Ciudades De Piedra Subterráneas

Historia del Trineo Resumen Origen Primeros Transporte de Carga

HISTORIA DEL TRINEO:

Una migración de humanos  en el -7000 es el origen de la población de América se produce Sur, de las islas del Pacífico, y por vía marítima. También se sabe que otras migraciones se habían producido anteriormente por el Norte, pudiéndose calcular que se remontan a 9-000 u 8.000 años a. de J. C, y utilizando a buen seguro eltrineo. De ahí que la necesidad de superar terrenos o mares helados acuciase la genialidad inventiva del hombre. Nació así el trineo, y si no precisamente la barca, fruto de una civilización posterior y más evolucionada, sí al menos algunos tipos rudimentarios de balsas y maderos flotantes. Estos fueron los primeros medios de transporte.

Será oportuno detenernos un momento en el trineo, advirtiendo que cuanto se refiere a las balsas será descrito en otro lugar.
Los primeros trineos se deslizaban silenciosos en las selvas de coníferas de la Europa septentrional; se construyen vaciando la corteza de los árboles y, además de facilitar el viaje sobre los hielos y la nieve, haciéndolo más rápido y seguro, sirven para transportar los animales cazados. Con bastante rapidez el hombre descubre que también pueden utilizarse como medio de transporte sobre la hierba, el barro y los terrenos cenagosos, tal como aún hoy se utilizan en Laponia, en el Asia septentrional y en la Columbia Británica. La idea de añadir varillas y guías deslizantes para reducir el rozamiento parece relacionarse con el uso de cuernos de animales o, más probablemente en el Norte, con la utilización de las curvadas mandíbulas de las ballenas. Si bien en un primer tiempo el trineo era empujado o arrastrado por un hombre, no transcurre mucho tiempo sin que el perro sea uncido a él, aunque no el reno, domesticado mucho más tarde.

El trineo es el predecesor del esquí, del que se han hallado varios ejemplares, pertenecientes al período neolítico, en Finlandia, Noruega y casi todos los países del norte de Europa. En aquella época el trineo había llegado ya a un grado notable de perfección; era ligero y llevaba alzada la proa para que pudiera superar ágilmente las asperezas e irregularidades del terreno. El esquí, por el contrario, era aún muy primitivo y basto, estando formado por dos guías anchas y cortas fijadas al pie por medio de ataduras; sin embargo, en Riihimaki (Finlandia), se han encontrado ejemplares en los que el pie se apoya en una concavidad de madera en cuyos bordes se habían fijado correas. El material utilizado era siempre madera de pino. Ya en las postrimerías del neolítico el esquí había evolucionado de tal forma, que se diferenciaba muy poco del que se usa actualmente. Cambió el tipo de madera y asimismo el engranaje, constituido por relieves de hierro peraltado, dotado de estrías para fijar el pie.

Del trineo derivan, además del esquí, diversos tipos de vehículos deslizantes que se difundieron de modo extraordinario, y no sólo en el Norte. Egipto y Sumer hacían un uso especial del trineo, transportando material de construcción, estatuas colosales y pesos enormes. En Mesopotamia fue adoptado un tipo de trineo arrastrado por bueyes; en Ur, la reina Shub-ad poseía — nos encontramos ya en el siglo III a. de J.C.—un hermosísimo carro-trineo dotado de guías muy recurvadas. Trineos mucho más pequeños se usaban corrientemente en Egipto para el transporte del trigo.

El principio de la reducción del rozamiento, haciendo que sobre el terreno se deslice una superficie lisa y aguda, se aplica también a otros medios de transporte que parecen derivar del trineo, aunque no falta quien sostiene que algunos de ellos sean anteriores. Un tronco con la rama en forma de horquilla constituyó sin duda el primer trineo utilizado en los campos de Europa hasta épocas relativamente recientes. Los travois empleados por los indios americanos se diferencian poco de este tipo, y son arrastrados por perros o caballos. De estos rudimentarios medios de transporte proviene la «narria», constituida esencialmente por dos ramas de árbol arrastradas por un buey o un caballo y ligadas entre sí por unos barrotes transversales, que forman la superficie utilizada para depositar la carga.

Continuando de nuevo el examen del desarrollo humano, nos encontramos que alrededor del año 7000 a. de J.C. empiezan a formarse en el Medio Oriente las primeras comunidades de pastores y agricultores, fenómeno producido como consecuencia de la domesticación del ganado lanar y cabrío y del cultivo de los cereales. Aún se trata de pueblos nómadas, pero el paso de la caza y la recolección al pastoreo y al cultivo de la tierra, la llamada revolución neolítica que liga los hombres a la tierra, produce notables transformaciones en la civilización.

En efecto, dos milenios más tarde observamos que el progreso ha sido enorme: el arte de la cerámica evolucionó considerablemente y las artes plásticas moldeaban ya sus primeras figuras con gran maestría, mientras, algo más tarde y siempre en el Medio Oriente, aparecían las primeras manufacturas textiles y de mayólica.
Nuestra exposición ha dado fin. Nos aproximamos al año 3000 a. de J.C. Es la época de la rueda, que ve el florecimiento de grandes civilizaciones.

Un trineo de Laponia

Un trineo de Laponia en forma de piragua. Construido a base de un tronco de árbol ahuecado, no posee trenes de deslizamiento, pero resbala sobre su base. El trineo, primer medio de transporte utilizado por el hombre, se deslizaba también sobre la hierba y terrenos arcillosos. 

Un "tobogán», el trineo

Un “tobogán», el trineo utilizado por Ion indios cllipeva para trasladarse sobre terrenos nevados. T\to medio de transporte, muy difundido en In región de los grandes lagos, estaba formado por Uni larga tibia, curvad» un tu parte delantera y arrastrada por mujeres o por perros. 

trineo esquimal

Un trineo esquimal de transporte. La necesidad de reducir el rozamiento del terreno y de aumentar la estabilidaddel vehículo sugirió la idea de aplicar, sobre el fondo del trineo, dos mandíbulas de ballena,  que al cabo de poco tiempo fueron sustituidas por auténticas guías metálicas favorecieron el deslizamiento sobre el terreno.

Fuentes Consultadas:
Historia de la Comunicaciones Transportes Terrestres J.K. Bridges
Historia y Cronología de la Ciencia y los Descubrimientos de Isaac Asimov

La Urbanizacion del neolitico Historia de los Asentamientos Humanos

La creación de la ciudad es uno de los hitos que cabría utilizar como separación entre la humanidad primitiva y la moderna. Resulta curioso examinar el fenómeno ahora, cuando lo que nació hace siete u ocho mil años llega a ahogarnos y anuncia su crisis en plazo breve. Acaso diez mil años bastarán para abarcar el crecimiento, auge y decadencia de las urbes.

Entre el 4000 y el 3000 a. de C., importantes desarrollos técnicos comenzaron a transformar las ciudades neolíticas. Al principio, los asentamientos neolíticos eran apenas algo más que villas. Pero, conforme sus habitantes dominaban el arte del cultivo, poco a poco comenzaron a dar origen a sociedades humanas más complejas.

urbanizacion del neolitico

En la medida en que la riqueza aumentaba, esas sociedades principiaban a desarrollar ejércitos y a construir ciudades amuralladas. Al inicio de la Edad de Bronce, las concentraciones de cada vez más personas alrededor de los valles ribereños de Mesopotamia y Egipto estaban dando origen a un nuevo modelo de vida humana.

Hoy empezamos a conocer las primeras habitaciones humanas: inicialmente (protourbanismo) era lugares protegidos por toscos muros de piedra en las cuevas ocupadas ya en el paleolítico superior y medio, grupos de chozas en la estepa loésica, en lo que fueron los primeros campamentos, de época magdaleniense, encontrados desde Francia a Rusia.

En la fértil media luna es donde brotó el verdadero urbanismo. No es el caso discutir cuál de las ruinas urbanas que conocemos es la más antigua: si las ciudades de la meseta de Anatolia y sus vertientes, como Chatal Hüyük, o la serie sucesiva que Braidwood señaló en el nordeste del Iraq (Karim Shahir, Palegawra y Jarmo), o la ciudad de Jericó. Con ésta o con las de Anatolia nos remontamos al VII milenio a. de J.C. Las excavaciones que han dado a conocer las primeras ciudades han sido uno de los más importantes frutos de la arqueología en los últimos decenios.

Si nos situamos en la región del Jordán, en Palestina, en la base de la colina Tell es Sultán, donde estuvo asentada la vieja ciudad de Jericó. Lo mismo ocurre en Nahal Oren, en el monte Carmelo, y en Beidha, cerca de Petra. En estos tres yacimientos, el nivel inferior A cuenta con fuertes defensas con muros y foso, con habitaciones circulares en forma de colmena formadas con ladrillos carenados.

En el nivel B hay habitaciones rectangulares con muros revestidos de barro y pasillos con habitaciones a ambos lados. Si en el nivel A hallamos nidos de cráneos que recuerdan los de Ofnet Baviera). En el B los cráneos se recubren, modelando los los ojos. En este segundo nivel aparece el cultivo de la cebada y la cría de las cabras para alimento, en tal proporción que hace pensar en una posible domesticación; todo ello en el séptimo milenio a. de J.C., en una fase precerámica, con numerosas muestras de culto y de plástica.

En 1963-64 se excavó un lugar cerca de Diarbekir y apareció un nivel precerámico con posible cultivo del trigo y domesticación. Lo que sorprende, en un ambiente que según la datación del carbono 14 se remonta a unos 7.000 años a. de J.C., es la presencia de una sólida base de piedras en los muros de ladrillo y de un enlosado. No menos sorprendente es la presencia de agujas y una cuenta de cobre trabajado con martillo. Al mismo grupo pertenecerían los poblados de Hacilar y de Suberde, con cultivo de trigo y de cebada en el primero de ellos, más o menos sincrónico con Jericó B, ya aue se fecha a mediados del séptimo milenio.

Pero a todos esos primeros centros urbanos supera en interés el de Chatal Hüyük, en el llano de Konya, en la parte meridional de Anatolia, excavado por James Mellaart. Se trata de un poblado de gran extensión (unos 130.000 m2), formado por habitaciones rectangulares con hogar central, adosadas unas a otras, salvo en los casos en que se disponen unos patios o espacios libres entre ellas.

Los muros eran de ladrillos secados al sol; los tejados planos tenían aberturas, por las que se entraba al interior gracias a una escala de madera. Bancos junto a los muros servían como lugar de enterramiento, probablemente secundario, de los familiares. Muchas de las casas presentan las paredes decoradas con relieves o pinturas. Estas últimas ofrecen curiosos paralelos con las levantinas españolas, cuya cronología no difiere gran cosa de la de estas primeras ciudades. Es seguro que experimentaron frecuentes reconstrucciones.

Chatal Hüyük se remonta a una fecha media de aproximadamente 5.750 a. de J.C. Posee cerámica desde su comienzo, manteniéndose la fabricación de recipientes de madera o de cestería. Aunque el utillaje es básicamente neolítico (sílex y obsidiana), se encuentran pequeñas piezas de ornamento de cobré’ y plomo. La agricultura conocía varias especies de trigo además de la cebada. Cabras y ovejas acompañaban como animales domésticos al perro. El pulimento de la piedra se pone de manifiesto en las hachas, mientras la técnica del hueso produce multitud de útiles, como las cucharas, y el arte del tejido progresa claramente junto al uso de pieles. Sin duda, había ya artesanos especializados.

Es decir, en fechas que hace unos años hubieran parecido excesivamente elevadas, encontramos sociedades directamente salidas del estadio mesolítico, directo sucesor del paleolítico superior, que han progresado enormemente en el camino del urbanismo y se hallan organizando ya una vida social y religiosa intensa.

Podríamos completar lo dicho con secuencias parecidas en el Iraq septentrional con nombres como Jarmo, Hassuna, Tell Halaf, y tras esta fase entramos en la ocupación de la Baja Mesopotamia, cuando la ciudad ha adquirido toda su importancia política, que guardará durante muchos milenios, a través de las fases de El Ubaid, Uruk y Jemdet-Nasr, hasta las clásicas ciudades sumerias. Podríamos también destacar las ciudades asirías primitivas y las que van descubriéndose en el Irán, que acabarán por unir ese mundo asiático occidental con las grandes ciudades, muy posteriores, del valle del Indo, en las que vemos logros que calificaríamos de modernos en aspectos tan importantes como el agua.

