La Izquierda

Ley Natural, Ley Moral y Leyes Positivas Concepto y Ejemplos

RESUMEN LEY NATURAL, MORAL Y POSITIVAS

NOCIÓN DE LEY
La ley es una fuerza que garantiza el cumplimiento de una regla. También podemos definirla diciendo que es un mandato o prohibición cuyo incumplimiento lleva aparejada la posibilidad de una sanción.

Por lo tanto una ley es Coercitiva ya que es impuesta, Obligatoria porque debe cumplirse sin que interese si se esta de acuerdo o no con ella y Sancionable, pues el incumplimiento de una ley trae como consecuencia una sanción que, como veremos más adelante, puede ser moral o de otro tipo.

Ley, norma y regla
La noción de ley es distinta de la de norma o regla.

Mientras que la ley es impuesta, la norma o la regla no lo son. Las reglas son ordenamientos que guardan las cosas naturales o las creadas por el hombre.

reglas naturales: son aquellas que guardan el orden de las cosas naturales.

reglas jurídicas son las dispuestas al Derecho.

reglas técnicas son aquellas mediante las cuales puede adquirirse el dominio de una técnica.

reglas artísticas son aquellas que siguiéndolas permiten el dominio de un arte.

Las normas son aquellas reglas que se refieren solamente a acciones humanas.

LEY ETERNA Y LEY NATURAL
Ley eterna comprende las normas, dictadas por Dios, por cualquiera de los medios que El puede utilizar para revelarse.

Ley Natural es el ordenamiento de todos los seres y cosas de la naturaleza, ordenamiento que, permite la supervivencia de cada uno de ellos.

Jerarquía de las leyes
Todas las leyes no tienen la misma jerarquía, ya que pueden ser más necesarias que otras.
Esa jerarquía, en términos generales, es la siguiente:

1.—Ley Fundamental. Es la ley máxima que da la razón de la existencia de un Estado (Constitución).

2.—Ley ordinaria. La establecida por el Poder Legislativo como expresión de la voluntad general (civil, comercial, Penal, etc.).

3.—Decreto — Ley. Emitido con el consentimiento o no del Poder Legislativo, y que puede substituir a una lev ordinaria.

4.- Reglamentos que pueden ser Resoluciones, Disposiciones, Edictos etc., las cuales dentro de las jurisdicciones en las cuales fueron  emitidos son  obligatorias.

LA LEY NATURAL COMO LEY MORAL:
Su cognoscibilidad y su obligatoriedad.

Entre la ley natural y la ley moral (ética) existe una diferencia determinada porque una, la natural, expresa el orden de la naturaleza y, por supuesto, no puede ser violada y menos aún por el hombre que es parte de la Naturaleza. Por eso. algunos pensadores fijan una relación con las leyes científicas. Si un hombre desea violar la llamada ley de la gravedad, que es una ley natural, normalmente le resultará imposible.

La ley moral señala como debe actuar un hombre y, generalmente, está formada por normas, costumbres, tradiciones, etc, propios de la sociedad humana. Existen hombres que violan la ley moral, pero como en el caso de la violación de todas las leyes reciben una sanción.

Por ejemplo, no robar (al margen de todas sus otras interpretaciones) es una ley moral y su sanción no solamente puede ser jurídica (la cárcel), sino también social, ya que el ladrón se considera una persona indigna de todo respeto.

La ley natural (o la ley científica) pueden no ser conocidas por determinados hombres (un contador difícilmente conoce las leyes de la Física o de la Química) y, por lo tanto, no tiene la obligación de seguirla.

La ley moral, es una convención humana, que indica como el hombre debe actuar. Es conocida y aplicada en la sociedad moral donde rige y para los que habitan en esa sociedad, quienes no lo hacen, como hemos dicho, reciben una sanción que tiende a apartarlo de ese grupo social.

Es, por lo tanto, cognoscible por un grupo social, y obligatoria para quien integra ese grupo. Pero la ley moral es distinta en distintos grupos humanos y quien pertenece a uno de ellos, puede desconocerla. Por ejemplo, en algunos países es inmoral tener más de una esposa (matrimonio monogámico) como sucede en los judeo-cristianos, mientras que en otro, como en algunos países árabes, se autoriza a tener hasta cuatro esposas legítimas y cualquier número de concubinas. Lo que para nosotros no es moral, es moral en ellos.

