Garantías Cuando Somos Detenidos

El Desempleo en el Mundo Causas de la Falta de Trabajo

El Desempleo en el Mundo
Causas de la Falta de Trabajo

Probablemente, los datos sobre el porcentaje de desempleo son las estadísticas más conocidas y difundidas. El hecho de que este factor varíe de forma significativa es clara evidencia de que la plena utilización de los recursos de la economía no se produce de forma automática.

Los cambios en los gustos de los consumidores de un determinado producto, las fluctuaciones del comercio nacional e internacional, las innovaciones constantes en los procesos de producción y en los propios productos son las causas fundamentales de las alteraciones en la oferta de trabajo y producen con frecuencia situaciones de desempleo estructural en determinados sectores de la población.

Existen aproximadamente 160 millones de desempleados en el mundo, cifra que arroja la OIT. Por lo tanto, cada 100 trabajadores de todo el mundo, seis están totalmente desempleados.  Además, 16 no pueden ganar lo suficiente para que su familia no esté por debajo de la línea de pobreza.

Esta problemática se agrava si consideramos la subocupación horaria en tanto esta cifra asciende a mil millones.

Sin embargo, las situaciones de desempleo estructural en determinados sectores de la población son consecuencia de las alteraciones en las ofertas de trabajo, propios de las fluctuaciones que evidencia en estos tiempos el comercio tanto nacional como el internacional, además debemos agregarles los cambios en los gustos de los consumidores, que provoca el éxito de un determinado producto o no y sin lugar a dudas, lo importante son las innovaciones constantes en los procesos de producción, que disminuye y transforma la mano de obra humana.

Esto puede explicarse desde dos cuestiones fundamentales, una de ellas es desde el punto de vista de la economía y el segundo desde el rol de los individuos en este círculo. Por ejemplo, no todas las personas consumimos, lo que producimos, lo que evidencia que necesitaríamos más mercados, más consumo, para tener más producción y además más puestos de trabajo (calificado o no, según lo que se requiera).

Y por el otro lado, esa oferta de bienes y consumo por parte de la sociedad esta en intima relación con las economías internacional y nacional.  En ocasiones, quien juega un papel fundamental aquí son las comunicaciones, quien genera desequilibrios en el mercado de bienes y factores.

En la actualidad, el desempleo es un grave problema en casi todo el mundo. Ya que tanto los trabajadores calificados (aquellos que poseen estudios), como los de calificación media o baja, encuentran dificultades a la hora de conseguir un empleo.  Los primeros, la mayoría de veces, no son contratados por tener una calificación mayor a la necesaria para el puesto de trabajo ofrecido.

Sin embargo, la oferta de trabajadores de baja calificación es tan grande, que obviamente se cubre rápidamente. La consecuencia de esta sobreoferta de trabajo, regula la baja de los salarios por parte de las empresas.

Pero, nos tenemos que detener en definir el desempleo. Este visto desde la perspectiva económica, se entiende cuando uno de los recursos productivos, ya sea tierra, trabajo o capital, no esta siendo explotado al máximo de su capacidad potencial, determinado además por los recursos ociosos.  En otras palabras, cualquiera de esos recursos nombrados esta desempleado en su totalidad. Pero sin lugar a dudas, el término desempleo siempre se atribuye cuando el factor trabajo es el que esta afectado.

Cabe aclarar que cuando hablamos de esta problemática, siempre hacemos hincapié en aquellas personas desempleadas pero que demuestran una búsqueda activa de empleo. Sin embargo, otra cuestión que preocupa es el de la subocupación horaria: es decir, personas que trabajan menos de 35 horas semanales por causas involuntarias y están dispuestas a trabajar más horas.

El efecto que causa el desempleo es de carácter negativo. Por ejemplo, esta problemática causas diversas consecuencias en una sociedad, el la economía y obviamente en relación a ambas, a dicha sociedad en la que se encuentra formando parte, entre otros.

La falta de trabajo y el desempleo han ampliado la cantidad de personas y familias que viven en la precariedad ya que sufrieron una disminución en su capacidad adquisitiva. Otros provocaron el aumento de actividades económicas informales o marginales, que se caracterizan por condiciones de trabajo precarias e inestables realizadas fuera de leyes y de reglamentaciones vigentes (venta ambulante y callejera).

Otra consecuencia, es generalmente la depresión, frustración, que sienten estas personas cuando esta problemática se acentúa en el tiempo viendo que no pueden hacer nada al respecto. Esto se vincula a otro efecto, que muchas veces no se cuantifica por se de índole político social, como lo es el consumo de drogas, la delincuencia, el malestar social, en aumento de la población marginada, entre otras.

Frente a todo lo mencionado anteriormente, el estado muchas veces lanza respuestas frente a la desocupación, ensayando numerosas políticas y programas sociales en el mundo.  Los que mayores éxitos tuvieron son los países desarrollados,  como los europeos, que ofrecen mejores oportunidades a las personas que no tiene trabajo ya que brindan un seguro de desempleo de alta cobertura y un ingreso importante.  Esto no es así en muchos otros, ya los costes financieros para el estado son cuantiosos y genera un déficit público.

Tipos de desempleo: Pueden darse diferentes situaciones por las que una persona no este empleada, esto estará totalmente relacionado con la naturaleza de dichos factores. A saber:

Desempleo friccional: Nosotros los individuos, nos movilizamos de un puesto de trabajo a otro, y en muchos casos vinculados a áreas geográficas alejadas de donde residimos habitualmente.  Esto se llama movimiento pendular. Por lo general, este movimiento es por decisión propia del trabajador y en menor medida haber sido el resultado forzado de abandonar su puesto de trabajo y lograr encontrar otro, convirtiéndose esta persona, en un desempleado involuntario.

Estos movimientos son, en muchos casos, inevitables; es lo que se conoce como desempleo friccional. Sin embargo, el mínimo tiempo en que tarden estas personas en encontrar un nuevo puesto de trabajo, será el grado de alcance que tuvo esta problemática. Mejorar la flexibilidad del mercado laboral en términos de movilidad y facilitar información para el proceso de búsqueda de trabajo a través de agencias—públicas o privadas, es una posible alternativa y ayuda para las personas que padecen esta situación.

Desempleo estacional: Una parte importante del empleo tiene carácter estacional. Algunos puestos laborales están disponibles sólo en algunas épocas del año —por ejemplo, en el turismo o en la agricultura—. El desempleo estacional puede reducirse con la promoción de actividades económicas complementarías y con una reorientación de la demanda fuera de estas etapas estacionales tradicionales.

Desempleo estructural: La demanda de trabajo está condicionada por la de bienes y servicios. Ésta puede verse afectada por diversos factores: cambios en los gustos o en las pautas del comercio internacional, transformaciones referidas a la innovación de producción y productos, etc. Si el factor trabajo fuera completamente flexible y se adaptase a estas variaciones, los cambios en la demanda de bienes y servicios representarían tan sólo el movimiento de un tipo de trabajo a otro y no habría desempleo estructural. Pero el trabajo no es perfectamente flexible y adaptable, ya que aparecen problemas por la rapidez con que se producen los cambios estructurales.

Pueden utilizarse dos estrategias distintas para reducir el desempleo estructural. La primera consistiría en intentar evitar, o por lo menos ralentizar, los cambios de la economía que lo provocan; la segunda, en aceptar la transformación económica que acompaña al crecimiento y adoptar estrategias diseñadas para flexibilizar y hacer que la economía se adapte más fácilmente a tales cambios, por ejemplo, políticas de formación y reinserción ocupacional.

Oferta de trabajo: Cuanto mayor sea la población, mayor será la oferta de trabajo —siempre por parte de los trabajadores—. Por otro lado, aunque el volumen de población no varíe, puede registrarse un incremento de la oferta de trabajo, al aumentar la proporción de individuos en búsqueda activa de empleo. Es decir, sube la tasa de actividad.

Las causas del desempleo: Hay enfoques teóricos muy diversos y una multiplicidad de medidas aplicables. Pueden destacarse tres puntos de vista principales: la visión neoclásica; la keynesiana y la estructural.

La teoría neoclásica del desempleo parte de la función decreciente de la demanda de trabajo y de una función creciente de la oferta de trabajo. El supuesto básico de este modelo es que tanto los salarios monetarios como los precios son completamente flexibles. De esta forma, siempre será posible alcanzar el equilibrio convencional en el mercado.

En esencia, las causas neoclásicas del desempleo son las siguientes: en el mercado no hay un modelo de competencia perfecta, y eso puede afectar a la oferta y demanda de trabajo; asimismo, hay que mencionar la existencia de expectativas que llevan a los trabajadores a demandar salarios reales por encima de los de equilibrio.

Para solucionar estos problemas hay que garantizar una mayor flexibilidad sobre los salarios reales y la perfecta competitividad del mercado. Con el objetivo de estimular el aumento del empleo, esta teoría plantea diversas medidas: aquellas que faciliten la obtención de beneficio por las empresas, las que disminuyan las tensiones sobre los costes de las mismas, sobre todo los costes salariales, y las que aumenten la productividad de las empresas.

Según la teoría keynesiana, las causas del desempleo —y su remedio— no se encuentran en el mercado de trabajo, sino en el mercado de bienes y servicios. Es así porque la cantidad de trabajo demandada por las empresas está condicionada por el volumen de la producción de bienes y servicios que esperan realizar las mismas en el mercado. A mayor demanda, mayor producción y mayor empleo.

El desempleo se origina por insuficiencias en la demanda agregada efectiva. Cuando no hay gasto agregado suficiente, las empresas disminuyen el nivel de empleo utilizado. Esta interpretación no ha sabido dar una respuesta a la existencia simultánea de desempleo e inflación en una economía; es lo que se conoce con el término de «estanflación ».

Malinvaud resume el problema del desempleo considerando las dos interpretaciones anteriores: el desempleo actual puede estar originado por tensiones al alza en los salarios reales en el mercado de trabajo, y por una insuficiencia de la demanda agregada. A la hora de solucionar el desempleo, hay un conjunto de medidas que actúan sobre los dos enfoques.

Por ejemplo, impulsar la demanda agregada vía inversión productiva —formación bruta de capital—. Junto al impulso en la demanda, esta medida supone alcanzar una mayor productividad, que implica una disminución en los costes del factor trabajo sin que tenga que afectar a los salarios reales.

Según las teorías microeconómicas del desempleo, no pueden considerarse explicaciones generales del mercado de trabajo. Lo que se intenta hacer es analizar algunas características concretas del problema del desempleo. Para ello se utiliza una aproximación microeconómica, que observa la alta segmentación del mercado laboral y el difícil acceso de los desempleados a los distintos puestos de trabajo.

Estos planteamientos se conocen como teorías de búsqueda de empleo. Otro problema analizado es cómo inciden los distintos tipos de contrataciones —temporales, fijas, etc. — dentro del problema del desempleo.

Las teorías estructurales comprenden un conjunto de hipótesis que tratan de explicar las causas del desempleo a través de factores como la propia naturaleza del sistema capitalista.

Fuente Consultada: Gran Enciclopedia Universal Espasa Calpe – Wikipedia –

La Libertad del Hombre en la Vida Democratica Beneficios y Alcance

La Libertad Del Hombre en Democracia

LA LIBERTAD, ATRIBUTO NATURAL DEL HOMBRE:  La libertad es la facultad natural que tiene el hombre para actuar de acuerdo con su razón y su conciencia. El hombre actúa de acuerdo con su conciencia y su razón; por eso es libre: puede dirigir su vida, gozar del bien, alcanzar su felicidad, lograr su perfección.

La libertad humana es anterior a toda ley, es un atributo derivado de la naturaleza y que todo hombre posee por el solo hecho de ser hombre. El hombre nace libre, pero el ejercicio de su libertad lo va adquiriendo gradualmente, a medida que la acción educativa lo va librando de la ignorancia y de la tiranía de los instintos. Si se considera al hombre solo como un organismo viviente, salta a la vista que no tiene libertad: sigue las leyes físicas, químicas y biológicas. Si en cambio se lo considera como un ser dotado de inteligencia y voluntad, tiene libertad, y esto precisamente lo distingue de los demás seres.

La libertad del hombre comprende: a) la libertad de ejercicio y b) la libertad moral. 

Otros Temas Tratados

1-Declaración Universal de los Derechos del Hombre

2-Los Derechos Sexuales y Reproductivos

3-Violaciónde los Derechos Humanos

4-Los Derechos Civiles y Sociales

5-Libertades Individuales en un Estado de Derechos

6-Los Derechos Fundamentales

7-Deberes y Derechos del Hombre

8-La Libertad del Hombre

9-Las Garantías Constitucionales

10-Las Virtudes Civiles

a) La LIBERTAD DE EJERCICIO o libertad de hacer consiste en no estar obligado a obrar o impedido para hacerlo. Esta libertad exige que el hombre esté exento de toda fuerza o violencia exterior para realizar lo que desea hacer o para no realizar lo que no desea hacer, de acuerdo con su propia capacidad, con las leyes y con la moral.

La libertad de ejercicio abarca:

  1. a)   la libertad física, es decir, la libertad de movimiento;
  2. b)  la libertad civil, o capacidad para obrar a su antojo, siempre que no se oponga a las leyes ni a la moral;
  3. e) la libertad política, o capacidad de participar en el gobierno de los diferentes grupos sociales que integra (municipio, provincia, Estado);
  4. d) la libertad de pensamiento y de conciencia, o sea el poder de alcanzar por sí mismo la verdad y de ajustar su conducta a esa verdad.

b) La LIBERTAD MORAL, llamada también libertad de querer o libre arbitrio, consiste en ser moralmente dueño de uno misma (“árbiter sui”), responsable del acto que se realiza. Respecto a esta libertad decimos que es la facultad de elegir lo que no está prohibido por la ley. Puede el hombre tener libertad psicológica y libertad física para algún acto; pero carecer de libertad moral: puede en su interior elegir y determinarse matar a una persona, no existir externamente obstáculo que le impida ejecutar su determinación, pero la ley moral le veda cometer un homicidio.

La libertad moral supone la libertad de ejercicio. Supone la ausencia de toda imposición, violencia o apremio. La responsabilidad existe mientras no haya impedimentos para ejecutar lo que se quiere hacer. Si alguien es obligado a hacer algo, evidentemente no se lo puede culpar por lo que hizo.

La libertad es un ATRIBUTO NATURAL DEL HOMBRE; es la condición indispensable para el desarrollo de su personalidad, para su perfeccionamiento. Por eso el hombre.

pintura de la libertad

Oleo de Eugéne Delacroix (1799-1863)
LA LIBERTAD GUIANDO AL PUEBLO

LA LIBERTAD  sólo llega a ser plenamente hombre cuando goza de libertad. Privar al hombre de su libertad es impedirle ser hombre. El hombre ha sido creado para que use de la libertad, tanto en su vida intelectual como en la moral. Pero la vida intelectual le ha sido dada al hombre para conocer la verdad, y la vida moral para amar y practicar la virtud. La libertad, pues, no puede tener otro fin legítimo que lo verdadero y lo bueno. El hombre es libre para que busque la verdad, para que ejercite la virtud y no para vivir en el error y en el vicio.

