Renacimiento Italiano

Biografia de Cosme de Medicis -El Viejo- Politico

Biografia de Cosme de Medicis “El Viejo”

La evolución del gobierno popular de las ciudades italianas hacia la concentración monárquica del poder, se efectuó de dos formas distintas: o por la acción de las armas o por el poderoso influjo del dinero.

Para elevarse a la dirección política de Florencia, la familia de los Médicis no necesitó esgrimir la espada de la condottieri, sino los inmensos recursos de que disponía como primera casa bancaria de Italia.

Pero a la vez que se hacían cargo del poder, procuraron dar a la ciudad el máximo rango como centro artístico y Italia, subvencionando a los artistas y a los humanistas.

Cosme el viejo
Cosimo di Giovanni de Medici o Cosme el Viejo fue un político y banquero italiano, fundador de la dinastía de los Médici, dirigentes efectivos de Florencia durante una buena parte del Renacimiento italiano.
Fecha de nacimiento: 27 de septiembre de 1389, Florencia, Italia
Fallecimiento: 1 de agosto de 1464, Villa medicea de Careggi, Florencia, Italia
Cónyuge: Contessina Bardi (m. 1415–1464)
Residencia: Palacio Médici
Hijos: Pedro de Cosme de Médici, Carlos de Cosme de Médici, Juan de Cosme de Médici
Hermanos: Lorenzo el Viejo

En definitiva, los Médicis plasmaron el ideal del primer Renacimiento italiano en Florencia. Esta fue la dirección que imprimió a los destinos familiares Juan de Bicci (1360-1429), quien con su actividad bancaria y su profunda perspicacia económica fué el verdadero fundador de la prosperidad material de los Médicis.

De tal padre, Cosme de Médicis, llamado el Viejo (nacido el 27 de septiembre de 1389), heredó la riqueza, la popularidad, el espíritu de empresa, el deseo de proteger a los artistas y la ambición de concentrar en sus manos—-aunque de modo indirecto— el gobierno de la ciudad.

Cosme fué hombre de formación cultural mediocre; pero estuvo dotado de excepcionales condiciones de inteligencia y de habilidad para triunfar en los negocios y en la política.

A la muerte de su padre, en 1429, Cosme era un ciudadano privado, como cualquier otro de Florencia, aunque de preeminencia sin par. Tenía entonces 40 años.

Habíase dedicado al comercio y algún tanto a la política. Acompañó al papa Juan XXIII al Concilio de Constanza (1414), viajó luego por Francia y Alemania, y a su regreso a Florencia se encargó de varias embajadas: a Milán, en 1420; a Lucca, en 1423, y a Bolonia, en 1424.

Destacado por su trato bondadoso y por su liberalidad suma para con los pobres, Cosme se convirtió muy pronto en el jefe del partido que luchaba contra la oligarquía imperante en Florencia.

En 1433, con motivo de una paz vergonzosa concluida con Lucca, redobló sus ataques; pero en aquella ocasión fué víctima de un atentado. El gonfalonero Bernardo Guadagni lo detuvo el 7 de septiembre de 1433, y acusado de perturbar el orden del Estado, fué excluido por diez años de todo cargo público y confinado a Padua.

Su destierro duró poco. En octubre de 1434 regresaba a Florencia como señor de la ciudad. Sus ambiciones políticas concordaban con los deseos de paz y prosperidad de la mayoría de los ciudadanos, en particular los dé condición humilde.

Gobernó con prudencia y moderación, desempeñó varias veces el cargo de gonfalonero (1435, 1439, 1445), y dirigió con suavidad la conquista del poder.

Como otro Augusto, respetó las libertades y las instituciones tradicionales de Florencia, pero hizo que sus amigos ocuparan los principales cargos públicos y compusieran los consejos y las magistraturas.

Su dominio sobre la ciudad fue efectivo, pero muy poco aparente. Sin embargo, en alguna ocasión, como en el golpe de Estado de 1458, tuvo que demostrar que él era el verdadero señor de Florencia. Entonces creó el Consejo de los Ciento.

Su política internacional fue muy activa. Se basó en procurar la independencia de Florencia y de Italia. Por esta causa se alió con Venecia contra Felipe María Visconti cuando éste parecía aspirar a la hegemonía en el Norte de Italia, y con Francisco Sforza contra Venecia cuando esta ciudad se hizo demasiado poderosa.

A él se debe la entronización ducal de los Sforzas en Milán y la intervención de Renato de Anjou en Nápoles (1455). Durante su gobierno, el territorio de Florencia se redondeó con varias adquisiciones estratégicas.

Después de larga enfermedad, Cosme murió en Careggi el 1° de agosto de 1464, casi octogenario.

La ciudad tributó a su cadáver honras fúnebres excepcionales, pues no podía olvidar que el gran Médici le había dado la paz, la potencia política y la supremacía cultural italiana.

Cosme, en efecto, no sólo protegió a los artistas — como Brunnelleschi y Donatello —, sino a los humanistas y a los literatos.

En su época se inauguraron varias bibliotecas dotadas de valiosos manuscritos, las salas de sus palacios se convirtieron en admirables museos de arte y se constituyó el primer núcleo de la Academia dirigido por Marsilio Ficino.

El soplo de la helenidad vivificó las letras con traducciones como las de Aristóteles, confiadas al erudito Argirópulos. En resumen, bajo Cosme de Médicis se preparó la fulgurante época del gran Renacimiento en Italia.

fuente

OTRAS BIOGRAFIAS PARA INFORMARSE:
Biografia Eduardo II
Biografia de Alfonso XI de Castilla
Biografia de Carlos V de Francia
Biografia Juan II de Francia
Biografia de Eduardo El Príncipe Negro
Biografia de Enrique II de Castilla
Biografia de Juan I de Castilla
Biografia de Juan V Paleologo

Biografia de Federico de Montefeltro Duque de Urbino Resumen

Biografia de Federico de Montefeltro Duque de Urbino

FEDERICO DE MONTEFELTRO, DUQUE DE URBINO (1422-1482)
Otro condottiero del Cuatrocientos italiano. Su personalidad militar fue muy relevante, aunque no de la talla de Francisco Sforza.

Distinguido por su prudencia, su bravura y su rara pericia en la toma de fortalezas, fue hombre de rara lealtad, lo que le granjeó no pocos partidarios. Pero Federico de Montefeltro destaca mucho más que como guerrero, como gran príncipe del Renacimiento.

Tenía una cultura vastísima, dominaba el latín, la historia, la filosofía y las humanidades.

Montefeltro Federico
Federico da Montefeltro, fue uno de los más exitosos condottieri del Renacimiento italiano, y Duque de Urbino desde 1444 hasta su muerte.
Fecha de nacimiento: 7 de junio de 1422, Castello di Petroia, Italia
Fallecimiento: 10 de septiembre de 1482, Ferrara, Italia
Cónyuge: Battista Sforza (m. 1460–1472), Gentile Brancaleoni (m. 1437–1457)
Hijos: Guidobaldo de Montefeltro, Giovanna Felicita Feltria della Rovere, Agnese di Montefeltro

En su corte de Urbino reunió a los humanistas y artistas de más fama en su tiempo. Favoreció la arquitectura y las bellas artes. Bajo sus auspicios, Urbino fue dotada de la biblioteca más copiosa de Occidente.

Guerrero y humanista, Federico fue también un político hábil, pues logró ampliar los dominios recibidos a la muerte de su hermanastro Oddantonio, conde de Montefeltro y de Urbino (1444).

Había nacido en Gub-bio (1452), y era hijo ilegítimo de Guido Antonio’ de Montefeltro. En sus primeros hechos de armas luchó contra el Piccinino (1437), aunque luego protegiera su retirada ante Segismundo Malatesta en 1443.

De este hecho deriva la rivalidad entre el señor de Rímini y el que, al año siguiente, lo fue de Urbino. Excomulgado en 1445 por intervenir en la cesión de Pesaro a Alejandro Sforza, fue exculpado en 1450 por Nicolás V; pero esto no le valió la simpatía de Segismundo Malatesta, cuya animosidad se había descentrado a raíz de aquella cesión.

Las guerras entre los dos condottieri fueron, desde entonces, ininterrumpidas. Federico puso su espada al servicio de los enemigos de Segismundo, y en las campañas de 1462 y 1483 asestó el golpe de muerte a la potencialidad del Malatesta.

Pero a la muerte de éste, Federico defendió la causa de su sucesor Roberto, pues no quería que el papa se hiciera demasiado poderoso en la Romana.

La victoria alcanzada sobre el ejército pontificio en Mulazzano (1469) permitió que los Malatestas conservaran Rímini bajo los auspicios de Federico de Montefeltro. En 1474 éste fue creado duque de Urbino por Sixto IV.

En sus últimos años luchó contra Florencia (1479). Murió en Ferrara el 10 de septiembre de 1482 cuando iba a guerrear contra el Papado y Venecia por cuestiones de límites.

fuente

OTRAS BIOGRAFIAS PARA INFORMARSE:
Biografia Eduardo II
Biografia de Alfonso XI de Castilla
Biografia de Carlos V de Francia
Biografia Juan II de Francia
Biografia de Eduardo El Príncipe Negro
Biografia de Enrique II de Castilla
Biografia de Juan I de Castilla
Biografia de Juan V Paleologo

Biografia de Fra Angelico Artista del Renacimiento

Biografia de Fra Angelico

FRA ANGÉLICO (1387-1455)
Entre los clamores de la aurora del Renacimiento que anuncia con su poderoso atrevimiento el Masaccio, Fra Angélico pinta con emoción mística las delicias del Empíreo.

Pues no otra cosa es su pintura sino aproximación a lo inefable, a la vida supraterrenal que él aprehende a través de la oración y de su temperamento bondadoso y consagrado a la alabanza continua de Dios.

Fra Angelico
Beato Angélico O.P. más conocido como Fra Angélico O.P. ,fue un pintor cuatrocentista italiano que supo combinar la vida de fraile dominico con la de pintor consumado. Fue llamado Angélico por su temática religiosa, la serenidad de sus obras y porque era un hombre de extraordinaria devoción.
Fecha de nacimiento: 1395, Vicchio, Italia
Fallecimiento: 18 de febrero de 1455, Roma, Italia
Obras notables: La Anunciación
Orden religiosa: Orden de Predicadore

Su existencia discurre no entre las miserias terrenales, sino en el mundo poblado por los seres angélicos y seráficos. Por esta causa, consigue realizar lo más difícil: encarnar en formas humanas los espíritus trascendentales, reteniendo en ellas las transparencias inaprensibles de su matiz celestial.

Oraba antes de tomar los pinceles. Oraba siempre, incluso pintando, ya que en la pintura entonaba nuevos cánticos a la Divinidad. Jamás retocó sus composiciones iniciales, pues en ellas veía el reflejo de la inspiración divina; tampoco manifestó nunca deseos de perfeccionamiento, ni impaciencias de lucro.

Era humilde, piadoso y devoto. Cuando su fama llegó hasta el Pontificado y se multiplicaron los encargos, Fra Angélico aceptólos no por vanagloria personal, sino porque en la pintura continuaba sus oficios evangélicos.

Había nacido en el pueblo de Vicchio, cerca de Florencia, en 1387. En el siglo se llamó Guido de Pietro. Su familia debía ser muy religiosa, ya que tanto él como su hermano Benedicto tomaron el hábito dominico en el convento de Santo Domingo de Fiesole en 1407.

Al cabo de un año pronunció sus votos. Desde entonces se llamó Juan de Fiesole; pero el encanto celestial de sus frescos, el singular candor de su vida y lo beatífico de su espíritu le hicieron conocer muy pronto con el sobrenombre de Fra Angélico.

Al lado de su devoción, Fra Angélico sentía el impulso artístico. Su hermano era calígrafo de códices miniados. La herencia familiar tuvo en Guido concreciones de más alto vuelo.

Sin embargo, su iniciación artística fué muy humilde, puesto que dio sus primeros pasos en la escuela caligráfica del convento de Santa María de los Angioli de Florencia.

