La Era Meiji

Biografia de Spencer Herbert Pensador Positivista Evolucionista

Biografia de Spencer Herbert – Pensador Positivista Evolucionista

HERBERT SPENCER (1820-1903): Pensador representativo de la fe en el progreso por la ciencia, típica de la segunda mitad del siglo XIX, Herbert Spencer fue o pretendió ser el filósofo de la evolución.

Sin embargo, debido a su escasa formación filosófica — no había leído a Platón ni a Kant —, a su poco cultivado acervo histórico y a su limitada cultura científica, su Sistema de filosofía sintética no llegó a convencer ni a los filósofos puros ni a los hombres de ciencia.

Biografia de Specer Herbert
Biografia de Spencer Herbert: Nació el 27 de abril de 1820 en Derby y murió en Brighton en 1903. Fue fundador del darwinismo social en Gran Bretaña y uno de los más ilustres positivistas de su país. Ingeniero civil y de formación autodidacta, se interesó tanto por la ciencia como por las letras.

Esto no quiere decir que el pensamiento de Spencer no tenga puntos dignos de estima. Pero su obra sólo recaba el interés del historiador en cuanto a documentos dé una época de la vida humana.

Nacido en Derby el 27 de abril de 1820, en el seno de una familia de arraigadas convicciones metodistas, rehusó cursar sus estudios universitarios en la universidad de Cambridge, y a los 18 años se empleó en la construcción del ferrocarril de Londres a Birminghani.

Ocupó un cargo de ingeniero en esta empresa hasta 1846, en cuyo año sus aficiones le llevaron al terreno especulativo.

A partir de 1846 fue vicerredactor de la revista londinense The Economist, hasta que en 1853, gozando ya de una situación económica independiente, se dedicó por completo a sus trabajos filosóficos.

El positivismo es una corriente filosófica que afirma que todo conocimiento deriva de alguna manera de la experiencia, la cual se puede respaldar por medio del método científico. Por tanto, rechaza cualquier conocimiento previo a la experiencia.

Alentado por la buena acogida que se había dispensado a su primera obra, Social Statics (1850), publicó en 1855 sus Principios de Psicología, en los cuales defendió su idea del valor general del principio de evolución.

Convencido de que en el mismo se hallaba la base de la filosofía del futuro, como lo parecía demostrar la conclusión a que había llegado Darwin en su Origen de las especies (1859), Spencer se propuso dedicar el resto de su vida a la elaboración de un sistema evolucionista de pensamiento. (ver: darwinismo social)

En 1860 publicó el programa de su obra, Sistema de filosofía sintética, cuyo primer volumen, Primeros principios, apareció en 1862.

Con tenacidad inquebrantable, pese a las dificultades económicas de la empresa, fue dando a luz los restantes volúmenes del Sistema, en número de diez: Principios de Biología (1867), Principios de Psicología (segunda edición, 1872), Principios de Sociología y Principios de Moral.

Completó la obra en 1896, después de treinta y dos años de arduos esfuerzos. La sociedad coetánea la recibió con gran interés y, luego, con marcado entusiasmo.

Spencer fue objeto de varias distinciones académicas y su obra se tradujo a varios idiomas. Pero, a causa de la preparación de su autor, no ha tenido trascendencia en la formación de las generaciones ulteriores. Murió Spencer en Brighton el 8 de diciembre de 1903.

SINTESIS: Herbert Spencer, una figura destacada en la revolución intelectual de la Inglaterra del siglo XIX, fue un destacado filósofo, sociólogo, biólogo, antropólogo y teórico político.

Nacido de un padre inconformista, fue educado en casa primero por su padre y luego por su tío en matemáticas y ciencias. Más tarde adquirió su vasto conocimiento tanto a través de la lectura personal como de las conversaciones con sus amigos.

Fue uno de los primeros defensores de la teoría de la evolución, acuñando la famosa frase «Supervivencia del más fuerte».

Creía que los principios de la evolución, incluida la teoría de la selección natural, se aplican tanto a las sociedades humanas como a los seres individuales y otras especies biológicas.

También abogó por la supremacía del individuo sobre la sociedad y la ciencia sobre la religión. Sin embargo, creía que el individualismo entraría en vigor solo después de una era socialista y de una guerra posterior.

Aunque él mismo era liberal, temía que en los próximos días el liberalismo diera lugar a un nuevo tipo de despotismo, mucho peor que cualquier otro déspota del pasado.

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La Ciencia Árabe Medieval Logros Cientificos del Islam Resumen

La Ciencia Árabe Medieval
Logros Científicos de Islam

La civilización árabe conoció un notable impulso entre los siglos VIII y XIII. Los árabes tradujeron la herencia clásica de los griegos estableciendo así las bases de una ciencia en la que se apoyaría la cultura occidental. Avicena y Averroes pueden ser considerados entre los más grandes sabios que haya conocido el mundo musulmán. El segundo fue un notable filósofo, mientras que el primero fue, además, un sabio muy ecléctico

En Europa occidental, la transición entre la Antigüedad y la Edad Media se produjo de un modo bastante brutal. El agitado período que se caracterizó por las emigraciones de los pueblos vio perderse gran parte de los valores culturales de Roma y Atenas. Europa occidental necesitó siglos para reabsorber esta regresión. Los primeros signos de un renacimiento cultural no se advirtieron hasta el siglo XII.

En otros lugares del inmenso imperio romano, el paso de la Antigüedad a los tiempos modernos se efectuó de un modo muy distinto, sobre todo allí donde se había implantado la religión musulmana. La herencia clásica se conservó mejor en el Islam que en Europa occidental. Incluso se vio enriquecida por aportaciones persas, indias y chinas.

De este modo, del siglo VIII al XIII,  los países musulmanes conocieron una civilización indudablemente superior a la de Europa. Más aún, Europa occidental copió mucho de la civilización árabe, sobre todo en el aspecto científico.

Al principio, los sabios musulmanes se habían limitado a estudiar el Corán y la poesía árabe. No obstante, a partir de comienzos del siglo IX, en Bagdad empezaron a traducirse sistemáticamente las obras científicas y filosóficas griegas. A pesar de las disensiones políticas, esta empresa fijó las bases de una civilización que, desde el Indo hasta el océano Atlántico, presentó notable unidad. Como anteriormente los griegos, los sabios árabes adquirieron extraordinario renombre, tanto en el aspecto científico como en el filosófico.

mapamundi arabe siglo viii

Mapamundi de Istakhri. La parte superior del mapa indica ei sur.
Abajo: astrólogos árabes, grabado sobre madera.

cientificos arabes

Dos de esos sabios representaron un gran papel para Occidente. El primero se llamaba Avicena (en árabe, Abu Ali al-Hussain Ibn-Sina). Nacido en el año 980 en Afchana, cerca de Bujara, murió en Hamadan en 1037, Habiéndose iniciado en física, medicina, matemáticas y filosofía, a los veintiún años ya era famoso. Averroes, el segundo sabio, se llamaba en árabe Ibn-Roschd.

Avicena (980-1037), conocido en el mundo musulmán como Ibn Sina, filósofo y médico islámico persa, nacido cerca de Bujara (hoy Uzbekistán). Hijo de un funcionario del gobierno, estudió Medicina y Filosofía en esta ciudad. Con 18 años fue nombrado médico de la corte del soberano samaní de Bujara. Permaneció en ese cargo hasta la caída de la dinastía Samaní en 999, y pasó los últimos 14 años de su vida actuando como consejero científico y médico del gobernante de Ispahan.

Había nacido en Córdoba en 1126 y murió en Marraquech en 1198. Averroes puede ser considerado como el último de los grandes representantes de la filosofía árabe. Debió su celebridad a sus Comentarios sobre la filosofía de Aristóteles. Muy pronto sus obras se tradujeron al latín y ejercieron gran influencia sobre pensadores como san Alberto el Grande y santo Tomás de Aquino. Podemos preguntarnos cómo habría evolucionado nuestra Edad Media sin el pensamiento de Averroes y es indiscutible que el filósofo árabe es una de las más sólidas bases de la renovación del pensamiento occidental.

Averroes (1126-1198), filósofo, físico, jurista malikí y teólogo asharí hispanoárabe. Introductor del pensamiento aristotélico en Occidente, su figura ocupa un lugar de honor en la historia del pensamiento medieval. Durante la edad media,  Averroes mantuvo que la verdad puede ser expresada por dos vías, la filosófica y la religiosa. Sus comentarios de las obras de Aristóteles fueron traducidos al latín y al hebreo y ejercieron una gran influencia con posterioridad.

En el terreno científico, los árabes deben ser también considerados como los maestros de Occidente. Por mediación del mundo árabe entramos en contacto con Ptolomeo, Euclides y Galeno. Los árabes fueron los únicos que tradujeron las obras griegas. Les ayudaron los sirios, judíos, árameos y egipcios. Además, no se contentaron con una traducción servil, sino que completaron los textos y los corrigieron a la luz de sus propios estudios.

Medicina arabe

Medicina Árabe

Las matemáticas dieron igualmente celebridad a los sabios árabes. Sin embargo, no se debe a ellos la invención de las cifras «árabes» que, con el cero, habían copiado de los indios. En cambio, la geometría analítica y la trigonometría son de origen árabe, si bien hay que admitir también en ellas la influencia india.

En el terreno de la astronomía, los árabes realizaron asimismo una labor importante. Inventaron o mejoraron numerosos instrumentos. Fueron los primeros en utilizar el astrolabio para observar y determinar la posición y altura de los astros por encima del horizonte. El astrolabio era igualmente muy útil para la navegación.

Los árabes estaban también más adelantados que Occidente en todo lo que se refiere a geografía. Sin embargo, hay que observar que sus mapas no eran tan concretos como los de Ptolomeo. El mapa de Istakhri, que data del siglo x, representa a la tierra en forma de disco. El mayor geógrafo árabe se llamaba Idrisi. En el siglo xii vivió en la corte del rey Rogerio II en Palermo, Sicilia. Para él escribió su famoso Kitab Rudjar o «Libro de Rogerio». En él describía el mundo tal como él lo conocía. Entre otras cosas, creía que la tierra era de forma esférica.

Los árabes sobresalieron por sus conocimientos de química, si bien todavía estaban muy influidos por la alquimia. Creían poder fabricar el elixir de la vida, pero esto no les impidió que descubrieran la destilación con el nitrato de plata. Fueron los primeros en fabricar el alcohol cuyo consumo, sin embargo, les prohibía el Corán.

Sus conocimientos médicos y farmacéuticos fueron muy notables. Aquí conviene precisar que numerosos sabios, como el famoso Maimónides, eran de origen judío. Llegaron a ser médicos personales de importantes soberanos, o agregados a universidades como la de Córdoba. Avicena fue el médico más capaz. Su Canon puede considerarse la enciclopedia médica de la época.

Avicena, poeta a ratos, tenía un sentido social muy elevado. Días antes de su muerte manumitió a sus esclavos y mandó distribuir sus bienes entre los pobres.

Al-Biruni (973-1048) era filósofo, historiador, geógrafo, viajero, lingüista, matemático, astrónomo, físico y poeta. Su nombre, deformado por los europeos, se convirtió en Aliborón. Sostuvo que la tierra era redonda y que todas las cosas se sienten atraídas a su centro. En esta idea fue, por tanto, el precursor de Newton.

Fuente Consultada:Enciclopedia Juvenil – Tomo I Credsa AZETA – Historia de la Ciencia Árabe

Historia del Transporte de Cargas Hasta el Ferrocarril

HISTORIA DEL TRANSPORTE DE CARGAS HASTA EL PRMER TREN A VAPOR

Al dominar la energía, al explotar las materias primas, al construir cosas o alimentar gente, el progreso ha estado siempre estrechamente relacionado con los adelantos del transporte. Por ejemplo, ninguna cantidad de energía muscular sería capaz de llevar centenares de toneladas de material de Buenos Aires a Córdoba en diez horas, pero una locomotora moderna lo hace con facilidad.

El hombre puede usar madera como materia prima para construir carros que van a ser arrastrados por caballos, pero debe aprender a usar el hierro antes de construir locomotoras. Al edificar una choza de barro, un hombre puede acarrear los materiales por sí mismo, pero un rascacielos exige enormes vigas que se pueden transportar sólo por medios mecánicos. En el problema de la alimentación, la falta de transporte hacía depender antes a cada localidad de sus propias cosechas, mientras que hoy las facilidades de transporte les dan a los habitantes de cada lugar la posibilidad de comer alimentos producidos en cualquier parte de la tierra.

transporte miscular de cargas

Las ilustracion superior representan algunos de los métodos principales que los hombres han usado en distintas épocas para simplificar el problema de mover cosas. Los de la primera ilustración están valiéndose, como lo harían los de la Edad de Piedra, tan sólo de la fuerza de sus músculos. Pero también denotan cierto ingenio. Uno de ellos, al colocar un bulto sobre su cabeza, no sólo se ha asegurado de que el peso está parejamente distribuido sobre todo su cuerpo, sino que se ha dejado también ambas manos libres para poder abrirse camino a través de la jungla.

Los otros dos han atado cuerdas a sus cargas, de modo que pueden inclinarse hacia atrás y usar su propio peso para transportarlas, en vez de agacharse incómodamente para arrastrarlas.Los tres hombres de la primer ilustración  están transportando unas 50 toneladas; los mismos no llegarían a arrastrar 500 kilos por tierra.

historia del transporte

En las ilustracion siguiente nadie está sosteniendo peso alguno. En ambos casos, el agua soporta el peso del bote y de su carga, y el único problema es que éste siga la dirección requerida. En un caso esto se consigue utilizando remos; en el otro, sogas. No es extraño que a través de la historia los hombres hayan preferido el transporte por agua al transporte por tierra siempre que tuvieron que mover pesos realmente considerables.

historia del transporte de carga por el agua

Cuando el hombre tuvo que mover grandes cargas por tierra, se valió de los animales. Hoy todavía usamos caballos para atravesar caminos difíciles, fuertes perros para arrastrar trineos por el hielo, elefantes para que separen la maleza con sus colmillos y transporten pesados troncos con sus trompas, y hasta no hace mucho se hacía arrastrar trineos cargados a los caballos en zonas sin caminos. En estos casos, también, el hombre ha usado su ingenio.

Siempre que le fue posible ideó arneses para facilitar a los animales su labor, evitándoles fatigas innecesarias, y unció varios animales juntos a fin de hacerles compartir el esfuerzo de tirar de una carga pesada. Puso a los trineos lisos patines capaces de reducir al mínimo la fricción que se debía vencer.

Las ilustracion de abajo muestran medios de transporte que aprovechan las fuerzas naturales en vez de los músculos. La balsa no está solamente sostenida por el agua sino también empujada por la corriente. El barco de vela está sostenido por el agua y movido por el viento que hincha las velas. El trineo alpino, con su pesada carga, es impulsado pendiente abajo enteramente por la fuerza de la gravedad; su conductor sólo debe guiarlo.

Las láminas de abajo representan cuatro etapas en el desarrollo de la rueda, gran invento que hizo el transporte por tierra más fácil al reducir los efectos de la fricción y al permitir mover cargas por toda clase de superficies duras.

tipos de ruedas historia

Debajo de cada rueda se ve la figura de los vehículos que la usaron: un carro alema´n, un carro romano, una diligencia del siglo XVIII y de primeros autos del siglo XX.

Disminuir los efectos de la fricción ha sido siempre uno de los grandes problemas para el transporte por tierra. Las ruedas lo solucionaron, en parte, especialmente cuando los carreteros aprendieron a hacerles llantas con aros de hierro. Pero se necesitaba algo más: una superficie lisa para que las ruedas pudieran deslizarse.

Hasta hace poco más de un siglo, ni los mejores caminos mantenían su superficie dura y lisa durante mucho tiempo. Muy pronto se ponían barrosos, anegados y llenos de surcos. Pero por lo menos en una industria, en la cual grandes pesos debían moverse continuamente, los ingenieros encontraron la manera de resolver el problema. Desde el siglo XV muchas minas de carbón fueron equipadas con largos rieles paralelos, a lo largo de los cuales los hombres o caballos podían arrastrar fácilmente pesados vagones provistos de ruedas con pestaña.

Ciertos motores de vapor se hicieron por vez primera a fines del siglo XVII y comienzos del XVIII, y entre los inventores estaban: Dionisio Papin, francés; Fernando Berbiest, flamenco, y dos ingleses, Savery y Newcomen. Pero casi todos los primitivos motores de vapor estaban destinados a hacer funcionar bombas y eran en cambio inapropiados para las locomotoras. Todos funcionaban por el principio de bombear vapor primero dentro de un cilindro, para expulsar el aire, y luego enfriarlo, de tal modo que se condensara en agua y dejara un vacío.

La presión de la atmósfera exterior luego movía el extremo de una palanca, colocada dentro del cilindro, hacia abajo, y de este modo elevaba el otro extremo que, provisto de un recipiente, levantaba agua de un pozo o una mina anegada.

James Watt mejoró el diseño del motor de vapor de Newcomen, conectándole un condensador. En lugar de tener que enfriar todo el cilindro, era necesario enfriar sólo el pequeño condensador. El motor de Watt no sólo ahorraba combustible, sino que funcionaba más velozmente que el de Newcomen —lo suficiente como para mantener una rueda girando. Pero todavía no era el más apropiado para impulsar una locomotora, porque un condensador requiere una constante provisión de agua fría.

Watt mismo y hombres como Guillermo Murdock, que trabajaba con él en la fábrica Boulton, y Watt, en Birmingham, pronto advirtieron que la manera de mejorar sus motores era abandonar el uso de vapor condensado y utilizar directamente la presión del vapor. Bastante antes de fines del siglo XVIII, pudieron construir motores en los cuales el vapor empujaba un extremo de un pistón y, cuando éste se movía, cerraba una válvula y abría otra, de manera que el vapor presionara contra su otro extremo, impulsándolo de vuelta otra vez.

progreso del ferrocarril

Hacia 1802, Murdock y Ricardo Trevithick, un hombre con amplios conocimientos de los motores de vapor usados para bombear en minas de estaño en Inglaterra, habían hecho locomotoras realmente satisfactorias. (Una locomotora de vapor había sido construida 40 años antes por el francés Cugnot, pero ésta podía funcionar sólo durante un cuarto de hora y viajando a menos de 4,5 kilómetros por hora.) Un poco más tarde del triunfo de Murdock y Trevithick, muchos inventores crearon nuevas locomotoras, pero ninguna logró tanta fama como la «Rocket» de Jorge Stephenson, que en 1829 transportó carga a casi 45 kilómetros por hora.

Veinte años después, una red de ferrocarriles se extendió por toda Inglaterra, y mucho antes de terminar el siglo XIX la mayor parte de los grandes sistemas ferroviarios eran ya realidad.

Con el tiempo nacieron los proyectos de grandes ferrocarriles transcontinentales que unen las costas este y oeste de América del Norte, y que aceleraron la colonización del lejano oeste estadounidense. Famosa obra, hasta nuestros días,  fue la ruta del Transiberiano, que une a Vladivostok con Moscú, recorriendo más de 8.000 kilómetros. Otros ferrocarriles conectan a Moscú con Varsovia, Berlín, París y otras capitales.

Fuente Consultada:
El Triunfo de la Ciencia La Máquina a Vapor Globerama Edit. CODEX

El Desarrollo Económico de Estados Unidos Siglos XIX y XX

HISTORIA DEL PROGRESO DE LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA

La Guerra de Secesión
Las trece colonias inglesas de América del Norte proclamaron su independencia el 4 de julio de 1776. Al año siguiente se formó una Confederación denominada «Estados Unidos de América».

Finalizada la guerra emancipadora, la desorganización y la pobreza amenazaban con hundir al nuevo país en la anarquía; era necesaria la creación de un gobierno central y, con este propósito, se reunieron en Filadelfia los delegados de toda la Unión.

En 1787 la Asamblea proclamó una Constitución republicana, y en esa forma quedó organizado definitivamente el país. Jorge Washington fue ele gido Presidente.

A los primeros Estados se les unieron otros —voluntariamente o por conquista—, mientras la inmigración europea aumentaba gradualmente la población de la joven república.

La colonización del Oeste acrecentó el número de Estados y también llevó a su punto más grave el problema de la esclavitud, defendida en la región agrícola del Sur como necesidad económica.

george washington presidente de ee.uu.

Washington gobernó por dos períodos legales (1789-1797). Le sucedió John Adama (1797-1801) y luego llegó al poder Tomás Jetterson (1801-1809), cuyo mayor acierto fue la comprn a Napoleón Bonaparte de Luisiana, cedida, a Francia por España. Esto duplicó la extensión del  país.

El problema, que dividió a la opinión pública norteamericana, se encauzó en dos grandes partidos antagónicos: el Republicano o antiesclavista y el Demócrata o proesclavista.

El descontento motivó que los Estados del Sur (secesionistas) decidieran separarse de los del Norte (unionistas), luego que el republicano Abraham Lincoln fue elegido Presidente para el período 1861-65. El gobierno central declaró rebeldes a aquellos Estados, y esto motivó el comienzo de la llamada Guerra de Secesión entre los nordistas y sudistas.

Abraham Lincoln

Después de una terrible lucha de cuatro años (1861-65), que causó gravísimos daños al país, la victoria correspondió a los del Norte y la esclavitud fue abolida en el Sur.

La gran inmigración
Estados Unidos superó con rapidez los daños causados por la cruenta guerra de Secesión, debido a sus grandes recursos en hierro, carbón y petróleo, como también al oro, que se extraía de los ricos yacimientos de California. Un país con esas posibilidades fue motivo de atracción para el inmigrante europeo, en una época propicia pues el exceso de pobladores del viejo continente buscaba nuevas tierras para establecerse.

Se calcula que entre los años 1870 y 1910 llegaron a los Estados Unidos 20 millones de inmigrantes. Los anglosajones y los germanos eran mayoría al principio, pero con el correr del tiempo más de la mitad de los entrados a país eran latinos —particularmente italianos—, judíos y eslavos.

Inmigrantes Europeos

Inmigrantes Europeos LLegan a EE.UU.

Esta gran corriente inmigratoria representó un problema porque el gran aluvión humano podía convertir a la nación en un Estado ingobernable. Sin embargo se inició un gran proceso de asimilación y los europeos se «americanizaron» principalmente a través de la instrucción elemental, que no sólo redujo el  analfabetismo, sino también eliminó  las diferencias  de  origen.

En una primera época, los inmigrantes trabajaron en el campo pues faltaban brazos en las grandes plantaciones de cereales, algodón y tabaco, mientras que en el sur del país, el negro continuó con esa tarea.
El problema racial no fue superado y se extendió hacia el norte, cuando los negros debieron trasladarse a esas regiones, ante la saturación de la mano de obra en las plantaciones sureñas.

El desarrollo vertiginoso
Después de la guerra de Secesión quedaron atrás los tiempos en que los pioneros luchaban contra los indios y se inició el período del asentamiento pacífico, aunque esto no detuvo la corriente colonizadora hacia el oeste. Comenzaron a poblarse las grandes ciudades y son ellas las que —a fines del siglo XIX— atraen a la mayoría de los inmigrantes. En el año 1900, Nueva York cuenta con 3 millones de habitantes y Filadelfia con 1  millón.

El ciudadano se caracterizó por su afán de trabajo y espíritu de iniciativa. Todos buscaron la oportunidad para mejorar su condición de vida y modestos comerciantes llegaron a convertirse en hombres muy adinerados. Se inició entonces un período de extraordinario desarrollo, favorecido por los recursos naturales del país y donde había que hacer cosas para enriquecerse.

El progreso de la industria norteamericana se debió principalmente a los siguientes factores:

a)   Abundancia de recursos naturales.
b)   Gigantesco mercado interior.
c)   Aporte de técnicos capacitados e ingeniosos inventores.
d)   Concentración de capitales financieros.

El boom económico convirtió a los Estados Unidos en potencia cepitalista, con un auge de los monopolios, los pool y los trusts. Entre loa años 1860 y 1900 la producción se multiplicó por veinte, pero los establecimieiiio-. industriales sólo se triplicaron en la misma época, lo que indica un crecimiento de las antiguas empresas y no la apertura —en gran cantidad- de otras nuevas.