El bien o el mal, la desgracia o la felicidad de los individuos, de las familias y de los pueblos dependen del buen o mal uso que los hombres, individual o colectivamente, hagan de la libertad. 

Los actos del hombre para ser verdaderamente actos humanos deben ser hechos con advertencia de la inteligencia y deliberación de la voluntad. Los actos realizados en estado de inconsciencia o de total inadvertencia son actos del hombre, porque de él proceden, pero no pueden ser calificados de actos humanos, pues carecen de conocimiento y voluntariedad y, por consiguiente, de libertad.

Tales son los actos de un hombre en estado de perfecta ebriedad, los de un hipnotizado, los de un sonámbulo, etc. La libertad hace al hombre dueño y responsable de sus actos de manera que resulla ser artífice de su propia personalidad Según cómo ose de su libertad se perfeccionará o se envilecera, pues la decisión de su voluntad por nadie es forzada y puede elegir a despecho y, aun contra el deseo de los demás.

ALCANCE Y EJERCICIO DE LA LIBERTAD EN LA SOCIEDAD 

El alcance y el ejercicio de la libertad en la sociedad están limitados por la dignidad esencial de la persona humana y por el bien común.

Hay ciertos derechos y libertades individuales o familiares que el Estado debe proteger, como el derecho al honor y la reputación, el derecho a la libertad religiosa, el derecho originario de los padres sobre sus hijos y su educación.

En cambio, otros derechos sólo son legítimos, en principio, si no perjudican al bien común. Como el derecho de propiedad, de libre expresión del pensamiento, de reunión, de asociación, etcétera.

La ley es la que determina el alcance y asegura el ejercicio de la libertad en la sociedad.

Cuando falta la ley o no se la aplica, las personas están sometidas a la fuerza de otras personas o de grupos más poderosos.        

La ley suprime o limita el uso de la fuerza por los individuos y a cada persona le concede ciertos derechos y la protección necesaria para que pueda ejercitarlos sin intromisiones extrañas.

La ley protege la libertad del hombre, no sólo contra los ataques exteriores, sino también contra lo extravíos de la libertad misma. La ley limita y regula el ejercicio de los derechos, para que la libertad no degenere en licencia. 

LIBERTAD Y LICENCIA 

La libertad humana no es ilimitada. El hombre debe usar de su libertad dentro de los límites que imponen la moral y las leyes. Cuando sobrepasa esos límites, cuando abusa de la libertad, cae en la licencia, es decir, en el exceso de libertad.

La libertad tiene que estar unida al deber. La libertad sin freno, sin la conciencia del deber, sin el respeto de los derechos ajenos, produce la anarquía, el imperio de la fuerza bruta sobre la inteligencia y la moral.

En el orden individual la libertad verdadera y digna de ser deseada es la que no hace al hombre esclavo del error ni de la pasión. La única libertad que merece este nombre no es la que nos mueve a hacer todo cuanto se nos ocurre; sino la que nos ayuda a lograr nuestra propia perfección.

La libertad no consiste en hacer lo que se quiera; la libertad consiste en poder hacer lo que se debe, y en no ser obligado a hacer aquello que no se debe hacer (Montesquieu).

En el orden social la libertad busca la dignidad de la persona humana y el bien común. Está limitada por la ley y se basa en la igualdad.                

LA LIBERTAD: LIBERTAD Y RESPONSABILIDAD 

La libertad lo convierte al hombre en un ser responsable. El hombre debe dar cuenta de sus actos, debe responder de ellos ante una autoridad superior.

Existen tres clases de responsabilidad: moral, civil y social.

  1. a) La responsabilidad moral es la obligación de responder de los propios actos ante Dios y ante la patria. Esta responsabilidad moral es reconocida públicamente mediante el juramento que prestan los funcionarios al ocupar sus cargos.
  2. b) La responsabilidad civil o legal es la obligación de responder de los actos externos ante un juez.

La responsabilidad civil comprende solamente:

1 Los actos externos, pero de ningún modo los actos Internos (en los que los hombres no pueden penetrar), ni tampoco las intenciones;

2 Los actos contrarios a una ley positiva, aunque no la conozca quien la viola, pues la ignorancia de la ley no justifica su violación;

3 Los actos llevados a cabo libremente, sin coacción exterior.

  1. c) La responsabilidad social es la contraída ante los grupas sociales de que formamos parte, y se llama también solidaridad social.

Por la solidaridad, nuestra laboriosidad y nuestra honestidad influyen en la vida de los grupos sociales a los que pertenecemos. Somos, pues, responsables ante ellos de nuestra conducta y del daño que provoquemos con ella.

Dentro de la responsabilidad social se incluye la responsabilidad cívica. Ésta exige votar conscientemente y ejercer los cargos públicos con la mayor capacidad y desinterés.  

BENEFICIOS DE LA LIBERTAD: 

Los beneficios de la libertad pueden ser considerados desde tres puntos de vista: personal, social y político.

  1. a)  Desde el punto de vista personal, la libertad le permite al hombre alcanzar su propia perfección y su felicidad, dominando sus pasiones, sus instintos egoístas y aprovechando su capacidad.
  2. b) En lo social, la libertad permite el perfeccionamiento de la sociedad. La libertad impide que la sociedad se estanque. Si el hombre tiene libertad, puede aumentar su propio rendimiento en beneficio de todos, realizando con interés aquello para lo que se siente más capacitado.
  3. c Desde el punto de vista político, la libertad hace posible la participación activa de todos los ciudadanos en el desenvolvimiento del Estado e impide la arbitrariedad. Donde existe la libertad política, el gobierno depende de la voluntad popular y está sometido a la vigilancia de la opinión pública.

ALCANCE Y EJERCICIO DE LA LIBERTAD EN LA SOCIEDAD

Tanto en el individuo como en la sociedad, la libertad alcanza a toda la actividad humana.

Concebida la libertad de la persona humana como facultad de hacer con autonomía todo aquello que es bueno y justo, es inviolable. El Estado debe respetarla y está obligado a revocar las medidas que le sean lesivas.

La vida de relación en la sociedad impone límites a la libertad  personal. Es necesario armonizar la libertad del individuo con la libertad de los demás.
Si todos quisieran ejercer absoluta libertad desentendiéndose de los derechos que tienen los otros miembros de la sociedad a usar también de su libertad, se producirían graves inconvenientes y resultaría imposible la convivencia. De ahí que se haya afirmado que la libertad propia termina donde comienza la libertad ajena.

Respecto a la vida de relación se reconocen en el hombre numerosas libertades: civil, política, etc. Pero téngase en cuenta que desde ese punto de vista la palabra «libertad» no significa autodeterminación psicológica, sino «derecho», es decir, radio de acción que no debe ser impedido, sino positivamente tutelado por la autoridad.

En la clasificación de estas libertades existe gran desacuerdo entre los tratadistas.

Distinguiendo, como se ha hecho, entre familia, estado y sociedad, las libertades, amparadas por sus consiguientes derechos, pueden agruparse en tres rubros: civiles, políticas y públicas.

Libertad civil es la facultad que tiene el hombre de actuar en cuanto es hombre, ejercitando sus derechos de un modo consciente y autónomo. Es, en otras palabras, la libre disposición de sí mismo.

Supone como base la inviolabilidad personal que cuando se transforma en la garantía constitucional correspondiente se denomina «derecho de seguridad personal».

Comprende:

• a) Libertad de las conciencias: Derecho a no ser forzado a aceptar, a pesar suyo, determinada religión y a no ser impedido a comportarse según los dictados de su conciencia personal aun cuando, en buena fe, esté en error, siempre que el error no lesione derechos o resulte inconveniente al bien común.

• b) Libertad de locomoción y residencia: Derecho a no ser molestado al ir de uno a otro lugar y establecer su residencia donde le plazca, siempre dentro de los límites de la justicia. El art. 14 de la Constitución Argentina asegura a todos los habitantes el derecho «de entrar, permanecer, transitar y salir del territorio argentino».

• c) La inviolabilidad del domicilio: Lo sagrado del hogar es consecuencia del concepto de la inviolabilidad de la persona.

El art. 18 de la Constitución Argentina, establece: «El domicilio es inviolable, como también la correspondencia epistolar y los papeles privados; y una ley determinará en qué casos y con qué justificativos podrá procederse a su allanamiento y ocupación».

• d) Libertad de trabajo: Significa derecho a elegir el oficio que le parezca o que esté en consonancia con sus aptitudes. Derecho a elegir los medios de producción que cree oportuno y a hacer suyo los frutos de su trabajo.

No significa trabajar como a uno se le ocurra, cuando con ello se causa perjuicio a otro.

Esta libertad no existía cuando el hijo tenía que seguir el oficio del padre y el que pertenecía a un gremio no podía trabajar fuera de él.

En la reforma del 1957, a continuación del art. 14 se agregó a la Constitución Nacional un nuevo artículo, el catorce bis, que protege el trabajo.

• e) Libertad a poseer y disponer de la propiedad.

Es un derecho natural que el hombre pueda poseer como propio lo que adquirió legítimamente y pueda usar y disponer de ello.

Lo niegan los regímenes totalitarios comunistas. Este derecho está reconocido por el art. 17 de la Constitución Argentina: «La propiedad es inviolable, y ningún habitante de la Nación puede ser privado de ella, sino en virtud de sentencia fundada en ley. La expropiación por causa de utilidad pública debe ser calificada por ley y previamente indemnizada».

Expropiación es una venta forzosa hecha al Estado.

• f) Inviolabilidad del estado familiar.
Establece el domicilio o la casa de familia, como su propio santuario. En ella, las personas pueden ejercitar sus derechos sin ingerencias del Poder estatal.

Son inviolables todos y cada uno de los estados que se dan en la familia: el de los hijos, esposos, padres, etc.

SIN LIBERTAD NO HAY JUSTICIA:

En los regímenes en que no existe libertad no existe justicia, ni puede existir.

Tal cosa es imposible porque:

1. El solo hecho de que no exista libertad ya es una gran injusticia. El derecho del hombre a la libertad personal, a la libertad de conciencia, de expresión de sus ideas, a asociarse, a participar activamente en la vida política, nace de su propia naturaleza y son anteriores al estado. Nadie puede sin injusticia, ser privado arbitrariamente de ellas.

2. El objeto del ordenamiento jurídico y procesal es proteger los derechos, componer ecuánimemente los conflictos, asegurar la justicia. Donde el poder judicial se ve privado de independencia y sometido a la voluntad del dictador no puede cumplir sus finalidades propias. Surge el favoritismo para con los amigos de la dictadura, la persecución para sus enemigos, la inseguridad para todos.

ALGUNAS LECTURAS SOBRE LA LIBERTAD 

“Por la ley de Dios y de la humanidad todos los hombres son libres.”

“La libertad es el derecho que cada hombre tiene para emplear sin traba alguna sus facultades en el conseguimiento de su bienestar, y para elegir los medios que puedan servirle a este objeto.” (Joven Europa.)

 El libre ejercicio de las facultades individuales no debe causar extorsión ni violencia a los derechos de otro. —No hagas a otro lo que no quieras que te sea hecho: —la libertad humana no tiene otros límites. 

No hay libertad, donde el hombre no puede cambiar de lugar a su antojo.

Donde no le es permitido disponer del fruto de su industria y de su trabajo.

Donde tiene que hacer al poder el sacrificio de su tiempo y poder arbitrario.

Donde puede ser vejado e insultado por los sicarios de su de sus bienes.

Donde sin haber violado la ley, sin juicio previo ni forma de proceso alguno, puede ser encarcelado o privado del uso de sus facultades físicas e intelectuales.

Donde se le coarte el derecho de publicar de palabra o por escrito sus opiniones.

Donde se impone una religión y un culto distinto del que su conciencia juzga verdadero.

Donde se le puede arbitrariamente turbar en su hogar, arrancarle del seno de su familia, y desterrarle fuera de su patria.

Donde su seguridad, su vida y sus bienes, están a merced del capricho de un mandatario.

Donde se le obliga a tomar las armas sin necesidad absoluta, y sin que el interés general lo exija.

Donde se le ponen trabas y condiciones en el ejercicio de una industria cualquiera, como la imprenta, etc.

ESTEBAN ECHEVERRÍA, Dogma Socialista.

LA VERDADERA LIBERTAD: La libertad, base de las relaciones humanas normales, no puede ser entendida como desenfrenada licencia, se trate de individuos, o de partidos, o de todo un pueblo —la colectividad, como se dice hoy—, o aun de un Estado totalitario que, con absoluta indiferencia, usa cualquier medio para alcanzar sus fines. No, la libertad es algo muy diferente.

Es un templo de orden moral erigido sobre líneas armoniosas; es el conjunto de derechos y deberes entre los individuos y la familia, y algunos de estos derechos son imprescriptibles aun cuando un bien común aparente pueda oponerse; derechos y deberes entre una nación o Estado y la familia de naciones y Estados. Estos derechos y deberes están cuidadosamente medidos y equilibrados por las exigencias de la dignidad de la persona humana y de la familia, de una parte, y del bien común, por la otra.

PIO XII

Los Derechos del Trabajador Conquista Obreros en Gobierno de Perón

Los Derechos del Trabajador
Conquista de los Obreros

Entre 1943 y 1946 , el coronel Perón consiguió ocupar el lugar central de la política argentina. Esta posición, sustentada por su predicamento dentro del Ejército -y, por lo tanto, dentro del gobierno-, y por su acción como secretario de Trabajo y Previsión, no estuvo exenta de riesgos y amenazas.

Pero sus opositores, nucleados en un frente político -la Unión Democrática-, no advirtieron la importancia del desafío que Perón implicaba.

El triunfo de Perón en las elecciones de 1946 puso fin al dominio de la clase política tradicional e inició una profunda transformación del país. El nuevo presidente, sostenido por el apoyo masivo de los trabajadores y el no menos significativo de las Fuerzas Armadas, condujo los destinos del país durante casi una década.

En ese período se afirmó un proceso de ampliación de la ciudadanía: se consagraron derechos sociales y se estableció el sufragio femenino. Este proceso fue acompañado por una modalidad plebiscitaria de relación entre el líder y las masas, que encontraba su consagración simbólica en los actos y rituales oficiales. En los primeros años, el gobierno produjo una importante redistribución del ingreso en favor de los asalariados. La prosperidad económica de la inmediata posguerra permitió que esta política no enfrentara una gran oposición.

