El Ataque del S11

Los Enigmas de los Asesinatos de JACK EL DESTRIPADOR

Los Enigmas de los Asesinatos de JACK EL DESTRIPADOR

Entre septiembre y noviembre de 1888 un asesino mató y mutiló salvajemente a cinco prostitutas en el empobrecido East End londinense. De identidad desconocida, la prensa lo convirtió en una leyenda que aun continua. Jack El Destripador, no fue el primer asesino en serie de la historia, pero sin dudas fue el primero en alcanzar unos niveles de semejante fama mundial ,en donde diarios de lugares tan alejados como México, y Nueva Zelanda, hablaban de sus crímenes.

¿Porque tanta fascinación?. Resulta difícil decir que ha sido, pero muchos coinciden en que el nombre ha creado el inicio de toda esta polémica e intrigante historia que lleva mas de un siglo de antigüedad. Para otros fue los detalles escabrosos, ampliamente difundidos por periódicos, acerca de como atacaba y descuartizaba a sus víctimas, mutilando y arrancando sus órganos «íntimos».

Jack el destripador

¿Fue Jack el Destripdor una mujer?
Ya en tiempos de los asesinatos de Whitechapel, sobre todo tras la carnicería hecha a Mary Kelly, se oyó hablar entre la policía de que Jack el Destripador podía ser una mujer. El testimonio de una vecina llamada Caroline Maxwell, que no fue incluido en ningún informe, resulte) determinante para que el inspector jefe Abberline se acercara a su colega Thomas Dutton diciéndole: «¿No crees que este caso podría ser el de Jill la Destripadora en vez de Jack el Destripador?».

En 1939, William Stewart escribió un libro con una nueva teoría basada en aquella suposición policial. Según él, Jill era una mujer de mediana edad, especialista en provocar abortos, que había sido denunciada a la policía por otra mujer a la que ayudó a abortar. Aquella traición femenina, por la que pasó un tiempo entre rejas, le hizo despertar un sentimiento de venganza contra las personas de su propio sexo, especialmente prostitutas, que eran sus mejores dientas.

Stewart creyó que Jill se llamaba en realidad Mary Pearcy, ahorcada en 1890 por haber acuchillado y degollado a la mujer de su amante y a su hijo. Medio siglo antes, Arthur Conan Doyle, el célebre creador del investigador Sherlock Holmes, también había advertido a la policía sobre la hipótesis de que el asesino de Whitechapel podía ir vestido con ropa de mujer para evitar sospechas y así escapar sin problemas. Adelantó incluso que se podía tratar de una comadrona, en cuyo caso ni la existencia de manchas de sangre en sus ropas ni su presencia a altas horas de la noche habrían resultado sospechosas.

¿Fue Jack el destripador, un primo de Virgia Woolf?
En su obra Cláreme: He was Jack theRipper?, publicada en 1972 y dedicada a la vida del duque de Clarence, el novelista Michael Harrison, cultor del género criminal y fantástico, puso a James Stephen (1859-1892) en el ojo del huracán. El duque no era otro que el príncipe Albert Víctor, nieto de la reina Victoria, heredero de la corona. Por su parte, Stephen fue un brillante historiador, periodista y poeta, educado en Eaton y Cambridge, y primo de la escritora Virgina Woolf, a quien se encargó la tutela de su alteza en el verano de 1883.

Según Harrison, autor de pastiches de Sherlock Holmes y Auguste Dupin, el tutor cayó enamorado del príncipe, pero este prefería andar con prostitutas, lo que provocó un ataque de celos y la transformación de Stephen en el Destripador. Harrison basó su teoría en la similitud entre la letra de Stephen y la de la carta Desde el infierno, considerada durante tiempo la más auténtica de las misivas del Destripador.

¿Influyó la Luna en los crímenes?
En agosto de 1895, durante un congreso de medicina forense celebrado en Nueva York, el reputado alienista -nombre que recibían los psiquiatras antes de la consagración de esta disciplina médica- británico Lyttleton Stewart Forbes Winslow postuló la teoría de la influencia de la Luna como el agente que impulsó a Jack el Destripador a cometer los asesinatos. Explicó que estos habían ocurrido mientras el satélite atravesaba las fases de luna nueva o de cuarto menguante. Además, aventuró que el asesino debía ser un aplicado estudiante de medicina, miembro de una respetable familia, delgado, de tez pálida, cabellos claros, ojos azules y de aspecto irreprochable. Forbes añadió también un retrato psicológico.

Se trataría de un joven desorientado, de dogmáticas creencias religiosas -que asistía puntualmente a los oficios matinales de la catedral de San Pablo-, persuadido de estar llamado a cumplir una misión aniquiladora, que obedecía a un programa de moralización y saneamiento social encargado por Dios y que le impulsaba a cometer las masacres en los cuerpos de las prostitutas.

¿Hubo Más de un Asesino?
Esta es una hipótesis que, aunque poco probable, no se ha descartado. De hecho, aunque se adjudican a Jack por lo menos cinco de los once asesinatos que se registraron en el East End entre 1888 y 1891, ni los propios «destripólogos» se ponen de acuerdo en cuáles de ellos son realmente obra del más famoso asesino de la historia .del Reino Unido. La inmensa mayoría acepta que de los cinco asesinatos «canónicos» hay al menos tres que responden sin duda al modus operandi de Jack el Destripador: Mary Ann Nichols, Annie Chapman y Catherine Eddowes. Además, en la actualidad se tiende a incluir a Martha Tabram entre las más que probables primeras víctimas del «monstruo de White-chapel».

Esta indefinición ha permitido sugerir que la atroz secuencia de homicidios se debió a una singular «epidemia» de imitadores, fomentada por el clima de histeria suscitado por la prensa, que hizo circular interesadas versiones sobre la forma en que se cometieron los asesinatos. Fuere como fuere, está probado que tras el asesinato de Mary Kelly hubo otros homicidas que intentaron imitar las formas del Destripador. No obstante, crímenes como el «doble evento» son difícilmente atribuibles al hecho casual de que dos asesinos desconocidos entre sí coincidieran en la misma noche para salir a matar a dos prostitutas. Pero…

¿Procedía el destripador de EE.UU.?
Sir Arthur Conan Doyle (1859-1930), mundialmente famoso por sus historias del detective Sherlock Holmes, aconsejó a la policía londinense que buscara a Jack el Destripador en Estados Unidos. Dijo que había llegado a esta conclusión después de la lectura de la primera carta enviada a la Central News Agency por el asesino, donde aparecían algunas expresiones propias del inglés estadounidense. De hecho, el célebre escritor no fue el único en sospechar de la pista estadounidense.

En 1993, el escritor y «destripólogo» Stewart Evans hizo pública una carta del inspector jefe de la Policía Metropolitana de Londres John G. Little-child, fechada en septiembre de 1913 y dirigida a George R. Sims, periodista, en la que, al tiempo que revelaba la identidad del reportero que había escrito la carta Querido Jefe, atribuida al asesino de Whi-techapel, admitía que Scot-land Yard había sospechado de un curandero, aventurero y misógino estadounidense de origen irlandés llamado Francis Tumblety, entre cuyas extravagantes costumbres estaba la de coleccionar úteros de mujer.

La sospecha debió ser fundamentada porque Scotland Yard envió a un experimentado inspector, Walter Andrews, a Estados Unidos para pedir la extradición de Tumblety, detenido en Nueva York. Las autoridades estadounidenses, sin embargo, no satisficieron la petición británica al estimar que no había pruebas suficientes que incriminaran al detenido con los asesinatos de Whitechapel.

¿El Asesino pudo haber sido un policía?
Nada menos que Frederick Abberline, inspector jefe de la Policía Metropolitana en 1888, mereció ser considerado el Destripador por un «destripólogo» español, José Luis Abad, especialista en grafología, en su libro Jack el Destripador, el asesino más inteligente de la historia (2011).

Abberline, que se retiró en 1892 para acabar su carrera trabajando en la delegación europea de la famosa agencia estadounidense de detectives Pinkerton, tenía al clásico envenenador George Chapman, ejecutado en 1903, por principal sospechoso. Pero Abad, en base a sus propios exámenes grafológicos, sostiene que Abberline era el célebre asesino.

No obstante, las sospechas de que Jack el Destripador fuera un policía también recaen sobre otros agentes de la ley como el sargento Eugene Charles Bradshaw, quien participó en todas las investigaciones de los asesinatos. Miembro de la logia masónica Príncipe Leopoldo, que celebró asambleas las noches de los asesinatos.

¿El cadaver de Miller´s Court era el de Mary Kelly?
De los cinco asesinatos canónicos de Jack el Destripador, el que menos se ajusta al patrón de los anteriores es el de Mary Kelly. La víctima no solo era mucho más joven que las otras cuatro desafortunadas, sino también más alta y fuerte. El homicidio ocurrió en el interior de una vivienda y no en la vía pública. Ni siquiera la influencia lunar fue la misma, puesto que el 9 de noviembre de 1888 el astro avanzaba hacia el cuarto creciente y no estaba en luna nueva o cuarto menguante como ocurrió con los cuatro asesinatos precedentes. Además de los factores ambientales, tampoco la biografía de Mary Kelly es precisa.

La mayoría de los datos fueron suministrados a la policía por Joseph Barnett, el hombre de 30 años que convivía con ella y que también nutrió la lista de sospechosos. Por otra parte, las versiones de algunos testigos que dijeron verla con vida sobre las ocho de la mañana del mismo día 9 de noviembre, contradijeron los resultados forenses sobre la hora de su muerte. En definitiva, todos estos datos equívocos han dado pie a varias teorías sobre si el cadáver desollado encontrado en el número 13 de Miller’s Court era realmente el de Kelly.

En los últimos tiempos, y a tenor de algunas noticias sobre la negativa del Ministerio del Interior británico a abrir los archivos sobre los informadores de la policía durante los crímenes de Whitechapel, ha surgido la teoría de que Mary Kelly podría ser una agente británica infiltrada en los bajos fondos para recoger información sobre las actividades de los «Fenians», los temidos radicales irlandeses que en 1887 intentaron asesinar a la reina Victoria con motivo de los 50 años de su reinado.

¿Es posible que Kelly fuera descubierta por los irlandeses y que los servicios especiales de Scot-land Yard intentaran ponerla a salvo simulando un brutal asesinato, solo atribuible a un anónimo asesino llamado Jack el Destripador? La teoría puede parecer descabellada, pero tanto el asistente del comisionado, Robert Anderson, como el inspector jefe John G. Littlechild y el inspector Frederick Abberline, trabajaron en la división especial contra el terrorismo irlandés. La desfiguración del rostro y el cadáver de Mary Kelly cobraría así otro sentido, como lo tendría también la detallada descripción que George Hutchinson, el amigo a quien la prostituta pidió dinero, hizo del presunto asesino de Kelly.

Además, también se sabía que el propietario enviaría el día 9 a alguien a cobrar los atrasos del alquiler y que descubriría el cadáver. Es posible que la operación se dirigiera a proteger a Kelly del doctor Francis Tumblety, presunto agente de los «Fenians» detenido apenas unos días antes por actos antinaturales con otro hombre -¿una excusa para preparar la operación de protección con un cadáver extraído de una morgue con el beneplácito de los forenses?-, quien tras conocer el asesinato de la joven prostituta decidió huir a Francia.

Basado en: Asesinos Seriales «Crónicas del Horror» A. B. Pesce
Fuente Consultada: Asesinos en Serie Pili Abeijon
El Caso de Jack el Destripador Grandes Enigmas de la Humanidad

Transiberiano Historia de su construccion Tren en Rusia Datos Interes

Transiberiano Historia de su construcción
Tren en Rusia y Datos Interes

El enorme Imperio ruso tuvo graves problemas de consolidación. Para evitar los movimientos nacionalistas se llevó a cabo un duro sistema de rusificación, obligando a los pueblos sometidos a utilizar la lengua rusa y persiguiendo las religiones que no fueran la oficial Iglesia ortodoxa rusa.

Otro problema era el derivado de la inmensidad del territorio y la dificultad de las comunicaciones. Para paliarlo, a partir de 1850 se intensificó la construcción de ferrocarriles que unieran las principales ciudades. La obra más ambiciosa fue la construcción del Transiberiano, que iba a unir el mar Báltico con el océano Pacífico. La construcción del Transiberiano se inició en 1891 y se realizó en dos etapas: de 1891 a 1904 hasta el lago Baikal, en el corazón de Asia, y de 1908 a 1916 hasta Vladivostok, puerto fundado por los rusos en 1860 como defensa frente a los posibles avances de Japón.

HISTORIA DEL FERROCARRIL TRANSIBERIANO: Costó trece años y 250 millones de dólares, pero el extenso Imperio Ruso finalmente estaba cruzado por vías en 1904. Sergei Witte, el ministro de finanzas ruso que había dirigido la construcción de los 8.800 Km. de vía del ferrocarril Transiberiano, lo calificó como «una de las mayores empresas del siglo en el mundo entero». La línea se extendía desde los montes Urales, en la Rusia europea, a través de la desolada Siberia y de Manchuria hasta Vladivostock, en el mar de Japón. «He dedicado mi cuerpo y mi alma a esta empresa», comentó un orgulloso Witte. Los críticos dijeron que había hecho un trabajo de primera clase construyendo un tren de tercera.

recorrido del transiberiano

El trazado poseía un diseño muy pobre, habla sido construido a bajo costo con materiales baratos, y era propenso al colapso. «Tras una primavera de lluvias», explicó un viajero, «el tren circulaba fuera de las vías como las ardillas». De hecho, en septiembre, cuando el tramo final del Transiberiano, en el peligroso sur del lago Baikal, estuvo finalmente colocado, el tren descarriló diez veces durante las pruebas.

Aun así, el ministro de finanzas declaró que la línea era todo un éxito. Rusia no tendría que esperar mucho: necesitó desesperadamente el tren para trasladar soldados y provisiones a través del continente, hacia Manchuria, donde la guerra ruso-japonesa se hallaba en su apogeo.

Irónicamente, la propia vía férrea fue una de las causas mayores de la guerra. Debido a las dificultades del terreno del este de Siberia, los constructores del Transiberiano, con permiso del gobierno chino, habían tomado un atajo hacia la costa a través de Manchuria.

Cuando la rebelión boxer estalló, Rusia desplegó miles de soldados en Manchuria para proteger su propiedad. Japón, que tenía sus propios planes para la región, se opuso frontalmente. Siete meses antes de que último riel fuese colocado empezó la guerra.

Datos de interés:

La construcción de la línea se dividió en varias secciones, bajo la dirección de diferentes ingenieros. La sección más occidental, que empezaba en Cheliabinsk, discurría casi en línea recta durante casi 1.500 kilómetros, a través de llanuras sin accidentes, pero no había árboles para hacer traviesas y sólo se podía trabajar al aire libre durante cuatro meses al año.

Las excavaciones se hacían con pico y pala; y para ahorrar dinero, las traviesas estaban más espaciadas que en Europa o Norteamérica y los raíles se hicieron con un acero mucho más ligero. Apenas se utilizaba balasto para asentar la vía, y en muchos lugares se tendían las traviesas directamente sobre la tierra.

A pesar de los problemas, se avanzó con rapidez, tendiendo una media de 4 kilómetros diarios de vías en verano. Los primeros 800 kilómetros de la sección occidental se inauguraron en septiembre de 1894. En agosto de 1895, la línea había llegado al Obi, uno de los ríos más largos de Siberia.

Los equipos construían puentes sobre la marcha: estructuras de madera sobre los arroyos y ríos pequeños, y construcciones más sólidas, de piedra y acero, sobre los ríos caudalosos como el Obi y el Yeniséi. Hicieron un buen trabajo, como demuestra el hecho de que muchos de los puentes de acero aún se mantienen en pie, a pesar de sufrir cada primavera el impacto de miles de toneladas de hielo contra sus pilares de piedra, cuando comienza el deshielo.

El frío se cobró innumerables vidas, ya que los obreros trabajaban apenas sin protección, a unos treinta metros de altura sobre las aguas congeladas, y a veces se quedaban tan agarrotados que no podían agarrarse a los asideros y caían al hielo. Muchos de los albañiles eran italianos, que ganaban 100 rublos al mes.

El acero fundido para los puentes se traía de los Urales, el cemento de San Petersburgo, los cojinetes de acero de Varsovia, y todo llegaba por la vía recién tendida, con lentitud desesperante.

El recorrido atraviesa siete husos horarios distintos. La duración total del viaje depende del servicio en cuestión, pero el promedio es de ocho días y siete noches.

A intervalos regulares a lo largo del trayecto se cambian las locomotoras, se comprueban los bogies, según se deduce del sonido metálico producido al golpear una barra de acero, y se bombea el agua fresca necesaria para el suministro del tren por medio de mangueras.
La mayoría de las composiciones tienen más de 500 metros de coches de pasajeros.

Rusia y Mongolia se caracterizan por su ancho de vía (trocha) ancha, mientras que China utiliza el ancho de vía (trocha) estándar, por lo que hay un cambio de ancho de vía (trocha). Esto implica que las formaciones que viajan hacia o desde China no pueden cruzar la frontera directamente, sino que cada coche de pasajeros debe ser levantado para que sus bogies sean cambiados. Esta operación, junto con los trámites de aduana y el control de pasaportes, puede hacer que el cruce de la frontera demande varias horas.

Cuanto menor es el número que el tren lleva como identificación, menos paradas hace y por lo tanto más rápido es el viaje. No obstante, el número del tren no supone diferencias en cuanto a los tiempos requeridos en el cruce de fronteras.

Hay dos clases de acomodos: blando, con asientos totalmente tapizados; y duro, con asientos de plástico o de cuero. Los dos tipos de asientos se convierten en camas para viajar de noche. El tipo de acomodo blando consiste en grandes compartimentos tipo europeo con 2 ó 4 literas, mientras que el tipo de acomodo duro consiste en compartimentos de cuatro literas o en coches sin compartimentos. El menú del tren tiene 18 páginas.

Fuente Consultada: Wikipedia, El Gran Libro del Siglo 20 (Clarín) y La Ciencia en el Siglo XX – Tomo II   

Nacimiento y Caida del Comunismo-Desintegracion de la URSS

Nacimiento y Caída del Comunismo
Sus Líderes: Lenin,Trosky,Stalin y Gorbachov

hombres lideres del comunismo ruso: Lenin y Gorvachov

1917: Nace El Comunismo                         1991:Cae El Comunismo

LA DESINTEGRACIÓN DE LA URSS

Mijaíl Gorbachov nació en Stávropol, en el sudoeste de Rusia. Participó activamente en política desde muy joven y pasó a ser líder de la URSS en 1985. Transformó radicalmente las relaciones de la URSS con Occidente y se le atribuye el mérito de frenar la carrera armamentista y de concluir la Guerra Fría.

Trató de solucionar los problemas políticos y económicos soviéticos con un programa de reformas internas y, tras el desmembramiento de la URSS en 1991, protagonizó varios intentos fallidos de regresar a la arena política en Rusia. Recibió el premio Nobel de la Paz en  1990. En 1989, con la esperanza de que el pueblo soviético aceptase un nuevo «comunismo de rostro humano», Gorbachov permitió elecciones libres a algunos puestos en el Congreso de los Diputados del Pueblo (el parlamento soviético). Sin embargo, pronto tuvo que enfrentarse a las demandas de ampliación de estas concesiones planteadas por un nuevo diputado electo, Boris Yeltsin.

El Fin del Mundo Bipolar:
Las tendencias hacia el fortalecimiento de las nacionalidades antes subsumidas en los estados comunistas no se limitaron a Europa oriental. La Unión Soviética también sufrió los efectos de las reivindicaciones nacionalistas largo tiempo reprimidas. La Unión Soviética era un estado multiétnico y plurilingüe: 92 nacionalidades y 112 lenguas reconocidas. (ver mapa de los países de la antigua URSS)

El régimen comunista había controlado férreamente los potenciales conflictos que pudieran afectar la unidad territorial. Pero las reformas de Gorbachov abrieron la oportunidad para que muchos grupos nacionales comenzaran a manifestar su voluntad de establecer estados nacionales separados de la Unión Soviética. Gorbachov se propuso modificar el estatuto federativo de la Unión Soviética, otorgando mayor autonomía a las repúblicas federadas pero manteniendo la unidad del estado soviético.

La política de Gorbachov enfrentó cada vez mayores resistencias. La situación económica empeoró y las elecciones realizadas en buena parte de los estados que componían la Unión Soviética dieron el triunfo a fuerzas de corte nacionalista y anticomunista, poco proclives a mantener los vínculos con Rusia. A fines de agosto de 1991, un intento de golpe militar contra el gobierno de Gorbachov fue frustrado con la decisiva actuación de Boris Yeltsin, presidente de la Federación Rusa.

Pocos meses después, fracasado el proyecto federalista de Gorbachov, la Unión Soviética fue disuelta y se creó la Confederación de Estados Independientes (CEI), una laxa unión entre once de las quince repúblicas soviéticas -las repúblicas bálticas y Georgia no forman parte de la confederación-. Boris Yeltsin desplazó a Gorbachov como líder del nuevo agrupamiento y Rusia se convirtió en la heredera institucional de la Unión Soviética.

Gorbachov y Yeltsin
Yeltsin se había hecho popular en la URSS por sus abiertas críticas a Gorbachov y la Perestroika. En 1990, fue elegido presidente de la Federación Rusa, la mayor de las repúblicas soviéticas, y se sirvió de esta posición para atacar a Gorbachov y al PCUS, insistiendo en que el Partido no podía monopolizar él gobierno por más tiempo. Su decisión de darse de baja del Partido en julio de 1990 fue un desafío público. Frente a Yeltsin, la figura de Gorbachov aparecía débil y anticuada.

Durante 1990, Gorbachov se esforzó en mantener unida a la URSS enviando tropas a Azerbaiyán para reprimir las luchas interétnicas y oponiéndose a la independencia de las repúblicas bálticas. El 19 de agosto de 1991, un grupo de la línea dura del PCUS intentó un golpe de estado: detuvieron a Gorbachov y a sus asesores, declararon el estado de emergencia y anunciaron su intención de restaurar el antiguo régimen soviético.

Yeltsin fue a la Casa Blanca (edificio del parlamento soviético) e hizo un llamamiento al pueblo para que acudiese a protegerlo. El apoyo popular puso fin al golpe. Gorbachov fue repuesto en su cargo cuatro días más tarde, pero su prestigio quedó dañado de forma irreversible.

En septiembre de 1991, el Congreso de los Diputados del Pueblo concedió a todas las repúblicas soviéticas la independencia, disolviendo la URSS. Desaparecida la URSS, Gorbachov carecía de función real. Renunció en diciembre de ese año.

Fuente Consultada:
Historia 3 El Mundo Contemporáneo
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Transformaciones Politicas Socioculturales y Tecnicas del Siglo XX

Transformaciones Politicas Socioculturales
y Tecnicas del Siglo XX

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A lo largo de la primera década del siglo XX, las relaciones internacionales se fueron haciendo cada vez más complicadas y tensas. Las rivalidades económicas y coloniales entre los Estados y el deseo de protagonismo en el concierto internacional, originaron la carrera de armamentos y la configuración de bloques antagónicos. Fue este engranaje de alianzas lo que hizo inevitable la Primera Guerra Mundial.

El atentado de Sarajevo fue el detonante de un conflicto que todos creyeron en un principio que iba a ser corto y limitado, pero,contra todo pronóstico, la guerra se prolongó durante cuatro años y movilizó a más de 70 millones de soldados.

Además, el conflicto se mundializó al implicarse los imperios coloniales y se convirtió en una «guerra total» que movilizó a toda la población en el esfuerzo bélico.

Como consecuencia del conflicto, las fronteras europeas sufrieron una extensa remodelación, pero las duras disposiciones impuestas a los vencidos, fundamentalmente a Alemania, crearon las condiciones que condujeron a Europa a un segundo enfrentamiento generalizado en tan solo veinte años.