Surgieron los «reyes» de la monarquía económica y capitalista: Rockefeller del petróleo, Carnegie del acero, Armour de la carne conservada, Vanderbilt de los ferrocarriles, Duke del tabaco, Ford de los automóviles.

Los obreros se agruparon en asociaciones con fines prácticos y do carácter pacifista y, en general, no adhirieron a posiciones extremas. Les mejoras sociales fueron llegando de a poco, a través de los partidos tradicionales, el republicano y el demócrata.

Predominio internacional
Durante largo tiempo, los Estados Unidos se colonizaron a sí mismos, por cuanto el desarrollo económico fue un movimiento hacia el interior que convirtió al país enan u nación continental. Pero esta posición no significó aislacionismo y una vez terminada la colonización interior, la enorme producción norteamericana comenzó a dirigirse en gran parte hacia el exterior.

A fines del siglo XIX, Estados Unidos inició una política imperialista con el objeto de poner bajo su dependencia política o económica a ciertos países. Intervino directa o indirectamente en América Central para ocupar Puerto Rico y ejercer control sobre Cuba —donde guerreó para expulsar a los españoles— y Santo Domingo.

Ante la negativa de Colombia a vender parte del istmo de Panamá para la construcción de un canal. Estados Unidos envió una flota que proclamó la independencia de Panamá (1903), país que accedió a la presión nortéame ricana y la obra fue inaugurada en 1914. El canal de Panamá se convirtió en uno de los pasos más estratégicos del mundo, al permitir la navegación entre el Atlántico y el Pacífico.

La gran crisis
Después de la Primera Guerra Mundial (1914-1918), Estados Unidos fue, de las potencias democráticas, la que llevó la mejor parte, frente a una Europa empobrecida. Alejada geográficamente de la guerra, participó en ella casi al término y sus pérdidas humanas fueron mínimas, en relación con sus aliados. Mientras los británicos quedaron agotados, los norteamericanos conquistaron gran parte de los mercados tradicionales europeos, aumentaron sus inversiones y mejoraron sus industrias. Esta situación originó una época de prosperidad.

En el año 1929, se produjo en los Estados Unidos una saturación de mercados. Debido a un excesivo desarrollo de la producción, los artículos no encontraban compradores y las existencias se amontonaban en forma alarmante. Esta situación, sumada a una ansia especulativa, hizo prever una grave crisis económica.

El 24 de octubre se inició un dramático descenso del valor de las acciones en la Bolsa de Nueva York. En pocas semanas comenzó a faltar el dinero, se paralizaron los negocios y quebraron seis mil Bancos. El hecho de que la crisis se iniciara en los Estados Unidos —país al que le debía dinero el resto del mundo— hizo que la catástrofe adquiriera trascendencia universal.

La gran crisis mundial, también llamada Gran Depresión, se prolongó varios años y recién en 1933 los gobiernos pudieron superar los efectos más graves.

Nueva etapa en el desarrollo
La gran crisis se produjo cuando gobernaba los Estados Unidos el presidente Hoover,  del   partido  republicano,  quien   en   las   elecciones  de 1932  fue vencido por el demócrata Franklin D. Roosevelt. Entre los años, 1933  y 1939, el último —al frente del gobierno— tomó medidas que significaron cambios fundamentales en la economía norteamericana, por medio de un programa que recibió el nombre de New Deal expresión inglesa que significó «nueva política económica». Fue un plan de desarrollo general, con una mayor intervención del Estado en la economía.

Luego de la Segunda Guerra Mundial, puede afirmarse que de todas las potencias de Occidente, la vencedora fue Estados Unidos. El país no sufrió los estragos de los bombardeos y al término del conflicto aumentó su expansión política y económica.

Muerto el presidente Roosevelt, la obra del partido demócrata fue continuada por su sucesor Harry Truman (1945-1953). Bajo su gobierno y ante la grave crisis que afrontaban los países europeos después de la guerra, se aprobó una ley de cooperación económica, denominada Plan Marshall. Se estableció un aporte de 12.000 millones desolares a entregar en el período 1948-1952, enferma de préstamo.

En el gobierno del presidente republicano David Eisenhower (1953-1961) se aprobó la integración escolar de la población negra. Esta presidencia señaló el apogeo político, militar y económico de los Estados Unidos en el mundo.

En las elecciones del año 1960 triunfaron los demócratas y fue elegido John Kennedy (1961-1963), primer mandatario católico en la historia del país. Se entrevistó en la ciudad de Viena con el Premier ruso Kruschev, pero más tarde, ante la actitud soviética —consotrucción del muro de Berlín—, el presidente dispuso reanudar las experiencias nucleares. Kennedy fue asesinad en noviembre de 1963, cuando visitaba la ciudad de Dallas (Texas).

Le sucedieron, hasta 1976, los presidentes: Lyndon Johnson (1963-69) del partido demócrata; Richard Nixon (1969-74) republicano y Gerald Ford (1974-76) republicano.

Ver: Revolución Industrial En Estados Unidos

Fuente Consultadas:
HISTORIA 5 Historia Argentina
José Cosmelli Ibañez Edit. TROQUEL
El Progreso en los Estados Unidos

Origen del Proletariado Industrial Revolución Agraria

LA REVOLUCIÓN AGRARIA EN INGLATERRA: NACE EL PROLETARIADO INDUSTRIAL

A lo largo del siglo XV la agricultura europea se reconstituyó. Muchas de las tierras abandonadas durante la crisis del siglo XIV fueron puestas otra vez en producción y se incorporaron otras nuevas. Una gran novedad fue que los productos rurales se convirtieron en una atracción para los hombres de negocios, quienes comenzaron a invertir su dinero en la compra de tierras. La comercialización de esos productos tuvo un gran impulso debido al aumento de sus precios. La producción rural comenzó a ser vista como un negocio, como una fuente de enriquecimiento, por parte de algunos comerciantes urbanos y propietarios de tierras.

El país europeo en el que más se notaron estos cambios fue Inglaterra. Muchos propietarios se interesaron por comercializar lo que se producía en sus tierras. Esto los llevó a introducir innovaciones técnicas para aumentar la productividad. En muchos casos los adelantos técnicos provocaban desocupación, ya que reducían la necesidad de mano de obra. Por lo tanto, gran cantidad de campesinos se vieron obligados a abandonar sus tierras, condenados a refugiarse en los bosques o a emigrar a las ciudades para hallar un modo de subsistencia.

nacimiento prolteariado industrial

 Surgimiento del proletariado industrial
¿Cómo transcurrió el proceso de formación del proletariado industrial en Inglaterra? El punto de arranque de este proceso es la revolución agraria de la cual hablamos anteriormente, y cuyo rasgo principal fue el desalojo de la tierra de los campesinos. En el siglo XV el rasgo determinante del sistema económico de Inglaterra era el predominio del minifundio.

El régimen de servidumbre había sido liquidado en aquel tiempo y las diversas categorías de campesinos contaban con una economía independiente aunque formal y jurídicamente,; en virtud de las leyes vigentes a la sazón en el país, toda la tierra pertenecía a los terratenientes feudales. A fines del siglo XV y comienzos del XVI se produjeron serios cambios en el agro inglés. El desenvolvimiento de las relaciones mercancía-dinero y, en particular, del comercio exterior impelían a los terratenientes a incrementar sus rentas, particularmente en dinero.

Por aquel tiempo proporcionaba cuantiosas ganancias la producción de lana que se exportaba en enormes cantidades al continente europeo. A medida que se desarrollaba en Inglaterra la fabricación de paños, se precisaba mayor cantidad de lana. El aumento de la demanda de lana inglesa en los mercados exterior e interior dio lugar a un fuerte desarrollo del ganado lanar en Inglaterra. Los lores feudales ingleses se afanaban cada vez más por convertir las tierras de cultivo en pastizales para las ovejas y emprendieron la expulsión de los campesinos de la  tierra («cercamiento»).

Pero el desarrollo de la ganadería y la consiguiente expulsión de los campesinos de la tierra no fue un fenómeno general y, hasta cierta época, el desalojo de los campesinos de sus tierras fue lento, si bien sumamente penoso. Este proceso se aceleró a fines del siglo XVI y comienzos del XVII bajo el influjo del desarrollo del capitalismo.

El Estado acudió en ayuda de los terratenientes, llamados en Inglaterra íandlords. La monarquía constitucional inglesa del siglo XVIII era formalmente y de hecho un instrumento del dominio de clase de los grandes terratenientes aristócratas, que-Vincularon estrechamente su suerte al desarrollo de las-formas capitalistas de economía. Los land-lords, que predominaron en el Parlamento en el transcurso del siglo XVIII, obtuvieron de esta institución más de 1.700 «sentencias de cercamiento», a consecuencia de las cuales los campesinos fueron desalojados por completo de sus tierras. Según la aguda observación de Marx, «los landlords se regalaron a sí mismos las tierras del pueblo».

Como resultado de tan generosos «regalos», el campesinado libre e independiente desapareció totalmente de Inglaterra. De los 180.000 pequeños labriegos que había en el país a fines del sigilo XVII, a finales del XVIII quedaron muy pocos. Un historiador inglés progresista del siglo XIX, A. Toynbee, escribió a este respecto: «Asombra la mera constatación de dicho contraste. Quien no conozca nuestra his-, toria de ese período podría creer que hubo una gran guerra exterminadora, o alguna revolución social violenta, que traspasó de una clase a otra la propiedad de la tierra».

La inmensa mayoría de los campesinos arruinados, desalojados de la tierra, podían obtener los medios de süFsis-tencia como peones de los terratenientes enriquecidos o como obreros asalariados en las ciudades y las zonas industriales, que demandaban constantemente mano de obra. Si los hombres de ciencia burgueses resaltan sobre todo el hecho de que los campesinos despojados de la tierra, en la sociedad capitalista, se liberaron de la opresión feudal en todas sus formas, nosotros no debemos olvidar que fueron asimismo «liberados» de los medios de producción: la tierra, su fuente principal de subsistencia.

La mayoría de los campesinos esquilmados por los terratenientes y el Estado se dirigió a las ciudades, cuya población, en un plazo relativamente breve, se decuplicó varias veces.  Ejemplo’ de ello   son los siguientes datos:

Incremento de la población urbana en Inglaterra:

AÑO: 1688
Manchestér      ………….    6.000
Birmingham…………    4.000
Liverpool      ……………    4.000
Sheffield……………..    4.000
Leeds………………    7.000

AÑO: 1760
Manchestér      ………….    40.000
Birmingham…………    30.000
Liverpool      ……………    35.000
Sheffield……………..    25.000
Leeds………………    20.000

AÑO: 1816
Manchestér      ………….    140.000
Birmingham…………    90.000
Liverpool      ……………    100.000
Sheffield……………..    60.000
Leeds………………    75.000

Los trabajadores arruinados, arrancados violentamente de la tierra, puestos fuera de la ley, se convertían en masa en mendigos, vagabundos y bandoleros. No es casual que en el período en que se establecen las premisas de la revolución industrial, se dicte en todos los países de Europa Occidental todo un cúmulo de leyes sanguinarias contra el vagabundaje. «Los padres de la clase obrera actual fueron sometidos a castigos, ante todo, por haberlos convertido por la fuerza en vagabundos y depauperados», escribió Marx. La legislación de la época consideraba a aquellas gentes delincuentes «voluntarios», que, de desearlo, podían en contrar ocupación.

En el siglo XVI, es decir, cuando comienza lá expulsión violenta de los campesinos de la tierra, se promulgó en Inglaterra la ley contra el vagabundaje, que prescribía enganchar al vagabundo a una carretilla, azotarlo hasta que la sangre le corriese por el cuerpo, y luego, hacerle jurar que retornaría a su patria y se dedicaría al trabajo. Si el vagabundo era apresado por segunda vez, el castigo aumentaba; la tercera vez era condenado a muerte como criminal peligroso y enemigo de la sociedad.

Las leyes contra los vagabundos, cuya promulgación  prosiguió, se aplicaban con implacable crueldad. Durante el reinado de Enrique VIII (1509-1547) fueron ejecutados 72.000 «grandes y pequeños ladrones». En tiempos de la reina Isabel (1558-1603), «los vagabundos eran ahorcados en masa —dice un contemporáneo— y no transcurría un año sin que en uno u otro lugar fuesen ahorcadas 300 ó  400 personas».

Leyes semejantes fueron dictadas también en Francia. El 13 de julio de 1777, el rey Luis XVI, posteriormente ejecutado por el pueblo, promulgó una ley en virtud de la cual toda persona sana de 16 a 60 años, que careciese de medios de existencia y de ocupación, debería ser enviada a galeras, elpeor castigo de la época.

Así los trabajadores honrados, privados violentamente de la tierra y de otros medios de existencia y convertidos de este modo en vagabundos, se veían obligados a trabajar como asalariados en cualesquiera condiciones, incluso las más duras. La ruina de los modestos campesinos fue la fuente principal, pero no la única, para la formación del proletariado industrial.

Qtra fuente sumamente importante de formación del proletaria industrial fue la ruina del artesanado de la producción manual, es decir, la ruina de los artesanos de las ciudades, de los tejedores rurales, de los hiladores y de otros muchos representantes de los artesanos labriegos. Su arruinamiento en masa se produjo también cuando el trabajo de la máquina triunfó sobre el trabajo a mano en las ramas principales de la industria. Este proceso se operó en forma particularmente evidente en la industria algodonera.

Antes de la introducción dé las máquinas, el proceso de transformación de la materia prima en hilados y, luego, en tejidos, se hacía en casa del obrero, con la participación de toda la familia. Por lo general, la madre y las hijas hilaban y el padre tejía o, de no tejer, sólo intervenía en la preparación de la hilaza, que se vendía después en el mercado local. Las familias de los trabajadores habitaban preferentemente en el campo, pero trataban de acercarse a la ciudad, pues solo en el mercado urbano podían vender sus artículos.

Por lo general, el tejedor artesano era también labriego. Tomaba en arriendo una parcela que, si bien no proporcionaba un ingreso sustancial, convertía al tejedor en habitante sedentario y permanente.

Los predecesores del proletariado industrial vivieron mucho mejor que sus sucesores. Trabajaban cuanto podían y ganaban lo suficiente para cubrir sus necesidades. Tenían tiempo libre para el sano trabajo en el huerto o en el campo, trabajo que era de por sí una forma de descanso. Según los recuerdos de los contemporáneos, eran en su mayor parte gente fuerte y robusta, se diferenciaban muy poco o nada de los campesinos de los alrededores. Los hijos se criaban en un ambiente sano, y si bien tenían que ayudar a sus padres en la labor, sólo era de tiempo en tiempo y no en jornadas de ocho o doce horas de trabajo.

El nivel intelectual de estas gentes era sumamente bajo. Los tejedores artesanos llevaban una vida aislada. Raramente sabían leer y escribir, no se ocupaban de política y frecuentaban regularmente la iglesia. Su asistencia a las lecturas de la Biblia era casi su única actividad intelectual. Aunque.eran sanos y fuertes, en el aspecto espiritual estaban muertos,pues sólo tenían intereses mezquinos, puramente personales. Su telar y su huerta eran para esta gente mucho más importantes que el pujante movimiento del progreso que abarcaba a toda la humanidad. Este transcurría fuera de su aldea y si llegaban algunos rumores a través del comerciante que venía todas las semanas de la ciudad en busca de la mercancía, interesaba a poca gente.

De no ser por la revolución industrial, ninguno de aquellos tejedores hubiese abandonado jamás dichq vida, sumamente tranauila y cómoda, pero completamente indigna del hombre. Tampoco eran hombres en la verdadera acepción de la palabra, sino máquinas de trabajo al servicio de unos pocos aristócratas qué regían el destino del Estado. La revolución industrial no hizo más que rematar la obra: terminó de convertir a los obreros en simples máquinas y les privó del   último   resto   de   actividad   independiente.   Pero,   conello, les obligó a pensar, los obligó a luchar por una situación digna del hombre. Esto dice Engels en su obra La situaeión de la clase obrera en Inglaterra.

La invención de la primera máquina, muy imperfecta, la hiladora mecánica «Jenny», construida por el tejedor Jaime Hargreaves, en 1764, mostró las incomparables ventajas de la producción a máquina sobre el trabajo manual y sentó la base para la ruina en masa de los hiladores; las siguientes invenciones arruinaron a los tejedores. Fue un proceso duro y doloroso. «La historia universal —escribió Marx— no ofrece un espectáculo más horrible que el hundimiento lento, prolongado durante decenios y que culminó por fin en 1838, de los tejedores de algodón ingleses».

Un proceso análogo se operó, con mayor lentitud, en las industrias de la lana, la seda y el lino.

Así pues, la pérdida de la tierra por parte del campesinado y la ruina del artesanado condujeron a la formación del gran ejército de los proletarios, hombres carentes de propiedad y sin otros medios de existencia que la venta de su fuerza de trabajo.

Fuente Consultada:
LA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL M.I. Mijalov

Biografia del Conde Camilo de Cavour Reino de Piamonte

Biografia del Conde Camilo de Cavour

HISTORIA DE ITALIA: INDEPENDENCIA DE AUSTRIA

Camillo Benso, conde de Cavour (1810-1861), político y diplomático sin par, además de economista sagaz, Camilo Cavour transformó el reino de Piamonte-Cerdeña que se había sublevado contra la dominación austríaca. En pocos años fue el artífice de la unidad italiana. Desde el reino de Piamonte-Cerdeña, del cual fue su principal administrador, Cavour trabajó para reunir toda Italia bajo un mismo Estado moderno.

Su participación en la Guerra de Crimea al lado de Francia permitió a Cavour estar presente en el congreso de París, efectuado en 1856 y de esta manera aprovechó la ocasión para plantear el problema de la presencia austríaca en Italia y trató de encontrar una solución pacífica.

Fue primer ministro del reino de Cerdeña en los períodos 1852-1859 y 1860-1861, la historia lo recuerda como principal artífice de la unificación italiana y primer jefe de gobierno del Estado surgido de ésta, el reino de Italia (1861). Amplió los dominios de Cerdeña y fue la base para la pretensión de Cavour de constituir el reino italiano sobre la base de aquél.

Bajo su gobierno, el reino adquirió un impulso poderoso, se contruyeron canales y ferrocarriles , se fomentó la agricultura, la industria y el comercio por medio de tratados de libre cambio con Francia, Inglaterra , la Confederación Alemana, se reforzó el ejército y la marina y se construyó el puerto militar de Spezia.

Conde de Cavour, defensor de la unidad italiana

Cavour, Camillo Benso, conde de artífice de la unidad italiana, nacido en Turín en 1810. A los 37 años fundó el periódico Il Risorgimento. Al año siguiente fue nombrado diputado de la Cámara de Cerdeña, en la que se opuso desde un principio al republicano Mazzini. Defendió la alianza con Inglaterra y aconsejó la guerra contra Austria. Desempeñó diversas carteras ministeriales: Agricultura y Comercio, Marina, Hacienda, etc. En 1852 pasó a ocupar el cargo de primer ministro y desde él dedicó todo su esfuerzo a la tarea de la unificación de Italia bajo el cetro del rey de Cerdeña. Defendió el libre comercio, realizó importantes reformas en la economía y consolidó el régimen constitucional.

VIDA Y POLÍTICA: Camilo Benso, conde de Cavour, nació en Turín en 1810 en una Italia anexada al Imperio napoleónico. Aunque su padre, un aristócrata piamontés, estaba al servicio del emperador, el joven Cavour no conservó recuerdo alguno de la presencia francesa que concluyó en 1815.

Procedía de una antigua familia de servidores de la monarquía; su madre era una protestante ginebrina, y Camilo recibió una educación francesa y liberal. Fue un oficial inteligente, pero dimitió, en 1830, al hacerse sospechoso por sus ideas políticas; después de viajar por Inglaterra y Francia, estudió las cuestiones económicas, lo que le valió para transformar sus tierras según los métodos agronómicos más modernos. A comienzos de 1848, participó en la fundación del periódico «II Risorgimento»; elegido diputado, hombre muy destacado, rico, fue nombrado ministro de Agricultura, de Comercio y de Marina, en el Gabinete de dAzeglio.

Con posterioridad, el congreso de Viena dividió Italia y la mayor parte quedó bajo dominio austríaco. Los Habsburgo reinaban sobre el Véneto y la Lombardía. Indirectamente, también ejercían un poder efectivo sobre los ducados de Parma, de Módena y de Toscana.

Durante la dominación francesa Italia tuvo buenas consecuencias, pues se había proclamado la igualdad civil, se habían establecido sobre una base racional con el Código de Napoleón, los principios del Derecho público y privado, las obras públicas recibieron un gran impulso y algunas poblaciones rivales quedaron unidas por los lazos de una administración única.

De todas maneras no conformes con estos avances, los italianos sintiéronse estimulados y recobraron nuevos bríos al presenciar el triunfo del movimiento liberal español de 1820 y el francés de 1830. Pese a que en los siete Estados de Italia imperaba un absolutismo despiadado, las nuevas corrientes de libertad , transmitidas en esas revoluciones, continuaron abriéndose paso.

En 1852, el  Rey Víctor Manuel II lo nombró Primer Ministro, a la sazón, tenía cuarenta y dos años de edad; de carácter alegre y jovial, se convirtió en el popular «papá Camilo». Constituyó el «Connubio», un Gobierno de unión nacional, con Rattazi, jefe de los moderados, y dirigió, activamente, las nuevas reformas: supresión de conventos, construcción de vías férreas y de carreteras, para mejorar el tráfico con Francia; reorganización del ejército por el ministro Lamarmora.

Conocido de todos el odio de Cavour a Austria, los patriotas se fueron apartando cada vez más de Mazzini, para volver sus ojos hacia Piamonte, unidos en la «Sociedad Nacional» del exiliado siciliano La Fariña. Sólo quedaba un problema por resolver: vencer a Austria, pero se necesitaba un poderoso aliado, y Cavour contaba con Francia.

Gracias a la guerra de Crimea consiguió que se tratara la cuestión italiana en el Congreso de París de 1856. Acordó con Napoleón un plan para expulsar a los austríacos de Italia (1858). Aunque representó un golpe decisivo para los austríacos, de cara al futuro, Cavour tuvo que cederles Venecia. Dimitió por esta razón Regresó en 1860, comenzando el verdadero periodo de unificación de Italia. Con la ayuda de Francia, a la que pagó con la cesión de Niza y Saboya, preparó la integración de Parma, Toscana y Módena. Por su parte, Garibaldi, junto con la tropas sardas, conquistó el Sur de Italia y los Estados Pontificios. En 1861 Víctor Manuel es proclamado rey de toda Italia, con las excepciones de Roma y Venecia. Ese mismo año, agotado por su constante actividad, murió Cavour en Turín.

HISTORIA DE ITALIA:
EN BUSCA DE LA UNIFICACIÓN:
En 1850, Austria seguía siendo el poder hegemónico sobre la península italiana. Los intelectuales italianos iniciaron un movimiento literario denominado «il Risorgimiento» encaminado a conseguir la unidad de Italia, liberándola de la dominación extranjera.

 Tras el fracaso de la revolución de 1848-1849, un creciente número de partidarios de la unificación centraron en el estado septentrional de Piamonte sus esperanzas para conseguir tal fin. La casa real de Saboya gobernaba el reino de Piamonte, el cual también incluía la isla de Cerdeña. Y si bien fueron estrepitosamente derrotados por los austríacos en 1848-1849, bajo el rey Carlos Alberto, Piamonte realizó un valiente esfuerzo. Por ello, era razonable que podría asumir el papel de vanguardia en la causa de la unidad nacional.

El pequeño estado parecía no ser el adecuado para proporcionar el necesario liderato, sin embargo, incluso el nuevo rey, Víctor Manuel II (1849-1878), nombró al conde Camilo de Cavour (1819-1861) como su primer ministro en 1852.