Hacia fines de la década de 1940, el cambio en la coyuntura económica limitó los alcances del distribucionismo, y el régimen peronista enfrentó dificultades crecientes que, sin embargo, no afectaron su desempeño electoral. En este clima de dificultades económicas, el gobierno acentuó el control de los medios de comunicación -principalmente, las radios, en manos del Estado-, la persecución política a la oposición y la campaña de peronización de la administración pública y las Fuerzas Armadas.

La muerte de Eva Perón, el 26 de julio de 1952, privó al régimen de uno de sus pilares más firmes y eficaces. La evidencia de los problemas económicos, que la Argentina peronista no había alcanzado a resolver, llevó al gobierno a un cambio de orientación, que implicó una nueva relación con el capital norteamericano y una nueva actitud del Estado frente al conflicto entre capital y trabajo. Esta reorientación fue acompañada por un intento de encuadramiento de las fuerzas sociales, que se concretó con la creación de la CGE, que debía agrupar a los empresarios; la CCP, a los profesionales; la CCU, a los universitarios, y la UES, a los estudiantes secundarios.

Sin embargo, a pesar de los esfuerzos para controlar y disciplinar a sus apoyos, la coalición que sostenía a Perón comenzó a resquebrajarse. El conflicto que desencadenó el fin del segundo gobierno de Perón, que agudizó las divisiones en las Fuerzas Armadas y revitalizó a la oposición, fue el enfrentamiento con la Iglesia. En un clima progresivamente enrarecido, entre el 16 y el 21 de septiembre de 1955, otro golpe militar, la llamada Revolución Libertadora-que casi no encontró resistencia-, terminó con una década de hegemonía peronista.

derechos trabajador

Se impone la necesidad social de elevar el
nivel de vida y de labor de todos los trabajadores.

derechos trabajador

El trabajador debe recibir una retribución
compensatoria del rendimiento obtenido y
del esfuerzo realizado.

derechos trabajador

Deben proporcionarse los medios para que
todo individuo pueda ejercitar el derecho
a aprender y a perfeccionarse.

derechos trabajador

El trabajador tiene derecho a exigir
condiciones dignas y justas para el desarrollo
de su actividad.

derechos trabajador

El cuidado de la salud física y moral de lo
individuos debe ser una preocupación
primordial.

derechos trabajador

Se impone la necesidad social de elevar el nivel
de vida y de labor de todos los trabajadores.

derechos trabajador

Todos tienen derecho a ser amparados por
disminución, suspensión o pérdida de
capacidad para el trabajo.

derechos trabajador

La protección a la familia responde a
un natural designio del individuo.

derechos trabajador

Las posibilidades del mejoramiento
económico son incentivo para trabajar
y superarse.

derechos trabajador

La sociedad debe respetar el derecho
de agremiarse libremente y asegurar
su ejercicio.

  Volver Arriba

Los derechos hombre y del ciudadano Asamblea Constituyente de 1789

Los Derechos Hombre y del Ciudadano
Asamblea Constituyente de 1789

HISTORIA DE LOS DERECHOS DE LAS PERSONAS: Cotidianamente, las personas enfrentan problemas y conflictos de diversa gravedad, originados por muy diferentes razones. Al mismo tiempo, en la actualidad, a cada persona le parece totalmente natural tener derechos y saber que hay instituciones cuya función es garantizarlos. También le parece natural recurrir a la justicia cuando alguno de esos derechos ha sido avasallado y exigir que ella garantice la protección de los derechos individuales en la resolución de una situación conflictiva.

Sin embargo, esto no fue así durante la mayor parte de la historia de la humanidad. Hasta el siglo XVII en las sociedades europeas y orientales era común considerar que las personas no eran iguales entre sí; que su nacimiento las diferenciaba en determinadas condiciones sociales y que, por lo tanto, no todos tenían los mismos derechos. Algunos grupos sociales, en cambio, tenían más privilegios que otros.

Incluso, se llegó a considerar como algo natural que algunos hombres no fueran libres. A los esclavos no sólo no les era reconocido ningún derecho, sino que ni siquiera podían disponer de su persona.

En la actualidad, la gran mayoría de nosotros sentimos horror ante la guerra y todo tipo de violencia y anhelamos que los conflictos se resuelvan de manera pacífica.

Sin embargo, aunque hoy nos resulte extraño, durante muchos siglos la guerra fue considerada como una de las actividades más importantes de las sociedades. Y la mayor parte de los conflictos, personales, familiares y sociales, casi siempre se resolvía por la imposición de la fuerza.

La idea de que «todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos» comenzó a generalizarse en algunas sociedades europeas recién en el siglo XVII.

Desde entonces hasta la actualidad, la humanidad ha realizando enormes esfuerzos para que esa idea se haga realidad. Y aunque cada día -cuando leemos los diarios o vemos los noticieros de la televisión- sentimos que el camino que queda por recorrer es muy largo todavía, estamos seguros de que vale la pena seguir intentándolo.(Fuente Consultada: Los Derechos de las Personas Alonso-Bachmann-Correale)

Los representantes del pueblo francés, constituidos en Asamblea Nacional, considerando que la ignorancia, el olvido o el desprecio de los derechos del hombre, son las principales causas de las desgracias públicas y de la corrupción de los gobiernos, han resuelto exponer en una declaración solemne los derechos naturales, inalienables y sagrados del hombre, para que esta declaración, constantemente presente a todos los miembros del cuerpo social, les recuerde sin cesar sus derechos y sus deberes; para que los actos del poder legislativo y  del poder ejecutivo puedan en cada instante ser comparados con el objeto de toda institución política y sean más respetados; para que las reclamaciones de los ciudadanos, fundadas desde ahora sobre principios simples e incontestables, tiendan siempre al mantenimiento de la Constitución y a la felicidad de todos.

En consecuencia, la Asamblea Nacional reconoce y declara, en presencia y bajo los auspicios del Ser Supremo, los siguientes derechos del hombre y del ciudadano.

ARTÍCULO 1. Los hombres nacen y permanecen libres e iguales en derechos. Las distinciones sociales no pueden fundarse más que sobre la utilidad común.

ARTICULO 2. El objeto de toda asociación política es la conservación de los derechos naturales e imprescriptibles del hombre. Estos derechos son la libertad, la seguridad y la resistencia a la opresión.

ARTÍCULO 3. El principio de toda soberania reside esencialmente en la nación. Ningún cuerpo ni individuo puede ejercer autoridad que no emane expresamente de ella.

ARTÍCULO 4. La libertad consiste en poder hacer todo aquello que no dañe a otro; por lo tanto, el ejercicio de los derechos naturales de cada hombre no tiene otros límites que los que aseguren a los demás miembros de la sociedad el disfrute de estos mismos derechos. Estos límites no pueden ser determinados más que por la ley.

ARTICULO 5. La ley no tiene el derecho de prohibir más que las acciones nocivas a la sociedad.

Todo lo que no está prohibido por la lev no puede ser impedido, y nadie puede ser obligado a hacer lo que ella no ordena.

ARTICULO 6. La ley es la expresión de la voluntad general. Todos los ciudadanos tienen derecho a contribuir personalmente, o por medio de sus representantes, a su formación. La ley debe ser idéntica para todos, tanto para proteger como para castigar. Siendo todos los ciudadanos iguales ante sus ojos, son igualmente admisibles a todas las dignidades, puestos y empleos públicos, según su capacidad, y sin otra distinción que la de sus virtudes talentos.

ARTÍCULO 7. Ningún hombre puede ser acusado, arrestado ni detenido más que en los casos determinados por la lev y según las formas por ella prescritas. Los que soliciten, expidan, ejecuten o hagan ejecutar órdenes arbitrarias, deben ser castigados, pero todo ciudadano llamado o designado en virtud de la ley, debe obedecer en el acto: su resistencia le hace culpable.

ARTÍCULO 8. La ley no debe establecer más que las penas estrictas y evidentemente necesarias, y nadie puede ser castigado más que en virtud de una ley establecida y promulgada con anterioridad al delito, y legalmente aplicada.

ARTICULO 9. Todo hombre ha de ser tenido por inocente hasta que haya sido declarado culpable, y si se juzga indispensable detenerle, todo rigol- que no fuere necesario para asegurarse de su persona debe ser severamente reprimido por la ley.

ARTÍCULO 10. Nadie debe ser molestado por SUS opiniones, incluso religiosas, con tal de que su manifestación no altere el orden público establecido por la ley.

ARTICULO 11. La libre comunicación de los pensamientos y de las opiniones es uno de los más preciosos derechos del hombre. Todo ciudadano puede, pues, hablar, escribir, imprimir libremente, salvo la obligación de responder del abuso de esta libertad en los casos determinados por la ley.

ARTÍCULO 12. La garantía de los derechos del hombre y del ciudadano necesita de una fuerza pública; esta fuerza queda instituida para el bien común y no para la utilidad particular de aquellos a quienes está confiada.

ARTÍCULO 13. Para el mantenimiento de la fuerza pública y para los gastos de administración es indispensable una contribución común. Esta contribución debe ser repartida por igual entre todos los ciudadanos, en razón de sus facultades.

ARTÍCULO 14. Todos los ciudadanos tienen el derecho de comprobar, por sí mismos o por sus representantes, la necesidad de la contribución pública, de consentirla libremente, de vigilar su empleo y de determinar su cuantía, su asiento, cobro y duración.

ARTÍCULO 15. La sociedad tiene el derecho de pedir cuentas a todo agente público de su administración.

ARTÍCULO 16. Toda sociedad en la que la garantía de los derechos no está asegurada, ni la separación de los poderes determinada, no tiene Constitución.

ARTÍCULO 17. Siendo la propiedad un derecho inviolable y sagrado, nadie puede ser privado de ella, si no es en los casos en que la necesidad pública, legalmente comprobada, lo exija evidentemente, y bajo la condición de una indemnización justa y previa.

ARTÍCULO 18: Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión. […]

ARTÍCULO 19: Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.

ARTÍCULO 20: 1. Toda persona tiene derecho a la libertad de reunión y de asociación pacíficas. [… ]

ARTÍCULO 21:1. Toda persona tiene derecho a participar en el gobierno de su país, directamente o por medio de representantes libremente escogidos. […]

ARTÍCULO 23: 1. Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo. 2. Toda persona tiene derecho, sin discriminación alguna, a igual salario por trabajo igual.

3. Toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria, que le asegure, así como a su familia, una existencia conforme a la dignidad humana y que será completada, en caso necesario, por cualesquiera otros medios de protección social.

4. Toda persona tiene derecho a fundar sindicatos y a sindicarse para la defensa de sus intereses. Art. 24: Toda persona tiene derecho al descanso, al disfrute del tiempo libre, a una limitación razonable de la duración del trabajo y a vacaciones periódicas pagadas.

ARTÍCULO 25:1. Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez u otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad. […]

ARTÍCULO 26: 1. Toda persona tiene derecho a la educación. La educación debe ser gratuita, al menos en lo concerniente a la instrucción elemental y fundamental. […] Art. 27: Toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten.

(Decretados por la Asamblea Nacional Francesa en agosto de 1789).

OBJECIONES: Es cierto que a esta declaración de derechos se le pueden en la actualidad hacer serias objeciones doctrinales y políticas.

Entre otras:
— su carácter individualista,
— el desconocimiento de los derechos de las familias y grupos sociales,
— su despreocupación por los problemas sociales,
— el no haber tenido en cuenta los derechos económicos y culturales,
— su inexacta noción de libertad (art. 49).
— lo impreciso del concepto de soberanía (art. 59).
— su concepción liberal de la propiedad (art. 17).

Pero es evidente que ella señala un adelanto fundamental en la vida política de la humanidad: el hombre, su libertad y sus derechos son puestos como fundamento de todo el ordenamiento político.

El principio de la libertad e igualdad de los hombres, la abolición de los injustos privilegios, la igualdad ante la ley, la soberanía popular, la ley como expresión de voluntad comunitaria, la libertad de pensamiento y expresión, las garantías judiciales, el control de los funcionarios, son principios que a partir de la Revolución Francesa serán incorporados a la vida política de casi todos los pueblos.

Su concepción individualista y el desconocimiento de los derechos económicos, sociales y culturales están subsanados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la Asamblea General de las Naciones Unidas del año 1948.

La revolución tomó características violentas, prevaleciendo la acción de los más exaltados. Se instauró «el terror» y la dictadura jacobina, hubo todo género de excesos y arbitrariedades, se desencadenó una violenta persecución religiosa y política, el rey, su familia y miles de personas murieron guillotinadas o asesinadas. Los mismos jefes de la revolución acabaron en su mayor parte víctimas de la violencia.

Del caos revolucionario surgió Napoleón Bonaparte, cónsul en 1799 y emperador en 1804, que avasalló a casi toda Europa.
A pesar de sus excesos la Revolución Francesa aportó nuevos principios para la organización del poder político.

López Cordón, Ma. Victoria et al.,
Análisis y comentarios de textos históricos II. Edades Moderna y Contemporánea,
Madrid, Alhambra, 1987, pp. 221-222.
Educación Democrática de Argentino Moyano Coudert – Texto Para 3º Año – Tercera Edición- Editorial Guadalupe

Ver: Violación de los Derechos Humanos

Luchas Por La Igualdad de Derechos entre Blancos y Negros Malcolm X

Luchas Por La Igualdad de Derechos Entre Blancos y Negros

Con la llegada al pode de Jonh F. Kennedy (1925-1963) se intensificó en la sociedad norteamericana un movimiento social que lucho por la igualdad racial y de oportunidades, llamado Movimiento por los Derechos Civiles. La meca de la libertad exhibía para fines de los años cincuenta ejemplos dignos del apartheid.

Incluso en la costa Este, en las desprejuiciadas Chicago y Nueva York, domésticas y músicos negros por igual debían ingresar por la puerta de servicio. En las Fuerzas Armadas, los soldados de color eran marginados y durante la Segunda Guerra Mundial prestaban servicios como changadores.

El asesinato de afroamericanos por parte de blancos era todavía común en los cincuenta y en gran parte del sur no se castigaba a los culpables. Pero el asesinato de Emmet Till (1934-1955), un adolescente de Chicago de visita con su familia en Mississippi durante el verano de 1955, no pasó desapercibido.

Unas 50.000 personas vieron el cuerpo de Emmet Till durante el funeral en su casa de Chicago y muchos miles más fueron expuestos a la evidencia cuando una fotografía de su cadáver, desfigurado a golpes, fue publicada en la revista Jet. Los dos asesinos fueron arrestados el día después de la desaparición de Till, y declarados inocentes un mes más tarde tras una deliberación de 67 minutos por parte del jurado.

