La Libertad del hombre Derechos y Deberes Vida Democratica Argentina:



La Libertad Del Hombre en Democracia – Derechos y Deberes

LA LIBERTAD, ATRIBUTO NATURAL DEL HOMBRE:  La libertad es la facultad natural que tiene el hombre para actuar de acuerdo con su razón y su conciencia. El hombre actúa de acuerdo con su conciencia y su razón; por eso es libre: puede dirigir su vida, gozar del bien, alcanzar su felicidad, lograr su perfección.

La libertad humana es anterior a toda ley, es un atributo derivado de la naturaleza y que todo hombre posee por el solo hecho de ser hombre. El hombre nace libre, pero el ejercicio de su libertad lo va adquiriendo gradualmente, a medida que la acción educativa lo va librando de la ignorancia y de la tiranía de los instintos. Si se considera al hombre solo como un organismo viviente, salta a la vista que no tiene libertad: sigue las leyes físicas, químicas y biológicas. Si en cambio se lo considera como un ser dotado de inteligencia y voluntad, tiene libertad, y esto precisamente lo distingue de los demás seres.

La libertad del hombre comprende: la libertad de ejercicio y la libertad moral. 

Otros Temas Tratados

1-Declaración Universal de los Derechos del Hombre

2-Los Derechos Sexuales y Reproductivos

3-Violaciónde los Derechos Humanos

4-Los Derechos Civiles y Sociales

5-Libertades Individuales en un Estado de Derechos

6-Los Derechos Fundamentales

7-Deberes y Derechos del Hombre

8-La Libertad del Hombre

9-Las Garantías Constitucionales

10-Las Virtudes Civiles

La LIBERTAD DE EJERCICIO o libertad de hacer consiste en no estar obligado a obrar o impedido para hacerlo. Esta libertad exige que el hombre esté exento de toda fuerza o violencia exterior para realizar lo que desea hacer o para no realizar lo que no desea hacer, de acuerdo con su propia capacidad, con las leyes y con la moral.

La libertad de ejercicio abarca:

  1. a)   la libertad física, es decir, la libertad de movimiento;
  2. b)  la libertad civil, o capacidad para obrar a su antojo, siempre que no se oponga a las leyes ni a la moral;
  3. e) la libertad política, o capacidad de participar en el gobierno de los diferentes grupos sociales que integra (municipio, provincia, Estado);
  4. d) la libertad de pensamiento y de conciencia, o sea el poder de alcanzar por sí mismo la verdad y de ajustar su conducta a esa verdad.

La LIBERTAD MORAL, llamada también libertad de querer o libre arbitrio, consiste en ser moralmente dueño de uno misma (“árbiter sui”), responsable del acto que se realiza. Respecto a esta libertad decimos que es la facultad de elegir lo que no está prohibido por la ley. Puede el hombre tener libertad psicológica y libertad física para algún acto; pero carecer de libertad moral: puede en su interior elegir y determinarse matar a una persona, no existir externamente obstáculo que le impida ejecutar su determinación, pero la ley moral le veda cometer un homicidio.

La libertad moral supone la libertad de ejercicio. Supone la ausencia de toda imposición, violencia o apremio. La responsabilidad existe mientras no haya impedimentos para ejecutar lo que se quiere hacer. Si alguien es obligado a hacer algo, evidentemente no se lo puede culpar por lo que hizo.

La libertad es un ATRIBUTO NATURAL DEL HOMBRE; es la condición indispensable para el desarrollo de su personalidad, para su perfeccionamiento. Por eso el hombre.

pintura de la libertad

Oleo de Eugéne Delacroix (1799-1863)
LA LIBERTAD GUIANDO AL PUEBLO

LA LIBERTAD  sólo llega a ser plenamente hombre cuando goza de libertad. Privar al hombre de su libertad es impedirle ser hombre. El hombre ha sido creado para que use de la libertad, tanto en su vida intelectual como en la moral. Pero la vida intelectual le ha sido dada al hombre para conocer la verdad, y la vida moral para amar y practicar la virtud. La libertad, pues, no puede tener otro fin legítimo que lo verdadero y lo bueno. El hombre es libre para que busque la verdad, para que ejercite la virtud y no para vivir en el error y en el vicio.

