Cólera en Argentina

Biografia de Ambrosetti Juan B. Naturalista Argentino

Resumen de la Obra Científica y Literaria de Ambrosetti Juan Bautista

Juan B. Ambrosetti. Fue un paleontólogo, arqueólogo e historiador. Nació en Gualeguay, provincia de Entre Ríos, el 22 de agosto de 1865. Fue el iniciador en el país de la exploración arqueológica con criterio estrictamente científico y el primero en realizar estudios sistemáticos del folklore nacional por lo que fue llamado el “Padre de la Ciencia Folklórica”.

Los estudios etnográficos y arqueológicos efectuados por Juan B. Ambrosetti (1866-1917) le llevaron a realizar exploraciones que abarcaron las dos terceras partes del territorio argentino y a realizar pacientes trabajos de gabinete, a fin de analizar las reliquias encontradas para descifrar el pasado remoto de estas tierras.

Los estudios etnográficos y arqueológicos efectuados por Juan B. Ambrosetti (1866-1917) le llevaron a realizar exploraciones que abarcaron las dos terceras partes del territorio argentino y a realizar pacientes trabajos de gabinete, a fin de analizar las reliquias encontradas para descifrar el pasado remoto de estas tierras.

ambrosetti juan bautista

En 1866, concluidos sus estudios secundarios en el Colegio Nacional de Buenos Aires, participó, como simple cronista, en una expedición científica que partió hacia el Chaco.

A su regreso se detuvo en Paraná, donde visitó el Museo que Pedro Scalabrini había fundado dos años antes con el propósito de reunir y conservar los recuerdos de las tribus indígenas, ejemplares de la flora, la fauna y los minerales argentinos y, sobre todo, los fósiles que constituyen la prueba de las épocas que ha pasado nuestro suelo.

Contagiado por el entusiasmo del famoso naturalista italiano, Ambrosetti se incorporó al Museo de Paraná, realizando sus primeros estudios de botánica, zoología y geografía y orientándose, luego, hacia la arqueología, la etnografía y el folklore, dominios en los que realizó una extraordinaria labor.

Las numerosas expediciones que realizó le permitieron reunir una cantidad de piezas, que pasaron al Museo Etnográfico de la Facultad de Filosofía y Letras de Buenos Aires, que fundó en 1906, sobre la base de trescientas, sesenta piezas que habían donado varios particulares, las cuales aumentaron durante los diez años que dirigió la institución a la cifra de veinticuatro mil. Ambrosetti descubrió, y luego describió, en Quilmes y La Paya dos importantes “ciudades indígenas”.

En 1908 efectuó el descubrimiento del Pucará de Tilcara, magnífica revelación científica del pasado que encontró luego de efectuar sistemáticas exploraciones en la quebrada de Humahuaca en busca de un viejo pueblo indígena, del cual había hallado noticias en antiguos cronistas. Nuevas expediciones, organizadas en los años siguientes, le condujeron al descubrimiento de toda una cultura.

vista pucara de tilcara

La bibliografía de Ambrosetti abarca más de sesenta títulos, de los que se destacan los que se refieren a cuestiones arqueológicas: Las grutas pintadas, contiene descripciones de grutas y petroglifos de la provincia de Salta; El símbolo de la serpiente, es un estudio de la evolución de la iconografía de este animal en la alfarería funeraria de los valles calchaquíes; Los monumentos megalíticos del valle de Tafí describe su descubrimiento, en la provincia de Tucumán, de una civilización autóctona, independiente de la de los incas; El sepulcro de La Paya es un estudio de las ruinas de la ciudad indígena por él descubierta; El bronce en la región calchaquí contiene un análisis del problema de la metalurgia indígena. Sus viajes por el interior del país dieron origen a sus trabajos: Viaje a la Pampa Central; Paseo a los Andes y Por los valles calchaquíes.

Sus estudios folklóricos los inició en 1893 estudiando el folklore misionero y el gaucho, y en 1917 publicó Leyendas y supersticiones, obra en que analizó las del noroeste, el litoral y la pampa.

“Cuando la arqueología era sinónimo de entusiasmo —ha dicho Fernando Márquez Miranda— apareció Ambrosetti. Antes de él sólo había ensayos apurados. Después suyo, una generación de estudiosos dotados de un método científico que él contribuyó en gran parte a crear”.

La obra de Ambrosetti se prolongó en la labor de su discípulo Salvador Debenedetti (1884-930), que fué su sucesor en la dirección del Museo Etnográfico.

OTROS DESTACADOS NATURALISTA ARGENTINOS:

En el terreno de las ciencias naturales, que es el dominio científico que ha adquirido mayor desarrollo en nuestro país, se han destacado varios hombres de ciencia.

Carlos Ameghino (1865-1936), eficaz colaborador de su hermano Florentino, pasó años enteros en la Patagonia, explorando esa amplia zona. “El descubrimiento de las antiguas {aunas mamalógicas de la Patagonia —escribió Florentino Ameghino—, debido a las exploraciones que desde hace quince años prosigue con incesante perseverancia el naturalista Carlos Ameghino, ha dado un vuelco a las ideas concernientes al origen, desarrollo, evolución y dispersión de los mamíferos”.

Como reconocimiento a esa eficaz ayuda que le prestara en sus investigaciones, nuestro sabio designó con el nombre de Caro-loameghinidae uno de los troncos de la filogenia mamalógica.

Eduardo L. Holmberg (1852-1937), fundador y primer
director del Jardín Zoológico de Buenos Aires, durante cuarenta años se dedicó a la enseñanza y constantemente impulsó el estudio de las ciencias naturales. Se destacó por su trabajos sobre los arácnidos e insectos.

promovió la difusión de las distintas ramas de las ciencias naturales con la fundación de las revistas El naturalista argentino (1878) y Revista argentina de historia natural (1891), que tuvieron breve vida. En 1901 colaboró en la constitución de una asociación destinada a reunir a los naturalistas de nuestro país, con el objeto de facilitar la producción científica en el terreno de las ciencias naturales. Tal asociación aún existente —Sociedad Argentina de Ciencias Naturales— empezó a publicar en 1912 la revista Physis, en cuyas páginas Holmberg publicó varios trabajos científicos.

Ángel Gallardo (1867-1934), sucesor de Ameghino en la dirección del Museo de Buenos Aires —que desde 1923 empezó a denominarse “Museo Nacional de Historia Natural Bernar-dino Rivadavia”—, se especializó en el estudio de la herencia biológica, llegando a sostener que la división celular es un fenómeno de carácter coloidal, y en el estudio de los insectos, en particular de las hormigas.

Cristóbal M. Hicken (1876-1933) se particularizó en el estudio de la flora sudamericana. Fruto de sus viajes por nuestro continente fueron los ciento cincuenta mil ejemplares de plantas y los diez mil libros sobre la especialidad que constituyeron el Darwinion, nombre con que designó su Museo y Biblioteca, que donó al Estado.

Miguel Lillo (1862-931) fué otra figura sobresaliente en el campo de los estudios botánicos, en especial en el estudio de los árboles. Las colecciones botánicas que reunió durante sus cuarenta años de actuación en Tucumán las donó a la Universidad de su provincia natal, que sobre esa base creó el Instituto de Investigaciones Botánicas “Miguel Lillo”.

Fuente Consultada:Historia de la Cultura Argentina Artes-Letras-Ciencias de Manuel Horacio Solari Editorial “El Ateneo”

Fecha Primer Nacimiento Por Fecundacion In Vitro Bebe Probeta

Fecha Primer Nacimiento Por Fecundación In Vitro

El 25 de julio de 1978, en el Hospital General de Oldham, cerca de Manchester (RU), Lesley Brown dio a luz una niña sana. Era el resultado de una técnica pionera que había sido desarrollada para ayudar a concebir a mujeres con las trompas de Falopio obstruidas o ausentes. El nacimiento de Louise Brown fue un motivo especial de celebración: era el primer bebé del mundo concebido con éxito mediante FIV.

Leslie Brown no podía concebir: tenía obstruidas las trompas de Falopio y los espermatozoos no podían alcanzar sus óvulos. Sin embargo, a finales de la década de 1970, los científicos desarrollaron un procedimiento que le dio esperanzas.

La fecundación in vitro (en vidrio, es decir, en un recipiente de laboratorio) comprendía el tratamiento de la mujer con fármacos fertilizantes para estimular la ovulación, la extracción de óvulos de sus ovarios y la unión de un espermatozoo y un ovario en una placa de Petri.

Los científicos proporcionaban las condiciones adecuadas para la fecundación y controlaban los primeros días de desarrollo embrionario. Luego, el diminuto embrión (apenas un saco de células) se implantaba en el útero materno para seguir una gestación normal.

Como en una película de ficción en julio nació en Inglaterra Louise Brown, el primer ser humano concebido fuera del útero. Para Lesley y John Brown, la concepción extrauterina no era una pesadilla sino un milagro. La pareja no podía tener hijos y acudió al ginecólogo Patrick Steptoe y a su colaborador Robert Edwards, médico de la Universidad de Cambridge, que durante más de una década habían experimentado con la fecundación in vitro.

Para conseguir el embarazo, se extrae un óvulo de los ovarios de la paciente, se fecunda con el esperma de un donante (lo ideal es que sea de su compañero) y se reimplanta en el útero.

Hasta que la operación dio resultado con Lesley Brown, los embriones siempre habían muerto antes o justo después de la implantación.

La fecundación in vitro se convirtió en algo común desde entonces (aunque sus resultados sólo son del 16 %), pero en su época provocó condenas y desconfianza, en parte porque Steptoe y Edwards vendieron la historia a un periódico de Londres en lugar de hacerla pública en una revista médica.

Mucha gente consideró la idea de los mamíferos clónicos, sobre todo humanos, aún más alarmante.

El relato sobre Los niños del Brasil de Ira Levin, en la que un médico malévolo «fabrica» un ejército de bebés clónicos de Hitler, alimentaron la histeria popular.

Aunque muchas de las cuestiones éticas de la ingeniería genética todavía no se han resuelto, sus aplicaciones más benignas han incluido logros tan importantes como la producción masiva de proteínas como la insulina y las vacunas.

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nacimiento bebe probeta

El fisiólogo Robert Edwards llevaba casi veinte años perfeccionando en la universidad de Cambridge el medio necesario para la fecundación. Había logrado nutrir óvulos humanos hasta la etapa crítica en que son receptivos y en 1969 presenció la primera fecundación humana in vitro: eñ su placa de Petri observó pruebas evidentes de que un espermatozoo había penetrado en un óvulo.

Edwards desarrolló el aspecto clínico de su trabajo en colaboración con el cirujano Patrick Steptoe, que recogió óvulos de pacientes voluntarias con una sonda. Juntos resolvieron otros problemas técnicos: controlaron con fármacos el ciclo menstrual de sus pacientes para saber cuándo estaban listos los óvulos para su extracción y mejoraron un método para devolver los embriones al útero.

Durante la mayor parte de su trabajo, Edwards y Steptoe debieron soportar el rechazo de quienes los llamaban «deshumanizadores»; sin embargo, estas críticas quedaron silenciadas cuando nació Louise Brown y el estado de madre e hija fue calificado de excelente.

Desde el nacimiento de Louise Brown, las técnicas de Edwards y Steptoe (imagen abajo) han sido adoptadas y mejoradas por hospitales de todo el mundo. Se han desarrolfado fármacos que se basan en hormonas naturales para estimular así la producción de óvulos, y además la fecundación puede ser asistida mediante inyección intracitoplasmática, un método que -consiste en inyectar directamente, en el óvulo un solo espermatozoo.

medicos cientificos bebe probeta

 

CONCEPTO BASICO DE LA REPRODUCCIÓN HUMANA

Todos los seres vivos están preparados para cumplir con la función de reproducción, la cual garantiza la perpetuación de la especie a través de las diferentes generaciones. En el ser humano, la reproducción es un componente de la sexualidad, que permite adquirir un rol trascendente en el desarrollo personal y en la evolución de todos los aspectos de la personalidad.

El proceso clave de la reproducción es la unión de dos células, una femenina y otra masculina: las células sexuales o gametas (del griego gametées, marido, o gameteé, esposa).

La gameta masculina, o espermatozoide, presenta tres zonas bien diferenciadas: la cabeza, una zona intermedia y la cola.

Cabeza. Es la zona superior y más ancha de la célula; en ella se encuentra el núcleo celular con el ADN. En la parte anterior de la cabeza se halla el acrosoma, que se origina a partir del aparato de Golgi. Se trata de una vesícula cargada de enzimas que le permitirán atravesar la capa protectora que rodea a la gameta femenina.

• Zona intermedia. Se une a la cabeza por medio del cuello, en el que se hallan dos centríolos. Uno de ellos origina el filamento axial, que recorre el espermatozoide desde esta zona intermedia hasta el final de la cola. Este segmento está cargado de mitocondrias, organelas que aportarán la energía necesaria para el intenso movimiento del espermatozoide.

• Cola. Está formada por el filamento axial, rodeado por una vaina fibrosa (fibras proteicas densamente enrolladas en forma de hélice) que se va reduciendo progresivamente hasta desaparecer. Ese filamento constituye el flagelo del espermatozoide, y es el responsable de su movilidad. Gracias a su cola, la gameta masculina se mueve intensa y enérgicamente, y nada a través de una serie de conductos que lo conducen al óvulo.

partes de un espermatozoide

La gameta femenina es el óvulo.

Tiene forma esférica, y es la célula más grande de todo el cuerpo humano: mide, en promedio, unos 0,12 mm de diámetro. En comparación con la gameta masculina, es unas cien mil veces más grande.

Otra de las diferencias con el espermatozoide es el grado de movilidad; la gameta femenina carece de flagelo y es prácticamente inmóvil: se desplaza desde el ovario al útero impulsada por los movimientos peristálticos de las trompas de Falopio.

• Núcleo. Es pequeño, en relación con el total de su volumen, y generalmente se ubica en un extremo. Esto da lugar a la diferenciación del polo animal, que es el que contiene al núcleo, y ei polo vegetativo.

• Citoplasma. Contiene granulos de sustancias nutritivas en suspensión (vitelo), principalmente proteínas y grasas.

• Membranas. La membrana celular, o membrana vitelina, está rodeada por otras dos envolturas, la membrana pelúcida y, más externamente, por un conjunto de células -provenientes del folículo que le dio origen al óvulo-, que constituyen la corona radiada.

partes de un ovulo

Etapas del Desarrollo Fisico del Ser Humano Sus Caracteristicas

Etapas del Desarrollo Físico del Ser Humano
Sus Características

El crecimiento comienza en el momento de la concepción y continúa en progresivo aumento durante los seis primeros meses del embarazo. A partir de entonces se vuelve más lento, durante un período que abarca la primera infancia y la niñez, hasta el breve aumento de ritmo que se produce durante la pubertad. Por lo que hace a la talla, el crecimiento se detiene hacia los veinte años.

La mayor parte del primer ciclo de crecimiento ocurre por división celular, pero a continuación se vuelve progresivamente más importante el crecimiento de las propias células, una vez que éstas disponen de todos sus complementos. Por ello es tan importante cualquier daño al feto durante su desarrollo, ya que tendrá graves consecuencias a largo plazo en el proceso de crecimiento.

El crecimiento en el útero y durante el primer año de vida depende casi enteramente de la nutrición. Los bebés crecen más rápido si se los alimenta más y los niños desnutridos sufren una desventaja en esta etapa del crecimiento infantil, ya que ésta contribuye a casi la mitad del total del crecimiento del ser humano.

El Crecimiento en la Infancia

Hacia el final del primer año de vida postnatal, el control del proceso cambia de la dependencia de la nutrición a la dependencia del aumento de la secreción de la hormona del crecimiento . La hormona del crecimiento es segregada por la glándula pituitaria y el ritmo al que crecen los niños depende de la cantidad de hormona segregada: los niños altos se convierten en adultos altos al crecer regularmente a un ritmo más rápido que sus compañeros más bajos.

El crecimiento durante la infancia continúa a un ritmo que disminuye lentamente hasta interrumpirse al comienzo de la pubertad. El aumento de la estatura durante toda la infancia es similar al que se produce durante el primer año. Sin embargo, la cantidad y el ritmo del crecimiento durante la pubertad determinan la estatura adulta de hombres y mujeres.

La Pubertad

Durante el duodécimo año de vida aparecen las características sexuales secundarias en el 50% de los chicos y chicas. En las chicas, éstas incluyen el crecimiento de los pechos, y en los chicos el crecimiento de los testículos y, más tarde, la adquisición de la voz grave y el crecimiento del vello axilar y púbico en ambos sexos. En el 3% de los niños, este desarrollo se produce antes de los 9 años, y en el 97% de los casos aparece alguna característica sexual secundaria hacia los 14 años.

En cuanto los ovarios comienzan a segregar suficiente estrógeno como para estimular el desarrollo de las mamas (el primer cambio en la pubertad femenina), el ritmo de crecimiento aumenta como resultado del simultáneo aumento de la secreción de hormona del crecimiento. A esta edad, la estatura alcanzada por niños y niñas es prácticamente la misma, de modo que las niñas comienzan su crecimiento a partir de una talla promedio de 1,40 m. Durante la pubertad femenina se agregan otros 20 centímetros a esta estatura.

En este período las chicas crecen a un ritmo cada vez más intenso durante unos dieciocho meses; luego, el ritmo comienza a disminuir. Hacia ese momento, las cantidades fluctuantes de estrógeno han producido un engrasamiento de las paredes del útero, de manera que la disminución del estrógeno produce un desprendimiento de los tejidos, junto a la pérdida de sangre. Los intervalos entre las primeras reglas tienen escasa importancia biológica, porque la ovulación no se regulariza hasta al menos 18 meses después.

Las características sexuales secundarias aparecen en los varones más o menos al mismo tiempo que el crecimiento de los pechos en las niñas. El crecimiento de los primeros sigue la misma curva (en desaceleración) propia de la infancia durante los dos primeros años de desarrollo de la pubertad, y alcanzan una altura media de 1,50 m, antes de que comience la etapa de crecimiento de la pubertad.

Dado que la tes tosterona producida por los testículos es un estimulante del crecimiento más potente que el estrógeno, el punto culminante del ritmo de crecimiento de los niños es superior al de las niñas, pero dura menos tiempo. Mientras que los primeros comienzan a crecer dos años más tarde que las muchachas, dejan de crecer sólo un año más tarde, a los 16, en lugar de a los 15 como las chicas.

etapas del desarrollo humano: infancia-madurez-vejez

La altura de un niño al año de edad es casi igual al aumento de su estatura durante el resto de la infancia, y la altura a los dos años es casi la mitad de su estatura adulta. El ritmo de crecimiento disminuye al año de edad, pero vuelve a acelerarse en la pubertad. A pesar de que la mayoría de los chicos y chicas comienzan la pubertad (la aparición de las características sexuales secundarias) a los 12 o 13 años, el crecimiento adolescente comienza dos años antes en las niñas. Como promedio, las muchachas alcanzarán su estatura adulta a los 15 años y los chicos a los 16.

La etapa masculina de crecimiento añade aproximadamente 25 centímetros en altura, de modo que la altura final en los hombres es, en promedio, 12,6 centímetros superior a la de las mujeres adultas. Esto se debe básicamente a la prolongación del crecimiento infantil en el hombre, y no al componente del desarrollo de la pubertad, que es sólo ligeramente superior en los chicos.

En cuanto comienza la secreción de testosterona en los testículos, comienza la espermatogénesis (producción de espermatozoides) en los tubos seminíferos. La testosterona también estimula el desarrollo muscular y el crecimiento de vello en el cuerpo, por ejemplo, en el pecho.

LA PUBERTAD EN LA MUJER

El período de la vida que conduce al niño desde su infancia hasta el estado adulto se denomina pubertad (de la palabra latina pubes: pelo). En efecto, entre otras características sexuales, es en este momento de la vida cuando aparece el vello púbico.

Los primeros signos de la pubertad se observan generalmente hacia los once años. Es la llamada fase pubescente, aunque en realidad habríamos de matizar: el origen racial, el clima, la herencia familiar, las condiciones de vida, de higiene, de alimentación, pueden adelantar o retrasar esta fecha. En los países tropicales, por ejemplo, las jóvenes son más precoces, mientras que en los países nórdicos su desarrollo se produce más lentamente.
Las primeras reglas aparecen generalmente entre los once y quince años, siendo los trece la edad media.

Los dos o tres años siguientes constituyen el período pubescente, durante el cual pueden producirse numerosas perturbaciones en el ciclo menstrual. Se ignora todavía cómo la glándula hipófisis, responsable de este proceso, se pone a segregar las hormonas que van a estimular la función ovárica.
pubertad precoz, pubertad tardía
Que una joven bien desarrollada tenga sus reglas antes de la media establecida, dentro de los límites ya indicados, no es obligatoriamente el signo de una anomalía. Puede tratarse de una pubertad precoz, aunque completamente normal.

En otros casos puede aparecer —a veces en los primeros años de vida— una vellosidad púbica, por ejemplo, o un desarrollo mamario precoces. Estas variaciones pueden ser absolutamente benignas, pero ésto no podrá comprobarse hasta que hayan sido practicados serios exámenes médicos y una larga vigilancia de su evolución.

Los retrasos pubescentes, pubertad simplemente distinta o ausencia de pubertad normal, pueden ser consecuencia de una insuficiencia de las glándulas sexuales. Pero a veces se deben a causas mucho más ocultas, psíquicas por ejemplo. En el primer caso, cuando existe una insuficiencia de las glándulas sexuales, los exámenes médicos permitirán al doctor prescribir un tratamiento apropiado. En el segundo caso, cuando el retraso se debe a una causa psíquica, bastará generalmente con dejar que los acontecimientos se desarrollen a su ritmo, si bien en ocasiones será necesario recurrir a la psicoterapia.

EXÁMENES GINECOLÓGICOS

Las aprensiones que una mujer puede experimentar frente a un examen del ginecólogo son comprensibles pero injustificadas.

Es difícil combatir los reflejos de pudor que las costumbres y educación han impuesto tradicionalmente a la mujer. Sin embargo, a este respecto, nuestra era está conociendo un cierto tipo de revolución: las cuestiones sexuales no están ya rodeadas de ese halo de misterio. La sexología, la información sexual, han hecho ceder muchas resistencias; se habla del sexo, se descubre el cuerpo con mayor facilidad en casa y en las playas.

Todo esto contribuye a disminuir la angustia que puede sentirse al acudir a un examen ginecológico. La evolución de las costumbres en ese sentido se produce en interés de la mujer, que acudirá a la consulta con más libertad y menos prejuicios.

A diferencia del hombre, las mujeres están sometidas con frecuencia a trastornos, molestias, fatigas, pequeños malestares diversos cuyo origen ha ae buscarse en el funcionamiento de sus órganos genitales. Deberán por ello ser examinados y su evolución seguida con regularidad por un especialista.
Si las aprensiones son irreprimibles y conllevan un cierto nerviosismo, el ginecólogo prescribirá un sedante antes de la consulta.

LA FORMACIÓN DE LOS SENOS

LA FUNCIÓN PRIMORDIAL DE LOS SENOS: Las glándulas mamarias no son un privilegio exclusivo de la mujer; por un extraño designio de la naturaleza, estas mismas glándulas se encuentran también en el hombre, aunque sólo en la mujer alcanzan su pleno desarrollo y no se activan hasta finalizado el embarazo. Si bien el desarrollo de las glándulas mamarias se produce ya desde el estado fetal, prolongándose durante toda la infancia hasta la pubertad, su desarrollo se desencadena y acelera repentinamente al iniciarse la función ovulatoria.

el seno de la mujer

El desarrollo de los senos en una jovencita es el signo anticipador de la transformación que va a experimentar su cuerpo, disponiéndose para la procreación. Generalmente precede a la aparición de vello en el pubis y axilas y las primeras reglas, consecuencia de la primera ovulación. Los senos aparecen entre los nueve y los trece años, siendo la edad media los once años y medio. Todas estas transformaciones dependen de las hormonas sexuales segregadas por los ovarios, a su vez bajo el control del hipotálamo y la hipófisis.

En algunas ocasiones, tanto si es niño como niña, se produce en el recién nacido un desarrollo temporal de los senos, frecuentemente acompañado por el derrame de un líquido muy similar a la leche llamado, vestigios de una vieja tradición, leche de bruja. Ello es debido a que, desde el estado fetal, las glándulas mamarias alcanzan ya un desarrollo lo suficientemente importante como para permitirles ser sensibles a los estrógenos, hormonas maternas elevadas durante el embarazo.

Este sorprendente fenómeno nos recuerda desde los albores de la vida la función de los senos: la lactación.

En la cima de los senos se encuentra la protuberancia del pezón. Existen en él de diez a doce orificios de donde mana la leche al recién nacido. Está sostenido por fibras musculares que le estimulan a dilatarse o contraerse. La piel que rodea el pezón, particularmente fina y delicada, es coloreada, de una tonalidad rosácea en las rubias y pelirrojas, y marrón en las morenas.

Se trata de la aréola, cuya dimensión media es de 4 a 5 centímetros de diámetro, aunque en algunas mujeres puede ser mucho mayor. Su color se oscurece notablemente al comienzo del embarazo. La superficie de la aréola está sembrada de pequeñas protuberancias, cuyo tamaño se aproxima a la cabeza de un alfiler, y de las que nace un vello muy fino, apenas perceptible.