Mississippi, en el Sur profundo oficiaba de cuna del Ku Klux Klan, una organización secreta fundada a finales de la Guerra Civil Norteamericana que se encargaba de castigar y asesinar a los negros insurrectos y que fue reflotada al calor de la lucha por los Derechos Civiles.

En un hecho más conocido, el lo de diciembre de 1955, Rosa Parks (1913-2005) —la “madre del Movimiento por los Derechos Civiles”— se rehusó a levantarse de su asiento en un autobús público para dejárselo a un pasajero blanco, tal como marcaban las reglas de la compañía del Estado de Alabama.

Activistas como Edgar Nixon (1899-1987), entre otros, persuadieron al reverendo Martin Luther King (1929-1968) para que dirigiera un boicot contra la compañía de autobuses de Montgomery. El mismo duró un año, hasta que una corte federal ordenó a la empresa levantar la reglamentación discriminatoria. El éxito transformó a King en una figura nacional e inspiró otros boicots de autobuses.

Entre 1955 y 1965 los movimientos organizaron acciones directas, mediante boicots, tomas de edificios, freedom rides, traslados en autobús de grupos multirraciales de jóvenes que ponían a prueba el efectivo levantamiento de segregación en lugares remotos y tácticas similares basadas en la movilización de masas, la resistencia no-violenta y la desobediencia civil. Estos freedom rides resultaron muy peligrosos. Los transportes eran atacados, incendiados y sus ocupantes heridos, asesinados o encarcelados.

En 1960, el Movimiento por los Derechos Civiles recibió una inyección de energía cuando los estudiantes de Greensboro, Carolina del Norte, Nashville, Tennessee y Atlanta, empezaron a “ocupar” los mostradores de tiendas locales a la hora de la comida en protesta por la segregación que ejercían los establecimientos. Muchos de estos ingresos en los locales resultaron en desalojos brutales por parte de las autoridades y parroquianos.

En 1962, el joven James Meredith (1933-) demandó exitosamente a la Universidad de Mississippí para que le permitiera estudiar ahí. Ganó su demanda en septiembre de 1962, pero el responsable máximo de ese estado, un abogado que se había graduado en esa casa de estudios, Ross R. Barnett (1898-1987), bloqueó su admisión, proclamando que “ninguna escuela será integrada en Mississippi mientras yo sea gobernador”.

Para hacer efectivo su derecho, Meredith tuvo que ser acompañado por oficiales del ejército para poder entrar al campus el 30 de septiembre de 1962. Su ingreso provocó que estudiantes y no estudiantes blancos atacaran a los oficiales con piedras y armas de fuego, hiriendo a 28 de ellos, matando a uno y a un periodista francés. Después del incidente, el presidente Kennedy envió al ejército regular para reprimir el levantamiento segregacionista. Meredith pudo iniciar sus clases al día siguiente gracias a la importante presencia del ejército.

Ante lo que se llamó “la revuelta negra” el Parlamento nacional reaccionó aprobando leyes de derechos civiles en 1957, 1960 y 1964, con grandes promesas respecto a la igualdad en el voto y en el trabajo que fueron ignoradas al comienzo. Líderes de estos movimientos, como King, Malcolm X (1925-1965) y Medgar Evers (l925-1963) entre otros, fueron asesinados en su lucha por la igualdad junto a cientos de activistas negros y blancos que apoyaron la no discriminación en la vida social, política y laboral de los negros. Los negros comenzaron a sublevarse en las ciudades.

En 1966, en Chicago saquearon pero la Guardia Nacional contestó con un tiroteo donde murieron tres manifestantes. En 1967 hubo ocho alzamientos importantess treinta y tres sublevaciones donde masacraron a casi 100 personas. Todavía en la década de 1990, el Congreso de los EE.UU. siguió aprobando leyes antidiscriminatorias

REFORMA SOCIAL DE 1965: La Ley del  derecho al voto de 1965 constituyó una victoria emblemática en la batalla por la igualdad afroamericana. La ley, que prohibió la práctica sureña de despojar de sus derechos a los negros a través de pruebas de alfabetización y otros métodos, se aprobó tras ataques violentos contra sus partidarios. En Alabama, la policía recurrió a los golpes para detener la marcha entre Selma y Montgomery, dirigida por Martin Luther King. Ni siquiera las tropas federales enviadas para proteger a los manifestantes pudieron evitar la muerte de una mujer a manos de los miembros del Ku Klux Klan.

La legislación no pudo acabar con la injusticia racial y muchos negros se sentían frustrados por la lenta marcha del progreso. En agosto, el vecindario Watts de Los Angeles fue escenario de un alzamiento. Veinte mil guardias nacionales tardaron cinco días en dominar los saqueos e incendios; murieron 34 personas (la mayoría, negros) y los daños ascendieron a 40 millones de dólares. El vecindario nunca se recuperó totalmente.

Otra víctima de la violencia fue Malcolm X (imagen), el defensor más carismático de los negros urbanos. Malcolm abandonó la delincuencia de las calles para convertirse en el portavoz de los musulmanes negros, una secta nacionalista cuyos miembros consideraban a los blancos unos demonios» y utilizaban la letra «X» para sustituir apellidos procedentes de amos de esclavos.

 Tras un viaje a La Meca (donde musulmanes de diversas razas profesaban su culto), Malcolm fundó otra organización y criticó duramente al líder de los musulmanes negros, Elijah Muhammad. En febrero, sus antiguos compañeros lo mataron en Harlem, Nueva York

PARA SABER MAS…
Las leyes y la violencia

Después de una larga batalla contra la resistencia sureña, las organizaciones de los derechos civiles habían logrado que gran parte de las leyes segregacionistas vigentes en los Estados del sur fueran derogadas; y que, a nivel nacional, leyes importantes fueran sancionadas. Las bases legales de la integración habían sido establecidas. Pero el éxito de la lucha los enfrentó con varias conclusiones desalentadores:

1) Las leyes derogadas eran la manifestación de una realidad (el racismo) que no había sido modificada por su revocación, que no era una exclusividad sureña, sino que existía en toda la sociedad americana.
Los blancos no sureños expresaron desde los comienzos del conflicto su amplio apoyo a los derechos del negro al voto, a una educación adecuada y a oportunidades ocupacionales. En el sur, estos reclamos fueron considerados al principio parte de una conspiración comunista y contrarios al sistema americano; pero en 1963, aun en algunos Estados sureños, los blancos opinaban que ciertos derechos debían garantizarse.

Con el progreso de la lucha negra, en cuanto al logro de leyes favorables a la integración, fue surgiendo una actitud negativa y abiertamente prejuiciada entre los blancos expresada en su rechazo a los métodos de lucha del movimiento negro. En 1965, esta opinión era compartida por un 62 % de los blancos de la Nación.

Los blancos opinaban que los negros trataban de ir demasiado rápido en sus demandas de cambio. El prejuicio de los blancos «liberales» se revelaba en su condena a los métodos que habían demostrado ser los más eficaces para el logro de los objetivos que decían aprobar.

2) La sanción de nuevas leyes tampoco aseguraba la integración del negro en la sociedad americana.
Después de diez años de lucha, la desegregación se había hecho «respetable», o al menos, eraaceptada como inevitable por los blancos, excepto en el «sur recalcitrante». El blanco liberal, conscientemente o no, admitía el progreso de las relaciones raciales como la asimilación de los negros «calificados».

Cuando los tumultos de los ghettos expusieron a la atención nacional las condiciones de privación pavorosa que los negros pobres habían sufrido por siglos, se hizo evidente que para la igualdad de oportunidades fuera efectiva, la sociedad debería proveer mecanismos especiales para contrabalancear los efectos de cuatrocientos años de opresión. Los programas de ayuda y capacitación ofrecidos por los gobiernos liberales demostraron ser insuficientes. La guerra de Indochina, consumiendo proporciones crecientes del presupuesto nacional, los redujo progresivamente. Esta situación se haría drásticamente clara en la administración de Nixon.

La desaparición de las barreras legales para la asimilación igualitaria de los negros en la sociedad americana, favoreció a la burguesía negra; mientras la gran mayoría de los negros permanecía segregada por su falta de medios para ajustarse a los standards de «aceptabilidad» de la clase media blanca. El racismo funciona en varios niveles, eliminando competidores potenciales en un mercado de trabajo cada vez más limitado.

En las filas de las organizaciones por los derechos civiles se manifestó el racismo de los militantes liberales blancos a medida que la definición de la lucha se radicalizó en algunas de ellas. El CCENV (Comité Coordinador  de Estudiantes No Violentos) optó por rechazar a sus colaboradores blancos.

3) Dualidad en la evaluación de la violencia
La APGC (Asociación Para el Progreso de la Gente de Color) había iniciado el conflicto en el nivel legal. Pretendió terminar con la discriminación mediante la aplicación coherente de la ley del hombre blanco, con el cumplimiento efectivo de los valores tradicionales de igualdad, libertad y respeto por la ley. El movimiento de los derechos civiles recogió este objetivo y desarrolló modos de lucha más eficaces para lograr su concreción. Exigió que la ambivalencia de los blancos norteamericanos, defensores de la igualdad de todos los hombres, se resolviera de modo que «entre todos los hombres» también estuvieran los negros. King proclamaba que era un deber moral desobedecer las leyes segregacionistas. Los activistas del movimiento de los derechos civiles desafiaron la ley para que la Constitución fuera respetada.

Los racistas sureños, que en 1954 acusaron a la Corte Suprema de comunista, rechazaban los fallos federales y llegaron a improvisar disposiciones en el nivel local y estadual, al estilo de los «marshalls de frontera». Los asesinatos y ataques a la persona y propiedad de los negros gozaban de una impunidad total. Un caso se hace particularmente increíble, por la desproporción entre el reclamo negro y la respuesta blanca. El 8 de febrero de 1968, tres negros resultaron muertos y cincuenta heridos, durante una manifestación contra una cancha debowling segregada en Orangebur (Carolina del Sur). La represión policial y de la Guardia Nacional en los ghettoshicieron que, para el negro, la ley y el orden del país, expresados a través de su brazo armado , fueran la antitesis de la justicia. El negro aprendió a despreciar la ley del blanco.

Garantías Constitucionales Cuando Somos Detenidos

Fuente Consultada: El derrumbe del humanismo Daniel Muchnick y Alejandro Garvie – El Libro del Siglo XX de Clarín

Derechos Civiles, Sociales y Familiares del Ciudadano en Argentina

Derechos Civiles, Sociales Familiares en Argentina

Otros Temas Tratados:

1-Estructura Constitución Nacional Argentina

2-Concepto Igualdad Ante La Ley

3-Concepto Indulto y Conmutación de Penas

4-Concepto Estado de Sitio

5-Concepto La Anmistía

6-Concepto Garantías Constitucionales

7-Concepto La Libertad de Prensa

8-Concepto de Ciudadanía y Ciudadano

9-El Abuso de Autoridad en Democracia

10-Derechos Civiles y Sociales

Desde el punto de visto político, el desarrollo puede ser visto como el de la vigencia efectiva de los civiles, políticos y en declaraciones en nuestra Constitución Nacional.

Una clasificación firmemente establecida divide a los derechos en tres grandes categorías. Los derechos civiles son los derechos fundamentales a la vida, a la libertad, a la propiedad y a la igualdad ante la ley.

Están recogidos en varios artículos de la primera parte de nuestra Constitución, y comprenden los de circulación y de residencia, de libertad de expresión y de culto, de privacidad, de inviolabilidad de la correspondencia y de la residencia, de trabajar y ejercer toda industria lícita, de resistencia a la opresión, de garantías en la aplicación de la ley a través de procedimientos imparciales, etc.

La vigencia de estos derechos depende sobre todo del funcionamiento de una justicia independiente y eficaz.

Los derechos políticos se refieren a la posibilidad efectiva de los ciudadanos de participar en el gobierno del país. En una democracia representativa, el ejercicio libre del sufragio es la expresión básica de estos derechos.

La práctica efectiva de los mismos está ligada a la de los derechos civiles. El sufragio pierde valor si no forma parte de un contexto en el que exista la posibilidad de asociarse, libertad de expresión, partidos políticos democráticos y ejercicio de la crítica. Un Parlamento representativo de la variedad de opiniones e intereses sociales y políticos es la garantía básica de los derechos políticos.

Los derechos sociales están orientados a garantizar el bienestar a cada habitante del país. El bienestar no se limita a la existencia de algunas condiciones básicas de empleo y asistencia social elemental, sino que comprende un amplio abanico de garantías de acceso a la educación, a la salud, a la seguridad social, al trabajo, a la vivienda y a un ingreso digno.

Estos derechos se basan en un principio de justicia social y guardan vínculos cercanos con los anteriores. Para posibilitar su vigencia es necesaria la acción de las instituciones del Poder Ejecutivo, en sus diferentes ámbitos de actuación nacional, provincial y municipal.

Se denominan derechos civiles a aquellos derechos de los cuales gozan todos los habitantes, los que son comunes a todas las personas sin ninguna clase de diferencias. La Constitución, sin, hacer mención completa de los mismos, enumera los siguientes, en el artículo 14:

— trabajar y ejercer toda, industria lícita;
— navegar y comerciar; peticionar a las autoridades;
— entrar, permanecer, transitar y salir del territorio argentino;
— publicar sus ideas por la prensa sin censura previa;
— usar y disponer de su propiedad; asociarse con fines útiles;
— profesar libremente su culto;
— enseñar y aprender.

derecho al trabajo

Derecho al trabajo

En el artículo 20, al referirse a los extranjeros, dice que “gozan en el territorio de la Nación de todos los derechos civiles del ciudadano”; luego, ejemplifica repitiendo algunos ya mencionados en el artículo 14. Los derechos que enumera el artículo 20, son:

— ejercer su industria, comercio y profesión;
— poseer bienes raíces, comprarlos y enajenarlos (es el derecho de propiedad);
— navegar los ríos y costas;
— ejercer libremente su culto;
— testar (otra manifestación del derecho de propiedad);
— casarse conforme a las leyes: este es el único derecho no enumerado en el artículo 14; es un “derecho personalísimo” por cuanto todo habitante puede organizar su vida privada en la forma que él resuelva.

Todos estos derechos se ponen en práctica “conforme a las leyes que reglamentan su ejercicio”.

b) Los derechos sociales

Ver en el punto siguiente c), «Derechos de la seguridad social»

c) Los Derechos Sociales

Los principios de mayor justicia económica y en las relaciones del trabajo fueron recogidos por las leyes argentinas desde comienzos del siglo. En el año 1957, en la reforma constitucional, se introdujo el artículo 67 bis que consagra derechos sociales, en tres aspectos diferentes.

— Derechos del trabajador considerado individualmente

Condiciones dignas y equitativas de labor; jornada limitada; descanso y vacaciones pagados; retribución justa; salario mínimo vital y móvil; igual remuneración por igual tarea; participación en ‘las ganancias de las empresas, con control de la producción y colaboración en la dirección; protección contra el despido arbitrario; estabilidad del empleado público; organización sindical libre y democrática, reconocida por la simple inscripción en un registro especial.