En el año 1917 tuvo lugar en Rusia un proceso revolucionario que culminó con la instauración del primer régimen socialista del mundo.
La Revolución Rusa de 1917 tuvo dos fases bien diferenciadas. La primera, en febrero, dio lugar a la caída del zarismo y a la instauración de un régimen parlamentario y constitucional.

La segunda, en octubre, tuvo un carácter socialista y configuró un nuevo modelo de Estado a partir de las organizaciones obreras, de los soviets de obreros y campesinos. En ocho meses, Rusia pasó de una monarquía anacrónica y casi absoluta a la dictadura del proletariado.

Es evidente que, en este proceso, Vladimir llich Uliánov, «Lenin», jugó un papel de primer orden. El nuevo régimen, sin embargo, sólo consiguió consolidarse después de una cruenta guerra civil que se prolongó durante más de tres años.

En un primer momento pareció que las revoluciones en Alemania y Hungría significarían la expansión de la revolución obrera por toda Europa, pero el aplastamiento de estas revueltas desvaneció el sueño bolchevique de una revolución mundial. La URSS tendría que iniciar en solitario la construcción del socialismo.

La Segunda Guerra Mundial superó claramente a la Primera, tanto por la duración y la intensidad de los combates como por las pérdidas humanas y los recursos que se utilizaron: participaron 72 Estados, fueron movilizados 110 millones de hombres, el coste económico de la guerra fue cuantiosísimo y hubo más de 40 millones de muertos.

El norte de China, Japón y Europa quedaron devastados y su equipamiento industrial, ferroviario, portuario y viario quedó muy maltrecho. Además, la Segunda Guerra Mundial tuvo una extensión realmente mundial, ya que se combatió en casi todos los continentes (Europa, Asia, África y Oceanía) y en todos los océanos.

En el terreno armamentístico, las grandes potencias enfrentadas perfeccionaron y pusieron a punto instrumentos de ataque suficientemente terribles como para destruir a toda la Humanidad.

La aparición de las grandes unidades blindadas, la utilización de los submarinos, de los portaaviones, de los misiles antiaéreos, del radar y de la aviación como recurso habitual para el transporte de tropas y para los bombardeos sobre la población civil, hicieron de este conflicto una verdadera carrera hacia la destrucción. Finalmente, la explosión de la primera bomba atómica marcó un hito en la historia e inició el miedo atómico, al demostrar que era posible destruir la Humanidad.

El fin de la Segunda Guerra Mundial abrió una nueva etapa tanto en el terreno de la política internacional como en el del desarrollo económico.

En el primero, la Guerra Fría dominó el escenario. En el segundo, los treinta años que siguieron al fin de la guerra se caracterizaron por una expansión económica sin precedentes. A partir de principios de la década del 70 se desencadenó una crisis y una profunda recesión.

Simultáneamente, se produjo una gran transformación tecnológica y organizativa basada en la microelectrónica, que en pocos años introdujo profundas modificaciones en los sistemas de producción y distribución de bienes y servicios y en las pautas de consumo en todo el mundo.

El enfrentamiento político, ideológico y militar entre los Estados Unidos y la Unión Soviética marcó profundamente no sólo la política internacional sino también la política interna de muchos países durante la segunda posguerra.

Uno de los rasgos más gravosos de ese conflicto fue el enorme desarrollo —sostenido por cuantiosos gastos— de la industria armamentista, cuya expresión más terrible fue la producción de un arsenal nuclear con capacidad potencial para destruir toda forma de vida sobre el planeta.

En la inmediata posguerra tuvo lugar la descolonización de la mayoría de los dominios europeos en ultramar. Asimismo, en 1949 se produjo la revolución que llevó al poder en China al líder del Partido Comunista Chino Mao Zedong.

Uno de los rasgos más destacados de la ciencia moderna es la rapidez con que lo imposible se convierte en algo cotidiano. En 1956, cuando el recién nombrado «astrónomo real» británico llegó a Londres procedente de Sudáfrica, la prensa le pidió su opinión sobre los viajes espaciales y él replicó que no le hablaran de «tonterías».

Sin embargo, apenas cinco años más tarde, los soviéticos pusieron en órbita a Yuri Gagarin en el Vostok I, y sólo faltaban trece años para que Neil Armstrong y Edwin Aldrin pisaran la Luna ante un público estimado de unos 600 millones de televidentes. Este último servicio tenía entonces poco más de 30 años de edad, pero aun así había en el mundo 200 millones de aparatos de televisión. A principios de los 80, más de un centenar de personas se había aventurado a visitar el espacio.

El viaje tripulado a la Luna fue la culminación de una serie cuidadosamente planificada de complejos ensayos.

El primero fue un espectacular fracaso. Ante el desafío del Sputnik soviético en 1957, Estados Unidos sólo disponía del cohete Vanguard, de la marina, para poner en órbita un satélite propio.

En diciembre de 1957, el cohete estalló en la plataforma de lanzamiento. Un segundo intento, previsto para el mes siguiente, tuvo que ser cancelado a última hora. Estados Unidos inició entonces el proyecto de los satélites Explorer, lanzados por el cohete militar ICBM Júpiter C. El Explorer I entró en órbita en enero de 1958 y, en el curso de dos años, le siguieron casi una veintena de satélites, con toda una serie de aparatos experimentales.

Pero estos viajes no eran más que breves excursiones. En octubre de 1958, la NASA (National Aeronautics and Space Administration), fundada para coordinar todos los proyectos espaciales de carácter civil, lanzó el Pioneer I, cuyo objetivo era entrar en órbita alrededor de la Luna y enviar a la base información sobre su superficie. Por desgracia, uno de sus motores auxiliares falló y la nave cayó a la Tierra.

Mientras tanto, los soviéticos habían conseguido algunos éxitos espectaculares con sus sondas de la serie Luna. La primera pasó junto a la Luna a una distancia de 7.000 Km., para luego quedar en órbita alrededor del Sol, convirtiéndose así en el primer planeta artificial.

El Luna III causó sensación en octubre de 1959 al sobrevolar la cara oculta de la Luna (que siempre está vuelta en dirección opuesta a la Tierra) y enviar fotografías de la superficie hasta entonces desconocida del satélite.

En ese momento la suerte dejó de sonreír a los soviéticos y tuvieron que esperar seis años para conseguir otro éxito importante, que una vez más fue espectacular. En Julio de 1969, la nave americana Apolo XI entró en orbita en la Luna y el Eagle se posó sobre la superficie de la Luna enviando a la Tierra una larga serie de fotografías y el famoso audio de Armstrong.

Si bien su virulencia no fue siempre la misma, la Guerra Fría mantuvo su vigencia hasta mediados de la década del ’80. La llegada de Gorbachov al gobierno de la Unión Soviética desencadenó un proceso de transformación en el sistema soviético, que escapó al control de sus impulsores. El resultado de ese proceso fue el fin del dominio soviético en Europa oriental, la caída del sistema comunista y el desmembramiento de la Unión Soviética; en síntesis, marcó el final de la Guerra Fría.

Una de las razones aducidas para explicar la decadencia del sistema soviético reside en su incapacidad para seguir el ritmo de las innovaciones tecnológicas e industriales de las economías de mercado occidentales, y para satisfacer las aspiraciones de consumo de la mayoría de sus habitantes.

Las innovaciones tecnológicas occidentales que se generalizaran a partir de la década del 70 abarcaron un conjunto de áreas y sectores industriales diversos. En el corazón de dichas innovaciones se encontraba un notable esfuerzo de aplicación del conocimiento científico al terreno productivo y de mejoramiento constante de los sistemas de producción y distribución.

En este último aspecto descolló Japón, que tuvo la capacidad para adaptar exitosamente desarrollos tecnológicos extranjeros, generalmente estadounidenses, al proceso productivo.

La crisis económica de principios de la década del 70 no sólo impulsó esta nueva ola de desarrollo tecnológico sino que también puso sobre el tapete la cuestión de los límites al crecimiento y el problema del medio-ambiente, que tomaron creciente importancia en la agenda de problemas internacionales y en la conciencia de las mujeres y los hombres de todo el mundo.

Vida de Injusticias de la Vida Niña Pelota de basquet

HISTORIA DE VIDA: LA NIÑA PELOTA DE BASQUET

Qian Hongyan a los 6 años tuvo un accidente de tránsito y perdió ambas piernas, pero su voluntad por vivir superó todas las dificultadas que esta «injusticia» le creo. Debido a la falta de recursos económico la familia solo pudo hacerle una casera adaptación para que pueda desarrollar sus actividades diarias, como el de ir al colegio.

Niña Pelota de basquet

Haciendo un agujero en una pelota de básquet, hicieron que ella colocase su cuerpo dentro de la misma y con la ayuda de dos cepillos de lavar pueda apoyarse para desplazarse a escasa distancia del piso. Tal solución llamò la atención y curiosidad de los vecinos de su ciudad, que le valió el sobrenombre de Basketball girl, o la chica de la pelota de basquet.

Pese al esfuerzo físico y psicológico que este cambio de vida le produjo ella nunca perdió su fortaleza para luchar contra esta trágica situación, y siempre se la veía muy sonriente y feliz junto a su familia y amigos del barrio y escuela, fue un ejemplo de valentía y perseveracion  para todos aquellos que la conocían, hasta que en el año 2005, un grupo de científicos les ofreció un novedoso sistema de piernas para que pueda volver a caminar y sentirse «normal» nuevamente.

Fue llevada al centro de rehabilitación de Pekin en China y luego de diversos exámenes médicos y estudios pudo mostrar sus piernas y lograr sus primeros pasos junto a su feliz sonrisa que siempre la acompañó y la mostró como un maravilloso ser que lucha ante la adversidad de los obstáculos que la vida nos pone en el camino.

La Tragedia de los Dirigibles HINDENBURG R101 Accidente EE.UU.

La Tragedia de Dirigibles HINDENBURG R101

dirigible
1-Los Dirigibles -Evolución-    2-Los Zepellin     3-Incidentes en Dirigibles     4-Hindenburg R101

Historia del Globo Aerostático

El R 101 (1930) y el Hindenburg (1937) 

La industria del dirigible es probablemente la única que desaparecerá en los tiempos modernos a causa de los desastres, a pesar de que experimentó sólo dos: el R 101 y el Hindenburg, que cobraron un tributo total de menos de 100 vidas. 

Ha habido desastres mucho peores en tierra, mar y aire, pero ninguno ha llevado a una interrupción de producción tan abrupta de las industrias que los originaron.  Tal vez el origen del desastre no estuviera en los aparatos voladores, sino en la misma industria, con una vulnerable tecnología que se apoyaba en la política.

No era una industria joven: el dirigible rígido surgió del pequeño dirigible flexible, que a su vez procedía del globo ordinario. 

Los globos tripulados fueron utilizados por los franceses hace más de 200 años, y en tiempos de guerra desarrollaron funciones de reconocimiento; pero como estaban en gran parte a merced del viento, fue obvio que una cubierta alargada impulsada por un motor era esencial si esos dirigibles iban a tener una utilidad práctica.

El primer dirigible verdaderamente exitoso, diseñado por el francés H. Giffard, era impulsado por vapor y podía desarrollar una velocidad de 8 kilómetros en condiciones tranquilas. 

Un aparato más práctico impulsado eléctricamente, llamado La France, salió al aire en 1884.  De ahí en adelante los diseños mejoraron hasta que, en el periodo de 1910 a la Primera Guerra Mundial el zepelin alemán inició los viajes aéreos transportando decenas de miles de pasajeros a través de miles de kilómetros.

Aun cuando el progreso fue logrado principalmente en Alemania y Francia, Gran Bretaña había producido unos cuantos dirigibles flexibles (el primer aparato rígido, el Mayflower, se estrelló en el viaje inaugural). 

La primera guerra mundial demostró el éxito del zepelin en ataques aéreos inesperados, pero también mostró sus puntos vulnerables (en particular el uso de hidrógeno como gas para elevarse, pues Estados Unidos no exportaba helio que es un gas no inflamable); pero fue a raíz de un zepelin forzado a bajar en 1916 cuando Gran Bretaña, copiando el diseño básico, inició un trabajo serio sobre sus propios dirigibles rígidos. 

Mientras tanto, el dirigible flexible, mucho más pequeño, estaba de moda como puesto de observación.  Cuando terminó la guerra, la industria del dirigible parecía bastante sana.

En 1919, Gran Bretaña había construido dos dirigibles rígidos: el R33 y el R34.  Luego de su derrota se impidió a Alemania fabricar otros zepelines, hasta 1926, pero los alemanes habían estado estudiando algunos de los problemas más sofisticados que implica su construcción.

Entonces sucedieron dos desastres (con siete años de diferencia) que prácticamente detuvieron la fabricación de dirigibles en todo el mundo. 

En 1930 ocurrió la destrucción del R 101 (47 muertos) seguida, en 1937, por el desastre más dramáticamente narrado del Hindenburg (36 muertos). 

Alemania mantuvo su Graf Zeppelin para el servicio de pasajeros un año más, pero la segunda guerra mundial era inminente y ya resultaba obvio que el campo de batalla aérea sería dominado por los aparatos más pesados que el aire, mucho más rápidos y maniobrables, y que los bombarderos, más grandes y adaptados para el transporte de tropas, formarían el núcleo de la aviación civil por venir.

Aun cuando el uso de dirigibles como una forma de transportación a baja velocidad para carga pesada tiene hoy en día sus protagonistas, la mayoría de la gente considera la era de la «cámara de gas» como desaparecida. 

El proceso de extinción empezó con el R 101 y la subsecuente conversión en chatarra del R 100 que estaba mejor diseñado.

En 1924, el gobierno británico decidió dejar de jugar con dirigibles y entró seriamente en la industria con la construcción del R 100 y el R 101. 

El R 100 sería construido por la Airship Guarantee Company, una subsidiaria de Vickers at Howden en Yorkshire, mientras que el R 101 sería fabricado por el propio Ministerio de Aeronáutica, en Cardington, en Bedforshire. 

A los constructores del R 100 les faltaba dinero pero les sobraba pericia, además de que podían recurrir al doctor Barnes Wallis (de subsecuente fama como «reventador de presas») y a otros prominentes científicos e ingenieros, incluyendo a Nevüle Shute Norway (No Highway), cuyos dos primeros nombres se convirtieron en palabras de uso común.

El Ministerio de Aeronáutica sufría por falta de talento diseñador, ya que muchos de sus hombres experimentados habían muerto en la guerra. 

Por otro lado, padecía por la sobreexposición en la prensa, ya que alutilizar dinero de los contribuyentes, cada etapa del trabajo en Cardington era hecha pública.

Así, los errores que la Airshíp Guarantee Company pudo rectificar en silencio, tuvieron que ser mantenidos en reserva (por ejemplo, los motores diesel británicos demasiado pesados que la A.G.C., cambió calladamente por unidades más ligeras accionadas por petróleo).

Problemas y discusiones técnicas y políticas terminaron con el R 101, que se desplazaba 16 kilómetros más lento, a 113 kilómetros por hora, y tenía una capacidad de 25 toneladas, tan sólo la mitad de la carga levantada por su nave gemela. 

El dirigible fue llevado a la Hetidon Air Display (exhibición aérea de Hendon) en el verano de 1930 para que el público lo admirara, pero los expertos sabían que estaba perdiendo gas y que sólo podría regresar a Cardington botando enormes cantidades de lastre. 

Fue allí donde se ordenó una acción drástica y, en su momento, absurda: en vez de tomar medidas para reducir el peso se decidió aumentarlo cortando el dirigible en dos, insertando un nuevo compartimiento de metal (alargando así su longitud) y poniendo dentro más bolsas de hidrógeno para el ascenso.

Mientras todo esto ocurría, el R 100, construido en forma privada, realizó un vuelo exitoso a Canadá. 

El Ministro de Aeronáutica, lord Thompson, tal vez algo molesto, decretó bruscamente que el R 101 saldría hacia la India vía Egipto el 4 de octubre con él mismo a bordo. 

Para entonces, el dirigible sería «tan seguro como una casa, excepto por una probabilidad de accidente en un millón», y de todos modos, él tenía que regresar a tiempo para una junta.  Todo esto fue muy emocionante, aunque no se sabe hasta qué grado el entusiasmo de Thompson era compartido por quienes lo rodeaban.

El hasta ese momento no probado R 101 dejó su mástil de Cardington en la fecha ordenada con 54 personas a bordo, de las cuales sólo seis eran pasajeros. 

Actualmente, con los plásticos sintéticos, es difícil comprender cómo la estructura dura podía contener bolsas de gas llenas de hidrógeno, hechas de membranas de intestinos de bueyes mantenidas en posición por cientos de alambres. 

Se adaptaron nuevas válvulas para controlar el gas, pero éstas tendían a «sobrerreaccionar» causando que el gas escapara con una turbulencia inesperada, dejando salir el gas prematuramente.  Este fue uno de los muchos problemas técnicos fuera de control.

A pesar de los esfuerzos por ahorrar peso, no se puso límite al equipaje personal; los efectos personales de lord Thompson pesaban tanto como 24 personas.  Los avíos del dirigible incluían cuchillería de plata, palmas plantadas en macetas y 200 metros de pesada alfombra de Axminster. 

El aprovisionamiento de comida y bebida era abundante, ya que se daría un banquete aéreo de índole política para notables personajes egipcios y otras figuras distinguidas como huéspedes. 

Debido a la inconveniencia de cargar combustible durante un banquete (no fumar, etc), el dirigible llevaba nueve toneladas más de lo necesario de diesel para llegar a su destino.

No es de extrañar que aquella noche el R 101 se elevara hacia el cielo estremeciéndose penosamente.  Una residente de Hitchin dijo después al Daily Express que había salido corriendo de su casa y vio todo iluminado por una «espectral luz verde…

Allí estaba el R 101 dirigiéndose justo hacia su casa… libró los árboles de nuestro camino de entrada a la casa por un margen mínimo… Al elevarse las luces verdes sobre el camino de entrada, el horror descendió sobre nosotros».

Unas cuantas horas después el aeropuerto Le Bourget en Francia confirmó que el dirigible estaba un kilómetro al norte de Beauvais. 

Después de las 2:07 a.m., el R 101 dejó de responder a los mensajes radiofónicos, y a las 2:08 los horrorizados lugareños habían sido despertados por un estruendoso ruido y luego el infierno.  El operador de Le Bourget captó las palabras «G-FAA W a pris feu’.

El C-FAAW-R101 realmente se había incendiado, debido a que no había librado una pequeña colina de Beauvais.  Todo había terminado en minutos. 

A diferencia del Hindenburg, que tuvo mejor suerte, no hubo oportunidad para los pasajeros ni para la mayor parte de la tripulación, porque estaban durmiendo.  Siete miembros de la tripulación sobrevivieron.

Nadie sabe con seguridad por qué el R 101 chocó en Beauvais.  Tal vez se rompió bajo la tensión aerodinámica, tal vez una bolsa de gas se perforó, tal vez simplemente le faltó suficiente impulso. 

Cualquiera que sea la causa, terminó con la contribución británica al desarrollo del dirigible.  El R 100 fue puesto en tierra y convertido en chatarra.

Esto significó casi la muerte de la industria del dirigible, pero no completamente.  Los alemanes continuaron, y en 1936 habían terminado el Hindenburg que se unía a su nave gemela, el Graf Zeppelín.  Con una longitud de más de 270 metros, era el dirigible más grande que se hubiera construido. 

La energía provenía de cuatro poderosos motores diesel Daimler que impulsaban hélices en diferentes góndolas bajo el enorme casco elevado por gas.  Como en todos los dirigibles, el gas estaba contenido en cierto número de bolsas o células.  Hoy en día, esas bolsas serían hechas completamente herméticas, pero en 1937 una lenta filtración se esperaba y se permitía.

Esto traía consigo el peligro de incendio, pero los diseñadores habían perfeccionado el interior de los compartimientos de pasajeros, con los camarotes de dos camas, un espacioso comedor, un salón y biblioteca, de modo que casi no había riesgo de que entrara hidrógeno. 

El fumar estaba restringido a una sala absolutamente segura, con puertas dobles y un ingenioso método que mantenía la presión de aire más alta que en cualquier otra parte, para que ningún gas pudiera entrar. 

Los pasajeros podían fumar libremente, aunque los encendedores estaban encadenados a las mesas para evitar que los distraídos se los llevaran a sus dormitorios.

En otra área de esta ingeniosa y lujosa nave había un pequeño piano de aluminio, y a cada lado cubiertas de paseo desde donde los pasajeros podían mirar hacia afuera y hacia arriba a través de grandes ventanas inclinadas.

El Hindenburg hizo varios vuelos a Estados Unidos y Brasil durante 1936-37, y en mayo de 1937 tuvo todavía otra salida programada de Frankfort a la estación estadounidense de Lakehurst. 

Nada podía haber sido más rutinario; ningún dirigible de pasajeros o zepelin alemán se había estrellado todavía.  Desde aquellos primeros vuelos en 1910, miles de personas habían sido transportadas a sus destinos sin contratiempos.

El Hindenburg se elevó lentamente al cielo de Frankfort la noche del 3 de mayo.  Sus plazas de pasajeros estaban semivacías (aunque reservadas casi totalmente para el viaje de regreso) y los 36 pasajeros a bordo, con una tripulación normal, hacían un total de 97 personas. 

La hora estimada de llegada a Lakehurst era 8 a.m., del día 6, pero muy pronto el capitán Max Pruss se dio cuenta de que fuertes vientos de frente iban a trastornar el itinerario.

Eran las 15:30 horas del día 6 cuando el Hindenburg pasó sobre el Empire State Building de Nueva York (una práctica regular para publicitar a Alemania y su enorme dirigible a la gente que estaba abajo y dar a los pasajeros una vista impactante y poco conocida de la ciudad).  Sin embargo, cualquier interés que pudiera haber por la llegada de un vuelo de dirigible disminuyó más que aumentó, debido al retraso. 

Aparte de los amigos y parientes de los pasajeros, pocas personas se dirigían a Lakehurst. 

Apenas se habían presentado algunos periodistas; una compañía de radio envió a un comentarista, Herb Morrison, con una grabadora portátil.

El mal tiempo obligó a Pruss a retrasar aún más la llegada, y no fue sino hasta las 7 p.m., cuando el Hítidenburg empezó a aproximarse al mástil de anclaje de Lakehurst. 

Las primeras cuerdas fueron lanzadas a la tripulación de tierra a las 7:25 p.m. Un Herb Morrison ligeramente fastidiado inició su comentario, sin darse cuenta de que su narración se convertiría en una de las grabaciones más conmovedoras.

Hubo una flama y la voz de Morrison, abruptamente excitada por la histeria, sollozó: «Está en llamas, está llameando, llameando, llameando terriblemente, ¡está estallando en llamas!»

Quienes estaban dentro fueron los últimos en darse cuenta, y hasta la fecha nadie puede estar seguro de qué ocasionó la flama.  Milagrosamente, con 260,000 metros cúbicos de hidrógeno incandescente alrededor de ellos, sólo 36 personas murieron de las 97 que estaban a bordo del Híndenburg.

Mucho crédito por esto debe darse a los oficiales y hombres de apoyo en Lakehurst, quienes se arriesgaron a morir para guiar a los pasajeros asustados y heridos lejos de ese holocausto.

Así terminó la existencia del dirigible de pasajeros.  El resto del mundo, incluyendo a Gran Bretaña, que había estado observando a los alemanes con interés, perdió la esperanza de que estos «monstruos del cielo» fueran algún día seguros y prácticos para viajar. 

Hubo indudablemente otras consideraciones no expresadas, porque ninguna industria podía morir con una lista de víctimas tan relativamente corta. 

Los alemanes desecharon en 1938 al Graf Zeppelín, que era perfectamente seguro y, en retrospectiva, la razón es obvia.  Los zepelines no eran máquinas de guerra. 

Los globos y los dirigibles flexibles continuaron, sin embargo, mientras la tecnología de aviones de combate y bombarderos asumió la dirección.

Queda el posible retorno del dirigible para transportar carga.  Puede viajar, independientemente de la tierra y del mar «como el cuervo vuela», lo cual ofrece ciertas ventajas. 

A largo plazo, la cuestión puede ser decidida por mera economía, porque un dirigible de carga debe tener una ganancia para que sobreviva, o aun para convertirse en una realidad.

