Los Amish

Escritores de la Literatura del Renacimiento en Europa

Escritores del Renacimiento en Europa

El Renacimiento literario tuvo lugar en Europa a través de varias etapas diferentes. Italia proporcionó, sin duda, los grandes modelos que, antes o después, harían suyos los escritores españoles, franceses, portugueses y hasta los de regiones más apartadas, como Inglaterra, Alemania o los países nórdicos.

CARACTERISTICA DE LA EPOCA: En los orígenes de la Italia del Renacimiento (prerrenacimiento) se deseaba fervientemente vivir, estudiar, pensar y escribir como los antiguos griegos y romanos.

Por ello, los profesores, monjes, príncipes y mercaderes se disputaban los manuscritos antiguos y rivalizaban también en el afán de coleccionar sus comentarios.

El hombre volvió a renacer. La larga y oscura noche de la Edad Media dio paso a una de las épocas más luminosas de la historia: el Renacimiento.

El destino del hombre medieval, condenado a vivir en un «valle de lágrimas», conoció a mediados del siglo XV un nuevo camino de esperanza.

Se desató una verdadera fiebre por los «studia humanitatis» o humanismo; es decir, el estudio de todos los conocimientos que interesan al hombre.

En la Edad Media también existió este entusiasmo pero no se permitió que la filosofía y forma de vida de los antiguos influyeran en las generaciones medievales.

Se buscaban textos antiguos en su integridad» y se les agregaban comentarios eruditos.

El humanista además de interesarse por las obras de los escritores antiguos atesoraba objetos de arte antiguo, sacaba planos de las ruinas romanas, buscaba esculturas.

Para el estudio de la Biblia se recurrió a los textos hebreo y griego y a los comentarios de los Padres de la Iglesia.

La vida florecía, dejaba atrás los temores atávicos, se liberaba de los miedos que esclavizaron los cuerpos y las mentes. Fue un periodo irrepetible. Se asistió a una eclosión del arte y la cultura. Las ciudades embellecieron.

El mundo se convirtió, por fin, en un lugar habitable. Dios ya no era el centro del mundo. El hombre se había hecho con las riendas de su propio destino.

El Renacimiento se generó lenta y oscuramente a través de una larga época pre-rrenaeentista, durante la cual el antiguo poder vital del paganismo contrastaba con el espíritu religioso predominante en la Edad Media.

Se fue gestando en Europa un clima de admirada  imitación por la obra de escritores antiguos como Homero, Catulo, Safo, Horacio...

Esos textos comenzaban a irradiar los fulgores del espíritu grecolatino a través de traducciones que, como turbador tesoro, circulaban entre algunos hombres de letras.

Pero debe aclararse que el conocimiento y el disfrute de la obra de estos clásicos en el mundo intelectual europeo, si bien estimuló el estudio y la investigación eruditos e inspiró la creación de obras sin duda importantes, no llegó en ningún caso a superar los reverenciados modelos.

No surgieron, pues, otro Píndaro, ni un Sófocles, ni un Virgilio.

ERASMO DE rotterdamPara comenzar con los mas destacados representantes de esta etapa, citaremos a un ser de una avasallante personalidad humanística llamado Erasmo de Rotterdam, quien fuera una figura predominante del siglo XVI en los Países Bajos.

Justamente Erasmo (imagen)  había traducido en los Países Bajos las tragedias de Eurípides «Hécuba» e «Ifigenia en Aulide».

Y, de alguna manera directa o indirecta, los «Adagios» escritos por el humanista holandés dejan traslucir la influencia de Séneca y Plotino.

Además, en Lovaina se editaron las obras de Catón y Suetonio; en Amberes, las de Cicerón y Tito Livio.

Es decir, que desde los Países Bajos se proyectó la luz del mundo antiguo a través del pensamiento de Flavio Josefa y Jenofonte.

En cambio, hubo una marcada influencia literaria de Italia sobre Portugal, directamente o a través de España, cuyo Siglo de Oro debe ser estudiado por separado.

Entre los escritores portugueses del siglo XV, se destacaron Duarte Brito, el infante Pedro –que estuvo en relación con Juan de Mena y el Marqués de Santillana– y el prosista Fernán Lopes, muerto en 1451; entre los del siglo XVI: Sa de Miranda, Gil Vicente, Antonio Ferreira y Luis de Camoens, autor de comedias, rimas, sonetos y del poema «Los Lusiadas», dedicado a la gloria de Vasco de Gama y de su pueblo.

Algunas  de las principales figuras que tuvo en Italia, Francia e Inglaterra, durante los siglos XV y XVI:

LOS ESCRITORES EN ITALIA

Precursores (siglo XIV): Dante, Petrarca y Boccaccio. Siglo XV: M. Ficino. Pico de la Mirándola, Lorenzo de Médicis, A. Poliziano, L. Pulci, Mateo Boyardo, J. Sannazzaro, León B. Alberti, J. Savonarola y Leonardo da Vinci. Siglo XVI: Maquiavelo, Ariosto y T. Tasso, Castiglione, Miguel Ángel Buonarroti, B. Cellini y Pietro Aretino.

dante bocaccio y petrarca

Hubo a fines del siglo XV un nuevo Renacimiento de la literatura en Italia. En Florencia apareció el prosista italiano más grande, Maquiavelo (1469-1527).

Estuvo primeramente empleado al servicio del Gobierno de Florencia, que le envió como legado cerca de los príncipes italianos.

Después de haberse retirado del servicio, estudio la Historia romana y publicó el libro que le hizo célebre en toda Europa, El Príncipe, Escribió en el idioma que se hablaba entonces en Florencia, y su libro ha sido modelo de la prosa italiana.

Ariosto (1474-1533), que había entrado al servicio del duque de Ferrara, escribió un gran poema épico en cuatro cantos, el Orlando furioso, cuyo protagonista es el progenitor de la familia de Este, a la que pertenecía el duque.

Más tarde. El Taso (1544-1595), que fue también a la Corte de Ferraría, escribió el último gran poema épico, la Jerusalén libertada. El héroe es Godofredo de Bouillon, que capitaneó la primera Cruzada.

El Tasso escribió también una novela pastoril, Aminta, cuyos personajes son pastores que hablan como señores y damas de la Corte.

Tuvo escrúpulos religiosos y envió su obra a Roma, a que la examinaran los cardenales. Se le reprochó haber empleado expresiones paganas, se volvió loco y permaneció recluido siete años.

Desde fines del siglo XVI, los italianos no produjeron más que parodias y églogas. Estas obras, que hoy ya no se leen tuvieron mucha fama en toda Europa y fueron imitadas en Inglaterra y en Francia.

Dante AlighieriPetrarcaBoccacio

Precursores directos, de la literatura renacentista en Italia fueron Dante, Petrarca y Boccaccio, admiradores de la prosa de Cicerón o Tito Livio y del verso galano de Virgilio.

Después de estos tres escritores del siglo XIV y antes de llegar a los que, en el siglo XVI, correspondieron a su grandeza (Maquiavelo, Ariosto y Tasso) corresponde mencionaralos humanistas italianos del siglo XV, llamados así por cultivar las letras «humanas» y no las «divinas» o ascéticas.

Descubrieron la belleza terrenal y cantaron a los placeres condenados por el misticismo y la religión.

LOS ESCRITORES EN FRANCIA

Durante toda la Edad Media, no se había dejado de escribir obras en francés.

Los dos escritores más grandes de la primera mitad del siglo XVI trabajaron en géneros enteramente franceses.

Marot (1495-1544), ayuda de cámara del rey, protegido de Francisco I, escribió gran número de pequeñas composiciones ligeras en que aparecía la gente de su tiempo y describía el campo con amor.

Convertido al protestantismo, publicó una traducción en verso de los Salmos que fue adoptada por los calvinistas franceses.

Rabealis (1495-1553), hijo de un burgués acomodado de Chinon, se hizo sacerdote, luego doctor en Medicina. Vivió en Montpelller y en Lyon, fue protegido por Francisco I y nombrado cura de Meudon.

Su gran obra, Gargantúa y Pantagruel, es una novela satírica en que, bajo la denominación de los gigantes, representó a la gente de su tiempo, colocando las escenas en su país natal.

Pero conocía bien los autores de la antigüedad y los admiraba mucho. Los cita con frecuencia y menosprecia el sistema de instrucción de la Edad Media, que llama «la niebla gótica».

A partir de Enrique II, los escritores franceses tuvieron tanto entusiasmo por la antigüedad que aspiraron a imitarla. Varios jóvenes residentes en París formaron un grupo que denominaron la Pléyade.

Eran nobles, magistrados, funcionarios, burgueses ricos. No se vendían aún bastantes libros para que el oficio de escritor pudiera subvenir a las necesidades de nadie.

Uno de ellos, Du Bellay, publicó en 1549 la Defensa e ilustración de la lengua francesa. Recomendaba que se escribiera en francés, pero quería que el francés tomase del latín y del griego las expresiones que le faltaban.

Era lo que llamaba «saquear a los autores antiguos para enriquecer la literatura francesa», con lo que resultaba incomprensible para el pueblo. Quería escribir, no para el público en general, sino para alguna gente culta.

Du Bellay rechazaba los géneros poéticos de la Edad Media y aconsejaba imitar las formas de las obras antiguas. Proponía hacet como los antiguos poemas épicos, u odas. Quería que, en lugar de tomar los asuntos de la vida corriente, aparecieran personajes históricos.

El más célebre escritor de la Pléyade, Ronsara (1524-1585), noble de la comarca de Vendóme, no permaneció más que seis meses en el colegio y pasó í ser paje en la Corte del rey.

