La Economía Argentina

Concepto de Salario o Sueldo y Sus Caracteristicas Definicion

Concepto de Salario , Sueldo y Sus Características

Salario o Sueldo es el pago períodico, que un empleado recibe a cambio de su trabajo, antes de deducir sus contribuciones legales, como la seguridad social, impuestos y otros conceptos similares. Este pago es acordado de antemano entre ambas partes: patronal-empleado. En principio es una cantidad fija de dinero abonado de forma mensual y que no cambia si por ejemplo no se trabaja un día feriado.

Se suele, a veces, hacer una diferenciación entre el sueldo y salario, y se entiende por salario a la cantidad económica que el trabajador recibe en contraprestación de sus servicios con base a día o por hora. Es decir, el salario se fija por unidad de tiempo.

concepto de salario

INTRODUCCION: La integración del trabajo en el proceso productivo socialmente desarrollado ha tenido regulaciones jurídicas muy distintas a lo largo de los siglos, de acuerdo con la concepción del hombre y de la sociedad que ha prevalecido en cada época. En la antigüedad, el régimen de esclavitud proporcionaba la mayor parte del trabajo manual precisado.

En la Edad Media, el sistema de servidumbre propio del régimen feudal estuvo vigente sobre todo en la agricultura, ya que la pequeña industria de la época se organizaba bajo la forma de artesanía dentro de la estructura gremial.

La revolución industrial modificó totalmente el panorama y dio paso al proletariado, que durante los siglos XIX y XX ha ido conquistando posiciones, unas veces por la presión sindical y otras debido a una política social activa del estado.

Pero la evolución no ha terminado y no sólo en los países socialistas, sino incluso en los de la economía de libre mercado, se realizan diversos ensayos y tanteos que permiten suponer que en un futuro más o menos lejano el estatuto jurídico y las condiciones económicas del trabajador pueden conocer nuevas fórmulas.

Siendo el trabajo el factor productivo básico, es natural que haya que prestar una atención especial a su participación en el resultado del proceso productivo. Se considera salario a la remuneración del factor de producción trabajo.

Concepto De Salario:

Todos los factores que intervienen en la producción reciben una retribución por su intervención en el proceso económico, que en el caso del trabajo se denomina salario.

Sin embargo es necesario precisar que el trabajo lleva implícito una prestación personal por parte de quien lo realiza; por lo tanto desde el punto de vista económico el trabajo puede ser efectuado, según hemos dicho:

— Por cuenta ajena o en relación de dependencia.

— Por cuenta propia o en forma independiente.

De acuerdo con las características del trabajo el salario puede a su vez asumir distintas formas como sueldo, jornal, honorarios, comisiones, etc.

Ahora bien, desde el punto de vista tanto económico como jurídico cuando nos referimos al salario como retribución del factor Trabajo, estamos indicando aquel que se presta en relación de dependencia cualquiera sea su nivel.

Ampliación: No se puede decir que todos los que trabajan perciben un salario: así, los que poseyendo los medios con los cuales el trabajo es productivo conservan la propiedad del bien o servicio producido y lo venden al consumidor, no perciben ningún salario. Esto ocurre con las profesiones liberales, los comerciantes, los artesanos, etcétera. No hay duda de que también el empresario que está al frente de una empresa desarrolla un esfuerzo que es trabajo y, sin embargo, su remuneración no tiene la consideración de salario.

Concretando, podríamos definir el salario como retribución fija que percibe el que vende su fuerza de trabajo, renunciando con ello a la participación que le corresponde en el producto en cuya elaboración ha colaborado.

Las variantes que en la vida real se presentan de las maneras de prestar trabajo por cuenta ajena son escasas. No es lo mismo trabajar en el servicio doméstico que en el despacho de un profesional libre, que en una empresa o en una administración pública. Es distinto prestar un trabajo manual físico, o uno de carácter intelectual. Incluso en el lenguaje vulgar se utilizan diversas expresiones, «salario», «sueldo», etc.. con matices distintos.

Se utilizará la expresión salario en un sentido estrictamente económico y con un valor genérico; es decir, como la remuneración de un trabajo dependiente —lo mismo de carácter manual, intelectual, de dirección o de ejecución— prestado por un sujeto económico unido por un contrato a una empresa y que no asume ningún riesgo propio y directo en la actividad de dicha empresa.

El salario tiene un carácter de remuneración anticipada.

Así entendido, el salario viene a ser el «precio del trabajo»; con lo que el esfuerzo laboral se equipara a una mercancía que se compra y se vende en un mercado. Esto no quiere decir que sea definible una concepción social y una estructuración de la vida económica en la que tal realidad esté vigente; simplemente se parte de un hecho y se analiza tal como existe.

La venta del esfuerzo laboral, sin más derechos respecto a la entidad producto que la de percibir un precio fijo, es la fórmula típicamente capitalista, aunque no privativa de este sistema, ya que también en ciertas modalidades del socialismo ocurre lo mismo cambiando la relación trabajador-empresa privada por la de trabajador-estado.

Oferta y Demanda de Trabajo

En un sentido general la oferta de Trabajo se traduce en la cantidad de trabajadores que desean prestar servicios en una especie de tarea, en un lugar y en un momento determinados a un precio también determinado que hemos llamado salario.

Por su parte la demanda de Trabajo es la que proviene de las empresas que tratan de obtener con su prestación un determinado rendimiento en sus respectivas actividades.

En un mercado en el cual dichas fuerzas, oferta y demanda de trabajo, actúen libremente el valor del salario (precio del Trabajo) estará dado por el punto en que se equilibran las cantidades de trabajo ofertadas y demandadas.

Por consiguiente, dentro del tipo de mercado señalado, la fijación de un valor superior al de equilibrio por el salario nos ha de provocar una cantidad de trabajadores sin empleo equivalente a la distancia entre las curvas de oferta y demanda de trabajo.

oferta y demanda el salario

Tales supuestos pueden ser observados en el gráfico que se incorpora a continuación.

De acuerdo al gráfico precedente la elevación del salario de N a N’ al reducir la demanda a una cantidad de mano de obra M’ provocando un nivel de desempleo equivalente al segmento AB.

Sin embargo, no es menos cierto, que en el aspecto laboral y en razón de la constante intervención del Estado con el fin de proteger a la parte más débil de esta relación económica (el trabajador) se han elaborado en casi todos los países del Universo normas jurídicas protectoras que han limitado la voluntad de los trabajadores para fijar el precio de su trabajo en forma libre con respectivos patronos.

La Legislación Protectora

Tales normas jurídicas se asientan en tres principios fundamentales que pueden ser enumerados de la siguiente manera:

1°) El orden público y la limitación de la autonomía de la libertad.

2º) La irrenunciabilidad de sus normas.

3°) Las condiciones y normas más favorables para el trabajador.

Sobre cada uno de ellos nos hemos de extender en las páginas que siguen a continuación:

A) EL ORDEN PUBLICO Y LA AUTONOMÍA DE LA LIBERTAD

El derecho laboral se ha constituido en una norma de carácter tutelar que justifica su existencia por la defensa de los intereses del hombre de trabajo, de su familia y de otras personas que de él dependen.

El Estado, supremo interventor de las relaciones de trabajo, encauzó la formación y el desarrollo de las relaciones laborales hacia algo que juzgaba más importante que una simple vinculación jurídica entre los contratantes: la protección del hombre de trabajo.

Efectivamente, las condiciones de vida en las cuales se desenvuelve el trabajador le determinan un grado de incapacidad para contratar con patronos o empleadores de una mayor capacidad económica, que tiende a concertar convenios con aquéllos, en los cuales pretenden, en aras de un mezquino interés económico, su renuncia a derechos inalienables.

De allí entonces que el Estado actúe en defensa del trabajador con intensidad y jerarquía tales que produzcan la revocación, en materia de relaciones laborales, de toda disposición que consagre la libertad del sujeto para convenir lo que le plazca sin limitación, regulando su libre determinación en materia contractual y ciñéndola a normas legales expresas de las cuales no debe apartarse.

El trabajador que contrata la prestación de sus servicios encuentra la existencia de la ley, prevaleciente a cualquier manifestación de su voluntad que la vulnere; de aquí que se haya dicho que el sujeto de derecho parece como si se convirtiera en objeto de ese mismo derecho.

Es tan radical la posición en que se encuentra el trabajador en el campo laboral que sólo se le permite escoger la relación jurídica, es decir que tiene autonomía en el momento inicial de la relación laboral, pero debe someterse al régimen legal imperante que la regule, o sea que poca importancia tiene su voluntad en adelante, dado que la ley le determina el mínimo de condiciones a las cuales está subordinado por cualquier acuerdo.

Todas estas consideraciones a que debe sujetarse la autonomía de la voluntad del trabajador en un contrato de trabajo tocan muy de cerca al carácter de orden público que se les imputa a las disposiciones legales en materia de trabajo, las cuales, por esa condición, no pueden ser derogadas ni violadas en forma alguna por convenios particulares.

Sin embargo, es importante destacar que tales normas legales
son imperativas para el patrono en cuanto a su posición frente al trabajador, pero dejan de serlo cuando el acuerdo de las partes se indina en favor del trabajador y en perjuicio del patrono.

B) LA IRRENUNCIABILIDAD DE LAS NORMAS

La legislación laboral ha tratado de brindar protección al trabajador en razón de la debilidad jurídica en que se encuentra, generalmente acosado por la constante búsqueda de los medios suficientes que le permitan proveer a sus necesidades más elementales y las de su familia.

De allí que haya puesto en vigencia el principio de la irrenunciabilidad de las normas legales, que impide a las partes que celebran un contrato de trabajo concertar cualquier convenio que disminuya los derechos que tales normas legales acuerdan al trabajador.

El artículo 12 de la ley N° 20.744 de Contratos de Trabajo establece que será nula y sin valor toda convención de partes que suprima o reduzca los derechos previstos por la ley, los estatutos profesionales o las convenciones colectivas, ya sea al tiempo de su celebración o de su ejecución, o del ejercicio de derechos provenientes de su extinción.

Si bien es cierto que en la actualidad las organizaciones sindicales prestan a los trabajadores el apoyo y asesoramiento necesarios para evitar que éstos concierten convenios individuales a su satisfacción, muchas veces el apremio del trabajador podría obligarlo a aceptar, por parte de los patronos, condiciones que lo desmejorarían o lo llevarían a acceder a la renuncia de derechos inalienables.

Cuando estos últimos supuestos ocurren, se impone el principio de irrenunciabilidad, que produce la nulidad de acuerdos que contemplen condiciones no compatibles o renuncia de derechos.

C) CONDICIONES Y NORMAS MAS FAVORABLES PARA EL TRABAJADOR

Este principio es la extensión del carácter de protección que orienta al Derecho del Trabajo hacia su destinatario: el hombre que trabaja y hacia el trabajo que éste realiza, que no debe constituirse como una mercancía sino como la actividad productiva y creadora del hombre en sí.

Por ello no es de extrañar que las desigualdades que crean y consangran las leyes laborales constituyen una forma de compensar las desigualdades que de por sí se dan en la relación entre patrono y trabajador.

Tales consideraciones surgen de la inclusión de normas que prevén el establecimiento del principio de la aplicación de aquellas que resulten más favorables al trabajador no pudiendo pactarse en ningún caso condiciones menos favorables ni interpretarse con sentido perjudicial hacia éste en casos de duda acerca de la aplicación de leyes o en la apreciación de la prueba en los casos concretos.

