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Trabajo Minero y Agricola en Roma Antigua

HISTORIA DE ROMA ANTIGUA: TRABAJO MINERO Y AGRÍCOLA

Los romanos asimilaron rápidamente los avances técnicos realizados por griegos y egipcios en la minería. Las minas eran explotadas a cielo abierto y en pozos o galerías como se puede comprobar en España, con los distritos mineros de Las Omañas, Las Médulas, Cástulo o La Valduerna.

Una de las técnicas más empleadas era el derrumbe de montañas, procediendo después al lavado de mineral con agua, en ocasiones procedente de 40 kilómetros.

De los diferentes distritos mineros salía el metal puro fundido, por lo que se realizaban in-situ todas las operaciones, lo que conllevaba la participación de un amplio número de trabajadores.

la vida cotidiana en roma antigua

 

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No en balde, sabemos que en las minas de Cartagena llegaron a trabajar unas 40.000 personas. Como es lógico pensar, el trabajo en la mina era tremendamente duro. La mayoría de los mineros eran esclavos o trabajadores dependientes e incluso libres que trabajaban por el beneficio obtenido o como una forma de liberación de impuestos.

Las tropas acantonadas en las cercanías de las minas, además de proporcionar seguridad a la explotación, servían para realizar tareas de asesoramiento técnico y construcción de infraestructuras. Este tipo de tareas eran dirigidas por los procuradores imperiales que también tenían a su cargo la administración y la vigilancia de la explotación.

La gestión de las minas dependió del momento. En un principio, el Estado tenía bajo su control la explotación pero desde los primeros años del siglo II a.C. se utilizó un sistema mixto: arrendamiento para todos los metales excepto las minas de oro que dependían directamente del Estado (las de plata en algunas ocasiones también eran de propiedad estatal). Los servicios que rodean a las minas -baños, zapatería, ferretería, etc.- eran ofrecidos por el Estado en régimen de alquiler.

Tribunos de la Plebe Conflictos Sociales en Roma Antigua Decenviros

Tribunos de la Plebe – Conflictos Sociales en Roma Antigua

El Tribunado: Los tribunos de la plebe debían proteger a los ciudadanos y procurar que ninguno fuese avasallado en sus derechos. Carecían de poder para obrar, pero lo tenían para impedir. Para ello tenían el derecho de veto (prohíbo), que ejercían ya sea cuando se proponía una ley contraria a los intereses del pueblo; cuando un ciudadano era detenido, con lo que quedaba libre hasta el día de la sentencia; o cuando los cónsules convocaban al ejército para emprender una expedición.

Para complementar la tarea de los tribunos, se creó un cuerpo de ediles, elegidos también entre los plebeyos, los que se ocupaban de la administración de la ciudad, mediante la vigilancia de la limpieza, el control de los precios, el buen uso de las pesas y medidas; y además ejercían una función de policía para velar por la seguridad de los habitantes.

tribunos hermanos graco

Los Primeros Tribunos de la Plebe: Los Hermanos Gracos

Plebiscitos
En el año 471 a.C. el Senado reconoció a las Asambleas por Tribus (barrios), —en las que se votaba por cabeza, lo que le daba ventaja a los plebeyos— el derecho de votar leyes que se llamaron plebiscitos.

Los decenviros
Como los patricios aprovechaban la circunstancia de que no había leyes escritas para administrar justicia de acuerdo con sus intereses, los tribunos lograron que en el año 451 a.C. fueran nombrados diez magistrados, llamados decenviros, a quienes se les encomendó la misión de redactar las leyes, confiriéndoles para ello el poder supremo.

En estas condiciones, los decenviros redactaron diez tablas de leyes y gobernaron con prudencia. Al cabo de un año, como no habían finalizado su tarea, se nombraron diez sucesores que no se comportaron de la misma manera y abusaron de su poder. Esto provocó como consecuencia un amotinamiento de la plebe. El ejército se sublevó y los decenviros fueron derrotados y se vieron obligados a abdicar. En consecuencia, fueron restablecidos el consulado y las antiguas magistraturas.

Las Leyes de las Doce Tablas
Además, se dictaron nuevas leyes que se grabaron en doce tablas de bronce, que fueron expuestas en el Foro, para que todos pudieran consultarlas. De acuerdo con las Leyes de las Doce Tablas, desaparecieron las diferencias entre patricios y plebeyos y todos fueron iguales ante la ley. Sólo quedó vigente la imposibilidad del matrimonio entre patricios y plebeyos, disposición que fue derogada en el año 445 a.C., con lo que también quedó establecida la igualdad social.

Al año siguiente los tribunos obtuvieron nuevas ventajas, por lo cual los patricios crearon los censores, magistrados que cada cinco años debían hacer el censo o recuento de la población.’Además ejercían sobre todos los ciudadanos la más estricta vigilancia y podían eliminar de la nómina de senadores a quienes juzgaban indignos, lo que les daba la posibilidad de manejar las candidaturas.

No obstante, en el año 366 a.C. los patricios aceptaron que los plebeyos pudieran ejercer el consulado, con lo que quedó también consagrada la igualdad política- pero los patricios desprendieron del consulado la función de justicia que quedó a cargo de magistrados especiales llamados pretores.

Con el curso del tiempo, los plebeyos pudieron ejercer también la censura y la pretura, y en el año 302 a.C. se les autorizó a entrar en los santuarios y ejercer el sacerdocio. De esta forma la igualdad fue completa y todos se consagraron al servicio de la nación, lanzándose a la conquista de los pueblos vecinos.

PARA SABER MAS…
HISTORIA DE LA LUCHA POR LOS DERECHOS

La primer arma de los plebeyos fue la huelga militar, y a ésta recurrieron varias veces para obligar a los patricios LA a arreglar la cuestión de las deudas. Cansados de promesas que jamás se cumplían, los plebeyos se retiraron en amias al Monte Sacro para fundar allí una ciudad nueva.

Asustado el senado, les envió a Menenio Agripa, quien, para convencerlos, se valió de un famoso apólogo, « los Miembros y el Estómago » demostrando con él que plebeyos y patricios formaban un solo organismo en la sociedad romana; además les hizo concesiones de parte de los patricios, cuales fueron : la libertad a los esclavos por deudas, y dar a la plebe, para protegerla, dos magistrados especiales, llamados tribunos, porque eran elegidos por las tribus (493).

Los tribunos no eran, a decir verdad, magistrados, puesto que eran plebeyos y no tenían ningún carácter religioso. Este carácter, puramente civil, los hacía inviolables, sacrosantos, porque tocarles se consideraba una mancha; su autoridad era, por consiguiente, completamente moral. No celebraban ningún sacrificio ni llevaban ninguna insignia; su misión consistía en defender las personas y los intereses de los plebeyos.

Defendían las personas gracias al derecho de socorro, pero no incumbía a los tribunos lo qué ocurría « fuera del alcance de su mano, de su mirada o de su palabra ». Defendían los intereses de la plebe por medio del veto, es decir el derecho de negar su sanción a las disposiciones de los cónsules o del senado, que no juzgaban buenas. La primer táctica que emplearon fue reclamar una ley agraria, es decir el reparto entre los pobres de las tierras tomadas el enemigo cayo exclusivo aprovechamiento se atribuían los patricios.

Después pidieron leyes escritas para que el conocimiento y aplicación de las leyes no fuera privilegio de los patricios, que sólo sabían las antiguas fórmulas del antiguo derecho religioso. Al cabo de diez años de luchas, obtuvieron que se nombraran diez magistrados, los decenviros, con plenos poderes para redactar las leyes, y cuya primera obra fue el código llamado Ley de las Doce Tablas (449).

Obtenido esto, reclamaron la libertad de los matrimonios entre patricios y plebeyos, así como la repartición del consulado. El senado acordó la libertad de los matrimonios; pero suprimió el consulado fraccionándolo en tres cargos distintos : el tribunal militar, la censura y la cuestura.

Biografia de Trajano Emperador de Roma Columna de Trajano Filosofo

Biografía de Trajano Emperador de Roma

NACIMIENTO: 18 DE SEPTIEMBRE DEL AÑO 53 -MUERTE: SELINO (ASIA MENOR), 9 DE AGOSTO DEL AÑO 117 – GENERAL Y EMPERADOR DESDE QUE LO ADOPTÓ NERVA – CONQUISTÓ  DACIA PETRA Y MEDIO ORIENTE. MÁXIMA EXTENSIÓN DEL IMPERIO.

A finales del siglo I, los dominios de Roma se extendían desde Inglaterra hasta Egipto y desde España hasta Palestina. Sin embargo, un brillante militar llevó aún más lejos sus fronteras.

El imperio romano alcanzó su máxima extensión con Trajano, el hijo de una familia noble de la Bética, hoy Andalucía, en España.

En el año 96, fue nombrado gobernador de la Germania Superior y expulsó a las tribus germanas más allá del Rin. En el 98, fue proclamado emperador por sus legiones, y emprendió una serie de guerras victoriosas contra los dacios y los partos.

Sus campañas sometieron al imperio todo el Oriente hasta Mesopotamia, Asiría, Armenia y la lejana Arabia Petra.

Un emperador eficaz: Atareado en sus conquistas, Trajano sólo visitó Roma por temporadas durante los veinte años que duró su reinado. Sin embargo, en estas visitas consiguió poner en orden el imperio.

Suprimió gastos innecesarios y llenó así las arcas imperiales. Nombró muchos senadores de las provincias para que representaran a todos sus subditos en Roma.

Impulsó también la agricultura y el comercio, y sus reformas llevaron la prosperidad a todos sus dominios.

BIOGRAFIA DEL EMPERADOR TRAJANO

Era cónsul y gobernador de la Germania Superior, cuando el Senado lo eligió para suceder a Nerva, que lo había adoptado.

Continuador de la política paternalista de su antecesor, aumentó la subvención para niños necesitados con la intención de mejorar la natalidad, que había descendido.

Pero, a pesar de haber reformado y saneado a fondo el sistema financiero, Trajano explotó excesivamente la capacidad financiera del Imperio con sus campañas militares. A su muerte, fue nombrado Optimus Princeps.

Trajano amaba tanto el imperio que quiso todo de él, y pasó la mayor parte de su madurez protegiéndolo y expandiéndolo.

Conquistó y absorbió la Dacia (actual Rumania) para poder controlar el Danubio, considerándolo la mejor barrera de contención para los “bárbaros”, que se multiplicaban a pasos agigantados. Impuso el latín en Dacia y, a cambio, se apoderó de sus minas de oro.

BIOGRAFÍA DE UNO DE LOS GRANDES EMPERADORES DEL IMPERIO ROMANO Hijo de un senador de origen umbrío establecido en Híspanla, Trajano se destacó tempranamente como comandante del ejército, hasta el punto de ser adoptado en el año 97 como hijo y heredero por Nerva, elegido emperador en la ancianidad y que no tenía hijos.

De este modo, se activó una nueva forma de acceso al poder imperial: la adopción.

Trajano ejercía por entonces como gobernador de la Germania Superior; al año siguiente, accedió al poder y antes de ir a Roma se dedicó a la tarea de consolidar las fronteras del Imperio en el Rin y el Danubio, continuamente amenazadas por los germanos.

Posteriormente, en dos campañas realizadas en los años 101-103 y 105-106 conquistó toda la Dada, al norte del Danubio, que convirtió en provincia romana. El propio emperador escribió unos Comentarios sobre sus campañas en Dacia, del que solo llegaron hasta nosotros algunos fragmentos.

En sus campañas en Oriente conquistó el reino nabateo, estableciendo así la provincia de Arabia Pétrea.

Más al Este, en 116, arrebató la mayor parte del territorio al imperio parto, conquistó su capital, Ctesifonte, y llevó a las tropas romanas hasta las costas del Golfo Pérsico.

En su época, el territorium del Imperio Romano alcanzó su máxima extensión, ya que su sucesor tuvo que renunciar a algunas de las conquistas del primer «emperador-soldado», el primero también en haber nacido fuera del territorio itálico.

Con tiempo para adoptar y designar como heredero a su sobrino Adriano, murió cuando regresaba de las campañas contra los partos y sus cenizas fueron trasladas a Roma y depositadas en una cripta bajo la Columna Trajana.

Emprendió un ambicioso programa de construcciones en Roma con unas termas gigantescas en el Esquilmo y la edificación de su foro, el mayor de todos con los que contó la capital, y cuya columna decorada con un relieve en espiral constituye un original hito en el arte romano, en la que se narran con gran detalle las dos campañas de conquista de la Dacia, y en la que aparece el propio emperador en más de 40 ocasiones, realizando sacrificios, arengando a sus tropas, «organizando asedios de ciudades o recibiendo la rendición del rey dadoDecébalo.

Su competencia como administrador y la sencillez de sus costumbres le dieron una gran popularidad. Trató de gobernar con la colaboración del Senado y compartir tareas de administración, tales como la organización de los alimentos, subsidios para los niños pobres de Italia o la annona (reparto gratuito de comida, mantas, entradas a las termas y a los espectáculos).

Es conocida la correspondencia que mantuvo con él Plinio el Joven, colega del emperador en un consulado y amigo cuando era gobernador de Bitinia, así como el texto que le dedicó en su Panegírico.

columna de trajano:
La columna de Trajano: Para conmemorar su triunfo en Dacia, Trajano hizo erigir en el foro de Roma una magnífica columna de mármol de 33 m de alto que aún permanece en pie. En ella se representan las campañas de Dacia, con un bajorrelieve en espiral que contiene más de 2.500 figuras y que describe todo tipo de escenas bélicas, desde la preparación de la guerra hasta el triunfante retorno a Roma. 

imperio en tiempos de trajano

Amos de Occidente Cuando el emperador Trajano murió en el año 117 d.C., el Imperio Romano tenía su máxima extensión, desde Inglaterra hasta el norte de África y de España al mar Caspio. Los soldados romanos estaban emplazados a lo largo de la Muralla de Adriano en Inglaterra y de la frontera del Danubio y el Rin. Tenían guarniciones en las Galias, España, Tracia, Egipto, Judea y Siria.

PARA SABER MAS…
SU VIDA Y EMPRESAS MILITARES

Trajano fue el primer emperador nacido fuera de la península Italiana (año 53 de nuestra era). La versión más comúnmente aceptada le atribuye como lugar de nacimiento la ciudad de Itálica, en las cercanías de la actual Sevilla; aunque no se descartan otras hipótesis probables.

De niño fue llevado por sus padres a Roma, donde se educó. Siendo muy joven se incorporó al ejército, en el que actuó con brillo durante más de una década en calidad de tribuno. En el año 91 fue designado gobernador de  región llamada «Germania superior». Poco después, el emperador Nerva  declaró su hijo adoptivo, con lo cual quería indicar que lo considera!».! hombre apto para sucederle en el poder.

Nerva murió a fines del año 98. Trajano, que, como dijimos, se hallaba por ese entonces en territorios germánicos, se convirtió de ese modo en emperador. Los primeros dos años de su gobierno los consagró a fortificar luí fronteras de la región renana, en previsión de posibles invasiones teutónicas.

Cuando regresó a Roma el año 99, permaneció en ella sólo el tiempo que le demando la preparación de un fuerte ejército: tenía el propósito de conquistar la región de Dacia y someter a sus belicosos habitantes. Reunió más de 100.000 hombres, y el año 101 inició la campaña contra los temibles dacios. Éstos no atacaron en seguida. Su táctica se orientó más bien a alejar al ejército romano de sus fuentes de abastecimiento, mediante una serie de retiradas hacia las regiones más abruptas. Trajano, sin embargo, logró dar batalla en la región de Tape, a unos 20 kilómetros de la capital dacia, donde obtuvo una gran victoria.

Después Trajano ordenó reunir todas sus tropas en un solo campamento, a fin de esperar el invierno, ya próximo. Esta concentración le permitió conservar íntegras sus fuerzas hasta la primavera siguiente. En el año 102, en efecto, inició las hostilidades contra ese pueblo que defendía no sólo su independencia, sino también la libertad personal de sus hombres.

Los dacios, dirigidos por Decébalo, se batieron heroicamente, pero al fin debieron doblegarse bajo los muros de su capital, la aldea de Sarmizegetusa. De ese modo una nueva tierra fue agregada al Imperio Romano. Pero Trajano no le otorgó condición de provincia, sino la de Estado vasallo, y el rey Decébalo quedó al frente del país, mediante el juramento de fidelidad a las leyes romanas.

Trajano retornó a Roma en el año 103, y celebró el triunfo. Mientras atravesaba el Danubio, encomendó al arquitecto Apolodoro de Damasco la tarea de construir un puente sobre el río. La obra, una vez concluida, constituyó el asombro de su tiempo. El puente tenía una longitud de 1.478 metros y se apoyaba sobre una serie de 20 pilares.

Al año siguiente Decébalo volvió a presentar batalla a los romanos. Éstos se hallaban acantonados en todos los puntos estratégicos y contaban, además, hasta con la ayuda de tropas dacias reclutadas insidiosamente durante el período de paz. Las tropas romanas, dirigidas por Trajano, obtuvieron una rápida victoria, y sitiaron la capital de los dacios. Decébalo, viéndose perdido, se suicidó.

Desde ese momento Dacia quedó incorporada al Imperio como una nueva «provincia».Terminada la conquista de Dacia, Trajano se consagró a obras de índole civil. Sólo hacia el año 114 volvió a emprender la actividad militar. Al frente de un fuerte ejército se dirigió a la frontera con el imperio parto, en el Cercano Oriente. Tras establecerse en la dudad 3e Antioquia se apoderó rápidamente de Armenia y Mesopotamia, La campaña contra Partía se inició en el año 116 y muy pronto el ejército de este país hubo de rendirse. Luego ocupó los territorios regados por el Tigris y llegó hasta la desembocadura en el golfo Pérsico.

Cuando regresaba a Roma, Trajano se enteró de que los partos habían avanzado nuevamente y sublevado las regiones recientemente conquistadas por el emperador. Como éste ya no podía sofocar por sí mismo la revuelta, encomendó la empresa al general Lucio Quieto, mientras él, agotado, se hizo transportar hasta la costa asiática de Cilicia, desde donde se proponía embarcarse para Roma; la muerte le impidió regresar: el desenlace se produjo en Selinonte, en el año 117, a los 20 de su reinado.

La sifilis en la historia Zar Ivan Enrique VIII y Pedro de Mendoza

La Sífilis en la Historia:

sifilis en la historia

La Enfermedad                  Iván El Terrible                 Enrique VIII                Pedro de Mendoza

El contagio microbiano

En el siglo XVI, hace su la aparición una enfermedad nueva, tan temible como temida: la «gran viruela», a la que el médico poeta italiano Fracastor dará en el año 1530 el nombre que lleva desde entonces, la «sífilis».

¿Esta enfermedad llegó en la tripulación, cuando Cristóbal Colón llegó de regreso de la Española por primera vez a Palos, el 15 de marzo de 1493, o la segunda vez a Cádiz, el 11 de junio de 1496? Esto parece hoy poco probable, tan rápida fue la difusión de la sífilis en el último decenio del siglo XV y el primero del XVI. Veamos como autores de finales del siglo XV y de principios del xvi describen las primeras manifestaciones.

El primer texto que hace alusión a la sífilis es un corto poema de 124 versos, De scorra pestilentiali, compuesto antes de 1496 por un profesor de derecho de Estrasburgo, Maria Sebastian Brandt, y publicado en 1498 en sus Carmina.

El segundo es igualmente un poema, de Joseph Grümbeck (o Grümpeck), nacido en Burhausen (Baviera), secretario del emperador Maximiliano de Austria: De la Mentulagre, enfermedad pestilente desconocida durante los siglos precedentes, escrito entre 1496 y 1506 (Mentulagre es una palabra formada por el autor partiendo de méntula = miembro viril y del griego agreó =yo tomo).

Grümbeck escribió también en la misma época un Tratado de la scorre prestilentiae o mal francés, conteniendo su origen y tratamiento (aquí adopta el término scorre, partiendo del griego Skb = impureza, basura). Hallándose en Augsburgo le llama poderosamente la atención el poema de Brandt y decide reunir a su vez todo lo que se sabe sobre esta extraña enfermedad y los remedios que conviene utilizar.

 En realidad la astrología tiene un papel importante en las concepciones nosológicas de Grümbeck (como en las de Brandt, por otra parte). Y, como es de esperar, el mejor auxilio llega todavía Je Dios.

Sin embargo, la primera afirmación del posible origen americano de la sífilis se encuentra en una obra de un médico sevillano, Rodrigo Díaz de la Isla, escrito entre 1504 y 1506: Tratado llamado Fruto de todos los santos, contra la enfermedad serpentina, venida de la isla Española. Asegura que a lo largo del viaje de regreso de la Española, uno de los hermanos Pinzón, piloto de Cristóbal Colón, habría sufrido una extraña enfermedad de la piel; él mismo habría curado en Barcelona a marineros afectados por esta enfermedad.

En 1497, Nicola Neoniceno publica en Venecia un libelo titulado Libellus de epidemia quam vulgo morbum gallicum vocant (Libro sobre la epidemia llamada comúnmente mal francés).

En fin, en 1498, el español Francisco López de Villalobos (nacido en 1474 en Villalobos, en la diócesis de León) publica en Salamanca un poema titulado Sumario de la Medicina, en romance trovado, con un tratado sobre las pestíferas bubas. Todavía, en este caso, se trata de un poema. En 76 estrofas de 10 versos, el autor expone todo el saber de su época concerniente a la sífilis, muy reciente puesto que había aparecido cinco años antes en el Viejo Continente.

López Villalobos observó la sífilis con un espíritu muy médico, y la describió perfectamente. Se trata sin duda de una enfermedad cutánea nueva. Es contagiosa y comienza siempre en el órgano con el cual se comete el pecado de lujuria: es una pequeña llaga dura, indolora, negruzca, a la que acompañan ganglios inguinales. Algún tiempo después aparecen síntomas generales: fatiga, abatimiento, dolores de cabeza, trastornos del sueño; después erupciones cutáneas: manchas, pápulas, vesículas, tubérculos, escamas; dolores articulares; en fin, lesiones óseas, sobre todo en la cresta de las tibias; y úlceras gomosas. Se trata, pues, de una enfermedad general, rebelde a todas las medicaciones.

Hay que citar todavía un autor, el caballero Ulrich von Hutten, que publica en 1519 un opúsculo titulado De guaiaci medicina et morbo gálico, que alcanza en su momento un gran éxito. El autor no es médico, ya que se trata de un truculento hombre de guerra, por suerte humanista. Pero conoce bien la sífilis, pues ha sido cruelmente atacado por ella. Escribe su obra para divulgar mejor el tratamiento por medio de madera de Guayaco, que al parecer a él le dio buen resultado.

Señalemos también los pasajes dedicados a esta enfermedad en la Practica in arte chirurgica, de Juan de Vigo (1460-después de 1517), médico del papa Julio II, aparecida en 1514. Las páginas que consagra a la sífilis figuran entre las más interesantes de su tratado (constituyen el libro V):

«En el mes de diciembre del año 1494 (año en que el rey Carlos Vil pasó los Alpes con el ejército francés para reconquistar el reino de Nápoles), se extendió por casi toda Italia una enfermedad de naturaleza hasta entonces desconocida. Los franceses le llamaron entonces mal de Ñapóles, pues pretendían haberla contraído en Ñapóles y llevado a su país. Los napolitanos, por su parte, le dieron el nombre de mal francés, porque se había manifestado y extendido por primera vez en Italia en la época de la expedición francesa.

Los genoveses la llamaron por su parte lo male de le tavelle, los toscanos lo male de le bulle, los lombardos lo male de le brosule y los españoles las búas. Cada pueblo, en una palabra, le asignaba una denominación según su conveniencia. Poco importa, por lo demás, tal o cual denominación, lo esencial, para nosotros, es saber tratar y curar esta enfermedad.

«El contagio del que ella deriva se realiza sobre todo por el coito,es decir, por el comercio sexual de un hombre sano con una mujer

enferma o inversamente de un hombre enfermo con una mujer sana.» Los primeros síntomas de esta enfermedad se daban casi invariablemente en los órganos genitales, es decir, en la verga o en la bulva. Consistían en pequeños granos ulcerosos, de una coloración marronácea y lívida, a veces incluso negra, otras ligeramente blanquinosa. Estos granos estaban delimitados por un anillo de una dureza callosa.