Reanudó más tarde sus estudios y publicó primeramente Odas, luego Sonetos. Intentó escribir un poema épico, la Franciada, que no terminó. Inventó nuevas rimas poéticas.

Sus poesías llenas de palabras desconocidas, no resultaban siempre claras para el público, pero contienen muchos pasaje; escritos en un francés sencillo y poético.

Durante las guerras de religión, el prosista más cé­lebre fue un católico, Miguel de Montaigne. Su padre era un comerciante rico de Burdeos, Eyquem, que ha­bía comprado el castillo de Montaigne, y del castillo había tomado el nombre; su madre era de familia ju­día.

Fue magistrado y alcalde de Burdeos, pero se re­tiró a su castillo para vivir tranquilo en su biblioteca. Escribió pequeños tratados de un género original que llamó los Ensayos (1580- 1588) .

En ellos expresa su opinión acerca de toda clase de cosas en un lenguaje familiar, lleno de citas de los autores griegos y la­tinos. Expresó sus ideas sin orden, como se le ocu­rrían, en forma muy original.

Detestaba las discusiones teológicas que dividían a los hombres de su época, y resumió su pensamiento en la siguiente pre­gunta: «¿Qué sé yo?».

LOS ESCRITORES EN INGLATERRA

Inglaterra había tenido algunos humanistas, pero escribían en latín. El más célebre fue el canciller Moro, conocido con el nombre latino de Morus, autor de la Utopía.

Los grandes escritores en inglés no aparecieron has­ta fines del siglo XVI, en el reinado de Isabel.

Los poetas Sydney y Spenser, que tuvieron gran fama en su tiempo, no son leídos hoy. El teatro es lo que ha hecho grande a la literatura inglesa.

Los ingleses eran entonces muy aficionados a las representaciones teatrales. Se hacían con frecuencia, en las ciudades de Inglaterra, fiestas, con ocasión de las cuales cortejos con trajes brillantes atravesaban la ciudad formando cabalgata. Se habían formado varias compañías de comediantes.

La burguesía los tenía en mal concepto; el Municipio de Londres no permitió establecer un teatro en la ciudad. Pero se les dejaba dar representaciones en los arrabales.

Hacían sus comedias en una posada o en algún viejo convento abandonado, pero en ocasiones la reina los mandaba llamar para que actuaran ante ella.

Los jóvenes señores, que eran aficionados al teatro, los protegían e impedían que se prohibieran sus representaciones.

La masa del público ocupaba el patio y las galerías. Eran obreros, marinos, lacayos, aventureros que comían y bebían en la sala.

Se divertían, sobre todo, con las bufonadas de los payasos que aparecían en los entreactos. Los jóvenes nobles se sentaban en el escenario, y eran aficionados a los versos en rebuscado estilo, a la manera italiana.

Aquellas compañías de comediantes no tenían dinero para montar decoraciones. Por lo común se limitaban a poner un cartel para decir a los espectadores: «La escena tiene lugar en un jardín», o «La escena representa un palacio».

El público quería comedias nuevas. El director de la compañía las encargaba a los autores que las escribían con apresuramiento, copiándose muchas veces los unos a los otros. Las comedias quedaban manuscritas.

La mayor parte han desaparecido y no se sabe quiénes fueron sus autores.

Uno de ellos, Marlowe, que murió antes de los treinta años, dejó tragedias, una de las cuales, Fausto, ha conservado celebridad.

El más célebre de todos, Shakespeare (1574-1637) se considera como uno de los más grandes poetas del mundo.

Nació en familia de la clase media, vivió pobremente, se alistó como soldado, se hizo actor, luego autor. Escribió gran número de obras dramáticas que no se imprimieron hasta después de su muerte.

Eran comedias o historias, es decir, dramas trágicos cuyo asunto estaba tomado de la historia de Inglaterra, de las leyendas de la Edad Media, de la misma antigüedad.

Shakespeare había estudiado mucho a Plutarco en la traducción francesa, y a Montaigne, pero no había hecho estudios regulares. Situaba la acción de sus obras en todos los países, sin preocuparse por las épocas.

Ponía Bohemia a orillas del mar, cerca de la selva de las Ardeneas.

Representaba la ciudad griega de Efeso gobernada por un duque y en ella hacía aparecer un convento. Lo que le preocupaba, sobre todo, era crear personajes animados de grandes pasiones.

Como trabajaba a la vez para el público del patio y para los jóvenes señores, mezclaba bufonadas con escenas trágicas.

LOS HUMANISTAS DEL RENACIMIENTO

El movimiento humanista, iniciado en el siglo XV en Italia, se continuó en Europa durante el siglo XVI.

En Italia se empezaron a publicar colecciones impresas de obras literarias en latín. En las ceremonias solemnes, fue costumbre pronunciar un discurso en latín. Los poetas escribían poemas épicos, elegías, epigramas en latín.

Pero en el siglo XVI, los principales humanistas fueron los de Alemania y Francia.

El más célebre de todos, un holandés, Didier, que según costumbre de la época, había traducido su nombre al griego y se llamaba Erasmo, publicó una edición del nuevo Testamento en griego, que lo hizo admirar en toda Europa.

Fue llamado a Inglaterra por el arzobispo de Cantérbury, jefe de la Iglesia de Inglaterra.

Publicó en latín el Elogio de la estulticia, sátira contra la ignorancia y la superstición de los monjes y la pedantería de los doctores de las Universidades.

En Alemania, los humanistas fueron sobre todo profesores de Universidad.

Admiraban a los antiguos y menospreciaban su lengua materna. Traducían sus nombres alemanes al latín o al griego: Schwarzerde se hacía llamar «Melanchton»; Hausscheln. «OEcolampadio».

Se burlaban de los escoláticos y de sus discusiones en mal latín, se llamaban ellos mismos poetas y manifestaban no querer seguir más que a los antiguos.

El más conocido de los humanistas alemanes, Reu-chlin, había estudiado la Biblia en hebreo, lo que le valió una acusación de herejía, pero el Papa se puso de su parte.

Fue sostenido también por los «poetas» que escribían versos latinos. Orientó el estudio del griego en las Universidades alemanas. Hizo un diccionario griego y tradujo algunos autores griegos al latín.

En Francia, los humanistas fueron eruditos. Trabajaron menos en imitar a los autores antiguos que en comprenderlos.

Francisco I se dejó convencer para la creación en París de una escuela dedicada al estudio de los antiguos, de un modo distinto al que lo hacían los escolásticos de las Universidades.

La llamó «Colegio real», más tarde Colegio de Francia. Los profesores tenían el título de «lector real». Pero como no supo encontrar dinero, no creó más que algunas cátedras.

Los eruditos franceses trabajaron para hacer ediciones de los autores latinos y griegos, y diccionarios de las escuelas antiguas.

Se empezaron a imprimir libros en tamaños pequeños y comenzaron a ser leídos en otros lugares además de las Universidades.

Las obras de los clásicos fueron leídas desde ese momento, no sólo por los profesores, sino por los nobles, los burgueses instruidos y aun por señoras. Se leía, sobre todo, la traducción hecha por Amyot de Las vidas paralelas, de Plutarco.

ALGO MAS…

Estaba de moda organizar bibliotecas; se trataba de reunir tesoros artísticos y literarios efectuando la búsqueda en todos los lugares donde pudieran ser hallados.

Se procuró hacer como los antiguos en todo; de imitar a la naturaleza, de cubrir a las ideas con el ropaje de una forma bella. Tales eran las exigencias del humanismo.

Mientras españoles y portugueses descubrían nuevos continentes y tierras, los galianos se preocupaban de redescubrir el mundo antiguo. Y a e£te apasionamiento se agregó, además, un fuerte sentimiento nacional.

La atención puesto en la naturaleza y en el hombre –como ya había ocurrido a fines de la Edad Media– estimuló los estudios científicos en forma experimental; se rechazó, cuando ello correspondía, la opinión de antiguos sabios.

La primera biblioteca pública de Europa

Creemos que merece un párrafo especial como prueba de la preocupación cultural de parte de los príncipes, un hecho de la historia de Fiorencia.

Nicolás Nicolini, uno de los más entusiastas bibliófilos de Florencia, murió lleno de deudas a causa de su afán de adquirir manuscritos antiguos.

Su casa siempre había estado abierta a los que querían consultar sus colecciones que, a su muerte, comprendían ochocientos volúmenes.

Siguiendo su deseo de que su biblioteca permaneciera accesible a todos, Cosme de Mediéis pagó las deudas y donó la misma al convento de San Marcos, para su uso público. Fue la primera biblioteca pública europea.

El humanismo y la religión

Sobre el contenido espiritual del movimiento humanista escribe el historiador holandés J. Huizinga (1872-1945):

«Los humanistas que eran verdaderos ateos o se hacían pasar por tales, no representan la esencia del Renacimiento.

Un examen profundo muestra claramente que el contenido espiritual del Renacimiento, pese a los elementos clásicos y paganos, era y permaneció cristiano, lo mismo que antes el arte medieval y más tarde la Contrarreforma.

Tanto si escogemos a pintores flamencos o italianos. . . observaremos que, incluso en el período barroco, las principales fuentes de inspiración del arte figurativo fueron escenas bíblicas».

Los Primeros Mecenas en la Edad Media

Fuente Consultada:
Enciclopedias Consultora Tomo 7
Enciclopedia del Estudiante Tomo 2 Historia Universal
Enciclopedia Encarta
La Aventura del Hombre en la Historia Tomo I «El Ateneo»
Historia Universal Gomez Navarro y Otros 5° Edición
Atlas de la Historia del Mundo Parragon

——— 00000 ———-

PARA SABER MAS….

