Sócrates

El Estudio Científico de la Naturaleza Platón y Su Pensamiento

Influencia de Platón en el Estudio Científico de la Naturaleza

Ver: El Conocimiento Científico en la Física

Uno de los grandes ámbitos del esfuerzo humano es el estudio de la naturaleza. En este campo, la Europa de la Edad Media estaba en general bastante estancada. No cabe duda de que siempre hubo hombres que observaron el mundo y aportaron nuevos descubrimientos sobre el mismo.

Sin embargo, la tendencia más generalizada era apoyarse en la autoridad de Aristóteles. Sus textos se perdieron en Europa durante la época medieval, pero fueron preservados y platon y la cienciatraducidos por los árabes y transmitidos en esta forma a los pueblos cristianos.

La Iglesia aceptó los descubrimientos de Aristóteles como la fuente de la antigua sabiduría y de este modo sus incompletas doctrinas sobre la física y la astronomía se hicieron acreedoras del respeto general.

Sin embargo, había otra tendencia científica derivada de la antigüedad que se remontaba a Platón y los matemáticos de la Academia. Se basaba en la discusión de los aspectos matemáticos del mundo.

En el Renacimiento, cuando los textos originales adquirieron una amplia difusión, el retorno al platonismo tuvo un papel primordial en el enfoque de la astronomía.

El centro del universo: El antiguo sistema astronómico de Aristóteles situaba la Tierra en el centro del universo, rodeada de una serie de esferas concéntricas sobre las que se movían los planetas y estrellas. Esta teoría «geocéntrica» fue posteriormente adoptada por la Iglesia; coincidía perfectamente con la concepción teológica, que consideraba el ámbito terrenal de la vida de Jesús como el centro del universo.

Frente a la visión geocéntrica existía una concepción «heliocéntrica», que situaba el Sol en el centro del sistema planetario. Puede encontrarse algún indicio de la misma en el pensamiento pitagórico tardío y en la Academia de Platón. La primera formulación explícita de esta teoría se debe a Aristarco de Samos.

Sus hipótesis astronómicas fueron recogidas en los escritos de Arquímedes, el gran matemático e inventor griego. La teoría cayó en el olvido, reviviendo en la época del Renacimiento. Copérnico (1473-1543), el astrónomo polaco, la conocía y se refiere a ella en una nota marginal de uno de sus manuscritos.

Copérnico, un clérigo y astrónomo, estaba en la vanguardia de la revolución científica. Se dio cuenta de que, al considerar el Sol como centro del universo, los movimientos de los planetas (las «estrellas errantes», llamadas así por los griegos debido a su recorrido aparentemente irregular) se simplificaban considerablemente: todos se movían en círculos alrededor del sol, como lo hacen de hecho en términos generales. (Ver: Obra Científica de Copérnico)

En Atenas, en el siglo IV a.C., la filosofía natural jónica y la ciencia matemática pitagórica llegaron a una síntesis en la lógica de Platón y Aristóteles. En la Academia de Platón se subrayaba el razonamiento deductivo y la representación matemática; en el Liceo de Aristóteles primaban el razonamiento inductivo y la descripción cualitativa. La interacción entre estos dos enfoques de la ciencia ha llevado a la mayoría de los avances posteriores.

La ciencia y el método
Según la opinión de algunos, es indispensable para la ciencia poder medir los fenómenos. De otro modo, no se consideraría una investigación como científica. También en esta actitud observamos un cambio paulatino de Copérnico a Newton, respecto al cual fue Galileo quien dio el paso decisivo de la formulación numérica de las leyes físicas. No obstante, conviene observar que el método de hipótesis y deducción que se utiliza para explicar los hechos observados no requiere en sí mismo que las leyes sean matemáticas.

Una famosa pieza de investigación del siglo XVII y un ejemplo clásico de la aplicación del método científico, es el descubrimiento de la circulación de la sangre por Harvey (1578-1657). En él no intervienen las matemáticas, no porque la disciplina no estuviese lo suficientemente desarrollada, sino porque las nociones numéricas no eran relevantes en este caso. En efecto, éste es un ejemplo altamente instructivo porque muestra cómo pueden traerse a la luz hechos nuevos por medio del uso sistemático del método.

Desde los tiempos de Galeno se creía que la sangre experimentaba una especie de movimiento de mareas. Esta teoría tiene cierto mérito si se tieríe en cuenta que no se había observado ningún circuito al aplicar ligaduras a los miembros, además de otras observaciones.

Harvey mostró que Galeno debía estar equivocado, mientras que su hipótesis, la teoría de la circulación, explicaba estos hechos. De ello dedujo que debían existir unos vasos de unión tan pequeños que habían pasado desapercibidos.

Harvey no vivió para ver su teoría corroborada, pues los microscopios de su tiempo no eran lo suficientemente potentes, pero en 1661 el fisiólogo italiano Malpighi, con un instrumento más moderno, confirmó la hipótesis de Harvey. De este modo hipótesis y deducción, ayudadas por dispositivos cada vez más refinados que amplían el ámbito de lo observable, se combinan en un desarrollo constante del conocimiento científico.

El español Miguel Servet, nacido en 1511, había observado, con anterioridad a Harvey, la circulación pulmonar de la sangre.

En su época ninguno de estos avances se consideraba en principio como opuesto a la religión. Galileo trató de salvar sus descubrimientos alegando apoyo bíblico para los mismos. Newton había formulado concepciones teológicas que consideraba de gran importancia. No obstante, tanto la Iglesia católica como la protestante se mostraban en general suspicaces ante la autonomía de la ciencia. Esta actitud creó una atmósfera hostil que abrió una brecha entre el movimiento científico y el religioso.

Hasta nuestros días no se ha empezado a comprender la falta de sentido de esta división. La especulación teológica no puede abolir los hechos descubiertos por la investigación científica, aunque, por supuesto, puede haber opiniones diversas en cuanto a la veracidad de una formulación. Hoy en día ningún eclesiástico en su sano juicio trataría de aconsejar a un astrónomo sobre los movimientos planetarios.

La gran revolución científica fue un retorno consciente al método de Platón. Este no se limita a las ciencias naturales: es el fundamento de la investigación crítica en general y como tal se ha adoptado en todos los campos de estudio. Al ser autónomo, choca con cualquier autoridad externa que trate de dirigirlo. Por otra parte, en sí mismo no nos ilumina en cuanto al bien y el mal.

La ciencia no posee la respuesta a todos los problemas; es neutral respecto a los fines y sólo nos guía en cuanto a los medios. De hecho, Platón había afirmado que el conocimiento en sí mismo es bueno y la ignorancia es mala, por lo que la persecución del conocimiento debe conducir al bien.

Las grandes figuras científicas de los siglos XVI y XVII compartían esta opinión. Hoy podríamos añadir una condición más, que también es de origen griego. El bien no reside en el mero conocimiento, sino en un equilibrio armónico del mismo; de no ser así, los hombres se convierten en esclavos de sus descubrimientos, en lugar de ser   sus   amos.

Aunque la revolución científica empezó hace tantos siglos, todavía se sienten sus cambios en el siglo XX. La adaptación de las disciplinas científicas a las necesidades del mundo moderno a menudo resulta penosa tanto para los científicos como para los profanos. Pero el movimiento en pro de la redefinición de los fines de la ciencia y su lugar en la trama de la civilización, que empezó en los años cincuenta, es un indicio de que esta zona del esfuerzo intelectual encontrará al menos su lugar en el esquema general del conocimiento universal.

Fuente Consultada: La LLave del Saber Tomo II La Evolución Social – Ediciones Cisplatina-

Garantías Constitucionales Recurso de Amparo y Habeas Corpus

HABEAS CORPUS Y RECURSO DE AMPARO
RESUMEN SOBRE LAS GARANTÍAS CONSTITUCIONALES INDIVIDUALES

Otros Temas Tratados

1-Declaración Universal de los Derechos del Hombre

2-Los Derechos Sexuales y Reproductivos

3-Los Derechos Humanos

4-Los Derechos Civiles y Sociales

5-Libertades Individuales en un Estado de Derechos

6-Los Derechos Fundamentales

7-Deberes y Derechos del Hombre

8-La Libertad del Hombre

9-Las Garantías Constitucionales

10-Las Virtudes Civiles

La vida en la democracia se caracteriza por el respeto de la persona humana.

Ese respeto se pone de manifiesto por el reconocimiento de la dignidad personal y de los derechos íntimos de la conciencia.

En la democracia, el hombre es «alguien» en la antidemocracia, es «algo». Por más humilde que sea la condición de un hombre, en la democracia se lo reconoce como persona, con derechos inviolables que no pueden ser desconocidos y mucho menos atropellados.

Como ocurre en cualquier sociedad humana puede suceder que en algunas circunstancias personas que viven en países democráticos, vean atropellados sus derechos. Téngase en cuenta que esa violación de los derechos humanos no proviene de la democracia, sino que es una consecuencia del incumplimiento de los principios democráticos.

El ciudadano atropellado en sus derechos puede reclamar y exigir justicia; puede recurrir ante los tribunales para que las leyes sean cumplidas.

Cosa muy diversa sucede en la antidemocracia. La negación y violación de los derechos humanos no constituyen una excepción; es lo corriente.

Es la consecuencia del principio totalitario: el hombre es lo relativo, el Estado es lo absoluto.

El hombre no tiene dignidad y derechos esenciales: tiene solo los derechos que el Estado le acuerde y en la forma y medida en que se los acuerde.

El hombre existe para servir a la comunidad (partido, Estado, etc.); debe estar dispuesto a todo lo que sea conveniente o provechoso para la comunidad.

No tiene libertad para elegir, ni mucho menos para protestar y reclamar.

Garantías Constitucionales

Garantías para el ejercicio de las libertades individuales
De poco valdría la enumeración de las libertades y derechos individuales si no se asegurase su cumplimiento. Las garantías para su ejercicio están consignadas en la Constitución Nacional y en otras leyes. Los artículos 14, 17, 18 y 19 de la Constitución especifican los derechos individuales e indican las garantías constitucionales para evitar su violación.

El artículo 28 previene cualquier maniobra para desconocer esos derechos con el pretexto de reglamentarlos. Dice así: «Los principios, garantías y derechos reconocidos en los anteriores artículos, no podrán ser alterados por las leyes que reglamenten su ejercicio».

También puede suceder que algunos de esos derechos sean violados por la autoridad que se excede en sus atribuciones, o por personas particulares.

Todo aquel que sufre atropello en sus derechos particulares, tiene dos procedimientos rápidos y breves (procedimiento sumario) para defenderse y ser restituido en el ejercicio de sus derechos. Esos derechos son: el «hábeas corpus» y el «recurso de amparo».

El «hábeas corpus»
Cuando una persona considera que ha sido detenida ilegalmente, dispone de un medio rápido para recobrar su libertad: el «hábeas corpus».

Son dos palabras latinas cuyo significado literal es «Tened vuestro cuerpo», o «Sed dueños de vuestra persona».
El hábeas corpus es un recurso sumario para recobrar la libertad.