Fecha decisiva en su evolución artística fué la de 1409, cuando a causa de las competiciones promovidas por la elección del papa Alejandro V, la comunidad dominica trasladó su residencia de Fiesole a Foligno, localidad situada en la Umbría, cerca de Asís.

obra la anunciacion

Pintaba con humildad y amor, él se consideraba sólo un mensajero de la palabra divina a través de su obras, como “La Anunciación” pintada alrededor de 1430, cuando empezaba a destacarse como un gran artista. Fuerealizada para el convento de Santo Domingo de Fiesole. En la actualidad es una de las joyas del Museo del Prado de Madrid

Aquí pudo conocer los frescos de Giotto, lo que reforzó en él la tendencia giottesca recogida en Florencia años antes. De regreso a Fiesole (1418) continuó trabajando con gran entusiasmo.

Sin pretenderlo, se perfeccionó en su técnica, en busca del dominio de la perspectiva, de la expresión y del relieve, en lo que coincidía con el grupo de jóvenes arquitectos y escultores florentinos, como Ghiberti, Donatello y Brunelleschi.

Poco a poco pasó del giottismo de sabor gótico a una independencia renacentista. Su genio, hasta entonces recatado, tuvo ocasión de brillar en forma incomparable cuando Cosme el Viejo concedió a los dominicos, en 1436, el convento de San Marcos de Florencia.

Era preciso habilitar este edificio, y muy pronto se iniciaron las obras de acondicionamiento, las cuales acabaron en 1443. A compás de la restauración de los claustros, de los oratorios, de las celdas, Fra Angélico iba pintado las paredes y poblándolas de santos, ángeles, Madonas, Anunciaciones y Descendimientos.

Gracias a la soberana fuerza de sus pinceles, Fra Angélico, él solo, elevó aquel vasto caserón al rango de monumento nacional de Italia y sede magistral del arte de todos los tiempos.

Desde entonces, el fraile dominico pertenecía al Arte. El papa Eugenio IV le llamó a Roma (1445) para pintar la capilla del Sacramento en el palacio del Vaticano. Desconocemos cuál fué su obra, pues, destruida en 1540 por orden de Paulo III, no nos queda de ella ni la más leve copia.

En cambio, conservamos los maravi liosos frescos de la capilla de San Esteban y San renzo, denominada Nicolina porque la mandó pintar Nicolás V en 1447.

En 1452 Fra Angélico fue nombrado prior de la comunidad de Fiesole. De regreso a Roma, le sorprendió la muerte el 14 de juliode 1455, cuando contaba 68 años y su arte había alcanzado la plenitud en la riqueza de los vestuarios,, la profundidad de expresión, el encanto místico y el dominio de la forma de los cuerpos.

fuente

OTRAS BIOGRAFIAS PARA INFORMARSE:
Biografia Eduardo II
Biografia de Alfonso XI de Castilla
Biografia de Carlos V de Francia
Biografia Juan II de Francia
Biografia de Eduardo El Príncipe Negro
Biografia de Enrique II de Castilla
Biografia de Juan I de Castilla
Biografia de Juan V Paleologo

Biografia de Ludovico Sforza Duque de Milán

Biografía de Ludovico Sforza Duque de Milán

LUDOVICO SFORZA, DUQUE DE MILÁN (1452-1508)
Ludovico Sforza, denominado el Moro, es una de las figuras más singulares entre los príncipes italianos del momento de transición del Cuatrocientos al Quinientos.

La ruina del poder de los Médicis en Florencia le elevó por un instante al vértice de la política italiana; pero su fortuna fué fugaz como la luz del relámpago.

Cayó bajo los golpes de Venecia y, en particular, de Francia. Sin embargo, queda como un exponente clásico del príncipe del Renacimiento, gran mecenas y protector de las artes, pero sin escrúpulos para adueñarse del poder del Estado.

Ludovico Sforza
Ludovico Sforza, llamado el Moro, a los 42 años se convirtió en Duque de Milán, y tomó parte en la primera y segunda guerras italianas y. Se hizo famoso por ser mecenas de Leonardo da Vinci y otros artistas. Murió a los 55 años.
Fecha de nacimiento: 27 de julio de 1452, Vigevano, Italia
Fallecimiento: 27 de mayo de 1508, Loches, Francia
Cónyuge: Beatriz de Este (m. 1491–1497)
Hijos: Francisco II Sforza, Maximiliano Sforza, Bianca Giovanna Sforza, Giovanni Paolo I Sforza, Cesare Sforza

Era el cuarto hijo legítimo de Francisco Sforza, el gran condottiero, y de Blanca María Visconti. Vió la luz en Vigevano el 27 de julio de 1452.

Educado por su madre, muy pronto fue separado de ella para dedicarle a las actividades políticas.

En 1165 fue armado caballero, y en 1466, a la muerte de su padre, fué nombrado gobernador de Cremona, amenazada por un posible ataque de los venecianos al mando de Bartolomé Colleoni.

Coniurado este peligro, ocupó varios cargos de responsabilidad durante el gobierno de su hermano Galeazzo María. Cuando éste pereció asesinado en 1476, se hallaba en Francia con su hermano mayor Sforza María.

Ambos regresaron a Milán para disputar la regencia de Juan Galeazzo a la viuda Bona de Saboya y al ministro Simonetta. Apoyados en el elemento gibelino de la ciudad, los Sforzas dieron un golpe de estado el 25 de mayo de 1477, que terminó con un gran fracaso.

Ludovico fue desterrado a Pisa, al objeto de que estudiara para la carrera diplomática. Poco después, la sublevación de Genova permitía a Sforza María renovar sus actividades subversivas.

Ludovico imitó su ejemplo. Con auxilios que recibió de su cuñado el rey de Nápoles, se unió a las huestes de su hermano en la costa ligur. La muerte de Sforza María en julio de 1479, dejóle libre el campo.

A través de Tassino, favorito de Bona de Saboya, supo captarse la voluntad de la regente. De regreso a Milán el 7 de septiembre de 1479, promovió la detención de Simonetta y la eliminación de sus adversarios políticos. El 3 de noviembre de 1480 lograba ser reconocido regente por su sobrino, el débil e irresoluto Juan Galeazzo.

Ludovico actuó en la regencia como sí fuera verdadero duque. Su política fué, en general, afortunada. Contuvo las pretensiones de Venecia, rechazó las agresiones de los suizos (1487) y restauró la autoridad de los Sforzas en Genova (1487), quebrantada en 1478.

Sin embargo, tuvo que admitir para esta república la alai, soberanía de Francia, cuyos tentáculos se extendía al ducado de Saboya y a los marquesados de Montferrato y Saluzzo. Apoyó a los Sforza de la Romana contra Florencia (1488).

Respecto al rey de Napoles Ferrante, le devolvió en un principio el apoyo que antes le habia prestado. Pero las relaciones entre las dos cortes se agriaron cuando Ludovico no quiso dar el poder a su sobrino Juan Galeazzo, casado con Isabel de Aragón, al llegar a su mayoría de edad.

Estas circunstancias impulsaron a Ludovico el Moro a estrechar sus relaciones con Carlos VIII de Francia quien ambicionaba renovar las pretensiones de los Arajou sobre el reino de Napoles.

El regente del ducado de Milán favoreció los proyectos del monarca francés aunque para evitar sus excesivas ambiciones procure asegurar su posición haciéndose otorgar la investidura del ducado por el emperador Maximiliano de Austria el 3 de septiembre de 1494.

La empresa de Carlos VIII y la notoriedad de los éxitos franceses, junto con la? pretensiones del duque de Orleáns a la corona milanesa, determinaron que Ludovico se apartara de su aliado y pasara a engrosar la Liga de Venecia de 1495, la cual provocó la retirada del ejército expedicionario francés en Italia.

En 1496, duque reconocido por la muerte de Juan Galeazzo sin sucesión, acaecida el 21 de octubre de 1494, Ludovico el Moro parecía hallarse en la cúspide de su poder. Pero jamás las apariencias fueron tan engañosas.

Francia había reconocido la excepcional importancia del Milanesado para sus planes italianos, y, para reducir a Ludovico el Moro, buscó y halló aliada en Venecia y Suiza. Aislado el duque de Milán, Luis XII —el duque de Orleáns que había sucedido a Carlos VIII en 1497 en el trono de Francia — lanzó un nuevo ejército sobre Italia (1499).

Muchas fueron las defecciones entre los defensores del Moro, de modo que éste tuvo que huir de Milán y refugiarse en Innsbruck (septiembre de 1499).

Aquí buscó refuerzos para recobrar el ducado, empresa que intentó al año siguiente. Traicionado en Novara por los suizos, cayó en poder de loa franceses (8 de abril de 1500), quienes le trasladaron a Francia y le encerraron en la fortaleza de Lys-Sain-Georges, en el Berry.

Después de un intento de fupaa Ludovico fue transferido al castillo de Loches, donde murió el 27 de mayo de 1508. Así terminaron los días de quien había sido esperanza de Italia y protector de Leonardo de Vinci y del Bramante.

fuente

OTRAS BIOGRAFIAS PARA INFORMARSE:
Biografia Eduardo II
Biografia de Alfonso XI de Castilla
Biografia de Carlos V de Francia
Biografia Juan II de Francia
Biografia de Eduardo El Príncipe Negro
Biografia de Enrique II de Castilla
Biografia de Juan I de Castilla
Biografia de Juan V Paleologo

Biografia Andrea del Verrocchio Pintor Renacentista

Biografia Andrea del Verrochio

Cuando nadie se juzgaba capaz de recoger la herencia del sublime Donatello, Florencia proporcionó un nuevo escultor digno de medirse, por sus obras, con las de su precursor y maestro.

Se llamó éste Andrés Cione, más conocido con el nombre de Verrocchio, que adoptó de su primer iniciador en el arte, el orfebre Julián Verrocchi.

Andrea Verrochio
Andrea del Verrocchio, nacido Andrea di Michele di Francesco de Cioni, conocido simplemente como Verrocchio fue un pintor, escultor y orfebre cuatrocentista italiano.
Fecha de nacimiento: 1435, Florencia, Italia
Fallecimiento: 10 de octubre de 1488, Venecia, Italia
Nombre en italiano: Andrea del Verrocchio
Obras notables: Bautismo de Cristo; Tobías y el ángel (Verrocchio); Monumento a Bartolomeo Colleoni; David
Conocido por: Pintura, Escultura

Siguiendo las huellas del Donatello, e incluso repitiendo sus tipos, Verrocchio logró una plasmación renacentista mucho más completa, elegante y humana, Puede afirmarse que en él rematan las cualidades de un siglo de escultura florentina, dejando preparado el terreno para los portentosos atrevimientos de Miguel Ángel Buonarroti.

Andrés del Verrocchio, nacido en Florencia en 1435, aprendió la orfebrería del mencionado Julián, la escultura de Donatello y la pintura del Pesellino y del Baldovinetti. Pero aunque destacó en estas tres actividades, su vocación principal fué la de escultor.

Como orfebre enriqueció la mesa, los salones y los vestidos de los Médicis; pero nada se ha conservado de su producción, excepto las numerosas copias y réplicas que suscitó en sus imitadores y discípulos.

Al servicio de los Médicis, construyó para ellos obras de canalización y juegos de agua, proyectó el sepulcro subterráneo de Cosme el Viejo en el templo de San Lorenzo (1464), y en la misma iglesia elevó el monumento funerario de Pedro y Juan de Médicis, una de las grandes realizaciones del arte ornamental (1472).

También esculpió para Lorenzo el Magnífico varios bustos y algunas estatuas bellísimas, y en 1476 fundió el David, viril, atrevido y audaz como un joven soñador de su época.

Después de dirigir la ejecución del grupo de Cristo con Santo Tomás (1478), Andrés se desplazó a Venecia para dar cima al encargo de fundir una estatua ecuestre para el condottiero Bartolomé “Colleoni.

En esta obra superó al Gattamelatta de Donatello por la arrogancia en la expresión y la virilidad del conjunto.