La entrada en Europa de los portadores de la “revolución neolítica” es muy anterior a lo que se había creído. Aún no hace muchos años no poseíamos otro medio de establecer un puente entre Asia Menor, los Balcanes y el Egeo que las nueve ciudades (hoy las contaríamos de otro modo y aparecerían bastantes más) de Troya.

Gracias a la datación del carbono 14 sabemos que el neolítico había cruzado el Egeo alrededor del 6000 a. de J.C. Sesklo y Argissa en Tesalia, Nea Nikomedeia en la región occidental de Macedonia, nos muestran poblados con casas de madera recubierta de barro, cerámica plástica con representaciones femeninas, abundante industria ósea, ganadería que incluye los bóvidos, sepulturas en fosa, etcétera.

Desde estos centros urbanos, los primeros que conoció Europa, en un camino que debió costar unos dos mil años, ese elemento renovador que fue la ciudad se extendió al extremo occidental del Viejo Mundo.

Ver Una Imagen de la Vida Sedentaria en el Neolítico

Causas de la Reforma de Lutero Reformadores Religiosos Consecuencias

Causas y Consecuencias de la Reforma de Lutero

la reforma religiosa de luteroLutero no se veía a sí mismo como un innovador o un hereje, pero al intervenir en la controversia de las indulgencias entró en una confrontación abierta con los jerarcas de la iglesia, que lo empujó a plantear implicaciones teológicas de la justificación por la fe sola.

En 1517, el papa león X había emitido una indulgencia especial de jubileo para financiar la construcción de la nueva Basílica de San Pedro en Roma. Johann Tetzel, travieso dominico, pregonaba las indulgencias con el lema: “Tan pronto la moneda en el cofre tintinea, el alma del purgatorio ya sale y aletea”.

A Lutero le afligió en gran medida la venta de indulgencias, seguro de que la gente estaba garantizando su condenación eterna al confiar en esos trozos de papel su salvación. En respuesta, dio a la luz sus Noventa y cinco tesis, aunque los eruditos no están seguros de si las clavó en la puerta de una iglesia en Wittenberg. como se afirma tradicionalmente, o si las envió por correo a su superior eclesiástico.

En cualquier caso, las tesis eran una elegante acusación de los abusos en la venta de indulgencias. Es dudoso que Lutero intentara romper con la iglesia por la cuestión de las indulgencias. Si el Papa hubiera aclarado como Lutero quería esta cuestión de las indulgencias seguramente la cuestión se habría solucionado y terminado la controversia.

Para la mayoría de los historiadores, la publicación de las Noventa y cinco tesis marca el principio de la Reforma. Para Lutero eran una respuesta a lo que consideraba los flagrantes abusos de la venta de indulgencias de John Tetzel.

Aunque se escribieron en latín, estas tesis fueron pronto traducidas al alemán y difundidas a todo lo ancho de Alemania. Causaron profunda impresión en los alemanes insatisfechos con las políticas eclesiásticas y financieras del papado. Martín Lutero: trozos escogidos de las noventa y cinco tesis

5. El papa no tiene el poder ni la facultad para levantar castigo alguno, más allá de los que haya impuesto a propia discreción o por derecho canónico.

20. Por ende, el papa, con su remisión plenaria de todos los castigos, no puede comprenderlos “todos” en sentido absoluto, sino sólo los impuestos por él mismo.

21. Por consiguiente, los predicadores de indulgencias están equivocados cuando dicen que un hombre está absuelto y salvado de todo castigo por las indulgencias del papa.

27. Es mera charla humana predicar que el alma sale volando del purgatorio en cuanto el dinero tintinea en la caja de la colecta.

28. Es ciertamente posible que cuando el dinero tintinea en la caja de la colecta puedan crecer la codicia y la avaricia; pero la intercesión de la iglesia depende de la sola voluntad de Dios.

50. A los cristianos debe enseñárseles que si el papa supiera de las exacciones de los predicadores de indulgencias, preferiría ver la Basílica de San Pedro reducida a cenizas que erigida con la piel, carne y huesos de su grey.

81. Esta prédica perversa de los perdones hace difícil, aun para hombres instruidos, redimir el respeto debido al papa de las calumnias o, por lo menos, de los agudos cuestionamientos del laicado.

82. Por ejemplo: “¿Por qué el papa no vacía el purgatorio por razón del más santo amor y de la suprema necesidad de las almas? Que pueda salvar innumerables almas con el sórdido dinero para construir una basílica, haría de la más justa razón la más trivial”.

86. Y otra vez: “Si la riqueza del papa es mayor que la del más craso de los Cresos de nuestro tiempo, ¿por qué no construye esta Basílica de San Pedro con su propio dinero y no con el de los pobres fieles?”

90. Suprimir estos más que conscientes cuestionamientos del laicado por la sola autoridad, en lugar de refutarlos por la razón, es exponer a la iglesia y al papa al ridículo ante sus enemigos y hacer infeliz al pueblo cristiano.

94. Se debe exhortar a los cristianos a que procuren honestamente seguir a Cristo, su cabeza, a través de castigos, de muertes y de infiernos.

95. Y que entonces tengan más confianza de entrar en los cielos merced de sus muchas tribulaciones, más que a la falsa seguridad de la paz.

PARA SABER MAS…

LA IGLESIA CATÓLICA romana se sentía amenazada por la difusión del protestantismo. Su respuesta fue llevar a cabo reformas y tratar de acabar con los protestantes. Esta reacción se conoce como Contrarreforma.

CONCILIO PARA EL CAMBIO En 1545 la iglesia convocó una reunión, conocida como el Concilio de Trento, para proponer reformas en la iglesia católica. Uno de los puntos fue que los sacerdotes debían ampliar su formación, para lo que se acordó fundar seminarios (escuelas eclesiásticas). Insistieron en la obligatoriedad del voto de pobreza para monjes, sacerdotes y monjas. También publicaron una lista de libros considerados peligrosos, prohibidos para los católicos, que se llamó “índice de libros prohibidos”. Pero la conclusión principal del Concilio fue que no existiría una reconciliación con los protestantes.

LOS JESUITAS
Una de las maneras que tenían los católicos de impedir la expansión de los protestantes era divulgar su propia doctrina. En 1534 un soldado español, Ignacio de Loyola (1491-1556), herido en una batalla en 1521, orientó su vida a la espiritualidad católica y fundó la Compañía de Jesús. Su objetivo era difundir la fe católica a través de la enseñanza. Pronto estableció misiones en lugares tan lejanos como la India, China y Sudamérica. Los miembros de esta orden religiosa eran famosos por su habilidad para el debate.

CONTRA EL PROTESTANTISMO

Varios poderosos gobernantes católicos ayudaron a contener el creciente avance del protestantismo. Los reyes españoles Carlos I (1500-58) y su hijo Felipe II (1527-98) se dedicaron a ello con fervor. Utilizaron la Inquisición para castigar a los protestantes. La Inquisición torturaba a sus víctimas para obtener una confesión. Los castigos iban desde el pago de una multa a ser quemados en la hoguera. La Contrarreforma no pudo eliminar el protestantismo pero sí logró fortalecer la iglesia católica.

LUTERO COMO ESCRITOR

Desde el punto de vista literario, las obras de Lutero son la realización más importante de la literatura alemana de su siglo y aportan la creación de un instrumento expresivo que ha perdurado prácticamente hasta hoy. Ya los grandes tratados de 1520 (De la libertad cristiana y Manifiesto a la nobleza cristiana de la nación alemana) habían mostrado la energía y la eficacia que sabía dar a la prosa polémica en lengua vernácula, lo cual constituía una gran renovación, ya que este tipo de temas solían debatirse en latín; pero un planteamiento general del problema idiomático sólo se dio cuando Lutero emprendió la gigantesca tarea de traducir la Biblia en lengua vulgar.

No era la primera vez que se acometía tal empresa: desde 1466 se habían impreso catorce traducciones bíblicas en alto alemán y tres en bajo alemán; pero Lutero se proponía objetivos más ambiciosos: quería que su versión llegara al mayor número posible de personas, y para ello era imprescindible rehuir los extremismos dialectales y forjar una nueva lengua común impregnada de sabor popular. Y así, basándose en su sajón nativo y en la morfología de la lengua de la cancillería sajona, dio forma a un lenguaje “puro y claro”, como él decía, que ha sido la base del moderno alemán literario. A fines de 1521 empezaba a trabajar en el Nuevo Testamento, que se imprimiría en septiembre de 1522, y en 1534 terminaba la traducción del Antiguo Testamento.

En tan pocos años y en un país disgregado en dialectos, Lutero llevó a cabo la gran hazaña de traducir una obra de dificultades tan inmensas en una lengua popular y al mismo tiempo llena de dignidad poética, a la vez viva y correcta, tan alejada de los empobrecidos dialectos populares como de la lengua fría y artificial de la cancillería sajona. “La mujer en su casa, los niños en sus juegos, los hombres en las plazas públicas, éstos han sido mis maestros”, afirmó.

Otro importantísimo aspecto de su producción literaria es el de la hímnica eclesiástica. Los 41 himnos que compuso, a menudo con el deliberado objeto de inculcar nociones teológicas de un modo mucho más eficaz que por medio del escrito o del sermón, tuvieron una extraordinaria difusión, hasta el punto de que muchos de ellos acabaron convirtiéndose en canciones populares e incorporándose en cierto modo al patrimonio folclórico del país. Aunque en su mayoría proceden de los salmos y de los himnos latinos, Lutero les dio un carácter de expresividad muy peculiar. Recordemos, entre las piezas más características y famosas, Eiri feste Burgistunser Gott (“Nuestro Dios es nuestra fortaleza”), inspirada en el salmo 46. (Historia Universal Tomo 13 Salvat).

EL HOMBRE DE NEANDERTHAL HOMO SAPIENS Caracteristicas

EL HOMBRE DE NEANDERTHAL

En 1856, en el valle del río Neander, en la Renania alemana, se descubrió una bóveda craneana que ya presentaba rasgos semejantes a los del hombre moderno. Estos restos pertenecían sin dudas al Homo y debido a ciertas especificidades se lo incluyó en la clasificación de Homo sapiens, y, dentro de ésta, a la subespecieHomo Sapiens neanderthalensis.

Los arqueólogos sostienen en la actualidad que la evolución de este Hombre de Neanderthal comenzó hace aproximadamente unos 250.000 años, aunque sus restos son certeros y evidentes entre los 100.000 ó 150.000 años, durante el Pleistoceno (última glaciación) tardío, entre los dos últimos períodos glaciares (Riss y Würm).

Recreación de la vida del hombre de neanderthal

De acuerdo con los descubrimientos arqueológicos, estos Homo Sapiens fueron particularmente exitosos tanto en los períodos cálidos como en los fríos intensos que se sucedieron hace varias decenas de miles de años. Justamente por esta particularidad de haberse adaptado muy bien al fenómeno glaciar, es que fueron los primeros en utilizar y confeccionar su propia vestimenta, la que seguramente era de piel de mamut lanudo, reno, oso de las cavernas o rinoceronte lanudo.

Su configuración era robusta y musculosa, y su estatura era superior a la de sus antecesores, alcanzando 1,70 metros; todavía mostraba una frente huidiza y elevados arcos supraorbitales, también su mentón era huidizo aunque su mandíbula era de fuerte contextura con grandes dientes; sus manos eran largas, y su nariz más bien chata y carnosa. En cuanto a su capacidad craneana, ésta era sensiblemente superior a la delHomo erectus, alcanzando, en ocasiones, los 1.600 cm3 esto es, semejante al hombre moderno, pero con la salvedad de que era mucho menor la cantidad de circunvoluciones que poseía su cerebro.

 Como estos hombres enterraban a los muertos con una especie de rito, los paleontólogos creen ver en esto el inicio de una cultura religiosa, en particular por el esmero puesto en la inhumación del cadáver: se cavaba una foso en cuyo piso se colocaban piedras y ramas de pino; luego se depositaba el cuerpo en posición fetal  para, finalmente, depositarle flores silvestres. De acuerdo con las investigaciones arqueológicas de la prehistoria humana, el Homo sopiens neanderthalensis habría ido el primero en producir el enterramiento de sus muertos; e, incluso, algunos admiten la posibilidad de la existencia de necrópolis.

La extensión por la que se dispersó el nuevo Homo fue, a no dudar, muy grande. Se lo halló por casi toda Europa, en particular sobre la cuenca del Mediterráneo, como así también por el norte de África y la parte del continente asiático ligado a dicho mar (p. ej., Israel). También hay que destacar el trabajo en piedra de losneanderthalenses.