Ver: Biografia de Paul Von Hindenburg

Características de Gobiernos Totalitarios Hitler-Stalin-Videla

Características de Gobiernos Totalitarios
Hitler-Stalin-Videla

«Totalitarismo» es un término relativamente moderno y se usa para designar una concepción filosófico-política del hombre y del Estado.

Frecuentemente se confunde totalitarismo con «gobierno absoluto» con «gobierno fuerte» o con «dictadura». Aunque tiene algo de común con todos ellos, en su sentido estricto, es algo diverso.

El vocablo totalitarismo expresa sometimiento total, de todo el hombre, al Estado o al partido.

El totalitarismo es un fenómeno de reacción contra el liberalismo individualista, padre del capitalismo desalmado, explotador de la clase obrera y causante de tantas injusticias sociales. Generalmente los movimientos totalitarios conquistaron el poder en forma camouflada, encarnando una aspiración colectiva nacional o la reivindicación de flagrantes injusticias. Una vez instalados en el mando dieron a conocer sus ideas totalitarias y mostraron sus tentáculos absorbentes.

La doctrina, tesis general, del totalitarismo sostiene que «el Estado es un ente absoluto y los individuos, las familias y los grupos son relativos, y reciben del Estado todos sus derechos«. Por consiguiente, «la vida y la actividad individuales deben desarrollarse en el Estado y para el Estado». El Estado es el fin supremo que ejerce derechos ilimitados, independientemente de la ley natural.

La doctrina totalitaria acerca de la función de Estado, lleva a las siguientes funestas consecuencias:

• Convierte al Estado en un Dios.

• Deja el Estado de ser un medio y se transforma en un fin al cual todo y todos deben someterse.

• La persona humana queda convertida en esclava del Estado, el cual se apropia hasta de los derechos naturales del hombre.

• Se niegan los derechos que el Estado no quiera o no le convenga reconocer.

• Se extinguen las libertades individuales.

Por diversas razones, no todos los gobiernos totalitarios han llevado esta doctrina a sus últimas consecuencias. En la práctica algunos de ellos han maniobrado procurando adaptarse a las circunstancias.

Cada movimiento totalitario tiene, como se verá, sus carac teres peculiares. El prototipo do crudo y sangriento totalitarismo existente en la actualidad lo constituye el comunismo bolchevique, el yugoeslavo, el chino y el cubano. Otros regímenes’ totalitarios, fascismo, nazismo, coincidieron por su carácter netamente anticomunista, por su respeto a ln propiedad privada y por la promoción de las sociedades de obreros y patronos.

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Características de Gobiernos Totalitarios Hitler-Stalin-Videla

Adolf Hitler (Alemania)Josef Stalin (Rusia)Pol Pot (Camboya)Jorge R. Videla (Argentina)Los Jóvenes Turcos

CONCEPTO DE GOBIERNOS TOTALITARIOS O AUTOCRACIAS Aunque las ideologías totalitarias habían echado raíces en el siglo XK, en los escritos de Darwin, Marx y Nietzsche, su realización práctica sólo fue posible en el siglo xx, en el que la llegada de las comunicaciones a gran escala y de la producción en serie permitió que la sociedad y la economía se movilizaran para un objetivo único. Lo que caracteriza al totalitarismo, de derecha o de izquierda, es su ambición de totalizar, de someter todos los aspectos de la vida a la supervisión de una autoridad central.

En Italia, los fascistas empezaron a «totalizar» de verdad cuatro años después de tomar Roma. En la Unión Soviética, el Partido Comunista había empezado el proceso tras ganar la revolución de 1917 (pero sufrió reveses en los primeros años). En Alemania, en cambio, los nazis manifestaron sus intenciones totalitarias mucho antes de llegar al poder en 1933.

En 1928 el director de propaganda, Joseph Goebbels, ya utilizó publicaciones del partido para configurar las opiniones de los alemanes no sólo en materia política sino también en esferas hasta aquel momento consideradas no políticas, como educación, música, deportes y literatura. Cuando el partido y el Estado constituyeron una sola cosa, el gobierno empezó a controlar todas estas esferas y más.

Tanto el fascismo como el nazismo prometieron la gloria nacional eterna, o casi eterna: una resurrección del Imperio Romano y el Reich de mil años. Los pueblos de las dos naciones, los italianos y los alemanes «arios», eran superhombres, elegidos por el destino para gobernar a los demás. A la vez sólo constituían el barro que un ser verdaderamente trascendental modelaría: el líder. En Italia y en Alemania todas las decisiones provinieron de un hombre al que prácticamente se consideraba un dios, y fueron transmitidas a través de una jerarquía de individuos e instituciones encargados explícitamente de transmitir su voluntad.

El dictador de la Unión Soviética resultó tan despiadado como Hitler y objeto de una adulación similar. Sin embargo, había importantes diferencias entre el régimen político de derecha y el de izquierda. Stalin no estaba considerado como la encarnación de un principio eterno (el Führerprinzip de Hitler), sino solamente como una fase transitoria en el desarrollo del comunismo mundial: la dictadura del proletariado.

Los comunistas insistieron en que esta forma de gobierno era una medida defensiva necesaria en la Unión Soviética a causa de los enemigos capitalistas. De acuerdo con la teoría marxista, duraría hasta que todas las naciones se hallaran en manos de la clase trabajadora, con lo cual el Estado (y las fronteras nacionales) desaparecería.

El igualitarismo y el internacionalismo declarados de los comunistas se encontraban en las antípodas de la obsesión nazi-fascista por el autoritarismo y el nacionalismo (que finalmente desembocó en la Segunda Guerra Mundial), y de la obsesión nazi por la raza (que llevó a la muerte a seis millones de personas).

Esta distinción ayuda a explicar por qué, en los años treinta, muchos intelectuales —desde poetas hasta físicos— se afiliaron a los partidos comunistas de sus países. Asimismo, ayuda a explicar por qué algunos intelectuales antiigualitaristas declarados (y antisemitas incidentales), el más destacado fue Ezra Pound, optaron por el fascismo. En realidad, incluso los izquierdistas podían sentir el encanto oscuro del fascismo, la tentación de reclamar los privilegios feroces del superhombre.

La Gran Depresión trajo consigo la sensación de que el sistema capitalista estaba condenado. En mi país, Inglaterra, como en otras naciones occidentales, la pobreza y el desempleo dieron lugar a llamadas revolucionarias: hubo manifestaciones y disturbios. Sin embargo, en Alemania, donde viví a principios de los años treinta, el desorden que culminó en el ascenso de Hitler resultaba verdaderamente abrumador.

Allí la economía apenas se había recuperado de la derrota de la Primera Guerra Mundial (y de los pagos de las reparaciones que siguieron) cuando la Depresión asestó su golpe. El gobierno de Weimar, impopular sin remedio, saltaba de crisis en crisis mientras los representantes de 29 partidos se gritaban furiosamente unos a otros en el Parlamento.

En nombre de la democracia, el canciller Brüning gobernó antidemocráticamente, por decreto aunque no pudo decretar un final para las peleas callejeras entre los militantes de los dos partidos que crecían con más rapidez: los nazis y los comunistas.

Mujeres jóvenes que habían pertenecido a la clase media vendían sus cuerpos en las esquinas de las calles, frente a restaurantes donde los ricos cenaban lujosamente. Casi todo el mundo se hizo miembro de algún grupo político. El odio aumentaba en estos grupos.

Para escritores jóvenes como yo y Christopher Isherwood (que pronto alcanzó la fama con sus Historias de Berlín), el ambiente de Alemania resultaba extraordinariamente estimulante, y —con su vanguardismo vibrante en arte, arquitectura, música, teatro, incluso en relaciones sociales— incomparablemente más libre que el de nuestro país natal. Pero también era siniestro. Para muchos intelectuales de Occidente, Alemania se erigía como una premonición. Parecía que la humanidad podía elegir entre dos opciones: el infierno del fascismo o el posible paraíso del comunismo.

Mi propia decisión de adherirme al último giró en torno a varios factores. Había leído mucha literatura nazi y la encontró cruel y cínica: junto al racismo, al antisemitismo y al militarismo expansionista, los dirigentes nazis aceptaban abiertamente a la Gran Mentira (como Goebbels la llamó) como una herramienta indispensable para la organización. Por otro lado, me fascinaban las nuevas películas soviéticas que se proyectaban a diario en Berlín.

Obras maestras como El acorazado Potemkin satisfacían mi hambre de esperanza, belleza y heroísmo así como mi sensibilidad moderna. Asistía a reuniones políticas y me enzarzaba en discusiones eternas en los bares y cafés. Y cuando un amigo de Isherwood volvió de la Unión Soviética, ardiente de entusiasmo por los logros de Stalin, empecé un proceso de conversión.

Características de los estados totalitarios
• La dictadura, es decir, concentración de todo el poder en manos de una sola persona.

• El desprecio por el sistema democrático y sus instituciones.

• La organización política teniendo como base un solo partido, el oficial; este es e! único partido reconocido legalmente; todos los demás son ilegales.

• El partido gobernante está dirigido por una minoría.

• Existe una policía secreta que controla a los opositores políticos y vigila la ejecución de la política del gobierno.

• Hay un severo control de la vida nacional en todos los aspectos: industria, comercio, vida sindical, enseñanza, iglesia, etc.

•  La propaganda estatal se efectúa por medio de la radio, el cine, la prensa y demás medios de expresión.

• La enseñanza, en todos sus niveles, está controlada por el estado y la misma sirve de medio de adoctrinamiento y propaganda política.

La Eutanasia Sólo Dios puede quitar la vida? La etica y moral

La Eutanasia:¿Sólo Dios puede quitar la vida?
Etica y Moral

EUTANASIA: Muchas confesiones religiosas, como la cristiana y la judía, creen que Dios dá la vida y por lo tanto sólo a El corresponde la potestad de quitarla. En este contexto, la eutanasia sería considerada como rechazo a la soberanía de Dios. Desde otro punto de vista, sin embargo se califica de injusta la utilización de un argumento religioso para decidir política y públicamente sobre un tema tan trascendental y complejo como éste.

Algunos antecedentes históricos

La civilización griega fue la primera en emplear la palabra euthanasia, para quienes significaba una buena muerte (tahanatos).  La misma era aprobada por el estado, ya que los gobernadores contaban con veneno para todo aquel que deseaba morir, otorgándoles a su vez una autorización oficial: Quien no desee vivir debe exponer los motivos al Senado y una vez lo haya recibido, puede quitarse la vida.

Si existencia te resulta odiosa, muere; si el destino te es adverso, bebe cicuta. Si la pena te abruma, abandona la vida. Dejad que el infeliz relate su desgracia, dejad que el magistrado le proporcione el remedio para que él mismo pueda ponerle fin». Esto sucedía básicamente en Atenas, Quíos y Massalia.

Sin lugar a dudas, que Grecia era una sociedad que aceptaba la eutanasia como práctica ideada hacia un buen morir, con la finalidad de evitar la mala vida. Sin embargo, esta práctica tiene sus defensores y detractores desde la antigüedad, hasta nuestros días. Por ejemplo, desde épocas muy remotas quienes defendían a la eutanasia eran Sócrates y Platón, quienes se aferraban a la idea de que una enfermedad dolorosa y que llevara a un alto sufrimiento, sería una buena razón para dejar de vivir.

Heródoto era un médico, y profesor de Hipócrates, condenado por el filósofo en la República por «fomentar las enfermedades e inventar la forma de prolongar la muerte» y agrega «por ser maestro y de constituir enfermiza; ha encontrado la manera, primero de torturarse a sí mismo, y después al resto del mundo».  Pese a ello, hay quienes se oponían a esta práctica condenándola, por ejemplo grupos como los pitagóricos, aristotélicos y epicúreos.

No obstante, Grecia no fue la única que permitía este tipo de práctica. En Roma, se creía que un enfermo terminal podía suicidarse porque poseía motivos suficientes y valederos para hacerlo.  Por lo que sólo se penalizaba al suicidio ilógico y sin relación al padecimiento de una enfermedad.

Entonces la ideología romana era que vivir notablemente significaba por lo tanto morir de la misma manera.

Tal es así que hasta los aristócratas prisioneros se les concedía frecuentemente evitar ser ejecutados mediante la opción del suicidio. Imaginémoslos a través de las palabras de Séneca el estoico: «Hay una gran diferencia entre un hombre que prolonga su vida o su muerte. Si el cuerpo ya no sirve para nada, ¿por qué no debería liberarse al alma atormentada? Quizá sería mejor hacerlo un poco antes, ya que cuando llegue ese momento es posible que no pueda actuar».

Este hecho comenzó a girar radicalmente cuando el suicidio es castigado con la negación de una “cristiana sepultura” a la persona que violentaba contra su propio vida. Hecho que tomó su impulso cuando en el mundo occidental dominó la religión cristiana. Si una persona padecía alguna enfermedad y su sufrimiento era muy intenso, no se podía pensar en la mínima posibilidad de un alivio piadoso.

Es por esto que este rechazo llega a marcar influencia en la esfera de la legislación civil. Por ejemplo, la víctima era partícipe de un entierro degradante y un posterior abandono en la vía pública, tras la expropiación de sus bienes. Cabe aclarar que no se realizaban excepciones, aunque haya sido una persona que sufriera una enfermedad incurable.

Según esta posición, las funciones de la Iglesia y del Estado son usurpadas por el suicida. Tal es así que el suicidio- contrario al quinto mandamiento cristiano, “no matarás”, fue bien definido hacia el siglo IV por San Agustín, como “detestable u abominable perversidad”.  ¿Por qué dice esto? Porque Dios es el que concede la vida y también los sufrimientos, entonces como cristianos la obligación es soportarlos.

Y es la Iglesia quien con su poder regla las costumbres y las prácticas de la sociedad. Entonces, estas nociones son en la Edad Media la muestra de toda su dominación.

Sin embargo, este dominio de la Iglesia se fue debilitando como producto de un renovado Interés por el individualismo, hecho que se dio en el Renacimiento cambiando la concepción del suicidio, tema en cuestión hasta el momento.  Esto favoreció a flexibilizar y complejizar todas aquellas decisiones morales referidas a la vida y la muerte.

Desde aquí se comenzó a hablar de una eutanasia voluntaria, como lo hizo Tomás Moro en su obra titulada Utopía, en 1516, donde el autor describía este hecho con autorización oficial inserto en una sociedad ideal.

Por otra parte, Montaigne, también escribió sobre el tema plasmado en cinco ensayos y concluyendo en que la eutanasia es una elección personal y racional bajo algunas circunstancias.  Ya que el consideraba que el suicidio era un acto justificado, mientras que en la escala de la naturaleza, el hombre tenga dignidad y habilidad para valorarse a sí mismo.

Actualmente, “el debate es entre dos concepciones de la autonomía individual. «Los que quieren legalizar la eutanasia afirman que este derecho [a la muerte] es ilimitado y es exigible por el individuo frente a la sociedad y los médicos». En cambio, los contrarios a la eutanasia «sostienen que la preocupación por el bien común exige poner límites a una reivindicación individual que, si se reconociera por ley, daría paso a un derecho a la muerte incompatible con las fuentes morales de la democracia». Estos, conscientes de la función simbólica que tienen las leyes, «se niegan a convertir la justicia en un calco de meros deseos individuales y no separan el derecho de una reflexión filosófica sobre la condición humana. La política, lejos de reducirse al arte de conquistar y conservar el poder, supone que las decisiones se articulen según valores comunes«. (La Eutanasia, una solución anticuada; en http://www.condignidad.org/eutanasia-anticuada)

La posición de la Iglesia católica ante la eutanasia

La institución que actualmente rechaza y combate a la eutanasia, es la Iglesia católica, la cual ha realizado una serie de declaraciones al respecto a través de la Comisión Permanente Episcopal: “Respetamos sinceramente la conciencia de las personas, santuario en el que cada uno se encuentra con la voz suave y gente del amor de Dios. No juzgamos el interior de nadie.

Comprendemos también que determinados condicionamientos psicológicos, culturales y sociales pueden llevar a realizar acciones que contradicen radicalmente la inclinación innata de cada uno a la vida, atenuando o anulando la responsabilidad subjetiva. Pero no se puede negar la existencia de una batalla jurídica y publicitaria, con el fin de obtener el reconocimiento del llamado ‘derecho a la muerte digna’, es esta postura pública la que tenemos que enjuiciar y denunciar como equivocada en sí misma y peligrosa para la convivencia social. Una cosa son la conciencia y las decisiones personales y otra lo que se propone como criterio ético legal para regular las relaciones entre los ciudadano”.

La Iglesia católica considera que el aprecio por toda vida humana fue un progreso introducido por el cristianismo, lo que supone que se vive en la actualidad es un retroceso.  Un retroceso que hay que colocar en lo que el Papa denomina “cultura de la muerte”.

De esta manera, la Iglesia considera a la eutanasia  como aquella actuación cuyo objeto es causar la muerte a un ser humano para evitarles sufrimientos, bien a petición de éste, bien por considerar que su vida carece de calidad mínima para que merezca el calificativo de digna. Esta práctica convertiría a la eutanasia en una forma de homicidio, pues implica que un hombre da muerte a otro, ya mediante un acto positivo, ya mediante la omisión de la atención y cuidados debidos.

De la eutanasia, así entendida, el Papa Juan Pablo II enseña solemnemente: ‘De acuerdo con el Magisterio de mis Predecesores y en comunión con los Obispos de la Iglesia católica, confirmo que la eutanasia es una grave violación de la Ley de Dios en cuanto eliminación deliberada y moralmente inaceptable de una persona humana’.

La batalla política sobre la eutanasia

Actualmente, la eutanasia se transformó en una problemática que conjuga un dilema jurídico y moral. Un dato certero es el que demuestra el aumento, en los últimos años, del número de asociaciones pro-eutanasia, desplegando una intensa actividad divulgativa y reivindicativa a favor del derecho individual de las personas para elegir sobre su propia vida. Al mismo tiempo, estas asociaciones se ven combatidas por la “cruzada a favor de la vida” encabezada por las organizaciones religiosas.

Diversas asociaciones han luchado contra los que defienden la posibilidad de elegir una muerte digna. Los argumentos que legitiman a estos grupos oscilan entre el respeto a la voluntad divina hasta el miedo a crear lagunas jurídicas que proporcionen impunidad a posibles asesinatos. Los debates sobre la eutanasia generalmente terminan siendo dominados por prejuicios morales, religiosos, emocionales, etc.

Sin cuestionar los diferentes puntos de vista, cabría preguntarse: ¿se le puede aplicar la eutanasia o asesoramiento en su suicidio a un enfermo terminal, que considere que su vida no es razón suficiente para soportar un dolor intratable, la pérdida de dignidad o la pérdida de importantes facultades, y que pide repetidamente ayuda para morir, siendo consciente y sin estar en capacidad de fingir una depresión?.

La problemática de la eutanasia conjuga y enfrenta diversos posicionamientos frente a los derechos humanos. En este sentido, numerosas asociaciones pro eutanasia han comenzado una campaña de concientización de la sociedad, para que ésta reconozca el derecho de cada individuo a decidir sobre su propia vida. Por otro lado, otro sector de la sociedad, encabezado por las asociaciones religiosas, se oponen drásticamente a la legalización de la eutanasia. En la actualidad, la eutanasia se ha convertido en una ardua batalla de carácter político.

 Formas de aplicación de la eutanasia

La eutanasia pasiva hace referencia a la muerte natural, es un termino que muchas veces es utilizado de forma errónea por  los medios de comunicación. La misma se produce cuando se suspende el uso de los instrumentos que apoyan la vida o aquellos suministros de medicamentos, de tal forma que se produzca la muerte que no contraría la ley natural.

Por el contrario, la eutanasia activa supone la intervención directa que ocasiona la muerte del paciente poniendo fin a su sufrimiento. En general, los defensores de esta opción, coinciden en la necesidad de que existan condiciones previas que permitan realizarla como la solicitud directa por parte del paciente o enfermo terminal de querer poner fin a su vida, la imposibilidad de la medicina para salvarle, la incapacidad de los fármacos para evitar su dolor y sufrimiento y el consentimiento de médicos y familiares, entre otras.

 Con respecto a ello, se ha expresado anteriormente cuales son las posiciones de los detractores religiosos en cuanto a este tema. Sin embargo, más allá de estos grupos, los detractores de la eutanasia, en su lucha por impedir su aprobación legal, argumentan que al estar el suicidio asistido y/o la eutanasia disponibles,  esto daría lugar a que algunos sujetos presionaran a sus familiares para que acepten morir, poniendo de relieve la dificultad de establecer controles estrictos para probar la influencia de otros sobre la decisión del paciente. Otras personas desearán morir porque sufren de depresión clínica, invalidando esta condición una decisión consciente.

El suicidio asistido se relaciona vagamente con la eutanasia, éste se produce cuando alguien le da información y los medios necesarios a un paciente para que pueda terminar fácilmente con su propia vida.

Eutanasia: ¿Derecho a morir?
En este tiempo de penumbra ética en que nos ha tocado vivir, la eutanasia (literalmente, buena muerte) aparece como una alternativa cada vez más aceptable por la sociedad mundial. Con el devenir de los años el permisivismo será todavía mayor. Por ello viene bien escuchar alguna voz autorizada en la materia, como la del Dr. Luis Aldo Ravaioli.

«El médico, profesional de la vida, no puede ser el brazo ejecutor de los designios homicidas. Y esto no es un problema de religión o de creencias, es un compromiso serio que abarca a todos los hombres de buena voluntad. Todos estamos llamados a respetar y tutelar la vida humana.

No hay hombres de buena voluntad, creyentes o no creyentes, que puedan negarse a respetar la vida humana, particularmente cuando el medio ambiente ejerce una presión en contrario. El respeto por los derechos del hombre y por la ética objetiva, así lo exigen. Este es el compromiso de las profesiones sanitarias, es un compromiso solemne que dignifica a la medicina y a los médicos. Más allá de las concesiones legales, aunque inmorales, y del permisivismo social, los hombres honrados deben defender la vida, tutelarla y promoverla.

La eutanasia, sea eugénica, piadosa, positiva, negativa, directa, voluntaria, involuntaria, suicidio, suicidio asistido, etc.. constituye siempre un atentado contra el hombre y la sociedad, contra el orden natural y el revelado. No es una práctica médica, hablando con propiedad, ya que la esencia de la medicina no consiste en matar o dejar morir.

Estas acciones son un retraso científico y un retroceso histórico, un anacronismo primitivo injustificable e insostenible. La valoración ética de la eutanasia es negativa e instrínsecamente mala.

Ninguna sociedad mejoró, ninguna ciencia progresó, ningún hombre fue más bueno, ni ningún problema se resolvió, aceptando la idea de que hay vidas que no deben tutelarse, de que hay vidas sin dignidad ni trascendencia».
Para terminar, un buen consejo para los pacientes, del Dr. John Wilke, de la Universidad de Cincinnati: «Si no le pueden aliviar el dolor, no pida usted la eutanasia. Cambie de médico, porque el suyo es incompetente»

Fuente: Diario «El Colono» Edición N°2048

Fuente Consultada:
Basado en La Gran Enciclopedia Universal (Espasa Calpe) – Wikipedia

Explicacion de la Globalización Características y Causas Resumen

Resumen: Explicación de la Globalización
Características y Causas

LA GLOBALIZACIÓN: Hacia fines del siglo XX, y en estos primeros años del siglo XXI, los avances de la ciencia y de la tecnología, sobre todo referidos a los medios de comunicación y transporte, permitieron que  las relaciones entre los diferentes lugares del mundo se hicieran más cercanas.  Este proceso de vinculación intercontinental, se conoce como globalización o mundialización, y en él se internacionaliza la economía, la información y la cultura.

Por otro lado el desmoronamiento del régimen político, económico y social vigente en la Unión Soviética y los demás países del bloque socialista real, a fines de la década de los ochenta y principios de los noventa, coincidió con la consolidación de este proceso global que había comenzado a gestarse en los años setenta.