La ley de Contrato de Trabajo dispone al efecto, que las cláusulas del contrato de trabajo que modifiquen en perjuicio del trabajador normas imperativas consagradas por leyes o convenciones colectivas de trabajo serán nulas y se considerarán sustituidas de pleno derecho por éstas.

tabla concepto de salario

Salario justo

La exigencia moral de un equilibrio de valores entre el trabajo efectuado por el empleado u obrero y la retribución abonada por el empleador ha impuesto el principio del salario justo.

Según Aristóteles los cambios deben efectuarse bajo la presencia de una igualdad absoluta —que él llama aritmética— a efectos de que no exista beneficio de uno en perjuicio de otro, ya sea porque se entrega menos o más de lo que se recibe.

El principio del salario justo se basa en la característica de que en la relación laboral aparecen comprometidas en forma directa la persona y la vida del trabajador, lo cual proviene de dos hechos fundamentales:

— La inseparabilidad o indivisibilidad existente entre el trabajo y la persona que lo realiza; el trabajador, al prestar su actividad, aporta su persona con todas sus necesidades y su dignidad humana.

— Al constituir su único medio de subsistencia mediante el trabajo, debe ganar lo necesario para vivir.

La determinación del salario justo no puede abandonarse a la ley de la oferta y la demanda ni fijarse arbitrariamente; sólo puede ser establecido fundándose en principios de justicia y equidad.

Para ello el salario debe ser tal que permita al trabajador ilcanzar un nivel de vida que enfrente sus responsabilidades familiares  con dignidad, sin que por ello realice un aporte efectivo a la producción de la empresa donde presta sus servicios.

Así lo han entendido quienes aprobaron la reforma de nuestra Constitución, al incorporar entre sus disposiciones el derecho a una retribución justa, basada, al decir de su dictamen previo, en el derecho de toda persona a una remuneración equitativa y satisfactorio.

El salario desde el punto de vista económico

La ciencia económica considera al trabajo como una mercancía que se vende y se compra (o alquila) en el mercado y por lo litnto el precio que debe pagarse por el mismo debe ser determinado por leyes comunes a las que rigen el precio de cualquier otra mercancía.

Pero si bien los economistas admiten la variación de los salarios fundándose en la ley de la oferta y la demanda, no explican el por qué de dichas variaciones.

Sin embargo distintas teorías han tratado de explicar la fundamentación económica del salario, entre las cuales merecen citarse:

-Teoría del fondo de los salarios

-Teoría de la ley de bronce

-Teoría de la productividad del trabajo.

Pasaremos a explicar cada una de dichas teorías a continuación:

a) Teoría del fondo de los salarios

Ha sido clásica en Inglaterra y suele designársela con el término inglés de wage-fund, de donde traducimos la designación que hemos empleado para identificarla.

Sostiene esta teoría que la variación en el precio de los salarios se funda en la ley de la oferta y la demanda; la oferta la constituyen los obreros que buscan trabajo para ganarse la vida, y la demanda está representada por los capitales que buscan una colocación; la relación entre ambos elementos determina el precio de los salarios.

Así, si tenemos en cuenta el capital circulante de un país y lo dividimos por el número de trabajadores, el cociente nos dará el importe del salario.

b) teoría de la ley de bronce

Esta teoría se basa en la hipótesis de que el salario del trabajador debe reducirse al mínimo estrictamente necesario para per mitirle vivir a él y su familia.
De acuerdo con esta teoría, el costo de producción del trabajo está determinado:

— Por el valor de las subsistencias que debe consumir el obrero para mantenerse en estado de producir.

— Por la prima de amortización necesaria para sustituir a es trabajador cuando esté fuera de servicio; es decir, para criar a un hijo de obrero hasta la edad adulta de éste.

Por lo deshumanizante, esta teoría fue bautizada con el nombre de ley de bronce, y las distintas escuelas, incluso la liberal, la han desechado por completo.

c) Teoría de la productividad del trabajo

Ha surgido en contradicción con las anteriores, pues no reco noce que el valor del trabajo pueda ser equiparado a una mercancía sometida a la ley de la oferta y de la demanda bajo la acción de la competencia.

Considera al trabajador como un instrumento de la producción, y el valor de ese instrumento depende de su productividad.

Esta teoría consigue explicar mejor que las anteriores la desigualdades que se observan en los salarios. Sin embargo, hoy en día sus principios se presentan bajo una forma más científica: la productividad marginal.

Este mejoramiento de la teoría se explica diciendo que así como cada unidad nueva de un bien cualquiera, agregada a lo que ya  se posee, no trae sino una utilidad decreciente hasta llegar a cero, de igual modo cada dosis nueva de trabajo, cada trabajador nuevo, empleado para la realización de una tarea determinada, no aporta más que una productividad cada vez más reducida; sobre la productividad de este último obrero se fijará la tasa del salario de todos los demás. Es, pues, la productividad del trabajo la que regula el salario, pero sólo la productividad más débil, la productividad marginal.

El aumento de la producción y el salario real

El trabajo representa en todo proceso productivo uno de los omentos más importantes en razón de que el nivel de producción se encuentra supeditado a la mayor o menor efectividad de aquél.

Es decir que el grado de productividad del trabajo está en íntima relación con la producción y de un aumento o disminuían de aquél dependerá un aumento o disminución de ésta.

En efecto, una reducción en los costos de los productos por mi ni mayor productividad del trabajo ha de traer un ajuste en los precios de los mismos que han de incidir en un incremento del salario real.

Sin embargo, y sin perjuicio de la incidencia que tales factores desempeñan en la valorización del salario real, el concepto imómico imperante en nuestro país respecto de los aumentos de producción que se operen como consecuencia de una mayor productividad en el trabajo deben:

No afectar a la personalidad del trabajador

Posibilitar una participación del trabajador en los beneficios que se obtengan de esa mayor productividad.

La Justicia social y el trabajo

Los aspectos mencionados anteriormente acerca de la participación del trabajador en.todo aumento de producción y la conservación del mismo en toda tarea que se le asigne como condición prioritaria constituyen dos factores que ponen en juego la justicia social al servicio del trabajo.

Ambos aspectos se complementan con el establecimiento de un salario o retribución justa que permita al trabajador no sólo satisfacer a su subsistencia y la de su familia sino también el desarrollo de actividades culturales y el logro de un mejor nivel de vida.

Salario real y salario nominal

Desde el punto de vista económico debemos distinguir dos clases de salario:

1°) SALARIO NOMINAL o sea la cantidad de dinero que recibe el trabajador por su intervención en el proceso productivo.

2º) SALARIO REAL o sea la cantidad de bienes y/o servicios que el trabajador puede obtener a cambio de su trabajo.

Si bien la adquisición de bienes y/o servicios que le permitan satisfacer sus necesidades es el fin perseguido por el trabajador a través del trabajo que aporta al proceso productivo la cantidad que de dichos bienes y/o servicios pueda adquirir se encuentra a su vez supeditada a otros factores como:

1°) Del monto del salario nominal, ya que según sea éste más o menos elevado el trabajador podrá disponer de cierta cantidad de dinero en tales adquisiciones.

2°) Del valor del dinero o de su relación con el precio de los bienes y/o servicios que se desean adquirir.

Fuente Consultada:
Economía y Contabilidad Para 3º Año del Ciclo Básico Unificado de Apolinar E. García Editorial Sainte Claire
Enciclopedia Universal de Ciencias Sociales – La Economía – Editorial Océano

El Imperio de Rockefeller en America Latina Empresas de petroleo

El Imperio de Rockefeller en América Latina

«El capital privado que tanto necesita América Latina será atraído a la zona solamente si se le dan garantías contra la expropiación y trato discriminatorio, como también seguridad de que la repatriación de las ganancias será posible.» David Rockefeller (New York Times, 28-10-1967)

En 1970 se cumplió un siglo desde que la familia Rockefeller estableció un virtual monopolio de la industria petrolera en los Estados Unidos. El imperio fue creado por John D. Rockefeller aniquilando a todas las compañías menores que se interpusieron en su camino. Después de la primera guerra mundial el imperio se extendió por el resto del mundo.

El Imperio de Rockefeller en América LatinaEl estrecho entrelazamiento entre los monopolios y el Estado se manifiesta en grado sumo en la organización Rockefeller. Sus integrantes ocupan una posición predominante en varias organizaciones privadas de los grandes negocios, que ejercen notable influencia en el rumbo de la política que luego es ejecutada por el gobierno de turno.

En 1954, la revista «Fortune» señaló 18 instituciones (educacionales, culturales, benéficas y políticas) en las cuales participan los hermanos Rockefeller. Incluyen las tres organizaciones líderes en política exterior (Foreign Policy Association, Carnegie Endowment for International Peace y Council on Foreign Relations). Los intereses de los Rockefeller están representados por cuatro de los seis directores de la National Industrial Conference Board,quizás el más sobresaliente grupo político de los grandes negocios.

El Petróleo en América Latina
El imperio actúa a través de las siguientes compañías: La Standard Oil (Nueva Jersey), bajo el nombre de ESSO, realiza: producción, transporte, refinería y venta en países como la Argentina, Brasil, el Caribe, América Central, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú v Uruguay. En Venezuela, la Creóle Petroleum Company, subsidiaria de la Standard Oil, Agrícola), Colombia (B. del domina a través de la producción petrolera la economía venezolana. Además, opera una refinería en las Antillas Holandesas y dos en Colombia. La Mobil Oil Corp. Bajo las marcas Mobil y Socony realiza actividades dentro del campo petrolífero en Argentina, Barbados, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guatemala, México, Perú, Uruguay y Venezuela. La Standard Oil (California), bajo la marca Chevron actúa en Brasil, Colombia, Venezuela y América Central. La Standard Oil (Indiana), por cuatro de los seis directores dedicada fundamentalmente a la exploración y extracción, actúa bajo el nombre de Pan American en Argentina, Colombia, Trinidad, Venezuela y Puerto Rico.

El Imperio controla el Chase Manhattan Bank que, con un capital de 20.000 millones de dólares, es el segundo banco de los Estados Unidos y el más importante en materia de operaciones internacionales, ya que mantiene relaciones con 5.900 bancos de todo el mundo. Al mismo tiempo es propietario de bancos que actúan en Venezuela (B. Mercantil y Comercio), Brasil (B. Lar Brasileiro), Perú (B. Continental), Honduras (B. Atlántida) y Argentina (B. Argentino de Comercio).

A través de la Internacional Basic Economic Corporation (IBEC) el imperio ha diversificado su actividad fuera del campo petrolero: tiene intereses en 33 países por medio de 142 empresas subsidiarias o afiliadas.

Alimentos. IBEC es el mayor distribuidor de alimentos a través de 52 supermercados, de los cuales 31 están ubicados en Venezuela, 5 en Perú y 16 en Argentina. También produce semilla de maíz híbrido en Brasil, pesca y envasa atunes en Puerto Rico, pasteriza y distribuye leche en Venezuela, produce café en El Salvador, cultiva caña de azúcar y la refina en el Perú.

Avicultura. La IBEC controla «Arbor Acres», una de las principales empresas avícolas del mundo. Suministra aves de raza v huevos en 23 países, incluyendo Argentina, Colombia, Brasil, México y Perú. Industria La IBEC manufactura productos metálicos relacionados con la agricultura en los Estados Unidos, Argentina, Brasil, Colombia, México y Uruguay. Para terminar con esta rama del imperio hay que señalar que también controla fondos de inversión y realiza operaciones en seguros en numerosos países latinoamericanos. Extractado de los documentos publicados por NACLA (North American Congress in Latín America).