Bajo la epidermis de los senos existen cantidad de pequeñas glándulas, como racimos de uva. De cada una de ellas parte un estrecho canal que recoge la leche; el conjunto de estos canales va a parar a canales más importantes, que desembocan en el pezón. Entre los glóbulos de las glándulas se encuentra un tejido de sostén y una cierta cantidad de grasa, que varía considerablemente de una mujer a otra.

En cuanto a la leche misma, su materia prima es el extracto de la sangre que riega abundantemeníe los senos, y su producción depende de la acción de las hormonas segregadas por la hipófisis, de manera especial la prolactina. La preparación para la función de la lactancia durante el embarazo, es la que confiere a los senos su pleno desarrollo.

Finalmente, aunque no es un detalle secundario, el seno constituye una zona erógena privilegiada; durante el acto sexual, su comportamiento difiere de una mujer a otra; generalmente se hincha y endurece, al tiempo que el pezón se eleva por erección.

LA MENSTRUACIÓN:

El hombre es entre los mamíferos la especie más numerosa de la tierra, y la única que se encuentra en continua expansión; ésto es debido a su gran actividad sexual y a su excepcional fecundidad. En la mayoría de los mamíferos, con excepción hecha de algunos primates, las hembras no son fecundas más que una o dos veces por año, en el momento del celo; la mujer lo es todos los meses, es decir, de seis a doce veces más.

En suma, si en la gran lucha por la vida el hombre, ese animal tan frágil, no ha sido eliminado por selección natural, se debe sin duda al desarrollo de su cerebro y, por consiguiente, a su inteligencia. Pero ante todo, a ese asombroso perfeccionamiento experimentado en el sistema de reproducción que constituyen el ciclo ovárico y el ciclo menstrual.

Estos dos términos cubren un mismo fenómeno, pero no son sinónimos: se llama ciclo ovárico a la maduración de óvulos por el ovario, y ciclo Menstrual, la vuelta periódica de las reglas.

Cantidad y fluidez: Es evidentemente difícil evaluar la cantidad de sangre perdida en el curso de las reglas, aunque puede estimarse en unos 750 gramos aproximadamente. Pero, aun permaneciendo dentro de los límites normales, una mujer puede perder dos veces más o dos veces menos. Por otra parte, el líquido de las reglas no se compone únicamente de sangre: aparte de los restos desprendidos de la mucosa, contiene también una mayor o menor cantidad de serosidad, líquido bastante parecido al agua salada que lo diluye.

Habitualmente, el flujo menstrual permanece fluido. Pero puede ocurrir que sea muy abundante, en cuyo caso la sangre no ha tenido tiempo de sufrir las modificaciones internas que la hacen incoagulable; se observa entonces la formación de coágulos. Todas las afecciones genitales acompañadas de abundantes pérdidas de sangre (pólipos, fibromas, trastornos glandulares, aborto) se acompañan de eliminación de coágulos.

Duración de la Menstruación: La mayoría de las mujeres tienen pérdidas durante tres o cuatro días, aunque algunas sangran sólo durante dos días y otras, por el contrario, durante una semana, aun tratántose en ambos casos de reglas perfectamente normales. Sin embargo, se consideran insuficientes aquellas que no duran más que un día, máximo dos, mientras que las reglas cuya duración supera la semana son consideradas como demasiado largas.

En general, el derrame es más abundante durante el primer y segundo días, disminuyendo después gradualmente; en algunos casos se interrumpe por un día durante la regla, para reanudarse seguidamente.

La duración y cantidad de las reglas no depende únicamente de los ovarios. En efecto, el equilibrio de las otras glándulas, la salud de todo el cuerpo, el psi-quismo, la higiene de la vida, tienen una gran influencia sobre la duración de las mismas.

Duración del ciclo menstrual: El primer día del ciclo es el primer día de la regla. La duración del ciclo es el número de días trascurridos entre este primer día y el primer día de la regla siguiente, éste último excluido. El 50 % de las mujeres tienen un ciclo cuya duración media es de veintiocho días, aunque sólo excepcionalmente se da una reguridad absoluta (una rigurosa exactitud implicaría que las reglas aparecieran regularmente el mismo día de la semana, siempre un martes por ejemplo, ya que veintiocho días componen cuatro semanas). En realidad, los ciclos suelen ser de veintisiete, veintiocho o veintinueve días. El resto de las mujeres conocen un ciclo cuya duración varía de veinticinco a treinta días. Según Schro-eder el ciclo se considera fisiológico, es decir, normal, cuando dura más de 25 días y menos de 35.

LA PUBERTAD EN EL HOMBRE:

Después de la determinación genética a nivel del óvulo fecundado y de la formación de los órganos genitales en la etapa fetal, la pubertad es la última fase de la diferenciación sexual. Doce a quince años han transcurrido entre las dos primeras y la última.

En el niño, las transformaciones más visibles son la aparición de los caracteres sexuales secundarios y el desarrollo de los órganos genitales externo. La verga crece en grosor y longitud, los testículos aumentan de volumen, al tiempo que comienzan a asegurar su doble función: primeras emisiones de esperma, primeras secreciones de testosterona. El desarrollo de la próstata y vesículas seminales no es visible.

Pubertad precoz, pubertad tardía: La hipósfisis, que por mediación de las hormonas sexuales se encuentra en el origen de la madurez pubis-cente, se pone a secretar las hormonas F.S.H. y L.H. en un momento dado, según un código preestablecido que todavía sigue siendo indescifrable.
Puede ocurrir que el proceso se desencadene antes de lo habitual. Esta precocidad carece de transcendencia, siempre y cuando el desarrollo del joven y su maduración ósea se produzcan con normalidad.

En general, las pubertades tardías no presentan ningún carácter patológico, desde el punto de vista fisiológico. Las dificultades que a veces se presentan son, ante todo, de orden psicológico. El joven de dieciséis o diecisiete años cuyo aspecto sigue siendo infantil, soporta con dificultad tener que competir con sus compañeros de apariencia más adulta. Será preciso cuidar que no se desarrolle en él un sentimiento de inferioridad, que le obligaría a adoptar un comportamiento de fracaso.

Bien entendido, es aconsejable que el desarrollo de un adolescente sea vigilado por un médico. En el caso de ausencia de pubertad normal especialmente, es necesario verificar que la causa no radica en un trastorno de las funciones hipofisarias y genital: los controles hormonales pueden ser aquí muy útiles.

El acné: Este pequeño trastorno, propio de la edad ingrata, es un efecto de la actividad hormonal en la fase pubescente: los andrógenos estimulan las glándulas sebáceas. De ahí que el acné no se produzca durante la infancia, y que desaparezca con el descenso de la actividad glandular. Existen diversos tratamientos que pueden atenuar el acné, y hasta eliminarlo por completo.

Dudas y conflictos de la pubertad

Los conflictos inconscientes: El período de la pubertad puede ser muy difícil para un adolescente mal informado, particularmente en los casos en que haya sufrido represiones o prohibiciones en materia de relaciones sexuales precoces, sin haber recibido explicación ninguna o, en todo caso, una radical desaprobación. Tanto en el niño como en la niña, la culpabilidad, vergüenza y aversión que corren el riesgo de concebir en ese momento, pueden ser catastróficas.

En el niño no se produce el fenómeno de anorexia mental (rechazo sistemático de ingerir alimentos), tan típico en la niña pubiscente, aunque pueden observarse otros trastornos, como el exhibicionismo. Con frecuencia, las depresiones y neurosis de fracaso que se manifiestan a esta edad, suelen también ser consecuencia de estos conflictos inconscientes.

El autoerotismo y la masturbación: Frecuente en la edad de la pubertad (90% de los niños y 25% de las niñas practican la masturbación), el autoerotismo ha sido considerado durante mucho tiempo como una enfermedad grave; se pensaba incluso, que estas prácticas solitarias eran el origen de todas las enfermedades y desórdenes. Estos prejuicios han sido muy combatidos.

El adolescente occidental cuenta con muy pocos medios a su alcance para satisfacer las exigencias de su instinto. Aun rodeando las relaciones sexuales precoces con más indulgencia o simple comprensión, el hombre joven de nuestra sociedad, ocupado por mucho tiempo todavía en sus estudios y aprendizajes, mantenido en una situación de dependencia económica y de irresponsabilidad, experimentará necesariamente dificultades de todos los órdenes para emprender una relación sentimental y sexual satisfactoria.

El placer solitario es para el adolescente no solamente una solución de espera, sino una etapa de su evolución sexual. En la actualidad se reconoce que cualquier oposición o prohibición sería contraproducente y perjudicial.

La homosexualidad: Se sabe que las tendencias homosexuales (del griego “homos”: parecido), son frecuentes en el momento de la pubertad, tanto en las niñas como en los niños. En general, estas relaciones particulares entre personas del mismo sexo suelen ser únicamente platónicas, aunque puede ocurrir que algunas se acompañen de relaciones sexuales.

Como el autoerotismo, a menudo son una manera de satisfacer un impulso demasiado fuerte. Son también la manifestación del narcisismo de esta edad; se ama a alguien semejante a uno mismo, otro yo, en el cual se proyecta una imagen ideal del propio yo. En la mayor parte de los casos, estas prácticas se abandonan al llegar a la edad adulta. Sin embargo, como explica Freud, “es hacia la edad de la pubertad cuando un ser toma posiciones a favor o en contra de la homosexualidad”. En este momento pueden declararse homosexualidades más duraderas.

Estas “desviaciones” temporales o permanentes plantean evidentemente un delicado problema para padres y educadores. La moral habitual que las condena sin reserva es hoy muy contestada.

EL APARATO REPRODUCTOR

aparato reproductor femenino y masculino

Ampliar: Aparato Reproductor Femenino

Ampliar: Aparato Reproductor Masculino

LA VEJEZ

Los cambios físicos asociados con la vejez se han estudiado mucho menos que los de la infancia. Es evidente que las personas mayores se vuelven más delgadas y arrugadas, a causa de la pérdida de la elasticidad de la epidermis y de la grasa subcutánea (bajo la piel); de menor estatura, debido a la compresión de las vértebras, y más vulnerables a las enfermedades.

Pero no hay normas comparables con las establecidas durante la infancia para apreciar la evolución de los individuos durante el proceso de envejecimiento, ya que éste sigue derroteros mucho más singulares. Sin embargo, a medida que aumenta la longevidad promedio, se vuelve cada vez más importante poder contar con estas normas.

La Mujer:La Menopausia

En nuestros días, la vejez no es recibida como el signo de una sabiduría lentamente adquirida, de una venerable autoridad consecuencia y resultado de largos años de experiencia. Es frecuentemente una edad de soledad, de miseria, que suele afrontarse con miedo; el abuelo no es ya el centro y alma de la familia. La aprensión frente a la vejez puede nacer muy temprano en la mujer, debido a las alteraciones que se producen en su cuerpo hacia los cincuenta años.

La menopausia, en efecto, pone el acento sobre el carácter irreversible del envejecimiento. Por otra parte, algunos psicólogos consideran que la desaparición de una función con la que la mujer se ha visto obligada a contar durante tanto tiempo, puede ser vivida, inconscientemente o no, como una castración.

Para finalizar, la sexualidad y la fecundidad han sido confundidas por tantos años, que cuando la menopausia se avecina, todavía hoy muchas mujeres temen perder su sexualidad y no experimentar ni proporcionar placer alguno.

Y sin embargo, desde el pundo de vista de la especie, la menopausia es una regulación muy sana: se sabe de hecho que los riesgos de anomalías congénitas en el niño aumentan con la edad de la madre.

La menopausia es el envejecimiento de los ovarios, que se esclerosan progresivamente con el paso del tiempo.
La irregularidad del ciclo menstrual es la primera consecuencia, seguida de la desaparición definitiva de las reglas.

La mujer nace con los folículos ováricos —en los cuales se desarrollan los óvulos— que necesitará durante toda la vida. Los folículos desaparecen a un ritmo proporcional al número de folículos que quedan: rápidamente al principio y luego cada vez más lentamente. Al nacer, la mujer tiene cerca de un millón de folículos ováricos, que disminuyen hasta unos 100.000 hacia la edad en que comienza la menstruación. Dado que se necesitan unos veinte folículos ováricos en cada menstruación (de los cuales sólo uno es seleccionado para ovular) en promedio, la mujer necesita unos 250 folículos al año por cada año de vida fértil.

La edad promedio de la menopausia es a los 51 años, de modo que hay una sobreabundancia de folículos presentes en las mujeres al nacer. La menopausia en las mujeres no está determinada por la utilización de los folículos en el ciclo menstrual sino por el proceso de su desaparición. Este proceso está, hasta cierto punto, influido por circunstancias del medio ambiente. Por ejemplo, la edad del comienzo de la menopausia es menor en las mujeres fumadoras que en las no fumadoras.

Se ha considerado que la brusca disminución de la secreción de estrógeno en las mujeres durante la menopausia es el origen de muchos síntomas, si bien los únicos que pueden asociarse con una deficiente secreción de estrógeno son las sofocaciones, la sequedad vaginal y los cambios en la piel, la osteoporosis (pérdida de la densidad de los huesos, los cuales son más propensos a las fracturas) y un aumento en el ritmo de desarrollo de la arteriosclerosis (endurecimiento de las arterias).

Estos cambios pueden provocar graves síntomas psicológicos y físicos, razón por la cual son tan importantes las terapias hormonales de sustitución en las mujeres en edad posmenopáusica.

Ahora que la esperanza de vida ha aumentado notablemente, una mujer puede vivir tres o más décadas después de la menopausia, años durante los cuales se desarrollan los efectos de la disminución de estrógeno. Los hombres padecen menos gravemente los cambios hormonales, dado que la disminución de la concentración de hormonas sexuales masculinas se da a lo largo de un período mucho más largo.

EL HOMBRE: LA ANDROPAUSIA

Muchas veces se quisiera encontrar en el hombre un equivalente a la menopausia femenina. En realidad, la naturaleza presenta equilibrios diferentes a los que reclama nuestra lógica.

Mientras que en la mujer se constata una efectiva disminución de las funciones reproductoras tras la menopausia, en el hombre no se observa más que una disminución progresiva. Esta disminución comienza muy temprano, unos años antes de la pubertad: la producción de espermatozoides disminuye, las células sexuales pierden su movilidad, lo que por otra parte no tiene influencia alguna sobre la actividad sexual propiamente dicha.

Sin embargo, en el hombre subsiste casi siempre una posibilidad, mínima pero innegable, de transmitir la vida. Hay que añadir que la curva de disminución de las funciones hormonales que estimulan la actividad de los testículos, y que ejercen una cierta influencia sobre los deseos sexuales, acusa variaciones muy sensibles de un individuo a otro. Es por tanto totalmente imposible fijar la edad media en que la función genética del macho se ve afectada por una cierta incapacidad.

Los hombres experimentan los efectos manifiestos de un cambio de edad hacia la cincuentena; a esa edad se producen con frecuencia sudores intempestivos, palpitaciones, dolores de cabeza; aparecen cambios en el equilibrio emocional, y una marcada sensibilidad a la fatiga. Estos síntomas no están particularmente vinculados a un debilitamiento de la función genital, sino más bien al envejecimiento de todo el organismo.

Después de la edad madura, el aspecto exterior se modifica, aunque ésto no es más que el signo exterior de un importante cambio que se está produciendo a nivel de las células; en efecto, las células llamadas activas experimentan una regresión, mientras que las células que constituyen los tejidos de sostén, los depósitos de grasa, proliferan. Hay que añadir que este envejecimiento no se produce en todos los órganos simultáneamente: de ahí las notables diferencias que se registran de un individuo a otro.

La sexualidad del hombre mayor: Según el Dr. Kinsey, tanto en el hombre como en la mujer la sexualidad alcanza su máxima intensidad entre los veinticinco y los veintinueve años, disminuyendo después progresivamente hasta los setenta, en que es muy rara.

Hacia los cuarenta y cinco años se observa, sin embargo, una exaltación de la función psicosexual en ambos sexos.

De hecho, el problema sexual en las personas de cierta edad es un problema fundamentalmente social, mucho más grave de lo que aparenta. El informe Simón, titulado El Comportamiento Sexual de las Francesas, sólo concierne a las menores de sesenta años: la existencia misma de una posible sexualidad parece denegada a los sexagenarios y sus mayores. Sin embargo, los criterios sobre esta cuestión han comenzado a evolucionar.

Sea lo que fuere, es cierto que algunos de los procesos de envejecimiento que generalmente sobrevienen en las edades tardías, pueden disminuir el deseo sexual: en ellos se incluyen especialmente los deterioros cerebrales producidos por deficiencias en glucosa y oxígeno. Por otra parte, con la edad pueden producirse otros trastornos sexuales, como el exhibicionismo y la pedofilia (amor por los jóvenes). Estos fenómenos están relacionados con ciertas neurosis que se manifiestan en esta etapa tardía de la vida.

Ver: Problemas de la Vejez

Ver: El Poder de la Risa

Fuente Consultada:
Enciclopedia Temática Guinnes
– Editorial La Nación – Entrada: El Desarrollo Fisico
Enciclopedia El Universo de la Familia Ediciones del Virreinato S.A. Tomo II – El Cuerpo de la Mujer y del Hombre

Las Enfermedades del Siglo XXI Futuros Desafios de la Medicina

LAS ENFERMEDADES DEL SIGLO XXI
Próximos Desafíos de la Medicina

1-Enfermedad Tuberculosis
2-Enfermedad SIDA
3-Enfermedad Malaria
4-Enfermedad Mal de Alzheimer
5-Enfermedad Cáncer
6-Enfermedad del Medio Ambiente
7-Enfermedad Cólera

Despertar en un futuro sin enfermedades seguirá siendo un sueño para el hombre. Al menos, en  el corto plazo, la medicina no podrá torcerle el brazo a ciertas afecciones que –por distintas razones– ganarán un lugar de predominio en este siglo XXI. Es cierto que, al trazar una comparación con  años anteriores, la expectativa de vida se fue elevando desde los 47 hasta los 76 años pero los tiempos que vendrán no presagian la falta de enfermedades ni mucho menos.

La mayoría de ellas reaparece por una cuestión que aparenta ser paradójica: esa misma medicina que ahora nos hace vivir hasta casi los ochenta es la que ha posibilitado un gran recrudecimiento de afecciones en esas frágiles edades. Las que no son antiguas, son enfermedades contemporáneas -como el SIDA- cuya proyección alcanzará niveles alarmantes en los próximos años. A las ya conocidas, se suman patologías propias del medio ambiente, culpas de la degradación de la atmósfera y otras cuestiones por el estilo.

¿Qué haremos, entretanto? Nuevos desafíos se presentan, y nuevas armas proporcionadas por la medicina habremos de tener para enfrentarlos. En nuestra historia del futuro podremos ganarle a las enfermedades siempre y cuando sepamos ciertos diagnósticos de ciertos problemas ahora mismo.

MEDICINA DEL FUTURO
A través de la cirugía endoscópica, una especialidad que actualmente ya se encarga de las tres cuartas partes de la intervenciones ginecológicas y muchas del sistema digestivo, se puede curar a “distancia”. Por apenas cuatro pequeños “agujeros” de no más de 1 centímetro de diámetro se introducen una minicámara de video y un completo juego de pequeñísimos bisturíes, pinzas y demás Instrumental quirúrgico. Todos se telecontrolan desde afuera, mirando la pantalla del monitor de video. En esta misma línea están los tratamientos de angioplastia que destapan arterias cardíacas, remplazando a los tradicionales by-pass, sin tener que abrir el tórax.

Los ubicuos rayos láser no podían faltar en el maletín del médico del siglo XXI. Su alta energía los tiace extremadamente útiles para “vaporizar” tejidos enfermos, y eliminarlos más limpiamente que con un bisturí. Uno de sus usos más prometedores está en el campo de la oftalmología.

En una línea similar están los ultrasonidos, que hoy se usan para disolver “piedras” de la vesícula.

Otro cambio importante vendrá por la administración de los medicamentos. Adiós pinchazos y pastillas, en el futuro las drogas entrarán por la piel.

En forma de polvo o crema, las sustancias químicas vendrán impregnando un parche autoadhesivo que se adherirá en el hombro o en la cintura del paciente. Con este sistema las dosis pueden ser administradas con precisión y sin olvidos. Actualmente los laboratorios están ensayando parches que liberan nicotina, para ayudar a ¡os fumadores a dejar el vicio; y la liberación de hormonas, para remplazar a las pastillas anticonceptivas orales.

Ver: Avances en Medicina

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LA TUBERCULOSIS: Hasta la década del 40 la enfermedad provocada por el bacilo llamado Mycobacterium tuberculosis, era una de las incurables que más vidas clamaba cada año. Pero en 1942 los científicos comenzaron las primeras pruebas clínicas de algo que iba a revolucionar la medicina: los antibióticos. Con esta arma los médicos arrinconaron y prácticamente extinguieron los casos de pacientes tuberculosos. Pero “prácticamente” no quiere decir “totalmente”. En las zonas pobres de los países marginales, el bacilo permaneció infectando endémicamente, rumiando su venganza.

Y a principios de la década del 80, reapareció pero ahora mostrando una despreocupada inmunidad ante el ataque de sus viejos enemigos, los antibióticos comunes. Así es como en el conjunto de países en desarrollo, durante 1991 aparecieron 7.280.000 casos de nuevos tuberculosos y murieron por su culpa 2.692.000 personas. Pero no sólo se la encuentra en los países pobres. Según datos de la Organización Mundial de la Salud, en Europa y Estados Unidos se producen 400.000 nuevos casos por año y unos 40.000 fallecen en el mismo período.

tuberculosis

Casos fatales de tuberculosis en los Estados Unidos. Los números indican miles de personas. En 1993 las proyecciones indican una mortalidad cercana a 35.000 personas sólo en Norteamérica.

PERSPECTIVAS: Luego de pensarse que este mal estaba controlado, la tuberculosis resurgió cerno el mayor problema de salud pública en los Estados Unidos. Son particularmente peligrosas las nuevas formas, conocidas como “multldrogaresistentes”, de terrible Impacto en la población Indigente y con sida. En este último caso, la moralidad supera el 80%, y se produce de dos a tres meses luego del diagnóstico.

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SIDA: La historia de esta enfermedad es bien conocida. Apareció, primero tímidamente, entre grupos gays norteamericanos en 1981 y se la consideró una enfermedad circunscripta a los homosexuales. Tal vez por eso no se le dio mayor importancia, hasta que las cifras de infectados comenzaron a elevarse considerablemente. Para entonces los grupos de riesgo pasaron a ser los adictos a drogas intravenosas.

Y el mundo siguió dándose el lujo de ignorarlo. Pero el virus HIV no nos olvidó a nosotros y en la actualidad ya no existen “grupos de riesgo”.

Cualquier persona sexualmente activa, hombre o mujer, heterosexual u homosexual puede contagiarse y contagiar si intercambia semen o sangre con una persona infectada. Las cifras marcan que en la actualidad hay unos 10.000.000 de portadores en el mundo y los pronósticos marcan que para el año 2000 habrá entre 40 y 120 millones de nuevos portadores del HIV. O sea prácticamente la suma de todos los habitantes de América del Sur, si le sacamos la gente de Brasil.

informacion de sida

PERSPECTIVAS: Un último estudio realizado en Baltimore, Estados Unidos, demostró que la mortalidad sobre 100.000 personas entre los 25 y 44 años subió -en los últimos dos años- de 381 a 453, revelando el impacto del HIV en esa franja de población. Mientras la vacuna antisida todavía se muestra como una posibilidad remota, la inmunoterapia genética es decir, insertar genes que, al contacto con el virus, exploten como bombas y destruyan la célula afectada aparece como un arma clave para luchar contra este mal en el futuro.

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LA MALARIA:  Los científicos sospechan que la primera infección de malaria ocurrió hace un millón de años atrás. Desde entonces este parásito ha convivido cóñ fes fíófñó éféctüs habitantes cíe ías zonas tropicales y húmedas. Sin embargo, recién en 1880 un médico francés descubrió que el responsable de esta enfermedad es un parásito conocido como Plasmodium. Para transmitirse de una a otra víctima, el Plasmodium utiliza una especie de “taxi” para trasladarse. La encargada de realizar esta función es la hembra del mosquito Anopheles.

Actualmente, sólo en África se producen 97 millones de nuevos casos por año. De ellos alrededor del 5% muere en poco tiempo. En el sudeste asiático hay 9 millones de casos. Y en Latinoamérica suman 1 millón, especialmente concentrados en Brasil y Paraguay.

informacion de la malaria

PERSPECTIVAS: Parece que esta ancestral enfermedad nos seguirá acompañando por más tiempo. Los métodos preventivos no alcanzan a reducir las áreas de dispersión del Plasmodium falciparum, al igual que la de los mosquitos anopheles. Actualmente, permanecer un mes en las “áreas de malaria” es casi una garantía de obtención áé la enfermedad.

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MAL DE ALZHEIMER: Esta enfermedad era, hasta hace 30 años, prácticamente desconocida. Es que está directamente asociada con la vejez, y es en los últimos años en que la cantidad de personas mayores se ha incrementado. De hecho este mal, englobado bajo las “demencias seniles”, afecta a una de cada 9 personas mayores de 60 años.

Y a una de cada 5 mayores de 80. Si se tiene en cuenta que el 12,5% de la población total cruzo la sexta década de vida, se puede entender por que sólo en Estados Unidos aparecen 300.000 nuevos casos por año, y también por que el Mal de Alzheimer se ha convertido en la cuarta causa de muerte en los países desarrollados. Como con otras enfermedades “recientes”, es muy poco lo que se sabe sobre su origen y sus causas.
Y también es poco lo que se puede hacer para tratarla.