»Por más que se combatieran estos primeros granos con toda suerte de remedios interiores, raramente se lograba impedir que su veneno se extendiera por todo el organismo. Se producían entonces sobre las partes genitales nuevas ulceraciones, tan difíciles de curar como prontas a reproducirse después de su curación. Después la piel se cubría de granos encostrados y de pápulas salientes parecidas a pequeñas verrugas. Estas erupciones llenaban sobre todo la frente, el cráneo, el cuello, el rostro, los brazos, las piernas y a veces incluso se extendían por toda la superficie del cuerpo…»

El primer autor francés que escribió sobre la sífilis fue el médico de Rouen Jacques de Béthencourt, autor de una Nueva cuaresma de penitencia y purgatorio de expiación para uso de los enfermos afectados del mal francés, o mal venéreo…, aparecida en 1527. Él es el primero en haber sustituido por el nombre de «mal venéreo» (morbus venereus) las expresiones utilizadas hasta el momento para designar la enfermedad:

«Se hace la injuria a algunos santos de atribuirles esta enfermedad. De ahí que se le llame «mal de San Sementé», o «mal del santo varón Job», etc. Es una indignidad, es una profanación imputar a tales santos un mal vergonzoso que deriva de las pasiones culpables, y que tiene su origen primero en un coito impuro… Rechacemos, pues, estas denominaciones sacrilegas y, considerándolo todo bien, demos a este mal el nombre que mejor le conviene, el de «mal venéreo».

Pero será sobre todo el gran poema de Girolamo Fracastoro (nacido en Verona en 1478 y muerto en 1553) Syphilis, sive morbus gallicus, el que alcanzará un gran éxito incluso cuando no aporta gran cosa nueva respecto al conocimiento semiológico de la enfermedad.

Girolamo Fracastoro nació en Verona en 1478 en el seno de una familia donde se hallan médicos ilustres. Su infancia ya fue objeto de leyendas. Se dice que había nacido con la boca cerrada y que fue necesaria una operación para abrírsela. Algunos meses más tarde su madre es herida por el rayo con el niño en brazos y el bebé resulta indemne. Dotado de una memoria prodigiosa se aplica al estudio de la filosofía, luego de las ciencias, lo que le merece una distinción por parte del cardenal Bembo, uno de los más célebres humanistas del siglo XVI.

Fuente Consultada: Historia Cultural de la Enfermedad Marcel Sendrail El Siglo de la Enfermedad Contagiosa

Biografia de Séneca Filosofo Romano Libros y Frases de Lucio Seneca

Biografía de Séneca Filosofo Romano

En ei siglo I d.C, muchos ciudadanos del imperio romano se sienten atraídos por las enseñanzas de los estoicos. Según estos filósofos, un hombre sabio debe dedicarse a hacer el bien y enfrentar con serenidad todas las dificultades de la vida, incluida la muerte. Une de ellos liega a ser el tutor del emperador, pero morirá por una orden suya.

El tutor del polémico emperador Nerón fue Lucío Aneo Séneca , quien vivió en el siglo I d.C. Este abogado, maestro y dramaturgo fue uno ele los hombres más respetados de su época.

Por su prudencia y rectitud, la emperatriz Agripina lo escogió como maestro de su hijo Nerón, quien, una vez en el trono imperial, lo nombró consejero y luego cónsul.

Sin embargo, Nerón era desconfiado y orgulloso, y tenía ataques incontenibles de ira. Y la larga relación entre el maestro y el alumno tuvo un triste final para el filósofo.

BIOGRAFIA

SENECA: fue un filósofo estoico, estadista, escritor, dramaturgo y trágico poeta romano, nacido en Córdoba, España, conocido como Séneca el Joven, cuya obra filosófica y literaria se convirtió en un modelo en el Renacimiento e inspiró el desarrollo de la tragedia de Europa.

Fuente ilustre hijo de Lucio Séneca Aneu el Viejo, el famoso orador, fue enviado a Roma para estudiar filosofía y la oratoria.

filsofo seneca

Lucio Séneca: El pensador mártir de su lealtad.El segundo hijo del ilustre varón del mismo nombre y de su esposa Helvia, nació en Córdoba, en la provincia de la Bética, pocos años antes de nuestra Era, probablemente el 8, aunque es fama tradicional el 4.

Todavía muy joven, fue llevado a Roma por una tía materna, y en la capital del Imperio aprendió retórica y gramática, aunque por su temperamento se mostró muy pronto inclinado a los estudios filosóficos. Recibió lecciones de Átalo y Papirio

En vida fue una de las figuras más preponderantes de la política romana durante la era imperial, debido a que supo cosechar la admiración y el respecto de sus colegas, y al mismo tiempo el odio de sus enemigos.

Es que Lucio Séneca se caracterizaba por ser uno de los más destacados pensadores e intelectuales de la época, con una oratoria brillante y unos principios políticos y filosóficos que llegaron a revolucionar el mundo, por lo que sigue siendo considerado el máximo representante del estoicismo romano.

Lucio Anneo Séneca, conocido también como Séneca el Joven, nació alrededor del año 3 d.C. en Corduba, región española que en la actualidad conforma la ciudad de Córdoba.

Tuvo la fortuna de criarse en el seno de una familia privilegiada, ya que su padre era un profesor muy respetado de la retórica en Roma.

Es por ello que Séneca recibió una educación de primer nivel en la escuela romana Sextii, que le permitió desarrollar su talento como orador y retórico.

Por supuesto que su fama no se hizo esperar, ya que desde muy joven logró convertirse en una figura popular dentro del ámbito del derecho, al mismo tiempo que ganaba fama como escritor de tragedias.

No obstante, en el año 39 d.C. comenzaron sus problemas, cuando el emperador Claudio lo acusó de cometer adulterio con su sobrina Julia Livila, lo que debió pagar con el exilio. Así fue que en el año 41 d.C fue enviado a Córcega.

A pesar del exilio, Séneca se mantuvo activo gracias a la escritura, y fue durante ese período que creó sus famosos tres tratados denominados “Consolaciones”, que desarrolló durante los años 40 y 43 d.C.

Seis años después, Agripina, la esposa de Claudio, le recomendó a su marido que invitara a regresar a Roma al filósofo, lo que permitió finalizar con el exilio.

Un año después Séneca contrajo matrimonio con Pompeya Paulina, lo que le permitió conectarse con personajes influyentes de la escena romana, y poco después convertirse en Pretor.

Fue en aquella época que Séneca se convirtió en tutor del joven Nerón, por lo que en el momento en que Nerón fue nombrado Emperador, Séneca se transformó en el primer ministro oficial.

Mientras tanto, Séneca continuó escribiendo, por lo que muchos historiadores aseguran que fueron de su autoría la mayoría de las políticas implementadas durante la primera mitad del reinado de Nerón.

Sin embargo, Nerón fue cambiando lenta y paulatinamente su opinión en torno a Séneca, motivado por las constantes manipulaciones que recibía de algunos de sus amigos más íntimos, que lograron convencer al Emperador de que Séneca era en realidad un enemigo.

Nuevamente la desgracia volvió a caer sobre la vida de Séneca, por lo que el filósofo decidió retirarse de la vida pública en el año 62 d.C., y se dedicó a escribir las llamadas “Cartas a Lucilio”. Pero aquello no fue suficiente para los enemigos de Séneca, lo que ocasionó que en el 65 d.C. fuera acusado de conspirar para derrocar a Nerón.

Ante esta realidad, el Emperador Nerón le solicitó a Séneca que se suicidara, orden que el pensador cumplió para demostrar su lealtad.

Al margen de su vida política, cabe destacar que Séneca ha sido un prolífero autor de diversas obras teatrales, que aún hoy continúan siendo las piezas más elogiadas, entre las que no podemos dejar de mencionar tragedias como “Fedra”, “Agamenón”, “Edipo” y “Medea”, entre otros.

Séneca compartió sus actividades filosóficas, las cuales nos han sido legadas en doce Diálogos y varias Epístolas, con sus aficiones literarias y su vida política. Escribió diez tragedias, aunque con ellas jamás buscó la popularidad, ni incluso la representación; sólo pretendía satisfacer sus exigencias espirituales. «No me hace falta ningún lector», pudo decir en una ocasión con una mezcla de orgullo personal y de altivez hispana. Como político, su gran carrera se vincula a las personas de Agripina y Nerón. En 31 ó 32 asumió probablemente la cuestura e intervino en el Senado. Aquí destacó por sus magníficas dotes oratorias y el poder de su pensamiento.

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Algunas Frases Célebres de Séneca:

En tres tiempos se divide la vida: en presente, pasado y futuro. De éstos, el presente es brevísimo; el futuro, dudoso; el pasado, cierto.

Importa mucho más lo que tú piensas de ti mismo que lo que los otros opinen de ti.

Un hombre sin pasiones está tan cerca de la estupidez que sólo le falta abrir la boca para caer en ella.

No nos atrevemos a muchas cosas porque son difíciles, pero son difíciles porque no nos atrevemos a hacerlas.

La ira: un ácido que puede hacer más daño al recipiente en la que se almacena que en cualquier cosa sobre la que se vierte.

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LA MORAL ROMANA: DOCTRINA DE LOS ESTOICOS

LA SOLIDARIDAD CON TODOS LOS HOMBRES: «¿Cómo nos comportaremos con los hombres?… ¿Qué preceptos daremos?… He aquí una fórmula del deber del hombre: todo lo que ves, que abraza lo divino y lo humano, es todo unidad; todos nosotros somos miembros de un gran cuerpo. La naturaleza… nos engendró un mutuo amor y nos hizo sociables… Por su ley, es más mísero realizar el mal que recibirlo. Por su orden, deben estar prontas las manos para ayudar. Y aquel verso: ‘Soy hombre1 y de nada de lo humano me considero extraño’, debemos tenerlo en el corazón y en los labios» (Séneca).

LA BONDAD, VIRTUD INVENCIBLE: «Analiza este pensamiento: ¿qué haré si no se me tiene gratitud? Aquello que hacen los dioses…, que comienza, otorgando beneficios a aquellos que los ignoran, continúan con los ingratos… La ruina de la casa no disuadió nunca a nadie de reconstruirla, y cuando el fuego la destruyó, colocamos los fundamentos sobre terreno aún cállenle tan pertinaz es el alma en las buenas esperanzas… Como buen agricultor, con el cuidado y con el trabajo venceré  la esterilidad del suelo» (Séneca).

LA ACEPTACIÓN DE LA MUERTE: «Cuando llegue el día en que se disgregue esta mezcla de divino y humano, dejaré el cuerpo aquí donde In In encontrado y me restituiré a Dios, y aun ahora no estoy sin él, sino que me hallo prisionero del peso terrenal… Tal como el útero materno nos guarda diez meses…, de la misma manera, por medio del intervalo que transcurre  desde la infancia a la vejez, maduramos para otro parto… Espera, por eso, sin temor la hora del destino: no es la  última para el alma, sino para el cuerpo… Este día… es el del nacimiento eterno… Se disipará esta oscuridad y la clara luz nos herirá de todas partes…» (Séneca).

LA MUERTE DE UN HOMBRE COMO DIVERSIÓN : «El hombre, cosa sagrada para el hombre, es muerto ya por diversión, ya por juego…, y la muerte dada por un hombre es espectáculo» (Séneca).

LA DIGNIDAD DE CUALQUIER HOMBRE: «El alma recta, buena, grande…, puede encontrarse en cualquier hombre, en un caballero romano o en un liberto o en un esclavo. ¿Qué son, en efecto, caballero, liberto, siervo? Nombres dados por la ambición o por la injusticia» (Séneca).

EL NECESARIO PERFECCIONAMIENTO DEL ALMA: «Lo que verdaderamente se exige del hombre es que beneficie a los hombres: si puede, a muchos, si puede menos, a pocos, si puede menos aún, a los próximos; si menos todavía, a sí mismo» (Séneca).

LA VIDA, UN CAMINO HACIA LA MUERTE
«No caemos de improviso en la muerte, sino que avanzamos hacia ella paso a paso: morimos cada día. Cada día nos toma una parte de vida, y aun cuando crecemos, la vida decrece….» (Séneca).

Funciones del Senado Romano Origen y Organizacion en Roma Antigua

Funciones del Senado Romano

LOS PATRICIOS ROMANOS: Los patricios constituían exclusivamente el pueblo romano, populus; sólo ellos tenían derechos y eran capaces de administrar el estado. Se era patricio cuando se pertenecía a una familia noble o gens. Roma se nos presenta con una organización aristocrática fundada en el culto de los antepasados. La gens, en efecto, comprendía todas las ramas de una misma familia que tenían un antepasado común.

Todos los miembros de la gens llevaban el mismo nombre, por numerosos que fuesen, y reconocían por jefe al hijo mayor de la rama primogénita, que era el sacerdote del culto del antepasado. Debía a su nacimiento el ser pariente más próximo del antepasado, y por eso se llamaba padre, pater. Los otros miembros de la gens se llamaban patricios; por su nombre y carácter, correspondían a los eupátridas atenienses. El pater era a la vez un jefe religioso, civil y militar; sacerdote y rey en su familia y tenía, además, derecho de vida o muerte sobre los suyos.

Los patricios poseían casi todo, tierras y ganados. Muchos hombres libres, que no poseían nada o casi nada, buscaban una protección y un culto al lado de los patricios y se inscribían en las familias de sus protectores con el título de clientes, debiendo obediencia a los patricios, que ellos llamaban patronos. En cambio, el patrono debía al cliente asistencia, y en ciertos casos hasta le daba con qué vivir. Una familia era, pues, un pequeño estado que podía comprender muchos cientos de personas, que tenía jefe, religión y usos que le eran propios.

LA ORGANIZACIÓN POLÍTICA DE LA MONARQUÍA: EL SENADO ROMANO
Para contrapesar la monarquía, se constituyó el «Senatus» (Consejo de Ancianos). Los primeros senadores fueron designados por cada «gens» -grupo de familias con un origen común- y tenían carácter vitalicio. Como el número de «gens» era invariable, en un comienzo la cantidad de senadores se pensó como fija, aunque sufrió modificaciones posteriormente.

El Senado romano estaba formado por los ancianos de las familias patricias más poderosas. Asesoraba a los magistrados. Declaraba la guerra y recibía embajadas. Ésta fue la institución en la que se núcleo el verdadero poder de la República y la que más se resistió a la incorporación de los plebeyos a las magistraturas romanas.

El proceso de integración de la plebe a la función pública tuvo varios momentos, que abarcaron desde la creación del tribunado de la plebe en el 444 a.C., hasta la culminación de estas reformas con la leyOlgumía del 300 a.C., por la cual quedaron abiertos para los representantes de la plebe los cargos que se ocupaban de la organización del culto romano.

Fue una institución de carácter fuertemente conservador. Sus miembros ocupaban el cargo de por vida (el cargo de senador era vitalicio). Sus decisiones no tenían fuerza de ley, pero los cónsules difícilmente tomaban medidas contrarias a la opinión del Senado.

El Senado era un órgano consultivo, pero, como era elegido por el pueblo,
el rey lo convocaba con frecuencia y consideraba sus propuestas.

Como órgano de consulta, el Senado tenía la tarea principal de aconsejar al rey en los asuntos de Estado. Desempeñaba esta función por pedido del monarca y a través de los «senatus consulto«, o sea, las consultas senatoriales. Además, a menudo, el rey tenía la deferencia de someter a la votación del Senado algunas de sus decisiones. Era una manera de aceptar y capitalizar el prestigio que se reconocía socialmente a los senadores («auctoritas patrium«, o sea, la autoridad de los padres).

Finalmente, el Senado desempeñaba las funciones de gobierno durante el período de interregno, ya sea por ausencia temporal o muerte del rey.

Controlaban las decisiones de  los cónsules debían ser refrendadas por el Senado, que controlaba todas las resoluciones políticas, la administración, la división de tierras públicas e incluso el tesoro público, que no podía ser tocado por el cónsul sin su autorización.

En 319 a.C. se creó la figura del censor. Con el tiempo, a sus responsabilidades iniciales sobre el censo (listas de ciudadanos) y el presupuesto, se añadió el nombramiento de las vacantes del Senado.

El legado del imperio romano de occidente Roma Antigua Leyes Romanas

El legado del imperio romano de occidente

La Caída del Imperio Romano: El derrumbamiento del Imperio Clásico se prolongó durante varios siglos y se debió a diversas razones. Una de las fundamentales fue que el Imperio había alcanzado unas proporciones que a los romanos les resultaba difícil controlar.En las provincias exteriores, los militares y ciudadanos empezaron a adoptar las costumbres y prácticas locales, y muchos soldados decidieron abandonar el servicio militar en favor de la opción más pacífica de poseer una tierra.

La presión de las fuerzas invasoras también contribuyó al debilitamiento del Imperio. Pequeñas tribus bárbaras hicieron causa común y formaron poderosas confederaciones.

Los godos se unieron bajo un único líder y derrotaron al ejército del emperador Valente en la batalla de Adrianópolis el año 378, tras la cual los romanos no volvieron a derrotar a los godos. (amplia sobre la Caída del Imperio Romano)

Los romanos no fueron los primeros cristianos. Por el contrario, alimentaban a los leones con ellos por pura diversión. Sin embargo, una vez convertido oficialmente al cristianismo, el Imperio Romano promovió, reforzó y difundió esa religión en Europa, el oeste asiático, el norte de África, hasta donde se extendían sus dominios.

La Iglesia logró riqueza y poder bajo la protección de los emperadores romanos. La propia Roma se convirtió en capital de la cristiandad occidental, y hoy es sede de la Iglesia católica romana, pero, aunque parezca irónico, por la época Ruinas Romanas (Tarifa) en que el cristianismo se convertía en religión oficial el imperio desplazaba sus energías lejos de Roma.

Roma perduró cambiando, desarrollándose y reaccionando. Los reyes gobernaron la ciudad-estado hasta que el pueblo se rebeló y los derrocó. Llegó luego la República, que duró largo tiempo, y después el gobierno de los emperadores, que prevaleció durante varios siglos. Mientras era una república, Roma fue creciendo hasta convertirse en un imperio. En sus postreros años el imperio era cada vez menos romano, hasta que lo que quedó era ya algo muy distinto.

¿Contradicciones? Por supuesto. Cuando una civilización vigorosa dura más de 1.100 años — más de dos milenios si se considera el Imperio de Oriente como la parte bizantina del Imperio Romano — está por fuerza sometida a contradicciones. En la cúspide de su poderío, Roma era demasiado grande como para no constituir un cúmulo de contradicciones, tanto en el estilo administrativo, como en la política militar y en las ten­dencias culturales.

Roma se disgregó una y otra vez, pero siempre per­manecía unida. Antes de 387 a.C. no dejó historia escrita, ya que, según se presume, los registros se perdieron cuando los merodeadores celtas saquearon la ciudad ese año. Sin embargo reaccionó, controlando la región occidental del centro de Italia, el Lacio, hacia 338, para extender su dominio a la mayor parte de la península italiana, hacia 268 a.C., y progresar sin pausa durante los 200 años siguientes.

Si durante los primeros siglos de nuestra era lo único que el imperio hizo fue promover la nueva religión, mantuvo de todas maneras una enorme influencia en todo el mundo. La difusión del cristianismo fue sólo una manifestación tardía de esta asombrosa civilización.

Durante la República (de 509 a 39 a.C.) la antigua ciudad-estado se convirtió en la mayor potencia europea y en el imperio dominante de la región mediterránea. Tras la muerte de Alejandro, Roma reemplazó con el tiempo a sus herederos y absorbió mucho de lo que el macedonio  había acumulado, incluyendo Grecia y Macedonia. Venció a Cartago en una serie de guerras (las guerras púnicas), y se adueñó de las riquezas y vastos territorios de esta ciudad-estado del norte de África.

Roma absorbió libremente ciertos rasgos de otras culturas: el panteón de los dioses griegos, la democracia al estilo ateniense y la tecnología del trabajo de los metales de una cultura italiana anterior, la de los etruscos. Más aún, la civilización romana hizo tanto con todo lo que se apropió, que no se puede sobreestimar su impacto, en su tiempo y para siempre. ¿Cómo se detecta hoy la influencia de Roma? De muchas mane­ras. En primer lugar, la lengua romana, el latín, es la base no sólo del italiano sino también del francés, el castellano, el portugués y el rumano. También dejó fuertes huellas en idiomas no latinos como el inglés. Aun después de que el latín se convirtiera en lengua muerta, permaneció siendo el idioma de la erudición, la medicina y la ciencia.

También fue el lenguaje unificador de la Iglesia católica romana, que para Roma y otros países europeos, antes del siglo dieciséis d.C., era simplemente la Iglesia: la única que. Después de la Reforma protestante, y hasta mediados del siglo veinte, la misa católica en todo el mundo se celebraba en latín.

Del Imperio Romano de Occidente no quedaba más que el nombre mu­cho antes de su desaparición oficial, en 476 d.C. (su parte oriental, el Imperio Bizantino, sobrevivió hasta 1453). Aunque Roma no era más una capital imperial, su nombre permaneció en la mente de los pueblos en forma tan amplia y duradera que evocaba el poder y una cierta aura de legitimidad. Por supuesto, la razón residía en parte en que la Iglesia seguía teniendo allí su sede, pero estaba allí justamente por lo que Roma había sido en su apogeo político: el centro del mundo occidental.

El Sacro Imperio Romano, confederación de principados y ducados euro­peos aparecida mucho más tarde, que modificó formas y lealtades du­rante siglos, debe su nombre al respeto que los europeos medievales tenían todavía por la noción del poder romano. Se inició el imperio men­cionado en 800 d.C., cuando el papa León III otorgó el título de emperador a Carlomagno, rey de los francos y primer gobernante en lograr la unidad de la mayor parte de Europa occidental, bajo una autoridad úni­ca, tras la caída del Imperio Romano.

El imperio de Carlomagno, con sede en lo que hoy es Francia, no le sobrevivió mucho tiempo, ya que el rey alemán Otón I fundó, en 962 d.C., el nuevo Sacro Imperio Romano Germánico, que resistió hasta el siglo diecinueve. Aparte de la bendición papal DE este imperio que se unificó Austria y Álemania menos en el papel, poco tenía que ver con Roma, pero el término romano poseía un dejo de legitimidad imperial.

Otros términos romanos perduraron, en especial aquéllos que se referían a cargos de autoridad. El título ruso zar, lo mismo que el alemán kaiser, provienen ambos de la palabra latina caesar, césar .Aun el nombre de una poderosa familia dinástica, los Romanov, que gobernaron Rusia de 1613 a 1917, se refería a la Roma imperial.

El legado de Roma está presente en Europa, América y otras regiones culturalmente influidas por los europeos: amplia zona que comprende las Filipinas, Sudáfrica y la mayoría del continente africano, Australia y, podríamos decir, el resto del mundo. La influencia romana es tan penetrante que podríamos olvidar que existieron otros grandes centros de poder en tiempos de Roma, lo cual sería una seria omisión.

Curiosidades Sobre Roma Antigua Los Romanos y el Mundo Romano

CURIOSIDADES SOBRE ROMA ANTIGUA:

loba, romulo y remo

Los nombres de los meses tienen origen romano: agosto por ejemplo, honra al emperador Augusto, mientras que marzo toma su nombre de Marte, dios de la guerra.

Los romanos creían que la diosa de la suerte, Fortuna, controlaba sus vidas. Siempre llevaba los ojos vendados y, por lo tanto, no podía verlos por lo que tomaba sus decisiones al azar.

En su viaje por los Alpes para invadir Roma, en el año 218 a.C., el general cartaginés Aníbal perdió 14-000 hombres y 25 elefantes. Sin embargo, los soldados romanos tardaron 17 años en derrotarlo.

Los romanos inventaron una especie de hormigón, que hacían mezclando cal y tierra volcánica.

En el Coliseo de la  antigua Roma, hasta 5.000 parejas de gladiadores combatieron, y se podían llegar a matar a 5.000 animales en un solo espectáculo.

Los curanderos en ocasiones recomendaban la sangre de los gladiadores como tratamiento para combatir la infertilidad.

Para construir las paredes exteriores Mi del Coliseo, se utilizaron 292.000 carretas de piedra travertina, transportadas a través de un camino especial desde Tívoli, en las colinas de las afueras de Roma.

Tras la llegada del cristianismo, la : popularidad de los espectáculos en el Coliseo disminuyó, y grandes secciones de ese edificio fueron demolidas para proveer de material a otras construcciones. Esto siguió sucediendo en la Edad Media.

Si se capturaban esclavos rebeldes romanos, eran sacrificados: atados a una cruz y dejados ahí hasta que morían. En la revuelta encabezada por el gladiador Espartaco en 73 a.C., 6.000 esclavos fueron crucificados.

Un emperador, el loco Calígula (37-41 d.C), llevó su caballo al Senado e intentó nombrarlo senador.También proclamó que era un dios y tenía estatuas suyas en los templos.

Muchos talentosos pintores, artesanos, músicos, bailarines, actores y maestros de la antigua Roma eran esclavos.

