Mitos de la 2° G. Mundial

La Crisis del Socialismo Caida de la URSS Caida Muro de Berlin

La Crisis del Socialismo Soviético
Caída de la URSS

EL BLOQUE SOCIALISTA. CRISIS Y CAÍDA: El bloque socialista europeo y la U.R.S.S. se encontraron al principio de los ´70, en una etapa aparentemente favorable para su economía. La “crisis del petróleo” – con un elevado aumento del mismo- había dejado a la U.R.S.S. en inmejorables condiciones, ya que ésta última, era uno de los productores de petróleo, más importantes a nivel mundial.

La reformas necesarias que necesitaba el sistema comunista, fueron postergadas debido al ingente ingreso de divisas que se producía gracias a la exportaciones petroleras. Al mismo tiempo, la enorme cantidad de dólares de los países productores de petróleo del “mundo árabe” – los denominados petrodólares- comenzaron a estar al alcance de aquellos países que lo requirieran. Y la U.R.S.S. no fue la excepción.

A través de los organismos internacionales de crédito, el bloque soviético ingresó a su economía cada vez más capitales y tecnología desde Occidente, quedando, en consecuencia, fuertemente endeudado.

crisis del socialismo

Bajo la conducción de Leónidas Brezhnev, la U.R.S.S., aprovechó la crisis coyuntural que afectaba el sistema capitalista occidental e incorporó a la órbita soviética a países como Vietnam, Laos, Mozambique, Angola, Etiopía, Camboya, Yemen del Sur, Nicaragua y Afganistán.

Esta situación favorable políticamente, llevó a Brezhnev a querer superar el equipamiento armamentístico de los EE.UU., pero este esfuerzo, llevó a tomar, en lo económico, medidas que la U.R.S.S. no estaba en condiciones de realizar.

Los cambios ocurridos en la década de los ´80, encontraron a la U.R.S.S. sumida en una carrera armamentística que su economía y su equipamiento tecnológico, más temprano que tarde, no podrían soportar.

En el cercano oriente, un aliado de la U.R.S.S. como era Egipto, a través de su presidente Nasser, había dejado su protección a partir del gobierno de Sadat. Este último, había buscado solucionar sus problemas políticos y económicos con un acercamiento a los EE.UU. y hasta firmó acuerdos con Israel.

En este período, el socialismo llegó al poder en varios países europeos (Mario Soares en Portugal en 1976, Felipe González en España en 1982 y Francois Mitterrand, en Francia en 1981) pero no por esto, el comunismo lograba imponerse. Por el contrario, el comunismo europeo comenzó a dividirse e incluso algunos partidos anunciaron la intención de maniobrar independientemente de Moscú.

Con un producto bruto interno equivalente a un tercio del de los EE.UU., la U.R.S.S., debía competir por la hegemonía como superpotencia. Su influjo militar se había extendido notablemente (invasión a Afganistán, topas en Europa Oriental, en la frontera con China, etc.), además, debía competir por el predominio nuclear y en la carrera misilística y espacial, sin contar con la ayuda económica y militar que debía brindar a sus aliados que habían aumentado notablemente.

Pero lo peor, era que, no solo no alcanzaba a competir con EE.UU., sino que tampoco cumplía con una política social distribucionista equitativa que supuestamente debía cumplir un régimen comunista.

Las desigualdades entre el trabajador común y el “gran dirigente” se profundizaban cada vez más. La burocratización era un problema acuciante para el régimen y la economía comenzó a ocupar un lugar central en la U.R.S.S. La misma prensa soviética, aceptaba que, el ausentismo provocaba importantes perdidas de horas de trabajo. Las cifras indicaban, que prácticamente la mitad de la población activa no trabajaba durante un año.

La estructura industrial soviética se había transformado también en un inconveniente, ya que para su funcionamiento exigía cuatro veces más energía, materias primas y acero que la de de los países capitalistas.

En el plano político-militar, la llegada al poder en EEUU de Ronal Reagan, con la duplicación del presupuesto militar norteamericano y el programa implementado denominado “guerra de las galaxias”, había obligado a la URSS a duplicar también el esfuerzo en cuanto a la carrera militar.

La economía soviética, para los años 80, presentaba un claro signo de reprimarización de la economía, es decir, la exportación de materias prima superaba las ventas de productos manufacturados.

En 1982, tras la muerte de Brezhnev, sus sucesores, Yuri Andropov y Konstantin Chernenko, nada pudieron hacer para mejorar la situación social y económica.

A partir de 1985, con la asunción de Mijail Gorbachov, como Secretario General del Partido Comunista y presidente del Soviet Supremo, se comenzó a cambiar de rumbo. Gorbachov lanzó dos reformas que dieron que hablar: la perestroika y la gladnot.

La perestroika significaba un cambio en la “modernización” de la economía y la sociedad soviética, y la gladnot se comprometía a una mejora en la transparencia informática.

A pesar de los cambios producidos en el principal Comité Ejecutivo del Partido Comunista (Politburó), Gorbachov se proponía una modificación mayor: sacar a la URSS de lo que él denominaba la “era del estancamiento”. Gorbachov y su equipo diagnosticaban, que el “estancamiento” era producto del aislamiento y apuntaban a establecer un régimen de libertades que facilitara el contacto de los ciudadanos de la URSS con otras culturas y países del mundo.

Este no era un desafío menor, ya que no era fácil modificar, en profundidad, el régimen de vida de los soviéticos.

Una gran parte del pueblo se sentía cómodo con un sistema que le proporcionaba una subsistencia garantizada y una seguridad social, si bien de niveles modestos pero ciertos, una sociedad igualitaria social y económicamente, exceptuando los privilegios de la alta regencia del partido comunista.

Si bien Gorbachov, calificaba como “era del estancamiento” a la gestión de Brezhnev, una parte del pueblo soviético, la recordaba como un periodo de bonanza. Debido a esto último, la “perestroika” no fue aceptada automáticamente y sin resistencia.

De todas formas, la renuncia al uso de la fuerza por parte de la URSS para reprimir ciertas resistencias y oposiciones hizo que se debilitara su dominación. En 1989, entre Agosto y Septiembre, en Checoslovaquia y Hungría, miles de jóvenes y profesionales comenzaron a emigrar hacia Alemania Occidental ante la pasividad de sus respectivos gobiernos. Al poco tiempo se le sumaron al éxodo los alemanes del este, que utilizaron esa vía para escapar del régimen comunista.

Hacia los años 80, en los países centrales de Occidente, había comenzado la denominada “revolución científico-tecnológica” y el mundo se intercomunicaba cada vez más y cada vez más rápido. Si la URSS y los países del bloque comunista querían competir con Occidente, debían abandonar la centralización de las decisiones de los dirigentes, generalmente radicados en Moscú. Para esto, debían otorgar poder de decisión a los dirigentes regionales.

Esta postura, obviamente debilitaba al partido comunista y a sus dirigentes, acostumbrados a monopolizar el poder político desde un centro de decisiones, a la vigilancia y a la coacción. Este intento de salvataje del sistema desde el nivel económico, produciría luego una debacle política que finalmente hizo colapsar a la URSS.

En 1989, la caída del Muro de Berlín, como hecho simbólico del final de una época, fue el comienzo de las fases finales del sistema comunista en la URSS o lo que se llamó “el final de la era de los socialismos reales”, que siguió por el desconocimiento del Partido Comunista como único partido representante de la clase trabajadora, y el reemplazo de la URSS por una comunidad de Estados Independientes a partir de 1992.

Mijaíl Gorbachov nació en Stávropol, en el sudoeste de Rusia. Participó activamente en política desde muy joven y pasó a ser líder de la URSS en 1985. Transformó radicalmente las relaciones de la URSS con Occidente y se le atribuye el mérito de frenar la carrera armamentista y de concluir la Guerra Fría.

Trató de solucionar los problemas políticos y económicos soviéticos con un programa de reformas internas y, tras el desmembramiento de la URSS en 1991, protagonizó varios intentos fallidos de regresar a la arena política en Rusia. Recibió el premio Nobel de la Paz en  1990.

En 1989, con la esperanza de que el pueblo soviético aceptase un nuevo «comunismo de rostro humano», Gorbachov permitió elecciones libres a algunos puestos en el Congreso de los Diputados del Pueblo (el parlamento soviético).

Sin embargo, pronto tuvo que enfrentarse a las demandas de ampliación de estas concesiones planteadas por un nuevo diputado electo, Boris Yeltsin.

LA CAÍDA DEL MURO DE BERLÍN:

La chispa que encendió la cadena de acontecimientos fue la decisión húngara de permitir a los alemanes del Este el paso hacia Alemania Occidental. Cuando intentaron hacerlo hacia Praga (Checoslovaquia), las autoridades de Alemania Oriental cometieron un error fatal: aceptaron que pudieran pasar hacia Occidente pero decidieron hacerlo de una forma que les provocara un humillación, los obligaron a atravesar Alemania Oriental en tren para exponerlos al supuesto desprecio de manifestaciones organizadas por el gobierno. Pero lo que sucedió es que, en lugar de condenar a los refugiados, las manifestaciones se volvieron contra el régimen.

Lo mismo sucedió en Bulgaria y Rumania. Una vez que cientos de miles de personas hubieron salido a la calle en Leipzig, Dresdén y Berlín la caída del muro fue inevitable y lo único que pudieron hacer las autoridades fue limitar el daño.

La posible represión de los levantamientos por parte de la Unión Soviética era la única contención que evitaba la cadena de acontecimientos en el Este. Una vez que el dique se desmoronó, las aguas contenidas cubrieron los restos de un régimen que se venía abajo.

Miles de ciudadanos optaron por abandonar el país por las fronteras, recientemente abiertas de Hungría y Austria, mientras otros miles continuaban la resistencia a través de huelgas y manifestaciones que culminaron en noviembre con una enorme concentración de 2 millones de personas que se fueron acercando al muro de Berlín y comenzaron a derribarlo.

El 9 de noviembre el gobierno permitió la libre circulación entre las dos Alemanias.

La caída del Muro de Berlín, inaugurado en agosto de 1961 con el fin de evitar el éxodo de la población de Berlín oriental hacia occidente, era todo un símbolo del derrumbe del bloque comunista.  (Ver el Marxismo en Rusia) Prof. Pablo Salvador Fontana

LA DECLINACIÓN DEL COMUNISMO EN EUROPA ORIENTAL: 1980-1993

Alemania Oriental, 1989 (agosto-septiembre). Fuga masiva de refugiados a Alemania occidental a través de Hungría y Checoslovaquia; (octubre-noviembre), manifestaciones masivas a lo largo del país; (9 de noviembre) se abre la primera brecha en el Muro de Berlín, formalmente abierto entre diciembre y enero de 1990, lo que llevó a la reunificación de Alemania.

Polonia, 1980. Formación del sindicato independiente Solidaridad; 1981 -1989, se impone la Ley Marcial; 1989 (septiembre), el gobierno dirigido por Solidaridad asume el poder; 1990 (enero), el Partido Comunista polaco se disuelve, pero sus candidatos ganan las elecciones parlamentarias de 1993.

Checoslovaquia, 1989 (noviembre). Manifestaciones masivas se extienden desde Praga, lo que lleva al colapso del régimen comunista. Y posteriormente, en 1992, cambió su nombre por el de República de los Checos y los Eslovacos. En 1993, sube al poder Vaclav Havel.

Hungría, 1989 (octubre). Fin del régimen comunista. El Partido Comunista húngaro se conviene en Partido Socialista. En 1990, es elegido presidente Aer pad Góncz, y, en 1991, el Partido Socialista gana las primeras elecciones parlamentarias.

Yugoslavia. 1988. Manifestaciones masivas contra las malas condiciones de vida y la corrupción; 1989, Eslovenia y Croacia legalizan los partidos de oposición; 1990 (abril), Eslovenia y Croacia eligen autoridades no comunistas. De 1991 a 1993, violenta guerra civil producto de los enfrentamientos etno-politiicos de las repúblicas yugoslavas. El 25 de junio de 1993 asume el poder el socialista Zoran Lilic en la República Federal de Yugoslavia (Serbia y Montenegro).

Rumania, 1989 (diciembre). Las manifestaciones masivas conducen a levantamientos armados en Bucarest y Timisoara; la dictadura del presidente Nicolae Ceaucescu es derribada y éste es ejecutado. En 1990, Ion Ceauescu es elegido presidente.

Bulgaria, 1989 (noviembre). El dictador Todor Zhivkov es sacado del poder por opositores del Partido; 1991 (junio), entra oficialmente en vigor la Constitución democrática de Bulgaria.

Ucrania, 1989 (julio). Los mineros del carbón se unen en una huelga sindical general y piden mejores condiciones de vida y el fin del monopolio del Partido; (septiembre). Primer Congreso Nacional del Rukh (Partido Nacionalista Ucraniano); 1991 (octubre), el Parlamento de Ucrania acuerda crear un ejército nacional propio; (noviembre), Filip Dimitrov es confirmado como primer ministro.

Bielorrusia, 1989 (junio). Se funda el Frente Popular. Moldavia, 1989 (mayo). Se funda el Frente Popular; (septiembre), el Soviet Supremo Moldavo vuelve a introducir el idioma oficial moldavo y el alfabeto latino; 1990 (lebrero), el Frente Popular obtiene el 75% de los votos en las elecciones. En 1992, el presidente de Moldavia. Mircea Snegur, promete no dar autonomía al Transdniester.

Lituania, 1988. Se forma el movimiento independiente Sajudis; 1989 (mayo), el Soviet Supremo Lituano declara la soberanía en 1990; (febrero), el Sajudis obtiene el 63% de los escaños; (marzo), Lituania declara su independencia. En 1991 (agosto), se declara la independencia absoluta.

Letonia, 1988. Se forma el Movimiento para la Independencia Nacional; 1989, manifestaciones anticomunistas masivas.

Estonia, 1983. Se forma el Partido para la Independencia Nacional; (noviembre), el Soviet Supremo Estonio aprueba el derecho a vetar todas las leyes de la Unión; 1990 (marzo), se forma el Congreso de Estonia.

Biografia de Harry Truman Su Gobierno como Presidente de EE.UU.

Biografia de Harry Truman
Política de su Gobierno como Presidente de EE.UU.

Harry Truman: El hombre contra el comunismo: Cuando el 12 de abril de 1945, Harry S. Truman se convirtió en Presidente de los Estados Unidos no tenía sospecha de lo que sucedería luego, ya que prácticamente no tuvo oportunidad de dialogar con el ex Presidente Roosevelt, y tampoco recibió información acerca del desarrollo de la bomba atómica o el nivel de los conflictos con la Rusia soviética.

Tiempo después Truman declararía ante la prensa: “Me sentí como si la luna, las estrellas, y todos los planetas hubieran caído sobre mí”.

Fue algo que sucedió de repente, y Truman dejó de ser Vicepresidente para ocupar el cargo de Presidente de su país, por lo que debió afrontar los vastos y diversos problemas en tiempos de guerra.

Harry Truman había nacido el 8 de mayo de 1884 en Lamar, Missouri, en medio de una familia de granjeros, y siendo el hijo mayor de John Anderson Truman y Martha Ellen Young Truman.

Durante la Primera Guerra Mundial luchó en Francia como Capitán de Artillería, y cuando regresó a su país natal contrajo matrimonio con Elizabeth Virginia Wallace, con quien instaló una mercería en la ciudad de Kansas.

Mientras tanto, Truman se mantuvo siempre activo en el Partido Demócrata, lo que en 1922 le permitió ser elegido juez de la Corte del Condado de Jackson. Más de una década después, precisamente en 1934, se convirtió en Senador, lo que le permitió durante la Segunda Guerra Mundial dirigir el Comité del Senado dedicado a investigar la guerra, es decir todo lo relacionado a los gastos injustificados y la corrupción que tuvieron lugar durante dicho período.

El 20 de enero de 1945 asumió como Vicepresidente de los Estados Unidos, con la fórmula que puso en el cargo de Presidente a Franklin D. Roosevelt. Sólo pasarían unos meses, y el 12 de abril de ese mismo año se convertiría en Presidente, luego de que Roosevelt muriera repentinamente. Truman se mantuvo en el cargo hasta el 20 de enero de 1953.

Como Presidente, Truman debió tomar algunas de las decisiones más cruciales de la historia. Entre otras cosas, poco antes de lograr la victoria en la guerra contra Japón, los Estados Unidos enviaron un comunicado a los japoneses solicitando la rendición, pero ante la negativa de los asiáticos, Truman ordenó que las bombas atómicas fueran lanzadas sobre las ciudades de Hiroshima y Nagasaki, logrando de esta forma la rendición inmediata de los japoneses.

Si bien durante los primeros tiempos Truman había continuado la política de su predecesor, lo cierto es que no se demoró en desarrollar su propia estrategia.

Una vez que la guerra pasó al olvido, por lo menos para los norteamericanos, Truman presentó al Congreso un programa conocido como el de los 21 puntos, en el cual proponía la ampliación de la plataforma de la Seguridad Social, un programa de empleo, una Ley permanente de Empleo, la erradicación de los asentamientos marginales y la generación de la vivienda pública. Aquello se hizo conocido como el “Fair Deal”, en español el trato justo.

Mientras tanto, el mundo se encontraba inmerso en una crisis, y ante los peligros reinantes, Truman llevó adelante su campaña de 1948 con total éxito, y desafiando a todos los pronósticos, se alzó con la victoria de los comicios de aquel año.

Durante el año 1947 la Unión Soviética presionó a Turquía, y sus guerrillas amenazaron con apoderarse de Grecia. Ante ello, Truman solicitó al Congreso enviar ayuda a ambos países, y a partir de allí se hizo popular la llamada Doctrina Truman. Asimismo, se puso en marcha el conocido Plan Marshall, por el nombre de su Secretario de Estado, que logró estimular la recuperación económica.

Cuando en 1948 los rusos bloquearon los sectores occidentales de Berlín, Truman ordenó crear un puente aéreo masivo, a fin de colaborar con los berlineses hasta lograr que los rusos se retiraran. Mientras tanto, Truman se mantenía ocupado con las negociaciones que buscaban crear una alianza militar cuyo objetivo fuera proteger a las naciones occidentales, la cual fue finalmente establecida en 1949 bajo el nombre de Organización del Tratado del Atlántico Norte.

Cuando en junio de 1950 el gobierno comunista de Corea del Norte invadió Corea del Sur, Truman volvió a enviar ayuda, siempre con la premisa de combatir el comunismo en cualquier rincón del mundo.

Finalmente, la ONU decidió establecer una línea que delimitara los espacios de Corea del Sur y del Norte, y a pesar de que Truman se sintió desalentando con aquella decisión, lo cierto es que prefirió mantenerse al margen, a fin de evitar que se generara un conflicto mayor con China y posiblemente con Rusia.

Decidido a abandonar la política para siempre, al finalizar su mandato volvió a Kansas, y finalmente murió el 26 de diciembre de 1972, a los 88 años.

Fuente Consultada: Graciela Marker Para Planeta Sedna

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LA CAZA DE BRUJAS: Durante ambos mandatos su gobierno se caracterizó por la persecusión a comunistas y progresistas de toda condición. En 1949 el polituró del Partido Comunista fue juzgado y condenado en peso de acuerdo con la Smith Act de 1940, que declaraba culpable a toda iniciativa, asociación o propaga que intentara derrocar cualquier goierno mediante la fuerza y violencia.

Numerosos extranjeros sospechosos de actividades comunistas fueron expulsados del país. En Nueva York, la drástica ley Feinberg permitía la expulsión de enseñantes pertenecientes a organizaciones cualificadas de subversivas por el consejo estatal.

El miedo de que, en nombre de la seguridad nacional, se atacaran gravemente las libertades de expresión y de asociación se apoderó de la opinión norteamericana más liberal, pero, entretanto, había aparecido el senador Joseph McCarthy, de Wisconsin, que alcanzó grados en la «caza de brujas» no experimentados hasta entonces.

Su primera acusación se dirigió contra el departamento de Estado, dirigido por Dean Acheson, refugio, según él, de doscientos cinco notorios comunistas; Owen Latimore, profesor de la universidad Johns Hopkins y vicedirector para las operaciones del Pacífico en el Servicio de Informaciones bélicas, fue acusado de ser «el máximo agente de espionaje de Rusia en los Estados Unidos».

Klaus Fuchs, físico británico, fue acusado de proporcionar secretos atómicos a la URSS; Oppenheimer, uno de los padres de la bomba atómica, padeció los rigores de la comisión de actividades antiamericanas. Arthur Miller, Charles Chaplin, Bertolt Brecht, Elia Kazan y numerosos actores de cine tuvieron que declarar ante la comisión. Pero el caso más grave se dio con los esposos Rosenberg, acusados de espionaje en favor de la URSS y ejecutados en 1951, cuyo proceso está hoy en vías de revisión a los veinticinco años de caducar los secretos del sumario.

El propio general Marshall fue acusado, en 1951, de tolerar una gran conspiración comunista en el interior del país. El pánico general se tradujo en la propuesta de ley McCarran-Nixon, aprobada en 1950 con el veto de Truman.

La ley establecía la inscripción en listas especiales de todas aquellas personas pertenecientes a organizaciones del «frente» comunista; excluía a los comunistas de empleos en las industrias afectas a la defensa nacional y disponía el arresto de comunistas y otros «subversivos» en época de guerra.

Además, prohibía la entrada en Estados Unidos a toda persona que, en cualquier momento, se hubiese adherido a una organización totalitaria. A esta ley siguió, en 1952, la McCarran Act, aprobada de nuevo con el veto de Truman —que trató de presentar a la institución presidencial por encima de una contingencia estimulada, precisamente, por su política exterior—, y que dictaba normas estrictas sobre la inmigración.

La política antialarmista del gobierno y el acento puesto sobre el hecho de que la prosperidad industrial norteamericana era de vital importancia para todo el «mundo libre» favorecían aquella perspectiva. Al mismo fin sirvieron las acerbas críticas contra errores de menor importancia cometidos por la administración El último punto crítico del mandato de Truman se produjo a raíz de la guerra coreana.

Los planes del general Mac Arthur, una vez relanzada la ofensiva de las tropas de la ONU (mayoría norteamericana, apoyadas por la armada de Estados Unidos estacionada en Japón), eran culminar la conquista de toda Corea, incluida la zona norte, y alcanzar las fronteras con China, Truman, preocupado por la situación, se entrevistó en la isla de Wake con Mac Arthur en octubre de 1950, y recibió del general la afirmación de que la victoria en Corea era ya un hecho, pese a cualquier intervención china.

No obstante, la masiva ofensiva de Mao Tse-tung, afrontando la posible agresión norteamericana, cambió los planes generales de Truman, que no deseaba pasar a una guerra total en Asia. Como dijo el general Bradley, «hubiera sido una guerra equivocada en un momento equivocado y en un lugar equivocado». Mac Arthur dio órdenes a la VIII Flota de iniciar una «ofensiva general» el 24 de noviembre de 1950; ofensiva que fracasó, mientras las tropas chinas, en una continua afluencia, separaban por completo las dos alas norteamericanas y era exterminado un cuerpo surcoreano. El 3 de diciembre la situación de la VIII Flota era, según Mac Arthur, crítica en plena retirada hacia Seúl.