LAS LEYES POSITIVAS:
Su conformidad con el orden natural

El estudio de las leyes naturales y el deseo de construir sobre ellas una filosofía es lo que nos lleva al llamado positivismo, cuyas características generales son las siguientes:
1. La experiencia es la única fuente del conocimiento.

2. La única realidad que existen son los hechos y las relaciones entre los hechos.

3. Debemos preguntarnos cómo suceden los hechos y no el porqué, el para qué, etc.

santo tomas de aquino leyes morales

Santo Tomas de Aquino, creador de la filosofía
tomista o tomismo, estableció un ordenamiento
de las normas morales que aún perdura.

Obsérvese que de acuerdo con estos conceptos existe una evidente conformidad entre las leyes positivas y las naturales, ya que ei positivismo es una doctrina fundamentada en la experiencia del hombre y en los hechos que él produce.

Augusto Comte (1798 – 1857), considerado como el fundador del positivismo, aunque antes de él ya existían estudios de ese tipo, fue el primero en ordenar ideas y con-, ceptos que existían antes de él. Fundamentalmente, enunció que nada existia como no fueran los hechos, los fenómenos experimentales y las relaciones entre hechos.

Negaba la existencia de causas y sólo aceptaba la existencia de leyes y fundamentalmente, de leyes científicas. Esta última posición lo llevó a una nueva tlasificación de las ciencias. El concepto de Ley positiva lo llevaba, visto esos razonamientos, directamente a la ley natural.

Augusto Comte eligió la palabra “positivismo” para señalar la realidad y tendencia constructiva que él reclamó para el aspecto teórico de su doctrina. En general, se interesó por la reorganización de la vida social para el bien de la humanidad a través del conocimiento científico y, por esta vía, del control de las fuerzas naturales.

La filosofía positivista de Auguste Comte abandonó la especulación de lo sobrenatural en favor de la investigación científica. Según él, el conocimiento de todos los temas, desde la astronomía a la sociología, debería venir de la correlación de la evidencia empírica. El estudio sistemático de Comte de la estática y dinámica de la sociedad sentó las bases de la sociología moderna, que al principio llamó física social.

 

Fuente Consultadas:
Formación Moral y Cívica 2 Ciclo Básico César Reinaldo García y Apolinar Edgardo García

Historia del Gobierno Kirchnerista Presidencia de Cristina Kirchner

Historia del Gobierno Kirchnerista
Principales Medidas del Cristina F. Kirchner

ANTECEDENTES DE LA ÉPOCA: En noviembre de 2001, con Fernando De la Rúa como presidente de los argentinos, los medios informaban que cada día 2.000 argentinos caían debajo de la línea de la pobreza, En los primeros días de diciembre, la situación se hizo gravemente conflictiva. El Presidente había perdido su capital político y el ministro de Economía Domingo Cavallo, no encontraba recursos para tranquilizar a la población.

de la rua fernando

Varios gremios estatales estaban en huelga, mientras que en algunos barrios de la Capital la gente hacia escuchar su descontento golpeando cacerolas y cortando calles, protesta que se conoció con el nombre de “cacerolazos”. En todo el país, las protestas cortaban las rutas y las calles: de este modo, el piquete irrumpía en la vida política argentina.

ramon puertaEl 20 de diciembre de 2001,en medio de un caos generado por el corralito bancario, el presidente Femando de la Rúa renunció a la presidencia de la Nación.

En la emergencia,a falta de vicepresidente (como consecuencia de la salida de Carlos “Chacho” Álvarez), asumió interinamente Ramón Puerta, el presidente provisional del Senado,quien el 23 dediciembre se hizo a un lado para que se hiciera cargo del país Adolfo Rodríguez Saá,el gobernador de San Luis, designado por la asamblea legislativa.