Si bien siguieron fabricando las hachas de mano, éstas se redujeron en tamaño y se perfeccionaron notablemente sus filos; además, introdujeron nuevas herramientas, como los rascadores, cuchillos y perforadores. Todos estos elementos muestran un mayor desarrollo de la inteligencia del hombre. Pero por algún motivo que aún no sabemos, hace aproximadamente unos 30 a 35.000 años, la subespecie del Homo sapiens neaderthalensis se extinguió, y su lugar fue ocupado por nuestro predecesor más inmediato: el Homo Sapiens sapiens.

En la Prehistoria, los primeros en celebrar algo parecido a un ritual de enterramiento fueron los neandertales, unos humanos algo diferentes de los actuales que vivieron hace 100,000 años. Se han encontrado algunos cadáveres colocados en fosas y cubiertos de un polvo rojo llamado ocre. Hace 35.000 años, con la aparición del homo sapiens sapiens, el ser humano actual, los rituales funerarios fueron más habituales y más elaborados. Además del ocre, se han encontrado en las tumbas objetos de la vida cotidiana: lanzas, objetos de piedra o hueso, pieles, adornos, flores y plantas. Cuando se descubrió la cerámica en el Neolítico, en las tumbas se introdujeron vasos y vasijas, y cuando se empezaron a utilizar metales, se enterraron también objetos de este material. Todos estos elementos que se introducían en el recinto funerario, junto con el difunto, reciben el nombre de ajuar funerario. El hecho de que se realizara todo este ritual en torno a un cadáver nos indica que existía la creencia de que algo de este sobrevivía a la muerte. Se creía que estos ritos eran necesarios para que el fallecido se integrase correctamente en el mundo de los

Fuente Consultada: Atlas de Historia del Mundo

Los Hititas Pueblos del Asia Menor Caracteristicas y Cultura

Imperio Hitita:Características, Cultura y Legado

Junto a los grandes imperios del Cercano Oriente, ha existido siempre un verdadero mosaico de pueblos menores, de historia difícil de precisar.

Aunque la mayoría de ellos han estado siempre sometidos a las grandes potencias, no dejan, con todo, de tener su importancia, ya que puede decirse que ellos han sido los débiles hilos con que se fue tejiendo la historia de los grandes países.

Por otra parte, han contribuido grandemente a la formación del común patrimonio humano, pues han servido de verdadero puente entre las viejas civilizaciones orientales y la naciente cultura griega.

los hititas

De entre todos estos pueblos, vamos a referirnos, someramente, a los tres que más han sobresalido por su importancia.

I) Los Hititas: Fueron ellos probablemente las primeras oleadas de los pueblos arios que a partir del año — 2000 comenzaron a desplazarse hacia la Media luna desde el Cáucaso y el Turkestán.

Sus belicosas tribus atravesaron, como un torbellino, la Mesopotamia y se establecieron finalmente en el Asia Menor. Allí se convirtieron en sedentarios, y a orillas del río Halys fundaron su capital Khati o Hatusas y de la cual derivan los nombres con que hoy se los conoce: katitas o hititas.

En pocos siglos estos pueblos lograron alcanzar un gran poderío. Hacia el año1600, su rey Mursil I conquistó Siria y parte de la Mesopotamia, realizando, incluso la hazaña de apoderarse de la ciudad de Babilonia, a la que saquearon duramente. Luego sobrevienen varios siglos de oscuridad.

Hacia -1300 los hititas conocieron un nuevo período de esplendor: sus fronteras se extendieron hacia el sur alcanzando los limites del poderoso Egipto. Sus más grandes reyes, Shubiluliuma, y sobre todo Katusil III someten a su dominio a Fenicia y Canaán, llevando a su apogeo el poderío hitita.

Entonces sobreviene el final. Empeñados en guerra contra Egipto, se entabla la gran batalla de Kadesh, cuyo resultado indeciso hace que Katusil firme un tratado de paz desventajoso con Ramsés II. Así detenidos, los hititas ceden nuevamente en importancia; y poco después, de su brillante imperio sólo queda el recuerdo. La hegemonía del Asia Menor pasa a otro pequeño pueblo.

Su Cultura:El carácter guerrero y la superioridad que les otorgaba el empleo de carros de combate permitió a los hititas controlar temporalmente regiones fértiles y ricas; pero la heterogeneidad de sus componentes étnico-culturales y lo expuesto de sus dominios, los condujeron prematuramente á la ruina y el olvido.

Los hititas fueron sin duda alguna los más poderosos y civilizados de todos los pueblos del Asia Menor. Las modernas excavaciones efectuadas en su antigua capital descubren los restos de su cultura brillantísima y revelan que existieron estrechísimas relaciones entre los hititas y un pueblo del Mar Egeo, los cretenses, maestros de los futuros griegos…

Se han encontrado, al mismo tiempo, más de 10.000 tablillas de arcilla, referentes a relaciones diplomáticas, asuntos comerciales, y demás, constituyendo un valioso archivo de documentos sobre la vida de los hititas.

La temprana y total destrucción del Imperio Hitita impidió a buen seguro el desarrollo de sus potencialidades culturales, así como también el aprovechamiento y la asimilación de lo que había tomado de las civilizaciones egipcia y mesopotámicas.

Sin duda, uno de los aspectos más interesantes de la cultura hitita lo constituye su religión, que tuvo un carácter eminentemente sincrético y a la que se incorporaron divinidades y cultos de las más variadas procedencias.

De entre el numerosísimo panteón hitita  (en el que se habla metafóricamente de “mil” dioses) se destacaron por sobre todos la pareja integrada por la diosa Sol de Arinna y su esposo, el dios de las tempestades y eventualmente de la guerra, Teshup, así como su hijo (amante de la madre cuando ésta tomó carácter de diosa de la fecundidad), que representaba al dios Sol en la plenitud de su brillo y de su juventud.

La religión hitita, en la que tuvieron gran participación la magia, la astrología, la adivinación y los presagios, influyó sensiblemente en las religiones posteriores de diversos pueblos del Oriente mediterráneo y, a través de ellos, del mundo helénico, e incluso del Imperio Romano.

Así, la adivinación por medio del hígado de los animales sacrificados al efecto, que por vía de los etruscos pasó a la Roma primitiva.

En cuanto a las actividades económicas, es evidente que los hititas aprendieron de los mesopo-támicos el cultivo intensivo de la tierra y sobre todo el comercio, que practicaron muy activamente, utilizando recursos avanzados, como los préstamos con garantía prendaria, los préstamos con fiador, diversos tipos de contratos con garantías, etcétera.

Asimismo, los hititas se destacaron como grandes constructores de ciudades fortificadas, templos, palacios, etc., los que adornaron con abundantes esculturas y relieves de factura primitiva, pero, al mismo tiempo, recia y original. En sus construcciones evidenciaron una predilección por los grandes bloques de piedra. El edificio predominante no era el templo, sino el castillo que alojaba a los jefes guerreros.

Su escritura era de tipo cuneiforme, como la de los sumerios de la Mesopotamia, y su lengua —una variante del idioma ario o indoeuropeo— poseía muchas raíces similares a las de nuestro actual alemán o inglés.

La gran influencia ejercida en toda la antigüedad por este pueblo tiene un origen religioso. En efecto, su máxima divinidad era la “Gran Madre”, la Luna, encamación de todas las fuerzas germinativas y reproductoras de la tierra y su culto daba lugar a prácticas violentas y licenciosas.

Estas creencias sirvieron de base a numerosos ritos supersticiosos que se extendieron por todo el Oriente. Incluso, fueron asimilados por los etruscos, pueblo costero del Asia Menor, que posteriormente emigrarán a Italia y serán los antecesores directos de los romanos.

diosa hitita

Estatuilla de una diosa hitita, de bronce fundido. La metalurgia del bronce, y posteriormente la del hierro, fueron logros muy tempranos de la civilización hitita, en especial la última, obtenida a mediados del segundo milenio a. de J. C. El hierro resultó superior al bronce cuando se descubrió la posibilidad de otorgarle dureza y de que la mantuviera, lo cual fue logrado mediante lo que actualmente se conoce como cementación.

Bajorelieves Hititas

Los bajorrelieves hallados en Karkemish, sobre el Eufrates, en Siria del Norte, han sido uno de los jalones que permitieron a los sabios “redescubrir” la existencia de un pueblo, desaparecido prácticamente de la historia. Vemos un rey hitita y su familia (niños reales: bajorrelieve del “Séquito del rey Araras”—Karkemish—. Hacia el 770 a. C).

Diosa hitita amamantando
Diosa amamantado a un joven, Karatepe. Siglo VIII a. de J. C. Los dioses hititas eran numerosos y variados. El culto oficial se rendía, sobre todo, a la diosa solar de Arina y a su esposo, el dios de la Tormenta. Divinidades indoeuropeas se mezclan a los dioses locales, hurritas y babilónicos. Los textos rituales están
escritos en todas las lenguas del Oriente antiguo.

EL LEGADO DE LOS HITITAS
Sociedad esencialmente militar, el Imperio de los hititas desaparece en medio de una tormenta de guerras e invasiones. Se observaban reglas jurídicas estrictas que limitaban el poder de los reyes, suavizando las relaciones entre individuos—cosa insólita en Oriente—; incluso en los tratados con sus vecinos se establecían normas que eran un esbozo de derecho internacional. Pero no idealicemos: la casta guerrera reinaba sobre una masa de campesinos, clasificados según los grados de servidumbre. Los hititas extendieron el uso del hierro y descubrieron la fabricación del acero.

Sus ejércitos eran temibles y numerosos. En Kadesh, Mutallu alineó a 20.000 hombres y 500 carros de combate. Sus movimientos y su habilidad en los asedios habían sido poco frecuentes hasta entonces. Grandes constructores (la muralla de Hattusas tenía más de cinco kilómetros de longitud) fueron los primeros en introducir ventanas en sus edificios. Tolerantes, acogieron todas las divinidades, añadiendo a los dioses indoeuropeos, los dioses hurritas y babilónicos. Su cultura era cosmopolita, y los archivos de Hattusas contenían textos en todas las lenguas de Anatolia, en sumerio, en akkadio, transcritas en caracteres cuneiformes.

En los anales reales se intentaba reconstituir la historia pasada, y, por tanto, los de los hititas ocupan, gracias a esto, un lugar importante entre los archivos del mundo antiguo. Sin embargo, resulta un poco difícil hablar de cultura hitita. Esto se debe, sin duda, a que el “Imperio” estaba constituido por un conglomerado de pueblos muy diversos, que no se sometían a su administración directa.

Gran número de tratados reglamentaban las relaciones de vasallaje, que comprendía el pago de tributos y el envío de contingentes militares. A cambio, el soberano hitita garantizaba a sus vasallos el mantenimiento de sus Estados, que conservaban sus lenguas, sus costumbres y su originalidad. Esta ausencia de cultura uniforme limita, asimismo, las influencias posibles de este pueblo, que dominó la parte septentrional del Oriente durante siglos, en el transcurso del segundo milenio.

Algunos especialistas piensan que los antiguos griegos, a través de los aqueos, mantenían con ellos ciertos contactos, tomando de este pueblo algunos nombres de dioses, la forma de los cascos de guerra y algunos instrumentos de música. Aportaciones muy modestas, si las comparamos con la herencia egipcia o babilónica.

II) Frigia: Fueron los sucesores de los hititas en el dominio del Asia Menor. Hacia el año 900, su capital Ancira, edificada en el lugar actualmente ocupado por Angora (Ankara), capital de Turquía, se convirtió en el centro político más importante del Asia Menor.

Los orígenes del poderío de Frigia están enlazados a extrañas leyendas: Gordio, un simple campesino, se convirtió en su primer rey, por haber sido el primer hombre llegado al templo, cierto día, de acuerdo a lo determinado por su dios. El carro del nuevo monarca quedó consagrado a la divinidad, y un oráculo predijo que quien lograra desatar su complicado nudo sería dueño del mundo. Alejandro Magno lo cortó de un golpe con su espada.

El rey siguiente Midas, fue un monarca muy codicioso, llegando a pedir a los dioses fue todo cuanto el tocara se convirtiera en oro. Para castigarlo, los dioses le concedieron la gracia: todo cuanto tocaban sus manos se convertía en oro, incluso la 2omida. A punto de morir de hambre, sólo pudo librarse de su poder bañándose en el río Pactolo, que desde entonces arrastra arenas auríferas.

Leyendas aparte, la gran importancia de este reino consistió en que su religión influyó notablemente en las costumbres de todos los países orientales y además, sobre toma y Grecia.

