Científicos Griegos

Biografia de Rawson Guillermo Medico Sanitarista y Su Obra

Biografía de Rawson Guillermo Medico Sanitarista Argentino

El higienista Guillermo Rawson. — Después de una brillante actuación pública como Senador Nacional y Ministro del Interior del presidente Mitre, Guillermo Rawson (1821-1890) se incorporó a la Facultad de Medicina como titular de la cátedra de Higiene, que acababa de crearse.

Su visión lo llevó a vincular las cuestiones de la higiene pública con las cuestiones sociales -—pauperismo, salarios, urbanismo, régimen de trabajo, organización social, etc.—, colocando el centro de gravedad de la materia en las condiciones sociales de la colectividad.

Guillermo Rawson medico argentino

Representante de nuestro país en el Congreso Médico Internacional, reunido en Filadelfia en 1876, presentó una Estadística vital de Buenos Aires, que fue el primer trabajo que sobre el tema se efectuó en nuestro país.

La habitación insalubre y superpoblada —sostuvo— repercute en el aspecto físico de la población, aumentando las enfermedades transmisibles y elevando la mortalidad.

Para neutralizar esta deficiencia señaló la necesidad, en el caso concreto de Buenos Aires, de fijar un plan de saneamiento de la ciudad, convirtiendo en parques algunas de sus plazas y transformando en avenidas algunas de sus calles y aplicando normas higiénicas para luchar contra las enfermedades epidémicas, disminuir la mortalidad infantil y atacar a los flagelos sociales, en especial la tuberculosis.

De ahí que los esfuerzos posteriores tendientes a reformar la habitación y la ciudad, en un sentido higiénico, tuvieran en Rawson un precursor.

En Estudio de las casas de inquilinato de Buenos Aires relacionó los problemas higiénicos con las cuestiones sociales y económicas.

Destacó la degradación física y moral a que, por las condiciones de su albergue, está sometida la masa de los seres que «viven para sufrir y que no alcanzan más descanso que el de la muerte».

De ahí que sostuviera que la co rrección de esa deficiencia constituía para la sociedad un interés primordial y un deber imperioso. «Es necesario —expresaba— proveer a la construcción eficiente de habitaciones para ese fin; es preciso estimular el capital privado; el espíritu de asociación, el sentimiento de filantropía, y sobre todo aclarar ante la conciencia del pueblo este hecho poco meditado: que no son solamente los desgraciados habitantes de los conventillos los que pagan la pena de tan desgraciada condición, con la salud y con su vida, sino que esos centros impuros se convierten en focos para difundir por todas partes las emanaciones mórbidas que allí se cultivan y que alcanzan aún a las regiones más elevadas de la población; que las epidemias de toda naturaleza tienen su origen fecundo en esas casas insanas y que de allí se extienden en seguida para hacer los centenares y millares de víctimas que tantas veces hemos contemplado».

Sus Observaciones sobre higiene internacional, trabajo de Rawson que fue motivo de elogiosos comentarios en los círculos científicos europeos, contiene la afirmación novedosa en su época de que la mejor medida para evitar las epidemias consiste en cuidar las condiciones higiénicas de toda ciudad y reducir su mortalidad al mínimo.

Mitre Bartolome

Como ministro del Interior del presidente Mitre desarrolla una labor amplia y fecunda, la más destacada de su vida política. Su nombre figura como serio candidato a la Presidencia de la República. Desvanecidas en el gabinete y los cambios políticos ocurridos a raíz de la muerte del vicepresidente en ejercicio, Dr. Marcos Paz, lo llevaron a renunciar al ministerio.

Como ministro del Interior del presidente Mitre desarrolla una labor amplia y fecunda, la más destacada de su vida política. Su nombre figura como serio candidato a la Presidencia de la República. Desvanecidas en el gabinete y los cambios políticos ocurridos a raíz de la muerte del vicepresidente en ejercicio, Dr. Marcos Paz, lo llevaron a renunciar al ministerio.

Sus Observaciones sobre higiene internacional, trabajo de Rawson que fue motivo de elogiosos comentarios en los círculos científicos europeos, contiene la afirmación novedosa en su época de que la mejor medida para evitar las epidemias consiste en cuidar las condiciones higiénicas de toda ciudad y reducir su mortalidad al mínimo.

«La fiebre amarilla, el cólera y cualquiera otra de las antiguas o modernas enfermedades infecciosas que se presente a la puerta de una ciudad tan sana como lo determina la medida de su reducida mortalidad, puede producir un accidente por la comunicación imprudente del sujeto enfermo o por los otros medios de transmisión reconocidos ; pero, dadas las condiciones propicias del medio ambiente, la enfermedad quedará limitada al escaso número de personas que fueron directamente afectadas por el introductor, y de ninguna manera se convertirá en una epidemia grande o pequeña».

Pero las previsiones de Rawson fueron más allá: auspició que por medio de convenciones internacionales se acordara que, al producirse una epidemia en un país, todas las naciones civilizadas prestasen su ayuda científica y financiera para ir al fondo del mal y remover las causas originarias de la epidemia y suprimirlas.

La labor científica de Guillermo Rawson repercutió en la ciencia médica de nuestro país, que en el presente siglo se ha orientado preferentemente hacia la medicina preventiva y la medicina social.

«Yo pienso —manifestó Rawson a los estudiantes al dejar la cátedra de la Facultad de Medicina— que las cuestiones de la higiene son las que han de resolver la prosperidad de nuestro país, no sólo en lo físico, sino en lo moral y en lo psicológico. Pienso que es necesario difundir las nociones de la higiene, popularizarlas, habituar a la sociedad con estas maravillas de la ciencia que han de producir los fenómenos asombrosos que encontramos realizados en las grandes poblaciones del mundo».

Fuente Consultada:Historia de la Cultura Argentina Artes-Letras-Ciencias de Manuel Horacio Solari Editorial «El Ateneo»

Biografia de D’alembert Jean Baptiste Matematico Obra Cientifica

Biografia de D´alembert Jean Baptiste

Matemático, filósofo y literato francés nacido el 17 de Noviembre de 1717 y fallecido el 29 de octubre de 1783 en París.

Era hijo ilegítimo de un aristócrata. Su padre era un oficial de artillería, Louis Camus Destouches y su madre era Mme. de Tencin. Había sido monja pero tenía una dispensa papal desde 1714.

D’Alembert fue hijo ilegítimo de uno de los amoríos de Mme de Tencin.

Su padre estaba fuera del país al momento de nacer el niño y su madre lo dejó abandonado en la escalinata de la pequeña capilla de Saint Jean Le Rond, de la Iglesia de Notre Dome.

El niño fue encontrado y derivado rápidamente a un orfanato. Fue bautizado como Jean Le Rond por la capilla en cuyas escalinatas fue encontrado.

Cuando su padre regresó a París tomó contacto con su joven hijo y arregló para que quedara al cuidado de la esposa de un vidriero, Mme. Rousseau, quien sería la madre de D’Alembert, ya que su verdadera madre nunca lo reconoció.

Más tarde, cuando alcanzó fama como matemático, rechazó los intentos de aproximación de su madre legítima, prefiriendo ser conocido como el hijo de unos vidrieros.

Vivió con su madre adoptiva hasta el fallecimiento de ésta en 1757.

La primera escuela a la que asistió fue privada. Su educación era atendida por su padre, quien muere en 1726, cuando D’Alembert tenía solo 9 años. Le dejó suficiente dinero como para darle seguridad.

D´alembert Bptiste Matematico frances

A la edad de 22 años escribió su primer libro: Memoria sobre el cálculo integral (1739).

Su trabajo científico más importante, Tratado de dinámica (1743), marca una época en la ciencia de la mecánica, ya que enuncia la teoría conocida como el principio de D’Alembert, que descubrió a los 26 años que dice lo siguiente: el resultado de las fuerzas ejercidas sobre un sistema es equivalente a la fuerza efectiva sobre todo el sistema.

Su obra Reflexiones sobre la causa general de los vientos (1746) contiene el primer concepto del cálculo de ecuaciones en derivadas parciales.

La familia del padre siguió ocupándose de su educación y lo envió al Jansenist Collége des Quatre Nations. Se inscribió con el nombre de Jean-Baptiste Daremberg pero pronto lo cambió por Jean D’Alembert.

Este colegio fue un excelente lugar para que aprendiera Matemática aunque el nivel fuera elemental.

El curso lo daba el profesor Carrón y estaba basado en las clases de Varignon.

D’Alembert además tuvo acceso a la excelente biblioteca de Matemática del Colegio.

Estudió las ideas científicas de Descartes, con las cuales, cuando tuvo sus propias ideas, discrepó.

Decidió, luego de graduarse en 1735, hacer la carrera de derecho pero su verdadera pasión era la Matemática, a lo que le dedicaba su tiempo libre.

En 1738 calificó como abogado, pero no parecía ser su carrera.

Al año siguiente estudió medicina, pero tampoco le interesó.

En julio de 1739 presentó su primer trabajo a la Academia de Ciencias de París, este fue el comienzo de su carrera como matemático en la cual fue un autodidacta.

En 1740 presentó su segundo trabajo, era sobre mecánica de los Huidos y había sido avalado por Clairaut.

Ingresó a la Academia de Ciencias de París en 1741 debido a estos trabajos que había presentado y a su trabajo sobre el Cálculo integral.

Prácticamente no viajó y desarrolló su carrera en París, ende la Academia de Ciencias y la Academia Francesa.

Su carácter tuvo mucho que ver con la forma en que desarrolló su carrera. Su vida fue bastante dramática ya que tuvo muchas discusiones con casi lodos lo que lo rodeaban.

A pesar de esta tendencia a las controversias sus contribuciones fueron sorprendentes.

D’Alembert contribuyó a resolver la controversia sobre la conservación de la energía cinética en su Traite de dynamique publicado en 1743.

En este tratado D’Alembert mejora la definición de luerza dada por Newton y propone su principio de inercia: la fuerza do inercia (la que resiste la de aceleración) debe ser igual y opuesta a las fuerzas que producen la aceleración.

Esto es una nueva interpretación de la Tercera Ley de Newton, pero D’Alembert analiza mejor sus consecuencias.

La aplicación de este principio permite obtener la ecuación diferencial del movimiento de un sistema rígido.

En 1741, con sólo veinticuatro años, ingresó en la Academia de Ciencias. En 1754 fue elegido miembro de la Academia Francesa, y a partir de 1772, secretario perpetuo.

Frecuentó los principales salones literarios de París, y muy en particular el de Julie de Lespinasse, a quien permaneció ligado toda su vida.

Estuvo en contacto continuo con soberanos como Federico II de Prusia y Catalina II de Rusia, que le ofrecieron en sus cortes empleos que él rechazó.

D’Alembert presenta partes de su tratado en la Academia de Ciencias a fines de 1742, pero poco después Clairaut presentó su propio trabajo sobre dinámica, con lo cual comenzó una fuerte rivalidad que empeoró con los años.

En la Academia de Ciencias no se sentía muy cómodo a raíz de mi rivalidad con Clairaut, entre otros.

La figura de D’Alembert está especialmente ligada a la Enciclopedia, que dirigió junto con Diderot hasta 1758.

Escribió el afamado Discurso preliminar de esta obra, donde propone una clasificación racional de las ciencias que refleja los conceptos culturales de la Ilustración.

Es, además, autor de diversos tratados de física (Tratado de dinámica), historia, música y filosofía.

Mientras tanto continuaba sus trabajos en Matemática. Fue pionero en el estudio de las ecuaciones diferenciales en derivadas parciales y en sus aplicaciones a la Física.

El trabajo sobre este tema apareció en un artículo, Réflexions sur la cause genérale des vents, que presentó en 1747 para aspirar al premio de la Academia de Berlín. Premio que ganó.

Euler se dio cuenta de la importancia de los métodos introducidos por D’Alembert y pronto avanzó más.

En esta época Euler y D’Alembert mantenían una muy buena relación y intercambiaban correspondencia frecuente y cordial sobre temas de mutuo interés. En una ocasión D’Alembert planteó que ln (-x)=ln x, pero Euler le contestó que ln (-1) = in. Euler tenía un gran respeto por el trabajo de D’Alembert.

Sin embargo esta relación empezó a empeorar en 1751 por la disputa en la Academia de Berlín que involucró Samuel Kónig.

En 1752 D’Alembert fue invitado por el rey Federico II de Prusia a presidir la Academia de Berlín, cargo al que aspiraba Euler que estaba trabajando en la Academia (ver biografía de Euler). Otro motivo de discusión fue que D’Alembert sintió que Euler le estaba robando sus ideas.

Lo cierto es que los trabajos de D’Alembert no eran suficientemente claros y que Euler no los podía seguir. Entonces Euler los esclarecía para poder resolverlos.

Otra de las importantes contribuciones que hace D’Alembert a la Matemática están incluidas en el volumen 4 de la Encyclopédie en 1754.

Allí fundamenta la teoría de límites, plantea la importancia de las funciones y define a las derivadas como límite de un cociente incremental.

Estas ideas sobre los límites lo llevan a plantear el criterio de convergencia conocido como el criterio del cociente o de D’Alembert que apareció publicado en el Volumen 5 de Opuscules mathématique.

El 28 de noviembre de 1754 fue elegido como miembro de la Academia Francesa, de la cual fue elegido Secretario perpetuo a partir de 1772.

Trabajó sobre la teoría gravitatoria, asesorando a Laplace y Lagrange.

Dio un paso muy importante en el campo de la teoría de las Iunciones al aclarar que el argumento y los valores de una función pueden ser reales o complejos y formuló por primera vez el Teorema Fundamental del Álgebra que no pudo demostrar.

En el campo literario es notable la recopilación de ensayos Miscelánea de literatura, historia y filosofía, así como los elogios de Bossuet, Fontenelle, Marivaux y Montesquieu.

Mantuvo una correspondencia continuada con Voltaire y, a propósito del artículo publicado en la Enciclopedia sobre la voz «Ginebra», inició una áspera polémica con Jean-Jacques Rousseau.

Estuvo enfermo muchos años y su muerte de debió a una enfermedad de la vejiga. Como no era creyente, fue enterrado en una tumba común.

El Arte de China Antigua Cerámica, Porcelana, Jade, Bronce

El Arte de China Antigua
Cerámica, Porcelana, Jade, Bronce

Desde la más lejana Antigüedad, los chinos han dado pruebas de gran talento en los diversos dominios del arte. Ya de los siglos X al XII, la pintura llegó al apogeo de su prosperidad, lo que no impide que más adelante hubiera también grandes maestros, si bien nunca llegaron a la anterior perfección. La escultura y la música produjeron también notables obras maestras. De sus producciones, lo que mejor conocen los occidentales son las porcelanas con sus delicados motivos en azul, verde o rosa. Los chinos practicaron también las artes menores con gran  maestría.

El arte chino parece a menudo extraño a los ojos occidentales, por no decir enigmático. Nada hay en ello que deba sorprendernos si pensamos que los artistas chinos eran generalmente sabios que destinaban sus obras a otros sabios y no a cualquier mortal común y corriente. Por ello es fácil de entender que sus obras resultan difíciles de interpretar para cualquiera que no esté familiarizado con China.

La tradición artística de los chinos se remonta a tiempos muy antiguos. A pesar de la fragilidad de los materiales sobre los que trabajaban los pintores, se han conservado hasta nuestros días cuadros importantes que datan de la dinastía Han (206 a. de J. C-220 d. de J. C). Sin embargo, la pintura china no llegó a su época de oro hasta mucho más tarde, durante el reinado de los Song (960-1276), que precedieron a la dominación mongola.

Durante este período, el budismo influyó fuertemente en los pintores, que intentaron definir en sus obras no solamente la realidad visible, sino incluso la esencia de las cosas. Motivos sutiles como flores y tallos de bambú fueron representados con algunos magistrales toques del pincel.

La pintura china se resintió de la dominación mongola (1276-1368). Los motivos a los que se acudió con más frecuencia fueron entonces escenas hípicas. Sin embargo, los pintores de esta época debían inclinarse, por lo que se refiere a la inspiración y al dominio de la técnica, ante sus predecesores. Se despertó una oposición sistemática a toda innovación, que se haría más perceptible todavía durante el período siguiente, el de los Ming (1368-1644).

El periodo Ming es famoso por sus artes decorativas. La producción de cerámica aumentó de forma considerable y se produjo una gran expansión del mercado debido a la gran demanda de porcelana vidriada en azul-y-blanco y roja para la exportación. Mas tarde se inventó el esmaltado.

Aunque el arte pictórico chino haya tenido hasta nuestros días indiscutibles maestros del pincel, jamás volvió a encontrar el vigor y la fecundidad que le caracterizaron durante la época de los Song.

Pero la pintura no es la única rama del arte en la que sobresalieron los chinos. ¿Quién no ha oído hablar de los jarros de porcelana de China? La fabricación de la porcelana de China deriva de una antiquísima tradición cerámica. Pero el arte de la cerámica no alcanzó su pleno desarrollo hasta el momento en que las otras artes hubieron dejado atrás su época brillante, y especialmente durante la dinastía Ming, pues entonces dispusieron de nuevos medios técnicos.

LACA, JADE Y BRONCE: muchos de los objetos antiguos que se conocen estaban realizados en laca tallada, una antigua modalidad artística  que alcanzó nuevas cotas de ornamentación en el periodo Ming. Las bandejas y otros accesorios domésticos estaban primorosamente decorados con dragones, figuras y motivos florales. La misma profusión se observa en el arte, igualmente antiguo, de la talla en jade, procedimiento utilizado para realizar preciosos objetos, como jarrones, figuras de deidades y réplicas de antiguas vasijas de bronce, que eran muy solicitados tanto en China como en el extranjero. En la fabricación de recipientes de bronce, que solían ser braseros o pebeteros, se imitaban de forma deliberada los estilos del pasado.

La porcelana de esta época está decorada con delicados motivos de un tinte azul. Kingtochen era en aquel tiempo el principal centro de la cerámica. La edad de oro de la porcelana se sitúa durante la dinastía Tsing (1644-1912), o sea, en el último período del régimen imperial de China. A partir de este momento surge la preferencia por otros colores en la ornamentación: el verde y, a continuación, el rosa.

La escultura china data también de tiempos muy antiguos, y con la expansión del budismo conoció una época de gran prosperidad. Templos excavados en la roca (santuarios rupestres) como el de Longmen, que se remonta al siglo V, dan testimonio de la maestría de los artistas chinos de los primeros siglos de nuestra era.

Como la pintura, la arquitectura alcanzó muy pronto el pináculo de la gloria. Pero, después del período de los Song, durante el cual se esculpieron aún preciosas estatuillas de madera de motivos relacionados con el credo budista, sobrevino una progresiva decadencia.

Todavía es más difícil, para un occidental, apreciar en su justo valor la música china. Es muy importante, sin embargo, y apropiada al empleo de numerosos instrumentos. Los chinos conocen unos doscientos instrumentos diferentes, de los cuales unos cuarenta son tambores y timbales.

Los chinos han dado muestras de excepcional maestría en lo que llamamos hoy día «artes menores». Al decir esto tenemos presente la fabricación de joyas. En este dominio los chinos han empleado el jade, piedra muy dura y bastante translúcida, con preferencia a otros materiales.

También eran muy diestros en la confección de tejidos y en el bordado. En la confección de tapices, y con gran habilidad y notable perfección, utilizaban igual técnica que la del taller de los Gobelinos.

El chino posee excelentes facultades artísticas, que ha ido desarrollando con mucha paciencia y perseverancia.

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Biografia de Asimov Isaac Resumen Vida y Obra del Cientifico

Biografía de Asimov Resumen
Vida y Obra del Científico

Isaac Asimov (1920-1992), fue un prolífico y gren escritor estadounidense, de divulgación científica, comparado con Carl Sagan. Famoso por sus novelas de ciencia ficción y por sus libros divulgativos sobre todas las ramas de la ciencia. Asimov nació en Petrovichi, Rusia. Su familia emigró a Estados Unidos cuando tenía tres años y se estableció en el barrio de Brooklyn, de Nueva York. La mayor parte de los 500 libros de Isaac Asimov, caracterizados por sus claras descripciones de temas complejos, no son novelas, sino estudios sobre todas las áreas de la ciencia.

Isaac Asimov cientifico escritor

Entre sus obras de ciencia ficción más conocidas se encuentran Yo, Robot (1950); La trilogía de la Fundación (1951-1953), de la cual escribió una continuación treinta años después, El límite de la Fundación (1982); El sol desnudo (1957) y Los propios dioses (1972). Entre sus obras científicas destacan Enciclopedia biográfica de la ciencia y la tecnología (1964; revisada en 1982) y Nueva guía a la ciencia (1984), una versión más reciente de su elogiada Guía científica del hombre (1960). Obras posteriores son La Fundación y la Tierra (1986), Preludio a la Fundación (1988) y Más allá de la Fundación (1992). En 1979 se publicó su autobiografía en dos volúmenes, Recuerdos todavía verdes.