Renacimiento de la literatura griega en Italia. — La lengua griega había sido olvidada completamente en la Europa occidental hasta casi el final de la Edad Media; sólo algunos eruditos escolásticos tenían escasos conocimientos de ella y la ignorancia de dicha lengua se extendía también a Italia, a pesar de los contactos que dicha península tenía frecuentemente con los griegos y haber poblado gentes de esta raza su territorio por espacio de siglos.

Los poetas griegos fueron escasamente citados entre los siglos VI y XI. Petrarca y Boccaccio promovieron el renacimiento de aquel lenguaje y la restauración de sus enseñanzas.

Ambos personajes estudiaron por sí mismos el griego, el primero leyendo a Platón con un erudito de Constantinopla y el segundo motivando en Florencia disertaciones públicas acerca de Homero.

A fines del siglo XIV, un letrado de Constantinopla llamado Manuel Chrysoloras, enseñó literatura griega en Florencia y luego, sucesivamente, en Pavía, Venecia y Roma.

Creada la afición a las nuevas enseñanzas, los estudiantes italianos marchaban a Constantinopla, no sólo para estudiar el griego en su propio ambiente, sino para adquirir manuscritos que contenían estimables textos clásicos.

En 1423, uno de estos estudiantes coleccionistas trajo a su ciudad natal, Venecia, unos 240 volúmenes de obras clásicas. Pero el momento culminante para el renacimiento general de los estudios de la literatura clásica griega fue el de la toma de Constantinopla por los turcos, hecho que motivó la dispersión de muchos literatos eruditos y otras personas ilustradas que, en gran número, se esparcieron por Europa.

Algunos papas, entre ellos Nicolás V, alentaron en el siglo xv los estudios clásicos griegos, y, antes de la caída de Constantinopla, Juan Bessarión, Teodoro Gaza y Jorge de Trebisonda, difundieron los estudios helenísticos por Florencia, Nápoles y Roma.

De los exiliados griegos fue, tal vez, el más ilustre, Andrés Juan Láscaris, llamado Rindacenus, a quien llevó a Padua Bessarión, y después Lorenzo de Médicis encargó de la biblioteca de Florencia.

Desde Italia esta afición por restaurar la literatura clásica se extendió a Francia, Inglaterra y Alemania; en 1548 fue nombrado en la Universidad de París el primer profesor de griego y, tiempo después, se fundaron cátedras de dicha lengua en Oxford a cargo de Grocyn y Colet, y en Cambridge, a cargo de Erasmo.

Fuente Consultada:
Enciclopedia Ciencia Joven Fasc. N°32 El Renacimiento Literario en Europa Edit. Cuántica
Historia Universal de la Civilización  Editorial Ramón Sopena Tomo II del Renacimiento a la Era Atómica

Quien Fue la Mona Lisa? La Gioconda Pintura

¿Quien Fue la Mona Lisa o Gioconda?

La pintura más famosa del mundo, es sin duda La Gioconda, también conocida como Mona Lisa (1503-1506); son numerosas sus reproducciones, y ha sido ampliamente utilizada en publicidad y en objetos cotidianos.

Leonardo da Vinci llevó consigo a Francia este cuadro de dimensiones modestas (77 x 53 cm); es hoy en día el más visitado en el Louvre. La identidad de la modelo sigue siendo controvertida.

Obra La Mona Lisa de Da Vinci

LA MONA LISA? Durante mucho tiempo se han barajado múltiples hipótesis entorno a la verdadera personalidad de la Mona Lisa, más conocida por Gioconda e inmortalizada por Leonardo da Vinci.

Dado que los alumnos del gran maestro italiano realizaron variadas versiones del célebre cuadro, en los que aparecía desnuda, se generalizó la idea de que se trataba de una cortesana.

Al parecer. Mona Lisa, nacida en 1479, fue hija del fabricante de lanas de la ciudad de Florencia, Antonio Gherardini.

Después de morir su padre entró en contacto con la familia Médicis, y se prometió con Giuliano, hijo menor del famoso Lorenzo el Magnifico, gobernante de la república de Florencia, muy próspera en aquellos tiempos.

Con la invasión de Carlos VIII de Francia, los Médicis huyeron, y Mona Lisa, que esperaba un hijo, se vio obligada a casarse con el viudo Francesco Giocondo, de quien recibiría el apodo.

Cuando Leonardo la retrata, por encargo de un su puesto primo Giuliano de Médicis,  la Gioconda sólo contaba 24 años de edad.

La realización del cuadro se demoró dos años, y la entrega del lienzo muchos más, se cree que, entre otras razones, por el extraordinario parecido de la Gioconda con la madre del pintor.

Mona Lisa falleció en 1516, años 37 años.

En el momento en que Leonardo pintaba la Mona Lisa, se encontraba muy interesado en la anatomía y sus anormalidades. Por entonces, hacia el año 1503, Leonardo estudiaba cadáveres en la morgue del hospital Santa Maria Nuova de Florencia.

La capacidad de observación y análisis de Leonardo seguramente le permitía interpretar los cuadros emocionales a través de los gestos y las expresiones faciales. Leonardo era ante todo un observador, y no debemos olvidar la importancia que él atribuía al sentido de la visión.

Cualquier particularidad en un gesto facial o corporal, seguramente era captada por la sensibilidad de Leonardo.

La atmósfera poética del cuadro proviene en parte del paisaje rocoso en el segundo plano a la vez lejano y luminoso, inmerso en una niebla azulada, pero sobre todo de la sonrisa enigmática de la modelo.

La pose de ésta, las manos cruzadas ligeramente vuelto y el rostro en tres cuartos, ha sido retomada por otros pintores. Verdadero emblema del clasicismo del Renacimiento, admirada y celebrada, la Gioconda también ha sido intervenida y reinterpretada.

En el siglo XX, Marcel Duchamp la ridiculizó con bigotes y le colocó un subtítulo irreverente.

mona lisa, Leonardo Da Vinci

La sonrisa más famosa del mundo es la de la Mona Lisa. Entre 1503 y 1506 Leonardo Da Vinci trabajó en el retrato de esta hermosa dama, esposa del florentino Piero Francesco del Giocondo (de ahí que el cuadro sea conocido también como La Gioconda).

Curiosidades:
Mide 77 x 53 centímetros (les un cuadro bastante pequeño!)
Es imagen de más de 400 marcas y nombre de 61 productos

Es visitada por 6 millones de personas cada año.

El 1911 fue robada por el pintor italiano Vicenzo Perrrugia. Dos años más tarde apareció en Italia

Fue salpicada con ácido y golpeada con una piedra en el Louvre, dónde ahora se expone tras una vitrina antibalas, en una sala especial que la protege.

En la Universidad de Ámsterdam, fue estudiada la sonrisa de la Gioconda con un programa informático que analiza las expresiones emocionales de los rostros.

Este estudio revela que la expresión de Lisa Gherardini es de un 83% de felicidad, correspondiendo el 17% restante a una mezcla de expresiones emocionales de disgusto, enojo y miedo.

Hasta este punto llega la intención del hombre en adentrarse en los secretos que esconde la Gioconda, resultado de la ciencia de Leonardo y, por lo tanto, consecuencia de sus funciones.

¿Habría querido Leonardo lograr exactamente este efecto? ¿Habría sido esta sonrisa ambigua el resultado del sfumatol ¿Será la expresión consecuencia de una especial interacción emocional entre ambos hemisferios en el zurdo de Leonardo?.

Tal vez no lo sepamos nunca. Lo cierto es que la Gioconda cautiva nos sigue con su mirada y nos sonríe ambigua y enigmáticamente. La Gioconda nos hace sentir y pensar al mismo tiempo.

ALGO MAS…: El doctor Joseph Borkowski, tras horas y horas de estudio en el Louvre, llegó a la siguiente condusión: la expresión de la cara de la Gioconda es la típica de aquellos que han perdido los dientes incisivos.

Pero la cosa no queda ahí, el dentista estadounidense afirma además que probablemente la dama perdió los dientes debido a una paliza pues, siempre según él, en sus delgados labios se puede distinguir una pequeña cicatriz.

En consecuencia no se trataría de una sonrisa, sino más bien de una mueca. Por último, teniendo en cuenta que las comisuras están ligeramente hundidas hacia el interior, es de suponer que también le faltarían los colmillos.

Está visto que el juicio de un experto es capaz incluso de dar al traste con los prejuicios romántico-poéticos de enteras generaciones y, frente a la ensoñación de la belleza enigmática, oponer la blasfemia de la terrenal violencia cotidiana.

personajes raros de la historia

Historia de Los Esclavos en América Colonial Esclavitud Comercio Vida

Historia de Los Esclavos En América Colonial  – Comercio y Trata de Negros

La esclavitud es la condición jurídica de una persona que, por nacimiento, deudas, por sentencia judicial o por derecho de conquista carece derechos civiles y se convierte en la propiedad de otra persona, que puede perderla o cambiarla, emplearla en la actividad que considere oportuna y, en algunos casos, incluso disponer libremente de su vida.

Hombres y mujeres de origen africano eran traídos por la fuerza y vendidos como esclavos en América. A diferencia de los indígenas, los esclavos eran considerados propiedad de sus amos y podían ser comprados o vendidos, e incluso marcados o mutilados para impedir sus fugas.

España introdujo esclavos negros sobre todo en el Caribe para paliar la escasez de mano de obra indígena, pero también en otros territorios. Como los africanos no se adaptaron a los trabajos en zonas altas, no fueron utilizados en la extracción de plata de las montañas.

En cambio, fueron empleados en las grandes plantaciones que producían algodón, tabaco, caña de azúcar u otros cultivos. También se utilizaban en el servicio doméstico.