En Frigia, la “Gran Madre” —divinidad recibida de los hititas— se denominaba Abeles a causa de la montaña donde se hallaba su célebre santuario, y era igualmente a encarnación de todas las fuerzas fecundantes de la naturaleza. Los ritos sanguinarios escandalosos en honor de esta diosa y de su esposo Atis, fueron muy populares en todo el Mediterráneo, y se puede afirmar que en ciertas épocas, en Roma, la diosa Cibeles llegó a tener más adeptos que los mismos dioses romanos.

III) Lidia: Hacia el año — 600 surgió este pequeño reino que pronto lograría el dominio de toda el Asia Menor. Su primer rey Giges, tras vencer y someter a los frigios, estableció su capital en Sardes, convirtiéndola en uno de los mayores centros culturales del Oriente. Su sucesor Aliates, durante 40 años engrandeció el pequeño reino llevándolo al apogeo y dejando a su hijo Creso la fama de gobernar el estado más rico del mundo.

Muy buen administrador de su colosal fortuna, Creso fue uno de los primeros monarcas que acuñó monedas con la garantía del gobierno. Así extendió muchísimo el comercio por todo el Oriente, facilitando el nacimiento de las civilizaciones mercantiles del Mediterráneo.

La caída de Creso significó el sometimiento de su patria: Atacado por Ciro, rey del Irán, la ciudad de Sardes cayó en — 545 en manos del enemigo. Creso se trepó sobre una pira para perecer con toda su familia, pero Ciro ordenó apagar las llamas, le perdonó sus agravios y le nombró su tesorero, aunque anexó todo el país a su imperio.

La cultura de Lidia nos es bien conocida: son muy numerosos los vasos, joyas, y demás objetos artísticos que nos quedan, y todos manifiestan claramente que ya se había producido la declinación de la influencia egipcia y mesopotámica, para dar paso al temprano influjo de los primeros pueblos griegos. Las viejas civilizaciones orientales estaban en decadencia, y se asistía al nacimiento de una nueva era.

Así, los reinos del Asia Menor fueron como las avanzadas de la cultura helena, que ya se insinuaba en el horizonte. Entonces, se hizo realidad la amalgama del nuevo espíritu griego con las viejas civilizaciones orientales.

DOCUMENTOS: LEYENDAS

El anillo de Giges: Giges, rey de Lidia, fue un humilde pastor que alcanzó el poder real y poseía un anillo que lo tornaba invisible.

Las orejas de Midas: En una competencia musical entre los dioses Apolo y Pan, Midas, a quien nadie había pedido opinión, declaró que el canto de Pan era superior al del dios del sol. Irritado Apolo por su intromisión, considerando que sólo un asno podía opinar así, le condenó a llevar orejas de burro eternamente.

Al principio, Midas, de vuelta en su reino, pudo ocultarlas con un amplio gorro, pero cuando tuvo que cortarse el cabello, pese que eligió para ello a su esclavo de mayor confianza, tuvo que pedirle el más riguroso secreto y no pudo vivir tranquilo, temiendo que el siervo lo traicionara. El esclavo, desesperado por no poder confiar a nadie la vergüenza de su orgulloso rey, hizo un pozo y, metiendo la cabeza adentro, le conté a la tierra el secreto de Midas, quedando aliviado. Pero en el lugar crecieron unas cañas y cuando el viento las agitaba, susurraban bien claramente: “¡El rey Midas tiene orejas de burro!”…

El nudo gordiano: Este nudo, imposible de deshacer, ataba al yugo, la lanza del carro de Gordio, antiguo rey de Frigia. El oráculo pronosticó el Imperio de Asia a quien lograra desatarlo. Como ‘no se veían los cabos, nadie conseguía separarlo. Alejandro, rey de Macedonia, solucioné el problema, cortando el nudo con un solo tajo de su espada.

Leyenda de Esopo: Esopo, esclavo frigio de Janto, encargado por su amo de procurar para un banquete lo más exquisito y mejer que hubiere en el mercado, compré sólo lenguas, que hizo aderezar de varios modos. Disgustado el amo por, lo que creía torpeza de su esclavo, iba a castigarlo, pero los amigos, que conocían la agudeza de Esopo, solicitaron su perdón, a condición de que se explicara. Esopo hizo el elogio de la lengua, como el más noble instrumento que posee el hombre. Ordenado otro día que adquiriese lo peor del mercado, volvió a servir diversos platos de lengua. Janto, irritado, lo reprendió, pero Esopo se disculpé graciosamente, presentando a la lengua como el peor de los males, cuando está al servicio de la torpeza, la falsedad y la maledicencia. Los convidados alabaron la sagacidad del esclavo frigio.

AMPLIACIÓN DEL TEMA:

PROCEDENTES DEL centro de la actual Turquía, los hititas contaban con un ejército disciplinado. Conquistaron Babilonia en el 1595 a.C. y se transformaron en uno de los mayores poderes de Oriente Medio. Los hititas gobernaban su imperio desde Bogazkoi, en la actual Turquía, donde habían construido una fortificación de unos 5 km de largo.

PROEZAS MILITARES El éxito militar de los hititas dependió en gran medida de sus carros y de la manera de utilizar las armas. Los soldados hititas eran versátiles. Peleaban con lanzas en las llanuras y con espadas cortas en las colinas.

LOS HITITAS INVADEN EGIPTO

Alrededor del 1304 a.C., los hititas atacaron a los egipcios en la batalla de Kades. Ambos bandos se atribuyeron la victoria. Un tratado de paz estableció la frontera egipcio-hitita en una línea que pasaba por el norte de Damasco.

IMPORTANCIA DEL HIERRO

En su tierra de origen, los hititas comenzaron a practicar la técnica de extracción de hierro de las menas. Eso los hizo extremadamente poderosos. El hierro era mejor para fabricar armas, menos caro que el bronce y más duro que el cobre o el latón. Por otra parte, las menas de hierro eran más abundantes que las de cualquier otro mineral. Los hititas también empezaron a usar el hierro para fabricar sus armas y herramientas. Los arados de hierro, por ejemplo, podían utilizarse en terrenos muy duros. Se perfeccionó, por lo tanto, el comercio y la agricultura. Los hititas mantuvieron en secreto el descubrimiento del hierro hasta la caída de su imperio.

FIN DEL IMPERIO HITITA

El imperio hitita perduró desde el 1460 a.C. hasta el 1200 a.C. Después sobrevino el predominio de los asirios, quienes conquistaron su propio imperio. Al mismo tiempo, a la tierra de origen de los hititas (en la act. Turquía) habían llegado muchos pueblos extranjeros procedentes del noroeste.

EL IMPERIOASIRIO

El reino de Asiría se había concentrado en el valle del Tigris alrededor del 2000 a.C. En el s. IX a.C., los asirios comenzaron a conquistar territorios en Mesopotamia. En los doscientos años siguientes, el ejército asirio se hizo con el control de la región. Forzaron a los reyes a pagar tributos e impuestos y provocaron la migración de muchos pueblos. A comienzos del s. VII a.C., el imperio asirio conquistó Mesopotamia.

LAS PRINCIPALES CIUDADES

Los asirios tuvieron varias capitales. El rey Sargón II (que gobernó del 721 al 705 a.C.) construyó la capital en Jorasabad. Después de su muerte en el campo de batalla, su hijo, el rey Senaquerib (que gobernó del 704 a.C. al 681 a.C.) construyó la última ciudad, Nínive. Era una ciudad amurallada provista de 15 anchas puertas. Una ciudadela interior albergaba los palacios reales. En el 689 a.C. Senaquerib saqueó Babilonia. Fue asesinado por su propio hijo, quien restableció la gloria de Babilonia.

LA CONQUISTA DE ASIRÍA

El siguiente rey, Asurbanipal (que reinó del 668 al 627 a.C.), fue un gran militar y llevó a cabo grandes proyectos. A su muerte, Asiria era un estado poderoso. Pero los babilonios se aliaron con otros estados para conquistarla. En el 612 a.C. saquearon la ciudad de Nínive lo que significó la caída del imperio asirio.

IMPERIO NEOBABILÓNICO

Babilonia se convirtió en el centro de un gran imperio. Nabopolasar (que reinó del 626 al 605 a.C.) hizo de Babilonia la capital de su reino y fundó la dinastía neobabilonia. Su hijo Nabucodonosor (que reinó del 605 al 562 a.C.) fue el más famoso de sus descendientes y reinó durante más de 40 años. Restauró Babilonia, construyendo nuevas avenidas, un palacio, un templo y una magnífica entrada a la ciudad, la puerta de Ishtar. Durante su reinado se construyó la torre de Babel, enorme templo del que se habla en la Biblia.

LA CAUTIVIDAD DE BABILONIA

Nabucodonosor emprendió duras campañas contra los judíos y sofocó todas sus rebeliones. En el 586 a.C. el rey destruyó Jerusalén, con el templo de Salomón. Los sobrevivientes fueron llevados prisioneros a Babilonia. Esto es lo que se conoce como Cautividad de Babilonia. Los judíos no recobraron la libertad hasta el 539 a.C., tras la invasión persa de Babilonia. El último imperio mesopotámico fue el persa.

EL COBRE su uso en la antiguedad Fabricacion de armas y utiles Metalurgia

Desde los primeros días del homo habilis hasta el 4000 a. J.C. mas o menos , los útiles y las armas estaban hechas de piedra, madera o hueso. La piedra es el mas duradero de esos materiales, y el más apropiado para que perdure como prueba de la actividad humana en el remoto pasado.

Como consecuencia de ello, este largo período se conoce como Edad de Piedra, un concepto empleado por vez primera por el poeta romano Tito Lucrecio Caro (95-55 a. J.C.), y reintroducido por el arqueólogo danés Christian Jürgensen Thomsen (1788-1865) en 1834.

La Edad de Piedra se divide en Paleolítico, Mesolítico y Neolítico (de las palabras latinas que significan «Piedra Antigua», ((Piedra Media» y ((Piedra Nueva», respectivamente), periodización basada en las técnicas cada vez más avanzadas de trabajar la piedra.

Pero de forma ocasional, las gentes de la Edad de Piedra debieron hallar guijarros que no eran como los demás guijarros. Ante todo, esas piedras de forma extraña halladas por azar eran brillantes y más pesadas que las demás de su tamaño.

Si se golpeaban con un mazo de piedra, no se partían o se disgregaban, sino que se deformaban.

Esas piedras eran en realidad metales. Se conocen docenas de metales, pero la mayoría se encuentran combinados con sustancias no metálicas, y el resultado son sustancias pétreas. Tan sólo los metales inertes y que tienden a no combinarse con otras sustancias pueden hallarse en estado libre.

Los tres metales inertes más fáciles de encontrar en estado libre son más bien raros. Se trata del cobre, la plata y el oro. Su rareza la demuestra el hecho de que la propia palabra metal procede de un término griego que significa “buscar”.

Los seres humanos ya trataban los nódulos metálicos en el 5000 a. J.C. o incluso antes. Por su peculiar brillo y porque, batiéndolos, podían adoptar formas interesantes, al principio se usaron casi exclusivamente como adornos. El oro era el metal más buscado, porque presentaba el color más hermoso (un amarillo reluciente) y era el más pesado y el más inerte.

En efecto, con el transcurso del tiempo no se altera. La plata, de un amarillo muy pálido, tiende a ennegrecerse a la larga, y el rojizo cobre puede volverse verde. (Cobre deriva de Chipre, la isla donde primitivamente se obtenía este metal.)

Los metales se hicieron lo bastante comunes para ser usados con otros fines, cuando los seres humanos descubrieron que pueden conseguirse de unas rocas especiales llamadas menas. De éstas, la primera identificada fue la de cobre. El cobre, en efecto, se combina con oxígeno, carbono o con ambos en ciertas menas, y hacia el 4000 a. J.C. se descubrió que de ellas puede obtenerse cobre en estado puro.

Al principio, sin duda, aquel proceso fue accidental, a resultas de un voraz incendio forestal declarado sobre una mena de cobre. Al calor del fuego, el carbono de la madera y de la mena se combinarían con el oxígeno de la segunda para formar dióxido de carbono, un gas que al dispersarse dejaría tras de sí el metal.

Alguna persona observadora pudo descubrir los nódulos rojizos entre el rescoldo, se comprenderían las circunstancias que rodean el fenómeno, se buscarían las menas y se prendería deliberadamente el fuego. De este modo fue posible la metalurgia u obtención de metales a partir de sus menas.

