Ritos Funerarios

Leyendas de Amor y Muerte Final Trágico o Amargo del Cuento

LEYENDA CHINA DE PIEDRA MORADA Y HAN CHUNG

Anderson Imbert («Los primeros cuentos del mundo») sintetiza así una historia de la dinastía china Hang, alrededor de cuarenta años después de Cristo: «El rey de Wu tiene una hija de dieciocho años, muy hermosa: la llama Piedra Morada. Un joven taoísta, Han Chung, se enamora de ella y ella de él. El rey se opone al matrimonio tan desigual.

El joven parte en viaje de estudios y la princesa muere de pena. Tres años después regresa Han Chung y al enterarse de que su amada ha muerto de amor visita su tumba y ruega al cielo por la felicidad de su alma. El alma de Piedra Morada se le aparece y lo invita a que lo acompañe.

amor chino tragico

La Leyenda de Piedra Morada y Hang

En la confluencia de dos mundos, el vivo y la muerta celebran, natural y sobrenaturalmente, sus nupcias. Al cabo de tres noches de amor tienen que separarse. La princesa lo despide dándole una perla. Perla que Han Chung muestra al rey al informarle que, después de todo, la princesa y él se casaron.

Con un increíble cuento de fantasmas -exclama el rey-quieres justificar el hecho de haber violado la tumba. La perla que me muestras está probando que fuiste allí a robar las joyas de mi hija muerta.

Y ordena que lo arresten. Han Chung se escapa de la prisión y vuelve a la tumba, donde refiere a Piedra Morada lo ocurrido. El alma de la princesa se le aparece al rey y lo convence de que Han Chung hadicho la verdad.»

Los cuentos de fantasmas acusan una de las inquietudes fundamentales del hombre: su preocupación frente a la muerte. Freud explicaba que el temor a la muerte es uno de los miedos esenciales del Individuo y que por eso el Instinto de conservación es el primero y más violento. Es esta carga de ansiedad la que sugeriría al Inconciente las posibles soluciones a la muerte. Estas se traducen a lo largo de’las civilizaciones en diferentes mitologías. Lo curioso es que, sin tener absolutamente ninguna conexión entre sí, las historias tengan analogías.

LA LEYENDA DE ORFEO Y EURÍDICE: Por ejemplo en la mitología griega el mito de Orfeo tiene puntos en común con la historia de la dinastía Hang. Orfeo, reputado como el músico más fascinante de la antigüedad, consigue seducir a las fieras con sus melodías. El día de su casamiento, una serpiente mata a su mujer, Eurídice.

Orfeo y Euridice

Leyenda de Orfeo y Euridice

Orfeo desciende a los infiernos y encanta con su música a las deidades infernales, que violan sus más férreos principios y le entregan a Eurídice, imponiéndole una condición: en su camino de vuelta al mundo no deberá mirar para atrás. Pero la curiosidad por lo vedado hace que Orfeo se vuelva y pierde a Eurídice. Regresado de esta manera a la vida, el músico deja su Instrumento y el hombre languidece de pena. Las bacantes, entonces, lo destrozan.

Una y otra historia, ambas procedentes de dos civilizaciones completamente distintas y hasta se diría antagónicas, coinciden en una excursión al país de la muerte y en el hecho de que sólo el amor puede trasponer sus fronteras. La historia oriental revela una mayor confianza en las bondades del más allá; los griegos, en cambio, demarcan claramente su criterio de hostilidad entre uno y otro mundo. La hazaña de Orfeo es posible -es la moraleja de esta historia– pero no sirve para nada.

Otra de las observaciones fundamentales en los grandes libros es la historia de Lázaro, consignada en la Biblia. Cristo resucita a Lázaro, y aunque el texto sagrado no abunde en detalles, es claro que Lázaro no puede retornar a su vida anterior.

Adviértase aquí la coincidencia con la figura de Orfeo, al regresar de los infiernos: tanto uno como otro se tornan melancólicos. Muchos escritores y poetas trataron a ambos personajes, y en casi todas las versiones Lázaro, en lugar de un privilegiado de la fortuna, aparece como un desgraciado suspendido entre uno y otro mundo.

Lázaro y Cristo

Lázaro es Curado

Los escritores católicos interpretan la anécdota como una enseñanza de Cristo demostrando la inutilidad de violar el secreto de la muerte. Porque la única forma de resurrección para el cristianismo es en el espíritu y no en la materia. La resurrección en el espíritu implica la bienaventuranza, pero en la materia supone la melancolía y la confusión. Pero curiosamente paganismo y cristianismo coinciden en este punto: tanto Lázaro como Orfeo, de su excursión al más allá, sacan sólo una profunda desdicha. La tradición china, en cambio, supone que se puede transitar de uno a otro estado (el amante cohabitando con la amada muerta) como si ambos fueran aspectos de una misma realidad.

LA LEYENDA DE CONLE: La literatura gaélica conserva manuscritos de aquella primera sociedad irlandesa prácticamente destruida por los vikingos en el siglo IX. El origen de los celtas continúa siendo un misterio, como también lo es el fuerte acento de originalidad desustradiciones, claramente diferenciadas de otras literaturas. En los anales de la gaélica –una lengua del grupo celta– figura otra llamativa historia sobre el más allá. «La aventura de Conle» es otro ejemplo de una Incursión en el otro mundo facilitada por el amor.

Conie, el pelirrojo, se encuentra con una mujer de sobrenatural belleza. Ella le explica que procede de la «tierra de los verdaderos vivos», donde no se conocen ni el pecado ni la muerte. El padre de Conle pregunta a su hijo con quién está hablando, y la mujer entonces se hace audible al progenitor, dlciéndole que ella se ha enamorado de Conle el pelirrojo y que, si él se casa con ella, se tornará Inmortal y partirán para siempre al reino de las hadas.

El padre de Conle, temeroso de perder a su hijo, acude a los servicios de un druida, y éste ahuyenta a la aparición. Pero antes de irse ella da una manzana a su amado. Este durante un mes no come sino de esa fruta, que continuamente vuelve a recobrar su plenitud. Al cabo de ese tiempo reaparece el hada y le dice que, por virtud de la manzana, ya está muerto y ya es inmortal. Pero Conle vacila todavía entre el amor a su familia y su pasión, hasta que parte con ella en una barca de cristal y desde entonces nadie ha vuelto a verlos.

Fuente Consultada:
Enciclopedia Ciencia Joven Tomo II Ediciones Cuántica N°24

Clasicismo Griego Representantes de la Cultura Clásica

¿A QUE LLAMAMOS LOS «CLÁSICOS GRIEGOS»?

Se conoce como clasicismo, al estilo literario o artístico fundado en la imitación de los modelos de la Antigüedad griega o romana. En esta páginas vamos a hacer un breve repaso de los mas destacados representantes de la cultura griega. La historia de la literatura griega, anterior al Cristianismo, puede dividirse en tres etapas: la primera, abarca el período anterior al predominio de Atenas, es decir hasta fines del siglo VI y comienzos del V; la segunda, el siglo de Pericles, cuando aquella ciudad pasó a ser el centro intelectual y comercial de Grecia; y la tercera, el período alejandrino, donde resplandeció la urbe fundada por Alejandro Magno, casi hasta la iniciación de nuestra era.

Durante la época inicial, sobresalieron dos poemas monumentales -«La llíada» y «La Odisea»- atribuidos a un mismo autor; Homero. Algunos críticos modernos, como Wolf, afirman que Homero no existió y que su nombre deriva de la palabra griega homónima, que significa «ciego», ya que eran los no videntes quienes tenían a su cargo, por aquella época, el oficio de rapsodas.

A esta primera época corresponden, también, los poemas de Hesíodo (entre los cuales la «Teogonia» o Tratado sobre la Vida de los Dioses) y los versos de otros destacados líricos como Terpandro (a quien se atribuye el haber aumentado de cuatro a siete las cuerdas de la lira), Anacreonte (que cantó al amor, al vino y a la naturaleza), Píndaro (famoso por sus odas olímpicas y cantos triunfales) y Safo (a quien Platón denominó «la décima musa» y a la cual Alceo, nacido -como ella- en Lesbos, llamó, en sus versos, «la de los rizos oscuros y la dulce sonrisa».

En materia de prosa, se registró el aporte de los primeros historiadores y geógrafos, como Hecateo de Mileto, precursor de Herodoto, Tucídides y Jenofonte; también el de los primeros filósofos, como Tales de Mileto, para quien el agua constituía la base de todo el Universo.

artistas clasicos griegos

Homero                                                           Jenofonte

En el segundo período (siglos V y IV antes de Cristo), vemos cómo surgen del primitivo ditirambo o canto a Baco, la comedia, la tragedia y la sátira. Los «komos» eran grupos de jóvenes enmascarados que celebraban las fiestas dionisíacas, después de la ceremonia principal, en plena calle. La palabra tragedia se compone de los vocablos «tragos» (que significa: macho cabrío) y «odé» (canto), ya que era el himno que se entonaba en momentos de sacrificar a ese animal durante la celebración, rito de contenido dramático que, en cambio, era motivo de burlas por parte de los sátiros.

Los primeros teatros (Atenas, siglo VI a.C), que eran de madera y se apoyaban contra la falda de unacolina, fueron sustituidos por otros de piedra. Simultáneamente, se desarrolló la filosofía primitiva con Anaximenes, para quien la substancia básica del Universo ya no era el agua, sino el aire; con Heráclito, que la identificaba con el fuego y con Parménides, que creía en un Dios único e inmaterial.

griegos de la etapa clásica de grecia

Esquilo                                            Pitágoras                              Hipócrates

Por otra parte, el matemático y astrónomo Pitágoras, el naturalista e historiador de la literatura Demócrito, el fundador -en Grecia- de la medicina científica, Hipócrates, el fabulista Esopo, los dramaturgos Esquilo, Sófocles y Eurípides y el comediógrafo Aristófanes, ofrecían, cada uno dentro de su especialidad, una imagen perfecta de la cultura de entonces. Junto con ellos impusieron sus ideas los tres grandes filósofos -Sócrates, Platón y Aristóteles-y un orador brillante, como Demóstenes.

El tercer período, el alejandrino, corresponde, en cierto modo, a la decadencia griega. En literatura, la prosa se sobrepuso a la poesía. Los filósofos cínicos renegaban -como Zenón, Pirrón y Epicuro- de las habituales normas de vida; el crítico Aristarco censuraba, agudamente, las obras humanísticas de sus contemporáneos; el historiador Polibio arremetía contra el relajamiento de las buenas costumbres y el comediógrafo Menandro se burlaba de ellas en sus refinadas sátiras, cultas pero impopulares.

PLATÓN Y LA MÚSICA

platon filosofo griego
Platón, el filósofo ateniense que vivió entre los años 428 v 348 ó 347 a. de C. es considerado como un puente entre Sócrates, su maestro, y Aristóteles, Formó,con el los, latrilogíamáximadel pensamiento helénico. Para enseñar, aplicaba el sistema dialéctico, mientras recorría, caminando, los jardines de Academos. El protagonista de sus Diálogos es siempre Sócrates, junto al cual aparecen, en «La República», otros personajes: un respetado comerciante y sus tres hijos; un orador -Trasímaco-a quien Cicerón consideraba entre los mejores, y hasta dos hermanosdel propio Platón (Glaucón y Adimanto) quienes conversan, con Sócrates, sobre diversos temas. En el pasaje siguiente, Sócrates explica a Glaucón la importancia que tiene la música en la formación cultural del ser humano. «Si la música resultatundamental para la educación del hombre -dice-, ¿no es, acaso, porque la melodía, la armonía y el ritmo son especialmente aptos para llegar a lo más hondo del alma, impresionándola y embelleciéndola con la gracia que les es propia? Esto debe hacerse adecuadamente, pues, de otro modo, produciría efectos contrarios. Así, quien haya recibido una formación musical completa, podrá distinguir, con claridad, lo hermoso de lo feo, en la Naturaleza o en cualquier disciplina artística.»

Ver: Filósofos Griegos

Diferencias entre Mito, Superstición y Magia Concepto

CONCEPTO DE MITO, MAGIA Y SUSPERTICIÓN

El Diccionario de la Real Academia Española define, con precisión, la diferencia entre mito, superstición y magia, formas que, a su vez, figuran en la escala de valores a distinto nivel la religión. La superstición  y la  magia son creencias carenaras de un fundamento racional, por ello no resisten el análisis de la ciencia. El mito es también una creación fabulosa, como narración de algo irreal imaginado por el hombre, pero que puede contener un mensaje correspondiente a alguna vivencia humana.

mito, magia y supersticion

La religión, en cambio, tiene una base real, debida a la experiencia y a la razón humana que descubren la existencia de Dios, fundamento de la creencia y adoración religiosa por parte del hombre. En todos los casos, los hechos narrados estarán a cargo de seres con facultades sobrenaturales, que podrán desempeñarse en el escenario de la tierra o del cielo, pero cuyas pasiones son las mismas que las del hombre.

Religión es la actitud que nos inclina a creer en Dios y adorarlo con el culto debido. La religión puede ser natural o sobrenatural, según sea resultado de la razón humana o de una especial revelación de Dios, como en el caso del judaismo y del cristianismo.

El mito, la superstición y la magia, por igual que la religión, apuntan hacia lo metaffeico; van pen busca de esa espiritualidad, intangible y abstracta que está más allá de lo simplemente físico o material, cuyos orígenes, sin embargo, trataron siempre de explicar. Los animales, las plantas y los minerales, los eclipses, el trueno, la lluvia y el rayo, la noche y el día, el sol, la luna, algunas estrellas, los cometas, las constelaciones, la presencia del hombre y de la mujer, son temas permanentes para las supersticiones, la magia y la mitología. Pero al paso que éstos confunden a Dios con algunos objetos de la naturaleza, la religión se dirige a Dios mismo. También otras motivaciones alimentan el rico manantial de festas creencias.

Según el grado de madurez de cada pueblo, aparecen como simples tótemes mi como iconos y personificaciones de genios y demonios; como dioses, en plural, que corresponden al politeísmo o como el dios único, en singular, propio de los cultos monoteístas. Cabe, a este respecto, un matiz especialísimo. Cuando en una religión se superpone un dios a otros, se dice que es «henoteísta».

El tótem, símbolo de unión entre el hombre primitivo y su grupo, representa una fuerza que, según Durkheim, contiene, en potencia, las ideas religiosas superiores. Otros sociólogos trataron de demostrar, en cambio, que las tribus primitivas más elementales, situadas en el primer escalón de la familia humana, carecen de animismo y de totemismo; tienen, ya, la idea de un Ser supremo».

Para algunos científicos contemporáneos ese último escalón, grado elementalísimo de toda civilización y cultura, dispone de atributos notables, ya que fue allí donde la humanidad, contrariamente a lo que se pensaba, comenzó su vida espiritual o superior.

Esta última teoría coincide con la creencia de una primitiva revelación de Dios al hombre. Opondremos dos categorías fundamentales: por un lado, superstición y magia; por el otro, mitología y religión. Aquellas creencias comprenden una serie de acciones y formulismos mediante los cuales el ser humano cree poder dirigir determinadas fuerzas, que estima superiores a su destino. Desea cambiar las normas impuestas por los hados; acomodar a su placerlas leyes de la naturaleza; provocar daños y beneficios.

La superstición y la magia no se someten a ninguna divinidad; simplemente la invocan, para especular con el más allá, en una relación de causa a efecto. Tampoco se interesan por los preceptos morales y no aspiran a exaltar lo bueno o a condenar lo malo.

La mitología y la religión, en cambio, reconocen la existencia de una fuerza espiritual superior, casi siempre personificable, a la que el hombre se somete y a la cual recurre mediante la oración, para suplicar ayuda o rogar, penitente, por la absolución de sus pecados.

Mito: Ficción alegórica,especialmente en materiareligiosa. La Mitología es la historia de los fabulosos dioses   y hé roes de la gentilidad. Superstición: Creencia extraña a la fe religiosa y contraria a la razón. Magia: Ciencia o arte que enseña hacer cosas admirables. Pero tam bién encanto, hechizo oatractivo con que una cosa deleita o suspende. La «magiablanca»es la que, por medio de causas naturales, obra efectos extraordinarios que parecen sobrenaturales. La «magia negra» es el arte supersticioso por medio del cual cree e vulgo que pueden hacerse, con ayuda del demonio, cosas extraordinarias.

Fuente Consultada: Enciclopedia Ciencia Joven Tomo II Edit. Cuántica

Ver: Supersticiones Populares

Mito De La Lucha Entre Dioses,Titanes y Ciclopes Zeus y Cronos

MITOLOGÍA GRIEGA:LA BATALLA ENTRE DIOSES Y TITANES

Los pueblos más primitivos y, luego, las primeras civilizaciones, tenían diversas creencias sobre las cosas que los rodeaban. La mayoría de las veces asistían temerosos, asombrados, a las fuerzas potentes de la naturaleza; en otras ocasiones, la grandeza y la belleza de los hechos que presenciaban los emocionaban. Poco a poco trataron de dar una explicación a lo que sucedía.

Mas, como no encontraban razones y no eran aún capaces de relacionar los hechos, recurrieron a la imaginación. Y esta fértil imaginación del hombre tejió historias increíbles, relatos maravillosos, plenos de belleza y de sentimientos. De estos relatos y de las prácticas mágicas y religiosas que los hechos les inspiraban, nacieron los mitos y la mitología.

Cada pueblo posee su mitología, pero los mitos griegos están considerados como los más bellos y refinados que se conocen de todos los pueblos antiguos. Ellos forman parte de la herencia literaria y cultural que nos han legado los griegos.

Mitos, leyendas, historias, hazañas, aventuras entre dioses, héroes y hombres. Esos relatos llenaron la vida cotidiana de los griegos. Era una época donde los hombres vivían con sus dioses inmortales que, según ellos, moraban en el monte Olimpo y desde allí presidían todos los actos humanos.

lucha de titanes y dioses

EL MITO DE LA BATALLA ENTRE TITANES Y DIOSES

homero

Homero, el mayor poeta de la antigua Grecia (vivió, probablemente, en el siglo IX a. de C), recogió mitos y tradiciones populares muy antiguos. Él nos cuenta que el gigante Atlas o Atlante sostenía las altas columnas que separaban el cielo de la tierra. El poeta griego Hesíodo (siglo VIII a. de C), que se ocupó de la historia de los dioses griegos y de la formación del mundo, relata el mito de los Titanes y el castigo que impuso Zeus a Atlas.
El mito comienza en una época muy remota, en un pasado muy lejano, tan lejano como fueron los comienzos del mundo.

En esos primeros tiempos, cuando ya estaban creados la tierra, el cielo, las montañas y los mares, ei dios más poderoso del mundo para los griegos era Urano. Este dios casó con la diosa Tierra y tuvieron muchos hijos inmortales. Entre éstos estaban los Titanes, dioses enormes y dueños de un temible poder, y los feroces Cíclopes, grandes dioses que tenían un solo ojo en el centro de la frente.

Por entonces, el poder de Urano era inmenso; todos le obedecían y pudo reinar durante muchos años felices, ya que por aquellos tiempos no existían la muerte, ni el mal, ni el odio.

Pero… siempre hay un pero que suele cambiar la situación…

Un día, los Titanes se mostraron desobedientes e irrespetuosos con Urano, y éste decidió castigarlos. Con el enojo de Urano, cielo y tierra se estremecieron.

Viendo la furia de Urano, Tierra le suplicó que perdonara a estos hijos desobedientes: «Señor de todo el mundo, perdona a nuestros hijos y no traigas desgracias a la familia de los dioses».

Respondió Urano: «Madre de los dioses, cuando los hijos no respetan a su padre, deben ser desterrados de la luz del día».

Y arrojó a los gigantes al Tártaro, la región tenebrosa y profunda de los infiernos.

La esposa de Urano, sin embargo, pensando que eran sus hijos, decidió animarlos para que resistieran. Y, con la ayuda de la madre, Cronos -el más ambicioso de ellos- escapó de la prisión y volvió al mundo luminoso del día. Ya había pensado arrebatar el trono a su padre; de modo que, en cuanto se le presentó la oportunidad, encontrándolo dormido, golpeó a su padre y lo dejó sin poder. Así usurpó Cronos el trono de Urano.

El reinado de Cronos desató grandes desgracias en el mundo, ya que su poderío provenía de un hecho maligno. Dejó en libertad a los Titanes y el mundo se llenó de terror, odio, miedo, venganza y guerra.

Andando el tiempo, Cronos casó con Rhea y tuvieron hijos. De ellos, fue Zeus el señalado por el oráculo para destronar y suceder en el poder a su padre.

Zeus creció hasta llegar a ser un joven hermoso, fuerte y valiente. Cuando se enteró de que el mal y la injusticia continuaban existiendo en el reino de su padre, decidió expulsar a Cronos del trono de los dioses. Se repetía la historia, el hijo contra el padre, pero ahora para bien de todos.

Entonces, comenzó la batalla más imponente que conoció el mundo: la de Zeus y los dioses contra los Titanes.

La lucha causó una tremenda destrucción en el mundo. Zeus descendió al Tártaro y puso en libertad a los Cíclopes, convirtiéndolos en aliados suyos. Los Cíclopes pusieron la fuerza destructora del rayo en su poder. Entonces, la tierra fue sacudida por los terribles rayos y relámpagos que lanzaba Zeus sobre los Titanes. Éstos, con una fuerza descomunal, descargaban rocas gigantescas sobre sus enemigos.

A su vez, los Dioses del Olimpo, armados con lanzas y espadas, cayeron sobre los gigantes con ímpetu feroz. La tierra, el mar y el cielo se habían convertido en un gigantesco infierno. Nunca se había presenciado una guerra tan despiadada como la sostenida entre dioses y Titanes.

Finalmente, los dioses resultaron vencedores.

Cuando Zeus regresó victorioso al monte Olimpo comenzó la tarea de reconstrucción del mundo: fertilizó la tierra destruida, devolvió la paz a los hombres, restableció el orden y la justicia.

Entre otras cosas, impuso un eterno castigo a Atlas o Atlante por haber participado a favor de los gigantes.

Zeus transformó a Atlas en altísima montaña, condenándolo a sostener la bóveda del cielo, representada por una esfera, sobre sus hombros.

zeus dios griego

Zeus, en la mitología griega, dios del cielo y soberano de los dioses olímpicos. Zeus corresponde al dios romano Júpiter. Según Homero, se consideraba a Zeus padre de los dioses y de los mortales. No fue el creador de los dioses y de los hombres; era su padre, en el sentido de protector.

Ver: Mitologia Griega – Los Dioses del Olimpo

Fuente Consultada:
DIMENSION 2007 Manual 7° Grado de Alberto Pogliaro Edit. Kapelusz

Concepto de Epopeya Ejemplos y Características Historia

LA EPOPEYA EN LA HISTORIA EJEMPLOS Y SUS CARACTERÍSTICAS

Poesía épica, también llamada epopeya, representa un género poético que se caracteriza por lo magnífico de su tono y su estilo.

Generalmente trata de sucesos legendarios o históricos de importancia nacional o universal.

Por lo general se centra en un individuo, lo que confiere unidad a la composición.

A menudo introduce la presencia de fuerzas sobrenaturales que configuran la acción, y son frecuentes en ella las descripciones de batallas y otras modalidades de combate físico.

Ejemplos de Epopeyas

Estos son los títulos de algunas epopeyas muy conocidas

Generalidades. La epopeya es un poema narrativo de gran extensión.

La forma básica es la epopeya heroica, o sea, la que tiene un héroe de la leyenda, del mito o de la historia como personaje principal y trata de hazañas y aventuras bélicas; la relación desdeña los detalles triviales y adocenados y tiende a lo elevado y grandioso.

Los elementos mitológicos desempeñan un papel central, tanto cuando la sucesión de los acontecimientos está inspirada por el reino de los dioses clásicos o nórdicos antiguos como cuando lo es por los símbolos cristianos.

La epopeya existe en diferentes estadios de evolución en casi todos los pueblos y parece que ha surgido en épocas heroicas, en sociedades primitivas feudales.

Los primeros intentos de poemas épicos han sido seguramente creados por los poetas cortesanos que príncipes, guerreros y reyezuelos tenían para alabar sus hazañas.

Es discutible si la epopeya más antigua, oral y anónima, que antes fue llamada epopeya popular, a diferencia de la pulida y culta epopeya artística, ha sido verdaderamente una literatura de todo el pueblo.

Su sello aristocrático es en general evidente y la opinión de que las epopeyas plenamente desarrolladas fuesen una especie de creación colectiva del pueblo está abandonada.

Cada obra supone un gran poeta como creador, aunque éste, en cierto grado, sea el redactor definitivo de un material literario ya existente.

La poesía épica del Oriente. La epopeya heroica más antigua que se conoce es el Gilgamesh babilónico, que en 12 libros cuenta las luchas y aventuras del rey Gilgamesh, desconocido por la historia.

Esta epopeya se conoce por fragmentos de hacia 2000 años a. de C, pero su redacción es probablemente más antigua. Una producción épica altamente desarrollada existe también entre los hindúes (Mahabharata y Ramayana), los persas (Shahname de Firdusi), chinos, hebreos y egipcios.

Las epopeyas homéricas. La epopeya heroica europea tiene sus modelos más grandiosos en la llíada y la Odisea, que comprenden alrededor de 16.000 y 12.000 versos hexámetros, respectivamente.

Probablemente han nacido en la costa de Asia Menor; se han indicado Esmirna o Chíos como pueblos natales de Homero.

Evidentemente los acontecimientos de la llíada han tenido, en cierto grado, un fondo histórico; las excavaciones efectuadas han confirmado que Troya fue quemada hacia el año 1200 a. de C.

La epopeya cuenta sólo 51 días del sitio, que durante diez años los griegos pusieron a Troya. El héroe dominante es Aquiles, cuyo triunfo sobre Héctor significa el punto decisivo de la guerra.

Es característico de la desapasionada objetividad y la noble humanidad de Homero que Héctor y los demás tróvanos estén descritos con la misma simpatía y rodeados del mismo esplendor que los héroes helénicos. Entre los troyanos participan algunos dioses en el combate, pero al fin la suerte fatal en el platillo de la balanza de Zeus pesa a favor de los griegos y con esto es inminente la derrota de Troya.

Un velo trágico cubre los acontecimientos de la llíada. El tema del delito y del castigo es constante, y Aquiles elige el glorioso duelo contra Héctor, aunque sabe que su propia muerte, según el juicio del destino, va a ocurrir poco después de la de su adversario.

La Odisea tiene un ambiente menos trágico. La relación del regreso lleno de aventuras de Ulises de Troya y su venganza sangrienta sobre los jactanciosos pretendientes en su isla natal Itaca, donde le espera su fiel esposa Penélope, ha sido inspirada en gran parte en las andanzas fantásticas de monstruos marinos, gigantes y brujas. Pero aquí hay también cuadros realistas de la vida cotidiana y el punto de vista no es, como en la llíada, limitadamente aristócrata.

También las clases sociales inferiores entran en el enfoque visual: pastores y esclavos desempeñan un papel importante. Además, la figura de la mujer aparece mucho más destacada.

Famosos episodios son, entre otros, la aventura con el cíclope tuerto, la visita de Ulises al Tártaro y la descripción llena de encanto gracioso de la joven Nausicaa.

