La Alquimia Medieval

Exploracion de Nueva Zelanda e Isla de Tasmania Tasman Abel

Exploración de Nueva Zelanda
Viajes de Abel Tasman y la Isla de Tasmania

En 1642, Tasman descubrió una ¡sla situada al sur de Australia, a la que llamó Van Diemen. Debido a su poca importancia comercial en aquella época, permaneció en el olvido hasta el siglo XIX, momento en que le fue dado el nombre de Tasmania. Actualmente la isla forma parte de la Confederación australiana. Gracias a sus bellezas naturales y a la riqueza de su suelo, ha adquirido gran extensión  económica.

En el siglo XVII, cuando el «siglo de oro» de las Provincias Unidas del norte se hallaba casi en pleno apogeo, el explorador holandés Abel Janszoon Tasman descubrió un nuevo país.

Abel Janszoon Tasman ya tenía en su haber muchos años de navegación cuando, por su competencia, fue distinguido por la Compañía de las Indias Orientales, y ascendido a capitán en 1634. En ese momento tenía treinta y un años. Durante los años 1638-1639 emprendió un viaje de exploración por los mares situados al este de Japón, para descubrir aquel fabuloso país del oro del que tanto se hablaba y que, en realidad, no existía.

En 1642, su Compañía le confio la misión de reconocer los países inexplorados del sur. Salió de Batavia, hizo escala en la isla Mauricio, y de allí siguió en dirección hacia el este: entonces descubrió un país al que bautizó con el nombre de Tierra de Van Diemen, en honor de su mandante Anthonie van Diemen, gobernador de las Indias holandesas (la actual Indonesia).

De allí partió en dirección hacia el este y llegó a la costa occidental de Nueva Zelanda, a la que llamó Tierra de los Estados Generales. Entonces singló hacia el norte, hizo escala durante cierto tiempo en las islas de los Amigos (Tonga) y regresó a Batavia bordeando la costa septentrional de Nueva Guinea. De este modo dio la vuelta a Australia y pudo comprobar que, contrariamente a lo que se había creído hasta entonces, este continente no formaba parte de la Antártida.

Tasman descubre Nueva Zelanda

Abel Janszoon Tasman (1603-1659), navegante holandés nacido en Lutjegast, cerca de Groninga. Hacia 1632 empezó a trabajar para la Compañía de las Indias Orientales Holandesas, para la que hizo varios viajes antes de que, en 1642, Anton Van Diemen, el gobernador general de la compañía, lo eligiera para dirigir un importante viaje de exploración al hemisferio sur. Tasman debía navegar por el océano Índico y por el sur del océano Pacífico para encontrar una posible ruta a Chile. 

En 1644 fue enviado de nuevo a la Tierra de Van Diemen, con la misión de seguir explorando la isla y trazar el mapa. Los dirigentes de la época consideraron que las expediciones de Tasman ofrecían poco interés desde el punto de vista comercial, y el joven capitán corrió aproximadamente la misma suerte que su ilustre predecesor Colón: se concedió muy poca importancia al descubrimiento de estas nuevas tierras, y en 1648 incluso se llegó a deponer a Tasman de sus funciones, por haber sido acusado de maltratar a su tripulación durante una expedición a las islas Filipinas y a Siam.

Sin embargo, esta deposición no le afectó demasiado y se estableció como negociante independiente en Batavia, donde murió en 1659 como burgués acaudalado. Como la Tierra de Van Diemen estaba a una distancia de los Países Bajos de 15.000 km a vuelo de pájaro, cayó en el olvido. La expedición que Bass y Flinders efectuaron en 1798-1799 estableció que la Tierra de Van Diemen no estaba unida a Australia, sino que la separaba un estrecho al que se le dio el nombre de estrecho de Bass.

Cuando, a principios del siglo XIX, los ingleses empezaron a colonizar esta isla, fundaron, como anteriormente habían hecho en Australia, un establecimiento penitenciario en el que recluyeron a los malhechores de la metrópoli.

Las deportaciones a esta isla cesaron en 1853. Pero mientras tanto, la Tierra de Van Diemen recibió el sobrenombre de «Demonsland» (País del demonio).

En 1854 fue bautizada de nuevo con el nombre de quien la había descubierto, es decir, Tasman. En 1901, Tasmania pasó a ser miembro de la Confederación australiana, a la que todavía pertenece.

Tasmania, cuya extensión es ligeramente mayor que Galicia, sólo tiene 550.000 habitantes, todos inmigrantes o descendientes de inmigrados, pues la población autóctona ha sido totalmente exterminada. El problema demográfico de Tasmania constituye un misterio para los antropólogos y etnólogos.

Los expertos consideran que la población aborigen de este país debió de haber figurado entre las más antiguas de los mares del Sur y que nunca se mezcló con otros pueblos. Indudablemente, estos indígenas pertenecieron a un nivel muy rudimentario, puesto que no conocían ni el arco ni las flechas, como las demás poblaciones australianas con las cuales, no obstante, estaban emparentados.

A principios del siglo XIX, todavía habrían vivido en la isla unos ocho mil. Pero a partir de 1825 fueron perseguidos y literalmente exterminados por los colonos, en su mayoría deportados que habían quebrantado el destierro.

En 1854 todavía quedaban tres hombres, once mujeres y dos niños. El último hombre murió en 1865, y la última mujer en 1877, en Londres. Esta población autóctona presentaba las características típicas de los negroides.

Hablaba una lengua que no tenía la menor afinidad  con las lenguas australianas, melanesias o polinesias.

La mayor parte de la superficie de Tasmania está cubierta por un desierto en el que viven extraordinarios marsupiales carnívoros, como los tigres de Tasmania. Estos tigres, que actualmente se encuentran en vías de extinción, más bien parecen lobos.

Además, también se encuentra el «diablo» de Tasmania, un animal negro y glotón que, pese a ser de pequeño tamaño, no vacila en atacar y matar a grandes carneros.

El paisaje de Tasmania se impone por su majestuosa belleza. El istmo rocoso de Eaglehawk Neck, que, en el sudeste, une la isla a la península de Tasman, goza de especial renombre.

En los inmediatos alrededores se halla el pórtico de Tasman, pórtico natural de 60 m de alto que el mar ha vaciado en la masa rocosa de lava azul. Por el mismo procedimiento   se   ha   formado, también cerca de Eaglehawk Neck. la «Cocina del diablo»: una estrecha hendidura en la que la burbujeante agua del mar parece espumar y hervir. Las bellezas naturales de Tasmania, resguardadas en unas cincuenta reservas, atraen cada vez mayor número de turistas.

Desde el punto de vista económico, Tasmania no carece de interés: en el este y el sur se cultivan los principales productos de la zona oceánica templada. Debido a su relieve, el oeste es menos favorable para la exploración agrícola. El cultivo del manzano ocupa un puesto importante, y se halla localizado, sobre todo, en el valle del Huon, al sudeste de Hobart, la capital. En las regiones más secas, al sur de Launceston, se practica la cría de carneros.

En el oeste de la isla abundan los minerales, especialmente cinc, plomo, cobre, estaño, oro y plata, que han dado origen a una floreciente industria. Esto explica que Strahan, en la costa occidental, se haya convertido en un puerto importante, a pesar de que Hobart, la capital, sigue siendo el centro de Tasmania. Hobart, al pie del monte Wellington y en la desembocadura del Derwent, acapara, aproximadamente, un tercio de la población total.

Ver: Los Maoríes

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Vida e Historia de Los Maoríes: Costumbres ,Lengua y Tradiciones

Vida e Historia de Los Maoríes de Polinesia

Muchos nombres toponímicos de Nueva Zelanda indican que Abel Janszoon Tasman fue el primer europeo que abordó estos parajes durante su exploración de 1642-1643. Ahí tenemos, en efecto, el mar de Tasman, un monte Tasman y un glaciar Tasman. La entrada en contacto de los holandeses con las poblaciones autóctonas estuvo lejos de ser amistosa, motivo que indujo a Tasman a llamar «Bahía de los Asesinos» al lugar en el que intentó desembarcar por vez primera.

tribu de polinesia maories

Maorí, pueblo polinésico de Nueva Zelanda. Según estudios arqueológicos, los maoríes desembarcaron en Nueva Zelanda procedentes de las islas Cook hacia el 800 d.C. Parece ser que entraron en conflicto dos culturas: la maorí arcaica y la maorí clásica; esta última fue la que se impuso. El primer contacto maorí con los europeos se produjo con la llegada de Abel Tasman en 1642, y tuvo como consecuencia la muerte de cuatro miembros de su tripulación. En 1796 el navegante y explorador James Cook entabló relaciones amistosas con algunos maoríes, y a partir del siglo XIX empiezan a llegar barcos con mucha frecuencia.

Después de esta expedición los blancos se mantuvieron durante mucho tiempo apartados de estas islas. El contacto se restableció con James Cook, cuando éste llegó a Nueva Zelanda en 1768 y 1777, no sin haber tenido también que librar numerosos combates contra los indígenas.

Sin embargo, consiguió tomar posesión de este nuevo territorio en nombre del rey de Inglaterra. Toma de posesión, por otra parte, simbólica, ya que la anexión efectiva no se llevó a cabo hasta 1840. El retraso en concretar esta conquista se debió en gran parte a la actitud más bien poco hospitalaria de los indígenas, los maoríes. Sin embargo, tras muchos encuentros sangrientos, aquéllos tuvieron que inclinarse ante los ocupantes europeos, mejor armados.

La población autóctona, que cuando llegaron los primeros blancos se calculaba en más de doscientos cincuenta mil individuos, en 1878 sólo contaba con 46.000. Las operaciones militares llevadas a cabo por los conquistadores no fueron las únicas responsables de esta situación.

En este sentido hay que tener también en cuenta la importación de alcohol y armas, que hicieron más frecuentes y sangrientas las guerras tribales, y la aparición de numerosas   enfermedades   contagiosas, que fueron su consecuencia.

¿Quiénes eran los maoríes?. Extranjeros también que, según todos los indicios, hacia el siglo XIV emigraron de Polinesia y se establecieron especialmente en la isla del Norte, más cálida. Allí donde abordaban exterminaban sistemáticamente a la población local.

Pese a haberse llevado de Polinesia tubérculos de taro y patatas dulces, sólo practicaban una agricultura muy primitiva. Además de raíces, se alimentaban de bayas y frutas silvestres. Completaban su comida con perros y ratas que también habían importado de otros lugares. De vez en cuando, el segundo plato consistía en pescado, o carne de un enemigo vencido.

El hecho de que en su comida figurase a menudo la carne humana se debía a que entre las diversas tribus reinaba una guerra casi perpetua. Y, sin embargo, en comparación con las de los demás pueblos guerreros, sus armas no estaban perfeccionadas del todo. No conocían ni el arco ni la flecha. Su equipo de guerra se componía esencialmente de venablos y hachas de piedra.

Desconocían el metal y la alfarería. Aún vivían como en la edad de piedra y, sin embargo, demostraban excepcionales aptitudes para lo bello. Fueron, por ejemplo, grandes artistas de la escultura en madera y el tatuaje (grabado de dibujos de colores en la piel). Los maoríes no conocían la escritura, pero poseían una rica tradición de relatos y leyendas.

Gracias a su gran facilidad de adaptación, salvaron rápidamente este inmenso atraso, y en el siglo xix empezaron a adaptarse a un ritmo bastante veloz a las exigencias de los ocupantes.

Desde 1876 gozaron de derecho de voto. A medida que pasaba el tiempo vivieron en excelentes relaciones con  los  inmigrantes  blancos,   a quienes llamaban, en su lengua, pakeha. El origen de esta mutua comprensión se remonta al Tratado de Waitangi (elaborado por los ingleses en 1840), en virtud del cual los indígenas eran considerados como iguales por los colonos.

Los maoríes obtuvieron, sobre todo, especiales garantías con respecto a sus propiedades y sus tierras. A pesar de que más tarde surgieron varios conflictos armados, nunca se renunció a este espíritu de comprensión. Por otra parte, éste es el motivo de que ambas comunidades lleven hoy una existencia pacífica una al lado de otra. En efecto, actualmente los maoríes cuentan con jefes militares, políticos y profesores de su raza, y durante las dos guerras mundiales lucharon al lado de sus conciudadanos blancos.

Cada año los dos grupos conmemoran el día en que se concluyó el Tratado de Waitangi. La tradición cuenta que uno de los jefes maoríes dijo al representante inglés de la época, Hobson: «Quédate entre nosotros y sé para nosotros un padre, un juez y un pacificador». Seguidamente, Hobson es-brechó la mano de los jefes maoríes y declaró: «Somos un solo pueblo».