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PERSPECTIVAS: Una bastanete reciente investigación publicada en prestigiosa revista médica The Lancet, pone de manifiesto la estrecha relación entre los mecanismos moleculares de la demencia senil y los iones de aluminio. Se hace necesario evitar el uso de utensilios fabricados con este metal y controlar su concentración en el agua de red, ya que no se biodegrada.

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EL CÁNCER: En los países del Primer Mundo, ataca a una de cada cuatro personas y mata a una de cada cinco. Esto le permite ser la segunda causa de muerte, luego de las afecciones cardiovasculares. Los tratamientos actuales son generalemnte poco efectivos, a menos que el tumor sea descubierto precozmente. De ahí se explica la importancia que tienen los chequeos médicos periódicos y regulares en la prevención de esta enfermedad. (ver: cáncer)

tumor maligno

PERSPECTIVAS: Un reciente estudio ha demostrado que en los últimos cinco años los casos de cáncer de estómago disminuyeron un 2% anual, el cáncer de pulmón bajó un punto en menores de 40 y aumentó dos en varones de más de 40, y ocho en mujeres mayores de 40. El cáncer de intestino disminuyó casi un 3% en menores de 50 años. El de próstata muestra una disminución de un 6 a un 2% anual. Finalmente, el estudio demostró que la reincidencia de cáncer de mama luego de cirugía se mantuvo constante en un 6%.

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ENFERMEDADES DEL MEDIO AMBIENTE: Cada vez hay más afecciones causadas por el deterioro del medio ambiente en que vivimos. En realidad técnicamente no podría afirmarse que las enfermedades son del medio ambiente sino que son consecuencia de la degradación, y que ésta se manifiesta a través de otras dolencias.

Un buen ejemplo es el aumento de los casos de melanomas (cáncer de piel), relacionados con la mayor incidencia de los rayos ultravioletas que llegan a la Tierra, debido a la disminución de la capa de ozono. Algo similar ocurre con los cánceres de pulmón debido a la polución de la ciudades, el número de chicos con problemas cerebrales debido al alto nivel de plomo que se acumula en sus sistemas circulatorios o las molestias generadas por los productos químicos que se utilizan a diario.

efectos de la contaminacion ambiental

PERSPECTIVAS: Las poluciones aérea y acuática se han transformado en los grandes enemigos de final de siglo. Las estadísticas más recientes confirman que las principales fuentes de agua potable llegaron a un punto crítico. Existe una nutrida agenda internacional para tratar, desde diferentes frentes, el problema de la “eutroficación antrópica”, concepto con que la ecología se refiere a la inutilización de cuerpos de agua causada por la actividad humana.

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EL COLERA: El vibrión causante del cólera es una bacteria de origen marino. Puede entrar muy fácilmente al tomar agua contaminada o al comer algún alimento (pescado) que lleve consigo la bacteria. Luego se hace fuerte en las paredes del intestino grueso, y desparrama toxinas sobre las células que la componen. En 5 días empieza la diarrea acuosa, los calambres y los vómitos. En ese momento el enfermo puede llegar a perder hasta 7 litros de agua en 24 horas, sobreviniéndole la muerte por deshidratación. O por un paro cardíaco ya que el corazón no puede bombear una sangre cada vez más espesa.

sintomas del colera

Parece difícil pensar que una enfermedad típica de la Edad Media, volvería a asolar América del Sur. Es que desde hace 100 años el cólera está en retroceso en todo el mundo, y sólo se hacía fuerte en zonas extremadamente pobres y marginales de la India y de África. Pero el “vibrión colerae” desembarcó en Chimbóte, un puerto del Perú y se extendió por nuestras tierras.

PERSPECTIVAS: La principal esperanza contra esta enfermedad es, una nueva vacuna desarrollada en Estados Unidos, conocida como CVD 103-HgR, Resulta ser un 100% eficiente contra la diarrea colérica y tiene una efectividad de seis meses.

Ver: Colera en Argentina

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RECAMBIO DE GENES: Entre los nuevos tratamientos que promete la medicina del próximo siglo se anotan en primer lugar los recambios genéticos. Esto significa remplazar un gen humano defectuoso por otro que funcione correctamente. En realidad lo que se intenta hacia el futuro es mitigar o curar las cientos de enfermedades hereditarias causadas por la deficiencia de uno o varios genes. Si estos miembros defectuosos del genoma celular pudieran ser remplazados por genes de funcionamiento correcto, un diabético podría -por ejemplo- dejar sus diarias inyecciones de insulina. Otras enfermedades que están en la mira son el Síndrome de Lyme, el mal de Huntington y hasta podría trabajarse sobre el Síndrome de Down.

Ver: Terapia Genética

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Las Glandulas y Las Hormonas del Ser Humano Funcion

Las Glándulas de Secreción Interna
Función de las Hormonas del Ser Humano

Ver: Historia del escubrimiento de las Vitaminas

El cuerpo de los mamíferos —y por tanto el del hombre— posee ciertas glándulas, que se caracterizan por carecer de conducto excretorio Son las glándulas de secreción interna, es decir, las que vierten directamente sus productos en la sangre. Las materias elaboradas por tales glándulas son las hormonas. La circulación de la sangre se encarga de distribuir éstas por todo el organismo y pueden ejercer su influencia lejos del lugar en que han sido producidas.

No siempre ha resultado fácil identificar una glándula de secreción interna. El gran fisiólogo francés Claudio Bernard (1813-1878) debe ser considerado como el precursor de la endocrinología, especialmente por sus estudios sobre el páncreas, las glándulas del estómago y el hígado.

Los anatomistas de antes, que encontraban detrás del estómago un cuerpo de forma alargada, de 15 a 20 cm. de longitud y de 5 a 6 cm. de ancho, ignoraban, sin embargo, que se trataba de una glándula, y ni remotamente sospechaban su gran importancia. Pensaban que era un órgano compuesto únicamente de carne, y le dieron el nombre de páncreas (del griego pan, todo, total, y kreas, carne) .

corte interno del pancreas

Esta glándula está constituida por pequeños grupos de células glandulares, unidas por una complicada red al duodeno. El páncreas está representado arriba, a la derecha; debajo aparece un corte aumentado. El jugo que segregan las células glandulares desempeña un papel muy importante en la digestión.

El páncreas no está, sin embargo, constituido únicamente por células glandulares que trabajan en beneficio de la digestión. Posee también pequeños grupos de células, no relacionadas con el sistema de evacuación del jugo pancreático, los cuales se encuentran en medio del tejido glandular, como pequeñas islas: han sido denominados “islotes de  Langerhans”.

En   contacto  con  numerosos vasos sanguíneos, estos islotes proporcionan a la sangre una secreción que regula el metabolismo de los azúcares. Un desfallecimiento del páncreas puede acarrear un mal funcionamiento de esos islotes y, como consecuencia, el aumento del porcentaje del azúcar en la sangre y su aparición en la orina.

Nos encontramos así en presencia de la diabetes. Luego de numerosas investigaciones, se pudo comprobar que la hormona producida por los islotes de Langerhans hacía disminuir la cantidad de azúcar en la sangre. Cuando se llegó a producir artificialmente la hormona del páncreas, llamada insulina, los diabéticos pudieron ser tratados eficazmente.

Esta hormona actúa en forma extremadamente rápida. La cantidad de azúcar en la sangre del diabético disminuye apenas unos minutos después de haber aplicado la inyección. Cuando la insulina está bien dosificada, los productos nocivos son eliminados de la sangre y de la orina, y gracias a ella hasta es posible salvar a un enfermo que ya ha perdido el conocimiento. Pero la acción de la insulina dura, por desgracia, poco tiempo, por lo cual es necesario administrarla regularmente para normalizar la cantidad de azúcar en la sangre.

Sanger Federico Insulina Premio Nobel

Premio Nobel de Química , doctor Federico Sanger

El 10 de diciembre de 1958, el premio Nobel de Química fue otorgado al doctor Federico Sanger, el cuarto sabio cuyos trabajos sobre la insulina han sido recompensados. A él corresponde el mérito de haber descubierto la composición completa de la molécula de insulina.

De los 24 ácidos animados que se conocen, 17 han sido encontrados en la molécula de la insulina. No es difícil comprender entonces que las combinaciones pueden ser numerosas en el interior de esta molécula. Es de extrema importancia conocer su composición molecular exacta, porque este conocimiento permitirá profundizar la acción de la hormona. El descubrimiento del doctor Sanger abre igualmente el camino a una eventual fabricación sintética de la insulina.

Las Hormonas
Las hormonas son cuerpos muy importantes y la ciencia admite que todavía se sabe muy poco de ellas. El estudio de las hormonas está aún en sus comienzos; pero lo que se ha descubierto ya abre un nuevo horizonte respecto a fenómenos que todavía no han podido ser aclarados. No se han hallado hormonas solamente en el cuerpo humano, sino también en el de los vertebrados y aun en los invertebrados y en las plantas.

Los gigantes y los enanos tienen un gran papel en las leyendas y en los cuentos. La razón no debe ser buscada más que en el hecho de que en todos los tiempos los seres humanos se han distinguido unos de los otros por la talla anormalmente grande o pequeña. El relato más clásico es el de Gulliver y los liliputienses, del inglés Swift. En la actualidad tenemos buenas razones para creer que la actividad exagerada o insuficiente de ciertas glándulas de secreción interna determina alteraciones en la talla de los seres humanos. El misterioso mecanismo que preside esta alquimia no ha podido ser explicado aún.

Se comprueba casi siempre que los hijos son más altos que los padres —esto dicho en forma general—. Tal diferencia se atribuye al mejoramiento constante de las condiciones de vida. Esta evolución ocurre desde hace mucho tiempo y nos damos cuenta de ello al visitar un museo de arte antiguo.Las armaduras de la Edad Media no convienen ya a un hombre de talla mediana de nuestra época; las corazas de los caballeros son demasiado pequeñas para el hombre actual.

En la complexión general de los hombres se distinguen varios tipos bien diferenciados, entre ellos el leptosoma (A), el pícnico (B) y el atlético (C). Se sabe que los factores hereditarios tienen una gran importancia; a pesar de ello no se puede ignorar la acción de las hormonas.

tipos de cuerpos: leptosoma, atletico y picnico

No se sabe gran cosa aún de la función de las hormonas en los invertebrados, aunque no se ignora que la renovación de la piel y la metamorfosis de los insectos están reguladas por ellas, según lo han demostrado experiencias realizadas. Una chinche de los bosques decapitada puede vivir durante muchos meses todavía, pero su piel no se renueva más; en cambio, si se introduce sangre de un ejemplar no decapitado en el cuerpo del primer insecto, el cambio de la piel comienza a efectuarse.

Hay, pues, una hormona determinada que se segrega en la cabeza. Si se oprime el cuerpo de una oruga por medio de un hilo, unos días antes de su metamorfosis en crisálida, cuidando que la sangre de la parte anterior no pueda alcanzar la posterior, observaremos que la metamorfosis es incompleta. Únicamente la parte anterior se ha convertido en crisálida, mientras la posterior sigue siendo oruga.

Una hormona de metamorfosis debe ser segregada, pues, en la cabeza de la oruga. Más aún, se ha descubierto la pequeña glándula hormonal. Si una parte de esta glándula se trasplanta  a la parte posterior de la oruga ésta se metamorfosea, a su vez, a pesar de la ligadura.

Desde 1948 se sabe con certeza que existen fitohormonas u hormonas vegetales, llamadas también substancias de crecimiento. En lugares determinados de la planta se desarrollan estas substancias que influyen sobre la vegetación de ciertas partes de la misma, hacen que se abran las flores y regulan, además, un cierto número de funciones vitales. Esto ha abierto nuevos horizontes a la ciencia. Esas hormonas vegetales han dado, por otra parte, la posibilidad de realizar interesantes experiencias.

Una substancia venenosa, extraída del cólquico o villorita (Colchicum autumnale) ha permitido modificar de tal manera los factores hereditarios de los conejos, que éstos han crecido considerablemente, llegando a ser tres veces más grandes que sus congéneres. Pero es obvio que no se pueden obtener resultados prácticos inmediatos de este descubrimiento. Los conejos gigantes de la experiencia se volvieron estériles.

Las Hormonas en el Ser Humano
Las glándulas de secreción interna forman un sistema separado, que se relaciona con el neuro-vegetativo. Veamos algunas glándulas de secreción interna del hombre y sus respectivas funciones.

La epífisis o glándula pineal (1), se encuentra en la parte-posterior del cerebro y pesa alrededor de 0,15 g. No se conocen todavía todas las particularidades de la hormona de esta glándula. Se supone que ejerce una influencia considerable en el crecimiento y en el desarrollo sexual y se sabe que regula el funcionamiento de las glándulas intersticiales. La hipófisis o glándula pituitaria (2), se halla en la base del cráneo y está unida al cerebro.

Tiene el tamaño de un guisante y pesa alrededor de 0,5 % g. Segrega un producto muy complejo, del cual se conocen una decena de hormonas, y actúa sobre el desarrollo general del individuo. La glándula tiroides (4) se encuentra a la altura de la nuez de Adán, delante de la laringe, y se compone de dos pequeños lóbulos simétricos.

glandulas del ser humano

La hormona de esta glándula, la tiroidina, es muy rica en yodo y desempeña un papel capital en el metabolismo. Si esta hormona es muy abundante, nos encontramos a menudo en presencia de la enfermedad de Basedow (bocio exoftálmico), que se caracteriza por una hipertrofia del tiroides, pulso acelerado, ojos desorbitados, aumento del metabolismo basal, adelgazamiento, caída de los cabellos y transpiración abundante. Si la secreción es insuficiente, el metabolismo basal baja, al igual que la temperatura del cuerpo, el pulso disminuye, la piel se reseca y hay una marcada tendencia a la obesidad.

Un desarreglo congénito de las funciones de la glándula tiroides puede ser causa del enanismo o cretinismo. Las paratiroides son pequeñas glándulas —cuatro comúnmente— que se encuentran a la derecha y a la izquierda por detrás del tiroides (3).

La hormona que segregan regula la calcificación de los huesos y el contenido de fósforo en la sangre. El timo (5) es una glándula situada al nivel de la parte superior del esternón. Existe exclusivamente en los individuos jóvenes, puesto que funciona sólo en el primer período de la vida.

Luego de la adolescencia la glándula es únicamente una simple excrecencia grasosa. No se han podido descubrir todavía las hormonas particulares que segrega el timo; pero es evidente que éste ejerce una poderosa influencia en el crecimiento y en la nutrición general del organismo: asimilación de los hidratos de carbono, calcificación de los huesos.

Una secreción insuficiente puede provocar trastornos del crecimiento y fragilidad de los huesos. Una demasiado abundante puede ser causa de debilidad muscular o de vegetaciones del tejido linfático. El páncreas (6) es de fundamental importancia para la utilización de los azúcares.

Las cápsulas suprarrenales se encuentran a la izquierda y a la derecha del polo superior de los ríñones (7). En un individuo normal, con buena salud, el peso de esas glándulas va de 5 a 10 g. Distinguimos en ellas la medula y la corteza y ambas segregan hormonas. En la actualidad ya han sido descubiertas alrededor de treinta substancias diferentes en la corteza. Químicamente parecen estar relacionadas con las hormonas sexuales. Una secreción muy abundante puede ser la causa de una madurez sexual precoz o de un sistema piloso demasiado extendido.

Una producción insuficiente puede acarrear debilitamiento muscular, baja presión, desecamiento y trastornos graves del estómago y de los intestinos. La medula de las cápsulas suprarrenales segrega la adrenalina, que aumenta la presión sanguínea, actuando sobre los nervios vasodilatadores y vasoconstrictores. Una producción demasiado abundante de adrenalina puede ocasionar presión arterial elevada, pulso acelerado y aumento del metabolismo basal.

La adrenalina condiciona, igualmente, los cambios bruscos de humor. Las glándulas intersticiales, independientes de las glándulas sexuales  segregan hormonas que son responsables de los caracteres sexuales secundarios.

Fuente Consultada:Las Maravillas de la Vida Tomo VI Globerama Edit. CODEX – Las Hormonas-

Descripcion del Funcionamiento del Cuerpo Humano Breve

BREVE  Y SIMPLE DESCRIPCION DEL CUERPO HUMANO

Se ha comparado al hombre con una máquina. Su contextura física, tan perfecta y compl icada a la vez, supera a las posibilidades mecánicas de un motor, de una usina generadora de energía. En realidad, el cuerpo humano es una gran empresa, todo un edificio en el que diariamente están activas cientos de máquinas que satisfacen las necesidades del interior y el exterior. De su buen funcionamiento depende la salud del hombre.

En los últimos pisos todo es bullicio entre las secretarias, los cadetes y los ordenanzas. Los directores están reunidos en asamblea permanente para decidir las actitudes que deberá tomar el cuerpo en las más diversas circunstancias.

El núcleo más activo es el cerebro, desde donde se centralizan las funciones de mayor importancia del sistema nervioso. Distintos sectores de este cuerpo pensante -las circunvoluciones– se dedican a temas específicos.

El principal auxiliar del directorio es, sin duda, el secretario general: el cerebelo. Su trabajo consiste en regular la actividad de los músculos, después que el cerebro ha “pensado” acerca de la labor de ellos, y tiene la misión, también, de dar equilibrio al edificio. Como si se tratase de un intercomunicador, con pequeñas centrales en cada piso, el complejo local se comunica de arriba a abajo por el bulbo raquídeo y la médula espinal.

El bulbo y la médula espinal obedecen ciegamente las órdenes de sus directores, aunque a veces se les permite ejercer el mando y tomar decisiones por sí mismos. Esto ocurre en los llamados actos reflejos. Cuando una respuesta debe efectuarse con rapidez -para evitar un peligro, por ejemplo- y seria contraproducente la espera de las resoluciones del burocrático directorio, intervienen directamente el bulbo y la médula.

partes del cuerpo humano

Para ser una buena empresa, uno de los primeros problemas que debe resolver el cuerpo es su instalación… Y para ello nada mejor que una estructura capaz de resolver los más fuertes embates. El aparato de sostén es el esqueleto.

El esqueleto humano esta formado por 206 huesos en la edad adulta y llega a 306 en el feto pero son de caracter cartilaginoso.

De los 206 huesos que componen nuestro esqueleto de dividen de la siguiente forma:

· 29 huesos craneales.
· 26 huesos que forman la columna vertebral.
· 26 huesos que forman la columna vertebral.
· 25 huesos que forman la caja torácica.
· 64 huesos que forman la extremidad superior.
· 62 huesos que forman las extremidades inferiores.

Se maneja por un sistema de articulaciones que, al mismo tiempo, fija las piezas principales y les da movilidad. Esas “piezas principales” no son otra cosa que los huesos. Algunos, como la tibia, el peroné, el fémur y la columna vertebral, dan al hombre su posición erecta, que le facilita la locomoción.

columna vertebral

Ver: Esqueleto Humano

Otros huesos cumplen la misión de proteger al cerebro. Entre ellos, los más importantes son: el frontal, los temporales, los parietales -derecho e izquierdo- y el occipital. También resultan importantes el esfenoides, el maxilar superior y el etmoides.

craneo humano

En los otros pisos del edificio se distribuyen los órganos, aparatos y sistemas. Por la función vital que cumplen, necesitan estar bien atendidos. La tarea de abastecimiento la desarrollan dos heroicos pelotones de servicio que no descansan nunca: los aparatos respiratorio y circulatorio, los que tienen como auxiliar fundamental al digestivo.

El aparato respiratorio se encarga de tomar el aire de la atmósfera por intermedio de las fosas nasales y llevarlo a los pulmones. En ellos, la sangre toma el oxígeno del aire inspirado para transportarlo al resto del organismo.

El aparato digestivo comienza en la boca. Masticados los alimentos por las piezas dentarias, éstos son deglutidos con la ayuda de la saliva, segregada por glándulas de la boca, e impulsados por el tubo digestivo. Colaboran con esta unidad de abastecimiento del cuerpo, el esófago, el estómago, el intestino delgado y el grueso.

Pero… ¿Cómo se transforman los alimentos que ingerimos diariamente en el sustento cotidiano de todas nuestras células?

En las paredes intestinales existen unas células absorbentes que, aumentadas muchas veces, se asemejan a dedos. Estas vellosidades poseen vasos sanguíneos; las proteínas, los azúcares y las grasas pasan desde la luz intestinal hasta dichos vasos por un proceso de absorción activa. Así absorbido, el alimento pasa al torrente sanguíneo, que es el distribuidor oficial del complejo.

Pero existe otro problema de abastecimiento. En los edificios, grandes máquinas se encargan de renovar el aire constantemente. Las bombas que se ocupan de esta mision -los pulmones- están siempre activas en un doble movimiento de inspiración (cuando llenamos de aire la caja torácica) y espiración (cuando la vaciamos).

Por el proceso llamado difusión se produce el intercambio en los pulmones: el aire le da oxígeno a la sangre y ésta le devuelve anhídrido carbónico. Encargado de la distribución del oxígeno traído de los pulmones y las proteínas y azúcares del aparato digestivo el aparato circulatorio cuenta con una red de conductos por los que está en movimiento un fluido mágico: la sangre.

Si ésta no se moviese rítmicamente por los rincones más remotos del cuerpo humano, éste no podría vivir. Para asegurar la circulación está el corazón, un “señor capataz” que le hace “marcar el paso” a la sangre, de color rojo oscuro. Ésta no es un líquido formado por un solo elemento. Encierra un 70 por ciento de plasma líquido y un 30 por ciento de substancias sólidas, entre las que podemos contar a los glóbulos rojos o hematíes, los glóbulos blancos o leucocitos y las plaquetas o trombocitos.

Bajo el rítmico compás impuesto por las pulsaciones del corazón, la sangre cumple unadoble tarea: primero-oxigenadaen los pulmones- recorre el cuerpo para dejar los alimentos y el oxígeno. Para esto utiliza los conductos llamados arterias. El viaje de vuelta no es de descanso. Muy por el contrario: ahora debe retornar cargada de desperdicios por las venas, con el fin de transportarlos hasta los órganos excretores.

El equipo de limpieza del cuerpo lo constituyen el aparato urinario, el digestivo, mediante la expulsión de materias fecales, y las glándulas sudoríparas y sebáceas, que eliminan en la transpiración las toxinas y el exceso de grasa acumuladas. El revestimiento lo forma la piel, que posee defensas para evitar infecciones originadas por agentes externos. En esta tarea la auxilia la sangre.

Los músculos permiten que los distintos movimientos se produzcan según las instrucciones dadas por el cerebro. Para ello se comunican con éste por medio de nervios que extienden sus ramificaciones y terminales en una amplia red.

musculos del cuerpo humano

Fuente Consultada:
Enciclopedia Ciencia Joven Fasc. N°1 – Editorial Cuántica – El Cuerpo Humano

Musica Nativa “Yaraví” Música de los Aborígenes Argentinos

Aborígenes Argentinos: Música Nativa El “Yaraví”

El “yaraví” parece ser la forma viviente de la expresión musical, originaria, genuina, hija de la sangre y del alma indígena, que cantaron por sus dulces y penetrantes acentos, los íntimos, los incurables dolores de una raza que al nacer a los esplendores de la vida y de la civilización, fue herida de muerte por la ruda e irreparable conquista, sujeción y servidumbre.

Lo cantaba el indio “yanacona”, el “mitimae” y el “chasqui”, en las soledades de sus labores, correrías y viajes a través de las montañas, cuando semejantes a Mercurios de una mitología primitiva, calzaban su “ushuta” invulnerable para volar sobre los agudos cerros, lo mismo que por los grandes caminos, conduciendo los reales mensajes a los extremos del inmenso imperio.

musica nativa argentina

Imaginaos un mundo en la juventud, de bosques ilimitados y de montañas inmensurables, poblado por los rumores de una naturaleza virgen y desbordante de vida, y en medio de ellos los hondos lamentos de esas almas sencillas y dolorosos, que arrullaban las noches y las siestas con los desgarradores cantos de sus voces, o las íntimas vibraciones de la “quena” misteriosa y sacra, que, como ningún instrumento conocido, arrancó y gimió con sus propios acentos aquellas indecibles dolencias.

El “yaraví” es la canción inmortal del alma indígena, que vivirá mientras una gota de sangre americana corra por las venas de estos pueblos; que sobrevivirá a la propia raza de que fuera eco íntimo e innato, porque es como su espíritu mismo, superviviente a la gran catástrofe, y seguirá resonando entre los follajes de nuestras selvas aunque sus cantores desaparezcan, porque la canción, como el alma que la exhala, no perece jamás.

Es la canción de América, y desde los primeros días de la conquista cautivó el corazón de los dominadores,   que  la  estudiaron  con  amor,   la  escribieron, la tradujeron y la imitaron. Como la voz humana tiene su órgano inconfundible, el “yaraví” nació con su instrumento, la quena. Cuando la intensidad del dolor hacía imposible la palabra, la quena lo decía todo. No en vano ha nacido la leyenda de que las primeras quenas fueron construidas de la tibia humana, que ninguna madera ni caña de tierra pudieron igualar en dulzura y en melancolía, cual si todas las “lágrimas de las cosas” se trasmitieran al mundo espiritual por ese frágil trozo de hueso del esqueleto humano.