Así como en la llíada la acción propiamente dicha está concentrada en un tiempo corto y una gran parte de las aventuras las cuenta el propio Ulises durante su estancia entre los fayacos; técnica narrativa que luego se utiliza asiduamente.

caballo de troya

Epopeya Griega de la Guerra de Troya

La Eneida. Tomando por modelo las epopeyas homéricas escribió Virgilio la epopeya nacional del imperio romano, La Eneida (publicada por vez primera después de la muerte de su autor, en el año 19 a. de C).

Su héroe es el troyano Eneas, quien, bajo la protección de Afrodita, consigue huir de su ciudad natal en llamas y después de muchas aventuras y luchas funda el reino romano.

Los seis primeros libros están inspirados en la Odisea, los seis últimos en la llíada y el hexámetro es todavía el metro épico.

Pero las diferencias son evidentes. Virgilio quiere dar forma a una idea, expresar la emoción nacional y moral del tiempo augusteo y sus grandes sueños respecto al futuro.

Es moralista y tiene un fuerte interés religioso que falta en Homero; es sabio y artístico, donde Homero fue espontáneo y sencillo, sus relaciones son ricas en detalles y sentimientos, pero les faltan la fresca alegría narrativa de Homero.

Eneas es un tipo de héroe completamente diferente a Aquiles y Ulises, es suave y religioso y no aparece en la misma figura plásticamente expresiva y vital. Un párrafo brillante de la epopeya es la descripción en el libro sexto de la visita al Tártaro.

Entre otras cosas, gracias a ella tuvo Virgilio una autoridad sin igual entre los sabios de la Edad Media, que se creían encontrar con una adivinación del nacimiento de Jesucristo; La Eneida quedó durante mucho tiempo como modelo  de los poemas épicos.

La poesía épica medieval eu Europa oriental y septentrional. Epopeyas heroicas conservadas en traducción oral son las rusas llamadas byliny, que probablemente tienen su origen en la primera parte de la Edad Media.

Esta literatura se ha formado alrededor de acontecimientos y principios históricos y evidentemente ha sido redactada en las cortes de los magnates, poco tiempo después de los acontecimientos relatados, los «byliny» han sobrevivido a través de los siglos entre los campesinos rusos, pero una copia metódica no se realizó hasta mediados del siglo  XIX.

En el mismo tiempo hizo Elías Lonnrot su grandioso trabajo de recolección y registro de las canciones antiguas finlandesas, que también se habían conservado en la tradición popular oral. La redacción definitiva de su obra, Kalevala, salió en 1849 y comprende 22 795 versos partidos en 50 libros.

El material en el que se basaba Lonnrot es muy heterogéneo y sólo parcialmente de carácter épico; también su edad varía: muchos poemas tienen su origen en tiempo precristiano.

Los héroes más destacados son Vainomoinen y Lemminkainen. Mitología, magia y brujería popular son los elementos predominantes. Varios trozos tienen un carácter fuertemente lírico.

La epopeya heroica germánica más antigua es Beowulf, escrita por un anónimo autor anglosajón, probablemente en el siglo VIII. El único manuscrito conservado es del siglo X. Beowulf es el nombre del protagonista, del héroe que realiza las aventuras.

Las más importantes son la lucha con el brujo Grendel y la madre bruja en el fondo del lago y la obligatoria matanza del dragón. La narración se refiere principalmente a Dinamarca y toma una parte de su material de cuentos heroicos nórdicos.

La gran figura heroica de la épica popular germánica es Sigurd Fafnesbane, cuya historia sangrienta y trágica se cuenta en una gran cantidad de canciones en irlandés antiguo, en la llamada Edad antigua.

En la tradición alemana su nombre es Sigfried.

El material de cuentos que se había desarrollado alrededor de este personaje se reunió al principio del siglo XIII en el gran poema épico Niebelungenlied. (ver: Nibelungos)

Algunos de los episodios relatados evocan acontecimientos de la historia del tiempo de las invasiones.

Así corresponde Atle (en alemán Etzel) a Atila. Los momentos principales de la narración son el combate de Sigurd contra el dragón Fafner.

La conquista del oro del Rin, sobre el cual pesa una maldición, su matrimonio con Gudrum (en alemán Kriemhild), el drama de celos alrededor del triángulo Gudrum, Brunhild y Sigurd, que termina con el asesinato del héroe, y los sangrientos combates familiares después de su muerte.

La épica medieval en Europa occidental y meridional. La épica francesa de la Edad Media ofrece dos tipos principales: la epopeya heroica, chanson de geste y la epopeya cortés, román bretón.

Aquélla está redactada en metro decasílabo con asonancia y ha sido cantada o recitada con acompañamiento de música por artistas profesionales. La figura central en el mayor grupo de chanson de geste es Carlomagno; sus hazañas y las de sus vasallos se glorifican en ellas.

La más antigua conservada y en todos sentidos la más importante en la Canción de Rolando, cuyo manuscrito más antiguo procede del año 1100 aproximadamente.

La realidad histórica—una pequeña escaramuza entre Carlomagno y los montañeros vascos—se ha transformado en el poema en una batalla gigantesca entre moros y cristianos, en la que éstos, dirigidos por Rolando, realizan maniobras increíbles, animados por su misión de guerreros de Jesucristo.

La epopeya tiene un carácter muy cristiano; los elementos de la Biblia y de la leyenda son evidentes.

También está imbuido de las ideas feudales sobre la fidelidad.Es evidente que Virgilio en ciertos aspectos ha servido como modelo.

La épica heroica es masculina. La mujer desempeña un papel insignificante. La épica caballeresca, por el contrario, es una poesía ante todo para mujeres y sobre mujeres.

Ha sido leída o recitada para un círculo íntimo en las salas de los palacios y en las casas de las mujeres.

El material procede de la Antigüedad, especialmente de Ovidio, y de cuentos orientales y celtas. Famosas son las novelas del Rey Arturo y Los caballeros de la Tabla Redonda, de Parsifal y el Sagrado Grial y de la trágica pasión de Tristón e Isolda.

Los autores no son anónimos, como ocurre respecto a la «chanson de geste».

Durante el período de florecimiento del género, 1150-1220, trabaja entre otros el maestro Chrétien de Troyes, quien refina la psicología erótica y queda como modelo del estilo.

En Alemania representa esta épica caballeresca Wolfram von Eschenbach y Gottfried von Strassburg. Otro tipo de épica medieval es el Poema del Cid español, que cuenta la vida del héroe nacional Rodrigo Díaz de Vivar. Está probablemente escrito en la mitad del siglo XII.

La épica del Renacimiento. Los autores épicos del Renacimiento toman modelos antiguos, Virgilio ante todo, pero tratan la forma prescrita con gran libertad y sellan sus obras con su propia individualidad.

En Italia se escriben epopeyas en latín, Petrarca, entre otros, pero las grandes obras en italiano no surgen hasta el florecer total del Renacimiento, así como al final.

Los motivos se toman en general de los cuentos y de la heroica y caballeresca poesía medieval.

Orlando es el héroe en Orlando innamorato (Orlando enamorado, 1486), de Boyardo, y en el Orlando furioso (1516), de Ariosto.

Con su tono extáticamente romántico, su ligera ironía y su elegancia chispeante éste se distingue especialmente de sus predecesores.

El tema erótico desempeña como en la novela caballeresca un papel destacado, así en Ariosto—cuyo héroe se vuelve loco de un amor infeliz—como en Tasso, en cuya epopeya de cruzada Jerusalén libertada (1581) el amor del caballero a la bruja Armida se describe con ardor sensual.

El metro es en los dos ottave rime. Una variante de la octava es la llamada «estrofa de Spenser», utilizada por Spenser en The Faerie Queen (La reina de las hadas, 1590-96).

La epopeya de Spenser es, debido a su alegoría, una forma diferente: novela caballeresca lírico-romántica, declaración programática poética y religiosa y código moral para los jóvenes aristócratas a la vez. Os Lusiadas (Los Lusiadas o Los portugueses, 1572), obra del portugués Camoens, tiene menos fantasía romántica que los anteriores.

Esta epopeya en octavas, como la de Virgilio, muy patriótica, presenta en diez cantos la historia de Portugal y alaba ante todo las hazañas de exploración de Vasco de Gama.

La épica en los siglos XVIII y XIX. Con el progreso de la novela en prosa pierde la epopeya su posición dominante.

Es verdad que hasta el final del romanticismo se crea una gran literatura épica y se desarrollan nuevas formas, pero después de la revelación del realismo el género va muriendo poco a poco.

El retorno hacia la Antigüedad, con Virgilio como modelo, tiene en los siglos XVII y XVIII varios representantes.

Ante todo destaca Voltaire, cuya Henríada (1728), en pomposos alejandrinos, alaba a Enrique IV, pero a la vez expresa las ideas de la Ilustración.

Muy dependientes de modelos volterianos son, entre otras, la epopeya nacional Svenska friheten (La libertad sueca), de Dalin, y Táget óver Balt (El paso sobre el Belt), de Gyllenborg.

El arte fantástico del Renacimiento y la ironía juguetona de Ariosto se reflejan en el Oberon (1780), del alemán Wieland.

Aquí se usa, a tono con el estilo, la Octava, como también más tarde en los cuentos versificados de Byron,—de los cuales el más interesante es Don Juan (1824-29)—, éstos también están en cierto grado inspirados por el poema épico del Renacimiento italiano.

Entre los muchos cuentos románticos versificados merecen mención Eugenio Onieguin (1831), de Puskin, Helge (1814), de Oehlenschlager, y el Cuento de Frithiof (1820-25), de Tegner.

Una forma especial es la epopeya idílica. Tiene en general menos extensión y se puede caracterizar como una pintura de género, en ambiente burgués, que en oposición a la epopeya heroica se demora en detalles cotidianos e íntimas emociones.

Su desarrollo está relacionado con el renacimiento homérico del neoclasicismo.

La primera obra es Louise (1788), de Voss, un idilio campesino en el ambiente de la casa de un pastor, que, con la Odisea como modelo, reintroduce los epítetos homéricos y el hexámetro con sus amplias pinturas como metro épico.

Voss inspira a Goethe Hermann y Dorotea (1797), que, junto a los acontecimientos de la Revolución Francesa, cuenta una burguesa historieta familiar y expresa sentimientos patrióticos.

Representantes suecos de este género son los poemas en hexámetros de Runeberg: Los tiradores de alce (1832), Hanna y La Noche Buena.

La épica religiosa. Dentro de la épica religiosa, muchas veces el relato propiamente dicho desempeña un papel menos importante que la predicación cristiana.

Por esto a veces la designación epopeya resulta equívoca. Pero se puede utilizar para la Divina Comedia, de Dante, que en tres grandes partes, con un total de 100 cantos en tercetos, cuenta el viaje de Dante a través del Infierno y el Purgatorio hasta el Paraíso.

Su guía hasta la cumbre del monte purgatorio es Virgilio, que simboliza la sabiduría humana; luego se une con la amada de su juventud, Beatriz, la representante de la religión.

A pesar de sus alegorías complicadas, la Divina Comedia es una obra viva y pujante, que, con emocionante fuerza realista y con grandiosa fantasía visionaria, expresa las ideas religiosas y políticas de Dante.

Su único competidor es Milton.

En el Renacimiento tardío se hicieron muchos intentos de crear una gran epopeya cristiana, pero sólo con El Paraíso Perdido (1667) se realiza completamente la aspiración.

El deseo de Milton es el de explicar a los hombres la justicia de Dios, y consigue dar una forma palpable a sus ideas en un relato grandioso y sugestivo en verso blanco no rimado.

Una de las partes más bellas de la obra es la narración del viaje de Satanás a través del cosmos al globo terrestre recién creado.

Influencias de Milton se pueden observar en el poema en hexámetros Mesías (3 cantos, 1748, terminado en 1773), obra del prerromántico alemán Klopstock, que tiene carácter épico, aunque su poesía lírica a modo de himno hace la propia riarración menos dominante.

Un poema épico sueco, con mitología cristiana y de carácter religioso, es Vladimir el Grande (1817), de Stagnelius, que en hexámetros clásicos trata un motivo ruso de la Edad Media.

Fuente Consultada
Enciclopedia ENCARTA
FACTA Enciclopedia Sistemática Tomo 4

Leyenda de Esculapio Historia Mitologia Griega Medicina

Leyenda de Esculapio Historia y Mitologia Griega Medicina

SOBRE Esculapio, la leyenda dice: En una montaña situada cerca de Epidauro, ciudad de Argólida, un pastor poco solícito había perdido el perro y una de sus cabras. Después de haber recorrido la montaña entera llamando y silbando a los animales que creía perdidos, acabó por encontrar la cabra y el perro: la primera amamantaba a un niño; el perro guardaba a éste y a su nodriza.

Esculapio

El pastor los recogió a los tres, dejó la cabra otra vez en el rebaño, recomendó al perro una rigurosa vigilancia y confió al niño, que no era otro que Esculapio (1), hijo de Apolo y de la ninfa Coronis, al centauro Quirón, el más célebre de todos para formar excelentes discípulos.

(1) Los comienzos de esta narración están inspirados en el Viaje de Anacarsis. Quirón cumplió su misión, dirigiendo a Esculapio, a causa de sus aptitudes, hacia el campo de las ciencias médicas. Le enseñó a conocer el valor de las plantas y a distinguir las buenas de las malas, las venenosas de las medicinales, indicándole, además, la época favorable para la cosecha y la aplicación de cada una de ellas al organismo.

No se olvidó tampoco de inculcar a su alumno los principios elementales de la cirugía, complemento inseparable de la medicina. Y lo mejor, tal vez, de sus lecciones fue el conocimiento que supo llevar al ánimo de Esculapio de que los cuidados prestados a los enfermos o a los heridos habían de completarse con la dulzura del trato y con una constante solicitud. Pues los que sufren sienten tanto alivio con la ayuda moral como con los remedios y las curas.

Esculapio, cuya habilidad era tan grande como excelente su corazón, hizo honor al centauro, logrando una celebridad que pronto cundió por toda Grecia y entró en Italia.

A la sazón, una peste cruel había corrompido el aire de este hermoso país, favorecido por la Naturaleza. Las gentes morían como moscas; las víctimas eran cada vez más numerosas, y los esfuerzos humanos resultaban materialmente impotentes para conjurar el peligro.

Los pueblos, desesperados, enviaron delegados a Delfos para implorar el socorro de Apolo.—No es a mí a quien habéis de dirigiros —respondió el padre de Esculapio—, sino a mi hijo. Él es el único que puede aliviar vuestras miserias.

Los delegados latinos se dirigen a Epidauro, donde los Asclepíades(1) , sacerdotes de «aquel que cura», guardan el templo construido en su honor. Los solicitantes les ruegan que les cedan aquel dios que sabía remediar sus males. Los magistrados griegos deliberan. Hay división de opiniones: los unos votan por acceder a la súplica; los otros, en cambio, combaten esta idea para no dejar la ciudad sin la protección de Esculapio.

Durante estos conciliábulos llega la noche, propicia a los sueños. El jefe de la embajada romana ve, mientras duerme, la imagen de Esculapio que le dice estas palabras: Consuélate, hijo mío. Iré a tu país, pero bajo otra forma. Fíjate bien en esta serpiente enrollada en mi cayado, porque me parece que a ella, aunque será mas grande aún, como corresponde a una divinidad. Ve y anima a tus pueblos

El sueño se realizó exactamente. Los latinos entran de nuevo en la península. La majestuosa serpiente habíales precedidos curando en seguida todos los males con su sola presencia. Los latinos, agradecidos al ilustre médico le dedicaron un templo, en testimonio eterno de sus buenas obras.

(1) El nombre griego de Esculapio es Asciepio.

Fuente Consultada: Relatos de la Antigüedad – Lo Se Todo Tomo III – Figuras y Leyendas Mitológicas

Supersticiones Populares Origen de las Cabalas Para La Suerte

Supersticiones Populares
Origen de las Cabalas Para La Suerte

«Superstición» proviene del latín «super» (sobre) y «statuens» (establecer), locución que remite a lo sobreentendido, lo que todo el mundo sabe que es así, sin necesidad de buscarle una explicación lógica. Etimológicamente, podríamos referirnos además a la palabra «superstitio», también de origen latino, que figura en el diccionario como una creencia «extraña a la fe religiosa y contraria a la razón».

Según el doctor en medicina y escritor Charles Panati, las primeras supersticiones datan de, al menos, 50 mil años, cuando la vida del hombre estaba tan llena de peligros y penalidades que acabó desarrollando creencias y costumbres supersticiosas de todo tipo para tranquilizar su ánimo.

Incluso hay quienes la dan como un hecho humano per se, pues «la superstición no se puede ajustar a una definición cualquiera, ya que es más que una creencia, es un modo de vida que rige al hombre desde que éste existe», y la remontan a los primeros balbuceos del «homo sapiens».

Lo prueban los vestigios de hace más de 500.000 años, cuando ya se daban comportamientos de tipo supersticioso en las Colinas del Hueso del Dragón, cerca de Beijing, y hace 200.000 años en Europa central. Lo cierto es que desde sus comienzos el hombre trató de explicar su mundo y los misterios que le rodeaban de una manera «sobrenatural» o supersticiosa.

El hombre primitivo, al buscar explicaciones para fenómenos tales como el rayo, el trueno, los eclipses, el nacimiento y la muerte, y desconocedor de las leyes de la naturaleza, creó un andamiaje de rituales y tabúes que le permitieron no sólo comprender los fenómenos naturales, sino también protegerse de un entorno hostil habitado por innumerables espíritus invisibles.

Por otra parte, el milagro de que un árbol creciera a partir de una semilla, o la aparición de una rana a partir de un renacuajo, confirmaba una intervención ultraterrena: los dioses. Con una existencia cotidiana llena de peligros, llegó a la conclusión de que «su» mundo estaba poblado por unos espíritus vengativos que superaban en número a los benéficos.

Esta es una de las razones por las que entre todas las creencias supersticiosas que hemos heredado tienen preponderancia los medios destinados a protegernos contra el mal, tales como amuletos, talismanes y acciones predeterminadas.

De la misma manera, asignó a determinados eventos y objetos la propiedad de influir positiva o negativamente en su vida diaria y futura. Precisamente, la manifestación supersticiosa más común es su aplicación en forma de «buena» o «mala» suerte según los acontecimientos diarios.

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Nueve reglas de etiqueta supersticiosa

1. No corras riesgos ni intentes nuevas empresas en viernes trece. Históricamente, el viernes es un día calamitoso. Jesús murió en viernes. Eva sedujo a Adán con una manzana un viernes y el bíblico Diluvio se inició en aquel día fatal. El número trece es catastrófico. Representa el número de comensales de la Santa Cena. Los filósofos y matemáticos griegos lo despreciaban por «imperfecto». La mitología escandinava dice que se encontraban congregados doce dioses cuando Loki, espíritu del mal y de la disensión, irrumpió en el banquete (convirtiéndose en el decimotercer invitado) y dio muerte a Balder, el más reverenciado de todos los dioses.

2. Cuelga la herradura con las puntas para arriba… no vaya a ser que la buena suerte escape por debajo.

3. No enciendas tres cigarrillos con la misma cerilla. Aun cuando el tres suele ser un número que trae suerte, representa la Santísima Trinidad y hay que tener mucho cuidado con su uso. En otros tiempos, la Iglesia ortodoxa prohibía a los seglares encender los tres cirios del altar con li misma vela, aunque ésta era cosa que podía hacer, en cambio, un sacerdote. En la guerra de los bóers, los soldados británicos ahorraban cerillas sirviéndose de una sola para encender tres cigarrillos. La prolongada iluminación de la cerilla daba tiempo al enemigo para apuntar a los soldados, por lo que era frecuente que el tercer hombre se convirtiera en blanco perfecto.

4. Vístete con la ropa del revés. Es un excelente disfraz para impedir que la Muerte te reconozca y te elija como víctima.

5. No te cases en mayo. Los romanos honraban a sus muertos en este mes y es época muy infausta para los amantes.

6. Después de hablar de buena suerte, da tres golpecitos sobre madera. El significado religioso de la madera proviene de la Crucifixión de Cristo en la cruz. El hombre, en otros tiempos, temía al rayo que se abatía sobre el bosque y creía que el dios del trueno habitaba en un roble. Dar unos golpes en la madera te garantiza que tu buena suerte no cesará.

7. No cruces los cuchillos sobre la mesa en que comes. Simboliza el entrecruzarse de dagas y espadas en el combate. Además, la composición mágica del hierro tiene el poder de provocar rencillas.

8. Entra y sal por la misma puerta cuando vayas a visitar a un amigo. Si sales un momento de la casa para regresar después, siéntate un momento junto a la puerta y cuenta hasta diez antes de entrar por segunda vez.

9. No tropieces antes de empezar un nuevo día ni antes de iniciar una nueva aventura. Es de mal augurio para ti y para tus colaboradores. Para contrarrestar el traspiés, da tres vueltas en redondo y di: «Me doy tres vueltas para echar a la mala suerte.»

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Explicación del Origen de Algunas Supersticiones o Creencias Populares:

Cruzar los dedos

Cuando se formula un deseo, se dice una mentira o se encuentra uno ante un peligro, es costumbre cruzarlos dedos, concretamente el mayor sobre el índice. El gesto, que evoca una cruz, conjura la mala suerte y aleja las influencias maléficas, según los supersticiosos. Desde los primeros tiempos del cristianismo se creía que, replegando el pulgar bajo los otros dedos, se alejaba a los fantasmas y malos espíritus, o bien haciendo esa operación con las dos manos y dejando que el pulgar asome entre el índice, dedo consagrado a Júpiter, y el mayor, dedo del pecado dedicado a Saturno. No obstante, algunos autores piensan que, aunque el simbolismo de la santa cruz en este gesto resulta obvio, el origen primero es mucho más primitivo que la cruz cristiana y se remonta a los más antiguos tiempos paganos.

La suerte de la pata de conejo

La extraña tradición de llevar una pata de conejo en el bolsillo para atraer la suerte no nace de este animal, sino de la liebre. En las regiones medievales de Europa existía la creencia de que las brujas se transformaban en liebres para sorber la leche de las mujeres que habían dado a luz. ¿Pero cómo nace esta creencia? Antiguamente, las cabras, vacas, cerdos, liebres y otros animales de granja entraban libremente en la casa de sus amos, ya que la familia aprovechaba su calor corporal para protegerse del frío invernal. Los campesinos criaban liebres para comérselas y las cuidaban con esmero y cariño. De hecho, por ejemplo, los antiguos britanos pensaban que estos animales eran criaturas mágicas que incluso había que evitar ingerir.

Algunos tratados de la época mencionan que las mujeres embarazadas y durante la época de lactancia acostumbraban a sentarse en un rincón del hogar y ponerse en el regazo uno de estos nobles animales para que las calentara. A cambio, dejaban que la liebre tomara de su pecho. La tradición popular; como ya se ha mencionado, aseveraba que durante la caza de brujas, éstas se transformaban en liebres y se colaban en las casas de los campesinos para salvarse del peligro. Incluso había una manera de reconocer el engaño: si la liebre, una vez atrapada, resultaba difícil de despellejar o cocinar, entonces la bruja se había transformado en animal antes de morir. La idea de que la pata de liebre trae buena suerte nació de la primitiva creencia de que los huesos de sus patas curan la gota y otros reumatismos, así como los calambres. Pero, para ser eficaz, el hueso debía tener una articulación intacta. Por ser tan parecidos, la liebre y e] conejo se unieron como frute de las supersticiones relativas a sus virtudes mágicas.

Poner la mano delante de la boca al bostezar

El gesto actual de taparse la boca cuando bostezamos no obedece sencillamente a la intención de guardar las formas, esconder la dentadura o el deseo de no difundir los gérmenes, sino que tiene un significado más profundo.

En el libro Superstitions oÍ Ireland, de Sperenza Wilde se puede leer que hacer la señal de la cruz delante de la boca al bostezar impedía que el diablo se introdujese en el cuerpo y estableciera en él su morada. Es por esta razón por lo que las madres cerraban la boca del bebé o hacían la señal de la cruz delante de ella cuando lo veían bostezar. De esta costumbre ancestral deriva el gesto actual de taparse la boca.

Levantarse con el pie derecho

La tradición dice que, para que el día no se tuerza, hay que apoyar en primer lugar el pie derecho. La respuesta a esta costumbre podría hallarse en el mundo de los pescadores. Durante el siglo XIX, ningún pescador en su sano juicio subía a bordo por babor, es decir, el costado izquierdo del barco, aunque resultara incómodo

hacerlo por estribor. Parece ser que la superstición nace de la noción de que cualquier cosa zurda era antinatural una idea que se basa en que la mayoría de los seres humanos son diestros.

Por regla general, todo k que se refiere a la derecha es calificado de favorable por los supersticiosos, quizás alentados por la tradición bíblica, que dice que la derecha conesponde al camine del Paraíso y es la posición en la que están sentados los elegidos por Dios.

La izquierda representa el reverso de la moneda. Los romanos, por ejemplo, hacían presagios observando el vuelo de los pájaros: los que lo hacían hacia este lado eran de mal agüero. De hecho, en latín, izquierda se dice sinester, que dio origen al adjetivo siniestro.

Miedo a las sombras

Antiguamente, la gente crédula buscaba en las sombras que proyectaban los troncos que ardían en la chimenea la imagen de una silueta humana sin cabeza. Esto significaba que la persona que la proyectara moriría antes de la próxima víspera de Navidad. Éste era el plazo para los cristianos, pero en épocas anteriores se utilizaron otras fechas celestiales o estacionales.

No cabe duda de que las sombras ocupan una parte importante de los miedos relacionados con el cuerpo, ya que su presencia o ausencia, como le sucedía al personaje de ficción Peter Pan, estaba relacionada originariamente con creencias religiosas y paganas.

Las interpretaciones más antiguas del cuerpo y el alma afirmaban que la segunda podía, bajo determinadas circunstancias, abandonar la envoltura carnal y alejarse de camino a la otra vida. Para las culturas más primitivas, el alma estaba conectada a las sombras, cuando no eran la misma cosa. Una de las circunstancias en las que la persona podía perder el alma sucedía cuando un vampiro se acercaba por detrás y clavaba la sombra de la víctima en la pared. De este modo, el ente maligno tomaba posesión del cuerpo.

La sombra de los difuntos también había que protegerla de posibles infortunios. En la Europa medieval existía la creencia de que, si una persona moría por la noche y su espíritu —o lo que es lo mismo, su sombra— se alejaba, podía correr peligro de que cruzara por una extensión de agua -un río, un lago- y no pudiera llegar a la otra vida. En este caso, la sombra volvía al cuerpo de su dueño y se convertía en un muerto ambulante, una variedad de vampiro. De ahí nació la costumbre de algunos de tapar los barriles que contienen agua de lluvia y afán de ciertos pueblos por construir puentes.

Tocar madera

Durante muchos siglo antes del cristianismo, lo pueblos célticos de Europa rendían culto a los árboles por considerarlos los templo de la santidad y la principal  presentación de los dioses era la Tierra. El árbol servía com medio para enviar la dolencia, o el mal a la tierra. También se recurría a este vegetal s la mala suerte visitaba a m hombre bajo la forma de demonios o si iba a librarse una batalla. En estos y otros casos el sacerdote druida celebraba una serie de ritos y ensalmos en las llamadas enramadas sagradas, lugares que equivalía a las modernas iglesias.