Estas afirmaciones se han hecho realidad, pues las dos comunida-des viven en buena armonía y los matrimonios entre residentes europeos y maoríes están a la orden del día. Actualmente, el número de maoríes asciende de nuevo a 170.000. La población total de Nueva Zelanda es hoy —como ya sabemos dicho— de 4.000.000 habitantes.

Es evidente, por lo tanto, que los maoríes constituyen una exigua minoria de la población. Sin em-bargo. cada vez tienden más a conservar su lengua y cultura propias. La verdadera colonización planificada de Nueva Zelanda por
los blancos no se inició hasta 1840.

No obstante. en 1841 los colonos ya fundaron una capital, Aucklland. Esta función no tardó en ser transferida a Wellington, pues esta ciudad ocupa una posición más central.

Desde el principio, esta nueva comunidad se caracterizó por su aspiración a la independencia con respecto a Gran Bretaña. Por otra parte, tal tendencia estuvo dominada por un mayor deseo de independencia con respecto a Australia. A esto se debe que los neocelandeses todavía se consideren hoy (si bien conservando sus propias características) miembros de la Comunidad británica.

Cuando en 1901 se constituyó la Commonwealth australiana, se ofreció a los neocelandeses formar parte de ella. Pero, no obstante, prefirieron abstenerse. El 26 de setiembre de 1907 obtuvieron el estatuó de dominio. Actualmente gozan de total independencia dentro de la Comunidad británica.

Los blancos han logrado hacer de esta colonia un Estado próspero, como lo demuestran ciudades ordenadamente urbanizadas, como Auckland y Wellington, con sus ciudades jardines ultramodernas dotadas de numerosas residencias individuales.

En el Parlamento (construído a estilo neoclásico, como tantos edificios fabricados en Londres en el siglo pasado) tienen su escaño ochenta diputados elegidos, entre ellos cuatro maoríes. Nueva Zelanda puede abordar todos los problemas gracias a la enseñanza perfectamente organizada, que en este joven país es gratuita para todos, sin distinción, hasta la edad de diecinueve años.

Cuatro universidades proporcionan los cuadros superiores necesarios para consolidar este futuro lleno de promesas.

Por último, existe otro aspecto en el que los neocelandeses gozan de envidiable fama. Basta recordar los nombres de Hillary y Snell, que por sus hazañas deportivas conquistaron la atención del mundo entero.

Antes de terminar, conviene decir que Nueva Zelanda ejerce su dominio sobre diversos territorios y dependencias. Tales son el archipiélago de las Cook, formado por dieciséis islas, cuya capital Awarua se halla en Rarotonga; la isla Niue o Savage, atolón de 259 km2, cuya capital es Alofi; las Tokelau o de la Unión, grupo de islotes madrepóricos ; y en la Antártida el «Ross Dependency». Salvo éste, todas las dependencias viven de la exportación, copra sobre todo.

Su participación (los maories) en ambas guerras mundiales reavivó su espíritu beligerante, que había permanecido dormido desde sus luchas por las tierras. La valentía de los maoríes y sus éxitos en batalla les granjearon el respeto de los europeos y el restablecimiento de su mana. Tras la I Guerra Mundial, y más aún al final de la II Guerra Mundial, se produjo un notable incremento de la participación maorí en la vida nacional. Muchos de los que no intervinieron en la guerra entraron a trabajar en industrias esenciales para ayudar a la causa bélica, lo cual a menudo implicaba trasladarse desde los pueblos a las ciudades; este fenómeno marcó el comienzo de una tendencia que desde entonces ha resultado significativa.

Ver: Exploración de Nueva Zelanda

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Escritores de la Literatura del Renacimiento en Europa

Escritores del Renacimiento en Europa

El Renacimiento literario tuvo lugar en Europa a través de varias etapas diferentes. Italia proporcionó, sin duda, los grandes modelos que, antes o después, harían suyos los escritores españoles, franceses, portugueses y hasta los de regiones más apartadas, como Inglaterra, Alemania o los países nórdicos.

CARACTERISTICA DE LA EPOCA: En los orígenes de la Italia del Renacimiento (prerrenacimiento) se deseaba fervientemente vivir, estudiar, pensar y escribir como los antiguos griegos y romanos.

Por ello, los profesores, monjes, príncipes y mercaderes se disputaban los manuscritos antiguos y rivalizaban también en el afán de coleccionar sus comentarios.

El hombre volvió a renacer. La larga y oscura noche de la Edad Media dio paso a una de las épocas más luminosas de la historia: el Renacimiento.

El destino del hombre medieval, condenado a vivir en un «valle de lágrimas», conoció a mediados del siglo XV un nuevo camino de esperanza.

Se desató una verdadera fiebre por los «studia humanitatis» o humanismo; es decir, el estudio de todos los conocimientos que interesan al hombre.

En la Edad Media también existió este entusiasmo pero no se permitió que la filosofía y forma de vida de los antiguos influyeran en las generaciones medievales.

Se buscaban textos antiguos en su integridad» y se les agregaban comentarios eruditos.

El humanista además de interesarse por las obras de los escritores antiguos atesoraba objetos de arte antiguo, sacaba planos de las ruinas romanas, buscaba esculturas.

Para el estudio de la Biblia se recurrió a los textos hebreo y griego y a los comentarios de los Padres de la Iglesia.

La vida florecía, dejaba atrás los temores atávicos, se liberaba de los miedos que esclavizaron los cuerpos y las mentes. Fue un periodo irrepetible. Se asistió a una eclosión del arte y la cultura. Las ciudades embellecieron.

El mundo se convirtió, por fin, en un lugar habitable. Dios ya no era el centro del mundo. El hombre se había hecho con las riendas de su propio destino.

El Renacimiento se generó lenta y oscuramente a través de una larga época pre-rrenaeentista, durante la cual el antiguo poder vital del paganismo contrastaba con el espíritu religioso predominante en la Edad Media.

Se fue gestando en Europa un clima de admirada  imitación por la obra de escritores antiguos como Homero, Catulo, Safo, Horacio...

Esos textos comenzaban a irradiar los fulgores del espíritu grecolatino a través de traducciones que, como turbador tesoro, circulaban entre algunos hombres de letras.

Pero debe aclararse que el conocimiento y el disfrute de la obra de estos clásicos en el mundo intelectual europeo, si bien estimuló el estudio y la investigación eruditos e inspiró la creación de obras sin duda importantes, no llegó en ningún caso a superar los reverenciados modelos.

No surgieron, pues, otro Píndaro, ni un Sófocles, ni un Virgilio.

ERASMO DE rotterdamPara comenzar con los mas destacados representantes de esta etapa, citaremos a un ser de una avasallante personalidad humanística llamado Erasmo de Rotterdam, quien fuera una figura predominante del siglo XVI en los Países Bajos.

Justamente Erasmo (imagen)  había traducido en los Países Bajos las tragedias de Eurípides «Hécuba» e «Ifigenia en Aulide».

Y, de alguna manera directa o indirecta, los «Adagios» escritos por el humanista holandés dejan traslucir la influencia de Séneca y Plotino.

Además, en Lovaina se editaron las obras de Catón y Suetonio; en Amberes, las de Cicerón y Tito Livio.

Es decir, que desde los Países Bajos se proyectó la luz del mundo antiguo a través del pensamiento de Flavio Josefa y Jenofonte.

En cambio, hubo una marcada influencia literaria de Italia sobre Portugal, directamente o a través de España, cuyo Siglo de Oro debe ser estudiado por separado.

Entre los escritores portugueses del siglo XV, se destacaron Duarte Brito, el infante Pedro –que estuvo en relación con Juan de Mena y el Marqués de Santillana– y el prosista Fernán Lopes, muerto en 1451; entre los del siglo XVI: Sa de Miranda, Gil Vicente, Antonio Ferreira y Luis de Camoens, autor de comedias, rimas, sonetos y del poema «Los Lusiadas», dedicado a la gloria de Vasco de Gama y de su pueblo.

Algunas  de las principales figuras que tuvo en Italia, Francia e Inglaterra, durante los siglos XV y XVI:

LOS ESCRITORES EN ITALIA

Precursores (siglo XIV): Dante, Petrarca y Boccaccio. Siglo XV: M. Ficino. Pico de la Mirándola, Lorenzo de Médicis, A. Poliziano, L. Pulci, Mateo Boyardo, J. Sannazzaro, León B. Alberti, J. Savonarola y Leonardo da Vinci. Siglo XVI: Maquiavelo, Ariosto y T. Tasso, Castiglione, Miguel Ángel Buonarroti, B. Cellini y Pietro Aretino.

dante bocaccio y petrarca

Hubo a fines del siglo XV un nuevo Renacimiento de la literatura en Italia. En Florencia apareció el prosista italiano más grande, Maquiavelo (1469-1527).

Estuvo primeramente empleado al servicio del Gobierno de Florencia, que le envió como legado cerca de los príncipes italianos.

Después de haberse retirado del servicio, estudio la Historia romana y publicó el libro que le hizo célebre en toda Europa, El Príncipe, Escribió en el idioma que se hablaba entonces en Florencia, y su libro ha sido modelo de la prosa italiana.

Ariosto (1474-1533), que había entrado al servicio del duque de Ferrara, escribió un gran poema épico en cuatro cantos, el Orlando furioso, cuyo protagonista es el progenitor de la familia de Este, a la que pertenecía el duque.

Más tarde. El Taso (1544-1595), que fue también a la Corte de Ferraría, escribió el último gran poema épico, la Jerusalén libertada. El héroe es Godofredo de Bouillon, que capitaneó la primera Cruzada.

El Tasso escribió también una novela pastoril, Aminta, cuyos personajes son pastores que hablan como señores y damas de la Corte.

Tuvo escrúpulos religiosos y envió su obra a Roma, a que la examinaran los cardenales. Se le reprochó haber empleado expresiones paganas, se volvió loco y permaneció recluido siete años.

Desde fines del siglo XVI, los italianos no produjeron más que parodias y églogas. Estas obras, que hoy ya no se leen tuvieron mucha fama en toda Europa y fueron imitadas en Inglaterra y en Francia.

Dante AlighieriPetrarcaBoccacio

Precursores directos, de la literatura renacentista en Italia fueron Dante, Petrarca y Boccaccio, admiradores de la prosa de Cicerón o Tito Livio y del verso galano de Virgilio.

Después de estos tres escritores del siglo XIV y antes de llegar a los que, en el siglo XVI, correspondieron a su grandeza (Maquiavelo, Ariosto y Tasso) corresponde mencionaralos humanistas italianos del siglo XV, llamados así por cultivar las letras «humanas» y no las «divinas» o ascéticas.

Descubrieron la belleza terrenal y cantaron a los placeres condenados por el misticismo y la religión.

LOS ESCRITORES EN FRANCIA

Durante toda la Edad Media, no se había dejado de escribir obras en francés.

Los dos escritores más grandes de la primera mitad del siglo XVI trabajaron en géneros enteramente franceses.

Marot (1495-1544), ayuda de cámara del rey, protegido de Francisco I, escribió gran número de pequeñas composiciones ligeras en que aparecía la gente de su tiempo y describía el campo con amor.

Convertido al protestantismo, publicó una traducción en verso de los Salmos que fue adoptada por los calvinistas franceses.

Rabealis (1495-1553), hijo de un burgués acomodado de Chinon, se hizo sacerdote, luego doctor en Medicina. Vivió en Montpelller y en Lyon, fue protegido por Francisco I y nombrado cura de Meudon.

Su gran obra, Gargantúa y Pantagruel, es una novela satírica en que, bajo la denominación de los gigantes, representó a la gente de su tiempo, colocando las escenas en su país natal.

Pero conocía bien los autores de la antigüedad y los admiraba mucho. Los cita con frecuencia y menosprecia el sistema de instrucción de la Edad Media, que llama «la niebla gótica».

A partir de Enrique II, los escritores franceses tuvieron tanto entusiasmo por la antigüedad que aspiraron a imitarla. Varios jóvenes residentes en París formaron un grupo que denominaron la Pléyade.

Eran nobles, magistrados, funcionarios, burgueses ricos. No se vendían aún bastantes libros para que el oficio de escritor pudiera subvenir a las necesidades de nadie.

Uno de ellos, Du Bellay, publicó en 1549 la Defensa e ilustración de la lengua francesa. Recomendaba que se escribiera en francés, pero quería que el francés tomase del latín y del griego las expresiones que le faltaban.

Era lo que llamaba «saquear a los autores antiguos para enriquecer la literatura francesa», con lo que resultaba incomprensible para el pueblo. Quería escribir, no para el público en general, sino para alguna gente culta.