Cavour era un noble de criterio liberal que había hecho fortuna en la agricultura y que aumentó aún más sus riquezas con negocios en la banca, los ferrocarriles y la industria naviera. Era un moderado que se mostraba a favor de un gobierno constitucional. Fue un político consumado, con capacidad de persuadir a otros de lo correcto de las convicciones que él abrigaba.

Después de llegar a primer ministro, en 1852, practicó una política de expansión económica, aliento a la construcción de caminos y canales, tendido de vías de ferrocarril y fomento de las empresas de negocios, ampliandoel crédito y estimulando la inversión en nuevas industrias. El cremiento de la economía piamontesa y el subsecuente aumento de los ingresos del gobierno le permitieron a Cavour verter dinero en el equipamiento de un gran ejército.

Rey Víctor Manuel II

Rey Víctor Manuel II de Italia

Las tropas del rey piamontés Carlos Alberto, en acuerdo de Cavour, en su intento de expulsar a los austríacos fueron aplastadas en Novara el 23 de marzo de 1849. El soberano abdicó entonces y cedió el trono a su hijo Víctor Manuel II. Víctor Manuel II, el primer rey de Italia. Monarca liberal, supo entregar su confianza a Cavour sin ser jamás desposeído de su autoridad.

Cavour no se hacía ilusiones sobre la fuerza militar del Piamonte y era sobradamente consciente de que no podía lanzar un reto directo a Austria. Necesitaría de los franceses. En 1858 llegó a un acuerdo con Napoleón III. El emperador convino en aliarse con el Piamorte para expulsar a los austríacos de Italia. Una vez que los austriacos se viesen fuera, Italia sería reorganizada.

El Piamonte sería extendido hacia el reino de la Alta Italia, añadiendo la Lombardía, Venecia, Parma, Módena y parte de los Estados Pontificios a su territorio. En compensación por sus esfuerzos, Francia recibiría las provincias  piamontesas de Niza y Saboya. Se crearía un reino de Italia Central para el primo de Napoleón III, el príncipe Napoleón, que se casaría con la hija menor del rey Víctor Manuel. Este convenio entre Napoleón y Cavour parecía asegurarle al gobernante francés la oportunidad de controlar Italia.

Confiado en que el plan funcionaría, Cavour provocó a los austríacos para que invadieran el Piamonte en abril de 1859. La historia siguiente no fue la planeada, los franceses fueron derrotados y Napoleón III decidió retirarse pues los costos superaban a los estimados inicialmente. Además Prusia decidió ayudar a Austria y de este modo Francia tendría enemigos en dos frentes situación que ponía en peligro el orden político francés. Napoleón III,  abandona a los italianos y firma un acuerdo con los austríacos, dejando  en sus manos  a Venecia.

Mientras tanto un nuevo líder aparecía en el sur de Italia, Giuseppe Garibaldi (1807-1882), un patriota italiano que había apoyado la causa revolucionaria de Mazzini , para la Unificación Italiana.

Garibaldi, reunió un ejército voluntario, el de los «camisas rojas», que acudió en ayuda de la rebelión siciliana. Cavour aparentó condenar el movimiento (no era partidario de actos revolucionarios), pero ayudó a Garibaldi, que, partiendo de Génova en mayo de 1860, tomó a Napóles y en seguida las Dos Sicilias. Entre tanto, Víctor Manuel intervino desde el Norte, invadió los Estados Pontificios y se unió a Garibaldi en Nápoles.

Era necesario evitar el enfrentamiento que podía plantearse entre la Cerdeña monárquica y el republicano Garibaldi. A fines de septiembre de 1860, Cavour proclamó la anexión de los Estados Pontificios, exceptuados Roma y una pequeña extensión a su alrededor. Garibaldi aceptó la unidad bajo el mandato de Víctor Manuel. Así se unieron Sicilia, Napóles y los Estados Pontificios al reino de Cerdeña. Sólo Roma y Venecia quedaban al margen de la unión.

El 18 de febrero de 1861, el primer parlamento italiano se reunió en Turín, donde Víctor Manuel II abandonó el título de rey de Cerdeña y fue proclamado rey de Italia. Sin embargo, Cavour no pudo disfrutar por mucho tiempo de la obra de unificación, de la cual había sido el principal artífice, ya que falleció el 6 de junio de ese mismo año.

Debido a su temprana desaparición, Cavour no alcanzó a ver la unificación de Italia: todavía faltaban Venecia y Roma. Sólo en 1866 el Véneto, a excepción de la ciudad de Trieste, fue anexado al joven reino después de la derrota de los austríacos frente a los prusianos en Sadowa.

En cuanto a la cuestión romana, ésta no podía solucionarse debido a la inflexibilidad de Napoleón III. Gracias a la derrota del Imperio francés en 1870, las tropas italianas entraron finalmente en Roma el 20 de septiembre. Se organizó un plebiscito y una gran mayoría se pronunció a favor de la anexión de la Ciudad Santa.

Víctor Manuel II esperó hasta el 13 de mayo de 1871 para entrar en Roma, cuando se votó la ley de Garantías que estableció el estatuto de la Santa Sede. El papa siguió siendo soberano y conservó sus posesiones del Vaticano, de Letrán, la Conserjería y de Castel Gandolfo. Sin embargo, detrás de los muros del Vaticano, rehusando todo contacto con el Estado italiano que no había reconocido, Pío IX quedó aislado, prisionero de su intransigencia.

CRONOLOGÍA VIDA DE CAMILO CAVOUR

1810 Nacimiento de Camilo Benso, conde de  Cavour, en Turín, el 10 de agosto.

1847 Fundación del periódico Il Risorgimento. 

1848 Cavour es elegido diputado por Turín.

1849 El 23 de marzo, las tropas de Carlos Alberto son derrotadas por Radetzky. Fracaso de la revolución. Carlos Alberto abdica en favor de su hijo Víctor Manuel II.

1850 Cavour es nombrado ministro de agricultura, y luego de finanzas.

1852 La alianza de Cavour con la izquierda lo obliga a dimitir. El 4 de noviembre,Víctor Manuel II lo llama de regreso y lo nombra presidente del Consejo.

1854 Guerra de Crimea, en la cual participan 21.000 soldados piamonteses.

1858 Entrevista de Plombiéres.

1859 Intervención francesa en el norte de Italia.  Victorias de Magenta y de Solferino. El armisticio deVillafranca es tildado de traición. Lombardía es anexada al Piamonte.

1860 El Piamonte cede Niza y Saboya a Francia. Los ducados de Parma, Módena y Toscana son anexados al Piamonte. La expedición de los Mil, comandada por Garibaldi, se apodera de Napóles el 7 de septiembre. El 11 las tropas piamontesas entran en Umbría y las Marcas.

1861  Se proclama el reino de Italia. Camilo Cavour muere en Turín, el 6 de junio.

Fuentes Consultadas:
HICIERON HISTORIA Biografía de Larousse Entrada: Napoleón III
CONSULTORA Enciclopedia Temática Ilustrada Tomo VIII El Mundo Actual
HISTORAMA Tomo IX – La Unificación Italiana y Alemana – Editorial CODEX
LA AVENTURA DEL HOMBRE EN LA HISTORIA Tomo II La Unificación Italiana Edit. El ATENEO

Biografía de Giussepe Garibaldi Los Mil Camisas Rojas en Italia

LA UNIDAD DE ITALIA  – RESUMEN DE LA VIDA MILITAR DE GIUSEPPE GARIBALDI

Giuseppe Garibaldi, nació en Niza el 4 de julio de 1807 y murió en Caprera (Reino de Italia) un 2 de junio de 1882, fue un general y político italiano.

Fue un revolucionario nacionalista  y líder de la lucha por la unificación e independencia de Italia, por lo que se lo considera una figura clave del Risorgimento italiano por haber conducido y luchado en muchas campañas militares que llevaron a la Constitución de la Italia.

Es apodado el Héroe de Dos Mundos, porque su acción  militar fue tanto en América del Sur como en  Europa.

Giuseppe Garibaldi

Giuseppe Garibaldi fue un patriota italiano que, tras acaudillar distintas tropas en Sudamérica, regresó a la lucha de su país por la independencia, en la que colaboró decididamente. Al final de su vida escribió una serie de novelas y sus propias memorias desde su retiro en la isla de Caprera.

Es conocido como el «Héroe de Dos Mundos» porque sus empresas militares las realizó tanto en América del Sur como en Europa, lo que le valió una reputación considerable tanto en Italia como en el extranjero.

Los más grandes escritores, entre ellos el francés, Victor Hugo, Alejandro Dumas, George Sand mostraron su admiración y lo consideraron un héroe del romanticismo épico de esa época.

También el Reino Unido y  Estados Unidos han sido de gran ayuda en sus campañas, ofreciéndoles, en circunstancias difíciles, su apoyo financiero y militar.

Fue un convencido republicano, pero reconociendo la autoridad monárquica de Carlos Alberto y Víctor Manuel II, la columna vertebral de la acción unitaria.

La famosa expedición de los Mil será el elemento culminante de su acción, pues conquista el sur de la península que convirte en rey de Italia a Víctor Manuel II, Sus últimas luchas para la la integración de los romanos en el reino de Italia fracasaron, por lo que la monarquía confió  a otros la tarea de conquistar Roma.

La ciudad natal de Garibaldi, Niza, se mantiene muy unida durante toda su vida. Esta ciudad pertenecía al reino de Cerdeña, y se convirtió en francesa entre 1793-1814, durante el período napoleónico (campaña de Italia).

Durante el período francés, los registros civiles están escritos en francés, y el niño Giuseppe está registrado con el nombre de José María Garibaldi.

Fue bautizado 19 de julio 1807 en el Saint-Martin-Saint-Augustin, ubicado en el distrito actual de la antigua Niza: su padrino fue José Garibaldi y su madrina Julie Marie Garibaldi.

Su padre Domenico, nacido en Chiavari en la zona de Génova,  es un capitán de la marina mercante, su madre Rosa Raimondi es de Loano, en Liguria.

De su unión nacieron seis hijos,  Angelo , Giuseppe, Michele y Felice, y dos hijas que murieron en la infancia.

Sus padres querían que Giuseppe fuese abogado, médico o sacerdote, pero al niño no le gustaba la escuela y se centra en las actividades físicas y el mar era su gran pasión, que lo consideraba «como su mejor amigo en la infancia».

Un día, toma un barco y zarpa a Liguria con algunos compañeros, pero fueron arrestados y llevados de vuelta a casa de sus padres.

Realizó cursos de italiano y de historia antigua por parte de su tutor, el señor Arena, un veterano de las campañas napoleónicas, y nace en el joven Giuseppe una fascinación especial por la antigua Roma.

Convence a su padre para que le permitiera seguir una carrera marítima y, a los quince años, y a los 17 años se embarca en el Costanza controlado por Angelo Pesante Sanremo.

Su primer viaje lo llevó a Odessa, en el Mar Negro y llegó hasta Taganrog en el mar de Azov, para comerciar  trigo.

En 1825, con 18 años junto a su padre descubrió Roma, llevando un cargamento de vino destinado a los peregrinos en el jubileo del Papa León XII. Este viaje fue una decepción, pues la Roma de los papas, era un ambiente corrupto y de obstentación, muy diferente de lo que se imaginaba.

En 1827 se embarcó desde Niza hacia el Mar Negro, su barco fue atacado por piratas griegos que los saquearon, pero el viaje continúa hacia su destino, en 1828, cae enfermo y al llegar a Constantinopla, permanece  en la comunidad italiana hasta 1832, donde se  gana la vida enseñando italiano, francés y matemáticas.

En febrero de 1832, recibió la licencia de capitán de segunda clase y abordó el bergantín Clorinde para el Mar Negro, donde conoce otros intelectuales que le trasmiten las ideas de la unificación italiana.

La península italiana desde la caída del Imperio Romano estaba formada por una multitud de pequeños estados independientes.

La ideas de libertad e independencia de la Revolución Francesa  atraen el sentimiento nacional y republicano de este joven marino.

Nacieron también simultáneamente algunos movimientos insurreccionales en 1820 y 1831, que despiertan aun mas ese sentimiento nacional italiano.

La historiografía oficial afirma que Giuseppe Garibaldi conoció a Giuseppe Mazzini  en 1833 en Marsella y se une a la Joven Italia, una  asociación política secreta de Mazzini, que pretendía transformar a Italia en una república unitaria democrática.

Como marinero Garibaldi debe cumplir el servicio militar durante cinco años en la Marina de Cerdeña; se alistó en diciembre de 1833, pero debió desertar en 1834 cuando se negó a actuar contra un  movimiento insurreccional mazziniano en Génova.

Reconocido como parte de la conspiración, fue condenado «a la pena de muerte ignominiosa» en ausencia, como un enemigo de la patria y del Estado. Garibaldi se convierte en un «bandido»,  huyó a Niza y luego cruzó la frontera para unirse en Marsella, a su amigo Giuseppe Pares.

Para evitar ser descubierto, tomó el nombre de Joseph Pane; en julio se embarcó hacia el Mar Negro y en marzo de 1835 se dirige a Túnez.

Italia se ha convertido en un lugar prohibido debido a la pena de muerte que pesa sobre él, y sólo la contempla desde lejos con sus recuerdos.

Pronto, en ese mismo año,  se le presenta una oportunidad de  viajar a Río de Janeiro, Brasil, y se embarca bajo el nombre de Giuseppe Pane, con la intención de difundir los ideales Mazzini en el nuevo continente.

Después de la conquista napoleónica de España, las colonias de América del Sur participan en un proceso de independencia que termina con la derrota de España. Los virreinatos se dividen en una serie de repúblicas independientes,  como la Confederación Argentina, Paraguay, etc.

En cuanto a Brasil, después de la invasión de Portugal por Napoleón, la familia real se exilió en Río de Janeiro y la colonia se transforma en un reino. Juan VI regresó a Lisboa debido a la revolución liberal de 1820, mientras que su hijo Pierre se convirtió en regente de Brasil. En 1822 se convirte en emperador de Brasil bajo el nombre de Pedro el Grande.

Cuando Garibaldi, que a pesar de su distanciamiento, siempre se mantuvo en contacto con los patriotas italianos, se entera de los trastornos y conflictos que tienen lugar en Italia, decide regresar inmediatamente a su Italia, porque además comienza un período de una relativa paz en las excolonias españolas de america del sur.

En enero de 1848, después de 14 anos de luchas, Garibaldi regresa a Niza acompañado de 63 compañeros.

A finales del siglo XIX , Montevideo contaba con seis calles con el nombre del héroe y el país tiene al menos cinco monumentos. El 4 de julio de 1907, para el centenario del nacimiento de Garibaldi, el presidente decretó un día de fiesta nacional y se celebró ante 40.000 personas.

El 2 de junio de 1882, cinco días antes de la muerte del héroe, se crea el Círculo Legionarios Garibaldinos que todavía hoy  existe en forma de una asociación.

Europa está experimentando en el curso de 1848, una serie de revoluciones por el que las manifestaciones demandan más libertad y que se llama la Primavera de las Naciones.

Comenzó en Francia dando luz a la Segunda República, y estas revoluciones se extiendes a Alemania, Rumania, Hungría, Polonia y Austria, pero fracasan.

En 1848, ya en Niza Garibaldi  con 150 voluntarios ofrece  ayuda al rey de Piamonte-Cerdeña, Carlos Alberto.

El otrora republicano luchaba entonces al servicio del rey. Junto con sus voluntarios, Garibaldi combatió contra Austria, en el Milanesado, pero sin éxito, antes de marchar sor Roma donde proclamó la República en 1849.

Sin embargo, el triunfo fue efímero, Napoleón III acudió en ayuda del papa Pío IX y expulsó a Garibaldi de la Ciudad Eterna.

Para el aventurero italiano comenzaba  nuevamente el exilio en Londres, Estados  Unidos, e incluso, China.

A su regreso a Italia en 1854, Garibaldi. aún soñaba con aventuras y se puso de inmediato al servicio del nuevo rey de Piamonte-Cerdeña, Víctor Manuel II, que le confió el mando de los cacciatori delle Alpi, los cazadores alpinos.

A la cabeza de este regimiento, Garibaldi se hizo famoso en la lucha contra Austria que, en 1859 terminó con la anexión de la Lombardía al Piamonte, seguida de cerca por los ducados de Parma, Toscana, Módena y las legaciones de Bolonia y Ferrara.

La prensa italiana e internacional después de las acciones de Garibaldi, lo retrataron como un héroe nacional con el título «Garibaldi el general romano.» En cuanto al diario británico The Times, envió a un enviado especial para expresar la gran admiración por Garibaldi.

LOS MIL, CONQUISTA DE SICILIA

Víctor Manuel ayudó a Garibaldi a reclutar y armar a sus voluntarios, los «Mil» camisas rojas. La expedición partió de Genova en dos barcos, y desembarcó en Marsala, el 11 de mayo de 1860.

Los camisas rojas fueron bien recibidos por los campesinos pobres, pero mal por los nobles. Muchos voluntarios sicilianos se unieron a Garibaldi, quien proclamó la dictadura en nombre de Víctor Manuel.

El 27 de mayo, entró en Palermo, que se rindió el 6 de junio.

El problema social vino a complicar la situación: la insurrección se había extendido por el interior, pero, para los campesinos, unidad y libertad significaban también la posesión de la tierra.

Varios propietarios fueron ejecutados; en Palermo, Garibaldi tomó la medida de vender los bienes comunales, y abolió el «macinato», es decir, los detestados impuestos sobre la molienda del trigo.

Pero esto no era suficiente: durante tres meses, se incubó la guerra civil, la guerra de clases, «cafoni» contra barones, «gorros» contra «sombreros».

Una famosa novela de Giovanni Verga, titulada «Libertad», pinta a la multitud campesina, enarbolando sus guadañas, congregada en la plaza de Bronte, lanzando gritos de muerte contra los «caballeros», contra sus guardabosques y contra sus guardias particulares.

Los aristócratas, feroces autonomistas, se convirtieron en seguida en unitarios, por miedo a quedarse solos frente a la sublevación.

Crespi tomó en sus manos la represión, con ayuda de la Guardia Nacional y de los consejos de guerra. Centenares de campesinos y de artesanos fueron fusilados o encarcelados.

La novela de Verga concluye con estas exclamaciones de una de las víctimas:   «¿Adonde me lleváis?   ¿A galeras? ¿Por que? No he tocado un solo palmo de tierra! Y nos habeís asegurado que esto es la libertad!

En los últimos días de Julio, caía Mesina: toda Sicilia estaba bajo el control de Garibaldi.

El partidario de la República italiana: Si Garibaldi fue el brazo armado de la unificación italiana, Mazzini fue uno de los promotores y su principal teórico. Fundador del movimiento «Joven Italia», Mazzini soñaba con reunir a toda Italia bajo la bandera de la República.

Promotor de las insurrecciones de 1848, que no prosperaron, conoció una gloria efímera en Roma donde fue uno de los triunviros, antes del restablecimiento de la autoridad papal en 1849. En Fe y porvenir (1835) y Deberes del hombre (1837), publicados durante su exilio en Londres, predicó la rebelión en un tono que hizo del ideal republicano una verdadera profesión de fe. Mazzini sembró en el espíritu de toda una generación la esperanza de la unidad republicana de Italia. Garibaldi perteneció a esta generación y cumplió, por cuenta de la monarquía de Piamonte-Cerdeña, con los deseos de Mazzini.

En 1850  escribe Sus memorias,  y al cabo de unos meses, el 27 de Junio ​​de 1850, viaja a Nueva York con la esperanza de reanudar su actividad marina.

Hasta marzo de 1851, trabajó en la fábrica de velas de Antonio Meucci, conocido por inventar el teléfono antes de Alexander Graham Bell.

Se fue a Perú para participar como capitán en la marina y viajar por el mundo. En enero de 1852, obtuvo la ciudadanía peruana y el mando del Carmen barco con el que salió a la venta a China de guano y luego se fue a Manila y Australia.

En enero de 1853, se encuentra en Lima y de regreso a Boston el 6 de septiembre y luego a Nueva York, donde dejó su posición de capitán debido a un desacuerdo financiero con el armador. Su madre murió 20 de marzo 1852.

Cuando falleció, el 2 de junio de 1882, su leyenda ya era conocida: la del héroe que había luchado por la independencia en Sudamérica, del artífice de la unidad italiana y de un romántico que consagró su vida combatiendo valerosamente por las causas nobles.

Fue un personaje legendario, Garibaldi fue por mucho tiempo objeto de un ferviente culto popular en su país. Se le alababa particularmente su clemencia hacia el enemigo.

En todos los lugares donde luchó, tanto en América como en Italia y en Francia, se convirtió en un héroe de la independencia de los pueblos. Aventurero romántico, Garihaldi dirigió sus combates tratando de no depender jamás de los intereses políticos.

CRONOLOGÍA DE SU VIDA

1807 Nacimiento de Giuseppe Garibaldi  en Niza, el 4 de julio.

1833 Adhesión al movimiento «Joven Italia» de Mazzini.

1835Viaje a Sudamérica.

1843 Garibaldi funda los Camisas rojas en Montevideo, Uruguay.

1848 Regreso a Italia.

1849 Garibaldi se apodera de Roma en febrero y proclama la República.Es expulsado en abril.

1849-1854 Nuevo exilio.Viajes por América y Asia.

1859 Garibaldi combate contra los austríacos para Víctor Manuel II.

1860 Expedición de los Mil.

1861 Víctor Manuel II es proclamado rey de Italia.

1870 Las tropas del general Cardona entran en Roma. Culminación de la unidad italiana.

1870-1871 Garibaldi combate en Francia contra los prusianos.

1872 Garibaldi se retira a la isla de Caprera.

1874 Es elegido diputado de Roma.

1882 Muerte de Garibaldi, el 1 de junio en Caprera.

Fuente Consultada:
Hicieron Historia Biografías de Larousse Tomo II Entrada Giuseppe Garibaldi

Los nuevos medios de comunicacion o transporte en el siglo XIX

Los nuevos medios de comunicación o transporte en el siglo XIX

Hacia una nueva técnica industrial: Después de 1840, el maquinismo industrial se complicó en el término de cincuenta años todas las industrias fueron reequipadas eficaz y completamente. En las ciudades se concentró la industria con sus grandes fábricas y los talleres desaparecieron progresivamente. El obrero ya no fue responsable del producto final, sino un pequeño engranaje dentro del proceso productivo. Prueba de ello fueron los nuevos métodos de trabajo (Taylorismo). Estos intentaban obtener el máximo de rendimiento en el menor tiempo posible. La especialización y la producción en serie fueron también rasgos típicos de este período.

El aprovechamiento de las nuevas fuentes de energía sumado a la invención de nuevas máquinas, abrieron paso a la era de la siderurgia moderna. Comenzaron a utilizarse la rotativa y la máquina de escribir (1867), el cemento y el hormigón (1883), las armas arepetición (1862) y la dinamita (1866), además de os tornos y las perforadoras neumáticas, Inglaterra, Francia, Alemania y los Estados Unidos, dominaron la producción mundial y se convirtieron en potencias de primer orden..

A su vez, también el maquinismo agrícola se diversificó: se fabricaron trilladoras, segadoras, tractores, etc. Estas nuevas máquinas comenzaron a utilizarse a partir de 1870 en los Estados Unidos e Inglaterra. Se adoptaron métodos intensivos de agricultura; el guano peruano, por ejemplo, fue utilizado como fertilizante.

A partir de 1850, el libre cambio y el deseo de competir, aceleró las transformaciones agrícolas estimuladas, a su vez, por la ampliación de nuevos mercados consumidores. Se fortalecieron, de este modo, los lazos coloniales que sometieron a las naciones pequeñas, productoras de materias primas, a la voluntad de las poderosas.

Transportes comunicaciones: las distancias se acortan.

Los transportes y las comunicaciones alcanzaron gran despliegue a partir de la segunda mitad del siglo XIX, merced a los grandes avances científicos descubrimiento de nuevas fuentes de energía y a la importancia que había cobrado la industria del carbón, el hierro y el acero.