Si bien no existe una definición única y precisa sobre este fenómeno, se puede decir, «que todo lo que sucede en algún lugar del mundo tiene consecuencias en los acontecimientos [que se producen] en muchos lugares del mundo«. En otras palabras, los procesos económicos, sociales, políticos, culturales, etc., cada vez alcanzan mayor interconexión, traspasando las fronteras nacionales con creciente facilidad, por lo que pierden su importancia las distancias temporales y geográficas.

globalizacion

 Centros y periferias

CAUSAS: Luego de la Segunda Guerra Mundial, el mundo quedó dividido por el dominio de dos potencias hegemónicas: Los Estados Unidos y la Unión Soviética.  Alrededor de las mismas, los demás países del planeta se fueron «alineando», situación que dio lugar a la formación de dos bloques, el bloque occidental o capitalista, liderado por los Estados Unidos y el bloque oriental o socialista, liderado por la Unión Soviética.  Las tensiones entre estos bloques, originaron la Guerra Fría.

Pero, tras la caída de la Unión Soviética y la disolución del bloque socialista, los Estados Unidos se convirtieron en la única superpotencia mundial, sin que nadie pudiese disputarle su liderazgo.  Económicamente, el mundo se organizó alrededor de los grandes centros del capitalismo, que son los Estados Unidos, Japón y Europa Occidental, en los que se toman las decisiones que marcan el rumbo de la economía y la política mundiales.

El comercio se expandió y se hizo mundial.  En la actualidad no circulan solo mercaderías, sino también capitales, seguros, licencias, patentes, productos culturales y artísticos, servicios bancarios, etc.  Los medios de comunicación ofrecen una información «al instante» de todo lo que pasa en cada lugar del planeta, lo que permite conocer las necesidades de cualquier región y, por ende, producir para ese mercado, por lejano que se encuentre, utilizando, según la conveniencia, materias primas de un país y mano de obra de otro.  Este proceso se ve facilitado por el desarrollo de los transportes, ya que los fletes se tornaron más seguros, más rápidos y más baratos.

Las empresas multinacionales ubican sus fábricas en cualquier lugar, teniendo siempre como objetivo la obtención de la mayor cantidad posible de ganancias.  El accionar de las mismas está más allá de cualquier localismo, pues al crearse nuevos lazos o relaciones comerciales basadas en movimientos de dinero, de tecnología o de personas, es muy difícil establecer con precisión de que nacionalidad son las empresas y los productos que éstas fabrican.

La interdependencia comercial, no significa de ninguna manera que todos los pueblos del planeta estén en una situación de igualdad, sino que por el contrario, los países centrales ejercen un dominio económico, financiero, científico y cultural sobre los demás.  Se constituyen así, zonas centrales de gran desarrollo industrial y condiciones de vida adecuadas, contrapuestas a regiones periféricas o subdesarrolladas, con gran atraso económico.

El tercer mundo

Se llamó así, por analogía con el Tercer Estado antes de la Revolución Francesa, al conjunto de países de Asia, Africa y América Latina, que intentaron, a partir de la segunda mitad del siglo XX, salir del dominio que sobre ellos ejercía otro país más poderoso, ya fuese socialista o capitalista.  Actualmente, esta expresión designa a los, países subdesarrollados en general, en los que vive el 75% de la población mundial pero, como muchos países pobres se encuentran en el Hemisferio Sur, y la mayor parte de los países ricos están en el Hemisferio Norte, el problema se plantea en la existencia de un mundo bipolar: norte desarrollado – sur subdesarrollado.

Si bien existen diferencias importantes en cuanto a los niveles de desarrollo de los países del Tercer Mundo, podemos decir que las características principales de los países subdesarrollados son su dependencia económica (también llamada neocolonialismo), de los grandes centros capitalistas mundiales; la coexistencia de un sector industrial dinámico, generalmente controlado por capitales extranjeros, junto con un sector artesanol y agrícola en el que predomina una economía tradicional; además de una desigual distribución de la renta.

De esta manera, la mayoría de la población vive en la pobreza, mientras que un pequeño grupo privilegiado vive en la excesiva riqueza, y los sectores medios, son escasos o inexistentes.  Las necesidades alimentarías no están suficientemente satisfechas, como tampoco esta garantizado el acceso a la salud, a una vivienda digna, a la educación, al trabajo, a la participación política ya la paz.Esta separación entre las zonas ricas y pobres del mundo, es en la actualidad, una importante causa de conflictos, ya que los intent alízado para reducir la brecha no han dado

La aldea global

El escritor canadiense Marshall McLuhan, llamó «aldea global», al fenómeno de interrelación de los habitantes del planeta, por la cual, la población mundial forma una sola comunidad.  Todas las novedades, incluidos los valores, las ideas y los adelantos científicos y culturales, trascienden las fronteras a través de los medios de comunicación, los libros, la música y el cine.  El turismo intercontinental está en auge y el inglés se convirtió en un idioma casi universal.

El fin de la guerra fría terminó con la perspectiva de una tercera guerra mundial de carácter atómico, pero esto no significó que el mundo estuviese libre de guerras en los años venideros.  El tráfico de armas se hizo cada vez más común y permitió que pequeños grupos de rebeldes de diferentes ideologías, pudiesen crear problemas en cualquier parte del mundo, como por ejemplo el IRA, en Irlanda del Norte, o la ETA, en el País Vasco.  Los presupuestos para controlar el accionar de estos grupos aumentaron en los últimos años del siglo XX.

El fracaso del comunismo soviético, tampoco significó que los países debían entrar en un «laissez- faire» total, dejando aspectos fundamentales de las sociedades librados al juego del mercado.  El desempleo ocasionado por la expansión de la tecnología y por el desplazamiento de industrias que cambian de lugar en busca de mano de obra más barata, y la implementación de planes sociales que reduzcan las consecuencias de esta economía globalizada, solo podrán resolverse mediante la adopción de medidas políticas adecuadas.

Para complementar las economías en las diferentes regiones del mundo, se han formado grandes bloques económicos que tienen como objetivo la eliminación de impuestos o barreras aduaneras, aumentar la competitividad de las empresas, y sumar mercados internacionales en forma conjunta.  A veces, estos bloques regionales se proponen también una mayor integración de las sociedades y la cultura de los diferentes pueblos que los componen.

Estos bloques regionales pueden organizarse como una unión aduanera, en la cual se eliminan todos los impuestos aduaneros entre los diversos países miembros; un mercado común, que tiene las características de una unión aduanera pero incluye, además, el intercambio de todos los factores de producción (salarios, rentas, beneficios, intereses); o una unión económica, en la cual, a las características del mercado común se agregan la toma de decisiones en forma conjunta, con respecto a políticas fiscales, monetarias y socioeconómicas.

Los principales bloques económicos en la actualidad son la Unión Europea, (UE), formada por Francia, Italia, Bélgica, Luxemburgo, Holanda, Alemania, Inglaterra, Irlanda, Dinamarca, Grecia, España, Portugal, Austria, Finlandia y Suecia.  Este bloque no tiene sólo intereses económicos, sino también culturales, sociales, sanitarios, científicos y ambientales que beneficien a toda la región.  Lo conforman casi 400 millones de personas y tiene una moneda (Euro), que aspira a ser la única de uso legal para todos los países de esta Unión.

En América del Norte, los Estados Unidos, Canadá y México, organizaron el Acuerdo de Libre Comercio deNorteamérica (NAFTA), en el cual, los países que lo integran se propusieron liberar poco a poco, a partir de 1992, y en un lapso de 15 años, el comercio entre estos tres países.

En América Latina, existen más de cuarenta organismos, de los cuales los más importantes son: el Mercado Común Centroamericano (MCCA), laComunidad del Caribe (CARICOM), el Pacto Andino, la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI) y el Mercado Común del Sur (MERCOSUR), éste último configurado en el año 1991, a través del Tratado de Asunción, por los países de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, a los cuales se uniría en 1996 Chile.  Tiene como objetivo, lograr la libre circulación de bienes y servicios, coordinar las políticas comerciales, las actividades agrícolas, económicas y científicas, para lograr mejores condiciones de vida de los habitantes de la región

 El debilitamiento del Estado-Nación

Esta institución, en los últimos años del siglo XX, fue perdiendo poder, entre otras causas porque grandes estados se desintegraron formando estados más pequeños, o porque transfirieron parte de su poder a los organismos supranacionales de la región, poniéndose de manifiesto su incapacidad para lograr imponer la ley y conservar el orden público.

Sin embargo, su papel es más necesario que nunca en estos años de la globalización, pues su función especifica en el gobierno de los diferentes países , aun no ha sido reemplazada por nadie.

La desregulación del Estado

La desregulación del Estado implantada durante la década de 1990, es decir, su paulatina retirada de la actividad productiva y de la intervención en los mercados, es funcional a la creciente unificación de las relaciones económicas y financieras de todo el planeta.

Esto es así por cuanto la reducción creciente del peso del Estado en las decisiones del mercado posibilita que los flujos de mercancías y de recursos financieros se muevan cada vez con mayor libertad. A la vez, la privatización de los servicios públicos se orienta en la misma dirección que las otras transformaciones.

El Estado más pequeño y menos comprometido con las acciones relacionadas con los sectores sociales de bajos ingresos requiere -al menos en teoría- ingresos menores. Esta situación repercute en la estructura tributaria, ya que debido a la necesidad de bajar costos y tornar competitiva la actividad productiva, esta estructura está en condiciones de revertirse, de modo tal que la presión impositiva sobre las empresas se reduzca.

¿Acaso la globalización y la liberación de los mercados condenan a los estados nacionales a ser desplazados definitivamente del papel que desempeñaban como reguladores del ciclo económico, de modo que no perturben y gasten cada vez menos? ¿Hay algún espacio posible de acción para quienes diseñan políticas nacionales desde el Estado o estamos condenados, por la globalización, a renunciar de modo irreversible a tales políticas?

Globalización y derechos humanos

Sin duda, el hecho de que el Estado se haya desprendido de algunas de sus funciones se puede vincular a los requisitos y prácticas de la globalización. La globalizadón parecería ofrecer más desventajas que ventajas a los habitantes de los Estados menos favorecidos en el reparto de la riqueza, pero en la actualidad aparece una nueva dimensión por explorar: los derechos humanos.

El carácter universal de ciertos derechos inherentes a la dignidad del ser humano —derechos que no se le pueden negar a nadie por motivos de religión, etnia, nacionalidad, sexo o cualquier otra condición— como el de residir en la tierra de sus padres sin sufrir persecución ni discriminación alguna, el de vivir con dignidad donde se encuentre, el de elegir libremente su vida, sus creencias —respetando la libertad del prójimo— el de acceder sin obstáculos al saber, a la salud, a una vida digna y honorable es la base del reclamo de algunas instituciones internacionales y organismos no gubernamentales, que exigen su respeto, por encima de las divisiones estatales.

Pero este reclamo choca con los derechos de los Estados que arguyen que no solo ejercen poder sobre una determinada comunidad y un determinado territorio, sino que también deben defenderse de la intervención de los agentes externos. Así, la defensa en escala internacional de los derechos humanos puede ser considerada —por algunos gobiernos— como una intervención no autorizada en los asuntos internos del Estado.

La ciudad global

La globalización de la economía determinó el surgimiento de nuevos tipos de ciudades: las ciudades globales, que conforman los centros de comando de la nueva economía global. Allí se concentran las sedes de los principales bancos y los principales mercados financieros, así como los centros de producción de servicios avanzados en escala mundial.

Las tres ciudades globales típicas son Nueva York, Londres y Tokio. Otros centros importantes de servicios financieros y empresariales en escala internacional son Hong Kong, Osaka, Frankfurt, Zurich, París, Los Ángeles, San Francisco, Amsterdam y Milán.

Otras ciudades, sin ser «ciudades globales» propiamente dichas son importantes en escala regional, a medida que surgen «mercados emergentes» en distintos países del mundo; por ejemplo, Madrid, Sao Paulo, Buenos Aires, México, Taipei, Moscú y Budapest.

El hecho de convertirse en un centro de la economía global ha implicado fuertes transformaciones en las ciudades que se han convertido en sedes de estos procesos. En general, estas ciudades han experimentado una fuerte suba de los valores de los terrenos y de los edificios. Además, han requerido cuantiosas inversiones, tanto públicas como privadas, para adaptarse a las exigencias de estas nuevas funciones. Infraestructura de transporte (aeropuertos, autopistas, ferrocarriles urbanos); telecomunicaciones; edificios de oficinas «inteligentes», hoteles cinco estrellas, centros de convenciones, centros culturales, centros comerciales, etc., son algunos de los elementos que forman parte de estas adaptaciones que expresan la conexión con la economía global.

Globalización y consumo

Hasta hace algunos años, muchos de los bienes destinados al consumo se producían en el propio país, había aduanas estrictas y barreras arancelarias que cada uno de los países imponían para priorizar las producciones nacionales por sobre los bienes importados.

A partir de la consolidación de la economía globalizada, las formas de consumo se han difundido por el mundo y resulta habitual que determinados objetos o costumbres que estaban asociadas a determinadas áreas del mundo, hoy se manifiesten en países muy distintos de aquellos en los cuales tuvieron origen: las casas de comidas rápidas (fastfood) o el consumo de bebidas gaseosas constituyen dos ejemplos de costumbres culinarias estadounidenses actualmente extendidas a todo el mundo.

Sin embargo, especialmente en los países más pobres, gran parte de la población queda fuera de este circuito y solo accede al mensaje publicitario de espacios y productos elaborados para las personas que pueden adquirirlos en el mercado. El nivel de ingreso, que es desigual entre diferentes sectores de la población, se interpone entre el deseo y el consumo real.

Dentro de la globalización de los mercados, las hamburguesas y las bebidas colas lleva la delantera. Niños y adolescentes son sus principales consumidores. No hay duda que para los adolescentes de entre 10 y 16 años la hamburguesa ejerce un mágico poder de seducción. A veces los padres también la eligen.

La hamburguesa nació a orillas del estuario del río Elba, en Hamburgo, Alemania. Se la encontraba en todos los bares de Hamburgo con el nombre de Frikadelle. Pero su fama comenzó cerca de otro río, el Mississippi, en la ciudad de St. Louis, en los Estados Unidos. Ahí la llevaron unos comerciantes alemanes, a una exposición mundial, en 1904, a los que se les ocurrió darle una forma más aplanada que su original alemán y colocarla entre dos mitades de pan.

Rápidamente los americanos del norte se convirtieron en adictos a estos panecillos rellenos a los que llamaron con el nombre de los comerciantes que los llevaron. Había nacido la hamburguer, es decir, la hamburguesa y sus variedades. Si en el medio del pan se le pone jamón ahumado o panceta se llama Bacon-burguer; con queso, Cheeseburger; con lomo, Beefburguer, con salchichitas de Frankfurt, Franfburguer.

En 1955 se creó en Los Angeles el primer «limpio y rapidísimo» restaurante de hamburguesas, acompañadas de papas fritas en bolsitas y una bebida cola. El éxito hizo que en los próximos años se crearan cadenas de estos restaurantes a lo largo y ancho de muchos países del mundo, todos con características semejantes: muy limpios y donde se puede comer muy rápido este menú que siempre tiene el mismo esquema: la hamburguesa, las papas fritas y la bebida «cola».

Fuente: Educación Cívica 2 – Editorial Santillana – Secundaria – Casullo, Bordone, Hirschmann y Otros –

¿De Que Nacionalidad Es El Pontiac?: «En estas redes mundiales, los productos son combinaciones internacionales. Lo que se intercambia entre las naciones es con menos frecuencia el producto terminado que la especialización para resolver los problemas (investigación, diseño del producto, fabricación), para identificarlos (marketing, publicidad, encuestas al consumidor), y para coordinar los servicios (financiamiento, búsqueda, contrataciones), así como ciertos servicios y componentes de rutina, todo lo cual se combina para crear valor.

Por ejemplo, cuando un norteamericano compra un Pontiac Le Mans a General Motors, inconscientemente está realizando una transacción internacional. De los 10.000 dólares que paga a General Motors, cerca de 3.000 van a Corea del Sur, donde se efectuaron los trabajos de rutina y las operaciones de montaje; 1.750 dólares van a Japón por la fabricación de los componentes de vanguardia (motores, eje de dirección e instrumentos electrónicos); 750 dólares a Alemania por el diseño y el proyecto del prototipo; 400 dólares a Taiwan, Singapur y Japón por los pequeños componentes; 250 dólares a Gran Bretaña por los servicios de marketing y publicidad; y cerca de 4.000 dólares pasan a los intermediarios estratégicos de Detroit, a los abogados y banqueros de Nueva York, a los ‘lobbistas’ de Washington, a las aseguradoras de todo el país, y a los accionistas de General Motors -la mayoría de los cuales son norteamericanos, aunque hay un número creciente de extranjeros-.»

ROBERT REICH.
El trabajo de las naciones. Hacia el capitalismo del siglo XXI.
Javier Vergara Editor, Buenos Aires, 1993.

PROBLEMAS:

Las tendencias a la globalización están dejando también al descubierto nuevos problemas.

■ En lo cultural la universalización uni-ficadora. tiene el peligro de hacer perder la identidad, la personalidad de individuos y pueblos. Esto lleva a la sensación de «pérdida de lugar en el mundo» y, para contrarrestarla, está resurgiendo en muchos casos la tendencia contraria: un nacionalismo agresivo y un renacimiento del racismo que está desatando conflictos de un alto grado de violencia.

■ En lo social, la idea de que el mercado por sí sólo puede regular la vida de una sociedad ha debilitado o ha hecho desaparecer el rol que cumplía el Estado en los servicios sociales, en la educación, en la salud y en la protección de los más necesitados. Amplios sectores están quedando desguarnecidos y marginados, como consecuencia de la aplicación de estas políticas globaliza-doras en América latina.

■ En lo político, la consecuencia es la de un creciente descreimiento del papel de las instituciones públicas para resolver los asuntos públicos, lo que puede debilitar las recientemente recuperadas democracias latinoamericanas.

El dilema del futuro próximo pasa alrededor del papel que deberá cumplir en esta etapa el Estado, su relación con el mercado y el conjunto de los problemas sociales y culturales. De no resolverse, las consecuencias de la pobreza, la violencia, la exclusión social, el racismo, crearán un marco apropiado para nuevos autoritarismos y pérdida de las libertades.

Fuente Consultada:
Economía Las Ideas y los Grandes Procesos Económicos Rofman-Aronskind-Kulfas-Wainer
Educación Cívica 2 – Editorial Santillana – Secundaria – Casullo, Bordone, Hirschmann y Otros –

Guerra Estado Unidos-Irán: La Invasion en la Administracion Bush

Estado Unidos-Irán: La Invasion en la Administracion Bush

Cuando la Política Fracasa
Estados Unidos está descubriendo nuevamente los límites del poder militar. En Irak mantiene un control aéreo absoluto, pero no deja de perder terreno. Su mera presencia incita a la violencia. Aunque el presidente George W Bush cree que ha protegido a los estadounidenses “llevando la guerra al enemigo”, más de 1.700 estadounidenses han muerto en el conflicto con Irak, que también ha provocado atentados terroristas contra los aliados de EE.UU., como las terribles explosiones de Londres.

 Naturalmente, el error del gobierno de Bush es descuidar la política en sus cálculos bélicos, o seguir ciegamente el dicho de que la guerra es la política por otros medios. De hecho, la mayoría de las guerras son un fracaso de la política, un fracaso de la imaginación política.

Con su fariseísmo y su falta de conocimientos históricos o culturales, Bush y sus asesores creyeron que invadir Irak sería fácil, que el ejército de Saddam Hussein se desmoronaría, y que Estados Unidos sería recibido como un libertador. No comprendieron que Irak ha sido durante mucho tiempo un país ocupado y manipulado desde el exterior.

En consecuencia, es lógico que a los iraquíes la ocupación les parezca tan sólo un episodio más de explotación extranjera. En general, se entiende que el petróleo, no el terrorismo, fue el motivo inicial de la guerra; una guerra planeada por los principales asesores de Bush durante la década de 1990 y posibilitada por su acceso al poder en 2001. Los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 proporcionaron la luz verde, no la motivación básica.

Los iraquíes se percatan de todo esto. No ven la negativa de Bush a establecer una fecha tope para la retirada de las tropas como un signo de resolución, sino como una declaración de la intención estadounidense de permanecer en Irak, establecer un régimen títere, controlar el petróleo del país e instalar bases militares permanentes.

Pero no va a funcionar. Hay, sencillamente, demasiadas fuerzas políticas reales sobre el terreno en Irak como para que Estados Unidos pueda manejarlas, y estas fuerzas exigen cada vez más un calendario para la retirada estadounidense, al igual que hacen legiones de iraquíes en las manifestaciones públicas y en las oraciones en las mezquitas. Sólo la política, y no las armas, puede calmar la situación. Vietnam es un verdadero precedente.

El número de muertos y heridos vietnamitas fue quizá veinte veces superior al de estadounidenses, pero aun así Estados Unidos no consiguió someter al adversario al que se enfrentaba. Podía bombardear ciudades de Vietnam hasta convertirlas en escombros, como puede hacer en Irak, pero esto no resuelve nada, se cobra enormes cantidades de vidas inocentes y confirma la opinión de que los estadounidenses son ocupantes.

Todo esto tiene también un aspecto económico. La doctrina de política exterior estadounidense establece que la seguridad nacional del país descansa sobre tres pilares: defensa, diplomacia y desarrollo. La ayuda económica a los países pobres es crucial, porque la pobreza proporciona el combustible para la violencia, el conflicto e incluso el terrorismo. Pero la diplomacia y el desarrollo ocupan el segundo y el tercer lugar tras los planteamientos defensivos —y más precisamente militares— en el gasto estadounidense en política exterior.

Si Estados Unidos se basara en la política y no en la guerra, entendería que el aumento del gasto en desarrollo, y un enfoque comercial en Asia, Africa y Medio Oriente, en lugar del actual método militar, serían más útiles para los intereses estadounidenses. Lo que sacó a Muammar Kaddafi de su aislamiento no fue el bombardeo de Libia sino la diplomacia pacífica. El mismo método habría sido mucho menos costoso y más prometedor con respecto a Saddam Hussein.

El ejército puede proteger a Estados Unidos de un ataque militar convencional, pero no puede protegerlo de la política. Para eso, los estadounidenses tienen que ser más listos e invertir en desarrollo pacífico en lugar de construir bases militares en territorios que durante mucho tiempo han sido objeto de abusos.


LA DECADENCIA DEL IMPERIO AMERICANO EL TITÁN TAMBALEANTE

Por TIMOTHY GARTON ASH
*Historiados británico, profesor de Estudios Europeos en la Universidad de Oxford

Si quieren saber cómo era Londres en 1905, vean cómo está Washington en 2005. Gravitas imperial y tremendamente convencido de su importancia. Esa sensación de ser el centro del mundo y necesitar saber lo que ocurre en todos los rincones porque es posible que le pidan —o, al menos, que se sienta llamado— a intervenir. La hiperpotencia. El perro más fiero. Y, sin embargo, royendo bajo la superficie, el miedo persistente a que la supremacía mundial que posee no esté, ni mucho menos, tan segura como le gustaría. Como dijo en 1902 el ministro británico de las Colonias, Joseph Chamberlain:

“El titán cansado se tambalea bajo la esfera desmesurada de su destino”.

 george bushAhora, Estados Unidos es ese titán cansado. En el caso británico, la angustia nació de un conflicto inesperadamente prolongado, sangriento y costoso, la guerra de los boers —en la que un pequeño grupo de rebeldes extranjeros desafió al ejército más poderoso que había visto el mundo—, la preocupación por el creciente poder económico de Alemania y Estados Unidos y una combinación de agotamiento imperial y problemas socioeconómicos en casa. En el caso de Estados Unidos, la angustia es resultado de un conflicto inesperadamente prolongado, sangriento y costoso: la guerra de Irak, en la que un pequeño grupo de rebeldes extranjeros desafía al ejército más poderoso que ha visto el mundo; la preocupación por el creciente poder económico de China e India, y una combinación de agotamiento imperial y problemas socioeconómicos en casa.