Tras la durísima campaña del invierno y las sucesivas ofensivas comunistas y norteamericanas, el frente se estabilizó en el paralelo 38, cuando las tropas de la ONU habían perdido cuatrocientos mil hombres (ciento treinta y cinco mil norteamericanos, según sus propias fuentes) y los comunistas más de un millón quinientos mil.

En este marco se produjo el enfrentamiento entre Truman y Mac Arthur. Éste presentó al estado mayor tres soluciones: seguir las acciones contra los chinos únicamente en Corea, aceptar el paralelo 38 como línea de armisticio o atacar fuertemente a China en todos los sectores posibles. Su elección recaía en este último punto: bloquear la costa china, bombardear tierra firme y utilizar el ejército de Chang Kai-shek para invadir China meridional y reforzar Corea del Sur.

Naturalmente, el desembarco de tropas de Chang Kai-shek en China continental y el bombardeo de ciudades chinas por los norteamericanos hubiera podido desencadenar una nueva guerra general. Truman no podía correr semejante riesgo, y el 15 de diciembre de 1950 emitía un mensaje radiodifundido según el cual «nuestro objetivo no es la guerra, sino la paz.

En todo el mundo, nuestro nombre es sinónimo de justicia internacional y de un ordenamiento mundial basado en los principios del derecho y del orden». Mac Arthur no aceptó las directrices del gobierno, y, cuando en marzo de 1951, se perfiló un cambio en las vicisitudes de la guerra, Truman se aprestó a afrontar la nueva situación con el anuncio de que, fundamentalmente salvada Corea del Sur, se acercaba la hora de terminar los combates y de discutir un acuerdo.

El 24 de marzo, Mac Arthur dio a conocer una declaración en completo desacuerdo con la de Truman. Éste estaba ya decidido a destituir al general cuando, el 5 de abril, el líder republicano en la cámara de representantes, Martin, leyó una carta de Mac Arthur en que reafirmaba su punto de vista acerca del conflicto.

El 11 de abril de 1951, Truman destituía, en completo acuerdo con sus consultores civiles y militares, a Mac Arthur, recibido en San Francisco y Nueva York con demostraciones de afecto por miles de personas. En junio de 1953 se firmaba el armisticio que ponía término a la guerra de Corea. En la última fase de ésta, Estados Unidos hizo explotar la primera bomba de hidrógeno, en noviembre de 1952, con una potencia equivalente a veinte millones de toneladas de trilita.

Terminado su mandato, Truman se retiró de la política hasta sus últimos días.

Fuente: Forjadores del Mundo Contemporáneo – Tomo I- Entrada: Harry Truman “artífice de la guerra fría” – Editorial Planeta

El tercer mundo en América Latina Arzobispo Romero Farabundo Martí

El Tercer Mundo en América Latina
Arzobispo Romero – Farabundo Martí

En la década de 1980, uno de los acontecimientos que más destacaron en la mayoría de los países latinoamericanos fue el estallido de una profunda. crisis económica, que se reflejó en el incremento de la deuda externa, lo cual la dejó fuera de control.

El modelo que otorgaba un papel central al Estado fue de gran influencia para las transformaciones políticas y económicas de las décadas anteriores. En el orden político, la existencia de un estado fuerte y con cierta autonomía formalizaba la representación de intereses a través de secres que se adherían a grupos institucionalizados, que se acercaban más a una participación real e a la simple representación.

En el orden económico, se crearon mecanismos de regulación, nacionalizaciones o inversiones directas en empresas estatales, aun cuando la inserción a una economía internacional se basara fundamentalmente en productos primarios poco elaborados, a la vez e se dependía de la tecnología extranjera. Sin embargo, los gobiernos tenían poco interés, o baja capacidad en la política fiscal, para lograr una extracción de recursos que apoyara sus proyectos económicos.

Esta debilidad política motivó el incremento de la deuda externa, lo cual obligó a los gobiernos, por un lado, a canalizar cada vez más recursos al pago de los compromisos con los organismos financieros internacionales y, por otro, a no poder aumentar el gasto social con la consecuente caída del nivel de vida de la mayoría de la población.

Algunos indicadores, como los que menciona Norman Hicks en la publicación del Sistema económico Latinoamericano (SELA), Desarrollo social y programa de ajuste, revelan que al finalizar la década de 1980, la llamada “década perdida”, América Latina pagó por el servicio de su deuda más del 4 por ciento del producto interno bruto, cuando entre 1985 y 1989 el crecimiento de de 1.5 por ciento. Para 1992, por concepto de intereses y utilidades pagó aproximadamente 30 mil millones de dólares, al tiempo que su deuda ascendía a 450 mil 875 millones de dólares ese mismo año.

En 1995, Salvador Arriola, secretario permanente del SELA, señaló que la deuda externa latinoamericana superaba los 530 mil millones de dólares (cifra que duplica los niveles de 1982, ruando estalló la crisis deudora), provocando una transferencia neta de recursos al exterior mayor los 35 mil millones de dólares. La salida de capital aumentó los índices de pobreza.

El Banco Mundial declaraba: “A principios de 1993, el 20 por ciento más pobre de la población de América Latina recibía apenas 4 por ciento del total del producto interno bruto (PIB), y el porcentaje de personas que vivía en situación de pobreza aumentó de 27 por ciento a 32 por ciento kl total de la población, en el periodo 1980-1989”.

A ello se agregaba la caída de los salarios mínimos y medios en la mayoría de las naciones latinoamericanas, que se encontraba entre 50 y 70 por ciento para los casos de México, Perú, Brasil, Venezuela en el periodo 1980-1990.

La dificultad de soportar la deuda externa, aunada a diversos factores domésticos, como la pérdida de eficacia y de legitimidad, desembocaron en la caída de los regímenes autoritarios. Los excesos de los cuerpos represivos generaron una revaloración de la democracia, como un concepto distintivo y antagónico de la experiencia política anterior.

Sin embargo, en la práctica política, debido al interés por reinstaurar el sistema democrático en los países de América Latina, se planteó el problema adicional de distinguir entre lo que se suponía un mero cambio de régimen político y a efectiva democratización de las instituciones estatales, de los procedimientos competitivos y de DS mecanismos participativos.

La crisis política y económica afectó a los gobiernos latinoamericanos, pues las contradicciones alcanzaron tal nivel que ya no se pudo gobernar. El consumo de las clases medias y las políticas de bienestar social no sólo se frenaron, sino que se abatieron. Además, los capitales mediano y pequeño, el público y el social no sólo fueron integrados o privatizados, sino que se les obligó a contribuir a la concentración especulativa del gran capital. Países y pueblos enteros realizaron grandes diferencias de excedentes, que cubrían los déficits fiscales y armamentistas de las metrópolis, e incrementaron las tasas de acumulación de los grandes negocios.

Como la reacción popular a esta política no sólo se limitaba a los grupos más explotados, sino que incluía a los sectores medios y los obreros organizados, la pérdida de los mediadores, la radicalización y la agresividad crecientes, ligados a la desesperación de los habitantes marginados urbanos, de los campesinos pobres, e las minorías indígenas, de los estudiantes e intelectuales, representaban una amenaza revolucionaria que los gobernantes de nuevo estilo enfrentaron mediante una preparación ideológica y militar rigurosamente programada.

Estados Unidos generó mecanismos de control que posibilitaron una continuidad de su hegemonía, tal como la “guerra de baja intensidad” (GBI), diseñada para satisfacer a la opinión pública estadounidense y que se aplicó en forma sistemática en América Central. Era una guerra no declarada y sin riesgos para los jóvenes norteamericanos, aunque sí para las poblaciones nativas que sufrieron los ataques.

Se procuraba que no hubiera enfrentamientos directos prolongados de las fuerzas regulares estadounidenses, y que los conflictos de larga duración estuvieran a cargo de los nativos. Las fuerzas regulares de Estados Unidos sólo intervendrían y actuarían cuando fuera oportuno, en forma rápida —con radares, aviones, naves— y siempre que las tropas domésticas hubieran sentado las bases del triunfo.

Al terminar la década de 1980 las transformaciones operadas en el contexto internacional (el derrumbe del bloque socialista y la desintegración de la Unión Soviética) trajeron una nueva estrategia diplomática hacia América Latina: el 27 de junio de 1990 el presidente estadounidense George Bush lanzó la “Iniciativa de las Américas”, con la participación de muchos países latinoamericanos. Con ella se determinaba el final de la etapa militarista y el inicio de una nueva fase democrática, de respeto a los derechos humanos y de lucha contra la corrupción en todas las naciones del continente americano. Pese a las buenas intenciones, la realidad latinoamericana empezaría a chocar con tal iniciativa.

La guerra de baja intensidad:
La lucha del Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional en El Salvador

Como Nicaragua, El Salvador mantuvo una trayectoria histórico-política de lucha nacional y de resistencia antiimperialista. Tal carácter lo representó Farabundo Martí (foto), fundador del Partido Comunista en 1925, quien luchó junto a Augusto Sandino en su resistencia contra la presencia norteamericana en Nicaragua y posteriormente en su país, donde fue encarcelado y fusilado.

Entre 1932 Y 1944 el general Maximiliano Hernández Martínez mantuvo una férrea dictadura. El 90 por ciento de la riqueza estaba en manos del solo 5 por ciento de la población; no había expectativas de democracia. Durante las décadas de 1960 y 1970 los monopolios se incrementaron.

Se producía casi exclusivamente para el exterior y se agudizaba la explotación obrera. Los movimientos populares se organizaron contra la explotación masiva, la dependencia económica y el mal uso de los recursos naturales nacionalizados.

Las tensiones sociales se acumulaban por el aumento del desempleo y el hambre, la escasa atención médica y la casi inexistente educación. Los cambios debían ser políticos y sociales para destruir al régimen opresivo.

El engaño en los procesos electorales generó manifestaciones estudiantiles que fueron disueltas con las armas. Campesinos y obreros eran desaparecidos, en tanto que se torturaba y asesinaba para buscar la “pacificación”. Las huelgas populares se multiplicaban. La Universidad era ocupada por el ejército y se cerraba. La situación en el campo empeoraba. Se perseguía a la Iglesia progresista.

Entonces empezaron a surgir diferentes movimientos y fuerzas revolucionarias. La lucha guerrillera se hizo presente a través del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).

El 28 de febrero de 1979 el pueblo se concentró en la Plaza de la Libertad para protestar por las elecciones fraudulentas. El gobierno respondió con una masacre. Se prohibieron los actos organizados a la vez que crecía la represión. En octubre se llevó a cabo un golpe contra Carlos Humberto Romero, quien ocupaba la presidencia desde 1977. Se reanudaron las luchas por el poder entre el Estado y los revolucionarios. Los ataques militares contra los salvadoreños eran cada vez más brutales.

La Universidad fue allanada nuevamente con tanques, morteros y cañones; quemaron la biblioteca y, con ella, documentos valiosos. Diversos organismos internacionales condenaron la violación de los derechos humanos en El Salvador, en tanto que la Iglesia, encabezada por el arzobispo Óscar Arnulfo Romero, se comprometía abiertamente con el pueblo y con los inminentes cambios sociales. Por su parte, Estados Unidos apoyaba militar, política y económicamente al régimen.

El arzobispo Romero (foto) trató de levantar el ánimo y de suavizar el proceso político, oponiéndose a la violencia, a la intromisión norteamericana y a la barbarie del ejército; en un proceso de adaptación a las nuevas circunstancias históricas, la Iglesia se sentía amenazada por la oligarquía, el imperialismo y el descrédito de las masas populares. Romero estaba de acuerdo con la organización popular, porque la consideraba como la base para la dignidad humana.

Se daba cuenta de la inutilidad de diálogo con el gobierno. Alertaba a los salvadoreños de un presupuesto de 20 millones de dólares, provenientes de Estados Unidos, para entrenar terroristas en tortura y guerra psicológica, para la construcción de pistas secretas y para sostener a las fuerzas armadas; además sabía de la existencia de una lista negra de 24 mil personas que el gobierno deseaba eliminar, tanto en territorio salvadoreña como en el exterior.

Romero pedía el cese de la represión y fue asesinado el 24 de marzo de 1980, al oficiar una misa en la capilla del hospital de la Divina Providencia. El 30 de marzo, durante su sepelio, se reunió una inmensa multitud que reafirmó su decisión de luchar contra el gobierno. Los francotiradores actuaron; la multitud pretendía refugiarse en la catedral; luego, los cadáveres y heridos se amontonaban.

El pueblo aprendió la estrategia revolucionaria y siguió su lucha a pesar de la represión militar; de sus errores y aciertos aprendió el arte de la insurrección.

En la década de 1980 el FMLN tomó fuerza. El gobierno trató de establecer el diálogo y las negociaciones mientras la represión continuaba. En noviembre de 1987, la guerrilla desencadenó una fuerte ofensiva sobra la capital salvadoreña y los principales departamentos del país, que hizo tambalear el poder de las fuerzas armadas y del gobierno de Alfredo Cristiani.

En 1990 se reanudó el diálogo de paz con temas negociación como el futuro de las fuerzas armadas, los derechos humanos, los sistemas judicial y electoral, las reformas a la constitución, los problemas económicos y sociales, que fueron verificados por la ONU.

En enero de 1992, en el alcázar del Castillo de Chapultepec en la ciudad de México, se firmaron los acuerdos de paz, abriéndose así el proceso de reconciliación sobre la base de una nueva relación basada en la dignidad, la cooperación y la vida más conveniente para el pueblo salvadoreño.

El Neocolonialismo y el Tercer Mundo

El Regimen de Stalin en el Peridodo Entre Guerras (1918-1939)

Stalin Sucede a Lenin
Inicio del Régimen de Stalin en Rusia

En 1924, cuando Vladimir Lenin sucumbió a su última apoplejía, se habían formado dos bandos. Por un lado estaba el triunvirato de altos cargos del partido: Joseph Stalin, Lev Kamenev y Grigory Zinoviev.

Contra ellos, León Trotski, jefe del Ejército Rojo, considerado en general como el heredero filosófico de Lenin.

En la balanza se hallaban el futuro del partido, el Estado soviético y 145 millones de soviéticos.

Trotski, paralizado por su idealismo, no tenía ninguna oportunidad frente a sus rivales del triunvirato. Los contrincantes, sobre todo Stalin, se colocaron hábilmente a la cabeza del culto a Lenin que se extendió tras la muerte del líder.

(Nada hacía pensar que sus últimos escritos, suprimidos por Stalin, advertían contra las ambiciones dictatoriales).

En el funeral, Stalin estaba en todo, prodigando elogios y prometiendo lealtad. Mientas, Trotski estaba muy lejos, recibiendo tratamiento médico.

En cualquier caso, la cuestión estaba clara: Trotski quedaba fuera de circulación. Sus primeros escritos antibolcheviques, que eran de la época en que estuvo del lado de los mencheviques, se utilizaron para presentarle como un hereje antileninista.

En 1925 Trotski fue depuesto de su cargo.

Poco después, Kamenev y Zinoviev se dieron cuenta de que no estaban incluidos en los planes secretos de Stalin.

Fue un trago amargo ya que lo consideraban inferior a ellos, intelectual y doctrinalmente.

Habiendo prescindido de Trotski, el único rival viable de Stalin, no tenían nada que hacer ante las intrigas del dictador.

Los dos fueron expulsados del comité central del partido.

Reticentes y algo desesperados, se unieron a Trotski; maniobrando desde adentro del partido, Stalin no encontró impedimentos para desacreditar la alianza haciéndola parecer una unión de descontentos, desilusionados y nada patriotas.

Trotski, que todavía soñaba con una revolución mundial, fue desterrado para siempre en 1929.

A Kamenev y a Zinoviev se les permitió languidecer dentro del país pero fuera del círculo de poder de Stalin hasta que en 1936 fueron juzgados por traición y ejecutados.

El partido pertenecía a Stalin. Su culto empezó a sustituir al de Lenin. (Puedes ver abajo una síntesis de su gobierno)

En 1924, la Revolución Rusa sufrió una gran pérdida: la muerte de su líder, Vladimir IIich Lenin.

Pronto, en la URSS, se desató una complicada lucha entre los que aspiraban a sucederlo en el poder.

José Stalin, secretario general del Partido Comunista, logró imponerse.

Desde entonces, se adueñó de todo el poder y lo ejerció en forma absoluta hasta su muerte, ocurrida en 1953.

La URSS no sufrió las consecuencias de la crisis mundial de 1929, ya que por razones políticas se encontraba prácticamente aislada del comercio internacional.

Aún así, debía superar profundas dificultades económicas, originadas por la guerra y por el atraso económico del ex Imperio Ruso.

A fines de la década del 20, Stalin adoptó enérgicas medidas económicas para permitir la rápida expansión de la industria pesada.

Necesitaba producir gran cantidad de acero, maquinarias, ferrocarriles y armas para construir un sistema efectivo de defensa contra la agresión de las potencias capitalistas occidentales.

Pero los recursos necesarios para el desarrollo de la industria, sólo podrían lograrse con un aumento de las exportaciones agrícolas.

Para ello había que terminar con las pequeñas explotaciones campesinas, organizar el trabajo en gran escala y mecanizar las tareas agrícolas.

Stalin puso en marcha esa reorganización de la producción.

Estableció la colectivización forzosa: los campesinos fueron obligados a unir su trabajo y sus parcelas formando grandes cooperativas colectivas.

En 1936, fueron colectivizadas el 96% de las explotaciones campesinas y en 1940, la producción de granos superó en un 80% la registrada en 1913.

Fue la mayor revolución agraria de la historia de la humanidad.

La transformación en el campo favoreció el desarrollo de la industria pesada.

Grandes cantidades de capital y mano de obra fueron destinadas a la electrificación masiva, a la explotación de nuevas minas de carbón, mineral de hierro y yacimientos de petróleo, a la instalación de ferrocarriles y, especialmente, a la fabricación de armamentos.

No obstante, se sacrificó la producción de bienes de consumo.

El Estado soviético controló tanto la actividad agrícola como la industrial. Nada fue dejado al azar o al “libre juego de la oferta y la demanda” de la economía se planificó.

Para ello, elaboró planes quinquenales fijándose se exigentes metas a cumplir.

En poco tiempo, esta transformación tuvo como resultado un éxito e nómico notable y la formación de un poderoso ejército.

Pero sus costos, sufrimiento y vidas humanas, fueron enormes.

Para cumplir con las metas establecidas en los planes quinquenales, el Estado empleó métodos violen que generaron grandes resistencias en distintos sectores.

A menudo. los campesinos preferían matar animales y quemar cosechas antes que permitir colectivización forzosa.

El Estado respondía arrestando y deportando a los rebeldes a campos de trabajo forzado o bien optaba por fusilarlos.

En las ciudades, los obreros fueron sometidos a exigentes regímenes de trabajo.

Además, la mayor parte de la población vivía en viviendas primo vas, en condiciones miserables.

Dado que todo el esfuerzo se dedicaba al desarrollo de la industria pesada, se sufría una crónica escasez de bienes consumo de primera necesidad, como ropa, frazadas y utensilios doméstico .

Hacia mediados de los años 30, la situación de los trabajadores soviéticos empezó a mejorar.

Desde entonces, comenzaron a gozar de nuevos servicio como los de educación, salud y vacaciones pagas.

En la Unión Soviética, no sólo la economía era rigurosamente planificación da desde el Estado, también estaban controladas las actividades políticas, sociales y culturales.

Stalin disponía de todo el poder y lo ejercía en forma absoluta.

Ello generando un fuerte rechazo aun dentro del partido.

Stalin respondió organizando purgas de opositores.

Millones de funcionarios, miembros del partido y personas comunes fueron arrestados, torturados y obligados a confesar toda clase de crímenes de los que en su mayoría eran inocentes.

Se organizaban juicios simulados en los que invariablemente eran encontrados culpables y sentenciados a muerte o recluidos en campos de trabajo.

Algunos historiadores calculan que hasta 1938 el número de víctimas del stalinismo ascendía a ocho millones.

Entre ellas se encontraban los “viejos bolcheviques”, dirigentes de la revolución de octubre de 1917, y muchos de los mejores intelectuales y hombres de la cultura.

Se trataba de pérdidas muy graves para un país en el que la clase educada era aún reducida.

Entre los numerosos crímenes cometidos por Stalin se cuenta el de la hambruna forzosa de Ucrania durante los años 1932-1933.

Como es común en los países en los que reina el socialismo, las hambrunas intencionadas se han usado como arma política utilizada para alcanzar los deseados objetivos contra varias clases.

Las víctimas señaladas en esta ocasión fueron los kulaks, los agricultores campesinos que tenían propiedad y contrataban a trabajadores. 

Cuando Stalin alcanzó el poder en 1924, vio el nacionalismo ucraniano como una amenaza al poder soviético, creyendo que cualquier insurrección futura podría provenir probablemente de los kulaks.

Así que decidió aplastarles utilizando los métodos que tan exitosos habían sido en la URSS durante la política de “liquidación como clase”.

En 1929, arrestó a miles de intelectuales ucranianos bajo falsos cargos y o bien los fusiló o bien los envió a campos de trabajo en Siberia.

Llevó a cabo la colectivización de las explotaciones ucranianas requisando todas las tierras y el ganado privados, lo que afectó aproximadamente al 80% de la población de Ucrania, anteriormente conocida como el granero de Europa.

Declaró a los kulaks enemigos del pueblo.

Sintesís Gobierno de Stalin:

Muerto en enero de 1924, Lenin fue sucedido por José Stalin. Este inició estudios en un seminario religioso pero lo expulsaron por su mala conducta. Tenía 17 años y se dedicó a actividades subversivas, progresando rápidamente hasta alcanzar al cargo de Secretario General: el más alto del Partido.

En ese momento chocó con Trotsky, empeñado en iniciar inmediatamente la Revolución Mundial. Lo expulsó del Partido Comunista y dos años después del país. Trotsky fue a radicarse en México, donde lo asesinaron agentes stalinistas en 1940.

Stalin consolidó el régimen dictatorial, transfiriendo la exclusividad del poder al Partido Comunista (único permitido).

En 1938 comenzó a regir una nueva Constitución que establecía las estructuras del Gobierno.

El Legislativo era ejercido por organismos (soviets) locales con representantes en el Consejo Supremo de la Unión Soviética.

Lo componían dos Cámaras, el Consejo de la Unión para asuntos internos y el Consejo de las Nacionalidades, de carácter federal.

En los períodos de cese de sus actividades asumía el mando el «Presidium», comisión de treinta y siete miembros con capacidad de promulgar decretos, declarar la guerra y anular disposiciones de funcionarios administrativos no ajustadas a las leyes .

También fueron creados los «Comisarios del Pueblo», igualmente designados por el Consejo Supremo.

Eran en realidad ministros, con el título de Jefes de Departamento: Guerra, Relaciones Exteriores, Ferrocarriles, Industria Pesada, Industria Ligera; su número aumentó después.

En su carácter de Primer Ministro, Stalin era Presidente del Consejo Supremo y del Presidium; también detentaba la Jefatura del Partido comunista. Estos cargos los mantuvo hasta su muerte, en 1953. Toda oposición fue rigurosamente eliminada. Más de nueve millones de personas sufrieron cárcel y deportación a lejanas regiones de Siberia.