Los datos que damos a conocer no agotan, lógicamente, las propiedades, visibles e invisibles, de la familia Rockefeller, Hay traducción española: Tierra Nueva, Montevideo, 1970.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de los Grandes Fenómenos del Siglo XX Tomo 1

Planificación Economica en Latinoamerica Post Primera Guerra Mundial

Planificación Económica en Latinoamerica

La planificación en América Latina: También a nuestros países, sobre todo bajo el influjo de la revolución rusa y sus realizaciones, llegaron las ideas del socialismo y la planificación económica. Durante la Segunda Guerra Mundial y en seguida de finalizada la misma, por la distensión de los lazos de dependencia ocasionada por el enfrentamiento bélico entre las potencias imperialistas y sus dificultades en la posterior reconstrucción, las economías de los países latinoamericanos conocieron un cierto progreso, mas sin mayores modificaciones en la base de sus relaciones de producción.

Para esta época también comenzaron a ser ampliamente conocidos algunos postulados de la planificación económica y se dieron a conocer programas similares a los elaborados en las economías capitalistas avanzadas. Sin embargo, al mantenerse las bases del atraso y la dependencia, estos programas mostraron pronto su poca viabilidad práctica, al menos como instrumentos que permitieran el efectivo «despegue» de nuestras economías.

Recompuesto el sistema mundial capitalista y dada la endeblez del desarrollo de las economías de los países de América Latina, éstos volvieron más o menos rápidamente al radio de influencie del imperialismo, reconstituyéndose la dependencia fundamentalmente en base a una más activa participación del capital monopolista internacional en la industria abastecedora del mercado interno de los distintos países.

Al mismo tiempo, al incidir este proceso sobre la estructura del Estado de nuestros países, los programas de desarrollo y las inversiones e incentivos del Estado, que son lo principal de los mismos, se orientaron cada vez más a favorecer al proceso capitalista dependiente, en función de los intereses de las burguesías monopolistas y terratenientes nativas y de los monopolios internacionales.

Este proceso, iniciado en algunos países durante la crisis de los años treinta, se conoce como de sustitución de importaciones. Ya entonces, el liberalismo de tipo tradicional había sido abandonado por las clases dominantes nativas, recurriéndose a la protección de ciertas industrias por la imposibilidad de efectuar todas las importaciones que hasta entonces se habían realizado. La protección en igualdad de condiciones, dada la ventaja comparativa que tenían las empresas extranjeras en cuanto al conocimiento y disposición de las técnicas modernas, permitió a estas últimas «radicarse» con relativa facilidad, copando los mercados desde adentro y apoderándose de gran parte de los recursos internos.

El período de guerra y el inmediatamente posterior permitieron un cierto afianzamiento de los capitales internos, pero el mantenimiento de las bases de las estructuras de atraso y dependencia (fundamentalmente, el latifundio en el campo y el control monopolista en la industria) fue decisivo para mantener a nuestras economías en los carriles anteriores.

A medida que crecía el endeudamiento externo, que el desarrollo capitalista dependiente estimulaba, comenzó a hacerse cada vez más decisivo el estrangulamiento por falta de divisas y cada vez más los «planes» tuvieron que adaptarse a los requerimientos de los organismos financieros internacionales. Comenzó entonces a ponerse mayor énfasis en la estabilidad que en el desarrollo, tratando de mantener la renta terrateniente y las ganancias monopolistas a través del contenimiento de los salarios y el aumento de la productividad del trabajo.

La «planificación» se orientó en este sentido, asignándosele al estado el papel de determinar la política de ingresos, de apoyar, mediante créditos y exenciones impositivas a ciertas ramas de la industria, y de realizar las necesarias inversiones de infraestructura. Pero las difíciles condiciones económico-sociales que genera este proceso ni siquiera han permitido cumplir este papel a los respectivos estados.

Globalmente, podemos decir que la planificación en los distintos países latinoamericanos no escapa a las generales de la ley del conjunto de los países dependientes, aunque comparando a los de Asia y África, las condiciones de atraso no parezcan tan catastróficas. En general, en los países de Latinoamérica, al igual que en los demás países dependientes, se mantienen las bases de las relaciones de atraso y dependencia que hacen imposible que la programación de tipo capitalista pueda mostrar aún resultados medianamente satisfactorios. Porque ésta tiene lugar sobre esas bases que implican un gran retraso en la agricultura y en la industria y un permanente drenaje de recursos al exterior, que aumenta su endeudamiento y su inestabilidad económico-financiera.

Esto se refleja en la incapacidad del estado burgués-terrateniente de nuestros países para poder llevar adelante las inversiones «programadas» así como en el aumento de su endeudamiento interno y externo. Actualmente, la única excepción a esta regla en Latinoamérica, la constituye Cuba, cuyo pueblo luego de destruir el poder de su estado burgués-terrateniente y reemplazarlo por uno de carácter revolucionario, expropió a los terratenientes y grandes empresas monopolistas y comenzó la construcción del socialismo, utilizando la planificación como instrumento rector de la actividad económica.

La transformación de las relaciones de producción preexistente, semejante a la producida en los demás países que comenzaron la edificación socialista, liberó las fuerzas productivas internas, permitiendo su avance a través de las-iniciativas y la participación de grandes masas, lo que ha asegurado un desarrollo también exitoso de la planificación.

cuadro sintesis planes economicos

Fuente Consultada: Enciclopedia de los Grandes Fenómenos de Nuestro Tiempo tomo N° Las Economías Planificadas

Planificacion Economica Sovietica Planes Quinquenales en Rusia

Planificación Económica Soviética Planes Quinquenales en Rusia

INTRODUCCIÓN: Luego de finalizada la Segunda Guerra Mundial, y con mayor énfasis en los últimos años, la idea e incluso la práctica de la planificación económica se esparció hasta los lugares más remotos del planeta. Si bien no existe uniformidad en cuanto a lo que ella significa y a sus implicancias y alcances, todo el mundo acepta hoy en día la necesidad de algún tipo de planificación en materia económica.

La aceptación de la planificación económica significa un cambio fundamentad respecto a la idea que se tiene acerca del funcionamiento de las leyes económicas. Recurrir a ella implica dudar del buen funcionamiento de dichas leyes y de que se puedan obtener a través de ellas ciertos objetivos humanos trascendentes. Es, también, reconocer que se trata de leyes sociales, no naturales, y por tanto modificables por la acción social concertada.

Es decir, aceptar que la actividad económica, como actividad humano-social orientada hacia determinados fines, pueda perder su carácter azaroso o aleatorio y permitir una adecuación conciente de los medios o recursos físicos y humanos, de sus relaciones internas y de sus interrelaciones, en función de determinados fines sociales.

Lo que implica una transformación radical de las relaciones entre tos hombres con el objeto de la producción, así como también de las relaciones jurídico-políticas en que se sustentan, para adecuar los medios a los fines sociales, o sea, para hacer efectiva la acción conciente de los hombres sobre el funcionamiento de la economía.

PLANES QUINQUENALES RUSOS ANTES DE LA GUERRA MUNDIAL

cuadro de planes quinquenales rusos

LA PLANIFICACIÓN: La posibilidad de la planificación económica, como producto de una acción social concertada que regule de manera conciente el funcionamiento de la economía en una sociedad determinada, se basa en el extraordinario desarrollo del conocimiento humano en su actividad productiva, es decir, en las grandes conquistas científico-técnicas de nuestra época. Su necesidad surge del hecho de que el aprovechamiento de semejante potencial técnico y humano sólo es posible a escalas gigantescas y en función de las necesidades de grandes conjuntos sociales. Lo que implica, para su utilización racional, la necesidad de que las decisiones económicas sean tomadas por el conjunto ‘de la sociedad organizada, con objetivos también definidos a dicho nivel.

Entonces, el importante grado de desarrollo de las fuerzas sociales productivas, o sea, la capacidad social para manejar la naturaleza y extraer de ella todos los frutos posibles (capacidad que es producto del conocimiento social acumulado por la humanidad en su desarrollo y que encuentra su mejor expresión en el extraordinario avance de los instrumentos de trabajo) requiere el ordenamiento de las relaciones sociales de producción, de la cooperación y división del trabajo, permitiendo así su utilización plena y, en consecuencia, su avance.

Este ordenamiento solo puede darse a nivel de la sociedad en su conjunto, con la participación consciente y concertada de todos sus miembros. Y aquí es donde la planificación económica, definida como decimos arriba, entra a jugar su papel.

Para que la planificación económica pueda ser tal, o sea, para que lo programado por la sociedad en su conjunto pueda cumplirse en realidad, debe tener ésta capacidad de decisión en lo que respecta a la utilización de la naturaleza y el desarrollo científico-técnico acumulado. Lo que implica que el dominio de lo fundamental de la tierra y de los medios de producción pertenezca al conjunto de la sociedad, y que ésta pueda ejercer efectivamente dicho dominio.

Stalin

Stalin , líder ruso post guerra mundial

Planificación y marxismo
Originariamente, las ideas de la planificación económica se relacionan con el pensamiento marxista. El análisis de Carlos Marx sobre la economía capitalista muestra la contradicción creciente entre el carácter progresivamente social de la producción y el carácter privado de la propiedad de la tierra y de los medios de producción, lo que determina el carácter privado de las decisiones económicas y de la apropiación del producto social.

De la profundización de esta contradicción inherente-al sistema capitalista surge la necesidad y la posibilidad de una nueva sociedad en la que al carácter progresivamente social de la producción se corresponda el carácter social de la propiedad de lo fundamental de la tierra y de los medios de producción. Lo que permite la toma colectiva de las decisiones económicas y la apropiación
colectiva del producto social.

Esta sería la característica fundamental de la llamada sociedad comunista, la que, según Marx y sus continuadores, reconoce un primer estadio donde los sectores explotados y oprimidos por el capitalismo ejercen su dictadura, utilizando una forma particular de Estado (el llamado estado de la dictadura del proletariado, que tiene su primer antecedente en la Comuna de París, en 1871). A través del manejo de dicho estado, el proletariado orientaría el desarrollo de la sociedad hacia el comunismo, que implica la supresión de todas las clases y por consiguiente del propio estado como órgano de poder y coacción. A ese primer estadio o sociedad de transición, se lo llama socialismo.

La organización económica de la nueva sociedad en cuyo período de transición irán desapareciendo las leyes que rigen el funcionamiento de la economía capitalista (las llamadas leyes de mercado que reconocen como motor fundamental la búsqueda de máximo beneficio por cada una de las empresas capitalistas), encuentra en la planificación el instrumento principal que determina su funcionamiento, en cuanto lo fundamental de la tierra y de los medios de producción pasan a ser propiedad del conjunto de la sociedad y las decisiones económicas deben ser tomadas por la misma.

La expropiación de los terratenientes y de los grandes capitalistas es el primer acto de la revolución social que postula el marxismo, así como la creación de un fuerte sector estatal en las industrias claves para el progreso económico, que sean base para el desarrollo de la planificación. El ejercicio del poder estatal por las clases explotadas y oprimidas por el capitalismo es requisito para que dicho sector estatal y la propia planificación económica se orienten hacia el objetivo fundamental de la humanidad: el reino de la libertad. Derrotada la Comuna de París, como forma particular de estado de la dictadura del proletariado y sus aliados, que hubiera permitido concretar el tránsito de la sociedad francesa hacia formas superiores de organización social, las formulaciones del marxismo respecto a las mismas siguieron circunscriptas al campo teórico.