Hubo un tiempo en que la ciencia era un asunto oscuro, apenas accesible para unos pocos iluminados que, en el mejor de los casos, daban a luz sus descubrimientos en forma de verdades absolutas. Pero hubo otro tiempo -el que todavía vivimos- en que la ciencia comenzó a escribirse en el lenguaje de todos, aquél que es comprensible para cualquiera, el de ios cuentos y las novelas. Es el lenguaje de Isaac Asimov.

Los que lo conocieron dicen que era vanidoso. Sabía que sabía y eso lo elevaba, pero no tanto por sus conocimientos como por su desesperación por conocer. «No me resigno a creer -confesó una vez- que haya en el mundo problemas sin solución». Es que para Asimov el mundo era todo comprensible y el arma para entenderlo era la razón. No se le ocurría confiar en ninguna otra cosa porque por medio de la mente se podía llegar a cada rincón del Universo o de los posibles universos o del futuro.

Era racionalista a ultranza, a pesar de sus cuentos, de sus novelas, de sus robots. Ninguna ficción resultaba un invento para él, apenas una forma posible de representar la realidad, con disfraz de ciencia ficción con máquinas y diseños futuristas, pero llena de humanidad, con hombres creativos e intuitivos capaces de pensar como ninguna máquina.

Leyó sobre todo y escribió sobre cualquier tema: religión, literatura, mitología, matemática, biología, historia, epistemología en forma de relatos, narraciones, tratados, ensayos, guías. Quizá prefirió aquellos asuntos para los que estaba menos preparado, como la astrología, simplemente porque le interesaba, se transformaba en autodidacto y disfrutaba el desafío. Pero aunque era un tratadista-científico se diferenciaba bastante de un técnico: «Soy un lector veloz -decía convencido- alguien que nació con un cerebro inquieto y eficiente, con capacidad para pensar con claridad y con habilidad para convertir los pensamientos en palabras».

Tenía obsesión por las palabras, ese privilegio humano. Nació en enero de 1920 en Rusia y como su padre no se acostumbraba al nuevo régimen, decidió emigrar a los Estados Unidos. Asimov tenía 3 años cuando se acostumbró
en pocos meses al lenguaje del Bronx, donde se instalaron sus padres.

Apenas dos años después leía sin que nadie se lo hubiese enseñado. Se devoraba cualquier escrito que anduviera por ahí; era la época de Las Aventuras de Flash Gordon, Mandrake el mago, Tarzán de los monos y El Príncipe Valiente. Se pasaba los días en la biblioteca pidiendo una y otra vez La vida de las abejas, de Maurice Maeterlinck.

Los cuentos que publicaban las revistas lo inspiraban, mandaba cartas haciendo observaciones o simplemente para decir que le habían resultado maravillosos. Después vinieron los años de la Universidad, no tenía más de 15 cuando empezó Química en Columbia. Aprendió a leer los libros del negocio de sus padres sin que se notara que los había tocado. Y mientras tanto escribía narraciones y confesiones sentimentales que fueron haciendo cimiento para los más de cuatrocientos libros que llegó a escribir en sus 72 años.

Su tesis doctoral tenía que ver con la kinesis de los gases, un tema que le dio un título -doctor en química- y una hipótesis: tal vez fuera posible establecer leyes sobre el movimiento de los seres humanos -así como era posible hacerlo con los gases- en un tiempo futuro en el que hubiera millones de planetas llenos de gente. Aunque, en verdad, no creía que alguien pudiera predecir algo.

Sin embargo, alguna vez usó la palabra «robótica» y aunque no fue una predicción, sí fue un anticipo: la palabra fue acuñada simplemente porque de alguna forma había que llamar a toda esa disciplina creciente. Dijo que la inventó sin darse cuenta.

También escribió sobre el Carbono 14 y las posibles mutaciones en el cuerpo humano si se modificaba su participación dentro del organismo: tiempo después ése fue uno de los argumentos para que Linus Pauling su equipo criticaran los ensayos atómicos que incrementan la presencia de Carbono 14 en la atmósfera. Dijo que, tal vez, esa fue su única contribución a la ciencia.

Escribía desde muy temprano hasta el atardecer. Recién en los 80 se compró una computadora. Antes se arreglaba solo, sin secretarias ni máquinas que almacenarán datos. Después tampoco explotó demasiado los beneficios de la tecnología, siguió escribiendo casi como con su antigua máquina, mucho, tan rápido como lo determinaban sus pensamientos -90 palabras por minuto- a pesar de su corazón enfermo, de la luz baja de su lugar de trabajo, del piso 33 -odiaba las alturas- frente al Central Park. en Nueva York.

Dijo en un reportaje: «Creo y; que al llegar la hora de morir habría cierto placer en pensar que uno empleó bien su vida, que aprendió todo lo que pudo, que recogió todo lo que pudo del Universo, y lo disfrutó  Qué tragedia sería pasar la vida sin aprender nada o casi nada».

Murió en 1992. Su últimos libro fue «Asimov ríe de nuevo» un libro lleno de anécdotas y humor, tal vez porque el escribirlo pensó que, efectivamente, empleó bien su vida.

OBRAS Y LOGROS DE SU VIDA:

■   Ingresó en la Universidad de Columbia cuando apenas había cumplido los 15 años.

■  Mientras estudiaba química comenzó a escribir sus primeros cuentos, relatos y desbordes sentimentales que nunca llegaron a publicarse.

■  En 1939 apareció su primer cuento, Varados frente a Vesta publicado en la revista «Astonishing» Stories que dirigía Frederik Pohl. Le pagaron 64 dólares.

■  En 1949 se doctoró en Química con la tesis Las fonéticas de la reacción inactivada del Tyroserose durante la catalización de la oxidación aeróbica del catechol.

■  Escribió mucho más sobre Astronomía que sobre su especialidad porque en ese tema era autodidacto y le resultaba un desafío.

■   En 1950 publicó su primera novela, Un guijarro en el cielo.

■  Su primer éxito de venta lo obtuvo en ese mismo años con Yo, robot. Con ese título comenzó su saga robótica, fascinado por la inteligencia artificial pero temeroso de la relación entre el ser humano y la tecnología.

■   En 1953 obtuvo el premio Hufoa la mejor serie de novelas por su trilogía Fundación, Fundación e imperio y Segunda Fundación, donde relata los avalares del Imperio Galáctico.

■  Fundación supera actualmente la edición 42 en lengua inglesa.

■   Llegó a escribir más de 450 libros, sobre los más diversos temas: mitología, matemática, religión, biología, astronomía, física, literatura, química.

■  Su producción se incrementó con los años: en la década del ’50 escribió; 22 libros; en la del ’60,’70; en la del ’70, 109 y el resto en los últimos años.

■  Entre sus obras más leídas figuran La Guía Shakespeare de Asimov, la Enciclopedia de las Ciencias, El cuerpo humano: su estructura y su función, Constantinopla, El Código Genético, La Tierra de Cannán, Bioquímica y Metabolismo Humano, El Universo Colapsa, ¿Hay alguien ahí?

■  Publicó, además, una Introducción a la Ciencia, un Diccionario Biográfico y los numerosos tomos de su Historia de las Civilizaciones.

■  También una edición anotada de El Paraíso Perdido, de Milton, otra del Don Juan, y cinco volúmenes dedicados al erotismo en la literatura.

■  Escribió dos volúmenes autobiográficos de 1500 páginas.

■  Alcanzó un puesto en la lista de best sellers en 1982 con Al filo de la fundación, que continúa la Trilogía Fundación, donde predomina el concepto de «Pslcohistoria» según el cual se podría predecir la conducta humana mediante ecuaciones matemáticas.

■  Sus libros han sido traducidos a sesenta idiomas.

■  Fue consultor de la NASA.

■  Fue miembro distinguido de MENSA (Club de los intelectuales superdotados).

■  Le fueron enviados varias distinciones universitarias de los Estados Unidos y Europa. Nunca los fue a recibir personalmente por su pánico a los aviones.

■  Inventó el término «robótica» aunque dijo que por casualidad.

■  En sus historias de robots advirtió que las máquinas podrían llegar alguna vez a dominar todo. Por eso estableció la Leyes de la robótica. 1 – Un robot no puede dañar a ningún ser humano ni permitir, permaneciendo inactivo, que ningún ser humano sufra daño. 2 – Un robot debe obedecer las órdenes que le den los seres humanos siempre y cuando esas órdenes no contravengan la primera ley 1 y 3 – Un robot debe proteger su existencia, siempre y cuando esa protección no contravenga la primera o la segunda ley.

■  Trabajó todo su vida sin equipo de investigaciones ni empleados que lo asistieran. Llevó sus propios archivos y manejó sus entrevistas con la prensa.

■  Compró su primera computadora recién en 1981. Antes escribía, corregía y pasaba en limpio. Pero, con computadora y todo, siguió escribiendo noventa palabras por minuto.

■  Su texto sobre el Carbono 14 y la posibilidad de que genere mutaciones en los seres humanos sirvió para la lucha de Linus Pauling contra los ensayos atómicos que incrementan la presencia de Carbono 14 en la atmósfera.

■   Su último libro es Asimov ríe de nuevo, que publicó en 1992 año en Nueva York y está lleno de anécdotas y notas de humor acerca de sus amigos.

■   Convirtió la ciencia en un saber comprensible para millones de personas.

Fuente: Magazine Enciclopedia Popular N°10 Año 1

Clasicismo Griego Representantes de la Cultura Clásica

¿A QUE LLAMAMOS LOS «CLÁSICOS GRIEGOS»?

Se conoce como clasicismo, al estilo literario o artístico fundado en la imitación de los modelos de la Antigüedad griega o romana. En esta páginas vamos a hacer un breve repaso de los mas destacados representantes de la cultura griega. La historia de la literatura griega, anterior al Cristianismo, puede dividirse en tres etapas: la primera, abarca el período anterior al predominio de Atenas, es decir hasta fines del siglo VI y comienzos del V; la segunda, el siglo de Pericles, cuando aquella ciudad pasó a ser el centro intelectual y comercial de Grecia; y la tercera, el período alejandrino, donde resplandeció la urbe fundada por Alejandro Magno, casi hasta la iniciación de nuestra era.

Durante la época inicial, sobresalieron dos poemas monumentales -«La llíada» y «La Odisea»- atribuidos a un mismo autor; Homero. Algunos críticos modernos, como Wolf, afirman que Homero no existió y que su nombre deriva de la palabra griega homónima, que significa «ciego», ya que eran los no videntes quienes tenían a su cargo, por aquella época, el oficio de rapsodas.

A esta primera época corresponden, también, los poemas de Hesíodo (entre los cuales la «Teogonia» o Tratado sobre la Vida de los Dioses) y los versos de otros destacados líricos como Terpandro (a quien se atribuye el haber aumentado de cuatro a siete las cuerdas de la lira), Anacreonte (que cantó al amor, al vino y a la naturaleza), Píndaro (famoso por sus odas olímpicas y cantos triunfales) y Safo (a quien Platón denominó «la décima musa» y a la cual Alceo, nacido -como ella- en Lesbos, llamó, en sus versos, «la de los rizos oscuros y la dulce sonrisa».

En materia de prosa, se registró el aporte de los primeros historiadores y geógrafos, como Hecateo de Mileto, precursor de Herodoto, Tucídides y Jenofonte; también el de los primeros filósofos, como Tales de Mileto, para quien el agua constituía la base de todo el Universo.

artistas clasicos griegos

Homero                                                           Jenofonte

En el segundo período (siglos V y IV antes de Cristo), vemos cómo surgen del primitivo ditirambo o canto a Baco, la comedia, la tragedia y la sátira. Los «komos» eran grupos de jóvenes enmascarados que celebraban las fiestas dionisíacas, después de la ceremonia principal, en plena calle. La palabra tragedia se compone de los vocablos «tragos» (que significa: macho cabrío) y «odé» (canto), ya que era el himno que se entonaba en momentos de sacrificar a ese animal durante la celebración, rito de contenido dramático que, en cambio, era motivo de burlas por parte de los sátiros.

Los primeros teatros (Atenas, siglo VI a.C), que eran de madera y se apoyaban contra la falda de unacolina, fueron sustituidos por otros de piedra. Simultáneamente, se desarrolló la filosofía primitiva con Anaximenes, para quien la substancia básica del Universo ya no era el agua, sino el aire; con Heráclito, que la identificaba con el fuego y con Parménides, que creía en un Dios único e inmaterial.

griegos de la etapa clásica de grecia

Esquilo                                            Pitágoras                              Hipócrates

Por otra parte, el matemático y astrónomo Pitágoras, el naturalista e historiador de la literatura Demócrito, el fundador -en Grecia- de la medicina científica, Hipócrates, el fabulista Esopo, los dramaturgos Esquilo, Sófocles y Eurípides y el comediógrafo Aristófanes, ofrecían, cada uno dentro de su especialidad, una imagen perfecta de la cultura de entonces. Junto con ellos impusieron sus ideas los tres grandes filósofos -Sócrates, Platón y Aristóteles-y un orador brillante, como Demóstenes.

El tercer período, el alejandrino, corresponde, en cierto modo, a la decadencia griega. En literatura, la prosa se sobrepuso a la poesía. Los filósofos cínicos renegaban -como Zenón, Pirrón y Epicuro- de las habituales normas de vida; el crítico Aristarco censuraba, agudamente, las obras humanísticas de sus contemporáneos; el historiador Polibio arremetía contra el relajamiento de las buenas costumbres y el comediógrafo Menandro se burlaba de ellas en sus refinadas sátiras, cultas pero impopulares.

PLATÓN Y LA MÚSICA

platon filosofo griego
Platón, el filósofo ateniense que vivió entre los años 428 v 348 ó 347 a. de C. es considerado como un puente entre Sócrates, su maestro, y Aristóteles, Formó,con el los, latrilogíamáximadel pensamiento helénico. Para enseñar, aplicaba el sistema dialéctico, mientras recorría, caminando, los jardines de Academos. El protagonista de sus Diálogos es siempre Sócrates, junto al cual aparecen, en «La República», otros personajes: un respetado comerciante y sus tres hijos; un orador -Trasímaco-a quien Cicerón consideraba entre los mejores, y hasta dos hermanosdel propio Platón (Glaucón y Adimanto) quienes conversan, con Sócrates, sobre diversos temas. En el pasaje siguiente, Sócrates explica a Glaucón la importancia que tiene la música en la formación cultural del ser humano. «Si la música resultatundamental para la educación del hombre -dice-, ¿no es, acaso, porque la melodía, la armonía y el ritmo son especialmente aptos para llegar a lo más hondo del alma, impresionándola y embelleciéndola con la gracia que les es propia? Esto debe hacerse adecuadamente, pues, de otro modo, produciría efectos contrarios. Así, quien haya recibido una formación musical completa, podrá distinguir, con claridad, lo hermoso de lo feo, en la Naturaleza o en cualquier disciplina artística.»

Ver: Filósofos Griegos

Calzadas Romanas Tecnicas de Construccion Via en Roma Antigua

Calzadas Romanas Técnicas de Construcción

UNA VÍA ROMANA: Roma facilita su control sobre Italia conquistada, estableciendo una red de diferentes rutas en línea recta, sin preocupación de los declives (la vía Apia pasaba sobre un viaducto de doce metros de alto). Anchas, en dirección hacia Roma, estas rutas se estrechaban en la montaña; mojones de piedras la jalonaban cada mil quinientos metros.

corte de una via romana

La necesidad de facilitar la comunicación entre los confines llevó a los romanos a desarrollar una red de calzadas, caminos, carreteras y puentes de gran solidez y con técnicas de nuevo tipo, lo que ha permitido que se mantengan hasta la actualidad.

Para construir las calzadas, comenzaban por allanar el terreno. A continuación, delimitaban la anchura de la calzada mediante la excavación de dos zanjas paralelas. Luego, extraían la tierra entre estas zanjas hasta una profundidad de un metro y medio y, en el fondo de la hondonada resultante, introducían bloques de piedra en bruto, con relleno de grava o arena entre ellos. Finalmente, revestían la superficie de la calzada con pedregullo y la cubrían con losas de piedra dispuestas de manera regular.

via romana real

El ancho de la calzada dependía siempre de la importancia militar y económica de la región y las ciudades que debía conectar. Por lo general, oscilaba entre 1,5 y 8 metros. Para delimitar las distancias, se ubicaban a intervalos regulares unos señalizadores de piedra llamados miliarios. Se calcula que la red principal de calzadas superaba una extensión de 120.000 kilómetros. Las ciudades también estaban atravesadas por calzadas, con veredas laterales ligeramente elevadas.

En el medio de estas calles sobresalían bloques de piedra separados regularmente entre sí; permitían a los peatones cruzar de una vereda a otra sin hundir los pies en el agua en días de lluvia, e impedían que los carros circulasen a velocidades peligrosas para los caminantes. Para que los vehículos avanzaran sin rozar esas piedras, la separación entre las ruedas era siempre la misma.

Los romanos fueron los más grandes constructores de carreteras que recuerda la historia antigua y lograron comunicar cada una de las poblaciones de su imperio en una extensísima red de comunicaciones que tenía por centro a Roma. Durante un período que sobrepasa los 500 años de su historia, desde el 300 a. de J.C. hasta el 250 d. de J.C., aproximadamente, construyeron carreteras en forma sistemática, utilizando para esta tarea a los prisioneros y los esclavos e incluso, en los turnos de descanso, a sus mismas legiones.

Las carreteras romanas se diferencian de todo el resto de las vías terrestres de comunicación de la antigüedad, sea por la grandiosidad de su concepción, sea por su técnica prodigiosa; constituyen, sin el menor género de duda, uno de los productos más originales de su civilización. Las cortas y escasas «vías sacras» de los griegos, quienes, por otra parte, nunca tuvieron verdaderas carreteras, sino senderos o pistas de tierra trillada, no podían consumir un modelo para un diseño tan complejo como el ideado y llevado a la práctica por los romanos. De ahí que el origen de su profundo conocimiento técnico sea objeto de innumerables controversias.

Hay una corriente de opiniones que pretende deducir dicho origen de una herencia etrusca, pero, a pesar de la notable dificultad de establecer si realmente las carreteras empedradas atribuidas a los etruscos son efectivamente obra de ellos, se da una diferencia sustancial entre las carreteras etruscas y las romanas: las primeras siguen siempre el relieve del terreno, superando los obstáculos en los puntos más accidentados, mientras que las segundas se trazaron de modo que abreviaban al máximo el recorrido. Ahora bien, cualquiera que sea el fundamento y el origen de sus conocimientos, es de todo punto indudable que la ingeniería de caminos romana llegó a alcanzar un nivel de desarrollo muy considerable.

La Vía Apía, la primera de las carreteras consulares, cuya construcción se inició en el 312 a. de J.C. por orden del censor Apio Claudio, unía Roma con la base militar de Capua, en la provincia de Campania. La «reina de las carreteras romanas», llamada así por el esplendor de los monumentos que se hallaban a lo largo de su recorrido, avanzaba inicialmente sobre un trayecto de unos 260 Km. y no estaba empedrada, sino sólo recubierta de grava. La pavimentación a base de bloques de lava se llevó a cabo más tarde, en el transcurso del siglo II a. de J.C. En la época imperial, la vía, que había llegado a Benevento y Venosa, fue alargada ulteriormente hasta el puerto de Brindisi, aumentando así el tráfico con el Cercano Oriente.

La Vía Apia fue seguida por la Vía Flaminia, cuya orden de construcción fue dada por el censor Cayo Flaminio el 220 a. de J.C, y unía Roma con Rímini. Paso a paso se fue extendiendo la red terrestre de comunicaciones en el imperio romano, a través de un eficaz sistema de ramificaciones en toda Italia, uniendo todas las ciudades y aldeas con la capital del imperio. Entronques de carreteras se construyeron, desde la segunda mitad del siglo n a. de J.C. en adelante, en las provincias más lejanas para que las legiones destinadas a los confines del imperio pudieran establecer contacto entre sí rápidamente.

Bajo el mando de los emperadores de los siglos I y II la red de carreteras llegó a su máxima extensión, uniendo entre sí Europa, Asia y África, desde el valle de Adriano, en el extremo norte de Britania, hasta el Eúfrates y el desierto del Sahara.