Emprendió la industrialización en gran escala.

Para ello modificó el ideal comunista de la sociedad: estableció los depósitos bancarios particulares y la diversidad de salarios que, de uniformes, fueron graduados según la capacidad y la responsabilidad del empleado. Se abandonó el «amor libre», con leyes reglamentando el matrimonio y el divorcio.

El ejército fue reorganizado, provisto de nuevo armamento y reconocido como factor indispensable de la independencia nacional.

Para obtener tecnología, mejoró las relaciones con el extranjero, en particular con Gran Bretaña y Francia; en 1934, Rusia ingresó en la «Liga de las Naciones».

Stalin fue sucedido, a su muerte en 1953, por una junta de gobierno de cinco   miembros.   Predominó   Nikita Kruschev,  quien  quedó como único jefe del Estado desde 1958.

Fuente Consultadas:
Civilizaciones de Occidentes Volumen B Jackson J. Spielvogel
Atlas de la Historia del Mundo
Hicieron La Historia Volumen 2 Larousse

Biografia de Phillipe Petain Heroe Primera de la Guerra Mundial

Biografía de Phillipe Petain
Héroe Primera de la Guerra Mundial

Phillipe Pétain: El héroe y el traidor

A pesar de los años transcurridos, la figura de Phillipe Pétain aún continúa generando controversias, ya que muchos lo consideran como uno de los máximos héroes que tuvo la Primera Guerra Mundial, sobre todo en lo que se refiere a la Batalla de Verdún, mientras que otros lo juzgan por su actuación en la Segunda Guerra Mundial, motivo que dio como resultado que fuera encarcelado de por vida.

Había nacido en 1856 en  Cauchy-à-la-Tour, cerca de St. Omer, y fue educado en un estricto colegio de dominicos en Arceuil. Desde muy pequeño se mostró atraído por la armada, por lo que en 1878 decidió unirse a la infantería en 1878 como oficial. Pasaron algunos años y Pétain comenzó a desenvolverse como profesor de la llamada Ecole de Guerre, y al cumplir los 56 años fue ascendido a Coronel.

Poco tiempo antes de que se produjera el estallido de la guerra, Pétain logró ser ascendido a General. Mientras tanto, supo ganarse una excelente reputación entre los soldados, ya que era un hombre que se preocupaba por el bienestar de quienes tenía a su mando.

Cuando fue enviado a comandar el Segundo Ejército Francés en Verdún, Pétain fue muy bien recibido por los hombres que luchaban allí, ya que considerando sus principios creían que no estaría dispuesto a tolerar la masacre que estaba ocurriendo en aquel lugar.

Si bien existió un vencedor definitivo en Verdún, y es considerada una guerra de desgaste en la que la artillería siguió desempeñando el papel dominante, lo cierto es que los franceses vieron aquella contienda como una victoria en la que los alemanes no lograron tomar la ciudad. Este hecho estaba relacionado directamente con la presencia de Pétain al mando del ejército, por lo que al culminar el conflicto Pétain fue ampliamente elogiado.

En 1917 Pétain fue nombrado Comandante en Jefe del ejército francés, impulsando su política de sanidad y no de castigo. Por otra parte, su tarea inmediata era restablecer la moral de los soldados.

Un año después, Pétain fue ascendido a Mariscal, y entre 1925 y 1926 logró ampliar aún más su excelente reputación, cuando actuó al mando de las fuerzas que derrotaron a Abd-el-Krim en Marruecos. Luego, en 1929, Pétain fue nombrado Inspector General del Ejército y se desempeñó como Ministro de Guerra entre febrero y noviembre de 1934.

Posteriormente llegaría su retiro del ejército, con lo que en 1939 se convertiría en el primer Embajador de Francia en la España de Franco. No obstante, cuando en 1940 Francia parecía estar al borde de un colapso militar contra la Alemania nazi, Pétain volvió a ser requerido en el país, por lo que fue nombrado Primer Ministro.

El 22 de junio de 1940 Pétain concluyó un armisticio con los alemanes, hecho que significaría la división de la nación francesa, por un lado los alemanes ocuparon efectivamente el territorio que habían invadido, mientras que la otra mitad estaba al mando de Pétain, preparándose para la inevitable embestida alemana, que había sido previsto para noviembre de 1942.

En el mes de julio de 1940, la Asamblea Nacional le otorgó a Pétain el derecho de gobernar con métodos autoritarios, con el objetivo de liberar a Francia de la decadencia moral en que se encontraba inmersa. Fue durante aquel período que la policía de la llamada Francia de Vichy comenzó con la persecución y captura de judíos, que eran enviados a los campos de exterminio.

Por su accionar durante este período, para muchos Pétain dejó de ser un héroe y se convirtió en un títere de los alemanes, que hacía lo que ellos esperaban que hiciera.

Finalmente, cuando el ejército alemán debió retirarse de Francia, luego del Día D en junio de 1944, Pétain fue capturado junto con parte del ejército alemán que efectuaba su retirada.

En el mes de julio de 1945, Pétain, que había sido el máximo héroe de Verdún, fue llevado a juicio por traición, y ante la evidencia abrumadora, el tribunal lo encontró culpable, por lo que fue inmediatamente despojado de su rango de Mariscal y condenado a muerte.

Sin embargo, la sentencia de muerte fue conmutada y reemplazada por la cadena perpetua en la isla de Yeu, en el norte del Golfo de Vizcaya, donde en 1951 Pétain pasó a mejor vida.

Fuente Consultada: Graciela Marker Para Planeta Sedna

Los sucesos mas notables de la Historia Contemporanea

Los Sucesos Mas Notables de la Historia

MI LUCHA 
«Mein Kampf» o «Mi Lucha» fue el libro que ADOLFO HITLER escribiera en prisión, tras el fracaso del Putsh de Munich, movido más que por una doctrina coherente por un oportunismo y ansias de poder y donde planteó su odio hacia el comunismo y su deseo de ver destruida la URSS y no dudó en sacrificar los principios sociales del progreso al entendimiento con el capital. El único dogma del mismo fue el racismo, justificativo de su política expansionista que condujo a la guerra. Esta considerado como la Biblia del Nazismo y vulgariza la tesis del pangermanismo, obra impregnada de antisemitismo y que decide el exterminio de las razas por considerarlas él inferiores.

PUTSCH DE MUNICH

PUTSCH  es un golpe de fuerza ejecutado rápidamente y de improviso para hacerse del poder. De este PUTSCH DE MUNICH participaron justamente en la ciudad de Munich Hitler y sus partidarios. Con la colaboración de Ludendorff, los nazis organizaron este Putsh (9-9-23) con la intención de alcanzar el poder por la fuerza, pero fracasaron ante la oposición del ejército. Por ello Hitler fue juzgado por alta traición, y condenado a 5 años de prisión, donde escribió «Mein Kampf».

EL FIN DE LAS S.A.
Hitler montó un monstruoso aparato policial y de seguridad. Las fuerzas de seguridad o tropas de asalto o «camisas pardas» fueron las S.A. (Sturmabteilungen). El se encargó de reforzarlas y estaban distribuidas por todo el territorio alemán, con fines de vigilancia para que nadie violara la voluntad del partido. Independientemente, instituyó las S.S. (Schutztaffel) o «Camisas Negras» o Guardia de Defensa, cuerpo de élite que formaba la guardia personal del dictador y estaba integrada por jóvenes de recia contextura, envidiados por las dádivas que recibían y que a la vez servían para controlar a los miembros del partido y mantenerlos al margen de toda otra influencia. Además existía la GESTAPO o policía política política y secreta del Estado, encargada de castigar sin juicio previo a cualquiera que se opusiera al nazismo y que era considerado «preso político».

EL PACTO DE MUNICH
El problema de los sudetes, viendo la movilización de las tropas checoeslovacas y el ultimátum de Hitler decidieron a Chamberlain a aceptar las exigencias alemanas, firmando el Pacto de Munich (29-9-1938) con Gran Bretaña, Alemania e Italia, en un esfuerzo por evitar la guerra.  El territorio de los sudetes, cordillera que separa Polonia de Checoeslovaquia fue desmembrado de Checoeslovaquia y ocupado por Alemania.

Hitler tenía miras expansionistas, al igual que Mussolini. Hitler quería obtener parte de Checoeslovaquia a cambio de no efectuar más ocupaciones. Los aliados hacen conversaciones con la URSS para hacer un frente de paz para no permitir la expansión fascista, pero la URSS ya había firmado con Alemania el pacto Ribbentrop-Molotov de no agresión, que establecía que ninguna de las partes atacaría a la otra y que se mantendrían neutrales si alguna de ellas era atacada por una 3º potencia.

Lo oculto de este pacto era que se iban a repartir Polonia entre la URSS y Alemania. A su vez para no permitir el avance hacia el E le ofrecen los aliados ante un posible ataque fascista ayuda militar a Polonia, Grecia y Rumania. No obstante, Alemania invade Polonia y Francia y Gran Bretaña le exigen a Hitler el retiro de sus tropas. Alemania convencida de que éstas no podían luchar contra su ejército se desentienden y Francia y Gran Bretaña le declaran la guerra. En 1945 se procedió a la expulsión del territorio -de nuevo checoeslovaco- de la mayor parte de la población alemana.

EL PACTO RIBBENTROP-MOLOTOV
Pacto firmado entre Ribbentrop y Molotov o Pacto Germano-Soviético (22-8-39). RIBBENTROP fue un político alemán nazi, dirigente de las S.S. que puso en contacto a Hitler con banqueros, facilitando la llegada de Hitler al poder. Embajador en Londres (1946-38), para conseguir la neutralización británica, convenció a Hitler que Gran Bretaña no lucharía en caso de entrar en guerra y vio la conveniencia de disfrazar el neopangermanismo nazi con el ropaje del anticomunismo. Designado Ministro de Relaciones Exteriores. fue el principal artífice del PACTO GERMANO-SOVIETICO y del Pacto Tripartito entre Alemania, Italia y Japón. MOLOTOV fue un político bolchevique que participó en Yalta, Postdam, Teherán. Secretario del Comité Central del Partido y fiel colaborador de Stalin orientó la política social hacia la guerra fría.

PACTO ANTI-KOMINTERN
Firmado el 25-11-36 entre Alemania y Japón. Tuvo su origen en el aislamiento diplomático de la Alemania de Hitler y aunque exteriormente era un pacto contra la Internacional Comunista, encubría el de defensa mutua ante cualquier ataque de la U.R.S.S. La firma del pacto germano-soviético (1939) supuso la supresión de hecho del Anti-Komintern, pero la declaración de guerra de la U.R.S.S. en 1941 lo volvió a poner en vigor. Posteriormente a 1936 se adhirieron a él Italia (1937), Manchukuo (39), España (39), Hungría (40) y desde 1941 Rumania, Bulgaria, Dinamarca, Eslovaquia, Finlandia, Croacia y China.

BOHEMIA Y MORAVIA
 BOHEMIA, desmembrada desde la 1º Guerra Mundial, pasó a formar parte de Checoeslovaquia. En 1939, al ocurrir la desmembración del estado, pasó a formar parte del protectorado alemán de BOHEMIA y MORAVIA, pero en 1945, al terminar la 2º Guerra Mundial se restauró la República Checoeslovaca y Bohemia volvió a formar parte de ese Estado.

 LOS SUDETES
 Los SUDETES estaban formados por una minoría alemana dentro de Checoeslovaquia, en territorios fronterizos con Alemania de BOHEMIA, MORAVIA y SILESIA. Las reclamaciones efectuadas en 1919 para que esta región fuera incorporada a Alemania o a Austria no dieron los resultados esperados, ya que los aliados alegaron que este territorio no había pertenecido nunca a Alemania y que no se podía privar a Checoeslovaquia de tan valiosa zona. Fracasadas sus aspiraciones autonomistas y agravado todo por la crisis del ’30 en una zona altamente industrializada y de exportación, Hitler apoyó la formación de un partido sudete. Pese a las reivindicaciones nacionalistas que Hitler hizo suyas y la negativa del gobierno checo, surgió una grave crisis. Francia y la URSS apoyaron sin entusiasmo a Checoeslovaquia, mientras Gran Bretaña se mostraba conciliadora a través de las gestiones de Lord Runciman y de las entrevistas de Chamberlain.

 EL CORREDOR DE DANTZIG
DANTZIG fue un pequeño estado de Europa Central, creado por el Tratado de Versalles (1919) en la costa del Báltico.  Su incorporación a Alemania en setiembre de 1939 provocó la 2º Guerra Mundial. Terminada ésta quedó formando parte de Polonia. 

 GOEBELS Y LA PROPAGANDA POLITICA
GOEBELS fue el Ministro de Propaganda de Hitler. Fue un feudo donde el ejercicio de la censura extendió la ideología nazi. Transformó al periodismo en instrumento de propaganda y arruinó toda la creación literaria. La educación popular en la dictadura nacionalista fue asumida por el Estado: los jóvenes y niños, quitados de su familias recibieron el mismo tipo de educación, basada en las teorías nazis de la superioridad de la raza germánica y la total adhesión al Führer. Estos ideales estuvieron asegurados por el Ministro de Propaganda Goebels.

 AUTSWICHSZ
Uno de los campos de concentración nazi, situado en tierra polaca cuenta en su haber con la cifra más alta de asesinatos: 4 millones (3 millones en cámara de gas). El campo de concentración estaba rodeado de una alambrada espinosa electrificada y varias torretas dotadas de ametralladoras y potentes reflectores custodiando las instalaciones día y noche.

En él se produjo un verdadero holocausto, un genocidio donde murieron millones de judíos además de gitanos y de otros pueblos, aunque en menor proporción. Los campos de concentración fueron preparados especialmente por las S.S. a los fines de la liquidación masiva de los hombres de las S.A. y demás supuestos adversarios de Hitler.  Gimmel fue el principal responsable del genocidio y la organización de los campos de concentración y llevó hasta sus últimas consecuencias la doctrina de la pretendida superioridad germánica y su corolario: degradación moral y física, reducción al estado animal de hombres, mujeres y niños salvajemente torturados y arrastrados a las cámaras de gas. A los deportados judíos recién llegados, en el mismo andén de la estación se les hacía una selección rápida: unos eran enviados directo a la cámara de gas, a otros les deparaba una muerte lenta y trabajos forzados. En noviembre de 1944 ante el avance aliado hacia Alemania, Hitler ordenó la suspensión de las matanzas y el desmantelamiento de los hornos.

Importantes Hechos Politicos del Siglo XX Gran Guerra Mundial 1914

Importantes Hechos Políticos del Siglo XX

ACUERDO SECRETO DE LONDRES (1915)
Mientras los aliados tomaban posiciones en uno u otro de los bandos rivales, en el sudeste europeo se agravaba el antiguo problema de los Balcanes. Por el Congreso de Berlín, ALBANIA siguió dependiendo de Turquía. En 1912 hubo una gran matanza de cristianos hecha por los turcos en Macedonia y estalló la revuelta. Servia tomó la iniciativa y unida a Montenegro, Grecia y Bulgaria, en una fulminante arremetida derrotaron a los turcos, arrinconándolos. Las potencias europeas intervienen en el conflicto y mediante el ACUERDO SECRETO DE LONDRES de 1915, ALBANIA fue declarada INDEPENDIENTE.

1916 – LA BATALLA DE VERDUN
La 1º Guerra Mundial había entrado en 1916 en una guerra de trincheras, de desgaste, alternándose con terribles ofensivas: en febrero de 1916 2 millones de soldados alemanes comandados por el hijo del káiser y apoyado por más de 1.500 cañones atacaron sorpresivamente en el frente francés en la región de VERDUN. La batalla duró 5 meses y se luchó metro por metro. Los franceses a la orden de PETAIN resistieron heroicamente y VERDUN no fue tomada, pero costó medio millón de muertos. Los ingleses emplearon por 1º vez los tanques.

ROSA DE LUXEMBURGO
Fue una revolucionaria y teórica marxista alemana, nacida en Varsovia, de origen polaco y vivió entre 1870 y 1919.  Nacida en Polonia, formó su conciencia revolucionaria en el Liceo de Varsovia, donde actuó como miembro del partido socialista revolucionario. Descubierta por las autoridades zaristas, se vio obligada a refugiarse en Zurich (1899). Participó en el Partido Socialista Polaco, pero en desacuerdo con la línea nacionalista. Fue a Berlín, donde participó activamente en la vida de la socialdemocracia alemana. Polemizó con Lenín, del que rechazó el centralismo a ultranza y sostuvo que cualquier forma nueva de lucha no debía ser impuesta, sino emanar de la fuerza creadora de las masas. En 1905 fue arrestada por participar activamente en la revolución rusa. Luchó a favor de una acción de masa, por el derecho al voto en Prusia y contra el militarismo. Elaboró el programa del Partido Comunista Alemán, fundado en el 1º Congreso de la Liga «SPARTACUS». Fue arrestada en 1919 junto con Liëbknecht y asesinada antes de ser conducida a la cárcel.  En el plano teórico es la mejor continuadora de Marx.

THOMAS WOODROW WILSON Y LA 1º GUERRA

A las pocas semanas de concluida la lucha en enero de 1919, se reunieron en París los delegados de los 27 países que integraban el bando victorioso, dispuestos a edificar definitivamente la PAZ EUROPEA. Entre ellos se destacaban los «4 GRANDES»: WILSON, presidente de los EE.UU. desde 1913, LLOYD GEORGE (Gran Bretaña), CLEMENCEAU (FRANCIA) y ORLANDO (ITALIA). WILSON, un idealista, teórico y poco conocedor de los problemas europeos, mantenía sus famosos «CATORCE PUNTOS» proclamados durante la guerra, muy buenos en principio, pero difíciles de aplicar.

 EL TRATADO DE VERSALLES
El 28 de junio de 1919 se firmó el 1º Tratado de Paz con Alemania, bajo durísimas condiciones para Alemania: el desarme de sus ejércitos, su cuenca minera ocupada militarmente y obligada a pagar cuantiosa suma de dinero en concepto de daños, además de la pérdida de todas sus colonias y la entrega de gran parte de su territorio, liquidándose definitivamente el imperio de los Habsburgos.

LA REPUBLICA DE WEIMAR
En 1918 se produjo en ALEMANIA una revolución que derrocó al káiser y llevó al poder a una coalición de demócratas, socialistas y centralistas. En 1919 se sancionó la constitución que organizaba un Estado de derecho (WEIMAR) democrático, de tipo parlamentario y con representación proporcional, que incluía algunos derechos sociales. Pero las consecuencias del Tratado de Versalles, que mutilaba el desarrollo de Alemania y favorecía los sentimientos hostiles en sus habitantes, provocando una caótica situación económica, que fue aprovechada por el MOVIMIENTO NACIONALSOCIALISTA, fundado en 1919 y en el que pronto surgió la jefatura de ADOLFO HITLER.

LA SOCIEDAD DE LAS NACIONES
Organismo internacional creado bajo la idea de WILSON, con sede en SUIZA para imposibilitar futuras guerras y que sería una adaptación moderna de la Santa Alianza y aprobada entusiastamente por los aliados, aunque no contó con la adhesión de los EE.UU. al negar el Congreso la autorización para adherirse. Los fines eran: velar por el cumplimiento de los tratados recientemente firmados, administrar las colonias de los países vencidos, poner fin a la carrera armamentista e imponer sanciones a los estados perturbadores de la PAZ MUNDIAL. Pero, si bien la idea era magnífica, este Organismo se convirtió en un instrumento de dominación con el que los vencedores quisieron perpetuar las ventajas de su victoria.

LA MARCHA SOBRE ROMA
El caos generalizado y la desocupación se propagaron por toda Italia, creando un clima de guerra civil. En octubre de 1922, BENITO MUSSOLINI decide apoderarse del gobierno por la fuerza: al frente de sus «Camisas Negras» -fuerzas de choque organizadas militarmente, acompañado por el pueblo, llevó a cabo su MARCHA SOBRE ROMA y entrando en la capital, en pocas horas se adueñó de todos los edificios públicos, ante la pasividad o colaboración de la policía. De esa manera, MUSSOLINI es proclamado «Duce» y disuelve todos los partidos políticos, con excepción del fascismo y establece una verdadera dictadura.

 LA DECADA DEL 20: DECADA DE CONSUMO
La 1º Guerra Mundial provocó un extraordinario desarrollo de la capacidad productiva, sobre todo fuera de Europa, pero no hubo un crecimiento equivalente de la demanda.  En todo el mundo había un desequilibrio entre la agricultura y la industria. Los frutos del crecimiento se acumularon en forma desmedida en los países industrializados y dentro de éstos en el sector fabril y financiero. En la Década del 20, el gran aumento de la producción provocó la caída de los precios de los productos agrícolas y de las materias primas, empeorando los términos de intercambio de los países que dependían de la exportación de estos bienes y reduciendo su capacidad de comprar la producción industrial de Europa y EE.UU. En EE.UU. los salarios empezaron a quedar rezagados en relación con las utilidades, lo que obstaculizó el desarrollo de los mercados internos y limitó el potencial de las nuevas industrias, como la automotriz que reemplazó, por ej. a la textil en baja.

 PATRÓN ORO
Las finanzas internacionales nunca se recuperaron del todo después de los trastornos provocados por la 1º Guerra Mundial. El sistema de paridades cambiarias fijas y libre convertibilidad de la preguerra fue reemplazado por un compromiso -el patrón de cambio oro-, que nunca logró la estabilidad necesaria para reconstruir el comercio mundial.

LA GRAN DEPRESION
En medio de la crisis financiera, el gran «BULL MARKET» de 1928, que representaba en sí un signo de debilidad y de disminución de las oportunidades de inversión dio lugar a la estrepitosa caída de los precios de las acciones en octubre de 1929. En el desorden que se produjo después para lograr liquidez, los fondos iban y venían de Europa a EE.UU. y la tambaleante prosperidad europea se derrumbó. El Banco de Austria quebró e Inglaterra se retiró en 1931 del patrón oro, permitiendo que la libra esterlina se devaluara, por lo que casi todo el mundo se vio afectado. En los países industrializados un 25% de mano de obra quedó cesante, la producción descendió a un 53% del nivel del año 1929 y el comercio mundial cayó a un 35% de su valor. Esta depresión duró hasta 1929, aunque no afectó a todos los países por igual.
 

EL NEW DEAL
Política liberal y democrática aplicada por Roosevelt. El presidente incrementó la autoridad federal y con enérgicas medidas logró detener la crisis: amparado por leyes excepcionales limitó la producción, equilibrándola con el consumo. Estabilizó los precios, controló las operaciones bancarias, dio préstamos a los agricultores y estableció un severo control sobre las ganancias de los empresarios. Se devaluó con la esperanza de aumentar las exportaciones. Asimismo, efectuó monumentales obras públicas (reflación) que disminuyeron el número de desocupados. Todas estas medidas permitieron que se hablara de la «Revolución Roosevelt».

KEYNES
Economista inglés que mediante una obra innovadora «GENERAL THEORY OF EMPLOYMENT INTEREST AND MONEY» (1936) estableció un punto de partida para una comprensión más amplia y profunda del sistema general de la formación de los precios de WALRAS. Autor también de «EL FIN DEL LAISSEZ FAIRE». Se lo considera uno de los mayores economistas contemporáneos (1883-1946).