Trabajó durante cuatro años en la fundición de la escultura, y murió en Venecia en 1488 agotado por las vigilias y las preocupaciones de esta obra.
Amable y abierto para sus discípulos, nunca les regateó oportunidades para triunfar.

No era pintor nato, pero conocía a fondo los secretos de la técnica. Así pudo legarles excelentes conocimientos pictóricos, sin mermar la personalidad artística de los jóvenes que se reunían en su taller.

A todos les enseñó su seguridad, su firmeza, su precisión y su exactitud en el dibujo. Cuando le encargaban una obra cualquiera, dejaba que sus discípulos la realizaran según su propia concepción artística.

Gracias a esta liberalidad, de su taller salieron grandes nombres del arte italiano: Leonardo da Vinci, el Perugino, Lorenzo di Credi…

fuente

OTRAS BIOGRAFIAS PARA INFORMARSE:
Biografia Eduardo II
Biografia de Alfonso XI de Castilla
Biografia de Carlos V de Francia
Biografia Juan II de Francia
Biografia de Eduardo El Príncipe Negro
Biografia de Enrique II de Castilla
Biografia de Juan I de Castilla
Biografia de Juan V Paleologo

Biografia de Filipino Lippi Artista Florentino

Biografía de Filipino Lippi

En el círculo de los grandes pintores cuatrocentistas florentinos que enriquecía la corte de Lorenzo el Magnífico, destaca por la riqueza, variedad y animación de sus composiciones pictóricas la figura de Filipino Lippi.

Se trata de un artista predispuesto para la pintura, cualidad que heredó de su padre fra Filipo Lippi, el maestro de las ternuras románticas y del pujante colorido. Filipino nació en Prato en 1457.

Filipino Lippi
Juliano de Médici fue un político italiano del Renacimiento. Hermano del estadista Lorenzo de Médici, murió durante la conjura de los Pazzi.
Fecha de nacimiento: 25 de marzo de 1453, Florencia, Italia
Fallecimiento: 26 de abril de 1478, Catedral de Santa María del Fiore, Florencia, Italia
Entierro: Capilla de Los Médici, Florencia, Italia
Hijos: Clemente VII
Padres: Pedro de Cosme de Médici, Lucrecia Tornabuoni
Hermanos: Lorenzo de Médici, Blanca de Médici, Nannina de Médici

Era hijo natural de fra Filipo, el cual, encargado de pintar unos frescos en el coro de la catedral de Prato, empleó parte de su tiempo en la ejecución de una pintura para el convento de Santa Margarita y en la conquista de la florentina Lucrecia Buti, que vivía bajo la custodia de las monjas del convento.

Muerto su padre sin grandes bienes de fortuna en 1469, el joven Filipino fué confiado a los cuidados de fra Diamante.

Revelando excepcionales condiciones para el dibujo y la pintura, estudió bajo Alejandro Botticelli, y en 1480, a los veintitrés años, demostró públicamente su valía en la pintura con la Visión de San Bernardo en el templo florentino de Badía.

En esta obra se observan las mismas cualidades que hicieron famosas las pinturas de su padre, aunque aun más exageradas : romanticismo en la composición y movimiento, fuerza y vigor del dibujo y del colorido.

El éxito alcanzado en la Visión de San Bernardo le valió el encargo de continuar la decoración de la capilla Brancaccio del Carmine, que Masolino y Masaccio habían empezado años antes.

Con gran sumisión a la obra de sus precursores, Filipino se adaptó al estilo del Masaccio, hasta el extremo de que a veces es difícil distinguir su parte personal. Completó la Resurrección del hijo del rey y pintó por completo cuatro grandes y maravillosos frescos. De esta misma época son varias de sus obras maestras, como la Virgen y los Santos (1485).

Ya famoso en las grandes ciudades italianas, Filipino se trasladó a Roma en 1489 para pintar en la iglesia de Minerva, en cuya ocupación pasó algunos años. En 1496 culminaba en su arte con la magnífica realización de la Adoración de los Magos.

En los últimos años de su vida trabajó casi siempre en Florencia, revelando un estilo cada vez más exuberante y fantástico, como excitado. Murió en Florencia el 18 de abril de 1504.

fuente

OTRAS BIOGRAFIAS PARA INFORMARSE:
Biografia de Francisco I Sforza
Biografia de Cosme de Medicis
Biografia de Federico de Montefeltro
Biografia de Fra Angelico
Biografia de Ludovico Sforza
Biografia Andrea del Verrocchio
Biografia della Pico de la Mirandola
Biografia de Filipino Lippi

Biografia de Juliano de Medicis

Biografia de Juliano de Medicis

De los tres descendientes varones de Lorenzo el Magnífico, sólo Juan, el que fué más tarde León X, heredó de su padre cierta habilidad política.

Pedro, el primogénito, actuó de modo tan ligero que comprometió la señoría medicea, derribada en Florencia a causa de la invasión francesa el 9 de noviembre de 1494.

Juliano de Medicis
Juliano de Médici fue un político italiano del Renacimiento. Hermano del estadista Lorenzo de Médici, murió durante la conjura de los Pazzi. Fecha de nacimiento: 25 de marzo de 1453, Florencia, Italia
Fallecimiento: 26 de abril de 1478, Catedral de Santa María del Fiore, Florencia, Italia
Entierro: Capilla de Los Médici, Florencia, Italia
Hijos: Clemente VII
Padres: Pedro de Cosme de Médici, Lucrecia Tornabuoni
Hermanos: Lorenzo de Médici, Blanca de Médici, Nannina de Médici

En esta fecha el benjamín de la rama principal de los Médicis, Juliano, tenía quince años. Nacido en 1479 y educado en el ambiente refinado de la corte de Lorenzo, Juliano fué culto, amigo de artistas y literatos, y él mismo autor de rimas elegantes.

Pero física y moralmente carecía de toda energía; fué disoluto, débil e indeciso.

En la Italia contemporánea gozó de una fama que estuvo muy lejos de corresponder a sus méritos reales.

Parte de su destierro, entre 1494 y 1512, la pasó en la corte de Urbino, donde los Montefeltros habían recogido la herencia cultural de los Médicis.

En aquella corte convivió con Castiglione, Bibbiena, Bembo y otros humanistas célebres. Cuando después de la explosión de los franceses de Milán, el congreso de Mantua restableció a los Médicis en Florencia (151a), Juliáno desempeñó el gobierno de la ciudad, el cual correspondía a su hermano mayor Juan.

Pero éste aspiraba al Papado, y confió a Juliano la responsabilidad de les asuntos del Estado florentino.

Elevado a la dignidad pontificia en 1513, León X designó a su hermano capitán general de la Iglesia, cargo que no respondía a sus cualidades de hombre pacífico. El pontífice pensó también promoverle al señorío de Parma y Placencia (1515), pero este plan fracasó.

Poco después, Juliano buscaba el apoyo de Francisco I, el cual le dio por esposa a su tía, Filiberta de Saboya.

Su carrera política fue interrumpida por la muerte, acaecida en Florencia el 17 de marzo de 1516, a consecuencia de la tuberculosis que había venido a castigar sus muchos excesos.

Dejó un hijo natural de cinco años de edad, Hipólito. Del rey de Francia había recibido el título de duque de Nemours.

fuente

OTRAS BIOGRAFIAS PARA INFORMARSE:
Biografia de Francisco I Sforza
Biografia de Cosme de Medicis
Biografia de Federico de Montefeltro
Biografia de Fra Angelico
Biografia de Ludovico Sforza
Biografia Andrea del Verrocchio
Biografia della Pico de la Mirandola
Biografia de Filipino Lippi

Biografia Hernando de Talavera Arzobispo

Biografia de Hernado de Talavera

De suma significación en la vida castellana a fines del siglo XV y principios del XVI, o sea en la época de los Reyes Católicos, es la persona de fray Hernando de Talavera, prior de Prado, confesor de la reina Isabel y primer arzobispo de la Granada reconquistada.

Talavera Hernando
Arzobispo y Confesor de la Reina Isabel, Hernando de Talavera

Hombre de una gran fe religiosa, intransigente en el respeto debido al Señor aun por los propios monarcas, supo hallar suavidades en el grave problema de convertir al cristianismo a los musulmanes granadinos.

En una época de exaltación religiosa y de procedimientos radicales, Talavera buscó una vía media que condujera a la conversión de buen grado, sin el uso de la fuerza o la coacción. Por otra parte, fue un buen orador y un pulcro y notable escritor de temas religiosos y morales.

De cuna discutida — pues unos afirman que fue muy humilde y otros de mediana nobleza —, Hernando nació en Talavera de la Reina hacia 1428. Educado-desde su más tierna infancia por y para la Iglesia, creció en bondades y en aptitud para los conocimientos literarios.

Estudió en Salamanca con sus propios recursos, ayudándose con la redacción manual de libros. Bachiller a los veinticinco años y licenciado a los treinta, en 14615 completó el cuadro de sus virtudes ingresando en el monasterio Jerónimo de San Leonardo de Alba.

Su saber y su renombre le llevaron, a poco, al priorato de Nuestra Señora del Prado, cercano a Valladolid, en cuyo cargo demostró competencia extraordinaria. Tanto fue así que su fama llegó hasta los lugares más altos del Estado.

La reina Isabel le eligió por confesor y le encargó varios asuntos diplomáticos delicados, como el de zanjar las diferencias entre las coronas de Castilla y Portugal a causa de la guerra de la Beltraneja (1479).

Nombrado visitador general de su Orden, y, más tarde, obispo de Avila, en 1493′ recibió las bulas pontificias designándole arzobispo de la diócesis de Granada, que hacía un año había sido rescatada del poder del Islam. Entonces pidió y obtuvo de sus soberanos que le permitieran dedicarse por completo a su ardua tarea.

En Granada Talavera predicó el amor, la caridad y los misterios sagrados del cristianismo. Consta que se granjeó el afecto y admiración de muchos musulmanes, que se convirtieron. Pero, en la corte, se lamentaba la supuesta lentitud de las conversiones.

El nuevo confesor de la reina y arzobispo de Toledo desde 1495 Cisneros, propuso un método para alcanzar rápidamente el imperio de la verdadera fe en Granada.

En 1499, con motivo de su estancia personal en la ciudad, se produjeron graves motines, los cuales sólo fueron calmados gracias a la autoridad personal de Talayera.

Este tuvo que asistir a la rebelión de 1500 y al edicto de conversión general de 1501, lo que significaba el fracaso de su política religiosa. Murió en Granada el 14 de mayo de 1507.

fuente

Biografia de Diana Poitiers

Biografia de Diana Poitiers

DIANA DE POITIERS (1499-1566)
La serie de las grandes favoritas de los monarcas franceses se inicia con Diana de Poitiers, cuya intervención en los sucesos políticos del reinado de Enrique II pone de relieve la historia y aumenta la leyenda.

Diana Poitiers
Diana de Poitiers, duquesa de Valentinois y de Étampes, fue una importante figura aristocrática de la Francia del siglo XVI, además de ser la más notable amante del rey Enrique II de Francia.
Fecha de nacimiento: 9 de enero de 1500, Saint-Vallier, Francia
Fallecimiento: 25 de abril de 1566, Anet, Francia
Descendencia: Françoise de Brézé, duquesa de Bouillon; Louise de Brézé, duquesa de Aumale
Hijos: Françoise de Brézé, Louise of Brézé
Padres: Jean de Poitiers, Seigneur de Saint Vallier, Jeanne de Batarnay

Diana era una mujer de belleza majestuosa, de inteligencia despierta y gustos refinados. Era hija de Juan de Poitiers, señor de Saint Vallier y descendiente de una antigua familia del Delfinado.

Nacida el 3 de septiembre de 1499, recibió una educación esmerada, al estilo de la dada en las cortes renacentistas italianas. En 1515 fué entregada en matrimonio1 a Luis de Brezé, gran senescal de Normandía y personaje influyente en la corte de Francisco I.

Este murió en’1533, y la viuda, que entonces contaba 34 años, causó profunda impresión en el Delfín de Francia, Enrique, veinte años más joven que ella, hasta el extremo de que su amor permaneció inquebrantable durante el resto de su vida.

