Resistencia Pacífica

Objetivos de Microeconomia Importancia y Caracteristicas

Objetivos de Microeconomia-Importancia y Caracteristicas 

Temas Tratados:

1-Sistema de Precios

2-El Mecanismo del Mercado

3-Los Monopolios

4-Política Económica

La microeconomía trata de cómo los recursos escasos son asignados para producir una multiplicidad de bienes y servicios destinados a satisfacer las demandas de los consumidores.

En las economías capitalistas, la asignación de recursos es abordada con unos mecanismos de intercambio conocidos como mercados.

Los mercados ofrecen a vendedores y compradores un marco para que se comuniquen e intercambien sus productos y recursos.

Los mercados también emiten señales que permiten al consumidor decidir qué productos y en qué cantidad debe comprar, y ayudan a los productores a decidir qué productos y en qué cantidad deben, a su vez, fabricar.

En el núcleo del sistema de mercado se encuentran las fuerzas de la oferta y la demanda.

La interacción de estas fuerzas determina los precios de los productos, la cantidad que se producirá y se venderá de un determinado producto, el precio de los recursos y el modo de fabricación de cada producto.
La demanda de los consumidores de bienes y servicios depende de diversos factores.

El más importante es el número de consumidores potenciales, sus gustos y preferencias por determinados productos, qué parte de sus ingresos está disponible para gastar en productos (ingreso disponible), el precio del producto y los precios de otros productos que los consumidores podrían comprar.

La cantidad de un producto que los fabricantes están en condiciones de ofrecer (es decir, vender a un determinado precio) depende del precio que pagan por los materiales, el trabajo y el capital necesarios para la fabricación de ese producto.

Los fabricantes necesitan cubrir los costes de producción si deciden fabricar un producto.

También tendrán en cuenta los productos alternativos que podrían fabricar con esos recursos, y sólo continuarán ofreciendo un producto específico si su precio cubre los costes de abastecimiento, incluyendo una ganancia «razonable» sobre el capital invertido y sobre los riesgos que han tomado.

El siguiente ejemplo explica cómo funciona la relación entre la oferta y la demanda.

El sistema de precios:

Supongamos que hay dos productos, el pollo y la carne de vacuno, y que inicialmente los precios están situados en un punto en que la oferta y la demanda de ambos productos están en equilibrio en los respectivos mercados.

Si se produce un cambio en la demanda que determina que los consumidores prefieran el pollo a la carne, la mayor demanda de pollo (sin una modificación de la oferta a corto plazo), producirá un exceso de demanda de pollo al precio actual. Este aumento de la demanda provocará un aumento en el precio del pollo.

Del mismo modo, la caída de la demanda de carne (sin una modificación de la oferta a corto plazo) producirá inicialmente un exceso de oferta de carne al precio vigente y una caída en los precios de la carne a medida que los proveedores intenten eliminar las existencias no vendidas.

Estos cambios en los precios modificarán las ganancias de los proveedores de pollo y de carne.

El aumento de los precios del pollo incrementará el valor de sus excedentes y el descenso de los precios de la carne disminuirá, también, la rentabilidad de los excedentes cárnicos.

A largo plazo, los granjeros productores de pollo aumentarán su producción y otros productores entrarán en el mercado, por lo cual los precios del pollo caerán hasta alcanzar un nuevo precio de equilibrio, en el cual, una vez más, la oferta será igual a la demanda.

De la misma manera, la caída de los precios de la carne eliminará del mercado a los productores menos eficientes, mientras que otros disminuirán su producción.

La caída resultante de la oferta de carne continuará hasta que esta oferta se ajuste al nivel más bajo de la demanda y los precios se estabilicen, restaurando el equilibrio entre oferta y demanda.

El gráfico muestra cómo responderían los granjeros y las empresas a los cambios en la demanda de pollo y carne, y los cambios resultantes en los precios de estos productos, las ganancias de sus productores y los precios de los recursos usados en los dos mercados.

Estos factores pueden afectar la distribución regional de las industrias y del empleo en un país. Si se concentrara la producción de carne en el norte del país y la de pollo en el sur, los efectos de este mecanismo (ilustrado en el gráfico) sobre el desempleo serían considerables.

ciudad de londres muelles y barcos

Muchos gobiernos han propuesto planes de renovación de las ciudades para promover el renacimiento de antiguas zonas urbanas industriales. En los muelles de Londres, una empresa para el desarrollo —financiadapor el gobierno— ha fomentado nuevos planes para la construcción de oficinas, industrias y comercios destinados a crear nuevos empleos. Las finanzas públicas también han contribuido a establecer la infraestructura necesaria: por ejemplo, con los ferrocarriles de vía rápida.

El mecanismo del mercado

En el gráfico, los cambios del mercado fueron Iniciados por cambios en la demanda de los consumidores, que a su vez condujeron a cambios en la demanda y en el precio de los recursos.

Pero los cambios en la escasez relativa y en el precio de los recursos también pueden afectar a los mercados.

Por ejemplo, si la carne de vacuno se produce con métodos de alimentación que requieran mucha mano de obra, mientras que los pollos crecen en unidades mecanizadas poco intensivas en trabajo, el aumento total en los salarios provocado por la escasez de mano de obra afectaría a la producción del pollo y de la carne de modo diferente.

Los productores de pollo verían que los costes de producción apenas les afectan, y necesitarían aumentar poco sus precios.

A su vez, los productores de carne tendrían un incentivo muy fuerte para mecanizar la producción y sustituir el capital por mano de obra comparativamente cara, para mantener los costes de producción bajos; o se verían obligados a aumentar sustancialmente el precio de la carne para cubrir el aumento de costes y la pérdida de ventas, a medida que disminuyera la demanda.

La respuesta a los cambios en la demanda del consumo dentro del sistema de precios puede ser lenta y laboriosa, porque los productores menos eficientes no son eliminados rápidamente sino que siguen trabajando con un pequeño margen de ganancias o incluso con pérdidas.

Además, los recursos no siempre pueden desviarse de una actividad a otra.

Por ejemplo, en el caso de la mano de obra, es posible que se requiera un programa significativo de reciclaje en la formación para que los trabajadores se puedan desplazar de una región del país a otra.

Así, la inmovilidad laboral y geográfica podría obstaculizar la reorganización de los recursos existentes.

adam smith - liberalismo economico

El funcionamiento de los mecanismos de mercado fueron definidos por el economista y filósofo escocés Adam Smith (1723-1790) en su influyente obra Investigación sobre la naturaleza y causa de la riqueza de las naciones (1776). Smith destacó los beneficios de la especialización y el intercambio.

Su argumento fue que si los productores tenían libertad para buscar ganancias proporcionando bienes y servicios, entonces la «mano invisible» de las fuerzas del mercado garantizaría la producción de los bienes y servicios adecuados.

Si el gobierno no interviene en el mercado, la competencia garantizará que la producción responda a lo que los consumidores necesitan.La teoría del liberalismo económico basada en la doctrina de Adam Smith, llegó a ocupar un lugar prominente en las posiciones de la derecha política durante los años 80.

Los exponentes políticos de esta filosofía, conocidos como la «Nueva derecha» han sido especialmente activos en las democracias anglosajonas.

El viraje de los antiguos países comunistas hacia la economía de mercado ha contribuido a despertar mayor interés en las teorías de Adam Smith.

Los monopolios

Las fuerzas del mercado descritas en el gráfico sólo operarán adecuadamente si los mercados están estructurados de forma competitiva.

Sin numerosos vendedores que establezcan una competencia, los productores no tienen incentivos para bajar los precios a niveles en que apenas puedan cubrir los costes y ofrecer una ganancia normal sobre el capital invertido.

Además, en las situaciones de mercado donde hay un solo productor (monopolio) o sólo un pequeño número de productores (oligopolio) hay obstáculos que impiden la entrada en el mercado a nuevos productores.

Factores como las masivas campañas de publicidad (que determinan las preferencias de los consumidores por ciertas marcas) y el control de las materias primas y de los puntos de venta del mercado por parte de las empresas establecidas, pueden impedir la entrada de empresas nuevas en los mercados.

El aumento de la demanda del consumo en los mercados puede conducir a precios y ganancias más altos para los monopolios u oli-gopolios, sin ningún incremento en los recursos destinados a la producción.

Para contrarrestar la explotación potencial de los consumidores por parte de los monopolios, la mayoría de los gobiernos cuentan con organismos de regulación.

Estos organismos controlan la conducta de los monopolios e investigan las fusiones entre los productores.

la oferta y demanda del mercado

POLÍTICA ECONÓMICA:

Debido a los problemas implicados en la respuesta a los mecanismos del mercado, los gobiernos suelen intentar mejorar la asignación de recursos con varias actitudes políticas: industriales, de competitividad, regionales y laborales.

La política industrial, por ejemplo, reorganizará las industrias afectadas por exceso de capacidad mediante un mecanismo de compensación para las empresas que abandonen su producción, o alentando a otras empresas para que se fusionen y cierren las instalaciones anticuadas.

La política industrial fomenta la innovación mediante la asignación de subvenciones y ventajas impositivas a las empresas que inviertan en investigación y desarrollo; por otro lado, proporciona medios para la formación laboral con el fin de facilitar la movilidad de los trabajadores.

Con la político de competitividad, se intenta impedir que las empresas dominantes obtengan demasiados beneficios a expensas de los consumidores y gracias a acuerdos ilegales con otras empresas. De la misma manera, la política de competitividad puede impedir las fusiones y absorciones de una empresa por otra que podrían tener consecuencias anticompetitivas.

Las políticas regionales pueden ejecutarse en conjunto con las políticas macroeconómicas para estimular las oportunidades de empleo, fomentando a las nuevas empresas e industrias para que inviertan en zonas de alto desempleo y reemplacen a las industrias que desaparecen.

Los gobiernos también pueden mejorar el funcionamiento de los mercados de recursos mediante políticas laborales; por ejemplo, luchando contra las prácticas laborales restrictivas y disminuyendo el poder monopólico de los sindicatos.

Fuente Consultada: Enciclopedia Temática Guinnes – Editorial La Nación – Entrada: La Microeconomia

Mujeres en la Política Argentina Primeras Dirigentes Políticas

Mujeres en la Política Argentina
Primeras Dirigentes con Cargos Políticos

HACE mucho tiempo, alguien explicaba la diferencia entre hombre y mujer dibujando un círculo con dos flechas. Una, que tenía signo femenino, apuntaba hacia el centro; la otra, representando al hombre, señalaba hacia afuera. El símbolo era claro: el destino de la mujer estaba adentro, en el núcleo; todo lo de afuera, hasta el infinito, era para el hombre. Los dos juntos, componían la familia, célula básica de la sociedad.

Todavía no se logró, ni a nivel global ni nacional, un verdadero equilibrio en los cargos de gobierno representados por el género femenino. Cómo son las cuotas en el mundo y en el país. Qué debería hacerse para revertir la situación.

Según datos de CIPPEC, las mujeres representan 50% de los empleados del Poder Ejecutivo Nacional (PEN), pero solo 30% corresponde a personal jerárquico, es decir, ministros, secretarios, subsecretarios, directores nacionales y generales, y titulares de organismos descentralizados e instituciones de la seguridad social. Para estos cargos no electivos, no existen leyes de cupo que garanticen un piso de acceso. Hoy, solo 14% de los ministerios y 13% de las secretarías están dirigidos por mujeres, de acuerdo a la misma fuente.

La interpretación de aquel dibujo era válida, sin duda, porque esa fue la idea fundamental sobre la cual, desde el comienzo, la Humanidad determinó cómo sería la vida de cada uno de los componentes de la pareja.

Y el hombre (no hablamos de la primera acepción del término: «animal racional, individuo de la especie humana en general», sino de la segunda que se le adicionó posteriormente: «varón»), el hombre decíamos, que creó y codificó las pautas culturales, que alteró la ecología modificando la naturaleza, que logró enunciar e imponer las leyes, que pudo crear un método científico de análisis e interpretación de las ideas y de los hechos, que propulsó la ciencia, el arte y la tecnología, que se convirtió en agente de cambio de la realidad que deseaba mudar, no pudo, no quiso, no intentó cambiar aquella idea básica, jamás.

Es más, siguen asegurando que es inmodificable y la convirtió en premisa; instiló en la mujer una multitud de imperativos «naturales», la confundió con las responsabilidades ilimitadas y exclusivas de ser la conservadora de la especie, la llenó de tabúes y prejuicios y le hizo creer, durante siglos, que realmente, su lugar es el centro del círculo, el que no sólo no debe abandonar jamás, sino al que debe impedir que entren conocimientos, ansias, fantasías ajenas al mundo de los hijos y la cocina.

Y esa idea, así como fue estructurada, se galvanizó de tal modo, que resistió evoluciones y revoluciones sin modificarse. Recién a fines del siglo XVIII, el gran colapso de la Revolución Industrial la arrancó del hogar, y las dos guerras mundiales la lanzaron a los puestos de avanzada que habían dejado los hombres beligerantes.

En esas circunstancias aprendió el valor económico de su trabajo y comprendió la importancia social de su presencia y de su aporte. Pero seguramente, fue la gran revolución de las comunicaciones, la que la acercó al verdadero conocimiento del mundo circundante. Después de miles de años, rever la dirección de la flecha que marcó su destino desde el comienzo, le significó duras peleas y dejar en el camino girones de su personalidad y su sensibilidad tan cuidadosa y secularmente cinceladas.

Forjarse un nuevo pensamiento, generarse nuevas expectativas, asignarse un nuevo rol social, fue muy duro y costoso, pero mucho más lo fue —lo es—, modificar la orientación de la simbólica flecha masculina. Luchas contra las propias limitaciones, producto de la falta de ejercitación de los derechos y la falta de una historia cultural y social, siendo duro, lo es mucho menos que luchar contra la historia cultural y social del hombre, librarlo de preconceptos incorporados a su mentalidad y abrir en su mente la posibilidad de otros estilos en su relación de pareja y de familia.

Los grupos organizados: Donde más se siente la dificultad para la incorporación masiva de la mujer a la sociedad activa, es en el mundo de los grupos organizados. Los clubes masculinos, los sindicatos y los partidos políticos, refuerzan sus murallas para resistir el avance creciente de la presencia femenina.

Los clubes de hombres agonizan lentamente, tal vez porque al ser estáticos no soportan la presión. Los sindicatos, favorecidos por el aporte obligado por la ley y la necesidad de los trabajadores de pertenecer a una organización de su gremio, crecen permanentemente en poder económico y político (obviemos los inconvenientes coyunturales) y no necesitan preocuparse por la situación sindical de sus afiliados que, difícilmente, pueden acceder a los sectores de poder, no sólo porque es una lucha muy dura, sino porque la falta de una militancia activa por distintas razones, de las cuales las familiares son las de más peso, las va dejando rezagadas en los niveles medios y de base.

Basta con observar la integración de los gremios con mayoría de mujeres, como Sanidad, Vestido, Docentes, etc. La ausencia —o una presencia muy débil— de mujeres en los cargos de conducción de los respectivos sindicatos, demuestra la desproporción entre el número de conducidas y conductoras. Pero donde aparece más clara la lucha entre la necesidad y la tradición, es en los partidos políticos, sobre todo en este momento de la historia nacional, próximo a las elecciones y las organizaciones partidarias.

Obligados por el estatuto de los partidos políticos, los candidatos para cubrir los cargos, tanto en el orden de la organización interna como en las listas que se presentarán en las futuras elecciones en todo el país, deben surgir de la masa de afiliados, cualquiera sea el sistema derivado de la Carta Orgánica respectiva (cuerpos colegiados o voto directo).

Y la masa de afiliados tiene un valor cuantitativo, no cualitativo, de manera que, en la emergencia, una presencia femenina vale tanto como una masculina. A partir de esa necesidad, los dirigentes partidarios, se lanzan a la campaña proseli-tista en la búsqueda de fichas de afiliados, y las mujeres, esa innominada e ignorada masa, a la que no se incorporó a las mesas de conducción, a la que no se invitó a los «diálogos políticos», pasa a desempeñar un papel protagonice En este momento de la recaudación de fichas y a la hora de la recaudación de votos, los dirigentes recuerdan el caudal de reivindicaciones que las mujeres están esperando desde hace años.

La flecha que apunta hacia el núcleo y la que apunta hacia el infinito de pronto se borran cuando las computadoras marcan que el 50% de los padrones tiene signo femenino. Y en la emergencia, en las vísperas de elecciones internas y nacionales (involucramos en la expresión provinciales y municipales), los partidos prevén y conceden a las mujeres porcentajes estables en las listas de candidatos.

El Partido Justicialista, desde sus orígenes tiene un porcentaje proporcional, porque la Rama Femenina tiene un tercio de posibilidades en paridad de condiciones con la rama masculina y la gremial. En los demás partidos, suele concederse lugares muy importantes sin chances electorales: las candidaturas a la vicepresidencia por ejemplo en partidos no mayoritarios, llena de orgullo pero carece de factibilidad. Sería más útil un lugar en las listas de diputados, senadores o concejales con posibilidades de resultar electos.

En algún caso y en los órdenes locales, algunos partidos ofrecieron a las mujeres un lugar de cada tres en las listas. También posibles candidatos sugieren que un tercio de todos los cargos electivos y nombramientos del futuro gobierno sean para las mujeres, pero, como es de imaginar, tales proposiciones no salen de los partidos que tienen buenas chances electorales.

Todo parece de gran justicia, pero cabe preguntarse: cuando los sectores del poder partidario «ceden» un tercio —o un cuarto o la proporción que sea—, ¿por qué siempre está implícito que se trata del tercer, el sexto, el noveno lugar de la lista? ¿Por qué no puede ser el primero o el segundo? Porque el hecho de que una mujer encabece la lista de candidatos a diputados, senadores o concejales, parece ser una alternativa nunca prevista en la vida política argentina.

En 1991, la Argentina se convirtió en el primer país del mundo en incorporar una cuota de género en su legislación electoral. La iniciativa fue de un grupo de mujeres de la Unión Cívica Radical y del peronismo. Así, se sancionó la Ley 24.012 o de cupo femenino, que exige la nominación de un mínimo de 30% de mujeres con posibilidad de resultar electas en las cámaras de diputados y senadores.

PRIMERAS MUJERES DE LA POLÍTICA ARGENTINA

Alicia Moreau de Justo

Alicia Moreau de Justo fue un exponente de esas oleadas inmigratorias que conformaron la Argentina aluvial. Esta intelectual nació el 11 de octubre de 1885 en Londres. Sus padres habían sufrido la expulsión de Francia por su participación en la Comuna de París (1871). Así, hacia 1890 arriba a tierras argentinas, pasa su niñez en el barrio de Floresta.En 1920, Alicia Moreau se afilia al Partido Socialista en el que militará toda su vida. Cuatro años más tarde se casa con su líder Juan Bautista Justo y tienen tres hijos. (Ver Su Biografía)

Ana Zaefferer de Goyeneche

Ana Zaefferer de Goyeneche fue candidata a vicepresidenta de la República, pero por un partido que no podía aspirar a ganar las elecciones. El Partido Cívico Independiente y el candidato presidencial era Juan Bautista Peña.

Blanca Stábile

La  doctora Blanca Stabile comenzó a militar en la política en 1955 y   fue testigo y partícipe de la concepción de esa nueva corriente que encarnaron Arturo Frondizi y Rogelio Frigerio. Justamente fueron ellos quienes la animaron a abandonar sus cátedras universitarias para que se dedicara de lleno a la política. Esta activa dirigente del Movimiento de Integración y Desarrollo fue coordinadora general de las actividades de la mujer en el plano nacional y miembro de la comisión política del Comité Capital. En el pasado fue electa diputada nacional, en las anuladas elecciones de 1962 en la provincia de Buenos Aires, y desempeñó otros importantes cargos en el seno del partido. «La mayor parte del mérito de que una mujer actúe en política se debe a un hombre», reconoce así el apoyo que le brinda su marido. «Detrás de una dirigente destacada —subraya— siempre hay un hombre».