Du Bellay rechazaba los géneros poéticos de la Edad Media y aconsejaba imitar las formas de las obras antiguas. Proponía hacet como los antiguos poemas épicos, u odas. Quería que, en lugar de tomar los asuntos de la vida corriente, aparecieran personajes históricos.

El más célebre escritor de la Pléyade, Ronsara (1524-1585), noble de la comarca de Vendóme, no permaneció más que seis meses en el colegio y pasó í ser paje en la Corte del rey.

Reanudó más tarde sus estudios y publicó primeramente Odas, luego Sonetos. Intentó escribir un poema épico, la Franciada, que no terminó. Inventó nuevas rimas poéticas.

Sus poesías llenas de palabras desconocidas, no resultaban siempre claras para el público, pero contienen muchos pasaje; escritos en un francés sencillo y poético.

Durante las guerras de religión, el prosista más cé­lebre fue un católico, Miguel de Montaigne. Su padre era un comerciante rico de Burdeos, Eyquem, que ha­bía comprado el castillo de Montaigne, y del castillo había tomado el nombre; su madre era de familia ju­día.

Fue magistrado y alcalde de Burdeos, pero se re­tiró a su castillo para vivir tranquilo en su biblioteca. Escribió pequeños tratados de un género original que llamó los Ensayos (1580- 1588) .

En ellos expresa su opinión acerca de toda clase de cosas en un lenguaje familiar, lleno de citas de los autores griegos y la­tinos. Expresó sus ideas sin orden, como se le ocu­rrían, en forma muy original.

Detestaba las discusiones teológicas que dividían a los hombres de su época, y resumió su pensamiento en la siguiente pre­gunta: «¿Qué sé yo?».

LOS ESCRITORES EN INGLATERRA

Inglaterra había tenido algunos humanistas, pero escribían en latín. El más célebre fue el canciller Moro, conocido con el nombre latino de Morus, autor de la Utopía.

Los grandes escritores en inglés no aparecieron has­ta fines del siglo XVI, en el reinado de Isabel.

Los poetas Sydney y Spenser, que tuvieron gran fama en su tiempo, no son leídos hoy. El teatro es lo que ha hecho grande a la literatura inglesa.

Los ingleses eran entonces muy aficionados a las representaciones teatrales. Se hacían con frecuencia, en las ciudades de Inglaterra, fiestas, con ocasión de las cuales cortejos con trajes brillantes atravesaban la ciudad formando cabalgata. Se habían formado varias compañías de comediantes.

La burguesía los tenía en mal concepto; el Municipio de Londres no permitió establecer un teatro en la ciudad. Pero se les dejaba dar representaciones en los arrabales.

Hacían sus comedias en una posada o en algún viejo convento abandonado, pero en ocasiones la reina los mandaba llamar para que actuaran ante ella.

Los jóvenes señores, que eran aficionados al teatro, los protegían e impedían que se prohibieran sus representaciones.

La masa del público ocupaba el patio y las galerías. Eran obreros, marinos, lacayos, aventureros que comían y bebían en la sala.

Se divertían, sobre todo, con las bufonadas de los payasos que aparecían en los entreactos. Los jóvenes nobles se sentaban en el escenario, y eran aficionados a los versos en rebuscado estilo, a la manera italiana.

Aquellas compañías de comediantes no tenían dinero para montar decoraciones. Por lo común se limitaban a poner un cartel para decir a los espectadores: «La escena tiene lugar en un jardín», o «La escena representa un palacio».

El público quería comedias nuevas. El director de la compañía las encargaba a los autores que las escribían con apresuramiento, copiándose muchas veces los unos a los otros. Las comedias quedaban manuscritas.

La mayor parte han desaparecido y no se sabe quiénes fueron sus autores.

Uno de ellos, Marlowe, que murió antes de los treinta años, dejó tragedias, una de las cuales, Fausto, ha conservado celebridad.

El más célebre de todos, Shakespeare (1574-1637) se considera como uno de los más grandes poetas del mundo.

Nació en familia de la clase media, vivió pobremente, se alistó como soldado, se hizo actor, luego autor. Escribió gran número de obras dramáticas que no se imprimieron hasta después de su muerte.

Eran comedias o historias, es decir, dramas trágicos cuyo asunto estaba tomado de la historia de Inglaterra, de las leyendas de la Edad Media, de la misma antigüedad.

Shakespeare había estudiado mucho a Plutarco en la traducción francesa, y a Montaigne, pero no había hecho estudios regulares. Situaba la acción de sus obras en todos los países, sin preocuparse por las épocas.

Ponía Bohemia a orillas del mar, cerca de la selva de las Ardeneas.

Representaba la ciudad griega de Efeso gobernada por un duque y en ella hacía aparecer un convento. Lo que le preocupaba, sobre todo, era crear personajes animados de grandes pasiones.

Como trabajaba a la vez para el público del patio y para los jóvenes señores, mezclaba bufonadas con escenas trágicas.

LOS HUMANISTAS DEL RENACIMIENTO

El movimiento humanista, iniciado en el siglo XV en Italia, se continuó en Europa durante el siglo XVI.

En Italia se empezaron a publicar colecciones impresas de obras literarias en latín. En las ceremonias solemnes, fue costumbre pronunciar un discurso en latín. Los poetas escribían poemas épicos, elegías, epigramas en latín.

Pero en el siglo XVI, los principales humanistas fueron los de Alemania y Francia.

El más célebre de todos, un holandés, Didier, que según costumbre de la época, había traducido su nombre al griego y se llamaba Erasmo, publicó una edición del nuevo Testamento en griego, que lo hizo admirar en toda Europa.

Fue llamado a Inglaterra por el arzobispo de Cantérbury, jefe de la Iglesia de Inglaterra.

Publicó en latín el Elogio de la estulticia, sátira contra la ignorancia y la superstición de los monjes y la pedantería de los doctores de las Universidades.

En Alemania, los humanistas fueron sobre todo profesores de Universidad.

Admiraban a los antiguos y menospreciaban su lengua materna. Traducían sus nombres alemanes al latín o al griego: Schwarzerde se hacía llamar «Melanchton»; Hausscheln. «OEcolampadio».

Se burlaban de los escoláticos y de sus discusiones en mal latín, se llamaban ellos mismos poetas y manifestaban no querer seguir más que a los antiguos.

El más conocido de los humanistas alemanes, Reu-chlin, había estudiado la Biblia en hebreo, lo que le valió una acusación de herejía, pero el Papa se puso de su parte.

Fue sostenido también por los «poetas» que escribían versos latinos. Orientó el estudio del griego en las Universidades alemanas. Hizo un diccionario griego y tradujo algunos autores griegos al latín.

En Francia, los humanistas fueron eruditos. Trabajaron menos en imitar a los autores antiguos que en comprenderlos.

Francisco I se dejó convencer para la creación en París de una escuela dedicada al estudio de los antiguos, de un modo distinto al que lo hacían los escolásticos de las Universidades.

La llamó «Colegio real», más tarde Colegio de Francia. Los profesores tenían el título de «lector real». Pero como no supo encontrar dinero, no creó más que algunas cátedras.

Los eruditos franceses trabajaron para hacer ediciones de los autores latinos y griegos, y diccionarios de las escuelas antiguas.

Se empezaron a imprimir libros en tamaños pequeños y comenzaron a ser leídos en otros lugares además de las Universidades.

Las obras de los clásicos fueron leídas desde ese momento, no sólo por los profesores, sino por los nobles, los burgueses instruidos y aun por señoras. Se leía, sobre todo, la traducción hecha por Amyot de Las vidas paralelas, de Plutarco.

ALGO MAS…

Estaba de moda organizar bibliotecas; se trataba de reunir tesoros artísticos y literarios efectuando la búsqueda en todos los lugares donde pudieran ser hallados.

Se procuró hacer como los antiguos en todo; de imitar a la naturaleza, de cubrir a las ideas con el ropaje de una forma bella. Tales eran las exigencias del humanismo.

Mientras españoles y portugueses descubrían nuevos continentes y tierras, los galianos se preocupaban de redescubrir el mundo antiguo. Y a e£te apasionamiento se agregó, además, un fuerte sentimiento nacional.

La atención puesto en la naturaleza y en el hombre –como ya había ocurrido a fines de la Edad Media– estimuló los estudios científicos en forma experimental; se rechazó, cuando ello correspondía, la opinión de antiguos sabios.

La primera biblioteca pública de Europa

Creemos que merece un párrafo especial como prueba de la preocupación cultural de parte de los príncipes, un hecho de la historia de Fiorencia.

Nicolás Nicolini, uno de los más entusiastas bibliófilos de Florencia, murió lleno de deudas a causa de su afán de adquirir manuscritos antiguos.

Su casa siempre había estado abierta a los que querían consultar sus colecciones que, a su muerte, comprendían ochocientos volúmenes.

Siguiendo su deseo de que su biblioteca permaneciera accesible a todos, Cosme de Mediéis pagó las deudas y donó la misma al convento de San Marcos, para su uso público. Fue la primera biblioteca pública europea.

El humanismo y la religión

Sobre el contenido espiritual del movimiento humanista escribe el historiador holandés J. Huizinga (1872-1945):

«Los humanistas que eran verdaderos ateos o se hacían pasar por tales, no representan la esencia del Renacimiento.

Un examen profundo muestra claramente que el contenido espiritual del Renacimiento, pese a los elementos clásicos y paganos, era y permaneció cristiano, lo mismo que antes el arte medieval y más tarde la Contrarreforma.

Tanto si escogemos a pintores flamencos o italianos. . . observaremos que, incluso en el período barroco, las principales fuentes de inspiración del arte figurativo fueron escenas bíblicas».

Los Primeros Mecenas en la Edad Media

Fuente Consultada:
Enciclopedias Consultora Tomo 7
Enciclopedia del Estudiante Tomo 2 Historia Universal
Enciclopedia Encarta
La Aventura del Hombre en la Historia Tomo I «El Ateneo»
Historia Universal Gomez Navarro y Otros 5° Edición
Atlas de la Historia del Mundo Parragon

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PARA SABER MAS….

Renacimiento de la literatura griega en Italia. — La lengua griega había sido olvidada completamente en la Europa occidental hasta casi el final de la Edad Media; sólo algunos eruditos escolásticos tenían escasos conocimientos de ella y la ignorancia de dicha lengua se extendía también a Italia, a pesar de los contactos que dicha península tenía frecuentemente con los griegos y haber poblado gentes de esta raza su territorio por espacio de siglos.

Los poetas griegos fueron escasamente citados entre los siglos VI y XI. Petrarca y Boccaccio promovieron el renacimiento de aquel lenguaje y la restauración de sus enseñanzas.

Ambos personajes estudiaron por sí mismos el griego, el primero leyendo a Platón con un erudito de Constantinopla y el segundo motivando en Florencia disertaciones públicas acerca de Homero.

A fines del siglo XIV, un letrado de Constantinopla llamado Manuel Chrysoloras, enseñó literatura griega en Florencia y luego, sucesivamente, en Pavía, Venecia y Roma.

Creada la afición a las nuevas enseñanzas, los estudiantes italianos marchaban a Constantinopla, no sólo para estudiar el griego en su propio ambiente, sino para adquirir manuscritos que contenían estimables textos clásicos.

En 1423, uno de estos estudiantes coleccionistas trajo a su ciudad natal, Venecia, unos 240 volúmenes de obras clásicas. Pero el momento culminante para el renacimiento general de los estudios de la literatura clásica griega fue el de la toma de Constantinopla por los turcos, hecho que motivó la dispersión de muchos literatos eruditos y otras personas ilustradas que, en gran número, se esparcieron por Europa.

Algunos papas, entre ellos Nicolás V, alentaron en el siglo xv los estudios clásicos griegos, y, antes de la caída de Constantinopla, Juan Bessarión, Teodoro Gaza y Jorge de Trebisonda, difundieron los estudios helenísticos por Florencia, Nápoles y Roma.

De los exiliados griegos fue, tal vez, el más ilustre, Andrés Juan Láscaris, llamado Rindacenus, a quien llevó a Padua Bessarión, y después Lorenzo de Médicis encargó de la biblioteca de Florencia.

Desde Italia esta afición por restaurar la literatura clásica se extendió a Francia, Inglaterra y Alemania; en 1548 fue nombrado en la Universidad de París el primer profesor de griego y, tiempo después, se fundaron cátedras de dicha lengua en Oxford a cargo de Grocyn y Colet, y en Cambridge, a cargo de Erasmo.