Mapa Carreteras Romanas

Representación cartográfica de la máxima extensión que llegó a alcanzar la red terrestre de comunicaciones del imperio romano. El sistema de las carreteras romanas, que en las provincias  periféricas del imperio estaba constituido por simples pistas de tierra trillada, se articulaba sobre una estructura de telaraña cuyo centro radicaba en Roma.

Fuentes: Historia y Cronología de la Ciencia y los Descubrimientos de Isaac Asimov
Historia de las Comunicaciones Transportes Terrestres J.K. Bridges

Rechazos a Teoria de la Evolución del Hombre La Revolucion de Darwin

Rechazos a Teoría de la Evolución del Hombre

Desde su origen, muchas personas aceptaron de buen grado la teoría de la evolución, pero consideraron un insulto imperdonable a la especie humana la inclusión de ésta en la comunidad de descendencia de los mamíferos. Las cosas se complicaron en el terreno religioso.

Los mitos de los pueblos primitivos, así como las historias contadas por los libros de las grandes religiones acerca de la creación, tenían un concepto esencialmente estático del mundo: una vez creado, éste ya no cambiaba —a no ser por un acontecimiento catastrófico— y, además, no llevaba mucho tiempo de existencia. Durante los siglos XVII y XVIII, el “orden” de la naturaleza era presentado como un ejemplo de la obra divina (esta perfección debía ser tomada como la muestra ideal en la cual las personas debían reflejarse).

Darwin Naturalista Ingles

Por otra parte, según la concepción dominante, el hombre había comenzado su historia sobre la Tierra 4.004 años antes de Cristo -cálculo basado en las Sagradas Escrituras, realizada por el arzobispo James Ussher. A partir de las ideas de Darwin se calculó el origen del hombre en 100.000 años antes de los calculados en el siglo XIX y, un siglo después, la estimación estuvo en el orden de los 304 millones de años. Cuando la teoría de Darwin comenzó a extenderse, nadie quedó indiferente ante ideas tan escandalosas como el parentesco con seres inferiores. El obispo anglicano de Worcester comentaba, por ejemplo: “;Del mono! Santo cielo, esperemos que no sea cierta; pero si lo es, recemos para que no corra la voz.” Los propios científicos se dividieron en atacantes y defensores de la teoría de Darwin.

Entre sus defensores se contaban Charles Lyell (geólogo), Charles llooker (1817-1911), el famoso botánico que desarrolló una obra muy precisa y de acertado juicio taxonómico sobre la historia natural de las plantas, y Thomas H. Huxley (1825-1895), el biólogo británico apodado el bulldog de Darwin, quien se convirtió en su más exaltado defensor. Aunque la nueva teoría afecta a todos los campos, los mayores ataques vinieron de la Iglesia. En realidad, la parte de la teoría que más molestaba a las almas piadosas era “la supervivencia de los más aptos”, no acuñada por Darwin, sino por su defensor, el filósofo inglés Herbert Spencer (1820-1903).

No cabe duda de que, además, molestaba que se considerara a la especie humana como descendiente del mono y que se negura, así, la naturaleza del espíritu humano. Sin embargo, Darwin era creyente y nunca había negado la espiritualidad del ser humano, sólo se limitaba a una explicación científica de cómo su anatomía adquirió las características que conocemos. Tiempo después, algunos fanáticos decidirían que el “mas apto” debía tener alguna superioridad innata preservada a través de la historia.

Esta gente vio la evolución como un árbol en el que los seres humanos —en realidad, los europeos— ocupaban la rama más alta. No cabe duda de que estas ideas influirían luego en los movimientos racistas. Pero volviendo a la época de Darwin, y para hacemos una idea del tono que iba alcanzando la polémica, nos remitimos al debate sobre evolución celebrado en Oxford en 1860, entre Huxley y el obispo anglicano Owen, quien preguntó al primero si se consideraba heredero del mono por línea paterna o materna la respuesta fue contundente: “Si tuviera que elegir por antepasado entre un pobre mono y un hombre magníficamente dotado por la naturaleza y de gran influencia, que utilizaba aquellos dones pura ridiculizar una discusión científica y para desacreditar a quienes buscaban humildemente la verdad, no dudaría en inclinarme por el mono.

Fuente Consultada: Biología y Ciencias de la Tierra La Selección Natural Capitulo: 15.

 

LA REVOLUCIÓN CIENTÍFICA Primeras Sociedades Cientificas Edad Moderna

 REVOLUCIÓN CIENTÍFICA DEL MUNDO MODERNO:

La Revolución Científica representa un punto crucial en la moderna civilización occidental; con ella, Occidente echó por tierra visión medieval y ptolomeico-aristotélica del mundo y llegó a  una nueva visión del universo: el Sol en el centro, los planetas  como cuerpos materiales girando alrededor del astro en orbitas elípticas y un mundo infinito, más que finito.

Con los cambios en la visión del «cielo» vinieron los cambios en la visión de la Tierra». La obra de Bacon y Descartes dejó a los europeos con la separación de mente y materia y la creencia de que, valiéndose de la razón, podrían comprender y dominar el mundo de la naturaleza.

El desarrollo de un método basado en la ciencia favoreció la obra de los científicos, al tiempo que la creación de edades y publicaciones especializadas difundía sus resultados.

Si bien las iglesias tradicionales se oponían de manera obstinada a las nuevas ideas y algunos intelectuales indicaban ciertos errores, nada pudo detener la sustitución de los modos tradicionales de pensar con nuevas formas de pensamiento que generaron un rompimiento más decisivo con el pasado que el representado por el colapso de la unidad cristiana con la Reforma.

La Revolución Científica obligó a los europeos a cambiar su visión de ellos mismos; al principio, algunos se consternaron e incluso se aterrorizaron por las implicaciones.

Antiguamente, los humanos en la Tierra habían estado en el centro del universo, ahora el mundo era un minúsculo planeta que giraba alrededor de  un Sol que, en sí mismo, no era sino una mancha en el  infinito universo. La mayoría de la gente se mantuvo optimista a pesar del aparente golpe a la dignidad humana.

Después de todo,  Newton no había demostrado que el universo era una enorme maquinaria controlada por leyes naturales? Newton había descubierto una de éstas: la Ley de la gravitación universal.

¿No podrían descubrirse más leyes? ¿No habría leyes naturales que explicaran cada aspecto del esfuerzo humano, que pudieran encontrarse por medio del nuevo método científico? Así, la Revolución Científica nos conduce lógicamente a la edad de la Ilustración del siglo XVIII.

La auténtica revolución del mundo moderno culminó en los siglo  XVII y XVIII con una renovación completa del universo del conocimiento. Hasta el s. XVI, la ciencia había permanecido íntimamente ligada a la a la filosofía.

Las investigaciones que se habían hecho durante el Renacimiento sobre todo en el terreno de la medicina y en el de la astronomía, habían sido violentamente combatidas por la Iglesia, la obra de un Leonardo da Vinci, que intentaba reunir en un conjunto coherente todo el saber de su tiempo, quedó como una experiencia aislada; las escisiones religiosas del s.XVI no favorecieron prácticamente en nada la expansión de la ciencia.

En los albores del s. XVII empiezan a manifestarse los primeros signos del extraordinario florecimiento de investigaciones y descubrimientos que habrán de fundar la ciencia y la técnica de las que ha nacido el mundo contemporáneo.

Este auge del conocimiento es el fruto del enorme trabajo que se lleva a cabo primero en Italia. y luego en el resto de Europa, para trazar lo que podría llamarse el inventario cultural de la humanidad; la resurrección de las antigüedades griegas, latinas y hebreas, tarea emprendida por los humanistas, es la fuente del impulso intelectual de la era clásica que tendrán a su disposición los herederos de la historia mediterránea.  

El gran movimiento intelectual que comienza hacia el año 1620 tiene por artífices a Galileo, Kepler, Descartes, Leibniz y Newton. Profesores de universidades, provocan conflictos teológicos, ya que la iglesia, que había condenado a Galileo, no integra el progreso científico en su visión del mundo. Discípula de Aristóteles, no puede aceptar un mundo en movimiento, regido por leyes matemáticas. Y, sin embargo, los sabios del s. XVIII, con instrumentos de óptica y de cálculo perfeccionados, demuestran que es el sol el que está en el centro del universo y que la sangre no es un liquido estancado. Sin embargo, para la mayoría de los creyentes ponen la religión ,en entredicho.

¿Qué papel desempeñan Los libros? El desarrollo de la imprenta a lo largo de todo el s. XVI desempeñará un papel determinante en la evolución de las ideas.

La difusión de lo escrito estuvo en un principio vinculada a los conflictos religiosos: protestantes y católicos multiplican los libelos.

Indirectamente, las ciencias se aprovecharán de este considerable interés concedido a la imprenta. El mercado del libro empieza a organizarse.

¿Se adelanta la técnica a la ciencia? Al aventurarse a conquistar el mundo, Europa se ve obligada a adquirir los instrumentos necesario para esa conquista.

Los progresos empíricos de la navegación habían ayudado a los navegantes portugueses o españoles a explorar los océanos; pero cuando los viajes a Asia y America se multiplican, es necesario hacerse con técnicas adaptadas a las nuevas necesidades de la humanidad.

Son los comerciantes, y en consecuencia los artesanos y los industriales, quienes reclaman el perfeccionamiento de nuevos procedimientos.

¿Cuál es el punto de referencia de la ciencia? La ciencia, al alejarse de su empirismo tradicional, se lanza a la búsqueda de sus fundamentos conceptuales y de las leyes abstractas que rigen la existencia del cosmos.

Es el cielo mismo el que suministra el modelo básico. La armonía oculta que regula las relaciones de los astros con la tierra indica que existe una organización cuyas reglas hay .que desentrañar.

¿Cómo nacen las ciencias de la vida? El prodigioso desarrollo de las matemáticas durante el s. XVII vuelve a hacer que los hombres se pregunten sobre el mundo concreto que les ha tocado vivir. Abre, por tanto, una nueva visión de las ciencias naturales y de las humanas.

La Zoología, la Botánica y la Geología serán el centro de las preocupaciones en los albores del s. XVIII: el problema está en descubrir la organización general de las especies vivientes y en estudiar las mutaciones de nuestro hábitat terrestre.

Esta intensa curiosidad tendrá como consecuencia la expansión de las investigaciones sobre el mundo animal y vegetal, reemprendidas poco después por los enciclopedistas.

¿Existe una ciencia de la sociedad? A imagen y semejanza de lo que revelan la armonía del cielo y la organización de la materia, la existencia colectiva de la especie humana ha de tener también sus reglas; la anarquía que tan a menudo reina entre los hombres, y que engendra guerras y revoluciones, tiene su origen en nuestra ignorancia acerca del funcionamiento del juego social.

Esto es lo que piensan a comienzos del s. XVIII un gran número de filósofos. Así nacen, siguiendo los pasos de las matemáticas y las ciencias naturales, la sociología y la antropología.

Y es esta esperanza de arrojar alguna luz sobre los escondidos resortes de la historia humana lo que da al s. XVIII su impulso y su energía creadora.

¿Cuál fue la aportación del microscopio? En esta revolución del pensamiento, la astronomía ocupa un lugar predominante, y el telescopio se perfecciona sin cesar. Pero el desarrollo de la lente astronómica acaba desembocando en la utilización del microscopio, que permite confirmar numerosas hipótesis.

Para empezar, están los trabajos de William Harvey sobre la circulación de la sangre: sus sucesores descubrieron la existencia de los capilares. Al final de su trayecto, la sangre arterial pasa a las venas para ser purificada en los pulmones, que filtran el gas carbónico.

Gracias al microscopio, Malpighi puede observar los lóbulos hepáticos y, sobre todo, una parte del funcionamiento del riñón.

El holandés Lewenhoeck descubre en 1677 los espermatozoides y en 1688 los glóbulos rojos, y muestra asimismo la estriación de las fibras musculares. Después de haber trabajado sobre lo infinitamente grande, los hombres se centran en lo infinitamente pequeño.

¿Cuándo nacen las sociedades científicas? En el s. XVII existe un verdadero medio científico. Las obras circulan de un país a otro, escritas casi siempre en latín, que hace de lengua internacional.

Este movimiento se ve favorecido por el desarrollo de las imprentas y las librerías, y también por hombres como el padre Mersenne, que manda hacer traducciones francesas de libros científicos.

Crea en Paris una especie de academia que será el anteceder e de la Academia de ciencias organizada por Colbert en 1666.

Los miembros de esta última reciben becas, pero deben estudiar con prioridad las cuestiones impuestas por el Estado.

A su fundación sucederá la de un observatorio astronómico. Pero es en Italia donde nacen las primeras academias: en Roma primero Y sobre todo en Florencia.

La Academia del Cimente fue creada en 1657 bajo el patrocinio de los Médicis, y su primer designio fue el de coordinar las experiencias sobre el vacío. Las academias españolas nacieron en el s. XVIII bajo la influencia francesa.

Descubrimientos del Mundo Moderno:

Los descubrimientos clave en los campos de la ciencia, las matemáticas y la filosofía contribuyeron al rápido desarrollo de la sociedad europea de la época.

Entre los inventos científicos más destacados figuraba la construcción del microscopio durante el siglo XVI. Si bien se desconoce quién fue su inventor, su perfeccionamiento suele atribuirse al holandés Antón van Leeuwenhoek.

En 1643, Torricelli inventó el barómetro, usado para medir la presión atmosférica. La bomba de vacío, construida por vez primera por Otto von Guericke en 1645, fue un invento que posteriormente demostró ser vital para la innovación industrial y la invención del motor.

El primer motor a vapor lo patentó en 1698 Thomas Savery, a quien habían encargado idear un dispositivo que extrajera el agua de los tiros de las minas mediante bombeo.

En 1714, Daniel Gabriel Fahrenheit creó el primer termómetro de mercurio de precisión y, en 1731, John Hadley inventó el sextante, que mejoró sobremanera la navegación náutica. Rene Descartes vivió entre 1596 y 1650 y realizó contribuciones esenciales a los métodos matemáticos.

Descartes, cuyos métodos estaban estrechamente ligados al pensamiento filosófico, suele considerarse el padre de la matemática moderna.

Isaac Newton (1642-1727), filósofo y matemático inglés, fue autor de tres descubrimientos cruciales: el método de cálculo, la composición de la luz y, el más famoso de todos ellos, la ley de la gravedad.

Estos y otros descubrimientos alentaron una sensación general de entendimiento del mundo y fueron el preludio de la era conocida como la Edad de la Razón o el Siglo de las Luces.

La revolución en medicina

El principal error de la medicina del siglo xvn radicaba en la aceptación de la teoría tomada por Galeno de Aristóteles y otros, según la cual las enfermedades tenían su origen en el desequilibrio entre los cuatro humores corporales: sangre, flema, bilis amarilla y bilis negra. Para Galeno, la sangre fluía hacia arriba y hacia abajo, y las venas y arterias eran independientes.

El médico suizo-alemán von Hohenheim (1493-1541) se enfrentó abiertamente a esta hipótesis despreciando cualquier otra teoría ajena. Hohenheim, que se llamaba a sí mismo «Paracelso», rechazó la idea de los «humores corporales» y su supuesto papel en las enfermedades.

En su opinión, éstas tenían lugar a escala local, en órganos específicos, y para eliminarlas había que tratar el órgano afectado con productos químicos.

Los trabajos de este «Paracelso» sobre el diagnóstico precoz y la cura de las enfermedades encontró un paralelo, en el campo de la anatomía, en los del médico y profesor belga Andreas Vesalio (1514-64).

Las exhaustivas investigaciones del cuerpo humano que Vesalio llevó a cabo reafirmaron su convicción de que la anatomía de Galeno, basada en disecciones de animales, distaba mucho de la realidad. Vesalio publicó sus observaciones en De humani corporis fabrica (Sobre la estructura del cuerpo humano) en 1543.

Vesalio no se apartó, sin embargo, totalmente de la medicina de Galeno, sino que suscribió las ideas de éste sobre la circulación de la sangre. Estas ideas tuvieron vigencia hasta que, en 1628, el erudito inglés sir William Harvey (1578-1657) publicó De motu coráis et sanguinis (Sobre el movimiento del corazón y de la sangre). Harvey presentaba aquí el corazón como la dinamo central del sistema circulatorio —para Galeno era el hígado— y demostraba la conexión de venas y arterias.

El primero en describir la circulación pulmonar y su papel en la purificación de la sangre había sido, en realidad, Miguel Servet (h. 1511-1553), científico y reformista español exiliado en Francia al que Calvino acusó de herejía y condenó a morir en la hoguera.

Los esfuerzos conjuntos de éstos y otros estudiosos e investigadores dieron un poderoso impulso al progreso de la medicina.

La química fue la Cenicienta de la época a pesar de que en este período se formuló la famosa ley de Robert Boyle, según la cual el volumen de un gas varía en proporción inversa a la presión ejercida sobre él. Boyle, de origen irlandés, fue también el autor de El químico escéptico, donde tira por tierra la teoría de los cuatro elementos terrestres de Aristóteles.

Al negar la existencia de los elementos químicos fue, sin embargo, demasiado lejos. Fue éste un error fundamental ya que, sin el reconocimiento y la investigación de tales elementos, la revolución en el campo de la química se había hecho de todo punto imposible.

Los avances de la época de la revolución científica, aunque desiguales, no afectaron sólo al mundo de las ciencias.

Los nuevos caminos en la esfera del pensamiento científico produjeron en la literatura una prosa más sencilla y clara.

Ayudaron a introducir la estadística en el gobierno como medio de conocer la población y los recursos de la nación. Las nuevas teorías fomentaron el escepticismo religioso y, en 1682, llevaron al escritor francés Pierre Bayle a afirmar que la religión y la moralidad no tenían nada que ver.

Entre las distintas repercusiones y efectos, el más significativo fue, sin duda, la forma en que la nueva ciencia dividió a la sociedad en personas cultas, que se entregaron a ella con entusiasmo, e incultas, cuyas ideas sobre el mundo material y espiritual permanecieron enraizadas en el pasado medieval, lo que no dejaba de ser una ironía.

En la Edad Media, sabios y campesinos estaban unidos por la creencia en la total separación de la Tierra imperfecta y el Cielo perfecto.

A finales del siglo XVII, se escindieron en dos grupos antagónicos, y la causa fue, simplemente, la nueva concepción científica de que el Cielo y la Tierra eran una misma cosa con todas sus imperfecciones, contempladas, éstas, desde su particular punto de vista.

cuadro sintesis revolucion cientifica

Fuente Consultada:
La Historia de la Humanidad de Hendrik Willem van Loon.
Revista Enciclopedia El Árbol de la Sabiduría Fasc. N°55 La Revolución Científica.

Los tres problemas geometricos famosos de los griegos

Los Tres Problemas Geométricos
Más Famosos De La Antigüedad

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Problema 1:Duplicación de un Cubo   Problema 2: Trisecar un Angulo   Problema 3:Cuadrar Un Circulo

LOS PROBLEMAS GRIEGOS
Introducción:
Vale la pena de hablar de los tres problemas que mas preocuparon a los griegos desde que aquella ciencia empezó a construirse racionalmente. Estos tres problemas son: la duplicación del cubo, la trisección del ángulo y la cuadratura del círculo, que los griegos no supieron resolver… ni nosotros tampoco. La única ventaja que tenemos sobre ellos es la de saber por qué son irresolubles.

Como dichos problemas han trastornado a tantas cabezas de aficionados a la Matemática y todavía existe una pintoresca fauna de locos inofensivos que cree haberlos resuelto, conviene precisar lo que quiere decir «resolver un problema» que es, precisamente, lo que no saben los pobres ilusos que se caracterizan tanto por su ignorancia de la Matemática actual y de la historia de esta ciencia como por la testaruda resistencia pasiva que oponen a. todo intento pura convencerles de su error.

En primer lugar, decir que un problema es irresoluble no tiene sentido si no se indica con qué medios o instrumentos, porque pudiera ocurrir que un problema que no tiene solución con ciertos recursos, la tenga con otros; y en segundo lugar, hay que distinguir entre la posibilidad y la resolubilidad de un problema: un problema es posible cuando admite una solución, aunque ésta no se pueda obtener por medio de construcciones elementales, de modo que la n-solubilidad es un concepto relativo porque, en sentido absoluto, todo problema posible es resoluble.

La resolución de un problema consiste esencialmente en reducirlo a otro ya resuelto, y, por tanto, se debe llegar a uno, considerado como fundamental, cuya solución se supone dada por uno o varios de los postulados que se refieren al uso legítimo de los instrumentos necesarios para ciertas construcciones geométricas que, para los griegos, eran la regla y el compás: únicos aparatos de su actividad matemática hasta el punto de que no concedían carta He naturaleza científica a las figuras cuya construcción exige instrumentos distintos de aquéllos.