Desde 1547, al ascender al trono Enrique II, Diana fue la verdadera reina de Francia, relegando a segundó lugar a Catalina de Médicis. Intervino en los asuntos de Estado y su palabra influyó en la política internacional.

Recibió el título de duquesa de Valentinois y obtuvo grandes prebendas para sus amigos y allegados.

Después de la muerte de su regio amante en 1559, se retiró al castillo de Anet, que se había hecho construir por el arquitecto Filiberto de Orme. Aquí murió el 22 de abril de 1566.

fuente

Biografia de Alejandro de Medicis El Moro Duque

Biografía de Alejandro de Medicis “El Moro” Duque de Florencia

En la transformación de las antiguas repúblicas italianas en principados vinculados a una dinastía, tocó el turno a Florencia en 1532. La poderosa ciudad de los Médicis recibía en uno de sus miembros, Alejandro, al duque encargado de regirla de modo monárquica.

El nuevo soberano no había conquistado tal dignidad con la punta de su espada, como los condottieri del siglo XV, o bien con la riqueza de su bolsa, como mucho antes su predecesor, aquel famoso Cosme el Viejo; sino con las intrigas diplomáticas y el favor y la voluntad de su tío, el papa Clemente VII.

Alejandro Medicis
Duque de Florencia desde
27 de abril de 1532 a 6 de enero de 1537
Sucesor Cosme I de Médici
Información personal
Nombre Alessandro di Lorenzo de Medici
Tratamiento Duque de Florencia
Coronación 5 de julio de 1531
Nacimiento 22 de julio de 1510
Florencia
Fallecimiento 6 de enero de 1537 (26 años)
Florencia
Religión Católica
Residencia Palazzo Vecchio
Familia
Dinastía Médici
Padre Lorenzo II de Médici
Madre Simonetta da Collevecchio
Cónyuge Margarita de Austria y Parma
Descendencia Julio de Médici,
Julia de Médici,
Porcia de Médici

En realidad, se trató de un caso de nepotismo, típico en la Italia de la primera mitad del siglo XVI.

Alejandro nació en 1510. En que fecha, no se sabe, pues era hijo ilegítimo de Pedro de Médicis, hijo a su vez de Lorenzo el Magnífico. A pesar de tan obscuro nacimiento, su tío.

Clemente VII le distinguió, junto con su primo Hipólito, otro nieto de Lorenzo y también de nacimiento ilegítimo, con lo más tierno de su afecto, si cabe atribuir esta expresión a un hombre que, en su vida secular, era incapaz de pensar en otra cosa que en su formidable ambición.

Clemente VII sentía en lo más vivo de su alma el ultraje inferido a su familia por los florentinos, cuando éstos la expulsaron de la ciudad en 1527. Quería restaurar la dominación medicea en Florencia, y de modo que fuera permanente.

Aprovechando, pues, el período de amistad con Carlos V, subsiguiente a la rivalidad de la Liga clementina, el papa obtuvo del emperador las fuerzas necesarias para reconquistar la ciudad (1,530) y el derecho de designar para ella un príncipe de su predilección, dependiente del Imperio.

Clemente VII nombró a Alejandro, pues su primo Hipólito había recibido el capelo cardenalicio. Contaba aquél veintiún años cuando hizo su entrada triunfal en la ciudad florentina, y era un joven de vida disipada y licenciosa. Su exterior era poco agradable, pues tenía las facciones desproporcionadas y abultadas, como signo de su innoble temperamento.

El 4 de abril de 1532 fué nombrado duque por un parlamento extraordinario, en que la coacción política determinó la aquiescencia de la mayoría.

Sin embargo, se constituyó muy pronto un partido de oposición, en que se reunieron todos los miembros de las grandes familias apartadas del gobierno de la Señoría, como los maridos burlados por las felonías del duque.

Este, a pesar de los prudentes consejos de Guicciardini, quien consideraba el ducado como una fórmula de salvación para la ciudad, persiguió a los miembros de la oposición y tiranizó Florencia.

Muchos fueron los ciudadanos que hubieron de emigrar, los cuales buscaron un valedor en la persona de Hipólito, el cardenal.

Pero, a poco, murió éste en Itri, el 10 de agosto de 1535, quizá asesinado por orden de su primo. La situación política era cada vez más tirante entre Alejandro y sus adversarios.

Estos reclamaron el apoyo de Carlos V a favor de su causa; pero el César se inclinó del lado del duque, quien le prometió grandes subsidios económicos. La alianza quedó sellada con el enlace de Alejandro y la hija natural de Carlos V, la que debía ser en el futuro Margarita de Parma (1536).

Sin embargo, aquél no pudo saborear por mucho tiempo este éxito político. Fue asesinado en Florencia en la noche del al 6 de enero de 1537 por otro de sus primos, Lorenzino de Médicis, inseparable companero de sus orgías y aventuras amorosas.

fuente

Biografia de Hans Holbein El Joven Artista Alemán

Biografía de Hans Holbein “El Joven” Artista del Renacimiento Nórdico

¡Extraordinario! Esta es la exclamación que se nos escapa de la boca al contemplar uno cualquiera de los maravillosos retratos pintados por Hans Holbein: esos humanistas reunidos en Basilea en torno de Erasmo, esos buenos burgueses de la Reforma alemana o bien esa aristocracia inglesa presidida por Enrique VIII y sus esposas.

Hans Holbein
Hans Holbein

Y aun más extraordinario, si admiramos ese Cristo en el sepulcro de Basilea, con su indefinible expresión de angustia mortal.

Entonces lamentamos que la orientación religiosa de Holbein le haya impedido poner su paleta al servicio de los temas católicos o de las brillanteces renacentistas, en las cuales seguramente hubiera llegado a superaciones inimitables.

Con todo, muchos son los que consideran a Holbein como el mayor pintor que haya producido Alemania y superior, por tanto, al propio Durero.

Su padre, Hans Holbein el Viejo, y su tío, Segismundo, eran buenos pintores. Su hermano Ambrosio también lo fue.

No es, pues, de extrañar que el joven Hans, nacido en Augsburgo en 1497 y crecido en tal ambiente familiar, demostrara su pronta afición al arte del colorido plástico.

Fue en Basilea donde reveló sus excepcionales aptitudes, y Basilea, pese a los viajes emprendidos por Holbein, es y seguirá siendo la ciudad vinculada a la memoria del gran artista.

Establecióse Holbein el Joven en Basilea en 1515, junto con su hermano Ambrosio. Allí colaboró con los editores, como Froeben y Amerbach, que publicaban las obras de Erasmo y otros humanistas.

Para el primero ilustró de modo bellísimo una edición del Elogio de la Locura; a los demás dio iniciales, títulos y cabeceras. Por la misma época empezó a acreditarse con algunos retratos, como los de Jacobo, Meyer y Benito Hertenstein.

Estuviere o no en Italia, lo cierto es que en Basilea recogió los aires del movimiento de la gran pintura italiana renacentista. Entonces combina la perspectiva, el ambiente, la decoración, la riqueza del colorido y el juego de luces italianos con la delicadeza, la minuciosidad y el realismo típico de la pintura nórdica.

En sus retratos de Amerbach (1519) y Erasmo (1523), en su Cristo de 1521, Holbein posee ya todos los elementos de su formación artística. Su culminación vital la alcanza en la Virgen y el Niño de Darmstadt (1526), en cuya ocasión puso su mágico pincel al servicio del Catolicismo.

Las relaciones de Erasmo con los humanistas ingleses llevaron Holbein a Inglaterra en 1528. Desde esta fecha, a pesar de sus breves estancias en Basilea (1529 y 1538), el artista pinta en Inglaterra, con fecundidad y brillantez que pasman.

Ante su caballete desfilan Tomás Moro y sus allegados (1528); luego Cromwell y los miembros de la nueva situación política (1533); finalmente, Enrique VIH y la familia real.

Sin los retratos de Holbein, que detallan la fisonomía y la psicología de los personajes, hubiéramos perdido un documento esencial para comprender la vida de la aristocracia inglesa de la época. Murió en Londres entre el 7 de octubre y el 29 de noviembre de 1543.

Algunas de sus obras pictóricas

obra de hans holbein La Virgen del burgomaestre Meyer

La Virgen del burgomaestre Meyer, una pintura de Hans Holbein el Joven.
obra de hans holbein emjadores
“Los Emjadores” La pintura representa a Jean de Dinteville a la izquierda, embajador de Francia en Inglaterra
en 1533, fecha de la realización del cuadro. A la derecha se encuentra Georges de Selve,
obispo de Lavaur
obra de hans holbein  Retrato de Nicolas Kratzer

El Retrato de Nicolas Kratzer es una pintura de Hans Holbein el Joven, actualmente en el Museo del Louvre de París, Francia.
obra de hans holbein  retrato de erasmo de roterdam

Retrato de Erasmos de Rotterdam ( 1523 ) es obras de arte ( Aceite y temple sobre madera ) por Hans Holbein -el joven- pintor y grabador alemán
fuente

Biografia de Julio Romano Pintor y Arquitecto

Biografia de Julio Romano – Pintor y Arquitecto

JULIO ROMANO (1492-1546): Los grandes artistas del Renacimiento, Vinci, Miguel Ángel y Rafael, no tuvieron discípulos que los reemplazaran en el cetro del genio. Dentro de la distancia que los separa, quien está más próximo al pintor de Urbino es Julio Pippi, denominado Romano por ser oriundo de esta ciudad.

En su obra se observan los males que podía provocar — y provocó — la excesiva maestría de Rafael.

Romano, que es un buen narrador y un técnico no despreciable, se limitó a ejecutar las obras para que produjeran un efecto exterior agradable, sin preocuparse de plasmar en ellas su espíritu o sus inquietudes estéticas.

Julio Romano
Julio Pippi, Mas Conocido Como Julio Romano

Nacido en 1492 — hay, sin embargo, quien afirma que nació en 1499 —, se inició muy joven en el arte, de modo que se convirtió en el auxiliar de confianza de Rafael, pintando de conformidad con los cartones del maestro.

En 1515 ejecutó con caracteres personales la parte izquierda del Incendio del Borgo, y luego completó otras decoraciones de la misma sala.

Hasta la muerte de Rafael, éste le confió otros encargos, en todos los cuales pudo verse, a la vez que su seguridad en el dibujo, la propensión al manerismo.

Es fama que su intervención en las últimas obras de su maestro perjudicó el nombre de éste entre los contemporáneos.

En cambio, como arquitecto destacó de muy otra manera, en particular en la erección de la Villa Madama (antes villa del cardenal Julio de Médicis), en cuyos planos siguió las directrices del Bramante.

Lo mejor de su pintura en ésta época es El martirio de San Esteban, para la iglesia de este santo en Genova, ejecutada a base de la Transfiguración, de Rafael.

El Martirio de San Esteban
“El Martirio de San Esteban”

A consecuencia del saqueo de Roma, Julio Romano partió para Mantua, donde se hizo amigo del duque Federico por la intervención de Baltasar Castiglione (1527).

Desde esta fecha a su muerte, o sea durante un período de veinte años, se encargó del embellecimiento de la ciudad y su distrito. Muchas fueron las obras que llevó a cabo, entre las cuales el famoso palacio del Te, cuyos salones sorprendieron por la profusión de sus pinturas y estucados y por sus atrevimientos arquitectónicos.

En esta decoración Julio Romano impuso el gusto de los grandes frescos patéticos, cuyo desarrollo es típico del siglo XVI.

La muerte le sorprendió en Mantua el 1° de noviembre de 1546, cuando se disponía a partir para Roma, donde le había reclamado el papa Paulo III a fin de darle la dirección de la fábrica de San Pedro.

fuente

Biografia de Jacopo Tatti, Sansovino

Biografia de Jacopo Tatti, Sansovino

JACOPO TATTI, EL SANSOVINO (1486-1570): La tradición florentina de la escultura elegante, rítmica, dulce y serena, de la que Miguel Ángel se había apartado para poder plasmar toda la fuerza de su incomparable genio, se perpetuó, a través de Andrea Contucci, denominado el Sansovino por proceder de esta localidad del Arezzo, en la obra de su discípulo, el florentino Jacopo Tatti, que de su maestro recibió también el apodo de Sansovino.