Las trasformaciones operadas en la música indígena por la de los conquistadores y dominadores de tres siglos, hasta implantar en América la suya propia, con variantes a veces sensibles, no han logrado borrar del espíritu popular la huella profunda del “yaraví”, que sigue imperando en las regiones paternas y originarias, aun bajo otros nombres y que a nuestro país ha llegado revestido con las formas y los tonos de la “vidalita” montañesa, hermana del “triste” llanero, pampeano o rioplatense, realizando así la simpatía sentimental del pasado con el presente y entre las más apartadas regiones de la tierra patria.

JOAQUÍN V. GONZÁLEZ

Historia de las Cirugías Cerebro Trepanaciones de Cráneo

RESUMEN DE LAS PRIMERAS TREPANACIONES DE CRÁNEO

El cerebro ha constituido un misterio durante muchos años. Hoy es ya posible reparar daños y corregir defectos que antes producían mutilaciones permanentes o la muerte. En todos los animales vertebrados, la organización básica del sistema nervioso es similar.

El cerebro se halla envuelto en unas delicadas membranas y encerrado en un casco (cráneo) protector, y el haz de tejido nervioso que forma la medula espinal se encuentra en el interior de la columna vertebral. El sistema nervioso central está bañado por el líquido cefalorraquídeo.

Los centros que controlan las funciones esenciales del cuerpo, como la respiración, el ritmo cardíaco y la función glandular, están situados en el cerebro, y los nervios portadores de mensajes desde y hacia el cerebro se hallan repartidos por todo el cuerpo.

El hombre prehistórico fue el primero en practicar una operación mayor al efectuar ciertas perforaciones en el cráneo, llamadas trepanaciones o trefinaciones. De una serie de 400 cráneos trepanados, 250 presentan huellas de cicatrización en los bordes de las incisiones.

Esto demuestra la supervivencia de los pacientes, a quienes la trepanación servía para dejar salir a los malos espíritus que producían dolores de cabeza, convulsiones o locura. Las perforaciones se llevaban a cabo con piedras dentadas y afiladas, efectuando cuatro cortes cruzados, después de lo cual se extraía el trocito óseo del centro.

Entre el año 4000 y el 500 a. C. se sabe que asirios y egipcios trepanaban cráneos, pero en realidad, la neurocirugía como ciencia comienza en los siglos XVIII y XIX de nuestra era.

En el siglo XVIII, los cirujanos se atrevieron a abrir la duramadre, membrana exterior del cerebro —hasta entonces considerada intocable, sin peligro de muerte del paciente —, para la extirpación de coágulos o abscesos entre ella y la superficie del cerebro.

trepanacion de cerebro

La práctica de la trepanación se extendió en todos los continentes desde el Neolítico y se realizó ante mortem
en sujetos con y sin traumatismo craneoencefálico. Un 5% de los cráneos muestra evidencias de haber sido trepanados. La trepanación en las culturas precolombinas afectó tanto a hombres como a mujeres y se llevó a cabo en individuos vivos. Casi un 80% de los cráneos trepanados en Sudamérica muestran evidencias de curación ysupervivencia. Algunos cráneos muestran varias trepanaciones en diferentes etapas de curación. Probablemente, la trepanación se realizó en las culturas preincaicas tanto con fines terapéuticos (tratar fracturas hundidas o con esquirlas, epilepsia, cefaleas vasculares y cefaleas asociadas a deformaciones craneales intencionales) como rituales.

Hasta mediados del siglo XIX, los pacientes que tenían que ser sometidos a una operación, eran drogados con alcohol u opio y se les hacía beber cocciones extrañas para mitigar los dolores. Además, se les ataba y taponaban sus oídos con algodón para amortiguar el sonido del taladro en el cráneo. La utilización del éter, en 1842, y el cloroformo, en 1848, como anestésicos y el concepto de antisepsia, introducido por Lister en 1867, dieron un impulso decisivo a la cirugía.

Un tercer descubrimiento importante para los neurocirujanos fue el de los alemanes Fritsch e Hitzig, quienes en 1870 demostraron que el estímulo eléctrico de ciertas partes de la superficie cerebral daba lugar a movimientos de los miembros. De esta observación nació el concepto de que una zona determinada del cerebro controla ün sector correspondiente del cuerpo, hecho que se conoce como “localización de función”.

Trepanación frontal en Tihuanaco, Bolivia

En la cultura precolombina, para prevenir la infección de la herida se empleaban placas de metal –oro o plata–, que cubrían el área de la craniectomía. Éstas pudieron ser las primeras craneoplastias que se realizaron. Existieron otras técnicas de craneoplastia, como el empleo de hojas de coca, mate o calabaza

Pronto algunos neurofisiólogos y cirujanos, como Ferrier y Horsley, pudieron diseñar “mapas”, grabados en los que se localizaban con la máxima precisión las zonas del cerebro de diversos animales que eran responsables de las distintas funciones ejercitadas por los mismos; luego emprendieron la tarea de comprobar y analizar sus intuiciones científicas estudiando los resultados que se producían cuando se extirpaban las diferentes partes del cerebro de los animales de laboratorio. Como consecuencia de estos experimentos se adquirió una información valiosísima que luego sirvió para explicar algunas enfermedades cerebrales del hombre. De este modo se inició la era de la moderna cirugía del cerebro.

En 1884, Rickman Godlee extirpó el primer tumor cerebral, cuyo diagnóstico había sido previamente establecido a partir de síntomas neurológicos solamente. En 1889, Wagner introdujo una nueva técnica para levantar un colgajo de hueso del cráneo, lo cual proporcionó una mejor vía dé acceso al cerebro, al mismo tiempo que la restitución posterior de la cubierta ósea.

A fines del siglo XIX, ya se trataban quirúrgicamente las fracturas con depresión, los coágulos sanguíneos en el interior de la duramadre y de la sustancia cerebral misma, la hidrocefalia, los abscesos cerebrales, la meningitis, los tumores, la epilepsia y los defectos congénitos. Indudablemente, se había recorrido un largo trecho desde los tiempos de la cirugía de fracturas.

ENTRE los grandes cirujanos que contribuyeron al desarrollo de esta especialidad debemos destacar al americano Harvey Cushing (1869-1939), quien hizo numerosas e importantes contribuciones a la neurología clínica v demostró una capacidad técnica extraordinaria.

Berger, en Alemania, estudió la actividad eléctrica del cerebro en los animales (1902) y en el hombre (1924). Sus “ondas alfa del cerebro” despertaron intenso interés. Adrián, entre otros, coadyuvó al desarrollo del electroencefalograma (EEG), que registra la actividad eléctrica del cerebro y es un importante medio de diagnóstico.

Además de éste, los principales métodos de diagnóstico empleados en la neurocirugía, son: las radiografías de cráneo, que descubren fracturas y otras anormalidades óseas, inflamaciones anormales o desplazamientos y distorsiones en el diseño de la ramificación arterial producidas por ciertas enfermedades; la exploración por isótopos radiactivos o exploración radioisotópica del cerebro, efectuada mediante la inyección de una sustancia radiactiva en la corriente sanguínea; al ser ésta absorbida en mayor cantidad por unos tejidos que por otros, permite descubrir ciertos tumores y lesiones óseas; las ondas ultrasónicas, que indican la posición anormal de algunas estructuras en el interior del cráneo; el oftalmoséopio, que permite el examen interno del ojo, que se comunica directamente con el cerebro; el análisis del líquido cefalorraquídeo, etc.

En el quirófano es de extrema importancia que el cerebro y sus vasos sanguíneos no estén henchidos de sangre durante la operación, por lo que el anestesista” suele rebajar la tensión arterial por medios artificiales (hipotensión inducida).

El instrumental del neurocirujano, dado que siempre ha de abrir el cráneo, consiste en un berbiquí, una broca y taladros, generalmente eléctricos. La sierra de Gigli, que consiste en una tira de alambre fino, empleada para cortar el hueso entre agujeros contiguos; pinzas-osteoclásticas y palancas metálicas para levantar el hueso, etc.

Una vez descubierto el cerebro, el instrumental se compone de pinzas de disección, tijeras y pinzas de compresión arterial, ágrafes de plata, grapas, etc. La succión y la electrocoagulación son auxiliares esenciales, y una espuma preparada con sangre constituye un medio valioso para interrumpir hemorragias de pequeños vasos sanguíneos.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de la Vida Tomo 4 Medicina del Hombre  -Cirugía de Cerebro – Edit. Bruguera

Niños Superdotados o Prodigios Comportamiento y Problemas

CARACTERÍSTICAS Y CONDUCTA DE LOS NIÑOS SUPERDOTADOS

Los niños prodigios han llegado a ser grandes artistas, escritores y pensadores. Desde que nacen son una fuente de interrogantes para el presente y de esperanzas para el futuro.

El niño prodigio, es decir, aquel que demuestra tener una capacidad intelectual o unas dotes muy superiores a las normales, suele ser notable en algunas aptitudes específicas, como la música, o en su innprensión de las cosas en general. Es imposible decir en qué proporción esta precocidad es de origen genético o hereditario, o el resultado de estímulos ambientales.

Estos son la oportunidad para la adquisición precoz  lo conocimientos, la ayuda y aliento por parte de los padres para sobresalir en una capacidad determinada,  etc.

Nadie sabe,  por ejemplo, cuánto debe un niño prodigio, en el campo de la música a las características heredadas y cuánto a la música oída en su casa o al hecho de haber tenido un instrumento musical con el que jugar.

Probablemente, algunos niños prodigio son ejemplos de madurez precoz, en lo que respecta a su capacidad para sentarse, andar, hablar o leer.

Sin embargo, en la mayor parte de casos existe una combinación de factores: la madurez precoz combinada con un alto nivel de inteligencia en los padres y un ambiente hogareño que estimula el desarrollo personal de un pequeño óptimamente dotado.

niños prodigio o superdotado

No obstante, el hecho de que el niño sobresalga espectacularmente en la música, la pintura o en cualquier otro arte o habilidad, no siempre va unido a un alto nivel de inteligencia.

Puede muy bien haber progresado en una rama del arte o del saber y tener aptitudes normales, e incluso por debajo del nivel normal, en todo lo demás. No se advierte ninguna particularidad cerebral en los niños prodigios que los distinga de los restantes de su edad.

Otro tanto hay que decir, por lo regular, de su capacidad para Se han efectuado experimentos para descubrir la superioridad mental en los pequeños. Pero las dificultades son grandes. Quizá porque los tests a que han de ser sometidos son imperfectos, o porque los signos de la precocidad no se han desarrollado suficientemente para ser observados.

De hecho, muchos adultos de inteligencia brillante tenían todas las apariencias de ser retrasados en su niñez; en unos a causa de un tardío desarrollo; en otros, porque su superioridad mental era latente.

Se sabe que los niños en quienes más tarde se descubre una inteligencia fuera de lo común, con frecuencia son difíciles, o sea, no son “niños buenos”, en el sentido familiar de esta definición. Sienten un interés poco corriente por lo que sucede y reaccionan ante ello de forma poco común también. Comienzan a sonreír a su madre antes que otros niños y tienden a imitarla más pronto.

En palabras de un pediatra, la “exteriorización total de su comportamiento es más abundante, más compleja y sutil que la de los niños de inteligencia media”. Son más activos, más rápidos en sus reacciones, aprenden a hablar antes que los demás, aunque muchas personas de brillante inteligencia —como Albert Einstein y Alessandro Volta — tardaron en hablar.

Por regla general, la precocidad en el lenguaje es signo de superioridad mental, mientras que la de sentarse no lo es.

Es a los dos años de edad cuando el habla del niño precoz puede desarrollarse con mayor rapidez que en el normal. Ciertamente, la comprensión de las palabras, que siempre precede al lenguaje, es fácil que esté en un período avanzado.

El niño de corta edad e inteligencia superior tendrá por ello todas las apariencias de una mayor madurez que los demás de su misma edad.

Suelen también aprender a leer con inusitada precocidad.

Muchos músicos, como Beethoven, Mendelssohn, Rossini, Schubert, Tchaikovsky, etc., dieron muestras de poseer gran precocidad musical.

Quizá el niño prodigio más notable en este aspecto fuese Mozart. A los tres años de edad ejecutaba acordes en el clavicordio; al año siguiente, ya se aprendía de memoria minuetos enteros y los tocaba después. A los seis años compuso un concierto y fue llevado a una gira por distintas cortes europeas durante la cual dio recitales de canto, piano, violín y clavicordio.

En el mundo de las artes plásticas no existen tantos ejemplos de precocidad infantil. Picasso dibujaba ya antes de hablar. Toulouse-Lautrec y Epstein mostraban cierta capacidad artística desde muy tierna edad. Es difícil conocer al auténtico niño prodigio en cualquier rama de las bellas artes. Puede valorarse fácilmente la habilidad técnica de un niño, pero no es posible juzgar con la misma facilidad esa cualidad intangible: la creatividad.

Hallar el coeficiente de la creatividad, o lo que los expertos llaman la idea divergente, es uno de los problemas primordiales en la identificación del niño prodigio.

Es menos verosímil que los niños prodigio en el campo de las matemáticas posean un alto nivel de inteligencia general, como es el caso de los niños prodigio en las bellas artes.

A menudo no son matemáticos plenamente capacitados, sino simples manipuladores de cifras. Así, por ejemplo, Vito Mangiamele, un muchacho pastor, a los diez años de edad, ante la Academia Francesa dió la raíz cúbica de 3796416 en 30 segundos. Pero, al igual que muchos otros niños prodigio del cálculo, perdió su capacidad al superar la niñez. Otros culminaron carreras eminentes.

A George Bidder, hijo de un marmolista de Moretown Hampstead, en Inglaterra, a los diez años de edad le preguntaron cuál era el interés compuesto de 4.444 libras esterlinas, en 4.444 días, al 4,5 por ciento anual. En menos de dos minutos respondió: 2.434 libras, 16 chelines y 5 peniques y medio.

Siendo adulto, proyectó el sistema telegráfico de Londres y la construcción de los muelles portuarios que llevan el nombre de Victoria Docks.

En general, los científicos no parece que hayan sido notablemente precoces en su infancia. Quizá la naturaleza del tema de sus preocupaciones haga difícil mostrar su capacidad y aptitudes. Probablemente, el ejemplo más notable de niño prodigio que haya llegado a ser un afamado científico es el de sir William Hamilton, de Dublín.

A los cinco años dominaba el latín, el griego y el hebreo; a los siete, el italiano y el francés; a los nueve años, sánscrito, árabe, persa, caldeo, sirio, indostaní, malayo, mahratta y bengalí y comenzaba sus estudios de chino. Finalmente, a los veintiún años obtuvo la cátedra de Astronomía en la Universidad de Dublín.

Los niños de extraordinaria inteligencia deben recibir todo el auxilio posible para que aprendan los materiales y las técnicas necesarias para hallar sus propias respuestas a los problemas.

El niño precoz con frecuencia percibirá ciertos aspectos oscuros en la materia que estudia antes de que el profesor se lo indique. Hay que enseñarle entonces a debatir, a poner en tela de juicio todo aquello que se le dice, a buscar pruebas de ello, a construir y a emplear su imaginación. Nunca se debe temer que la lectura o cualquier otra disciplina en edad temprana pueda perjudicar al niño si éste se siente feliz haciéndolo.

Estos niños son normales y, por lo general, más estables y maduros que otros. En la escuela se les debe permitir estudiar al ritmo que ellos exijan y no supeditarlos al de los demás niños, con el retraso consiguiente.

Es posible que tengan que pasar a otra clase con niños de edad superior. Si muestran especial interés por la rama de las ciencias, por el arte, etc., sólo una razón muy poderosa debería apartarles de esa afición.

Cuando hay que ajustarse a las exigencias de un programa y de un examen, al niño de talento no se le permite estudiar y desarrollar el tema por el que siente interés especial. Los padres y los profesores deberían mostrar interés constante y plena atención a la aparición de preferencias determinadas y hacer, en atención a ellas, algunas concesiones dentro de las posibilidades.

Es de capital importancia estimular lo más posible la sociabilidad del niño precoz y reprimir su inclinación a alardear de sus dotes ante los demás. Llegará mucho más lejos, a la larga, si además de inteligente es una persona agradable.

La elección del sistema más adecuado de educación para los niños prodigio depende de sus diferentes necesidades emocionales e intelectuales. Algunos requieren una preparación con profesores particulares, otros, en cambio, estudian mejor en grupos de su misma edad, etc. El creciente interés de los educadores por los niños superdotados está creando nuevas oportunidades para el desarrollo de su inteligencia excepcional.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de la Vida Tomo 4 La Mente Humana -Niños Prodigios-Edit. Bruguera

Porque Tenemos Alucinaciones? Es Normal? Esquizofrenia

¿PORQUE SUFRIMOS ALUCINACIONES O VISIONES?

Las visiones han sido a veces el paso inicial de una gran empresa o fuente de inspiración para el arte.  Hasta ahora no se ha logrado definirlas con justeza. Cuando una persona ve algo cuya existencia física no es real, o cuando oye un sonido que no ha sido producido, solemos decir que ha tenido una alucinación. Se trata de un fenómeno común.

Es posible que la mayor parte de nosotros haya pasado por experiencias tales como las de oír un golpe dado en la puerta o una voz que pronunciaba nuestro nombre, mientras nos hallábamos inmersos en la lectura de un liliro o estábamos adormecidos, para, después de efectuar la investigación oportuna, conncernos de que debía ser algo que habíamos “imaginado”. Ciertos individuos excepcionales parecen estar en posesión de una capacidad especial para ver cosas del “otro mundo”.

Las causas fisiológicas y psicológicas de estas experiencias no han sido comprendidas del todo hasta ahora. Mas sí nos es dado ver la íntima relación entre las alucinaciones y cierto grupo de fenómenos de percepción similares.

Mientras nuestros ojos y oídos permanecen abiertos, no dejan de recibir estímulos visuales y auditivos del exterior.

De esto se desprende que las alucinaciones han de comportar necesariamente un error de percepción llevado al extremo. ¿Qué magnitud ha de tener un error de percepción para alcanzar la categoría de alucinación? Nadie llamaría alucinación al hecho de confundir a un hombre con un arbusto en la oscuridad, o a una persona extraña con un amigo; sin embargo, la diferencia es sólo de grado.

Las alucinaciones son percepciones de creación reciente, en el sentido de que, a pesar de que cada uno de los elementos de que se componen están extraídos de una experiencia previa, la impresión total puede resultar nueva. Tienen lugar sin deliberación por parte de las personas que las sufren y, en el momento de ocurrir, son aceptadas como realidades.

Es precisamente esta cualidad de espontaneidad, de no estar bajo el control de la voluntad, lo que relaciona las alucinaciones con los sueños y con esas vividas imágenes que a veces experimentamos cuando nos encontramos en estado de semivigilia. Al igual que los sueños, las alucinaciones pueden tener una duración prolongada y contener una secuencia de eventos que, a pesar de ser superficialmente ilógica, posea un significado personal hondamente enraizado.

Por tanto, podemos decir que las alucinaciones son imágenes visuales o auditivas inesperadas que tienen lugar en individuos en estado de vigilia, que en el momento en que se producen son de un modo u otro confundidas con la realidad, y que pueden estar íntimamente relacionadas con los temores y los deseos del individuo.

Las personas “normales” sufren alucinaciones bajo condiciones extraordinarias, mientras que las que padecen determinados trastornos mentales las experimentan bajo condiciones ordinarias. En estado hipnótico, es posible inducir alucinaciones de duración prolongada en personas normales; por ejemplo, puede hacérseles que acaricien gatos, o que eviten sillas que no existen.

Otra condición anormal es en ocasiones la producida por un estado de excitación intenso unido a una profunda preocupación interior. Esta ambientación suele producir el efecto de “sofocar” los estímulos externos, haciendo posible que sean sustituidos por imágenes que se estaban produciendo en el interior del individuo.

Una variante de esto es la febril y sincera expectación de que algo va a suceder, unido a una merma en los estímulos externos, como, por ejemplo, el silencio o una iluminación tenue. Bajo condiciones de este tipo, abundan los casos de personas que aseguran haber visto fantasmas o platillos volantes.

Durante determinados experimentos se ha demostrado que las alucinaciones se producen con frecuencia en personas sometidas a una privación prolongada de experiencia sensorial. En estos experimentos, se situó a los voluntarios en condiciones tales que toda clase de recepción sensorial había sido reducida al mínimo, tanto en cantidad como en variedad. No podían oír nada y llevaban puestas unas gafas especiales que sólo les permitían ver una luz gris uniforme. A las pocas horas comenzaron a sufrir extrañas alucinaciones. Del mismo modo, muchas de las triviales y fugaces experiencias alucinantes de la vida cotidiana tienen lugar, al parecer, bajo condiciones de una privación sensorial ligera.

Aparte de las fases avanzadas del alcoholismo y de ciertos trastornos orgánicos del cerebro, la enfermedad con más posibilidades de producir alucinaciones es la esquizofrenia. En este estado, las alucinaciones son casi siempre de índole auditiva y tienen con frecuencia un contenido grotesco. El paciente las siente como algo de suma importancia para su persona, e implican por lo general amenazas o acusaciones dirigidas al individuo, quien continúa creyendo en ellas mucho tiempo después de haber desaparecido.

alucinaciones

Las alucinaciones se producen también con un consumo excesivo de alcohol al llegar a la última fase del síndrome de abstinencia, el “delirium tremens”.El consumo de marihuana multiplica por seis el riesgo de sufrir cuadros psicóticos o esquizofrenia, y el uso de otros alucinógenos como el LSD aumenta el riesgo de sufrir trastornos psicóticos, cambios de personalidad donde resaltan los rasgos paranoides.

Por ejemplo,  la  alucinación  del esquizofrénica puede consistir en oír a otras personas pía near su eliminación, y esto se convierte en una mayor evidencia que sirve de apoyo a su delirio central, basado en la creencia de que todos conspiran para evitar que ocupe la posición de rey o gobernante que en derecho ; le corresponde. Es característico de la esquizofrenia el que la alucinación, y la totalidad  del síndrome delirante, se centre alrededor : del sentido de identidad del paciente, o mejor dicho, de la ausencia de este sentido.

Estas son algunas de las condiciones que causan las alucinaciones, pero aún no conocemos el proceso de que se sirven para hacerlo. Todo lo que sabemos es que cuando el sistema o sistemas de percepción del cerebro tienen una actividad mermada —como en el caso de la privación sensorial— tienden a funcionar con independencia. Cuando la atención del individuo se aparta de lo que le rodea y él se halla en un estado de gran agitación emocional, estos sistemas de percepción pueden ser posesionados por sus pensamientos íntimos y forzados a responder a la necesidad emocional del individuo.

Existe también otra clase de alucinación: la religiosa. También ésta posee un significado personal para el individuo. Se la tiene por real posteriormente a su aparición y ocupa un lugar en el marco de su sistema total de creencias. Las alucinaciones religiosas no suelen tener un carácter desintegrante como las de los esquizofrénicos; por el contrario, suelen marcar la pauta para la solución del conflicto, y el individuo surge de ellas con nuevas metas que alcanzar en la vida. En cierto sentido tienen un carácter creador, y es más propio llamarlas visiones.

Las antiguas escrituras de Oriente y Occidente y las biografías de santos y de devotos religiosos rebosan de ejemplos basados en experiencias visionarias. Isaías vio al Señor sentado en un trono, rodeado de serafines, uno de los cuales tocó sus labios con un tizón encendido. Tres de los discípulos de Jesús vieron al Hijo de Dios conversando con Elias y Moisés. Santa Juana de Arco, desde la edad de trece años, oía las voces de los santos que la impulsaron a una vida de heroísmo sin par, etc.

Estas visiones plantean un problema trascendental: ¿fueron alucinaciones? Hablando en términos generales, existen tres opiniones que podemos adoptar. La más arraigada de ellas es la adoptada por los individuos mismos y quienes comparten las mismas ideas religiosas. Aseguran que las mencionadas visiones fueron apariciones “reales”.

La segunda opinión, que tiene en cuenta los conocimientos modernos, afirma que fueron alucinaciones, en el sentido de que no existió estímulo físico que correspondiese a lo que se manifestó, pero que había una fuente de origen espiritual situada “fuera” del individuo. Dios empleó el mecanismo de las alucinaciones como una forma de comunicación.

Y, por último, la tercera opinión asegura que se trata de alucinaciones ordinarias, pero que marcan un momento crítico en el desarrollo de la personalidad de los individuos que las sufrieron cuando sus deseos, sus temores y sus esperanzas en pugna formaron un nuevo marco para su vida. Gracias a ellas pudieron ver con repentina claridad las tareas que habían de llevar a cabo.

No existe forma alguna de probar cuál de estas tres posiciones responde a la verdad de los hechos. Cada uno de nosotros ha de formar su propia opinión, basándose en sus convícciones y en la experiencia. Todo lo que los psicólogos pueden decir es que la creencia del propio visionario de que su experiencia fue real no constituye prueba de que lo fuera en verdad. Y el hecho de que varias personas a la vez (según las historias) vieran una misma aparición, no descarta la posibilidad de alucinación colectiva.

Si un grupo de personas comparte las mismas esperanzas y los mismos temores y se hallan en un estado de excitación similar, no es imposible que por algún hecho fortuito todas ellas sufran alucinaciones, con suficientes puntos de similitud como para asegurar más tarde que eran idénticas.

Con  mucha frecuencia, una visión inicia, o forma parte, de una experiencia creadora más amplia en cuyo contexto su calidad de alucinación pasa a ser incidental. Existe mucha ambigüedad en el uso de la palabra “visión”. Contiene la idea de visualidad, pero sugiere también una nueva comprensión de todo un aspecto de la vida.