Periodo entre guerras Resumen Cronología Cambios Políticos y Sociales

PERÍODO ENTRE GUERRAS: ACONTECIMIENTOS Y CAMBIOS SOCIALES Y POLÍTICOS

PERIODO ENTRE GUERRAS HITLEREl Nazismo

PERIODO ENTRE GUERRAS MUSSOLINIEl Fascismo

PERIODO ENTRE GUERRAS CRISIS 1929La Crisis de 1929

EL MUNDO ENTRE DOS GUERRAS (1914-1945): Las ilusiones sobre el progreso de la civilización occidental se derrumbaron en 1914 con el estallido de la Gran Guerra, que se desató como resultado de las tensiones acumuladas en los años que la precedieron. El desarrollo de la guerra fue largo y sangriento.

Unos 10 millones de soldados murieron en las batallas, en las trincheras y en los hospitales de guerra. La entrada de los Estados Unidos en el conflicto aceleró el fin de la contienda y facilitó el triunfo sobre Alemania y Austria-Hungría, que vieron desmoronarse sus imperios.

El imperio ruso había sucumbido en 1917 con la revolución de octubre. En los primeros años de gobierno, los bolcheviques creyeron que su movimiento iba a ser simplemente el primer paso en una revolución continental. El fracaso de las insurrecciones en Alemania, Hungría e Italia les mostró que tal expectativa parecía irrealizable/ Rusia entonces se replegó, y buscó construir el «socialismo en un solo país». En algunos países –especialmente en los Estados Unidos– la década del ’20 pareció una reedición de los prósperos años previos a la Gran Guerra.

La generalización de los principios de la organización científica del trabajo a muchas ramas industriales permitió un importante aumento de la productividad y abrió la posibilidad de una expansión de la capacidad de consumo de la población, limitada por los bajos salarios. En otros países -como Alemania- la situación económica y social de posguerra fue muy difícil, aunque desde mediados de la década del ’20 comenzó a mejorar. La recuperación de la economía mundial en esos años tenía bases endebles.

La vigencia de gobiernos democráticos en Europa también carecía de fundamentos sólidos. La crisis que estalló con el derrumbe de la Bolsa de Nueva York en 1929 arrasó con ambas y se convirtió rápidamente en crisis de la producción y el comercio mundiales. La caída de la producción se tradujo en un gran aumento de la tasa de desempleo, particularmente notable en los Esta dos Unidos y Alemania. Las respuestas a :a crisis variaron según los países, pero tuvieron e» común una modificación del papel del estado en la vida económica.

Algunos países atravesaron la Gran Depresión de la década del ’30 manteniendo vigentes sus regímenes democráticos. En otros, dentro y fuera de Europa, se instalaron y afianzaron regímenes autoritarios. El fascismo italiano y el nazismo alemán fueron las formas políticas más influyentes de la época.

En la Unión Soviética, que no sufrió de manera significativa el impacto de la Gran Depresión, la producción industrial creció vertiginosamente y la producción agrícola fue colectivizada. Estos cambios fueron acompañados por un férreo control por parte de la burocracia estatal y una concentración de las decisiones en las manos de Stalin.

Bajo el gobierno del jefe nazi Adolf Hitler, Alemania llevó adelante un ambicioso programa armamentista, cuyo objetivo era prepararse para una nueva guerra. La sociedad alemana fue encuadrada dentro de las organizaciones nazis; los opositores fueron perseguidos y silenciados; la violencia contra los judíos preanunció el Holocausto.

El camino hacia la guerra fue allanado por la escasa disposición de Francia y Gran Bretaña a enfrentarse con Alemania. Desde 1936, la Alemania nazi avanzó decididamente hacia la guerra. Fue anexando, por medios militares o diplomáticos, nuevos territorios, estableció alianzas con Italia y con Japón y firmó un pacto de no agresión con la Unión Soviética.

En 1939, la invasión alemana a Polonia desencadenó la Segunda Guerra Mundial. Francia y Gran Bretaña, que habían hecho concesiones a Hitler creyendo que con eso evitaban la guerra, se vieron obligadas a combatir. Francia fue rápidamente vencida, Gran Bretaña resistió. Hasta 1942, alemanes, japoneses e italianos. parecían victoriosos. La entrada en la guerra de los Estados Unidos y la Unión Soviética dio un vuelco al conflicto. Después de tres años de combates, las fuerzas del Eje se rindieron.

HITLER Y LA ASCENSIÓN DE LOS NAZIS AL PODER:
El cabo austríaco

Adolfo Hitler había nacido en Braunau (Austria), cerca de la frontera alemana, en 1889. Desde 1907 hasta 1913 vivió en Viena, donde trató de ingresar en la Academia de Bellas Artes y, al no superar el examen, se aficionó a la lectura y a la política. Al parecer, el joven Hitler sufrió grandes privaciones en sus años de Viena, pero salió adelante gracias a su pensión de huérfano (su padre había sido funcionario de aduanas), al reducido patrimonio que heredó de sus progenitores y a sus trabajos ocasionales ilustrando postales y anuncios.

Por entonces, Viena era un hervidero de antisemitismo, la vieja hostilidad hacia los judíos que tan gran número de víctimas propiciatorias había deparado a Europa a lo largo de los siglos. Hitler pronto adoptó esa doctrina en forma radical: «Me desagradaba el conglomerado de razas existente en Viena; me desagradaba la mezcla de checos, polacos, húngaros, rutenos, serbios y croatas…» El futuro dictador ya ansiaba realizar el sueño de una Alemania que dominara el continente, la vieja aspiración del kaiser. Cuando en 1913 salió de Viena camino de Munich, imaginaba que se urdía una conspiración mundial de judíos y razas inferiores con objeto de destruir Alemania. Sus ideas políticas y económicas eran difusas y contradictorias, pero el bolchevismo y la democracia le suscitaban temor y odio.

Durante la Primera Guerra Mundial, el joven austríaco sirvió como voluntario en un regimiento de infantería de la zona bávara próxima a Munich. Fue condecorado cinco veces y ascendido a cabo por su valerosa actuación como enlace en algunos de los más duros combates registrados en el frente occidental. Permaneció en el ejército hasta abril de 1920, primero como vigilante de prisioneros de guerra, luego como oficial instructor de las tropas desmovilizadas y finalmente como funcionario militar en el distrito de Munich. Por entonces, la capital de Baviera era escenario de reyertas tumultuarias entre los Freikorps y los comunistas. Hitler pudo observar directamente las fuerzas y debilidades de ambos grupos.

La ascensión de los nazis Hitler aún servía en el ejército cuando ingresó en el diminuto Partido Alemán de Trabajadores, donde fue inscrito como afiliado número 55 y séptimo hombre del comité directivo. Poseía una oratoria persuasiva, y sus encendidas acusaciones al gobierno de Berlín atrajeron a su causa multitud de veteranos. A mediados de los años veinte se erigió en principal portavoz e ideólogo del grupo que adoptó definitivamente el nombre de Partido Nacional Socialista de los Trabajadores Alemanes (Nationalsozialistiche Deutsches Arbeiterpartei), abreviado en Nazi. Su programa era una desafortunada combinación de nacionalismo pangermánico, ideas económicas radicales y odios particulares. Constituía en gran parte la prolongación de la personalidad de Hitler. Sólo arriba se ejercía la autoridad y sólo abajo la responsabilidad. El Führer («El Jefe») no podía equivocarse.

En 1922 los nazis ascendían a 10.000. En el invierno siguiente, tropas francesas y belgas marcharon sobre el Ruhr y exigieron a Alemania el pago de las reparaciones de guerra. El gobierno de Weimar aconsejó la resistencia pasiva y los obreros respondieron con huelgas y sabotajes.

Al paralizarse la producción de carbón y acero en el Ruhr se espoleó la ya galopante inflación. El valor del marco frente al dólar descendió de 400 (mediados de 1922) a 7.000 (finales de 1923). La república parecía derrumbarse. A finales de 1923 los nazis de Baviera se unieron al movimiento separatista local contra el gobierno federal de Berlín.

Desde el Putsch de la Cervecería —intento armado de derrocar al gobierno local, planeado en Munich—, Hitler decidió convertirse en dictador de Alemania. No logró sin embargo apoyo suficiente en el ejército y la policía, y sus SA (Sturmabtei-lung o «tropas de asalto») eran demasiado reducidas. El putsch fracasó bajo el fuego de la policía estatal y Hitler fue arrestado y juzgado por traición.
El gobierno de Weimar mostraba una clemencia suicida con los extremistas que se calificaban de patriotas.

Con anuencia de los jueces, Hitler y los periódicos de su partido convirtieron el juicio en foro para sus invectivas contra el gobierno. Aunque Hitler fue condenado a cinco años de reclusión en la confortable prisión de Landsberg, a los nueve meses ya obtenía la libertad provisional y hallaba tiempo para escribir la primera parte de Mein Kampf («Mi lucha»). Puesto en libertad bajo palabra, regresó a Munich, donde los nazis se habían disgregado. Aunque la ley le impedía hablar en público, Hitler halló el modo de reconstruir y consolidar el partido.

Mientras tanto, numerosos males de Alemania se habían aliviado. Las reformas financieras habían dominado la inflación y la violencia política había decrecido. El gobierno federal y los gobiernos locales mitigaron sus diferencias, mientras Gustav Stresemann, ministro de Asuntos Exteriores, mejoró la posición internacional de Alemania y en 1926 logró el ingreso del país en la Sociedad de Naciones. Murió Friedrich Ebert, presidente de la república desde su fundación, y fue sustituido por el mariscal de campo Paul von Hindenburg, héroe de la guerra, de 77 años de edad. Su prestigio tranquilizó a los nacionalistas que temían una república excesivamente democrática.

Después de restablecer su liderazgo en el partido nazi, Hitler, que recordaba su abortado putsch, preparó su acceso al poder por medios constitucionales. Comenzó por purgar el partido de aquellos elementos que se habían tomado en serio su «programa socialista» y se dispuso a ganar la confianza del ejército y el apoyo financiero de las clases conservadoras. Para contrarrestar las SA creó las SS (Schutzstaffel o «escuadrón de defensa»), cuerpo escogido de guardias, fieles sólo a su persona. Obtuvo la lealtad incondicional de Joseph Goebbels, director de la prensa nazi que había de convertirse en el psicólogo de masas más brillante del siglo. En 1928 el partido nazi alcanzó la cifra de 60.000 afiliados, y consiguió el 2,6 por ciento de los votos en las elecciones del Reichstag.

CAMBIOS SOCIALES Y POLÍTICOS EN EUROPA, ENTRE 1929 Y 1939

En respuesta a la depresión económica, en casi todos los países comenzaron a producirse movimientos de protesta, tanto de izquierda como de derecha, que pusieron a prueba la estructura social y política. En aquellos donde las tradiciones e instituciones democráticas eran débiles, es decir, casi en la mayoría de los países europeos, surgió algún tipo de dictadura de derecha.

Albania. Noviembre de 1927. Prácticamente se establece un protectorado italiano.

Austria. Marzo de 1933. Se establece la dictadura de Dolfuss. En febrero de 1934, se prohiben todos los partidos políticos y se aniquila a los socialistas.

Bélgica. Marzo de 1935. Se forma el Gobierno de Unión Nacional  bajo Van Zeeland. En junio de 1936 el Programa de Mejoramiento Social estimula la reforma.

Bulgaria. Mayo de 1934. Golpe de Estado del ejército En 1935, Bons establece una dictadura real, Estonia. Marzo de 1934. Se instaura la dictadura de Pats.

Francia. Junio de 1936. Asume el gobierno del Frente Popular. En marzo de 1937 se proclama la reforma ‘Bocanada de Aire’.

Alemania. Enero de 1933 Hitler es nombrado canciller. El 23 de marzo es promulgada la ley que lo confirma. Grecia. 1935. Jorge II restaura la monarquía. Pero, en agosto de 1936, el general Metaxas establece una dictadura.

Hungría. 1931-1935. Dictadura del primer ministro Gombós Irlanda. 1932 De Valera encabeza la Fianna Fail republicana y gana las elecciones. Repudia el juramento de lealtad hacia la Corona 1932-1933. Guerra de Aranceles con el Reino Unido.

Letonia. Mayo de 1934. El golpe de Estado de Ulmanis establece una dictadura.

Lituania. Diciembre de 1926. Golpe de Estado de Smetona. En febrero de 1936 se proscriben todos los partidos políticos.

Holanda. 1933-1939. Gabinete de crisis formado por H. Coljin.

Noruega. 1935. El segundo gobierno laborista introduce importantes reformas.

Polonia. 1926-1935. Dictadura de Pilsudski. 1935-1939. Régimen de coroneles.

Portugal. 1928. Salazar es nombrado Ministro de Hacienda. En 1930 la ‘Unión Nacional’ se convierte en partido único En 1932 Salazar asume como Primer Ministro.

Rumania. 1930-1940 El rey Carol II establece una dictadura En 1938 se orohiben todos los partidos políticos. Se funda el Frente Nacional de Renacimiento.

España. En 1931 se aprueba una nueva Constitución En febrero de 1936 se elige el gobierno del Frente Popular El 18 de julio de 1936 los generales inician una Guerra Civil. El 28 de marzo de 1939, Madrid cae ante las fuerzas de Franco.

Suecia. 1932-1936. Gobierno socialista: se recurre a las obras públicas para combatir la depresión y llevar a cabo reformas. 1936-1940. Se continúa con esta política bajo la Coalición Socialista Agraria.

Suiza. 1931. El Partido Laborista se convierte en el partido más grande Turquía. 1923-1938. Mustafá Kemal moderniza Turquía En 1936 se aprueba el Plan Quinquenal Reino Unido. En agosto de 1931 se crea la coalición de ‘Gobierno Nacional’ para imponer medidas económicas Yugoslavia. En enero de 1929. el rey Alejandro establece una dictadura monárquica.

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PARA SABER MAS… CUANDO en 1930 la Gran Depresión comenzó a extenderse por el mundo, ya había transcurrido algo más de una década desde el fin de la Primera Guerra Mundial. Europa salió de la contienda arruinada política y económicamente. Además, no hubo forma de saber durante un tiempo cuántas de las grandes naciones, como Rusia e Italia, sucumbirían a la presión totalitaria de la izquierda o la derecha. No obstante, gradualmente, la situación se modificaba y al fin de los años veinte se pensó que la democracia llegaría a consolidarse.

En octubre de 1929, después de una exagerada prosperidad, el gran mercado de valores estadounidense se desplomó, y produjo un cataclismo cuya onda derribó uno tras otro los sistemas financieros y económicos del mundo. Las repercusiones de la crisis fueron profundas. En algunos países se sanearon los males con una adecuada política económica, como en Estados Unidos y Gran Bretaña. Sin embargo, en otros lugares, los acontecimientos tomaron un cariz distinto, particularmente en la Alemania vencida, que aún soportaba la prueba del Tratado de Versalles y desconfiaba de la lentitud de los resortes representativos. Ansiaba soluciones eficaces y un liderazgo decidido: sólo Adolfo Hitler parecía ofrecer ambas cosas.

En retrospectiva, la historia de los años treinta estuvo tejida de todas las ironías, azares, errores de juicio y propósitos dispares de una tragedia griega. La ascensión de los nazis en Alemania tuvo su paralelo en Japón, donde, con el inicio de la Depresión económica, su gobierno republicano liberal cedió el paso a un régimen militarista y autoritario con sueños de expansión. Ocurrió que los fascistas empezaron a probar sus músculos cuando las otras potencias mundiales estaban menos preparadas para ofrecerles resistencia. Inglaterra, Francia y la Unión Soviética, cuyo temor a un repentino ataque alemán estaba plenamente justificado, se hallaban, no obstante, demasiado ocupadas en sus problemas internos para emprender una acción terminante. En el otro lado del globo, China sufría el quebranto de una guerra civil y la virtual amenaza del Japón.

La Sociedad de Naciones dirimió algunas disputas entre países pequeños, pero no pudo oponerse a las agresiones de los grandes. El mundo veía con espanto cernerse la tragedia, pero se mostraba incapaz de actuar. En 1938 resultaba ya ineludible la confrontación entre el fascismo y sus adversarios. Los oponentes del fascismo, sin embargo, divididos entre sí, se aferraban a la esperanza de que aún pudiera detenerse lo inevitable: que China lograra unirse y rechazar a los japoneses, que Mussolini abandonara sus sueños imperiales sobre el Mediterráneo y —lo más importante— que Hitler diera ya por satisfechas sus exigencias territoriales.

Cuando el mundo comprendió su error era demasiado tarde. En agosto de 1939, Hitler ultimó sus preparativos con un sorprendente golpe diplomático: un pacto de no agresión entre Alemania y la Unión Soviética. Nueve días después, el I de septiembre, las tropas alemanas cruzaron la frontera de Polonia y comenzaron los horrores de la Segunda Guerra Mundial.

CRONOLOGÍA DE LOS PRINCIPALES HECHOS DE ESTE PERÍODO

1918 10 de noviembre: se firma el armisticio que pone fin a la primera Guerra Mundial.

1919 28 de junio: Alemania firma el Tratado de Versalles que establece la entrega de Alsacia-Lorena a Francia y la formación del pasillo de Danzig. Alemania se compromete a pagar cinco mil millones de dólares en marcos oro, primera suma a cuenta de una cuantiosísima reparación por daños de guerra. El Ejército alemán queda reducido a 100,000 voluntarios, y se prohíbe que las fuerzas germanas dispongan de carros de combate y de aviones militares. 31 de julio: en Weimar, la Asamblea Nacional alemana aprueba la constitución de la nueva república. 14 de septiembre: Hitler entra en el Partido Obrero alemán (destinado a convertirse en el Partido nazi). 1920 mero: se crea la Sociedad de Naciones, previa ratificación del Tratado de Versalles. Las primeras en ingresar son las grandes potencias aliadas: Gran Bretaña, Francia y Japón. El Senado norteamericano no ratifica el Tratado, por lo que Estados Unidos permanece al margen de la Sociedad 1921: Hitler es ya jefe absoluto del Partido nazi.

1922 28 de octubre: marcha sobre Roma de 25.000 fascistas encabezados por Mussolini, quien asume el control de Italia.

1923 8 de noviembre: fracasa el «putsch» de Hitler en Munich.

1925 1° de diciembre: el Pacto de Locarno, suscrito por Alemania, Bélgica, Francia, Inglaterra e Italia, garantiza la inviolabilidad de las fronteras germano-belgas y franco-alemanas. Francia, Bélgica y Alemania se comprometen a hallar una solución pacífica de sus diferencias. En consecuencia, los aliados aceptan retirarse de Renania.

1926 septiembre: Alemania ingresa en la Sociedad de Naciones.

1929 24 de octubre: se produce la crisis de Wall Street, con desastrosas repercusiones en la economía alemana.

1930 septiembre: los nazis obtienen 6 millones y medio de votos en !as elecciones, con lo que consiguen 107 escaños en el Reichstag.

1931 18 de septiembre: fuerzas japonesas atacan Manchuria. La Sociedad de Naciones protesta y el Japón se retira.

1932 31 de julio: el Partido nazi consigue la mayoría en el Reichstag. Hitler rechaza la coalición.

1933 30 de enero: Hitler es nombrado canciller en un gobierno de coalición. 23 de marzo: el Reichstag aprueba la ley sobre los plenos poderes, que confiere a Hitler el control absoluto del país. 14 de octubre: Alemania se retira de la Sociedad de Naciones.

1934 30 de junio: «noche de los cuchillos largos». 2 de agosto: muere Hindenburg y Hitler se convierte en Führer.1° de octubre: Hitler ordena el aumento hasta 300.000 hombres de los efectivos del Ejército, la creación de una aviación militar, a pesar de la prohibición, y el incremento de la
flota.

1935 3 de octubre: Italia invade Abisinia. La Sociedad de Naciones aprueba la aplicación de sanciones, pero Mussolini no desiste de la agresión.

1936 7 de marzo: las tropas germanas ocupan Renania. 18 de julio: estalla la guerra civil española. Las potencias occidentales manifiestan su intención de atenerse a una política de «no intervención». 25 de octubre: Mussolini y Hitler crean el Eje Berlín-Roma. 25 de noviembre: Hitler firma con el Japón el Pacto Antikomintern.

1938 4 de febrero: Hitler se convierte en el Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas de Alemania.12 de marzo: los alemanes ocupan Austria «para poner término a una situación de desorden». Al día siguiente, Austria queda incorporada a Alemania. 24 de septiembre: Hitler requiere de los checos que evacuen el territorio de los Sudetes. 30 de septiembre: Hitler, Charnberlain, Mussolini y Daladier firman el acuerdo de Munich.

1939 15 de marzo: unidades alemanas entran en Praga y someten Bohemia y Moravia. 16 de marzo: Hitler anuncia que «Checoslovaquia ha dejado de existir».

CUADRO SINTÉSIS:

La Creación de la Entente Cordiale entre Inglaterra y Francia

Creación de la Entente Cordiale:Inglaterra y Francia

DIPLOMACIA: La Entente Cordiale: Meses de arduas negociación entre los antiguos rivales, Francia y Gran Bretaña, dieron finalmente su fruto en 1904 con la firma de la Entente Cordiale, que no fue una alianza total pero sí un pacto suficiente para equilibrar de forma significativa la balanza del poder. Los dos países tenían razones para aliarse.

Gran Bretaña, el máximo poder del mundo, perdía terreno. La agobiante guerra de los boers había dañado la confianza y los recursos del imperio. Además, Rusia, Japón, Estados Unidos, Francia y sobre todo Alemania estaban construyendo flotas que cuestionarían la supremacía británica sobre las olas.

Los franceses, en cambio, esperaban terminar con el bloqueo británico a sus ambiciones coloniales en África, además de querer evitar verse involucrados en las hostilidades entre sus aliados rusos y Japón, apoyado por Gran Bretaña.

La Entente se hacía cargo de problemas tan prosaicos como los derechos de pesca en Terranova, aunque sus cláusulas más importantes hacían referencia a las largas disputas por dos países del norte de África.

La política francesa de «penetración pacifica» en Marruecos disgustaba a Gran Bretaña, cuyos barcos debían pasar por el estrecho de Gibraltar para alcanzar el Mediterráneo. La ocupación británica de Egipto (que había formado parte del imperio napoleónico) mortificaba a los franceses.

La Entente declaró cerrados estos problemas: a partir (ese momento, ninguna de las dos naciones obstruiría la acción de la otra en ambos países.

Además de suprimir ciertos problemas políticos, el pacto tenía otra virtud más sutil: demostraba que las dos naciones podían trabajar juntas a pesar de todo. Egipto y Marruecos no tuvieron ninguna autoridad para decidir su destino.

Tampoco se tuvieron en cuenta los deseos expansionistas de Alemania que vio en el nuevo pacto entre Francia e Inglaterra un motivo de alarma.

El kaiser Guillermo II pronto intentó poner a prueba la Entente presentándose a sí mismo como protector de la independencia de Marruecos.