En un hogar romano, el padre tenía el poder absoluto: podía incluso condenar a muerte a su esposa, a sus hijos y a cualquiera de sus sirvientes y esclavos si él creía que lo merecían.

Los romanos lavaban los platos frotándolos con arena y luego enjuagándolos con agua.

Cuando el Vesubio hizo erupción en 79 d.C., enterró la ciudad costera de Herculano bajo 20 m de cenizas y escombros.

Además de entrenamiento militar, a los legionarios del ejército romano se los instruía en supervivencia, ingeniería y construcción, para que pudieran erigir campamentos, fuertes y murallas.

La cultura y la civilización romana le deben mucho a la antigua Greda. Los romanos adoraban a varios de los mismos dioses que los griegos, desarrollaron su alfabeto a partir del griego, diseñaron sus monedas bajo prototipos griegos, y mucho de su arte y su teatro se basaban en los griegos.

La lengua de la  antigua Roma era el latín, pero muchos de los pueblos que eran : gobernados por los romanos tenían su propia lengua o dialecto. Los óseos, que vivían en Campania (área alrededor de Nápoles), mantuvieron durante siglos su propia escritura.

Los trabajos de los V escritores y filósofos romanos forman parte de los cimientos de la cultura occidental, y muchos de ellos , aún son leídos hoy día. Si no hubiera sido por los grupos de monjes medievales que los copiaron a mano y los ilustraron, muchos textos se habrían perdido.

¿Cómo sabemos tanto de la antigua Roma?
Los expertos han sido capaces de aprender mucho de la gran variedad de edificios y artefactos que aún existen. La información sobre política, historia, religión y cultura proviene principalmente de documentos romanos; su escritura era muy sofisticada, con un alfabeto como el nuestro. El arte romano -mosaicos, esculturas y pinturas-nos muestra claramente cómo se veían las personas y los objetos cotidianos y cómo era la vida en la antigua Roma.

¿Cuán diferentes eran las casas romanas de las actuales?
Las casas romanas tenían menos muebles y más decoración en paredes y pisos, con intrincados mosaicos, pinturas murales y detalles arquitectónicos como molduras y paneles. Los divanes (especie de sofás con brazos pero sin respaldo) eran usados no sólo para dormir, sino también para descansar y comer; las comidas frecuentemente se servían en pequeñas mesas individuales y se consumían en posición reclinada. Mucho menos primitivas de lo que te las imaginas, las casas de los ciudadanos más adinerados contaban con agua corriente, servicios y calefacción.

¿Los antiguos romanos comían lo mismo que nosotros?
Mucho de lo que comían y bebían nos es familiar: pan, huevos, fruta (como manzanas, peras, higos, dátiles, ciruelas y uvas), verduras (apio, zanahorias, col, legumbres y espárragos) y vino (frecuentemente diluido en agua). Había menos carne en la dieta romana que en la moderna, pero el cordero y el cerdo eran populares, y el pescado fresco, junto con aves exóticas como grullas, pericos, flamencos y pavos reales, eran delicias que disfrutaban los muy ricos en las ocasiones especiales.

¿Cómo era la vida para las mujeres en la antigua Roma?
f3* Las mujeres romanas recibían muy poca instrucción, no podían votar ni gobernar; pocas ocupaciones, además de la de sacerdotisa, eran consideradas adecuadas. El rango de una mujer en la sociedad reflejaba la posición de su marido, y podía, a través de él, ejercer considerable poder. Livia, la esposa del emperador Augusto, ejercía un papel no oficial, y era ampliamente aceptado el que ella reinara junto a él, gobernara en su ausencia y hasta tuviera un duplicado del sello oficial.

RÉCORDS ROMANOS

TRIUNFO ARQUITECTÓNICO: El templo del Panteón, aún en pie (terminado en el año 24 d.C.), tiene una enorme cúpula curva, la más grande que existió hasta el siglo XIX.
CABEZA EN UNA MONEDA: El primer romano vivo que apareció en una moneda fue Julio César, tras haber dejado el poder en el 49 a.C.
METRÓPOLIS PRÓSPERA: Roma no era sólo la capital del Imperio, sino la ciudad más grande, con más de 1.000.000 de habitantes en el año 1 de nuestra era.
PARAÍSO DE VENTAS El primer centro comercial fue construido por el emperador Trajano en Roma. Organizado en varios niveles, tenía más de 150 tiendas que vendían de todo, desde comida hasta sedas y especias.
CAMINOS A ROMA: La Vía Appia fue el primer camino de una sofisticada red que llegó a cubrir 96.500 Km. y conectó Roma con todas las ciudades importantes del sur de Italia.
INFLACIÓN GALOPANTE: Cuando comenzó a declinar el Imperio Romano, los precios se descontrolaron. Entre 200 y 280 d.C., en Egipto el costo de una carga de trigo subió de 16 a 120.000 dracmas.
HISTORIA DETALLADA: El erudito Tito Livio escribió la historia de Roma en 142 libros, 35 de los cuales se conservan. Esta extensa obra se usaba como libro de texto en las escuelas romanas

Resumen de Roma Antigua Historia de la Monarquia y Republica

Resumen Historia de de Roma Antigua
Monarquía, República e Imperio

ACLARACIÓN: Esto es un sucinto resumen de la historia del pueblo romano realizado con el solo objeto de dar al lector una somera idea  de lo acontecido en aquella etapa de la humanidad. (puedes ampliar los temas)

RESUMEN DE LA HISTORIA DE ROMA:   

A partir del II milenio a. de C, casi a la vez que los aqueos o micenios en Grecia, penetraron en Italia una serie de pueblos de estirpe indoeuropea que se han denominado itálicos. Según parece, no todos los pueblos itálicos llegaron al mismo tiempo, sino que fueron penetrando en oleadas sucesivas. Los primeros en llegar fueron los latinos, que se asentaron en la región central de Italia, en el Latium (el Lacio).

El Lacio, la región en la que se asentaron los latinos, está constituida por una llanura ligeramente ondulada que se extiende por el curso inferior del río Tíber y cuya superficie es de unos 1.500 km². Se encuentra enclavada entre el Tíber —navegable en la Antigüedad—, el mar Tirreno y una serie de cadenas montañosas.

La región se dedicaba básicamente a la agricultura y la ganadería y era la zona natural de paso entre las regiones de Etruria (al norte del Lacio) y Campania (al sur), más ricas y civilizadas.

Pues bien, en esta región, en la orilla izquierda del Tíber, a unos 25 km del mar, sobre unas colinas escarpadas —y, por tanto, favorables para la defensa—, se fundó la ciudad de Roma, en el siglo VIII a. de C, según la tradición el 21 de abril del 753.  Históricamente parece que Roma surgió al fusionarse en un único núcleo urbano unas aldeas situadas en las colinas próximas al Tíber, en concreto, la llamada Roma quadrata (Roma cuadrada, el más antiguo núcleo de población), situada en la colina del Palatino y habitada por latinos, y un conjunto de aldeas pobladas por los sabinos. Este núcleo primitivo abarcaba siete colinas, nombradas en la leyenda de la fundación de Roma.

Origen: -800 un pueblo llamado etruscos, del norte de Italia, luego en el -600 los latinos y sabinos vencieron a los etruscos.

La historia de Roma se divide en tres etapas:

a- Monarquía

b- República

c- Imperio 

Monarquía: (-750)

Existía un rey con poderes religiosos, y un Senado con poderes políticos. La leyenda dice que en -750 Rómulo y Remo fueron dos niños abandonados por su madre y que una loba los amamanto hasta que ya grandes decidieron fundar una ciudad. Para decidir quien seria el Rey, ambos hermanos pelearon hasta la muerte de Remo. Rómulo fundó la ciudad y la llamó Remo en honor a su hermano. Para habitarla realizó una gran fiesta invitando a los sabinos de la zona junto a sus mujeres, las cuales fueron raptadas por los romanos y obligadas a procrear niños.

En el -600, cuando los latinos vencieron a los etruscos el poder del rey disminuyó y el Senado concentró todo el poder para dirigir este pueblo.   (ampliar tema sobre la monarquía)

La  República: (-600) (cosa pública)

El poder residía en el Senado, generalmente compuesto por los hombres mas anciano , por ende, mas sabios de la ciudad, que ocupaban su cargo de por vida. Se realizan Asambleas públicas donde los ciudadanos podían intervenir y opinar en las decisiones políticas.

Había magistraturas, sin remuneración y reelectas cada año.

Estaban los: Cónsules, Pretores, Censores, Dictador, Tribunos. Para ellos era un gran honor ser elegidos para desempeñar tareas que pudieran decidir sobre el futuro de Roma.

Estos eran asesorados por el Senado.

Clases Sociales:

Patricios, que pertenecían a la aristocracia pues su ancestros eran los fundadores de Roma, y gozaban de todos los privilegios políticos, sociales y religiosos. Eran los padres de Roma.

Plebeyos (sign. Multitud) se refiere al pueblo, y no tenían derechos. No podían elegir a sus gobernantes, menos ocupar cargos. No recibían tierras en los repartos. No tenían protecciones legales.

Esclavos 

En esta etapa de Roma se desarrollas las luchas entre estas dos clases sociales para logran la igualdad de derechos. En esa época no había leyes escritas. Unas de las medidas tomadas por los plebeyos, fue el de su alejamiento total de la ciudad, hacia un monte, dejándola desierta.

Las primeras reformas fueron la publicación de la: Ley de las 12 Tablas en el -450, donde se mejoran las condiciones de los plebeyos, permitiéndoles ocupar algunos cargos políticos, los Tribunos de la Plebe.

El Foro Romano era el lugar público donde se discutían en Asamblea las decisiones de estado.  También había actividades religiosas, se hacían negocios y se paseaba. Estaba rodeado de templos en honor a sus dioses y arcos de triunfos para recordar las victorias.

También en esta etapa comienza la verdadera expansión, aquí Roma alcanza dominar el mayor territorio de su historia.

Guerras Púnica: fue contra la exitosa Cartago al norte de África.  Las luchas comenzaron en el -220 y duraron casi 20 años. Aníbal dirigía el ejército cartaginés y decidió combatir a los romanos en su propia ciudad. Para ello formó un poderoso ejército formando por 40000 soldados, con 40 elefantes africanos preparados para aplastar todo lo que se le cruzara en el camino. Cruzó los Alpes desde España y entro a Italia. Tuvo un enorme desgaste militar debido al inhumano esfuerzo y como no recibió apoyo militar desde Cartago fue vencido por el general romano Escipión, conocido como el africano por el color negro de su piel.

Mas tarde Roma continuó con la expansión hacia oriente y conquistó el mayor territorio de su historia. Muchos pueblos antes tan poderoso ejército, no luchaba y trataba de conseguir alguna ventaja. Roma no los sometía, pero le exigía el pago de tributos. Esa zona conquistada era agregada como provincia del estado, inclusive a veces esos pueblos no conseguían la ciudadanía romana, perdiendo los consecuentes derechos.

Las luchas por los derechos civiles contra los patricios continuaron. Ahora llegan dos grandes hombres que lucharon con toda su pasión para mejorar la vida y condición de los plebeyos. (-130) Ellos fueron los hermanos Graco, Tiberio y Cayo, Tribunos de la Plebe, que con su gran poder de oratoria lograron un reparto mas equitativo de las tierras conquistada y un precio mas bajo de las semillas de trigo. De todas maneras cuando las exigencias fueron en aumento, los hermanos fueron asesinados.

En este proceso de luchas civiles se forman dos grupos: uno los populares que defendían los cambios y otros los optimates que eran conservadores enemigos de cualquier mejora para los pobres. Por los primeros estaba Mario y Sila por los otros.

El ejército era una institución muy importante para el mantenimiento del orden, control y sostenimiento en las magistraturas en el gobierno de los generales victoriosos, para algunos era muy importante incorporar los plebeyos al ejército.

Luego de sangrientas luchas internas, Sila venció a Mario y durante su gobierno Sila tomó medidas que quitaron poder a los tribunos de la plebe y fortalecieron el poder del tradicional Senado. (-80)

Ahora la brecha entre ricos y pobres fue cada vez mas grande, mientras los patricios dueños del poder hacían ostentación de sus lujos y poder, el pueblo cada vez mas pobre, sufría diariamente las tristes consecuencias. Para ellos el Estado repartió mucho trigo y realizaba espectáculos para entretener a los desocupados. Pan y Circo era el lema.

Vespaciano en el -80 construyó el Coliseo Romano con capacidad para 50.000 personas y le llevó 10 años.

También hubo sublevaciones de esclavos debido a la crueldad con que eran tratados. Ellos no querían la libertad pero si una mejora en su trato. El mas famoso fue Espartaco, que formó un poderoso ejército y logró mantener en vilo a los romanos durante 2 años. (-70)

Cualquier familia tenía de 4  6 esclavos. No valían nada. Un podía llegar tener 20000. Muchos eran cultos y enseñaban a los niños. También tenían profesiones como zapateros, herreros, sastres, etc.

Los Gladiadores:

  • Retiario con una red y horquilla de 3 puntas
  • Tracio
  • Sanmita los mas protegidos.

Los comerciantes importaban muchas mercaderías:

Vinos de Francia

Aceite y Maderas de España

Hierro de Alemania

Cristales de Siria

Sedas de China

Cereales de Egipto

Eran largos y peligrosos viajes.

Durante el -100, donde las luchas civiles eran constantes, se observó que no conducían a nada y solo se peleaba para disputarse el poder sin pensar en la grandeza de Roma. También vieron que semejante territorio no podía se gobernada por estas instituciones republicanas, por lo tanto en el -60 se decidió concentrar el poder en un triunvirato formado por Craso, un rico comerciante, Pompeyo un general victorioso en África y Julio César un patricio con honores.

Las luchas por el poder comenzaron nuevamente. Estando alejado Julio César, Pompeyo se declaró Cónsul único con el apoyo del Senado. Enterado de esto César con su gran ejército ataca a Roma, y lo vence en la batalla de Farsalia. Craso había muerto y Julio César queda como único gobernante de la república.

Ejerció el cargo de Imperator perpetuo

Reforzó el Senado, colocó a algunos amigos.

Tuvo el apoyo de todas la legiones, y fue el jefe del ejército.

Decidió sobre la paz o la guerra

Ejerció el poder de los Censores

Favoreció a los plebeyos, entregando tierras y cereales baratos.

Modificó el calendario utilizado durante 1500 años. (Juliano)

En marzo de -44 mediante una conspiración organizada por su hijastro Bruto, fue asesinado con 3º apuñaladas en las puertas del Senado

En esta etapa, cuando César se dirige hacia Egipto para vencer a Pompeyo, conoce a Cleopatra. Allí se enamoran, y César asesina a Ptolomeo hermano de Cleopatra, quedando ésta en el poder.

Luego de César, se crea un segundo triunvirato formado por:

Octavio, hijo adoptivo de César

Marco Antonio

Lépido

Ambos jefes de la caballeriza de César.

Al poco tiempo nuevamente las luchas por el poder re comenzaron. Octavio vence a Marco Antonio en la batalla de Accio en el -31. Marco Antonio había rechazado casarse con la hermana de Octavio, Octavia y se había enamorado de Cleoptara. Vencido Marco Antonio, Cleopatra al ver que no podía negociar con Octavio, decidió matarse con la mordedura de una serpiente venenosa.

Octavio recibió el apoyo de los sectores mas ricos e importantes de la ciudad y se convirtió en el único dueño del poder. Se hizo llamar emperador, para no usar el nombre de rey, ya que el pueblo odiaba la monarquía. También se agregó el nombre de Augusto, que significa sagrado, que tenía una misión divina.

El ejército fue fortalecido y mejorado. Comenzaron a vivir en las fronteras, viviendo en campamentos. Los ciudadanos debían servir a Roma durante 20 años en el mismo. Octavio tenia su guardia personal, llamada guardia pretoriana. La Legiones estaban formadas por 50 centurias, fuertemente equipadas y adiestradas. Caminaban 30 km. Por día, con un gran peso.

Nace en Belén Jesucristo.

Consolidado el poder unipersonal, comienza la última etapa de Roma, conocida como el imperio. Muerto Octavio, comienza la familia Julia-Claudia hasta el 70 d.c. Tiberio fue el primero de ellos, luego Calígula, Claudio y Nerón.

Luego: Flavios, Antoninos, Severos.

Bajo Trajano el imperio alcanzó la maxima extensión. (120)

Adriano construyó el muro que lleva su nombre en el norte de Inglaterra, al ver que no podía vencer a los celtas. Tardó 80 años. Tiene 120 km. De la largo, por 5 m. De alto, y posee 80 torres para la vigilancia de la zona.

En el 230 Dioclesiano, reparte el territorio en 4 zonas con un gobernador en cada una de las mismas, con la finalidad de mejorar el control de las fronteras.

En 300 asume Constantino, que acaba con los gobernadores y unifica nuevamente el poder, porque para los romanos el imperio crecía cuando el poder se concentraba en una sola persona. Funda Constantinopla en Turquía.

Constantino se hizo católico y decretó al cristianismo como la religión oficial.

La Vida de los Romanos:

En el foro discutían los temas de estado, y era el centro de la ciudad.

Las casas eran altas, de varias plantas y se encontraban muy cercas unas de otras. La basura era arrojada en las calles, las cuales eran muy sucias. Algunas tenían un sistema de calefacción por losa radiante.

Eran muy sociales y se encontraban en los bares a beber vino y discutir. Ellos estudiaban en arte de la oratoria y retórica.

Eran politeístas y su principal dios era Júpiter el padre de todos los demás. Aparecieron otros como Baco el dios del vino, Vestra la diosa del hogar.

El emperador consultaba a los dioses mediante «augur«, que se dedicaban a interpretar los caprichosos mensajes de estos.

La familia tradicional romana estaba constituida por el padre, su mujer, dos o tres hijos o hijas, los esclavos domésticos y los antiguos esclavos, ahora liberados, denominados libertos. Se trata de una familia absolutamente patriarcal donde el pater familias controla todo el poder sobre los demás miembros así como la disponibilidad de los bienes que poseen. La familia será uno de los elementos esenciales de la sociedad romana.

Las mujeres enseñaban a sus hijas el arte de la casa, como tejer, coser, cocinar y cuidar la llama de Vesta. También manejaban a los esclavos en la casas. No participaban en la vida política, inclusive ni opinaban en esos temas frente a sus maridos.

Cuando se casaban el marido entraba en brazos a su amada, pues le aseguraba un vida feliz. El padre de la novia debía entregar una dote al marido, que este debía devolver en caso de que la mujer abandonase a su marido, lo cual estaba permitido. Se casaban muy jóvenes a los 12 años.

Vestían una toga y sandalías en los pies. Las mujeres usaban adornos en el pelo como peinetas, broches, aros y pulseras. El color morado en la toga indicaba que ocupaba un cargo público.

Comían acostados en lechos con lugar para tres, y las fiestas eran verdaeras orgías interminables. Cuando estaba llenos , vomitaban en lugares preparados para ello y seguían comiendo hasta «reventar». Algunos han muerto.

Los niños acomodados iban a la escuela y se le enseñaba a hablar bien , pues se aseguraban un cargo político en el futuro. Muchos esclavos cultos tenían esta función en el hogar. Los más pobres trabajaban ayudando a su padre. Usaban el ábaco para contar y escribían en tablillas de cera.

Al morir se les labraba en la piedra la profesión que realizaban en la vida.

Conocían el cemento, el arco de medio punto como elemento estructural y realzaron grandes acueductos para el transporte de agua.

La diversión con mayúsculas del mundo romano es el circo o los juegos circenses. Los altos dignatarios, con el sitio reservado, accedían al recinto cuando ya estaba lleno, momento en que la muchedumbre manifestaba su cercanía o lejanía de los representantes populares.

A continuación se sorteaban las parejas de luchadores, se examinaban las armas y se procedía al calentamiento. Cuando estaba todo preparado se iniciaba el combate que solía ser a muerte. Si uno de los luchadores caía, el vencedor se volvía al palco del editor -quien sufragaba los juegos- para que dictara sentencia: el caído podía vivir o morir allí mismo con un simple movimiento de dedo. En muchos casos la valentía con la que se luchaba era un acicate para salvar la vida en este delicado momento. Pero uno de los principales motivos del espectáculo era la sangre de los gladiadores, que llegó a ser considerada como un remedio para curar la epilepsia.

La presencia de esclavos y esclavas en los hogares sería uno de los motivos de la libertad sexual con los que se relaciona el mundo romano. Esta presunta libertad sexual estaría íntimamente relacionada con el amplio desarrollo de la prostitución. Como en buena parte de las épocas históricas, en Roma las prostitutas tenían que llevar vestimentas diferentes, teñirse el cabello o llevar peluca amarilla e inscribirse en un registro municipal. No en balde, Catón el Viejo dice que «es bueno que los jóvenes poseídos por la lujuria vayan a los burdeles en vez de tener que molestar a las esposas de otros hombres».

En el año 1 existe un registro con 32.000 prostitutas que estaban recogidas, habitualmente, en burdeles llamados lupanares, lugares con licencia municipal cercanos a los circos y anfiteatros o aquellos lugares donde el sexo era un complemento de la actividad principal: tabernas, baños o posadas.

El carácter recopilatorio de la ciencia continuó en los años centrales del Imperio siendo su mejor ejemplo la obra de Cayo Plinio el Viejo, (23-79), autor de la «Historia Natural» recogida en 37 libros. El trabajo de Plinio es la mejor recopilación de los conocimientos relacionados con las ciencias naturales -medicina, astronomía, geografía, antropología-. Otro de los investigadores más importantes de estos años será Séneca, escritor muy fecundo que se dedicó a numerosas disciplinas, incluso fue educador de Nerón.

Escribió siete libros sobre «Cuestiones naturales» que sirven como medio de conocimiento de la divinidad. Entre los principales matemáticos y astrónomos encontramos a Claudio Ptolomeo, compilador de las enseñanzas de la escuela de Alejandría. Volvió al sistema geocéntrico de Aristóteles y se dejó influir por las supersticiones de su tiempo al considerar que los cuerpos celestes influyen en el destino de los seres humanos. Su obra titulada «Almagesto» fue la más importante del campo astronómico hasta el siglo XV.

En la medicina destaca la personalidad de Claudio Galeno (129-principios del siglo III) del que conservamos más de cien trabajos que serían traducidos en la Edad Media por árabes y judíos. Su obra «Arte Médica» sería durante un largo tiempo considerada el mejor manual de medicina, continuando las enseñanzas de Hipócrates y la gran medicina griega.

Cicerón: Padre de Patria, al descubrir la conspiración de Catalinia, contra Pompeyo, miembro del primer triunvirato, en -63. Fue un republicano. Conoció la tumba de Arquimedes en Siracusa. Fue asesinado por miembros del segundo triunvirato, su cabeza cortada y colgada en una tribuna.

La Vida En Roma Antigua Costumbres Romanas Historia

La Vida y Costumbres En Roma Antigua

Sería muy interesante e instructivo hacer un viaje hacia la antigüedad, a los tiempos del mundo antiguo de Roma, un mundo que existió en realidad y pudiéramos ver con nuestros propios ojos la forma de vivir basada en la cual se ha levantado en época tan reciente nuestra civilización moderna.

Pompeya (la ciudad reconstruída luego de la erupción del Vesubio) da idea de lo que era la vida romana en una ciudad de la Italia del sur semi-helénica. Las casas son muy sencillas, sólo la de los ricos tienen decoraciones artísticas.

El mobiliario es el justo, mesas, sillas poco cómodas, cofres, lechos, candelabros y muchas lámparas de barro, y en las cocinas cacerolas de cobre, coladores de bronce, botellas y balanzas.

No hay relojes, sino cuadrantes solares. Nada de lo que hoy exigimos para una existencia confortable, excepto los baños. Es el carácter de la vida antigua y oriental, obras de arte y en casa de los ricos objetos de lujo, pero nada de comodidad.

Era un mundo cuyas casas no tenían chimeneas y cuyas habitaciones eran calentadas en tiempo de frío mediante un fuego encendido en medio de la habitación sobre un fogón o un brasero y que al encenderse lo llenaba todo de humo; en consecuencia las paredes, el techo y los muebles estaban ennegrecidos y más o menos cubiertos de hollín en todo momento.

La luz se obtenía con lámparas de aceite que no tenían tampoco, por supuesto, chimeneas y cuyo humo se añadía al del fuego del hogar y ocasionaba constantemente molestias oculares.

Era un mundo que tenía pocos conocimientos respecto de la forma de curar las enfermedades, pero que tenía gran fe en los remedios empíricos. «Mediáis nihil est, nisi conso-latio animi«, decía Petronio — el médico no es más que el consuelo de la mente—; el herbolario, que todavía encontramos en algunas esquinas de nuestras ciudades, en las ferias de las aldeas.