El barco a vapor. El transporte marítimo se vio favorecido por la adopción del barco de vapor en reemplazo del velero. Esto posibilitó no sólo una mayor rapidez,. sino que permitió el traslado de gran cantidad de mercancías a lugares distantes. Así el mercado internacional creció en forma notable. También aparecieron grandes transatlánticos que favorecieron el traslado de emigrantes europeos hacia América, Asia o África. Los puertos cambiaron su fisonomía y fueron remodelados para adecuarlos a las nuevas necesidades comerciales.

Primeros Barcos de Acero

El ferrocarril. La gran revolución del transporte terrestre fue protagonizada por el ferrocarril. Los malos caminos y la precariedad de los vehículos no podían competir con este “caballo de hierro”. En 1860, los Estados Unidos y Europa contaban con 108.000 Km. de vías férreas y hacia comienzos del siglo XX, existían en el mundo aproximadamente 1.000.000 Km. de vías. El ferrocarril, al igual que el barco de vapor, amplió el mercado internacional, ya que partía de los centros de producción industrial y agrícola hasta las terminales que se encontraban en los puertos desde donde los productos eran exportados (ampliar sobre el ferrocarril)

tren siglo xix

El automóvil La segunda revolución en el transporte terrestre se introdujo con e4 automóvil. Hasta mediados de siglo existían ciertos vehículos propulsados por vapor. Sin embargo, eran peligrosos, demasiado pesados y lentos (aproximadamente 4 Km. por hora).

En 1884, los alemanes Daimler y Maybach inventaron el motor de gasolina, mucho más liviano que el anterior, y al año siguiente Daimler y Benz fabricaron el automóvil. A partir de entonces la industria automotriz creció yse desarrolló cambiando el aspecto y la atmósfera de las ciudades hasta alcanzar el nivel y la importancia de los que gozan en nuestros días Esto favoreció también el mejoramiento de caminos y puentes. El tránsito en las ciudades también se vio innovado por la aparición del tranvía. (ampliar sobre la industria automotriz)

La bicicleta. Ya hacia 1879 había aparecido una de las tantas antecesoras de la actual bicicleta. A diferencia de la bicicleta moderna, aquélla tenía la rueda de atrás mucho más grande que la de adelante. Con el correr el tiempo experimentó grandes cambios. Para 1890 ostentaba un aspecto muy similar a las bicicletas de nuestros días y en 1895, casi todas contaban con ruedas neumáticas. Fue uno de los medios de transporte más difundido, ya que facilitó enormemente la movilidad individual en el campo y la ciudad. En la actualidad se la utiliza también con fines recreativos y deportivos.

Historia de la Bicicleta

Canales: El mercado internacional se había ampliado, pero se necesitaban rutas más cortas entre Europa y los demás continentes. En 1869 se abrió el Canal de Suez que redujo de 25 a 18 días el viaje de Marsella a Bombay. Gracias al éxito obtenido se construyeron luego el de Corinto en Grecia (1893), el de Kiel, en Alemania (1895), y el de Panamá, en América (1914)

El avión. El hombre había conquistado el mar y la tierra entonces miró hacia el cielo. En 1900 Zepellin realizó los primeras experiencias con el dirigible, nave que permitiría el transporte de pasajeros. En 1903 los hermanos Wright inventaron el aeroplano. Estas experiencias fueron continuadas por Alberto Santos Dumont y Luis Blériot y se iniciaron, entonces, los primeros vuelos y servicios regulares. En 1914 se recorrió una distancia de 1.021 km en casi 21 horas a una velocidad de 203,85 Km. por hora a la altura de 6228 metros.(ampliar sobre la historia de la aviación)

Comunicaciones. Gran desarrollo alcanzaron las comunicaciones postales debido al avance de los transporte. El telegrafo creado por Morse en 1837 se extendió con increíble rapidez. En 1845 se instaló el primer cable bajo el agua en los Estados Unidos y en 1878 se instalaron los primeros cables transatlánticos. La importancia 4 de este nuevo medio queda corroborada por el siguiente dato: en 1908 se enviaron por telégrafo 334.000.000 de despachos.

En 1876, Alejandro Graham Bell inventó el teléfono que se difundiría a partir de 1879. En 1877 Tomás Alva Edison construyó el primer fonógrafo y en 1887 apareció la telegrafía sin hilos (radio) producto de la inventiva de Guillermo Marconi.

Otras técnicas. La técnica tipográfica (la imprenta) evolucionó también notablemente al igual que la fotografía. En 1895 los hermanos Lumiére inventaron el cinematógrafo que se transformó, no sólo en un elemento importante de información y difusión de ideas, sino en una de las más importantes expresiones artísticas del Sigo XX.

Las exposiciones industriales: la esperanza de una nueva era:

El auge adquirido por el industrialismo produjo en las naciones europeas un sentimiento de orgullo y satisfacción por el progreso alcanzado.

Se realizaron entonces múltiples exposiciones con el fin de mostrar al mundo el nivel técnico e industrial logrado. En 1851, Gran Bretaña mandó construir, a instancias del príncipe Alberto, el Palacio de Cristal, en el que se realizó la primera de estas exposiciones. En 1862 se efectuó la segunda, también en Londres. En 1867, París organizó su primera exposición a la que asistieron no sólo los más importantes científicos y representantes de la industria, sino también las más destacadas personalidades políticas del momento. En años subsiguientes se efectuaron nuevas muestras en Holanda, España, Estados Unidos, Australia y nuevamente en Francia. (Ver: La torre de Eifel)

En todas ellas, los protagonistas fueron las máquinas,, los descubrimientos científicos, los nuevos productos industriales. De esta manera, el mundo parecía afrontar con un optimismo creciente los conflictos internacionales que, día a día, eran más profundos. Así, se festejaba el comienzo de una nueva era cuyo progreso y desarrollo se creía no tendría límites y cuyos alcances posibilitarían el mejoramiento del nivel de vida medio.

AMPLIACIÓN DEL TEMA
LOS FERROCARRILES TRANSCONTINENTALES Y EL AUTOMÓVIL
La revolución más espectacular tuvo lugar en los ferrocarriles. Dos cifras bastan para dar una idea de este extraordinario desarrollo: año 1850, en el mundo había 38.700 kilómetros de vías férreas; año 1913, 1.100.000. Las zonas de mayor densidad ferroviaria eran Europa y los Estados Unidos. Y este enorme aumento se debió al progreso de la técnica: al uso del acero y del cemento armado en la construcción de puentes, y al de la perforadora de aire comprimido en la de túneles (el túnel de San Gotardo se construyó entre 1871 y 1882, y el del Simplón fue acabado en 1906).

El aumento de la velocidad fue el resultado del perfeccionamiento de las locomotoras, que se convirtieron en más potentes y menos pesadas, y del de los rieles, que en lo sucesivo serían de acero, en vez de hierro. La segunda mitad del siglo xix fue el gran período de la construcción de ferrocarriles. Cada país construyó su propia red, y, después, las naciones establecieron acuerdos para construir líneas transcontinentales. A este fin, decidieron adoptar, en general, el mismo ancho de vía (1,44 m.).

En Norteamérica, la construcción del primer ferrocarril transcontinental, Nueva York-San Francisco, fue concluida en 1869. Unos años después, el zar Alejandro III de Rusia tomó la decisión de construir el transiberiano, que fue acabado en 1904, y puso a Vladivostok a sólo 15 días de viaje de Moscú. Ferrocarril que se vería prolongado, en seguida, por el transmanchuriano, que llegaba hasta el mar de la China. De menor importancia fueron el transcaspiano (que iba del Caspio a la frontera china), el transaraliano (de Samara a Tachkent), y el transandino (de Buenos Aires a Valparaíso).

El sueño de Cecil Rhodes, de unir a Ciudad del Cabo con El Cairo, no llegó a realizarse. En efecto, de los 11.000 kilómetros de distancia, hay que recorrer 3.500 kilómetros por carretera o en barco, y en los 7.500 kilómetros de ferrocarril, hacer catorce transbordos.

La utilización práctica del ferrocarril tuvo importantes consecuencias. Permitió el transporte rápido de los productos (a partir de 1900, sería posible recorrer 1.200 Km. diarios): los nuevos países pudieron consagrarse, en lo sucesivo, al monocultivo.

Al tiempo que se desarrolló este medio de transporte colectivo, lo hicieron dos medios de transporte individual: la bicicleta, «la pequeña reina» (la primera vuelta a Francia se organizó en 1903), y, sobre todo, el automóvil. El lejano antepasado de éste fue el carro de vapor, de Cugnot, cuyo modelo tuvieron presente, pasado 1820, los ingleses Griffith y Hancok para su diligencia de vapor, cuyo desarrollo quedó detenido por el del ferrocarril. El francés Amadée Bollée, construyó nuevamente un coche de vapor (1873), la «Mancelle». Pero el progreso decisivo no tuvo lugar, sin embargo, hasta que se perfeccionó el motor de explosión, y se produjo, después, la invención del neumático por Dunlop y Michelin.

En 1891, la fábrica Panhard-Levassor construyó según el diseño de Daimler, un coche que alcanzaba una velocidad de 22 kilómetros por hora. Tres años después, la carrera París-Lyon enfrentó a más de cien monstruos ruidosos y tosedores. Varios de ellos eran de motor de vapor, otros de motor de bencina, habiendo otros más de motor de aire comprimido, o movido por electricidad. Pero sólo veinte de ellos lograron tomar la salida siendo el coche con motor de vapor De Dion quien ganó la carrera, a una media de 22 kilómetros hora.

Mas, a pesar de este triunfo, el automóvil de vapor no consiguió tener un porvenir como su rival, el de bencina. Poco a poco, este último se fue perfeccionando.En 1914, la velocidad récord superó los 100 kilómetros por hora. La industria automovilística, aunque nacida en Europa, se desarolló, sobre todo, en Estados Unidos. En vísperas de la primera guerrao mundial, ,circulaban por el mundo dos millones de automóviles, la mitad de los cuales pertenecía a Estados Unidos.

 

Historia de la Siderurgia Minerales de Hierro Obtención del acero

Historia de la Siderurgía

El hierro es el metal dominante en la civilización industrial actual, y su consumo en el mundo crece de un modo exponencial con el transcurso de los años. En efecto: el hierro constituye el 95 por 100 de los minerales que se extraen en la Tierra, y gran parte de otros minerales se extraen para ser aleados con el hierro, como en el caso del cromo y el níquel. El desarrollo y perfeccionamiento de las técnicas siderúrgicas hizo posible la revolución industrial del siglo pasado. El perfeccionamiento en la obtención de aleaciones ha permitido el avance en la técnica espacial.

Si importante es el hierro desde el punto de vista geológico, ya que por su abundancia es el segundo de los metales de la Tierra, todavía lo es más si se atiende al aspecto económico, puesto que constituye, sin lugar a dudas, la base sobre la que se apoya nuestra civilización. El hierro ha ido desplazando a otros materiales, la madera, por ejemplo en ramos tan importantes como el de la edificación.

La cantidad de hierro contenido en la corteza terrestre es verdaderamente extraordinaria: alcanza, en promedio, un valor del 5,05%. A pesar del extraordinario tonelaje que esto representa, no es posible la explotación masiva con los medios técnicos disponibles en la actualidad. Ahora bien, si alguna causa geológica produce una concentración local, aparece un criadero metálico económicamente explotable. Como es natural, la rentabilidad varía a tenor de los progresos técnicos.

El descubrimiento de los metales y la primitiva metalurgia
Es difícil decir cómo, cuándo y dónde fueron descubiertos y utilizados por primera vez los metales. Seguramente su descubrimiento fue casual y, con toda probabilidad, simultáneo en muchos lugares.
Puede asegurarse que el hombre primitivo conocía el hierro meteórico, procedente de los espacios celestes, y el oro nativo, inoxidable por la acción del aire; pero los utilizaba sólo para hacer ornamentos, sin emplearlos en gran escala.

El primer descubrimiento de importancia práctica fue el del cobre, cuyos minerales se distinguían con facilidad por sus coloraciones verdes, azules y rojas, y que debían encontrarse en el suelo en bastante abundancia; hoy en día estos afloramientos han desaparecido debido al lento paso de los siglos.

Trozos de estos minerales, carbonates o sulfuros, puestos en el fuego se «reducían», es decir, el azufre y el carbono se quemaban, y el metal, que quedaba puro, se fundía recogiéndose en pequeños bloques. Golpeados con piedras, se les podía dar con facilidad las formas apropiadas para los instrumentos necesarios, que resultaban de gran resistencia. Entonces se inició la búsqueda sistemática de estos minerales y la construcción de pequeños hornos, con lo que nació la primera metalurgia, que se convirtió desde su origen en un arte para especialistas.

Sin embargo, el uso del cobre puro se extendió poco debido a que en seguida sobrevino el descubrimiento del bronce, aleación formada aproximadamente por cuatro partes de cobre y una de estaño. Cómo se descubrió el mineral de estaño y su aleación con el cobre es imposible establecerlo. Probablemente fue una unión casual entre ambos metales en el lugar donde debían hallarse afloramientos vecinos. Pero la importancia reside en que, obtenido el primer bronce, el hombre se da cuenta que es mucho más resistente y fácilmente fusible que el cobre puro.

El descubrimiento y uso del hierro llegó mucho más tarde; el mineral del hierro —constituido sólo por óxidos— resiste temperaturas más altas que la necesaria para fundir el cobre. Durante muchos siglos no se obtuvo hierro fundido; aunque la iniciación de la edad del hierro se remonta a unos 1.000 años a. de C., hasta la época moderna no se pudo obtener fundido en forma de fundición, esto es, en unión de cierta cantidad de carbono; solamente a alta temperatura tiene lugar esta «carburación» del hierro, y la fundición se recoge líquida.

El mineral de hierro calentado, se reducía parcialmente y se ablandaba; entonces, forjándolo repetidamente se expulsaba la escoria, se completaba la reducción y quedaba en el hierro una pequeña cantidad de carbono; se obtenía, finalmente, lo que hoy llamamos acero, muchas veces en estado de gran pureza.

Con el proceso de la técnica se introdujeron en la primitiva metalurgia notables perfeccionamientos: del simple horno de pila protegido por piedras se pasó a los hornos verticales, llamados de cuba, en los que el mineral y el carbón de leña, en sustitución de la leña verde, se introducen alternativamente por la parte superior; se utilizó, después, la ventilación forzada mediante fuelles de piel accionados a mano; del bajo horno empleado hasta 1800, llamado «horno a la catalana», se pasó gradualmente a los tipos que fueron los precursores de los actuales altos hornos.

La carburación del hierro, que se transforma en fundición, se verifica a temperaturas de 1600-1700° C; para que el horno pudiera alcanzarlas fue necesario aumentar sus dimensiones e introducir la «ventilación por agua», en la que el paso de agua a gran velocidad dentro de un tubo vertical produce una fuerte corriente de aire. Carburado ya, se obtiene el hierro colado. Al principio se consideró la fundición como un producto de desecho, utilizable sólo para recipientes y tubos, pues es frágil y tiene menos resistencia que el acero; sin embargo, posteriormente se aprendió a eliminarle el exceso de carbono, convirtiéndola en acero.

Con todo, estamos solamente en el siglo XIX, en vísperas de la gran transformación industrial. También las técnicas de la fundición del bronce se remontan a la antigüedad y fueron rápidamente perfeccionadas, como lo demuestran los objetos prehistóricos y las admirables obras de arte de la edad clásica.

En la antigüedad clásica se conocía el plomo, fácil de fundir, con el cual se construían planchas para revestimientos y tubos; el cinc, sin embargo, no se conoció hasta el Renacimiento, ya que si no se toman precauciones especiales pasa directamente al estado de vapor; si después se enfría, se deposita en forma de diminutos cristales.

Este fenómeno recibe el nombre de «sublimación», totalmente incomprensible para la mentalidad del hombre antiguo. El mercurio fue descubierto en estado nativo en pequeñas cantidades sin que fuera empleado; se conocía, sin embargo, su sulfuro, llamado cinabrio, usado como colorante y cosmético. En la Edad Media fue estudiado por los alquimistas, quienes descubrieron la amalgama que forma con los otros metales y sugirieron su empleo para la fabricación de espejos y productos farmacéuticos.

La metalurgia moderna
La época moderna, y en especial el siglo XIX, trajo el descubrimiento de numerosos metales que enriquecieron el escaso patrimonio de los antiguos y pasaron con rapidez, del estudio en el laboratorio químico, a las aplicaciones técnicas en las fábricas.

Bastará señalar el manganeso, níquel, cobalto y wolframio (conocido también con el nombre de tungsteno) que, unidos en porcentajes relativamente pequeños al acero, le confieren gran resistencia; se obtienen así los aceros especiales, entre los que se pueden destacar el acero al manganeso, al níquel, al cromo-níquel, el acero de corte rápido que contiene wolframio, así llamado porque con él se construyen herramientas para la elaboración en frío de los aceros corrientes, debido a que no pierde su dureza aunque se caliente al rojo; por este motivo puede girar rápidamente sobre otro acero sin que, al calentarse, se alteren sus propiedades.

Vemos, pues, que gracias al profundo estudio científico de la metalurgia, se está en condiciones de producir una vastísima gama de aceros con propiedades especiales y aptos para las más diversas aplicaciones.

Se suele decir que la edad del hierro prosigue aún hoy en día, pero ¡qué perfección en los materiales presenta respecto a las simples industrias de hace 200 e incluso 100 años!

El hierro —se le da este nombre, pero en realidad debiera decirse la fundición y el acero— domina todavía la técnica moderna en las construcción Bessemer-Thomas o, simplemente, Thomas. El horno Martín-Siemens es de reverbero, constituido por una cámara rectangular cerrada, de piso horizontal y cubierta por una bóveda baja.

La cámara está dividida en dos compartimentos por un tabique bajo, llamado altar; en un lado arde el combustible, y en el otro el material a tratar, que es hierro muy dulce (en general, trozos) y mineral en proporciones adecuadas.

Este se calienta tanto por los humos del combustible como por el calor que refleja la bóveda. A este tipo de horno, ideado por el francés Martín, el alemán Siemens le añadió un dispositivo para recuperar parte del calor que se escapa con los productos de la combustión. De aquí su nombre.

El acero puede obtenerse también mediante el horno eléctrico de arco o de inducción. Los aceros especiales se obtienen al crisol, es decir, en vasos cerrados de material refractario, a fin de preservar a los componentes de las impurezas que contienen los humos del horno.

La producción siderúrgica en el mundo
Desde la fundición, en todas sus variedades, hasta los aceros especiales ya mencionados (al cromo, al níquel, al manganeso, al cromo-níquel, al cromo-vanadio, al wolframio, etc.), la gama de los productos de la industria del hierro, llamada siderurgia, es extensísima y representa la base del sistema productivo de todos los países, constituyendo la denominada industria pesada.

Sin ésta no serían posibles las construcciones de maquinaria en general, ni las ferroviarias, automovilísticas, navales, aéreas y agrícolas. La siderurgia puede tomarse, por consiguiente, como un índice del potencial industrial de una nación. La cantidad de fundición y acero producidos anualmente alcanza cifras del orden de millones de toneladas. La mayor potencia siderúrgica son los EE.UU., seguidos por la Unión Soviética y, con menor producción, por Japón, República Federal de Alemania, Inglaterra y Francia.

La edad del hierro, iniciada hace cerca de 3.000 años, continúa, pues, en nuestros días. A pesar del descubrimiento de otros muchos metales, esté sigue siendo fundamental, pues ningún otro ha podido mejorar su resistencia y demás propiedades mecánicas; y algunos, que quizá las igualarían, son raros, y su producción industrial difícil y antieconómica.

El único que ha mantenido su importancia junto al hierro, en el transcurso del último siglo, es el aluminio. Este es el metal más abundante en la corteza terrestre (casi el doble que el hierro) y conduce el calor y la electricidad mejor que aquél. Su escasa densidad y la facilidad para producir aleaciones ligeras le hacen insustituible en la fabricación de las estructuras y revestimientos de los modernos aparatos de aviación así como en muchas otras industrias de todo tipo.

Sin embargo, los campos de aplicación del hierro y del aluminio están perfectamente delimitados, aunque ambos metales se emplean provechosamente unidos en producciones de todo género que abarcan una extensa gama, que comprende desde la industria pesada antes mencionada a los pequeños objetos de uso cotidiano.

alto horno

Imagen Alto Horno

Un alto horno, un horno de fundición, trabaja constantemente. El trabajo puede disminuir y aun cesar en otros departamentos de una fábrica de acero, pero el horno de fundición funciona sin interrupción alguna día y noche para producir los lingotes de hierro.

LOS MINERALES DE HIERRO…

Los minerales de hierro importantes son: magnetita, oligisto, limonita y siderita, los cuales pueden hallarse en muy diversos tipos de yacimientos. Cuando una masa de materiales fundidos —un magma— cristaliza, no todos sus componentes lo hacen simultáneamente, y se produce la concentración de determinados compuestos. Así, se han originado los yacimientos magmáticos.

La diferenciación puede haber ocurrido en el sitio donde se encuentra el mineral, o haber sobrevenido una inyección de él, como ocurre en el depósito de magnetita de Kiruna (Suecia), que es el mayor del mundo. En él, la gran masa de magnetita aflora a lo largo de 2.800 m con una anchura de 145 m. Se halla dentro del círculo polar ártico, en la Laponia sueca, y se le atribuye una longitud real de 160 kilómetros.

En otros casos, si bien el agente causante de la mineralización continúa siendo una masa de materiales fundidos, no es ella la única que colabora en la formación del yacimiento. En efecto, durante el proceso de consolidación se desprenden emanaciones gaseosas a elevada temperatura, las cuales, al actuar sobre las rocas próximas, producen reacciones que engendran la mineralización. De esta forma se originaron los yacimientos metasomáticos, como los de Cornwall e Iron Springs (Estados Unidos). En Cornwall (Pengilvania) la magnetita se halla en contacto con una diabasa que, durante el triásicó, cortó rocas sedimentarias del cámbrico.

También se encuentran yacimientos de mineral de hierro formados por transformación de otros minerales existentes (yacimientos por reemplazamiento). Los más característicos son los de Lyon Mountain (Nueva York), donde masas muy ricas en magnetita forman reemplazamientos en un gneiss granítico. La masa mayor tiene de longitud más de 1.500 metros y 6 de anchura. Dentro del mineral existen cavidades miarolíticas lo suficientemente grandes para que quepa en ellas un hombre. En Iron Mountain (Montana) se explota, a su vez, una masa de reemplazamiento de considerable tamaño, formada por hematites y magnetita.

Los yacimientos de hierro sedimentario representan la mayor parte de la producción y de los recursos identificables del mundo. Casi todas las menas proceden de sedimentación química, y el período de la historia de la Tierra durante el cual se depositaron los mayores sedimentos ricos en hierro datan de entre los 3,2 y los 1,7 mil millones de años de antigüedad. Estos sedimentos forman en el Lago Superior (Estados Unidos) bandeados muy finos, que consisten en una alternancia de mineral de hierro y sílice.

Los yacimientos residuales se forman donde hay meteorización y el hierro ferroso presente en una roca es oxidado hasta la forma férrica relativamente insoluble. Muchos constituyentes inútiles son arrastrados y permanece insoluble el hierro, que, poco a poco, es concentrado. El conocido yacimiento de Vizcaya aparece instalado en una capa de calizas cretácicas, en parte de las cuales el carbonato cálcico fue reemplazado por siderita; además, en la parte superior, la meteorización originó una concentración residual de oligisto y limonita.

magnetitaOligisto
MagnetitaOligisto
Limonitasidorita
LimonitaSidorita

AMPLIACIÓN: DEL HIERRO AL ACERO
El hierro obtenido en los altos hornos es una materia prima, no un producto acabado. Para ser útil tiene que ser convertido en hierro colado o en acero. El hierro colado se produce mediante la refundición de lingotes de hierro (hierro fundido en moldes y enfriado), ajustando cuidadosamente las proporciones de carbono, silicio y demás elementos que entran en la aleación.

