Informe Oficial del ONU El Efecto Invernadero

Desarrollo Sustentable o Sostenible Concepto y Objetivos

Desarrollo Sustentable o Sostenible
Concepto y Objetivos

Desde el origen del planeta Tierra, hace mas de 4500 millones de años, la misma no ha dejado de modificarse, por ejemplo la composición actual de la atmósfera permite la vida de millones de diversas especies. Todos estos cambios fueron generados por fenómenos naturales como las radiaciones del Sol, los movimientos de las placas tectonicas, las exposiones volcánicas, etc.

Desde que el hombre comenzó a con su actividad humana, ha ido modificando el equilibrio logrado por la naturaleza, por ejemplo cuando se inicia en el siglo XVIII la actividad industrial, la limpia atmósfera comenzó a contaminarse con los gases enviados por las chimeneas de las primitivas fábricas. El resultado final tiene efectos perjudiciales para todos los seres vivos de habitan este planeta.

Por estos problemas, creados por la misma vertiginosa actividad de los humanos, hoy se ha tomando conciencia de los efectos nocivos que se genera y hay un concenso mundial en intentar  legar a las futuras generaciones un medio ambiente de calidad y dotado de recursos suficientes, siguiendo el modelo de desarrollo sustentable o sostenible.

La expresión Desarrollo Sostenible, se refiere a una manera de resumir todas las técnicas necesarias de aplicar para que el desarrollo económico y social del mundo sea posible sin poner en peligro la capacidad de futuras generaciones para satisfacer sus propias necesidades, es decir, que considera la posibilidad de llevar adelante un desarrollo socio-económico preservando el ambiente, usando los recursos naturales, sin comprometer la preservación de esos mismos recursos para las generaciones futuras.

UN EJEMPLO REAL: los occidentales recurren cada vez más a los transportes automotores: se utiliza el auto particular para ir a la escuela, al trabajo y a hacer las compras; el avión para los negocios y el placer. Y quien dice transporte automotor dice energía extraída del petróleo y sus derivados.

El transporte mundial consume 1.975 millones de toneladas equivalentes de petróleo (Mtep) anuales, es decir el 26% de la demanda total de energía.

El promedio es de 0,32 tonelada equivalente de petróleo por habitante (tep/hab), pero los consumos varían de un continente a otro: un francés consume 0,88 tep, un estadounidense 2,21 tep y un africano 0,07 tep.

Ahora bien, ni el planeta ni la sociedad pueden seguir sustentando esta modalidad de transporte, tal como se practica en los países desarrollados. En Occidente, el transporte automotor es tan adictivo como una droga: absorbe el 90% del desplazamiento de pasajeros.

En Francia, entre 1973 y 2004, el parque automotor se duplicó holgadamente al pasar de 14,3 millones de vehículos a 29,9 millones, mientras que en ese período la población creció un 14%. Ocho de cada diez familias tienen auto, y el 30% posee dos vehículos o más. Pero las palmas se las lleva el transporte aéreo, con un 237% de crecimiento entre 1973 y 2004.

UN POCO DE HISTORIA: Cuando a fines del siglo XVIII empezó a fraguarse la Revolución Industrial, gran parte de la humanidad creyó haber alcanzado la panacea. La máquina de vapor, puesta al servicio de la navegación por el ingeniero James Watt (1736-1819), no sólo revolucionó el transporte, sino que modificó las estructuras comerciales.

Los barcos ya no dependían de los vientos, sino que se propulsaban solos y por el camino más corto al puerto de destino. La seguridad y la velocidad de aquellos viajes permitieron hacer más fluido el comercio entre los más distantes puntos del Globo. Tan interesante fue este salto tecnológico que, de ahí en más, la carrera no se detuvo.

En 1890 hizo su aparición en el mercado el motor diesel y, entonces sí, los historiadores y los economistas confirmaron que la humanidad había superado una segunda -y ahora definitiva- Revolución Industrial.

La utilización de la energía eléctrica y el perfeccionamiento de la mecanización propiciaron una radical evolución en las perspectivas socioeconómicas. El hombre había hecho pie en el industrialismo moderno.

A partir de ese momento, las costumbres y los gustos de la sociedad se fueron adaptando al ritmo de la tecnología, que a su vez se encontró presionada por las nuevas necesidades de la sociedad. El consumo de bienes y servicios creció, tal como lo sigue haciendo, en proyección geométrica, constituyendo un círculo vicioso: producción, más necesidades y, nuevamente, más producción.

Ante esta situación, el conjunto de países con mayor capacidad tecnológica se ocupó únicamente de producir. Con el tiempo, todos los países del mundo alcanzaron distintos niveles de desarrollo y se abocaron a la misma tarea.

Este proceso lleva ya casi doscientos años. A lo largo de ese tiempo, la humanidad ha crecido en bienes, servicios y tecnología, de manera desmesurada y sin medir las consecuencias. Pero ¿qué tiene que ver todo esto con el calentamiento global?

Efectos de la actividad industrial: La matriz energética es la fuente de donde proviene la energía que el hombre necesita. Durante los últimos doscientos años, la tecnología humana utilizó tres fuentes principales de energía: petróleo, carbón y gas; y, en menor medida, la electricidad proveniente de plantas nucleares y de represas hidroeléctricas.

La quema de estos tres combustibles produce toneladas de dióxido de carbono. Este gas, junto con otros liberados también por las actividades productivas del hombre, está operando un cambio del clima en el nivel mundial. ¿Por qué?

Cuando la atmósfera se convierte en un depósito de grandes cantidades de gases, se rompe el equilibrio natural entre la energía absorbida y la reflejada. Los organismos encargados de reciclar el carbono ven superada su capacidad máxima de trabajo, y entonces el ciclo natural del carbono se altera. Dado que hay una mayor cantidad de gases que absorben el calor y lo devuelven a la Tierra, la temperatura comienza a aumentar.

Este es el proceso que se conoce como calentamiento global. Así, el efecto invernadero, que permite retener el calor en la atmósfera y que resultó tan beneficioso desde tiempos remotos, se vuelve en contra de la vida.

desarrollo sostenido

Respecto al uso y gestión sostenibles de los recursos naturales del planeta, debemos tener en cuenta dos conceptos. En primer lugar, deben satisfacerse las necesidades básicas de la humanidad, alimentación, vestimenta, lugar donde vivir y trabajo. Esto implica prestar atención a las necesidades, en gran medida insatisfechas, de los pobres del mundo, ya que un mundo en el que la pobreza es endémica será siempre proclive a las catástrofes ecológicas y de todo tipo. En segundo lugar, los límites para el desarrollo no son absolutos, sino que vienen impuestos por el nivel tecnológico y de organización social, su impacto sobre los recursos del medio ambiente y la capacidad de la biosfera para absorber los efectos de la actividad humana. Es posible mejorar tanto la tecnología como la organización social para abrir paso a una nueva era de crecimiento económico sensible a las necesidades ambientales.

Que es el desarrollo y por qué debe ser sustentable: Desde la década de los ochenta el crecimiento económico fue explosivo, y en ello tuvo mucho que ver la revolución tecnológica. Los países industrializados consumen la mayor parte de los recursos naturales del mundo, produciendo un mayor impacto sobre los recursos comunes y compartidos con los países del sur.

Basta recordar que el gran consumo por parte del norte de combustibles fósiles ha contribuido al aumento de dióxido de carbono en la atmósfera (bien común), con la consecuente amenaza de un cambio climático global. También el Sur tiene comportamientos que amenazan la disponibilidad de recursos para las generaciones futuras. En su intento de lucha contra la pobreza, los ingresos insuficientes y el hambre, agotan o degradan gravemente los recursos de agua, suelos, bosques. biodiversidad, etc.

desarrollo sostenido

El crecimiento económico de las naciones, a veces depredador y causa de la degradación del ambiente, está acompañado por un crecimiento demográfico sin precedentes históricos. En los próximos treinta años se espera que la población mundial crezca en casi dos tercios, pasando de 5.000 a 8.500 millones de habitantes aproximadamente (World Resources, 1996).

Un porcentaje importante de esta población vivirá en los países en vía de desarrollo, fundamentalmente en las áreas urbanas. Surgirá entonces un sinfín de necesidades que estarán aparejadas con este crecimiento: aumento de la demanda de recursos alimenticios, aumento de la presión demográfica sobre el espacio, mayor consumo de energía y por lo tanto la necesidad de afrontar mayores niveles de contaminación, etc.