Las casas romanas, aun faltándoles aquellas comodidades que consideramos hoy más indispensables y simples, eran por lo menos de construcción sólida; pero las viviendas griegas eran pequeñas y hechas de adobes.

No tenían calefacción en invierno, ni cuarto de baño u otro dispositivo sanitario, ni lavatorios; las camas se tendían sin sábanas y estaban constituidas en algunos casos por tiras de cuero que hacían el papel de muelles o somier, aunque esta comodidad era tenida por afeminada por Plutarco, quien al describir el lujo de la vida de Alcibíades, dice que hizo cortar los tablones de su galera para poder descansar muellemente tendiendo la cama, no sobre las tablas, sino suspendida sobre correas.

En su «Vida de Pelópidas», Plutarco dice de Timágoras, el enviado ateniense a Persia, que no sólo aceptó del rey los regalos de plata y oro, sino también «una rica cama y esclavos para tenderla, como si ese hubiese sido un arte desconocido para los griegos».

La indignación de Plutarco sugiere, con todo, que el arte de hacer la cama era verdaderamente conocido en Grecia (la otra importante civilización antigua) en esta época; el conocimiento era sin embargo de adquisición reciente, porque sino, no sería necesaria esta defensa relativa a que tal regalo indica la ignorancia persa acerca de las costumbres domésticas romanas y griegas.

Las comidas consistían en un simple plato de cereales hervidos que los griegos llamaban «sitos», no muy diferente del plato que los romanos llamaban «puls» y de lo que nosotros denominaríamos potaje — o, posiblemente, algunas veces parecido al pan que usan actualmente los campesinos de Siria, masa sin levadura arrollada o conformada en forma de galleta delgada y cocida en el horno.

La carne no se obtenía comunmente, excepto en las festividades, cuando los animales sacrificados ante los dioses eran distribuidos hasta donde alcanzaba; había sin embargo otras cosas que podían comerse con los cereales: higos o aceitunas, dátiles secos, una cebolla o un nabo.

En un mundo como ése, ¿cuál es la posibilidad de obtener alimentos que se nos presenta?

En verano se podía obtener un poco de pescado, pero en invierno el mar estaba demasiado agitado para aquellos antiguos marineros, de manera que el pescado existente era principalmente aquel que había sido pescado y salado; verano e invierno la cantidad disponible era muy pequeña.

Más aún, los pescados mediterráneos no se consideraban un lujo y nunca eran ofrecidos como sacrificio.

Las hortalizas se cultivaban, pero había pocas substancias para abonarlas  y gran parte del de Italia no era muy fértil; las lluvias eran escasas en verano, y la mayor parte de las verduras debían comerse en estado fresco; los frijoles y los guisantes podían guardarse secos e incluso los nabos y cebollas podían hacerse durar bastante tiempo si se almacenaban en forma adecuada.

También podían conservarse los alimentos en salmuera, y Columella, en su libro 12°, da muchas recetas a este respecto.

Donde había muchos bosques que producían bellotas, los cerdos crecían a sus anchas y su carne si no se comía fresca podía salarse para comerla más tarde; pero estos alimentos eran como los dos fardos de alimentos que el coro de contrabandistas saca a escena en la ópera «Carmen», es decir, eran un decorado, no un medio de vivir.

El alimento más durable era el cereal y la labor más importante del agricultor era la producción de granos, 180 a 200 kilos era la producción media de una hectárea de trigo, en la cual se habían sembrado 40 kilos como semilla, afirmación que se obtiene de las cifras que da M. Francois de Neufcháteau en sus notas a «Le théátre d’agriculture«.

Además de esto, no obstante, como en el verdadero sentido de las palabras, el hombre no puede vivir sólo de pan o de potaje, los antiguos campesinos producían asimismo vino y aceite.

El potaje era el alimento principal que mantenía vivo el mundo antiguo, pero empleaban el aceite de oliva en la misma forma que los pueblos del norte usan hoy día la manteca, y, como lenitivo, bebían un vino poco fuerte que diluían con agua; además tenían algunos extras, como los llamaríamos hoy, constituidos por pescado o panceta de cerdo, generalmente salada, o verduras, generalmente secas o encurtidas, según proveía la buena suerte.

Cada comunidad se veía obligada a asegurarse la debida existencia de todos estos alimentos, y si esta cantidad no alcanzaba, entonces empezaban las penurias.

El mundo antiguo, por consiguiente, tanto en Grecia como en Roma, fue un mundo donde imperó el trabajo manual y la miseria.

Excepto las velas de los barcos y la fuerza del agua que se había usado poco, el hombre no disponía de ninguna fuente de poder mecánico que pudiese ayudarlo en su propio esfuerzo.

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LA SOCIEDAD ROMANA: EN ROMA era muy importante ser un cives (ciudadano). En un principio la ciudadanía romana estaba reservada a los que vivían en la ciudad de Roma, pero en el 89 a.C. se extendió a todos los que vivían en la península Itálica.

En el 212 d.C. se incluyó a todos los hombres libres que vivían dentro de los límites del imperio. Sin embargo, ni las mujeres ni los esclavos estaban incluidos.

EL ORDEN SOCIAL ROMANO

La sociedad romana estaba organizada siguiendo una estricta jerarquía. Esta división social empezó muy pronto en la historia de Roma, alrededor del s. VI a.C.

Los ciudadanos más poderosos y privilegiados eran los patricios. Muchos de ellos descendían de terratenientes romanos y familias de políticos. De estas familias provenían casi todos los senadores que gobernaban Roma.

En el segundo peldaño del escalafón estaban los equites (caballeros), que solían ser banqueros o ricos mercaderes que habían servido en el ejército o en la administración del estado.

PLEBEYOS El gran grupo, formado por los ciudadanos más pobres, era el de los plebeyos, que en cierto momento ganaron la igualdad política con los patricios y los equites, y pudieron ser elegidos para formar parte del ejército u ocupar puestos en la administración.

ESCLAVOS Los esclavos ocupaban el escalón más bajo de la sociedad romana y hacían los trabajos más duros. Muchos de ellos eran prisioneros capturados durante las conquistas romanas.

No tenían ningún derecho, pero incluso entre los esclavos había distintas clases.

La dura vida de un esclavo que trabajaba en las minas no se parecía en nada a la de un esclavo griego que trabajaba como tutor de los niños romanos.

A partir del s. I d.C. las condiciones de los esclavos empezaron a mejorar y algunos consiguieron la libertad.

via publica en roma

He aquí una de las vías públicas del centro de Roma. Como se ve, presenta un aspecto animadísimo. Estamos a media mañana, la «hora clave» de los romanos.

Esclavos y ciudadanos se apresuran a efectuar sus tareas, el vendedor ambulante de agua pregona su mercancía en busca de compradores, los comerciantes y artesanos trabajan en sus locales abiertos.

A la izquierda, vemos el establecimiento de un «tonsor», o peluquero. Un cliente, sentado en un escabel, espera ser… «desollado» por la tosca navaja del barbero.

Al lado hay un «termopolio», un bar, como decimos hoy.

El mostrador, una losa de mármol, da a la calle: un transeúnte se ha detenido para tomar una taza de vino caliente (la bebida preferida por los romanos), aromatizado con hierbas y resina de pino.

En todo el lado izquierdo de la calle aparecen altos edificios de amplios portales, siempre colmado degente que entra y que sale.

Estos grandes edificios son las «insulae», esto es, casas de varios pisos en que habitaban Ias familias  plebeyas. Pero no todas las casas romanas eran míseras como las «insulae». A la derecha tenemos la «domus» de un rico patricio.

Por fuera no parece muy hermosa: consta sólo de planta baja y se abre a la vía pública mediante un estrecho portal  además, no tiene ventanas. Pero veámosla por dentro.

Pasada la entrada , nos hallamos en el «atrio» , una gran pieza con una extraña particularidad: en su techo hay una abertura cerca de seis metros cuadrados, y bajo ella, excavado en el  pavimento, un receptáculo llamado «impluvio».

A los romanos no les gustaba que su casa se abriera al exterior por medio de ventanas; para dar aire y luz a la misma, dejan el atrio parcialmente descubierto; cuando llovía, el agua, corriendo por los tejados inclinados, caía en el «impluvio» .

El atrio era, al principio, la habitación más importante de la «dormís»: en él estaba el hogar, símbolo de la unidad de la familia; en la época que nos ocupa, guardaba el altar de los Lares, las divinidades que «protegían» la casa, y también los bustos de los antepasados.

Los lados del atrio se abren a distintas habitaciones: la del vigilante o portero, la biblioteca , el escritorio, el guardarropa.

El «tablino»  separa el atrio del jardín. Muchos romanos hacían de esta otra habitación el centro de la vivienda, el lugar de reunión de la familia, donde permanecía el amo de la casa y la señora se retiraba para hilar.

Hacia la derecha se encuentra el «triclinio» , el comedor de la «domus» romana. Aquí, dispuestos a lo largo de las paredes, en forma de herradura, se hallaban los característicos lechos llamados «triclinia», en los que se tendían los romanos para comer.

Más allá del comedor un pasillo conduce al «peristilo» , bello jardín rodeado de galerías cubiertas. A estas galerías  dan otras habitaciones: la alcoba de dormir los señores y las de sus hijos, y los alojamientos de los esclavos. Nuestra visita ha terminado.

LA VIDA EN POMPEYA:

Como dijimos al inicio un hecho natural y fortuito nos ha proporcionado el medio de representarnos con cierta seguridad la vida que se hacía en una ciudad romana del imperio. El año 79 de nuestra Era, una erupción del Vesubio destruyó dos ciudades llamadas: Herculano y Pompeya.

Aproximadamente en el siglo XIX se hicieron excavaciones en esas ciudades donde se encontraron bellas estatuas y rollos de manuscritos abrasados.

Mediante esas investigaciones Pompeya ha vuelto a ver la luz. Los tejados de los edificios están caídos y faltan los objetos más preciosos que los habitantes fueron a buscar después de la erupción.

Pero todas las paredes de las construcciones permanecen en pie, con los anuncios pintados en rojo y hasta los letreros hechos con carbón. El pavimento de las calles muestra todavía los carriles hechos para el tránsito de los carros.

Pompeya era una ciudad nueva y una ciudad de placer, con calles rectas y que se cortaban en ángulo recto, pavimentadas con anchas losas y provistas de aceras, excepto la calle principal que era estrecha y tortuosa y en la que dos carros no podían cruzarse.

Las casas, bajas (de dos pisos a lo sumo), apenas tenían ventanas a la calle, las habitaciones miraban al patio interior según la costumbre griega.

Pero en la calle principal las casas estaban bordeadas por una fila de tiendecitas en que moraban los mercaderes.

La plaza, bastante pequeña, estaba rodeada de monumentos: del lado oriental la curia donde se reunía el Senado de la ciudad, un edificio erigido por una sacerdotisa y otro que parece haber sido mercado; del lado sur tres pequeños tribunales; al oeste una basílica y un templo.

Las tiendas en que todavía se hallan los objetos de venta dan idea de un comercio poco importante. Eran pequeñas, cerradas solamente con postigos de madera.

Los establecimientos de bebidas tenían un distintivo pintado. Uno de ellos representa un elefante que custodia un enano y está rodeado de una serpiente con este letrero en encarnado: «Albergue. Aquí se alquila un comedor». (Hospitium. Hic locatur tríclinium cum tribus lectis).

Se ha encontrado pan, moldes de pastelería, vasijas de barro con frutas dentro. Se han descubierto también panaderías con molinos de brazo, una platería con alhajas de plata, la tienda de un tintorero, la casa de un cirujano, con instrumentos de bronce, el taller de un escultor con bloques de mármol y estatuas empezadas.

Las termas, baños clientes públicos, se componían de un vestuario donde se desnudaban los oncurrentes, una piscina de agua fría, otra de agua caliente y una sala de estufa.

El baño comprendía tres partes por lo menos: el bañista entraba en la sala tibia (tepidaium), luego en la sala caliente para transpirar, luego hacía que la rociaran el cuerpo con agua caliente o se sumergía en la piscina de agua fría.

En una quinta de Pompeya (que se ha llamado de Diómedes) el propietario tenía toda una organización de baños alrededor de un patio triangular, calentado por una caldera colocada en un subterráneo, desde la que el calor subía por tubos de barro cocido metidos dentro de las paredes.

Había un vestuario, tres salas (fría, tibia y caliente) y en el patio una piscina a la que se bajaba por escaleras.

Los letreros en las paredes hacían el oficio de nuestros carteles electorales. Se han encontrado más de 1.500 relativos a las elecciones de duunviro o de edil.

Por lo común uno de los ciudadanos o una corporación es la que recomienda al candidato.

Un letrero dice, por.ejemplo: «Nombrad edil a Cayo Polibio, trae buen pan». Muchas veces se hace el elogio del candidato: «Jamás ha hecho mal a nadie», o «no dilapidará el Tesoro». Se trataba de elecciones municipales, ya no se verificaban en el Imperio elecciones políticas.

LAS COSTUMBRES

Los escritores romanos de los primeros tiempos del Imperio, Séneca, Tácito, y sobre todo los satíricos, Petronio, Juvenal y Marcial, han descrito de tai manera las costumbres de su época, que nos hemos habituado a considerar como muy corrompida la «Roma de los Césares».

Pero al querer formarnos una idea justa de la sociedad de aquel tiempo, no hay que confundir Roma con el resto del Imperio, ni a los ricos hechos de pronto con el conjunto de la población.

Había, ciertamente, una desigualdad enorme entre las gentes desde que un corto número de nobles de una sola ciudad había reconcentrado en sus manos todas las riquezas y todos los poderes del mundo antiguo.

De un lado aparecían unos cuandos millares de nobles y gente advenediza viviendo con un lujo desenfrenado, de otro centenares de miles de hombres libres en la indigencia y millones de esclavos padeciendo en completa-opresión.

La transformación de la sociedad, empezada desde el momento de la conquista, en el siglo II antes de nuestra Era, se había acabado en tiempos del Imperio. Los ricos romanos habían copiado los hábitos de los príncipes del Oriente helenizado.

Pasaban horas enteras a la mesa, tendidos en lechos a la moda oriental. Muchos, después de haber comido, tomaban un vomitivo para poder comer de nuevo.

Los platos refinados que describen los autores no son más que ostentaciones de vanidad: sesos de pavos reales, lenguas de pájaros cantores, si es que no nos parecen ordinarios comparados con nuestra cocina moderna.

El servicio seguía siendo también poco refinado, se continuaba comiendo con los dedos.

Pero la mesa ocupaba considerable lugar en la vida. Se ponían a comer los romanos a la una, considerándose terminada para esta hora la jornada de tra bajo, y hasta la noche no se apartaban de la mesa. Se había adoptado la costumbre griega de beber por la noche (commissatio).

Cada convidado había de consumir una copa conteniendo determinada cantidad de una mezcla de vino y agua preparada de antemano, llegándose a consumir hasta medio litro. Se hacía aparecer en las comidas músicos, cantores, bailarinas, jugadores de manos o bufones para divertir a la concurrencia.

Los vestidos se usaban cada vez más lujosos. Se habían adoptado las telas ligeras y las formas flotantes del Oriente.

Se llevaba mucho la dalmática, que se ha conservado en el ropaje de los sacerdotes cristianos. Las mujeres habían complicado su arreglo, usaban pelo postizo y se untaban variados afeites.

La casa de los ricos no se parecía ya a la antigua casa romana, era imitación de las casas griegas de Oriente. La cochera miraba, no a la calle, como la de nuestras moradas, sino al interior.

Al entrar se pasaba por una galería cerrada que sustituía al antiguo vestíbulo y se llegaba a la sala de recibir. Aun cuando se llamara todavía atrium, se asemejaba más bien al aula griega. Estaba sostenida con columnas de mármol, pavimentada de mosaico, adornada con estatuas.

Las salas que daban al atrio no servían ya como alcobas, eran salas de tertulia, comedores con lechos de bronce y hasta de plata, y había también una galería de pinturas (pinacoteca), una biblioteca y un gran salón de recibir.

El antiguo patio, detrás de la casa, se había sus tituído por el peristillo: galerías abiertas sostenidas por filas de columnas, rodeaban un pequeño jardín con arbustos y macizos de flores, en el que había un estanque con un surtidor.

Por último, alrededor de aquel jardín estaban las cámaras destinadas al dueño de la casa, a su mujer y a sus hijos, las salas de baño y la de gimnasia.

Todas estas habitaciones estaban adornadas en su interior, el suelo con pavimento de mosaico, las paredes con pinturas, mármoles o cortinajes, el techo con artesonados de maderas finas. Había mesas de maderas preciosas y aparadores de bronce o de plata, en que se ostentaba la vajilla, también de plata.

En el campo, cerca de la casa, se disponían parques, estanques, depósitos de agua en que se criaban pescados, pajareras con ejemplares raros, galerías subterráneas para tomar el fresco durante los calores fuertes.

Las construcciones anejas, las cocinas, el coladero, el molino, el horno, la fragua, los talleres donde las mujeres hilaban y tejían los vestidos, las celdas en que se alojaban los esclavos, formaban muchas veces un verdadero pueblo. Es el origen de la aldea de los tiempos medios.

Pero este lujo se ostentaba sobre todo en Roma. En provincia, las mismas familias ricas llevaban una vida sencilla. Y aun en la aristocracia romana, había discípulos de los estoicos que consideraban obligatorio hacer una vida austera.

El estoico más céiobre había sido un griego, Epicteto, esclavo de un favorito de Nerón, quien murió reinando Trajano.

Predicaba que el objeto de la filosofía es enseñarnos a despreciar la vida del mundo y darnos la serenidad perfecta que no puede turbar nada. Su doctrina se resume en esta fórmula: Sufre y abstente.

El estoicismo estuvo aa moda en el siglo I entre los nobles de Roma, sobre todo entre los adversarios del emperador. Los senadores más respetados tenían con frecuencia a su lado un filósofo para dirigir su conciencia y animarlos en los malos momentos.

Cuando les era notificada su sentencia de muerte, tenían a honra matarse con valor. Séneca, el preceptor de Nerón, estoico bastante imperfecto puesto que había reunido una gran fortuna y había justificado al emperador asesino de su madre, se hizo abrir las venas con calma, y en tanto la sangre corría dictó a su secretario un largo discurso.

Hubo entonces filósofos de profesión que servían de directores de conciencia, dando consejos acerca del modo de conducirse en la vida. Iban a visitar a los presos, a los enfermos, a los condenados a muerte para mostrarles «la luz saludable de la verdad», según frase de Séneca.

Con frecuencia su vida era muy penosa, comiendo mal, no bebiendo más que agua, durmiendo en el suelo, vestidos solamente con un manto, la barba y el pelo muy crecidos. Algunos ni siquiera tenían cama.

Que es la Poesia Epica Caracteristicas y personajes heroes

Que es la Poesía Epica: Caracteristicas y Personajes Héroes

El sol lanza sus implacables dardos en el cielo azul de Grecia. Es mediodía: en el gran silencio del calor estival no se oye ningún sonido, excepto una voz conmovida, pero clara y fuerte.

A la sombra de un árbol secular está sentado un viejo rodeado por un grupo de chiquillos; es él quien canta, y los niños lo escuchan, extasiados. El viejo se enardece con su canto:

…Como el sonido de la trompeta se alza vibrante cuando un ejército asedia una ciudad, lanzando gritos de guerra, así se oye el grito de Aquiles. Lo escuchan los troyanos, y sus corazones tiemblan en el pecho.

También el corazón de los chiquillos tiembla, pero de orgullo. El canto del viejo rapsoda los arrastra y todos ven, con los ojos de la fantasía, al mayor héroe de la patria en la cumbre de su fuerza y de su gloria.

Cuando sean hombres y deban combatir por la libertad de Grecia, encontrarán el coraje para luchar y morir valientemente recordando este canto, pensando en Aquiles, que constituye para los griegos el símbolo del valor guerrero.

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¿QUÉ ES LA ÉPICA?: «Épica» deriva de «epos«, vocablo griego que significa «lo que se cuenta» (porque merece ser recordado). En otras palabras, es el relato poético de todos los acontecimientos históricos o legendarios sucedidos en tiempos en los que los diferentes pueblos vivían en el alba de su historia.

Tiene tres caracteres fundamentales:
— es nacional, porque cada pueblo tiene su épica, que glorifica las gestas de sus antepasados.
— es, generalmente, poética, porque la poesía (entendida en el sentido de «canto») es la forma más adecuada para celebrar y glorificar los grandes y maravillosos sucesos que constituyen el tema de la épica, Y también porque ésta ha nacido en tiempos muy lejanos, cuando el hombre encontraba en la poesía la expresión más espontánea y natural de sus sentimientos.
— es apasionada e imaginativa, pues los poemas épicos estaban destinados a un público de gente sencilla, que pedía, sobre todo, que satisficiese su imaginación y su natural tendencia a considerar que sus héroes tenían siempre razón. Por ello los juicios son siempre tajantes, como tajante es la división entre «buenos» y «malos».

VERDAD HISTÓRICA Y VERDAD POÉTICA
La poesía épica nació antes que la escritura; desde que se formaron las primeras civilizaciones, los pueblos sintieron la necesidad espontánea de celebrar las empresas con las que su estirpe había conquistado un puesto en el mundo.

Y cantaron todo esto con palabras sencillas, que eran transmitidas oralmente de una generación a otra. Naturalmente, la verdad histórica no era muy respetada, porque el relato se basaba solamente sobre recuerdos, a menudo confusos. Además,’ cada cantor enriquecía los hechos con su fantasía. Pero éste es un detalle de escasa importancia: la poesía tiene una verdad propia, que no reside en los hechos, sino en los sentimientos expresados.

LOS HÉROES
Los protagonistas de las empresas narradas en los poemas épicos no son nunca simples mortales. Como hemos dicho a propósito de Aquiles, se han convertido casi en símbolos y como tales son considerados.

Se trata de «héroes»; personajes extraordinarios que afrontan las más difíciles empresas y salen de ellas siempre vencedores. Los poeta» épicos han dado vida a sus figuras por dos razones: ante todo, porque en las sociedades primitivas eran los fuertes los que prevalecían, ,v todos los demás se limitaban a admirarlos y seguirlos; además, porque la fantasía tiene formalmente tendencia a «personificar» los sentimientos y las virtudes.

Es decir, que los héroes son una especie de «arquetipos»; se comprendía esto observando que, en la literatura ¿pira de todos los pueblos, aunque hay centonaros héroes, éstos pueden reducirse a unos pocos «tipos» fundamentales.

Cada uno représenla uno determinada virtud, como la fuerza, la astucia, la sabiduría o el sentido de la justicia; facultades todas, en suma, que podían hacer hacer a un hombre merecedor de la fama.

LOS POETAS Y LA TRADICIÓN
Durante siglos, las gestas de los héroes continuaron alimentando la imaginación popular, que los recordó en los versos de los cantores.

El más famoso de éstos fue Hornero, que narró la historia del sitio de Troya y las largas peregrinaciones del héroe Ulises. Sin embargo, hoy no sabríamos nada de todos estos poemas épicos si no se hubiera comenzado, a partir de cierto período (aproximadamente desde el año 1000 a. C.), a recogerlos por escrito. Éste es un hecho de gran importancia cultural: confiados sólo a la tradición oral (es decir, transmitidos de viva voz), poemas como «La epopeya de Gilgamesh» (el héroe nacional babilonio) o «La expedición de Rama» (legendario príncipe indio), probablemente se habrían perdido.

Los primeros poemas épicos escritos fueron obra de desconocidos, y sólo posteriormente aparecieron verdaderos poetas, que no se limitaron a una simple transcripción de las leyendas populares más conocidas, sino que las reelaboraron con un estilo personal, fundiendo los distintos episodios históricos y épicos primitivos


LAS OBRAS MAESTRAS DE LA POESÍA ÉPICA

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AquilesGilgamesh
sigfridorey lear
SigfridoRey Lear


Hace muchos siglos que ya no se escriben poemas épicos. Las obras de este género que se han escrito a partir del siglo XVI no pueden ser consideradas «poemas épicos» más que en un sentido muy amplio. Por ejemplo, en el «Orlando furioso» o en la «Jerusalén libertada», poemas épicos del siglo XVI, los hechos epopéyicos que se narran son sólo un pretexto para la poesía.

De los más famosos poemas épicos primitivos, citaremos:

La Ilíada, de Homero (hacia el siglo IX a. C.), que narra, en 15.696 versos, el sitio de la ciudad de Troya por los griegos, que duró diez años. En las innumerables aventuras de guerra acaecidas en este largo período, aparecen los más famosos héroes de ‘ la gran literatura épica griega.