El resultado: mayor aislamiento de Alemania y fortalecimiento de las relaciones anglo-francesas. Entonces, se perfilaron los bandos que se enfrentarían en la Primera Guerra.

Ver aqui: Primera Guerra Mundial

Fuente Consultada: El Gran Libro del Siglo 20 (Clarín)

La Belle Epoque, Los Años Locos Antecedentes, Características

«Belle Epoque», Antecedentes y Características
«Los Años Locos»

Se denominó Belle Epoque al período que abarca desde fines del siglo XIX hasta la Primera Guerra Mundial (1914), caracterizado por un transitorio bienestar económico, una gran euforia y optimismo, en las clases altas y medias de los países industrializados de Europa y algo en los EE.UU..

Esto fue producto de los avances tecnológicos y científicos de la época. El crecimiento de las ciudades fue cambiando los hábitos de la gente, abarcando todas las clases sociales.

El descanso dominical, la reducción de la jornada laboral y la posterior incorporación del Sábado Inglés (media jornada), crearon un tiempo libre difícil de ocupar.

La burguesía fue el motor de estas transformaciones. El optimismo del que hacían gala los sectores sociales hegemónicos daba la espalda a la auténtica crisis que se vivía en esos momentos, tanto en el orden político internacional como en el social.

Sin embargo, tales problemas eran ignorados o minimizados y se procuraba disfrutar de entretenimientos, paseos y reuniones. La «Belle Epoque» se transformó así, en el reinado de la ilusión, de la felicidad perpetua. Por otra parte esta paz y fehcidad aparentes recibirían un duro golpe al doblar el siglo, cuando estallase la Primera Guerra Mundial.

Antecedentes:  Francia, desde 1814, después de la derrota final de Napoleón, encuentra su estabilidad gobernada por Luis Felipe, un monarca constitucional.

Dependiendo de la estabilidad de Francia, Europa también entró en una era de paz, el desarrollo en todos los sectores. El mundo está fascinado con el avance tecnológico europeo impulsando la expansión del capitalismo mundial.

En 1855, un nuevo proceso de fabricación de acero, permite su uso en la investigación a escala industrial sobre el electromagnetismo condujo a la posibilidad de uso de la electricidad, en sustitución del vapor de agua, la energía potencial de otros como el petróleo, también comenzó a ser empleado.

Daimler creó el motor de combustión, diseñado por neumáticos Dunlop apareció.

En 1886, Daimler puso en marcha el primer coche y con él llegaron los primeros vehículos propulsados por motor de combustión interna. En 1893, lanzó la «Victoria», el primero de cuatro ruedas Benz.

En 1895 se presentó el primer coche con un motor de gasolina. En 1913, Henry Ford abrió la planta en la primera serie de la industria automotriz.

También en el siglo XIX, concibió la telegrafía sin hilos de Marconi, que abarca el principio, a una distancia de dos kilómetros.

En 1889, hubo una comunicación a través del Canal Inglés y en 1901, a través del Atlántico.

Todos estos cambios dieron lugar a mejoras en la producción y la consolidación del capitalismo, dando lugar a un crecimiento explosivo de la riqueza, era conocido por la formación de la «Belle Epoque», llena de refinamiento artístico y cultural, especialmente en Francia.

estilo de vida americanoMiles de personas, gracias al ferrocarril, se trasladaban los fines de semana en excursión a otras ciudades, al campo o al mar.

En los sectores populares, el tiempo libre era todo un problema: no tenían dinero pata consumir o para gastar en paseos.

El alcohol, el juego y las peleas eran los entretenimientos más difundidos.

Frente a esto, tos grupos religiosos, los colegios y otras instituciones fomentaron la práctica de juegos en los que se realizaran esfuerzos físicos y fueran vistosos para el público: surgieron así los espectáculos deportivos, el fútbol y el rugby en Inglaterra; el básquet, el béisbol y el fútbol americano en los Estados Unidos.

También fueron populares el box, las carreras de caballos y el ciclismo. Todos estos deportes fueron rápidamente aceptados en todo el mundo.

Mientras tanto, los sectores medios y altos disfrutaban del teatro, la música, las grandes exposiciones o simplemente salían de compras para estar a la última moda.

Otro cambio importante fue la valoración de la educación: ahora no sólo era más accesible estudiar, sino que constituía una forma de ascenso social.

Esta época de esplendor y optimismo se pudo ver simbolizada en el barco mas grande, lujoso y rápido del mundo: el Titanic, cuyo hundimiento, dos años antes de la guerra (1912), anticipó el fin de esta época de esplendor.

 La «Belle Epoque» se inició en el siglo XIX (1871) y se prolongó hasta el estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914. Este período de poco más de treinta años no es, por supuesto, una definición matemática. De hecho, «Belle Epoque» es un estado de ánimo, que se manifiesta en algún momento en la vida de un país.

En «Belle Epoque» en París, que involucró a todo el mundo, floreciente filósofos Nietzsche y Freud abordó y debatió la sexualidad.

El progreso de la ciencia médica y química condujo a un aumento en la esperanza de vida. El desarrollo económico ha cambiado realmente la forma de vida de los parisinos.

La gente, gracias a la gramola, que podían escuchar la música en su propia casa y andar en bicicleta en la calle.

Barco Titanic, hundido en 1912

El 28 de diciembre de 1895, la película fue mostrada por primera vez por los hermanos Lumière en París, que marcó el comienzo del éxito de la película.

La fotografía de cine, la radio, el arte, la música y la pintura, hizo lugar a un clima propicio para el desarrollo del arte y la belleza.

París como la capital del mundo civilizado y del progreso. El francés era un signo de refinamiento.

La elegancia siguió el «dernier cri-» de París. Con sus cafés-conciertos, ballets, operetas, librerías, teatros, bulevares que la alta costura, la Ciudad de la Luz fue el productor y exportador del centro de la cultura mundial.

La cultura bohemia inmortalizada en las páginas de la novela de Henri Murger – Escenas de la vie de Bohème (1848) – era una referencia a la vida intelectual, los lectores ávidos de Baudelaire, Rimbaud, Verlaine, Zola, Balzac y Anatole France.

En «Belle Epoque» hubo varios cambios en el mundo del arte en Europa, permitiendo a los teatros, cines y exposiciones de pinturas, entrar en la vida cotidiana de las personas, dando lugar a la aparición de la cultura de la diversión.

Esta cultura de la burguesía obtuvo estatus social a través de los cabarets, donde era posible encontrar la fusión de elementos de la alta cultura con elementos de las clases bajas.

La industria del entretenimiento (parques de atracciones y el cine) se hizo posible gracias al desarrollo de la electricidad y la reducción de la carga de trabajo, permitiendo a los trabajadores tiempo libre para el ocio.

Los parques y los cines se convirtieron en entretenimiento de masas, porque la entrada era barata y estas diversiones causó una momentánea separación de la realidad cotidiana de las personas. Los parisinos comenzaron a disfrutar de la noche, ir a espectáculos, music hall y el circo.

Desde entonces, las clases sociales se mezclaban en los mismos lugares de entretenimiento, tales como los cafés-conciertos de la colina de Montmartre, por ejemplo.

Montmartre era en realidad la principal zona de ocio en París. Los cabarets como «Folies Bergere«, el «Chat Noir» y «Moulin Rouge» estaban en su pico más alto durante la «Belle Epoque». Más de un centenar de salas de cine se abrieron entre 1900 y 1913.

Pintores y músicos han grabado su nombre en la «Belle Epoque».

La capital francesa era el centro de una verdadera efervescencia cultural. Muchos artistas e intelectuales vivían en París, sobre todo en el «Montmartre«. Este distrito, entre otros, contó con la presencia de Modigliani, Picasso, Renoir, Toulouse-Lautrec.

La sala de música era un género musical popular en Europa durante el siglo 19. Por lo general, un solo de piano en el estilo romántico y, a menudo realizada por el compositor en el evento conocido como «Salas».

Cuando se habla de «Belle Epoque», recuerda de inmediato el can-can, su música y bailarines. Lo que realmente representa esta danza de origen francés, una mezcla de polka y la pandilla.

Desde 1850, Celeste Mogador, estrella del baile de Bal Mabille, París – que más tarde se uniría a la orquesta del cabaret Moulin Rouge – inventó la banda: ocho minutos de impresionantes armonías perfectas y Offenbach como maestro indiscutible de la música.

El nuevo baile se consideró un ritmo demoníaco, equilibrio, flexibilidad en los pasos de la sensualidad y acrobacias extremas, en la que los bailarines, fascinantes en su traje, perdió la mente de todo París.

El can-can se caracteriza principalmente por pasos firmes y saltando, pateando la pierna alta y con firmeza.

Normalmente, el traje de esta danza se compone de botas de la mitad de los ingresos,tacones altos, corsés, plumas en la cabeza y las faldas con volantes.

Desde hace algunos años, fue declarada ilegal porque se consideraba inmoral e indecente, y por lo tanto prohibida por la policía.

Algunas de las grandes damas de la can-can francés era Louise Weber (La Goulue), Jane Avril y Guilbert Yvette.

El can-can fue objeto de inspiración para muchos pintores impresionistas como Toulouse-Lautrec, el artista de cabaret, que pintó imágenes de famosas bailarinas de cancán.

Prostitutas, cabarets y bares están inevitablemente asociados con el nombre de Henri de Toulouse-Lautrec.

Además de Jane Avril, inmortalizando los aspirantes a estrellas de la época como La Goulue, Valentin-le-Bone, Aristide Bruant, Yvette Guilbert.

Algunos de cabaret, inmortalizados por la paleta de Lautrec se hizo internacionalmente famoso por cancan como Moulin Rouge y el Chat Noir.

La música más conocida de cancán fueron compuestas por Jacques Offenbach, el violonchelista eminente desde la infancia. Considerado por la crítica como el «Liszt del violonchelo,» no sólo se dedicó a componer varias obras para este instrumento como parte de una serie de conciertos en las principales capitales europeas.

La fama y popularidad se disparó a las alturas de Offenbach. Dentro de los diez años siguientes escribió  noventas operetas, el éxito más grande, como La Belle Hélène, La Vie Parisienne, La Grande-Duchesse de Gerolstein y La princesa de Trebizonde. Según Carpeaux, el can-can de Offenbach dictaminó que bailar al público, siendo un participante y espectador, orgía borracha de cínico.

Después de una gira de éxito de los Estados Unidos , derrochó su fortuna, Offenbach llegó a demostrar un amargo arrepentimiento por haber desperdiciado su talento, la composición de canciones populares y de mal gusto.

Atraído por los relatos fantásticos del compositor y escritor alemán Ernst Theodor Amadeus Hoffmann, Wilhelm, se lanzó febrilmente en la tarea de componer una ópera seria para permanecer para la posteridad. 60 años de edad y muy enfermo, trabajó duro para terminar cuentos de Hoffmann.

El creador de la opereta, no se dio cuenta el gran sueño de ver un montaje de su primer éxito gran ópera. Murió en París, cinco meses antes del estreno de su joya musical.

La operación fue considerada el mayor evento de la temporada, alcanzando un récord de 101 actuaciones.

Expresión pura de la época en que surgieron, las manifestaciones artísticas floreció en la «belle époque».

El arte tomó nuevas formas con el impresionismo y el modernismo. El estilo llamado «art nouveau«, caracterizó a la Belle Epoque. Este movimiento artístico surgido a finales del siglo. XIX, en respuesta al empleo abusivo en la técnica de razones clásicas o tradicionales.

El «art nouveau», adornos valiosos, los colores brillantes y curvas sinuosas sobre la base de las elegantes formas de animales y plantas de las mujeres. Estilo extravagante mezcla de barroco, rococó y el clasicismo, utilizando materiales como el vidrio y el hierro.

Principalmente decorativo, de pie en las fachadas de los edificios en forma de vidrieras y mosaicos, apareció en objetos decorativos como muebles, puertas, y los vasos, así como la innovación en la forma de joyería.

Uno de los mejores pintores más conocidos del «art nouveau», fue Alfonse Mucha.

En la literatura, se considera uno de los principales precursores del estilo «art nouveau», fue el renacimiento celta, especialmente en Inglaterra, Escocia, Irlanda y Escandinavia, dirigiéndose a los «tiempos» aureas de cada país.

A pesar de la caballería medieval, utilizado por razones de esta tendencia literaria, lo que contribuye a la «art nouveau» en otros géneros artísticos, esta escuela tenía un deseo de liberación de la vieja y la nueva parte de la demanda, tal como se refleja en movimientos como el nuevo paganismo o el nuevo hedonismo.

En la segunda mitad del siglo 19, cinco grandes exposiciones internacionales celebradas en París se indica, a los pintores y escultores de todo el mundo, la tendencia estética de moda.

La primera de estas exposiciones, 1855, fue el enfrentamiento decisivo entre los seguidores del estilo neoclásico Dominique Ingres y Eugène Delacroix, romántico, con la victoria final de este último – y por lo tanto del Romanticismo. Gustave Courbet, cuyas obras había sido denegada, levantado a poca distancia de la sede de la feria, su propio «Pabellón del Realismo».

Doce años más tarde, se negó en 1855 se convirtió en el héroe de la jornada: la Exposición de 1867 representó la victoria de Courbet y el realismo, y para mostrar a Europa el Inglés prerrafaelitas.

Esta vez, la junta corte que Manet, infeliz, también están expuestos a una bandera improvisada. La Exposición de 1878 marcó el inicio de la consagración del impresionismo.

El 1889 representó el triunfo de los simbolistas y, por último, en el año 1900 marcó la consagración del «art nouveau». Enormes pantallas de la industria francesa y el comercio, estas exposiciones pretendía atraer a nuevos mercados en países lejanos.

La moda se inspira en gran medida por el «Art Nouveau» durante la «Belle Epoque», un compromiso entre el deseo por el lujo abundante y simplicidad. Las mujeres ricas usaban corsés y sombreros de fantasía que se distinguen de los demás.

Los accesorios también fueron muy importantes: guantes de cuero, botines y sombrillas. Las mujeres más ricas llevaban perfumes, las joyas y el maquillaje. Había nuevos equipos destinados a ser utilizados en el deporte para las mujeres, como la natación y el ciclismo.

 Los hombres más ricos llevaban trajes oscuros, relojes de oro de bolsillo, bastones y guantes de cuero. El pelo corto y el bigote se convirtió en moda.

La Belle Epoque fue un período de alegría por vivir, disfrutando del ocio y el progreso. Experimentado algunos problemas: una vida significativa el déficit demográfico, los conflictos y social, porque, a pesar de la nueva legislación social, se hizo difícil sobrevivir para la clase trabajadora y la población rural.

Al terminar la Primera Guerra Mundial en 1914, la «belle epoque» se había detenido en el tiempo, convirtiéndose en el pasado.

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LA BELLE EPOQUE: MODOS DE VIDA

París da siempre el tono para la moda y el buen gusto (aunque Londres se precie de ser la capital de la elegancia masculina y Viena la de la música alegre). Hay, sin duda alguna, maneras de vivir que el pueblo puede considerar como, suyas.

El obrero renuncia a la blusa pero lleva todavía gorra; se siente más a sus anchas en su barrio y en la feria suburbial que en el paseo de los Campos Elíseos; tiene sus juegos favoritos, los bolos, el billar, el dominó, los naipes; frecuenta los cafés modestos, con frecuencia parecidos a «la taberna» que describe Zola. Pero la «sociedad» en la que reina la burguesía lo mira casi como a un extranjero.

Por lo demás, el burgués tiende siempre a distinguirse del obrero manual. Se enfunda en la levita o el chaqué, se cubre con el clac, lleva corbata con extraordinario placer y algunas veces monóculo; aunque deja desaparecer las patillas, cuida con esmero la barba y el bigote. Su esposa sigue de cerca la moda que tiene sus fantasías anuales o-incluso estacionales, que exige tiempo y dinero.

Tanto si se enfunda en una vaina como si prefiere las formas vaporosas, lo mismo si usa sombrero grande o pequeño, siempre da una gran importancia a los zapatos, a los guantes, al chai, al veliilo, al abanico. Como la vida moderna la incita a pasear y montar en coche, le es preciso arremangar a menudo la falda, que es larga. Hacia 1895 goza llevando el ridículo para guardar el pañuelo.

El vestido no evoluciona hasta 1900: el hombre adopta la americana, el sombrero y el bastón, la mujer el traje sastre y los zapatos bajos; el deporte y los paseos en bicicleta obligan a abandonar poco a poco las formas incómodas. Los vestidos de calle ganan en sobriedad, pero los de fiestas y espectáculos son siempre complicados y de una gran suntuosidad.

Robert Schnerb. El siglo XIX. En Historia General de las civilizaciones, dirigida por M. Crouzet.

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Tercera Revolución Industrial El Mundo Contemporaneo Avances Tecnicos

Tercera Revolución Industrial

La sociedad de la información: Una tendencia en el desarrollo de la civilización industrial ha sido la aplicación creciente de la ciencia y la tecnología al proceso productivo.

Las transformaciones económicas y organizativas que caracterizan la nueva fase de la economía mundial están estrechamente asociadas a un profundo cambio científico y tecnológico. Este cambio tiene su núcleo en las tecnologías de la información —microelectrónica, informática, telecomunicaciones—.

Tercera Revolución Industrial Estas nuevas tecnologías tienen un doble efecto. Por una parte, abren nuevos sectores industriales, como la industria de la computación. Pero, además, desencadenan grandes transformaciones en un conjunto muy amplio de actividades económicas.

Estos cambios son acompañados en las sociedades capitalistas avanzadas por una importancia creciente de las actividades de procesamiento de información, tanto en el producto bruto como en la estructura ocupacional. La organización de la producción y el trabajo también se ha visto profundamente modificada.

Así como el fordismo —la aplicación sistemática de los principios de la organización científica del trabajo en un sector industrial específico que sirve como modelo para otros sectores— caracterizó la organización productiva desde los primeros años del siglo XX, desde el último tercio del siglo creció en importancia un nuevo modelo de organización del trabajo y de la producción.

Este modelo suele denominarse toyotismo —porque fue desarrollado en la fábrica japonesa de automóviles Toyota— u ohnismo —porque su concepción y diseño fueron realizadas por Taiichi Ohno, ingeniero jefe de Toyota—. Las nuevas formas organizativas se caracterizan por la flexibilidad de la producción y de la gestión empresaria, no sólo en la estructura interna de las empresas sino también en relación con sus sistemas de proveedores y su demanda.

 La economía global : La economía contemporánea es cada vez más una economía global, en la que, como señala Manuel Castells, “el capital, la producción, la gestión, los mercados, la fuerza de trabajo, la información y la tecnología se organizan en flujos que atraviesan las fronteras nacionales”. No se trata simplemente de que “la economía tenga una dimensión mundial (lo cual es cierto desde el siglo XVII, sino que el sistema económico funciona cotidianamente como una unidad en el ámbito mundial”.

La primera fase de la Revolución Industrial estuvo estrechamente identificada con el ascenso de Inglaterra; la segunda, con el avance de los Estados Unidos y Alemania. La tercera fase muestra el ascenso de Japón, que durante las décadas de 1970 y 1980 supo sacar el mayor provecho de las posibilidades productivas de las tecnologías de la información. Esto no significa que los Estados Unidos y los países de Europa occidental hayan quedado marginados de este proceso, sino más bien que hay nuevos y poderosos actores en el escenario económico internacional.

Cuadro Diferencias entre las Distintas Revoluciones Industriales

La Unificación o Comunidad Europea Distintos bloques economicos

Bloques En La Unificación o Comunidad Europea

Después de la guerra, algunos dirigentes europeos consideraron que era conveniente ensayar alguna forma de unificación de los países de Europa occidental. Después del fracaso de algunas tentativas demasiado ambiciosas, el proceso de unificación se inició en 1952 con un acuerdo entre seis países —Francia, Alemania Occidental, Bélgica, Holanda, Luxemburgo e Italia— que constituyeron la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA).

El hecho importante de esta unión fue la convergencia entre Francia y Alemania, los enemigos irreconciliables de las dos grandes guerras. El éxito de la CECA facilitó la ampliación de los acuerdos entre las seis naciones, que en 1957 constituyeron la Comunidad Económica Europea (CEE) —también conocida como Mercado Común Europeo—. Posteriormente se fueron incorporando otras naciones europeas y se fue ampliando la esfera de atribuciones de los organismos comunitarios.

En 1987, el Acta Unica estableció una ampliación del mercado común, con libre circulación de personas, mercancías y servicios. El Tratado de Maastricht firmado en 1992 dispuso la creación de la Unión Europea. Esta unión incluye dimensiones inéditas en la historia europea: la unión económica y la unión política.

La primera se manifiesta en la decisión de crear una moneda única y de armonizar las políticas económicas de todos los países miembros de la unión. La segunda supone la creación de una ciudadanía europea y la coordinación de las políticas exteriores y de seguridad de los distintos países. El tratado establece asimismo mecanismos de compensación social y regional para cerrar los desequilibrios entre regiones y grupos.

GLOBAL, REGIONAL, NACIONAL Y LOCAL

Uno de los problemas que aparece con mayor nitidez y recurrencia en el mundo actual es el de las relaciones entre lo global, lo regional y lo nacional. Las razones de la preocupación por este problema son bastante claras. Por una parte, la enorme expansión de los medios y posibilidades de comunicación vinculan cada vez más estrechamente a miles de millones de personas a lo largo y a lo ancho del planeta.

Existe una economía global, caracterizada por un creciente intercambio comercial, por el desarrollo de un mercado financiero global y por nuevas formas de organización de la producción a escala mundial. Existen también problemas globales, como por ejemplo la destrucción de la capa de ozono, que tienen efectos sobre todo el planeta y que requieren soluciones que escapan al radio de acción de cualquier estado nacional.

Para algunas interpretaciones, las tendencias a la globalización suponen una creciente homogeneización de valores, costumbres y estilos de vida en todo el mundo, impuesta por la convergencia entre las nuevas tecnologías de la información y la lógica del capitalismo. Estas tendencias efectivamente existen, pero no agotan la cuestión.

La globalización coexiste con la desigualdad y con la exclusión, en una nueva división internacional del trabajo. El proceso de exclusión comprende grandes regiones, como el África subsahariana, pero no se limita a áreas del mundo subdesarrollado. Afecta también a las grandes aglomeraciones urbanas del mundo desarrollado, con sus enormes bolsones de miseria y marginación.

Las tendencias a la globalización ponen en cuestión los márgenes de acción autónoma de los estados nacionales. La expansión de las empresas multinacionales ha sido enorme. En 1989, las ventas de las 50 empresas multinacionales más importantes equivalían al 37% del producto bruto de los Estados Unidos, lo que puede dar una idea del poder económico y de la capacidad de negociación de las grandes empresas frente a la mayoría de los países.

 Otro ejemplo de restricción a la capacidad de intervención estatal autónoma es el de la política monetaria: las posibilidades de los gobiernos de fijar sus políticas monetarias están muy fuertemente condicionadas por lo que hacen otros países y por las decisiones de los grandes inversores y especuladores internacionales.