Irak es la guerra de los boers de Estados Unidos. Recordemos que, cuando Gran Bretaña declaró el fin de las grandes operaciones de combate, en el verano de 1900, los boers emprendieron una campaña guerrillera que mantuvo en vilo a los soldados británicos durante dos años más. Si estos consiguieron vencer fue sólo gracias a una actitud despiadada que —me alegra decir— un país democrático, escrupuloso y esencialmente anticolonialista como Estados Unidos parece incapaz de tener. Al final, Londres contaba con 450.000 soldados británicos y coloniales en la zona (frente a los 150.000 soldados estadounidenses en Irak) que encerraron aproximadamente a la cuarta parte de la población boer en campos de concentración, donde muchos murieron.

En un reciente sondeo de CNN/Gallup, el 54% de los entrevistados pensaba que fue un error enviar tropas estadounidenses a Irak, y el 57% decía que la guerra de Irak ha hecho que Estados Unidos esté menos a salvo del terrorismo. El campamento de los que protestan ante el rancho del presidente Bush en Crawford, surgido alrededor de la madre de un soldado muerto en Irak, es un símbolo del sufrimiento. La CNN emitió un documental, realizado a partir de fuentes de primera categoría, que explicaba con detalle que las informaciones sobre las armas de destrucción masiva de Saddam se tergiversaron, manipularon y adornaron, y que estaban, como el título del programa, completamente vocadas. Para los lectores británicos europeos no es ninguna novedad, pero en Estados Unidos no se han difundido tanto datos. En otro sondeo, el número de la consideraban sincero al presidente pero por primera vez, inferior al 50%. Esta serna vuelto a tratar de obtener más apoyo p administración y para la guerra, pero fi rece que lo esté logrando.

EL COSTO DE LA GUERRA. Una reciente de The New York Times calculó los costo posible y verosímil de la guerra de largo plazo: más de un billón de dólares que los políticos iraquíes hayan llegado consenso sobre el proyecto de Constitución hay que ser muy optimistas para pensar que vaya a servir para que Irak se convierta en república federal democrática, pacífica y estable. Irán está adquiriendo discretamente cada vez más poder en la zona chiita del sur de Irak. En Washington se cuenta un chiste: se; la guerra, y ganaron los iraníes.

Mientras tanto, los precios del Petróleo —más de 60 dólares el barril— hacen que surtidores estadounidenses, la gasolina normal sin plomo cueste casi tres dólares el galón. Si se mantienen los altos precios de la energía se pondrán en peligro no sólo una economía todavía llena de fuerza, sino todo un estilo de vida, simbolizado por el Hummer en  sus versiones  civil y militar. Además de la inestabilidad  en Oriente Próximo, la causa principal de que  suban los precios del petróleo es constante demanda  de energía de los nuevos gigantes económicos de Asia. Los chinos van por mundo firmando calladamente grandes contratos de suministro de petróleo con todos países productores que encuentran, sin tener en cuenta si son políticamente rechazables, como en el caso de Sudán e Irán. Una empresa china intentó comprar una gran compañía energética de California, pero eso fue demasiado. Los políticos estadounidenses impidieron el trato.

China e India son para Estados Unidos lo que Alemania y Estados Unidos eran para Gran Bretaña hace cien años. China es en estos momentos la segunda economía consumidora de energía del mundo, después de Estados Unidos. Además posee la segunda reserva de divisas extranjeras, después de Japón y por delante de Taiwán, Corea del Sur e India. En esta lista, Estados Unidos está en noveno lugar, detrás de Singapur y justo delante de Malasia. Según algunos economistas, el índice de ahorro neto real —teniendo en cuenta toda la deuda y el gasto público— de Estados Unidos es cero. Nada. Es un país que no ahorra; es un país que gasta.

Todo esto no quiere decir que Estados Unidos vaya a derrumbarse mañana. Ni mucho menos. Al fin y al cabo, el imperio británico duró 40 años más después de 1905. Es más, alcanzó su máxima dimensión después de 1918, antes de que firmara su sentencia de muerte al invertir su sangre y su dinero en derrotar a Adolf Hitler (hay otras maneras peores de morir). Ahora es de imaginar que el imperio informal de Estados Unidos, su red de bases militares y semi protectorados, va a seguir creciendo. Estados Unidos, como la Gran Bretaña eduardiana, posee todavía tremendos recursos económicos, tecnológicos y militares, atractivo cultural y, cosa importante, el deseo de seguir en la cima. Como proclamaba una cancioncilla en una revista musical inglesa de la época:

Tenemos intención de seguir siendo el perro más fiero. Guau, guau.

Sí, señor, tenemos intención de seguir siendo el perro más fiero.

Hoy no hace falta buscar mucho para oír ese estribillo en Washington. La estrategia de seguridad nacional del gobierno de Bush no oculta su objetivo de conservar la supremacía militar. Ahora bien, no se sabe si el siglo americano, que comenzó en 1945, durará hasta 2045, 2035 o sólo 2025; pero su final se vislumbra ya en el horizonte. Si resulta que ustedes son de los que, de forma instintiva, consideran que eso es motivo para alegrarse, párense un momento a pensar y tengan en cuenta dos cosas: la primera, que las oscilaciones de poder entre las grandes potencias en ascenso y en decadencia han ido tradicionalmente acompañadas de guerras terribles, y, segunda, que el próximo perro más fiero puede ser mucho peor.

Así pues, no es momento para alegrarse del mal ajeno. Es hora de una solidaridad fundamental. Algunas personas con visión de futuro en Washington están empezando a formular una estrategia a largo plazo para tratar de crear un orden internacional que proteja los intereses de las democracias liberales incluso después de que entre en declive la hiperpotencia estadounidense, y para intentar que las nuevas potencias, como China e India, se comprometan a mantener dicho orden. Eso es lo que tiene que hacer el titán cansado de hoy, y todos debemos ayudarle.

Por Jeffrey S. Sachs (*)Catedrátjco de la Universidad de Columbia. Project Syndicate

Crecimiento economico de Asia:China,Japon,India, un cambio global

Crecimiento económico de Asia: Cambio global

costa de país occidentalLa transferencia de poder de Occidente a Oriente se está realizando a un ritmo acelerado y el contexto en que tienen lugar los retos internacionales pronto cambiará notablemente, así como los retos mismos. Muchos en Occidente ya son conscientes de la creciente fortaleza de Asia. Sin embargo, el hecho de que sean conscientes no quiere decir que estén preparados. Y ahí está el peligro: que los países occidentales repitan sus errores del pasado.

Los cambios más importantes de poder entre estados, por no mencionar las regiones, ocurren con poca frecuencia y muy rara vez de manera pacífica. A principios del siglo XX, el orden imperial y los estados en ciernes de Alemania y Japón no lograron ajustarse entre sí. El conflicto así generado devastó grandes partes del planeta.

Hoy la transformación del sistema internacional será aún mayor y requerirá que se asimilen tradiciones políticas y culturales marcadamente diferentes. Esta vez son los superpoblados estados asiáticos los que buscan desempeñar un papel más destacado. Como Japón y Alemania en aquel entonces, estas potencias emergentes son nacionalistas, buscan reparaciones de los agravios del pasado y quieren exigir una buena posición en el panorama mundial.

El creciente poder económico de Asia se está convirtiendo en mayor poder político y militar, lo que incrementa el peligro potencial de conflictos. En la región, los puntos de mayor riesgo de hostilidades —Taiwán, la península de Corea y la Cachemira dividida— han desafiado cualquier solución pacífica. Cualquiera de ellos podría detonar una guerra de gran escala que haría parecer a las actuales confrontaciones de medio Oriente meras operaciones policíacas. En breve, lo que está en juego en Asia es de enormes proporciones y exigirá de Occidente toda su capacidad de adaptación.

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Hoy, China es la potencia en ascenso más obvia. Pero no está sola: India y otros estados asiáticos ostentan tasas de crecimiento que podrían  aventajar a lasa de los países occidentales mas importantes en las décadas por venir.

La economía de China crece a más de 9% al año, la de India, a 80 o, y los “tigres” del Sudeste Asiático se han recuperado de la crisis financiera de 1997 y han reanudado su marcha hacia adelante. Se espera que la economía china duplique la de Alemania para 2010 y dé alcance a la de Japón, hoy día la segunda más grande del mundo, para 2020. Si India sostiene un crecimiento de 60 o durante 50 años, como lo creen posible algunos analistas financieros, igualará o superará a la de China en ese lapso.

No obstante, es probable que el extraordinario ascenso económico de China continúe durante varias décadas; es decir, si puede salir airosa de los tremendos trastornos causados por el rápido crecimiento, como son la migración interna de las áreas rurales a las urbanas, los elevados niveles de desempleo, la enorme deuda bancaria y la corrupción imperante. En estos momentos, China está enfrentando una prueba crucial en su transición hacia la economía de mercado. Experimenta alzas inflacionarias, burbujas en la propiedad inmobiliaria e insuficientes recursos básicos como petróleo, agua, electricidad y acero.

Beijing está restringiendo la oferta de dinero y los préstamos bancarios grandes, a la vez que  continúa esforzándose por  limpiar a fondo el frágil sector bancario. También acaba de elevar el valor de su moneda, fijada al dólar, para abatir el costo de las importaciones. Si esos intentos de enfriar la economía de China —que es mucho mayor y más descentralizada de lo que era hace 10 años, cuando se mantuvo sobrecalentada— no funcionan, la economía podría derrumbarse.

Aunque fuera temporal, una quiebra tan enorme tendría consecuencias terribles. Hoy China es un actor tan importante en la economía global que su salud está inextricablemente ligada a la del sistema en general. China se ha convertido en el motor que impulsa la recuperación de otras economías asiáticas de los reveses de la década de 1990. Por ejemplo, Japón se ha vuelto el mayor beneficiario del crecimiento económico chino, y sus principales indicadores económicos entre ellos el gasto del consumidor, han mejorado en consecuencia.

Las últimas cifras oficiales indican que el PIB real de Japón se elevó a una tasa anual de 6,4% en el último trimestre de 2003, el crecimiento más alto de cualquier trimestre desde 1990. Gracias a China, Japón puede estar saliendo por fin de una década de malestar económico. Pero esa tendencia podría no persistir si China cae en la bancarrota.

India también adquiere mucha importancia en la pantalla del radar. A pesar del vacilante progreso de sus reformas económicas, India se ha lanzado en una firme trayectoria ascendente, impulsada por sus grandes éxitos en software y las industrias de servicios a empresas, que apoyan a corporaciones en Estados Unidos y otras economías avanzadas. La regulación sigue siendo ineficaz, pero un cuarto de siglo de reformas parciales ha permitido que surja un dinámico sector privado. El éxito económico también está empezando a cambiar las actitudes de fondo: después de 50 años, muchos indios están abandonando por fin su papel de víctimas de la era colonial.

Otros estados del Sudeste Asiático están integrando firmemente sus economías en una red más amplia mediante tratados comerciales y de inversión. Sin embargo, a diferencia del pasado, China (y no Japón ni Estados Unidos) es el eje del fenómeno.

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Los miembros de la Asociación de las Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), por fin, están considerando seriamente una unión monetaria. El resultado podría ser un enorme bloque comercial, que representaría buena parte del crecimiento económico de Asia… y del mundo.

LAS PRESIONES DEL ÉXITO.

Apenas empieza el ascenso de Asia, y si las grandes potencias regionales se mantienen estables y mejoran sus políticas, el rápido crecimiento podría continuar durante décadas. Un sólido éxito, no obstante, viene inevitablemente acompañado de varios problemas.

El primero y principal de ellos será las relaciones entre los países más importantes de la región. Por ejemplo, Japón y China nunca han sido poderosos al mismo tiempo: por siglos, China fue fuerte mientras Japón estaba empobrecido; durante la mayor parte de los últimos 200 años Japón fue poderoso y China débil. Que los dos sean poderosos en la misma era será un desafío sin precedentes. Por su parte, India y China no han resuelto su disputa fronteriza que lleva ya 42 años y mantiene la desconfianza entre ellas. ¿Es posible que hoy coexistan estas tres potencias, o chocarán entre sí por el control de la región, el acceso a las fuentes energéticas, la seguridad de las rutas marítimas y la soberanía en las islas del sur del Mar de China?

Cada uno de los aspirantes asiáticos está implicado en explosivos conflictos territoriales, y cada cual tiene variables presiones internas: trastornos demográficos, rígidos sistemas políticos, luchas étnicas, frágiles instituciones financieras y corrupción generalizada. Como en el pasado, las crisis internas podrían provocar confrontaciones internacionales.

Taiwán es el ejemplo más peligroso de este riesgo. Han pasado ya más de 30 años desde que Estados Unidos combinó el reconocimiento de una China con la petición de una solución pacífica de la cuestión de Taiwán. Aunque los lazos económicos NT sociales entre la isla y el continente han crecido desde entonces, las relaciones políticas se han deteriorado. Taiwán, con su actual presidente, parece pretender poco a poco la independencia absoluta, mientras la China continental sigue buscando su aislamiento y amenazándola con desplegar 500 misiles a lo largo del Estrecho de Taiwán.

Estados Unidos, actuando de acuerdo con su compromiso con la seguridad de Taiwán, ha proporcionado a la isla equipo militar cada vez más sofisticado. A pesar de las advertencias estadounidenses a cada lado, si Taiwán traspasa la línea entre la autonomía provisional y la independencia o si China se torna más impaciente, la región podría estallar.

La región de Cachemira sigue dividida entre una India y un Pakistán dotados de armas nucleares. Desde 1989, el conflicto ha costado unas 40.000 vidas, muchas de ellas en choques en la Línea de Control que separa a los dos beligerantes. Recientemente, India y Pakistán han suavizado su retórica belicista entre una y otra, pero ningún lado parece dispuesto a un arreglo aceptable para ambos. Las inestabilidades económicas o políticas en Pakistán podrían fácilmente volver a detonar el conflicto.

Corea del Norte es otro de los puntos de mayor riesgo. Varias rondas de conversaciones recientes de seis partes, auspiciadas por China, no han logrado persuadir a Kim Jong Ii de que desmantele su programa de armas nucleares a cambio de garantías de seguridad y ayuda a la decrépita economía de Corea del Norte. Más bien, las pláticas han traído recriminaciones: hacia Estados Unidos, por ofrecer demasiado poco; hacia Corea del Norte, por seguir siendo intransigente, y hacia China, por aplicar una presión insuficiente a su vecino dependiente.

Pruebas sacadas a la luz recientemente indican que los esfuerzos nucleares de Corea del Norte están más avanzados de lo que antes se creía. Como advirtió el vicepresidente Dick Cheney a los dirigentes de China en su visita de abril, el tiempo puede estar acabándose para llegar a una solución negociada de la crisis.

EL CAMBIO DE PRIORIDADES.

Por más de un siglo, Estados Unidos ofreció estabilidad en el Pacífico mediante su presencia militar, sus alianzas con Japón y Corea del Sur y su compromiso con la promoción del progreso económico. En efecto, en sus primeros días, el gobierno de Bush subrayó su intención de fortalecer esos lazos tradicionales y de tratar a China más como un competidor estratégico que como un socio para el futuro. Sin embargo, los acontecimientos recientes (entre ellos los ataques del 11 de septiembre de 2001) han modificado el énfasis de la política exterior estadounidense. Hoy se espera mucho menos de Corea del Sur que en el pasado, gracias en parte a los nuevos dirigentes de Seúl, que representan una generación más

joven de coreanos afines a China y mal predispuestos a Estados Unidos y que no temen al Norte.

Entre tanto, Japón, de cara a una China en ascenso, una Corea del Norte con armas nucleares y una creciente tensión con Taiwán se siente inseguro. Por ello se ha comprometido a desarrollar un sistema de defensa de misiles con ayuda estadounidense y estudia flexibilizar sus limitaciones constitucionales sobre el desarrollo y despliegue de sus fuerzas armadas.

Esas medidas han inquietado a los vecinos de Japón, que podrían sentirse aún más incómodos si Japón pierde la fe en su garantía de seguridad brindada por Estados Unidos y optara por construir en su lugar su propia disuasión nuclear. Peor sería, desde la perspectiva estadounidense, que China y Japón buscaran una alianza estratégica entre ellos en lugar de tener relaciones paralelas con Estados Unidos. Para adelantarse a ello, Washington debe evitar, en todos sus manejos con China y las dos Coreas, sembrar algún género de dudas en Japón acerca de sus obligaciones en la región.

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Sin embargo Japón, dados sus actuales problemas económicos y demográficos, no puede ser el centro de ningún arreglo de poder en Asia. Más bien, ese papel será desempeñado por China y, a la larga tal vez, por India. Por ello, las relaciones con estos dos gigantes en crecimiento son esenciales para el futuro, y el compromiso debe ser la orden del ella, aun cuando algunos funcionarios de Bush sigan convencidos de que Estados Unidos y China acabarán siendo rivales. Para ellos, la realidad estratégica es incompatible con los intereses vitales.

En términos militares, Estados Unidos está protegiendo su posición con la más amplia realineación de su poder en medio siglo. Parte de esta realineación es la apertura de un segundo frente en Asia. Estados Unidos ya no está emplazado en varias grandes bases de apoyo en el Pacífico frente al continente asiático; en la actualidad ha realizado movimientos importantes hacia el corazón mismo

de Asia, al construir una red de bases más pequeñas, ubicadas en los más remotos rincones de Asia Central. La justificación manifiesta de estas bases es la guerra contra el terrorismo. Pero hay analistas chinos que sospechan que la intención verdadera de estas nuevas posiciones estadounidenses, sobre todo a partir de la reciente intensificación de cooperación militar de Washington con India, es la suave contención de China.

Por su parte China está modernizando sus fuerzas armadas, tanto para mejorar su capacidad de ganar un conflicto sobre Taiwán como para disuadir la agresión estadounidense.

Ahora la doctrina militar china se enfoca en contrarrestar las capacidades de alta tecnología de Estados Unidos: redes de información, aeronaves “invisibles”, misiles crucero y bombas dirigidas de precisión.

Los estadounidenses suspicaces han interpretado el aumento de los presupuestos militares chinos como signos de la intención de Beijing de reducir la presencia estadounidense en Asía del Este. Por eso Washington está ansioso por usar a India, que está dispuesta a acrecentar su poder económico y militar, como contrapeso de China y como fuerte defensor de la democracia por propio derecho. India, para encarnar estos papeles, necesita acelerar el ritmo de sus reformas económicas y evitar el nacionalismo hindú asociado al Partido Bharatiya Janata (PBJ), que sufrió una sorprendente derrota en las recientes elecciones parlamentarias. Funcionarios del triunfante Partido del Congreso se comprometieron a continuar con sus reformas económicas y, al mismo tiempo, a resolver las necesidades de los pobres del campo que a través del voto los llevaron de nuevo al poder. Envalentonados por la victoria, los voceros del Partido del Congreso dijeron que defenderían el incremento de la tasa de crecimiento anual de India a 1 O0/o, a partir de su actual ocho por ciento.

A menos que el Congreso siga con su secular tradición de gobernar, reducirá cualquier utilidad que India pudiera obtener de la campaña estadounidense de contrarrestar la influencia de los fundamentalistas islámicos radicales. A la fecha, la ideología religiosa que se opone a todo gobierno secular ha generado sólo un moderado arrastre entre las grandes poblaciones musulmanas de India y los estados circundantes de Asia Central y del Sudeste. Por ejemplo, a los partidos políticos fundamentalistas islámicos les fue mal en las elecciones parlamentarias de invierno y primavera en Malasia e Indonesia. Sin embargo, por otras vías los radicales islámicos se vuelven una seria amenaza para la región. Allá, los gobiernos débiles y la corrupción generalizada ofrecen un campo fértil para las operaciones clandestinas: entrenamiento reclutamiento y equipamiento de terroristas. Según los indicios, hay allá redes no bien definidas de distintos grupos terroristas del Sudeste Asiático que se ayudan entre sí con financiamiento y operaciones.

Encuestas recientes de opinión pública indican que la oposición a Estados Unidos entre los fundamentalistas islámicos radicales está creciendo, en gran parte debido a sus actividades en Irak y al respaldo estadounidense al gobierno de Sharon en Israel. Aún queda por determinar el impacto completo de los ultrajes a los que fueron sometidos los prisioneros iraquíes. Pero ya es patente la profunda ira de las comunidades musulmanas de todo el mundo por la percepción de desdén a los intereses palestinos del gobierno de Bush.

Una solución del conflicto palestino-israeli no acabaría con el terrorismo, y los mismos musulmanes deben encabezar la batalla ideológica dentro del islam. Pero Estados Unidos podría fortalecer la participación de los moderados del mundo islámico con una combinación de cambios de politicas y diplomacia pública eficaces. Estados Unidos debe hacer más que establecer estaciones de radio y televisión para difundir perspectivas alternativas

de las intenciones estadounidenses en Medio Oriente. Debe volver a reaprovisionar sus disminuidos recursos de diplomacia pública a fin de reclutar más expertos en idiomas, reabrir bibliotecas extranjeras y centros culturales, y patrocinar programas de intercambio. Dado el gran número de musulmanes tradicionalmente tolerantes de Asia, Estados Unidos debe ayudar con vigor a la creación de alternativas que sean atractivas frente al islamismo radical.

NECESIDAD DE CAMBIOS. Para adaptarse al gran cambio de poder que hoy se da con tanta rapidez en Asia, Estados Unidos requiere una vigorosa preparación de parte de su Poder Ejecutivo y del Congreso. El compromiso establecido por el gobierno de Bush con China representa una mejora respecto de su postura inicial, y el cambio se ha reflejado en los esfuerzos de Washington por colaborar

con Beijing en el combate contra el terrorismo y en las negociaciones con Corea del Norte. El cambio también se ha reflejado en la renuencia a resolver diferencias comerciales y monetarias con la imposición de obligaciones. Sin embargo, de otras maneras, Washington todavía tiene que cambiar su enfoque.

Para avanzar, Estados Unidos debe ofrecer el liderazgo para forjar los arreglos de seguridad regional, siguiendo las líneas del acuerdo pendiente entre Estados Unidos y Singapur para expandir la cooperación en la lucha contra el terrorismo y la proliferación

debe ser el adalid de las economías abiertas, o correrá el riesgo de quedar fuera de los pactos comerciales futuros. Estados Unidos también debe evitar crear la profecía propia de la rivalidad estratégica con China. De hedos Unidos debe estar preparado para tal cambio en el curso de los acontecimientos. Pero ello no es inevitable; la cooperación todavía puede producir avances históricos.

En el plano internacional, las potencias asiáticas en ascenso deben tener más representación en instituciones de mayor peso, empezando por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Este importante organismo deberá reflejar la configuración emergente del poder global, y no sólo los vencer dores de la Segunda Guerra Mundial.

Puede decirse lo mismo de otros organismos internacionales de gran calado. Un reciente estudio de la Brookings Institution señaló: “Existe una asimetría fundamental entre la realidad global de hoy y los mecanismos existentes de la gobernabilidad global, siendo el G-7/8 —el exclusivo club de países industrializados que representan primordialmente a la civilización occidental— la principal expresión de este anacronismo La credibilidad y eficacia de los organismos internacionales depende de tales cambios; sólo entonces podrán contribuir en grado significativo a la paz entre las naciones.

Aunque lejos de ser del todo segura, la reestructuración de las instituciones para reflejar la distribución de poder ofrece más esperanza que permitir que se diluyan en la inaplicabilidad y vuelvan a la irrestricta e impredecible política del equilibrio de poder ya la competencia económica sin orden ni concierto.

Fuente Consultada: Revista Veintitrés Internacional
Por James F. Hoge JR
Director de Foreign Affairs

Biografia de Washington George Primer Presidente de Estados Unidos

Biografía de Washington George
Primer Presidente de Estados Unidos

En 1758, un oficial virginiano logra una victoria decisiva en la guerra que opone Gran Bretaña a Francia en territorio americano. Abandona después el ejército colonial, pero casi veinte años más tarde, es nombrado comandante en jefe del ejército rebelde que lucha por la independencia de las coionias inglesas en Norteamérica.