En un contexto de ahogo financiero y fuga de capitales, ese mismo día declaró la cesación depagos (default, según la jerga financiera) de una partede la deuda pública, que en ese momento ascendía a 145 mil millones de dólares. La decisión fue saludada por las dos cámaras del Congreso con una ovación. Durante su gestión, contradictoriamente, continuaron los pagos de la deuda al FMI, el Banco Mundial y el BID.

Rodríguez Saá se mostraba exultante en su nueva función y recibió en su despacho a todos los que le pidieron audiencia. Pero sus medidas no conformaron a los gobernadores, quienes le retiraron su apoyo, por lo que renunció el 31 de diciembre.

En la emergencia asumió Eduardo Camaño, el titular de la Cámara de Diputados, quien fue presi-dentedelarepúblicaporapenas unas horas, ya que el 1° de enero de 2002 el parlamento designó a Eduardo Duhalde para que completara el mandato de De la Rúa, hasta diciembre de 2003. Entre sus primeras medidas devaluó el peso y prometió devolver los ahorros en la misma moneda en que habían sido depositados.

“Por aquella época los argentinos que tenía trabajo, trabajaban mas de 8 horas diarias. La brecha entre pobres y ricos era una de las más grandes del mundo: el 10% más rico percibía del ingreso nacional casi 35 veces más que el 10% más pobre. La participación de la clase media en ese ingreso era menor al 30%, la más baja de la historia argentina. La pobreza y el desempleo castigaban especialmente a los jóvenes. Sin embargo, una parte de la Argentina empobrecida y castigada por el saqueo de los grupos económicos y los jerarcas políticos seguía apostando a la ilusión menemista de volver a tener un salario no devaluado. Los más ricos y las empresas privatizadas también apostaban a la vuelta de quien les había garantizado ganancias impensables en cualquier economía capitalista. [Gobierno de Carlos Menem]”

Fuente: Argentina, El Siglo del Progreso y la Oscuridad María Seoane

Durante el gobierno de Duhalde el poder político seguía siendo extremadamente frágil, lo que se comprobó poco después: cuando algunos grupos piqueteros cortaron una vez más los accesos a la Capital, el gobierno ordenó reprimirlos y la policía asesinó a dos manifestantes.

Temiendo que la situación volviera a descontrolarse, Duhalde decidió adelantar las elecciones para abril de 2003. Su administración, en rigor de verdad, no había podido superar el debate respecto de su legitimidad de origen ni tampoco acallar el persistente reclamo que se le hacía, incluso desde sectores del PJ, de elecciones anticipadas para todos los cargos, o al menos para el de presidente.

Los candidatos mas votados fueron Carlos Menem y Néstor Kirchner que en la primera vuelta obtuvieron un empate. En la segunda vuelta, los argentinos en su mayoría temieron el regreso de Menem. Ya se había procesado en parte su responsabilidad en la gran crisis. Menem huyó de ese turno electoral que anunciaba su derrota aplastante, también para impedir que Kirchner llegara al poder con fuerza.

nestor kirchnerNéstor Kirchner asumió la presidencia de la nación el 25 de mayo de 2003. Había obtenido un porcentaje aún menor de votos que el radical Arturo Humberto Illia cuarenta años antes. Muchos consideraban que, con semejante déficit de legitimidad a cuestas, el suyo sería un gobierno de transición. Sin embargo, Kirchner fue también el primer presidente en décadas en recibir de su antecesor un programa económico en pleno auge, cuentas públicas en orden, una inflación controlada y en baja, y un PBI en acelerada expansión. Y pronto demostró tener los reflejos necesarios para, con esos medios, adquirir el respaldo electoral y político que le faltaba

Bajo la presidencia de Kirchner, la Argentina parecía encaminarse a una normalidad institucional con la atención a los problemas sociales, el juicio político a los ministros cuestionados de la Corte Suprema de Justicia, la remoción de las cúpulas militares, una política de derechos humanos contraria a la impunidad de crímenes de lesa humanidad y la difícil tarea de pagar su deuda externa enorme a partir de buscar el desarrollo económico y no basada en ajustes perpetuos sobre los salarios de la sociedad, porque todas las opciones de política económica estarían irremediablemente condicionadas por el enorme peso de la gigantesca deuda externa.