Recurso sumario significa procedimiento rápido y simple. La persona detenida, o un pariente de la misma, o amigo, o apoderado, puede presentar ante un juez recurso de «hábeas corpus»; en otras palabras: pide se la ponga en libertad porque está detenida ilegalmente.

El juez que recibe el recurso de «hábeas corpus» no averigua si el detenido es o no es culpable; si merece o no estar preso; lo que examina es si está légalmente o ilegalmente arrestado. Para averiguar la legalidad o ilegalidad de la privación de libertad, el juez procede de la siguiente manera:

Emplaza a quien llevó a cabo la detención que le presente a la persona privada de libertad y que manifieste la causa por la cual se la ha detenido.

Luego el juez examina:
1° – Si existe orden «escrita» de arresto.
2° – De quién procede esa orden. Es decir, si la orden de arresto ha sido dada por una autoridad.
3° – Si la autoridad que ordenó la detención es competente, lo que significa, si tiene atribuciones legales para ordenar la detención.

Si se han cumplido todos estos requisitos, quiere decir que la detención es legal, por consiguiente, el juez no hace lugar al recurso de «hábeas corpus» y el detenido continúa preso. Pero sí el juez comprueba que no se han cumplido todos esos requisitos, quiere decir que la detención no se ha efectuado en conformidad con las leyes, sino abusivamente, y por lo tanto el arresto es ilegal. En este caso, el juez hace lugar al recurso de «hábeas corpus» y ordena que el detenido sea puesto inmediatamente en libertad.

Adviértase que para detener a un individuo sorprendido «in fraganti delicto«, es decir, en el mismo acto de cometer un delito, no se necesita orden escrita: la policía lo detiene sin más.

Pero, inmediatamente debe poner el detenido a disposición del juez competente que esté de tumo, en el plazo que determinan los distintos códigos. Si no se cumple esta formalidad, el individuo pasa a estar «ilegalmente detenido».

El «hábeas corpus» no figura expresamente en la Constitución Nacional. Se considera que está implícitamente en el artículo 18.

El «Recurso de amparo»
Semejante al «hábeas corpus» es el «recurso de amparo». La diferencia está en que el «hábeas corpus» protege la libertad física de las personas; en cambio, el «recurso de amparo» protege las otras libertades o derechos. Hasta el año 1957 muchos derechos individuales no tenían una protección apropiada. Ese año se estableció el «recurso de amparo», que es también un procedimiento breve y rápido para la defensa de derechos que se consideran vulnerados.

El «recurso de amparo» es un recurso sumario que se interpone ante la justicia pidiendo a la autoridad pública que defienda y proteja un derecho (o varios) conculcado o amenazado.

El «recurso de amparo» puede presentarlo cualquier persona que se considera privada ilegalmente de algún derecho; p. ej.: de publicar sus ideas por la prensa, de usar y disponer de su propiedad, de trabajar.

Como su mismo nombre lo indica, por el «recurso de amparo» se pide a la justicia amparo, ayuda, protección para el ejercicio de un derecho.

Tampoco el «recurso de amparo» figura expresamente en la Constitución Nacional. Se deduce del artículo 36 que dice así:

«Las declaraciones, derechos y garantías que enumera la Constitución, no serán entendidos como negación de otros derechos y garantías no enumerados, pero que nacen del principio de la soberanía del pueblo y de la forma republicana de gobierno».

La Constitución no desampara a los ciudadanos ante los peligros de verse ilegalmente restringidos en el uso de sus derechos, ‘ni les impone necesariamente el tener que recurrir a la defensa por medio de los procedimientos judiciales largos y costosos.

El «recurso de amparo» es un procedimiento breve y rápido.

El juez que recibe el «recurso de amparo» examina el asunto. Si aparece de modo claro y manifiesto que alguna autoridad pública, o personas particulares, han impedido o restringido ilegalmente cualquiera de los derechos esenciales de las personas y el perjudicado sufriría daño grave e irreparable si tuviera que recurrir a los procedimientos ordinarios, el juez ordena que se restablezca inmediatamente el derecho restringido.

Cuando una persona es detenida arbitrariamente, privándosela de su libertad física, puede exigir su libertad por medio del «hábeas corpus»; cuando se la priva de alguna otra libertad puede pedir el ejercicio de su derecho por medio del «recurso de amparo.»

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Las garantías en la reforma constitucional de 1994

La reforma incorporó al texto de la Constitución Nacional diversos mecanismos judiciales para la protección de los derechos individuales: el hábeas corpus, el hábeas data, el amparo y el amparo colectivo.

■ El hábeas corpus. Es una acción que tuvo su origen en el derecho inglés y que tiene por objeto la protección de la libertad. física de las personas.

Cuando una persona tiene su libertad restringida (ha sido detenida) o simplemente amenazada (sospecha que se la pretende detener), puede, él mismo o cualquier otra persona en su nombre, iniciar ante un juez un recurso de hábeas corpus, para que resuelva en forma inmediata su situación.

Una vez inciada la acción, el juez debe requerir a la autoridad responsable de la detención de la persona,,que presente al detenido y que informe los motivos de  detención. Si la detención no se hubiere practicado por orden escrita de una autoridad competente o no hubiere una causa legítima para la detención, el juez deberá ordenar la inmediata libertad de la persona.

Esta acción también puede ser interpuesta para proteger a un detenido  al cual se le haya agravado las condiciones de su detención, como, por ejemplo, la remisión de un menor detenido a una cárcel de mayores.

Otro caso previsto por la Constitución es el de la desaparición forzada de personas, en el cual también le corresponde al juez agotar los medios a su alcance para encontrar al desaparecido.

■ El hábeas data. Es una nueva institución que protege la intimidad y buena imagen de las personas. Permite que un individuo pueda tomar conocimiento de los datos a él referidos, que consten en registros públicos o privados destinados a brindar cualquier tipo de informes. Si los datos fueran falsos o tuvieran un fin discriminatorio, la persona puede exigir, según el caso, que se los suprima, modifique, actualice o se los declare confidenciales.

■ El amparo. Es una acción judicial que puede iniciarse en virtud de cualquier acto u omisión de una autoridad pública o de un particular que lesione o amenace derechos o garantías que estén reconocidos por la Constitución, un tratado o una ley. Por medio de esta acción, todas las personas pueden hacer valer sus derechos cuando no dispongan de otro medio judicial apto para ello.

■ El amparo colectivo. Es un medio para tutelar los derechos .que protegen el ambiente, a la competencia, al usuario, al consumidor, ya los derechos colectivos en general. Por el tipo de derechos que tiende a proteger, puede ser iniciado por el afectado, pero también por el defensor del pueblo y por las asociaciones que tienen corno fines la preservación de esos derechos.

Fuente: Educación Civica 2 – Santillana – DEmocracia – Casullo-Bordone-Hirschmann-Podetti y Otros

Garantías Cunado Somos Detenidos

Fuente Consultada:
Educación Democrática Mario Alexander Secundario – Escuelas Técnicas –

Biografia de Aristoteles Pensamiento aristotelico Filosofia Medieval

Biografía de Aristóteles El Pensamiento Aristotélico

La influencia del último de los grandes filósofos griegos, Aristóteles, en la cultura occidental europea fue inmensa y aún perdura.

Durante más de 2.000 años, el enorme prestigio de su obra sirvió pera instruir a generaciones de filósofos y científicos.

La trascendencia de Aristóteles se basó en su aguda observación de la naturaleza y su capacidad para sistematizar el pensamiento de su época, convirtiéndolo en el fundador de la ciencia occidental.

(Estagira, 384 – Calcis, 322, a. C.) Filósofo griego. Junto con Platón, el más importante de la Antigüedad y, posiblemente, el de mayor influencia en la posteridad.

biografia de aristoteles filosofo griego

Su padre, Nicómaco, fue médico personal del rey de Macedonia, Amnitas II, y por ello su situación social y económica fue siempre estable.

Al morir Nicómaco, Aristóteles fue adoptado por Próxenos de Atarnes, bajo cuya tutoría vivió, hasta que en el 367 a. C. marchó a Atenas e ingresó en la Academia. Allí, su primer maestro fue Isócrates y después Platón.

Aristóteles siguió las enseñanzas de la Academia hasta el año 347, en que murió Platón y le sucedió como director de la institución su sobrino Espeusipo.

Entonces, y en compañía de Teofrasto, regresó junto a Próxenos, su tutor, a Atarnea, Asia Menor.

Con Jenócrates, alumno de la Academia, que años más tarde llegaría a ser su director, gozó en Aso de la protección y ayuda de Hermias, antiguo condiscípulo suyo que había llegado al poder en Atarnea, como tirano.

Es posible que, para entonces, el estagirita ya hubiera escrito Eudemos y Protreptikós.

Hermias murió crucificado tras haber conspirado contra los persas, aliado con Filipo II de Macedonia. Aristóteles contrajo matrimonio con Pitiade, la sobrina e hija adoptiva del soberano muerto.

El filósofo viajó a Mitilene (en la isla de Lesbos), donde se estableció e inició con Teofrasto investigaciones sobre Biología.

En el 342 fue llamado por Filipo para encargarse de la formación y educación de su hijo Alejandro.

Aristóteles se trasladó a Pella a tal efecto, aprovechando la ocasión que se le brindaba para publicar la Ilíada y conseguir la reconstrucción de las murallas de Estagira.

La influencia que ejerció el filósofo sobre Alejandro fue de la máxima importancia. A ella se deberá, entre otras causas, el fenómeno del helenismo y de la expansión de la cultura griega por todo Oriente.

No obstante, Alejandro no asimiló los fundamentos políticos de la civilización de la Helade, rechazando el concepto de ciudad-estado como base de un sistema de gobierno.

Tras la batalla de Queronea, en el 335, Aristóteles regresó a Atenas.

Fundó el Liceo –así llamado por hallarse cerca del templo de Apolo Licio– e inició la actividad docente con independencia de la Academia platónica.

Pronto, sus alumnos recibieron el nombre de peripatéticos, por dar las clases mientras paseaban por el jardín y el peripato (especie de galería columnada).

Dos cursos simultáneos y diferentes se daban en el Liceo: uno, por la mañana, para los alumnos más adelantados y otro, por la tarde, para los menos iniciados.

Es uno de los pensadores decisivos de la historiaSu filosofía conjuga el empirismo y la abstracciónFue el preceptor de Alejandro Magno
 Sus estudios de biología son modelo de investigación Fundó la lógica como disciplina del razonamiento Introdujo las bases del método científico

Las necesidades de espacio obligaron a Aristóteles a alquilar un inmueble próximo, donde fue reuniendo una inmensa biblioteca, junto a una importante colección de mapas y material para el estudio de la Historia Natural, así como un archivo en el que, entre otros documentos, se recogieron las constituciones de gran parte de las ciudades griegas. Por primera vez, además, comenzó a estudiarse la historia de la primitiva filosofía griega.

aristotelesEn el 325, Alejandro Magno ejecutó a Calístenes, sobrino y colaborador de Aristóteles, lo que determinó la ruptura entre el filósofo y el soberano.

Pese a esto, a la muerte de Alejandro, en el 323, los sectores antimacedónicos atenienses acusaron de impiedad a Aristóteles y de haber colaborado en la destrucción del sistema griego en pro de un imperio unificador y centralista y de la fusión de la cultura de la Helade con la civilización bárbara de Oriente.