Fuente Consultada:
Enciclopedia Ciencia Joven Fasc. N°32 El Renacimiento Literario en Europa Edit. Cuántica
Historia Universal de la Civilización  Editorial Ramón Sopena Tomo II del Renacimiento a la Era Atómica

La Tragedia Griega Origen de la Tragedia Sofocles Esquilo Eurispides

Los Orígenes  de la Tragedia Griega

LA TRAGEDIA GRIEGA:

En el origen del teatro se ha querido ver su vinculación con el culto’religioso. Así en Grecia el teatro siempre estuvo relacionado con el culto al dios Dioni-so, el dios del vino. Dos son los géneros teatrales fundamentales: la tragedia y la comedia. La tragedia pone en escena los grandes problemas de la condición humana: el destino, el tema de la libertad, el concepto de culpa, etc.

Sus personajes son casi siempre héroes o dioses, personajes relacionados con el mundo del mito. Estos personajes suelen utilizar un lenguaje elevado, difícil. Sus finales son trágicos y violentos, siendo frecuente la muerte o el sufrimiento del héroe.

La comedia, aunque puede llegar a plantear temas elevados, normalmente éstos tienen más que ver con la vida diaria. Sus personajes son seres de la vida cotidiana, siendo menor la importancia del elemento mítico. Puede llegar a emplear un lenguaje bajo e incluso obsceno. Sus finales suelen ser normalmente felices.

En Grecia la época dorada del teatro transcurre desde el siglo v al IV a. C. En la tragedia destacan tres grandes genios: Esquilo (525-455 a. de C); Sófocles (496-406 a. de C.) y Eurípides (480-406 a. de C). En la comedia destacan Aristófanes (445-386 a. de C.) y Menandro (343-292 a. de C).

La creación literaria: Puede decirse que la literatura tal como se la entiende en Occidente obtuvo carta de ciudadanía en la Antigua Grecia. Homero y Hesíodo reelaboraron los antiguos mitos y desplegaron todos los elementos narrativos de la épica.

sofocles, Otros autores, como Arquíloco, Safo, Tirteo, Alceo de Mitilene, Anacreonte o Píndaro, desarrollaron la poesía lírica. La palabra poesía significa “creación”.

Los griegos fueron los creadores de la tragedia. Casi desde su mismo origen, el hombre griego ha realizado «viajes» hacia su interior buscado la verdad de su mundo interior.

Y gracias a esta búsqueda de lo intrínsecamente humano hemos podido disfrutar de grandes producciones artísticas, como las tragedias griegas.

Pues en ellas, se narran las aventuras del hombre, que explora los abismos y vericuetos del alma.

Los tres grandes trágicos de la Grecia antigua fueron Esquilo, Sófocles y Eurípides. Los tres vivieron en el siglo V a. J. C. Las obras de Esquilo (525-456) llegaron a constar de cuatro actos y perseguía en ellas un fin moral.

En Los Persas escenifica la guerra contra Jerjes que el autor vivió como soldado. En Prometeo encadenado narra la leyenda del que robó el fuego del Olimpo y sufrió las iras de Zeus. Los siete contra Tebas es la historia de Edipo, mientras que en La Orestíada, que consta de tres partes, se describe el destino de Agamenón, asesinado por su esposa, y las vicisitudes de Orestes, que finalmente logra vengar a su padre.

En esta obra, las Furias, Palas, Apolo y numerosos dioses y semidioses intervienen, ya para ayuda, ya para perdición de los mortales.

ESQUILO: Nació en Eleusis, hacia 525 a.C., y se lo considera padre de la tragedia. Le atribuyen unas ochenta obras teatrales, de las cuales sólo se conservan siete: “Agamenón’ “Las Coéforas’ ,“Las Euménides» ,“Prometeo encadenado’ “Los siete contra Tebas», “Los persas” y “Las suplicantes’ Murió en 456 a.C., en Gela, ciudad de la isla de Sicilia.

SÓFOCLES: Nació en Colona. en 495 a.C. y fue uno de los grandes poetas trágicos griegos. Era amigo de Herodoto y Pendes, ocupó cargos públicos en Atenas y fue estratega militar en una campaña contra Samos. Sus tragedias abordan el tenso equilibrio entre la belleza del ser humano y el horror de muchos de sus actos. Al parecer, escribió entre 120 y 130 obras de teatro, de las cuales llegaron a nuestros días “Antigona’

EURÍPIDES: Junto con Esquilo y Sófocles, este poeta trágico —nacido en 480 a.C. en Salamina— fue uno de los grandes drama­turgos griegos. Pero lo que en aquéllos era mito viviente, en él fue subjetividad.

Por ejemplo, en Esquilo las erinias que persiguen a Orestes luego deque asesinara a su madre, son monstruos reales: en Eurípides, en cambio, son la culpa. Por su temática individualista, no fue un autor popular.

Ampliar Sobre Estos Poetas Griegos

ALGO MAS SOBRE EL TEATRO GRIEGO:
El teatro, una de las principales aportaciones de Atenas a la cultura universal, se desarrolló a partir de los ritos en honor de los dioses. En tiempos primitivos, el ditirambo, o himno unísono, lo entonaban en torno al altar de Dionisos, el dios del vino, cincuenta hombres, cinco por cada una de las diez tribus del Ática.

El ditirambo, que inicialmente se refería sólo a la vida y culto de Dionisos, más tarde empezó a relatar las hazañas de otros dioses y héroes. Los sentimientos terrenales que se expresaban producían tensiones y conflictos dramáticos. La comedia se desarrolló en torno a las celebraciones del final de la cosecha y a partir de las bufonadas de los sátiros, servidores de Dionisos, mitad hombres, mitad machos cabríos.

Tespis era el jefe de un coro itinerante que se presentó en Atenas. Parece que fue él quien inició el teatro, colocándose aparte del coro para representar a un héroe o un dios, y mantener un diálogo con aquél. De este modo, Tespis se convirtió en el primer actor en el sentido moderno de la palabra, y el primero en ganar un premio1* en el festival dramático de las fiestas dionisíacas urbanas.

Tres eran las fiestas teatrales de la Grecia clásica. Las dionisíacas rurales, en honor de Dionisos, dios de la fertilidad, se celebraban en el solsticio de invierno y en ellas se originó el jefe del coro, que primitivamente era el jefe de un pueblo determinado. La palabra tragedia, derivada de tragos (cabra), procede de este festival, tal vez porque el último día se entregaba como premio una cabra. El festival de Leneas, en enero, se dedicaba principalmente a la comedia (derivada de cornos, divertirse).

Todas las obras que se conservan de los poetas griegos fueron escritas para el tercer festival, las fiestas dionisíacas urbanas, que se celebraban cada año en Atenas en abril, y a las que asistían todos los ciudadanos y también representantes oficiales de los estados aliados. Tenía lugar una competición, en la que cada poeta presentaba cuatro obras, tres tragedias y una comedia. A cada poeta se le asignaba un actor principal y un mecenas, un hombre rico cuyo deber cívico era costear el espectáculo.

Uno de los primeros aspirantes a la guirnalda de hiedra dionisíaca en el festival de abril fue Esquilo (525-456 a.C.) veterano guerrero de las batallas de Maratón y Salamina. En sus primeras obras mantenía el coro de cincuenta hombres, que más tarde redujo a doce. Primero se introdujo un segundo actor, y luego, un tercero.

El poderoso verso de Esquilo ensalza las virtudes del heroísmo y el valor. Sófocles (497-406 a.C.), autor de Edipo Rey, presentaba, a través de complejas tramas y sensibles caracterizaciones, un mensaje de inminentes fatalidades, del trágico destino que esperaba a la humanidad. Quizá el ser humano no fuese conscientemente malo, pero su arrogancia y su egoísmo generaban multitud de males que habrían de afligir a las generaciones posteriores.

Ver: Aristofanes

https://historiaybiografias.com/linea_divisoria5.jpg

miselaneas de la historia

Miscelánea: según la definición del diccionario de la lengua española, «es una mezcla de cosas de distinto origen o tipo», y justamente este concepto es el que se aplica hoy esta página, en donde podrá encontrar explicaciones de los mas variados e inconexos temas ,pero interesantes como para ampliar nuestra cultura general.

Fuente Consultadas:
Crónica Loca de Víctor Sueiro

Enciclopedia del Estudiantes – Tomos 12 y 20 Santillana
Los Santos Que Nos Protegen Ángel Bornos-Eva Prim
COSMOS – Carl Sagan
El Espacio Asombroso – Ann Jeanette Campbell
20 Grandes Conspiraciones de la Historia – Santiago Camacho
Revista Muy Interesante La Vida en la Edad Media (Edición Especial Nº 5)
Historia del Mundo -Serie Para Dummies
Actual Historia del Mundo Contemporáneo- Vicens Vives
Almanaque Mundial 2008 -Televisa
El Prójimo – Pacho O’Donnell
La Revolución de las Ideas de – Roberto Cook

Cantidad de Calor Concepto de Caloria Equivalente Mecanico Joule

CONCEPTO DE CANTIDAD DE CALOR, CALORÍA, EQUILIBRIO TÉRMICO Y EL EQUIVALENTE MECÁNICO

Temas Tratados:

1-Introducción Elemental
2-Temperatura y Cantidad de Calor – Ejemplos-
3-La Caloría-Definición
4-Calor Específico
5-Tabla de Calores Específicos
6-Ejemplos Simples
7-Equivalente Mecánico del Calor
8-Medición del Calor Específico

INTRODUCCIÓN ELEMENTAL:

Cuando dos sistemas a diferentes temperaturas se ponen en contacto, la temperatura final que alcanzan ambos sistemas tiene un cierto valor comprendido entre las dos temperaturas iniciales. Esta es una observación común.

El hombre ha tratado desde hace mucho de encontrar una interpretación a fondo de tales fenómenos. Hasta principios del siglo XIX, se explicaban estos fenómenos admitiendo que en todos los cuerpos existía una sustancia material, llamada calórico.

Se creía que un cuerpo a elevada temperatura contenía más calórico que otro a baja temperatura. Cuando los dos cuerpos se ponían en contacto, el cuerpo rico en calórico comunicaba algo de esa sustancia al otro, hasta que ambos cuerpos alcanzaban la misma temperatura.

La teoría del calórico podía describir muchos procesos, tales como la conducción del calor o la mezcla de sustancias en un calorímetro, de una manera satisfactoria.

Sin embargo, el concepto de calor como sustancia, cuya cantidad total permanecía constante, a la larga no pudo resistir la prueba de los experimentos.

No obstante, todavía describimos muchos cambios de temperatura comunes como el paso de «algo» de un cuerpo que está a mayor temperatura al que se encuentra a menor temperatura, y a este «algo» le llamamos calor.

Una definición útil pero no operacional, es la siguiente: Calor es aquello que se comunica entre un sistema y su medio ambiente como resultado únicamente de la diferencia de temperaturas

A la larga se llegó a entender que el calor es una forma de la energía y no una sustancia. La primera prueba conclúyeme de que el calor no podía ser una sustancia fue dada por Benjamín Thompson (1753-1814), un norteamericano que más tarde llegó a ser Conde Rumford de Baviera. En una memoria presentada ante la Royal Society  en 1798 escribió:

Yo…estoy persuadido, de que el hábito de conservar los ojos abiertos a todo lo que ocurre en el curso ordinario de las cosas de la vida ha conducido, como si fuera por accidente, o en las excursiones juguetonas de la imaginación. ..a dudas útiles y a esquemas valiosos de investigación y mejora, más a menudo que las más intensas meditaciones de los filósofos, en las horas que expresamente se dedican al estudio. Fue por accidente que me vi conducido a hacer los Experimentos de los cuales voy a dar cuenta.

Rumford hizo su descubrimiento mientras estaba supervisando la perforación de cañones para el gobierno bávaro. Para impedir que se sobrecalentara, el alma del cañón se conservaba llena de agua.

El agua se reponía conforme se iba evaporando durante el proceso de taladrado. Se aceptaba que era calórico lo que tenía que proporcionarse al agua para ponerla a hervir.

La producción continua de calórico se explicaba admitiendo que cuando una sustancia se subdividía en partículas más y más finas, que es lo que ocurre al taladrar, su capacidad para retener calórico se hacía cada vez más escasa, y que era el calórico desprendido de esta manera lo que motivaba que el agua hirviera.

Sin embargo, Rumford observó en experimentos específicos, que el agua hervía aun cuando los útiles para taladrar quedaban tan embotados que ya no cortaban ni subdividían la materia.