Con la regla se puede construir la recta que pasa por dos puntos, el punto común a dos rectas no paralelas, y, en, general, los problemas de primer grado, es decir: los que, expresados en lenguaje analítico, sólo contienen la primera potencia de la incógnita, y si en el problema entran nociones métricas como las de paralelismo, longitudes de segmentos, valores angulares, etc., es irresoluble con la regla; con el compás es posible describir una circunferencia de centro y radio dados, o de centro dado y que pase por un punto dado, y determinar los puntos comunes a dos circunferencias secantes, y, por último, con la regla y el compás son resolubles muchísimos problemas siempre que su expresión algebraica sólo contenga raíces cuadradas.

Modernamente se ha demostrado que la regla y el compás se pueden sustituir por una regla de bordes paralelos; pero esto no lo sabían los griegos ni lo saben tampoco los actuales cultivadores de la Matemática patológica.

El culpable de la imposibilidad de construir un cuadrado y un circulo con el mismo área es el número pi, el famoso 3,1416. Claro que no termina ahí, sino que tiene infinitos decimales. Pi es un número que los matemáticos llaman trascendente, esto es, que no se puede obtener como solución de una ecuación que contenga, además de la consabida incógnita, números positivos, negativos o fracciones -lo que se conoce como números racionales-. Por este motivo, el área de un cuadrado, lado por lado, nunca puede ser igual a la de un círculo, pi por el radio al cuadrado.

Fuente Consultada: Breve Historia de la Geometría – Francisco Vera

Presocraticos, la filosofia griega Los Sofistas en Atenas

LA FILOSOFIA EN GRECIA ANTIGUA: LOS PRESOCRÁTICOS

pensamiento humano

LISTA DE PENSADORES:

1-Los Presocráticos
2-Los Clásicos
3-San Agustín
4-Santo Tomas
5-Renacentista
6-La Ilustración
7-Los Cientificos Modernos
8-Siglos XIX al XX

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Los presocráticos basaron sus teorías en la especulación sobre el principio material de la naturaleza. Entre ellos se encuentran Tales de Mileto, Anaximandro, Anaxímenes, Pitágoras, Heráclito, Parménides, Empédocles, Anaxágoras, Leucipo y Demócrito.

El nombre de presocráticos hace referencia a todos aquellos pensadores que ejercieron su labor filosófica antes de Sócrates (desde el año 624 a. C. hasta el siglo V a. C.). No obstante, esta cronología es bastante artificial, ya que muchos de estos hombres fueron contemporáneos e incluso sobrevivieron a Sócrates.

Sin embargo, lo interesante de estos pensadores griegos, que no se denominaban a sí mismos filósofos (a excepción de Pitágoras) y que eran considerados magos, sabios, médicos, físicos, etc., estriba en que con ellos se inaugura la filosofía como paradigma racional autónomo y original, es decir, ocupan ese punto de bifurcación en el que se abrió paso un nuevo camino, el logos, la razón, que terminó desalojando la religión, el rito, el mito.

Es frecuente leer en muchos manuales de filosofía que los presocráticos suponen el paso del mito al logos.

Tal interpretación, sin embargo, no está exenta de prejuicios y malentendidos, provenientes de una cierta manera de observar este fenómeno, manera heredada de la tradición positivista, que entendió la historia humana como un proceso lineal y ascendente de progreso en cuyo despliegue, el advenimiento y desarrollo de la razón positiva, científica y neutral implicaba un menoscabo, paulatino retroceso del pensamiento mítico y religioso.

Ni que decir tiene que, bajo esta hipótesis, el positivista se coloca en la posición privilegiada del que ostenta la victoria y desde esta superior jerarquía lanza su mirada estimativa con la que enjuicia y valora el «imperfecto» pasado.

Friedrich Nietzche y Giorgio Colli denunciaron esta postura, considerándola como premeditadamente falsa. La interpretación del nacimiento de la filosofía (y de los filósofos presocráticos) como el «paso del mito al logos», el tránsito de una sin-razón a una Razón plena.

Para Nietzsche es precisamente la razón teórica que inauguran los presocráticos la que supone un giro decisivamente perverso y falsificador de la cultura. La historia de la filosofía es la historia de una decadencia, de un resentimiento.

Ahora bien, la escisión entre lo profano (razón, filosofía, ciencia) y lo sagrado creencia, mito, religión) no es tan evidente. El arte adivinatorio ha utilizado siempre Logoi, razones o mensajes divinos que debían ser astutamente interpretados.

La pitonisa era una hermeneuta y su mántica (éxtasis, delirio, locura sagrada) degeneró en una razón dialéctica o discursiva que hundía sus raíces en el asombro, en el enigma. Y el primer enigma que sorprende al hombre es la physis, la naturaleza, torrente de todo brotar y surgir que ha de ser interpretado y conocido para ser dominado.

El conocimiento, como la mántica, implica una «anticipación», una previsión de futuro que sólo se puede dar si se conocen las reglas, los principios que rigen (mandan) el aparente caos del acontecer. La pregunta por el principio de todas las cosas, por el arjé de la physis, caracteriza a los filósofos presocráticos. que respondieron a ella de muy diversas maneras.

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presocraticos

Una primera respuesta la encontramos en Tales de Mileto (h. 624 a. C.-h. 546 a. C.), para el cual el principio o arjé era el agua, afirmación que se fundamentaba en la observación de que todo cuerpo, alimento ó germen poseía la cualidad de lo húmedo, siendo el agua su principio rector. Lo importante de dicha afirmación no estriba en la elección del principio, sino en la afirmación de la necesidad de la existencia de éste para explicar la multiplicidad empírica y en que la arjé se formula fuera de todo contenido religioso. Si Tales es el primer filósofo, la filosofía surge como una explicación genealógica de lo real, de la physis, como generalización de la ley universal de todo acontecer.

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El segundo presocrático del que tenemos noticia fue Anaximandro (610 a. C.545 a. C.), autor del más antiguo texto filosófico conocido, que dice así: «De donde las cosas tienen origen, hacia allí tiene lugar también su perecer, según la necesidad; pues dan justicia y pago unas a otras de la injusticia según el orden del tiempo». La naturaleza se concibe como retribución, como justicia (diké) cuya ley es la necesidad. Toda la multiplicidad (determinada) de seres surge de un principio que ya no es un «elemento físico», sino un preelemento indefinido e indeterminado: el apeiron (de péras, límite, determinación).El apeiron es la génesis y principio de los seres, por lo que ello mismo evade y rehuye toda determinación. La arjé de toda determinación no puede ser ella misma determinación alguna, y de ella brota el conflicto de la generación de los seres, como una segregación de parejas de contrarios que han de ser «devueltos» (según justicia) a lo indeterminado siguiendo la ley de la necesidad. Lo interesante del pensamiento de Anaximandro es la negación de toda evidencia empírica. El apeiron es un principio abstracto, hipotético, que contradice toda experiencia sensible.

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Para Anaxímenes de Mileto (h. 582 a. C.-524 a. C.), la arjé o principio creador de todas las cosas es el aire, que por condensación y enrarecimiento, en ciclos infinitamente repetidos, origina todos los seres y sus diferencias cualitativas. Aire es también el alma (psiché), soplo o aliento divino similar al aire que nos rodea.

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Heráclito de Éfeso (h. 544 a. C.-480 a. C.) fue el último de los presocráticos que vivió en Jonia. Familiarizado con los cultos mistéricos (Deméter), su escritura es premeditadamente enigmática, de igual manera que el logos mántico lo es, motivo por el cual se le dio el sobrenombre de «el Oscuro». Afirmó que el origen de todas las cosas es la guerra, la lucha y oposición de contrarios de la que surge la armonía, según una inexorable ley que remite a una unidad oculta: el logos, el fuego eterno que «se enciende según medida y se apaga según medida». Todas las cosas están sujetas a un devenir perpetuo donde todo fluye y nada permanece, y donde el nacer o perecer de un ser implica necesariamente el nacer o perecer de su contrario. La naturaleza es conflicto, lucha de presencias y ocültamientos: «Nos bañamos y no nos bañamos en el mismo río; somos y no somos».

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A la figura de Heráclito se le suele contraponerla de Parménides de Elea (finales del siglo VI a. C.), el cual niega todo devenir como pura apariencia de ser. El mundo fenoménico, del cambio, es un engaño de los sentidos, mera apariencia. Todo pensar se encuentra siempre en la encrucijada de dos caminos: el primero es el camino del uno, «que es y que no es no-ser». El segundo es el del «que no es y que no-ser es necesario». Es decir, la diosa le muestra los dos caminos, pero éstos no manifiestan lo que hay, sino que establecen la legitimidad que nos permitirá decir y pensar el ser de lo que es: el ser es eterno, infinito, continuo, único e inmóvil. El conocimiento del ser se opone a la doxa, opinión, las cosas sensibles que son pura apariencia de ser, el camino equivocado.

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Pitágoras de Samos (h. 580 a. C.-500 a. C.), huyendo de la tiranía de Polícrates, se instaló en Crotona, donde fundó una comunidad de discípulos unidos por un estilo de vida y una normatividad comunes, una especie de asociación religiosa que perseguía la purificación (katarsis) del alma de las pasiones del cuerpo y su «salvación» a través de ciertas prácticas ascéticas que no debían ser reveladas a nadie ajeno a la comunidad. Pitágoras consideró que el alma era inmortal, «del linaje de los dioses», cuya unión con el cuerpo significaba un hundimiento, una «prueba» que ésta debía sufrir antes de su definitiva liberación (o hundimiento) de los ciclos de las reencarnaciones.

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 Entre los últimos presocráticos debemos mencionar a Jenófanes de Colofón (h. 570 a. C.-470 a. C.), que defendió la tesis de un sólo Dios. «el mayor entre los dioses y los hombres, en nada semejante a los mortales, ni en la figura ni en el pensamiento». De su poema De la naturaleza de las cosas sólo se conservan algunos versos.

También habría que mencionar a Empédocles de Agrigento (h. 490 a. C.-h. 430 a. C.), mago, profeta y adivino que estableció la teoría de los cuatro elementos (fuego, aire, tierra y agua) como principios genéticos y rectores del cosmos, elementos que se combinan como resultado de un equilibrio entre el amor (atracción) y el odio (repulsión).

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De suma importancia son también Demócrito de Abdera (h. 460 a. C.-370 a. C.) y Leúcipo (h. 460 a. C.-h. 370 a. C.), que desarrollaron la teoría del atomismo, según el cual el mundo está compuesto (arjé) exclusivamente de átomos en movimiento en un espacio vacío, explicación que ha venido a denominarse mecanicismo y que será desarrollada en siglos posteriores por pensadores como Descartes o Hobbes. Estos átomos son eternos, distinguiéndose únicamente por su distinta figura, posición y orden. De los movimientos azarosos de los átomos en el espacio vacío, surgen «vórtices» O torbellinos que originan infinitos mundos, uno de los cuales habitamos nosotros.

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Fuente Consultada: Gran Enciclopedia Universal (Espasa Calpe)

Resumen de la Historia de Grecia Antigua Origen de la Civilizacion

Resumen de la Historia de Grecia Antigua

LISTA DE TEMAS TRATADO EN LA HISTORIA DE GRECIA ANTIGUA
bullet grecia Introducción
bullet grecia Etapas de Grecia Antigua
bullet grecia Economía Griega
bullet grecia Los Genos Griegos
bullet grecia Esparta y Atenas
bullet grecia Gobiernos de Esparta y Atenas
bullet grecia Estados en Guerra: Las Guerras Medicas
bullet grecia El Siglo de Pericles
bullet grecia Guerras del Peloponeso
bullet grecia Predominio Espartano
bullet grecia Nuevas Alianzas
bullet grecia Alejandro Magno y sus Conquistas
bullet grecia Dominación Romana
bullet grecia La Vida de los Griegos
bullet grecia Descargar «La Vida de los Griegos»

La Civilización Griega
Los egeos, como ya se ha visto, desarrollaron en el Mediterráneo oriental la primera gran civilización histórica europea. Los griegos, en la península helénica y en las islas y costas que antes poblaron aquéllos con sus gentes y sus obras, la segunda. Los protagonistas de esta nueva hazaña cultural no sólo heredaron de los egeos el ámbito geográfico para su vida histórica, sino también no pocos de sus muchos saberes, técnicas y obras. Pero, en este caso, los herederos así beneficiados no se limitaron a vivir de lo recibido; lo incrementaron de modo notable y alcanzaron, en todos los órdenes de la vida y el quehacer humanos, logros que sus antepasados no llegaron siquiera a vislumbrar.

En la historia de los griegos advenidos al viejo ámbito de la civilización egea, pueden distinguirse, por lo menos, cuatro períodos característicos. El primero se extendería desde los orígenes hasta fines del siglo IX a. de J. C., tiempos de formación y consolidación en el nuevo hogar conquistado. El segundo, caracterizado por un vigoroso proceso de expansión colonial, abarcaría desde fines del siglo IX a. de J. C. hasta las postrimerías del VII; el tercero, entre los años 600 y 400 a. de J. C., marca una época de plenitud en el desarrollo de las instituciones sociales, políticas y económicas helénicas, e incluso de culminación en no pocos aspectos de las creaciones artísticas y literarias.

Por último, a partir del año 400, comienza la decadencia política de Grecia; en la segunda mitad del siglo IV a. de J. C., las ciudades-Estado helénicas pierden su independencia ante el imperialismo macedónico que acaudilla Alejandro Magno, y dos centurias más tarde son absorbidas por la expansión imperial de Roma. La investigación científica y filosófica, la literatura y otros aspectos culturales helénicos no decayeron al mismo tiempo que se desquiciaban y caían las instituciones y formas políticas tradicionales.

HISTORIA DE GRECIA ANTIGUA

El Origen de la Civilización Griega
Cuando las primeras estirpes indoeuropeas de habla griega llegaron a la Hélade, hacia el último tercio del tercer milenio a. de J. C., encontraron las pequeñas llanuras fértiles del Este de la península ocupadas por agricultores de cultura neolítica que, dedicados al cultivo de la tierra y a la cría de algunas especies domésticas, sobre todo de cabras, residían allí desde el cuarto milenio a. de J. C.

Respecto al probable origen de esos pueblos, la total independencia que su patrimonio cultural manifiesta con relación al Neolítico cretense, así como la falta de yacimientos similares en las islas del mar Egeo y en las costas del Adriático, señalan que habían entrado por el Norte y que estaban, por lo tanto, vinculados a] Neolítico europeo.

Pelasgos y Carios. Las tradiciones helénicas recuerdan a los hombres neolíticos con la denominación de pelasgos, e incluso en ciertas regiones, como el Ática y la Arcadia, quizá para fundamentar un pretendido autoctonismo, se los consideraba antepasados de los griegos, atribuyéndoseles también el haber civilizado parte de Italia.

Además, la arqueología moderna ha señalado, en Tesalia meridional, la existencia de comunidades no ya neolíticas, sino eneolíticas. Se trata, sin lugar a dudas, de aquellos pueblos a los que las tradiciones helénicas denominaron carios y lélegos, llegados seguramente por vía marítima desde las costas de Asia Menor, pues su patrimonio lingüístico cultural es de claro origen anatólico.

Asimismo, un poco más al Norte, en Tesalia septentrional, se han encontrado recientemente yacimientos arqueológicos, también eneolíticos, pero pertenecientes a hombres que por múltiples aspectos de su cultura, no pueden identificarse con los pobladores eneolíticos de Tesalia meridional. Dichos yacimientos —cuya antigüedad puede datar de los comienzos del primer tercio del tercer milenio a. de J. C.— constituirían, según hoy se piensa, el testimonio de una especie de avanzada de los pueblos indoeuropeos.

Quienes construyeron esas tumbas y fabricaron tal cerámica serían, pues, los legítimos antepasados de los griegos y no aquellos a los que la tradición llamó pelasgos, carios y lélegos, pertenecientes a grupos lingüístico-culturales muy distantes del indoeuropeo.

Los Aqueos. A través de estas poblaciones, englobadas con la denominación de prehelénicas, comenzaron a abrirse paso los primeros invasores indoeuropeos históricamente identíficables, los aqueos. Acabaron estableciéndose en lugares fáciles de defender, y allí construyeron sus castillos fortificados y sus tumbas reales.

Tales reductos les sirvieron, al propio tiempo, para vigilar a los pobladores de las tierras circundantes, de cuyo trabajo supieron hacer una fuente estable de recursos, sea exigiéndoles tributos en especies, o bien obligándoles a cultivar sus tierras y apacentar sus rebaños. A cambio tal vez les ofrecieran la protección de las murallas exteriores de los palacios, en caso de peligro.

El panorama de un número relativamente pequeño de indoeuropeos que vivían del trabajo de la gran población preexistente justificaría la supervivencia de instituciones, técnicas, tradiciones, cultos —especialmente agrarios—, nombres de lugares, etc., que no son indoeuropeos ni cretenses, sino prehelénicos como también explicaría, entre otros factores, el cambio físico existente entre los héroes de Hornero y los griegos históricos.

Pero ello no es suficiente para explicar el comienzo de la brillante civilización que los aqueos llegaron a poner de manifiesto hacia el año 1400 a. de J. C. en las grandes construcciones palaciegas de Micenas y Tirinto.

De Creta, con la que los aqueos se pusieron en contacto mediante varias expediciones bélicas, provinieron aportes fundamentales que integrarían el patrimonio cultural micénico, por obra de los mismos aqueos, o a través de los cientos de esclavos, artesanos, técnicos y artistas procedentes de la gran isla mediterránea.

No hay que pensar por ello que los aqueos fueron meros repetidores de lo hecho por los minoicos; por el contrario, en todos los órdenes, más o menos marcadamente, quedó impreso el sello de su vigorosa personalidad, del espíritu guerrero e individualista, tan característico de los indoeuropeos. Ello se advierte sobre todo en la estructura político-social que impusieron en sus dominios. Jamás llegaron a constituir un gran reino unificado, sino una serie de pequeños reinos o principados independientes, dirigidos por reyes que vivían rodeados por sus compañeros de armas, los secuaces, quienes constituían una especie de aristocracia de sangre. En ellos recayeron seguramente el ejercicio de la administración, y en especial las funciones militares.

Si, eventualmente, estos pequeños reinos llegaron a unirse para realizar guerras como la de Troya (hacia los siglos XIV-XIII), lo efectuaron así en esos casos porque ninguno se sentía con fuerzas para llevar a buen término una tarea vital como la de abrir el acceso a los estrechos del mar de Mármara.

Los aqueos, una vez dueños del Egeo, se transformaron lentamente, de conquistadores o piratas, en comerciantes, e incluso en industriales, pues en torno de sus palacios se comenzó a industrializar los productos agrícola-ganaderos. Así, se tejió lana, se fabricaron ánforas para envasar la miel y el vino, y, además, se multiplicaron paulatinamente los talleres de donde salían armas de bronce, joyas de oro y plata, etcétera.

Buena parte de esa riqueza fue empleada en construcciones, tanto privadas como públicas, aspecto en el que los aqueos se mostraron realmente originales. Sus tumbas de pozo, y posteriormente sus tumbas de cámara y de cúpula, demuestran que, si en materia religiosa habían adoptado parcialmente los cultos agrarios prehelénicos y ciertas divinidades cretenses, en cambio mantendrían una estricta originalidad en el culto a los muertos, como en lo que respecta a construcciones civiles, ya que estabilizaron definitivamente el megarón, del que más tarde habría de derivar la planta del templo griego.

Otro tanto ocurrió con la pintura, pues, aunque los artistas que pintaron los frescos en los palacios micénicos fueran cretenses, o discípulos fieles a la técnica de sus maestros, los aqueos les impusieron su gusto por temas en los que predominaban el valor, la fuerza y la destreza en el manejo de las armas. En dicho aspecto se pone de manifiesto el mismo espíritu que los impulsó a construir las grandes murallas ciclópeas, cuyas ruinas habrían de admirar los griegos de la época clásica.

Los Dorios. Las inscripciones micénicas confirman las medidas defensivas que entre los años 1200 y 1100 a. de J. C. se adoptaron en los reinos aqueos, algunos de los cuales organizaron un complejo sistema de guarniciones y vigilancia, basado en los secuaces del príncipe, a disposición de los cuales se hallaban los carros de guerra.