Aristóteles tuvo que marchar a Calcis de Eubea. Allí murió en el año 322, víctima de una enfermedad estomacal. Teofrasto le sucedió en la dirección del Liceo y de la Biblioteca.

Entre las obras más importantes del Estagirita se cuentan: el «Organon», tratado de lógica; la «Física»; la «Filosofía primera o Metafísica»; «Sobre el alma»; los tratados de moral: «Ética a Eudemo», «Ética a Nicómaco», la «Gran Ética» y la «Política», y, en fin, la «Poética» y la «Retórica».

El pensamiento de Aristóteles constituye uno de los pilares fundamentales de la civilización occidental y, como inspiración latente de todo un tipo de ciencia, filosofía y planteamiento racional, su influencia se extiende hasta la actualidad. Su división de las ciencias en teóricas, prácticas y poéticas, y sus esquemas lógicos, se han mantenido durante muchos siglos.

SUS OBRAS
Algunos escritores antiguos atribuyeron a Aristóteles cerca de un millar de obras. A nosotros nos han llegado cuarenta y siete, y no todas completas. Pero estas solas son suficientes para apreciar la extraordinaria calidad de su privilegiado intelecto. «En todas las cosas de la naturaleza existe alguna maravilla», dejó dicho Aristóteles. Y, fiel a este enunciado suyo, se dedicó a observar todos los fenómenos naturales.

Antes de él, la ciencia se hallaba todavía en sus primeros pasos. Hasta entonces, cuando no se lograba establecer las razones determinantes de un fenómeno natural, se creía en la intervención de alguna fuerza sobrenatural. Aristóteles fue el fundador de la ciencia: demostró que con el razonamiento se pueden explicar los fenómenos del universo.

Trató, por consiguiente de conocer las razones de una infinidad de fenómenos naturales. Muchas de sus observaciones, no obstante ser talentosas y evidenciar dotes de razonamiento poco común, hoy no son ya aceptables. Es menester no olvidar que formuló sus principios y deducciones con la sola ayuda de la «lógica», y sin realizar ninguna experimentación. Pero, a pesar de ello, no pocas de sus teorías conservan todavía todo su valor, después de transcurridos más de dos mil años, no obstante los progresos alcanzados en todos los campos del saber.

Entre las nociones que permanecen indiscutidas, por ejemplo, merece señalarse aquella, basada en sus estudios sobre zoología, por la cual dividía a los animales en dos grandes clases (correspondientes, casi exactamente, a las actuales de los vertebrados e invertebrados).

CURIOSIDADES:

TESTAMENTO: Solitario, enfermo y previendo su fin, Aristóteles redactó un testamento transmitido por el historiógrafo Diógenes Laercio, que es un ejemplo de humanidad por los recaudos que se toman a favor de sus herederos: su compañera Herpilis y sus hijos Pitias y Nicómaco.

Encomienda el cuidado de éste a la protección de su amigo Antipáter, lugarteniente de Alejandro Magno. Y ruega que la dirección del Liceo de Atenas recaiga en su amigo Teofrasto, también filósofo, cosa que fue así. Le preocupaba el futuro del Liceo debido a la inquina que le guardaba el clan del anti-macedónico Demóstenes por haber sido maestro de Alejandro Magno.

FRENTE A LA ESCLAVITUD:
La esclavitud era común en la Antigua Grecia. Aristóteles afirmó la tesis del «esclavo natural». No obstante, señala las dificultades empíricas para reconocer al verdadero esclavo y critica el modo de adquisición de esclavos. En su testamento, Aristóteles ordenó que sus esclavos no fueran vendidos y que se los liberara cuando alcanzaran una «edad conveniente».

LOS PERIPATÉTICOS: Aristóteles fundó su escuela, el Liceo, entre el 335 y el 334 a.C. Era un centro de enseñanza rival de la Academia de Platón y se lo llamaba Perípatos, por su paseo cubierto y debido a la costumbre aristotélica de dar clases mientras se paseaba. Por eso, los alumnos del Liceo también se conocieron por el nombre de peripatéticos.

EL CORPUS: Es sorprendente que las obras «esotéricas» de Aristóteles no fueran consideradas de gran interés en la época helenística, preocupada más por encontrar estrategias conducentes a la «tranquilidad del ánimo». Según Estrabon y Plutarco los escritos de Aristóteles permanecieron inaccesibles hasta que fueron redescubiertos en el siglo I a C, haciendo posible la edición de Andrónico de Rodas, un peripatético.

La edición del Corpus permitió la renovación del pensamiento aristotélico. Luego estos textos serían leídos en clave neoplatóníca. Durante siglos sólo se conocieron en Occidente los escritos lógicos. Gracias a la influencia árabe, el pensamiento occidental pudo tener acceso al resto de la obra aristotélica.

Biografia de Platon Pensamiento filosofico Filosofo griego

Biografía de Platon Pensamiento Filosófico

Filósofo griego. Nos han llegado escasas noticias de su vida. Nació en la época de la democracia de Pericles. Perteneció a una familia de la aristocracia, de gran influencia dentro de la oligarquía revolucionaria. Por parte de su padre, es posible que fuera descendiente de Codro, el último rey de Atenas.

Biografia de Platon filosofo griego

En el año 407 ocurre algo que será decisivo en su vida: su encuentro con Sócrates, del que será alumno durante ocho años. Cuando el maestro es condenado a muerte, Platón se refugiará en Megara, al temer que Atenas persiguiera a los discípulos de Sócrates. En esa ciudad se encontrará con Euclides.

Se cree que a continuación realizó varios viajes, probablemente a Egipto y a la Cirenaica, donde entró en contacto con Aristipo de Cirene y con el matemático Teodoro. Según la tradición, marcharía después a Italia meridional, donde conoció a algunos pitagóricos.

Algunos autores afirman que entonces fue cuando Filolao le vendió unos escritos secretos de Pitágoras, en los que Platón se inspiraría para escribir el Timeo. De esta época de su vida serían los siguientes escritos: Apología de Sócrates, el Hipias I y II, el Eutifrín, el Critón, el Cármides, el Laques, el Lisis, el Protágoras, el Gorgias y el Menón.

Su aventura siciliana empezaría en el año 388, cuando pensó en la posibilidad de convertir a Dionisio I el Antiguo a sus teorías político – filosóficas.

Pero esta relación no cuajaría, y Platón fue desterrado. En el viaje de vuelta fue capturado y vendido como esclavo.

El cirenaico Anniceris, que le había reconocido, le compró y le devolvió la libertad.

En el año 387 Platón volvió a Atenas y fundó la Academia, que sería la primera gran escuela de la Antigüedad, organizada de forma sistemática, con aulas y biblioteca. Platón ejerció en ella su magisterio, hasta que murió, en colaboración con su discípulo Aristóteles. En el fondo, la Academia fue la primera universidad organizada.

Su obra se conserva casi completa. Nos han llegado 42 diálogos. Junto con la que escribió Aristóteles, es la obra capital de la filosofía y de toda la cultura griega. Su aportación a la formación del lenguaje filosófico es extraordinaria y tiene un elevado valor literario.

El género literario utilizado por Platón fue el diálogo, que tiene una profunda relación con su doctrina de la dialéctica como método filosófico y posee una extraordinaria belleza poética. Siempre es Sócrates el personaje principal.

Su pensamiento muestra una profunda evolución, partiendo de la doctrina de Sócrates y llegando al descubrimiento de las ideas y culminando en los problemas planteados por ellas, en diálogo con Aristóteles.

Un problema no resuelto es el conocer con exactitud el orden cronológico de sus escritos.

En segundo lugar, no se puede separar claramente lo que pertenece a Sócrates y lo que es estrictamente suyo a través de los diferentes diálogos. Platón no sólo recibió la influencia socrática, sino también otras importantes: pitagorismo, heraclitismo, orfismo, entre otras.

En sus primeros diálogos muestra a Sócrates y son, al mismo tiempo, una defensa contra las acusaciones que le llevaron a la muerte. En Apología de Sócrates resalta la importancia de la idea de verdad. Su meditación se centra, además, sobre la vida y muerte de su maestro.

En Hipias menor nos da una idea de Sócrates como un sofista más, trata de buscar en qué consiste el bien, concluyendo que el hombre justo no puede mentir voluntariamente, no puede hacer voluntariamente el mal. En Critón, Sócrates habla a Critón, que le quiere obligar a huir de la prisión, manifestándole que no puede responder a la injusticia con la injusticia, ni hacer el mal a quienes nos lo han hecho.

En Cármides trata de definir el concepto de sabiduría. En el Laques plantea el problema de la educación de los niños y en Eutifrón analiza la piedad, llevándonos en Lisis a, tratando sobre la amistad, sus momentos más dialécticos. En otro diálogo de gran interés, Hipias mayor, nos acerca a lo bello a través de la búsqueda de su definición y llega a reconocer que no sabe lo que es la belleza.

Creía que las ideas existen separadas de las cosasSu Academia reunió a la élite intelectual de AtenasDecía que el cuerpo era la «cárcel» del alma inmortalSus ideas tienen una
gran influencie en Occidente
 El suicidio de
Sócrates , influyó en sus Iideas políticas
Postulaba un a sociedad justa gobernada por filósofos – reyes

Fedón es el primer diálogo que nos hace avanzar hacia su metafísica. Aborda en él el tema de la inmortalidad del alma. Sócrates llega a la conclusión de su inmortalidad porque para él, todo es lo que aprendemos, yo recuerdo porque en una época anterior he aprendido lo que ahora recuerdo. En el Menón se plantea cómo se adquiere la virtud, si por la enseñanza, el ejercicio o por la naturaleza, e insiste en encontrar una definición para ella. En Protágoras analiza los mismos temas que en Menón, insistiendo sobre la sabiduría. Y así, en cada uno de sus escritos va desgranando sus teorías filosóficas, para llegar al descubrimiento de las ideas.

El ser verdadero no está en las cosas, sino fuera de ellas, en las ideas que son unas, inmutables y eternas. Pero estas ideas no son accesibles a mi conocimiento directo, no están en el mundo. Para explicar esta teoría recurrió al mito en el que señala que el alma se puede comparar a un carro tirado por dos caballos alados, uno dócil y otro díscolo, dirigidos por la razón, que se esforzará en conducirlo bien. Conocer será, para él, recordar lo que está dentro de nosotros. Las cosas, insiste, son sólo sombras de las ideas.

La democracia creó las condiciones para una mayor participación del pueblo en la política. El acceso de mayor cantidad de personas a los debates y la creciente complicación de la administración del Estado generó la necesidad de información y de preparación técnica. Era necesario dominar el instrumento político por excelencia: la palabra. Los llamados «sofistas» (sop-histai) fueron personajes que enseñaron retórica y erística (arte del combate verbal). Cuando Platón comenzó a escribir sus Diálogos, Atenas era una democracia muy distinta a la que soñó Pericles -el «padre de la democracia»-. Pululaban arribistas y demagogos que se caracterizaban por poseer cualidades retóricas que les aseguraban el éxito en las asambleas. La irrupción de Sócrates fue muy conflictiva. La democracia que se reestablece en el 403 a.C. lo acusa de corruptor de jóvenes y lo condena a muerte. A los ojos de Platón, esa democracia era insensata e injusta.

