Recuerdo del Humor Argentino

Mejores Jugadores de Futbol del Mundo de la Historia Messi Pele

Mejores Jugadores de Futbol del Mundo

PELE , EN LA CANCHA Y EN LA VIDA: Cuando se les pregunta a los expertos por los mejores jugadores de todos los tiempos, en un nombre hay coincidencia plena: Edson Arantes do Nascimiento, Pelé, también llamado Dico, Gasolina, O Rei, o la Perla  Negra.

Veloz, potente, imaginativo, creativo, felino, goleador certero, ejercía magias deslumbrantes en cada partido. Ganó todo: tres mundiales (58, en Suecia; 62, en Chile, y México en 1970, en los cuales hizo 12 goles).

Además, desde su debut en Baquinho, en 1954, cuando tenía 14 años de edad, hasta su retiro en el Cosmos de Nueva York, en octubre de 1977, hizo 1.282 goles, una cifra inigualable. Disciplinado, discreto, el brasileño también es un triunfador en la vida, í Fue ministro de Deportes en su país y funcionario de la FIFA, que quiere declararlo «Atleta del Siglo».

En los últimos años se lo criticó por su excesiva cercanía al poder.
Números de un Mago: ante el mundo le tTaños, con el Mundial de su catrera fue

Su primer mundial fue en Suecia, en 1958, con 17 años de edad. En un equipo de talentosos (Gilmar, Garrincha, Didí, Vavá, Zagallo y Zito, entre otros), hizo seis goles y se destacó por su desparpajo genial. ¿Es necesario decir que él es el del medio, agachado.

México 70 fue su apoteosis, la confirmación de que era el rey indiscutido, el mejor.Pelé estaba en su plenitud, y en su caso, eso significó ver a un mago en acción.
En la final en México 70,
Brasil – Italia.
O Reí cabecea y abre el marcador.
Luego hicieron goles Gerson, Jairzinho y Carlos Alberto, para apabullar a los azules 4 a 1.
Su gol número 1000, fue el 19 de noviembre de 1969. Pelé, todavía en el Santos, batió de penal al arquero argentino Edgardo Andrada, del Vasco da Gama. Ya era tan célebre que hasta los hinchas rivales aplaudieron.El día que jugó su último
partido en la Selección de
Brasil lloró como un chico.
Tenía 34 años, y creía que ya no
estaba a la altura de los
acontecimientos.
Su retiro. Fue el 1° de octubre
de 1977, en el Cosmos de Nueva
York, enfrentando al Santos, el
club de sus amores.
Jugó un tiempo para cada
equipo e hizo un gol.

DIEGO MARADONA: El más grande. Su talento hipnotizó al mundo. Millones de hinchas se emocionaron con él. Millones lloraron por él.

Fue el más grande. El que hizo vibrar a millones de argentinos y a cientos de millones de futboleros en todo el mundo. El emblema que se convirtió en el mejor pasaporte para sus compatriotas en los rincones más remotos del planeta. El supercampeón que llevó a la cima a Boca, al Napoli, a la Selección.

El que hacía pasar por torpes a fenomenales arqueros, el que a fuerza de talento se burlaba de defensores grandes como roperos: los desairaba con quiebres de cintura, amagues, centros de rabona, tacos, caños, el infernal pique corto de los buenos tiempos, los perfectos pases-gol, y esa zurda prodigiosa que la clavaba en el ángulo con un toque sutil, o con un bombazo preciso. Con efecto, claro.

El jugador más desequilibrante del más hermoso de los deportes, el que ganaba partidos cuando se lo proponía. Un duende, un mago, un estratega, un regalo de Dios, un quijote que peleó contra los poderosos. Pelusa, Diego,Maradóoo. Fue el más grande. Siempre será el más grande.

Números de un Genio: A los 15 años llegó a la primera división de Argentinos Juniors. En 1979 debutó en los mundiales con el campeonato juvenil de Japón. Dos años más tarde, pasó a Boca, que ese mismo año salió campeón. El fútbol europeo lo tuvo en el Barcelona y en el Napoli (’84 a ’91) y también escribió su historia en los Mundiales: 4 participaciones (’82, ’86 -campeón-, ’90 -subcampeón- y ’94) con 8 goles en 21 partidos.

GOL MARADONA
Su obra cumbre: El segundo gol a los ingleses en México 86.
La mejor jugada individual en la historia de los Mundiales.

México 86. Argentina 3-Alemania 2. La hora más gloriosa: su enorme talento condujo a la Selección a obtener la Copa del Mundo. Convirtió 5 goles, entre ellos aquel inolvidable frente a Inglaterra.Diego nació el 30 de octubre de 1960. A principios de los 70 era Cebollita en Argentinos Juniors. Ya se hablaba de su magia.Menotti lo dejó afuera de la Selección campeona del 78. Su revancha fue a lo grande: Campeón Mundial Juvenil en Japón 79.El debut en primera, el 20 de octubre de 1976. Argentinos Juniors-Talleres. Entró y tiró un caño. A los 16 años debutó en la Selección.Otra vuelta olímpica: 1981, con Boca Juniors. Nacía un romance inquebrantable con la mitad más uno.

EL FUTBOL: QUIZÁS, el deporte más popular en Europa, América del Sur y en la mayor parte de África. Está mucho menos extendido en Asia, y a duras penas se ha implantado en América del Norte. Sin embargo, la celebración en E.U.A. de la fase final de la Copa del mundo de naciones, en 1994, puede haber favorecido allí su desarrollo.

Está regido por la F.I.F.A. (Federación internacional de fútbol asociación), creada en 1904 con sede en Zurich. Esta federación controla más de 150 federaciones nacionales, con más de 30 millones de jugadores. Es responsable del más grande acontecimiento deportivo (además de los Juegos olímpicos), la Copa del mundo de naciones, organizada cada 4 años, cuyas fases eliminatorias se desarrollan a lo largo de dos años.

Las fases finales (disputadas inicialmente por entre 16 y 24 equipos, que serán 32 a partir de 1998) tienen lugar los años pares no olímpicos. Cada confederación continental («filial» de la F.I.F.A.) organiza también un campeonato o Copa de naciones (fase final en los años pares olímpicos), e igualmente se celebran (anualmente en Europa) diversas competiciones interclubs.

La disposición de los once jugadores sobre el terreno de juego ha evolucionado mucho, en general para reforzar las defensas; la intención de no perder prevalece sobre la de marcar, de ganar. Al principio figuraban cinco atacantes (tres atacantes llamados «de punta» y dos centro-campistas); el 4-2-4 y después el 3-2-4-1 han ido marcando las etapas, hacia la reducción, a dos (hasta a uno) atacantes cada vez con más frecuencia, permitiendo evidentemente una mayor concentración de jugadores en medio del campo. El número de goles marcados por encuentro está, en. general, disminuyendo en todas partes y el aspecto espectacular del fútbol está retrocediendo.

FUTBOL CANCHA

Disposición teórica de los jugadores al empezar un partido: arriba,
en 4-2-4, abajo, con tres atacantes, cuatro defensas y un libero.

A esta evolución se suma la importancia de los enormes presupuestos financieros de las competiciones nacionales e internacionales. Las entradas a los estadios tienen  cada vez menos peso específico en los presupuestos de los clubes, financiados, en su mayor parte, por !as subvenciones, el patrocinio de grandes firmas industriales o comerciales y los elevados cánones de las retransmisiones televisadas.

FUTBOL

CAMPEONES MUNDIALES DE FUTBOL

1930Uruguay1982Italia
1934Italia1986Argentina
1938Italia1990R.F.A.
1950Uruguay1994Brasil
1954R.F.A.1998Brasil
1958Brasil2002Brasil
1962Brasil2006España
1966Inglaterra2010España
1970Brasil2014?
1974R.F.A.  
1978Argentina  

 

Biografia de Raúl Soldi Artista Plástico Argentino Vida y Obras

Biografía de Raúl Soldi Artista Plástico Argentino

Inició sus estudios en la Academia Nacional de Bellas Artes, y en el año 1921 viaja a Europa. Estuvo en Alemania hasta 1923 en que se traslada a Italia, ingresando en la Real Academia de Brera (Milán) donde permaneció hasta el año 1932. En Italia se relaciona con un grupo de artistas de vanguardia.

En 1933 regresa a la Argentina y es becado por la Comisión Nacional de Cultura y recorre Estados Unidos, trabaja como escenógrafo en Hollywood. Desde 1930 presenta obras en el Salón Nacional de Cultura, y en diversos Salones provinciales, en la Exposición Internacional de París (1937), en Nueva York (1941-1943) y a partir de 1934 comienzan sus muestras individuales.

Los temas que trató son variados, paisajes, retratos, temas relativos al teatro y al circo, naturalezas muertas. En el año 1953 pinta los famosos frescos de Ia Iglesia de Santa Ana de Glew. En 1966 realizó la decoración de la Cúpula del Teatro Colón de Buenos Aires, cuya técnica es la tela pintada al óleo y luego adherida al muro.

Sus obras figuran en muchos museos entre ellos, el de Arte Moderno de Nueva York y los de Florencia y Milán. Fue uno de los artistas argentinos que donó gran parte de su obra, que sería muy extenso detallar. 1947, Obtiene el Primer Premio en el Salón Nacional. 1948, Primer Premio de Ia Bienal de San Pablo. 1951, Premio Palanza otorgado por La Academia Nacional de Bellas Artes, de la que fue miembro. 1960, Mención de Honor en la II Bienal de México. Ilustró también libros de poesía.

En 1968 viaja a Israel, pinta en la Basílica de Ia Anunciación en Nazaret, un mural inspirado en el milagro de In Virgen de Luján. El Museo del Vaticano en Roma incorpora en 1987 una obra suya titulada «La Virgen y el Niño» con esta última suman dos los cuadros que posee La Santa Sede, la anterior se titula «Santa Ana y La Virgen Niña» A partir de este último año hasta la fecha de su fallecimiento, realizó varias exposiciones, la más destacada en el Museo Arte Decorativo.

La Galería de Arte Moderno de Milán incorpora a su colección un autorretrato. Ademas de su talento, el destino le había reservado otros privilegios, haber conocido en vida La fama y La gloria y participar en 1993, un año antes de su fallecimiento, de una mega exposición que mostró en el Salón Nacional de Exposiciones «Palais de Glace» La maravilla de su obra, convocando a millares de visitantes que disfrutaron incansablemente el refinado e incomparable espectáculo de su obra. Quizás nada más Justo, que también él pudiera llevar en su retina, semejante acontecimiento.

Cronología de Raúl Soldi 

1905 Nace el 27 de Marzo en Buenos Aires.

1923 Viaja a Alemania e Italia.

1924 Vuelve a Italia y comienza estudios en la Academia de Brera, Milán.

1932 Regresa a la Argentina.

1933 Primera exposición individual. Premio al conjunto en el Salón de Acuarelistas.

1934 Trabaja como escenógrafo cinematográfico. 1935 Primer Premio en el Salón de Acuarelistas.

1937 Interviene en la Exposición Internacional de París.

1939 Exposición en San Francisco y en la Internacional de Nueva York.

1940 Participa en la Exposición Latinoamericana del River Side Museum de Nueva York.

1942 Beca de perfeccionamiento en escenografía cinematográfica. Exposición de dibujos y témperas en Nueva York.

1948 Primer Premio en el Salón Nacional.

1951 Premio «Augusto Palanza» otorgado por la Academia Nacional de Bellas Artes, de la cual es miembro.

1953 Empieza la decoración de la capilla de Santa Ana de Glew y de la Galería Santa Fe. 1958 Exposición retrospectiva con 110 obras en Witcomb. Premio en la Bienal de San Pablo, Brasil.

1960 Invitado de honor en la Segunda Bienal de México.

1966 Inauguración de la cúpula del Teatro Colón.

1968 Frescos para una capilla de la Basílica de la Anunciación en Nazaret. Expósición retrospectiva en Art Gallery International, Buenos Aires.

1979 Se crea la Fundación Santa Ana de Glew, centro cultural y retrospectiva permanente. SOLDI, RAUL

Una de sus obras para mostrar el estilo de las mismas

Esponsales de María y José

Artistas Ricos y Famosos Deportistas Musicos Biografas de Grande

ARTISTAS DEL MUNDO: FAMOSOS, TALENTOSOS, MILLONARIOS, EXCÉNTRICOS

RICOS Y FAMOSOS:
La Tecnología Informática y «los bolsillos de los artistas»: Hay quien dice que los grandes mejor de la industria de la música y del cine, las multinacionales de discos y del entertainment, que han ganado tantos miles de millones de dólares y se los han hecho ganar a los músicos y directores y, sobre todo, a los dueños de las compañías y a sus accionistas, están en profunda crisis.

La enorme y cautivadora ola de las nuevas tecnologías ha echado por tierra muchos proyectos y certezas de los jerarcas de las siete notas y de las películas de Hollywood, acostumbrados a hacer pagar elevados precios por sus productos a la multitud de fans de todo el mundo. Un simple aficionado puede hoy, en pocos minutos, conectarse a Internet y descargar archivos de óptima calidad, no sólo la música de moda o los grandes éxitos del pasado, sino también películas enteras y, a veces, antes de que se estrenen en la gran pantalla.

La piratería podría llegar a obligar a los grandes del espectáculo a hacer pagar menos -mucho menos- por sus creaciones. Tal vez las nuevas tecnologías puedan crear nuevos canales de distribución donde películas y música serían adquiridos por los usuarios a un precio mucho más bajo que el de una tienda.

Si se descarga un CD o una película legalmente, baja el precio de costo de los intermediarios y de la distribución, lo que incide en el precio final. De esa manera, la oferta es más amplia, porque ya no son los empresarios musicales o cinematográficos quienes deciden qué producto merece ser más escuchado o más visto. Por otra parte, aportan una plataforma en la que cualquier persona puede «colgar» sus propias «obras maestras» y donde los clientes finales tienen a su disposición opciones prácticamente infinitas.

En lugar de ir al centro y entrar en los grandes almacenes o en un cine, la mayor parte de los aficionados entraría en su sitio preferido y, con un par de clics sobre su propio «distribuidor automático» online, organizaría su tiempo libre y su diversión como mejor le pareciera. Muchas cosas cambiarán en el mundo hipertecnológico de los años futuros. Y tal vez, también el mundo de las mejor pagadas stars del rock, la lírica y el cine será completamente distinto del que conocemos hoy en día.

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Steven SpielbergPaul McCartneyElton JohnMichael Jackson
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Mick JaggerStephen KingTom ClancyRonaldo
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Michael SchumacherDavid Beckham MadonnaRobbie Williams

Hazaña del Plus Ultra Historia Vuelo España Buenos Aires Hidroavion

Hazaña del Plus Ultra Historia
Vuelo España-Buenos Aires

Así se llamaba —y significa Más Allá — el avión que todo el pueblo de Buenos Aires, trepado a las torres y los techos, con catalejos y prismáticos o a simple vista, buscaba afanoso en el cielo, hacia el Oriente, aquella tarde inolvidable —la recuerda el autor— del 10 de febrero de 1926. En el puerto, donde habría de acuatizar, ¡si triunfaban!, estaba congregada una inmensa multitud. ¡Y llegaron a la hora precisa! ¡Eran cuatro valientes!

avion plus ultra

Venían de España. Se llamaban Ramón Franco, Julio Ruiz de Alda, Juan M. Durán y Pablo Rada. Comandante militar el primero, capitán el segundo, teniente de navio el tercero, y simple mecánico el último. Franco había concebido una empresa que provocó, al ser conocida, comentarios irónicos y sonrisas de conmiseración: rendir un homenaje a la Argentina cruzando el océano Atlántico —hazaña no cumplida hasta entonces— con un avión construido en la madre patria. Los más audaces aviadores calificaban de locura semejante propósito.

La Hazaña del Plus Ultra: BUENOS Aires madrugó más que de costumbre el 10 de febrero. La ciudad se levantó temprano porque un acontecimiento extraordinario reclamaba su presencia en las calles: La llegada del Plus Ultra.

Tripulantes del Plus Ultra

Los Tripulantes del Plus Ultra

El 22 de enero había salido de Palos de Moguer, del mismo puerto de donde partieron las carabelas de Colón para descubrir América. Ocho horas después estaba en Las Palmas, de donde siguió a Cabo Verde en un vuelo de nueve horas. De ahí el salto prodigioso hasta Brasil. El fuerte viento desvió el avión hacia la isla de Fernando de Noronha, a donde llegó después de 15 horas 20 minutos, cuan, do prácticamente no le quedaba nafta.

Después Pernambuco, Río de Janeiro, Montevideo… El pueblo se reunió desde temprano a lo largo de la avenida Costanera. Todos querían ser los primeros en divisar al pájaro de acero que traía la gloria de España. Pero la multitud no cabía en los límites de la amplia avenida. Se diseminó por todas las calles del centro que presentaban un aspecto inusitado de fiesta. Nadie quería trabajar ese día. Todos ansiaban estar presentes en la recepción.

Fue un día de inolvidable emoción. Una mezcla de regocijo y de angustia, porque había un escondido temor de que los cuatro héroes que viajaban en el Plus Ultra, Franco, Ruiz de Alda, Duran y Rada, pudieran tener algún tropiezo en la etapa final.

En las primeras horas del día, ya ofrecían todas las calles una alegría incontenible. Ramón Franco y sus compañeros ya estaban en Montevideo. Faltaba sólo un pequeño salto para que la proeza quedara totalmente cumplida. No se sabía exactamente la hora en que el aparato abandonaría el puerto uruguayo, de manera que el público prefirió la larga espera.

Era mejor que llegar tarde. De pronto, cerca del mediodía, se tuvo la noticia: El Plus Ultra había despegado en la vecina orilla, y viajaba hacia Buenos Aires. Cuando el aparato fue avistado en el horizonte, el entusiasmo fue indescriptible. Mientras el júbilo del pueblo se manifestaba ruidosamente, todas las naves del puerto hacían oír sus pitos y sus sirenas en clamoroso saludo a los hombres que habían cumplido la hazaña de vencer al océano desde el aire.

Decían las crónicas de la época: «Era un punto en el horizonte, a poca altura sobre el agua; casi como una golondrina que anduviera de pesca; pero millares de ojos lo reconocieron. Momentos más tarde se recortaba nítida la silueta del Plus Ultra; se oía el fragoroso rugir de sus motores, y hasta se divisaban las manos de sus tripulantes, que se agitaban en señal de saludo. Cuando el glorioso bote volador posó su quilla en las aguas de Puerto Nuevo y los cuatro héroes abandonaron la carlinga, fueron arrebatados por los brazos de la muchedumbre enardecida, entre vítores clamorosos a la madre patria y sus intrépidos embajadores del aire.»

