido, reviviendo en la época del Renacimiento. Copérnico (1473-1543), el astrónomo polaco, la conocía y se refiere a ella en una nota marginal de uno de sus manuscritos.

Copérnico, un clérigo y astrónomo, estaba en la vanguardia de la revolución científica. Se dio cuenta de que, al considerar el Sol como centro del universo, los movimientos de los planetas (las «estrellas errantes», llamadas así por los griegos debido a su recorrido aparentemente irregular) se simplificaban considerablemente: todos se movían en círculos alrededor del sol, como lo hacen de hecho en términos generales. (Ver: Obra Científica de Copérnico)

En Atenas, en el siglo IV a.C., la filosofía natural jónica y la ciencia matemática pitagórica llegaron a una síntesis en la lógica de Platón y Aristóteles. En la Academia de Platón se subrayaba el razonamiento deductivo y la representación matemática; en el Liceo de Aristóteles primaban el razonamiento inductivo y la descripción cualitativa. La interacción entre estos dos enfoques de la ciencia ha llevado a la mayoría de los avances posteriores.

La ciencia y el método
Según la opinión de algunos, es indispensable para la ciencia poder medir los fenómenos. De otro modo, no se consideraría una investigación como científica. También en esta actitud observamos un cambio paulatino de Copérnico a Newton, respecto al cual fue Galileo quien dio el paso decisivo de la formulación numérica de las leyes físicas. No obstante, conviene observar que el método de hipótesis y deducción que se utiliza para explicar los hechos observados no requiere en sí mismo que las leyes sean matemáticas.

Una famosa pieza de investigación del siglo XVII y un ejemplo clásico de la aplicación del método científico, es el descubrimiento de la circulación de la sangre por Harvey (1578-1657). En él no intervienen las matemáticas, no porque la disciplina no estuviese lo suficientemente desarrollada, sino porque las nociones numéricas no eran relevantes en este caso. En efecto, éste es un ejemplo altamente instructivo porque muestra cómo pueden traerse a la luz hechos nuevos por medio del uso sistemático del método.

Desde los tiempos de Galeno se creía que la sangre experimentaba una especie de movimiento de mareas. Esta teoría tiene cierto mérito si se tieríe en cuenta que no se había observado ningún circuito al aplicar ligaduras a los miembros, además de otras observaciones.

Harvey mostró que Galeno debía estar equivocado, mientras que su hipótesis, la teoría de la circulación, explicaba estos hechos. De ello dedujo que debían existir unos vasos de unión tan pequeños que habían pasado desapercibidos.

Harvey no vivió para ver su teoría corroborada, pues los microscopios de su tiempo no eran lo suficientemente potentes, pero en 1661 el fisiólogo italiano Malpighi, con un instrumento más moderno, confirmó la hipótesis de Harvey. De este modo hipótesis y deducción, ayudadas por dispositivos cada vez más refinados que amplían el ámbito de lo observable, se combinan en un desarrollo constante del conocimiento científico.

El español Miguel Servet, nacido en 1511, había observado, con anterioridad a Harvey, la circulación pulmonar de la sangre.

En su época ninguno de estos avances se consideraba en principio como opuesto a la religión. Galileo trató de salvar sus descubrimientos alegando apoyo bíblico para los mismos. Newton había formulado concepciones teológicas que consideraba de gran importancia. No obstante, tanto la Iglesia católica como la protestante se mostraban en general suspicaces ante la autonomía de la ciencia. Esta actitud creó una atmósfera hostil que abrió una brecha entre el movimiento científico y el religioso.

Hasta nuestros días no se ha empezado a comprender la falta de sentido de esta división. La especulación teológica no puede abolir los hechos descubiertos por la investigación científica, aunque, por supuesto, puede haber opiniones diversas en cuanto a la veracidad de una formulación. Hoy en día ningún eclesiástico en su sano juicio trataría de aconsejar a un astrónomo sobre los movimientos planetarios.

La gran revolución científica fue un retorno consciente al método de Platón. Este no se limita a las ciencias naturales: es el fundamento de la investigación crítica en general y como tal se ha adoptado en todos los campos de estudio. Al ser autónomo, choca con cualquier autoridad externa que trate de dirigirlo. Por otra parte, en sí mismo no nos ilumina en cuanto al bien y el mal.

La ciencia no posee la respuesta a todos los problemas; es neutral respecto a los fines y sólo nos guía en cuanto a los medios. De hecho, Platón había afirmado que el conocimiento en sí mismo es bueno y la ignorancia es mala, por lo que la persecución del conocimiento debe conducir al bien.

Las grandes figuras científicas de los siglos XVI y XVII compartían esta opinión. Hoy podríamos añadir una condición más, que también es de origen griego. El bien no reside en el mero conocimiento, sino en un equilibrio armónico del mismo; de no ser así, los hombres se convierten en esclavos de sus descubrimientos, en lugar de ser   sus   amos.

Aunque la revolución científica empezó hace tantos siglos, todavía se sienten sus cambios en el siglo XX. La adaptación de las disciplinas científicas a las necesidades del mundo moderno a menudo resulta penosa tanto para los científicos como para los profanos. Pero el movimiento en pro de la redefinición de los fines de la ciencia y su lugar en la trama de la civilización, que empezó en los años cincuenta, es un indicio de que esta zona del esfuerzo intelectual encontrará al menos su lugar en el esquema general del conocimiento universal.

Fuente Consultada: La LLave del Saber Tomo II La Evolución Social – Ediciones Cisplatina-

Extensión del Imperio Británico en el Siglo XIX Mapa Territorial

LA EVOLUCIÓN DEL IMPERIO BRITÁNICO – CECIL RHODES –

Durante todo el siglo XIX —y, ciertamente, durante buena parte del XX—, Gran Bretaña fue la potencia imperial por excelencia. Llamamos Imperio Británico, conjunto de territorios vinculados por su lealtad a la monarquía británica, compuesto principalmente por aquellas áreas que quedaron sometidas a la jurisdicción oficial de Inglaterra (Gran Bretaña a partir de 1707) desde finales del siglo XVI hasta el siglo XX, aunque el tipo de dominio ejercido por la metrópoli varió considerablemente a lo largo del tiempo.

A partir de finales del siglo XVII, Gran Bretaña hizo grandes progresos. En las postrimerías del reinado de Victoria, los ingleses se jactaban de que era soberana de un imperio «en el que nunca se pone el sol», expresión materialmente veraz porque el imperio británico estaba tan extendido por el planeta que, a lo largo de las veinticuatro horas, siempre había un sitio donde era de día.

Las bases de este Imperio se sentaron durante su reinado, gracias al desarrollo de la Marina inglesa, donde debemos destacar a Francis Drake quien dió la vuelta al mundo entre 1577 y 1580, el inicio de una ofensiva comercial en ultramar (la Compañía de las Indias Orientales se fundó en 1600) y la rivalidad con la Monarquía Hispánica.

La supremacía imperial británica durante el siglo XIX se debió, parcialmente, a la decadencia de antiguos rivales. Es cierto que el imperio británico había sufrido un grave contratiempo cuando en 1783 se separaron las colonias americanas. Sin embargo, más adelante estallaron la revolución y las guerras napoleónicas, al final de las cuales Francia perdió buena parte de las conquistas de sus luchas coloniales del siglo XVIII con los ingleses y los holandeses tuvieron que entregarles el cabo de Buena Esperanza y Ceilán (actualmente Sri Lanka).

Pocos años más tarde se independizaron casi todas las posesiones que las naciones europeas aún tenían en el continente americano, lo que supuso una reducción drástica de los viejos imperios español y portugués, los primeros creados en la gran era de la expansión europea de ultramar.

Durante el curso de sus guerras contra la Revolución Francesa y contra Napoleón, Inglaterra había podido juzgar el valor de su imperio. Este se había visto aumentado por las conquistas realizadas a costa de Francia y de sus aliados holandeses y españoles: Guayana, Trinidad, Tobago, Santa Lucía, El Cabo, la isla de Francia, Ceilán.

En unión de Gibraltar, las islas Jónicas y la de Malta le aseguraban el dominio del Mediterráneo. Además de valor estratégico que tenían, las colonias reforzaban el poderío comercial inglés. Por el «Pacto Colonial», estaban obligadas a proveer las materias primas que utilizaban las industrias de la metrópoli, o las distribuidas, con grandes beneficios, por el mundo, y a comprar después los productos manufacturados ingleses.

El más rico de los dominios era la India. Establecidos sólidamente en los países del Ganges y del Dekán meridional, en 1815 los ingleses no dominaban aún todo el sub-continente.

La lucha contra los jefes mahratas (1817), la conquista de las regiones del Indo, y la lucha contra los rudos sikhs del Punjab, llenaron la primera mitad del siglo (1849). Ahora faltaba proteger este inmenso imperio y las rutas que conducían a él: Santa Helena, El Cabo, la isla Mauricio, Aden (1839), Ceilán y Singapur (1819) se convirtieron en bases inexpugnables.

El ejército inglés emprendió, igualmente, la tarea de construir un verdadero glacis de protección: después del fracaso de la conquista de Afghanistán (1842), los ingleses se contentaron con fortificar los pasos montañosos del noroeste.

Por el contrario, Birmania, al Nordeste, fue ocupada, en parte, después de dos campañas (1826 y 1825), junto con el puerto de Rangún. Al norte, el Himalaya formaba un obstáculo capaz de descorazonar a cualquier ejército.

La India servía también como base para la dominación del Extremo Oriente. Ya publicamos en este sitio la «guerra del opio» (1840-1842) habría de obligar a China a abrir cinco puertos al comercio británico (entre ellos los de Cantón y Shanghai), y a ceder el islote de Hong-Kong, ciudadela-depósito y notable puesto de observación.

imperialismo británico

En todos estos territorios tropicales, ya superpoblados y de clima penoso, no se trataba apenas de instalar colonos. Por el contrario, el sur de África, Australia, Nueva Zelanda y el Canadá, sí podían atraer a los emigrantes. Partiendo de El Cabo, los ingleses presionaron a los ocupantes holandeses del interior, los boers. Estos, aislados y faltos de ayuda, no pudieron oponerse a la abolición de la esclavitud por Inglaterra, en 1833; esta medida amenazaba con privarles de la mano de obra negra.

En 1833, un éxodo, el gran Trek, condujo a los boers a una y otra parte del Vaal, afluente del río Orange, y a Natal. Cuando, en 1844, Natal fue anexionado, los boers emigraron de nuevo, e Inglaterra reconoció entonces la independencia de las repúblicas de Orange y del Transvaal: todavía no se habían descubierto las minas de diamantes.

Entre 1850 y 1930, las ambiciones imperiales transformaron el mundo. Liberados de las limitaciones de las fuerzas naturales de la Tierra, ahora los barcos de vapor podían viajar por todas partes independientemente de los vientos; los ferrocarriles podían transportar mercancías a gran velocidad sin necesidad de energía humana o animal, y los industriales podían manufacturar números infinitos de baratos productos acabados mediante materiales naturales y artificiales, trabajo no cualificado y máquinas automáticas.

En Australia, país casi vacío de habitantes, y en Nueva Zelanda, después de exterminar a los maoríes, se establecen los blancos; ricas tierras se ofrecen a los colonos. Y Australia se lanza a la cría de corderos, cuya lana es vendida muy bien en Inglaterra. Partiendo de Nueva Gales del Sur, al sudeste de la gran isla, la población crece incesantemente hacia el oeste.

En Canadá, los habitantes de origen francés no habían aceptado de buena voluntad la dominación inglesa. Pero fueron desbordados, poco a poco, por la masa de inmigrantes. Y es en Canadá donde Inglaterra, ilustrada, sin duda, por el precedente americano, intenta por primera vez la implantación de una política liberal en sus colonias, en 1847, a Canadá le es concedida una gran autonomía, con un Parlamento propio y un ministerio responsable. Era el esbozo de la Commonwealth.

Los ingleses conocían perfectamente que la comunidad del idioma y de la civilización era algo tan fuerte como los lazos políticos. Pero este liberalismo político debía reservar se cuidadosamente para los territorios de población europea. En cambio, segura de su superioridad industrial, Inglaterra va abandonando, poco a poco, el viejo sistema del pacto colonial. A partir de 1825, a Canadá le es permitido comerciar con el extranjero, y, en 1849, la supresión de las Actas de Navegación extiende el librecambio a todas las colonias.

A mediados de siglo, Inglaterra, la pequeña isla llena de bruma, que no tenía treinta millones de habitantes, regía mundialmente el destino de doscientos cuarenta millones de hombres.

Los ferrocarriles volvieron logística y económicamente viable la extracción minera de materias primas, como el cobre, los diamantes y el oro, en el interior del continente. Las potencias europeas consideraron que la riqueza natural de África podía proporcionar un triplete de oportunidades: riquezas primordiales para pagar sus nuevas máquinas (diamantes y oro); materias primas para alimentarlas (algodón y caucho), y mercados para sus productos acabados (ropa, té, café, chocolate y armamento). El misionero y explorador escocés David Li-vingstone descubrió grandes zonas del misterioso interior de África entre 1852 y 1856: fue el primer europeo en ver las cataratas Victoria, que lealmente bautizó en honor a su reina.

mapa imperio britanico siglo xix

CECIL RHODES fue un colonizador, un magnate de las minas y un político británico en el sur de África cuya ambición no tenía límites. Fue capaz de ver que los ferrocarriles, los barcos de vapor y la fabricación en serie habían iniciado una nueva era de la supremacía humana sobre la naturaleza. Su sueño era construir una vía ferroviaria desde Ciudad del Cabo, en la punta meridional de África, hasta Alejandría, en la costa mediterránea.

Pero, a diferencia de Alejandro Magno, Rhodes no sólo quería conquistar el mundo, sus pueblos y sus riquezas. En un anticipo profético de la carrera espacial que iba a comenzar medio siglo después de su muerte, sus metas estaban mucho más lejos, incluso fuera de la propia Tierra. Tal como él mismo escribió en su testamento:

El mundo ya se ha repartido casi por completo y lo que aún queda está siendo dividido, conquistado y colonizado ahora mismo. Pensar en esas estrellas que vemos en el cielo por la noche, esos vastos mundos que nunca podemos alcanzar. Si pudiera me adueñaría de los planetas; pienso a menudo en ello. Me entristece verlos tan claramente y, sin embargo, tan lejanos.

Fuente Consultadas:
Todo Sobre Nuestro Mundo Christopher LLoyd
HISTORAMA La Gran Aventura del Hombre Tomo X La Revolución Industrial
Historia Universal Ilustrada Tomo II John M. Roberts
Historia del Mundo Para Dummies Peter Haugen
La Revolución Industrial M.J. Mijailov

Gobierno de Mehmet Ali en Egipto Conquistas y Reformas Políticas

REFORMAS Y TRATADOS EN EL GOBIERNO DE MEHMET ALI EN EGIPTO

Mehmet Alí,  nacido en Cavalla (Macedonia) en 1769  y fallecido en Alejandría, Egipto en 1849, fue un pachá otomano de Egipto entre 1805  y1849 , quien transformó el país y fundó una dinastía que gobernó hasta mediados del siglo XX. El cargó de pachá, también llamado bajá, es el nombre utilizado para quien obtenía algún mando superior, como el de la mar, o el de alguna provincia en calidad de virrey o gobernador.

Enfrentó en varias batallas a Francia, cuando las tropas eran comandadas por Napoleón Bonaparte, lo que le permitió hacer una carrera militar ascendente. Derrotó a un ejército británico invasor en 1807; cuatro años después aseguró su supremacía en Egipto masacrando a los mamelucos, grupo militar que conspiró para arrebatarle el poder. Modernizó la administración gubernamental y militar de Egipto y en 1811 inició una contienda contra los wahhabíes de Arabia; en 1818 su hijo, Ibrahim Bajá ganó la guerra. Desde 1820 a 1822, Mehmet Alí se ocupó de la conquista de Sudán, y poco después, en 1823, fundó la ciudad de Jartum. En 1824 el sultán otomano, Mahmud II, solicitó su ayuda en la guerra contra los rebeldes griegos. Sus éxitos en las campañas siguientes movieron al sultán a recompensarle con la isla de Creta.

pachá mehmet ali

LA HISTORIA Y SUS CONQUISTA: Mehmet comerciaba con tabaco, hasta que un reclutamieno lo envió a Egipto a combatir contra los ejércitos  de Bonaparte.  Habiendo  ascendido por su valentía a una graduación elevada, maniobró acertadamente, y, después de la partida de los franceses, se hizo proclamar por el mismo pueblo pachá de El Cairo. Iba a confiscar, poco a poco, todos los instrumentos  del poder:   tierras,  comercio, fuerza militar, mientras los egipcios se callaban, fascinados por el jefe que habían encontrado.

Mehmet Alí sometió a la secta considerada como herética de los wahabitas, que dominaba el Hedjaz, y, a continuación de una larga y difícil campaña, se apoderó de las ciudades santas: La Meca y Medina. Antes de emprender esta misión, se había visto obligado a deshacerse de los mamelucos: les había invitado a una fiesta, y les había hecho asesinar por sus soldados albaneses.   Ibrahim,  hijo  del  «condottiero»,   a continuación  de una nueva campaña,  fue nombrado pacha  de Píedjaz, mientras  que las tropas egipcias sometían el Sudán (1822), Mehmet era ya el amo indudable del país, e instaló su capital en Alejandría, cara al mar, a Turquía, a Europa.

Ciertamente, el pachá mereció sus éxitos por su inteligencia y sus altas cualidades políticas, que utilizó para modertnizar su país, entrando en la vía de las reformas, antes que los sultanes de Constantinopla. Deseoso de llevar a cabo una revolución agrícola, introdujo nuevos cultivos e hizo construir refinerías de azúcar, hilaturas de algodón, manufacturas de telas de lino y, para favorecer las exportaciones, acondicionó los puertos. Se atrajo a los extranjeros, sobre todo a los griegos, que llegaban por miles, y a los  franceses (fue el coronel de Séves quien organizó su ejército a la europea), y envió a jóvenes egipcios a estudiar a París y Londres.

De esta forma, las finanzas mejoraron, pudiendo emplearse en reforzar la marina y el ejército, los cuales mostraron su valor en Grecia. Pero el pacha, único amo del comercio exterior, único propietario de la tierra, imponía a los fellahs una disciplina de hierro, tasando las mercancías, castigando cada falta de una manera implacable. En el decadente imperio otomano, Egipto aparecía como una fuerza nueva.

LA PRIMERA GUERRA DE SIRIA Y EL TRATADO DE UNKIAR SKELESSI
El primer objetivo de Mehmet Alí era el de obtener el poder hereditario, ya que, en 1830, tenía 61 años, y quería dejar a su hijo el país que él había reorganizado. Por eso quería forzar el reconocimiento de la independencia, que de hecho ya poseía. Cuando el sultán Mahmud había llamado a los ejércitos egipcios para combatir contra los rebeldes griegos, había prometido a Ibrahim el gobierno de Morea; después que la intervención de las potencias provocó la evacuación de esta península, Ibrahim reclamó una recompensa. Mehmet eligió Siria.

Mahmud rehusó y propuso Creta, que Mehmet rehusó a su vez. En 1832, a continuación de un incidente sin importancia, Ibrahim invadió Siria, Jaffa, Haifa y San Juan de Acre cayeron, una después de otra, y, en algunos meses, toda Siria estaba en manos de los egipcios que atravesaron el Tauro. El gran visir Reshid fue derrotado en Konieh, en un combate decisivo. El sultán, temiendo por su trono, llamó en su ayuda a Rusia, y, el 20 de febrero de 1833, la flota del zar penetraba en el Bósforo.

La reacción fue inmediata: inquietas, Francia, Inglaterra y Austria hicieron presión sobre Mahmud, y éste consintió en ceder la rebelde Siria y, además, la Cilicia. (Tratado Kutaieh, mayo de 1833). Sin embargo, el zar firmaba con el sultán, en julio del mismo año, el tratado de Unkiar Skelessi. A cambio de retirar su flota, Nicolás garantizaba la integridad del territorio otomano, comprometiéndose, en caso de necesidad, a suministrarle tropas. Obtuvo también la clausura de los Dardanelos a todo navío de guerra extranjero. Este tratado, en un principio secreto, no dejó de inquietar a las otras potencias: Rusia era, provisionalmente, dueña de los estrechos y había adquirido una gran influencia en la marcha de la política otomana. Los intereses ingleses estaban especialmente amenazados.

El ministro británico Palmerston ofreció a la Sublime Puerta (nombre por el que también era conocido el Imperio otomano) la asistencia de su país para reorganizar sus fuerzas armadas, y obtuvo como contrapartida la firma de un tratado comercial (Tratado de Balta Liman en 1838), que limitaba los derechos de aduana turcos al 3%, permitiendo así a Gran Bretaña desarrollar sus compras de materias primas. Si bien la flota otomana estaba mandada por instructores ingleses, Mahmud confió su ejército de tierra a oficiales prusianos. Al mismo tiempo, para impedir que Mehmet Alí avanzase hacia el Oriente, los ingleses ocuparon Aden.

LA SEGUNDA  GUERRA DE SIRIA
Sin embargo, el sultán no había aceptado de buen grado el tratado de Kutaieh y no cesaba de fomentar en Siria una agitación esporádica dirigida contra Mehmet y su hijo. Alentado por Inglaterra, envió, en 1839, un poderoso ejército a Siria. Una gran batalla tuvo lugar el 24 de junio, en Nezib, entre las tropas otomanas y las egipcias, y la victoria de Ibrahim fue aplastante. Entre los oficiales turcos se encontraban numerosos prusianos, y entre ellos un joven teniente, Von Moltke, futuro jefe de estado mayor de los ejércitos de Guillermo I. Poco después, uan traición del capitán-pachá entregaba la flota turca a los egipcios.