Los adornos de cobre se hicieron más comunes en adelante, pero ese metal no podía utilizarse en la manufactura de herramientas, en contra de lo que pudiera creerse. Después de todo, una piedra afilada se embota con el uso, y sólo puede volverse afilar mediante un proceso laborioso. En cambio, si una pieza de metal con el canto cortante se embota, se puede volver a afilar sencillamente por percusión. No obstante el cobre se desgastaba con excesiva facilidad y no podía batirse cada vez, después de usarlo en tareas de menos importancia.

EL COBRE: El cobre fue, por ser muy maleable, el primer metal utilizado por el hombre. Quizás le haya parecido una clase superior de piedra, porque puede ser doblado, modelado y reducido a láminas. Además, si se lo somete a la acción del calor, se licúa y adquiere la forma del recipiente o molde donde es volcado. Al enfriarse, retiene esa forma y se vuelve tan duro como la piedra. De esta manera, el cobre presentó mayores ventajas que la piedra; una herramienta de cobre puede volverse a afilar y, si se rompe, puede fundirse de nuevo. Más tarde, el cobre fue fundido con el estaño y el hombre consiguió el bronce. Lo utilizó sobre todo para la fabricación de cuchillos, espadas y puñales. Por último, al trabajar el hierro, los hombres pudieron desmontar selvas, combatir animales peligrosos, construir embarcaciones, edificar ciudades.

Hace 6000 años, trabajar el metal era una tarea muy laboriosa. Para reducir el cobre, se ponían los trozos del mineral en un crisol poco profundo y, sobre éste, se hacía un fuego con carbón de leña. El proceso implicaba elevar la temperatura del mineral hasta más de 1000 grados. Cuando el metal se había fundido, el crisol era retirado, probablemente con una pala de madera, y la masa resultante se vertía en un molde de piedra o de arcilla.

Esta acción requería mucha habilidad, puesto que el cobre, en pocas cantidades y depositado en un recipiente plano, tarda menos de 15 segundos en enfriarse. Las posibilidades de quemarse con el metal líquido o al extraer el crisol del horno, por otra parte, eran muy elevadas. Luego, la aleación se fundía otra vez -para que se adaptara a la forma del molde- y podía ser forjada -se golpeaba repetidamente el objeto con un martillo de piedra hasta que éste tomara su forma definitiva-. En última instancia, “sólo” quedaba pulir, decorar y enfriar el objeto. La dificultad que implicaba fabricar herramientas de cobre explica, en gran medida, la lentitud con que se desarrolló la metalurgia.

Fuentes: Historia y Cronología de la Ciencia y los Descubrimientos de Isaac Asimov
Enciclopedia Encarta – Enciclopedia Electrónica – Wikipedia

Ampliar: Edad de los Metales

LA CERAMICA Descubrimientos en el Neolitico Inventos del Hombre

La Cerámica: Descubrimientos en el Neolítico

Para los seres humanos siempre ha sido importante transportar objetos, y la manera mas obvia de hacerlo es sirviéndose de las manos o llevándolos bajo el brazo. Pero lo que puede de transportarse de este modo es limitado. Lo que necesitábamos eran, por así decirlo, manos artificiales, considerablemente mayores que nuestras manos naturales.

Los objetos podían trasladarse en pellejos, pero su forma era inadecuada y resultaban pesados. Las calabazas podían servir, pero había que tomarlas tal como salieran. En un momento dado, los seres humanos aprendieron a urdir ramitas o fibras y a fabricar cestos: éstos eran ligeros y podía dárseles cualquier forma.

Pero, claro está, los cestosVasija antigua de ceramica sólo servían para transportar objetos sólidos y secos, cuyas partículas aventajaran en tamaño a los intersticios de la urdimbre. O sea que, por ejemplo, los cestos no podían emplearse para contener harina o aceite de oliva o, lo que era más importante todavía, agua.

Tal vez se consideró natural revestir los cestos con arcilla, la cual, una vez seca, cegaría los orificios y daría como resultado un cesto sólido. Sin embargo, el barro reseco tiende a desprenderse, sobre todo si el cesto se agita o se golpea. Ahora bien, si se exponía al sol y se le dejaba cocerse directamente, el barro se tornaba más fuerte y el cesto se hacía más apto para transportar polvos y fluidos.

Pero entonces, ¿para qué recurrir a un cesto? ¿Por qué no limitarse a tomar arcilla, moldear con ella un recipiente y dejarla secar al sol? Se obtendría entonces una tosca vasija de tierra; algunas de ellas pudieron manufacturarse por ese procedimiento en una fecha tan temprana como el 9000 a. J.C. Tales recipientes son delicados y, claro está, no duran mucho.

Se precisaba, pues, someterlos a mayor calor. Cuando la vasija de tierra se ponía al fuego, se convertía en cerámica resistente. Los restos más antiguos de la misma pueden fecharse, tal vez, en el 7000 a. J.C. Podría tratarse de la primera vez que se usaba el fuego para algo que no fuera alumbrar, calentar o cocinar.

La cerámica no sólo hizo posible transportar líquidos, sino que introdujo una nueva forma de cocinar. Hasta entonces, el alimento se solía asar, exponiéndolo directamente a las llamas o al calor seco. Desde el momento en que existió el recipiente capaz de contener agua y resistir el calor del fuego, el alimento podía calentarse en esa agua: o sea que podía cocerse. De este modo nacieron los cocidos y las cacerolas.

Naturalmente, la cerámica podía decorarse y tener buena forma. Los ejemplares inteligentemente decorados gozarían de especial demanda. Los artesanos podrían cambiarlos por otros materiales que precisaran. Y dado que la cerámica tiene una duración indefinida si se cuida bien, puede cambiar a menudo de manos, y un grupo humano puede utilizarla para comerciar con otro grupo.

En la cerámica primitiva, la arcilla era apisonada y se le daba la forma de un recipiente; el resultado era algo muy desigual y asimétrico, pero útil.

arte rupestre

Aunque la invención y el desarrollo de la cerámica se circunscribe al Neolítico, el uso de la arcilla, un elemento muy abundante en la naturaleza y fácil de modelar cuando está húmedo, se remonta al Paleolítico Superior, un período anterior. Murales rupestres. En las cuevas de Tuc d’Audoubert, en los Pirineos franceses, se hallaron estos dos bisontes hechos con arcilla cruda. Tienen unos 15.000 años de antigüedad.

Si a la vasija se le pudiera imprimir un movimiento giratorio, una presión relativamente ligera de la mano daría lugar a una forma simétrica y cilíndrica, y con las adecuadas variaciones de la presión o empujando hacia abajo, podrían introducirse complicadas modificaciones en el cilindro básico pero conservando su simetría. Esto sería posible si la arcilla se colocara en una pieza de madera o de piedra, horizontal y circular (torno de alfarero), provista de un eje central por debajo, alojado en un orificio, que al moverse imprimiría  al conjunto un movimiento giratorio rápido.

técnicas para ceramica La técnica de la cerámica de espiral fue la más habitual antes de la invención del torno de alfarero. Tras amasar La arcilla, se formaban finas tiras alargadas.
Posteriormente, sobre una base de arcilla, se iban enrollando las tiras hasta que el recipiente cobraba la forma deseada.
Para alisar la superficie del recipiente y asegurar así su impermeabilidad, se unían luego las tiras de arcilla con el dedo pulgar.
En el caso de la cerámica impresa, la más antigua y extendida, se procedía entonces a decorar con un objeto punzante o dentado el exterior de la pieza.
Por último, bastaba secar el objeto de cerámica para que se hiciera resistente. Hasta el descubrimiento del horno, se hizo directamente sobre las hogueras.

Fuentes: Historia y Cronología de la Ciencia y los Descubrimientos de Isaac Asimov
Enciclopedia Encarta – Enciclopedia Electrónica – Wikipedia

Caballos Famosos Nombres de Caballos El Hombre y el Caballo

Caballos Famosos – Nombres de Caballos: El Hombre y el Caballo

EL HOMBRE Y EL CABALLO:

 Bucéfalo: BucéfaloOtro de los grandes caballos de la historia. Vivió hace 2400 años Su nombre significa cabeza de buey, porque era de frente muy ancha, cara redondeada y una estrella blanca le marcaba el rostro. Una leyenda da afirma que Bucéfalo era el resultado del cruce de dromedario y elefante. Fue el corcel de Alejandro Magno (356-323 a. de C.) rey de Macedonia, el más grande conquistador de la antigüedad.
BabiecaBabieca fue el caballo de Rodrigo o Ruy Díaz de Vivar nacido en Burgos, España (1040-1099), llamado El Cid (del árabe, as-sid, señor). La historia y la leyenda lo convirtieron en El Cid Campeador (que distingue o sobresale, campeón). Definido como personaje histórico y semi-legendario, pasó la primera parte de su vida en los dominios de Sancho de Castilla, que luego sería rey.
PegPegaso aso es el caballo alado más famoso de toda la mitología. Y como ser mitológico que se precie, tiene diversos orígenes. Que nació en las fuentes del océano, que brotó del cuello de una de las tres Gorgonas: Esteno, Euríale y Medusa. Estas niñas eran peligrosas y de temer, pero sólo la última era mortal. Tenía la cabecita envuelta en rizos que eran serpientes, dentadura similar a la del jabalí, manos de bronce y alas de oro.
MarengoMarengo: La victoria de Marengo (Italia) fue tan colosal que Napoleón llamó”Marengo” al caballo que montó durante aquella batalla. Aunque,tuvo otros caballos en estima, entre ellos, “Intendente” : Marengo,fue siempre su predilecto. Este era un caballo tordillo de raza árabe con unos 1.45m de alzada. Fué importado de Egipto a Francia en el año 1799, a la edad de seis años. Fué el corcel más conocido del emperador Napoleón I (contaba con unos 130 caballos para su uso personal).
“StrategosStrategos fue el nombre del caballo favorito del general cartaginés Aníbal. Era un animal de gran alzada y musculoso, de pelo negro y muy veloz. Aunque algo inquieto, era muy obediente cuando Aníbal lo montaba y fácil de dirigir, incluso cuando el noble cartaginés no usaba bridas.
IncitatusIncitatus Cuenta la historia, que el todopoderoso Emperador Romano Cayo Cesar, mas conocido como Calígula (12-41 DC), para consolidar mas su poder dentro del Parlamento, designó Senador, Cónsul y Sacerdote… ¡a su Caballo Incitatus!, también nombraba Senadores y los humillaba haciéndolos correr detrás de su carruaje, cuando querían hablarle y los obligaba (bajo pena de muerte) a apoyarle en todos sus insensatos actos de gobierno.
Moro La historiaMoro cuenta que Lamadrid se apoderó en La Rioja del caballo moro de Facundo, que quedó abandonado en Córdoba cuando su retirada después de el Tío. López, sin creer que “ese mancarrón”, como dice a Rosas, era el célebre caballo de Quiroga, se lo apropió. Quiroga no pudo conseguir que se lo devolviera, y su furor estallaría con estruendo.
Rocinante Sin su cabalRocinante lo el hidalgo Don Quijote no hubiera podido recorrer la Mancha en busca de aventuras simulando a los grandes caballeros de los libros que le obsesionaron y le llevaron a la locura. No se puede decir que fuera un caballo espectacular, ni siquiera un caballo de gran cuna, sólo fue un amigo que le acompañó junto a Sancho.

EL CABALLO Y EL HOMBRE: De los seres no humanos que acompañaron a nuestros primitivos, el caballo se ganó un lugar privilegiado en la historia, porque juntos hicieron historia. Hubo tiempos en que fue sustento, contribuyó en los asentamientos como bestia de tiro y carga, fue el primer medio veloz de transporte e incomparable aliado en las guerras.

Caballos Famosos de la HistoriaEl animal, tal como es conocido, es producto de una larga evolución que le llevó desde pequeño mamífero acompañante a figura casi mítica. Milenios atrás el caballo era un animalito del tamaño de tu perro con cuatro dedos en las manos y tres en las patas en lugar de cascos.

Los investigadores más reconocidos (Charles Darwin, Thomas Henry Huxley, Wladimir Kowalewsky, Joseph Leidy, Othniel Charles Marsh) asumen que los fósiles reconocerían una antigüedad cercana a los cincuenta millones de años.

La teoría más reconocida sustentada por la mayoría de los tratados de hipología, aseguran que el caballo de Przewalsky, habitante de las llanuras de Mongolia el el ancestro original. Existen algunos ejemplares conservados en zooloógicos.

La cebra, el anagro, hemíono o asno silvestre, asno y mula, forman parte de la misma familia. Pero el caballo difiere de todos por su tamaño, estructura robusta, crines y cola abundante.