Washington George, estadista y militar (Wakefield, Virginia 1732-Mount , Virginia 1799). Rico hacendado de opiniones moderadas, fue oficial de la guerra contra los franceses.

En 1758, como comandante de las tropas de obtuvo en Fort Duquesne una resonante victoria que le dio gran popularidad.

Tras la guerra se retiró a sus posesiones, que mejoró con un provechoso matrimonio.

En 1774-75 tomó parte en los congresos de Filadelfia como representante de Virginia.

En 1775 fue nombrado comandante del ejército independentista. Tras unas victorias iniciales (Boston, Trenton, Princeton) y una serie de derrotas, abogó por una alianza con Francia.

En 1781 venció al desgastado ejército británico, conquistó Virginia y obtuvo la capitulación de Yorktown, que supuso el final de la guerra.

Se retiró entonces a sus fincas e intentó desentenderse de la política, pero ante el desorden de la situación, en 1787 aceptó el cargo de delegado en la convención de Filadelfia.

Biografia de Geroge Washington

El héroe de la independencia de las colonias británicas en América del Norte y padre del nuevo Estado que éstas constituyeron al obtenerla, es una de las figuras más sólidas de la Historia. Sin poseer gran genio militar o intelectual, Jorge Washington aportó al nacimiento de los Estados Unidos sus recias condiciones de propietario campesino, su disciplinada educación de geómetra, la responsabilidad de su condición militar y una imperturbable confianza en los destinos trazados a su pueblo por la Providencia.

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BREVE FICHA BIOGRAFICA

El militar y político George Washington consiguió la indepencia de las colonias inglesas en Norteamérica.

Nacido en Virginia en 1732, firmó junto con otros patriotas en 1776 la Declaración de Independencia de Estados Unidos de América, que declaraba estados libres y soberanos a las colonias.

Años atrás, había sido un brillante oficial del ejército británico, al que abandonó en 1758 para ocuparse de sus propiedades y dedicarse a la política.

Primeras experiencias
• Nació el 22 de febrero de 1732, en Bridges Creek (Virginia, actual Estados Unidos).

• A los once años, luego de morir su padre, fue educado por su hermanastro Lawrence, en Mount Vernon (hoy, EE.UU.).

• En 1753 lo nombraron ayudante en uno de los distritos militares de Virginia.

• Tres años más tarde fue elegido para comandar el regimiento de Virginia, zona cuyas fronteras mantuvo a salvo cuando se declaró la guerra entre Francia y Gran Bretaña.

• En 1758 se retiró del Ejército.

• Al año siguiente se casó y se dedicó a las actividades de su hacienda en Mount Vernon.

• Entre 1774 y 1775 apoyó a la causa independentista, en calidad de delegado por Virginia en los Congresos Continentales de Filadelfia (actual Estados Unidos).

• A finales de 1775, el Congreso lo designó como Comandante en Jefe del Ejército Continental.

• Hasta 1782 lideró varias batallas que permitieron la victoria de la; colonias frente a Gran Bretaña.

• Al año siguiente entregó su cargo y regresó a Mount Vernon para dedicarse a su plantación.

• En 1787 presidió la Convención que redactó la Constitución.

• Un año después fue elegido presidente de los Estados Unidos.

• En 1792 fue reelegido para esa función.

• Cinco años más tarde dejó el cargo y se retiró a Mount Vernon.

• Murió el 14 de diciembre de 1799.

George Washington demostró ser un hábil gobernante que hizo de la naciente república una nación poderosa.

Como primer presidente de los Estados Unidos, gobernó con un estilo federalista, mantuvo la paz a toda costa y dejó un sistema eficiente de gobierno y una economía en crecimiento.

En 1790, el Distrito de Columbia (DC), que está rodeado por los estados de Maryland y Virginia, fue designado como la sede de la capital de la nación y recibió el nombre de Washington en honor del primer presidente.

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BIOGRAFIA COMPLETA

LA VIDA DE JORGE WASHINGTON: Su vida comenzó un 22 de febrero de 1732, a orillas del Potomac, en la localidad de Bridge’s Creek, antiguo condado de Westmoreland, estado de Virginia.

Perteneció a una antigua y distinguida familia inglesa establecida en las colonias desde 1657.

Su padre, Agustín Washington, era un rico e influyente colono dedicado por entero a sus plantaciones.

Su madre, María Boll, segunda esposa de Agustín, era hija de una también respetable familia virginiana.

Al poco de nacer George, su familia se trasladó a las orillas del Rappahannok.

La temprana muerte del padre, cuando George contaba once años, dejó a éste y a sus nueve hermanos en una situación cómoda e independiente desde el punto de vista económico.

george washintongSus estudios no pasaron en aquella época de lo que habitualmente se enseñaba en las escuelas rústicas del condado, dado que jamás mostró interés por las letras o la filosofía, apartándose en todo momento de las cuestiones no relacionadas directamente con la práctica cotidiana.

Ya a los catorce años mostró los primeros síntomas de su vocación militar al solicitar entrar como aspirante en la marina inglesa, debiendo sin embargo abandonar dicho intento por el desagrado con que su madre vio el proyecto.

Así pues, dado que su condición no era la de primogénito y que la parte de su herencia no era excesiva, se vio obligado a decidirse por una carrera.

Completó sus estudios de geometría, aplicándolos al estudio y medición del territorio occidental de la colonia y de las llanuras que existen al otro lado de los montes Apalaches, territorios de inmensa vegetación e inexplorados.

Durante tres años, de los dieciséis a los diecinueve, erró por los bosques acampando al raso, alimentándose como los indios y estudiando sus costumbres.

Jorge Washington quedó huérfano de padre en 1743. Agustín legó a su hijo la propiedad de Rappahannock, en la que éste había pasado gran narte de su niñez. Al ocurrir el fallecimiento de su padre, Jorge fue confiado a la tutela de uno de sus hermanastros, Lorenzo, con el que vivió en su finca de Monte Vernon. En este lugar empezó a estudiar geometría con mucho aprovechamiento.

Su carrera militar comenzó por fin a los diecinueve años, durante el período de las permanentes rivalidades entre Francia e Inglaterra por el control de la totalidad del continente americano.

Para defender Virginia de las correrías de los indios y de los avances franceses, se dividió la colonia en diversos distritos militares.

El joven Washington, merced al renombre que ya había adquirido como explorador, fue nombrado comandante de distrito, dedicándose con verdadero entusiasmo a su nueva tarea e instruyéndose en la lectura de numerosos textos sobre táctica militar.

En el año 1752 ingresó en la milicia colonial como ayudante general. Amenazada Virginia por los franceses, tuvo el mando de seis compañías destinadas a la vigilancia del valle del Ohio y participó, con suerte diversa, en las acciones bélicas de la Guerra de los Siete Años, que repercutían del Viejo Mundo.

Siempre en primera fila, valiente sin alardes, con la serenidad de los fuertes, Washington fue ganándose la admiración de sus soldados, a quienes imponía rígida disciplina, de la que él mismo no pretendía escapar.

Poco a poco, su fama trascendió; era el hombre cuya acción medida y justa se apoyaba en la más profunda honradez, y cuyo consejo se buscaba, tanto en los asuntos públicos como en los privados.

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George Washington en sus tierras de Mount Vernon. Administraba la propiedad con la intención de dedicarle más tiempo, pero sus compatriotas vendrían muchas veces a sacarlo de su retiro.

Acompañó a las islas Barbados a su hermano enfermo y, muerto éste, se dedicó durante veinte años a la administración de sus fincas. En 1759 contrajo matrimonio con Marta Dandridge, joven y hermosa viuda que llevó a la sociedad conyugal cuantiosos bienes.

Se dedicó a la atención de sus fincas en las que no faltaban esclavos, como los había en todo el sur, rico en plantaciones; pero es fama que los de Monte Vernon vieron suavizados su triste cautiverio por un trato menos riguroso inspirado en sentimientos humanitarios.

Hasta 1765 Washington figuró muy poco en la vida política de la colonia, a pesar de tener reservado un escaño en la Cámara de los Burgueses de Virginia. Pero desde esta fecha, con motivo de la protesta contra el Acta del Timbre, George se afilió al partido whig colonial, opuesto al tory metropolitano. Poco a poco se afirmaron en él las ideas de independencia, nacidas no por credos ideológicos, sino por la experiencia práctica de las circunstancias de la economía y de la política colonial.

LAS CAMPAÑAS MILITARES
Los acontecimientos se precipitaron: el 4 de julio de 1776 el Congreso aprobó la declaración de la independencia de los Estados Unidos.

El general inglés Howe derrotó a los americanos, en 1776, pero Washington triunfó en Trenton (1776) y en Princeton (1777).

Cuando la situación se hacía crítica, por la caída de Filadelfia, el general patriota Gates obtuvo el triunfo de Saratoga (1777).

Muchos voluntarios franceses llegaron para unirse a los patriotas. Yorktown, en poder inglés, se rindió por la acción combinada de Washington y el conde Rochambeau.

La victoria había llegado y el tratado de paz de Versalles de 1783 reconoció la independencia de los Estados Unidos. Washington volvió al trabajo de sus campos y a la paz hogareña.

WASHINGTON, PRESIDENTE
De allí vino a sacarlo el rumor de la crisis política; mas él declaró que lo que se necesitaba no era el crédito de un hombre, sino un gobierno que asegurase la vida y la libertad.

En 1787 se reunió en Filadelfia la Convención que había de constituir ese gobierno. Washington la presidió, y votada la Constitución fue elegido presidente e investido en abril de 1789.

Elegido por segunda vez, cumplió su período pero no aceptó una tercera elección. Al dejar la vida pública, dirigió al pueblo una carta donde se manifiesta su buen sentido y profundo patriotismo.

La elección de George Washington como presidente de los Estados Unidos en 1789 fue celebrada con escenas de júbilo en toda la confederación. Ha sido el único presidente de ese país designado unánimemente por el colegio electoral

LOS ÚLTIMOS AÑOS
Una vez más retornó a Monte Vernon. Había dedicado cuarenta y cinco años de su vida a su patria, como soldado y estadista, y volvía a la vieja finca, cargado de honores.

En la mañana del 12 de diciembre de 1799 salió, como todos los días, a recorrer a caballo sus tierras.

La lluvia y la nieve no le hicieron acortar el paseo, y al volver experimentó los primeros síntomas de un mal que había de producirle la muerte dos días después. Sobrellevó su enfermedad con la entereza que mantuvo en toda su vida.
En su testamento ordenó que a la muerte de su esposa se diera la libertad a todos sus esclavos.

Sus funerales fueron sencillos, como lo pidió. Nada más digno de quien, como él, entendió el cumplimiento de su labor como un deber ciudadano.

Mereció ampliamente lo que de él se ha dicho: «El primero en la paz, el primero en la guerra y el primero en el corazón de sus conciudadanos».

Padre fundador de los Estados Unidos de América
Tras su muerte, ocurrida en diciembre de 1799, Washington fue objeto de un verdadero culto nacional, que alcanzó la estatura de héroe.

Sin embargo, el más ilustre de los padres fundadores de la democracia norteamericana tal vez no fue un presidente tan excepcional como lo exalta la leyenda.

En todo caso, entre los demás padres fundadores –Madison, Hamilton, Franklin, Jefferson-, era ciertamente el menos brillante en términos intelectuales, el menos imaginativo y el más conservador en el plano social.

Además, su legado en la política exterior norteamericana no encama la mejor parte de su acción: recomendó no intervenir en los asuntos europeos, anticipando el aislacionismo que teorizaría la «doctrina de Monroe» en 1823.

En realidad, su fama póstuma se debió a la manera en que supo representar los valores norteamericanos, mediante una combinación de simplicidad y patriotismo, valentía y rigor aristocrático.

Al negarse a ser un político profesional, quiso estar por encima poder para retirarse a sus dominios.

Verdadero Cincinato del Nuevo Mundo -aquel general romano que tras la victoria regresó a su granja-, no era miembro de una casta militar sino un soldado ciudadano.

Patriota convencido, antepuso por sobre todo la unidad del pueblo norteamericano y la grandeza de su democracia, dejando el Mensaje de despedida a la nación: «La Constitución […] es religiosamente obligatoria para todos.

La verdadera idea del poder y derecho del pueblo de establecer su propio gobierno presupone la obligación de cada individuo de obedecer al gobierno establecido».

Muchos gestos simbólicos de la democracia norteamericana son herencia de Washington, como el juramento del presidente estadounidense sobre la Biblia o la regla no escrita de un máximo de dos mandatos, que perduró hasta F. D. Roosevelt.

Washington fue un verdadero símbolo, cuyo nombre designa tanto un estado de la costa oeste, como la capital federal del país, además de una cantidad innumerable de bulevares y monumentos. Su rostro está grabado en la piedra del monte Rushmore, al lado de los de Jefferson, Lincoln y Theodore Roosevelt.

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BREVE AMPLIACIÓN SOBRE SUS ULTIMOS AÑOS: Tras cumplirse el tiempo constitucional del segundo mandato presidencial, Washington se negó a aceptar la tercera presidencia de la república, dado que quería pasar los últimos años de su vida en familia, retirándose a Mount-Vernon en marzo de 1797.

John Adams fue elegido sucesor suyo y Jefferson vicepresidente.

Las negociaciones de Adams con el Directorio se hicieron imposibles, al negarse éste a discutir con el partido federal o republicano.

La inquietud cundió en América pareciendo inminente el peligro de guerra.

El 29 de marzo el Congreso votó una ley autorizando al presidente a armar un ejército de diez mil hombres en caso de necesidad. Adams inmediatamente propuso a Washington que fuera general en jefe del ejército.

Washington, dispuesto a retirarse definitivamente, se negó a aceptarlo al principio. Sin embargo, y tras muchas presiones, aceptó de nuevo.

Washington era partidario de pasar a la ofensiva atacando Luisiana y Florida con el fin de impedir que Francia se asentase allí.

Tomar la ofensiva contra Francia y España, tal era el punto de vista de Washington. Sin embargo, Adams, enemigo de la violencia, envió de nuevo a los delegados a parlamentar con el Directorio, en el momento en que se producía el golpe de estado del 30 de Prairial.

Washington se mostró desconfiado y sorprendido ante los hechos y así lo demuestra en párrafos escritos en sendas cartas a Hamilton y al ministro de la guerra:

«La medida en sí misma me ha sorprendido. Desde hace algún tiempo sigo intranquilo los asuntos políticos de los Estados Unidos. Me parece que caminan a grandes pasos hacia una crisis.»

Sin embargo, poco tiempo de vida le quedaba a Washington para poder comprobarlo: el 12 de diciembre de 1799, después de cinco horas de paseo bajo la lluvia llegó a su casa completamente calado.

Al día siguiente se negó a cuidarse el resfriado. Por la noche, sintiéndose enfermo se negó a llamar al médico por temor a que su mujer se enfriase.

El mal hizo rápidos progresos y nada pudieron hacer los médicos. Murió el 14 de diciembre. Su. mujer, allí presente, exclamó: «Todo ha concluido, no tardaré en seguirle, ya no tengo más pruebas que sufrir.»

El 13 de diciembre el Congreso decretó la erección de un monumento de mármol en su memoria, que todos los ciudadanos llevaran luto durante un mes y que se «consagrase públicamente un día de recogimiento y de oración en todos los Estados Unidos de América».

En Francia, y pese al estado de hostilidad existente, el primer cónsul decretó que él ejército francés llevase luto en honor de Washington: «Orden del día para la Guardia de los Cónsules y para las tropas de la República: Washington ha muerto.

Este gran hombre se batió contra la tiranía y consolidó la libertad de su patria. Su memoria será siempre grata al pueblo francés como a todos los hombres libres de ambos mundos, y especialmente a los soldados franceses, los cuales, como aquél y los soldados americanos se baten por la igualdad y la libertad.

En consecuencia, el Primer Cónsul ordena que, durante diez días, ostenten crespones negros todas las banderas y gallardetes de la República. París 18 de Pluvioso, año VIII.»

Fuente Consultada:
Enciclopedia Estudiantil Tomo VIII CODEX
Wikipedia
Hicieron Historia Tomo I Larousse
Grandes Personajes de la Historia Universal Tomo IV

Peores Dictadores de la Historia Crueles Lideres Genocidas

Peores Dictadores de la Historia Crueles Líderes Políticos Tiranos Genocidas

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TEMAS TRATADOS:

1-Biografia de Adol Hitler
2-Biografia de Josef Stalin
3-Biografia de Pol Pot
4-Los Jóvenes Turcos
5-Junta Militar Agentina

Un dictador es un político cuya mente, enferma de poder, va por un solo carril, y cuyo deseo consiste en imponer su voluntad y sus valores a todos los ciudadanos y eliminar a quienes no los aceptan. La búsqueda y la conservación del poder se convierten en el único objetivo de su existencia.

¿Cuáles serían los rasgos de la personalidad de los dictadores que contribuyen al desarrollo de esas características?. Freud explica que las causas de la desintegración de la personalidad deben buscarse en la infancia y que, en algunos casos, la frustración se origina en experiencias prenatales. La neurosis o la psicosis pueden originarse en una infancia desgraciada. La infancia y la adolescencia son etapas cruciales en el proceso de formación de un psicópata o un sociópata, algunas de cuyas características aparecen en la mayoría de los dictadores.

Un rasgo distintivo de la vida de los gobernantes autoritarios es, justamente, que han tenido una infancia y una adolescencia con grandes carencias, no sólo en el aspecto material sino también en el familiar. Hitler, Mussolini y Stalin tuvieron un pasado desgraciado, una madre abnegada y un padre al que detestaban. La rebeldía juvenil los llevó a tener problemas con las autoridades, que generaron en ellos un fuerte resentimiento. Sin afecto, inseguros, humillados en la etapa adolescente, incapaces de mantener relaciones sexuales satisfactorias, los dictadores buscaron compensar su baja autoestima mediante el uso y el abuso del poder.

Por supuesto, sería absurdo suponer que todos los niños desgraciados serán más adelante dictadores, delincuentes juveniles o psicópatas. Sin embargo, en estos casos la semilla del futuro se plantó en un terreno fértil y aguardó el momento en que la inteligencia y la capacidad de los hombres en cuestión propiciaran su germinación. Más adelante, las cizañas invadieron el sembradío.

Es posible encontrar explicaciones en el plano físico y el psicoanalítico? Stalin tenía la cara picada de viruela y era algo deforme. Mussolini estaba obsesionado con ofrecer una imagen de macho. Hitler tenía una personalidad muy femenina. Se cree que Mussolini y Hitler tuvieron sífilis, aunque no se sabe con certeza. El médico del Führer dijo que en 1942 su paciente padeció una encefalitis que se contagió en Vinnitsa.

El tratamiento al que fue sometido le originó una dependencia de las anfetaminas. Es probable que en los últimos años de la vida de Mussolini su equilibrio mental haya sido afectado por problemas de salud. La mala salud física, como hemos visto, puede ser un elemento importante en el desarrollo de las enfermedades mentales.

La conducta despiadada del dictador turco Kemal Atatürk tiene su origen en el hecho de que sufría de psicosis de Korsakoff, un trastorno cerebral por deficiencia de tiamina que puede atribuirse al alcoholismo y cuyos síntomas son la pérdida de memoria y la tendencia a la fabulación. En ciertos casos, los problemas de salud han sido un factor que incidió en la mente de los dictadores, pero en sí no son motivo suficiente para dar origen a personalidades tan perturbadas.

Así, la clave para comprender a esos tiranos se encuentra en el desarrollo de sus tendencias, en cómo las circunstancias les permitieron abusar del poder y perder la perspectiva. Para ellos, el poder se transformó en una obsesión que estaba por encima de todo lo demás y les ofrecía la oportunidad de dar rienda suelta a la expresión de viejos resentimientos, satisfacer ambiciones personales y liberar impulsos inconscientes. De este modo, los intereses privados se convirtieron en asuntos públicos.

Los resentimientos personales se mostraban como una ideología pensada para perseguir el bienestar del pueblo, y difundida con gran habilidad para ganar la voluntad pública y el entusiasmo por la política instrumentada. Uno de los aspectos más fascinantes de la psicología de masas es que millones de hombres y mujeres comunes hayan sido embaucados al punto que se comprometieron con una causa no sólo privada sino también descabellada.

Para reforzar su imagen, los dictadores necesitaban hacerla aparecer más imponente de lo que era, entonces buscaban la adulación pública, organizaban ceremonias grandilocuentes y fomentaban la construcción de magníficos monumentos.

Además, necesitaban acabar con la oposición, fuera esta real o imaginaria. Pero en medio de todas las cortes de sicofantes y la adulación ilimitada, los dictadores estuvieron siempre aislados de la realidad y conservaron su personalidad trastornada, de modo que dentro del autoengaño en que vivían tomaron decisiones que quizás, en última instancia, bien pueden haber sido suicidas o autodestructivas. Stalin, por ejemplo, falleció en su propia cama, pero, como ocurrió con Tiberio, quizás haya recibido un empujoncito para pasar al más allá.

Hitler se suicidó en el bunker de Berlín. Mussolini fue ejecutado por partisanos italianos. Ceausescu y su esposa fueron enjuiciados y fusilados. Quizá todos ellos no hayan estado locos, pero su personalidad era tan anormal que se tornó peligrosa.

Fuente Consultada: La Locura en el Poder de Vivian Green

Biografia de George Bush Hijo Gobierno del Presidente EE.UU.

Biografía de George Bush Hijo Gobierno del Presidente Republicano de EE.UU.

El 11 de septiembre de 2001 dos aviones de pasajeros se estrellan uno tras otro contra cada una de las Torres Gemelas de Nueva York. Los emblemáticos edificios se incendian y derrumban causando varios miles de víctimas. Se trata de un atentado terrorista, que produce una gran conmoción mundial.

George W. Bush, hijo de Barbara y George Bush, presidía Estados Unidos cuando se produjeron los atentados terroristas a las Torres Gemelas de Nueva York y al Pentágono, en Washington.

Su gobierno fue signado por una de las mayores tragedias que experimentaron los habitantes de los Estados Unidos: el atentado y derrumbe de las Torres Gemelas en Wall Street, que se produjo el 11 de septiembre de 2001, y que le costó la vida a más de 3000 personas.

Por otra parte, su visión política y su fría y dura personalidad lo convirtieron en el blanco ideal no sólo de los críticos más avezados, sino también de la opinión pública de su país, que asimismo atravesó las barreras del idioma para ubicarse en boca de los habitantes de todo el planeta.

BIOGRAFIA DE GEORGE W. BUSH PRESIDENTE DE ESTADOS UNIDOS DE AMERICAHablamos, por supuesto de George W. Bush, el cuadragésimo tercer presidente de los Estados Unidos, cuyo mandato se extendió desde enero de 2001 hasta el año 2009, y el cual se caracterizó por responder a raja tabla las pautas establecidas por su corriente política: el Partido Republicano.

Podemos exponer su trayectoria y carrera haciendo alusión a sus méritos como así también a los momentos más importantes de su presidencia, entre las que se haya la tragedia conocida como 9/11. Sin embargo, deseamos destacar un aspecto particular que nos brinda una breve descripción de su paso por la presidencia de los Estados Unidos.

George W. Bush ha sido un hombre criticado por sus pares y sus contemporáneos, e incluso ha sido y continúa siendo un político burlado en reiteradas ocasiones, debido a ciertos defectos de su persona y a los errores habituales que solía cometer durante sus discursos como presidente.

LA GUERRA ANTITERRORISTA: Nacido en New Haven, Connecticut, el 6 de julio de 1946, George Bush accedió a la presidencia del país el 20 de enero de 2001, tras ganar ¡as elecciones con un polémico recuento de votos en Florida, estado gobernado por su hermano Jeb.

Una vez en la Casa Blanca, el presidente Bush impulsó una política ultraconservadora dentro de su propio país y en el extranjero. Los atentados terroristas del 11 de septiembre de ese mismo año en Nueva York y Washington, que dejaron miles de muertos, causaron una gran conmoción en el país y el mundo entero.

EE UU invadió entonces Afganistán, con el propósito de apresar a Bin Laden, jefe de la organización terrorista, y de derribar al gobierno talibán que le había prestado su apoyo.