El sultán moría (1839), sin llegar a conocer tan funestas noticias. Una vez más, Turquía parecía a punto de caer en poder de Mehmet Alí, tanto más cuanto que el nuevo sultán, Abdul Medjid, no tenía más que 17 años. Se lanzó a la vía de las reformas del Tanzimat (la vuelta a orden). Desde noviembre de 1839, estaba promulgado el Hatti-cherif de Gulhané, nuevo código de leyes, que se basaba en tres puntos:

1, garantías que asegurasen a todas las personas una perfecta seguridad en cuanto a su vida, honor y fortuna;

2, regulación de los impuestos;

3, regulación del reclutamiento de los soldados. Estas leyes se aplicaron a todos los subditos el sultán, y demostraban buena voluntad y un real deseo de progreso, pero chocaron con la apatía de los viejos turcos, por lo que tardaron largo tiempo en realizarse.

Inglaterra iba a salvar a Turquía. Ella quería obligar al pacha a renunciar a Siria, a pesar de su victoria. El zar se declaró dispuesto a arreglar las cuestiones orientales, «de acuerdo con las otras potencias». La única resistencia a la política inglesa se manifestó en Francia: el gobierno de Luis Felipe brindó su apoyo a Egipto. Palmerston había unido alrededor de la Gran Bretaña, a Rusia, Austria y Prusia.

El tratado de Londres, en julio de 1840, concluyó su acuerdo. Un ultimátum de 10 días le fue enviado a Mehmet Alí. Este podría conservar Egipto a título hereditario y Palestina a título temporal, pero debía abandonar los otros territorios y devolver la flota al sultán. El pacha rehusó claramente. En Francia, la opinión pública estaba muy excitada y obligaba a Thiers a actuar con firmeza. «Francia debe recordar que, incluso sola, ha tenido en jaque a Europa», escribió la Revue des deux mondes.

Pero, en realidad, ni los dirigentes de Londres ni los de París deseaban que el conflicto se extendiese. En septiembre de 1840, Inglaterra enviaba, sin embargo, su flota y un pequeño cuerpo expedicionario a Siria, y sus barcos pasaban incluso ante Alejandría. En Francia, Thiers, irreductible, presentaba su dimisión. Así terminó el conflicto entre el pacha rebelde y el sultán. Mehmet, si bien no obtenía todo lo que  había  reclamado,   hacía   reconocer,   almenos, a su dinastía como dueña hereditaria de la rica tierra del Nilo.

En marzo de 1841, la conferencia de Londres establecía la autonomía egipcia, mediante algunas restricciones: tributo anual a la Puerta, ejército limitado, leyes de tipo otomano. El pachá llevaría el título de Khedive (virrey) y su sujeción sería simplemente teórica. Además de decidir la suerte de Egipto, el tratado de Londres había estatuido el régimen de los estrechos de los Dardanelos y del Bósforo, que quedan cerrados a todos los barcos de guerra.

La convención de los estrechos representaba el éxito de Inglaterra: Palmerston, no sólo había impedido un desarrollo demasiado grande del imperio egipcio, sino que también había detenido el avance de la influencia francesa en el Mediterráneo oriental, y privado a Rusia de aprovecharse de las ventajas del tratado de Unkiar Skelessi.

Mehmet Alí murió en Alejandría (Egipto) el 2 de agosto de 1849.

Fuente Consultadas:
Todo Sobre Nuestro Mundo Christopher LLoyd
HISTORAMA La Gran Aventura del Hombre Tomo X La Revolución Industrial
Historia Universal Ilustrada Tomo II John M. Roberts
Historia del Mundo Para Dummies Peter Haugen
La Revolución Industrial M.J. Mijailov

Vida y Obra de Donatello Escultor Italiano – Caracteristicas

Vida y Obra de Donatello La Escultura en Renacimiento Italiano

ANTECEDENTES DE LA ÉPOCA: La Plástica Renacentista: Pintura y Escultura: El desarrollo de las artes plásticas es inseparable del movimiento general señalado.

En la segunda mitad del siglo XIII y principios del XIV se advierten los primeros síntomas de una nueva concepción estética, reflejada en las creaciones de la pintura y la escultura.

Cimabue y Giotto en pintura, y Giovanni Pisano en escultura, marcaron el comienzo de una nueva etapa que rompió con el esquematismo del arte de influjo bizantino; las figuras, abandonando su hieratismo, se hicieron más naturales y espontáneas, tanto en la compostura de las imágenes como en la misma disposición del ropaje.

Dos son los factores que deben destacarse en esta primera etapa del arte renacentista: naturalismo y realismo, por un lado, y un acercamiento a los cánones clásicos, por el otro.

Estas tendencias, que alcanzaron su culminación en el arte del siglo XV, a través de Massaccio, Donatello y Brunelleschi, muestran «que los artistas, si bien estudiaron empeñosamente los modelos clásicos, para dar a sus búsquedas una adecuada base metodológica, no abandonaron en ningún momento la atenta consideración de la realidad.

La culminación del proceso de la plástica italiana se dio entre fines del siglo XV y la primera mitad del XVI, con Leonardo, Rafael y Miguel Ángel, ocupando lugar especial y aparte la escuela veneciana, que contó con figuras como Tiziano, Veronese, Tintoretto, Giovanni Bellini y otros.

SOBRE DONATELLO: Antes ya de cumplir los veinte años, Donatello, nacido en Florencia en 1386, aproximadamente, formaba parte de la escuela de Ghiberti.

Su actividad juvenil se valió, pues, de todas las experiencias recogidas al lado del famoso maestro, tanto que, a los treinta años, Donatello había recorrido ya felizmente todos los caminos hasta entonces probados por la escultura florentina y pisana.

Pero otros eran los resultados apetecidos por el joven escultor, insaciable en su búsqueda de posibilidades expresivas que respondieran al espíritu nuevo con que él sentía y entendía el arte.

La amistad con Brunelleschi, que se remontaba a la adolescencia, fue seguramente un factor determinante en la maduración de sus concepciones artísticas.

Esas concepciones se sustentaban, antes que nada, en una conquista moral que, restituyendo al hombre su noble e inalterable dignidad, abría nuevos e inexplorados horizontes.

En armonía con la arquitectura de Brunelleschi, Donatello tradujo esos conceptos en un tipo de escultura que se apoyaba en una rigurosa articulación espacial para alcanzar efectos de un dinamismo y de una vitalidad extraordinarios.

En el transcurso del siglo XV, la multiplicación de los encargos creó un clima de emulación y competitividad que favoreció la creación y la innovación. Donatello se impuso en el campo de la escultura. Su epitafio lo resume: «Todo lo que muchos han hecho antaño con una mano experta para la escultura, Donato lo hizo, en nuestros días, él solo».

El culto a la Antigüedad: Los escultores florentinos, impregnados de cultura humanista, adquirieron poco a poco la convicción de que la perfección plástica sólo podía alcanzarse imitando la Antigüedad. Esta nueva tendencia revolucionó su arte.

Con el redescubrimiento del bronce, material de excelencia según la concepción de Plinio, esta revolución fue primero técnica (Ghiberti, San Mateo), pero también iconográfica.

El hombre se transformó en el centro de las preocupaciones artísticas: los bustos (Antonio Rosselino, Giovanni Chellini), medallas, estatuas ecuestres, monumentos funerarios (Luca della Robbia, tumba del obispo Benozzo Federighi) ocuparon especialmente a los escultores y permitieron la exaltación de las virtudes humanas.

La influencia sobre los artistas fue puramente plástica. Su estilo, menos estilizado y más normativo, se preocupó de reproducir las realidades del mundo natural.

Así, el estudio de la anatomía humana (acentuado por el contrappoíto, contrapunto que se logra cuando el peso del cuerpo recae sobre una sola pierna), el del movimiento y el de la perspectiva se convirtieron en los principales temas de investigación de pintores y escultores.

Donatello, de la mesura a la expresividad Donatello se inició en el taller de Ghiberti, mientras éste terminaba las puertas del baptisterio de Florencia.

Sin embargo, desde 1410 su estilo innovador e independiente se impuso al de su maestro, así como al de sus contemporáneos.

Amigo de pintores y de Brunelleschi, compartió con ellos la misma preocupación: representar de forma realista el espacio y el cuerpo humano. En sus relieves, el dominio de la perspectiva aparece de manera muy particular (San Jorge y el dragón, El fiestín de Herodes). Donatello, atraído por la Antigüedad, realizó numerosos viajes a Roma acompañado de Brunelleschi.

La confrontación con las obras romanas fue determinante para el artista, que siguió el modelo de los antiguos en su obra David, primer desnudo en bronce fundido desde la Antigüedad, y la estatua ecuetre de Gattamelata en Padua.

Sin embargo, la genialidad de las piezas de Donatello reside en su carácter profundamente personal y expresivo. Sus primeras esculturas (los profetas para el campanil) manifiestan el «furor» de su inspiración.

Utilizando por primera vez los recursos del non finito (inacabado), confirió a sus últimas esculturas un alcance trágico y fuertemente «expresionista» (Magdalena, San Juan Bautista).

Sin duda, el carácter demasiado innovador de las obras de Donatello explica la poca influencia que éstas ejercieron en los escultores de su tiempo.

Por el contrario, en el campo de la pintura, su obra tuvo un impacto inmediato (Mantegna, Andrea del Castagno).

Como señalaba León Battista Alberti, la pintura y la escultura eran todavía en el siglo XV «artes emparentadas, alimentadas por un solo y mismo genio».

Donatello (1386-1466)

En la actividad escultórica de Donatello, fecundísima y siempre renovadora, se aprecia un profundo conocimiento técnico y un completo dominio de los materiales, constantemente sometidos, sin embargo, a una preocupación primordial por la esencia humana.

Donatello

Donatello (1386-1466), su verdadero nombre era Donato di Niccolò di Betto Bardi.Es considerado uno de los artistas mas destacados del renacimiento italiano. Nacido en Florencia, de padre humilde, generalmente se le considera como el escultor más original de esta etapa y uno de los artistas más importantes de ese periodo.

A la edad de 17 años fue ayudante de Lorenzo Ghiberti en la construcción y ornamentación de las famosas puertas de bronce del baptisterio de San Juan de Florencia. Más adelante también trabajó en colaboración con Filippo Brunelleschi, con quien parece que fue a Roma para estudiar los monumentos de la antigüedad clásica.

En los grandes jalones de su obra estatuaria para la catedral florentina y la iglesia de Or San Michele, relieves de la cantería catedralicia y de la sacristía vieja de San Lorenzo, estatuas y relieves del altar del Santo y monumento ecuestre del condottiero Gattamelata durante la estancia en Padua (1443-53), estatuas de santos penitentes y relieves de los pulpitos de San Lorenzo, en los que trabajaba cuando murió, como en otras muchas obras aisladas.

Gattamelata - Donatello en 1444

Gattamelata – Donatello en 1444 En el rostro del condottiero Gattamelata plasmó Donatello -el mayor escultor del Quattrocento- todas las características de la virtud romana o, lo que es igual, toda la grandeza moral del modelo humano del primer renacimiento, a la vez que la meditación melancólica de quien mira el porvenir desde la perspectiva de un remoto pasado, como quien pasa en el espacio y en el tiempo.

Un nuevo Marco Aurelio. En 1443, Donatello viajó a Padua para realizar la estatua ecuestre de Erasmo da Narni, llamado Gattamelata.

El primer desafío que planteó el bronce fue técnico, ya que Donatello había decidido fundir la estatua en un solo bloque.

El reto fue también estético, ya que el artista logró combinar referencias de la Antigüedad (estatua ecuestre de Marco Aurelio) y de la modernidad: el condotiero más importante de Italia monta a la manera del siglo XV y lleva un traje contemporáneo.

Donatello logró además evocar la grandeza y la fuerza del personaje realizando un retrato dinámico, pues la cabeza del caballo y la del caballero están en planos diferentes.

Donatello mostró a través de compactos volúmenes, cerradas y equilibradas composiciones, arquitecturas de profunda espacialidad, formas que van desde el altorrelieve hasta el relieve aplastado, una humanidad individualizada y real en todas las edades de la vida y una gama riquísima de expresiones y afectos, si bien en muchos casos el contenido ético y dramático de la figura o la historia permite elevar a categoría su ejemplo –Gattamelata como modelo de virtus-.

Las obras de su ancianidad asombran por su avanzada técnica de formas deshechas e inacabadas, admiran por la revolucionaria iconografía y conmueven por su profunda vida interior y su alucinante misticismo.

SOBRE SUS OBRAS: En el San Jorge, hecho en 1416-1420 para el gremio de los fabricantes de corazas, Jorge Vasari veía «un terrible brío altanero», y decía que aquella piedra se estremecía por dentro.

Las estatuas de época posterior de los profetas Jeremías y Habacuc conmovieron a sus contemporáneos por su realismo.

Esos personajes, aunque inspirados en modelos de una humanidad miserable, asumen en la transfiguración poética donatelliana una nueva dignidad de orden moral, revelando los caracteres de nobleza y de naturaleza creada a imagen y semejanza de la divinidad que se hallan presentes en todo ser humano.

Desde ese momento, la escultura de Donatello presenta un continuo sucederse de invenciones y expresiones nuevas que escapan a toda lógica evolución de estilo.

En los relieves de la Pila bautismal de la Catedral de Siena existe ya la exactitud de la perspectiva y el sentido de la luz vibrante que triunfarán en el Altar de San Antonio, en Padua.

En cuanto al David de bronce, en él tenemos una imagen de torneada desnudez inspirada en las esculturas de Praxíteles, pero cargada, con sentido moderno, de una profunda espiritualidad.

A su viaje a Roma en el año 1432 siguen obras capitales, como la «Cantoría» del Museo de la Obra de la Catedral, y la Anunciación de la Santa Cruz, cuya novedad estriba en la fuerza y el movimiento conferidos a las imágenes.

Tenemos luego la fecunda permanencia en Padua que culmina con la creación del grupo ecuestre de Gattamelata, expresión suprema de la más libre y moderna interpretación de un tradicional modelo clásico.

Y entre las obras finales de Donatello, vuelto a Florencia en 1453, recordaremos los pulpitos de San Lorenzo, agitadas y trágicas representaciones de una humanidad cuya verdad última es una verdad dolorosa.

Algunas fechas claves en la vida de Donatello

1386: Nace en Florencia Donato di Niccoló di Betto Bardí, llamado Donatello.

1407: Construcción de la catedral de Florencia con Nanni di Banco. Participación en el concurso para las segundas puertas del baptisterio. Primer viaje a Roma acompañado por Brunelleschi (entre 1406 y 1415).

1417: Encargo para la ornamentación de Orsanmichele.

1423-1427: Colaboración con Michelozzo en el monumento a Juan XIII del baptisterio de Florencia.
Habocuc y El festín de Herodes para la catedral de Siena.

1432: Segundo viaje a Roma. Tabernáculo del sacramento en San Pedro. David y cantoría para el Duomo.

1443: Estancia en Padua (Gattamelata, crucifijo para la basílica de San Antonio y altar del santo).

1454: Regresa a Florencia, obras cada vez mas ascéticas y expresivas, Judith y Holofernes.

1466: Muere en Florencia.

Los relieves de Donatello
En el relieve, Donatello busca la profundidad y emplea por primera vez la técnica del aplastado (sciacciato): en piedra, San Jorge y el dragón (hacia 1420) de sofocantes efectos atmosféricos en bronce, el Festín de Herodes (1423-27), para el baptisterio de Siena donde la rigurosísima perspectiva viene equilibrada por el dramatismo de la escena. Más tarde realiza la Cantoría (1433-38), de la catedral de Florencia donde los niños parecen inmersos en un frenesí dionisíaco. Ya en Padua (1443-53), Donatello se ocupará de las estatuas y relieves en bronce del atar de la basílica de San Antonio. La Virgen con el Niño es una estatua sin precedentes iconográficos, llena de misteriosos simbolismos que se completan en el sublime heroísmo del Crucificado.

David, Donatello 1432

David, Donatello, hacia 1432
Bronce, altura: 159 cm Museo del Bargello, Florencia. La renovación de la escultura y el desnudo. Este David, ejecutado para el jardín del Palacio de los Medici, es considerado la primera escultura de un desnudo en bronce desde la Antigüedad clásica. El delicado modelado d las formas y serenidad del personaje están más cerca de su maestro Ghiberti que de la fuerza expresiva de sus obras más tardías.

David de Verrocchio

Cuarenta años después de Donatello, Verrocchio ofreció a los Medici una nueva versión del David. Menos sensual y menos atemporal que la estatua de lonatello, el bronce representa un joven atleta, vestido, con los músculos aún tensos por el esfuerzo. La delicada expresión y el estilo meticuloso del artista evidencian su extraordinaria destreza en el manejo del bronce.

cristo en el limbo de donatello

Cristo en el limbo: DONATELLO, HACIA 1458 (Detalle de la parte izquierda del relieve)Bronce, altura del friso: 137 cm. San Lorenzo, Florencia Una escultura llena de expresividad.

Las obras de los últimos años de Donatello testimonian la evolución de su estilo. La imaginación febril del escultor no tuvo una influencia inmediata. El tratamiento casi pictórico del relieve, el impulso dinámico de la composición, su carácter agitado y altamente dramático anuncian las obras más tardías de un Tintoretto o de un Rembrandt.

San Jorge de Donatello, 1417

San Jorge DONATELLO, 1417 Marmol, 39 x 120 cm Museo del Bargello, Florencia. Corporaciones y mecenazgo. En 1339, las corporaciones que administraban la iglesia de Orsanmichele confiaron a sus miembros la decoración de doce nichos que rodeaban el edificio. Si en el siglo XIV los gremios respondían con poco entusiasmo a esta costosa demanda, en el siglo XV convocaron a los artistas más innovadores: Ghiberti, Nanni di Banco, sin duda Brunelleschi y Donatello, el que ejecutó tres estatuas (San Marcos, San Luis de Toulouse y San Jorge).

Un santo hecho hombre.
El escultor otorgó al santo protector del gremio de los armeros una amplitud heroica. Menos clásica que algunas estatuas de Orsanmichele, la del santo se distinguió por el carácter profundamente realista y humano de su mirada. «En su cabeza se lee la belleza de la juventud, el ardor de la valentía, una energía salvaje y una maravillosa sensación de movimiento al interior de la piedra» (Vasari).

ALGUNOS TÉRMINOS SOBRE PLÁSTICA

Cantona: tribunilla para el órgano.

Condottiero: jefe militar mercenario. Iconografía: disciplina de la historia del arte que se ocupa del asunto o significación de obra artística.

Relieve: labor escultórica en que se hace resaltar las figuras y objetos sobre el plañe Puede ser: altorrelieve, aquél en que las figuras sobresalen del plano más de la mitac de su bulto; medio relieve, en el que sobresalen la mitad de su grueso; bajo relieve, en el que las figuras resaltan poco del plano (relieve aplastado).

Sfumato: Modelado vaporoso destinado a sugerir por medio de la gradación del color y de la luz la profundidad de los objetos y los personajes en la atmósfera.

Sillar Cada una de las piedras labradas en forma de paralelepípedo rectángulo que forman parte de una obra de sillería.

Studiolo: Pequeño gabinete de meditación y de trabajo en la Italia del Renacimiento.

Tabique Pared divisoria en el interior de un edificio, generalmente no soportante.

Talla dulce Conjunto de procedimientos de grabado en hueco sobre metal o madera.

Temple Técnica pictórica en la que los pigmentos se diluyen en agua y se engruesan o templan con huevo, caseína, goma o una solución de glicerina al momento de pintar.

Terracota Arcilla trabajada y cocida al horno a baja temperatura que no ha recibido ningún esmalte; el objeto hecho con este material.

Tesela Pedazo pequeño de mármol, piedra, pasta de vidrio o terracota coloreada, generalmente cúbico, que se utiliza para elaborar un mosaico.

Tracería Decoración arquitectónica que suele hacerse sobre piedra calada. Es uno de los elementos más característicos de la arquitectura gótica.

Tramo Espacio comprendido entre dos puntos de apoyo principales de una construcción.

Transepto En una iglesia en cruz latina, nave transversal que separa el coro de la nave y forma los brazos de la cruz.

Tres colores Técnica que emplea piedra negra, tiza blanca y sanguina.
Triangulo de descarga Triángulo dispuesto en el muro sobre un dintel para aliviarlo parcialmente del peso del muro que soporta.

Triforio En una iglesia, serie de ventanas en claraboya abiertas en la galería alta situada sobre las naves laterales, la tribuna, que dan al interior de la nave.

Triglifo Elemento arquitectónico con tres acanaladuras verticales que se alterna con las metopas en el friso de orden dórico.

Tríptico Conjunto pictórico o escultórico formado por tres paneles, generalmente plegables; los postigos laterales montados sobre bisagras se cierran sobre el panel central.

Vaciado 1. Formación y solidificación de un objeto en un molde. 2. Figura de yeso o estuco formada de este modo. 3. En arquitectura, fondo que queda en el neto del pedestal bajo la moldura que lo guarnece. 4. Excavación arqueológica.

Vanitas Composición alegórica, generalmente una naturaleza muerta, que evoca la fragilidad de la existencia y el fin último del hombre.

Veladura Capa muy fina de pintura traslúcida, diluida al óleo, transparente «como un velo», que modifica el aspecto o la coloración de los fondos agregándoles brillo y luminosidad.

Vernacular Arte que se practica solamente al interior de una comunidad, a veces restringida.

Vitela 1. Pergamino de color blanco que se obtiene de la piel de ternera, cordero o vaca, preparado para la escritura o la pintura. 2. Papel de lujo que imita dicha textura.

Vitral Composición traslúcida formada por piezas de vidrio coloreadas y ensambladas mediante una red de plomo o de estuco; está destinado a cerrar un vano creando una pared luminosa y un efeclo de luz.

Voluta Adorno en forma de espiral o caracol que se coloca para decorar los capiteles de los órdenes jónico y corintio.

Ver: Biografia de Giovanni Battista

Fuente Consultada:
Historia Visual del Arte Larousse La Nación El Arte Renacentista
ARTERAMA N°53 Enciclopedia de las Arte Editorial CODEX S.A.

Ejércitos y Armas del Rey Sol de Francia Absolutista Luis XIV

EL DINERO Y LA GUERRA
Para el Estado absolutista, es importante tener un ejército y una marina potentes, por lo que necesita un tesoro bien repleto. El metal precioso (oro o plata) es el único medio de intercambio, la «sangre» de la economía. Su cantidad es relativamente reducida, y los países intentan atraerlo al interior de sus fronteras por medio de un comercio exterior favorable.