Cuando una actividad o acción origina o produce una alteración, modificación o cambio en el medio o en alguno de los componentes del sistema ambiental, de cierta magnitud o complejidad, se configura el llamado impacto ambiental. Las dos condiciones que están presentes en la alteración o el cambio son la magnitud y la complejidad: la primera está ligada al concepto de dimensión o tamaño de alteración, mientras que la segunda está referida a la cantidad de elementos ambientales naturales o sociales afectados por ese estímulo desencadenante que es la acción o actividad.

A la hora de evaluar el impacto de estos factores (crecimiento económico y demográfico) sobre el medio ambiente, necesitamos incorporar muchos otros factores, ya que la relación entre los primeros no es directa.

La creación de políticas gubernamentales y de sistemas legales que por un lado mitiguen los efectos del crecimiento demográfico y que por el otro reduzcan el potencial impacto ambiental ocasionado por el crecimiento económico ilimitado, permitirán ir rechazando el antiguo paradigma que oponía el desarrollo al medio ambiente y adoptar así un nuevo enfoque, «la nueva conciencia ecológica», basada en la convicción de que el desarrollo económico y la conservación del medio ambiente son objetivos complementarios.

El progreso tecnológico de estos últimos años se ha convertido también en una herramienta muy importante para el ahorro de recursos y la optimización de su uso. Hoy se brega por el desarrollo sustentable o sostenible. es decir, el que «considera la posibilidad de llevar adelante un desarrollo económico preservando el ambiente, o sea, usar los recursos para satisfacer las cada vez mayores necesidades de la población, sin comprometer la preservación de esos recursos para las generaciones futuras».

Este es un desarrollo que debe durar. Como lo decía la definición de la Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (Nuestro Futuro Común, 1987) es el que busca «asegurar que satisfaga las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer las propias»

LA MITIGACIÓN: La mitigación de los efectos del cambio climático requiere trabajar sobre las causas que lo originan. Como se mencionó anteriormente, la emisión de gases de efecto invernadero tiene dos orígenes fundamentales: la dependencia de los combustibles fósiles para la generación de energía y los cambios en el uso del suelo que promueven la deforestación. Para ambas situaciones, hoy tenemos la tecnología y el conocimiento suficiente para promover un cambio sustancial.

Se están impulsando en varias partes del mundo algunas estrategias fundamentales: una relacionada con el cambio en la matriz energética, para ir mutando hacia una dependencia menor de los combustibles fósiles, y apostando al desarrollo de energías limpias y renovables. Otra consiste en como reducir nuestra demanda de energía, siendo eficientes en el uso de la misma. Por ejemplo el uso de lámparas de bajo consumo, o bien ahora, la lámpara de led, de 5 a 10W. de consumo por unidad.

Lámparas eléctricas: El 95% de la energía consumida por las lámparas eléctricas incandescentes es transformada en calor. Sólo el 5% se transforma en luz. Las lámparas de bajo consumo consumen un 80% menos de energía para generar la misma cantidad de luz. Desde junio de 2011, la Argentina prohibe la comercialización de lámparas incandescentes. Si en todo el mundo se sustituyeran las clásicas bombillas eléctricas por las nuevas lámparas de bajo consumo, se ahorrarían unos 320 millones de kilovatios/hora de corriente, dejándose así de emitir 160 millones de toneladas de CO2. Ello corresponde a las emisiones de anhídrido carbónico de todos los vehículos automotores que circulan en Alemania.

Los acuerdos regionales: el papel de la Comisión Europea: Para alcanzar los objetivos de reducción de emisiones definidos en el Protocolo de Kyoto, la Comisión lanzó el Programa Europeo del Cambio Climático (PECO en marzo de 2000.

Uno de ios pilares de las políticas comunitarias para abordar el cambio climático es el Sistema de Comercio de Emisiones de la Unión Europea (ETS), puesto en marcha el 1 de enero de 2005. Los gobiernos comunitarios han establecido límites a la cantidad de C02 que pueden emitir cada año unas 10.500 instalaciones (centrales eléctricas y grandes plantas consumidoras), que son la fuente de casi la mitad de las emisiones de CO2 de la UE.

Las instalaciones que emitan menos C02 del que tienen asignado pueden vender la cuota de emisión no utilizada a otras plantas que no logren su meta. Esto supone un incentivo financiero para reducir las emisiones. El sistema también se asegura de que haya compradores para las cuotas de emisiones: las empresas que superen sus límites de emisión y no deseen cubrirlos comprando derechos deberán pagar multas.

La UE se ha comprometido a reducir de aquí a 2020 sus emisiones de gases invernadero hasta, por lo menos, un 20% por debajo de los niveles de 1990. Además, incrementará esta reducción hasta el 30% si los demás países industrializados hacen lo mismo y si los países en desarrollo también adoptan medidas.

Para conseguir esta reducción mínima del 20%, las medidas ya existentes -como el sistema ETS- se complementarán con nuevas disposiciones orientadas a aumentar la eficiencia energética en un 20% para 2020, a incrementar la cuota de las energías renovables hasta el 20% para la misma fecha y a equipar todas las nuevas centrales eléctricas con tecnologías de captura y almacenamiento de carbono.

LA PÉRDIDA DE BIODIVERSIDAD:

La biodiversidad es la variabilidad de organismos vivos de cualquier clase, incluidos en cualquier tipo de ecosistemas. Comprende la diversidad dentro de cada especie, entre las especies y entre los ecosistemas. Pero no se refiere a la cantidad de individuos de cada una de esas especies.

Según estimaciones de la paleontología, de uno a diez millones de años, depende los grupos, es la duración de la vida de una especie en condiciones normales y estables de biodiversidad. Pero con la supremacía del Homo Sapiens esas condiciones se han perturbado profundamente, y parece poco probable que las especies puedan perdurar durante tanto tiempo.

Porque el ser humano, a fuerza de confundir la utilización de la naturaleza con su depredación, destruye lo vivo cada vez más rápidamente. Las tasas actuales de extinción de las especies, comparadas con las que se registraban en los tiempos geológicos antiguos, son de 100 a 1.000 veces superiores (y a veces más). Las amenazas tradicionales de origen antrópico que representan la destrucción del habitat y la sobreexplotación se suman a las invasiones biológicas, las contaminaciones, los cambios climáticos (y, en general, la alteración de los ciclos biogeoquímicos) y la sobrepoblación humana.

La fauna, la flora y los microorganismos resisten cada vez menos las presiones: el 83% de la superficie terrestre está afectada por la «marca humana», es decir, el espacio de tierra necesario para las actividades de los hombres.

La cuantificación de la diversidad de lo vivo debe revisarse continuamente. Actualmente hay alrededor de 3,6 millones de especies. Pero las perspectivas son sombrías. Se ha estimado que más de una cuarta parte de esa cifra, es decir un millón de especies, podría desparecer antes de 2050. Lo que está en juego es particularmente crucial en los 34 lugares críticos y en otros tantos núcleos biogeo-gráficos del mundo que alojan, en apenas el 2,3% de la superficie del planeta, el 50% de las plantas y el 42% de los vertebrados terrestres.

Los números son ya muy elocuentes. El área de distribución histórica de 173 especies emblemáticas de mamíferos en seis continentes ha disminuido en un 50%; un tercio de los bosques deímundo ha sido talado desde las primeras civilizaciones agrícolas; la «carne de la sabana» (pequeños animales de caza para alimento, ampliamente comercializados) liquida cada año varias decenas de millones de animales. Esta destrucción de la fauna se practica especialmente en la Amazonia y en la cuenca del Congo.

Desaparición de individuos, luego de poblaciones; finalmente, desaparición de la especie: el proceso está bien establecido. Y es acompañado de una desorganización de la cadena alimentaria (productores, consumidores y descomponedores). El conjunto del ecosistema resulta afectado porque su productividad (y su estabilidad, incluso evolutiva) depende de la diversidad de los tipos funcionales de las especies que abriga.