En el sector Sur del Muelle de Pescadores acuatizó el Plus Ultra a las 12.28. Fue una maniobra perfecta que el público reunido en la avenida Costanera siguió sin perder detalle. Después la apoteosis. Avalanchas incontenibles. Público enloquecido de entusiasmo, vitoreando a España y a sus héroes. Y por fin, el abrazo del presidente de la República, que expresaba el abrazo de todo el pueblo argentino.

tripulantes plus ultra

Franco ordenó la construcción de un aparato de los que en vez de aterrizar acuatizaban o amaraban. Ahora se les llama hidroaviones. La construcción se realizó bajo la dirección inmediata de Franco y Ruiz de Alda. Homenaje simbólico a la memoria de Colón, Franco quiso que el vuelo se iniciara en el puerto de Palos de Moguer, desde donde zarparon en 1492 las tres nunca bien alabadas carabelas. Y lo mismo que en aquel famoso 3 de agosto, toda la población se lanzó al puerto histórico para ver alejarse y remontar el vuelo al estupendo pájaro mecánico. La nave con alas rompió las olas en segundos, y en pocos más desaparecía en el horizonte como una golondrina. Salió del puerto de Palos a las 7 y 45. A las 15 de ese mismo día, después de recorrer 1.350 kilómetros, estaba en Las Palmas (Islas Canarias). El 26 de enero llegó a Porto Praia, y cuatro días más tarde a Fernando de Noronha. Todo esto lo comunicaba el cable a medida que el fabuloso avión cubría tramos de la aventura.

Fuente Consultada: LA RAZÓN 75 AÑOS – 1905-1980 Historia Viva – Año 1926

Películas Argentinas Nominadas al Oscar La Tregua Camila Tango

Películas Argentinas Nominadas al Oscar

HISTORIA DEL CINE: Los hermanos Lumiere inventaron el cine en 1895. Pero lo que en principio fue una curiosidad, casi una diversión de feria, se transformó con el Siglo XX en uno de los mayores vehículos de difusión de ideas, sentimientos,  emociones, pesadillas y testimonios; también de belleza.

Fue mudo hasta 1929, cuando se rodó El cantor de jazz. Pero en esa primera etapa Charles Spencer Chaplin (foto, con Jackie Coogan, en El pibe; la computación unió a Carlitos con a uno de sus sucesores, Woody Allen) le confirió adultez, y Serghei Eisenstein perfeccionó el montaje, es decir, un lenguaje* diferente de los existentes; de ellos aprendieron los grandes qué hoy nos conmueven y asombran.

Arte insustituible, el cine los compendia a todos, pintura, música, teatro, ballet, literatura. Público y a la vez intimista, toda vez que sólo se lo  disfruta -o se lo sufre- en una sala a oscuras, creó prototipos perdurables e instaló para siempre imágenes en la cultura colectiva.

LISTA DE PELICULAS ARGENTINAS:

1-1974: Cine Argentino: La Tregua

2-1984:Cine Argentino: Camila

3-1985:Cine Argentino: La Historia Oficial

4-1998:Cine Argentino: Tango

5-2001:Cine Argentino: El Hijo de la Novia

6-2009:Cine Argentino: El Secreto de tus Ojos

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DESCRIPCIÓN DE CADA PELICULAS Y SUS CARTELERAS ORIGINALES

cine argentino premio oscar la tregua

Sintesis: Un momento decisivo en la vida de Martín Santomé: la posibilidad de su jubilación y la preocupación de cómo usar su futuro tiempo libre. Descubre que está enamorado de una compañera de trabajo mucho menor. Ambos forman pareja y cuando son felices, ella muere. La «tregua» del título es una concesión del destino cruel, un recreo para luego volver a lo mismo.

Género: Drama
Producción: Tita Tamames / Rosa Zemborain Producciones Cinematográficas
Productor: Tita Tamanes / Rosa Zemborain
Dirección: Sergio Renán
Asistencia de Dirección: Carlos Galettini
Guión: Aida Bortnik / Sergio Renán (sobre la novela homónima de Mario Benedetti)
Fotografía: Juan Carlos Desanzo
Cámara: Carmelo Lobótrico
Escenografía: Tita Tamames / Rosa Zemborain
Vestuario: Tita Tamames / Rosa Zemborain
Música: Julián Plaza
Montaje: Oscar Souto
Sonido: Aníbal Líbenson
Distribuidora: Transocean
Duración original: 108 min.
Fecha y Sala de estreno: 01/08/1974, Alfa
Intérpretes:
Héctor Alterio / Luis Brandoni / Ana María Picchio / Marilina Ross / Aldo Barbero / Juan José Camero / Carlos Carella / Antonio Gasalla / Cipe Lincovsky / Oscar Martínez / Lautaro Murúa / Luis Politti

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pelicula camila

Sintesis: Es la historia de una joven de familia aristocrática llamada Camila O´Gorman y su trágico final, fusilada junto con su amante y compañero, Ladislao Gutiérrez, un cura que dejó los hábitos y se fugó de Buenos Aires junto a ella en diciembre de 1847. Instalados en Corrientes, donde gozaban del aprecio de la población, fueron reconocidos, apresados y finalmente fusilados el 18 de agosto de 1848, por orden de Juan Manuel de Rosas, en cumplimiento de las leyes vigentes en aquel entonces. En el momento del fusilamiento ella estaba embarazada. La muerte de ambos fue mucho más que un hecho en sí mismo, la oposición se burlaba de Rosas y del escándalo que suponía la fuga; la Iglesia ejercía presión y los defensores del gobierno lo instaban a tener mano dura. Por ese motivo es que la película Camila es mucho más valiosa, es una crítica que excede a un período o a un gobierno, es más bien una denuncia a la intolerancia y a los manejos políticos de todos los grupos de poder, donde las víctimas terminan siendo dos jóvenes apasionados.

CAMILA:

Fecha de estreno: 17 de mayo de 1984
Duración: 105 minutos
Dirección: María Luisa Bemberg
Guión: María Luisa Bemberg, Beda Docampo Feijóo, Juan Bautista Stagnaro
Fotografía: Fernanda Rivas
Montaje: Luis César D´Angiolillo
Música: Luis María Serra
Intérpretes: Susú Pecoraro, Imanol Arias, Héctor Alterio, Elena Tasisto, Mona Maris, Juan Leyrado, Boris Rubaja, Carlos Muñoz, Héctor Pellegrini, Claudio Gallardou, Zelmar Gueñol, Jorge Hacker.

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Películas Argentinas Nominadas al Oscar

Sinopsis: Una profesora (Norma Aleandro) toma conciencia de lo ocurrido unos años atrás durante la dictadura militar autodenominada Proceso de Reorganización Nacional. El regreso de una amiga exiliada (Chunchuna Villafañe), el descubrimiento de los turbios manejos de su esposo (Héctor Alterio) y la aparición de una Abuela de Plaza de Mayo (Chela Ruiz) son una bisagra en su vida, que la llevan a tomar conciencia política y a descubrir que su hija (Analía Castro) puede ser en realidad hija de desaparecidos.

LA HISTORIA OFICIAL
Género: Drama
Director: Luis Puenzo
Intérprete/s: Chunchuna Villafañe , Héctor Alterio , Norma Aleandro
Guión Luis Puenzo/ Aida Bortnik
Fotografía Félix Monti
Música Atilio Stampone
Productora Historias Cinematograficas Cinemania/Progress Communications
Premios Ganadora del Oscar a la mejor película extranjera/ Cóndor de Plata/Berlin International Film Festival/Cannes Film Festival/Cartagena Film Festival/David di Donatello Awards y varios más

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tango Películas Argentinas Nominadas al Oscar

Sinopsis: Mario es un cuarentón, profesional del espectáculo, sumido en una honda crisis personal. El abandono de su mujer procura olvidarlo metiéndose de lleno en el rodaje de una película sobre el tango. Mientras busca gente para el reparto y los números musicales, conoce a Elena, una hermosa bailarina de enorme talento. La pega es que ella es amante de Ángelo Larroca, propietario de un cabaret y personaje involucrado en negocios dudosos.

TANGO:
Año de producción: 1998
País: España
Dirección: Carlos Saura
Intérpretes: Miguel Ángel Solá, Cecilia Narova, Mía Maestro, Sandra Ballesteros, Julio Bocca, Juan Luis Galiardo, Juan Carlos Copes
Guión: Carlos Saura
Música: Lalo Schifrin
Fotografía: Vittorio Storaro
Duración: 115 min.

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Películas Argentinas Nominadas al Oscar

Sinopsis: Rafael Belvedere es dueño de un restaurante y está agobiado por la rutina. Está separado y no le dedica tiempo ni a su hija ni a su novia ni a su madre, que padece Mal de Alzheimer. Pero la decisión de su padre de casarse por Iglesia con su madre, junto con la aparición de un amigo de la infancia, le hará replantearse su vida.

EL HIJO DE LA NOVIA
Dirección: Juan José Campanella.
Año: 2001.
Duración: 124 min.
Interpretación: Ricardo Darín (Rafael Balverde), Héctor Alterio (Nino Balverde), Norma Aleandro (Norma Balverde), Eduardo Blanco (Juan Carlos), Natalia Verbeke (Naty), Gimena Nóbile (Vicky), David Masajnik (Nacho), Claudia Fontán (Sandra), Atilio Pozzobón (Francesco), Salo Pasik (Daniel), Humberto Serrano (Padre Mario), Fabián Arenillas (Sciacalli).
Guión: Juan José Campanella y Fernando Castets.
Producción general: Adrián Suar.
Música: Ángel Illaramendi.
Fotografía: Daniel Shulman.
Montaje: Camilo Antolini.
Dirección artística: Mercedes Alfonsín.
Vestuario: Cecilia Monti.
Decorados: Pablo Racioppi.

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cine argentino premio oscar

Benjamín Espósito acaba de jubilarse después de trabajar toda una vida como empleado en un Juzgado Penal. Para ocupar su tiempo libre decide escribir una novela, basada en una historia real de la que ha sido testigo y protagonista.La novela que escribe es, en apariencia, la historia de un asesinato ocurrido en Buenos Aires en 1974, y de la investigación para hallar al culpable.

Pero una vez abierta la puerta de ese pasado al propio Espósito se le volverá imposible cerrarla. Primero, porque la turbulenta Argentina de entonces se cuela en la vida de los personajes, con su carga de violencia y de muerte.

Y, sobre todo porque aunque Espósito suponga que la historia que teje habla únicamente del pasado, su búsqueda ilumina de un modo descarnado su propia vida y su presente, y lo pone de frente con un dilema de amor que lo obsesiona desde hace demasiado tiempo. Reconstruir el pasado lo conducirá a bucear en sus propios sentimientos, sus propias conductas y decisiones.

Y hallar la verdad terminará por convertirse no en un objetivo literario, sino en la llave que le permita abrir la puerta para vivir el resto de su vida.

EL SECRETO DE SUS OJOS
ACTORES: Guillermo Francella, Soledad Villamil, Ricardo Darín .
ACTORES SECUNDARIOS: Pablo Rago, José Luis Gioia, Francisco Javier Godino.
DIRECTOR: Juan José Campanella .
GUION: Eduardo Sacheri, Juan José Campanella .
MÚSICA: Federico Jusid.
PRODUCTOR: Juan José Campanella , Axel Kuschevatzky.
GENERO: Suspenso, Policial.
DURACION: 128 Minutos

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«La Historia Oficial», ganadora del Oscar, veos a la actriz Norma Aleandro junto a Luis Puenzo director, en el momento cumbre

El cine, que se inició casi como una atracción de feria, como algo menor, fue con el correr del siglo ocupando un lugar entre las artes mayores. A lo largo de su historia se fue poblando de grandes obras que lo convirtieron en la expresión cultural por excelencia del siglo XX.

Desde sus orígenes marcó hitos y abrió nuevos caminos, inventándose a si mismo y encontrando su propia narrativa y su propia identidad de relato gracias a grandes autores que realizaron grandes películas. En el cine mudo, con David W. Griffith que inventó la gramática cinematográfica en clásicos como El nacimiento de una nación e Intolerancia. Con Luis Buñel y Dalí, que propusieron el cine como el vehículo ideal para el surrealismo en El perro andaluz y La edad de oro. Con los expresionistas alemanes, que plasmaron hitos como Metrópolis de Fritz Lang o Nosferatu de Murnau. Con Abel Gance, que llevó el cine al terreno de la épica y el gran espectáculo con su colosal Napoleón.

En los años ’30, en los albores del cine sonoro, Jean Renoir produce sus dos obras maestras La gran ilusión y Las reglas del juego. Mientras en Estados Unidos, John Ford lleva el western a alturas inimaginables con La diligencia, y Howard Hawks crea el arquetipo del antihéroe contemporáneo en Scarface.

En 1941, El Ciudadano, una opera prima de un joven de 25 años llamado Orson Wells, se establece como la obra máxima del cine, con nuevos parámetros que destierran para siempre los límites de ambición, complejidad y hondura en el relato cinematográfico.

A lo largo de su historia, el cine atravesó grandes momentos de efervescencia creativa. Uno de los más apasionantes fue a finales de los ’50 y comienzos de los ’60 cuando, en forma independiente, una nueva generación de cineastas comenzó a crear un nuevo cine en varios países europeos, en América Latina y en los Estados Unidos. Replantearon el rol casi de arte menor del cine respecto al teatro y a la literatura y lo convirtieron en el arte mayor de nuestro siglo.

El cine nos ayudó a entendernos y a entender. Dotó nuestro imaginario de héroes y arquetipos. Nos reveló la existencia de otras culturas, de otras formas de vivir. Las películas nos sirven de referencia, nos brindan códigos comunes. Las imágenes del cine pueblan nuestra memoria como si formara parte de nuestra experiencia, confundiéndose con ella.

El siglo XXI comienza anunciando una gran revolución tecnológica en el cine. Habrá reformulaciones en el soporte y en los modos de exhibir. Pero mucho más allá de su formato, las películas van a seguir cumpliendo con su misión de contarnos historias, nutrirnos de fantasías, sumergirnos en obsesiones, sentir como propias problemáticas que creíamos ajenas, vernos reflejados en los sueños de otros. Mientras existen buenos films que nos provoquen reflexiones, nos ayuden a entendernos, o simplemente nos entretengan, el cine va a seguir formando parte de nuestras vidas.

Fuente: Marcelo Piñeyro dirigió Tango Feroz y Caballos Salvajes.

HISTORIA DE LOS PRIMEROS CINES EN ARGENTINA

Los primeros kinetoscopios funcionaron en el área céntrica de la ciudad de Bs.As., en locales sobre las calles Florida (el salón Florida o Novedades, donde estuvo el teatro Nacional y más tarde las confiterías El Águila, primero, y L’Aiglon, después), Suipacha y Paseo de Julio (luego, Leandro N. Alem). Pero el kinetoscopio no era el cine.

Durante muchos años se sostuvo que la primera función de cine propiamente dicho, El cinematógrafo Lumiére, había tenido lugar en el teatro Odeón de la calle Esmeralda, el 18 de julio de 1896, sólo seis meses después de su presentación en París, el 28 de diciembre de 1895.

Investigadores de la Cinemateca Argentina (Historia de los primeros años del cine en la Argentina, 1895-1910) establecieron recientemente que hubo cine -no de Lumiére sino de la competencia británica, la Escuela de Brighton– antes, aunque también en julio, el lunes 6, en un salón de Florida 344. Aunque no se denominaba cinematógrafo sino vivomatógrafo, eran imágenes proyectadas sobre una tela y en movimiento, condiciones indispensables del cine. Su responsable fue Enrique de Mayrena.

Los primeros tiempos del cine son testigos de funciones que alternaban el teatro con las proyecciones. Pronto, los actos en vivo pasaron al segundo plano, desplazados por las vistas cinematográficas.

El primer sitio edificado para sala de cine, en 1900, fue el Cinematógrafo Nacional -más tarde Salón Nacional-, situado en Maipú 467, 471 y 479, entre Corrientes y Lavalle. Fue edificado por Gregorio Ortuño, comerciante de artículos fotográficos, y explotado por la sociedad de Puppo y Ángel Rodríguez Melgarejo.

La palabra biógrafo, con la sugerencia de vida en imágenes, ganó prestigio y se difundió pronto. Según Julio Quesada, era una «sala modesta, con un galpón de paredes lisas, lavadas a cal».

El Nacional se mudó en 1906 a Corrientes 840-848 (al lado del actual cine Opera), donde luego estuvo el teatroPorteño y ahora la decaída Galería Porteño. Esta fue la primera sala de cine con palcos laterales.

En 1900, funcionaba asimismo un cine, local sin palcos como el citado Nacional, en Rivadavia, entre Carlos Pellegrini (Artes, entonces) y Cerrito. Según Julio Quesada, fue el segundo construido al efecto en Buenos Aires, cinco meses después del Nacional, y su responsable era un joven Villanueva, hijo de un socio de la firma, entonces extinguida, Villanueva, Leguineche y Cía.

El tercero abrió el 23 de octubre de 1900 en el salón Florida, ex Palacio Novedades. Según parece, exhibió vistas coloreadas. Pronto se sumaron otros teatros y salones en el primer auge de las películas: el teatro Casino y el Pabellón Argentino.

El salón Florida estrenó los pocos minutos animados que registran la llegada a Buenos Aires, en octubre de 1900, del elegido presidente del Brasil, doctor Manuel Campos Salles.

También se pasaron películas al final del viejo siglo en un parque de entretenimientos de plaza Flores, en las terrazas del teatro Casino, en el Pabellón Argentino de la Exposición de París de 1889 reconstruido en Retiro y en el Prado Español de la Recoleta.

El público apreciaba películas cortas de cualquier origen, mayormente norteamericanas, aunque no faltaban las variedades locales con actualidades animadas en calles de Buenos Aires que tomaban Eugenio Py, para la casa Enrique Lepage y Cia. (Bolívar 375), el independiente Eugenio Cardini y hasta un camarógrafo que asistió a dos intervenciones quirúrgicas practicadas por el doctor Alejandro Posadas en el patio del Hospital de Clínicas para que hubiera mejor luz aunque no demasiada asepsia.

La salida nocturna del verano al aire libre, sentados a la mesa con refrescos y viendo películas, fue una costumbre porteña hasta bien entrada la década de 1910. Algún lector puede aún recordar a sus abuelos hablar del cine-bar. Este programa también podía hacerse en invierno, al lado de la mesa servida y bajo techo, por ejemplo en el café España, en la calle Artes (hoy Carlos Pellegrini), a partir de 1902.

Las primeras imágenes de la ciudad habían sido registradas por Federico Figner en su paso por Buenos Aires: la Avenida de Mayo y los bosques de Palermo.