Hay, además, quien dice que las supersticiones referentes a la madera también nacen del material con el que está hecha la cruz de Jesús Resultado de estas creencias es nuestra costumbre de tocar madera como signo di la buena suerte, ya que ésta atrapa al espíritu maligno  lo hace caer a tierra.

Abrir el paraguas dentro de casa

Ningún supersticioso tendría jamás la osadía de abrir un paraguas dentro de una casa. El origen de este temor se remonta a la época en que los reyes orientales y africanos lo usaban sólo a modo de sombrilla para protegerse de los rayos solares. Debido a su conexión con el astro rey y porque también su forma simboliza el disco solar, abrirlo en un lugar sombreado, fuera de los dominios del Sol, era considerado un sacrilegio.

Es probable que la superstición se reforzara cuando los paraguas llegaron a Europa y empezaron a ser empleados casi exclusivamente por los sacerdotes en los oficios de los difuntos, sin otro fin que protegerse de las inclemencias del tiempo.

Las siete vidas del gato

La excepcional resistencia y fortaleza del gato, capaz di salir indemne de situaciones en las que otros animales perecerían con toda seguridad, llevó ala idea de que este felino tenía más de una vida.

No hay duda de que sus hábitos nocturnos, sus ojos refulgentes en la oscuridad, su sobresaliente agilidad y su pose majestuosa contribuyeron a que nuestros antepasados sintieran una especial admiración, e incluso veneración, por este animal. Se cuenta que, por ejemplo, Mahoma se cortó la manga de su vestimenta para no perturbar el sueño de su gato que dormía sobre ella. El profeta veía en él “una criatura digna del mayor respeto y de un tratamiento afectuoso”.

La razón de que a los gatos se les otorgue popularmente hasta siete vidas tiene posiblemente un origen esotérico. Existen muchas culturas para las que los números poseen una significación concreta. En nuestro caso, el siete fue considerado en la Antigüedad un número de la buena suerte, ya que era una trinidad de trinidades” y, por lo tanto, adecuado para el felino.

Vestir de negro en los funerales

La antiquísima costumbre de vestir de negro en los funerales, muy extendida en toda la cultura occidental, pretende significar una manifestación de respeto hacia el difunto. Sin embargo, la procedencia de esta tradición no está tan clara. Distintos estudios antropológicos coinciden en señalar como su posible origen el miedo ancestral de los vivos a ser poseídos por los espíritus de los muertos. Así, en los ritos funerarios los hombres primitivos pintarían sus cuerpos de negro para impedir, al quedar camuflados, que el alma del fallecido encontrara un nuevo cuerpo donde asentarse.

Esta hipótesis es corroborada por el hecho de que los habitantes de ciertas tribus africanas cubran su piel con cenizas blancas en los funerales, escondiendo así el color negro de su epidermis a la vista de los espíritus. Algo parecido sucede también en la India, donde tradicionalmente el color del luto es blanco, en contraposición a la tez morena de sus habitantes.

Romper un espejo

Las supersticiones relativas al espejo se cuentan entre las más citadas en todo el Occidente cristiano, quizás por su uso adivinatorio. La catoptromancia, es decir, el arte de adivinar por el espejo, procede de Persia y, aunque tuvo un relativo éxito durante la antigua Grecia y la Edad Media, fue duramente perseguida por la Iglesia.

Es probable, sin embargo, que estas supersticiones obedezcan a la idea de que nuestro reflejo es otra versión del original y, si causamos desperfectos en el espejo, nos hacemos daño a nosotros mismos. Así, dañar el espejo es hacer lo mismo con el alma, y aquí es donde entra la superstición de que la rotura de un espejo trae mala suerte durante siete años. Este período se debe a la creencia de que el cuerpo experimenta un cambio en la constitución fisiológica cada siete años.

La herradura colgada en la puerta

Procedente de Italia, la creencia de que las herraduras atraen la buena suerte era muy tenida en cuenta por la gente de los pueblos. Clavada o colgada en una puerta, este objeto atraería las energías del cielo. La herradura simboliza la fuerza del caballo y su enorme utilidad, al menos en tiempos pasados, en las labores del campo yen las guerras. Vuelta al lado derecho y en posición horizontal representa la C, inicial de Cristo.

Otra  leyenda atribuye a San Dunstan el haber otorgado a la herradura, colgada sobre la puerta de una casa, un poder especial contra el mal. Herrero de profesión pero que llegaría a ser arzobispo de Canterbury en el año 959, Dunstan recibió un día la visita de un hombre que le pidió unas herraduras para sus pies, unos pies de forma sospechosamente parecida a pezuñas. Dunstan se dio cuenta de que se trataba de Satanás y explicó que, para realizar su tarea, era necesario encadenarlo a la pared. Así, el santo procuró que su trabajo resultara tan doloroso que el propio Diablo encadenado le pidió misericordia.

Dunstan se negó hasta que el diablo juró no entrar nunca en una casa donde hubiera una herradura colgada sobre la puerta. Pero no podía colgarse de cualquier forma; sus extremos debía estar hacia arriba, pues de lo contrario su reserva de suerte se vaciaba.

Derramar la sal

Mala suerte, si esto le ocurre al manipular el salero, a menos que se apresure a tomar una pizca y arrojarla por encima del hombro izquierdo “directamente a la cara del diablo”. Porque éste es el sitio desde el que Pedro Botero, es decir, el diablo, espera paciente a que nuestra naturaleza pecadora renuncie al alma para siempre. La sal arrojada no tiene otro fin que cegarlo temporalmente, para que el espíritu tenga tiempo de volver a quedar afianzado por la buena suerte. Desde la Grecia antigua, la sal ha tenido un gran poder simbólico: procede de la Madre Tierra, del mar; las lágrimas y la saliva son saladas, y conserva, condimenta y enriquece los alimentos.

Tirar de las orejas como felicitación

La oreja es objeto de numerosos simbolismos entre las civilizaciones orientales y africanas: representa desde la inteligencia cósmica del mito hindú de Vaishvánara, hasta la sexualidad para las tribus dogón y bambara, de Malí. Curiosamente, entre los chinos, las orejas largas son signo de sabiduría e inmortalidad. Se dice que las orejas de Lao-tse medían unos 17 centímetros. Se apodaba, además, orejas largas.

Muy probablemente, nosotros hemos heredado de alguna forma esta costumbre supersticiosa. Tirando de las orejas, manifestamos el deseo de que la persona felicitada tenga larga vida y adquiera cada vez mayor sabiduría.

Decir Salud al estornudar

Los egipcios y griegos veían en el estornudo un augurio. Así, era bueno estornudar por la tarde, mientras que hacerlo al levantarse de la cama o de la mesa podía ser nefasto. Aquel que había estornudado al nacer era te nido por dichoso. El estornudo hacia la izquierda era un signo de mal agüero, pero di bueno, hacia la derecha. Er todos los casos, los griegos exclamaban ¡Vivid! y ¡Que Zeus te conserve! Por su parte, los romanos empleaban la expresión, ¡Salve!, ante tal circunstancia; y serían los primeros cristianos quienes sustituyeron la invocación a dioses paganos por el suyo.

Se dice que durante la epidemia de peste que hubo en Roma en el año 591, bajo el pontificado de Gregorio 1, lo afectados morían estornudan do, y que de tal circunstancia proviene el ¡Dios te bendigas que más tarde se simplificar diciendo ¡Salud!, ¡Jesús! o ex presiones semejantes.

Aversión al amarillo

Es superstición entre los actores, sobre todo de teatro, no salir a escena con ropa amarilla, ya que puede conducir al fracaso o a cosas aún peores La razón de este miedo escénico reside en el dramaturgo y actor francés Jean-Baptiste Poquelin (1622-1673), llamado Moliére.

En febrero de 1673, Moliére estrenó el ballet-comedia El enfermo imaginario, que toma por blanco de su sátira a los médicos. Pocos días después del estreno, en plena representación, el dramaturgo se sintió indispuesto, y murió unas horas más tarde en su domicilio. En la representación, Moliére vestía ropas de color amarillo.

El gato negro

En el mundo del misticismo, los gatos son portadores de un poder mágico infinitamente superior al del hombre. Con toda probabilidad, esta antigua creencia deriva de la adoración a la diosa egipcia Bubastis, que tenía forma de gato. Los egipcios estaban convencidos de que los gatos poseían alma, y prueba de ello son los restos momificados de estos felinos, que se cuentan por miles, hallados en las excavaciones arqueológicas.

En la Edad Media, las brujas convirtieron al gato negro en un elemento imprescindible para efectuar sus rituales y hechizos. Hoy en día, los supersticiosos temen al gato negro que se cruza en su camino. Este hecho representa con claridad el conflicto que existía entre la Iglesia, la cruz y las prácticas paganas de la brujería.

Pasar por debajo de una escalera

Esta y otras supersticiones asociadas a las escaleras están relacionadas con el miedo al patíbulo. Antiguamente, debido a la gran altura que éste solía tener, había que usar una escalera de mano para colocar la soga en la posición correcta, así como para retirar después el cadáver del condenado. Cualquiera que pasara por debajo de la escalera corría el peligro de encontrarse con el muerto. De ahí viene la superstición.

Viernes 13

Desde tiempos remotos, el número 13 ha sido fatídico, debido principalmente a la muerte violenta que sufrieron varios dioses decimoterceros de la Antigüedad y, ¡cómo no!, a la suerte del decimotercer invitado en la Última Cena de Jesús. Por otro lado, el viernes adquirió en el mundo sajón su reputación de día nefasto, debido a la muerte de Jesús. Obviamente, la coincidencia del número 13 y del día viernes no puede ser de peor agüero.

Colocar flores en las tumbas

En la actualidad, se adornan las sepulturas con flores como muestra de afecto, pero la intención original no era otra que la de proporcionar algo vivo con el fin de dar felicidad. La corona circular, colocada sobre la tumba o la puerta principal del cementerio, encerraba simbólicamente el espíritu y le impedía volver.

LISTA DE ALGUNAS SUPERSTICIONES

• Las mariposas azules son símbolo de buen augurio.
• Conservar un dólar en la cartera traerá mucho dinero.
• Colocar elefantes de espalda a la puerta en números impares, atraerá buenas cosas para los habitantes de la casa.
• Cuando se siente picazón en la palma derecha de la mano, significa que pronto se recibirá dinero.
• Al colocarse mal una o ambas medias debe dejárselas así hasta las 12 pm, pues esto traerá suerte.
• Tocar madera cada vez que se expresa un deseo, hará que éste se cumpla.
• A quien se corte las uñas los lunes, nunca le dolerán las muelas.
• Cuando alguien se jacta de algo, por ejemplo «nunca me he roto un hueso», tiene que tocar madera inmediatamente para que continúe la buena suerte que hasta ese momento le ha acompañado.
• Si se rompe un espejo existe un remedio para contrarrestar su maleficio: recoger los trozos del espejo y meterlos en un cubo con agua durante siete días y siete noches.
• Trae buena suerte encontrar por la mañana a alguien con una pata de palo. No hay que mirar hacia atrás y seguirlo con la vista porque entonces se tendrá un disgusto.
• Poseer objetos de madera perfumada es augurio de buena suerte.
• Si se derrama sal, el re medio es coger un poquito de l¿ sal derramada y tirarla hacia atrás por sobre el hombro izquierdo.
• El mal agüero que provoca escuchar o decir la palabra «culebra», se contrarresta exclamando «¡Lagarto! ¡Lagarto!». Sobre la cama, nunca…
• Si se coge un lagarto con la mano y se lo lame de la cabeza a la cola, se adquirirá el poder de curar quemaduras con la lengua.
• Pasar un huevo por los párpados mejora la vista.
• Se alarga la vida si se come el primer huevo puesto por una gallina negra.
• Si un huevo tiene dos yemas traerá buena suerte a la persona que lo rompa y lo descubra.
• Los niños que juegan con fuego se orinarán en la cama.
• Un plato con sal debajo de la cama de un enfermo absorbe el mal y lo protege contra otras enfermedades.
• Si se ve una araña por la mañana augura una mala semana, al mediodía pronostica una alegría y por la noche vaticina que se cumplirá un deseo.
• Cuando una araña teje, alguien prepara un engaño.
• Las arañas pequeñas son portadoras de buena suerte y si se encuentra una hay que tirarla por encima del hombro izquierdo.
• Si se mata una araña o se destruye una tela se atraerá la mala suerte.
• Si se ve una araña bajar por el hilo, lloverá; en cambio, si sube, hará buen tiempo.
• Si se echa sal en los rincones de las cuadras el día primero de abril se evitan las enfermedades del ganado.
• Es un augurio de muerte que los palillos chinos queden de pie en un cuenco de arroz
• Trae mala suerte ver un búho de día.
• Si una vela se apaga durante una ceremonia, los espíritus malignos andan cerca.
• Si se deja caer un paraguas al suelo, habrá un asesinato en la casa.
• Para contener hemorragia nasa hay que hacer una cruz con dos pajitas de enea arrancadas del asiento de una silla y ponerlas en la coronilla del paciente, aunque también sirve colocarlas en el hombro del paciente.
• Las hemorragias nasales se contienen poniendo en la espalda del paciente dos cuchillos cruzados, o levantando el brazo contrario al orificio nasal por donde se sangra, y poniendo una llave de hierro en la nuca.
• Para contener la hemorragia en un parto hay que reunir todos los hierros y cosas que lagan ruido para tirarlos por sorpresa bajo la cama de la parturienta. La hemorragia se corta por el susto recibido.
• Da buena suerte tocar la chepa de un jorobado.
• Encontrarse con un cojo es signo de una desgracia o de un disgusto.
• Cuando se arranca una verruga, la sangre que cae del lugar donde estaba hace que crezcan nuevas verrugas.
• La comida se perderá si se la revuelve en sentido contrario al del movimiento del sol.
• Las tijeras que apuntan a una persona indican que si ésta es soltera, nunca va a casarse, y si es casada, que será objeto de infidelidad.
• Cuando unas tijeras caen al suelo, la persona a la que dirigen su punta será víctima de un mal o desgracia inmediata.
• Nunca se deben regalar tijeras, salvo que se dé a cambio una moneda o se pinche previamente a la persona que es destinataria del regalo.
• Dos personas al mismo tiempo no deben retirar la mesa (utensilios y manteles), pues una de ella morirá ese año.
• Dejar restos de la cena en la mesa durante toda la noche trae mala suerte.
• Trae mala suerte si se cae la comida del tenedor en el camino del plato a la boca.
• Si durante la noche la mesa queda cubierta por un mantel blanco, pronto habrá una muerte en la vivienda.
• Da mala suerte regalar cuchillos, porque quiebran la amistad.
• Si una mujer desea quedar embarazada debe plantar perejil, aunque si lo come lo evitará.
• El pelo crece si se unta con perejil machacado en un almirez de madera.
• Una paloma cortada por la mitad y colocada a los pies del paciente baja la fiebre. Si se la pone en la cabecera cura los dolores de cabeza, el delirio, la melancolía y la locura.
• Si se ven palomas bañándose es señal de que pronto habrá un cambio del tiempo.
• Nunca se debe dejar que un novio vea el vestido de su novia antes de la entrada a la iglesia o al juzgado.
• Si el novio lleva la corbata torcida el día de la boda significa que será infiel.
• Los invitados a una boda deben tirar arroz a los novios para asegurar su descendencia.
• El día de la boda la novia no debe ponerse perlas, pues éstas simbolizan lágrimas y traerán así
muchas a lo largo del matrimonio.
• No hay que casarse en enero para no tener problemas económicos a lo largo de todo el matrimonio.
• Se debe quemar el cordón umbilical de los niños porque si es comido por un perro o un gato, el niño será un delincuente.
• Si dos personas bostezan a la vez tendrán alguna coincidencia en sus vidas.
• Si dos personas bostezan, una después de la otra, la última que ha bostezado tiene buenas intenciones respecto de la primera.
• Es de mal agüero derramar de forma involuntaria la sal o que se caiga un salero: el responsable de ese fatal descuido verterá tantas lágrimas como granos de sal se hayan desperdigado.
• Quien pisa la sal derramada tendrá disgustos y si se trata de alguien que va a casarse pronto, no cumplirá este propósito.
• Aquel que persiga quebrantar la felicidad de unos recién casados le basta con echar sal en el lecho nupcial.
• Los niños que nacen con dientes traen mala suerte y su porvenir es acabar siendo delincuentes.
• Si a un niño le salen pronto los dientes su madre quedará embarazada de nuevo enseguida, pero el niño recién nacido no tendrá una vida muy larga.
• Si a un niño le salen primero los dientes superiores tendrá una larga vida. Por el contrario, si le salen primero los inferiores, su vida será corta.
• Quien tiene los dientes incisivos superiores separados tendrá riqueza, prosperidad y viajará con asiduidad.
• Si se sueña que un diente sobresale de los demás o se cae augura una desgracia familiar. Si el diente es arrancado es mal presagio y si se ve un diente perfecto significa un incremento patrimonial.
• Cuando salen granos en la lengua es señal de que se ha dicho una mentira.
• Se deben cortar las uñas en lunes o viernes para que no duelan las muelas.
• No deben cortarse las uñas en viernes por ser éste un día nefasto.
• Para que no salgan padrastros, no se deben cortar las uñas en días de la semana que tengan erre.
• El que se corte el pelo en viernes criará sarna o piojos.

Troya Ciudad Perdida Civilizaciones Desaparecidas Schliemann

Troya Ciudad Perdida Civilizaciones Desaparecidas
Schliemann Explorador

INTRODUCCIÓN: EN LAS LLANURAS DE TROYA
En su mayoría, los eruditos del siglo pasado dudaban de que Troya hubiera realmente existido, considerándola más bien una creación de la fantasía del poeta, como tantos otros lugares descriptos en la «Ilíada». Sin embargo, se afirmaba que Alejandro Magno, al invadir el Asia Menor en el año 334 a. de J.C. había rendido honores a Aquiles y a Príamo sobre las ruinas de Troya.

Y la tradición señalaba, como posible emplazamiento de la antigua ciudad, una llanura situada sobre la orilla asiática del estrecho de los Dardanelos. Hacia allí se trasladó Schliemann, siguiendo el probable derrotero de Alejandro, y con el texto de la «Ilíada» en la mano exploró la zona, tratando de reconocer los aspectos del paisaje según la descripción efectuada por Homero tres mil años atrás.

Según el poeta, el rey Príamo había presenciado los principales lances de la guerra de Troya desde las torres de la ciudad. Recordándolo, Schliemann detuvo su atención en una colina llamada Hissarlik, de sólo unos treinta metros de altura, pero cuya posición era la más adecuada para situar una ciudad desde cuya atalaya se habría podido dominar toda la llanura circundante.

Tras las gestiones para obtener de Turquía el permiso, Schliemann pudo comenzar las excavaciones, contratando a ochenta obreros. Fue penoso el trabajo y larga la expectativa. Pero de pronto las herramientas empezaron a exhumar vasos, armas, enseres domésticos: restos que evidenciaban las ruinas de una antigua ciudad. Nuevos hallazgos de murallas y tesoros confirmaron a Schliemann en su sensacional descubrimiento: ¡había hallado la ciudad de Troya!

De allí en adelante las excavaciones se siguieron incansablemente. Y fue desconcertante encontrar bajo unos muros ¡otros! ¡Nueve ciudades superpuestas hallaron los zapapicos y las palas en el corazón de la colina Hissarlik! Cada una de estas ciudades había surgido en el mismo sitio varios siglos después de la destrucción de la anterior. Los constructores de cada ciudad habían nivelado —ellos mismos— las ruinas de la ciudad precedente. Aún más, habían utilizado aquellas piedras para las nuevas casas y murallas.

LA HISTORIA DE LA BÚSQUEDA:
Un arqueólogo millonario, aficionado en busca de su sueño, encontrar Troya

SCHLIEMANN HEINRICH EN BUSCA DE LA CIUDAD PERDIDA DE TROYALos griegos atacaron Troya hace más de 3.200 años, en el siglo trece a.C. Las historias sobre esta guerra eran ya viejas en el siglo cuarto a.C., época del filósofo Aristóteles y de Alejandro Magno. Nadie sabe con certeza quién fue Homero ni cuándo vivió (aunque es probable que viviera en el siglo ocho a.C., hace más de 2.800 años).

Con el paso de los siglos y los milenios, el recuerdo de la guerra de Troya se desvaneció en el pasado lejano y sólo quedaron los mitos y las leyendas de los poemas homéricos.

Así estaban las cosas cuando el adinerado alemán Heinrich Schliemann (imagen) , aficionado a la arqueología, se propuso encontrar Troya.

Con algo más que su fe en Homero, excavó no una sino un conjunto de nueve Troyas, construidas una sobre otra. Luego viajó a Grecia y descubrió la poderosa civilización de Micenas, que también aparece en la saga de Homero.

Vida del Aventurero: La vida de Schliemann es fantástica. Nacido en la pobreza en 1822, sobrevivió a un naufragio mientras amasaba una fortuna en los negocios. Ya por 1860 tenía dinero suficiente, y tomó la decisión de proseguir con su obsesión por Homero.

Viajó a Grecia y se casó con una joven de 17 años (él tenía 47); luego se fue a Turquía para buscar la antigua Troya. 

Como arqueólogo aficionado, Schliemann cometió errores, y puede que hasta haya hecho trampa. Expertos posteriores lo acusaron de haber enterrado algunos objetos que luego dijo haber descubierto.

Sin embargo, su éxito es indiscutible. Con el descubrimiento de Micenas abrió la Grecia continental a sucesivas oleadas de fructífera exploración arqueológica.

De pequeño se abocó a estudiar griego con entusiasmo, pero su padre quedó sin trabajo y ya no le pudo pagar las clases.

Entonces Henirich, de doce años, se empleó como mandadero y fue ascendiendo lentamente, en una carrera de comerciante azarosa, en su lucha pertinaz; su sueño era hacerse rico ¿Pero para qué?.

Para buscar Troya. Para hacer la ruta de Ulises, conocer Itaca, hallar en las grutas sicilianas aquella donde Ulises fue presa de Polifemo, el gigantesco Cíclope, encontrar la isla de la maga Circe… las joyas de Helena.., las huellas de la cólera del pélida Aquiles…

Schliemann consiguió su primer objetivo: se hizo rico. Y dedicó su fortuna y el resto de su vida a seguir la ruta de Ulises, con el libro de Homero en mano.

Viajó a Turquía, se instaló en las colinas de Bunarbachi,lugar que hasta el momento los eruditos abocados a la cuestión identificaban con Troya. Esta identificación se debía sólo a la presencia de fuentes naturales similares a las que Homero describe en La Ilíada. Este es el pasaje:

La primera era de agua caliente: el vapor la cubría cual si allí se encontrara, a un lado, un fuego encendido.Y la otra brotaba en verano como el granizo o lo mismo que nieve fundida o agua muy helada.

Al encontrarse junto a las fuentes de la presunta Troya, Schliemann sacó su termómetro y comprobó que las dos fuentes tenían la misma temperatura.

Así que los historiadores se equivocaban, bajo la tierra de la triste colina no podía estar Troya.

Tampoco el riacho que serpenteaba junto a la colina se identificaba con el caudaloso río que el poeta llama Escamandro.

Pero ya que el prestigio troyano había coronado a la cenagosa colina por tantos años, Schliemann hizo una prueba más, una buena muestra de la excentricidad y tozudez de su método de trabajo: reconstruyó un hecho de La Ilíada, una reproducción de la escena tal vez más famosa: el combate de Héctor y Aquiles; le pagó a un hombre para realizar con él una experiencia fatigosa, pero sin duda original, aunque tal vez reñida con la calma que deben mostrar los hombres de ciencia.

Cuenta el texto que los dos héroes hicieron corriendo tres veces la vuelta a las murallas de Troya. Yeso llevaron a cabo el alemán y su empleado turco. Corrieron ambos, persiguiéndose, alrededor de la colina.

La carrera duró dos horas y sólo lograron dar la vuelta a la colina una sola vez. En tanto Aquiles y Héctor habrían dado, según el poema, la vuelta completa tres veces, en una sola tarde. Esta prueba fue suficiente para Schliemann: Troya no estuvo allí. ¿Entonces dónde?

Schliemann recorrió la zona, y una colina que se alzaba en las cercanías llamó su atención porque en ella encontró numerosos tiestos y cacharros antiguos. La colina se llamaba Hizarliz, que en turco significa ‘palacio’, por lo que el nombre resultaba sugestivo. Sus investigaciones le hicieron presentir que allí podía hallar la ciudad que buscaba.

La colina recordaba en todo a los paisajes descriptos por Homero, tenía el tamaño indicado.., y la tradición del lugar la llamaba simplemente Nueva Ilión, en recuerdo de la ciudad antigua. Schliemann confiaba en las tradiciones transmitidas por vía oral. Después de todo, así se había mantenido en el tiempo el poema homérico.

Fueron años de lucha y trámites con las autoridades turcas. Por fin, al comenzar las excavaciones, aparecieron los primeros resultados alentadores.

Se desenterraron murallas y ocultas en ellas, estaban las joyas que el emocionado Schliemann llamó “de Helena”. Sus métodos, aunque muy criticados, rindieron frutos, los arqueólogos por fin reconocerían su trabajo.

Guiado por Homero, invirtiendo su fortuna para hacer realidad su sueño, este hombre que unos admiraban y otros denostaban, y contra el cual se pueden formular innumerables críticas, tuvo el coraje intelectual de creer en lo que nadie creía y su búsqueda de años le dio la razón.

La ciudad de Ilión, la Troya más amada, donde sucedió el sitio más famoso de la historia, quedó descubierta a los ojos de los hombres, y por sus antiguas murallas pasean las sombras de los dioses olímpicos y llora el rey Príamo.

Y callados para siempre los gritos desgarradores de la princesa Casandra, subsiste el sutil eco del poema más amado y leído de todos los tiempos.

El lugar mágico se había hecho realidad. Y si bien la mayoría de nosotros no visitó ni visitará nunca las ruinas de Troya, existe un poderoso incentivo en la lectura del poema a partir del hecho de que el mito se ha visto reforzado por la realidad.

La energía de Troya y sus guerreros atraviesa los siglos y permanece intacta en nuestros días, gracias a Heinrich Schliemann.

Versión Moderna de la Búsqueda: Schliemann contrató obreros y comenzó las excavaciones. Aunque parezca irónico, no se detuvo al pasar por lo que los arqueólogos posteriores identificaron como la probable Troya de la guerra (alrededor de 1250 a.C.), situada sólo tres niveles por debajo de la superficie.

Schliemann excavó hasta una capa anterior a la de la antigua Troya, fechada alrededor de 2000 a.C., probablemente unos 700 años más antigua que la Troya de Homero. En 1874 encontró inapreciables artefactos de oro y anunció, erróneamente, que se trataba de los tesoros de Príamo, el rey troyano de La ilíada.

Insatisfecho aún, Schliemann volvió a Grecia para buscar el palacio del rey Agamenón, el jefe de los griegos en La ilíada.

Y, por increíble que parezca, no sólo encontró evidencias de la civilización micénica, que floreció mucho antes de la Grecia clásica (nombre que los historiadores dan al período comprendido entre cerca de 479 y 323 a.C.), sino que descubrió nuevas piezas en oro, que databan de 1550 a.C.

Las nueve ciudades de Troya
Heinrich Schliemann, bucanero de la arqueología, fue un hombre excepcionalmente decidido. Era sueño de su juventud descubrir la perdida ciudad de Troya. Inició sus excavaciones en Hisarlik en 1870 y a ello dedicó 20 años.