Los ingleses también introdujeron esclavos en América del Norte y los portugueses en Brasil para sus plantaciones de algodón y azúcar. Los esclavos eran comprados a autoridades locales africanas o secuestrados violentamente en sus aldeas del centro y sur de África, y luego llevados hacia los puertos comerciales portugueses de Mozambique.

Desde allí eran amontonados en barcos que los trasladaban a los mercados de esclavos americanos. Muchos de ellos no sobrevivían al viaje.

https://historiaybiografias.com/linea_divisoria4.jpg

En el espacio de 400 años, 15 millones de personas fueron forzadas a abandonar África para convertirse en esclavos. La mayoría de ellas tuvo como destino América, aunque también algunas terminaban en África del Norte, en Medio Oriente y en Europa. La esclavitud fue una terrible costumbre -y un gran negocio- durante milenios; sin embargo el caso de África es todavía más llamativo: nunca en la Historia fueron llevadas contra su voluntad tantas personas de un continente a otro.

Antes de la llegada del hombre blanco, algunos reyes africanos poseían esclavos. Realizaban tareas domésticas y eran una señal del poder del soberano, pero no se los comercializaba como si fueran animales. Cuando los africanos entraron en contacto con los árabes, alrededor del siglo VII, comenzó el tráfico de esclavos.

En aquel momento fue tan intenso -unas 100.000 personas por año- que llegó a despoblar regiones enteras del África negra. Así, los mismos africanos vieron el negocio: capturaban tribus enteras y las vendían como esclavos. El tráfico aumentó más a partir del siglo XVI, cuando aparecieron los europeos.

https://historiaybiografias.com/linea_divisoria4.jpg

Los cazadores de esclavos los llevaban hasta las costas occidentales, donde eran cargados y apretujados uno al ludo del otro en las oscuras bodegas de los barcos. Allí también los encadenaban, porque muchos se arrojaban al mar tratando de escapar y morían ahogados o eran presa de los tiburones. En esas tremendas condiciones viajaban durante dos meses, entre ratas y enfermedades.

Muchos morían durante el viaje y sus cadáveres eran arrojados por la borda. Los que llegaban a los puertos de América eran vendidos y marcados como ganado y llevados a trabajar en plantaciones y minas, desde la salida del sol hasta el ocaso.

ANTECEDENTES: Cuando los españoles conquistaron y colonizaron el continente americano se produjo un resurgir del esclavismo en las sociedades occidentales. Los indígenas caribeños, que no estaban acostumbrados a los duros trabajos de las minas y plantaciones morían a millares.

Además, una vez cristianizados, se convertían en súbditos de pleno derecho de la monarquía, lo que planteaba problemas legal para su esclavización. Para reemplazar la mano de obra indígena, los españoles comenzarán a llevar a América a esclavos africanos.

Además, existía ya una tradición de comercio de esclavos desarrollada por los mercaderes musulmanes en África. El nuevo tráfico comenzó hacia 1601; los portugueses pronto imitaron esta práctica en su colonia del Brasil, llegando a convertir Lisboa en el mayor centro de comercio de esclavos de Europa en el siglo XVI.

El primer encuentro de los americanos con los negros provenientes de África fue en el siglo XVII. Los negros se transformaron en esclavos porque los americanos tenían una gran necesidad de mano de obra. Fueron considerados inferiores desde el punto de vista étnico y en la actualidad constituyen la minoría más importante en los Estados Unidos.

Sufrían crueldades que poco a poco los fueron anulando como personas; lograban a través del castigo que ellos mismos perdieran la esperanza de ser «libres». La compraventa de esclavos pasó a ser una importante fuente de ingresos, sobre todo en el sur de los Estados Unidos.

Una razón de la asombrosa cantidad de esclavos, naturalmente, era la alta tasa de mortalidad. A los esclavos se les apiñaba en forma apretada en buques de carga, de 300 a 450 por barco, y se les encadenaba en bodegas o calas sin instalaciones sanitarias ni suficiente espacio para permanecer de pie. Así permanecían durante su viaje i América, el cual duraba por lo menos cien días. La tasa de mortalidad alcanzaba diez por ciento, excepto  viajes más largos, en los cuales, debido a tormentas o vientos adversos, la tasa llegaba a ser más alta. Los africanos que sobrevivían al viaje estaban expuestos a enfermedades ante las que tenían poca o ninguna inmunidad. La tasa de mortalidad era menor entre los nacidos y criados en el Nuevo Mundo. La nueva generación logró inmunizarse ante muchas enfermedades más graves. Los patrones pocas veces estimulaban a sus esclavos a tener hijos. Muchos de los dueños, sobre todo de las Antillas, creían que era menos caro comprar un nuevo esclavo que criar un niño, desde su nacimiento hasta la adolescencia, para que pudiera trabajar.

También en los siglos XVIII y XIX se siguió recibiendo esclavos.

Los negros tardaron mucho tiempo en reaccionar frente a semejante injusticia, para esto tuvieron que ponerse al tanto de la ley y al mismo tiempo debieron incorporar el sentido de la libertad. Entre otras cosas, esto significaba realizar acciones para luchar por sus derechos civiles. Recién a partir de la segunda mitad de este siglo lograron la igualdad de los derechos políticos.

Crear organismos políticos y sociales bajo la responsabilidad total de ellos era, tal vez, la única forma de encontrar su identidad. ¿Se podía seguir confiando en la voluntad de los blancos?

A pesar del creciente clamor de sentimientos humanitarios de los intelectuales europeos, el uso de esclavos negros parecía aceptable a los ojos de la sociedad occidental. Los europeos consideraban que los negros eran seres inferiores hechos para el trabajo de esclavos. No fue sino hasta la década de 1770 que la Sociedad de Amigos, conocida como Cuáqueros, empezó a criticar la esclavitud y excluyó de su iglesia a cualquier miembro que tuviera algo que ver con la trata de esclavos que el sentimiento europeo contra la esclavitud comenzó a surgir.

Incluso, no fue sino hasta la etapa radical de la Revolución francesa, en el decenio de 1790, cuando los franceses abolieron la esclavitud. Los británicos lo hicieron en 1807. A pesar de la eliminación del aprovisionamiento africano, la esclavitud persistió en los recién formados Estados Unidos hasta la Guerra Civil de la década de 1860.


Martín Luther King fue líder de la  lucha por los derechos civiles de tos negros norteamericanos. A partir de 1954 vivió con su familia en Alabama y éste fue el estado que se vio obligado a derogar sus leyes de segregación racial. King se convirtió en un héroe nacional. Por su intenso trabajo todos los Estados del Sur revisaron su legislación racista. En el año 1964 recibió el Premio Nobel de la Paz. Siguió luchando hasta que fue asesinado.

Una historia cruel en el Río de la Plata

Dicen los libros —en este caso, Argentinos de origen africano de Marcos de Estrada— que el primer negro que llegó a América vino como explorador y no como esclavo. Se llamaba Alonso Prieto, y era piloto en la Pinta.
Luego, la historia hace un giro cruel: según de Estrada, sesenta millones de personas fueron cazadas en África para servir en América. Ante los ojos de los blancos, todos eran, sencillamente, «negros».

Había gente de Camerún y Congo —conocidos como «congos»—, estaban los «benguelas», de Angola, los «cafres», de Mozambique y Madagascar, y los «mandingas», de Guinea, entre otros. Ni siquiera tenían todos el mismo color de piel, porque en la cacería cayeron también africanos de origen árabe.

La cantidad de negros en la Reina del Plata disminuyó muy rápidamente. En 1778 había en Buenos Aires 24.362 personas, de las cuales 7.235 —el 29,7 por ciento— eran afroargentinos. En 1806 eran el 30,1 por ciento.

El censo de 1836 arroja un 26por ciento de negros. Dos años después, aunque con resultados incompletos, el censo da 26,1. Desde entonces no se vuelve a discriminar por raza en las mediciones hasta 1887. En ese año quedan 8.005 negros en Buenos Aires, el 1,8por ciento de la población.

Hay algunas explicaciones tradicionales para esta desaparición: dicen que los varones cayeron en la guerra contra el indio, contra el Brasil y contra el Paraguay. Y que las mujeres encontraron pareja en los hombres que venían solos de Europa.

Dicen también que, por pobres, fueron las víctimas más fáciles de enfermedades como la fiebre amarilla de 1871.

DOCUMENTO: DIARIO DE UN CIUDADANO DE LA ÉPOCA: Una de las prácticas más abominables de la sociedad occidental premoderna fue la trata de esclavos del Atlántico, la cual alcanzó su climax en el siglo XVIII. Los negros eran transportados en navíos sobrecargados, desde la costa occidental de África con dirección a América para venderlos como esclavos y emplearlos como mano de obra en las plantaciones. Ya avanzado el siglo XVIII un creciente coro de voces planteó serias objeciones a este tráfico de seres humanos. Este fragmento menciona la crítica que hace a la trata de esclavos un escritor anónimo francés.

No bien han soltado sus anclas los barcos ante la costa de Guinea, el precio al que los capitanes han decidido comprar a los cautivos se anuncia a los negros, quienes compran prisioneros a varios príncipes y los venden a los europeos. Se envían regalos al soberano que reina en esa parte específica de la costa, y se concede permiso para la transacción.

De inmediato, los esclavos son traídos por inhumanos intermediarios como otras tantas víctimas arrastradas a un sacrificio.

Los hombres blancos que codician esa parte de la raza humana los reciben en una choza pequeña que han levantado en la orilla, donde ellos se encuentran atrincherados con dos cañones y veinte guardias.

Tan pronto concluye la operación, el negro es encadenado y llevado a bordo del barco, donde se reúne con sus compañeros de sufrimiento. Aquí le vienen siniestras reflexiones a la mente; todo le azora y le asusta, y su incierto destino le produce la mayor ansiedad…

El navio iza velas con dirección a las Antillas, y los negros van encadenados a una cala del barco, una especie de lúgubre prisión donde la luz del día no penetra, y en la cual se introduce el aire por medio de una bomba.

