Geografía de Argentina

Dia del Planeta Tierra Consejos Para Cuidar el Planeta, las 3R

Día del Planeta Tierra – Consejos Para Cuidar el Planeta

LA SUPERVIVENCIA DE LA ESPECIE HUMANA Y LA GESTIÓN AMBIENTAL
La naturaleza está sometida a unos principios de funcionamiento que aseguran su permanencia. A no ser que acaezca una catástrofe natural o que las personas intervengan de alguna manera, los ecosistemas suelen mantenerse en su etapa climax.

Cuando acontece alguna alteración, los ecosistemas sufren regresiones. Muchos recursos de los ecosistemas son utilizados también por el ser humano; de hecho, casi todas las materias que necesitamos están en ellos. Y las personas las empleamos bien en estado natural o bien transformándolas en nuestras industrias. Es decir, dependemos completamente de la naturaleza. Y esto es así porque, en realidad, somos parte de ella.

Así, lo que le suceda a los ecosistemas termina afectando a la sociedad humana. So por ejemplo, extraemos algunos recursos naturales en exceso, sin darles tiempo a que se regeneren, descomponemos ecosistemas, interrumpimos su funcionamiento, antes o después no existirán dichos recursos en cantidad suficiente.

Por tanto, el futuro del ser humano está supeditado al futuro de la naturaleza. Hoy día existen recursos suficientes para mantener incluso a una especie tan abundante como la humana; lo importante es aprender a no derrochar esos recursos y a repartirlos adecuadamente.

La producción excesiva de desechos, basura y contaminaciones por parte de las personas puede terminar envenenándolo todo: desde los ecosistemas hasta nuestra propia civilización.

3R:reducir, reutilizar y reciclar

La reutilización de materiales es una alternativa que ya se maneja para evitar la sobreexplotación de recursos naturales

La recuperación de especies amenazadas permite rebajar el impacto negativo de la actividad humana en los ecosistemas.

La utilización de energías alternativas es otra vía para reducir las emisiones contaminantes a la atmósfera.

Soluciones desde la actuación humana: el desarrollo sostenible
Adoptar los hábitos de la época preindustrial no parece factible en la sociedad occidental actual. Sin embargo, no debemos caer en la desidia y seguir actuando como si la actividad humana no tuviese consecuencias negativas para el suelo que pisamos o el aire que respiramos.

Ahora que muchos de los problemas causados por las personas están comenzando, es cuando se deben poner más medios para solucionarlos e intentar convivir en paz con nuestro planeta.

En 1987, la Comisión Mundial del Medio Ambiente y del Desarrollo definió el desarrollo sostenible como «el desarrollo que satisface las necesidades de la generación presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades».

CONSEJOS PARA SALVAR EL PLANETA Y HACER EN CASA
Por Annie Leonard en el libro «La Historia de las Cosas»

1.Evite los productos que filtren tóxicos en la comida, en el cuerpo o en la casa. En caso de que no logre determinar si un producto contiene sustancias químicas peligrosas, comuníquese con el número de servicio al cliente que se encuentra en el  envase. Si no recibe una respuesta satisfactoria, no lo compre. En GoodGuide.com encontrará información sobre las sustancias tóxicas presentes en miles de productos específicos. Y si desea enterarse de las últimas novedades científicas sobre sustancias químicas tóxicas, consulte los invaluables recursos de Environmental Health News en http://www.environmentalhealthnews.org.

He aquí algunos de los peores productos que conviene evitar:

• Las sartenes antiadherentes de teflón: la sustancia antiadherente es el politetrafluoroetileno. Cuando esta sustancia se calienta -como suele ocurrir con las sartenes-, libera gases tóxicos vinculados al cáncer, las insuficiencias orgánicas, el daño reproductivo y otros efectos nocivos para la salud.

• Los juguetes de pvc, las cortinas para ducha de pvc, la envoltura de alimentos de pvc, cualquier cosa que tenga pvc. El pvc es el plástico más peligroso en todas las etapas de su ciclo vital: la producción, el uso y el desecho. No lo deje entrar en su casa. Para aprender más sobre el pvc, visite http://www.besafenet.com/pvc/.

• Los colchones, las almohadas, los sofás u otros muebles tratados con éteres difenil polibromados (pbde), una sustancia supertóxica vinculada a la toxicidad hepática, tiroidea y del desarrollo neurológico. Si en la etiqueta dice «tratado con ignífugos» o algo similar, tenga cuidado. Para aprender más sobre retardantes de llama, puede visitar http://www.cleanproduction.org y http://www.greensciencepolicy.org.

La Green Guide sobre los pbde de la Coalición de Tóxicos de Washington [Washington Toxic Coalition] explica cómo evitar los retardantes de llama tóxicos en los productos de consumo y está disponible en http://www.watoxics.org/files/GreenProductGuide.pdf.

2. Reduzca sus desechos. A pesar de que la basura doméstica es ínfima en compa ración con el volumen de los residuos industriales, es obvio que conviene reducirla: es una tarea fácil, permite conservar recursos, y cada bolsa de basura que no va a parar a un relleno sanitario o (peor aun) que no se quema en un incinerador es un punto a favor del planeta. He aquí algunas formas de comenzar:

• Evite las botellas descartables, las bolsas de plástico, los vasos desechables de café, las latas: estos artículos, diseñados para usarse durante apenas unos segundos, son totalmente inútiles y fáciles de eliminar por completo con una mínima planificación previa. No se sienta mal si está en apuros y tiene que usarlos alguna vez, pero trate de que no se convierta en una regla.

• Compost o abono orgánico: coloque un cubo aparte en la cocina para los restos de comida y participe en programas municipales de compostaje o elabore compost en su casa. Es fácil, se evita que los materiales orgánicos acaben en los vertederos y rellenos sanitarios, se evita el mal olor en la bolsa de basura y se obtiene un excelente fertilizante natural (en reemplazo de los perjudiciales fertilizantes químicos) para la tierra del jardín o de las plantas interiores. En Internet hay muchas guías para elaborar compost en entornos rurales, suburbanos y urbanos.

3. Adopte alternativas orgánicas en lo referente a los alimentos, el jardín y los productos de limpieza. No permita que los pesticidas y los químicos tóxicos ingresen en su comida, en su jardín ni en su casa. Nunca olvide que los pesticidas fueron concebidos para matar: para eso están. Se los vincula a los más diversos problemas de salud, desde el cáncer hasta las disfunciones neurológicas y reproductivas. Y lo peor es que estas sustancias se acumulan cada vez más en nuestro medio ambiente y en nuestro organismo. Evite la lavandina y use limpiadores que no sean tóxicos

Los que tienen envases de lujo son caros, pero existen sustitutos baratos y accesibles que se preparan con ingredientes económicos como el vinagre, el bicarbonato y el jugo de limón. ¡Es muy fácil prepararlos!

4. Use menos energía: maneje menos, vuele menos, cuelgue la ropa en un tendedero, consiga una bicicleta, baje la calefacción y póngase un pulóver. Revise la casa en busca de fugas y arréglelas. Creo que no es necesario explicar por qué.

5. Desenchufe la tv: ¿por qué sentarse a mirar a una caja de mensajes rutilantes que nos adoctrinan durante horas en la cultura del consumo cuando hay tantas alternativas mucho más placenteras? Me di cuenta de esto hace unos años, cuando al terminar el tv Turnoff Week (un programa nacional en el que los niños se comprometen a aguantar sin mirar tv durante una semana), mi hija me dijo «¡Me divertí tanto esta semana! Me encantaría hacerlo siempre». Y así lo hizo.

6. Invierta en la economía deseada. Cuando compre, cuando invierta dinero, cuando elija un banco, cuando contrate a alguien para que ayude con las tareas domésticas, cuando haga cualquier transacción monetaria, pregúntese si ese dinero que tanto le costó ganar está apoyando la economía que usted desea o la economía de la que quiere escapar. Algunas buenas opciones son los productos locales, los que tienen certificación sindical, los de comercio justo. A menudo la mejor opción es comprar productos de segunda mano,…o no comprar nada.

VARIACIONES EN EL CLIMA MUNDIAL: Las condiciones de temperatura y de precipitaciones favorables para los distintos tipos de cultivos y para los ecosistemas están en vías de migrar hacia latitudes y altitudes más elevadas, del orden de los 150 metros en altura o 200 kilómetros en latitud. Un país como Francia registra 1,1°C adicional por un recalentamiento global de 0,74°C.

El mundo acaba de experimentar siete años sucesivos de déficit de cereales. Regiones como Australia, California, el norte de China, Rajastán, la cuenca mediterránea o el nordeste brasileño tienen ya dificultades importantes, que afectan los cultivos de verano y las praderas.

Con 2°C de aumento de su temperatura, en comparación con la época preindustrial, un país como Uganda dejaría prácticamente de tener un clima propicio para el café, cultivo que le suministra dos tercios de sus divisas; los desastres biológicos afectarían desde un cuarto hasta la mitad de las especies en México, y también en Australia, el norte de China o el sur de África.

Con 2,5 °C adicionales hacia fines del presente siglo, alrededor de 2.500 a 3.000 millones de personas podrían resultar afectadas por la escasez de agua a partir de 2050. El deshielo de los glaciares del Himalaya amenazará a los agricultores de Asia continental, con caudales reducidos en verano y violentas crecidas de primavera.

Finalmente, la temperatura presentará picos más frecuentes, como la canícula europea de 2003, con las secuelas de más incendios y menor crecimiento vegetal; fenómenos a los cuales la agricultura orgánica, que utiliza suelos en mejor estado, ha demostrado ser menos vulnerable que la convencional. A la inversa, las técnicas que introdujo la «revolución verde», en particular la irrigación, convergen con el recalentamiento para convertir en inexplotables algunas superficies; a consecuencia de la salinización perdemos el 8% de las tierras irrigadas cada año.

REDUCCIÓN BE LAS COSECHAS Con el deshielo y el aumento de la evaporación y, por lo tanto, de las precipitaciones, de aquí a 2100 los océanos podrían elevarse de 20 a 60 centímetros (sin tener en cuenta el flujo rápido de los glaciares groenlandeses y antárticos). Ahora bien, 250 millones de personas viven a menos de un metro de altura sobre el nivel del mar, y muchas tierras cultivables y megalópolis se encuentran en los litorales. Una elevación de medio metro inundaría 16.000 km2 en Bangladesh, 20.000 en Vietnam y 30.000 en Indonesia.

En un primer momento, el aumento de temperatura y de productividad vegetal en las regiones septentrionales podría compensar el déficit sufrido por las regiones secas o en vías de desaparición. Sin embargo, las irregularidades meteorológicas acentuadas perturbarán el crecimiento de las plantas.

Durante el verano de 2006 en Europa, la sucesión de dos meses cálidos y secos, y luego un mes de agosto relativamente frío provocó una reducción de las cosechas de verduras del 5% a 50%, según las especies.

En la última parte de este siglo la producción alimentaria vegetal podría decrecer globalmente. Para garantizar un equilibrio mundial aceptable, habría que duplicar por lo menos (e incluso quintuplicar, en ciertas regiones) los rendimientos agrícolas actuales, y cubrir el déficit asiático masivo con exportaciones latinoamericanas y africanas.

Fuente Consultada:
«La Historia de las Cosas» Por Annie Leonard
El Atlas del Medio Ambiente Le Monde Diplomatique

Las señales de transito Señales Viales Iconos Indicaciones Viales

Señales de Tránsito o Viales Los Iconos Indicaciones

El auto, el tren, la bicicleta, el colectivo, son algunos de los innumerables MEDIOS DE TRANSPORTE. Éstos circulan en las calles de las ciudades y en las rutas de las afueras, por lo tanto exigen un orden: saber cuándo un auto puede adelantar a otro, cuándo avanzar y cuándo detenerse, en qué lugar los peatones tienen más derecho que los conductores… Esas y muchas otras acciones están ordenadas por las reglas de tránsito.

CONOCERLAS Y RESPETARLAS ES PARTE DE LA EDUCACIÓN VIAL.
En las calles de las ciudades, si observas atentamente, verás diferentes señales que te informan (por ejemplo, la senda peatonal indica el sitio por el que los peato-deben cruzar la calle). También verás algún cartel que previene accidentes (como los que comunican la presencia de hombres trabajando). O verás una flecha pintada en el asfalto que indica que en esa esquina está permitido doblar a la derecha…

SEÑALES DE REGLAMENTACIÓN

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Descargar Los Iconos

Animación Sobre las Señales

LAS 10 SEÑALES VIALES MAS UTILIZADAS

leyes-vialesSi se detiene, use la baliza para evitar accidentes.
En autopistas, prohibido circular en bicicleta
Respete «Prohibido estacionar»
Los niños menores de 10 años deben atrás con culturen seguridad.
Respete las velocidades máximas
leyes-vialesSi quiere detenerse, use los espacios ‘»Permitido estacionar»
Respete el ‘No retornar»
No beba alcohol antes ni durante el viaje
Lleve el matafuegos a su alcance, dentro del habitáculo
Los cinturones de protegen a quienes los usan

IMPORTANCIA DE ENSEÑAR A RESPETAR LAS REGLAS DE TRÁNSITO:
No les quepa duda, cuando sus hijas e hijos aprenden educación vial, aparte de aprender a salvaguardar su vida y la de los demás, están aprendiendo mucho más. Están desarrollando su inteligencia emocional, están consolidando sus vínculos con la sociedad, con su entorno, están también aprendiendo a autorrespetarse y a respetar a los demás y a todo cuanto les rodea.

