Historia de las Cirugías Cardíacas

Primeras Cirugias de la Historia Operaciones Quirurgicas

HISTORIA Y EVOLUCIÓN DE LAS PRIMERAS OPERACIONES QUIRURGICAS

La medicina, de un modo u otro, es una profesión casi tan antigua como el hombre mismo. En cuanto a la cirugía, que es la rama de la medicina que se ocupa particularmente del tratamiento manual de las lesiones y de las enfermedades, viene siendo practicada desde hace varios siglos, aunque sólo desde el diecinueve comienza a ser considerada como algo más que un aspecto inferior de la profesión médica. Los «físicos», con sus ensalmos y brebajes, fueron hombres importantes en la medicina primitiva.

Excavaciones realizadas en la antigua ciudad de Ur han sacado a luz varios cuchillos de bronce, que parecen haber sido instrumentos quirúrgicos. Los arqueólogos han descubierto varios cráneos pertenecientes a las edades de la piedra y del bronce, donde se pueden ver incisiones perfectamente redondas.

Estas incisiones fueron hechas en vida del paciente, pues hay prueba de su curación. Prácticas análogas se realizan todavía entre algunas tribus primitivas, para «aliviar» la epilepsia, la locura, etc.

Los griegos tuvieron grandes conocimientos quirúrgicos; los dos médicos más famosos fueron Esculapio e Hipócrates.

Los romanos también tuvieron sus cirujanos; el más notable fue Galeno (de origen griego). Muchos de sus trabajos estaban dedicados a las lesiones que se producían en las luchas de gladiadores. Galeno hacía distinciones entre el músculo, el nervio y el tendón y describió técnicas para ligar los tendones rotos.

Además, trató las enfermedades intestinales e hizo extirpaciones de amígdalas. Muchos de los supuestos instrumentos quirúrgicos encontrados en las ruinas de Pompeya eran de bronce, y algunos, de acero. Desgraciadamente, durante siglos la cirugía tuvo muy pocos progresos.

Hay referencias de varias operaciones para extirpaciones de excrecencias y de piedras o cálculos, pero muy pocos fueron los conocimientos acumulados.

Una de las primeras obras ilustradas sobre cirugía fue escrita por un árabe llamado Albucasis, que vivió desde el año 936 al 1013 de nuestra era. Habla acerca de los instrumentos, de operaciones para la extracción de cálculos (por ejemplo, en la vejiga) y sobre el tratamiento de las fracturas y dislocaciones.

A través de la Edad Media, los cirujanos adquirieron gran experiencia en las heridas de guerra y sus modos de tratarlas, pero no pudo desarrollarse un avance general de esta ciencia, porque estaba prohibida la disección de cadáveres.

De hecho, no pudieron perfeccionar sus conocimientos. Uno de los más grandes cirujanos de la época fue el francés Guy de Chauliat (1300-1367).

Su libro titulado Chirugia Magna llegó a significar un avance cuando se imprimió, por fin, en 1478.

Preconizaba el uso de bragueros para curar las hernias, aunque también desarrolló una técnica operatoria para tratar esta enfermedad. Se cree que fue Chauliat el primero en tratar las fracturas mediante métodos de tensión (esto es, usando grandes pesas suspendidas de cuerdas, para mantener el miembro extendido en correcta posición).

También a él se debió el método de colgar una cuerda a cierta altura sobre los pacientes, para que éstos, agarrándose a ella, pudieran moverse más fácilmente. Por otra parte, Chauliat insistió en la importancia que el conocimiento de la anatomía tiene para la cirugía.

La invención de la pólvora trajo consigo la producción de heridas más profundas y graves, lo que tuvo una gran influencia en la cirugía. Fueron aumentando los conocimientos acerca del cuerpo humano y de cómo había que tratar varios tipos de heridas.

El Renacimiento dio en Europa un nuevo impulso al estudio de la anatomía y, con él, al consiguiente desarrollo de la cirugía.

Ambroise Paré (1510-90) fue uno de los grandes cirujanos de este período. Estuvo en el ejército y realizó una gran labor entre los heridos. Ideó nuevos procedimientos para curar las heridas y también reemplazó la cauterización (es decir, la quemadura) por las ligazones (ataduras), para evitar la hemorragia. Asimismo, proyectó miembros artificiales.

Durante los siglos XVI, XVII y XVIII , los conocimientos anatómicos   aumentaron   enormemente.   William Harvey   demostró   cómo se realizaba el funcionamiento del corazón y la circulación de la sangre, y Malpighi constató cómo la sangre pasaba de las arterias a las venas, por medio de numerosos y diminutos vasos capilares. Dos importantes cirujanos del siglo xviii fueron William Cheselden y John Hunter.

Primeros Quirófanos Parecido a los de Hoy

El primero se hizo famoso por sus operaciones para la extracción de cálculos en la vejiga, aunque también fue cirujano general y profesor. John Hunter fue investigador, además de cirujano. Como consecuencia de ciertos experimentos realizados con un ciervo descubrió que, cuando se liga una arteria, otras pequeñas arterias pueden llegar a desarrollarse para desempeñar la función de la principal. El primer paciente humano a quien sometió a tal operación tenía un tumor en una arteria de la rodilla, estado que anteriormente requería una amputación. El resultado fue un completo éxito.

Contrariamente a todos estos progresos en el estudio de la anatomía y de la técnica quirúrgica, las operaciones estaban limitadas por las angustias y dolores que se causaban a los pacientes, puesto que por entonces no había anestesia. Los cirujanos no eran estimados por su habilidad, sino por su velocidad en realizar la operación, y los mejores fueron capaces de amputar una pierna en menos de un minuto.

En 1800, se fundó el Royal College of Surgeons (Real Colegio de Cirujanos) y la cirugía se elevó a un plano más alto dentro del campo de la medicina. Empezaron a funcionar los grandes hospitales y la enseñanza de la anatomía fue incrementándose.

En 1799, Humphrey Davy descubrió que el óxido nitroso (gas hilarante) podía aliviar el dolor, y sugirió su uso en odontología. Pasaron algunos años, sin embargo, antes que un dentista estadounidense, llamado Wells, lo usase para la primera extracción indolora (1844). Usado solo, el óxido nitroso no resulta muy apropiado, por lo que pronto fueron probados otros compuestos. El éter y el cloroformo se utilizaron ampliamente.

La primera operación con anestesia de éter fue realizada en América, en 1846, y en el mismo año Robert Listón llevó a cabo en Londres una amputación, en un paciente sometido al gas del éter. James Simpson, cirujano de Edimburgo y pro;ej;r de obstetricia, decidió que el éter no era aconsejable en dicha rama y buscó otra sustancia. La encontró en el cloroformo, que le proporcionó a él y a sus amigos un buen número de noches felices. Enfrentándose con la oposición religiosa, empezó a usar el cloroformo para ayudar a sus pacientes. La oposición, sin embargo, cesó cuando trató con éxito a la reina Victoria en el nacimiento del príncipe Leopoldo.

Desde estos simples comienzos, el estudio de los anestésicos fue desarrollándose hasta hoy, que se usa una gran cantidad de ellos. Los nuevos compuestos evitan, en general, los desagradables efectos posteriores y son menos peligrosos. Muchos pueden ser administrados mediante una simple inyección y relajan completamente todos los músculos.

Este hecho es muy importante, porque, de otro modo, las «contracciones musculares» del paciente dificultan la labor del cirujano. Las anestesias locales son ampliamente usadas en odontología y para algunas operaciones abdominales. La cocaína, y otras sustancias análogas, al ser inyectadas paralizan los nervios de la región. No puede sentirse dolor mientras los nervios estén así afectados.

La aparición de los anestésicos ofreció nuevas posibilidades para un gran número de operaciones difíciles, que requerían mucho tiempo para practicarlas.. Esto no constituyó, sin embargo, el final de los problemas del cirujano. Aproximadamente, la mitad de las operaciones terminaba de un modo fatal para el paciente. Toda operación torácica o abdominal significaba una muerte casi segura. Esto no era debido a una deficiente cirugía o falta de cuidado, sino a las infecciones subsecuentes a la herida.

Incluso a tan ilustres cirujanos como Robert Listón y James Syme, se les morían, por esta causa, muchos de sus pacientes. Las secuelas de las operaciones (gangrena, descomposición y pus) eran consideradas etapas obligadas de la curación.

Aunque algunos cirujanos griegos aconsejaron la conveniencia de lavarse las manos antes de intervenir a los pacientes, este aspecto fue olvidado y la mayoría de los médicos usaban la chaqueta manchada de sangre. Cuanto mayor fuera la cantidad de sangre de la chaqueta, mayor era la reputación del cirujano. Para superar las calamidades de la sepsia (infección producida por gérmenes) tenemos que llegar a Joseph Lister (1827-1912), un cirujano muy escrupuloso y eminente.

Desanimado por las vidas perdidas en los procesos postoperatorios, incluso de las más pequeñas intervenciones, se propuso averiguar la causa. Habiendo sido informado acerca de los trabajos de Pasteur sobre las fermentaciones, Lister dedujo que las heridas infectadas y la putrefacción eran debidas a los microbios existentes en el aire. Hoy sabemos que estaba en lo cierto.

Buscó algo con qué destruir los gérmenes y, durante un tiempo, usó preparaciones de ácido fénico. Trataba las heridas, los vendajes y todos los instrumentos con fenol para matar los gérmenes. Estos procedimientos antisépticos (contra los gérmenes) están reemplazados hoy por los sistemas asépticos (es decir, sin gérmenes), donde todas las cosas usadas en el campo operatorio se hallan esterilizadas (libres de gérmenes). De cualquier modo, fue a Lister a quien le cupo la honra de demostrar que la sepsia podía ser evitada.

El escenario quedaba ya preparado para posteriores avances en la cirugía y en la extensión del campo de las operaciones. Lister demostró el éxito de sus métodos y se desarrolló la cirugía conservadora (es decir, que cura los miembros en lugar de amputarlos) . Se pudo, entonces, abrir la cavidad corporal, incluso el cerebro, con pequeño riesgo, y continuaron apareciendo nuevas técnicas e instrumentales.

Las transfusiones de sangre y el descubrimiento de los antibióticos ayudaron al cirujano, y hoy pueden ser llevadas a cabo operaciones muy largas con bastante seguridad. Durante la segunda guerra mundial se han realizado avances espectaculares en el tratamiento de las heridas, principalmente debidos a los antibióticos y a la cirugía plástica.

Con todos los progresos de la anestesia y de las técnicas operatorias, el corazón seguía siendo intocable aún. Interrumpir la circulación de la sangre durante un minuto suponía un daño irreparable para el cerebro. Sin embargo, hace pocos años, se descubrió que, si se enfría el cuerpo por debajo de la temperatura normal, las necesidades de oxígeno disminuyen. Enfriando el cuerpo (hipotermia) por inmersión en agua helada o haciendo circular la sangre a través de uña máquina refrigeradora, se han realizado operaciones hasta de 45 minutos de duración. Ahora son posibles operaciones más largas, usando el corazón-pulmón artificial.

Esta máquina realiza la misión del corazón y de los pulmones, mientras aquél o alguna de las arterias principales están siendo intervenidas. El éxito de las operaciones a corazón abierto se debe al funcionamiento de estas máquinas.

Actualmente todas estas técnicas han sido superadas por la exponencial evolución tecno-informática del siglo XX, pero no hay dudas que la escalera al éxito de hoy, son aquellas grandes ideas y métodos con que se realizaron las primeras intervenciones quirúrgicas, las cuales, muchos de ellas no tuvieron finales felices, de todas maneras aquellos transplantes que parecían imposible, pudieron hacerse y abrir una gran esperanza de vida a millones de pacientes.

Fuente Consultada:
Revista TECNIRAMA N° 91 Enciclopedia de la Ciencia y la Tecnología -Historia de las Cirugías –

Ver: Historia de la Medicina

1-Medicina Primeras Civilizaciones

2-La Medicina en la Antiguedad

3-La Medicina en Grecia Antigua

4-La Medicina en Roma Antigua

5-La Medicina en la Edad Media

6-La Medica en el Renacimiento

7-La Medicina en la Época Colonial Americana

8-Los Microorganismos

9-Historia de las Cirugías

10-Historia de la Medicina

El Transplante de Organos Primer Transplante de Corazon

El Transplante de Organos Primer Transplante de Corazón -Barnard Christiaan-

El 17 de junio de 1950 se hizo historia en un hospital de Chicago, Estados Unidos, pues en esa fecha el doctor Richard H. Lawler efectuó allí con éxito el primer trasplante de un órgano humano. Se trató de un riñón y la paciente fue Ruth Tucker, de 49 años.

La donadora, cuyo tipo de sangre, edad y características físicas correspondían a las de Ruth, había fallecido minutos antes debido a un padecimiento crónico. Ruth Tucker murió cinco años después, de una trombosis coronaria. En la década siguiente, el 3 de diciembre de 1967, en el hospital Groote Schuur de Ciudad del Cabo, Sudáfrica, el doctor Christiaan Barnard realizó el primer trasplante de corazón humano.

Hoy día los trasplantes de riñón y de corazón son tan frecuentes, que rara vez llaman la atención fuera del lugar donde se realizan. Y han tenido tanto éxito que ya se reemplazan otros órganos, como el hígado, los pulmones, el páncreas y las córneas. Incluso hay trasplantes de médula ósea para combatir enfermedades como la leucemia, y recientemente se han efectuado injertos de tejido cerebral para tratar afecciones raras como el mal de Parkinson.

Extraer un órgano vivo de una persona e implantarlo en otra implica serias dificultades. La primera es la posibilidad de que la persona receptora rechace el órgano trasplantado. El sistema inmunológico del organismo ataca cualquier materia  ‘ajena” que entre en el torrente sanguíneo, lo mismo bacterias y virus que tejidos: los glóbulos blancos rodean los tejidos del órgano extraño e impiden que funcionen, así que éste muere.

Para impedir que eso suceda, los órganos trasplantados suelen obtenerse de donadores compatibles: personas que tienen el mismo tipo de tejidos que el paciente. Dichos órganos tienen propiedades químicas tan parecidas a las del receptor, que el sistema inmunológico de éste no los rechaza.

Los órganos donados deben ser de personas sanas y jóvenes, de preferencia. Los cirujanos a menudo piden a los familiares de personas recién fallecidas autorización para extraerles órganos con fines de trasplante altruista.

En mu(:h05 .países se lleva un registro en computadora de las personas que necesitan un trasplante, así como de las características de sus tejidos. Cuando muere una persona que había accedido a donar sus órganos, los datos de sus tejidos se transmiten sin tardanza a la computadora, que entonces localiza a un receptor adecuado.

El primer paso es extraer lo más pronto posible el órgano del donador fallecido, ya que después de 30 minutos se vuelve inservible. Los cirujanos sacan el órgano y bombean líquido en su interior para mantener abiertos los vasos sanguíneos y evitar que se formen coágulos. Luego meten el órgano en una bolsa de polietileno llena de hielo y se guarda en un refrigerador a 50C.

Mientras tanto, se hace contacto con el receptor seleccionado para informarle que acuda sin demora al hospital. El órgano del donador se debe trasplantar cuanto antes porque sólo sobrevivirá unas horas, aunque esté congelado. Un corazón se puede conservar de tres a cinco horas, un hígado hasta 10 y un riñón de 24 a 48 horas.

Una vez que el receptor está en el quirófano, los cirujanos le extirpan el órgano enfermo. Las operaciones de trasplante tardan varias horas; aun la más sencilla dura por lo menos cuatro.

Los trasplantes de córneas figuran entre los más sencillos, y su función es en esencia restaurar la vista. No suelen acarrear complicaciones pues las córneas carecen de vasos sanguíneos y, por lo tanto, no son rechazadas por el organismo. Además, es posible guardarlas durante más tiempo que otros tejidos y órganos en los bancos de ojos.

CÓMO SE REALIZA UN  TRASPLANTE DE CORAZÓN: Cuando se llega a contar con un corazón para trasplante, rápidamente se localiza al receptor adecuado y se le pide que acuda en seguida al hospital. Mientras tanto, una cuadrilla de helicópteros, ambulancias y patrullas se apresura a llevar el órgano donado al hospital. Es posible que el órgano sea transportado cientos de kilómetros, cruzando a veces fronteras internacionales, pero en la mayoría de los casos se procura que el receptor viva lo más cerca posible del donador.

Una vez que el paciente se halla preparado para el trasplante en el quirófano. el cirujano le abre el tórax y le liga los grandes vasos sanguíneos del corazón; la sangre se desvía entonces a una máquina especial que realiza las funciones del corazón y los pulmones.

Se extrae luego el corazón dañado y en su lugar se coloca el nuevo órgano, al cual se conectan las venas y arterias ligadas antes de que vuelva a bombearse la sangre. Por último, el cirujano sutura el tórax y el paciente es enviado a la sala de recuperación. (ver: Primer Transplante de Corazón)

Fuente Consultada: El Funcionamiento de la Mayoría de las Cosas de Readers Digest

Bebe Azul Vivien Thomas Vida y Obra Biografia El Carpintero Americano

Bebe Azul: Vivien Thomas Vida y Obra – Biografía

El carpintero estadounidense

Vivien Theodore Thomas Vivien Theodore Thomas  fue un técnico quirúrgico afro-americano que, en la década de los 40, desarrolló una técnica quirúrgica para tratar la tetralogía de Fallot.

Nació en New Iberia, cerca de Lago Providencia (Louisiana, Estados Unidos) el 29 de agosto de 1910. Su familia se trasladó posteriormente a Nashville (Tennessee), donde en la década de los 20, estudió en escuelas públicas, entre ellas, en la Pearl High School (conocida ahora como Pearl Cohn Magnet High School) en un sistema educativo marcado por la segregación racial. Trabajó como carpintero para financiarse sus estudios y en 1929 se matriculó como estudiante pre-médico en el Tennessee Agricultural and Industrial College.

La gran depresión, iniciada este año, le arrebató sus ahorros y le forzó a abandonar los estudios que había comenzado y a emplearse en 1930 como ayudante en el laboratorio de Alfred Blalock  en la Vanderbilt University (Nashville, Tennesse).

Sus habilidades como ayudante de cirugía y de investigador asociado (juntos investigaron las causas del choque hipovolémico que derivaría luego en el síndrome de aplastamiento), condujeron a Blalock a llevarlo consigo cuando se mudó a la John Hopkins University (Baltimore, Maryland) durante 1941. Fueron con él, su esposa Clara y su hijo. En 1943, Blalock comenzó a colaborar con la doctora Helen Taussig , que tenía una idea de cómo tratar el síndrome de los “bebés azules” (tetralogía de Fallot y otras cardiopatías congénitas).

La doctora Taussig también sufrió discriminación, en su caso de género, ya que si bien la John Hopkins University que admitía mujeres la aceptó; sólo la contrató como profesora titular cuando ya era reconocida internacionalmente y tras dieciséis años de desempeñar un puesto como mera instructora. Además, Taussig fue una adelantada en su tiempo pues apoyaba el ingreso de la gente de color a las facultades de medicina y al sistema de seguro social Medicare y el derecho al aborto. Ella sugería que un procedimiento adecuado para mejorar el síndrome de los “bebés azules” sería aumentar el flujo sanguíneo desde el corazón a los pulmones, lo que suponía el desarrollo de una técnica quirúrgica harto complicada y demandaba la creación de nuevos instrumentos médicos.

Thomas entendió su idea y, tras dos años de trabajo y de experimentos con 200 perros, desarrolló un procedimiento quirúrgico experimental satisfactorio. La primera perra operada, llamada Ana, es el único animal cuyo retrato cuelga de las paredes de la John Hopkins University. A fines de 1944, Blalock, asistido por Thomas, operó a la primera paciente, Eileen Saxon, que sólo sobrevivió dos meses. Sin embargo, el siguiente paciente, una niña de once años, recibió el alta hospitalaria a las tres semanas de ser intervenida.

Ambos casos y un tercero más, el de un niño de 6 años, fueron el núcleo de un artículo publicado por Blalock y Taussig en 1945 en el Journal of the American Medical Association (Blalock A, Taussig H. The surgical treatment of malformations of the heart in which there is pulmonary stenosis or pulmonary atresia. JAMA 1945; 128:189-202) en el que Vivien Thomas ni siquiera fue mencionado. Obviamente el procedimiento se conoce como de Blalock-Taussig. En un año, se realizaron más de 200 operaciones. (imagen: herramienta quirurgica creada por Vivien Thomas)

Mientras tanto, Thomas comenzó a formar a otros cirujanos en el procedimiento, pero su precariedad salarial le obligó a trabajar simultáneamente como camarero. Sin embargo, y tras negociar con Blalock, llegó a ser en 1946 el técnico mejor pagado de la John Hopkins University. En 1947, Thomas intentó reiniciar sus estudios de medicina pero, aunque se inscribió en la Morgan State University, al poco tiempo la realidad le hizo abandonar la idea. Blalock, que mantuvo una dualidad favorable-desfavorable respecto de la raza de Vivien Thomas en lo referido a reconocimientos internos e impedimentos externos, murió a los 65 años habiendo trabajado 34 de ellos con Thomas.

En 1975, la «John Kopkins University» reconoció la labor de Thomas con un doctorado honorario en leyes, ya que ciertas restricciones le imposibilitaron hacerlo en Medicina.

Thomas plasmó su vida en Partners of the Heart: Vivien Thomas and His Work with Alfred Blalock cuya última edición editada por University of Pennsylvania Press data de 1998 (foto 4). Falleció a los 75 años, el 26 de noviembre de 1985.

La “Johns Hopkins Medicine” ha creado la “Vivien Thomas Fund” con el fin de aumentar la diversidad en la John Hopkins University School of Medicine, rompiendo barreras económicas y raciales.

La vejez o tercera edad: problemas que sufrimos al envejecer Vivir

La vejez o tercera edad: los problemas que sufrimos al envejecer

A pesar de tratarse de una disciplina relativamente joven y de que todavía lucha porencontrar un lugar definitivo en las políticas sanitarias de muchos países, la gerontología ha conseguido reunir una gran cantidad de logros en favor de las personas de mayor edad.

De hecho, puede decirse que, aunque la vejez es un territorio muy diverso que afecta de modo distinto a cada individuo, la ciencia pudo definir 10 grandes líneas de actuación en las que ya se puede, y se debe, trabajar.

la vejez

La prestigiosa revista Journal of Gerontology publicó hace unos meses una monografía sobre la medicina y la edad que se convirtió en referencia mundial de esta disciplina.

De su lectura se desprenden esos 10 caminos a seguir en geriatría y gerontología que, más recientemente, fueron resumidos por el doctor John Morley de la Universidad de Saint Louis.

La definición de estos objetivos cumple un papel fundamental en el desarrollo futuro de la ciencia gerontológica.

Objetivos claros: A medida que la geriatría y la gerontología van cobrando prestigio en la comunidad médica y ganando puestos en la infraestructura clínica, se hace necesario establecer protocolos y objetivos claros sobre el objeto de investigación y de actuación de estas especialidades. Detectar los problema básicos de la población mayo puede ayudar en la tarea.

Este es el top 10 contra la vejez:

1. Deterioro cognitivo. “No ha’ duda —dice Morley— de que combatir el deterioro de las funciones cognitivas del anciano y los problemas de comportamiento que de él se derivan es una prioridad en geriatría.’ En la actualidad, el conocimiento sobre el desarrollo del Alzheimer está creciendo exponencialmente Fundamentalmente se ha avanzado en el diagnóstico de la enferme dad.

La posibilidad de estudiar h presencia de beta-amioide en el tejido epitelial de un paciente abre grandes esperanzas para la detección precoz del mal. Es sabido que este péptido, que cumple funciones neurotransmisoras, es también responsable de la formación de depósitos (placas amiloides) que producen deterioro neuronal grave.

Por otro lado, también mejoraron las técnicas de detección de síntomas prematuros. Por ejemplo, se sabe que algunas funciones motoras empiezan a deteriorarse mucho antes de la aparición de la enfermedad. Estar atento a estas señales mejora considerablemente la capacidad de diagnóstico.

En cuanto al tratamiento, se tI baja intensamente en el uso de inhibidores de la colinesterasa y moduladores del sistema glutamato/NMDA. Además, se descubre que el gingkobiloba, una plan con varias propiedades curativa ofrece potenciales beneficios para los que sufren el mal.

2. Depresión. Uno de los grandes caballos de batalla de la gerontología es que se reconozca la d presión entre los males que debe seguirse de manera sistemática e la población anciana. Este trastorno suele obviarse en los reconomientos iniciales, sobre todo en atención primaria, y es causante no solo de gran sufrimiento, sino de enfermedades subsidiarias como infarto.

3. Movilidad. La geriatría empieza a observar la movilidad cono una herramienta de diagnóstico que debe tenerse en cuenta. E deterioro en la velocidad de desplazamientos y reacciones del paciente es una señal de alarma de que si está produciendo un declive general. Por otro lado, si se logra mantener más tiempo la capacidad de caminar habitualmente, se experimenta una mejora considerable en otras funciones.

4. Nutrición. Entre los adultos mayores se producen cambios en los patrones nutricionales que, en algunas ocasiones, producen graves deterioros del estado físico. El descenso en la cantidad de comida ingerida y, sobre todo, la pérdida del hábito de “picar entre horas” generan una merma considerable en la cantidad de nutrientes. Algunas personas mayores terminan experimentando episodios de anorexia. En este sentido, se ha propuesto la llamada “hormona del apetito”, ghrelín, como una candidata a ser herramienta terapéutica habitual en los protocolos geriátricos occidentales.

5. Hormonas. Una de las consecuencias mejor conocidas del paso del tiempo, sobre todo en las mujeres, es el cambio en el patrón hormonal. En teoría, el aporte extra de determinadas hormonas podría ser una buena estrategia para combatir la vejez. Pero se sabe que algunas terapias sustitutivas producen severos efectos secundarios Los efectos de la inyección de moléculas como la progesterona o la testosterona siguen debatiéndose y su función en gerontología es una de las líneas de investigación más prometedoras.

6. Fragilidad. En los últimos años, la geriatría ha comenzado a fijarse en la fragilidad como un síndrome que se debe tener en cuenta, ya que es un importante precursor de la incapacidad funcional. E1 problema es que las causas de la fragilidad son demasiado numerosas incluyen desde deterioros cognitivos hasta diabetes o problemas vasculares. La intervención ante este mal s centra en dos frentes: prevenir mediante el ejercicio físico y detectar síntomas precoces, como el aumento de los episodios de caídas.

7. Corazón. Es el rey de la geriatría. Casi el 50 por ciento de las personas de avanzada edad muestran algún tipo de deterioro en sus funciones cardíacas por lo que la vigilancia del corazón y de la presion arterial es una rutina asimila en esta disciplina. La hipertensión geriátrica poco tiene que ver Don la de los adultos o jóvenes. El cuidado de los valores de presión arterial en personas mayores requiere de cálculos más sutiles y seguimientos más complejos. En esos pacientes es muy habitual la presencia de irregularidades en la presión (hiper o hipotensiones) características de este grupo.

8. Sistema inmune. El deterioro del sistema inmune con la edad e bien conocido. Una de las causa de este mal es la disminución de aporte proteínico de la dieta. Por eso, la actuación en este sentido mediante complementos nutricionales es eficaz. Pero, además, las personas mayores son más vulnera bies a la aparición de nuevas enfermedades infecciosas como el SARS o la fiebre del Nilo. Por eso, es necesario que existan unidades especializadas en geriatría en los programas de tratamiento de estos males

9. Vida a los años. Afortunada mente la frase “no se trata d agregar años a la vida, sino vida a los años” se ha convertido en un lema. Eso quiere decir que ha calado en la opinión pública una de las máximas de la geriatría: la medicina no busca la longevidad banal, sino la mejora de la calidad de vida de los adultos mayores.