Una de sus obras principales fue La República, con la que consuma su visión del mundo. El Estado bueno será para él aquel en el que exista una división del trabajo. Debemos, asimismo, mantener alejado de nosotros el deseo de felicidad individual, ya que con él iríamos hacia la corrupción del Estado y hacia la tiranía. Describe el Estado ideal, pero piensa que siempre está amenazado.

En el libro VII de este diálogo nos presenta el famoso mito de la Caverna: somos prisioneros, encadenados, que ven desfilar unas imágenes sobre el muro que está ante ellos. La caverna es el mundo sensible, con sus sombras, que son las cosas.

El mundo exterior es el mundo verdadero, el mundo de las ideas. Es muy importante, señala, educar a los guardianes. El Estado ideal será casi imposible de alcanzar y añade que siempre que los guardianes se adueñen del poder nos llevarán a la tiranía. Sostuvo la primacía de la sociedad sobre el individuo, en un sistema de castas, presidido por la clase superior de los filósofos.

El pensamiento de Platón dominaría en toda la cristiandad hasta, aproximadamente, el siglo XII, en el que hubo, debido a las doctrinas de Santo Tomás y San Alberto, un verdadero giro en el predominio de las anteriores teorías filosóficas. Sin embargo, en el siglo XVI sus doctrinas renacieron con las ideologías de Descartes y Leibniz, de marcado carácter platónico. Su influencia se prolongaría en las obras de Hegel, Fichte y Schelling.

LA ACADEMIA: Una vez en Atenas, en el año 388-387, fundó la Academia, nombre que recibió por hallarse cerca del santuario dedicado al héroe Academos, especie de «Universidad» en la que se estudiaban todo tipo de ciencias, como las matemáticas (de la importancia que concedía Platón a los estudios matemáticos da cuenta la leyenda que rezaba en el frontispicio de la Academia: «que nadie entre aquí que no sepa matemáticas»), la astronomía, o la física, además de los otros saberes filosóficos y, al parecer, con una organización similar a la de las escuelas pitagóricas, lo que pudo comportar un cierto carácter secreto, o mistérico, de algunas de las doctrinas allí enseñadas. La Academia continuará ininterrumpidamente su actividad a lo largo de los siglos, pasando por distintas fases ideológicas, hasta que Justiniano decrete su cierre en el año 529 de nuestra era.

CURIOSIDADES:
APODO ORIGINAL:
El nombre real de Platón era Aristocles. El sobrenombre que se le puso, según algunas versiones, se refiere a que tenía espaldas anchas. Plato, en griego, significa espalda.

UN ESCLAVO ILUSTRE:  El tirano Dionisio I de Siracusa se enojó con Platón y lo expulsó en una nave espartana que hizo escala en la isla de Egina, hostil a Atenas. Allí, apenas llegó y según se cuenta, Platón fue vendido como esclavo. Pero, por suerte, Aniceris, también filósofo, lo identificó y pagó el rescate por su libertad. De esta manera, Platón pudo volver a Atenas, en 387 a.C, para retomar su labor intelectual.

VIAJES PELIGROSOS: Años después, Dionisio II, el joven, sucedió a Dionisio I como tirano de Siracusa, lo que animó a Platón a regresar a Sicilia. Como sus propuestas fueron rechazadas, huyó de la isla. El tercer viaje fue peor: el filósofo Arquitas de Tarento-inventor del tornillo y de la polea-, tuvo que intervenir para que no lo mataran.

LA MUJER, EN CASA: La sociedad griega era machista. Las mujeres carecían de derechos legales y políticos, eran excluidas de los asuntos de carácter público y estaban confinadas en casa, cuidando a los hijos. Esto se vincula con que los griegos consideraron las relaciones homosexuales concurrentes con el matrimonio. Explica también que las hetairas (prostitutas) gozaran de gran prestigio.

DE FAMILIA NOBLE: Platón fue hijo de Aristón. Su madre Perictíone, pertenecía a la nobleza y estaba vinculada a la Tiranía de (os Treinta. A la muerte del padre, Perictíone se casó con el rico Pirilampes. Platón tuvo dos hermanos, una hermana y un medio hermano.

COSTUMBRES CRUELES: Esparta era un ciudad-estado enemiga de Atenas, pese a que ambas eran griegas. Sus 5.000 habitantes, todos soldados, adoptaron una oligarquía y no admitían nuevos ciudadanos. Los recién nacidos con algún defecto físico eran arrojados por un barranco y los castigos sociales eran, en general, tan duros que aún hoy se usa la frase «con crueldad espartana».

AMISTAD: Platón tenía muchos amigos pero la amistad en sí misma le planteaba dudas. En una ocasión dijo:»No dejes crecer la hierba en el camino de la amistad».También: «Los amigos se convierten con frecuencia en ladrones de nuestro tiempo».

PRINCIPIO Y FIN: Platón compró un huerto para hacer vida común con sus discípulos. Así nació la Academia, que tomó su nombre de Akademos -héroe que también bautizaba al bosque cercano- La Academia duró hasta el 529 d.C, cuando Justíniano I, emperador de Bizancio, opuesto a la difusión de las enseñanzas paganas y a la filosofía griega, la clausuró.

«La Academia de Atenas» es una obra de Rafael, que está en el Museo Arqueológico de Nápoles. El pintor centista retrató en ella varios hombres de su tiempo y asoció sus fisonomías a algunos filósofos antiguos. Platón es Leonardo da Vinci, el matemático Euclides es el arquitecto Bramante y el profeta Jeremías, Miguel. Ángel. El propio Rafael aparece en el cuadro.

LA ACADEMIA PLATÓNICA: El término academia deriva del nombre de un personaje ático, Academo, que poseía en los alrededores de Atenas un jardín en el que se encontraban las tumbas de personajes célebres como Pericles. Sin embargo, los orígenes del jardín se remontan más allá de los tiempos históricos.

Según la leyenda, Castor y Pólux, los llamados Dióscuros, fueron conducidos a él por Academo en busca de su hermana Helena cuando ésta fue raptada por Teseo. El jardín estaba consagrado al culto de Atenea y en él parece ser que había un gimnasio además de varios altares dedicados a los principales dioses de la mitología griega.

En 387 a. C. Platón, que había sido vendido como esclavo y cuyo rescate había pagado su amigo Anníceres, compró los terrenos que circundaban este jardín con el dinero que debía a este último, que nunca llegó a aceptar su devolución.

En ellos organizó la más célebre academia del mundo antiguo, llamada por el nombre de su creador, en la que reunió a sus discípulos para formar no sólo una escuela filosófica sino, en realidad, lo que puede considerarse la primera universidad occidental, ya que en ella se instruía a los jóvenes no sólo en filosofía, sino también en matemáticas y astronomía, entre otras ciencias, siguiendo un plan de educación progresiva pergeñado por el filósofo.

En la vida de la Academia platónica pueden distinguirse tres etapas. La primera, conocida como Academia Antigua, contó entre sus directores con Espeusipo de Atenas, sobrino de Platón, al que sucedió al frente de la Academia en el 357 a. C, Polemón y Crates de Atenas. La Academia Media fue fundada por Arcesílao en el siglo lll a. C, al que sucedió en la cátedra su discípulo Lácides de Cirene.

La Academia Nueva fue iniciada por Carnéades, quien combatió el estoicismo y todo dogmatismo, a quien sucedió en 129 Clitómago de Cartago. Esta última etapa conclu-.’ó con la clausura definitiva de la Academia en tiempos de Justiniano (529 d. C.) (Fuente: Enciclopedia Espasa-Calpe Tomo 32)

PLATÓN Y PITÁGORAS: Los Cinco Sólidos Pitagóricos

Utopía de Platón: La República

La Muerte de Socrates Causas del Juicio al Filosofo Griego

JUICIO Y MUERTE DE SÓCRATES

Con noble calma y valor, Sócrates recibió la copa de cicuta y ante los ojos de sus discípulos bebió el veneno que le causaría la muerte, dando cumplimiento a la sentencia dictada contra él por «corromper a la juventud e introducir divinidades extrañas» en la Atenas del año 400 antes de Cristo.

Para muchos, la muerte de Sócrates representa la obediencia fiel de un ciudadano a las leyes de su Pueblo, porque rechazó los reiterados ofrecimientos de sus discípulos para facilitar su huida de la prisión.

De la vida y del modo de ser y de pensar de Sócrates, su juicio y el desenlace que éste tuvo son los episodios más significativos.

En general, puede decirse que Sócrates fue una víctima inocente de una Atenas crispada por más de veinte años de guerra continua, que se vio coronada por el régimen de terror impuesto por los Treinta tiranos entre el —404 y el —403 tras la victoria espartana.

Cuando la democracia se instaura de nuevo, Sócrates es visto como cómplice de Critias y Cármides, cabezas destacadas de ese grupo oligárquico.

No era la primera vez que el nombre de Sócrates se asociaba al de los enemigos de la democracia: la defección de Alcibíades años antes era un importante precedente. No se juzgó a Sócrates por estas razones (lo mejor, sospechas), pues la amnistía política del —403 cerraba el paso a tal tipo de revanchas.

muerte de Socrates filosofo

Sin embargo, el nuevo partido demócrata buscó el exilio de Sócrates. Diógenes Laercio recoge la acusación de que se le hizo objeto: «Melito, hijo de Melito, del distrito de Pita, acusa a Sácrates, hijo de Sofronisco, del distrito de Alopece, bajo juramento al siguiente efecto.

Sócrates es culpable de:

1) de no rendir culto a los dioses a quienes rinde culto el Estado, sino de introducir prácticas religiosas nuevas y poco conocidas;

2) y además, de corromper a los jóvenes. El acusador público pide la pena de muerte. » Pronto se vio que el plan de Sócrates no se encaminaba a la salvación de su vida. Pudo haber alegado desobediencia a los Treinta tiranos, habiendo estado en una ocasión al borde de la muerte, pero no lo hizo.

Apenas si se refirió a la primera parte de la acusación, pues en Atenas había libertad de culto religioso, y rechazó enfáticamente la verdad de la segunda. Sin embargo, su relación con Alcibíades o con Critias había sido demasiado estrecha como para que el pueblo en general dejara de vincularlos. (Años antes, Alcibíades había sido parte destacada de un sacrilegio escandaloso habido en Eleusis.) Sócrates subrayó las diferencias que le separaban de los objetivos y de los beneficios económicos de la educación de los sofistas, y se declaró inocente.

Por un lado, adujo, la muerte era un digno final a una vida virtuosa como la suya. Por otro, cuenta Jenofonte, Sócrates veía en aquélla una salida a las miserias de la vejez. No rehuyó la pena capital. Solicitó para sí un puesto vitalicio en el Pritaneo (o Comité del Senado) como reconocimiento a su labor educativa y a su civismo, y sólo aceptó pagar una multa.