En sus memorias, editadas en el Brasil, cuenta Figner que, muy prematuramente, en marzo o abril de 1896, el payaso Frank Brown había proyectado películas cinematográficas en su circo, emplazado en esa fecha en Rosario. No hay otros testimonios, todavía.

Después de Figner, Eugenio Py, el empleado de la casa Lepage, caminó una cuadra con la cámara en la mano buscando un objeto que tuviera movimiento y que expresara a la Argentina: la marca registrada del cine y de la patria que lo producía. Halló la Bandera Argentina, en el mástil de la Plaza de Mayo, y la registró en unos metros de celuloide. Sólo queda la memoria de aquel acto, no el resultado.

Los argentinos iban al cine para aprender a ser argentinos. El cine era el espacio de ilusión para la clase media. En la oscuridad de la sala se auscultaban modales, conductas sociales, modos de vestir y peinarse; se autorizaban comportamientos familiares y se ensayaba la educación de los hijos.

En las películas, los modos de ser estaban codificados y se fijaban en la memoria del público, que descubría fórmulas del habla social y amaneramientos del gesto y la palabra y los repetía en la vida diaria.

Más allá de esa ilusión y de la fantasía, la suerte de haber contado con un cine extranjero subtitulado contribuyó a alfabetizar a los espectadores jóvenes y hasta dio agilidad a la lectura de los chicos, que competían consigo mismos para leer de un saque las dos líneas del diálogo.

No importaba la extracción social ni el origen patricio o inmigratorio. En el cine se aprendía a ser y a tratar a los demás. No tuvimos una política definida sobre la orientación de la pantalla, como en los países fascistas; sin embargo, las apetencias populares y el seguimiento de un género, de un actor o de un tema forzaron lo necesario a los productores. El espectador llegó a creer que las películas se hacían pensando en él.

Tanta era la coincidencia. En el interior del país, los públicos del inicio del sonoro soñaban con una mitología popular desplegada en una noche porteña de cabarets y peringundines, como en las películas. Buenos Aires era la ilusión más apetecible, con sus rubias disputadas, los tangueros empedernidos y las flacas como espigas de armiño y lame. Aunque nada de eso fuera cierto, la llegada del viajero a la ciudad verdadera nunca desencantaba.

Las películas más amadas fueron las que edificaron la memoria de los argentinos. La que más lo logró fue Así es la vida (1939, de Francisco Mugica). Empezaba en el patio, como si fuera el conventillo del saínete: allí convivían el porteño, el italiano y el gallego; el buen padre y el pariente tilingo y descocado; el apolítico y el soñador de utopías; se cumplía el mandato de la hija que quedaba para vestir santos, mientras las otras se casaban con un buen partido para seguir edificando la clase media. La historia pasaba del patio al comedor y a la sala, avances que el saínete no se permitía.

La película se adelantaba sobre los géneros —del saínete a la comedia familiar burguesa— y los sentaba a todos, sin prejuicios, a la mesa familiar (esa mesa que había que achicar y agrandar), para contarnos lo suyo, que coincidía con lo nuestro (en la platea) y para volver consciente la necesaria memoria del universo propio que la película había construido durante una hora y media y que ya nos pertenecía. A la mesa de Así es la vida se sentaban todos los argentinos.

Fuente Consultada:
El Diario Intimo de un País – 100 años de vida cotidiana – La Nación
Gente Testigo del del Siglo Los Personajes y hechos  que hicieron historia Tomo 3 Luz, cámara,…acción

Premios Nobel Argentinos Grandes Hombres de Ciencia de Argentina

PREMIOS NOBEL ARGENTINOS

UN POCO DE HISTORIA SOBRE LOS PREMIOS NOBEL ARGENTINOS

En 1943, se produjo un golpe de Estado. En aquellos días, algunos intelectuales decidieron manifestar su oposición a los golpistas publicando una declaración en la que apoyaban la «normalidad constitucional, la democracia efectiva y la solidaridad latinoamericana».

El médico Bernardo Houssay estaba entre ellos. El gesto le valió la expulsión de la universidad. El científico, finalmente, fundó su propio instituto privado, donde terminó de realizar las investigaciones que le harían merecedor del premio Nobel.

Esa experiencia seguramente alentó a Luis Federico Leloir a fundar, en 1945, el Instituto de Investigación Bioquímica Fundación Campomar. No contó con ninguna clase de apoyo a sus investigaciones, que condujo con equipos y laboratorios sumamente precarios. Es conocida la anécdota que relata que, mientras sus colegas en otros lugares del mundo contaban con las mejores instalaciones, el bioquímico argentino hacía sus cultivos en recipientes de plástico que habían contenido yogur Sin embargo, se hizo acreedor a un premio Nobel.

César Milstein dejó su Bahii Blanca natal para estudiar en la Universidad de Buenos Aireí donde conoció la intolerancia política y la falta de recursos. En 1962, el Instituto Malbrán, en el que trabajaba, fue arrasado por los militares. Al año siguiente, se fue a trabajar al laboratorio de Biología Molecular de Cambridge, en Gran Bretaña.

Esa decisión le evitó padecer la noche de los bastones largos, como se llamó a la brutal golpiza a profesores y estudiantes con la que la dictadura militar termino con el autogobierno universitario en 1966. En 1983, el futuro premio Nobel ofreció su colaboración al nuevo gobierno democrático. Pero siguió residiendo en Cambridge.


1-En 1947, el fisiólogo Bernardo Alberto Houssay (1887-1971) obtuvo el Premio Nobel de Fisiología y Medicina por sus investigaciones sobre la glándula pituitaria, que mejoraron el tratamiento de la diabetes.

2-En 1970, Luis Federico Leloir (1906-1987) recibió el Premio Nobel de Química por el descubrimiento de los procesos químicos en la formación de los azúcares en plantas y animales.

3-En 1984 el inmunólogo César Milstein (nacido en 1927) ganó el Premio Nobel de Fisiología y Medicina por producir anticuerpos capaces de reconocer en la sangre moléculas extrañas a sistema ínmunológico.

En El Bicentenario N°10 , en una nota a cargo del matemático y divulgador científico Leonardo Moledo, describe asi este feliz momento argentino:

El Premio Nobel concedido a César Milstein por su trabajo en el terreno de los anticuerpos monoclonales forma una tríada de laureados, junto a Bernardo Houssay y Federico Leloir. Sin embargo, no puede celebrarse como debería, como un triunfo de la ciencia argentina, ya que el trabajo de Milstein se desarrolló en Cambridge, Inglaterra, y responde a la eterna historia de exilio y prepotencia que debió sufrir la ciencia argentina.

En 1962, tras el derrocamiento de Arturo P’rondizi, José María Guido asumió la presidencia de la República. Un tal Tiburcio Padilla se hizo cargo del Ministerio de Salud Pública y una de sus primeras decisiones fue intervenir el Instituto Malbrán, relevando a su director, Ignacio Pirosky, y a cuatro integrantes de la División de Biología Molecular de la institución.

Y resulta que el jefe de la División de Biología Molecular del Malbrán se llamaba César Milstein, y trabajaba en la etapa crucial de un programa de estudios genéticos de enzimas y proteínas, todos muy avanzados para el contexto de entonces, incluso a nivel mundial. Los cesanteados fueron once, a los que hubo que sumar otros trece profesionales que presentaron sus renuncias en forma solidaria, entre ellos César Milstein y su esposa Celia Prilleintensky. La atmósfera que reinaba en el Malbrán se completaba con la sensación generalizada de que allí se estaba desarrollando una campaña aviesa de persecución antisemita.

Poco antes de haber redactado su renuncia, Milstein había enviado una carta a su colega y ex padrino en Cambridge, Frederick Sanger, en la que le decía que estaba «disponible». Cambridge reaccionó enseguida, y César y Celia hicieron las valijas, partieron hacia Gran Bretaña y en 1964 Milstein estaba en el Medical Research Council de Cambridge, consiguiendo los primeros resultados en el camino de los anticuerpos monoclonales.

Dos décadas después, el 15 de octubre de este año, la academia sueca anunció que había sido laureado con el Premio Nobel de Medicina. Del mismo modo que en la Ilíada los dioses griegos luchaban sobre las cabezas de los guerreros, sobre la ciencia argentina, César Milstein y Tiburcio Padilla libran su batalla interminable. ¿Quién ganará al final?

Fuente Consultada: Sociedad en Red EGB 9 A-Z Editora

UN POCO DE HISTORIA SOBRE LA ENTREGA DE LOS NOBEL DE MEDICINA
REFLEJO DE UNA ÉPOCA

Creado al terminar el siglo XIX y adjudicados por vez primera en 1901, los Premios Nobel son reflejo de esos decenios que alcanzaron a ser bautizados «la bella época» y que para sus protagonistas adinerados era la expresión máxima (y al parecer definitiva y eterna) del mejor estado que podía alcanzar en todos los órdenes la especie humana.

Con ellos se pretendía destacar ante el mundo civilizado a aquellos individuos que realizaran obras, en formas de descubrimientos o invenciones, singularmente dignas de aprecio por su calidad y por la contribución trascendente al mantenimiento y perfeccionamiento de ese estado de bienestar general, que se creía haber establecido firmemente en el planeta.

En el área de la medicina, el primero de esos galardones correspondió a un investigador de la bacteriología, el alemán Emil Adolph von Behring, entonces de 47 años de edad. Gracias a él se había conseguido un método von Behring eficaz para arrancar a miles de personas de las garras inevitablemente mortíferas de enfermedades infecciosas tan temidas como la difteria y el tétano.

Al comprobar que el suero de animales, infectado, bajo circunstancias especiales, con los gérmenes productores de tales enfermedades, adquiría la propiedad de disminuir o impedir el ataque de los mismos en personas que fueran inyectadas con tal suero, von Behring había dado comienzo a la «sueroterapia», que por varios decenios fue arma única y eficaz contra epidemias cuyo recuento de víctimas fatales se tasaban por millares hasta ese momento.

Contra el cuadro ideal de un mundo muy cercano a la perfección se levantaban insistentemente, como lo venían haciendo desde la remota antigüedad, las enfermedades epidémicas. Algunas de ellas, como el paludismo o la malaria, se consideraban parte inevitable de las condiciones de vida en ciertas regiones, a veces tan importantes como los alrededores de la imperial y sacra ciudad de Roma; otras, como la tuberculosis, tenían carta de naturaleza aún en los más elevados estratos sociales, donde la palidez, la tos persistente, la sensación de gran debilidad y permanente desgano vital, no se miraban con repulsa o preocupación sino con ojos comprensivos, como a uno de los finos estigmas propios de quienes tenían la delicada complexión aristocrática y no la fuerte contextura del gañán campesino.

Pero esa tolerancia hacia la enfermedad era más bien resignación y cuando el combate de los científicos empezó a tener éxito, el aplauso social no se hizo esperar: el primer triunfo importante contra la tuberculosis fue premiado en 1905 en la persona del alemán Robert Koch por haber identificado y cultivado el bacilo causante de este mal, que desde entonces se pasó a conocer como «bacilo de Koch».

Contra el paludismo, se había premiado ya en 1902 al inglés Sir Ronald Ross, por descubrir que la hembra del mosquito anofeles era el transmisor de la enfermedad de los pacientes enfermos a las personas sanas, y en 1907 al francés Charles Louis Alphonse Laveran, por descubrir el germen mismo de la enfermedad.

Por supuesto, no habían sido descubrimientos realizados ese año ni trabajos del momento; el premio fue el reconocimiento a labores ya cimentadas, que habían tomado largos años para completarse, como continúa sucediendo hoy.

POLÉMICAS NO FALTAN
Siempre es posible que, cuando hay algún tema de gran interés e importancia para la ciencia, más de uno de los investigadores que trabajan en ese campo específico llegue a conclusiones exitosas al mismo tiempo. Rara vez los hallazgos importantes tienen autor único.

El comité del Premio Nobel está siempre muy atento a esta posibilidad y la regla, desde hace más de cuatro lustros, es la premiación conjunta para los dos o tres pioneros de la investigación respectiva.
Pero esa conducta no alcanza a impedir el surgimiento de polémicas, bastante amargas a veces, que giran alrededor de la verdadera primacía en el descubrimiento o por el olvido que perjudica a científicos también autores de trabajos tan importantes como los galardonados.

El primer episodio de esta clase ocurrió muy pronto, en la sexta ocasión del premio (1906) que fue también la primera en que se premiaron trabajos relacionados con el conocimiento del sistema nervioso. El comité consideró entonces que dos de los más respetados sabios europeos del momento, el español Santiago Ramón y Cajal y el italiano Camilo Golgi, merecían la distinción por igual: así la adjudicó y publicó, pero la solemne sesión de entrega tuvo caracteres de emotivo enfrentamiento entre ellos.

Empeñado en dilucidar la compleja anatomía microscópica del cerebro humano y los demás órganos que forman el sistema nervioso, Golgi había ideado, hacia 1873, un método para teñir las células de dichos órganos utilizando sales de plata, pues aquéllas no tomaban bien los colorantes con que se estudiaban otros órganos del cuerpo bajo el microscopio de luz. Con la «impregnación cromo-argéntica», pudieron apreciarse al fin muchos detalles de la arquitectura encefálica y medular. «

De otra parte, don Santiago Ramón y Cajal, que venía estudiando la anatomía al lado de su padre (profesor de disección en la Facultad de Medicina de Zaragoza, España) desde la adolescencia, ideó hacia 1888 algunas modificaciones al método de tinción de Golgi, consiguiendo aún mayores y más completos datos sobre la neuroanatomía microscópica. Por tal trabajo se llegó a considerar su labor en ese campo tan trascendental como la que en el siglo XVI había realizado, en cuanto a la anatomía general, el gran Andrés Vesalio.

Golgi, de 63 años, y Cajal, de 54, tenían méritos suficientes para el premio en 1906; el mundo científico lo reconocía sin problemas; pero en la sesión solemne ni siquiera intercambiaron saludos protocolarios y sí se oyeron en cambio, inesperados párrafos del discurso oficial de Golgi, con amargas observaciones sobre prioridades y» propiedad intelectual» de los logros galardonados.

Similares situaciones se han planteado en otros años, aunque tal vez de modo menos espectacular. El más reciente episodio fue en 1989, cuando recayó el premio en los norteamericanos Michael Bishop y Harold Varmus, compañeros de trabajo en la Universidad de California en los Ángeles, UCLA.

Trece años antes, en 1976, dieron ellos a conocer los resultados de sus trabajos con un retrovirus cancerígeno, según los cuales el desorden de proliferación celular que llamamos cáncer se inicia por la acción de partículas llamadas «oncogenes», ligadas a su vez, en ciertos casos, a algunos virus. Pero en la misma línea de trabajo venían otros grupos de investigadores, y la adjudicación del Nobel suscitó declaraciones desapacibles de quienes se sintieron injustamente ignorados a pesar de sus méritos; la polémica subsiguiente aún no se cierra por completo.

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Argentinos Premios Nobel de la Paz Perez Esquivel-Saavedra Lamas

ARGENTINOS PREMIO NOBEL DE LA PAZ

¿QUE SIGNIFICA PAZ PARA EL SIGLO XXI?
La agenda se ve trazada con los problemas no resueltos de este siglo, insinuados en los últimos premios que se han mencionado: problemas de derechos humanos, laborales y de los pueblos.

– Asuntos nucleares relacionados con armas y el uso pacífico de la energía atómica, especialmente en la domesticación de la fisión nuclear, ello resolvería enormemente los conflictos causados por la escasez de los energéticos corrientemente usados. además altamente contaminantes.

– El desarrollo de la razón humana sobre la razón del Estado para el planteamiento y la solución de problemas. Probablemente volverán las menciones a los academice.; del derecho y de la política, por idear una forma de organización social y mundo diferente de la base del Estado moderno.

– El trabajo con y por los pobres del mundo, ya individual, ya organizativo, se verá premiado y el tema será permanentemente puesto en escena, hasta cuando el conflicto Norte-Sur (ricos y pobres), el conflicto del hambre y del liberalismo, sean parte de nuestras conciencias, de una Conciencia Universal de Hombre Universal

– Será hora de retomar el librito de Inmanuel Kant, La Paz Perpetua, para desarrollar el derecho cosmopolítico, el cual «debería regular la relación entre un Estado y los ciudadanos de los otros Estados. De tal forma, todos los individuos del mundo tendrían el doble derecho de no ser tratados como enemigos en los Estados que no fueran el propio, y de no ser considerados como objetos de dominio en su propio territorio, o sea siempre como amigos y nunca como enemigos, tanto si se van a otros Estados como si llegan como exploradores o comerciantes».

LA ESPERANZA: SIGNIFICADO DEL PREMIO NOBEL DE LA PAZ
Nuestra vida política es una constante paradoja, como se ha anotado. Cada octubre, cuando se entregan los premios Nobel de la Paz, aparece nuestra capacidad infinita para crear ignominia, pero es evidenciado también el deseo de la especie por verse así: como especie humana. Esa es nuestra esperanza, nuestra infinita capacidad para descubrir y corregir nuestras propias y abominables construcciones con racionalidad, pasión, tenacidad y dulzura.

1936: Saavedra Lamas, Carlos (1878 -1959) Argentino A los 58 años

Secretario de Estado, presidente de la Sociedad de las Naciones, mediador en el conflicto entre Paraguay y Solivia. Sus áreas de mayor interés y estudio se ubicaron en la legislación laboral y en el derecho internacional.

Entre sus logros destacan su protagonismo en el Pacto Suramericano Antiguerra y su intervención en el conflicto Bolivia-Paraguay (guerra del Chaco). Se desempeñó como delegado a la Comisión Internacional de Juristas en Río de Janeiro (1927); como presidente de la Conferencia Internacional del Trabajo en Ginebra (1928) y como presidente de la Asamblea de la Liga de Naciones, en 1936. (ampliar tema)

ADOLFO PÉREZ ESQUIVEL EN DEMOCRACIA

Arquitecto, escultor y líder de los derechos humanos. Sus estudios superiores los realizó en el campo de la arquitectura y la escultura; ocupó, incluso, una cátedra en esta área. Renunció a sus trabajos académicos en 1974, para dedicarse por completo a la coordinación de diversas actividades relacionadas con grupos de no-violencia en América Latina.

En 1976 se concentró en una campaña para persuadir a las Naciones Unidas de la necesidad de establecer una Comisión de Derechos Humanos. Más adelante fue elegido presidente de la organización Servicio. Paz y Justicia. (ampliar tema)

En 1984 el presidente Raúl Alfonsín convocó a Pérez Esquivel, junto a un grupo de notables, para formar parte de la CONADEP (Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas). El se negó a participar. Creyó que la investigación sería más efectiva si la llevaba adelante una comisión bicameral. Por otra parte no aceptaba la idea de que las causas pasasen por la justicia militar. Una vez más le tocó navegar contra corriente.