Pero todas estas precauciones y la desesperada resistencia atestiguada por las murallas arrasadas y los edificios destruidos por el incendio que siguió al saqueo, fueron inútiles ante la inexorable presión de nuevos invasores, también indoeuropeos, pero provistos de armas de hierro: los dorios. Éstos se fueron abriendo un camino de destrucción y muerte a través de la Argólida, Laconia y Mesenia, pasando luego a Creta, Rodas, Cos y Cnido, mientras que, posteriormente, otros grupos se instalaron en Locrida, Fócida, Etolia y Acarnania.

Aquellos aqueos que no sucumbieron en defensa de sus reinos o que no lograron resistir en regiones de fácil defensa, emigraron a las costas de Asia Menor, donde fueron muy bien recibidos, e iniciaron allí el proceso de engrandecimiento de una de las regiones más fecundas, desde el punto de vista cultural, del mundo griego: Jonia.

GRANDES HOMBRES DE GRECIA

 pericles  general griego
Demóstenes
Su talento de orador y sus advertencias no pudieron impedir que Atenas cayese bajo dominio macedónico.
Pericles
Reelegido estratega de Atenas a lo largo de 30 años, perfecciona la democracia preparada por Solón y Clístenes, y desarrolla el imperialismo ateniense
Alcibíades
Rico ateniense y buen estratega, se convierte en consejero de Esparta, y, más tarde, de los persas. Después de un nuevo cambio de frente, regresa triunfal a Atenas en el 407
Epaminondas
Habilidoso táctico, impone un período de hegemonía
tebana, batiendo a
Esparta en
Leuctras en el 37
1
grandes hombres de grecia antigua licurgograndes hombres de grecia antiguagrandes hombres de grecia antigua
Leónidas
Rey de Esparta, se sacrifica junto a 300 hoplitas para defender el desfiladero de las Termópilas frentes a los persas.
Licurgo
Al igual que Demóstenes exhorta, sin éxito, a los atenienses contra Filipo de Macedonia
Tucidides
Separado de la política relata los enfrentamientos de los griegos en la Guerra del Peloponeso
Temístocle
Gran estratera de Atenas, dirige la resistencia contra los persas y consigue la victoria marítima de Salamina en el año 480

Fuente Consultada: La Aventura del Hombre en la Historia Tomo 1

La Sociedad de Grecia Antigua Educacion en Esparta y Atenas

HISTORIA DE GRECIA ANTIGUA: SOCIEDAD Y EDUCACIÓN

Ver También: La Educación en la Antigua Grecia

HISTORIA DE GRECIA ANTIGUA: SOCIEDAD, CLASES Y EDUCACIÓN EN ESPARTA Y ATENAS: Tradicionalmente existe una división social característica en el mundo griego entre las dos polis principales y rivales entre sí: Atenas y Esparta.

SOCIEDAD ESPARTANA: La sociedad espartana está caracterizada por su rigidez. En todo el territorio espartano la sociedad estaba dividida en tres categorías:

Los iguales: Los ciudadanos, llamados los iguales, tenían plenos derechos y siempre constituyeron una minoría privilegiada dentro de la población. Eran los propietarios de las tierras. Participaban de los órganos de gobierno e integraban el ejército. Aunque teóricamente todos tenían los mismos bienes y derechos, en la realidad una minoría poseía las mayores riquezas y ejercía el poder político.

Los periecos: Eran una parte de la antigua población conquistada por los espartanos, y los llamaban así porque vivían, en general, fuera de la ciudad, en los alrededores (peri, en griego, significa alrededor). Conservaban su libertad personal y su propia organización comunitaria, pero no podían participar del ejército (salvo excepciones). Realizaban las actividades comerciales y las producciones artesanales y proveían a todas las necesidades de los espartanos. También debían pagar impuestos al Estado. 

Los ilotas: Estaban reducidos a un estado de semiesclavitud. Eran asignados a las tierras de los espartanos, trabajaban en ellas y recibían una pequeña parte del producto. En la antigüedad, cuando se esclavizaba a los habitantes de una región, en general se los vendía o se los dispersaba. Los espartanos, en cambio, habían decidido conservarlos, dominados pero en sus tierras de origen. Las consecuencias de esta decisión fueron las constantes revueltas de ilotas que los espartanos tuvieron que sofocar. Esta situación de constante amenaza explica por qué los ciudadanos de Esparta recibían entrenamiento militar desde la infancia.

Los espartanos eran educados para formar parte del ejército. Los niños con buena salud eran entregados a la madre, pero discapacitados eran arrojados al barranco del Taigeto. A los siete años, niños y niñas iniciaban su adiestramiento físico a cargo del Estado mediante carreras, saltos, manejo de las armas o lanzamiento de jabalina.

La música formaba parte del adiestramiento ya que consideraban que los ejércitos entonando una canción marcial asustaban al enemigo. Las adolescentes abandonaban el adiestramiento para ser educadas como madres de soldados. Durante trece años los muchachos se preparaban, teniendo que vivir una temporada en solitario en el campo y matar al menos a un ilota.

Entre los 20 y 30 años se integraban en el ejército donde continuaban su perfeccionamiento militar. A los 30 años alcanzaban la edad adulta y pasaban a desempeñar cargos públicos hasta los 60. Los ciudadanos espartanos se regían por una constitución en la que se reflejan las instituciones que forman el poder en la polis.

 EDUCACIÓN EN ESPARTA: La educación dura desde los siete a los veinte años. Es obligatoria, y sometida al control del estado, y colectiva; es un adiestramiento que tiene por objeto formar ciudadanos sumisos y soldados que muestren constantemente su espíritu de disciplina y su destreza en el combate.

El niño forma parte de brigadas con otros muchachos de su edad, es decir, bandas o «rebaños», dirigidos por los más aventajados del grupo bajo la vigilancia de adolescentes de más de veinte años. La disciplina se hace cada vez más severa; a los doce años el niño deja definitivamente la casa familiar por el internado o más bien dicho, el cuartel. Todo en la educación tiende a endurecer el cuerpo, a formar el carácter.

En materia de cultura intelectual el niño recita los poemas de Tirteo que exaltan la bravura y el sometimiento al estado; se ejercita en el canto coral que desarrolla el espíritu de cuerpo y aprende a expresarse por sentencias breves. Durante trece años, el futuro hoplita está obligado a un entrenamiento continuo: deportes, manejo de armas, marchas. Vive duramente y mal vestido, mal nutrido, debe merodear para subsistir; pero si se deja prender lo azotan.

El robo, la astucia, la mentira son virtudes cuando el servicio del estado lo exige. ¿El futuro soldado no debe aprender a valerse por sí mismo? Al terminar su adolescencia lo espera una última prueba: debe vivir solo, un cierto tiempo, en el campo. De día se esconde, de noche puede robar y le es permitido matar a los ilotas que encuentre. En esta prueba sobrevive un viejo rito de iniciación: antes de ser admitido en el grupo de los guerreros, el joven debía hacer un retiro y derramar sangre.

Los soldados han de ser recios y resistentes a todas las privaciones. El ejército espartano estaba formado sólo por infantería pesada, los hoplitas, que avanzaban »en forma acompasada y en compactas filas en los combates. Esparta nunca tuvo cuerpo de jinetes.

De Fuente de la Época:
La Educación en Esparta:

“Quiero mostrar cómo se practica la educación en Esparto y en otros lugares.» Los griegos que pretenden educar mejor a sus hijos, tan pronto como los niños comprenden el sentido de las palabras, los colocan al cuidado de pedagogos que son esclavos y bien pronto los envían a las escuelas para aprender las letras y fa música. Pero Licurgo, en lugar de dejar que cada uno dé a sus hijos esclavos como pedagogos, encargó la educación de los hijos de todos a uno de los ciudadanos, al que se lo reviste de la más alta magistratura: se llama el pedonomo.

Le ha dado todo el poder para reunir a los niños, vigilarlos y, si el caso lo exige, castigar severamente sus negligencias. Al pedonomo lo acompañan jóvenes portadores de látigos, para aplicar los castigos necesarios. Así se ve en Esparto mucho respeto unido a mucha obediencia.

A fin de que aun en ausencia del pedonomo los niños no permanezcan sin dirección, Licurgo ha dado a cualquier ciudadano que se encontrara presente, pleno poder para indicarles lo que considere bueno y para castigarlos en caso de falta. Ha conseguido, as,, volver a los niñas más respetuosos. En Esparto, en efecto, no hay nada que respeten tanto los niños y los hombres como a sus jefes.”

Licurgo: Fue un personaje de la época que vivió en el siglo IX a.C. y obtuvo la promesa de su pueblo que sus leyes servirían para siempre

SOCIEDAD ATENIENSE: La sociedad ateniense de la época clásica viene determinada por la división entre hombres libres y esclavos, a pesar del sistema democrático vigente. La población de Atenas estaba compuesta por hombres que tenían tres diferentes condiciones legales.

La sociedad, en la época de Feríeles, se basaba, como todas las sociedades de la antigüedad, en la distinción entre hombres libres y esclavos. En un total de medio millón de personas que vivían en el Ática, solamente las dos quintas partes eran libres. Había unos 40.000 ciudadanos y 60.000 metecos; exceptuando las mujeres y los niños, la población esclava ascendía a 300 000 o más. Pero los hombres que poseían derechos políticos y participaban en el gobierno de la ciudad no eran más que una minoría.

Esta desproporción entre los ciudadanos y el resto de la población privada de los derechos de la ciudadanía, es un elemento para tener en cuenta cuando se habla de la democracia griega, pues constituye una de las limitaciones más importantes del régimen. Los ciudadanos Se consideraba ciudadanos a todos los hombres libres, hijos de padre y madre atenienses, mayores de edad. La mayoría de edad se alcanzaba a los 18 años, pero como debían hacer dos años de servicio militar obligatorio, no tenían acceso a la Asamblea antes de los 20. Los ciudadanos se reservaban la actividad política y la propiedad territorial.

A pesar que la ley no hacía distinción entre los ciudadanos —vivieran en la ciudad, el campo o en cualquiercleruquía—, en la práctica los únicos que podían ejercer realmente sus derechos cívicos eran los habitantes de Atenas. Las distinciones entre los ciudadanos se daban por la fortuna y la ocupación. El dedicarse a una actividad remuneradora no era bien visto; solamente el propietario que dirigía personalmente la explotación de sus fincas escapaba a ese descrédito. A la mayor parte de los ciudadanos les parecía mejor tomar parte en la función del Estado que dedicarse a actividades particulares. Para ello, se contentaban para vivir con lo que les correspondía por la indemnización — misthos– que se les pagaba por participar en funciones de gobierno.

Las obligaciones de los ciudadanos para con la ciudad variaban según su fortuna personal. Las clases más humildes servían como remeros en la flota y no pagaban impuestos. Los propietarios medianos servían como hoplitas en la infantería, debiéndose proveer de equipo para la guerra y pagar impuestos. Las clases más altas, por su parte, servían como caballeros, pagaban impuestos y, además, debían ciertas prestaciones especiales. Estos impuestos especiales se llamaban liturgias. Había dos: uno era la coreiga, o sea, el encargarse de ofrecer una representación teatral a expensas propias; el otro, la tierarquía, consistía en armar un barco de guerra, etc. Cualquier ciudadano podía ser electo por votación o por sorteo para ejercer una magistratura o algún cargo en el Consejo o tribunales.

Los ciudadanos: En una población de alrededor de 250.000 habitantes, algunos historiadores han calculado en 40.000 el número de ciudadanos, incluidos las esposas y los hijos, que no tenían representación política. Los ciudadanos eran los únicos habitantes que tenían derecho a adquirir una finca y poseer tierras en el Ática. Aunque entre ellos había un grupo importante de hombres ricos, la mayoría eran pequeños y medianos propietarios de tierras.

Los metecos: Era un grupo muy activo constituido por hombres libres, extranjeros, griegos nacidos en otras polis y no griegos. Se dedicaban al comercio y a las artesanías. Era muy difícil que pudieran acceder a la propiedad de la tierra, y vivían sobre todo cerca de los puertos y en Atenas. Durante el siglo V a.C. su número fue superior a los 70.000, incluidas sus familias. Eran los grandes importadores de alimentos y productos manufacturados y los dueños de los principales talleres. También había metecos dedicados a las profesiones liberales o a actividades intelectuales. Tenían que pagar impuestos, que aunque no eran muy elevados, marcaban su condición de inferioridad respecto de los ciudadanos. No podían votar ni participar en ninguna de las instituciones del Estado.

Los esclavos: El grupo más numeroso era el de los esclavos. Se cree que su número superaba los 140.000 en este período. Carecían de todos los derechos políticos: eran propiedad de sus amos. Tampoco participaban de las guerras. Podían comprar su libertad con su trabajo y pasar a la categoría de metecos, aunque esta situación no era común. La mayoría de los esclavos no eran griegos, y habían sido comprados por los ciudadanos.

La educación ateniense era diferente a la espartana. Los niños acudían a la escuela a los siete años, iniciándose en primer lugar en las humanidades y después en los deportes, entre los 12 y los 14 años. A los 18 eran declarados efebos, siendo desde ese momento el Estado quien se ocupaba de su educación militar, política y administrativa durante tres años. A los 21 eran declarados ciudadanos de pleno derecho.

La democracia ateniense sólo implicaba a los ciudadanos en las tareas de gobierno y en la elaboración de las leyes. Todos los ciudadanos eran iguales ante la ley, sólo existía diferenciación económica entre ellos.

La elección de cargos públicos se realizaba por sorteo, remunerando a aquellos ciudadanos que no tenían posibles suficientes para dedicarse en exclusiva a la política. De esta manera se impedía que los poderosos coparan los cargos más importantes.

QUE IMPLICABA SER CIUDADANO?: En Atenas los ciudadanos podían intervenir en política, ser dueños de propiedades inmobiliarias (suelo y vivienda) que podían comprar y vender y que sus matrimonios fueran legalmente reconocidos. Por contra, los ciudadanos ricos debían pagar una serie de impuestos como las conocidas liturgias (leitourgíai), por las que pagaban por ejemplo, la preparación de una trirremeun tipo de barco de guerra con tres filas de remeros— y estaban obligados también a servir en el ejército en caso de guerra.

En Esparta los ciudadanos de pleno derecho eran los espartiatas (llamados también hómoioi, los «iguales» en derechos). Para éstos su participación política se limitaba normalmente a su intervención en la Apella o Asamblea. No podían desempeñar ninguna clase de actividad económica, pero eran propietarios de las mejores tierras que trabajaban los ilotas, especie de esclavos de los que ya hemos hablado. Su principal ocupación era la guerra.

Como curiosidad, digamos que en Esparta solían celebrarse las syssítia o comidas en común en las que participaban todos los ciudadanos, para lo que éstos debían pagar un determinado impuesto. Quien no podía hacer frente a este pago era pasado a la categoría de los hypomeíones o ciudadanos de inferior categoría, lo cual suponía una pérdida de derechos. También perdían sus derechos los cobardes en la guerra.

RESUMEN SOBRE LA EDUCACIÓN EN GRECIA ANTIGUA:

En Grecia, los niños comenzaban a ir a la escuela a partir de los siete años. Cuando alcanzaban los 14o 15 años, los griegos comenzaban a estudiar matemáticas, literatura y oratoria, que era el arte de redactar y pronunciar discursos. Esta formación se completaba con la práctica de diversos deportes en el gimnasio. La educación ateniense y la espartana presentaban algunas diferencias:

• En Esparta, el sistema educativo era muy exigente y daba mucha importancia a la preparación física. A los siete años, los niños ingresaban en academias militares donde aprendían el arte de la guerra. En general, las niñas griegas se educaban en la casa. Sin embargo, las mujeres espartanas recibían la misma preparación física que los hombres, con el fin de que alumbraran hijos sanos y fuertes.

• En Atenas, a los 18 años se iniciaba la preparación militar, que se prolongaba durante dos años, Una vez finalizada, y si la familia podía permitírselo, se continuaban los estudios superiores. Atenas contaba con dos escuelas famosas: la Academia, en la que enseñaba Platón, y el Liceo, donde Aristóteles impartía sus enseñanzas.

Ver También: La Educación en la Antigua Grecia

historia grecia antigua

Fuente Consultada:
Hábitos y Costumbres del Pasado Reader´s Digest
Colección: Como Vivían  – Los Romanos Susaeta
Historia Para Primer Año José María Ramallo

Civilizaciones de Occidente Toma A de Jackson Spielvogel

La vestimenta en Grecia Antigua Imperio Griego y Romano

La Vestimenta en Grecia Antigua

En Grecia Antigua no se usaba ropa interior, salvo una faja de tela que las mujeres usaban para sujetar el pecho, sobre la que se colocaban una túnica, que podía ser de dos tipos: el peplo y el chitón.

El primero es un cuadrado tela de lana algo mayor que la talla de la persona, tela de lana algo mayor que la talla de la persona, que, al colocárselo, se dobla de manera que por un lado queda abierto y se sujeta a los hombros mediante broches; se ciñe a la cintura con un cinturón y llega hasta los pies.

El quitón, en cambio, es de lino, va cosido por ambos costados, tiene mangas que llegan hasta debajo del codo y se parece a un largo camisón de dormir.

En cuanto a los hombres, sus prendas apenas se diferencian de las usadas por las mujeres. Directamente sobre el cuerpo usan un tipo de quitón o túnica de lana, sin mangas, que se sujeta a los hombros con una especie de hebillas o broches. Ésta llega hasta las rodillas y va ceñida por un cinturón.

EL VESTIDO EN GRECIA:  Los materiales que utilizaban los griegos para confeccionar sus vestidos eran, preferentemente, el lino, la lana y las pieles.Las prendas esenciales del vestido de los hombres y de las mujeres se designaban con los mismos nombres, chitón o himatión, que se traducen por túnica y capa respectivamente.

El chitón y el himatión parece a primera vista que componían todo el traje de los hombres, por lo menos el de calle y de ceremonia; pero los dibujos de los vasos griegos representan guerreros que llevan pantalones unos, y otros jalecos con medias mangas, análogos a las camisetas interiores de hoy y a los jubones; hay una estatuita de Hermes que lo representa con una a manera de enagua plegada semejante al faldellin que gasta el griego de hoy. El traje civil parece que se simplificó en tiempo de las guerras médicas.

 El chitón era una especie de blusa larga, sin mangas, recogida en la cintura por medio de un cinturón, que llegaba sin embargo a la rodilla y muy a menudo a los pies. El himatión era una larga capa formada de una sola pieza de tela que se envolvía al cuerpo, corno lo hacen hoy los españoles con la suya. Los jóvenes llevaban de preferencia una especie de esclavina sujeta al cuello, llamada clámide. En la cabeza llevaban unas veces un canso bonete de fieltro llamado pilos y otras un sombrero de ala grande, el petaso, que se echaba hacia atrás hasta tocar en la espalda.

El traje femenino no fue ni mas uniforme, ni mas inmutable que el de nuestros días. La moda ha tenido sus caprichos hasta en Atenas. Los griegos llevaban trajes complicados, cuerpos de vestido ajustados, con mangas huecas y faldas plegadas, los pliegues eran pequeños , abultados a veces y a veces adornados con volantes realzados con dibujos o con bordados. En tiempo de las guerras medicas, el chiton era la pieza principal del traje, tanto para los hombre como para las mujeres..

El chitón de las mujeres formaba, por lo largo y ancho que era, una verdadera falda flotante ceñida en la cintura. Esa falda era unas veces de lana y caía formando grandes pliegues, otras de tela de lino artisticamente aplanchada. Para salir, se envolvía la mujer en un himatión, más amplío y de tela más flexible y más rica que el de los hombres. Existían trajes de todos los colores y dibujos; pero los más comunes eran los de lana blanca con franjas de color. El verdadero lujo de las mujeres consistía en las joyas. Las formas del peinado eran muy variadas. Las mujeres hacían uso de peines, diademas y hasta de afeites y cabellos postizos.

Hombres y mujeres se calzaban con sandalias, que es un calzado compuesto de una suela que se asegura con correas hasta la garganta del pie, gustándoles en extremo el cuero de color. Con aquellas casas y aquellos trajes, Atenas debía parecer una ciudad árabe.

Los griegos no conocían el jabón. En el baño se debía utilizar bien un carbonato de sosa impuro, bien una solución de potasa, o bien arcilla especial. Les gustaba bañarse antes de cenar.

Los griegos no empezaron a afeitarse completamente la barba y el bigote hasta después de Alejandro. En la época clásica, cuando se habla de una navaja siempre se trata de un accesorio del aseo femenino, ya que, para hacer desaparecer por completo el vello superfluo, las mujeres se depilaban con el candil o por medio de pastas especiales, pero también utilizaban navajas.

Después de las guerras médicas, en Atenas los niños eran casi los únicos que seguían llevando el pelo muy largo: cuando se aproximaban a la edad de la efebía se lo cortaban y lo consagraban a los dioses. Las mujeres libres sólo se cortaban el pelo temporalmente en señal de duelo.