Recién en 1917, con el triunfo de la revolución bolchevique en Rusia, se instaura el primer estado de la dictadura de las clases oprimidas por el capitalismo, dirigido por el proletariado. El nuevo poder, basado en consejos (soviets) de obreros, campesinos y soldados, constituye un gobierno integrado mayoritariamente por miembros de la que hasta hacía poco se conocía como fracción bolchevique de la social-democracia rusa, y que se conformaría como Partido Comunista Ruso, bajo la dirección de Lenin.

Los bolcheviques, que asumieron poco después íntegramente el gobierno, concertaron una paz precaria con Alemania; procuraron entonces orientar el proceso interno hacia la construcción de la sociedad sin clases de acuerdo a la concepción marxista, afrontando la guerra civil y la agresión de las potencias imperialistas, que centraron todos sus esfuerzos en tratar de restaurar un gobierno burgués en Rusia.

La planificación en Rusia: los planes quinquenales
Recién 10 años después del triunfo de la revolución bolchevique, la sociedad rusa pone en marcha un sistema de planificación que abarca al conjunto de la economía nacional. Anteriormente, y a partir de la nacionalización de los resortes fundamentales de la economía, el Estado se encargó solamente del desarrollo de algunas industrias modernas y de la expansión de ciertos sectores (como electricidad y comunicaciones) imprescindibles incluso para la reconstitución de la economía a los niveles de preguerra. Pero es recién en 1928 cuando se pone en marcha el Primer Plan Quinquenal, con metas sumamente ambiciosas en cuanto al desarrollo industrial y al avance de la producción agraria.

En 1926-27 culminó el período de reconstrucción, restaurándose la producción a los niveles de preguerra. Se puso entonces en el orden del día de la política económica soviética el problema de la ampliación del equipo de capital de la industria por nueva construcción. En diciembre de 1925, el XIV Congreso del Partido había resuelto la industrialización del país, incluyendo el desarrollo independiente de la industria pesada como base de dicha futura construcción.

A fines del año siguiente, la XV Conferencia del Partido amplió esa resolución, estableciendo que el mayor esfuerzo inmediato se dirigiría hacia la ampliación de los medios de producción y «la reconstrucción de toda la economía sobre las bases técnicas más elevadas». A principios de 1926, año de las primeras «cifras de control» en la economía soviética, el Gosplan (la Comisión Estatal de Planificación) había sido encargado de preparar el Primer Plan Quinquenal. Se eligió el período de 5 años para la duración del Plan, teniendo en cuenta que ese era el tiempo necesario, en las condiciones de la Rusia de entonces, para sentar las bases de la construcción de la industria moderna, lo que permitiría realizar más adelante los proyectos más ambiciosos.

Algún intento se hizo por proyectar por un período más largo, pero esto quedó descartado dada su carencia de valor práctico en las condiciones en que trabajaban los planificadores soviéticos. El primer borrador, cubriendo el período 1926-30, fue sometido a discusión en los congresos de trabajadores de planificación realizados en distintas partes del país en marzo de 1926. En marzo del año siguiente un nuevo borrador, producto de la revisión del anterior, fue sometido a discusión en un segundo congreso de dichos trabajadores. Durante ese año y el siguiente, el proyecto fue materia de animadas discusiones por todo el país y, después de sucesivas modificaciones y reelaboraciones, emergió finalmente el Primer Plan Quinquenal en su forma definitiva, cubriendo el período 1928-32.

Las dificultades en la aplicación del Primer Plan fueron muy grandes y nevaría páginas el relatarlas. Este plan, concebido como un esqueleto a ser rellenado con tos programas sectoriales, no contó con una acción ajustada de los diferentes cuerpos económicos, lo que hubiera sido necesario para una mayor precisión cuantitativa y un mayor equilibrio entre las necesidades de las distintas ramas de la economía.

Asimismo, y aunque la alta tasa de inversión prevista no implicaba una reducción del consumo (al contrario, se preveía un crecimiento del mismo en un 75 % en términos reales), la caída en los precios agrícolas en el mercado internacional ocasionada por la crisis de 1929 (lo que implicó la necesidad de exportar mayores volúmenes para poder importar lo planeado ya que la única forma de adquisición de equipos modernos que tenía entonces Rusia era a través de la venta de cereales) y la matanza de ganado vacuno ocasionada al forzarse la colectivización del agro (concebida como forma de aumentar rápidamente la oferta de cereales e impedir el boicot de los campesinos ricos —kulaks—), trajo serios problemas de abastecimiento, sobre todo en carne y productos lácteos.

La invasión del Japón a Manchuria y el conocimiento de sus planes de expansión por el Este, hicieron necesario el mantenimiento de los planes de industrialización acelerada a pesar de las dificultades en el consumo de la población e incluso forzaron el cumplimiento de los objetivos de la industria pesada antes del tiempo previsto: «el plan quinquenal en cuatro años» fue el slogan del momento, superándose ampliamente los objetivos en este campo en desmedro de los objetivos de las industrias de bienes de consumo.

En la elaboración del Segundo Plan Quinquenal, que cubre el período 1932-37, pudieron ser aprovechadas las experiencias concretas del Primer Plan, corrigiendo sus errores y mejorando sus previsiones. Se puso mayor atención en el mejoramiento cualitativo del trabajo de las granjas colectivas y de las nuevas plantas e industrias puestas recientemente en funcionamiento, estableciéndose objetivos más modestos que en el Primer Plan en lo que se refiere al aumento de la productividad del trabajo y a la reducción de los costos.

Se mantuvieron como prioritarios la alta tasa de inversión y el énfasis en la industria pesada, aunque se previo la disminución de la participación de las inversiones en el total del producto (de 24 % en el último año del Primer Plan, a 19,5 % al final del Segundo). También el monto de inversiones dedicado a la industria de bienes de consumo fue incrementando, proporcionalmente, mucho más que el dedicado a las industrias de bienes de producción. El éxito previo en la construcción de la industria de máquinas-herramientas, permitía ahora abastecer de equipos a la industria liviana. Una vez superadas las dificultades del año 1932, el avance del Segundo Plan fue mucho más apacible que el del Primero.

Las dificultades especiales y los errores que habían caracterizado al anterior, y que habían hecho de los tres primeros años de la década un período de constreñimiento y sacrificio, quedaban ahora atrás. En particular, el abastecimiento de alimentos a las ciudades, que había sido el principal cuello de botella y puesto en peligro el cumplimiento de todo el plan, dejó de ser causa de ansiedad. La batalla de la colectivización agraria había sido ganada, y el énfasis se dirigía ahora a la consolidación y mejoramiento del sistema. Para 1935, el abastecimiento de alimentos a las ciudades había mejorado de tal forma que el racionamiento pudo ser levantado.

Sin embargo, los nubarrones de guerra volvieron a oscurecer el horizonte. El entronizamiento de Hitler en Alemania después de 1933 significó una amenaza muy inmediata. Nuevamente, algunos objetivos de las industrias de bienes de consumo, al igual que algunos proyectos de desarrollo ferroviario, especialmente los de electrificación de las líneas suburbanas, tuvieron que ser sacrificados para trasladar recursos a las industrias de armamentos. Asimismo, se tuvo que dar a la industria pesada un énfasis mayor que el previsto.

En la preparación, y más aún en la ejecución, del Tercer Plan Quinquenal lo dominante fue el peligro de guerra. Se inició en 1938, el «año de Munich», y dos años antes de su finalización se produjo la invasión sin aviso de Hitler. El mayor énfasis del Plan fue puesto en la defensa: mejoramiento de los transportes, metales no ferrosos y aceros especiales e industria química.

Performance de la URSS
No obstante las dificultades propias de un proceso del industrialización acelerada en un país sumamente atrasado y prácticamente cercado por un sistema enemigo, el mismo dio muestras de una gran vitalidad. La clase obrera y el pueblo ruso hicieron verdaderos milagros: primero, la reconstrucción de una economía devastada por la Primera Guerra Mundial, la guerra civil posterior y la agresión externa; y luego, a partir de 1926-27, una vez que la economía fue reconstituida y estuvo ya en pleno funcionamiento, la construcción a pasos gigantescos de una economía industrial moderna.

Una idea de Ja magnitud de los logres obtenidos, nos la da el hecho de que, en diez años (1928-39), la renta nacional fue cuadriplicada, poniéndose a la altura, en relación a su desarrollo industrial, con la de los gigantes de Europa. Mientras la economía capitalista se hallaba envuelta en la crisis de los años treinta, crisis no resuelta y cuyas contradicciones llevarían a una segunda conflagración mundial, la acción colectiva de la población soviética, con metas y actividades planificadas en función de las mismas, permitía el avance sostenido de la economía socialista en una sexta parte del planeta. La Segunda Guerra Mundial, desde la invasión alemana a partir de 1941, convirtió gran parte de su territorio en escenario de la lucha; destruiría así muchas de las conquistas logradas en el período precedente.

A pesar de esto, cinco años después de finalizada la guerra, en 1950, la economía soviética no sólo se había reconstruido sino que además, su producción industrial prácticamente se había duplicado en relación a 1940, sobrepasando a todos los
gigantes industriales de Europa y quedando segunda, después de Estados Unidos.

Resulta interesante comparar los logros de la Unión Soviética en relación con Estados Unidos, ya que éste es el país capitalista más avanzado. Después de la crisis de comienzo de los años treinta, y a pesar de las aspirinas keynesianas (la política del New Deal), la economía norteamericana apenas había recuperado el nivel de 1929; conoce una gran expansión en el quinquenio siguiente (1939-44), como consecuencia de la organización de la economía con métodos de economía de guerra, sin sufrir directamente las devastaciones del conflicto bélico.

Es así que mientras la tasa de crecimiento del producto industrial en el período 1929-39 había sido del 0,0 % anual (es decir, que el nivel de producción industrial en 1939, apenas llegó a ser igual al alcanzado en 1929), en el período 1939-44 alcanzó un 16,6 % anual. Con posterioridad, liberalizada en gran medida la economía, aunque con una importante industria de guerra fomentada desde el Estado y un gran mercado en el exterior, sobre todo por las necesidades de la reconstrucción europea, la industria norteamericana siguió creciendo en el período 1946-57 a una tasa promedio del 4,3 % anual.

Comparativamente, la Unión Soviética había aumentado su producción industrial eh la década de los años treinta más de 6 veces (con índice 100 en 1928, había pasado a 646 en 1940). Después de la caída sufrida durante (a guerra, por la devastación a que fue sometida al ser escenario del conflicto, duplica prácticamente el nivel de 1940 en 1950, volviendo a duplicar este último para 1955.

En total, en todo el período que va desde 1928 a 1955, incluyendo las variaciones de Ja guerra, la tasa de crecimiento anual promedio de la producción industrial fue de 9,8 %. Para el mismo período, la tasa de crecimiento promedio anual de la industria en los Estados Unidos fue del 2,9 %.

PARA SABER MAS….
LOS PLANES QUINQUENALES Y LA CRUELDAD DEL RÉGIMEN DE STALIN:
LOS PROCESOS Y LA LIQUIDACIÓN DE LOS «VIEJOS BOLCHEVIQUES»
El caso figura entre los más misteriosos, y Krutchev, en su célebre informe, hace alusión a él. Todos los jefes de la policía que intervinieron en la instrucción y en las investigaciones, no tardaron en desaparecer.