Los jueces, que habían de elegir entre la sanción del acusador público y la propuesta por Sócrates, se vieron con las manos atadas y le condenaron a muerte. Sócrates pudo haber eludido fácilmente tal desenlace, pero optó por no arrojar sobre sí la menor sombra de sospecha acerca de su conducta y de su lealtad a las leyes de Atenas.

Los sicofantes cumplían, ciertamente, una función social en la sociedad griega, aunque la moderna institución de la fiscalía los haya tornado seres despreciables en ciertas circunstancias. Fueron sicofantes los que acusaron a Sócrates de no creer en los dioses del Olimpo, incriminación que lo llevó a ser condenado a muerte mediante la ingestión de cicuta, el veneno extraído de la planta del mismo nombre.

Ya en prisión, Sócrates rechazó un ofrecimiento de fuga que le fue hecho por sus amigos, y dio muestras de un magnífico buen humor, reconfortando incluso a aquellos que lloraban su suerte. Llegado el momento, se despidió de su familia —el más pequeño de sus hijos sólo tenía unos meses de edad— y de sus amigos y seguidores, preparó su cuerpo para el funeral y apuró el contenido de la copa de cicuta.  (ver: planta venenosa)

Biografia de Socrates Filosofia Griega Mayeutica Para La Verdad

Biografía de Sócrates La Filosofía Griega

Filósofo griego. Su vida es un auténtico misterio. En él todo parece de caricatura. Iba descalzo por la ciudad de Atenas. A veces, cuando recomendaba a los jóvenes adolescentes que fueran limpios y elegantes, el aparecía sucio.

Era casi un mendigo. Su primer enigma es, pues, saber de qué vivía. Su padre fue escultor y su madre comadrona. No se conoce bien si se casó una o dos veces.

biografia de Socrates Filosofo Griego

También le gustaba la música. En realidad fue un cosmopolita sedentario, ya que no salió nunca de la ciudad de Atenas más que para luchar contra los persas o consultar el oráculo de Delfos.

Otros filósofos viajaron por el Mediterráneo para instruirse. Vivió en unos tiempos turbulentos, bajo la tiranía de los Treinta, que según Jenofonte le prohibieron enseñar la retórica.

Su personalidad es, a veces, contradictoria: bufón y serio, dulce y violento, religioso y librepensador, aristócrata y demócrata.

No se conoce tampoco con exactitud cuál fue su formación intelectual: practicó la gimnasia, la música, la geometría y la astronomía.

En cuanto a su relación con los filósofos, no entendió a Heráclito, frecuentó a los sofistas y tuvo entre sus oyentes a Platón. Sócrates no ha dejado ningún texto escrito.

Es dudoso, por tanto, si existe una filosofía suya. Sus palabras y pensamientos nos han sido transmitidos. Fue un teórico puro, va, viene, pregunta, vive de la ciudad.

Considerará amigos a los otros ciudadanos, intentará ayudarles y mostrará un amor pedagógico hacia los jóvenes.

En su propia educación será sobrio, cuidará su salud, despreciará el dinero, será piadoso y modesto. Tendrá por norma predicar con el ejemplo.

Sócrates interrogaba al que encontraba, al artesano, al político, al sacerdote y a todos les demostraba que eran incapaces de definir el objeto de su saber.

Sócrates se incluiría entre los sofistas al limitar su búsqueda al único objeto que podemos conocer, el hombre. Para él, el sustituto de la prueba metafísica es la experiencia y la analogía, el diálogo.

En realidad, es casi seguro que fuera el creador de la dialéctica.

Con una burlona modestia (su ironía) se coloca en actitud interrogante frente a su interlocutor y le hace examinar casos particulares y de la vida corriente, que luego comparaba con otros, deducía sus consecuencias, llegando a principios generales de crítica moral o a mostrar la falsedad del argumento o las contradicciones en las que incurría el interlocutor.

Es casi seguro que expuso a muchos a vergüenza, por lo que fue creándose enemigos, llegando a considerarle peligroso y revolucionario.

Su mérito estribó en establecer que por un trabajo comunitario sobre el discurso común, se podía llegar al discurso justo: los sofistas hablaban ante los otros, pero no con los otros, el dialéctico, sin embargo, dialoga e intenta convencer a través del diálogo.

La dialéctica destroza los discursos largos, procede a base de preguntas cortas, se dirige al intelecto y su finalidad es convencer.

Su ironía es burlona, porque la dialéctica se prepara para demostrar al otro que, en realidad, ignora lo que alardea de saber. Para Sócrates el concepto es innato y universal.

El pensamiento de Sócrates no fue Dios ni el Cosmos: es cualquiera, el artesano, el artista, el político.

A cada uno le interesa lo útil, pero no con carácter universal, sino por un beneficio inmediato. Su análisis de lo útil desemboca en el concepto de bien.

Propugnó la práctica de la virtud, porque, en su opinión, la virtud es dominar los movimientos de una naturaleza ciega y conducirse según la ciencia del bien.

Pensaba, asimismo, que el hombre, por esencia, quiere el bien y que cuando hace mal se engaña, concluyendo que nadie es malvado voluntariamente.

Considera necesario hablar; la verdad, en su opinión, no se alcanza con grandes y aparatosos discursos, sino mediante el diálogo.

El lenguaje será para él el lugar de su verdad. Pero lo más importante no será el dios oculto o el mundo, sino que para Sócrates lo fundamental es conocernos a nosotros mismos. La virtud, para él, consistirá en resistir a los impulsos particulares para seguir los mandamientos universales de la razón.

Los conceptos más útiles e importantes son los que nos pueden ayudar a dirigir nuestra conducta. Éste será el Sócrates creador de la ciencia moral.

Pero el Sócrates que nosotros conocemos es el creado por Platón, no es un hombre de carne y hueso, sino un auténtico <<personaje>>, sabio, sublime, tierno, burlón, honrado.

Como no dejó un sistema doctrinal y prefería educar a los hombres para que ellos solos reflexionasen, su figura y doctrina fueron asimiladas por sus discípulos, y, a su muerte, se formaron varias escuelas socráticas: la Clínica, la Cirenaica y la Megárica.

Su forma de morir también elevaría a la categoría de mito a este enigmático personaje.

Fue condenado a muerte.

Aunque lo consideró injusto, no quiso escapar cuando sus alumnos le prepararon la huida y bebió la cicuta, demostrando una gran serenidad y poniendo en práctica su teoría de que el primer deber del ciudadano es la obediencia de la ley, aunque sea injusta.

El porqué de esta condena ha sido motivo de discusiones frecuentes, sin haberse llegado a una conclusión definitiva.

Hasta el siglo XIX se pensó que fue víctima de los sofistas, sus enemigos más directos. Después se creyó que Sócrates había suscitado la ira de los más reaccionarios, acusándole de corruptor de la juventud y también que le pudieron exigir cuentas por su colaboración con los aristócratas.

Otros han visto en su muerte una conducta fracasada. Opinan que él quería morir, que estaba cansado de su sabiduría. Pero, apenas muerto, una vez ingerida la cicuta, se cerraron las palestras y gimnasios en señal de duelo y se desterró a los que le habían acusado. Con su muerte, se convirtió en un mito, en un símbolo. Ha pasado a la historia como la representación del sabio por excelencia.

FILOSOFÍA DE SÓCRATES: «CONÓCETE A TI MISMO»
Sócrates había nacido el año 469 antes de Cristo; su padre era escultor; su madre cuidaba de los enfermos con solicitud. La condición modesta de la familia no impidió al joven ateniense frecuentar las escuelas por las cuales era famosa su ciudad natal.- Al llegar a adulto, su inteligencia, su carácter, y la gran misión para la cual se sentía destinado, lo llevaron a ser uno de los personajes más notables de su querida ciudad.

En aquel tiempo vivía en Atenas un conjunto de hombres que se preciaban de sabios, llamados «sofistas»; habían abierto numerosas escuelas donde acogían, cobrando honorarios, a los hijos de los ciudadanos más ricos; además, para hacerse conocer y apreciar, pronunciaban disertaciones en las plazas públicas o bien en las casas adonde eran invitados; con actitud frecuentemente soberbia, afirmaban encontrarse en condiciones, sólo con la habilidad de su razonamiento sutil, de sostener cualquier argumento y de defender cualquier causa, sin preocuparse por la verdad de ésta. Se jactaban de poder demostrar un día una cosa y al día siguiente la tesis completamente contraria, y de saber persuadir a quienes los oyeran de que una cosa falsa era verdadera y viceversa.

El daño que tales disertantes hacían en el ánimo de sus oyentes era inmenso: asombrados y confusos, los más llegaban a pensar que no existía una sustancial diferencia entre las cosas buenas y las malas, entre la verdad y la falsedad, entre lo real y cierto y lo imaginario y falso. La confusión era grande y el perjuicio que ello ocasionaba era muy grande.

A luchar contra esta acción disgregadora de la moral se consagró Sócrates. La verdad, la justicia, la bondad, la honestidad son una sola cosa, afirmó él, y no debe ni puede ser alterada con las palabras; para conocerla, cada uno ha de interrogarse a sí mismo, consultar su propia conciencia y negarse a construir artificiosas justificaciones.

«Conócete a ti mismo», afirmaba Sócrates; y con ello quería hacer comprender que sólo reconociendo el hombre su propia ignorancia y sus muchos defectos y deficiencias, podría encarar la tarea de superarlos y vencerlos. En abierto contraste con la conducta de los sofistas, que usaban su inteligencia sólo con vistas a lograr un provecho material, Sócrates recalcaba: «No amar la riqueza ni otros bienes materiales con preferencia a los del espíritu».

A los sumisos y flojos frente a los tiranos de su patria, él les decía: «Buscad la verdad y defendedla contra quienquiera, a toda costa y siempre; no cedáis frente a amenaza alguna: más allá de este mundo está Dios, quien os juzgará a vosotros y a ellos».

Estas cosas las enseñaba y explicaba Sócrates a todos sus conciudadanos: en las plazas, en las calles; sentado sobre los escalones de un templo o en la tienda de un artesano, conversaba con la gente del pueblo y con los jóvenes; interrogaba, escuchaba atentamente las respuestas, corregía, habituaba a las gentes a la crítica y a la reflexión. Él mismo arriesgó la vida más de una vez por haber osado promover protestas contra los gobernantes o por haberse rehusado a cumplir disposiciones u órdenes que consideraba ilegales; durante toda su vida, además, había permanecido en la pobreza, condición que, juzgaba, habría de permitirle dedicarse íntegramente a los problemas del espíritu. Y en razón de que el mismo Sócrates era el primero en poner en práctica sus enseñanzas, fue objeto de la estima popular.

PARA SABE MAS…
Dotado de un gran sentido de la ironía, Sócrates suscitaba el coloquio personal de hombre a hombre, con el fin de averiguar la verdad, que él mismo no conocía. Por el procedimiento de la mayéutica como método para llegar a descubrir la verdad, el interlocutor reconocía los errores que antes había afirmado y llegaba al recto juicio.

Con ello Sócrates, según él decía, no hacía más que poner en práctica el oficio de sus padres, al hacer nacer las ideas cinceladas con la verdad. Se recordará que su madre era comadrona y su padre escultor. Frente a aquellos que pretendían saberlo todo, hacía alarde de su ignorancia y aplicaba como norma la sentencia que figuraba en el templo de Apolo en Delfos: «Conócete a ti mismo».