Ahora bien, los ecosistemas, desde un punto de vista utilitario, brindan cantidades de bienes y servicios a los hombres. Estos aportes «gratuitos» han podido ser estimados anualmente entre 2,9 y 38 billones de dólares (el PBN anual del mundo suma 18 billones). Pero los hombres están dominados por la pleonexia, el deseo de tener más de lo necesario. También son irracionales y egoístas, porque la explotación de la naturaleza no se vincula tanto con las cosechas (que permiten la renovación del recurso), sino con el extractivismo, o sea, la extracción hasta el agotamiento del filón. Por cada diez árboles talados en el mundo, sólo se replanta uno.

Entonces, lo vivo es expoliado sin ninguna preocupación por lo que quedará para las generaciones futuras. Y su mercantilización se ve acentuada por la mundialización sin control de la economía. En una naturaleza muerta, ¿cuáles podrían ser el lugar y la imagen del ser humano? (Fuente: El Atlas Del Medio Ambiente Amenazas y Soluciones Editorial Le Monde Diplomatique)

Fuente Consultadas:
Calentamiento Global Las Dos Caras del Efecto Invernadero Adriana Patricia Cabrera Edit. longseller
Espacios y Sociedades del Mundo La Argentina en el Mundo Daguerre-Sessone Edit. Kapelusz

El Humo Gases de Combustión Características y Concepto

Humo: Gases de Combustión
Características Contaminantes Atmosféricos

Anualmente, sobre cada kilómetro cuadrado la mayoría de las grandes ciudades caen mas de 100 toneladas de polvo, y hollín, parte de este depósito procede de las combustiones  de carbón que se realizan en casas y fábricas.  Las chimeneas de las fábricas, las locomotoras y los automóviles también producen  polvo,   humos  y   gases  perjudiciales, que se suman  a la composición del aire. Los efectos de esta contaminación son parcialmente  nocivos   en   otoño,   porque   en esa  época  del  año  se forman nieblas  más fácilmente.

humo de fabricas

Las partículas de hollín y ceniza, junto con las pequeñas gotitas de alquitrán contenidas en el humo (gases de combustión incompleta) , contribuyen a formación  de  la  niebla. Los   períodos   de   niebla   persistente   tienen como   consecuencia un notable  aumento  de mortalidad. Las víctimas suelen ser, fundamentalmente, personas afectadas de bronquios y otras enfermedades respiratorias.

El problema es muy importante en Inglaterra, pues aun durante los años en que los períodos de niebla han sido muy cortos,  el número de   muertes   producidas   por   la  bronquitis ha superado a la mayoría de los restaantes países.

Aunque existen otros factores que influyen  en las  enfermedades  respiratorias, es casi seguro que las impurezas del aire   (tanto el anhídrido sulfuroso como polvo atmosférico)   son una de sus principales causas.

Las impurezas del aire tienen otros efectos directos sobre la salud de los habitantes de las ciudades. Los rayos solares desempeñan una importante función en la salud, puesto que ayudan a crear defensas contra la infección en el cuerpo. Pero el polvo y el humo del aire reducen la cantidad de radiación que alcanza el nivel del suelo. En las zonas industriales, hasta un cincuenta por ciento de la luz natural puede perderse por esta causa.

El hollín, polvo y gases corrosivos contenidos en el aire contribuyen también a la erosión y deterioro de los edificios de piedra. Los vestidos y cortinas tienen que ser lavados más frecuentemente porque acumulan más suciedad, y, como resulta más oneroso reparar que prevenir, hay que tratar las superficies metálicas y de madera expuestas a la acción de esta atmósfera, pintándolas frecuentemente. Muchas de estas costosas operaciones se evitan purificando el aire.

Uno de los efectos de la contaminación atmosférica  es que el  polvo y  los gases   corrosivos  
del   aire   erosionan   los   edificios   de   piedra.  

QUÉ  ES  EL HUMO: El humo consiste en un conjunto de partículas muy pequeñas de carbón, hollín y alquitrán, que son arrastradas con los gases residuales de los fuegos, hornos y motores de combustión interna; es consecuencia de la combustión incompleta.

El humo oscuro denota el mal funcionamiento de un horno. Al quemarse carbón en un sistema abierto, parte de las materias volátiles sale por la chimenea en forma de humo, antes de que se produzca su combustión. Todos los combustibles sólidos contienen algo de materias inorgánicas que no se queman. La mayor cantidad de éstas caerá a través de la parrilla en forma de ceniza, pero algunas de las partículas más finas serán arrastradas con los gases residuales por la chimenea.

Muchos combustibles contienen pequeñas cantidades de compuestos sulfurosos orgánicos e inorgánicos, que, al quemarse, forman anhídrido sulfuroso. Como este gas puede dar lugar a los ácidos sulfuroso y sulfúrico, es potencialmente tan peligroso como el hollín y el polvo del aire. Realmente, el anhídrido sulfuroso es el principal responsable de la erosión de los edificios de piedra  y, por otra parte, el hollín existente en el aire, ensucia los edificios al depositarse sobre la piedra.

En las modernas centrales eléctricas se hacen grandes esfuerzos para evitar la expulsión de polvo a la atmósfera. Una combinación de precipitadores mecánicos y eléctricos separa el 99,3 % del polvo, y chimeneas muy altas dispersan el resto  a   gran  altura. 

Las chimeneas de las casas resultan más perniciosas que las de las fábricas, puesto que, además de ser más numerosas, son mucho más cortas. En efecto, el humo expulsado en niveles bajos tiende, frecuentemente, a caer al suelo con mucha más rapidez, debido al insuficiente movimiento del aire.

En cambio, el humo de las chimeneas de instalaciones industriales, más altas, se distribuye sobre una zona mucho más amplia. Además de ensuciar el aire, la expulsión de hollín y alquitrán por la chimenea supone un continuo desperdicio de combustible. De hecho, se ha calculado que un 5 % (es decir, cincuenta kilogramos por tonelada) del carbón adquirido para usos domésticos se elimina por las chimeneas en forma de humo, desperdiciándose su poder calorífico.

Tipos de contaminantes según su procedencia: Los contaminantes primarios son los que proceden directamente de las combustiones u otro tipo de reacciones químicas, por ejemplo el monóxido de carbonc (CO), el óxido nítrico (NO) y el dióxido de azufre (SO2)

Los contaminantes secundarios son aquellos que se originan por la interacción química entre los contamíname: primarios y los compuestos de la atmósfera activados por la luz solar, por ejemplo el ácido sulfhídrico (H2S), que deriva de dióxido de azufre (SO2), y el ácido nítrico (HNO3), que deriva de dióxido de nitrógeno (NO2).

esquema de los gases contaminantes

Características de los principales contaminantes

Dióxido de azufre:
El dióxido de azufre (SO2) es un gas incoloro y no inflamable, de olor acre e irritante. Procede de la producción energética :érmica que deriva del consumo de combustibles fósiles que zontienen azufre. La mayor parte del azufre nocivo se forma que el procesamiento del gas natural y en el refinamiento del petróleo.

Monóxido de carbono
El monóxido de carbono (CO) es un gas incoloro, inodoro e insípido. Es el contaminante más abundante y de mayor zistribución de la capa inferior de la atmósfera. El origen principal de CO por las actividades humanas es la combustión incompleta de los carburantes.

Dióxido de carbono
El dióxido de carbono (CO2) es un gas incoloro, inodoro y 1,5 veces más denso que el aire. Es un componente natural de la atmósfera. En los procesos de producción de energía, como en la calefacción y el transporte, se libera este compuesto y las elevadas concentraciones pueden llegar a ser muy contaminantes.

CFC
Los clorofluorocarbonos (CFC) son gases inertes. Se trata de sustancias de origen antrópico responsables, entre otras, del efecto invernadero.

Óxidos de nitrógeno
Los óxidos de nitrógeno (NO y N02) son un grupo de gases formados por nitrógeno y oxígeno. La emisión natural de óxido de nitrógeno es casi 15 veces mayor que la realizada por el ser humano. El óxido nítrico es relativamente inofensivo, pero el dióxido de nitrógeno puede causar daños en la salud, perjudica al sistema respiratorio y además contribuye a la formación de la lluvia acida.

Dioxinas
Las dioxinas son productos orgánicos incoloros e Inodoros. Se obtienen a partir de los fenómenos naturales, como la actividad volcánica y los incendios forestales, pero las fuentes más importantes son las incineradoras, la incineración doméstica de la madera y la industria del metal.