10. Sistema sanitario. El último gran desafío de la geriatría consiste en dotarse de una infraestructura que permita alcanzar en todos los casos el sueño de los médicos que decidieron formarse en la especialidad: convertirse en parte fundamental del sistema sanitario y lograr generar programas de seguimiento de pacientes a largo plazo; igual que el pediatra y médico de familia acompañan al paciente durante muchos años de su vida.

ENFERMEDADES DE LA VEJEZ

Numerosas enfermedades se hacen más frecuentes o son típicas de las personas de más de sesenta años, y se las denomina enfermedades de la vejez. La rama de la Medicina que estudia y trata este tipo de enfermedades es la Geriatría.

1. Sistema osteo-artro-muscular: Las enfermedades reumáticas más comunes atacan a los ancianos, en especial, la artrosis y la artritis. Igualmente, la gota suele comenzar en el adulto joven, predispuesto genéticamente, y agravarse por la vida sedentaria y la obesidad. (40%)

2. Sistema circulatorio: Suelen ser frecuentes las arteriopatías periféricas seniles, las flebopatías, las várices, etcétera. También son comunes determinadas enfermedades hemorragicas, las anemias y la hipertensión arterial. (34%)

3. Visión y oído: Se producen modificaciones de la vista y el oído, como la sordera, las cataratas, el glaucoma y la atrofia de los nervios ópticos y auditivos. (30%)

4. Sistema respiratorio: Entre las enfermedades respiratorias comunes se cuenta el asma bronquial y diferentes alergias. Una de las causas más frecuentes de muerte súbita en la senectud es la embolia pulmonar, caracterizada por un cuadro repentino de disnea y cianosis. (18%)

5. Corazón: Las principales enfermedades cardíacas del anciano son las cardiópatas, como ta cardiopatía isquémica (insuficiencia coronaria), la endocarditis bacteriana (patología consistente en la implantación de microorganismos en las válvulas de! corazón) y la miopatia esclerótica (afecciones de la musculatura cardíaca).(15%)

6. Sistema digestivo: La disminución de la actividad física, las modificaciones del sistema digestivo, la reducción dei cambio energético y otros factores provocan, muchas veces, un estreñimiento intestinai y la predisposición a contraer afecciones como las úlceras o determinadas enfermedades infecciosas. En algunos casos, se producen fecaiomas, masas de heces compactas en el cotón o en el recto, más raramente en el íleon, que no son evacuadas con facilidad y que dan lugar a intensos dolores abdominales. (12%)

7. Sistema nervioso: El número de neuronas disminuye, como también el control sobre el tono y la coordinación muscular. Los ventrículos cerebrales se dilatan y se atrofian las circunvoluciones, con la consecuente disminución de ia atención y la memoria. Distintas enfermedades, como el mal de Alzheimer y el mal de Parkinson, se relacionan muchas veces con el envejecimiento. (12%)

8. Glándulas endocrinas: En ia ancianidad, alrededor de los sesenta años, el control de la diabetes puede mantenerse fácilmente con una dieta especial, pero produce complicaciones de larga duración como alteraciones a largo plazo. (9%)

9. Sistema génito-urinario: La función renal disminuye por ta pérdida de nefrones y se producen alteraciones del equilibrio ácido-base. La hipertrofia prostética es una enfermedad típica del anciano. Comienza con un aumento dei tamaño glandular alrededor de los 60 años, con síntomas que pueden pasar inadvertidos, como necesidad continua de orinar o ia disminución en la fuerza de expulsión de la orina, con frecuente infección de las vias urinarias. (9%)

10. Otras enfermedades: Se incluyen determinadas enfermedades infecciosas y parasitarias que pueden atacar con mayor facilidad a los ancianos, asi como algunas metabóücas no asociadas a determinados órganos. (5.5%)

LA NUEVA TERCERA EDAD EUROPEA

LA NUEVA TERCERA EDAD EUROPEA

Las personas mayores ya son un grupo demográfico suficientemente importante para que sociólogos, políticos y empresarios lo tengan muy en cuenta.

Nadie lo duda: el aumento de la longevidad ha sido una de las mejores noticias del siglo XX. Pero, en los países desarrollados, esta agradable nueva lleva consigo un efecto indeseado: junto con el aumento de la esperanza de vida se experimenta un creciente descenso de la natalidad. Como consecuencia de eso, la sociedad envejece. En el año 1950 en el mundo había 200 millones de personas mayores de 60 años. En 1970 se alcanzó la cifra de 307 millones yen 2000 se superaron los 580 millones. El número de miembros de la llamada “tercera edad” aumenta veinte puntos porcentuales más que el crecimiento de la población. Nos encontramos, así, en la generación de la historia con mayor proporción de personas mayores. ¿Es también la que más respeto les concede?

Un enredo burocrático

Lamentablemente, todo parece indicar que no. Según el especialista en bioética español José García Férez, “la pérdida de importancia y relevancia social de los mayores ha propiciado lo que en la actualidad se denomina técnicamente etaísmo”.

Se trata de un conjunto de valores o actitudes que vienen a marginar en todos los órdenes de la vida al anciano y a producir un deterioro de la estima social. El culto a la juventud, a la velocidad, la actualidad, el descrédito de la

madurez, la pérdida de valores tradicionales, los cambios de hábitos culturales, la desintegración de la familia, la obsesión por la salud y la forma física… son fenómenos que, directa o indirectamente, vienen a relegar la función de los ancianos a un segundo término.

Es por eso por lo que García Pérez reclama que se constituya una “ética gerontológica adaptada al momento presente”.

Cuando vivimos en la flor de nuestra juventud o disfrutamos de las mieles de una adultez serena y madura no reparamos en la cantidad de problemas técnicos, administrativos y sociales a los que se enfrenta una persona mayor.

El ingreso voluntario o involuntario en una residencia geriátrica, la realización de un testamento vital, la organización de las directrices anticipadas sobre el patrimonio o la familia, la designación de un tutor legal en caso de incapacidad, la subrogación de decisiones, la pérdida de la intimidad, la exclusión laboral, el uso del sistema sanitario, la pensión…, envejecer puede convertirse en una pesada carga burocrática y casi ninguna sociedad está preparada para facilitar la tarea a los millones de ciudadanos que deben realizarla.

Pero, por otro lado, el triunfo de la vejez sobre la enfermedad gracias a los últimos avances médicos ha favorecido el florecimiento de una nueva masa social compuesta por personas mayores sanas, vigorosas, deseosas de participar en la actividad social, conscientes de su peso político, consumidoras y reivindicativas.

Nuevo grupo de presión

Según la mayoría de los expertos, los agentes sociales no terminaron de reaccionar correctamente ante el surgimiento de este nuevo grupo de población. Los políticos intuyen que en él existe un interesante depósito de votos, pero no saben cómo explotarlo. La nueva tercera edad ha empezado a organizarse de manera espontánea a la espera de que alguien repare en su importancia.

Como consumidores, los ciudadanos maduros han encontrado un lugar, por lo menos en los países más desarrollados. Revistas, productos cosméticos, viajes, ocio, inmobiliarias.., no pocos sectores han decidido dedicarse a cautivar a los mayores de 65 años.

Con eso, según los expertos en marketing, se ha producido una curiosa competencia entre el culto a la figura joven y el deseo de no incomodar a la madura. ¿Será esta competencia el motor de un nuevo cambio social que estimule un mayor respeto hacia el papel de los abuelos en la sociedad?

No es posible saberlo. Lo que se pueden hacer los especialistas en detectar si se han producido cambios en la percepción de la vejez a lo largo de los últimos años. En este sentido resulta revelador el informe elaborado por el profesor de la Universidad de Sheffield Alan Walker bajo el título Actitudes hacia el envejecimiento de la población en Europa.

Se trataba de una comparación de los euro-barómetros sucesivos entre 1992 y 2000, sobre todo en las preguntas que se refieren al futuro y presente de las personas mayores.

En dicho informe se detectan importantes diferencias de criterio entre los europeos de hoy y los de hace 12 años respecto a la ancianidad. Por ejemplo, se ha experimentado un creciente pesimismo ante la posibilidad de que no se mantenga el sistema actual de pensiones.

Si en 1992 sólo los griegos y los portugueses consideraban que las pensiones futuras serían más bajas que las actuales, en 1999 ya no quedaba ningún país optimista al respecto. Por otro lado, en casi todos los países aumentó el número de personas que consideran que sería bueno retrasar la edad mínima de jubilación.

De estos datos se desprende que ha habido un aumento de la incertidumbre sobre el futuro del sistema social de apoyo al jubilado, aunque muchos consideran más que nunca que una persona de 70 años está perfectamente capacitada para seguir manteniéndose con su propio trabajo sin necesidad de jubilarse.

Contra la discriminación

En este mismo período, los europeos también tomaron conciencia sobre otro tema que afecta a los adultos mayores: la discriminación por cuestión de edad, un asunto que no es exclusivo de Europa.

En 1992 dos de cada tres europeos pensaban que era necesaria una legislación específica para luchar contra esta forma de discriminación, sobre todo en el ambiente laboral. En 1999 la proporción subió a tres de cada cuatro.

A pesar de eso, los datos demuestran que los problemas sociales derivados de la edad no están demasiado presentes en la mente de los ciudadanos de Europa. Un porcentaje muy elevado de encuestados tanto en 1992 como en los años posteriores reconoció no haberse planteado todavía” qué iba a sentir cuando se jubilara.

La jubilación no es un tema prioritario para los jóvenes y adultos maduros. Aún así, la mayoría de los europeos es partidaria de una jubilación flexible y de que se impulsen medidas de envejecimiento activo, como empleos de asesoría para personas mayores o trabajos de voluntariado para jubilados.

En cuanto a la atención de los mayores, los datos demuestran que el ingreso en una residencia geriátrica es considerada la «peor” opción en la mayoría de los países. En los países nórdicos, la atención residencial cuenta con más apoyo que en los países del sur.

En toda Europa, sin embargo, parece existir consenso a la hora de declarar quién debe hacerse solidario de la atención de los mayores: sin duda, la familia. Aunque, como es sabido, una cosa es la intención y otra que realmente se predique con el ejemplo.

EJERCICIOS PARA ESTIMULAR EL CEREBRO:

De la misma manera que la actividad física nos ayuda a mantener un cuerpo joven y atlético, la actividad cerebral se puede mejorar haciendo diariamente determinados ejercicios, obteniéndose muy buenos resultados. Hay muchos software online en internet para practicar y agilizar nuestra concentración y memoria.

Se hizo un estudio con personas de 65 años y mas, donde luego de 10 sesiones un 26% de los experimentados mejoraron su rendimiento cerebral, según una serie de exámenes realizados, un 87% pudo procesar más rápidamente la información, y un 74% mostró mayor habilidad para resolver determinados problemas.

Algunos programas promueven los rompecabezas y los juegos que ponen a prueba las capacidades verbales, matemáticas, visuales o espaciales.

Otros, como los ejercicios «neuróbicos» creados por Lawrence Katz, escritor y científico que enseña en Duke University, ofrecen nuevas formas de hacer actividades rutinarias, como escribir con la mano que no domina a fin de estimular el cerebro.

Respecto al riesgo de contraer el Mal de Alzheimer, un estudio con 800 personas (religiosos) de más de 65 años demostró que realizando actividades estimulantes como leer, jugar, pasear, visitar muestras y museos, reducía tal riesgo.

En mayores de 75 años toda actividad de las antes mencionadas, mas algunas como la música, el baile, juegos de mesa, disminuyen el riegos de caer en la demencia.

En resumen podemos decir hoy que cualquier actividad intelectual adicional es sumamente beneficiosa para el cerebro, todo cambio en su rutina es buena, trate por ejemplo de hacer los paseos y mandados diarios por distintos caminos, relacionece con gente que no conoce , comparta actividades, lea a diario, propóngase metas u objetivos a corto plazo y por supuesto no deje de la lado la actividad física.

Fuente Consultada: La Ciencia de la Longevidad – Serie Documentos – Revista Muy Interesante

La Enfermedad de Vaca Loca en el Ganado Bovino

La Enfermedad de Vaca Loca

ANIMAL VACA ENFERMALa ganadería comprende las diversas actividades (alimentación, selección, reproducción e higiene) que se desarrollan en la cría de animales, con el fin de obtener determinados productos principalmente destinados a su consumo por el ser humano.

La ganadería constituye para la mayoría de los países una actividad fundamental. Con la cría de ganado, el ser humano obtiene productos esenciales en la cadena alimentaria, como carnes, huevos, leche y todos sus derivados. El ganado puede ser usado como medio de transporte, ya sea de carga o de tracción; incluso en algunos países, como la India, para trabajos forestales.

Se crían animales para extraerles sus lanas y pieles que luego serán utilizadas por las industrias textiles, peleteras y de calzado. Muchos bienes fabricados por el hombre usan como materia prima productos animales: los cosméticos, los sueros, algunas medicinas, abonos, bisutería, etc. La equitación y la lidia de toros son actividades con muchísima demanda en ciertos grupos sociales de determinados países. Algunas especies domésticas se criar como animales de compañía o para distintos servicios, como en el caso de los perros, los cuales se utilizan para pastoreo, caza y como apoyo en determinadas acciones de la policía, el ejército y los bomberos.

En los países desarrollados, la producción de animales, generalmente, forma parte de las explotaciones agrícolas, en estrecha unión con los restantes componentes de la explotación (producción forrajera, instalaciones, mano de obra, etc.). En la mayoría de los casos, la ganadería tiene como objeto la transformación de productos vegetales, o subproductos industriales, en productos animales: los animales se dividen en los que pueden consumir vegetales celulósicos espontáneos o cultivados gracias a los microorganismos que se encuentran en su conducto digestivo (caballos, rumiantes, conejos) y los que sólo consumen alimentos con un porcentaje más reducido de materias celulósicas, como el grano (cerdo y aves de corral).

En algunos países, la ganadería evoluciona cada vez más hacia formas industriales. Aunque esta última tendencia se manifiesta en casi todas las especies, se ha llegado a comprender que las estructuras artesanales de producción, del tipo de la explotación familiar, pueden resultar tan eficaces como las estructuras industriales, a condición de que estén bien dirigidas y que se sitúen en un entorno muy estructurado en lo que concierne especialmente a aprovisionamiento y desarrollo (cooperativas, grupos de productores, etc.).

El mal de las «vacas locas»

Desde mediados de la década de los ochenta del siglo XX, el territorio europeo es escenario de una catástrofe de dimensiones aún por definir, que afecta sobre todo al ganado vacuno. La encefalopatía espongiforme bovina (EEB) se ha propagado vertiginosamente. En Inglaterra, país más afectado, se han tenido que sacrificar decenas de miles de cabezas. España, Francia y Alemania han dado ya la voz de alarma al detectar nuevos casos en sus territorios. La mayor gravedad radica en que es una enfermedad transmisible al hombre a través de la ingestión de tejidos infectados (óseos o carnicos). En la Unión Europea se está manifestando una situación de creciente preocupación al confirmarse la aparición de casos de la variante humana de la encefalopatía espongiforme bovina, la enfermedad de Creutzfeld-Jacob.

El fenómeno neurodegenerativo denominado, en una acepción general, como encefalopatías espongiformes transmisibles es conocido desde hace tiempo. El nombre proviene de las observaciones al microscopio que permiten ver el cerebro infectado lleno de poros, como si fuera una esponja. Estas enfermedades provocan un fallo en el control motor, seguido, en general, por demencia, a veces por parálisis y, finalmente, la muerte. La referencia más temprana se tiene en 1732, cuando se describieron los síntomas en ovejas.

En esta especie animal y en la cabra, la encefalopatía se denomina scrapie o tembladera, pero no fue hasta dos siglos más tarde, en 1938, cuando se demostró que era una enfermedad transmisible. Existen enfermedades neurodegenerativas similares en diversas especies animales, tales como ciervo, alce, visón, felinos y bovinos. En este último caso recibe el nombre de encefalopatía esoongiforme bovina (EEB). En humanos, la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob fue ‘dentificada en 1920, aunque no se asoció al scrapie hasta 1950.

¿ Cómo se transmite la encefalopatía espogiforme bovina?

El periodo de incubación es variable, en general, entre tres y cinco años, aunque Puede ser superior. La vaca cuando enferma, parece nerviosa, pierde peso, tiene dificultades para andar y la producción de leche desciende. La procedencia de la enfermedad en las reses es todavía objeto de debate. Parece ser que la forma bovina tiene su origen en el scrapie de las ovejas. Estudios epidemiológicos indican que son fuente de contaminación ha sido la utilización de carcasas de animales contaminaos (vacas y ovejas) para fabricar piensos para el ganado vacuno. Se cree que la enfermedad ha derivado de la inclusión de material bovino contaminado en la fabricación de los piensos, que se produjo entre 1978 y 1980.

El rápido incremento de los enfermedad a mediados de los noventa (850 casos por semana en 1994) se debe probablemente a la inclusión de animales enfermos, no diagnosticados como tales, la fabricación de piensos para consumo bovino. Esta práctica se prohibió en julio 1988 en el Reino Unido pero la materia prima siguió exportándose. La mayor parte de los casos descritos en países europeos tiene su origen en animales exportados Reino Unido o alimentados con harina de dicha procedencia.

En estos momentos, la incidencia de la EE. UU. en el conjunto de la Unión Europea está disminuyendo. En el Reino Unido se ha producido un descenso del 40 en el número de casos descritos en el 2000 respecto a 1999 (1.136 casos), val• que debe compararse con los 36.000 casos descritos en 1992, el año de mayor incidencia. La medida comunitaria que obliga desde el 1 de enero del 2001 a la realización de un test post mortem para descartar el mal en todos los bovinos de m de 30 meses que vayan a entrar en la cadena alimentaria, producirá, sin duda, u aumento del número de animales enfermos detectados. Con todo, los casos positivos corresponden, cada vez más, a animales de mayor edad, lo cual es un buen síntoma, ya que puede presuponerse que la mayoría han nacido, y probablemente si han sido infectados, antes de la crisis de marzo de 1996 (cuando se detectó nueva variante de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob en la especie humana, as ciada al consumo de carne de reses afectadas>. Debido a que el periodo de incubación en las vacas es de 3-5 años, con cierta variación, la eficacia de las medida adoptadas sólo podrá ser valorada totalmente en los años 2004-2005.

Medidas para controlar el mal de las «vacas locas» en la Unión Europea

Los expertos afirman que la enfermedad puede erradicarse con la normativa en vigencia pero que para ello resulta imprescindible que los países extremen el celo para garantizar los controles del ganado y la exclusión de las harinas de origen animal en su alimentación. La medidas adoptadas por la Unión Europea para frenar la expansión d la epidemia son:

— En julio de 1994 se prohibió el uso de harinas de carnes y huesos de mamíferos para la fabricación de alimentos para rumiantes. La prohibición se convirtió en total (para todo el ganado) a partir del 1 de enero del 2001.

— Se introdujeron medidas más eficaces para tratar los despojos de animal contaminados, con el fin de reducir la capacidad infecciosa al mínimo (a partir de abril de 1997).

— Se adoptaron medidas de vigilancia activa para la detección, control y erradicación de la EEB a partir de mayo de 1998, que se complementaron a partir del. de enero del 2001 con la obligatoriedad de analizar todas las reses de más de meses de edad antes de su introducción en el mercado para consumo human

— Se obligó a la eliminación de los restos animales considerados de riesgo dula espinal, cerebro, ojos y amígdalas) de ternera, oveja y cabra en toda la a partir de octubre del 2000, a los que se añadió el intestino a partir de diciembre del mismo año. Dichos restos no pueden ser usados para el consumo de humanos ni para el de animales. Precisamente, se ha comprobado que las partes señaladas, las cuales habían sido ya descartadas en varios países miembros con anterioridad, son responsables de la infección en un 95% de los casos. Sin embargo, el desbloqueo a las propuestas de la Comisión Europea en algunos países no se ha producido hasta muy recientemente, tras la aparición de casos de EEB en países como Alemania y España.

— Se prohibió el uso de animales no aptos para el consumo humano en la fabricación de piensos a partir de marzo de 2001.

Aparte de éstas, algunos países, especialmente aquellos que tienen una mayor incidencia de la enfermedad, han adoptado otras medidas específicas. Es de destacar que todas las decisiones comunitarias sobre este tema están basadas en la evaluación y asesoramiento científico y se revisan de forma continua para actualizarlas en función de la nueva información científica. Por su parte, la Comisión Europea realiza inspecciones en los países miembros para verificar la correcta aplicación de las normas.

En definitiva, las medidas adoptadas han consistido en eliminar de la cadena alimentaria (humana y animal> todas las partes del ganado susceptibles de ser vehículos de alto riesgo de contaminación, es decir, médula espinal, cerebro, ojos, amígdalas e intestinos. Se consideran tejidos con un cierto riesgo de infección las vísceras (riñones, hígado, pulmón, páncreas, nódulos linfáticos y placenta).

El comité de científicos de la Comisión Europea ha valorado la inclusión de los chuletones, ya que en principio pueden ser considerados alimentos de riesgo, si no han sido bien cortados, por su cercanía a la espina dorsal. Los bistés se consideran seguros, aunque se puede incrementar la seguridad si se eliminan los nervios y el tejido linfático de la carne. La leche y sus derivados, el sebo y la gelatina son considerados seguros. Entre los materiales no alimentarios susceptibles de suponer algún limitado riesgo de transmisión, están las vacunas (humanas y veterinarias) y los cosméticos preparados con material bovino.

Fuente Consultada: Gran Enciclopedia Universal (Espasa Calpe)

La Sangre Humana y Los grupos sanguineos Historia del Descubrimiento

La Sangre Humana y Los grupos sanguineos

el inmunólogo austríaco Karl Landsteiner

El descubrimiento de los grupos sanguíneos  

Cerca de tres siglos después di que William Harvey explicara la circulación de la sangre, el inmunólogo austríaco Karl Landsteiner (foto)  se dio cuenta de que no toda la sangre era igual.

Landsteiner, que aprendió patología realizando más de cuatro mil autopsias durante los diez años que estuvo en el Instituto Patológico de Viena, descubrió en 1900 que la sangre extraída de una persona a menudo se aglutinaba o coagulaba cuando se mezclaba con las células sanguíneas de otra.

Al año siguiente, demostró que la coagulación era causada por los distintos anticuerpos contenidos en la sangre.

Estos eran característicos de los diferentes grupos sanguíneos, que Landsteiner denominó A, B y O (más tarde añadió el AB). Su hallazgo rescató a la cirugía de la barbarie de las extracciones de sangre al azar, seguida a veces de letales transfusiones. Los cirujanos utilizaban sangre de todo tipo (de animales, e incluso leche) para las transfusiones, sin saber si las intervenciones salvarían o matarían al paciente.

Unos cuarenta años después, Landsteiner identificó el factor Rhesus en la sangre humana (antes hallado en el mono Rhesus), un avance que permitió a la medicina moderna buscar nuevos caminos para evitar la muerte de los embriones afectados por la falta del factor RH de sus madres.

El descubrimiento de Landsteiner tuvo poco eco hasta la Primera Guerra Mundial, cuando la carnicería general que se cernía sobre Europa creó una desesperada necesidad de sangre. Los masivos manejos de sangre de los años de la guerra se realizaron siguiendo el esquema de grupos sanguineos que él confeccionó , abriendo así el camino a los modernos bancos de sangre.

Ver aqui: La Sangre

Fuente Consultada: El Gran Libro del Siglo 20 (Clarín)

Gripe Asiatica Virus e Historia de la Epidemia

GRIPE ASIATICA
Virus e Historia de la Epidemia

Introducción: Epidemias muy similares a la gripe han ido apareciendo a lo largo de la historia de la humanidad. Así, en el año 412 a.C. Hipócrates describió una enfermedad respiratoria que persistía por varias semanas y después desaparecía. Tucídides describió asimismo una importante peste en Atenas, entre los años 430-427 a.C., que probablemente pudo ser debida a infección por virus influenza. Más recientemente aparecen tres grandes pandemias durante el siglo XX, aunque hubo otras a las que en principio se les asignó como tales, en 1947 y 1977.

La de 1918- 1920, denominada gripe española, provocó más muertos en unos meses (20 millones) que la propia 1ª Guerra Mundial durante los años que duró, y con la que coincidió en parte; la de 1957, llamada también gripe asiática y la que se le bautizó como gripe Hong-Kong, y que apareció en 1968. Desde entonces ninguna otra pandemia se ha descrito asta el momento, aunque si numerosos brotes y epidemias, provocadas fundamentalmente por virus influenza A y en menor medida por virus influenza B.

Pandemia de 1957: Se originó en China en febrero de 1957 y en pocos meses se expandió por el continente asiático, de ahí su denominación de gripe asiática con la que se conoció esta pandemia. Rápidamente la epidemia se extendió a otros continentes, presumiblemente vehiculada por el tráfico marítimo, siendo las ciudades portuarias las primeras en sufrir los efectos de la infección, afectando de forma muy especial a niños, escolares, adolescentes y adultos jóvenes, coincidentes por el efecto agravatorio de reunir al comienzo de la etapa escolar, en los meses de septiembre y octubre, principalmente a la población mencionada. También en este caso pudo observarse una segunda ola epidémica.

A finales de 1957 y principio de 1958, observándose en algunos países una mayor actividad de esta segunda ola de actividad gripal.

El curso de la enfermedad puede considerarse el habitual para la gripe, siendo las neumonías bacterianas secundarias, las responsables del mayor número de muertes asociadas a la gripe, observadas principalmente entre los muy jóvenes y los muy mayores. En su conjunto las muertes estimadas se situarían alrededor del millón de personas siendo la diferencia en este sentido sustancial con la anterior pandemia, a pesar de haberse observado la misma morbilidad, es decir, afectación del 50% de la población y presentación de manifestaciones clínicas en el 25%.

El virus responsable de esta pandemia presenta las características atribuibles en principio a este tipo de difusión, es decir, la aparición de un subtipo diferente en su composición antigénica, tanto en la hemaglutinina como en la neuraminidasa, no proviniendo de ningún subtipo anteriormente identificado, sino de un reagrupamiento de genes entre virus gripales humanos y procedentes de distintas especies de aves, proceso que probablemente tuvo como soporte biológico a los cerdos, población animal altamente susceptible a la infección por virus gripales.

En definitiva, la aparición de un nuevo subtipo con estructura antigénica distinta a los anteriores (H2N2) se encontró con una gran facilidad para su difusión, habida cuenta que la mayoría de la población no presentaba inmunidad frente a esta nueva variante, aunque la baja afectación de las poblaciones ancianas sugiere la posibilidad de que estos se infectaran años atrás con un subtipo relacionado con el de 1957, confirmándose por la presencia de anticuerpos específicos frente a H2 (sería el responsable de la pandemia 1898-1901) por lo que la gente anteriormente infectada había adquirido protección suficiente como para resistir el proceso infeccioso de la gripe asiática.

Este fenómeno plantea otra cuestión referida a la gripe: ¿Son los subtipos virales capaces de reaparecer cuando la inmunidad global de la población desciende hasta un cierto límite? Y si es así ¿Dónde permanece el virus en los periodos interpandémicos?