Sócrates impartía sus enseñanzas en los gimnasios, en las plazas, a todo aquel que se le acercaba, sin percibir ningún tipo de honorarios. Superó a la sofística, con su falsa pretensión de saberlo todo. Era un interrogador implacable, él que precisamente confesaba que nada sabía. Esta contradictoria superioridad molestaba al sentimiento democrático, que al final le acusó de que introducía nuevos dioses y pervertía a la juventud.

Aunque sus amigos le hicieron propuestas para huir, Sócrates aceptó serenamente la muerte por obediencia a las leyes de la ciudad. Con ello puso a prueba la fuerza de su doctrina, a saber, que la moral debe imponerse por encima del mundo real. Sócrates no escribió ninguna obra, quizá porque sus ideas eran tan concretas que se bastaban con la palabra oral, pero su fama ha sido reconocida por todas las épocas.

Toda la actividad de Isócrates se centró en el campo educativo según él mismo confiesa, jamás se sintió con fuerzas suficientes para subir a la tribuna y expresarse públicamente. Se lo impedían la falta de voz potente y una timidez innata. Sin embargo, ejerció una gran influencia entre sus contemporáneos a través de su escuela y de sus escritos.

La Muerte De Sócrates

Sócrates, Platón y Aristoteles: Filosofos Griegos Mas Importantes

Biografía de los Grandes Filósofos del Mundo Griego

trilogia de filosofos griegos socrates platon y aristoteles

SócratesPlatónAristóteles

Desde la época de Sócrates han vivido muchos hombres empeñados en discutir las creencias aceptadas y presentarnos las cosas conocidas bajo una óptica distinta. A Sócrates se le acusó de exagerar el poder de la razón y de utilizarla sólo negativamente, pero desenmascarar errores y desembarazarse de la broza intelectual es un paso necesario para descubrir la verdad.

Al cuestionar temas aceptados por todos, Sócrates no contribuyó a mantener la estructura tradicional, mientras la polis se cimentaba en unas ideas de las que nadie dudaba, como ocurre con toda institución humana.

Platón, discípulo de Sócrates, se inspiró en él y trató de llegar aún más lejos. Pensaba que la razón nos proporciona la certeza de la existencia de conceptos tales como la justicia, la belleza y la bondad en un mundo compuesto de ideas. No quería decir con esto que existieran en la mente de una persona (como cuando decimos «Tengo una idea»), sino que en alguna parte hay un mundo de realidad inmutable más allá del mundo material mudable.

Esta realidad, a la que puede acceder el alma humana (que Platón, al igual que Sócrates, distinguía del cuerpo) mediante el uso de la razón, está formada por tales ideas. Platón no tenía en muy alta estima la conducta humana (sobre todo la de los demócratas que habían condenado a muerte a Sócrates).

Pensaba que la mayoría de las personas jamás sería capaz de llevar la vida de bien que revela el mundo real de «formas» ideales. Sin embargo, sus enseñanzas tuvieron importantes repercusiones, pues gracias a ellas la humanidad ha seguido reflexionando sobre diversos temas y especialmente porque en ellas se basa una tradición de pensamiento llamado idealismo: la creencia en la existencia de un mundo más real que el de la experiencia material es perfectamente asequible para la razón y no una simple cuestión de magia incomprensible.

Platón también tuvo un discípulo, Aristóteles, nacido en Tracia. Escribió sobre tantos temas —biología, física, matemáticas, lógica, literatura, psicología, ética, política— que dejó suficiente material como para que las personas cultas reflexionaran sobre él durante dos milenios. Aristóteles marcó las directrices fundamentales que ha seguido la filosofía casi hasta la actualidad.

Era un pensador menos abstracto que Platón; le gustaba recoger y clasificar hechos e ideas con el fin de formular las leyes generales que los regían. En conjunto, y aunque resulta casi imposible juzgarlo, seguramente ejerció más influencia que Platón, pero no cabe duda de que estos dos filósofos dominaron durante mucho tiempo la historia del pensamiento.

SÓCRATES (-470 a -409): Sócrates, por su prédica  constante, vivía rodeado de machos enemigos. Además algunos de sus discípulos, después de los desastres de la guerra del Peloponeso, habían participado en las tentativas para restablecer un régimen oligárquico.

En -399 poco después de la restauración de la constitución democrática, el ciudadano Anitos hizo acusar a Sócrates de pervertir a la juventud.

El tribunal popular de los Heliastas lo condenó a beber la cicuta. Su fidelidad inquebrantable a los principios que habían guiado toda su vida su sumisión a las leyes de la ciudad llevada hasta el extremo de no querer huir para evitar una sentencia injusta, su digna muerte, de una serenidad admirable, todo en esta actitud final contribuyó a dar a las enseñanzas ejemplares de Sócrates una resonancia que no se ha extinguido todavía.

Procedamos como si se tratase de una acusación en regla de la cual no fue preciso leer el propio texto: Sócrates es culpable por averiguar indiscretamente lo que acontece en la tierra y en los cielos; por hacer triunfar la mala causa; por enseñar a otros a hacer lo que él hace. . .

. . .Admitamos que vosotros me hablaseis del siguiente modo: «Sócrates, no queremos dar crédito a Anitos; te vamos a declarar inculpable, pero con una condición: que no volverás a emplear tu tiempo en examinar, cual has hecho hasta ahora, a las ¿entes, ni en filosofar. De otro modo morirás».

Pues bien, jueces, si trataseis de imponerme esa condición yo os replicaría: Atenienses, muy reconocido os estoy y mucho os estimo, pero antes obedeceré al dios que a vosotros. Mientras me quede, pues, un soplo de vida, mientras sea capaz de ello, estad seguros que no cesaré de filosofar, de exhortaros y de hacer reflexionar a todo aquel de vosotros que se cruce en mi camino. . . Joven o viejo, sea como sea aquel a quien encuentre, extranjero o ciudadano, obraré con él de este modo, y muy especialmente con vosotros, atenienses, ya que estoy más cerca de vosotros por la sangre. . . tan sólo una cosa os pido: cuando mis hijos sean ya hombres, atenienses, castigadles, castigadles atormentándoles como yo os atormentaba a vosotros en cuanto creáis advertir que se preocupan del dinero o de cualquier cosa que no sea la virtud. Y si se atribuyen méritos que no tienen … reprochadles por desdeñar lo esencial y atribuirse aquello que no les corresponde. Si de tal modo obráis, seréis justo no sólo con mis hijos, sino conmigo.

Más la hora ‘es llegada de marcharnos: yo, a morir; vosotros, a continuar vuestra vida. De vuestra suerte y la mía, ¿cuál es la mejor?

PLATÓN, Diálogos. Apología de Sócrates, págs. 59, 73 y 89.

PLATÓN (-427 a -347) Pertenecía a una familia de la aristocracia ateniense. Probablemente había buscado en la enseñanza de Sócrates, como en la de los sofistas, el arte de hacer una brillante carrera política. Pero al tomar contacto con Sócrates abandonó sus propósitos y se dedicó afanosamente a la búsqueda del bien y de la verdad. No renunciaba ni para sí ni para sus discípulos a la actividad política, pero la concebía como una misión tan alta, que eran necesarios cincuenta años de estudio y de meditación para prepararse. En -387 fundó en los jardines de Academos una escuela filosófica: la Academia. Escribió diálogos filosóficos en los que Sócrates es, por lo gene

ARISTÓTELES (-384 a -322): Nació en Estagira, en la Calcídica; fue discípulo de Platón, pero se separó de la enseñanza de su maestro y fundó en los alrededores de Atenas una nueva escuela filosófica: el Liceo. Fue preceptor de Alejandro, Espíritu dotado de una curiosidad universal, emprendió, entre otras cosas, la tarea de realizar con sus discípulos un inventario de los conocimientos de su tiempo.

PARA SABER MAS…

Grecia, cuna de la filosofía
En la Grecia antigua surgieron las primeras manifestaciones de pensamiento filosófico organizado y sistemático. Los representantes principales de esta sostenida corriente fueron Tales de Mileto. Sócrates, Platón y Aristóteles. Decía este último que el origen de la filosofía lo constituye el asombro del hombre y, en consecuencia, la reflexión, como medio de explicar el mundo que lo rodea y sus elementos integrantes. En el siglo Vil a.C. aparece Tales de Mileto, quién, no conforme con la primera explicación sobre las cosas, de carácter mítico o sobrenatural, abre paso a una posición que intenta dilucidar los orígenes, tanto del mundo en sí como del resto de lo existente, y que también propicia una activa participación en el proceso de desentrañamiento. A este personaje se lo considera «el padre de la filosofía».

Con Sócrates se funda e! Humanismo (siglo V a.C.), pues es el iniciador de la escuela que sitúa en el primer plano de la actividad filosófica al hombre. Para Sócrates, el hombre constituía el primer objeto de estudio, en tanto que cada individuo debía conocer bien quién era, lo que se sintetiza en la famosa máxima socrática del «Conócete a tí mismo». Su doctrina se completaba con la práctica de la virtud -la «arete»-, consistente en hacer bien aquello para lo cual el hombre ha nacido. Por último, la constante interrogación acerca del qué de todas las cosas -la ciencia, la virtud, la justicia, etcétera-redondea el concepto de ciencia en la acepción que Sócrates le daba; es decir, saber bien qué son los distintos objetos de análisis. Su método implicaba el hacer ver a las gentes, por medio de la duda, lo que en realidad ignoraban.

Un discípulo suyo, Platón, y, a su vez, un seguidor de éste, Aristóteles, configuran la síntesis más alta en cuanto a pensamiento filosófico de la Grecia clásica. Con ellos la profundización del planteo adquiere características incluso hoy difíciles de superar. Sus principios forman parte integrante de la esencia misma de la cultura occidental, y el intento de solución de los problemas prioritarios del ser humano, de la ciencia, el desplazamiento de la concepción mítica y, en consecuencia, la actitud racional para interpretar el mundo de! hombre son siquiera los objetivos fundamentales concretados por estos pensadores, en cuyassabias e inagotables fuentes aún bebe el saber contemporáneo. Además, también en Grecia se produjo el primer sistema de gobierno de carácter democrático, junto con el auténtico cosmopolitismo, o sea la primera visión de alcances universales de la humanidad después de la cultura alejandrina.

EN GRIEGO CLÁSICO la palabra filósofo significaba «amigo de la sabiduría». Durante el período 550 a.C.-338 a.C. florecieron en Grecia varias escuelas filosóficas.

LOS PRIMEROS FILÓSOFOS Los atenienses practicaron una primitiva forma de democracia que animaba a los ciudadanos a hablar de forma clara y persuasiva para conseguir lo que querían. Los atenienses usaban la lógica (un razonamiento correcto) para entender por qué las cosas ocurren de un modo determinado. De esta forma la filosofía creció observando el mundo que tenía alrededor.

LOS SOFISTAS
En el s. V a.C. algunas personas se convirtieron en sofistas: profesores de retórica (el arte de hablar en público). Tomaron el nombre de la palabra griega sofos, que significa sabiduría. Los hijos de las familias más ricas empezaron a asistir a las clases de estos profesores.