Fuerte y resistente al desgaste, el hierro colado puede ser trabajado y es fácilmente moldeable en formas bastante complejas. Los moldes en los que se funde el hierro son cajas llenas de arena. La forma se graba en la arena y se vierte sobre ella la colada. Cuando la pieza de hierro ha solidificado, se saca y la arena se reutiliza para un nuevo molde.

La mayor parte del hierro tratado en los altos hornos se convierte en acero, reduciendo considerablemente su contenido de carbono. En 1857 el ingeniero inglés Henry Bessemer (1813-1898) descubrió una forma muy económica de eliminar el carbono del hierro fundido.

En el procedimiento Bessemer, se inyecta aire combinado con algo de carbono a través del hierro fundido, eliminando el monóxido de carbono y el dióxido de carbono. También se oxida parte del hierro, que entonces se combina con el silicio y el manganeso para formar la escoria. En tan sólo 15 minutos se convierten en acero varios centenares de toneladas de hierro. El convertidor entero gira sobre un eje, como una hormigonera, para verter el acero fundido.

En la década de 1860, un grupo de ingenieros inventó un proceso mucho más lento y más controlable: el procedimiento de horno de solera. En este procedimiento se utiliza gas de carbón de baja concentración para calentar hierro fundido en un horno poco profundo. Los cambios químicos son los mismos que en el convertidor Bessemer, pero el procedimiento tiene la ventaja de que se puede añadir chatarra de hierro a la mezcla. Con este método se tarda unas doce horas en producir acero, lo que permite un control muy exacto de la composición final.
Actualmente, tanto el procedimiento Bessemer como el procedimiento de solera han sido sustituidos en la mayor parte de los países por un proceso que combina las ventajas de los dos.

En el procedimiento LD (abreviatura de Linz-Donawitz), se insufla un chorro de oxígeno casi puro a través de una lanza sobre la superficie del hierro fundido. El proceso es rápido y puede absorber hasta un 20% de chatarra, a la vez que produce un acero de muy alta calidad. La adición de cal al oxígeno permite convertir en acero hierro con un mayor contenido en fósforo; este último procedimiento se denomina horno básico de oxígeno.

Para los aceros más caros, incluidas las aleaciones y los aceros inoxidables, se utilizan hornos de arco eléctrico (ver fotografía). El calor lo proporcionan tres electrodos de carbono introducidos en una mezcla de chatarra con los elementos» de adición propios de cada aleación. El silicio si manganeso y el fósforo se eliminan e! carbono se elimina al añadir de hierro, que reacciona exactamente igual que en un alto horno. El hecho de que los hornos de arco eléctrico puedan fundir cargas constituidas en su totalidad por chatarra es una gran ventaja en los países desarrollados, donde el acero reciclado representa una gran proporción de la producción total.

Tipos de acero
El acero se vende en forma de planchas fundidas, enrollado en láminas, en tiras, en barras (para clavos, tornillos y alambre) o en vigas (para edificios, puentes y otras utilizaciones propias de la construcción). Las características del acero se pueden modificar con ciertos procedimientos, como el tratamiento por calor y las aleaciones, a fin de que resulte adecuado para usos específicos. El factor más importante en cualquier acero es el contenido de carbono.

Los aceros con alto contenido de carbono son más duros y fuertes, pero también más quebradizos y no se pueden soldar. Para que la soldabilidad sea adecuada, el contenido de carbono debe ser inferior al 0,2%. Las características precisas de cualquier tipo de acero dependen también del tratamiento por calor, que determina su micro-estructura.

El acero puede endurecerse calentándolo al rojo vivo —en torno a los 850°C— y apagándolo entonces con agua, pero también en ese caso resulta quebradizo. Es posible conservar la dureza en gran parte y reducir la fragilidad mediante una segunda cocción a temperatura más baja —unos 250°C—, seguida del enfriamiento del acero a temperatura ambiente. Este acero recibe el nombre de acero templado.

La aleación del acero con otros elementos, además del carbono, también es importante. El acero que contiene un 3% de níquel, por ejemplo, es extraordinariamente duro y se utiliza para ruedas dentadas y ejes que deben soportar grandes esfuerzos. Los aceros que contienen hasta un 13% de manganeso tienen bordes muy duros, y se emplean para hacer determinadas maquinarias como las excavadoras y taladradoras.

El molibdeno se alea con algunos aceros para reducir su fragilidad. Los aceros inoxidables, que contienen en torno a un 14% de cromo y a veces también níquel, no se oxidan debido a la formación en su superficie de una capa impermeable de óxido. En la actualidad, estos aceros son muy empleados para la realización de cuberterías y fregaderos de cocina, así como para el revestimiento de edificios.

hierro moldeado

El acero fundido (izquierda) es moldeado en formas básicas y estandarizadas, como barras y planchas, antes de ser laminado o convertido en productos para la venta. En el pasado, todo metal fundido pasaba siempre por una etapa intermedia de lingotes antes de ser recalentado y laminado. Sin embargo, el desarrollo del sistema de fundición continuo ha permitido verter directamente el metal fundido en una máquina especial para producir barras o planchas.

chatarra autos

La disponibilidad de chatarra reciclable es un factor importante a la hora de determinar el proceso más adecuado para la fabricación de acero, in una economía desarrollada típica, la chatarra disponible es tanta que cualquier objeto nuevo fabricado con acero puede estar constituido por chatarra reciclada hasta en un 50%: los automóviles nuevos llevan otros viejos en su interior. En las economías en desarrollo, donde hay menos acero viejo, se usa una proporción mucho menor de chatarra. No toda la chatarra procede de productos que han llegado al final de su existencia. En las propias fábricas de acero se el material que no alcanza el nivel requerido. Por otra parte, los recortes de la industria vuelven a las acerías para su reprocesamiento.

Petróleo               Carbón              Gas natural

Fuente Consultada:
Natura Las Reservas Económicas Naturales
Biblioteca Temática UTEHA – El Mundo Que Nos Rodea

Revolucion Industrial en Estados Unidos EE.UU. Su Industrializacion

Revolución Industrial en Estados Unidos EE.UU.
Su Industrialización

Revolucion Industrial en Estados Unidos EE.UU.

Revolución
Agrícola I
Revolución
Algodonera
Revolución
Metalúrgica

Durante el siglo XIX existió un condicionante del proceso de formación de Estados Unidos: su inicio hacia el despegue industrial. Esta condicionante lo era con respecto a Europa, de la cual había surgido. Sin embargo, este joven país con la esperanza puesta en consumar su independencia contra reaccionó; sumado a sus necesidades de expansión territorial, en gran parte desconocida, y a la que necesariamente había que conquistar, consecuentemente se procuró un carácter particular:

• Un “espíritu de empresa” era lo que caracterizaba a esta sociedad de pioneros. Sin embargo, esta sociedad estadounidense resultó de las diferentes clases sociales y la desigualdad de fortunas, una sociedad “antagonizada” ya sea por la pugna de grupos sociales que poseían intereses disidentes o por la oposición en sí. El resultado de esta situación fue similar a los conocidos en Europa: intolerancia al feudalismo y a la tradición secular de los conflictos mentales.

• Los movimientos relacionados entre la natalidad y mortalidad trajo como consecuencia la presión demográfica. Así, a lo largo del siglo XIX el comportamiento demográfico evidenciado por la constante afluencia de migrantes, pesaba sobre el crecimiento continuo. Además influyó de manera excesiva la extensión territorial y el consecuente movimiento hacia el oeste en este país.

• El liderazgo económico y tecnológico de Inglaterra hicieron mucho por el desarrollo industrial estadounidense. Aunque también podría decirse que los inventores del joven país con sus propias contribuciones y orientaciones hicieron por Inglaterra.

Evolución demográfica

El proceso demográfico de Estados Unidos tuvo tres rasgos esenciales que lo caracterizaron. En cuanto a la población, este país no superaba los cuatro millones de habitantes en el primer período; sin embargo la misma se fue duplicando cada 23 años, hasta que en vísperas de la Guerra de Secesión logró alcanzar los 32 millones. No obstante, en el último tercio del siglo se evidenciaría un relativo descenso en dicho crecimiento. Por lo tanto, la presión demográfica de dicho país posee los siguientes aspectos fundamentales.

Ritmo de mortalidad y natalidad

Desde principios de siglo y hasta 1870, la tasa de natalidad se mantuvo en 45 por ciento aproximadamente; hasta descender de 38 a 30 por ciento en 1890. El alza del nivel de vida y del progreso general, acompañaron esta evolución. La tasa de natalidad siempre fue superior a la tasa de mortalidad, aunque esta último también siempre fue menor que en Europa. A tal punto que se paso de un 25 por ciento en 1800 al 20 por ciento en 1865. Para finalizar con un 17.2 por ciento en los inicios del siglo XX.

La inmigración

Fundamentalmente podemos hacer énfasis en dos corrientes migratorias: la primera de ellas con llegada de inmigrantes desde Inglaterra y Alemania antes de 1870. Y la segunda que se produjo después con una nueva oleada proveniente de Europa meridional y Europa del Este. Sin embargo, hacia 1890 se inició una emigración nórdica. Tal es así que el creciente desarrollo de Estados Unidos suponía una verdadera esperanza para aquellos que padecían de la opresión o de la miseria, como fue el caso de los austriacos, polacos, rusos, entre otros. Estadísticamente, la proporción de extranjeros y americanos nacidos en el extranjero se conservó entre un 10 y 13 por ciento. Cabe destacar, que lo que facilitó con frecuencia la existencia de estas corrientes migratorias fueron los avances en la navegación.

La conquista de la frontera

Un largo proceso de organización, el cual brindaba un amplio abanico de resultados económicos, sociales y culturales; fue el escenario concreto por el cual durante todo el siglo XIX esta nación expandía sus fronteras iniciales. Por ejemplo, en 1803 se incorporaron Ohio, Vermont, Kentucky y Tennesse, corriéndose la frontera hacia el oeste del río Mississipí. Sumado a ello, el territorio de Louisiana se incorporó ese año a través de una compra.

Esta sumatoria continuó en 1818, cuando la región central de la frontera con Canadá fue cedida por Inglaterra. Un año después de este hecho, Florida fue vendida por España. Pese a todo ello, el territorio estadounidense tuvo modificaciones sustanciales durante la década de los cuarenta, más precisamente cuando se anexa Texas en 1845, un año más tarde lo hizo Oregon y definitivamente se estableció el actual mapa de Estados Unidos en 1848 con la incorporación de la Alta California y Nuevo México.

La expansión hacia el oeste

Un hecho fundamental fue el aumento de la movilización hacia el oeste, lo que implicó que en el ámbito económico, los centros urbanos materialicen la etapa inicial de la industrialización en Estados Unidos. A partir de ese momento se desarrollo un proceso de proletarización, observado con anterioridad en Inglaterra, y que conllevaba las difíciles condiciones sociales de vida en aquel entonces. Pero además, con la memoria aún fresca de los discursos revolucionarios de la guerra de la independencia, entraron en refutación las condiciones impuestas por la explotación capitalista y la conciencia de libertad de amplias masas de población. Para aquellos miles de hombres y mujeres que no estaban dispuestos a convertirse en asalariados, el oeste fue su esperanza. A tal punto que hacia la conquista de la frontera se “colaban” importantes contingentes humanos, sin importar la fuerte presión demográfica.

La oferta de mano de obra industrial se resintió y los empresarios se vieron forzados a desarrollar un mejoramiento tecnológico, que supliera la relativa escasez de mano de obra con una mecanización cada vez más perfeccionada. En el terreno económico se trazó lo que podríamos llamar una división geográfica del trabajo, con tres polos fundamentales que se articularían armónicamente: el este industrial, el oeste agrícola y el sur algodonero. Incluso antes de conocer las enormes ventajas del ferrocarril, la interrelación entre los tres polos se veía favorecida por la extraordinaria red fluvial natural: el oeste vendía sus productos agrícolas a los estados del sur, utilizando el Mississipí que enlazaba con Ohio. Al mismo tiempo, el sur exportaba algodón a la industria textil de los estados del este.

La industrialización

En la segunda mitad del siglo XIX la industria estadounidense creció más que ninguna otra en el mundo. Las primeras manufacturas se crearon con importación de mano de obra extranjera especializada. La guerra de 1814 contra Inglaterra, al cortar la entrada de los productos británicos, permitiría la creación de algunas industrias, que ya en 1816 comenzaron a crecer considerablemente. Después de 1840-1860, la utilización de la hulla y el vapor impulsaron notablemente la siderurgia y el transporte.

El mercado interior se amplió y se unificó. Gracias al gran mejoramiento de las comunicaciones, el país avanzó económicamente a un ritmo bastante rápido. Los países capitalistas europeos se expandían colonizando regiones lejanas; los estadounidenses se desarrollaron principalmente dentro de su país, concentrando esfuerzos en la explotación de sus inmensos recursos naturales. El desarrollo de la industria algodonera, por ejemplo, se extendió a partir de 1816. En 1860 se concentró en Nueva Inglaterra un conjunto industrial algodonero, que empleaba cerca de 122 mil obreros.
Su gran impulso estuvo condicionado por la entrada de la máquina de vapor y el rezago de la máquina doméstica.

Los dueños de bancos, ferrocarriles, acero y petróleo se apoderaron de las tierras de los aborígenes, impusieron hipotecas y absorbieron la economía esclavista del sur. Importaron millones de trabajadores y obreros especializados, para superar las técnicas europeas. Chinos y filipinos construyeron ferrocarriles y granjas con jornadas excesivas y bajos salarios; pero sobre todo se edificaron fortunas sobre millones de esclavos negros.

cuadro sintesis revolucion industrial

Fuente Consultada: Historia Universal Gómez Navarro y Otros.

Industrializacion en Alemania Revolucion Industrial Alemana

Industrialización en Alemania
Revolución Industrial

La industrialización en Alemania en el Siglo XIX: En el siglo XIX, Prusia impulso un plan político que tenía cono finalidad la unificación alemana. Este además, estaba estrechamente vinculado al proceso de desarrollo económico de dicho país. Sin embargo, este proyecto de Bismark de la “gran Alemania” no fue llevado a cabo hasta 1871, ya que los Estados confederados e independientes no se unirían. No obstante, estos Estados evolucionaron hacia la industrialización de manera ventajosa, refiriéndonos al nivel económico, a esta política de unificación varios años antes.

Los motivos fueron los siguientes:

1. En los Estados federales, se permitió la libre circulación de hombres, mercancías y capitales, a partir de la creación de la unión aduanera (Zollverein) en 1834. Es así, como puede afirmarse que el proceso de industrialización alemán, tuvo un factor determinante: la precedente unidad económica sobre la unidad política.

2. El desarrollo de los Estados, estuvo signado por el papel decisivo que iniciaba el gobierno prusiano. Tal es así, que Prusia patrocinaba la planificación de la unificación aduanera, y la reorganización y concentración de mercados dispersos o paralizados tras los duros efectos económicos que habían causado las guerras napoleónicas. Ello era posible en ese entonces, porque era el Estado más fuerte política y económicamente. Por todo Alemania se extendió esta iniciativa prusiana, estimulando además a la construcción de ferrocarriles y nuevas vías de comunicación; ya que su ventaja era el gran aprovechamiento de la red fluvial natural del norte y por supuesto, la gran arteria del Rhin.

La deseada unificación de la economía, fue favorecida y resultante del decisivo criterio de relativo librecambismo económico adoptado. A tal punto que cuando Prusia en 1818 presentó la reducción y simplificación de los nuevos aranceles aduaneros, estos tuvieron un impacto beneficioso sobre las manufacturas, las cuales redujeron sus gravámenes como consecuencia. Al Zollverein, unión aduanera de Prusia, poco a poco se fueron incorporando los Estados alemanes, ya que deshicieron sus acuerdos comerciales contraídos fragmentariamente. Cabe aclarar, que estos fueron reacios al principio a tal unión porque temían la hegemonía emprendida por Prusia. Consecuencia: aceptación de la policía arancelaria prusiana y en la misma, se encargaron de negociaciones comerciales con otros países.

Entonces, en Alemania el conocido Zollverein, fue para el desarrollo industrial su “precondición”. ¿Por qué? Por que una treintena de pequeños Estados, soberanos y separados por barreras aduaneras, evitaron las dificultades planteadas sobre la construcción de redes de comunicación y de movilización de capitales y mano de obra, tras la unificación económica y la creación de un único mercado.

La demografía:

La movilidad de mano de obra y las necesidades del mercado de trabajo implicaron una verdadera revolución demográfica. Proceso que sucedió de manera paralela, y cuya función fue indispensable para que se lleve a cabo la revolución industrial en Alemania. Tal es así que en el siglo XIX, la presión demográfica dejo unos resultados en dicho país: la población pasó en 1800 a un total de 24 millones de habitantes, a 36 millones en 1850, y a 56 millones en 1900. Un ejemplo de ello puede ser, en la Alemania oriental, entre 1783 y 1850, cuando la emancipación de los campesinos en los Estados alemanes favoreció la natalidad, y en donde además el régimen de servidumbre estaba muy desarrollado. Por otra parte, las condiciones de vida de los campesinos se vieron mejoradas tras la liberación de las prácticas feudales en la agricultura.

La agricultura:

Durante el siglo XIX, quienes adquirieron un carácter verdaderamente revolucionario, fueron las transformaciones comprobadas en la agricultura alemana. El suelo sufrió una total organización provocada por la emancipación campesina y además por la progresiva caída del régimen de servidumbre. Aumentando sus superficie cultivable de manera considerable, tras el abandono progresivo del barbecho. Por ejemplo, estas en 1800, ocupaban la cuarta parte del suelo cultivable; pero en 1861, no inmovilizaban más que 16 o 18 por ciento de él, para finalizar con solamente el cuatro por ciento a finales del siglo.

El desarrollo industrial:

Como mencionábamos anteriormente, el Zollverein fue también para el desarrollo industrial alemán un precondicionante, conocido años después tras la unificación económica y aduanera también. La aportación tecnológica y de las corrientes de emigración de cuadros técnicos y obreros calificados, proporcionados de Gran Bretaña, fueron las ventajas que gozó la industrialización alemana.

Sin embargo, cabe aclarar que su desarrollo fue más tardío que el de Inglaterra y el de Francia. No obstante, el medio de transporte fundamental en el caso alemán porque se antepuso al proceso de despegue y ofreció a la iniciativa estatal y privada el balance positivo de las experiencias europeas antes nombradas, fue el ferrocarril.
Pero el legítimo relanzamiento industrial prusiano y que se extiende a toda Alemania con base en la unificación del mercado, se refiere a la producción de hierro y carbón a mediados del siglo XIX. Simultáneamente con una conciencia clara de los grandes recurso naturales alemanes, y gracias al boom tecnológico y ferroviario de dicho período.

Tal es así que la producción alemana de carbón en las minas de Ruhr, del Sarre y Alta Silesia, en 1820 alcanzaron en conjunto cerca de un millón de toneladas, para luego pasar a seis millones en 1850. En síntesis, la rápida industrialización de Alemania se debí básicamente a las iniciativas estatales en el campo económico, sumado a la presión demográfica vivenciada, los recursos naturales y la puesta a punto de una extraordinaria red de vías de comunicación. Permitiendo en corto tiempo, dominar el continente europeo.

cuadro revolucion industrial

Fuente Consultada: Historia Universal Gómez Navarro Gàrgari y Otros.

Revolucion Industrial en Francia Avances Tecnologicos

Revolución Industrial en Francia

Industrialización en Francia:Un “despegue” del crecimiento no fue lo que caracterizó en el siglo XIX al desarrollo económico de Francia. Sino al contrario, este evidenció una lenta transformación de sus técnicas de producción. Por tal motivo podría afirmarse que el desenvolvimiento industrial francés para nosotros, no será adjetivado como revolución con su total connotación como concepto. Tal es así, que a lo largo del siglo XIX, la economía francesa se transformo de una manera gradual. La clave de este proceso está sujeto al desplazamiento progresivo de su centro de gravedad: la agricultura, hacia el desarrollo de la industria, localizada en pocas ciudades y principalmente en el norte de este país.

fabrica de la epoca industrial en Francia

Evolución demográfica

Francia evidenció desde finales del siglo XVIII hasta principios del XX, una baja de la tasa de natalidad mucho más marcada que en otros países, comprobada a través de su evolución demográfica. En cambio, la tasa de mortalidad disminuyó mucho menos rápidamente. Esta doble tendencia tenía como objetivo frenar el crecimiento de la población francesa. Tal es así que podemos observar diferentes etapas pertenecientes a esta directriz:
1800-1810 La diferencia entre las tasas de natalidad y mortandad era de 5.4 por ciento.

1850 Descenso hasta 4 por ciento (entre ambas tasas).
1913 Oscilación alrededor de 1 por ciento.

Una caída absoluta fue la finalización de este proceso en el período de entreguerras. A tal punto que de una manera alarmante en el siglo XIX, Francia logra reducir su tasa de natalidad. Por lo que se tradujo además, en un aumento cada vez más débil de la población. No obstante, el resultado que arrojó este crecimiento neto fue un alargamiento de la longevidad. En consecuencia, Francia evidenció un proceso que se conoce como “envejecimiento demográfico o de la población”.
Para comprender el proceso de industrialización en Francia, no existió el factor determinante de la presión demográfica. Esto es contrariamente a lo que sucedió en Inglaterra, por lo que se puede afirmar entonces, que la ausencia de esta presión redujo en gran medida la demanda global y por lo tanto también frenó los ritmos del desarrollo industrial.

Desarrollo agrícola

El progreso real de Francia se caracterizó por un largo retraso en las reformas técnicas y estructurales. Tal es así que cuestiones fundamentales al respecto dieron su inicio, estas son cinco en total:

1-Quienes fueron los únicos que invirtieron durante mucho tiempo en el campo, fue el campesinado a pesar de sus escasos recursos. Sin embargo, sobre ellos recaían los impuestos del régimen señorial y del fisco real. La nobleza es quien canalizaba estos volúmenes económicos en inversiones costosas.

2-La estructura de la propiedad de la tierra no fue modificada sustancialmente tras la revolución burguesa de 1789; sino que se reforzó las pequeñas y medianas propiedades a través de la venta de los bienes nacionales. A tal punto que sin una articulación posible, se dio una coexistencia de latifundio, mediana y pequeña propiedad.

3-El restablecimiento del derecho de primogenitura fue boicoteado por la oposición en el Parlamento, en 1826, bajo la Restauración. Por lo tanto, quien sufrió una parcelación desfavorable al progreso técnico fue la propiedad agrícola, tras la continuación del reparto de tierras por herencia. Por el contrario que los terratenientes británicos, sus pares franceses no mostraron el mismo interés hacia los nuevos métodos de producción.

4-En cuanto al sistema de arrendamientos, no se produjo modificaciones sustánciales. Solamente hubo una venta de propiedades en forma de pequeños lotes de tierras, incluso dentro de las grandes propiedades, por parte de los terratenientes, es decir de la aristocracia o de la gran burguesía. El objetivo de este hecho fue impedir que obtengan elevados rendimientos, por parte de las posibles grandes extensiones.

5-El siglo XVIII se había caracterizado por un importante alza de la productividad agrícola, no supo se aprovechado por Francia. Quien tampoco emprendió los enclousures, “revolución de los cercados”, como lo promovió Inglaterra.

Etapas del crecimiento agrícola

• 1770-1789. La crisis de superproducción evidenciada durante el último tercio del siglo XVIII, hizo decaer la tendencia alcista registrada regularmente guante ese mismo siglo. Tal es así que esta crisis, produjo la ruina de pequeños y medianos propietarios vitivinícolas y cerealistas, tras el descenso de sus precios, es decir el del vino y por lo tanto el de los cereales. Quien disparó repentinamente los precios, fue la helada prematura del verano prerrevolucionario. Dependiente del crecimiento agrícola, la industria francesa sufriría finalmente estos colapsos. Así “convaleciente”, sería el diagnóstico de la situación agrícola, resultante a finales de este siglo.

• El perfeccionamiento de las herramientas y maquinarias, el empleo de abonos y la preparación de suelos, junto al aumento de las superficies de tierra de cultivo y el desarrollo de los medios de transporte; provocó desde principios del siglo XIX hasta 1864, un rápido crecimiento de la producción.