Fue un duro censor de la política sobre Derechos Humanos que llevó adelante el gobierno radical, que derivó en las leyes de Punto Final y Obediencia Debida.

Así, quien durante la dictadura fue acusado de «subversivo y comunista», en democracia fue tildado por el oficialismo de «desestabilizador de la democracia».

Actualmente Adolfo Pérez Esquivel sigue trabajando en el Serpaj, organismo que preside en Argentina. Realiza el mismo trabajo que desarrolló desde los años 70. Cotidianamente recibe denuncias sobre violaciones a los derechos humanos en el continente. El Serpaj colabora con los juicios a los militares de la dictadura que se llevan a cabo en España, Francia, Italia y Alemania. Da apoyo jurídico y mantiene una aldea en General Rodríguez para los «chicos de la calle». En ese lugar más de 220 pibes reciben capacitación profesional.

«En la actualidad viajo mucho a dar charlasen las escuelas. Tengo también la cátedra sobre Cultura de Paz y Derechos Humanos en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires. Integro varias comisiones a nivel internacional. Estamos trabajando mucho en lo que es el Año Internacional de la Cultura de la Paz con la UNESCO y con Naciones Unidas. Pero me interesa mucho mi país, el interior del país, la grave situación que está viviendo la gente y tratar de hacer un aporte a todo esto.»

Hoy, a veinte años de la obtención del Premio Nobel de la Paz, la sociedad argentina tiene una deuda con el trabajo de este hombre de múltiples facetas: arquitecto, pintor, escultor, profesor, autor de tres libros: El Cristo y el poncho, Caminando junto al pueblo y Una gota de Tiempo.

Adolfo Pérez Esquivel, todavía suele ser más reconocido fuera de las fronteras que dentro de nuestro país, donde su figura sigue siendo resistida por los poderosos de turno. Clara muestra es su última detención, el 29 de diciembre de 1999, en medio de una marcha de jubilados.

El día que sepamos darle el lugar que se merece a uno de los pocos argentinos notables, nuestra sociedad habrá comenzado a madurar.

FRAGMENTO DEL DISCURSO EN OSLO AL RECIBIR EL PREMIO NOBEL DE LA PAZ
«….Vengo de un continente que vive entre la angustia y la esperanza y en donde se inscribe mi historia,…

«Mi voz quiere tener la fuerza de la voz de los humildes. La voz que denuncia la injusticia y proclama la Esperanza en Dios y la Humanidad….

«América Latina es un continente joven, vital, que fue definido por el Papa Paulo VI como el Continente de la Esperanza.

«Conocer es valorar una realidad con la vocación cierta de compartir su destino.

«Conocer es llegar a una profunda identidad con los pueblos que protagonizan un proceso histórico, estando dispuestos a redimir el dolor con el amor, asumiendo, en esta perspectiva, las praxis de Jesús.

«Pero cuando vemos esta realidad que viven nuestros pueblos es una ofensa a Dios. Millones de niños, jóvenes, adultos, ancianos viven bajo el signo del sub-desarrollo.

«La violencia institucionalizada, la miseria y la opresión generan una realidad dual, fruto de la persistencia de sistemas políticos y económicos creadores de injusticias, que consagran un orden social que beneficia a unos pocos: ricos cada vez más ricos y peores cada vez más pobres….»

Adolfo Pérez Esquivel

Primer Envenenador Asesino Argentino Curiosiades Historia Argentina

Primer Envenenador – Asesino Argentino

Luis Castruccio decidió poner un aviso en los diarios buscando un criado (a quien matar). Habían pasado 10 años  desde que llegara desde Italia y se había cansando de los corretajes comerciales. La vida no le había dado grandes cosas, apenas un cerebro embotado.

Era de baja estatura, de cabellos rubios y lacios, ojos azules, cabeza grande y redonda y brazos largos. Corría 1888 y tenía 25 años.En el aviso pedía un chico de 7 o 9 años para «servir a su señor», con educación garantizada. Su plan se derrumbó y no por falta de oferentes.

primer envenenador argentino

Consistía en hacerse beneficiario de un seguro de vida y cometer el crimen perfecto. Pero no encontró ninguna compañía que aceptase el convenio pues les parecía inmoral que un adulto sin parentezco sea beneficiario del seguro de un nene.

Puso otro tipo de aviso, pidiendo mucamo, y tomó al primero que se presentó, Alberto Bouchot Constantin, un francés sin parientes en la Argentina.

A este sí lo aseguró, haciéndose pasar por el cuñado. Compró, con receta falsa, 20 gramos de arsénico y se lo fue dando en las comidas. En la agonía del pobre Constantín, le tapó la nariz y la boca. Nunca se sabrá si fue piedad o apuro.Llamó a la compañía de seguros, pero sospecharon de inmediato porque había pasado poco tiempo desde el contrato.

Las autoridades judiciales ordenaron la autopsia y agregaron que Castruccio debía estar presente. Los médicos descubrieron el arsénico y la asfixia. Tomándole la mano al muerto, Castruccio confesó su dolor por el fracaso comercial.

Fue condenado a muerte.

Mientras iba hacia el pelotón de fusilamiento en la Penitenciaría Nacional, de la mano de un cura, llegó el indulto. Castruccio no advirtió que ese día no iba a morir.

Pasó 20 años preso y su cerebro daba cada vez menos señales de cordura. Hasta que lo mandaron al Hospicio de las Mercedes. Allí murió el primer envenenador argentino, balbuceando cosas sobre arsénico y dinero

 

 

Vida del Gaucho Argentino Costumbres Caracteristicas del Gaucho

Vida del Gaucho Argentino
Costumbres y Características

EL GAUCHO , UN PERSONAJE CONTRADICTORIO: Muchos viajeros del viejo mundo y de EE.UU. han pasado por nuestras tierras, cuando el país recién comenzaba a dar sus primeros pasos de independencia y organización nacional y bien de acuerdo a los viajeros, ¿cuál es el carácter del gaucho?. Es difícil contestar esta pregunta porque, precisamente, los viajeros atribuyeron a éste un carácter ambivalente con virtudes y defectos, una especie de noble salvaje, capaz a la vez de bajezas y sentimientos elevados.

Vida del Gaucho Argentino Costumbres Caracteristicas del GauchoVeamos si no lo que escribía Armaignac en 1871: «Son chicaneros, borrachos, orgullosos, presuntuosos, derrochadores y perezosos: pero redimen la mayoría de sus defectos por su generosidad, desinterés, resistencia a la fatiga o la intemperie en cualquier clima, paciencia a toda prueba y sobriedad en su vida ( … ). El gaucho es generalmente tranquilo, frío y ágil jinete. Muy cortés. humilde, dócil, hospitalario, compasivo, servicial, buen padre y esposo. Es gran amante de la poesía, admira la naturaleza y contempla todo aquello que es bello. Espíritu melancólico, enemigo de las ideas abstractas y sutiles, expresa en un lenguaje simple y armonioso los pensamientos y sentimientos más elevados (. .. )»

De la misma forma, otros autores representan al gaucho como un ser al mismo tiempo sanguinario y sensible, malicioso y hospitalario, ignorante y amante de la música y la poesía. Estas contradicciones no deben preocupamos.

Ellas reflejan una posición ambivalente de los autores frente a un personaje que evoca lo noble, tradicional y pastoral de la sociedad europea, ahora bajo el ataque del industrialismo.

Un personaje que a la vez, no puede ser considerado europeo, alguien que debe permanecer extraño, por sus diferencias con la ética, las costumbres y los gustos de un europeo.

Como la abundancia los transforma en holgazanes:

indolencia y abundancia son motivos comunes en las narrativas de viaje: ambos son presentados como «naturales». Una colección de las narrativas de viaje más populares, publicada en Londres en 1835, contenía la siguiente descripción acerca de las necesidades del gaucho: «El principal rasgo del carácter del gaucho es que él es una persona sin necesidades».

Acostumbrado a vivir constantemente en la intemperie, y a dormir en el suelo, él no considera que el tener unos pocos agujeros en su rancho sean de alguna consecuencia. No le desagrada la leche, pero prefiere no tener la que tomarse el trabajo de buscarla» [A., G., The Young Travellers in South America (London, J. Macrone, 1835), p. 258 y 259].

Habiendo crecido en libertad y acostumbrado a lacaza para subsistir, el gaucho se habitúa a no tener nada y no desear nada. Su indolencia natural le impide ampliar la gama de sus satisfacciones. Escribe MacCann: «El paisano rehúye todo trabajo cuyo éxito dependa del transcurso del tiempo; no sabe valorar éste, y no lo cuenta en horas ni por minutos sino por días; es hombre moroso y su vida transcurre en un eterno mañana; tiene hábitos migratorios y  por donde quiera que se encamine, sabe que encontrará de qué alimentarse, debido a la hospitalidad de las gentes» [W. MACCANN, Viaje a caballo por las provincias argentinas (Buenos Aires, Solar-Hachette, 1969). p. 116].

Pero es la posibilidad de obtener su sustento libremente lo que lo mantiene en su condición casi salvaje, Una y otra vez, los viajeros contraponen la «pobreza» del rancho del gaucho la falta de muebles, los pisos de tierra, los agujeros en las paredes, la escasa vajilla, la suciedad, el hacinamiento de hombres, mujeres, niños y perros con la «abundancia» de la naturaleza y la facilidad para obtener el sustento.

Son consabidos los relatos de la apropiación de ganado en el campo «esa gran facilidad de subsistir casi sin trabajo: de vestirse con los productos del despojo de un buey», escribe Isabell el pero hay también abundancia en la ciudad.

Campbell Scarlett describe cómo dos gauchos a caballo pescan en el río, tirando cada uno una punta de la red. En la costa, en cada marea baja, quedan pescados en abundancia para quien quiera tomarlos. «Toda la costa, después de un temporal de viento, queda a menudo cubierta con esta tribu armada de aletas: y si los mendigos que piden limosna (siempre a caballo), condescendieran a desmontar para obtener con qué cenar, no solamente encontraríamos trozos de carne todos los días, tirados alrededor de los caminos de los mataderos, que caen de los carros de los carniceros, sino también peces sobre la costa, donde los consiguen por nada, a no ser la molestia de levantarlos» [P. CAMPBELL SCARLETT, Viajes por América a través de las Pampas y los Andes (Buenos Aires, Claridad, 1957), primera edición, Londres 1838, p. 43].

La abundancia favorece la indolencia, y ésta impide la difusión de la «civilización», que es sinónimo de diversidad de deseos y de bienes. Los viajeros. al combinar estos dos mitos (las limitadas necesidades de los paisanos y su «indolencia natural»,) acercan al gaucho ala «vida natural», una de las estrategias narrativas preferidas por los románticos, mientras que deniegan al paisano su carácter de consumidor, uno de los atributos de la modernidad.

Fuente: Todo Es Historia Viajes y Viajeros Nro. 315

La Forestal Maderas y Tanino
La Brutal Explotación del Hombre en el Norte Santafesino

Creador de Facebook Biografia de Mark Zuckerberg Red Social Historia

Creador de Facebook
Biografía de Mark Zuckerberg

Biografia de Mark Zuckerberg

Mark Elliot Zuckerberg (1984- )
Hombre de negocios, co-fundador de Facebook.BIOGRAFÍA DEL CREADOR DE FACEBOOK, LA RED SOCIAL QUE REVOLUCIONÓ LAS RELACIONES VIRTUALES
Mark Elliot Zuckerberg nació el 14 de mayo de 1984, en Dobbs Ferry, Nueva York, en una familia acomodada y de buena educación.

Sus padre, Edward Zuckerberg de profesión dentista y Karen, de profesión psiquiatra .Tiene tres hermanos: Randy, Donna y Ariel. Actualmente vive en una modesta casa de alquiler en Palo Alto, California, con Chan (su novia).

Mark desarrolló un interés en las computadoras a una edad temprana, cuando tenía unos 12 años, utiliza Atari BASIC para crear un programa de mensajería que llamó «Zucknet».

Más tarde estudió en la Phillips Exeter Academy, una exclusiva escuela preparatoria en New Hampshire. Sin embargo, Zuckerberg se mantuvo fascinado por las computadoras, y continuó trabajando en el desarrollo de nuevos programas.

Después de graduarse de Exeter en 2002, Zuckerberg se matriculó en la Universidad de Harvard. También inventó Facemash, que comparó las imágenes de dos estudiantes en el campus y los usuarios podían votar cual era uno era más atractiva.

Basado en sus anteriores proyectos, tres de sus compañeros-Divya Narendra estudiantes, y los mellizos Cameron y Tyler Winklevoss-lo buscaron para trabajar en una idea para un sitio de redes sociales que llamaron Harvard Connection.

Este sitio fue diseñado para utilizar la información de redes de estudiantes de Harvard con el fin de crear un sitio de citas para la élite de Harvard. Zuckerberg accedió a ayudar con el proyecto, pero pronto lo dejó para trabajar en su propio sitio de redes sociales con sus amigos Dustin Moskovitz, Chris Hughes y Eduardo Saverin.

Zuckerberg y sus amigos crearon un sitio que permite a los usuarios crear sus propios perfiles, subir fotos y comunicarse con otros usuarios. El grupo ejecutó el sitio –llamado primeramente The Facebook. A finales de 2004, Facebook tenía 1 millón de usuarios.

En 2005, la empresa de Zuckerberg recibió un gran impulso de la empresa de capital riesgo Accel Partners. Accel invertido 12,7 millones dólares en la red, que en ese momento estaba abierto sólo a estudiantes de la Ivy liga.

La empresa de Zuckerberg dio acceso a otras universidades, bachillerato y escuelas internacionales, ascendiendo el número de miembros del sitio a más de 5.5 millones de usuarios en diciembre de 2005.

El sitio entonces comenzó a atraer el interés de otras empresas, que querían hacer publicidad con el centro social popular. Zuckerberg rechazó ofertas de compañías como yahooy MTV Networks, quienes deseaban comprarlo..

Según la revista Forbes, la fortuna de Mark Zuckerberg es de un valor aproximado a los $ 7 mil millones de dólares.

BIOGRAFÍA AMPLIADA

Mark Elliot Zuckerberg (1984-)
Hombre de negocios, co-fundador de Facebook.

Mark Elliot Zuckerberg nació el 14 de mayo de 1984, en Dobbs Ferry, Nueva York, en una familia acomodada y de buena educación.
Sus padre, Edward Zuckerberg de profesión dentista y Karen, de profesión psiquiatra .Tiene tres hermanos: Randy, Donna y Ariel.

Mark desarrolló un interés en las computadoras a una edad temprana, cuando tenía unos 12 años, utiliza Atari BASIC para crear un programa de mensajería que llamó «Zucknet».

Su padre utilizó el programa en su consultorio dental, de modo que la recepcionista pudiera informar de un nuevo paciente sin gritar a través del cuarto. La familia también se utiliza Zucknet para comunicarse dentro de la casa.

Para mantenerse al día con creciente interés de Mark en las computadoras, sus padres contrataron a un profesor privado de nombre: David Newman, quien trabajaba una vez por semana con él. Newman dijo más tarde a los reporteros que era difícil mantenerse a la vanguardia del prodigio. Luego comenzó a tomar cursos de posgrado en el cercano Colegio Misericordia.

Más tarde estudió en la Phillips Exeter Academy, una exclusiva escuela preparatoria en New Hampshire. Allí mostró su talento en la esgrima, convirtiéndose en el capitán del equipo de la escuela. También se destacó en literatura, ganando un título en los clásicos.

Sin embargo, Zuckerberg se mantuvo fascinado por las computadoras, y continuó trabajando en el desarrollo de nuevos programas. Si bien en la escuela secundaria, creó una primera versión del software de música de Pandora, que él llamó sinapsis. Varias compañías, incluyendo AOL y Microsoft, expresaron su interés en comprar el software, y la contratación del adolescente antes de su graduación, ofertas a las cuales se negó.

Después de graduarse de Exeter en 2002, Zuckerberg se matriculó en la Universidad de Harvard. En su segundo año en la institución Ivy League, ya había desarrollado una reputación como el go-to de desarrollo de software en el campus.

Fue en ese momento que él construyó un programa llamado CourseMatch, que ayudó a los estudiantes a elegir sus clases sobre la base de la selección de cursos de otros usuarios.

También inventó Facemash, que comparó las imágenes de dos estudiantes en el campus y los usuarios podían votar cual era uno era más atractiva. El programa se hizo muy popular, pero más tarde fue cerrado por la administración de la escuela después de que se considere inapropiado.

Basado en sus anteriores proyectos, tres de sus compañeros-Divya Narendra estudiantes, y los mellizos Cameron y Tyler Winklevoss-lo buscaron para trabajar en una idea para un sitio de redes sociales que llamaron Harvard Connection.

Este sitio fue diseñado para utilizar la información de redes de estudiantes de Harvard con el fin de crear un sitio de citas para la élite de Harvard. Zuckerberg accedió a ayudar con el proyecto, pero pronto lo dejó para trabajar en su propio sitio de redes sociales con sus amigos Dustin Moskovitz, Chris Hughes y Eduardo Saverin.

Zuckerberg y sus amigos crearon un sitio que permite a los usuarios crear sus propios perfiles, subir fotos y comunicarse con otros usuarios. El grupo ejecutó el sitio –llamado primeramente The Facebook.

Después de su segundo año, Zuckerberg abandonó la universidad para dedicarse a Facebook a tiempo completo, pasando a la compañía de Palo Alto, California. A finales de 2004, Facebook tenía 1 millón de usuarios.

En 2005, la empresa de Zuckerberg recibió un gran impulso de la empresa de capital riesgo Accel Partners. Accel invertido 12,7 millones dólares en la red, que en ese momento estaba abierto sólo a estudiantes de la Ivy liga.

La empresa de Zuckerberg dio acceso a otras universidades, bachillerato y escuelas internacionales, ascendiendo el número de miembros del sitio a más de 5.5 millones de usuarios en diciembre de 2005.

El sitio entonces comenzó a atraer el interés de otras empresas, que querían hacer publicidad con el centro social popular. Zuckerberg rechazó ofertas de compañías como yahooy MTV Networks, quienes deseaban comprarlo.

En su lugar, se centró en la expansión del sitio, la apertura de su proyecto a los desarrolladores externos y la incorporación de más características.

Zuckerberg seguía avanzando, sin embargo, en 2006, el magnate de los negocios se enfrentan a su primer gran obstáculo. Los creadores de la conexión de Harvard afirman que Zuckerberg robó la idea, solicitando una indemnización por la pérdida de su negocio. Zuckerberg sostuvo que las ideas se basaban en dos tipos muy diferentes de las redes sociales.