Escribió después de eliminar por los experimentos todas las interpretaciones posibles del calórico:

…al razonar sobre este asunto, no debemos olvidar el tener en consideración esta circunstancia tan notable, que la fuente de Calor generado por rozamiento, en estos Experimentos, parecía evidentemente ser inagotable… me parece extremadamente difícil, si no totalmente imposible, formarse una idea clara de alguna cosa capaz de ser excitada v comunicada en la forma como el calor era excitado y comunicado en estos Experimentos, como no sea el MOVIMIENTO.

Aquí tenemos el germen de la idea de que el trabajo mecánico gastado en el proceso de taladrado era el responsable de la creación  del calor.

La idea no fue claramente expresada, sino hasta mucho tiempo después, por otros investigadores.

En lugar de la continua desaparición de energía mecánica y la continua creación de calor, no obedeciendo ninguna a ningún principio de conservación, se vio entonces todo el proceso como una transformación de energía de una forma en otra, conservándose la energía total.

Aun cuando el concepto de energía y de su conservación parece autoevidente hoy en día, era una idea novedosa todavía en los años de 1850 y había escapado a mentes tales como las de Galileo y Newton.

En la historia subsecuente de la física, esta idea de conservación condujo a los hombres a nuevos descubrimientos. os primeros pasos de su historia fueron notables por muchos conceptos. Diversos pensadores llegaron a este gran concepto aproximadamente al mismo tiempo; al principio, todos ellos o fueron recibidos fríamente o no se les hizo caso.

El principio de la conservación de la energía fue establecido independientemente por Julius von Mayer (1814-1878) en Alemania, James Joule (1818-1889) en Inglaterra, Hermann von Helmholtz (1821-1894) en Alemania, y L. A. Colding (1815-1888) en Dinamarca.

Fue Joule quien demostró experimentalmente que al convertir una cantidad dada de energía mecánica en calor, siempre se produce la misma cantidad de calor. Así fue definitivamente establecida la equivalencia del calor y la energía mecánica como dos formas de energía.

Helmholtz fue quien primero expresó claramente la idea de que no sólo el calor y la energía mecánica son equivalentes sino que todas las formas de energía lo son, y que no puede desaparecer una cantidad dada de una forma de energía sin que aparezca una cantidad igual en alguna de las otras formas.

Conde Rumford

Rumford, un norteamericano, fue el fundador de la Royal Institucion de Londres.
Por otra parte, la Smithsonian Institution en Washington debe su origen a un inglés.

Temperatura y cantidad de calor. Su diferenciación mediante ejemplos:

Para calentar 10 Kg. de agua desde 20°C hasta 100°C, por ejemplo, hace falta quemar una cantidad mayor de gas que para calentar 2kg de agua entre las mismas temperaturas.

Si se dispone del mismo «fuego» en ambos casos, el calentamiento de los 10 Kg. requerirá más tiempo durante el cual, claro está, se consumirá mayor cantidad de gas. También se puede utilizar un mechero que consuma mayor cantidad de gas en la unidad de tiempo.

Si tenemos un fósforo encendido, podemos con él producir la ignición de un papel. Con 5 Kg. de agua a 50°C podemos calentar en unos cuantos grados una pieza de cobre de 10 Kg. Pero no podemos con ella encender un trozo de papel ni con el fósforo calentar apreciablemente la masa de cobre.

Observaciones de este tipo han llevado a la conclusión de que en los fenómenos térmicos la temperatura desempeña un papel importante; pero hay algo más que no puede ser caracterizado por ella. Esta conclusión unida a otras ha llevado a admitir que, cuando un cuerpo dado se enfría, pierde (entrega o cede) una cantidad de calor y que cuando se calienta, recibe (absorbe o toma) una cantidad de calor.

Por razones que no es del caso exponer aquí, ha sido necesario admitir que la cantidad de calor que intercambia un cuerpo cuando su temperatura varía, es proporcional a la masa del cuerpo y a la diferencia entre las temperaturas final e inicial del calentamiento o enfriamiento.

La constante de proporcionalidad depende del material que forma el cuerpo, como veremos enseguida.

Si un cuerpo (o varios) se enfría (o enfrían) en contacto con otro (u otros) que se calienta (o calientan) y no se produce cambio alguno en el estado de los cuerpos ni otras transformaciones, fuera de los calentamientos y enfriamientos, la cantidad de calor que pierden los cuerpos que se enfrían es igual a la cantidad de calor que reciben los cuerpos que se calientan.

Todo sucede como si la cantidad de calor intercambiada saliese de los cuerpos que se enfrían y pasase íntegramente a los cuerpos que se calientan.

¿Qué es el calor?

A nivel microscópico, como ya lo hemos explicamos cuando hablamos de temperatura, todas las moléculas de un sistema físico se encuentran en continuo movimiento; en el caso de los sólidos se trata de una vibración en torno a una posición de equilibrio y en el de los gases es un movimiento aleatorio.

Este movimiento de las partículas tiene asociada una energía cinética, que debe clasificarse en dos tipos diferentes: la correspondiente al movimiento del sistema en su conjunto y la que corresponde al movimiento de unas partículas con respecto a otras.

La suma de las energías cinéticas de todas las partículas de un cuerpo es llamada energía interna o térmica, y su aumento o disminución lo apreciaremos a través de la temperatura.

El calor es una forma de energía, y la energía calórica de un cuerpo es la suma de las energías cinéticas de sus moléculas. Esta interpretación permite formarnos una imagen clara de lo que ocurre cuando ponemos en contacto dos cuerpos con diferentes temperaturas: pasa energía de las moléculas de uno a las del otro, mediante la interacción de choques o de atracciones, hasta que las energías cinéticas medias se igualan (o sea, se igualan las temperaturas).

Así se comprende que los gases de la llama de un fósforo tengan temperatura mayor que una olla de agua caliente, pero menor cantidad de calor, o sea, menor cantidad de energía.

Cantidad de calor : La Caloría

La unidad de cantidad de calor Q se define cuantitativamente en  función de un cierto cambio producido en un cuerpo durante un proceso especificado. Así, si se eleva la temperatura de un kilogramo de agua de 14.5 a 15.5°C calentándolo, decimos que se ha agregado al sistema una kilocaloría (Kcal.).

La caloría (= 10-3 Kcal.) se usa también como unidad de calor. (Entre paréntesis, la «caloría» que se usa para medir el contenido de energía de los alimentos es en realidad una kilocaloría.)

En el sistema inglés de unidades de ingeniería la unidad de cantidad de calor es la British thermal unit (Btu), que se define como la cantidad de calor necesaria para elevar la temperatura de una libra de agua de 63 a 64°F.

Las temperaturas de referencia se estipulan porque, en la vecindad de la temperatura ambiente, hay pequeñas variaciones en la cantidad de calor necesaria para producir una elevación de un grado según sea el intervalo de temperatura escogido.

No tomaremos en cuenta esta variación para la mayoría de los fines prácticos. Las unidades de cantidad de calor están relacionadas como sigue: 1.000 Kcal. = 1.000 cal = 3.968 Btu = 4186 joules.

En base a la definición anterior si tenemos una masa de agua de 450 g de la cual sabemos que se calienta de 15°C a 30°C. Por cada gramo y por cada grado centígrado, esa masa de agua toma una caloría.

Como las cantidades de calor son proporcionales a la masa de los cuerpos que se calienta y a la diferencia de temperatura (final menos inicial), en el ejemplo dado el agua habrá tomado 1 cal g-1 C-1 X 450 g X (30 —15) °C = 675 cal. (Hacemos notar que el cal es el símbolo de caloría.)

Si la misma masa de agua se hubiese enfriado de 30°C a 15°C hubiese cedido esa misma cantidad de calor.

El resultado del cálculo sería -675 cal, pues la diferencia entre paréntesis hubiese sido (15—30). Si el calentamiento del agua se hubiese producido en contacto con un cuerpo de masa m cuya temperatura hubiese variado entre ti y 30° (la temperatura final es la misma, ya que suponemos que el agua y el cuerpo llegan a un equilibrio térmico), el cuerpo en cuestión hubiese cedido al agua (él hubiese perdido, entregado) una cantidad de calor dada por la expresión de proporcionalidad:

Q – c . m . (ti-30)

Q es el símbolo general para cantidades de calor. Ahora bien, la masa de agua es el único cuerpo que se calentó y la cantidad de calor calculada para el calentamiento del agua es la misma que entregó el cuerpo al enfriarse. Por esta causa dijimos que estábamos en presencia de una manera de medir cantidades de calor.

La constante de proporcionalidad, c, que aparece en la última fórmula no es otra cosa que el calor específico del cuerpo o material de que se trate. Su definición es la cantidad de calor necesaria para aumentar en 1°C la temperatura de 1 g del material que forma el cuerpo. Si comparamos esta definición con la de caloría, veremos que el calor específico del agua es 1 cal/g (grado C).

El calor específico de una sustancia, ce, es la cantidad de calor necesaria para elevar un grado la temperatura de un kilogramo de dicha sustancia. Se mide en J/(kg . K) en el SI. También se puede expresar en cal/(Kg . °C).

La cantidad de calor necesaria para que una masa m de una sustancia aumente su temperatura desde T1, hasta T2 se expresa entonces así: Q = m . ce . (T2 — T1) = m. ce. ▲T

(▲T): se lee delta T , es la variación de la temperatura, y equivale a la temperatura final menos la temperatura inicial.

TABLA DE CALORES ESPECÍFICOS

Sustancia  c.e. (Cal./Kg./°C) c.e. (J./Kg./°K)
Aluminio210878
Cobre 90375
Hierro110460
Plomo30125
Mercurio30125
Plata 60250
Latón90375
Vidrio160667
Arena200835
Hielo500120
Agua Pura10004180
Agua de Mar9403900
Alcohol Etílico5502400
Glicerina5802420
Trementina4201750
Aceite4001670
Vapor de Agua4601920
Carbono121500
Wolframio32135

Para pasar de (cal./Kg./°C) a Kcal. se multiplica por 1000. Lo mismo si se quiere pasar de Kg. a gr. se divide por 1000. También de Cal. a Joule (J.) divide por 0,24. Si divide para el aluminio los 210 por 0,24
se obtiene en Joule, 878.

EJEMPLOS:

• ¿Que cantidad de calor se necesita para elevar la temperatura de 50 gr. de cobre desde 18°C. hasta 98°C?

▲T=98-18 = 80°C

El calor específico del cobre es de 0,09 cal./gr./° C. La masa m = 50 gr., el calor específico s = 0,09 = 9:100 cal./gr./° C, la variación de temperatura es  = 80° C. La cantidad de calor es Q = m x s x t = 50 X 9:100 x 80 = 360 calorías.

De la definición de caloría (cantidad de calor que se necesita para elevar la temperatura de 1 g. de agua en 1° C), se deduce que el calor específico del agua es de 1,00 cal./gr.° C. Éste es el mayor calor específico de todas las sustancias ordinarias. Es, por ejemplo, unas 5 veces mayor que el calor específico de la arena. Para producir el mismo aumento de temperatura, el agua absorbe una cantidad de calor 5 veces mayor que una masa igual de arena. Esto explica por qué el mar tarda más en calentarse, durante el día, que una playa de arena; y por qué la arena de la playa se enfría más rápidamente al llegar la noche.

• ¿Cuánto calor es necesario para aumentar en 25 °C (a temperatura de 3 Kg. de agua?
Suponemos que no hay cambios de estado:

formula cantidad de calor

La cantidad de calor pedida depende únicamente de la masa y del aumento de temperatura, para el caso del agua.


• Introducimos una barra de aluminio, de 0,2 Kg., a 80 °C en un vaso con 0,25 Kg. de agua a 20 °C. Calcular la temperatura final, suponiendo que no hay pérdidas de calor con el ambiente.

Cuando se alcance el equilibrio térmico ambos estarán a la misma temperatura. El aluminio cede calor (Qc) y disminuye su temperatura:

formula cantidad de calor

El agua absorbe calor (Qa) y aumenta su temperatura:

formula cantidad de calor

Si no hay pérdidas de calor se cumple que: el calor cedido (negativo) por la barra de aluminio es igual al absorbido (positivo) por el agua.

Un bloque de cobre de 75 g, se saca de un horno, y se echa en un depósito de vidrio de 300 g que contiene 200 g de agua. La temperatura del agua se eleva de 12 a 27°C. ¿Cuál era la temperatura del horno?