Circular correctamente significa no empujar a un anciano con bastón, cruzar la calle con el semáforo en verde y también aparcar la bicicleta en el lugar adecuado (y no, por ejemplo, agrediendo el tronco de un árbol joven acabado de plantar).

Por supuesto, cuando los padres y madres enseñan a su pequeños a circular con respeto y a cumplir a rajatabla las normas de circulación, aparte de ofrecerles un valioso seguro de vida, les están obsequiando con mucho más. Las personas capaces de respetar unas normas de circulación, bien como peatones o pasajeros, bien como conductores, son personas que demuestran ser capaces de vivir en sociedad y compartir un espacio común con sensatez y generosidad.

Por eso, la circulación vial debe estar considerada como un importante valor ético, comparable con la solidaridad, el respeto, la paz, la libertad o la fraternidad, por citar sólo algunos ejemplos.
Podemos pues, efectuando un divertimento lingüístico, agregar la siguiente máxima: «Para saber cómo es una persona, sólo hay que observar cómo conduce y cómo circula».

Reflexionemos y pensemos pues, y de eso no les quepa la menor duda, que nuestro espacio y libertad como peatón, pasajero o conductor empieza o acaba allá donde empieza o acaba el espacio y la libertad de las restantes personas que nos rodean, y que circulan por las mismas calles que nosotros, también en calidad de peatones, conductores o pasajeros.(Fuente: Guía Pedagógica de Seguridad Vial – Educación Urbana)

TEST: ¿QUE TAL TRANSITAMOS? Debes Responder Verdadero (V) o Falso (F)

Así averiguamos si, realmente, conocemos la información que transmiten y comunican, y si nuestro comportamiento es suficientemente cívico y respetuoso. Luego, nos autoevaluamos con la tabla

1 Sólo cruzamos cuando el semáforo está en verde de forma fija.
2 Estamos atentos a las señales de tránsito posicionadas en un palo vertical, y también a las marcas viales, las señales pintadas sobre el pavimento o calzada.
3 Cumplimos las indicaciones que nos comunican las señales de tránsito según nuestro apuro. Cumplir las señales no es tan importante.
4 Cuando vemos una señal de peligro, extremamos la prudencia.
5 Cruzamos la calle con el semáforo en rojo, aunque no circulen vehículos por la calzada.
6 Si circulamos en bicicleta no respetamos el stop, es solo para otros vehículos
7 Si una calle es peatonal (porque así lo indica una señal de tránsito), hacemos caso a la señal y no circulamos por ella en bicicleta.
8 Si vamos en bicicleta y vemos una señal de peligro o prevención, que indica que por donde estamos circulando suelen haber niños y niñas, no nos preocupamos y circulamos normalmente.
9 Si vemos a un amigo o amiga no cumplir la indicación de una señal de tráfico, le explicamos que si todo el mundo respetase las señales de tránsito se evitarían la mayor parte de los accidentes de circulación.
10 Sólo cruzamos la calle por el paso o senda peatonal, aunque el semáforo esté en verde.

Autoevaluación:
De 0 a 3 puntos !Uy,uy!,uy!, esto está francamente mal.
De 4 a 6 Hay que esforzarse un poco mas, aunque vas en buen camino
De 7 a 8 Buena calificación , sigue aprendiendo sobre la circulación publica
De 9 a 10 Eres muy bueno, y conoces las normas básicas de tránsito

PARA LOS PEATONES EN LA CIUDAD

En las calles de las ciudades, los peatones compartimos gran parte del espacio por el que circulamos con los vehículos. El espacio destinado a los peatones son las aceras (veredas o banquetas). Veamos qué normas debemos seguir los peatones cuando circulamos por la calle.

1normas de transito y señalesSeguimos las indicaciones de las señales de tránsito y los semáforos.
2normas de transito y señalesUsamos los pasos o sendas peatonales.
3normas de transito y señalesCaminamos siempre por las aceras, lejos de los bordes. Sólo bajamos a la calle cuando tenemos que cruzar.
4normas de transito y señalesCruzamos únicamente en los pasos o sendas peatonales.
5normas de transito y señalesCuando cruzamos, antes de bajar a la calle, observamos hacia ambos sentidos de circulación por si se acerca un auto
6normas de transito y señalesNo pasamos nunca entre dos vehículos estacionados.
7normas de transito y señalesNunca atravesamos un cruce en diagonal. Para ir a una esquina opuesta, cruzamos dos veces en ángulo recto (90° grados).
8normas de transito y señalesAyudamos a los discapacitados, ancianos y niños a cruzar las calles.
9normas de transito y señalesJugamos en lugares alejados del tránsito de vehículos.
10normas de transito y señalesPrestamos atención a las entradas y salidas de autos de los garajes.
TEST DEL PEATÓN RESPONSABLE Debes Responder Verdadero (V) o Falso (F)
1Estamos atentos a los cambios de luces del semáforo. Sólo avanzamos cuando el semáforo se ha puesto en luz verde. Nunca cruzamos en ámbar o amarillo, y jamás en rojo.
2Cruzamos la calle a paso ligero y estamos atentos por si cambia el semáforo y un auto arranca velozmente.
3Si estamos utilizando el celular cruzamos la calle por el paso o senda peatonal, sin preocuparnos
4Andamos por la calle de un modo disciplinado: no circulamos de manera descuidada, chocando contra los otros peatones, interceptando el paso de los demás, gritando y dando empujones.
5Sabemos que es peligroso circular por el borde de la acera (vereda o banqueta). Nunca lo hacemos.
6Siempre paseamos por la acera. Nunca lo hacemos por la calzada.
7Siempre cruzamos la calle en línea recta (es el camino más corto). Jamás lo hacemos en diagonal.
8Cruzamos cuando el semáforo se pone en luz verde, pero antes de avanzar miramos a ambos lados. Así nos aseguramos de que no se acerca un auto.
9Cuando en el paso o senda peatonal aguardamos poder cruzar la calle, lo hacemos en la calzada, nunca en la acera.
10Descendemos de los vehículos por el lado de la calzada, y no cruzamos hasta que el vehículo del que hemos descendido se ha alejado.

Autoevaluación:
De 0 a 3 puntos !Uy,uy!,uy!, esto está muy mal, debes mejorar como peatón
De 4 a 6 Vas por buen camino, pero debes seguir aprendiendo las normas del peatón
De 7 a 8 Buena calificación , casi eres un buen peatón
De 9 a 10 Eres un peatón responsable

LA BICI COMO MEDIO DE TRANSPORTE.
Alrededor de los ocho años la mayoría de los chicos tiene un mayor interés por andar en bicicleta por la vía publica, en viajes hacia la escuela, el club, la casa de un amigo o la plaza del barrio.
Pero atención: para circular por las calles de la ciudad es necesario conocer las normas de un ciclista:

• La Legislación Nacional prohíbe a los menores de diez años conducir una bicicleta por la vía publica a no ser que vayan acompañados de otra persona de mayor edad.
• Las indicaciones de los semáforos vehiculares tienen total validez para los ciclistas.
• Hay que circular por la derecha o por los lugares reservados para el tránsito de bicicletas (carriles)
• No hay que tomarse de otro vehículo.
• Es indispensable respetar todas las señales de tránsito: señales verticales (Pare, Dirección Obligatoria, Contramano… en fin: las que vez en las páginas siguientes) y las marcas en el pavimento (líneas longitudinales continuas, sendas peatonales, líneas de Pare, etc.) En las esquinas, los peatones tienen prioridad para cruzar.
• Andar de a dos sobre una bicicleta -además de estar prohibido- es un gran peligro; se pierde estabilidad y se aumenta la distancia de frenado.

PARA LOS CONDUCTORES DE BICICLETAS

1

Si circulados por la calzada o por el carril bicicleta (si lo hay), debemos seguir las normas de conducción de un vehículo de motor, y además seguir unas normas concretas para la bicicleta. En realidad, debemos conducir con mucha precaución, ya que estamos compartiendo el espacio con los vehículos de motor.

2

Mucha precaución en los cruces. En los cruces muy
transitados, descendemos de la bicicleta y cruzamos a pie
arrastrándola.

3No pedaleamos pegados a los autos aparcados o estacionados. Así no nos golpearán, si, de un modo imprevisto, abren la puerta de un vehículo.
4Para adelantar a un transeúnte o a otro ciclista, primero avisamos con el timbre. Tras constatar que se han percatado de nuestra presencia e intención, avanzamos, pero siempre por la izquierda.
PARA
«PARAR»
ÓPARA
«GIRAR»

leyes-viales

Para girar o parar, siempre miramos primero detrás de nosotros. Así averiguamos si es posible realizar la maniobra deseada. Las maniobras se indican con el brazo izquierdo.

1Cómo indicar que paramos
Primero miramos hacia atrás. Luego, extendemos el brazo izquierdo lateral y horizontalmente, al tiempo que lo subimos y lo bajamos. Poco a poco reducimos la marcha hasta parar por completo.
2Cómo indicar que giramos a la izquierda
Primero miramos hacia atrás. Luego, extendemos el brazo hacia la izquierda,
y giramos sin brusquedad.
3Cómo indicar que giramos a la derecha
Primero miramos hacia atrás. Luego, levantamos el brazo izquierdo flexionando el codo (el brazo debe quedar en forma de «L»), y giramos sin brusquedad.

PARA LOS PEATONES EN CARRETERAS

Por las carreteras deben circular los vehículos, y no los peatones. Pero si no nos queda más remedio que desplazarnos por la carretera, seguimos las siguientes normas:

1leyes-vialesA pie por la carretera circulamos siempre por la izquierda, bien alejados de la calzada, en el sentido opuesto al de los autos. Así controlamos los vehículos que se nos aproximan frontalmente.
2leyes-vialesLa carretera tiene doble sentido de circulación (derecha e izquierda). Por eso, antes de cruzar se debe mirar a la izquierda y a la derecha. Cuando estamos seguros de que no es peligroso cruzar, atravesamos la carretera.
3leyes-vialesPor las carreteras, los vehículos circulan mucho más rápido que en las ciudades. Por eso, debemos cruzar por el lugar que tenga más visibilidad.
4leyes-vialesAntes de cruzar la carretera, calculamos a qué distancia se encuentran los vehículos que se aproximan por ambos lados y la velocidad a la que circulan.
5leyes-vialesSi vamos en grupo, nos desplazamos en fila, uno detrás de otro, ordenadamente y sin juguetear.
6leyes-vialesSi circulamos con bolsas o paquetes, los sujetamos con la mano del lado opuesto a la calzada. Así evitamos que algún vehículo nos golpee o arrastre al engancharse el paquete al auto.
7leyes-vialesPor la noche hay poca visibilidad, por eso debemos llevar linterna y elementos fluorescentes o reflectantes en la ropa, para que los conductores de los vehículos nos distingan con facilidad.
8leyes-vialesUn peatón jamás camina por la autopista o la autovía.

CURIOSIDAD: EL FUTBOL Y LA LUZ AMARILLA DE LOS SEMÁFOROS: El popular historiador argentino, Daniel Balmaceda, nos cuenta en su libro:»Historia de las Palabras», una singular historia donde explica como nació la idea de colocar una luz amarilla en los semáforos.

Durante el mundial de futbol en Inglaterra, en el año 1966, Argentina debía enfrentar al local, y el historiador lo cuenta así: » El partido se llevó a cabo en el estadio de Wembley, el 23 de julio. Durante el primer tiempo, Antonio Ubaldo Rattín estiró su pierna para detener a Bobby Charlton y el arbitro alemán Rudolf Kreitlein (quien esa tarde dio clases de pésimo arbitraje) lo amonestó. A los 35 minutos, Roberto Perfumo derribó a un inglés en la puerta del área. Rattín, capitán del equipo, se quejó ante Kreitlein por la actitud agresiva del jugador inglés que recibió la falta. El réferi le hizo entender por señas que si seguía hablándole, lo expulsaba.

Continuó el juego, Rattín se acercó al arbitro, insistiendo sobre el tema y el alemán lo expulsó. Fue en vano que el argentino intentara explicarle que siendo el capitán podía hablarle. De todas maneras tuvo que salir y continuaba con las pulsaciones altas afuera de la cancha. Un ex réferi inglés, Ken Aston (empleado por la FIFA luego de su retiro), intentó calmarlo.

El dato curioso es que cuando el alemán expulsó a Rattín, lo hizo mediante señas: no existían las tarjetas. Además, al finalizar el partido (que la Argentina perdió por un 0-1), el alemán informó que los hermanos Jackie y Bobby Charlton —del equipo inglés— habían sido amonestados. El tema de las amonestaciones generó una polémica porque los espectadores, los periodistas y a veces los técnicos no se enteraban hasta que terminara el juego. En ese problema pensaba Ken Aston —el que intentó calmar a Rattín— cuando manejaba por las calles de Londres, un tiempo después.

Un semáforo lo obligó a frenar. Ahí se le ocurrió, viendo las luces del aparato, la idea de las tarjetas. Sugirió la amarilla como amonestación, es decir, advertencia; y la roja para expulsión. Las tarjetas comenzaron a usarse en el Mundial de 1970.»