Ana Rosa Serrano

Ana Rosa Serrano, dice: «El peronismo es la única fuerza política argentina que tiene una rama especialmente
dedicada a la mujer con autonomía propia y en igualdad de atribuciones con las otras dos ramas: la masculina y la gremial».
Fue diputada nacional peronista por la Capital Federal, y expresa: «Lo único que puedo decir es que no sólo somos sumamente importantes por el caudal electoral que representamos, sino porque fundamentalmente somos las que, de una u otra manera, educamos al hombre del mañana. Si nuestra aspiración es tener una sociedad justa y equilibrada como la que soñaron los grandes hombres del quehacer argentino, las mujeres tenemos que participar ya que ésa será la única forma de influir en las decisiones y ejecuciones de la política.»

María Elena Perrone

 María Elena Perrone cuando inició su participación política era una avanzada estudiante de la licenciatura de Ciencias Políticas de la Universidad del Salvador. Pero no fue su única actividad: al contrario, la militancia política es el quehacer fundamental de su vida. Proveniente de una familia de antigua raigambre radical, entre cuyos antepasados se cuentan, incluso, fundadores del partido, ha sido siempre dentro de esta agrupación donde desarrolló ininterrumpidamente su accionar político. «Yo vengo de una familia de políticos —afirma—, como quien dice me he formado en el análisis político de la realidad. No es ése, por cierto, el caso de la generalidad de las mujeres, que suelen opinar, por efecto de la formación recibida, que la política es cosa de hombres». En su dilatada campaña en filas radicales, la señora Perrone ha enfrentando importantes responsabilidades y ocupado destacados lugares de lucha: convencional, delegada al Comité de Capital, candidata a concejal en 1973. «La mlitancia exige una gran dosis de esfuerzo, de sacrificios. Implica una permanente lucha, de todos los días.»

Irene Rodriguez

Irene Rodriguez: «Cuando pudimos participar de elecciones , el 50 por ciento de los concejales comunistas electos fuimos mujeres. Y de las dos fórmulas presidenciales que tuvo el PC argentino formamos parte mujeres: en 1951 Alara de la Peña acompañó a Rodolfo Ghioldi y ahora integro el binomio junto con Rubens Iscaro.» De las cien mil afiliaciones logradas por la agrupación , el 30 por ciento pertenece a adhesiones femeninas.
«La mujei —agrega la entrevistada— participa de los órganos de dirección general en todas las instancias. Tres mujeres formamos parte de la Comisión Política Nacional y además hay comisiones femeninas.» Irene Rodríguez sabe por experiencia —tiene dos hijos y tres nietos— que no es fácil para la mujer acercarse a la política. «El partido ofrece un puesto de lucha de acuerdo a la posibilidad y voluntad de cada simpatizante. Naturalmente, para la mujer todo es más difícil porque tiene que vencer mayores dificultades que el hombre, resabios y las condiciones concretas de vida: trabajo, atención del hogar, y cuidado de los niños».

Susana Pérez Gallart

Susana Pérez Gallart: A los 18 años y en filas de la UCR comenzó su actuación política. Cuando se produjo la escisión de esta agrupación, la hoy licenciada en Relaciones Públicas y secretaría de Prensa del Partido Intransigente se integró a la UCRI. Fue luego miembro de la Comisión Organizadora del PI, secretaría de Relaciones de su Bloque de Diputados y forma parte, en la actualidad, de la Comisión Nacional de Acción Política de dicho nucleamiento. En su análisis acerca de la participación política de la mujer y su inserción en el seno de los diversos partidos, la doctora Pérez Gallart hace hincapié en los antecedentes históricos que rodean la actuación pública femenina: «Históricamente, no sólo en la República Argentina sino en todos los países, los partidos políticos han sido un feudo exclusivo del sexo masculino. La mujer quedaba relegada a otras actividades: la casa, los hijos, eran sus deberes exclusivos y excluyentes. Podía, en casos excepcionales, desarrollar algún tipo de actividad política pero ella se desenvolvía siempre en los niveles subalternos, secundarios. Por otra parte, esas actitudes excepcionales, eran miradas críticamente por los diversos sectores
sociales.

Mejide

Graciel Fernandez Mejide: es una activista de derechos humanos y política argentina. Cobró prominencia como activista por los derechos humanos durante el Terrorismo de Estado del autodenominado «Proceso de Reorganización Nacional», cuando su hijo, estudiante de 17 años, desapareció en una operación gubernamental clandestina. Formó parte de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP) a partir de 1983, y fue luego una de las principales dirigentes del Frente País Solidario (Frepaso). Tras encabezar el triunfo electoral de la recién formada Alianza en la provincia de Buenos Aires, disputó las elecciones internas por la presidencia de la Nación con el candidato radical Fernando de la Rúa. En octubre de 1999 fue candidata de la Alianza a Gobernadora de la Provincia de Buenos Aires. Formó parte del gabinete ministerial de Fernando de la Rúa, pero renunció, retirándose prácticamente de la vida política desde la desaparición del Frepaso y la Alianza.

Chiche Dualde

Hilda «Chiche» Duhalde: Nacio en 1946, casada con Eduardo Duhalde, ex presidente de la Nación. Es una política y docente argentina, ex primera dama y exsenadora por el partido Peronismo Federal. En 1997 fue electa diputada, representando a la provincia de Buenos Aires, cargo para el que fue reelecta en 2003. En las elecciones de 2005 fue elegida senadora por la misma provincia por el Partido Justicialista, el cual concurrió a elecciones dividido.

Otras mujeres argentinas que ocupan u ocuparon un cargo poliítico de gerarquía en la estructura política nacional:

Cristina Fernández de Kirchnner ocupó por 8 años el cargo de Presidente Nacional, Gabriela Michetti es la actual vicepresidente de la Nación, María Eugenia Vidal es la gobernadora de la mayor provincia argentina y Elena Highton es la representante del género femenino en el máximo Tribunal de Justicia. Patricia Bullrich, en Seguridad, y Carolina Stanley, en Desarrollo Social, son las figuras femeninas que ocupan cargos jerárquicos en el gabinete del Gobierno actual.

Fuente Consultada:
Formación Política Para La Democracia Editorial Biblioteca de Redacción Tomo II – La Política y La Mujer –

La Educación Militar Valores, Principios y Doctrina Nacionalista

La Educación Militar Argentina

Las raíces de la conflictiva relación entre los militares y la democracia  probablemente se encuentran en la educación recibida a lo largo de su carrera, que va moldeando los rasgos profundos de sus personalidades, definiendo sus opiniones, sus actitudes básicas, sus valores. ¿Hasta qué punto ellos son compatibles con su adaptación a un sistema democrático?

Las tres últimas décadas han visto en América Latina excepcionales progresos en lo que refiere a relaciones cívico-militares.  El fin de las dictaduras  militares durante la década de 1970 y los años 1980, y la llegada (o retorno) de la democracia, ha sido considerado como uno de los momentos más  importantes para el progreso de la región desde su  independencia. La democracia se ha convertido en  un objetivo, al menos declarado, de toda la región, e incluso los gobiernos más autoritarios han tenido  que encontrar maneras de hacer sobrevivir procesos democráticos como elemento central de su vida política.

En medio de toda esta actividad positiva que se ha producido casi de forma generalizada, aunque con importantes excepciones, se dio la concreta subordinación de las Fuerzas Armadas al poder civil y constitucional. Esas mismas  Fuerzas Armadas, sin embargo, cuando se trata de la reforma de sus sistemas universitarios militares, han estado menos ansiosas por avanzar rápidamente hacia el cambio y reforzar la democracia a través de la preparación de los  futuros oficiales. (Ver Un Apunte)

La formación de los jóvenes: Lo más importante de la formación militar se realiza en el Colegio Militar, en la Escuela Naval o en sus equivalentes. Los jóvenes cadetes entran allí en la edad en que más permeables son a las influencias, con su personalidad aún no totalmente definida. El aislamiento del medio civil, con el cual los contactos se reducen al mínimo, ayuda en esa intensa tarea de moldeamiento de la personalidad, de adaptación a las exigencias de la vida militar, de adecuación a sus pautas y valores.

Colegio Militar

Hasta ahora la educación de los militares argentinos no ha enfatizado en las ventajas de la democracia. No es de extrañar entonces que las actitudes básicas de muchos de los oficiales de las fuerzas armadas presenten alguna incompatibilidad con el régimen democrático.

En esta educación —y debido a una tradición muy arraigada en nuestro Ejército—tienen una gran importancia los aspectos formales; saludos, fórmulas y ceremonial, todo lo que constituye la etiqueta militar y define los rasgos institucionales, recibe particular atención, en tanto se relaciona con una concepción rígidamente jerárquica y hasta estamental del servicio.

El resto de la enseñanza está básicamente orientada a la formación del combatiente, de modo que la educación general, la que contribuye a la formación integral de la persona, que podría atenuar al rigor de la formación profesional, es particularmente débil. No hay, ciertamente, una preocupación mayor por las humanidades y por la adquisición de ideas y valores universales, que trasciendan lo castrense.

La Historia, —la «maestra de la vida» de los antiguos— «será considerada con la mayor amplitud demostrándose cómo la Argentina ha llegado al puesto que ocupa entre las naciones de América, examinando su situación política, y la acción de los grandes hombres», dice un texto militar de 1918, que cita Alain Rouquié. En esta historia que se quiere tan donaría.

Doctrina política. De él, Rouquié ha extractado un párrafo revelador. Luego de denunciar la violación del «orden natural por el liberalismo, antecámara del bolcheviquismo«, Genta aboga por una «educación cristianocéntrica, patriótica, tradicionalista y jerárquica» y se pronuncia por una dictadura militar, «necesidad absoluta para salvar al país del sufragio universal… elección inorgánica, niveladora y anónima… prostitución universal».

También están los profesores civiles de los institutos militares, generalmente reclu-tados en los ateneos, círculos o sociedades ultranacionalistas, constituidos precisamente para hacer llegar ese mensaje a las fuerzas armadas. De esos círculos provienen luego los técnicos, los asesores, los consejeros. Su discurso tiene tres o cuatro rasgos básicos, cuya machacona repetición termina siendo eficaz.

En primer lugar, el anticomunismo radical, que se une a la apelación a las fuerzas armadas como escudo contra su avance. Luego el elitismo, la reivindicación de los valores de las auténticas minorías dirigentes, contra la ignorancia de las masas. A esto se unen el hispanismo, el catolicismo integrista y preconciliar, y hasta la apelación a una concepción heroica de la vida, que encuentra en la muerte sus más altos valores. Todo esto constituye el mensaje antiguo y tradicional; el moderno, en cambio, suele adoptar el lenguaje de la geopolítica, denuncia el avance del imperialismo y legitima la búsqueda del «espacio vital» para la comunidad nacional.

Las actitudes básicas: El oficial, en su carrera de joven cadete a maduro jefe superior, es acosado y bombardeado con todo tipo de mensajes que, aunque difieren en sus orígenes, coinciden en su mayoría ,en la opinión negativa sobre la organización democrática de la sociedad civil. No es de extrañar entonces que las actitudes básicas de muchos de los oficiales de las fuerzas armadas presenten alguna incompatibilidad con el régimen democrático.

En primer lugar, el espíritu de cuerpo, que la institución se encarga tan celosamente de arraigar, deriva en una acendrada convicción acerca de la superioridad de la institución militar sobre la sociedad civil, en términos de eficacia y coherencia. Desde esa perspectiva, es notoria la poca capacidad de los militares para comprender plenamente la heterogeneidad de la sociedad, su carácter intrínsecamente conílictivo y su transformación permanente. Tales rasgos suelen ser considerados, ya como signos de anarquía, ya como testimonios de una nefasta subversión.

Acostumbrados a la uniformidad y jerarquía de la institución, el pluralismo democrático suscita en muchos de ellos el reclamo de la unidad y la eliminación de las disidencias, mientras que el descubrimiento de la evolución de la sociedad —tanto sea en sus aspectos básicos como en otros tan superficiales como una moda capilar— origina un rechazo, la exigencia del quietismo y la conservación de unos valores que acostumbran a identificar —sin que esté claro por qué— con lo que llaman «nuestra tradición occidental y cristiana».

Si les cuesta comprender cómo funciona la sociedad, más difícil les resulta entender su comportamiento político. Todo el funcionamiento de las fuerzas armadas se apoya en el principio de la subordinación, en la existencia de quien manda y quien obedece, en el principio de que la comprensión general de las situaciones sólo reside en el nivel más alto de la decisión.

Por otra parte, la concepción militar, inculcada en las escuelas profesionales y poco balanceada con una adecuada formación general, acostumbra a dividir a los actores políticos, igual que en la guerra, en dos sectores inconciliables: amigos y enemigos.

A partir de estas premisas, es difícil entender la política, que es el arte del diálogo, la negociación y la transacción, el ámbito de los medios tonos y los grises. Menos aún, es posible admitir que el de la política sea el mundo de la participación, la discusión igualitaria y la elaboración del consenso a partir del disenso. No extraña, entonces, que reiteradamente las primeras medidas de los gobiernos militares apunten a suprimir por decreto el mundo de la política. No extraña, tampoco, que los militares con real  capacidad política puedan ser contados con los dedos de las manos.

Tales son las raíces del mesianismo militar, y de una política que, reiteradamente, tiende a romper el juego democrático. Quizás haya llegado la hora en la que el mundo de la democracia imponga sus propios principios en el ámbito de la formación militar.

Fuente Consultada:
Formación Política Para La Democracia Editorial Biblioteca de Redacción Tomo II – Los Militares y La Democracia – Educación Militar –

Formas de Ejercer Presión Política en los Gobiernos Factores de Poder

Formas de Ejercer La Presión Política en los Gobiernos- Factores de Poder

GRUPOS DE PRESIÓN: En la actividad política la expresión natural está representada por los partidos. Aún en los regímenes autocráticos existe el partido político organizado, aunque aquí solamente está autorizado uno solo para ejercer esta actividad, por lo que para él la conquista del poder no representa un objetivo.

En las democracias liberales, la razón fundamental de la existencia de los partidos políticos es la conquista del poder y su ejercicio. Pero a su vez, logrado este objetivo, el poder no se convierte en patrimonio exclusivo del partido triunfante en las elecciones. Junto a los partidos políticos, actúan en la sociedad lo que se denomina «grupos de presión».

Mientras que el objetivo de los partidos es la conquista del poder, el de estos es influir sobre él. El móvil de los grupos de presión no es entonces el ejercicio directo del poder, ni tampoco el compartirlo, sino actuar sobre él e influir en los hombres que lo ejercen.

Esta gravitación de los grupos de presión sobre el poder, se da de muchas maneras y con diferentes grados. En algunos casos, estos grupos tienen representantes a través de los partidos en los parlamentos. Es claro que esta situación existe de un modo encubierto y secreto. Pero también los grupos de presión actúan en forma abierta y su actividad es por todos conocida.

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Formas de ejercitar la presión: En cuanto a la dirección de la presión, tanto puede ejercitarse de arriba hacia abajo, como de abajo hacia arriba. Ejemplo de presión descendente es el caso del presidente de la República que presiona a su partido político, o a su bloque legislativo para que las Cámaras voten una ley determinada, o apoyen la orientación de su política. Ejemplo de presión ascendente es el de un grupo sobre cualquier autoridad, o el de un ministro sobre el parlamento.

En cuanto a los destinatarios de la presión, debemos advertir que la corriente puede ir directamente encaminada al poder oficial; por ejemplo, la de un sindicato sobre el poder ejecutivo es presión directa; o bien indirectamente, recurriendo al poder oficial a través de otra fuerza social; por ejemplo, la presión de un sindicato sobre un partido político para que apoye sus reivindicaciones en el Congreso es presión indirecta.

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En general, podemos decir que la presión entre órganos estáfales es siempre directa porque su destinatario inmediato está dentro del mismo poder, aun cuando tal vez esa presión se derive luego hacia el órgano que decide en definitiva; por ejemplo, una repartición pública presiona a un ministro para que obtenga aumento de salarios por parte del presidente de la república.

En lo que atañe a la duración de la presión, puede ser permanente, transitoria, ocasional, latente, etc. Es permanente la del partido político gobernador sobre el ejecutivo y el Congreso; transitoria, la de un grupo de interés en el momento en que se debate una ley que ló afecta-por ejemplo, los jubilados al tratarse el aumento de sus beneficios-; ocasional, la de los transeúntes callejeros aue reaccionan contra la policía para que deje en libertad a una persona que acaba de ser detenida en una manifestación; latente, la que, como vigilancia de la moralidad, puede ejercer una liga religiosa, con cuya colaboración debe contar el gobierno para sancionar cualquier medida que tenga atingencia con la moral; en este caso el gobierno sabe que no puede permitir exhibiciones indecorosas en los espectáculos públicos, porque tal asociación va a desatar una campaña en contra y va a presionar para la derogación de esas medidas.

En cuanto a los métodos, la presión puede ir desde la simple petición condicionada hasta la violencia; por ejemplo, un grupo presiona a un partido para que apoye una ley de su interés, prometiéndole caudal electoral; el primer ministro presiona al presidente para que disuelva las Cámaras, amenazando con presentar su renuncia; el bloque mayoritario del parlamento presiona al poder ejecutivo para que separe del gabinete a un ministro, anunciando que en caso contrario el partido desafiliará al propio presdiente y le retirará todo su apoyo en la gestión de gobierno; una organización extremista coloca bombas en los colegios privados para lograr que el gobierno retire su aprobación a la enseñanza libre, etc.

En todos estos ejemplos vemos cómo la presión conoce diversos grados de intensidad; en algunos es leve; cuando un grupo de interés dice a un partido político: votaré tus candidatos con la condición de que apoyes este proyecto de ley queme beneficia, la presión radica en la influencia que sobre el partido juega la promesa electoral; cuando ya se acude a la fuerza, como ervlos atentados anónimos, la presión es más fuerte, porque la posibilidad de que se originen víctimas gravita intensamente.

Por supuesto que la intensidad de la presión se puede medir desde el ángulo del sujeto que presiona o del sujeto presionado; si lo hacemos en el primer sentido, convenimos en aceptar que en los ejemplos expuestos es más leve la presión que en el caso del que pide condicionando su reclamo; más fuerte la del que amenaza, y más aún la del que provoca la violencia.

Pero si atendemos ahora al sujeto presionado, las cosas pueden variar, porque la forma como la presión, leve o fuerte, incide en la voluntad del que la soporta, depende un poco de las cualidades de su personalidad; un presidente débil puede sentir con intensidad la presión derivada de un sindicato que anuncia una huelga para el caso de no hallar satisfacción a sus pretensiones; en cambio, un ministro militar puede ser casi impermeable a la exigencia de un partido que amenaza con causar disturbios callejeros en unión con fuerzas disidentes.

No obstante, como término medio se puede adelantar aue la medida de la presión es una combinación proporcionada entre la intensidad disparada desde el sujeto que presiona y la intensidad recogida por e. sujeto que la recibe.

De esta medida media que se obtiene como promedio depende la eficacia o el éxito déla presión. A un órgano colegiado constituido por miembros vigorosos no se le va a arranca una resolución con sólo condicionar un aporte electoral a la satisfacción de esa pretensión pero a ese mismo cuerpo se le puede imponer la expedición de un acto con la amenaza de que el partido mayoritario va a retirarle simplemente su apoyo, hasta privarlo de los recursos necesarios para gobernar.