Fuente Consultada: http://www.infogripe.com (Trabajo Enviado Por Hernán P. Justiviano)

Que es la gripe? Virus Infeccion de Vias Respiratorias Por Un Virus

Que Es La Gripe? Virus Infección de Vías Respiratorias Por Un Virus

influenza

La gripe es una enfermedad producida por un virus (llamado influenza en el mundo científico). Este virus es capaz cambiar año a año, lo cual hace que al organismo le resulte muy difícil establecer una defensa eficaz contra el mismo.

Cuando se padece gripe, la sintomatología es muy evidente: se verifica una súbita aparición de fiebre de breve duración (entre tres y cinco días), acompañada por secreción nasal abundante, inflamaciones de garganta y tráquea, dolor de cabeza y un típico dolorimiento articular y muscular.

La gripe es una infección, contagiosa, de las vías respiratorias causada por un virus, que daña la mucosa de las vías respiratorias y que permite a agentes patógenos penetrar en nuestros cuerpos, provocando fiebre, dolores de cabeza y de las articulaciones y una fuerte tos que dura varias semanas. Como el sistema inmunológico se debilita con ella, a la gripe le pueden seguir otras infecciones.

Al ser contagiosa, la gripe puede convertirse en un gran peligro, dando lugar a epidemias que se extienden a numerosos países o que atacan a muchos de los individuos de una localidad o región. Viva está aún en el recuerdo de la humanidad la epidemia de marzo de 1918 a febrero de 1919, denominada, injustificadamente, «gripe española», en la que murieron más de veinte millones de personas.

Si bien esta enfermedad constituye cada año una molesta invasión, hubo tiempos en que la misma se erigió como una verdadera pesadilla para médicos y pacientes. Fue en 1918 cuando una verdadera epidemia produjo los índices de mortalidad más elevados de la historia de este mal, provocando la muerte de quince millones de personas, en su mayoría niños y adolescentes. (ver Gripe Española)

Al igual que otras enfermedades que afectan a los humanos, la gripe es un producto del contacto que mantenemos, a través de la ganadería, con animales domésticos: la gripe nos llegó de los cerdos, el sarampión y la tuberculosis de las vacas y la viruela probablemente de los camellos.

De hecho, como el virus que provoca la gripe se mezcla a menudo con los virus de la gripe animal, surgen nuevas variaciones para las que no disponemos de vacunas, siendo, por consiguiente, preciso desarrollar constantemente nuevas vacunas. En algunas granjas de Asia, por ejemplo, donde las personas conviven con patos y cerdos, y donde los distintos virus de la gripe pueden intercambiarse mutando sus genes, surgen nuevas cepas.

Tal es el origen de una variedad de gripe en el 2006 que preocupó mucho, la denominada «gripe aviar», que se teme atacará con mortal dureza a los humanos.

Los expertos nos dicen que la presente situación no representa ninguna sorpresa y que si la epidemia no tiene lugar ahora, será en los próximos pocos años; que las semillas ya están sembradas y en camino de fructificar, y que nada puede parar su aparición.

Y lo peor es que, efectivamente, tienen razón: no hay nada nuevo, o difícil de imaginar, en lo que se nos avecina, aunque, claro, ahora estamos mejor preparados para enfrentarnos a ello porque sabemos más. No olvidemos, de todas maneras, que para producir vacunas o antivirales, primero tiene que haber surgido el virus mutante. Otro problema, acaso el gran problema, es el de ¿qué fronteras se pueden establecer ante virus, como el de la gripe, que viajan con el aire que respiramos (no estamos hablando ahora, recordemos, del sida, del ébola o de la hepatitis C, que se propagan a través del contacto personal)?.

 Muchos de estos males surgen sobre todo en países pobres, con lo que se hace más evidente que nunca la necesidad de luchar contra la pobreza. Y no sólo contra la pobreza, también contra la ignorancia. No es suficiente, en efecto, con que los países ricos destinen una parte de sus presupuestos a los países más pobres; también tienen que ayudar a educarlos, a que sus sistemas educativos, sanitarios e industriales sean mejores.

¿Solo resfrío o gripe?
Primero, algunos conceptos básicos sobre el resfrío y la gripe. Ambos son infecciones respiratorias virales que afectan nariz, garganta y pulmones. Los resfríos son causados por más de 200 virus distintos (entre tipos y subtipos), mientras que la gripe estacional (influenza subtipos A, B y e) es provocada por unas cuantas cepas de virus que resultan en brotes locales cada año.

En la Argentina, las estaciones de máxima incidencia de los resfríos son otoño e invierno, y de gripe, el invierno. Muchas veces, los cambios de estación hacen confundir un cuadro gripal con una alergia, aunque también resulta fácil confundir el resfrío con la gripe, ya que a menudo presentan síntomas semejantes.

Una comparación (ver el recuadro de la página siguiente): el resfrío puede empezar paulatinamente, y por lo general, dura siete días, aunque en ocasiones tarda hasta diez días en desaparecer. La gripe puede iniciarse repentinamente, y abatirlo de manera fulminante. Otros síntomas, además de los enumerados, pueden incluir pérdida de apetito, náuseas, vómito, diarrea, otitis media y dolor abdominal. La fiebre puede durar hasta tres días, pero se sentirá débil y cansado durante una o dos semanas.

RESFRÍO UN GRIPE?
SÍNTOMAGRIPERESFRÍO
FiebreGeneralmente alta (38° a 40°) durante 3 o 4 díasPoco Común
Dolo de CabezaMuy ComúnPoco Común
Dolores MuscularesComunes y con frecuencia, intensosLeves
Fatiga/DebilidadPuede durar de 14 a 21 díasLeve a moderada
Agotamiento ExtremoMuy común al principioLeve
Nariz CongestionadaA vecesComún
EstornudosA vecesComunes
Garganta IrritadaA vecesComún
Molestias en el PechoComunes, tos secaTos áspera, de leve a moderada
Apetito (sobretodo rn niños)MenorNormal
Aparición de la EnfermedadRepentinaPaulatina

Si bien la mayoría de las personas se recupera de la gripe, esta enfermedad causa en la Argentina alrededor de 20.000 hospitalizaciones y 3.500p muertes anuales y afecta al 15 por ciento de la población adulta, al 40 por ciento de los niños y, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), entre el 5 y el 20 por ciento de la población mundial. Para prevenir la gripe, sobre todo en personas que se encuentran en grupos de alto riesgo, hay que aplicarse la vacuna, recomendada a partir de los seis meses de edad e incorporada a partir de 2011 al Calendario Nacional

Fuente Consultada: Diccionario de la Ciencia de José M. Sánchez Ron

Tipos de Grasas en el Cuerpo Humano y Alimentos Riegos y Función

Tipos de Grasas en el Cuerpo Humano
Alimentos , Riegos y Función

INTRODUCCIÓN: CUANDO Julio César exclamó: «Deseo a mi alrededor hombres gordos», expresó una opinión generalizada. La gente suele creer que una persona gruesa es siempre alegre y extrovertida, simpática, buena e incapaz de pensamientos retorcidos. Sin embargo, como escribió Chesterton, que también era gordo, en el interior de cada hombre gordo hay otro delgado deseando salir a la superficie. La simpatía de la persona gruesa es a veces una protección contra el complejo causado por su figura irregular. El gran número de cursos de adelgazamiento, dietas, pastas sin azúcar y otros medios para reducir la grasa demuestran que la gente no desea estar excesivamente gruesa.

La distribución de la grasa difiere enormemente en los seres humanos. Al igual que determinadas características físicas de éstos, esas diferencias parecen ser hereditarias y, del mismo modo que la apariencia facial, se hallan relacionadas con la personalidad. Esta teoría la sostuvo en el siglo XIX el psiquiatra Ernst Kretschmer, quien estaba particularmente interesado en las personas de disposición ciclotímica, es decir, aquellas que cambian frecuentemente de humor, desde la exaltación a la depresión. Generalmente, son gruesas y bajas de estatura y tienen mucha grasa subcutánea.

Hoy en día, los psiquiatras suelen sostener estas observaciones de Kretschmer sobre la constitución corporal de las personas deprimidas, mas no que la grasa influya en la personalidad ni viceversa. Es más probable que estas características se relacionen genéticamente, es decir, que exista una tendencia prenatal a la depresión y a dicha constitución corporal. Ciertas formas de grasa se hallan presentes en todas las células del cuerpo —del 15 al 17% del peso de un adolescente está formado por grasa — , pero la distribución de las diferentes clases es irregular.

Los depósitos más patentes se hallan situados bajo la piel y son responsables de las principales diferencias físicas entre los distintos individuos, razas y sexos; así, su distribución en torno a los pechos, la pelvis y las nalgas presta al sexo femenino su estructura formal característica. Cantidades menores de grasa se hallan presentes en las palmas de las manos y en las plantas de los pies, donde ejerce una función protectora contra los golpes.

En el interior del cuerpo, la grasa proporciona protección a diversos órganos. Se halla en torno a los riñones, en las cuencas de los ojos, en el vértice del corazón, y en un gran pliegue de tejido, el epiplón, que está situado delante del intestino. Normalmente, existe en pequeñas cantidades en torno a los vasos sanguíneos y a medida que transcurren los años aparece en la capa interior de las arterias, en las que forma el ateroma. Esta puede ser la causa de ciertos ataques cardíacos y de alteraciones en la normalidad de la circulación sanguínea.

Las membranas celulares y las estructuras, llamadas mitocondrias, que se hallan dentro de las células están formadas por grasa combinada con proteínas. Ambas son asiento de gran actividad: la grasa se ocupa del traslado de las sustancias dentro y fuera de la célula y las proteínas de la integración de los procesos productores de energía en el interior de las células.

En sentido general y siguiendo procesos específicos, las hormonas dirigen la forma en que se distribuye la grasa. Las hormonas sexuales ejercen gran influencia en el aspecto físico: las masculinas favorecen el desarrollo de los músculos a expensas de la grasa subcutánea, en tanto que las hormonas femeninas contribuyen a que la figura femenina adquiera su peculiar distribución de grasa; así, en los seres humanos, la grasa es responsable en cierto modo de la diferencia entre los individuos de distinto sexo que entre los demás miembros del mundo animal realiza el color del plumaje.

Además de las sexuales, hay otras hormonas importantes en relación con la grasa. Por ejemplo, las hormonas tiroideas aumentan el desdoblamiento de la grasa, mientras que la insulina que segrega el páncreas hace que la grasa sea almacenada en el tejido adiposo.

AUNQUE la disposición de la grasa en el cuerpo y la forma que, en consecuencia, adopta éste es una cuestión fisiológica que las hormonas deben resolver, la presencia física corporal está sometida a la moda, especialmente entre el sexo femenino. En este sentido, las jóvenes intentan desesperadamente adaptarse a cada cambio, aunque éstos se hallen en abierto conflicto con su composición genética y hormonal.

Naturalmente, la delgadez es relativa, ya que una mujer jamás logrará eliminar por completo sus característicos depósitos de grasa. Adelgazar hasta extremos patológicos puede ser síntoma de anorexia nerviosa, una afección misteriosa que sólo se presenta en las jóvenes en su pubertad.

Consiste en que una muchacha se niega a ingerir alimentos, tarda largos períodos de tiempo en digerirlos cuando se le obliga a comer y a veces llega a morir de hambre. Probablemente, se trata de una forma extrema de neurosis, quizá provocada por un intento subconsciente de rechazar su papel femenino. Esta situación es muy distinta del adelgazamiento intencionado, en el que el principal objetivo es atraer al sexo contrario y adquirir con ello una cierta confianza personal en la propia femineidad.

Tres Gracias Pintura de Rubens

Las Tres Gracias, obra de Rubens, muestran unas formas exhuberantes, modeladas por la grasa, que respondían al ideal estético de su tiempo.

CONCEPTO DE GRASA: Las grasas son compuestos cuyas moléculas están formadas por átomos de carbono, hidrógeno y oxígeno, pero la proporción de oxígeno es menor que en los carbohidratos. De este modo, en comparación con los hidratos de carbono, puede quemarse una mayor proporción de cada molécula grasa (la parte del carbono e hidrógeno). A partir de un mismo peso de grasa e hidrato de carbono, se obtendrá más energía cuando se queme la grasa. Por lo tanto, la grasa es mayor fuente de energía que los hidratos de carbono, y constituye —tanto en los animales como en las plantas— un importante material de reserva.

Para sobrevivir durante el invierno, cuando las condiciones son pobres, las semillas de los vegetales son especialmente ricas en grasa (aceite) y muchos animales forman un depósito de grasa durante los meses de verano. Las aves almacenan grasa durante la época de crianza (empolle). En sus largos vuelos migratorios, la grasa se quema para proveer la cantidad de energía necesaria para el vuelo. La distancia que recorren está supeditada a la cantidad de grasa que pueden acumular previamente a la migración, porque la mayoría de las aves come muy poco durante sus vuelos migratorios.

Cuando se quema la grasa no sólo se forma más energía (en comparación con el mismo peso de carbohidratos o proteínas) sino que se forma también más agua. Esto es de gran importancia para los animales terrestres, muchos de los cuales viven en ambientes donde el agua no abunda. El agua resultante de la combustión de las grasas en los animales, acrecienta el aprovisionamiento del líquido que ellos obtienen, principalmente de los alimentos y bebidas.

camello , tiene grasa en la jorobaLa giba del camello no es un tanque de agua, como pretenden hacernos creer las historias populares. Es, en realidad, un depósito de grasa, y la gran capacidad del camello de andar durante largos períodos sin tomar agua se debe a que quema esa grasa para obtenerla.

Por lo tanto, las grasas son importantes como depósito de sustancias de reserva, y su combustión abastece a los tejidos animales o vegetales con una cierta cantidad de agua.

Son importantes también, en la estructura de los tejidos vivientes, ya que —aun cuando los animales permanezcan largo tiempo hambrientos— quedan cantidades apreciables de grasa en sus tejidos. En los vertebrados, las fibras nerviosas están rodeadas por una vaina grasa que las aísla (mielina), de la misma manera que una vaina de goma o plástico tiene un cable eléctrico.

Las grasas químicas son esteres (sales orgánicas) del glicerol (glicerina), un alcohol que tiene tres grupos —OH (oxhidrilo), y un ácido graso. Los ácidos grasos se forman en los vegetales por oxidación de los azúcares, y es probable también que la glicerina es forme a partir de los azúcares. Un animal obtiene alguna grasa en su cernida.

Esta grasa es descompuesta, por la acción de enzimas, en ácidos grasos y glicerol, cuyas moléculas pueden pasar a través de la pared intestinal, reconstruyéndose luego la molécula grasa. Pero, los tejidos animales, también pueden convertir azúcares en grasa. (Todos sabemos que los alimentos «feculentos», como el pan y la papa, pueden hacernos engordar.) Aún así, por lo menos dos ácidos grasos, el ácido linoleico y el linolénico, pueden considerarse partes esenciales de una dieta sana.

Acerca de las grasas

En términos dietéticos, la grasa ha sido el ogro de la última parte del siglo XX. Cada vez que tomamos algo graso, nos sentimos culpables. Sin embargo, seguimos comiendo demasiada cantidad de los tipos perjudiciales de grasa, y probablemente muy poca de la sana.

La grasa se compone principalmente de ácidos grasos y glicerol, junto con otros compuestos. Los ácidos grasos constituyen el componente más abundante, y el glicerol comprende aproximadamente un 3 % de la energía total ingerida en forma de grasa (el glicerol se encuentra presente de forma natural como parte constituyente de las grasas, por lo que no es necesario preocuparse por su consumo). Los ácidos grasos pueden dividirse en tres grupos principales: saturados, poliinsaturados y monoinsaturados.

Todos los alimentos que contienen grasas incluyen los tres tipos de ácidos grasos, pero en proporciones variables. Por ejemplo, la afirmación de que «la mantequilla es una grasa saturada» no es del todo cierta. Si bien es verdad que la mayor parte de la grasa de la manteca es saturada (67 %), también contiene un 25 % de grasa monoinsaturada, e incluso una pequeña cantidad de poliinsaturada. La ternera, otro alimento del que se cree que contiene grasa saturada, tiene tanta grasa monoinsaturada como saturada (43 %).

Actualmente, alrededor del 39 % de la ingesta total de calorías diarias es en forma de grasas. El cuerpo utiliza la grasa principalmente como energía (proporciona más del doble de calorías por gramo que los hidratos de carbono o las proteínas). Si se consumen más grasas de las necesarias, sin embargo, se almacenan en el cuerpo en forma de tejido adiposo. Más tarde, éste puede convertirse en energía en caso necesario (por ejemplo, si el consumo de alimentos no cubre el gasto energético, la base de las dietas de adelgazamiento). Una pequeña cantidad de grasa también es necesaria, ya que transporta las vitaminas A, D y E, liposolubles. Las grasas poliinsaturadas, por su parte, son necesarias como fuente de ácidos grasos esenciales.

Dado que una dieta rica en grasas está estrechamente relacionada con las enfermedades cardíacas y con algunas formas de cáncer, con la obesidad y otras dolencias, las autoridades sanitarias aconsejan reducir el consumo de grasas hasta un 33 % o incluso una reducción todavía mayor (por ejemplo, Estados Unidos y la OMS recomiendan un 30 %). Pero no basta con decir únicamente «reduzca el consumo de grasas», ya que en términos de salud no todas las grasas son iguales.

Las Grasas: Placeres peligrosos: A pesar de su mala fama, las grasas tienen una enorme virtud: están deliciosas. Una ensalada insípida puede convertirse en un primer plato excelente con un chorro de aceite de oliva y un puñado de frutos secos. Un muslo de pollo suele ser más tierno y más gustoso que una pechuga, que lleva menos grasa. Una media luna de manteca es para muchos paladares más sabroso que una rebanada de pan…

Los humanos estamos diseñados para que nos gusten las grasas. La afición por las grasas es uno de los regalos que nos ha hecho la naturaleza para protegernos de la desnutrición. Pero hoy día tenemos a nuestro alcance más alimentos de los que necesitamos.

Está muy bien poder comer lo que a uno le gusta y que ya nadie muera de hambre en los países occidentales. Pero el péndulo ha pasado de un extremo al otro. Ahora ya no morimos porque nos falte comida, morimos porque nos sobra. El problema es que el cuerpo humano necesita su justa cantidad de cada alimento para funcionar en ese estado de equilibrio. Y cuando uno da rienda suelta a sus instintos y coge todo lo que encuentra a su alcance, se pierde el equilibrio y se origina la enfermedad.

Las grasas se dividen en cinco grandes grupos, y cada uno actúa de un modo distinto en el cuerpo humano. Las definiremos por cinco alimentos típicos en los que predominan: aceite de oliva (grasas monoinsaturadas); aceite de girasol (poliinsaturadas omega-6); pescado (poliinsaturadas omega-3); carne de ternera (saturadas); y bollería industrial (grasas trans). Aunque todas ellas caben en una dieta equilibrada, las tres primeras (las insaturadas) se consideran grasas saludables, mientras que las dos últimas (las saturadas y las trans) son poco saludables y deben tomarse con moderación.

En realidad, las grasas son imprescindibles para que la máquina humana funcione correctamente. Son tan importantes que hasta un 30 % de las calorías que ingerimos con la dieta deberían proceder de las grasas. De este 30 % se aconseja que aproximadamente la mitad sean grasas monoinsaturadas, las que predominan en el aceite de oliva. Su principal virtud es que reducen el colesterol LDL (el malo) y elevan ligeramente el HDL (el bueno). El aceite de oliva aporta además vitamina E y otros antioxidantes.

Entre los alimentos que aportan cantidades importantes de grasas monoinsaturadas destacan también algunos frutos secos, como las avellanas, las almendras o las nueces de Macadamia; algunos pescados, como el bacalao, la caballa o el arenque; algunas aves, como el pollo y el pato; y los aguacates.

En otros aceites vegetales como el de girasol predominan unas grasas llamadas poliinsaturadas omega-6. Abunda también en el aceite de maíz o el de soja y en algunos frutos secos como nueces, piñones o pipas de girasol.

Las grasas características del pescado azul, las omega-3, son un auténtico regalo para la salud, y especialmente para la salud cardiovascular. Estas grasas han resultado ser una especie de alimento milagroso. Nos dimos cuenta cuando se descubrió que los consumidores habituales de pescado tienen un riesgo de morir por una enfermedad cardíaca un 60 % más bajo que las personas que casi nunca toman pescado. Desde entonces, más de quince grandes estudios han confirmado los beneficios de las grasas omega-3.

También se ha observado que, además de proteger frente a enfermedades cardiovasculares, las omega-3 son beneficiosas frente a algunas enfermedades inflamatorias y autoinmunes. Sabemos que reducen la tendencia de la sangre a formar coágulos y, por lo tanto, el riesgo de infarto, ya que no hay infarto sin coágulo. Y, por algún mecanismo que no comprendemos, reducen el riesgo de arritmia, lo que explica que eviten muertes súbitas en enfermos cardíacos. Los beneficios son tan grandes que hoy día la Asociación Americana del Corazón recomienda comer pescado un mínimo de dos veces por semana a toda la población.

Los pescados más ricos en omega-3, y por lo tanto los que tienen más grasas saludables, son los pescados grasos como el salmón, el atún, la anchoa, la sardina o cualquier otra especie de pescado azul. También contienen cantidades apreciables de omega-3 algunos productos de origen vegetal como las nueces, el aceite de soja o el de colza. Todos éstos se pueden considerar alimentos cardiosaludables.

Respecto a las grasas saturadas, las que predominan en las carnes rojas, la recomendación básica es consumir menos. Y hay buenas razones: el exceso de grasas saturadas es la causa número uno de los altos niveles de colesterol LDL (el malo) que se registran en los países occidentales; cuanto mayor es el consumo de grasas saturadas, mayor es el riesgo de infarto; el abuso de carnes rojas y grasas saturadas aumenta el riesgo de cáncer colorrectal; y también es probable que aumente el riesgo de cánceres gástricos y de esófago.

Colesterol LDL Es el colesterol que circula por la sangre unido a las lipoproteínas de baja densidad, LDL en abreviatura (Low Density Lipoprotein, en inglés). Representa aproximadamente el 75% del colesterol sanguíneo total. El colesterol LDL favorece la formación de la arteriosclerosis. Es el llamado colesterol malo” o nocivo.

Colesterol HDL Circula unido a las lipoproteínas de alta densidad, HDL en abreviatura (High Density Lipoprotein en inglés) Recientemente se ha puesto de manifiesto que este tipo de colesterol, al que se le llama coloquial-mente “colesterol bueno”, tiene una acción preventiva de la arteriosclerosis. Cuanto más alto sea su nivel en sangre, tanto mejor.

El aceite de oliva, aunque disminuye poco el colesterol total, ejerce un efecto protector sobre la formación de la arteriosclerosis al aumentar el “colesterol bueno” transportado por las lipoproteínas de alta densidad (colesterol MDL). Los aceites de semillas, ricos en ácidos grasos poliinsaturados, disminuyen el colesterol total, pero también el colesterol MDL de efecto protector, por lo que su efecto global sobre la disminución del riesgo

PARA SABER MAS….

Cuando usted va al supermercado y lee las etiquetas de los alimentos seguramente no sabe qué implican las leyendas de «contiene omega 3» o «fuente natural de omega 3» que aparecen en los empaques. ¿Por qué desde la industria alimentaria destacan esta característica? A continuación tratamos de descubrirlo.

En la década de los ochenta, los científicos depositaron su atención en la comunidad esquimal del Polo Norte llamada Inuit, atraídos por un dato revelador: la baja incidencia de enfermedades cardiovasculares que presentaba entre sus habitantes. Luego de estudiar el caso, se dieron cuenta de que una de las razones era el alto consumo de Omega 3, presente en el pescado azul, principal plato de su dieta.

Las Omega 3 son grasas poliinsaturadas que se hallan en ciertos pescados, aceites vegetales y frutas secas. Varios estudios determinaron que, debido a su condición de insaturados, este tipo de ácidos grasos es beneficioso para prevenir enfermedades del corazón, ya que disminuye los triglicéridos y el colesterol LDL (conocido como colesterol malo) y aumenta notablemente el colesterol HDL (o bueno).

Además tiene la condición de ser anticoagulante, lo que previene la formación de coágulos sanguíneos y, en consecuencia, los accidentes cerebrovasculares, y posee la capacidad de devolverle la elasticidad a las paredes arteriales, ideal para aquellas personas que sufren de hipertensión arterial. Otro de los beneficios comprobados es su alto poder antiinflamatorio, sobre todo para quienes padecen artritis, artrosis o reuma. (Fuente: Revista Selecciones Abril 2011)

Fuente Consultada:
Las Claves de la Ciencias de la Salud
Nuevo Estilo de Vida-Disfrútalo Tomo I
Los Alimentos Que Consumimos Judtih Wills
Enciclopedia de la Vida Tomo 4 Las Grasas del Cuerpo Editorial Bruguera

Julio Palmaz Inventor Angioplastía Con Stent

Julio Palmaz: Inventor Angioplastía Con Stent

Julio Palmaz nació en La Plata y vive en Estados Unidos desde hace 30 años Es el inventor de la angioplastía con stent, una técnica que revolucionó el campo de la cirugía cardiovascular. Ahora está embarcado en otro proyecto ambicioso: desarrollar un microchip que sirva para prevenir factores de riesgo como hipertensión, diabetes y estrés, entre otros.

La voz del otro lado del teléfono aparece jovial y alegre. A pesar de haber pasado la mañana entera dando conferencias en el marco del X Congreso de la Sociedad Latinoamericana de Cardiología lntervencionista que se realizó en Capital Federal, al doctor Julio Palmaz (58) le sobran energías para conversar.

Sucede que el científico platense radicado e Estados Unidos, se la está entre los participantes más prestigiosos del encuentran su invento, la angioptastía con stent considera uno de los cuatro aportes fundamentales en el campo de la cirugía cardiovascular, tres de los cuales pertenecen a especialistas argentinos. Y ahora trabaja en microelectrónica con el objetivo de crear un chip que sirva para monitorear a los pacientes que presentan factores de riesgo cardíaco como pueden ser la hipertensión y la diabetes.

Infancia entre diagonales

Palmaz está casado y tiene dos hijos. Con satisfacción cuenta que nació en la ciudad de La Plata. “Hice la primaria en la escuela Anexa de la Universidad y la secundaria en el Colegio Nacional. Después seguí en la Facultad de Medicina, donde me recibí en el «71», enumera. Cinco años más tarde, decidió mudarse a los Estados Unidos en busca de “posibilidades para investigar”.

Dice que le gusta volver de vez en cuando a los pagos. “Hace seis meses vine a otro congreso y aproveché para recorrer los lugares en los que me había criado. Me puso muy contento ver al Colegio Nacional exactamente corno lo recordaba. Aunque los árboles del patio de recreo están enormes . También caminé por los pasillos de la facultad y me metí en cada aula.

Encontré todo tal cual lo había dejado”, cuenta y agrega que en este viaje le tocó regresar “para recibir el diploma de Profesor Honorario” y que en un futuro le “encantaría dar clases como invitado”. Es que el científico recuerda con una mezcla de cariño y orgullo su paso por las instituciones académicas de “la ciudad de  las diagonales”: “Terminé el secundario con una formación muy amplia. Me sentía preparado para enfrentar una carrera universitaria. Yo estudié algo muy especializado y en esto, cuanto uno más aprende cree que sabe menos. Sin embargo, pude rendir los exámenes de equivalencia sin problemas”.