• 1870-1900. Se manifestó una fase de crecimiento lento. La competencia de los países de ultramar y las guerras del Segundo Imperio pueden considerarse las causas fundamentales de este fenómeno.

• De principios del siglo XX a 1914. Volvió a aumentar la productividad agrícola, aunque el estallido de la Primera Guerra Mundial cortó esa tendencia.

Comienzos de la industrialización en Francia

El conjunto de factores que favorecieron el desarrollo industrial francés durante el siglo XIX tuvo su origen en las reformas revolucionarias, en los órdenes institucional y político que se sucedieron a la caída del Antiguo Régimen; lo cual podríamos denominar “precondiciones” del desarrollo.  La revolución burguesa de 1789 liquidé el feudalismo y abolió la servidumbre. La ley de marzo de 1791 sepulté definitivamente el régimen gremial de las corporaciones de oficio, que paralizaba la iniciativa privada y llegaría a ser el blanco donde concentraría la ira de todo adepto a las teorías del librecambismo.

Por otra parte, se realizó toda una reorganización territorial de la geografía francesa. Las antiguas provincias fueron sustituidas por nuevas demarcaciones, que Napoleón acabó de ordenar en el marco de una estrecha centralización administrativa. Se suprimieron las aduanas interiores entre las provincias. Hombres, mercancías y capitales lograron desplazarse libremente. El espacio geográfico francés se convirtió en un mercado único, protegido por un elevado arancel exterior.

En 1790 la Asamblea adopté el sistema métrico, mucho más simple que el antiguo sistema de pesas y medidas, lo cual favoreció notablemente los intercambios.

Tanto la Convención como el Directorio darían un fuerte impulso a la creación de instituciones dedicadas al estudio y a las investigaciones científicas.

A mediados del siglo XIX, estas iniciativas ofrecían ya claros resultados con Saint Simon y sus seguidores, cuyas teorías sobre la industrialización y el desarrollo de las técnicas financieras, así como la reorganización de los transportes (las vías fluviales del norte comunicarían los focos de concentración industrial, junto con el ferrocarril), darían como resultado una organización económica más funcional.

• Hubo factores desfavorables que convergieron contrariamente en el desarrollo industrial de Francia.

Francia carecía de importantes recursos de carbón y de mineral de hierro, lo cual provocó que, finales del siglo XIX, el 53.5 por ciento de las importaciones francesas de mercancías fueran materias primas necesarias para la industria. Era el único país industrial que necesitaba importar carbón.

El ahorro y la inversión

En el siglo XIX no era escaso el capital, pero su ahorro no fue suficientemente productivo. Si bici existió atesoramiento, el ahorro francés se canalizó, en mas de la mitad, hacia la inversión en el extranjero, y el préstamo al Estado estuvo económicamente mal dirigido. El Estado bien pudo haber empleado este ahorro para fines productivos, aunque normalmente lo dirigió hacia el financiamiento de su déficit presupuestario.

El proteccionismo

El panorama económico general del siglo XIX francés sufrió el peso del ideario “colbertista”, defensor a ultranza de un Estado obsesionado por el control y la defensa de la economía nacional, frente a la competencia extranjera. A largo plazo, la política proteccionista arrojaría piedras contra su propio tejado, cuando surtieron efecto sus aspectos más negativos: el freno a la difusión de nueva técnicas, al recelar de cualquier “hipoteca nacional”, que pudiera suponer un alto grado de dependencia tecnológica y, por otra parte, en un contexto económico internacional, tendente al librecambismo, cualquier actitud de prolongado proteccionismo inhibiría el crecimiento interior. Algunos casos concretos resultaron altamente demostrativos: los derechos de aduanas impuestos sobre el carbón y las materias primas aumentaron los costos de producción o evitaron el desarrollo de la obtención de hierro mediante coque.

Inestabilidad política

Francia padeció, a lo largo del siglo XIX, más sacudidas políticas que la mayor parte de los países industrializados: las revoluciones de 1830 y 1848, el conflicto de Crimea de 1854-1856 y la guerra de 1870. Al fin y al cabo, estos hechos supusieron una sangría periódica de hombres y recursos, que hay que sumar al conjunto de factores que retrasaron el progreso económico francés.
La industria textil y la industria del hierro en Francia, como es el caso inglés, fueron las primeras en dar el salto hacia adelante en el proceso que va de una economía artesanal a una economía

Industria textil

Hacia mediados del siglo XVIII existía en Francia una industria textil rural. Los talleres dispersos de carácter familiar trabajaban el lino y el algodón a domicilio. En algunos casos, los trabajadores se asociaban bajo la tutela de un comerciante que proporcionaba las materias primas. Esta estampa de hiladuras y manufacturas “de aldea” se mantuvo por generaciones, hasta el momento en que el comerciante-abastecedor, enriquecido por el auge del mercantilismo, comenzó a importar máquinas y a construir fábricas.

Desafiando las fuertes tendencias proteccionistas del Estado del Antiguo Régimen, estos comerciantes viajaron a Inglaterra, visitaron talleres británicos, se empaparon en nuevas técnicas gracias a las abundantes revistas especializadas y, bien por simples licencias obtenidas de las autoridades inglesas, o por la política del contrabando, iniciaron una corriente de suministro de material técnico, combinándola con una amplia red de espionaje económico. Los empresarios ingleses y sus expertos técnicos viajaron a Francia atraídos por la perspectiva de aumentar sus beneficios.

John Kay, en 1747, instaló en París la primera lanzadera volante. El gobierno francés se vio obligado a reconocer el talento y la iniciativa de Kay. Sus complicados artefactos comenzaron a funcionar en los centros textiles de Normandía.

La industria textil del norte y las fábricas de pana de Ruán comenzaron a desarrollarse a mediados del siglo XVIII con maquinaria y mano de obra inglesas, bajo la tutela y, a la vez, el recelo terno de París, presionado por las ilusiones de la iniciativa privada.

La energía hidráulica y la de vapor instaladas por primera vez en Alsacia, en 1830, ya se concentraban en cerca de dieciocho mil telares hidráulicos o de vapor.

En Calais y Boloña, a principios del siglo XIX, comenzó una fase decisiva en la fabricación de encajes bajo el asesoramiento, en sus inicios, de mano de obra inglesa calificada.
En conjunto, concluimos que Francia supo aprovecharse de las técnicas de producción textil de Inglaterra. Sin embargo, el desarrollo de la industria textil fue mucho más lento. Lo mismo ocurrió en los restantes sectores industriales.

La industria siderúrgica

Con respecto a Alemania y a Inglaterra, Francia llevaba un gran retraso en la producción de hierro, el cual tendía a mitigarse a través de una política aduanera fuertemente proteccionista. El escaso desarrollo de las vías de comunicación mitigaba la competencia interior: cada productor tenía su “monopolio”, reducido a la zona geográfica donde estaba radicada la empresa.

A partir de la segunda mitad del siglo XVIII se repitió en el campo de la siderurgia la colaboración franco-inglesa: llegada de tecnología y mano de obra calificada británicas.
Entre 1760 y 1786 se fundaron varias empresas metalúrgicas y mecánicas. En Saint Etienne se realizaron las primeras experiencias de producción de hierro con coque. Los altos hornos de La Creusot fueron construidos con fondos privados y ayuda financiera estatal, convirtiéndose así en la primera concentración carbón-mina de hierro.

Sin embargo, los progresos no fueron realmente sensibles en el campo de la siderurgia hasta mediados el siglo XIX. Bajo la Restauración se inició en Francia la fabricación de acero. Con lentitud fue penetrando también la técnica del crisol.

Hacia finales del siglo XVIII se introdujo la máquina de vapor, que en un principio no interesó demasiado a los empresarios franceses. En 1810 la industria francesa contaba solamente con 200 máquinas de vapor, frente a unas cinco mil que funcionaban en Gran Bretaña.

Aparte de los factores desfavorables a la industrialización en Francia, enunciados anteriormente, habría que añadir que el elevado precio del carbón y de los transportes, la insuficiente calificación de la mano de obra, las unidades productivas de pequeño tamaño, el espíritu rutinario y, a menudo, la insuficiencia de los capitales, constituyeron aspectos del desarrollo económico específico de Francia.

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Fuente Consultada: Historia Universal Gómez Navarro y Otros.

Revolucion Industrial en Inglaterra

LA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL EN INGLATERRA

En el período comprendido entre fines del siglo XVIII y principios del XIX, nace en Inglaterra lo que se conoce como capitalismo industrial. Si quisiéramos puntualizar este hecho, podríamos citar otras fechas que concretan esta cuestión. Por ejemplo, Paul Monteaux y I.S. Ashton son historiadores que admiten que el mismo hecho tiene lugar cuando se pasa de una economía artesanal a la economía industrial, en el período comprendido entre el reinado de Jorge III en 1760 y el comienzo del reinado de Guillermo IV en 1830.

Sin lugar a dudas, que el desarrollo y el apogeo de la economía inglesa a partir de este hecho iniciado, lo vivenciaría la Era Victoriana (1837-1901). Convirtiéndose este en el prototipo del sistema capitalista, identificado con distintas bases teóricas como las de Adam Smith (fundador del liberalismo económico), David Ricardo (continuador del pensamiento económico clásico) y Tomás Malthus (economista y demógrafo).

Cabe aclarar, que esta revolución tuvo lugar en el proceso de acumulación de capital y en los métodos de producción, pero con el costo de más de medio siglo de duración. En otras palabras, la revolución Industrial se trató de un proceso lento que provocó cambios sustantivos en materia económica, social y cultural.

Imagen de la Época

Desarrollo de la agricultura

Para que la industrialización se lleve a cabo existió una condición necesaria: el desarrollo agrícola. Tal es así que podemos afirmar con creces que no hubiese existido la Revolución Industrial en Inglaterra, sin una verdadera “revolución agrícola”. Tal es así, que esta actividad económica, la agrícola experimentó un aumento en la productividad durante el siglo XVIII. Esto derivó en un detrimento de la “cantidad de mano de obra” relacionada con la explotación agrícola, obligándola de alguna manera a reducirla.

La consecuencia más visible de esta reducción, fue la migración de miles de hombres y mujeres que dedicaban su vida plenamente al campo hacia las grandes ciudades, esperando y disponiéndose hacia la demanda de mano de obra que necesitasen estas grandes concentraciones industriales. Por ejemplo, ya para 1800, las principales ciudades inglesas como Londres, Birmingham, Bristol, Liverpool y Manchester poseían más de 50.000 personas residentes.

Por otra parte, la demanda de útiles y herramientas para la explotación de la tierra, fue otra de las grandes transformaciones agrícolas y de despegue industrial, ya que ligado a ello se produciría la actividad metalúrgica, con la producción del arado de hierro, las trilladoras mecánicas, entre otras. Este aumento de productividad agropecuaria en el mundo rural, estimuló al mismo tiempo a la industria textil.

Este siglo XVIII, que tuvo como protagonista paralela a la revolución agrícola inglesa, se exteriorizó a través de transformaciones institucionales y técnicas. Porque cabe decir, que la existencia de ese desarrollo industrial a partir de una economía artesanal, no pudo haber existido sin el desarrollo previo o coincidente de la agricultura.

El cercado de los campos

Hasta principios del siglo XVIII, el campo inglés conservaba extensiones considerables, las cuales pertenecían y eran trabajadas por los yeomen (pequeños propietarios) pero de una manera ineficaz, porque la parcelación y la localización irregular de sus explotaciones, condicionaba sus explotaciones.

Tal es así, que el peso de las leyes sobre cercamiento de fincas hizo que durante este siglo, los pequeños propietarios fueran eliminados poco a poco. Esta nueva ley ordenaba “el cercado de los campos, prados y pastos abiertos y comunes y de las tierras libres y comunales de la parroquia…”. Ligado a ello, se conoció como enclousures acts, a las actas de “cercamiento” promulgadas desde el Parlamento.

Así, incapaces de pagar los gastos de cercado, los pequeños propietarios inmediatamente abandonaron sus explotaciones, cesando de sus derechos como tales. Claramente esto fue consecuencia ineludible de la política de ordenación y reorganización de las explotaciones llevada a cabo en ese entonces, que benefició la concentración de la propiedad rural en pocas manos.

Sin embargo, que el factor determinante del aumento de la productividad, fue esta nueva concentración de la propiedad rural, con base entonces en las leyes de cercados y, por ende en los nuevos criterios de reorganización de explotaciones agropecuarias extensas.

Transformaciones técnicas

También debe tomarse en cuenta, que otro factor primordial, fueron los realmente espectaculares avances técnicos.
El sistema de Norfolk. Lord Towshend, impulsó en la región de Nork un conjunto de innovaciones, tales como el drenaje de suelos, que se preparaba posteriormente con margas y abonos. Sumado a ello, sin emplear el barbecho y con el objetivo principal de evitar el agotamiento de los suelos, se llevaron a cabo las primeras experiencias de alternancia de cultivos. Por ejemplo, primero se cultivaba trigo; segundo tubérculos forrajeros; tercero, cebada y cuarto, alfalfa o trébol. También para facilitar la alimentación del ganado durante el invierno, se iniciaron cultivos de prados artificiales. Esto provocó que entre 1730-1760 en Nork se duplicara el valor de las tierras, y que la nobleza viera como interesante el desarrollo de la agricultura.

Perfeccionamiento de los medios de producción. Nuevos tipos de arados y herramientas de hierro son las maquinarias que se introdujeron para aquel entonces, dando lugar más tarde a la aparición del arado de acero. Además se perfeccionaron e inventaron nuevas trilladoras, desarrollándose también nuevos métodos de drenaje. Por otra parte, en cuanto a los ganados vacuno, caballar y lanar; gracias a los sistemas empíricos pudo mejorarse su calidad.

Iniciativas científicas. Todos los empeños por mejorar la agricultura fueron dejando un importe secuela de iniciativas científicas y culturales en las relaciones de los propietarios rurales: aparecieron publicaciones como Revista de los agricultores y el Periódico de los agricultores.

Sin embargo, la gran masa de trabajadores agrícolas fue perdiendo la seguridad de antaño. Los progresos de la trilla mecánica redujeron los niveles de empleo en los meses de invierno. El obrero agrícola comenzó a soportar la difícil experiencia del desempleo técnico.

Desarrollo de los transportes

En el transporte y las comunicaciones, Inglaterra se hallaba en el siglo XVIII rezagada con respecto os países europeos. Durante, las primeras décadas del siglo XVIII se dio una verdadera “fiebre de canales”, debida fundamentalmente a la iniciativa privada. Como consecuencia, se redujo el costo del transporte, con lo cual se estimularon todas las fórmulas de actividad económica.

En 1761 quedaría inaugurado el primer canal (el canal de Worsley), inspirado en las realizaciones francesas, en cuanto a vías de comunicación fluvial se refiere. La construcción de puentes, canales, túneles, carreteras se entendió pronto como una tarea apremiante, que, en pleno “despegue” industrial, facilitaría el traslado de la población y de los intercambios. A mediados del siglo XVIII, Inglaterra comenzó a desplegar una amplia red de canales y carreteras, y a finales del siglo XVIII estaban en 2500 kilómetros de canales.

El sistema de carreteras de peaje activó la iniciativa privada; su construcción se vería favorecida por el amplio movimiento de redistribución de tierras prevista por la ley de cercados. El ferrocarril fue consecuencia de la Revolución Industrial, pero no formó parte de la fase “revolucionaria en la industrialización. En 1830 no llegaban a los 100 kilómetros las líneas férreas en Gran Bretaña.

Primeros Trenes a Vapor

Desarrollo Demográfico:

A pesar de la inexistencia de un censo general al cabo del siglo XVIII, hoy por hoy es relativamente fácil detectar las distintas fases de la evolución de la población inglesa durante esa etapa. Para facilitar el estudio se ofrece, de entrada, un esquema general:
1700-1740 Fase de estancamiento, cuando se produjeron con relativa frecuencia etapas cortas de reducción de la población.
1750 Se inició el despegue demográfico.
1771-1830 Se duplicó la población en Inglaterra y el País de Gales.

En términos generales, el siglo XIX inglés, en concreto de 1800 a 1914, experimentó la cuadruplicación de su población, pasando, aproximadamente, de los diez a los cuarenta millones de habitantes. Con base a estos datos es posible deducir que, durante el periodo de la Revolución Industrial, demográfica fue considerablemente, alta, decreciendo luego, poco a poco, hasta principios del siglo XX.

La presión demográfica como factor de desarrollo sólo representaba una variable dependiente de factores externos. Sin embargo, con la Revolución Industrial se convertiría en una nueva fuerza motriz incorporada a la evolución de las estructuras de la sociedad. A partir del momento en que las transformaciones técnicas permitieron aumentar el volumen de la producción, el crecimiento demográfico iría creando nuevas necesidades y, en consecuencia, nuevas salidas para Los productores. El crecimiento de La población se convirtió así en un factor esencial del progreso. Sin presión demográfica, dejó de existir un factor esencial del crecimiento de la demanda y, por ello, el desarrollo industrial quedó paralizado o frenado. La oferta de mano de obra estaba en función de la población.

El progreso técnico

El progreso técnico es una de las condicionantes más importantes de la Revolución Industrial. La herramienta manual poco a poco fue sustituida por la máquina, gracias a los perfeccionamientos tecnológicos y a la utilización del vapor como fuente de energía. Este conjunto de descubrimientos transformó las relaciones entre el factor trabajo y el factor capital. Se operó entonces el gran salto de la fase artesanal a la infraestructura tecnológica moderna, transformando las condiciones de vida y de trabajo.

Los inventores y el contexto económico y social

Desde finales del siglo XVIII el proceso de creación tendía a ser más científico y “colectivo”, tanto a nivel de la empresa como del modo de producción general del país. El Estado y las empresas privadas invirtieron sumas considerables en el progreso técnico. Inventor y empresario se integrarían en equipos dotados de medios científicos de trabajo, e intentarían dar solución a cada nuevo problema que planteaban los inicios de la sociedad industrial.

La industria textil

En este campo comenzó a verificarse, antes que en ningún otro, el paso de la independencia artesanal al régimen de contratación. Los grandes telares desplazarían el mundo artesano de las manufacturas textiles. Los comerciantes capitalistas comenzaron a concentrar un utillaje costoso y voluminoso en las fábricas. El antiguo artesano textil, dueño de su arcaico medio de producción, se vio obligado a contratarse en las fábricas, cuyos ritmos de producción coparon rápidamente los circuitos clásicos de distribución y cambio.

Hacia 1730, John Kay inventó la lanzadera volante, que permitía tejer en menos tiempo piezas de mayores dimensiones.
En 1770, Hargreavas obtuvo la patente de una máquina que hilaba con varios hilos a la vez, y gracias a los sistemas de husos se aumentó la producción. La utilización de fuentes de energía, hidráulica en un principio y a vapor después, multiplicó su potencial. Lo que en un momento fue un descubrimiento para explotación doméstica, se fue convirtiendo en compleja maquinaria de uso industrial.

Alrededor de 1780 apareció el telar mecánico de Cartwigth, que permitió a las empresas de tejido absorber la superproducción de hilaturas. Asimismo, la máquina de vapor pronto fue incorporada a los talleres mecánicos, ampliando los marcos de producción y la estructura fabril.

El hierro

La industrialización del hierro se dio con el empleo del carbón en los altos hornos. La madera como alimento fundamental de las fundiciones amenazaba, por la voracidad de éstas, con la desaparición de amplias zonas de bosque. Inglaterra, además, no contaba con suficientes reservas madereras.
Sobre 1710, Abraham Darby descubrió el carbón de coque. Este carbón, perfeccionado por sucesivos tanteos, permitió el desarrollo paralelo de la producción de hierro y de carbón: dos fuentes de riqueza fundamentales para Inglaterra en el siglo XIX. La poderosa corriente de aire que exigía la combustión del coque en los altos hornos se vio facilitada por la máquina de vapor.

La máquina de vapor

Se desarrolló a lo largo del siglo XVIII como una nueva fuente de energía adaptada a los más importantes procesos de explotación industrial. Las primeras bombas de vapor, que se utilizaban para bombear el agua de las minas de carbón y de cobre, consistían en máquinas ineficaces y peligrosas.

James Walt dedicó toda su vida a transformar aquellas rudimentarias máquinas de vapor en verdaderas máquinas de precisión. A partir del momento en que Walt encontró la manera de configurar los mecanismos fundamentales del artilugio que “producía movimientos” oscilatorios, de tal manera que generaran un movimiento circular, la antigua aplicación exclusiva para bombeo de as de depósitos, salmueras o destilerías, fue inmediatamente aplicada como fuerza motriz en el acarreo por levantamiento de enormes volúmenes de agua (con grandes ruedas giratorias), en las iciones, en los telares mecánicos y en los transportes.

cuadro resumen revolucion industrial

Fuente Consultada:
Historia Universal Gómez Navarro y Otros.Enciclopedias Consultora Tomo 7
Enciclopedia del Estudiante Tomo 2 Historia Universal
Enciclopedia Encarta
La Aventura del Hombre en la Historia Tomo I «El Ateneo»
Historia Universal Gomez Navarro y Otros 5° Edición
Atlas de la Historia del Mundo Parragon

 

Darwinismo Social Herbert Spencer Significado

Darwinismo Social Herbert Spencer

En la segunda mitad del siglo XIX, las teorías científicas en ocasiones se aplicaban incorrectamente para lograr otros propósitos. La aplicación del principio de la evolución orgánica de Darwin al orden social se conoció como darwinismo social, cuyo exponente más popular lar fue el filósofo inglés Herbert Spencer (1820-1903).

Mediante el uso de la terminología de Darwin, Spencer argumentaba que las sociedades eran organismos que evolucionaban con el tiempo a partir de una lucha librada con su entorno. El progreso era consecuencia de «la lucha por la supervivencia», a medida que el «adaptado —el fuerte— avanzaba, mientras que el débil sucumbía.

Darwinismo Social Herbert Spencer Significado El darwinismo social: El pensador y sociólogo positivista Herbert Spencer siguió, tras las teorías de Darwin, analizando la sociedad (Principios de sociología, 1876-1896) y estudiando la fluencia de la teoría de la evolución en el mundo de la época, en Ensayos científicos, políticos y especulativos (1891). Sostenía que los grupos sociales humanos tienen diferente capacidad para dominar la naturaleza y establecer su dominio en la sociedad. Así, las clases pudientes son capaces o más aptas que las clases bajas.

Aplicó las las leyes naturales a la sociología, llegando a estudiar la sociedad como si fuera un ser biológico. Acuñó el concepto de darwinismo social (también denominado organicismo social por relacionar la sociedad con un organismo vivo), tomando de Darwin el concepto de supervivencia del más fuerte.

Al trasladarlo a la sociedad, se justificó el dominio de pueblo sobre otro y la desaparición de los pueblos o r más débiles (o menos aptas); de este modo, el imperialismo hallaba un sustento ideológico “científico”. Los representantes del darwinismo social afirmaban que el estado de la sociedad de su época se debía a la evolución y a la selección entre las clases sociales: los que estaban arriba en la escala socioeconómica eran los más adaptados y estaba en contra de las leyes de la evolución obstaculizar su progreso económico.

Los más fuertes (los más aptos o paces) debían imponerse en la lucha por la supervivencia fin de evitar que la sociedad se degenere. La guerra jugaba como un factor de eliminación de los más débiles. El racismo, que era anterior a la teoría de Darwin, tuvo con el darwinismo social un fundamento pseudo científico.

Como lo expresa Spencer en 1896, en su libro Estática social:

«Permeando en toda la naturaleza, podemos apreciar cómo funciona una disciplina implacable que, siendo un poco cruel, puede ser muy favorable… Mientras tanto, el bienestar de la humanidad y su desarrollo hasta esta perfección última, se hallan asegurados por la misma disciplina benéfica, aunque severa, a la que se halla sujeta la larga, la creación animada. Parece duro que una torpeza que, pese a todos sus esfuerzos no puede superar, le haga padecer hambre al artesano.