De tal modo que la eficacia de la presión está en funciór de la medida de la misma presión, y se vincula al fenómeno de la resistencia que debe oponerle aquel que es su destinatario; y estamos otra vez ante un fenómeno que en sl esencia pertenece a la sicología; la voluntad que se quiere captar mediante presión puede resistir, puede dudar, puede entregarse; la resistencia, la vacilación o la satisfacción ante la corriente presionante son actitudes individuales y libres del sujeto presionado, que se adoptan como resultante de la repercusión que en éste produce la fuerza presionados

De todos modos, insistimos en que el factor de presión no se adueña del poder, sino que lo influye, lo determina, lo condiciona.

Duverger, analizando el grado de acción de los grupos de presión, ofrece los siguiente tipos: a) presión directa sobre los que ejercen el poder -presidente, primer ministro ministro-; b) presión indirecta, mediante influencia sobre la opinión pública para que ella opere sobre el gobierno; c) utilización de medios violentos, como la huelga, suponiendo que el descontento que la misma provoca se volverá contra el gobierno.

Germán Bidart Campe;
Grupos de presión y factores de poder

Fuente Consultada: Educación Cívica 2 Juan Carlos Zuretti-Néstor Tomás Auza Edit. Itinerarium S.A.

Diferencias entre Patriotismo y Nacionalismo Chauvinismo

Diferencias Entre Patriotismo y Nacionalismo

Como nacemos en una familia, los hombres nacemos formando parte de una sociedad humana concreta, enraizada en la historia y en un medio geográfico. Esta sociedad tiene su cultura propia, sus instituciones, sus costumbres, sus tradiciones, su estilo de vida, sus modos de pensar y de obrar; busca su continuidad histórica y la realización de su destino. Los hombres que la componen están unidos por estrechos lazos de solidaridad, aspiran a una unidad espiritual.

Patriotismo, es un concepto que refiere al amor por la patria, pudiendo ser entendida ésta en un sentido más amplio que la nación o el Estado. La vinculación emotiva del individuo respecto a la patria implica la constante defensa de ésta por aquél. El término patriotismo está relacionado con el de nacionalismo, en tanto que ambos se refieren a la identificación del hombre con un ámbito geográfico, por ejemplo dentro de las fronteras de su país.

Esta identificación crea una  ideología política que considera la creación de un Estado nacional la condición indispensable para realizar las aspiraciones sociales, económicas y culturales de un pueblo.

diferencia nacionalismo y patriotismo

El sentimiento de patria, el amor a la tierra y a la comunidad en que nacimos, a las tradiciones y costumbres de nuestros mayores, está profundamente enraizado en el ser humano. El patriotismo es el amor a la patria. Es sentimiento y es virtud. Estudiar la naturaleza del patriotismo, sus manifestaciones, los vínculos que nos unen con las generaciones pasadas y con las venideras es el objeto de este pots.
Veremos que las deformaciones que puede sufrir este noble sentimiento, es el nacionalismo.

EL AMOR A LA PATRIA

Concepto de Patria
El concepto de Patria está íntimamente ligado al lugar donde uno nace, tal es así que etimológicamente se otorga a dicho término el significado de tierra de los padres o de los antepasados (pater = padre, antepasado).

Sin embargo los países americanos reconocen como nativos o naturales a todos aquellos que nacen en sus respectivos territorios; en cambio las naciones del Viejo Mundo consideran como nacionales a los hijos de sus naturales, primando el vínculo de sangre para determinar su propia Patria.

Tal es la postura asumida por las distintas teorías acerca de la nacionalidad en el Derecho Internacional, entre las que se encuentran las del jus solisy jus sanguinis.

Amor a la Patria
El patriotismo es la expresión del amor a la patria y se considera tanto un sentimiento como un deber. El patriotismo como sentimiento esta presente en todas las actitudes afectivas que el hombre toma ante su familia, ante sus amigos, compañeros superiores y subordinados, valorando en ellos la existencia de antepasados, tradiciones, glorias, costumbres, etc., comunes a todos ellos.

Ese sentimiento de amor a la patria se manifiesta en toda situación en que determinados valores argentinos se destacan entre nosotros o ante el mundo.

El triunfo de un sabio, escritor o deportista argentino, hecho suyo por todos los conciudadanos, es una manifestación de ese sentimiento; pero no debe confundirse la alegría de un triunfo argentino con la idealización de un hombre.

El patriotismo como deber se expresa en el cumplimiento de todas aquellas normas jurídicas y morales que sustentan a la Nación Argentina. El cumplimiento sobre todo de la Constitución Nacional, las leyes, las disposiciones y aún las menores reglamentaciones que hacen al bienestar de todos los argentinos es una demostración de patriotismo.

DEFORMACIÓN DEL PATRIOTISMO:

nacionalismo patriotismo diferencias

El sentimiento y concepto de patria pueden sufrir deformaciones.

Las causas más frecuentes de estas deformaciones son:

1. un mal entendido universalismo;
2. el nacionalismo exagerado;
3. el sectarismo y la intolerancia.

El mal entendido universalismo. Hay quienes han entendido o entienden el patriotismo incompaginable con la fraternidad universal que liga a todos los hombres.

Creen que el sentimiento de patria empequeñece al hombre reduciéndolo en sus ideales y en sus aspiraciones, que ha surgido del egoísmo y del afán de dominio de algunos pueblos; que la preocupación por los intereses y objetivos nacionales es contrario al bien de la comunidad humana total.

Tal concepción es errónea y no responde a la naturaleza humana considerada objetivamente.

Todos los hombres estamos estrechamente vinculados por lazos de confraternidad, tenemos el mismo origen y el mismo destino; la solidaridad humana no está limitada por las fronteras nacionales. Pero el amor a la patria y el cuidado de los intereses nacionales, cuando son bien entendidos, constituyen la mejor forma de servir a la humanidad entera.

El sentimiento de patria es connatural al hombre, como es connatural el sentimiento de solidaridad universal.

Quien ama a su propia patria, respeta las patrias ajenas, como quien ama a su propia familia respeta a las familias ajenas. No es lógico esperar que quien no estima y respeta su propia familia, respete a las familias de los demás. Cosa semejante sucede con las patrias.

El amor a la familia, cuando es bien entendido, en nada se opone al amor a la patria, sino al contrario, es requerido por él.

De la misma forma el amor a la propia patria en nada se opone al amor a la humanidad.

Quien no está dispuesto a servir a sus propios conciudadanos, difícilmente estará dispuesto a servir a la humanidad.El marxismo teórico aboga por la desaparición de los estados nacionales y la constitución de una sociedad universal. Los movimientos comunistas establecidos en distintos países tienen un claro sentido de los intereses nacionales.

El nacionalismo exagerado. No es patriotismo sino fanatismo. Los nacionalistas exagerados consideran a su propia nación como realidad suprema. Convierte al patriotismo en patrioterismo.

El nacionalismo exagerado se caracteriza por una exaltación idolátrica de lo nacional, y un desprecio por lo extranjero.

El nacionalista exagerado se encierra dentro de los límites de su propia nación. Nada de lo que existe fuera de ella es válido. No hay para él más valores que los que encuentra en la historia y en la tradición de su nación. No hay hombres de valer si no son de su propia raza.

Tal tipo de nacionalismo suele ser violento, agresivo, exclusivista, fanático. Es xenófobo, odia al extranjero. Ataca y desprecia a los otros pueblos.

La actitud de los nacionalistas exagerados a veces obedece a ideologías equivocadas, pero con más frecuencia responde a resentimientos y a desequilibrios emocionales.

Para designar esta actitud suele usarse el término de chauvinismo, término originado en el nombre de Nicolás Chauvin, soldado de los ejércitos napoleónicos célebre por su fanatismo francés.

El sano nacionalismo, el patriotismo que nos lleva a cultivar los valores nacionales y a defender los intereses de nuestro pueblo, es muy distinto de la actitud fanática, cerrada y egoísta de los nacionalismos exagerados.

Ningún hombre intelectualmente maduro y emocionalmente equilibrado cree que para amar y defender a su propia familia sea necesario despreciar o atacar a las familias ajenas.

El espíritu de secta y la intolerancia. El parcialismo en la valoración de los hombres y de los movimientos que en el proceso histórico concurren a la formación de una nacionalidad conduce al sectarismo intolerante, convierte al patriotisdad atentando contra su unidad espiritual.

Para los hombres que están en actitud sectaria sólo son válidos como elementos constitutivos de la nación los que provienen de los hombres y los movimientos partidarios o ideológicos acordes con sus propias ideas. Llegan a negar el carácter de argentinos a quienes no las han compartido o comparten.

La historia se estudia no objetiva y desinteresadamente, buscando esclarecer la verdad y encontrar en ella los elementos constructivos de la comunidad, sino para extraer de ella los elementos parciales que confirmen sus propias ideas y prejuicios.

Lamentablemente en esta actitud, aunque en grado distinto, están aún un número considerable de argentinos de una y otra tendencia, de cuya buena fe y deseos de servir a la comunidad no es lícito dudar.

Frente a una historia escrita con criterio parcial y desprestigio sistemático de una de las tendencias, se ha reaccionado con la misma actitud frente a la tendencia opuesta. Se hace polémica, no científica, sino sectaria. Los hechos se parcializan y se utilizan como argumentos políticos. No se vacila en dar interpretaciones tendenciosas, ni en recurrir al lenguaje agresivo.

Esta actitud, además de no ser científica, ni justa, nos causa mucho daño a los argentinos. Fomenta la división y el desentendimiento, destruye la unidad, dificulta la concurrencia del esfuerzo comunitario a objetivos comunes.

A la formación de nuestra nacionalidad concurrieron Saavedra y Moreno, el Deán Funes y Monteagudo, Rivadavia y Quiroga, Dorrego y Lavalle, Rosas y Sarmiento, Urquiza y Mitre. Sus tendencias eran opuestas, pero todos son argentinos, miembros de nuestra familia, todos lucharon por el bien de la patria y todos hicieron positivos aportes a la nacionalidad.

Los hombres que actuaron en nuestra historia, como todos los hombres no eran ángeles, ni demonios. Eran simplemente hombres como nosotros. Tenían intereses personales y egoísmos, y sabían del sacrificio, la abnegación y el renunciamiento.

En sus vidas hay luces y sombras, en sus actitudes políticas aciertos y desaciertos.

Superar el espíritu parcialista es requisito indispensable para lograr la armonía, la paz y la prosperidad de la patria.

De los hombres que han tenido papel protagónico en nuestra historia todos nos han dejado aportes positivos, aciertos, que debemos conservar y afianzar. Todos, asimismo, han tenido fallas y desperdiciado oportunidades históricas que no se repiten. Subsanar sus defectos es también tarea nuestra.

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Deformación del patriotismo: Falso patriotismo.

El patriotismo tal como lo hemos expresado en el párrafo anterior puede ser deformado de dos maneras:

— Deformación por exceso.
— Deformación por defecto.

DEFORMACIÓN POR EXCESO

No debe entenderse un profundo patriotismo con una deformación por exceso de patriotismo.

El amor intenso a la patria es un sentimiento digno y noble, pero el amor egoísta, el nacionalismo exagerado, lleva al desprecio de otras nacionalidades y enfrenta la patria que se ama con la patria que amari otros.

El patriotismo por exceso se conoce frecuentemente como chauvinismo, ya que un político francés Chauvin representaba en su país esa tendencia.

El chauvinismo consideraba que sólo los valores franceses debían ser respetados y, por consecuencia, se despreciaba todas las manifestaciones extranjeras.

Algunos autores dicen que el chauvinismo consiste en la idolatría de una nacionalidad.

Chauvin Nicolas

Chovinismo o chauvinismo, representa unnacionalismo excesivo y enaltecimiento de la convicción propia que suelen ir acompañados de una actitud vioenta y agresiva. Término originado por el francés Nicolás Chauvín que siempre admiraba y engrandecía los discursos y logros del general Bonaparte.

DEFORMACIÓN POR DEFECTO:

Existen algunos pensadores que niegan la patria considerando que los hombres están unidos en una fraternidad universal y que los intereses de una nación son contrarios a la hermandad entre los hombres.

Esta concepción fue sostenida por numerosos filósofos griegos y romanos, anteriores a Cristo; inclusive J.J. Rousseau y algunos de sus seguidores sostuvieron esta teoría.

En realidad, la teoría de la fraternidad universal no destruye, sino fortifica el amor a la patria. El amor a los hombres no es excluyeme del amor a la patria, como el amor familiar no es tampoco excluyente de otros sentimientos.

Un hombre que respete las normas familiares, respetará su nacionalidad y, por extensión, reconocerá que otros hombres pueden tener un mismo sentimiento con respecto al lugar donde nacieron, a las tradiciones y costumbres en las cuales se educaron y a los valores que le inculcaron.

Sólo un hombre que ame a su patria puede comprender los otros sentimientos.

Pero el verdadero significado de Patria, no debe limitarse a un elemento tan material como es el del lugar en que se nace sino que debe ampliarse a otros elementos inmateriales como ser los distintos vínculos morales que existen entre los habitantes de una misma Nación y que pueden sintetizarse en:

—  Su tradición histórica que determina el nexo entre las distintas generaciones que se suceden.
—  Los símbolos nacionales a través de los cuales se representa la Patria.
—   Vivencia y continuidad de la tradición que determinan una vida en comunidad.

ALGO MAS SOBRE EL PATRIOTISMO:

Como nacemos en una familia, los hombres nacemos formando parte de una sociedad humana concreta, enraizada en la historia y en un medio geográfico.

Esta sociedad tiene su cultura propia, sus instituciones, sus costumbres, sus tradiciones, su estilo de vida,, sus modos de pensar y de obrar; busca su continuidad histórica y la realización de su destino.

Los hombres que la componen están unidos por estrechos lazos de solidaridad, aspiran a una unidad espiritual.

La formación de una comunidad humana no es el fruto de una generación, sino el resultado del esfuerzo y la labor, la abnegación, las luchas y el sacrificio de muchas generaciones.

En medio de esta sociedad, como miembros de ella, ligados a ella por innumerables lazos, adquirimos conciencia de nuestro ser, nutrimos nuestro espíritu, moldeamos y desarrollamos nuestra persona.

Los hombres nacemos en una patria, formando parte de ella.

Patria etimológicamente proviene de la palabra latina patria, término que los romanos usaban para designar la tierra paterna.

Patriotismo es amor a la patria.

Patria es un concepto difícil de definir por lo complejo y por las resonancias afectivas que despierta.

El sentimiento de patria reposa sobre una experiencia de tipo personal. ¿Quién puede definir con exactitud lo que es ser y sentirse miembro de una familia? Cosa semejante sucede con la patria.

Cada hombre sabe y siente que está profundamente ligado a los demás miembros de su propia comunidad, que está indestructiblemente unido a su pasado y a su futuro. Este sentimiento nace de lo hondo de su propio ser.

Sólo en base a una experiencia personal es posible entender lo que es la patria y lo que es el patriotismo.

Patriotismo es el sentimiento de amor y filial adhesión a la patria. Y es la conducta inspirada en este sentimiento.

Es sentimiento, estado de ánimo, afecto que hace vibrar nuestro ser y es capaz de suscitar nobles ideales, heroicos renunciamientos, energías impensadas.

Es virtud, conducta reiterada y constante de obrar como hijos fieles de la patria, de servirla con lealtad y abnegación.

El patriotismo nos une profundamente a nuestro pueblo y a nuestra tierra, a nuestras instituciones y a nuestra tradición, a su pasado, a su presente y a su futuro.

La patria es, en la tierra de nuestros padres, la unidad espiritual y la continuidad histórica entre las generaciones. Es unión de tareas, de preocupaciones, de anhelos y de ideales que se trasmite de una generación a otra. Es solidaridad.

La solidaridad es la expresión social del amor. Sin amor no hay patria, ni patriotismo.

No es la mera aglomeración de hombres en un territorio, ni la identidad de raza, ni la comunidad de lenguas, ni el sucederse de las generaciones, lo que constituye esencialmente la patria.

La patria es ante todo unidad espiritual y cultural, comunidad de esfuerzos y aspiraciones, de luchas y de ideales, solidaridad con nuestros conciudadanos, con nuestros antepasados y con nuestros descendientes, búsqueda de un ser y de un destino en el que todos participamos.
La sincronía de los espíritus, que hace de la comunidad una totalidad armónica, es el elemento esencial de la patria.

El logro de la totalidad armónica, la búsqueda de una mayor integración espiritual y social es un ideal dinámico. Aunque tengamos una comunidad integrada y armónica siempre es posible y necesario aspirar a una unión mayor y más profunda entre los argentinos, a una solidaridad más sentida y más eficiente. Esforzarnos en ello es «hacer patria», patriotismo, en su sentido auténtico.

ALGO MAS…

Las características mas sobresalientes de los distintos nacionalismos son las siguientes:

• Promueve sicológicamente un patriotismo exacerbado como valor supremo.

• Imprime la idea de que una raza es superior y tiene un destino de grandeza. La raza siempre va unida al concepto de nación (la raza aria del nacionalismo de Hitler). En otros casos se une nación con religión, dando base al nacionalismo religioso.

• Propugna la independencia económica en base a la autosuficiencia que determina la producción desarrollada por el capital nacional.

• No admite la interferencia de otros estados en los problemas nacionales.

• Es contrario a la formación de comunidades internacionales por considerarlas lesivas para la soberanía…

• Critica a la democracia por considerarla disolvente e inoperante, al mismo tiempo que con la partidocracia destruye el espíritu nacional.

• Cuando es posible se convierte en imperialista, al pretender la supremacía de la nación, mundial o regionalmente.

• Es tradicionalista y conservador, utilizando estos principios como elemento de unidad de los componentes de la nación.

• La posición antagónica con la democracia ¡o hace elitista, reconociendo en grupos reducidos o en un jefe, el mesianismo necesario para desarrollar la nación.

• Estas características no son comunes a todas las corrientes nacionalistas, pero si alguna.o un grupo de ellas,están presentes en todos los nacionalismos.

Fuente Consultada:
Formación y Moral y Cívica de César R. García y Apolinar E. García
Educación Democrática de Argentino Moyano Coudert – Texto Para 3º Año – Tercera Edición- Editorial Guadalupe
Diccionario Consultor Político  Editorial LIBREX – Julio César de la Vega

Los Cuatro Presidentes de Argentina Crisis Política Argentina

2001:HISTORIA DE LOS CUATRO PRESIDENTES ARGENTINOS

A comienzos de diciembre la mayoría de los argentinos estaba de acuerdo en que el 2001 había sido un año para olvidar. La recesión económica se profundizó y la pobreza ensanchó sus márgenes. Todo indicaba que la Navidad no iba ser muy feliz, y sin embargo era difícil que alguien imaginara que ese mes sería lo que finalmente fue: una interminable temporada en el infierno. Decenas de supermercados saqueados, más de veinte muertos por la represión policial, la renuncia de un ministro que había llegado como un salvador y se iba entre amenazas de linchamiento, y de un presidente, elegido y luego repudiado por el pueblo.

La sucesión presidencial grotesca, con cuatro mandatarios en diez días, fue el corolario de un drama que no encontraba su culminación. No obstante, entre el ruido de las cacerolas y una inquietud desesperada que se respiraba en toda la República, quedaban dos certezas contundentes: el país se encontraba finalmente de cara al abismo y los argentinos se habían cansado de su destino.