Las visiones no son triviales. Cuando Einstein materializó su percepción de la relatividad de tiempo y espacio proporcionó a los científicos una nueva visión de la naturaleza de los hechos físicos. Del hombre que ve las cosas desde un nuevo ángulo y es capaz de abrir los ojos de los demás a una nueva comprensión de ellas, se dice que es un hombre de visión.

Para entender lo que sucede en las visiones creadoras deberemos repasar primeramente las ordinarias. Todos nosotros estamos familiarizados con el hecho de que cuando tenemos entre manos un problema complicado que nos preocupa y no podemos solucionar, lo mejor es “consultarlo con la almohada”. Esto significa delegar la solución en nuestra mente inconsciente, la cual, al resolver el problejna, alivia la tensión inducida en ella por nosotros mismos. Nuestro inconsciente tiene dos facetas: contiene el poder suficiente para destruir nuestro equilibrio mental, pero también es el manantial de nuestras ideas creadoras.

Cuando llevamos una vida de compromiso responsable, tendemos a cooperar con nuestra inquietud en forma creadora. Como el estudio de los sueños ha dejado bien claro, el inconsciente piensa en términos de imágenes más que en ideas abstractas. De ahí que la solución llegue con frecuencia a nosotros en forma de imágenes mentales. Para algunas personas, éstas son primordialmente de carácter visual, para otras auditivo.

Parece ser que cuando la mente consciente se halla ocupada en un problema aparentemente insoluble, “dispara” una serie de diferentes procesos inconscientes que pueden conducir a la contemplación del problema desde un ángulo distinto e incluso a su solución.

Por ejemplo, Isaías estaba profundamente identificado con el destino de Israel. El problema con el que se enfrentaba era el hecho de que el pueblo se había descarriado y tenía el corazón corrompido, defectos que el mismo Isaías compartía y de los que era consciente.

Luchando en su mente con este problema, le fue dado ver la imagen, en su tiempo inusitada, de un héroe-salvador que, en lugar de ser guerrero, estaría lleno de mansedumbre e inocencia, pero sería poseedor de gran sabiduría. El aparentemente insoluble problema había quedado solucionado en la visión de un rey que era, al mismo tiempo, una víctima para ser sacrificada, un hombre que con sus sufrimientos redimiría los males de los otros, sin desear venganza.

Resulta difícil pronunciarse sobre si artistas y poetas tienen una predisposición mayor a las experiencias visionarias que la mayoría de las personas normales. De lo que no se puede dudar en modo alguno es de que poseen una capacidad singular para comunicar a los demás la percepción íntima de las cosas que adquieren mediante esas experiencias.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de la Vida Tomo 4 La Mente Humana -Visiones y Alucinaciones-Edit. Bruguera

Como Formamos Una Primera Impresión de una Persona

Como Nos Formamos Una Primera Impresión de una Persona

Formarse una primera impresión correcta de una persona resulta difícil. Cuando conocemos a un extraño, necesitamos toda nuestra experiencia social y nuestra intuición para ayudarnos a averiguar cómo es aproximadamente esa persona. En cierto modo, durante la primera entrevista actuamos como detectives.

Buscamos claves para descifrar el misterio y ensamblamos todas las piezas de la información para obtener un cuadro de la personalidad y status del oponente. Pero, a diferencia del detective, gran parte de nuestro esfuerzo para establecer esa impresión, llamada percepción de la personalidad por los psicólogos sociales, tiene lugar a nivel subconsciente. Disponemos de muchos elementos de juicio y de la intuición natural, pero los prejuicios nos engañan con frecuencia.

Para llegar a obtener una primera impresión de otro individuo, todos nosotros, automática y casi inconscientemente, observamos sus acciones, seguimos sus palabras y la forma en que las dice, observamos sus modales y, en particular, cómo reacciona a lo que nosotros hacemos y decimos. Por nuestra parte, correspondemos a su actitud.

Es sorprendente la cantidad de aatos, verdaderos o falsos, que obtenemos al entrar en contacto por primera vez con otros sujetos. De esos datos deducimos amplias conclusiones acerca del comportamiento de los demás, de sus ideas, sentimientos, intenciones, necesidades y actitudes. Por esto, es de gran importancia llegar a interpretarlos con la debida precisión.

En el caso de la persona paranoide con manía persecutoria puede observarse cómo se desintegra la interacción social coordinada. Estos individuos creen que todos les son hostiles y les rechazan, a consecuencia de lo cual actúan de forma suspicaz o agresiva, y el extraño — cosa nada sorprendente— reacciona apartándose de ellos: esto “prueba” el sentido inicial de persecución del paranoico.

Esta especie de círculo vicioso y autodestructivo tiene lugar también en otros casos menos patológicos de interacción humana. Así, los malentendidos surgen porque, generalmente, los sujetos reaccionan de acuerdo con lo que creen que los demás sienten y piensan, engañándose respecto a lo que están haciendo en realidad. Por eso, cuando interpretamos mal los motivos de otras personas, la causa es generalmente una tendencia innata a atribuir a los demás nuestros propios sentimientos.

los prejuicios humanos¿Cómo nos formamos la impresión sobre otro individuo? Una tendencia básica de las personas al establecer relación con un desconocido es la de reunir un número de impresiones y convertirlas en un “todo” unitario, sin tener en cuenta lo fragmentario de los datos.

Cuando se hace la descripción de un extraño, la mayor parte de los individuos formulan juicios rápidos de su carácter tras haber observado simplemente su aspecto físico.

Así, decimos, por ejemplo, que unos labios gruesos indican sensualidad, que las personas gruesas son alegres y amables, que una frente despejada y el uso de gafas señalan facultades intelectuales superiores, que quienes fuman en pipa son gente madura, sabia y digna de confianza, etc.

Estos son algunos de los indicios, poco fidedignos y con frecuencia totalmente engañosos, que utilizamos para formar nuestras primeras impresiones.

Tendemos a exagerar la “totalidad” de la persona que estamos juzgando. Cuando hemos sido impresionados favorablemente por, supongamos, la simpatía y la fluidez verbal de alguien, nos inclinamos a atribuir a su idiosincrasia características favorables, no relacionadas con las dos anteriores, y a ignorar todos sus rasgos desfavorables.

Es el llamado efecto de aureola, que algunas veces es de signo contrario. La primera impresión desfavorable se amplía para dar el mismo matiz a todos los aspectos de su personalidad.

Nuestro juicio también sufre desviación por la forma en que, según el criterio individual, está organizada una personalidad determinada, tendencia que se ha dado en llamar teoría de la personalidad implícita.

Por ejemplo, a un individuo de quien opinamos que es afectuoso le asignaremos unas características acordes con nuestra peculiar valoración de la afectuosidad.

En rigor, obtenemos nuestra información inicial sobre un individuo, no en cuanto a personalidad total, sino a través de diferentes estímulos o claves —verbales, auditivas, táctiles, etc. — que el sujeto presenta. Sería imposible advertir y emplear todas las que podrían servirnos de ayuda. Por ello, seleccionamos dichas claves con arreglo a tres principios.

Los psicólogos llaman primacía al primero de ellos. Numerosos observadores sostienen la opinión de que las primeras impresiones de una persona son de particular importancia y duración.

El segundo principio, la intensidad, nos hace asimismo más selectivos en nuestras impresiones. Cualquier tipo de estímulo que por una razón u otra resulte sorprendente o notable tienen mayor probabilidad de ser recordado y de determinar impresiones. Del mismo modo, lo inesperado también influye en éstas.

El tercer principio recibe el nombre de frecuencia. Los estímulos que son frecuentemente manifestados por la misma persona resultan más susceptibles de ser observados. Existen dos clases diferentes de estímulos en los que basamos nuestras primeras impresiones: primeramente contamos con lo que se dice, y, en segundo lugar, con las características físicas de la persona.

El profesor Vernon, psicólogo británico, señala que ningún rasgo físico específico tiene significado como indicativo de la personalidad, pese a que mucha gente cree en el valor representativo de los rasgos faciales y permite que les sirvan de guía en su interpretación de las personalidades de los demás.

Sin embargo, el tipo físico total o somatotipo, que probablemente está ligado al equilibrio de las glándulas endocrinas, puede servirnos de pista para hallar las tendencias temperamentales básicas, aunque no es prudente una generalización extremada.

Muchas personas analizan las peculiaridades caracterológicas del que habla por su forma de expresarse. La voz, los movimientos faciales y los gestos de un extraño contribuyen a determinar la impresión que está causando. Del hombre que gesticula violentamente se obtiene la impresión de que es violento.

El orador inmóvil nos da la impresión de ser frío y capaz de dominar sus sentimientos. Otras personas enjuician a los demás basándose en asociaciones imaginadas: la postura hundida indica una personalidad apagada, deprimida y sin vida; el apretón de manos flojo, falta de afectuosidad; los gestos erráticos y repentinos significan nerviosismo, etc. Si bien es evidente que estas asociaciones tienen validez en algunos casos, son indicativos poco fidedignos para la emisión de un juicio razonable, y en algunas ocasiones son totalmente erróneos.

El cuerpo, sin embargo, proporciona buenos indicios de hasta qué punto una persona está relajada o tensa; del mismo modo, la expresión facial nos muestra los sentimientos agradables o desagradables de un individuo.

EN las relaciones cotidianas con los demás, somos capaces de emitir juicios razonablemente acertados sobre sus emociones, aunque varían las conclusiones extraídas. Resulta dudoso admitir que una persona que es un buen juez de un rasgo particular o de una cualidad determinada en cierta persona o grupo de personas, lo sea igualmente de otras cualidades en las mismas personas. La evidencia apunta más hacia los elementos específicos de juicio que a la generalización y es más fácil emitir un juicio de unas personas que de otras.

Advertir la frecuencia de nuestros errores de apreciación nos da la posibilidad de disminuir el margen de equivocación. Un error común, aunque inconsciente, que todos cometemos, al enjuiciar a una persona, es el llamado error lógico, lo cual implica una generalización metafórica, o sea, utilizar términos de otra procedencia para hablar de rasgos humanos. Por ejemplo, las cualidades de caluroso y frío, profundo y superficial, brillante y apagado, pueden ser aplicadas a personas  objetos indistintamente.

Existe también otra tendencia a equivocarse llamada proyección, qué consiste en ver en los demás rasgos de carácter e impulsos que consideramos inaceptables en nosotros. La falta de flexibilidad, los prejuicios o el exceso de simplificación constituyen otro manantial de errores. Por ejemplo, encasillar a los demás como “buenos” y “malos” y a las situaciones como negras y blancas.

Otro error frecuente es el de estereotipar a las personas, es decir, considerar a una como espécimen de un grupo determinado y atribuirle, por consiguiente, todas las características del mismo. Así, creemos que un atleta, un militar, un médico, un financiero tienen las características tópicas asignadas a su clase en conjunto.

Asimismo, las llamadas desviaciones autís-ticas influyen en nuestras primeras impresiones. Las personas altas sobreestiman la altura de los demás; las gruesas, el peso de las personas extrañas, y los que sufren desarreglos emocionales exageran el neuroticismo de las personas que someten a juicio.

Gomo es natural, no siempre buscamos una perspectiva completa del carácter de la persona extraña. En las diversas situaciones buscamos diferentes cualidades: cuando se da o se recibe información en un estudio social, cuando se realiza una compra en una tienda o se asiste a un acto público, la persona está a la expectativa de la sinceridad y objetividad de su interlocutor o quiere averiguar su status, al objeto de adecuar su propio comportamiento.

Existe la aproximación analítica deliberada del médico o del psicólogo a su paciente; el acercamiento cuidadoso, amistoso y a veces adulador del vendedor ó del político que tratan de averiguar si vamos a comprar su “mercancía”.

Y, en el extremo opuesto, se halla la persona que está siendo persuadida, quien a su vez está tratando de formarse una impresión de la formalidad, competencia e integridad del otro.

Las personas, consciente o inconscientemente, se enjuician unas a otras basándose en la evidencia más débil. Con frecuencia se sacan conclusiones erróneas y personas inocentes son calumniadas, simplemente por la fuerza de un rasgo físico desagradable, o por determinado amaneramiento en su forma de hablar. No obstante, no raras veces se deducen conclusiones muy acertadas de indicios sumamente débiles.

Ver: Errores Comunes en una Entrevista Laboral

Fuente Consultada:
Enciclopedia de la Vida Tomo 4 La Vida en Común -Conocer a los Demás – Edit. Bruguera

El Lavado de Cerebro y el Control de la Voluntad Hipnosis

EL CONTROL DE NUESTRA VOLUNTAD Y CONDUCTA

La mayoría de las personas creen que gracias a nuestra voluntad somos capaces de controlar efectivamente nuestros actos y que, por tanto, determinamos libremente el curso de nuestras vidas.

Esta sensación de completa libertad para decidir se intensifica por el hecho de que podemos seguir un camino o emprender una acción distintos a “los que habíamos elegido inicialmente. Pero el ejercicio de la libertad, o el ejercicio de la libre voluntad es obstaculizado en realidad por una gran variedad de factores invisibles, entre los que se incluyen la herencia y el ambiente, así como por las leyes y estructuras de la sociedad, o por otras causas menos frecuentes, como el hipnotismo, el lavado de cerebro o las enfermedades mentales. Todo esto, en su conjunto, dificulta que el hombre logre sus deseos.

En primer lugar, nuestra personalidad se halla ampliamente determinada por nosotros mismos. La herencia genética que recibimos de nuestros padres y el tipo de educación que se nos da, así como el medio ambiente social y cultural, moldean nuestro futuro. Además, gran parte de las actividades rutinarias de la vida cotidiana está condicionada por la costumbre y se efectúan automáticamente bajo la dirección de los centros inferiores del cerebro, sin decisiones conscientes por nuestra parte.

La sociedad, mediante sus innumerables normas reguladoras de la conducta, del vestir, del comer, etc., nos sujeta a innumerables restricciones que impiden el ejercicio espontáneo de nuestra voluntad. Esto no es más que una extensión del control que los padres ejercen sobre los hijos. Si se eliminasen todas estas restricciones, nuestra conducta volvería por lo menos en un principio, a los niveles más primitivos. Un hombre es en su esencia un animal social, por lo que es seguro que después de un primer estado de libérrima voluntad se implantarían nuevas reglas, que remplazarían a las anteriores o las transformarían.

La vida carcelaria y la rígida disciplina de ciertas instituciones, demuestra lo que sucede cuando el individuo, voluntariamente o no, pierde el control de su conducta y lo transfiere a otras personas. Los que están condenados a sentencias carcelarias se tornan extremadamente dependientes y se convierten en seres inestables y dominados por la ansiedad, cuando salen libres.

Algunos llegan a considerar su libertad tan incómoda que San Antonio renunció a los placeres de la carne y se retiró al desierto. Pero el diablo no quiso dejarle en paz y se le apareció de diversos modos Dará tentarle, a fin de quebrantar su voluntad de hierro.

cometen otro delito para ser apresados de nuevo. Otros, como los animales salvajes enjaulados, se tornan apáticos y pierden todo interés en sí mismos y en cuanto ocurre a su alrededor.

EL objetivo de la disciplina militar es reducir la voluntad individual y producir una obediencia instantánea a los mandos. Los reclutas hacen la instrucción por grupos y se les enseña a actuar como una unidad armónica al mando de un solo hombre.

Este período de entrenamiento inicial es reforzado por reglas rígidas que todavía reducen más la libertad individual. El contacto con el mundo exterior es tan limitado que el recluta se halla separado por completo de sus propios valores. Como el soldado sabe que el quebrantamiento del reglamento lleva aparejadas medidas disciplinarias o un juicio sumarísimo, encuentra más ventajoso someterse y acatar la disciplina.

Durante la hipnosis, la voluntad no queda reprimida como en los casos del preso y del soldado, sino que es anulada casi por completo. Un cinco por ciento de la población puede caer en profundo trance hipnótico. El 95 por ciento restante es también en su mayoría hipnotizable, de modo que llega a responder a las sugestiones hipnóticas, siempre que éstas resulten  moralmente aceptables.

Intentemos permanecer de pie con los ojos cerrados, imaginando que nos encontramos sobre una pared estrecha a 20 metros de altura. Al cabo de unos instantes empezaremos probablemente a tambalearnos. El movimiento resultante que realicemos será el índice de nuestra susceptibilidad a la hipnosis.

El hipnotizador suele emplear trucos para aumentar su poder hipnótico. Cuando una persona mira un objeto durante diez minutos, los ojos se fatigan. Si alguien le dice que sus ojos están cansados puede pensar que la fatiga que siente es provocada. Cuando uno cierra los ojos, el hipnotizador le advierte: “De la misma forma que te pesan los párpados, tu brazo se mostrará tan ligero que flotará en el aire”.

Si uno es un sujeto susceptible a la hipnosis, así lo sentirá. Parecerá como si el brazo se hubiera tornado independiente del cuerpo. Otras sugestiones seguirán hasta que se inhiban todas las sensaciones y el individuo no sienta ningún dolor cuando le pinchan con un alfiler.

Los efectos de la hipnosis se prolongan más allá del trance, a través de lo que se conoce como sugestión poshipnótica. El hipnotizador puede sugerir que el sujeto realice un acto dado, una vez despierto, como respuesta a determinado estímulo, pero ya no le recordará sus instrucciones.

Cuando la persona lleva a cabo dicho acto, ignorante del verdadero motivo, suele dar una explicación razonable del mismo. Existen sensaciones extrañas de compulsión relacionadas con estas sugestiones poshipnóticas. Algunos sujetos comprenden que serían capaces de resistirse, pero a costa de grandes esfuerzos.

El poder de la hipnosis al reducir la fuerza de la mente y de la conciencia no siempre se aplica contra los intereses de la persona. Durante el parto, posee la valiosa cualidad de impedir o amortiguar los dolores. El creador del término hipnosis fue un cirujano escocés, James Braid, que efectuó gran número de operaciones en la India manteniendo a sus pacientes en trance hipnótico.

hinopsis y control mental de la voluntad

Durante la hipnosis, el pulso del paciente se acelera si se le sugieren ideas desagradables, o disminuye si se le insinúa que se relaje. Los investigadores japoneses han llegado más lejos. Mediante sugestiones apropiadas a pacientes hipnotizados antes de extraer sangre de sus venas, lograron afectar la capacidad de dicha sangre para eliminar bacterias in vitro, es decir, fuera de la vena.

La fiebre glandular es una infección benigna cuyo promedio de recuperación varía entre una y cuatro semanas. Greenfield y sus colaboradores descubrieron que todos los pacientes que se recuperaban mostraban altas puntuaciones en los tests relacionados con la fuerza de voluntad.

Tal vez su hallazgo y el de los japoneses se hallan directamente relacionados con el poder de la voluntad, más que con el “poder corporal”, y explican por qué algunas personas evitan las dolencias menores, y posiblemente las mayores, negándose sencillamente a estar enfermos.

Pero al otro extremo de la escala, la pérdida de interés por la existencia, la voluntad de no vivir, ocasiona a veces una muerte prematura. Una investigación reciente ha demostrado que cuando un miembro de una pareja anciana fallece, el otro no tarda en morir, aparentemente de pesar. Asimismo, las probabilidades de que un cónyuge fallezca a los seis meses de haber expirado el otro resultan mucho mayores en un grupo de ancianos hondamente afectados por la pérdida que en otro que no se abandone a su pena.

En el lavado de cerebro, la mente y la voluntad llegan a ser dominados por otra persona, a pesar de la resistencia del sujeto. Inicialmente se lleva a cabo un intenso interrogatorio bajo luces deslumbradoras en el que se obliga al acusado a confesar sus “crímenes”, porque “todo lo sabe ya” el interpelados.

Después de esta primera sesión, se permite al prisionero un breve descanso, pero no tarda en ser despertado e interrogado nuevamente. Esta fórmula se combina con actuaciones destinadas a reducir la voluntad y la resistencia del preso mediante comida y bebida inadecuadas, frecuentes interrupciones del sueño, ofensas físicas o impidiendo que emplee las manos para comer o que alivie sus necesidades corporales.

Otras veces, el verdugo cambia de táctica mostrándose con el preso ya brutal y amenazador, ya simpático y agradable. Durante esta segunda fase, la voluntad de la víctima suele resquebrajarse y sufre intensas alteraciones en su actitud y en sus pensamientos. Un misionero al que se le efectuó un lavado de cerebro llegó a convencerse de que era un espía y que el Vaticano ocultaba el centro de una vasta red de espionaje.

Si se ejerce el adecuado control sobre la información obtenida llegan a inducirse creencias insospechadas. Sin embargo, si la presión sobre el sujeto deja de ser persistente, tiende a regresar a sus antiguos modos de pensar, aunque siempre pueden producirse cambios permanentes.

DENTRO de ciertos límites, la voluntad llega a ejercer influencia en el mundo físico. Los faquires hindúes retardan los latidos de su corazón hasta no sentir el pulso. En realidad, gracias a un constante entrenamiento, llegan a retardar sus procesos corporales y a ponerse en estado de hibernación en el que pueden ser enterrados vivos durante un período de seis semanas.

El profesor J. B. Rhine, de la Universidad de Duke (Carolina del Norte, EE. UU.), famoso por sus investigaciones sobre percepción extrasensorial, cree en el poder de la mente sobre la materia. Este poder, que llamó psicocinesia, aparece, según él, en algunas personas capaces de influir en la forma en que los dados son arrojados por la máquina.

En la práctica diaria, los esfuerzos de la voluntad para controlar las actividades corporales son generalmente infructuosas. Casi siempre, el gran fumador o el gran bebedor es incapaz de resistir la tentación de su vicio. Esto puede deberse al hecho de que tratamos de modificar una conducta, condicionada por una larga práctica, que se ha convertido inconscientemente en parte de nosotros mismos.

Tener conciencia del acto de fumar y no hacer otra cosa mientras fumamos, puede ayudarnos a reducir el número de cigarrillos consumidos. Abandonar el hábito por completo requiere un cambio tremendo de actitud. Para lograrlo, se ha de procurar considerar el tabaco, no como algo agradable e inofensivo, sino caro y peligroso. Por lo general, una serie de defensas impiden que estos hechos lleguen a nuestra conciencia. Una vez que se ha aceptado, aunque sólo sea un ligero rechazo mental del tabaco, el paso siguiente es mucho más fácil.

En dietética, los lentos progresos iniciales suelen ser desalentadores. Sin embargo, una ibrma de superar el desánimo consiste en concentrarse exclusivamente en la dieta. Si el peso sólo se comprueba después de haberla
guardado durante un mes, el paciente no se desalienta tanto y es menos probable que la abandone.

EL grado en que queremos algo ejerce considerable influencia en cómo se nos muestra un objetivo: lograr un tipo esbelto, un empleo dado o unas vacaciones.

Antes de esforzarnos para ejercer la fuerza de voluntad y cambiar nuestras costumbres, debemos tener una intuición de lo que es posible en términos de realización.

Dos investigadores recientes, Ausubel y Schiff, han descubierto que cada individuo reacciona de forma característica ante el éxito o el fracaso, y que de la misma depende el nivel de sus aspiraciones. Algunas personas lo mantienen a gran altura, a pesar de sus repetidos fracasos. Suelen ser individuos que se imaginan a sí mismos capaces de alcanzar las estrellas, y piensan que acariciar grandes ilusiones y aspiraciones forma parte necesaria e importante de su personalidad.

Por el contrario, hay otras personas cuyos objetivos tienen todos virtualmente la misma importancia, y van de uno a otro, cambiando de idea a medida que encuentran nuevos elementos de interés que no son determinantes por sí mismos. Para conseguir nuestros deseos y nuestros propósitos, necesitamos una serie estable de finalidades, debemos filtrar aquellos elementos de juicio o aquellos valores que no tienen la entidad real suficiente para desvirtuar la importancia del objetivo que nos hemos propuesto alcanzar.

No existe una forma segura de aumentar la perseverancia y el poder de la voluntad, pero la fragmentación de la tarea en pequeñas dosis de esfuerzo puede ser una buena ayuda. El placer y la sensación del éxito a medida que se logra la realización de cada uno def esos objetivos parciales, actúa como un valioso incentivo que estimula a continuar.

Cuando superamos un obstáculo o resistencia en la consecución de nuestros objetivos es cuando demostramos el poder de nuestra voluntad. Según los psicólogos, con esto probamos que nuestra motivación es fuerte y que, en consecuencia, somos capaces de poner a nuestro alcance otros motivos y deseos, al menos hasta conseguir el objetivo final que comprenda todos los objetivos parciales.

A varias personas que componían un grupo de experimentación se les pidió que señalasen aquellas notas de carácter que distinguían a la gente de fuerte voluntad. Todas indicaron la honestidad, la responsabilidad, la formalidad, la sinceridad y la confianza en sí mismo. Cuando estos criterios fueron analizados, las personas que alcanzaron mayor puntuación en cada categoría se hallaban relativamente libres de conflictos internos.

Todos demostraron poseer buen conocimiento intuitivo de su propia personalidad y del adecuado tratamiento de sus problemas. Al mismo tiempo, las tensiones a que se veían sometidos no alteraban su buen discernimiento.