En el 2010 el fundador oficial de Facebook, pagó 65 millones de dólares a los hermanos Cameron y Tyler Winklevoss, en un acuerdo extrajudicial para que retirasen la demanda en su contra por el robo de una idea que aseguran les pertenece

Otro reto personal en el 2009 fue la publicación del libro Millonarios por Accidente, escrito por Ben Mezrich.

Donde el autor habla de como Zuckerberg, de 25 años, robó la idea de un grupo de sus compañeros de la Universidad de Harvard, plasmándola luego como suya, en lo que sería un verdadero fenómeno dentro de la Internet.

No sólo deja al joven millonario como un plagiador, sino que además lo tilda como alguien descorazonado, traicionero y sin miedos a decepcionar a sus amigos, describiendo también detalles jugosos sobre los métodos utilizados por Zuckerberg.

Según la revista Forbes, la fortuna de Mark Zuckerberg es de un valor aproximado a los $ 6,9 mil millones de dólares. Vive en una modesta casa de alquiler en Palo Alto, California, con Chan (su novia).

Biografia de Enrique Santos Discepolo el Filosofo del Tango

Biografia de Enrique Santos Discépolo – Obra Artistica

Enrique Santos Discepolo:
El tango y su tristeza

Biografia de Enrique Santos Discepolo Historia del TangoSin lugar a dudas, uno de los más grandes poetas que han surgido en el país a través del universo del tango ha sido Enrique Santos Discépolo, quien a través de un estilo original en el que se entremezclan sensaciones, pasiones y el ritmo orillero propio de la música ciudadana logró plasmar la idiosincrasia de los argentinos y su visión de este frágil mundo fugaz y muchas veces injusto.

El poeta logró expresar de manera sencilla y directa la dualidad del hombre, sus desventuras, y el universo global que lo rodea y en oportunidades los asfixia, sin alejarse de la línea armónica que requieren los versos para ser parte de una composición musical que también gustara al público.

No en vano, en infinidad de ocasiones diversos escritores provenientes de las corrientes del pensamiento han considerado a Discépolo como un verdadero filósofo de su época, ya que supo resumir en sus poemas ideas básicas y a la vez grandiosas del fugaz paso del hombre por esta vida.

Y es precisamente en esta característica en la que Discépolo logró diferenciarse del resto del los creadores populares del mundo del tango, debido a que su obra siempre continúo una línea única, que condujo al surgimiento de lo que podría ser considerado un nuevo género de composición basado en el espíritu discepoliano.

Este estilo único es indudablemente reconocido de forma inmediata por todos, quienes observamos con admiración y cariño su obra, que no en vano es considerada como profética, siendo por supuesto un conjunto de composición que jamás perderán vigencia, porque en definitiva hablan del hombre y de su condición.

El polémico «Discepolín» nació un 27 de marzo de 1901 bajo el nombre Enrique Santos Discépolo Deluchi en el barrio porteño de Balvanera, en medio de una familia de clase media que gustaba del arte y sobre todo de la música.

Su padre, llamado Santo y de origen napolitano, era un destacado músico que había decidido trasladarse y establecerse en Buenos Aires con el fin de mejorar la situación económica de su incipiente familia, y así fue que lo hizo, junto con su mujer Luisa Deluchi.

Muchos historiadores aseguran que fue su progenitor quien funcionó como punto de partida para que el pequeño Discépolo optara por continuar el camino de la música.

Sin embargo, gran parte de las opiniones coinciden en señalar a su hermano Armando, varios años mayor que él, como la influencia más importante que tuvo en su vida, en lo que se refiere al despertar de su vocación como poeta.

Enrique Santos Discépolo tuvo el infortunio de experimentar una infancia triste, que lo enfrentó a la muerte de sus padres cuando aún era muy pequeño, pero que afortunadamente encontró la contención y el cariño paternal en la figura de su hermano mayor.

En este sentido, el poeta expresó en una oportunidad: «Tuve una infancia triste. No hallé atractivo en jugar a la bolita o a cualquiera de los demás juegos infantiles. Vivía aislado y taciturno. Por desgracia no era sin motivo. A los cinco años quedé huérfano de padre, y antes de cumplir los nueve perdí también a mi madre. Entonces mi timidez se volvió miedo, y mi tristeza desventura».

A pesar de que con los años se convertiría en un destacado hombre de letras, Enrique Santos no poseía en su haber una educación formal, ya que poco después de iniciar sus estudios secundarios en la Escuela Normal Superior «Mariano Acosta», ubicada en el barrio porteño de Once, decidió abandonarlos para dedicarse por completo al teatro, luego de que su hermano Armando lo influyera notablemente para desarrollar dicha vocación.

Así fue que el joven Enrique Santos dio sus primeros pasos en el escenario teatral, debutando como actor en 1917, con sólo 16 años de edad, en la obra «El chueco Pintos», un sainete que había sido compuesto por su hermano en colaboración con Rafael José De Rosa, producido por la compañía de Roberto Casaux. Luego llegaría su primer papel protagónico en la obra «Mateo», también compuesta por su hermano Armando.

Paralelamente, Enrique Santos ya había comenzado a incursionar en la escritura, produciendo sus primeras obras de teatro en 1918, con títulos tales como «El señor cura», «El hombre solo» y «Día feriado», éste último se convirtió en un verdadero éxito, cuando fue estrenado por la compañía de Blanca Podestá en 1920.

A medida que pasaban los años, Discepolín mejoraba notablemente su estilística, y cada vez más se acercaba a lo que se convertiría su mayor fuente de inspiración: el tango.

Fue así que en el año 1924 estrenó en la ciudad uruguaya de Montevideo su primera letra compuesta para el 2×4, titulada «Bizcochito», la cual había sido compuesta a pedido del prestigioso dramaturgo Saldías.

Sin embargo, la figura de Discépolo no logró brillar con aquella composición, que muchos catalogan de insípida, y que por fortuna fue inmediatamente olvidada tras su segunda composición, el destacado y revolucionario tango «Qué vachaché», compuesto en 1925, con el cual el poeta se iniciaba en una producción literaria contestataria, que lograba describir con crudeza y realidad la situación social que se reconcentraba atravesando la Argentina de aquella época.

Muchos expertos tangófilos aseguran que la línea compositiva que Enrique Santos inició con «Que Vachache», maduró la idea en «Yira… yira», se prolongó en tango tales como «Qué sapa, señor» y evolucionó hasta llegar al famoso «Cambalache» en 1935.

No es de extrañar entonces que Discépolo sea considerado por muchos como un verdadero crítico de la realidad social, lo que lo convierte en muchas oportunidades en un completo filósofo de su tiempo, brindando al universo del tango composiciones memorables, que por lo general han sido señaladas de proféticas.

Entre sus composiciones destacadas no podemos olvidar mencionar letras de tango tales como «Malevaje», «Sueño de juventud», «Chorra», «Soy un arlequín», «Confesión», «Uno», «Cafetín de Buenos Aires», «Esta noche me emborracho», «Sin Palabras», «Tormenta», entre otras.

Quizás la mejor manera de describir su obra poética es a través de sus propias palabras, cuando en una oportunidad Discepolín manifestó: «Una canción es un pedazo de mi vida, un traje que anda buscando un cuerpo que le ande bien. Cuantos más cuerpos existan para ese traje, mayor será el éxito de la canción, porque si la cantan todos es señal de que todos la viven, la sienten, les queda bien».

La muerte llegó a la vida de Discépolo un día antes de la Navidad del año 1951, quizás de sorpresa, aunque para él y para muchos que lo acompañaron junto a su lecho había sido en realidad una muerte anunciada.

Las certezas en cuanto a las causas de su fallecimiento aún hoy son desconocidas, rodeadas de noticias confusas y difusas, aunque la mayoría de los investigadores coinciden en señalar que Enrique Santos murió de tristeza.

Esa desolación y esa tristeza que se hizo presente en la mayor parte de su producción poética, fue la que finalmente se adueñó de su alma, y nos arrebató para siempre su arte.

No en vano, Discepolín había mencionado días antes de su muerte, “La tristeza es el corazón que piensa”, definiendo quizás su paso por este mundo.

En la radio, donde este charlista brillante tuvo un medio a su medida, Discépolo develó algunas intimidades de sus procesos creativos: «Mis canciones nacen así: voy caminando por Corrientes y se me aparece un tango en el oído. Primero se me ocurre la letra, es decir, el asunto. El tema me empieza a dar vueltas en la cabeza durante varios días. Hasta que de pronto estoy sentado en la mesa de un café, leyendo en mi casa o caminando por la calle y empieza a zumbarme en el oído la música que corresponde a ese estado de espíritu, a esa situación de tango. Y aquí se me presenta la tragedia porque yo no sé música (…) Corro a buscar un amigo que me lo escriba. Muchas veces, no lo encuentro enseguida. Y aquí empieza la desesperación para que esas notas, esas notas que de repente se me han presentado, no se me vayan.» Por cierto, algunos de grandes clásicos del tango llevan letra de Discépolo y música de otros compositores. En la década del 40, logró con Mariano Mores la química esencial que hizo posibles Cafetín de Buenos Aires, Sin palabras y, sobre todo. Uno: según cuenta Mores, una vez que Enrique tuvo la música en sus manos demoró nada menos que tres años en escribir la letra. Valió la espera.

Fuente Consultada: Para Planeta Sedna Graciela Marker

Primer Ingeniero de Argentina Luis Huergo

Primer Ingeniero de Argentina Luis Huergo

Luis Augusto Huergo
Agrimensor e Ingeniero Civil
1837 – 1913

Este prestigioso y famoso personaje fue el primer ingeniero de Argentina, nacido el 1 de noviembre del 1837. Terminó en el año 1862 la carrera de agrimensor en el Departamento Topográfico de Buenos Aires.

Huergo nació en Buenos Aires el 10 de noviembre de 1837. A los 15 años de edad, viajó a los Estados Unidos de Norteamérica para cursar estudios en el Colegio de Santa María de Maryland, en el cual la enseñanza estaba a cargo de sacerdotes jesuitas. De regreso en el país, cinco años después, prosiguió su formación en el Departamento Topográfico de Buenos Aires, donde se graduó como agrimensor en 1862.

En 1866, cuando el rector Juan María Gutiérrez creó la carrera de ingeniería civil en la Universidad de Buenos Aires, Huergo decidió seguirla y, cuatro años más tarde, con una tesis sobre Vías de comunicación, se transformó en el primer egresado.

Apenas diplomado, el gobierno de la provincia de Buenos Aires comisionó al ingeniero Huergo para contratar y fiscalizar en Inglaterra la construcción de 118 puentes que luego se instalaron en la provincia. En 1872 fue Huergo elegido senador provincial.

Más tarde se le encarga proyectar el aumento del caudal del Salado, con canales procedentes de los ríos Tercero, Cuarto y Quinto. Luego estudió y proyectó un tramo del ferrocarril Pacífico -Buenos Aires a Villa Mercedes- y el puerto de San Fernando con un dique de carena que fue el primero construido en el país. A principios de 1876 fue nombrado, por concurso, director de las Obras del Riachuelo.

Este era, un precario arroyo surcado por pequeñas embarcaciones. Huergo lo transformó en un puerto cuya capacidad de anclaje fue creciendo hasta poder recibir barcos de gran tamaño, que años antes debían fondear a varios kilómetros de la costa.

Sin duda, la mayor obra de Luis Augusto Huergo, el primer ingeniero recibido en la Universidad de Buenos Aires, se vincula con sus proyectos para dotar a la misma, de un puerto digno de las necesidades del creciente tráfico marítimo. En 1881 propuso el proyecto más completo de la época: un puerto para la misma.

Al año siguiente Eduardo Madero presentó una propuesta alternativa que Huergo juzgó muy inconveniente. Sin embargo, en diciembre de 1884 el Gobierno Nacional se decidió por el proyecto de Madero, que el tiempo ha demostrado lo costoso y dificultoso del sistema adoptado.

Por la misma época, Huergo proyectó el Dock Sur del Riachuelo, el ensanche de la ciudad de Córdoba y la irrigación de sus altos y con su intervención se duplicó la capacidad de embalse del Dique San Roque. Proyectó también obras portuarias y sanitarias de la ciudad de Asunción del Paraguay y su famoso canal de navegación de Córdoba al río Paraná.

Si bien la navegación interior del país fue una de las preocupaciones de Huergo, fruto de sus estudios es que se encarara la canalización del río Bermejo, no debe de dejarse de mencionar los realizados sobre la cuenca hullera y carbonífera de Mendoza, en especial de Salagasta. Don Luis A. Huergo es llamado el primer ingeniero argentino; y se debe a su antigüedad, a su calidad científica, a su autoridad técnica-moral y a la belleza de su espíritu.

ALGO MAS…

En 1874 fue designado Consejero Académico de la Facultad de Matemáticas y en 1891 fue nombrado decano de la Facultad de Ciencias Exactas Físicas y Naturales. Por encargo del gobierno de la Provincia de Buenos Aires realizó el estudio del régimen del Río Salado (provincia de Buenos Aires) y de los ríos Tercero, Cuarto y Quinto (provincia de Córdoba).

Estudió y construyó el ramal ferroviario Buenos Aires-Villa Mercedes (San Luis), así como el dique comercial de San Fernando (provincia de Buenos Aires). En 1876 fue designado por concurso director de obras del Riachuelo, para el cual presentó el proyecto de la construcción del Dock Sud que luego llevó a cabo.

También presento en Córdoba un proyecto para la construcción de un canal navegable, desde el río Primero al Paraná, que desemboca a la altura de San Lorenzo. Sus últimas actividades profesionales las realizó al frente de las explotaciones petrolíferas de Comodoro Rivadavia.

También ocupó otros cargos: Intendente general de Guerra, ministro de Obras Públicas de la Provincia de Buenos Aires, delegado al Consejo Superior de la Universidad de Buenos Aires.

Fue fundador y presidente de la Sociedad Científica Argentina, presidente de la Sociedad de Ingenieros Civiles y del Centro Argentino de Ingenieros. Presidió el Primer Congreso Científico Internacional Americano realizado en 1910, reunido con motivo del Centenario de la Revolución de Mayo.

Biografia de Ameghino Florentino Naturalista Argentino

VIDA Y OBRA CIENTÍFICA DE FLORENTINO AMEGHINO

Dinosaurios en
la Patagonia
Dinosaurio:
Abelisaurus
Biografía de
Francisco Moreno
Florentino
Ameghino

Florentino Ameghino

Florentino Ameghino (1854 – 1911): Naturalista, Paleontólogo y Antropólogo También considerado climatólogo, geólogo y zoologo.

Nació en Villa del Luján, de la Provincia de Buenos Aires, el 18 de septiembre de 1854, hijo de don Antonio Ameghino y de doñaMaría Dina Armanino. (hay versiones que dicen que nació en Génova, pero él declara que nació en Luján)

En Ameghino su interés por la paleontología comenzó muy de pequeño, cuando le preguntó a su padre de dónde venían los restos de caracoles que había encontrado en la barranca del río Luján, cerca de su casa, y éste le respondió que los traía el río.

Florentino consideró que no debía ser así porque la corriente no podría enterrarlos, y decidió que averiguaría por qué estaban allí y cómo habían llegado.

Tenía dos hermanos, llamado Juan y Carlos que le ayudaron en muchas oportunidades, pero Carlos fue siempre un excelente colaborador sobretodo en arduas y lentas exploraciones.

Puede considerarse como la primera gran figura de la ciencia nacional y la que alcanzó, seguramente, mayor trascendencia internacional. Fue un autodidacta, que puso por alto el prestigio científico del país sin más fuerzas que su formidable tesón y el apoyo de su hermano Carlos, y sin más financiamiento que los exiguos fondos obtenidos de una librería, negocio que manejó durante años en La Plata.

Florentino Ameghino fue una de las personalidades científicas más descollantes de la Argentina en el siglo XIX. Nació en 1854 y era adolescente aún cuando los muchachos de su edad lo apodaron «el loco de los huesos» por su inveterada costumbre de hurgar con pico y pala las cercanías del río Lujan en busca de restos fósiles. A los veinte años reunió en un folleto varias observaciones acerca del origen del hombre americano, y tiempo después abandonó su puesto de maestro en la localidad de Mercedes para trasladarse primero al Uruguay y después a Europa. Allá recorrió los principales museos de ciencias naturales y se vinculó con paleontólogos célebres, deslumbrándolos con la colección que había formado.

Su formación primaria la realizó en forma particular y como entretenimiento infantil recogía huesos en las barrancas de Luján. En Buenos Aires siguió los estudios secundarios que no concluyó y enseguida se trasladó a la localidad bonaerense de Mercedes, donde fue maestro, director de una escuela y dedicó nueve meses al estudio geológico y paleontológico de los terrenos de la llanura pampeana.

Ameghino fue un brillante autodidacta en paleontología, geología, antropología y anatomía comparada. Ya de adolescente, aprendió idiomas para poder leer a los principales científicos de la época, como el geólogo británico Charles Lyell, y adhirió a la teoría de Darwin.

Cuando tenía 17 años le presentó a Germán Burmeister, entonces director del Museo de Buenos Aires y autoridad máxima de las ciencias en el país, sus primeros descubrimientos. Pero a éste las investigaciones del joven provinciano no le inspiraron confianza ni le parecieron de interés. Al contrario de lo que podría creerse, esto no desalentó a Ameghino, que más tarde diría: “Pero para algo sirve la desgracia… la incredulidad e indiferencia que encontré hirieron mi amor propio, me obligaron a estudiar y buscar medios de acumular nuevos materiales”.

Siempre vivió estudiando, investigando y luchando por conseguir medios económicos para crecer en su actividad científica.

En 1875 dio a conocer las primeras especies nuevas que había descubierto. En el mismo año, se presentó en un concurso-exposición organizado por la Sociedad Científica con siete cajas de fósiles. Pero a los jurados poco les interesaban aquellas reliquias y sólo las premiaron con la última de las catorce menciones honoríficas. Ameghino insistió al año siguiente con una memoria sobre el cuaternario –la más reciente era geológica– que ni siquiera fue considerada.  Decidió viajar a Europa, y presentar su crecida colección de huesos en la Exposición Internacional de París de 1878 y gracias a su trabajo en la escuela puedo financiar en 1875 su primer viaje a Uruguay. Mas tarde con el apoyo del pueblo natal pudo viajar a París en 1878 y exhibir su colección de huesos en la Exposición Universal donde logró la admiración de los científicos mas destacados de su época.

Su viaje a Paris le demandó tres años y debió vender parte de los objetos llevado, por 40.000 francos, y con ese dinero financió la edición de La antigüedad del hombre en el Plata, una de sus principales obras y Los Mamíferos fósiles en la América Meridional. Al poco tiempo debió volver a vender mas material de su colección (que no se lo aceptaban en museos de la Argentina); hacia 1892, setenta piezas de su colección fueron destinadas a un museo de Munich y, tres años más tarde, se vio obligado a vender al Museo Británico una colección de unas 380 aves fósiles. El objetivo era, como siempre, financiar nuevas investigaciones.