Partículas
Los contaminantes que no están en la atmósfera en forma de gas se llaman partículas. Pueden ser sólidas o líquidas.

Ozono troposférico
El ozono de la estratosfera protege de las radiaciones ultravioletas del Sol. Pero ocurre que ciertas reacciones químicas producen una disminución de este, lo que repercute en un incremento de la concentración en la troposfera, donde resulta muy perjudicial para la respiración de los seres vivos.

GasProcedenciaEfecto
Dióxido de azufre Combustión de petróleo Afecciones respiratorias
Monóxido de carbono Combustiones Muy tóxico
Dióxido de carbono Industria Aumento efecto invernadero
CFC Maquinaria refrigeradora Agujero de ozono
Óxidos de nitrógeno Carburantes de automóviles Lluvia acida
Dioxinas Incineradoras de basura Posible aumento del riesgo de cáncer
Partículas sólidas Canteras, humos en general Enfermedades pulmonares
Ozono troposférico Emisión de sus precursores Daños en vías respiratorias

CÓMO REDUCIR LOS HUMOS
Las cocinas y hornos de las casas constituyen la principal fuente productora de sustancias que ensucian la atmósfera, de modo que este peligro sólo podrá reducirse si las amas de casa se deciden a modificar los sistemas de cocina y calefacción de sus hogares. El gas y la electricidad se van haciendo cada vez más populares desde hace varios años, pero los que prefieren tener una chimenea encendida pueden encontrar en el mercado un buen número de combustibles sin humo.

Los combustibles sin humo se fabrican con carbón mineral. La mayor parte de la materia prima que de otro modo se perdería por la chimenea se recupera calentando el carbón en retortas cerradas (como no hay aire en la retorta, ni el carbón ni las materias volátiles pueden quemarse).

El residuo, que contiene poca o ninguna materia volátil, se evapora, quemándose sin producir humos. Además del coque, carbón casi puro, hay un conjunto de combustibles sin humos que contiene una pequeña cantidad de materias volátiles, por lo que resulta fácil encenderlo.

Aunque estos combustibles pueden quemarse en los tradicionales hogares abiertos, son mucho más eficaces cuando se queman en hornos modernos. En éstos no sólo se consigue que los combustibles sin humos ardan satisfactoriamente, sino que también es posible controlar con facilidad la combustión. Otros combustibles sin humo no son apropiados  para  quemarlos  en  hornos  abiertos.

Sin embargo, resultan excelentes para usarlos en hornos cerrados (o estufas) y calderas domésticas, como, por supuesto, lo son también los combustibles naturales sin humos: la antracita y algunas variedades de hulla. En las calderas y en los hornos modernos, el carbón puede quemarse eficazmente y, por consiguiente, sin humos. Pero, aun así, se expulsan al aire cenizas finas, que, por otra parte, pueden reducirse instalando precipi-tadores de polvo en las chimeneas.

El Protocolo de Kioto
Hoy se acepta de forma general que el calentamiento global es un hecho o, al menos, que puede serlo si sigue aumentando la concentración de C02 en la atmósfera. Por ello, los gobiernos mundiales acordaron reunirse para encarar el problema. Fruto de ello fue el Protocolo de Kioto sobre el Cambio Climático.

Es un convenio, elaborado en esta ciudad japonesa y aprobado el 11/9/1997, por el cual los Estados firmantes se comprometen a reducir (en el caso de los países desarrollados y principales contaminantes) o a no subir (en el caso de los países menos desarrollados) sus emisiones de gases invernadero en un cierto porcentaje con respecto a las emisiones de dichos gases generadas en 1990, año que se toma como referencia.

Posteriormente, en 2002, la UE adquirió el compromiso de que sus Estados miembros disminuirán sus emisiones totales un 8% con respecto a la concentración de 1990 antes del año 2012. Las actividades industriales y la producción de energía en las centrales térmicas son las que se verían más afectadas por este recorte, ya que, en la actualidad, sobrepasan bastante los límites.

Cada ciudadano contribuye a producir gases de efecto invernadero cuando quema combustibles fósiles: al usar el vehículo particular, al poner la calefacción, al cocinar, al calentar agua para el aseo personal, etc. Cada uno de nosotros puede contribuir a reducir la emisión de estos gases de muchas maneras, pero la principal es disminuyendo el consumo de energía y de recursos; así, reduciremos también las emisiones generadas al producirlos.

Fuente Consultada
Revista TECNIRAMA N°113 Enciclopedia de la Ciencia y la Tecnología
La Enciclopedia del Estudiante Tomo 14 Ecología

El futuro del clima y el medio ambiente Lovelock James Planeta Tierra

LOVELOCK JAMES,Reconocido Investigador Científico informa sobre el futuro del Planeta

Sus investigaciones científicas son muy amplias dentro del campo meteorológico y ambiental. Desarrolló la Hipótesis Gaia, según la cual la Tierra se comporta como si fuese un organismo vivo capaz de autorregularse.

Es conocido también como inventor, trabajando para la NASA en la investigación de nuevos instrumentos.

Su detector de captura de electrones permitió captar componentes tóxicos en regiones remotas como la Antártida. Ha recibido numerosos reconocimientos

James Lovelock

«Hemos abusado tanto de la Tierra, que ésta, está en rebeldía»

LOVELOCK COMO INVENTOR
Lovelock y su invento, el detector de captura de electrones (ECD), con el cual se pudo medir la presencia de los CFC (cloro-fluor-carbonos), que estaban atacando seriamente la capa de ozono. Este aparato también localiza la presencia de pesticidas.

Autoregulación
James Lovelock es autor de más de doscientos artículos científicos y padre de la Hipótesis Gaia, que lleva el nombre de la diosa griega de la Tierra. Ha escrito cuatro libros sobre el tema, así como su autobiografía.

James sostiene que la Tierra se comporta como si fuera un organismo vivo, que la atmósfera y la parte superficial del planeta se comportan como un todo coherente que se encarga de autorregular las condiciones esenciales para la vida, la temperatura, la composición química y la salinidad de los océanos.

También dice que, durante muchísimos años, la humanidad ha explotado la Tierra sin tener en cuenta sus consecuencias, llevando a la naturaleza al borde de la crisis.

Por eso, suben tanto las temperaturas, hay problemas con el suministro del agua potable y disminuye la producción de alimentos.

El científico inglés afirma que debemos estar preparados para sorpresas, acontecimientos locales o regionales totalmente imprevisibles.

Lo más urgente, según Lovelock, es disponer de energías fiables y seguras, como la energía nuclear, para mantener encendidas las luces de la civilización y para preparar nuestras defensas contra la subida del nivel del mar.

Aunque sus teorías polémicas suelen ser criticadas y no avaladas por muchos científicos, varias de sus predicciones se han confirmado y por eso, sus pronósticos suelen ser tema de discusiones entre los ecologistas de todo el mundo.

Para 2050, James Lovelock anunció que los polos se habrán descongelado totalmente y que muchas capitales del mundo (entre ellas, Londres) estarán sepultadas bajo las aguas.

«El deterioro ha ido demasiado lejos -dijo- y serán unos pocos millones de humanos los que sobrevivirán a las catástrofes que se vienen.»

Captura de electrones:

Este hombre es, además, un prolífico inventor. Hace más de cuarenta años creó el detector de captura de electrones (ECD), una máquina pequeña que revolucionó el mundo.

El aparato es tan sensible que ha permitido a los ecologistas medir la existencia de los CFC (clorofluorocarbonos), que venían alterando de manera radical el equilibrio atmosférico.

También colaboró con la NASA en sus programas de exploración de planetas y, desde 1974, es miembro de la Royal Society, la Academia de las Ciencias del Reino Unido.

En la actualidad, prosigue su actividad científica en su casa ubicada en el sudoeste de Inglaterra, ayudado por Sandy, su segunda esposa.

Pronósticos
CALENTAMIENTO GLOBAL Hacia el final de este siglo es probable que el calentamiento global haya transformado la mayor parte de nuestro planeta en un desierto.

FALTA DE AUMENTOS Los únicos lugares donde habrá comida para la superviviencia de la pobla ción serán el Ártico y las zonas costeras en general.