Un ranking para el orgullo nacional

En el libro Saving the heart (Salvando el corazón), publicado hace algunos años por el médico estadounidense Stephen Klaidman, aparece la historia de las cuatro contribuciones más importantes al campo de la cirugía cardiovascular. Sin duda, el “pechito argentino” se llena de orgullo al descubrir que tres de ellos pertenecen a especialistas oriundos de nuestro país. Se trata del querido y recordado René Favaloro, quien desarrolló el bypass; el médico Federico Benetti, integrante de la Sociedad Internacional de Cirugía Cardiotoráxica, quien patentó la cirugía menos invasiva del corazón; y Julio Palmaz, por la invención de la técnica del stent expansivo, que sirve para revertir obstrucciones en las arterias. En su nuevo desafío, Palmaz combina las áreas de nanotecnología (nuevos materiales), microelectrónica, medicina y biología molecular.

Ya en el ruedo

El hecho es que en 1976 viajó a la zona de la Bahía de San Francisco. “En el año ‘78 y en las pocas horas libres que tenía, empecé a trabajar en la idea del stent. Cuando terminé con la residencia me mudé a Texas, porque había laboratorios más desarrollados”, remarca el hombre que en la actualidad es Jefe de Radiología Cardiovascular Intervencionista en el Centro de Ciencias Médicas de la Universidad de ese estado.

La anécdota cuenta que todo empezó en una conferencia del doctor Andreas Gruntzig, creador de la angioplastía con balón (técnica en la que se introduce un “globo” en las arterias coronarias tapadas, que al inflarse libera las obstrucciones permitiendo el paso de la sangre y luego se retira). “Por qué no generar un dispositivo que permanezca en las arterias?”, pensó Palmaz.

En 1985 patentó su modelo de “stent expandible”, que se usa en combinación con el balón. Se trata de una malla de acero inoxidable que se expande con la ayuda de un “globo” (que luego se retira) y queda implantada en el paciente para sostener las paredes arteriales y así evitar futuras obstrucciones. Lograr que la comunidad científica lo adoptara no fue tarea sencilla: recién en 1994 se aprobó su aplicación en los Estados Unidos, aunque ya se había implementado exitosamente en Europa y América latina.

En la actualidad se utiliza en más de dos millones de intervenciones por año (en las arterias renales, carótidas, del corazón, las piernas y el cerebro). Y Palmaz recibió numerosos reconocimientos, entre ellos, un premio a la excelencia en 2002 de la Sociedad Internacional de Cirugía Endovascular, dos menciones consecutivas (2002 y 2003) en el ranking de las diez patentes que cambiaron al mundo que elabora la revista lP international y, también en 2003, el título Honoris Causa de Maestro de la Cardiología Intervencionista de la Argentina.

Ir por más

Usted creerá que lo que leyó hasta ahora es mérito suficiente para una sola persona, pero Palmaz no es de esos hombres que se quedan tranquilos por mucho tiempo. Lleva patentados 17 trabajos, escribió 26 libros y ahora va por más. “Desde hace tres años trabajo en microelectrónica. La idea general es aplicarla a la prevención de factores de riesgo como la hipertensión, la diabetes, cualquier cosa que pueda medirse en la sangre”, se entusiasma. Y apunta: ‘Ahora tratamos las consecuencias de las enfermedades arterioscleróticas, pero en 10 años vamos a estar lo suficientemente avanzados como para controlarlas desde la prevención”.

¿A qué se refiere? Al desarrollo de un microchip interactivo que serviría para detectar complicaciones “Sistemas de monitoreo mucho mejores que los que tenemos hoy. En el caso de la hipertensión, por ejemplo, me gustaría llegar aun dispositivo que se pueda implantar en la pared de la arteria con el stent, para poder leer la presión en todo momento. Hoy en día, la persona va al consultorio, se sienta y le miden la presión en condiciones muy diferentes a la& de la vida cotidiana. Después sale a la calle y le pasan cosas que elevan su presión arterial a niveles que el médico nunca detectó. Hay aspectos como la dieta o la exposición a factores de estrés, que el paciente podría controlar si se diera cuenta inmediatamente en qué medida afectan su salud”, explica.

Si, ya sé, ahora usted piensa que mágicamente le cambiaron la revista que tenía entre sus manos por un libro de ciencia ficción. Pero no, el futuro parece estar bastante más cerca de lo que muchos creíamos. “La tecnología existe —continúa Palmaz—, los sistemas de comunicación de corta distancia están desarrollados y hay receptores muy pequeños, como para que el paciente los acepte.

También todos los componentes electrónicos para hacer el aparato exterior, que podría ser como un reloj-pulsera. Está todo a mano. Sólo hay que poner los componentes juntos y usarlos”. La pregunta es, entonces, cómo funcionaría el dispositivo. El doctor lo expone en forma sencilla: “El implantable es un radiotransmisor, que al ser expuesto a una onda de radio transforma la radiofrecuencia en energía eléctrica, activa su propio circuito y envía una señal con información al mismo aparato externo del que recibió la orden”.

Medicina, ciencia, ingenio, todo se combina en la tarea de Palmaz. “Trabajo con una compañía que hace microchips de identificación electrónica que funcionan con este principio (RFID es la sigla que los identifica). Pequeños aparatitos que se pondrán en las etiquetas de cualquier tipo de producto de consumo y contendrán toda la información relacionada con el mismo (fecha de fabricación y vencimiento, componentes, cómo utilizarlos o cocinarlos en caso de que sean alimentos).

Habrá escáners para irradiar estos chips en alacenas, helad eras, microondaas. Ni bien uno guarde los productos que trajo del supermercado, los artefactos tendrán todos los datos necesarios para su conservación o consumo apropiado. Y aunque parezca lejano, van a ser muy comunes en pocos años. Se fabricarán en forma tan masiva que costarán centavos, y su incorporación no influirá en el precio final de los productos”, expone. «Y esto qué tiene que ver con las arterias?», se preguntará usted. “Es una tecnología tan estándar que podremos utilizarla en medicina sin ningún problema”, responde rápidamente Palmaz. Aunque claro, por tratarse de un aparato para implantar en el organismo llevará algo más de tiempo cumplir con todos los pasos que requiere la regulación para su uso.

El día a día

Entre risas confiesa que su trabajo no es tan apasionante como parece. “Mí función es estar sentado en mi escritorio entre la computadora y el teléfono, coordinando la tarea de un grupo de gente”, dice casi lamentándose. Pero claro, como era de suponer, el hombre no es de los que llegan a su casa y se sientan en un mullido sillón a hacer “zapping”. Palmaz aprovecha su tiempo libre para… ¡seguir creando! “Me gusta hacer vino de mesa. Y mí gran pasión es restaurar autos de carrera antiguos. ¿El favorito? Un Porsche 917, de 1970”, remata.

La pequeña red que cambió el mundo
Desde 1978, Julio Palmaz trabaja en el desarrollo de la técnica de angioplastía con stent expansivo. Se trata de una malla de acero inoxidable que se expande con la ayuda de un”globo”que luego se retira.

El stent queda implantado en el paciente para sostener las paredes arteriales y así evitar futuras obstrucciones.

Fuente Consultada: Revista NUEVA Agosto 2004

Principales Investigadores de la Medicina en Argentina Historia

Principales Investigadores de la Medicina-Primeras Cirugias-

GUILLERMO RAWSON, FUNDADOR DE LA CRUZ ROJA ARGENTINA

Principales Investigadores de la Medicina

LOS ESTUDIOS DE LA ANATOMÍA Y FISIOLOGÍA HUMANAS EN ARGENTINA

El estudio de la anatomía en nuestro país está íntimamente ligado con la historia de la medicina. Los primeros antecedentes se remontan al año 1779, en que fue creado por el Virrey Vértiz el Real Protomedicato de Buenos Aires. Esta institución, inaugurada el 17 de agosto de 1780, tenía por objeto controlar el ejercicio de la medicina y la venta de medicamentos.

El Protomedicato comenzó a funcionar bajo la dirección del médico irlandés Miguel O’Gorman, secundado por el Licenciado José Alberto de Capdevilla y el Dr. Francisco Cosme Argerich.

Paralelamente a la obra realizada por esta institución, comenzaron los verdaderos estudios médicos en nuestro país. En 1793 se facultó al Tribunal para enseñar oficialmente la cirugía y la medicina, y el Protomedicato se instaló en el Colegio de San Carlos, teniendo como anexo la Escuela de Medicina, cuyos planes de estudio tenían una duración de 6 años. Los cursos comenzaron en 1801 con 13 alumnos.

En el año 1802 el Dr. O’ Gorman fue remplazado en el dictado de sus cátedras por el Dr. Cosme Argerich.

En 1812, la Escuela tuvo que interrumpir su marcha por los acontecimientos revolucionarios, hasta que se nombró una comisión integrada por los doctores Cosme Argerich, Luis Chorroarín y Diego Zabaleta para reorganizar la enseñanza de la medicina. Es así como en 1813 se creó el Instituto Médico, integrado por seis catedráticos, con un plan de estudios de seis años y con enseñanza gratuita.

Este instituto funcionó hasta 1821, año en que fue fundada la Universidad de Buenos Aires. El 17 de abril de 1822, Rivadavia fundó la Academia de Medicina cuya misión era propender al desarrollo de la medicina y fomentar las investigaciones científicas.

A partir de esa época comenzó una situación desfavorable para los estudios de medicina, que entraron en un período de completa decadencia hasta 1852. En ese año, con la creación de la Facultad de Medicina de Buenos Aires, se reanudó el progreso de esta ciencia. Fue nombrado presidente el Dr. Juan Antonio Fernández, continuándole en el cargo, de 1862 a 1873, el eminente cirujano y primer profesor de cirugía, Dr. Juan José Montes de Oca.

El 27 de setiembre de 1877 fue criada en Córdoba la Facultad de Ciencias Médicas, siendo su primer decano el médico holandés Dr. Herry Weyenberg, quien redactó el plan de estudios.

En la actualidad el movimiento científico argentino es extraordinario en sus diversos órdenes, ya que nuestros hombres de ciencia ocupan un lugar de privilegio por sus adelantos e investigaciones científicas en los centros médicos mundiales.

Investigadores argentinos
Cosme Argerich (1758-1820). Médico argentino muy destacado por su actuación en la historia de la medicina en nuestro país. Durante varios años presidió el Instituto Médico Argentino. También se destacó como patriota al actuar en la guerra de la Independencia. El Hospital Militar Central de Buenos Aires lleva su nombre.

Principales Investigadores de la Medicina Guillermo Rawson (1821-1890). Eminente médico e higienista argentino nacido en San Juan. Sus obras trascienden al extranjero, siendo muy elogiadas. Orientó la ciencia medien hacia la medicina preventiva y la medicina social.(imagen)

Ignacio Pirovano (1842-1895). Médico argentino que se destacó notablemente en cirugía, llegando a ser considerado el mejor cirujano de Sudamérica. Introdujo e! uso del microscopio en histología patológica. Uno de los hospitales de Buenos Aires lleva su nombre.

Pedro Lagleyze (1855-1916). Médico y cirujano argentino que se destacó por sin notables estudios como oculista, siendo considerado corno el precursor de la oftalmología argentina.

Juan B. Justo (1865-1928). Destacado médico y cirujano argentino que también sobresalió como sociólogo, político y economista. Se perfeccionó en las mejores clínicas europeas, innovando la técnica operatoria en nuestro país. Inició en la Argentina la cirugía abdominal.

Luis Agote (1869-1954). Médico y catedrático argentino, autor de numerosos trabajos. Intervino en congresos internacionales representando a nuestro país. Se destacó mundialmente por su método de trasfusión de sangre citratada.

Pedro Chutro (1880-1937). Médico y cirujano argentino. Se destacó en esta última especialidad sobre la que realizó numerosos trabajos. Intervino como médico en la primera Guerra Mundial, actuando en la sanidad militar francesa.

Principales Investigadores de la Medicina Enrique Finocchieto(1881-1948). Médico y cirujano argentino, creador de numeroso instrumental quirúrgico y de nuevas técnicas operatorias. Fue profesor universitario y sus técnicas fueron continuadas por sus discípulos y por su propio hermano Ricardo, que también se distinguió en la misma especialidad. Fue miembro de la Academia Nacional do Medicina.(imagen)

Bernardo Alberto Houssay (1887-1972). Investigador, médico y fisiólogo argentino, que en 1947 recibió el Premio Nobel de Medicina y Fisiología por sus trabajos de investigación realizados sobre la relación entre el páncreas y la hipófisis.

LA MEDICINA Y LA CIRUGIA EN ARGENTINA:

Los estudios de medicina. — En el ambiente creado por la tiranía —donde no existía libertad e imperaba el temor, el servilismo y la sumisión— no podría prosperar ninguna manifestación científica.

Esta situación desfavorable para las ciencias, fue más grave aun para la ciencia médica, pues por la influencia que los médicos ejercían en las familias —donde sus opiniones eran escuchadas—, el tirano les temía. De ahí que el primer ataque a la ciencia médica consistiera en la eliminación de los profesores que no evidenciaran su incondicionalismo a la dictadura.

Prueba terminante al respecto la constituye el texto del decreto de 20 de abril de 1835, que, basándose en que «en los preceptores de nuestra juventud deben resaltar además de la virtud, moralidad y suficiencia, una fidelidad y decidida adhesión a la causa de la Federación, a fin de que impriman en sus alumnos esos religiosos sentimientos», dispuso separar de sus cátedras a los doctores Juan Antonio Fernández y Juan José Montes de Oca, porque —dice— «no hay otro arbitrio para salvar al país de los males que le amenazan, sino depurar todo lo que no sea en consonancia con la opinión general del país, alejando definitivamente de los cargos públicos a aquellos que abiertamente lo han contrariado». El texto es tan elocuente que no es preciso agregar ningún comentario.

A la destitución de profesores, Rosas añadió la reunión de varias cátedras en una. Así los estudios de medicina entraron en un período de completa decadencia. De 1835 a 1852, anota Eliseo Cantón, «sólo llegaron a recibirse de médicos algunos curanderos».

Caído el tirano, el gobierno de la provincia de Buenos Aires se preocupó de reorganizar la escuela de medicina.

Atendiendo a la necesidad impostergable de reanimar los estudios, dictó el decreto de 15 de abril de 1852 que abordó y solucionó en forma transitoria todas las cuestiones vinculadas con la enseñanza de la medicina.

Reintegró a sus cátedras a los profesores que habían sido destituidos.

Estableció un plan de estudios que, siguiendo las tendencias dominantes en las universidades europeas, dio preferencia a las materias fundamentales, determinando que patología interna y externa debían enseñarse teóricamente, mientras clínica médica y quirúrgica debía dictarse en la sala de los hospitales y en la cabecera de los enfermos.

Finalmente, separó los estudios de medicina de la universidad, dejándolos a cargo de una comisión integrada por los doctores Juan Antonio Fernández, Juan José Montes de Oca y Teodoro Alvarez.

En octubre de 1852 los estudios volvieron a incorporarse a la universidad, dándose a la escuela de medicina la categoría de facultad, y se creó el Consejo de Higiene Pública y la Academia de Medicina.

El Consejo, que fue presidido por el doctor Irineo Portela, tenía la misión de velar por el mejoramiento de todo lo vinculado con la salud pública. Debía, en consecuencia, adoptar medidas para impedir la introducción de enfermedades infecciosas y epidémicas, difundir la vacuna, inspeccionar las farmacias, vigilar la introducción de drogas y perseguir al curanderismo.

En cuanto a la Academia de Medicina no fue, en realidad, una nueva creación, pues el gobierno se limitó a hacer resurgir la creación de Rivadavia. El objetivo concreto que se le señaló fue contribuir al «adelantamiento de la medicina y sus ciencias auxiliares».

Estas medidas encauzaron los estudios de medicina y permitieron el progreso de la ciencia de curar.

La cirugía. Hasta ese momento la cirugía que se practicaba entre nosotros era rudimentaria y limitadísima: se reducía a ligaduras, amputaciones, desarticulaciones, tallas pe-rienales y tumores externos.

Pero, a partir de 1852 comenzaron a destacarse en el campo de la cirugía diversos profesionales que, inspirados por deseos de mejoramiento y renovación, adoptaron y difundieron las técnicas operatorias impuestas pollos grandes maestros de Europa. Tal, por ejemplo, el caso de Teodoro Alvarez (1818-1889), cuyas intervenciones fueron las primeras que alcanzaron numerosos éxitos.

Un progreso sensible experimentó la cirugía argentina con Manuel Augusto Montes de Oca (1831-1882), que fue un eximio maestro y un cirujano eminente. Hasta entonces las heridas eran lavadas con una esponja empapada en una infusión de eucaliptus, conservada generalmente en una palangana cnlozada.

Cualquiera fuese el carácter o las complicaciones de las heridas, en cada sala de cirugía siempre se usaba una esponja y la misma palangana para todos los enfermos. Montes de Oca advirtió la presencia de un peligro, pero no llegó a descubrirlo.

«Hay algo que nos rodea o que está en nuestras mismas manos —decía— y que causa tan terribles complicadones en las heridas. Una vez que lo hayamos descubierto y evitemos esta complicación, la cirugía realizará enormes progresos». De ahí que al conocer el sistema de Lister —la antisepsia— lo implantara y se preocupara por difundirlo.

Montes de Oca fue un creador en cirugía, pues ideó procedimientos operatorios verdaderamente originales —amputación de la pierna a «colgajo rotuliano» y amputación con el term.ocauterio— que ampliaron el campo de la cirugía y mere-1 cieron elogios de los especialistas extranjeros.

Su semblanza como cirujano ha sido trazado por Eliseo Cantón de la manera siguiente:. «Examinaba a fondo sus enfermos, establecía razonando el diagnóstico, y si de él surgía el tratamiento quirúrgico hacía preparar al paciente para intervenir, previa explicación y elección del método operatorio a aplicar. . . Profundo conocedor del terreno en que operaba, y seguro de su arte, era un audaz en cirugía, pero no un impulsivo. Tenía la visión clara para salvar las dificultades del momento; improvisaba sobre el terreno, y no había aparato ni órgano que detuviera su cuchillo, cuando creía salvar con él a sus operados».

Después de Montes de Oca el ejercicio de la cirugía fue monopolizado, durante casi una década, por Ignacio Pirovano (1844-1895).

Su mérito radicó en haber sistematizado, en forma práctica y efectiva, la antisepsia que, al evitar las infecciones que producían un elevado índice de mortandad entre los operados, revolucionó la cirugía. En elogio de Pirovano se ha dicho que «fue siempre un cirujano de conciencia, que jamás abusó de su arte incomparable ni entre la clientela hospitalaria».

El progreso decisivo de la cirugía argentina se debió a Juan B. Justo, personalidad que ocupa un lugar prominente en la historia de nuestra ciencia médica.

PARA SABER MAS…
CRÓNICA DE LA ÉPOCA
El Bicentenario Fasc. N° 4 Período 1870-1889 Rawson, El Fundador de la Cruz Roja

El doctor Guillermo Rawson, junto con Toribio Ayerza, fundó la Cruz Roja Argentina el pasado 10 de junio. Rawson pertenece a una familia de médicos y su padre es un importante doctor estadounidense, Aman Rawson.

Nació el 27 de junio de 1821 en San Juan, donde realizó sus primeros estudios. A los 18 años se mudó a Buenos Aires donde, en colegios jesuitas, se distinguió en las áreas científicas. Egresó de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires en 1844, con mención de honor.

Regresó a San Juan ya como un médico de renombre y comenzó a militar en política. Se lo designó para ocupar una banca en la legislatura, desde la cual se opuso con vehemencia al gobernador de facto de la provincia, el caudillo Naza-rio Banavídez. Esta postura política le valió la cárcel en 1853, pero siguió defendiendo el valor de la democracia. Mantuvo esa postura mientras ocupó los cargos de senador, ministro del Interior y presidente interino, siempre defendiendo la legalidad y las libertades cívicas.

Como diputado, en el Congreso de Paraná, se destacó por su oposición a Justo José de Urquiza.

En 1862, el presidente Bartolomé Mitre lo nombró Ministro de Interior y desde so ministerio asistió a Marcos Paz cuando Mitre dejó el gobierno para encabezar los ejércitos de la Triple Alianza. Durante unos meses de 1868, quedó solo al frente de la primera magistratura, tras la muerte de Paz.

Por la ley de amnistía general, tratada en 1875, sostuvo una fuerte polémica con Domingo Sarmiento desde sus respectivas bancas del Senado. Pero su intensa actividad pública no lo hizo desatender el ejercicio de la medicina.

Se convirtió en el primer catedrático de Higiene Pública en el país, luego se lo nombró miembro de la Academia de Medicina y en 1876 representó a la Argentina en el Congreso de Filadelfia, con un destacado estudio sobre la higiene pública de la ciudad, que fue el más completo que se realizó sobre el tema.

La importancia de este trabajo es que despierta el interés por los estudios de higiene y su carácter social y vinculado con el aspecto demográfico.

Rawson redactó proyectos para modificar la urbanización de Buenos Aires para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. También planificó medidas variadas para el control de los alimentos y la higiene urbana. Ese año fue nombrado Académico de Honor de la Facultad de Medicina. Gracias a que el presidente Nicolás Avellaneda ratificó el Convenio de Ginebra, recientemente se dio lugar a la fundación de la Cruz Roja Argentina.

CRÓNICA II: Primera Operación Abdominal en Argentina

El día 22 de abril de este año se practicó la primera operación abdominal en Buenos Aires. El cirujano que la realizó es el escocés John A, Alston. Se trató de unaovariotomía.eneldomiciliode la enferma, y se usó el éter como anestésico. Esta operación se viene realizando desde hace poco en Inglaterra, Francia y los Estados Unidos con la misma anestesia.

Laactividadquirúrgicayelusode la anestesia en nuestro medio se vienen desarrollandodesde hace unos añostantoen el Hospital General de Hombres como en el de Mujeres. El Hospital de Hombres cuenta ya con 400 camas, aunque susantiguos pabellones están en pésimas condiciones de higiene. Se han comenzado las gestiones para la adquisición de terrenos adecuados donde se pueda construir nuevos edificios para el nosocomio destinado a los varones, como lo disponen las leyes pertinentes.

Cabe recordar que tras la expulsión de los jesuítas en 1767, los betlehemitasaprovecharon para solicitar la construcción de un hospital más amplio y moderno en los terrenos que aquellos poseían. Fue llamado Hospital General de Hombres y es el que todavía hoyestáen uso en las condiciones descriptas. En 1863 se creó en ese hospital una sala para oficiales del ejército, que luego se transformó en el primerhospital militar y,en laparte noroeste de la convalecencia, se abren las puertas para el Hospital para Hombres Dementes.

A fines deesemismoañose logró habilitar una sección de la nueva Casa de Dementes, con capacidad provisoria para 123 enfermos Se trasladaron allílos alienados más peligrosos e incómodos, quedando en el cuadro del hospital los demás, incesantemente aumentados. Su aspecto y su hacinamiento hacen imprescindiblelaagilizacíón délos trámites y laconstrucción del nuevo Hospital General de Hombres.

Medicamentos Antiguos Medicinas Milagrosas Primeras Civilizaciones

Medicamentos Antiguos Medicinas Milagrosas

Desde la época cavernaria el hombre sintió la necesidad y procuró la forma de obtener remedios para combatir las enfermedades que lo aquejaban. En un comienzo esos logros fueron resultado de una «medicina sobrenatural»; conformada por extraños y muchas veces inhumanos rituales, “Pases mágicos” y maniobras tramposas, hasta que se llegó a los productos naturales, que casi siempre eran mas peligrosos e insoportables que el propio padecimiento.

INTRODUCCIÓN: Existieron incontables tribus primitivas que además de la necesidad de la aplicación de emplastos y sustancias curativas acompañaron la medicación con palabras mágicas, «pases de manos» y hasta danzas en ofrenda a los dioses, quienes creían , eran los que tenían la última palabra acerca de los efectos de la medicina y, por lo tanto, del destino de los enfermos.

Medicamentos Antiguos Medicinas Milagrosas Prueba de lo antedicho fue el hallazgo de textos de los babilonios datados en el siglo l a. de C. y asentados en la biblioteca de Asurbanipal (669-627) (imagen) en Nínive.

Allí se recogieron infinidad de recetas en manuales” escritas sobre tablillas de barro y que, seguramente, muchas datan del II milenio a de C. En dichos documentos se pueden leer los síntomas de la enfermedad, el remedio para tratarla y el procedimiento para la elaboración del medicamento y hasta la diferenciación por usos internos y externos.

Para uso interno los babilonios tenían como vehículo de sus medicinas vino, cerveza, leche, aceite o agua. Hasta aquí los pacientes babilonios no presentaban mayores problemas para la ingerirlos, pero el sacrificio comenzaba cuando a esas bases se les agregaban semillas, raíces, hojas, tallos, frutos y hasta materias minerales y animales, que solían ir desde una frágil paloma hasta un repugnante roedor o reptil.

Por suerte, para los pacientes de la época sus contemporáneos habían inventado las píldoras, evitando con su ingesta si no una posible muerte por la enfermedad misma, al menos una más segura por la repulsa digestiva de las pretendidas panaceas.

Para el uso externo, los babilonios se valían, fundamentalmente, de emplastos y vendajes que se aplicaban sobre pomadas elaboradas en base a grasas de cualquier animal que anduviera sobre la tierra y debajo de ella: sebo, aceite a mantequilla, con la adición de drogas machacadas. Dicho menjunje, después de un tiempo de tratamiento y teniendo en cuenta el clima de la región, proporcionaba al enfermo ambulatorio un hedor insoportable, creándose de esa manera una especie de cuarentena desodorante.

También los médicos del Asia Menor —sobre todo en Egipto— no sólo utilizaron el “excremento oficinal” del hombre y animales, sino que también agregaron a sus pócimas los excrementos de las moscas depositados sobre las paredes. Por su parte, los chinos también hicieron uso de lo que la historia ha denominado “farmacia inmunda”, tanto que para combatir las psicosis recomendaban un remedio compuesto por excrementos humanos, dejados reposar en un recipiente encerrado en la tierra durante tres años.

Para combatir la pulmonía utilizaban el regalíz (raíz o palo dulce) mezclado con amoníaco, luego se introducía la mezcla en una caña de bambú y se guardaba en un retrete durante tres años, cubierto por heces. A pesar de las medicinas descriptas (algunas tan insoportables como la propia enfermedad) los babilonios estaban de tal manera adelantados que conocían el uso de tampones, supositorios, la extracción de sangre mediante sanguijuelas, vomitivos (a veces constituidos por los mismos específicos con que trataban algunas enfermedades) y los baños de vapor.

Fuente Consultada: Revista «Todo es Historia» Nota de Juan Ángel del Bono

La Medicina a Principios del Siglo XX Primera Guerra Mundial Resumen

La Medicina a Principios del Siglo XX

Cirugía y transplantes: Durante el siglo XIX, dos adelantos fundamentales en el ámbito de la cirugía habían contribuido al bienestar del paciente, aumentando además sus probabilidades de supervivencia.

Por un lado, la anestesia permitía que los cirujanos realizaran operaciones mucho más largas y complejas que las posibles con el paciente consciente.

Por otro, la aplicación de técnicas asépticas y, en general, un mayor cuidado de la higiene redujeron en gran medida el riesgo de infecciones postoperatorias, que con demasiada frecuencia resultaban mortales.

A principios del siglo XX, las técnicas eran todavía primitivas y el futuro reservaba grandes progresos, pero estos dos importantes principios ya habían sido establecidos. Aun así, todavía quedaban áreas en las que las intervenciones quirúrgicas resultaban arriesgadas.