El itsmo de Bering, apenas una callejuela de tierra que unía Alaska y Siberia, que luego se abrió dando lugar al actual estrecho de Bering (por Vitus Jonassen Bering, 1681-1741, explorador danés al serio de Rusia), fue el puente natural usado por los animales para ajar desde el norte de América al continente asiático. Diez mil años atrás, se extinguieron en los territorios americanos y sólo regresarían n los conquistadores para aposentarse, procrear y extenderse como nacidos para vivir en esas tierras, como si sus genes hubiesen reconocido la cuna ancestral.

El más famoso hipólogo de la antigüedad fue Jenofonte (430-355 de C.), historiador griego, discípulo de Sócrates, que escribió varias obras fundamentales y algunas sobre los caballos, cría, cacería, quitación y psicología de la doma.

Su transformación se fue gestando paulatinamente junto a los humanos. No apareció como un extraño. En los primeros tiempos, cuando los hombres aprendieron a dominar los ímpetus equinos y pudieron subírseles al lomo, lograron prodigios. La capacidad motora se acrecentó muchas veces.

La distancia y el poder. Se podía ir y volver rápidamente. Arrasar aldeas vecinas, alcanzar al que fugaba, asestar golpes desde la altura, infundir miedo. Los cuerpos de hombre y caballo se mimetizaron. Eran uno. Pero el humano daba las órdenes y el manso dejó domar y dominar.

Estaba dispuesto a servir. Como medio transporte era incansable. Se alimentaba con poco; dormía en cualquier lado; requería escasa atención. Con un tiempo de gestación de ce meses, a pocas horas de su nacimiento el recién nacido se incorpora y aprendía a caminar solito. Abría los ojos y ya era independiente.

La relación hombre/mujer/niños/ancianos con el caballo se hizo fácil y necesaria. Se aprendía a montarlo desde la infancia y se lo dominaba hasta la ancianidad. Era juego, transporte, diversión, medio de carga y traslado de enfermos. Les sirvió cuando fueron nómades. Cuando se asentaron en villorios. Cuando debieron huir. Sobre su lomo dormían. Con su cuerpo generoso se cubrían de los ataques.

El caballo caminaba o corría; cruzaba vados, desiertos o pedregales. Trepaba cerros o volaba en las llanuras. Un caballo entrenado y fuerte podía alcanzar velocidades cercanas o superiores a los sesenta kilómetros por hora a campo traviesa y montados.

Piénsese que habrían de pasar decenas de miles de años para que los seres humanos alcanzaran, con las primeras locomotoras a vapor, los veinte kilómetros horarios y a fines del siglo XVII, los cincuenta.

En aquellas primeras andanzas, donde el paso del tiempo no abrumaba ni exigía apuros insolentes, cuando el hombre pudo aliarse físicamente a su corcel, se sintió alado. Había adquirido una condición nueva y prodigiosa. Una más que sumaba a sus recientes conquistas fabulosas; el fuego, por ejemplo.

La herradura, desarrollada posteriormente con el descubrimiento del hierro, dotó al animal de una capacidad motriz muy superior e inigualada hasta muchos siglos después sólo por medios mecánicos, en aquellos tiempos insoñables. Atila, Gengis Kan, los persas, Alejandro Magno, montaron y con quistaron enormes territorios.

Los romanos construyeron hipódromos para carreras con carros de dos, tres y cuatro caballos (bigas, trigas y cuadrigas). El más grande fue el Circus Maximus, que tenía seiscientos metros de largo y cieno cincuenta de ancho y capacidad para doscientos mil espectadores. El más famoso auriga que registra la historia fue Diocles, que desde el año 130 participó en más de cuatro mil carreras ganando mil quinientas pruebas.

Cuenta la leyenda árabe que Mahoma ordenó dejar sin agua a una tropilla de caballos durante siete días. Cuando los liberaron, todos corrieron al abrevadero, pero bastó que el Profeta los llamara, para que cinco yeguas se arrimaran a él prestamente antes de beber un sorbo.

Todos los purasangres árabes descienden de esas cinco yeguas que crearon una de las razas más fuertes, sufridas y veloces del mundo. Mahoma predicó la importancia del caballo en la vida árabe y en el  Corán hay una mención “por cada grano de cebada que hayas dado a un caballo, Alá perdonará un pecado”.

La aparición de Hernán Cortés deslumbró con su armadura de metal,vociferante, con sus cabellos y barbas rojizas, imaginado como un posible Quetzalcoatl (serpiente emplumada), desparramando terror, tronando con su pólvora… y montado sobre un monstruo indescriptible, aun para la fértil imaginación de los aztecas. Ellos, que dominaban la agricultura, la metalurgia, las artes, la astronomía, el calendario, no pudieron con el caballo.

Excedía sus culturas. Y además, cuando veían que de esa bestia de dos cabezas se desprendía un cuerpo vivo y beligerante, asociaban la monstruosidad del cuatro patas con el ensañamiento del dos patas recién desmontado. Nunca visto ni soñado. Un animal del que se desprende otro… aunque este último era más parecido a ellos que el desmontado.

La ausencia de la rueda en las sociedades americanas previas al descubrimiento, pareciera estar ligada a la falta de caballos; el principio ir era conocido pues se han encontrado juguetes rodantes. Pero la rueda como fenómeno de transporte no se concretó hasta la llegada del caballo, porque fueron ellos los que le dieron sentido.

La rueda se asocia al caballo como dos partes de un fenómeno que cambió la vida de los seres humanos. Antes, el tronco de árbol y otros elementos circulares que rodaban, fueron adquiridos en ciertas etapas del desarrollo. Y costó mucho. El cuerpo humano y de los animales y la naturaleza no ofrecen ejemplos copiables, como si lo circular no existiese y sólo pudiera ser inventado.

Cuando se pensaba en la posibilidad de acrecentar el tamaño, falcaba tracción. La rueda estaba allí, cerca, pero para qué servía, era impracticable, hasta que se la asoció al caballo. La rueda con el empuje humano ofrecía las ventajas de una carretilla de la que ya disponían, aunque con el método de arrastre personal.

Cuando dominaron al caballo, imaginar dos ruedas multiplicó sus aperitos. Un carro equivaldría a varios hombres y los traslados se harían con más facilidad y extensión, pudiéndose portar hasta la propia vivienda.

De la asociación surgirían los caminos más estables que ya habían marcado otros animales. Las ruedas tenían peso y profundidad y perduraban sus huellas. Fue elemento de transporte vital y decisivo. Y  a su vera surgieron poleas, sinfines, norias para asistir en pozos de agua, minas, alfarería.

El hombre es el ser más imaginativo, creador y dominante. Dominador del fuego. Poseedor de un lenguaje. Organizado en clanes. Con sentido del pasado y del futuro. Con alimento al alcance de sus manos; rico en proteínas y grasas que hacían innecesario comer  todo el tiempo. Ese tiempo servía para descansar, reponerse y seguir  tentando. Armado con poderes a distancia. Observador nato. Instructor y amo de los animales que lo rodeaban. Montado sobre un corcel que le daba poderes mágicos, como pájaros que volaban. Como tigres por su fuerza y velocidad. Avasallantes. Y además, pensaban. Imaginaban.

Fuente Consultada: Abuelo,…Es Verdad? Luis Melnik

Desaparicion del Caballo en America Teorias Extincion del Caballo?

Desaparición del Caballo en América – Teorías Extinción del Caballo

Sobre la desaparición del caballo en América, el naturalista Charles Darwin escribió: «Es ciertamente un acontecimiento maravilloso en la historia de los animales que una especie nativa haya desaparecido para ser sucedida, en épocas posteriores, por las innumerables manadas introducidas por el colonizador español».

La desaparición relativamente temprana de estos animales en el continente que fue su cuna no es fácil de explicar. La fauna de una región puede desaparecer por un cataclismo geológico. pero éste no fue el caso de los caballos. Otra razón podría haber sido una gran sequía o una lluvia de cenizas, pero el bisonte en Norteamérica y el guanaco en Sudamérica han sobrevivido a esas calamidades.

También se puede pensar en glaciares, pero, si bien éstos existieron en el norte, no los hubo en el sur. Algunos autores atribuyen como causa a la acción de pastos tóxicos, pero estos vegetales son eludidos por los herbívoros salvajes y en el caso de comer los no sufren los mismos efectos que los animales domésticos. Otros pensaron que la causa hay que buscarla en las enfermedades. y citaron como ejemplo a la tripanosomiasis, lo que es posible.

Pero lo más probable es que no haya habido un solo motivo de extinción de los caballos sino varios. Por ejemplo: en una región donde hubo sequías o fríos intensos durante varios años, ante la escasez de pastos comerían hasta los tóxicos; o en una zona donde sufrieron los efectos de una grave enfermedad, los sobrevivientes no podrían haber aguantado los rigores climáticos durante algunos años. Pero cualquiera haya sido la razón de su desaparición, no es un hecho extraordinario, ya que hubo otros casos similares, como los de los gliptodontes y los de los megaterios.

Es interesante acotar que hubo especies que desaparecieron en estado salvaje y que se salvaron de su extinción total gracias a que el hombre las domesticó. Entre nosotros tenemos el ejemplo de la llama y la alpaca. La historia del caballo (Equus caballus) no difiere mucho de las de los demás animales domésticos. Su domesticación por varios pueblos neolíticos de Europa, Asia y A frica lo salvó de extinguirse.

En cambio, en América, el no ser domesticado por los pueblos primitivos provocó su desaparición. En lo que se refiere a dónde comenzó la domesticación del caballo. no se duda que tuvo lugar en sitios diferentes. Se conoce que 5.000 años antes de la era cristiana el equino se domesticaba en la Siberia sudoccidental.

También hay pinturas rupestres en el sur de España que prueban que al iniciarse la época neolítica ya había caballos domesticados. En el norte de África se sabe que se domesticó de muy antiguo. Lo que debe quedar en claro es que el caballo se originó en Norteamérica, donde se extinguió antes de que el hombre comprendiese la utilidad de su domesticación, lo que sí entendieron los hombres de otros continentes.

No hay argumentos válidos que  demuestren la existencia del equino en América al momento de arribar Colón, pero sí de su desaparición hace varios miles de años. En definitiva: las pruebas históricas, etnográficas, filológicas y paleontológicas demuestran, sin lugar a dudas, la completa desaparición del caballo americano en épocas remotas.

Fuente Consultada: Todo Es Hisrtoria Revista Nro. 315 Artículo de: Andrés Carrazzoni

EL Caballo Criollo en Argentina Llegada del Caballo a America

El Caballo Criollo en Argentina: Llegada del Caballo a América

Este noble animal , fruto de la mestización de raza equinas traídas por los españoles durante la conquista , se fue conformando a lo largo de varios siglos hasta llegar a ser el fiel compañero de nuestro hombre de campo.

EL Caballo Criollo en Argentina

 Cristóbal ColónEs una realidad hoy no discutida que cuando Cristóbal Colón desembarcó en la isla de Guanahani, el 12 de octubre de 1492, ya no había caballos en el Nuevo Continente. Esa gran masa continental desconocida para el Viejo Mundo, bautizada luego con el nombre de América y que España siguió llamando ”lndias Occidentales”, había sido en pretéritas eras geológicas la cuna del género equus, de donde evolucionó el equus caballos, especie que en épocas históricas los pueblos asiáticos, africanos y europeos domesticaron, salvándolo de su extinción definitiva.

Las razones de la desaparición total del caballo en América son aún desconocidas; no obstante, ciertas especies de equus fósiles fueron halladas en estratos geológicos americanos de fines de la era cuaternaria, por lo cual algunos naturalistas pensaron que en ciertas regiones de Sudamérica ese caballo habría sobrevivido y evolucionado, constituyendo una nueva especie que luego recibirla la denominación actual de “caballo criollo”, al cruzarse con los caballos españoles importados

Los naturalistas argentinos Florentino Ameghino y Germán Burmeister trataron de autoconvencerse, y de convencer al ámbito científico de principios de este siglo, de que una especie de équido cuyos restos hallaron en estratos bastante recientes, y que bautizaron como equus rectidens era un verdadero caballo que había convivido con las poblaciones indígenas de la Pampa y la Patagonia argentinas, constituyendo la base de las numerosas manadas de caballos salvajes que a mediados del siglo XVII, fueron avistadas por los primeros pobladores hispánicos de esas regiones, vagando por la llanuras, caballadas que fueron bautizadas posteriormente con el nombre de “baguales”

hemiónLas investigaciones científicas posteriores y los análisis comparativos de los esqueletos hallados, confirmaron que ese équido primitivo tenía una conformación más parecida a la cebra o al hemión (imagen) que al caballo, y que en sólo tres siglos de evolución, no habría podido transformar sus particulares características morfológicas en las que presentaba el caballo alzado y no salvaje de las pampas en el siglo XIX.