Todos podemos emplear nuestra mente y nuestro cuerpo para conseguir lo que ambicionamos, siempre que elijamos con cuidado y conciencia de,nuestras limitaciones los objetivos que satisfarán aquellos deseos, y comprendamos el precio que debemos pagar para triunfar. La voluntad humana es notablemente fuerte y el motor de las más ambiciosas empresas. Aunque no mueva montañas, pocas cosas en el plano físico se le resisten.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de la Vida Tomo 4 Editorial Bruguera El Control de la Voluntad – La Mente Humana –

Diferencia entre Instinto e Intuición y Presentimiento

La Mente Humana:
Concepto de Instinto, Intuición, Presentimiento

CUANDO un náufrago sobrevive durante varias semanas sobre una balsa en el Atlántico, manteniéndose con sorbos de agua y con los pocos peces que puede capturar, demuestra un instinto de conservación. Cuando Sherlock Holmes, el inspector Maigret o Hércules Poirot descubren a un criminal mediante deducciones subconscientes, basadas en el nerviosismo del individuo o en su conducta desacostumbrada, están empleando su intuición policíaca.

Cuando un jugador de ruleta apuesta todo su dinero a determinado número y gana, ha seguido un presentimiento.
¿Cuáles son las diferencias entre instinto, intuición y presentimiento? Obviamente, los tres tienen algo común: son procesos inconscientes, y el pensamiento consciente puede destruirlos por completo. El náufrago sopesa las probabilidades de supervivencia, deduce que no existen, domina su instinto y se resigna a la muerte.

El detective permite en ocasiones que unas pistas claras ofusquen su intuición. El jugador decide a veces no arriesgar todo su dinero y negarse a seguir su presentimiento. La principal diferencia entre ellos reside en sus orígenes. El instinto es común a todos los vertebrados, así como a los insectos, mientras que la intuición y el presentimiento parecen ser exclusivos del hombre.

Este es diferente de todos los demás animales en el grado de su pensamiento y de su conocimiento consciente, que se deriva de su capacidad para elaborar conceptos y para comunicarse a través del lenguaje. Ningún animal que no sea el hombre tiene pensamientos conscientes respecto a sí mismo. Estas ideas sobre sí mismo, su mundo y sus relaciones con los demás, afectan tanto a su conducta que es difícil decidir hasta qué punto ésta es instintiva o intuitiva.

Sigmund Freud dijo, respecto a los instintos del hombre: “Es posible distinguir un número indeterminado de instintos, según aparecen en la práctica. Sin embargo, para nosotros la cuestión más importante deriva del hecho de que no podemos basar todos nuestros instintos en unos cuantos fundamentales.

Hemos descubierto que los instintos pueden cambiar de objetivo (por desplazamiento), y que a veces se sustituyen unos a otros, pasando la energía de uno a otro. Este último proceso es aún poco conocido. Después de grandes dudas y vacilaciones, nos decidimos a presumir la existencia de dos instintos básicos: el Eros (instinto de conservación) y el instinto de destrucción.”

La tendencia a derivar los diversos instintos de unos procesos básicos más sencillos se difundió ampliamente. El fisiólogo Cannon propuso el concepto de horneostasis, basado en un ambiente constante dentro del cuerpo y forjado por mecanismos reguladores que proporcionan normas objetivas para una teoría de la motivación.

En vez de postular instintos para la conducta, los psicólogos empezaron a buscar impulsos, como el hambre y la sed, que al ser satisfechos restablecen el equilibrio Trataron de ampliar la idea de Cannon respecto a otras motivaciones. Por ejemplo, la conducta sexual se representa como el intento de restablecer el equilibrio y bienestar individuales.

El instinto es innato y aparece como una conducta psicológica que no necesita ser racional, sino que se produce como resultado de algún estímulo. La conducta migratoria de las aves es instintiva con toda seguridad; los petirrojos se lanzan contra muñecos que se parecen sólo vagamente a otros petirrojos (a pesar de que los pájaros tienen muy buena vista); las aves de corral huyen de una figura que se parezca torpemente a un halcón, y los pájaros no distinguen si un huevo es real o de porcelana en el momento de incubar.

Gata amantando a cachorritos

Gata amantando a cachorritos

Los mamíferos tienen sus propios esquemas de conducta. Luchan ferozmente en la época de celo o en defensa de sus crías y muestran tristeza si se les separa de ellas. ¿Puede afirmarse que los seres humanos muestran una conducta instintiva semejante? Konrad Lorenz piensa que el deseo de lucha del hombre puede explicarse de otro modo. La historia demuestra que los hombres se atacan unos a otros con diversas excusas y dando prolijas explicaciones para justificar ante sí mismos su conducta irracional.

Los seres humanos pelean tan instintivamente como los animales, cuidan de su prole de la misma forma. Muchas mujeres poseen un instinto maternal tan elevado que se dedican a cuidar niños ajenos sin esperar gratitud ni recompensa. Les basta con satisfacer su profundo sentido maternal.

Otro instinto muy señalado en los animales salvajes es la formación de rutinas. Es más seguro hacer lo que ya se ha hecho anteriormente. La formación de hábitos ayuda a la especie a sobrevivir y tal vez se torna innata durante la evolución. Asimismo, el hombre establece ciertas rutinas en su existencia cotidiana.

El hombre primitivo está parcamente provisto de medios físicos para la defensa o el ataque y no habría sobrevivido sin una forma de vida social muy organizada. Por esto, las comunidades humanas son más complicadas que las demás: sólo los insectos sociales (hormigas y abejas) se les asemejan en complejidad.

Los insectos son seres vivos programados genéticamente para realizar de modo instintivo tareas sencillas. Su asociación se compone de individuos a cuyo cargo corre una labor específica y sólo una: no pueden adaptarse o cambiar sus métodos. Las comunidades humanas son mucho más maleables, pero es probable que la conducta comunitaria humana sea, al menos en parte, instintiva.

Así, hay cuatro casos de conducta humana — agresividad, cariño maternal, formación de hábitos y tendencias sociales — , en los que, por comparación con otros animales, pueden discernirse los elementos instintivos.

Si el instinto está determinado genéticamente, apenas puede relacionarse con la inteligencia o la estupidez, a menos que exista una conexión genética, de la que no hay pruebas. Por tanto, no hay motivos para pensar que la conducta instintiva sea más fuerte en las personas “simples”, sino que en éstas no se halla disimulada por las acciones pensadas o controlada por el raciocinio.

La intuición, al revés que el instinto, es resultado de la enseñanza. Es la experiencia que se halla sumergida debajo del nivel de la conciencia, de modo que parece casi instintiva. Por ejemplo, la llamada “intuición femenina” puede explicarse por el hecho de que algunas mujeres observan muy atentamente a la gente ya desde su más temprana edad. Una niña sigue con interés los cambios de ropa o aspecto de sus padres, cosa que un chico nunca advierte.

El resultado es el hábito de la observación, de forma que una mujer, de manera intuitiva, se dará cuenta de que una pareja está enamorada antes de que se enteren los propios amantes. De igual modo, un médico experimentado afirma al momento que una persona sufre una enfermedad sin necesidad de examinarla con todo detalle. Lo sabe por una combinación única de intuición y experiencia.

En los científicos o artistas el salto de la imaginación creadora desde lo conocido hasta lo desconocido, es la forma más fascinante de pensamiento intuitivo, o, como se llama a veces, de pensamientos interferentes. Fenómenos antes inconexos se relacionan para explicar otros hechos y una vez efectuado el descubrimiento no cabe otra conclusión.

Karl Popper afirma en su obra La lógica del descubrimiento científico, que “no existe un método para obtener nuevas ideas. Mi opinión puede expresarse diciendo que cada descubrimiento contiene un elemento irracional o una intuición creadora en el sentido de Bergson. De la misma forma se expresa Einstein sobre la búsqueda de las leyes universales, de las que puede obtenerse una pintura muy acertada del mundo por pura deducción. No hay un camino lógico, añade, que lleve a las leyes universales. Sólo pueden alcanzarse por intuición, basándose en algo como un amor intelectual a los objetos de experimentación”.

Estos poderes son casi un “sexto sentido y el resultado de la larga experiencia de una persona inteligente y sensible que sabe conseguir y guardar sus propias vivencias e interpretarlas posteriormente. Este sexto sentido es un don, aunque en el mismo no hay nada oculto ni sobrenatural. Todavía no se comprende plenamente qué es la intuición, aunque las investigaciones sobre los pensadores intuitivos sugieren que difieren en su actitud del resto de los demás.

Malcolm Westcott, en su obra Psicología de la Intuición, afirma que los pensadores intuitivos que triunfan tienden a ser anticonvencionales y muy seguros de su anticonvencionalismo. Tienen confianza en sí mismos y no basan su identidad en la integración de ningún grupo comunitario. Tampoco se preocupan mucho por la conducta y cuando forman parte de un grupo no es porque se adhieran gregariamente a unos principios y normas colectivos.

Tienden a emocionarse con los resultados abstractos. Viven con más dudas e incertidumbres que otras personas, aunque sin temor. Gozan corriendo peligros y se exponen voluntariamente a las críticas. Muestran una marcada resistencia al control exterior, pero guardan en su interior un alto sentido de los valores morales.

El estudio de Westcott concluye con un retrato coherente de las personas decididas, deseosas de tratar con el mundo de acuerdo con sus propias condiciones, pero sin dejarse desequilibrar por las presiones sociales. Sus metas y sus aspiraciones son elevadas, pero a menudo muy diferentes de las de los demás.

El instinto es una respuesta innata a uno entre varios estímulos externos, que conduce a la agresión, al cuidado de los niños o a otra actividad válida, mientras que la intuición puede definirse como la aplicación inconsciente de lo aprendido. Un presentimiento apenas puede clasificarse en la misma categoría biológica o intelectual.

Se trata de una especie de adivinación y es una manifestación de la intuición. Cuando se tiene un presentimiento, se siente que algo tiene que ser así. Lo que ocurre es que se leen las señales y en la mente subconsciente se las compara con experiencias previas, llegando a una conclusión que, si se acierta, puede aparecer milagrosa a los que no están familiarizados con tales problemas.

Volviendo al jugador que lo apuesta todo a un número. Su presentimiento puede fundarse en un cálculo intuitivo de las probabilidades que le pone “en la boca del estómago” la sensación de haber llegado el momento de arriesgarlo todo.

Es muy grande el elemento suerte en un presentimiento, como saben bien todos los jugadores, pero aquellas ocasiones en que se confirma inducen a considerarlas como una prueba de su validez. Pero no hay ningún elemento de suerte en el instinto de cuidar a un chiquillo, y muy poca en la intuición experimentada por un científico en el umbral de un descubrimiento. En el terreno de la motivación humana, el presentimiento debe adoptar un lugar sin importancia, aunque muchas personas crean que a él le deben el éxito.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de la Vida Tomo 4 Editorial Bruguera La Mente Humana

Efectos de los Cambios de Ambiente en los Niños Nuevo Hogar o Ciudad

EFECTO DE LOS CAMBIOS DE AMBIENTE EN LOS NIÑOS
SEPARACIÓN DE LOS PADRES, CAMBIO DE HOGAR, ADOPCIÓN, FALLECIMIENTO

Los cambios de ambiente en la infancia: El ambiente en que crece un niño no siempre es el mismo. La separación de los padres o el cambio de hogar puede trastornar radicalmente su vida. A veces, el niño que forma parte de una “familia corriente” desea ferviente mente participar de una vida más emocionante.

Si se trata de un varón, quizá anhele escaparse a un circo o vivir la vida nómada y abierta a la aventura diaria de las tribus del desierto, y en el caso de una niña puede que desee ser la actriz de principal en una historia parecida, a la de novela que mira a diario por tv.

La niñez puede estar preñada de diversión o de tragedia para los niños que crecen en circunstancias poco comunes. Para los pequeños gitanos, la vida nómada resulta natural y difícilmente renunciarían a ella. Es su forma normal de vivir. Por el contrario, para los refugiados de guerra, la vida errante que les imponen sus especiales circunstancias es bien triste.

Son numerosos los niños que se ven obligados a cambiar de residencia cada uno o dos años, como es el caso de aquellos cuyos padres son miembros de las fuerzas armadas o del cuerpo diplomático. Por regla general, después de algunos traslados, estas familias “migratorias” suelen desarrollar una gran capacidad de adaptación y aprenden a disfrutar lo mejor de cada nuevo lugar en que viven.

Del mismo modo, los’hijos pequeños adquieren cierto sentido de independencia que puede serles muy útil, incluso cuando, llegados a la edad adulta, deciden asentarse en un lugar fijo. Los niños que viajan mucho con sus padres reciben una especie de segunda educación por haber experimentado muchas formas diferentes de vida.

Otras veces, los niños se crían en ambientes culturales diferentes de aquellos de donde proceden sus padres. Los hijos de misioneros, médicos o maestros destinados a países sub-desarrollados conocen por referencia el modo de vivir en los lugares de procedencia de sus progenitores, quizá una ciudad atestada de automóviles y altos edificios, pero se sienten más a sus anchas en los alrededores del poblado tribal en que sus vidas se desarrollan.

Si son enviados a las ciudades para recibir educación superior, se sienten confundidos al planteárseles el problema de si pertenecen a una cultura o a otra. La guerra y el hambre pueden llevar a un huérfano nacido en una civilización oriental a ser adoptado por una cultura occidental que le es extraña, requerirá tiempo, paciencia y ayuda antes de que se sienta parte integrante de su lugar de adopción.

Incluso cuando el niño crece en un hogar suburbano o en un piso, o en una casa aislada del campo, habitados por la misma familia durante generaciones, se suelen producir variaciones en su norma de vida. Por ejemplo, puede ser criado por uno solo de sus padres, o por sus abuelos, o por un padrastro, o incluso por padres adoptivos a los que no le unan lazos de sangre.

EFECTOS DE los cambio de ambiente en los niños

Niño blanco conviviendo en un país de raza negra. Trata de apredenr y adoptar costumbres y tradiciones del nuevo país.

Con frecuencia, el niño a quien falta el padre llega a establecer un vínculo demasiado estrecho con su madre, lo cual suele ocasionar una interdependencia emocional absorbente. Por otro lado, si la madre busca un empleo —bien sea para hacer frente a posibles dificultades económicas, bien como medio de entretenimiento que le haga olvidar su infelicidad — es posible que se produzca una merma en las atenciones maternales que el niño necesita. Sin el apoyo de un marido en lo que se refiere a la autoridad y disciplina, la madre suele experimentar gran inquietud y trata de resolver las dificultades imponiendo desmedidas prohibiciones.

El niño reacciona contra esa censura con muestras de comportamiento antisocial. Entonces, la madre, irritada por su soledad al verse privada de su marido, reacciona ante la actitud del pequeño transfiriendo sobre él parte de su resentimiento. De este modo, las relaciones madre-hijo se deterioran de modo progresivo. A veces, tales dificultades resultan paliadas si un tío o un abuelo se interesa por el niño sin padre; igualmente, una tía o una abuela pueden servir de sustitutos de una madre, aunque las relaciones entre ésta y sus hijos son muy íntimas y difíciles de remplazar.

Cuando surgen dificultades emocionales en el niño que ha perdido por fallecimiento a uno de sus padres, los problemas no estriban siempre en la situación familiar creada despues de la muerte: existe la posibilidad del que el niño no haya superado satisfactoria-J mente su pena. La aflicción es un fenómeno natural, y el niño que se traga sus lágrimas  para demostrar su valentía quizá no se ajuste a las circunstancias de la pérdida con tanta rapidez como el niño que expresa normalmente su pena. El progenitor superviviente, a su vez, suele refrenar la demostración de sus sentimientos delante del niño; por buena que sea la intención, el hecho de que el padre y el hijo no compartan juntos su dolor origina  en  ocasiones  cierta  tensión  entre ambos.

LOS abuelos pueden ser tan eficientes o más que los padres en la crianza de los niños. A veces cuentan con la experiencia de los errores cometidos con sus hijos propios. No obstante, el niño criado por sus abuelos suele ser demasiado consentido. Si en el hogar hay más personas mayores, el pequeño desarrolla una doble personalidad: adopta las maneras de aquéllas por estar frecuentemente en su compañía, pero conserva también rasgos excesivamente infantiles debido a su posición destacada entre los adultos.

A veces sucede que el niño pertenece a dos hogares diferentes, por vivir con sus parientes durante la semana y pasar los días festivos en casa de sus padres. En tales circunstancias, no es raro que surjan conflictos, puesto que el niño experimentará confusión respecto a la aceptación obligada de dos disciplinas diferentes.

A despecho de la creencia general de que los padres de hoy no son tan estrictos con sus hijos como los de la generación anterior, son ellos precisamente los que suelen quejarse de la excesiva tolerancia por parte de los abuelos. El niño experimentará cierto resentimiento por esos altibajos en la disciplina de ambos hogares o, por el contrario, quizá lo encuentre divertido. Si riñe con sus padres, sus abuelos le apoyarán, y viceversa, pero su vida carecerá de la seguridad del niño que tiene un hogar estable con normas de conducta consistentes.

Numerosos hijos de emigrantes han pasado algunos de sus primeros años al cuidado de sus abuelos, dado que sus padres estaban en el país nuevo formando un hogar antes de llevarse consigo a sus pequeños. Estos niños no sólo se enfrentan a las dificultades de tener que amoldarse a unas nuevas costumbres, sino también a las diferencias de actitud entre padres y abuelos. Sufren dos veces la privación afectiva: primeramente, cuando ven la partida de sus padres y, después, al ser arrancados del lado de sus abuelos, con quienes ya habían establecido sólidos lazos emocionales.

El niño adoptado tiene que enfrentarse a los mismos azares de la familia que el que forma parte de ella por derecho de nacimiento.

Existen, no obstante, problemas especiales inherentes a su situación que deben ser considerados. En algún momento de su vida, el niño adoptado, probablemente, se preguntará: “¿Por qué me abandonó mi madre? Si ella pudo abandonarme, también lo pueden hacer mis padres adoptivos”. Es mucho lo que depende de la seguridad que los padres adoptivos sepan imbuir en el niño: si ellos mismos sienten inseguridad, les resultará difícil ayudarle.

A veces, quienes adoptan a un pequeño poseen cierto sentido de ineptitud como padres, relacionado quizá con su incapacidad para tener hijos propios. Es posible que se preocupen también, innecesariamente, sobre los posibles efectos de la herencia: ¿aparecerá en ese niño, que no es suyo propio, alguna extraña característica física o emocional heredada de sus padres naturales? Tales tensiones disminuyen las posibilidades del normal desarrollo del niño.

En lugar de sufrir por la inseguridad de sus padres, algunos adoptados se divierten con ello expresando, directa o indirectamente, a través de su provocativa conducta, su pensamiento: “Ustedes no son mis verdaderos padres; puedo hacer lo que me venga en gana”. Cuando las cosas van mal en las relaciones familiares, el niño adoptado recurre más a la fantasía que el hijo cosanguíneo, pues constituye para él una especie de refugio.

En sus ensueños puede pensar que antes de llegar al hogar adoptivo vivía en suntuosos palacios de marmóreos salones o que quizá tenga sangre real en sus venas. Son frecuentes las huidas periódicas del hogar adoptivo de aquellos niños que no se sienten felices en él, casi siempre con una vaga esperanza de encontrar a sus padres verdaderos.

Algunos niños adoptados experimentan dificultades para desarrollar su sentido de identidad y aceptar la realidad del mundo que le rodea. Gran parte de su éxito en amoldarse depende de la forma en que se le haga comprender la causa de su adopción. Todos los niños hacen preguntas acerca de su origen, pero el tipo de contestación que buscan varía con la edad. Si los padres adoptivos aportan una contestación apropiada a la pregunta y a la capacidad del niño para captar lo que se le  dice,  éste aceptará su situación de mejor gana que si se le engaña o se ignoran sus preguntas.

Después de explicarle cómo vino al mundo, la madre adoptiva puede continuar la historia de esta forma, poco más o menos: “Por alguna razón, la mamá de la que tú naciste no podía cuidarte; así que nosotros fuimos a un sitio donde tú estabas con muchos otros niños, y te elegimos. Ahora ya somos tus papas”. Es posible que los padres que abordan el problema incluso de la forma más directa escuchen la respuesta siguiente, de parte del niño algo confuso: “Ustedes son mis papás verdaderos, yo lo sé”, y se niegue después a considerar cualquier otra explicación. En algunos casos, el pequeño se ve acometido por el temor de que la mamá que tuvo en tiempos pueda volver y arrancarle del lado de los únicos padres que él conoce.

Al hacerse, mayorcito, es fácil que su natural curiosidad le conduzca a exigir más detalles acerca de la forma en que llegó a formar parte de la familia. Generalmente, los niños adoptados en su primera infancia tienen escasas dificultades para adaptarse al parentesco por adopción. Sin embargo, la adolescencia suele ser un período difícil para el niño adoptado, especialmente si recuerda los tiempos pasados en un orfanato o al lado de sus padres carnales.

La mayoría de los adolescentes en esta edad sienten cierta preocupación por su status, y el hecho de sentirse diferentes constituye frecuentemente un problema para ellos. Si no se le ha revelado su origen a una edad temprana quizá más tarde descubrirá accidentalmente la verdad por sí mismo y entonces tal vez su reacción sea de vergüenza y de sufrimiento moral. Los padres adoptivos que ocultan la realidad a sus pequeños con objeto de conservar su afecto, dan ocasión a que en éstos se incuben trastornos emocionales que más adelante harán aparición.

SUELE ocurrir con frecuencia que los niños se vean obligados en un momento dado a sufrir una permanencia más o menos larga en una clínica u hospital. En estos casos, están rodeados de un ambiente que no les es familiar, y a menudo en circunstancias penosas y poco reconfortantes. El niño que tiene que permanecer en un centro hospitalario, requiere una atención especial para sus necesidades emocionales al igual que pafa sus problemas físicos.

La estancia en el hospital es una situación difícil para él, dado que no comprende bien por qué ha de permanecer allí. En los hospitales hay religiosas y enfermeras especialmente preparadas para el cuidado de niños, y es de suma importancia que los padres cooperen con ellas para ayudarles a amoldarse a su situación. Necesitan sentirse amados y sus lazos con el hogar deben mantenerse. Es normal que el niño se pase varios días llorando, como consecuencia de la nostalgia del hogar, en su primera estancia en un centro hospitalario.

No obstante, los niños no suelen sentirse aislados en el pabellón, si tienen otros pequeños con quienes jugar, y las enfermeras a quienes ven todos los días son cariñosas y comprensivas. Con frecuencia, después de su regreso al hogar, el niño sigue sintiendo —tanto física como emocionalmente —, durante algunas semanas, los efectos de la estancia en el hospital. Mas una vez reajustado a su vida normal, tiene muchas posibilidades de soportar mejor otra experiencia similar en el hospital, si ésta fuese necesaria en el futuro.

El niño que ha logrado amoldarse bien a las formas de vida en que ha crecido, puede decirse que, en realidad, no vive en circunstancias anormales. Definir en qué consisten éstas es, no obstante, algo relativo. Para un gitanillo, el niño que se despierta todos los días para comenzar unas jornadas sometidas a idénticas reglas, vive una existencia extraña y anormal. Sin embargo, aquel cuya vida se haya visto alterada por un grave trastorno ambiental, ya sea por sus propios problemas o por los de su familia, crecerá inexorablemente en condiciones desusadas, sea cual fuere su género de vida.

Su situación requiere especial atención con objeto de conferir a su niñez una atmósfera de normalidad. Cuando el pequeño se siente seguro, unos pocos incidentes extraordinarios no perjudican, por lo regular, su desarrollo.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de la Vid Tomo 4 Edit. Bruguera -El Niño y El Mundo-

El Individuo y su Relación con el Grupo La Familia y el Líder

RELACIONES DEL INDIVIDUO CON LOS GRUPOS: LA FAMILIA GRUPO PRIMARIO

CADA uno de nosotros es una individualidad, pero, de otra parte, todos formamos parte de alguna sociedad determinada. Y dentro de ella, todos somos miembros de un gran número de grupos: de un sindicato, de un club deportivo, de un partido político, de un grupo racial, de una familia, etc.

La mayoría de los grupos a los que podemos pertenecer en nuestra vida de adultos se parecen hasta cierto punto, tanto en sus normas como en su función, al grupo familiar. Es precisamente en el seno de la familia, con sus múltiples tipos de relaciones, donde por vez primera empezamos a aprender el valor y significado dé pertenecer a un grupo y cuando damos los primeros pasos hacia la socialización: el proceso de aprender en y con la sociedad. La familia proporciona tres ventajas principales al individuo y, en mayor o menor grado, lo mismo sucede con todos los grupos.

En primer lugar, la familia proporciona un tipo especial de marco de seguridad para todos sus miembros, ampliamente basada en el afecto y confianza mutuos y en los propósitos compartidos. El individuo no está solo; todo aquello que suceda a un miembro de la familia tiene grandes posibilidades de afectar a los demás. Dentro de este ámbito familiar, cada cual tiene un puesto, un status propio; los otros miembros le prestan apoyo para el logro de sus tareas específicas y de sus necesidades.

Dentro del medio ambiente familiar, cada uno goza de plena libertad para ser él mismo, para expresar sus ideas, esperanzas y estados de ánimo, o sus sentimientos negativos (odio, resentimiento, depresión, etc.), sabiendo que, por regla general, el grupo familiar comprenderá y tolerará la tensión resultante.

En segundo lugar, la familia presenta ciertas exigencias no específicas a cada uno de sus miembros para que todos contribuyan, dentro de sus respectivas posibilidades, al bien del grupo. Todos los miembros han de aprender a conformarse a estas exigencias. Puede que ello limite su libertad, pero, al mismo tiempo, es un elemento necesario en el proceso de integración social.