Como curiosidad histórica hay que destacar que  cuando regresa de Europa, llega casado con una joven parisinaLeontina Poirier y pobre y como si fuera poco, se encuentra que había sido exonerado de su cargo de director de la escuela de Mercedes por abandono del puesto.

En 1886, Francisco Moreno lo nombra vicedirector del Museo de la Plata, en  el cual Ameghino aporta su propia colección de huesos, pero lamentablemente al poco tiempo estos científicos entran en un conflicto debido a diferencias y celos profesionales  y pierde el cargo oficial. Como salida decide abrir un negocio de libros y en donde por tercera vez volvió a iniciar una colección de fósiles, ya que Moreno le había prohibido la entrada al museo y no podía estudiar sus propios fósiles.

Su obra publicada —185 títulos que totalizan unas 20.000 páginas— hace referencia tanto a la descripción de piezas fósiles, en gran parte halladas por él, como a apoyar su teoría sobre el origen americano del hombre. Para Ameghino, la especie humana había evolucionado en las Pampas argentinas, desde donde habría migrado al resto del planeta. Y para probarlo se sirvió de todos sus hallazgos paleontológicos.

De todas maneras en su etapas de comerciante, Ameghino desplegó un gran esfuerzo creador: Filogenia (otro libro de su autoría) le brindó el reconocimiento nacional y mientras fue librero en La Plata publicó el trabajo premiado en Paris y mantuvo acaloradas polémicas con científicos nacionales y extranjeros.

Un año después presentó en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias su obra magna, compuesta por 1028 páginas y un atlas: Contribución al conocimiento de los mamíferos fósiles de la República Argentina.

En la exposición de París de 1889,obtuvo uno de los mayores logros científicos internacionales de la época: la medalla de oro y el diploma de honor, por su contribución al conocimiento de los mamíferos fósiles de Argentina, escrita en poco mas de un año, entre grandes dramas económicos. Este reconocimiento lo ubicó entre las pocas figuras mundiales del enfoque paleontológico de la biología evolutiva.

Ameghino murió en La Plata, el 6 de agosto de 1911. Su entierro fue grandioso, teniendo en cuenta lo alejado que estuvo de las esferas oficiales. Todo el mundo intelectual se hizo presente y al depositar sus restos en el Panteón de los maestros, hicieron uso de las palabras eminentes personalidades como E. Holmberg, Víctor Mercante, J. B. Ambrosetti, José Ingenieros y otros.

HITOS DE SU VIDA
1854: Nació en la ciudad de Lujan, el 18 de setiembre, hijo de modestos inmigrantes italianos.

1863: Desde niño llamó la atención de sus padres y maestros, por la forma en que se interesaba por desenterrar restos fósiles y averiguar su posible origen. A los nueve años de edad, reunió una colección de caracoles que había juntado a orillas del río Lujan.

1867: El maestro Carlos d’Aste, amigo de sus padres, les sugirió la idea de enviarlo a Buenos Aires para que siguiera estudios secundarios en la Escuela de Preceptores.

1870: Ameghino entró a desempeñarse, como Auxiliar Docente, en una escuela de Mercedes, donde, poco después, comenzó a dictar clases. 1871: Organizó, en Mercedes, un pequeño Museo de Ciencias Naturales, anexo al antes citado colegio.

1872: Fue nombrado Director de la Escuela Elemental de Mercedes, cargo que conservg durante varios años. Mientras tanto, proseguía estudios e investigaciones sobre etnografía y paleontología.

1873 a 1877: Estableció contacto epistolar con varios sabios europeos a quienes comunicó, por carta, sus hallazgos y teorías. Realizó gran cantidad de excavaciones, pagando él mismo los gastos que tales tareas originaban. Venciendo grandes dificultades, llegó a disponer de la mejor colección de fósiles conocida en América.

1878: Emprendió viaje hacia Europa, en cuyos museos estudió y trabajó con la venta de ejemplares repetidos de fósiles. Pudo costearse la edición de su libro «La antigüedad del hombre en el Plata». 1880: Contrajo enlace con Leontina Poirier, de nacionalidad francesa.

1881: Después de tres años de ausencia, regresó, con su esposa, a la Argentina, donde se enteró de que, vencida la licencia que le habían acordado en sus puestos docentes, ya no los tenía.

1882: Abrió en la ciudad de Buenos Aires una librería, a la  que llamó «El gliptodonte» y con los ingresos obtenidos, prosiguió sus estudios e investigaciones.

1883 a 1901: Reinició sus tareas paleontológicas, ayudado por su mujer y por su hermano Carlos, con quienes efectuó numerosos viajes por la costa atlántica y por el sur de la Argentina. Lograron encontrar más de un centenar de esqueletos de especies mamíferas extinguidas, los cuales pasaron a formar parte de la colección del Museo de Historia Natural de Buenos Aires, que Carlos, posteriormente, dirigió. Florentino, mientras tanto, ejerció como pofesor en las universidades de Córdoba, La Plata y Buenos Aires.

1902: Sus méritos, como investigador, fueron reconocidos dentro y fuera de la Argentina. El Gobierno de ese país lo nombró Director del Museo de Historia Natural de Buenos Aires, instituto que organizó con extraordinaria eficacia.

1911: Enfermo de diabetes y sintiéndose muy afectado, es-piritualmente, por la muerte de su madre y de su esposa, falleció el 6 de agosto. Sus últimas palabras fueron: «¡Cuánto me queda por hacer!».

SOBRE SU TRAYECTORIA….

Desempeñó los siguiente cargos: maestro de escuela de Mercedes (Bs.As.), catedrático de Zoología y Anatomía comparada de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Cordoba, conservador de las seccines de Zoología y Antropología de la misma Universidad, miembro académico de la Facultdad de Ciencias Médicas de la misma; Director del Museo de La Plata, etc.

Los premios que ha logrado por sus trabajos científicos son los siguientes: mención honorífica por la «Sociedad Científica Argentina» en el concurso y exposición del 28 de julio de 1875; medalla de bronce en la Exposición Universal de París en 1878: medalla de oro (primer premio) en la Exposición Continental Sud-Americana de 1882, en la ciudad de Buenos Aires; medalla de oro (primer premio) en la Exposición de París en 1889; y medalla de oro (primer premio) en la Exposición de Chicago en 1893.

Fuera de las obras que se han señalado más arriba, ha dado a la publicidad y se ha traducido a varios idiomas una colección numerosa de libros y trabajos sobre antropología, geología y paleontología, que fueron sus especialidades en las ciencias naturales, dedicando «Un recuerdo a la memoria de Darwin», cuyas teorías fueron sus ideales de niño-sabio y después fueron la base de su reputación científica.

La Dirección del Museo Nacional de Historia Nacional la ocupó Ameghino a la muerte de Berg en 1902: y entonces el genio produce su formidable teoría de la existencia del hombre en los terrenos terciarios del país. Semejante teoría produjo un revuelo en el avispero científico. La iglesia encontró un terrible enemigo en Ameghino, al que combatió intensamente.

Los iíltimos años de su vida los pasó el ilustre sabio al frente de una librería que instaló en La Plata donde luchó contra la adversidad del destino. Pero el precitado nombramiento de Director del Museo Nacional, le proporcionó un bienestar que alcanzó a disfrutar casi dos lustros. Murió en La Plata el 6 de agosto de 1911, desempeñando el cargo de referencia.

Ante su tumba abierta, el doctor José Ingenieros pronunció elocuente oración fúnebre, en la que dijo entre otras cosas: «Muere con él la tercera vida ejemplar de «nuestra centuria: Sarmiento inagotable catarata de energía en las gloriosas batallas de nuestra emancipación intelectual; Mitre, que alcanzó !a santidad «de un semi-Dios y fue consejero de pueblos; Ameghino, preclaro sembrador de altas verdades cosechadas a filo de hacha en la selva infinita de «la naturaleza. . .»

Fué su gran colaborador su hermano Carlos Ameghino, que más adelante lo reemplazó en el cargo de Director del Museo Nacional de Historia Natural. Fuera de las obras citadas, merece mencionarse: «El transformismo considerado como una ciencia exacta» y otras muchas que seríía largo enumerar .

Fuente Consultada:
Enciclopedia Ciencia Joven Fasc. N°23 Florentino Ameghino Edit. Cuántica
Yaben, Jacinto R. – Biografías argentinas y sudamericanas – Buenos Aires (1938).

Grandes Boxeadores de Argentina

Grandes Boxeadores de Argentina

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Luis A.
Firpo
José M. GaticaPacual
Perez
Oscar BonavenaNicolino LoccheCarlos Monzón

Vida de Carlos Monzón

Carlos Monzon, BoxeadorAmalia Ledesma y Roque Monzón tuvieron el 7 de Agosto de 1942 a su quinto hijo y lo llamaron Carlos. En San Javier (Santa Fe) vivió los primeros años de su vida y fue ahí donde comenzó su verdadera pelea que se basaba en defenderse y subsistir a una infancia sin juguetes, de pobreza y con muchos inconvenientes.

En 1951, toda la familia se mudó hacia el barrio Barranquita. Desde chico, Carlos percibía que lo suyo no era el estudio y por tal motivo dejó la escuela en tercer grado. Esto lo motivó y lo obligó a trabajar para ayudar a sus padres.

Para conseguir un mango se las rebuscaba como sodero, lechero o diariero, mientras que compañeros de su edad estudiaban o se reunían para jugar.

Todavía no boxeaba, pero en la vida estaba cayendo por puntos. Buscando un camino y un rumbo dentro del pugilismo recorrió distintos gimnasios. Sus ocasionales «managers» eran el «Mono» Martínez y Roberto Agrafogo.

Empezaba a mantenerse haciendo lo que más le gustaba. Con un peso de 64 kilos disputó su primer enfrentamiento, en el pabellón de la Industria ubicado en su ciudad, frente a José Cardozo. El resultado indicó un empate en tres asaltos y recibió un viático de 50 pesos. Las peleas, estilo callejeras, por montos irrisorios, eran moneda corriente hasta que..

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Grandes Boxeadores de la Historia

 

Biografía de Pascual Perez Campeón Mundial Argentino Peso Mosca

Biografía de Pascual Perez – Campeón Mundial Peso Mosca

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Luis A.
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José M. GaticaPacual
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Oscar BonavenaNicolino LoccheCarlos Monzón

PASCUAL PÉREZ: nacido el 4 de marzo de 1926 en Mendoza, en una pequeña localidad llamada Rodeo del Medio. Fue el menor PASCUAL PÉREZde nueve hermanos. Es recordado como el primer Campeón Mundial peso Mosca Argentino en 1954. Corona que defendió por todo el mundo y conservó hasta 1960.

Muy querido por su calidad humana, llamado con cariño «Pascualito», y también conocido como el «León Mendocino», «El pequeño Gigante». Obtuvo el título de Campeón  Olímpico en 1948 en los juegos de Londres y el 26 de noviembre de 1954 con sus apenas 48 Kg. logra el título de Campeón Mundial, peso Mosca en Tokio (estadio Korakuen ), Japón.

30 de mayo de 1955: En Tokio, Pascual Pérez retuvo título mundial por primera vez al derrotar por nocaut en el 5º round al japonés Yoshio Shirai, el púgil al que le había arrebatado la corona el 26 de noviembre de 1954.

Protagonizó 125 combates como amateur; y logró 16 campeonatos y recién a los 26 años debutó como boxeador profesional, el 11 de noviembre de 1952. Como rentado obtuvo dos campeonatos.

Como aficionado había logrado otros lauros, como eran:

– En 1944: Campeonato mendocino y argentino de novicios.
– En 1945: Torneo abierto de Salta.
– En 1946, Campeón mendocino, argentino y latinoamericano (Santiago de Chile) de Veteranos.
– En 1947, Campeón mendocino, argentino y latinoamericano (San Pablo)
– En 1948, Campeón de la Vendimia. Campeón argentino (Selección para las Olimpíadas). Campeón Olímpico en Londres.
– 1950, Campeón Mendocino; Campeón Argentino, Campeón Latinoamericano (Guayaquil), y Campeón de la Buena vecindad (Lima).

Pascual Perez venció en La Plata a Marcelo Quiroga

Pascualito venció en La Plata a Marcelo Quiroga, y luego viajó a Japón para intentar conseguir el titulo mundial. Era muy metódico, y vivía en pos de ese encuentro, entrenaba permanentemente, pero un día recibió un duro golpe en el oído derecho mientras entrenaba,  tuvo obligado a postergar la pelea para noviembre, pues tenía afectado el equilibrio. Dicen que practico unos 200 rounds y realizó 300 Km. de ejercicios aeróbicos, para llegar en forma, brillante y confiado el día de la pelea.

Lázaro Kosci y Felipe Segura eran quienes los dirigían técnicamente, en el 2º round Pascualito logra un tremendo zurdazo que voltea a su rival (Yoshio Shirai), y de esta manera se asegura medio titulo. En la 8º y en la 13º vuelta la escena se repitió, Yoshio estaba muy cansado, pero aguantó y legó al  final del combate. De todas maneras el triunfo fue para Pascual Perez, quien se transformó en el primer argentino en obtener los dos lauros más ansiados por todo deportista: la medalla de oro en los Juegos Olímpicos y el campeonato mundial de Box en su categoría.

Como a todo campeón, también le llegó el ocaso, y fue el 16 de abril de 1960 en Tailandia frente a Pone Kingpetch, en una dura pelea. Intentó a los pocos mes de recuperar la corona y perdió nuevamente, y de esta manera terminó su carrera profesional, librando 92 combates, con el siguiente resultado: 84 triunfos, 7 derrotas y un empate. De las victorias, 57 las ganó por nocaut, lo que lo ubica dentro de una selección de excelsos boxeadores que han obtenido más de 50 nocauts.

Falleció el 22 de enero de 1977 en Capital Federal. Este pequeño púgil fue  quien abrió la puerta hacia la senda triunfal que luego habrían de seguir Horacio Accavallo, Nicolino Locche y Carlos Monzón.

Grandes Boxeadores de la Historia

Biografía De Bioy Casares Escritor Argentino Literatura Argentina

Biografía De Bioy Casares-Escritor Argentino

Adolfo Bioy Casares:
La parodia de la fantasía

Adolfo Bioy CasaresHace poco más de una década, precisamente un 8 de marzo de 1999 nos dejaba para siempre el gran literato argentino Adolfo Bioy Casares, que había nacido un 15 de septiembre de 1914, hijo único de Adolfo Bioy Domecq y Marta Ignacia Casares Lynch.

Criado y educado en el entorno de una familia porteña acomodada, desde muy pequeño Adolfo pudo dedicarse por completo a lo que más amaba, y que en definitiva se convertiría con el paso de los años en su vocación única e irrefrenable: la literatura.

Hoy, a pesar de no encontrarse físicamente con nosotros, nos ha dejado para siempre el placer de disfrutar de su arte perpetuándose de esta forma en una existencia constante y eterna, que llega a todo el planeta a través del universo de las palabras.

Podríamos asegurar que si bien su obra literaria ha recorrido los más diversos caminos, e incluso ha llegado a convertirse en inspiración para otros autores literarios, como así también para cineastas, periodistas y filósofos, lo cierto es que uno de los hechos más curiosos de la actualidad se desprende de uno de los más exitosos productos televisivos de los últimos tiempos: la serie Lost.

En este sentido, los creadores de dicha tira norteamericana han comentado en diversas oportunidades que para dar origen a la original serie, que se convirtió en un verdadero suceso televisivo, se inspiraron en la obra «La invesión de Morel» de nuestro admirado Bioy Casares.

Entre los muchos admiradores del escritor argentino, cuya obra se destacó sobre todo en los géneros que recorren las historias fantásticas, policiales y de ciencia ficción, se lista el notable literato Jorge Luis Borges, con quien Bioy Casares mantuvo además una profunda amistad, que lo llevó en varias oportunidades a colaborar literariamente con él.

No es de extrañar entonces, que su gran amigo y colega Jorge Luis Borges se refiriera a Bioy Casares como el H. G. Wells argentino, y expresara opiniones que enaltecían la obra creativa del escritor, como cuando en una oportunidad Borges mencionó al respecto de sus obras en conjunto:

«Cuando encuentro algún acierto en los libros que hemos escrito juntos, recuerdo que ese acierto se debe a Bioy, a quien quiero tanto que considero, paradójicamente, como un hermano mayor. Siempre que dos escritores colaboran, siempre que son amigos se supone que es el mayor el que ejerce influencia sobre el menor.  Pero sé que en nuestro caso no es así. Sé que le debo mucho a mi joven maestro -podría ser mi hijo- Adolfo Bioy Casares. Él me ha enseñado muchas cosas. No directamente, porque nada se enseña directamente, sino por medio del ejemplo, cortésmente, disimulando».

Pero Bioy Casares no sólo despertó favorables opiniones entre sus colegas, sus lectores y allegados, sino también logró conquistar hasta las más impenetrables mentes de los más duros críticos de la literatura, que en 1990 decidieron otorgarle el Premio Miguel de Cervantes por su trayectoria.

Con un estilo clásico y depurado, Adolfo Bioy Casares cultivó principalmente un universo imaginario, que dio origen a una gran producción literaria basada en el relato fantástico y policíaco en el que utilizó como premisa el toque humorístico para observar diversos acontecimientos inexplicables que debían enfrentar sus personajes.

No en vano, el historiador de literatura José Miguel Oviedo ha definido a la gran obra de Bioy Casares como «comedias fantásticas», sin que ello menosprecie su incomparable producción narrativa.

Y a pesar de los elementos fantásticos e irreales que brindaron permanente inspiración al autor, Bioy Casares siempre supo resolver a la perfección la inclusión de temas universales como el amor, la vida y la muerte, dentro de sus obras, manteniendo un tono directo y muchas veces irónico.

Su producción literaria comenzó a muy temprana edad, cuando Adolfo sólo tenía 11 años y dio origen a su primer relato titulado «Iris y Margarita».

Luego vendrían más creaciones donde cada obra sucesiva mostraba la evolución de la obra precedente, y fue precisamente en el año 1940 cuando Bioy Casares publicó la que se considera su más famosa novela, titulada «La invención de Morel».

Le seguirían a ésta una notable lista de producciones, entre las que no podemos dejar de mencionar las novelas «El sueño de los héroes», «Diario de la guerra del cerdo», «El perjurio de la nieve», los cuentos compilados en el libro «Historias desaforadas», sus pensamientos volcados en los ensayos «Memoria de la Pampa y los Gauchos», «Diccionario del argentino exquisito», entre otros.