— Derechos de los gremios o sindicatos

Concertar convenios colectivos de trabajo; recurrir a la conciliación y al arbitraje; derecho de huelga;
los representantes gremiales gozarán de las garantías necesarias para el cumplimiento de su gestión sindical y las relacionadas con la estabilidad de su empleo.

— Derechos de la seguridad social.

La seguridad social tendrá el carácter de integral e irrenunciable; seguro social obligatorio, a cargo de entidades nacionales o provinciales con la autonomía financiera y económica, administrada por los interesados con participación del ‘Estado, sin que pueda existir superposición de aportes;
jubilaciones y pensiones móviles; protección integral de la familia; defensa del bien de familia;
acceso a una vivienda digna.
Vamos a explicar algunos de estos últimos derechos.

• Protección integral de la familia

Sabemos que la familia, institución anterior al estado, es la célula fundamental de la sociedad.
La legislación predominantemente referida a la familia está contenida en el Código Civil. Las leyes sociales se refieren a estos aspectos: asignaciones salariales por cónyuge, por nacimiento, por cada hijo, por familia numerosa, por escolaridad, etc.; licencias laborales por maternidad; etc.

Las leyes impositivas, en algunos casos, contemplan la situación del contribuyente casado y con hijos, y permiten efectuar ciertas deducciones que se traducen en exención del pago o en la reducción del impuesto..

Toda la legislación protectora de la familia tiene que evolucionar hacia su perfeccionamiento; el estado debe manifestar una preocupación activa por el bienestar del individuo y de la familia..

• Defensa del bien de familia

Estamos frente a una institución del derecho civil. En virtud de ella, el propietario de un inmueble urbano o rural puede anotarlo en el Registro de la Propiedad, como “bien de familia”.
Dicho bien no puede exceder de un determinado valor y debe servir para las necesidades de vivienda y sustento de la familia del propietario, como sería el caso de una chacra, o de una vivienda urbana en la que funciona un taller o el hogar familiar.
A raíz de dicha anotación el inmueble no podrá ser embargado por deudas, estará exento del pago del impuesto a la herencia, etc.

• Compensación económica familiar

Acabamos de explicar que las leyes que regulan la remuneración del trabajador, deben establecer asignaciones especiales por cónyuge e hijos.

• Acceso a una vivienda digna

Una de las necesidades que debe cubrir el salario debe ser el acceso, por compra o alquiler, a una vivienda higiénica.
El “déficit habitacional”, los departamentos “sin dimensión humana», las “villas de emergencia”, etc., son aspectos de la necesidad vital del hombre que, lamentablemente, no puede satisfacer con la sola iniciativa personal en la mayoría de los casos. La acción política, el esfuerzo de las empresas, el ahorro cooperativo, etc., deben unirse para la urgente solución del problema de la vivienda de millones de argentinos.
No se puede realizar el ideal humano, personal y familiar, sin una vivienda higiénica y cómoda.

d) Los derechos políticos y cívicos

Los derechos políticos se vinculan con la condición de ciudadano argentino.
El goce de los mismos —que antiguamente significaban privilegio para un sector reducido de la población— es una de las características del sistema representativo y democrático.

La Constitución. no menciona expresamente el derecho de votar (aspecto activo) ni el derecho de ser elegido (aspecto pasivo), pero habla de:

— “representantes elegidos directamente por el pueblo” (artículo 37), al referirse a la Cámara de Diputados;
— que “el Congreso expedirá una ley general” (artículo 41) para hacer efectivas las elecciones;
— que los diputados “son reelegidos” (artículo 42);
— que “para ser elegido Presidente o Vicepresidente de la Nación se requiere haber nacido en el territorio argentino” (artículo 75); etc.

En algunos regímenes republicanos hay, además, otras formas de decisión política por parte de los ciudadanos, tales como el referéndum y el plebiscito. Un aspecto de los derechos políticos es el referente al derecho de afiliación a los partidos políticos y el de participar en la vida de los mismos (organización de la campaña electoral, difusión de los ideales partidarios, publicaciones, mítines, etc.).

Los derechos políticos en la Argentina
En la Argentina, la ley que reglamentó e! voto en 1863 estableció que estaban habilitados para votar los varones adultos que se hubieran Inscripto voluntariamente en un registro electoral. El sufragio, que no era secreto, debía realizarse en los atrios de las Iglesias o en las puertas de los juzgados. El carácter voluntario y público del voto facilitó el fraude electoral.

Aunque hubo reformas graduales para hacer más transparente e! voto, sólo con la Ley Sáenz Peña, en 1912, el sufragio fue definido como obligatorio. Memas, esta reforma estipuló que debía confeccionarse un padrón electoral. No obstante, el fraude electoral retornó entre 1930 y 1943.

En 1947 fue aprobado el voto femenino. Posteriormente, se profundizó más en la igualdad entre varones y mujeres. Por ejemplo, la llamada Ley de Cupos, sancionada en 1991, establece que un mínimo del 30% de los cargos en las listas de candidatos electorales debe ser ocupado por mujeres. De lo contrario, esas listas no podrán participar en las elecciones.

En la historia política de nuestro país, los derechos políticos fueron vulnerados en varios períodos. Además del fraude, en algunas etapas rigieron proscripciones. Tras el golpe de Estado de 1955, se prohibió al Partido Peronista presentar candidatos en las elecciones. De este modo, los presidentes radicales Arturo Frondizi y Arturo Illia fueron elegidos mediante el sufragio universal, pero bajo la proscripción del Partido Peronista.

El cercenamiento de la competencia política también se produjo por otras razones. Por ejemplo, durante las dos primeras presidencias de Perón, el gobierno obstaculizó por diversos medios -encarcelamiento de sus adversarios, límites a la libertad de prensa, reformas a la ley electoral- la participación de los partidos opositores.

En varias ocasiones, además, se interrumpió el norma! desempeño de la democracia en la Argentina. En efecto, a partir de 1930 seis golpes militares derrocaron a las autoridades legítimamente constituidas. La mayoría de ellos organizaron, a continuación, gobiernos de facto, que anularon la participación política popular y violaron los derechos humanos.

Por este motivo, la reforma constitucional de 1994 incorporó el artículo 36, que establece la defensa de la democracia y del orden constitucional, declara nulas las acciones de los gobiernos que asuman por la violencia y sanciona con duras penas a quienes Incurran en ese delito.

La reforma constitucional de 1994 sumó también nuevas formas de participación ciudadana: la iniciativa popular (artículo 39) y la consulta popular (artículo 40). La iniciativa popular autoriza a los ciudadanos a proponer proyectos de ley a la Cámara de Diputados. Para que el Congreso trate el proyecto, se requieren las firmas de al menos el 1,5% del padrón electoral. La consulta popular supone que toda la población se pronuncie a favor o en contra de determinada medida.

Fuente Consultada: Formación Ética y Ciudadana Ética, Ley y Derechos Humanos 3° EGB 

Ver: Violación de los Derechos Humanos

Clasificacion de los Derechos Humanos y Sus Caracteristica

  Clasificación de los Derechos Humanos y Sus Caracteristica

Otros Temas Tratados

1-Declaración Universal de los Derechos del Hombre

2-Los Derechos Sexuales y Reproductivos

3-Violación de los Derechos Humanos

4-Los Derechos Civiles y Sociales

5-Libertades Individuales en un Estado de Derechos

6-Los Derechos Fundamentales

7-Deberes y Derechos del Hombre

8-La Libertad del Hombre

9-Las Garantías Constitucionales

10-Las Virtudes Civiles

https://historiaybiografias.com/linea_divisoria3.jpg

INTRODUCCIÓN: Los Derechos Humanos son consustanciales a nuestra naturaleza, y sin ellos, no sería posible vivir como seres auténticamente racionales. La inteligencia y la conciencia, —dotes que nos diferencian de todos los demás seres de la creación—, sólo pueden desarrollarse cuando cada hombre ve debidamente respetada su dignidad humana.

En nuestra cultura occidental, la idea de una ley natural, eterna e inmutable, que otorga a los seres humanos derechos de los que nadie puede ser despojado bajo pretexto alguno, se remonta a sus mismos orígenes, pero recién fue aceptada categóricamente a partir del siglo XVIII, por obra de filósofos y pensadores europeos.

A partir de entonces, también tomó forma jurídica en numerosos documentos históricos, entre ellos —por citar solamente los más conocidos—, la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, de la Revolución Francesa de 1 789, y en nuestros días, la Declaración Universal de los Derechos del Hombre, proclamada por las Naciones Unidas.

En la actualidad, y a pesar de tan importantes antecedentes, repetidas violaciones de estos derechos cometidos por numerosos gobiernos, plantean la necesidad de insistir en su conocimiento y divulgación hasta que se hagan carne en todos los pueblos, de modo tal, que nunca más toleren su cercenamiento.

El estudio de este tema  nos lleva a considerar otros temas relacionados , tambien tratados en este sitio.

• Extensión de los Derechos Humanos.
• La defensa de los Derechos Humanos: las Nuevas Ideas.
• La Declaración de la Revolución Francesa.
• La Declaración de las Naciones Unidas.
• Formas directas de violación: terrorismo, represión y tortura.
• Formas indirectas: censura, miseria, ignorancia y racismo.

https://historiaybiografias.com/linea_divisoria3.jpg

Derechos civiles, sociales familiares del hombre argentino

LOS DERECHOS HUMANOS

¿Que son los Derechos Humanos?: Los derechos humanos son aquellos que gozamos, por el sólo hecho de ser personas, sin distinción social, económica, política, jurídica e ideológica.

Los derechos en la historia El desarrollo del concepto de derechos humanos en Occidente, se remonta a los pensadores griegos y romanos, pero fue santo Tomás de Aquino quien desarrolló la teoría religiosa del «derecho natural», al cual deben subordinarse todas las otras leyes del Estado.

En los siglos XVII y XVIII, los filósofos de la Ilustración, Jean Jacques Rosseau, John Locke, el barón de Montesquiu, desarrollaron teorías sobre el derecho natural que proviniesen del uso de la razón y elaboraron, basándose en derechos individuales, normas sobre el Estado.

La » Declaración de los Derechos del Hombre y del ciudadano», enunciada por la Asamblea Nacional durante el proceso de la Revolución Francesa, aseguraba entre otros, los derechos de la libertad, igualdad y afirmaban el principio republicano de la soberanía popular.

Durante el siglo XX, la forma republicana de gobierno y los nuevos derechos que implicaba, fueron generalizándose en los nacientes estados americanos; ya los Estados Unidos la había adoptado en 1776.

En este siglo, además, apareció la idea de que estos derechos deberían ser consagrados como artículos del derecho internacional.

Los estados europeos fueron evolucionando hacia regímenes constitucionales, en los que se limitaba el poder de las monarquías, influidos por los principios de la Revolución Francesa.  Pero a principios del siglo XX, parecían que estos derechos eran inalcanzables para muchas personas afectadas por las guerras, el colonialismo, la ignorancia y la miseria.

En algunas partes del mundo surgieron gobiernos totalitarios, que violaban sistemáticamente estas facultades y se cometían atroces violaciones contra la dignidad humana, como los sucesos ocurridos durante la Primera y Segunda guerra mundial.

Surgió, entonces, la necesidad de una protección internacional de Derechos Humanos, para lo cual era fundamental crear una organización que tuviera como objetivo la defensa y control del cumplimiento de estos derechos.

De esta manera, el 24 de octubre de 1945, representantes de 50 países se reunieron en la ciudad de San Francisco, en Estados Unidos y redactaron la carta de las Naciones Unidas, que dio origen a esta organización internacional (ONU) destinada a …«preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra, a reafinar la fe en los derechos fundamentales del hombre, a promover el progreso social y a elevar el nivel de vida dentro de un concepto más amplio  de a libertad»…

Esta carta es un documento jurídico, obligatorio y sus disposiciones no pueden contradecirse por ninguno de los gobiernos de los estados que componen la organización.

Poco tiempo después, los delegados de cada Estado en la ONU, aprobaron el texto de «Declaración Universal de Derechos Humanos» , el 10 de diciembre de 1948.

Esta declaración no es una norma jurídica obligatoria, aunque con ella comienza la internacionalización de los derechos humanos, caracterizados por un consenso generalizado en la comunidad internacional, respecto de los cuales son derechos inherentes a la dignidad del hombre, sin distinción de raza, sexo, idioma o religión de las personas.

Posteriormente, la ONU aprobó diferentes documentos que se refieren a diferentes aspectos de los derechos humanos: la Declaración de los derechos del niño en 1959, la Declaración sobre la eliminación de la discriminación contra la mujer en 1967, el Pacto internacional de derechos civiles, políticos y el pacto internacional de derechos económicos, sociales y culturales en 1966, entre otros.

Si bien existe un Comité de Derechos Humanos en la ONU, que se ocupa de que estos pactos se cumplan, su eficacia es restringida ya que no existe legislación internacional que obligue a los gobiernos de los diversos estados, a proteger los derechos de las personas.  Pero las críticas y los informes ante la opinión pública mundial, son a veces modificadores de algunas situaciones.

Existen además numerosos pactos y declaraciones de organismos regionales, como el «Convenio europeo para protección de los Derechos Humanos y las libertades fundamentales», la «Declaración Americana de Derechos y Deberes del hombre» aprobado por la OEA en 1948, la conocida «Declaración de Bogotá » y la «Declaración Americana sobre Derechos Humanos o Pacto de San José de Costa Ricá» aprobada en 1969.

cuadro clasificacion de los derechos humanos

Una institución sin fines de lucro, llamada The Freedom House, dedicada a impulsar la democracia, los derechos políticos y las libertades civiles a nivel mundial, brinda todos los años un estudio estadístico, en el cual se analizan la libertad política y los indicadores económicos de los países. Dos de los aspectos que se abordan son los derechos políticos y las libertades civiles. Luego de analizar estas variables, se efectúa un promedio para establecer el status del país de acuerdo con tres indicadores: libre, parcialmente libre, no libre. Si el análisis se centra en los resultados obtenidos en los países de América latina en 2005, se puede apreciar que 22 Estados están dentro de la clasificación de libres, mientras que 12 son parcialmente libres y sólo uno, Cuba, no es libre.

 Los Derechos Humanos

a-Composición:

La declaración Universal de los Derechos Humanos consta de 30 artículos, repartidos en 4 grupos de disposiciones:

Los primeros artículos proclaman que todos los seres humanos nacen libres e iguales … “en dignidad y derechos”…, y que estos derechos , les corresponden sin distinción de razas, color ,sexo, idioma, opinión política, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición.

