Dia del Planeta Tierra Consejos Para Cuidar el Planeta, las 3R






LA SUPERVIVENCIA DE LA ESPECIE HUMANA Y LA GESTIÓN AMBIENTAL
La naturaleza está sometida a unos principios de funcionamiento que aseguran su permanencia. A no ser que acaezca una catástrofe natural o que las personas intervengan de alguna manera, los ecosistemas suelen mantenerse en su etapa climax.

Cuando acontece alguna alteración, los ecosistemas sufren regresiones. Muchos recursos de los ecosistemas son utilizados también por el ser humano; de hecho, casi todas las materias que necesitamos están en ellos. Y las personas las empleamos bien en estado natural o bien transformándolas en nuestras industrias. Es decir, dependemos completamente de la naturaleza. Y esto es así porque, en realidad, somos parte de ella.

Así, lo que le suceda a los ecosistemas termina afectando a la sociedad humana. So por ejemplo, extraemos algunos recursos naturales en exceso, sin darles tiempo a que se regeneren, descomponemos ecosistemas, interrumpimos su funcionamiento, antes o después no existirán dichos recursos en cantidad suficiente.

Por tanto, el futuro del ser humano está supeditado al futuro de la naturaleza. Hoy día existen recursos suficientes para mantener incluso a una especie tan abundante como la humana; lo importante es aprender a no derrochar esos recursos y a repartirlos adecuadamente.

La producción excesiva de desechos, basura y contaminaciones por parte de las personas puede terminar envenenándolo todo: desde los ecosistemas hasta nuestra propia civilización.

3R:reducir, reutilizar y reciclar

La reutilización de materiales es una alternativa que ya se maneja para evitar la sobreexplotación de recursos naturales

La recuperación de especies amenazadas permite rebajar el impacto negativo de la actividad humana en los ecosistemas.

La utilización de energías alternativas es otra vía para reducir las emisiones contaminantes a la atmósfera.

Soluciones desde la actuación humana: el desarrollo sostenible
Adoptar los hábitos de la época preindustrial no parece factible en la sociedad occidental actual. Sin embargo, no debemos caer en la desidia y seguir actuando como si la actividad humana no tuviese consecuencias negativas para el suelo que pisamos o el aire que respiramos.

Ahora que muchos de los problemas causados por las personas están comenzando, es cuando se deben poner más medios para solucionarlos e intentar convivir en paz con nuestro planeta.

En 1987, la Comisión Mundial del Medio Ambiente y del Desarrollo definió el desarrollo sostenible como «el desarrollo que satisface las necesidades de la generación presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades».

CONSEJOS PARA SALVAR EL PLANETA Y HACER EN CASA
Por Annie Leonard en el libro “La Historia de las Cosas”

1.Evite los productos que filtren tóxicos en la comida, en el cuerpo o en la casa. En caso de que no logre determinar si un producto contiene sustancias químicas peligrosas, comuníquese con el número de servicio al cliente que se encuentra en el  envase. Si no recibe una respuesta satisfactoria, no lo compre. En GoodGuide.com encontrará información sobre las sustancias tóxicas presentes en miles de productos específicos. Y si desea enterarse de las últimas novedades científicas sobre sustancias químicas tóxicas, consulte los invaluables recursos de Environmental Health News en http://www.environmentalhealthnews.org.


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He aquí algunos de los peores productos que conviene evitar:

• Las sartenes antiadherentes de teflón: la sustancia antiadherente es el politetrafluoroetileno. Cuando esta sustancia se calienta -como suele ocurrir con las sartenes-, libera gases tóxicos vinculados al cáncer, las insuficiencias orgánicas, el daño reproductivo y otros efectos nocivos para la salud.

• Los juguetes de pvc, las cortinas para ducha de pvc, la envoltura de alimentos de pvc, cualquier cosa que tenga pvc. El pvc es el plástico más peligroso en todas las etapas de su ciclo vital: la producción, el uso y el desecho. No lo deje entrar en su casa. Para aprender más sobre el pvc, visite http://www.besafenet.com/pvc/.

• Los colchones, las almohadas, los sofás u otros muebles tratados con éteres difenil polibromados (pbde), una sustancia supertóxica vinculada a la toxicidad hepática, tiroidea y del desarrollo neurológico. Si en la etiqueta dice “tratado con ignífugos” o algo similar, tenga cuidado. Para aprender más sobre retardantes de llama, puede visitar http://www.cleanproduction.org y http://www.greensciencepolicy.org.

La Green Guide sobre los pbde de la Coalición de Tóxicos de Washington [Washington Toxic Coalition] explica cómo evitar los retardantes de llama tóxicos en los productos de consumo y está disponible en http://www.watoxics.org/files/GreenProductGuide.pdf.

2. Reduzca sus desechos. A pesar de que la basura doméstica es ínfima en compa ración con el volumen de los residuos industriales, es obvio que conviene reducirla: es una tarea fácil, permite conservar recursos, y cada bolsa de basura que no va a parar a un relleno sanitario o (peor aun) que no se quema en un incinerador es un punto a favor del planeta. He aquí algunas formas de comenzar:

• Evite las botellas descartables, las bolsas de plástico, los vasos desechables de café, las latas: estos artículos, diseñados para usarse durante apenas unos segundos, son totalmente inútiles y fáciles de eliminar por completo con una mínima planificación previa. No se sienta mal si está en apuros y tiene que usarlos alguna vez, pero trate de que no se convierta en una regla.

• Compost o abono orgánico: coloque un cubo aparte en la cocina para los restos de comida y participe en programas municipales de compostaje o elabore compost en su casa. Es fácil, se evita que los materiales orgánicos acaben en los vertederos y rellenos sanitarios, se evita el mal olor en la bolsa de basura y se obtiene un excelente fertilizante natural (en reemplazo de los perjudiciales fertilizantes químicos) para la tierra del jardín o de las plantas interiores. En Internet hay muchas guías para elaborar compost en entornos rurales, suburbanos y urbanos.