Jacobo Tatti
Jacopo Tatti, el Sansovino

Pero en las esculturas de Tatti esta elegancia toscana se mezcla con los motivos pictóricos y con el especial matiz ticianesco que bebió en su patria de adopción.

El Sansovino II dio a la arquitectura color y a los relieves ese juego especial de luces y sombras propiamente pictórico.

No se libró por completo de la influencia de Miguel Ángel, el genio del siglo, y así en algunas de sus obras se acusan la ola de pasión y el rasgo enérgico de su gran compatriota. Pero incluso en estos momentos, el Sansovino interpreta Miguel Ángel en un sentido véneto, amable, desbordante y fluido.

Nacido en Florencia el 2 de julio de 1486, Jacopo Tatti ingresó todavía muy joven en el taller de Andrea Contucci, a quien probablemente siguió cuando se trasladó a Roma para cumplimentar diversos encargos (1503-1504).

Establecido en la gran ciudad pontificia, el Tatti experimentó allí la influencia miguelangeles-ca, como se demuestra en la mayor envergadura y en las formas cada vez más atléticas de sus composiciones y figuras.

De regreso a Florencia, a causa de una enfermedad contraída en Roma, fue distanciándose cada vez más de Andrea Contucci y de sus interpretaciones rafaelescas.

De 1511 a 1517, época de su nueva residencia en la ciudad del Arno, le domina la obsesión de Miguel Ángel y de la escultura helenística del tipo del Laocoonte que había contribuido a restaurar.

A este período pertenecen sus dos Santiagos y la Madona del Parto (1518), efectuada en Roma, grande, colosal e imponente. En Roma estuvo por segunda vez hasta 1527, cuando la ciudad fue saqueada por los imperiales. Como tantos otros artistas y personajes se refugió en Venecia. Pero para el Sansovino este cambio fue radical.

Establecióse definitivamente en la República de San Marcos, y allí, en la amistad con el Ticiano y el Aretino, transformó su estilo y le dotó de plena personalidad. Sus características de ritmo, elegancia y ondulación pictórica aparecen por vez primera en la Virgen con el Niño, relieve efectuado en 1534.

Desde entonces su arte se depura, alcanzando en cada obra un nuevo efecto de calma y de belleza, de esa serenidad clásica que fue su objetivo estético.

Su actividad abarcó todo el Véneto. Pero ya no sólo como escultor, sino principalmente como arquitecto.

Sus primeras tentativas, como la pequeña logia del campanile de Venecia, causaron admiración por la belleza de la línea arquitectónica y la maravillosa confección de las esculturas, relieves y motivos ornamentales (1537).

Desde este momento el Sansovino fue el arquitecto de moda, y él renovó el aspecto de la Venecia del siglo XVI. Construyó el proto de la basílica de San Marcos, reedificó varios templos, construyó la fachada del palacio de la Ceca, proyectó los planos del palacio Cornero y restauró numerosos edificios.

La fama de estas obras le mereció varios encargos de las cortes de Padua y Florencia. Trabajó también en Vicenza, en Pola, en Brescia… A Venecia acudían artistas y embajadores en solicitud de su consejo.

Murió el 27 de septiembre de 1570, en la misma Venecia a la que con sus esculturas y sus edificios había dado el aire triunfal, espléndido y arrogante que aun hoy posee.

Biografia de Baccio Bandinelli Artista Florentino

Biografia de Baccio Bandinelli Escultor y Pintor

BACCIO BANDINELLI (1488-1560)
Históricamente, Bandinelli es la antítesis del genio proceloso y creador de Miguel Ángel. Como tantos otros escultores de la mitad del siglo XVI, vivió ofuscado por la gloria y la potencia del arte de su incomparable rival.

Le odió desde lo más profundo de su corazón, dfevorado por los celos y la envidia. Pero no tuvo más remedio que plegarse y copiar las fórmulas miguelangelescas.

Obra de Baccio Bandinelli Ecole e Caco

Aquí radica la tragedia de Bandinelli: aceptar el arte de su rival triunfante y, para colmo de desdichas, no hallar en la mano o en el espíritu la fuerza para proporcionar a los gigantes escultóricos algo más que formas monstruosas y sobrehumanas, aquel impulso íntimo y vital capaz de transformarlos en seres dotados de expresión.

Por esta causa Bandinelli, ya satirizado por sus mismos contemporáneos, se limitó a ser un técnico diestro.

Artísticamente, fue mediocre, manerista y abstracto. Algunas de sus esculturas son, incluso, de una debilidad inconcebible, a pesar de la contextura hercúlea de sus formas.

Si la posteridad ha criticado de modo tan acerbo la obra de Bandinelli, éste en su existencia gozó del aprecio y los favores de los príncipes italianos y extranjeros. ¡Singular contraste con la vida de otras artistas, despreciados en vida y colmados de ditirambos después de su muerte!.

Nacido en Florencia, probablemente el 7 de octubre de 1488, de Miguel Ángel de Viviano, reputado orfebre de la ciudad, se educó en la técnica artística en el taller de su padre y luego en el de Juan Francisco Rustid.

Su carrera de escultor se inició en 1522, cuando los Médicis se reinstalaron en la ciudad. Bandinelli supo granjearse su simpatía, y nunca le faltó su protección y mecenazgo. Sin embargo, no se limitó1 a trabajar en Florencia, sino que cumplió varios encargos de

León X y del cardenal julio de Médicis en Roma y las villas de los alrededores. Entre 1527 y 1530, expulsado de Florencia con los Médicis, trabajó en Genova y en Bolonia, donde el emperador Carlos V le otorgó la dignidad de caballero de Santiago.

Desde 1531 hasta su muerte, acaecida en 1560, residió en Florencia, de cuya catedral fué nombrado maestro de obras.

En este templo, precisamente, esculpió desde 1547 su obra más perfecta: la serie de relieves que adornan el coro, tratados con simplicidad y fino sentido del espacio.

fuente

Biografia de Pietro Aretino poeta, escritor y dramaturgo italiano

Biografía de Pedro Aretino:
poeta, escritor y dramaturgo italiano

PEDRO ARETINO (1492-1556): En el ambiente de todo ciclo cultural en decadencia pululan una serie de personajes, dotados de condiciones intelectuales más o menos destacadas, que son motivo de escándalo para la sociedad contemporánea.

Perdida toda fuerza creadora, aquella corriente espiritual se convierte en mero instrumento puesto al servicio de las más innobles pasiones.

Pedro Aretino
Pedro Aretino

En este caso se halla Pedro Aretino, escritor dotado de buen estilo de ingenio penetrante y burlón, que utilizó la herencia del Humanismo para saciar su sed de placeres y sus ansias de riqueza.

En el Aretino el aparato humanista se disgrega en contorsiones caricaturescas, en perfiles satíricos donde se plasman los vicios de una época Cierto es que esta obra de fustigar las costumbres hubiera podido representar un gran bien moral. Pero, en realidad, el Aretino puso su pluma al servicio de quienes más se la doraron.

Su mismo triunfo en la vida es un estigma denigrante para aquella pervertida sociedad de mediados del siglo XVI, que para su salvación necesitaba toda la firmeza espiritual de la Contrarreforma.

Ese publicista insolente y poeta del chantage nació el 20 de abril de 1492 en Arezzo, hijo de un zapatero llamado Lucas.

En su juventud mostró aficiones artísticas y poéticas. Dedicóse a la pintura con inte-rés, logrando cierta maestría no en la creación de obras de arte, sino en la crítica de las producidas. Pero sus inclinaciones más profundas fueron para la a poe sía satírica.

En 1512 publicó en Venecia un volumen de versos que le valió gran reputación. Poco despúes era expulsado de su ciudad natal por haber compuesta un soneto contra las indulgencias.

Por una de las pa radojas de aquella época, fue muy bien acogido en la Roma de León X, que celebró su espíritu alegre y su pluma sarcástica y penetrante. Entonces empezó a ponerla al servicio del mejor postor, ya para cantar sus alabanzas, ya para zaherir al enemigo.

A copia de adulación, servilismo y amenazas logró grandes pensiones y riquezas de los príncipes y prelados. Sin embargo, cuando en 1523 publicó sus dieciséis Sonetos lujuriosos, cautelosamente obscenos, se vió forzado a partir de Roma.

Pero su buena estrella no le abandonó. Se lo disputaron Juan de las Bandas Negras y Francisco I de Francia.

Por último, en 1527 establecióse en Venecia, donde muy pronto conquistó la opinión pública gracias a su talento venal. Junto con Ticiano y Sansovino formaron una especie de triunvirato para juzgar, en suprema instancia, las obras del espíritu.

Rodeado de un verdadero harén, viviendo de banquete en banquete, derrochando sin cesar, el Aretino se convirtió desde Venecia en el arbitro intelectual de Italia.

Su poder fue tanto, que él mismo decía que los peldaños de su escalera estaban mucho más gastados por las pisadas de los cortesanos que las baldosas del Capitolio por el paso de los carros triunfales.

Y, en efecto, la Señoría de Venecia tenía a sueldo su pluma; el emperador Carlos V la había comprado por una pensión de 200 ducados anuales y le permitía figurar a su lado en la entrada triunfal en Peschiera en 1543.

Por entonces completó sus obras, entre las que descuellan los Diálogos como manifestación de su vida licenciosa, con la publicación de las cartas que había recibido de reyes, príncipes, cardenales, señores, artistas y aventureros en solicitud de protección.

El «secretario de todo el mundo», como él mismo se llamaba, terminó su carrera de libelista publicando libros ascetas y de devoción. Quería ponerse a tono con la Contrarreforma que se iniciaba y adquirir la fama de católico fervoroso. Atacó a los heréticos y se reconcilió con Roma.

Murió en Venecia el 21 de octubre de 1556 con el título de caballero de San Pedro. Sólo Miguel Ángel había sido capaz de rechazar en todo momento la amistad dé aquel ser poco digno.

fuente

Biografia de Antonio Allegri ,El Corregio

Biografia de Antonio Allegri ,El Corregio

ANTONIO ALLEGRI, EL CORREGGIO (1489-1534): Remate de una gloriosa trayectoria y, a la vez, punto de partida para nuevos ciclos pictóricos, ésta es la significación del maravilloso y etéreo pincel de Antonio Allegri, denominado Correggio del lugar de su nacimiento.

Durante su vida — una existencia sin grandes avatares—-fue un pintor provinciano; pero su solo temperamento creador le abrió las puertas de la fama postuma y señaló la ruta por la que, hasta la actualidad, habían de seguirle legiones de imitadores.

Alliegri Antonio
Alliegri Antonio

Artista puro, innovador atrevidísimo, buscó la belleza no en el equilibrio, como Rafael, ni en el vigor, como Miguel Ángel, ni en el supremo arte del colorido, como Ticiano, sino en la luz y en el movimiento, que supo captar como pocos, rompiendo moldes tradicionales en la búsqueda de la plasmación de inéditas inquietudes.

De Correggio salieron el nuevo claroscuro, en que las sombras son concebidas como algo positivo en el cuadro, y las composiciones al infinito, sin marcos arquitectónicos, en un suave ondular de formas.

Si a esto añadimos la ternura de sus pinceles, la delicadeza con que supo interpretar las carnes, el dominio absoluto de los escorzos y una intuición genial en la distribución de las figuras, comprenderemos por qué causa la obra de Correggio señala con piedra blanca un momento crucial en la Historia del Arte.

Como hemos dicho, Antonio Allegri nació en Correggio, localidad cercana a Parma, en 1489. Sus padres, Peregrino y Bernardina Piazzoli, eran gente modesta, pero bastante hacendada, pues poseían allí una pequeña propiedad; su tío y su primo eran pintores.

En estas circunstancias, cuando Antonio sintió despertarse en él la vocación artística, corroborada por no escasas aptitudes para la pintura, ningún obstáculo se opuso a la realización de sus juveniles designios.