Si no había sido la evolución de un animal autóctono, ¿cuál era entonces el origen, morfología y aptitudes de esa variedad de équidos sudamericanos que en tan poco tiempo había poblado las llanuras pampeanas y patagónicas?

EL CABALLO ESPAÑOL EN AMÉRICA:

Descartada la hipótesis del caballo autóctono, resumamos las vías de entrada de caballos embarcados en España con destino a América. En 1493, Colón en su segundo viaje lleva caballos a Santo Domingo que luego pasan a Jamaica. En 1511 Diego de Velázquez los introduce en Cuba, los que luego pasarán a México y serán la base de los utilizados por Hernán Cortés en la conquista del Imperio de Moctezuma. En 1520 Gonzalo de Ocampo los lleva a Venezuela en la búsqueda infructuosa del imperio de El Dorado, estos caballos serán la base del pequeño, ágil y duro caballo “llanero”.

 Francisco Pizarro conquista en 1531 el Imperio de los Incas o Tiahuantisuyo, llevando caballos al Perú y Ecuador, Diego de Almagro los incorpora a Chile en 1535; una de las últimas introducciones fue la de Juan de Oñate en 1597 en California (que en ese momento formaba parte del Virreinato de Nueva España).

EL INGRESO AL RÍO DE LA PLATA

La génesis del caballo criollo de las llanuras del Plata se atribuye generalmente a la introducción que realizó don Pedro de Mendoza, en la primera fundación de Buenos Aires en 1535, mencionándose en sus capitulaciones de 1534 con el rey Carlos V la obligación de traer 100 yeguas y caballos, registrándose su partida con solo 72 según Ulrico Schmidl y existiendo la mención del padre Rivadanevra, que fueron sólo 42 las aportadas en ese viaje.

Casi contemporáneamente, en 1541, Alvar Núñez Cabeza de Vaca había llevado caballos a Asunción del Paraguay y Diego de Rojas y Nuñez de Prado trasladó caballos desde el Perú hasta el territorio de la actual provincia de Tucumán, en el Noroeste argentino. Producida la despoblación de la primera fundación de Buenos Aires, transcurrieron casi cuarenta años hasta que en 1580 don Juan de Garay intenta con éxito la segunda y definitiva repoblación de la ciudad desde Asunción del Paraguay.

Garay había recibido informes para esa época que existían numerosas caballadas vagando en libertad en las cercanías de Buenos Aires. Como no podía ofrecer a los nuevos pobladores ni oro ni plata ni encomiendas de indios en una tierra casi desértica, cubierta solo de pastos y sin ningún bosque, pidió a su superior, el adelantado Juan Torres de Vera y Aragón, “hacer merced a los nuevos pobladores, del ganado caballuno abandonado por Don Pedro”.

Torres de Vera y Aragón debía muchos favores a Garay, para discutirle unos pocos caballos, por lo que accedió al pedido. Luego, los pobladores encontraron más caballos que los pensados y obtuvieron del Consejo de lndias (1591) que se los eximiera del diezmo real que hubiera correspondido si hubieran sido salvajes, es decir, autóctonos, lo que obtuvieron iniciándose así la captura de los que cayeron bajo sus lazos y corrales, los demás se dispersaron. Muerto Garay, Torres de Vera y Aragón reclamó las caballadas para sí, al conocer su número, por ser producto de la tierra”.

A él le convenía que se revisara la teoría que los consideraba caballos abandonados, abogando por su carácter natural, extremo que nunca pudo ser probado. Los caballos de Mendoza, más los que luego se dispersaron desde el Paraguay y Tucumán, son el origen de las grandes manadas de caballos salvajes que a fines del siglo XVIII asombraban a los viajeros, y que los pobladores locales denominaban genéricamente como “baguales”.

ALGO MAS SOBRE EL CABALLO…  A fines del siglo XVIII hacía ya más da un siglo y medio que los indios habían adoptado el caballo como el complemento inseparable  de su existencia y se habían hecho ex pertos en el arte de amansarlo. Los aborígenes domaban a los equinos sin montarlos, sacándoles poco a poco las cosquillas, habiéndoles y acostumbrándolos a sentir encima la mano del hombre. 

Algunos so lían adiestrarlos para que pudieran seguir corriendo con las patas tra badas, aunque cuando eran perse guidos  procuraban  evitar las bo leadoras arrastrando la lanza detrás de  las  patas  de la  cabalgadura. También en las estancias de Rosas solía prepararse a los caballos para que corrieran aun boleados: se les sujetaban  las  patas  con  una ancha manea y se los hacía atravesar barriales llevando pesadas cargas; cuando los animales así entrenados eran boleados, perdían velocidad, pero seguían avanzando a saltos.

La técnica de doma del gaucho difería mucho de la del indio, ya que, en lugar de invertir largo tiempo en un amansamiento paulatino, optaba por enhorquetarse sobre el pingo, por más reacio que éste fuese, y doblegarlo a lonjazo limpio; después, si tenía tiempo y ganas, se ganaba su confianza a fuerza de cepillarlo, acariciarlo y montarlo nuevamente.

Pero como era jinete experto, no resultaba común que Sel hombre de las pampas se gastara mucho en amansar del todo su caballo, y menos como para que éste aceptara llevar a cualquier extraño. Por eso el viajero inglés William Mac Cann observó que “aunque aquí hay mucha abundancia de caballos, no todos sirven para un jinete habituado a los corceles europeos, dóciles y bien enseñados”. No todo era, pues, sentarse encima del pingo y salir al galope.

Habituados a las rodadas producidas por las traicioneras cuevas de las vizcachas, muchos gauchos aprendían desde temprano a caer parados y con las riendas en la mano. Era parte de un complejo adiestramiento que comenzaba desde muy temprano; el viajero inglés Francís Bond Head se admiraba de cómo aprendían a cabalgar los chicos criollos: “cuando cumple cuatro años monta a caballo e inmediatamente es útil para ayudar a traer el ganado al corral.

El modo de cabalgar de estos niños es completamente extraordinario; si un caballo trata de escapar de la tropilla que conducían al corral, he visto frecuentemente al chicuelo perseguirlo, alcanzarlo y hacerlo volver, zurrándolo todo el camino”.

De más está decir el valor que tenía la cabalgadura para el soldado: hombres bravos sin caballos o con caballos “aplastados” eran firmes candidatos a la derrota. Los indios, que lo sabían, ponían todo su empeño en tener caballadas de combate ágiles, veloces y resistentes, lo que por mucho tiempoi les dio notoria ventaja sobre las tropas blancas.

Consciente de ello, el legendario coronel Conrado Villegas, jefe del “3° de Fierro”, como se apodaba al Regimiento 3° de Caballería de Línea en toda la frontera con el indio, dotó a su tropa de una caballada que hizo historia: los célebres “blancos de Villegas”, seiscientos caballos “blancos, tordillos o bayos claros destinados a servir de reserva o para el combate”, según el relato del comandante Prado.

Cuenta Prado que “los blancos pasaban mejor vida que el milico. Si hacía mucho frío y no había mantas, el soldado tenía la obligación de quedarse muy en cuerpo para tapar con el poncho a su caballo. Podría faltar, como faltaba seguido, galleta para la tropa; pero los mancarrones no carecían de forraje aunque hubiese que ir a buscarlo a la luna. Así estaban siempre gordos, lustrosos, cuidados y atendidos como no lo estaban los mismos oficiales de la división”.

Tanta dedicación se justificaba plenamente, como lo demostraron en toda la Campaña del Desierto las hazañas de los milicos del 3° de Caballería. Ellos, al igual que los ejércitos de la Independencia, las montoneras y los cuerpos de línea, también escribieron, cabalgando, la historia de una patria “de a caballo” como pocas en América.

Fuentes: Todo es Historia Nro. 396 Nota de Fernando Romero Carranza
Hombres y Hechos en la Historia Argentina Editorial Abril

EL Caballo Domesticado Primeros Descubrimientos del Hombre Avances Tecnicos

El Caballo Domesticado: Primeros Descubrimientos del Hombre – Avances Técnicos

El Caballo Domesticado

Caballo DomesticadoLos animales usados hasta el momento para tirar de carros y arados eran bueyes y asnos. El buey era fuerte, pero pesado, estúpido y lento. El asno era más inteligente, pero más pequeño y débil que el buey. Ninguno de los dos podía arrastrar con rapidez los pesados carros de ruedas macizas.

Por lo tanto, el transporte animal no podía usarse en la guerra con mucho  éxito. Los ejércitos se componían de masas de infantes que luchaban cuerpo a cuerpo blandiendo lanzas y espadas y protegiéndose con escudos, hasta que uno u otro bando cedía y escapaba.

Los carros sólo podían servir con fines ceremoniales, para evitar que el soberano y otros jefes militares tuvieran que caminar, o para transportar armas y pertrechos.

Pero hacia 2000 a. J.C. fue domesticada una bestia ligera —el caballo salvaje—, pero no por alguna de las civilizaciones existentes, sino por los habitantes nómadas de las estepas de lo que ahora llamamos Irán. El caballo era mayor y más fuerte que el asno, y más rápido e inteligente que el buey. Al principio, sin embargo, parecía inservible para el transporte, pues resultaba difícil uncirlo. En efecto, un arnés que resultaba apropiado para un buey, ejercía presión sobre la tráquea del caballo y le impedía correr con rapidez.

En algún momento anterior al 1800 a. J.C., alguien ideó un método para utilizar el caballo en la tracción ligera especializada. Se construyó un carro lo menos pesado posible, reduciéndolo a poco más que una plataforma pequeña entre dos grandes ruedas, capaz para transportar a un ser humano. También las ruedas fueron aligeradas sin merma de su resistencia, dotándolas de radios en lugar de mantenerlas macizas, y permitiéndoles girar cada una por separado. El resultado fue el carro de guerra.

Uno o varios caballos tirando de una carga tan ligera podían correr con mucha mayor rapidez que un soldado. Son sólo dos medas, el carro de guerra era casi tan manejable como el propio caballo, y podía variar su dirección sin dificultad.

Los nómadas no tardaron en descubrir que un cuerpo de aurigas, conduciendo a toda velocidad, no podía ser detenido por los soldados de a pie de aquellos tiempos. En efecto, los infantes se dispersaban y huían aterrorizados con sólo ver aquellos animales atronando con sus cascos y lanzados en dirección a ellos.

Éste es el primer caso claro de una nueva arma que toma por sorpresa a quienes no la poseen, y otorga una especie de victoria universal a quien la tiene. Los jinetes nómadas irrumpieron en el valle del Tigris-Eúfrates, que permaneció bajo el «gobierno bárbaro» durante un tiempo. Fundaron el reino de Mitanni en lo que hoy es Siria y el norte del Irak, y el reino hitita en la actual Turquía oriental. En 1700 a. J.C., los jinetes penetraron en Canaán e incluso en Egipto, que conoció por vez primera una invasión extranjera, y llegaron hasta la India.

Estas invasiones extendieron la devastación por las áreas habitadas, y contribuyeron a revolucionar la situación. En efecto, ayudaron a cambiar unos géneros de vida que quizás se habían vuelto algo decadentes, y animaron el flujo de nuevas ideas de un asentamiento a otro.

Fuentes: Historia y Cronología de la Ciencia y los Descubrimientos de Isaac Asimov
Enciclopedia Encarta – Enciclopedia Electrónica – Wikipedia

La Agricultura Primitiva Primeros Descubrimientos del Hombre

La Agricultura Primitiva – Primeros Descubrimientos del Hombre

Hacia el milenio -XII, los glaciares del hemisferio Norte retroceden a causa de una elevación general de la temperatura. Bosques frondosos, poco propicios para grandes cacerías, suceden a la tundra, terreno privilegiado de los bisontes y caballos. Los rebaños de renos suben hasta la frontera de los hielos.

Ahora el hombre sólo puede cazar ciervos, corzos y jabalíes, que dan menos carne. Ha de adaptarse a las nuevas circunstancias para sobrevivir. Algunas comunidades humanas seguirán a los renos en su migración y poblarán el extremo norte de Europa. Otras se instalarán al borde del agua, en el mar o a lo largo de los ríos, para vivir de la pesca. En este momento es, sin duda, cuando empieza en nuestras regiones la sedentarización de la especie humana.