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Animación Sobre las Señales

Ventajas del Transporte Fluvial Hidrovias y Tranporte Marítimo

Ventajas del Transporte Fluvial o Marítimo Hidrovias o Tranporte Por Río

Un río es una calle libre y líquida, que cualquiera puede utilizar para
transportar bienes con una finalidad económica.

transporte fluvial

Esta definición resume, en buena medida, la potencialidad de las cuencas fluviales.

¿Cuáles son las ventajas de este tipo de transporte? Un HP de potencia mueve 150 kilogramos por kilómetro en cambio , 500 en ferrocarril y 4.000 en barco. Se trata de una cuestión de costos, el transporte de mercadería por vía fluvial es ocho veces más económico que el ferrocarril y 26 veces más que el camión.

El problema radica en que no todos los ríos son navegables. El desafío consiste, entonces, en construir una hidrovía. La Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay coincidieron en el Comité Intergubernamental de la Hidrovía Paraguay-Paraná en la necesidad de dar prioridad a la navegación en esa red fluvial, para permitir el paso de grandes convoyes de empuje, barcazas y remolcadores.

Ello implicará trabajos de ensanche y profundización de los canales y de derrocamiento (eliminación de las rocas). También habrá que colocar balizas para un permanente tránsito diurno y nocturno, realizar un relevamiento cartográfico y disponer de un eficiente sistema de comunicaciones.

La hidrovía Paraná-Paraguay requerirá una mejora en la operatividad de algunos puertos fluviales y un aprovechamiento de las bodegas superior al 30 por ciento del registrado en la actualidad, según un estudio de Jorge José Álvarez, ex subsecretario de Transportes Marítimos y Fluviales.

La disminución de los costos de producción, comercialización y transporte —expresa el trabajo de Álvarez— tendrá un alto impacto sobre una estructura productiva y tecnológica basada sobre la exportación de materias primas o semielaboradas, de precio internacional relativamente bajo, sumado a una ubicación geográfica alejada de los mayores mercados de consumo mundiales.’

Un ejemplo de los atributos de las hidrovías es la llamada Rin-Meno-Danubio en Europa, que une el Mar del Norte con el Negro. Otro, la hidrovía Ohio-Mississippi, que atraviesa los Estados Unidos.

Para Álvarez, la hidrovía Paraná-Paraguay tendrá dos efectos positivos: la internacionalización de las aguas y la integración con países vecinos, además del desarrollo de las economías regionales.

El beneficio para la navegación será el pasaje por tramos considerados ahora difíciles debido a la acumulación de sedimentos (ardua y arenisca), que deben ser dragados periódicamente. Ellos serán eliminados con escolleras o fijados con espigones.

transporte fluvial

Un puerto con limitaciones
Los ríos de la Mesopotamia, que desembocan en la cuenca del Plata, demuestran desde tiempos remotos la prevalencia de Buenos Aires como puerto y punto de salida de la producción. La red está constituida por el Paraná, el Paraguay, el Alto Paraná y el Uruguay, que tienen afluentes importantes como el Bermejo y el Pilcomayo.

Pero una vez concluida la hidrovía, el problema será el puerto por utilizar. El de Buenos Aires tiene una profundidad de 28 ó 29 pies y —según los expertos— resulta insuficiente para barcos de mayor capacidad.

La transferencia de cargas de embarcaciones fluviales a las de ultramar —sobre todo, provenientes de Brasil y Bolivia— se realiza actualmente en Escobar, cuya profundidad de 32 pies es suficiente para barcos de 15 000 a 35 000 toneladas de capacidad, o en la zona Alfa, cerca de Montevideo, que tiene un calado efectivo de 42 pies. Un barco tipo Panamax puede cargar allí hasta 61 000 toneladas de granos.

El principal perjudicado por no poder utilizar el puerto de Buenos Aires es el productor agropecuario, porque debe pagar un recargo en el costo del flete.

La solución sería construir un puerto artificial, de 50 pies (15 metros) de profundidad. La ubicación de esa suerte de isla con forma de espiral, cuyo centro estaría protegido de los vientos, seria al surde la línea divisoria de aguas, para que quede en jurisdicción argentina. Su superficie inicial podría ser de 300 hectáreas, aunque podría llegar a 1.200.

Un observador afirmó que serviría, en buena medida, de llave para dominar la estrategia geopolítica de la cuenca del Plata, ya que sería el paso obligado de productos del sudoeste de Brasil, de Bolivia, de Paraguay, de Uruguay y del norte de nuestro país.

En caso de revertirse la situación económica, también sería utilizada para el ingreso de mercaderías importadas.

Inversiones condicionadas
Del proyecto de ley de puertos, que se debate en la actualidad en el Congreso de la Nación, depende que el puerto artificial no sea ejecutado por el Estado sino por empresas privadas. La norma en cuestión permitirá la transferencia de los puertos nacionales a manos de municipalidades o de particulares.

Si bien habría varios interesados, ninguno pondrá manos a la obra antes de la sanción de la ley. La inversión de riesgo sería recuperada a través del cobro de peaje, como sucede con las autopistas. La construcción podría hacerse por etapas, a través de módulos asentados sobre pilotes de hormigón armado. Se podría comenzar con uno destinado a granos y, sucesivamente, se harían otros para minerales, contenedores y combustibles.

El primer tramo de la obra, cuyo costo sería de 500 millones de dólares, permitiría una transferencia de 50 000 toneladas de granos por año de embarcaciones fluviales a marítimas.

Sobran ejemplos de este tipo de islas en el mundo: Indonesia, Alemania Federal, Holanda y los Estados Unidos, entre otros.  Una idea para el futuro: la cuenca del Plata podría conectarse con el río Amazonas y éste, a su vez, con el Orinoco. Esa red sería, en caso de concretarse, un fabuloso canal de comunicación continental desde el Norte hasta el Sur y viceversa. El infinito potencial de las calles líquidas

El río brinda posibilidades de desarrollo que requieren la inversión de empresas privadas.

Recursos Hidricos de Argentina

Recursos Hídricos de Argentina

El agua: su importancia  

De todos los planetas conocidos, la Tierra es el único que posee agua en su superficie, lo cual ha sido de vital importancia para el desarrollo de la vida.

Tal es así, que podríamos decir que las primeras formas de vida fueron pequeñas plantas marinas, las cuales debemos la creación del oxígeno, dando origen a una capa de aire apto para la respiración en nuestra atmósfera.

La importancia del agua en nuestro planeta se explica a través del 70,8 % de la superficie que ocupa en la superficie terrestre, mientras que el resto solo es superficie de tipo sólida donde se asientan los actuales continentes.

Sin embargo, sólo una pequeña proporción (2%) de esa enorme masa acuática, es agua dulce que circula por los continentes, a las cuales denominaremos aguas continentales.

No obstante, este porcentaje tan reducido no significa que no cumpla un rol importante, todo lo contrario, gracias a esta agua dulce todos lo animales incluyendo al ser humano, obtienen alimentos, fuerzas para generar su energía, satisfacer necesidades básicas, entre otros.

Si tendríamos que describir la repartición de las aguas en nuestro país, a simple vista diríamos “esta desigualmente distribuida”.

Ya que poseemos áreas que contienen exceso de agua, y que llegan a padecer severas inundaciones; y otras, en donde el agua es intensamente escasa, teniendo que acudir a obras de infraestructura para su aprovechamiento.

Lo que debemos tener en cuenta es que si conocemos que ofrece nuestro país en cuanto a cursos de agua, lograremos aprovechar de mejor manera este recurso para el beneficio de la sociedad y su posterior preservación para las generaciones venideras.

Aguas Continentales

Esta agua, tan fundamental que circula por la superficie continental está en constante movimiento.

Tal es así, que se origina en la atmósfera. ¿Por qué? Por que la atmósfera se carga de humedad que proviene de la evaporación, la cual al producirse un descenso en las temperaturas, se condesa transformándose en vapor de agua, la cual contiene pequeñísimas gotitas que forman las nubes.

Por último, estas caen a la superficie en forma de lluvia o nieve.

Estas precipitaciones, es decir el agua que cae al suelo desde las nubes, vuelve a la atmósfera por evaporación en parte, otra se infiltra formando corrientes subterráneas y el resto discurre independientemente por la superficie formando corrientes de diversa importancia. Por ejemplo, las aguas escorrentía, los torrentes, ríos, lagos, hielos, entre otros.

El hombre, durante su historia ha logrado crear diversas formas para poner a su disposición el agua. A tal punto que hoy en día, los avances tecnológicos permiten un adecuado manejo de los mismos nunca antes alcanzadas; inmensas represas, riego artificial a través de canales, desalinización del agua de mar, proyecto de transporte de témpanos, entre otros.

Pero la otra cara de esta verdad, es que los problemas de escasez de agua para distintos usos, continúan acentuándose. Esto se debe en parte, a la gran demanda y a su progresiva contaminación.

Como mencionábamos anteriormente, Argentina se caracteriza por los grandes contrastes en la localización de las aguas continentales.

A grandes rasgos, un tercio de la superficie del país posee agua suficiente y en exceso; por ejemplo las Sierras Subandinas, la Mesopotamia, el este chaco-pampeano y los Andes patagónicos-fueguinos.

En estas áreas se originan los ríos cuyas aguas son aprovechadas a lo largo de sus cursos, muchas veces donde esta escasea.

En el segundo tercio del territorio, este recurso natural es calificado como suficiente a escaso.

Y finalmente, el resto del territorio argentino presenta un déficit de agua, por que recibe de precipitaciones anuales menos de 200mm., por lo que aquí el rasgo sobresaliente es la aridez.

Tal es el caso de los valles calchaquíes, los llanos de Catamarca y la Rioja, San Juan, el oeste chaqueño y el norte de la Patagonia.

Fuente: MARRED, Enciclopedia Temática Color. El Universo y la Tierra. Geografía Argentina, Editorial Santillana.

Cuenca del Desaguadero Mendoza Rios de Argentina

Cuenca del Desaguadero Mendoza

Cuenca del Desaguadero: Este sistema es una de las cuencas endorreicas más importantes en cuanto a su superficie (248.000 kilómetros cuadrados), localizada además en una de las zonas más áridas del país. De la cordillera de los Andes, procede su fuente de alimentación. Es decir, que recoge las aguas de los ríos que nacen de la montaña y que son alimentados por precipitaciones nivales en las altas cumbres, principalmente en invierno. Tal es así, que en primavera el deshielo hace que con un carácter torrencial desciendan los ríos y arroyos.

Varios de ellos fueron represados en su curso medio con el objetivo de irrigar las planicies de piedemonte, originando extensos oasis agroindustriales, por ejemplo en Mendoza y San Rafael.  Sin embargo, en el curso superior de este ámbito, se han realizado obras para el aprovechamiento hidroeléctrico como es el caso del embalse Nihuil, en el río Atuel.

No obstante, el Jáchal, San Juan, Mendoza, Tunuyán, Diamante y Atuel, son sus ríos más trascendentales. A su vez, ellos son afluentes del colector que, con distintas denominaciones, recorre la región cuyana en dirección norte-sur. En su origen se denomina Vinchina o Jagüe, posteriormente se llama Bermejo, luego Desaguadero, después de pasar por las salinas toma el nombre de Salado y en la provincia de La Pampa, el de Chadileuvú-Curacó.

Este río pertenecía a un área exorreica con vertiente atlántica, más precisamente a la Cuenca del Río Colorado, pero debido a la intensa utilización de las aguas de los afluentes (ya sea riego, energía y consumo de la población),  hicieron que estos no alcanzaron al colector, convirtiéndose esta parte del Desaguadero, en un cauce seco.

Esta situación provoca enormes conflictos entre las provincias por los diferentes derechos con respecto al uso del agua, ya que se benefician solamente aquellas que se ubican aguas arriba. Tal es el caso de la provincia de La Pampa: la cual fue privada de dos fuentes importantes de agua superficial, el Atuel y Salado.

Río San Juan

Entre los 30° 30’ y 32° 40’ latitud sur, se localiza en la cordillera principal las nacientes de este río. Se forma por la unión de los ríos Castaño y Los Patos, más precisamente aguas debajo de la localidad de Calingasta. En esta área de alta cuenca existen alrededor de 150 arroyos, repartidos en forma de abanico, alimentados por nieves y lluvias ocasionales.

El relieve entre los 2.500 y 4.000 metros se compone de diferentes planicies de destrucción las cuales son elevadas. Estas están conservadas y los ríos la cortan con profundos surcos en donde la escorrentía se hace veloz por efectos de  la gran pendiente.

No obstante, este río en su último tramo se comporta como un típico río de llanura, ya que su cauce se amplía notablemente. Además, al penetrar en el valle, ha edificado poderosos conos de deyección, haciendo que su pendiente natural sea hacia el sudeste.

Su cauce frente a la ciudad de San Juan posee una amplitud de 4 kilómetros, y sus aguas merodean de una margen a otra, por tres hondonadas principales. Aguas abajo, además describe meandros hasta llegar al Guanacache.