De manera más bien impetuosa, Schliemann excavó una gran zanja a través del montículo de Hisarlik, y tuvo la desgracia de destruir parte del estrato que más anhelaba encontrar: la Troya homérica.

Se quedó comprensiblemente desconcertado ante las múltiples capas de la colina que excavaba, pero logró identificar cuatro ciudades distintas y sucesivas por debajo de la ciudad romana de Ilium, llegando a la conclusión de que la segunda en orden era la Troya que anhelaba.

Los arqueólogos no se mostraron muy de acuerdo con su conclusión, lo cual irritó a Schliemann y acrecentó su satisfacción cuando, en 1873, descubrió lo que llamó «el tesoro de Príamo».

Según comentario de Schliemann, fue extrayendo el tesoro y entregándoselo a su joven y bella esposa griega, Sophia, quien lo envolvió en su chai para preservarlo tanto de los funcionarios griegos como de los obreros.

Existe una fotografía de Sophia engalanada con las resplandecientes «joyas de Helena». Además de este tesoro, se encontraron copas, puntas de lanza y pendientes, que probablemente procedían de Troya II o Troya III (c 2200 a.C), fecha que no coincide con la Troya de Hornero, seguramente Troya VI, destruida hacia el 1260 a.C.

Por desgracia, todos estos objetos, a excepción de un par de pendientes y algunos otros, pequeños, desaparecieron en Berlín en 1945. Podrían haber sido utilísimos para futuras investigaciones acerca de estas ciudades desaparecidas.

El edificio mejor conservado de las nueve ciudades de Troya es un anfiteatro, en la parte sur de la ciudad. Surge como consecuencia del programa de reconstrucción iniciado por Julio César en el siglo l aC, y forma parte de la última y más extensa ciudad de Troya, Troya IX que quedó definitivamente abandonada hacia el 350 dC.

¿Qué queda de las ciudades de Troya?: Muchos visitantes han rechazado esta Troya por pequeña y humilde. En efecto, parece increíblemente pequeña cuando se la compara con la imagen clásica de la poderosa ciudadela fortificada de Príamo.

Sólo mide 137 por 183 m, apenas el espacio suficiente para unas cuantas docenas de viviendas, más, quizá, otras mil personas residiendo en los alrededores. Pero la extensión es precisamente uno de los rasgos más conmovedores de Troya, al hacerla parecer tan vulnerable.

La playa donde los griegos atracaron sus barcos está ahora 15 Km. más alejada que cuando el furioso Aquiles arrastró el cuerpo destrozado de Héctor en torno a las murallas de Troya.

Persisten aún dos de los fenómenos que Hornero describió: el viento que sopla incesantemente entre las hierbas altas (no ocurre así en ningún otro lugar de la zona) y las pequeñas encinas achaparradas, que parecen ser originarias del lugar.

PARA SABER MAS…
EL TESORO DE LA COLINA

Comenzó sus excavaciones en 1871, después de algunas tentativas en el 70, pero no en Burnabashi, el lugar en que, según los sabios, se habría asentado la antigua Troya. Él había hecho viajes, había observado largamente la naturaleza del terreno, las colinas, la costa, los cursos de agua. Aquello no podía ser la antigua Troya, porque Hornero no describió tales parajes.

El lugar aludido por las descripciones era Hissarlik, una colina próxima al mar. Schliemann empezó a excavar allí. Sofía, su joven esposa, lo animó en todo momento compartiendo sus opiniones, que discrepaban con las teorías de los «expertos» oficialmente reconocidos. Fueron días de gran tensión, complicados por las dificultades de todo género que le pusieron las autoridades turcas; pero Schliemann tuvo fe constante en su triunfo. Al principio de sus trabajos desenterró algunas cosas: vasos, piezas de cerámica de todas clases, utensilios de piedra, restos de antiguos muros, cimientos, columnas, terrazas. Pero eran residuos que podían encontrarse en casi todos los puntos de aquella tierra, descubrimientos arqueológicos normales.

SofiaEra necesario avanzar más en la empresa; las excavaciones se aceleraron y sacó a la luz, en estratos superpuestos, los restos de nueve ciudades. Cada estrato escondía los restos de una ciudad, construida sobre las ruinas de la precedente. Schliemann observó que los materiales del segundo estrato mostraban claramente las trazas de un enorme incendio: ¡Era Troya! Su alegría fue inmensa. Rebuscó febrilmente entre todos los objetos que aparecían, las armas, los utensilios, las joyas del reino de Príamo.

Sofía, esposa de Schliemann

Llegó, por fin, el día del triunfo: el 14 de junio de 1873 Schliemann descubrió algo que le arrancó una exclamación de sorpresa, rápidamente ahogada. Mandó a todos los excavadores a sus casas, con el pretexto de que era su cumpleaños y que deseaba darles asueto. En realidad, quería quedarse solo con su fiel esposa para deleitarse con aquello que había esperado toda su vida.

Cuando todos se hubieron alejado, se acercó al sitio que atrajera su atención y excavó sin descanso hasta que, entre sus manos, brillaron diademas, broches, cadenas, brazaletes y collares, todo de oro y piedras preciosas.
El tesoro de Príamo quedó recogido en el rojo chal de Sofía, y Schliemann lo miró extasiado. Después tomó una de las diademas más preciosas y la puso en la cabeza de su mujer, imaginando que era una reencarnación de Helena, la divina Helena por la que se batieron héroes y semidioses.

FAMA Y HONORES PARA EL «OBSTINADO»
Schliemann continuó excavando hasta el año de su muerte. Desde 1876 a 1878 se dedicó a excavar en Micenas, ciudad de Agamenón. También allí descubrió, contra el parecer de los sabios, la tumba del rey y de otros guerreros que participaron en la guerra de Troya. Las encontró en el interior de la Acrópolis, guiándose por los datos de un fragmento del escritor griego Pausanias; y, junto con los restos funerarios, salió a la luz un tesoro de grandísimo valor y de incalculable importancia histórica. El mismo Schliemann escribió, más adelante, sobre la emoción profunda que se adueñó de él cuando se encontró ante las mascarillas de oro de tantos ilustres muertos. Junto con las mascarillas de oro halló también joyas, armas, vajillas y objetos preciosos de toda suerte.

Después de los descubrimientos de Micenas volvió a Hissarlik, y luego investiga entre las ruinas de Orcómenos, de Beocia y en Tirinto, de Creta. Entre viaje y viaje descansaba en su espléndida casa de Atenas, construida a semejanza de los antiguos palacios griegos, y cuidaba sus negocios. Daba, además, ciclos de conferencias y publicaba libros de arqueología, que ya no eran acogidos con sonrisas de escepticismo.

Obtuvo honores y fue recibido triunfalmente en muchos lugares del mundo. El kaiser, en reconocimiento de la donación del tesoro de Príamo, que cedió al Museo Etnográfico de Berlín, lo condecoró con la Orden del Mérito, lo hizo ciudadano honorario de Berlín y lo nombró miembro de la Academia de Ciencias.

Schliemann lo tuvo todo: riquezas, fama, honores y satisfacciones. Pero su vida, siempre errabunda, lo había fatigado. Una otitis, padecida durante años, se agravó y hubo de pensar seriamente en curarse. Precisamente cuando regresaba de un lugar de cura y se preparaba a pasar la Navidad en Atenas, antes de emprender una nueva campaña de excavaciones, la muerte lo sorprendió en Nápoles.

En su lúcida agonía, que duró un día, el financiero arqueólogo repasó toda su existencia. Plena de actividad, le proporcionó la gloria de ver realizados sus sueños de la adolescencia.

Fuente Consultada: Lugares Misteriosos – Paula Ruggiere Historia del Mundo Tomo I – Lugares Misteriosos Volumen II

Ritos Funerarios Formas de Enterrar a los Muertos Las Tradiciones

Ritos Funerarios Formas de Enterrar a los Muertos

Quizá sea lo único que tenemos en común que tenemos todas  las culturas de este planeta: cuando se nos muere un ser querido, tratamos de honrar su memoria de la manera mas solemne posible. Tan sólo difieren las formas externas, el ritual, que se adapta siempre a la idea que sobre el más allá cultiva cada pueblo.

En efecto, tal y como lo confirman diversos hallazgos arqueológicos, el hombre de Neandertal fue la primera criatura que enterraba a sus muertos siguiendo una suerte de ritual. En una sepultura infantil hallada en Teshik Tash (Uzbequistán, ex-URSS), el cuerpo estaba rodeado por una corona de cuernos de cabra montés, mientras que en otros enterramientos cercanos los restos estaban adornados con cráneos de animales.

Tampoco es infrecuente encontrar en tumbas neandertalesas todo tipo de objetos de ajuar, armas y alimentos, que debían servir para la vida en el más allá.

En la localidad francesa de La Ferrassie los arqueólogos encontraron una tumba que disponía incluso de- una piedra tallada en forma de cazuela para que el finado pudiera prepararse la comida. Y en Shanidar, en el Kurdistan iraquí, descubrieron una sepultura en la que se habían depositado claveles, jacintos y malvas, flores tan coloridas como olorosas.

El siguiente escalón evolutivo dio paso al hombre de Cromagnon, que vivió en el paleolítico superior, desde los años 33.000 a 10.000 antes de Cristo, aproximadamente. En consonancia con su mayor nivel de desarrollo cultural, estos antepasados nuestros construían tumbas mucho más elaboradas y lujosas que el hombre de Neandertal.

En una de ellas, localizada en Rusia y de unos 24.000 años de antigüedad, yacían los restos de un hombre vestido con una capa tejida con más de 3.000 perlas de marfil engarzadas. En otra cueva —sepulcros típicos del paleolítico superior— los arqueólogos encontraron jabalinas de marfil, 8.000 perlas del mismo material y numerosos anillos y brazaletes, con los que se pretendía reflejar el rango del fallecido tanto en esta vida como en la otra.

ritos funerarios ancestrales

Según los prehistoriadores, la hibernación de los osos en sus grutas durante la época invernal, y su despertar en primavera, habría sido, para el hombre de Cromagnon, el origen de la creencia de que la regeneración se llevaba a cabo con la ayuda de espíritus en cavernas silenciosas, recónditas y oscuras. Una idea que también queda patente en algunas pinturas rupestres.

En unas cuevas con más de 15.000 años de antigüedad se ha encontrado una pintura que representa a una persona muerta de la que sale su alma, simbolizada esquemáticamente bajo la forma de un pájaro. Se trata del primer documento donde se ilustra la confianza del hombre en la inmortalidad.

La esencia de este remoto concepto —el saliendo del cuerpo inerte— ha perecido inalterada a lo largo de los miles de años de manera más o menos manifiesta. El más claro lo vemos todavía hoy entre indios del Perú: entierran a sus muertos tumbas de adobe en las que, a la altura a cabeza, practican una abertura en forma de chimenea para que pueda escapar el  alma, pero después de garantizar la renovación o liberación del alma, el ser humano ha hecho denodados intentos, una y otra vez, de sustraerse a la desintegración de la carne.

En el año 7000 antes de Cristo, en Jericó ciudad agrícola más antigua del mundo, intentaban conservar el visaje de los difuntos, como demuestra el hallazgo arqueológico de siete cráneos cuyos rostros habían sido cubiertos con máscaras mortuorias personalizadas hechas de yeso y arcilla. Este ritual serviría para evitar la corrupción de la parte más significativa del cuerpo humano, la cara.

El mismo deseo mostraban por aquel entonces los pobladores de la vieja Europa cuando levantaban panteones a base de gigantescos bloques de piedra sin labrar: los dólmenes que aún pueden encontrarse en Portugal, Bretaña, las Islas Británicas, y en parte de España. Estos constituyen, junto a los túmulos de la edad de piedra hallados en Centroeuropa, los primeros intentos de mantener los cuerpos libres de la presión desintegradora de la tierra durante el mayor tiempo posible, con el fin de llegar a la otra vida con el mínimo deterioro.

Pero, indudablemente, quienes más se han ocupado y preocupado de sus muertos son los antiguos egipcios. Casi todo en su cultura giraba alrededor de este tema, como demuestran sus dioses dedicados a la muerte, su tribunal de muertos, sus pomposos ritos

funerarios con embalsamamiento incluido, sus necrópolis y pirámides, e incluso su Libro de los Muertos. Los jeroglíficos que adornan las cámaras funerarias de las pirámides nos confirman que los egipcios creían firmemente en la resurrección. Se imaginaban la vida en el más allá como una existencia material, en la que los difuntos gozan de todos los placeres y privilegios que habían experimentado en la vida terrena.

Por eso, originalmente los faraones se hacían acompañar por esclavos, soldados y sirvientes —que morían asfixiados por la falta de aire—, amén de abundante comida y bebida, suntuosos carruajes, barcas y tesoros, algo que también hacían los reyes sumerios y los emperadores chinos.

Más adelante abolieron la cruel costumbre de emparedar vivos a sus sirvientes, sustituyéndolos por figuras talladas en madera. Pero lo mas importante de todo era, naturalmente, conseguir una buena momificación: el cuerpo debía permanecer incorrupto para poder seguir las instrucciones secretas, inscritas en forma de jeroglíficos, que les devolverían la vida en el más allá.

Los antiguos egipcios creían que el fallecido era conducido por un barquero al otro lado del río, en dirección Oeste, donde sería recibido por Osiris, el dios de los muertos. Curiosamente, también los griegos clásicos pensaban que el reino de las sombras, al que llegaban las almas de los difuntos, se encontraba en la parte occidental del mundo.

En su mitología, el espíritu del muerto sólo podía ser conducido por el barquero Caronte a la otra orilla del río Aqueronte en el caso de que el cuerpo hubiera recibido sepultura bajo tierra. De haber quedado insepulto, se vería obligado a vagar durante cien años a orillas del río antes de poder realizar su último viaje. Caronte recibe un óbolo por cada transbordo, y ése es el motivo de que los griegos pusieran una moneda bajo la lengua de los fallecidos, antes de enterrarlos.

El horror a la descomposición ha perdurado hasta nuestros días, como lo demuestra la costumbre occidental de vestir y acicalar los cadáveres para que parezcan como vivos por lo menos durante el velatorio. Pero, una vez más, quienes más lejos han llegado en el intento de ocultar a la vista el proceso fisiológico que sigue a la muerte son los estadounidenses, que en buena lógica también ostentan el récord mundial de gastos de entierro. En los funeral borne, las funerarias, el muerto, si así lo había dispuesto en vida, puede ser amortajado sentado ante su escritorio preferido y con un puro en la boca. Un producto químico inyectado en su sistema circulatorio retrasará la descomposición durante unos cuantos días. Incluso en el caso de que el cadáver presente una herida en la cabeza, las técnicas cosméticas ofrecen resultados tan espectaculares que los familiares tendrán la sensación de que el finado simplemente está dormido.

Antes de seguir con nuestro relato, regresemos a la actualidad y desde hace varios años una la empresa conocida como Celestis. Como tampoco podría ser otro el país donde tiene su sede: Estados Unidos, y más concretamente Florida, bien cerca del centro espacial de Cabo Cañaveral. El servicio que ofrece: lanzar al espacio los restos mortales de clientes a un precio ligeramente superior al de un funeral convencional.

Para ello disponen de un moderno laboratorio donde reducen, por medio de un tratamiento de alta temperatura y presión, a ceniza muy fina y ligera los restos del ver, previamente incinerados en un crematorio convencional.

A continuación introducen esta ceniza en una pequeña cápsula metal noble, sobre cuya superficie inscriben nombre del fallecido. Las cápsulas se van almacenando en un contenedor del tamaño de un satélite de comunicaciones. Una vez lleno, avisan a los familiares de los finados para que acudan al lugar del despegue, donde se celebrará una ceremonia religiosa interconfesional.

El cohete, un Conestoga II de cuatro etapas y combustible sólido, coloca el contenedor coros microsepulcros en una órbita a 3.000 kilómetros de altura, lejos de las trayectorias de otros satélites, pero aún visible si se apunta sobre las coordenadas correctas con un telescopio de aficionado. «Y allí permanecerá durante 63 millones de años, en el limpio y puro vacío espacial, libre de las fuerzas desintegradoras que reinan en la Tierra, en una paz inviolable», como reza la publicidad de Celestis.

El sepelio espacial, por extravagante que nos parezca, enlaza directamente con el sentido último de todos los ritos funerarios, en cualquier época y cultura: preservar la memoria de los muertos a lo largo del tiempo. Probablemente sea la tradición más antigua del mundo, pues arranca hace 70.000 años, en el seno de las pequeñas comunidades que formaba el hombre de Neandertal.

La principal característica de este precursor del ser humano moderno es que ya tenía conciencia de sí mismo. Pero con el desarrollo de este concepto de la individualidad también llegó al mundo la idea de la muerte. Los sueños, y fundamentalmente aquellos cuyo protagonista era una persona fallecida, dieron lugar a la creencia en el más allá y en la existencia de una vida después de la muerte.

El colmo de la tecnología aplicada a la conservación de los cuernos es la máquina inventada por Jeff Weber, director de la empresa Eternity Foundation of Americe, con sede en Clearwater (Florida). Se trata de una cámara de liofilización en la que el cadáver, previamente congelado, es sometido a un proceso de sublimación de la humedad en un ambiente de vacío atmosférico, igual que se hace con el café. Después del tratamiento, la apariencia externa del cadáver permanece inalterada (excepto los ojos, que al estar constituidos casi exclusivamente de agua, desaparecen, por lo que han de ser sustituidos por unos de cristal), pero en su interior se ha evaporado todo el agua. El cuerpo pesa ahora un setenta por ciento menos y es incorruptible, a menos que se derrame agua sobre él. Precio: 25.000 dólares.

cuadro sintesis ritos funerarios

Sigue: Enterrar a los Muertos Culto a los Muertos y Ritos en America

El Sabio y el Rey Polyidos salva la vida del hijo del Rey Mitos

El Sabio y el Rey Polyidos salva la vida del hijo del Rey

POLYIDOS Y GLAUCO: En la isla de Creta vivían antiguamente el rey Minos y su esposa Pasifae, una pareja con numerosos hijos. Poseían un gigantesco palacio en la ciudad de Cnosos, decorado con valiosos objetos y todos los lujos imaginables. Las paredes aparecían adornadas con cuadros de múltiples colores, y los pasillos eran tan grandes que era relativamente fácil perderse por ellos.

Entre los muchos hijos de la familia real, también había un niño al que sus padres habían dado el nombre de Glauco. Como todos los niños, Glauco saltaba, brincaba y canturreaba por todos los rincones del palacio, y también jugaba con una pelota. En cierta ocasión, el niño descubrió por casualidad un ratoncillo que con sus pequeñas patitas correteaba rápidamente por todos los pasillos y salones del palacio paterno; el niño dejó caer la pelota y se dedicó, loco de alegría, a perseguir al animalito de piel grisácea.

rey polyidos

Y como todos los niños traviesos sin pensárselo dos veces, corrió casi a ciegas por el gigantesco palacio de su padre hasta llegar a una estancia donde había varios barriles, todos bien alineados y llenos de dulce miel. El chiquillo, alegre y confiado, gozando de la vida, siguió persiguiendo al ratón y, ¡plumps!, sin ser consciente de lo que le sucedía, se cayó, con la cabeza por delante, en uno de aquellos barriles lleno hasta el borde de pegajosa miel.

Aquel lugar era solitario, nadie podía ayudarle, y el niño fue hundiéndose más y más en aquella dulce papilla; cuantos más esfuerzos hacía para salvarse tanto más se hundía en aquel barril lleno hasta el borde del dulce jugo de las abejas. Y al final desapareció por completo, inmerso y aprisionado en las reservas que su padre había almacenado para los meses invernales.

Al poco tiempo, los padres comenzaron a echar en falta los gritos, las carreras y los juegos de su amado hijo. El palacio permanecía silencioso. Empezaron a buscar por todos los rincones y salones del palacio, por los intrincados pasillos, pero su querido hijito no aparecía por ninguna parte. El palacio estaba triste, habían enmudecido sus risas y alegrías en el juego. Los padres, en su desesperación, se dirigieron a Delfos, un lugar, apartado de su isla en la lejana Grecia, donde la sagrada Cithia anunciaba sus augurios por boca del dios Apolo. la adivinadora les aconsejaría, pero primero tenían que responder correctamente a una adivinanza.

En vuestra boda, les dijo, nació recientemente un ser que diariamente cambia tres veces su color: primero es blanco, luego n ‘>o, y, finalmente, negro. Si lográis descubrir el nombre de este ser, vuestro hijo será salvado.

Aquí radicaba la dificultad. Los padres, profundamente desesperados, indagaron por todo el país; intentaban averiguar qué hombre sabio podría facilitar una respuesta satisfactoria a tan compleja adivinanza. Después de intensa búsqueda, los emisarios del rey descubrieron, finalmente, a un sabio, de nombre Polyidos, que en nuestro idioma significa “el que mucho sabe”. Polyidos, un vidente divino, preguntó por toda la isla de Greta hasta que descubrió la solución: en el rebaño del rey Minos había nacido un ternerillo que diariamente cambiaba tres veces su color.

La solución del acertijo consistía en saber que este ternero significaba una mora: que primero es blanca, más tarde roja y, al final, una vez madura, es negra. Polyidos inició entonces la búsqueda del niño y cuando llegó al sótano, donde el rey almacenaba sus barriles, observó que una lechuza alejaba a las abejas que se habían congregado alrededor de los barriles con miel, atraídas, seguramente, por el dulce aroma que despedían. Polyidos examinó un barril tras otro y encontró, por fin, al niño llamado Glauco, que se había sumergido de cabeza y ahogado en la miel.

El rey fue inmediatamente informado de la muerte de su amado hijo. Minos ordenó entonces, obedeciendo el consejo de los sacerdotes, que le fuese devuelta la vida al cuerpo muerto de su hijo. ¿Qué podía hacer ahora Polyidos? ¿Era él quizás el dios de la medicina, capaz de devolver la vida a quien había muerto?

Pero el rey era inexorable y, obedeciendo sus órdenes, Polyidos debía permanecer encerrado en el sótano, todo el tiempo que fuese necesario, hasta que Glauco hubiese renacido a una nueva vida. Esta era su orden.

Encerrado en aquel abovedado sótano, Polyidos esperaba día tras día, no sabía qué hacer ni por dónde empezar. Devolver la vida a un cuerno muerto era una tarea más propia de un dios. Pero cierto día descubrió, inesperadamente, que una serpiente se aproximaba cautelosa y silenciosamente al cadáver de Glauco.

Atemorizado, Polyidos desenvainó su espada y de un golpe le cercenó la cabeza; pero descubrió inmediatamente que también una segunda serpiente, reptando silenciosamente, se aproximaba al cadáver del niño. Pero cuando (esta descubrió que su compañera había muerto, dio media vuelta y se alejó, aunque regresó al poco tiempo llevando una planta medicinal en su boca. Depositó la planta sobre el cuerpo de su compañera muerta y ésta, Inmediatamente, recobró la vida. Polyidos había observado todo lo que sucedía, fue entonces consciente de de que una deidad deseaba ayudarle. Le sustrajo aquella misma planta a la serpiente y la depositó sobre el cadáver del niño. En aquel mismo instante empezó a circular unai nueva vida por las venas y el cuerpo de Glauco.

Sus delicados miembros comenzaron a moverse, la vida había regresado a su cuerpo. Todo habitante del palacio creyó escuchar, de repente las voces de aquel chiquillo. El rey Minos recibió con gran alegría aquella buena nueva. Colmó a Polyidos de regalos, pero deseaba saber cómo había conseguido despertar a su hijo muerto a una nueva vida.

Si no lo averiguaba no le concedería la libertad. Pero aquel dios le había comunicado a Polyidos que no debía revelar jamás su secreto. Polyidos se dirigió entonces al niño que había salvado, rogándole que escupiese en su boca. Tan pronto como el niño lo hubo hecho, perdió todo recuerdo en la salvación y Polyidos pudo llevarse el secreto a la tumba: ningún mortal debía poder averiguarlo jamás.

Fuente Consultada: Relatos de la Antigüedad – Lo Se Todo Tomo III – Figuras y Leyendas Mitológicas

La Leyenda de Esopo, el esclavo deforme que creo las famosas fabulas

La Leyenda de Esopo – El Esclavo Deforme

¿REALIDAD O LEYENDA?
esopoEsta es la historia que los siglos nos han conservado de Esopo, el escritor cuyas famosas fábulas de animales se leen todavía. Autores ricos en fantasía, han añadido otras noticias: dicen que viajó por Oriente, que se casó y estuvo en peligro de ser asesinado a causa de las calumnias de uno de sus hijastros.

Pero a través del velo nebuloso de la leyenda sólo se filtran escasas e inseguras noticias, a saber: que Esopo vivió en Asia Menor, entre los siglos VII y VI a. de C., que fue esclavo y que contó numerosas fábulas sobre animales.

De estas fábulas, se puede deducir el carácter del antiguo narrador, era un hombre sencillo, dotado de extraordinaria agudeza, que comprendió sus defectos y los de la humanidad. La moral que nos legó se resume en los siguientes principios: las virtudes principales son la prudencia y la moderación, pero también la astucia sirve para defenderse de la crueldad de los tiranos.

De Esopo nos quedan unas cuatrocientas fábulas escritas en prosa, en lengua griega, y publicadas por vez primera en el siglo IV a. de C. A esta edición siguieron muchísimas otras en siglos posteriores y, aún hoy, las «Fábulas» se publican en elegantes ediciones para grandes y chicos.

LA LEYENDA:

Estamos en el Asia Menor de hace muchísimos siglos. Un esclavo va a ser castigado porque se atrevió a comerse los hermosos higos que se destinaban a la mesa de su amo. Él pobre no puede defenderse, no puede proclamar su inocencia, porque es mudo…

Pero no es esto sólo: su cuerpo deforme reúne otros muchos defectos. Tiene la cabeza voluminosa, el grueso cuello torcido, y, sobre sus piernas vacilantes, se bambolea una enorme barriga. Por si fuera poco, tiene la tea oscura como un negro. Sin embargo, este ser desproporcionado posee una inteligencia aguda y usa su astucia para salvarse de la injusta acusación.

Toma un poco de agua templada y la bebe; después se mete los dedos en la garganta: no es ésta una acción muy elegante, pero sirve para sus propósitos. Su estómago, como era de esperar, demuestra claramente hallarse vacío: el hombre no se había comido los frutos prohibidos.

Después, el esclavo pide que sus acusadores hagan lo mismo. Éstos tienen que obedecer de mala gana, y… devuelven los higos que se habían comido apresuradamente. El amo castiga a los esclavos ladrones y embusteras, y felicita al servidor inocente por su astucia.

Al día siguiente, nos dice la leyenda, pasan por allí dos sacerdotes de Diana que se habían extraviado. El esclavo los ayuda como puede y ellos lo recompensan concediéndole la facultad de hablar normalmente.

Desde aquel momento, Esopo, el esclavo feo y escarnecido, el pobre ser mal conformado, puede decir todo lo que piensa, y revelar, con su aguda palabra, el prodigio de su gran inteligencia. Se convierte en el Esopo famoso, cuyas «Fábulas» leemos todavía con tanto interés, por su rico espíritu de observación y su humorismo.