Los mayores problemas eran los planteados por los órganos cuya actividad debía mantenerse ininterrumpidamente para conservar la vida del paciente. Un ejemplo básico era la cirugía de tórax, ya que la apertura de la cavidad torácica provocaba el colapso de los pulmones.

Un importante adelanto en este campo fue el logrado por Ferdinand Sauerbruch, nombrado catedrático de cirugía en Zurich en 1910. Sauerbruch diseñó una cámara operatoria especial que dejaba fuera la cabeza del paciente, al cuidado del anestesista.  (Ver: Descubrimiento de las Vitaminas)

El cuerpo del enfermo y el cirujano se situaban en el interior de la cámara, que se mantenía a baja presi6n para evitar el colapso pulmonar.

La técnica fue rápidamente adoptada, pues en Zurich abundaban los afectados de trastornos pulmonares que acudían a los sanatorios de las montañas.

muestra de una cirugia

El trasplante d. órganos sólo se convirtió en una práctica relativamente segura a fines del siglo XX, poro gran parte de su éxito se debio al trabajo del cirujano y fisiólogo francés Alexls Carral. Aparte de los problemas del rechazo una do las principales dificultades consistía en suturar los pequeños vasos sanguíneos para restablecer la circulación. Carrel resolvió este problema y obtuvo por ello el premio Nobel en 1912. A partir de entonces, se trasladó al Instituto Rockefeller de Nueva York, donde desarrolló, durante la guerra, una técnica para tratar heridas profundas mediante Irrigación constante. En la fotografía aparece haciendo una demostración de su técnica, hacia el final de la guerra.

En 1908, F. Trendelenburg intentó tratar quirúrgicamente una embolia pulmonar (obstrucción de los tejidos pulmonares), pero la técnica no llegó a dominarse hasta 1924. Para los pacientes con los músculos respiratorios gravemente afectados (por ejemplo, a consecuencia de una poliomielitis), el «pulmón de acero» inventado por P. Drinker en 1929 constituyó un gran progreso.

Sin embargo, para los afectados de trastornos cardiacos era muy poco lo que podía ofrecer un cirujano.

La bibliografía médica contenía referencias ocasionales de operaciones con éxito en pacientes que habían sufrido heridas de arma blanca o accidentes similares, pero los enfermos crónicos tenían pocas esperanzas.

La introducción de la simpatectomía (extirpación de parte del sistema nervioso simpático) como tratamiento para la angina, intentada por el cirujano rumano Thoma lonescu en 1916, fue un paso pequeño pero muy significativo.

Aunque la cirugía intracraneana se practicaba desde los tiempos más remotos (algunos cráneos hallados en yacimientos prehistóricos revelan trepanaciones con supervivencia del paciente, tal vez como tratamiento para fracturas de la caja craneana, incluso en el siglo XIX el índice de mortalidad de los pacientes seguía siendo muy elevado.

En la mayoría de los casos, esto se debía a que se aplicaban los métodos de la cirugía general. Los progresos sólo comenzaron cuando se desarrollaron técnicas más especializadas, sobre todo gracias a los trabajos de Harvey Cushing en Estados Unidos.

La Medicina a Principios del Siglo XX

La fabricación de miembros artificiales se convirtió en una importante industria. Aparecieron algunas empresas especializadas y otras diversificaron sus producción para abarcar el sector ortopédico. La gran demanda determino progresos en el diseño sobre todo de articulaciones

El secreto de su éxito residía en un diagnóstico previo excepcionalmente completo, con métodos especializados, y en unas operaciones meticulosamente cuidadosas, en las que a menudo invertía muchas horas.

Obtuvo resultados especialmente buenos en el tratamiento de tumores cerebrales y de los nervios acústico y óptico.

Realizó además un detenido estudio de la glándula hipófisis, localizada en la base del encéfalo, que es tal vez la más importante de las glándulas endocrinas (secretoras de hormonas), ya que influye sobre todas las demás.

La reputación de Cushing atrajo discípulos de todo el mundo, que luego regresaban a sus países para fundar clínicas donde aplicaban sus métodos.

Mientras se desarrollaban técnicas de neurocirugía para tratar las perturbaciones patológicas del cerebro y el sistema nervioso, otros investigadores ensayaban métodos más sutiles para diagnosticar y tratar los trastornos de la mente.

En París, J.M. Charcot (1825-1893) había desviado su atención de las enfermedades del sistema nervioso para concentrarse en los problemas de la conducta humana, en especial, la histeria.

Entre sus discípulos, a fines del siglo XIX, figuraba el austriaco Sigmund Freud, padre del psicoanálisis.

Ridiculizado al principio, su concepto del psicoanálisis, desarrollado con CG. Jung, A. Adler y otros, obtuvo finalmente amplia aceptación, y en 1910 se fundó la Asociación Psicoanalítica Internacional. Freud fue nombrado miembro extranjero de la Royal Society inglesa en 1936.

Durante muchos años prosiguió la enseñanza y las investigaciones, hasta que en 1938 se vio obligado a abandonar Viena como consecuencia de la ocupación nazi de su país, instalándose en Londres, donde siguió trabajando hasta su muerte.

En este campo, los enfoques experimentales convencionales revestían escasa validez, por lo que se hacía necesario encontrar otros nuevos.

Entre ellos estaba el famoso test de manchas de tinta, que permitía el estudio de la inteligencia, las emociones y la personalidad, ideado por el psiquiatra suizo Hermann Rorschach en 1921.

Durante el siglo XX, las operaciones de trasplante de órganos se convirtieron en un aspecto normal, aunque altamente especializado, de la práctica médica.

Durante los primeros años del siglo se realizaron importantes contribuciones a este campo. Uno de los precursores fue Alexis Carrel, que trabajó en el Instituto Rockefeller de Nueva York.

Allí suscitó un considerable interés por los trasplantes de órganos que, entre otros problemas, planteaban la dificultad de restablecer una corriente sanguínea hacia el órgano trasplantado; el desenlace más frecuente de las operaciones anteriores había sido la trombosis (formación de coágulos) o la estenosis (estrechamiento de los vasos sanguíneos).

Carrel superó estos problemas mediante el desarrollo de nuevas técnicas de sutura de los vasos sanguíneos, que le permitieron extirpar órganos de animales y volver a colocarlos en su posición original.

Al trabajar con un solo animal, evitaba el rechazo, uno de los principales problemas del trasplante en pacientes humanos.

Carrel realizó además trabajos innovadores en el campo del cultivo de tejidos. Consiguió mantener células vivas en una solución nutriente, mucho después de que muriera el animal del que habían sido extraídas.

Bastante más adelante, en 1935, inventó un corazón mecánico, capaz de mantener la circulación durante la Cirugía cardiaca.

En el tratamiento de las enfermedades infecciosas, la opinión médica de la época favorecía el uso de vacunas, terreno en el que ya se había registrado una serie de éxitos y que todavía reservaba algunos más.

Un adelanto fundamental fue la introducción de la vacuna BCG en 1927 para la protección contra la tuberculosis. Por el contrario, la experiencia con los agentes químicos había sido decepcionante.

El salvarsán y el neosalvarsán habían demostrado ser eficaces Contra la sífilis, pero los efectos secundarios eran graves y en numerosas ocasiones mortales. En 1924, los químicos alemanes produjeron la plasmoquina, una alternativa sintética a la quinina, sustancia antipalúdica largamente utilizada.

 Así pues, la historia de los agentes químicos no resultaba demasiado impresionante; pero con la ventaja que da la perspectiva del tiempo, es posible apreciar que la situación estaba empezando a cambiar. En 1927,

G. Dornagk, director de los laboratorios de patología y bacteriología experimental de la gran empresa química alemana LG. Farben, tuvo el suficiente optimismo para emprender una búsqueda sistemática de agentes químicos que pudieran controlar algunas de las enfermedades más graves del género humano, como la meningitis, la tuberculosis y la neumonía, siendo esta última particularmente temida como «el capitán de las huestes de la muerte».

Los progresos fueron lentos, pero la confianza y la paciencia encontraron su recompensa en 1932, con el descubrimiento del primer fármaco del grupo de las sulfamidas, un acontecimiento auténticamente revolucionario. En 1928 se hizo otro descubrimiento que, aunque en ese momento pasó prácticamente inadvertido, estaba destinado a ser todavía más revolucionario. Ese año, el bacteriólogo británico Alexander Fleming descubrió la penicilina.

Historia de la Vacuna Contra Poliomielitis

Ver: Historia Descubrimiento del ADN

Fuente Consultada: El estallido científico de Trevor I. Williams

La Estructura del ADN Historia del Descubrimiento de Crick y Watson

La Estructura del ADN
Historia del Descubrimiento de Crick y Watson 

FRANCIS CRICK Y JAMES DEWEY WATSON:
PROYECTO GENOMA HUMANO
La cristalografía por rayos-X:
Francis Crick nació en Northampton, Inglaterra, en 1916. Estudió física en la Universidad de Londres, y trabajó con radares durante la Segunda Guerra Mundial.

En 1946 asistió a una conferencia de Linus Pauling que le abrió los ojos a las posibilidades de un descubrimiento original en biología molecular. Esto lo llevó a realizar investigaciones de biología en Cambridge; en 1949, cuando tenía treinta y tres años, se sumó al Consejo de Investigaciones Médicas del Laboratorio Cavendish en la universidad.

cientificos que estudiaron la estructura del ADN

James Watson y Francis Crick junto a uno de sus modelos de la molécula del ADN en el Laboratorio Cavendish de Cambridge en 1953 / University of Cambridge

James Dewey (Jim) Watson nació en Chicago, en 1928, y era un niño prodigio. Entró en la Universidad de Chicago a los quince años y se graduó a los diecinueve; tres años después obtuvo un doctorado por la Universidad de Indiana.
Mientras preparaba el doctorado, leyó un libro del físico austriaco ErwinSchródinger titulado ¿Qué es la vida?, que lo persuadió de que el estudio de los genes ofrecía excitantes perspectivas de descubrimientos.

En 1951 asistió a una conferencia en Nápoles, donde conoció a Maurice Wilkins, un físico neozelandés de treinta y tres años nacido en las Islas Británicas, que había trabajado con la bomba atómica en Estados Unidos, pero que se había alejado de la física nuclear horrorizado por las consecuencias de ese trabajo.

Como Watson, Wilkins había sido inspirado por ¿Qué es la vida? de Schroidinger.

Trabajaba en la estructura de las moléculas orgánicas grandes, en el Consejo de Investigaciones Médicas del King’s College de la Universidad de Londres, usando la misma técnica del análisis de difracción por rayos-X que el equipo de Pauling en la CalTech.

La descripción que le hizo Wilkins de su trabajo reforzó el interés de Watson por el tema, y fue aceptado para realizar investigaciones en el Laboratorio de Cavendish. Llegó a Cambridge poco después de cumplir veintitrés años, y estableció inmediatamente una buena relación con Crick, que por entonces tenía treinta y cinco años.

Crick y Watson estaban dispuestos a investigar la estructura del ADN, pero sus superiores los desanimaron, ya que eran conscientes del trabajo que llevaban a cabo en el King’s College.

Se suponía que los trabajos del King’s eran un esfuerzo común de Wilkins y una química británica de treinta años llamada Rosalind Franklin, pero en realidad ambos estaban enfrascados en una lucha de personalidades. Franklin era una cristalógrafa muy experimentada.

La cristalografía era una tecnología exigente, basada en la técnica de difracción de los rayos X, esencial en la investigación de la estructura de las moléculas grandes. Se trataba de una tecnología en la que ni Watson ni Crick tenían ninguna experiencia, así que hicieron lo mejor que pudieron con la única alternativa a su alcance, la construcción de modelos.

Pero sin las pistas que podía proporcionar la cristalografía, fueron incapaces de realizar progresos reales, y sólo era cuestión de tiempo que el equipo de Pauling, en la CalTech, que dominaba ambas técnicas, diera con la respuesta correcta.

El libro de Pauling, La naturaleza del enlace químico, se convirtió en la Biblia de Watson en sus esfuerzos por construir un modelo plausible, y para mayor frustración, tanto el director del Laboratorio de Cavendish, Lawrence Bragg, como el director de la Unidad de Cristalografía, Max Perutz, eran cristalógrafos expertos.

Pero insistieron en que la buena voluntad del Consejo de Investigaciones Médicas no debía correr el riesgo de duplicar la investigación del King’s College.

No era cuestión de determinar la composición química de la molécula de ADN. Por entonces se sabía que estaba compuesta por una serie de bases de cuatro clases: timina (T), guanina (G), citosina (C) y adenina (A), unidas por parejas en una estructura de fosfato-azúcar.

Pero nadie sabía cuál era la forma de la estructura ni cómo se unían las parejas de bases. Sin las respuestas a estas preguntas, no se podía comprender realmente el mecanismo detallado de la herencia y no existía ninguna posibilidad de aplicar el conocimiento teórico a los problemas de la vida común como las enfermedades hereditarias.

Irónicamente, el descubrimiento definitivo llegó poco después de que Crick y Watson asistieran a un seminario en el que parecieron malinterpretar la presentación que Franklin hizo de su investigación. Volvieron a Cambridge, construyeron un modelo e invitaron a la pareja de Londres para que lo viera.., pero Franklin echó por tierra todas sus ideas. No mucho después, con la ayuda de Wilkins, Watson consiguió ver una de las cristalografías por rayos-X de Franklin con una claridad increíble. En cuanto la vio, estuvo seguro de que sabía cómo interpretarla.

De vuelta a Gambridge, Crick y él consiguieron permiso para utilizar los servicios del taller del laboratorio para construir un modelo de la molécula a gran escala. Tras cinco semanas frenéticas de prueba y error, el modelo estaba listo para ser revelado. Tenía forma de doble hélice, una larga y tortuosa escalera en la que los peldaños eran innumerables secuencias de pares de bases: lA, CG, AT, TA, CC, etc.

la doble hélice

La estructura del ADN y los Genes:

Los rasgos principales de una molécula de ADN son:

a. Una «escalera en espiral», con barandillas de azúcar-fosfato formando una doble hélice.

b. Una larga sucesión de «escalones», hecha a base de parejas entrelazadas de bases de adenina (A) y timina (T), o guamina (G) y citosina (C).

1. Un «gen» normalmente tiene una longitud de varios miles de bases.

2. La secuencie de bases en os genes codifica a información necesaria para fabricar las proteínas que determinan la anatomía y la fisiología de toda criatura viviente.

3. Los genes están localizados en los cromosomas, que son largas hileras de proteína y ADN mezclados.

4. En la reproducción sexual, la secuencia de genes del óvulo fertilizado es diferente de la de los padres, haciendo que todos los individuos descendientes sean únicos.

5. En gemelos idénticos, la secuencie genética es diferente de la de los padres pero idéntica en cada hermano, porque son el resultado del fraccionamiento de un óvulo fertilizado.

6. Cuando las células se dividen y se multiplican durante el crecimiento del embrión, las parejas de bases se abren como una cremallera. Cada mitad de una pareja de bases tiene la habilidad de hacer «crecer» una nueva compañera en su nuevo hogar, asegurando así que la «información» de cada célula es la misma.

El 7 de marzo de 1953 se la enseñaron a sus colegas. El 25 de abril, un corto y modesto escrito en la revista Nature, titulado La estructura molecular de los ácidos nucleicos, informó al mundo de uno de los descubrimientos más significativos en la historia de la ciencia, aunque quedó un poco ensombrecido por la primera ascensión al Everest seis semanas después. Pero su importancia pronto quedó establecida y dio origen a una explosión de investigaciones genéticas y de descubrimientos que todavía continúa.

En 1962, Crick, Watson y Wilkins compartieron el Premio Nobel de Medicina. El nombre de Rosalind Franklin no fue mencionado, había muerto de cáncer en 1958, a los treinta y siete años, víctima —como Marie Curie— de la radiación a la que se había expuesto durante su trabajo. No se conceden premios Nobel a título póstumo. (PROYECTO GENOMA HUMANO)

Publicación del Descubrimiento de Watson y Crick en la Revista NTURE

Publicación del Descubrimiento de Watson y Crick en la Revista NATURE

PARA SABER MAS…
En sus comienzos, la genética fue totalmente ignorada; hoy, es al contrario. Mendel no recibió atención alguna, porque su trabajo no parecía importante; sin embargo, en la actualidad los genes están por todas partes, nos fascinan sus promesas y nos inquietan sus amenazas. Los genetistas han hecho hincapié rápidamente tanto en unas como en otras. Por algo se ha dicho que las cuatro letras del código genético están en boca de todo el mundo.

Los avances de las últimas décadas han sido sorprendentes. Disponemos de la secuencia completa del ADN que compone los 60.000 genes activos necesarios para formar un ser humano y pronto tendremos la de todo el llamado ADN «basura» (que quizá revele más cosas de lo que su nombre indica). 10.000 enfermedades distintas poseen un componente hereditario y, en principio, sabemos por lo menos los genes que están implicados.

Esto suscita tanto esperanzas como temores. En el caso de las enfermedades controladas por un gen, como la anemia de células falciformes o la fibrosis quística, resulta más fácil identificar los portadores y los fetos en situación de riesgo. Como es posible dañar un gen de muchas maneras (hay más de 1.000 mutaciones conocidas responsables de la fibrosis quística), las pruebas no son sencillas y la mejor solución es decir a los afectados que son portadores, más que tranquilizarles diciéndoles que no lo son. Con todo, la decisión de quedarse embarazada o continuar con el embarazo será algo más fácil cuando las pruebas resulten menos ambiguas.

Es posible adquirir en el mercado pruebas para detectar los genes que predisponen a padecer fibrosis quística y cáncer de mama; y el desarrollo de «chips» de ADN capaces de examinar muchos genes de forma simultánea indica que pronto se venderán más. La medicina tendrá que tratar cada vez más casos de personas que, de forma acertada o no, han recibido el diagnóstico de estar en situación de riesgo.

Ahora somos conscientes de que mucha gente fallece por culpa de enfermedades genéticas o con un componente genético. En algunos casos, será posible comunicarles su grave situación; pero ¿por qué querríamos hacerlo? A veces, la información resulta útil. Quienes hereden una predisposición a determinadas formas de cáncer de colon, por ejemplo, pueden recibir la ayuda de la cirugía mucho antes de que se manifieste la enfermedad.

En el caso de otras enfermedades, es posible advertir a personas en situación de alto riesgo de que eviten ambientes peligrosos para ellos. Fumar es peligroso, pero pocos fumadores logran dejarlo. No obstante, cualquier persona portadora de una forma alterada de una enzima responsable de fluidificar la mucosidad de los pulmones se ahogaría en sus propios esputos si fumara; lo que podría convencerla de que no lo hiciera. El conocimiento también puede resultar peligroso, sobre todo cuando están implicados los seguros médicos.

El tipo de medicina con más éxito siempre ha sido la prevención en lugar de la curación. La genética no es distinta y la posibilidad de que la terapia génica sustituya el ADN dañado a la vuelta de la esquina, como los últimos diez años. La cirugía genética (la capacidad de cortar fragmentos de ADN y colocarlos a sitios nuevos) ha conseguido avances notables, pero hasta el momento no ha hecho mucho para curar enfermedades.

A pesar de todo, es posible que ayude a impedir que la población mundial muera de hambre, por lo menos ésa es la opinión de los entusiastas de los alimentos transgénicos. Puede que tengan razón. Ha resultado increíblemente sencillo mover genes vegetales de un sitio a otro. Ya existen cultivos que han sido modificados para conferirles resistencia a parásitos o a herbicidas artificiales (lo que implica la posibilidad de fumigar el campo sin que la cosecha salga perjudicada).

El optimismo comercial en Europa, si no en Estados Unidos, ha coincidido con la preocupación de la opinión pública sobre los riesgos que esos alimentos suponen para la salud. Que la gente se preocupe por el remoto riesgo de que los alimentos transgénicos sean perjudiciales para la salud cuando está dispuesta a consumir hamburguesas con queso que, decididamente, sí suponen un riesgo, es algo que deja perplejos a los científicos, pero la ciencia no es tan importante como aquello que los consumidores están dispuestos a aceptar. A menos que se produzca un cambio de actitud, es poco probable que se cumpla la esperanza de introducir genes de nutrientes esenciales en los cultivos del Tercer Mundo.

Ver: Historia del Descubrimiento de las Vitaminas y Propiedades

Ver: Historia de la Anestesia

Ver: Historia de las Cirugias

Fuente Consultada:
Historias Curiosas de la Ciencia de Ciril Aydon
GENÉTICA Para Todos Jones-Van Loon
El Jardín de Newton de José Manuel Sánchez Ron

Evolucion de la Ingenieria Genetica Historia y Cronología de Avances

Evolución de la Ingeniería Genética y Cronología de los Avances

Los avances científicos del siglo xx han sido prolíficos y variados, ellos fueron, son y serán determinantes para mejorar la calidad de vida de los hombres del mundo. Muchos recordarán este período por la llegada del hombre a la Luna y la conquista del espacio exterior, la invención de las computadoras, los trasplantes de órganos o los bebés de probeta.

El recorrido por los hechos más sobresalientes de este siglo muestra que los logros en Genética y Biología molecular son altamente significativos y que tendrán notable incidencia en la curación de importantes enfermedades. Por esa razón, elegimos denominarlo «el siglo de oro de la Genética».

La teoría de la genética: A mediados del siglo XIX, la teoría de la evolución por selección natural, expuesta por Charles Darwin en su obra El origen de las especies (1859), suscitó encendidas controversias. A principios del siglo XX, los ánimos se habían serenado y los biólogos comenzaban a interesarse más por los mecanismos de la evolución que por la validez de la teoría de Darwin.

El carácter hereditario de ciertos rasgos es un hecho reconocido desde los albores de la civilización, ya que los parecidos familiares constituyen una observación al alcance de todos. Los criadores de ganado han aprovechado desde tiempos remotos este fenómeno para mejorar la calidad de sus animales.

Pero hasta fines del siglo XIX, los métodos utilizados eran totalmente empíricos. Por ejemplo, Robert Bakewell, famoso criador inglés del siglo XVIII, obtenía excelentes resultados por el procedimiento de cruzar a sus animales con otros no emparentados para conseguir los rasgos deseados y cruzar posteriormente entre sí a los animales así obtenidos con el fin de estabilizar los caracteres conseguidos.

La genética no surgió como ciencia hasta 1900, pero sus fundamentos habían sido sólidamente establecidos 40 años antes por Gregor Mendel, monje moravo del monasterio de Brno.

Entre 1851 y 1853, su orden lo envió a Viena a estudiar ciencias y, al regresar al monasterio (del que llegó a ser abad en 1868), inició una serie de experimentos con la planta del guisante (Pisum). Estudió siete características específicas de esta planta, entre ellas, la forma de la semilla, el color de las flores y la longitud del tallo.

TEMAS TRATADOS:

La Célula Célula Madre Los Genes y Genoma Estructura ADN La Oveja Dolly La Clonación
Terapia Genética La Biotecnología

Llevando detallados registros sobre más de 20.000 ejemplares, descubrió que estas características eran hereditarias en un coeficiente aproximado de 1:3. El cruzamiento de plantas de tallo largo con ejemplares de tallo corto daba como resultado plantas de uno u otro tipo, nunca de altura intermedia.

Mendel supuso entonces que estas características eran transmitidas por factores hereditarios específicos que estaban localizados en las células germinales.

Sus ideas eran básicamente correctas pero, por desgracia, pasaron inadvertidas ya que sólo se publicaron en el periódico de la Sociedad de Historia Natural de Brno. Decepcionado, envió una copia de su trabajo al destacado botánico suizo Karl von Nágeli (1817-1891), que no fue capaz de reconocer su importancia.

El hecho fue tristemente irónico, ya que el propio Nágeli, en 1842, había descrito minuciosamente el proceso de formación del polen en la familia de las azucenas, las liliáceas, y en sus apuntes había indicado la separación en el núcleo de lo que denominó «citoblastos transitorios», que eran en realidad los cromosomas, portadores de los «factores hereditarios» (genes) de Mendel.

Se perdió así una gran oportunidad. En 1900, dieciséis años después de la muerte de Mendel, el botánico holandés Hugo de Vries publicó los resultados de una larga serie de experimentos de reproducción vegetal, en los que también obtuvo un coeficiente de 1:3. Al publicar sus trabajos, citó las investigaciones de Mendel, realizadas treinta y cuatro años antes.

En pocas semanas, otros dos botánicos, C.E. Correns en Alemania y E. Tschermak von Seysenegg en el Imperio Austrohúngaro, publicaron resultados similares. De esta forma, el nuevo siglo comenzó con la confirmación de los coeficientes de Mendel, que sentaron una sólida base para la teoría genética.

En Estados Unidos, el zoólogo T.H. Morgan comenzó a estudiar la evolución y la herencia en 1903. Al principio, los resultados de Mendel le inspiraban escepticismo, pero sus investigaciones con la mosca de la fruta, Drosophila (un sujeto experimental particularmente conveniente, ya que se reproduce con rapidez y presenta cromosomas gigantes en las células de las glándulas salivales), muy pronto lo convencieron.

Llegó a la conclusión de que los genes, dispuestos en los cromosomas como las cuentas en un collar, eran las unidades de la herencia, y en 1911 publicó con sus colaboradores el primer «mapa cromosómico», en el que aparecía la localización de cinco genes ligados al sexo. Diez años más tarde, más de 2.000 genes habían sido localizados.

En 1900 se aceptaron las leyes de la herencia que Johan Gregor Mendel había hecho públicas en 1865. En 1953,James Watson y Francis Crick descubrieron la estructura del ácido desoxirribonucleico (ADN), la llamada «molécula de la herencia», que contiene las instrucciones necesarias para crear un ser vivo. La publicación de su artículo en la revista Nature, en 1953, fue el punto de partida de una revolución científica todavía en curso. En 1973 nació la ingeniería genética, al conseguir transplantar material genético de un organismo a otro.

La lista de organismos creados a medida -y patentados- se amplió año tras año: una bacteria que devoraba el petróleo (1980), ratones que pesaban el doble de lo normal (1982) o un tomate con el proceso de maduración ralentizado (1987). Con la oveja Dolly, se popularizaron los clones, organismos genéticamente iguales a otro.

En 2003 se consiguió el desciframiento completo del genoma humano, la cadena de ADN que contiene nuestras instrucciones genéticas. Se concluyó que de los 3.120 millones de datos que lo componen, el 99,8% de ellos es idéntico para todas las personas, dato que invalidó definitivamente el criterio discriminador de raza.

Revelaba también que tenemos en torno a los 30.000 genes, poco más del doble que una mosca, 300 genes más que los ratones y muchos menos que el arroz. Lo que nos hace distintos, pues, no es la cantidad sino la interacción entre los genes.

Con el desciframiento del genoma, se inauguró una nueva era de la medicina, con aplicaciones todavía impredecibles en la detección, prevención y tratamiento de enfermedades.

Si la responsabilidad social del científico ya era un tema debatido cuando estudiaba materia inorgánica, más lo es en la actualidad, cuando en el laboratorio se crean seres vivos y se experimenta la clonación humana. Otro debate abierto es la relación entre ciencia y empresa. En el pasado, la ciencia se ha beneficiado del intercambio de información, de la búsqueda desinteresada del conocimiento como un fin en sí mismo, del trabajo competitivo pero altruista de universidades y centros públicos.