Río Mendoza

Este río en su alta cuenca, abarca un frente cordillerano entre el Cerro Aconcagua y el Tupungato, de donde nacen los ríos Tupungato, Las Cuevas y Las Vacas. En la punta de esta última, se origina la quebrada y el valle del río Mendoza. Este primer tramo del valle fluvial es glacio-fluvial, con un fondo rocoso, pues estamos hablando de un curso de alta montaña.

Este río en su curso inferior se comporta como el San Juan, en un recorrido de 150 kilómetros.

Los cauces que dan origen al Mendoza, atraviesan en todo su dimensión a las formaciones geológicas que constituyen la cordillera de  los Andes y a partir de Uspallata, la Precordillera. Aquí su paisaje es multicolor, cambiante, debido a que los sedimentos que posee provenientes del paleozoico-mesozoico, los cuales fueron plegados y levantados por la orogenia terciaria.

En cambio, en la alta cuenca de este río se producen fuerzas exógenas muy erosivas, repercutiendo sobre sus amplios faldeos de escombros y lomadas.

Fuente: Geografía Argentina. Editorial Santillana. Geografía La Argentina y el MERCOSUR. A.Z Editora-Geografía de la República Argentina. Tomo VII. Hidrografía

Cuencas Hidrográficas en Argentina Los rios de Argentina

Cuencas Hidrográficas en Argentina

Los ríos, los lagos, lagunas, torrentes, glaciares comprenden las aguas continentales. Esta agua dulce es un recurso renovable, pero escaso y sujeto a variaciones estacionales.

Tal es así, que al observar una superficie drenada por un río y sus afluentes nos estamos refiriendo a las cuencas hidrográficas. Esto se manifiesta con la interacción de elementos climáticos y las distintas formas del relieve. La distribución de las precipitaciones y las temperaturas influye en la definición del régimen fluvial, es decir, en el comportamiento de los caudales a lo largo de un año, dependiendo también de la regularidad de las fuentes de alimentación.

El relieve incide en la forma en que los ríos vierten sus aguas, determinando una clasificación de las cuencas hidrográficas. Esta es la más aceptada y utilizada:

  • Cuencas exorreicas: son aquellas cuyas aguas llegan al mar o al océano.
  • Cuencas endorreicas: son aquellas cuyas aguas no llegan al mar, esto se debe a los ríos desembocan en lagunas interiores o porque se agotan por evaporación, infiltración o consumo.
  • Cuencas arreicas: son aquellas zonas donde no se definen cursos fluviales, debido a la falta de agua de los suelos muy permeables.

Cuando ocurre que todas las cuencas desembocan en un mismo mar u océano, conforman lo que llamamos vertiente. La mayoría de los ríos de nuestro territorio pertenecen a la vertiente atlántica. Es por esto, que cuando se estudian las cuencas en Argentina siempre se hacen agrupándolas desde su vertiente.

La cuenca exorreica de vertiente atlántica más importante de Argentina es la cuenca del Plata. Sin embargo, si la excluimos los ríos que desembocan en este océano concentran el 11% de los caudales; exceptuando los del sur bonaerense. Esto se debe a que su origen proviene de los sistemas serranos de Tandil y Ventana, y los cuales se alimentan de los excedentes de agua provenientes de los Andes, desembocando en el océano luego de atravesar extensas zonas áridas como ríos alóctonos (es decir, un río que se alimenta de las aguas de su naciente y no recibe afluentes en su recorrido).

Sumado a ello, el Negro, el Chubut, el Deseado, el Chico y el Santa Cruz; son los principales ríos patagónicos y que posteriormente desembocan en el océano Atlántico. Sus cabeceras se encuentran en los Andes patagónicos y sus caudales provienen tanto de las precipitaciones invernales como de los deshielos de primavera. A su vez, estos presentan lagos interpuestos en su curso, por lo que al abandonar este sector no reciben afluentes en su extenso recorrido hacia el mar.

Ahora bien, en cuanto a las cuencas de vertiente pacífica, estas representan solamente el 3% de los caudales del país. Ocupando reducidas superficies en los Andes patagónicos. Tal es así, que el río más importante por su caudal es el Futaleufú, y el cual se represó para obtener energía necesaria en una planta procesadora de aluminio de Aluar (Puerto Madryn).

Por otra parte, las cuencas endorreicas representan apenas el 1% de los caudales, y junto a las arreicas definen la diagonal árida de nuestro país. En ellas, los ríos tienen caudales reducidos, aunque son de gran relevancia para las áreas que recorren, aprovechándolos de manera cuidadosa.

Además, estos ríos presentan serios problemas de erosión y deterioro de la cobertura vegetal ya que recorren tierras áridas. Estos problemas están vinculados, más allá de la falta de agua, al uso inadecuado del mismo.

La cuenca endorreica más importante es la del Desaguadero, no obstante siempre fue de este tipo, ya antes tenía salida al océano atlántico a través del río Colorado. Pero la intensa utilización de los ríos de esta cuenca como proveedora de riego, sumada a características particulares en cuanto a clima, ha logrado su transformación definitiva hacia el endorreísmo.

Otra cuenca de este tipo y que es relevante para nuestro país, es la del río Salí o Dulce, la cual recoge sus aguas que descienden de las cumbres Calchaquíes y el Aconquija, desembocando finalmente en la laguna Mar Chiquita, en la provincia de Córdoba. Este río, al igual que los del Desaguadero, presenta sus mayores caudales en verano, porque se alimentan de las aguas de deshielo.

Por último, en cuanto a las zonas arreicas estas se visualizan en sectores particulares del país, comos ser el noreste de Santiago del estero y sudoeste de Chaco, o el centro-norte de La Pampa.

Ver Un Mapa Ampliado de las Cuencas

mapa de cuenca hidrografica de argentina

Fuente: Geografía Argentina. Editorial Puerto de Palos.Geografía Argentina. Editorial SantillanaGeografía La Argentina  y el MERCOSUR. A.Z Editora

CLASIFICACIÓN DE LAS AGUAS CONTINENTALES: GEOGRAFÍA ARGENTINA:

CLASIFICACIÓN DE LAS AGUAS CONTINENTALES

Aguas Continentales: Son las que se localizan en las tierras emergidas y pueden ser superficiales (ríos, lagos, lagunas); y subterráneas, acumuladas por filtración.

La Tierra es el único de los planetas conocidos que contiene agua. Gracias a este, llamémosle «capricho» de la Naturaleza, ha sido posible el desarrollo de la vida. De hecho, las primeras formas de vida fueron pequeñas plantas marinas gracias a las cuales comenzó la creación de oxígeno y surgió en la atmósfera una capa de aire apto para la respiración. El agua es fundamental en nuestro planeta, lo que explica que ocupe un 70,8% de la superficie de la Tierra, mientras que la superficie sólida se extiende tan sólo sobre el 29,2 % restante.

Dentro de esta enorme masa acuática, el agua dulce líquida que circula por los continentes, o permanece estancada en ellos, representa un porcentaje pequeñísimo, el 2 %. Y pese a ello desempeña un papel fundamental, ya que gracias al agua dulce muchos seres vivos, incluido el hombre, consiguen saciar su sed, ademas de obtener alimento y fuerza para la producción de energía.

El agua que circula por los continentes está en movimiento constante. Su origen se encuentra en la atmósfera, que se carga de humedad gracias a la evaporación y, al producirse un descenso de las temperaturas, se condensa el vapor de agua que contiene en las minúsculas gotitas que forman las nubes y que finalmente precipitan en forma de lluvia o de nieve. Esta agua que cae al suelo desde las nubes, vuelve en parte a la atmósfera por evaporación, en parte se filtra y forma corrientes subterráneas y en parte discurre libremente por la superficie formando corrientes de diversa importancia.

Aguas de escorrentía

Este tipo de agua continental, hace referencia a aquella multitud de corrientes sin cauce fijo que fluyen en cuanto comienza una precipitación intensa, ya que no puede ser absorbida por el suelo hasta algunas horas más tarde. Es decir, que son corrientes de escasa duración, pero con la característica de poseer una fuerza monumental que les da intensidad al poder erosivo.

Este poder tiene como facultad principal contribuir a formar ríos más o menos grandes. Esto se debe a que las corrientes cuando discurren por pendientes pronunciadas, arrastran consigo arenas, piedras, entre otros materiales; logrando muchas veces excavar profundos surcos en el terreno. O bien, en aquellos lugares áridos, donde la vegetación es inexistente provoca graves daños, ya que arrastran el suelo, dejando al descubierto el manto o la roca desnuda que son estériles y por lo tanto sin aprovechamiento económico.

Dos formas de erosión características del relieve terrestre, provienen de la acción de las aguas de escorrentía. La primera de ellas es la más común denominada “badlands”, es decir surcos profundos y estrechos separados entre sí por crestas muy pronunciadas. Estas formas son características de las regiones áridas y se originan siempre en zonas de pendiente.

Y las segundas, se trata de grandes rocas verticales cubiertas con una especie de sombrero, denominadas pirámides de tierra (dames coiffées). Esta forma de erosión se origina cuando una roca dura impide la erosión de una roca subyacente, mientras que el terreno que lo rodea se encuentra desgastado.

Torrentes

Cuando las aguas de escorrentía se concentran y discurren por un cauce único originan un torrente. Es decir, un curso de agua de carácter ocasional que discurre por profundos cauces excavados por las aguas en vertientes de pendiente pronunciada.

Estos torrentes pueden originarse con agua de lluvia y también con agua procedente del deshielo (nieve o glaciar). Por lo general estos son visibles después de las lluvias intensas en las zonas montañosas, mientras que en las épocas restantes su cauce queda al desnudo (sin agua).

La fuerza de la corriente y consecuentemente su acción erosiva, constituyen las dos características fundamentales de los torrentes. Estos además, cuando están plenamente formados constituyen zonas bien diferenciadas.

La primera se denomina cuenca de recepción, y corresponde con la parte alta del torrente. Su forma es similar a la de un embudo y en ella se concentran las aguas de escorrentía. Otra de sus zonas, es el cauce en pendiente por el que discurren las aguas, llamada canal de desagüe. Y finalmente la tercera zona, se conoce como cono de deyección (o parte baja del torrente). Esta constituye el lugar en donde las aguas depositan gran parte de los materiales que han arrasado, porque es un área de contacto entre la pendiente y el llano.

Ríos

De la totalidad de aguas que fluyen por la superficie terrestre, los ríos son la forma más completa y desarrollada.  Estos por lo general, trasladan una gran cantidad de agua a través de un cauce fijo, desde su naciente (punto de origen) hasta su desembocadura (terminación). Esta última, puede tener lugar en el mar, en un lago, o en otro río. Y debido a ello es que los ríos se dividen en cursos principales (es decir, aquellos que desembocan en el mar o en un lago) y afluentes (aquellos, que vierten sus aguas en otro río).

Una serie de variables, como la longitud, superficie de una cuenca, su régimen y su caudal; son los que caracterizan y distinguen a un río de otro.

Por ejemplo, si hablamos de la extensión de un curso desde su naciente hasta su desembocadura medida en kilómetros, nos estamos refiriendo a la longitud de un río. Actualmente, en el mundo estos difieren enormemente ya que encontramos los más extensos (más de 6.000km, el Nilo) hasta aquellos que no sobrepasan los 100 Km. recorrido.

En cambio, la cuenca de un río hace referencia a la superficie total de terreno cuyas aguas superficiales se dirigen directa o indirectamente a dicho río. Entonces, esta cuenca incluiría un río principal con todos sus afluentes, formando lo que se conoce como red hidrográfica. Así, la superficie de esta cuenca se expresará en kilómetros cuadrados, delimitada por zonas conocidas como divisorias de aguas, a partir de las cuales las aguas fluyen hacia una red hidrográfica u otra.

La cantidad de agua que transporta un río, medida en un punto concreto de su recorrido, se conoce comocaudal. Sin embargo, este no es estable. A lo largo del año experimenta variaciones: crecidas (aumento del volumen del agua transportada), estiajes (cuando se produce una disminución). Si estos cambios resultan muy evidentes se puede hablar de que el río posee un caudal muy irregular.

En cambio, el régimen de un río indica la fuente de alimentación y las variaciones estacionales que esta experimenta el caudal. Por ejemplo, se habla de régimen pluvial cuando la fuente de alimentación proviene del agua de lluvia; y nival cuando el agua proviene de las nieves. De acuerdo a las variaciones en el año, el régimen de un río a su vez puede ser simple (cuando experimenta una sola crecida y estiaje durante el año) o complejo (cuando presenta varias altas y bajas de aguas durante el año).

Finalmente, se podría decir que son muy variadas las formas en que puede comenzar la vida de un río (brotar de un lago, glaciar, fusión, manantial). Pero siempre deberá considerarse en su recorrido tres etapas fundamentales: el curso alto o también llamado juventud; el curso medio (madurez) y el curso inferior denominado vejez del río). Cada uno de ellos tiene características que le son propias, junto a procesos erosivos de transporte y erosión particulares.

Lagos

Son extensiones de agua dulce más o menos grandes que carecen de contacto con el mar. No poseen procesos erosivos y variaciones de mayor consideración, por lo que diríamos que son estables. Esta es una de las características que los diferencia de los ríos.

Su fuente de alimentación es muy diversa, pueden proceder del agua de lluvia o de las nieves; pero también pueden provenir de otros ríos, glaciares o incluso de aguas subterráneas.