El bien o el mal, la desgracia o la felicidad de los individuos, de las familias y de los pueblos dependen del buen o mal uso que los hombres, individual o colectivamente, hagan de la libertad. 

Los actos del hombre para ser verdaderamente actos humanos deben ser hechos con advertencia de la inteligencia y deliberación de la voluntad. Los actos realizados en estado de inconsciencia o de total inadvertencia son actos del hombre, porque de él proceden, pero no pueden ser calificados de actos humanos, pues carecen de conocimiento y voluntariedad y, por consiguiente, de libertad.

Tales son los actos de un hombre en estado de perfecta ebriedad, los de un hipnotizado, los de un sonámbulo, etc. La libertad hace al hombre dueño y responsable de sus actos de manera que resulla ser artífice de su propia personalidad Según cómo ose de su libertad se perfeccionará o se envilecera, pues la decisión de su voluntad por nadie es forzada y puede elegir a despecho y, aun contra el deseo de los demás.

ALCANCE Y EJERCICIO DE LA LIBERTAD EN LA SOCIEDAD 

El alcance y el ejercicio de la libertad en la sociedad están limitados por la dignidad esencial de la persona humana y por el bien común.



Hay ciertos derechos y libertades individuales o familiares que el Estado debe proteger, como el derecho al honor y la reputación, el derecho a la libertad religiosa, el derecho originario de los padres sobre sus hijos y su educación.

En cambio, otros derechos sólo son legítimos, en principio, si no perjudican al bien común. Como el derecho de propiedad, de libre expresión del pensamiento, de reunión, de asociación, etcétera.

La ley es la que determina el alcance y asegura el ejercicio de la libertad en la sociedad.

Cuando falta la ley o no se la aplica, las personas están sometidas a la fuerza de otras personas o de grupos más poderosos.        

La ley suprime o limita el uso de la fuerza por los individuos y a cada persona le concede ciertos derechos y la protección necesaria para que pueda ejercitarlos sin intromisiones extrañas.

La ley protege la libertad del hombre, no sólo contra los ataques exteriores, sino también contra lo extravíos de la libertad misma. La ley limita y regula el ejercicio de los derechos, para que la libertad no degenere en licencia. 

LIBERTAD Y LICENCIA 

La libertad humana no es ilimitada. El hombre debe usar de su libertad dentro de los límites que imponen la moral y las leyes. Cuando sobrepasa esos límites, cuando abusa de la libertad, cae en la licencia, es decir, en el exceso de libertad.

La libertad tiene que estar unida al deber. La libertad sin freno, sin la conciencia del deber, sin el respeto de los derechos ajenos, produce la anarquía, el imperio de la fuerza bruta sobre la inteligencia y la moral.

En el orden individual la libertad verdadera y digna de ser deseada es la que no hace al hombre esclavo del error ni de la pasión. La única libertad que merece este nombre no es la que nos mueve a hacer todo cuanto se nos ocurre; sino la que nos ayuda a lograr nuestra propia perfección.

La libertad no consiste en hacer lo que se quiera; la libertad consiste en poder hacer lo que se debe, y en no ser obligado a hacer aquello que no se debe hacer (Montesquieu).

En el orden social la libertad busca la dignidad de la persona humana y el bien común. Está limitada por la ley y se basa en la igualdad.                

LA LIBERTAD: LIBERTAD Y RESPONSABILIDAD 

La libertad lo convierte al hombre en un ser responsable. El hombre debe dar cuenta de sus actos, debe responder de ellos ante una autoridad superior.

Existen tres clases de responsabilidad: moral, civil y social.

  1. a) La responsabilidad moral es la obligación de responder de los propios actos ante Dios y ante la patria. Esta responsabilidad moral es reconocida públicamente mediante el juramento que prestan los funcionarios al ocupar sus cargos.
  2. b) La responsabilidad civil o legal es la obligación de responder de los actos externos ante un juez.

La responsabilidad civil comprende solamente:

1 Los actos externos, pero de ningún modo los actos Internos (en los que los hombres no pueden penetrar), ni tampoco las intenciones;

2 Los actos contrarios a una ley positiva, aunque no la conozca quien la viola, pues la ignorancia de la ley no justifica su violación;

3 Los actos llevados a cabo libremente, sin coacción exterior.

  1. c) La responsabilidad social es la contraída ante los grupas sociales de que formamos parte, y se llama también solidaridad social.