ANTECEDENTES:  «Aquí no hay crisis.» Creíble o no, esa fue la frase elegida por Fernando de la Rúa, tras un día vertiginoso, que terminó con la renuncia resonante a la vicepresidencia de Carlos «Chacho» Álvarez, a sólo un día de que el Presidente anunciara un nuevo gabinete. La presencia fortalecida en ese gabinete de Alberto Flamarique como secretario general de la Presidencia parece fue el disparador principal de la decisión de Álvarez. Flamarique, fue protagonista en la presunta compra de votos en el Senado para la aprobación de la ley de Flexibilización Laboral, presentada por la Alianza y a la que se opuso el PJ. Flamarique debió dejar su cargo, apenas estrenado, de secretario general de la Presidencia.

En mayo,  José Luis Machinea al frente de la cartera de Economía, dispuso nuevas medidas de ajuste para intentar paliar la crisis económica de ese momento. Las iniciativas de Machinea se alineaban con las pautas impuestas por el Fondo Monetario Internacional (FMI). HorstKohler, titular del FMI, se había reunido con De la Rúa, Machinea y la CGT oficial. Según el organismo internacional, la Argentina iba «en la dirección correcta«, pero desde el mismo oficialismo surgieron fuertes cuestionamientos, como la del expresidenteRaúl Alfonsín que declaraba que esas medidas nos llevaría «al desastre». Opinión que también se sumaro  Carlos  «Chacho»     Álvarez y Rodolfo Terragneo.

Como respuesta se inició un paro general contra las nuevas medidas Las centrales de los trabajadores se movilizaron para expresar su disgusto con este nuevo recorte, La CGT oficial de RodolfoDaer, la fracción que lidera Hugo Moyano, la Corriente Clasista y Combativa de Carlos «Perro» Santillán y la CTA de Víctor De Gennaro coincidieron para organizar un paro general el 9 de junio en contra de las medidas de ajuste. Era  la segunda huelga general al gobierno aliancista. Otra de las medidas que se proponen es un llamado a no pagar impuestos, para forzar la anulación del ajuste.

Con tasas de desempleo superiores a los 20 puntos y más de la mitad de la población en situación de pobreza, el proceso de deslgualación que se había iniciado en el país a mediados de los años setenta, y que sólo momentáneamente se había podido revertir en los años ochenta y noventa, llegó a su punto máximo. Esto tuvo muchas manifestaciones: la más angustiante y visible fue el ejército de cartoneros, compuesto de niños y adultos, mujeres y ancianos, que hurgaba por las noches en la basura de las zonas comerciales y los barrios acomodados de las grandes ciudades buscando materiales reciclables para vender, restos de alimentos o cualquier otra cosa que les ayudara a sobrevivir.

De la Rúa emite un discurso nacional donde declaró el estado de sitio y ordenó la represión. Amplios sectores de la sociedad reaccionaron haciendo sonar sus cacerolas y marchando hacia el domicilio del ministro Domingo Cavallo, la Quinta Presidencial y la Plaza de Mayo. Su descontento ya se había manifestado en las elecciones legislativas de octubre con el «voto bronca». La falta de respuestas por parte del gobierno profundizó el descontento de la población y provocó finalmente su caída.

Es importante remarcar como elemento característico de esta crisis el proceso de vaciamiento de poder que se fue produciendo. Este proceso no solo dificultó la aplicación de medidas necesarias para la recuperación del país le quitó al gobierno mecanismos para sostenerse. La posición adoptada por el Partido Justicialista que se negó a conformar un gobierno de coalición, o como se lo denominó de «Salvación Nacional», fue un factor significativo. En esta visión las manifestaciones populares fueron un componente en el proceso de caída del gobierno, pero no el determinante. Lo decisivo fue la debilidad de la coalición oficialista.

El discurso de De La Rúa:

«Despojado de cualquier interés personal por el cargo que tengo el honor de ocupar, me dirijo a cada dirigente, radical, peronista o de otros partidos, para acordar con el Poder Ejecutivo las reformas políticas que son necesarias.

«Los convoco a este acuerdo, con valentía y patriotismo, para reformar la Constitución, nuestro sistema político, y conseguir la unidad nacional.

«Desde luego, no me aferraré a situaciones personales, porque yo mismo, como lo hice toda la vida, estoy dispuesto a las máximas actitudes de grandeza que sean necesarias para el bien de la Patria y la paz de los argentinos.

«Una pronta respuesta deljusticialismo, sin embargo, es necesaria. No puede seguir el cuadro de violencia en la calle, que arriesga situaciones más peligrosas. Vienen planteando modificaciones del sistema monetario, vamos a examinarlas en conjunto para proponer al Parlamento, que es quien debe decidir lo que corresponde.

«Voy a cumplir con mi deber hasta el final. Quiero proteger el presente y el futuro de los argentinos.

«Pido a quienes estén en posiciones de violencia que las depongan. Precisamos que prevalezca la paz entre nosotros, así encontramos el rumbo y el camino».

El licenciado en Ciencias de la Información Jorge Camarasa, en su libro «Días de Furia«, cuenta así la renuncia de Fernando De la Rúa:

Desencajado, encorvado, sin saco y con las mangas de la camisa arremangadas, De la Rúa comenzó a despedirse de los colaboradores que todavía no se habían ido. En la planta baja, sobre la entrada presidencial de la calle Balcarce, la alfombra roja del Salón de los Bustos ya había sido enrollada.

Las secretarias lloraban y vaciaban sus escritorios. A una de ellas, Ana Cernusco, De la Rúa le preguntó si había guardado las cosas del baño. «Sí, señor Presidente», dijo la mujer, con la voz quebrada.

De la Rúa se había sentado ante la pantalla de su computadora y estaba empezando a escribir. «¿Qué haces?» le preguntó su amigo Rodríguez Giavarini. «Voy a redactar mi renuncia…»

El canciller se sorprendió. «Mirá, Fernando… Mal que nos pese, esto será un documento histórico y quedaría mejor escrito de puño y letra».

De la Rúa entendió que tenía razón, y de un escritorio tomó una hoja con membrete de la Presidencia de la Nación. Colombo, Mestre, Delich y Hernán Lombardi estaban demudados. Jorge, el hermano, seguía fumando en un rincón. Leonardo Aiello y Ana Cernusco, los secretarios privados, observaban en silencio. Escribió:

«Buenos Aires, 20 de diciembre de 2001.
Al Sr. Presidente Provisional del H. Senado
Ing. Ramón Puerta
S/D
Me dirijo a Ud. para presentar mi renuncia como Presidente de la Nación.
Mi mensaje de hoy para asegurar la gobernabilidad y constituir un gobierno de unidad fue rechazado por líderes parlamentarios.
Confío que mi decisión contribuirá a la paz social y a la continuidad institucional de la República.
Pido por eso al H. Congreso que tenga a bien aceptarla.
Lo saludo con mi más alta consideración y estima, y pido a Dios por la ventura de mi Patria
(Firmado) Fernando De la Rúa».

Unos minutos más tarde, Víctor Bunge, el fotógrafo oficial de la Casa de Gobierno, salía del baño y se topó con el Presidente que venía de saludar a colaboradores. De la Rúa lo tomó del hombro y lo llevó a su despacho: «Venga, sáqueme la última foto».

Mientras el fotógrafo gatillaba, De la Rúa fingió acomodar papeles sobre el escritorio donde había trabajado 740 días. «Mándeme una copia. La quiero de recuerdo», le pidió al despedirse.

Los partidos lograrían poner en marcha un nuevo programa económico y contener el mal humor social, gobernando a partir de acuerdos entre sus bancadas legislativas. El presidencialismo argentino se «parlamentarizó».

La crisis política: En los últimos días de diciembre de 2001, sucesivas Asambleas Legislativas designaron a cuatro presidentes provisionales, todos ellos pero nistas, pero que no terminaban de reunir el apoyo generalizado de esta fuerza por disensos respecto de la duración de su mandato, la convocatoria o no a nuevas elecciones y las medidas inmediatas a adoptar.

Ramón Puerta

Ramón Puerta

El primero fue Ramón Puerta, presidente provisional del Senado (por lo tanto, primero en la línea sucesoria), que aspiraba a llegar al cargo con la fuerza del voto, por lo que a los pocos días cedió su puesto a Adolfo Rodríguez Saá, gobernador de San Luis, quien en principio aceptó la condición que los caudillos de los distritos más grandes, y en particular Duhalde, le impusieron: que habría elecciones anticipadas y él no podría presentarse; pero enseguida empezó a trabajar para burlarlas. Tras declarar la moratoria unilateral en el pago de la deuda, lo que le granjeó un apoyo entusiasta de los legisladores y la opinión pública, se negó a devaluar y anunció medidas que iban mucho más allá de los noventa días de plazo que sus pares le habían impuesto.

Adolfo Rodriguez Saa

Adolfo Rodriguez Saa

En respuesta, éstos lo dejaron solo y sin protección policial en una reunión organizada en Chapadmalal, residencia veraniega de los presidentes, que fue sitiada por grupos piqueteros. Temiendo terminar como De la Rúa, presentó al día siguiente su renuncia. Lo reemplazó momentáneamente el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Camaño. Y éste le cedió el cargo a Duhalde, respaldado por el grueso de los peronistas, los radicales y lo que quedaba del Frepaso (en su gabinete habría representantes de las tres fuerzas).

Eduardo Camaño

Eduardo Camaño

Este apoyo pluripartidista le permitió extender su mandato hasta fines de 2003, aunque a cambio debió prometer que no pretendería ejercer el poder más allá de esa fecha, descartando una eventual candidatura.

Eduardo Duhalde

Eduardo Duhalde

Ver: Gobierno de Eduardo Duhalde

Fuente Consultada:
Días de Furia de Jorge Caramasa
Historia de Argentina 1955-2010 Jorge Navaro
Cuatro Décadas de Historia Argentina (1966-2001) Dobaño – Lewkowicz

Biografía de Manuel Galvez Obra Literaria Resumen de su Vida

LA VIDA Y OBRA LITERARIA DEL NOVELISTA  MANUEL GALVÉZ

Manuel Gálvez (1882-1962), novelista, dramaturgo, biógrafo y memorialista argentino nacido en Paraná (provincia de Entre Ríos).Hijo de una distinguida familia de ascendencia española, estudio con los jesuítas de Santa Fe y se graduo en Leyes en la Universidad de Buenos Aires aunque no se dedicó ejercicio de la profesión de abogado sino que cultivó el periodismo desd que se inició en la vida literaria con la publicación de un trabajo sobre Ibsen en el periódico Nuestra Época, que se publica en Santa Fe.

Terminó su carrera en leyes, con una tesis sobre La trata de blancas, para luego iniciar su vida literaria como poeta (El enigma interior, Sendero de humildad) y libretista de zarzuela, fundando una revista de importancia generacional, Ideas, junto con Ricardo Olivera. De joven simpatizó con el anarquismo cristiano inspirado por Liev Tolstói, y luego derivó hacia un nacionalismo de corte católico.

Manuel Gálvez

Manuel Gálvez

MANUEL GÁLVEZ  (1882-1962):  De la unión de don Manuel Gálvez y doña Ángela Baluguera nació este Manuel Gálvez en Paraná, el 18 de julio de 1882. Nació de buena familia, adinerada y de prosapia: era octavo nieto de Juan de Garay, contando entre sus ascendientes a Juana de Saavedra y Sanabria —hermana de Hernandarias—.

Cuando tenía tres años, pasó con su familia a la ciudad de Santa Fe. Allí entró al Colegio de la Inmaculada, donde desde los diez años hizo estudios de griego y de latín. Incursionó fugazmente en el colegio de Pizzurno, continuó sus tareas escolares en el Salvador, de Buenos Aires, y se recibió de bachiller en 1897. Desde ese momento se dedicó pacientemente a leer y al estudio de las leyes.

Sus primeros ensayos aparecieron publicados en «Nueva Época» y consistieron en críticas de obras teatrales. Pero en él bullía la creación y hacia ella se encaminó, con apresurado peso de principiante. En 1904, ya abogado, marchó a Europa.

En París se encontró con Rubén Darío, a quien leyó versos de su novia, Delfina Bunge, con la que contrajo matrimonio en abril de 1910. En agosto de 1907 irrumpió en la vida literaria porteña con su primer libro: «El enigma interior», impresa por Biedma.

Entre ese año y 1909 viajó por Iss provincias del norte en su condición de inspector de enseñanza secundaria. De estos viajes nació un volumen de veintisiete poemas, «Sendero de humildad» que dedicó a sus amigos en las letras.

Concurrió a las reuniones de «El Almorzáculo», peña de escritores donde se relacionó con colaboradores de la revista «Nosotros». Tras una nueva y prolongada estancia en Europa, resolvió dedicarse por completo e la novela. Corría el año 1912.

Doce meses más tarde, el Departamento Nacional de Trabajo publicaba su ensayo «La inseguridad de la vida obrera», fruto de tus experiencias como delegado argentino al Congreso es París. En 1919 fundó la Editorial Pax, junto a Augusto Bunge. En el teatro obtuvo éxitos reseñantes, como la adaptación de su famosa naveta «Nacha Regules». Desde 1933 colabora en «La Nación». En noviembre de 1962, la prensa publica la noticia de su deceso, con comentarios laudatorios sobre su obra literaria y su personalidad.

LA ÉPOCA DE GÁLVEZ: La generación de Gálvez vivió en un tiempo feliz, cuando Buenos Aires contaba apenas con ochocientos mil habitantes. Como gran parte de ellos eran extranjeros, la población nativa constituía realmente una gran aldea

. Eran días placenteros y tranquilos. No se conocían grandes fortunas, pero a nadie le faltaba dinero; los jóvenes se aburrían un poco por falta de diversiones, pero en cambio existía la amistad y el amor; todavía circulaban algunos tranvías a caballo, se bailaba la «polca militar» y, hasta en los barrios del centro, sobre todo en las primeras horas de la noche, el melancólico organillo trituraba las notas del vals «Sobre las olas» o «El delirio de Lucía».

En este clima ingenuo, en esta sociedad que cultivaba el posromanticismo y se deleitaba con las empolvadas marquesas de Darío, Gálvez nació a las letras asesinando a los faunos y a los sátiros de una Grecia de tercera mano: sus compañeros eran todos rebeldes, creían en el tolstoísmo como en una especie de anarquismo cristiano, simpatizaban con el teatro libre de Antoine y eran espiritualistas cue creían en los principios esenciales de la religión.

En mayo de 1903 fundó la revista «Ideas», semejante a una peña editorial, que reunió alrededor de Emilio Ortiz Grognet y Emilio Becher a figuras descollantes: Ricardo Rojas, Alberto Gerchunoff, Juan Pablo Echagüe, Ricardo Olivera, Mariano Antonio Barrenechea, Carlos Alberto Leumann, Juan Manuel Méndez, Atilio Chiáppori, Alfredo López Prieto, Ernesto Mario Barreda, Mario Bravo, Gustavo Martínez Zuviría y tantos otros, que se lanzaron así al quehacer literario.

Cuatro años más tarde, en agosto de 1907, irrumpió en la vida literaria porteña con su primer libro: «El enigma interior», que apareció impreso por Biedma. Cada poema estaba dedicado a un hombre de letras, y todo el libro, a Delfina, el gran amor, cuyas blancas manas, pálidas y conventuales, le hacían soñar con las vírgenes de Botticelli. La crítica aceptó el trabajo con bastante complacencia y se vendieron, aproximadamente, ciento veinte ejemplares.

En julio de 1912 —al cumplir los treinta años— decidió iniciar su obra novelesca, planeada desde un lustro atrás. Juzgó llegado el momento de escribir, en prosa, aquello que conocía por experiencia. Sincero consigo mismo, Gálvez había esperado lo. suficiente rara no defraudar ni defraudarse; antes de entonces, mal hubiese podido describir padecimientos, porque no había sufrido ni vivido. Antes de lanzarse definitivamente hizo su plan: treinta novelas de la vida argentina, una cada año o cada año y medio. Estudió concienzudamente la técnica novelística y empezó a vivir en el mundo de los seres ficticios, creados por su imaginación.

En octubre de 1913 vio la luz «El solar de la raza«, reafirmación de hispanismo que marcó el retorno de la joven intelectualidad argentina a los viejos principios de la madre patria. «La maestra normal» (1914), novela de claro ambiente provinciano, le valió una revera crítica por parte del magisterio y algo también de la prensa; en Buenos Aires, el diario «El Pueblo» dijo que era un libro inmoral y pornográfico, al mismo tiempo que Unamuno lo defendía en La Nación» y Lugones sostenía en las columnas del mismo diario rué Gálvez atacaba a las provincias, a los maestros y a la escuela laica.

A principios de 1919 inició la preparación de una de sus más famosas y discutidas novelas: «Nacha Regules«, anticapitalista y revolucionaria en lo social y económico, aunque no en lo religioso.

En 1920 la Biblioteca de Novelistas Americanos publicó su «Luna de miel y otras narraciones«, que contiene cuatro novelinas y tres cuentos, y tres años más tarde apareció «Historia de arrabal«. «La tragedia de un hombre fuerte«, publicada en mayo de 1922, reflejó la lucha entre el espíritu emprendedor y el espíritu estático que se disputan el ser argentino encarnado en Víctor Urgel, en al escenario de la pasión política y la pasión de su amor.

Es Gálvez el aprovechado novelista de cada hora, de cada angustia; un escritor triunfalmente desafiante del tiempo, profundo psicólogo, retratista sincero para quien el arte y la ciencia de novelar es un instrumento dominado con perfección; es también el poeta del amor y de la mística, ultrasintético y humano.

FRAGMENTO:   «ASÍ SOY SIN TÍ»

Sin ti me siento solo,
abrumadoramente solo,
en un mundo de soledades,
vacío de ilusiones y de ideas,
de pensamientos y de todo.
Sin ti me siento abandonado
como si, con sus negros rasos,
la muerte me envolviera:
Sin ti soy una isla
sin pájaros, sin arboledas:
una isla sin playas hacia el mundo
y toda desolación y tristeza.
Sin ti soy un muerto que anda
por un camino de hojas secas.

CRÓNICA DE LA ÉPOCA:

Gálvez es también colaborador de La Nación y otros periódicos y revistas. La iniciativa de crear una revista surgió de Mario Antonio Barrenechea, secundado por Jorge Eduardo Coll. Al enterarse del proyecto, Gálvez se entusiasmó y habló de Ideas con su amigo Ricardo Olivera. El mismo Manuel Gálvez ha declarado que su objetivo es «luchar heroicamente contra el ambiente materialista y descreído, extranjerizante y despreciador de lo argentino, indiferente hacia los valores intelectuales y espirituales» que según él reinan en nuestro medio.

En el primer numero de la nueva revista, aparecido en mayo de este año, colaboran el escritor chileno Alberto del Solar, Ángel Estrada, Martín Gil, Eugenio Díaz Romero, Guillermo Leguizamón y Emilio Ortiz Grognet. Estaba encabezado por un artículo de Olivera titulado «Sinceridades», una severa síntesis de la penuria intelectual en que vive el país. En las secciones permanentes aparecen las colaboraciones de Julián Aguirre, Martín Malharro, Emilio Becher, Juan Pablo Echagüe y el propio Gálvez.

Fuente Consultada:
Enciclopedia Estudiantil de Lujo Tomo III Editorial CODEX Manuel Gálvez
Diario El Bicentenario Fasc. N° 5 Período 1890-1909

 

Orígenes de la Ciencia Moderna y La Filosofía Renacentista

Orígenes de la Ciencia Moderna: Filósofos y Científicos

Si la primera parte del siglo XVII es un período de crisis en todos los campos, crisis que prolongan las conmociones del Renacimiento, en la segunda mitad del siglo se proyectan las tentativas de solución.

A la anarquía, a las luchas políticas y sociales, responde el ideal absolutista, el cual alcanza la perfección histórica con Luis XIV, que inspira tanto a los soberanos españoles como a los Estuardo, al emperador como a los pequeños príncipes alemanes.