Tal es así, que cuando estos son alimentados por aguas de un río o varios, con régimen fluvial, y a los ríos que le vierten las aguas se los denomina tributarios. No obstante, puede suceder que de las aguas de un lago nazca un río, denominados emisarios de un lago.

cuadro clasificacion aguas continentales

importancia aguas continentales

Fuente: MARRED, Enciclopedia Temática Color. El universo y la tierra

La Cuenca del Plata Rios de Argentina Rio de la Plata

La Cuenca del Plata Ríos de Argentina

Cuenca del Plata: Una de las cuencas más importantes del país, y a su vez destacadas del mundo por la superficie que ocupa, unos 3.200.000 kilómetros cuadrados y por los recursos que posee, es la Cuenca del Plata. Esta es compartida con todos los países limítrofes (Brasil, Paraguay, Bolivia y Uruguay)  a excepción de Chile. El Río Paraná y el Uruguay, son los ríos colectores, ambos nacen en el territorio brasileño; y otro río importante es el Paraguay. Todo el sistema desemboca en el océano Atlántico a través del estuario de la Plata.

Tal es así, que entonces al Río de La Plata se lo considera como la continuidad morfológica e hidrológica del Río Paraná.

cuenca del rio de la plata

Su importancia radica en que es la vía por el cual salen las materias primas y productos elaborados en su cuenca; por ejemplo cereales, carnes y manufacturas de metales. Entre la punta norte del Cabo San Antonio y Punta del Este (Uruguay) tiene lugar su desembocadura; con un ancho de 220 kilómetros, convirtiéndolo así en el río mas ancho del mundo.

Los ríos de su cuenca aportan grandes cantidades de sedimentos, por lo cual se debe dragar anualmente millones de metros cúbicos los cuales facilitaran el acceso a los puertos de Buenos Aires y La Plata.

Por otra parte, con naciente en territorio de Brasil, el río Paraná posee afluentes muy importantes que recibe en nuestro territorio. Por ejemplo; en su margen derecha lo hace el Paraguay, el cual a su vez, trae las aguas del Pilcomayo y Bermejo; el Salado y el Carcarañá. En cambio por su margen izquierda recibe entre otros, a los ríos Iguazú, Corrientes y Gualeguay.

Las precipitaciones que se originan al sur de Brasil, dan origen al Paraná. Este tiene un caudal promedio de 17.000 metros cúbicos por segundo. Además presenta una creciente anual durante el verano hasta la unión con el Paraguay. Sin embargo, aguas abajo, son dos las crecientes anuales que presenta: una en verano y otra a principios del invierno cuando le llegan los aportes del Paraguay.

En territorio brasileño este río y sus afluentes, son intensamente utilizados para la producción de energía. No obstante, en el tramo argentino paraguayo se encuentra la represa de Yaciretá, una obra binacional con un objeto en común: producir energía.

Con origen en Brasil también encontramos el río Uruguay, tal es así que desde que recibe al Pepirí Guazú hasta que llega al Cuareim sirve de apoyo al límite internacional argentino-brasileño, y a partir de este, el límite argentino- uruguayo. El Aguapey, Miriñay, y Gualeguaychú, son los principales afluentes argentinos.

Este río tiene dos crecientes anuales: una en otoño y otra en primavera.

Además, este cuenta con una represa binacional, a pocos kilómetros al norte de Concordia: la represa de Salto Grande (Argentina-Uruguay). La obtención de energía es su función primordial, aunque también las esclusas; es decir, la construcción que permite a los barcos salvar desniveles en los ríos, permite la navegación aguas arriba. Este además se utiliza como puente para cruzar de un país a otro.

Entonces, se podría afirmar que la cuenca del Plata para nuestro país, es un recurso fundamental, ya que representa su mayor riqueza fluvial. En esta área se asienta el 70% de la población del país.

Su sector más meridional representa una vía de circulación importantísima, y el control de las mismas fue un objeto de disputas entre países vecinos. Además la disponibilidad de agua y la infraestructura desarrollada para las actividades portuarias fueron fundamentales para la instalación de industrias y el asentamiento de población en el denominado frente fluvial Paraná-Plata; que se extiende desde la ciudad de Rosario hasta La Plata.

Sin embargo, existen diversos problemas que deben enfrentar la población residente en dicha área: las sorprendentes crecidas que padecen los grandes ríos de la cuenca, por lo que se generan graves inundaciones; la intensa destrucción de las formaciones vegetales en las altas cuencas que retiene el agua retardando su escurrimiento, y los problemas de contaminación de las aguas, producto de los desechos industriales, pesticidas, agroquímicos.

Fuente: Geografía Argentina, Editorial Puerto de Palos   Geografía Argentina, Editorial Santillana.Geografía La Argentina y el MERCOSUR. A.Z Editora

El Rio Parana Caracteristicas Navegabilidad Transporte Fluvial

El Río Paraná Características de Navegabilidad

El Río Paraná: Este río, es considerado el mayor y más relevante de los integrantes de la Cuenca del Plata. Su principal afluente es el río Paraguay, extendiéndose por el sur de Bolivia, sur de Brasil Paraguay y el norte argentino. Su área total es de aproximadamente 2.700.000 kilómetros cuadrados.

Además ofrece un magnífico delta de 14.000 kilómetros cuadrados, el cual se origina por el depósito de sedimentos que provienen de toda la cuenca. Su particularidad a nivel mundial, es que es el único delta que no está en contacto con el mar, sino que lo hace con otro río: el de la Plata. Se diferencian tres tramos a lo largo de su curso.

Aquel que recorre zonas de clima tropical, se denomina Alto Paraná y recibe precipitaciones concentradas en verano; definiendo así el régimen que va a tener el río durante todo su curso. En este tramo, los principales afluentes provienen de las Sierras Costeras de Brasil; y entre ellos se destaca el Iguazú, que con 28 kilómetros antes de su desembocadura forma unos saltos, denominadas Cataratas del Iguazú, al salvar el desnivel entre su lecho y el del río Paraná. Si embargo, este último continua su recorrido entre saltos y rápidos, hasta recibir las aguas del Río Paraguay.

Aquí se inicia el segundo tramo: el Paraná medio, cuya orientación es sur, haciéndose a su vez más caudaloso. Además presenta una abundancia de riachos e islas que acompañan a su curso principal, esto se debe porque posee menor profundidad y más anchura.

Finalmente, el tramo inferior, se localiza al sur de la ciudad de Rosario.  Aquí el río forma su delta depositando los materiales que trae en suspensión. Además se divide en dos brazos principales: el Paraná Guazú, que sirve de límite entre las provincias de Entre Ríos y Buenos Aires, y el Paraná de las Palmas.

Río Paraná en Argentina

Ver: Región Geografica Mesopotámica de Argentina

Su Geomorfología

La geología y morfología de la cuenca esta gobernada por tres grandes complejos: el primero de ellos es el escudo precámbrico brasileño, el cual esta recubierto de sedimentos paleozoicos y mesozoicos. Otra es la llanura central, compuesta de sedimentos fluviales eólicos de grano fino y finalmente la cordillera de los Andes.

El valle del río Paraná, se formó al igual que el valle del Paraguay, a lo largo de una línea de falla que progresivamente fue desarrollándose durante la era terciaria y causó la margen izquierda alta y la margen derecha baja del valle. Esta falla, al igual que otras tantas, corre paralela a los Andes, debido a los intensos movimientos de la Cordillera.

Este valle, además tiene una longitud de 900 kilómetros, originándose en la unión de los ríos Paraguay y Alto Paraná. Además el afluente sobre la margen derecha del río Paraguay, el Bermejo es el que suministra el 80% aproximadamente de sedimentos totales al Paraná.

Su cauce principal, aguas debajo de la unión, corre recostado sobre la margen izquierda del valle aluvial hasta Diamante (provincia de Entre Ríos), lo cual desde allí comienza a correr recostado sobre la margen derecha del valle en la Provincia de Santa Fe. Este cauce presenta la morfología típica de los ríos entrelazados, en los cuales estos se dividen en dos o más brazos por la presencia de numerosas islas y bancos.

En el valle encontramos variados sedimentos, tales como: material arenoso con bancos aislados de arcilla, limo o limo con arcilla, entre otros. Esto es la cara visible de las formaciones geológicas propias de épocas terciarias o cuaternarias.

Cabe aclarar, que este río no es completamente un río aluvial libre, sino que posee ciertas barrancas que se resisten a los distintos procesos erosivos, controlando distintos tramos de su cauce.

Fuente: Geografía Argentina. Editorial Santillana-Enciclopedia Geográfica de la provincia de Santa Fe. Tomo 4, Sistemas   Hídricos.

Red Hidrografica de Argentina Rios de la Republica Argentina

RED HIDROGRÁFICA DE LA REPÚBLICA ARGENTINA

RIOS DE argentina

Río ParanáCuenca del PlataAguas Continentales
Cuenca ArgentinaCuenca DesaguaderoClasificación Cuenca

 

CARACTERÍSTICA GENERALES DE LOS RÍOS: La mayor parte de las aguas procedentes de las lluvias, de los manantiales y de la fusión de las nieves y los hielos no se evapora ni se infiltra, sino que corre por la superficie terrestre. El destino final de estas aguas superficiales es, casi siempre, el mar, donde completan el ciclo iniciado con la evaporación .

Los ríos son los que llevan a los mares el exceso de las aguas superficiales, realizando así ana función de drenaje. A causa de ello han sido definidos los ríos como líneas de drenaje natural. También puede decirse que un río es una corriente constante de agua.

Origen de los ríos. Todos hemos observado que, mientras llueve, las aguas se mueven libremente pendiente abajo, abriendo, algunas veces, surcos pequeños cuando se escurren sobre rocas no consolidadas. En las zonas altas estos surcos se hacen profundos, y algunos llegan a convertirse en ríos intermitentes, que corren durante las lluvias, y a los cuales se les da los nombres de torrentes y quebradas. Como el proceso de erosión se reproduce durante cada período de lluvias, algunos torrentes profundizan su cauce hasta alcanzar la zona de saturación permanente de las aguas subterráneas ; al ser alimentados por éstas, los torrentes se convierten en corrientes constantes o ríos.

Casi todos los ríos de las regiones de clima húmedo se han originado en la forma señalada anteriormente; pero hay ríos que tienen su origen en la fusión de los glaciares de las altas montañas, y en manantiales y lagos.

Los ríos pequeños llevan sus aguas casi siempre a los ríos mayores, de los cuales son tributarios o afluentes; muchos ríos, que reciben el aporte de varios tributarios, son, a su vez, afluentes de otro río mayor, y así sucesivamente, hasta que las aguas de numerosos ríos grandes y pequeños llegan, por último, al mar, conducidas por un gran río como el Amazonas, el Misisipi y el Orinoco. El conjunto de ríos que llevan sus aguas a un río mayor, que las transporta, finalmente, al mar, constituye una red fluvial o hidrológica, cuyo eje lo constituye el río principal.

Evolución de los Caracteres de Río Durante Su Ciclo
JUVENTUD

Perfil longitudinal: muy irregular.
Forma del valles V muy estrecha. Laderas muy pendientes.
Tipo de erosión: vertical; muy marcado desnivel.
Afluentes: pocos, cortos y no muy desarrollados.
Caracteres transitorios: cascadas y rápidos; divisorias anchas.

MADUREZ
Perfil longitudinal: el río ha alcanzado su perfil de equilibrio.
Forma del valle: V más ancha; los bordes superiores de las laderas se han redondeado.
Tipo de erosión horizontal; disminuye el desnivel de las laderas del
valle. Comienzan a formarse meandros.
Afluentes: completamente desarrollados y muy numerosos.
Caracteres transitorios: comienza a formarse la llanura aluvial; se estrechan las divisorias.

VEJEZ
Perfil longitudinal: el río mantiene su perfil de equilibrio. Forma del valle: ancho y llano; laderas muy bajas. Tipo de erosión: horizontal; meandros muy exagerados.
Afluentes: pocos; algunos no pueden llegar al río principal por impedirlos los diques naturales .
Caracteres transitorios: llanura aluvial muy extensa ; formación de diques naturales ; aumentan los lagos de herradura.

REJUVENECIMIENTO
Perfil longitudinal: al descender el nivel de base el río lucha por establecer un nuevo perfil de equilibrio.
Forma del valle: vuelve a presentar caracteres de juventud, pero retiene sus meandros, que se atrincheran.
Afluentes: se rejuvenecen junto con el río principal.
Caracteres transitorios: meandros atrincherados; terrazas aluviales.

Los ríos y el relieve. Los ríos son agentes muy enérgicos en la modificación del relieve terrestre, como ya vimos. Las aguas fluviales transportan gran cantidad de materiales, desde limo y arena hasta enormes fragmentos de roca. De acuerdo con la velocidad de la corriente estos materiales erosionan el rondo y las márgenes del río en constante actividad destructiva. Cuando la velocidad de la corriente disminuye, los ríos depositan estos materiales, originando nuevas formas del relieve.