ALGO MAS SOBRE EL VESTIDO GRIEGO…

historia grecia antigua

Casas y viviendas en Grecia Antigua Características

Casas y viviendas en Grecia Antigua

historia grecia antigua

LAS CASAS EN GRECIA ANTIGUA: El bienestar y la alegría del hogar, llamaban muy poco la atención al griego, porque su mayor parte de tiempo lo pasaba ocupado en sus negocios, ejercicios físicos, política y ceremonias. Vivía no para su familia, sino para la ciudad, por lo que el lujo de esta (no en todos los caos) era su orgullo. Se contentaba personalmente con una vida sencilla y modesta, con tal que los monumentos y fiestas a sus dioses provocaran admiración universal.

La disposición de las ciudades griegas está determinada por la geografía del lugar donde se asentaban si bien en la mayoría de ellas encontramos determinados elementos significativos como son la acrópolis, el ágora y las murallas. La acrópolis era el lugar sagrado, situado generalmente sobre una colina, sirviendo como espacio de reunión de la población en caso de ataque o asedio enemigo. El ágora era el centro de la vida ciudadana y allí se desarrollaban las actividades políticas y económicas.

Al visitar  una familia pudiente de una población griega del siglo V a.C. llegaba a un estrecho callejón desde la avenida, y las voces lo guiaban hacia el patio, que era el centro de los hogares griegos. Aquí, ocultos de las miradas de los transeúntes, jugaban los niños, los perros dormían, los esclavos cocinaban en braseros, las mujeres platicaban y lavaban vellocinos, y se ofrecían sacrificios en altares de piedra.

Alrededor del patio, se alzaban las habitaciones, separadas para hombres, mujeres y esclavos, y todas ellas en un solo piso, aunque los hogares con recursos tenían habitaciones en un segundo piso. En contraste con el esplendor de los templos griegos y los edificios públicos, las viviendas eran modestas, construidas con adobes secados al sol y cimientos de piedra. Los techos eran de tejas y el piso era de argamasa o tierra aplanada.

Las casas ordinarias se componían de un piso bajo dividido en dos piezas muy pequeñas, y de un piso alto, al que se subía ordinariamente por una escalera exterior. La parte inferior estaba abierta en la roca y las paredes eran de madera, de ladrillos o de argamasa. En vez de forzar las cerraduras, los ladrones se contentaban con perforar el muro. En el interior, las paredes estaban blanqueadas con cal; no había chimeneas, la familia se calentaba con brasero.

Los techos eran planos y en numerosas ocasiones sirvieron para levantar sobre ellos una segunda planta que sobresalía sobre el eje de la calle, lo que era castigado por la administración pública con tributos. Los suelos de las viviendas eran de barro. Para evitar incendios el fuego era encendido en la calle, aunque no era muy frecuente la existencia de braseros ni chimeneas debido a la carestía de la leña y la práctica inexistencia de conductos de ventilación en los hogares.

La familia pasaba el día en el patio, pero cuando anochecía o hacía frío entraban en la casa e iluminaban las estancias con lámparas de aceite, de arcilla o bronce. De las paredes encaladas pendían jarrones, botellas de perfume y otros objetos domésticos.

Los muebles, hechos de madera de ciprés y olivo, incluían elegantes sofás tapizados con colores vivos, sillas formales de respaldos altos, una silla curva, con brazos, llamada klismos, y mesitas de tres patas con incrustaciones de marfil.

Había cajones y arcones de madera para guardar ropa y pequeños bancos portátiles, a veces plegables y con asiento de tela. Las camas eran marcos de madera con correas de cuero entrelazadas que sostenían un colchón, sobre el que se colocaban cojines, cobijas y colchas. La estancia más amueblada era el andrón, o comedor, donde los hombres disfrutaban de un simposión, o reunión formal en la cual bebían en compañía de otros hombres invitados.

Los griegos llamaban «escarbamuros» a los ladrones: se debía a que los muros exteriores de las casas del siglo V a.C. no tenían ventanas, por lo que los ladrones sencillamente hacían agujeros en las endebles paredes de adobe. Aun en esta casa de una familia pudiente, las paredes encaladas tienen ventanas escasas y pequeñas, cerradas con postigos. La torre en la esquina es también un puesto de vigilancia.

En el patio abierto, una mujer guisa en una olla y los niños juegan con un perro. Los tejados, apoyados en vigas de madera, proyectan sombra. Cerca, una mujer trabaja en un telar colgado de la pared, en el que confecciona la ropa de la familia. Otras mujeres trabajan en telares en la estancia principal, el andrón o comedor.

En la cocina, un esclavo corta verduras frente al horno, y el padre de la casa desayuna antes de salir a inspeccionar las labores que se hacen en sus propiedades. En la torre, una bodega contiene sacos de tela hilada y vasijas, mientras que en la habitación inferior un esclavo ayuda al joven de la casa a tomar un baño. Afuera, un asno espera mientras las vasijas se llenan con vino o con miel de los panales que hay bajo el techo de paja junto a la pared.

Cuando el agua del pozo no era suficiente debía acudirse a la fuente pública, trabajo casi siempre reservado a las mujeres. Las casas ricas se parecían a los palacios homéricos, y comprendían tres partes una entrada que guardaba un portero, el departamento de hombres, cuyas salas y cámaras daban a un patio rodeado de un pórtico, es decir, de una galería cubierta sostenida por columnas, y, por último, el departamento de mujeres o gineceo, que daba a un jardín.

Los muebles principales consistían en butacas, sillas, trípodes, taburetes, lechos de reposo, lechos de mesa —porque se comía tendido — y cofres para las ropas. Las paredes estaban decoradas de pinturas, y los suelos cubiertos de alfombras y cojines.

A pesar de la existencia de un grupo de funcionarios que debían vigilar las vías públicas, el aspecto general de las urbes griegas debía ser bastante deplorable. La ciudad estaba dividida en barrios diferenciados según las clases sociales o la ocupación artesanal de sus habitantes.

La excepción a este caos urbanístico debió ser la ciudad de Mileto donde el arquitecto Hipodamo desarrolló una traza cuadriculada, que en su memoria se llama también red hipodámica. Teniendo como ejemplo la ciudad de Mileto se construyeron un buen número de urbes en las colonias y en Asia cuando se produjo la expansión helenística con Alejandro.

Fuente Consultada:
Hábitos y Costumbres del Pasado Reader´s Digest
Colección: Como Vivían  – Los Romanos Susaeta
Historia Para Primer Año José María Ramallo

Civilizaciones de Occidente Toma A de Jackson Spielvogel

Las Diversiones en Grecia Antigua Fiestas y Festejos Religiosos

DIVERSIÓN Y FIESTAS EN GRECIA ANTIGUA
Fiestas y Festejos Religiosos

Sabemos que en todo el mundo antiguo la relación entre fiesta y religión era muy fuerte, este vínculo es aún más claro en el caso de las fiestas atenienses, que mas abajo puedes observar. Cuando se acercaba la fecha de las fiestas de Dioniso, dios del vino, los autores de comedias y tragedias  presentaban sus obras a los magistrados de la ciudad, los arcontes. Éstos seleccionaban a tres autores de tragedia y otros tres de comedia, entre los cuales se elegían los dos ganadores finales, uno por cada género, mediante votación de un jurado.

Los encargados de organizar la representación de las obras ganadoras eran los coregás, ciudadanos ricos que corrían con todos los gastos. También se otorgaban premios al mejor corega y al mejor actor de cada género teatral. La afición de los griegos al teatro ha sido siempre enorme, de manera que al principio la representación de las tragedias era considerada por los ciudadanos como una especie de purificación religiosa.

Con el tiempo la relación del teatro con el culto a Dioniso fue desapareciendo y pronto se organizaron representaciones con motivo de otras fiestas religiosas y de otros acontecimientos importantes para la ciudad. En Atenas acuden al teatro tanto hombres como mujeres, sólo los esclavos tienen  prohibida la entrada.

FIESTAS Y FESTEJOS:

Grandes Panateneas en honor a Atenea. En el Mes Hekatombaión (julio) cada 4 años. El ritual era una procesión a la Acrópolis, al templo de la diosa, con las víctimas para el sacrificio y un peplo para ella.

Panateneas , idem al anterior , pero anual.

Grandes Eleusinas, en hornor al dios Apolo. Mes Metageitnión (agosto), cada cuatro años. Grandes competiciones atléticas.

Grandes Misterios de Eleusis, honor a Deméter y su hija Perséfone o Prosérpina. Mes  Boedromión (septiembre). Desde Atenas sale una procesión hacia Eleusis donde se celebraba una serie de rituales en honor a las diosas en los que se admitían personas de cualquier procedencia social y nacionalidad.

Tesmoforias, en honor a Deméter y su hija Mes de Pyanepsión (octubre), del once al trece. Fiestas comunes a toda Grecia y reservadas a las mujeres.

Leneas, en honor a  Dioniso. Mes de Gamelión (enero), del doce al catorce. Representaciones teatrales.

Antesterias en honor a Dioniso. Mes de Anthesterión (febrero), del once al trece. El primer día, el pithoigía, se abren las tinajas que contienen el vino nuevo; el segundo cada invitado recibe una copa de ese vino y se compite para ver quién lo bebe primero.

Grandes Dionisias en honor a Dioniso.Mes de Elapheboüón (marzo). Se representan las grandes tragedias griegas.

Targelias en honor a  Apolo. Mes de Thargelión (mayo). Ceremonia de purificación en que se azota con unas ramas a un hombre y una mujer.

Imporantes en el panorama festivo griego eran las competiciones atléticas, relacionadas también con las festividades religiosas. Era grande la afición al ejercicio físico en la Grecia clásica y en todas las polis había uno o varios gimnasios en los que los jóvenes hacían ejercicio. La entrada en tales recintos estaba limitada a los ciudadanos. Además periódicamente había juegos atléticos en los que intervenían atletas de toda Grecia. Aunque los más conocidos son las Olimpíadas, celebradas cada cuatro años a partir del 776 a. de C. en el santuario de Olimpia.

discobolo de miron en grecia antigua

El famoso Discóbolo de Mirón. Uno de los honores que se concedían a los atletas vencedores en las Olimpiadas era el ver su estatua en algún lugar destacado de su polis.

DIVERSIONES Y MODO DE VIDA: El estilo de vida ateniense era en esencia sencillo. Las casas atenienses estaban amuebladas con los artículos comprados a los artesanos como camas, asientos, mesas, baúles, artículos de cerámica, taburetes, cestas y utensilios de cocina. Las vestimentas y las frazadas las tejían las mujeres y los esclavos. La dieta ateniense era más bien simple. La comida básica consistía en cebada, trigo, mijo, lentejas uvas, higos, aceitunas, almendras, pan horneado en casa, vegetales, huevos, pescado, queso y pollo.

El aceite de oliva se utilizaba de manera generalizada, no sólo en la comida, sino en las lámparas y para untarse el cuerpo después de lavarse y hacer ejercicio. Aunque en los hogares de los campesinos había animales, éstos no daban solamente carne, por ejemplo: los bueyes eran útiles para arar, la oveja por su lana y las cabras para obtener leche y quesos. La carne se consumía sólo en ocasiones especiales, como en los festivales; se sacrificaban animales y luego cocinaban su carne para comerse después.

El ocio en Grecia debía ocupar buena parte de la jornada de los ciudadanos ya que en la mayoría de las polis estaba mal considerado el trabajo manual. Para estos menesteres disponían de numerosos esclavos y de extranjeros, llamados metecos, que constituían un amplio porcentaje de la población.

Acudir a los baños era una actividad frecuente entre los ciudadanos helenos ya que en la mayoría de las casas no había agua corriente, al tiempo que servían como centro de reunión. Estos baños públicos serán numerosos durante el siglo IV a. C. y pasarán a Roma.

También era habitual dar largos paseos, utilizando las stoas, largos pórticos en ocasiones de dos pisos y dos naves cerrados por un testero, siempre decorados con frescos, mosaicos o cuadros. Recordemos que una escuela filosófica será denominada estoica por reunirse sus discípulos en una stoa. La stoa de Eco en Olimpia tenía doscientos metros de longitud. Pero la actividad favorita por excelencia entre los ciudadanos será la política.

Podemos afirmar que los griegos gozaban de la política, participando activamente en el gobierno de sus polis. No olvidemos que todos los ciudadanos atenienses podían participar en la Asamblea donde se toman las decisiones más relevantes de la ciudad.

La música y el teatro serán dos de las actividades favoritas para disfrutar del ocio. Existían dos edificios destinados a tal fin, el odeón y el teatro, contando todas las polis con significativos ejemplos, siendo el más importante el teatro de Epidauro por su configuración acústica ya que desde todos los puntos se alcanza una calidad de sonido difícilmente superable. Al teatro acuden casi todas las clases sociales, recibiendo los ciudadanos más pobres una subvención para poder adquirir las entradas. Los actores iban cubiertos con máscaras y vestidos con trajes concretos para que el espectador pudiera identificar claramente a quien representaban.

Los griegos daban mucha importancia al ejercicio físico, siendo una de las actividades educativas más importantes. Los atletas competían en juegos, celebrados en cada una de las polis, aunque existían algunos que tenían carácter supranacional como los Olímpicos o los Píticos, dedicados a Zeus y Apolo respectivamente.

Tenían lugar cada cuatro años y durante el tiempo que duraba la celebración existía una tregua panhelénica. Los atletas participaban desnudos en la competición, cubiertos con una capa de aceite que resaltaba la belleza de sus cuerpos, y sólo los hombres tenían acceso a contemplar las pruebas.

Durante casi un año se entrenaban en las cercanías del templo de Zeus y los ganadores recibían una rama de olivo como triunfo, aunque obtenían numerosos beneficios a posteriori como exención de impuestos o derecho a manutención gratuita.

Las cenas en grecia eran una actividad de ocio popular

Las cenas eran una actividad de ocio popular. Un hombre invitaba a varios amigos a cenar a su casa. Los invitados eran recibidos en la puerta por esclavos que les lavaban las manos y los pies. Luego se tumbaban en literas, en una habitación conocida como andron, donde los esclavos les servían comida. Una vez recogida la comida, comenzaban a beber y a conversar.

A este tipo de cenas se las llamaba simposio. Los invitados bebían vino que se había mezclado con agua en una vasija conocida como crátera. La conversación podía tratar sobre moral o política, pero a menudo las fiestas eran relajadas y los invitados tocaban la lira, recitaban poesía o contaban chistes. Músicos, bailarines o acróbatas contratados podían ofrecer más diversión. Los invitados traían  compañía fenmenina llamnadas hetarias.

A veces iban chicos para que observen como transcurría la fiesta y el comportamiento de los mayores. Había un juego llamado cótabo, en donde los invitados debían arrojar el último trago a un blanco determinado. Los esclavos servía la comida a los invitados.

La lucha entre animales se consideraba un deporte. Gallos, codornices o un gato y un perro luchaban a muerte.
La imagen de este vaso muestra a dos guerreros jugando a un juego de mesa que podía haber sido parecido al ajedrez.
Los griegos también disfrutaban del deporte. Esta escultura muestra un juego que se parece al hockey moderno.
Los adultos jugaban a menudo a los dados en su casa o en casas de juegos especiales. Otro juego popular, que conocemos como tabas, consistía en tirar pequeños huesos.
Las familias ricas daban a sus hijos muchos juegos y juguetes para divertirse en sus horas libres. Conocían una especies de yo-yo y el juego del aro y el palo.

En Las nubes, una comedia de Aristófanes, un padre orgulloso habla de la habilidad de su hijo para hacer casas, barcos, carretas y ranas con trozos de cuero. Había otros juguetes como hondas, cometas, aros con campanas, carretillas, caballitos, trompos y ruedas unidas a varas para dirigirlas. Se han hallado pequeños muebles de plomo, que tal vez iban dentro de casas de muñecas.

Los bebés usaban sonajas de guijarros. Se han hallado muñecas de arcilla articuladas en las ruinas de los templos, donde fueron dejadas como ofrendas, y en tumbas de niños. Tal vez existieron muñecas de trapo y juguetes de madera, pero no han dejado rastros.

Había un juego similar al hockey, en el que se usaban pelotas hechas de vejiga de cerdo. Un relieve en un museo de Atenas muestra a dos jugadores con bastones curvos, azuzándose. Las vasijas pintadas, que son una excelente fuente de información acerca de la vida en la antigua Grecia, muestran juegos de saltar al burro, montar en hombros, y la gallinita ciega.

Existe una vasija con una hermosa figurilla de barro donde muestra a dos mujeres jugando a la taba con huesos o pezuñas de animales: se aventaban al aire, uno por vez, cinco huesos, que se tomaban con el revés de la mano. Los juegos de mesa, que según el historiador Herodoto fueron inventados en el estado de Lidia, en Asia Menor, eran jugados con dados y fichas de vidrio o hueso.

Los griegos disfrutaban de estos pasatiempos cuando descansaban en casa, en compañía de sus amistades. Sin embargo, cuando salían al agora, podían elegir entre una muy amplia variedad de espectáculos públicos más emocionantes, como funciones de magia al aire libre, tragaespadas, hechiceros y tragafuegos.

EDUCAR EL ALMA: Los antiguos griegos gozaban de la música en los actos públicos y privados, religiosos y laicos. El filósofo Platón dijo que la educación se dividía en dos: gimnasia para el cuerpo y música para el alma.

Poco se sabe acerca de cómo sonaba la música griega. Se conservan muy pocos ejemplos de partituras, y éstas no indican la afinación que se usaba. Pero es seguro que no tenían la complejidad de los arreglos orquestales y vocales modernos: se cantaba al unísono y los instrumentos seguían la misma línea melódica. Dado que la música griega estaba estrechamente relacionada con la poesía y la danza, el ritmo debió ser muy importante. La música definía los pasos de danza, y en ella intervenía un poeta que declamaba estrofas. La poesía no se leía en privado: los versos eran escritos para ser cantados o repetidos ante un público, generalmente acompañados de música y danza.

Los griegos tenían cantos para toda ocasión: canciones de amor y estribillos para las bodas y nacimientos, para lamentar una muerte o para acompañar trabajos mecánicos como la molienda de grano. Incluso se cantaba para curar enfermos. Las mujeres gustaban de bailar juntas en la casa y el campo, quizá como un ritual de fertilidad: nunca se les muestra bailando con sus maridos.

Fuente Consultada:
Hábitos y Costumbres del Pasado Reader´s Digest
Colección: Como Vivían  – Los Romanos Susaeta
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Las Mujeres Griegas Historia de La Familia Griega

Las Mujeres Griegas Historia de La Familia Griega

LA FAMILIA GRIEGA: La familia era una institución básica en la antigua Atenas. Estaba formada por el esposo, la esposa y los hijos (una familia nuclear), aunque también consideraban como parte de la familia a otros parientes dependientes y a los esclavos, por razón de su unidad económica.

La función principal de la familia era la de engendrar nuevos ciudadanos. Las estrictas leyes del siglo y estipulaban que un ciudadano debería ser producto de un matrimonio, reconocido legalmente, entre dos ciudadanos atenienses, cuyos padres también fueran ciudadanos. Por ley, la propiedad se dividía al azar entre los hijos sobrevivientes; como resultado, se buscaba que los matrimonios se realizaran entre un círculo cerrado de parientes, con el fin de preservar la propiedad familiar. La familia también ejercía la función de proteger y enclaustrar a las mujeres.

Las mujeres eran ciudadanas que podían participar en la mayor parte de los cultos y festividades religiosos, pero que eran excluidas de otros actos públicos. No podían tener propiedades, excepto sus artículos personales, y siempre tenían un guardián varón: si era soltera, su padre o un pariente varón; si estaba casada, su marido; si era viuda, alguno de sus hijos o un pariente varón.

 La función de la mujer ateniense como esposa, estaba bien definida. Su principal obligación era mantener a los niños, sobre todo varones, que preservarían el linaje familiar. La fórmula del matrimonio que los atenienses utilizaban, para expresarlo de manera sucinta: «Te entrego  esta mujer para la procreación de hijos legítimos» . En segundo lugar, una mujer debería cuidar a su familia y su casa, ya sea que hiciera ella el trabajo doméstico, o que supervisara a los esclavos, que realmente hacían el trabajo.

A las mujeres se las tenía bajo un estricto control. Debido a que se casaban a los catorce o quince años, se les enseñaban sus responsabilidades desde temprana edad. Aunque muchas de ellas se las arreglaban para aprender a leer y a tocar instrumentos musicales, a menudo se las excluía de la educación formal. Se esperaba que una mujer permaneciera en su casa, lejos de la vista, con excepción de su presencia en los funerales o en los festivales, como el festival de las mujeres de Tesmoforia.