Por otra parte, Bioy Casares, siempre ligado al arte, fue también el autor de algunos de los guiones cinematográficos más destacados, entre los que se inscriben películas nacionales tales como «Los orilleros» e «Invasión», entre otras.

A la par que daba origen a sus obras, el escritor volcaba su vocación en otras producciones en colaboración con otros autores. Como ejemplo de ello, podemos citar «Seis problemas para don Isidro Parodi», «Un modelo para la muerte», «Cuentos breves y extraordinarios», y «Crónicas de Bustos Domecq», creadas junto a Jorge Luis Borges, como así también «Los que aman, odian» con Silvina Ocampo, «Antología de la Literatura Fantástica» y «Antología poética argentina», junto a Silvina Ocampo y Jorge Luis Borges.

Por todo ello, debemos considerar a Adolfo Bioy Casares como uno de los escritores fundamentales para comprender la literatura argentina del siglo XX.

Para terminar de definir la gran capacidad del autor, nada mejor que citar una declaración de su entrañable amigo y colega Jorge Luis Borges en la que menciona: «Ya que yo tengo el privilegio de ser amigo personal de Bioy Casares, quiero hablar de sus principales, esenciales pasiones.

Una es, desde luego, el ejercicio de las letras. El oficio de escritor es un oficio continuo, ya que no tiene, digamos, entreactos; ya que estamos continuamente pensando en la palabra justa, soñando personajes imaginarios. Vivimos en un oficio que no tiene un horario. El horario es la vida del escritor.

Y Bioy Casares se ha dedicado a ese oficio plenamente. Quiero decir que ha leído, que ha escrito, que ha roto, que ha corregido y que, finalmente, con bastante desgano, ha publicado. Ha publicado, como decía Alfonso Reyes, para no pasarse la vida corrigiendo. Por eso publicamos los escritores, para cambiar de tema, para pasar a otra cosa.

Pero los libros de Bioy Casares, ciertamente, no pasarán. Bioy Casares es uno de los máximos escritores argentinos».

Fuente para obtener las declaraciones de Jorge Luis Borges: Archivo de Revista La Maga

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Biografía de
Ernesto Sábato
Biografía de
Jorge Luis Borges
Biografía de
Julio Cortazar
Biografía de
Adolfo Bioy Casares
Personalidades
Argentinas

Fuente Consultada: Graciela Marker Para Historia y Biografías

http://web.archive.org/web/20031205163133/www.lamaga.com.ar/www/area2/pg_nota.asp?id_nota=866

Biografia de Antonio Berni Pintor Argentino Resumen Vida y Obras

Biografía de Antonio Berni – Pintor Argentino –
Resumen de su Vida y Obra Artística

Delesio Antonio Berni nació en la ciudad de Rosario (Provincia de Santa Fe, República Argentina), el 14 de mayo de 1905. Su padre, Napoleón Berni, italiano de origen y sastre de profesión, fue uno de los tantos inmigrantes europeos que se instalaron en esa populosa e importante ciudad.

Su madre se llamaba Margarita Picco, argentina de origen pero hija de italianos radicados en Roldán, un pueblo de la Provincia de Santa Fe que tendrá gran importancia en la vida de Berni.

En 1914 ingresó como aprendiz en el taller de vitrales Buxadera y Cía. Allí recibió las enseñanza de su fundador, N. Bruxadera, un artesano catalán. Poco tiempo estará en este taller, ya que entre 1914 y 1915 su padre volvió a Italia.Berni, entonces es enviado a la casa de sus abuelos en Roldán.

Napoleón Berni murió durante la Primera Guerra Mundial, no se sabe ni cómo, ni cuándo, ni dónde.A pesar de que Antonio se alojó en Roldán, estudió pintura en el Centro Catalá de Rosario con los maestros Eugenio Brunells y Enrique Minné.

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En 1920, a los 15 años expuso sus cuadros por primera vez, en el Salón Mari. La muestra constó de 17 óleos (paisajes suburbanos y estudio de flores).

Expuso otra vez en 1921, en 1922 y en 1924. En 1923, también lo hizo, pero en Galería Witcomb de Buenos Aires.

Ya por entonces recibió los halagos de los críticos de arte, en artículos publicados el 4 de noviembre de 1923, tanto de los diarios La Nación y La Prensa.

Sus primeros cuadros respondieron al impresionismo y al paisajismo.

En 1925 consiguió una beca otorgada por el Jockey Club de Rosario para estudiar en Europa.

Llegó en noviembre de ese año a Madrid. Eligió la capital española ya que en Buenos Aires la pintura de los españoles estaba de moda, especialmente la de Sorolla, la de Zuloaga (1870-1945), quien plasmó en sus lienzos las imágenes de una España dramática y al mismo tiempo pintoresca, la de Anglada Camarasa (1874-1959), representante del modernismo, la de Julio Romero deTorre (1880-1930), cuya pintura fue de inspiración esencialmente literaria.

En el Salón de Madrid (febrero de 1926) expuso «Puerta cerrada», es un paisaje madrileño que llamó mucho la atención, como si nadie antes hubiera pintado así la ciudad.

Más tarde pintó otros temas españoles, «Toledo o el religioso» (1928), y «El Torero calvo» (1928).

Pero estando en esta ciudad advirtió que, en realidad, era París la cuna de la pintura española. Por eso decidió instalarse allí.

En París estaban también otros argentinos, entre ellos Butler, Aquiles Badi, Alfredo Bigatti, Xul Solar, Héctor Basaldúa y Spilimbergo, con quien inició una sólida amistad.

Y en 1929, han de llegar a París Pedro Domínguez Neira, Juan del Prete y Raquel Forner.

En la «ciudad luz» asistió a los cursos de los pintores franceses André Lothe y Othon Thon Faiesz, en la Academia libre de la calle Grande Chaumiere. En realidad sólo estudió unos meses allí. Su influencia se dejó sentir en una serie de desnudos figurativos.

Hacia 1927 se instaló en Arcueil, a 6 km. al sur de París, en el valle del río Biévre. Se conocen dos paisajes de Arcueil de 1927, reproducidos en la revista Ars (Buenos Aires 1941).

De ese año hay un «Paisaje de París». También de esa época son los óleos: «El

mantel amarillo», «Desnudo», «La casa del crimen», «Naturaleza muerta con guitarra».

Terminada la beca, Berni volvió por unos meses a Rosario, pero al poco tiempo retornó a París, ahora con un subsidio del Gobierno de la provincia de Santa Fe.

A fines del invierno de 1928 hizo una exposición individual en la Galería Nancy de Madrid.

También en ese año participó con el Grupo de París (Badi, Basaldúa, Berni, Butler, Spilimbergo), de una muestra que organizó Butler y trajo a Buenos Aires con destino a la Asociación Amigos del Arte.

Biografia de Antonio Berni Pintor Argentino

La exposición recibió el beneplácito del público e inclusive se vendió una obra de cada expositor. Además fue invitado el entonces presidente de la República, Marcelo T. de Alvear. Berni concurrió personalmente a la Casa de Gobierno de Argentina para cursar dicha invitación.

Tiempo después comentaba que, en aquella ocasión, de pronto decidió dejar la audiencia y salió como «un ladrón de escalera», a lo que agregó » si me vieran mis compatriotas de París!». Esta alusión era porque el grupo ya tenía tendencias políticas izquierdistas.

En 1929 Berni presentó una muestra individual en Amigos del Arte y luego en el Museo Municipal de Bellas Artes de Rosario. Además intervino en el XVIII Salón Nacional (Buenos Aires), allí exhibió su obra «Toledo o el religioso».

En 1928 conoció a Louis Aragón, poeta, novelista y ensayista francés, uno de los líderes del movimiento dadaista y del surrealismo.

Aragón lo acercó al surrealismo y también a André Bretón (1896-1966), poeta y crítico de arte. Por otra parte Berni en ese año se relacionó con el joven pensador Henri Lefebvre, uno de sus mejores amigos franceses, quien lo iniciará en la lectura de Marx. También conoció a Max Jacob, con quien aprendió la técnica del grabado.

Pero, sin lugar a dudas la retrospectiva de Giorgio de Chirico, en 1927 y el conocimiento de las obras de Magritte, quien por entonces vivía en París, serán los elementos fundamentales que llevarán a Berni a ingresar al surrealismo. Conoció al Grupo surrealista en el café Cyrano de París, por entonces Bretón había ingresado al partido comunista.

Para Berni el surrealismo «es una visión nueva del arte y del mundo, la corriente que representa a toda una juventud, su estado de ánimo, su situación interna, después de terminada la Primera Guerra Mundial. Era un movimiento dinámico y realmente representativo».

No sólo conocer al Grupo implicó el ingreso al surrealismo, sino también a la acción política. Berni ayudó a Aragón en su lucha antiimperialista, en un París donde abundaban los chinos, africanos, vietnamitas,… Berni ayudó a distribuir un periódico para las minorías asiáticas y colaboró con ilustraciones para otros diarios y revistas.

Estudió las obras surrealistas, leyó a los poetas y escritores de este movimiento y también a Freud.

En 1930 conoció al ensayista y poeta francés Tristán Tzara (1896-1963), quien tendrá mucho que ver para que Berni considerara que todo el Grupo surrealista estaba formado por monstruos sagrados.

Berni iniciará su pintura surrealista, pero no pertenecerá, ni al automatismo de Miró, ni al onirismo de Dalí. En realidad tomó la pintura de Chirico y le dio un contenido propio.

«La Torre Eiffel en la Pampa» (1930) es un ejemplo de ello. Nunca se supo si esta obra la hizo en Rosario o en París.

Por entonces, la noticia de una revolución en Buenos Aires lo dejó consternado. Ya casado y con una hija decidió volver a la Argentina. No podía quedarse en un París tan distante, con escasas noticias de su país, que vivía una situación de tal magnitud.

Al regresar, vivió por unos meses en una chacra de la provincia de Santa Fe, para luego instalarse en Rosario y trabajar como empleado municipal.

Tomó parte activa de la vida cultural de la ciudad, organizó la Mutualidad de Estudiantes y Artistas Plásticos y se adhirió por un tiempo al partido comunista.

En 1932, en Amigos del Arte expuso sus obras surrealistas de París, y algunos óleos como «Toledo o el religioso». Esa muestra fue la primera exposición de ese movimiento en América Latina y también la primera en exponer collage. Se tituló Primera exposición de Arte de Vanguardia. El público no estaba acostumbrado y la muestra resultó difícil. La crítica en pleno la rechazó.

Tanto Europa como América, por entonces sufrían la crisis del 29 de E.E.U.U. y Argentina con la revolución del 30 había comenzado la llamada «década infame».

Rosario es un lugar especialísimo en esos años: ahí se asentó la mafia, la de Chicho Grande y la de Chicho Chico y la prostitución que tuvo su imperio en el barrio de Pichincha (hoy Gral. Richieri). Berni, en 1932 se internó en ese universo para colaborar como fotógrafo en una nota periodística encargada a Rodolfo Puiggrós, futuro dirigente comunista. Era una zona de garitos y varités, que desaparecerán en 1937.

Y fuera de esta miseria humana que observó Berni estaba la otra, la del hombre que vivía en las zonas rurales entre los chacareros. Este mundo era totalmente distinto al de París de los años 20 y de los artistas surrealista.

No pudo dejar de sentir una gran conmoción interior. De alguna manera dejó en parte el surrealismo ya que sufría la desazón, la desesperanza de la gente. Decidió asumir un compromiso con su país.

«El artista está obligado a vivir con los ojos abiertos y en ese momento (década del 30) la dictadura, la desocupación, la miseria, las huelgas, las luchas obreras, el hambre, las ollas populares crean una tremenda realidad que rompían los ojos», diría por el año 1976.

Así comenzó la etapa del «realismo social».

Berni era un hombre con gran sentido del humor y sentía una gran necesidad del mundo de los justos. Luchó por ello siempre, pero lo hizo con gran ternura y con un trasfondo casi épico. Se identificó y se integró a ese mundo del que nunca se desligó.

De París trajo una gran carga política, influida sin duda por su intensa vinculación con los artistas surrealistas. Ese mundo de decadencia pintado casi de fantasía ahora le era real; lo tenía ahí en su pueblo, en su país. Bretón decía «lo imaginario es lo que tiende a convertirse en real». Y Berni lo tenía ahí en los hechos cotidianos, a cada momento le pasaba a su alrededor.

Berni comenzó en 1934 a mostrar la problemática social de la década del 30. De ese año son «Desocupados» y «Manifestación».

No sólo la Argentina está en crisis, el mundo vibra. La desocupación, la pobreza, el comienzo de los regímenes totalitarios; nazismo y fascismo, la Guerra Civil en España, espantan a Berni.

En «Medianoche en el mundo» una madre llora a su hijo, como en las tantas Piedad de Miguel Angel. La sorpresa, el desencanto, el desconsuelo, la angustia, se ve reflejado en esos rostros, en esa noche de tormentosos presagios, iluminada sólo por la luz del farol.

El arte de Berni es abarcante.

El retrato es una de las formas más importantes del realismo humanista de todos los tiempos. En Berni predomina el retrato humano, tanto en la década del 30 como en la del 40.

«Figura» fue Primer Premio del XXX Salón Nacional (Buenos Aires, 1940) y «Lily», el Gran Premio Adquisición XXXIII Salón Nacional (Buenos Aires, 1943). Esto significó obtener el máximo galardón de entonces.

También pintó «La mujer del sweater rojo» (1935), «La muchacha del libro» (1936), «Nancy» (1941), «La chica del balón» (1934), «La niña de la guitarra» (1938), «Figura de chico» (1941).

Además hizo sus autorretratos, uno en 1938, otro en el 34 y el último en 1945. En «Paula y Lily» (1941) pinta a su esposa de entonces y a su hija.

En «Retrato» (1946), muestra dos chicos de clase media acomodada, antítesis de sus personajes posteriores, Juanito y Ramona.

Ese arte abarcante lo hizo recorrer todos los distintos aspectos de la vida del hombre argentino. Así el fútbol y el tango formaron parte de sus temas.

En 1937 presentó «Club Atlético Nueva Chicago» y en 1954 «Team de fútbol o Campeones de barrio».

Respecto al tango, pintará «Orquesta típica» en 1939, para recrearla en 1974 y 1975.

Otros aspectos tienen que ver con la vida cotidiana, como por ejemplo en «Primeros pasos» (1937). Berni inicia sus representaciones en Argentina de lo que será típico de la década del 50: «La siesta» y «La fogata de San Juan».

Berni, en la década del 30 tuvo su experiencia muralista al intervenir en la construcción de «Ejercicio Plástico». Ya él había fundado el grupo «Nuevo Realismo».

Hay un lapso de tiempo entre 1939 y 1944 en el que Berni aparecerá con otra orientación. Entre diciembre de 1941 y mayo de 1942 recorrió Bolivia, Ecuador, Perú y Colombia, a fin de realizar estudios precolombinos por pedido de la Comisión Nacional de Cultura. Su obra «Mercado indígena» (1942), la basó en fotos que tomó durante este viaje.

El mundo de la década del 40 será tan conflictivo como el del 30. Una gran guerra sellará sus días. En América, en Costa Rica se produjo una guerra civil: en Panamá se instaló una dictadura, en Venezuela se derrocó al presidente Rómulo Gallegos y surgió la dictadura de Laureano Gómez, en Bogotá hubo una insurrección popular por el asesinato del dirigente liberal izquierdista Jorge Gaitán. Argentina no queda al margen de este tipo de acontecimientos. Se produjo en 1943 el golpe militar, con la destitución del presidente Castillo.

Berni de exquisita sensibilidad, observará y reflejará en su pintura esa realidad. Pero no se alineará con la Vanguardia argentina de entonces. En 1944 apareció la revista Arturo, que desatará un gran cambio, ya que introdujo definitivamente el arte geométrico adelantado por Pettoruti. Por entonces, surgieron tres tendencias, «Arte concreto» (Asociación de Arte concreto-invención) en 1946; «Arte Madí» en 1946 y «Arte perceptista» en 1947.

Estos grupos de vanguardia, en general izquierdistas, pero con una visión distinta a la de Berni lo atacaron en varias ocasiones, a pesar de que Berni era amigo Arden Quin, uno de los directores de la revista Arturo y uno de los fundadores del arte Madí. Inclusive Berni escribió un artículo en el «Universitario», periódico que editaba Quin.

Pero Berni también manifestó su dasagrado por la situación del 45. Con un grupo de artistas decidió exponer sus pinturas en el subsuelo del edificio de la Sociedad Rural, en Florida al 400. En el Catálogo explicaban que las obras estaban destinadas al XXXV Salón Nacional, pero que había decidido hacer una muestra al margen del Salón, en adhesión a los anhelos democráticos del los intelectuales del país.

Berni mientras tanto pintará «Masacre», 1948 y «El obrero muerto», 1949. En 1951 hizo otra «Manifestación». Mujeres y niños llevan un lienzo blanco en el que está dibujada la paloma de la paz, con un ramo de olivo en el pico. Ese año es el del primer ensayo de la bomba de hidrógeno, por parte de E.E.U.U., en el Pacífico. Por otra parte Argentina, asumió la obtención de reacciones termonucleares en la isla Huemul.

Todo esto influye en el ánimo de Berni. Por otra parte todavía estaban en él los ecos de la 2º Guerra Mundial.

Durante 1951, 1952, 1953 Berni se fue a Santiago del Estero (provincia del noroeste argentino). Allí realizó la serie «Motivos santiagueños». Santiago del Estero sufrió la tala indiscriminada de sus bosques: ya por 1942, 20 firmas obrajeras eran dueñas de 1.500.000 ha. Pero la situación venía desde muchos años atrás, ya que la madera como la del Chaco sirvió para los durmientes de las vías del ferrocarril y como combustible vegetal, también para los ferrocarriles. La depredación ecológica existió, pero también, la social. Los beneficios obtenidos por los empresarios no volvieron a los trabajadores. La tierra,poco a poco se agotó y también el hombre.

Esta realidad la palpó Berni y como lo hizo siempre, la expresó a través de su pintura. Así aparecerán «Los hacheros» (1953); «La marcha de los cosecheros», «La comida», «Escuelita rural» (1956); «Migración», «Salida de la escuela», «El mendigo», «Hombre junto a un matrero» y «El almuerzo».

En el período 1955-1956, hará la serie «Chaco». Estas pinturas las expondrá en París, Berlín, Varsovia y Bucarest. Aragón inclusive lo presentó en Moscú en la Galería Creuze, en 1955.

Por entonces Berni pintó algunos paisajes del suburbano: «Villa Piolín», «La casa del sastre» (1957); «La iglesia», «El tanque blanco», «La calle», «La res» «Carnicería» (1958), «La luna y su eco» (1960) y «Mañana helada en el páramo desierto». También de esa época son «Negro y blanco» (1958); «Utensilios de cocina sobre un muro celeste» (1958) y «El caballito» (1956).