Hoy, las leyes del mercado rigen el mundo científico, especialmente en los EE.UU., líderes absolutos en investigación. Las empresas invierten lo que no invierten los estados pero sus legítimos intereses económicos condicionan el avance científico, incluso en el ámbito público, e impiden la libre circulación del conocimiento.

https://historiaybiografias.com/archivos_varios5/estrella1_bullet.png

CRONOLOGIA DE LA EVOLUCIÓN CIENTÍFICA

Entre todos los acontecimientos seleccionamos los siguientes:

1902. Hugo de Vries (botánico y genetista holandés, 1848-1935) descubre las mutaciones genéticas, cambios repentinos en los genes que se transmiten luego a la progenie.

1902. Ernest H. Starling (fisiólogo inglés, 1866-1927) y William M. Baylss (fisiólogo británico, 1860-1924) aislan la primera hormona sintética: la secretina.

1902-1909. Walter S. Sutton (genetista norteamericano, 1877-1916) y Thomas H. Morgan (genetista norteamericano, 1866-1945) descubren que las partículas que transmiten la herencia (genes) están ubicadas en los cromosomas.

1905. Albert Einstein (físico suizo-alemán, 1879-1955) publica su trabajo acerca de la teoría de la relatividad. «En ciertas condiciones extremas la masa se transforma en energía.»

1913. Alfred H. Sturtevant (genetista estadounidense, 1891-1970) comienza a construir mapas cromosómicos.

1914. Luis Agote (médico argentino, 1868-1954) logra que la sangre pueda mantenerse en estado líquido fuera del cuerpo al agregarle un anticoagulante: el citrato de calcio.

1923. Frederick G. Banting (médico canadiense. 1891-1941) recibe el Premio Nobel de Medicina y Fisiología porque logró aislar la insulina, hormona que regula el metabolismo de la glucosa y que se utiliza hoy en día en el tratamiento de la diabetes.

1927. Hermann J. Muller (biólogo norteamericano, 1890-1967) descubre que la exposición a los rayos X incrementa la tasa de mutaciones.

1928. Alexander Fleming (bacteriólogo escocés, 1881-1955) descubre accidentalmente la penicilina.

1937. Theodosius Dobzhansky (genetista estadounidense, 1900-1975) establece la vinculación entre los mecanismos de la herencia y la selección natural, dando origen a la teoría sintética de la evolución.

1947. Bernardo A. Houssay (médico argentino. 1887-1971) obtiene el Premio Nobel de Medicina y Fisiología por sus investigaciones sobre la función de la glándula hipófisis en la regulación del metabolismo de los azúcares.

1953. James D. Watson (bioquímico norteamericano, n. 1928) y Francis H. C. Crick (físico inglés, n. 1916) presentan la estructura molecular del ADN. base de la reproducción de todas las formas de vida. Por su hallazgo, en 1962 reciben el Premio Nobel de Medicina y Fisiología. 1965. Christian N. Barnard (médico sudafricano, n. 1922) realiza el primer trasplante de corazón humano.

1965. Los biólogos franceses Francois Jacob (n. 1920), André-Michel Lwoff (n. 1902) y Jacques-Lucien Monod (1910-1976) comparten el Premio Nobel de Medicina y Fisiología por sus descubrimientos relacionados con la genética de los procariotas.

1969. Los microbiólogos norteamericanos Max Delbrück (1906-1981), Salvador E. Luria (n. 1912) y Alfred Day Hershey (n. 1908) comparten el Premio Nobel por sus descubrimientos vinculados con el mecanismo de replicación y la estructura genética de los virus.

1969. El astronauta norteamericano Neil A. Armstrong (n. 1930) es el primer hombre que pisa el suelo de la Luna. El 20 de julio. Armstrong y su compañero Edwin E. Aldrin (n. 1930) posan el módulo lunar Apolo XI en la superficie lunar, mientras Michael Collins (n. 1930) permanece en órbita en torno del satélite.

1970. Luis F. Leloir (bioquímico argentino. 1906-1987) recibe el Premio Nobel de Química por descubrir el papel de un nuevo tipo de complejos esenciales para la vida animal y vegetal como el glucógeno, la celulosa y el almidón.

1973. Konrad Z. Lorenz (médico y naturalista austríaco, 1903-1989) es galardonado con el Premio Nobel de Medicina y Fisiología por su estudio de la conducta de los animales y la introducción del término Etología. premio compartido con Karl R. von Frisch (zoólogo alemán, 1886-1982) y Nikolaas Tinbergen (zoólogo holandés, 1907-1988).

1981. Barbara McClintock (química estadounidense, 1902-1992) recibe el Premio Nobel de Medicina y Fisiología por sus estudios de mapeo ci-tológicos en los que observó inactivación de genes por el movimiento de elementos génicos de un lado al otro de los cromosomas.

1984. César Milstein (bioquímico argentino, n. 1927) recibe el Premio Nobel de Medicina y Fisiología por su descubrimiento acerca de los principios que rigen la producción de los anticuerpos monoclonales. Este descubrimiento es utiliz: por la Medicina para la elaboración de vacunas y el diagnóstico de enfermedades como el cáncer.

1987. Susumu Tonegawa (bioquímico japones n. 1927) recibe el Premio Nobel de Medicina y Fisiología por demostrar que segmentos de ADN separados codifican porciones variables de moléculas de los anticuerpos, iniciando de esta manea una serie de descubrimientos en relación con el funcionamiento del sistema inmune.

1990. Los doctores estadounidenses W. French Anderson, R. Michael Blaese y K. Culver, del Instituto Nacional de Sanidad de Bethesda, realizar, con éxito la primera terapia génica en una niña de cuatro años, Ashanti De Silva, que padecía inmunodeficiencia combinada grave, una enfermedad hereditaria mortal.

1997. Un equipo científico del Instituto Roslin. de Escocia, dirigido por el doctor Ian Wilmut. crea una oveja por clonación a partir del núcleo celular de la ubre de su progenitura y del citoplasma de un óvulo. Dolly, la primera oveja clonada, abre unnuevo camino en el campo de la Ingeniería genética y la Biotecnología, de resultados y consecuencias aún insospechados.

https://historiaybiografias.com/archivos_varios5/estrella1_bullet.png

INGENIERÍA GENÉTICA

Disciplina que se ocupa de «unir genes»; esto es, de sustituir un segmento de ADN de una célula por uno de otra (al organismo que surge de este proceso se lo denomina transgénico).

Hasta comienzos de la década de 1970 no se conocían técnicas adecuadas para manipular el ADN en tubos de ensayo. Debido a ser las moléculas de ADN de gran tamaño, cuando se las intentaba fragmentar los cortes se producían al azar, con lo cual se descomponía la información genética contenida en ellas de forma tal que era prácticamente imposible de recomponer.

Sin embargo, a comienzos de esa década se encontraron herramientas moleculares que podían resolver muchos de esos problemas: enzimas capaces de cortar sólo por sitios determinados las moléculas de ADN; ligasas capaces de reunir con precisión molecular los fragmentos y sellar las uniones para dejarlas perfectamente reparadas, y un gran número de otras enzimas capaces de cortar, modificar, multiplicar y recomponer el ADN (se habla de ADN recombinante), lista es la tecnología conocida como ingeniería genética.

Por medio de ella se pueden seleccionar no ya individuos, sino algunos de sus genes o porciones de ellos. Se puede, en definitiva, crear algo absolutamente nuevo: nuevas moléculas vivientes, nuevos genes y por tanto nueva vida.

Y existen otros procedimientos, más recientes, que introducen importantes novedades. Desde finales de la década de 1980 y comienzos de la de 1990 existe la posibilidad de generar animales a los cuales se les puede eliminar un determinado gen.

No se trata, pues, de animales transgénicos, sino de estirpes (de ratones, por ejemplo) carentes de un determinado gen, lo que permite precisar cuál es la verdadera función de ese gen, sin más que estudiar las deficiencias que presenta el animal.

https://historiaybiografias.com/archivos_varios5/estrella1_bullet.png

Las técnicas de Ingeniería genética se basan en el ADN recombinante, formado por moléculas de ADN que se originan en dos o más organismos (o virus) diferentes. En general, tienen un denominador común: en todas se manipula el material genético (ADN) de dos o más especies diferentes.

Estas técnicas, desarrolladas hace menos de treinta años, revolucionaron todas las áreas de investigación y de aplicación tecnológicas. Tuvieron una enorme influencia en el diagnóstico y en el tratamiento de distintas enfermedades, así como en el agro y en la industria, pues con ellas desarrollaron microorganismos, plantas y animales de crecimiento más rápido, de mejor rendimiento nutritivo, etc. Se utilizaron, por ejemplo, para la fabricación de antibióticos y para lograr una mayor resistencia a los herbicidas.

Las principales «herramientas moleculares» que se emplean para obtener ADN re-combinante son, además de la secuenciación del ADN y de la clonación ya estudiadas, las enzimas de restricción y la reacción en cadena de la polimerasa.

• Las enzimas de restricción actúan a la manera de «tijeras» moleculares, y segmentan el ADN en puntos específicos de la cadena, es decir, son capaces de fragmentar el genoma. Una de las utilidades de dichas enzimas es que permiten localizar los genes responsables de las distintas enfermedades hereditarias que afectan al hombre.

Por medio de ellas, se obtienen fragmentos de ADN, los cuales pueden insertarse en el interior del ADN de vectores («vehículos moleculares») presentes en las bacterias: los plásmidos. Esta nueva molécula de ADN es el ADN recombinante. Así, resulta posible, por ejemplo, introducir en un plásmido bacteriano el gen que codifica la producción de la insulina humana.

• La reacción en cadena de la polimerasa (PCR) es un método que permite obtener, en poco tiempo, muchísimas copias de un fragmento de ADN particular. Fue desarrollado en 1983 por el bioquímico norteamericano Kary Mullís, a quien diez años después se lo distinguió con el Premio Nobel por esta invención.

Para realizar la PCR, sólo hace falta conocer una parte de la secuencia del fragmento que se desea amplificar. La sensibilidad del método es tal que una pequeñísima fuente de ADN, como la contenida en una gota de sangre o esperma o en la raíz de un cabello, basta para realizar el análisis.

Las aplicaciones de estas dos técnicas son innumerables: pueden utilizarse para diagnosticar enfermedades genéticas, detectar infecciones virales y bacterianas o determinar la identidad del sospechoso de un crimen, además de ser herramientas fundamentales en los laboratorios de investigación.

https://historiaybiografias.com/archivos_varios5/estrella1_bullet.png

https://historiaybiografias.com/archivos_varios5/estrella1_bullet.png
esquema obtencion de insulina reconbinante
Obtención de insulina recombinante: A: Los genes de la insulina humana son introducidos en un plásmido bacteriano detrás del gen bacteriano de la galactosidasa, y quedan así incorporados en su dotación génica. B: Cuando los genes que regulan la producción de insulina incorporados a genoma de la bacteria se expresan, el microorganismo comienza a generar insulina idéntica a la humana.

Fobias y Manias Concepto y Nombres de las Fobias Mas Comunes

CONCEPTO Y NOMBRES DE LAS FOBIAS MAS COMUNES

Que es una fobia?: temor o miedo irracional compulsivo a una situación u cosa en particular. Definición: Temor irracional desproporcionado y persistente, que se manifiesta como respuesta a la exposición de ciertos objetos o situaciones. Lo que suele dar lugar a comportamientos de evitación.

Por más que a más de uno le resulten curiosas o sorprendentes, las fobias no son un trastorno extraño. De hecho, son muy comunes. Los expertos calculan que las fobias en su conjunto tienen una incidencia en el 5% de la población mundial.

FOBIA ESPECÍFICA: Temor irracional ante la presencia de cualquier objeto o situación: animales, como por ejemplo: las cucarachas, ratas, arañas, víboras, perros, gatos, caballos o parte de ellos, (pelos, plumas etc.), sustancias u objetos (sangre, líquidos sexuales) o situaciones como las tormentas, inundaciones etc., las cuáles provocan fuerte temor al exponerse a ellas y que el paciente trata de evitar a toda costa.

FOBIA SOCIAL (TAS): Temor a ser evaluado o escrutinizado ante un grupo de gente. Dificultad en hablar en público, dar charlas, discursos o exámenes, comer en público, relacionarse con personas desconocidas.

PÁNICO: Crisis espontánea de temor con descompostura que se semeja a un ataque cardíaco. Los síntomas más comunes del ataque son: Taquicardia, opresión en el pecho, temblor, mareos, sudoración, sensación de desmayo, náuseas, trastornos intestinales, temor a enloquecer o perder el control.

TRASTORNO DE ANSIEDAD GENERALIZADA (TAG): Es un tipo de preocupación constante y excesiva sobre una amplia gama de acontecimientos y situaciones. Produce inquietud, fatiga, falta de concentración, etc. El paciente imagina situaciones horribles mientras un familiar se retrasa o no contesta el teléfono.

TRASTORNO OBSESIVO-COMPULSIVO (TOC):
La presencia de ideas, impulsos e imágenes persistentes que el individuo considera intrusas y que provocan una ansiedad o malestar significativo. Y que, para evitarlas, realiza rituales o conductas compulsivas. Las conductas son: lavadoras, ordenadoras, controladoras, etc.fobias

Algunos psiquiatras creen que las fobias nacen como defensa contra la angustia. La angustia, en vez de subsistir como algo indeterminado, se centra en un objeto concreto y, por este camino, se extingue.

Por lo general, la persona que los padece está consciente de lo ilógico de sus temores, pero no es capaz de controlarlos. Hay varias falacias importantes relacionadas con las fobias que debieran enmendarse.

Lo primero que hay que asimilar es que existen personas, sanas en todos los demás aspectos, que padecen fobias.

En segundo lugar, las fobias no son un indicio de un trastorno mental de carácter grave, pero sí un signo de un conflicto de carácter neurótico.

En tercer lugar, las fobias no son causa de serios terrores ni de la muerte. Y, finalmente, la mejor forma de resolver las fobias consiste en no obligar a la gente a soportarlas.

El mejor tratamiento consiste en la desensibilización frente a la situación fóbica.

Por fortuna, últimamente se han producido grandes avances en lo tocante a tratamiento de los pacientes fóbicos.

Los doctores británicos desensibilizan a sus pacientes de sus temores anormales mediante inyección de un anestésico a base de barbitúricos, consistiendo su método en provocar deliberadamente la angustia haciendo que el paciente se imagine en la situación causa de sus miedos.

Mientras va elaborándose la angustia, el paciente recibe una inyección intravenosa del agente anestésico cuya finalidad es cortar el nexo entre el estímulo y la respuesta y conseguir que el paciente aprenda a asociar las situaciones temidas con distensión y calma.

En el Hillside Medical Center —el Hospital Judío de Long Island, N. Y.— se está realizando una labor muy amplia con los pacientes aquejados de fobias. La Dra. Charlotte Zitrin, directora del programa del hospital, califica el tratamiento de «desensibilización a través de la imaginación».

Según dice, enseñar a un paciente a no sentir un miedo ilógico a los perros presupone este tipo de proceso. «Si el paciente tiene miedo a los perros, le decimos: «Imagínese quise encuentra al otro lado de la calle y que a media manzana de distancia hay un perrito muy simpático, sujeto con una correa.»

Gradualmente vamos acercando el perro al paciente y dejamos que le olfatee los pies. Después lo convertimos en un perro más grande. Más tarde ya no está sujeto con una correa. Más adelante instruimos al paciente para que salga a ver a un amigo propietario de un perro que vaya a una tienda de cachorrillos y los examine. Esto produce un gran efecto.»

Hay muchas clínicas del país que tratan de curar a los pacientes aquejados de fobias apartándolos radicalmente de los métodos tradicionales de tratamiento. El Dr. Manuel D. Zane, del White Plains Hospital, N.Y., defiende, por ejemplo, que en los casos de fobia lo importante no es la causa. «No trate de evitar la reacción de miedo, porque ésta sobrevendrá», dice a sus pacientes. «Trate de hacer frente al temor cuando aparezca. Lo más importante es aprender a no tener pánico del pánico.»

Esta terapia de la conducta es la que aplica también una organización nacional de «pacientes nerviosos y ex enfermos mentales» llamada Recovery, Inc., que tiene su sede en Chicago y que abunda en lemas del tipo siguiente: «La situación es angustiosa, pero no entraña peligro», «No cojáis el rábano por las hojas, la vida no es una fiesta, pero tampoco una calamidad» y «No existen límites para la tolerancia del dolor.»

Otro psiquiatra llega al extremo de tratar a los pacientes que temen la contaminación haciendo que huelan y toquen muestras de su propia orina, y otro terapeuta más, el Dr. Herbert Fensterheim, ha ideado una «máquina de distensión» que coadyuva en el tratamiento de los enfermos con trastornos fóbicos que acuden al hospital clínico de Nueva York.

La terapia de la conducta no ataca las causas de la fobia a partir de las raíces. De hecho, descarta la razón que se encuentra en la base, por considerarla fuera de lugar, y lo único que le interesa es eliminar o modificar el miedo. En cualquier caso, ha demostrado ser un procedimiento más barato, más expedito y mucho más eficaz en la curación de las fobias que el psicoanálisis de tipo convencional.

No hay más que preguntar a los conductistas que curaron a un hombre del miedo que tenía a su propia caligrafía, a otro que padecía ciento veintiuna de las ciento veintidós fobias inventariadas en el Long Island Jewish Hospital (la única que no padecía era el miedo al rapto), a una mujer que se duchaba cada media hora por temor al olor corporal, o al hombre a quien asustaban tanto los ataques al corazón que era frecuente que saliese corriendo de su casa en dirección a la del médico, para llegar a cuyo consultorio debía subir jadeando tres tramos de escaleras.

De cualquier modo, pese a que hayamos aprendido a tratar con éxito las fobias, todavía no hay nadie que haya descubierto qué es una fobia o qué es exactamente lo que la provoca. Posiblemente encierren incluso un cierto valor de supervivencia las fobias y paranoias actuales.

BUSCA TU PROPIA FOBIA:

Probablemente usted también tiene su fobia. De acuerdo con las estimaciones oficiales, hoy en día las hay por miüares: fobias específicas como la aversión a los hombres y mujeres desnudos, a la gente-fea, a la gente guapa, a los cabellos largos, a los cabellos cortos, a las buenas acciones, a las malas acciones y a la vida más allá de la muerte.

Las aversiones de menor cuantía se escalonan desde la que uno siente por sí mismo (monofobia) hasta la que uno siente por los demás (antrofobia) y, según los psiquiatras, están ya etiquecados científicamen te más de setecientos de estos sospechosos terrores, pese a que no se ha hecho más que empezar a contarlos.

Tenemos abundancia de vestiófobos hoy en día, es decir, de gente que aborrece los vestidos, e incluso contamos con un pequeño resto de antinudistas, dominados por el miedo a la desnudez.

Entre las fobias de tipo sexual u obsesiones de carácter emocional tenemos la ginefobia o aversión a la mujer, con su compañera la androfobia o aversión al hombre, como también la pornofobia o aversión a las prostitutas y la gamofobia o aversión al matrimonio. Todo el mundo padece también una forma u otra de igofobia o de aversión a los animales, que se escalona desde el miedo a los perros al miedo a los gatos y ratones. Pero existen igualmente los botanófobos, a quienes disgustan las plantas, e incluso los antófobos, a quienes disgustan únicamente las flores.

La acrofobia o aversión a las alturas ocupa también lugar preferente en la lista, al igual que la claustrofobia o aversión a los lugares cerrados y angostos. El temor al trueno tiene cuatro nombres: astrafobia, ktraunofobia, ceraunofobia y tonitrofobia. El número de nombres que adopta el justificadísimo miedo a las explosiones repentinas y desastrosas corre casi parejo en nuestros días con el número de nombres que se dan al miedo a estar solo: autofobia, eremofobia y monofobia.

Podría pensarse que La Bomba, que ha puesto actualmente a un mismo nivel el subconsciente colectivo, es la responsable de la fobia de las explosiones. Existe también una fobia específica dentro de ella llamada nudeomitifobia.

De las setecientas extrañas fobias últimamente catalogadas, los miedos que tienen relación con la Bomba constituyen sin duda alguna un gran porcentaje. Hay una fobia, la logi%pmechanofobia o aversión a las computadoras que computan y a las máquinas que maquinan (léase políticos) y otra que es la nictofobia o aversión a la amenazante oscuridad y existe igualmente la antigua y simple tanatofobia, o miedo a la muerte o al día del Juicio Final. Tal vez la Bomba explique también temores como la optofobia o sea, el miedo a abrir los ojos.

Pero, ¿cómo se puede generalizar al tratar de miedos cuando los hay tan específicos rondándonos como la arachibutirofobia o temor a que se nos quede pegada en el velo del paladar la manteca de cacahuetes? .

En la actualidad hay como mínimo catorce millones de norteamericanos adultos que padecen temores irrazonables de uno u otro tipo, según dice el Dr. Leslie Solyom, profesor ayudante de psiquiatría de la Universidad McGill, de Montreal. «Las fobias son algo que puede sobrevenir a cualquiera», observa, «y no todas las víctimas de fobias son seres tímidos, retraídos e introvertidos».

La mayoría de estas fobias derivan de una experiencia desagradable que data de la infancia, reactivada a menudo por algo «no relacionado con la fobia en sí, como podría ser un matrimonio equivocado o un trabajo aburrido».

El Dr. Solyom ha tratado casos realmente peliagudos, entre ellos el de un taxista que tuvo que cambiar de oficio porque teníamiedo a las luces rojas, un ama de casa que no podía ir a la iglesia porque temía ponerse a gritar obscenidades en pleno culto religioso y un agente de seguros que dejó la profesión porque sentía el temor de contaminarse con los gérmenes, no tocaba apenas nada y se lavaba las manos treinta y dos veces al día.

Algunos psiquiatras creen que las fobias nacen como defensa contra la angustia. La angustia, en vez de subsistir como algo indeterminado, se centra en un objeto concreto y, por este camino, se extingue. Por lo general, la persona que los padece está consciente de lo ilógico de sus temores, pero no es capaz de controlarlos. Hay varias falacias importantes relacionadas con las fobias que debieran enmendarse.

Lo primero que hay que asimilar es que existen personas, sanas en todos los demás aspectos, que padecen fobias. En segundo lugar, las fobias no son un indicio de un trastorno mental de carácter grave, pero sí un signo de un conflicto de carácter neurótico. En tercer lugar, las fobias no son causa de serios terrores ni de la muerte. Y, finalmente, la mejor forma de resolver las fobias consiste en no obligar a la gente a soportarlas. El mejor tratamiento consiste en la desensibilización frente a la situación fóbica.

Por fortuna, últimamente se han producido grandes avances en lo tocante a tratamiento de los pacientes fóbicos. Los doctores británicos desensibilizan a sus pacientes de sus temores anormales mediante inyección de un anestésico a base de barbitúricos, consistiendo su método en provocar deliberadamente la angustia haciendo que el paciente se imagine en la situación causa de sus miedos. Mientras va elaborándose la angustia, el paciente recibe una inyección intravenosa del agente anestésico cuya finalidad es cortar el nexo entre el estímulo y la respuesta y conseguir que el paciente aprenda a asociar las situaciones temidas con distensión y calma.

En el Hillside Medical Center —el Hospital Judío de Long Is-land, N. Y.— se está realizando una labor muy amplia con los pacientes aquejados de fobias.

La Dra. Charlotte Zitrin, directora del programa del hospital, califica el tratamiento de «desensibilización a través de la imaginación». Según dice, enseñar a un paciente a no sentir un miedo ilógico a los perros presupone este tipo de proceso.

«Si el paciente tiene miedo a los perros, le decimos: «Imagínese que se encuentra al otro lado de la calle y que a media manzana de distancia hay un perrito muy simpático, sujeto con una correa.» Gradualmente vamos acercando el perro al paciente y dejamos que le olfatee los pies.

Después lo convertimos en un perro más grande. Más tarde ya no está sujeto con una correa. Más adelante instruimos al paciente para que salga a ver a un amigo propietario de un perro o que vaya a una tienda de cachorrillos y los examine. Esto produce un gran efecto.»

Hay muchas clínicas del país que tratan de curar a los pacientes aquejados de fobias apartándolos radicalmente de los métodos tradicionales de tratamiento. El Dr. Manuel D. Zane, del White Plains Hospital, N.Y., defiende, por ejemplo, que en los casos de fobia lo importante no es la causa. «No trate de evitar la reacción de miedo, porque ésta sobrevendrá», dice a sus pacientes. «Trate de hacer frente al temor cuando aparezca. Lo más importante es aprender a no tener pánico del pánico.»

Esta terapia de la conducta es la que aplica también una organización nacional de «pacientes nerviosos y ex enfermos mentales» llamada Recovery, Inc., que tiene su sede en Chicago y que abunda en lemas del tipo siguiente: «La situación es angustiosa, pero no entraña peligro», «No cojáis el rábano por las hojas, la vida no es una fiesta, pero tampoco una calamidad» y «No existen límites para la tolerancia del dolor.»

Otro psiquiatra llega al extremo de tratar a los pacientes que temen la contaminación haciendo que huelan y toquen muestras de su propia orina, y otro terapeuta más, el Dr. Herbert Fensterheim, ha ideado una «máquina de distensión» que coadyuva en el tratamiento de los enfermos con trastornos fóticos que acuden al hospital clínico de Nueva York.

La terapia de la conducta no ataca las causas de la fobia a partir de las raíces. De hecho, descarta la razón que se encuentra en la base, por considerarla fuera de lugar, y lo único que le interesa es eliminar o modificar el miedo. En cualquier caso, ha demostrado ser un procedimiento más barato, más expedito y mucho más eficaz en la curación de las fobias que el psicoanálisis de tipo convencional.

No hay más que preguntar a los conductistas que curaron a un hombre del miedo que tenía a su propia caligrafía, a otro que padecía ciento veintiuna de las ciento veintidós fobias inventariadas en el Long Island Jewish Hospital (la única que no padecía era el miedo al rapto), a una mujer que se duchaba cada media hora por temor al olor corporal, o al hombre a quien asustaban tanto los ataques al corazón que era frecuente que saliese corriendo de su casa en dirección a la del médico, para llegar a cuyo consultorio debía subir jadeando tres tramos de escaleras.

De cualquier modo, pese a que hayamos aprendido a tratar con éxito las fobias, todavía no hay nadie que haya descubierto qué es una fobia o qué es exactamente lo que la provoca. Posiblemente encierren incluso un cierto valor de supervivencia las fobias y paranoias actuales. Sea lo que fuere, se puede caer fácilmente en la ergofobia o aversión al trabajo de querer conocer todas las fobias que actualmente circulan.

Los únicos fóbicos que no han hecho acto de presencia son los políticos que sufren de verbofobia, aversión a la palabra, aun cuando muchos de ellos padezcan sofofobia o miedo a aprender, especialmente de los pasados errores.

En resumen, la única conclusión que podemos sacar es que lo mejor que en la actualidad le puede ocurrir a uno es no padecer de iatrofo-bia o sea de aversión a los médicos, para poder curarse cuando uno cultive la fobia por él preferida… por supuesto, siempre que el psiquiatra de la vecindad no caiga víctima de la fobia al paciente fóbico. O bien podría ser aconsejable que todos contrajésemos la fobofobia o la pantofobia, abreviaturas ambas del miedo al miedo.