Parece duro que un trabajador, incapacitado por la enfermedad para competir con sus compañeros más fuertes deba cargar con las consiguientes privaciones. Parece duro que las viudas y los huérfanos queden abandonados a su suerte para lucha por vivir o morir. No obstante, cuando se contemplan, no de manera separada, sino en conexión con los intereses de la humanidad universal, estas horribles fatalidades se entienden como llenas de beneficio, el mismo beneficio que aportan a las prematuras tumbas los niños de padres enfermos y que señala a los inadaptados y a los débiles como las víctimas de una epidemia»

Estas ideas daban sustento al predominio de los países industrializados sobre los más “atrasados”; pese a ello, intelectuales de los países dependientes —como el nuestro: adoptaron el darwinismo social, incluso entre quienes proclamaban socialistas, como José Ingenieros.

José Ingenieros (1877-1925) y el darwinismo social Ingenieros expresa en reiteradas oportunidades su fe en la “superioridad” del hombre blanco en la Revista de América, en Sociología Argentina (1910) y en crónicas de Viaje (1919).

Crónicas de Viaje «Desde el trasatlántico la gente tiraba monedas al mar para ver cómo los negros de San Vicente buceaban para recogerlas. Sobre éstos afirmaba.»Semejantes hombres no pueden sobrevivir en la lucha por la vida.

La selección natural, inviolable a la larga para el hombre como para las demás especies animales, acabará con ellos cada vez que se encuentren con las razas blancas (…) Cuanto se haga en pro de las razas inferiores es anticientífico; a lo sumo se las podría proteger para que se extinga n agradablemente, facilitando la adaptación provisional de los que por excepción puedan hacerlo.

Es necesario ser piadoso con esas piltrafas de carne humana; conviene tratarlas bien, por lo menos como a las tortugas seculares del Jardín Zoológico de Londres. Duda que pueda considerarse a los miembros de las razas de color política y jurídicamente iguales a los blancos, y hasta llega a considerar la esclavitud como “la sanción política y legal de una realidad puramente biológica.»

Críticas al darwinismo social
La premisa básica del darwinismo social es que la sociedad se rige por las mismas leyes que la Biología. Esa suposición es la que generó las principales críticas al darwinismo social. Los objetivos sociales, en la medida en que pueden ser seleccionados conscientemente por las personas, pueden ir dirigidos hacia casi cualquier propósito que los humanos elijan para sí mismos, como el bienestar, la castidad, la revolución, la obediencia, etcétera.

En cambio, los objetivos biológicos están restringidos a los que marca la evolución orgánica, y siguen rutas no influenciadas por la moral, la consciencia social y las ideologías.

Las diferencias entre sociedad y Biología quedan reflejadas en el hecho de que los cuidados y oportunidades que la sociedad brinda a las personas o grupos pueden no tener relación con su «eficiencia» biológica. Por ejemplo: alguien puede ser discapacitado físicamente y poder seguir teniendo poder económico y/o social. Otro aspecto que se ha resaltado en numerosas oportunidades es la relación inversa entre el grado de fecundidad y clases sociales con mayores recursos (es decir, los grupos que disponen de mayores recursos dejan menos descendencia que los grupos más carenciados), relación opuesta a las tendencias biológicas naturales.

Se puede decir que el darwinismo social carece de bases científicas válidas, ya que lo socialmente eficaz no necesariamente es lo biológicamente óptimo.

No obstante, a pesar de estas contradicciones, esta postura ha sido una ideología atractiva para muchos grupos que ocupan posiciones sociales superiores y proponen una base científica para las desigualdades sociales y las actitudes discriminatorias.

El paso siguiente consiste en la utilización de esas conclusiones para justificar una situación social negativa (explotación, colonialismo, racismo, desigualdad) por parte de los grupos sociales dominantes. Un ejemplo extremo de la aplicación de estas ideas es el caso de Alemania durante las décadas de 1930-1940, cuando las ideas de «salud racial» del nazismo fueron un elemento ideológico importante en la destrucción intencionada de millones de personas, a quienes se acusó de pertenecer a grupos humanos «inferiores».

La supuesta «superioridad» del hombre de raza blanca justifica el trato
desigual al que somete a hombres de razas «inferiores»

Fuente: Strickberger, Evolución. Editorial Omega.

La Unificacion de Italia Causas y Consecuencias Mazzini

La Unificación de Italia
Causas y Consecuencias – Giuseppe Mazzini

La formación de un estado nacional italiano tuvo algunas similitudes con el caso alemán. Era un territorio, hasta el siglo XIX, caracterizado por la existencia de múltiples reinos, ducados y pequeños estados.

Los tres principales artífices de la unidad italiana fueron el rey del Piamente, Víctor Manuel II, el conde de Cavour y Giuseppe Garibaldi. Cavour era un hombre culto, había residido en Inglaterra y Francia, y fue un político astuto.

Garibaldi (1807-1882) era un hombre del pueblo, luchador nato, pues en su juventud había estado en América, donde peleó al frente de una «legión italiana» en auxilio de Montevideo. En 1848, en Italia de nuevo, reclutó un grupo de voluntarios con los cuales peleó contra los austríacos. Finalmente ocupó Sicilia y la ciudad de Nápoles, donde gobernó como dictador, pero siempre en nombre de Víctor Manuel II. Sus hombres, los garibaldinos, le adoraban.

Pero la unidad de Italia, si bien necesitaba hombres de combate como Garibaldi, no hubiese sido posible sin la astucia de Cavour.

Italia en la segunda mitad del siglo XIX. Entre las principales regiones de Italia en esta época, se destacaban: el reino de Piamonte y Cerdeña, en el norte; las tierras del Papado, en el centro, y los dominios borbones, de origen español, en Nápoles y Sicilia, además de múltiples territorios pertenecientes a la aristocracia terrateniente, en el sur de la península. Una parte importante de los territorios del noreste (Venecia, Trento, por ejemplo) se encontraban bajo el dominio de los austríacos.

Giuseppe Mazzini (1805-1872)
Fue un político nacionalista y liberal fundador de la agrupación la Joven Italia. Participó en los movimientos revolucionarios de 1830 y se destacó en su lucha por la unificación italiana en la primera mitad del siglo XIX Su pensamiento influyó en e/proceso de unficación defines de siglo.

Giuseppe Garibaldi (1807-1882)Su actividad política comenzó en la agrupación revolucionaria llamada la Joven Italia en 1830. Tras fracasar en su intento revolucionario en Génova, huyó a Sudamérica, donde participó en otros movimientos políticos. En 1848 volvió a Italia para luchar en la revolución y en 1860 encabezó la marcha de Los mil camisas rojas, con el objetivo de liberar Nápoles y Sicilia del dominio francés.

Conde de Cavour

El Reino de Piamonte y Cerdeña se convirtió en el principal impulsor de la creación de un Estado nacional unificado. La burguesía piamontesa, representada por industriales, políticos e intelectuales, fue la principal gestora de los movimientos nacionalistas que surgieron en este período. En esta región se concentraba la mayor parte del potencial económico de la península y era la única zona industrialmente integrada al resto de Europa. Políticamente era gobernada por el rey Víctor Manuel y su ministro liberal, Camilo Cavour.

Este proceso tuvo la oposición de las fuerzas conserva doras principalmente, la aristocracia terrateniente del sur y el Papado, en el centro de Italia. El Papad fue uno de los sectores que mayor resistencia impusieron a los intentos de unidad, ya que temía la pérdida de sus territorios y aumento de la influencia del liberalismo en la región.

El crecimiento industrial permitió el fortalecimiento de la burguesía, que empezó a unir sus aspiraciones económicas y políticas y vio en la unidad política una eficaz vía para desarrollar mejor sus negocios y su actividad económica. Así, la burguesía de los Estados del norte, y fundamentalmente del Piamonte, se convirtió en el motor del movimiento nacionalista, un primer paso para la unificación económica, para convertir Italia en un verdadero mercado nacional, fue la construcción del ferrocarril, que se realizó a partir de 1840. El ferrocarril permitió la conexión de regiones aisladas, transformó la vida cotidiana y permitió el intercambio de mercancías, pero sobre todo la difusión de noticias y de ideas.

En el plano internacional, la unificación italiana contó con el respaldo decisivo de las, principales potencias  Gran Bretaña y Francia. Pero tuvo la oposición de los gobiernos conservadores de Austria y Rusia. Esta situación concluyó con la guerra entre Piamonte y Austria. El triunfo piamontés le permitió incorporar gran parte de los territorios del norte dominados por los austríacos.

En los territorios del sur, la iniciativa nacionalista estuvo encabezada por Giuseppe Garibaldi. Qrganizó un movimiento popular y republicano que venció a los borbones y le permitió recuperar Nápoles y Sicilia.

La unificación italiana dejó planteados dos graves problemas. El primero de ellos fue la marginación de los sectores radicales democráticos encabezados por Garibaldi. Estos fueron derrotados políticamente por la alta burguesía liberal de Piamonte, que finalmente instauró una monarquía constitucional en la región, respaldada por las potencias europeas.

El otro problema fue la relación con la Iglesia Católica. Una vez que sus dominios fueron conquistados y ocupada Roma en 1870, el Papa se consideró “prisionero en el Vaticano”, lo que con el tiempo le trajo al nuevo Estado italiano serios problemas con los sectores católicos europeos.

PENSAMIENTO DE MAZZINI SOBRE ITALIA DEL SIGLO XIX: Somos un pueblo de 21 a 22 millones de hombres, llamados, desde tiempos inmemoriales, con un mismo nombre -el de pueblo italiano-, delimitados por las fronteras naturales más precisas que Dios ha trazado, el mar y las montañas más altas de Europa, que hablamos la misma lengua […], tenemos las mismas creencias y las mismas costumbres, herederos del más glorioso pasado político, científico y artístico conocido en la historia de Europa […].

No tenemos bandera, no tenemos nombre político, ni disfrutamos de un lugar entre las naciones europeas. No tenemos centro común, no tenemos ninguna Carta, ni un mercado unificado. Estamos desmembrados en ocho Estados […]. Ocho líneas de aduanas limitan nuestro mercado y nos impiden la industria y la actividad comercial […]. Ocho sistemas diferentes de moneda, de pesos y de medidas, de legislación civil y de organización administrativa nos han separado y nos hacen sentir extranjeros los unos de los otros. Y todos estos Estados están en manos de gobiernos despóticos […]. No existe libertad de prensa, ni de asociación, ni de palabra […].
MAZZINI, G.: Italia, Austria y el Papa, 1845.

Para saber mas….

LA UNIDAD DE ITALIA. Los tres principales artífices de la unidad italiana fueron el rey del Píamente, Víctor Manuel II, el conde de Cavour y Giuseppe Garibaldi. Cavour era un hombre quito, había residido en Inglaterra y Francia, y fue un político astuto. Garibaldi (1807-1882) era un hombre del pueblo, luchador nato, pues en su juventud había estado en América, donde peleó al frente de una «legión italiana» en auxilio de Montevideo.

En 1848, en Italia de nuevo, reclutó un grupo de voluntarios con los cuales peleó contra los austríacos. Finalmente ocupó Sicilia y la ciudad de Nápoles, donde gobernó como dictador, pero siempre en nombre de Víctor Manuel II. Sus hombres, los garibaldinos, le adoraban. Pero la unidad de Italia, si bien necesitaba hombres de combate como Garibaldi, no hubiese sido posible sin la astucia de Cavour.

En 1855 concertó Cavour un tratado de alianza con Francia e Inglaterra, unidas contra Rusia en la guerra de Crimea, a cuya península fue enviado un ejército expedicionario piamontés. El astuto Cavour consiguió el apoyo de Napoleón III y la promesa de que Francia acudiría en socorro de la Casa de Saboya en el caso de que Austria atacase el Piamonte.

En 1859, Víctor Manuel hizo un llamamiento a la unidad italiana mientras Garibaldi organizaba un cuerpo de cazadores alpinos. Austria, alarmada, ocupó la frontera contigua al Piamonte y exigió la desmilitarización del territorio. El ultimátum equivalía a una declaración de guerra. Los ejércitos franco-piamonteses derrotaron a los austríacos en Magenta Solferino, mientras en los restantes Estados italianos estallaban revoluciones que expresaban el propósito de unirse a la dinastía de Víctor Manuel.

Súbitamente Napoleón cambió de política y firmó una tregua (julio de 1859) que fue seguida por la Paz de Zurich. Garibaldi, por su parte, y al frente de un millar de «camisas rojas», conquistó Sicilia, Palermo, Mesina y Nápoles, tras lo cual intentó la total conquista de los Estados Pontificios al grito de: «O Roma o morte»; pero el Gobierno italiano, temeroso de la protección que Francia dispensaba al Pontífice, desautorizó la campaña y decretó el arresto de Garibaldi.

El Parlamento italiano de 1861, establecido en Turín, proclamó a Víctor Manuel «rey de Italia por la gracia de Dios y la voluntad del pueblo». En 1866 Italia se aprovechó de las diferencias entre Prusia y Austria para anexionarse el territorio véneto. Para completar la unidad italiana era preciso ocupar Roma, guarnecida por tropas francesas, pero el rey Víctor Manuel, que no quería exponerse a una guerra contra Napoleón III, creyó prudente aguardar. La ocasión propicia se presentó en 1870 al estallar la guerra franco-prusiana.

El 20 de septiembre de dicho año, tras una breve lucha en la Puerta Pía, las tropas italianas entraron en Roma, que pasó a ser la capital del nuevo reino. La ley de garantías aseguraba al Papa la más completa independencia en el ejercicio de su autoridad espiritual; además, fue reconocido al Pontífice el derecho a los honores soberanos en todo el territorio italiano y se le permitió que tuviera una guardia personal. Se determinó que los lugares de residencia habitual o temporal del Papa gozasen de inmunidad, se le autorizó a establecer oficinas de Correos y Telégrafos, y finalmente se le asignó una renta anual de 3.225.000 liras, a la que el Pontífice renunció siempre.

«El papa Pío IX —según Pietro Orsi— fue muy útil a la causa italiana, tanto cuando dio el primer impulso al movimiento nacional, como cuando retardó y rehusó obstinadamente llegar a una inteligencia, pues así pudo realizarse la unidad italiana sin hacer al Papa más concesiones que las relativas a la libertad de la Iglesia.» Sin embargo, el Papa, hasta el Tratado de Letrán de 1929 se consideró siempre prisionero en el Vaticano.

Con ello la unidad italiana no se había logrado por completo, toda vez que subsistían el Tirol y Trieste dependientes de Austria; Córcega y Niza. de Francia, y Malta de Inglaterra. Estos territorios constituyeron la Italia irredenta.

A la muerte de Víctor Manuel II le sucedió su hijo Humberto I (1878-1900), que envió varias expediciones a las costas del Mar Rojo, que fueron causa de la desastrosa guerra con Abisinia, en la que los italianos fueron derrotados. Firmó la Triple Alianza con Austria y Alemania, y en la tarde del 29 de julio de 1900 murió víctima de un atentado anarquista. Sucedióle su hijo Víctor Manuel III, casado con Elena de Montenegro.

Es digno de recordarse que a consecuencia de la batalla de Solferino (1859) se creó la Cruz Roja Internacional. Enrique Dunant, escritor y comerciante suizo, quedó tan impresionado al contemplar el campo de batalla después de la lucha, sembrado de cadáveres, de caballos destrozados por la metralla y de moribundos que gemían sin esperanza, que decidió instar a todos los Gobiernos su apoyo para crear un cuerpo de sanitarios que atendiera a los heridos y enterrara a los muertos en el campo de batalla.

Su idea fue bien acogida, y gracias a Dunant la suerte de los que caían en la lucha no fue tan triste como hasta entonces, pero había sido preciso que el siglo XIX hubiese entrado en su segunda mitad para que esta idea cobrase cuerpo. Algo parecido hizo Florencia Nightingale en la guerra de Crimea al atender los hospitales de campañas aliados.

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Mazzini, Giuseppe. Patriota italiano, nacido en Genova en 1805. En su ciudad natal estudió y practicó la abogacía, al tiempo que colaboraba en varios periódicos. A los 25 años se afilió a los Carbonarios, por lo que fue buscado y detenido. Logró huir a Marsella, donde, en 1831, fundó la sociedad «La Giovine Italia». Promovió varios intentos de levantamiento en el país (1831-34), pero ninguno tuvo éxito. Vivió en Suiza y en 1837 se trasladó a Londres, continuando allí su propaganda política.

Tras el levantamiento de 1848 en Francia, visitó París y Milán, donde fue recibido con entusiasmo. Regresó a Italia y formó parte del triunvirato que presidió la República de Roma. Los franceses, con Oudinot al frente, tomaron la capital, obligando a Mazzini a refugiarse en Londres; desde donde impulsó los frustrados levanta mientos de 1852, 1853 y 1857.

Más ade lante colaboró con Garibaldi en sus expediciones de 1860, 1862 y 1867. Aunque celebró la unificación de Italia, nunca reconoció a la monarquía: su fin era la república. Fue propuesto en varias oca siones para ocupar un escaño en el Par lamento nacional, mas siempre se negó. Detenido en 1870 por suponérsele cóin plice de la conspiración republicana de Garibaldi, fue puesto en libertad al no poderse probar nada. Falleció dos años después.

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La difusion de las ideas liberales La Burguesia Liberal Periodicos

Las grandes transformaciones en el campo de las ideas y del conocimiento se difundieron de manera notable, en las últimas décadas del siglo XIX, gracias a la aparición de una prensa de alcance masivo. Hasta ese momento, la difusión del conocimiento había estado circunscrita a pequeñas minorías. Una forma muy efectiva de control de la información por parte de las minorías privilegiadas fue la censura. Pero a medida que se fueron imponiendo los gobiernos liberales se fue extendiendo la libertad de prensa.

Las ideas de la burguesía liberal—que en la primera mitad del siglo XIX fue a través de periódicos clandestino de poca y difícil difusión— encontraron en los diarios el vehículo más importante para difundir sus ideas políticas. No obstante, estas publicaciones eran consumidas por un público limitado a aquellos grupos sociales de un elevado nivel de instrucción y preocupados por la actividad política.

A medida que los diarios dejaron de ser medios dedicados exclusivamente a la difusión de opiniones políticas e incorporaron información más variada, fueron captando un público más amplio. Algunos periódicos de París y Londres, a fines del siglo XIX, tenían tiradas superiores a los 200.000 ejemplares.

Este importante incremento en las ediciones transformó al periodismo en un negocio atractivo y se crearon grandes empresas, sustentadas en los avisos publicitarios y en las ventas de diarios, independientes de los partidos políticos.

Periódicos como el londinense “The Times”, fundado en 1785, ejercieron una gran influencia sobre la opinión pública; fue entonces cuando comenzó a utilizarse la expresión cuarto poder para referirse ala prensa.

Inicialmente el «Times» londinense se imprimía en un taller de mano que rendía unos 400 ejemplares por hora hasta que en 1814 comenzaron a emplearse máquinas que daban hasta 1.100 copias horarias. También limitaban las tiradas las dificultades de correo, las prohibiciones gubernamentales y la censura. Por ejemplo, en Inglaterra, de 1712 a 1855, para impedir la propagación periodística entre la población, cada ejemplar se sometía a un impuesto especial.

En 1814, el «Times» de Londres comienza a emplear una máquina
como la de arriba que permitía imprimir 1.100 ejemplares por hora.

La Iglesia Rerum Novarum Imperialismo Positivismo Enciclica Social

La Iglesia Rerum Novarum
Imperialismo ,Positivismo y Enciclica Social

Desde el surgimiento del liberalismo y la Revolución Francesa de 1789, la Iglesia católica se había opuesto a los cambios y a las sociedades masónicas. Durante el siglo XIX. distintos Papas habían condenado derechos consagrados por los gobiernos liberales, como la libertad de imprenta, de conciencia, de culto, de palabra y de enseñanza.

Con la propagación de los ideales socialistas y comunistas entre los obreros, la Iglesia también lanzó su condena en duros términos: «Esta execrable doctrina es totalmente contraria al derecho natural, y no podría establecerse, sin que los derechos, los intereses, las propiedades de todos, y la sociedad misma fuesen completamente trastornados» (en la Encíclica del Papa Pío IX, del 29 de noviembre de 1846)

La Iglesia Rerum Novarum Imperialismo Positivismo Enciclica Social Leon XIIILos profundos cambios políticos e ideológicos que se produjeron en Europa en el siglo XIX provocaron una fuerte conmoción dentro de la Iglesia Católica.

Esta debió hacer frente a las medidas de los gobiernos liberales que la privaban de bienes y posesiones y que limitaban su influencia en el plano político.

En la primera mitad del siglo XIX, muchos Estados europeos firmaron acuerdos con la Iglesia —llamados concordatos— en los que se establecían los derechos de ésta y las obligaciones que los Estados tenían, en materia eclesiástica.

Pero estos acuerdos se dificultaron ante el avance de las ideas liberales, que propugnaban una completa separación entre la iglesia y el Estado. En el seno de la propia Iglesia se dividieron las opiniones sobre cuál debía ser la actitud de la institución ante estas políticas.

La postura reformista o renovadora se inspiraba en las ideas del abate francés Hughes E. de Larnennais, quien desde su periódico “L’Avenir” sostenía: “Nada de religión en la política nada de política en la religión”.

Grupos de laicos y sacerdotes, profesores universitarios y teólogos e diversos países europeos formaron una corriente partidaria de que el Papado renunciara a sus posesiones territoriales y a su poder temporal. Estos sectores buscaban acercar a la Iglesia Católica a los aires de democratización y liberalización que se estaban imponiendo en Europa.

Sin embargo, frente a los cuestionamientos externos y a las opiniones renovadoras internas, la mayoría de la jerarquía eclesiástica reaccionó con una postura claramente conservadora.

Los papas formularon diferentes condenas frente a toda idea que se opusiera a los principios tradicionales de la Iglesia. En 1832, el papa Gregorio XVI redactó la encíclica Mirari vos, que condenaba las libertades modernas, como la libertad de culto, de conciencia, de asociación y de prensa.

En 1864, el papa Pío IX promulgó una encíclica —Quanta Cura— acompañada del Syllabus, un catálogo con ochenta proposiciones que la Iglesia consideraba condenables.

El documento afirmaba que era un error que “el Papa puede y debe reconciliarse y transigir con el progreso, el liberalismo y la civilización moderna”, consideraba que el Estado laico —separado de la Iglesia— era “imnpío y absurdo».

En 1870 setecientos sacerdotes se reunieron en el Primer Concilio Vaticano. Continuando con la línea del Syllabus, se condenaron los “errores modernos” y se discutió el dogma que afirmaba la infalibilidad del Papa.

Un grupo minoritario, de tendencia renovadora, se opuso a esa idea y luego de ásperos debates se retiró de las deliberaciones. De este modo, quedó libre el camino para que se impusiera la tendencia conservadora, que reafirmó la autoridad papal y una organización eclesiástica centralizada y jerárquica.

En 1879 fue elegido como papa León XIII (foto arriba), quien continuó con la línea conservadora pero reorientando la política del Vaticano, con el objetivo de romper el aislamiento en el que se encontraba la Iglesia.

Intentó reafirmar los principios doctrinarios del catolicismo frente a las nuevas corrientes científicas, estimulando los estudios teológicos y los seminarios. Esto también permitió un debate de ideas más abierto dentro de la Iglesia, el que permitió atenuar las críticas de los sacerdotes renovadores. También impulsó la creación de misiones evangelizadoras, especialmente entre la población de los territorios coloniales que conquistaban las potencias europeas.

La principal contrincante ideológica de la Iglesia en tiempos  XIII fue “aquella secta de hombres que bajo diversos y casi bárbaros nombres de socialistas, comunistas y nihilistas …] pretenden trastocar los fundamentos de toda sociedad civil” (encíclica Quod Apostolici Muneris).

El Vaticano comenzó a definir una política hacia la clase obrera. Para contrarrestar la influencia de las internacionales obreras de inspiración socialista, la Iglesia difundió la encíclica Rerum novarum (1891).