Kirchner en su discurso de su asunción en el Congreso explica: “Pertenezco a una generación diezmada”, haciendo referencia a los hechos atroces de la última dictadura militar (1976-1983). Se asumía como un sobreviviente de una generación diezmada. De una generación de militantes revolucionarios. De inmediato, inicia su Gobierno imponiéndole un ritmo casi desconocido hasta ese momento por los presidentes anteriores. El Estado habrá de intervenir en la economía. La unidad de América latina, a través del Mercosur, será un objetivo prioritario. Como los derechos humanos y el juicio a los genocidas, quienes, sí, tendrán la bienaventuranza de comparecer ante la Justicia. Se buscará el crecimiento de la economía y la redistribución de la riqueza.

Como objetivo central luchó en contra de la impunidad y posibilitar, por un lado, que miles de personas tuvieran una respuesta a su necesidad de saber qué suerte habían corrido sus seres queridos y no les fuera denegada su demanda de justicia; por el otro lado, hacer una contribución al fortalecimiento de la democracia con el esclarecimiento y el castigo a los responsables.

Impulsó el 21 de agosto de 2003 el Congreso sancionó la Ley 25.779, que declaró insanablemente nulas las leyes de Obediencia Debida y Punto Final. Tan importante como aquélla fue la decisión de conceder jerarquía constitucional ala Convención sobre Imprescriptibilidad de los Crímenes de Lesa Humanidad, suscripta por la Argentina y aprobada en 1995 por Ley 24.584.  Dicha Convención sobre Imprescriptibilidad de los Crímenes de Lesa Humanidad impide que para esos delitos el transcurso del tiempo pueda llegar a cumplir una función extintiva de la acción penal para perseguirlos. Dicho en otros términos: ningún acusado por hechos de la represión ilegal podrá ampararse en la prescripción de la acción penal.

Kichner aapoyó por una magistratura vigorosa y comprometida con tales postulados político-institucionales, y la renovación de la Corte Suprema de Justicia de la Nación vino a satisfacer tal expectativa. Fue manifiesta y públicamente explicitada esta idea renovadora, desde el comienzo mismo de su gobierno, de recuperar el prestigio institucional de la Corte, que estaba sumamente cuestionada.

Al igual que en la década del 80 con el Juicio a las Juntas Militares, la Argentina estuvo a la vanguardia de Latinoamérica en lo que hizo al respeto por los derechos humanos. Gracias a la política impulsada desde el Ejecutivo se anularon las leyes que impedían el juzgamiento de los autores de delitos aberrantes y se recomenzaron los inicios.

LA NEGOCIACIÓN DE LA DEUDA EXTERNA: A fin de terminar con el default (cesación de pagos) con los acreedores privados, el ministro de Economía, Roberto Lavagna, presentó el 1° de junio de 2004 una propuesta de reestructuración de la deuda pública externa. Se emitieron tres bonos y se planteaban dos escenarios alternativos: si la adhesión fuera menor o igual al 70% del monto total de capital de deuda en cesación de pagos, la quita del valor nominal sería del 47% aproximadamente, y de un 53% si el nivel de aceptación superaba el 70%.

El resultado del canje se conoció el 18 de marzo de 2005 y la adhesión fue del 76,15%. Del monto total de la deuda elegible, 81.836 millones de dólares, se logró canjear 62.318 millones. De esta forma el total de deuda reestructurada fue de 35.261 millones de dólares. Es la primera vez que el FMI no intervieno en la elaboración de un programa para la renegociación de la deuda pública en la Argentina desde 1965.

Esta medida contribuyó al desendeudamiento del país, fueron un desafío para las interpretaciones ortodoxas en materia económica y “realistas” en lo político. La acción de las autoridades públicas se ubicó lejos de las “sugerencias” de aquellos que indicaban que la única forma de salir de la crisis consiste en estimular el incremento de las tasas de ganancia, sostener un laxismo financiero a ultranza y respetar los dictados de los principales referentes del poder económico local e internacional, cuya cabeza visible es el FMI.