OSCURECIMIENTO GLOBAL Si seguimos quemando energías fósiles, no sólo emitimos dióxido de carbono sino también niebla.

Fuente Consultada:Gran Atlas de la Ciencia Huracanes y Tornados National Geographic

Problemas Ambientales en Argentina Contaminación de Agua, Suelo y Aire

PROBLEMAS MEDIOAMBIENTALES DE ARGENTINA-AGENTES CONTAMINANTES
AGUA-RESIDUOS-AIRE-SUELOS-DEFORESTACIÓN

La calidad de vida de la población empeora día a día. Muchas son las causas que provocan esta situación pero, en gran medida, es producto del deterioro en que se encuentra el ambiente. Después de la década del 50, comenzaron a estudiarse medidas para detener ese deterioro en los países desarrollados. Hoy, todo el mundo sabe que si no se cuida el ambiente, el futuro de las generaciones venideras estará muy comprometido. Países ricos y pobres padecen los problemas ambientales aunque de diferente forma. Por otro lado, es seguro que las mejores posibilidades de solucionarlos las tienen los primeros. Estos problemas ambientales afectan ciudades, áreas rurales, países, regiones y al planeta en general, en distinta escala.

emision de humo al medio ambiente

PRINCIPALES PROBLEMAS AMBIENTALES DE ARGENTINA Y EL MUNDO

Los principales expertos sobre los problemas medioambientales que afectarán a nuestras vidas. Esta es la conclusión. La escasez de agua, la degradación de la calidad del aire y los suelos, el crecimiento y disposición de los residuos y la producción de energías contaminantes son los problemas ambientales más graves que afectarán a la población en los próximos 10 años. Al menos, ésa es la principal conclusión de un grupo de expertos y representantes de organizaciones dedicadas al estudio y seguimiento de la cuestión ambiental.

Con el cambio climático como telón de fondo, el paisaje ha comenzado a variar y esos nuevos trazos podrían ser irreversibles, aún más, podrían agravarse si no se toman medidas con urgencia.

Un informe del Banco Mundial, reafirma la gravedad de la situación. Las conclusiones cruzan variables políticas, económicas y ambientales e indican que el proceso se ha desatado y la productividad agrícola empezará a caer en América Latina entre un 12 y un 50 por ciento en las próximas décadas. El deterioro de los suelos por sobreexplotación y utilización exagerada de agroquímicos es una de las razones. Aquí, un recorrido por los temas medioambientales que más preocupan.

EL AGUA

El 71 por ciento de la superficie del planeta  está cubierto por agua. Apenas el 2,5 por ciento es agua dulce, pero no toda puede ser consumida porque más del 70 por ciento de esa agua dulce está congelada en los polos. Es decir, que con menos del 1 por ciento del total del agua existente hoy se deben satisfacer las necesidades de 6.600 millones de personas que habitan el planeta. Según cifras de las Naciones Unidas, en la próxima década, unos 2.700 millones de personas vivirán en zonas con escasez de agua.

La diputada nacional y licenciada en economía Fernanda Reyes agrega que a la alarmante y continua degradación del agua, hoy se le suma una distribución inequitativa: hay millones de personas sin acceso a agua segura para sus necesidades elementales. «Se trata de un bien escaso y lamentablemente se lo usa sin control», y cita el ejemplo de los millones de litros que utiliza la minería a cielo abierto en provincias como Catamarca o San Juan.

«La expansión irracional y sin control de la frontera agrícola, junto con el efecto de la desertificación, están provocando la pérdida o modificación del habitat de miles de personas por la degradación de la biodiversidad con lo que se acentúan los efectos del cambio climático global», explica Reyes.

Por otro lado, el incremento de la duración de los períodos de sequía y lluvias es una de las consecuencias más perniciosas de los cambios en el clima. Esto representa la mayor preocupación del especialista en meteorología Osvaldo Canziani, quien preside uno de los grupos de trabajo del Panel de Expertos sobre Cambio Climático de Naciones Unidas (IPCC, por sus siglas en inglés). Según menciona se está gestando una especie de revolución por el recurso hídrico, habida cuenta de que se ha duplicado el consumo de agua desde principios del siglo XX hasta 1940, y que se ha multiplicado dos veces más a fines del siglo. Esto está indicando que todos debemos informarnos de qué manera podemos darle una solución posible.

«El agua es un elemento vital que probablemente generará en un futuro no muy lejano negocios de trillones de dólares. Hoy una botella de agua es un elemento muy valioso para países con escasez, aunque cualquiera de nosotros puede despreciarla al abrir la canilla y dejarla correr libremente», afirma Canziani, quien recibió, junto con sus colegas, el Premio Nobel de la Paz 2007.

LOS RESIDUOS

El mal manejo de los desechos afecta a casi todas las ciudades de Argentina y de Latinoamérica. La mayoría de los grandes ríos y lagos está contaminado por la basura domiciliaria, las cloacas y la actividad industrial o minera. Por lo menos, en la Argentina, hay más de 2.000 basurales a cielo abierto sin ningún tipo de control.

La directora Ejecutiva de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), María Eugenia Di Paola, explica que la basura —su tratamiento y disposición— será un problema a resolver en la década que viene. Di Paola, quien es experta en derecho de los Recursos Naturales e hizo un máster en derecho Ambiental, expresa que, en primer término, hace falta revertir el modelo de contaminación imperante por uno diferente, que  de prioridad a la restauración y prevención. «Esto implica trabajar en la gestión integral de los residuos que incluyen el reciclado, revalorización y reutilización de los elementos que consumimos».

Para la especialista será notable el impacto de las actividades productivas en el agua, el aire y el suelo. «Producir la menor contaminación de estos recursos será fundamental para lograr el equilibrio de los ecosistemas. La clave está en el trabajo que, tanto en el nivel público como privado y ciudadano, pueda hacerse en las cuencas hídricas y atmosféricas. Hay que garantizar que el agua y la riqueza que encierra la tierra puedan perdurar y mantener la calidad porque lo que estará en juego es la salud de la población».

EL AIRE Y EL SUELO

La superficie cultivada en América Latina se duplicó en los últimos 10 años. La agricultura intensiva y la utilización de productos químicos degradó los suelos hasta dejarlos, en algunas zonas como La Pampa o Santa Fe, inutilizados para cualquier tipo de producción.

Definitivamente, la deforestación indiscriminada cambió el paisaje y, en consecuencia, ha generado variaciones en las condiciones climáticas y ha restado posibilidades para la oxigenación necesaria. Di Paola propone cambiar el paradigma de las actividades productivas. «El sector privado debe adaptarse, integrando en su planificación y forma de trabajo al ambiente y al desarrollo sostenible. En la región, un ejemplo del desafío que se presenta es el de la agricultura sustentable —rotación de los suelos, evitar los fertilizantes químicos, proteger y mejorar la calidad del suelo, el aire y el agua para satisfacer las necesidades actuales y futuras del mundo— frente al avance de la frontera agrícola sin la debida planificación».

ENERGÍAS CONTAMINANTES

La desaceleración en la utilización de energías contaminantes llevará varios años; los autos y la producción todavía se sostienen con los combustibles fósiles.

Los equipos técnicos de FARN alertan sobre la inminente escasez del petróleo y sus derivados. Señalan como alternativa las energías  renovables y apuntan que hace falta una modificación de la matriz energética mundial.«La dependencia de los combustibles deberá cambiar por dos razones: es un recurso no renovable y uno de los principales productores de dióxido de carbono», dice Di Paola.

EL CALENTAMIENTO GLOBAL

Canziani señala que la temperatura global seguirá aumentando cada año y a consecuencia de esto, la Argentina sufrirá cada vez más tormentas fuertes, granizadas y el aumento del nivel del mar. «América del Sur contribuye al efecto invernadero del mundo con un cinco por ciento, y la mitad de ese porcentaje es a causa de la deforestación», explica el científico.

Sergio Jellinek, director de Comunicación del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, dice que «los países y ciudadanos de América Latina, en particular los que viven en condiciones de extrema pobreza, son altamente vulnerables a los efectos del cambio climático», y cita las principales conclusiones del estudio que e] organismo acaba de presentar sobre la materia.