Al caos y la confusión, nacidos de las ruinas del viejo sistema aristotélico como consecuencia de los trabajos y las investigaciones de Bacon y Galileo, se opone la tentativa de Descartes, buscando un nuevo método científico para elaborar una doctrina racional de conjunto del universo.

El ser humano siempre quiso saber qué ocurrió al principio de todo y, en consecuencia, no tuvo reparo en intentar ver más allá para encontrar la luz. Fue el italiano Galileo Galilei (1564-1642) quien preparó el camino de la ciencia moderna y supo convertir el catalejo del holandés Hans Lippershey (1570-1619) en un telescopio refractor para la observación de los cuerpos celestes en 1609, justo el mismo año en que el astrónomo alemán Johannes Kepler (1571-1630) presentaba sus primeras dos leyes del movimiento elíptico planetario en el libro Astronomía nova.

El físico y matemático inglés Isaac Newton (1642-1727), inventor del primer telescopio de reflexión en 1668, sentó las bases de la ciencia moderna con sus descubrimientos en óptica clásica (la naturaleza de la luz blanca o luz del Sol por medio de un prisma de cristal) y la mecánica clásica (la formulación de las tres leyes del movimiento y la ley de la gravitación universal). Además desarrolló el cálculo infinitesimal en el campo de la matemática pura.

Ya en la segunda década del siglo XX, el físico alemán Albert Einstein revolucionó el sistema del mundo newtoniano con la teoría general de la relatividad y dos predicciones fundamentales: la curvatura del espacio-tiempo alrededor de un cuerpo y el llamado efecto de arrastre de marco, por el que la Tierra, en su rotación, curva el espacio-tiempo. Poco después, el universo fue visto como un todo en expansión gracias a la teoría del Big Bang o Gran Explosión, que se ha establecido como la teoría cosmológica más aceptada.

En filosofía Descartes se lo considera como fundador de la filosofía moderna, quien tendrá una gran influencia después de su muerte (1650). A la copiosidad barroca del arte durante este período de transición, el clasicismo quiere imponer las reglas universales del buen gusto y de la mesura.

En todos los aspectos, tanto en el orden económico, con el mercantilismo estatal, como en el orden militar, en el que los ejércitos disciplinados por la monarquía absoluta quieren reemplazar a las bandas de mercenarios y a los condottieros, todavía dominantes en el trascurso de la Guerra de los Treinta Años, se pueden discernir los esfuerzos hacia el orden y la estabilización.

El triunfo no será más que aparente: detrás de las armoniosas fachadas clásicas y las magnificencias del arte oficial, aparecen, desde finales del siglo, otras crisis, otras con tradicciones que anuncian el período revolucionario de la «Ilustración».

DESCARTES Y EL FUNDAMENTO DEL RACIONALISMO
Renato (René) Descartes (1596-1650) pertenecía a la pequeña nobleza; después de haber cursado sólidos estudios eligió la carrera de oficial del ejército, sirviendo primeramente en Holanda, bajo las órdenes de Mauricio de Orange, y en Baviera, al comienzo de la Guerra de los Treinta Años.

No cesaba de meditar y trabajar en las matemáticas; en Alemania, en un cuchitril al lado de una estufa, tuvo la célebre «iluminación» que le reveló las ideas directrices de su filosofía. Después de una permanencia en Italia, se estableció en Holanda (1629), donde el pensamiento   podía   desenvolverse   más   libremente. Residió allí veinte años, interrumpidos por breves estancias en Francia, enteramente   consagrados   a   la   ciencia   y   a   la filosofía.

Filósofo René Descartes

 En el año 1637 apareció el «Discurso del Método», escrito en francés y no en latín como era costumbre en la época para este género de obras. Rápidamente célebre, admirado por la princesa Isabel, hija del Elector Palatino, fue invitado a Estocolmo por la reina Cristina, la cual le exigía que se levantara todos los días a las cinco de la mañana para enseñarle filosofía.  ¡Su actividad de reina no le debaja libre otros momentos! El duro clima sueco fue la causa de la pulmonía que llevó a la tumba a Descartes   a  los  cincuenta  y  cuatro  años.

Trató de sistematizar todos los conocimientos de su tiempo, de crear una ciencia universal explicando los fenómenos de la naturaleza por medio del razonamiento matemático. Sabio en todo, hizo investigaciones de óptica, creó la geometría analítica, se interesó por la fisiología.

Su método comenzó por la duda radical, la «tabla rasa» de las ideas recibidas, la repulsa del principio de autoridad, para comenzar a partir de la primera certeza resumida en la célebre fórmula: «Pienso, luego existo». Se ajusta a cuatro reglas esenciales:

1)no aceptar nunca, más que ideas claras y distintas, que la razón tenga por verdaderas;

2)dividir las dificultades en tantas partes como sean necesarias para resolverlas (análisis);

3)partir de lo simple para, llegar a lo complejo (síntesis);

4)examinar todo por completo para estar seguro de no omitir nada.

No es cuestión de examinar aquí al detalle una obra que aborda los problemas universales de las ciencias y de la filosofía. A pesar de que Descartes intentó demostrar que las ideas de perfección y de infinito no pudieron ser puestas en el hombre, imperfecto y limitado, más que por Dios, sus explicaciones rigurosamente deterministas del universo, del hombre y de sus pasiones, podían excluir la divinidad y por ello rápidamente se hizo sospechoso (a pesar del entusiasmo de Bossuet) a los ojos de ciertos teólogos.

Y es verdad que inspiró directamente a los materialistas del siglo siguiente. Pascal lo vio muy claro cuando escribió en sus «Pensamientos»: «No puedo perdonar a Descartes; hubiera querido poder prescindir de Dios en toda su filosofía; pero no pudo evitar hacerle dar un papirotazo, para poner al mundo en movimiento. Después de esto, Dios no sirve para nada».

Los contemporáneos se apasionaron por sus teorías sobre el pensamiento y la extensión, los torbellinos, la materia sutil, los animales-máquinas, etc… Por su tentativa de reconstrucción total de las leyes del universo, basándose en algunos principios, se ligaba al espíritu de ordenación del absolutismo. Por su método, principalmente la duda sistemática, abría el camino al pensamiento libre, aunque se defendía siempre de ser ateo. El cartesianismo iba a tener importantes derivaciones.

SPINOZA Y LEIBNIZ Entre los espíritus cultivados se mantenía numeroso contacos , por medio de los libros, viajes y las correspondencias. La lengua  francesa  se extendía  y  sustituía  al latín como lengua erudita, y las Provincias Unidas  eran  un punto  de  confluencia  de ideas.

Los grandes centros intelectuales se desplazaban:  primero fue Italia,  hasta comienzos del siglo xvn, después Francia, y, al final del siglo, los Países Bajos e Inglaterra, donde Newton y Locke iban a coronar los  progresos científicos  y filosóficos.

Las ciudades holandesas que habían albergado a Descartes, con sus universidades, sus imprentas, su burguesía mercantil activa y cosmopolita, y su liberalismo, eran favorables a la floración de las nuevas ideas. En Amsterdam   nació   Spinoza (1632-1677), descendiente de judíos portugueses emigrados. La audacia y la originalidad de su pensamiento, influido por Descartes, le indispuso con  su  ambiente  tradicional (su padre quería hacerle rabino), siendo arrojado de la sinagoga.

Excluido del judaísmo, quedó desde entonces libre e independiente, rechazando las cátedras de la universidad, porque temía verse obligado a abdicar de su independencia; prefería ganarse la vida en La Haya puliendo lentes. En este caso tampoco podemos dar más que una breve reseña de su filosofía, expuesta en varias obras (entre ellas el «Tratado teológico político» y la «Etica»). Siendo, a su manera, un místico panteísta, rechazaba toda religión revelada y denunciaba las incoherencias y las contradicciones del Antiguo Testamento, el cual, según él, no había sido dictado por Dios, sino hecho por judíos deseosos de mostrar su historia y su religión bajo cierto aspecto, en relación con las necesidades históricas.

Lo mismo que Descartes, intentó dar, sin dejar de criticar los puntos de su teoría, una vasta explicación del mundo basada en la mecánica y las matemáticas, obedeciendo a una rigurosa lógica de las leyes de la necesidad, en la que asimilaba a Dios con la sustancia infinita, con la Naturaleza. Negaba la existencia de un Dios personal y del libre albedrío. «Nosotros creemos ser libres porque ignoramos las cosas que nos gobiernan. Si se pudiera tener una idea absoluta del orden general que rige la Naturaleza, se comprobaría que cada cosa es tan necesaria como cada principio matemático».

Quería analizar las pasiones y los sentimientos «como si se tratara de líneas, de superficies, de volúmenes».

Alemania produjo otro gran genio en la persona de Leibniz (1646-1716), nacido en Leipzig, agregado al servicio del Elector de Maguncia y después al del duque de Hannover. Pasó cerca de cuatro años en París, donde trató de disuadir a Luis XIV de intervenir en Alemania. Independientemente de Newton, inventó el cálculo infinitesimal (1684).

Su compleja filosofía está basada en la teoría de las «mónadas», elementos, átomos de las cosas, todas diferentes, creadas por Dios, que es la mónada suprema y quien ha regulado el universo dentro de una armonía preestablecida, agrupando las cadenas infinitas de las mónadas y su movimiento. Diferentes, incompletos, frecuentemente contradictorios, rebasados hoy, pero llenos de intuiciones geniales, todos estos sistemas tienen un punto común: una explicación total, rigurosa, científica, de la Naturaleza y de sus fenómenos, de Dios, de la sustancia, del alma, etc..

En un siglo, los progresos son considerables: el pensamiento humano no se inclina ya ante los dogmas y las tradiciones recibidas, sino que busca libremente por medio de su crítica descubrir las leyes que rigen el universo, como ya lo habían intentado los grandes filósofos griegos.

PRINCIPIOS DE LA CIENCIA MODERNA
Muchos pensadores eran, al mismo tiempo que sabios, matemáticos notables. Paralelamente a su obra filosófica y religiosa, Blas Pascal (1623-1662) establecía las bases del cálculo de probabilidades, demostraba la densidad del aire según las hipótesis de Galileo y de Torricelli, inventaba el barómetro, exponía las propiedades del vacío y de los fluidos, así como las de las curvas.

Otros investigadores, igualmente científicos, profundizaron en los descubrimientos hechos a comienzos del siglo: en medicina, después del inglés Harvey, médico de los Estuardo (muerto en 1657), que había construido una teoría revolucionaria sobre la circulación de la sangre y el papel del corazón, el bolones Malpighi (1628-1694), gracias a los progresos del microscopio, analizaba el hígado, los ríñones, los corpúsculos del gusto, las redecillas de las arteriolas, y comenzaba el estudio de la estructura de los insectos.

El holandés Leuwenhoek descubría los erpermatozoides y los glóbulos rojos de la sangre. Los dos chocaban todavía con los prejuicios tenaces de las universidades, en las que reinaba el aristotelismo que había rechazado los descubrimientos de Harvey. Moliere, en su «Enfermo Imaginario», hará, por otra parte, una cruel sátira de los médicos retrógrados.

cientifico del renacimiento

Biografía
Copérnico
Biografía
Johanes Kepler
Biografía
Tycho Brahe
Biografía
Galileo Galilei

El mundo de lo infinitamente pequeño comienza a entreabrirse, aunque aún no sean más que tanteos en química y fisiología. Redi, médico del gran duque de Toscana, abordaba el problema de la «generación espontánea». Suponía que los gusanos no nacen «espontáneamente» de un trozo de carne en descomposición, sino de huevos que ponen moscas e insectos.

Sin embargo, la mayoría de la gente creía todavía en esta generación animal o vegetal, partiendo de pequeños elementos reunidos. El mismo Redi descubría las bolsas de veneno de la víbora, pero otros aseguraban que el envenenamiento era producido por los «espíritus animales» de la víbora que penetraban en la llaga hecha por la mordedura.

La ciencia comenzaba también a ocuparse de las máquinas: Pascal, Leibniz construían las primeras máquinas de calcular. Cristian Huygens (1629-1695) aplicaba a los relojes el movimiento del péndulo. Miembro de la Academia de Ciencias de París, pensionado por Luis XIV, tuvo que regresar a Holanda, su país natal, después de la Revocación del Edicto de Nantes.

Realizó importantes trabajos matemáticos, estudió la luz, presintió su estructura ondulatoria, desempeñó un papel decisivo en astronomía, tallando y puliendo los cristales de grandes lentes, lo que le permitió descubrir un satélite de Saturno, la nebulosa de Orion, así como el anillo de Saturno. Su ayudante, Dionisio Papin construyó la primera máquina de vapor en la que un émbolo se movía dentro de un cilindro (1687). Los ingleses iban a sacar aplicaciones prácticas para extraer el agua de las minas por medio de bombas. Por último, a finales de siglo, Newton formulaba las leyes de la gravitación universal.

«DIOS DIJO: HÁGASE NEWTON Y LA LUZ SE HIZO»

Esta cita del poeta Alexandre Pope muestra bien claro el entusiasmo que levantó el sistema de Newton, publicado en 1687 con el nombre de Philosophiae Naturalis Principia Mathematica. Isaac Newton (1642-1727), alumno y después profesor de matemáticas de la Universidad de Cambridge, terminó su carrera como «inspector de Monedas» y presidente de la Real Sociedad; fue también miembro del Parlamento.

físico ingles Newton

Isaac Newton

A la edad de veintitrés años lanzó las bases del cálculo diferencial, necesario para investigaciones profundas y mejoró su técnica, mientras que Leibniz llegaba a los mismos resultados por un método diferente. Los dos sabios fueron mutuamente acusados de plagio, a pesar de que sus investigaciones eran independientes aunque casi simultáneas.

Las anotaciones de Leibniz eran, por lo demás, más eficaces y los franceses las adoptaron. La invención del cálculo diferencial  e  integral que se funda en la acumulación de las diferencias infinitamente pequeñas, había de permitir resolver los problemas que planteaban las matemáticas del espacio, con sus cambios de tiempo, de lugar, de masa, de velocidad, etc.. Newton se dedicó entonces a estudiar las cuestiones que sus predecesores habían dejado sin solución: ¿por qué los astros describen curvas en lugar de desplazarse según un movimiento rectilíneo? Se dice que fue la caída de una manzana lo que puso en marcha los mecanismos de su reflexión.

Necesitó veinte años para dar las pruebas de sus teorías sobre el movimiento y la gravitación universal, las cuales iban a ser unánimemente admitidas hasta Einstein.

Albert Eisntein

En el espacio vacío, los cuerpos ejercen una atracción mutua; la fuerza de atracción es tanto mayor cuanto menor es la distancia entre dos cuerpos y mayor la masa del cuerpo que ejerce la atracción, o, dicho de otro modo, esta fuerza es directamente proporcional al producto de las  masas  e  inversamente proporcional  al cuadrado de las distancias. Newton extendía a todo el universo los fenómenos que entonces se creían reservados a la Tierra, siendo el cielo teatro de misterios inaccesibles, como lo creía la Edad Media.

Obtuvo una formulación matemática, gracias al cálculo infinitesimal, y consiguió una comprobación en el estudio del movimiento y de la velocidad de la Luna. Estableció, igualmente, que a cada acción se opone igual reacción. Las teorías de Newton chocan con las de Descartes, el cual explicaba la interacción de los astros por medio de los famosos «torbellinos» que agitaban continuamente la «materia sutil» continua, en la que flotaban los cuerpos. A la publicación de «Principia» siguieron numerosas polémicas.

Los cartesianos afirmaban que este principio de atracción era un retroceso a las «cualidades» ocultas de Aristóteles y, a pesar de los argumentos newtonianos, que demostraban la imposibilidad de concebir el espacio celeste lleno de materia, incluso siendo muy fluida, se continuó negando durante largo tiempo la teoría de la gravitación, como lo hicieron Huygens, Leibniz, Fontenelle, Cassini, Réaumur y otros, hasta la confirmación cada vez más brillante que aportaron las experiencias en el transcurso del siglo XVIII. Newton aplicó también su genio al estudio de la luz, explicando por qué los rayos del sol se descomponen en diferentes colores a través de un prisma. Al margen del análisis espectral, hizo numerosos descubrimientos ópticos.

La fe de Newton permaneció viva. Su sistema no eliminaba la exigencia de una causa primera, de un agente todopoderoso «capaz de mover a su voluntad los cuerpos en su sensorium uniforme e infinito para formar y reformar las partes del universo». La ciencia aceptaba a Dios, que debía crear ininterrumpidamente el movimiento, sin el cual todo se pararía poco a poco por degradación de la enegría. Newton murió a la edad de ochenta y cuatro años, rodeado de inmenso respeto, después de haber abierto un campo ilimitado a los descubrimientos de física y matemáticas.
Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo VII La Gran Aventura del Hombre

El sector terciario en la economia de un pais Actividad Terciaria

El sector terciario en la economía de un país

Al hablar de la economía de un país, nos referimos a los recursos que tiene ese país, a los bienes que produce, a los métodos de producción que emplea y al destino final de los bienes producidos. También designamos con el término economía las políticas económicas de los gobiernos, que intervienen, en mayor o menor medida, a la hora de establecer los sistemas productivos de un país, de fijar precios y salarios, de recaudar impuestos, de establecer ventajas o limitaciones, etc. El Estado, por ejemplo, puede crear y dirigir sus propias empresas, limitar la producción de un bien y fomentar la de otro, conceder ventajas para el establecimiento de industrias en una determinada región, conceder exenciones o ventajas fiscales.

Para estudiar metódicamente los bienes que produce un país, se suele dividir la economía en tres sectores:

—El sector primario, que abarca la agricultura, la ganadería, la pesca y la explotación forestal; esta última consiste en el aprovechamiento económico de los bosques para la obtención de madera, pasta de papel y algunas otras sustancias como resinas y caucho.

—El sector secundario, que engloba la minería y la industria.

—El sector terciario, que agrupa todas las demás actividades necesarias para el desarrollo de una sociedad: comercio, finanzas, transportes, turismo, enseñanza, sanidad, deportes, espectáculos, etc., consideradas desde un punto de vista económico, es decir, como productoras de riqueza.

EL SECTOR TERCIARIO:
Comprende todas aquellas actividades que no pueden incluirse ni en el sector primario ni en el secundario. Es, por tanto, un sector muy variado, que también recibe el nombre de sector de servicios, porque todas las actividades que engloba son servicios que se prestan entre sí las empresas o los individuos, como vender un producto, transportar una carga, ofrecer una habitación en un hotel, servir una cena en un restaurante, ser objeto de un reconocimiento médico, etc.

El terciario es el sector económico más importante en los países desarrollados y el que da trabajo a un mayor número de personas. En cambio, en los países en vías de desarrollo el sector económico más importante y el que ocupa mayor cantidad de población activa es el primario.

Dentro de este grupo tienen particular importancia el comercio y los transportes. Estos últimos dan lugar a la realización de grandes obras públicas, como la construcción de líneas de ferrocarril, carreteras, aeropuertos y puertos.

cuaro resumen sector terciario

Origen de los Whigs y Tories en Gran Bretaña Conservadores y Laboristas

Origen de los Whigs y Tories en Gran Bretaña Conservadores y Laboristas

De  tiempo en tiempo, las elecciones inglesas atraen la atención de todo el mundo sobre el enfrentamiento de conservadores y laboristas (con los liberales actuando de tercero en discordia), que representa uno de los aspectos más típicos e interesa de la estructura política de los países de lengua inglesa. Conservadores y laboristas son, realmente, los protagonistas modernos del antagonismo secular entre dos grupos políticos que, precisamente en Inglaterra, dio origen al «juego parlamentario» entre la mayoría y la oposición, que constituye la base de toda democracia occidental.