Este documento alcanzó una gran significación histórica porque estableció los principios de la doctrina social de la Iglesia.. A partir de entonces se estimuló la formación de círculos de obreros católicos o sindicatos cristianos cuya prédica se basó en la crítica a los “excesos del liberalismo” y en la aceptación de la propiedad privada y la desigualdad social como hechos naturales, “ya que sufrir y padecer es la suerte del hombre”.

Rerum Novarum (latín: de las cosas nuevas) es la primera encíclica social de la Iglesia Católica. Fue promulgada por el papa León XIII el viernes 15 de mayo de 1891. Fue una carta abierta dirigida a todos los obispos, que versaba sobre las condiciones de las clases trabajadoras.

En ella, el papa dejaba patente su apoyo al derecho laboral de formar uniones o sindicatos, pero sin acercarse al socialismo marxista, pues también se reafirmaba en su apoyo al derecho de la propiedad privada. Además discutía sobre las relaciones entre el gobierno, las empresas, los trabajadores y la Iglesia, proponiendo una organización socioeconómica que más tarde se llamaría corporativismo.

Mientras que mucho se ha debatido sobre sus posiciones o declaraciones particulares, es claro que este trabajo fue notable como resumen de muchos asuntos planteados por la revolución industrial, por el creciente problema obrero y las sociedades democráticas modernas.

Con esta encíclica la Iglesia pretendió, entre otras cosas, paralizar la «descristianización» de las masas trabajadoras, en un período en el cual la credibilidad de la Iglesia era disminuida porque los sectores populares de la cristiandad e incluso del clero, se inclinaban por las ideas revolucionarias. Se acepta generalmente que la encíclica Rerum Novarum es la carta de fundación de la democracia cristiana y una pieza clave de la doctrina.

9. Pues, destruidos en el pasado siglo los antiguos gremios de obreros, y no habiéndoseles dado en su lugar defensa ninguna, por haberse apartado las instituciones y leyes públicas de la religión de nuestros padres, poco a poco ha sucedido hallarse los obreros entregados, solos e indefensos, por la condición de los tiempos, a la inhumanidad de sus amos y a la desenfrenada codicia de sus competidores. A aumentar el mal vino la voraz usura; la cual, aunque más de una vez condenada por la sentencia de la Iglesia, sigue siempre, bajo diversas formas, la misma en su ser, ejercitada por hombres avaros y codiciosos. Júntase a esto que la producción y el comercio de todas las cosas están casi del todo en manos de pocos, de tal suerte, que unos cuantos hombres opulentos y riquísimos han puesto sobre la multitud innumerable de proletarios un yugo que difiere poco del de los esclavos.

10. Para remedio de este mal. los socialistas, después de excitar en los pobres el odio a los ricos, pretenden que es preciso acabar con la propiedad privada y sustituirla con la colectiva, en que los bienes de cada uno sean comunes a todos, atendiendo a su conservación y distribución los que rigen el municipio o tienen el gobierno general del Estado. Con este pasar los bienes de las manos de los particulares a las de la comunidad, y repartir luego estos mismos bienes y sus utilidades con igualdad perfecta entre los ciudadanos, creen que podrán curar la enfermedad presente.
11. Pero tan lejos está este procedimiento de poder dirimir la cuestión, que más bien perjudica a los obreros mismos: y es además grandemente injusto, porque hace violencia a los que legítimamente poseen, pervierte los deberes del Estado, e introduce una completa confusión entre los ciudadanos.»

Resumiendo, podemos decir que reflexiona sobre la mala situación de los trabajadores y la injusticia que sufren por parte de las instituciones, por lo que propone tratar sus problemas con una mirada comprensiva y una actitud caritativa. Dice que el socialismo surgió debido a la «voraz usura» de los patrones, pero no implica una solución pacífica para la sociedad, porque esta ideología excita en los pobres el odio a los ricos y quiere que se sustituya la propiedad privada por la colectiva, cuando esto traería injusticia a los que «legítimamente poseen». Por último, recomienda la práctica de la religión, de la que se deriva el amor al prójimo y el respeto a los derechos de los demás.

Fuente Consultada: Historia Mundial Contemporánea 1° Polimodal Brass-Gallego

Revolucion Cientifica Siglo XIX Avances y Científicos Progreso

Revolución Científica del Siglo XIX
Avances y Científicos

El siglo XIX significó un momento decisivo para el conocimiento científico. La renovación científica que se había iniciado unos siglos atrás con las teorías de Copérnico, Galileo, Bacon y Newton —entre otros— llegó en el siglo XIX a su punto más airo. Se produjeron innumerables descubrimientos y experiencias que ampliaron y transformaron el conocimiento del mundo natural y social.

Además, las afirmaciones de los científicos adquirieron el valor de verdades casi absolutas, irrefutables, como antes lo habían sido los escritos de los filósofos o las revelaciones de la religión cristiana.

Las ciencias naturales, la física y la química, el estudio de las especies animales y del hombre experimentaron un avance incesante. Las investigaciones se fueron haciendo cada vez más específicas, y así se conformaron diferentes disciplinas, cada una con su propio objeto de estudio.

No obstante, se fue imponiendo en todas las ciencias un criterio común para investigar. El objetivo fundamental de todas las ciencias fue la búsqueda de leyes científicas. Se trataba de explicar los fenómenos naturales o sociales a través de nociones generales que pudieran aplicarse a todos los casos estudiados.

En el campo del estudio de los seres vivos se elaboraron teorías que tendrían gran trascendencia. Las investigaciones de. Charles Darwin fueron la base de la noción de evolución. Contrariando las ideas religiosas y científicas de la época —que sostenían que las especies animales tenían características invariables—, Darwin afirmó que las especies se van transformando a lo largo del tiempo.

El principio que explica estas transformaciones es el de la selección natural: los individuos de una especie que logran sobrevivir son los más aptos, los que mejor se adaptan al medio natural. Los cambios que se producen entre los individuos más exitosos se transmiten a sus descendientes.

El evolucionismo de Darwin provocó un gran impacto cuando se lo extendió al estudio de la especie humana. Aunque generó fuertes controversias en el plano religioso y filosófico, poco a poco fue imponiéndose entre los científicos. Un apunte del cuaderno de Edison con el esquema de una lámpara incandescente

edison inventor

LAS CIENCIAS EN EL SIGLO XIX

El siglo XIX constituyó una época durante la cual el hombre siguió creyendo en los postulados mágicos de la ilustración. No hubo corte ideológico entre el siglo XVIII y la primera mitad del XIX porque el racionalismo fue un dogma intocable. Las teorías de Newton no fueron discutidas y un considerable progreso industrial demostró que era necesario tener fe en la Ciencia, capaz de realizar grandes maravillas.

El libro Mecánica Celeste de Laplace, que vino a completar los estudios de Lagrange, y confirmó gran parte de las teorías de Newton, permitió conocer los movimientos de los astros al aplicar las funciones y el cálculo de variaciones al estudio de los fenómenos celestes. Entre los grandes matemáticos de este tiempo destacan Carlos Federico Gauss (1777-1855), que aplicó el cálculo infinitesimal a la Geometría, y Jacobi (1804-1851) que estableció la teoría de las funciones elípticas.

A Lobatchewsky se debe la primera Geometría no euclidiana, que tanta influencia había de tener en la obra posterior de Einstein, ya en el siglo actual. Foucault, con su famoso péndulo, demostró palpablemente la rotación de la Tierra, Le Verrier calculó las posiciones del planeta Neptuno, y Arago mandó construir el ecuatorial del Observatorio de París, al mismo tiempo que con el aumento del poder amplificador de los telescopios consiguió ensanchar notablemente el conocimiento del mundo estelar. El estudio de la constitución íntima de la materia permitió reconstruir la teoría atómica sustentada en la Grecia clásica por Demócrito.

El inglés John Dalton (1766-1844) fue uno de los primeros físicos que prestaron atención al mundo del átomo y demostró que los elementos químicos se diferencian por sus pesos atómicos, lo cual explica sus distintas propiedades.

En 1869 el ruso Dimitri Mendelejew distribuyó los 91 elementos químicos conocidos en una tabla y probó que existe una «ley periódica» íntimamente relacionada con el peso atómico de aquéllos y que permite agruparlos en forma racional.

En 1828 Wóhler consiguió sintetizar la urea, una sustancia orgánica, mediante el tratamiento de sustancias inorgánicas. La Química y la Física colaboraron íntimamente en la creación de un nuevo estudio, la Termodinámica, debida a Sidi Carnet, James Joule, el alemán von Helmholtz y Josia Willard Gibbs. Según estos descubridores el calor es una forma de energía que se transforma, pero la suma total de la misma es siempre inalterable en el Universo y no puede aumentar ni disminuir.

volta
Volta realizó los primeros experimentos referentes a la, pila eléctrica,
llegando a interesar a Napoleón I.

Pero lo que más atrajo la atención de los investigadores fue el campo maravilloso de la electricidad que habían iniciado Galvani, Volta, Franklin y otros en el siglo pasado. Maxwell demostró que la electricidad se transmite por medio de ondas que viajan a la velocidad de la luz. El alemán Hertz (1857-1894) midió la longitud de estas ondas, que denominó electromagnéticas, y sostuvo que existe una íntima relación entre electricidad, calor y luz, es decir, que son manifestaciones de una energía única.

El estudio de los fenómenos eléctricos permitió al alemán Roentgen (1845-1923) descubrir en 1895 los rayos X producidos al bombardear con una corriente de electrones el anticátodo situado dentro de un tubo en el que se había practicado el vacío. Estos rayos X eran corrientes de electrones liberados al bombardear el metal que formaba el anticátodo. Antonio Enrique Becquerel (1852-1908) descubrió que la radiactividad del uranio consistía en una descomposición de la materia resuelta en la emisión de un flujo de electrones.

Este hecho fue observado por primera vez en 1896 y fue el primer paso que permitió luego a los esposos Pedro Curie (1859-1906) y María Sklodowska Curie (1867-1934) descubrir el radium. Éstos demostraron que las emanaciones del radium y los rayos X son de la misma naturaleza.

Revolucion cientifica Trabajo de Galvani

Grabado mostrando diferentes experimentos de Luigi Galvani (Viribus Electricitatis in Motu Musculari Commentarius [Comentarios relativos a los efectos de la electricidad sobre el movimiento muscular] 1791) acerca de los efectos de la electricidad en ranas y pollos.

PARA SABER MAS…

• Física y Matemática. Las ciencias físicas, naturales y humanas experimentaron el mismo impulso que la técnica y la industria. En física se realizaron experiencias con la luz y la electricidad. En 1903, Ernesto Rutheford descubrió los elementos radioactivos y años más tarde ideó

En 1905, Alberto Einstein, basándose en sus estudios matemáticos, revolucionó la concepción del cosmos con su Teoría de la Relatividad, punto de partida de nuevas investigaciones. Este descubrimiento significó un enorme adelanto de la ciencia comparable a los realizados por Copérnico, Kepler y Newton.

Biología. Esta ciencia vio ampliado su campo de estudios al conocerse la división celular, las leyes de la herencia y la existencia de los cromosomas. Carlos R. Darwin (1809-1892) revolucionó el saber biológico con su obra Sobre el origen de las especies en términos de selección natural (1859).

Tomando como base los estudios de Lamarck (1744-1829) sobre la evolución biológica de las especies, Darwin amplió esta teoría afirmando que en dicha evolución existía una lucha por la vida en la que sólo las especies más fuertes conseguían sobrevivir.

Los avances médicos y el mejoramiento de los métodos de higiene lograron un progreso en beneficio de una mejor salud pública y una mayor expectativa de vida.

El notable cirujano inglés José Lister (1827-1912) luchó con denuedo por hacer entender a sus contemporáneos la importancia de la desinfección de los instrumentos de cirugía y propugnó así la aplicación de métodos de asepsia.

El éter comenzó a ser utilizado como anestesia para las operaciones quirúrgicas, hecho que fue paralelo a la práctica de una cirugía más avanzada. Roberto Koch (1843-1910) descubrió los bacilos que producen la tuberculosis y el cólera. Por otra parte, la difteria fue atacada con la aplicación del suero antidiftérico.

El francés Luis Pasteur (1822-1895) ideó un proceso de conservación de los alimentos al descubrir que la fermentación era producida por bacterias y que al exponer dichos alimentos a altas temperaturas éstas morían. Este procedimiento recibió el nombre de pasteurización.

Por otra parte, el estudio de las bacterias dio origen a una nueva ciencia: la bacteriología. Al mismo tiempo, los estudios médicos de Pasteur permitieron el descubrimiento de la vacuna antirrábica.

Psicología y Psicoanálisis. El siglo XIX fue el siglo de los revolucionarios científicos. Sigmund Freud (1859-1939) dio) un giro rotundo a la psicología. Con su teoría del psicoanálisis abrió grandes puertas para el conocimiento del interior del hombre, su conducta y sus motivaciones. Su obra marcó un hito en la historia de los estudios psicológicos y fue la piedra fundamental de la Psicología del siglo XX.

Sociología. En una época de grandes cambios, convulsiones y explosión social, el estudio de las relaciones entre los hombres no podía mantenerse al margen de tales procesos. La Sociología adquirió importancia relevante en esos momentos. Surgieron, como se verá más adelante, numerosas y distintas corrientes cuyos más destacados representantes fueron Heriberto Spencer (1820-1903), Augusto Comte (1788-1857), Emilio Durkheim (1858-1917) y Weber (1864-1920), entre otros. (ver Sociología)

Fuente Consultada: HISTORIA Edad Contemporánea y Argentina – Tercer Curso Grieco y Bavio – LLadó – Lugones – Sessarego – Rossi –  Editorial Mínimos AZ

El Positivismo:Religion y Ciencia Augusto Comte Caracteristicas

El Positivismo: religión y ciencia
Augusto Comte

Durante el siglo XIX la ciencia avanza a velocidad vertiginosa. Las innovaciones surgen por doquier, mejorando la vida de los hombres de manera radical. Gracias a los avances industriales, los científicos cuentan cada vez más con medios y facilidades para llevar a cabo sus investigaciones, lo que redunda en nuevos inventos y descubrimientos.

Además, el pensamiento racional del siglo XIX ayuda a dejar de lado los tabúes religiosos y así sumergirse en el pasado, tratando de rastrear los orígenes del hombre y de la Tierra: la arqueología, la antropología y la paleontología se transforman en verdaderas ciencias.

positivismo y la ciencia

Se descubren y estudian los fósiles de dinosaurios y Charles Darwin conmociona al mundo con su «Teoría de la Evolución de las Especies». En el campo de la medicina, el químico francés Luis Pasteur descubre que los microbios pueden ser destruidos si se los somete a temperaturas elevadas y crea la vacuna contra la rabia. Otros científicos siguen sus pasos y así aparecen las vacunas contra el cólera, la tuberculosis, el tifus y la difteria.

Además la cirugía se ve favorecida por el uso de anestésicos y por los métodos de asepsia.

A fines del siglo, se consigue dominar la electricida y con ella surgen un sin número de inventos: la luz eléctrica, el teléfono, el cine, el tranvía eléctrico, el alumbrado urbano, los gramófonos, los ascensores, los subterráneos…

En las ciudades, los rascacielos se elevan por primera vez para asombro de todos. Los primeros autos ya corren carreras, y un ingenio volador creado por Clemente Ader consigue que el hombre comparta el cielo con las aves.

CONCEPTO DE POSITIVISMO:

El positivismo es una corriente de pensamiento que se difundió entre los intelectuales y científicos desde 1840 hasta casi la primera guerra mundial.

Ésta fue una época signada por el desarrollo incesante de la industria, la aplicación de la ciencia a los avances tecnológicos, la expansión del comercio, una política democratizadora con reformas liberales y socialdemócratas hacia el interior de los países industriales, e imperialista hacia los países menos desarrollados.

Se creía en el progreso incontenible de la humanidad, o al menos, de la humanidad «civilizada». Para justificar ideológicamente la dominación del hombre blanco se adoptaron teorías seudo científicas adaptando la teoría de la evolución de las especies de Darwin a la sociedad.

Las grandes transformaciones económicas, sociales y políticas que se produjeron en los países capitalistas fueron acompañadas por profundos cambios en el campo del conocimiento. Los hombres que habitaban esos países buscaron nuevas formas de comprender el mundo en que vivían. Necesitaban nuevas respuestas porque habían surgido nuevas preguntas.

Los economistas liberales ya habían elaborado teorías que explicaban el vertiginoso crecimiento de los países industrializados. La lógica del mercado que todo lo regulaba a través de la oferta y la demanda había sido una explicación adecuada para el funcionamiento de la economía durante la primera mitad del siglo XIX.

Sin embargo, después de 1850, comenzó a hacerse evidente que la marcha de las economías industriales atravesaba, de tanto en tanto, momentos de crisis profunda y generaba fuertes desigualdades y conflictos sociales. ¿Cómo garantizar el orden en sociedades donde se producían crisis y conflictos? ¿El mercado ya no era garantía suficiente de armonía y equilibrio? ¿Sería capaz la burguesía de resolver estos problemas?

Nunca antes en la historia se habían producido cambios a un ritmo tan acelerado. La expansión imperialista hacia el mundo colonial no sólo implicaba un gran movimiento de mercancías y capitales sino también un movimiento de personas, ideas y conocimientos a escala mundial. Era necesario explicar ese nuevo orden que se estaba gestando.

 ¿Tendría límites esa expansión? ¿Era posible seguir progresando indefinidamente? ¿Sería cierto que —como anunciaban algunos socialistas— la crisis final del capitalismo era inevitable?

La sociedad capitalista necesitaba certezas, respuestas seguras. Estas ya no provenían como antes de la religión y de las enseñanzas de la Iglesia. La desaparición de la sociedad feudal y el auge de las ideas liberales y socialistas habían debilitado la influencia eclesiástica.

Tanto las revoluciones burguesas como las luchas obreras estuvieron teñidas de un carácter anticlerical. Frente a las dificultades del pensamiento religioso -sujeto a dogmas construido a lo largo de siglos de historia– se fue afirmando otra forma de saber y de adquirir certezas y respuestas seguras: el conocimiento científico.

Los rasgos fundamentales del positivismo
* Reivindica la supremacía de la ciencia para lograr el conocimiento: sólo se puede conocer aquello que nos permite conocer la ciencia, y el único método de conocimiento es el propio de las ciencias naturales.

* El método de las ciencias naturales —que consiste en la investigación de las leyes causales y h relación de éstas sobre los hechos- se aplica también al estudio de la sociedad. Es decir, establece la unidad del método científico. Así nace la ciencia denominada sociología.

* La ciencia es la única forma de solucionar, con el tiempo, todos los problemas de la humanidad.

* Se tiene, por consiguiente, optimismo con relación al futuro, debido a la creencia en el progreso -para algunos, automático: para otros, fruto de la inteligencia y del trabajo humano- que hará avanzar a la humanidad hacia el bienestar general.

* Es una filosofía racionalista (con antecedentes en Descartes -siglo XVII- y en los iluministas -siglo XVIII-) que sin embargo considera que el razonamiento, para ser científico, debe atenerse a los datos que le brinda la experiencia.

La enseñanza superior. Una clase de química en la  Universidad de la Sorbona (París,), a comienzos del siglo XX. El desarrollo de la enseñanza universitaria fue de gran importancia para promover el avance científico. Junto a los centros universitarios tradicionales —como los ingleses de Oxford y Cambridge, por ejemplo—, surgieron nuevos centros de estudios superiores como la École Politechnique en Francia, las techniksche Hochschulen en Alemania o las “universidades de ladrillo rojo” en Inglaterra. En estas universidades se incluyeron los estudios en ciencias teóricas y aplicadas en ingeniería. De este modo se complementaban la expansión industrial, el conocimiento científico— técnico y la enseñanza superior

DARWINISMO SOCIAL: El éxito de la teoría evolucionista en el campo de las ciencias naturales también influyó en las nuevas teorías que se estaban elaborando acerca de las sociedades.

Para cualquier habitante de una ciudad industrializada parecía evidente que los avances científico-técnicos significaban la posibilidad de una vida mejor. El progreso parecía no tener límites.

La idea de progreso —en el plano social— y la de evolución —en el campo natural— se imponían tanto entre los científicos cómo entre la mayoría de lo habitantes de los países industrializados.

A partir de los trabajos de Auguste Comte comenzó a tomar forma la corriente de pensamiento llamada positivista. Su objetivo era explicar el desarrollo de las sociedades humanas de manera objetiva, observando los hechos y estableciendo leyes, a la manera de las ciencias naturales.

Comte consideraba que el progreso era lineal y acumulativo, y que el método científico era el que permitía llegar a un conocimiento positivo. Afirmó que las sociedades humana habían pasado por tres edades: la teológica desde los orígenes hasta el siglo XIII, la metafísica, hasta 1789, y la científica.

Los positivistas pensaban que para que las sociedades evolucionaran de una etapa a otra era indispensable que existiera un orden social. Para que el progreso capitalista no se detuviera era necesario que, por encima de los intereses particulares, se impusiera un orden superior.

Este orden debería imponerse por medio de normas y leyes. El conocimiento científico positivo tendría la función de contribuir a mantener el orden social.

El positivismo fue tanto un método de investigación en las ciencias sociales como una ideología. La visión positivista de la sociedad basada en las nociones de orden y progreso se impuso en los países en los que se extendía el capitalismo.

A medida que las potencias imperialistas se extendían con sus productos, sus capitales y sus ejércitos, también lo hacían sus ideas. (Ver: Nuevas Técnicas Industriales en el Siglo XIX)

Ver:Biografia de Spencer Herbert

Imperialismo: Las alianzas internacionales Causas del Imperialismo

Entre 1850 y 1914 el mapa político de Europa sufrió constantes cambios. Las guerras fueron la causa de la mayoría de ellos.

Múltiples fueron los motivos que provocaron estos enfrentamientos. Sin embargo, a pesar de esta diversidad, tenían elementos en común. El desarrollo del imperialismo en este período, llevó a que las potencias capitalistas tuvieran conflictos por el reparto del mundo en las áreas coloniales, y también se enfrentaran en sus propios territorios.

En Europa, la mayoría de las guerras respondieron a un juego de intereses que asumieron todos los países: mantener el equilibrio económico y político en la región. O dicho de otra manera, evitar que algún país alcance un mayor predominio sobre el resto. Las relaciones internacionales se hicieron más complejas, ya que junto a las guerras surgieron variadas alianzas entre países. Con esta política de acuerdos se establecían múltiples derechos y obligaciones entre las potencias.

Las alianzas fueron bastante cambiantes durante un período. Pero hacia fines del siglo XIX se establecieron dos fuertes acuerdos en el mundo occidental: la Triple Alianza y la Entente Cordiale. La Triple Alianza estuvo integrada por Alemania, Italia y Austria. Fue impulsada por Bismarck, que estableció una hábil estrategia de alianzas con el objetivo de rodear a Francia y reforzar el poder de Alemania frente a Gran Bretaña, su principal rival en la expansión colonial.

El constante crecimiento económico y político de Alemania se presentó ante Francia y Gran Bretaña como una amenaza. Por ello, junto a Rusia, en 1907 estos países establecieron el acuerdo de defensa mutua llamado Entente Cordiale.

La desintegración del imperio Turco y la guerra de Crimea. Hacia mediados del siglo XIX el Imperio Turco se encontraba en un proceso de desintegración. Las luchas por la independencia emprendidas por los pueblos que dominaba fueron un factor decisivo en su declinación. A principios de siglo ya había perdido sus dominios en Egipto y en Grecia. Luego debió aceptar la autonomía de Serbia y de Moldavia. Este proceso fue acompañado por una lucha entre las potencias europeas por obtener mayores ventajas en los territorios del decadente imperio y sobre todo por ver quién controlaba la región de los Balcanes. En 1853, por estos motivos, se desató una guerra entre Rusia y Turquía. Tras durar dos décadas, vencieron los rusos y obtuvieron extensos territorios en la región. El expansionismo ruso y las aspiraciones austriacas en la región preocuparon al resto de las potencias por el futuro del equilibrio europeo. Las tensiones, de todos modos, continuaron hasta principios del siglo XX.