Este es un ejemplo de dos sistemas que se encontraban originalmente a diferentes temperaturas y que alcanzaron el equilibrio térmico después de ponerse en contacto. No interviene energía mecánica, sólo hay un intercambio de energía calorífica. Por consiguiente:

formula cantidad de calor

El subíndice C representa al cobre, G al vidrio y W al agua. La temperatura inicial del cobre es Tc, la temperatura inicial del agua del depósito es Tw, y la temperatura final de equilibrio es Te. Sustituyendo los valores dados, con Cc=0.093 cal/g C, Cg = 0.12 cal/g C°, y Cw = 1.0 cal/g C°, obtenemos:

Equivalente mecánico del calor

Si el calor no es sino otra forma de la energía, cualquier unidad de energía puede ser una unidad de calor. La caloría y el Btu se originaron antes de que fuera aceptado generalmente que el calor es energía. Fue Joule quien primero midió cuidadosamente el equivalente en energía mecánica de la energía calorífica, esto es, el número de joules equivalente a 1 caloría, o el número de pies-libras equivalente a 1 Btu.

El tamaño relativo de las «unidades caloríficas» y de las «unidades mecánicas» se puede encontrar efectuando experimentos en los cuales una cierta cantidad medida de energía mecánica se convierte completamente en una cantidad medida de calor. Joule usó originalmente un aparato en el cual unas pesas que caían hacían girar un conjunto de aspas en un recipiente con agua  La pérdida de energía mecánica se calculaba conociendo los pesos y las alturas

aparato de Joule

 Aparato de Joule para medir el equivalente mecánico del calor.
Las pesas que caen hacen girar las aspas que agitan el agua en el recipiente, elevándole su temperatura

de las cuales caían y la ganancia de energía calorífica, determinando el equivalente en agua del conjunto y su elevación de temperatura. Joule deseaba demostrar que se obtendría la misma cantidad de energía calorífica al consumir una cierta cantidad dada de trabajo independientemente del método seguido para producir el trabajo.

cientifico jouleProducía calor agitando mercurio; frotando entre sí anillos de hierro en un baño de mercurio; convirtiendo energía eléctrica en calor en un alambre sumergido en agua; y de otras formas. Siempre coincidía la constante de proporcionalidad entre la cantidad de calor producido y la cantidad de trabajo ejecutado dentro de su error experimental de 5%.

Joule no disponía de los termómetros exactamente comparados que tenemos en la actualidad, ni podía hacer correcciones tan seguras de las pérdidas de calor del sistema como es posible hacerlo ahora.

Sus experimentos originales son notables no sólo por la habilidad e ingenio que mostró sino también por la influencia que tuvieron para convencer a los hombres de ciencia de todas partes, de lo correcto del concepto de que el calor es una forma de la energía.

Los resultados aceptados son:

1 kcal = 1 000 cal = 4 186 joules,
1 Btu = 252.0 cal = 777.9 pies Ib;

esto es, cuando se convierten en calor 4 186 joules de energía mecánica, elevan la temperatura de 1 Kg. de agua de 14.5 a 15.5°C.

En calorimetría moderna las cantidades de calor se miden casi siempre la función de la energía eléctrica proporcionada a un baño de agua al hacer pasar una corriente por una resistencia que se encuentra dentro del baño; raras veces se miden observando la elevación de temperatura de un baño de agua. Así pues, la unidad práctica lógica de calor es el joule (1 joule = 1watt-seg) y de hecho es la que se adoptó como unidad internacional aceptada jara el calor por la Novena Conferencia General de Pesas y Medidas (1948). De hecho, en la práctica moderna de los laboratorios, la caloría (o la kilocaloría) si se usa mucho ni se necesita. Sin embargo, está profundamente metida en !a literatura científica. Para permitir el seguir usando esta unidad familiar —-pero para reconocer la importancia práctica del joule— a menudo se define una nueva kilocaloría, la kilocaloría termoquímica: 1 Kilocaloría=4184.0vjoules (exactamente)

Medida del color específico del aluminio, por el método de las mezclas. El aluminio se calienta en agua hirviendo, y luego se sumerge en el agua fría del calorímetro. El calor ganado por el agua fría y el calorímetro puede calcularse, y es igual a Q, el calor cedido por la masa m de aluminio. El calor específico s del aluminio puede deducirse de la ecuación Q= m . s . ▲T(observación: en este ejemplo s=ce el calor específico del material)

MEDIDA DEL CALOR ESPECÍFICO DE UN SÓLIDO

Este experimento ofrece un ejemplo del llamado «método de las mezclas». Está basado en el hecho de que el calor que pierde un cuerpo caliente lo gana un cuerpo más frío. El experimento será correcto si se toman las precauciones necesarias para que no haya pérdidas de calor fuera del aparato.

calorimetro metodo de las mezclas

La parte principal del aparato es el «calorímetro», un recipiente de cobre con paredes de poco grosor (el cobre tiene un bajo calor específico y, por lo tanto, una pequeña capacidad para absorber calor) que debe estar muy bien pulido, para evitar las pérdidas de calor por radiación.

El calorímetro se coloca sobre un soporte de corcho (un mal conductor de! calor), en el interior de un recipiente mayor, que sirve de protección contra los cambios en la temperatura exterior. Normalmente, e! calorímetro se cierra con una tapadera que lleva un termómetro, esencial para todos los experimentos de medidas de calor. A través de la tapadera pasa también una varilla de cobre, con la que puede removerse el contenido de’, calorímetro.

Supongamos que queremos calcular el calor específico del aluminio por el método de las mezclas. Se pesa la muestra de aluminio, así como e! calorímetro vacío con su agitador. Luego se llena el calorímetro con agua hasta la mitad, y se pesa de nuevo, para calcular la masa de agua que contiene, por la diferencia entre las dos pesadas. El aluminio se calienta, sumergiéndolo en un vaso con agua en ebullición.

La temperatura de! agua hirviendo será la temperatura inicial del aluminio. Mientras se calienta el aluminio, se mide la temperatura del agua fría en el calorímetro. Luego, el aluminio caliente se transfiere muy rápidamente al calorímetro (procurando no llevar agua caliente con él).

El agua del calorímetro se agita, para igualar la temperatura del agua, y se anota la temperatura más alfa que alcance el termómetro. Antes de averiguar el calor específico (s) del aluminio, hay que realizar las siguientes medidas. Con ellas, y el calor específico del cobre y del agua, que son factores conocidos, no necesitamos más datos.

Masa del aluminio = 10 gr.
Masa del calorímetro vacío = 50 gr.
Masa del agua en el calorímetro = 80 gr.
Temperatura Inicial del aluminio = 99,5° C.
Temperatura inicial del calorímetro = 17,5° C.
Temperatura final del aluminio y del calorímetro = 19,5° C.
Calor específico del cobre = 0,09 cal./gr./° C.
Calor específico del agua = 1 cal./gr./° C.

Utilizando estos datos, se hacen los siguientes cálculos:
Disminución de temperatura de los 10 gr. de aluminio = 99,5—19,5 = 80°C.

Por tanto, e! calor perdido por el aluminio es Q= m .c. ▲T = 10 . s . 80 — = 800 x s calorías.

Elevación de temperatura de! calorímetro de cobre = 19,5 – 17,5 = 2°C.

Por lo tanto, la cantidad de calor Q ganada por e! calorímetro es: Q=m. s. ▲T=50 . 0,09 X 2 = 9 calorías.

Como la elevación de temperatura de! agua del calorímetro es también 19,5— 17,5 = 2°C, la cantidad de calor ganada por 80 gr. de agua es Q=m. s. ▲T = 80 . 1 . 2 = 160 calorías.

Así, la cantidad total de calor ganada por el agua y el calorímetro es de 160 + 9 = 169 calorías.

Ahora bien, las 800 X s calorías perdidas por el aluminio son iguales a las 169 cal. que ganan el agua y el calorímetro. Luego 800 X s = 169.

Dividiendo ambos miembros de la ecuación por 800, tenemos:

Calor específico del aluminio s = 169/800 = 0,21 cal./gr./° C

Fuente Consultada:
Revista TECNIRAMA N° 54
FÍSICA I
RESNIK-HOLLIDAY
Elementos de Física y Química Maiztegui-Sabato
Enciclopedia del Estudiante Tomo 7 Físico-Química

Teoria de los Cuatro Humores Medicina Hipocrática Tierra Aire Fuego

Teoría de los Cuatro Humores – Medicina Hipocrática – Tierra Aire Fuego Agua

Teoria de los cuatro humores - Medicina HipocráticaHipócrates (c. 460-c. 377 a.C.), el médico más importante de la

Nacido probablemente en la isla de Cos, Grecia, realizó numerosos viajes antes de establecerse definitivamente en la isla para dedicarse a la enseñanza y la práctica de la medicina.

Murió en Larissa, Grecia, y poco más se sabe de él.

Su nombre se asocia al juramento hipocrático, aunque es muy posible que no fuera el autor del documento. De hecho, de las casi setenta obras que forman parte de la Corpus hippocraticum, es posible que sólo escribiera alrededor de seis.

La Corpus hippocraticum probablemente es lo único que queda de la biblioteca médica de la famosa Escuela de Medicina de Cos.

Sus enseñanzas, su sentido del distanciamiento y su capacidad para la observación clínica directa quizá influyeran a los autores de esos trabajos y, sin duda, contribuyeron en gran medida a desterrar la superstición de la medicina antigua.

Entre las obras más importantes de la Corpus hippocraticum está el Tratado de los aires, las aguas y los lugares (siglo V a.C.) que, en vez de atribuir un origen divino a las enfermedades, discute sus causas ambientales.

Sugiere que consideraciones tales como el clima de una población, el agua o su situación en un lugar en el que los vientos sean favorables son elementos que pueden ayudar al médico a evaluar la salud general de sus habitantes.

Otras obras, Tratado del pronóstico y Aforismos, anticiparon la idea, entonces revolucionaria, de que el médico podría predecir la evolución de una enfermedad mediante la observación de un número suficiente de casos.

La idea de la medicina preventiva, concebida por primera vez en Régimen y en Régimen en enfermedades agudas, hace hincapié no sólo en la dieta, sino también en el estilo de vida del paciente y en cómo ello influye sobre su estado de salud y convalecencia.

La enfermedad sagrada, un tratado sobre la epilepsia, revela el rudimentario conocimiento de la anatomía que imperaba en la antigua Grecia.

Se creía que su causa era la falta de aire, transportada al cerebro y las extremidades a través de las venas. En Articulaciones, se describe el uso del llamado banco hipocrático para el tratamiento de las dislocaciones.

En la época de Hipócrates los griegos habían desarrollado un sistema interpretativo del mecanismo de producción de las enfermedades, basado en la teoría de los cuatro humores orgánicos.

Puede reconstruirse claramente el camino que llevó al pensamiento griego a este sistema médico: la ya mencionada idea de que el universo esta formado por cuatro elementos básicos (agua, aire, fuego y tierra) cada uno de ellos caracterizado por una cualidad especifica (humedad, sequedad, calor, frío), y la teoría de los cuatro contrarios que sostenía que entre los elementos opuestos debe conservarse un equilibrio para mantener la armonía del cosmos y la salud en el microcosmos que es el hombre.

El principio médico básico fue la teoría según la cual todos los fluidos orgánicos están compuestos, en proporción variable, por sangre (caliente y húmeda), flema (fría y húmeda), bilis amarilla (caliente y seca) y bilis negra (fría y seca).

Si estos «humores» se encuentran en equilibrio el cuerpo goza de salud, pero en cambio el exceso o defecto de alguno de ellos produce la enfermedad. Existen tres etapas en toda enfermedad: el cambio en las proporciones humorales causado por factores externos o internos, la reacción del organismo ante esa alteración , y la crisis final en la que la alteración acaba con la eliminación del humor que está en exceso o con la muerte.

La eliminación de los humores por el organismo puede observarse durante la enfermedad (sangre, flema o moco de la nariz, vómitos, materias fecales, orina, sudor), y la afección normalmente desaparece después de alcanzar la crisis con expulsión de uno de los humores.

Además, según la proporción propia de los cuatro humores en cada individuo se clasificaba a estos en flemáticos, melancólicos, coléricos o sanguíneos:

Las heridas y las úlceras se limpiaban y luego se espolvoreaban con diversos tipos de sustancias minerales o con mezclas de extractos vegetales. Con ello pretendían calmar el dolor y facilitar la curación.

Como la experiencia les había demostrado que en los furúnculos molestos la extracción del pus venía seguida habitualmente de la curación, el drenaje de las heridas purulentas se convirtió en una práctica frecuente.

El tratamiento de las fracturas y lesiones óseas constituía un aspecto importante de la práctica médica. Las técnicas manuales de reducción de las luxaciones y fracturas alcanzaron un alto nivel de complejidad, con la utilización en ocasiones de instrumentos mecánicos.

Tanto en los textos hipocráticos como en otros posteriores se mencionan diversas técnicas para el vendaje de las distintas regiones del cuerpo. Según parece, los griegos utilizaron el cauterio en el tratamiento de infecciones, heridas y tumores.