UNA LENGUA DEMASIADO LARGA

Esopo no sigue mucho tiempo con su primer amo. Los demás esclavos temen que, recuperada la voz, pueda denunciarlos por sus faltas, y se las arreglan para que sea revendido a un mercader. Éste lo lleva a su casa para que distraiga a sus hijos. Más tarde, el mercader se ve obligado a vender al esclavo. Pasa a poder de un filósofo, que lo compra tan sólo porque cuesta barato.

Pero el filósofo, poco después de haberlo adquirido, se ve asaltado por una duda. ¿Qué dirá su mujer, tan desdeñosa y exigente, de semejante hombre?

—Mujer mía, ¡te traigo un esclavo maravilloso! —exclama el filósofo al entrar en su casa.

Y la mujer, muy contenta, quiere verlo. Pero cuando llevan a Esopo a su presencia, casi se desmaya del susto.

—¿Y éste es el esclavo maravilloso? —grita encolerizada.

—Sí, amada mía —dice el marido—, es tanta su fealdad que llega a maravillar.

La mujer, que se siente burlada por el marido, se venga en el pobre esclavo vejándolo de mil maneras. Máxime por que pronto descubre que éste tiene una lengua tremendamente larga y que revela a su marido todos sus pequeños secretos.

Esopo no se asusta. Observa las injusticias que se cometen con él y con los demás, y se forma una idea de cuáles son los vicios y los defectos de los humanos. Después, como por casualidad, cuenta fabulillas en las que los protagonistas son zorros o ranas que tienen los mismos defectos que los hombres, y por ellos son castigados o ridiculizados.

Esopo, advertido de cuan rara es la gratitud, nos cuenta: «Una vez, un labrador encontró sobre la nieve una serpiente que, a causa del frío, había perdido toda su fuerza. La llevó a su casa y la calentó metiéndola entre su ropa y la piel. Pero apenas revivida, por todo agradecimiento, la serpiente mordió, sin tardanza, a su salvador con sus dientes venenosos».

Otra vez, Esopo demuestra que es peligroso hacer el bien a los malos: «En una ocasión, un lobo se tragó un hueso, y se le clavó en la garganta. Ningún animal quería ayudarle: tan sólo la grulla accedió a hacerle la difícil operación y metió su largo pico en la boca del lobo. Acabado el trabajo, pidió el pago de su servicio.

—¿Qué recompensa quieres que te dé? —preguntó el lobo— puedes dar gracias al cielo por haber sacado incólume la cabeza de mi boca».

Quien se ve retratado en estas fábulas, se enfurece y trata de vengarse.

EL TRISTE FIN DE LA FÁBULA

Conquista Esopo una cierta fama con sus fábulas y, cuando lo venden a un ciudadano de Sanaos, son muchos los que acuden a él en busca de consejo. Un día, predice a los ciudadanos que un gran rey va a quitarles la libertad de su patria. La amenazadora profecía se cumple: poco tiempo después, Creso, rey de Lidia, quiere imponer un gran tributo a Samos y la somete a un duro asedio.

Es el mismo Esopo quien organiza la resistencia. Al fin, amenazada la ciudad por todas partes, el rey exige que Esopo le sea entregado. Él no se niega.

Voluntariamente se presenta a Creso y consigue que pacte con los ciudadanos de Samos. Permanece algún tiempo en la corte, porque el rey lo aprecia y no quiere prescindir de su compañía. Una vez, lo lleva a un banquete al que también asiste Salomón; en otra ocasión, le encarga que presente una gran ofrenda al oráculo de Delfos.

Esopo parte hacia la ciudad sagrada de Apolo, pero cuando se percata de la codicia y de la estupidez de sus ciudadanos, no sólo decide no entregar la ofrenda, sino que encuentra el modo de dar a conocer sus defectos con algunas fábulas bien dirigidas. Desgraciadamente, la verdad suele provocar el descontento y el odio de los malvados. ¡Cuántas veces lo había dicho el pobre Esopo en sus fábulas! Tal y como sucedió a tantos animales protagonistas de sus fábulas, también él es víctima de la maldad humana: lo acusan del robo de un vaso sagrado y lo condenan a muerte.

Luego, para acabar pronto con él, lo despeñan desde una alta roca.

Ver: Biografia de Jean De La Fontaine

Fuente Consultada: Enciclopedia Superior del Estudiante Fasc. N° 44

Los Amotinados del Bounty Marineros Sublevados en su Barco Historia

Los Marineros Amotinados del Bounty

Durante casi dos siglos los amotinados del famoso Bounty han estado trabajando por su existencia en una pequeña isla volcánica en el sur del océano Pacífico, la isla de Pitcairn. Fletcher Christian seleccionó este momento , inaccesible sitio, como un lugar seguro y oculto a los grupos de búsqueda británico que, estaba seguro, serían enviados cuando la noticia del motín llegara a Inglaterra.

motin en un barco

El 28 de abril de 1789, el día del motín, el Bounty estaba retornando a casa después de haber permanecido durante casi 6 meses en Tahití. Su misión había sido obtener la difusión del árbol del pan entre los dueños de las plantaciones de las Indias Orientales, para procurar el aprovisionamiento de comida barata para los trabajadores nativos.

Alguien dijo que la tripulación se había puesto nostálgica por la buena vida que había gozado en Tahití y encontró la disciplina del capitán Bligh (imagen)  cada vez más intolerable. Cualquiera que haya sido su causa, Christian y sus compañeros amotinados echaron en un pequeño bote a la deriva al capitán y a 18 tripulantes que le eran leales. El viaje en ese bote repleto y su regreso final a Inglaterra es una historia bien conocida de supervivencia.

En cuanto a los rebeldes, Christian navegó hacia Tahití, donde 16 de los hombres decidieron quedarse. Pero él y otros 8, junto con 6 tahitianos y 12 mujeres, se dirigieron a Pitcairn. Arrojaron el barco entre las rocas, sacaron todos los elementos que podían servir y, finalmente, el 23 de enero de 1790 lo quemaron.

El pequeño grupo comenzó lo que Christian imaginó como una idílica, pacífica existencia en una isla utópica. Sin embargo, los problemas los acuciaron casi inmediatamente debido, en parte, a la proporción desigual de hombres y mujeres.

En 4 años murieron 5 amotinados, incluyendo a Fletcher, como también todos los hombres tahitianos. El primero en morir por causa natural fue Edward Young, de asma, en 1800. Sólo 10 años después del motín, John Adams (alias Alexander Smith) era el único sobreviviente masculino, con 11 mujeres y 23 niños.

«Tuve un sueño», relató Adams, «que cambió toda mi vida. Un ángel que parecía estar parado a mi lado me habló, amonestándome por mi vida pasada, y después me llamó a arrepentirme e ir y enseñar a los niños el camino de la Biblia de Christian.

Luego de esto, Adams, con el mayor de los hijos de Fletcher, buscó en el arcón de marinero de Christian y encontró su Biblia y el libro de rezos, que su madre le había dado años antes. Éstos fueron los libros de texto usados en la escuela que se organizó.

Desde este momento, bajo la benevolente guía de un amotinado penitente, el poblado comenzó a desarrollarse como una sociedad pacífica. El mundo exterior conoció por primera vez su existencia en 1808, cuando el capitán Mayhew Folger, a bordo del barco americano Topaig, avistó la isla y se detuvo para buscar focas. Para su asombro, un pequeño bote remó suavemente desde la costa y 3 jóvenes lo saludaron en «un perfecto inglés», solicitándole que atracara allí porque , tenían un hombre blanco en tierra.

El capitán informó su hallazgo, pero el descubrimiento de este escondite no causó impresión en Inglaterra porque estaban preocupados con las guerras napoleónicas. Fue 7 años más tarde que dos barcos ingleses volvieron a encontrar la isla, casi por accidente, y nueva; mente los capitanes pasmados encontraron jóvenes de habla inglesa.

El amotinado John Adams asumió las responsabilidades para ser llevado a Inglaterra bajo arresto y, de esta manera, demostró su anhelo por retornar a la tierra natal a despecho de los cargos pendientes sobre él. Su mujer, su hija y otros miembros de la comunidad le rogaron que no partiera.

«Obligarlo a marcharse», escribió el capitán del Tangas, «en oposición a ellos y a sus ruegos, hubiera sido un ultraje a la humanidad». Adams entonces se quedó en Pitcairn, muriendo allí en 1829 a la edad de 62 años.

Ya más en contacto con el mundo, los habitantes hicieron dos tentativas en la década de 1800 para asegurar su futuro, en contra de las amenazas de sequía y el terror a la sobrepoblación. Algunos emigraron una vez a Tahití, más tarde a la isla Norfolk. Un grupo retornó, organizó un sistema de gobierno y la colonia entera abrazó la fe Adventista del Séptimo Día. Hoy esta iglesia es la única de Pitcairn.

Algunas personas que visitaron la isla informaron que la comunidad era devota, hospitalaria, alegre y vivía en economía cerrada. Las casas y los muebles eran simples, aunque adecuados, a la manera de la antigua Polinesia. Para cubrirse, las mujeres hacían tapas, una especie de vestido de papel. Era un trabajo lento y laborioso, pero las prendas producidas eran confortables y a la vez modestas.

Las mujeres también sabían cómo preparar abundantes comidas a partir de los alimentos existentes en la isla. La dieta era predominantemente vegetal y frutal e incluía carne y pescado, una o dos veces a la semana. La comunidad vivía como una gran familia y aumentaba su población por medio del casamiento entre primos. Debemos notar que desde varias generaciones atrás, no hubo en apariencia degeneración de las condiciones genéticas ni enfermos endémicos.

Por el contrario, los últimos visitantes los describen como individuos básicamente sanos, fuertes y listos.

Su población declinó de más de 200 en 1937 a menos de 70 en 1974. Sólo 6 familias están ahora representadas, 3 de las cuales perpetúan los apellidos de los amotinados: Christian, Young y McCoy.

En contra de muchas conveniencias modernas, la gente vive a la manera como lo hacían sus antepasados. Sus vestidos tapa han sido reemplazados por el vestuario estilo western, en su gran mayoría abandonado por los barcos que han pasado.

Tienen unas cuantas motocicletas, unos pequeños autos para moverse y hay también motores para lanchas. Pero todavía se requiere gran habilidad de parte de los marineros para evitar los peligros de las botaduras y de los atraques.

Las lanchas han sido siempre y son todavía el único medio por el cual cualquier persona o cosa llega o sale de allí. Aún hay días en los que no saben cuándo llegará el próximo barco. No es fácil organizar una visita a Pitcairn. Los turistas que optan por permanecer más de 24 horas son los que tienen la aprobación del consejo de la isla y del gobierno inglés de Auckland, en Nueva Zelandia. Aun cuando el permiso es generalmente concedido, el procedimiento lleva meses.

lan M. Ball, un corresponsal austríaco, tuvo éxito en este trámite. En su libro Pitcairn: hijos del motín, hace algunas observaciones sobre el estilo de vida de la que «es probablemente la más remota isla habitada de nuestro planeta».

Escribe: «La vida social gira alrededor de una cosa: comida». Contó 42 platos diferentes en la mesa de una fiesta de nacimiento, a la que asistió inmediatamente después de su arribo. Fue la primera de cerca de una docena de fiestas a la que los Ball y sus tres chicos fueron invitados, a lo largo de una estadía de un mes.

Había carne de cabra y pollo; carne de vaca en conserva y lengua importada de Nueva Zelandia. Espaguettisconservados en frío se mostraban en la mesa del buffet, con etiqueta y todo. Los pescados de la isla aparecían al lado de latas de sardinas de Portugal. Otros platos tenían papas irlandesas, remolachas, judías, guisantes, coles, cebollas encurtidas, puré de tomates, zanahorias hervidas, bananas, calabaza cocida al horno y habas. Variedad de ensaladas con la misma presentación, estaban acompañadas por pan y bizcocho caseros cocidos en hornos de piedra.

Y luego los postres: pasteles de calabaza en forma de panes cuadrados, hechos dentro de las latas que los hombres enderezaban; gelatinas de fruta y tortas surtidas; bollos y pastelitos. La fruta fresca estaba olvidada, probablemente porque era un alimento muy común en la vida diaria como para ser usado en ocasiones festivas. Y también los productos lecheros; ellos no teman paladar para el queso y la leche. El agua era su bebida favorita.

Los invitados, bien limpios y pulcramente vestidos, se alineaban por edad de 11 meses a 80 años. Charlaban excitadamente con sus parientes, con los que habían estado la mayor parte del día. El tema central era la comida.

El anfitrión imponía silencio y luego entonaba una bendición solemne. Después de un «Amén» espontáneo de cada uno de los presentes, gritaba: «¡Ahora tomen! ¡Hagan saber si es suficiente con un grito!».

El correo, la iglesia, el palacio de justicia y el pequeño dispensario estaban agrupados en la plaza. También allí, dos piezas del recordado Bounty en exhibición pública: la Biblia y el ancla de 12 pies. Actualmente no está la Biblia del barco, sólo existe la que la madre de Christian le dio y que John Adams sacó de su arcón. Es la reliquia más reverenciada.

La campana del barco, ubicada también en ese lugar, ha sido siempre usada como el único medio de comunicación. A través de los años su código ha permanecido igual:
5 campanadas: «¡Barco a la vista!».
4 campanadas: reparto público de las mercancías que traen los barcos.
3 campanadas: reunión de la aldea.
1 campanada: servicios religiosos.

A los chicos se les ha enseñado que nunca deben hacerla sonar jugando. Ian notó que «la campana tiene hoy una abolladura profunda en la parte de abajo, la solución que los isleños adoptaron cuando un hombre no pudo ser salvado de la horca: hicieron sonar la campana un número confuso de veces y pusieron a la comunidad en falsa alarma.

Cuando la campana suena 5 veces, se produce una gran excitación en la aldea. Los hombres echan a correr hacia las lanchas, cogiendo su provisión de curiosidades talladas a mano, cestas tejidas por las mujeres, frutas frescas y sellos que son populares entre los comerciantes y coleccionistas de todo el mundo. Quieren vender sus productos en los barcos que pasan.

Cinco campanadas también significan que habrá atención médica, siempre que el barco lleve un doctor. Nunca hubo uno en la isla. En el pasado, si los remedios caseros fallaban, el paciente moría. Ahora tienen un radioaficionado, Tom Fletcher, descendiente de la sexta generación de Fletcher, que puede solicitar una ayuda de emergencia si un barco está lo suficientemente cerca como para responder al llamado. En años recientes, la Iglesia Adventista del Séptimo Día ha exigido al pastor tener una esposa que sea enfermera registrada.

Según Ball, el pastor actual siente que la mayor parte de los miembros de la congregación ve sus orígenes como una «historia deshonrosa». No hay cultura folklórica y se le da poca importancia al pasado. Cuando se les pregunta la opinión de por qué sus antepasados se amotinaron, los hombres de alguna relevancia en la comunidad responden: «Está todo en el film de Charles Laughton. Fue la crueldad de Bligh… No hubiera podido hacer nunca lo mismo que hizo Fletcher… Pero esto no quiere decir que tengamos algún rencor contra él. Nadie lo odia realmente.».

Los deseos de Fletcher de la isla utópica nunca se materializaron. Los isleños continúan enfrentando penalidades y un futuro incierto provocado por los recientes ensayos atómicos franceses, a 500 millas de distancia.

A pesar de las muchas y constantes amenazas contra la continuidad de su existencia, los viejos prefieren permanecer allí. Sin embargo, los jóvenes parecen sucumbir cada día más a los encantos del mundo exterior y hablan con ardor de una tercera y quizás última evacuación.

Fuente Consultada: Diccionario Insólito Tomo 3 Wallace – Wallechinsky

Historias de Presos Amotinados Presidio 27 Injustias Carcelarias

Historias de Presos Amotinados

Motín en el presidio 27: El 1968, la guerra no declarada legalmente en Vietnam se había convertido en la más impopular de la historia americana. Los jóvenes escapaban hacia Canadá y a otros países para eludir el servicio militar. El uso de marihuana y drogas fuertes estaba en la cúspide. Los estudiantes universitarios quemaban sus tarjetas de incorporación y participaban en manifestaciones que se realizaban en el recinto de la universidad.

Historias de Presos Amotinados

Vista viejo presidio de San Francisco

Aumentaron las marchas por la paz y demostraciones públicas. Solos y en grupo, los jóvenes de 18 y 19 años llenos de miedo, confundidos y sin saber qué hacer, se convirtieron en fugitivos de una sociedad que no entendían ni aceptaban.

La capacidad del viejo presidio de San Francisco, que podía cobijar a 56 hombres durante la Primera Guerra Mundial, sufrió una repentina invasión: alcanzó a tener 115 prisioneros. Se publicaron testimonios de los reclusos que revelaron que las alguna vez confortables celdas estaban ahora divididas en pequeños compartimentos sin ventanas, muchos con dimensiones menores a. las mínimas del ejército, de 6 pies por 8.

Había 5 salas de aseo, llenas de agujeros, y, además de los desperdicios, el piso de las duchas estaba cubierto por agua contaminada. Las celdas, pintadas de negro, carecían de luz, lo que hacía imposible la lectura. La comida era tan pobre como escasa había menos de 50 tazas para todos los prisioneros.

Los guardiamarinas de la cercana isla del Tesoro, según cuentan, se divertían obligando a los reclusos a hacer uso abusivo de los dispositivos de descarga de los orinales, sacudiéndolos sin sentido, presionándolos a torcerlos con los dedos, bajo amenaza de muerte. En los detalles de este trabajo, los prisioneros eran supervisados por carceleros pendencieros y armados de escopetas, que a menudo los apuntaban con sus armas para atemorizarles: «Te volaré la cabeza». Ese tipo de tratamiento inspiró 60 intentos de suicidio, todos negado’, por el ejército.

Mientras realizaban un trabajo en equipo, Richard Bunch contradijo a un guardia y se separó de él. Fue baleado en la espalda por tratar de escapar. Era el 11 de octubre de 1968. En la mañana del 14, 27 prisioneros rompieron filas para sentarse en el césped y pudieron hablar con el comandante de la prisión, capitán Roben S. Lamont, al que querían expresar las injusticias que se cometían con ellos. Pero fueron arrestados y se les acusó de amotinamiento

Corte Marcial:
Después de tres investigaciones, que costaron al ejército medio millón de dólares, los amotinados fueron procesados en el Presidio en el Fuerte Lewis, en Fuerte Ord en California, y en el Fuerte Lewis en Washington, entre enero y junio de 1968.

Las primeras sentencias pedían 16 años de prisión, pero debido a las protestas públicas, fueron rebajadas más tarde a 3 meses. El capitán Dean Flippo, el fiscal militar, afirmó en el tribunal: «Es el ataque al sistema, no al método de ataque, el que es importante para determinar si existió amotinamiento».

Significación: Más de 100.000 militares enfrentan cortes marciales cada año. Son confinados sin tener opción a una fianza; no tienen garantía de tener jueces imparciales, y en el 95 % de los casos, el veredicto es «culpable». Estos convictos pierden todos sus derechos: pueden sufrir un tratamiento cruel e inhumano durante su confinamiento, a tal punto que algunos enloquecen y otros recurren al suicidio; todo en nombre del orden a toda costa, ya que es ésta la disciplina militar.

Historia Construccion del Edificio Empire State Icono EE.UU. Simbolo

Historia Construcción del Edificio Empire State

Existen construcciones que han nacido para ser un símbolo, y el Empire State Building es una de ellas. Y de tal manera es el símbolo de Nueva York que asume como propio el nombre orgulloso: Estado imperial.

Historia Edificio Empire State

Historia Construcción Edificio Empire State

En ese mismo lugar se levantaba anteriormente la Astor Mansion, la mansión de los Astor, una dinastía industrial que resume en sí misma la historia de capitalismo americano. Desde allí se decidía la suerte de millones de hombres de todo el mundo.

En los últimos años del siglo, en el lugar de la Astor Mansion se construyó el Waldorf-Astoria Hotel, que se convirtió en el lugar donde los entonces llamados “los Cuatrocientos de Nueva York”, se encontraban, almorzaban, bailaban, presentaban en sociedad a sus hijas y dirigían sus negocios. Era un hotel que estaba considerado  a la sazón como el más exclusivo, sofisticado y caro del mundo.

Pero la auténtica vocación de esta parcela tan céntrica no podía ser otra que la de albergar un centro de negocios. Por eso, cuando a fines de los años veinte el Waldorf Astoria se trasladó a su sede actual de Park Avenue, el camino para el Empire State Building estaba abierto.

Abierto, sí, pera con muchos obstáculos aun salvar. El rascacielos fue concebido como símbolo de la América de los años de euforia: un país rico y esperanzado, cuyos imites todavía estaban más allá del horizonte. Pero sucedió que mientras el proyecto tomaba forma, América entraba en la “gran depresión”. Los capitales eran escasos y a esta falta de dinero se unía la falta de confianza. Además, una vez superados los obstáculos financieros, surgieron los problemas técnicos, que eran enormes.

La reglamentación urbanística ponía muchas limitaciones a la explotación del terreno; por ejemplo, en la Quinta Avenida sólo se podía construir hasta una altura aproximada de 38 metros.

La altura máxima sólo se podía alcanzar en el centro de la superficie base, sobre poco más de una cuarta parte de la misma, y, lo que era aún más restrictivo, el rascacielos debería adoptar la forma “en escalones”, lo que por cierto se convertiría posteriormente en su característica estética más perceptible. Por otra parte, la organización de la obra parecía a primera vista imposible por falta de espacio, puesto que no se podían ocupar las calles adyacentes.

Y, por último, para ceñirse a los costos era imprescindible acabar la obra al cabo de veinte meses de la colocación de la primera piedra. Aun antes de nacer, el Empire State Building ya estaba abrumado de cargas simbólicas.

Construirlo allí y entonces, significaba creer tenazmente en el destino de América y en su capacidad de recuperación. Daba a entender también el medio con el que la recuperación iba a conseguirse: la enorme capacidad técnica y profesional del mecanismo productivo estadounidense.


El capital se consiguió recurriendo a las “columnas” del capitalismo americano: a la General Motors Company, a través de su presidente John J.. Raskob, y a la Du Pont de Nemours, en la persona de Pierre S. du Pont. Para obtener el crédito se nombró presidente de la Empire State Inc. a Alfred E. Smith, que fuera cuatro veces gobernador del Estado de Nueva York y candidato a la presidencia por el partido democrático en 1928, el primer católico que intentó la escalada a la Casa Blanca. Los problemas técnicos se confiaron al estudio de arquitectura Shreve, Lamb & Harmon, señalando un límite máximo: el edificio debía tener 36 millones de metros cúbicos, cifra obtenida dividiendo la suma disponible por el coste aproximado de un pie cúbico de construcción. Parece increíble, pero fue este simple cálculo lo que determinó las dimensiones que tendría el edificio destinado a oficinas más grande del mundo.

A estos requisitos, los arquitectos añadieron otra condición que también era limitante: el edificio debía ser bello. Esta condición no se vio cumplida. Pero no fue por su culpa únicamente, pues cuando tras quince pruebas, la maqueta del proyecto fue presentado a Raskob, su único comentario fue: “Lo que necesita este edificio es un sombrero”; y el “sombrero” fue un pilar de amarre para dirigibles, que se añadió a pesar de que lo proyectistas le advirtieron que no serviría para nada. Pero nadie pretendía tampoco que el State Building figurara en los manuales de historia de la arquitectura.

La exigencias técnicas que se hicieron a lo proyectistas fueron respetadas rigurosamente, incluso superadas. Hasta se consiguió sin resultado que sin duda es único en los anales de la arquitectura de todos los tiempos: la construcción costó mucho menos de lo previsto (40.948.900 dólares frente a un presupuesto de 50.000.000 de dólares), fue así a pesar de las ampliaciones de proyecto que se decidieron en el curso de la obra.


En su versión original, el rascacielos era sólo un poco más elevado que su predecesor neoyorkino, el Chrysler Building. Pero el “sombrero” encargado por Raskob, aunque disminuye su estética (y además demostró ser totalmente inútil para la misión a la que se destinaba), aumentaba considerablemente su altura. Sin duda fue con este fin que el presidente de la General Motors lo había deseado tanto, ya que, gracias al añadirlo, el Empire State Building fue, durante más de cuarenta años, el rascacielos más alto del mundo. Incluso contribuiría a crear la leyenda de que el Building podía ser considerado como la “octava maravilla del mundo”.

Por razones de costo, era taxativo no superar los límites de tiempo prefijados: veinte meses. Y por último, era necesario trazar un rigurosísimo ritmo de trabajo por parte de los suministradores, para que todo el material llegase exactamente en el orden y en el momento previstos.el retraso de un solo día en la ejecución de las obras significaría que decenas de camiones cargados de material, procedentes de las fábricas y de los depósitos, no hubieran encontrado sitio para descargar.

Afortunadamente, tanto los arquitectos como los contratistas americanos no se sentían brumados en este campo. Lo inusitado era la “escala” en que fue preciso actuar. Únicamente para las estructuras se necesitaban 60.000 toneladas de acero, con las que hubiera podido construir un ferrocarril de doble vía de Nueva York a Baltimore, y diez mil toneladas de ladrillos, lo suficiente para un discreto barrio residencial.

Las instalaciones suponían más complicado , 5.600 km. de cables telefónicos y telégrafos para el servicio de 18.000 teléfonos; 73 ascensores (más que en ningún edificio de Nueva York); instalaciones para aire acondicionado (situadas en los sótanos de edificio), capaces de cambiar totalmente el aire del edificio seis veces en una hora; y tuberías a el agua, la energía eléctrica y las instalaciones higiénicas.
Y pese a tantas exigencias el rascacielos se construyó a una velocidad increíble.

Las etapas fueron las siguientes: a mediados de octubre de 1929 se demolió el viejo Waldorf-Astoria hasta los cimientos y en febrero 1930 se llevó a cabo la remoción de los cimientos del hotel; la primera piedra fue lacada el 17 de marzo de 1930; el 7 de abril se colocaron las primeras columnas acero de la sección principal; se llega al octavo piso en mayo de 1930; a mediados de junio al vigésimo piso; a mediados de julio al piso cuarenta y al sesenta a mediados de agosto. A mediados de noviembre la construcción en acero está acabada, casi todos los muros de taponamiento están realizados y se inician los acabados.

El día 1 de mayo de 1931 el rascacielos se dio por terminado: un año y veinte días después de la colocación de las primeras columnas, o sea siete meses antes del limite prefijado. Y eso con una semana laboral de cinco días.

Es una empresa que sólo con evocarla ya se la exalta: en efecto, la media alcanzada de un piso por jornada laboral, que se logró en el verano de 1930, había de ser durante años una meta inalcanzable en este tipo de edificios.

Este alarde fue posible, sobre todo, gracias a tres hechos irrebatibles: la tecnología, desarrollada por los arquitectos americanos, de la construcción en esqueleto de acero; un cuidadoso estudio de la organización de la obra y de los suministros; y la puesta a punto, por parte de Shreve, Lamb & Harmon, de una técnica completamente inédita de la distribución de los materiales.

Al contrario de lo que sucede en Europa y en América del Sur, donde el material clásico para la construcción moderna es el cemento armado, en los Estados Unidos toda la estructura del edificio se realiza con elementos de acero.

Es decir, con elementos que llegan al pie de la obra perfectamente acabados y que sólo necesitan el montaje “en seco”, como dicen los técnicos: un montaje muy rápido y ajeno casi por completo a las condiciones atmosféricas (hielo y humedad), además de ser manejable con tiempos exactamente previsibles.