La Odisea, de Homero, que narra, en 12.007 versos, las peripecias de Ulises, el astuto rey de Ítaca, el último de los héroes participantes en la guerra de i Troya que volvió a su patria.

La epopeya de Gilgamesh, poema nacional asirio-babilónico, que narra las empresas del héroe Gilgamesh, en la búsqueda de la inmortalidad.

La historia de Zarer, obra persa del siglo v después de Cristo, en la cual se recuerdan las luchas a través de las cuales se difundió la religión de Zoroastro.

Mahabharala, poema indio de enorme extensión (110.000 estrofas!), que fue compuesto por varios autores, entre los años 400 a. C. y el 400 de nuestra era. Es una verdadera enciclopedia de la civilización india.

El Poema del Cid, obra maestra d e la épica española. S u protagonista es el Cid Campeador.

El poema de los Nibelungos, donde se narran antiguas leyendas paganas del Norte. Su héroe se llama Sigfrido.

La Canción de Roldan, la más famosa de las canciones de gesta. Fue compuesta en 1100, y narra la muerte de Roldan, paladín de Carlomagno.

Romance de Bruto, una novela en verso compuesta en Inglaterra en el siglo XII. Narra las gestas del rey Arturo y de sus paladines, así como otras leyendas; entre ellas la del rey Lear, inmortalizada por Shakespeare.

Fuente Consultada: Enciclopedia Superior del Estudiante Fasc. N°47

Ver: Biografía de André Marie de Chénier

Biografia de Plutarco El Pensamiento Filosofo de Roma Antigua

Biografía de Plutarco
El Pensamiento Filósofo de Roma Antigua

Plutarco y sus Vidas Paralelas

Su vida y su obra estuvieron destinadas al universo del pensamiento y la creación. Conocido habitualmente como Plutarco de Queronea, ciudad en la que nació, es considerado como uno de los más grandes autores de la literatura helénica, aunque su idiosincrasia plasmada en sus obras siempre lo han acercado más a lo moralista que al ámbito filosófico e histórico.

Su vida transcurrió entre los años 46 y el 120 DC y la mayor parte de su existencia transcurrió en su ciudad natal, la hoy desaparecida Queronea, que se encontraba ubicada en la entonces región griega de Beocia.

Durante su juventud tuvo la posibilidad de conocer diversos lugares y culturas, alimentando de esa forma su conocimiento, ya que gracias al buen pasar económico que poseía su familia, Plutarco tuvo la fortuna de conocer territorios a los que pocos podían acceder en aquella época, tales como Egipto y Roma. Asimismo, ese nivel socioeconómico le permitió recibir educación de primer orden, pudiendo nutrirse en campos como la filosofía, la retórica y las matemáticas, precisamente en la entonces prestigiosa Academia de Atenas.

Aquellos espacios le dieron la oportunidad de conocer e intimar con personas realmente influyentes, por lo que se contaban entre sus amigos a los senadores Soscio Senecio y a Fundano.

En Queronea fue designado como sacerdote de Apolo en el Oráculo de Delfos, y en poco tiempo se convirtió en el principal responsable de la interpretación de los augurios que emitían las pitonisas del Oráculo. Al mismo tiempo, Plutarco se desenvolvía en el cargo de magistrado en su ciudad natal, lo que le posibilitó convertirse en representante de su pueblo en diversas oportunidades, sobre todo durante algunas de las misiones que se realizaban a países extranjeros.

Por supuesto, que a pesar de tan importantes obligaciones Plutarco encontraba el tiempo necesario para dedicarse a su máxima pasión y vocación, la literatura, ya que en definitiva consideraba que las letras eran su misión en esta vida finita.

Grande fue su producción, en la que pone de manifiesto su vertiente más ligada a lo moral que a lo filosófico, pero sin lugar a dudas una de sus máximas obras literarias ha sido la llamada “Vidas Paralelas”, dentro de la cual Plutarco realiza un recorrido por las vidas de algunos de los personajes más influyentes de la época, dando como resultado una obra que se convierte en un vivo retrato de la antigüedad griega y romana.

Allí podemos encontrarnos frente al mundo clásico, con una exquisita exposición de dos mundos diferentes, el griego y el romano, que a través de los personajes elegidos nos permite acercarnos y conocer algunas características de aquella época. El propio Plutarco ha descrito su libro de la siguiente manera: “A veces una broma, una anécdota, un momento insignificante, nos pintan mejor a un hombre ilustre, que las mayores proezas o las batallas más sangrientas”. Esa es precisamente la clave de “Vidas Paralelas”.

Más allá de aquella obra, Plutarco mantuvo durante su vida una producción intensa, que ha sido agrupada en el libro “Obras Morales”, el cual contiene 78 tratados, recopilaciones y biografías temáticas y diversos escritos realizados en distintas épocas, tales como algunas discusiones filosóficas de origen platónico.

Algunas de sus frases póstumas

Quien tiene muchos vicios, tiene muchos amos.
Vicio

La amistad es animal de compañía, no de rebaño.
Amistad

Un pueblo que quiere ser feliz no ha de precisar las conquistas.
Pueblo

Hay amores tan bellos que justifican todas las locuras que hacen cometer.
Amores

Lo que hagas sin esfuerzo y con presteza, durar no puede ni tener belleza.
Esfuerzo

PLUTARCO HABLA DE ALEJANDRO MAGNO, EN «VIDAS PARALELAS»

Siendo todavía muy joven, su ambición mosteó desde luego una osadía y una magnanimidad superiores a sus años. Porque no toda gloria le agradaba, ni iodos los principios de ella, como a Filipo, que, cual si fuera un sofista, hacía galas de saber hablar elegantemente, y que grababa en sus monedas las victorias que en Olimpia había alcanzado en carro, sino que a los de su familia que le hicieron proposición de si quería aspirar al premio en el estadio —porque era sumamente ligero para la carrera—, les respondió que sólo en el caso de haber de tener reyes por competidores. . . Parece que Alejandro no sólo aprendió la ética y la política, sino que tomó también conocimientos de aquellas enseñanzas graves, reservadas. . . a los filósofos. . . En general, era naturalmente inclinado a las letras, a aprender y a leer y tuvo a la Ilíada por guía de la doctrina militar .. . Admiraba a Aristóteles y le tenía, según decía él mismo, no menos amor que a sus padres, pues si del uno había recibido el vivir, del otro, el vivir bien … No codiciando placeres ni riquezas, sino sólo mérito y gloria, le parecía que cuanto más le dejara ganado el padre menos le quedaría a él que vencer; y creyendo por lo mismo que en cuanto se aumentaba el Estado, en otro tanto decrecían sus futuras hazañas, lo que deseaba era, no riquezas ni regalos, ni placeres, sino un imperio que le ofreciera combates, guerras y acrecentamientos de gloria.

PLUTARCO, Vidas paralelas, Alejandro. IV, págs. 140 y sig.

Libros de de Plutarco y Otros Relacionados

Patricios y Plebeyos Clases Sociales en Roma Antigua Tribuno Plebe

Patricios ,Plebeyos, Esclavos y Libertos
Clases Sociales en Roma Antigua

Los primeros años de la República se vieron agitados por violentas luchas sociales. Poco a poco se fueron destacando y diferenciando dos clases: los patricios, que poseían la tierra y ostentaban el poder, y los plebeyos. Éstos llegaron a sublevarse, abandonaron la ciudad y se retiraron al monte Sacro. Las sensatas palabras de Menenio Agripa, anciano patricio muy estimado por su virtud, persuadieron al pueblo, que regresó a Roma.

PLEBEYOS Y PATRICIOS: La ciudad de Roma (la ávitas romana) se constituyó a partir de la asociación de grupos humanos que se reconocían como descendientes de un antepasado común. Cada uno de estos grupos era una gens. Sus integrantes eran los patricios (el nombre proviene de paires, miembro fundador de una gens). Éstos formaban un grupo cerrado que acaparaba los puestos de gobierno, poseía grandes fortunas y las mejores tierras. Más tarde se fueron diferenciando grupos de habitantes que quedaron excluidos del privilegiado círculo patricio: los plebeyos (de plebs, multitud).

La plebe estaba privada de gobernar y de elegir a sus gobernantes. Aunque formaban parte de la ávitas (eran e/Ves o ciudadanos), los plebeyos estaban situados en un plano de inferioridad política, legal y religiosa frente a los patricios. Tampoco se beneficiaban por igual con la expansión romana: la tierra pública, conquistada con la participación de los soldados plebeyos, estaba reservada en un principio a las gentes patricias. Todas estas desventajas tenían su origen en el nacimiento y no en la riqueza. Entre la plebe existían grupos que tenían una mejor posición económica, como los artesanos y los comerciantes, y otros más pobres como los campesinos.

LA REPÚBLICA EN ROMA ANTIGUA
LUCHAS POR DERECHOS CIVILES
PLEBEYOS Y PATRICIOS

Fue instituida en el año 507 ó 510 a. J. C. Esta revolución, que había sido obra de los patricios, fue muy ventajosa para ellos, aunque no introdujo en un principio modificación alguna en las instituciones políticas y sociales de Roma. En vez de un rey, dos cónsules elegidos por los patricios gobernaban el Estado por un periodo de un año.

Los cónsules debían rendir cuentas de sus actos al terminar el ejercicio de sus cargos. Sus insignias eran la toga orlada de púrpura, la silla curul y los líctores. Ejercían el mando, «imperium», administraban justicia, convocaban y presidían el Senado, tenían derecho de vida y muerte sobre los ciudadanos y eran, además, los jefes del Ejército. En ocasiones graves se designaba un dictador, que gobernaba sin consultar al Senado ni al pueblo. Transcurridos seis meses, o cesada la emergencia, el dictador debía abdicar y resignar el poder.

Patricios y plebeyos

Pero a pesar de haber desaparecido la monarquía, el pueblo romano continuó dominado por los patricios. La autoridad estaba en manos de los cónsules y de los senadores que salían de sus filas. Los plebeyos, que por lo general eran pequeños propietarios y artesanos, sufrieron las consecuencias de las guerras contra los Tarquinos y abrumados por las deudas quedaron a merced de los patricios, que los subestimaban y escarnecían.

Esta diferencia de situación social provocó un conflicto que duró dos siglos, desde el año 496 al 302 a.C., y culminó con el triunfo de los plebeyos que obtuvieron el reconocimiento de sus derechos y la igualdad con los patricios.

Fue en el año 496 a.C., cuando los patricios, para amedrentar a los plebeyos crearon la dictadura, hasta entonces desconocida, por lo cual éstos resolvieron abandonar la ciudad de Roma y establecerse en una colina situada a corta distancia de la ciudad: el monte Sacro. Entonces, los patricios enviaron a un hombre elocuente, el cónsul Menenio Agripa que, según la tradición, les refirió el apólogo de los miembros y el estómago y logró que regresaran a Roma, con la promesa previa de la creación de dos nuevos magistrados, los tribunos de la plebe, que serían los defensores de sus derechos.

Menenio Agripa les había dicho que los miembros del cuerpo humano, cansados de alimentar al estómago, que aparentemente no trabajaba, tramaron una conspiración y se rebelaron, negándose a llevar alimento a la boca, pero al poco tiempo el cuerpo se debilitó y los miembros cayeron en un estado de postración.

Entonces los miembros comprendieron que el estómago no permanecía ocioso y mediante la digestión de los alimentos mantenía a todo el cuerpo en actividad. En consecuencia, Menenio Agripa les explicó que los plebeyos eran los miembros y el Senado el estómago y para que toda la sociedad funcionara en armonía, era necesaria la concordia.

Los plebeyos consiguieron entonces que fueran nombrados dos magistrados, llamados «Tribunos de la plebe», a quienes se confirió la misión de defender a ésta contra el predominio patricial. Los tribunos de la plebe podían oponer el veto a cualquier decisión del Senado, contraria a los intereses del pueblo. Con ello, los plebeyos obtuvieron la plena igualdad social, civil, política y religiosa. Además, consiguieron que fuera elaborado un código de leyes iguales para todos, que por haber sido grabado en doce tablas de bronce y expuesto en el Foro se denominó «Ley de las Doce Tablas », lo cual era un gran progreso, ya que hasta entonces los patricios habían interpretado las normas tradicionales del Derecho con arreglo a sus propios intereses. Años más tarde, los plebeyos consiguieron otra prerrogativa: el derecho a la elección de uno de los dos cónsules. (ver: Tribunos de la Plebe)

Las Clases Sociales en Roma Antigua

La sociedad se integraba con una clase alta o nobleza, que estaba constituida por los patricios, que detentaban todos los privilegios; y una clase baja, la plebe, compuesta por los extranjeros y vecinos, que carecían de derechos y no tenían ninguna participación en el gobierno. Los plebeyos podían incorporarse a una familia de patricios, en calidad de protegidos o clientes, con lo cual lograban mayor seguridad. Patricio; y clientes reunidos, formaban lo que se llamaba gens.

Además se encontraban los esclavos, que eran los prisioneros de guerra y los plebeyos deudores, a los cuales no se los consideraba como personas sino como cosas. Los que lograban su liberación mediante un pago, se convertían en clientes.

Dentro de la organización social, la familia ocupaba un lugar sobresaliente y constituía la institución más sólida del estado. Estaba integrada por todos los que rendían culto al mismo antepasado, es decir, no sólo el padre, la madre y los hijos, sino también los clientes y los esclavos.

De acuerdo con el principio de la patria potestad, el padre ejercía la máxima autoridad sobre la familia, no obstante lo cual, la mujer gozaba de consideración y respeto, aunque no participaba de la vida política.

El matrimonio tenía carácter religioso y era indisoluble, lo que aseguraba la solidez de la sociedad romana. Con la corrupción-de las costumbres se introdujo el divorcio, que contribuyó a la decadencia y la disolución de la sociedad.

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Plebeyo es una palabra con la que solemos tropezar. Se refiere a una persona humilde o de baja posición. Los plebeyos pertenecían en Roma a la penúltima de las cuatro clases sociedad. La última era la de los esclavos quienes no tenían ningún derecho. Algo mejor  era la condición de los plebeyos  libres, pero por lo demás, no tenían poder alguno. Hacía arriba en la jerarquía estaban los caballeros. Éstos eran gente rica — los hombres, por supuesto—,de la clase que formaba la caballería cuando era llamada a batirse por Roma. No eran lo suficientemente adinerados, sin embargo, como para tener mucho poder. Para tenerlo era indispensable pertenecer a la clase de los patricios, es decir, a la nobleza. La palabra patricio también se sigue  empleando y ahora, como entonces, designa a la gente de familias pudientes, acostumbradas a tener autoridad.

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SENADORES: Formada por la unión entre la antigua nobleza patricia y las familias plebeyas más ricas. En ellas al menos uno de sus miembros había tenido que ocupar la magistratura curul. Ocupaban en exclusiva el Senado (de ahí el nombre de orden senatorial con el que también se les conoce). Estaba formada por grandes propietarios agrícolas y no podían dedicarse al comercio. Entre otros privilegios tenían reservados asientos especiales en el teatro y el ius imaginum, derecho a tener y exhibir los retratos de los antepasados ilustres.

CABALLEROS: Era conocido como orden ecuestre. Formaba una especie de clase media o burguesa integrada por plebeyos ricos excluidos del orden senatorial. La integraban comerciantes y banqueros. Entre otros privilegios podían llevar un anillo de oro y se les reservaba también asientos especiales en el teatro. Con el emperador Augusto empezaron a ocupar puestos en la burocracia romana.

PLEBE: Estaba formada por la parte de la población plebeya de menos recursos económicos y cuya actividad política se limitaba a su participación en los distintos tipos de asambleas (Comitia). En ella había desde artesanos y pequeños comerciantes hasta pequeños propietarios rurales y campesinos arruinados que habían abandonado el campo para establecerse en la ciudad como proletarii. Por el mero hecho de ser ciudadanos tenían derecho a una pequeña ayuda del Estado consistente en el reparto gratuito, o a bajo precio, de grano y otros artículos alimenticios o una pequeña ayuda económica.

ESCLAVOS: Carentes de cualquier clase de derecho político, de su interior surgió la figura de los libertos (liberti), algunos de los cuales llegaron a amasar grandes fortunas. Con el Imperio, los libertos ascendieron en la escala social e incluso ocuparon puestos de responsabilidad política.

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El apólogo de Menemio Agripa
Se retiraron al Monte Sacro, al otro lado del Río Anio, a tres millas de Roma [. . .] En la ciudad había llegado el terror al colmo, manteniéndolo todo en suspenso la mutua desconfianza. La parte del pueblo abandonada por la otra, temía la violencia [. . .] ¿Cuánto tiempo permanecería tranquila la multitud que se había retirado al Monte Sacro? ¿.Qué sucedería si estallaba entre tanto alguna guerra extranjera? [. . .] Ya no había esperanza en la concordia de los ciudadanos, y era necesario conseguirla a cualquier precio. Decidiéronse, pues, a enviar al pueblo a Menemio Agripa, varón elocuente y querido de la multitud, como descendiente de familia plebeya. Introducido en el campamento, dícese que Menemio no hizo otra cosa que narrar este apólogo, en el rudo lenguaje de la época: «En el tiempo en que la armonía no reinaba aún como hoy en el cuerpo humano, sino que cada miembro tenía su instinto y especial lenguaje, todas las partes del cuerpo se indignaron de que el estómago lo obtenía todo por sus cuidados, trabajos y ministerio, mientras que, tranquilo siempre, solamente cuidaba de gozar los placeres que le proporcionaban. Formaron entonces una conspiración; las manos se negaron a llevar los alimentos a la boca, la boca a recibirlos y las muelas a triturarlos. Mientras que en su resentimiento querían domar al cuerpo por el hambre, los miembros mismos y todo el cuerpo cayeron en extrema debilidad. Entonces vieron que el estómago no estaba ocioso, que si le alimentaban, él alimentaba a su vez, enviando a todas las partes del cuerpo esta sangre que forma nuestra vida y nuestra fuerza, y distribuyéndola por igual en todas las venas, después de elaborarla por la digestión de los alimentos». La comparación de aquella sublevación intestina del cuerpo con la cólera del pueblo contra el
Senado, calmó según dicen los ánimos.

Martires Cristianos en Roma Antigua Todas las Persecuciones Cristianas

Mártires Cristianos en Roma Antigua

El cristianismo resultó atractivo para todas las clases. La promesa de la vida eterna se ofrecía a todos: ricos, pobres, aristócratas, esclavos, hombres y mujeres.

Como Pablo enunció en su Epístola a los colosenses: “Deben revestirse del hombre nuevo, que se va renovando hasta alcanzar un conocimiento perfecto a imagen de su Creador, donde no existen el griego o el judío, el circunciso o el incircunciso, el bárbaro, el escita, el esclavo o el hombre libre, sino que «Cristo es todo y está en todo». 

Aunque no hizo un llamado a la revolución o a la revuelta social, el cristianismo puso énfasis en un sentido de igualdad espiritual para todos los pueblos.

Muchas mujeres se dieron cuenta de que el cristianismo ofrecía nuevas actividades y otras formas de compañía con otras mujeres.

Las mujeres cristianas practicaban la nueva religión en su propia casa y predicaban sus convicciones ante otras personas en sus aldeas. Muchas otras murieron por su fe.

Perpetua fue una mujer aristócrata que se convirtió al cristianismo. Su familia pagana le suplicó que renunciara a su nueva fe, a lo que ella se rehusó.

Las autoridades la apresaron, pero ella eligió morir por su fe y fue una de las que formaban el grupo de cristianos masacrados por las bestias salvajes en la arena de Cartago el 7 de marzo de 203.

cristianos en el coliseo romano

Cristianos en el coliseo romano

Los cristianos fueron perseguidos primeramente por los judíos. El primer mártir cristiano, San Esteban, fue lapidado por los judíos de Jerusalén. San Pablo fue denunciado a las autoridades por los judíos de las poblaciones donde predicó.

El gobierno romano no se ocupaba de las creencias de sus subditos, dejaba que cada cual practicara libremente su religión. Pero había ceremonias religiosas en las que el romano no podía menos de tomar parte.

Debía asistir a las fiestas públicas dadas en honor de los dioses; si comparecía ante el tribunal, debía jurar por los dioses; si era soldado, había de adorar los estandartes, el genio del emperador, el genio del ejército; si magistrado, tenía que asistir al sacrificio con que comenzaba todo acto público y ofrecer él mismo incienso al dios Augusto y la diosa Roma.

Ahora bien, los cristianos consideraban estos juramentos, este culto, estos sacrificios, como actos impíos, prohibidos a los adoradores del verdadero Dios. Se negaban a tomar parte en ellos, y se exponían a ser condenados, no como cristianos, sino por haber desobedecido las leyes.

El pueblo de las ciudades detestaba a quellas gentes que no aparecían en las fiestas, en los espectáculos, en los banquetes, que vivían entre ellos apartados de los demás y parecían despreciar al resto del mundo. Se les tomaba muchas veces por magos y hechiceros.

Los cristianos celebraban entre ellos reuniones secretas. El público, que no era admitido a estas reuniones, imaginaba que en ellas tenían lugar cosas prohibidas, que los asistentes mataban niños para comérselos o para chuparles la sangre.

De esta suerte los cristianos fueron muchas veces perseguidos. Desde el siglo I al IV la Iglesia ha contado diez persecuciones, que puede conocerlas mas abajo.

Las más violentas fueron las últimas.

Trajano fue el primer emperador que adoptó una medida general contra la religión cristiana, prohibiendo, bajo pena de la vida, las asambleas de los cristianos, que consideraba ser sociedades secretas peligrosas.

Plinio el Joven, gobernador de Bitinia, escribió al emperador que le habían sido presentados cristianos y que había condenado a muerte a los más tenaces.

A los que habían negado ser cristianos los había dejado en libertad, después de haberles hecho ofrecer incienso y vino a la imagen del emperador y haberles obligado a maldecir a Cristo, «cosas todas a las que no se puede decidir, siquiera por la fuerza, a los que no son verdaderamente cristianos».

Otros confesaban haber sido cristianos, pero decían no serlo ya. Plinio preguntaba que era necesario hacer con ellos, y he aquí cómo resumía el resultado de sus averiguaciones acerca de los cristianos:

«Afirmaban que toda su culpa se había reducido a reunirse en días fijos antes de salir, el sol, en adorar a Cristo como Dios, cantando juntos un himno en su honor, en comprometerse, mediante juramento, no a tal o cual crimen, sino a no cometer robo, asesinato, adulterio y a no faltar nunca a la fe jurada; pero después de esto tenían costumbre de separarse, luego de reunirse de nuevo para hacer juntos una comida, pero una comida ordinaria y en absoluto inocente… He juzgado necesario, añadía Plinio, averiguar la verdad, haciendo someter a tormento a dos sirvientas que se llamaban diaconisas. No he descubierto otra cosa que una superstición absurda y exagerada… No solamente son las ciudades las invadidas por el contagio de esta superstición, sino los poblados y los campos».

Trajano respondió: «No hay que andar tras de los cristianos. Si se les denuncia y aparecen convictos, es necesario castigarlos; pero hay que perdonar a todo el que manifieste no ser cristiano y lo pruebe con actos, es decir, haciendo oración a nuestros dioses, sean las que quieran las sospechas habidas acerca de su pasado. En cuanto a las denuncias anónimas…, no hay que tenerlas en cuenta, porque es detestable ejemplo e impropio ya de nuestra época».

Hubo de aquí en adelante, y sin cesar, sobre todo en Oriente, condenados a muerte en virtud del rescripto de Trajano. Los magistrados, por lo común, no iniciaban gustosos la persecución. La población de las grandes ciudades era la que frecuentemente la exigía. Cuando había hambre, epidemia o temblores de tierra, se creía ser señales de la cólera de los dioses, irritados por la impiedad de los cristianos, y entonces se oía el célebre clamor: «¡Los cristianos a los leones! «.

Las Persecuciones y los Mártires de la Fe:

Durante el siglo I las comunidades cristianas se extienden por todo el Imperio romano, y muy especialmente en la capital, Roma, sin que las autoridades se preocupen por ello. Sin embargo Nerón en el año 64, con el fin de apartar de sí la cólera de su pueblo, acusa a los cristianos de haber sido los responsables del incendio de Roma.

La multitud se lanza contra ellos, si bien esta persecución pasará pronto. En el s. II, la nueva  religión, en principio prohibida, goza, de hecho de una tolerancia que era mayor o menor según las distintas provincias del Imperio.

Esta situación cambiaría al final del siglo, a medida que el poderío del Imperio comienza a disminuir y que el pueblo, exasperado por las guerras, el hambre y las epidemias, busca un responsable de este deterioro.