Seguramente fue Cos el lugar donde la exploración física se elevó a la condición de arte médico. Sus prácticos no solamente pensaban que no debía omitirse ningún detalle sobre el aspecto del paciente o el estado de sus funciones, sino que examinaban cuidadosamente sus costumbres, el estado emocional, el ambiente y el comportamiento del enfermo.

También eran objeto de este examen el clima y las costumbres de la ciudad y la región en que el paciente habitaba.

Una vez recogida toda la información y valoradas las respuestas del enfermo, el médico de Cos emitía su juicio sobre las posibilidades de curación (pronóstico) y acerca de lo que el paciente debía hacer para curarse.

La explicación del tipo de enfermedad que padecía estaba siempre en función del pronóstico, ya que en una sociedad en que los médicos viajaban de un lado para otro, su reputación dependía mas de la predicción que hicieran del desenlace que del diagnóstico exacto de la enfermedad.

Al final de la etapa hipocrática se produjo la influencia de Aristóteles sobre el campo de la medicina. Aunque muchos conocen a Aristóteles sólo por sus obras lógicas, éticas y filosófico-naturales, sus obras biológicas son sin duda de gran importancia. Aristóteles concedió gran importancia a la anatomía comparada, sentando sus fundamentos metodológicos al diferenciar entre «analogía» (aplicable a las partes de la misma función y posición relativa) y «homología» (semejanza estructural y de origen). Además fue el padre de la anatomía estructural.

Ampliar: Visión Cosmológica del Universo y del Hombre

Historia de la Medicina Resumen Evolucion Cronologia e Hitos Medicos

Historia de la Medicina Resumen de su Evolución, Cronología e Hitos Principales

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INTRODUCCIÓN:
PRIMEROS TIEMPOS DE LA MEDICINA:
La medicina actual es esa ciencia aplicada mediante la cual intervenimos, directa o indirectamente, sobre los procesos que se desarrollan en el cuerpo humano.

Es un saber transformado en poder. La medicina teórica (biofísica, bioquímica, fisiología, fisiopatología, microbiología, farmacología, etc.) establece las bases experimentales y racionales de una técnica cuya aplicación está confiada al «práctico».

Mas una medicina realmente completa no se limita a este aspecto técnico; si cumple plenamente con su cometido, el médico establece con su paciente una relación que satisfará las necesidades afectivas de este último.

medicina antigua galeno

La actuación del médico abarca un doble aspecto: por una parte, los problemas del cuerpo y de la enfermedad son objeto de un conocimiento que no difiere del que aplicamos al resto de la naturaleza —y el organismo del paciente es considerado como una cosa viva capaz de reaccionar conforme a leyes generales; por otra parte, la relación terapéutica se establece entre dos personas, dentro del contexto de una historia personal —y la medicina se convierte ahora en un arte del diálogo, en el que el paciente se ofrece como un interlocutor y como una conciencia alarmada (medicina psicosomática).

Si bien es evidente que las técnicas del diagnóstico y de la terapéutica se han modificado con el correr de los siglos, podría pensarse que la relación personal del médico y del paciente se ha establecido siempre conforme a los presupuestos inmutables de la psicología humana.

De hecho, las condiciones de este diálogo están sujetas a una serie de transformaciones que son las mismas de la cultura y de las sociedades.

Lo que cambia en el curso de los siglos no es sólo el arsenal de los medios de que dispone el médico, sino la figura misma del médico y la naturaleza del vínculo que le une a su paciente.

Porque no es indiferente que el médico sea unas veces un sacerdote que dispensa gratuitamente sus cuidados en nombre de las exigencias de la caridad, otras un particular deseoso de hacer valer su habilidad profesional y otras un funcionario adscrito a una organización estatal.

Nuestros conocimientos, basados en la observación y la experiencia, tienden a un máximo de exactitud compatible con las fluctuaciones de los fenómenos de la vida.

No siempre ha sido así; el hombre ha experimentado el asalto de la enfermedad y del temor a la muerte aun antes de haber podido hacerse una imagen racional de ellas; la intervención terapéutica, en lugar de estar basada en la ciencia, se hallaba inmersa en un sistema de creencias, de mitos y de ritos.

La medicina mágico-religiosa es la que se ha practicado durante más tiempo y en un área geográfica más extensa, y no ha desaparecido del todo en nuestro mundo contemporáneo: el éxito actual de los curanderos, de los charlatanes, de los astrólogos —por no decir nada de las oraciones y de las peregrinaciones—, es un buen indicio de la precariedad de esa fe en la ciencia, de la que ciertos pensadores han creído poder hacer —para felicitarse por ello o para alarmarse— una característica del mundo moderno.

La actitud mágica ante la enfermedad no cambia en el curso de los siglos. No hay diferencia fundamental entre un hombre civilizado de nuestra época que pide consejo a la vidente, un papú que acude al hechicero y el egipcio del segundo milenio que consulta a un sacerdote.

Por variadas que sean las prácticas mágicas, se reducen a unos rasgos generales fáciles de precisar.

El desarrollo histórico de la medicina no puede comprenderse más que como el efecto de una actitud negativa opuesta al pensamiento mágico-religioso y a todos los prestigios ligados a la tradición.

Las conquistas en la medicina sólo han sido posibles al precio de una lucha constante contra los errores convertidos en dogmas y al precio de una constante revisión de los métodos y de los principios filosóficos de la investigación fundamental.

Aunque la enfermedad es tan vieja como la vida, la medicina es una ciencia joven. Segura ya de sus progresos en el plano del conocimiento, necesita ser impulsada hacia nuevos descubrimientos, descubrimientos, logros e hitos que iremos explicando en este post….

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El progreso de la medicina a través de la historia simboliza el carácter de la especie humana en su anhelo de perpetuarse más allá de la enfermedad y de la propia muerte.

La escasez de datos sobre los conocimientos médicos de las sociedades prehistóricas no permite establecer un conjunto de rasgos concretos sobre el desarrollo de esta ciencia en sus inicios.

Sin embargo, la perfección anatómica de algunas de sus pinturas rupestres o el hallazgo de cráneos trepanados con fines terapéuticos muestran un nivel apreciable de comprensión y aprendizaje en las técnicas de la medicina.

Las grandes civilizaciones de la antigüedad combinaron aparentemente prácticas estrictamente médicas con ceremonias mágicas rituales cuyo objeto era expulsar por medios sobrenaturales al espíritu destructor que se había alojado en el alma del enfermo.

medicina egipcia

En consecuencia, el indudable saber demostrado por los cirujanos y embalsamadores egipcios o la extendida fama en el mundo antiguo de los médicos mesopotámicos quedaron parcialmente oscurecidos a la luz de la historia por su relación, no siempre cierta, con algunos aspectos de la magia, la superstición y la nigromancia.

Bálsamos, pomadas, lociones, ungüentos, masajes y limitadas prácticas quirúrgicas constituían buena parte del bagaje curativo de los practicantes de la medicina en las culturas prehelénicas.

Se sabe de la existencia de escuelas médicas a las que acudían los aspirantes para iniciarse en las técnicas allí impartidas, con un grado de rigor probablemente superior al que se les atribuyó en la historiografía posterior.

Ambas tradiciones, la mágica y la empírica, fueron recogidas por los habitantes de la península helénica.

medicina antigua

Crisol de pueblos y de conocimientos, la cultura griega antigua supo aprovechar las ventajas de su situación geográfica y política para desarrollar un pensamiento filosófico original en el que la civilización occidental reconoce sus primeros rasgos de identidad.

Aunque imbuida de un acendrado sentimiento maravilloso de la vida que compaginaba el remedio con las ceremonias votivas a la divinidad cósmica, la medicina griega evolucionó paulatinamente hacia una mayor racionalidad.

La figura de Hipócrates, sabio griego del siglo IV anterior a la era cristiana, dominó el panorama de la medicina helénica durante su período clásico.

Compilador de la experiencia de sus antecesores griegos y medio orientales, defendió el origen puramente natural de las enfermedades y entendió la salud corporal como una armonía entre los elementos del cuerpo, el ambiente y el cosmos.

Esta actitud de equilibrio de fuerzas fue también característica esencial de las medicinas china e indostánica.

historia de la medicina hipocrates

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HITOS: Cronología de los Adelantos en Cirugía y Farmacología

1545 El drujano francés Ambroise Paré establece los principios básicos de la cirugía.

1666 El médico inglés Thomas Sydenham populariza el uso de la quinina (bajo la forma de corteza de quino) para tratar la malaria.

quinina

1785 El médico británico William Wihering describe por primera vez el uso de la planta llamada digital, o dedalera, para tratar la insuficiencia cardíaca.

1805 El farmacólogo alemán Friedrich Sertürner usa por primera vez como analgésico la morfina, extraída del opio.

1842 El cirujano estadounidense Crawford Long realiza la primera operación con anestesia general, usando éter. En 1845, el dentista Horace Wells utiliza óxido nitroso (gas hilarante) como anestésico. En 1847, el obstetra británico James Simpson introduce el cloroformo.

historia de la anestesia

1870 El cirujano británico Joseph Lister promueve la antisepsia quirúrgica mediante la pulverización de ácido carbólico (fenol) para evitar infecciones.

1878 El químico estadounidense Harmon Morse descubre el paracetamol; su utilidad no se comprendió hasta setenta años después.

1899 La empresa alemana Bayer produce la primera aspirina.

bayer medicina

1901 El patólogo austríaco Karl Landsteiner descubre los grupos sanguíneos ABO, estableciendo las bases para las transfusiones seguras.

1911 El bacteriólogo alemán Paul Ehrlich introduce la arsfenamina para tratar la sífilis.

1920 Mientras trabaja para Johnson & Johnson, Earle Dickson inventa las vendas adhesivas, o tiritas.

1928 El bacteriólogo británico Alexander Fleming reconoce la acción antibacteriana de la penicilina.

alexander fleming

1935 El farmacólogo alemán Cerhard Domagk descubre la acción antibacteriana de la sulfanilamida.

1943 El cirujano holandés Willem Kolff desarrolla la máquina de diálisis renal.

1951 Los médicos estadounidenses Gregory Pincus y John Rock y el químico de origen austríaco Carl Djerassi desarrollan la pildora anticonceptiva.

1955 Primer trasplante de riñon con éxito (entre gemelos), realizado por un equipo de cirujanos dirigido por Joseph Murray, de la Escuela Médica de Harvard.

1962 Los científicos de Imperial Chemical Industries (RU) desarrollan nethalide (pronethalol), el primer fármaco betabloqueante.

1967 El cirujano argentino Rene Gerónimo Favaloro realiza en Cleveland (Ohio) el primer bypass aorto-coronario.

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1967 El cirujano sudafricano Christiaan Barnard realiza el primer trasplante de corazón humano en el hospital Groóte Schur de Ciudad del Cabo.

1969 El científico escocés David Jack descubre el salbutamol, para tratar el asma.

1976 El cirujano suizo Andreas Grüntzig, del Hospital Universitario de Zurich, introduce la angioplastia coronaria.

1978 Nace en Gran Bretaña Louise Brown, la primera «bebé probeta» resultado de fecundación in vitro (FIV). El ginecólogo Patrick Steptoe y el embriólogo Robert Edwards desarrollan las técnicas de FIV.

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1980 El ginecólogo alemán Kurt Semm realiza la primera operación laparoscópica.

1982 En Genentech (California) se sintetiza la insulina humana, primer fármaco producido por ingeniería genética.

1986 Científicos de los laboratorios Burroughs Wellcome, en Carolina del Norte, desarrollan la zidovudina (originalmente llamada AZT) para tratar el sida.

1998 Pfizer Corporation (EE UU) introduce la viagra (sildenafil) para el tratamiento de la disfunción eréctil.

2005 Primer trasplante de cara, realizado por el equipo francés de Bernard Devauchelle y Jean-Michel Dubernard sobre la paciente Isabelle Dinoire, de 38 años.

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HITOS: Cronologia de los Adelantos en Diagnosis y Prevención de Enfermedades

400 a.c. El médico griego Hipócrates introduce el concepto de enfermedad.