Sí se quedaban en casa, debían estar acompañadas. Una mujer que trabajara sola en público o era indigente, y no era ciudadana. La dependencia del marido era tal que podía amonestarla, repudiarla o matarla en caso de adulterio, siempre que éste estuviera probado. Las mujeres de menor rango social tenían una vida más agradable ya que podían salir de sus casas sin ningún inconveniente, acudir al mercado o a las fuentes públicas e incluso regentar algún negocio. Al no existir presiones económicas ni sociales, los matrimonios apenas estaban concertados, siendo difícil la existencia de dotes. Si es cierto que numerosas niñas eran abandonadas por sus padres ya que se consideraban auténticas cargas para la familia.

Mujeres en grecia antigua

En Atenas, las mujeres casadas de familias no solían salir mucho de casa. Sólo acudían a festividades religiosas y celebraciones familiares o iban a hacer pequeñas compras. Cuando salían, les acompañaba un esclavo. A veces, podían visitar a sus amigas.

Esta estatua de terracota muestra a dos señoras conversando. Las mujeres solían también hacer cenas para amigas. Hombres y mujeres sólo se mezclaban en fiestas estrictamente familiares.En general, cuanto más rica era una familia, menos libertad tenía la mujer. En las familias pobres, las mujeres hacían las tareas del hogar ellas mismas. Esto implicaba ir a hacer la compra y buscar agua a la fuente, dos buenas ocasiones para encontrarse con las amigas.

LAS MUJERES EN GRECIA: En Atenas, las mujeres servían a los hombres de otras formas. La prostitución (tanto masculina como femenina) floreció en la Atenas clásica. La mayor parte de las prostitutas eran esclavas en los burdeles administrados como un negocio o un comercio por ciudadanos atenienses. Así las prostitutas se maquillaban de manera ligeramente escandalosa con vistosos coloretes, utilizaban zapatos que elevasen su altura, se teñían el cabello de rubio y se depilaban, utilizando navajas de afeitar, cremas u otros útiles. Utilizaban todo tipo de postizos y pelucas. Estas modas serán rápidamente adaptadas por las mujeres decentes, provocando continuas equivocaciones según nos cuentan algunos cronistas.

Otra clase de prostitutas ocupaba una posición más favorable en la sociedad ateniense; estas cortesanas más refinadas eran conocidas con el nombre de hetairai, que literalmente quiere decir acompañantes femeninas”.

Estas mujeres, que solían ser ex-esclavas procedentes extranjeras, eran más refinadas que las prostitutas habituales y eran famosas por sus logros musicales e intelectuales, así como por sus atributos físicos. Los atenienses varones conservaban aristocrática costumbre de los simposios —las fiestas refinadas donde se bebía— en las cuales solían estar presentes las hetairas. Los simposios se llevaban a cabo en comedores exclusivos para hombres, en los que no estaban presentes las esposas.

Las hetairas bailaban, tocaban instrumentos musicales y brindaban entretenimiento, incluidas las relaciones sexuales. El precio solía rondar el óbolo, la sexta parte de la dracma de plata. Estos establecimientos incluían en sus servicios masajes, baños y comida, la mayoría de carácter afrodisiaco e incluso algunas para estimular la virilidad como los testículos de asno salvaje.

Para atraer al público, las mujeres solían vestir atuendos llamativos y llevar el cabello más largo que las atenienses, incluso algunas caminaban con un seno descubierto.Algunas hetairas llegaron a amasar fortunas considerables y a tener un considerable renombre. Aspasia fue ciertamente la más famosa. Amiga de Sócrates y afamada por sus conocimientos, fue cortesana de Pendes y a la larga se convirtió en su esposa legítima.

Los más importantes políticos, artistas y filósofos gozaban de su compañía. El escultor Praxíteles estuvo locamente enamorado de Friné quien sirvió de modelo para algunas estatuas. La encantadora Friné vivía con cierta discreción, acudiendo a tertulias literarias y artísticas, aunque fue acusada de impiedad y condenada a muerte, salvándose al mostrarse desnuda al tribunal por indicación de su abogado.

En un momento de su vida, Friné acumuló tal fortuna que decidió reconstruir las murallas de su ciudad natal, Tebas. Aspasia fue la amante y esposa de Pericles, siendo también acusada de impiedad y salvada tras las lágrimas derramadas por su marido. Aspasia colaboraba estrechamente con Pericles según nos cuentan los poetas cómicos, quienes la acusan de ser la promotora de la mayoría de las guerras que vivió Atenas en aquellos momentos.

La homosexualidad masculina también fue una característica sobresaliente de la Atenas clásica. Se practicaba de manera generalizada y, ciertamente, era tolerada. La ley ateniense privaba de sus derechos ciudadanos a un ateniense que hubiese prostituido su cuerpo con otro hombre; pero no se molestaba en absoluto a los hombres que sostenían una relación homosexual con proxenetas o con otros hombres adultos, fuera ésta amorosa o por placer. La ley no eliminaba la prostitución masculina, pero, al actuar así, aseguraba que los proxenetas fueran extranjeros, y no ciudadanos atenienses.

El ideal de la homosexualidad griega consistía en una relación entre un hombre maduro y un joven. Es muy probable que éste fuese un ideal aristócrata. Si bien la relación solía ser física, los griegos también la consideraban educativa. El hombre mayor (el “amante”) se ganaba el amor de su “amado” gracias a su valía como maestro y por la devoción que demostraba en la educación de su pupilo.

En cierto sentido, esta relación amorosa se concebía como una forma de iniciación de los jóvenes al mundo masculino de la dominación política y militar. Los griegos no juzgaban que la coexistencia de las preferencias heterosexuales y homosexuales creara problemas especiales a los individuos o a la sociedad.

PARA SABER MAS…
El papel de la mujer

En la mayoría de los estados de la antigua Grecia, la mujer vivía una vida muy protegida y no podía jugar un papel activo en la sociedad. No podía heredar o se propietaria, ni acudir a los tribunales de justicia. No podía ni tan siquiera comprar algo que costara más de determinado importe. Estaba siempre bajo la tutela de un pariente masculino: primero del padre, luego de marido, hermano o hijo.

La Ceremonia del matrimonio
Las muchachas se casaban con 15 años, pero el novio solía ser mayor. Un escritor afirmó que la mejor edad para que un hombre se casara era entre los 30 y 35 años.

El padre elegía al marido de su hija y le daba bienes dinero, lo que se conocía como dote. La dote se devolvía  al padre en caso de divorcio o muerte del marido.

La víspera de la boda, la novia se bañaba en agua de una fuente sagrada traída en una vasija especial llamadalutróforo.

El día de la boda la novia iba vestida de blanco. Ambas familias hacían sacrificios y lo celebraban. Por la noche, el novio iba a casa de la novia.

Los novios llegaban a casa del novio en una carreta o carro si eran ricos. Personas con antorchas y músicos encabezaban la procesión.

La madre del novio salía a recibir la procesión. Luego se llevaba a la novia al hogar para que se uniera a la vida religiosa de su nueva familia.

Los novios compartían comida delante del hogar. Los invitados les tiraban nueces, frutos y dulces para desearles suerte y prosperidad.

Al día siguiente se celebraba una fiesta en la casa del marido y los invitados daban regalos a la pareja para el inicio de su vida en común.

Las obligaciones de una esposa
En una casa rica, una esposa tenía muchas obligaciones. Controlaba los almacenes y se aseguraba de que la casa estuviera limpia y la comida lista a tiempo. Cuidaba de los hijos y de los enfermos de la casa y gestionaba la economía de la familia.

Las mujeres de la casa producían todas las telas necesarias para la ropa, el mobiliario y la decoración. Es:; reconstrucción, basada en una pintura de una vasija del s. VI a.C, muestra a una esposa supervisando las distintas fases de la producción de un tejido.

El divorcio
Aunque los hombres podían hacer más o menos lo que querían, las mujeres tenían que comportarse según unas normas muy estrictas: ante cualquier sospecha de escándalo, podían enfrentarse a un divorcio, para divorciarse de su esposa, un hombre hacía una declaración formal de divorcio ante testigos.

Era mucho más difícil para una mujer poner fin a su matrimonio, va que no podía ejercer acciones legales por sí misma. Debía presentarse ante un dirigente llamado arconte  y convencerle de que actuara en su nombre. El esposo se quedaba con los hijos y la mujer iba de un pariente masculino.

Las señoras dedicaban mucho tiempo esfuerzo y dinero a embellecerse. Tomar un baño diario se convirtió en una costumbre. Trasel baño, se friccionaban la piel con aceite perfumado para hidratarla y mantenerla suave y flexible.

la muer en grecia antigua Esta pintura de un vaso muestra a una mujer lavándose el pelo. También se utilizaba aceite para darle brillo y algunas mujeres se lo teñían o usaban pelucas. Otras empleaban rellenos para mejorar su figura o se ponían sandalias con gruesas suelas para parecer más altas. Muchas mujeres se daban colorete para tener mejillas sonrosadas y se pintaban las cejas de oscuro. La piel pálida estaba de moda y se utilizaba maquillaje para aclarar el cutis. La imagen de este vaso muestra a una mujer contemplándose ante el espejo.

Fuente Consultada:
Hábitos y Costumbres del Pasado Reader´s Digest
Colección: Como Vivían  – Los Romanos Susaeta
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La Religion Griega Caracterísitcas Filosofia y Literatura Griega

HISTORIA DE GRECIA ANTIGUA: LA RELIGIÓN

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LA RELIGIÓN GRIEGA: La religión griega estaba estrechamente vinculada con cada aspecto de la vida cotidiana; era, a la vez, práctica y social. Los festivales públicos —que se originaron de ciertas prácticas religiosas— tenían funciones específicas: los varones se preparaban para ser guerreros; las niñas, para ser madres.

En vista de que la religión estaba relacionada con todos los aspectos de la vida, los ciudadanos deberían asumir una actitud apropiada frente a los dioses. La religión era un culto civil necesario para el bienestar del estado, Los templos dedicados a un dios, o a una diosa, eran los principales edificios de la sociedad griega.

 Homero dio una explicación de los dioses que proporcionó una estructura definida a la religión griega. En una época todos los griegos aceptaron una religión común basada en doce dioses principales que supuestamente vivían en el monte Olimpo, la montaña más grande de Grecia.

Entre estos doce dioses estaban Zeus, la principal deidad y padre de todos los dioses, Atenea, diosa de la sabiduría y de los oficios; Apolo, dios del sol y de la poesía; Afrodita, diosa del amor; y Poseidón, hermano de Zeus y dios de los mares y los terremotos.

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Los doce dioses olímpicos eran comunes a todos los griegos,. quienes, consecuentemente, compartían una religión politeísta básica. Cada polis asignaba a uno de los doce dioses olímpicos como la divinidad guardiana de su comunidad. Por ejemplo, Atenea era la diosa patona de Atenas. Pero cada pólis también tenía sus propias deidades locales, las cuales seguían teniendo importancia para la comunidad en su conjunto; además, cada familia también tenía sus dioses patrones.

Resultando conveniente contar con el favor de los dioses para todas las actividades de uno, el ritual tenía enorme importancia en la religión griega. Las oraciones solían combinarse con los obsequios a los dioses, lo cual se basaba en el principio de <‘les ofrezco esto para que (los dioses) me lo retribuyan”.

Algunas oraciones reflejaban de manera directa este beneficio mutuo: Protege nuestra ciudad. Creo que lo que estoy pidiendo es de interés común. Ya que una ciudad floreciente honra a los dioses”. El ritual significa sacrificios, ya sea en forma de animales o de productos agrícolas. Los animales expiatorios se quemaban en el altar que estaba enfrente del templo, o en un pequeño altar frente a la casa.

Los festivales también se celebraban a manera a los dioses y a las diosas. Algunos de éstos (las celebraciones Panhelénicas) fueron importantes para los griegos y se celebraban en locaciones especiales, como las dedicadas a la adoración de Zeus en Olimpia; a Poseidón, en el istmo de Corinto; y a Apolo, en Delfo Los grandes festivales incorporaban muchas actividades en honor de los dioses, incluidas las competencias atléticas a las que se invitaba a todos los griegos.

El primero de estos juegos se celebró en el festival olímpico del año 776 a. de C., y después se llevaron a cabo cada Cuatro años para honrar a Zeus. Al principio, las competencias olímpicas consistían sólo en carreras pedestres y luchas; pero, más tarde, también se incluyó el boxeo, el lanzamiento de jabalina y diversas especialidades más. Las competencias siempre eran entre individuos, no entre grupos.

Corno ejemplo de otro aspecto práctico de la religión griega, los griegos querían conocer los designios de los dioses. Había videntes que recibían augurios por medio de los sueños, del vuelo de los pájaros o de las entrañas de los animales sacrificados. Pero tal vez el método más popular para adivinar la voluntad de los dioses era el Oráculo, recinto consagrado a un dios, o a una diosa, que revelaba el futuro. El oráculo más famoso era el de Apolo, en Delfos, instalado a un lado del monte Parnaso, dominando el golfo de Corinto.

En Delfos, una sacerdotisa escuchaba las preguntas en un estado de éxtasis el cual se creía que era inducido por Apolo. Sus respuestas las Interpretaban los sacerdotes y se las daban en verso a la persona que había hecho las preguntas. Representantes de estado y particulares viajaban hasta Délfos para consultar al oráculo. Los estados tal vez preguntaran si deberían llevar a cabo una expedición militar; los particulares quizá plantearan preguntas del tipo: “Heracleídas pregunta al dios si tendrá un retoño de su esposa actual”.

Las respuestas a menudo eran enigmáticas y podían interpretarse en más  de una forma. Creso, rey de Lidia de Asia Menor, famoso por su increíble riqueza, mandó mensajeros al oráculo de Delfos, preguntando si debería entablar la guerra en contra de los persas”. El oráculo le respondió que, si atacaba a los persas, destruiría un poderoso imperio lleno de júbilo por escuchar esa noticia, Creso les declaró la guerra a los persas, pero fue aplastado por el enemigo. Un poderoso imperio el de Creso— fue destruido.

La religión griega —centrada en el ritual y en las relaciones formales con los dioses— tendía a carecer de un componente emocional intenso. Asimismo, ofrecía a la mayoría de las personas una vaga esperanza, o ninguna, de que hubiera vida después de la muerte. Como resultado de esto, a veces los griegos se convertían a religiones mistéricas, que incluían un proceso de iniciación en ritos secretos que prometían un involucrarniento más emocional con las fuerzas espirituales, así como una mayor esperanza de alcanzar la inmortalidad.

Los misterios mas importantes fueron los Eleusinos, que se relacionaban con el mito de la diosa Démeter. Era un culto de fertilidad en el que los participantes sentían que renacían y obtenían cierta esperanza de tener vida después de la muerte. Los cultores órficos, seguidores del legendario trovador Orfeo, creían en los ciclos de reencarnación, pues el alma humana estaba atrapada en el cuerpo físico. Su propósito era liberar el alma de su confinamiento.

Fuente Consultada: Civilizaciones de Occidente Toma A de Jackson Spialvogel

La Filosofia Griega Los Griegos y los Filosofos Sofistas Griegos

Los Griegos y los Filósofos

historia grecia antigua

FILOSOFÍA: Etimológicamente, la palabra filosofía procede de los términos griegos philein (amar, aspirar) ysophia (sabiduría) por lo que su significado sería amor o aspiración a la sabiduría. Numerosos autores antiguos consideran a Pitágoras como el inventor del término ya que en su viaje por Grecia fue interrogado por el tiranoLeonte de Fliunte sobre su profesión a lo que él respondió que no era sabio sino amante o buscador de la sabiduría (filósofo). El objetivo de la filosofía es, por lo tanto, saber, conocer, dar respuesta a las preguntas que todos nos planteamos relacionadas con la naturaleza y su creación, abandonando los mitos para dar protagonismo al logos.

La Filosofia Griega

La Filosofia Griega

 Gran parte de la filosofía antigua griega se centraba en el intento de explicar el universo sobre la base de principios unificados. Tales de Mileto, griego jónico que vivió alrededor del año 600 a. de C., postuló la unidad del universo, Todas las cosas estaban relacionadas por el agua, una sustancia básica. Otro griego jónico, Pitágoras (580. 490 a. de C.), pensó que la esencia del universo podía encontrarse en la música y en los números.
Estos primeros filósofos griegos tal vez eliminaran el concepto de los mitos griegos, pero no prescindieron de la divinidad misma del mundo lugar suyo, se inclinaron por identificarla con las fuerzas profundas e inamovibles que gobiernan el universo.

Sin embargo, muchos griegos simplemente no estaban interesados en las especulaciones sobre la naturaleza del universo. Los sofistas conformaban un grupo de maestros filósofos del siglo rechazaban dichas especulaciones calificándolas de insensateses, argumentaban que la comprensión del universo estaba sencillamente más allá del alcance del intelecto humano.

Para los individuos lo importante era ser cada vez mejores; así el único objeto de estudio que valía la pena esa la conducta humana. Los sofistas eran maestros errantes que ofrecían sus servicios como maestros profesionales a los hombres jóvenes de Grecia, sobre todo, a los de Atenas. Para los sofistas no existía un bien o un mal absolutos: lo que era correcto para un individuo, podría ser incorrecto para otro.

En consecuencia, la verdadera sabiduría consistía en poder percibir el bien propio y lograr obtenerlo. No obstante, muchas personas consideraban a los sofistas peligrosos para los valores tradicionales de la sociedad y, en especial. para los valores de los jóvenes.

En la Grecia clásica, Atenas se convirtió en el centro intelectual y artístico más importante. Tal vez su reputación sea mayor en ámbito de la filosofía. Después de todo, Sócrates, Platón y Aristóteles plantearon cuestiones básicas que se han debatido por más de dos mil años; éstas son, en gran medida, las mismas preguntas filosóficas con las que lidiamos hoy día.

 Sócrates (469-399 a. de C.) no dejó obra escrita, pero sabemos le él gracias a sus discípulos, sobre todo mediante el más famoso: Platón. Sócrates tenía el oficio de albañil, pero su verdadera vocación era la filosofía. Enseñó a numerosos alumnos, pero sin recibir salario, ya que creía que el propósito de la educación sólo era mejorar 1 individuo. Se valió de un método de enseñanza que todavía se conoce por su nombre.

El «método socrático” emplea una técnica de preguntas-respuestas para conducir a los discípulos a ver las cosas por sí mismos, utilizando su propio razonamiento. Sócrates creía que todo verdadero conocimiento reside en el interior de la persona; sólo ¿necesita un examen crítico para que surja, esta era la verdadera tarea de a filosofía, puesto que «la vida sin examinarse, no vale la pena vivirla».

El cuestionamiento por parte de Sócrates de la autoridad, junto con la publica prueba de la ignorancia de otras personas, le causaron dificultades. Atenas gozaba una tradición de libertad de pensamiento de investigación, pero la derrota de la guerra del Peloponeso había propiciado un ambiente de intolerancia al debate abierto y la investigación del alma. Se le acusó a Sócrates—y se hallo  culpable— de corromper con sus enseñanzas a los jóvenes de Atenas.

Un jurado ateniense lo sentenció a morir.

Uno de los discípulos de Sócrates fue Platón (c. 429-347 a.C.) de a quienes muchos consideran el más grande filósofo de la civilización occidental. A diferencia de su maestro Sócrates, que no escribió nada, Platón escribió mucho. En sus diálogos, utilizó a Sócrates como el principal contrincante filosófico.

El pensamiento filosófico de Platón se centró en la esencia de la realidad y en el concepto de las ideas o de las formas ideales. De acuerdocon Platón, siempre había existido un mundo más noble al que pertenecían las ideas o formas inmutables. Conocer esas formas es conocer la verdad. Estas formas ideales constituyen la realidad sólo puede ser aprendida por una mente instruida, la cual y—por supuesto es la meta de la filosofía. Los objetos que percibidos a través de nuestros sentidos son simples reflejos de las formas ideales. Por consiguiente, son sombras, en tanto que la realidad Se encuentra en las formas mismas.

Las ideas de Platón respecto al gobierno se expresaron en su diálogo titulado La república. Basado en su experiencia ateniense, Platón había llegado a desconfiar del funcionamiento de la democracia. Resultaba obvio para Platón que los individuos no podían conseguir Una forma de vida ética, a menos que vivieran en un estado justo y racional. La búsqueda de Platón del estado justo lo condujo a construir un estado ideal en el que la población se divide en tres grupos básicos.