LISTA DE ALGUNAS FOBIAS COMUNES

Acarofobia: Miedo o temor irracional a las picaduras o a los insectos.
Acrofobia Miedo o temor irracional  al vértigo que produce la altura.
Aerofobia:Miedo o temor irracional  a viajar en aviones.
Agorafobia: Miedo o temor a las multitudes o sitios abiertos.
Agrafobia: Miedo a ser abusado sexualmente.
Algofobia, agliofobia: Miedo a sufrir dolores.
Apifobia: Miedo irracional a las abejas o avispas
Aracnofobia: Miedo persistente a las arañas.
Astrafobia: Miedo a las tormentas electricas con rayos y relampágos.
Atazagorafobia: Miedo de no ser tenido en cuenta y  ser olvidado.
Bacilofobia: Miedo incontrololable a las enfermedades de los microbios.
Batraciofobia: Miedo  irracional incontrolablre  a los animales anfibios o reptiles.
Belonefobia: Miedo u Horror a las agujas y alfileres.
Brontofobia: Miedo a los truenos, rayos y tormentas.
Carcinofobia: Miedo u Horror al sufrir de cáncer.
Cinofobia: Miedo a los perros o la rabia que pueda transmitir
Claustrofobia: Miedo a los lugares cerrados, como ascensores, sótanos.
Cleptofobia: Miedo irracional a ser robado.
Coitofobia: Miedo irracional al acto sexual.
Crometofobia: Miedo a tocar o contacto con dinero dinero.
Demofobia: Miedo a las multitudes o aglomeraciones de gente.
Electrofobia: Miedo a la energa electrica o electrocución.
Eleuterofobia: Miedo a la libertad.
Entomofobia: Miedo  a los insectos.
Eritrofobia: Miedo enfermizo a ruborizarse o ponerse colorado.
Escopofobia: Miedo a ser visto o ser mirado fijamente.
Escotofobia: Miedo a la oscuridad.
Escriptofobia: Miedo de escribir en público.
Fagofobia: Miedo a tragar cosas o comer rarezas.
Farmacofobia: Miedo a las drogas o psicofarmacos.
Fonofobia: Miedo al ruido, voces o vos de uno mismo.
Gerascofobia: Miedo a envejecer
Ginefobia: Miedo al sexo femenino.
Hapofobia: Miedo a tocar a alguien.
Hematofobia (Hemofobia): Miedo a la sangre.
Hidrofobia: Miedo al agua, a ahogarse, a nadar.
Hidrofobia: Miedo al agua.
Hipegiafobia : Miedo tener que asumir responsabilidad.
Iofobia: Miedo a las sustancias venenosas o ser envenenado.
Insectofobia: Miedo a los insectos.
Kakorrafiafobia: Miedo a la frustración.
Lalofobia: Miedo a hablar en público.
Maieusiofobia: Miedo a embarazarse.
Mastigofobia: Miedo a ser castigado
Microfobia: Miedo a pequeños organismos vivos.
Musofobia (muridofobia): Miedo a los ratones.
Misofobia: Miedo a la suciedad o a la contaminación.
Necrofobia: Miedo a la muerte, a los cadáveres , cosas muertas.
Neofobia: Miedo a las cosas nuevas, a nuevas experiencias.
Nictofobia: Miedo a la noche.
Obesofofia: Miedo o temor a engordar
Parasitofobia: Miedo a los parásitos.
Patofobia: Temor o miedo a sufrir enfermedades.
Parturifobia: Miedo al parto.
Pedofobia: Miedo a los niños.
Peniafobia: Temor a la pobreza.
Pediculofobia: Miedo a los piojos.
Pirofobia: Miedo al fuego.
Satanofobia: Miedo al Diablo o a Satán
Tapefobia (Tafefobia:): Miedo a ser enterrado vivo.
Talasofobia: Miedo a la inmensidad  del mar.
Tanatofobia: Miedo a morir
Tomofobia: Miedo a las cirugía.
Tredecafobia: Miedo al número 13, a la mala suerte.
Tremofobia: Miedo a los temblores, sismos, terremotos.
Tripanofobia : Miedo a las inyecciones
Triquinofobia: Miedo a la comida posiblemente envenenada
Vicafobia: Miedo a las brujas.
Virginitifobia: Miedo a la violación.
Xerofobia: Miedo a los desiertos o lugares áridos y secos.
Zelofobia: Miedo a los celos (a padecerlo o ser victimas)
Zoofobia: Miedo a todos los animales

Fiebre Amarilla en Buenos Aires Historia Epidemias en Argentina

Fiebre Amarilla en Buenos Aires
Historia de Epidemias en Argentina

HISTORIA DE LA FIEBRE AMARILLA EN ARGENTINA: Buenos Aires, en 1871, era algo más que una gran aldea. Contaba con unos 200.000 habitantes, comenzaba a ser abastecida de agua corriente, se pavimentaban y barrían sus caites, comenzaba la recolección domiciliaria de basuras, se tendían las primeras líneas tranviarias. Vale decir, comenzaban a darse las condiciones higiénicas que permitieron bajar la mortalidad general de 34 muertes anuales por cada mil habitantes a solo 23 a partir de 1875.

Pero ese incipiente desarrollo sanitario no podía bastar para impedir que la fiebre amarilla estallara y arrasara a 19.000 almas, casi el 10% del total de la población. La rubia asesina, que se manifiesta hoy solo en zonas selváticas5, producía el siglo pasado severas epidemias urbanas.

 En nuestro país, se produjo un brote de fiebre amarilla selvática en Misiones, sobre la frontera con Brasil,
en 1966. Se redujo a un puñado de casos entre hacheros
.

Para que la afección se produzca se requiere inevitablemente la existencia de mosquitos del género llamadoaédes aegypti. Solo este mosquito transmite el virus del sujeto enfermo al sano. Este hecho no se conocía por aquel entonces.

Carlos Finlay, cubano, lo intuyó en 1881. Walter Reed a fines del siglo lo estudió experimentalmente. El comandante Gorgas en 1901 llevó a la práctica en La Habana lo investigado por Reed y logró en tres meses liberar a la capital cubana de la fiebre amarina que la azotaba sin piedad desde 150 años atrás. Viene a cuento recordar el drama de Fernando de Lesseps —ingeniero constructor del canal de Suez— derrotado implacablemente por la fiebre amarilla cuando intentó abrir el Canal de Panamá a fines del siglo XIX.

La tremenda mortandad le obligó a abandonar la empresa y la selva tropical tendió un manto verde sobre las maquinarias herrumbrosas. El descubrimiento de Finlay, la ciencia de Walter Reed y la industriosa practicidad de Gorgas aplicada a la erradicación del mosquito, permitieron a U.S.A. en 1904 construir el Canal de Panamá en el mismo infierno verde en que sucumbieron los sueños de De Lesseps y miles de sus obreros dejaron sus vidas. Durante años Panamá fue conocida, por la fiebre amarilla y el desastroso fin del canal francés, como la «sepultura del hombre blanco».

De vuelta a nuestro Buenos Aires, en 1884 Guillermo Rawson —en uno de sus escritos científicos, «Observaciones sobre Higiene internacional»— se manifestaba asombrado por un hecho cierto. De los 30.000 ‘ habitantes que huyeron despavoridos para radicarse en los alrededores de Buenos Aires, algunos retornaban unas horas, cotidianamente, por asuntos de negocios.

Muchos de entre estos enfermaron y murieron. Ni uno solo de sus familiares se contagió. La explicación que no podía encontrar Rawson es en el siglo XX perfectamente clara. En los alrededores de Buenos Aires no existían los mosquitos capaces de transmitir la enfermedad. La puerta de entrada del flagelo fue el puerto. La fiebre amarilla era un hecho cotidiano en Brasil, favorecida por el clima cálido, propicio al desarrollo del mosquito transmisor. Este se desarrollaba en charcos y en cualquier espejo de aguas quietas y era 1 30.000 es la cifra que da Rawson. Existen apreciaciones que estiman en solo 60.000 las personas que quedaron en Buenos Aires.

una especie de hábitos domésticos, es decir, de las que buscan e! interior de las viviendas. La trágica irrupción de 1871 no fue, por cierto, la primera que la fiebre amarilla hacía en Buenos Aires. La ciudad, cuya parte poblada se extendía desde el río al este hasta Medrano y su prolongación al oeste; y desde el Riachuelo al sur hasta las barrancas de la Recoleta, al norte, supo de su presencia en 1858.

También en 1860, en que un médico recién graduado, Emilio García Wich, relata casos confirmados con el Dr. Salustiano Cuenca, que murió por la enfermedad contraída en ese año. Y de nuevo en 1870, en que mata a más de 200 personas. 1871 encuentra a nuestro país convaleciente de la guerra del Paraguay, terminada el año anterior. Gobierna Sarmiento.

El verano llega con copiosas lluvias que crean charcos y colman cuanto hoyo y vaciadero de basuras rodean a Buenos Aires. Calor y charcos, conviene insistir, eran equivalentes a rápida multiplicación del aédes aegypti. Para desatar el desastre, en los países en que la enfermedad es exótica, hace falta además importar algún sujeto afectado.

El mosquito pica al enfermo y transmite la enfermedad al sujeto sano a quien pique. Mosquitos indemnes pican a nuevos enfermos, se infectan a su vez, etc., etc. Para colmo de males el mosquito se infecta de por vida y suele vivir meses. El o los enfermos que permitieron iniciar la ronda infernal provino o provinieron de Brasil, como ya se dijo. Los primeros casos aparecieron en enero.

Para abril, la epidemia y el terror llegan a su apogeo. Cabe presumir que enfermaron de cuarenta a cincuenta mil personas, es decir, uno de cada cuatro o cinco habitantes de Buenos Aires. Murieron no menos de 14.000 personas (cifra dada por Coni), tal vez 19.000 (cifra que cita Rawson). El principal cementerio, el del Sud, ubicado en la plaza llamada hoy Florentino Ameghino (delimitada por las calles Caseros, Monasterio, Uspallata y Santa Cruz) debió clausurarse por colmado.

Se habilitó el de la Chacarita, al que llegaban las pilas de cadáveres que acarreaba un convoy tirado por la histórica locomotora «La Porteña», que salía diariamente con su macabra carga desde Corrientes y Centro América.

El comercio estaba cerrado casi totalmente, las calles desoladamente desiertas. Quedaban en Buenos Aires pocos de sus habitantes (según algunas fuentes, no más de 60.000) y esos pocos —si no habían enfermado aun— vivían enclaustrados por temor al contagio. Debe recordarse que, según las creencias de la época, el despiadado enemigo inficionaba el aire.

Se constituyó una comisión popular que tomó a su cargo no solo la infructuosa lucha contra la enfermedad, sino asimismo el reordenamiento de la vida cotidiana en una ciudad devastada, en que faltaba todo lo necesario: víveres, mano de obra, camas de hospital, médicos. Médicos, sobre todo. Muchos de los profesionales disponibles habían sido segados por la fiebre aleve.

De la Peña, Bosch, Muñiz, French, Roque Pérez, Señorans, Argerich, Zapiola, Lucena, cayeron inmolados intrépidamente, en medio de la agobiadora tarea cotidiana. Sus nombres perduran en el túmulo erigido en 1889 en la plaza Ameghino, frente a la calle Caseros. Codo con codo con los héroes caídos se batieron otros cuya memoria debe ser honrada. Eduardo Wilde, Leopoldo Montes de Oca, Tomás Perón, Pedro Mattos, Santiago Larrosa, Juan Ángel Golfarini, Luis María Drago y otros debieron a la providencia el haber sobrevivido a la épica y ciega lucha contra el ubicuo enemigo. Solo el frío invernal dominó a la epidemia. El último caso se registró el 12 de junio.

De ahí en más, la difícil recuperación. La moral de la población y el prestigio del gobierno, sobre todo del presidente, estaban por los suelos. La actitud de Sarmiento, que abandonó la ciudad, para volver a ella solo de cuando en cuando en el curso de la epidemia, le valió la repulsa popular. Héctor Várela, por cuya iniciativa se creó la comisión popular —amigo de Sarmiento, por otra parte— escribió en su diario: «…la conducta del presidente solo merece el silencio del desprecio».

La Fecundacion Humana El Embrion Humano:union Ovulo-Espermatozoide

La Fecundación Humana
El Embrión Humano:Union Óvulo-Espermatozoide

Los seres humanos nos desarrollamos a partir de la unión de dos diminutas células: el óvulo y el espermatozoide. Los óvulos maduros miden 0,135 milímetros de diámetro, tan grande como el pequeño punto que cierra esta frase. El espermatozoide es aún más microscópico, se considera que en cada eyaculación puede haber de 120 a 600 millones de ellos. Es increíble que el resultado de la unión de tan pequeñitas células sea un posible ser humano, seres con capacidades extraordinarias dentro de los seres vivos de nuestro planeta. Individuos con inteligencia que podrán construir o destruir el mundo de los ya nacidos.

ovulo y espermatozoide

La fecundación es la fusión de células sexuales o gametos en el curso de la reproducción sexual, dando lugar a la célula cigoto donde se encuentran reunidos los cromosomas de los dos gametos. En los animales los gametos se llaman respectivamente espermatozoide y óvulo, y de la multiplicación celular del cigoto parte la formación de un embrión, de cuyo desarrollo deriva el individuo adulto. La fecundación humana es un proceso por medio del cual, un espermatozoide se une a un óvulo para iniciar el desarrollo de un nuevo ser.

El óvulo (también llamado ovocito) y el espermatozoide son los gametos, es decir células sexuales, femenino y masculino respectivamente. Los gametos se obtienen por meiosis, por lo que tienen un número en el humano de 23 cromosomas, para que así al juntarse se complementen y den como resultado un huevo (46 en el ser humano). Los óvulos son células grandes, esféricas e inmóviles. Desde la pubertad, cada 28 días aproximadamente, madura un óvulo en uno de los ovarios y pasa a una de las trompas de Falopio. El espermatozoide es la célula reproductora sexual masculina o gameto masculino encargada de fecundar al óvulo, aportando la información genética complementaria a la de la célula femenina. Su tamaño es unas 10.000 veces más pequeño que el óvulo.

Se denomina cigoto (zigoto, huevo) a la célula resultante de la unión del gameto masculino con el femenino en la reproducción sexual de los organismos (animales, plantas, hongos y algunos eucariotas unicelulares). Su citoplasma y sus orgánulos son siempre de origen materno al proceder del óvulo.

El pronúcleo es el núcleo de los gametos o células sexuales (ovulo y espermatozoide) . Posee la mitad del número de cromosomas de los núcleos de las otras células no reproductivas. Durante la fecundación los pronúcleos de un óvulo y al menos un espermatozoide se fusionan para crear el núcleo único del cigoto.

Se denomina embrión al resultado que produce el proceso de división y diferenciación celular que se inicia tras la fertilización de los gametos para dar lugar al embrión, se conoce este proceso con el nombre de: embriogénesis. El proceso de embriogénesiscomienza cuando se produce la fertilización, es decir cuando el espermatozoide (gameto masculino) atraviesa la membrana celular del ovocito secundario o gameto femenino, se fusionan sus núcleos y dan lugar al cigoto, la primera célula, con la dotación genética completa, a partir de la cual se desarrollará el embrión.

Inmediatamente después de la fecundación, el óvulo empieza a multiplicarse en forma acelerada. Primero se divide en dos células llamadas blastómeros, luego sigue el proceso de multiplicación de células llegando a alcanzar (64 celulas) la forma de un racimo de moras, por esto recibe el nombre de mórula. Días después se forma una cavidad en su interior llamada blastocito y más tarde se anidará en la pared del útero, este proceso dura 8 días, y al cumplir 8 semanas se convierte en feto.

Un embrión de tres semanas mide un milímetro, en esta etapa ya se pueden apreciar unos discos que formarán la columna vertebral. El embrión de 5 semanas mide nueve milímetros, ya se empieza a formar la cabeza y aparecen los miembros. Un embrión de seis semanas mide trece milímetros, se alarga más la cabeza y aparecen unas depresiones que más tarde ocuparán los ojos, se alargan más los miembros y aparecen manos y pies. 

El embrión de 7 semanas mide 19 milímetros, su corazón empieza a latir, su cráneo y su sistema nervioso empiezan a tomar forma, las glándulas y los pulmones dan muestra de vida. A partir de las 8 semanas de gestación deja de ser embrión y se convierte en feto, su aspecto es el de un ser humano en miniatura, hasta este momento ha completado la etapa más difícil de su desarrollo.

 Ver: El Aborto: Concepto y Derechos

La Vaca «Rosita»                                                     Crear Órganos

Fuente Consultada: El Universo de la Familia Tomo I

Biografia del Dr. René Favaloro Vida, Logros y Premios Obtenidos

Biografia del Dr. René Favaloro

Destacado médico argentino, revolucionó el campo de la cirugía cardiovascular con sus descubrimientos que alcanzaron prestigio internacional. 

Su figura ha merecido el reconocimiento mundial, en la magnitud que pocos alcanzan, por sus notables aportes en el terreno de la cirugía coronaria directa, o revascularización miocárdica, cuya técnica sistematizó y difundió.

Contribuyó así a salvar las graves obstrucciones coronarias que tantas vidas cobraban, prolongando y mejorando, además, la calidad de vida de numerosos enfermos en todo el orbe.

Este médico, nacido en 1924 en la ciudad de La Plata, dio sus pasos iniciales como médico rural en la localidad de Jacinto Arauz, La Pampa.

A los 40 años resuelve trasladarse a los Estados Unidos, a la Cleveland Clinic Foundation, donde durante los siguientes diez años practica la especialidad elegida y desarrolla la técnica que tanto lo destacaría.

A los 50 años retorna a la Argentina, donde hoy vive y dirige la fundación que lleva su nombre para hacer docencia y práctica y continuar el desarrollo de su técnica.

Su nombre ha sido inscripto con todos los honores en el Hall de la Fama, en Washington DC. La Cleveland Clinic Foundation lo recuerda con un emotivo monumento.

En el país pudo concretar el inicio de la fundación que lleva su nombre para fomentar la investigación y la docencia.

Favaloro nació en 1924, se graduó en 1949 y ejerció 12 años como médico rural en la localidad de Jacinto Aráoz.

En 1962 se fue a la Cleveland Clinic, donde ganó fama y prestigio mundiales. Entonces decidió regresar al país, en 1971, para crear, cuatro años más tarde, la Fundación Favaloro, a la que imaginaba idéntica a la Cleveland estadounidense.

La Fundación le permitió formar más de 400 médicos residentes bajo su supervisión, atender más de 347.725 consultas, 273.276 estudios no invasivos, 19.262 cateterismos, 5.894 cateterismos terapéuticos, 470 trasplantes y 20.174 cirugías.

Su trato con la Muerte: «Todos nos vamos a morir. No tengo miedo: me codeo con la muerte todos los días. Mi madre murió a los 91 años, mi padre a los 86; pero eso no quiere decir nada.  A pesar de venir de una familia profundamente católica, creo que »Chau, bueno, se terminó para siempre». Por eso cada día hay que tratar de hacer lo mejor para uno, la familia y la sociedad. Lo que va a quedar es el recuerdo».

BIOGRAFIA Y LOGROS CIENTFICOS

Nacido en La Plata, el 12 de julio de 1923, hijo de un carpintero y de una modista, René Favaloro vivió una infancia pobre en el barrio El Mondongo,

un barrio de inmigrantes. De su padre a través de la carpintería logró una sorprendente habilidad manual.

En los potreros aprendió a amar el fútbol, y se hizo un hincha fanático de Gimnasia y Esgrima.

Estudioso, fue un alumno aplicado, que hizo de la autodisciplina una filosofía de vida. Finalmente decidió inclinarse por la medicina.

En 1949 se graduó como médico en la Universidad Nacional de La Plata.

Para él, la medicina era un apostolado, tal como la consideraban los maestros griegos.

Desde que era estudiante había pensado en ejercer su profesión en algún pueblo del interior.

En 1950 se radicó en Jacinto Aráoz, un perdido pueblito de La Pampa. Se integró con los lugareños, lo que le permitió ir descubriendo las profundas necesidades sanitarias de su pueblo.

Casado con María Antonia, su novia de la escuela secundaria, Favaloro pasó a ser en ese rincón pampeano el médico de todos.

Austero, vivió con su mujer en una vieja casa. En su libro Recuerdos de un médico rural, cuenta: » En ella empezamos a organizar eso que llamamos clínica y que, en verdad, era sólo un centro asistencial adecuado a las necesidades de la zona».

Dos años después de la radicación de Favaloro en La Pampa, llegó su hermano, también médico, y con grandes sacrificios armaron una sala de cirugía.

Empecinados, trabajando más de 12 horas por día, los dos hermanos pudieron por fin comprar un equipo de rayos X.

Escribía, «Todo lo que ganábamos lo invertíamos para agrandar y mejorar la clínica. Jamás compramos una sola hectárea de campo en Jacinto Aráuz.»

Pero su destino no era el de ser un buen médico rural, y decidió buscar otros horizontes y profundizar su especialización en la medicina.

Así, viajó a los Estados Unidos, a la Cleveland Clinic, para acrecentar sus conocimientos en cardiología.

Allí permaneció durante diez años, dedicándose a la investigación y a la práctica de modernas técnicas quirúrgicas.

Llegaría así su gran y trascendental aporte a la cirugía cardiovascular: la técnica del bypass, es decir, la cirugía directa de revascularización miocárdica, una técnica que desarrolló él personalmente y que consis­tía en salvar las obstrucciones en los vasos sanguíneos al construir un puente entre dos venas o arterias.

La primera operación la hizo con una técnica personal y distinta a las que se utilizaban en ese momento: reemplazó el trozo de arteria coronaria dañado por una porción de vena safena.

En 1992, The New York Times lo consideró un «héroe mundial que cambió parte de la medicina moderna y revolucionó la medicina cardíaca».

El diario estadounidense no exageraba: Favaloro realizó 13.000 by-pass hasta sus 69 años, cuando decidió dedicarse íntegramente a la enseñanza.

Su paso por la célebre Cleveland Clinic, sus hallazgos científicos, le dieron un prestigio internacional que su modestia trataba de atenuar.

Es larga la lista de distinciones internacionales que recibió. Pero la que mas lo emociono fue cuando en 1980 la Universidad de Tel Aviv lo designó Doctor Honoris Causa.

Las ofertas de clínicas de prestigio internacional, que Favaloro recibía en forma permanente, no pudieron disuadirlo de su regresó a la Argentina en julio de 1971.

Regresó a la Argentina en 1971, con la determinación de poner a nuestro servicio su prestigio y meritos en aras de lograr que la medicina estuviera al servicio de la gente.

Una vez en el país, su centro de operaciones fue el Sanatorio Güemes; posteriormente crearía la Fundación Favaloro.

En el Sanatorio Güemes se hizo cargo del Departamento de Diagnóstico y Tratamiento de Enfermedades Toráxicas y Cardiovasculares.

Tenía por objetivo, además, fundar una escuela en esa especialidad, convocando a una pléyade de médicos que estuvieran en la cima de la técnica profesional en su tiempo.

Favaloro era una figura querida y respetada por toda la sociedad, que lo veía en televisión en programas periodísticos y de interés general difundiendo conocimientos básicos para la prevención y el tratamiento de enfermedades y demostrando una preocupación sincera y profunda por los problemas sanitarios.

Su nombre también aparecía ligado a gestos caritativos en favor de sectores muy humildes de la población, actos que ocultaba con un pudor que no podía disfrazar su esencial nobleza.

Desde entonces su prestigio fue en aumento. Organizó la Fundación Favaloro, que ha realizado decenas de trasplantes de corazón en el país.

Nunca tuvo pelos en la lengua, denunció la corrupción de la dirigencia política y propugnó una medicina social al servicio del hombre.

Le gustaba hablar sobre casi todos los temas, con palabras sencillas pero cargadas de crudeza lógica, que normalmente provocaban rechazo en los sectores de poder.

Como Médico lógico y cabal, no dudó en dar a conocer nuevos conceptos, que no siempre caían bien en sus colegas, como el que tomar con moderación un poco de vino y unos tragos de whisky podrían prevenir la ateroesclerosis.

La recurrente crisis económica argentina, las fatigosas y al parecer imbatibles trabas de la burocracia y la desidia estatal, angustiaron a Favaloro y le hicieron temer por el futuro de su Fundación.

Ante tanto abatimiento decidió quitarse la vida.

El hecho trágico e inesperado produjo una gran consternación popular.

A Favaloro se lo admiraba por su pericia como uno de los mejores cardiocirujanos del mundo, pero más aún, se lo quería por su humanidad que desbordaba más allá de la compleja y sofisticada profesión.

Reconocimientos y distinciones

Favaloro fue miembro activo de 26 sociedades, correspondiente de 4, y honorario de 43. Recibió innumerables distinciones internacionales entre las que se destacan: el Premio John Scott 1979, otorgado por la ciudad de Filadelfia, EE.UU; la creación de la Cátedra de Cirugía Cardiovascular «Dr René G. Favaloro» (Universidad de Tel Aviv, Israel, 1980); la distinción de la Fundación Conchita Rábago de Giménez Díaz (Madrid, España, 1982); el premio Maestro de la Medicina Argentina (1986); el premio Distinguished Alumnus Award de la Cleveland Clinic Foundation (1987); The Gairdner Foundation International Award, otorgado por la Gairdner Foundation (Toronto, Canadá, 1987); el Premio René Leriche 1989, otorgado por la Sociedad Internacional de Cirugía; el Gifted Teacher Award, otorgado por el Colegio Americano de Cardiología (1992); el Golden Plate Award de la American Academy of Achievement (1993); el Premio Príncipe Mahidol, otorgado por Su Majestad el Rey de Tailandia (Bangkok, Tailandia, 1999).

DIEZ ENSEÑANZAS DE FAVALORO:

En una de las últimas conferencias importantes que dio en el exterior, René Favaloro resumió el decálogo del buen médico. Fue en Dallas, durante un homenaje al fundador de la Sociedad Internacional de Cardiología, Paul Dudley White. De él, Favaloro dijo extraer estos diez legados:

1. La historia clínica está por encima de cualquier avance tecnológico.

2. Todos los pacientes son iguales.

3. El trabajo es en equipo.

4. Máximo respeto al médico de cabecera.

5. Cobrar honorarios modestos.

6. Hacer docencia e investigación.

7. Prevenir, estimular la vida sana.

8. No perder el humanismo.

9. Abogar por la paz.

10. El optimismo tiene efectos biológicos.

CARTA DE RENE FAVALORO AL PRESIDENTE DE LA RUA

Al presidente, Fernando De la Rúa

Estimado Fernando:

Te escribo estas líneas porque nuestra Fundación está al borde de la quiebra. Tenemos emergencias ineludibles que deben solucionarse en los próximos días. Necesitamos alrededor de 6 millones de pesos.

No tengo conexiones con el empresariado argentino. A veces choco con algunos ‘peces gordos’ como Amalita o Goyo Perez Companc. Por eso, uno de los pedidos que te hice en nuestra última charla era que utilizaras tu influencia para conseguir la ayuda que tanto necesitamos.

En fin, te ruego que influyas para conseguir una donación urgente, creo que es el camino más corto. Perdonáme por el pedido. Te escribo desde la desesperación. Nunca en mi vida estuve tan deprimido.

Con el afecto de siempre…

CARTA DE RENE FAVALORO AL DIARIO «LA NACIÓN»

Al Director del Diario La Nación

Estoy pasando uno de los momentos más difíciles de mi vida. La Fundación tiene graves problemas económico-financieros. Se nos adeuda 18 millones de dólares y se hace cada vez más difícil sostener nuestro trabajo diario, que como siempre se brinda a toda la comunidad sin distinción de ninguna naturaleza, con tecnología de avanzada y personal altamente calificado.