CRISTINA KIRCHNER SENADORA NACIONAL: En las elecciones legislativas del 23 de octubre, Cristina Fernández de Kirchner, compañera de Néstor Kirchner, fue elegida senadora nacional por la provincia de Buenos Aires. Cristina Fernández nació el 19 de febrero de 1953 en La Plata, y se recibió de abogada en la Universidad Nacional de La Plata en 1973.

CRISTINA Kirchner senadora nacional

Formó parte del Frente de Agrupaciones Eva Perón (Faep), ligada a las Fuerzas Armadas Revolucionarias, que luego se fusionó con la Federación Universitaria por la Revolución Nacional para formar la Juventud Universitaria Peronista, ligada a la organización Montoneros. Allí conoció a Néstor Kirchner, con quien se casó el 8 de mayo de 1975. Luego de la caída del gobierno de María Estela Martínez de Perón, la pareja se trasladó a Río Gallegos, provincia de Santa Cruz.

Los Kirchner-Fernández tuvieron dos hijos,   Máximo y Florencia. En 1989 fue electa diputada provincial en Santa Cruz y en 1995 senadora nacional por esa provincia. En 1997 es elegida diputada nacional y en 2001 otra vez senadora.

AIRES DE UN PAÍS DIFERENTE: Tras el corralito, el corralón, diecisiete cuasi monedas en circulación, aumento del desempleo y descalabro total, la Argentina se reencauzó, crece la economía y se afianza la gobernabilidad. Las consecuencias sociales de los gobiernos de economías neoliberales, fueron abrumadoras con el aumento vertiginoso del desempleo, la pobreza y la indigencia, la fractura del mercado de trabajo y, consecuentemente, la aparición de problemas de inseguridad desconocidos hasta entonces.

El desorden fue gigantesco, con 17 monedas circulando en lugar de la moneda nacional, el trueque como alternativa en una economía sin mercado, los bancos inoperantes por el corralito y el corralón, el tipo de cambio disparado en un sistema al borde de la hiperinflación.

Entre 2002 y 2006 , la economía registra tasas de crecimiento superiores al 8% anual y las tasas de ahorro e inversión alcanzaron sus máximos históricos de cerca del 30% y 24%, respectivamente. Simultáneamente se registró la acumulación de reservas internacionales fundada en el superávit del balance comercial y en la cuenta corriente del balance de pagos, la reducción de la tasa de desempleo y un alivio a la pobreza acumulada durante el cuarto de siglo anterior, 1976-2002.

El crecimiento actual obedece a dos causas principales, la pesificación de los activos y pasivos denominados en moneda extranjera y la consecuente recuperación de la autoridad monetaria del Banco Central, el superávit en los pagos internacionales debido a la caída de las importaciones y los buenos precios internacionales de los commodities, el ajuste cambiario que abrió espacios de rentabilidad clausurados durante el prolongado período de apreciación del tipo de cambio y la aparición del superávit primario en las finanzas públicas, por el repunte de la economía y la suspensión temporaria de los servicios de la deuda en default.

Por la otra, al cambio de rumbo de la política económica. Ésta abandonó la búsqueda de soluciones a través de la asistencia internacional y se dedicó a consolidar el control de los principales instrumentos de la política macroeconómica: el presupuesto, la moneda, los pagos internacionales y el tipo de cambio. La fortaleza emergente de la situación macroeconómica permitió formular una propuesta propia para resolver el problema de la deuda en default, que culminó exitosamente y, poco después, en enero de este año, cancelar la pendiente con el FMI.

CRISTINA PRESIDENTE DE TODOS LOS ARGENTINOS: por primera vez en nuestra historia, una mujer elegida democráticamente asume la presidencia. El desafío fue el de continuar con el modelo de crecimiento.

cristina kirchner asume el mando presidencial

Cristina F. de Kirchner estableció un proyecto político que seguía los lineamientos de su antecesor Néstor Kirchner. Triunfó en 2007 con el 46% de votos y fue reelegida en 2011 con el 54%, por 4 años mas.