A los cristianos —culpables de haber irritado a los dioses—, se les acusa tanto más cuanto más numerosos son y mejor organizados están, y en la medida en que cada vez practicaban su culto más abiertamente.

Así, en época de Marco Aurelio, conocido, sin embargo, como el emperador-filósofo, se producen numerosos mártires, fruto de estas persecuciones, que continúan esporádicamente hasta la subida al poder de Decio, que reprime rigurosamente las prácticas cristianas.

El temor y el recelo, indujo a los romanos a perseguir a los cristianos, comenzando por la acusación formulada por Nerón en el año 64, por la que los hizo responsables del incendio de gran parte de la ciudad de Roma.

Entre los que murieron martirizados, se cuentan San Pedro, que fue crucificado y San Pablo, decapitado. Este último, en un principio había perseguido a los cristianos, pero luego se convirtió en uno de los más fervorosos apóstoles.

Desde entonces se sucedieron las persecuciones hasta contabilizar una decena, todas ellas caracterizadas por una gran crueldad.

La primera (54-68), ya mencionada, se inició durante el reinado de Nerón y continuó con sus sucesores, Galba, Vitelio, Vespasiano y Tito.
La segunda (89-96), llevada a cabo por Domiciano, que se destacó por la forma de exterminio de todos los cristianos.
La tercera (98-117), que tuvo lugar durante el reinado del español Trajano, que consideraba criminal a la profesión del cristianismo.
La cuarta (164-180) efectuada en tiempo de Marco Aurelio.
La quinta (193-211), ordenada por Septimio Severo.
La sexta (235-238), realizada por Maximiano.
La séptima (249-251), ejecutada por Decio.
La octava (253-260), propiciada por Valeriano.
La novena (275), originada en un nuevo edicto de Aureliano.
Y finalmente, la décima (303-313), en tiempos de la tetrarquía, originada en un decreto de Diocleciano.

Los primeros cristianos dieron pruebas de lealtad al emperador, pero rechazaron ofrecer sacrificios a los dioses para obtener su salvación. Del rechazo de estos sacrificios, que los cristianos consideraban como actos de idolatría, surgieron las persecuciones. No obstante, fueron muchos los que aceptaron realizar dichos sacrificios o bien obtuvieron certificados de que los habían hecho (libelos), y, por lo tanto, renegaron de su fe. Estos últimos recibieron el nombre de libellatici. Posteriormente, pasado el período de las persecuciones, la integración de estos perjuros en la iglesia cristiana originará numerosos cismas.

Los mártires
Tal vez algunos hermanos, que desconocen la lengua griega, ignoran cómo se dice en griego testigos, siendo como es nombre usado y venerado por todos. Porque lo que en latín decimos testes se dice en griego martyres.

¿O en qué boca de cristiano no suena todos los días el nombre de los mártires? y plega a Dios que no sea sólo nuestra boca la que lo pronuncie, sino que more igualmente ese nombre en nuestro corazón.

De modo que imitemos los sufrimientos de los mártires y no los pisemos con nuestros pies. Decir, pues, Juan: Vimos y somos testigos, tanto fue como decir: Vimos y somos mártires. Los mártires, en efecto, sufrieron todo !o que sufrieron por dar testimonio o de lo que ellos por sí mismos vieron o de lo que ellos oyeron, toda vez que su testimonio no era grato a los hombres contra quienes lo daban. Como testigos de Dios sufrieron. Quiso Dios tener por testigos los hombres, a fin de que los hombres tengan también por testigo a Dios.

Epístola de San Martín en Acta de los Mártires


El martirio de Policarpo
La Iglesia de Dios establecida en Esmirna a la Iglesia de Dios establecida en Filomeleón y a todas cuantas establecidas donde quiera, forman parte de la Iglesia santa y católica: que la misericordia, la paz y la caridad de Dios, Padre de Nuestro Seño Jesucristo, nos sean dadas en abundancia.

Os escribimos, hermanos, a propósito de los que han dado testimonio y sobre todo del bienaventurado Policarpo. que con su martirio ha sellado la persecución deteniéndola. Todos los acontecimientos que han precedido su martirio no han sobrevenido sino para permitir al Señor de los Cielos mostrarnos una imagen del martirio según el Evangelio. Policarpo ha aguardado a ser traicionado, como el Señor, para enseñarnos a imitarle, también nosotros, a no considerar cada uno nuestro propio interés, sino ante todo el de los demás. Porque la caridad verdadera y eficaz consiste para cada cual en querer no sólo su salud personal, sino la de todos sus hermanos.

Felices y valientes han sido todos los ejemplos que contamos; han sido según la voluntad de Dios, porque nos hacen atribuir a El, cuyo poder es soberano y universal, nuestro progresos en la piedad. ¿Quién no admirará la intrepidez de esos confesores, su resistencia y su amor a Dios? Estaban destrozados por los látigos hasta el punto de verse la estructura de su carne hasta las venas y las arterias del interior. Sin embargo; se mantenían firmes, aunque los espectadores tenían piedad de ellos y les lloraban. Mas ellos habían llegado a tal grandeza de alma que no se les escapaba un grito ni un gemido. Al verlos, todos comprendieron que en aquella hora de su tortura los mártires de Cristo eran arrebatados de su cuerpo o, mejor, que el mismo Señor les asistía con su presencia.

Por la gracia de Cristo, despreciaban los tormentos del mundo; en una hora conquistaban la vida eterna. El mismo fuego les refrescaba; el fuego de los verdugos inhumanos; porque tenían ante sí otro fuego que evitar, el fuego eterno que jamás se apagará. Contemplaban con los ojos de su alma los bienes reservados a los que hayan sufrido, bienes tales que el oído no ha escuchado, el ojo no ha visto y el corazón del hombre no ha soñado jamás. El Señor les mostraba estos bienes a ellos, que no eran ya hombres, sino ángeles. Por fin, condenados a las fieras, los confesores tuvieron que sufrir tormentos espantosos. Tendidos sobre los potros, se les infligían toda clase de torturas, a fin de hacerles renegar de su fe por la prolongación de sus suplicios.

Acta de los Mártires

El mayor castigo que los paganos infligían a los mártires era dejar sus cuerpos sin enterrar. Pero antes de esto, les hacían sufrir las torturas más humillantes. En Lyon, abandonaban sus cuerpos a merced de las aves rapaces. En Roma se les arrojaba a las fieras, o se les entregaba a crueles gladiadores. Una joven esclava, Blandina, que fue sacrificada en Lyon, dejó tras de sí una aureola de celebridad por el coraje y la resistencia que demostró ante sus verdugos: tras haber sido flagelada y tener despedazada la espalda, fue expuesta a las fieras, que se la desgarraron todavía más, sin causarle la muerte. Tras haber pasado por una hoguera, fue arrojada como presa a un toro furioso; sin embargo, todavía vivía. Finalmente, para acabar con ella, sus verdugos decidieron degollarla.

La paz religiosa de Constantino
Esta situación va a cambiar en el año 311. El emperador Galeno, gravemente enfermo, se da cuenta de que las persecuciones no han bastado para quebrantar la fe de los cristianos. Prohibirles su culto significaba impedirles dar gracias a su Dios, o sea, convertirlos en ateos, lo que era aún más perjudicial para el Imperio. A partir de ahí, el cristianismo iba a convertirse en una religión autorizada. Poco a poco se extiende la tolerancia hacia los cristianos en el conjunto de los dominios imperiales.

En el año 313, Constantino promulga el edicto de Milán, que supone para la iglesia de los mártires salir definitivamente de sus catacumbas. El mismo emperador fiel a sus propias creencias, adoptó la vez la religión romana y la cristiana y, si accede a bautizarse —hecho que no está totalmente confirmado — no lo hará mas que en el lecho de muerte. Pero, en esas fechas, los cristianos son ya muy numerosos en la corte y, en el 324, el emperador promulga unas leyes que tienen una clara inspiración cristiana.

La Sociedad de Grecia Antigua Educacion en Esparta y Atenas

HISTORIA DE GRECIA ANTIGUA: SOCIEDAD Y EDUCACIÓN

Ver También: La Educación en la Antigua Grecia

HISTORIA DE GRECIA ANTIGUA: SOCIEDAD, CLASES Y EDUCACIÓN EN ESPARTA Y ATENAS: Tradicionalmente existe una división social característica en el mundo griego entre las dos polis principales y rivales entre sí: Atenas y Esparta.

SOCIEDAD ESPARTANA: La sociedad espartana está caracterizada por su rigidez. En todo el territorio espartano la sociedad estaba dividida en tres categorías:

Los iguales: Los ciudadanos, llamados los iguales, tenían plenos derechos y siempre constituyeron una minoría privilegiada dentro de la población. Eran los propietarios de las tierras. Participaban de los órganos de gobierno e integraban el ejército. Aunque teóricamente todos tenían los mismos bienes y derechos, en la realidad una minoría poseía las mayores riquezas y ejercía el poder político.

Los periecos: Eran una parte de la antigua población conquistada por los espartanos, y los llamaban así porque vivían, en general, fuera de la ciudad, en los alrededores (peri, en griego, significa alrededor). Conservaban su libertad personal y su propia organización comunitaria, pero no podían participar del ejército (salvo excepciones). Realizaban las actividades comerciales y las producciones artesanales y proveían a todas las necesidades de los espartanos. También debían pagar impuestos al Estado. 

Los ilotas: Estaban reducidos a un estado de semiesclavitud. Eran asignados a las tierras de los espartanos, trabajaban en ellas y recibían una pequeña parte del producto. En la antigüedad, cuando se esclavizaba a los habitantes de una región, en general se los vendía o se los dispersaba. Los espartanos, en cambio, habían decidido conservarlos, dominados pero en sus tierras de origen. Las consecuencias de esta decisión fueron las constantes revueltas de ilotas que los espartanos tuvieron que sofocar. Esta situación de constante amenaza explica por qué los ciudadanos de Esparta recibían entrenamiento militar desde la infancia.

Los espartanos eran educados para formar parte del ejército. Los niños con buena salud eran entregados a la madre, pero discapacitados eran arrojados al barranco del Taigeto. A los siete años, niños y niñas iniciaban su adiestramiento físico a cargo del Estado mediante carreras, saltos, manejo de las armas o lanzamiento de jabalina.

La música formaba parte del adiestramiento ya que consideraban que los ejércitos entonando una canción marcial asustaban al enemigo. Las adolescentes abandonaban el adiestramiento para ser educadas como madres de soldados. Durante trece años los muchachos se preparaban, teniendo que vivir una temporada en solitario en el campo y matar al menos a un ilota.

Entre los 20 y 30 años se integraban en el ejército donde continuaban su perfeccionamiento militar. A los 30 años alcanzaban la edad adulta y pasaban a desempeñar cargos públicos hasta los 60. Los ciudadanos espartanos se regían por una constitución en la que se reflejan las instituciones que forman el poder en la polis.

 EDUCACIÓN EN ESPARTA: La educación dura desde los siete a los veinte años. Es obligatoria, y sometida al control del estado, y colectiva; es un adiestramiento que tiene por objeto formar ciudadanos sumisos y soldados que muestren constantemente su espíritu de disciplina y su destreza en el combate.

El niño forma parte de brigadas con otros muchachos de su edad, es decir, bandas o «rebaños», dirigidos por los más aventajados del grupo bajo la vigilancia de adolescentes de más de veinte años. La disciplina se hace cada vez más severa; a los doce años el niño deja definitivamente la casa familiar por el internado o más bien dicho, el cuartel. Todo en la educación tiende a endurecer el cuerpo, a formar el carácter.

En materia de cultura intelectual el niño recita los poemas de Tirteo que exaltan la bravura y el sometimiento al estado; se ejercita en el canto coral que desarrolla el espíritu de cuerpo y aprende a expresarse por sentencias breves. Durante trece años, el futuro hoplita está obligado a un entrenamiento continuo: deportes, manejo de armas, marchas. Vive duramente y mal vestido, mal nutrido, debe merodear para subsistir; pero si se deja prender lo azotan.

El robo, la astucia, la mentira son virtudes cuando el servicio del estado lo exige. ¿El futuro soldado no debe aprender a valerse por sí mismo? Al terminar su adolescencia lo espera una última prueba: debe vivir solo, un cierto tiempo, en el campo. De día se esconde, de noche puede robar y le es permitido matar a los ilotas que encuentre. En esta prueba sobrevive un viejo rito de iniciación: antes de ser admitido en el grupo de los guerreros, el joven debía hacer un retiro y derramar sangre.

Los soldados han de ser recios y resistentes a todas las privaciones. El ejército espartano estaba formado sólo por infantería pesada, los hoplitas, que avanzaban »en forma acompasada y en compactas filas en los combates. Esparta nunca tuvo cuerpo de jinetes.

De Fuente de la Época:
La Educación en Esparta:

“Quiero mostrar cómo se practica la educación en Esparto y en otros lugares.» Los griegos que pretenden educar mejor a sus hijos, tan pronto como los niños comprenden el sentido de las palabras, los colocan al cuidado de pedagogos que son esclavos y bien pronto los envían a las escuelas para aprender las letras y fa música. Pero Licurgo, en lugar de dejar que cada uno dé a sus hijos esclavos como pedagogos, encargó la educación de los hijos de todos a uno de los ciudadanos, al que se lo reviste de la más alta magistratura: se llama el pedonomo.

Le ha dado todo el poder para reunir a los niños, vigilarlos y, si el caso lo exige, castigar severamente sus negligencias. Al pedonomo lo acompañan jóvenes portadores de látigos, para aplicar los castigos necesarios. Así se ve en Esparto mucho respeto unido a mucha obediencia.

A fin de que aun en ausencia del pedonomo los niños no permanezcan sin dirección, Licurgo ha dado a cualquier ciudadano que se encontrara presente, pleno poder para indicarles lo que considere bueno y para castigarlos en caso de falta. Ha conseguido, as,, volver a los niñas más respetuosos. En Esparto, en efecto, no hay nada que respeten tanto los niños y los hombres como a sus jefes.”

Licurgo: Fue un personaje de la época que vivió en el siglo IX a.C. y obtuvo la promesa de su pueblo que sus leyes servirían para siempre

SOCIEDAD ATENIENSE: La sociedad ateniense de la época clásica viene determinada por la división entre hombres libres y esclavos, a pesar del sistema democrático vigente. La población de Atenas estaba compuesta por hombres que tenían tres diferentes condiciones legales.

La sociedad, en la época de Feríeles, se basaba, como todas las sociedades de la antigüedad, en la distinción entre hombres libres y esclavos. En un total de medio millón de personas que vivían en el Ática, solamente las dos quintas partes eran libres. Había unos 40.000 ciudadanos y 60.000 metecos; exceptuando las mujeres y los niños, la población esclava ascendía a 300 000 o más. Pero los hombres que poseían derechos políticos y participaban en el gobierno de la ciudad no eran más que una minoría.

Esta desproporción entre los ciudadanos y el resto de la población privada de los derechos de la ciudadanía, es un elemento para tener en cuenta cuando se habla de la democracia griega, pues constituye una de las limitaciones más importantes del régimen. Los ciudadanos Se consideraba ciudadanos a todos los hombres libres, hijos de padre y madre atenienses, mayores de edad. La mayoría de edad se alcanzaba a los 18 años, pero como debían hacer dos años de servicio militar obligatorio, no tenían acceso a la Asamblea antes de los 20. Los ciudadanos se reservaban la actividad política y la propiedad territorial.

A pesar que la ley no hacía distinción entre los ciudadanos —vivieran en la ciudad, el campo o en cualquiercleruquía—, en la práctica los únicos que podían ejercer realmente sus derechos cívicos eran los habitantes de Atenas. Las distinciones entre los ciudadanos se daban por la fortuna y la ocupación. El dedicarse a una actividad remuneradora no era bien visto; solamente el propietario que dirigía personalmente la explotación de sus fincas escapaba a ese descrédito. A la mayor parte de los ciudadanos les parecía mejor tomar parte en la función del Estado que dedicarse a actividades particulares. Para ello, se contentaban para vivir con lo que les correspondía por la indemnización — misthos– que se les pagaba por participar en funciones de gobierno.

Las obligaciones de los ciudadanos para con la ciudad variaban según su fortuna personal. Las clases más humildes servían como remeros en la flota y no pagaban impuestos. Los propietarios medianos servían como hoplitas en la infantería, debiéndose proveer de equipo para la guerra y pagar impuestos. Las clases más altas, por su parte, servían como caballeros, pagaban impuestos y, además, debían ciertas prestaciones especiales. Estos impuestos especiales se llamaban liturgias. Había dos: uno era la coreiga, o sea, el encargarse de ofrecer una representación teatral a expensas propias; el otro, la tierarquía, consistía en armar un barco de guerra, etc. Cualquier ciudadano podía ser electo por votación o por sorteo para ejercer una magistratura o algún cargo en el Consejo o tribunales.

Los ciudadanos: En una población de alrededor de 250.000 habitantes, algunos historiadores han calculado en 40.000 el número de ciudadanos, incluidos las esposas y los hijos, que no tenían representación política. Los ciudadanos eran los únicos habitantes que tenían derecho a adquirir una finca y poseer tierras en el Ática. Aunque entre ellos había un grupo importante de hombres ricos, la mayoría eran pequeños y medianos propietarios de tierras.

Los metecos: Era un grupo muy activo constituido por hombres libres, extranjeros, griegos nacidos en otras polis y no griegos. Se dedicaban al comercio y a las artesanías. Era muy difícil que pudieran acceder a la propiedad de la tierra, y vivían sobre todo cerca de los puertos y en Atenas. Durante el siglo V a.C. su número fue superior a los 70.000, incluidas sus familias. Eran los grandes importadores de alimentos y productos manufacturados y los dueños de los principales talleres. También había metecos dedicados a las profesiones liberales o a actividades intelectuales. Tenían que pagar impuestos, que aunque no eran muy elevados, marcaban su condición de inferioridad respecto de los ciudadanos. No podían votar ni participar en ninguna de las instituciones del Estado.

Los esclavos: El grupo más numeroso era el de los esclavos. Se cree que su número superaba los 140.000 en este período. Carecían de todos los derechos políticos: eran propiedad de sus amos. Tampoco participaban de las guerras. Podían comprar su libertad con su trabajo y pasar a la categoría de metecos, aunque esta situación no era común. La mayoría de los esclavos no eran griegos, y habían sido comprados por los ciudadanos.

La educación ateniense era diferente a la espartana. Los niños acudían a la escuela a los siete años, iniciándose en primer lugar en las humanidades y después en los deportes, entre los 12 y los 14 años. A los 18 eran declarados efebos, siendo desde ese momento el Estado quien se ocupaba de su educación militar, política y administrativa durante tres años. A los 21 eran declarados ciudadanos de pleno derecho.

La democracia ateniense sólo implicaba a los ciudadanos en las tareas de gobierno y en la elaboración de las leyes. Todos los ciudadanos eran iguales ante la ley, sólo existía diferenciación económica entre ellos.

La elección de cargos públicos se realizaba por sorteo, remunerando a aquellos ciudadanos que no tenían posibles suficientes para dedicarse en exclusiva a la política. De esta manera se impedía que los poderosos coparan los cargos más importantes.

QUE IMPLICABA SER CIUDADANO?: En Atenas los ciudadanos podían intervenir en política, ser dueños de propiedades inmobiliarias (suelo y vivienda) que podían comprar y vender y que sus matrimonios fueran legalmente reconocidos. Por contra, los ciudadanos ricos debían pagar una serie de impuestos como las conocidas liturgias (leitourgíai), por las que pagaban por ejemplo, la preparación de una trirremeun tipo de barco de guerra con tres filas de remeros— y estaban obligados también a servir en el ejército en caso de guerra.

En Esparta los ciudadanos de pleno derecho eran los espartiatas (llamados también hómoioi, los «iguales» en derechos). Para éstos su participación política se limitaba normalmente a su intervención en la Apella o Asamblea. No podían desempeñar ninguna clase de actividad económica, pero eran propietarios de las mejores tierras que trabajaban los ilotas, especie de esclavos de los que ya hemos hablado. Su principal ocupación era la guerra.

Como curiosidad, digamos que en Esparta solían celebrarse las syssítia o comidas en común en las que participaban todos los ciudadanos, para lo que éstos debían pagar un determinado impuesto. Quien no podía hacer frente a este pago era pasado a la categoría de los hypomeíones o ciudadanos de inferior categoría, lo cual suponía una pérdida de derechos. También perdían sus derechos los cobardes en la guerra.

RESUMEN SOBRE LA EDUCACIÓN EN GRECIA ANTIGUA:

En Grecia, los niños comenzaban a ir a la escuela a partir de los siete años. Cuando alcanzaban los 14o 15 años, los griegos comenzaban a estudiar matemáticas, literatura y oratoria, que era el arte de redactar y pronunciar discursos. Esta formación se completaba con la práctica de diversos deportes en el gimnasio. La educación ateniense y la espartana presentaban algunas diferencias:

• En Esparta, el sistema educativo era muy exigente y daba mucha importancia a la preparación física. A los siete años, los niños ingresaban en academias militares donde aprendían el arte de la guerra. En general, las niñas griegas se educaban en la casa. Sin embargo, las mujeres espartanas recibían la misma preparación física que los hombres, con el fin de que alumbraran hijos sanos y fuertes.

• En Atenas, a los 18 años se iniciaba la preparación militar, que se prolongaba durante dos años, Una vez finalizada, y si la familia podía permitírselo, se continuaban los estudios superiores. Atenas contaba con dos escuelas famosas: la Academia, en la que enseñaba Platón, y el Liceo, donde Aristóteles impartía sus enseñanzas.

Ver También: La Educación en la Antigua Grecia

historia grecia antigua

Fuente Consultada:
Hábitos y Costumbres del Pasado Reader´s Digest
Colección: Como Vivían  – Los Romanos Susaeta
Historia Para Primer Año José María Ramallo

Civilizaciones de Occidente Toma A de Jackson Spielvogel

Las Diversiones en Grecia Antigua Fiestas y Festejos Religiosos

DIVERSIÓN Y FIESTAS EN GRECIA ANTIGUA
Fiestas y Festejos Religiosos

Sabemos que en todo el mundo antiguo la relación entre fiesta y religión era muy fuerte, este vínculo es aún más claro en el caso de las fiestas atenienses, que mas abajo puedes observar. Cuando se acercaba la fecha de las fiestas de Dioniso, dios del vino, los autores de comedias y tragedias  presentaban sus obras a los magistrados de la ciudad, los arcontes. Éstos seleccionaban a tres autores de tragedia y otros tres de comedia, entre los cuales se elegían los dos ganadores finales, uno por cada género, mediante votación de un jurado.

Los encargados de organizar la representación de las obras ganadoras eran los coregás, ciudadanos ricos que corrían con todos los gastos. También se otorgaban premios al mejor corega y al mejor actor de cada género teatral. La afición de los griegos al teatro ha sido siempre enorme, de manera que al principio la representación de las tragedias era considerada por los ciudadanos como una especie de purificación religiosa.

Con el tiempo la relación del teatro con el culto a Dioniso fue desapareciendo y pronto se organizaron representaciones con motivo de otras fiestas religiosas y de otros acontecimientos importantes para la ciudad. En Atenas acuden al teatro tanto hombres como mujeres, sólo los esclavos tienen  prohibida la entrada.

FIESTAS Y FESTEJOS:

Grandes Panateneas en honor a Atenea. En el Mes Hekatombaión (julio) cada 4 años. El ritual era una procesión a la Acrópolis, al templo de la diosa, con las víctimas para el sacrificio y un peplo para ella.

Panateneas , idem al anterior , pero anual.

Grandes Eleusinas, en hornor al dios Apolo. Mes Metageitnión (agosto), cada cuatro años. Grandes competiciones atléticas.

Grandes Misterios de Eleusis, honor a Deméter y su hija Perséfone o Prosérpina. Mes  Boedromión (septiembre). Desde Atenas sale una procesión hacia Eleusis donde se celebraba una serie de rituales en honor a las diosas en los que se admitían personas de cualquier procedencia social y nacionalidad.

Tesmoforias, en honor a Deméter y su hija Mes de Pyanepsión (octubre), del once al trece. Fiestas comunes a toda Grecia y reservadas a las mujeres.

Leneas, en honor a  Dioniso. Mes de Gamelión (enero), del doce al catorce. Representaciones teatrales.

Antesterias en honor a Dioniso. Mes de Anthesterión (febrero), del once al trece. El primer día, el pithoigía, se abren las tinajas que contienen el vino nuevo; el segundo cada invitado recibe una copa de ese vino y se compite para ver quién lo bebe primero.

Grandes Dionisias en honor a Dioniso.Mes de Elapheboüón (marzo). Se representan las grandes tragedias griegas.