Estudió en Módena en el taller de Bianchi Ferrari, en edad muy temprana, pues este artista murió en 1510.

Luego pasó a Mantua, donde quedó impresionado por la labor de Mantegna, aunque es muy discutible si tuvo ocasión de aprender directamente de este gran pintor, ya que la muerte lo había arrebatado en 1506; en este caso, el Correggio habría debido efectuar una primera visita a Mantua antes de su estancia en Módena.

Las obras de Mantegna y las de Lorenzo Costa, que le había substituido como pintor áulico, informaron la primerísima etapa de su actividad pictórica, como se observa en su producción hasta el año 1514, coronada por la Madona de San Francisco, gran tabla que pintó para la iglesia de su ciudad natal.

En esta obra, el Correggio busca ya la expresión de su intimidad artística. Durante cuatro años vacila, tantea y prueba de hallar una forma propia. Es posible que en esta época, quizá en 1517 visitara la fastuosa Roma de León X, donde imperaba la estrella de Rafael.

Al año siguiente, recibió el encargo de pintar un atrio en el monasterio de San Pablo, en Parma. Ejecutó esta obra con tal brío y potencialidad artística, que, rompiendo con lo viejo, afirmó las características de su genio de un modo inconfundible. De esta producción arranca el verdadero Correggio, ya vinculado para siempre a aquella ciudad.

Durante catorce años el Correggio trabaja con asombroso ahinco, como si supiera que su vida había de ser corta. Sus dos producciones monumentales corresponden a la decoración de las cúpulas de San Juan Evangelista y de la catedral de Parma.

La primera está hoy en estado defectuoso de conservación; en la segunda, realizada de 1522 a 1531, aproximadamente, los pinceles del artista alcanzan los vértices de su saber, dando a sus contemporáneos la impresión de que había descubierto una vía de posibilidades arrebatadoras.

Mientras ejecutaba este fresco, cuyo tema era la Asunción de la Virgen, se entregaba, en particular durante la temporada de invierno, a las obras de caballete, tanto de asunto religioso como mitológico.

Asuncion de la Virgen
Asuncion de la Virge de Parma

En todas ellas creó nuevos tipos, que luego vulgarizaron los pintores de los siglos XVII y XVIII.

Son particularmente notables, entre los primeros, la Virgen adorando al Niño Jesús (1522), el Noli me tangere del Museo del Prado, la Maclona con Santos (llamada El día) de 1528 y la Adoración de los Pastores (llamada La noche) de 1530.

Entre las composiciones de tema pagano, en que el Correggio revelóse consumado maestro, figuran Antiope (1522), portentosa en su mórbido descanso, Danae (1526) e lo (1530).

Una enfermedad perniciosa segó la vida del Correggio el 5 de marzo de 1534, cuando sus pinceles aun podían revelar nuevos mundos de ilusión y lirismo.

Murió en su casa natal, rodeado de una familia que le había sido adicta, en brazos de sus progenitores, que tuvieron el gran dolor de sobrevivirle.

fuente

Biografia de Jacopo Robusti, El Tintoretto – Pintura Veneciana

Biografia de Jacopo Robusti, El Tintoretto – Pintor Escuela Veneciana

JACOPO ROBUSTI, EL TINTORETTO (1518-1594)
Cuenta la tradición que cuando el Tintoretto estableció su taller en Venecia, ciudad donde había nacido, escribió en el mismo, con grandes caracteres:

«El dibujo de Miguel Ángel con el colorido de Ticiano. Es poco probable que con esta frase quisiera indicar que se proponía fundir las características de la escuela florentina—-línea y dibujo—con las de la veneciana—-luz y color—, lo que, por otra parte, se proponían con mayor o menor conciencia de ello todos los artistas de la época.

Jacobo Robusti, El Tintoretto
Jacopo Robusti, El Tintoretto

Sin embargo, gracias a sus poco comunes dotes, el Tintoretto llegó a resolver muchos de los problemas que presentaba aquella fusión, dejando el terreno preparado para la fórmula definitiva que había de hallar Rubens en el siglo XVII.

Dotes geniales, hemos dicho. En verdad, un temperamento superdotado y con enormes inquietudes, que asoman en su pintura debajo de una existencia sin grandes realces.

Se le ha calificado de demoníaco o de místico, para hallar algo que hiciera susceptible de comprensión cómo nacieron en su mente las abracaabrantes y complicadas composiciones de sus pinturas.

Pero lo que parece seguro es que fue un artista que vivió única y exclusivamente por su arte y para su arte, y que tuvo una vitalidad enorme para imponer, como motivo principal de sus telas, las formas en audaces y vertiginosos movimientos.

Desde luego, sin el contorsionismo definitivo de la escuela, el Tintoretto determina en Venecia el paso del Renacimiento al Barroco. Hijo de Bautista Robusti, de profesión tintorero — y de ahí el apodo con oue fue conocido y celebrado su hijo—, nació a mediados de septiembre de 1518, quizá el día 16. Como tantos otros muchachos de su tiempo aue lueoro fueron famosos artistas, reveló desde sus más tiernos años una gran aptitud para el dibujo.

La biografía tradicional narra que su padre le llevó, a los diez años, al taller de Ticiano, en el que sólo estuvo pocos días, pues el maestro tuvo envidia de las cualidades de su joven discípulo.

Esta narración no tiene más aval histórico que la poca cordialidad que existió en las relaciones entre los dos artistas. También se ha afirmado, con el mismo inestable fundamento, que el Tintoretto frecuentó los estudios de Bonifacio de Verona y de Bordone.

Otros alegan que su arte fue obra de una autoformación, a compás que iba conociendo y estudiando las obras maestras del Renacimiento, entre las cuales, sin duda, causaron las de Miguel Ángel en su alma una profunda impresión.

Su arte no fue reconocido hasta transcurridos varios años de estrechez. Sabemos que en 1539 vivía en un barrio de Venecia y que se le denominaba «Jaime, pintor».

Pero las primeras obras que han llegado hasta nosotros están fechadas seis años más tarde (1(54.5) .

Y su triunfo en la ciudad sólo es de 1548, cuando el público pudo admirar y criticar el Milagro del esclavo, pintado para la Scuola de San Marcos. Impresionó entonces su maestría inimitable en el dominio de la forma humana y el ímpetu avasallador de las actitudes de los personajes, en particular del Santo que desciende de las alturas como un rayo.

El éxito ya no le abandonó. En 1550 se casó con Faustina de Vescovi, de una familia de caballeros venecianos, que le fue dando seis hijos. Su vida íntima no ofrece nada de interesante, pues todo en ella se reduce a su arte y a su actividad prodigiosa.

Es conocido en Europa: recibe encargos de Felipe II de España, de Rodolfo II de Austria, de la corte inglesa v de varios príncipes italianos; los cumple, pero rehusa todo honor y más el de abandonar su queridísima Venecia. Vive absorto en su trabajo; y de su paleta van surgiendo, al lado de numerosas obras de caballete, los colosales lienzos que adornarán las paredes de la Scuola de San Roque y del palacio ducal.Estas son las dos obras magnas que realiza a partir de 1564.

Entre 1550 y 1564 trabaja para corporaciones, gremios, templos y monasterios, y completa los Milagros de San Marcos.

En la fecha citada, en un concurso abierto entre los pintores venecianos para decorar el frontis de la sala del Albereo de la Scuola de San Roque, lo gana mediante un hábil ardid.

Desde entonces y hasta su muerte — en 157*7 es nombrado pintor vitalicio de la obra con un sueldo anual de 100 ducados — sus pinceles producen numerosos cuadres de historia bíblica, del Viejo y del Nuevo Testamento, con escenas relativas a la hagiografía de San Roque. Mientras tanto, en el palacio ducal va decorando habitación tras habitación.

El incendio de 1577 hace necesario rehacer todo lo destruido por las llamas. En esta tarea, auxiliado por el Veronés, quien pinta otras salas, el Tintoretto da la medida de su excepcional capacidad en obras como el Paraíso de la sala del Gran Consejo, el lienzo mavor que jamás hava sido pintado, donde tienen realidad las visiones del Dante en una serie de santos y serafines aue, dispuestos en nueve círculos, cantan la doria del Empíreo.

La rapidez, el ritmo, la luz, dan a las obras del Tintoretto la unidad v la vibración one le son características.

El gran artista — aue murió en su ciudad natal el %i de mayo de 1594 — no lesró a la posteridad discípulos directos. Pero su arte tuvo muchos imitadores en los dos siglos siguientes.

fuente

Biografia de Giorgio Vasari Arquitecto, Pintor y Escritor

Biografia de Giorgio Vasari

GIORGIO VASARI (1511-1574): Se creyó y le creyeron uno de los artistas más importantes del siglo XVI. En realidad, el Vasari reunió en su persona una serie de cualidades poco corrientes: viveza de ingenio, aptitud para cualquier técnica artística, vastísima cultura, aparatosidad intelectual.

Sin embargo, como pintor no fue más que un manierista mediocre, empeñado en reproducir la línea y la distribución gigantesca de un Miguel Ángel.

Manierismo es la denominación historiográfica del período y estilo artístico que se sitúa convencionalmente en las décadas centrales y finales del siglo XVI, como parte última del Renacimiento

Giorgio Vasari
Giorgio Vasari

Mas se destacó como arquitecto, en cuyo arte trabajo con mayor sinceridad y más libre de preocupaciones: el palacio de los Oficios de Florencia es una buena prueba de su éxito en este aspecto.

Pero donde, en verdad, se labró un lugar de primerísima categoría fue en la historiografía y crítica de arte. Sus Vidas de los grandes maestros del Renacimiento constituyen el punto de apoyo básico para la comprensión de aquellos genios.

Escritas con estilo muy personal y animado, salpicado de anécdotas, ofrecen en el enjuiciamiento de las obras de arte un golpe de vista certero y profundo, como se revela en la comprensión de los frescos de Giotto, aunque alguna vez sus comentarios se resientan de determinados partidismos de escuela.

Según nos cuenta él mismo, nació en Arezzo el 30 de julio de 1511. Desde sus primeros años mostró gran afición a las artes, por lo que, después de recibir las enseñanzas de Guillermo de Marcillat, pintor de vidrio, pasó a Florencia, meta todavía refulgente.

Tenía entonces trece años. Por poco tiempo estudió en el taller de Miguel Ángel, y al partir éste para Roma, en los de Andrea del Sarto y Bandinelli, sucesivamente. Después de una estancia de dos años en su ciudad natal (1527-1529) y de un período de práctica de orfebrería en Florencia, pasó a Roma con el cardenal Hipólito de Médicis (1531).

En la Ciudad Eterna se aplicó en el estudio de Rafael, Miguel Ángel y Polidoro, adoptando desde este momento el estilo manierista que ya no habría de abandonar.

Su fama fue creciendo, y recibió encargos en Florencia, Roma, Bolonia y Venecia, que fue ejecutando en el transcurso del decenio subsiguiente. El único que vio claro en su porvenir fue Miguel Ángel, maestro y amigo, quien le aconsejó que se dedicara exclusivamente a la arquitectura (1543)

Infatigable viajero, Vasari va de un lado para otro, a Perugia, a Rímini, a Nápoles, ejecutando los encargos con que le honraban los príncipes y las comunidades religiosas.

En 1549 establece su domicilio en Florencia, y aunque pasa largas temporadas fuera de la ciudad, ésta se convierte en su segunda patria. Aquí ven la luz las Vidas (“marzo de 1550), y aquí empieza la transformación del Palacio Viejo (1554) y la erección de la fábrica de los Oficios (1560), además de intervenir en muchos otros problemas de urbanismo y edificación.

Desde luego, a pesar de la recomendación de Miguel Ángel, no ha abandonado la pintura. De 1563 a 1565, en medio de una actividad desbordante, pinta la decoración de la bóveda de la gran sala del Palacio Viejo, quizá su mejor obra.

Al año siguiente (1566) emprende un viaje por toda Italia para recoger nuevos materiales para la segunda edición de las Vidas, que han tenido un éxito clamoroso.