Dos veces al día se les distribuye algo de nauseabundo alimento. La pena que los consume y el triste estado al que están reducidos los haría suicidarse si no fuera porque están privados de todo medio de atentar contra sus vidas.

Sin ropa de especie alguna, les sería difícil ocultar a los ojos vigilantes de los marineros de turno algún instrumento idóneo para aliviar su desesperación.

El temor a una revuelta, como ocurre algunas veces en el viaje desde Guinea, es la base de un interés común y produce tantos guardias como hombres hay en la tripulación. El menor ruido o una conversación secreta entre dos negros se castigan con la mayor crueldad.

En todo momento, el viaje se hace en continuo estado de alarma de los hombres blancos, quienes temen una revuelta, y en cruel estado de incertidumbre por parte de los negros, que no saben la suerte que les espera.

Cuando el navio llega a puerto en las Antillas, se lleva a los esclavos a una bodega, donde se les exhibe, como cualquier mercancía, a los ojos de los compradores. El dueño de la plantación paga según la edad, fuerza y salud del negro que está comprando. Hace que se lo lleven a su plantación, y allí lo recibe un supervisor que a partir de entonces se convierte en su torturador.

Para domesticarlo, al negro se le conceden algunos días de descanso en su nuevo lugar, pero pronto se le da una azada y una hoz, y se le incorpora a un grupo de trabajo. Cesa entonces de preguntarse sobre su destino; comprende que sólo se demanda de él trabajo. Pero aún no sabe cuan excesivo será ese trabajo. En realidad, su trabajo comienza al alba y no termina antes del anochecer; se interrumpe sólo dos horas para la cena.

El alimento que se le da por semana a un negro desarrollado por completo consiste en un kilogramo de carne de res o bacalao salados y dos cazos de potade tapioca… A un negro de doce o trece años o menos se le dá sólo un cazo de potaje de tapioca y medio kilogramo de carne o bacalao.

En lugar de alimentos, algunos dueños de plantaciones  les dan a sus negros la libertad de trabajar para si cada sábado (y domingo); otros son menos generosos y sólo les conceden libertad los domingos y días festivos.

LOS ESCLAVOS EN ESTADOS UNIDOS
MUCHOS FACTORES
contribuyeron a que se produjera la guerra civil americana, aunque el esclavismo fue el desencadenante del conflicto entre el Norte y el Sur. El esclavismo se abolió en los estados industrializados del Norte, y algunos de sus habitantes, conocidos como abolicionistas, presionaron para que se aboliera la esclavitud en todo el país. Pero ésta era esencial para la economía agrícola sureña, que dependía del cultivo del algodón y del trabajo esclavo en las plantaciones. Hacia 1860 existían 4 millones de esclavos en el Sur.

PARTIDARIOS Y DETRACTORES DE LA ESCLAVITUD
Los acuerdos políticos mantuvieron la paz durante décadas, pero a mitad del s. XIX las tensiones crecieron. Muchos de los norteños aceptaban que se conservara la esclavitud en el Sur, aunque no querían que se extendiera a los nuevos territorios del oeste. La Kansas-Nebraska Act (1854) y la decisión de la Corte suprema, conocida con el nombre de Dred Scott (1857), dejaban una cierta vía para la expansión del esclavismo en el oeste. Los sureños se alarmaron con la actividad de los abolicionistas. El punto álgido de sus recelos ocurrió cuando el activista John Brown (1800-59) intentó, sin éxito, provocar una sublevación de esclavos en el sur.

ELECCIÓN DE LINCOLN
Abraham Lincoln (1809-1865) ganó las elecciones presidenciales de 1860. Al ser el candidato del partido republicano, que se oponía a la propagación de la esclavitud, los políticos sureños se negaron a acatar su autoridad. Los estados del Sur empezaron a separarse de la Unión, formando la Confederación de Estados de América. Lincoln creía que los estados no podían decidir por sí solos su separación de la Unión, por lo que se decidió a usar la fuerza para mantener la unidad en todo el territorio.

LIBERTAD PARA LOS ESCLAVOS
Al principio, Lincoln sostenía que la guerra estaba motivada para preservar la Unión, pero en 1862 llegó a la conclusión de que la esclavitud se debía abolir. La Proclama de Emancipación, que entró en vigor a partir del 1 de enero de 1863, concedía la libertad a los esclavos de los estados segregados. La decimotercera enmienda a la Constitución de los Estados Unidos, adoptada en 1865, abolía la esclavitud en los Estados Unidos para siempre.

RECONSTRUCCIÓN
La guerra civil dejó al sur totalmente arruinado y desde 1867 hasta mitad de la década de 1870 los estados ex confederados estaban bajo el dominio federal (gobierno de los Estados Unidos). Este período se conoció como la Reconstrucción. Los blancos derrotados dirigieron su furia hacia los esclavos liberados y fundaron organizaciones terroristas como el Ku Klux Klan.

Aunque las leyes federales garantizaban los derechos civiles y políticos de los esclavos liberados, no tuvieron fuerza para hacerlas cumplir cuando finalizó la Reconstrucción. Los negros del Sur no recuperaron sus derechos hasta 1960.

Ver: Historia de la Esclavitud En Estados Unidos

Fuente Consultada:
Ciencias Sociales 8° EGB Borgognoni – Cacace
Civilizaciones de Occidente Tomo B Jackson Spielvogel

 

La Esclavitud en Roma y Grecia Rebelion de Esclavos Espartaco romano

La Esclavitud en Roma y Grecia

La dialéctica del amo y el esclavo explica, en parte, para Marx, las sociedades de la Antigüedad. Pero las cosas no son simples, y la esclavitud adoptó, particularmente en el mundo grecolatino, las formas más diversas.

Por ejemplo, en la Atenas arcaica existía la esclavitud por deudas, cuidadosamente mantenida por los ricos, que de tal modo podían apropiarse, a precio muy barato, de la fuerza de trabajo de las masas pobres. Solón puso fin, con sus reformas democráticas, a tal tipo de explotación.

Por lo demás, el esclavo fue siempre un extranjero, un prisionero de guerra o una víctima de razzias. Los grecolatinos, en efecto, consideraban escandalosa la servidumbre de hombres pertenecientes a los mismos países que ellos, e intentarían evitarla.

Una vez vendido, el esclavo quedaba, o bien afecto al trabajo doméstico de la casa de un rico (y entonces se convertía en criado, cocinero, bailarín, o incluso secretario, médico o preceptor), o bien era empleado en los campos, en las minas o en los talleres, o explotado por el Estado en los trabajos públicos, o, por último, arrojado como pasto a la multitud, como gladiador, en los juegos del circo.

El número de esclavos alcanzó su punto culminante en el periodo de las guerras de conquista, entre los s I a.C., y I d.C. Después disminuyó progresivamente, y ello tanto más cuanto que la manumisión se convirtió en una práctica común.

Esclavitud

¿Se conoce el origen de la esclavitud? La aparición de una clase de esclavos no es posible más que en el seno de pueblos sedentarios que tienen a su disposición recursos alimenticios suficientes. Los primeros antecedentes escritos de la esclavitud se remontan a Sumer. La práctica se menciona también en la Biblia: en el Éxodo, Moisés recomienda para el «servidor extranjero», el reposo del séptimo día, «a fin de que recobre las fuerzas».

¿Cómo se concebía en la Antigüedad? Para Herodoto, la vida económica resulta imposible sin instrumentos, y determinados hombres, al no tener que ofrecer más que su fuerza física y su capacidad de obediencia, están destinados a convertirse en «instrumentos vivientes». Esta teoría, que asimila el esclavo al animal doméstico, fue admitida por todo el mundo antiguo. En Sumer, el esclavo se desplazaba sujeto a lazo mediante un anillo que se la pasaba por la nariz. En Roma llevaba un collarín con el nombre de su amo. En las minas y en las galeras, era marcado con hierro al rojo en la frente, y después encadenado. En contrapartida, y como quiera que, como el ganado, representaban un capital importante, se les alimentaba suficientemente y se les trataba con bastante consideración.

La revuelta de Espartaco representó para Italia lo que el levantamiento y la huida de 20.000 mineros esclavos del Laurión había sido para Grecias un episo­dio de la lucha de los esclavos contra las espanto­sas condiciones de vida. En el año 73 a.C., un gladiador de origen tracio, Espartaco, se rebela con 72 de sus compañeros. Partiendo de Capua, reúne una turba numerosa y consigue hacer del Vesubio una fortaleza. Roma se encuentra, a la sazón, debilitada por campañas lejanas y, en un primer momento, Espartaco logra vencer a los ejércitos consulares y ocupar la Campania. Su designio es, en efecto, que los esclavos franqueen los Alpes para regresar a sus países de origen. Roma inviste entonces con todos los poderes a un tal Craso, quien, con 10 legiones perfectamente disciplinadas, bloquea a Espartaco en una península de Locania. El gladiador encuentra la muerte en el curso de este asalto, sus desorganizadas tropas son aplastadas y los supervivientes son crucificados en el camino de Roma.

¿Cuál fue el mayor mercado de esclavos? Los mercados de carne humana eran numerosos en la Antigüedad, pero el más importante de todos fue el de Delos. La fortuna de este puerto franco se debió a las compras masivas de los ricos romanos y a las facilidades locales de aprovisionamiento. Podían encontrarse allí hasta niños vendidos por sus padres, pero, sobre todo, prisioneros reclutados por los piratas en las costas circundantes. Algunos revés r.€t Asia Menor (Bitinia, Capadocia) no dudaban en vender a sus súbditos. De todo esto resultaba un tráfico intenso: Estrabón informa que Delos era capaz de recibir y dar salida hasta a 10.000 esclavos diarios.