La creación en 1994 de la Organización Mundial de Comercio (OMC) constituye un cambio significativo en el funcionamiento del comercio internacional. La incorporación de un país a la OMC supone la aceptación de un conjunto muy amplio y detallado de disposiciones que limitan los márgenes de decisión nacional. Frente a estos fenómenos, de creciente relevancia en el contexto internacional, se postulan diferentes alternativas políticas que van desde el aislamiento hasta la defensa a ultranza del comercio libre.

Una de las reacciones de los gobiernos ha sido la constitución de acuerdos regionales, que suponen diferentes grados de integración comercial, económica y política, como la Unión Europea, el NAFTA o el MERCOSUR.

LA UNIÓN EUROPEA: En 1987, la firma del Acta Única estableció una ampliación del mercado común. El Acta preveía «la creación de un mercado interno único, integrado, sin restricciones para el movimiento de mercaderías, la eliminación de los obstáculos para la libre circulación de las personas, de los servicios y de los capitales, la creación de un régimen destinado a garantizar que la competencia no se vea falseada por políticas proteccionistas, el acercamiento de las legislaciones nacionales necesarias para el funcionamiento del Mercado Común y la armonización de los impuestos directos en interés del mercado.»

En 1992, un tratado firmado en la ciudad holandesa de Maastricht dispuso la creación de la Unión Europea. Esta unión incluye dimensiones inéditas en la historia de este continente: la unión económica y la unión política. La primera se manifiesta en la decisión de crear una moneda única y de armonizar las políticas económicas de todos los países miembros de la unión. La segunda supone la creación de una ciudadanía europea y la coordinación de políticas exteriores y de seguridad de los distintos países. Asimismo, el tratado establece mecanismos de compensación social y regional para zanjar los desequilibrios entre regiones y grupos.

La integración europea ha permitido a los diferentes estados alcanzar importantes logros. Sin embargo, esta unión enfrenta ciertos problemas, como los diversos grados de desarrollo de los diferentes países, la pérdida de mercados frente a la competencia norteamericana y japonesa, y las altas tasas de desempleo, entre otros.

jefes de estado europeo

Jefes de gobierno de países europeos en la Cumbre de la Unión Económica y Monetaria, Madrid, 1989.

Transformaciones Sociales Luego de la Guerra Mundial

Transformaciones Sociales Luego de la Guerra Mundial

La expansión del consumo 

La expansión económica de la segunda posguerra descansó también sobre una mayor capacidad de consumo de gran parte de la población. Fue en los Estados Unidos donde se afianzaron un nuevo patrón de consumo y un estilo de vida —el american way of life— que se convirtieron en un modelo para el resto del mundo. La imitación del modelo norteamericano, difundido por la propaganda televisiva, se convirtió en una obsesión para las clases medias que crecían en número y poder adquisitivo en todo el planeta.

Se expandió de manera notable el número de automóviles: mientras que en 1950 existían alrededor de 20.000.000 de autos matriculados en los Estados Unidos, una década más tarde ese número se había multiplicado por tres. Los electrodomésticos se convirtieron en partes indispensables de la vida cotidiana de la mayoría de la población de los países desarrollados y de buena parte de la de los países en vías de desarrollo. La televisión se extendió por todo el mundo.

Los cambios ocupacionales

El modelo productivo de posguerra condujo a una profunda modificación de la estructura ocupacional de los países desarrollados. La población dedicada a tareas agropecuarias y mineras disminuyó drásticamente.

El empleo de “cuello blanco”, dedicado a tareas vinculadas con la provisión de servicios, con la administración y con la supervisión y control de la producción creció rápidamente, mucho más que el tradicional empleo industrial de “cuello azul”. Crecieron, además, los empleos de “cuello rosa”, es decir, el empleo femenino en tiendas y oficinas. En efecto, un cambio fundamental en las sociedades de posguerra fue la incorporación masiva de las mujeres al mundo del trabajo. El cambio en la situación ocupacional de las mujeres contribuyó decisivamente a una transformación de las estructuras y relaciones familiares.

El creciente papel del estado

En la segunda posguerra se produjo una importante transformación de las características y el papel de los estados nacionales en los países capitalistas industriales.  Por una parte, el estado intervino activamente en la actividad económica. Lo hizo tanto de manera indirecta como directa. De manera indirecta, el estado adoptó una función de planificación de la actividad económica.

La necesidad de orientar las inversiones y de fijar prioridades parecía obvia en los países europeos destruidos por la guerra, que no podían confiar en que el mercado decidiera qué barrios o fábricas debían ser reconstruidos. Pero aún en los Estados Unidos, donde la planificación era prácticamente inexistente, el estado intervenía de manera decisiva en sectores industriales críticos a través de la orientación del gasto militar.

La intervención directa se produjo a partir de las numerosas nacionalizaciones de empresas de la inmediata posguerra. Gran Bretaña, por ejemplo, nacionalizó el Banco de Inglaterra, las minas de carbón, la distribución de gas, la electricidad, los transportes urbanos, la aviación civil y la siderurgia.

Por otra parte, la mayor intervención del estado en diversos aspectos de la vida económica y social cristalizó en la segunda posguerra con la formación de los estados de bienestar. Los gastos sociales del estado crecieron de manera notable y financiaron —en especial en algunos países europeos occidentales— un completo sistema de seguridad social, asegurando a todos los ciudadanos protección “de la cuna a la tumba”, como gráficamente lo expresaba la propaganda del laborismo inglés.

Se establecieron amplios sistemas de salud, pensiones y jubilaciones, educación, seguros de desempleo y educación. el estado de bienestar y las políticas económicas keynesianas que lo sostenían presuponían que el pleno empleo era un objetivo deseable y posible. A partir del cambio de tendencia en la economía mundial desde principios de la década del ‘70, el aumento del desempleo y el progresivo envejecimiento de la población en los países industrializados contribuyeron a la crisis de los estados de bienestar.

La sociedad de consumo

La prosperidad dio lugar, en la década del ‘60, a la llamada “sociedad de consumo”, caracterizada por la demanda masiva de bienes y servicios que hasta entonces habían sido considerados de lujo. Esta demanda masiva no era homogénea sino diferenciada: diferentes tipos de consumidores demandaban productos de diferentes calidades. Por ejemplo, pañales descartables; automóviles sedán, rural o coupé; dentífricos de varios sabores.

El cambio de hábitos de consumo no se produjo sólo en los países desarrollados. La radicación de filiales de empresas multinacionales en los países en desarrollo significó inversión de capitales y modificación de la estructura del empleo.

Las multinacionales requirieron profesionales, empleados y obreros calificados, con lo cual el empleo y los salarios aumentaron: El proceso fue similar al de los países desarrollados: con más asalariados mejor pagos, el consumo aumentó. Así, la tras nacionalización de la economía modificó los hábitos de consumo también en los países en desarrollo.

No todos los consumos cambiaron del mismo modo. En algunos rubros, se produjo un aumento notable de la demanda; por ejemplo, en el de electrodomésticos. El caso más notable fue el desarrollo del turismo, que se expandió junto con el aumento del tiempo libre y con la mejora de la seguridad social.

En otros rubros, no hubo aumento del consumo sino reemplazo de un consumo por otro. Así sucedió, por ejemplo, con el rubro de alimentos. En los países desarrollados se produjo un cambio de hábitos alimentarios. La difusión de la hamburguesa es un símbolo de este cambio.

La hamburguesa se difundió a través de las cadenas de fast food (en los países desarrollados) o a través de su elaboración industrial y de una masiva distribución comercial (en los países en desarrollo). La difusión de la hamburguesa es una característica de la difusión del american way of life. Pero también es una hábito propio de sociedades en las que las mujeres se han incorporado al mercado laboral y requieren comidas fáciles de cocinar, o en las que el tiempo destinado a la comida está cronometrado por la organización de la jornada laboral (ocho horas de trabajo, una hora para el almuerzo).

No sólo cambiaron las demandas de los consumidores. También cambiaron las políticas de los productores de bienes y servicios. La evidencia de que los mercados se estaban diversificando puso en marcha mecanismos para determinar qué productos estaban esperando distintos tipos de consumidores.

A través del uso de la sociología y de la psicología, se desarrollaron técnicas de investigación de mercado. Así surgió el marketing, un conjunto de técnicas destinadas a orientar las demandas de los consumidores. La publicidad, que existía desde principios de siglo, combinada con los medios de comunicación masiva y con el marketing, desarrolló las más diversas técnicas de manipulación de la opinión pública con el objeto de promover el consumo.

Otra estrategia de los productores para aumentar el consumo fue la introducción de mecanismos de caducidad de la oferta, que consisten en inducir el consumo de un producto a través del lanzamiento periódico de nuevos modelos al mercado (haciendo caducar la oferta anterior). Esta política ya existía en la década del ‘30, pero se generalizó en los años ‘60.

El diseño comenzó a cumplir una función económica cada vez más importante como incentivo del consumo. Autos, muebles, artefactos electrodomésticos e indumentaria recibieron del diseño su valor agregado.

La oposición a la sociedad de consumo

La contracara del alto consumo fue una sociedad competitiva, individualista y al mismo tiempo masificada, escasa de solidaridad y marcada por la insatisfacción permanente.

La respuesta llegó a través de una rebelión juvenil en todo el mundo capitalista que se expresó a través de dos grandes movimientos contraculturales. Uno de ellos se produjo alrededor de la música rock. El movimiento rock se originó en los países anglosajones. (Aún hoy, las principales bandas de rock son inglesas o norteamericanas.) Fue un movimiento policlasista, que reunió a jóvenes obreros y burgueses. Los jóvenes de los ‘60 escuchaban a los norteamericanos Bob Dylan y, más tarde, a The Doors, o a los ingleses The Beatles o Tire Rolling Stones.

 Los jóvenes hippies de los ‘60 reemplazaron la organización familiar por la vida comunitaria, rechazaron la integración al sistema laboral, optaron por una indumentaria informal y descuidada e incorporaron el consumo de drogas, al que consideraban una forma de uberarse de una realidad que les resultaba opresiva. El símbolo del movimiento rock ha sido el recital de Woodstock (Vermont, EE.UU.) realizado entre el 15 y el 18 de agosto de 1969.

El otro movimiento juvenil fue político. Tuvo su origen en las universidades francesas e italianas, y se extendió a la mayoría de los grandes centros universitarios de Europa y de Latinoamérica.

Estuvo marcado por una orientación izquierdista, antiimperialista, anticolonialista y antisoviética. Los jóvenes de izquierda de los ‘60 estaban influidos por las obras de lo que ellos mismos llamaban “las tres M —Marx, Mao, Marcuse (los filósofos alemanes Karl Marx y Herbert Marcuse, y el líder socialista chino Mao Zedong)— y por el pensamiento del filósofo francés Jean Paul Sartre. Por su composición social (el núcleo militante estuvo integrado por estudiantes universitarios) fue más clasista que el movimiento rock.

El símbolo de la rebelión de los jóvenes de izquierda fue el gigantesco levantamiento de estudiantes franceses de mayo de 1968, que desembocó, una semana más tarde, en la huelga general más larga de la historia de Francia.

Prosperidad Económica en Occidente Luego de la Guerra Mundial

Prosperidad Económica en Occidente

El crecimiento de la producción: Entre 1945 y 1973, el crecimiento económico de los países la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE)—los países industriales capitalistas de Europa, los Estados Unidos, Japón, Australia y Nueva Zelanda— tuvo dos características salientes. Por una parte, las tasas de crecimiento del producto per cápita de esos países fueron muy altas. Su promedio fue del 3,8% anual —el máximo precedente, entre 1870 y 1913, había sido del 1,4% anual—.

Por otro lado, el crecimiento fue estable, es decir, que las fluctuaciones entre etapas de crecimiento y de recesión fueron suaves debido a la acción correctiva de los estados nacionales y al adecuado funcionamiento de las instituciones económicas internacionales diseñadas después de la guerra.

Prosperidad Económica en Occidente

Prosperidad Economica

El acelerado crecimiento económico no se limitó a los países desarrollados. Varios países subdesarrollados tuvieron altas tasas de crecimiento de su producto bruto, cuyo efecto per cápita quedó por lo general relativizado por el gran crecimiento de la población.

El crecimiento económico obedeció a un complejo conjunto de factores y afectó a todos los sectores de la economía. En el sector primario, por ejemplo, se produjo un notable aumento en la productividad agrícola, derivado de una sustancial mejora en la tecnología agraria —sistemas de riego, técnicas de manejo de suelos, mayor mecanización, uso de fertilizantes— y del desarrollo de nuevas variedades de trigo, maíz, arroz y otros cereales, Estas innovaciones permitieron un sustancial aumento de los rendimientos por hectárea y de la producción mundial de alimentos.

El liderazgo industrial de los Estados Unidos: En estos años, el liderazgo industrial estuvo en manos de los Estados Unidos. Durante la Segunda Guerra Mundial, este país había expandido su capacidad industrial y al finalizar la contienda era la única de las grandes potencias que no había sufrido daños en su infraestructura industrial, urbana, de transportes y de comunicaciones. Las empresas dominantes en el período fueron las grandes corporaciones multinacionales, por lo general de origen norteamericano, que operaban en buena parte del mundo a través de sus filiales.

La expansión de las empresas multinacionales fue un rasgo característico de la segunda posguerra. Las multinacionales se consolidaron en muchos sectores: las grandes industrias extractivas, como las petroleras, la fabricación de automotores, la industria farmacéutica, los grandes servicios bancarios, hoteleros y comerciales.

 Para los gobiernos de los Estados Unidos, la Guerra Fría justificaba el mantenimiento de un alto gasto en defensa. En la segunda posguerra la producción de la industria militar se convirtió en uno de los sectores privilegiados por las grandes potencias. La conquista del espacio se convirtió en un objetivo estratégico y el desarrollo de nuevas y más poderosas armas, nucleares y convencionales, requirió enormes inversiones.

La interpenetración entre los intereses de los militares, las empresas industriales y los políticos fue denunciada por el general Eisenhower en su discurso de despedida como presidente de los Estados Unidos. Eisenhower señaló entonces que:

“la conjunción de un inmenso establecimiento militar y una gran industria armamentista […] ejerce una influencia que se siente en todas las ciudades, en todos los edificios estatales, en todas las oficinas del gobierno federal […] El potencial para el desastroso crecimiento de un poder deformante existe y seguirá persistiendo.”

PARA SABER MÁS…

LA PROSPERIDAD AMERICANA: Cuando llegó la paz, la tendencia al crecimiento observada durante más de veinte años no se vio interrumpida en forma significativa y, entre 1950 y 1980, el producto nacional bruto casi se triplicó en términos reales, mientras los ingresos prácticamente se duplicaron. Hubo una serie de factores que contribuyeron a esta situación: el aumento de la población, los adelantos tecnológicos, la aparición de nuevos productos de consumo, el impulso dado a la economía tras la Segunda Guerra Mundial, el repentino gasto de los ahorros que se habían acumulado durante la guerra (1945-1948) y, por último, los programas de rearme relacionados con la guerra fría y la Guerra de Corea (1950-1953).

La prosperidad parecía algo absolutamente normal. Los negocios nunca habían estado tan boyantes y, sobre la base de esta confianza en la riqueza y las ilusiones, el pueblo norteamericano comenzó a transformar por completo su estilo y estándar de vida.

Las expectativas de prosperidad cada vez mayores constituyeron una fuerza auténticamente revolucionaria. Hubo una ‘explosión de nacimientos» (el baby boom) y un enorme estímulo ala demanda que había comenzado durante la Segunda Guerra Mundial. Luego se produjo una segunda gran migración hacia el Oeste y, después de 1945, la inmigración aumentó en forma sostenida. Al mediar la década de los 80, los inmigrantes de habla hispana eran el grupo de población más importante en muchas regiones del sur y sudoeste del país, convirtiéndose Miami en una verdadera ciudad latinoamericana. Tal vez el cambio más notable en todo este período fue el crecimiento de los suburbios.

El crédito fácil, el combustible barato (ya fuese para el hogar o para los vehículos), la gran producción de viviendas y automóviles y los gigantescos programas de construcción de carreteras, tanto de los gobiernos federales como estatales, fueron algunos de los factores que impulsaron a millones de norteamericanos a dejar el campo y las ciudades. La gran ola de inmigrantes se instaló en miles de kilómetros de suburbios, de modo que, aunque la población de las ciudades más importantes aumentó de 48 millones a 64 millones entre los años 1950 y 1970, la de sus alrededores creció de 21 a 55 millones. La población total aumentó de 132 millones en 1940 a 226 millones en 1980.

Este auge nacional estuvo sustentado por un dólar fuerte, por grandes recursos nacionales dentro de Estados Unidos continental y por un sistema económico muchísimo más adelantado que cualquier otro del mundo, por lo menos hasta la década del 60. No obstante, esta prosperidad fue socavada por el apetito insaciable de la sociedad de consumo norteamericana.

La gran tendencia de los capitalistas estadounidenses a gastar sus utilidades en vez de reinvertirlas, y las demandas de los trabajadores industriales que pedían mejores salarios y condiciones laborales más cómodas, sin considerar las consecuencias que estas peticiones tenían sobre los precios, no ayudaron a mantener esta situación. Además, había una creciente tendencia en los sectores de mayor influencia del país a pensar que la realidad deL sueño americano se sustentaría por mucho tiempo.

Este último rasgo generó una confianza desmedida en los encargados de formular las políticas y en la ciudadanía que puso en peligro la bonanza norteamericana.

La Alianza Para el Progreso: Objetivos en America Latina

Alianza Para el Progreso: Jonh Kennedy y América

Jonh Kennedy nació en Brookline (Massachusetts) el 29 de mayo de 1917, segundo hijo del financiero Joseph P. Kennedy, que fue embajador en Gran Bretaña durante el gobierno de Franklin D. Roosevelt. Se graduó por la Universidad de Harvard en 1940, se dio a conocer con la publicación de la ampliación de su tesis universitaria sobre la falta de preparación de Inglaterra para la II Guerra Mundial. Participó en esta contienda como oficial de Marina y fue héroe de la guerra del Pacífico.

ÉXITO POLÍTICO INICIAL De regreso a Boston se afilió al Partido Demócrata y se presentó con éxito a la Cámara de Representantes en 1946. Los votantes de Massachusetts le eligieron al Senado en 1952. En 1953 contrajo matrimonio con Jacqueline Bouvier con la que tuvo dos hijos.

Durante su recuperación de una operación de la espina dorsal, Kennedy completó bosquejos biográficos de dirigentes políticos (1956), con los que obtuvo el premio Pulitzer en 1957.

Después de un intento sin éxito para obtener la nominación vicepresidencial en la lista de Adlai E. Stevenson en 1956, Kennedy comenzó a planear su presentación a la elección presidencial de 1960.

Asumió el liderazgo del ala liberal del Partido Demócrata y reunió en torno suyo a un grupo de jóvenes políticos con talento, en el que se encontraba su hermano y director de la campaña Robert F. Kennedy.

Obtuvo la nominación en la primera votación e hizo campaña con el senador de Texas Lyndon B. Johnson como compañero en las elecciones frente al vicepresidente Richard M. Nixon, nominado candidato republicano para la presidencia.

Obtuvo la victoria en las elecciones por un estrecho margen de 113.000 votos sobre un electorado de 68.800.000, aunque no pudo disponer sino de una reducida mayoría demócrata en el Congreso. Fue el presidente más joven y el primero católico de la historia de Estados Unidos.

LA ‘NUEVA FRONTERA’

El idealismo juvenil del nuevo presidente elevó las esperanzas de la nación. Una primera orden ejecutiva de la nueva frontera, como se autodenominaba la política del gobierno, estableció un cuerpo de paz de voluntarios estadounidenses en el extranjero.

En 1961, su primer año en el cargo, Kennedy fue criticado ásperamente por una serie de acontecimientos internacionales adversos. Heredado del gobierno anterior un plan secreto para derrocar al régimen cubano de Fidel Castro, Kennedy aprobó la invasión de Cuba en abril por refugiados que operaban con la ayuda de algunas agencias estadounidenses.

El fracaso de la invasión en la bahía de Cochinos se convirtió en una frustración personal para el presidente. Después, en primavera, Kennedy consideró la posibilidad de enviar tropas a Laos, que estaba siendo amenazado por insurgentes comunistas. Voló a Viena en junio para entrevistarse con el primer ministro soviético Nikita Jruschov y ambos acordaron la neutralidad respecto de esta cuestión, surgiendo, en cambio, el problema de Berlín.

Cuando se levantó el muro entre los sectores occidental y oriental de Berlín en agosto, Kennedy respondió enviando un contingente militar a la ruta terrestre hacia Berlín para reafirmar los derechos de acceso. Las tensiones de la Guerra fría se agravaron cuando la Unión Soviética envió el primer hombre al espacio en abril y realizó pruebas nucleares en la atmósfera en septiembre.

Respecto a América Latina, Kennedy propugnó cambios en la política tradicional de Estados Unidos hacia los Estados latinoamericanos. En varios discursos señaló la necesidad de apoyar el desarrollo económico de los países latinoamericanos, bajo sistemas democráticos, en un contexto regional en el que el éxito de la Revolución Cubana -asentada tras la fracasada invasión de bahía de Cochinos- contaba con numerosos simpatizantes en América Central y meridional.

En agosto de 1961 se celebró en Punta del Este (Uruguay) una reunión del Consejo Interamericano Económico y Social (CIES) en donde había delegados de todos los países miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA), incluida Cuba (representada por Ernesto Che Guevara).

En esta reunión se aprobó la creación de la Alianza para el Progreso (ALPRO); en el texto oficial de su Constitución se establece su objetivo general: «mejorar la vida de todos los habitantes del continente»; para ello se proclamaron varias medidas de carácter social (educación, sanidad, vivienda…), político (defendiendo la formación de sistemas democráticos, según el principio de autodeterminación de los pueblos) y económico (limitación de la inflación, mejora de la balanza de pagos, siempre bajo la iniciativa privada). Para garantizar estos objetivos, Estados Unidos se comprometía a cooperar en aspectos técnicos y financieros.

La opinión pública recibió con entusiasmo esta declaración, pero el programa fracasó debido a que, tras el asesinato de Kennedy, sus sucesores limitaron la ayuda financiera estadounidense en América Latina, prefiriendo acuerdos bilaterales en los que primaba la cooperación militar.

ASUNTOS NACIONALES

Kennedy tuvo problemas en el Congreso de Estados Unidos, donde sus propuestas más importantes para el estímulo económico, la reforma fiscal, la ayuda a la educación y un bienestar ampliado quedaron obstruidas. Tuvo mejor suerte con sus acciones ejecutivas, persuadiendo a importantes compañías siderúrgicas para que dieran marcha atrás en los aumentos de precios en abril de 1962 y estimuló la carrera para llegar a la Luna.

Kennedy respondió enérgicamente contra los esfuerzos para frustrar la integración de los negros en las universidades de los estados del Sur amenazando incluso con el envío de tropas federales si no se cumplían las leyes antirracistas. Para reforzar los derechos civiles, Kennedy envió al Congreso un mensaje especial solicitando una legislación para acabar con la segregación en los servicios públicos y dar al Departamento de Justicia autoridad para llevar a cabo acciones en favor de la integración escolar. La mayor parte de sus propuestas fueron promulgadas en última instancia en 1964 en la Ley de Derechos Civiles.