Targelias en honor a  Apolo. Mes de Thargelión (mayo). Ceremonia de purificación en que se azota con unas ramas a un hombre y una mujer.

Imporantes en el panorama festivo griego eran las competiciones atléticas, relacionadas también con las festividades religiosas. Era grande la afición al ejercicio físico en la Grecia clásica y en todas las polis había uno o varios gimnasios en los que los jóvenes hacían ejercicio. La entrada en tales recintos estaba limitada a los ciudadanos. Además periódicamente había juegos atléticos en los que intervenían atletas de toda Grecia. Aunque los más conocidos son las Olimpíadas, celebradas cada cuatro años a partir del 776 a. de C. en el santuario de Olimpia.

discobolo de miron en grecia antigua

El famoso Discóbolo de Mirón. Uno de los honores que se concedían a los atletas vencedores en las Olimpiadas era el ver su estatua en algún lugar destacado de su polis.

DIVERSIONES Y MODO DE VIDA: El estilo de vida ateniense era en esencia sencillo. Las casas atenienses estaban amuebladas con los artículos comprados a los artesanos como camas, asientos, mesas, baúles, artículos de cerámica, taburetes, cestas y utensilios de cocina. Las vestimentas y las frazadas las tejían las mujeres y los esclavos. La dieta ateniense era más bien simple. La comida básica consistía en cebada, trigo, mijo, lentejas uvas, higos, aceitunas, almendras, pan horneado en casa, vegetales, huevos, pescado, queso y pollo.

El aceite de oliva se utilizaba de manera generalizada, no sólo en la comida, sino en las lámparas y para untarse el cuerpo después de lavarse y hacer ejercicio. Aunque en los hogares de los campesinos había animales, éstos no daban solamente carne, por ejemplo: los bueyes eran útiles para arar, la oveja por su lana y las cabras para obtener leche y quesos. La carne se consumía sólo en ocasiones especiales, como en los festivales; se sacrificaban animales y luego cocinaban su carne para comerse después.

El ocio en Grecia debía ocupar buena parte de la jornada de los ciudadanos ya que en la mayoría de las polis estaba mal considerado el trabajo manual. Para estos menesteres disponían de numerosos esclavos y de extranjeros, llamados metecos, que constituían un amplio porcentaje de la población.

Acudir a los baños era una actividad frecuente entre los ciudadanos helenos ya que en la mayoría de las casas no había agua corriente, al tiempo que servían como centro de reunión. Estos baños públicos serán numerosos durante el siglo IV a. C. y pasarán a Roma.

También era habitual dar largos paseos, utilizando las stoas, largos pórticos en ocasiones de dos pisos y dos naves cerrados por un testero, siempre decorados con frescos, mosaicos o cuadros. Recordemos que una escuela filosófica será denominada estoica por reunirse sus discípulos en una stoa. La stoa de Eco en Olimpia tenía doscientos metros de longitud. Pero la actividad favorita por excelencia entre los ciudadanos será la política.

Podemos afirmar que los griegos gozaban de la política, participando activamente en el gobierno de sus polis. No olvidemos que todos los ciudadanos atenienses podían participar en la Asamblea donde se toman las decisiones más relevantes de la ciudad.

La música y el teatro serán dos de las actividades favoritas para disfrutar del ocio. Existían dos edificios destinados a tal fin, el odeón y el teatro, contando todas las polis con significativos ejemplos, siendo el más importante el teatro de Epidauro por su configuración acústica ya que desde todos los puntos se alcanza una calidad de sonido difícilmente superable. Al teatro acuden casi todas las clases sociales, recibiendo los ciudadanos más pobres una subvención para poder adquirir las entradas. Los actores iban cubiertos con máscaras y vestidos con trajes concretos para que el espectador pudiera identificar claramente a quien representaban.

Los griegos daban mucha importancia al ejercicio físico, siendo una de las actividades educativas más importantes. Los atletas competían en juegos, celebrados en cada una de las polis, aunque existían algunos que tenían carácter supranacional como los Olímpicos o los Píticos, dedicados a Zeus y Apolo respectivamente.

Tenían lugar cada cuatro años y durante el tiempo que duraba la celebración existía una tregua panhelénica. Los atletas participaban desnudos en la competición, cubiertos con una capa de aceite que resaltaba la belleza de sus cuerpos, y sólo los hombres tenían acceso a contemplar las pruebas.

Durante casi un año se entrenaban en las cercanías del templo de Zeus y los ganadores recibían una rama de olivo como triunfo, aunque obtenían numerosos beneficios a posteriori como exención de impuestos o derecho a manutención gratuita.

Las cenas en grecia eran una actividad de ocio popular

Las cenas eran una actividad de ocio popular. Un hombre invitaba a varios amigos a cenar a su casa. Los invitados eran recibidos en la puerta por esclavos que les lavaban las manos y los pies. Luego se tumbaban en literas, en una habitación conocida como andron, donde los esclavos les servían comida. Una vez recogida la comida, comenzaban a beber y a conversar.

A este tipo de cenas se las llamaba simposio. Los invitados bebían vino que se había mezclado con agua en una vasija conocida como crátera. La conversación podía tratar sobre moral o política, pero a menudo las fiestas eran relajadas y los invitados tocaban la lira, recitaban poesía o contaban chistes. Músicos, bailarines o acróbatas contratados podían ofrecer más diversión. Los invitados traían  compañía fenmenina llamnadas hetarias.

A veces iban chicos para que observen como transcurría la fiesta y el comportamiento de los mayores. Había un juego llamado cótabo, en donde los invitados debían arrojar el último trago a un blanco determinado. Los esclavos servía la comida a los invitados.

La lucha entre animales se consideraba un deporte. Gallos, codornices o un gato y un perro luchaban a muerte.
La imagen de este vaso muestra a dos guerreros jugando a un juego de mesa que podía haber sido parecido al ajedrez.
Los griegos también disfrutaban del deporte. Esta escultura muestra un juego que se parece al hockey moderno.
Los adultos jugaban a menudo a los dados en su casa o en casas de juegos especiales. Otro juego popular, que conocemos como tabas, consistía en tirar pequeños huesos.
Las familias ricas daban a sus hijos muchos juegos y juguetes para divertirse en sus horas libres. Conocían una especies de yo-yo y el juego del aro y el palo.

En Las nubes, una comedia de Aristófanes, un padre orgulloso habla de la habilidad de su hijo para hacer casas, barcos, carretas y ranas con trozos de cuero. Había otros juguetes como hondas, cometas, aros con campanas, carretillas, caballitos, trompos y ruedas unidas a varas para dirigirlas. Se han hallado pequeños muebles de plomo, que tal vez iban dentro de casas de muñecas.

Los bebés usaban sonajas de guijarros. Se han hallado muñecas de arcilla articuladas en las ruinas de los templos, donde fueron dejadas como ofrendas, y en tumbas de niños. Tal vez existieron muñecas de trapo y juguetes de madera, pero no han dejado rastros.

Había un juego similar al hockey, en el que se usaban pelotas hechas de vejiga de cerdo. Un relieve en un museo de Atenas muestra a dos jugadores con bastones curvos, azuzándose. Las vasijas pintadas, que son una excelente fuente de información acerca de la vida en la antigua Grecia, muestran juegos de saltar al burro, montar en hombros, y la gallinita ciega.

Existe una vasija con una hermosa figurilla de barro donde muestra a dos mujeres jugando a la taba con huesos o pezuñas de animales: se aventaban al aire, uno por vez, cinco huesos, que se tomaban con el revés de la mano. Los juegos de mesa, que según el historiador Herodoto fueron inventados en el estado de Lidia, en Asia Menor, eran jugados con dados y fichas de vidrio o hueso.

Los griegos disfrutaban de estos pasatiempos cuando descansaban en casa, en compañía de sus amistades. Sin embargo, cuando salían al agora, podían elegir entre una muy amplia variedad de espectáculos públicos más emocionantes, como funciones de magia al aire libre, tragaespadas, hechiceros y tragafuegos.

EDUCAR EL ALMA: Los antiguos griegos gozaban de la música en los actos públicos y privados, religiosos y laicos. El filósofo Platón dijo que la educación se dividía en dos: gimnasia para el cuerpo y música para el alma.

Poco se sabe acerca de cómo sonaba la música griega. Se conservan muy pocos ejemplos de partituras, y éstas no indican la afinación que se usaba. Pero es seguro que no tenían la complejidad de los arreglos orquestales y vocales modernos: se cantaba al unísono y los instrumentos seguían la misma línea melódica. Dado que la música griega estaba estrechamente relacionada con la poesía y la danza, el ritmo debió ser muy importante. La música definía los pasos de danza, y en ella intervenía un poeta que declamaba estrofas. La poesía no se leía en privado: los versos eran escritos para ser cantados o repetidos ante un público, generalmente acompañados de música y danza.

Los griegos tenían cantos para toda ocasión: canciones de amor y estribillos para las bodas y nacimientos, para lamentar una muerte o para acompañar trabajos mecánicos como la molienda de grano. Incluso se cantaba para curar enfermos. Las mujeres gustaban de bailar juntas en la casa y el campo, quizá como un ritual de fertilidad: nunca se les muestra bailando con sus maridos.

Fuente Consultada:
Hábitos y Costumbres del Pasado Reader´s Digest
Colección: Como Vivían  – Los Romanos Susaeta
Historia Para Primer Año José María Ramallo

Civilizaciones de Occidente Toma A de Jackson Spielvogel

historia grecia antigua

La Religion Griega Caracterísitcas Filosofia y Literatura Griega

HISTORIA DE GRECIA ANTIGUA: LA RELIGIÓN

historia grecia antigua

LA RELIGIÓN GRIEGA: La religión griega estaba estrechamente vinculada con cada aspecto de la vida cotidiana; era, a la vez, práctica y social. Los festivales públicos —que se originaron de ciertas prácticas religiosas— tenían funciones específicas: los varones se preparaban para ser guerreros; las niñas, para ser madres.

En vista de que la religión estaba relacionada con todos los aspectos de la vida, los ciudadanos deberían asumir una actitud apropiada frente a los dioses. La religión era un culto civil necesario para el bienestar del estado, Los templos dedicados a un dios, o a una diosa, eran los principales edificios de la sociedad griega.

 Homero dio una explicación de los dioses que proporcionó una estructura definida a la religión griega. En una época todos los griegos aceptaron una religión común basada en doce dioses principales que supuestamente vivían en el monte Olimpo, la montaña más grande de Grecia.

Entre estos doce dioses estaban Zeus, la principal deidad y padre de todos los dioses, Atenea, diosa de la sabiduría y de los oficios; Apolo, dios del sol y de la poesía; Afrodita, diosa del amor; y Poseidón, hermano de Zeus y dios de los mares y los terremotos.

Haz clic, y puedes conocer todo sobre cada unos de los dioses griegos

Los doce dioses olímpicos eran comunes a todos los griegos,. quienes, consecuentemente, compartían una religión politeísta básica. Cada polis asignaba a uno de los doce dioses olímpicos como la divinidad guardiana de su comunidad. Por ejemplo, Atenea era la diosa patona de Atenas. Pero cada pólis también tenía sus propias deidades locales, las cuales seguían teniendo importancia para la comunidad en su conjunto; además, cada familia también tenía sus dioses patrones.

Resultando conveniente contar con el favor de los dioses para todas las actividades de uno, el ritual tenía enorme importancia en la religión griega. Las oraciones solían combinarse con los obsequios a los dioses, lo cual se basaba en el principio de <‘les ofrezco esto para que (los dioses) me lo retribuyan”.

Algunas oraciones reflejaban de manera directa este beneficio mutuo: Protege nuestra ciudad. Creo que lo que estoy pidiendo es de interés común. Ya que una ciudad floreciente honra a los dioses”. El ritual significa sacrificios, ya sea en forma de animales o de productos agrícolas. Los animales expiatorios se quemaban en el altar que estaba enfrente del templo, o en un pequeño altar frente a la casa.

Los festivales también se celebraban a manera a los dioses y a las diosas. Algunos de éstos (las celebraciones Panhelénicas) fueron importantes para los griegos y se celebraban en locaciones especiales, como las dedicadas a la adoración de Zeus en Olimpia; a Poseidón, en el istmo de Corinto; y a Apolo, en Delfo Los grandes festivales incorporaban muchas actividades en honor de los dioses, incluidas las competencias atléticas a las que se invitaba a todos los griegos.

El primero de estos juegos se celebró en el festival olímpico del año 776 a. de C., y después se llevaron a cabo cada Cuatro años para honrar a Zeus. Al principio, las competencias olímpicas consistían sólo en carreras pedestres y luchas; pero, más tarde, también se incluyó el boxeo, el lanzamiento de jabalina y diversas especialidades más. Las competencias siempre eran entre individuos, no entre grupos.

Corno ejemplo de otro aspecto práctico de la religión griega, los griegos querían conocer los designios de los dioses. Había videntes que recibían augurios por medio de los sueños, del vuelo de los pájaros o de las entrañas de los animales sacrificados. Pero tal vez el método más popular para adivinar la voluntad de los dioses era el Oráculo, recinto consagrado a un dios, o a una diosa, que revelaba el futuro. El oráculo más famoso era el de Apolo, en Delfos, instalado a un lado del monte Parnaso, dominando el golfo de Corinto.

En Delfos, una sacerdotisa escuchaba las preguntas en un estado de éxtasis el cual se creía que era inducido por Apolo. Sus respuestas las Interpretaban los sacerdotes y se las daban en verso a la persona que había hecho las preguntas. Representantes de estado y particulares viajaban hasta Délfos para consultar al oráculo. Los estados tal vez preguntaran si deberían llevar a cabo una expedición militar; los particulares quizá plantearan preguntas del tipo: “Heracleídas pregunta al dios si tendrá un retoño de su esposa actual”.

Las respuestas a menudo eran enigmáticas y podían interpretarse en más  de una forma. Creso, rey de Lidia de Asia Menor, famoso por su increíble riqueza, mandó mensajeros al oráculo de Delfos, preguntando si debería entablar la guerra en contra de los persas”. El oráculo le respondió que, si atacaba a los persas, destruiría un poderoso imperio lleno de júbilo por escuchar esa noticia, Creso les declaró la guerra a los persas, pero fue aplastado por el enemigo. Un poderoso imperio el de Creso— fue destruido.

La religión griega —centrada en el ritual y en las relaciones formales con los dioses— tendía a carecer de un componente emocional intenso. Asimismo, ofrecía a la mayoría de las personas una vaga esperanza, o ninguna, de que hubiera vida después de la muerte. Como resultado de esto, a veces los griegos se convertían a religiones mistéricas, que incluían un proceso de iniciación en ritos secretos que prometían un involucrarniento más emocional con las fuerzas espirituales, así como una mayor esperanza de alcanzar la inmortalidad.

Los misterios mas importantes fueron los Eleusinos, que se relacionaban con el mito de la diosa Démeter. Era un culto de fertilidad en el que los participantes sentían que renacían y obtenían cierta esperanza de tener vida después de la muerte. Los cultores órficos, seguidores del legendario trovador Orfeo, creían en los ciclos de reencarnación, pues el alma humana estaba atrapada en el cuerpo físico. Su propósito era liberar el alma de su confinamiento.

Fuente Consultada: Civilizaciones de Occidente Toma A de Jackson Spialvogel

La Filosofia Griega Los Griegos y los Filosofos Sofistas Griegos

Los Griegos y los Filósofos

historia grecia antigua

FILOSOFÍA: Etimológicamente, la palabra filosofía procede de los términos griegos philein (amar, aspirar) ysophia (sabiduría) por lo que su significado sería amor o aspiración a la sabiduría. Numerosos autores antiguos consideran a Pitágoras como el inventor del término ya que en su viaje por Grecia fue interrogado por el tiranoLeonte de Fliunte sobre su profesión a lo que él respondió que no era sabio sino amante o buscador de la sabiduría (filósofo). El objetivo de la filosofía es, por lo tanto, saber, conocer, dar respuesta a las preguntas que todos nos planteamos relacionadas con la naturaleza y su creación, abandonando los mitos para dar protagonismo al logos.

La Filosofia Griega

La Filosofia Griega

 Gran parte de la filosofía antigua griega se centraba en el intento de explicar el universo sobre la base de principios unificados. Tales de Mileto, griego jónico que vivió alrededor del año 600 a. de C., postuló la unidad del universo, Todas las cosas estaban relacionadas por el agua, una sustancia básica. Otro griego jónico, Pitágoras (580. 490 a. de C.), pensó que la esencia del universo podía encontrarse en la música y en los números.
Estos primeros filósofos griegos tal vez eliminaran el concepto de los mitos griegos, pero no prescindieron de la divinidad misma del mundo lugar suyo, se inclinaron por identificarla con las fuerzas profundas e inamovibles que gobiernan el universo.

Sin embargo, muchos griegos simplemente no estaban interesados en las especulaciones sobre la naturaleza del universo. Los sofistas conformaban un grupo de maestros filósofos del siglo rechazaban dichas especulaciones calificándolas de insensateses, argumentaban que la comprensión del universo estaba sencillamente más allá del alcance del intelecto humano.

Para los individuos lo importante era ser cada vez mejores; así el único objeto de estudio que valía la pena esa la conducta humana. Los sofistas eran maestros errantes que ofrecían sus servicios como maestros profesionales a los hombres jóvenes de Grecia, sobre todo, a los de Atenas. Para los sofistas no existía un bien o un mal absolutos: lo que era correcto para un individuo, podría ser incorrecto para otro.

En consecuencia, la verdadera sabiduría consistía en poder percibir el bien propio y lograr obtenerlo. No obstante, muchas personas consideraban a los sofistas peligrosos para los valores tradicionales de la sociedad y, en especial. para los valores de los jóvenes.

En la Grecia clásica, Atenas se convirtió en el centro intelectual y artístico más importante. Tal vez su reputación sea mayor en ámbito de la filosofía. Después de todo, Sócrates, Platón y Aristóteles plantearon cuestiones básicas que se han debatido por más de dos mil años; éstas son, en gran medida, las mismas preguntas filosóficas con las que lidiamos hoy día.

 Sócrates (469-399 a. de C.) no dejó obra escrita, pero sabemos le él gracias a sus discípulos, sobre todo mediante el más famoso: Platón. Sócrates tenía el oficio de albañil, pero su verdadera vocación era la filosofía. Enseñó a numerosos alumnos, pero sin recibir salario, ya que creía que el propósito de la educación sólo era mejorar 1 individuo. Se valió de un método de enseñanza que todavía se conoce por su nombre.

El «método socrático” emplea una técnica de preguntas-respuestas para conducir a los discípulos a ver las cosas por sí mismos, utilizando su propio razonamiento. Sócrates creía que todo verdadero conocimiento reside en el interior de la persona; sólo ¿necesita un examen crítico para que surja, esta era la verdadera tarea de a filosofía, puesto que «la vida sin examinarse, no vale la pena vivirla».

El cuestionamiento por parte de Sócrates de la autoridad, junto con la publica prueba de la ignorancia de otras personas, le causaron dificultades. Atenas gozaba una tradición de libertad de pensamiento de investigación, pero la derrota de la guerra del Peloponeso había propiciado un ambiente de intolerancia al debate abierto y la investigación del alma. Se le acusó a Sócrates—y se hallo  culpable— de corromper con sus enseñanzas a los jóvenes de Atenas.

Un jurado ateniense lo sentenció a morir.

Uno de los discípulos de Sócrates fue Platón (c. 429-347 a.C.) de a quienes muchos consideran el más grande filósofo de la civilización occidental. A diferencia de su maestro Sócrates, que no escribió nada, Platón escribió mucho. En sus diálogos, utilizó a Sócrates como el principal contrincante filosófico.

El pensamiento filosófico de Platón se centró en la esencia de la realidad y en el concepto de las ideas o de las formas ideales. De acuerdocon Platón, siempre había existido un mundo más noble al que pertenecían las ideas o formas inmutables. Conocer esas formas es conocer la verdad. Estas formas ideales constituyen la realidad sólo puede ser aprendida por una mente instruida, la cual y—por supuesto es la meta de la filosofía. Los objetos que percibidos a través de nuestros sentidos son simples reflejos de las formas ideales. Por consiguiente, son sombras, en tanto que la realidad Se encuentra en las formas mismas.

Las ideas de Platón respecto al gobierno se expresaron en su diálogo titulado La república. Basado en su experiencia ateniense, Platón había llegado a desconfiar del funcionamiento de la democracia. Resultaba obvio para Platón que los individuos no podían conseguir Una forma de vida ética, a menos que vivieran en un estado justo y racional. La búsqueda de Platón del estado justo lo condujo a construir un estado ideal en el que la población se divide en tres grupos básicos.

En la cima está la clase más encumbrada, una élite gobernante, los famosos filósofos-reyes: «A menos que los filósofos se conviertan en reyes en sus países, o que aquellos a los que ahora se llama reyes y gobernantes lleguen a tener la suficiente inspirad para tener un genuino deseo de adquirir sabiduría; a menos digamos, el poder político y la filosofía se entrelacen.., los problemas no darán tregua… ni a los estados, ni —como yo creo— a toda la humanidad”.

El segundo grupo son los que muestran valor serían los guerreros que protegerían a la sociedad. El resto de la sociedad son masas, compuestas por personas que esencialmente se dejan guiar no por la sabiduría o el valor, sino por el deseo de cosas materiales. Serían los productores de la sociedad: artesanos, comerciantes y campesinos.

En el estado ideal de Platón, cada grupo cumple con el papel q se le ha asignado, creando, así, una sociedad que funciona de manera mas armoniosa. La preocupación de Platón se dirigía más a las necesidades de la comunidad, que a la felicidad del individuo, por lo que concentró, sobre todo, en la necesidad de que los guardianes o gobernantes no tuvieran preocupación alguna respecto de la riqueza o prestigio, y procuraran lo mejor para la comunidad, con el fin apartar a los guardianes de estos deseos, Platón insistió en que vivirán en comunidad, renunciando a la propiedad privada y a la vida familiar. Platón pensaba que también las mujeres podían ser gobernantes; en este aspecto se apartó de manera radical de las prácticas contemporáneas de los estados griegos.

Platón estableció una escuela en Atenas, conocida como la Academia. Uno de sus discípulos, que estudió ahí por veinte años, fue Aristóteles (384-322 a. de C.), quien más tarde llegaría a ser el tutor de Alejandro Magno. Aristóteles difería de manera significativa d su maestro, y no aceptaba la teoría de Platón de las formas ideales. El, al igual que Platón, creía en principios universales o formas, aunque sostenía que la forma y la materia eran inseparables. Al exarminar los objetos individuales, podemos percibir su forma y llegar principios universales, pero éstos no existen en un mundo ideal, separado de la realidad de las cosas materiales, sino que son parte de la cosas mismas. Así, los objetivos de Aristóteles consisten en analizar clasificar las cosas mediante una minuciosa investigación y búsqueda Sus intereses fueron vastos, lo que lo llevó a escribir tratados sobre una gran cantidad de materias: ética, lógica, política, poesía, astronomía, geología, biología y física.

Al igual que Platón, Aristóteles postulaba un sistema eficaz d gobierno que dirigiera de forma racional los asuntos humanos. A diferencia de Platón, no buscaba un estado ideal basado en la encarnación de una forma ideal de justicia, sino que trataba de encontrar la mejor forma de gobierno, mediante un examen racional de los gobiernos existentes. Para su obra La política , examinó las constituciones de ciento cincuenta y ocho estados, de las que obtuvo categorías generales para la organización de gobiernos. Identificó tres buenas formas de gobierno: la monarquía, la aristocracia y el gobierno constitucional. Pero, fundado en su análisis, advirtió que la monarquía podía convertirse fácilmente en tiranía; la aristocracia en oligarquía, y el gobierno constitucional en democracia radical o anarquía. Apoyó al gobierno constitucional como la forma óptima para la mayoría de la gente.

Las ideas filosóficas y políticas de Aristóteles desempeñaron un papel importante en el desarrollo del pensamiento occidental durante La Edad Media. Lo mismo sucedió con sus ideas acerca de las mujeres. Aristóteles creía que el matrimonio tenía como finalidad que el hombre y la mujer tuvieran mutuo confort y que contribuía a la felicidad total de una comunidad: “La comunidad necesita que mujeres y varones sean excelentes, de lo contrario la bendición sería a medias”. No obstante, Aristóteles sostenía que las mujeres eran biológicamente inferiores a los hombres: «Una mujer es, como silo fuera, un varón infértil.