Bajo el gobierno de Bush, que poco después invadió Iraq, se acuñó y se hizo realidad el concepto de «guerra preventiva», que continuó al ser reelegido en 2004.

Estos dieron lugar al nacimiento de un nuevo neologismo en el idioma inglés estadounidense: el Bushspeak o Bushtalk, conocido en español como Bushismo, que se utiliza para aludir a los errores lingüísticos o de pronunciación que suele cometer el ex presidente en sus discursos públicos.

Si bien una gran cantidad de gente puede llegar a incurrir en algún tipo de error durante una disertación debido a diferentes motivos, lo cierto es que en el caso de Bush las equivocaciones se elevan a un rango superior, ya que en reiteradas oportunidades ha dado lugar a la pronunciación de construcciones gramaticales que rozan con lo insólito y lo humorístico.

Es por ello y también a su personalidad, que George W. Bush ha sido caricaturizado y parodiado en diversas oportunidades, tanto en cine y televisión, como así también en libros, diarios y revistas, especializadas en política o no.

Nacido en la ciudad de New Haven, en Connecticut, un 6 de junio de 1946, el pequeño Georgie fue el primogénito del matrimonio compuesto por George H. W. Bush y su esposa Barbara, y criado desde pequeño en el condado de Texas, donde seguramente forjó una personalidad plagada de intolerancia y frialdad.

Su educación fue signada por la tradición familiar, por lo que esperaron del pequeño que continuara los pasos de su padre. Así fue que realizó sus estudios en la Phillips Academy en Andover, Massachusetts, y posteriormente cursó la Licenciatura en Letras en la prestigiosa Universidad Yale.

La dureza de la guerra golpeó a su puerta, y como siempre orgulloso por su patria George participó en la Guerra de Vietnam a partir del año 1968, como soldado de la Guardia Nacional Aérea de Texas, convirtiéndose en piloto de unidades F-102 Delta Dagger, puesto en el cual se mantuvo hasta el año 1972.

Una vez que abandonó la fuerza, se dedicó a lograr alcanzar su título de Master de Administración de Empresas en Harvard Business School, ya que su intención en ese momento había sido dedicarse a los negocios, por lo que una vez recibido regreso a Texas y se involucró en el comercio de petróleo.

A pesar de que su vida en general marchaba bien, tanto en lo referente a lo laboral como a lo sentimental, ya que había contraído matrimonio con Laura Welch, con quien tuvo a las gemelas Barbara y Jenna, lo cierto es que George parecía insatisfecho.

Esto fue probablemente lo que lo condujo a consumir su primer trago de bebida de forma compulsiva, que en poco tiempo lo convirtió en un alcohólico.

Su lucha por dejar la bebida fue ardua, según sus propias declaraciones, y logró llegar a su meta en el año 1986, luego de mantener una larga charla con el reverendo Billy Graham, a quien el propio Bush considera como la mayor guía espiritual que lo ayudó a sobrellevar el proceso de lucha contra la adicción por el alcohol.

Si bien George había decidido dedicarse a los negocios, y sobre todo en el terreno del petróleo, lo cierto es que siempre mantuvo una fuerte tendencia por la política, vocación que seguramente descubrió durante sus trabajos como asistente de su padre, tanto para las campañas para el Senado de los Estados Unidos, como para la campaña hacia la Presidencia, que llevaría a Bush padre a convertirse en el cuadragésimo primer presidente de los Estados Unidos en el año 1981.

Ese fue el punto de partida para que George decidiera en 1994 presentarse como candidato a la Gobernación de Texas, elección que ganó contra la demócrata Ann Richards, siendo elegido por el 53% de la población de la región. En este cargo fue reelecto en el año 1998.

Su dura política en lo que se refiere a leyes civiles y justicia criminal fueron los principales aspectos que hicieron que George W. Bush se convirtiera en poco tiempo en el hombre más amado y a la vez más odiado de su época, no sólo por políticos y críticos, sino también por los propios ciudadanos de los Estados Unidos.

George W. Bush llegó a la presidencia de los Estados Unidos el 20 de enero de 2001 en medio de críticas y opiniones adversas, ya que cuando inicio su mandato muchos sectores dudaron de la legitimidad de la elección, y su triunfo al cargo presidencial fue puesto en tela de juicio en varias oportunidades, por lo que recayó sobre él diversas acusaciones de supresión de votos y fraude electoral.

Más allá de la política interna y exterior que impuso su gobierno, el hecho más relevante de su mandato es sin dudas el incidente producido el 11 de septiembre de 2001, cuando un grupo de miembros pertenecientes a la organización terrorista Al Qaeda, hicieron colisionar dos aviones de pasajeros contra las Torres Gemelas del World Trade Center de Nueva York, provocando la muerte de más de 3000 ciudadanos estadounidenses y extranjeros, además de alrededor de 6000 heridos.

Dos días después de aquel atentado, el presidente George W. Bush emitió un discurso en el que amenazó directamente a los responsables del hecho, asegurando: «Puedo oírlos. El resto del mundo los oye. Y la gente que ha derribado estos edificios muy pronto nos oirá a todos nosotros».

Así fue que el 7 de octubre de 2001, Bush inició la llamada Guerra contra el terrorismo, contando con todo el apoyo internacional, en una lucha que aún mantiene las mentes ocupadas de los mandatarios actuales y que ha cambiado para siempre el sentimiento norteamericano de invulnerabilidad.

Origen Cruz Roja Internacional Historia Fundacion de la Cruz Roja

Origen Cruz Roja Internacional
Historia Fundación de la Cruz Roja

FUNDACION DE LA CRUZ ROJA: En 1863, el filántropo ginebrino Jean Henri Dunant fundó el Comité Internacional de la Cruz Roja. Hombre dedicado a los negocios, un proyecto empresarial lo llevó muy cerca del Solferino, en el norte de Italia, un 24 de junio de 1859, el mismo día en que el ejército austríaco se enfrentaba con el francés y el piamontés. El campo de batalla mostraba un tendal de muertos y heridos; allí observó cómo los combatientes quedaban desatendidos y morían por falta de asistencia. Ayudado por mujeres de pueblos cercanos, se esforzó por socorrerlos sin distinción de uniforme o nacionalidad.

Al retornar a Ginebra, la impotencia que le causó ver a los innumerables heridos sin ningún tipo de atención médica ni ayuda, resignados a su cruel y definitivo destino, impulsó a Dunant a fundar esta institución con la colaboración de otros cuatro ciudadanos suizos.

El Comité de la Cruz Roja fue reconocido interna-cionalmente por la Convención de Ginebra el 8 de agosto de 1864, con representantes de dieciséis países europeos y observadores de los Estados Unidos.

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LOS ESFUERZOS POR LA PAZ: Al parecer, la primera mujer que ofició de enfermera militar en la historia fue la inglesa Florence Nightingale. Lady with the lamp, como la llamaron quienes la vieron deambular por las noches entre los soldados heridos aliviándoles el sufrimiento o dándoles palabras de ánimo, fue un significativo ejemplo en el frente de Crimea, en 1855.

Cuatro años más tarde, los ejércitos de Napoleón III y Francisco José se enfrentaron con singular violencia en Solferino (Italia), donde murieron 22.000 soldados austriacos y 17.000 franceses.

La horrible visión de más de 40.000 heridos abandonados en el campo de batalla bajo la lluvia y el calor conmovió a los observadores y, en particular, a un ginebrino llamado Henri Dunant, quien tomó la iniciativa de organizar por su cuenta un servicio de salvamento con la ayuda de los vecinos de Castiglione.

La impresionante experiencia inspiró a Dunant el libro Un recuerdo de Solferino, en cuyas páginas, después de describir con crudeza el resultado de la batalla, propuso la creación en todos los países de comités de socorro para los heridos de guerra, a quienes debía respetarse y considerarse como neutrales, ya que no podían atacar ni defenderse.

El libro, sin recurrir a grandes postulados filantrópicos, encontró eco en algunos sectores de la sociedad europea y, en Ginebra, el 17 de febrero de 1863, Dunant y sus compatriotas G. Mognier, Th. Mannoir, L. Appia y el general G.H. Dufour pudieron constituir el Comité de los cinco, que en principio se limitó a proponer la «formación de cuerpos de voluntarios que sirviesen como enfermeros en los ejércitos de cada país».

La Cruz Roja abandera la solidaridad:

Con el apoyo inicial de Francia, el Comite de los cinco pasó a llamarse Comité internacional y logró que dieciséis países reconociesen su ya célebre Convención de Ginebra de 1864, inspirada «para mejorar la suerte de los militares heridos de los ejércitos en campaña».

La segunda Convención de Ginebra, celebrada en 1899 y adoptada por cincuenta y cinco naciones más, señaló el principio de una nueva era en la consideración del ser humano comprometido en los conflictos bélicos. La magnífica iniciativa de Henri Dunant reivindicando la solidaridad y la dignidad del ser humano, le valió en 1901 el premio Nobel de la Paz.

En 1906, la Convención fue ratificada y los diez artículos originales llevados a treinta y tres. Asimismo, en esa ocasión instituyó la enseña que la haría célebre. «Como homenaje a Suiza, la bandera con una cruz roja sobre fondo blanco (inversión de los colores de la bandera federal) será el emblema y signo distintivo del servicio sanitario en todos los ejércitos.»

La cruz no debía considerarse como un símbolo religioso, puesto que la Sociedad de la Cruz Roja se había empeñado en ponerse al margen de todo interés religioso o político; sin embargo, Turquía se reservó y se le concedió el empleo de la media luna roja, que se hizo extensiva a todos los países musulmanes, y a Persia, actual Irán, un león y un sol rojos.

A pesar de todos los esfuerzos desplegados para difundir el ideal de la Cruz Roja y sus otras luchas, particularmente en favor de la «abolición total y definitiva de la trata de negros y del comercio de esclavos», Henri Dunant cayó en el olvido y la miseria. Sus negocios financieros fracasaron y lo arruinaron. Después de la guerra de 1870 llevó una vida errante que lo encaminó a Alemania y luego a Italia. Sólo con la caridad de algunos amigos pudo sobrevivir, y en 1887 se instaló en Heiden, una localidad suiza con vista al lago Constanza.

En el hospicio donde encontró refugio conoció en 1895 a Georg Baumberger, un periodista que le dedicó un artículo publicado poco después por numerosos periódicos.

Los mensajes de adhesión comenzaron a llegar de todo el mundo; el fundador de la Cruz Roja había sido redescubierto. Como último honor consagrado al filántropo, le fue concedido el primer premio Nobel de la Paz en 1901.

Organización de la Cruz Roja internacional: Cuando en 1864 se creó el Comité internacional, al mismo tiempo se constituyeron las Sociedades nacionales de la Cruz Roja, con el propósito de auxiliar a los heridos de guerra.

Para fortalecer los vínculos de estas sociedades, en 1919, a instancias de los Estados Unidos, se fundó la Liga de las sociedades de la Cruz Roja.

Tanto el Comité internacional como la Liga de las sociedades, administrada por un Comité ejecutivo, tienen sede en Ginebra y se relacionan a través de una Comisión permanente. (imagen: cruz roja internacional)

El Comite internacional está compuesto por dieciocho miembros de nacionalidad suiza, como garantes de la neutralidad, y el Comité ejecutivo de la Liga de las sociedades por quince delegados elegidos por las sociedades nacionales, un presidente y un secretario general.

Cada cuatro años tiene lugar una Conferencia internacional de la Cruz Roja en la que participan todas las instituciones que componen la Cruz Roja internacional, es decir el Comité internacional, la Liga, la Comisión permanente, los presidentes o gobernadores de las sociedades nacionales y los representantes de los gobiernos firmantes de las convenciones de Ginebra.

La acción humanitaria de la Cruz Roja se extiende: El articulado de la Convención de 1899 fue ampliado, incluyendo los heridos de la guerra marítima y la protección de los buques hospitales, de las enfermerías de los buques de guerra y del personal sanitario.

La Convención de 1929 extendió aún más el alcance de la acción humanitaria al incorporar a ella no sólo a los heridos sino también a los prisioneros de guerra. Se acordó entonces que «los prisioneros de guerra corresponden al gobierno enemigo, pero no a los individuos ni a los ejércitos que los han capturado. Deben ser tratados con humanidad.

Todo su ajuar personal, excepto las armas y documentos militares, deben respetarse como de su propiedad» (art. 4). Se precisaba además que «el Estado puede emplear a los prisioneros de guerra como obreros, según su grado y aptitudes, con excepción de los oficiales.

Los trabajos no serán excesivos ni relacionados con las operaciones militares» (art. 6). En este sentido, estos obreros fueron facultados a percibir un salario equivalente al de los obreros del país, el cual debía serles abonado, deduciéndoles los gastos de manutención, en el momento de la repatriación.

En la Convención de Ginebra de 1929 se precisaron además cómo debían ser los campos de concentración y el trato que debían recibir los prisioneros, a fin de salvaguardar su salud física, su paz espiritual y su dignidad como personas.

Un propósito difícil: humanizar la guerra

El espíritu que alentaba a la organización de la Cruz Roja hizo que su acción humanitaria trascendiera más allá de las víctimas de la guerra y alcanzara a la guerra misma, a fin de aliviar sus dolorosas consecuencias.

Las naciones signatarias del protocolo internacional de 1925 acordaron renunciar a las guerras química y bacteriológica, incorporando a la jurisprudencia internacional la expresa prohibición del «empleo de gases asfixiantes y tóxicos, lo mismo que el de materias líquidas análogas» y de «sustancias bacteriológicas» por estar «justamente condenado por la opinión general del mundo civilizado».

A estas prohibiciones siguieron más tarde la proscripción de los bombardeos a ciudades inermes y del maltrato a ancianos y niños, la condena de los excesos y crímenes de las torturas y capturas de rehenes, de las represalias y castigos colectivos y de las deportaciones y ejecuciones sumarias, y la prescripción de guardar «el honor debido a las mujeres».

Los esfuerzos por humanizar la guerra llevados a cabo a principios de siglo se correspondían, asimismo, con una corriente de opinión pacifista que tendía a su total erradicación, como ya lo había postulado Jmmanuel Kant en Proyecto para una paz perpetua, editado en 1795.

¡Abajo las armas!

Uno de los más importantes alegatos contra la guerra fue el libro de la austriaca Bertha Kinsky von Suttner, ¡Abajo las armas!, aparecido en 1889. El impacto que provocó en amplios sectores de la opinión pública esta obra de la hija del conde Kinsky, mariscal de campo y chambelán del emperador Francisco José, desembocó en los años siguientes en varias campañas antibélicas, a las cuales se adhirieron intelectuales como Víctor Hugo, Tolstoi, Bernson, Strindberg, Renan y muchos otros.

Un efecto más específico en los gobiernos europeos tuvo La guerra futura, publicado en 1888 por el banquero rusopolaco J. S. Bloch. Este autor profetizaba para un futuro más o menos inmediato una larga y cruel guerra de trincheras seguida de un colapso económico tanto para vencidos como para vencedores.

Tras la lectura del libro de Bloch, el zar Nicolás II a través de su ministro de Relaciones exteriores, Muraviev, puso sobre aviso a las naciones europeas sobre la conveniencia de reducir los armamentos y de celebrar una conferencia de distensión.

«El gobierno ruso creía que el momento actual era favorable para estudiar, en una conferencia internacional, los medios más eficaces de asegurar a todos los pueblos los beneficios de una paz real y duradera», explicó el zar, quien creía que tal reunión «sería un feliz presagio del siglo que iba a comenzar» y «recogería en un haz poderoso los esfuerzos de todos los estados que quisiesen hacer triunfar la gran concepción de la paz universal contra los elementos de desorden y discordia.

Consagraría los principios de equidad y de derecho sobre los que deben descansar la seguridad de los estados y la felicidad de los pueblos».

La invitación rusa fue acogida con entusiasmo, más afectado que sincero, por los gobiernos europeos y la conferencia se celebró en mayo de 1899, en La Haya.

La poca disposición de las potencias europeas —sobre todo de Alemania y Francia—, a transigir en lo que consideraban un intento de «limitar su independencia», había condenado de antemano el éxito de la reunión, mas la inesperada presencia de un grupo de influyentes pacifistas, como los franceses Léon Bourgeois, D’Estournelles de Constant, Pauncefort y Martens, entre otros, va rió el resultado final.

El palacio del Tribunal de la Haya, propuesto por el zar Nicolás II y costeado por el industrial y financiero estadounidense Andrew Carnegie (imagen izq.). Desde 1899 es un tribunal permanente de arbitraje de alcance internacional, así como la sede de diversas conferencias.

Así, en esta conferencia de La Haya se convino en que la limitación de armamentos «sería un gran paso para el bienestar moral y material de la Humanidad» y que el arbitraje internacional era «el medio más eficaz para resolver cuestiones de orden jurídico y para la interpretación de convenciones internacionales».

Nobel y Carnegie, los magnates de la paz:

Resulta significativo que dos personajes que habían forjado sus enormes fortunas con la dinamita y el acero tomaran decidido partido por la paz mundial. Alfred Nobel, influido por el libro y la acción de Bertha von Suttner, adoptó con decisión la causa pacifista con la convicción de que «la guerra divide un país en víctimas y asesinos». Pero el célebre inventor de la dinamita no se limitó a las palabras y un año antes de morir, en 1895, legó a la Fundación Nobel su fortuna para la creación de un fondo cuyos intereses serían distribuidos en premios a las personas que cada año «hubieran aportado los mayores beneficios a la humanidad».

El primero de esos premios era para el «descubrimiento o invento más importante en el campo de la física». Los siguientes eran para las aportaciones en los campos de la química, la fisiología o la medicina y para la obra literaria «más notable de tendencia idealista». “El vagabundo más rico de Europa”, como se le llegó a llamar a Alfred Nobel, también dejó constancia en su testamento del deseo de instituir un premio a quien más hubiera trabajado «en favor de la fraternidad entre las naciones, por la abolición o reducción de los ejércitos permanentes y por la celebración y fomento de congresos por la paz».

Henri Dunant, fundador de la Cruz Roja, fue el primer galardonado con el premio Nobel de la Paz (1901) y cuatro años más tarde lo recibió la baronesa von Suttner. Andrew Carnegie fundó en 1910 la Donación Camegie para la Paz internacional, dotándola de un capital de doce millones de dólares. El objetivo de la fundación era, según escribió el “rey del acero”, promover «una investigación metódica y científica sobre las causas de la guerra y de los medios para evitarla».

Camegie fundamentaba su decisión en la absoluta convicción de que «la guerra es la más infame mancha de nuestra civilización. No nos comemos ni torturamos a los prisioneros, ni saqueamos ciudades, sacrificando sus habitantes, pero nos matamos unos a otros en guerra como bárbaros. Sólo las bestias salvajes tienen excusa para ello.

En nuestra época, la nación que rehusa el arbitraje es criminal». Durante los primeros catorce años del siglo XX se constituyeron en Europa innumerables sociedades pacifistas, se celebraron varios congresos mundiales para la paz y se llevó a cabo una vasta movilización en todos los estamentos de la sociedad. Pero, al mismo tiempo que unos trabajaban incansablemente por la paz, otros se preparaban para la guerra alistando sus fuerzas y disponiendo sus alianzas.

LARREY Y EL AUXILIO A SOLDADOS HERIDOS: En el siglo XVIII aparecieron las primeras ambulancias, cuya finalidad era transportar rápidamente a los heridos al hospital de campaña. Aquel aporte de los servicios médicos militares contribuyó a salvar muchas vidas en los conflictos armados. Su inventor fue Dominique-Jean Larrey, médico al servicio del ejército napoleónico que, en 1792, construyó la primera ambulancia, en cuyo interior iban médicos que auxiliaban a los heridos. Se trataba de carruajes ligeros de dos ruedas tirados por dos caballos y que disponían de amortiguadores para neutralizar el brusco traqueteo de los vehículos. En la guerra contra Austria, Larrey comprobó los efectos devastadores que el fuego de artillería causaba a la milicia y se desesperó por la tardanza de los servicios médicos en proporcionar ayuda a los heridos. Muchos soldados se desangraban antes de ser auxiliados, ya que las ordenanzas establecían que debían quedar en el lugar donde hubieran caído hasta que cesaran las hostilidades y que los hospitales militares debían situarse a unos cinco kilómetros de la primera línea de combate. Para resolver esto, Larrey formó pequeños grupos de cirujanos que iban a caballo para atender a los soldados heridos en la primera línea de fuego y luego se los trasladaba en las nuevas ambulancias.

CRONOLOGÍA VIDA DE HENRI DUNANT

1828 Nacimiento de Henri Dunant en Ginebra, el 8 de mayo.

1852 Napoleón III, emperador de los franceses.

1853 Dunant llega a Argelia.

1858 Adopta la nacionalidad francesa, sin perder la suiza.

1859 Batalla de Solferino.

1862 Publicación de Un recuerdo de Solferino.

1863 Creación del Comité internacional de ayuda a los heridos, antecesor del Comité Internacional de la Cruz Roja. Conferencia de Ginebra.

1864 Guerra de los Ducados en que se enfrentan Prusia y Austria con Dinamarca. Firma de la Convención de Ginebra.

1870-1871 Guerra franco-prusiana; el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) crea la primera agencia de información sobre el destino de los militares heridos o capturados para uso de las familias.

1875 Dunant es el gestor de un congreso internacional para la «abolición total y definitiva de la trata de negros y del
comercio de esclavos».

1895 Dunant es descubierto por el periodista Georg Baumberger.

1899 Convenciones de La Haya que extienden la Convención de Ginebra a las guerras marítimas.

1901 Dunant recibe el primer premio Nobel de la Paz.

1906 Segunda Convención de Ginebra.

1910 Muerte de Henri Dunant, el 30 de octubre. Lega el monto de su premio a obras de caridad.

Fuente Consultada: Historia del Siglo XX La Nación

Cronologia de la primera Guerra Mundial Linea del Tiempo Gran Guerra

CRONOLOGÍA DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL – LINEA DE TIEMPO

AÑO: 1914
28 de junio: El archiduque Francisco Fernando, heredero del trono de Austria-Hungría, es asesinado en Sarajevo, Bosnia, por el estudiante nacionalista Gavrilo Princip.
5 de julio: Entrevista del embajador austríaco y un enviado de Berchtold, canciller de Austria-Hungría, con Guillermo II. Alemania da «carta blanca» a su aliado.
23 de julio: Austria-Hungría envía un ultimátum a Servia, contando con el respaldo de su aliada, Alemania. 29 de julio: Rusia declara la movilización general. 31 de julio: Alemania envía un ultimátum a Rusia. Exige la inmediata desmovilización de su ejército.
19 de agosto: Alemania declara la guerra a Rusia. Ultimátum a Francia. Movilización general del ejército francés. Alemania invade Luxemburgo. Italia proclama su neutralidad aduciendo el carácter «ofensivo» de la guerra por parte de Alemania y Austria-Hungría.
2 de agosto: Alemania envía un ultimátum a Bélgica. Solicita autorización para atravesar su territorio.
3 de agosto: Bélgica responde negativamente. Alemania pone en ejecución el Plan Schlieffen: Declara la guerra a Francia e invade Bélgica. Bélgica solicita ayuda a Gran Bretaña.
4 de agosto: Gran Bretaña declara la guerra a Alemania. En el Reiohstag se aprueba el voto a los créditos para la guerra. La socialdemocracia apoya a Guillermo II, salvo un pequeño puñado de diputados que se abstienen.
5 de agosto: Francia declara la guerra a Austria-Hungría. 13 de agosto: Gran Bretaña declara la guerra a Austria. 15 de agosto: tropas rusas atacan en Galitzia y en la Prusia Oriental.
20-25 de agosto: Los alemanes ocupan Bélgica y avanzan en territorio francés rechazando las defensas franco-británicas en Ardenne.
23-25 de agosto: Japón declara la guerra a Alemania. En Galitzia comienza una ofensiva austríaca.
27-30 de agosto: Batalla de Tannenberg: los alemanes derrotan al ejército ruso.
6-12 de setiembre: Batalla del Marne. La ofensiva alemana sobre París es contenida. En Galitzia los austríacos son derrotados por las tropas rusas.
8-27 de octubre: Comienza un riguroso bloqueo de! Mar del Norte: el «bloqueo del hambre». Guerra de trincheras.
2 de noviembre: Ofensiva austríaca contra los servios.
5 de noviembre: Gran Bretaña y Francia declaran la guerra a Turquía. Los turcos atacan por mar en Odesa,
2-12 de diciembre: Los servios comienzan una victoriosa contraofensiva.
25 de diciembre: Tropas italianas desembarcan en Valona, Albania, en carácter preventivo.