En un escenario sin cambios, es decir sin una acción decidida por partí de los gobiernos, el sector privado y  sociedad civil, los impactos más críticos del cambio climático en Amé rica Latina y el Caribe serían lo siguientes:

* En México, entre 30 por ciento y 85 por ciento de los establecimientos rurales podrían enfrentar la pérdida total de su productividad económica en 2100.

* Los desastres naturales resultantes de fenómenos climáticos (tormentas, sequías e inundaciones) tendrán un costo promedio de 0,6 por ciento del PBI en los países afectados.

* Varios glaciares andinos desaparecerán dentro de los próximos 20 años lo que afectará el suministro de agua de 77 millones de personas en el año 2020.

* El riesgo de dengue, paludismo y otras enfermedades infecciosas aumentaría en algunas zonas.

«Hay que entender que los países industrializados cargan una responsabilidad histórica por las actuales concentraciones de gases de efecto invernadero que causan el cambio climático. Por lo tanto, un compromiso concertado que involucre a América Latina debe estar basado en la idea de que una mejor gestión ambiental debe ir de la mano con el crecimiento económico», expresa Jellinek.

Los desafíos que la humanidad tiene por delante en esta materia posiblemente sean los más grandes del siglo. Para llegar a buen puerto hace falta un compromiso que involucre no sólo a los Estados, las empresas y las organizaciones de la sociedad civil. Es la hora de la responsabilidad individual. Reconocerlo nos hará bien.

PARA SABER MAS…
¿Dónde están los árboles?: deforestación

La destrucción de los bosques y las selvas, para usar el suelo en otras actividades, lleva al proceso de deforestación. Esto compromete la existencia de las especies vegetales, animales y del suelo mismo; también altera el clima, porque tanto las selvas como los bosques lo regulan. La fotosíntesis que realizan los vegetales interviene en el equilibrio de los gases de la atmósfera: una hectárea de selva consume anualmente casi cuatro toneladas de dióxido de carbono y devuelve dos toneladas de oxígeno.

Con el fin de obtener alimentos, materias primas y energía, o realiza una explotación forestal, el hombre, desde épocas antiguas, fue talando beques y selvas de manera irracional. Originó así uno de los problemas que deben enfrentar en la actualidad los países desarrollados y subdesarrollados. Millones de hectáreas de bosques se deforestan anualmente por tala o quema.

Esto ocurre, sobre todo, en áreas tropicales donde los suelos tiene una cubierta vegetal delgada y las excesivas lluvias no permiten la acumulación de los materiales que le dan fertilidad (son suelos muy débiles, que se pierden fácilmente). Los pueblos agricultores que realizan estas prácticas con el tiempo tienen que abandonar el lugar porque el suelo ya no produce. Es bien sabido que para generar un centímetro de suelo se necesitar cien años.

Pero la deforestación continúa y en cada segundo que pasa desaparecer. del planeta tres mil metros cuadrados de bosques.

La consecuencia más significativa de la deforestación es la pérdida de biodiversidad o diversidad biológica, que es el número de especies de plantas, animales y microorganismos existentes en el planeta. Esto pone en peligro el funcionamiento y el equilibrio natural de los ecosistemas. Las áreas de bosques y selvas tropicales encierran la mayor biodiversidad de la Tierra y actualmente corren serio riesgo de desaparecer. Casi cinco millones de kilómetros cuadrados de áreas territoriales o marinas, correspondientes a países desarrollados, se encuentran bajo protección. Pero todavía esos niveles siguen siendo insuficientes. Algunos científicos sostienen que dentro de cien años se perderán alrededor del 50% de las especies existentes en el planeta.

Si queremos conservar nuestros recursos forestales y que resulten renovables, son necesarias políticas de control y manejo basadas en el conocimiento de los ecosistemas. Lamentablemente, en los países subdesarrollados, los estudios forestales son elementales o no existen; y si se dictan leyes sobre el tema, probablemente no se cumplen. Las empresas madereras destruyen los recursos sin tener en cuenta las consecuencias futuras. La tala no respeta el tiempo que necesita una variedad para regenerarse, se desequilibran las comunidades de árboles y, muchas veces, son reemplazadas por otras de poco valor que crecen sobre suelos dañados. Sólo una gestión forestal sostenible, que equilibre objetivos ambientales, económicos y sociales, podrá servir de solución para este problema.

Los suelos se pierden: erosión
Los procesos erosivos se deben a la acción combinada de los agentes naturales (el viento, la lluvia y los cambios de temperatura) sobre la superficie de la Tierra. En muchas oportunidades, estos procesos provocan la pérdida del suelo. En las regiones áridas o semiáridas, es muy común la erosión eólica (producida por el viento), y en las regiones húmedas, la hídrica (ocasionada por el agua). Pero no sólo los agentes naturales son los causantes de la erosión de los suelos; las prácticas agrícolas inadecuadas, el sobrepastoreo, la explotación forestal, la deficiente utilización del agua y la urbanización también alteran o destruyen la cubierta vegetal protectora del suelo y aceleran estos procesos.

La deforestación y la erosión degradan los suelos, sobre todo en la regiones secas, y originan la desertización: transforman los suelos fértiles en desiertos.
También provocan desertización la tala excesiva de árboles para la obtención de leña, como ha ocurrido en la región del Sahel, en África. La salinización de los suelos es otra de las causas de desertización. En este último caso, se trata de un proceso que concentra en la superficie terrestre las sales que quedan por la evaporación del agua producida por las temperaturas elevadas; esto ocurre, por ejemplo, en las regiones áridas de Australia, Estados Unidos, Egipto, Pakistán, Siria e Irak.

La tercera parte del planeta está ocupada por desiertos, y a cada segundo que pasa desaparecen mil toneladas de suelo fértil. Según estimaciones de las Naciones Unidas, para el año 2000 un tercio de las tierras cultivables se habrá transformado en desiertos. Si esto no se detiene, ¿qué ocurrirá con las posibilidades de alimentación de la humanidad?

Para evitar todos estos procesos hay que implementar métodos de conservación de suelos. Algunos de ellos son: el aporte de materia orgánica obtenida de fertilizantes naturales o químicos; el cultivo en contorno, es decir, aprovechando las pendientes del terreno (como lo hacían los incas en los Andes peruanos) o la incorporación de plantas regeneradoras del suelo en la rotación de los cultivos. Estas plantas fijan y protegen el suelo durante la fase de crecimiento, y cuando se las entierra con el arado aportan materia orgánica.

Agricultura sustentable
Las prácticas agrícolas pueden generar la pérdida de fertilidad, la erosión y hasta la destrucción de los suelos, con el consecuente deterioro del medio ambiente.

La población mundial crece día a día y en muchos lugares del planeta el problema de la desnutrición es alarmante. Teniendo en cuenta que la agricultura es la base de la alimentación, es imperioso revertir la forma en que esa actividad se practica. Se trata, entonces, de realizar una agricultura sustentable, integrada, que tenga en cuenta el medio, y permita usar los recursos con más eficiencia.

Una de las formas de hacerlo es mediante la disminución del uso de los fertilizantes químicos, los plaguicidas y los insecticidas. Todos permitieron el aumento de la producción de alimentos, pero su uso desmedido provoca serias alteraciones en los sistemas naturales y en la salud de la población que los consume. Para revertir esta situación, se plantea su uso moderado y la valorización de los procesos naturales: uso de abonos naturales, como el estiércol, y otros que también permiten disminuir los costos, sobre todo en los países menos desarrollados.

La práctica de una agricultura altamente tecnificada le ha permitido a los países desarrollados obtener grandes ganancias, pero ha comprometido la fertilidad de los suelos. Esta situación los ha llevado a desarrollar una agricultura sustentable, más allá de los intereses de las empresas agroquímicas que imponen sus productos en el mercado.

Una agricultura sustentable supone: uso de los productos de desecho y el reciclado de nutrientes; prácticas de conservación de los suelos, del agua y demás recursos, y el conocimiento de las limitaciones que puede imponer el clima o el relieve del lugar.