Por la solidaridad, nuestra laboriosidad y nuestra honestidad influyen en la vida de los grupos sociales a los que pertenecemos. Somos, pues, responsables ante ellos de nuestra conducta y del daño que provoquemos con ella.

Dentro de la responsabilidad social se incluye la responsabilidad cívica. Ésta exige votar conscientemente y ejercer los cargos públicos con la mayor capacidad y desinterés.  

BENEFICIOS DE LA LIBERTAD: 

Los beneficios de la libertad pueden ser considerados desde tres puntos de vista: personal, social y político.

  1. a)  Desde el punto de vista personal, la libertad le permite al hombre alcanzar su propia perfección y su felicidad, dominando sus pasiones, sus instintos egoístas y aprovechando su capacidad.
  2. b) En lo social, la libertad permite el perfeccionamiento de la sociedad. La libertad impide que la sociedad se estanque. Si el hombre tiene libertad, puede aumentar su propio rendimiento en beneficio de todos, realizando con interés aquello para lo que se siente más capacitado.
  3. c Desde el punto de vista político, la libertad hace posible la participación activa de todos los ciudadanos en el desenvolvimiento del Estado e impide la arbitrariedad. Donde existe la libertad política, el gobierno depende de la voluntad popular y está sometido a la vigilancia de la opinión pública.

ALCANCE Y EJERCICIO DE LA LIBERTAD EN LA SOCIEDAD

Tanto en el individuo como en la sociedad, la libertad alcanza a toda la actividad humana.

Concebida la libertad de la persona humana como facultad de hacer con autonomía todo aquello que es bueno y justo, es inviolable. El Estado debe respetarla y está obligado a revocar las medidas que le sean lesivas.

La vida de relación en la sociedad impone límites a la libertad  personal. Es necesario armonizar la libertad del individuo con la libertad de los demás.
Si todos quisieran ejercer absoluta libertad desentendiéndose de los derechos que tienen los otros miembros de la sociedad a usar también de su libertad, se producirían graves inconvenientes y resultaría imposible la convivencia. De ahí que se haya afirmado que la libertad propia termina donde comienza la libertad ajena.

Respecto a la vida de relación se reconocen en el hombre numerosas libertades: civil, política, etc. Pero téngase en cuenta que desde ese punto de vista la palabra “libertad” no significa autodeterminación psicológica, sino “derecho”, es decir, radio de acción que no debe ser impedido, sino positivamente tutelado por la autoridad.

En la clasificación de estas libertades existe gran desacuerdo entre los tratadistas.

Distinguiendo, como se ha hecho, entre familia, estado y sociedad, las libertades, amparadas por sus consiguientes derechos, pueden agruparse en tres rubros: civiles, políticas y públicas.

Libertad civil es la facultad que tiene el hombre de actuar en cuanto es hombre, ejercitando sus derechos de un modo consciente y autónomo. Es, en otras palabras, la libre disposición de sí mismo.

Supone como base la inviolabilidad personal que cuando se transforma en la garantía constitucional correspondiente se denomina “derecho de seguridad personal”.

Comprende:

• a) Libertad de las conciencias: Derecho a no ser forzado a aceptar, a pesar suyo, determinada religión y a no ser impedido a comportarse según los dictados de su conciencia personal aun cuando, en buena fe, esté en error, siempre que el error no lesione derechos o resulte inconveniente al bien común.

• b) Libertad de locomoción y residencia: Derecho a no ser molestado al ir de uno a otro lugar y establecer su residencia donde le plazca, siempre dentro de los límites de la justicia. El art. 14 de la Constitución Argentina asegura a todos los habitantes el derecho “de entrar, permanecer, transitar y salir del territorio argentino”.

• c) La inviolabilidad del domicilio: Lo sagrado del hogar es consecuencia del concepto de la inviolabilidad de la persona.

El art. 18 de la Constitución Argentina, establece: “El domicilio es inviolable, como también la correspondencia epistolar y los papeles privados; y una ley determinará en qué casos y con qué justificativos podrá procederse a su allanamiento y ocupación”.