La Alianza para el Progreso fue un programa para el desarrollo socioeconómico de Latinoamérica que preveía un plan de carácter decenal y fue aprobado por la Organización de Estados Americanos (excepto Cuba) el 17 de agosto de 1961, en la conferencia que tuvo lugar en Punta del Este (Uruguay), a instancias del presidente estadounidense John Fitzgerald Kennedy. El hecho de que Cuba no firmara finalmente el acuerdo fue motivado por la esencia del mismo, que pretendía fundamentalmente evitar la extensión de los principios políticos que pudiera aportar al resto de Latinoamérica la triunfante Revolución Cubana liderada por Fidel Castro.

El plan, diseñado para el periodo comprendido entre 1961 y 1970, buscaba la cooperación y ayuda mutua de los estados firmantes, el refuerzo de sus comportamientos democráticos y la redistribución justa de la riqueza obtenida con la inyección económica que procuraría la inversión de los 20.000 millones de dólares previstos. El fracaso de la Alianza estuvo en relación con la falta de realización de las necesarias reformas agrarias y fiscales de los países así como en la propia dirección de la política exterior estadounidense, que suspendió determinadas ayudas y abusó del intervencionismo en algunos estados.

 

El Concilio Vaticano II Teologia de Liberacion Objetivos Juan XXIII

El Concilio Vaticano II-Teología de Liberación

El Concilio Vaticano II, el vigésimo primer concilio ecuménico de la Iglesia católica, fue convocado por Juan XXIII el 25 de enero de 1959 y se celebró durante los otoños de 1962 a 1965, con 178 reuniones de 2.908 obispos, entre los que los obispos de Asia y África tuvieron un papel muy importante en las deliberaciones, y fueron pocos los pertenecientes a los países comunistas que asistieron al mismo.

El Concilio Vaticano II constituye todo un punto de inflexión en la historia de la Iglesia católica. Tras varios años de cierta incertidumbre y división, finalmente la inmensa mayoría de los católicos han asimilado los postulados lanzados por Juan XXIII. Continuando la línea conciliadora con el resto de confesiones salida del concilio, tanto Pablo VI como Juan Pablo II (papa desde 1978) han promovido siempre el diálogo así como la cooperación interconfesional.

En 1967, Pablo VI prosiguió la senda de adaptación de la Iglesia a las nuevas realidades del mundo moderno abierta por Juan XXIII mediante la publicación de una encíclica en defensa de los derechos humanos y de los más pobres. Un año más tarde publicó Humanas vitae, otra encíclica sobre los valores de la vida humana. En su decidida apuesta en favor de la vida y el matrimonio, Pablo VI expresó su más decidido rechazo ante cualquier método de contracepción artificial, actitud que generó una seria crisis en el seno de la misma Iglesia al ser rechazada por una gran cantidad de católicos.

Juan Pablo II ha continuado en una línea marcada por la defensa de los valores tradicionales cristianos, aun cuando muchos de éstos difícilmente responden a las tendencias marcadas por la vida contemporánea. En ese contexto hay que entender su absoluto rechazo al materialismo, al que considera una «cultura de la muerte», y su apuesta por una «nueva cultura» basada en el respeto a la vida y el amor por los más pobres.

LA IGLESIA TRAS EL CONCILIO VATICANO II

El Concilio Vaticano II y la Teologia de Liberacion Angelo O. Roncalli (1881-1963) se convirtió en el Papa Juan XXIII en 1958, tras la muerte de Pío XII. El nuevo pontífice fue el encargado de renovar la Iglesia católica a través del Concilio Vaticano II, inaugurado el 11 de octubre de 1962. Su finalidad, era abrir las ventanas para que entrara aire fresco en la Iglesia.

LA IGLESIA TRAS EL CONCILIO VATICANO II:  El 11 de Octubre de 1962, fue inaugurado el Concilio Vaticano II, encargado de renovar la Iglesia Católica. El mismo, había sido propiciado por Angelo O. Roncalli quien se había convertido en el Papa Juan XXIII en 1958.

Desde el comienzo, el Concilio mostró un alto interés en cambiar algunos aspectos importantes de las ceremonias religiosas. Además de se sentar las bases para una mayor participación de la Iglesia en los problemas del mundo, se propuso reemplazar el latín en la celebración de la misa por los idiomas nacionales.

 Otro de los cambios importantes en el Concilio, fue la presencia de obispos de todo el mundo, sobre todo, de obispos del llamado “tercer mundo”. La Iglesia Católica, hasta ese momento, tenía una presencia predominantemente europea en su cúpula organizativa y la incorporación de estos últimos, también significó un profundo cambio.

Pero lamentablemente, Juan XXIII, falleció durante la celebración del Concilio, siendo reemplazado por Paulo VI. De todas formas, el Concilio siguió hasta 1965 y marcó una gran transformación en la Iglesia, no sólo en los aspectos religiosos (que operan en el nivel ideológico o de las mentalidades) sino también en el aspecto social y político, en especial en América Latina, donde encontró un profundo eco.

En Latinoamérica, el concilio significó para los creyentes un profundo cambio, ya que permitió el contacto de las ordenes religiosas con las necesidades sociales que requería el pueblo. La renovación, también proponía una mayor independencia del accionar de los evangelizadores. Un profundo debate interno se sucedió luego de las diferentes formas de interpretar la realidad y actuar en ella, que se dio en toda la Iglesia. En mucho casos, los integrantes del las Iglesias de cada país se identificaron con los movimientos de liberación.

“La teología de la liberación”, una idea que se venía discutiendo desde mucho tiempo, tomo forma luego de la Conferencia de Medellín de 1968, donde se reunió el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM).

Desde un mensaje de Juan XXVIII, en 1962, donde expresaba que: “frente a los países subdesarrollados, la Iglesia se presenta tal como es y quiere ser: como la Iglesia de todos, particularmente, la Iglesia de los Pobres”, había surgido la idea de una Iglesia que se acerque a las necesidades de los pobres.

En un contexto donde las dictaduras que gobernaban la región, dejaban una escasa o nula representatividad política y una enorme injusticia social. La idea de “Iglesia de los pobres” fue interpretada por algunos sacerdotes de tal manera que dio origen a la “teología de la liberación” y como un claro compromiso político y social destinado a transformar el mundo.

De esta forma, el compromiso social hizo que los sacerdotes llamados “tercermundistas”, en los que predominaba una evangelización cargada de alto contenido social, se acercaran a los movimientos de liberación que utilizaban la lucha armada.

No toda la Iglesia tuvo esta postura, hubo en la época una notable reacción conservadora, que se plasmó en 1972, con la nueva conducción del CELAM. A su vez, la encíclica “Populorum Progressio” de Paulo VI, criticaba el sistema capitalista y denunciaba la situación de injusticia que se daba en el Tercer Mundo. Esta encíclica, aumentó aún más las posturas a favor de la “teología de la liberación. Muchos sacerdotes, que abrazaron estas ideas, fueron perseguidos y asesinados por defender estas prédicas evangélicas y llevarlas a la práctica.

Los prelados que asistieron a la Segunda Conferencia de Obispos Latinoamericanos, realizada en Medellín, inspirados por las reformas del Concilio Vaticano II, examinaron el papel social de la Iglesia en sus países. Tras muchas discusiones, los obispos publicaron un documento. Denunciaron la opresión sistemática de los pobres, criticaron la explotación del Tercer Mundo por las naciones industrializadas y exigieron reformas políticas y sociales. No se detuvieron ahí: los obispos declararon que la Iglesia de Latinoamérica contenía una misión distinta a la de la Iglesia de Europa (que en realidad era una Iglesia distinta) y le otorgaban una función política activa. Esta aplicación práctica de la fe se conoció como Teología de la Liberación, una de las ramas más importantes dentro de la Iglesia católica moderna y una influencia política importante en América Central y del Sur.

LA TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN:  

La Conferencia de Medellín, donde se reunió el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), en 1968, se inspiró en las reformas del concilio Vaticano II. En la misma, los obispos publicaron un documento en el que examinaban el papel social de la Iglesia en sus respectivos países. Allí, denunciaban la opresión del sistema capitalista sobre los pobres, criticaban la explotación que ejercían los países centrales por sobre los del “tercer mundo” y exigían numerosas reformas políticas y sociales.

Los Obispos reunidos, no se detuvieron sólo en esos reclamos, sino que también declararon que la Iglesia Latinoamericana contenía una misión distinta de la de Europa. Por lo tanto, en esta región, la Iglesia debía tener un alto compromiso con la realidad social de su contexto y una praxis transformadora. Esta práctica de la fe cristiana se conoció como la “teología de la liberación” y tuvo durante décadas una importante influencia dentro de la Iglesia Católica.

Un teólogo peruano, Gustavo Gutiérrez, publicó en 1971 la doctrina central de movimiento. La “teología de la liberación” establecía que la Iglesia debía ayudar a los pobres y no imponerse sobre ellos. Además, proponía un accionar cristiano acorde a la enseñanzas de Jesús y no conforme a los requerimientos de los poderosos. Así fue que estas ideas inspiraron la fundación de la “Iglesia de los pobres”, que combinaba la enseñanza religiosa con la participación en movimientos sociales y políticos destinados a cambiar la realidad.  

A su vez, en Brasil también se producía un fuerte movimiento renovador en la Iglesia. Leonardo Boff, un teólogo brasileño, criticaba en sus libros las injusticias en Latinoamérica y se animaba a incluir dentro de las fuerzas que provocaban esas injusticias, a la Iglesia Católica.

Como era de esperar, a Roma y a los regímenes conservadores no les gustó la matriz marxista de la “teología de la liberación”.

Durante la dictaduras militares que asolaron a América Latina en general, se llevó a cabo una violenta represión del movimiento. Las represalias laicas, en forma de asesinatos cometidos por escuadrones de la muerte o en forma de encarcelamientos con torturas, se incrementaron y clérigos como el arzobispo de El Salvador, Oscar Romero, y el padre Antonio Pereira Neto, de Brasil, y el obispo de La Rioja, monseñor Enrique Angelelli, se convirtieron en mártires del movimiento

Ya en 1979, los dirigentes del movimiento no fueron invitados a la conferencia de obispos y finalmente el Papa Juan Pablo II, reemplazó a los teólogos de la liberación por clérigos dóciles y sumisos a las autoridades eclesiásticas de turno.

PABLO VI:

Durante los primeros años después del concilio hubo una cierta euforia que llevó a algunas personas a pensar que la mayor parte de las tradiciones desaparecerían, incluso algunas verdades perennes de la tradición católica. Se creó una confusión con respecto a la doctrina básica y a la disciplina fundamental. Pablo VI respondió a esta mentalidad con una reafirmación de la fe católica en el Credo de Pablo VI.

Luego, dio a conocer Mysterium Fidei (Misterio de fe) para aclarar y corregir temas puntuales de doctrina, especialmente en relación con la Eucaristía, que no estaban claros en el popular Catecismo holandés.

Pablo VI enfrentó la durísima tarea de mantener unida a la Iglesia después del Concilio. La sobrellevó teniendo un criterio amplio; con paciencia, calma, fe, iluminando con inteligencia lo que debía entenderse y dirigiéndose pacíficamente a los opositores, y si creía que era necesario, sufriendo en silencio.

No todo fue conflictivo. Inauguró un estilo de liderazgo papal, imitado por Juan Pablo II, de «Papa viajero». Fue a Manila, África y Jerusalén. El abrazo con el patriarca Atenágoras simbolizó el deseo de los católicos por reunirse nuevamente con los ortodoxos. Presidió el Año Santo de 1975, con millones de peregrinos que visitaron Roma. Piloteó la Iglesia por aguas turbulentas y la condujo a un curso seguro. Realizó uno de los mejores papados de la historia.

PARA SABER MAS…
Orígenes del concilio

El papa Juan XXIII decidió convocar el histórico concilio poco después de su elevación al trono de San Pedro, en el año 1958. Este pontífice, idealista y bondadoso, comprendía que la Iglesia había de dar una respuesta adecuada a problemas actuales de ámbito mundial, tales como la guerra, la injusticia y la pobreza. También advertía la perentoria necesidad de un aggiornamento —una puesta al día— de la Iglesia. Consideraba que un concilio ecuménico era el medio más eficaz de que la Iglesia disponía para valorar su papel en el mundo y poder cumplir ante la humanidad de hoy aquellos fines para los que fue fundada.

Juan XXIII manifestó por primera vez su idea al cardenal Domenico Tardini, su más íntimo colaborador, y quedó gratamente impresionado por el entusiasmo de su respuesta: «¡Sí, sí! ¡Un concilio!» Animado por ello, reveló a continuación su plan a la Curia Romana, órgano de gobierno del Vaticano; pero observó con decepción que su propuesta apenas hallaba eco. En días sucesivos los miembros de la Curia trataron de persuadirle para que abandonase la idea o, cuando menos, pospusiese la convocatoria del concilio.

La oposición se debía al temor de que un concilio pudiese romper la organización jerárquica existente en el gobierno de la Iglesia. Los miembros de la Curia romana dirigían todas las sagradas congregaciones encargadas de los asuntos referentes a la vida eclesiástica. Los conservadores pensaban que el cambio equivaldría a debilidad y se oponían a cuanto menoscabase las sagradas tradiciones. Su principal representante era el cardenal Alfredo Ottaviani, director de la Sagrada Congregación del Santo Oficio —hoy de la Doctrina de la Fe—, que entendía en los asuntos relativos a la fe y a las costumbres, y que absorbió la hoy desaparecida Congregación del índice, encargada de la censura y prohibición de libros.

El Papa, sin embargo, estaba resuelto a celebrar el concilio en la fecha más temprana posible y deseaba ver realizado su sueño antes de morir. El día de su elección hizo observar que los pontificados de cuantos predecesores suyos llevaron su nombre habían sido breves, y casi inmediatamente comenzó a realizar los preparativos para la magna asamblea. En mayo de 1959 encomendó al cardenal Tardini la dirección de la ingente tarea de reunir las sugerencias de todos los obispos y universidades católicas del mundo que habían de constituir los temas de debate. En junio de 1960 formó las comisiones preparatorias que, dirigidas por los cardenales de la Curia, se encargarían de redactar las propuestas destinadas al concilio.

Unos 800 teólogos y estudiosos fueron convocados en Roma para examinar detenidamente y poner en orden cuantos datos se poseían sobre la vida de la Iglesia. Las conclusiones a que las comisiones llegaron fueron resumidas finalmente en un epítome de 73 esquemas que sería presentado en 1962. Entre tanto, en diciembre de 1961, en las primeras reuniones del concilio, Juan XXIII promulgó la Constitución Apostólica por la que convocaba formalmente el Concilio Vaticano II, el primero que se celebraba desde el Concilio Vaticano de 1869-70 y el segundo desde el famoso de Trento (1545-63).

En junio de 1962, el Sumo Pontífice invitó a todas las iglesias cristianas separadas y a todas las confesiones religiosas no cristianas a que asistiesen como observadoras al concilio. La primera sesión tuvo lugar entre el 11 de octubre y el 8 de diciembre de 1962. El sueño de Juan XXIII se había hecho realidad.

Pero la amable figura de aquel pontífice no llegaría a contemplar el final de su sueño, pues falleció a los seis meses de haber concluido la primera sesión, el 3 de junio de 1963. Su sucesor, el papa Pablo VI, presidiría las tres sesiones siguientes en los otoños de 1963, 1964 y 1965. Pablo VI también sentía la necesidad del concilio que consideraba «como un puente hacia el mundo contemporáneo», aunque manifestó una tendencia quizá más conservadora que la iniciada por su predecesor.

Encíclica Pacem in Terris

El Movimiento Hippie La contracultura en la década de los 60 Cambios

El Movimiento Hippie: Contracultura de los 60

INTRODUCCIÓN: LOS HIPPIES Fue un movimiento juvenil que tuvo lugar en los últimos años de la década de 1960 y que se caracterizó por la anarquía no violenta, la preocupación por el medio ambiente y el rechazo al materialismo occidental.  Los hippies formaron una contracultura políticamente atrevida y antibelicista, y artísticamente prolífica en Estados Unidos y en Europa. Su estilo psicodélico y lleno de colorido estaba inspirado por drogas alucinógenas como el ácido lisérgico (LSD) y se plasmaba en la moda, en las artes gráficas y en la música de cantantes como Janis Joplin o de bandas como Love, Grateful Dead, Jefferson Airplane y Pink Floyd.

El Movimiento Hippie La contracultura

EL MOVIMIENTO HIPPIE:  En los últimos años de la década del ´60, comenzó un movimiento muy particular que fue conocido como “movimiento hippie”. Este movimiento, como decíamos anteriormente, se caracterizó por la anarquía no violenta, por la preocupación por el medio ambiente y por un rechazo general al materialismo occidental. Los hippies formaron una cultura contestataria y antibelicista.

Artísticamente fue un movimiento muy prolífero en todo el mundo. Su estilo fue la psicodelica y la multiplicidad de colores inspirados en la drogas alucinógenas de la época (LSD) y que se plasmaba en: moda, artes gráficas y sobre todo en la música, en cantantes como Janis Joplin y en bandas como Love, Grateful Dead, Jefferson Airplane y Pink Floyd por nombrar solo algunas; y en general en todos los ámbitos de la cultura.

En un principio el movimiento se generó en Estado Unidos para luego extenderse a Europa y a todo el mundo. El origen, fue una reacción a las profundas alteraciones que había producido la segunda guerra mundial, en la sociedad y en la cultura.

Luego de la segunda guerra mundial (1945), se habían generalizado las políticas económicas de orientación “keynesianas”, que se basaban en el impulso que el Estado (ver Estado de Bienestar) le daba a la demanda y a la organización del proceso productivo a través del “taylorismo” (organización racional y científica del trabajo) y el “fordismo” (organización del trabajo en cadena). Estas circunstancias, hicieron aumentar la productividad y a su vez abaratar costos, lo que permitió a los trabajadores, acceder al mercado de bienes de consumo durables (automóviles, electrodomésticos, etc.), como nunca antes en la historia.

Las clases medias y populares mejoraron notablemente en las condiciones de vida ayudadas por la intervención del llamado “estado de bienestar” que tenía en esta etapa una importancia preponderante. Además, el pleno empleo, el sistema de seguridad social asegurado por ese “estado de bienestar” y la transformación de algunos servicios que antes eran privados (sanidad, educación, transporte, etc) en públicos, permitió también una notable mejora en la mayoría de los trabajadores.

Estas mejoras económicas, provocó en la sociedad en general una aletargamiento y un adormecimiento en cuanto a los reclamos y las luchas obreras. Los jóvenes, a partir de la década del ´50, comenzaron a rechazar estas posiciones cómodas y burguesas. Además, se le sumó a estos conflictos, la intolerancia “macartista” en el plano interno y la guerra de Corea en el internacional.

Todas estas transformaciones en la sociedad, fueron incubando la protesta juvenil que vendría.

La década del ´60, en los Estados Unidos y en los países centrales, traería todavía aun más mejoras en lo económico. La producción industrial se incrementó durante este periodo, principalmente la industria alimenticia, junto con la producción de carbón, la metalurgia básica, los productos agrícolas y la gasolina. Comenzó así, una etapa de consumo de masas. Los electrodomésticos, el auto y el teléfono, pasaron a ser símbolos de status personal. En general, artículos que eran privativos de minorías, pasaron a ser consumidos por una gran cantidad de personas al abaratarse notablemente sus costos.

Otro síntoma de los cambios de la época, fue la significativa explosión demográfica y la fuerte crisis que sufrió la institución “familia”. La misma, dejó de ser el núcleo de contención afectiva que siempre fue, debido a un cambio de valores en la sociedad.

Dos grandes movimientos también cobraron fuerte impulso en la década del ´60: uno era el “liberación femenina” y el otro el de la lucha contra la discriminación étnica.

En ese marco, en esta década, muchos jóvenes comenzaron a ensayar experiencias no convencionales. Consideraban mediocre y aburrido el mundo “burgués” e iniciaron una búsqueda hacia una vida espiritual y en contacto con la naturaleza. A toda esta búsqueda e iniciativas de los jóvenes, se la comenzó a conocer como “movimiento hippie”.

Al “movimiento hippie” no le interesaba cambiar la sociedad, sino que lo que pretendían era cambiar la sociedad en forma íntegra. Además de los cambios en la familia y la rebelión juvenil, se sumaba la denominada “revolución sexual”. Ésta última, ocurría acompañada de las grandes transformaciones en las conductas sociales, que se trasladaron también al ámbito privado. La aparición de las píldoras anticonceptivas y su difusión masiva, también influyeron en los cambios producidos en el nivel social.

Los “hippies”, tomaron como actitud contestataria, retirarse de la sociedad a la que condenaban por actitud cómoda y conservadora. Comenzaron, entonces, a reunirse en comunas, constituidas como organizaciones libres y sin jerarquías, en total contraposición de lo que pasaba en la sociedad burguesa. Las reuniones de los hippies se volvieron cada vez más conocidas, pero la que quedó instalada en la memoria, fue el festival de “Woodstock” en 1969, en el cual se reunieron durante tres días, medio millón de jóvenes. Además, el movimiento hippie encontró en el rock, un modo de expresión inigualable, sus valores básicos fueron la tolerancia y el amor. La guerra de Vietnam, fue también un hecho clave, que mostró al movimiento en total oposición al conflicto bélico, su gran inconformismo se manifestó en diversas movilizaciones en contra de la guerra y de todo tipo de violencia.

Estilo y comportamiento: El icono hippie suele caracterizarse con un hombre de pelo largo y barba mucho más larga que lo considerado “normal” para la época. Ambos sexos tendían a dejarse el pelo largo y de imitar el estilo afroamericano.

La mayoría de la sociedad de la época, consideraba estos “pelos largos” como una ofensa, o como sinónimo de suciedad, o cosa de mujeres.

El hecho de usar el cabello largo, para ambos sexos y su forma particular de vestir, actuaba como una señal de pertenencia y una muestra de su actitud contestataria y contracultural.

Otras características asociadas a ellos fueron:

– Ropas de colores brillantes.

– Ropas desteñidas.

– Camisas largas, polleras largas, pantalones con botamanga tipo “pata de elefante”.

– Ropas indias o africanas.

– Símbolos como la flor o dibujos de los aborígenes americanos..

– Muchos se confeccionaban su propia ropa como protesta ante la cultura consumista.

– Uso de incienso y recuperación de los valores naturales de las plantas.

– Se reunían a tocar o componer música en fiestas al aire libreo en casas de amigos.

– Vida en comunas.

– San Francisco, California era la principal ciudad de encuentro para los hippies.

– Tolerancia hacia la homosexualidad y la bisexualidad.

– Amor libre: traducido en un rechazo a la institución del matrimonio y una conducta sexual contraria a las imposiciones de las Iglesias o el Estado, que eran vistas como intromisiones a la vida personal.

– Uso de drogas: marihuana, hachís, alucinógenos como el LSD, etc.

El entonces presidente Ronald Reagan definió al hippie como «un tío con el pelo como Tarzán, que camina como Jane y que huele como Chita».