¿Cuál fue la suerte de los esclavos en Grecia? En la Grecia clásica, los esclavos eran mas numerosos que los hombres libres. Podían ser descendientes de poblaciones vencidas sometidas, como los ilotas, aunque los reas numerosos eran los bárbaros derrotados. Sus tareas eran muy variadas. Los más miserables eran los que estaban empleados en las minas. Muchos trabajaban en talleres o compartían la vida de los campesinos. Otros eran domésticos y pedagogos. Y otros, por su parte, eran dedicados a trabajos burocráticos. En Atenas los agentes de policía eran llamados los «arqueros escitas«, a causa del origen de la mayoría de ellos. Provistos de una cuerda pintada de rolo se ocupaban de mantener el orden en las asambleas del pueblo. En general, los atenienses trataban bien a sus esclavos, que podían recobrar fácilmente su libertad.

¿Y en Roma? En tiempos de la República, los esclavos poco numerosos, formaban «parte de la familia.. Con las conquistas, la esclavitud alcanza proporciones muy distintas: en 10 años, un millón de galos caen bajo régimen de servidumbre. Los esclavos se hacen tan numerosos vanos millones en la península), que sus propietarios ignoran con frecuencia hasta su nombre. Este anonimato autoriza todo tipo de crueldades. Vedius Polion, que alimentaba a sus morenas con esclavos, era un caso aislado, pero los castigos eran siempre terribles y llegaban incluso hasta la muerte.

¿Cómo evolucionó la esclavitud? Después de los años sombríos de las guerras serviles, es decir, de los levantamientos de los esclavos de los s. III a.C., la influencia de las doctrinas orientales produce una mejoría de la suerte de los esclavos que, además, trabajan menos. Al mismo tiempo, con el final de las guerras de conquista y la decadencia de los grandes mercados, su número disminuye. Tal baja de rendimiento y de reclutamiento anima a los romanos a multiplicar las manumisiones con lo que se constituye una nueva clase, cada vez más poderosa e influyente: bajo Claudio y bajo Nerón es posible encontrar libertos a la cabeza del Estado. A finales del Imperio, solo los vastos dominios de Oriente, las minas y los talleres del Estado siguen empleando muchos esclavos.

¿Qué papel desempeñó el cristianismo? Al honrar a los humildes, el cristianismo primitivo goza de un gran prestigio en el mundo de los esclavos, pero los Padres de la Iglesia no se oponen a la institución. San Pablo, en la Epístola a los efesios, pide al esclavo que sirva al amo con dedicación, pues cada cual. sea libre o sea esclavo, recibirá del Señor el bien que haya hecho». San Agustín, por su parte estima que la autoridad y la obediencia son la base de la sociedad, y que la esclavitud no puede ser más que la sanción del pecado puesto que el hombre nace libre. Pero en cualquier caso, el amo debe ser bondadoso.

PARA SABER MAS….
EL NEGOCIO DE LA ESCLAVITUD EN ROMA ANTIGUA

La esclavitud fue uno de los puntales básicos de la economía romana. Y en opinión de algunos cronistas e historiadores, también la causa mediata de la decadencia y caída del Imperio, porque aquellos individuos sin derechos convirtieron en haraganes a los ciudadanos de pleno derecho. Se encargaban de todas las tareas, desde las más rudas hasta las más delicadas, a cambio de un mísero sustento y unas pobres vestimentas. Las campañas militares producían una cantidad ingente de ellos: se dice que la conquista de la Galia por César arrojó un saldo de un millón de esclavos subastados.

Eran negocio para cualquiera: hada el siglo II, se podía comprar un esclavo corriente por 1.500 denarios. El propietario lo llevaba a su casa, lo hacía trabajar para él y trataba de que tuviera descendencia con alguna de sus esclavas. Puesto que los hijos también eran de su propiedad, el negocio progresaba por sí mismo, y la pequeña inversión que suponía mantener al niño hasta que fuera productivo se compensaba con su trabajo gratuito e! resto de su vida. Organizándose bien, un ciudadano podía triplicar el número de sus esclavos en una sola generación. Las familias patricias de abolengo disponían de un verdadero ejército de esclavos que eran hijos, nietos y bisnietos de los que habían comprado sus nobles antepasados. Pero, además, algunos de ellos lograban reunir el precio estipulado para su libertad, de modo que, al cabo de veinte o o treinta años de trabajo, devolvían a sus amos la suma que habían pagado por ellos. A su vezf; ese dinero podía emplearse para comprar nuevos esclavos. (Fuente: Revista Muy Interesante N° 7)

DOCUMENTOS:
El temor romano hacia los esclavos

El estrato más bajo de la población romana estaba integrado por los esclavos. Se les utilizaba en gran medida en las faenas domésticas y en la corte, como artesanos de empresas industriales, gerentes de negocios y de otras vanadas formas. Aunque algunos historiadores han argumentado que a los esclavos se les trataba de una forma más humana en el Antiguo imperio, estos fragmentos, escritos por e historiador Tácito y por el nombre de estado Plinio, ambos romanos, prueban que todavía los esclavos se rebelaban contra sus amos a causa del maltrato. Muchos amos seguían viviendo con temor a sus esclavos, como lo atestigua e! refrán que dice: «Tendrás tantos enemigos cuantos esclavos poseas».

  • Tácito, Los anales de la Roma imperial
    Un poco más tarde, el prefecto de la ciudad, Lucio Pedanio Segundo, fue asesinado por uno de sus esclavos [61 a. de C.]. Una de dos, o Pedanio se había negado a liberar al asesino, tras haber convenido un precio, o el esclavo, en una obsesión homosexual, encontró insoportable la competencia de su amo. Después del asesinato, la antigua costumbre exigía que todo esclavo que viviera bajo el mismo techo fuera ejecutado. Pero una multitud se reunió, ansiosa por salvar tantas vidas inocentes y comenzó el motín. La sede del senado fue asediada. Dentro, predominaba un sentimiento en contra de la excesiva severidad, pero la mayoría se oponía a cualquier cambio. Entre estos últimos se encontraba Gayo Casio Longino, que habló así cuando le tocó su turno…

‘Uno de sus esclavos asesinó de manera deliberada a un excónsul en su propia casa. Ninguno de sus compañeros esclavos lo impidió o traicionó al asesino; por lo que el decreto senatorial que amenaza a toda la casa con la ejecución todavía es válido. Exímanlos del castigo, si así lo quieren. Pero, entonces, si el prefecto de la ciudad no era lo suficientemente importante para ser inmune, ¿quién lo será? ¿Quién tendrá esclavos suficientes para protegerse, si los cuatrocientos que tenía resultaron ser muy pocos para Pedanio? ¿Quién puede confiar en su servidumbre, si incluso el temor por sus propias vidas no los obliga a protegernos?’ [La sentencia de muerte se cumplió.]

  • Plinio el joven a Acilo
    Este horrible asunto demanda más atención que una carta. Larcio Macedo, un senador y expretor, cayó víctima de sus propios esclavos. Según opinión general era un cruel y abusivo amo, demasiado presto a olvidar que su padre había sido esclavo, o quizá agudamente consciente de esto. Estaba bañándose en su casa, en Fromia, cuando de repente se encontró rodeado; un esclavo lo tomó por la garganta, mientras otros lo golpeaban en la cara, en el pecho y en el estómago, y —resulta desagradable decirlo— en sus partes íntimas.

Cuando pensaron que estaba muerto, lo arrojaron sobre el pavimento caliente, con el fin de asegurarse de que no estaba aún vivo. Ya sea que estuviera inconsciente o aparentara estar muerto, yació inmóvil, haciéndoles creer que, en verdad, había fallecido. Sólo entonces lo llevaron afuera, como si se hubiese desmayado por el calor, y lo recibieron los esclavos que le fueron fieles, mientras que sus concubinas corrían, gritando de manera frenética. Despertado por sus gritos, y revivido por el aire más fresco, abrió sus ojos e hizo algún movimiento, mostrando que estaba vivo, cuando ya no corría ningún peligro al hacerlo.

Los esclavos culpables huyeron, pero la mayoría de ellos fueron arrestados y comenzó la búsqueda de los demás. Revivieron a Macedo con dificultad, pero sólo por unos días; al menos, murió con la satisfacción de haber tomado venganza por mano propia, pues pudo vivir para ver que se infligía el mismo castigo que se aplicaba por asesinato. He ahí los peligros, los atropellos y los insultos a los que estamos expuestos. Ningún amo puede sentirse seguro porque sea amable y muestre consideración; dado que es su brutalidad, y no su capacidad de raciocinio, la que conduce a los esclavos a matar a sus amos.

Ver: Critica al Comercio de Esclavo

Ver: Historia de la Esclavitud En Estados Unidos

La Esclavitud Comercio de Esclavos Explotacion de negros Trata de

Comercio de Esclavos – La Explotación de Negros

El fenómeno de la esclavitud, universalmente repudiado hoy en día, ha sido sin embargo una frecuente en la historia de la humanidad. De hecho, en algunas épocas y lugares ha constituido el pilar básico de la estructura económica    

La esclavitud es la condición jurídica de una persona que, por nacimiento, deudas, por sentencia judicial o por derecho de conquista carece derechos civiles y se convierte en la propiedad de otra persona, que puede perderla o cambiarla, emplearla en la actividad que considere oportuna y, en algunos casos, incluso disponer libremente de su vida.