El segundo grupo, artículos del 3 al 21, consagra los derechos del individuo como miembro de colectividades, es decir, los derechos civiles y políticos de todos los seres humanos (derechos a la vida, a la libertad a contraer matrimonio, derechos a la nacionalidad, y de asilo entre otros)

El tercer grupo, artículos del 22 al 27, corresponde a los derechos económicos, sociales, culturales de todos los seres humanos, entre los que se incluyen por ejemplo el derecho al trabajo, a la educación, al disfrute del tiempo libre y a la seguridad social.

Un cuarto grupo, artículos 28 al 30, reconoce que toda persona tiene derecho a un orden social e internacional en el que los Derechos Humanos pueden realizarse plenamente y que cada persona tiene deberes y responsabilidades ante la comunidad en la que vive.

 b- Características:

Distinguimos a los Derechos Humanos por tina serie de características que expresan que los derechos humanos son: -Universales: toda persona posee dignidad y nadie puede ser discriminado o excluido.

-Inalienables:  no se puede renunciar ni negociar estos derechos.  El Estado no puede disponer de los derechos de los ciudadanos. -Naturales: el origen de los derechos humanos es la propia naturaleza del hombre.

-lnviolables:    no pueden ser destruidos ni lesionados, porque atentaría contra la dignidad del hombre.

-Obligatorios:  deben ser respetados tanto por las personas como por los estados ,a pesar de que no existan leyes que los establezcan.

-Indivisibles: si se suprime alguno de ellos, se pone en peligro la vigencia del resto de los derechos.

Jurídicamente, los derechos  son facultades o prerrogativas que las normas constitucionales e internacionales reconocen a las personas para asegurar su dignidad, si libertad y su igualdad.

Si no fueran respetados por los estados o por otras personas o grupos, el titular de esos derechos puede exigir que se cumplan a través del ejercicio de la ley.

 c-Clases de derechos:

La filosofía del derecho describe tres momentos históricos en la evolución de los derechos humanos.  Surgen en cada momento, pero no reemplazan a los anteriores sino que se agregan a esas categorías, por lo tanto se complementan.

Derechos de primera Generación: se establecieron desde el siglo XVIII a principios del siglo XX.

Son los que consideran a la persona como individuo que está dotado de libertad y autonomía.  Dentro de estos derechos, el más importante es el derecho a la vida, constituyendo el fundamento básico de la prohibición de las torturas y humillaciones.

Otros derechos comprendidos en este conjunto son el derecho a la propiedad, al honor, a la libre expresión, a la libertad de conciencia, a la intimidad, entre otros.

Derechos de segunda generación:  Desde fines del siglo XIX ya mediados del siglo XX se agregaron un conjunto de derechos económicos y sociales, que ya no consideran exclusivamente al individuo sino que lo sitúan en un grupo social determinado, sea por su actividad o por necesidad de protección especial como la ancianidad, la niñez, el desempleo, etcétera.

Derechos de tercera generación: corresponden a los derechos de solidaridad, que son reconocidos a partir de la década de 1980.  Quienes los poseen son los sujetos colectivos como un pueblo, una nación, una etnia, una comunidad.

Se garantizan mediante la participación solidaria de todos los miembros de la sociedad o sea el Estado, las organizaciones no gubernamentales y públicas y  los individuos.

Estos derechos son, por ejemplo, el derecho al medio ambiente, al patrimonio común de la humanidad, a la paz, al desarrollo.

Todavía no tienen consagración legal en la mayoría de los países del mundo, pero comienzan a imponerse en diversos tratados internacionales.

https://historiaybiografias.com/archivos_varios5/estrella1_bullet.png

Violación de los derechos humanos

Si bien la Declaración de Derechos Humanos significó un avance muy importante, ya que se universalizó la concepción de la dignidad del hombre, no terminó con las violaciones de los derechos.

Actualmente se identifican como violaciones por acción, por omisión y por exclusión.

Las violaciones por acción se producen cuando se ataca la dignidad humana, por ejemplo, detenciones arbitrarias, ejecución sin juicio, secuestro, maltrato físico y moral.

Las violaciones por omisión se dan cuando los poderes de gobierno se muestran indiferentes ante situaciones críticas, como la miseria, la ignorancia.

Las violaciones por exclusión se desarrollan cuando hay marginación de los derechos, en los discapacitados, las mujeres, los niños, los pobres, los portadores de sida.

El grado de responsabilidad respecto a las violaciones de los derechos, alcanza a los que están implicados de alguna u otra manera en forma explícita, pero también a aquellos que no intentan ningún tipo de solución a las diferentes situaciones de la vida cotidiana.

En los últimos años, se ha remarcado la importancia de interpretar los derechos civiles de forma amplia. «No se puede pretender el pleno respeto a la dignidad del ser humano, ni a su libertad, ni siquiera la vigencia de la democracia, si no existen las condiciones económicas, sociales y culturales que garanticen el desarrollo de esos hombres y esos pueblos».

https://historiaybiografias.com/linea_divisoria5.jpg

LOS DERECHOS CIVILES:

Los derechos civiles fueron los primeros en consagrarse dentro del ordenamiento jurídico internacional y forman parte de la llamada primera generación de derechos. Son esenciales a la persona y comunes a todos los hombres. Están destinados a la protección del ser humano considerado individualmente, en especial, contra las agresiones efectuadas por los órganos públicos.

Se caracterizan por imponer al Estado el deber de abstenerse de interferir en el ejercicio y pleno goce de estos derechos por parte del ser humano. Implican una actitud pasiva por parte del Estado, quien debe limitarse a garantizar el libre goce de estos derechos, organizando la fuerza pública y creando mecanismos judiciales que los protejan.

Tanto los derechos civiles como los políticos pueden ser reclamados en todo momento y en cualquier lugar, salvo en aquellas circunstancias de emergencia que permiten el establecimiento de ciertas limitaciones de sólo algunas garantías.

A su vez, algunos derechos civiles pueden interpretarse en clave social: el derecho a la vida, por ejemplo, no es sólo el derecho de una persona a no ser privada arbitrariamente de la vida por parte del Estado, sino que comprende también el derecho a disfrutar de todas las condiciones que hacen a una vida digna.

Los derechos políticos son aquellos que corresponden a los ciudadanos en sentido estricto; es decir, a aquellas personas en condición de votar y ser votadas. No obstante, su defensa y el respeto por ellos hacen a la totalidad de la comunidad, en la medida en que su ejercicio y vigencia condicionan la existencia de un régimen democrático y respetuoso de los derechos universales.

Este tipo de derechos se incluye en la denominada Primera Generación de Derechos y refiere a las normas que facultan la participación de la población en el ejercicio del poder político. Especialmente, establecen las condiciones exigidas para ser elegido integrante de las diferentes instituciones de gobierno y aquellas prescripciones dispuestas para la elección de los miembros que estarán provistos de autoridad.

Por ello, los derechos políticos son los que resguardan y aseguran la posibilidad de la comunidad de comunicar su voluntad soberana y hacer que ésta se lleve a cabo mediante el voto de sus funcionarios y

El Pacto de Derechos Civiles y Políticos fue sancionado en 1966. Consta de cincuenta y tres artículos, en los cuales insta a los países firmantes a respetar y asegurar a todas las personas que los habiten los derechos reconocidos en él, sin distinción de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición.

Se basa en los principios de libertad, justicia y paz mundial enunciados en la Carta de las Naciones Unidas, que tienen como base el reconocimiento de la dignidad inherente a todos los miembros de la familia humana y de sus derechos, iguales e inalienables.

Sostiene, además, que no puede realizarse el ideal del ser humano libre si no es liberado del temor y de la miseria, fomentando Estados que generen las condiciones necesarias para que cada persona pueda gozar de sus derechos civiles y políticos tanto como de sus derechos económicos, sociales y culturales.

PACTO DE DERECHOS CIVILES Y POLÍTICOS

Los derechos enunciados en el Pacto y que son de naturaleza civil abarcan:

■ el derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de las personas,

■ la prohibición de ser sometido a esclavitud o servidumbre,

■ la prohibición de ser sometido a torturas, penas o tratos crueles,

■ el derecho al reconocimiento de la personalidad jurídica,

■ el derecho a la igualdad ante la ley,

■ el derecho a un recurso jurídico efectivo,

■ la libertad de no ser detenido arbitrariamente,

■ el derecho a ser oído ante un tribunal,

■ el derecho a que se presuma la inocencia de la persona mientras no se pruebe culpabilidad,

■ el derecho a no ser objeto de intromisiones arbitrarias en la familia, domicilio o correspondencia,

■ la libertad de circulación,

■ el derecho a la propiedad,

■ el derecho a la libertad de pensamiento, conciencia o religión,

■ el derecho a casarse y formar una familia.

https://historiaybiografias.com/linea_divisoria5.jpg

1-La libertad

Si se clasifican los derechos civiles en personalísimos y no personalísimos, la libertad sería, sin dudas –junto con la igualdad y la seguridad-, uno de los más destacados del primer grupo.

Si bien la referencia a este concepto aparece dividida y asignada a distintas cuestiones en los documentos que lo consideran, el derecho a ser libre implica una sola cuestión; en realidad, la libertad es una sola, pero comprende una serie de derechos o libertades distribuidos en distintas enumeraciones.

Se puede hablar de libertad de expresión, libertad de tránsito y libertad de culto para referir a la potestad que tiene la persona de elegir por sí misma todo aquello que no dañe o menoscabe la libertad de los otros, la moral o el ordenamiento público.

El derecho a la libertad individual entraña la facultad de todos los ciudadanos de ser libres, aun en contra de los intereses de la mayoría. Se opone a la idea de esclavitud, prohibida expresamente en todos los países democráticos del mundo.

El derecho a la libertad de pensamiento y de conciencia presupone que cada fc–individuo es libre de pensar lo que pretenda y de esgrimir sus ideas propias. Incluye, además, el derecho a adherirse, junto con otras personas, a una religión, creencia o partido político, siempre que se respete la libertad ajena.

Encierra el derecho c profesar libre culto y antecede a la libertad de expresión. Esto significa que nadie puede ser forzado a aceptar a pesai suyo determinado dogma de fe, ni puede ser impedido de actuar conforme a su conciencia y ética personal, en la medida en que no se lesione el bien común.

El derecho a la libre expresión encuadra la posibilidad de ser escuchado y el derecho a informarse y/o informar a través de cualquier medio. La libertad de expresión puede ejercitarse en diversos planos, como el político, el informativo, el social, el cultural o el recreativo.

Se relaciona directamente con la capacidad de publicar estas ideas en medios de prensa sin ser censuradas con anterioridad. No obstante, si bien ninguna publicación puede ser revisada por la autoridad pública antes de su aparición, sí puede sujetarse a una sanción competente luego de ésta, cuando las leyes así lo dispongan, por oprimir la libertad o los derechos ajenos.

El derecho de reunión y asociación garantiza la posibilidad de debatir asuntos públicos para defender las ideas y los intereses comunes en conjunto. Esta libertad incluye el derecho a pedir, exigir o peticionar a las autoridades la reparación de perjuicios a todos los derechos mencionados.

https://historiaybiografias.com/linea_divisoria5.jpg

2-La igualdad

El derecho a la igualdad ante la ley implica el trato igualitario del Estado y demás instituciones hacia todos y cada uno de los ciudadanos que lo habitan. Con esto se entiende que todos los hombres en esa condición serán sujetos de derechos subjetivos semejantes y meritorios de la misma protección estatal e idénticas oportunidades laborales, sociales y culturales. Las únicas diferencias admisibles en este sentido deben estar fundadas en razones de capacidad, idoneidad o méritos.

Una variante del derecho a la igualdad es el derecho a la no discriminación. La discriminación consiste en clasificar a los hombres en distintos niveles y tratar de forma desigual a los miembros de cada grupo, menoscabando su dignidad y el respeto de sus derechos.

El criterio que define a cada grupo, como el sexo, la raza, la especie o el estrato social, determina el tipo de discriminación. Así, se puede mencionar la discriminación en razón de raza (racismo), sexo (sexismo o machismo), especie (especismo), religión (discriminación religiosa), estatura (estaturismo), trasfondo étnico, nacionalidad o país de origen, discapacidad, diferencias neurológicas, orientación sexual, edad o ideología política.

También es común la discriminación basada en la preferencia subcultural (punkis, híppies, mods contra rockeros).

La privación o lesión de los derechos humanos que sucede por discriminación puede generar efectos moderados, como un servicio lento o ineficiente al cliente, o de mayor relevancia, como la negación de empleo o vivienda; en algunos casos, llega a los crímenes de odio y a genocidio.

Dichas violaciones suelen producirse en el área de vivienda, habitación, acceso a la administración, de justicia, aplicación de la ley, empleo, acceso a los transportes, médicos, cuidados de la salud, educación, votación, inclusión cívica, cuidado de la vida, seguridad, crédito, abuso en la exposición de derechos o autodiscriminación.

Muchos gobiernos han intentado controlar la discriminación mediante legislación en materia de derechos civiles, igualdad de oportunidades y políticas institucionales de discriminación positiva.

La mayoría de los países tienen leyes, tratados internacionales e, incluso, artículos en la Constitución dedicados a combatir la discriminación. Pero otros han formalizado y apoyado la discriminación.

Entre ellos se encuentran el apartheid de Sudáfrica, la segregación racial en los Estados Unidos entre la Guerra Civil y los años 60, el «problema judío» en la Alemania nazi y los campamentos de reeducación en algunos países comunistas.

https://historiaybiografias.com/linea_divisoria5.jpg

3-El derecho de propiedad

La persona y la comunidad en que ésta vive tienen necesidad de que cada uno desarrolle potencialmente su actividad en vista de la producción, y esa actividad encuentra un valioso incentivo en el interés personal estimulado por la propiedad privada.

La propiedad privada es un derecho personal que abarca diferentes ámbitos. Se extiende tanto a la posesión de las cosas y sus frutos como a los bienes destinados al consumo; es decir, a todos los intereses apreciables que el hombre puede poseer fuera de sí mismo, de su vida y su libertad.

La custodia de la propiedad se extiende al respeto de inviolabilidad, perpetuidad y exclusividad de ésta. Por ello, nadie puede ser arrebatado de sus bienes personales ni puede ser objeto de invasión por parte del Estado o la fuerza que detente el poder. Asimismo, el dominio de una cosa no se vence hasta que ésta sea transferida por decisión personal.

No obstante, cabe destacar que, aunque la posesión y administración de los bienes legítimamente adquiridos pertenecen exclusivamente al propietario, su uso se halla siempre subordinado a la ley, la moral y el bien públicos.

https://historiaybiografias.com/linea_divisoria5.jpg

DECLARACIÓN AMERICANA DE LOS DERECHOS DEL HOMBRE

I.  Todo ser humano tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.

II. Todas las personas son iguales ante la ley y tienen los derechos y deberes consagrados en esta Declaración sin distinción de raza, sexo, idioma, credo ni otra alguna.