Festival de Woodstock:

Fue el acontecimiento emblemático del movimiento juvenil y si queremos representar cómo fue la década del ´60, seguro que recurriremos a ese festival. Desafiante, inocente, optimista y tolerante, todo eso a la vez y muchas cosas más se pueden decir del mismo. Celebrado en una granja del estado de Nueva York del 15 al 17 de agosto de 1969. Durante tres días, a pesar de las lluvias, el barro y las instalaciones insuficientes, más de 400.000 jóvenes se abarrotaron en un encuentro que pasaría a la historia.

Joan Baez; Crosby, Stills, Nash y Young; The Who; Janis Joplin; Jimi Hendrix; Sly and the Family Stone; Jefferson Airplane y Santana, son solo algunos de los músicos que actuaron en el festival que había sido anunciado como “tres días de paz y amor”.

Estudiantes, fumadores de marihuana, residentes en comunas, profesores y hippies, en general, acudieron a la cita que fue catalogada como “una reunión de todas las tribus”, creando una de las leyendas que quedaría viva por siempre en la cultura musical y roquera.

Liberación homosexual:

Un acontecimiento, cambió algo que ya se venía dando desde la década de ´50. El movimiento homosexual era hasta entonces reducido y discreto, todavía sufría los prejuicios de la época. El aconteciendo del que hablamos, tuvo lugar en un bar (el “Stonewll Inn.”) para homosexuales del Greenwish Village, un barrio bohemio de Nueva York.

Una noche de junio de 1969, en una operación que parecía rutinaria, la policía realizó una redada en el Stonewall, debido a que el mismo no tenía licencia para vender alcohol y por esos tiempos atraía una nutrida clientela de jóvenes, ruidosos y travestis. Lo que hubiera pasado inadvertido, esa noche se tradujo en una violenta reacción sin precedentes. En lugar de dispersarse, los habitúes respondieron con ira. El disturbio duró varios días y el acontecimiento provocó que saliera a la luz, la causa por la “liberación homosexual”.

 Los activitas de esta causa, influenciados a su vez por los movimientos del poder negro y la liberación de la mujer, tomaron mayor fuerza y lograron ubicarse en la opinión pública de la época.

Esta rebelión, también fue significativa para aquellos que esperaban un control menos rígido de la sociedad hacia los comportamientos sexuales y para los que esperaban que se termine con la discriminación hacia los homosexuales.

Los movimientos a favor de la liberación homosexual comenzaron a expandirse hacia las potencias occidentales. Ya Inglaterra, había despenalizado la homosexualidad y se le sumaban en 1969, Canadá, Alemania, Australia y algunos estados de Norteamérica.

Finalmente, en 1973, la Asociación Norteamericana de Psiquiatría borró de su manual de diagnóstico, a la homosexualidad como enfermedad. De todas formas, la persecución y la discriminación no finalizó allí.

Ampliación: Paz, música y contestación: En 1966, «el verano del amor» marcó el apogeo del movimiento hippie. Sus miembros estaban a favor del pacifismo, las religiones místicas y la libertad sexual. Algunos, incluso, defendían el uso de drogas como la marihuana y el LSD (dietilamida del ácido lisérgico), que, se decía, abría la mente a áreas inexploradas.

En junio de 1967 se celebró en Monterey (EE. UU.) el primer gran festival de música pop al aire libre, al que asistieron unas 200.000 personas. Su poderosa combinación de música pop y cultura juvenil marcó uno de los puntos culminantes de lo que significaron los 60. No obstante, este optimismo empezó a desvanecerse con los asesinatos de Roben Kennedy y Martin Luther King. En casi todo el mundo hubo manifestaciones estudiantiles contra la intervención militar en Vietnam.

En algunas ciudades de EE. UU. se produjeron disturbios y el movimiento en favor de los derechos civiles abandonó su postura no violenta cuando actuaron grupos extremistas. En Francia, la revuelta estudiantil de mayo de 1968 coincidió con la huelga general de 10 millones de trabajadores, que pedían la dimisión de Charles de Gaulle.

El final de la década estuvo marcado por dos importantes festivales de rock, ambos celebrados en 1969: el de Woodstock en Nueva York y el concierto gratuito de Altamont, en California. En Woodstock, 450.000 personas asistieron a los tres días del festival unidas por un espíritu de amor y confratemización, pero en Altamont, un afroamericano fue apuñalado durante un altercado con otros asistentes.

PARA SABER MAS…

Hubo gran diversidad de estilos e ideologías entre los movimientos rebeldes. Muchos de ellos tuvieron su origen en Gran Bretaña, pero luego fueron adoptados en otras latitudes. Los hippies fueron una de las primeras tribus urbanas en las que se articularon la sensibilidad musical y estética, con la adhesión a la protesta pacífica en contra de la sociedad de consumo.

Como el camino elegido para la protesta era pacífico, el movimiento hippie tendió a utilizar los símbolos y el arte, además de adoptar un cierto estilo de vida para ejercer su rebelión. Por ejemplo, alentaron la vida comunitaria como manera de protesta contra la vida burguesa y el consumo indiscriminado. La vida comunitaria disolvía la familia nuclear en la comunidad: todos se preocupaban de la crianza de los más chicos, nadie acumulaba más riqueza que otro, todo se compartía y a nadie le importaba acaparar más y más bienes. La naturaleza se oponía al consumo de electrodomésticos y el poder de las flores al poder de las armas, que en esos años Los Estados Unidos desplegaban en Vietnam.

Además de este estilo de vida, la estética del pelo largo, el pantalón vaquero gastado, y en los varones la barba crecida, eran también formas de protestar. Se contraponía la figura del aplicado oficinista a la del despreocupado habitante de una comunidad que disfrutaba de la naturaleza antes que del éxito profesional.

Este estilo de vida se plasmó en varias comunidades famosas, por ejemplo en San Francisco, en los Estados Unidos, y en la localidad de El Bolsón, en la Argentina, que se hizo conocida justamente por la comunidad hippie que se radicó allí. Esta ética y estética de la ideología hippie se manifestó en las letras de canciones de varios grupos y autores paradigmáticos de la época.

LA MARIHUANA Y EL GRUPO HIPPIE (Comentarios de la época)
La cannabis (de donde se extrae la marihuana) tiene algunas características distintas de las drogas mencionadas. Es utilizada por dos grupos sociales extremos, claramente marginados: prostitutas, delincuentes, etc., y más recientemente vastos sectores de las clases medias y altas, estos últimos atraídos por algunas de las postulaciones de la cultura hippie. Aun a riesgo de plantear esquemáticamente el problema se puede decir que las graves contradicciones de la sociedad consumista de los países altamente desarrollados engendra grupos que se rebelan contra ella. Algunos detentan altos niveles de conciencia, otros limitan los alcances de su oscura protesta social a las reformas internas dentro del sistema existente. Los hippies, seguramente, pertenecen a este segundo grupo.

Por ejemplo en los Estados Unidos, acelerado el deterioro social por la guerra en Vietnam y la creciente violencia interna, se recorta un núcleo de las jóvenes generaciones que se burlan del establishment, es decir del sistema. Esta oposición que centra su lucha en el pacifismo, en el retorno a valores humanísticos que desalienten la alienada búsqueda de éxitos materiales, contradictoriamente, hace uso masivo de «cosas».

Estas «cosas» ya no son heladeras, automóviles o éxito social, sino que cristalizan en el uso de drogas: la marihuana y algo menos el LSD. Así, el uso de las drogas de la cultura hippie desorganiza y deteriora a un rico potencial humano, lo desvía del enfrentamiento orgánico y distrae los objetivos originales de la protesta.

Los hippies norteamericanos constituyen un buen ejemplo del rol que cumplen las drogas en un contexto social dado. Curiosamente buscan la misma sensación estimulante y anestésica de los sentimientos a los cuales están sometidos sus compatriotas en el sudeste asiático (la cantidad de jóvenes soldados en Vietnam que consumen drogas es altísima).

Los grupos que siguen el modelo cultural hippie en América Latina son evidentemente menos numerosos y prácticamente están concentrados en las grandes ciudades, pero responden en su dinámica de constitución a elementos análogos a los norteamericanos. Pertenecientes a !as clases medias siguen la tradición de adoptar modelos culturales y de conducta de origen metropolitano. Se reconoce en ellos un interés semejante por la marihuana y el ácido lisérgico.

El estilo de vida americano Causas Historia Caracteristicas

El estilo de Vida Americano: Características

Durante la era de posguerra, la sociedad occidental presenció un cambio notoriamente veloz. Productos de nuevas tecnologías —como las computadoras, los televisores, los jets, los dispositivos anticonceptivos y las nuevas técnica quirúrgicas— alteraron de manera drástica y rápida el ritmo y la naturaleza de la vida humana. Los apresurados cambios de la sociedad de la posguerra, fomentados por los avances científicos y el raudo crecimiento económico, hicieron que varias personas pensaran que era una nueva sociedad. Llamada por algunos sociedad tecnocrática y por otros sociedad de consumo, la sociedad occidental de posguerra se caracterizó por una cambiante estructura social y nuevos movimientos hacia el cambio.

EL ESTILO DE VIDA NORTEAMERICANO:

Como consecuencia de la implantación del llamado Estado de bienestar, a partir de fines de la Segunda Guerra Mundial, importantes sectores sociales de los países industrializados aumentaron, considerablemente, el poder adquisitivo.

estatua de la libertad en ee.uu.

Para mantener esa situación de mejoramiento salarial y de cobertura social, era necesario acrecentar la producción y, en forma paralela, el consumo para que se pudiera absorber todo lo fabricado. Así aumentarían las ganancias de los industriales que, a su vez, dispondrían de más capitales para seguir mejorando la capacidad adquisitiva de las clases medias y bajas, formando un círculo en el cual todos los elementos debían conservar el equilibrio.

Todo esto se hizo posible gracias a los adelantos tecnológicos. El mejoramiento salarial se dio a partir de las negociaciones entre los sindicatos y las organizaciones patronales, y asegurando las mayores ganancias a los empresarios. Para sostener este nivel de vida, era necesario aumentar el consumo, aun de productos superfluos que comenzaron a ser publicitados como imprescindibles.

A fin de lograr ese objetivo, fue creado en los Estados Unidos un nuevo estilo de vida, que comenzó a difundirse como el american way of life (estilo de vida americano). Para ello, se utilizaron dos elementos: la publicidad y la disminución de la calidad de los productos, con el fin de que tuvieran menor vida útil y por lo tanto, fuera necesario reponerlos más rápidamente.

Esta nueva forma de vida se basaba en el consumo de todo tipo de artículos, como uno de los principales caminos para la realización individual de los seres humanos. Se dejaban en segundo plano muchos de los valores culturales sostenidos hasta entonces, como el crecimiento intelectual y espiritual.

Las características de ese estilo fueron —además del consumismo— la exageración, la ostentación de la riqueza y la grandiosidad, reflejadas en todos los órdenes. La industria automotriz norteamericana, por ejemplo, se diferenció de las demás por el enorme tamaño de sus vehículos y por su mayor potencia.

Los automóviles Impala, inmensos en tamaño, se convirtieron en el símbolo de la riqueza de los años 60. Se creó, de este modo, una notoria influencia y hasta dependencia cultural, pues el resto de los países estuvieron influidos por la moda y las preferencias norteamericanas, más allá de sus propias tradiciones o idiomas.

El Turismo:

La gente comenzó a vivir mejor y contaba con dinero para gastarlo, por lo que solicitaba mas tiempo libre, por lo que se dedujeron la cantidad de horas de trabajo diarias en una novena parte. Los americanos ahora buscaban nuevas actividades deportivas, culturales y mucha recreación, cuyo objetivo mas destacado fue el turismo.

El turismo era una de las industrias de más rápido crecimiento en todo el mundo. En los diez años entre 1962 y 1972, el gasto en turismo se triplicó. En algunos casos, el muy alto incremento anual en los ingresos por turismo reflejaba un punto de partida bajo, en otros continuaba aumentando desde un nivel que había sido alto. España, por ejemplo, que había acogido a 200.000 turistas en 1930 y 6 millones en 1960, recibió a 33 millones en 1973.

Los otros países «baratos» del Mediterráneo, entre los que se encontraban Grecia, Turquía, Malta, Israel, Chipre y Portugal, así como el Norte de África, también registraron incrementos. México y las Bahamas tuvieron la misma experiencia que el hemisferio occidental. Las tasas de crecimiento eran menores en algunas zonas de las tradicionales de vacaciones, como Austria, Suiza, Francia e Italia.

En estos países, el turismo de invierno experimentó una rápida expansión. En Alemania Occidental, por ejemplo, donde en 1960-1961, 565.000 personas pasaron sus vacaciones de invierno, la cifra alcanzó los 3.157.000 en 1975-1976. Sin embargo, incluso en 1976, los países desarrollados seguían recogiendo el 83 por ciento de los ingresos del turismo, frente al 17 por ciento de los países en vías de desarrollo. Se trataba de una forma de gasto que quedaba limitada a los países más ricos; para algunos de los países más pobres se estaba convirtiendo en una fuente vital de ingresos.

En Europa, el esquí, que una vez fue un deporte exclusivo de los muy ricos y muy privilegiados y de un pequeño número de deportistas fanáticos, se convirtió en un deporte de masas, y más y más personas podían permitirse unas segundas vacaciones durante el invierno y viajar al extranjero para disfrutarlas. Pero las condiciones bajo las cuales tenía lugar el esquí cambiaron a medida que atraía un número cada vez mayor de personas. El viaje hasta el lugar empezó a estar congestionado y era cada vez más incómodo, y los pueblos alpinos que en un tiempo fueron tranquilos se convirtieron en municipios concurridos a medida que se construían hoteles de hormigón para alojar a los turistas.

La explosión de la educación

Es posible considerar la creciente provisión de educación como otra manera en que las personas utilizaron la creciente cantidad de bienes y servicios que ahora estaban a su disposición. La educación puede considerarse como algo valioso por sí mismo, así como un medio para aumentar la productividad de la mano de obra a largo plazo. En el boom de la posguerra, se produjo una verdadera explosión en el número de personas que acudían a las universidades u otros institutos de educación superior.

Estados Unidos llevaba la delantera en este aspecto, gastando una proporción de la renta nacional per ca-pita superior a la de otros países para la educación, y conservando esta delantera incluso cuando el resto del mundo occidental avanzó. Este énfasis en la educación se ha considerado como una alternativa a la provisión de otros servicios sociales, para los cuales Estados Unidos estaba rezagado, quizás como reflejo de la preferencia estadounidense por la autoayuda individual frente a la asistencia social.

En el año 1960, Estados Unidos gastó un 5,3 por ciento de su renta nacional en educación, comparado con el 5 por ciento en Suecia y el 4,7 por ciento en Holanda; la mayor parte del resto de Europa, así como Japón, gastaba entre el 4,5 y el 3,5 por ciento. En los siguientes años, la proporción de alumnos de escuelas secundarias entre los jóvenes con edades comprendidas entre los 10 y los 19 años en 13 países desarrollados del Oeste y Norte de Europa aumentó enormemente, la proporción de los estudiantes a nivel universitario con edades comprendidas entre los 20 y los 24 años casi se duplicó.

LA SOCIEDAD DE CONSUMO:

Después de la Segunda Guerra, el avance tecnológico (en electrónica, física y química), la mayor disponibilidad de mano de obra —producto de la paz y del aumento demográfico— ocasionaron un gran incremento de la producción industrial. Para mantener y aumentar el nivel de ganancias de los empresarios, fue necesario elevar el consumo, para lo cual se incorporó a los sectores medios y bajos en el mercado consumidor de productos antes reservados a las clases privilegiadas, tales como, electrodomésticos, automóviles, etc.

 Además de aumentar el consumo, las mejoras en el nivel de vida de los obreros hacían disminuir los reclamos y los alejaban de los posibles conflictos sociales. A este modelo basado en el consumo masivo se lo denominó sociedad de consumo. Dos elementos fundamentales ayudaron a instalar el consumismo la publicidad y las ventas a crédito.

Se estimulaba a través del cine, la radio, la  televisión, de los diarios y de las revistas, el deseo por acceder a un mundo ideal y fantástico, al cual sólo se ingresaba comprando determina das marcas de productos. Para triunfar en la vida, había que manejar tal automóvil, beber determinada gaseosa o vestir la ropa de los famosos.

Incluso, las manifestaciones artísticas  como la música, el cine, el teatro o la literatura,  eran impuestas por la propaganda de las empresas discográficas, las distribuidoras cinematográficas y por las empresas teatrales o editoriales. Había nacido la cultura de masas, en la que era más importante la difusión que la creación artística en sí misma. Tenía más valor lo más conocido que lo más creativo o mejor producido. Prevalecía la comercial sobre lo artístico.

Orígenes de las Grandes Marcas y La Sociedad de Consumo

La Primavera de Praga Causas Dubcek, en Checoslovaquia

La Primavera de Praga, Sus Causas

Durante la Guerra Fría, la Primavera de Praga fue un periodo de intento de liberalización política bajo el liderazgo de Alexander Dubcek, en Checoslovaquia que duró desde el 5 de enero de 1968 hasta el 20 de agosto de ese mismo año, cuando el país fue invadido por la URSS, y sus aliados en el Pacto de Varsovia (a excepción de Rumania).

 LA PRIMAVERA DE PRAGA:
Breve reseña histórica:

Checoslovaquia, fue siempre un espacio de vital importancia en el centro de Europa y lugar estratégico desde el punto de vista de la geopolítica. Durante muchos siglos, fue el dominio de la casa de los Habsburgo, la que impuso su poder en la región. Más tarde, quedó incluida dentro del Imperio Austro-Húngaro, que contenía comunidades de distinto origen, lengua y cultura, por lo que fue llamado el Imperio de las Nacionalidades. Luego de la primer guerra mundial, con la derrota del Imperio Austro-Húngaro, se construyó la República de Checoslovaquia, finalmente durante la segunda guerra (1938-1945), los nazis la ocuparon y la reclamaron como parte de Alemania.

Al terminar la segunda guerra, el territorio checo quedó dividido en dos partes. Una, ocupada por las tropas soviéticas, y la otra por las norteamericanas. Las dos potencias mundiales del momento, llegaron a un acuerdo por el cual volvían a imponer en su cargo al ex presidente Benes, que había sido destituido por los alemanes.

Dominio comunista:

El 2 de febrero de 1948, el partido comunista checo llegó al poder mediante un golpe de estado. De este modo, el comunismo Stalinista llegó al control de la Europa central, creando un sistema defensivo (como si fuera una muralla formada por los siguientes países: Polonia, Hungría, Yugoslavia, Bulgaria, Albania, Rumania, Checoslovaquia y Alemania Democrática) ante una eventual agresión del mundo de occidente. Dentro de los estados europeo centrales que estaban dentro del bloque comunista, sin dudas uno de los más importantes era justamente Checoslovaquia, por su desarrollo industrial y su injerencia política.

Los comunistas checos aceptaron, en general, las directivas de Moscú, sin demasiadas objeciones. La tutela de Rusia les permitía una cierta estabilidad y un crecimiento sostenido. Sin embargo, la situación varió durante la década del ´60. Comenzaron a manifestarse corrientes opositoras al régimen que llegaron a su punto culmine en enero de 1968, en lo que se conoció en todo el mundo como la “primavera de Praga”.

Primavera de Praga

Este proceso político que conmovió al comunismo, fue dirigido por Alexander Dubcek , hijo de un militante comunista, que había realizado una importante carrera política, y en enero del 68, accedió al cargo de Secretario General del Partido Comunista Checo. El mismo, pretendía acentuar la autonomía de Checoslovaquia y adoptar algunas reformas económicas y sociales. Dubcek, fue seguido por muchos checos que pretendían el levantamiento de la censura y que se adopten algunas de las reformas previstas. Este proceso se aceleró cuando el partido comunista (que actuaba como partido único, ya que estaba prohibido la pluralidad política) aprobó un nuevo Programa de Acción, que fue ampliamente rechazado por antiguos dirigentes del partido, intelectuales, escritores y periodistas censurados.

Al principio, Moscú intentó evitar que se quiebre en dos el Partido Comunista Checo. Luego, cambió de táctica, y comenzó a culpar a los checos de contrarrevolucionarios y de preparar un golpe contra el comunismo.

Dubcek, intentó buscar apoyo en Tito, líder de Yugoslavia y Ceausescu de Rumania, que eran los líderes del comunismo europeo menos dependientes de Rusia.

A pesar de todos los intentos por evitar la invasión, los tanques soviéticos llegaron a Praga el 20 de agosto. La experiencia checa, no podía quedar sin castigo, si la Unión Soviética, aspiraba a que no se reprodujera. Seiscientos mil soldados ocuparon Checoslovaquia. La resistencia fue pasiva, se intentaba de esta manera, evitar una masacre, ya que las desigualdades de recursos eran evidentes.

Finalmente, el proceso político de Dubcek fue derrotado. Las reformas económicas fueron anuladas y se restablecieron las condiciones de censura. A pesar de la derrota, “la Primavera de Praga” (que duró desde el 5 de enero de 1968 hasta el 20 de agosto de ese mismo año) dejó huellas profundas y mostró una faceta del comunismo desconocida hasta ese momento.

El final: El domingo 4 de noviembre de 1956 sobrevino el golpe final. Durante las primeras horas de la mañana los tanques rusos invadieron Budapest. La noche anterior los rusos habían detenido al general Maléter y a los demás miembros de la delegación húngara encargada de las negociaciones. Con ello perdía su dirección el ejército popular húngaro. Una emisora de radio regional anunciaba la creación de un «gobierno revolucionario de trabajadores y campesinos» encabezado por János Kádár, secretario general del nuevo partido comunista. Como luego se supo, Kádár había sido secuestrado el 2 de noviembre con «suave violencia» en Budapest, y adoctrinado en el territorio soviético de Ungvár para desempeñar su futuro papel.

LA PRIMAVERA DE PRAGA Y SU DESENLACE

También Checoslovaquia luchó por el restablecimiento de los derechos civiles y por la independencia nacional en 1968. Tras la caída de Antonin Novotny, la nueva dirección del partido, encabezada por Alexander Dubcek pretendió implantar un «socialismo de rostro humano». A la liquidación del pasado stalinista siguió la política reformista de la «Primavera de Praga», la garantía de los derechos civiles de las minorías y la reforma de la economía.

Tras sostener una guerra de nervios contra el gobierno y la jefatura del partido, el 21 de agosto de 1968 tropas soviéticas, polacas, búlgaras, húngaras y alemanas orientales invadieron Checoslovaquia, cuyo gobierno no ofreció resistencia armada. La población prefirió la resistencia pasiva. Pero era difícil discutir con los tanques.

 Las barricadas formadas con vehículos incendiados y destruidos no pudieron contener durante mucho tiempo a los invasores, que justificaron su intervención con la tesis de la soberanía restringida de los países del área socialista (doctrina Breznev). Los dirigentes del partido y del gobierno fueron trasladados a Moscú y en el país se declaró el estado de sitio.

El nuevo jefe del partido, Gustáv Husák, que contaba con la confianza de Moscú, tardó más de un año en normalizar la situación en el país. Pero la resistencia de los intelectuales no pudo ser doblegada, y de ello es buena prueba la Carta 77, hecha pública en Praga en enero de 1977, cuya reivindicación principal se centra en el reconocimiento de los derechos humanos en Checoslovaquia.