¿Estaba Stalin al corriente del plan? ¿Permitió que se llevara a cabo, con el fin de tener un pretexto para una represión en masa? Sin embargo, la situación general iba mejorando, pero, de todos modos, se desencadenó el terror: en Leningrado, millares de «asesinos de Kirov» fueron deportados, por trenes enteros.

Zinoviev y Kamenev, acusados de complicidad, fueron condenados a trabajos forzados, después de haber sido obligados a admitir una «responsabilidad moral». Zdanov fue encargado de tener a raya a Leningrado, la ciudad anticonformista que siempre había estado más abierta a Occidente. Por otra parte, el Congreso de los Soviets decidía, en 1935, preparar la «Constitución más democrática del mundo». Antiguos oposicionistas, como Bujarin y Radek, tomaron parte en él. Después de la alarma, el régimen parecía suavizarse de nuevo. Ante el peligro hitleriano, Stalin se había acercado a Occidente con el pacto franco-soviético.

El Ejército Rojo se reorganizó con los antiguos cuadros y la vieja disciplina. El segundo plan quinquenal prestaba especial atención a la elevación del nivel de vida, «a una vida mejor y más alegre». El movimiento de los trabajadores selectos, los stajanovistas, desarrollaba la mística de la producción. En 1936, se desencadenó una nueva oleada de terror, a continuación de los célebres procesos de Moscú, dirigidos por el fiscal Vichinsky.

En agosto de 1936, los «dieciséis», entre ellos Zinoviev, Kamenev y Smirnov. En enero de 1937, los «diecisiete»: Piatakov, Radek, etcétera. En junio de 1937, el mariscal Tujachevski y los grandes generales soviéticos. En 1938, los «veintiuno», entre ellos Rykov, Bujarin, Rakovsky y Yagoda, antiguo jefe de la G. P. U.

Las acusaciones eran fantásticas: traición, espionaje, sabotaje, asesinato de dirigentes, complicidad con Hitler, colaboración con los servicios secretos ingleses y japoneses. Todos los acusados confesaban —a veces, no sin ciertas tímidas reticencias—, y Vichinsky terminaba sus requesitorias, jalonadas de las más siniestras injurias, con esta frase: «Matad a esos perros rabiosos».

Hoy se sabe por qué procedimientos fueron arrancadas aquellas confesiones, pero muchos detalles siguen ignorados. El terror culminó en 1938, con Ye-jov, que fue suprimido, poco después, y reemplazado por Beria.

El terror no se detuvo en los jefes —casi todos fusilados—, sino que se propagó, en cadena, a todos los escalones del ejército, del partido y de la administración. Por millones se cuentan las ejecuciones y las deportaciones, y no fueron respetados ni los comunistas extranjeros. Hoy, sólo los dirigentes del ejército han sido oficialmente rehabilitados, con un cierto número de responsables políticos. Pero la historia carece aún de muchos documentos esenciales, para que el problema quede verdaderamente aclarado.

LA URSS EN VÍSPERAS DE LA GUERRA
Mientras la Yejovchina acababa de liquidar a la vieja guardia bolchevique y aterrorizaba a una buena parte de los rusos (raraseran las familias que no habían sido alcanzadas, de cerca o de lejos), el segundo plan quinquenal consolidaba el poder económico del país, a pesar de un enorme desconcierto (ingenieros y técnicos detenidos o deportados, funcionarios amedrentados que trataban de respetar las «normas» del plan a toda costa, más preocupados por la cantidad que por la calidad).

En diez años, la URSS había cubierto la primera etapa de su revolución industrial. Hablando de la revolución industrial inglesa, Marx dijo que se había hecho «en la sangre y en el barro», a causa de la explotación obrera, de la miseria, del alcoholismo, etc. Stalin aceleró aquella revolución «en la sangre y en el barro», y la industria pesada, realizada apresuradamente, permitió a la URSS salvarse del desastre en 1941-1942 y recobrarse, de una manera muy espectacular, en los años que siguierona la guerra. No podemos discutir aquí si no se habrían conseguido mejores resultados con métodos menos crueles, o si, de acuerdo con todo su pasado, la URSS estaba condenada a formas de tiranía asiática.

El escritor soviético Ilya Ehrenburg cuenta que Stalin, discutiendo con el director Eisens-tein, que preparaba su filme «Iván el Terrible», le dijo, a propósito de Pedro el Grande, el modernizador de Rusia: «Pedrito (Petruchka) no hizo caer bastantes cabezas». No es éste, ciertamente, un reproche que se le pueda hacer a Stalin.

Lo más extraño es que el ejército soportara aquellas «purgas», en las que perecieron las tres cuartas partes de sus Estados Mayores (en 1941, en el momento del fulgurante avance alemán, se sacó de los campos de concentración a generales como Rokossovsky), y que los cuadros dirigentes las soportasen, física y moralmente, cuando, según la propia confesión de Krutchev, el 70 por 100 de los delegados al «Congreso de los Vencedores» (como se había llamado al Congreso del Partido Comunista de 1934) había sido víctima de una insensata y ciega represión.

Por otra parte, ocultando los asesinatos y los sufrimientos, una fachada, a veces real (las fábricas, las presas, las ciudades nuevas, la mecanización de la agricultura, etc., y a veces falsa (las «libertades democráticas totales» de la Constitución de 1936), ofrecía al mundo una brillante imagen de la URSS, y convencía a millones de hombres, sometidos a una intensa propaganda, de que el comunismo soviético había logrado construir una sociedad admirable, en la que el individuo («El hombre es nuestro capital más precioso», había dicho Stalin) crecía en la libertad y en la abundancia.

Bibliografía Consultada: Enciclopedia de los Grandes Fenómenos de Nuestro Tiempo tomo N° Las Economías Planificadas

Como ingresan divisas en dolares a Argentina Egreso de Dolares Pagos

COMO INGRESAN Y EGRESAN DIVISAS EN DÓLARES A ARGENTINA

INGRESO DE
DÓLARES

EGRESO DE
DÓLARES

EXPORTACIÓN DE BIENES:
Es la venta de nuestros productos en el exterior. Es la mas común, y en nuestro caso se obtienen grandes ingresos mediante la exportación de nuestros productos primarios, como la soja al mundo.

IMPORTACIÓN DE BIENES:
Es el caso cuando se compra algo en el exterior, por ejemplo si compramos autos en Brasil, debemos enviar el pago en dólares a su país.
EXPLOTACIÓN DE SERVICIOS:
La exportación de servicios. Aquí una de las claves es el turismo. Una exportación de turismo se da cada vez que entra un turista extranjero al país.
IMPORTACIÓN DE SERVICIOS:
Cuando los argentinos viajamos al exterior debemos comprar dólares en nuestro país y llevarlos al exterior para nuestros gastos.
ENDEUDARSE POR PRÉSTAMO:
Un país o una empresa puede buscar financiamiento en el exterior en forma de deuda. Cuando se pide prestado afuera, ingresan dólares.
PAGO DE INTERESES Y COMISIONES DE LA DEUDA:
Cuando pagamos una parte de una deuda contraída en el exterior, o bien, solo pagamos los intereses.

INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA:
Se trata de empresas extranjeras que quieren hacer una inversión en Argentina. Para poder poner una fábrica o comprar una ya existente, se requieren dólares.

PAGO DE REGALÍAS Y DIVIDENDOS:
Cunado una empresa extranjera cierra su balance y envía parte de su ganancia a la casa matriz en otro país. Otra parte de las ganancias se reinvierten en la misma empresa.

ENVÍO DE REMESAS:
Por ejemplo cuando una familia viaja al exterior para buscar un futuro mejor y luego envía dinero a nuestro país para ayudar a sus familiares.

REMESAS AL EXTERIOR
Los extranjeros que trabajan en el país y envían parte de sus ganancias y ahorros a sus familias. También cuando los ahorros de los argentinos se envían a un banco de otro país.

Historia Económica Mundial del Siglo XX El Jueves Negro Caida Bolsa

Historia Económica Mundial del Siglo XX

Resumen de lo acontecido económicamente en los países occidentales a partir de la Gran Crisis de 1929  

El fin de la prosperidad:
La quiebra de la Bolsa de Nueva York
  

A medida que la prosperidad aumentaba, los empresarios buscaron nuevas negocios para invertir sus ganancias.  Prestaban dinero a Alemania y a otros países e instalaban sus industrias en el extranjero (la Argentina y Brasil, entre otros).  También invertían en maquinarias que permitían aumentar la producción. 

Desde que advirtieron que tendrían dificultades para vender tanta mercadería, comenzaron a invertir en bienes de lujo, como joyas o yates, y en negocios especulativos. 

La compra de acciones en la bolsa se fue transformando en uno los más rentables.  Muchas veces, para comprar acciones, los empresarios pedían créditos a los bancos.  Debido a que la ganancia de las acciones podía llegar a un 50% anual y el interés que debían pagar por los créditos bancarios era del 12%, los beneficios que obtenían eran enormes.

A fines de la década, la prosperidad, que antes estaba basada en el desarrollo industrial, pasó a depender de la especulación. En 1928, algunos síntomas hacían prever que la economía estaba en peligro.  Los ingresos de la población no habían subido tanto como para que el consumo siguiera creciendo. 

Los almacenes estaban llenos de mercaderías que no podían ser vendidas y muchas fábricas comenzaron a despedir a sus trabajadores.  Sin embargo, en la bolsa seguía la fiesta especulativa.  Los precios a que se vendían las acciones no reflejaban la situación económica real de las empresas. 

Aunque el crecimiento de muchas de ellas se había detenido, sus acciones seguían subiendo porque había una gran demanda de los especuladores.  Nadie pudo o quiso darse cuenta de la gravedad de la situación.  Cuando en octubre de 1929 la Bolsa de Nueva York quebró, la crisis fue inevitable y se extendió al sistema bancario, a la industria, el comercio y al agro estadounidenses.  Sus consecuencias se sintieron también en todo el mundo y perduraron hasta la Segunda Guerra Mundial.

EL NEW DEAL : Como se decía antes, en octubre de 1929 se produjo la quiebra de la Bolsa de Nueva York.  El precio de las acciones que allí se negociaban bajó espectacularmente y muchos particulares y empresarios perdieron grandes fortunas.  En los meses siguientes, la crisis en la bolsa afectó las actividades bancarias, industriales, comerciales y agrarias.  La desocupación creció hasta niveles inimaginados.

Ante esta difícil situación, los inversores estadounidenses retiraron sus capitales de Europa y de otras partes del mundo.  El comercio de Estados Unidos con el exterior también disminuyó.  De esta manera, la crisis se extendió a otros países.  Sus efectos comenzaron a sentirse fuertemente en aquellos que, como Alemania, tenían una mayor relación con Estados Unidos, pero afectaron también al resto de Europa, a América latina y, en mayor o menor medida, al mundo entero.

En los países industriales la producción descendió.  Muchas fábricas cerraron y una gran cantidad de trabajadores se quedó sin empleo.  En el campo, los precios agrícolas bajaron y muchos agricultores perdieron sus tierras.  Los Estados tuvieron que intervenir para, sostener una economía que se tambaleaba.  La primera reacción consistió en disminuir las importaciones para proteger la producción nacional.  El objetivo era lograr la autarquía, es decir, el autoabastecimiento, y a la vez estimular las exportaciones.