Le envío una nota que destaca algunos hechos recientes; vea cómo se me trata en el mundo, en contraste con lo que sucede en mi país. Me refiero a aquellos vinculados al quehacer médico. La mayoría de las veces un empleado de muy baja categoría de una obra social -gubernamental o no- o de PAMI ni contesta mis llamados.

En este último tiempo me he transformado en un mendigo. Mi tarea es llamar, llamar y golpear puertas para recaudar algún dinero que nos permita seguir con nuestra tarea.

Sólo quiero decir que el final se acerca de a poco. No es para que te asustes, pero todo está consumado, y siento que estoy solo en esta sociedad, realmente, de mierda.

René Gerónimo Favaloro – 29 de Julio de 2000


ALGUNOS DE SUS PENSAMIENTOS
Fuente Consultada: Fundación Favaloro

Siempre he creído que toda realidad futura se eleva sobre cimientos de ideales y utopías. Sin duda, soñar es tarea fecunda. Dejaría de existir si no tuviera por delante desafíos que involucren por sobre todas las cosas, contribuir dentro y fuera de mi profesión al desarrollo ético del hombre.
(Conferencia «Ciencia Educación y Desarrollo», Universidad de Tel Aviv, mayo de 1995)

 

Debe entenderse que todos somos educadores. Cada acto de nuestra vida cotidiana tiene implicancias, a veces significativas. Procuremos entonces enseñar con el ejemplo.
(Conferencia «Ciencia Educación y Desarrollo», Universidad de Tel Aviv, mayo de 1995)

 

Todos somos culpables, pero si hubiera que repartir responsabilidades las mayores caerían sobre las clases dirigentes. ¡Si resurgiera San Martín caparía a lo paisano varias generaciones de mandantes!.
(De Recuerdos de un médico rural)

 

La ciencia es una de las formas más elevadas del quehacer espiritual pues está ligada a la actividad creadora del intelecto, forma suprema de nuestra condición humana.
(Conferencia «Ciencia Educación y Desarrollo», Universidad de Tel Aviv, mayo de 1995)

 

La ciencia es la expresión de una necesidad inherente al ser humano y, en todo caso, está ligada a la función superior de su naturaleza inteligente: la capacidad de crear.
(Conferencia «Ciencia Educación y Desarrollo», Universidad de Tel Aviv, mayo de 1995)

 

Proceder con honestidad en aras de la dignidad del hombre es el compromiso más trascendente en nuestro corto paso por este mundo.
(Conferencia «Responsabilidad social del universitario de nuestro tiempo», Universidad Católica de Córdoba, septiembre de 1981)

 

Ha llegado el momento, insisto, de detener el girar constante de nuestro planeta. Examinarlo, examinarnos, hacer el diagnóstico correcto y buscar todos juntos el tratamiento adecuado. Sólo lo lograremos si entendemos que estamos convocados por un compromiso ineludible: debemos luchar por una sociedad más justa y equitativa, sin prejuicios de ninguna índole. Sólo lo lograremos si no nos apartamos nunca de los lineamientos éticos basados en el respeto a la dignidad del hombre.
Debemos trabajar, trabajar y trabajar con pasión. Siempre habrá tiempo para el ocio fecundo, en beneficio de todos. Hemos de esforzarnos para mejorarnos individualmente pero entendiendo que formamos parte de una sociedad que demanda nuestra participación. Cuanto más destacada sea nuestra posición individual más grande será nuestro compromiso social. Ha llegado la hora de trabajar con humildad y modestia verdaderas. Hay que aprender a no marearse con las alturas de la montaña. En la montaña de la vida nunca se alcanza la cumbre.
(Mensaje de René Favaloro a los estudiantes reunidos en Glacier Park Lodge, Montana, Estados Unidos, 1993. De «Don Pedro y la educación»)


Si no tomamos conciencia del desastre ecológico que el hombre ha desatado en nuestro planeta -la Argentina no queda excluida- las consecuencias serán terribles. (…) Todos debemos comprometernos a luchar sin descanso por la rehabilitación del aire, el agua y la tierra.
(De «De La Pampa a los Estados Unidos»)

 

Los progresos de la medicina y de la bioingeniería podrán considerarse verdaderos logros para la humanidad cuando todas las personas tengan acceso a sus beneficios y dejen de ser un privilegio para las minorías.
(Buenos Aires, Congreso de Bioingeniería 1999)

 

Estoy convencido de que a esta sociedad consumista, cegada por el mercado, la sucederá otra que se caracterizará por el hecho trascendente de que no dejará de lado la justicia social y la solidaridad.
(Congreso de Bioingeniería 1999)

 

En cada acto médico debe estar presente el respeto por el paciente y los conceptos éticos y morales; entonces la ciencia y la conciencia estarán siempre del mismo lado, del lado de la humanidad.
(Congreso de Bioingeniería 1999)

 

Es necesario insistir una vez más que si no estamos dispuestos a comprometernos -principalmente los universitarios- a luchar pos los cambios estructurales que nuestro país y toda Latinoamérica demanda -principalmente en educación y salud- seguiremos siendo testigos de esta sociedad injusta donde parece que el tener y el poder son las aspiraciones máximas.
(De «Recuerdos de un médico rural»)

 

¿Escucharemos alguna vez los mensajes que nos legaron con sus vidas y sus libros Sarmiento, Hernández, Hudson, Mallea, Martínez Estrada, Agustín Álvarez, Luis Franco, Julio Irazusta, Henríquez Ureña (por no citar sino algunos pocos) o seguiremos siendo testigos de la decadencia de la sociedad de consumo?
(De «Recuerdos de un médico rural»)

 

Por sobre todo deseo mostrar cómo, mediante una planificación ordenada, con decisión y tremendo esfuerzo, pudieron realizarse cambios a nivel comunitario que hoy, luego de muchos años, siguen teniendo en mí una vivencia real y cercana quizá porque representan la parte más importante de mi vida, la que ha dejado a través de profunda convivencia huellas que son imborrables en el fondo de mi alma.
(De «Recuerdos de un médico rural»)

 

Existe en el país enorme cantidad de tierra improductiva -mucha de ella fiscal- a la que hay que agregar en estos últimos años centenares de miles de hectáreas que están allí, al lado de los diques construidos desde Cabra Corral hasta El Chocón, esperando la mano del hombre para derramar el agua y traer progreso al país. Sabemos, por ejemplo, que medio millón de hectáreas bajo riego en California produce la inmensa mayoría de vegetales que consumen los 220.400.000 habitantes de Estados Unidos de América. Es fácil predecir lo que se podría hacer transformando más de dos millones de hectáreas dormidas al pie de nuestros lagos con el esfuerzo mancomunado del hombre y del Estado.
(De «Recuerdos de un médico rural»)

 

De mi abuela materna heredé un gran amor por la tierra; no podía vivir sin un huerto. Desde muy pequeño la acompañaba por las tardes a trabajar en la quinta familiar. Doña Cesárea fue, sin duda, una de las grandes mujeres que he tenido la suerte de conocer, quizá la mejor. Se ocupaba de todo lo que correspondía al quehacer de la casa en aquellos tiempos y todo lo hacía con amor. Sin proponérselo, era el verdadero centro de la familia. Vivía para ella y para su hombre, mi abuelo, quien podía jactarse ante sus amigos que hasta sus calcetines estaban tejidos por su mujer. Excepto en los días de lluvia, terminaba su tarea diaria en el huerto. Se entretenía y era feliz descansando -porque se descansa cambiando de tarea-, entremezclada con sus vegetales y frutales. Cuando regresaba de su trabajo, mi abuelo nos acompañaba. Conocía el arte de injertar y así se podían ver higueras que producían dos o tres variedades diferentes o un duraznero injertado con damasco o un ciruelo que, en una misma planta, producía frutos renegridos junto a otros de color amarillo dorado. La huerta estaba salpicada por muchos árboles frutales, que mi abuelo cuidaba con esmero. Con él aprendí los secretos de la poda, que comenzábamos en julio; cada variedad tiene los propios. El saber conservar en cada una los tallos fructíferos nos permitía saborear, durante el verano, infinidad de gustos que aumentaban la exquisitez por su frescura.
(De «Recuerdos de un médico rural»)

 

Estoy convencido de que la única manera de rescatar y preservar a los hijos de la villa miseria es con escuelas hogares. ¿Qué podemos esperar de semejante promiscuidad que engendra el alcoholismo, el abuso sexual y el incesto, el robo, la riña y el asesinato? De ahí saldrán los resentidos sociales y el caldo de cultivo para doctrinas foráneas tan perjudiciales. En estos días en que tanto hablamos de la Universidad , yo creo que hemos perdido el derrotero en cuanto a prioridades en la enseñanza. Nos debería preocupar más la primaria y la secundaria -pues es en la niñez y en la pubertad cuando se forma el ciudadano del futuro- que la universitaria que si se la analizara en profundidad tendría que rendir cuentas al país por su ineficacia.
(De «Recuerdos de un médico rural»)

 

Durante los años que viví en Jacinto Aráuz, en el camino de regreso a mi casa, con frecuencia me dejaba cautivar por los hermosos atardeceres -los atardeceres de La Pampa son realmente fascinantes, quizás por el clima seco y los fuertes vientos que golpean sobre las nubes- . En esas ocasiones, detenía el auto en medio de la ruta y, mientras el cielo se encendía con colores tornasolados que cambiaban a cada momento, mis sueños y utopías se entremezclaban con las nubes. En esos momentos imborrables la injusticia social ocupaba un lugar en mi mente y desde entonces nunca dejó de ocupar ese lugar.
(De la Conferencia Internacional Paul D. White, noviembre de 1998)

 

Vivo enraizado con mi país. Pero quizás por mi devoción a San Martín, Bolívar, Sucre y Artigas a veces sufro más como latinoamericano que como argentino, a pesar de estar machimbrado con mi tierra.
(De la conferencia «Marginalidad y pobreza de cara al tercer milenio», Universidad del Litoral, noviembre de 1997)

 

Nunca recibí distinciones a título personal. Para mí el «nosotros» siempre estuvo por encima del «yo».
(De la conferencia «Marginalidad y pobreza de cara al tercer milenio», Universidad del Litoral, noviembre de 1997)

 

El medio ambiente se encuentra en estado de emergencia y los efectos de esta degradación amenazan la seguridad económica, alimentaria y sanitaria de los habitantes del planeta, en especial, de los más pobres. Una vez más se hace evidente la diferencia entre ricos y pobres; si los países pobres consumieran tanto como los países industrializados, se necesitarían diez planetas semejantes para abastecer a todos.
(De la Conferencia del Congreso Interamericano de Cardiología, agosto de 1999)

 

La prevención y el control de enfermedades son fundamentales para el mejoramiento continuo de la salud de la población. Para ello se deben tomar medidas destinadas a producir cambios en el nivel de vida de las poblaciones marginadas y eliminar las desigualdades evitables e injustas en términos de salud y bienestar individual y colectivo, demanda persistente y creciente de las sociedades latinoamericanas.
(De la Conferencia del Congreso Interamericano de Cardiología, agosto de 1999)

 

En el Congreso de Angostura de 1819, Bolívar decía que América debe razonar y pensar un mundo nuevo en el que La República sea «eminentemente justa, eminentemente moral, que encadene la opresión, la anarquía, la culpa, que haga reinar la inocencia, la humanidad, y la paz, que haga triunfar bajo el imperio de las leyes inexorables, la igualdad y la libertad».
(De la Conferencia del Congreso Interamericano de Cardiología, agosto de 1999)

 

Artigas, otro hombre excepcional, exigía un lugar para obreros, indios, mestizos y humildes y resentía poderosamente el privilegio y las pretensiones de las clases altas. Fue uno de los primeros caudillos políticos que reconoció los peligros que el libre comercio planteaba a las naciones sudamericanas y fue también el que propuso considerar a América como patrimonio mítico, una tierra destinada a ser algo más que un simple apéndice de Europa.
(De la Conferencia del Congreso Interamericano de Cardiología, agosto de 1999)

 

La prevención debería ser el aspecto más trascendente de nuestra especialidad. Estoy seguro de que, en el futuro, se harán menos angioplastias y menos cirugías de revascularización. La prevención, junto con los adelantos de la biología molecular relacionados con la genética, permitirán disminuir la incidencia de las enfermedades cardiovasculares.
(De la Conferencia internacional sobre la salud del corazón en los países en desarrollo. Una agenda para la acción para el siglo XXI, Nueva Delhi, India, 1999)

 

Es imprescindible organizar la cooperación internacional entre los países desarrollados y en desarrollo y luchar todos juntos por una sociedad mejor, con mayor equidad y justicia social, que haga posible respetar y defender -junto con las demás conquistas sociales- el derecho inalienable del hombre a gozar de buena salud.
(De la Conferencia internacional sobre la salud del corazón en los países en desarrollo. Una agenda para la acción para el siglo XXI, Nueva Delhi, India, 1999)

 

¿Cuándo se concretarán los deseos de San Martín, Bolívar, O’Higgins, Sucre y tantos otros? A la falta de una hermandad solidaria, que debería basarse en su propia cultura, se agrega la carencia de una adecuada interrelación económica.
¿Alguien ha pensado alguna vez lo que significaría que los países latinoamericanos con reservas incalculables de agua, bosques, cereales, ganado, hierro, cobre, estaño, petróleo y enormes extensiones de tierra virgen, con principios sólidos -exlcuyendo falsos nacionalismos, ya que el verdadero dice que cada país mantenga, como es lógico, sus particularidades-, se unieran estructuralmente para que, de una vez y para siempre, ocupemos un lugar en el mundo?
(De «¿Conoce usted a San Martín?»)

 

A mi entender lo que más debe preocuparnos es volver a despertar en los niños y en los adolescentes los valores esenciales, sin los cuales poco importa su capacitación técnica o profesional. Es indudable que la única manera posible es por medio de una sólida formación humanística. Una vez más, entendámonos bien, como lo estableció con claridad don Pedro Henríquez Ureña: humanismo militante con profundo contenido social en defensa de la libertad y la justicia. La educación estará permanentemente centrada en la búsqueda «del hombre libre abierto a los cuatro vientos del espíritu», entendiendo que el goce de la libertad individual conlleva un compromiso social en procura de un ideal, una utopía, «el ideal de la justicia» en busca de la «magna patria», «la tierra de la promisión para la humanidad cansada de buscarla…»
(De «Don Pedro y la educación»)

 

Es imposible aceptar que la supervivencia de esta democracia liberal consumista de occidente -consecuencia del derrumbe de los regímenes comunistas- sea el final de la historia, como lo pretendía Francis Fukuyama en 1989. La presencia de los fundamentalismos religiosos, los exagerados nacionalismos, el desarrollo económico sin equidad priorizando el enriquecimiento desmedido, la falta de compromiso social como resultado del individualismo «light» que sólo busca tranquilidad y satisfacciones inmediatas, el mercantilismo internacional con la explotación de mano de obra barata, la cultura de la música rock, los videojuegos y las videocaseteras, el progreso científico sin respeto por la naturaleza y aun hasta por sus propios semejantes (para citar unos pocos ejemplos de las graves falencias) nos indican que a la Perestroika sobrevendrá -no tengo dudas- una «Smithtroika» o una «Jonestroika», como suelo decirles a mis innumerables amigos norteamericanos.

(De «Don Pedro y la Educación»)

 

Estoy absolutamente seguro de que el cambio de rumbo sólo puede lograrse a través de la enseñanza. Sus objetivos principales son:

  1. Consolidación de los principios éticos del hombre

  2. Profundización de la democracia

  3. Construcción de la identidad nacional y unidad latinoamericana

  4. Generalización de la justicia social

  5. Transformación económica con elevación de los índices de productividad y mayor equidad distributiva

(De «Don Pedro y la educación») 

 AMPLIACIÓN DE LA BIOGRAFÍA:

El estudio y la investigación profunda, la constante docencia en todos los niveles sociales, la entrega permanente a la comunidad en un trabajo minucioso y creativo, son algunas de las virtudes más destacadas de este famoso científico argentino.

Su obra ha traspasado los límites de nuestras fronteras, y hoy las más importantes instituciones de todo el mundo lo cuentan como miembro activo, correspondiente u honorario.

A ello hay que sumar gran cantidad de premios y distinciones como la «Orden del Sol del Perú y la «Orden al Mérito Della República Italiana».

Nacido el 14 de julio de 1923, en La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires, desde niño sintió vocación por la medicina, especialmente cuando acompañaba a uno de sus tíos en las visitas domiciliarias.

Estudió en la Facultad de Medicina de su ciudad natal y se mezclaba con alumnos.de las clases superiores gozando con la precisión, delicadeza y arte de la cirugía.

«Sentía la necesidad de ser el primero, sin que ello implicara arrogancia o soberbia; era una profunda necesidad espiritual que debía satisfacer a través de una entrega absoluta y en competencia leal.»

Así nos dice él mismo en su emotiva autobiografía Recuerdos de un médico rural.

En 1949 egresó de la Universidad nacional de La Plata con el título de Doctor en Medicina.

Espíritu sensible, dedicó la tesis «A mi abuela Cesárea, que me enseñó a ver la belleza hasta en una pobre rama seca».

En el libro citado menciona también a sus padres y a sus abuelos, de quienes aprendió el amor a la tierra.

Su graduación coincidió con una vacante de médico interno auxiliar, a la que llegó en forma interina. Razones políticas y un grave accidente sufrido por su hermano Juan José, «con quien todo lo compartió», modificaron su rumbo. Por ese entonces le llegó una carta de un tío, que vivía en Jacinto Arauz, en La Pampa, a 130 km de Bahía Blanca.

Se le ofrecía suplir, por tres meses, a un médico de la localidad gravemente enfermo. Llegó el 26 de mayo de 1950 y se quedó casi 12 años.

En su libro relata sus experiencias en un medio carente de los recursos necesarios que la moderna medicina y sobre todo la cirugía requieren. Pero, como no le faltaban voluntad y altruismo, fue venciendo, poco a poco, todas las dificultades.

Supo despertar vocaciones y logró lo que parecía imposible: dotar al pueblo de Jacinto Arauz, y la zona de su influencia, de una clínica.

Para ello contó con el apoyo de su esposa, de su hermano Juan José -médico y cirujano, como él- y de otros lugareños.

Su alejamiento de los centros científicos era más aparente que real, pues recibía revistas con los últimos adelantos de la ciencia y de la tecnología.

Así, conoció las primeras intervenciones cardiovasculares, que excitaron su espíritu. Se aproximaba un momento muy importante en su carrera y él mismo decidió un cambio radical.

Consultó con su maestro, el Dr. Mainetti, quien le aconsejó proseguir sus estudios en la clínica de Cleveland, Estados Unidos.

Allí Favaloro trabó amistad con el Dr. Donald Effler, quien lo invitó a ver las intervenciones que se realizaban en la clínica. Pronto se convirtió en asistente permanente del establecimiento.

También conoció al Dr. Masón Sones, padre de la cineangiografía coronaria. En esa época la revascularización del miocardio estaba limitada a una técnica que, a menudo, traía complicaciones posoperatorias.

Favaloro intentó solucionar esto usando como método alternativo la vena safema del mismo paciente. En mayo de 1967 él logró el bypass de una obstrucción total de la arteria coronaria derecha a una paciente de 51 años de edad.

El mismo reemplazó esta técnica por el puente aorto coronario.

La primera operación se realizó en la coronaria derecha y en 1968 se efectuó la primera revascularización de la arteria anterior descendente izquierda.

También en 1968 Favaloro desarrolla la cirugía de bypass combinada con reemplazos, valvulares y la cirugía en el infarto agudo.

Lo cierto es que a fines de 1970 el equipo de la clínica de Cleveland había realizado 1086 bypass con un índice de mortalidad de 4,2%.

El prestigio de Favaloro crecía, excediendo los límites de los Estados Unidos, y en muchos centros científicos se aseguraba que la cardiología del siglo XX debía dividirse en la etapa pre-Favaloro y en la post-Favaloro.

Pero el amor a su patria era tan grande que decidió regresar a la Argentina en 1971.

El Dr. D. Harken, comentando esta decisión, le dijo: -Rene, su patriotismo y amor a su tierra hacen perder a los Estados Unidos uno de los más famosos cirujanos del mundo.

Favaloro fue reconocido por sus méritos, pero él soñaba con establecer en su patria un centro similar a la clínica de Cleveland.

Entonces creó un centro basado en la investigación, enseñanza y actividades clínicas. Formó más de 300 cardiólogos y cardiocirujanos, no sólo argentinos sino también de otros lugares de América.

La Sociedad de Distribuidores de Diarios y Revistas le donó el edificio que fue la base de la Fundación Favaloro, para desarrollar tareas de investigación.

Además, próximamente se pondrá en marcha un centro asistencial que aspira a convertirse en uno de los mejores del mundo.

El Dr. Rene Favaloro ha trabajado durante largos años, pero continúa soñando con empresas ciclópeas. Por eso, una vez dijo: «Yo he vivido creando, proyectando desde siempre. ¡El día en que se terminen los desafíos habré muerto! Poner límites significa detenerse». (Fuente Elba Teresa Cosso)

Factores Decisivos Para Una Buena Salud Tips Para Mejorar La Salud

Factores Decisivos Para Una Buena Salud 
Tips Para Mejorar La Salud

10 IDEAS PARA VERNOS MAS SANOS

Jerarquice el placer: Una de las funciones de los alimentos es brindar placer. Sin embargo, debido a tanto «dietismo», la comida ha llegado a transformarse en nuestro enemigo. «Devolvámosla entonces a sus fuentes: nutrición y placer. ¿Cómo? ‘Legalizando’ nuestros alimentos preferidos: si los hacemos cotidianos, podremos bajar el deseo descontrolado por ellos», explica la nutricionista Mónica Katz.

Regla práctica: pregúntese qué alimento no podría faltar en su menú habitual si usted no quisiera bajar peso y si no fuera diabético o enfermo cardíaco. De esa lista, propóngase administrarse una porción pequeña diaria, y hágalo sin culpas. Si le parece poco, piense: ¡no será mi última cena!

https://historiaybiografias.com/linea_divisoria4.jpg

2

Balancee su dieta: Trate de incluir todo tipo de alimentos en su dieta. Estudios científicos señalan que se necesitan al menos 19 alimentos diferentes por semana para no tener carencia de nutrientes.

Los hidratos de carbono, presentes en legumbres, cereales, frutas y verduras, deberían  formar parte de la mitad de nuestra dieta diaria. Para aprovechar mejor este nutriente, por ejemplo en el caso de las harinas, es aconsejable elegir aquellas que sean enteras o integrales que, a diferencia de las refinadas, conservan todos sus componentes nutritivos (vitaminas, minerales, antioxidantes y fibra).

«Pero cuidado, no se deje guiar sólo por el color del pan. El hecho de que el pan de salvado sea marrón, no implica que sea totalmente integral. Es importante leer la información nutricional de los envases de los productos».

https://historiaybiografias.com/linea_divisoria4.jpg

3

Sí a las proteínas: Desde «la era del colesterol» muchos han eliminado o reducido a las proteínas, cuya ingesta está asociada al exceso de grasa y a problemas cardiovasculares. Sin embargo, las proteínas de las carnes son excelentes para realizar un plan de adelgazamiento sustentable en el tiempo: generan saciedad e incrementan el gasto metabólico corporal (el organismo invierte combustible para degradarlas y de lo ingerido queda sólo un 60 por ciento).

https://historiaybiografias.com/linea_divisoria4.jpg

4

Arme un ambiente seguro: «Los humanos tendemos a ser ‘completadores’, percibimos un ‘todo’, y hasta que no terminamos ‘todo’ no lo podemos olvidar: por ejemplo, el ‘todo’ de una bolsa de confites será literalmente la bolsa completa; nuestro cerebro no nos enviará la señal de detención hasta que terminemos dicha bolsa», explica Katz.

La idea no es controlar la cantidad del alimento una vez que tenemos delante el paquete de galletitas o la bolsa de confites sino, por el contrario, armar un ambiente seguro: coma galletitas solo en una confitería donde con un café se sirven dos o tres; si camino al trabajo usted acostumbra a comprarse golosinas, entonces cambie el recorrido; en la mesa de un restaurante, ponga la panera lo más lejos posible de su alcance o bien, dígale al mozo que no se la traiga.

https://historiaybiografias.com/linea_divisoria4.jpg

5

 No existen las dietas mágicas: «No le haga caso a las dietas que prometen bajar rápidamente de peso. Toda reducción de peso es parte de un proceso que lleva tiempo». Las dietas más publicitadas para esta época del año, por ejemplo las hipocalóricas, son contraproducentes.

Diversos estudios científicos determinaron que la mayoría de las personas que se somete a este tipo de regímenes, con menos de 1.000 calorías diarias, recuperan al año los kilos que habían perdido. «Una dieta para bajar de peso no debe proveer menos de 1.2000 calorías al día. De todas maneras, lo recomendable es perder el 10 por ciento de nuestro peso inicial y mantenerlo por lo menos durante un año».

https://historiaybiografias.com/linea_divisoria4.jpg

6

Cómo elegir el gimnasio: La proliferación de los gimnasios, sin los debidos controles de habilitación por parte de las autoridades, puede poner en peligro nuestra salud física.

«Cuando se comienza con una actividad en estos establecimientos, hay que solicitar los antecedentes laborales del profesor de educación física a cargo y verificar que tenga un título terciario; pedirle al entrenador que nos haga una evaluación sobre nuestras condiciones, no todos podemos ser superatletas; y tratar de que los grupos sean reducidos para tener una atención los más personalizada posible».

Se descuenta que para empezar, es ideal un chequeo médico que incluya un electrocardiograma y una ergometría.

https://historiaybiografias.com/linea_divisoria4.jpg

7

Cigarrillo, enemigo de la piel: En general, los fumadores tienen la piel seca y frágil. El tabaco disminuye la acción antioxidante de la vitamina A y de los fibroblastos, que se ocupan de su hidratación y humectación, y produce cambios en la cantidad y calidad del colágeno tornando menos elástica la piel. Si se va a someter a una operación, es recomendable no fumar tres semanas antes y cuatro semanas después de la misma, para no retardar el proceso de cicatrización.

Entre las enfermedades dermatológicas del fumador se destaca el cáncer de labio (el 80% de los pacientes que tiene este cáncer es fumador), y está comprobado que el riesgo es mayor en aquellas personas que se exponen más tiempo al sol.

https://historiaybiografias.com/linea_divisoria4.jpg

8

Un cuidado para cada etapa: Entre los 20 y los 30 años, si no se abusó del sol, la piel conserva su brillo y suavidad, hay buen recambio celular y la irrigación y oxigenación cutánea son adecuadas.

Para conservar su buen aspecto, use protectores solares, huméctese con cremas e higienícese diariamente la piel con agua. Entre los 30 y 40, comienzan a aparecer los primeros síntomas de flacidez cutánea: los tratamientos deben ser más intensivos, con cremas que contengan vitaminas y antioxidantes, y debería usar un protector solar con factor de protección (FPS) más alto que 15.

Desde los 40 años en adelante, la grasa subcutánea empieza a reabsorberse: la piel se torna menos elástica y el color, más amarillento y deslucido. Las recomendaciones de hidratación y humectación son las mismas, pero habría que hacer una visita anual al dermatólogo para que le realice un minucioso examen de la piel y analice las alteraciones de la pigmentación.

https://historiaybiografias.com/linea_divisoria4.jpg