De ahí toda una política proteccionista para reducir las importaciones y estimular las exportaciones, realizada frecuentemente a costa del salario de los obreros. De aquí se deriva el Pacto Colonial. Las colonias tienen que proporcionar las materias primas a un precio reducido y absorber exclusivamente los productos fabricados en la metrópoli. El mercantilismo es un estatismo económico, sobre todo en su forma francesa. La política belicosa de Luis XIV impuso una verdadera economía de guerra, con intervención directa del Estado.

luis xiv rey sol en francia

En Inglaterra, esta intervención resultó más discreta a causa de la mayor potencia y la mayor autonomía de los grandes comerciantes o fabricantes. Pero los privilegios otorgados a las Compañías, las Actas de Navegación de 1660 y 1663, los Tratados de Comercio, la exclusiva colonial, son otros tantos elementos de una política mercantilista, que también se manifiesta en España. Junto a la corte, el ejército absorbe la parte más importante de los presupuestos.

Durante la primera mitad del siglo, los ejércitos de la Guerra de los Treinta Años (a excepción del de Gustavo Adolfo, de reclutamiento nacional, unido por la ley religiosa) no se diferencian mucho todavía de las tropas privadas del siglo XVI, dirigidas por los condotieros, dispuestos a venderse al mejor postor, a desmandarse o a pasarse al campo enemigo si la soldada tarda demasiado.

Posteriormente, los soberanos tratan de tener un ejército disciplinado y fiel, intervenido directamente por sus servicios. Pero la noción del servicio militar obligatorio no existe; el reclutamiento sigue basándose en el alistamiento voluntario y serán los soldados de oficio los que continuarán dominando. Los mercenarios extranjeros disminuyen, aunque en Francia los suizos, los irlandeses y los alemanes continúan formando regimientos.

Durante el invierno, los reclutadores recorren los campos y las ciudades, frecuentan las tabernas, invitan a beber, exaltan los encantos de la vida militar: buena paga, vino abundante, los amos en el baile, hermosos uniformes. Se colocan carteles de este género: Regimiento de Mosqueteros del Duque de Borgoña.

Se hace saber a todos los gentileshombres o a otros jóvenes de buena familia que vivan noblemente, burgueses con conocimientos que puedan demostrarlos, desde la edad de diez y ocho años hasta los treinta, que midan más de cinco pies de altura y que quieran servir al Rey, que no tienen más que dirigirse al palacio de Carignan, calle de las Vieilles-Estuves, próxima a la Croix du Tiroir; allí encontrarán al comandante, el cual les dará toda clase de satisfacciones. Es un nuevo regimiento de mosqueteros de la guardia del duque de Borgoña: durante la campaña, tendrán doble paga y veinte sueldos al día, hasta su partida, y se les proporcionarán sus equipos.

Necesita también un maestro de matemáticas, un maestro escribano, un maestro de armas y un ayudante, un maestro de baile, dos maestros cirujanos, dos barberos y tres músicos». Atraídos por tal proclama, los jóvenes se dan cuenta, después de haber firmado su contrato, que formarán parte de un simple regimiento de infantería, en lugar del de gloriorosos mosqueteros.

El capitán responde a los descontentos que, efectivamente, tendrán mosquetes, ¡por lo tanto serán «mosqueteros» como se les ha prometido! Al final del reinado de Luis XIV, el ejército cuenta con más de 400.000 hombres, cifra enorme para su tiempo. Felipe V de España pudo reclutar 132 batallones de infantería y 130 escuadrones de caballería. El Elector de Prusia, Federico Guillermo, mantienen un ejército permanente de 30.000 hombres.

Pedro el Grande gasta sin cuenta para sostener su ejército de soldados de oficio. La mayoi parte de los oficiales se recluían entre le nobleza. Los jóvenes de la nobleza francesa hacían su aprendizaje en las compañías de cadetes o en los regimientos de la Casa Real. Los «Maestres de Campo» y los coroneles continúan comprando sus cargos, pero el resto de los oficiales son por nombramiento.

Los oficiales sin fortuna o los plebeyos pueden escalar los puestos jerárquicos gracias al cuadro de ascensos instituido por Louvois. Muchos oficiales, a pesar de los inspectores generales, prefiriendo divertirse en París a ocuparse de sus hombres, declaran fraudulentamente un efectivo superior al que mandan con el fin de disponer de sueldos y de víveres suplementarios.

Cuando se celebraban las «pruebas», las revistas de inspección, contrataban «falsos soldados», simples comparsas que desaparecían en cuanto la inspección se terminaba. Madame de Sévigné transcribe un diálogo entre el severo Louvois, Secretario de Estado para la Guerra de 1661 a 1691, enemigo de Colbert, pero inteligente y gran trabajador, y un joven oficial negligente, el señor de Nogaret. El estilo es muy a lo «gran siglo».

—Señor, su compañía se encuentra en muy mal estado.
—Señor, no lo sabía. —Hay que saberlo. ¿La ha visto usted? —No.
—Debería haberla visto, señor. —Señor, daré la orden. —Debería haberla dado.  Es preciso  tomar una decisión, señor: o se es cortesano o se cumple con su deber cuando se es oficial».

La disciplina es enérgica y los castigos corporales siguen estando en uso en todos los ejércitos: latigazos, potro (a caballo en un banco de madera con pesas en los pies), multas, etc. Los cuarteles no aparecen hasta finales de siglo y las tropas se alojan en las casas de los vecinos.

Heridos y mutilados dependen de la caridad de la iglesia. Sin embargo, para ellos hizo construir Luis XIV, a partir del año 1670, el admirable palacio de los Inválidos. La eficacia del fuego crece a partir del año 1660 con el empleo del fusil con piedra, en el que la pólvora se encendía por medio del choque del pedernal con una varilla de acero, y no por medio de una mecha como los mosquetes. Francia no lo adoptó.

El arma era mucho más manejable y el tiro más rápido (un disparo por minuto). Las bayonetas, sujetas por medio de una abrazadera al extremo del fusil, reemplazaban a las picas. También se extendió el empleo de las granadas demano. Gracias a estas armas, la infantería se convirtió en la «reina de las batallas», dispuesta en líneas paralelas (cinco hombres en fondo), alternando en las descargas.

La caballería pesada de los coraceros y la caballería ligera de los húsares, se completaron con los dragones, infantería montada que se desplazaba a caballo y combatía a pie, con el fusil y la bayoneta. En Francia, Louvois mejoró la artillería, que antes era trasladada al campo de batalla por empresas privadas. En adelante, los cañones de bronce eran manejados por artilleros. Su alcance sobrepasa los 500 metros.

Los progresos de la artillería condujeron a Vauban, discípulo del holandés Coéhorn, a enterrar las fortificaciones y a protegerlas con macizos cubiertos de musgo.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo VII La Gran Aventura del Hombre

Biografía de Jacobo I Estuardo Rey de Inglaterra Resumen Gobierno

Biografía de Jacobo I Estuardo Rey de Inglaterra – Resumen Gobierno

Jacobo I de Inglaterra y VI de Escocia (1566-1625). Este rey escocés no conquistó la vecina Inglaterra; simplemente ascendió en 1603 al trono como sucesor legítimo, por su tatarabuela inglesa, de Isabel I, que había muerto sin descendencia.

Así se produjo la unión de los dos gobiernos, primer paso hacia la unificación de los dos reinos, lo que ocurriría en 1707, año en que el Acta de Unión creó el Reino Unido.

Al convertirse Jacobo I en rey de los ingleses, éstos cesaron en sus intentos de anexar Escocia, puesto que ya no había razón para ello.

Jacobo fue un erudito que escribió folletos y patrocinó el grupo de teatro de Shakespeare; encargó una hermosa y perdurable traducción al inglés de las Escrituras, conocida como Biblia del rey Jacobo; mandó apresar y ejecutar a sir Walter Raleigh, no por odio al novedoso hábito de fumar tabaco, al cual Raleigh era aficionado, sino por otras ofensas a la corona.

Jacobo odiaba la forma extrema del protestantismo calvinista, llamado puritanismo, que ganaba adeptos en Inglaterra a comienzos del siglo diecisiete Jacobo resistió la presión puritana que pretendía la erradicación de ciertas prácticas católicas de la iglesia de Inglaterra.

Por ironías del destino, fueron conspiradores católicos, y no puritanos, quienes trataron de volar el parlamento con todo y rey en la Conspiración de la Pólvora de 1605.

Jacobo despertó las críticas por su hábito de tener favoritos.

ANTECEDENTES HISTÓRICOS

A su muerte, en 1603, Isabel I dejaba a Inglaterra próspera y en paz.

El país había escapado milagrosamente a la guerra civil, a la guerra religiosa que devastaba tantos países del continente, y, en particular, Francia.

Entre los católicos romanos y los protestantes puritanos, la reina había sabido imponer una solución intermedia: el anglicanismo. Este se parecía al protestantismo en la doctrina, y se mantenía católico conservando la jerarquía y el fasto de sus ceremonias.

Y sobre todo, el soberano, como jefe de la Iglesia, había podido colocar el ideal patriótico por encima del religioso.

Ciertamente, todo esto no se había producido sin desgarrones, sin conspiraciones procedentes de diversas facciones.

Pero esto afectaba solamente a pequeñas minorías; la gran masa del pueblo encohtraba en la religión anglicana lo suficiente para su sed religiosa y estimaba que el «statu quo» le traería la paz.

Una paz feliz, por lo demás; después de las incursiones de Drake y de Raleigh, después de la victoria de 1588 contra la Armada Invencible, los navios ingleses podían surcar los mares: el poderío comercial inglés se halla en lo sucesivo bien establecido, proporcionando a Inglaterra la prosperidad comercial e industrial.

rey jacobo I de Inglaterra Estuardo

La dinastía de los Estuardo, restablecida a la muerte de Isabel en el trono de Inglaterra, no va a durar más que de 1603 a 1688. Su voluntad absolutista y la limitación del poder ejercida sobre el Parlamento suscitarán en este  período  dos  acontecimientos dramáticos.

Inglaterra y el surgimiento de la monarquía constitucional: Uno de los más prominentes ejemplos de resistencia a la monarquía absoluta se dio en la Inglaterra del siglo ZVII, donde el rey y el Parlamento pelearon para determinar el papel que cada uno debería desempeñar en la conducción de Inglaterra.

Pero la lucha en torno a este asunto político se complicó por una profunda y sustancial controversia religiosa.

A finales del siglo XVII, con la victoria del Parlamento, sobrevino la fundación de la monarquía constitucional.

BIOGRAFIA DE JACOBO I ESTUARDO, REY DE ESCOCIA E INGLATERRA

Jacobo I Estuardo (1566-1625), rey de Inglaterra (1603-1625) y, con el nombre de Jacobo VI, rey de Escocia (1567-1625). Nacido el 19 de junio de 1566 en el castillo de Edimburgo (Escocia), Jacobo fue el único hijo de María I Estuardo y de su segundo esposo, lord Darnley. Cuando María fue obligada a abdicar en 1567, él fue proclamado rey de Escocia.

La muerte de la Reina Virgen sumió, sin embargo, a su pueblo en la aflicción y el temor. Isabel había sabido hacerse amar por su pueblo: se había establecido una especie de acuerdo tácito, sobre la base del respeto de los derechos mutuos.

Su heredero, Jacobo I, era ya rey de Escocia. Cuando se anunció la llegada del nuevo rey, toda Inglaterra se aprestó a recibirlo. Era el hijo de María Estuardo y de Darnley. Pero, si bien su madre era católica, él era calvinista, y, lo que es más, tenía ya la reputación  de un príncipe enamorado de la teología.

Esto tranquilizó a Inglaterra, porque pensó que no tendría que volver a cambiar de religión oficial. Pero el entusiasmo inicial de los ingleses se enfrió bastante rápidamente: el nuevo rey les decepcionó.

Admitiendo, incluso, que fuera feo, el hecho de que babease, chocó a los que recordaban el espléndido porte de Enrique VIII o la magnífica prestancia de Isabel.

Además, era aficionado a hacer discursos teológicos sin fin, perdiéndose en los meandros de sus propios razonamientos y aburriendo a los que le escuchaban.

En el fondo lo único que pretendía era ocultar una coquetería exagerada: el rey iba cubierto de joyas; Isabel era, efectivamente, un poco viril, pero Jacobo I era un monarca afeminado.

Empezando a desconfiar ya sobre la persona del rey, los ingleses no vieron con buenos ojos su primer acto de autoridad.

En el curso del viaje que lo llevaba desde Escocia a Londres, la escolta real descubrió a un ladrón: Jacobo I le hizo ahorcar al instante, sin juicio.

Creía poder prevalerse en el derecho de justicia supremo: pero Inglaterra, en el curso de los últimos siglos de su historia, había aprendido a temer la arbitrariedad; un hombre no podía ser condenado sin juicio.

Este acto, aislado, no hubiera sido grave, pero se vio en seguida que Jacobo I no tenía del papel de monarca las mismas ideas que los Tudor, sus predecesores.

Omitiendo las lecciones de la historia inglesa, queriendo ignorar la gran carta de 1215, pretendió ser un monarca absoluto. «El rey es la ley», afirmaba.

Estimando que, bendecido por Dios, él era su representate sobre la tierra, y que los ingleses, en consecuencia, no podían considerarse más que como subditos sometidos a su buena voluntad.

El conflicto político era, a la larga, inevitable entre el rey y el Parlamento. Al principio, sin embargo, era la situación religiosa la que parecía levantar el mayor número de dificultades.

Sintesís: Con la muerte de la reina Isabel, en 1603, la dinastía Tudor se extinguió y se inauguró la línea gobernante de los Estuardo con la ascensión al trono del primo de Isabel: el rey Jacobo VI de Escocia (hijo de María, reina de los escoceses), quien se convirtió en Jacobo I de Inglaterra (1603-1625).

Aunque acostumbrado al poder real como rey de Escocia, Jacobo no entendía nada de las leyes, instituciones y costumbres de los ingleses. Abrazó la doctrina del derecho divino de los reyes, la creencia de que los reyes recibían su potestad directamente de Dios y que, por tanto, eran responsables sólo ante Él.

Este punto de vista enajenó al Parlamento, el cual se había desarrollado acostumbrándose, bajo los Tudor, a actuar bajo la premisa de que el Parlamento y la monarquía gobernaban en conjunto a Inglaterra como una «forma de gobierno equilibrada». 

El Parlamento expresó su desacuerdo con los reclamos de Jacobo rechazando sus demandas de dinero extra que el rey necesitaba para satisfacer los crecientes cortos gubernamentales. El poder del Parlamento sobre el tesoro resulté ser su carta de triunfo en sus relaciones con el rey.

EL COMPLOT DE LA PÓLVORA:

«Antes de que hubiera un Estado, había reyes de donde se deduce que son los reyes los que han hecho las leyes y no las leyes las que han hecho a los reyes… El rey obtiene su derecho de Dios y a nadie más que a Dios tiene que rendir cuentas…» E

sta teoría absolutista provoca descontentos.

En 1605 es descubierta la «Conjuración de la Pólvora».

Sin duda alguna, Inglaterra era anglicana en su inmensa mayoría, pero los católicos representaban todavía una fuerte minoría; las guerras que, en el continente, enfrentaban a reyes católicos y príncipes protestantes, permitían mantener esperanzas.

Desde el comienzo del reinado de Jacobo, un cierto número de conjurados, dirigidos por Guido Fawkes, se propuso eliminar de un solo golpe al rey y a todas las personalidades protestantes del país.

En 1605, los conjurados lograron alquilar una cueva situada exactamente bajo el palacio donde debía celebrarse la sesión inaugural del Parlamento, y la llenaron de explosivos.

Pero fue preciso poner al corriente a todos los que debían intervenir en el atentado para dar un golpe de Estado, aprovechando el vacío político y la perturbación que no dejaría de producirse. Las denuncias permitieron detener, «in extremis», a Guido Fawkes.

El fracaso de la «conjuración de la pólvora», arruinó la causa católica: en lo sucesivo no se consideró a los «papistas» más que como peligrosos terroristas que serían vivamente perseguidos.

Jacobo I estaba, pues, salvado de la amenaza católica. Pero, entre los protestantes, eran numerosos los que no se hallaban conformes con la autoridad del rey sobre la Iglesia. También reprochaban a la iglesia anglicana su fasto y el carácter ostentoso de su culto.

Para ellos, la pobreza, la sencillez de costumbres y de vida constituían la piedra angular de la religión cristiana. Estos «puritanos» tenían horror a la sensualidad, a la alegría, a todo lo que pudiera haber de cálido en la religión.

Tristes y austeros, estos hombres reivindicaban para sus fieles el derecho de ser liberados de toda tutela que no fuera la de su Dios, su Fe y su Biblia.

Pero Jacobo I conocía a esos «demócratas» de la religión; su madre había tenido que sufrir durante mucho tiempo los sermones y después las amenazas de Juan Knox; él mismo había soportado muy mal, en Escocia, la presión de los grupos presbiterianos.

No admitía despojarse de la extraordinaria fuerza que le daba la dirección de la Iglesia oficial.

La lucha, pues, era inevitable entre Jacobo, representante de la autoridad, y los puritanos, apóstoles de las libertades. Numerosos puritanos prefirieron buscar un país que conviniera mejor a su fe.

En 1620, un centenar de ellos se embarcaron a bordo del navio llamado «Mayflower», y desembarcaron en América del Norte, donde esperaban fundar un país de hombres libres, decididos a seguir el camino de Dios.

Este puñado de hombres, junto con los colonos de Virginia, fueron la primera semilla de lo que sería el pueblo de los Estados Unidos.

JACOBO I Y EL PARLAMENTO

Las dificultades de Jacobo I serían provocadas por un debate político. Bajo Enrique VIII e Isabel, el Parlamento de Londres había recibido las mayores muestras de respeto de parte de los soberanos, que se esforzaban en gobernar con el apoyo de los representantes del pueblo inglés.

En Londres el Parlamento, en su gran mayoría, estaba compuesto de burgueses comerciantes y pequeños propietarios rurales. Celosos de sus prerrogativas, estimaban que el rey no podía manifestar ninguna pretensión al absolutismo.

Le reconocían el derecho de criticar abiertamente todos los actos de la administración real, y desaprobaban cada vez mi, al rey Jacobo I había querido rodearse de una corte suntuosa. «Todos los reyes tiran el dinero por la ventana el día de su coro nación; éste es el primero que lo tira todos los días», escribió un contemporáneo.

En efecto, sus. gastos particulares costaban dos veces más que los de Isabel. Para comprar joyas empleaba tanto como para su marina de guerra.

Gastaba en total 600.000 libras por año, mientras que sus rentas no sobrepasaban las 400.000 libras.

Ante la falta de dinero, los monarcas pueden siempre utilizar el medio supremo: el impuesto.

Pero sus relaciones con el Parlamento eran lo bastante malas como para que éste no aceptara votar esos impuestos. Entonces, ¿había que obligarlo?

El ejército del rey era débil para enfrentarse con las milicias burguesas y un levantamiento de la pequeña nobleza. No le quedaba más solución que dar bienes del Estado, praderas o bosques y atribuirse monopolios.

El Parlamento reclamó, pero no fue convocado.

El rey era cada vez más sensible a los consejos de los ministros aduladores. Uno de ellos hizo una carrera sorprendente: Jorge Villiers.

EL DUQUE DE BUCKINGHAM
Jorge Villiers se convirtió, a los veintidós años, en primer ministro. Era pobre, pero de buena figura.

El rey le hizo duque de Buckingham y su íntimo favorito. Sin ser inteligente, el duque de Buckingham era de una vanidad tal que cometió muchas imprudencias y colocó a Jacobo en las peores situaciones.

La Hacienda real era muy pobre para que el rey pudiera pensar en una guerra. Pero el pueblo inglés se apasionaba por la valerosa lucha que mantenían los protestantes alemanes contra los católicos.

Uno de ellos, el Elector Palatino, que era yerno del rey de Inglaterra, solicitó la ayuda inglesa. Pero la flota británica, descuidada, no era la de los tiempos de Isabel y Drake.

No se podía concebir una intervención en favor de los alemanes si el Parlamento no concedía créditos. En 1621, Jacobo se vio, pues, obligado a convocarlo de nuevo.

Sabiéndose indispensables, los parlamentarios exigieron, a cambio de su ayuda, que el rey aceptara reformas y consejos.

El rey rehusó toda idea de reforma y se encontró sin dinero. Pero parecía ofrecérsele otra solución más brillante: su hijo, el príncipe Carlos, era joven y bien parecido.

¿Por qué no casarlo con una hija del muy rico rey de España? Así se podrían matar dos pájaros de un tiro: enriquecerse y obtener una paz ventajosa para el Elector Palatino y los príncipes alemanes.

Carlos y Buckingham partieron paea España en 1623. Pero en seguida, los ingleses consiguieron hacerse detestables, ultrajando a los españoles con sus malos modos.

Un noble del séquito llegó a abofetear a un sacerdote español. La infanta se negó a casarse con Carlos si éste no se convertía al catolicismo. Por su parte, Jacobo I se sentía «como una viuda» lejos de Buckingham.

Se creyó entonces que era Buckingham quien había provocado la ruptura.

Con gran asombro del propio duque, los ingleses, que habían temido una alianza española favorable al partido católico, lo acogieron como a un héroe. Esto bastó para hacer de este vanidoso un antiespañol ardiente.

Resumiendo podemos deicr que Jacobo trató en vano de lograr la paz religiosa en Europa, acordando el matrimonio de su hija Isabel con el elector del Palatinado, Federico V, líder de los protestantes alemanes.

También trató de poner fin al conflicto con España, principal potencia católica, concertando el matrimonio de su hijo Carlos con la hija del rey Felipe IV de España. Tras ser rechazado, firmó una alianza con Francia y declaró la guerra a España, atizando así el fuego que había tratado de apagar.