Para combatir la desocupación, los Estados emprendieron la construcción de obras públicas y limitaron el ingreso de inmigrantes. En todos los países, la crisis económica fue acompañada por una crisis política y social.  Las huelgas aumentaron y los enfrentamientos políticos se agudizaron.  La fe y la confianza en el liberalismo para dar respuesta a las necesidades de la población comenzó a debilitarse.  En algunos países se ensayaron nuevas alternativas políticas.  En Alemania y Japón los sistemas parlamentarios fueron reemplazados por Estados fascistas.  En Inglaterra y Francia, los parlamentos sobrevivieron, aunque debilitados. 

Conservadores y socialistas se alternaban en el gobierno sin encontrar respuestas a la crisis.  Además, debían enfrentar el ataque de los grupos fascistas, admiradores de Mussolini y Hitler, quienes para terminar con los conflictos sociales reclamaban el establecimiento de gobiernos fuertes.  Los partidos comunistas también atacaban el sistema político.  Sostenían que la depresión económica era la consecuencia inevitable del sistema capitalista y que sólo la revolución social pondría fin a los sufrimientos de la población.

Al cabo de unos años, aunque con dificultades, Gran Bretaña, Francia, Japón y Alemania, lograron recuperarse.  En Estados Unidos, la crisis fue más profunda y la recuperación más lenta. (ampliar tema: La Planificación Económica Latinoamericana)

 Las respuestas a la crisis en Estados Unidos: el New Deal

 La crisis económica en Estados Unidos alcanzó niveles de catástrofe.  La producción industrial se redujo en un 50%, las ventas de automóviles cayeron un 65% y la desocupación aumentó de 1,5 millones a 13 millones.  La agricultura fue uno de los sectores más afectados.  Entre 1929 y 1932, los beneficios de los agricultores disminuyeron en un 70%.  Muchos perdieron sus tierras y emigraron por ejemplo, a California a cosechar frutas.

 En las ciudades, la situación no era mejor.  Millares de familias fueron desalojadas de sus viviendas por no poder pagar los alquileres.  Algunas terminaron viviendo en casas de cartón y lata.  Otras dormían directamente en las veredas o sobre catres proporcionados por las autoridades municipales.

Gobernaba el país el presidente Hoover, del Partido Republicano.  Hoover consideraba que la crisis era pasajera y que no era necesaria la intervención del Estado para recuperar el equilibrio económico.  Su pasividad fue pronto castigada.  En las elecciones de 1932, los ciudadanos expresaron su indignación votando en favor del Partido Demócrata.  Su candidato, Franklin Delano Roosevelt, había prometido profundos cambios para superar la crisis.

Una vez en el gobierno, Roosevelt aplicó un programa de gobierno conocido como New Deal («barajar de nuevo»).  Consistía en una serie de enérgicas medidas, cuyo objetivo era poner nuevamente en marcha la economía y socorrer a los más necesitados.  Para aliviar la situación de los agricultores, se redujo la producción agrícola lo que permitió elevar los precios de las cosechas. 

Para atacar la desocupación se pusieron en marcha obras públicas, como escuelas, calles y parques de recreación, que dieron empleo a muchos trabajadores.  Además, se construyeron diques, centrales hidroeléctricas y complejos industriales para reactivar las economías regionales.  El Estado firmó acuerdos con empresarios y trabajadores para establecer precios máximos a los productos industriales y fijar salarios mínimos; además, creó el seguro de desempleo, vejez y enfermedad, y suprimió el trabajo infantil.  En materia laboral, legalizó los sindicatos y garantizó el derecho de huelga.

Las medidas adoptadas por Roosevelt aliviaron en parte la situación de los sectores más necesitados.  Sin embargo, los graves problemas económicos originados por la crisis no pudieron solucionarse.  Recién en 1940 la producción alcanzó los niveles anteriores a la crisis y esta recuperación estuvo vinculada con el crecimiento de la industria armamentista.  Por entonces, la Segunda Guerra Mundial estaba en su apogeo.

EL «ESTADO DE BIENESTAR»‘ Y LA  EXPANSIÓN ECONOMICA

La distensión de la guerra fría fue posible, además, por el gran desarrollo económico que se produjo en todos los países industriales a partir de mediados de la década de 1950.  Los de mayor crecimiento fueron los que más habían sido perjudicados por la guerra: los países europeos y Japón.  En todos, la utilización de nuevas tecnologías y la disminución del precio de la energía carbón, petróleo, gas natural y electricidad posibilitaron un aumento espectacular de la producción agrícola e industrial.  El modelo de producción fordista se difundió en todo el mundo.

En los Estados Unidos se aplicó en todas las industrias, desde la construcción de edificios hasta la fabricación de comida rápida.  McDonald’s fue un éxito de esta época.  Los artículos que en otro tiempo habían sido un lujo, como las heladeras, lavarropas y teléfonos, ahora estaban al alcance de la mayoría de la población.  Además, gracias a las innovaciones tecnológicas, nuevos productos invadieron el mercado: televisores, discos de vinilo, casetes, relojes digitales, calculadoras de bolsillo y muchísimos más.  Una de las grandes novedades fue la miniaturización y la portabilidad de los productos como la radio a pilas.  La población fue bombardeada por masivas campañas publicitarias que incitaban a consumirlos.

La nuevas políticas económicas implementadas por los gobiernos favorecieron el gran crecimiento económico de la posguerra.  Quedaron atrás las ideas del liberalismo que sostenían que el Estado no debía intervenir en la economía.  Las experiencias del New Deal y la planificación económica, iniciadas en la década de 1930, mostraron que el Estado debía jugar un importante papel para asegurar empleos a todos los habitantes, garantizar el bienestar de la población, impulsar el desarrollo económico y evitar crisis como la que se había producido en 1929. 

El Estado que cumplía estas funciones fue denominado «estado de bienestar» y se difundió en muchos de los países del bloque occidental.  En ellos, se modernizaron los transportes y las comunicaciones, se construyeron carreteras y vías férreas, se estimuló el desarrollo la producción de energía y, por medio de créditos y ventajas impositivas, se orientaron las inversiones de las empresas privadas. 

Fue muy importante, también, la política social.  Gracias a ella, la población pudo gozar de atención médica y educación  gratuitas, pensiones a la vejez, subsidios de desempleo y muchos otros beneficios y servicios.  Estas medidas junto con la disminución de las horas de trabajo y la desaparición del desempleo, permitieron un importante aumento del nivel de vida de la población. 

La crisis del “Estado de Bienestar»: el neoliberalismo

 La crisis económica que afectaba el mundo occidental alentó la acción de muchos grupos opositores.  Los ecologistas criticaban el uso indiscriminado de los recursos naturales, la contaminación ambiental producida por el desarrollo de las industrias y el peligro que representaban las armas atómicas.  Otro grupo, en su mayoría economistas, proclamaba que los altos gastos del estado de bienestar» en política social afectaban las ganancias de las empresas, limitaban la competencia y desencadenaban procesos inflacionarios. 

Proponían volver a un Estado «mínimo», pero a la vez lo suficientemente fuerte para imponerse contra cualquiera que afectara la libertad de mercado, como los sindicatos.  Reclamaban, además, un control de los gastos del Estado para equilibrar el presupuesto estatal y la reducción de los impuestos de los sectores de ingresos más altos.  Estas propuestas económicas, denominadas neoliberales, fueron adoptadas por casi todos los Estados occidentales, excepto Suecia y Austria.  El gobierno de la primera ministra inglesa, Margaret Thatcher (1 979-1990), es considerado el modelo más puro de neoliberalismo.

Thatcher controló la emisión monetaria, disminuyó drásticamente los impuestos sobre las ganancias y sobre los sectores de más altos ingresos, aplastó importantes huelgas e impuso una nueva legislación antisindical.  Además, recortó los gastos sociales y emprendió amplios programas de privatizaciones de las empresas estatales de acero, petróleo, gas, electricidad y agua.  Como consecuencia de esta política neoliberal, millones de personas perdieron sus empleos. En el resto de los países europeos, si bien se impusieron modificaciones en la política impositiva, no hubo grandes recortes en los gastos sociales y se evitaron enfrentamientos con los sindicatos.

En Estados Unidos, el neoliberalismo tuvo características distintas.  Reagan también redujo los impuestos en favor de los ricos y aplastó las huelgas, pero los gastos estatales destinados a la «carrera armamentista» aumentaron mucho más que en cualquier otro período de la historia.  La prioridad era la competencia militar con la Unión Soviética. En todos los casos, los gobiernos neoliberales se caracterizaron por un fuerte anticomunismo que contribuyó a desatar la segunda guerra fría.

MEDIDAS NEOLIBERALES

En esta reforma se buscaba devolver al Estado la difícil tarea de establecer normas precisas y aceptables para el gran capital nacional, el capital extranjero y la banca acreedora.  Desde el gobierno se implementaron las medidas tendientes a satisfacer las demandas de todos esos sectores, que casi nunca se llevaban bien entre sí.  De esa forma, se aseguró la estabilidad económica y la paridad cambiaría.  Las principales políticas económicas que se implementaron desde el gobierno en relación con la reforma del Estado fueron las siguientes:

a. Privatizaciones

Apuntaban a «achicar al Estado».  Para eso se vendieron al capital privado, nacional y extranjero, las empresas que manejaba el Estado.  Canales de televisión, radios, ferrocarriles, transporte marítimo, transporte aéreo de pasajeros, teléfonos, gas, electricidad, servicio de agua potable y la empresa nacional de explotación de petróleo, entre otras, fueron vendidas en pocos años.  El Estado se comprometió a controlar las nuevas empresas privatizadas con los llamados ,lentes reguladores», que no en todos los casos fueron exitosos y muchas veces intervinieron en favor de los nuevos propietarios y no de los usuarios-clientes.

b. Descentralización

Esta reforma apuntó a transferir actividades o funciones del Estado Nacional, como la salud y la educación, a las provincias.  En algunas, a su vez, se descentralizaron y delegaron funciones a los municipios.  En muchos casos, provincias con una base económica débil no pudieron hacerse cargo en forma eficiente de las nuevas tareas.

c. Reforma administrativa

En algunas áreas, como el Ministerio de Economía, se buscó la profesionalización de sus trabajadores y el reemplazo de algunos de baja calificación por otros de un mejor nivel técnico.  En general, esta reforma estuvo supeditada a ahorrar gastos, de forma tal que se implementaron los llamados «retiros voluntarios».  El Estado pagaba una cifra de dinero para que el trabajador renunciara y se comprometiera a no volver a trabajar en la administración pública.

d. Reforma tributaria

Decidió atacar la evasión impositivo, pero no hubo muy buenos resultados porque se persiguió a los pequeños contribuyentes (comerciantes y profesionales independientes).  Por otra parte, los grandes empresarios que pagaban eran siempre los mismos y a ellos les creaban nuevos impuestos en vez de evitar la evasión de los demás.  Además, la Dirección General Impositiva (DGI) no se modernizó lo suficiente, lo que tornaba muy complicados los trámites vinculados al pago de impuestos.

La desregulación económica:

Con este término se alude al cambio en la forma de control que realiza el Estado a las empresas.  El Estado pasa a controlar o regular «menos» y de una manera más «libre», es decir, dejando que los empresarios se guíen de acuerdo con los beneficios económicos que recibirán al producir bienes y servicios.  Algunos de los elementos que se aplicaron para posibilitar la desregulación son los siguientes:

– Eliminación de algunos subsidios o beneficios económicos a algunas empresas.  Las que se vieron más afectadas fueron las chicas y medianas.