AÑO: 1915
6-8 de enero: Negociaciones entre Austria e Italia. Austria ofrece concesiones a cambio de la neutralidad italiana.
23 de enero: Ofensiva austríaca en los Cárpatos.
Febrero: Combates en Champagne. Ofensiva francesa. Un submarino alemán hunde el vapor «Lusitania», con más de 1.200 pasajeros. Honda conmoción en EE.UU. Hay pasajeros norteamericanos.
22 de marzo: Los rusos toman la contraofensiva en los Cárpatos.
26 de abril: Italia adhiere al Pacto de Londres con las potencias de la Entente.
3 de mayo: Italia denuncia sus tratados con las potencias centrales. Duros combates en Galitzia: los rusos tienen graves pérdidas,
24 de mayo: Italia declara la guerra a Austria-Hungría.
25 de mayo: Avance italiano.
23 de junio – 7 de julio: Batalla de Isonzo, tropas italianas y austríacas combaten encarnizadamente. Gran ofensiva alemana en Polonia. Duras batallas en el frente del oeste.
21 de agosto: Italia declara la guerra a Turquía.
Setiembre-octubre: Ofensiva franco-británica en Artois y Champagne. Ofensiva alemana contra Rusia.
5 de octubre: Bulgaria declara la guerra a Servia. La Triple Alianza (Alemania – Austria-Hungría – Turquía) logra la adhesión de Bulgaria. La «Cuádruple» no tendrá nuevos adeptos.
19 de octubre: Italia declara la guerra a Bulgaria.
10 de octubre – 4 de noviembre: Nueva batalla en el Isonzo.
16 de diciembre: Los italianos desembarcan en Valona para proteger la retirada del ejército servio.

AÑO: 1916
Enero: La situación está estabilizada. La guerra de trincheras se hace cada vez más dura. Alemania comienza a sentir los efectos del «bloqueo del hambre».
21 de febrero: Comienza la ofensiva alemana en Verdún.
11-19 de marzo: Combates en el Isonzo. Los franceses piden a Italia iniciar una ofensiva para aliviar el cerco a Verdún.
15 de mayo – 10 de junio: Los austríacos lanzan una fuerte ofensiva contra Italia. 30 de mayo: Batalla nava! de
Jutlandia.
4 de junio – 15 de agosto: Ofensiva rusa en Bucovina.
29 de junio: Los austríacos utilizan gas venenoso.
19 de julio – 23 de noviembre: Británicos y franceces atacan encarnizadamente en el Somme. Los combates dejan un saldo de centenares de miles de muertos. Los británicos utilizan tanques por primera vez en gran número.
6-17 de agosto: Los italianos conquistan Goritzia.
27 de agosto: Italia declara la guerra a Alemania. Rumania se adhiere a la Entente.
Setiembre-octubre: La guerra continúa con toda su crueldad. Se combate fieramente en todos los frentes. Europa comienza a vestirse de luto.
21 de noviembre: Fallecimiento del emperador Francisco José. Le sucede Carlos I. Austria-Hungría comienza a dar señales de una grave crisis interna.
Diciembre: Primeras tentativas de paz de Guillermo II. La relación de fuerzas favorece a los Imperios Centrales en el Continente. En cambio, la flota británica domina los mares. El mundo comienza a volverse en contra de Alemania.

AÑO: 1917
19 de febrero: Alemania intenta romper su desfavorable situación internacional. Apela a un recurso extremo: la guerra submarina sin restricciones.
3 de febrero: Estados Unidos rompe relaciones con Alemania.
12 de marzo: Revolución en Rusia. Abdica Nicolás II. Asume el Gobierno Provisional de Kerensky. Se instala un doble poder: los Soviets de Obreros y Soldados.
6 de abril: Norteamérica declara la guerra a Alemania.
16 de abril: Comienza la ofensiva del general Nivelle en Francia. Termina en un fracaso. Nivelle es destituido. Hay divergencias en el mando interaliado.
12-28 de mayo: Combates encarnizados en el Isonzo.
7 de junio: Ofensiva británica en Flandes.
25 de junio: Desembarcan en Europa (Francia) los primeros contingentes norteamericanos.
1? de julio – 27 de agosto: Ofensiva rusa en Galitzia.
22-25 de agosto: Huelgas en Italia contra la guerra. Turín es paralizada por el movimiento proletario.
26 de agosto: Grecia se incorpora a los países de la Entente.
24 de octubre: Austro-húngaros y divisiones alemanas comienzan una gran ofensiva en el Isonzo. Derrota italiana de Caporetto. Los italianos son rechazados más allá del Piave. Venecia es ocupada.
7 de noviembre: Los bolcheviques toman el poder en Rusia. Asume un Consejo de Comisarios del Pueblo, a cuyo frente está Lenin.
8 de noviembre: El general italiano Cadorna es destituido. Se lo responsabiliza del desastre de Caporetto. El genera! Díaz lo reemplaza.
26 de noviembre: Los bolcheviques comienzan las tratativas de paz con Alemania.
El 15 de diciembre se firma el armisticio. Las negociaciones siguen en Brest-Litovsk.

AÑO:  1918
8 de enero: El presidente de Estados Unidos, Wilson, expone sus Catorce Puntos para la paz.
3 de marzo: La situación obliga a la Rusia Soviética a firmar la paz de Brest-Litovsk, con grandes concesiones.
21 de marzo –
6 de abril: Gran ofensiva alemana en Francia. La última que hará Alemania en la guerra. En adelante comienza su declinación.
9-29 de abril: Los alemanes avanzan inconteniblemente.
27 de mayo – 13 de junio: Los alemanes avanzan sobre el Mame; Los ejércitos franco-británicos resisten la embestida.
18 de julio – 3 de agosto: Contraofensiva aliada entre el Aisne y el Marne. La situación se revierte. Francia pide a Estados Unidos que acelere el envío de ayuda.
8-12 de agosto: Continúan los ataques aliados en el oeste. Setiembre-octubre: Los alemanes comienzan a retroceder. La ayuda norteamericana se intensifica: descargan entre 200.000 y 300.000 hombres por mes, y enorme cantidad de artillería, tanques y material de guerra de todo tipo.
24 de setiembre: Un ejército aliado invade y derrota a Bulgaria. El camino a Viena está libre.
24 de octubre – 3 de noviembre: Ofensiva italiana desde el Piave. Austria-Hungría manifiesta poco después su disposición a hacer la paz. Huelgas en Alemania. Se subleva la flota de mar. Se constituyen los primeros Consejos (Soviets).
31 de octubre – 19 de noviembre: Los británicos imponen la derrota de Turquía en Siria, Palestina y la Mesopotamia. Turquía pide el armisticio.
4 de noviembre: Cesan las hostilidades entre Italia y Austria-Hungría. Comienza la disgregación del Imperio de los Habsburgos.
11 de noviembre: Los aliados acceden al pedido de armisticio de Alemania, formulado el 5. El 10, Guillermo II huye a Holanda. Cesan las hostilidades.

AÑO: 1919
5 de enero: Una insurrección popular estalla en Berlín y otras ciudades. La consigna: «Todo el poder a los soviets» es agitada por los espartaquistas (P. Comunista).
13 de enero: La insurrección es aplastada. Noske, socialista, nombrado Ministro de Defensa, es el verdugo de la revolución.
15 de enero: Rosa Luxemburgo y Carlos Liebknecht son asesinados por una soldadesca instigada por los social-patriotas. Muere Franz Merhing a los 73 años. Varios dirigentes espartaquistas son fusilados.
18 de enero: Inauguración de las sesiones de la Conferencia de la Paz, una trágica farsa. Clemenceau es elegido presidente. Se manifiesta la voracidad imperialista de la Entente.
28 de junio: La delegación alemana rubrica el Tratado de Versalles que impone durísimas condiciones para Alemania y sus aliados. Europa cambia de faz. Cercado por el capitalismo, el primer estado Obrero del mundo, la Rusia Soviética, se debate en la guerra civil.

Los Illuminati La Masoneria y el Nuevo Orden Mundial Sociedades

Los Illuminati La Masoneria y el Nuevo Orden Mundial Sociedades Secretas

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LA MASONERÍA: Provenga o no de los tiempos de Salomón, pasando por las catedrales medievales, la presencia tangible de la Masonería está registrada en fuentes históricas muy concretas.

Es sabido que en el año 1717 surge la Gran Logia de Inglaterra, mientras que en 1732 aparece la denominada Gran Logia de Francia.Ambas, presuntamente, persiguen un sistema moral muy particular que se expresa a través de la alegoría y se ilustra gracias a los símbolos.

logo illuminatiSin embargo, más allá de este carácter que podría ser sólo especulativo, la ingerencia de la Masonería en la historia tiene más que ver con una relación secreta con la política y las conspiraciones que con una simple búsqueda de la verdad suprema místico-espiritual.

Quizá el cambio se debió a la influencia que unos años después ejercerían sobre ella los illuminati.

La Francmasonería que sale a luz en el siglo XVIII, ya no está compuesta por asociaciones de albañiles que pretenden enseñarse el oficio unos a otros, compartiendo el techo de una logia gremial.

En este caso se trata de personajes de elevadas clases sociales, dotados de interesantes e interesadas conexiones políticas y religiosas.

Los masones tenían una divisa, de la que unas décadas después se apropió la Revolución Francesa: «Libertad, igualdad y fraternidad», y el nombre de la logia en inglés es «Freemasonry», donde «free» significa «libre». Sin embargo debemos saber que entre los masones ingleses había poca o ninguna solidaridad.

El de la masonería es un tema polémico del que se ha dicho de todo, y no siempre con argumentos sólidos. Se sabe que los masones influyeron decisivamente en la Revolución Francesa y en la independencia de las Américas, que muchos grandes dirigentes de todo el mundo fueron masones, incluidos 16 presidentes de los Estados Unidos y varios reyes y emperadores de Inglaterra, Francia y Alemania, así como un buen puñado de dirigentes de la República Argentina.

Una lista selecta de masones ilustres incluiría nombres como los de Simón Bolívar y José de San Martín; filósofos y escritores de tan diverso origen y época como Goethe, Voltaire, Oscar Wilde, Rudyard Kipling y Tolstoi; músicos como Mozart, Schubert, Puccini y Louis Armstrong; militares y estadistas como Giuseppe Garibaldi, Winston Churchill, Salvador Allende y Martín Luther King; científicos como Alexander Fleming y Enrico Fermi; los fundadores de las firmas automovilísticas Ford, Citroen y Chrysler; el mago Houdini, el astronauta Edwin Aldrin, Buffalo Bill, Cantinflas, Clark Gable, John Wayne e incluso personajes de ficción como Sherlock Holmes y Corto Maltes. (ver: Origen de la Masonería)

Para empezar, los negros estaban totalmente excluidos de ella. Se consideraba que eran de una raza inferior y por lo tanto no podían participar del objetivo, que no era ya construir la catedral para la Iglesia sino para el hombre, tanto en esta vida como después de la muerte.

La Masonería inglesa no aceptaba la presencia de mujeres en sus filas. De hecho la lucha social por los derechos de la mujer no comenzaría hasta 1851, y en la época en que nos situamos, el género femenino estaba excluido, al igual que las personas de raza negra.

En cambio, en la Masonería francesa existía un mayor grado de permisividad, ya que en su seno acogía la diversidad religiosa, política y sexual.

La logia que se estableció en Francia era de origen escocés. Es interesante resaltar que procede de la casa Estuardo, que se consideraba guardiana de la tradición de los templarios franceses y que 400 años antes de la fundación de la Masonería, habían participado en la conquista de Escocia.

Las logias inglesas, por su parte, se organizaron según el rito de York (que también recibe el nombre de Americano), basado en diez títulos de pertenencia a la orden o grados masónicos. La francesa optó por generar como rito propio el «Escocés Antiguo y Aceptado» que se compone de 33 grados. De hecho, este rito escocés será el que influya mayoritariamente en el continente europeo y en el americano.

La expansión de la Masonería llegó a ser tan relevante y notoria, que el papa Clemente XII emitió en 1738 una bula destinada a condenar a los masones e intentar apartarlos de la Iglesia. Unos años después el cultivado Benedicto XIV refrendará la postura del anterior Pontífice.

Esta exclusión se ha mantenido hasta nuestros días, ya que Juan Pablo II la incluyó en un documento sobre la Francmasonería dirigido en 1983 a la Congregación para la Doctrina de la Fe.

A tenor de las declaraciones de los estamentos eclesiásticos, parecería que, más que los illuminati, los que realmente «molestan» a la Iglesia son los masones.

Desde luego, con afirmaciones como las mencionadas, y las que siguen llegando cada tanto en la pluma del papa Wojtyla, uno se pregunta cuál es el conflicto que desde hace siglos mantiene la Masonería con la Iglesia, o más bien viceversa.

A pesar de esta hostilidad, lo cierto es que a partir de la segunda mitad del siglo XVIII los masones continuaron con sus actividades prácticamente en todas partes. Sólo la Revolución Francesa provoca una crisis que hizo menguar e incluso disgregar algunas logias. Pero superado aquel momento, muchas se hicieron aún más fuertes y se han mantenido hasta nuestros días.

En la actualidad se calcula que hay alrededor de 5.000.000 masones en todo el mundo. Y si al principio encontrábamos dos ritos, hoy existe una infinidad de ellos, que van desde los 10 grados del rito de York hasta los 90 que posee el rito de Misraim.

OBJETIVOS: EN BUSCA DE UN GOBIERNO MUNDIAL

Una de las abundantes hipótesis conspirativas sobre las sectas secretas, vincula a losrosacruces y los templarios con la búsqueda de un gobierno mundial. Todo parece indicar que fueron los masones quienes recogieron el testigo y cambiaron ciertos objetivos.

La historia asegura que tras la muerte del último maestre templario, sus seguidores tenían instrucciones precisas para perpetuar la Orden.

Era preciso crear una sociedad secreta invisible, ya fuera integrándose en otras ya existentes o creando grupúsculos nuevos y muy discretos: «invisibles».

Cuenta la historia que un pequeño grupo de resistentes templarios fundó la Orden de San Andrés del Cardo Real, que más tarde pasaría a denominarse Colegio Invisible.

A la mencionada orden se fueron incorporando, además de eruditos, un buen número de científicos cuyo objetivo era promover la ciencia y alejarla de los patrones impuestos por el clero.

A mediados del siglo XVII, el Colegio Invisible se convirtió en la Royal Society británica, que según parece sigue hasta hoy estrechamente vinculada a los rosacruces y a la Masonería.

Entre los miembros del Colegio Invisible hubo un personaje de incierta biografía y comportamiento misterioso que se hacía llamar Comenius. Su idea era la creación de una «pansofía», es decir, una doctrina universal capaz de gobernar el mundo. Algunas de sus propuestas eran:

  • Creación de un Parlamento Mundial.

  • Reforma universal de la sociedad en general.

  • Reforma de las conceptualizaciones religiosas, políticas y filosóficas.

  • Creación de un Tribunal Supremo cuya misión sería velar por la reconciliación de las religiones, a fin de que todo el planeta estuviera consagrado pacíficamente a Dios.

  • Establecimiento de una Corte de Justicia Internacional capaz de mediar en los conflictos políticos mundiales.

  • Establecer un consejo mundial de sabios, que recibirían el nombre de Superiores Desconocidos y que tendrían la misión de erradicar desde la sombra la ignorancia, el ateísmo y cualquier atisbo de involución social.

Fuente Consultada: Más Allá de Ángeles y Demonios de René Chandelle

Ver: Origen de las Primeras Sociedades Secretas

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LOS HECHOS Y LA JUSTICIA: Los  Tiempos Modernos comienzan, según la división clásica, alrededor del año 1500, pero en los siglos siguientes los sistemas judiciales europeos seguirían aplicando métodos medievales para descubrir la verdad. La legislación tendía a consolidar a la Iglesia y el Estado, por lo cual eran severamente castigados delitos como la herejía y traición.

El juez no escuchaba a las dos partes con igualdad de prerrogativas, sino que se convertía en un funcionario inquisitorial, y la confesión del acusado, lograda mediante el tormento, cobró un papel preponderante, superando incluso a las declaraciones de testigos.

Durante los siglos XVI y XVII los juicios religiosos y políticos tenían enorme importancia, y sólo en las postrimerías de este período se comenzó a prestar atención a otros delitos, como el fraude. Recién en 1677 se abolió la pena capital por herejía, pero para entonces 300 mil mujeres habían sido condenadas a la hoguera por los tribunales europeos.

La herejía era pagada con la vida, y así William Tyndale fue procesado en 1536 cerca de Bruselas por el delito de haber impreso diez años antes en Colonia la primera versión del Nuevo Testamento en inglés.

Líderes religiosos de diversos credos debían escapar a la persecución que por ley se les hacía en los Estados con otra religión oficial, para no exponerse a la suerte de los 1.200 hugonotes que fueron ahorcados en 1560 en Amberes.

Los reyes decidían la suerte de los principales acusados, aunque la autoridad papal era también considerable. De ese modo, en 1580 Isabel I debió decidir entre colgar o hacer caballero a Francis Drake, eligiendo lo segundo.

No tuvo la misma suerte en 1618 Sir Walter Raleigh, quien fue juzgado y decapitado por haber conspirado 15 años antes para derribar a Jaime I. En esa época terrible, ni las augustas cabezas se hallaban a resguardo, y así, en 1536, Enrique VIII, cansado de su esposa, la reina Ana Bolena, ordenó que se le siguiera juicio por adulterio. La reina fue decapitada después del fallo adverso de sus jueces.

Una suerte similar habría de correr en 1587 María Estuardo, reina de Escocia, quien debió responder al cargo de traición.

Las persecuciones políticas y religiosas motivaron la emigración de muchas víctimas de la ley. En América, sin embargo, los puritanos siguieron dedicados a la «caza de brujas». Salem, en Massachusetts, fue escenario del juicio a Anne Hubbins en 1656, a raíz del cual fue sentenciada a la horca. Otra cacería inspirada por los predicadores dio como resultado la muerte de otras 20 personas, en 1692.

El siglo XVIII se caracteriza por ser una época sin ley, en que la corrupción es frecuente, al amparo del crecimiento de la población y una relativa prosperidad. La ‘pena de muerte la aplican los jueces con bastante frecuencia a los acusados de crímenes contra las personas y aun a los autores de pequeños robos.

Entre los juicios de la época se destaca el caso Jo-nachan Wild, ventilado en 1725, que fue descubierto por Bertold Brecht, dramaturgo que se inspiró en él para su (personaje «Mack the Knife» de «La Opera de Tres Centavos».

Igualmente magnificado ha sido Dick Turpin, que a los 34 años se presentó animosamente ante los jueces y ni siquiera perdió la calma tras ser declarado convicto y sentenciado a muerte. Turpin, personaje casi legendario, con aspiraciones de Robín Hood, debió responder por numerosos salteos, y según se cuenta llegó a cometer un robo por noche, lo que le convirtió en el bandolero más famoso y temido de toda Inglaterra.

Aunque se escondió bajo el nombre de John Palmer, no faltó quien lo identificara, llevándolo hasta la justicia, para así ganar la recompensa de 200 libras que se ofrecía por su cabeza. Su ejecución fue en 1739.

Igualmente novelesco es el Marqués de Sade, por cuya suerte se preocupó el rey Luis XV en Francia. Para evitarle un proceso legal que arrojaría el deshonor a las familias de algunos nobles, lo hizo encerrar, pero ello no reformó su tendencia a buscar un placer morboso en la agonía de sus víctimas.

Una demandante, que había sido azotada con un látigo por Sade, fue silenciada mediante una indemnización, pero otra vez intervino el rey para que la causa fuera sobreseída.

En 1772 fue llevado finalmente ante un tribunal, por haberles dado a unas prostitutas unos polvos envenenados, y que supuestamente eran afrodisíacos. Fue sentenciado a muerte, pero se salvó por las influencias de su familia. Después sufrió diversos arrestos, hasta que la Revolución Francesa lo liberó en 1790, pero en la Bastilla había desarrollado su carrera literaria, que también lo haría famoso.

El «motín de la ‘Bounty , nave inglesa, se produjo el 28 de abril de 1789, en Tahiti. La nave llegó a las islas para obtener el árbol del pan y llevarlo a las Indias Occidentales, y así mejorar la ración de los esclavos. La comandaba el capitán William Bligh, de duro carácter. Un contramaestre, Fletcher Christian, que odiaba a Bligh, fue el autor. Al capitán y a 18 hombres los embarcaron en un bote.

Estos hicieron un recorrido de 6 mil millas hasta la isla Timor. Sólo 12 llegaron a Inglaterra. Los amotinados, en 1791, fueron llevados a Londres y condenados a muerte, menos uno. Algunos alcanzaron a fundar una colonia en la isla Pitcairn, la que se descubrió en 1808.

El siglo se cierra con Giuseppe Balsamo, Conde de Cagliostro, uno más entre los curanderos, charlatanes y magos, pero que al revivir la promesa de los alquimistas saltó de su Sicilia natal a las islas británicas y recorrió el continente europeo desde Lisboa a San Petersburgo.

La Inquisición lo arrestó después de estudiar sus prácticas por Europa, y fue sentenciado a morir por herejía, pero el Papa cambió la pena por la de prisión perpetua.

Los procesos más importantes de los últimos tiempos se han desarrollado delante de un Tribunal del Crimen.

En Francia, Gran Bretaña o Alemania, casi todos los procesos de relieve pasan por una corte de audiencia en lo criminal. En Francia, la «Cour d’assises» fue instituida en 1791 por la legislación revolucionaria, e inicialmente se constituía de doce ciudadanos que ignoraban la jurisprudencia y decidían sólo la inocencia o culpabilidad de los acusados.

La función del tribunal de tres jueces consistía en fijar la pena, sistema que rigió hasta 1932. Curiosamente, el caso Laverdet, que afectó a un sacerdote que quiso fundar una Iglesia Católica Francesa, se desarrolló ante la Cámara Correccional de Nantes.

El proceso contra el abate Laverdet, en 1837, dio el golpe de gracia al «galicanismo», movimiento separatista que tendía a formar una Iglesia católica independiente, liberada de la influencia de .Roma. Laverdet fue acusado de organizar reuniones ilegales y de portar sotanas sin autorización.

El procurador señalo que la libertad de religión no podía ser la libertad absoluta, sobre todo cuando se amenazaba el orden público, y citó los graves desórdenes producidos en Clichy y Leves. A Laverdet le preguntaron sobre su ordenación como sacerdote, y éste replicó que había sido hecha por el abate Chatel, cabecilla del movimiento, y que ya en el seminario se había distinguido por su excepcional elocuencia y un raro espíritu de independencia.

El abate Chatel esperaba ser enjuiciado o por lo menos excomulgado por la Iglesia Católica, pero ni París ni Roma necesitaban un mártir.

El arzobispo de París fue bastante paciente frente a los rebeldes sacerdotes que habían suprimido la confesión en privado, el ayuno obligatorio y el celibato, habían traducido la liturgia al francés e instituyeron la elección de los sacerdotes. Al igual que el gobierno, aguardaba el resultado del proceso contra el abate Laverdet.

Pese a que la defensa apeló a la constitución, Laverdet fue hallado culpable y multado en 50 francos.

Los adeptos de la Iglesia Católica Francesa comenzaron a dispersarse y sus sacerdotes (entre ellos el abate Anzou, asistente del abate Chartel) hicieron las paces con la iglesia Católica Romana.

Días Nefasto en la Historia Antigua