La capacidad de transporte y deposición de una corriente fluvial es muy grande y se multiplica con el aumento de su velocidad. Así, basta que la velocidad de la corriente de un río se duplique para que su capacidad de transporte aumente 64 veces. A esto se deben los enormes daños que producen los ríos desbordados. Cuando disminuye la velocidad de las aguas del río su capacidad de transporte desciende y comienza la deposición de los materiales; así, mientras los ríos jóvenes de curso muy rápido pueden transportar grandes fragmentos de rocas , los ríos viejos sólo transportan limo y arcilla.

Los ríos modifican el relieve destruyendo las formas existentes al ampliar sus valles y Construyendo nuevas formas por deposición, tales como conos y abanicos aluviales llanuras aluviales, diques naturales y deltas.

Los conos aluviales se forman cuando al descender un torrente de una montaña deposita, al llegar, a la llanura, los materiales que transporta  Los abanicos aluviales están constituidos por las deposiciones sucesivas de los ríos al encontrar un cambio de nivel menos brusco Varios abanicos aluviales dispuestos en serie pueden llegar a formar unallanura de piamonte.

Las llanuras aluviales, como vimos, se forman en las etapas de madurez de los ríos y aumentan durante la vejez. Se deben a la deposición en el fondo del valle de los materiales transportados por los ríos durante sus crecidas. Algunas llanuras aluviales, como las de Egipto y Mesopotamia, fueron asientos, por su fertilidad, de los primeros centros de civilización.

La acumulación de los materiales transportados por los ríos da lugar a la formación de deltas en las desembocaduras. Los depósitos del delta avanzan hacia el mar formando un frente abrupto, pero la superficie del delta es llana y cenagosa. Por entre ella se mueven lentamente las aguas del río, que se dividen en numerosos brazos.

El nombre del delta proviene de la cuarta letra del alfabeto griego, pues el delta del Nilo, conocido por los griegos antiguos, presenta una forma semejante a una A. No todos los deltas tienen esta forma . Al igual que las llanuras aluviales, los deltas Kan sido ocupados por el nombre civilizado desde épocas muy remotas. Entre los deltas más utilizados del mundo figuran los del Nilo, Ganges, Hoang Ho, Yangtse y el Rin.

Importancia de los ríos en la vida del hombre. Desde los comienzos de la civilización el hombre Ka utilizado los ríos, cuyo valor económico ha, ido en aumento al ser desarrolladas nuevas técnicas para controlar las aguas de las corrientes fluviales.

Los ríos son utilizados por el hombre en tres funciones principales:
1) como vías de comunicación;
2) para irrigar los campos cultivados; y
3) como fuentes de energía.

Los ríos han servido como vías de comunicación desde los primeros tiempos humanos. Las facilidades que para las comunicaciones ofrecen los ríos contribuyeron mucho al desarrollo de las civilizaciones junto a los grandes ríos, conjuntamente con la fertilidad de los suelos de las llanuras aluviales. En China, donde surgió la civilización, al igual que en Mesopotamia, Egipto y la India, junto a los grandes ríos, se llama hoy a las carreteras «vías secas», como para destacar que las mejores vías son las húmedas, es decir, los ríos. En Francia los ríos Kan sido llamados «caminos que andan»

En las extensas áreas continentales el hombre Ka continuado utilizando los grandes ríos como vías preferentes de comunicación. El Misisipi, el San Lorenzo, el Orinoco, el Magdalena y el Paraná figuran entre las grandes vías de comunicación de las Américas; y el Rhin, el Danubio, el Volga y otros muchos ríos europeos realizan igual servicio. Muchos ríos Kan sido mejorados con la construcción de canales y otras facilidades para la navegación.

Uno de los obstáculos mayores que presentó África al avance de la penetración europea se debió a que, al poseer ese continente una estructura de meseta, los ríos presentan, generalmente, cataratas en su cursos inferiores, lo que hace imposible remontarlos desde las costas.

El transporte fluvial es mucho más barato que el transporte por tierra, lo cual explica la importancia que poseen algunas rutas a través de los grandes ríos de América, Europa y Asia.

La facilidad de las comunicaciones, a través de los ríos, ha contribuido al establecimiento de grandes núcleos de población en los valles y los deltas de algunos de los mayores ríos del mundo. Este fenómeno ha sido observado desde los primeros; tiempos históricos.

Las aguas de los ríos han contribuido también a la alimentación humana, al ser utilizadas para la irrigación de los suelos cultivados desde el inicio de la civilización. La necesidad de la colaboración de muchas personas en la construcción de las obras de riego, es considerada como una de las causas fundamentales de la organización de las primeras sociedades Humanas, y de la aparición de las formas superiores de gobierno.

Las grandes presas que hoy se construyen en los ríos de mayor caudal sirven al propósito de la irrigación, y también para la producción de energía eléctrica, que se obtiene a un costo relativamente bajo. Desde la Edad Media se empleaba en Europa la energía producida por los saltos de agua, para mover las ruedas de los molinos.

Relieves de la Argentina La Mesetas Patagónicas Formacion y Origen

Relieves de la Argentina:La Mesetas Patagónicas
Formación y Origen

RELIEVES DE ARGENTINA: Entre la variada oferta natural del territorio argentino que la sociedad valoriza como recurso natural, se destacan los suelos fértiles del área pampeana. La roca que da origen a los suelos pampeanos es el loess, que presenta alto contenido de minerales aprovechables por las plantas.

La acción de las lluvias, el viento, los tractores y otros factores, formaron el suelo pampeano por alteración de esa roca. Este se caracteriza por el alto contenido de materia orgánica, se trata de suelos profundos con buena permeabilidad y aireación, lo cual permite a las raíces de los cultivos extenderse y nutrirse. Sobre estos suelos se apoyó el desarrollo del modelo agroexportador.

La Argentina húmeda, ubicada al este de la isohieta de los 500 mm. de precipitación, presenta abundancia de aguas superficiales. Los grandes ríos drenan caudalosos hacia el Atlántico a través de la cuenca del Plata, provocando con frecuencia catástrofes naturales como las inundaciones. Los Andes patagónicos también corresponden al área de mayor disponibilidad de agua. Allí se originan los ríos que atraviesan las áridas mesetas patagónicas. Por el contrario, la extensa diagonal árida se caracteriza por el déficit de agua.

Suelos, aguas, bosques, peces son recursos naturales diversos y potentes que deben explotarse con criterio sustentable, para evitar su agotamiento o degradación. Solo así las futuras generaciones también podrán disponer de la oferta natural del territorio, que es la tierra que se hereda.

Las condiciones del Relieve

Las llanuras se ubican al este del país. A lo largo del tiempo geológico se depositaron sedimentos (de hasta 5000 metros de espesor sobre el antiguo basamento del macizo de Brasilia. Los procesos de erosión de los relieves montañosos del oeste, por acción del viento y las lluvias, generaron la acumulación sedimentaria que formó las dilatadas planicies. Las rocas del macizo afloran en pocos lugares, como la isla Martín García y las sierras de Tandil, donde los granitos pizarras y cuarcitas se encuentran en la superficie y han sido explotadas como recursos mineros.

Las mesetas se extienden en la Patagonia argentina. Con cierto escalonamiento bajan desde los Andes hacia el mar, donde forman una costa acantilada. Se prolongan debajo del mar en distintos escalone; que conforman la plataforma continental. Las mesetas sufrieron procesos geológicos de ascenso y descenso en grandes bloques, lo que generó avances y retrocesos del mar. Los procesos de sedimentación de la era mesozoica favorecieron la formación de importantes depósitos de petróleo, como los que se explotan en el golfo de San Jorge.

Los relieves montañosos se extienden con definida orientador. norte-sur, al oeste del territorio. La Cordillera de los Andes, distintas precordilleras paralelas a esta y diversos sistemas serrano; (sierras pampeanas y sistema de Famatina) inciden en la formación de la diagonal árida que se extiende en el oeste argentino. También influyen en la circulación de los vientos, que descargan su humedad en algunas laderas montañosas y pasan secos a los valles, bolsones, campos y llanos intermontanos.

PARA SABER MAS…
FUERZAS CONSTRUCTIVAS DEL RELIEVE

La corteza terrestre no se mantiene estable; por el contrario, se observan en ella actualmente movimientos de ascenso y descenso, que fueron mucho más intensos en épocas geológicas anteriores. Las rocas que constituyen la cordillera de los Himalaya, donde se encuentran las montañas más altas del mundo, se formaron en el fondo de antiguos mares. En la época histórica se Kan producido ascensos y descensos de las tierras, como lo atestiguan los restos del tempo de Puzzuoli, en Nápoles.

En las costas escandinavas se Kan registrado ascensos de un metro y medio en un siglo. Las terrazas que se observan en extensos tramos de costas son una prueba indudable de ascensos sucesivos, mientras algunas islas que bordean otras zonas costeras indican «un descenso del nivel de las tierras, lo cual permitió al mar inundar parte de las áreas más bajas.

Los ascensos y descensos de distintas secciones de la litosfera se deben a las fuerzas poderosas que actúan en el interior de la tierra. Estas fuerzas son el diastrofismo y el vulcanismo.

Elevaciones y depresiones de la litosfera. El diastrofismo. Algunos de los movimientos debidos al diastrofismo son casi imperceptibles; pero otros son rápidos y destructivos, como los terremotos.

Los movimientos diastróficos pueden ser verticales o laterales, y pueden afectar pequeñas áreas, o extensas regiones de un continente. Si no existiera el diastrofismo no Habría tierras emergidas, pues los agentes del modelado acabarían por aplanar totalmente las tierras, y las aguas de los océanos las invadirían; nuestro planeta quedaría cubierto, entonces, por un mar de casi 4 kilómetros de profundidad.

No Kay todavía un acuerdo general entre los nombres de ciencia sobre las causas del diastrofismo. Durante mucho tiempo predominó la teoría de que, al irse enfriando lentamente las capas de nuestro planeta, situadas debajo de la litosfera, se producía una reducción en su volumen, lo que era causa de las «arrugas» que forman el relieve de la superficie de la tierra.

Hoy, la teoría más aceptada para explicar el origen del relieve es la isostasía. Según esta teoría, las rocas más ligeras que forman los continentes (sial) flotan, como témpanos semihundidos, sobre las rocas más densas que constituyen los fondos oceánicos (sima), como ya sabemos. Existe, pues, un equilibrio entre los grandes bloques, que forman la corteza terrestre, de igual manera que se equilibran los bloques de madera que flotan en el agua y el líquido que los sostiene.

El equilibrio entre las secciones de la litosfera es denominado isostasía.
Cuando la erosión, después de destruir parcialmente los bloques emergidos de la litosfera, deposita en los fondos marinos gruesas capas de sedimentps, el equilibrio isostático se rompe, porque aumenta el peso de las rocas del rondo del mar. EntonceS se produce un reajuste entre las secciones de la litosfera, las cuales tienden a equilibrarse nuevamente. Estos reajustes dan lugar a los movimientos diastróficos .

Los movimientos diastróficos que afectan extensas áreas continentales son denominados movimientos epirogénicos, o sea, formadores de continentes. Se producen en forma de un balanceo lento e imperceptible y dan lugar a estructuras horizontales .

Los movimientos diastróficos asumen, a veces, caracteres violentos, como ocurre durante los terremotos. Entonces se les denomina movimientos orogénicos, o sea, formadores de montañas. Los movimientos orogénicos pueden dar origen a plegamientos, fallas y terremotos.

Las fuerzas diastróficas actúan algunas veces verticalmente y elevan o hacen descender las rocas de la litosfera. Otras veces comprimen lateralmente los estratos de rocas. En ambos casos, construyen formas del relieve, al producir elevaciones y depresiones de la litosfera.

Profesora de Geografía: Claudia Nagel.

Monte Etna Erupciones Flora y Fauna Ubicacion Altura Caracteristicas

Monte Etna Erupciones Flora y Fauna
Ubicación ,Altura ,Características

Según la mitología griega, Zeus, durante su victoriosa guerra contra los gigantes, fulmina al terrible Tifeo; pero, en vez de anular para siempre su terrible fuerza, lo sepulta bajo la imponente mole del Etna. El monstruo, devorado por la ira, escupe torrentes de fuego que, arrasando cuanto encuentran en su camino, acaban precipitándose en el mar. Por su parte, Hefesto (Vulcano para los romanos), dios del fuego y herrero de los dioses, instala su fragua en las entrañas de la montaña y, con la ayuda de los cíclopes, bate el hierro infatigablemente. Estos antiquísimos testimonios literarios, que hincan sus raíces en mitos y leyendas seguramente prehistóricos, confirman la milenaria actividad eruptiva del Etna.

El 4 de septiembre de 2007 el Etna erupcionó violentamente vomitando lava a hasta 400 m de altura, junto con ceniza y humo, que fueron lanzados sobre los pueblos en las cercanías del volcán. Fue visible desde las lejanas llanuras de Sicilia y concluyó a la mañana siguiente.

El Etna es un volcán activo en la costa este de Sicilia, entre las provincias de Mesina y Catania. Tiene alrededor de 3.322 metros de altura, aunque ésta varía debido a las constantes erupciones. La amplitud inferior de la base del volcán tiene 150 km. y limita al este con el Mar Jónico. La montaña es hoy en día 21,6 metros menor que en 1865. Es el volcán activo con mayor altura de la placa Euroasiática, el segundo en referencia a la Europa política después del Teide y la montaña más alta de Italia al sur de los Alpes. El Etna cubre un área de 1.190 km2, con una circunferencia basal de 140 kilómetros.