La parte subterránea, de una profundidad de varios pisos, comprende los cimientos una inmensa plataforma de una altura correspondiente a dos pisos del edificio), las instalaciones técnicas (aire acondicionado, maquinaria de los ascensores, depósitos, etc.) y el primer nivel “habitado”, el llamado “Concourse”, que es un gran bloque subterráneo dispuesto recientemente como lugar de tiendas y de oficinas después de haber sido casi una “ciudad fantasma” durante 36 años. (A pesar de que el Empire State Building haya demostrado ser una buena inversión desde un principio, no se ha utilizado toda la zona disponible hasta ahora). En el “Concourse” se compran también las entradas para visitar el edificio, lo que hacen todos los años casi un millón de personas.

El vestíbulo, en la planta baja, es el nivel  más “representativo”. De una altura de tres pisos, está decorado con hermosos mármoles procedentes de Italia, Francia, Bélgica y Alemania, muy bien elegidos; en un cáso fue necesario excavar todo un filón para encontrar el color y el grano necesarios. En este lugar se encuentran los grandes paneles que reproducen las “siete maravillas del mundo”, a las que ellos añaden la octava, que es el Empire State Building.

Unos pocos pisos más arriba, el edificio se estrecha bruscamente, limitándose a la parte central del área: es aquí donde empieza la vertiginosa escalada hacia el cielo, que concluirá unos centenares de metros más arriba. Y decenas y decenas de pisos para oficinas, todos iguales (por lo menos exteriormente), hasta llegar a otro estrechamiento, en el piso 86, que corresponde al observatorio: una zona totalmente encristalada, a 320 metros de altura, con calefacción en invierno y refrigeración en verano y que permite observar el horizonte desde todos vientos son fuertes y las condiciones atmosféricas un tanto extrañas: no es raro, en los días de mal tiempo, ver cómo la lluvia o la nieve caen hacia arriba” a causa de las corrientes ascensionales.

A veces la lluvia adquiere hasta un color rosado. Cuando el viento es muy fuerte, la presión que ejerce sobre la inmensa “vela” que representa la fachada del edificio es colosal. 

A pesar de ello, pruebas muy rigurosas, efectuadas con un giroscopio muy sensible, han demostrado que el edificio no se desplaza más de un cuarto de pulgada del eje vertical, incluso bajo vientos huracanados.

La solidez del Empire State Building es proverbial: el 28 de julio de .1945, un bombardero B-25 de la USAF se estrelló contra las estructuras del edificio, a la altura del piso 79, quedando el avión completamente destrozado y sufriendo el rascacielos sólo daños sin importancia. Y no sólo es notable su solidez, sino también su flexibilidad.

El pilar primitivo de amarre para dirigibles (el “sombrero” de Raskob), nunca utilizado como tal, se ha transformado fácilmente en una de las mayores concentraciones de telecomunicación del mundo: desde su altura emiten nueve estaciones de televisión y once estaciones de frecuencia modulada.

Quizás el mayor elogio que se pueda hacer al Empire State Building sea decir que después de casi ochenta años de su construcción, resulta más funcional que nunca. Pero aún hay más: es una parte viva, ineludible, de la ciudad y de la historia de la técnica arquitectónica. Ya no es el rascacielos más alto del mundo, ni siquiera el más alto de Nueva York, primacía que le han arrebatado, durante su existencia,  las dos torres gemelas de World Trade Center. Empire State Building es el símbolo de una ciudad, de una época, de una técnica: en definitiva, es el resultado de una epopeya.

Ver: Expansion Economica de EE.UU. luego de la Primera Guerra Mundial

La Doctrina Cristiana Dios y El Hombre El Catolicismo

La Doctrina Cristiana Dios y El Hombre

LA RELIGIÓN

Entre todas las religiones del mundo actual el catolicismo es, sin duda alguna, la que posee un cuerpo de doctrina mejor definido, más invariable, y al mismo tiempo una organización jerárquica más perfecta y completa. Su doctrina puede resumirse en un librito de poca extensión, el catecismo, y explica lógica y claramente la Creación, la esencia del hombre y el futuro. Dios existe, es eterno, inmenso, todopoderoso, providente, sapientísimo, es decir, perfecto. Dios creó el mundo y el hombre. A éste le hizo libre, compuesto de cuerpo y alma, destinado a salvarse y a gozar de una felicidad eterna después de la muerte.

La caída y pecado original de la primera pareja tuvieron por consecuencia la pérdida de los dones preternaturales y la condena a morir, a sufrir enfermedades, tentaciones, dolor y trabajo. Existe una Religión natural. Un hombre en estado salvaje, por su propia reflexión puede encontrar a Dios y saber qué cosas están bien y cuáles son los actos perversos. Pero Dios dio al hombre una Religión revelada, explicó ciertas verdades que el hombre por el solo ejercicio de su razón jamás podría llegar a conocer.

La Doctrina Cristiana Dios y El Hombre

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Esta revelación se halla expresamente consignada en las Sagradas Escrituras, en el Antiguo Testamento. Un pecado contra Dios no podía ser perdonado sino por el sacrificio de una víctima igual a Dios. Es esencial en el catolicismo el misterio de la Santísima Trinidad, un solo Dios, pero tres personas distintas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. El Hijo se convirtió en hombre y Jesús apareció en el mundo por dos razones principales: para morir y con su sacrificio hacer posible el perdón de la culpa original, y para revelar al mundo el Evangelio, la buena nueva, abriéndose así el Nuevo Testamento. Los signos con que se conoce la verdadera religión son las profecías y los milagros, hechos sobrenaturales, no explicables por razones científicas, los cuales no son contrarios a las leyes naturales, pero obran como si las suspendieran o modificaran. Las curaciones milagrosas de Lourdes y de Fátima no pueden explicarse científicamente, porque son obra de Dios.

Toda religión que no contuviera en su doctrina algún misterio sería demasiado humana. La católica se basa en el de la Trinidad, el de la Encarnación y Redención como principales. Admiten los mismos libros sagrados que existían en los tiempos anteriores a Jesús, pero añade los cuatro Evangelios que narran la vida del Maestro y los Hechos de los Apóstoles, cartas, etc., que constituyen en conjunto el Nuevo Testamento. En los tiempos históricos los mártires dan testimonio, confiesan la verdad de la fe y su sangre tiene el valor de holocausto y de testificación. Cristo es el Hijo de Dios hecho hombre. Él instituyó la Iglesia y San Pedro fue el primer pontífice, y la línea de sus sucesores puede seguirse históricamente hasta la actualidad. La Iglesia es la barca del pescador, la piedra de salvación, y fuera de ella no hay sino discusiones, errores y tinieblas porque sólo en ella se da el Pentecostés eterno de la influencia del Espíritu Santo. El Papa, vicario de Cristo en la tierra, reside en Roma y le asiste un Colegio de cardenales, supremas dignidades de la Iglesia, a modo de cuerpo consultivo ya que las últimas decisiones, inapelables e infalibles, corresponden al Pontífice. Los obispos son los representantes del Papa en las diócesis, y en ellas ejercen con plena autoridad su ministerio siendo los párrocos los jefes espirituales de cada pueblo. Junto al clero regular se hallan las Ordenes monásticas, misioneros, de enseñanza, hospitalarias, etcétera, variadísimas y cada una con reglamentaciones y obediencias propias.

La Religión enseña una serie de verdades que se han de creer. Constituyen el Dogma, el Credo, y se dirigen principalmente a la inteligencia. El hombre no puede mantenerse puro porque no es perfecto, su naturaleza propende al mal, al placer y a la decadencia. El pecado es la trasgresión de un mandamiento impuesto por Dios. Las normas de conducta expresadas en la Moral se dirigen con preferencia a la voluntad y al sentimiento. La amistad de Dios se expresa en la gracia, un don sobrenatural que el señor no niega a quienes la piden sinceramente. El pecado lleva consigo la pérdida de la gracia y, por tanto, un castigo en la otra vida. Pero Dios es infinitamente misericordioso y perdona siempre que exista propósito y dolor. Para devolver al alma caída la gracia que perdió, existen los Sacramentos. Unos, como el bautismo, confieren la primera gracia. Sin haberlo recibido no se es cristiano, ni miembro de la Iglesia.

La penitencia borra los pecados; la confirmación nos hace soldados de Cristo; la extremaunción nos prepara para el gran tránsito; el matrimonio y el Orden nos confieren gracia de estado, para ayudarnos a vivir santamente una nueva vida. Pero el más sublime es la Eucaristía, por el cual Cristo Jesús, vivo y verdadero, entra en nosotros oculto bajo las especies del pan y el vino, y se une a nuestra alma de la que no se apartará mientras no cometamos un pecado. Vivir en gracia, perseverar, es la gran meta del cristiano. Por esto reza. La oración es la comunicación del fiel con Dios o con alguno de sus intercesores: la Virgen, mediadora por excelencia, y los santos, varones ilustres que consiguieron la gloria por sus esfuerzos. Rezamos para dar gracias y para pedir lo que necesitemos siempre que sea para bien de nuestra salvación. La finalidad de todo cristiano en esta vida es vivir santamente para salvarse.

Conseguir la felicidad eterna es lo más importante. La religiosidad, la fe, la piedad, el amor al Creador, deben manifestarse por medio de un culto. No es necesario acudir al interior de grandes catedrales para rogar o alabar a Dios. esto puede hacerse en la soledad el desierto o in curriculum tuo, como dice el Evangelio, en el interior de nuestra casa; pero el culto externo, manifestado a veces con gran lujo y aparatosidad en procesiones o grandes fiestas, es la muestra más evidente de que la fe no es solamente patrimonio de cada uno, sino algo colectivo, que comparten todos los creyentes de un mismo pueblo, de una nación. Los actos del culto son varios, pero el más importante es el sacrificio de la misa. Los fieles se reúnen en los templos y el sacerdote oficia la misa que celebra conjuntamente con los fieles. Éstos son parte activa en el gran drama. La misa consta de unas oraciones de entrada, lectura de epístolas de los apóstoles y de un fragmento del evangelio, enseñanza viva de la doctrina de Jesús.

Sigue un ofrecimiento, un ofertorio, en el cual el pueblo ofrece sus oraciones y el sacrificio que se va a consumar. El momento más importante de la misa es la consagración, en la cual, repitiendo el sacerdote las palabras de Jesús en la santa cena, el pan y el vino se convierten milagrosamente en el cuerpo y la sangre de Jesús. La comunión es la participación de los fieles en esta unión íntima con Cristo. Los demás actos piadosos y de culto, procesiones, triduos, novenas, sermones, bautismos, bodas, etc., si bien son altamente laudables cuando se realizan con espíritu cristiano no pueden compararse con el gran sacrificio de la misa.

El cristiano no es un ente aislado, sino miembro de una iglesia dilatadísima. Una parte de ella se encuentra triunfante en la gloria. Otra, purga sus pecados, pero sabe que un día verá a dios, y otra, la de los fieles que vivimos, es la militante porque lucha para conseguir el premio eterno. Las buenas obras, las oraciones, los sacrificios, etc., merecen delante de Dios y sirven para perdonar parte de la pena de los pecados, pero el cristiano no pelea solo, sino que es miembro de un cuerpo místico. Por la comunión de los santos, el fruto de las buenas obras puede beneficiar a todos y a cada uno de los fieles. La Iglesia, en los momentos actuales, se enfrenta con gravísimos problemas de los cuales, sin duda alguna, el más importante es el social. Pero una característica que a veces pasa inadvertida, referente a la Iglesia católica romana, es que para ella el tiempo, la violencia o la persecución no ejercen gran influencia. La persecución, a través de la experiencia de veinte siglos, resulta beneficiosa porque purifica y fortalece.

La violencia, ni en tiempo de Atila, Solimán o Napoleón, logró torcer los caminos del Papa, que no tiene divisiones militares, pero que ejerce su soberanía espiritual sobre centenares de millones de personas. Finalmente, el tiempo es para una iglesia eterna un factor secundario. Por esto las decisiones pontificias son lentas, ya que su misma continuidad le confiere una seguridad y una confianza que no puede existir en una sociedad puramente humana. En último término siempre es Dios, la Providencia, quien gobierna el mundo y dispone todas las cosas. La entronización de Juan XXIII en 1958 provocó un cambio del Vaticano en la apreciación de los problemas contemporáneos. En 1962 convocó al vigésimo primer Concilio Ecuménico, segundo del Vaticano, y que fue clausurado en 1969 por Paulo VI. Este Concilio realizó importantes reformas litúrgicas y administrativas.

Paulo VI viajó a varios continentes en misión espiritual, llegando a Tierra Santa y la India en 1964, dictó un mensaje en la sede de las Naciones Unidas en los Estados Unidos en 1965, viajó a Portugal y Turquía en el año 1967 y, por último, en 1968 se dirigió a Colombia. Esta línea de apertura e integración ha sido continuada y acentuada por el Papa Juan Pablo II el cual ha visitado los lugares más recónditos de la Tierra llevando su mensaje de amor y paz.

Ver:Dios y El Hombre Las Religiones Actuales

Dios y El Hombre Las religiones actuales El Catolicismo

Dios y El Hombre Las Religiones Actuales

DIOS Y EL HOMBRE

El hombre se ha encontrado siempre rodeado de interrogantes. Para él la existencia es como un inmenso palacio a recorrer, en el que cada puerta que se abre muestra una nueva sala con nuevas puertas y, por tanto, con nuevas incógnitas. Siempre existe un «más allá» y un nuevo «por qué». Los hombres primitivos, en el despertar de la razón, debieron sentirse sobrecogidos ante la grandiosidad de un mundo implacable que les rodeaba y experimentaron su impotencia ante el rayo, la lluvia, el frío extremo, la enfermedad y, sobre todo, la muerte.

En un mundo excesivamente hostil y difícil, en el que los animales, unidos a los elementos, podían más que el ser racional, escaso en número y débil en medios, éste debió comenzar a pensar en el por qué de su existencia y vio la implacable evolución del hombre desde su infancia hasta la senectud; cómo se sumían todos, incluso los jefes más poderosos, en la decadencia y en la extinción física para acabar en la muerte. Entonces debió surgir la idea de que existían fuerzas más poderosas a las cuales el hombre se encontraba sometido y así nació la veneración hacia el Sol, padre de toda la vida, hacia el trueno, el rayo, la lluvia, etc., que dieron lugar a una proliferación de dioses, cuyo poder debía halagarse con dádivas y sacrificios, únicos medios de que así hiciesen la vida más llevadera a los indefensos mortales.

Y nació la Religión primitiva como una creencia en uno o múltiples seres superiores, generalmente invisibles, pero reales, implacables y crueles en muchos casos, bondadosos y sensibles a las ofrendas de los fieles y rencorosos con los indiferentes. En cada pueblo se perfiló una teoría religiosa distinta y se adoraron dioses nacionales y locales que muchas veces se parecían porque habían nacido de mitos comunes, de la entraña del sentir popular.

La leyenda se mezcló con las primitivas creencias religiosas, y así aparecen en las narraciones clásicas el dios que devora a sus propios hijos, los principios del Bien y del Mal que luchan sin tregua, etc. A través de los siglos, muchas religiones han desaparecido, se han abolido las más crueles y se han afianzado otras en grandes áreas geográficas. Pero en todas las regiones del Globo se ha manifestado el fenómeno religioso, relación del hombre con fuerzas superiores, con Dios. No se encuentra pueblo alguno que no crea y no practique alguna forma de religión, alguna creencia en el más allá. Considerada ésta como fenómeno humano, puede afirmarse que la Religión es universal.

El hombre ha buscado a Dios, al Creador, a la Razón Ultima de todas las cosas, a través de la multiplicidad (politeísmo) o, en fases más perfectas, en una concepción unitaria (monoteísmo). La idea de Revelación, de manifestación directa de la Divinidad al hombre, a través de la cual Dios da a conocer algunas verdades que por la luz de la razón natural se ignorarían siempre, nace en el pueblo judío y se mantiene en el cristianismo, pero no es ajena a otras formas religiosas aunque, naturalmente, la Revelación verdadera sólo puede ser una. A veces el hombre cayó, como en muchos pueblos salvajes, en aberraciones infrahumanas. Los crueles sacrificios expiatorios se unieron a «tabúes», o prohibiciones insoportables, absurdos; pero en otras ocasiones, como en San Francisco de Asís, esta búsqueda de Dios ha dado a la Humanidad las páginas más hermosas de comprensión y amor. Max Müller decía que Religión es la facultad de sentir el infinito.

El hombre moderno, culto y consciente, busca una explicación armónica y completa del orbe. Los científicos, en un orden puramente material, intentan dar con un «campo único» que explique toda la ciencia hoy dividida en distintas parcelas. Pero más allá de la materia existe el mundo del espíritu y las grandes incógnitas que exigen una respuesta: ¿qué sentido tiene la vida?, ¿qué ocurre después de la muerte?, ¿qué es el Universo?, etc. El deseo de unidad es un impulso muy humano. La negación, la duda y las tinieblas repugnan al hombre que tiende a los grandes bienes supremos: la Verdad, la Bondad, la Belleza, la Justicia… El agnosticismo es una posición mental propia de los tiempos modernos en que el hombre se siente impotente y renuncia a la lucha.

Afirmar que sobre el más allá y de la divinidad nada podemos saber, que toda especulación es vana y que todo saber cierto en esta materia es pura ilusión, equivale a un negativismo semejante al que durante siglos ha imposibilitado el avance de la Ciencia material, como el de los que afirmaban: «El hombre nunca podrá volar.» «Sobre lo que ocurre en el cerebro nunca sabremos nada.» «Es imposible llegar a la Luna», etc.

El negativismo en materia religiosa no resuelve el gran problema, Hombre y Dios, sino que se limita a descartarlo, a dejarlo a un lado, lo cual no es hallar una solución. La posición religiosa, la fe, en cambio, satisface y proporciona un bienestar íntimo a quien la posee. El «yo confío en Dios» ha dado fuerza a innumerables generaciones para soportar dolores inmensos, realizar grandes trabajos y, lo que es más importante, vencerse y aniquilarse a sí mismo en bien de sus semejantes.

EN TODAS LAS RELIGIONES

El hombre no interpreta por igual el concepto de Ser Supremo, y en la diversidad de religiones se advierte la desorientación del que busca a ciegas. Los primeros navegantes que llegaron a las islas de la Polinesia se encontraron extrañamente sorprendidos al ver que pueblos que vivían una existencia paradisíaca, sin apenas rastro de civilización, creían, en cambio, en la existencia de un Dios único. Entonces se suponía que todo salvaje era, por definición, un politeísta, un hombre sumido en la superstición y la magia. Y fue preciso formularse la pregunta de si la primera religión del hombre fue monoteísta, que al degenerar por diversas razones dio paso, en los pueblos más atrasados, a un fetichismo, a un politeísmo degradante.

Vemos cómo a través de los siglos las religiones politeístas, que admitían la existencia de muchos dioses, han cedido la primacía a las monoteístas (judaísmo, cristianismo, mahometanismo, etc.) en las cuales el primer dogma es la existencia de un Ser Supremo, único y todopoderoso. A través de los distintos países es posible advertir las profundas diferencias de los hombres en su interpretación de Dios. Hay religiones en que el hombre parece ser el esclavo de un genio del mal al que es preciso aplacar constantemente con dádivas y sangre. En otras, toda la existencia es una prueba durísima que se ha de superar. Las religiones llamadas de vida, cuya manifestación más elevada es el cristianismo, son concepciones optimistas y nobles.

En ellas, Dios es el padre providente, lleno de amor, a quien se puede hablar y a quien se puede pedir con naturalidad porque está dispuesto a dar. «Pedid y se os dará.» En todas ellas existe un cuerpo de creencias que constituyen el dogma. Los misterios son inherentes al hecho religioso, porque el hombre admite con humildad que su inteligencia no puede abarcar el Universo entero, y una religión sin misterios sería sólo una explicación argumentada a la talla humana. Las relaciones del hombre con la divinidad se manifiestan en forma de ritos, es decir, de un culto que en su forma más perfecta implica un sacrificio.

La conducta humana respecto a Dios está regulada por una serie de preceptos o mandamientos que en algunas religiones, como la mahometana, son extremadamente minuciosos y hasta pueriles. El hombre, necesitado de tantas cosas que no están a su alcance, debe pedir y dar gracias, lo cual realiza a través de la oración. Rezan los monjes budistas y los frailes de la cartuja, y de un modo similar los hechiceros del Congo al impetrar la lluvia, pero hay un abismo entre los monjes tibetanos, que mueven mecánicamente los tambores de oraciones, y los monjes de Solernes, que cantan un Te Deum, conscientes de cada palabra, de cada nota.

La vida humana ha sufrido una gran evolución en un lapso inferior a los 10.000 años, y una de sus manifestaciones más influidas por este cambio ha sido la Religión. En los países civilizados es posible encontrar muchos agnósticos y algunos ateos que quizás no se han preocupado de profundizar en el fenómeno religioso, pero nos sorprendería dar con una persona que creyera en Ormuz o en Baal Moloch. Muchas religiones han desaparecido empujadas por las conquistas de la Ciencia que han demostrado lo absurdo de sus creencias. Otras han sido abatidas por persecuciones o se han disgregado en múltiples herejías.

En cambio, algunas se mantienen a través de los siglos quizás porque convienen y se adaptan a la idiosincrasia de los pueblos donde radican. El cristianismo ha demostrado la perfecta compatibilidad del Dogma con los avances de la Ciencia, y es en la actualidad la religión de los pueblos más civilizados de la Tierra y la que se halla en vías de mayor difusión.

LAS RELIGIONES DE LOS PUEBLOS SALVAJES

La interpretación más admitida del por qué de las pinturas rupestres halladas en el interior de las cuevas habitadas por los hombres prehistóricos es que obedecían a motivos religiosos. El pintor del paleolítico rogaba a la divinidad que la caza le fuese propicia, y pintaba en el techo y en las paredes las figuras de los animales deseados. Entre los pueblos que viven hoy sumidos en la Prehistoria encontramos una serie de manifestaciones análogas a las paleolíticas: ritos funerarios que revelan un cuidadoso culto a los muertos, lo cual supone una creencia en el más allá, en la supervivencia; una serie de tabúes, de prohibiciones; una colección de totems, de fetiches propicios o adversos, etc. La figura del sacerdote, del hechicero, del mago, aparece en todos los pueblos al lado de la del soberano o del jefe. En todos los pueblos aquél goza de una influencia total y llega a ser temido por el propio conductor de la tribu. Entre los pueblos primitivos, uno de los más interesantes es el de los bantúes, radicado en Africa Central.

Éstos creen que existe un mundo invisible, pero real, que coexiste con nosotros y en el cual entramos a través de la muerte. En su idioma no existe una palabra para designar la religión porque todo en ellos es sentido religioso. Los animales y el hombre, aunque mueran, no dejan de existir porque su alma sobrevive. Así, un guerrero puede vencer a un leopardo si posee el espíritu de un león que se haya apoderado de él. La muerte de un familiar se acompaña de danzas, cánticos y una serie de ritos que ayudarán al agonizante a ingresar en el mundo invisible. La distinción entre las almas de los hombres buenos y las de aquéllos que se comportaron mal en vida, surge ya en pueblos como los Fangs del Gabón, que creen en un Otololan o «infierno de fuego».

La reverencia que los bantúes tienen para sus manes o fetiches, que son innumerables, no se confunde con la idea de un dios inaccesible, lejano y supremo a quien llaman amba, que significa «el que hace» o bien oza, «el que puede». Pero ellos siguen implorando a sus manes y esta idea oscura de Dios no basta a moverlos a rechazar sus supersticiones. En todos los pueblos salvajes, salvo rarísimas excepciones, la Familia y la Religión mantienen relaciones muy estrechas. El hecho de unirse a un hombre y una mujer para crear un hogar está rodeado de una serie de prohibiciones y ritos a veces complicadísimos.

La iniciación de los adolescentes y la entrada en la virilidad reviste caracteres sangrientos y dolorosos, pruebas de sangre y de fuego, en muchos lugares. La práctica de la circuncisión, por ejemplo, no es privativa del pueblo judío, sino que se observa en forma bastante más dura en Australia, Polinesia, muchos pueblos de Africa y algunas tribus de América. Livingstone, el gran explorador africano, decía, refiriéndose a los hotentotes: «por degradados que sean estos pueblos, no es necesario hablarles de Dios y de la vida futura, porque para ellos éstas son verdades completamente admitidas. Si les habláis de un muerto dicen que ha ido a Dios. Al amanecer abandonan sus chozas y mirando al Oriente dirigen una oración a Tsui Goa, el padre de los padres. La confusión de ideas (Dios-Sol) es lógica y propia de una mente primitiva». Los masais, que son pueblos pastores, tienen siempre en su boca el hombre de Dios, En Ngai, a pesar de que no sepan dónde está ni quién es.

Las mujeres rezan dos veces al día, y los hombres cuando hay sequía o enferma el ganado. La base o fundamento de las religiones de los pueblos primitivos parece residir en el miedo a lo desconocido. Los sacerdotes y magos se aprovechan de esta ignorancia y rodean sus ceremonias de iniciación, y sus rituales de una serie de cánticos, movimientos, adornos y sortilegios para enmascarar y «dramatizar» sus ceremonias. Solamente los iniciados pueden llegar a los secretos de la Religión, los cuales si bien son celosamente guardados por los custodios del culto, se transmiten escrupulosamente de generación en generación. El totem es una manifestación universal de carácter religioso. Los pieles rojas ojilawais creían descender de una pareja de aves llegadas al Lago Superior y a las cuales el Gran Espíritu había convertido en seres humanos.

La identificación de cada tribu con un animal totémico llegaba a ser absoluta entre los pieles rojas, que adoraban realmente al águila, al búfalo, al buitre o al puma. Los hombres de las tribus Arunta, en Australia, tenían como totem el mosquito y no podía aplastarlo ni tan sólo ahuyentarlo. Los totems originan, de rechazo, el tabú, la prohibición. Existen innumerables y a veces inexplicables prohibiciones en las religiones de los pueblos primitivos. Cierta tribu australiana no podía beber agua tomándola en la palma de la mano, sino que debía recibirla de otra persona.

Los citados Arunta no podían mirar la Luna so pena de exponerse a morir en manos de un enemigo. Algunos totems son entes inanimados como la lluvia, el trueno, la arena, etc., aunque por lo general las tribus guerreras prefieren tener como totem a un animal. He aquí algunos totems de clanes pieles rojas americanos: Indios creeks: oso, ciervo, pantera, gato montés, castor, sapo, topo, lobo, etc. Indios iroqueses: tortuga, lobo, gamo, oso. Indios yuwas: búfalo, águila, lobo. El respeto de los hindúes se inclina hacia la vaca, cuya carne no comen porque está prohibido darles muerte; el de los bereberes hacia el cordero, cuya fiesta de Aidelmulú no es de origen árabe, sino más primitivo, y numerosas creencias arraigadas en la superstición popular, incluso en países cristianos (el gato negro, la buena suerte de las mariposas blancas, el horror a las lechuzas, etc.), son supervivencias de un totemismo universal primitivo. La idea de la muerte va también íntimamente unida a la Religión. Por esto el «culto a los muertos» es constante en todos los pueblos primitivos.