• d) Libertad de trabajo: Significa derecho a elegir el oficio que le parezca o que esté en consonancia con sus aptitudes. Derecho a elegir los medios de producción que cree oportuno y a hacer suyo los frutos de su trabajo.

No significa trabajar como a uno se le ocurra, cuando con ello se causa perjuicio a otro.

Esta libertad no existía cuando el hijo tenía que seguir el oficio del padre y el que pertenecía a un gremio no podía trabajar fuera de él.

En la reforma del 1957, a continuación del art. 14 se agregó a la Constitución Nacional un nuevo artículo, el catorce bis, que protege el trabajo.

• e) Libertad a poseer y disponer de la propiedad.

Es un derecho natural que el hombre pueda poseer como propio lo que adquirió legítimamente y pueda usar y disponer de ello.

Lo niegan los regímenes totalitarios comunistas. Este derecho está reconocido por el art. 17 de la Constitución Argentina: “La propiedad es inviolable, y ningún habitante de la Nación puede ser privado de ella, sino en virtud de sentencia fundada en ley. La expropiación por causa de utilidad pública debe ser calificada por ley y previamente indemnizada”.

Expropiación es una venta forzosa hecha al Estado.

• f) Inviolabilidad del estado familiar.
Establece el domicilio o la casa de familia, como su propio santuario. En ella, las personas pueden ejercitar sus derechos sin ingerencias del Poder estatal.

Son inviolables todos y cada uno de los estados que se dan en la familia: el de los hijos, esposos, padres, etcétera.

ALGUNAS LECTURAS SOBRE LA LIBERTAD 

“Por la ley de Dios y de la humanidad todos los hombres son libres.”

“La libertad es el derecho que cada hombre tiene para emplear sin traba alguna sus facultades en el conseguimiento de su bienestar, y para elegir los medios que puedan servirle a este objeto.” (Joven Europa.)

 El libre ejercicio de las facultades individuales no debe causar extorsión ni violencia a los derechos de otro. —No hagas a otro lo que no quieras que te sea hecho: —la libertad humana no tiene otros límites. 

No hay libertad, donde el hombre no puede cambiar de lugar a su antojo.

Donde no le es permitido disponer del fruto de su industria y de su trabajo.

Donde tiene que hacer al poder el sacrificio de su tiempo y poder arbitrario.

Donde puede ser vejado e insultado por los sicarios de su de sus bienes.

Donde sin haber violado la ley, sin juicio previo ni forma de proceso alguno, puede ser encarcelado o privado del uso de sus facultades físicas e intelectuales.

Donde se le coarte el derecho de publicar de palabra o por escrito sus opiniones.

Donde se impone una religión y un culto distinto del que su conciencia juzga verdadero.

Donde se le puede arbitrariamente turbar en su hogar, arrancarle del seno de su familia, y desterrarle fuera de su patria.

Donde su seguridad, su vida y sus bienes, están a merced del capricho de un mandatario.

Donde se le obliga a tomar las armas sin necesidad absoluta, y sin que el interés general lo exija.

Donde se le ponen trabas y condiciones en el ejercicio de una industria cualquiera, como la imprenta, etc.

ESTEBAN ECHEVERRÍA, Dogma Socialista.

LA VERDADERA LIBERTAD: La libertad, base de las relaciones humanas normales, no puede ser entendida como desenfrenada licencia, se trate de individuos, o de partidos, o de todo un pueblo —la colectividad, como se dice hoy—, o aun de un Estado totalitario que, con absoluta indiferencia, usa cualquier medio para alcanzar sus fines. No, la libertad es algo muy diferente.

Es un templo de orden moral erigido sobre líneas armoniosas; es el conjunto de derechos y deberes entre los individuos y la familia, y algunos de estos derechos son imprescriptibles aun cuando un bien común aparente pueda oponerse; derechos y deberes entre una nación o Estado y la familia de naciones y Estados. Estos derechos y deberes están cuidadosamente medidos y equilibrados por las exigencias de la dignidad de la persona humana y de la familia, de una parte, y del bien común, por la otra.

PIO XII





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