La candidatura, de Cristina Fernández de Kirchner había sido lanzada en julio de 2007 con miras a las elecciones que iban a desarrollarse el 28 de octubre. Eso ya había desatado irritación en el establishment. En ese momento y hacia el final de su mandato, el presidente Kirchner gozaba de una altísima imagen positiva, y él mismo habría de declarar años después que los representantes del poder corporativo preferían su reelección y rechazaban la de Cristina. En aquel momento, todavía, los ciudadanos desconocían los alcances de esos hilos invisibles que habían condicionado a la democracia desde su regreso en 1983.

Nada de ello fue obstáculo para que obtuviera una cómoda victoria en las elecciones presidenciales de fines de ese mismo año, con la candidatura de Cristina Fernández de Kirchner, frente a la alianza convenida poco tiempo antes entre Lavagna y lo que quedaba del radicalismo en la oposición. El kirchnerismo no sólo logró así asegurarse un segundo turno presidencial, sino habilitar nuevas reelecciones a futuro.

 Por otro lado, la adhesión de las clases medias urbanas al gobierno había disminuido respecto de la elección anterior, a consecuencia de la manipulación de las estadísticas, la inflación que así se ocultaba, los casos de corrupción que empezaban a surgir en el entorno presidencial (y que revelaban que ésta no era mucho menor que en tiempos de Menem, sino que, en todo caso, estaba más concentrada y mejor organizada) y la seguidilla de “atropellos institucionales” con los que el kirchnerismo había consolidado su poder.

“LA 125”: Con la publicación de la resolución 125, donde se aumentaba las retenciones a la expotación de soja, los empresarios rurales y grupo  seguidores mediáticos y políticos en campaña, realizaron un violento paro nacional. Mientras las rutas están cortadas por sus patrones, los peones siguen trabajando. Las enormes ganancias que daban base a la disputa , si realmente el campo era el principal generador de riqueza del país.

Después de más de 17 horas de debate, el 16 de julio, el vicepresidente de la Nación, Julio Cobos, votó finalmente contra las retenciones móviles y desempató en favor de la oposición y de las patronales rurales la votación en el Senado. Cobos trató hasta último momento evitar tener que pronunciarse pero finalmente su acción en contra del propio gobierno del que es parte quedó en evidencia.

LA REESTATIZACIÓN DE AEROLÍNEAS ARGENTINA: El 21 de noviembre de 1990, en un Salón Blanco con la presencia de tan sólo unos pocos funcionarios, se abrían los sobres de la licitación con la que se privatizaría Aerolíneas Argentinas. Se cerraba así la entrega más vil de nuestro patrimonio nacional y se iniciaba el periodo más grande de penurias para los trabajadores aeronáuticos y los usuarios argentinos.

El gobierno neoliberal de Carlos Menen comenzaba a hacer de las suyas. Exactamente 18 años después, también un 21 de noviembre, por pedido del gobierno argentino, la Justicia ordenó la intervención de la empresa. El 17 de diciembre, Aerolíneas Argentinas, con la aprobación del Senado, volvió a ser del Estado. La Cámara de Diputados, en la sesión plenaria del 4 de diciembre dio media sanción al proyecto para declarar a Aerolíneas de utilidad pública y sujeto a expropiación por amplia mayoría. Con 153 votos a favor, con los trabajadores movilizados en la puerta del Congresoyelapoyodelasociedad argentase volvía a recuperar la empresa aérea de bandera.

El grupo privado Marsans estaba llevando adelante un proceso de vaciamiento que indefectiblemente concluiría con su quiebra. A partir de la intervención del gobierno nacional y del Congreso, se salvó a Aerolíneas Argentinas, se recuperó su rol deservicio públicoy volvió aser prioridad la interconexión del país y el desarrollo de las economías regionales.

LA REESTATIZACIÓN DE LAS AFJP:

El Senado aprobó la reestatización del sistema jubilatorio, conocidas popularmente como AFJP, creadas en la década del 90. La mayoría obtenida fue muy amplia, como lo había sido en Diputados. El Frente para la Victoria consiguió el apoyo del socialismo y de otras fuerzas de centro izquierda. El Peronismo Federal, el macrismo y el radicalismo votaron en contra. Las AFJP iban a proveer mejores jubilaciones y permitirían sustentar un mercado de capitales, había prometido el ministro de economía Domingo Cavallo. Se argumentaba que cobraban comisiones siderales y gastaban sumas exorbitantes en publicidad.