Testimonio gigantesco de la actividad de los antepasados del Etna es el hórrido y fascinante valle del Bove, al este del cuerpo principal del volcán, con sus escarpadas paredes de basalto que se yerguen perpendicularmente a más de mil metros de altura. Estas paredes no son mas que la parte interna de los grandes abismos por los que se derramaron las corrientes de lava de volcanes precedentes. Se calcula que en este valle había, por lo menos, tres volcanes que surgieron en épocas muy remotas y que después se hundieron a consecuencia de algún cataclismo.

LAS ERUPCIONES: Entre las erupciones más antiguas, vale la pena recordar la del año 396 antes de Cristo, porque influyó, en cierto sentido, en los acontecimientos históricos de su tiempo. La impresionante colada de lava llegó hasta el mar, cortando el camino a las tropas cartaginesas que, desde Naxos (Taormina) se dirigían hacia Catania. Fue probablemente esta colada, realizando un espectacular salto por un barranco al norte de la ciudad de Acireale, la que creó una de las escolleras más sugestivas de la costa oriental de Sicilia.

En tiempos más recientes tuvo lugar la más famosa y terrible erupción que pueda recordarse: la de marzo de 1669. A una cota de 1.000 metros, en la parte sur del volcán, sobre la población de Nicolosi, se abrió una fisura increíblemente amplia, que casi llegó hasta el cráter central. Se originaron al instante una serie de bocas explosivas que arrojaron una enorme cantidad de material, dando lugar a la formación de unas colinas de alrededor de 300 metros, los montes Rossi, que son de los más altos en su género.

De la parte inferior de la gran fisura surgió un violento río de lava muy fluida que, destruyéndolo todo en su camino, rompió las murallas defensivas de Catania, sepultó una parte de la ciudad, y avanzó seiscientos metros mar adentro; la población se refugió en los campos circundantes que no habían sido alcanzados por la lava o en los barcos anclados en el puerto, que rápidamente se dirigieron a alta mar.

Un detalle curioso en esa historia de desolación es el sorprendente destino del bellísimo castillo Ursino, de construcción suaba, un fuerte que antes estaba aislado en el mar y que, una vez acabada la erupción, se encontró en el interior de tierra firme. Hoy día, el castillo, perfectamente conservado, forma parte de la ciudad.

Entre las erupciones del siglo XIX (y se cuentan precisamente diecinueve) vale la pena mencionar la del año 1865 por otro curioso detalle: la lava arrojada por el volcán llegó hasta los pinos situados a los pies del monte Frumento, el mayor de los conos adventicios del Etna, y formó alrededor de los troncos de estos árboles una envoltura de roca fundida que luego se solidificó sin quemarlos. Los pinos continuaron vegetando normalmente.

También fue notable la erupción de 1886, que dio lugar a la formación de un cráter adventicio, el monte Gemmellaro. En el curso de esta erupción, el flujo de lava amenazaba Nicolosi —abandonado ya por sus habitantes— pero, de repente e inexplicablemente, se detuvo detrás del santuario de Altarelli. Aquella aterrorizada gente lo atribuyó a un milagro… E importantísima, en nuestro siglo, es la serie de fenómenos que, a partir de mayo de 1911 originó la formación del cráter subterminal del nordeste y que se ha convertido en el desahogo de flujo más importante del volcán.

La erupción más desastrosa de este último periodo fue la de noviembre de 1928: la lava, que brotaba del valle del Leone, en la parte oriental del volcán, avanzó sin resistencia, destruyendo la pequeña y floreciente ciudad de Mascali, cortando carreteras y líneas férreas y llegando casi hasta el mar.

La mayoría de las erupciones posteriores afectaron la parte nordeste del volcán. Desde 1950 los fenómenos eruptivos se han sucedido prácticamente sin solución de continuidad, constituyendo un motivo de gran interés para los vulcanólogos de todo el mundo. Afortunadamente, la mayoría de las coladas, cuya capacidad es de centenares de millones de metros cúbicos de roca fundida, se canaliza hacia el inmenso valle del Bove, que se ha convertido en un verdadero depósito de seguridad, casi imposible de colmar.

Sin embargo, al tomar otros caminos, la lava amenaza con frecuencia los centros habitados, por lo general centros de veraneo, que son muy numerosos en esta zona y se encuentran diseminados por las pendientes del volcán. Entre los más afectados figuran los municipios de Milo, Fornazzo y Rinazzo que, en los últimos cuarenta años, han sufrido la pérdida de bosques enteros, cultivos y sembrados, además de la destrucción de muchas casas de la periferia.

Pero, desde otro punto de vista, también hay que confesar que, muy a menudo, los edificios no han sufrido daños. Ello se debe a que las bocas eruptivas están localizadas casi siempre a cotas elevadas; o también al hecho de que una vez superadas las escarpadas pendientes de los primeros trechos, el recorrido de la lava se hace notablemente más lento a causa, a su vez, de los obstáculos e irregularidades que encuentra en ese terreno tan accidentado.

Por otra parte, el peligro para las vidas humanas puede proceder de determinadas explosiones, especialmente si algunos visitantes incautos se acercan demasiado a las bocas activas. Por ejemplo, en el verano de 1979, cayeron gruesos fragmentos de roca, desprendidos del cráter central, sobre un grupo de turistas que pasaban una temporada en Piano del Lago, matando a nueve de ellos. Por esta razón, se insiste siempre en recomendar que los excursionistas, aunque formen grupos numerosos, no se aventuren por las zonas altas del volcán sin ser acompañados por los guías profesionales, que siempre están disponibles en los refugios.

Algunas veces, mientras se producen los fenómenos explosivos; todo el cielo de los alrededores del Etna, momentos antes absolutamente claro y sereno, se oscurece de repente; entonces, sobre muchas ciudades del litoral empieza a caer una arena finísima y negra y diminutas escorias, proyectadas por los gases que, desde las entrañas del volcán, se han remontado hasta estratos muy altos de la atmósfera y que luego han sido esparcidos por el viento, llegando hasta lugares muy alejados.

En el verano de 1962, la incontenible presión de los gases internos hizo saltar el llamado «tapón» del cráter central: una impresionante masa de basalto y de escoria se levantó entonces verticalmente hasta unos centenares de metros, acompañada por un hongo de humo espectacularmente denso y rojizo. Esta columna de humo, de más de diez mil metros de altura y visible a gran distancia, fue comparada a la que produce una explosión atómica.

En la primavera de 1968 se produjo otro fenómeno impresionante, considerado por el insigne investigador Haroun Tazieff como único en la historia de la vulcanología. Y, desgraciadamente, su aparición tuvo pocos testigos. Ocurrió que, mientras un experto guía del CAÍ conducía un grupo de turistas a través del cráter central para admirar las fantásticas explosiones que se producían en el cráter del nordeste, se oyó a sus espaldas un estruendo ensordecedor, comparable al grito de un titán.

El guía, que se había quedado solo porque los turistas huyeron rápidamente, pudo ver cómo se elevaba una columna de fuego pálido y transparente, acompañada de aquel extraordinario sonido; tras una breve pausa se formó otra columna de fuego y se produjo un nuevo fragor, y así, sucesivamente, se fue repitiendo cada dos segundos el extraño fenómeno. Se originaba en una boca que se había abierto de improviso en la superficie y que medía cinco por siete metros; de esta boca y a lo largo de una pared circular incandescente, de unos trescientos metros de profundidad, brotaba del interior del volcán, a intervalos muy regulares, una columna de gas encendido. El fenómeno de la Bocea Nuova (así se llamó el pozo) duró, ininterrumpidamente, dieciocho meses, atrayendo a una gran afluencia de curiosos.

LA ZONA DEL ETNA: Por todo lo que se ha dicho hasta ahora podría creerse que la zona de los alrededores del volcán no está habitada por el hombre, temeroso sin duda de los peligros que ello supone. Pero no ocurre nada de eso, sino todo lo contrario. Además de Catania, que es la segunda ciudad siciliana en número de habitantes y que se extiende a los pies del volcán, todas las pendientes del mismo, especialmente las sudorientales, están salpicadas hasta los quinientos metros de altura y más, de pueblecitos y de aldeas florecientes, con un elevado índice de población que aumenta además durante el verano con la llegada de numerosos turistas.

Esto es así debido a la concurrencia de una serie de factores particulares relacionados con el volcán, el cual, por un lado, perjudica a los habitantes, destruyendo sus casas y cultivos, pero, por otro, los compensa ampliamente, pues proporciona una notable fertilidad al suelo.

Desde el punto de vista hidráulico, las zonas del Etna son riquísimas, ya que las nieves de la montaña, que se van acumulando en su parte superior durante el invierno, se funden en primavera, proporcionando grandes cantidades de agua que desciende desde los niveles superiores, a través de los casquijos de lava, escorias y arenas muy permeables, en una infinita serie de cursos subterráneos. Estos cursos, abriéndose camino a través de las rocas basálticas, se van ramificando a lo largo de las pendientes y fluyen al valle. Asimismo, las arenas volcánicas que llueven del cielo y las rocas de lava, menos compactas y que se deshacen bajo la acción del viento y de la lluvia, ricas ambas en fosfatos y en sales potásicas, fertilizan intensamente los campos.

Pero, después de todo lo dicho, sería injusto silenciar las cualidades de tenacidad y de laboriosidad de los habitantes de esta zona quienes, desde hace milenios, se dedican, con inquebrantable fe a reconstruir cuanto el volcán arrasa. Parece casi que exista una confrontación deportiva entre la «montaña» (así llaman estas gentes al Etna, con una mezcla de respeto y de afecto) y los sicilianos de la zona.

El catanes afirma con orgullo que su ciudad ha sido destruida siete veces por el volcán, queriendo subrayar con esto la firmeza de las reconstrucciones, para las cuales siempre se ha venido utilizando, como material de construcción, el muy compacto basalto lávico de las coladas: este basalto, roto, fraccionado y modelado con gran esfuerzo por los picapedreros de la época, ha servido para construir calles y edificios, monumentos e iglesias, destinados a perdurar en el tiempo. De basalto lávico es también el elefante con el obelisco egipcio que adorna la plaza del Duomo y que es e! símbolo de Catania.

En los campos se arranca el manto de basalto en dos fases; primero con cultivos de chumberas, cactáceas que crecen en cualquier tipo de terreno y cuyas raíces, penetrando en las cavidades y grietas de la costra de lava, acaban por arrancarla, y después con un paciente trabajo de rozado, formación de terrazas y traslado de humus, que caracteriza a todos los cultivos de media pendiente de la zona.

A medida que desde el mar se va ascendiendo hasta la altura máxima del volcán van apareciendo todas las variedades de cultivo y de vegetación al compás del cambio de clima y de la naturaleza del suelo, La zona más baja, hasta los 500-600 metros está cubierta de plantas siempre verdes, con extensos cultivos de agrios (naranjas, limones y mandarinas) que constituyen la mayor riqueza de la zona sudorienta!; arraiga también los eucaliptos, pitas e higueras chumbas. De los 600 a los 1.200 metros domina la vid, que produce vinos muy apreciados, de fuerte graduación alcohólica; a la misma altitud prospera también el cultivo del pistacho. En la zona boscosa crecen los castaños, que conviven con los manzanos hasta cerca de los 1.700 metros.

Más arriba empieza el reino del pino lárice. Los lugares expuestos al sol se hallan salpicados de retama, cuyas flores, de un amarillo espléndido, desprenden un agradable olor. La vegetación desaparece al llegar a los 2.000 ó 2.500 metros; aquí los desnudos y quemados declives de la montaña aparecen salpicados por el astrágalo etneo, una planta coriácea y muy espinosa, de extraña y compacta forma esférica.

De las cabras, ciervos y venados que hace tiempo poblaban la franja boscosa del Etna, hoy sólo se conserva el recuerdo. Pero donde hay vegetación, viven numerosos conejos silvestres y liebres; también es frecuente el zorro rojo. En el aire, hasta las cotas más elevadas, dominan los cuervos y los gavilanes; más raros son los halcones. Y muy difundida, hasta en la cima misma del volcán, se halla la mariquita encarnada, considerada por todos como portadora de buena suerte.

La existencia de un volcán como el Etna en un lugar tan privilegiado como es el centro del Mediterráneo no podía dejar de atraer a un turismo numeroso y activo; pero, como sucede a menudo, también invasor. El Etna se presta para realizar muchísimas excursiones; no faltan carreteras para subir incluso a sus puntos más altos y todas estas carreteras están en buen estado. La llamada concretamente carretera del Etna, que se completó en 1949, es la más importante y más frecuentada; corre a lo largo de las laderas del volcán, desde Catania a los montes Silvestri, a 2.000 metros de altura, interesante grupo de conos adventicios. A lo largo de su recorrido se puede contemplar la espléndida alternancia de exuberantes cultivos, límpidos panoramas, bosques frondosísimos, majestuosas colinas cónicas, prados muy verdes y negros campos de lava retorcida y desgarrada.