– Eliminación de antiguos «entes reguladores», como la Junta Nacional de Granos que imponía algunas restricciones a los empresarios.

– Menor atención a los problemas ambientales y a la calidad de los productos que se consumen.

La flexibilización laboral

Si bien no se pudo establecer una ley que flexibilice el trabajo, dicha flexibilización ya funciona en muchos lugares.  Disminución de salarios, desaparición del aguinaldo, imposibilidad del trabajador de elegir la fecha de sus vacaciones, duración de la jornada de trabajo de más de diez horas y ser despedido sin cobrar indemnización fueron algunos de los cambios que se produjeron en la forma de contratación de los trabajadores.  El gobierno sostiene que la flexibilización es necesaria para que aumenten los puestos de trabajo, ya que contratar trabajadores en estas condiciones es más «fácil».  No obstante, la desocupación aumentó mucho.  Lo que casi nadie pone en duda es que la flexibilización laboral beneficia económicamente a los empresarios porque reduce los costos.

Bibliografía Consultada: Sociedad Espacio y Cultura – Omar Tobío-Diana Pipkin-Mabel Scaltritti.

La Industria y el Medio Ambiente Cuidado Ambiental Empresas Argentinas

La Industria y el Medio Ambiente
El Cuidado Ambiental

La conciencia por la preservación del medio ambiente, fue una actitud necesaria llevada a cabo en los últimos años por los países más industrializados, cuestión que se transmite gradualmente al resto. Para el mismo, los países más desarrollados establecieron ciertos controles ya que sostienen que los cuidados no atañen solamente a la contaminación ocasionada por las industrias sino que también hay que evaluar la posible contaminación causada por el producto final.

cuidaddo del ambiente

El propósito de estos controles es evitar el perjuicio que provoca los pasos de la cadena de producción, no sólo durante la fabricación sino también durante el uso y de los remanentes del producto.  Por esto, cada industria deberá respetar la emisión máxima autorizada de elementos contaminantes, pagando impuestos de limpieza y además incentivándolas a invertir en investigación ambiental.  Un paso a seguir para este propósito sería disminuir la energía de consumo, minimizar y prolongar el ciclo de vida de un producto mediante el “reciclaje”.

El calentamiento global es una de las consecuencias relacionadas con las emisiones de compuestos orgánicos volátiles provenientes del uso de solventes en industrias de pinturas o por ejemplo en las industrias automotrices.  Para ello, se trata de que las empresas sustituyan estos materiales contaminantes en el proceso industrial como el DDT., cloro, flúor, CFC., plomo, mercurio, entre otros; o bien modifiquen los procesos de producción de manera que algunos de ellos como los solvente se puedan volver a utilizar.

Este reciclaje de materiales tiene como objetivo, además de reducir el costo de la materia prima, consumir menor cantidad de energía y obviamente, contaminar menos el ambiente en el que vivimos.

En lo que respecta a los países en desarrollo, los mismos también están tomando conciencia de la problemática que significa contaminar al medio.  Sin embargo, en ellas se instalan las industrias altamente contaminantes porque son países débiles que sienten la necesidad económica de recibirlas.

Actualmente los diferentes países cooperan para proteger la capa de ozono y para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.  Tal es el caso que en 1990, los países nórdicos cooperaron  mediante proyectos ambientales de Europa central y Oriental, con el propósito de reducir la lluvia ácida que proviene de estos países y causa daños al medio: acidez de los lagos, suelos, etc., perjudicando la salud de la población, de los seres vivos y las construcciones arquitectónicas de gran valor.

Es así como se obtuvieron resultados positivos en cuanto a la emisión de gases en este continente, mejorando el tratamiento de las aguas residuales y logrando una mejor calidad hídrica de muchos ríos.

El caso de Argentina

Un tema creciente de interés en la población es el del cuidado del ambiente. Por lo cual se considera a las industrias como un factor de gran peso de la contaminación.

En nuestro país el área más poblada es el AMBA (área metropolitana de Buenos Aires), en donde además se localizan numerosas industrias. Cuestión que se debe a que las instalaciones se realizaron al mismo tiempo en que la población se incrementaba y se expandía la mancha urbana.

Por lo que se evidencia, porque muchas de estas industrias se encuentran rodeadas de barrios muy poblados, siendo entonces de interés el cuidado del medio ambiente.

El aire y los cursos de agua, fueron los primeros que resultaron contaminados tras el establecimiento de industrias.  Un ejemplo de ello es el Riachuelo, quien es receptor de los efluentes de numerosas industrias instaladas en sus orillas.  Con el fin de proteger el medio ambiente, la propuesta que más resuena es la de cerrar estas industrias altamente perjudiciales para quienes la rodean.

Sin embargo, es preciso que la solución a estos problemas se piense integrando al ambiente y a la producción por igual; ya que muchas veces sólo se hace hincapié en la importancia que tienen las industrias como productoras de gran cantidad de bienes que utilizamos diariamente, y además como fuente de trabajo y generadoras de otras actividades; en detrimento del estado del medio.

La sanción y aplicación de leyes que controlen el ambiente y la producción son elementos importantes para la protección de las condiciones ambientales en las que vive nuestra población.

Actualmente, en Argentina se desarrollan tecnologías que permiten controlar y disminuir la emisión de gases, líquidos efluentes y residuos sólidos sin la necesidad de disminuir la producción y pensando en un lugar mejor y un medio sin tantos prejuicios para las generaciones futuras.

Profesora de Geografía: Claudia Nagel
Fuente: Geografía Mundial y los desafíos del SXXI. Editorial Santillana. Geografía Mundial, Editorial Puerto de Palos.  

Localizacion de las Industrias Distribucion Industrial Recursos

La distribución de las industrias en el espacio geográfico es de manera irregular, y tienden a concentrarse en determinados puntos, es decir generalmente en localidades de distinto tamaño, dando lugar a contrastes notables entre áreas industrializadas y por supuesto las que no lo son.

Cuando en un determinado lugar se localiza una industria se producen determinadas trasformaciones en la organización espacial; por ejemplo, atracción de mano de obra, generación de empleos, barrios dormitorios para los trabajadores próximos a establecimientos, mejoramiento de la accesibilidad y aumento de flujos e intercambios, aparición de servicios vinculados o no con la actividad industrial, construcción de escuelas y hospitales, deterioro ambiental, entre otras.

Un empresario antes de construir una fábrica, deberá tener en cuenta ciertos factores (físicos, humanos y económicos) para la localización industrial, ya que es probable que no se encuentren todos los elementos en un mismo sitio y así la decisión deberá basarse en la elección del lugar que concentre las mayores ventajas.

Dentro de los factores físicos encontramos, las materias primas, es decir que aquellas de mayor volumen y de gran peso deben localizarse próximas a la fábrica para su trasporte. También pensar en la energía, tan necesaria para el funcionamiento de las máquinas.  Otros factores son las rutas, el emplazamiento y terrenos disponibles.

En cuanto a los factores humanos y económicos, necesitamos trabajo (mano de obra especializada en las distintas etapas de producción, capital (para invertir en la industria).  Además un mercado, transporte, políticas gubernamentales, renovación tecnológica, entre otras.

Weber: Modelo de localización industrial   

El economista alemán, Alfred Weber fue quien realizó uno de los análisis más profundos sobre localización industrial, publicado en Modelo Locacional en 1909.  Este economista observó que la localización de una industria esta relacionada con la distancia a los recursos naturales y al mercado, y con los costos de trasporte.

Es por esto que primero diferenció los recursos o materiales ubicuos (aquellos que se encuentran en todas partes; de los recursos localizados, es decir de aquellos que no se hallan en lugares determinados.

Los materiales ubicuos, pueden obtenerse posiblemente cerca de donde está localizada la industria, por lo cual los costos de transporte resultarían insignificantes y no operarían como una fuerza de atracción.  En cambio, los recursos localizados en determinados lugares, su atracción depende de la cantidad utilizada y de su peso.

Es por esto, que mientras mayor sea la pérdida de peso en el proceso de transformación de la materia prima, más fuerte será la tendencia a asentar las fábricas cercanas a ellas, puesto que el costo de transporte de éstas sería muy alto.

En síntesis, según este modelo la localización más optima de una industria sería, el punto en el cual los costos de los movimientos combinados, es decir de los materiales hacia la planta y del producto final al mercado, son los menores para la industria.

Tomemos un ejemplo para entender mejor el modelo de Weber. La industria celulósica- papelera requiere gran cantidad de madera (su materia prima) para los procesos productivos.  En una planta celulósica de Misiones entran por día 3.500 toneladas de pino elaborándose con ello en el mismo tiempo, 520 toneladas de celulosa. Es decir, que se calcula que 1 tonelada de celulosa rinde 1 tonelada de papel aproximadamente.

Entonces, dado que 150 TN representan el 15% de 1.000 TN, la pérdida de peso del pino al convertirse en celulosa alcanzaría al 85%.  El porcentaje de perdida de peso en el proceso de industrialización es muy elevado, por lo que la industria debería localizarse próximos a la fuente de materia prima.

En conclusión, según esta teoría la industria debe localizarse cerca de los recursos y no del mercado, ya que la pérdida de peso de las materias primas es tan considerable, que la planta se ve atraída por ella.  Pero si por el contrario la planta se dedicaría a producir papel, la celulosa sería la materia prima, y en este caso debido a que la pérdida de peso entre la celulosa y el papel es prácticamente nula, la industria se localizaría cercana al mercado

Profesora de Geografía: Claudia Nagel
Fuente: Geografía Mundial y los desafíos del SXXI. Editorial Santillana. Geografía Mundial, Editorial Puerto de Palos.  

Evolucion de la Industria Argentina Industrias Nacionales Sector

Evolucion de la Industria Argentina
Las Industrias Nacionales

Evolución de la Industria Argentina: Vinculados linealmente con el desarrollo de la economía mundial, la industria Argentina transitó por diversos momentos. La primera etapa se remonta a la segunda mitad del Siglo XIX, caracterizada por el surgimiento de frigoríficos y molinos harineros y vinculados directamente con las demandas del modelo económico vigente, conocido como agroexportador.

La localización de las actividades industriales se debe a diferentes factores.  Como ser la cercanía a los centros urbanos, lo cual garantizaba la provisión de la mano de obra necesaria; también la proximidad a los puertos, lo que permitía el acceso a los bienes importados que se requerían como insumos para la producción, por un lado y la exportación de los producidos por otro; además la cercanía a diversos cursos de agua, les permitía poner en funcionamiento las máquinas y desechar los residuos obtenidos.

Quien reunió la mayoría de los factores y resultó ser la ciudad más pujante cuyo crecimiento se vio estimulado por la actividad manufacturera, fue la ciudad de Buenos Aires, centro portuario de nuestro país en aquel entonces.

Pese a ello, este modelo agroexportador sufre una decadencia del sistema económico, tras la crisis mundial de los años 30´; marcando el comienzo de un proceso conocido como Industrialización sustitutiva de importaciones (ISI).

Básicamente, esta etapa consistió en el surgimiento y expansión de las industrias nacionales con la finalidad de producir aquellos bienes que hasta entonces se importaban. Gracias a esto, Argentina experimenta un acelerado crecimiento industrial, orientando su producción hacia el mercado interno.