III.  Toda persona tiene el derecho de profesar libremente una creencia religiosa y de manifestarla y practicarla en público y en privado.

IV.  Toda persona tiene derecho a la libertad de investigación, de opinión y de expresión y difusión del pensamiento por cualquier medio.

V. Toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra los ataques abusivos a su honra, a su reputación y a su vida privada y familiar.

VI. Toda persona tiene derecho a constituir familia, elemento fundamental de la sociedad, y a recibir protección para ella.

VII. Toda persona tiene el derecho de fijar su residencia en el territorio del Estado del que • es nacional, de transitar por él libremente y no abandonarlo «sino por su voluntad.

VIII. Toda mujer en estado de gravidez o en época de lactancia, así como todo niño, tienen derecho a protección, cuidados y ayuda especiales.

IX. Toda persona tiene derecho a la inviolabilidad de su domicilio.

X.  Toda persona tiene derecho a la Inviolabilidad y circulación de su correspondencia.

XI. Toda persona tiene derecho a que su salud sea preservada por medidas sanitarias y sociales, relativas a la alimentación, el vestido, la vivienda y la asistencia médica, correspondientes al nivel que permiten los recursos públicos y los de la comunidad.

XII. Toda persona tiene derecho a la educación, la que debe estar inspirada en los principios de libertad,  moralidad y solidaridad humana. Asimismo tiene el derecho que, mediante esa educación, se la capacite para lograr una digna subsistencia, en mejoramiento del nivel de vida y para ser útil a la sociedad. El derecho de educación comprende el de igualdad de oportunidades en todos los casos, de acuerdo con las dotes naturales, los méritos y el deseo de aprovechar los recursos que puedan proporcionar la comunidad y el Estado. Toda persona tiene derecho a recibir gratuitamente la educación primaria, por lo menos.

XIII. Toda persona tiene el derecho de participar en la vida cultural de la comunidad, gozar de las artes y disfrutar de los beneficias que resulten de los progresos intelectuales y especialmente de los descubrimientos científicos.
Tiene asimismo derecho a la protección de los intereses morales y materiales que le corresponden por razón de los inventos, obras literarias, científicas o artísticas de las que sea autor.

XIV. Toda persona tiene derecho al trabajo en condiciones dignas y a seguir libremente su vocación, en cuanto lo permitan las oportunidades existentes de empleo. Toda persona que trabaja tiene derecho a recibir una remuneración que, en relación con su capacidad y destreza, le asegure un nivel de vida conveniente para sí misma y su familia.

XV. Toda persona tiene derecho a descanso, a honesta recreación y a la oportunidad de emplear útilmente el tiempo libre en beneficio de su mejoramiento espiritual, cultural y físico.

En el examen de los Derechos Humanos se han elaborado distintas clasificaciones, con el fin de precisar las características que corresponden a cada grupo, pero no con el objeto de establecer jerarquías entre ellos.

Los criterios que se consideraron para las clasificaciones tuvieron relación con connotaciones políticas, didácticas o históricas.

Una de las clasificaciones es aquella que distingue tres generaciones de derechos y responde al orden de aparición escrita de éstos en la historia. Sin embargo, todos ellos gozan de la misma jerarquía e importancia, pues la Declaración Universal de los Derechos Humanos así lo establece.

Otra de las agrupaciones responde a la naturaleza de los derechos y al tipo de potestad que genera en la persona el hecho de poseerlos.

En este caso, los derechos podrían asociarse según sean civiles, políticos, económicos, sociales, culturales, de los pueblos o colectivos, del medio ambiente o de las minorías.

Esta clasificación facilita el análisis a los fines didácticos y coincide, al igual que la anterior, con la forma en que fueron tipificados en los distintos tratados y declaraciones.

Ver: Violación de los Derechos Humanos

Deberes y Derechos del Hombre La Libertad Humana Vivir en Sociedad

Deberes y Derechos del Hombre
La Libertad Humana

Otros Temas Tratados

1-Declaración Universal de los Derechos del Hombre

2-Los Derechos Sexuales y Reproductivos

3-Violación de los Derechos Humanos

4-Los Derechos Civiles y Sociales

5-Libertades Individuales en un Estado de Derechos

6-Los Derechos Fundamentales

7-Deberes y Derechos del Hombre

8-La Libertad del Hombre

9-Las Garantías Constitucionales

10-Las Virtudes Civiles

Deberes y Derechos del Hombre La Libertad HumanaDEBERES Y DERECHOS: QUE ES EL DEBER

El hombre emplea bien su libertad cuando cumple con su deber. El deber es la  obligación de hacer o de no hacer algo.

El deber es aquello a que el hombre se siente obligado por la ley moral o por las leyes civiles.

En general, el deber es lo que el hombre necesita cumplir si quiere alcanzar su propia perfección. El deber es un mandato, es una orden que conduce al bien. Debo hacer todo lo bueno (debo estudiar, debo acatar las normas morales, debo respetar las leyes civiles) y al mismo tiempo debo evitar todo lo que me aparte del bien. Violar el deber, es provocar el desorden moral.

Tomado en su mayor amplitud, el deber es la norma ideal que domina a la humanidad. En este sentido, el deber es la conciencia moral, la ley natural

La conciencia nos indica la existencia del deber, de esta obligación que se impone a la voluntad como norma interior de nuestras acciones.

El hombre puede ajustar o no su conducta a las normas que le impone su propia conciencia (es decir, la ley moral) o a las que le impone la sociedad (es decir, las leyes civiles). En esto reside su grandeza o su debilidad. Si lo hace, alcanzará su perfeccionamiento moral; si no lo hace, no podrá llevar una vida moralmente normal y sana.

Sócrates se dispone a beber la cicuta que le alcanzó un criado. Está en su prisión, rodeado de discípulos con quienes dialoga sobre la inmortalidad del alma. Acusado de impiedad, por criticar los vicios atribuidos a los dioses, y de haber querido corromper la inteligencia de la juventud, al indicarle la superioridad de la conducta virtuosa,

Sócrates prefirió la muerte antes que renegar de sus ideas. La conciencia nos indica que estamos obligados a cumplir con el deber, que no podemos eludir la ley moral y que ningún poder podría revocar esa ley o eximirnos de cumplir con sus disposiciones, aun cuando en la práctica podamos violar la ley y no cumplir con nuestro deber.

Junto al deber que impone la ley moral existe otro deber que imponen las leyes civiles.Las leyes civiles varían de acuerdo con los tiempos y las circunstancias. Están hechas por los hombres y para los hombres de tal o cual país.

Mientras la ley moral alcanza a todas nuestras acciones y debe ser obedecida por respeto hacia ella misma, las leyes civiles no castigan más que las acciones que amenazan el orden público y la moral o perjudican a un tercero.

Nuestra Constitución dice al respecto: “Las acciones privadas de los hombres que de ningún modo ofendan al orden y a la moral pública, ni perjudiquen a un tercero, están sólo reservadas a Dios, y exentas de la autoridad de los magistrados. Ningún habitante de la Nación será obligado a hacer lo que no manda la ley, ni privado de lo que ella no prohíbe” (Art. 19).

A pesar de estas diferencias, existen vínculos estrechos entre la ley moral y las leyes civiles. La legislación civil debe basarse en la moral.

 QUÉ ES EL DERECHO 

Si el hombre tiene el deber de obrar el bien, debe tener también el poder de hacerlo sin que nadie se lo impida. A esta facultad que tiene el hombre se denomina derecho.El derecho es el poder que el hombre tiene para hacer, omitir, poseer o exigir algo de acuerdo a las normas morales o a las leyes civiles.

El derecho puede ser: natural o positivo.

  1. a) El derecho NATURAL es el poder moral que posee toda persona para alcanzar su propia perfección, siendo el camino señalado por la ley moral, es decir, por la propia conciencia.El derecho natural es inviolable, absoluto, universal y puede ser exigido por la fuerza.

El derecho natural es inviolable, no porque no pueda ser violado por la fuerza bruta, sino porque no debe serlo jamás: nada en el mundo podría autorizar la injusticia.Es absoluto porque contra él no puede prevalecer ni el capricho, ni el interés, ni el sentimiento, ni la fuerza. “No existe derecho contra el derecho”.

Es universal, como el deber: resulta tan imposible concebir un hombre desprovisto de todo derecho, como liberado de todo deber.

Puede ser exigido por la fuerza, porque el derecho otorga a quien lo posee el poder de exigirlo y de defenderlo; de lo contrario, resultaría ilusorio. En la sociedad este poder está confiado a la sociedad misma, que es más imparcial y más fuerte. Salvo ciertos casos de fuerza mayor, no podemos hacernos justicia por nosotros mismos.

Los principales derechos naturales son: el derecho a la vida, la libertad de conciencia, el derecho de ejercer libremente las propias facultades, como ser: trabajar, instruirse, etcétera.

  1. b) El derecho positivo es la facultad que tiene el hombre para hacer, omitir, poseer o exigir algo de acuerdo con las normas jurídicas que rigen en toda sociedad organizada.

Estas normas jurídicas se distinguen de las normas morales porque varían según las épocas y los países. Además, su violación produce sanciones exteriores únicamente.

El derecho positivo comprende los derechos sociales, civiles y políticos que estudiaremos más adelante.

CORRELACIÓN ENTRE DEBER Y DERECHO 

La correlación, es decir, la relación mutua entre deber y derecho hay que considerarla en una misma persona y en personas diferentes.

1) Si consideramos el deber y el derecho en una misma persona, a todo deber corresponde el derecho de cumplirlo. Así, por ejemplo, el deber que tengo de cuidar mi salud está unido al derecho de no realizar nada que atente contra ella.

Pero hay derechos sin deberes en lo que es simple-mente aconsejado o permitido; por ejemplo, el derecho de pasear cuando no se tiene nada más importante que hacer.

2) Si se considera el deber y el derecho en personas diferentes, es necesario distinguir los deberes de justicia, de los deberes de caridad.

  1. a) Cuando se trata de deberes de justicia, es decir, de respetar el derecho ajeno, la correlación existe. Todo derecho en una persona supone en las demás el deber de respetarlo. Así, por ejemplo, al derecho que toda persona tiene de poseer bienes, corresponde el deber en las demás de no despojarla arbitrariamente de ellos. La ley se contradiría si impusiera un deber y no garantizara al mismo tiempo la posibilidad de cumplirlo.
  2. b) Cuando se trata de deberes de caridad no hay reciprocidad, por lo menos en sentido estricto. Yo tengo el deber de dar limosna, sin que el pobre tenga el derecho de exigírmela.

A lo sumo, se puede admitir que los indigentes y los necesitados tienen el derecho de ser socorridos y que ellos pueden reivindicar ante la sociedad en general lo que necesitan para su conservación. Esto sería una consecuencia de su derecho a la vida.

EL HOMBRE EN LA SOCIEDAD

El hombre es un ser naturalmente social. El estado social es el estado natural del hombre. En todas las épocas, en todos los lugares, el hombre aparece siempre viviendo en sociedad.

De esta vida en sociedad resulta la solidaridad o dependencia mutua entre los miembros que constituyen el grupo social. La solidaridad social determina las relaciones de los hombres entre sí, es decir, las influencias que ejercen unos sobre otros.

Por el solo hecho de vivir en sociedad, el hombre goza de las ventajas de la vida social: seguridad, protección, desarrollo físico, intelectual, moral, etc.; el hombre adquiere derechos, pero también debe participar en las cargas comunes: él contrae deberes.

Los deberes y derechos que tiene el hombre al vivir en una sociedad organizada, son determinados por la política.

LA POLÍTICA: La política es el arte de gobernar los pueblos y conservar el orden y las buenas costumbres. 

La palabra “política” proviene del griego y deriva de “polis’, o sea la ciudad-Estado. Etimológicamente significa, pues, todo lo referente a la buena marcha de la ciudad , o mejor, del Estado.

 No debemos confundir política con politiquería, es decir, con la actividad de los malos políticos que siempre encuentran mal lo que realiza o dice el adversario, que hablan de lo que no saben, que prometen lo que no pueden cumplir, que no reparan en medios, por malos que ellos sean, para conseguir los votos de sus conciudadanos.

La política es la más noble de todas las disciplinas. Es el conocimiento supremo, porque busca la felicidad de los individuos y de la sociedad en general.La política está ligada a la moral. La moral busca la felicidad, y quien sabe dictar las leyes del Estado conduce a sus habitantes hacia la felicidad.

El medio para obtener la felicidad es la virtud. Por eso la función inmediata del Estado es hacer a los hombres virtuosos. La política de un Estado debe orientar la virtud de los ciudadanos y de los gobernantes. Para ello, el Estado debe armonizar el cumplimiento de los deberes con la defensa de los derechos.

Estos deberes y derechos son:

deberes y derechos del Estado ante sí mismo;

deberes y derechos del Estado frente a las personas;

deberes y derechos de las personas entre sí;

deberes y derechos de las personas ante el Estado.

DEBERES Y DERECHOS SOCIALES, CIVILES Y POLÍTICOS 

Los deberes y derechos de las personas pueden ser: sociales, civiles y políticos.

Hasta hace unas décadas, los Estados reconocían derechos civiles y políticos únicamente; pero las modernas Constituciones incluyen también los derechos sociales, que surgen de imponer al Estado ciertos servicios no exigidos antes.

Los DERECHOS SOCIALES son los que el hombre tiene como trabajador principalmente. Aseguran su dignificación y protegen a la familia. Entre otros, figuran: el derecho al trabajo, al justo salario, al descanso, a la protección de la familia.

Derecho al trabajo. Toda persona tiene el derecho al trabajo, a realizarlo en condiciones dignas y a la protección contra el desempleo.

Derecho al justo salario. Todo el que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria, que le permita atender adecuadamente sus necesidades y las de su familia. Tiene el derecho, asimismo, a igual salario por trabajo igual, sin discriminación alguna.

Derecho al descanso. Una jornada razonable, el descanso semanal y las vacaciones pagas son derechos que deben reconocérseles a todos los trabajadores en general.

Derecho de agremiación. Los trabajadores tienen el derecho de asociarse libremente y organizarse en sindicatos, gremios o corporaciones para asegurar la defensa de sus derechos y la protección de sus intereses comunes.

Derecho de huelga. La huelga es la interrupción temporal del trabajo por parte de los obreros, para ejercer coacción sobre los patronos y obtener de este modo el cumplimiento de sus demandas. Este derecho ya está prácticamente admitido por las leyes en todos los Estados democráticos, si bien con limitaciones que buscan atender al bien común.