Jacobo I murió el 27 de marzo de 1625 y heredó el trono su hijo, Carlos I.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo VII  La Gran Aventura del Hombre

Cardenal Mazarino Ministro y Tutor de Luis XIV Obra Politica

RESUMEN DE LA VIDA Y OBRA DEL CARDENAL MAZARINO, MINISTRO DE LUIS XIV

Mazarino era un italiano del reino de Nápoles, de familia modesta. Había ido a buscar fortuna a la Corte del Papa. Tomó entonces el hábito eclesiástico, sin llegar a ser sacerdote. El Papa le envió a Francia para un asunto diplomático.

A Richelieu le pareció hábil, le tomó a su servicio, le hizo nombrar cardenal y le dio entrada en el Consejo.

Mazarino era todo lo contrario de Richelieu, tenía aspecto humilde y no trataba de hacer ostentación de su poder.

Hablaba con suavidad, sin encolerizarse. No intentaba vengarse de sus enemigos y no fue causa de la muerte de nadie. Trabajaba mucho y siguió abnegadamente la obra de Richelieu.

Pero no tenía condición alguna para imponer respeto. Hablaba el francés muy mal, con pronunciado acento italiano que le hacía ridículo.

Mentía sin escrípulo y se le juzgaba trapacero. Trataba de amontonar dinero por todos los medios y no lo daba a nadie. Lo gastaba en el juego, porque era muy jugador, o en la compra de cuadros, objetos de arte y libros, porque era coleccionista.

Los cortesanos que Richelieu había perseguido en calidad de amigos de la reina salieron de la prisión o volvieron del destierro.

Contaban con ser dueños del gobierno. Se les apellidó los importantes, a causa del orgullo de que hacían gala. Lograron que la reina les diera pensiones por varios millones de cuantía.

Luego intentara desembarazarse de Mazarino haciéndole matar. Pero Mazarino decidió a la reina a que prendiera a su jefe y expulsara a los demás.

La reina le dejó desde entonces la dirección de todos los asuntos, y fue llamado primer ministro. Fue a alojarse cerca del palacio real, y luego la reina le dio habitaciones dentro del Palacio.

VEAMOS LA HISTORIA….

ANTECEDENTES: La segunda parte del siglo XVII francés, período que sería llamado el «Gran Siglo» por los historiadores, se caracteriza durante sus diez primeros años por una crisis que conmovió a la monarquía como raramente lo había sido antes ni lo volvería a ser después, hasta la Revolución de 1789.

Es una de las pocas veces, durante toda la historia de Francia, en que la monarquía encuentra levantados frente a ella, tanto al Parlamento burgués como a los Príncipes, sostenidos por el pueblo.

Todos se sentían cansados de la mano de hierro que Luis XIII había mantenido sobre ellos por medio de su ministro Richelieu.

Para defender la corona real se encontró un prelado extranjero, el italiano Mazarino, cuya inteligencia y energía redujeron las intrigas y violencias.

Cuando el pequeño Luis XIV llegó a la edad de ocupar el poder, conservaba de su infancia el horror al desorden y a toda veleidad de independencia.

Con una voluntad sistemática establecerá los fundamentos de un absolutismo como Francia no le había sufrido jamás.

cardenal frances mazarino

Mazarin (1602-1661), político y cardenal francés que controló el gobierno francés durante la minoría de edad deLuis XIV y ayudó a transformar a Francia en la potencia predominante de Europa. El poderoso cardenal francés de origen italiano Giulio Mazarino gobernó el reino
durante la minoría de edad de Luis XIV.

DOS ESPECIALISTAS  PARA UNIFICAR   UN   REINO: Mientras en Alemania los señores feudales aún tenían fuerza suficiente para impedir la unificación del Imperio, en Francia las cosas marchaban en sentido inverso: la nobleza se debilitaba gradualmente, consolidándose el poder de la monarquía sobre todo el reino.

Desde tiempos de Felipe IV el Hermoso, quien afianzó la obra de Felipe II Augusto, la idea de país iba cobrando cuerpo. Hasta entonces en la Edad Media, cada señor o noble tenía control absoluto sobre sus dominios —los feudos—.

Pero, durante los tres últimos siglos, el poder de la nobleza iba siendo limitado. Aunque conservaban todavía algunos privilegios, barones y condes eran obligados a respetar una única autoridad «nacional», el rey.

Aun así, periódicamente la nobleza se rebelaba, reclamando o restableciendo sus antiguos privilegios y creando dificultades a las iniciativas del monarca.

Richelieu procuró subordinar enteramente la nobleza al poder central. Pero el tiempo era corto.

El rey envejecía y el propio Richelieu sentía disminuir sus fuerzas, sin que la monarquía francesa hubiese alcanzado el poder absoluto que consideraba indispensable para el fortalecimiento del Estado.

Se hacía imprescindible crear condiciones para que el futuro monarca pudiese continuar la obra.

Uno de los obstáculos ya habla sido sorteado: la falta de un heredero directo del trono. Si Luis XIII hubiera muerto sin dejar hijos, la situación se habría complicado, pues la corona habría pasado al hermano del rey, en quien Richelieu no confiaba.

Había ahora una criatura de algunos días de vida. Pero eso solo no bastaba para asegurar la continuidad de la política incitada por el cardenal.

Richelieu pensaba que sin un buen consejero ningún soberano se podría conducir con eficacia.

Por eso necesitaba preparar con urgencia un sucesor para su propio cargo.

Había un solo hombre que estaba en condiciones de sucederlo: Giulio Mazarino, experto diplomático italiano que había sido soldado en los ejércitos del papa y que por entonces representaba al pontífice en París.

En la larga convivencia con el italiano, Richelieu comprobó la perfecta identificación que Mazarino iba adquiriendo con él. La probada habilidad de Mazarino haría de él un continuador ideal de sus proyectos.

Era necesario «afrancesarlo» y aumentar su prestigio, para tornarlo en un consejero viable para el futuro rey de Francia.

En 1640, Richelieu manda cambiar su nombre por el de Jules Mazarin y consigue su elevación al rango de cardenal. Esto se produce en el momento preciso: Richelieu fallece dos años más tarde y, al año siguiente, deja de existir también Luis XIII.

Ana de Austria

EL ULTIMO DESAFIO DE LA NOBLEZA

«¡Luis XIII ha muerto, viva Luis XIV!». Resuenan nuevamente los tambores en las plazas públicas, mientras los heraldos proclaman el nombre del nuevo rey.

El monarca tiene sólo cinco años. Corresponde a su madre gobernar provisionalmente, hasta que el rey alcance la mayoría de edad. No muy interesada en los asuntos políticos, la Reina Ana entrega el poder efectivo a ese personaje todavía relativamente oscuro, el cardenal Mazarino.

Consta que las relaciones de la reina con su primer ministro eran más que amistosas. El hecho es que Mazarino no pierde tiempo y aplica paso a paso la política de Richelieu.

Luis XIII de Francia

Crea nuevos impuestos y tasas para los nobles, a fin de obtener fondos y reducir  aún   más  sus   privilegios.   Y concentra en sus manos una gran cantidad de poderes que, según explica, serán transferidos a Luis XIV en cuanto éste suba al trono. Mazarino se destaca pronto.

Concluye con Alemania los tratados de Westfalia, poniendo fin a la llamada Guerra de los Treinta Años, que a partir de un conflicto entre los príncipes alemanes y los Habsburgo se había transformado en un conflicto continental, pues comprometía prácticamente a todos  los  países  europeos.

Los obispados de Metz, Toul y Ver. dún eran reconocidos como parte del reino de Francia y lo mismo ocurría con Alsacia, que se convertía en un enclave francés en medio de territorios germánicos.

El poderío español también se reducía, ya que perdía gran parte de su influencia en los Países Bajos.

La guerra fue financiada por medio de pesados tributos, que afectaban tanto a los varios sectores de la nobleza como a los comerciantes, campesinos y artesanos.

A partir de 1646, por ejemplo, todas las mercaderías que entraron en París fueron tasadas. Apoyándose en la burguesía, con la cual entablaron un pacto momentáneo (ambas clases tenían intereses opuestos), los nobles se rebelaban contra Mazarino con el concurso de la población de París.

Sintiéndose poco segura en palacio, la regente manda aprontar un carruaje y, llevando consigo a su hijo, logra atravesar la ciudad y refugiarse en la pequeña villa natal de Luis XIV, Saint-Germain-en-Laye (el pequeño rey no olvidará jamás el miedo que le produjo el levantamiento de París y de la nobleza: toda la vida tratará de domesticar a esta última y nunca se encontrará a gusto en la capital).

Se trataba de la llamada Fronda, rebelión capitaneada por la nobleza contra el poder creciente de la monarquía.

Expulsado de París por los nobles, el joven rey Luis XIV fue, no obstante, traído de regreso por un príncipe, Conde. En desacuerdo con la revuelta, Conde afirmaba no tener nada contra el futuro soberano, y sí contra Mazarino. Exigió que fuese echado de Francia.

En condiciones de inferioridad, Mazarino se exilió voluntariamente y comenzó a preparar  cuidadosamente   su  retorno.

Mantenía intensa correspondencia con la reina y su hijo, y daba instrucciones precisas en cuanto a la manera de enfrentar a la Fronda.

En setiembre de 1651, probablemente debido a su consejo, Luis XIV declara oficialmente terminado el período de la regencia materna y asume todos los poderes de monarca.

Tiene apenas trece años.

No tardará en llamar a París al fiel consejero de la corona (fiel, aunque se enriquezca a su nombre).

Desde entonces, Mazarino se convierte en la «eminencia gris» del reino, el verdadero gobernante y preceptor del rey. Sólo otra personalidad se hace tan conocida —y odiada— como la suya en los años siguientes: la de Nicolás Fouquet, superintendente de

Finanzas, a quien Mazarino encarga la importante tarea de recaudar los impuestos.

Mazarino enseña a Luis XIV a mantener siempre equilibrado el tesoro real, a rodearse de hombres competentes, interesados en desarrollar el comercio y las manufacturas, y a escoger a sus asesores sobre todo entre los burgueses, que, según él. merecen más confianza que la gente de  la   nobleza.

Luis XIV de Francia

No podía haber mejor alumno que Luis XIV. El monarca participaba de las reuniones del consejo a título de «enseñanza práctica» y daba su parecer sobre los asuntos en discusión.

A partir de cierto punto, su opinión divergía frecuentemente de la de los consejeros, lo que provocaba algún malestar en la sala del conseje en definitiva, Luis no era más que un muchachito.

Empero, se hacía difícil distinguir dónde terminaba el entrenamiento y dónde comenzaba a expresarse   la   soberana   voluntad   real.

CUANDO  EL  DISCÍPULO APLICA LAS DOCTRINAS DEL MAESTRO
Antes de «diplomarlo», Mazarino juzgó necesario escoger para él una esposa. Luis ya tenía su elección hecha: María Mancini, joven y bella sobrina del cardenal.

Pero éste era contrario a las complicaciones que estos amores podían aportar. «¡Señor, os he recomendado apoyaros sobre los burgueses —dice— pero no sobre las burguesas! …» Mazarino insiste en que el monarca encuentre esposa en las familias reales de Europa.

El casamiento es un asunto de Estado, un asunto por demás complicado para confiarlo exclusivamente a los sentimientos.

Mazarino ha iniciado gestiones ante Felipe IV de España: Luis XIV se casará con la princesa María Teresa, recibiendo a cambio territorios españoles de los Países Bajos, además de una pequeña dote de… ¡medio millón de escudos de oro! Al menos teóricamente, la transacción deberá asegurar la paz entre los dos reinos. La ceremonia se realiza en 1660.

Boda de Luix XIV y María Teresa

Boda de Luix XIV y María Teresa

Luis, que había jurado a María una fidelidad eterna, la dejó marchar, entre lágrimas. El corrió a ocultar sus lágrimas a Chantilly, enviando a su bienamada patéticas cartas de amor. Hizo falta, durante meses, toda la ternura de Ana de Austria, toda la sutileza, todas las reprensiones del Cardenal para que el rey consintiese, por fin, en renunciar a María, aceptando ofrecer su mano a la insípida María Teresa. El 9 de junio de 1660, unos esponsales dignos de un cuento de hadas unían a la Infanta de España y al Rey de Francia. María Teresa, desde el día siguiente de su boda, manifestó por su esposo una adoración ingenua y enojosa, que se prolongaría hasta sus últimos días.

EL FIN DE MAZARINO
El rey fue siempre un dócil alumno de Mazarino. Este se comportaba como verdadero monarca. Nadie tenía acceso libre a él, quien solicitaba una gracia debía dirigirse al Cardenal y no a Luis; su salud declinaba de día en día, pero su fasto jamás había aparecido tan esplendoroso.

Victorioso frente a Austria y España, todavía encontró tiempo para pacificar el norte de Europa, restableciendo el equilibrio entre Suecía, Polonia y Dinamarca.

Sintiendo entonces próximo su fin, contempló la muerte con grandeza, suspirando solamente a la vista de las maravillas de su colección de cuadros: «Es necesario, pues, dejar todo esto». «Nunca, dijo más tarde Voltaire, hubo en una corte más intrigas y esperanzas que durante la agonía del cardenal Mazarino».

El superintendente Fouquet, protegido por la reina madre, creyó que sucedería al italiano, pero Colbert estaba firmemente resuelto a obstaculizarle el camino y a aprovechar la oportunidad. El día 7 de marzo, Mazarino se despidió noblemente del rey y de la reina madre.

Luis XIV lloró mucho, pero cada uno de sus ministros, acechando en su rostro una señal sobre la que fundar sus esperanzas, quedó decepcionado. El Cardenal se extinguió el 9 de marzo, habiendo llevado a fin la obra de Luis XIII y de Richelieu. Entre las manos del rey de Francia ponía la corona más poderosa de Europa.

PARA SABER MAS…
LAS DIFICULTADES FINANCIERAS EN LA ÉPOCA DE MAZARINO
Mazarino se encontraba frente al enojo de la nobleza y, además, frente a las dificultades económicas que había heredado de su predecesor. Este había concedido a estas cuestiones un mediano interés.

El «estado de previsión» establecido cada año no comprendía todos los gastos ni todos los ingresos. Había cajas distintas, cuentas especiales a las cuales estaba afectado un ingreso determinado.

El paso de gente de guerra o una mala cosecha comprometían su percepción, por lo que se imponía encontrar nuevos recursos. Los gastos impagados, los ingresos no cobrados eran diferidos de año en año. Hubieron de aumentarse los impuestos de 17 a 69 millones, acrecentar el número de gravámenes. Pero todo fue insuficiente.

La productividad del país era mediocre: el reino estaba siempre en el límite de la subsistencia y al borde del hambre endémica; la población permanecía subalimentada.

Para mantener sus ejércitos, Mazarino hubo de recurrir a métodos detestables, pidiendo prestado dinero a los banqueros, autorizando a éstos a percibir determinados impuestos.

El rey ponía entonces a su disposición agentes del fisco y, a veces, hombres armados oprimían con impuestos a los campesinos hambrientos.

En 1643 y 1644 hubo revueltas y motines en Rouer-gue, Poitou, Saintonge y el Angoumois. Pero la crisis financiera, lejos de disminuir, se agravaba. Particelli d’Emery, financiero de origen italiano, nombrado superintendente, se las ingenió para encontrar recursos nuevos mediante la venta de oficios inútiles y reducciones de emolumentos.

Exhumó una vieja ordenanza de Enrique II prohibiendo la construcción de casas junto a las murallas de París por razones militares; los propietarios de los suburbios hubieron de pagar una multa en virtud de este Edicto (Edit du Toisé), lo que provocó motines (1644).

Una nueva tasa, la de los «Acomodados», afectó a los financieros, pero fue necesario renunciar a ella rápidamente ante las protestas generales.

El Parlamento de París se puso a la cabeza de los descontentos. En 1647, cuando habían comenzado las negociaciones de Westfalia, se promulgó otro Edicto que gravaba los derechos de consumo sobre todas las mercancías que entraran en París.

En fin, en 1648, con ocasión de la renovación de la Paulette (tasa anual pagada por los magistrados, que garantizaba la herencia de sus cargos), se decidió que, en lugar de pagar este derecho anual, los oficiales de los Tribunales (Tribunal de Cuentas, Tribunal de Impuestos Indirectos, Gran Consejo) abonarían cuatro años de sueldo. Aunque el Parlamento de París había sido exceptuado de esta medida, un poco excesiva, no impidió que se solidarizara con sus colegas.

Caracteríticasde la Edad Moderna Etapas y Sucesos

Características de la Edad Moderna
Inventos, Renovacion Científica, Grandes Exploraciones Marítimas

bullet-historia1 Resumen de la Edad Moderna
bullet-historia1 La Imprenta
bullet-historia1 El Renacimiento
bullet-historia1 Leonardo Da Vinci y Miguel Ángel
bullet-historia1 El Humanismo
bullet-historia1 La Guerra de los Treinta Años
bullet-historia1 La Guerra de Los Siete Años
bullet-historia1 Independencia de los EE.UU.
bullet-historia1 Las Reformas y Contrarreforma
bullet-historia1 La Renovación Científica
bullet-historia1 Los Matemáticos y Físicos
bullet-historia1 Exploradores y Aventureros
bullet-historia1 La Formación de los Estados Modernos
bullet-historia1 La Casa de Austria y sus Reyes
bullet-historia1 Civilizaciones Americanas: Mayas Aztecas Incas
bullet-historia1 El Siglo de Oro Italiano
bullet-historia1 El Siglo de Oro Español
bullet-historia1 La Inquisición Española
bullet-historia1 Vida Cotidiana en la Edad Moderna: Madre e hijos
bullet-historia1 Inglaterra: Gloriosa Revolución
bullet-historia1 Francia: El Absolutismo
bullet-historia1 La Compañía de las Indias Orientales
bullet-historia1 La Ilustración
bullet-historia1 El Despotismo Ilustrado
bullet-historia1 La Casa de Borbón
bullet-historia1 La Revolución Industrial
bullet-historia1 La Revolución Francesa
bullet-historia1 Napoleón Bonaparte
bullet-historia1 Inventos Destacados de la Edad Moderna
bullet-historia1 Genios del Arte
bullet-historia1 Ricas y Poderosas Familias Renacentistas

CARACTERÍSTICAS Y PRINCIPALES HECHOS DE LA EDAD MODERNA

La crisis política.— El paso de la Edad Media a la Moderna no tiene demarcación neta. Los acontecimientos que se citan como línea divisoria (la caída de Constantinopla en 1453, la invención de la imprenta o el descubrimiento de América) son puramente convencionales.

La Edad Media se prolonga después de tales hechos, y los tiempos modernos ya se presentan antes.

Los nuevos tiempos se anuncian por una serie de acontecimientos políticos, filosóficos y religiosos.

En primer lugar, en 1309 el pontificado se encuentra obligado a abandonar Roma y a permanecer durante setenta y ocho años en Aviñón, en Francia.

A esto sucede el gran cisma o sea una división de la cristiandad que no termina hasta 1417.

En 1349 la «peste negra» que asoló a Europa produce la desarticulación de los gremios y de las universidades por la muerte de sus mejores maestros. Resultado de todas estas situaciones fue la pérdida del sentido de la unidad europea.

Al ideal de una cristiandad unida, de una sociedad bastante homogénea dirigida por la Iglesia, con instituciones universalmente uniformes y con aspiraciones comunes, se le enfrentan los Estados nacionales centralizados.

En una época en que se creía que todo procedía de Dios, comenzó a afirmarse que el gobierno civil había sido instituido por una disposición divina y que por lo tanto el rey o el emperador habían recibido el poder de Dios.

Maquiavelo en Italia, Hobbes en Inglaterra desarrollaron sus concepciones en apoyo de la monarquía absoluta, estableciendo firmemente la soberanía del Estado nacional.

Lo que importa en los pueblos es la gloria del príncipe.

Por otra parte, en el orden económico surge el capitalismo con el renacimiento del comercio y en la sociedad empieza a definirse una nueva clase social poseedora de la riqueza: la burguesía.

Alrededor de 1500 se unifican tres naciones: Francia, Inglaterra y España, y surgen las nacionalidades encarnadas en sus monarquías, que empiezan a adquirir conciencia propia.

El humanismo y el Renacimiento. — A fines del siglo XIII apareció en Italia una reacción contra la mentalidad medieval. Se observa primero en la pintura y en la arquitectura (Giotto, Simone Martini), pero donde el movimiento cobró vuelo fue en la literatura, que engendró el llamado humanismo.

Los humanistas profesaron gran devoción por la antigüedad.

Procuraban descubrir los modelosdel arte entre las abandonadas ruinas romanas y buscaban los escritos clásicos en las bibliotecas monásticas.

Alrededor de 1414 se encontró en el monasterio de San Gall, en Suiza, un ejemplar casi completo de las obras de Quintiliano.

Este descubrimiento influyó poderosamente en el pensamiento pedagógico de los humanistas.

Este interés aumento aún más cuando se conocieron a los pensadores griegos en su lengua original, en particular a Platón. Muchos italianos se trasladaron a Bizancio para aprender la lengua griega y cuando los griegos fueron perseguidos por los turcos, emigraron a Italia llevándose consigo importantes obras de la antigüedad.

Muchos se entregaron a la enseñanza del idioma y otros se dedicaron a copiar manuscritos, multiplicando de esa forma el número de ejemplares de los textos.

La invención de la imprenta favoreció la difusión de las obras clásicas, disminuyendo el precio de los libros y poniéndolos al alcance de muchos.

La prosperidad económica de numerosos príncipes y Papas transformados en fervientes protectores de los hombres de letras aseguró el triunfo del humanismo.

El renacer de la cultura clásica. — El Renacimiento descubrió de nuevo a los autores paganos y con ellos a las humanidades. Dante Alighieri (1265-1331) es el precursor de los humanistas y señala el pasaje de la Edad Media a los tiempos modernos.

Su inmortal obra La divina comedia condensa los ideales del momento, pero el primero de los humanistas cristianos fue el célebre poeta florentino Francisco Petrarca (1304-1374).

Ferviente admirador de los clásicos, quiso resucitar la pasada grandeza de Roma y producir con ello la unión de la cristiandad bajo el Papa o bajo un emperador.