Esta ve la luz en 1568. Sus últimos años registran una oleada de actividad, que se desborda en Florencia, Roma y Arezzo…
Murió en Florencia el 27 de junio de 1574..

fuente

Biografia de Mazzini Giuseppe Resumen de su Vida Politico Italiano

Resumen Biografía de Mazzini Giuseppe

ANTECEDENTES DE LA EPOCA DE MAZZINI: En 1848, estallaron en muchas partes de Europa rebeliones y protestas que demostraban la insatisfacción de la gente con sus gobernantes. Los motivos que generaron muchas de estas rebeliones eran similares a los que dieron lugar a la Revolución Francesa.

En Europa, muchas personas empezaban a sentir que eran más importantes que el Estado y que tenían algo que decir en lo referente a su gobierno. En respuesta a las rebeliones y protestas violentas, los gobernantes intentaron restaurar los antiguos sistemas de gobierno (Antiguo Régimen); pero los acontecimientos de 1848 acabaron demostrando que el cambio era inevitable.

Otro poderoso motivo para las revoluciones de 1848 fue el nacionalismo, es decir, el deseo de los pueblos que hablaban la misma lengua de formar sus propias naciones independientes.

El nacionalismo fue especialmente intenso en Italia y Alemania, que estaban divididas en muchos pequeños estado , y en algunas zonas del Imperio austríaco. Otras rebeliones las encabezaron quienes reclamaban alimentos más baratos o cambios en las leyes de propiedad de la tierra para que los trabajadores tuvieran acceso a ella.

Los italianos organizaron sociedades secretas y realizaron varios intentos de revolución, pero con escaso éxito, hasta que el patriota Mazzini fundó la Asociación de la Joven Italia, portavoz del movimiento de liberación.

Sin embargo, los primeros intentos de carácter militar contra Austria fueron aplastados , pero cuando la suerte de los patriotas italianos se hallaba en su peor momento Víctor Manuel subió al trono de Piamonte y eligió como primer ministro al Conde Cavour, quien empezó a sanear la economía y preparó un importante ejército.

Durante siglos, Italia fue escenario de las guerras entre franceses, españoles, austríacos y alemanes, y de todos los pequeños e inestables Estados que la componían sólo las grandes ciudades lograron una posición prominente. A pesar de ello, los italianos conservaron su conciencia de raza, su lengua y su religión. El patriota Giuseppe Mazzini fundó la Asociación de la Joven Italia, y se convirtión en el portavoz del movimiento de liberación nacional.

biografia de giuseppe mazzini

La realización de la unidad italiana y de la alemana es el desenlace del movimiento nacionalista que caracterizaba a estos países desde principios de siglo, pero en uno de los casos la unidad se lleva a cabo con ayuda extranjera, mientras que, en el otro, se realiza desde el interior.

El sentimiento nacional: El movimiento de las nacionalidades nace con la toma de conciencia de algunos pueblos de su propia identidad, de su originalidad y de su singularidad, vinculadas a una situación geográfica y étnica precisas, a una lengua común y, a menudo, a una tradición histórica dada.A veces, son los intereses económicos los que intervienen como factor determinante.

Tal es el caso de Alemania, donde la aspiración nacional se expresó primero a través del deseo de unificar el país, pero donde el verdadero elemento motor fue la necesidad de unificar el régimen de aduanas de Prusia y después el de toda Alemania. En otros casos, el deseo de independencia es el fermento de la lucha nacional. Pero la mayor parte de las veces todos estos factores se conjugan, lo que explica la fuerza del movimiento en el s. XIX.

EN ITALIA: Los arreglos territoriales de que Italia fue objeto por parte de la Santa Alianza, eran muy mal soportados por los italianos, que también se sentían vejados por el gobierno despótico que, en general, sufrían.

La agitación era fomentada por las sociedades políticas secretas, entre las que figuraba la de los carbonarios. En 1821 se produjeron en Napóles, Sicilia y Cerdeña insurrecciones que fueron duramente reprimidas, siguiendo inmediatamente períodos de persecución y terror. En los Estados Pontificios y en los dominios austríacos del norte de Italia también se adoptaron medidas persecutorias.

Tras la revolución francesa de 1830 se produjeron alzamientos en Módena, Parma y Bolonia, en pro de su independencia. Las tropas austríacas sofocaron estos levantamientos.

Un patriota italiano, Giuseppe Mazzini logró constituir la organización patriótica denominada Joven Italia. Desde Marsella alentaba al pueblo italiano propugnando la unión de todos los Estados en que su nación estaba dividida, en una poderosa nacionalidad regida por una forma de gobierno republicana.

Fue expulsado de Francia, primero, y después de Suiza, teniendo que refugiarse en Inglaterra.

Desde allí estuvo alentando a sus compatriotas, tanto con sus trabajos en la prensa europea como por propaganda enviada secretamente a Italia. Su labor, realizada desde 1833 a 1848, preparó el movimiento en pro de la unidad italiana, que muy pronto había de surgir con fuerza incontrastable.

Los territorios que más adelante configuraron Italia y Alemania constituían un ejemplo de lo que llamamos naciones multiestatales. Es decir, un territorio poblado por un conjunto de individuos que comparten el sentimiento de pertenecer a una misma unidad cultural y lingüística y con un pasado, unas tradiciones y unas costumbres que los particularizan, pero cuyo territorio se halla fragmentado en diferentes Estados. En 1815 Italia quedó dividida en ocho Estados diferentes.

https://historiaybiografias.com/linea_divisoria1.jpg

BIOGRAFIA DE MAZZINI GIUSEPPE: Político italiano, nace en Genova. Se le considera el ideólogo de la unidad italiana en el siglo XIX. En 1827 se gradúa en Derecho. En 1830 se inscribe en el movimiento carbonarista, donde realiza proselitismo político a través de ensayos literarios.

Por sus actividades revolucionarias debe exiliarse en Marsella.

En 1831 funda “La Giovine Italia” (Joven Italia), con el propósito de sublevar las penínsulas italianas y formar una república unificada, fuerte y soberana.

En 1834 participa en la fracasada insurrección que se conoce como Expedición de Saboya.

Viaja a Suiza e Inglaterra y al año siguiente crea la Joven Europa para favorecer la amistad entre los pueblos del viejo continente y defender los principios republicanos. Durante el decenio de 1840 reanuda la actividad de la Joven Italia.

En 1843 y 1845 participa en las sublevaciones de los Estados Pontificios, en la expedición a Napóles de los hermanos Bandiera en 1844 y en la creación en París de la Asociación Nacional Italiana.

Durante la revolución de 1848 interviene en la toma de Milán y Roma y establece la República Romana de 1849. Apoya a Giuseppe Garibaldi, quien somete a Sicilia en 1860.

Un año después el conde Camilo Cavour logra la unificación italiana, excepto con Venecia y Roma, en forma de reino bajo la regencia de Víctor Manuel II, de la casa de Saboya. Endurece su política frente a la monarquía y en 1866 funda la Alianza Republicana Universal.

Es autor de Fede a avvenire (Fe y porvenir, 1835) y Doveri del l’hommo (Deberes del hombre, 1860).

En 1870 es encarcelado bajo la acusación de ser cómplice en la conspiración republicana de Giuseppe Garibaldi, pero recobra pronto la libertad.

Muere en Pisa, Italia

Biografia de Caravaggio Resumen de su Vida y Obra Artistica

Resumen Biografía de Caravaggio y Su Obra Artística
Artista de la Pintura del Barroco Italiano

Caravaggio, cuyo nombre real era Michelangelo Merisi (Milán, 1573 – Porto Ercole, 1610), artista pintor italiano,  uno de los exponentes más destacados de la escuela naturalista que surgió en Italia como oposición a la corriente manierista triunfante durante el siglo XVI. En sus cuadros, tanto profanos como religiosos, no utilizó otro modelo más que la cruda realidad sin someter a los personajes a proceso alguno de idealización.

Esta forma de tratar las composiciones religiosas atrajo la atención de la Contrarreforma por su carácter devocional que facilitaba la identificación de los fieles con los modelos de santidad, aunque, en algún caso, la excesiva vulgaridad de aquellos le valió algún problema con la Iglesia. Fue asimismo muy importante su utilización del claroscuro para imprimir dramatismo a sus obras.

Caravaggio pintor italiano
Su nombre real era Michelangelo Merisi, nació el 28 de septiembre de 1571, fue un pintor italiano,  de gustos auténticamente plebeyos, siempre listo para reñir, siempre dispuesto a crear obras maestras. Una mente perturbada de donde salía también la luz. . . Una vida extraordinaria, aventurera. . . La diosa fortuna le brindó sus sonrisas y él las rechazó: no le gustaban sus modales.

No lejos de la vetusta y placentera ciudad de Bérgamo, escondida entre los árboles, está la aldea de Caravaggio. Los habitantes de toda esa comarca saben emocionarse ante la belleza; entre ellos encontramos numerosos mecenas y también importantes centros donde se rinde culto al arte. Grandes artistas nacieron en ella y fueron luego a Milán, Venecia, Roma, para perfeccionarse con ilustres profesores y llegar, a su vez, a ser maestros.

Uno de ellos —Miguel Ángel Merisi, que primero fue a Milán y luego a Roma en busca de fortuna— estaba dotado de un talento tan original y vigoroso que los romanos, para distinguirlo mejor de Miguel Ángel Buonarroti, o bien- para definir aún más su pintura tan deliciosamente impregnada de vida popular, lo designaron con el nombre de su ciudad natal. Por eso el mundo entero lo conoció y lo conoce aún con el nombre de  Caravaggio.

Nació Miguel Ángel Merisi en el año 1571. Su padre, Fermo Merisi, era arquitecto y le enseñó a dibujar desde pequeño. El niño empezó a cubrir de frescos todas las paredes que encontraba. ¿Cuál fue la señal que reveló al padre la vocación de su hijo? Es difícil asegurar la autenticidad de lo que diremos, pero es agradable creer en la leyenda. Dice ésta que, muy niño aún, Miguel Ángel era capaz de dibujar personas de tamaño natural, cuya semejanza con el modelo era asombrosa. Sorprendido el padre de su precoz talento, no titubeó en enviarlo a Milán para que allí conociera los secretos de la pintura.

Hombre de vida airada, Michelangelo Merisi estudió inicialmente en Milán con el manierista Peterzano, contra cuya estética reaccionó ásperamente. Autodidacto en lo sucesivo, su pintura suscitó violentos rechazos. Mas a pesar de las críticas de los artistas, el público apreció sus telas rugosas, erizadas de pastosidades y dominadas por lo que a partir de él se ha llamado tenebrismo.

Sea lo que fuere, lo cierto es que el jovencito entró en calidad de discípulo en el estudio de Peterzano. Tenía entonces once años. Era un adolescente turbulento, fuerte, de ojos oscuros, que siempre había vivido en contacto con la naturaleza.

Amaba el juego, la lucha, era aplomado en sus réplicas y hablaba con voz enérgica. En ese tiempo la pintura de moda era amanerada, rebuscada. Se veían personajes en posturas artificiales, vírgenes y santos enredados en vestimentas demasiado amplias, y los fondos de las telas aparecían siempre sobrecargados de flores y frutas.

Esas imágenes se parecían más a comediantes que a personajes sagrados. En el estudio de Peterzano se cultivaban esas tendencias y los discípulos se esforzaban en asimilar el estilo del maestro.

Pero Miguel Ángel Merisi, rebelde en su vida, lo era también en el arte. Nunca se sometió a los llamados buenos modales, que entonces tenían fuerza de ley. Sin perder tiempo en prosternarse frente a los lienzos de su maestro, buscaba, entre los hombres de la calle y las tabernas, los modelos de su gusto, de ademanes y expresiones naturales.

Le encantaba promover desórdenes en el taller y molestar con bromas pesadas a los clientes de Peterzano. Incitaba a sus compañeros a la indisciplina y enfrentaba a su maestro con ese descaro, tan espontáneo, que conservó toda la vida.