Finalmente, el grupo familiar otorga premios y castigos con objeto de que su unidad esencial sea conservada mientras sea necesario. Las recompensas suelen tomar fa forma de alabanza, aprobación, gratitud o aprecio. Los castigos consisten en reproches, censuras, limitación de libertades, exclusión temporal del grupo, y sentimientos de culpabilidad que aparecen cuando otros miembros de la familia resultan lesionados.

En el mundo exterior al hogar, otras formas de agrupamiento reflejan y desarrollan ese grupo. La escuela, la universidad, la firma comercial, la Iglesia, la administración local, los partidos políticos, etc., siguen la normativa del grupo familiar y funcionan con arreglo a ella: exigen cierto grado de lealtad y conformidad, pero también hacen concesiones respecto a las necesidades, la capacidad y las esperanzas de cada individuo.

racismo

Convivencia entre grupos de piel blanca y negra

Al igual gue en el hogar, estas agrupaciones, sociales de mayor número de miembros son gobernadas por un patriarca (el director de la escuela, el gerente, el sacerdote, el alcalde, el primer ministro), el cual, mientras se mantenga en su puesto, carga con todas las responsabilidades importantes del grupo.

La familia constituye un ejemplo de grupo primario en el que ser miembro no implica voluntariedad: todos lo somos por nacimiento, sin oportunidad de elección. Un segundo tipo de grupo primario es el de la raza; la identidad personal está íntimamente relacionada con la raza o la nacionalidad. Numerosos estudios sociológicos han demostrado que el sentido de identificación personal del individuo con su grupo racial o nacional constituye un factor determinante de su actitud, su carácter y su comportamiento.

Los factores de este tipo presentan problemas mayores en países de corriente liberal en los que grupos raciales diferentes tienen que vivir y trabajar juntos, como sucede en EE. UU., Malaya, etc. Las diferencias, aparentemente básicas, entre los diversos grupos culturales parecen difíciles de superar en los países en los que la integración es una de las principales metas políticas, y muestran claramente la profunda influencia de la identidad de grupo.

En otros países, las lealtades y animosidades- creadas por los grupos “secundarios” — o sea, aquéllos en que es posible el elemento electivo — pueden ser también causa de divisiones profundas. Por ejemplo, se desarrollan situaciones sociales tirantes allí donde las convicciones religiosas están en pugna, como sucede en la India, entre hindúes y musulmanes, o en Irlanda del Norte, entre católicos y protestantes.

La elección que cada individuo hace de sus grupos secundarios refleja, por regla general, sus gustos e intereses personales, la estructura de su personalidad y sus necesidades inmediatas. Puede optar por afiliarse a una confesión religiosa o a un partido político determinados, no tanto porque la elección le satisfaga intelectualmente cuanto para cubrir sus necesidades emocionales.

La calidad de miembro de un grupo secundario, o de un primario, permite al individuo identificarse con otras personas, que le prestarán apoyo permanente y que le brindarán oportunidades para que se erija en miembro eminente del grupo y alcance su status propio.

A veces existen ciertos grados de fricción entre los diferentes grupos a los que pertenece un individuo, lo cual origina en su fuero interno actitudes y sentimientos en conflicto. Ejemplo vivo de este tipo de situación lo constituyen para un joven esas tensiones tan frecuentes entre su familia y su pandilla de amigos.

En el curso del largo proceso de afianzamiento de su identidad y de su creciente independencia respecto al grupo familiar, es probable que el adolescente se rebele contra las posturas, als convicciones y normas morales de sus padres. Tiende, a rechazar todo aquello que éstos tienen por bueno, y se salva de la sensación de aislamiento si puede, al menos durante algún tiempo, pertenecer a un grupo de individuos de su misma edad y que pasan por una fase similar de desarrollo.

Esta rebelión de la adolescencia se convierte a veces en una crisis aguda que lleva una considerable carga de agresividad y potencia un espíritu destructivo. James Glover, psicoanalista británico, la ha denominado delincuencia funcional y afirma que es la causa de la formación de gangs o pandillas.

Aunque en el seno del gang, o grupo de adolescentes, puede que se exija cierto grado de comunidad de perspectivas, conducta y atuendo y se active cierta lealtad, de hecho la fuerza unificadora entre los miembros suele ser el antagonismo respecto a sus padres, o el rechazo de los valores de las personas mayores. Teddy boys, hippies, etc. protagonizan, entre otras cosas, una rebelión contra la interpretación formalista que los adultos dan a la responsabilidad. Todo lo que está orientado hacia la forma de pensar y de actuar del adulto se convierte para el adolescente en lo que Peter Blos, especialista americano en psicología del adolescente, ha llamado “objetos de odio compartido”.

Muchos de los disturbios entre grupos de estudiantes en Estados Unidos, Japón, Francia, etc., sólo podremos comprenderlos si admitimos la necesidad del adolescente de odiar y proyectar hacia la sociedad su confusión y agresividad no resueltas aún.

Un tercer grupo, de mayor entidad y consistencia, es el laboral. Los individuos que componen un grupo laboral puede que tengan poco en común, excepto el hecho de que fortuitamente tienen ante sí una tarea común.

Tres psicólogos americanos, Kurt Lewin, R. K. White y R. Lippitt, llevaron a cabo una larga serie de experimentos entre niños, en edad escolar y trabajadores de fábricas. Estos experimentos demostraron que en el factor eficiencia se obtenían resultados óptimos cuando los maestros, en el caso de los niños, y capataces, en el de los trabajadores, permitían a los miembros del grupo cierto grado de libertad en la toma colectiva de decisiones y la discusión libre sobre los métodos de trabajo más convenientes.

OTROS experimentos han arrojado aún más luz sobre la dinámica de grupo, o sea, sobre los móviles y actitudes desarrolladas por sus miembros, individual y colectivamente. Numerosos psicólogos subrayan la importancia de examinar los grupos en términos de interés. Todos pasamos a formar parte de un grupo para obtener la máxima compensación con el mínimo coste. En otras palabras, tenemos más posibilidades de satisfacer nuestras necesidades en el seno. del grupo, aunque hayamos de sacrificar parte de nuestra independencia.

Esta limitación voluntaria se lleva a cabo de dos formas. En primer lugar, los miembros del grupo eligen un líder, cuando éste no surge de una en su puesto rector, desciende el nivel de ansiedad dentro del grupo, causada por la incertidumbre sobre el status y la actividad de los otros miembros. En efecto, el líder se convierte en arbitro, con lo que los individuos en particular se sienten más seguros de sí mismos y menos amenazados por los restantes miembros de la agrupación a la que pertenece.

No obstante, tras la reafirmación del líder se pasa a una nueva fase en la que éste puede ser objeto de crítica por otros miembros que opinan que no es aconsejable concederle un poder excesivo. Al llegar a este punto se puede decir que el grupo es “democrático”, en el sentido de que, mientras el líder goza del apoyo general de la mayoría de los miembros, se halla asimismo expuesto al ataque de sus subditos y, si la mayoría así lo decide, puede ser remplazado por otro líder.

La segunda forma en que los grupos influyen poderosamente en nuestra conducta es presionando para que los individuos se adapten a ellos. Cuanto más tiempo permanezca unido un grupo, más importantes serán sus logros colectivos, más fuertes serán las normas comunes y sus perspectivas vitales, y más poderosa también la presión que el grupo ejercerá sobre el individuo. No se trata solamente de que el individuo esté de acuerdo con las normas del grupo, sino que éste exige que todos sus miembros se adapten a las mismas.

Para concluir, debemos hacer aquí mención de la situación de grupo como medio terapéutico en el tratamiento de afecciones neuróticas. En los últimos 40 años se han llevado a cabo numerosos experimentos con la llamada psicoterapia de grupo. Individuos que sufren diferentes desarreglos emocionales se agrupan a intervalos regulares en pequeños equipos, 10 a 14 personas por regla general.

A cada reunión suele asistir un psiquiatra, que deja que los asistentes a ella adopten su propia forma de discusión y crítica mutua; todos los miembros del grupo gozan de plena libertad para discutir abiertamente sus problemas y evaluar y criticar las contribuciones de los demás participantes.

Los principales objetivos de la psicoterapia de grupo son: ayudar al individuo a profundizar en el conocimiento de la naturaleza de sus problemas emocionales, reducir las posturas defensivas u hostiles hacia los demás, y proporcionar a todos los miembros del grupo interés y apoyo mutuos.

Muchos psiquiatras atribuyen los éxitos de esta terapéutica al hecho de que el grupo ofrece a la persona emocionalmente enferma una especie de “marco familiar” adulto. Dentro de la seguridad que así obtiene, el individuo experimenta una sensación de regresión y se hace dependiente del grupo mientras profundiza en los problemas de su personalidad. De esta manera consigue la comprensión positiva y el apoyo que le faltaron de niño en el marco original de su familia.

A menos que adoptemos la consciente decisión de separarnos de la sociedad, deberemos pertenecer a algún grupo. Como mínimo, a aquél en que nacemos, si luego no elegimos otros. De todos modos, sea cual fuere, el grupo constituye algo más que el total de sus miembros: es una entidad dinámica. Precisamente este dinamismo es el que proporciona a cada uno de sus miembros la energía para el pleno desarrollo de su personalidad.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de la Vida Tomo 4 Edit. Bruguera -La Vida en Común Los grupos y el individuo –

Primeras Cirugias de la Historia Operaciones Quirurgicas

HISTORIA Y EVOLUCIÓN DE LAS PRIMERAS OPERACIONES QUIRURGICAS

La medicina, de un modo u otro, es una profesión casi tan antigua como el hombre mismo. En cuanto a la cirugía, que es la rama de la medicina que se ocupa particularmente del tratamiento manual de las lesiones y de las enfermedades, viene siendo practicada desde hace varios siglos, aunque sólo desde el diecinueve comienza a ser considerada como algo más que un aspecto inferior de la profesión médica. Los “físicos”, con sus ensalmos y brebajes, fueron hombres importantes en la medicina primitiva.

Excavaciones realizadas en la antigua ciudad de Ur han sacado a luz varios cuchillos de bronce, que parecen haber sido instrumentos quirúrgicos. Los arqueólogos han descubierto varios cráneos pertenecientes a las edades de la piedra y del bronce, donde se pueden ver incisiones perfectamente redondas.

Estas incisiones fueron hechas en vida del paciente, pues hay prueba de su curación. Prácticas análogas se realizan todavía entre algunas tribus primitivas, para “aliviar” la epilepsia, la locura, etc.

Los griegos tuvieron grandes conocimientos quirúrgicos; los dos médicos más famosos fueron Esculapio e Hipócrates.

Los romanos también tuvieron sus cirujanos; el más notable fue Galeno (de origen griego). Muchos de sus trabajos estaban dedicados a las lesiones que se producían en las luchas de gladiadores. Galeno hacía distinciones entre el músculo, el nervio y el tendón y describió técnicas para ligar los tendones rotos.

Además, trató las enfermedades intestinales e hizo extirpaciones de amígdalas. Muchos de los supuestos instrumentos quirúrgicos encontrados en las ruinas de Pompeya eran de bronce, y algunos, de acero. Desgraciadamente, durante siglos la cirugía tuvo muy pocos progresos.

Hay referencias de varias operaciones para extirpaciones de excrecencias y de piedras o cálculos, pero muy pocos fueron los conocimientos acumulados.

Una de las primeras obras ilustradas sobre cirugía fue escrita por un árabe llamado Albucasis, que vivió desde el año 936 al 1013 de nuestra era. Habla acerca de los instrumentos, de operaciones para la extracción de cálculos (por ejemplo, en la vejiga) y sobre el tratamiento de las fracturas y dislocaciones.

A través de la Edad Media, los cirujanos adquirieron gran experiencia en las heridas de guerra y sus modos de tratarlas, pero no pudo desarrollarse un avance general de esta ciencia, porque estaba prohibida la disección de cadáveres.

De hecho, no pudieron perfeccionar sus conocimientos. Uno de los más grandes cirujanos de la época fue el francés Guy de Chauliat (1300-1367).

Su libro titulado Chirugia Magna llegó a significar un avance cuando se imprimió, por fin, en 1478.

Preconizaba el uso de bragueros para curar las hernias, aunque también desarrolló una técnica operatoria para tratar esta enfermedad. Se cree que fue Chauliat el primero en tratar las fracturas mediante métodos de tensión (esto es, usando grandes pesas suspendidas de cuerdas, para mantener el miembro extendido en correcta posición).

También a él se debió el método de colgar una cuerda a cierta altura sobre los pacientes, para que éstos, agarrándose a ella, pudieran moverse más fácilmente. Por otra parte, Chauliat insistió en la importancia que el conocimiento de la anatomía tiene para la cirugía.

La invención de la pólvora trajo consigo la producción de heridas más profundas y graves, lo que tuvo una gran influencia en la cirugía. Fueron aumentando los conocimientos acerca del cuerpo humano y de cómo había que tratar varios tipos de heridas.

El Renacimiento dio en Europa un nuevo impulso al estudio de la anatomía y, con él, al consiguiente desarrollo de la cirugía.

Ambroise Paré (1510-90) fue uno de los grandes cirujanos de este período. Estuvo en el ejército y realizó una gran labor entre los heridos. Ideó nuevos procedimientos para curar las heridas y también reemplazó la cauterización (es decir, la quemadura) por las ligazones (ataduras), para evitar la hemorragia. Asimismo, proyectó miembros artificiales.

Durante los siglos XVI, XVII y XVIII , los conocimientos anatómicos   aumentaron   enormemente.   William Harvey   demostró   cómo se realizaba el funcionamiento del corazón y la circulación de la sangre, y Malpighi constató cómo la sangre pasaba de las arterias a las venas, por medio de numerosos y diminutos vasos capilares. Dos importantes cirujanos del siglo xviii fueron William Cheselden y John Hunter.

Primeros Quirófanos Parecido a los de Hoy

El primero se hizo famoso por sus operaciones para la extracción de cálculos en la vejiga, aunque también fue cirujano general y profesor. John Hunter fue investigador, además de cirujano. Como consecuencia de ciertos experimentos realizados con un ciervo descubrió que, cuando se liga una arteria, otras pequeñas arterias pueden llegar a desarrollarse para desempeñar la función de la principal. El primer paciente humano a quien sometió a tal operación tenía un tumor en una arteria de la rodilla, estado que anteriormente requería una amputación. El resultado fue un completo éxito.

Contrariamente a todos estos progresos en el estudio de la anatomía y de la técnica quirúrgica, las operaciones estaban limitadas por las angustias y dolores que se causaban a los pacientes, puesto que por entonces no había anestesia. Los cirujanos no eran estimados por su habilidad, sino por su velocidad en realizar la operación, y los mejores fueron capaces de amputar una pierna en menos de un minuto.

En 1800, se fundó el Royal College of Surgeons (Real Colegio de Cirujanos) y la cirugía se elevó a un plano más alto dentro del campo de la medicina. Empezaron a funcionar los grandes hospitales y la enseñanza de la anatomía fue incrementándose.

En 1799, Humphrey Davy descubrió que el óxido nitroso (gas hilarante) podía aliviar el dolor, y sugirió su uso en odontología. Pasaron algunos años, sin embargo, antes que un dentista estadounidense, llamado Wells, lo usase para la primera extracción indolora (1844). Usado solo, el óxido nitroso no resulta muy apropiado, por lo que pronto fueron probados otros compuestos. El éter y el cloroformo se utilizaron ampliamente.

La primera operación con anestesia de éter fue realizada en América, en 1846, y en el mismo año Robert Listón llevó a cabo en Londres una amputación, en un paciente sometido al gas del éter. James Simpson, cirujano de Edimburgo y pro;ej;r de obstetricia, decidió que el éter no era aconsejable en dicha rama y buscó otra sustancia. La encontró en el cloroformo, que le proporcionó a él y a sus amigos un buen número de noches felices. Enfrentándose con la oposición religiosa, empezó a usar el cloroformo para ayudar a sus pacientes. La oposición, sin embargo, cesó cuando trató con éxito a la reina Victoria en el nacimiento del príncipe Leopoldo.

Desde estos simples comienzos, el estudio de los anestésicos fue desarrollándose hasta hoy, que se usa una gran cantidad de ellos. Los nuevos compuestos evitan, en general, los desagradables efectos posteriores y son menos peligrosos. Muchos pueden ser administrados mediante una simple inyección y relajan completamente todos los músculos.

Este hecho es muy importante, porque, de otro modo, las “contracciones musculares” del paciente dificultan la labor del cirujano. Las anestesias locales son ampliamente usadas en odontología y para algunas operaciones abdominales. La cocaína, y otras sustancias análogas, al ser inyectadas paralizan los nervios de la región. No puede sentirse dolor mientras los nervios estén así afectados.

La aparición de los anestésicos ofreció nuevas posibilidades para un gran número de operaciones difíciles, que requerían mucho tiempo para practicarlas.. Esto no constituyó, sin embargo, el final de los problemas del cirujano. Aproximadamente, la mitad de las operaciones terminaba de un modo fatal para el paciente. Toda operación torácica o abdominal significaba una muerte casi segura. Esto no era debido a una deficiente cirugía o falta de cuidado, sino a las infecciones subsecuentes a la herida.

Incluso a tan ilustres cirujanos como Robert Listón y James Syme, se les morían, por esta causa, muchos de sus pacientes. Las secuelas de las operaciones (gangrena, descomposición y pus) eran consideradas etapas obligadas de la curación.

Aunque algunos cirujanos griegos aconsejaron la conveniencia de lavarse las manos antes de intervenir a los pacientes, este aspecto fue olvidado y la mayoría de los médicos usaban la chaqueta manchada de sangre. Cuanto mayor fuera la cantidad de sangre de la chaqueta, mayor era la reputación del cirujano. Para superar las calamidades de la sepsia (infección producida por gérmenes) tenemos que llegar a Joseph Lister (1827-1912), un cirujano muy escrupuloso y eminente.

Desanimado por las vidas perdidas en los procesos postoperatorios, incluso de las más pequeñas intervenciones, se propuso averiguar la causa. Habiendo sido informado acerca de los trabajos de Pasteur sobre las fermentaciones, Lister dedujo que las heridas infectadas y la putrefacción eran debidas a los microbios existentes en el aire. Hoy sabemos que estaba en lo cierto.

Buscó algo con qué destruir los gérmenes y, durante un tiempo, usó preparaciones de ácido fénico. Trataba las heridas, los vendajes y todos los instrumentos con fenol para matar los gérmenes. Estos procedimientos antisépticos (contra los gérmenes) están reemplazados hoy por los sistemas asépticos (es decir, sin gérmenes), donde todas las cosas usadas en el campo operatorio se hallan esterilizadas (libres de gérmenes). De cualquier modo, fue a Lister a quien le cupo la honra de demostrar que la sepsia podía ser evitada.

El escenario quedaba ya preparado para posteriores avances en la cirugía y en la extensión del campo de las operaciones. Lister demostró el éxito de sus métodos y se desarrolló la cirugía conservadora (es decir, que cura los miembros en lugar de amputarlos) . Se pudo, entonces, abrir la cavidad corporal, incluso el cerebro, con pequeño riesgo, y continuaron apareciendo nuevas técnicas e instrumentales.

Las transfusiones de sangre y el descubrimiento de los antibióticos ayudaron al cirujano, y hoy pueden ser llevadas a cabo operaciones muy largas con bastante seguridad. Durante la segunda guerra mundial se han realizado avances espectaculares en el tratamiento de las heridas, principalmente debidos a los antibióticos y a la cirugía plástica.

Con todos los progresos de la anestesia y de las técnicas operatorias, el corazón seguía siendo intocable aún. Interrumpir la circulación de la sangre durante un minuto suponía un daño irreparable para el cerebro. Sin embargo, hace pocos años, se descubrió que, si se enfría el cuerpo por debajo de la temperatura normal, las necesidades de oxígeno disminuyen. Enfriando el cuerpo (hipotermia) por inmersión en agua helada o haciendo circular la sangre a través de uña máquina refrigeradora, se han realizado operaciones hasta de 45 minutos de duración. Ahora son posibles operaciones más largas, usando el corazón-pulmón artificial.

Esta máquina realiza la misión del corazón y de los pulmones, mientras aquél o alguna de las arterias principales están siendo intervenidas. El éxito de las operaciones a corazón abierto se debe al funcionamiento de estas máquinas.

Actualmente todas estas técnicas han sido superadas por la exponencial evolución tecno-informática del siglo XX, pero no hay dudas que la escalera al éxito de hoy, son aquellas grandes ideas y métodos con que se realizaron las primeras intervenciones quirúrgicas, las cuales, muchos de ellas no tuvieron finales felices, de todas maneras aquellos transplantes que parecían imposible, pudieron hacerse y abrir una gran esperanza de vida a millones de pacientes.

Fuente Consultada:
Revista TECNIRAMA N° 91 Enciclopedia de la Ciencia y la Tecnología -Historia de las Cirugías –

Ver: Historia de la Medicina

1-Medicina Primeras Civilizaciones

2-La Medicina en la Antiguedad

3-La Medicina en Grecia Antigua

4-La Medicina en Roma Antigua

5-La Medicina en la Edad Media

6-La Medica en el Renacimiento

7-La Medicina en la Época Colonial Americana

8-Los Microorganismos

9-Historia de las Cirugías

10-Historia de la Medicina

Fabricacion de Abono Con Residuos Organicos o Basura

Fabricación de Abono Con Residuos Orgánicos o Basura

La civilización de nuestros días tiende a concentrar a la gente en las grandes ciudades. El envasado de alimentos se incrementa cada vez más, y el resultado de ello es la acumulación de los restos de los envases y envoltorios en las basuras.

Estos dos factores plantean problemas difíciles de resolver a los servicios de limpieza de muchas ciudades. Se calcula que cada mil habitantes de una ciudad acumulan, diariamente, cerca de una tonelada de basuras domésticas: cenizas, papel, cascaras, latas de conserva, etc. Estos residuos deben ser tratados convenientemente, en beneficio de la sanidad pública.

En la actualidad, suelen usarse dos métodos principales: la cremación y el amontonamiento. El primero es, ciertamente, muy higiénico, pero el costo del equipo necesario para quemar 60.000 toneladas diarias, por ejemplo, de basura, es muy elevado.

Además, está el problema del humo que se produce; problema que va en aumento a medida que las disposiciones sobre la “pureza del aire” se van haciendo de aplicación cada vez más frecuente.

Y aún es más importante el problema de los residuos, pues también hay que eliminar las cenizas que resultan. Por lo tanto, la cremación no es un método satisfactorio para la eliminación de basuras.

El amontonamiento resulta económico, pero su necesidad más importante es la del espacio, y éste escasea cada vez más.

Por último, los montones de basura son insalubres y poco agradables y, si no se recubren convenientemente, pronto se convierten en lugares de reproducción para las moscas, las ratas y otras plagas.

El amontonamiento de basuras controlado ha representado un papel importante en la recuperación de terrenos de mala calidad, pero, tarde o temprano, los lugares de depósito acaban llenándose y, como consecuencia, debe recurrirse a la búsqueda de nuevos sistemas para tratar los residuos urbanos.

En las sociedades primitivas, los productos de desecho de las viviendas humanas fueron siempre devueltos directamente al suelo, de forma que la conservación de la materia orgánica de éste no era un problema.

El cultivador inteligente de nuestros días devuelve al terreno todo lo que puede (hojas de té, residuos de café, hierbas cortadas, etc.) mediante el sistema de los estercoleros o capas de mantillo.

La continua siembra y recolección de las cosechas del campo, sin reponer la materia orgánica, destruye pronto la composición del suelo. Naturalmente, no podemos echar directamente en los campos, en grandes cantidades, las basuras urbanas. Incluso si eso fuese admisible desde el punto de vista higiénico, el precio del transporte lo haría prohibitivo.

Sin embargo, recientemente se ha demostrado cómo pueden convertirse los desperdicios domésticos en productos útiles y cómo servirse de ellos eficazmente, con beneficio económico.

Esto se consigue fermentándolos, es decir, sometiéndolos a la acción de las bacterias, que los descomponen en productos inofensivos, los cuales pueden venderse fácilmente como abono. Con esto, los problemas de la eliminación de las basuras y de la fertilidad del suelo se resuelven simultáneamente.

El lodo depositado en la purificación y recuperación de aguas residuales plantea otra dificultad. Después del proceso de tratamiento en las plantas de purificación, se convierte en un material inofensivo, pero su eliminación en grandes cantidades constituye un problema.

A menudo este lodo se esparce sobre los terrenos de cultivo con buenos resultados, pero no es fácil manejarlo en forma líquida. Se puede secar el lodo antes de usarlo, pero la necesidad de espacio y tiempo requeridos es demasiado grande.

Por eso, la mejor solución que puede idearse es la de fermentarlo con basuras, tras de haberlo mezclado con ellas. Si se lo utiliza conteniendo un 70 % de humedad, abonos orgánicos y usarse en la fermentación de basuras en lugar de agua. Este lodo mejora el abono orgánico resultante, pero no es, en forma alguna, esencial para el proceso.

ASPECTOS  BIOLÓGICOS  DE  LA FERMENTACIÓN

El principio básico de la fermentación para la producción de abonos orgánicos compuestos (compost) es la descomposición del material por la acción de microorganismos en presencia de aire.

Este principio es el mismo, tanto en el amontonamiento de hojas hecho por el jardinero como en las grandes instalaciones para el aprovechamiento de las basuras urbanas.