Agricultura PrimitivaLos seres humanos llevaban una vida nómada. Mientras la caza constituyó la fuente principal de alimento, hubieron de estar dispuestos a seguir las manadas migratorias. Aun en el caso de que vivieran de plantas y de animales no migratorios, una tribu establecida demasiado tiempo en un mismo lugar acabaría por agotar sus posibilidades alimentarias, y se vería obligada a trasladarse en busca de pastos frescos.

Incluso cuando los seres humanos se convirtieron en ganaderos, continuaron siendo nómadas, pues debían conducir sus rebaños de vez en cuando a los nuevos pastos impelidos por los cambios de estación o por el agotamiento de los recursos.

Sin embargo, hacia 8000 a. J.C., en la misma región donde se domesticó por vez primera a los animales, acaeció algo nuevo, que anunciaba un cambio de magnitud superior a cualquier otro desde que se empezó a usar el fuego.

Lo que sucedió fue que se domesticaron» las plantas. De algún modo, a los seres humanos se les ocurrió plantar deliberadamente semillas, aguardar a que crecieran, regarlas y esperar su maduración, al tiempo que procedían a la destrucción de las plantas competidoras. Luego, aquellos vegetales se recolectaban y se servían como alimento.

Era un trabajo tedioso y agotador, pero el resultado fue, sin duda, que así podía obtenerse gran cantidad de alimento, mucho más que cazando y recolectando, o incluso más que practicando la ganadería, pues la vida vegetal es más fecunda que la animal.

El advenimiento de la ganadería y la agricultura, en particular esta última, significó que un área determinada de tierra podía sustentar una población más numerosa que antes. Hubo menos hambrunas, sobrevivió un mayor número de niños, y la población se incrementó.

La agricultura dio comienzo en el norte del Irak, donde crecían el trigo y la cebada silvestres, y estos cereales fueron los primeros «domesticados». Los granos se molerían para obtener harina, la cual puede almacenarse durante meses sin echarse a perder, y se convierte, tras la cocción, en un sabroso y nutritivo pan.

Pese al incremento del suministro alimentario, los granjeros debieron de ser muy conscientes de su tarea, que equivalía a una forma de esclavitud que el recurso a los animales apenas mitigaba. El relato bíblico del jardín del Edén pudo deberse a unos agricultores que evocaban con nostalgia una especie de «edad dorada» en que los humanos cazaban y recolectaban libres y en relativa ociosidad, y se interrogaban sobre qué sucedió para que se vieran arrancados de semejante Elíseo, y se les forzara a ganar el pan con el sudor de su frente.

A los dos primeros hijos de Adán se les asignaban las funciones de pastor —Abel— y agricultor —Caín—. Los agricultores incrementaban su número antes que los ganaderos, y podemos imaginar muy bien que las superficies dedicadas al cultivo se extendían y se afianzaban, invadiendo espacios que previamente habían utilizado con toda libertad los pastores. (Lo mismo ocurrió en el Oeste norteamericano, cuando los granjeros se asentaban en un terreno y cercaban sus parcelas, para desconcierto de los cowboys nómadas.) No es, pues, de maravillar que la Biblia pinte a Caín como el matador de Abel.

Ante todo, la agricultura condenó a los seres humanos a una existencia sedentaria. Una vez establecida una explotación, ya no cabía el nomadismo. Los agricultores debían permanecer en su alquería, la cual estaba fijada en un lugar concreto.

Una vida sedentaria tiene sus riesgos. Mientras los seres humanos fueron cazadores y recolectores o, incluso, pastores, el peligro podía ser evitado. Si una tribu hambrienta merodeaba por los alrededores, con el propósito de apoderarse del alimento que pudiera encontrar, la tribu que la había precedido podía huir, si consideraba que luchar resultaba demasiado peligroso.

Hace alrededor de 8000 años los hombres comenzaron a plantar semillas y a domesticar animales en lugar de ser sólo recolectores de frutos y cazadores. Los primeros asentamientos agrícolas estuvieron probablemente en Turquía y en Palestina. El cultivo de las tierras pronto se extendió a Egipto y a Irak donde se utilizaron los grandes ríos que suministraron agua a la tierra. Luego se desarrollaron sistemas agrícolas en China y en las Amé-ricas y se expandieron a la mayor parte del mundo donde había suficiente agua y clima no muy riguroso.

Las plantas más útiles tales como el TRIGO, la CEBADA y el ARROZ fueron sembradas por los primitivos agricultores. Éstos las sembraron en muchas partes del mundo y las adaptaron a las condiciones locales. También los animales como el CABALLO, la VACA, la OVEJA, el CERDO y las AVES DE CORRAL se incorporaron a granjas muy alejadas de su lugar de origen, Luego, a lo largo de miles de anos se criaron variedades especiales de animales que dieron buenos resultados en sus nuevos asientos. Éstas llegaron a ser las muchas razas de ganado.

Desarrollo de la Agricultura

En cambio, los agricultores no podían huir, al menos sin abandonar sus granjas y ver malogrado el trabajo de toda una vida, y verse ellos mismos condenados a la inanición. Cuando la población hubo crecido gracias a la agricultura, acabó por no poder hallar suficiente alimento para sustentarse, salvo continuando con las labores agrícolas, lo que equivalía a emprender un camino sin retorno posible.

Así pues, los agricultores se vieron obligados a prepararse para luchar a toda costa, y se reunieron a fin de prestarse protección mutua. Encontrarían un lugar apropiado en una elevación del terreno (desde la cual podían arrojar con facilidad proyectiles hacia abajo, mientras que el enemigo tendría que dirigirlos hacia arriba, con lo que perderían parte de su efecto) con suministro de agua asegurado (se puede permanecer sin alimento cierto tiempo, pero no sin agua). Allí construirían sus casas y rodearían éstas con una muralla protectora. El resultado seria una ciudad, y sus habitantes serian, pues, ciudadanos.

En el norte del Irak, por ejemplo, cerca del lugar donde se iniciaron la ganadería y la agricultura, quedan restos de una ciudad antiquísima, fundada tal vez en el 8000 a. J.C., en el lugar llamado Jarmo. Se trata de una colina baja, en la que a partir de 1948 el arqueólogo norteamericano Robert J. Braidwood comenzó a excavar cuidadosamente. Encontró restos de casas de delgadas paredes hechas de barro apisonado, y divididas en pequeñas habitaciones. La ciudad debió de albergar entre cien y trescientas personas, pero otras ciudades no tardaron en incrementar su tamaño.

La agricultura permitió a quienes se ocupaban en esta actividad producir más alimento del que precisaban sus familias. Esto significó que las gentes podían dedicarse a otras tareas aparte cultivar la tierra —por ejemplo, a la artesanía o el arte— y comerciar con sus productos a cambio de algo del excedente de otro agricultor. Por vez primera, los seres humanos hallaron tiempo para pensar en algo que no fuera la próxima comida. Por añadidura, la estrecha convivencia urbana facilitó los intercambios, y las innovaciones e ideas de uno podían ser transmitidas rápidamente a los demás.

Como resultado de ello, el advenimiento de la agricultura y de las ciudades significó asimismo el inicio de un nuevo y más complejo género de vida que llamamos civilización (de una palabra latina que significa (“habitante de la ciudad»). El área civilizada era pequeña al principio, pero fue extendiéndose hasta ocupar virtualmente, en nuestros días, el mundo entero.

AMPLIACIÓN DEL TEMA:
Fin de los nómadas en Europa: Mientras que la caza mayor ofrecía a la comunidad subsistencia durante muchos días, y bastaba con seguir a los animales para obtenerla, la pesca sólo ofrece recursos que es necesario renovar cada día. Los hombres se ven pues, obligados a explotar toda la riqueza de la tierra en la que viven, y, sobre todo, a utilizar al máximo lo que les puede aportar la vegetación. Y precisamente en este punto es donde se produce una auténtica revolución, de la que partirá nuestra historia: la aparición de la agricultura. Podemos imaginar cómo se descubrió el cultivo de las plantas.

De las plantas silvestres a las cultivadas: A partir del momento en que el hombre se instala en un lugar fijo aparece el reparto de tareas. Los hombres van a cazar y a pescar, mientras que las mujeres se ocupan de la casa, una simple choza de madera y de caña, o un refugio de piedra, según los países. Alrededor de la vivienda, cerca del bosque, abundan los frutos silvestres y las gramíneas. Cerca de la choza se acumulan y descomponen los detritus: las cenizas, las hierbas secas que han servido de cama, los huesos de los animales devorados o los excrementos animales y humanos.

Poco a poco, las mujeres, que no dejan de buscar en las plantas un eventual alimento cuando escasean la caza y la pesca, observan que se pueden cultivar gramíneas sobre estos detritus y que incluso allí crecen mejor que en otro sitio. A partir del grano silvestre, han descubierto, empíricamente, el grano cultivado.

Hervidos y tortas: Este cultivo espontáneo, se va a convertir en organizado, ya que también influirán otros descubrimientos. Primero se observa que los granos se conservan bien si se cuidan de un modo especial, sobre todo si se protegen de la humedad. Luego se descubre que son más nutritivos y agradables cuando están cocidos. Así es como nace el hervido, la sopa.

Pero también se observa que el grano se puede utilizar de otra manera: machacado, da harina que, mezclada con un poco de agua, se puede cocer sobre una piedra caliente. Esta es la primera torta, precursora del pan. Evidentemente, el paso del grano a la sopa y al pan es producto de un largo proceso durante el cual el ser humano debe dominar la naturaleza y las técnicas que descubre.

¿Qué es el «Creciente fértil»?: El hogar agrícola más antiguo es, probablemente, el del Próximo Oriente. Hacia 10.000 años antes de nuestra Era existían hermosos bosques y verdes praderas. Contemplando un mapa observaremos un arco que va desde el Golfo Pérsico a Palestina: es el Creciente fértil, cuyos habitantes se sedentarizaron desde finales del Paleolítico. En Palestina se han encontrado restos de habitat agrupado. Las aldeas vivían de la caza y de la pesca, y ya practicaban la recolección de cereales silvestres, como la cebada silvestre. La agricultura está próxima.

¿Cuáles fueron los primeros cultivos?: A través del análisis se puede saber si una planta neolítica es silvestre o doméstica, aunque no con mucha exactitud, pues se ignoran los siglos que necesita una planta silvestre cultivada para adquirir el aspecto de una planta doméstica. En cualquier caso, el paso de una a otra se realizó hacia los 8.000 años a. C. por lo que respecta al trigo, en el Próximo Oriente; 7.000 en el caso del centeno, el mijo y los chícharos; 4.300 en el del arroz, en Indochina, y 6.000 en el del maíz, en México.

¿Cuál es el origen del maíz doméstico?: El maíz doméstico fue un factor esencial para el tránsito a la vida sedentaria en América Central, pero durante mucho tiempo se ha ignorado su origen. Daba la impresión de que no tenía antepasados silvestres, pues a causa de su envoltura no puede germinar ni dispersarse sin ayuda del nombre. El descubrimiento de un maíz silvestre que tenía 7.000 años, cerca de México, permitió comprenderlo: el maíz silvestre podía reproducirse. La hibridación ha dado lugar al maíz doméstico estéril.

¿Cómo se cultivaba en el Neolítico?: En primer lugar, hay que preparar la tierra: la herramienta neolítica, junto con el fuego, permite el desbrozado. Luego hay que cavar el suelo para el grano, operación que se hacía probablemente con un bastón excavador, antes de que apareciese la azada de cuerna de cérvido. Los cereales se cortaban con útiles de sílex y se aplastaba el grano en muelas de piedra. Con estos medios, en el 6.000 a.C., una familia de Anatolia podía vivir un año dedicando sólo tres semanas a la recolección.

Los agricultores medievales descubrieron que el mismo cultivo repetido año tras año agotaba los alimentos de las plantas contenidos en el suelo. Este descubrimiento dio lugar a los sistemas de cultivos rotativos. En Europa medieval se usó el de tres años con dos siembras de CEREALES seguidas de un año de descanso en el cual la tierra se limpiaba de malezas y se recobraba. La carne de los animales destinada a alimentación humana se salaba pues debía guardarse durante el invierno. El uso del pesado arado cubierto de hierro permitió el cultivo de los suelos arcillosos.

Fuentes: Historia y Cronología de la Ciencia y los Descubrimientos de Isaac Asimov
Enciclopedia Encarta – Enciclopedia Electrónica – Wikipedia