«WHIGS» Y «TORIES»
Hacia 1679, en el Parlamento inglés surgieron dos fracciones durante un encarnizado debate político. Se discutía una ley que pretendía excluir de la sucesión al trono al católico duque de York, hermano de Carlos II Estuardo, quien luego reinó con el nombre de Jacobo II. Inglaterra atravesaba un período de reorganización: después del paréntesis de Oliver Cromwell, se había restaurado la monarquía (1660); las diferencias religiosas entre católicos y protestantes avivaban la lucha política.

Parte del Parlamento se alineó a favor del duque de York, y parte, en contra. Ambas fracciones, siguiendo una tradición universal, se cruzaban apelativos, poco honorables. Los que apoyaban al católico Jacobo eran «gratificados» con el calificativo de tories, término despreciativo irlandés con que se indicaba los «papistas», fuera de la ley, que aún no se habían plegado al cisma de la Iglesia de Inglaterra.

Sus adversarios, es decir, los que deseaban excluir de la sucesión al duque de York, recibieron el apelativo de whigs, palabra escocesa para designar a los ladrones de ganado, aplicada posteriormente a los presbiterianos escoceses (que tenían fama de contumaces rebeldes) y que se convirtió en sinónimo de rebelde contra el poder del rey. 

Las dos tracciones dieron lugar a una extraña costumbre, que luego encontró imitadores en la historia (recordemos a los «gueux», es decir, andrajosos, como llamaron a los rebeldes de los Países Bajos y a los «sans-culottes» de la Revolución Francesa): tomaron el insulto y lo convirtieron en una denominación oficial. Así nacieron el partido «tory» y el «whig«. El primero fue, en líneas generales, el partido de los aristócratas apegados a la tradición, mientras que el «whig» agrupó a ciertos propietarios de tierra, a los comerciantes, etc.; en una palabra, a los burgueses.

En el curso de los siglos los partidos evolucionaron, inclusive en su elemento social, y ambos han dado al pueblo inglés políticos de gran valor, como, por ejemplo, William Pitt el Joven, Robert Peel y Benjamín Disraeli, del partido «tory«; Lord John Rusell, W. E. Gladstone, Lord Palmerston y Lord Beveridge, del partido «whig«.

En el siglo XIX, mientras que el término «tories» continuó designando a los conservadores, el apelativo «whigs» cayó en desuso; esto sucedió, en parte, porque el partido «whig» fue sustituido, poco a poco, por el liberal, que se convirtió en su heredero directo.

Sin embargo, los liberales empezaron a declinar rápidamente, a principios de nuestro siglo, al tiempo que alcanzaba cada vez mayor fuerza el nuevo partido laborista («labourist«). Este partido se convirtió en el antagonista de los conservadores.

whigs tories

CÓMO SON ACTUALMENTE LOS PARTIDOS POLÍTICOS INGLESES
Para muchos países, habituados al sistema pluripartidista, cada partido político representa una idea abstracta (la veces, demasiado abstracta!) y muy precisa. En otras palabras, cada partido es la expresión de una teoría. En este sentido, los republicanos son los partidarios de la república; los liberales representan las ideas del liberalismo, etc. Usando la misma medida, nos inclinaríamos a creer que los conservadores ingleses son retrógrados reaccionarios y que los laboristas son inflamados revolucionarios.

Estos juicios no corresponden, en absoluto, a la realidad. Ante todo, los partidos políticos ingleses, como los de los otros países anglosajones, rechazan las utópicas teorías, las posiciones dogmáticas, «de principio». Presentan a sus electores soluciones prácticas de los problemas del momento, es decir que enuncian (y no sólo a modo de propaganda electoral) la forma en que retenden afrontar las cuestiones que se plantearán al futuro gobierno, en el caso de que llegaran »poder.

Los conservadores son partidarios de soluciones liberales, de la libre competencia, del respeto a las leyes económicas tradicionales, de una política exterior cauta; los laboristas tienden a posiciones más avanzadas en lo económico, lo social y lo político; ven con buenos ojos las nacionalizaciones, las intervenciones estatales, etc. No hay, pues, que pensar en Ion conservadores como «reaccionarios». Si Inglaterra está, hoy, entre las naciones social» mente más progresistas, el mérito es también de los conservadores. Y no hay que suponer que los laboristas estén dispuesto! a abandonar el conjunto secular de tradiciones y costumbres que enorgullecen a Ion ingleses; todas las revoluciones inglesas han realizado sin estridencias y por ION cauces de las tradiciones y las costumbres.


CUÁLES SON
Los partidos que, en la actualidad, Nh reparten el electorado inglés, son los siguientes:

El partido conservador (Conservative-Party). Se trata del viejo partido tory, y aún se le llama así en el lenguaje corriente, a pesar de que, desde 1830, ha asumido la denominación de «conservador». Este antiguo grupo político ha alcanzado en nuestro siglo una notable expansión, obteniendo las simpatías de muchos electores. En enero de 1957, Harold Macmillan ocupó el puesto de Anthony Edén y llevó al partido al re sonante triunfo de las elecciones genérales  de 1959, en las que no sólo consigue la tercera victoria consecutiva, sino que obtuvo un incremento de la mayoría, con 365 escaños sobre 630, superioridad sin precedente,1; en la historia de la política inglesa. En 19CÜ le sucedió Sir Alee Douglas-Home.

El partido laborista (Labour Party). Fundado en 1900, como una asociación de ligas socialistas, sindicatos (las famosas Trade Unions), consejos obreros y organizaciones electorales locales de tendencia socialista. Su objetivo fue dar una representación parlamentaría al mundo del trabajo (Labour Party significa, precisamente, «partido del trabajo»). En el período siguiente a la primera guerra mundial, la decadencia de los liberales produjo el auge de los laboristas, que sustituyeron a aquéllos como alternativa frente a los conservadores.

Los laboristas llegaron al poder, solos, en 1924, con J. Ramsay MacDonald, y, luego, en 1929-31, con el mismo líder. Tras el paréntesis de los años de guerra (en los períodos bélicos, Inglaterra es gobernada por una coalición de ministros, tanto de la mayoría como de la oposición), el partido laborista volvió al poder con Clement Atlee, desde 1945 a 1951.

Con las elecciones generales de 1959, su fuerza parlamentaria se restringió a 258 escaños, sobre un total de 630, y en 1964 volvieron otra vez al poder, con Harold Wilson a la cabeza del partido. Es obvio que los laboristas, aunque se declaran socialistas, no aceptan los principios marxistas de la lucha de clases.

El partido liberal (Liberal Party). Los liberales son los herederos directos de los whigs, y han tenido siempre de 5a 10 parlamentarios, contra los 300, aproximadamente, de cada uno de los otros dos partidos.

LAS VENTAJAS DEL SISTEMA BIPARTIDISTA
Como vemos, pese a la presencia de los liberales, el sistema inglés es, sustancial-mente, bipartidista, esto es, fundado sobre dos grupos políticos: uno, en el gobierno, y otro, en la oposición. ¿Qué ventajas ofrece este sistema?

1) El Parlamento es más homogéneo, al no estar fraccionado en muchos grupos.

2) En consecuencia, el Gobierno es apoyado sólidamente por el partido que ha obtenido la mayoría, sin necesidad de recurrir a coaliciones con otros partidos. En otras palabras, el Gobierno es más estable y se evitan las repetidas crisis que ha sufrido, por ejemplo, Francia en la postguerra, y, aunque en menor medida, Italia.

3) Los dos partidos en pugna se dirigen a todas las clases sociales (es decir, son «interclasistas») y por eso no tutelan sólo los intereses de una clase, sino que tratan de conciliar las exigencias de sus electores; por este motivo, la lucha política es menos violenta y menos dramática que en otros países.

4) Ambos partidos intentan ponerse de acuerdo con el mayor número de grupos políticos, asociaciones, ligas, clubes, etc. Quien lo consigue más ampliamente, se asegura el mayor número de votos. Es evidente, pues, que los acuerdos, las coaliciones, el propio programa del Gobierno, se forman en el partido y antes de la consulta electoral. Después de las elecciones, todo está ya discutido y preparado, y la vida del Gobierno no tendrá sorpresas ni crisis.

5) El hecho de que ambos partidos deban atraerse a todas las clases —más aún, a las mismas clases— los hace muy semejantes entre sí, y no hay que excluir la posibilidad de que, para ciertos problemas, propongan a los electores la misma solución. El alternarse de los dos partidos en el poder no provoca, pues, desequilibrios notables en la conducta política del Gobierno y, en consecuencia, en la vida de la nación.

6) Lo que podría llamarse «pendularidad» es una de las características de los electores anglosajones. Éstos no se «encariñan» con un partido, tal como ocurre en otras democracias occidentales; es decir, no siguen siempre al partido que más les gusta, aunque cometa errores.

Los electores anglosajones juzgan objetivamente la obra de los dos partidos, y votan, indistintamente, por uno o por otro: votan al partido que presenta mejor programa, o cuyo programa parece mejor al elector. Evidentemente, esto compromete a los partidos a «hilar muy fino», porque cada error significa la pérdida de muchos electores o, inclusive, la pérdida de la elección.

POR QUÉ EN OTROS PAÍSES RIGE EL SISTEMA PLURIPARTIDISTA
En Francia, Alemania, Italia, Argentina y otras naciones, los electores están divididos entre numerosos partidos, y por ello se habla de sistema pluripartidista. Este sistema tiene el inconveniente de que fracciona en exceso al Parlamento, pero, con respecto al bipartidismo, tiene la ventaja de que la lucha política es más clara.

De hecho, en el sistema basado en dos únicos partidos, la necesidad de conciliar las tendencias de los electores, de llegar a compromisos, entendimientos y acuerdos electorales, acaba, a veces, volviendo confusa la vida política de la nación.

De todas formas, hay que tener presente que la adopción de uno u otro sistema no depende de los gobernantes: uno y otro son fruto de distintas tradiciones, diversas mentalidades y diferentes condiciones sociales.

En los Estados Unidos, el sistema bipartidista «puro» está casi impuesto por el hecho de que ningún pequeño partido podría obtener los votos suficientes para hacer llegar a la presidencia a un candidato propio.

En Francia y en Italia, juega en favor del pluripartidismo el hecho de que existe un gran espíritu individualista, poca disciplina de partido, demasiadas diferencias entre las clases sociales y entre unas regiones y otras, y que la lucha de clases es encarnizada.

Todas estas circunstancias hacen inadecuado un sistema bipartidista. Con todo, en un sistema u otro, lo esencial es que en todos los países exista una verdadera democracia y que los intereses del pueblo sean respetados siempre.

Fuente Consultada: Enciclopedia Superior del Estudiante Fasc. N°48

La Empatia Humana Comprender a mi semejante Virtud Moral Capacidad

LA EMPATÍA COMO VALOR HUMANO

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LA EMPATÍA COMO VALOR HUMANO: En nuestras relaciones interpersonales exigimos que los demás nos traten con respeto y comprensión, sin embargo, nunca nos detuvimos a pensar si nosotros procuramos actuar bajo esos parámetros de conducta.

Quizás envueltos en nuestras obligaciones, apurados y acelerados por el trabajo o la escuela, nos volvemos egoístas, olvidando que los demás pueden decirnos o comunicarnos cosas importantes para nuestra vida y crecimiento personal. El valor de la empatía nos ayuda a recuperar el interés por las personas que nos rodean y a consolidar la relación que tenemos con cada una de ellas.

La empatía supone un esfuerzo, aquel que realizamos para reconocer y comprender los sentimientos y actitudes de las personas, así como las circunstancias que los afectan en un momento determinado.

Sin embargo, la empatía no es el producto del buen humor con que despertamos, ni del afecto que nos une a las personas.

Si esta combinación fuera común, siempre estaríamos disponibles para escuchar a los demás y dejaríamos momentáneamente nuestras ocupaciones, pensamientos y preocupaciones para atender a quienes nos rodean.

A su vez, escuchamos a menudo que la empatía es la tendencia o actitud que tenemos para ponernos en el lugar de los demás e identificarnos plenamente con sus sentimientos.

Sin embargo, esto tiene el riesgo de dejar a la empatía en un nivel meramente emocional: «si siento lo mismo que el otro, entonces hay verdadera empatía».

Por eso la empatía es un valor que se vive habitualmente, totalmente independiente de nuestro estado de ánimo y disposición interior.

Se facilita en la medida que conocemos a las personas, la relación frecuente nos permite descubrir los motivos de enojo, alegría o desánimo de nuestros semejantes y su modo de actuar.

Por ejemplo, esto se puede evidenciar claramente entre padres e hijos, en las parejas y con los amigos donde la relación es muy estrecha, quienes parecen haber adquirido el «poder de adivinar» que sucede antes de haber escuchado una palabra, teniendo siempre a la mano la respuesta y el consejo adecuados para la ocasión.

Existen a su vez, obstáculos que debemos superar como el cansancio, el mal humor, el dolor de cabeza y las preocupaciones propias del trabajo y el estudio.

Incluso, puede ocurrir que en casa los padres presten poca atención a los problemas o alegrías de sus hijos por considerarlos pequeños o sin importancia, lo cierto es que, con su actitud –y muchas veces sin querer– procuran evadir esa molestia e inoportunidad para encerrarse en sí mismos.

Otro ejemplo, lo encontramos cuando en la pareja alguno da monosílabos, gestos o sonidos guturales como respuesta evidenciando la falta de comunicación entre ellos; cuando tenemos tantos problemas, y lo que menos deseamos es escuchar lo bien o lo mal que les sucede a los demás.

En estas situaciones claramente nuestro estado de animo determina nuestras relaciones, obstinados permanecemos en nuestro mundo, damos a todo lo que ocupa nuestra mente la máxima importancia, comportándonos indiferentes y poco amables; queremos ser entendidos, sin intentar comprender a los demás.

Por tanto, la empatía necesita de nuestra generosidad y genuina comprensión: para olvidarnos de nosotros mismos y hacer el esfuerzo por considerar los asuntos y sentimientos que los demás quieren participarnos.

La empatía como valor –y al igual que todos los valores– no hace diferencias entre personas, es una actitud propia de la personalidad, siempre abierta y dispuesta a las necesidades de los demás: este esfuerzo es mayor cuando ante nosotros está el empleado, el alumno, el vecino, la empleada doméstica o el vecino, pues sin darnos cuenta, podemos limitar nuestra atención e interés, o peor aún, menospreciarlos por considerarlos en una posición inferior.

Además, este valor nos proporciona posibilidades infinitas, primero hacia nuestros semejantes con quienes podemos compartir y confiar problemas, alegrías, triunfos y fracasos, ser escuchados y comprendidos.

De esta forma, tenemos la inmejorable oportunidad de procurar el bienestar, desarrollo y perfeccionamiento de las personas, lo cual manifiesta el profundo respeto que les debemos.

El valor de la empatía desarrolla en nosotros la capacidad de motivar y encauzar positivamente a las personas; enseñar a tener ese interés por los demás y vivirlo habitualmente, es la mejor forma de transmitir empatía e identificarnos plenamente con los demás, cambiando radicalmente el entorno social en el que vivimos.

Para nosotros, la empatía nos permite conocer y comprender mejor a los que nos rodean, a través del trato cotidiano, trasladando estas actitudes hacia el seno familiar, logrando una colaboración y entendimiento entre todos: con la pareja la relación es cada vez más estable y alegre; con los amigos garantiza una amistad duradera; con los conocidos abre la posibilidad a nuevas amistades; en la empresa ayuda a conseguir una mayor productividad al interesarnos por los empleados y compañeros; en la escuela se obtiene un mejor rendimiento por la relación que se tiene con los alumnos y entre ellos mismos.

Vivir el valor de la empatía es algo sencillo si nos detenemos a pensar un poco en los demás y en consecuencia, aprenderemos a actuar favorablemente en todas las circunstancias. Por eso, debemos estar pendientes y cuidar los pequeños detalles que reafirmarán este valor en nuestra persona:

– Procura sonreír siempre, esto genera un ambiente de confianza y cordialidad. La serenidad que se manifiesta desarma hasta el más exaltado.

– Primeramente considera como importantes los asuntos de los demás y después los propios. Después de haber escuchado, la persona que se ha acercado a ti seguramente tendrá la capacidad de entender tu situación y estado de ánimo, por lo cual estará dispuesta ayudarte.

– No hagas un juicio prematuro de las personas porque te hace cambiar tu disposición interior (no pienses: «ya llego este molesto», «otra vez con lo mismo», «no me deja en paz», «otra interrupción») Si alguien se acerca a ti, es porque necesita con quien hablar… No los defraudes.

– Si no tienes tiempo o es un mal momento, exprésalo con cortesía y delicadeza -que también es empatía- y las personas se sentirán igualmente atendidas. Importante: no dejes pasar mucho tiempo para charlar con la persona.

– Evita demostrar prisa, aburrimiento, cansancio, dar respuestas tajantes u distraerte en otras cosas; además de ser una falta de respeto, logras autodominio y demuestras interés por las personas. Aprende a escuchar.

– No olvides infundir ánimo con palabras, una palmada en el hombro o un gesto amable, sobre todo si la persona tiene problemas.

En conclusión, la empatía es un valor indispensable en todos los aspectos de nuestra vida, sin él, sería muy difícil enriquecer las relaciones interpersonales. En este sentido, quien se preocupa por vivir este valor, cultiva simultáneamente la confianza, amistad, comprensión, generosidad, respeto y comunicación.

Sin embargo, no debemos olvidar que la posmodernidad con su ritmo de vida actual, nos proporciona pocas oportunidades de servir y comprender a los demás, de conocerlos y de tratarlos como es debido. La herramienta necesaria para acercarnos y tornar nuestras relaciones más humanas es el valor de la empatía, pieza fundamental que nos enriquece y nos identifica mejor como seres humanos.

ALGO MAS…. La empatía es la capacidad de ponernos en la piel de otra persona, de escucharla y comprenderla de manera sincera. Es una virtud que aumenta con la práctica y que resulta indispensable para una buena comunicación.

1. Olvídate de tu  propia experiencia
Cada persona es un mundo y nadie actuará igual ante un mismo hecho. Para practicar una escucha sincera, debes evitar comparar tu experiencia con la del otro.

2. Silencia a tu juez interior
No eres un tribunal ni la otra persona se dirige a ti para recibir un veredicto. Despréndete de los prejuicios y las ideas preconcebidas, solo así podrás escuchar sin juzgar.

3. No te sientas obligado a aconsejar
A veces quien te habla solamente necesita dar voz a sus sentimientos y ser escuchado. Debes desterrar la idea de que, cuando te explican algo, tienes que dar tu consejo.

4. Intenta sentir las emociones del otro
Para empatizar es importante ponerse en la piel de quien te habla, intentar sentir lo que siente, desde su perspectiva y experiencia personales. Solo así fluirán los sentimientos.

5. Aprende a ir más allá de las palabras
Todos sabemos que nuestra expresión es más compleja, que no solo somos lo que decimos. Permanece atento al lenguaje del cuerpo, a los pequeños gestos… Dicen mucho.

6 Haz saber que lo estás entendiendo
Aprovecha las pausas para expresarle a la otra persona que la estás escuchando, intenta resumir lo que crees haber entendido. Utiliza el tono que mejor se ajuste a la situación.

7. Implicarse no es empatizar
No es lo mismo compartir un sentimiento, reconocerlo, que hacerlo tuyo. Cuando te implicas, te estás alejando de la empatía y dejas de escuchar sinceramente.

8 No temas expresar tus dudas
El intercambio de experiencias es enriquecedor. Haz las preguntas que consideres necesarias para entender mejor aquello que te están explicando. Interrumpe con cuidado.