Derecho a la protección del individuo por vejez, enfermedad, accidente, etcétera, Toda persona tiene derecho a la seguridad social y a los seguros en caso de vejez, enfermedad, invalidez, viudez u otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad.

Derecho a la protección de la familia. La maternidad y la infancia tienen derecho a cuidados y asistencia especiales.

Los derechos sociales se llaman también derechos a prestadores del Estado.

La Convención de 1957 incorporó a nuestra Constitución los derechos sociales: “El trabajo en sus diversas formas gozará de la protección de las leyes, las que asegurarán al trabajador: condiciones dignas y equitativas de labor; jornada limitada; descanso y vacaciones pagados; retribución justa; salario mínimo vital móvil; igual remuneración por igual tarea; participación en las ganancias de las empresas, con control de la producción y colaboración en la dirección; protección contra el despido arbitrario; estabilidad del empleado público; organización sindical libre y democrática, reconocida por la simple inscripción en un registro especial.

“Queda garantizado a los gremios: concertar convenios colectivos de trabajo; recurrir a la conciliación y al arbitraje; el derecho de huelga. Los representantes gremiales gozarán de las garantías necesarias para el cumplimiento de su gestión sindical y las relacionadas con la estabilidad de su empleo.

“El Estado otorgará los beneficios de la seguridad social, que tendrá carácter de integral e irrenunciable. En especial, la ley establecerá: el seguro social obligatorio, que estará a cargo de entidades nacionales o provinciales con autonomía financiera y económica, administradas por los interesados con participación del Estado, sin que pueda existir superposición de aportes; jubilaciones y pensiones móviles; la protección integral de la familia; la defensa del bien de familia; la compensación económica familiar y el acceso a una vivienda digna” (art. 14 bis).

Los DERECHOS CIVILES O INDIVIDUALES son los derechos subjetivos o naturales, determinados y garantidos por las leyes positivas. Pertenecen a todas las personas y sólo están sujetos a las limitaciones que imponen las leyes para resguardar el orden público, el bienestar común y la libertad de los demás.

Los derechos civiles comprenden: los del individuo aislado y los del individuo en relación con otros.

Los derechos del individuo aislado se basan en la inviolabilidad personal, dentro de los límites de la justicia. Entre ellos se encuentran: el derecho a la vida, la libertad de pensamiento, de conciencia, de religión, etcétera.

Derecho a la vida. Todos los hombres somos criaturas de Dios y sólo Dios puede disponer de las vidas humanas.

Libertad de pensamiento. Toda persona tiene el derecho de buscar la verdad por todos los medios a su alcance, de examinar el fundamento de sus creencias, de formarse convicciones sólidas y razonadas, según sus necesidades y sus aptitudes personales. La libertad de pensamiento es el derecho a la verdad.

Libertad de conciencia. Consiste en no prestar fe sino a la verdad rectamente conocida y en no obrar sino según lo que cada uno cree. Es el derecho que tiene el ser humano de adoptar la verdad en el orden teórico y de manifestarla en el orden práctico. La libertad de conciencia no debe confundirse con la libertad religiosa.

Libertad de religión. Es el derecho que cada uno tiene de adoptar la religión o creencia que prefiera.

Igualdad ante la ley. Todos son iguales ante la ley y tienen derecho a igual protección de la ley.

Inviolabilidad personal. Nadie debe estar sometido a esclavitud ni a servidumbre. Nadie debe ser arbitrariamente detenido, preso ni desterrado. Nadie debe ser sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes. Toda persona tiene derecho a la protección de la ley si se ataca su honra o su reputación.

Inviolabilidad del domicilio. Ninguna persona debe ser objeto de ingerencias arbitrarias en su domicilio.

Derecho de trabajar. Todo individuo tiene el derecho de elegir y ejercer la profesión que convenga a sus gustos y aptitudes, sin más limitación que el bien común.

Teóricamente, al menos, la libertad de trabajar implica también la de no trabajar. Sin embargo, todo ser humano tiene la obligación moral de cooperar con su esfuerzo personal al mejoramiento de la sociedad a que pertenece. Es esto lo que con suma facilidad olvidan los que, favorecidos por la fortuna, viven en la ociosidad, con el pretexto de poseer los medios para vivir sin trabajar. Todos recibimos diariamente innumerables servicios de la sociedad a la que pertenecemos y  cada uno está obligado a concurrir al bien y a la prosperidad general mediante el trabajo manual o intelectual.

Derecho de propiedad. Toda persona tiene derecho a poseer bienes, individual y colectivamente, y nadie debe ser privado arbitrariamente de ellos. Toda persona tiene igualmente derecho a la protección de los intereses morales y materiales que le correspondan por razón de sus producciones científicas, literarias y artísticas.

Libertad de matrimonio. Todo hombre y toda mujer, a partir de la edad núbil, tiene derecho a casarse y fundar una familia, escogiendo libremente a su futuro cónyuge.

Los derechos del individuo en relación con otros se basan en la libertad de pensamiento, que es origen de todos ellos. Entre estos derechos hallamos: la libertad de opinión y de expresión, de enseñanza, el derecho de petición, etc.

Libertad de opinión y de expresión. Estos derechos incluyen el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas por cualquier medio de expresión.

Libertad de enseñanza. Es el derecho que toda persona tiene de educar, adoctrinar o instruir a quienes por su propia voluntad soliciten esos servicios.

Derecho de petición. Es el de dirigirse a las autoridades para hacerles conocer un hecho o un estado de cosas y reclamar su intervención. Pero la petición sólo puede ser hecha a nombre de quien o quienes la suscriben, y nunca a nombre del pueblo todo, pues en este caso se comete delito de sedición.

Libertad de comunicación. Toda persona tiene el derecho de comunicarse con otras por medios postales, telegráficos, etc.

Derecho de reunión. Toda persona tiene derecho a la libertad de reunión pacífica.

Derecho de asociación. Toda persona debe gozar del derecho de constituir o integrar entidades permanentes, encaminadas al logro de distintos fines, siempre que sean lícitos.

Libertad de culto. Es el derecho que cada uno tiene de manifestar su religión o creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia.

Los derechos civiles están consagrados en distintos artículos de nuestra Constitución:

“Todos los habitantes de la Nación gozan de los siguientes derechos conforme a las leyes que reglamenten su ejercicio, a saber: de trabajar y ejercer toda industria lícita; de navegar y comerciar; de peticionar a las autoridades; de entrar, permanecer, transitar y salir del territorio argentino; de publicar sus ideas por la prensa sin censura previa; de usar y disponer de su propiedad; de asociarse con fines útiles; de profesar libremente su culto; de enseñar y aprender” (art. 14).

“La Nación Argentina no admite prerrogativas de sangre, ni de nacimiento: no hay en ella fueros personales ni títulos de nobleza. Todos sus habitantes son iguales ante la ley, y admisibles en los empleos sin otra condición que la idoneidad. La igualdad es la base del impuesto y de las cargas públicas’) (art. 16).

“La propiedad es inviolable, y ningún habitante de la Nación puede ser privado de ella, sino en virtud de sentencia fundada en ley. La expropiación por causa de utilidad pública debe ser calificada por ley y previamente indemnizada. Sólo el Congreso impone las contribuciones que se expresan en el artículo 4.

Ningún servicio personal es exigible, sino en virtud de ley o de sentencia fundada en ley. Todo autor o inventor es propietario exclusivo de su obra, invento o descubrimiento, por el término que le acuerda la ley. La confiscación de bienes queda borrada para siempre del Código Penal Argentino. Ningún cuerpo armado puede hacer requisiciones, ni exigir auxilios de ninguna especie” (art. 17).

“Ningún habitante de la Nación puede ser penado sin juicio previo fundado en ley anterior al hecho del proceso, ni juzgado por comisiones especiales, o sacado de los jueces designados por la ley antes del hecho de la causa. Nadie puede ser obligado a declarar contra sí mismo; ni arrestado sino en virtud de orden escrita de autoridad competente. Es inviolable la defensa en juicio de la persona y de los derechos. El domicilio es inviolable, como también la correspondencia epistolar y los papeles privados; y una ley determinará en qué casos y con qué justificativos podrá procederse a su allanamiento y ocupación. Quedan abolidos para siempre la pena de muerte por causas políticas, toda especie de tormento y los azotes. Las cárceles de la Nación serán sanas y limpias, para seguridad y no para castigo de los reos detenidos en ellas, y toda medida que a pretexto de precaución conduzca a mortificarlos más allá de lo que aquella exija, hará responsable al juez que la autorice” (art. 18).

“Las acciones privadas de los hombres que de ningún modo ofendan al orden y a la moral pública, ni perjudiquen a un tercero, están sólo reservadas a Dios, y exentas de la autoridad de los magistrados. Ningún habitante de la Nación será obligado a hacer lo que no manda la ley, ni privado de lo que ella no prohíbe” (art. 19).

“Los extranjeros gozan en el territorio de la Nación de todos los derechos civiles del ciudadano; pueden ejercer su industria, comercio y profesión; poseer bienes raíces, comprarlos y enajenarlos; navegar los ríos y costas; ejercer libremente su culto; testar y casarse conforme a las leyes […]” (art. 20).

“El Congreso federal no dictará leyes que restrinjan la libertad de imprenta o establezcan sobre ella la jurisdicción federal” (art. 32).

Los DERECHOS POLÍTICOS sólo pertenecen a los ciudadanos. Dos son los principales derechos políticos: el de sufragio y el de opción a los cargos públicos.

Derecho de sufragio. Toda persona tiene derecho a participar en el gobierno de su país, directamente o por medio de representantes libremente escogidos. La voluntad del pueblo es la base de la autoridad del poder público y esta voluntad debe expresarse periódicamente por medio de elecciones auténticas en las que el sufragio universal e igual y el voto secreto u otro procedimiento equivalente garanticen el respeto a la opinión pública y la libertad del sufragio.

Derecho de opción a los cargos públicos. Toda persona las funciones públicas de su país. tiene el derecho de acceso, en condiciones de igualdad, a El goce de los derechos sociales, civiles y políticos están reglamentados en todos los Estados por leyes y disposiciones que deben observarse fielmente para obtener la armonía social y el bien común.

Los deberes pueden clasificarse, al igual que los derechos, en sociales, civiles y políticos.

 Los DEBERES SOCIALES surgen de sus correlativos los derechos. El Estado debe organizar la previsión social, prestar la asistencia social, respetar la libre agremiación, etc.

Los DEBERES CIVILES los impone la necesidad de convivir en paz y de contribuir al mantenimiento del Estado. Entre ellos destacaremos: la obediencia a las leyes, el respeto a las autoridades y el pago de los impuestos. La obediencia a las leyes y el respeto a las autoridades que mandan en nombre de aquéllas son nuestros primeros deberes para con el Estado. En ellos se compendian todos los demás. Las leyes deben ser obedecidas, no Sólo por temor a las sanciones penales, sino por conciencia y por deber.

Porque toda infracción a las leyes civiles es un atentado contra la sociedad.

Pago de los impuestos. El contribuir a las cargas públicas es otro deber esencial de todo individuo.

Para mantener el orden público y proteger los derechos y las libertades de todos, el Estado no tiene más recursos que los que le proporcionan sus habitantes.

Pretender defraudar la ley o buscar los medios de eludirla es una injusticia y una deslealtad.

Los DEBERES POLÍTICOS son una consecuencia del goce de la ciudadanía activa.

Entre ellos se destacan: la defensa de la patria y la participación en la administración de la cosa pública por medio del voto.

Defensa de la patria. La obligación de servir a la patria, de concurrir a su prosperidad, a su grandeza y a su defensa, por medios materiales o espirituales, intelectuales o morales, es absolutamente universal y nadie debe sustraerse a ella.

En cuanto al servicio militar propiamente dicho, como no todos son aptos para él, es menester admitir, en interés del país, que deben ser exceptuados aquellos que le prestan otros servicios tan importantes e incompatibles con la profesión de las armas. Pero es Una injusticia, una ingratitud y una cobardía tratar de sustraerse al servicio militar por la deserción, la mutilación o la simulación (C. Lahr).

Participación en la administración de la cosa pública por medio del voto. El voto es la base del gobierno democrático. En una democracia todas las autoridades surgen directa o indirectamente del sufragio y, por consiguiente, el gobierno está en manos de las mayorías.

Muchas veces, sin embargo, los gobiernos no representan la opinión pública verdadera. Ello ocurre en una democracia cuando se apodera de los ciudadanos la diferencia cívica.

La indiferencia cívica, que se manifiesta en el abstencionismo, es decir, en no concurrir a votar, o en el voto en blanco, es muy peligrosa, porque abandona el destino de la patria a los ambiciosos y a los irresponsables.

Debemos convencernos de que la suerte de nuestro país depende de nuestra decisión o, por lo menos, de millares de decisiones como la nuestra. Por ello no podemos permanecer indiferentes ante la elección de quienes han de gobernarnos y nuestro voto debe ser terminante.

LECTURAS: LA IGUALDAD DE POSIBILIDADES: La igualdad es una necesidad vital del alma humana. Consiste en el reconocimiento público, general, efectivo, expresado realmente por las instituciones y las costumbres, de que la misma cantidad de respeto y consideraciones es debida a todo ser humano, porque el respeto se debe al ser humano como tal y no tiene grados.

Por tanto, las inevitables diferencias entre los hombres jamás deben tener el significado de una diferencia en el grado de respeto. Para que no se sientan como si tuvieran esa significación es necesario cierto equilibrio entre la igualdad y la desigualdad.

Cierta combinación de igualdad y desigualdad constituye la igualdad de posibilidades. Si cualquiera puede llegar al nivel social que corresponde a la función que es capaz de desempeñar, y si la educación está lo bastante difundida para que nadie sea privado de una capacidad por el solo hecho de su nacimiento, la esperanza es la misma para todos los niños. Así, cada hombre es igual en esperanza a cualquier otro; por su propia cuenta cuando es joven, por sus hijos más tarde.

La igualdad es tanto mayor cuando se consideran las diferentes condiciones humanas, no como si una fuese menor que la otra, sino sencillamente distintas. Que la profesión de minero y la de ministro sean simplemente dos vocaciones distintas, como las de poeta o matemático. Que las penurias materiales unidas a la condición de minero honren a quien las sufre.

En tiempos de guerra, si un ejército tiene el espíritu que conviene, un soldado se siente feliz y orgulloso de estar en la línea de fuego y no en el cuartel general, un general es feliz y orgulloso de que la suerte de la batalla repose en su pensamiento, y al mismo tiempo el soldado admira al general y el general admira al soldado. Tal equilibrio constituye la igualdad.

Habría igualdad en las condiciones sociales si se encontrara ese equilibrio. Esto implica para cada condición, consideraciones que lee sean propias y que no sean mentiras.

SIMONE WEILL, Raíces del existir