Los hombres de Neanderthal enterraban a sus familiares en cuclillas, rodeados de los enseres que les acompañaron en vida y con provisiones y alimentos para el gran viaje. Sin embargo, existe en el fondo del corazón humano una tendencia ancestral hacia el monoteísmo. La creencia en muchos dioses no llega a borrar el deseo, la necesidad de que exista un Dios más poderoso, un señor único, providente y eterno. Así, cuando los primeros colonizadores llegaron a la Isla de Pascua, en la región más desconocida del Pacífico, se sorprendieron al constatar que los polinesios creían en un solo Dios a quien llamaban Tangalo, y más asombroso aún, esperaban la venida de un redentor, a quien conocían con el nombre de Rongo. Los dioses menores, los espíritus de la naturaleza, del mar y de las cosas, eran reverenciados como fuerzas sometidas al poder supremo de Tangalo. En la Isla de Pascua no existían templos, ni sacerdotes ni una organización religiosa con ritos determinados. Los polinesios de aquel lugar vivían en la más completa libertad. Sin embargo, creían en un solo Dios y esperaban al Mesías. Cuando el hombre comienza a dejar constancia escrita de sus luchas, del nombre de sus jefes, de sus vicisitudes, es posible estudiar ya la evolución concreta de sus ideas sobre Dios, la otra vida y el destino del hombre.

Entramos en el mundo de las religiones históricas. Algunas de ellas desaparecieron sin dejar rastro, salvo el que puede admirarse en los museos. Otras, se transformaron y dieron lugar a las que subsisten en la actualidad. Los hombres que habitaron en el Próximo Oriente, desde Egipto hasta los confines de la India, con la salvedad del pueblo judío, se esforzaron en dar una explicación a los grandes interrogantes de la vida y el más allá creando religiones de terror, impresionantes, en las cuales el hombre era un ser sometido al poder tiránico y absoluto de dioses muchas veces malvados, exigentes y en ocasiones viciosos e implacables. La religión de los pueblos históricos primitivos constituía casi siempre una tortura moral, cuando no también física, para el desdichado creyente.

Yoguis Otros Hechos Reales y Curiosos del Mundo Extrañas Tradiciones

 Hechos Reales, Raros y Curiosos del Mundo

YOGUIS:
En sánscrito, yogui significa «el que se pone en tensión», el que medita y practica el yoga. Para un yogui, la inmortalidad, como experiencia mística de la eternidad, es ya en este mundo un estado de conciencia. ¿Qué energías son capaces de liberar estos hombres santos para lograr semejante control del cuerpo? ¿Qué les confiere esa extraordinaria fuerza interior?

INDUMENTARIA ROJA PARA VENERAR A LA DIOSA AMBA MATA
En una cueva no lejos de un templo, en el estado indio occidental de Gujaiat, vive un eremita, un hombre santo, el yogui Prahlad Jani. Se viste siempre de rojo en honor de la diosa Amba Mata porque, según cuenta, fue ella quién lo dotó de una facultad especial. Gracias a un agujero que tiene en el paladar, del que según parece fluye un líquido que lo alimenta, puede renunciar a comer o beber. Desde 1965 no ha ingerido nada, dice Prahlad Jani, y tampoco excreta orina o heces. Los creyentes que visitan el templo de Gujarat y conocen al yogui desde hace años ratifican sus declaraciones.

TODA UNA VIDA SIN COMER NI BEBER
Fue el neurólogo Sudhir Shah, que conocía desde hacía tiempo al septuagenario Prahlad Jani, quien después de mucho insistir pudo convencerlo para que se dejase internar en el hospital de la ciudad india Ahmadabad y permitiese poner bajo observación su especial facultad. Un equipo médico llevó a cabo todo un seguimiento del fenómeno. Los médicos confirmaron la existencia de un agujero en el paladar del hombre y la salida de líquido, pero hasta la fecha no han podido determinar de qué se trata.

«El yogui era todo un reto para la ciencia», dijo uno de los médicos. En los diez días que estuvo hospitalizado, el enjuto hombre de barba blanca ni comió ni bebió, y tampoco excretó orina o heces. Se vigilaba al yogui durante todo el día a través de una videocámara, pero no se pudo hallar explicación alguna que desvelara el secreto. Prahlad Jani estaba físicamente sano, y todas las pruebas médicas dieron un resultado totalmente normal. Con todas las pruebas que le hicieron, lo único que se descubrió fue que la vejiga de Jani producía orina, pero que la pared del órgano la volvía a absorber, de ahí que no orinara. Entre tanto, el yogui tiene asegurado el estatus de hombre santo. Sus adeptos aseguran que jamás ha caído enfermo.

REALIZADOR DEL CAMINO DEL DIAMANTE
Un yogui es un adepto practicante del yoga. Esta disciplina ayuda a entender las incontables y misteriosas facultades propias de los yoguis, como las de Prahlad Jani. Algunos tienen la facultad de ralentizar de tal forma su pulso que prácticamente no se nota y parece que estén muertos. Otros, a través de la meditación, levitan o andan sobre brasas ardientes. ¿Puede el clásico yoga de Patanjali del siglo II a.C., el llamado «camino de purificación con los ocho eslabones» (véase el recuadro de la página siguiente), provocar estos milagros? El yogui se esfuerza por conseguir una transformación de su cuerpo, en particular a través de los ejercicios de respiración y de unas posturas corporales casi acrobáticas. La ciencia se pregunta cómo los yoguis, que en el budismo tibetano se conocen como «realizadores del camino del diamante», consiguen todo eso gracias a la pura meditación.

YOGUI MAHARISHL MAHESH

El yogui Maharishl Mahesh junto a un cuadro de su maestro del Shankara-charya.
Maharishi Mahesh fue el gurú espiritual de los Beatles.

Fuente Consultada:
Enigmas de la Humanidad Misterios Sin Resolver Hombres Yoguis
Basado en Blog Historias del Regatecha

Ver: La Vida Despúes de la Muerte

La Guerra de Troya:La Iliada y la Odisea, Homero,Aquiles,Helena Causas

La Ilíada y La Odisea, poemas épicos que se transmitieron desde la época del antiguo cantor griego Homero, cuentan historias fantásticas sobre una guerra entre griegos y troyanos, y sobre el regreso a casa después de terminada la contienda. Son tan fantásticos, con sus vengativos dioses y peligros sobrenaturales, que resulta difícil para la gente de hoy considerar real cualquiera de sus episodios.

HOMERO:
Nombre tradicionalmente asignado al autor de las dos más grandes obras épicas de la antigua Grecia: la ILIADA y laODISEA.  Aunque nada se conoce de Homero, se estima que vivió entre 1159 y 865 a. de C. Muchas ciudades reclaman haber sido su cuna: Argos, Atenas, Rodas, Salamis, Chipre y Smirna y algunos suponen imposible que un solo autor haya podido con semejantes obras.

Desde el punto de vista lingüístico e histórico, los relatos pueden situarse en las ocupaciones griegas en Asia Menor en el siglo IX a. de C. La Ilíada cuenta la guerra de Troya, el rapto de Elena por Paris y las hazañas de Héctor y Aquiles.

La Odisea es el relato de los viajes de ULISES y los argonautas, la superación del incesante e irrechazable canto de las sirenas y las tentaciones de la ninfa Calipso, hija de Atlas, que retuvo a ULISES (también conocido como ODISEO) durante siete años hasta que él rechazó su oferta de inmortalidad y retornó a su fiel esposa PENÉLOPE.

Considerado el más grande poeta del pasado, según la tradición, Homero era ciego.  Su nombre ha sido usado para calificar a otros gran des como, por ejemplo, Platón, el Homero de los filósofos; Shakespeare, el Homero de los poetas dramáticos.

LA ILÍADA: Poema épico sobre la guerra de TROYA atribuido a HOMERO.  La obra se divide en 24 libros y sus acciones se desarrollan durante la contienda y relata las hazañas del héroe AQUILES, el Más grande guerrero griego.

La historia comienza sorpresivamente con las disputas entre Aquiles y el rey Agamenón. (Los críticos latinos llaman a esta forma de iniciar los relatos in media res, en el medio de las cosas, por oposición a abovo, desde el huevo o comienzo).

Como consecuencia de aquellas desavenencias, Aquiles y su amigo Patroclo desertan de las fuerzas griegas.  Sin Aquiles, los griegos sufren muchas pérdidas.

Incapaz de seguir manteniéndose luego de que los troyanos incendian la flota griega, Patroclo pide permiso a Aquiles para reunirse con sus antiguas fuerzas.  Aquiles acepta y le presta su escudo.

Patroclo es muerto por el héroe troyano Héctor.  Aquiles, en revancha, mata a Héctor.

Después que Patroclo es enterrado, el padre de Héctor, el rey Príamo, le pide a Aquiles el cuerpo de su hijo para darle apropiada sepultura.  Aquiles acepta.  La obra termina con los funerales de Héctor.

LA ODISEA En cuanto a la Odisea, narra las desventuras de Ulises u Odiseo, que después de la caída de Troya anduvo errante por los mares hasta llegar de regreso a la isla de Itaca, donde lo esperaba Penélope, su mujer, que le había sido fiel pese a las solicitaciones de que había sido objeto por quienes la rodeaban, Ulises, ayudado por su hijo Telémaco, dio muerte a los pretendientes. Esta obra le sirvió a Hornero para mostrar las costumbres patriarcales de los reyes pastores de los antiguos pueblos griegos.

AQUILES:
Cuenta la mitología griega que su madre Tetis lo tomó de los talones cuando era un bebé y lo introdujo en las aguas del río Éstige para convertir a Aquiles en invulnerable.

Lo logró.  Pero Tetis olvidó que tenía a su niño tomado del talón, punto que permaneció humanamente frágil.

Adulto ya y héroe de TROYA allí fue precisamente donde Aquiles recibiría su herida fatal.  Así nació la expresión «el talón de Aquiles» para definir lugar, situación o momento de debilidad insuperable.

ODISEO: En latín, Ulises.  Fue el rey de ltaca, una de las islas Jónicas y uno de los héroes de la guerra de TROYA.  La Odisea de Homero relata sus aventuras y regreso a casa con su esposa PENÉLOPE, luego de diez años.

AL principio, Odlseo/Ulises rehusó participar del ejército que atacaría Troya, pero los griegos usaron a su único hijo, Telémaco, para influir en su decisión final.  En la Ilíada de Homero es pintado como un héroe sagaz, valiente y decidido y se le adjudica la idea del caballo de Troya.

Su mujer, Penélope, es el símbolo de la fidelidad.  Presionada para que volviera a casarse porque Odiseo no retornaba de su largo viaje, ella prometió que lo ha ría al terminar la mortaja que estaba tejiendo para envolver el cadáver de su suegro.

Pero todas las noches subrepticiamente destejía la labor del día y volvía a empezar a la mañana siguiente.  Finalmente, Odiseo volvió disfrazado de mendigo, pero ella lo reconoció.

Penélope lo supo no sólo por intuición femenina sino porque él era el único que podía disparar su flecha a través de 12 aros.  Su perro Argus también lo reconoció pero, conmovido, murió en el acto.

PENÉLOPE:
Esposa de ODISEO o Ulises.  HOMERO en su Odisea cuenta que llevaba sólo un año de casada cuando su marido se marchó a la guerra a vivir decenas de aventuras en una ausencia que duraría diez años.

Ella permaneció fiel, rechazando a sus muchos pretendientes con la promesa de que elegiría a uno de ellos cuando terminara de tejer la mortaja de su suegro.  Penélope tejía de día y destejía de noche.

Su tela nunca terminaba de hacerse,

Abrumada por las presiones, prometió que se casaría con el hombre que fuese capaz de doblar el arco de Odiseo.  Ninguno pudo.  Ulises finalmente regresó, dobló su propio arco y mató a los pretendientes.

TELÉMACO: 
Según los poemas homéricos, el verdadero y único hijo de ULISES y PENÉLOPE.

Había nacido poco antes de empezar la GUERRA DE TROYA Hay varios relatos populares de sus aventuras, uno de los cuales cuenta que siendo muy niño aún, Ulises quiso evitar marchar a la guerra y se hacía pasar por loco.  Ataba un asno y un buey al arado y sembraba sal.

Un día, uno de sus enemigos arrojó a Telémaco delante del arado pero Ulises prontamente detuvo la marcha, de mostrando que tan loco no estaba.  Otra aventura lo muestra a Telémaco cayendo al mar siendo un niño, donde es rescatado por los delfines, razón por la cual Ulises siempre usó dibujos de delfines en sus escudos.

En la ODISEA también se informa que creció en Ítaca bajo los cuidados del gran amigo de Ulises, Mentor, cuyo nombre se ha convertido en sinónimo de maestro protector o consejero prudente.  Cuando Ulises regresa a su hogar después de diez años, con la ayuda de Telémaco matan a todos los pesados pretendientes de Penélope.

LA ILÍADA Aquiles monta en cólera por una afrenta de Agamenón, jefe aqueo, y se retira de la batalla. La muerte de su gran amigo Patroclo -quien deliberadamente vestía su armadura- a manos de Héctor, héroe troyano, hará que vuelva a la lucha. El poema, aunque heroico, no excluye los sentimientos más íntimos.

AFRENTA DE AGAMENÓN: Aquiles se va cuando Agamenón le arrebata a su esclava Briseida. La ausencia de Aquiles provoca graves derrotas.

REPOSO DE AQUILES: Los guerreros Odiseo y Áyax intentan convencer a Aquiles para que regrese. Patroclo dirige sus tropas haciéndose pasar por él.

MUERTE DE HÉCTOR: Aquiles vuelve para vengar la muerte de Patroclo. Mata a Héctor y entrega el cadáver a Príamo, rey de Troya.

LA ASTUCIA DE ULISES: La forma de poner fin a la guerra fue hallada por Ulises, el más astuto de los griegos. Siguiendo su consejo, el ejército griego fingió renunciar al sitio de la ciudad y embarcarse para regresar a su patria. En cambio la flota se escondió detrás de una isla no muy lejana.

Sobre la playa, los griegos dejaron solamente un enorme caballo de madera.

En su interior se habían ocultado Ulises y algunos de sus compañeros. Cuando los troyanos vieron la playa desierta, creyeron que la guerra había terminado y salieron jubilosos de la ciudad.

En la playa hallaron el enorme caballo e, incitados por un griego que fingía haber traicionado a sus compañeros, decidieron llevarlo a la ciudad.

Luego, durante todo el día, festejaron con vino y danzas la finalización de la guerra. Finalmente, cansados, se durmieron profundamente.

Apenas la ciudad quedó en reposo, se abrió el vientre del caballo y de su interior comenzaron a salir los griegos de Ulises, quienes dieron muerte silenciosamente a los centinelas que custodiaban las murallas y abrieron las puertas de la ciudad. Luego hicieron señales a la flota, que acudió inmediatamente.

Todo el ejército griego se volcó sobre la ciudad, que finalmente fue conquistada.

La matanza fue horrenda. Casi todos los hombres fueron muertos y las mujeres llevadas cautivas a Grecia. También murió Príamo. Troya fue destruida. Menelao pudo rescatar a su esposa.

Cargados con un rico botín, los reyes de Grecia se embarcaron en sus naves y regresaron, después de diez años, a su patria. No todos los episodios que hemos narrado están contenidos en «La Ilíada».

Algunos se encuentran en «La Odisea», el segundo gran poema de Homero. «La Odisea» narra, principalmente, las aventuras sucedidas, durante y después del regreso a su patria, al rey griego Ulises, llamado también Odiseo.

Otros episodios son relatados en el poema escrito por un gran poeta latino que vivió en tiempos de Augusto: Virgilio.

En «La Eneida», Virgilio cuenta las peripecias de Eneas, el único príncipe troyano que se salvó de la destrucción de la ciudad. Y agrega que éste, establecido en el Lacio con sus acompañantes, dio origen a la estirpe de la que nacerían los fundadores de Roma.

LA GUERRA DE TROYA:

Una de las más fascinantes historias de todos los tiempos perteneciente a la mitología griega.  Relata la guerra entre griegos y troyanos.

Todo comenzó cuando Paris raptó a la bellísima Elena, esposa de Menelao, rey de Esparta.  Bajo las órdenes de Agamenón, los griegos pusieron sitio a la ciudad de Troya.

Durante nueve años los griegos mantuvieron el sitio imponiendo a Troya dramática y angustiosa situación.

La última parte de la guerra dio origen a la ILIADA de HOMERO.  Entre los griegos aparecen AQUILES, ODISEO y Néstor.

Los dioses mitológicos se interesa ron por estos acontecimientos y dividieron sus preferencias: Hera, Poseidón y Atenea por los griegos.  Afrodita y Ares por los troyanos.

La historia toma un vuelo espectacular y relata, entre otras aventuras fabulosas, la victoria de Aquiles sobre la reina de las AMAZONAS y su muerte por el terrible talón vulnerable, a manos de Paris.

Finalmente la ciudad fue captura da cuando los griegos usaron la estratagema de construir un gigantesco caballo hueco de madera y presentarlo a los troyanos como regalo, mientras simulaban su retiro del sitio.

Pese a las advertencias de Casandra, que tenía el don de la profecía, los troyanos aceptaron el obsequio, abrieron las puertas de la ciudad y dejaron entrar al monumental caballo de Troya.

Una vez dentro de la ciudad, el caballo hueco dejó salir de su interior a los soldados griegos que lograron así abrir los portones, y con todas sus fuerzas reunidas, destruir y saquear la ciudad.

Sólo unos pocos troyanos lograron escapar hacia lo que es hoy Italia comandados por Eneas, cuyas andanzas son después relatadas por VIRGILIO en la Eneida.

El momento decisivo en la guerra de Troya se produjo cuando los griegos construyeron un gigantesco caballo de madera, en cuyo interior se ocultó un pequeño grupo de guerreros mientras el resto del ejército fingía abandonar el campo de batalla.

El caballo había sido construido atendiendo al consejo de Atenea, diosa de la sabiduría, que aparece en este jarrón acariciando la cabeza del animal. Los troyanos introdujeron el caballo en su ciudad, festejaron su victoria y se durmieron; los griegos, entonces, salieron del caballo, abrieron las puertas de la ciudad al ejército y éste masacró a los troyanos.

Ulises desciende del interior del caballo, para abrir luego la puerta de la ciudad a sus amigos griegos

Según los historiadores, es probable que la Guerra de Troya haya sido una guerra real disputada por los años 1200 a. de C. por el control del Estrecho de los Dardanelos que une el Mar Egeo y el Mármara en la actual Turquía. (ver La Odisea)

AMAZONAS:

En la mitología griega, una nación de mujeres guerreras con quienes los griegos combatieron a menudo.

La historia de  las Amazonas probablemente se originó en una variante reiterada en muchas culturas, respecto de una tierra tan remota que superaba los conocimientos geográficos griegos.

Los cuentos comenzaron a acumularse.  Popularmente, vivían al sur de Rusia.

La palabra estaría formada por el prefijo negativo «am», falta de y «seno».

La historia cuenta que o bien les amputaban un seno o se las ataba con cueros muy tensos para impedir el desarrollo de uno de los senos, facilitando así el uso del arco y la flecha.  Muchos estudiosos niegan esta idea.

En 1540, los españoles, comandados por Francisco de Orellana (1490-1546), encontraron en las selvas tribus de mujeres guerreras que combatían con fiereza al lado de los hombres al norte del Brasil y dieron su nombre al río Ama zonas.

El infortunado Orellana habría de morir, precisamente, más tarde cuan do su barco zozobró y él se ahogó en el río Amazonas.

La leyenda de  las Amazonas mezcla mitología, tradición e historias muy antiguas.

Según los investigadores, estas tribus capturaban hombres para forzarlos a convivir con ellas hasta que quedaban embarazadas.  Luego los mataban o expulsaban de sus tierras.

Los hijos varones eran muertos o devueltos a sus padres y las mujeres conservadas para mantener la cohesión del conjunto.

La novena tarea de HÉRCULES fue quitarle el cinturón a Hipólita, reina de las Amazonas.  Tuvo éxito, pero Hipólita murió.

En otro relato, es Teseo quien las ataca y en algún momento se casa con Antíope, la hermana de Hipólita.

Como aliadas de los troyanos, tomaron parte en la defensa de TROYA, donde su reina de entonces, Pentesilea, fue muerta por AQUILES luego de que la aguerrida muchacha matara a varios guerreros griegos.

LA ODISEA: EL REGRESO DE ULISES

Muchísimas son las aventuras atribuidas a Ulises por los antiguos trovadores.

Las más famosas son las relatadas por Homero en su poema titulado «La Odisea» (Odisea era el nombre griego del héroe llamado Ulises en la versión latina).

En este poema se cuentan las aventuras vividas por Ulises durante el viaje de regreso a su patria, después de la conquista de la ciudad de Troya.

Más de diez años duró e! sitio; hasta que, finalmente, la ciudad fue tomada gracias a Ulises, que había sugerido la idea de construir e! famoso caballo de madera.

Cargados de valioso botín, los reyes griegos habían emprendido el viaje de retorno, cada uno directamente a su propia y lejana ciudad. También Ulises zarpó con sus naves, ansioso de arribar a su pequeña isla de Ítaca, de la cual era rey.

Neptuno, el dios del  mar, era sin embargo hostil al héroe, y arrojó sus naves entre las más terribles tempestades, llevándolas a los lugares más extraños y terroríficos.

Tan sólo en el irreprimible deseo de volver a su patria y abrazar a su esposa e hijo, Ulises encontró la fuerza y las argucias para imponerse a todos los obstáculos.

Sigamos pues, ahora, sobre el mapa, las etapas de su accidentado viaje:

2) País de los cicones (Tracia), quienes dieron muerte a una gran parte de los compañeros de Ulises.

3) País de los lotófagos —comedores de loto— (Libia).

El que comía de aquel fruto exquisito olvidaba su lejana patria; a duras penas Ulises salvó a sus hombres de esta celada.

4) Tierra de los cíclopes (Cumas) El gigante Polifemo apresó a Ulises y a sus hombres; con astucia los griegos lograron escapar.

5) Reino de Eolo (isla Stromboli). El dios de los vientos acogió al héroe con ánimo benigno y le entregó vientos favorables para viaje, encerrados en un odre; pero los secuaces de Ulises abrieron el odre creyendo que contenía un tesoro, y los vientos, al liberarse, hicieron que las naves se estrellasen contra las cosías de Cerdeña.

6) Tierra de los lestrigones (bocas de San Bonifacio). Los habitantes de estas tierras eran antropófago sólo una nave con pocos hombres pudo salvarse.

7) Gruta del hada Circe (cabo Círceo), quien apresó a los sobrevivientes y los transformó en cerdos, tan sólo Ulises resistió y logró la liberación de sus hombres.

8) Isla de fe Sirenas (isla de Capri). Desde esta isla las sirenas atraían con sus cantos ¡os navegantes; los que se dejaban seducir caían prisioneros. Ulises evitó peligro obturando con cera las orejas de sus tripulantes y haciéndose él mismo atar a! mástil del navío.

9) Escila y Caribdis (estrecho de Mesina), de horribles monstruos que al engullir el agua del mar provocaban peligrosos remolinos. Ulises, experto piloto, logró salvar su nave.

10) Isla del Sol (Sicilia).

Aquí pastaban las becerras consagradas a Apolo; los compañeros de Ulises mataron algunos de estos animales para comérselos, y e! dios, enfurecido, los hizo ahogar a todos en una terrible tempestad. Sólo Ulises se salvó del naufragio.

11) isla de Ja ninfa Calipso (islote de Perejil, cerca de Gibraltar). Aquí llegó Ulises asido a un madero de su nave, y la ninfa lo tuvo prisionero durante siete largos años; pero él jamás olvidó su patria y su casa. Finalmente, ios dioses ordenaron a Calipso dejar a Ulises en libertad. Éste construyó en seguida una balsa y zarpó hacia Itaca.

12) Isla de los feacios (Corfú). Una última tempestad provocada por lepismo hizo naufragar la balsa; Ulises llegó a nado a la isla, donde lo recibió Nausicaa, la hija del rey, que se hallaba en la playa.

El rey de los feacios le brindó un navío para que pudiera por fin, después de tantas» peripecias, retornar a su casa.

13) Itaca. Ulises ha regresado a su reino. Con su terrible arco da muerte a los nobles que, aprovechando su ausencia, habían invadido su casa y queríais obligar a su esposa Penélope a casarse con uno de ellos. Ulises reasume su condición de soberano de Ítaca.

Habían transcurrido diez años desde que emprendiera el viaje de retomo desde Troya: diez años largos, de vicisitudes sin cuento, que culminaron con éxito y felicidad.

MITO DE ULISES

Como todo mito, también de de Ulises tiene un significado. Ulises, emprendedor y astuto, quiere ser una imagen del hombre.

También los hombres, como el antiguo héroe, se sienten espoleados para afrontar las fuerzas más misteriosas y pueden vencerlas, gracias a la inteligencia que los distingue de los animales.

Este mito fue cantado por tres poetas de épocas distintas: Homero, que relató e! accidentado viaje; Virgilio, que describió cómo Ulises actué con el ardid de! caballo de madera, y Dante, que añadió para el héroe griego un noble final.

Este último imaginó, en efecto, que Ulises, ya anciano, sintió el deseo de nuevas revelaciones y enfiló, la proa de su nave hacia el «Océano Ignoto», que se extendía más allá de las Columnas de Hércules, y donde una ola cortó para siempre la senda del héroe demasiado audaz. Antes de emprender su última empresa, el viejo rey habló a sus compañeros exhortándolos a vivir como seres inteligentes y no como animales.

¿LEYENDA 0 HISTORIA?
Los historiadores han planteado, a menudo, el problema de si la guerra de Troya ha sido una invención de los poetas, o realmente fue un suceso histórico. En el estado actual de los estudios arqueológicos,
debemos pronunciarnos a favor de la historicidad del acontecimiento, que habría tenido lugar entre los años 1192 y 1183 antes de Cristo, aproximadamente. Por de pronto, la ciudad de Troya ha existido realmente, y sus ruinas muestran huellas ciertas de un incendio. Por otra parte, es bastante probable que los pueblos aqueos (griegos) confederados hayan sostenido con los troyanos de Asia Menor una guerra de esa naturaleza. Naturalmente, no por la poética razón de la epopeya homérica, o sea el rapto de una reina. Las ciudades griegas tenían poderosos motivos comerciales para combatir contra Troya, que competía con ellas en el dominio del mar Egeo y del mar Negro.

Importancia del los Mito

Biografia de Steven Spielberg Famosos y Ricos del Mundo Director Cine

SPILBERG STEVEN: HOMBRES RICOS Y FAMOSOS DEL MUNDO


Steven SpielbergSteven Spielberg: Quienes aseguran que Steven Spielberg posee una fortuna de película no se equivocan, ya que su riqueza personal actual asciende a los 2.800 millones de dólares, por lo que ha sido incluido este año en la lista de las 50 personas más ricas de Los Ángeles.

Lo cierto es que ningún otro director de cine ha logrado alcanzar los éxitos de Spielberg, quien en los últimos 25 años ha dirigido y producido películas realmente taquilleras.

Asimismo, debe sumarse a ello las ganancias por derechos de explotación televisiva y parques temáticos, que le reportan por año una cifra aproximada de 80 millones de dólares. Lo cierto es que esto no tiene por qué extrañarnos, recordemos que ha sido el director de exitosos filmes como “Schindler’s List”, “Back to the Future”, “E.T.” y “Saving Private Ryan”, por sólo nombrar algunos.