9. Disfruta de sus beneficios
Una actitud empática, en todas las áreas de la vida, te facilitará las cosas y te permitirá adaptarte mejor a las circunstancias, sentirte más libre, sin creencias limitantes.

Liberalismo y Conservadurismo Democracia Liberal Unificacion Italiana

En la segunda mitad del siglo XIX, el pensamiento de los hombres y consecuentemente su accionar estuvo influenciada por diferentes corrientes ideológicas: el liberalismo y el conservadorismo. Lo que las hacía particulares a cada una de ellas, eran su diferente punto de vista con respecto al problema de la democracia política en las sociedades en las que se estaba gestando el capitalismo. Sin embargo no fueron las únicas corrientes ideológicas presentes en ese entonces, también lo hicieron el nacionalismo y el socialismo.

La lucha por el sufragio femenino. Desde mediados del siglo XIX, un número cada vez más grande de mujeres se incorporaban a las actividades laborales. Y al tiempo que lo hacían, comenzaban a reclamar por la igualdad de sus derechos cívicos. Una de las demandas principales fije el derecho al voto. Y para lograrlo organizaron su lucha a través de huelgas de hambre y manifestaciones callejeras. Sin embargo, recién a principios del siglo XX alcanzaron el derecho al sufragio: en Estados Unidos fue en 1920 y en Gran Bretaña en 1928. En otros países las reformas recién se produjeron hacia 1940. En la imagen podemos observar una concentración pública de mujeres sufragistas realizada en Nueva York, en 1915.
La alineación del liberalismo como una corriente ideológica fue a partir de las ideas de varios filósofos.  Entre ellos podemos citar al inglés John Locke (1632-1704) y a los franceses Charles- Louis de Secodant, barón de Montesquieu (1689-1755) y Jean Jacques Rousseau (1712-1778). Lo que buscaba esta corriente, era una fórmula de equilibrio político que restringiera el poder monárquico y reconociera además al pueblo como poder legítimo, pero que no se entregara el gobierno de manera directa, sino a través de sus representantes. Así la vida de los hombres en la sociedad se regía por unos principios fundamentales, afirmados a mediados del siglo XIX.

Por ejemplo, el reconocimiento de que los hombres son libres e iguales en los derechos, tanto a la vida como a su libertad, su seguridad, a la felicidad. Por otra parte, el derecho a la propiedad privada, individual e ilimitada; la aseguración de la convivencia y la puesta de límites a sus propios derechos como integrantes de una misma sociedad estaba dada a través de la aceptación de queja autoridad del estado mediante un acuerdo o pacto; también la validez de un Estado de derecho limitado en su poder y en sus funciones por la constitución y las leyes, estas últimas que tiene la finalidad de proteger jurídicamente los derechos de los individuos.

Es así como podemos afirmar que el liberalismo, es la ideología representativa y adoptada por los grupos burgueses, cuyo poder social y económico crecía junto al desarrollo del capitalismo industrial. Consiguiendo difundir y en algunos casos imponer la vigencia de los derechos civiles y de valores.

Sin embargo, comenzó a desplegarse entre los liberales pero sin dejar de lado sus principios, un movimiento democrático que tuvo como propuesta avanzar hacia un grado de igualitarismo en la organización política de las sociedades.  Ello fue así desde mediados del siglo XIX. Consecuentemente, se propusieron en manos de liberales reformistas transformaciones con el objetivo de permitir una mayor participación del conjunto de la población en la elección y en el ejercicio del gobierno a través del sufragio universal. Estas reformas fueron realizadas en la organización política de sus propias sociedades.

Debido a ello, es que comienza a afirmarse el conservadorismo en la segunda mitad del siglo XIX, frente al movimiento democrático liberal. No obstante, sus características no eran similares, ya que los conservadores en las primeras del décadas del siglo, afirmaban que las instituciones divinas eran la monarquía, la organización eclesiástica, la familia, la propiedad privada, el sistema de privilegios y las organizaciones; todas ellas defendidas por la autoridad del Estado. Ideología ella en contraposición al liberalismo, ya que las mismas en esa época expresaban aquellos intereses de los grupos privilegiados del antiguo régimen.

El reformismo democrático fue avanzando con el correr del tiempo, lo que determinó que los grupos de la burguesía opositores al establecimiento del sufragio universal y a otras reformas políticas que tenderían hacia la democratización, sean considerados conservadores. Esta cuestión denotó un nuevo problema, ya que los conservadores ante esto justificaron su oposición, y lo hicieron afirmando que las mayorías sólo podían expresarla voluntad de los más ignorantes pero en ningún caso la verdad.

La nueva organización política: los partidos políticos

En Europa y en los países de su ámbito cultural se caracterizaron por el ascenso de la burguesía, durante las décadas que precedieron a la gran revolución democrática de 1848. Se iba imponiendo cada vez más una clase integrada, en todos lo aspectos del acontecer social, por hombres que hacían el esfuerzo individual bandera de progreso, que dedicaban el ahorro y la vida abstinente, sin renunciar a conseguir cuantos bienes de fortuna pudieran engrosar su patrimonio, ya que el dinero suponía en esta nueva sociedad, el único valor de referencia individual.

La democratización política era considerada como una nueva amenaza latente por lo integrantes de las clases poderosas de las sociedades, porque esta no les aseguraba el mantenimiento de su poder en dicha sociedad. Pero reconocían la importancia del consenso de la mayoría de la población, para hacer posible una gobernación. La pequeña burguesía y las clases medias hacían cada vez más crecientes sus exigencias de participación política, tal es así que las huelgas y las movilizaciones manifestaron la cada vez más fuerte presión de los obreros, que reclamaban la obtención de mejores condiciones de trabajo y de vida.

Tal es el caso, del movimiento revolucionario de 1848 y, el de Francia, la comuna de parís en 1871; caratulados como destructivos del orden social existente, por las clases poderosas. Consecuentemente esto determinó, que la masa de población de una manera gradual, mediante la extensión del sufragio universal, se incorpore a la toma de decisiones del ámbito político.

Los múltiples intereses del conjunto de la población y su realización efectiva, se debió gracias a la organización y movilización de estos, cuyo objetivo era presionar a los gobiernos. Cuestión que se realiza durante las últimas décadas del siglo XIX.  La organización de movimientos y partidos de masas, integrados por alianzas muy heterogéneas entre diferentes grupos y sectores de la burguesía, las clases medias, la aristocracia y los campesinos, fue el resultado de todo ello. Sin embargo, se gesta una nueva discusión a partir de este fenómeno, que está enfocado hacia la dirigencia de los partidos obreros, integrados casi de manera exclusiva por miembros de la clase obrera.

Esta discusión tenía por un lado la postura de que si para luchar por sus intereses continuaban manteniendo como método las acciones revolucionarias, o por el contrario optarían por otra postura, la de aceptar las reglas del juego de la democracia liberal y participar en las elecciones, votando y proponiendo candidatos propios.

El Cooperativismo Principios Concepto Definicion Diferencia Mutualismo

El Cooperativismo: Principios, Concepto – Diferencia Con El Mutualismo

El cooperativismo y su instrumento práctico, la cooperativa, surgen como oposición y defensa frente al concepto capitalista del lucro que limitaba las posibilidades de condiciones de vida digna a los obreros del siglo XIX. Entre los precursores de las ideas cooperativas se encuentran los ingleses Robert Owen y Willian King y los franceses Claude -Henry de Rouvroy, Conde de Saint -Simón, Francois – Marie – Charles Fourier, Luis Blanc y Felipe Buchez.

Si bien el cooperativismo no representa un movimiento político ni expresa ideas en esa dirección, ya que sus principios básicos se asientan en la cooperación, la cuestión social reviste una gran importancia en su concepción ya que su fin último es promover la felicidad y el bienestar general. Por definición es opuesto al sistema capitalista que se basa en la competencia, la que descarta en aras de las ideas de asociación y cooperación.

La acción cooperativa cuestiona los conceptos capitalistas de «competencia» y «lucro», que sólo tienen en cuenta ai individuo aislado, el que pudo sobreponerse a los demás, y le opone las ideas de asociación, cooperación y bienestar general que están basadas en el principio socialista de fraternidad.

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Una de las formas en que se manifiesta la solidaridad social es el cooperativismo. Las cooperativas son asociaciones que buscan resolver por el aporte y esfuerzo común de sus miembros las necesidades de los mismos. Existen sociedades cooperativas para muy distintos tipos de actividades. Son clásicas las cooperativas de producción, de consumo y de crédito.

Las cooperativas de producción son aquellas en la que los trabajadores aportan además del trabajo propio, el capital de la empresa. Los trabajadores son a la vez empresarios y obreros. Puede lograrse así más eficiencia y mayores beneficios.

Muchas empresas de transporte en nuestro país se han organizado con éxito como cooperativas de producción. Las cooperativas de consumo procuran adquirir mercaderías en cantidades y al venderlas sin intermediarios a sus socios consiguen reducir su precio.

Los sindicatos suelen establecer este tipo de cooperativas para sus miembros. También muchos comerciantes minoristas se asocian en cooperativas para poder competir con empresas mayores.

Las cooperativas de crédito facilitan a sus asociados, además de una forma de invertir su capital, préstamos en condiciones más favorables que los bancos.

En nuestro país tienen gran desarrollo las cooperativas agrarias, que son sociedades de agricultores o ganaderos que se asocian para comercializar los productos, para realizar en común y sin intermediarios sus compras o para adquirir para uso común maquinarias e implementos de alto valor.

El capital de las cooperativas, cualquiera sea el plano en que se desenvuelven, está formado por los aportes de los socios. En caso de disolución el capital vuelve a ellos. Cuando un miembro deja de pertenecer a la cooperativa puede retirar su parte de capital.

Las utilidades, luego de separar el monto de reinversión, son distribuidas entre los miembros proporcionalmente al capital aportado o al monto de las operaciones realizadas.

El cooperativismo surgió en Europa en el siglo XIX, buscando aliviar la situación económica de los trabajadores. El movimiento se extendió por todo el mundo.

Surgieron por obra de la iniciativa privada. Actualmente en casi todos los países son fomentadas e impulsadas por el estado. También son promovidas por organismos internacionales.

CONCEPTO COOPERATIVISMO: Concepción social que propone la cooperación y el apoyo mutuos entre individuos, en lugar de la competencia, dentro de una sociedad que no busca el máximo beneficio, sino ofrecer a sus miembros ciertos servicios o artículos en las condiciones más beneficiosas. La aplicación de este sistema requiere de cooperativas, que son organizaciones de cooperación voluntaria de diferentes tipos (modelo alternativo en lugar de la competencia capitalista).

concepto de cooperativismo

Ver: Primeras Cooperativas en Argentina

Así es que hay cooperativas de consumidores, de productores, de marketing o de crédito. La Alianza Cooperativa Internacional (ACI) estableció en 1966 que la pertenencia a una cooperativa debe ser voluntaria, y que no debe existir discriminación por razones de sexo, raza, clase social, afiliación política o creencias religiosas; y que debe permitir la libre participación de cualquier persona que pueda ser útil a la cooperativa y esté dispuesta a aceptar sus responsabilidades dentro de la misma (principio de asociación libre). En casi todos los países se han promulgado leyes especificas para regular este tipo de asociaciones.

Las cooperativas deben ser administradas de la manera que acuerden sus miembros, todos con iguales derecho y poder (un miembro, un voto), y sus beneficios económicos deben distribuirse de forma equitativa. La distribución económica debe respetar algunos principios: destinar una parte al desarrollo de la cooperativa, reservar otra parte para previsión de gastos extraordinarios y, finalmente, distribuir los beneficios entre los cooperativistas.

Otra importante regla del cooperativismo es la de la educación cooperativa: es decir, destinar fondos para la formación profesional de sus miembros y empleados. También deben cooperar con otras agrupaciones similares en los ámbitos local, nacional e internacional.

EL MUTUALISMO:

El mutualismo es otra de las formas en que se organiza y manifiesta la solidaridad social. Es un modo de previsión social. Las mutualidades son sociedades de socorro mutuo, cuyo objeto es asistir a sus miembros en ciertos riesgos y necesidades mediante el aporte de todos los asociados.

Gastos de atención médica, nacimientos, matrimonios, fallecimientos; situaciones provocadas por accidentes, carencia de trabajo, etc., son cubiertas con la colaboración de la mutualidad.

El capital con que se hace frente a estas necesidades está formado por las cuotas o los aportes de los socios.

El monto logrado es indivisible. Al retirarse de la mutualidad alguno de los asociados no se le devuelve el monto aportado.

Las mutualidades surgieron en nuestro país principalmente entre los grupos de inmigrantes como ayuda mutua entre los provenientes de un mismo país. Se desarrollaron también alrededor de las asociaciones de tipo religioso.

Actualmente este tipo de sociedades dependen en su mayoría de los sindicatos, que han agregado otros servicios como colonias de vacaciones, asistencia médica integral, actividades culturales, etc.

Las mutualidades son obra de la iniciativa privada. Para gozar de sus beneficios se requiere ser socio. En muchas de ellas estos beneficios se extienden a sus familiares.

LECTURA COMPLEMENTARIA:
EL COOPERATIVISMO
El cooperativismo no es una doctrina política, no prescribe ñor mas para la función ni la organización del Estado, ni para las relaciones de éste con el individuo. Es simplemente un plan económico, pero ya forma parte imprescindible de la vida de muchos Estados, y si continúa difundiéndose y cobrando tanta importancia como lo ha hecho en los últimos años, puede llegar a afectar hasta la estructura política de las sociedades que lo han implantado.

No sólo se trata, en este caso, de la íntima relación funcional que existe entre lo económico y lo político, sino que, al sustituir el incentivo del lucro individual por el concepto del servicio colectivo, el cooperativismo ataca en su médula uno de los conceptos en que se asientan las teorías políticas individualistas. Esto explica el hecho de que, sin excepción, todos los programas socialistas abogan, en mayor o menor medida, por la adopción de sistemas cooperativistas de uno u otro tipo. Pero tampoco hay obstáculo para practicarlos dentro de las democracias liberales.

El cooperativismo no es producto de altas especulaciones académicas. Su teoría no fue concebida por solemnes filósofos o economistas. Lo engendró, sin pompa intelectual, el sentido común de un grupo de trabajadores enfrentados con el problema de aritmética elemental de su presupuesto doméstico. No nació de una escuela ideológica, sino de 28 cocinas que no alcanzaban a abastecerse.

El cooperativismo es una de las innovaciones económico-sociales que mayor éxito ha tenido y que menos conflictos ha producido en su aplicación. Es importante hacer notar que se practica normalmente tanto en las sociedades capitalistas como en aquellas en que imperan diferentes formas de socialismo.

Constituye una sana y eficaz arma de defensa del consumidor, especialmente entre las clases sociales menos dotadas de recursos, contra el desenfreno de las prácticas mercantiles.

Y no menos importante es la función que desempeña el cooperativismo al enseñar a los hombres a sumar sus esfuerzos en beneficio común, en vez de colocarlos uno frente al otro, en posiciones desde las que el más fuerte se beneficia indebidamente a costa de las necesidades del más débil.

Walter Montenegro: «Introducción a las doctrinas político-económicas». Fondo de Cultura Económica, 1977

CONCEPTOS DE SOCIO POLITICA

Fuente Consultadas:
Diccionario de los Movimientos del Siglo XX – Tello y Kreimer
Wikipedia
Enciclopedia Encarta
Diccionario de Términos Históricos – Chris Cook
La Evolución de las Ideas – Roberto Cook

Gobierno Fundamentalista El Fundamentalismo Gobernar Segun la Biblia

Gobierno Fundamentalista
El Fundamentalismo Según la Biblia

FUNDAMENTALISMO: Según los diccionarios y enciclopedias occidentales, la forma más común de fundamentalismo es el religioso y, más precisamente, el islámico. De hecho, la mayoría de las definiciones académicas asocian este término al nacionalismo árabe y a la lucha terrorista que los musulmanes realizan contra el Estado de Israel y las potencias occidentales (sobre todo la norteamericana) desde la década del setenta.

Sin embargo, el verdadero origen de la palabra “fundamentalismo” es totalmente ajeno al contexto de Medio Oriente. Por el contrario, remite a una serie de panfletos titulada Los Fundamentos: un testimonio de la Verdad, que pastores protestantes repartían gratuitamente en iglesias y seminarios de los Estados Unidos entre 1910 y 1915.

FUNDAMENTALISMO

La esencia del fundamentalismo es la certidumbre. A través de algún tipo de revelación divina, los fundamentalistas religiosos de todas clases se creen poseedores de un acceso privilegiado a unas certezas elementales que son verdad más allá de toda duda y cuestionamiento, y como sus creencias son indiscutiblemente ciertas, las de otros que contradicen las suyas deben ser incorrectas, también sin la menor duda. Además, estas creencias tienen una importancia suprema para aquellos que las sostienen, de modo que tienden a considerar moralmente justificado, es más, un deber, imponerlas a los que no las comparten. La tolerancia no es una virtud cuando uno tiene razón y la voluntad de Dios se ve cuestionada.

Presentado como “la declaración cristiana de la verdad literal de la Biblia”, este material denunciaba la pérdida de la influencia de los principios evangélicos durante las primeras décadas del siglo XX.

Atentas a estas observaciones, las teorías más objetivas describen al fundamentalismo: como una doctrina que, basada en postulados religiosos, políticos y/o culturales, adopta una visión única y exclusiva de la verdad. Desde esta perspectiva, semejante forma de concebir la realidad suele desembocar en una actitud de fanatismo intolerante respecto de otros modos de vida.

Lo cierto es que la historia de la humanidad está plagada de movimientos o instituciones que, invocando determinadas creencias, han pretendido —y siguen pretendiendo— imponer su verdad a los demás.

En ese sentido, la Inquisición, el nazismo, el fascismo, el stalinismo (entre otros regímenes totalitarios), la política exterior de los Estados Unidos con respecto a Latinoamérica y, actualmente, a Afganistán, también pueden ser acusados de fundamentalistas. Palabras clave: fanatismo, terrorismo, islamismo, totalitarismo, adoctrinamiento religioso y/o político.

Aunque sobre todo de origen religioso, los fundamentalismos suelen negarse a reconocer una separación clara entre la religión y otros ámbitos de la vida. Totalitarios en su perspectiva, pretenden conseguir el poder político para reconfigurar radicalmente la sociedad conforme a sus propios principios. Los valores democráticos y liberales suelen ser enemigos y los objetivos de primer orden para los fundamentalistas y las primeras víctimas cuando los regímenes de ese tipo se hacen con el control político.

CONTRADICCIONES: En ningún aspecto ha sido más clara la ambivalencia del fundamentalismo hacia la modernidad que en su atormentada relación con la tecnología. Los fundamentalistas cristianos norteamericanos denuncian muchos aspectos de la ciencia y la tecnología como obra del diablo. En la ciencia médica abominan de la eutanasia, el aborto, la maternidad subrogada y la investigación con células madre, por lo general basándose en que contravienen principios como la santidad de la vida.

Aun así, tal condena se ha visto acompañada por un notable ingenio por parte de los fundamentalistas al explotar los medios tecnológicos para sus propios fines. Por ejemplo, una sucesión casi interminable de televangelistas ha utilizado la radio, la televisión y ahora Internet para llegar a amplias audiencias a las que rápidamente se les separa de su dinero para la causa de Dios.

Un emparejamiento todavía más estrafalario entre el fundamentalismo reaccionario y la tecnología moderna se ha visto desde mediados de la década de 1990 en Afganistán, donde los radicales islámicos talibanes coordinaron su proyecto de hacer retroceder la sociedad afgana a la edad de piedra utilizando teléfonos móviles.