SÓCRATES
Sócrates (h. 469 a.C.-399 a.C.), considerado el padre de la filosofía, no estaba de acuerdo con los métodos de los sofistas, quienes enseñaban a sus discípulos respuestas ingeniosas para usarlas en los debates públicos. Sócrates animaba a sus alumnos a cuestionarse el mundo que les rodeaba y a vivir según su propia conciencia, aunque eso significara enfrentarse con la autoridad.

DIÁLOGOS
Sócrates no escribió ninguna de sus enseñanzas, pero algunos de sus diálogos con los ciudadanos de Atenas quedaron reflejados en la obra de su famoso discípulo Platón (427 a.C.- 347 a.C.).

BEBER CICUTA
Las ideas de Sócrates disgustaron a las autoridades políticas y religiosas de Atenas. Tuvo que comparecer ante la asamblea y responder de las acusaciones de corromper a la juventud y menospreciar las creencias religiosas. La asamblea le condenó a beber un veneno mortal: la cicuta.

PLATÓN
Platón, discípulo de Sócrates, provenía de una rica familia ateniense. Su primera intención fue dedicarse a la política, pero perdió su entusiasmo cuando vio la corrupción que había en Atenas. Dejó la ciudad, pero volvió al poco tiempo para crear la Academia, el primer centro de enseñanza de la historia, donde trabajó hasta su muerte, a los 80 años. La obra más importante de Platón es La república, donde describe su ideal de estado. Él creía que la mejor forma de gobierno era una monarquía que combinara la dureza de un gobernante con la sabiduría de un filósofo.

ARISTÓTELES
El discípulo más conocido de Platón fue Aristóteles (384 a.C.-322 a.C.), nacido en Macedonia, en el norte de Grecia. Se trasladó a Atenas y asistió a la Academia de Platón, donde demostró un especial interés por el estudio de la naturaleza. Gracias a una cuidada observación del mundo y sus fenómenos, Aristóteles intentó descifrar las leyes fundamentales del mundo natural. Filipo (382 a.C.-336 a.C.), rey de Macedonia, al norte de Grecia, le propuso que se convirtiera en maestro de su hijo Alejandro (356 a.C-323 a.C.), quien más tarde se convertiría en Alejandro Magno.

EL LICEO
Al cabo del tiempo, Aristóteles regresó a Atenas y fundó su propia escuela, el Liceo. Mientras enseñaba a sus discípulos solía pasear, lo que hizo que empezara a conocerse como la escuela peripatética.

historia del pensamiento humano

LISTA DE PENSADORES:

1-Los Presocráticos
2-Los Clásicos
3-San Agustín
4-Santo Tomas
5-Renacentista
6-La Ilustración
7-Los Cientificos Modernos
8-Siglos XIX al XX

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La Etica: Teoria Racional Sobre la Moral en las Acciones Humanas

La Etica: Teoria Racional Sobre la Moral en las Acciones Humanas

El ser humano no obra de manera inconsciente, sino deliberadamente. Las teorías éticas le permiten fundamentar racionalmente una moral que luego habrá de aplicar en la vida pública.

Ética y moral

En nuestra vida cotidiana, nosotros como personas podemos tener ideas muy distintas acerca de cómo actuar frente a una situación en particular, ideas además muy distintas de lo que significa llevar adelante un modo de vida moralmente valioso y finalmente, ideas muy distintas sobre el tipo de razones que utilizamos para justificar nuestras decisiones y puntos de vista morales.

Sin lugar a dudas, esto nos permite introducir una distinción entre dos términos que en la vida cotidiana suelen emplearse como sinónimos: “Ética” y “moral”.

En primer lugar, el término ética proviene de la palabra griega ethos, que originariamente significaba ‘morada’, ‘lugar donde se vive’, y que terminó por aludir al ‘carácter o modo de ser’ peculiar y adquirido de alguien; la costumbre (mos-moris: moral).

Es por esto que a este concepto se le atribuye una íntima relación con la moral, tanto que, incluso, ambos se confunden con bastante frecuencia. Por su parte, la moral hace referencia, a un conjunto de valores, principios, normas de conducta, prohibiciones etc., de un colectivo, que constituye un sistema coherente dentro de una determinada época histórica y que sirve como modelo ideal de buena conducta, socialmente aceptada y establecida.

En cambio la ética, se entiende a la reflexión sobre las acciones morales.  Es decir esta es una rama de la filosofía que pregunta que es, cómo se fundamenta, cuáles son los fines de lo moral. Pero, cuando se califica a una acción como moral, esa valoración positiva debe ser fundamentada en argumentos razonables. En pocas palabras, la ética es una disciplina filosófica en tanto requiere de la reflexión y de la argumentación, en cambio, la moral no lo es.

Es así como al referirnos a la ética del discurso, no se  pretende sólo fundamentar racional y dialógicamente lo moral, sino que se busca también su aplicación en la vida cotidiana. Es por esto que actualmente, encontramos lo que se denomina «ética aplicada» en diversos ámbitos de lo social: bioética o ética médica, genética, ética de la ciencia y la tecnología, ética económica, ética de la empresa, ética de la información, ética ecológica. Todas ellas se encuentran hoy en un continuo proceso de fundamentación y reelaboración, debido a que los valores propios de cada actividad y la actividad misma no están cerrados sino que se desarrollan progresivamente.

La ética en el ámbito griego

Sócrates y después Platón reflexionaron sobre la posibilidad de encontrar un  criterio racional con el que distinguir la verdadera virtud (areté, excelencia) de su mera apariencia. El intelectualismo moral al que llegaron por distintos caminos estos dos filósofos griegos afirmaba que sólo conociendo qué es el bien, qué es la virtud y cómo se define cada una de ellas se podría llegar a ser bueno en la vida práctica. Sólo el ignorante puede obrar mal.

Pero sin lugar a dudas, esta postura fue duramente criticada por Aristóteles, el primer autor que elaboró un tratado Sistemático de ética, en sus obras Ética a Nicómaco y Ética a Eudemo. Para el estagirita, el conocimiento acerca de qué es el bien o la virtud no garantiza en absoluto que el individuo sea bueno y virtuoso en la vida ordinaria. Únicamente a través del ejercicio y la práctica de las virtudes podrán convertirse éstas en un hábito de la conducta.

El teleólogismo aristotélico se aplicará también al ámbito de la praxis: todo en la naturaleza tiende a un fin. Ahora bien, el fin y máximo bien del hombre, que ha de ser deseado por sí mismo y no como medio para otra cosa, es la felicidad (eudaimonía), que consistirá en el cumplimiento de nuestra propia esencia mediante la realización de las actividades que nos son propias: la contemplación, el ejercicio de la inteligencia teórica. La ética aristotélica se denomina eudemonista, porque está dirigida a la consecución de la felicidad.

En la época helenística aparece otro tipo de sistematización ética en la que la felicidad se adquiere a través del placer. Para Epicuro (filósofo griego nacido en la isla de Samos; 342 a.C.- 270 a.C.) estos placeres podían tener distintos niveles desde los simplemente físicos hasta los espirituales.  Consistía  en la ausencia de dolor, por lo que su ética hedonista propondrá un sabio cálculo entre los placeres que nos permitan alcanzar el máximo de satisfacción y el mínimo de sufrimiento.

De la Edad Media al siglo XVII

En la Edad Media las teorías éticas buscan una conciliación con la doctrina moral cristiana. Tomás de Aquino lleva a cabo tal armonización sobre la base de la ética aristotélica, dando lugar a un eudemonismo en el que el máximo bien (felicidad) se identifica con Dios. Es Él quien da la ley eterna y establece los contenidos de la verdadera moral como una ley natural en los hombres. Esta ley natural contiene principios normativos, que se hallan en nosotros como inclinaciones naturales (hábitos) y de los cuales el primero es ha de hacerse el bien y evitarse el mal.

Pero la filosofía, experimentó un giro, en los siglos XVI y XVII, al centrar su interés en el interior del sujeto, lo cual teñirá toda la reflexión ética. Ahora la pregunta por el ser deja paso a la pregunta por la propia conciencia, lugar desde el cual accedemos a lo real. En contraposición a este racionalismo, el empirista Hume creyó imposible establecer ningún juicio moral a través de la razón. Esta facultad se muestra incapaz de juzgar la bondad o maldad de las acciones humanas. La moral se basa y se origina en una emoción o sentimiento de aprobación o desaprobación que experimentamos al realizar una acción, dependiendo de la utilidad que tenga para la sociedad en general y no sólo para el individuo.

El emotivísimo ético de Hume denunció  lo que él llamó «falacia naturalista», esto es, el derivar ilícitamente del «ser» el «deber ser». Su utilitarismo, que busca realizar la máxima felicidad para el mayor número de personas será ampliamente desarrollado en el siglo XVIII, y XIX por autores como J. Bentham, J. S. Mill y Herry Sigdwick, y en el XX por Urmson, Srnarty y las denominadas «teorías económicas de la democracia».

La ética kantiana

Las éticas que hemos visto hasta ahora son heterónomas, es decir, la obligación moral se nos impone como algo proveniente del exterior (Dios) o de nuestra propia naturaleza (esencia), no elegida por nosotros. También pueden ser calificadas como éticas materiales, puesto que establecen un contenido de la acción moral que se explícita en forma de imperativos hipotéticos del tipo: si quieres X, debes hacer Y, donde X representa el bien, fin o valor determinado (la felicidad, el placer, Dios) que está en la base de la moralidad.

Inmanuel Kant (1724- 1804) dará un «giro copernicano» a la reflexión sobre la ética, que dejará ser material y heterónoma para convertirse en una ética formal y autónoma. En su Crítica de la razón práctica, el filósofo alemán parte de un Faktum moral, que es un hecho de razón: todos tenemos conciencia de ciertos mandatos que experimentamos como incondicionados o como imperativos categóricos, que revisten la forma: debes hacer X. Este imperativo es una ley universal a priori de la razón práctica, que no manda hacer nada concreto ni prescribe ninguna acción: no nos dice qué debemos hacer (ética material), sino cómo debemos obrar (ética formal), para que nuestro comportamiento pueda ser universalizable, es decir, convertirse en ley para todo ser, racional.

La ética formal kantiana busca su justificación en la propia humanidad del sujeto al que obliga, excluyendo toda condición. Significa que el valor de lo moral de las acciones humanas se determina por el motivo, es decir por aquello que impulsa a los hombres a actuar, por lo que los mueve a hacer lo que hacen.

Vigencia de la ética kantiana: las éticas formales

Sin lugar a dudas, la ética kantiana influyó enormemente en todas las teorías éticas posteriores, pudiéndose considerar como formales las éticas de Hare, el procedimentalismo dialógico de Kohlberg, Apel, Habermas o Rawls.

Para el prescriptivismo de R. M. Hare, la moral utiliza un lenguaje valorativo, cuya característica fundamental es la prescripción de conductas que se fundamentan en razones expresadas mediante un lenguaje descriptivo. Los enunciados morales han de ser universalizables, es decir, cualquier predicado moral ha de aplicarse a aquello que posea las mismas características, y la razón que justifica la obligación de la acción ha de obligar también a todas aquellas personas que se hallen en circunstancias similares. La imparcialidad es el fundamento de los juicios morales, aunque para Hare sólo es exigible uníversalmente lo justo, no lo bueno.