Vivió cuatro años en Milán. Concluido su compromiso con Peterzano, inició la búsqueda de nuevos horizontes. No disponía de mucho dinero, tal vez el justo para poder comer modestamente una vez al día, pero estaba seguro de lo que deseaba y tenía, a pesar de su alma vagabunda, una gran fuerza de voluntad y un irresistible anhelo de producir obras maestras.

Dirigió sus pasos a Roma, donde los primeros tiempos de su estada fueron muy duros. Enfermó de paludismo y lo cuidaron en el hospital de la Caridad, mas no llegó a sanar completamente. Algunos de sus autorretratos pintados en esos años, lo presentan pálido y demacrado por la fiebre. La miseria no contribuía a acelerar su convalecencia.

Se estableció en Roma hasta que, obligado a huir por haberse visto envuelto en una sangrienta reyerta, se refugió en Napóles (1606). Recorrió el sur del país perseguido por la justicia hasta que pasó a Malta (1607), donde fue recibido en la orden de San Juan. Encarcelado un año más tarde por ofensas a un caballero de la orden, logró huir a Sicilia y de alli a Milán.

Caravaggio no habitó jamás en los barrios aristocráticos, donde los artistas de la época instalaban pintorescos y lujosos talleres, y adonde la gente de la nobleza concurría encantada para encargar su retrato. Vivió siempre entre los pobres, quienes compartieron con él su escasa comida y su albergue, incluyéndolo también en sus riñas y sus luchas.

Sin embargo, días mejores se avecinaban. Cuando los romanos se dieron cuenta de lo bien que pintaba y dibujaba, comenzó a ganar dinero. El cardenal Del Monte fue uno de los primeros que, al mirar uno de sus cuadros, Los tramposos, valoró la precisión y el vigor de los personajes, que parecían vivientes. Adquirió la tela y llevó al pintor a su palacio. El cuadro ocupó un lugar de honor, y su autor, colmado de atenciones y cuidados, ataviado con ropa nueva de pies a cabeza, fue presentado a todos los ilustres amigos que el cardenal recibía en palacio.

Entre dos riñas, entre dos comidas: una en la mesa del cardenal, otra en alguna taberna, ya vestido como un señor y escoltado por un paje, ya llevando un jubón roto y en compañía de Cuervo, su perro negro, Caravaggio buscaba todas las oportunidades para pintar y los encargos afluían…

No podemos afirmar que hiciera un solo gesto para asir la fortuna, ni grandes esfuerzos para conservarla.A los poderosos rendía la pleitesía suficiente para no convertirlos en enemigos; pero pintaba mucho mejor cuando estaba inspirado que cuando lo movía el afán de lucro. Satisfacía a sus clientes sSolamente cuando los gustos de éstos no chocaban con los suyos propios. La gente de sociedad, acostumbrada a los refinamientos de los pintores en boga, se escandalizaba al ver las caras plebeyas de los santos y las vírgenes de Caravaggio.

Su San Jerónimo de músculos poderosos, su San Mateo sentado descuidadamente entre jugadores vulgares, y esa Madona echada en la cama, con los miembros aún deformados por los últimos sufrimientos de la agonía, le valieron críticas violentas de sus contemporáneos. Sin embargo, entonces como ahora, tuvo sus admiradores.

Se apreciaba su espontaneidad en la interpretación de los hechos, en la evocación de los personajes, así como su sinceridad y profundidad, pues su luz penetraba muy hondo en las almas. Sabía expresar el amor de los hombres hacia Dios y el amor de Dios hacia los hombres. Pero sin refinamientos, sin empalagar, huyendo de lo rebuscado.

A despecho de lo que podían pensar los atildados señores de la época, Caravaggio tuvo numerosos defensores y encontró amigos y discípulos entre los jóvenes pintores romanos, y los halló más adelante en Nápoles, en España y en los Países Bajos.

Si nosotros fuésemos pintores y tuviéramos que retratar a Caravaggio, lo haríamos con un pincel en una mano y un puñal en la otra. Porque sus cuadros fueron tan numerosos como sus peleas.

Después de haber dado muerte a un hombre y para no caer bajo el rigor de la justicia, tuvo que huir de Roma y refugiarse en Nápoles, donde felizmente su arte le había valido una fama mayor que la de sus fechorías. Tenía entonces 35 años, pero aparentaba mucho más, ya que las consecuencias del paludismo, la agitada vida y el temor a la justicia habían quebrantado su salud.

En Napoles no alteró sus costumbres: nuevos cuadros y nuevas riñas. ¿Buscaba, tal vez, reproduciendo con todo el vigor de su genio La flagelación, La Última Cena, El entierro de Santa Lucía, redimirse a los ojos de Dios? Esas manos, que tantas veces habían golpeado a sus semejantes, dieron al mundo obras místicas que se cuentan entre las más bellas de todos los tiempos.

De Nápoles pasó a Malta, que estaba en poder de los Caballeros de San Juan desde hacía 75 años. Fue recibido con grandes honores, y el gran maestre de la orden, Alof de Wignacourt, le encargó su retrato, actualmente en el museo del Louvre, y una Degollación de San Juan Bautista destinada a la catedral de Malta.

Pero la calma había durado mucho tiempo. Riñó con un caballero de la orden y fue encarcelado por mandato del gran maestre. Logró evadirse y huyó a Sicilia. Sus últimos años fueron los más dolorosos. Acorralado por la justicia, cuya sombra creía ver constantemente, mirado con desconfianza por aquéllos que aún le amaban, pero que veían ya en él los signos precursores de la locura, roído por la duda y la angustia, joven todavía pero envejecido por tantas pruebas, recibió un golpe fatal. . .

En 1609, cuando subía a bordo de una falúa que lo conduciría a Génova, la policía lo confundió con otra persona y lo detuvo. Mientras lo interrogaba y comprobaba su error, la falúa emprendió viaje llevando todos sus bienes. Desesperado, Caravaggio, bajo los implacables rayos del sol, corrió a lo largo de la playa, tratando de alcanzar el barco. Sus fuerzas lo traicionaron y se desplomó en la arena, murio un 18 de julio de 1610.

 

//historiaybiografias.com/archivos_varios5/caravaggio1.jpg

La Caída de San Pablo: El pintor barroco italiano Caravaggio es autor de numerosas obras de temática religiosa y dramático realismo de carácter tenebrista. Una de las peculiaridades de la Conversión de san Pablo es que el motivo central de la composición es el cuerpo del caballo en lugar de la figura del santo. Fue pintada en 1601 y se encuentra en la capilla Cerasi de Santa Maria del Popolo de Roma (Italia).

//historiaybiografias.com/archivos_varios5/caravaggio2.jpg

Narciso Junto a la Fuente: Nos encontramos ante una de las últimas obras que realizó el pintor italiano Michelangelo Merisi da Caravaggio en su segunda etapa.

//historiaybiografias.com/archivos_varios5/caravaggio3.jpg

La decapitación de San Juan Bautista o Degollación de San Juan Bautista, 1607-08, (Barroco Italiano), Museo de San Juan de La Valetta (Malta)

//historiaybiografias.com/archivos_varios5/caravaggio4.jpg

La Crucifixión de San Pedro es un óleo sobre lienzo realizado por el artista italiano Caravaggio en 1601. La obra es de estilo Barroco.

//historiaybiografias.com/archivos_varios5/caravaggio5.jpg

San Jerónimo penitente o San Jerónimo en meditación, 1605, (Barroco Italiano), Museo de Montserrat, Monasterio de Montserrat, Barcelona.

//historiaybiografias.com/archivos_varios5/caravaggio6.jpg

Muerte de la Virgen, La Dormición o El Descendimiento, 1605-06,  (Barroco Italiano), Museo Nacional del Louvre, París.

//historiaybiografias.com/archivos_varios5/caravaggio7.jpg

Las siete obras de misericordia, 1606,  (Barroco Italiano), Iglesia del Monte Pío de Misericordia, Nápoles (ITA)

https://historiaybiografias.com/archivos_varios5/caravaggio8.jpg

Salomé recibe la cabeza de San Juan Bautista, obra de Michelangelo Merisi, más conocido como el Caravaggio, creador del tenebrismo, estilo caracterizado por el contraste entre luces y sombras.

 

OTRAS OBRAS ARTISTICAS DE CARAVAGGIO

OBRA ARTISTICA DE CARAVAGGIO

ALGO MAS SOBRE EL TEMA…

Caravaggio era un hombre pendenciero, violento y amigo de los excesos. Llegó a Roma en 1600 en una situación de extrema necesidad, pero en la ciudad logró rehacerse hasta consagrarse como uno de los mejores pintores del Barroco. Desde esa fecha y hasta 1606, año en que se vio obligado a huir a Nápoles tras asesinar a Ranuccio Tomassoni, Caravaggio dejó en la ciudad algunas de las obras pictóricas más importantes del siglo XVII.

Entre ellas se encuentran David con la cabeza de Goliat y Niño con un cesto de frutas, actualmente en la Galería Borghese; La buenaventura, en los Museos Capitolinos; Descanso en la huida a Egipto, en el Palacio Doria Pamphili y Judith y Holofernes, en la Galería Nacional de Arte Antiguo.

Las pinturas fueron el primer encargo de relevancia que recibió Caravaggio al llegar a la ciudad. El efecto que causaron en los pintores de la época provocó que comenzasen a imitar el tenebrismo y la exuberancia del milanos. A pesar de ello, no todos recibieron las obras con la misma admiración.

Uno de los lienzos, el que representa a San Mateo y el ángel, fue rechazado por el cardenal Del Monte, persona que había realizado el encargo siguiendo las órdenes dejadas a su muerte por Matteo Contarelli, propietario de la capilla.

Las razones esgrimidas eran, sencillamente, que el santo aparecía con las piernas desnudas y sucias. Tampoco gustó que el ángel, que se apoyaba en el hombro del anciano, tuviera excesiva cercanía con el evangelista. El hecho de que le cogiese la mano para ayudarle a escribir el texto sagrado en lugar de inspirárselo fue la gota que colmó el vaso.

El lienzo, sustituido por el que se muestra actualmente en la capilla, fue adquirido por el banquero Vincenzo Giustiniani. Sus herederos lo vendieron al Kaiser Friederich Museum de Berlín. Sin embargo, el cuadro parecía estar destinado a su desaparición y así fue. Tras la caída de la ciudad en la Segunda Guerra Mundial, la primera versión de San Mateo y el ángel fue destruido y sólo se conservan algunas reproducciones fotográficas.

La humanización de los personajes sagrados a través de detalles como la suciedad fue una constante en los cuadros de Caravaggio. También una de las razones por las que sería duramente criticado. Así sucedió con La virgen de Loreto, lienzo que se muestra en la basílica de San Agustín.

La mujer que sirvió de modelo para la virgen era una prostituta llamada Lena. Ante ella se postran dos peregrinos, uno de los cuales tiene los pies sucios y maltratados. En 1604, fecha de realización de la obra, en plena Contrarreforma, ambos detalles fueron muy mal recibidos. Algunos no dudaron en calificar el cuadro de herejía.

La Conversión de San Pablo y la Crucifixión de San Pedro, se encuentran en la Iglesia de Santa María de Pueblaen Roma. Ambos trabajos son segundas versiones realizadas en 1601 tras haber sido rechazadas por aquellos que los encargaron. Entre las quejas de los clientes estaba, por ejemplo, que San Pablo aparecía excesivamente pequeño en comparación con el caballo. Esa primera versión de la conversión fue adquirida por la familia Odescalchi Balbi. La primera versión de la crucifixión, lamentablemente, se perdió.

Ambas piezas son una apoteosis del claroscuro, la torsión de los cuerpos, la complejidad en la composición y el escorzo. Especialmente la de San Pedro, que muestra al santo en el momento de cumplir su último deseo: ser crucificado boca abajo por haber negado a Cristo tres veces. Una actitud extrema, tremendamente barroca.

Fuente Consultada
LO SE TODO Tomo V Editorial CODEX – Biografía de Caravaggio –
Nota Revista Ling Abril 2017 Nota: Vida de Caravaggio