Petrarca miraba con desdén los siglos inmediatamente anteriores y no estaba contento con el siglo en que vivía, pero cantaba los tiempos futuros, donde todo volvería a ser áureo y lleno de la grandeza antigua. Junto con Petrarca podemos citar a Boccaccio y a Pico de la Mirándola.

Nueva concepción del mundo. — Con la lectura de los autores paganos, el hombre del Renacimiento adquirió una nueva concepción del mundo y de la vida, se sintió constructor de un mundo, consciente de su fuerza creadora. Ya no aspira a los goces de la vida futura sino a los de la vida terrena: el honor, la gloria, la fama, las riquezas, el poder.

Se halla más inclinado a la vida civil, donde obra y colabora con sus semejantes para la edificación de la ciudad terrena, que a la vida del claustro.

Asimismo descubre los atractivos del paisaje, ya que en el siglo XIII y en el siguiente construye jardines, villas campestres y realiza ascensiones a puntos pintorescos. Los viajes, la sed de aventuras y los relatos geográficos amplían este sentimiento de la naturaleza.

Entre los elegantes, el Renacimiento tuvo un carácter francamente pagano e influyó en las diversiones. Cada uno estaba decidido a exceder a los demás en cortesía, verbosidad y resistencia.

La competencia fue frenética y tan intensa como jamás lo ha sido en ninguna sociedad humana.

El Renacimiento fue la época del héroe como artista, como soldado de la fortuna, como explorador, como erudito; se era un héroe o se era un fracasado.

Mas esta alegría de vivir del Renacimiento degeneró fácilmente en frivolidad y en anarquía moral.

Como todos los fanáticos de una cultura racional, los espíritus superiores crearon un mundo claro, pero sin corazón.

Fueron asocíales, despreciaron al pueblo. Los sentimientos cristianos quedaron durante el 1500 casi totalmente ocultos. La visión del humanista es primordialmente estética, ya que el culto de lo bello informa toda la vida de ese momento.

El humanista es un hombre que tiene el gusto de la vida y aún hoy, que lo hemos perdido en parte, quedamos admirados frente a las construcciones arquitectónicas o a los libros del Renacimiento.

Invenciones y descubrimientos geográficos. — En los últimos -éiglos del medievo aparecen o se propagan algunos inventos trascendentales : la pólvora, que restó importancia a los castillos y mató la vida caballeresca; la brújula, que permitió levantar mapas y navegar lejos de las costas.

Así fue cómo los portugueses en 1488 pudieron doblar el cabo de Buena Esperanza, y llegar a la India. Cristóbal Colón descubrió América y El Cano dio la vuelta al mundo (1520).

Los grandes descubrimientos geográficos hicieron afluir inmensas riquezas, revolucionaron las relaciones entre los Estados y transformaron la concepción del mundo.

Pero de todos los descubrimientos, el más importante desde e! punto de vista intelectual fue la aparición de la imprenta en las postrimerías de la Edad Media.

En 1455, Gutemberg decidió imprimir la Biblia con tipos móviles fundidos en plomo, cuyas letras copió de un manuscrito.

Años después la imprenta se extendía por toda Europa, no para difundir la cultura popular, sino los textos clásicos griegos y latinos destinados a los eruditos.

Las consecuencias de la imprenta para la vida intelectual fueron enormes. Aumentó el número de personas que podían obtener sólida preparación y se difundió la lectura.

nuevos inventos en la edad moderna

La investigación del mundo físico. — Los humanistas no fueron hombres de ciencia, pero aunque no tienen una visión científica muy clara del universo físico, son grandes rebeldes contra la cosmología medieval.

Si el siglo XV estuvo empeñado en restablecer los valores humanos, el siglo XVI se preocupó en fundar una visión del mundo realista y racional, prescindiendo de los límites impuestos polla autoridad de Aristóteles y sin que la autoridad religiosa invadiera el campo reservado a la razón y a la experiencia.

En este sentido puede decirse muy bien que con el Renacimiento se constituye autónomo el conocimiento de la naturaleza.

La astrología, la magia, la alquimia, la medicina, etc. concurren todas a tener un conocimiento completo y dominador de la naturaleza. No hay todavía ciencia; en la naturaleza se busca la revelación divina, como lo hace Galileo, y se cae en el panteísmo.

Por otra parte, se afina el sentido de la experiencia y de la observación, y se prepara el terreno de la ciencia moderna. Si el hombre es un microcosmos, una síntesis de la naturaleza, él puede penetrarla y obrar sobre ella.

La naturaleza «está llena de infinitas razones que gobiernan y regulan su vida, que la obligan a desarrollarse según la ley que vive en ella», así escribe Leonardo de Vinci, gran pensador e inventor, además de genial artista, que antes que Galileo reconoció la importancia de las matemáticas para leer el libro del universo.

La teoría científica que tuvo más eficacia sobre el espíritu del siglo fue la heliocéntrica, propuesta por Nicolás Copérnico y precisada científicamente por Kepler (1571-1630) y por Galileo Galilei (1564-1642).

La tierra cesa de ser el centro del universo y el hombre aparece como una pequeña criatura perdida en la inmensidad.

El nuevo interés por el hombre y la naturaleza condujo a nuevos progresos y a minuciosos estudios de la anatomía humana; triunfa el arte del desnudo.

Al buscarse el conocimiento del cuerpo humano se impulsa el conocimiento de la anatomía, destacándose Andrés Vesalio, médico de Carlos V (1514-64), que escribió un famoso libro sobre la estructura del cuerpo humano, dado a luz el mismo año que la gran obra de Copérnico (1543).

Esta labor fue continuada por Bartolomé Eustaquio, por Falopio de Módena, por el español Miguel Servet, quien descubrió la circulación sanguínea pulmonar, y fue completada por el. inglés Guillermo Harvey.

Los resultados de la investigación permitirán formular claramente en el siglo siguiente los rumbos de la llamada ciencia nueva, haciendo triunfar al espíritu crítico y al racionalismo.

Fuente Consultada:
Historia de la Educación – Juan Carlos Zuretti – Editorial Itinerarium – Colección Escuela –
Enciclopedia Electrónica ENCARTA – Microsoft
Enciclopedia del Estudiante Tomo 19-Historia de la Filosofía – Editorial Santillana
Wikipedia –

El Islamismo Características Generales de la Religión Musulmana

EL ISLAMISMO
Características de la Religión Musulmana y Fe Islámica

Temas Tratados:
1-Introducción Histórica
2-Características del Islamismo
3-Vida y Práctica Religiosa del Islam
4-Pilares de la Fe Musulmana
5-Comentarios Biogrñaficos de Mahoma
6-Peregrinaciones a la Meca
7-Fundamentalismo Islámico

https://historiaybiografias.com/linea_divisoria1.jpg

INTRODUCCIÓN HISTORICA DEL ISLAMISMO: Los orígenes del Islam se remontan al siglo VII, cuando comenzó la prédica de su profeta, Mahoma, en la Península Arábiga.

Mahoma nació en el 570 y hasta los cuarenta años no se había distinguido del resto de los árabes.

Pero una noche del 610, en una cueva del monte Hira, no muy lejos de la ciudad de La Meca, se le apareció en sueños el arcángel San Miguel,  quien le reveló que él era el elegido para ser el último profeta de la tradición bíblica.

Desde entonces inició la prédica de una nueva fe, el Islamismo (sumisión a la voluntad de Dios), que conquistó el alma del pueblo árabe, hasta aquel momento politeísta.

Aquella es la historia sagrada del origen del Islam, cuyos cinco pilares son:

1-la creencia en un solo dios -Alá-, cuyo profeta es Mahoma;

2-la oración repetida cinco veces al día;

3-el ayuno de los 29 ó 30 días del Ramadán (mes del calendario musulmán);

4-la limosna a los pobres y

5-la peregrinación a La Meca.

Mahoma creía en el mismo dios eme Abraham y honró a los profetas que lo habían precedido (Moisés, Jesús), pero consideraba a su religión como la única completa y bien comprendida y la que perfecciona a las precedentes.

Las enseñanzas de esa religión se transmiten a través de un libro, el Corán, donde se reglamenta la vida pública y privada de la sociedad árabe.

El Corán recoge las revelaciones de Mahoma, pero fue escrito recién a su muerte, cuando sus palabras fueron recogidas por la tradición. Mahoma murió sin tener hijos y sin nombrar heredero.

La comunidad debió entonces elegir un califa o sucesor: la responsabilidad recayó en Omar, su mejor amigo.

La Religión:

  • La fundó en Arabia en el año 622, que hasta ese momento los árabes eran politeísta y fetichista.
  • Fue la última religión creada y hoy cuenta con 400 millones de fieles.
  • Es monoteísta, es decir se cree en un sólo dios: Alá
  • Se caracteriza por haber conseguido un fuerte arraigo nacionalista y étnico, llegando hasta el fanatismo
  • No es una mezcla de judaísmo y cristianismo, sino que posee características propias de una nueva religión.
  • https://historiaybiografias.com/linea_divisoria1.jpg

Características del Islamismo:

  • Se adora una piedra negra (Kaaba) protegida con un manto negro que se encuentra en la Meca.
  • Ala es su único Dios.
  • Todo fiel debe ir una vez en la vida a la Meca y dar tres vueltas alrededor de la piedra sagrada.
  • Su libro sagrado es el Corán (como los Evangelios cristianos).
  • Todos los días se deben dar abluciones
  • Se deben dar reverencias mirando hacia la Meca.
  • La limosna es obligatoria.
  • El ayuno también es obligatorio.
  • El buen musulmán debe abstenerse de beber bebidas alcohólicas y carne de cerdo.
  • El creyente debe ser circuncidado.
  • No puede tener mas de cuatro mujeres.
  • No puede adorar ninguna imagen u objeto.
  • Cada persona al nacer ya tiene su destino impreso (kismet) y nada se puede hacer para modificarlo.
  • El destino del hombre en la vida es el de trabajar, obrar bien, sufrir y aguardar su muerte.
  • Todo musulmán debe luchar en la guerra santa defendiendo la media luna.
  • El que muere libre de culpa (o muere luchando) tendrá como premio el Edén, un paraíso sensual, con ríos de sabrosas comidas (ambrosía) y hermosas huríes que sólo atienden nuestros pedidos.
  • Los condenados permanecerán en desierto de soledad, con grandes vientos que levantará arena y no dejará beber ni comer.

Puedes Ampliar Esta Información Para Otro Punto de Vista

https://historiaybiografias.com/linea_divisoria1.jpgHISTORIA DEL ISLAMISMO:

Uno de los acontecimientos más trascendentales de la historia de la humanidad fue la aparición, en el primer tercio del siglo VII, de un nuevo sistema religioso, social y político, que surgió en el corazón de la península Arábiga y, en poco más de cincuenta años, se expandió desde el Atlántico hasta la India.

Los árabes musulmanes convirtieron este vasto espacio en un crisol, en el cual se amalgamaron las corrientes culturales más diversas, íntimamente tamizadas por un idioma común, el árabe, y por una mismo credo, el islamismo.

MAHOMA

A lo largo de la Edad Media, el mundo islámico tuvo distintos epicentros políticos y momentos de unidad y de ruptura. Estos cambios a menudo fueron saldados con guerras de conquista y enfrentamientos muy cruentos.

Sin embargo, los vaivenes políticos no desvirtuaron el gran aporte del islamismo a la humanidad.

Los árabes no sólo se distinguieron por sus propias creaciones en todos los ámbitos del conocimiento y el arte sino que, por distintas vías, abrevando en las más diversas fuentes, recuperaron la inmensa riqueza de la Antigüedad clásica con una amplitud y frescura sorprendentes.

Gracias a ellos, por ejemplo, el pensamiento aristotélico renació con toda su fuerza y esplendor, del mismo modo que trasfundieron a Occidente los más importantes logros filosóficos, científicos, técnicos y estéticos del Lejano Oriente.

A la vez, como ocurrió en Al-Andalus, en la península Ibérica, los musulmanes supieron convivir con las otras grandes religiones monoteístas, lo que hizo posible que la actividad cultural creciera con pujanza en un clima de tolerancia y libertad inusitados en la Edad Media.

https://historiaybiografias.com/linea_divisoria1.jpg

La Vida Religiosa Musulmana:

La vida de los creyentes musulmanes está marcada por las oraciones, desde el nacimiento hasta el instante de la muerte. Es costumbre susurrar al oído de los recién nacidos frases del Corán, y también a los moribundos.

La Práctica Religiosa

Es llamativa la homogeneidad de la vida religiosa a pesar de que el Islam no dispone de intermediarios notables entre Alá y los fieles, ya que los rituales como las abluciones o la oración diaria son personales y las jerarquías desaparecen frente a la práctica religiosa.

En el Islam no hay sacerdotes y la relación del fiel con Alá es directa y sin intermediarios

Los musulmanes creen que el hombre existe como exponente supremo de la creación de Alá y que debe construir su destino.

El hombre es Libre en su voluntad y sus acciones y puede decidir seguir o no el camino que Alá le ha mostrado a través de su profeta Mahoma, pero, silo hace, forma parte de una comunidad extensa e identificada.

Los cientos de millones de musulmanes que escuchan la llamada del almuédano se sienten hermanos y se reconocen mutuamente por su devoción a Alá.

https://historiaybiografias.com/linea_divisoria1.jpg

Los pilares de la fe musulmana

La práctica religiosa musulmana gira en tomo a la oración, el ayuno, la limosna y la peregrinación. Se denominan «los cinco pilares de la fe» y tienen las siguientes características:

La chahada o «profesión de fe» es el primer pilar. Consiste en rezar la oración que resume la fe islámica: «No hay más divinidad que Alá y Mahoma es su profeta».

La ozalà u «oración» es el segundo pilar. Los musulmanes deben orar cada día cinco veces.

Lo hacen al alba, al mediodía, a media tarde, al ocaso y por la noche, con la particularidad de tener que realizar cuatro posturas principales al tiempo que recitan la chahada y otras oraciones: de pie, inclinado, prosternado y sentado sobre los talones.

Los almuédanos entonan el verso «Alá es grande» desde los alminares de las mezquitas y, al oírlo, todo musulmán sabe que es el tiempo de rezar y deja por unos momentos cualquier actividad que esté realizando.

Previamente antes de orar, los musulmanes tienen que purificarse por medio de la limpieza del cuerpo, como se expone en la aleya número 7 de la azora 5 del Corán:

Creyentes!, cuando os dispongáis a hacer la azalá, lavaos el rostro y los brazos hasta el codo, pasad los manos por la cabeza y lavaos los pies hasta el tobillo.»

Los viernes, que es el día santo de los musulmanes, el rezo se hace de forma colectiva y obligatoria.

El sawn o «ayuno» es el tercer pilar. El cumplimiento del ayuno durante el ramadán, mes noveno del año, es una de las celebraciones islámicas más conocidas. Se trata del mes de ayuno y de reflexión religiosa a través de las lecturas del Corán y de los ritos establecidos.

El ayuno es obligatorio para todo musulmán adulto y está Prohibido comer, beber o fumar, desde que sale el sol hasta que se oculta.

La elección de este mes se corresponde con el tiempo en el que Mahoma recibió la Primera revelación.

En la puesta del sol, que marca el final del ayuno diario, los musulmanes se reúnen para recitar el Corán y para comer.

Sistemas de préstamo islámicos

En la azora 2, aleya 275 del Corán se dice: «Alá ha autorizado el comercio y prohibido la usura».

Siguiendo este precepto, de una manera ingeniosa se han ideado sistemas para prestar de un modo que no pueda equipararse a la usura. Así el sistema bancario islámico ha ideado las siguientes modalidades de préstamo:

Al mudaraba. El banco pone el capital y el cliente el esfuerzo para realizar un negocio o el desarrollo de una empresa. Ambos, banco y cliente, comparten beneficios y pérdidas, en caso de haberlos.

Al murabaha. El banco compra el producto que solícita el cliente y acuerda con él un precio. Se compromete a vendérselo a otro precio acordado, ganando el banco la diferencia.

Al musharaka. El banco y el cliente se hacen socios, aportan el mismo capital y asumen los mismos riesgos y beneficios según la siguiente proporción: un tercio para el banco, otro para el cliente y el tercero para amortizar el préstamo.

El día que acaba el ramadán, se realiza una fiesta con un menú especialmente cuidado. Como el calendario musulmán es lunar, el mes de ramadán puede coincidir con cualquier momento de nuestro calendario.

El hajj o «peregrinación mayor» es el cuarto pilar de la fe. Todo musulmán que tenga salud y recursos para afrontar un viaje a La Meca tiene el deber de realizar al menos una peregrinación en su vida a la ciudad sagrada.

El azaque o «limosna» es el quinto pilar. Es un deber para todo musulmán ayudar a quienes lo necesiten por medio de la solidaridad.

En las comunidades sunitas se tiene que dar el 2,5 % de la riqueza acumulada cada año. Muchos fieles entregan el azaque a ONG musulmanas para ayudar a los desfavorecidos o a quien lo necesite.

La vida religiosa islámica y la plegaria marcan el ritmo del día, del año y de la existencia. Estas oraciones y rituales son los puentes de unión entre los musulmanes y Alá.

https://historiaybiografias.com/linea_divisoria1.jpg

Comentario sobre la biografía de su fundador:

Mahoma (cerca de 570 a cerca de 632 d.C.). Hijo de un mercader árabe pobre, Mahoma quedó huérfano a los 6 años y creció siendo pastor de ovejas.

De joven conducía caravanas pertenecientes a una viuda rica; más tarde se casó con ella y se volvió mercader. Pero, cosa rara en un hombre de negocios, Mahoma era algo solitario y le gustaba retirarse a pensar.

A la edad de 40 años dijo que el ángel Gabriel le había ordenado en nombre de Dios predicar la verdadera religión.

Al poco tiempo comenzó a atacar la superstición y a exhortar a la gente a llevar una vida piadosa y moral. Enseñaba a sus adeptos a creer en un Dios justo y todopoderoso, Alá, cuya misericordia podía merecerse mediante la oración, el ayuno y la limosna.

Las autoridades de la Meca, alarmadas por su creciente popularidad, lo expulsaron en 622 d.C.; entonces se desplazó a Medina, convirtiéndose en juez y legislador.

Mahoma comandó una guerra contra los enemigos del islam y se apoderó de la Meca en 630 d.C. Después de su última peregrinación, en 632, cayó enfermo y falleció. Sus reglas morales, establecidas en el Corán, permanecen siendo la base de la ley en todo el mundo islámico. En los capítulos 5 y 9 se puede leer más acerca de Mahoma, el islam y los árabes.

EN EL AÑO DEL ELEFANTE, NACE UN NIÑO

Corría el año 570, que los árabes llamarían el «año del elefante», porque fue entonces cuando vieron por primera vez estos enormes animales, traídos por el rey cristiano Abrahah, de Etiopía, para atacar a La Meca.

El ataque de dicho monarca fracasó a causa de una epidemia. Durante la lucha contra el invasor sucumbió ‘Abd Allah, miembro del clan Hashem, una rama menor de la tribu coreixita.

Cuenta la tradición que, dos meses después, Amina, su viuda, dio a luz a un niño que se llamó Ahmad o Mu-hámmad (Mahoma).

Cuando éste contaba seis años dé edad, su madre también murió, y el huérfano quedó bajo la tutela de su abuelo paterno Abd al Muttálib y, después, de su tío Abu-Táleb, que habría de asegurarle siempre la protección del clan Hashem.

En pocos años el muchacho se convirtió en un experimentado caravanero. Acompañaba a su tío en sus viajes a Siria, luchaba contra los asaltantes y tomaba decisiones sagaces. Su honestidad le valió ser llamado con el apelativo de «al-Amín»: el leal, el fiel.

A los 25 años, era uno de los tantos caravaneros beduinos que cruzaban el desierto a lomo de camello. Nada lo hacía destacar, salvo su fama de hombre honesto, su barba renegrida y sus ojos almendrados.

A esa edad contrajo matrimonio con la dueña de los camellos que conducía, su acaudalada prima Jadiya, quien era mucho mayor que él. De los hijos que tuvieron, el varón murió joven y las mujeres en su infancia —la mortalidad infantil era muy elevada en el desierto—, excepto una que sobrevivió.

Se llamaba Fátima. Siglos más tarde, se habrían de librar grandes luchas en su nombre.

Después que un incendio destruyó la Caaba, ésta fue reconstruida. Fue entonces cuando los coreixitas se disputaron entre sí el privilegio de emplazar en el nuevo templo la «piedra negra» venida del cielo.

Como no llegaron a un acuerdo, resolvieron que la suerte decidiese la disputa. El primer hombre que entrase en el santuario sería el encargado de colocar la piedra. Y ése fue el caravanero honesto.

EN LA NOCHE DEL DESTINO, NACE EL PROFETA DEL SEÑOR

¿Qué sintió el joven beduino al transportar a la Caaba la «piedra negra» que el Señor enviara a los hombres? Jamás lo reveló. Se cuenta, empero, que a partir de entonces su existencia se transformó.

Tornóse retraído y meditabundo. Permanecía largo tiempo en lugares solitarios, apartándose de todos.

Pensaba en el destino, en la justicia, en el aparente absurdo de la vida, en el misterio del tiempo que transcurre y no vuelve.

Durante el Ramadán del año 610, subió al monte Hira para entregarse a sus meditaciones. Allí se durmió y vio en sueños a un ángel que le mostraba un pergamino, diciéndole: «¡Lee!». Mahoma no sabía leer, pero el ángel insistió: «¡Lee, en nombre del Señor que te dio la vida!» (Corán, C. VI, 1-5).

«Así fue como comencé a leer lo que el ángel me mostró. Era como si sus palabras estuviesen grabadas en mi corazón. Salí de la gruta, y oí una voz que provenía del cielo y que me decía: «Mahoma, tú eres el enviado de Dios y yo soy Gabriel».

Mahoma tenía cuarenta años. Su primera reacción fue pensar que había enloquecido, y corrió a narrar a Jadiya lo acontecido.

Su esposa lo tranquilizó, y él regresó a los montes Hira y Tabir para meditar.