El procedimentalismo ético no recomienda ningún contenido moral concreto, sino que intenta descubrir los procedimientos que permiten legitimar todas aquellas normas que provienen de la vida cotidiana. Como procedimientos sólo serán válidos aquellos que manifiesten la praxis racional desde una perspectiva de igualdad y universalidad. Esta praxis racional es, sin embargo, dialógica, y ha de llevar-se a cabo a través del diálogo entre todos los afectados por dichas normas.

Para Habermas, el criterio para saber si una norma es correcta ha de fundarse en dos principios:

El principio de universalización, que reformula dialógicamente el imperativo kantiano de la universalidad, se expresa así: Una norma será válida cuando todos los afectados por ella puedan aceptar libremente las consecuencias y efectos secundarios que se seguirían, previsiblemente, de su cumplimiento general para la satisfacción de los intereses de cada uno.

El principio de la ética del discurso se formula en los siguientes términos:

Sólo pueden pretender validez las normas que encuentran (o podrían encontrar) aceptación por parte de todos los afectados, como participantes en un discurso práctico.

La racionalidad inherente al diálogo es comunicativa y ha de satisfacer intereses universalizables.

Fuente Consultada: Gran Enciclopedia Universal (Espasa Calpe) – Wikipedia – Encilcopedia Encarta

La Lógica de Aristóteles en Educacion

La Lógica de Aristóteles: Educación de Alejandro Magno

LA ESCUELA DE ATENAS

aristoteles

De regreso en Atenas en el año 335 antes de Cristo, Aristóteles decidió fundar una escuela. Se instaló en un conjunto de edificios dedicados al dios solar Helios (Apolo) Licio; de aquí derivó el nombre de Liceo, dado a su escuela.

A los muchos jóvenes que frecuentaron sus lecciones, Aristóteles les enseñó Loi resultados de sus estudios relativos a geometría, física, botánica, zoología, astronomía, política, etcétera.

Pero, sobre todo el gran filósofo les enseñó la lógica; es decir, el arte de razonar de un modo correcto para descubrir la verdad de las cosas.

Durante los años en que mantuvo su escuela en Atenas fue largamente favorecido en sus estudios por su antiguo discípulo Alejandro Magno. Éste le dio la posibilidad de formar una vasta biblioteca y puso a su disposición todos los instrumentos necesarios para sus investigaciones ientíficas.

Muerto Alejandro Magno (323 antes de Cristo), el gran filósofo debió abandonar a Atenas  fue formulada contra él la acusación de haber apoyado el gobierno despótico di Alejandro Magno.

Al poco tiempo de llegar a Calcis (en Eubea), con la esperanza de poder reanudar la enseñanza y sus estudios, Aristóteles murió (a la edad de 62 años). Transcurría el año 322.

LA LÓGICA: La influencia del último de los grandes filósofos griegos, Aristóteles, en la cultura occidental europea fue inmensa y aún perdura. Durante más de 2.000 años, el enorme prestigio de su obra sirvió pera instruir a generaciones de filósofos y científicos.

La trascendencia de Aristóteles se basó en su aguda observación de la naturaleza y su capacidad para sistematizar el pensamiento de su época, convirtiéndolo en el fundador de la ciencia occidental. Para bien y para mal, la vida de Aristóteles siempre estuvo vinculada a Macedonia, un reino que ocupó lo que hoy es la mayor parte del territorio griego. Nació alrededor del 384 a.C. en la ciudad jónica de Estagira, situada al norte de Grecia, en la península de Calcidia, muy cerca de Macedonia.

Su padre, Nicómaco, era amigo y médico del rey macedónico Amintas III, cuyo nieto Amintas IV será desplazado por su tío Filipo II, padre de Alejandro Magno.

Llevado Aristóteles a la corte macedónica, en la que transcurrió su infancia y parte de la juventud, fue, seguramente compañero de estudios y amigo de Filipo (382-336 a.C).

Como prueba de la estima que ambos se profesaban, años después, Filipo le confió a Aristóteles la educación de su propio hijo Alejandro Magno. Pero esa suerte siempre fue considerada como un estigma por los recelosos atenienses del momento. De nada le sirvió a Aristóteles haber nacido en Estagira, una colonia de Atenas; siempre lo identificaron con Macedonia.

Incluso después de haber pasado 20 años en Atenas dedicado a la investigación y la enseñanza, sus rivales recordaban su condición de meteco -extranjero sin derechos-y sus relaciones amistosas con agentes macedónicos, lo que sin duda influyó para impedirle dirigir la Academia a la muerte de Platón, su maestro.

La tensa situación política entre Atenas y Macedonia, que ponía en peligro su vida, seguramente llevó a Aristóteles a abandonar la ciudad y acogerse a la protección de su amigo Hermias, tirano de Assos. Dedicado con pasión al saber, Aristóteles fue considerado «el filósofo» por Santo Tomás de Aquino y «maestro de los que saben» por Dante Alighieri.

EL NOMBRE QUE DIO Aristóteles a lo que llamamos «lógica» es «analítica», que explica el método de inferencia llamado «silogismo» por el cual una proposición se deriva de otras dos proposiciones mediante una relación entre los términos contenidos en ellas. La silogística es la novedad principal que descubre Aristóteles y que articula todos sus desarrollos lógicos.

Sus escritos sobre lógica fueron denominados bajo el título común de Organon. La lógica de Aristóteles tuvo una enorme influencia. Su autoridad en esta materia permaneció durante toda la filosofía medieval y gran parte de  la moderna.

Immanuel Kant (1720-1800) afirmaba que la lógica había salido «cerrada y terminada» del cerebro de Aristóteles. Pero, desde hace aproximadamente 150 años, esta disciplina se ha renovado dando lugar a la llamada «lógica simbólica», «lógica matemática» o, más comprensivamente, «lógica moderna», cuya paternidad se atribuye a Gottlob Frege (1848-1925).

A diferencia de la postura clásica de Aristóteles, la lógica formal moderna se concibe como una operatoria que hace posible el cálculo. Pero sería un error pensar que el desarrollo de la lógica moderna ha condenado a la silogística a convertirse en una curiosa pieza de museo. Desde la lógica cuantificacional y desde la lógica de relaciones se ha operado una traducción de la silogística a un lenguaje que ahora resulta más elaborado. A partir de los trabajos del especialista polaco Jan Lukasiewicz (18788-1956), la silogística clásica, en lugar de ser una teoría rival de la lógica de relaciones, se convierte en un capítulo de aquella.

Por otro lado, cabe recordar que Aristóteles no sólo escribió los Primeros y Segundos Analíticos sino también las Categorías, De la Interpretación y los Tópicos, cuy temática justifican que actualmente sean incluidas en los desarrollo de la Filosofía del Lenguaje.

Sobre la base de los llamados razonamientos dialécticos, estudiado en los Tópicos, Retórica y Refutaciones sofísticas, Chaim Perelman, considera a Aristóteles -además de ser el padre de la lógica formal- como el padre de la teoría de la argumentación, es decir, de todo aquel pensamiento que no se reduce, simplemente, al cálculo.

Porque se dice amor platonico? Mito de la Caverna de Platon Las Ideas

¿Por qué se dice amor platónico? Mito de la Caverna de Platón 

LAS IDEAS SEGÚN PLATÓN
El mito de la caverna y la realidad:
Platón filosofo griegoPara hablar de la condición humana, Platón utiliza una imagen: la caverna. Los hombres, que se encuentran en un estado de ignorancia, viven dentro de la caverna, encadenados, mirando hacia la pared del fondo. Detrás, hay un fuego que proyecta sombras de objetos y personas que circulan entre la fogata y los cavernícolas.

Como lo único que conocen y han visto son las sombras cambiantes que se mueven en la pared, creen que esas sombras son objetos reales. Se ha comparado este escenario de la caverna con un cine actual: los espectadores se conmueven, se alegran o se entristecen con personajes y iranias que sólo son imágenes proyectadas, aunque parecen muy reales. Pero hay una diferencia.

En un cine, el espectador sabe que lo está viendo una película; en cambio el cavernícola, no lo sabe. Como sucedería, entonces, si uno de esos prisioneros fuera liberado? Platón describe el difícil y esforzáis camino que el cavernícola libéralo debe atravesar para alcanzar a ver las cosas verdaderas y recocer que lo que antes consideraba real sólo era una ilusión.

En el proceso de ascenso, una metáfora sobre la educación, el prisionero puede ver primero, los objetos de los cuales antes conocía sus sombras; y después, saliendo de la caverna  aquellos objetos más claros iluminados por el Sol. Estas realidades bellas y verdaderas -las ideas- son  los modelos de los objetos reales y de las sombras. El último momento de esta ascensión es contemplar el Sol mismo que es la idea del bien.

¿QUE ES EL AMOR PLATÓNICO? ¿Una alucinación? ¿Un sueño ideal? Para el imaginario popular, el amor platónico se asocia a relaciones románticas e imposibles, lejanas. Se dice que se está enamorado platónicamente cuando el corazón se desboca ante la visión idealizada e inalcanzable de la persona amada.

Pese al paso del tiempo, el adjetivo platónico se mantiene vivo aun entre quienes ignoran que hace unos 25 siglos, en una ciudad llamada Atenas, vivió un filósofo llamado Platón.

LA «MEDIA NARANJA» ¿Era ese amor ideal el que el viejo filósofo describió bellamente en sus Diálogos’? En el Banquete, uno de los escritos que Platón dedicó al tema, sobresale el discurso de Aristófanes. Para explicar el misterio de la atracción que unos sienten hacia otros, acude al mito del andrógino original.

Se habla, entonces, de tres sexos: el masculino, el femenino y el andrógino, compuesto por seres dobles. Estos últimos eran fuertes, inteligentes y amenazaban a los dioses. Zeus montó en cólera y decidió dividirlos. Las mitades separadas andan en busca de su mitad complementaria.

De la metáfora de Platón se desprende una idea que, desde entonces, permanece en la memoria histórica de los hombres: somos seres incompletos y el deseo amoroso consistiría en la búsqueda de la otra mitad, la «media naranja». Pero Platón va más allá y logra complementar esta interpretación del amor con una vuelta de tuerca: no se ama realmente a la otra mitad, a no ser que sea buena y bella.


LA LLAMA QUE NO SE APAGA Amor. Cuatro letras cuyo significado inabarcable dio pie a tantas interpretaciones como corazones enamorados hubo. No importa su confrontación con lo real ni su corrupción por el paso devastador del tiempo.

El amor es una emoción que escribe y escribirá el destino de los hombres. El escritor mexicano Octavio Paz, en su ensayo La llama doble, advierte que la desaparición del amor significaría el fin de la civilización.

Pero este riesgo parece lejano. De igual modo que las personas necesitan creencias y certezas para seguir viviendo, los hombres y mujeres seguirán cayendo bajo el hechizo del amor verdadero. Según Platón, el que ha sido inspirado por las cosas bellas del mundo.