Esta práctica sólo traerá beneficios reales si se implementa dentro de programas de política ambiental, y con el esfuerzo de las comunidades, los gobiernos y las organizaciones no gubernamentales (ONG).

cuadro de problemas medioambientales

ASPECTOS A RECORDAR PARA COMPRENDER LOS CONJUNTOS AMBIENTALES

1. Acerca de la relación entre la sociedad y la naturaleza La relación entre las sociedades y la naturaleza siempre es desigual, ya que las sociedades tienen diferentes estilos de desarrollo y la base natural del planeta no presenta las mismas condiciones para el desarrollo de actividades económicas a lo largo de todos los continentes.
2. Acerca del tapiz vegetal natural y el implantado: Cada vez es más difícil encontrar conjuntos ambientales que se basen en el tapiz vegetal natural u original. Por ejemplo; en el área de espacios cultivados en clima templado de la Argentina, el tapiz vegetal originario antes de que llegaran los colonizadores europeos era de pasturas, pero la acción humana ha implantado gran cantidad de árboles y cultivos que no eran originarios del lugar.
3. Acerca de los centros urbanos: Los centros urbanos son los ambientes con mayor nivel de modificación o, según algunos autores, de artificialización, de la naturaleza. Allí, no obstante, sigue lloviendo, sigue habiendo cursos de agua superficiales o subterráneos y continúan soplando los vientos.
4. Acerca de los actores sociales: Para entender cómo son y cómo funcionan los ambientes es necesario entender a los diferentes actores sociales que están implicados en su construcción: los empresarios, el Estado, las Organizaciones No Gubernamentales ambientalistas, los trabajadores y la gente en general.
5. Acerca de los Estados fuertes y los Estados débiles: Algunos ambientes son más saludables que otros. Por ejemplo, el ambiente de las grandes urbes latinoamericanas es mucho más nocivo para la salud de la gente que los ambientes de las ciudades centroeuropeas. Esto tiene que ver con el papel que cumplen los Estados en su relación con los demás actores sociales. Los Estados más débiles tienden a descuidar los aspectos de salubridad de los ambientes en los que intervienen.
6. Acerca de las escalas de análisis: El análisis de un conjunto ambiental siempre requiere estudiar lo que pasa en ese lugar, en vinculación con lo que pasa fuera de él. Por ejemplo: el deterioro del suelo por la utilización que realizan las comunidades campesinas en el sur de México tiene que ver con su atraso. Esta situación de extrema pobreza se entiende contextualizando a esos campesinos en la sociedad, la economía y la política de México. De la misma manera, la contaminación de los ambientes costeros en Uruguay requiere entender el movimiento de las corrientes marinas en relación con el crecimiento de las algas, además de los factores sociales que originaron ese problema.

7. Acerca del tiempo histórico: Los conflictos y las negociaciones entre los distintos sectores sociales varían a lo largo del tiempo. También hay sociedades con mayores posibilidades de realizar proyectos políticos, sociales y ambientales autónomos, en los que ninguna otra sociedad las obliga a realizar lo que no desean. Las sociedades «hacen» su historia y son responsables de sus acciones a través del tiempo. Una de las maneras en que se refleja el paso del tiempo histórico es en cómo aprovecharon o desperdiciaron las posibilidades que les brindaba la naturaleza.

Mirar un mapa de grandes conjuntos ambientales no es otra cosa que mirar un aspecto del estado de las distintas sociedades en un momento dado de la Historia. Es muy probable que el mapa de los grandes conjuntos ambientales de América Latina dentro de quinientos años sea muy distinto al que se observa en esta doble página. Al igual que este mapa de ambientes, que es muy distinto al mapa de ambientes de hace quinientos años, cuando llegaron los primeros colonizadores y empezaron a modificar aceleradamente la naturaleza… y a las^sociedades aborígenes que en ella vivían, punto de partida de este libro.

El deterioro ambiental en la selva paranaense
Para conocer el estado actual de deterioro ambiental en la Argentina y caracterizar los procesos de degradación, en el año 1986 la Fundación para la Educación, la Ciencia y la Cultura (FECIC) convocó a técnicos de distintas instituciones para trabajar en el tema. En 1988 se publicó el documento «El Deterioro del Ambiente en la Argentina» (PROSA: Centro para la Promoción de la Conservación del Suelo y del Agua).

Este documento se refirió especialmente a la degradación de los suelos de la provincia de Misiones. La erosión hídrica, considerada de moderada a grave, abarcaba el 9% de la superficie, o sea, 260.000 ha del territorio de esa provincia. Las áreas más afectadas eran las del centro-sur: departamentos de Oberá, L. Alem y San Javier, en los que el cultivo de la yerba mate es muy importante. Estimaciones de ese mismo informe señalaban que unas 400.000 ha o más del bosque nativo estaban sufriendo una degradación de mediana a intensa, al igual que unas 100.000 ha de pastizales. La degradación más acentuada afectaba a los bosques provinciales en la zona del Alto Paraná y del Alto Uruguay.

La selva paranaense, por su heterogeneidad, es un sistema de alta complejidad ambiental. Hasta el siglo XVI, su dinámica estuvo regulada por factores físicos y por la propia biocenosis -conjunto de especies distintas, libres, parásitas o simbióticas, todas indispensables para la supervivencia de la comunidad-, incluidas las poblaciones indígenas allí asentadas. En la etapa de conquista y de colonización europeas, se evidenciaron los primeros impactos a la orilla de los ríos, en los campos abiertos y en las áreas de borde, consecuencia de los emplazamientos humanos, de las actividades agrícolas y ganaderas y de las expediciones de exploración, la caza de esclavos y la recolección de yerba mate.

A partir del siglo XIX, el poblamiento y el modelo de desarrollo adoptado produjeron una importante reducción de las áreas selváticas. La expansión agrícola y el obraje forestal son las responsables de este cambio y de la degradación de los montes remanentes. En Misiones, se empobreció la masa arbórea antes que la cobertura boscosa, como consecuencia de la inadecuada explotación forestal.

En los últimos cien años desapareció el 90% de la selva original, y el futuro de este sistema se encuentra seriamente comprometido a corto plazo, salvo las 500.000 ha que se hallan protegidas.

Debería ponerse en marcha una planificación integral para un buen uso del suelo mediante la zonificación, según las aptitudes ecológicas y la viabilidad económica. Y deberían ordenarse los sistemas agrícolas, silvícolas y acuáticos a lo largo del tiempo para obtener un verdadero desarrollo sustentable.

Fuente: «La conservación de los recursos naturales y el hombre en la selva paranaense», por Pablo
Laclau. Boletín Técnico N° 20. Fundación Vida Silvestre Argentina, Fondo Mundial para la Naturaleza

Fuente Consultada:
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Sociedad, Espacio y Cultura De La Antigüedad Al Siglo XV Amézola-Dicroce-Ginestet-Semplici

Ionosfera Composicion Estructura Temperatura Campos Magneticos

Ionósfera: Composición, Estructura, Temperatura y Campos Magnéticos

Características y Composición, Temperatura, Campos Magnéticos,
Capas de la Atmosfera Terrestre

INTRODUCCIÓN: La Tierra está completamente envuelta por una capa gaseosa, que se llama atmósfera, de la cual forma parte el aire que respiramos. La ciencia que la estudia se llama Meteorología. La atmósfera es como una esfera de vapor formada por numerosos gases (hidrógeno, helio, oxígeno, nitrógeno, anhídrido carbónico, vapor de agua) que rodeó por completo la corteza terrestre en el momento de consolidarse.

Los gases más volátiles y livianos (hidrógeno, helio) se diseminaron por el espacio en razón de la gran movilidad de sus moléculas y de su temperatura. A este escape de gases contribuyó también el calor del Sol y la ausencia de presión en las capas superiores.

Ionosfera: Esta capa se extiende desde los 40 Km. hasta los límites finales de la atmósfera Su nombre se debe a que gran parte de los átomos de los residuos gaseosos que en ella existen (hidrógeno, helio) han perdido varios de sus electrones y están cargados eléctricamente, o sea ionizados.

La ionosfera se divide en mesosfera y termosfera.

La mesosfera comienza entre los 40 y 50 kilómetros de altura y se extiende hasta más allá de los 80. La temperatura aumenta de modo progresivo desde los -55° hasta llegar a 60°, en los 60 kilómetros de altitud. Después decrece con rapidez, ya que a los 80 kilómetros alcanza la temperatura de -80°.

La termosfera recibe este nombre pues allí la temperatura vuelve a aumentar (2.000 hacia los 500 kilómetros de altura), para luego disminuir nuevamente en los 1.000 kilómetros de altitud.