Durante algún tiempo no tuvo visiones, hasta que una noche Gabriel reapareció fulgurante, y le dijo: «Mahoma, en verdad, en verdad, tú eres el profeta de Dios».

Esta segunda revelación disipó todas sus dudas, y Mahoma aceptó la palabra celestial: él era el enviado de Dios encargado de llevar la justicia a los hombres. A todos los hombres, y no sólo a los beduinos.

La suya fue, desde el comienzo, una religión universal.

«HAY UN SOLO DIOS», DICE LA VOZ DEL ARCÁNGEL

Por lo que se sabe, Mahoma nunca se juzgó a sí mismo como un predestinado hasta el momento en que oyó las voces celestiales. Y si en un primer momento creyó haber enloquecido, después aceptó el origen divino de esas voces, y adquirió la certeza de su propia predestinación.

Esta fe le dio una inmensa fuerza. Con ella pudo resistir todas las dudas, enfrentar todas las adversidades y a todos sus perseguidores.

La principal certeza que Mahoma adquirió fue la de la unicidad de Dios: el universo, detrás de su aparente diversidad, oculta una única realidad trascendental, un único poder.

En los tres años que siguieron a la denominada «noche del destino» en que experimentó su primera revelación, Mahoma, todavía receloso, sólo comunicó lo sucedido a su esposa Jadiya, a su hijo adoptivo Zayd, a su primo Alí (su futuro yerno), y a sus amigos Uthmán y Abu Bekr.

LAS PALABRAS DEL SEÑOR SON GRABADAS EN UN LIBRO

Esas revelaciones místicas eran denominadas por los árabes «recitación» o, en su lengua, qurán.

Los fieles las transcribían sobre trozos de pergamino, omóplatos de camello, hojas de palmera o tablas de arcilla. Ya en tiempos de Mahoma, esos fragmentos comenzaron a ser reunidos, y con ellos crearon las suras (sural) o capítulos.

En conjunto fueron llamados «Al Qurán» (La Recitación), y de ahí el nombre de Alcorán, Corán o Koran, que se da a esas 114 suras, con 6226 versículos, compiladas más tarde.

En las primeras revelaciones, Mahoma se vio inspirado por un espíritu universal. Sus frases son cortas, incisivas, y tratan de problemas muy generales, como la generosidad y la justicia.

Posteriormente, y a medida que Mahoma se mezcló en la política y se convirtió en el fundador de un Estado teocrático, las revelaciones se transforman, y comienzan a ocuparse directamente de los problemas locales, y, por ello, se nos hacen más oscuras.

En el período final de la vida de Mahoma, varios «secretarios» anotaron sus revelaciones.

El más célebre de éstos fue Abdallah ibn-Sad. En cierta oportunidad, Mahoma dudaba en terminar una frase, y Abdallah, por su propia cuenta, la completó. El profeta, distraído, hizo una seña confirmando la palabra del escriba. Pero éste, posteriormente, perdió la fe en Mahoma.

¿Cómo podía creer en que todas las palabras del Alcorán provenían de Dios, si él mismo había sido el autor de algunas de ellas? Abdallah huyó a La Meca, refugiándose entre los enemigos de Mahoma, quien jamás lo perdonó.

Tiempo después, al producirse la victoria definitiva del profeta,Abdallah no sólo consiguió escapar a la muerte, gracias a la mediación de Uthmán, sino que después de muerto Mahoma se convirtió en un importante funcionario del naciente imperio árabe.

Había aprendido que la razón, en manos de un individuo, no basta para contener la marcha inexorable de la historia.

Este episodio, sin embargo, no implica que Mahoma fuese un impostor, como lo señalaron muchas veces sus enemigos y, en especial, los cristianos.

Y la prueba de ello está en que muchas veces las «voces» que lo guiaban lo impulsaron a tomar medidas que, en otros momentos, él mismo consideró inoportunas.

El Corán se convirtió en el punto de referencia común a todo el pensamiento islámico.

Así, cuando en los Estados musulmanes medievales (surgidos de la fusión entre el islamismo y las tradiciones judías, helenísticas y persas), aparecieron los primeros librepensadores, éstos denominaron a sus obras «Muarádat al qurán», o sea, «anticoranes», lo que revela su dominio.

* Mahoma fue el creador de esta religión.

* A los 40 años se sintió profeta y empezó a predicar en forma no muy clara, por lo que no logró muchos adeptos.

* Era viudo pero había heredado mucho dinero.

* Sus primeros discípulos fueron algunos de sus parientes

* Mientras meditaba se le había aparecido el ángel San Gabriel y le instigó a conseguir por las fuerzas la difusión de la palabra de Alá.

* En la Meca fue perseguido y se refugia en Medina durante varios años.(la hégira)

* Emprende la guerra abierta contra todos sus opositores y logra unir a todos los árabes bajo un mismo signo: la media luna.

* Al entrar en la Meca destruyó 360 ídolos que allí se veneraban.

* Murió a los 62 años de edad, pero su obra ya había sido terminada.

* Hoy se levanta la gran mezquita de Omar en el mismo lugar que según Mahoma se le presentó el ángel.

https://historiaybiografias.com/linea_divisoria1.jpg

PEREGRINACIÓN A LA MECA: CADA AÑO, al empezar el último mes del calendario musulmán, casi dos millones de personas viajan a la costa oriental de Arabia Saudita para el hadj, la santa peregrinación a La Meca que todo musulmán devoto debe realizar, si puede, una vez en la vida.

Esta multitud de visitantes procede de todos los rincones del orbe donde se practica el islamismo.

Fue en la ciudad de La Meca donde, en el año 570 de la era cristiana, nació el profeta Mahoma, fundador del Islam, quien ordenó convertirla en lugar de peregrinación musulmana.

El centro de devoción es el santuario de la Kaaba, edificio de forma cúbica situado en La Meca que, según la tradición musulmana, fue construido por Abraham. (Es a la Kaaba hacia donde todos los musulmanes se vuelven para rezar cinco veces al día, sin importar dónde estén.) Es particularmente sagrada la Piedra Negra, que engastó Mahoma en un muro del edificio.

Como primero y último actos de la peregrinación, los musulmanes visitan la Kaaba y le dan siete vueltas.

Quienes logran acercarse a la Piedra Negra la besan o la tocan al pasar; pero, debido al gentío, la mayoría ha de conformarse con agitar la mano en dirección a la Piedra.

Los principales días de ceremonia, oración y meditación son del 7 al 10 del mes, y en gran parte de ese tiempo todos los peregrinos deben estar en el mismo sitio al mismo tiempo.

El hadj anual es una notable proeza de organización. La sola cantidad de participantes plantea enormes problemas de salubridad, transporte y mantenimiento del orden.

Se levanta una inmensa ciudad de tiendas de campaña para albergar a los visitantes, que exceden en número de tres a uno a los habitantes de La Meca.

A pesar de todos estos inconvenientes, la peregrinación se vuelve cada vez más popular.

El peregrino regresa a su país con renovado orgullo, después de haber cumplido con una de las más sagradas obligaciones de su religión.

https://historiaybiografias.com/linea_divisoria1.jpg

EL FUNDAMENTALISMO ISLÁMICO:

El fundamentalismo islámico se ha convertido en uno de los temas más importantes de la política internacional actual. En este fragmento del libro ¿Qué es el Islam?, los historiadores ingleses Chris Horrie y Peter Chippindale analizan algunos aspectos referidos al tema.

«El crecimiento reciente del Islam ha sido especialmente notable en los países de África y de Asia en los que existió contacto con las potencias colonizadoras cristianas. […]

Ahora, al cabo de decenios de inestabilidad política, aumento de la pobreza y desintegración social, el sueño de un desarrollo al estilo occidental o al soviético ha terminado casi sin excepciones en la desilusión. Ése es el contexto en el que ocurre la «Reforma» islámica a la que se califica de «fundamentalismo» y que constituye literalmente un retorno a una forma simplificada y básica de la ley islámica.

La reacción occidental al fundamentalismo islámico se ha caracterizado por la repulsión contra la reintroducción de castigos coránicos, como la amputación de una mano por el delito de un robo.

En ello subyace una reaparición del viejo temor europeo de que los musulmanes proyectan conquistar el mundo.

Esos temores son comprensibles, pero están exagerados debido a un malentendido básico y generalizado acerca del deber islámico de la yihad (Guerra Santa), que es uno de los pocos aspectos de la religión que se comentan mucho en Occidente.

Es cierto que todos los musulmanes están obligados a combatir a muerte en defensa del Islam […] Pero esa obligación coránica es totalmente defensiva.

En el Corán se prohíben expresamente las guerras de agresión, sean para obtener poder mundano o la riqueza o para convertir por la fuerza a los no creyentes. […] En realidad, la distinción entre la guerra en nombre de la legítima defensa y la guerra de agresión es difusa, y los Estados Musulmanes tienden a ser tan belicosos como cualesquiera otros. […]

Pero incluso en condiciones de paz, es poco probable que el Islam fundamentalista pudiera jamás llegar a una aveniencia, con las sociedades laicas de Occidente, ni aceptar las ideas y las instituciones políticas occidentales.

En particular, los ideales caros al Occidente de nacionalismo y de libertad individual no tienen ningún lugar en el pensamiento musulmán.»

Ver: Biografía de Fátima Hija del Profeta

https://historiaybiografias.com/linea_divisoria1.jpg

resumen de la edad media

https://historiaybiografias.com/linea_divisoria1.jpg

Importancia de la Imprenta en América Colonial

Importancia de la Imprenta en América Colonial

«Sería cosa muy útil y conveniente haber allá (en México), imprenta y molino de papel», decía a Carlos V fray Juan de Zumárraga, primer obispo de México, en 1533, emprendiendo una saludable gestión que honraría a su memoria y que América no ha olvidado.

Dos años después, Esteban Martín, el primer impresor que trabajó en América, dio a la estampa la «Scala Paradisi» de San Juan Clímaco, en versión castellana de fray Juan de la Magdalena, con el título de «Escala Espiritual».

Aquellos comienzos fueron difíciles para la primera imprenta de América. Pero monseñor Zumárraga, que veía en ella un eficaz medio de difusión evangélica, no se dejó estar y reanudó sus tenaces diligencias ante el monarca: «Poco, se puede adelantar en lo de la imprenta, por la carestía del papel, que esto dificulta las muchas obras que de acá están aparejadas y otras que habrán de nuevo (de) darse a la estampa; pues se carece de las más necesarias y de allá (España) son pocas las que vienen».

El trámite dio su fruto, y la imprenta pudo imprimir libros con títulos como éste: «Breve y más compendiosa Doctrina Christiana en lengua Mexicana y Castellana, que contiene las cosas más necesarias de nuestra santa fe catholica, para aprovechamiento destos indios naturales y salvación de sus ánimas. Con licencia y privilegio».

El colofón de rúbrica decía: «A honra y gloria de Nuestro Señor Jesucristo y de la Virgen Santísima su Madre, fue impresa esta Doctrina Christiana por mandato del señor Don Juan de Zumárraga, primer obispo desta gran ciudad de Tenuchtitlan, México de esta Nueva España, y a su costa, en casa de Juan Cromberger, año de mil y quinientos y treinta y nueve».

Así como en ese entonces fuera eficaz vehículo del precepto evangélico, la imprenta en. América abriría insondables horizontes al pensamiento humano. De ahí su importancia en la historia de la cultura.

OBISPO ZUMARRAGAMedio siglo después de establecer el obispo Zumárraga la primera imprenta de América en México, Lima tuvo el honor de seguir aquel ejemplo, gracias a las gestiones de la Compañía de Jesús.

Dirigió la imprenta de Lima el tipógrafo italiano Antonio Ricardo, y dio a la estampa su primer trabajo impreso en 1584. Se trataba de una «Doctrina Cristiana» en castellano’, quechua y aunará. En el siglo XVII también tuvieron sus respectivas imprentas las ciudades de Puebla de los Ángeles y de Guatemala.

LA PRIMERA IMPRENTA DE LOS ESTADOS UNIDOS
En 1639 se embarcó en Inglaterra, con rumbo a la colonia de Massachusetts, el pastor protestante y tipógrafo José Glover, llevando con él a su mujer y a su imprenta; pero murió en el trayecto. Su viuda, con aquel singular legado, se estableció en Cambridge, cerca de Boston, y allí conoció a Enrique Dunster, rector del Colegio de Harvard, fundado poco antes, con quien se casó al poco tiempo. De este modo, por la providencial circunstancia de un idilio, la imprenta fue a parar a la Universidad de Harvard y fue la primera que funcionó en los Estados Unidos.

LA IMPRENTA MISIONERA
La primera imprenta argentina fue instalada en las misiones guaraníticas por la Compañía de Jesús, El R. P. Furlong, que ha investigado documentadamente el tema, dice que las gestiones de los misioneros para su consecución ya habían comenzado en 1630. «A fines de ese siglo —agrega— y valiéndose de maderas de la selva americana, y fundiendo tipos de estaño que pudieron haber a las manos, y abriendo láminas que grabaron con singular acierto y maestría, fundaron la primera imprenta rioplatense». Pero sólo en 1703 le concedió licencia el Virrey del Perú.

El primer libro misionero parece haber sido «Martirologio Romano», escrito por el P. Juan Bautista Neumann (austríaco), y traducido al guaraní por el P. José Serrano (español). Se imprimió en el 1700, con la intervención técnica del P. Segismundo Asperger; pero no se conservan ejemplares. En cambio se conoce una magnífica obra que, como dice el investigador Torre Revello, «enorgullecería a cualquier taller de imprimir». Se trata de «De la diferencia entre lo temporal y lo eterno», traducida al guaraní por el citado P. José Serrano. Tiene 43 grabados, efectuados a buril con extraordinaria maestría. Es notable el retrato del P. Tirso González, General de la Compañía de Jesús, del que fue autor el indio Juan Yaparí. A partir de la expulsión de los jesuitas, la imprenta quedó abandonada en Santa María la Mayor; y en 1784 encontró sus restos el teniente gobernador Gonzalo Doblas.

LA IMPRENTA DE NIÑOS EXPÓSITOS
En 1758, por especial encargo del R. P. Ignacio Visconti, de la Compañía de Jesús, el R. P. Pedro de Arroyo, a la sazón en Italia, adquirió, por 2.903 pesos y 3 reales, una imprenta, la embaló en 17 cajones y la despachó desde Genova, con destino al Colegio de Monserrat (Córdoba), donde estaría a cargo del Hno. Pablo Karer, alemán.

primera imprenta

Prensa de la primera imprenta de Buenos Aires.
La imprenta se instaló en 1780 en la Casa de Niños Expósitos.

En 1765, el Virrey del Perú le concedió la necesaria licencia; y al siguiente año la imprenta pudo imprimir unas Laudatorias en latín, escritas por el P. José M. Peramás, en las que se elogiaba al fundador del Colegio de Monserrat, Dr. Ignacio Duarte y Quirós. Un año después, los jesuitas fueron desterrados.Desde entonces la imprenta jesuítica de Córdoba quedó arrumbada en el sótano del Colegio, hasta que, en octubre de 1779, el célebre virrey Juan José de Vértiz logró que dicha imprenta en desuso fuera remitida; a Buenos Aires, con la conformidad de fray Pedro José de Parras; rector del Colegio Convictorio, quien así lo hizo, en viéndola en ocho cajones, cinco líos y una petaca, con la tropa de carretas de Félix Juárez. La Casa de Niños Expósitos, a cuyo beneficio funcionaría la imprenta, pagó por ella al Colegio la suma de mil pesos.

Sobre las actuales calles Perú y Moreno se construyó, en 1780, un local adecuado, y el Virrey nombró impresor y administrador de la Real Imprenta de Niños Expósitos al librero portugués José da Silva y Aguiar, por diez años, con un beneficio de la cuarta parte de los ingresos, siempre que no fuera menor a 400 pesos anuales.

Probablemente en el mismo año 1780, ya aquel taller imprimió algunos trabajos, a los que le sucedieron las tablas de contar, almanaques y guías de 1781, esquelas de convite, etc.

A raíz de ciertos «Autos obrados sobre las cuentas de la administración de la Imprenta», Silva y Aguiar fue destituido por el Virrey en marzo de 1783. Trabajaban con él, el impresor Agustín Garrigós, quien en 1799 llegó a ser administrador de la imprenta; el prensista José Fernández, y el compositor Antonio Ortiz.

Según las investigaciones del señor Torre Revello, la Imprenta de Niños Expósitos no fue la primera de Buenos Aires, como se ha repetido más de una vez. Desde mediados del siglo XVIII , «en nuestra ciudad debió funcionar un pequeño taller destinado a la estampación de muestras reducidas de carácter comercial o de otra índole», impresos de los cuales se conocen algunos ejemplares.

La Imprenta de Niños Expósitos tuvo a su cargo cuanto papel impreso se necesitó en el Virreinato y también trabajos para Chile. Según las cuentas de Silva y Aguiar (que señalan cantidades inferiores a las reales), se imprimieron 2.280 almanaques y guías para 1781, cuyo precio sería de 3 pesos la docena; 13.500 catecismos, a 2 pesos la docena; 1.458 gacetas, en una de las dos ediciones aparecidos en 1781, a 12 reales la docena; 2.676 tablas de contar, a 5 reales la docena; 6.000 catones, a 3 pesos la docena; 65.354 cartillas en cuatro ediciones, a 6 reales; encuadernadas y al menudeo, al doble. Téngase en cuenta que la imprenta tenía el privilegio exclusivo en todo el Virreinato para la venta de cartillas, catones y catecismos.

No se sabe con certeza cuál fue la primera obra editada. El primer periódico regular salido de sus tórculos fue el «Telégrafo Mercantil», el 1» de abril de 1801.

El primer libro didáctico, fuera de las cartillas, fue el «Cuadernillo de Géneros y Pretéritos», de Lara, que utilizaron los estudiantes del Colegio de San Carlos. En 1783 se imprimió la «Construcción de las Reglas y Pretéritos», de Marcos Márquez de Medina.

DIFUSIÓN DE LA IMPRENTA EN HISPANOAMÉRICA
1535– México1769– Nueva Orleáns
1584– Lima1776– Santiago de Chile
1640– Puebla de los Ángeles1780– Buenos Aires
1660– Guatemala1782– Santo Domingo
1700– Misiones jesuíticas1786– Puerto España
1707– La Habana1792– Santiago de Cuba
1720– Oaxaca1793– Guadalajara
1738– Bogotá1793– Veracruz
1754– Ambato1807– Montevideo (temporaria)
1759– Riobamba1808– Caracas
1760– Quito1808– Puerto Rico
1764– Nueva Valencia1810– Guayaquil
1766– Córdoba1810– Montevideo
1769– Cartagena de Indias

Fuente Consultada:
Enciclopedia Estudiantil Tomo VI Editorial CODEX
Historia Argentina de Etchart – Douzon – Wikipedia –
 La Argentina, Historia del País y Su Gente de María Sánchez Quesada

Crisis del Feudalismo en la Edad Media:nace el mundo moderno

LA CRISIS DE LA SOCIEDAD FEUDAL – Hacia El Mundo Moderno

A partir del siglo XVII Europa feudal  asistió a una crisis económica causada, entre otras razones, por un aumento demográfico que no fue acompañado por un adecuado desarrollo de la producción agrícola.

Como consecuencia de esta crisis, un mayor número de marginales se dispersó por los campos y las ciudades europeas.

En este siglo, el absolutismo se consolidó en varios países europeos como forma de gobierno. Los gobiernos absolutistas defendieron los privilegios de la nobleza, frente a una burguesía que amenazaba con llegar al poder.

Es decir que volvió a tomar fuerza el predominio de la nobleza, que parecía estar en retroceso desde los siglos XV y XVI.

 Fin del Feudalismo

Veamos ahora la historia feudal europea a partir del siglo XIV

La sociedad feudal, durante el siglo XIV sufrió una grave crisis debido a un descenso demográfico generado por el retroceso de la producción agraria (malas cosechas, guerras, mal clima), lo cual produjo una escasez y carestía de alimentos, y las consecuentes hambrunas y epidemias por una mal alimentación e higiene de la población, donde cabe destacar la PESTE NEGRA, una peligrosa infección bacteriana que provocaba dolorosas lesiones de aspecto negruzco que exudaba sangre y pus, y que afectó a Europa a partir de 1348.

Decrecimiento de la Población Por
Enfermedades y Falta de Alimentos
Disminución
Producción
Agrícola
Retroceso
Comercial
Renovación Ideológica,
Cuestionamientos a la Iglesia

Esta crisis influyó en la relación entre los señores feudales y los siervos, donde a los primeros les disminuyó la población campesina y les fue más difícil obtener los tributos de sus siervos o retenerlos en sus tierras.

También, a consecuencia de las prolongadas guerras por el continente, la población se redujo mucho aún más.

Otro factor que influyó en la crisis del feudalismo fue el cisma religioso: la división de la Iglesia Católica, llegando a haber dos Papas al mismo tiempo; lo cual hizo que la gente perdiera la fe en el cristianismo y buscara en otros lados soluciones más eficaces a sus problemas.

Estas situaciones ocurridas durante el siglo XIV y XV originaron las reformas ocurridas en la sociedad europea.

Se generó un conflicto entre dos fuerzas opuestas (la búsqueda de lo nuevo y reforma de lo viejo) donde la expansión del comercio y del poder económico de los burgueses, junto con las disconformidades de los campesinos con su nivel de vida, eran dos fuerzas sociales que potenciaban la crisis del feudalismo.

La aristocracia de los señores, principales beneficiarios del orden feudal, reaccionó para conservar sus privilegios.

Este conflicto fue el origen del mundo moderno.Los cambios a partir del siglo XV no siguieron una sola dirección.

No resultó fácil modificar la rígida sociedad feudal. Muchos europeos actuaron en favor de ese cambio, pero otros tenían fuertes intereses para que el antiguo orden se mantuviera.

Las nuevas formas de organizar el trabajo rural y urbano

A lo largo del siglo XV la agricultura europea se reconstituyó. Muchas de las tierras abandonadas durante la crisis del siglo XIV fueron puestas otra vez en producción y se incorporaron otras nuevas.