Ella es hembra a causa de una insuficiencia”. Por lo tanto, según Aristóteles las mujeres deben estar subordinadas a los varones no sólo en la comunidad sino en el matrimonio: “La asociación entre marido y mujer es una aristocracia. El varón gobierna por merito propio, y en la esfera que por derecho le pertenece; pero le cede tales asuntos a su esposa en la medida que son adecuados para ella”.
Fuente Consultada: Civilizaciones de Occidente Toma A de Jackson Spialvogel

El Arte en Grecia Artistas Griegos Resumen

El Arte en Grecia Artistas Griegos

historia grecia antigua

EL ARTE GRIEGO: Floreció entre los siglos VII y II antes de C., en Grecia y otros territorios del Mediterráneo habitados por los griegos. Se caracteriza por su idealismo estético, proporcionalidad, equilibrio de los elementos y su interés por reflejar la expresividad genuina en la figura humana; por ello, desarrollaron una gran perfección en el dibujo. El atletismo, tan cultivado por estos pueblos, brindó a los artistas sus mejores modelos. La sencillez, el ritmo, la claridad y la unidad dominan todas sus formas artísticas; así, los griegos alcanzaron sus mayores logros en la cerámica, la escultura y la arquitectura.

El arte griego comienza aproximadamente en los siglos V y IV. Se caracterizó por darle a sus obras el mayor sentido de la proporcionalidad, por expresar armonía y equilibrio de elementos y por reflejar una genuina expresión de humanismo. Grecia, es una pequeña península situada al sureste de Europa. Pero en este pequeño país nacieron las primeras ideas que dieron forma a la cultura occidental, de tal modo que nuestros conocimientos y modos de pensar son una consecuencia de la filosofía, la ciencia y el arte de los griegos.

ARQUITECTURA: En la arquitectura griega no se empleó ni el arco ni la bóveda. El elemento sustentador de sus monumentales obras fueron las columnas. El sistema de construcción utilizado fue el adintelado. Se destacan por orden jerárquico, los templos como exponentes principales, luego, los teatros, las acrópolis, los propileos, los estadios, los gimnasios y las palestras, las ágoras y los monumentos funerarios. Los diferentes tipos y formas de columnas dieron origen a los famosos órdenes arquitectónicos griegos: Dórico, Jónico y Corintio.

MATERIALES UTILIZADOS: Los griegos usaron de manera preferente el mármol, el cual pulían de forma cuidadosa; también emplearon la piedra.

ESCULTURA: La escultura griega no está sujeta ni a reglas ni a convencionalismos. El escultor tiene libertad de expresión, sin embargo, toda ella busca y logra la perfección humana, por tanto es una escultura dedicada a exaltar la fuerza física, la perfección de los rasgos, el movimiento y la expresión de la divinidad. Su tema central gira en torno a la figura humana. La escultura griega pasa por 3 períodos épocas o fases evolutivas, con características propias en cada una de ellas. Estas son:

– Arcaica: Se caracterizó por ser una época en donde los escultores buscan un estilo y una técnica propios. En ella aparece la figura femenina y masculina, al inicio estas figuras eran de tipo hierático, sin movimiento, pero luego surgieron ideas de movimiento, los brazos se despegan del cuerpo y el rostro expresa una curiosa sonrisa. Las esculturas eran hechas como ofrenda a los deportistas. Son de esta época: El Kouros de Anavyssos (atleta), la Dama de Auxirre o Xoana (doncella vestida), la cabeza del caballero Rampios, etc.

– Clásica: esta época significó el período de mayor auge en todas las manifestaciones artísticas y literarias. Los escultores logran la perfección de sus técnicas, así como las mejores piezas escultóricas, en donde se observa la magnificencia de la figura humana. Esta época tiene 2 períodos: el estilo Sublime, en el que se destacan escultores como Mirón, Fidias y Polícleto, y el estilo Bello, donde se destacan Scopas, Praxiteles y Lisipo, ambos estilos tenían características propias.

– Helenísta: esta época corresponde al fin del arte griego, las obras de esta época toma modelos de las anteriores, perfeccionándolos, demostrando una gran capacidad de realización, entra la figura del niño como tema. La escultura adquiere caracteres de monumentalidad, dominando lo pintoresco, lo grotesco, lo episódico, etc. El retrato pasa a un primer plano. En este período surgen diferentes escuelas, entre las más importantes: las Escuela de Pérgamo, la de Rodas y la de Alejandría.

PINTURA: Muy poco es lo que se conoce de los pintores griegos, sin embargo, si es de conocimiento la maestría que se manifestaba en los increíbles efectos de realismo que sabían producir por descripciones de algunas pinturas. Pero su obra se ha perdido casi toda, y lo que ha quedado son copias y fragmentos que no dan una idea clara de cómo era aquella pintura. Se destacan: Polignoto, Apolodoro de Atenas, Agatarco de Samos, Zeuxis, Parrasio y Apeles.

 CERÁMICA: Esta constituye en las artes menores la mejor y más variada expresión en lo que a decorado y pintura se refiere. Esta variedad nos da una muy completa evolución de su cultura. Con un estilo y técnicas propias, se caracteriza por tener formas variadas y originales, predominan los elementos geométricos dispuestos en franjas, las tonalidades del barro, desde el amarillo hasta el gris castaño, presenta figuras en rojo sobre fondo negro o rojo el fondo y figuras negras, predominan formas animales y humanas.

Literatura y Teatro Griego La Tragedia Griega Representantes

LA LITERATURA Y TEATRO GRIEGO Y SUS REPRESENTANTES

LAS LETRAS: Los griegos hablaron un idioma común expresado a través de diversos dialectos, de los cuales se se impuso el usado en Atenas. La lengua griega se integra en el grupo de las lenguas indoeuropeas. Su alfabeto es de origen semítico, concretamente fenicio, aunque desconozcamos la fecha exacta de su utilización. Cada una de las diferentes polis que integraban la Hélade tenía su propia lengua, si bien podemos agruparlas en cuatro grandes grupos: el dialecto jónico-ático, el dórico, el eólico y el aqueo.

El ático se convertirá en el dialecto más empleado por los grandes literatos y en época de Alejandro se puede considerar como el embrión de la lengua griega. Homero es el literato más famoso de este momento, considerado el autor de dos de las obras más importantes de la Literatura Universal: la Iliada y la Odisea.

teatro griego

HOMERO, EL POETA CIEGO: Todo es confuso al tratar del más grande de los poetas griegos. Siete ciudades se disputan el honor de haber sido su cuna, y aún hoy día hay quien niega su existencia real. Esmirna le dedicó un templo, y la Ilíada y la Odisea constituyen, con toda seguridad, los poemas más leídos del mundo entero. (Ver Homero y La Guerra de Troya)

En los 24 cantos de que consta la Ilíada, Homero relata las luchas de griegos y troyanos por la ciudad donde se han refugiado la bella Helena y su amante Paris, Por los troyanos lucha Héctor y por los griegos Aquiles. La cólera de éste al conocer la muerte de su amigo Patroclo ocasiona la derrota y destruc­ción de Héctor y los troyanos, cuya ciudad es arrasada.

Homero

Homero

En la Odisea relata, también en 24 cantos, las peripecias de Ulises, rey de Itaca, que, terminado el sitio de Troya, quiere volver a su patria. Los remolinos de Scila y Caribdis, los cíclopes y numerosos peligros acechan al héroe que regresa por fin al lado de su esposa Penélope, cuando ésta, asediada por numerosos pretendientes, iba a entregar su mano al que consiguiera manejar el arco de Ulises. Sólo éste puede tenderlo y disparar las flechas que ahuyentan a los intrusos.

En estos poemas grandiosos, los simples mortales, los héroes y los dioses luchan en un mundo de pasiones exacerbadas y violentas.

La literatura de todos los países comienza siempre con manifestaciones épicas. Y la griega, como corresponde a su grandeza, debía manifestarse en dos poemas que no han sido jamás superados. La prosa y la simple narración, lo que hoy llamaríamos novela, son formas literarias de aparición más tardía.

Posteriormente Hesiodo inauguro en el sigo VIII a,C. la poesía didáctica.Esopo sería el continuador de esta escuela moralista, autor de unas 400 fábulas finalizadas con moraleja.En el siglo V a.C. se desarrollo la poesía lírica , que toma este nombre del hecho de que los poetas recitaban sus composiciones acompañados de una lira o de una flauta. La lírica toma cada vez más importancia a partir del siglo VII a. C. destacando figuras como el ateniense Solón, de cuya obra elegante y moralizadora nos han quedado algunas muestras.

Entre quienes se destacaron en estas creaciones, debemos mencionar a Tirteo, Safo, Alceo, Anacronte, natural de Jonia, en el Asia Menor, Pindaro, considerado el de mayor envergadura , nacido en Tebas, que cantó los triunfos de los atletas con un vigor que llama la atención, a pesar de que no conservamos muchos ejemplos de su arte, siendo lo más importante los Epicinios. La fase clásica será la de mayor esplendor, desarrollándose los dos grandes géneros dramáticos: la tragedia y la comedia, de los cuales hablamos mas abajo.

EL TEATRO GRIEGO: La palabra drama significa, en su origen, hacer, actuar, moverse. Las primeras formas teatrales son un drama, es decir, la escenificación, con personajes, voces y movimientos, de un hecho generalmente extraordinario, desgarrador y trágico de la vida humana. Es curioso que la palabra griega hipócrita significara también actor, es decir, el que finge. La palabra tragos, raíz de tragedia, es el nombre que se daba al macho cabrío sacrificado en honor de Dionisios.

Los orígenes del teatro en el mundo occidental se remontan a la antigua Grecia. Se desarrolló a partir de un festival de campo, celebrado en honor del dios Dioniso. En Atenas, esto se convirtió en un acontecimiento anual, conocido como las Grandes Dionisíacas. Cada año, se componían canciones especiales que interpretaba, junto con unos bailes, un grupo de hombres denominado coro. El mejor participante recibía un premio. Al principio, el coro actuaba en la plaza del mercado, pero posteriormente se construyó un enorme auditorio al aire libre en las laderas de la Acrópolis. Luego se edificaron estructuras similares en todo el mundo griego. La mayoría de ellas tenían una capacidad como mínimo para 18.000 espectadores. las representaciones en Grecia empezaban muy temprano, de aquí que el público se dirigiese al teatro a la salida del sol. El precio de la entrada era de dos óbolos, pero ya en tiempos de Pericles (siglo V a. de C.) a los pobres se les pagaba la entrada con cargo a los fondos públicos. Los considerables gastos que suponían las representaciones eran subvencionados por ciudadanos ricos. En un principio las representaciones se llevaban a cabo por un solo actor -a menudo el propio autor- y un coro, dirigidos por el corega. En la época de Esquilo , los actores pasarían a ser dos: el protagonista y el antagonista. A veces, el mismo actor se veía obligado a interpretar más de un papel, lo que nos hace suponer que el público griego estaba dotado de un poder de imaginación mucho mayor que el de hoy.

Al principio era un solo actor, a modo de rapsoda, el que entonaba una lamentación por la fingida muerte del dios, pero luego se añadió a esta simplicísima representación la voz de un oponente que entablara diálogo con el primero. Los coros, de un modo parecido a los orfeones, pero hablando en tono monocorde, al unísono, se añadieron más tarde y constituyeron un elemento de gran fuerza teatral en las representaciones griegas.

Más adelante, las obras fueron escritas por poetas eminentes, y tuvieron tal duración que las representaciones se prolongaban desde la mañana hasta el anochecer, como ocurre hoy con la Pasión de Oberammergau, por ejemplo, y así como en sus comienzos debían darse en una plaza pública, al aire libre, requirieron, con el tiempo, por la gran afluencia de espectadores, la construcción de unos edificios especialmente acondicionados, pero sin techo, al aire libre, siempre a modo de graderíos que se extendían por la ladera de una colina frente a la escena. Los graderíos o «auditorium» se desplegaban en forma de abanico, en un ángulo de 180 grados.

La «skene» (escena) era rectangular y constituía una plataforma sobre la que actuaban los actores. En el semicírculo entre ésta y el graderío quedaba la orquesta, donde se colocaba el coro. En el centro de la misma se levantaba un altar a Dionisios.  Uno de los primeros autores de los que se tiene noticia fue Tespis, quien iba con su carro de pueblo en pueblo, y de ahí que aún se conozca a las compañías teatrales con el nombre de «carros de Tespis».

El festival de teatro de Atenas: En Atenas, las Dionisíacas constituían una de las celebraciones religiosas más importantes de la ciudad. El festival, que duraba cinco días, era una fiesta oficial por lo que todo el mundo podía asistir a él. El primer día estaba dedicado a procesiones y sacrificios. En los otros cuatro días se realizaban concursos de teatro. Un arconte organizaba las Dionisíacas. Elegía a algunos ciudadanos ricos, conocidos como coregos, que costeaban la escenificación de las obra; de teatro. Las obras griegas se dividían en dos tipos: tragedias y comedias. Cada año participaban en el concurso de Atenas tres autores de tragedias y cinco de comedias.

Los tres grandes trágicos de la Grecia antigua fueron Esquilo, Sófocles y Eurípides. Los tres vivieron en el siglo V a. J. C. Las obras de Esquilo (525-456) llegaron a constar de cuatro actos y perseguía en ellas un fin moral. En Los Persas escenifica la guerra contra Jerjes que el autor vivió como soldado. En Prometeo encadenado narra la leyenda del que robó el fuego del Olimpo y sufrió las iras de Zeus. Los siete contra Tebas es la historia de Edipo, mientras que en La Orestíada, que consta de tres partes, se describe el destino de Agamenón, asesinado por su esposa, y las vicisitudes de Orestes, que finalmente logra vengar a su padre. En esta obra, las Furias, Palas, Apolo y numerosos dioses y semidioses intervienen, ya para ayuda, ya para perdición de los mortales.

 Las obras de Sófocles (496-406), que obtuvo dieciocho veces el triunfo en los juegos poéticos, aún se representan en la actualidad y su grandeza y fuerza expresiva no han perdido su vigor con el paso de los siglos. He aquí el nombre de las siete tragedias que se han podido conservar de la obra del ateniense: Ayax, Electra, Antígona, Edipo rey, Edipo en Colona, Las Traquinianas y Filoctetes.

Eurípides (480-406) desarrolló algún tema inspirado en sus antecesores, como el de Electra, basado en el tema de la muerte del esposo a manos de su mujer. En Medea relata la venganza de la esposa ofendida, mientras en Alcestes describe el amor conyugal llevado hasta el último grado del heroísmo. Las dos Ifigenias, que son continuación de un mismo relato, describen las vicisitudes de la hija de Agamenon. Muchas de estas obras arrancan de la guerra de Troya, mientras otras están inspiradas en relatos de la Mitología.

La comedia nació más tarde y fue una elaboración más o menos elegante de sátiras y burlas salidas de la entraña popular, y que muchas veces expresaban una acerba crítica contra los gobernantes o las costumbres. El populacho griego solía entregarse a diversiones groseras en las que corría el vino en abundancia y donde se daba rienda suelta a toda desvergüenza. A este populacho se le llamaba «comos» y de ahí nació la palabra comedia.

El más famoso y audaz de los comediógrafos griegos fue el ateniense Aristófanes (444-380 a.C.), del que se dice que escribió más de cuarenta obras, de las que sólo se conservan doce. En ellas se hacia burla de todo, sin respetar al propio Zeus. Así, en Los caballeros se mofa del Ejército; en Las avispas, de los jueces, y en Las Ranas ataca al propio Eurípides. Estas obras, agudas e ingeniosas, demuestran hasta qué punto en la democracia griega del siglo y se respetaba el derecho a decir y expresar la propia opinión.

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Las tragedias se escribían sobre héroes del pasado. Trataban de grandes temas: la obediencia o el desafío a la voluntad de los dioses, las pasiones y los conflictos humanos o el abuso del poder. Los autores de tragedias más conocidos fueron Esquilo, Sófocles y Eurípides.

En la comedia, los personajes solían ser gente corriente. El diálogo incluía a menudo comentarios sobre política o personalidades del día, junto con payasadas, astracanadas y chistes groseros. El autor de comedias más conocido de la antigua Grecia es Aristófanes. Entre sus obras se incluyen Las aves y Las ranas.

En el concurso de comedia, cada autor presentaba una obra. Pero en la sección de tragedia, cada escritor debía presentar tres tragedias y un drama satírico. Este último era una obra que se burlaba del tema trágico. En el coro se disfrazaban de sátiros: locos seguidores de Dioniso que eran mitad humanos, mitad animales.

representantes del teatro griego

Esquilo (525-455 a. de C): natural de Eleusis, en la región de Atenas. Es autor de tragedias, genero que renovó profundamente, pues introdujo la técnica de la trilogía, conjunto de tres obras que desarrollaban un mismo tema. Su obra más importante es la trilogía llamada la Oreslíada sobre el trágico destino de Aga menón, —jefe griego durante la guerra de Troya— y su familia y que está integrada por: Agamenón, Coéforas y Euménides.

Sófocles (496-406 a. de C): también ateniense, cambió el género trágico al renunciar a la trilogía. En sus obras trabajó el mito de Edipo. Entre ellas destacan: Edipo Rey y Antigona.

Eurípides (484-406 a. de C): también ateniense, introdujo algunas innovaciones en la tragedia como el uso de un prólogo explicativo de la acción y el interés por retratar la psicología de los personajes. Entre sus obras contamos con Medea e Hipólito.

Aristófanes (445-386 a, de C): ateniense, sus comedias tratan sobre la guerra del Peloponeso (431-404 a. de C.) y la crítica a los políticos que provocaron aquel conflicto. Su lenguaje es obsceno y se explota continuamente el humor sexual. Entre sus obras tenemos: Lisistrata, Las Ranas y La Paz.

Menandro (342-292 a. de C): ateniense, en sus comedias abandonó la temática política sustituyéndola por el tema amoroso. Fue muy imitado luego por los comediógrafos latinos. Entre sus obras tenemos: El Escudo y El Misántropo.

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POETAS , HISTORIADORES Y POLÍTICOS: La poesía pura, no ligada a la descripción épica ni al teatro, tuvo cultivadores muy notables en Grecia. Safo fue la poetisa del amor. Había nacido en la isla de Lesbos y son notables sus poesías a Afrodita y su Oda al Amor.

Anacreonte (563-480) dio vida a la oda anacreóntica, y Píndaro (522-448) a la que lleva también su nombre. Ambos fueron grandes líricos. El primero se entregó afanosamente a los placeres de la mesa. Se cuenta que a los 85 años murió por habérsele atragantado un grano de uva en el transcurso de un banquete. Píndaro murió a los 90 años.

Al hablar de Egipto se ha citado a Herodoto (484-425) cuyos Nueve Libros de Historia relatan, no siempre con excesiva fidelidad, los hechos por él conocidos.

Tucídides (460-400) describió la Guerra del Peloponeso, y Jenofonte relató la aventura que vivió como soldado, la Anabasís o Retirada de los Diez Mil.

El ejercicio de la política y las luchas entre los gobernantes dieron origen a la oratoria, una de las artes literarias más cultivadas en la antigüedad, y que hoy parece haber perdido casi todo su valor. Así, las luchas de tos griegos contra Alejandro dieron lugar a que se manifestaban dos grandes oradores: Esquines, el aristócrata y Demóstenes, el demócrata. Este era mas inteligente y se hallaba mejor preparado que el primero, a quien obligó a salir de Atenas y buscar refugio  en Rodas.

De Demóstenes se decía que en su juventud fue tartamudo y la primera vez que intentó hablar en público fue ruidosamente abucheado, pero se encerró en su casa y con gran tenacidad venció su defecto convirtiéndose en el más grande enemigo de Filipo, el padre de Alejandro. Sus Filípicas, colección de discursos contra el macedonio, le valieron tanta fama que los atenienses querían coronario. Esquines se opuso y pronunció tres discursos denominados Las tres gracias. Demóstenes contestó con otros tres llamados Pro-corona. El triunfo de éste obligó, como ya se ha dicho, a la expatriación de Esquines.

No quedaría completo el ciclo de la literatura griega si no citáramos a un esclavo deforme, insignificante, que en su cuerpo maltrecho albergaba una inteligencia y una sensibilidad privilegiadas. Se trata de Esopo, el fabulista.

MAS SOBRE EL TEATRO: Para los antiguos griegos, el teatro era una ocasión festiva que duraba todo el día. Los espectadores presenciaban tres o cuatro tragedias seguidas de un acto cómico. Los teatros tenían forma de tazón, tallados en laderas. Originalmente, el público se sentaba en laderas con pasto, pero desde el siglo IV a.C. se instalaron asientos. El público llevaba sus propios cojines.

Los jueces, sacerdotes y huéspedes de honor ocupaban las primeras filas. Frente a ellos estaba la orquesta, una arena plana y pavimentada donde los actores, y un coro de 20 cantantes, actuaban y bailaban al son de las flautas. Al fondo estaba el skene, que originalmente fue el escenario y contenía los vestidores; posteriormente, el skene se convirtió en proscenio. El drama tuvo un origen religioso, derivado de danzas y cantos realizados en honor de Dionisio, dios de la fertilidad y el vino. Los dramaturgos se inspiraban en leyendas famosas, y el público participaba activamente vitoreando, abucheando e incluso arrojando objetos. Todos los actores eran varones.

Los mejores dramaturgos fueron atenienses: Esquilo, Sófocles y Eurípides, autores de tragedias, y Aristófanes, este escritor de comedias. En la clausura del festival dramático, los autores y los actores ganadores recibían guirnaldas de hiedra. En Atenas se suspendían las  labores durante el festival, y se liberaba a los presos para que asistieran.

ORÍGENES

Puede fijarse en el siglo VI a. de C. el nacimiento del teatro griego propiamente dicho. En la representación de la vida de los dioses, bajo forma de cuadros vivos acompañados de cantos y de danzas, es donde encuentra el drama sus elementos originales. Se atribuyen a Tespis -nacido hacia mediados del siglo VI, llegado a Atenas con un carro en que transportaba sus accesorios y que le servía también de escenario- las primeras formas reales de teatro. Tespis se hizo tan popular en las ciudades donde actuaba, que su fama abarcó enseguida toda Grecia, y era casi obligado dejarle participar en el programa de festejos, en el que figuraba un concurso de tragedias patrocinado por uno de los tiranos de Atenas: Pisístrato, muerto hacia el 527 a. de C. Se dice que fue Tespis quien sustituyó al improvisador por un auténtico actor, con un texto previamente preparado; y se le atribuye también la mejora de las máscaras primitivas, al conferirles, en lugar de expresiones monstruosas, un carácter humano y noble, contribuyendo así al tránsito de lo divino a lo humano en el desarrollo del drama. El carro de Tespis se ha convertido andando el tiempo en una expresión común para referirse al mundo del teatro.

EL ESCENARIO
En su origen, el escenario (skené) fue una simple cortina fabricada con pieles de animales, detrás de la cual se retiraba el actor para mudar de ropa y caracterizarse. Posteriormente, se convirtió en un edificio más o menos lujoso, que representaba, a veces, un palacio real, el interior de un establecimiento mercantil, un paisaje campestre o de mar, una habitación o una calle. Estas variaciones eran posibles no sólo gracias a la fantasía de los espectadores, sino también a las decoraciones pintadas, montadas sobre ruedas o tendidas, a modo de tapiz, sobre el escenario fijo. Este podía enriquecerse, además, con la presencia, a ambos lados, de losperiactoi: bastidores triangulares y giratorios que tenían las tres caras pintadas, de modo que estuvieran de acuerdo con el tema central de la obra.

LOS MECANISMOS ESCÉNICOS
Con el propósito de estimular la fantasía del público, los espectáculos que se montaban en Grecia incluyeron cada vez mayor cantidad de mecanismos escénicos. Al principio, se trató, como es lógico, de trucos bastante rudimentarios; pero el perfeccionamiento de la técnica y el aumento de la afición teatral determinaron que cada vez fueran más ingeniosos y sugestivos.
Había, por ejemplo, la ekkíclema, una plataforma móvil que avanzaba hacia los espectadores por una puerta del escenario, para poner ante sus ojos, con extrema evidencia, algún hecho dramático que sucediera en el interior.
La mekhané, por el contrario, servía para hacer volar por el cielo a dioses y héroes ante el pasmo del auditorio.
Gracias al theologhéion podía lograrse que, en los momentos culminantes de la acción, los dioses aparecieran en lugares elevados. (Precisamente, pensando en este mecanismo antiguo, los romanos crearon la expresión «deus ex machina», que significa una aparición repentina y resolutoria)

historia grecia antigua

Fuente Consultada:
Hábitos y Costumbres del Pasado Reader´s Digest
Colección: Como Vivían  – Los Romanos Susaeta
Historia Para Primer Año José María Ramallo

Civilizaciones de Occidente Toma A de Jackson Spielvogel