En esta región comienza la exosfera ósea donde la atmósfera ya no se puede considerar como tal. Las propiedades físicas de la exosfera son totalmente distintas de las capas anteriores, pues el oxígeno y e! nitrógeno ya no permanecen en forma de molécula y su disociación altera las leyes generales de los gases.

Las temperaturas en estas capas superiores son solamente un índice de la energía media que poseen las moléculas. A la presión normal, el número de moléculas de aire que tiene un solo cm3 de 0° de temperatura es increíble (27trillones). Si las moléculas chocan contra el depósito de un termómetro, por la velocidad de que están dotadas, la columna termométrica se eleva cierto número de grados. Si la colisión se produce contra nuestra piel surge una sensación de calor. Pero ni el termómetro ni el cuerpo dan una real idea del estado térmico del aire, y sí del estado de equilibrio térmico entre éste y el termómetro, o entre e! aire y la piel.

De llegar a las zonas de la termosfera en donde la temperatura del aire alcanza muchos centenares de grados, las moléculas de éste se moverían en desorden a velocidades elevadas. Si empleásemos un termómetro, en virtud de que su temperatura y la de nuestro cuerpo serían muy inferiores a las de las moléculas de aquella atmósfera, éstas tenderían a darnos su calor para que nuestra temperatura se equilibrase con la de ellas.

Pero como la densidad del aire es allí tan débil (escaso número de moléculas gaseosas), aun en el supuesto de que todas nos cedieran su calor no lograrían elevar nuestra temperatura. Y el termómetro tampoco subiría.

Es el caso de las partículas incandescentes que saltan de un horno cuando se aviva el fuego. Si bien su temperatura es elevada, su número es insuficiente para quemarnos.

la atmosfera ionosfera


Las altas capas de la ionosfera
Los métodos para estudiarlas se basan fundamentalmente en sus sondajes radioeléctricos. Se emiten, para e! caso, señales radio telegráficas breves que se reciben en el mismo sitio tras ser enviadas a la atmósfera y reflejadas por ellas.

Si se mide el tiempo que una onda radioeléctrica emplea en su recorrido de ida y vuelta se obtiene la altura del nivel que la refleja, teniendo en cuenta la velocidad de propagación, que de la de la luz. Merced a distintas investigaciones fue posible determinar las condiciones de las regiones estratosféricas que están influidas por la distancia al Sol, por el campo magnético terrestre, por las perturbaciones de la atmósfera solar y por el período undecenal de la actividad solar.

Campos magnéticos de gran altura
Los primeros datos de que a gran altura un campo magnético terrestre retendría las partículas eléctricas emitidas por el Sol (auroras boreales) fueron suministrados por el satélite artificial estadounidense Explorer I, en 1958. Luego, la interpretación de estos datos estuvo a cargo del profesor Van Alien y varios investigadores soviéticos y americanos. Así se pudo saber que alrededor de la Tierra hay dos cinturones y capas que no alcanzan a circundar nuestro planeta de manera total, puesto que las regiones polares están libres de ellos.

El primero de estos cinturones concéntricos se encuentra a una distancia aproximada de 2.000 kilómetros del globo terráqueo y se extiende hasta unos 4.800 kilómetros; el segundo se halla a unos 12.000 y sobrepasa los 50.000 de la superficie de la Tierra.

Dentro de ellos, en circuitos espirales y alrededor de las líneas de fuerza de! campo magnético, circulan en proporción no bien determinada protones y electrones. La intensidad radiactiva de este cinturón es alta (50 roentgenios). A 200 kilómetros de la superficie terrestre ya comienza a mostrarse el cinturón inferior. Recientes informaciones suministradas por la sonda espacial soviética hacen suponer la existencia de un tercer cinturón de radiación, a unos 85.000 kilómetros de nuestro planeta.

Fuente Consultada: MUNDORAMA Geografía General Tomo I

Capas Atmosferica Troposfera y Estratosfera Tamaño y Composición

Capas Atmosférica: Tropósfera y Estratósfera
Tamaño y Composición

Capas de la Atmósfera Terrestre

INTRODUCCIÓN: La Tierra está completamente envuelta por una capa gaseosa, que se llama atmósfera, de la cual forma parte el aire que respiramos.’La ciencia que la estudia se llama Meteorología. La atmósfera es como una esfera de vapor formada por numerosos gases (hidrógeno, helio, oxígeno, nitrógeno, anhídrido carbónico, vapor de agua) que rodeó por completo la corteza terrestre en el momento de consolidarse.

Los gases más volátiles y livianos (hidrógeno, helio) se diseminaron por el espacio en razón de la gran movilidad de sus moléculas y de su temperatura. A este escape de gases contribuyó también el calor del Sol y la ausencia de presión en las capas superiores.

Troposfera
Es el manto gaseoso que está en contacto con la superficie terrestre. Se extiende desde el suelo y su altura varía de acuerdo con la estación del año y con la latitud. En el ecuador es más elevada que en los polos. Su altura media es de aproximadamente 11 kilómetros.

La capa más inferior a partir del suelo se denomina biosfera (3.000 a 4.000 m). Recibe este nombre porque en ella se desarrolla la vida, y registra la mayoría de las perturbaciones atmosféricas que nos competen. Resulta casi imposible hallar núcleos humanos que puedan permanecer a alturas que superen los 4.000 metros, puesto que las lluvias, nieves, borrascas, ciclones, vientos, etc., azotan preferentemente a estas latitudes.

En la biosfera la gran abundancia de vapor de agua absorbe los rayos solares. La capa subsiguiente es la troposfera superior, de composición parecida a la biosfera, pero con aire menos denso. En esta zona la respiración se hace dificultosa («soroche», «puna» o «mal de montaña»), el pulso se acelera, zumban los oídos, duelen las articulaciones y se producen malestares de tipo cardíaco.

En tanto que al nivel del mar la presión llega a 760 milímetros de mercurio, a los 11.000 metros llega a 173, y a los 50.000 metros es tan débil que la sangre entraría de manera espontánea en ebullición debido a la temperatura del organismo humano.

A la vez que nos elevamos, la proporción de vapor de agua también disminuye; de ahí que en esta parte de la troposfera sólo se formen los cirros, que no producen lluvia. A medida que se asciende, la temperatura de la troposfera va descendiendo. Sin embargo, como los efectos de la radiación del Sol aumenta con la altitud, el calor de las capas atmosféricas se compensa.

la atmosfera ionosfera, grafico

Estratósfera: La estratosfera se encuentra entre los 11 y 40 Km. de altitud. Hoy los modernos satélites meteorológicos y de investigación general se abocan al estudio de la ionosfera y de las altas capas atmosféricas donde ya el aire no existe.

Pasados los 25 kilómetros de altura las radiaciones de muy corta longitud de onda provenientes del Sol comienzan a disociar las moléculas de oxígeno. Estos átomos cargados de energía chocan con otras moléculas y, uniéndose a ellas, forman el estado alotrópico del oxígeno, llamado ozono (03), el cual tiene propiedades bastante similares a las de aquél, aunque mucho más enérgicas.

Forma en la estratosfera una capa de 30 a 35 kilómetros de altura y limita la penetración de los rayos ultravioletas del Sol que son antibióticos (o sea que esterilizan los medios o cuerpos donde inciden). En las capas bajas sólo se encuentra ozono en caso de tormentas y de descargas eléctricas.

Gracias a esta capa de ozono la energía calorífica del Sol no quema totalmente nuestra piel, dado que ese gas se forma a costa de la absorción atmosférica de los rayos ultravioletas del Sol. Si esa absorción aumentase de manera desproporcionada, la producción de ozono sería perjudicial, ya que nos veríamos privados de las radiaciones ultravioletas que recibimos (nos faltaría la vitamina D y. como resultado, el raquitismo y las infecciones proliferarían). Esta región parcial de la estratosfera se denomina ozonósfera.

Todas las nubes que afectan la meteorología terrestre tienen su desarrollo en la troposfera. Pero en la estratosfera se encuentran las llamadas nubes nacaradas o madreperlas, tal vez formadas por polvo meteórico. En esta zona el cielo es totalmente negro, puesto que el aire, muy rarificado, no esparce ni difunde los rayos solares, y soplan generalmente fuertes vientos.

Fuente Consultada: MUNDORAMA Geografía General Tomo I