En ausencia de aire (por ejemplo, si el material está empapado de agua o empaquetado compactamente), se multiplican otros microorganismos anaerobios y el material adquiere un olor a podrido, convirtiéndose en un lugar de reproducción para las moscas.

Cuando la fermentación se lleva a cabo correctamente, no existe tal problema. Las bacterias y los hongos aerobios, es decir, los que necesitan del aire, se encuentran normalmente en los desperdicios y no hace falta añadirlos.

Con una cantidad de aire y de humedad adecuada se multiplican rápidamente, y no sólo descomponen los desperdicios, sino que matan los gérmenes indeseables, los parásitos y las semillas de las malas hierbas.

Esto se lleva a cabo, en parte, por la naturaleza antibiótica de los hongos y, en parte también, por el calor desprendido por las llamadas bacterias termófüas (afines al calor) .

Se producen temperaturas del orden de los 70 ° C en las adecuadas fermentaciones, y ninguna bacteria patógena puede sobrevivir largo tiempo en estas condiciones. El lodo de la  purificación de las aguas residuales tiene siempre una composición muy semejante, pero la basura varía mucho, especialmente de invierno a verano.

En invierno, hay una gran proporción de cenizas, y, en verano, la cantidad de materia orgánica (desperdicios vegetales) es mucho mayor. Afortunadamente, el proceso puede tener lugar dentro de un margen muy amplio de composición. Sin embargo, resulta más eficaz cuando la razón carbono/nitrógeno es del orden de 30:1.

Cuando este cociente es más elevado (por ejemplo, cuando existen muchos papeles), el proceso es más lento, debido a que el nitrógeno se consume más rápidamente. La adición de compuestos de nitrógeno tiene cierto interés.

El abono, una vez terminada su fabricación, debe tener una razón C/N de aproximadamente 20:1.

La fabricación de abonos orgánicos por medio de amontonamientos de basuras hechos en jardines y huertas es un proceso muy lento, debido al escaso grado de división de muchos de los materiales usados y a lo bajo de las temperaturas al aire libre. También resulta un obstáculo la falta de una buena aireación. En las plantas industriales de fermentación, estas desventajas se evitan por medio de la trituración del material, antes de comenzar su fermentación, y por un mezclado continuo.

El aire puede añadirse a voluntad, y esto acelera considerablemente el proceso.

Lo que llevaría muchos meses en un jardín, en una fábrica moderna tiene lugar en sólo unos días. La destrucción durante el proceso de todos los microorganismos perjudiciales elimina los peligros para la salud pública, al hacer uso del abono, incluso cuando se incorpora el lodo de la purificación de las aguas residuales.

TÉCNICAS DE  FERMENTACIÓN  DE RESIDUOS URBANOS

En los últimos años, se han empleado distintos procesos en varias partes del mundo. Todos llevan aparejados el uso de grandes tanques para la fermentación del material y, en general, los procesos son muy parecidos. Se diferencian en el grado de selección empleada y en el momento en que ésta tiene lugar.

Como es lógico, las latas y otros objetos metálicos no pueden aprovecharse para fabricar abonos; por ello, se eliminan mediante detectores magnéticos y otros métodos de extracción. Estos funcionan deteniendo o invirtiendo una cinta transportadora, de tal forma que el objeto metálico puede separarse.

También pueden recuperarse los vidrios, papeles y trapos.

Las piedras, las escorias, etc., no tienen ningún valor y, por tanto, se tiran o se aplastan y trituran con martillos y molinos. En algunos métodos, solamente se recuperan los metales, y el resto del material, incluido el vidrio, se muele y pulveriza, pasando a los tanques de fermentación. Un método de este tipo es el sistema SMG – Multibacto, utilizado en Suiza.

El material pulverizado se conduce a la parte superior de una torre, junto con el lodo de la purificación de aguas residuales, y se vierte a través de varios pisos, mientras va siendo agitado.

Se aplica aire y humedad de acuerdo con las necesidades y, al cabo de sólo 24 horas, en la base de la torre se obtiene un abono utilizable. En la fase  final  tiene  lugar  cierta  desecación,  de modo que el abono obtenido es limpio y quebradizo.

El proceso de selección de los materiales puede tener lugar antes de que ocurra cualquier fermentación o después de un tratamiento preliminar.

Esto último resulta, ciertamente, más limpio, ya que la fermentación ha eliminado una gran parte de los materiales en descomposición.

La posibilidad de que se añadan a los campos trozos de cristal cortantes con el abono ha producido alarma con frecuencia, pero ella carece de fundamento. Cuando se hace la separación de forma apropiada, o se utilizan sistemas de trituración, lo único que llega al campo son trozos de cristal pequeños y redondeados, parecidos a granos de arena.

En este tipo de fermentaciones se encuentra la solución de varios de los problemas planteados por la civilización. Las basuras se convierten en un abono útil para los campos.

Nunca se ha producido una disminución en la demanda de esta clase de abonos orgánicos, que se pagan a precios de casi 6 dólares por tonelada. La mayoría de las autoridades urbanas los venden por contratación a una empresa, que es la que se encarga de la distribución del producto. De esa forma, no se arriesgan a almacenar cantidades demasiado grandes de material.

Si está bien fabricado y su proceso terminado, el abono orgánico de esta clase no tiene olor ni representa ningún peligro para la salud. Se maneja y empaqueta fácilmente, siendo también fácil aplicarlo al terreno, para mantener la fertilidad del suelo.

Esquema del Método Thompson

El tamiz de compuertas Thompson es uno de los dispositivos que se utilizan en la fabricación de abono orgánico. Consiste en un tambor hexagonal giratorio, con tres de sus lados perforados. Las basuras (seleccionadas o no, trituradas o enteras) se introducen por la puerta o tapa principal. Junto con el lodo de la purificación de las aguas residuales. Después de un periodo de rotación, se abren las compuertas de las paredes perforadas y penetra el aire, activando ia acción bacteriana. A intervalos, se hace girar el tambor durante un corto tiempo. Al cabo de unos 4 días, la fermentación es completa y el abono se descarga por rotación, manteniéndose las perforaciones abiertas. En caso de haber latas y botellas, se descargan después paro amontonamiento. No se debe tocar rsads con las manos.

Fuente Consultada:
Revista TECNIRAMA N°90 Enciclopedia de la Ciencia y La Tecnología – Ciencia Aplicada: Fabricación de Abono –

Causas de Muerte en el Mundo en el Siglo XX

Causas de Muerte en el Mundo en el Siglo XX

ESTADÍSTICAS HASTA EL AÑO 1965

El nivel de vida y las condiciones ambientales influyen decisivamente en la causa de la muerte de los hombres. En un reciente informe epidemiológico de la Organización Mundial de la Salud, que resume la crónica de ésta, se exponen las causas de defunción en los países de alto nivel de vida y en los de desarrollo medio y subdesarrollados.

Respecto al primer grupo, se han recogido datos estadísticos de Australia, Austria, Bélgica, Canadá, Dinamarca, Estados Unidos, Finlandia, Francia, Hungría, Irlanda, Italia, Noruega, Nueva Zelandia, Países Bajos, Portugal, Reino Unido, República Federal Alemana, Suecia y Suiza.

En este grupo de países se encuentra que, en el año 1951, el 73 % de todas las defunciones fue secuela de cinco causas: 1°) cardiopatías; 2°) cáncer; 3°) lesiones vasculares relacionadas con el sistema nervioso central; 49) accidentes, y 5′) gripe y neumonía.

En años posteriores, hasta 1961, se mantienen, con ligeras variaciones, estas causas de defunción. Las enfermedades del corazón, que constituyen el problema más acuciante con que se enfrenta la medicina’ de los países desarrollados, producen unas 300 muertes por cada 100.000 habitantes; por tumores malignos mueren 175 personas; las lesiones vasculares originan unas 140 víctimas; los accidentes, 50; la gripe y la neumonía, 40.

En el grupo de personas con edad de 65 años en adelante son particularmente importantes las cardiopatías, cuya tasa media es 2.084 defunciones por cada 100.000 habitantes. También en este grupo de personas de edad avanzada se agudizan los casos de muerte por cáncer, por lesiones vasculares, por accidentes, y por gripe y neumonía. Sin embargo, si se considera sólo a los niños de 1 a 4 años, la causa principal de muerte la constituyen los accidentes y, a continuación, la gripe y la neumonía.

El panorama es bastante distinto en los países medianamente desarrollados y en los subdesarrollados. En los datos recogidos de Ceilán, Colombia, Costa Rica, Chile, Guatemala, Israel, Japón, Islas Mauricio, México, Panamá, República Árabe Unida y Trinidad – Tobago, se encuentra que las cinco causas principales de defunción son las siguientes: 1°) gastroenteritis; 2°) gripe y neumonía; 3°) cardiopatías; 4°) cáncer, y 5°) accidentes.

Todas estas enfermedades abarcan el 30 %, aproximadamente, de los óbitos, cifra que, al compararla con la de los países desarrollados, señala que en estos últimos las causas de muerte están mucho más definidas. Respecto a las gastroenteritis, el grupo de menos edad y el de más edad son los más afectados por estas enfermedades, que ocasionaron, entre los niños de 1 a 4 años, la mortalidad media más elevada por cualquier causa, y tuvo por consecuencia e! 20 % de todas las defunciones.

Las tasas de mortalidad por cardiopatías aumentaron, desde el año 1954 al de 1960, en Israel, Japón, Islas Mauricio y República Árabe Unida, lo que quizás indique que sus condiciones ambientales van acercándose a las de los países desarrollados y, en consecuencia, que su nivel de vida aumenta.

Aunque la tuberculosis no se encuentra entre las cinco causas primeras de defunción en los países subdesarrollados, hay que destacar todavía su importancia, ya que es, precisamente, la sexta, a continuación de los accidentes; en el grupo de edad de 15-44 años supone un 7 % de todas las defunciones, y arroja una tasa media de mortalidad de 26 por cada 100.000 habitantes.

En resumen, el estudio de los países de América del Norte Europa y Oceanía muestra que las cardiopatías y las neoplasias malignas (cáncer) son las causas principales de defunción. En América Central y del Sur, estas enfermedaces, aunque fueron adquiriendo importancia en 1960, todavía son sobrepasadas por la gastroenteritis.

tabla muerte en el mundo

tabla muertes en el mundo siglo xx

Mapa de las Causas de Muertes en el Mundo en el siglo XX

Muestra cuáles fueron las principales causas de muerte a lo largo del siglo XX y los resultados son sorprendentes.
La principal causa de muerte en el siglo XX fueron las “enfermedades no contagiosas”, es decir, dolencias cardiovasculares (ataques al corazón, ictus…), pulmonares o mentales.

causa muerte en el mundo

Fuente Consultada:
TECNIRAMA – Enciclopedia de la Ciencia y la Tecnología N°88

La Higiene en la Alimentacion El Cuidado de la Salud Personal

La Higiene en la Alimentación
El Cuidado de la Salud Personal

la higiene en el pasado

Imagen de 1870 cuando anciana en Venecia despioja a una joven que vivían a sus anchas en ropas y cabellos.

  Las Pestes en la Historia
  La Medicina en Grecia y Roma
  Vivir en la Edad Media
  Malas Noticias en el Mundo

LA HIGIENE DE LA ALIMENTACIÓN.
Toda persona en condiciones normales suele orientarse por sí misma, sea por el apetito, sea por la costumbre, hacia una dieta conveniente para su salud. De todos modos, hoy se cometen en el campo de la alimentación muchos abusos, los cuales pueden desembocar en diversos trastornos del organismo.

La nutrición de un hombre normal será suficiente si toma al día un litro de leche, una ensalada y dos platos complementarios de verduras tiernas, un plato de carne y dos huevos, a lo cual puede añadirse pan, mantequilla y fruta.

La dieta vegetariana pura contiene únicamente verduras y frutas, y si no se le adicionan otros alimentos, prácticamente no puede proporcionar una nutrición suficiente, puesto que el intestino humano no está acondicionado para contener la cantidad de alimentos que serían necesarios para un régimen a base de verduras solamente. La dieta lactoovo-vegetariana, constituida por leche, huevos y verduras, es más normal y con ella no se sobrecarga el tubo digestivo y, en cambio, se proporcionan al organismo suficientes calorías.

Es importante mantenerse en un término medio, pues la ingestión de carne no envilece, como creen algunas personas, sino que constituye un medio normal de adquirir proteínas y otras sustancias de tipo vitamínico, pero no debe abusarse de comidas muy sobrecargagas de proteínas y grasas, defecto muy extendido entre las clases sociales pudientes, pues ello ocasiona no pocos trastornos, como la arteriesclerosis, la obesidad, lesiones cardíacas, etc. La alimentación será, pues, sencilla, proporcionada, con suficiente, pero no excesiva, cantidad de proteínas y con un claro predominio de alimentos frescos y naturales (frutas, verduras, etc.).

La leche de vaca posee la mayoría de los elementos nutritivos necesarios: proteínas, azúcar, grasas, sales minerales, etc. La calidad de proteínas que contiene es parecida a la de las carnes y muy superior a la de las gramíneas y verduras. El azúcar de la leche se denomina lactosa e interviene activamente en el proceso de la agnación de la leche, pues fermenta y da lugar a ácido láctico.

La grasa de la leche contiene gran cantidad de vitamina A. Entre sus sales, la más abundante es el calcio. También es rica en vitaminas B, E y D. La leche es el alimento más fácilmente digerible, puesto que se aprovecha con suma facilidad todo su contenido. Entre los productos lácteos destacan por su gran poder alimenticio la mantequilla y el queso.

La carne es muy rica en proteínas, mientras que su contenido en grasa varía según su naturaleza. Posee escasas vitaminas, aunque el valor alimenticio de algunos productos animales (hígado, por ejemplo) es bastante elevado. El inconveniente que presenta la ingestión de carnes son sus residuos, ya que a veces cuestan de eliminar y predisponen para diversas enfermedades. En la dieta normal no debe incluirse un plato de carne y pescado en la misma comida.

El pescado no difiere en cuanto a su valor nutritivo de las carnes en general, pero se ha de prestar gran atención a su conservación, pues se deteriora con facilidad.

Los huevos poseen gran valor nutritivo. Sus proteínas son de excepcional calidad y su grasa se asimila por el organismo con suma facilidad. Contienen vitaminas en cantidad apreciable y diversos minerales (calcio, fósforo, hierro). Después de la leche, el huevo es el mejor alimento para un organismo en crecimiento.

El trigo contiene almidón, proteínas, vitaminas y minerales en abundancia. La harina corriente obtenida a partir del mismo, a pesar de habérsele separado gran parte del salvado, retiene muchas de sus sustancias nutritivas. El centeno es parecido en su composición al trigo, pero el pan que se obtiene con él, resulta más oscuro. La cebada suele utilizarse para ser añadida a la sopa, papillas, etc.

El maíz se emplea sobre todo en la nutrición del ganado, pero también constituye un buen alimento para el hombre. Contiene más grasa que otros granos. La avena posee también mucha grasa y se emplea, principalmente, para los desayunos. Es laxante. El arroz es el alimento básico de diversos pueblos orientales.

El contenido en azúcares de las gramíneas es casi constante. Sus proteínas no son de gran calidad y suelen carecer de algún que otro elemento imprescindible para la dieta del hombre.

Entre los azúcares, el que corrientemente se consume es la sacarosa, que se desdobla en el organismo en dos partes: glucosa y levulosa. La primera es la que se asimila. Hay muchas sustancias alimenticias que contienen gran cantidad de azúcar: jarabes, miel, frutas en conserva, mermeladas, compota, jaleas, confituras, etc.

El azúcar se asimila con facilidad y ofrece al organismo los hidratos de carbono en forma pura, produce una rápida recuperación de energías y es conocido el hecho de que muchos individuos sometidos a intensas pruebas físicas (deportistas, etc.) resisten mejor si toman azúcar durante las mismas. Otra gran ventaja de este alimento es la sensación de saciedad que proporciona.

Es útil que las personas sometidas a dietas de adelgazamiento o escasas por cualquier otra razón, tomen siempre un postre azucarado, ya que con ello queda satisfecho su apetito. No hay que abusar, por otra parte, de este alimento, puesto que, ingerido en gran cantidad, puede producir una irritación del tubo digestivo, así como coadyuvar a la obesidad.

Las verduras son muy útiles por su gran contenido en vitaminas, minerales (hierro), pero carecen casi por completo de valor calórico, Sirven, además, para regularizar el régimen intestinal, pues la gran cantidad de residuos (sobre todo celulosa), favorece la marcha de las deposiciones. Su cocción destruye muchas de sus vitaminas.

Historia de la Lucha Contra el Tifus, Fiebre Tifoidea y Disentería

Historia de la Lucha Contra el Tifus, Fiebre Tifoidea y Disentería

ENFERMEDADES EPIDÉMICAS EN LA EDAD MODERNA: TIFUS, FIEBRE TIFOIDEA Y GRIPE: Entre las demás enfermedades epidémicas de esta época , el tifus exantemático, descrito y denominado por Boissier de Sauvages en 1760, existía en estado endémico en las regiones pobres donde hacía reinar la miseria y bajo la forma de epidemia durante las guerras. Ataca, en primer lugar, a los soldados en lucha, en malas situaciones físicas, que viven en condiciones de higiene deplorables, y después a las poblaciones civiles. Se asocia con frecuencia a la disentería.

Es responsable del fracaso de numerosas expediciones militares. Lo encontramos durante la Guerra de los Treinta Años, luego en el sitio de Lovaina (1631), en Praga (1742), en Egra, en el Canadá, donde en 1746 asola las tripulaciones de la flota del duque de Aville. Se observa en Cotinga (1767), en Moscú (1780), en Algeciras. Se dan casos en Rúen, Brest, París (1794), que cura Pinel.

En 1797, ataca a Galicia. Durante las guerras del Imperio respeta relativamente los ejércitos, mientras ataca los ejércitos enemigos en Austerlitz e incluso lo llevan a Borgoña los prisioneros. Durante el sitio de Zaragoza, Reveillé-Parise estudia una epidemia. Pero, a partir de 1812, acomete contra las tropas francesas una ofensiva que en dos años destruirá prácticamente la Grande Armée, provocando pérdidas mucho más elevadas que las debidas al fuego enemigo. Para Destaing, el gran vencedor de Napoleón no fue el frío, sino el «General Typhus».

De Kerckhove nos dice que la epidemia empieza durante la travesía de Polonia. Después, atravesado el Niemen, ataca a las tropas francesas, cansadas por las marchas forzadas y las malas condiciones atmosféricas, sin recibir ninguna distribución de víveres. Cuando llegan a Moscú, sus pérdidas totales se elevan a dos tercios de sus efectivos. Después de una mejora temporal en la ciudad santa, el tifus vuelve a cobrar fuerzas durante la retirada. En Polonia diezma á las débiles unidades que el príncipe Eugenio intenta reconstruir con duros trabajos.

Larrey cae enfermo y se cura. El tifus «hace estragos» en los ejércitos que repliegan, en las guarniciones dejadas por el emperador en Dantzing, en Dresde, en Magdeburgo y en Torgau, cuyo gobernador, el conde de Narbona, sucumbirá y Desgenettes dejó un cuadro escalofriante de la epidemia en esta ciudad. Más adelante, en 1813, entre el Elba y el Rin, más de 40.000 enfermos de tifus llenan los hospitales, desbordados por el número de enfermos: la situación era espantosa. «Miles de carros, cuenta Erckmann-Chatrian, cargados de heridos y sobre todo de enfermos se suceden en una fila ininterrumpida camino del Rin.» Pero el tifus atraviesa el río. Alcanza también, a su vez, a la población (en Alsacia y Lorena se cuentan 60.000 víctimas).

Se llenan pronto los hospitales militares y los hospitales civiles. Se crean los hospitales de auxilio y, en 24 horas, la población de París proporciona más de 6.000 camas. Hecho curioso, en estos hospitales improvisados de Roule, deMenilmantant, de Montmartre, la moralidad es menos importante que en los hospitales bien organizados. Laénnec, en su servicio, intenta reagrupar a los reclutas bretones e intenta luchar con su nostalgia empleando su lengua. 746 miembros del hospital enfermaron del tifus y de ellos 204 murieron. Es imposible calcular el número considerable de víctimas, tanto civiles como militares. El tifus contribuyó enormemente a la derrota francesa y a la caída del Imperio con todas sus consecuencias.

tifus

Durante dos siglos, el tifus no había sido considerado como contagioso. Y sólo se afirma esta idea en 1809, en España, lo hace Reveilla-Parise que habla de «virus». Insiste en el aire contaminado de las ciudades sitiadas y de los hospitales, en la fatiga y la conmoción del sistema nervioso de los jóvenes soldados.

Algunos años más tarde, de Kerckove da como prueba del contagio el hecho de que los judíos polacos no habían sido afectados hasta después del paso de las tropas, y sin sacar conclusiones insiste en la frecuencia de la miseria.

El tratamiento es sólo sintomático: laxantes suaves, vomitivos, sudoríficos, quinina, bebidas estimulantes, baños calientes o fríos, era lo único que se aconsejaba. Reveillé-Parise era hostil a las sangrías.

La fiebre tifoidea, no aislada todavía, se confunde con el tifus y las disenterías. Es posible que las observaciones de Spigel (1604), de Hoffmann (1682) concernieran a casos de fiebre tifoidea. Es probable, según las publicaciones de Strother (1729), de Gilchrist (1735), de Chirac (1725), que las lesiones señaladas por Morgagni tras las picaduras se refieran a esta enfermedad.

Tres epidemias importantes parecen haber sido epidemias de fiebre tifoidea: la primera en Gotinga en 1760 (Rippenhausen, Mayer) se extiende a toda Alemania; la segunda, la de Bretaña, ataca a la mitad de las tripulaciones de la nota del almirante de Orvilliers y le impide desembarcar en Inglaterra. Ésta se une a una epidemia de escorbutoy de tifus; la última, en fin, estudiada por Jacobi y Ecker, se observa en Alemania de 1783 a 1789.

Se llama disentería a todas las afecciones caracterizadas por exoneraciones sangrantes y flemosas, inevitables y múltiples. Se trata de un grupo confuso que reúne diversas enfermedades todavía no individualizadas, es muy probable que muchas de entre ellas sean disenterías bacilares. En 1626, Senne afirma que son contagiosas.
Frecuentemente asociada al tifus, la disentería se observa sobre todo en los ejércitos en lucha.

La señala, ya en 1616, Von Hilden, y después Charles-le-Poix. Entre 1620 y 1625 asola Lyon, Tula y Metz; 1776 Bretaña, en 1736, Holanda. Entre 1744 y 1747 ataca la flota inglesa ante Menorca. Hace estragos durante la Guerra de la Independencia americana.

En 1792, en Valmy, desempeña un papel importante respecto al ejército prusiano, y Goethe nos hace ver el desastre de dicho ejército en retirada, bajo la lluvia, en el barro, con filas de coches cargados de enfermos. Ataca al ejército de Oriente, durante la campaña de Rusia, luego en 1813. Se propaga entonces por toda Europa y en Francia se señalan focos importantes en Versalles y en Turena.

En su etiología, después de haber invocado el calor, el enfriamiento, la humedad, una alimentación defectuosa en los famélicos, el abuso de frutas verdes y carnes saladas, se incriminó el papel de las aguas de bebida. En efecto, Dazillese da cuenta de la desaparición de la disentería en la isla de Bourbon, cuando entre 1734 y 1750, La Bourdonnais hizo recoger convenientemente el caudal de la Grande Riviére. Read, por su parte, observa la frecuencia de la enfermedad en los que beben agua de los pozos situados cerca de las letrinas. Linné insiste en el papel de estas últimas, Bergeron incrimina a un virus que se adhiere a los entarimados y a los muros, y Desgenettes al amontonamiento de los enfermos. Para su tratamiento Helvétius preconiza la ipecacuana.

La. gripe, llamada así en 1742, también denominada: la locuela, la influenza, la coqueta, la fiebre catarral, etc. Y bajo estos nombres se inscriben numerosas afecciones febriles diversas. Se manifiesta por medio de epidemias estacionales, algunas de ellas benignas, otras muy mortales, en 1610, en París, se observa una epidemia grave. Más adelante se suceden otras en Inglaterra en 1658, luego en 1669, y en 1676 gana Francia, Italia y España.

En Londres es muy dura y causa más muertos que la epidemia de peste de 1665. En 1729 se inicia en Europa central una epidemia que alcanza la Europa occidental. En Francia alcanza a 200.000 personas, y debido a sus complicaciones pulmonares es fatal para numerosos ancianos. En 1780, una epidemia particularmente grave vuelve a causar estragos.

Estas epidemias duran varios meses y se ignora completamente la naturaleza de la enfermedad. En 1728, Hoffman considera que la causa es una alteración de la serosidad que depende de las vicisitudes del aire. Para Baille se debe a un miasma, para Cabanis se trata de una enfermedad inflamatoria. Por mortíferas que fueran ciertas epidemias, sus consecuencias eran relativamente limitadas en un plano general, pues los que desaparecían eran sobre todo los ancianos. Señalemos que antaño, la gripe tenía la fama de proteger contra la peste.

Fuente Consultada:
Historia Cultural de la Enfermedad Marcel Sendrail
Grandes Pestes de la Historia – Wikipedia – Enciclopedia Encarta
Por Araceli Boumera

Historia de la Vacuna Contra Poliomielitis