Tradicionalmente han existen dos tipos principales de esclavitud, la doméstica, en la que los esclavos o siervos -realizan labores auxiliares en el hogar, y la «productiva», propia de los sistemas económicos esclavistas, en la que desempeñan las tareas más duras del sector primario, como el cultivo de las tierras o la minería.

Para recuperar la libertad preveían dos formas principales: la manumisión por parte del dueño o el pago de un rescate económico, que podía efectuar el mismo esclavo, si era capaz de reunir la cantidad necesaria.

La esclavitud en la Antigüedad y en la Edad Media

La institución de la esclavitud, cuyo origen es muy antiguo, está ya presente las primeras fuentes escritas conservadas. Las civilizaciones mesopotámicas egipcia la conocieron, e incluso la Grecia del periodo clásico, cuna de la democracia, practicó el esclavismo.

La prosperidad de la Atenas de Pericles se basaba, en el comercio, muchos de cuyos productos eran manufacturados por esclavos, en la agricultura y en la minería de la plata, que también empleaban manó obra esclava.

La Roma republicana e imperial conoció un sistema económico —«modo de producción» en la terminología marxista— esclavista, gracias a una abundante mano de obra procedente de las victoriosas guerras de conquista. Los esclavos trabajaban en las minas, remaban en las galeras y cultivaban los campos.Incluso en las ciudades eran numerosos, pues la esclavitud doméstica estaba generalizada entre las familias pudientes.

Estos siervos domésticos tenían unas condiciones de vida menos duras que a los demás. Por otra parte, existía un gran, número de esclavos con conocimientos especializados, que desempeñaban diversas funciones y gozaban de cierta consideración: orfebres, médicos, secretarios, mestros, etc.

Mención aparte merecen los gladiadores, generalmente prisioneros de guerra que no llegaban a integrarse en el sistema productivo; algunos, convertidos en auténticos profesionales, alcanzaban la libertad merced a sus hazañas en el circo.

En el siglo I a. C. el gladiador Espartaco encabezó una revuelta de esclavos que hizo temblar a la misma Roma; los rebeldes fueron finalmente derrotados por el cónsul Marco Licinio Craso y ejecutados la mayor parte de los supervivientes.

Con el paso del tiempo, el esclavismo romano fue decayendo por acción de varios factores. Por un lado, el fin de las conquistas redujo las aportaciones de nuevos contingentes de esclavos; sometidos a duras condiciones de vida, padecían altos índices de mortalidad, con lo que -su número se reducía considerablemente.

Por otro lado, la influencia de ideologías como ‘el estoicismo o, el cristianismo introdujo una crítica moral al hecho de que un ser humano pudiera pertenecer a otro, como si fuera un objeto.

Además, la escasez de mano de obra rural a partir del siglo III movió a muchos propietarios a ligar a sus, esclavos a la tierra, concediéndoles un lote de terreno y permitiéndoles formar familias, para mejorar su productividad y asegurar la continuidad de la explotación.

Con el tiempo, estos esclavos asentados se irían fundiendo con los pequeños propietarios libres empobrecidos y convertidos en colonos, los cuales cedían la propiedad de sus tierras, que seguían cultivando, a cambio de la protección de un terrateniente poderoso: Juntos, conformarían en la alta Edad Media el grupo de los siervos de la gleba, con una condición jurídica semilibre, pero ligados a la tierra.

Tras la caída del Imperio romano y la desaparición de su régimen socioeconómico, el número de eslavos propiamente dichos se redujo drásticamente en la Europa feudal, sustituidos en gran parte por esta nueva clase de campesinos serviles; no obstante, existía aún un reducido número de siervos domésticos, normalmente extranjeros y no cristianos.

Fuera de Europa, otras civilizaciones también conocieron la institución de la esclavitud. Los musulmanes, a pesar de que el Corán recomendaba la manumisión desarrollaron un activo comercio de seres humanos durante la Edad Media.

La esclavitud en el mundo moderno

Cuando los españoles conquistaron y colonizaron el continente americano se produjo un resurgir del esclavismo en las sociedades occidentales. Los indígenas caribeños, que no estaban acostumbrados a los duros trabajos de las minas y plantaciones morían a millares. Además, una vez cristianizados, se convertían en súbditos de pleno derecho de la monarquía, lo que planteaba problemas legal para su esclavización.

Para reemplazar la mano de obra indígena, los españoles comenzarán a llevar a América a esclavos africanos. Además, existía ya una tradición de comercio de esclavos desarrollada por los mercaderes musulmanes en África.

El nuevo tráfico comenzó hacia 1601; los portugueses pronto imitaron esta práctica en su colonia del Brasil, llegando a convertir Lisboa en el mayor centro de comercio de esclavos de Europa en el siglo XVI.

Más tarde el resto de países europeos con posesiones en el Nuevo Mundo haría lo propio. Se calcula que entre los siglos XVI y XIX, unos doce millones de africanos, de los cuales alrededor de una cuarta parte murió en el camino, fueron trasladados a América e Inglaterra acabó convirtiéndose en la principal acaparadora del lucrativo negocio negrero, desarrollando un curioso comercio triangular.

Desde Europa partían productos manufacturados (textiles, armas, alcohol, bisutería) hacia las factorías la costa africana occidental, donde se cambiaban por la mercancía humana, eufemísticamente llamada «ébano». Los proveedores solían ser reyezuelos local que vendían a los prisioneros hechos en sus guerras contra otras tribus, o tratantes profesionales que efectuaban razzias en el interior.

Los esclavos eran transportados en condiciones infrahumanas a los mercados americanos, donde a cambio de ellos, se adquirían productos coloniales —tabaco, azúcar o metales preciosos— que, a su vez, se vendían en Europa.

La abolición de la esclavitud

En el siglo XVIII, la difusión de las ideas de la ilustración provocó un creciente movimiento de oposición a la esclavitud y al comercio de seres humanos, considerados una aberración moral.

Fue sobre todo en Gran Bretaña, tradicionalmente la principal beneficiaria, donde aparecieron sociedades que propugnaban la abolición de esta práctica y que más tarde se extendieron a otros países.

En 1770 la esclavitud se suprimió en los territorios metropolitanos de Francia, Gran Bretaña y Portugal.

El proceso de revolución e independencia de la isla caribeña de Haití supuso por primera vez el fin de la esclavitud en una colonia americana, lo que se extendió al resto de las posesiones francesas. (1794), aunque Napoleón la restauró para traerse el favor  de las oligarquías terratenientes (1802).

Paralelamente, varios países (Francia, 1791; Dinamarca, 1792; Gran Bretaña y Estados Unidos, 1807; Holanda, 1812; las Provincias Unidas del Plata, 1813, etc.) establecieron la prohibición del tráfico de seres humanos.

Pese a que en la actualidad la esclavitud está legalmente abolida, en diversas partes del planeta todavía existe  formas más o menos clandestinas de esclavitud. Muchos niños trabajan en la industria textil artesana de la India

Finalmente, las principales potencias decretaron la abolición total de la esclavitud: Gran Bretaña lo hizo en 1833; Francia y Holanda en 1848; Estados Unidos en 1865, en el contexto de una guerra civil que se libró en buena parte por este motivo, y España en 1870. Los países sudamericanos en su mayoría ya la habían prohibido en la primera mitad del siglo  XIX.

El ejemplo de las sociedades occidentales fue progresivamente seguido en el resto del mundo; tras la abolición oficial por parte de los países de la península arábiga (1962) y Mauritania (1980), la esclavitud como institución quedó legalmente extinguida en todo el mundo.

En la actualidad, todavía existen modalidades más o menos clandestinas de esclavitud en países africanos y asiáticos, donde la miseria y el caos provocado Por las guerras civiles impiden su completa erradicación.

Algunas formas de explotación laboral, en las que los trabajadores subsisten en condiciones ínfimas, Con salarios de miseria y una libertad muy restringida, se asemejan bastante a los horrores de las formas clásicas de esclavitud, por no hablar de las redes internacionales de prostitución.

Critica al Comercio de Esclavo

Ver: Historia de la Esclavitud En Estados Unidos

Las Relaciones Humanas La Amistad Como Valor Humano

Las Relaciones Humanas
La Amistad Como Valor Humano

valores humanos sinceridad generocidad paciencia

VALORES HUMANOS: LA AMISTAD

El hombre es un hombre social, vive rodeado de personas y necesita de ellas para su realización y crecimiento.

Difícilmente podemos vivir en soledad y aislamiento. Esta claro, que de esta convivencia con los otros surge lo que llamamos amistad.

En este sentido, la amistad es un valor universal: necesitamos tener en quien confiar, a quien llamar cuando tenemos problemas y también con quien compartir actividades como ver una película, disfrutar de un parque, etc.

Ahora bien, ¿Qué es la amistad? ¿De qué se compone? ¿Cómo tener amistades que duren toda la vida?

*Caerse bien

A medida que vamos creciendo y desarrollándonos, encontramos de imprevisto amistades, muchas veces comienzan sin buscarlas: alguien “nos cae bien” y comenzamos a relacionarnos con esa persona.

Convicciones, sentimientos, gustos, aficiones, opiniones, ideas políticas, creencias, religión son algunos de las cosas en común, que pueden hacer que nos hagamos amigos de alguien.

Es importante sentirnos a gusto con una persona, conversar y compartir sentimientos, es el principio de lo que llamamos amistad.

*Algo en Común

Es necesario tener algo en común para que la amistad sea verdadera y estable. Es decir, una misma profesión, una misma carrera, un pasatiempo en común, y la misma vida, nos va dando amigos.

Dice el refrán “aficiones y caminos hacen amigos”.

En otro sentido, la amistad es un cariño que se profesa por el otro, un apreciarse que promueve un dar, un darse y para eso es necesario encontrarse y conversar.