1666 El naturalista holandés Antonie van Leeuwenhoek descubre los microorganismos con un microscopio óptico simple desarrollado por él.

leeuwenhoek

1725 Daniel Gabriel Fahrenheit diseña el termómetro médico con medida.

1796 El médico inglés Edward Jenner hace las primeras vacunaciones contra la viruela. La primera vacuna auténtica (compuesta por microorganismos debilitados) contra el cólera aviar fue desarrollada en 1880 por el francés Louis Pasteur.

medico jenner vacuna

1816 El médico francés Rene Laénnec inventa el estetoscopio.

1850-1900 La teoría microbiana de la enfermedad es planteada por el científico francés Louis Pasteur y desarrollada por el bacteriólogo alemán Robert Koch.

louis pasteur

1851 El científico alemán Hermán von Helmholtz inventa el oftalmoscopio.

1881 El médico checo-austríaco Samuel von Basch inventa el esfigmomanómetro para medir la tensión arterial.

1887 El fisiólogo británico Augustus Waller, del hospital St. Mary de Londres, describe el primer electrocardiógrafo (ECG). El fisiólogo holandés Willem Einthoven desarrollará sus cinco fases y ganará el premio Nobel en 1924.

1891 El médico francés Alexandre Lion introduce la incubadora neonatal.

1895 El físico alemán Wilhelm Roentgen descubre los rayos X.

conrad roentgen

1898 El médico británico Ronald Ross prueba que la malaria es transmitida por mosquitos.

1901 El inventor estadounidense Miller Reese Hutchinson desarrolla el audífono (eléctrico).

1932 Los científicos alemanes Max Knoll y Emst Ruska construyen el microscopio electrónico de transmisión (MET).

1938 George Peter Robb e Israel Steinberg realizan en Nueva York el primer cateterismo cardíaco.

1946 Después de sufrir serias quemaduras solares en la ascensión al Piz Buin (montaña en la frontera austro-suiza), Franz Greiter desarrolla un protector solar.

1950 El médico británico Douglas Bevis desarrolla la amniocentesis para detectar enfermedades fetales; se reconoce su importancia diez años después.

1951 El vínculo descubierto entre tabaquismo y cáncer de pulmón es demostrado por los científicos británicos Richard Dolí y Austin Bradford Hill.

1957 El doctor de origen sudafricano Basil Hirschowitz es el primero en aplicar el endoscopio de fibra óptica, en la universidad de Michigan.

1958 En Escocia, el obstetra y ginecólogo lan Donald usa ultrasonidos para examinar el feto de una mujer embarazada: la primera embarazada.

1972 El ingeniero británico Godfrey Hounsfield y el físico de origen sudafricano Alan Cormack inventan el escáner de tomografía computarizada en Massachusetts.

1976 Ginecólogos chinos desarrollan el análisis de vellosidades coriónicas, que ayuda a la detección precoz de trastornos genéticos.

1977 Raymond Damadian y su equipo desarrollan en EE UU el primer escáner de RM.

1979 Tras una campaña intensiva lanzada en 1967 por la Organización Mundial de la Salud, se certifica formalmente la erradicación total de la viruela.

1985 Kary Mullis, de la Cetus Corporation de California, desarrolla la copia rápida de secuencias de ADN usando la reacción en cadena de la polimerasa.

1995 Identificada la secuencia cromosómica de Haemophiluus influenzae. Es la primera secuenciación del genoma de un organismo no parasitario.

2003 Queda completado el Proyecto Genoma Humano, a partir del primer borrador publicado por el Consorcio Internacional Genoma Humano en 2001.

proyecto genoma humano

2006 El médico de origen escocés lan Frazer y el virólogo molecular chino Jian Zhou, de la universidad de Queensland (Australia), desarrollan la vacuna contra el cáncer cervical.

LOS ESTUDIOS DE LA ANATOMÍA Y FISIOLOGÍA HUMANAS A TRAVÉS DE LAS DISTINTAS ÉPOCAS

ANTECEDENTES: El comienzo de estos estudios se remonta a la prehistoria, ya que encontramos verdaderas observaciones y curaciones realizadas por el hombre de las cavernas, según testimonios obtenidos de esa época en dibujos, pinturas o restos fósiles humanos hallados en las grutas o enterrados.

El material óseo encontrado evidencia que ya en esa época se realizaban trepanaciones con fines curativos y ejecutadas con verdadera técnica, amputaciones de miembros tal vez para prevenir envenenamientos a causa de mordeduras de serpientes o por gangrena de heridas, intervenciones realizadas para extraer puntas de flechas, etc.

historia de la medicina egipto

Las curaciones eran efectuadas por el hechicero, quien cumplía las funciones de farmacéutico, médico, cirujano y sacerdote, según dibujos encontrados en las cuevas junto con punzones de hueso, que quizá utilizaría en las intervenciones quirúrgicas.

Tenemos noticias de los conocimientos anatómicos de la edad antigua gracias al embalsamamiento (que consistía en envolver los cadáveres con varias tiras de vendas empapadas en sustancias pegajosas) realizado por los antiguos egipcios y a los textos científicos (papiros) que contienen datos valiosos sobre distintas clases de enfermedades, fisiología, consejos higiénicos, heridas y fracturas, curaciones, etcétera.

También nos demuestran el avance de estas ciencias a través de las épocas los escritos dejados por los babilonios, los cretenses y los griegos, entre los que se destaca Hipócrates (médico griego, 460 a 357a. de C. En esta época se estudia la verdadera anatomía y fisiología humanas separándolas de la superstición.

A partir de Hipócrates se advierte un verdadero avance en el campo de las ciencias biológicas hasta llegar al perfeccionamiento científico del siglo XX, en que se realizan auténticos trabajos de investigación y se perfeccionan los materiales empleados para el mejor logro de éstos.

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HISTORIA DE LA MEDICINA:
Los Médicos Prcursores

Hipócrates, el Grande (460-357 a. de C). Famoso médico griego considerado el «padre de la Medicina». Hijo de un médico, Heráclides, estudió medicina bajo la guía de su padre y de los colegas de éste. Fue médico ambulante, por lo qu,e viajó mucho.

Fue el primero en separar la medicina de la filosofía y basar su aprendizaje en la experimentación, con lo qui1 logró separar la medicina de la superstición, tan común en esa época. Es decir que fue d primero que trató de eliminar de la medicina todo lo que no fuera ciencia pura y auténtica.

Hipócrates dejó 53 obras o tratados: Sobre las epidemias. Sobre el morbo sagrado (se denominaba así a la epilepsia porque se creía que era obra de demonios), Sobre los aires. Sobre las aguas, etcétera.

Los principios fundamentales de la escuela de Hipócrates fundada en la observación y en la experimentación fue continuada por Erasístrato y Herófilo, que lograron resultados maravillosos en los estudios de anatomía, anatomía patológica y de fisiología, realizados sobre organismos humanos.

Alcmeón. Médico griego que vivió hacia el año 500 a de C. Fue el primero que practicó la disección de cadáveres, haciendo excepcionales descubrimientos en la anatomía y la fisiología humanas. Dejó muy pocos fragmentos, por lo que no se conocen muy bien sus actuaciones.

Aristóteles (384 a 322 a. de C). Filósofo griego. Realizó investigaciones en distinto campos del saber, distinguiéndose en todos. Como biólogo fue organizador de investigaciones científicas que aportaron gran cantidad de datos. Es una de las cumbres máximas de la humanidad.

 aristoteles

Galeno (131-201). Médico y filósofo griego. En el año 164 pasó a Roma donde alcanzó gran fama. Fue el médico personal de Marco Aurelio (emperador y filósofo romano). Escribió cerca de 400 obras, aunque actualmente se conserva muy poco. Adoptó la medicina experimental poniendo el experimento como base de sus afirmaciones; aceptó la vivisección utilizando para sus estudios cabritos, monos y otros animales vivos.

Fue uno de los mejores anatomistas y experimentadores. Con Galeno culminó la antigua medicina y se detuvieron los estudios médicos por varios siglos después.

Avicena (980-1037). Médico árabe cuyo verdadero nombre era Ibn Sina. Además de médico fue astrónomo, matemático y filósofo. Toda su ciencia medien está contenida en una obra en cinco tomos llamada Canon e inspirada en Aristóteles, Galeno e Hipócrates, exponentes máximos de la ciencia griega. E

l Canon fue traducido a varios idiomas y se utilizó hasta el siglo XVI para el estudio de la medicina en Europa. Junto a Avicena se destacó otro médico árabe, Albucasis, autor de 30 obras sobra medicina, siendo la más importante Cirugía.

Leonardo Da Vinci (1425-1519). Artista y hombre de ciencia florentino. Con él comienza el Renacimiento en el arte, la técnica y la ciencia. Contribuyó enormemente al estudio de la anatomía realizando dibujos realmente maravillosos y perfectos tomados directamente del natural, ya que en esa época fue permitida la disección de cadáveres con fines de estudio. Siempre trató de relacionar la estructura con la función.

leonardo da vinci

Andrés Vesalio. (1514-1564). Anatomista y médico belga cuyo verdadero apellido era van Wesele. Se considera como el reformador de la anatomía y de los estudios anatómicos, por la innovación que produjeron sus enseñanzas y publicaciones en el campo científico.

Su obra monumental Humani corpori fabrica (Sobre la fábrica del cuerpo humano), publicada en 1543, marcó la iniciación de la anatomía moderna. Los dibujos que ilustran esta obra aparecen siempre en posiciones vivas.

Gabriel Falopio (1523-1562). Anatomista y médico italiano, que continuó la obra de Vesalio. En 1561 publicó las Observaciones Anatómicas, obra que no descuida ningún órgano, aunque sus más importantes descubrimientos son los relacionados con el aparato genital y el oído.

William Harvey (1578-1657). Médico y fisiólogo inglés que reunió y organizó las observaciones y descubrimientos realizados por sus predecesores. En 1628 publicó una obra revolucionaria sobre la circulación de la sangre llamada Práctica anatómica sobre el movimiento del corazón y de la sangre.

williams harvey

Marcelo Malpighi (1628-1694). Médico y anatomista italiano fundador de la anatomía microscópica, ya que fue uno de los primeros científicos que utilizó el microscopio para estudiar los tejidos, demostrando por primera vez U estructura interna particular de los órganos.

Descubrió la estructura membranosa-vesicular del pulmón, y los capilares sanguíneos al comprobar su existencia y comunicación en los pulmones (arteriolas y vénulas), las papilas gustativas de la lengua, los glóbulos rojos de la sangre, etc. Se distinguió también en embriologia al estudiar la formación del pollo en el huevo, en botánica y en zoología.

Antón van Leewenhoek (1632-1723). Minucioso y modesto naturalista holandés. Fue un habilísimo preparador de lentes, lo que le permitió realizar observaciones de gran valor, siendo considerado uno de los fundadores de la microscopía. Observó la circulación de la sangre en la cola de un renacuajo, los glóbulos rojos, los músculos estriados, los espermatozoides, protozoos en aguas estancadas, bacterias, etcétera.

María Francisco Javier Bichat (1771-1802). Médico francés, autor de varios tratados (Tratado de las membranas. Tratado de Anatomía Descriptiva, etc.). Fue un investigador infatigable, considerado el fundador de la histología y la anatomía general.

Claudio Bernard (1813-1878). Médico y fisiólogo francés, autor de libros sobre medicina experimental. Realizó investigaciones sobre la formación de azúcar en el hígado, las funciones del páncreas y de las glándulas salivales, el gran simpático, etcétera.

Camilo Golgi (1843-1926). Eminente médico italiano. Se-distinguió por sus investigaciones sobre el tejido nervioso. En 1906 obtuvo, junto con Ramón y Cajal, el Premio Nobel de Medicina y Fisiología.

Juan León Testut (1849-1925). Anatomista y médico francés. Es autor de un tratado de anatomía humana que se ha hecho clásico mundialmente.

Juan Petrovich Pavlov (1849-1936). Notable investigador, médico y fisiólogo ruso. Sus investigaciones y descubrimientos sobre digestión, secreciones, reflejos cerebrales, etc., causaron sensación. En 1905 obtuvo el Premio Nobel de Medicina y Fisiología.

Santiago Ramón y Cajal (1852-1934). Ilustre histólogo español. Fue mundialmente famoso por sus estudios sobre tejidos nerviosos. En 1906 obtuvo el Premio Nobel de Medicina y Fisiología junto con Camilo Golgi. Publicó notables trabajos sobre histología.

 Santiago Ramón y Cajal

Pedro Belou (1884-1955). Médico uruguayo de gran actuación en nuestro país, en el que organizó la Facultad de Medicina de La Plata. Mereció el Premio Testut de 1922, otorgado por Francia, como consecuencia de sus trabajos realizados sobre la anatomía del órgano del oído.

Gregorio Marañón (1887-1960). Médico y ensayista español. Se distinguió por sus estudios sobre endocrinología (glándulas de secreción interna), y recibió honrosas distinciones. Su destacó como ensayista por sus notables trabajos de interpretación historica de algunos personajes históricos y literarios.