Una gran novedad fue que los productos rurales se convirtieron en una atracción para los hombres de negocios, quienes comenzaron a invertir su dinero en la compra de tierras. La comercialización de esos productos tuvo un gran impulso debido al aumento de sus precios.

La producción rural comenzó a ser vista como un negocio, como una fuente de enriquecimiento, por parte de algunos comerciantes urbanos y propietarios de tierras.

El país europeo en el que más se notaron estos cambios fue Inglaterra. Muchos propietarios se interesaron por comercializar lo que se producía en sus tierras. Esto los llevó a introducir innovaciones técnicas para aumentar la productividad.

En muchos casos los adelantos técnicos provocaban desocupación, ya que reducían la necesidad de mano de obra. Por lo tanto, gran cantidad de campesinos se vieron obligados a abandonar sus tierras, condenados a refugiarse en los bosques o a emigrar a las ciudades para hallar un modo de subsistencia.

Estas transformaciones en la producción agrícola hicieron más profunda la desorganización de la sociedad feudal.

Un cambio fundamental comenzó a gestarse en la Europa de los siglos XV y XVI. El trabajo rural, orientado hasta entonces exclusivamente hacia la autosubsistencia, comenzó a organizarse en una forma diferente, orientada hacia el comercio.

Los señores se propusieron obtener un excedente de producción cada vez mayor para venderlo en el mercado. Pero la economía continuó siendo básicamente agrícola: permanecieron los señoríos y [os campesinos sobrevivieron tan pobremente como antes. Estas transformaciones comenzaron en los campos ingleses.

En las ciudades la mayor parte de la producción artesanal siguió controlada por los gremios. Con su rígida estructura de maestros oficiales y aprendices, los gremios fijaban los precios, la cantidad y la calidad de los productos.

Pero a partir del siglo XVI en algunas ciudades europeas hubo cambios en la producción artesanal. Algunos gremios —entre ellos el textil— comenzaron a producir mayor cantidad de artículos de menor calidad y menor valor que los que producían anteriormente.

Los artesanos de Inglaterra y Flandes se especializaron en la producción de paños de lana, mientras que las ciudades italianas mantuvieron su producción de telas de seda de alta calidad.

La lana para la producción de paños provenía de las zonas rurales de Inglaterra y España, en donde cada vez fue mayor la extensión de tierras dedicadas a la cría de ovejas.

Otro cambio que permitió aumentar el volumen de la producción artesanal para el mercado fue que algunos comerciantes urbanos emplearon como mano de obra artesanos que vivían en las zonas rurales.

Producían distintos tipos de manufacturas y luego esta producción era vendida por esos comerciantes en los mercados urbanos. Así el trabajo urbano se relacionaba con el rural: el crecimiento del comercio en las ciudades provocó modificaciones en la economía rural.

PARA SABER MAS…

En este siglo XVII sobresalió la acción de los validos o consejeros del rey —Richelieu y Mazarino, en Francia, y el conde-duque de Olivares, en España—, quienes lucharon por garantizar la supremacía del rey por sobre los poderes de los nobles.

Francia, sobre todo bajo el gobierno de Luis XIV, fue la potencia predominante del siglo XVII. Mientras que este país ampliaba su influencia sobre Europa, se desató la guerra de los Treinta Años (1618-1648), conflicto bélico que alcanzó tanto a la Europa del este como del oeste.

La Paz de Westfalia puso fin a esta contienda (1648), consolidó la hegemonía francesa y permitió el surgimiento de nuevas potencias en el este europeo.

Paralelamente, comenzó la decadencia del imperio español. Los monarcas, conocidos. como los Austrias menores, no pudieron sostener las pretensiones imperiales de Carlos y y Felipe II.

Por su parte, Holanda amplió sus rutas comerciales del Báltico al Mediterráneo, Brasil, las Antillas y las Indias orientales.

Asimismo, Inglaterra asistió a una profunda convulsión interna, como lo fueron las llamadas revoluciones inglesas.

Estos episodios cuestionaron el absolutismo de la monarquía y, tras años de lucha, el Parlamento inglés —dominado por la baja nobleza, los propietarios no nobles de la tierra y la burguesía londinense— impuso algunas de sus antiguas pretensiones de participar en el poder, limitando el de la monarquía.

La presencia del puritanismo fue importante, ya que intervino en la vida política y contribuyó a desatar las revoluciones.

En Inglaterra, el estado apoyó la política naval, al mismo tiempo que se desarrolló un importante mercado interno que le permitió desplazar lentamente a Holanda de varios mercados. El proceso culminó en una guerra entre ambas naciones, en la que triunfó Inglaterra.

A la lucha por el poder entre nobles y burgueses, se sumaron las revueltas campesinas contra los nobles, que fueron reprimidas duramente.

En Europa del este, se acentuaron las presiones de los señores sobre los campesinos, que fueron sometidos a un mayor régimen de servidumbre.

En este siglo de conflictos y hegemonías variables, se produjo, además, la consolidación de ciertos elementos nuevos del saber que derivaron en lo que conocemos como la Revolución Científica. El juicio a Galileo es un cabal testimonio de la lucha por el saber que se vivió entonces.

Biografia de Jacobo II Su Reinado y La Revolucion Inglesa

Biografia de Jacobo II Rey de Inglaterra y Revolucion Inglesa

La Gloriosa Revolución: Después de la muerte de Cromwell, los burgueses más poderosos, que necesitaban paz y orden para sus negocios, llegaron a un acuerdo con la nobleza y, en 1660, la monarquía fue restaurada en la persona de Carlos II Estuardo.

Por su parte, el rey aceptaba que correspondía al Parlamento la elaboración de leyes y la aprobación de impuestos.

Pero el acuerdo entre la monarquía y el Parlamento se rompió cuando llegó al trono Jacobo II, católico y con tendencias absolutistas.

El nuevo rey no encontró apoyo para restablecer la monarquía absoluta: la nobleza no era católica y, además, sabía que la mayor parte de la sociedad no aceptaba una vuelta al pasado.

Esto fue lo que llevó a un nuevo acuerdo entre los nobles y los burgueses, quienes coincidieron en la necesidad de destronar al rey y justificaron su propósito en las ideas del filósofo inglés John Locke.

Jacobo II la Revolucion Inglesa

Convencidos de que el destronamiento del rey en este caso era lícito, en 1688 nobles y burgueses ofrecieron la corona de Inglaterra al príncipe holandés Guillermo de Orange con dos condiciones: debía mantener el protestantismo y dejar gobernar al Parlamento. Jacobo II, abandonado por casi todos los grupos sociales, dejó el trono.

Así, sin violencia, triunfó la Gloriosa Revolución (como la llamaron los hombres de la época), que abolió definitivamente la monarquía absoluta e inició en Inglaterra la época de la monarquía parlamentaria.

———— 00000 ———–

CARACTERISTICAS DEL REINADO DE JACOBO II

Al morir Carlos II, le sucede su hermano Jacobo II, sin dificultad, aunque pronto iban a suceder los problemas. Se había declarado católico y se había casado en segundas nupcias con una princesa católica italiana. Deseaba restablecer la religión católica en Inglaterra, y, mientras esto ocurría, conceder a los católicos la libertad de su culto.

En la ceremonia de la coronación tuvo necesidad, según la costumbre, de jurar que había de defender la Iglesia anglicana. Pero mandó abrir las puertas de la capilla católica de la reina y asistió a la misa. Fue, según costumbre, coronado por un obispo anglicano, pero se observó que abreviaba la ceremonia todo lo posible.

La situación de Jacobo fue fácil al principio. Todos sus adversarios habían quedado aniquilados, nadie se atrevía a oponérsele.

El Parlamento elegido a su advenimiento (1685), se compuso, como el de 1661, únicamente de tories, partidarios de la Iglesia anglicana y muy bien dispuestos para con el rey.

Aprobó un impuesto que daba a éste dinero suficiente para no necesitar reunir el Parlamento en lo sucesivo.

El duque de Monmouth, hijo de Carlos II, a quienes los whigs habían querido reconocer por soberano, desembarcó en el oeste de Inglaterra y se declaró soberano legítimo, pero despúes de unos altercados bélicos Monmouth fue hecho prisionero y ejecutado (1685). Los prisioneros hechos en aquella guerra fueron ahorcados y otros sentenciados a pena capital, deportados a las Antiillas y vendidos como esclavos.

Conservó el ejército alistado contra Monmouth y nombró consejeros y oficiales a varios católicos a pesar de la ley inglesa. Despidió a sus ministros protestantes.

El rey seguía los consejos de su nuevo confesor, un jesuíta. Nombró católicos profesores de las Universidades, en contra de la ley. Mandó aorir en su palacio una capilla en que predicaba un padre jesuíta, e intentó convertir a los señores de su Corte.

Luis XIV acababa de prohibir en Francia el culto protestante. Los protestantes de Inglaterra, incluso los tories, empezaron a inquietarse. Apoyaban a Jacobo II porque era el rey legítimo, pero no querían que Inglaterra llegara a ser católica. Los mismos católicos ingleses, y el Papa, juzgaban imprudente a Jacobo.

Por último el rey, sin consultar al Parlamento, promulgó una Declaración de Indulgencia semejante a la de 1672. Suspendió todas las leyes dictadas contra los católicos y los protestantes disidentes, y les permitió celebrar su culto (abril de 1687). Ei Parlamento protestó y fue disuelto.

Jacobo intentó hacer elegir diputados favorables a su proyecto. Pero los nobles ingleses no querían dejar establecer la tolerancia para la religión católica.

Les pareció un medio de preparar la restauración del catolicismo en Inglaterra.

Jacobo vio que no podía lograr la elección de sus candidatos, y renunció a convocar el Parlamento.

Promulgó enseguida una segunda Declaración de indulgencia que (1688), ordenó leer en las iglesias dos domingos seguidos y las refriegas comenzaron.

REVOLUCIÓN DE 1688

Jacobo no tenía más sucesión que dos niñas de su primera mujer, que era hija del ministro Clarendon. Eran protestantes, y los ingleses confiaban que la tentativa de restablecer el catolicismo acabaría con la vida de Jacobo II.

Pero, en junio de 1688, la reina dio a luz un hijo que iba a ser criado en la religión católica, ya no quedaba esperanza a los protestantes.

Entonces los señores ingleses del partido tory se pusieron de acuerdo con sus adversarios whigs para desembarazarse de Jacobo II.

Enviaron a decir a Guillermo de Orange, marido de la hija mayor de Jacobo, que si desembarcaba en Inglaterra con un ejército, se declararían francamente en su favor.

Guillermo tenía un ejército dispuesto en Holanda. Dudó primeramente en partir, porque Luis XIV tenía grandes fuerzas cerca de la frontera de los Países Bajos, y se creía que los dos reyes estaban aliados.

Luis XIV advirtió a Jacobo de los proyectos de Guillermo, y hasta le ofreció tropas.

Pero Jacobo quería permanecer independiente de Luis XIV y mantener la paz en Inglaterra. Respondió que él podía defenderse, y Luis XIV, entonces, envió su ejército a invadir Alemania.

Guillermo, libre del temor de una invasión francesa, desembarcó en Inglaterra con un ejército holandés de 14.000 hombres. Publicó una declaración  diciendo «que llamado por los señores y los municipios de Inglaterra, venían, en calidad de heredero de la corona, a conservar las leyes y la religión del país».

Fue hacia Londres. Los nobles ingleses, al pasar, se unieron a su ejército.

Jacobo fue en busca de sus tropas para combatir a Guillermo, Pero varios de sus oficiales le abandonaron. Su segunda hija huyó también.

Jacobo, desalentado, volvió a Londres, propuso a Guillermo una tregua y envió a su mujer y a su hijo a Francia.

El mismo salió de la capital, y, al ir al Támesis, echó al agua el gran sello del reino, sin el que ningún acto de gobierno podía ser promulgado regularmente (11 de diciembre de 1688).

En Londres, la multitud, armada con palos, sables y lanzas, corría gritando: » ¡Abajo los papistas! » Demolió las capillas católicas, amontonó los bancos, los confesionarios y los breviarios, y con todo hizo hogueras.

Jacobo, en el momento de embarcar, fue detenido por unos pescadores que le tomaron por un jesuíta. Se le puso en libertad y volvió a Londres. Pero los soldados de Guillermo llegaban. Fue preso otra vez, y Guillermo  le dejó escapar. Se refugió en Francia, donde Luis XIV le recibió como soberano.

Guillermo hizo elegir un Parlamento, que se llamó Convención porque no estaba convocado por un rey. La mayoría de la Cámara de los Comunes, estuvo formada por whigs, adversarios de Jacobo.

Pero los lores no querían reconocer que un Parlamento tuviera derecho a deponer un rey. Hubo acuerdo para admitir que Jacobo, al huir, había abdicado, y que el trono estaba vacante.

El hijo de Jacobo fue desechado, y la heredera era por tanto la hija mayor de Jacobo, María, y se propuso hacerla reina. Pero Guillermo declaró que no estaba dispuesto a ser «el ayudante de su mujer».

Se decidió que Guillermo y María serían recocidos «soberanos conjuntos» y que Guillermo gobernaría solo (febrero de 1889).

Se redactó una Declaración que fue leída solemnemente en la sala del banquete, en presencia de los grandes señores. Guillermo y María manifestaron que la aceptaban.

La Declaración de derechos de 1689 enumera los actos, reprochados a Jacobo II, que un rey de Inglaterra no tiene derecho a realizar: imponer tributo, mantener un ejército, variar la religión, dictar leyes.

Recuerda los derechos que pertenecen a los ingleses y que el rey no debe quitarles: derecho de elección libre, derecho de ser juzgados por los tribunales.

Para impedir que el rey cometa abuso en el porvenir, «el Parlamento debe reunirse con frecuencia». Todos los derechos que se enumeran en esta declaración son proclamados «los verdaderos, antiguos e indubitables derechos y libertades del pueblo de este reino».

…Asi finalizaba la Gloriosa Revolución Inglesa!.

CRONOLOGÍA
Inglaterra

1603 Muerte de Isabel I. Comienza el reinado de los Estuardo y Jacobo I sube al trono. Unión de Inglaterra y Escocia.
1625 Muerte del rey Jacobo I. Su hijo Carlos I sube al trono.
1628 El Parlamento presenta la Petición de Derechos. El rey disolverá el Parlamento.
1641    El Parlamento Largo Intenta ampliar su poder.
1642   Comienza la guerra civil entre el rey y el Parlamento.
1645   Derrota del rey en Naseby.
1648   Triunfo de la primera revolución inglesa. Cromwell sube al poder.
1649   Ejecución de Carlos I. Proclamación de la república.
1651   Acta de Navegación.
1652   Guerra anglo-holandesa.
1653   Cromwell, lord protector.
1654   Guerra con España.
1658 Muerte de Cromwell. Su hijo Richard, al no poder contar con el apoyo del ejército, renuncia a ser lord protector.
1660   Restauración de los Estuardo. Car los II, nuevo rey.
1679   Ley de Habeas Corpus.
1685 Muere Carlos II. Le sucede su hermano Jacobo II.
1688   Segunda revolución inglesa. Huida de Jacobo II. Le suceden su hija, María II, y el marido de ésta, Guillermo III de Orange.
1689   Declaración de Derechos.
1702 Reinado de Ana, último miembro de la dinastía Estuardo (hasta 1714).

Otros países
1610 Asesinato de Enrique IV de Francia. Le sucede su hijo Luis XIII.
1 611   Gustavo Adolfo, rey de Suecia.
1613 Miguel III Romanov, nuevo zar de Rusia.
1618 Comienza la guerra de los Treinta Años.
1621 Reinado de Felipe ly de España (hasta 1665).
1643   Muere Luis XIII. Le sucede su hijo Luis XIV.
1644   Dinastía manchú en China. 1648   Los tratados de Westfalla ponen
fin a la guerra de los Treinta Años. Francia y España siguen en guerra. La Fronda en Francia (hasta 1654).
1656 Aprovechando el desorden del Imperio otomano, Venecia expulsa a los turcos de los Dardanelos.
1659 Paz de los Pirineos entre Francia y España.
1661 Comienza el reinado personal de Luis XIV.
1667 Guerra de Devolución entre Francia y España (hasta 1668).
1672 Guerra entre Francia y Holanda (hasta 1678).
1682   Pedro el Grande sube al trono de Rusia.
1683   Los turcos asedian Viena, aunque serán derrotados en Mohács (1687).
1685   Revocación del Edicto de Nantes; emigración  de   los  protestantes franceses. 1 700   Los Borbones suceden a los Austrias en España.
1701   Guerra  de  Sucesión  española (hasta 1714).

Biografia de Carlos I de Inglaterra Caracteristicas de su Reinado

Biografia de Carlos I de Inglaterra Caracteristicas de su Reinado

Nació en Escocia en la localidad de Dunfermline, el 19 de noviembre de 1600, segundo hijo de Jacobo I. En 1616, al morir su hermano mayor (Enrique) se convierte en el príncipe de Gales.

En 1625, Carlos accedió al trono y se casó con la princesa francesa Enriqueta María, pero su matrimonio provocó las iras de sus súbditos protestantes porque la reina consorte era católica.

Carlos I, que le sucedió a Jacobo, no se parecía en nada a su padre. Empezó siendo respetado y era bastante popular. Pero Carlos era altanero, desconfiado, lleno de rencores, incapaz de tener en cuenta las ideas de otro y de comprender su punto de vista.

Cuando había adoptado una opinión, nada podía hacérsela variar. Como era tímido, cuando se le hablaba no encontraba respuesta y permanecía silencioso o respondía mal.

Cuando quería guardar un secreto, mentía o empleaba palabras de doble sentido. No era posible fiarse de su palabra.

Carlos creía en el derecho divino de los reyes y en la autoridad de la Iglesia anglicana. Estas creencias le enfrentaron con el Parlamento y finalmente estalló una guerra civil.

Su mujer, Enriqueta de Francia, había permanecido católica. Ejercía influjo sobre él, y los ingleses tenían sospechas de que quería convertir a su marido y hacer del catolicismo la religión de Inglaterra.

biografia de Carlos I de Inglaterra

Carlos I se dejó en un principio guiar por Buckingham (quien fuera el favorito de su padre Jacobo I), e hizo la guerra a España, luego a Francia para apoyar a los protestantes de la Rochela. Convocó todos los años el Parlamento y le pidió subsidios para sus expediciones.

La Cámara de los comunes aprobaba la guerra con las potencias católicas, pero no tenía ninguna confianza en Buckingham, del cual se sospechaba que se guardaba el dinero.

No quería votar tributos sino a condición de examinar el empleo de las sumas aprobadas. Carlos no quería someterse a esta vigilancia. Intentó formar una Cámara más dócil mediante nuevas elecciones, con lo que tres Parlamentos fueron elegidos y disueltos en cuatro años (1625-1628).

Su consejero, el duque de Buckingham fue asesinado, Carlos I disuelve el Parlamento y gobernó  como soberano absoluto durante los once años siguientes.

Durante ese tiempo, impuso préstamos, comisiones, impuestos y otras medidas económicas extraordinarias con el fin de hacer frente a los gastos del gobierno.

Fue sentenciado a muerte por tirano, asesino y enemigo de la nación. Fue decapitado en Whitehall (Londres) el 30 de enero de 1649.

De esta manera los ingleses establecieron un protectorado a cargo del líder puritano revolucionario Oliver Cromwell que se convirtió en presidente del Consejo de Estado, un organismo parlamentario que gobernó la nueva Inglaterra republicana.

Veamos sobre su gobierno y la revolución de Cromwell

—————— 0000 —————

GOBIERNO DE CARLOS I

Carlos I que quiso gobernar sin consultar al Parlamento y durante 11 años se negó a convocar las Cámaras. Al mismo tiempo quiso imponer la religión anglicana a Escocia, que era plebisterianos, por cuya causa éstos se sublevaron.

Como necesitaba dinero para este conflicto decidió reunir el Parlamento, petición que fue rechazada hasta tanto el rey no cambie su forma de gobernar. Carlos I reaccionó y se produjo la guerra civil entre los partidarios del rey y los del Parlamento.

Oliverio Cromwell tomó la dirección de los opositores al rey y logró vencer el ejército de Carlos I, éste sin soldados y sin dinero se refugió en Escocia, pero los escoceses lo entregaron al Parlamento, donde fue juzgado y condenado a muerte ante una corte de justicia. Se lo acusó de tirano y traidor.

El Parlamento proclamó la república y Cromwell ejerció el poder sin título alguno. Algunos irlandeses y escoceses se sublevaron porque querían la monarquía, Cromwell los sofocó con sangre. De todas maneras Cromwell no tenía el mando y el Parlamento se lo negó.

Entonces resolvió dar un golpe de estado y lo logró…, Oliver Cromwell terminó venciendo, con su Batallón de los Santos (Ironsides), a los promonárquicos. El fin del enfrentamiento supuso el encarcelamiento por alta traición del rey y su posterior decapitación, teniendo como consecuencia la proclamación de la única república en la historia inglesa.

Carlos I de Inglaterra es decapitado

LO ACONTECIDO: El Parlamento culminó la primera etapa de la guerra civil con la captura del rey Carlos I en 1646. Ahora se dio una división en el interior de las fuerzas parlamentarias. Una mayoría presbiteriana quería licenciar al ejército de Cromwell y restaurar a Carlos I con una iglesia oficial presbiteriana.

El ejército, compuesto en su mayoría por los independientes —más radicales y opuestos al establecimiento de una iglesia presbiteriana— marcharon hacia Londres en 1647 y comenzaron a negociar con el rey.

Carlos sacó partido de esta división para huir y buscar la ayuda de los escoceses. Enfurecidos por la traición del rey, Cromwell y su ejército se involucraron en una segunda guerra civil (1648) que finalizó con la victoria de Cromwell y la captura del rey.

Esta vez, Cromwell estaba determinado a lograr una victoria desde la perspectiva militar. Se hizo una purga de los miembros presbiterianos del Parlamento, dando lugar al Parlamento Cercenado, con sólo cincuenta y tres miembros de la Cámara de los Comunes, quienes juzgaron y condenaron al rey bajo el cargo de traición, y además fallaron que: «el mencionado Carlos Estuardo, en cuanto tirano, traidor, asesino y enemigo público del generoso pueblo de esta nación, deberá ser condenado a muerte, separándole la cabeza del cuerpo».