Con el tiempo la amistad se profundiza mediante el trato, el conocimiento y el afecto mutuo.

A su vez, la amistad no puede desarrollarse sin constancia y estabilidad.

Por eso, cuando dejamos de ver durante muchos años a nuestros amigos, nos enfrentamos a personas totalmente diferentes, o simplemente, nuestro diálogo no supera la superficialidad.

*Tratarse

Ser amigo de alguien es conocerlo bien, saber sobre su historia pasada, sus quehaceres actuales y de sus planes futuros; y del sentido que da a su vida, de sus convicciones; y de sus gustos y aficiones, y de sus defectos y virtudes.

Es saber de su vida, de su forma de ser, de comprenderse; es…comprenderle. Comprender al amigo es ponerse en su lugar, “meterse en su piel” y hacerse cargo.

*Desinterés

No basta con caerse bien, para tener una amistad verdadera, hay que ayudarse desinteresadamente, sin esperar nada a cambio.

Al amigo se lo quiere tal como es, porque él es él y porque yo soy yo.

La amistad se orienta hacia el tú y consiste más en un servir que en un sentir.

La amistad no es un comercio de beneficios, la verdadera amistad es un servicio afectuoso y desinteresado. Además, no es amigo ni el compañero ni el camarada, tampoco el que busca aprovecharse del otro.

*Vale la pena

Ser amigo de verdad no es fácil, pero vale la pena el esfuerzo. Tener amigos de verdad nos llena de alegría, nos proporciona fortaleza: estar con ellos, charlar, ayudarle o ser ayudado y disfrutar y alegrase con ellos ¡poder contar con ellos! Aunque cueste, vale la pena el esfuerzo que requiere ser un amigo.

*Tenerse confianza

La amistad consiste en creer lo que nuestro amigo nos dice y también creer en él.

Significa que tenemos una seguridad y confianza depositada en esa persona, la que responderá a nuestras expectativas y esperanzas que pusimos sobre ella.

A su vez, la confianza mutua hace posible la autenticidad.

*Dar. Darse.

Si somos generosos nos facilita y ayuda a desarrollar ese dar necesario y esencial de toda relación de amistad.

El dar y el darse es esencial en la amistad. El amigo de verdad es generoso y da.

Da sus cualidades, su tiempo, sus posesiones, sus energías, sus saberes.

Y lo hace para procurar ayudar eficazmente al amigo.

Así, debemos mirar generosamente, con respeto y con cariño. El egoísmo se opone radicalmente a la amistad.

Ahora bien, muchas veces perdonar se torna un acto de generosidad especialmente difícil.

Frente a esto, debemos comprender y saber los motivos de una acción que nos ha hecho daño. Saber perdonar es propio de almas sabias y generosas.

*Ser leales

Un amigo leal, es una de las riquezas más valiosas. La lealtad implica ser una persona de palabra, que responda con fidelidad a los compromiso que la amistad lleva consigo. Leales son los amigos que son nobles y no critican, ni murmuran, que no traicionan una confidencia personal, que son veraces.

Además, la lealtad se expresa en quien habla claro, de forma directa y sincera.

Son verdaderos amigos quienes defienden los intereses y el buen nombre de sus amigos. A su vez, un amigo leal es aquel que nos advierte cuando cometemos una equivocación.

*Ser agradecidos

Dice un refrán que «El agradecimiento es el más efímero de los sentimientos humanos» y con mucha frecuencia parece tener razón. La gratitud es propia de los verdaderos amigos.

¿Cuántas veces nos hemos sentido mal con un amigo porque no ha sido agradecido del tiempo que le damos?.

Nosotros debemos agradecerle su tiempo, los buenos ratos que nos hace pasar, su ayuda cuando nos sentimos mal.

A nosotros nos gustaría que una amistad nos dijera «gracias», demos entonces nosotros el primer paso.

*Un enemigo mortal

El egoísmo es un enemigo mortal de cualquier amistad, que muchas veces se presenta en el Yo.

El orgullo y el egoísmo no caben en la amistad. El orgulloso no mira más allá de su persona, de sus propias cualidades y de sus intereses. Una persona egoísta no puede ayudar a nadie.

*Mantener las amistades

Una amistad como toda relación social, se construye, se cultiva a diario. Quizás hacer amigos nos resulte una tarea fácil, sin embargo, conservarlos o mantenerlos es dificultoso.

Constantemente, la vida pone a prueba nuestra generosidad, lealtad, o agradecimiento, y muchas veces no salimos airosos de esa situación. Así, de aquellos amigos de la universidad, progresivamente la lista se reducirá a un par y quedarán para toda la vida, sólo unos pocos.

*Hacer nuevos amigos

El hecho de tener pocos amigos no debe considerarse como rotundo e inmodificable. Existen diversos lugares donde conocer a nuevos amigos: en un parque, una biblioteca, en alguna institución donde realicemos deportes, etc.

Una cosa maravillosa de la amistad, es que incluso la gente más tímida puede hacer amistad ¡Con otros tan tímidos como ellos mismos!

Hacer nuevos amigos es abrir horizontes, descubrir nuevas facetas de nuestra vida.

Lo que no debemos hacer es cerrarnos, si alguna vez algún amigo nos ha pagado mal, no significa que ocurra así con todo el mundo.

*Las amistades cambian

Una cuestión central para comprender acabadamente la amistad, es que las personas no somos perfectas y cambiamos todo el tiempo, porque ello forma parte del crecer y madurar, es decir, de la vida misma.

En este sentido, no siempre encontraremos un “solo mejor amigo”, aquel que nunca cambia y siempre se mantiene en sus posiciones y actitudes.

Al contrario, existirán aquellas personas que compartan con nosotros nuestras aficciones, otras quizás nuestros problemas, otras nuestros sueños. Querer buscar que una sola persona llene todas nuestras necesidades de amistad, es algo que podría llegar a ser una utopía. Además ¿Quién dijo que no se pueden tener varios amigos?

*¿Amistad o complicidad?

Así como la amistad sana es un valor esencial para nuestras vidas, el tener una amistad con la persona equivocada puede ser la fuente de muchos dolores de cabeza. La amistad es compartir, pero no es complicidad.

También es importante recordar que somos personas individuales, con una conciencia individual. El hecho de que tal o cual amistad «lo haga», no significa que nosotros debemos hacerlo.

Tampoco podemos esconder nuestra conciencia individual en una conciencia «compartida».

Es el caso típico de alguien que se mete en problemas serios porque salió con los amigos y perdió el control. «Más vale solo que mal acompañado» es un adagio que, de haber sido practicado a tiempo, podría haber evitado muchos problemas.

Conclusión: La amistad constituye un valor verdadero que debemos cuidar y fomentar, incluso es crucial para el desarrollo humano, su estabilidad y el mejoramiento de la sociedad donde permanentemente convivimos.

MANERA PERSONAL DE VIVIR LA AMISTAD

1

Trato a las personas en situaciones de relación social o de trabajo, pensando que alguna de ellas puede llegar a ser un amigo.

(La amistad supone seleccionar entre conocidos. Si conocemos a pocas personas, menos posibilidades habrá para seleccionar. Pero también tengo que ser consciente de la posibilidad de adquirir nuevos amigos en esas situaciones).

2

Sé que para poder encontrar amigos, debe haber una cierta similitud en nuestras condiciones, una cierta homogeneidad y unos intereses en común.

(Siempre es posible establecer una relación de amistad con una persona muy diferente, pero tiene que haber algún interés en común).

3

En las relaciones de amistad, me preocupo por el bien del otro, no sólo por el objeto de interés común.

(Si únicamente nos interesa la otra persona como compañero en alguna actividad de interés común, pero no nos interesa como persona, no sería correcto hablar de amistad. Seríamos nada más que compañeros de actividad).

4

Con las personas que he seleccionado, y que me han seleccionado a mi como amigos, aseguro un número de contactos periódicos. Busco el tiempo necesario para dedicarme a mis amigos.

(La amistad es recíproca. Yo no puedo nombrar a otro «amigo» si el otro no quiere aceptarme a mí como amigo. Por otra parte, la amistad supone tener contactos con cierta frecuencia: verse, llamarse, escribirse, pensar en el otro, rezar por él).

5

Entiendo que la calidad de la amistad aumentará de acuerdo con el grado en que llegue a haber mayor intercambio de cuestiones íntimas y exista una mayor preocupación por el bien del otro.

Sí no existe un cierto intercambio de cuestiones íntimas, la ayuda mutua en la relación no será posible. Tampoco se trata de abusar de la entrega de la intimidad, tratando temas que son más propios de otro tipo de relaciones).

6

Soy consciente de que debo cuidar los límites de la amistad con personas del otro sexo.

(La amistad natural lleva a las personas a compartir su intimidad. Como existe la posibilidad de una entrega íntima corporal entre hombres y mujeres, conviene tratar las relaciones de amistad con personas del otro sexo con prudencia).

Fuente Consultada: La Educación de Virtudes Humanas y su Evaluación David Isaacs

Los amigos le dan la oportunidad de pulir sus destrezas sociales de muchas maneras, y esto puede llevarlo a tener relaciones de pareja más intensas.

Los estudios han mostrado que las personas que carecen de vínculos estrechos con otras son más propensas a la depresión y al abuso de drogas y alcohol.

En 2011, investigadores de California confirmaron estudios anteriores según los cuales tener relaciones saludables de amistad es esencial para la formación de las habilidades que se necesitan para tener relaciones amorosas significativas.

Así que pida a sus amigos que lo ayuden a corregir los comportamientos que podrían estar dificultando su vida amorosa; por ejemplo, el molesto hábito de interrumpir a su pareja cuando habla, o su impuntualidad crónica.