En la cima está la clase más encumbrada, una élite gobernante, los famosos filósofos-reyes: «A menos que los filósofos se conviertan en reyes en sus países, o que aquellos a los que ahora se llama reyes y gobernantes lleguen a tener la suficiente inspirad para tener un genuino deseo de adquirir sabiduría; a menos digamos, el poder político y la filosofía se entrelacen.., los problemas no darán tregua… ni a los estados, ni —como yo creo— a toda la humanidad”.

El segundo grupo son los que muestran valor serían los guerreros que protegerían a la sociedad. El resto de la sociedad son masas, compuestas por personas que esencialmente se dejan guiar no por la sabiduría o el valor, sino por el deseo de cosas materiales. Serían los productores de la sociedad: artesanos, comerciantes y campesinos.

En el estado ideal de Platón, cada grupo cumple con el papel q se le ha asignado, creando, así, una sociedad que funciona de manera mas armoniosa. La preocupación de Platón se dirigía más a las necesidades de la comunidad, que a la felicidad del individuo, por lo que concentró, sobre todo, en la necesidad de que los guardianes o gobernantes no tuvieran preocupación alguna respecto de la riqueza o prestigio, y procuraran lo mejor para la comunidad, con el fin apartar a los guardianes de estos deseos, Platón insistió en que vivirán en comunidad, renunciando a la propiedad privada y a la vida familiar. Platón pensaba que también las mujeres podían ser gobernantes; en este aspecto se apartó de manera radical de las prácticas contemporáneas de los estados griegos.

Platón estableció una escuela en Atenas, conocida como la Academia. Uno de sus discípulos, que estudió ahí por veinte años, fue Aristóteles (384-322 a. de C.), quien más tarde llegaría a ser el tutor de Alejandro Magno. Aristóteles difería de manera significativa d su maestro, y no aceptaba la teoría de Platón de las formas ideales. El, al igual que Platón, creía en principios universales o formas, aunque sostenía que la forma y la materia eran inseparables. Al exarminar los objetos individuales, podemos percibir su forma y llegar principios universales, pero éstos no existen en un mundo ideal, separado de la realidad de las cosas materiales, sino que son parte de la cosas mismas. Así, los objetivos de Aristóteles consisten en analizar clasificar las cosas mediante una minuciosa investigación y búsqueda Sus intereses fueron vastos, lo que lo llevó a escribir tratados sobre una gran cantidad de materias: ética, lógica, política, poesía, astronomía, geología, biología y física.

Al igual que Platón, Aristóteles postulaba un sistema eficaz d gobierno que dirigiera de forma racional los asuntos humanos. A diferencia de Platón, no buscaba un estado ideal basado en la encarnación de una forma ideal de justicia, sino que trataba de encontrar la mejor forma de gobierno, mediante un examen racional de los gobiernos existentes. Para su obra La política , examinó las constituciones de ciento cincuenta y ocho estados, de las que obtuvo categorías generales para la organización de gobiernos. Identificó tres buenas formas de gobierno: la monarquía, la aristocracia y el gobierno constitucional. Pero, fundado en su análisis, advirtió que la monarquía podía convertirse fácilmente en tiranía; la aristocracia en oligarquía, y el gobierno constitucional en democracia radical o anarquía. Apoyó al gobierno constitucional como la forma óptima para la mayoría de la gente.

Las ideas filosóficas y políticas de Aristóteles desempeñaron un papel importante en el desarrollo del pensamiento occidental durante La Edad Media. Lo mismo sucedió con sus ideas acerca de las mujeres. Aristóteles creía que el matrimonio tenía como finalidad que el hombre y la mujer tuvieran mutuo confort y que contribuía a la felicidad total de una comunidad: “La comunidad necesita que mujeres y varones sean excelentes, de lo contrario la bendición sería a medias”. No obstante, Aristóteles sostenía que las mujeres eran biológicamente inferiores a los hombres: «Una mujer es, como silo fuera, un varón infértil.

Ella es hembra a causa de una insuficiencia”. Por lo tanto, según Aristóteles las mujeres deben estar subordinadas a los varones no sólo en la comunidad sino en el matrimonio: “La asociación entre marido y mujer es una aristocracia. El varón gobierna por merito propio, y en la esfera que por derecho le pertenece; pero le cede tales asuntos a su esposa en la medida que son adecuados para ella”.
Fuente Consultada: Civilizaciones de Occidente Toma A de Jackson Spialvogel

Las Ciencias en Grecia Antigua Cientificos Griegos

Las Ciencias en Grecia Antigua y Sus Científicos

historia grecia antigua

Los griegos fueron los primeros en dar una explicación raciona del universo, que se reflejó en un gran desarrollo de la filosofía, la ciencia, la literatura y el arte.

Los pueblos de la Antigüedad explicaban los fenómenos de la naturaleza que no comprendían mediante mitos. Los griegos fueron los primeros que se plantearon dar una explicación racional del universo.

A este conjunto de reflexiones lógicas y racionales se le denomina filosofa. Los filósofos griegos más importantes fueron Sócrates, Platón y Aristóteles. Los griegos destacaron también como científicos.

Tales de Mileto ha sido considerado el primer científico de la historia ya que dio una explicación del universo sin recurrir a la mitología y a lo sobrenatural. Pitágoras fue matemático y sentó las bases de la geometría.

Hipócrates está considerado el creador de la medicina científica y el juramento hipocrático aún rige la moral de los médicos en la actualidad. Arquímedes fue físico y matemático, inventó el tornillo y algunas máquinas de guerra, pero, sobre todo, descubrió la teoría del desplazamiento de los cuerpos en el agua, que sigue vigente hoy en día.

Hasta la época de Hipócrates  las verdaderas bases de la medicina con la observación de síntomas, la cura de los enfermos se reducía a prácticas casi milenarias del tiempo de Homero, que confiaba en tratamientos de fluxiones. Estás se empleaban en el santuario de Asclepio, en el centro del Peloponeso, lugar de vientos y calores temperados: allí se facilitaba la curación con una vida agradable de fiestas, cortejos y representaciones teatrales, como en los modernos balnearios.

LAS PRIMERAS EXPLICACIONES RACIONALES O CIENTÍFICAS DEL MUNDO: Los griegos inauguraron un modo de pensar sobre la naturaleza, a la que consideraron un objeto sobre el que podían investigar.

El origen del mundo y los fenómenos meteorológicos, por ejemplo, eran temas que otros pueblos habían explicado por medio de la acción de los dioses.

Los griegos pensaron que los hombres, los dioses, el mundo, todo formaba parte de un universo unificado, en el que las cosas se ubicaban en un orden armónico.

Y que este orden, este cosmos, podía ser comprendido por la inteligencia humana. Observando los fenómenos cotidianos, los hombres podían comprender el origen y el orden del mundo.

Aunque fueron religiosos, los griegos se atrevieron a buscar respuestas sin recurrir necesariamente a las misteriosas acciones de los dioses.

 

Arquimedes en la bañera..Eureka!

¿Por qué fue que este intento de explicar el mundo por medio del razonamiento se originó en Grecia?.

Una respuesta posible puede surgir si relacionamos el razonamiento con los ideales políticos de los griegos. La organización democrática de las polis se basaba en la participación de los ciudadanos.

El ciudadano participaba de la vida pública y así gobernaba su vida y la de la comunidad.

Era lógico, entonces, que sucediera algo similar con el conocimiento del mundo. Cada ciudadano, por su propio razonamiento, podía conocer lo que antes estaba reservado al reducido núcleo de los sacerdotes.

La asamblea de ciudadanos era el lugar en el que se podían debatir todos los temas, abiertamente y sin intermediarios.

De este modo, las explicaciones racionales del mundo permitieron democratizar el conocimiento. La razón y la democracia pusieron a los hombres más cerca del control de la naturaleza y de sus propias vidas.

LAS CIENCIAS EN GRECIA ANTIGUA: El contacto de Grecia con las civilizaciones vecinas de Egipto y Mesopotamia va a resultar determinante para la evolución de su ciencia, superando en la mayor parte de los campos a sus maestros.

Sería muy prolijo enumerar todos los hallazgos científicos logrados por los griegos, incluidos los del esplendoroso periodo helenístico de Alejandría.

Si las manifestaciones artísticas revelan no sólo un gusto exquisito, una atención hacia la belleza, sino un despliegue extraordinario de la inteligencia, ésta debía manifestarse también en la búsqueda de la verdad, en la interpretación de los fenómenos físicos, geográficos, etc.

La Matemática, que es la base de todo conocimiento científico, fue cultivada de un modo especial por la escuela filosófica que acaudillaba Pitágoras.

Tanto en Geometría (recuérdese el famoso teorema que lleva su nombre y que permite resolver los triángulos rectángulos) corno en Aritmética, los números y las líneas ocuparon un lugar muy importante en sus especulaciones.

En época posterior, hacia el siglo III a. C., surgen dos nombres inmortales en el campo (le la Matemática y la Física. Uno fue Euclides (siglo III a. J. C) el más grande de los geómetras de los tiempos antiguos.

Sus axiomas, definiciones y postulados tuvieron validez durante siglos puesto que hasta casi nuestros días nadie se había atrevido a formular una geometría llamada no-euclidiana.

El segundo fue Arquímedes (287-212), famoso por su <eureka», el grito triunfal que le obligó a saltar del baño cuando descubrió el principio de flotación de los cuerpos.

Fue un gran físico y un gran matemático. A él se debe el hallazgo y el cálculo del número Pi, el descubrimiento de los espejos ustorios con los cuales combatió las naves enemigas en Siracusa, etc.

En el campo de la Medicina debe recordarse el nombre del gran médico Hipócrates (469-399), considerado el mas importante medico de la antigüedad.

Se ha hablado de Alejandría como de un centro cultural de gran importancia.

Esta ciudad, a orillas del Nilo, fue fundada el año 331 a. C. por Alejandro Magno. Se dice que su biblioteca contenía 1.100.000 manuscritos. Los nobles y los aristócratas gustaban de rodearse de sabios., y las discusiones públicas, las reuniones en Academias y las controversias eran constantes.

Aquella enorme riqueza para la civilización desapareció cuando el califa Omán, el año 640 de nuestra Era, quemó más de medio millón de manuscritos para alimentar las calderas de los baños.

En Alejandría surgió un interés extraordinario por el estudio de la Tierra, que dio origen a la Geografía. Gracias a él, Piteas viajó hasta el Norte de Europa, Eratóstenes pudo medir el meridiano terrestre, calcular el radio de nuestro Globo y demostrar que la Tierra era redonda.

La ingeniería avanzará espectacularmente gracias a los trabajos de Empédocles de Agrigento – inventor de un calorífero -, Ctesibio – constructor de una bomba contra incendios, de un autómata y una bomba para elevar agua -, Filón de Bizancio creador de fuentes móviles – y Arquímedes de Siracusa – inventor de las poleas compuestas y de un cañón que lanzaba pequeños proyectiles gracias al agua -.

El estudio matemático será fundamental para el desarrollo de otras ciencias como la astronomía, realizando las primeras especulaciones sobre la posibilidad de que la Tierra fuera plana y estuviera flotando en el espacio, no sujeta a algún elemento como se creía hasta ese momento.

Pitágoras ya planteó la posibilidad de la esfericidad mientras que Anaximandro señaló que la Tierra era el centro de un conjunto, girando en círculos a su alrededor la Luna, el Sol y las estrellas, teoría que fue ampliada por Aristóteles quien introdujo los planetas en su sistema.

Sin embargo, Aristarco de Samos ya planteó que la Tierra era un planeta más por lo que debía girar alrededor del Sol.

En el tratado Tamaño y distancias del Sol y de la Luna, Aristarco de Samos  determinó dichos valores a partir del diámetro aparente de la Luna, que estimó en 2° (en vez de 30′), y el ángulo Luna, Tierra, Sol en el momento de estar la Luna en cuadratura, que estimó en 87° (en vez de 89° 50′).

Los resultados obtenidos fueron: que la distancia de la tierra al Sol era de 19 veces la de la Tierra a la Luna (en realidad, 400); que el diámetro del Sol es 6,75 veces el de la tierra (en realidad, 109), etc., es decir, que los datos hallados quedaron afectados por los errores numéricos de los datos.

Ahora bien, el valor del diámetro aparente del Sol y de la Luna fue estimado por el propio Aristarco, según testimonio de Arquímedes, en 30′, razón por la cual hemos de suponer que la obra que analizamos fue un trabajo de juventud, puesto que el valor empleado (2º) como punto de partida era notoriamente exagerado.

Este detalle, por otra parte, explica que en la citada obra no se encuentre ninguna alusión a su teoría heliocéntrica, que, al igual que la correcta determinación de los diámetros aparentes del Sol y de la Luna, sería resultado de investigaciones posteriores.

hipocrates

Miniatura de las Epístolas de Hipócrates, del siglo XV, con la imagen de Demócrito e Hipócrates. Demócrito, famoso por su doctrina del atomismo, que explica la realidad como un conjunto de átomos, fue también matemático y astrónomo. A Hipócrates, el médico más famoso de la Grecia antigua, se le atribuyen todos los tratados de medicina de su época.

PARA SABER MAS…
La ciencia conoció un auge extraordinario durante el helenismo. En Alejandría, los soberanos lágidas garantizaron el libre desarrollo de las matemáticas, las ciencias naturales y la medicina, y financiaron con generosidad investigaciones y experimentos.

Animados por este impulso filantrópico e imbuidos por el espíritu aristotélico, que preconizaba la clasificación de los saberes, los científicos hicieron de la especialización su método de trabajo.

En el campo de las ciencias exactas, Euclides (s. III a. C.), que sistematizó la geometría de su tiempo, abordó en sus Elementos la aritmética, la planimetría, los números irracionales y la estereométria.

La propagación y refracción de la luz también fue analizada por él en otra de sus obras, La Óptica. Un alumno aventajado de Euclides fueArquímedes (287-212 a. C.), que logró resolver ecuaciones de tercer grado y calculó ocho incógnitas a partir de siete ecuaciones.

Entre sus numerosos descubrimientos figuran el peso específico de los cuerpos -fundamento de su célebre principio-, la ley del centro de gravedad y la ley de la palanca.

También aludió a la curvatura de las radiaciones y calculó sistemas de poleas y planos inclinados, además de inventar un buen número de máquinas.

Ctesibio (s. III a. C.), ingeniero alejandrino de gran talento, contribuyó a ampliar la panoplia de artilugios griegos con la construcción de automatismos, órganos y juegos de artificio sin otra aplicación práctica que la de deleitar a la sociedad cortesana.

Su arco de torsión, que revolucionó la técnica militar, y el hecho de que fuera el primero en utilizar la presión atmosférica fueron el contrapunto a la vertiente lúdica de la mayoría de sus inventos.

El talante empírico y práctico de la nueva ciencia griega también encontró acomodo en disciplinas como la astronomía, la astrología y la geografía. Los astrónomos helenísticos adoptaron los métodos de observación de los babilonios y sus resultados, para elaborar la meritoria hipótesis de una concepción heliocéntrica del universo.

Aristarco de Samos (320-250 a. C.) colocó el Sol como punto fijo en el centro de su sistema y afirmó que la Tierra giraba sobre su eje además de hacerlo en torno al astro rey.

Siglos más tarde, Nicolás Copérnico recuperaría estas teorías para elaborar su famosa revolución copernicana, que halló tantos detractores como en su tiempo los tuvo Aristarco, cuyas ideas fueron tachadas de impías por los emergentes filósofos estoicos.

PARA AMPLIAR:

Ver: Biografia de Arquimedes

Ver: Biografia de Thales de Mileto

Ver: Biografia de Pitágoras

Ver: Biografia de Euclides

Ver: Biografía de Hipócrates

Fuente Consultada:
Historia Universal Tomo 4 Alejandro Magno y el Mundo Griego – Clarín
Hábitos y Costumbres del Pasado Reader´s Digest
Colección: Como Vivían  – Los Romanos Susaeta
Historia Para Primer Año José María Ramallo
Civilizaciones de Occidente Toma A de Jackson Spielvogel

Eratostenes:Medición del Radio Terrestre En La Antiguedad

Eratóstenes: Medición del Radio Terrestre

HISTORIA DE LA MEDICIÓN DEL RADIO DE LA TIERRA: Los sabios de la Grecia antigua no compartían la idea de sus antepasados de que la Tierra era un disco sostenido por cuatro elefantes subidos a una enorme tortuga marina.

Más bien creían que el planeta era esférico, una idea postulada hacia 500 a.C. por los seguidores de Pitágoras, que consideraban la esfera como la forma perfecta.

Al astrónomo griego Eratóstenes se atribuye el haber medido por primera vez la circunferencia terrestre en el año 230 a.C.

Razonó que si el planeta es una esfera, entonces la línea que une dos lugares cualesquiera forzosamente es un arco. Si lograba medir la longitud de éste como una proporción de 360 grados (un círculo completo), obtendría una medida a partir de la cual podría calcular la circunferencia total.

ERATOSTENES:(275 – 194 a.c. ) Geógrafo, matemático, astrónomo, poeta y filósofo griego nacido en Cirene. Fue discípulo de Aristón de Chios de Lisaninas de Cirene y de Calimaco y contemporáneo de Arquímedes y Apolonio.

Dijo Montucla que fué un hombre excepcional, que sobresalió en todos los géneros del saber humano, pues fué notable como orador , poéta, anticuario, matemático y filósofo por lo que algunos le dieron el nombre de Pentatlos, que se aplicaba a los atletas que vencían en las cinco luchas de los juegos olímpicos.

Parece que vivió en Atenas hasta que por su fama , en tiempo de Tolomeo Evergetes, este le llamó a Alejandría y le puso al frente de la famosa biblioteca de aquella ciudad, siendo muy probable que le encargara a si mismo de la construcción de las grandes armillas de que se sirvieron durante muchos años los astrónomos de la escuela de Alejandría.

Habiendo comprobado que en Alejandría el día del solsticio de verano el sol no distaba del cenit más que la quincuagésima parte de circunferencia del gran círculo de la esfera, adoptando la cantidad de 252.000 estadios como la longitud total del meridiano.

El estadio egipcio tenía 300 codos, por lo que puede calcularse en unos 40.000.000 m. la referida longitud.

  Icografía Mostrando el Razonamiento de Eratóstenes: 

Para medir la distancia de Alejandría a Siena envío un servidor, que fue contando los pasos. Esa distancia es de unos 800 Km. aproximadamente.

El angulo @ lo calculó en base a la altura de la torre en Siena y el largo de la sombra proyectada, justo cuando en Alejandria el sol caía verticalmente, osea al medio dia. Dicho angulo es de 7 grados, que es el mismo que forman los dos radios terrestres en el centro de la Tierra.

Con estos datos razonó así: Si para un ángulo de 7 grado la distancia es de 800 Km. cuanto será para los 360 grados correspondiente a toda la circunferencia de la Tierra?.

Como 7 grados entra unas 50 veces en los 360 grados, multiplicó 50 por 800 igual a: 40.000 km. de perímetro. Dividiendo esta distancia por el número Pi, obtuvo el diámetro que es igual a: 13.100 Km.

El valor exacto es de: 12890 Km. , que indica que calculo dicha medida con un error del 1%.

Pappus cita una obra de este autor que se titulaba De locis et meridiates, que sin duda, trataba del problema de la duplicación del cubo, para lo cual imaginó un instrumento llamado mesolabio, que señalaba las dos media proporcionales. El mismo Pappus explica la construcción del referido instrumento en las Colecciones matemática.

Entre sus demás trabajos los antiguos señalaron las Geográficas de las que se conservan algunos fragmento, citados por Polibio, Estrabón, Marciano, Plinio y otros autores. Son dignas también de mencionarse sus Cosmografías, en las que procura señalar las fechas de los principales acontecimientos mencionados por la historia, y el Tratado sobre la Antigua comedia Atica.

La lista completa de las obras que se atribuyen a Eratóstenes y los fragmentos que se conservan de ellas se encuentran en la Erathostenica de Bernhardy (Berlin, 1822).  Parece que tambien fué inteligente en música, pues Tolomeo y Porfirio hablan de un libro de Eratóstenes en el que trataba de las porciones musicales; en él dividía las cuerdas del tetracordio en los tres géneros, diátonico, cromático y enharmónico, cuya división explicaba mediante una teoría especial. Perdió las vista a consecuencia de una oftalmia, enfermedad que ha sido siempre la plaga del Nilo.

Y dícese que no pudiendo leer, se suicidó.

El calendario juliano fue ideado por Eratóstenes. Señaló la oblicuidad de la Eclíptica en 23 grados 51´20″. Inventó también el algoritmo denominado criba de Eratóstenes.