Y a partir de 2001, cuando los talibanes cayeron y Al-Qaeda fue expulsada de sus bastiones afganos, el grupo terrorista ha realizado una transición muy efectiva al ciberespacio. De repente, los soldados del islam se armaron con ordenadores portátiles además de kalashnikovs, y los cibercafés se reconvirtieron en centros logísticos. (Fuente: «50 Cosas que hay que saber de política» Ben Dupré)

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ALGO MAS… ¿Qué es el Islam?, los historiadores ingleses Chris Horrie y Peter Chippindale analizan algunos aspectos referidos al tema.

«El crecimiento reciente del Islam ha sido especialmente notable en los países de África y de Asia en los que existió contacto con las potencias colonizadoras cristianas.

[…] Ahora, al cabo de decenios de inestabilidad política, aumento de la pobreza y desintegración social, el sueño de un desarrollo al estilo occidental o al soviético ha terminado casi sin excepciones en la desilusión. Ése es el contexto en el que ocurre la «Reforma» islámica a la que se califica de «fundamentalismo» y que constituye literalmente un retorno a una forma simplificada y básica de la ley islámica.

La reacción occidental al fundamentalismo islámico se ha caracterizado por la repulsión contra la reintroducción de castigos coránicos, como la amputación de una mano por el delito de un robo. En ello subyace una reaparición del viejo temor europeo de que los musulmanes proyectan conquistar el mundo.

Esos temores son comprensibles, pero están exagerados debido a un malentendido básico y generalizado acerca del deber islámico de la yihad (Guerra Santa), que es uno de los pocos aspectos de la religión que se comentan mucho en Occidente.

Es cierto que todos los musulmanes están obligados a combatir a muerte en defensa del Islam […] Pero esa obligación coránica es totalmente defensiva. En el Corán se prohíben expresamente las guerras de agresión, sean para obtener poder mundano o la riqueza o para convertir por la fuerza a los no creyentes. […] En realidad, la distinción entre la guerra en nombre de la legítima defensa y la guerra de agresión es difusa, y los Estados Musulmanes tienden a ser tan belicosos como cualesquiera otros. […]

Pero incluso en condiciones de paz, es poco probable que el Islam fundamentalista pudiera jamás llegar a una avenencia, con las sociedades laicas de Occidente, ni aceptar las ideas y las instituciones políticas occidentales. En particular, los ideales caros al Occidente de nacionalismo y de libertad individual no tienen ningún lugar en el pensamiento musulmán.»

CONCEPTOS DE SOCIO POLITICA

Fuente Consultadas:
Diccionario de los Movimientos del Siglo XX – Tello y Kreimer
Wikipedia
Enciclopedia Encarta
Diccionario de Términos Históricos – Chris Cook
La Evolución de las Ideas – Roberto Cook

El Hombre Nuevo Concepto y Definicion Objetivos

Concepto del Hombre Nuevo: «Che» Guevara

HOMBRE NUEVO:  Pensamiento desarrollado por Ernesto “Che” Guevara en el que plantea el tipo de hombre y la ética revolucionaria que se va gestando, tanto en el proceso de la lucha por el poder como en la sociedad socialista.

El nuevo hombre se construye al calor del proceso de transformaciones sociales, a medida que la conciencia se va desarrollando y va dejando de lado las formaciones mezquinas y egoístas que imperan en el capitalismo.

El ser humano va tomando como motor fundamental de su accionar los incentivos morales, y el individuo se asume como motor de la historia. Cada persona no marcha sola.

concepto de hombre nuevo, che guevara

Su vida y el futuro de la sociedad están ligados, y deja de lado deformaciones elitistas del accionar político que, según esta doctrina, tanto daño han causado a los intentos de cambio. Para esta postura, el objetivo fundamental es eliminar el interés individual y el lucro desde las motivaciones psicológicas.

El individualismo en cuanto tal, como acción aislada de una persona, debe funcionar en beneficio absoluto de la colectividad. La visión guevarista del hombre nuevo es la del continuo cambio y perfeccionamiento dentro de la escala humana.

Es la valoración plena del hombre, no sólo de su materialidad sino también de su subjetividad. En este aspecto de su pensamiento se distanció del marxismo ortodoxo, impregnado de excesivo economicismo.

El hombre debe transformarse al mismo tiempo que la producción progresa, decía Guevara, quien no consideraba adecuado sólo producir artículos y materias primas, y creía que al mismo tiempo se debían producir hombres.

La creencia del líder revolucionario en la capacidad ilimitada de transformación del hombre fue absoluta y se plasmó en su accionar político.

El foco guerrillero podía potenciar, a través de su lucha, las condiciones subjetivas que posibilitaran la revolución. En ciertas ocasiones no creía necesario esperar a que se diera la situación objetiva óptima para llevarla adelante, ya que el foco podía funcionar como motor para movilizar al resto de la sociedad.

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Fuente Consultadas:
Diccionario de los Movimientos del Siglo XX – Tello y Kreimer
Wikipedia
Enciclopedia Encarta
Diccionario de Términos Históricos – Chris Cook
La Evolución de las Ideas – Roberto Cook

El Neoliberalismo Definicion Neoliberalismo y Fondo Monetario

El Neoliberalismo y El Fondo Monetario Internacional

NEOLIBERALISMO: El surgimiento del neoliberalismo, o dicho e otro modo el resurgimiento del liberalismo, ocurre tras el derrumbe político y económico del bloque comunista, a fines de la década del ochenta. Efectivamente, cuando en 1989 cae el Muro de Berlín, se dan por terminadas tanto la experiencia soviética como la Guerra Fría (1945-1991) entre capitalistas y rojos. Dentro de ese contexto, el fin de la llamada “bipolaridad” significa la victoria de uno de los bandos: el representado por los Estados Unidos. (Fondomonetarismo)

fondo monetario internacional

A partir de entonces, este país aprovecha su nuevo estatuto de único líder mundial su gran desarrollo tecnológico y su industria cultural para imponer la doctrina liberal con la noción de libre mercado como valor supremo. Pero iatención!, se trata de un liberalismo actualizado: en la nueva era, el capital comienza a abandonar la producción de bienes y las industrias nacionales; en cambio, busca reproducirse en los juegos financieros y en empresas transnacionales.

Con el apoyo de Japón y de la Comunidad Económica Europea (convertida luego en Unión Europea), el neoliberalismo norteamericano intenta dominar el globo y, con ese objetivo en mente, también presiona a los países pobres para que se abran al mercado internacional. Sin embargo, éstos no logran adaptarse a las nuevas exigencias y quedan marginados del sistema.

Al diluirse el enfrentamiento con la ideología comunista, las naciones capitalistas fuertes instalan un discurso dominante, un “pensamiento único”, según escribe el filósofo alemán Herbert Marcuse en su libro El hombre unidimensional (1964). Con el fin de afianzarlo, se vuelve necesaria la instauración de gobiernos conservadores que, como los de Ronald Reagan en los Estados Unidos y Margaret Thatcher en Gran Bretaña, presentan al n. como una doctrina política y económica absolutamente hegemónica e irremplazable.

Fuente Consultadas:
Diccionario de los Movimientos del Siglo XX – Tello y Kreimer
Wikipedia
Enciclopedia Encarta
Diccionario de Términos Históricos – Chris Cook
La Evolución de las Ideas – Roberto Cook

Ver: El Neoliberalismo Político y Económico

APLICACIÓN DEL NEOLIBERALISMO: En la década del 90 se diseñaron políticas que procuraron achicar el Estado por medio del proceso privatizador, la eliminación de organismos de control y la descentralización administrativa. De este modo, se intentó legitimar el accionar político sólo a través de sus resultados y descuidando los procedimientos y normativas del sistema republicano y democrático.

La reconstrucción de las instituciones (Estado nacional, Estados provinciales, municipios) es también una reparación de una ética pública que sea coherente con un contexto social en el que la mayoría de los ciudadanos se han empobrecido o han visto insatisfechos algunos de sus derechos más básicos.

Para la recuperación de la confianza en la política por parte de esta ciudadanía, no sólo es necesario generar acciones que mitiguen las desigualdades existentes, sino también dar el ejemplo desde las más altas esferas del Estado. Un modelo de ética pública que ponga límites al afán de lucro y a la búsqueda desmesurada de ganancias, que privilegie la honestidad, el respeto por los procedimientos democráticos, la solidaridad, el interés por los más necesitados, la austeridad de los comportamientos, la transparencia.

El Estado nacional, los Estados provinciales y los municipios pueden recomponer su relación con la sociedad civil si logran mostrar auténtica preocupación, diligencia y solidaridad con los sectores más golpeados por la crisis. La lógica de los resultados no legitimará su accionar si este carece de una ética del ejercicio de la función pública.

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El Sionismo Origen del sionismo Historia y Objetivos de Herzl

El Sionismo: Historia y Objetivos de Herzl

SIONISMO: Originada en Europa a fines del siglo XIX, esta doctrina preconiza el retorno del pueblo judío a Sion, montaña de Jerusalén (actual Palestina), así como la constitución de un Estado judío autónomo. Precisamente, algunos adversarios de Israel ven al sionismo como una voluntad expansionista y colonialista, en detrimento de los territorios árabes vecinos.

Concepto de sionismo

El sionismo se convierte en proyecto político de la mano de Theodor Herzl, entre otras personalidades judías. Este abogado y periodista húngaro fue uno de los primeros en darse cuenta de que la creación de un Estado sionista no se lograría únicamente sobre la base del asentamiento de algunos colonos en Tierra Santa. La clave de la cuestión estaba en conseguir cierto aval internacional.

Terminada la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), el horror provocado por el Holocausto y ciertos intereses económicos apuntados a Medio Oriente llevaron, primero a Gran Bretaña y luego a las Naciones Unidas, a apoyar la fundación de Israel. Así, y a pesar de la oposición manifestada por los países árabes, el 14 de mayo de 1948 David Ben Gurion (1886-1973) asumió la presidencia de la nueva nación judía, que por entonces limitaba con el Líbano, Siria, Jordania, Arabia Saudita y Egipto.

Desde aquella época, los judíos ortodoxos rechazaron toda posibilidad de convivencia con sus vecinos de religión musulmana. Con este criterio, el sionismo se lució por extender el territorio israelí y, de esta manera, se embarcó en un eterno conflicto armado con el mundo árabe en general y con el pueblo palestino en particular.

Los dos mayores logros del sionismo durante este siglo fueron el compromiso del gobierno británico para establecer una patria judía en Palestina, propósito recogido en la Declaración Balfour de 1917, y el propio establecimiento del Estado de Israel en 1948.

Durante la Primera Guerra Mundial, los británicos se granjearon la amistad de los sionistas para asegurarse el control estratégico de Palestina y obtener el apoyo de los judíos de la diáspora a la causa aliada. La Declaración, contenida en una carta dirigida por el secretario de Asuntos Exteriores Arthur James Balfour a un líder sionista británico, aprobaba el establecimiento en Palestina de una “patria para el pueblo judío”. Dado que Palestina había pasado del control turco al británico, esto proporcionaba a los sionistas la carta de derechos que habían estado buscando.

El dirigente sionista y científico Chaim Weizmann, de origen ruso y nacionalizado británico en 1910, se trasladó a Palestina en 1934. Catorce años después encabezó el gobierno provisional israelí y en 1949 se convirtió en el primer presidente del nuevo Estado de Israel, cargo que mantuvo hasta su muerte, en 1952.

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Fuente Consultadas:
Diccionario de los Movimientos del Siglo XX – Tello y Kreimer
Wikipedia
Enciclopedia Encarta
Diccionario de Términos Históricos – Chris Cook
La Evolución de las Ideas – Roberto Cook

Ver: Historia del Pueblo de Israel

Qué es Ser Progresista? Progresismo Politico El Hombre Progresista

¿Qué es Ser Progresista? Progresismo Político

Quienes hablan de progresismo se refieren a la lucha por el progreso, es decir, por una evolución positiva para hombres y mujeres en sus aspectos individual y social. Desde su perspectiva humanista, estos militantes trabajan para que todos los ciudadanos del mundo (sin distinción de raza, nacionalidad, cultura, clase social, sexo ni religión) tengan igualdad de oportunidades, y para que sus derechos individuales y colectivos sean respetados. Por eso, uno de sus objetivos principales apunta a alcanzar una transformación social que beneficie a la Humanidad.

Concepto politico de progresismo

El p. realza la figura del ciudadano como actor responsable del proceso de conformación social, de cierta toma de decisiones, y como protagonista de su propia libertad. También reivindica el concepto de “laicismo”, en tanto doctrina que defiende la independencia del hombre, de la sociedad y del Estado, de toda influencia eclesiástica o religiosa.

En general, las ideas progresistas suelen ser asociadas a las socialistas. De hecho, ambas comparten la necesidad de una reforma paulatina, puesta en marcha por vías legales y democráticas.

En cambio, rechazan cualquier intento revolucionario, por considerarlo violento y, consecuentemente, perjudicial. Para el progresismo, el sistema político ideal es la democracia participativa.

Por eso, sus partidarios exigen una transferencia del poder que permita ampliar y profundizar el control del ciudadano sobre cualquier decisión que afecte su vida.

Con este criterio, buscan la modificación del sistema electoral y parlamentario —proporcionalidad pura, listas abiertas, posibilidad de revocación de los elegidos, etc.—, la aplicación del principio de cogestión, y la reducción y eventual desaparición de los aparatos represivos del Estado.

CONCEPTOS DE SOCIO POLITICA

Fuente Consultadas:
Diccionario de los Movimientos del Siglo XX – Tello y Kreimer
Wikipedia
Enciclopedia Encarta
Diccionario de Términos Históricos – Chris Cook
La Evolución de las Ideas – Roberto Cook

Socialdemocracia Principios y Características Gobierno Socialdemocrata

Resumen de Socialdemocracia: Principios y Características

La socialdemocracia es una doctrina política que defiende una postura de lograr una transición pacífica desde la economía capitalista de mercado hacia el socialismo usando los canales políticos propios de las democracias liberales, es decir, el parlamentarismo.

Nació y evolucionó a partir del socialismo del siglo XIX, recogiendo las aportaciones de Karl Marx y Friedrich Engels; donde ellos afirmaban que la transición del capitalismo al socialismo sólo podía darse mediante una revolución violenta de los trabajadores, quienes, en su debido tiempo se rebelarían y derrocarían a sus opresores capitalistas, y abolirían la propiedad privada y se harían con el control de los medios de producción. Los defensores de la socialdemocracia compartían sus raíces ideológicas con el comunismo, pero repudiaban el uso subversivo de la violencia política que implicaría una revolución en el sentido marxista del término.

 

Principios de la democracia, socialdemocracia

SOCIAL DEMOCRACIA: Este movimiento ideológico y político surge a mediados del siglo XIX en Alemania, como reacción de los trabajadores asalariados contra el capital. En un principio, sus integrantes —miembros de determinados partidos políticos, sindicatos, cooperativas y agrupaciones juveniles y femeninas— experimentaron la influencia de las ideas de Karl Marx Pierre Proudhon y Karl Kautsky, entre otros.

De este movimiento inicial se desprendieron luego, en la década de 1870, los anarquistas y, durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918), los comunistas.

Desde fines del siglo XIX y hasta la primera mitad del siglo XX, la s. fue conocida bajo el nombre de Segunda Internacional. Años más tarde, una vez terminada la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), los partidos socialdemócratas y socialistas se agruparon en la denominada Internacional Socialista, que funciona hasta hoy, con sede en Londres.

Los miembros de la s. han asimilado los principios del socialismo ético. Esto significa que no reconocen la lucha de clases como fuerza motriz del proceso histórico, aunque defienden los intereses y derechos de los asalariados. De hecho, se pronuncian a favor de la regulación de las relaciones entre el capital y el trabajo, por medio de los convenios correspondientes entre los sindicatos y la patronal, y también por medio del Estado.

Los socialdemócratas luchan por la defensa de los derechos de las minorías, por las facilidades económicas y sociales a favor de los más necesitados, por cierta redistribución de la riqueza social a costa de los más ricos y por la independencia de las colonias. Por otra parte, son partidarios de una política social fuerte y de una legislación antimonopolista.

Además, creen en la cooperación internacional y en la necesidad de una paz mundial. No es raro entonces que levanten las banderas del socialismo humano como modelo de la sociedad del futuro.

Los esfuerzos de los revisionistas del comunismo revolucionario, que creáin en el avance del socialismo dentro de un contexto democrático, confiando en la vía electoral y parlamentaria, enfurecieron a los socialistas revolucionarios ortodoxos. La revolucionaria alemana Rosa Luxemburgo, por ejemplo, atacó con acritud el enfoque democrático en 1904, despreciando la política parlamentaria. Las profundas diferencias de perspectiva, exacerbadas por la primera guerra mundial y asentadas tras la Revolución bolchevique en Rusia en 1917, adoptaron una forma institucional cuando partidos comunistas (socialistas revolucionarios) brotaron por toda Europa en oposición a los diversos grupos socialistas (socialdemócratas) unidos en su compromiso con los métodos constitucionales.

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Fuente Consultadas:
Diccionario de los Movimientos del Siglo XX – Tello y Kreimer
Wikipedia
Enciclopedia Encarta
Diccionario de Términos Históricos – Chris Cook
La Evolución de las Ideas – Roberto Cook

Gobierno Teocrático Significado Teocracia Resumen

Concepto de Gobierno Teocrático – Islamismo 

Así como “democracia” significa ‘gobierno del pueblo’ y “aristocracia”, ‘gobierno de los mejores’, la palabra “teocracia” identifica a aquellos gobiernos basados en una doctrina religiosa. Es un sistema político en vías de desaparición todavía se mantiene vigente en el Tíbet donde, desde principios del siglo XV, impera la orden Geluk, de la cual surgen los archiconocidos líderes espirituales llamados “Dalai Lama”.

sistema teocrático

Esta orden religiosa fue creada por el yogui Lozang Trakpa, conocido como “Tsongkhapa”.

Tras formarse en las tres grandes escuelas del budismo tibetano este sacerdote fundó en 1409 el monasterio de Gaden, el primer gran centro de Geluk. Algunos años más tarde, hizo construir los otros dos complejos monásticos más importantes: el de Drepung, el mayor del mundo con un promedio de diez mil residentes, y el de Sera.

Las reformas emprendidas por “Tsongkhapa” se centraron en una disciplina estricta que exigía, entre otras condiciones, un riguroso celibato y el estudio minucioso de las escrituras del canon budista tibetano (compuesto por unos trescientos volúmenes y cuatro mil títulos).

Su éxito coincidió con la decadencia de la segunda monarquía tibetana y con el resurgimiento del control mongol sobre esa región.

Casi dos siglos más tarde, Nawang Gyatso, o el “Gran Quinto Dalai Lama”, aseguró definitivamente el papel político de la orden Geluk y la centralización absoluta del poder en sus manos.

Con el fin de lograr este objetivo, mandó construir una sede oficial —el Potala— en la Colina Roja de la capital Lhasa, e instauró la institución de los regentes, encargada de todos los aspectos políticos de esta teocracia.

Este quinto dalailamado supone la consolidación de todos los aspectos que caracterizaron al Tíbet entre los siglos XVII y XXI.

Durante este período, la evidente sumisión de los aspectos civiles a la religión budista tibetana provocó la formación de una sociedad marcadamente creyente que aceptó las justificaciones religiosas del gobierno.

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Fuente Consultadas:
Diccionario de los Movimientos del Siglo XX – Tello y Kreimer
Wikipedia
Enciclopedia Encarta
Diccionario de Términos Históricos – Chris Cook
La Evolución de las Ideas – Roberto Cook