El 30 de enero de 1649 Carlos fue decapitado, un acto nada usual en el siglo XVII. La revolución había triunfado y la monarquía en Inglaterra había sido destruida, al menos por el momento.

decapitacion de CArlos I de Inglaterra

La decapitación pública del rey Carlos I de Inglaterra el 30 de enero de 1649 tuvo lugar en un patíbulo construido para este fin fuera de la sala de banquetes de Whitehall (Westminster). Su cuerpo fue enterrado una semana después en el panteón de Enrique VIII en Windsor.

AMPLIACIÓN DEL TEMA

CON LA LLEGADA de Carlos I (1600-49) al trono de Inglaterra, en 1625, las relaciones entre el monarca y el parlamento fueron empeorando poco a poco; uno y otro se disputaban su legitimidad para gobernar.

En 1642 estalló una guerra civil que acabó con la derrota de los partidarios del rey y la ejecución de éste en 1649. Inglaterra cambió de régimen y pasó a ser la Commonwealth.

El nuevo gobierno tuvo que enfrentarse a varios problemas. Los parlamentaristas (Cabezas peladas) habían ganado la guerra, pero ahora debían afrontar el reto de poner en marcha una nueva forma de gobierno y contentar a las distintas clases sociales que exigían soluciones a sus problemas.

REFORMA
Algunos grupos, como el de los igualitarios (levellers), pretendían que el derecho al voto y el reparto de la riqueza se extendieran a todas las personas, pero este grupo acabó disolviéndose.

Los puritanos, un grupo religioso que estaba en contra de la pompa y el ceremonial de la iglesia de Inglaterra, tuvo más éxito. Muchos parlamentarios eran puritanos, por lo que consiguieron una gran influencia sobre el gobierno.

REPRESIÓN
Los puritanos seguían fielmente las enseñanzas de la Biblia y estaban en contra de todo lo que significara un comportamiento «impío». Aprobaron leyes que prohibían muchas de las diversiones tradicionales inglesas.

Se clausuraron los teatros y las peleas de gallos, las blasfemias y las borracheras pasaron a ser delitos y la única actividad permitida los domingos era la obligada para los servicios religiosos y la lectura de la Biblia.

RESTAURACIÓN
Estas medidas fueron mal aceptadas por la población, que empezó a pensar en un futuro libre del mandato puritano.

La muerte del líder puritano Oliver Cromwell (1599-1658) lo hizo realidad. Su hijo Richard gobernó durante un año, pero no fue un buen líder.

Esto provocó que el parlamento otorgara el poder a Carlos II (1630-85). Con la restauración de la monarquía acabaron muchas prácticas puritanas, especialmente porque Carlos II era un gran aficionado a los placeres mundanos.

El Puritanismo Puritanos en América Caracteristicas Norteamérica

El Puritanismo en América: Características

El Puritanismo en América

CALVINISMO Y PURITANISMO:  Entre la fecha de la excomunión de Lutero, en 1520, y la de su muerte, en 1546, el movimiento reformista originó diversas interpretaciones locales y se expandió rápidamente por muchos países del norte y centro de Europa: los Países Bajos, Francia, Suiza, Inglaterra, Escandinavia, la actual Polonia y Lituania. Esta rápida expansión desencadenó un período de guerras religiosas entre católicos y protestantes, que ensangrentaron toda Europa.

Uno de los reformadores más importantes fue Juan Calvino (1509-1564). Expulsado de Francia por Francisco i a causa de su compromiso con las ideas reformistas de Lutero, se refugió en la ciudad de Basilea, en Suiza. Allí escribió su obra más famosa: La Institución de la Religión Cristiana, donde expuso su doctrina.

Como Lutero, Calvino creía que la Biblia es la única fuente de la verdad y que podía ser interpretada libremente por los fieles. Pero el aspecto doctrinal que diferencia básicamente el calvinismo del luteranismo es el de la salvación. Para Calvino, algunos hombres están «predestinados» a la salvación y otros a la condena eterna, es decir que Dios elige de antemano el destino de los hombres. Poseer una fe intensa y llevar una vida austera y honesta son datos que reflejan que una persona está predestinada a la salvación.

Calvino se instaló en Ginebra, donde organizó un modelo de iglesia reformada y tuvo un enorme poder sobre el gobierno civil de la ciudad.

El calvinismo se propagó por Suiza, Francia, Inglaterra, los Países Bajos e incluso por América del Norte. En Francia, su doctrina inició un período de sangrientas guerras de religión que abarcaron la mayor parte del siglo  XVI.

Vivir según reglas  puritanas?:
En el siglo XVII, los herederos de la Reforma iniciaron una nueva tradición. El luteranismo fue una causa de nobles y se afirmó con ellos en muchas zonas de Europa. El calvinismo, en cambio, tuvo entre sus seguidores un mayor número de burgueses. En Inglaterra y en América del Norte, el calvinismo dio origen a un tipo de hombre con particulares características: el puritano.

Inicialmente, el puritano fue un rebelde que luchaba contra las tradiciones, pero sus descendientes en segunda o tercera generación fueron producto de una tradición que se consolidó.

Los puritanos crecieron en núcleos familiares estrechamente unidos, que, después del trabajo, se reunían en torno a la mesa familiar para leer la Biblia. Desde pequeños respiraban un clima austero y de amor al deber. Este es el origen de la moral puritana y la cultura calvinista, cuyos adeptos fueron reconocibles más allá de sus lugares de nacimiento.

Los puritanos no necesitaba intermediarios para comunicarse con Dios. No tenían liturgias, ni creían en santos, ni colocaban imágenes en sus templos. Su única certeza radicaba en que la mirada de Dios se dirigía a los hombres en todo momento y en todas partes. El puritano debía ser un hombre de trabajo, metódico, sobrio y tenaz.

Las familias calvinistas se dedicaban al comercio, al artesanado y a las actividades agrícolas. Su trabajo y su vida austera les permitían acumular bienes y dinero, pero no podían gastarlo. Consideraban que el dinero debía ser reinvertido en el trabajo, que es un mandamiento dado por Dios al hombre para que obtuviera más riquezas.

Las Persecuciones: A principios del siglo XVII, los puritanos buscaban la reforma completa de la Iglesia de Inglaterra para amoldarla a sus creencias. Esto provocó una persecución en toda Inglaterra, llegando incluso a considerárseles fuera de la Iglesia (1665). Coincidiendo con las primeras oleadas de emigrantes a América del Norte, no tardaron en salir muchos de ellos hacia nuevas tierras donde profesar su fe en la más completa libertad.

Durante el reinado de Jacobo I, los puritanos fueron perseguidos por motivos religiosos. En 1520, un grupo de cien puritanos abandonó Inglaterra en el Mayflower. Luego de setenta días de navegación, los puritanos desembarcaron en una región que llamaron Nueva Inglaterra y dieron nacimiento a las colonias inglesas a América del Norte.

Será Nueva Inglaterra el lugar donde se fundará la mayor cantidad de comunidades puritanas y donde se vivirá un auténtico auge de sus creencias, formando en buena parte el carácter de muchos de los territorios de lo que serían más tarde los Estados Unidos de América.

Edicto de Nantes Conversión de Enrique IV de Francia Hugonotes

Edicto de Nantes Conversión de Enrique IV de Francia-

enrique IV

El iniciador de la nueva casa reinante, Enrique IV de Borbón, fue rechazado en Francia, donde la mayoría de la población era católica. Luego de numerosas batallas contra el grupo católico, Enrique de Borbón tomó una audaz medida política para lograr la paz religiosa y política en Francia: decidió convertirse al catolicismo. De allí su famosa frase «París bien vale una misa».En el año 1594, Enrique IV fue coronado rey de Francia y cuatro años más tarde promulgó el Edicto de Nantes que garantizó a los protestantes la libertad de conciencia,  la libertad de culto en algunos distritos del reino y la restitución de sus templos. El edicto establecía una relativa tolerancia religiosa.

En el año 1594, Enrique fue coronado rey de Francia cuatro años más tarde promulgó el Edicto de Nante que garantizó a los protestantes la libertad de conciencia, la libertad de culto en algunos distritos del reino y la restitución de sus templos.

El edicto establecía una relativa tolerancia religiosa, si bien la corona y la mayor parte de la población se mantuvieron en el culto católico.

La tolerancia religiosa decretada por el Edicto de Nantes (1598) fue acompañada del reconocimiento del catolicismo como religión del Estado y de una política de reconciliación basada en la renuncia a toda revancha o depuración; con ello pacificó el país y consolidó el Trono.

Con Enrique IV, los hugonotes se hicieron fuertes en Francia. Formaron, según palabras del cardenal Richelieu, un «Estado dentro del Estado»: tenían Asambleas y plazas fuertes, negociaban por su cuenta con los cantones protestantes suizos, con los príncipes alemanes luteranos y hasta con la Inglaterra de los Estuardo, que apoyaba su independencia virtual a través del importante puerto de La Rochelle, principal plaza fuerte de los hugonotes.

Para acabar con su poder, que era un obstáculo para el gobierno absolutista que los dos siguientes reyes de Francia, Luis XIII y, sobre todo, Luis XIV, quisieron imponer en el país, ambos monarcas instigaron nuevas persecuciones contra ellos y se produjeron más enfrentamientos.

Su reinado se caracterizó por el fortalecimiento de la autoridad absoluta de la Corona dejó de convocar los Estados Generales, redujo la influencia de los parlamentos e introdujo la venalidad de los cargos. Murió asesinado por un fanático católico en las calles de París.

EL EDICTO DE NANTES:
Art. 7. «Hemos permitido además a todo hombre, gentil hombre y demás personas, que profesan la Religión llamada reformista, que puedan en su casa ejercer la citada religión siempre que estén allí residiendo, y, en su ausencia, pueden ejercerla las mujeres u otro familiar.

Art. 30. «A fin de que se proceda con justicia y sin sospechas, odios favoritismos, y se pueda mantener la paz , la concordia, hemos ordenado y ordenamos que en nuestra corte del Parlamento de París  se cree una cámara compuesta por un presidente y diez consejeros católicos que seleccionaré y nombraré de entre los componentes ce la Corte y los otros seis consejeros serán de E denominada Religión Reformista.»

Características del Gobierno de Enrique VIII en Inglaterra

Características del Gobierno de Enrique VIII en Inglaterra

CAUSA DE LAS REFORMA: La llegada de la Reforma a Inglaterra tuvo repercusiones más importantes en términos políticos que religiosos. Enrique VIII llevaba 24 años casado con la española Catalina de Aragón cuando decidió anular su matrimonio.

Tenía varios motivos para ello: aparte de no haber podido engendrar un heredero varón al trono, Enrique VIII había sucumbido a los encantos de Ana Bolena, quien le urgía para que se casara con ella. La petición de divorcio de Enrique al Papa fue denegada y, en respuesta a ello, el monarca inglés rompió sus relaciones con la Iglesia, se divorció de Catalina y contrajo matrimonio con Ana.

Tras cortar todos los lazos con Roma, Enrique VIII se autoproclamó cabeza de la Iglesia anglicana y se autootorgó el título de «Defensor de la Fe». Todo aquel que se negara a reconocer e poder eclesiástico supremo del monarca era acusado de traición y, a partir de 1534, empezaron a perpetrarse ejecuciones.

CURIOSIDADES DE SU GOBIERNO: En el crucial año de 1527 tenía treinta y seis años; hasta entonces había reinado con buen juicio y moderación. Más de un peligroso motín había sido reprimido firmemente aunque sin crueldad para las prácticas habituales de la época.

Durante esos años Enrique instauró la administración naval, construyó barcos, fundó la Casa Trinidad, mejoró puertos, levantó astilleros y almacenes. En 1521, secundado por “todos los eruditos de Inglaterra”, escribió una respuesta agresiva a Martín Lutero, que le valió el título de Defensor de la Fe, otorgado por el papa León X y empleado por sus sucesores hasta la actualidad.

También fomentó el empeño de Tomás Moro para proveer una reserva de agua limpia y cloacas.

Desde la muerte negra la medicina había dejado de ser una prerrogativa de la Iglesia, con el consiguiente florecimiento de charlatanes e iletrados.

Características del Gobierno de Enrique VIII en Inglaterra

LA ENFERMEDAD CRÓNICA DE ENRIQUE VIII: Enrique nació en 1491, al menos dos años antes de que la sífilis apareciera en Europa. Por lo tanto, no es necesario indagar entre sus antepasados, aunque sí entre sus descendientes.

La primera de sus esposas, Catalina de Aragón, madre de la reina María, tuvo un hijo varón que murió a los pocos días de nacer, y le siguieron al menos tres abortos en el séptimo u octavo mes de embarazo.

Ana Bolena, la madre de Isabel I, sufrió un aborto a los seis meses y otro a los tres meses y medio. Jane Seymour tuvo a Eduardo Vl, nacido en 1537, y es muy poco probable que haya concebido nuevamente en los diecisiete meses que duró su vida marital.

El cuarto casamiento con Ana de Cléves no fue consumado. Tampoco hay antecedente de embarazos de Catalina Howard, casada con Enrique entre 1542 y 1544, o de Catalina Parr, su viuda en 1547, después de cuatro años de matrimonio.

Parte del cambio del carácter de Enrique, sin duda, se debió a las preocupaciones que le causaba su divorcio de Catalina, ya que las discusiones se prolongaron seis años. La primera señal de desequilibrio apareció en 1531, cuando Enrique permitió que se promulgara una ley que castigaba al reo hirviéndolo hasta la muerte. Al menos tres personas fueron ejecutadas de esa manera, y el acta en cuestión fue abolida a los pocos meses de la muerte del soberano, por recomendación de los consejeros de Eduardo VI.

En 1533 dictó la primera “acta de traición”, por la cual cualquier persona que difamara su casamiento con Ana Bolena, o que tratara de perjudicar la sucesión, sería considerada culpable de traición, condenada a la horca o a ser descuartizada en vida.

Los Tercios de España Atacan Flandes Luchas contra calvinismo

Los Tercios de España – Felipe II ataca Flandes – Calvinismo

El conflicto con los Países Bajos y la rivalidad con Inglaterra:
En los Países Bajos, se habían difundido las ideas luteranas y, hacia mediados del siglo XVI también fue muy fuerte la difusión del calvinismo. A Felipe u le interesaba sostener su poder en los Países Bajos. a causa de su importancia económica y de la posición estratégica que ocupaban en Europa. Por eso, llevó a cabo una cruel represión de los nobles y de la burguesía, que se sublevaron contra el poder español. Esta represión no solucionó la situación y inició una larga guerra.

Finalmente, Felipe u logró imponerse en el sur (actual Bélgica), que tenía una mayoría de población católica. Por el contrario, el norte (actual Holanda), con predominio calvinista. resistió de distintas maneras el dominio español.

En estas luchas entre los calvinistas y Felipe II, Inglaterra y Francia apoyaron abiertamente a los primeros. El apoyo inglés, sumado a los constantes ataques de los piratas y corsarios ingleses a las flotas españolas que venían de América, llevaron a Felipe II al enfrentamiento armado con Isabel de Inglaterra.(ver luego: La Armada Invencible)

Sobre la Guerra: El retraso de pagas en los tercios de Flandes fue un mal endémico que perjudicó los intereses hispanos e hizo que, en numerosas ocasiones, se perdiera lo ganado con tantos sacrificios. A veces a las tropas se les adeudaban los haberes de varios años y entonces se amotinaban paralizando las ofensivas del ejército. En los territorios flamencos esta constante provocó 45 motines entre 1572 y 1607, y algunos duraron meses. Los oficiales poco podían hacer para controlar a los soldados que se lanzaban al saqueo.

La bancarrota de la Corona en 1575 fue la causa de que se desatase en Amberes, en 1576, la llamada Furia Española (Spaanóe Furie), el mayor de los motines, que provocaría la masacre de más de 6.000 civiles y el incendio de la cuarta parte de la ciudad de Amberes. Varias unidades de los tercios que llevaban un año sin cobrar se sublevaron.

En el saqueo que se produjo entre el 4 y el 7 de noviembre la crueldad llegó a límites de extrema locura. Las calles estaban sembradas de cadáveres con los dedos y las orejas cortados para llevarse las joyas; familias enteras fueron torturadas en busca de dinero. Los tercios no se detuvieron aquí y siguieron aterrorizando al país. Su actuación sería el detonante para la sublevación de las pocas provincias que aún permanecían leales a la Corona.

Los Tercios de España Felipe II ataca Flandes

“El reinado de Felipe correspondió, en líneas generales, al apogeo del poderío español. Al no poseer el título imperial, la situación del soberano del Escorial parecía inferior a la ocupada por su padre, aunque tal hecho representara más bien una ventaja, ya que con ello se había desembarazado de los enojosos asuntos alemanes. La totalidad de sus estados constituía un imperio, en el sentido que los historiadores dan a este término, aunque se hallase desprovisto de dignidad imperial. Imperio que tenía por centro el reino de Castilla donde Felipe estableció su residencia desde 1562 y del que extraería sus principales recursos financieros y sus fuerzas militares.” Fuente Consultada:HENRI LAPEYRE.

Portugal Descubre Brasil y Conquista Mercados India Alvarez Cabral

Portugal Descubre Brasil y Conquista Mercados – Alvarez Cabral

Un Triste Pasaje Histórico Por El Dominio del Mercado Indio: Vasco da Gama llegó a Kozhikode (llamada a veces Calicut), puerto situado a orillas del mar de Arabia, sobre la costa suroccidental de la India, en 1498, ansioso de las especias asiáticas, pero venía mal preparado. Según la costumbre, la manera apropiada de honrar al gobernante de Kozhikode, llamado zamorín, en especial si se deseaba algún favor, era colmarlo de costosos regalos.

Gama tenía poco que dar, y no consiguió impresionar a los indios con los productos que traía. Con vasijas para lavar, rollos de tela, sombreros, cuentas y terrones de azúcar habría quedado bien en las costas de Guinea, en África oriental, pero tales productos eran naderías en la rica Kozhikode.

Gama tuvo que esforzarse para lograr un acuerdo comercial con el zamorín; finalmente, al cabo de tres meses de súplicas, recibió la aprobación. Aun con sus limitados productos, logró comprar suficientes especias como para impresionar a la gente a su regreso a Lisboa.

Portugal Descubre Brasil y Conquista Mercados

El primer viaje de Vasco da Gama pareció señalar la vía hacia un comercio tranquilo. Empero, antes de su regreso a Kozhikode, el tono de las relaciones entre Oriente y Occidente se volvería amenazador. En su segundo viaje al este, en 1502, en lugar de ganarse el favor del zamorín, Gama recurrió a la intimidación mediante la más horrible violencia.

Sólo dos de los cuatro barcos de Gama, y sus hombres de la tripulación original de 177, sobrevivieron al primer viaje de ida y regreso a la India. Éstas se consideraban pérdidas razonables para la época, en especial para tan importante descubrimiento.

El rey Manuel de Portugal, patrocinador de Gama, quedó tan contento que, en 1500, costeó una segunda expedición comandada esta vez por Pedro Álvarez Cabral. Camino abajo, costeando el litoral africano, Alvarez Cabral se desvió tanto hacia el occidente que descubrió Brasil y tomó posesión de él en nombre de Portugal, dando así al rey Manuel, quien tenía ya la ruta hacia Asia, una porción del Nuevo Mundo.

Cabral dobló el extremo de África y continuó hacia Kozhikode, en donde recogió los frutos del trabajo de Gama en cuanto a privilegios comerciales, negociando un completo tratado con el zamorín. Dejó además en la India un pequeño grupo de portugueses con el objeto de que recolectaran información para el rey Manuel.

Aunque la misión de Cabral en la India fue exitosa, los hombres que dejó fueron asesinados. Cuando llegaron a Portugal las noticias de la masacre el rey Manuel se enfadó pues pensaba que los funcionarios indios debían haber protegido a sus representantes. Manuel necesitaba mostrar a los indios que estaban obligados a respetar a los portugueses, así que envió a Gama de nuevo a la India, en 1502. En esta oportunidad, Gama iba armado hasta los dientes, y no estaba dispuesto a solicitar el favor del zamorín, como lo habla hecho en 1498.

Durante el viaje, los barcos de Gama interceptaron un velero árabe, conocido como dhow, que llevaba de vuelta a casa musulmanes que ve de una peregrinación a la Meca. Demostrando una nueva y militante actitud hacia los orientales, el comandante se enfrentó a los árabes y exigió la entrega de todos los tesoros que iban a bordo. Como éstos no se movieran lo suficientemente rápido, ordenó a sus hombres tomar  dhow al abordaje.

Los portugueses se apoderaron de todo el dinero y los bienes de los árabes, y luego emplearon pólvora para incendiar el dhow con toda la gente a bordo. Uno de los hombres de la tripulación de Gama contó hombres y muchas mujeres y niños.

Al llegar a Kozhikode, Gama no se molestó con regalos para el zamorin presentó súplica alguna. Por el contrario, exigió la rendición del zamorín y que los musulmanes, a quienes culpaba de la muerte de los portugueses que Cabral había dejado, fueran expulsados a puntapiés de la ciudad. El zamorín trató de ganar tiempo y de negociar la paz.

La respuesta del comandante de los portugueses a las proposiciones paz fue un bote repleto de restos humanos: manos, pies y cabezas de pescadores y mercaderes indios. Los europeos escogían al azar a sus víctimas de los pequeños botes que pasaban por el puerto, ponían unos corredizos alrededor del cuello de los hombres y los colgaban, sólo como espectáculo, antes de descuartizarlos.

Gama envió al zamorín la espeluznante carga con un mensaje en árabe, en el que sugería al gobernador que se preparase un curry con tales bocados.

La horripilante táctica funcionó. Gama obtuvo su carga de tesoros para llevar de regreso a Lisboa, y dejó en el puerto de Calicut una fuerza: permanente de cinco barcos.

Fuente Consultada: Historia del Mundo Serie Para Dummies…