La inversión de capitales nacionales estuvo en manos de la oligarquía terrateniente, quien supo adaptarse rápidamente a las nuevas demandas del mercado.  Las empresas extranjeras fueron las que manejaron la articulación  con el mercado internacional, ya que parte de la producción comenzó a exportarse.

La producción que dio comienzo, fueron las industrias livianas, es decir aquellas de bienes de consumo, con la implementación de tecnología simple y mano de obra poco calificada. La pelea por los derechos obreros se debía a la existencia de una clase trabajadora organizada que permitía la gran acumulación de capital por parte del sector industrial hasta la década de 1940.

Sin embargo, después de la segunda Guerra Mundial, junto a este tipo de industrias, en su mayoría de capital nacional, crecieron las industrias pesadas debido a que el conflicto bélico determinaba el impedimento de importar maquinarias desde Europa, debido a que sus industrias se abocaron a producir armamentos.

Hacia la década de 1960 se produjo una profundización del modelo de industrialización sustitutiva.  Las características de esta segunda fase, se debieron a una diversificación de la producción industrial.

Gracias a la legislación favorable del país, gran parte de la producción fue llevad a cabo por grandes plantas pertenecientes a empresas y grupos económicos transnacionales.

Las grandes fábricas como las de acero, celulosa y papel, química y petroquímica, impulsaron a la formación y el crecimiento de cientos de PyMEs de capital nacional. Las cuales se dedicaron a fabricar bienes intermedios en todas las grandes ciudades del país y algunas ciudades menores también.

El aumento de la ocupación, del producto industrial, del stock de capital y de los salarios reales industriales, evidenció la inédita expansión que sufrió en este período la actividad industrial.

Entonces podemos afirmar que los centros urbanos fueron los lugares de emplazamiento de las actividades industriales porque tenían ciertas ventajas que ofrecían: como la infraestructura de servicios, la oferta de mano de obra y el potencial mercado de consumo. El Gran Buenos Aires fue el área más destacada gracias a la presencia del puerto, pero muchas industrias también se instalaron en el llamado Frente fluvial a orillas de los ríos Paraná y de la Plata, mas precisamente desde Rosario hasta La Plata y en la ciudad de Córdoba.

Modelo «fordista» o de la sustitución de importaciones
A partir de 1930, la demanda externa de productos primarios descendió; los países latinoamericanos tenían menor posibilidad de compra y no podían importar. Esta situación hizo que se optara por desarrollar la industria nacional. Primero se instalaron industrias livianas o vegetativas, hasta 1950 aproximadamente. Más tarde se incorporaron las industrias básicas o dinámicas, con inversiones directas del capital norteamericano a través de las empresas multinacionales. La industria se concentró en los puntos privilegiados por el modelo exportador. Podría decirse que la localización industrial adquirió un carácter selectivo. En la Argentina, por ejemplo, el Gran Buenos Aires concentraba en 1985 el 40% de la industria manufacturera nacional y el 48% de los empleados del sector.

El Estado

La posibilidad de crecimiento para la actividad industrial, estuvieron favorecidas por las políticas de intervención y regulación directa del Estado. Quien canalizó intereses aparentemente encontrados entre la conformación de un sector empresarial y una no menos fuerte clase obrera.

En este periodo se necesitaba ampliar el mercado interno, traduciéndose en una mejora de las condiciones de vida de los trabajadores; en donde el fordismo y el Estado benefactor se desarrollaron plenamente por el país.

Además, se puede agregar que el Estado también intervino como administrador, a través de la estatización de empresas de servicios públicos, como la nacionalización de los ferrocarriles y el impulso a las empresas nacionales.  De igual manera auguró estabilidad política a través de la absorción de la mano de obra en las empresas estatales.

Distribución geográfica de las industrias argentinas

Si observáramos un mapa de la Argentina, evidenciaríamos que el sector industrial del mismo se desarrolló de una manera diferencial.  Esto se debe a factores de localización relacionados con los medios de transporte, el mercado, las fuentes de energía, la infraestructura y por supuesto, las facilidades impositivas de cada lugar.

En primer lugar encontramos aquellas áreas industriales tradicionales, en donde las industrias se instalaron en el momento preciso de la sustitución de importaciones. Por ejemplo, El AMBA (Área Metropolitana de Buenos Aires), los centros industriales de la provincia de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe.  Todos ellos correspondientes a industrias metalúrgicas, metal- mecánica, siderúrgica y petroquímica.  Actualmente, esta área concentra la mayor producción del país.

Otra área importante de nuestro país es aquella de base agroindustrial, localizadas sobre todo en las provincias donde se han desarrollado plantas industriales para el procesamiento de productos agrícolas. La base de las agroindustrias son los productos como las frutas y verduras, los vinos, la yerba mate, el té, el café, los aceites, el arroz, el tabaco, el azúcar, los productos de molinos y los forestales.  Todos ellos por su carácter perecedero es necesario industrializarlos cerca del lugar de producción, motivo por el cual se instalaron las agroindustrias.

Y finalmente, encontramos un tercer área industrial en el país, y es el correspondiente a la industrialización reciente.  Su instalación en determinados lugares responde a los regimenes de promoción industrial llevados a cabo por el Estado. Tal es el caso de las siguientes provincias: Chubut, Neuquén, Catamarca, La Rioja, San Juan, San Luis y Tierra del Fuego. La industria más antigua fue desarrollada por Chubut (textil) y Neuquén (petroquímica y maquinarias), mientras que el resto de las provincias data de una industrialización más reciente.

El objetivo de la ley de promoción industrial apuntaba a generar un efecto derrame en las economías de las provincias, junto a la desconcentración de la actividad y la población de las zonas tradicionalmente industriales, efecto que pos supuesto, no se logró por igual en todas las provincias promocionadas.

Profesora de Geografía: Claudia Nagel
Fuente: Geografía Mundial y los desafíos del SXXI. Editorial Santillana. Geografía Mundial, Editorial Puerto de Palos.  

Historia de la Buenos Aires Poblacion Geografia Origen de la Ciudad

Historia de Buenos Aires – Origen de la Ciudad

Buenos Aires (Argentina): La ciudad de Buenos Aires, Ciudad Autónoma de Buenos Aires o Capital Federal; es la capital de la República Argentina. Se encuentra localizada en la región centro- este de este país. Más precisamente sobre las orillas del Río de la Plata, en lo que se conoce como llanura pampeana (una de las regiones más productivas e importantes de Argentina).

Esta ciudad posee aproximadamente 3 millones de habitantes, pero además la misma integra un aglomerado urbano mucho mayor denominado Gran Buenos Aires. Este último tiene un total de 13 millones de personas, y es relevante ya que es un centro artístico e intelectual. Este gran aglomerado limita al sur, oeste y norte con la provincia de Buenos Aires.

La ciudad oficialmente esta dividida en 48 barrios, los cuales están íntimamente relacionadas con las antiguas parroquias establecidas en el siglo XIX.

Por su parte, esta Ciudad Autónoma es uno de los 24 distritos en los que se divide el país. A tal efecto posee sus propias poderes (ya sea legislativo, ejecutivo y judicial), y además su propia policía.

Historia: Esta ciudad, fue fundada por Pedro de Mendoza e 1536 y refundada por Juan de Garay en 1580. Esta fue emplazada aquí porque el área presentaba ciertas condiciones muy favorables, tales como la disponibilidad de agua potable y la combinación de un puerto natural con una barranca elevada, libre de inundaciones.

En 1776, con la creación del Virreinato de la Plata, la Ciudad de Buenos Aires fue convertida en capital. Esta elección tuvo dos motivos: el primero es responder al avance portugués hacia el Río de La Pata a través del sur de Brasil y de Uruguay; y por otro, la mayor importancia de la ruta del cabo de Hornos, por el crecimiento de los espacios americanos sobre el Pacífico.

A fines del Siglo XVIII, con la autorización por el Reglamento de Comercio Libre, se inaugura el puerto de Buenos Aires, convirtiéndose además de la capital política, ahora en el puerto principal de toda esta extensión territorial, la cual llegaba hasta el Alto Perú. Todo esto determinó un

rápido crecimiento de la población y la valoración de la ganadería para la exportación de cueros.

En 1880, la ciudad de Buenos Aires es federalizada (es decir, mediante una ley es declarada capital de la Nación, lo que lleva a abandonar su pertenencia a la provincia del mismo nombre). Esto la afianzó como centro económico, político y social del país. A partir de allí alcanzó un gran desarrollo, lo que lo llevó a sobrepasar sus límites políticos, prolongándose hacia los espacios adyacentes. Constitución que se conoce como el Gran Buenos Aires.

Actualmente, la Ciudad de Buenos Aires es un centro multifuncional, porque desarrolla funciones muy diversificadas y también muy complejas (como las financieras, comercial, educativa, cultural, administrativa, política, entre otras.

Geografía: Buenos Aires, es una ciudad costera, localizada al margen del Río de la Plata y el Riachuelo. Se encuentra en América del Sur, a 34º 36’ latitud sur y 58º 26’ longitud oeste.

Casi la totalidad de esta ciudad, se encuentra sobre la zona geológica pampeana. A excepción de sus áreas orientales, que son terrenos emergidos artificialmente y rellenados por las costas del río de La Plata.

Esta ciudad, se ubica en una zona a-sísmica dentro del territorio de Argentina. Sólo pueden percibirse ligeros movimientos en los edificios más altos de la ciudad, cuyo epicentro se desarrollaría en la zona oeste del país.

Además del río de La Plata y del Riachuelo, el suelo de la ciudad se encuentra naturalmente surcado por una serie de arroyos, lagunas y cañadas.

Clima: Esta ciudad presenta un clima muy benigno durante todo el año. Su temperatura media anual es de 18ºC.

Julio es el mes más frío del año, aunque no se presentan heladas. Es un frío moderado durante el día, pero por la noche baja la temperatura considerablemente.

En cambio, el verano es muy húmedo. Las mañanas y los mediodías son muy calurosos, pero por la noche la temperatura desciende levemente.

En cuanto a las precipitaciones, las más copiosos se desarrollan en otoño (de marzo a junio) y en primavera (de septiembre a diciembre). Por lo general, son en forma de lluvias y lloviznas, lo que no dificulta el accionar cotidiano de su población.

Población: Según el último censo realizado en el país (2001), esta ciudad contaba con casi 3 millones de habitantes. De los cuales el 54% corresponden al sexo femenino. La densidad de población aquí es de 13.679, 6 habitantes por kilómetro cuadrado.

A principios de este siglo, estamos ante la presencia de un proceso demográfico denominado “envejecimiento de la población”. Ello corresponde por la escasa fecundidad de la clase media, la emigración al extranjero, y por la sustitución demográfica (es decir, que el 40% de la población residente no es nativa porteña, ni del Gran Buenos Aires). Sino que la población proviene en su mayoría de las provincias del norte argentino o de otros países.

Economía: Esta ciudad es sede central de muchas empresas importantes del país. Su principal sector económico es el terciario, es decir los servicios. Uno de los sectores más dinámicos es el de la construcción y el financiero.

Y además, es considerada como principal centro educativo de Argentina. Algunas de las instituciones más importantes son Colegio Nacional de Buenos Aires y la Universidad de Buenos Aires, más conocida como UBA.

Fuente Consultada:
Geografía, La Argentina y el Mercosur. A.Z editora
http://es.wikipedia.org/wiki/Buenos_Aires
http://es.wikipedia.org/wiki/Geograf%C3%ADa_de_la_Ciudad_de_Buenos_Aires