Mientras el mundo sufría la guerra de Corea (1953), la invasión a Hungría por parte de la U.R.S.S. (1954) y en Argentina caía Perón, el mundo interior de Berni se componía de nuevas imágenes.

A su vuelta de Santiago del Estero comenzó a hurgar hasta que en 1958 surgió claramente su nuevo personaje, Juanito Laguna. Poco tiempo después aparecerá también, Ramona Montiel.

La historia de estos dos seres lo envolverán por tiempo y con ellos trascenderá mucho más. Tanto los «Juanitos» como las «Ramonas» se cotizaron en el mercado exterior a precios incalculables.

En 1976 Berni se va a Nueva York. Allí pintó, hizo grabados, collage, y presentó en la Galería Bonino una muestra titulada «La magia de la vida cotidiana». Durante su estadía en esa ciudad, hizo 58 obras que quedaron en la Galería para una muestra en Texas que nunca se realizó. En 1982, después de su muerte, llegaron a Buenos Aires.

En esa época también pintó tres óleos referidos a Juanito y a Ramona, «Juanito en la calle», «Juanito Laguna going to the factory», «El sueño de Ramona».

Pero, preocupado por el mundo que lo rodeaba, en Nueva York quiso conocer a su gente, saber de sus costumbres, de sus posibles necesidades. Así fue como salió a la calle, observó y pintó. Entonces conoció una sociedad opulenta, consumista, donde la publicidad es la mejor vendedora, donde él siente que hay riqueza material y pobreza espiritual, muy distante de la de Juanito, o de la de Santiago del Estero. Entonces decidió hacer un arte social con ironía.

De esta época es «Aeropuerto», «Los hippies», «Calles de Nueva York», «Almuerzo», «Chelsea Hotel» y «Promesa de castidad».

Entre abril y mayo de 1981 Berni tocó el tema del Apocalipsis al exhibir los murales realizados para la capilla del Instituto de San Luis Gonzaga en Gral. Las Heras, Provincia de Buenos Aires.

También ese año da testimonio del gran tema de su vida: «el destino del hombre». «Cristo en el garage» es un hombre común, que ocupa el centro del espacio. En el techo hay una claraboya por donde se ve el cielo, a la derecha una ventana abierta permite ver el paisaje de las fábricas y al otro lado se observa la motocicleta. Berni posiblemente quiso alegar a las torturas y las matanzas del mundo.

Por otra parte, en 1981, año de su muerte, Berni pintó una mujer desnuda en la arena, contemplando el cielo de una noche de luna. Es la mujer y la Naturaleza, tal cual los creó Dios. Sólo que un avión, objeto del hombre, pasa por el lugar para invadir el momento de paz y de armonía.

Estos fueron sus últimos óleos, ya que el 13 de octubre de 1981, Antonio Berni dejaba este mundo.

Unos días antes de su muerte, Berni en una entrevista decía: «El arte es una respuesta a la vida. Ser artista es emprender una manera riesgosa de vivir, es adoptar una de las mayores formas de libertad, es no hacer concesiones. En cuanto a la pintura es una forma de amor, de transmitir los años en arte.»

Una de sus obras para observar el estilo de sus obras

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Bolígrafo  – Dactilografía  –  Quniela –  Colectivo  –  Tranfusión Dulce de Leche  –  Bastón Ciegos  –  Jeringa Descartable  –  Técnica de ByPass

El 15 de Octubre, se celebra el Día Mundial del Bastón Blanco contribuye a sensibilizar a la sociedad acerca de los obstáculos que las personas no videntes enfrentan para su libre circulación, representando una contribución a la integración de éstas.

bastón blanco para ciegosEl Bastón Blanco es un instrumento que identifica a los ciegos y deficientes visuales y les permite desplazarse en forma autónoma. Sus peculiares características de diseño y técnica de manejo facilitan el rastreo y detección oportuna de obstáculos que se encuentran a ras del suelo.

En una pequeña localidad de la provincia de Santa Fe, Argentina, llamada San Vicente, vivía Jose Mario Falliotico, quien en la década del 30, y durante su permanencia en Buenos Aires, inventó el BASTÓN BLANCO para ciegos.

Cuenta la historia que en una muy fría tarde de 22 junio de 1931 José Mario Falliotico volvía de su trabajo en una hojalatería caminando esa calle de Buenos Aires rumbo a su casita en el barrio de Flores. Cuando se detuvo junto al cordón de una vereda y miró antes de cruzar, alguien le tocó el brazo suavemente.

Falliotico se volvió y se encontró con un hombre joven, de anteojos negros, que extendía sus manos hacia delante como en un extraño sonambulismo. Al principio no llegó a entender, pero sólo dos palabras dirigidas a él por aquel hombre lo hicieron caer en la cuenta: – Me cruza?

Falliotico ayudo al no vidente, Miguel Fidel, a trasponer la avenida, y le pidió sus datos. «Déjeme su dirección, mañana recibirá algo que en lo sucesivo, le evitara estos plantones en la calle», le dijo.

Había nacido la idea de un bastón blanco, y convertirlo en un objeto que individualice instantáneamente al ciego. Al día siguiente, Fidel recibió el primer bastón blanco, y por la tarde Falliotico llevó la idea de popularizar el invento al entonces director de la biblioteca Argentina para ciegos, Agustin Rebuffo.

Posteriormente, numerosos visitantes llevarían la idea a otros países, y esta se popularizaría a nivel mundial.. Entre sus promotores, figura el tenor y medico hepatólogo Mexicano, Alfonso Ortiz Tirado, quien volvía con la idea a su país, donde impuso a las autoridades sobre la novedad Argentina, y pidió que se estableciera su obligatoriedad.

Fue una sencilla pero trascendental idea que se anota dentro del compendio de las grandes creaciones Argentinas.

Balseiro Jose Antonio Biografia Instituto Fisica Nuclear Balseiro

Balseiro José Antonio Biografía

En la época cuando José Antonio Balseiro eran muy joven, la ciencia atómica mundial comenzaba en una etapa de novedosa investigación en lo que respectaba a su origen y funcionamiento, que lamentablemente derivara en la explosión nuclear de 1945 en Hiroshima y Nagasaki.

En Argentina no se contaba aun con ningún laboratorio dedicado al estudio de esta área, pero si, ya rondaba en las ideas de este futuro físico iniciar trabajos de investigación para hacer de Argentina un país que se integre con los avances tecnológicos y científicos del mundo. Para ello, tuvo que casi convertirse en un autodidacta, debido al atraso científico de la ápoca.

Balseiro Jose Antonio Biografia Instituto Fisica Nuclear BalseiroJosé Antonio Balseiro
Dr. en Física
(1919 – 1962)

«La investigación es una. disciplina que se aprende al lado
de aquél que sabe hacerlo.»

Balseiro, tuvo un muy importante papel en el desarrollo de la física atómica y nuclear en la República Argentina.

José Antonio Balseiro nació en la ciudad de Córdoba el 29 de marzo de 1919, cuarto hijo de Antonio Balseiro, quien había emigrado de España en su adolescencia, y de Victoria Lahore, argentina de origen francés.

En 1933 ingresa al Colegio Nacional de Monserrat dependiente de la Universidad de Córdoba, de donde egresa con el título de bachiller en 1938.

En 1942 había llegado a la Argentina el profesor austríaco Guido Beck, que se instaló en el Observatorio Nacional de Córdoba. Beck traía las últimas novedades sobre los avances de la física en Europa y se propuso difundirlas en la Argentina, especialmente entre los estudiantes jóvenes que habían recibido una visión estática de la ciencia, fruto de la escasa o nula actividad de investigación de sus profesores.

Gracias haber podido participar en un grupo de investigación de avan­zada, dirigido por Guido Beck, una autoridad mundial en física atómica, quien se hallaba de visita en el país, el físico argentino pudo ponerse al tanto de la ciencia nuclear mundial.

Balseiro fue admitido en el Observatorio para completar una pasantía post doctoral bajo la dirección de Beck. Del citado profesor austríaco, Balseiro recibió los elementos necesarios para dominar las técnicas de la física teórica de la época. La relación con su maestro amplió sus horizontes intelectuales y emocionales enriqueciendo su personalidad. Esto lo reconocería Balseiro en una carta en que le decía: “Usted, de quien aprendí más que física”.

En 1946 el entonces presidente Juan D. Perón creía de que la Argentina podía lograr la fusión nuclear controlada. El emprendimiento de Richter, instalado en la Isla Huemul, en Bariloche, consumía grandes cantidades de dinero y el gobierno comenzó a desconfiar sobre la probabilidad de obtener los resultados prometidos, por lo que se descartó definitivamente la continuidad del proyecto.

En 1955, usando parte de lo que fueron las instalaciones del Proyecto Huemul, la Comisión Nacional de Energía Atómica creó el Instituto de Física de Bariloche. Balseiro jugó un rol importante en la creación del instituto y fue su primer director.

Balseiro muere por leucemia en Bariloche el 26 de marzo de 1962, unos días antes de cumplir los 43 años. Dejó tras de si un ejemplo de vida regida por los más altos principios de honestidad y decencia, dedicada en buena parte al avance de la ciencia en la Argentina.

Ya en la Universidad de La Plata, José Antonio Balseiro (1919-1962) demostró su enorme vocación por la física. Obtuvo el doctorado, trabajó en el Observatorio Astronómico de Córdoba y logró una beca en el Reino Unido. De allí volvió para investigar los trabajos de Ronald Richter en la isla Huemul. Presidió el Instituto de Física de Bariloche, actual Instituto Balseiro.

LA GRAN MENTIRA DE RICHTER: La investigación de los experimentos de Ronald Richter en la isla Huemul, cerca de Bariloche, cambió la vida de Balseiro. En 1952, el presidente Juan D. Perón convocó a Balseiro y a otros científicos para que comprobaran si Richter lo había engañado con sus ensayos sobre fusión nuclear controlada.

Al visitar la isla Huemul, Balseiro comprobó que Perón había sido embaucado. Richter trabajó para los nazis y abandonó Alemania tras el fin de la Segunda Guerra Mundial. Aseguraba haber logrado la fusión nuclear controlada, algo que los científicos todavía no habían conseguido.

Le informó a Perón que «el 16 de febrero de 1951 en (…) isla Huemul se llevaron a cabo reacciones termonucleares bajo condiciones de control en escala técnica». La comisión que integraba Balseiro visitó las instalaciones en septiembre de 1952 y comprobó que las investigaciones eran una farsa. El presidente suspendió el proyecto y mandó a Richter a un chalé de Monte Grande. El engaño, tuvo su costado positivo.

Por entonces, la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) iniciaba el desarrollo de la física nuclear en el país. En 1953, algunos de sus asesores propusieron la creación de un Instituto de Física, en Bariloche. El gobierno creó el instituto en 1955 y nombró a Balseiro como su primer presidente.

El científico había estudiado física en la Universidad de La Plata y trabajado en el Observatorio Astronómico de Córdoba entre 1945 y 1947. Allí conoció a Guido Beck, uno de los mayores expertos en física atómica en aquellos años. En 1950, gracias a una beca del British Council, Balseiro partió a Manchester para dedicarse a la física nuclear. Luego ingresó a la CNEA y presidió el Instituto de Física.

Su tarea al frente del Instituto y del Centro Atómico Bariloche presentó numerosas dificultades. Debido a la ausencia de varios profesores pioneros, tuvo que hacerse cargo de tareas administrativas, de dirección y el dictado simultáneo de hasta tres cursos por cuatrimestre. No se dio por vencido, ni siquiera ante las dificultades derivadas de la falta de presupuesto.

En 1961, Balseiro dijo: «Enseñar para ser físico significa enseñar a ser investigadores y no se puede enseñar a ser investigadores si no se investiga. La investigación es una disciplina que se aprende al lado de aquél que sabe hacerlo». (Fuente Consultada: Revista TIME El Siglo de la Ciencia)

Componentes de una carreta Nombre de las partes de una carreta Bueyes

Componentes de una Carreta: Nombre de las Partes de una Carreta

«La carreta fue, durante tres siglos, el más importante medio de transporte de personas y mercancías en gran parte de nuestro territorio. En torno a ella giró un sector a la vez dinámico y dinamizador de la economía.

La carreta fue mucho más: ciudad móvil fortaleza, tesoro nacional, carro fúnebre, imprenta, burdel, correo y transbordador, Con la llegada del ferrocarril y el alambrado, las pesadas carretas comienzan su marcha hacia el ocaso. La introducción del camión y la camioneta terminará por quitarla de los caminos y borrarla del paisaje.»

Banco o blandura: asiento que se colocaba en el cruce del yugo con el pértigo, formado por una tabla horizontal y dos verticales. Sobre él se colocaba un cuero blando, lanudo.

Bombas: pelotas hechas con hilo de cáñamo, adornadas con plumas de avestruz de colores o plumeros.

Boyero o bueyem: encargado de conducir o picanear los bueyes. Su ubicación aparentemente es la de ir sobre el pértigo, y no dentro de la caja. Era el muchacho «ayudante» encargado de cuidar y traer los bueyes durante los altos de un viaje. También se llamaba así al caballo que iba atado detrás de la carreta y se usaba para juntar los bueyes en los altos del viaje.

Buche: espacio cerrado que se agregaba delante o detrás -culata– con tres cueros vacunos unidos entre sí y a los varales.

Cabezal: vigas de madera dura (lapacho o urunday) transversal al pértigo de 0,20 por 1,15 centímetros, y que conforma la estructura de base, unida a las vigas laterales o limones (coplanares del pértigo). Sobre ella se arma el piso de la carreta de tablas. Entre las tablas y los limones, cada 60 centímetros van los teleras de 4 por 4 centímetros.

Cantramilla: pieza de hierro con forma de pera (y de su tamaño natural aproximadamente) invertida con un aguijón en su base y cascabeles en su entorno, que colgaba de la caña tacuara «picana» y pasaba a su vez por el llamador, pendiente en balancín de la cumbrera de la carreta. Se usaba para estimulara la segunda yunta de bueyes. En su libro, B. Caviglia hace un exhaustivo análisis de este aparato.

Cuarta: sogas torcidas – generalmente tres- que unen los bueyes al yugo.

Quincho: del quichua «kencha», tejido de junto o paja lateral o de cubierta.

Maza: centro de la rueda adonde convergen los rayos. De madera dura, de aproximadamente 45 o 50 centímetros de diámetro, generalmente alojan 10 rayos de 4 por 6.

Matraquilla: lámina de madera, de forma de espátula usada en las carretas de bullangueros o mercachifles, de aproximadamente 50 centímetros de largo, 15 centímetros de ancho y espesor variable de 5 a 1 centímetros, con una guía perforada longitudinal para regular su penetración en los ejes de la carreta. Fijada alabase de ésta, permitiría regular su sonido.

Muchacho: palos que colocados en el extremo del pértigo y en la parte trasera de la culata, unidos por un tiento, permitían trabar y mantener el equilibrio al vehículo (cuando no tenía unido los bueyes) y en la posición horizontal. Paucke los llama en alemán «buben».

Llamador: travesaño o palo superior de aproximadamente 1.50 metros de largo, unido a la cumbrera del toldo. De su extremo cuelga la trabilla y también adornos.

Noque o capacho: saco de cuero donde se llevaban los avíos del viaje o, a veces, grasa derretida o leche. Pértigo: lanza de la carreta, general mente de madera dura (urunday) unida a la caja del vehículo. Sobresale casi tres metros y a el se vinculan los yugos de los bueyes. En el extremo, el pértigo lleva un «muchacho» articulado, para permitir su permanencia en equilibrio horizontal, al sacar los bueyes (mide aproximadamente 7,5 varas, 25 por 15 centímetros).

Picana: Martiniano Leguizamón dice que la picana responde a dos formas: cuando las carretas llevaban tres yuntas de bueyes, el carrero iba sentado en el pescante y usaba la «cantramilla» para agujar a la segunda yunta, pues ella colgaba de la «picana» y con ésta picaba la delantera.

Cuando mejoran los caminos, las carretas ya sólo llevan dos yuntas, y entonces el carrero va sentado en el pértigo, usando el extremo de la picana para los delanteros, y con la otra punta afilada a los bueyes traseros, tranqueros o pértigos o pertigueros.

Es una larga caña con un aguijón en su punta, que cuelga el llamador mediante una «trabilla», de manera equilibrada para facilitar su accionar. Hay varios tipos de picanas decoradas. Las observaciones de Leguizamón aparecieron en La Nación del 18 de abril de 1926 y el 3 de octubre de 1946.

Picanilla: picana corta o de mano usada sólo para los pertigueros de tres varas y medio de largo. Según Paucke era llamada «nocololate/njoaquitiqui».

Toldo: cueros vacunos de potro con el pelo hacia afuera, colocados sobre la estructura de los arcos. A veces iban sobre un entramado de paja.

Trabilla: pieza de madera, que colgaba de una soga o tiento del extremo del «llamador». Por dentro de ella pasaba la caña «picana», manejada en equilibrio desde el interior de la carreta. Primitivamente esta pieza era un cuerno vacuno.

Turú: especie de cometa armada con una caña tacuara y un cuerno vacuno usada para estimular los bueyes y comunicarse, dado que su sonido grave llegaba a mucha distancia.

Varal: travesaños horizontales, paralelo al llamador ubicados en el tercio superior de la caja, que sobresalen de los extremos y permiten armar el «buche», con cueros vacunos. Medidas 4,5 varas de 4 por 4 aproximadamente.

Yugo: pieza de madera dura de aproximadamente 2,5 varas, 2,00 metros de largo, 0,2 centímetros de ancho y 0,15 de alto donde se atan los bueyes por la nuca, por medio de sogas llamadas «coyundas». Yuntas de bueyes: la más cercana a la carreta: «pertigueros»; la segunda: cuartera del medio; la tercera o delantera: cuartera de adelante.

Vasijas: de barro cocido para llevar agua o bebidas alcohólicas colocadas por fuera del vehículo, de capacidad de 50 a 100 litros con espiches para su uso.

carreta antigua del virreinato del rio de la plata

Accesorios La caldera, recipiente anterior a la pava usado para calentar el agua para el mate. Aparentemente desciende del samovar ruso; este recipiente de forma de jarra está ampliamente documentado en la iconografía gauchesca. La caldera —conocida como pava— es de origen y fabricación inglesa (en hierro) o catalana (en cobre).

Recién se populariza después de 1880. Otros accesorios eran las jaulas con aves de corral; maderas para eventuales reparaciones: alimentos (charque); agua; chifles con bebidas alcohólicas; herramientas: lazos, cuerdas, utensilios diversos, cueros y cañas, entre otros.