En verano, cuando la nieve se ha fundido, el viajero que recorre la carretera del Etna, dejando a su izquierda la bella pineda de Serra la Nave (a unos 1.700 m) y siguiendo hacia la cima, tiene la sensación de penetrar en un mundo «distinto», donde todo es precario y donde todo puede cambiar de un momento a otro bajo el impulso de fuerzas incontrolables. Cuando se llega al refugio Sapienza, situado a 1.910 metros, es difícil sustraerse a la tentación de realizar una escalada al cráter central, que se divisa, como una mole suspendida, casi sobre la cabeza de quien lo observa desde abajo.

La excursión puede realizarse con facilidad gracias a un audaz funicular que supera un desnivel de unos mil metros y deposita a los turistas en la altiplanicie denominada Piano del Lago, sobre la que se levanta el citado cono central, de unos trescientos metros de altura.

La Leyenda del Monte Kilimanjaro Historia Flora y Fauna Descubridor

LA LEYENDA DEL KILIMANJARO
Historia, Flora y Fauna

Esta montaña ha inspirado leyendas innumerables, muchas de las cuales circulan todavía entre las gentes que viven en sus proximidades.

La Leyenda del Monte Kilimjaro

La primera noticia que de él se tuvo en Occidente procedía del misionero alemán Johannes Rebmann, quien, con Ludwig Krapf, descubrió el macizo en 1848. Sin embargo, su descripción, en la que hablaba de un pico alto, cubierto de nieve y… tan cerca del ecuador, fue acogida con escepticismo, incluso ridiculizada.

Una de ellas, atribuida a los masai, habla de un antiguo trono guardado en Kibo. Según dicha leyenda, Menelik, hijo del rey Salomón y de la reina de Saba, salió un día de su palacio para conquistar nuevas tierras más allá de las fronteras de su reino.

El soberano logró victoria tras victoria, reuniendo grandes tesoros por donde quiera que fuera; pero, con el tiempo, se cansó de sus empresas y decidió volver a su país. Y entonces ocurrió que, al abandonar la región de la actual Tanzania, el camino que seguía se vio interrumpido de pronto por la inmensa mole del Kilimanjaro.

Convencido de que el macizo era el lugar más alto de la Tierra y que por esa razónNgai, su dios, había de vivir en su cumbre, Menelik decidió emprender la ascensión del monte en busca del apoyo de la divinidad, pues se encontraba enfermo y tenía el presentimiento de que su fin estaba próximo. Menelik convocó a sus más fieles y esforzados guerreros para que le acompañaran hasta las proximidades del cráter, hasta el lugar de las nieves perpetuas. Pero desde este punto continuó solo, llevando consigo sus más preciados tesoros. Cuando alcanzó la cima, Menelik cayó en brazos de Ngai.

El dios lo acogió amorosamente y lo llevó a un trono que había preparado especialmente para el animoso y emprendedor soberano. Y en el preciso momento en que se sentaba en él, Menelik recobró súbitamente su salud y su vigor… Dicen que Menelik reina allí todavía, mostrando su benevolencia hacia cualquiera que escale el Kilimanjaro en honor suyo. Pero su tesoro continúa siendo inviolable, enterrado profundamente en el hielo y bajo el ojo eternamente vigilante de Ngai.

Desde entonces y hasta nuestros días, todos los escaladores que se aventuran en el interior del cráter ven un solitario y extraño pináculo de hielo que se yergue, enigmático, en medio de restos de lava. Nadie sabe exactamente lo que es… Pero todo el mundo quiere creer que este mudo y gélido monumento no es otra cosa que aquel fabuloso trono ofrecido a Menelik y que sigue en pie, eternizado, con la vida que le diera una leyenda…

Monte Kilimanjaro en Africa Tanzania Descubrimiento Medidas

Monte Kilimanjaro en África
Tanzania Descubrimiento

El Kilimanjaro no es, en realidad, una montaña, sino una formación constituida por tres volcanes enlazados según un eje esteoeste y de 80 kilómetros de longitud. Cada uno de estos volcanes del Kilimanjaro, formados a lo largo de un período de millones de años, tiene su compleja historia, reveladoras todas ellas de diversos tipos de actividad volcánica.

Algunas secciones del macizo, por ejemplo, fueron producto de un brote relativamente tranquilo de lava; otras nacieron como consecuencia de erupciones más violentas, que arrojaron fragmentos cargados de gas, llamados piedra pómez, hacia lo alto de la atmósfera.

La primera noticia que de él se tuvo en Occidente procedía del misionero alemán Johannes Rebmann, quien, con Ludwig Krapf, descubrió el macizo en 1848. Sin embargo, su descripción, en la que hablaba de un pico alto, cubierto de nieve y… tan cerca del ecuador, fue acogida con escepticismo, incluso ridiculizada.

El más antiguo y más erosionado de estos volcanes, el llamado Shira, se ha reducido a ana especie de pliegue escasamente discernible en el extremo occidental del grupo de montañas.

ALGUNOS DATOS DEL VOLCÁN

Kilimanjaro
Volcán
3 Cimas:
Kibo 5895 m.
Shira:3962 m.
Mawenzi 5149 m.
Parque de 1700 Km2
Primera Ascensión: 1889 de la cima Kibo. Alemania Hans Meyer y Ludwing Purtscheller

El Mawenzi, que le sigue en antigüedad, se eleva 5.354 metros sobre el nivel del mar, en el extremo oriental del macizo; también éste carece de la forma tradicional de los volcanes, pues la suya está enmascarada por gigantescos acantilados negros y por unos agudos pináculos de roca, minas de la pared de un antiguo cráter que ha sido despojado de sus cenizas por siglos y siglos de constante erosión.

El Kibo, situado en el centro del macizo, es el más joven y más elevado pico del Kilimanjaro, alcanzando la altura de 5.895 metros. Aunque nunca ha entrado en erupción en los tiempos históricos, temblores de tierra de su entorno y los agujeros dentro del cráter, que despiden humo y gases calientes, indican que todavía hay actividad en las hondas y misteriosas profundidades de su cono.

Y a pesar de estar tan sólo a 320 kilómetros al sur del ecuador, el Kibo se halla cubierto por un espeso manto de hielo de unos 60 metros de espesor y que se extiende hasta 4.000 metros por debajo de la cumbre.

A unos 260 kilómetros tierra adentro, el Kilimanjaro constituye una inmensa barrera natural frente a los vientos monzónicos, cargados de humedad, que barren el este de África desde mediados de marzo hasta agosto. Los vientos que se dirigen de suroeste a oeste provocan fuertes lluvias en las bajas laderas de la vertiente sur y nieve y hielo en los puntos más altos. Pero, durante casi todos los demás meses del año, los vientos cálidos y secos del norte agostan la vertiente norte de este macizo africano.

La densidad de los centros habitados está estrechamente vinculada a la cantidad de lluvia que cae en la región y a las zonas de vegetación del macizo. La vertiente meridional está habitada por granjeros en el cinturón selvático que rodea el volcán, desde los 1.800 a los 3.000 metros sobre el nivel del mar.

En cambio, en las laderas septentrionales la población es más bien escasa: aquí la agricultura se limita al cultivo del piretro, una planta del género Chrysanthemum, que se utiliza en la producción de insecticidas para la exportación.

Los granjeros de las laderas meridionales pertenecen a varios grupos tribales, pero en su mayoría son chagas, miembros de una de las tribus de más elevado nivel de vida, mejor organizadas y más modernas de África. Loschagas, que emigraron a la falda de la montaña hace varios siglos, se encuentran hoy sólidamente enraizados en el lugar y su número es de unos 500.000 individuos.

En los suaves, húmedos y fertilísimos suelos volcánicos del Kilimanjaro, los chagascultivan una gran variedad de vegetales, que van desde el trigo, cebollas, ñames, algodón y mandioca, en las zonas más bajas, a los plátanos, café y Eleusine en las regiones altas.

La Eleusine, un producto regional, es un grano utilizado para hacer mbeke, la cerveza de los nativos, acompañamiento prácticamente esencial de todas las ceremonias y acontecimientos de este pueblo.

Para asegurarse un adecuado suministro de agua para sus cosechas, los chagas han construido un ingeniosísimo sistema de riego: mediante unos diques cuidadosamente planificados y proyectados para llevar el agua a grandes distancias, enlazan las zonas secas con los torrentes y ríos de montaña.

Los chagas creen que Ruwa, el dios del Kilimanjaro, les habla a través de las fuentes que brotan en las laderas de la colosal montaña y les proporcionan agua para sus campos. A lo largo del tiempo, estos hombres han desarrollado muchos ritos tradicionales relacionados con Ruwa.

Por ejemplo, entierran a sus muertos con la cara vuelta hacia el Kibo, y los niños, después de una granizada, que suele ser un fenómeno sumamente raro en este lugar, recogen puñados de granizo y se lo ponen sobre la cabeza —remedando la imagen del Kibo con la cima cubierta de nieve— para así poder crecer altos y fuertes lo mismo que el monte. Cuando dos personas se acercan una a otra en un camino, la que viene de una altura mayor debe saludar la primera porque procede de una dirección más favorable. Y cuando un joven de lava, debe mirar hacia el Kibo, fuente del agua fría, pues de lo contrario Ruwa arrojaría a su padre a la seca llanura de la base de la montaña.

En esta misma región viven también los masai, pertenecientes al grupo nilo-camita. Antiguamente temidos por las tribus sedentarias y agrícolas de origen bantú, con el tiempo han ido siendo expulsados de muchas tierras y empujados hacia las zonas esteparias de la frontera de Kenia. Hoy, estos masaison un pueblo típicamente ganadero y sus asentamientos muy representativos de su peculiar estilo de vida; en sus poblados hay un recinto central, el llamado kraal, destinado exclusivamente a albergar los animales, y rodeado por las cabañas, bajas y cubiertas de barro y de estiércol, en las que esos hombres viven.

Resulta sumamente curioso que ni los chagas ni los masai tengan un nombre con el que denominar al monte Kilimanjaro, y asimismo constituye un misterio el origen de la palabra con la que los occidentales lo conocen. Hay quien sugiere raíces semánticas del swahili, el principal idioma de las gentes de la costa oriental de África, y en este caso «Kilimanjaro» podría derivar de una expresión que significa «montañita», lo cual, ciertamente, es una interpretación un tanto desconcertante.

Otros pretenden que la voz «Kilimanjaro» se desarrolló a partir de palabras que significaban «montaña» y «agua» en el idioma de los masai. Mas lo cierto es que el Kilimanjaro se conoció en el mundo en la mitad del siglo XIX.

La primera noticia que de él se tuvo en Occidente procedía del misionero alemán Johannes Rebmann (imagen derecha) , quien, con Ludwig Krapf (imagen izq.),descubrió el macizo en 1848. Sin embargo, su descripción, en la que hablaba de un pico alto, cubierto de nieve y… tan cerca del ecuador, fue acogida con escepticismo, incluso ridiculizada.

No obstante, otros misioneros y exploradores, con base más científica y más dispuestos a creer en el informe, siguieron las huellas de Rebmann y Krapf y también comunicaron haber visto el mismo notable y sorprendente monte.

Algunos que trataron de escalar parte del volcán, se vieron obligados a volver atrás, bien por la dificultad del terreno, bien por la cerrada oposición de los nativos, que tomaron como una ofensa la intrusión de gentes extrañas en un lugar que ellos consideraban como sagrado.

El reverendo Charles New, un inglés, alcanzó la zona de nieve del Kibo en 1871, y dos años más tarde regresó con la esperanza de completar la ascensión; pero la expedición fue seriamente obstaculizada por los chagas, y New, sin haber logrado su propósito, murió (se dice que asesinado) en su viaje de regreso a la costa.

En 1887, el doctor Hans Meyer ascendió a 5.500 metros antes de quedar totalmente bloqueado, al parecer a causa de una pared impracticable del glaciar de hielo. Asistido por Ludwig Purtscheller, escalador profesional, Meyer volvió en 1889 con un buen equipo. Ambos escaladores avanzaron a través del cinturón de bosque con relativa comodidad, cruzaron .el herbazal, un extenso cinturón de brezos, y llegaron por fin a la barrera alpina desierta. Y aquí encontraron que esta región era una extensión árida, cubierta de arena volcánica, de fragmentos de piedra pómez y de trozos de lava solidificada lanzada por el volcán muchos años antes.

Meyer y Purtscheller (imagen abajo) acamparon, para pasar la noche, en una gruta que se abría en la vertiente oeste del Kibo y a la mañana siguiente iniciaron la escalada a través de una zona llena de cascotes volcánicos hasta alcanzar el glaciar que más tarde se llamaría deRatzel.

Con la ayuda de piolets siguieron hacia arriba, por una traicionera pared de hielo que se inclinaba con un ángulo de treinta y cinco grados. Ante ellos se abría, como una monstruosa boca, el cráter del Kibo, de más de dos kilómetros, de diámetro. Entonces los exploradores procedieron a la anotación de la presión atmosférica que imperaba en aquel elevado lugar y a calcular la altura de muchos picos.

Con emoción y alegría, Meyer izó la bandera alemana, pronunciando solemnemente, al hacerlo, las siguientes palabras: «En mi derecho, como primera persona que lo ha escalado, bautizo este desconocido pico con el nombre de monte Kaiser Guillermo, el pico más alto de toda África y tierra alemana.» Y ese monte Kaiser Guillermo de aquel entonces es actualmente el Pico de la Libertad.

Ver: La Leyenda del Kilimanjaro