Nacido el 18 de diciembre de 1946 en la ciudad de Cincinnati, Ohio, Steven Spielberg desarrolló un fuerte interés en el arte cinematográfico desde muy pequeño. Esto le permitió convertirse en uno de los directores más jóvenes de la televisión durante la década de los sesenta, trabajando para Universal.

Gracias a los permanentes elogios de su película para televisión titulada “Duel”, realizada en 1972, le abrió las puertas a la pantalla grande, y fue en ese momento que comenzó a dirigir para el cine, dando lugar al nacimiento del director de mayor éxito comercial de todos los tiempos.

A partir de allí una de la principales características de sus películas reside en que han logrado explorar los temores primitivos del ser humano, como sucede en “Tiburón” (1975), “Close Encounters of the Third Kind” (1977) o en “ET” (1982). Asimismo, Spielberg también ha abordado distintas adaptaciones literarias, tales como “The Color Purple” (1985) y “Empire of the Sun” (1987).

Por décadas, el público de todo el mundo ha estado pendiente de las continuas aventuras de su héroe aventurero: Indiana Jones, en películas como “Raiders of the Lost Ark” (1981) o “Indiana Jones and the Temple of Doom” (1984). Además, la fantasía imaginativa ha sido más que dominante en sus películas como “Hook” (1991) y “Jurassic Park” (1993).

No obstante, Spielberg es también reconocido por sus películas históricas. Recordemos el profundo drama del Holocausto retratado por el director en “Schindler’s List” (1993), que le valió el galardón como Mejor Director en los Premios Oscar, reconocimiento que también obtuvo en 1998 por su filme “Saving Private Ryan”.

Entre sus más recientes actividades filantrópicas, figura la que desarrolla como presidente de honor de la fundación infantil Starlight Starbright, dedicada a la asistencia y la tecnología pediátrica, así como al entretenimiento infantil, para apoyar a niños gravemente enfermos

Además de la gran cantidad de premios obtenidos por el cineasta, que no sólo incluye varios Oscar, sino también prestigiosas distinciones tales como el Thalberg Memorial Award de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas, el Directors Guild of America Award Lifetime Achievement, la Legión de Honor francesa en reconocimiento a su trabajo, y por supuesto ocupa un lugar preponderante en el Salón de la Fama de Ciencia Ficción, también ha sabido sacar provecho de la producción.

Fue precisamente en el año 1994 que Spielberg, junto con Jeffrey Katzenberg y David Geffen, fundaron un nuevo estudio bajo el nombre de Dreamworks SKG, que produjo una gran cantidad de filmes taquilleros, entre los que se encuentran por ejemplo “AI: Inteligencia Artificial” y “Munich”, entre otras. Posteriormente, en el año 2005, el estudio fue adquirido por Paramount Pictures.

Mientras tanto, el millonario y exitoso director multifacético lleva una vida simple junto a su familia. Casado dos veces, Spielberg tiene un hijo de su primer matrimonio con la actriz Amy Irving, y cinco hijos y dos hijastros con la actual esposa Kate Capshaw. Una vida que no tiene nada de ficción.

Lista de los Premios OSCAR

AñoCategoríaPelículaResultado
2011Mejor PelículaWar HorseNominado
2005Mejor PelículaMúnichNominado
2005Mejor DirectorMúnichNominado
1998Mejor PelículaSalvar al soldado RyanNominado
1998Mejor DirectorSalvar al soldado RyanGanador
1993Mejor PelículaLa lista de SchindlerGanador
1993Mejor DirectorLa lista de SchindlerGanador
1986Premio en Memoria de Irving ThalbergGanador
1985Mejor DirectorEl color púrpuraNominado
1982Mejor DirectorE. T., el extraterrestreNominado
1982Mejor DirectorE. T., el extraterrestreNominado
1981Mejor DirectorRaiders of the Lost ArkNominado
1977Mejor DirectorClose Encounters of the Third KindNominado

Fuente: Graciela Marker Para Planeta Sedna

Civilizacion Minoica Los Cretenses Palacio de Cnosos Isla de Creta

Civilización Minoica El Palacio de Cnosos

La primera civilización europea nació en la isla de Creta hace unos 4500 años. Se denomina civilización minoica por su legendario rey Minos.

La historia de los antiguos habitantes de Creta comenzó a ser conocida a principios de este siglo, a partir de las excavaciones del arqueólogo Arthur Evans.

El investigador inglés la llamó “minoica”, por el nombre del rey Minos, el mítico fundador de la primera dinastía de gobernantes cretenses. Los arqueólogos descubrieron varios palacios en los que se atesoraban enormes riquezas.   

EL MEDIO GEOGRÁFICO: La isla de Creta se encuentra situada en el Mediterráneo oriental, al Sur del mar Egeo, próxima a la península helénica y al Asia-Menor y a un conglomerado de islas más pequeñas, distribuidas en varios archipiélagos.

Al Norte de Creta, cerca de la costa griega, se encuentra el archipiélago de las Cícladas (dispuestas en círculo) y próximo al litoral del Asia Menor, el archipiélago de las Espóradas (dispersas).

mapa de la isla de creta

Todas estas islas son de naturaleza rocosa y calcárea, que no ofrece condiciones favorables para el desarrollo económico.

Con esfuerzo se realiza el cultivo de la vid, el olivo y algunos cereales.

La realidad de un suelo árido y escasamente productivo, se compensa con la existencia de un clima ideal, que se mantiene templado durante todo el año.

La isla de Creta, en particular, está recorrida, en sentido longitudinal, por una cadena montañosa y ofrece un amplio litoral marítimo, apto en todo su perímetro para el establecimiento de puertos ventajosos para la navegación.

Su situación privilegiada la convirtió en el primer nexo entre el Oriente y el Occidente.

LOS PUEBLOS QUE LO HABITARON

Respecto al origen de la civilización minoica desde el punto de vista etnológico es difícil adscribir a los cretenses minoicos con algún pueblo conocido.

Una de las tesis más admitida es que son herederos directos de los habitantes neolíticos de la isla (que llegarían a la misma hacia el 6000 a. C.) y que los pueblos no neolíticos (indoeuropeos o no indoeuropeos) que pudieran haber llegado a la isla no se impusieron, sino que se vieron absorbidos por la cultura cretense sin imponer.

Los primitivos habitantes de estas islas fueron los pelasgos (hombres del mar), quienes desarrollaron una civilización que se conoce con el nombre de minoica, debido a que sus reyes se llamaban minos.

El principal asiento de esta civilización fue la isla de Creta, que constituyó la base de su poder.

Hacia el año 3000 a.C. habían logrado alcanzar un nivel cultural muy importante y organizado un verdadero imperio marítimo y comercial, que se extendía a través de las islas y las costas del mar Egeo, y cuyo centro fue la ciudad de Cnosos.

Su apogeo perduró hasta el año 1400 a.C. aproximadamente, época en que los arios irrumpieron en el Mediterráneo.

Las grandes ciudades que habían levantado, como Cnosos al Norte y Festos al Sur, carentes de murallas que las protegieran, fueron incendiadas y quedaron en ruinas.

Durante dos siglos predominaron los aqueos, hasta que fueron desalojados por los dorios.

EL GOBIERNO: La autoridad superior era ejercida por los reyes o minos, que concentraban en sus manos el poder político, militar y religioso. En el ejercicio de sus funciones eran asesorados por un consejo de ancianos de carácter consultivo.

LA ECONOMÍA: La economía estuvo basada en la explotación de la tierra, que les brindó la provisión de los alimentos esenciales; y fundamentalmente en la actividad mercantil y naviera, que les rindió grandes ganancias y les permitió gozar de un elevado nivel de vida por la importación de mercancías provenientes de todo el mundo conocido en aquel entonces.

Los cretenses establecieron factorías en las islas del Mar Egeo y en Chipre, Italia y España.

La civilización cretense se sustentaba en una economía agrícola y ganadera. También eran hábiles navegantes y poseían importantes flotas con las que establecieron relaciones comerciales con otros pueblos.

En los monumentos egipcios se hallaron testimonios escritos de estos contactos.

La intensidad de su comercio los llevó a establecer un sistema de pesas y medidas y a desarrollar un sistema de escritura con el que podían registrar las transacciones comerciales.

(Las excavaciones de Creta, después de 1900 revelaron la existencia de aproximadamente 3.000 tablillas de arcilla, inscritas con dos escrituras, denominadas lineal A y lineal B.)

LA SOCIEDAD: Los cretenses constituyeron un pueblo pacífico, aficionado a la vida social y a la práctica de los deportes.

Cultivaron, por lo tanto, la música y la danza, interpretando en instrumentos originales, como la cítara y la flauta, cuya invención se les atribuye.

En cuanto al deporte, practicaron sobre todo atletismo y boxeo, y realizaron pruebas de acrobacia.

La mujer participaba a la par del hombre en estas actividades, aunque su influencia predominaba en el seno del hogar.

Además gozaba del privilegio poco común del ejercicio del sacerdocio. La sociedad tenía características típicamente matriarcales.

También presentaba una fuerte especialización: escribas, carpinteros, pastores, agricultores, armeros, escultores, lapidarios, vidrieros, alfareros, orfebres, herreros, curtidores, tejedores, pintores.

Cada familia poseía una parcela de tierra que trabajaba para sí mismos y parece que la clase esclava o no existía o lo hacía en una proporción muy pequeña.

freco de la isla de creta

Los frescos del palacio de Cnossos muestran a los cretenses practicando sus deportes preferidos: el boxeo y la tauromaquia, algo parecido a las corridas de toros.

CIUDADES MINOICAS: Los minoicos construyeron varias ciudades grandes unidas por caminos pavimentados; cada una de ellas era una pequeña ciudad-estado.

En el centro de cada ciudad había un palacio con suministro de agua, decoraciones, ventanas y asientos de piedra.

Los artesanos minoicos eran muy famosos como ceramistas y constructores. También crearon hermosas piezas de joyería en oro y plata.

La capital, Cnosos, tenía el mayor palacio, con espléndidos aposentos reales, salas para ceremonias religiosas, talleres y una escuela.

Las paredes interiores del palacio estaban cubiertas de yeso y decoradas con magnificas escenas pintadas.

Los palacios más importantes, como los de Cnosos, Festos y Hagia Tríada, fueron los centros de gobierno de pequeñas ciudades—estados que guerreaban entre sí para asegurar su poderío.

La sociedad y el Estado cretenses tuvieron muchas similitudes con las civilizaciones del Cercano Oriente.

Un rey poderoso, rodeado por un grupo privilegiado de familiares y funcionarios, gobernaba el Estado; y la población estaba compuesta en su mayoría por trabajadores libres que pagaban tributo, por servidores y por algunos esclavos.

El Palacio de Cnosos: Tenía grandes salas comunicadas por corredores angostos, habitaciones privadas, baños, grandes escalinatas, almacenes, todo alrededor de un gran patio rectangular; el plano del palacio parece un laberinto similar al que en la leyenda construyó el ingenioso Dédalo y que alojó al Minotauro.

Palacio de Cronos en Creta

Palacio de Cronos en Creta

Los cretenses se destacaron en la pintura, por lo que el palacio está preciosamente dotado de frescos encantadores, que hacen pensar que la vida en la corte minoica era placentera y agradable; las paredes muestran a jóvenes hombres en competencias atléticas, saltando sobre fuertes toros, como así también a mujeres, más fuertes que delicadas, practicando los mismos deportes.

También se destacaron en la joyería, la orfebrería, la escultura y la cerámica.

Las salas dedicadas al culto se encuentran dispuestas en el ala oeste, mientras que las habitaciones y lugares de estar se hallan del lado este. Allí están los aposentos reales, ricos y lujosos.

En el palacio se han hallado talleres, donde trabajaban orfebres y artesanos en las lujosas obras que adornan el palacio.

Una gran escalera profusamente adornada lleva a los aposentos reales. Una curiosidad, y buena muestra del ingenio cretense, es el sistema de aire acondicionado de estas habitaciones: un pozo de donde proviene luz exterior, que no sólo ilumina los aposentos, sino que por ahí asciende aire.

Según qué temperatura hubiese en el exterior cerraban las puertas del pozo o las dejaban abiertas, lo que permitía circular el aire fresco; para proporcionar calefacción, se cerraban las puertas y se utilizaban fogones portátiles.

Desde que Evans en la frontera entre el siglo XIX y XX descubriera las ruinas del palacio de Cnosos, el mayor de los palacios encontrados, hasta nuestros días el hallazgo, desenterramiento y estudios de poblaciones con palacios se ha visto aumentado en grado sumo; se han encontrados palacios de los que ni siquiera se conoce el nombre.

En el ala oeste del palacio, se realizaban ceremonias. Evans encontró indicios de sacrificios de animales y ofrendas a misteriosos dioses, aunque podemos suponer que la civilización cretense constituye un antecedente bastante aproximado de la fascinante mitología griega; por lo menos algunos de los más inspirados mitos griegos provienen de Creta.

Sin embargo, el culto taurino o ciertos rituales relacionados con este rito no se repiten en Grecia, sino que fenecieron con la cultura minoica.

Los sacrificios de animales se acompañaban con ofrendas de aceite, vino y miel porque se suponía que esto propiciaba que el animal sacrificado pudiera volver a la tierra.

Además del culto taurino, otro animal mitológico se destaca en las molduras del torno yen los frescos del palacio: el grifo, con cuerpo de felino y cabeza de águila.

En el más importante salón del palacio se alza un gran trono de yeso, en cuyo respaldo hay tallados fabulosos y coloridos grifos.

barcos veleros

“Los veleros de tipo egipcio estaban preparados para las aguas poco profundas del Nilo, pero eran poco aptos para los peligros de alta mar. Desde comienzos del segundo milenio apareció otro tipo de barco, nacido de otra aventura: la de los pueblos del Egeo. Se trataba de navíos ligeros que se movían a vela y a remo, y tenían su casco reforzado contra el choque de las olas, y eran más estables y resistentes al viento. Este barco egeo, antepasado directo de los barcos fenicios, griegos y romanos, fue en realidad el primer barco de transpone realmente adaptado al mar. Fue el que aceleré la historia del Mediterráneo.

La avanzada civilización minoica tuvo un misterioso y repentino final hacia el año 1450 a.C. Se cree que un terremoto dañara el palacio de Cnosos hacia el 1700 a.C., fecha que marcó el final de la fase antigua de la historia de Creta.

Una dinastía nueva desarrolló una civilización incluso más brillante.

El palacio se reconstruyó de forma más elaborada; tenía una altura de tres o cuatro pisos y contenía muchas habitaciones extensas y pasillos, y la sala del trono estaba decorada con mucho lujo.

Como se dijo antes, su apogeo perduró hasta el año 1400 a.C. aproximadamente, época en que los arios irrumpieron en el Mediterráneo.

Las grandes ciudades que habían levantado, como Cnosos al Norte y Festos al Sur, carentes de murallas que las protegieran, fueron incendiadas y quedaron en ruinas. Durante dos siglos predominaron los aqueos, hasta que fueron desalojados por los dorios, que habían logrado mejores armas usando el hierro.

El salto acrobático del toro: Más allá de los sótanos de piedra existe una sala con nuevos y espectaculares frescos.

El más famoso de ellos muestra, en una especie de reconstrucción fotográfica primitiva, la gracia y el arrojo de los saltadores del toro, que participan de un acto que es a la vez deporte, ritual y hazaña.

Al embestir el toro, cada saltador —los hay de ambos sexos— se sujeta a los cuernos y da una voltereta sobre el lomo del animal, cayendo desde ahí al suelo. El más ínfimo error puede conducir a la muerte al saltador.

Los saltadores se acercaban al toro uno tras otro, en rápida sucesión. Debía ser difícil distinguir a la persona del animal, y este hecho puede constituir el origen del Minotauro, mitad hombre, mitad toro.

Se desconoce el lugar donde se practicaba el juego del toro; tal vez se tratase del gran patio porque esta zona debió constituir el eje central de la vida palaciega, un respiro al aire libre en medio de la laberíntica rutina cotidiana.

El claro simbolismo de las estancias de consagración, que dominan el patio con la sencillez de una escultura moderna, parece indicar que el patio era más que un mero nexo de la vida en palacio.

El corazón del palacio: El ala oriental del palacio está excavada en la ladera, sobre el nivel del patio. A un extremo eran reconocibles los aposentos reales, y al otro, los talleres de carpinteros, alfareros, albañiles v joyeros, que proporcionaban los lujos y comodidades que es dable apreciar en aquéllos.

A los aposentos reales se llega a través de una gran escalinata, no demasiado voluminosa en cuanto a dimensiones, pero sí grandiosa debido a su suntuosidad y su sentido artístico.

Las columnas, pintadas de rojo y negro y reducidas en la base, rodean un vano de luz que no sólo ilumina los aposentos de abajo, sino que hace las veces de respiradero para el sistema de -aire acondicionado natural» del palacio.

Los once entrepaños con puertas que dividían el salón real se podían abrir y cerrar para regular la entrada de aire fresco, perfumado con tomillo y limón, procedente de la columnata, mientras el aire caliente ascendía por la escalinata.

En invierno se podían cerrar las puertas e introducir hogares portátiles para la calefacción. Ei centro del poder era la gran sala del trono, donde se reunía la corte del rey Minos.

En el exterior de la misma hay una gran pila de pórfido, instalada allí por Arthur Evans, quien creía que debía ser empleada en los ritos de purificación antes de entrar a la sala.

Es un adecuado símbolo de lo que queda de Cnosos: una extraordinaria reconstrucción del palacio del rey Minos, tal como era 1600 años aC y según la interpretación de un arqueólogo inglés cuyo único propósito fue recrear la imagen de la edad de oro del Imperio minoico.

Hipótesis sobre el final de la civilización monoica:

La isla de Santorini (llamada también Thera) queda a unos 71 kilómetros al norte de Creta, entonces centro de la vigorosa y en apariencia pacífica cultura minoica.

Las ruinas minoicas muestran mucho de lo que quedó de Santorini, pero constituyen sólo un remanente de lo que era la isla hacia 1470 a.C., cuando el volcán ubicado en su centro, de 1.500 metros de altura, explotó y se hundió en el mar.

Desde entonces la isla tiene la forma de una media luna que rodea el lago que quedó en el lugar del cráter volcánico.

El volcán inició su actividad hacia 1500 a.C., y las erupciones se sucedieron durante 30 años hasta alcanzar un clímax devastador de humo, ceniza, clamores, relámpagos y una marea arrasadora.

Las construcciones de las islas vecinas quedaron destruidas.

Seguramente las grandes olas, o tsunamis, inundaron y destruyeron los pueblos costeros de Creta.

Como quedaba lo suficientemente lejos de la costa, el gran palacio de Cnosos, capital de la civilización minoica, fue preservado de modo notable (así lo descubrió Arthur Evans, uno de los científicos que siguieron la vía trazada por Schliemann, al excavar en el sitio más de 3.000 años después), pero, según las teorías de ciertos expertos, las cenizas del volcán precipitaron el fin de la civilización. Las plantas murieron, las cosechas se perdieron y llegó la hambruna.

Los griegos de Micenas no tardaron mucho tiempo, según la teoría, en aplastar a los agotados minoicos que quedaban, hasta que, finalmente, Cnosos cayó. ¿Ocurrió así en realidad? Nadie lo sabe.

Como tampoco se sabe si el hundimiento de Santorini tuvo que ver con el surgimiento de la leyenda, que todavía perdura, acerca de una civilización perdida.

La leyenda del minotauro. Esta leyenda cuenta la historia de un monstruo mezcla de toro y hombre, al que el rey Minos de Creta traté de ocultar de la vista de todos.

Para eso, el arquitecto Dédalo construyó un laberinto del que nadie podía salir. Cada año, siete muchachos y siete muchachas provenientes de una ciudad de la Grecia continental, servían de alimento para el minotauro.

El joven Teseo, conmovido por el llanto de los padres de las futuras víctimas, se ofreció para ser sacrificado y navegó hasta Creta. Con la ayuda de su enamorada Ariadna, hija de Minos, Teseo maté al minotauro y logró salir del laberinto. (ampliar la leyenda)

AMPLIACIÓN DEL TEMA

TRAS LA DECADENCIA de  la civilización minoica, aproximadamente en el 1450 a.C., los pueblos que dominaban el Egeo eran los micénicos, provenientes de la Grecia continental. Guerreros y comerciantes, sus ciudades poseían fortalezas de piedra, como Micenas y Tirinto.

En cada ciudadela había un pequeño palacio. La habitación principal era un amplio vestíbulo, el megaron. Estos edificios eran muy diferentes de los lujosos palacios minoicos, aunque su decoración estaba muy influida por la cultura minoica.

LA VIDA MICÉNICA
Los micénicos se basaron en los minoicos para crear su propia escritura. Los minoicos usaban la escritura conocida como linear A, que no ha podido ser descifrada.

La linear B, desarrollada por los micénicos, fue una forma primitiva de la escritura griega. Los micénicos gustaban de la caza y de los viajes navales en busca de esclavos. También se dedicaron al comercio y construyeron colonias en el Mediterráneo oriental.

LA GUERRA DE TROYA El motivo más plausible por el que los griegos atacaron la ciudad de Troya, en Asia Menor, fue la rivalidad comercial. Los sucesos se desarrollaron alrededor del 1200 a.C. La historia de una parte de la guerra de Troya es el tema del poema épico la Riada, atribuido a Hornero (h. 800 a.C.). El poema mezcla ficción y hechos históricos. Los arqueólogos opinan que Troya se hallaba en Hissarlik, un lugar de la moderna Turquía.

EL CABALLO DE TROYA En el poema homérico, la guerra, que duró 10 años, se debió al rapto de Helena, esposa del griego Menelao, por el troyano Paris. Los griegos vencieron a los tróvanos gracias a una estratagema: la introducción en Troya, a manera de obsequio, de un enorme caballo de madera que albergaba en su vientre a los guerreros griegos.

ALGO MAS SOBRE EL TEMA…

El origen y la escritura del reino de Creta son tan oscuros como lo es también su final. Hay muchas teorías y todas ellas audaces. Evans reconocía tres estadios claros de la destrucción. Por dos veces se reconstruyó el palacio, pero la tercera destrucción fue definitiva.

Arthur Evans, comenta que descubrió que la destrucción del palacio minoico se había llevado a cabo con el poderío propio de un fenómeno de la Naturaleza. Pompeya era el ejemplo clásico de un caso análogo. Aquí, Evans encontraba, en las estancias del palacio, signos análogos de que la muerte había sorprendido a los hombres repentinamente, en plena vida, como los que por primera vez vieran.

D’Elboeuf y Venuti al pie del Vesubio: instrumentos de trabajo abandonados cerca de la mano del operario, ejemplares de trabajo manual y obras de arte suspendidos repentinamente en plena ejecución, faenas domésticas interrumpidas violentamente.

Entonces planteó su teoría confirmada por la experiencia propia. El 26 de junio de 1926, faltando exactamente quince minutos para las diez de la noche, Evans se hallaba en su cama leyendo cuando se produjo de repente un brusco movimiento sísmico. La cama se movió, las paredes de la casa temblaron, algunos objetos cayeron, un cubo lleno de agua se vertió, la tierra pareció trepidar y luego bramó como si el Minotauro volviera a la vida. Pero la sacudida sísmica no duró mucho rato.

Cuando la tierra se hubo tranquilizado, Evans saltó de la cama y salió corriendo. Rápidamente se dirigió al palacio. Las obras puestas al descubierto por las excavaciones habían quedado intactas. Donde había sido posible, hacía años se habían colocado refuerzos de acero para sostener los vacilantes muros descubiertos. Pero en los pueblos de los alrededores y hasta en la capital, Candía, el movimiento sísmico había producido terribles estragos.

Ello confirmó la teoría de Evans, basada en que Creta era una de las zonas de movimientos sísmicos más agudos de Europa. Sólo la potencia de aquel terremoto que de pronto sacudió la tierra, la agrietó y devoró la obra de los hombres, podía haber destruido el palacio de Minos, de modo tal que sobre sus ruinas ya no pudieran construirse más que un conjunto de chozas miserables.

En síntesis, esa es la tesis forjada por Evans, que algunos no comparten. Quizá algún día se aclare la incógnita. Evans, al menos, no ha podido cerrar el círculo, cuyo primer esplendor fue vislumbrado por Schliemann, hombre lleno de fe, bajo las cenizas de Micenas.

Video: La Cultura Minoica

Durante el minoico antiguo (+ 2600-2000 a. de J. C), la civilización cretense se desarrolló de manera muy lenta. Prácticamente no se diferenciaba en nada de la antigua civilización griega, pero la cultura de los antiguos palacios pronto hizo de Creta un centro que influyó de modo notable en el mundo de la época. Los viejos palacios, construidos entre 2000 y 1700 antes de Jesucristo, habían sido edificados en Cnosos, Festo y Málide. Debemos advertir que ninguno de estos palacios poseía fortificaciones, lo cual parece indicar que los cretenses vivían en paz y no temían invasión alguna. ¿Eran, pues, tan fuertes, o los demás pueblos eran débiles hasta el punto de que ni siquiera pensaban en el ataque?.

Los soberanos de Cnosos parecen haber ejercido un verdadero poder y no se excluye la posibilidad de que fueran los amos del mar Egeo. Las dinastías minoicas apoyaban esta fuerza en la religión. La mujer ocupaba un puesto muy importante en la vida pública. Por tanto, no debe sorprendernos que las numerosas sacerdotisas pudieran ejercer considerable influencia sobre el poder.

Los frescos descubiertos muestran bailarinas sagradas que ocupan el centro de la escena. También sabemos que las principales divinidades eran del sexo femenino. Así, la diosa de la fertilidad era al mismo tiempo la diosa madre, la de los infiernos, dueña de los animales y soberana de la guerra. Le consagraban serpientes, pájaros, árboles, riachuelos o flores. Por otra parte, se estima que el toro representó un papel importante en la religión.

Los templos no parecen haber sido muy numerosos y las ceremonias religiosas debieron de desarrollarse casi exclusivamente en grutas, en la cumbre de las montañas, en las casas y también en las capillas contiguas a los palacios. Procesiones y danzas hacían estas ceremonias más agradables. En las fiestas míticas, se honraba tanto al dios de la vegetación como a la diosa de la fertilidad.

Ya en tiempos de los antiguos palacios, el arte de la cerámica había alcanzado notable grado de perfección. Artistas y artesanos realizaban magníficas jarras del tamaño de un hombre que servían para conservar el aceite. También modelaban tazas de gran finura’ decoradas con dibujos naturalistas y esculpían graciosas figuras femeninas. Finalmente, se les atribuyen sellos y tablillas de arcilla.

Desde el punto de vista económico, los «viejos» palacios eran centros importantes. Disponían de grandes almacenes en los que se conservaban aceite, grano y vino. Los cretenses mantenían relaciones comerciales con el continente griego, pero Siria y Egipto parecen haber sido las principales zonas de exportación para los tejidos, los sellos y la espléndida alfarería, cuya fama llegaba hasta Mesopotamia.

Creta se familiarizó con la escritura jeroglífica egipcia e inventó, a su vez, una escritura propia. Sin embargo, todavía no sabemos mucho a este respecto, pues los especialistas han comenzado recientemente a descifrar las tablillas de arcilla minoicas. Los soberanos  no  parecían  pensar  en ción de escenas más realistas. Esta tendencia no sólo se exterioriza en la decoración de las jarras, sino sobre todo en los frescos.