3. Adopte alternativas orgánicas en lo referente a los alimentos, el jardín y los productos de limpieza. No permita que los pesticidas y los químicos tóxicos ingresen en su comida, en su jardín ni en su casa. Nunca olvide que los pesticidas fueron concebidos para matar: para eso están. Se los vincula a los más diversos problemas de salud, desde el cáncer hasta las disfunciones neurológicas y reproductivas. Y lo peor es que estas sustancias se acumulan cada vez más en nuestro medio ambiente y en nuestro organismo. Evite la lavandina y use limpiadores que no sean tóxicos

Los que tienen envases de lujo son caros, pero existen sustitutos baratos y accesibles que se preparan con ingredientes económicos como el vinagre, el bicarbonato y el jugo de limón. ¡Es muy fácil prepararlos!

4. Use menos energía: maneje menos, vuele menos, cuelgue la ropa en un tendedero, consiga una bicicleta, baje la calefacción y póngase un pulóver. Revise la casa en busca de fugas y arréglelas. Creo que no es necesario explicar por qué.

5. Desenchufe la tv: ¿por qué sentarse a mirar a una caja de mensajes rutilantes que nos adoctrinan durante horas en la cultura del consumo cuando hay tantas alternativas mucho más placenteras? Me di cuenta de esto hace unos años, cuando al terminar el tv Turnoff Week (un programa nacional en el que los niños se comprometen a aguantar sin mirar tv durante una semana), mi hija me dijo “¡Me divertí tanto esta semana! Me encantaría hacerlo siempre”. Y así lo hizo.

6. Invierta en la economía deseada. Cuando compre, cuando invierta dinero, cuando elija un banco, cuando contrate a alguien para que ayude con las tareas domésticas, cuando haga cualquier transacción monetaria, pregúntese si ese dinero que tanto le costó ganar está apoyando la economía que usted desea o la economía de la que quiere escapar. Algunas buenas opciones son los productos locales, los que tienen certificación sindical, los de comercio justo. A menudo la mejor opción es comprar productos de segunda mano,…o no comprar nada.

VARIACIONES EN EL CLIMA MUNDIAL: Las condiciones de temperatura y de precipitaciones favorables para los distintos tipos de cultivos y para los ecosistemas están en vías de migrar hacia latitudes y altitudes más elevadas, del orden de los 150 metros en altura o 200 kilómetros en latitud. Un país como Francia registra 1,1°C adicional por un recalentamiento global de 0,74°C.

El mundo acaba de experimentar siete años sucesivos de déficit de cereales. Regiones como Australia, California, el norte de China, Rajastán, la cuenca mediterránea o el nordeste brasileño tienen ya dificultades importantes, que afectan los cultivos de verano y las praderas.

Con 2°C de aumento de su temperatura, en comparación con la época preindustrial, un país como Uganda dejaría prácticamente de tener un clima propicio para el café, cultivo que le suministra dos tercios de sus divisas; los desastres biológicos afectarían desde un cuarto hasta la mitad de las especies en México, y también en Australia, el norte de China o el sur de África.

Con 2,5 °C adicionales hacia fines del presente siglo, alrededor de 2.500 a 3.000 millones de personas podrían resultar afectadas por la escasez de agua a partir de 2050. El deshielo de los glaciares del Himalaya amenazará a los agricultores de Asia continental, con caudales reducidos en verano y violentas crecidas de primavera.

Finalmente, la temperatura presentará picos más frecuentes, como la canícula europea de 2003, con las secuelas de más incendios y menor crecimiento vegetal; fenómenos a los cuales la agricultura orgánica, que utiliza suelos en mejor estado, ha demostrado ser menos vulnerable que la convencional. A la inversa, las técnicas que introdujo la “revolución verde”, en particular la irrigación, convergen con el recalentamiento para convertir en inexplotables algunas superficies; a consecuencia de la salinización perdemos el 8% de las tierras irrigadas cada año.

REDUCCIÓN BE LAS COSECHAS Con el deshielo y el aumento de la evaporación y, por lo tanto, de las precipitaciones, de aquí a 2100 los océanos podrían elevarse de 20 a 60 centímetros (sin tener en cuenta el flujo rápido de los glaciares groenlandeses y antárticos). Ahora bien, 250 millones de personas viven a menos de un metro de altura sobre el nivel del mar, y muchas tierras cultivables y megalópolis se encuentran en los litorales. Una elevación de medio metro inundaría 16.000 km2 en Bangladesh, 20.000 en Vietnam y 30.000 en Indonesia.

En un primer momento, el aumento de temperatura y de productividad vegetal en las regiones septentrionales podría compensar el déficit sufrido por las regiones secas o en vías de desaparición. Sin embargo, las irregularidades meteorológicas acentuadas perturbarán el crecimiento de las plantas.

Durante el verano de 2006 en Europa, la sucesión de dos meses cálidos y secos, y luego un mes de agosto relativamente frío provocó una reducción de las cosechas de verduras del 5% a 50%, según las especies.

En la última parte de este siglo la producción alimentaria vegetal podría decrecer globalmente. Para garantizar un equilibrio mundial aceptable, habría que duplicar por lo menos (e incluso quintuplicar, en ciertas regiones) los rendimientos agrícolas actuales, y cubrir el déficit asiático masivo con exportaciones latinoamericanas y africanas.

Fuente Consultada:
“La Historia de las Cosas” Por Annie Leonard
El Atlas del Medio Ambiente Le Monde Diplomatique





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