El kirchnerismo supo congregar aliados y fundó su discurso en el valor solidario del repuesto sistema de jubilaciones. Anses se convertió en una sólida caja para financiar pagos a los jubilados y otras inversiones estatales.

 Las AFJP casi no tuvieron defensores que no fueran sus propios dueños o los medios dominantes. Es un gran cambio institucional, logrado por el Gobierno de la presidenta Cristina Fernández en una coyuntura que parecía signada por la derrota en el conflicto por las retenciones móviles.

LA ASIGNACIÓN UNIVERSAL POR HIJO:

Se anunció la implementación de la Asignación Universal por Hijo (AUH), reglada por un decreto del 28 de octubre de 2009,…”Cubrirá a los menores de 18 años, hijos de desempleados, trabajadores informales que no ganen por encima del salario mínimo y monotributistas sociales. Consistirá en una mensualidad igual a la asignación familiar que cobran los trabajadores formales, por cada hijo, hasta un máximo de cinco menores”.

Los jefes de familia se acreditan ante la Anses (órgano de aplicación y financiamiento) que están en condiciones para quedar inscriptos y recibir el pago. Los requisitos son objetivos, por lo tanto la asignación se otorgará a todos los que estén en condiciones, dejando de lado mediaciones políticas o clientelísticas. Se exigirá a los jefes de familia certificados que acrediten cumplimiento de la escolaridad y vacunación de los menores.

La medida había sido propuesta  años antes por el Frente Nacional contra la Pobreza. El Gobierno la adoptó con algunas modificaciones. Quedan excluidos algunos chicos que deberían percibirla, en especial los hijos de monotributistas de bajos ingresos y todos los hijos de trabajadores “en negro”.

Se trata del más amplio derecho universal establecido en la Argentina desde el voto femenino. Y la medida social más ambiciosa y abarcativa de las últimas décadas. Benefició a millones de niños y millones de hogares humildes, bajando las tasas de pobreza e indigencia.

Con esta medida más de 3.500.000 de niños y niñas recibieron mensualmente un seguro social, y que fue complementado con el lanzamiento de la Asignación Universal por Embarazo para protección social (AUE), que se otorga a las futuras madres que se encuentren en las 12 o más semanas de gestación.

LA SANCIÓN DE LA LEY DE SERVICIOS DE COMUNICACIÓN AUDIOVISUAL:

Esta ley se sancionó en octubre de 2009 con una amplia y plural mayoría parlamentaria con el objetivo de desmonopolizar la información y garantizar la pluralidad de voces, asegurando un 33% del espectro a los medios no comerciales. Se expone a continuación el espíritu de la ley, según Gabriel Maroto, ex Titular de la Autoridad Federal de Servicio de Comunicación Audiovisual:

“La nueva Ley de Medios Audiovisuales se convertirá en el mejor instrumento para evitar que nuestro país sea blanco o plaza a conquistar en este nuevo tipo de conflagración que los centros académicos del poder global bautizaron Guerra de Cuarta Generación, en la que son paradigmáticas las operaciones de acción y agresión psicológica, tendientes al control y al disciplinamiento del cuerpo social.

Podremos, de una vez por todas, contar con una opinión pública asumida y creada por los actores y sujetos políticos, culturales y sociales inidentificables, nominados y enunciados por sí mismos, dejando atrás el proceso miti-ficador que los oligopolios de la palabra se han encargado de dirigir, disfrazando sus propios intereses y discursos como si los mismos fuesen de cada uno de nosotros.

Sabemos que la corporación mediática y sus aliados, los sectores económicos del privilegio y la exclusión social, enderezarán sus cañones contra el gobierno que más hizo en la historia del país por la democracia de la palabra. No escatimarán esfuerzos, recursos y armas; tendremos que estar preparados para todo.

Pero también sabemos que la fuerza transformadora que encarnó Néstor Kirchner en 2003 y que hoy continúa su marcha con la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner contiene las condiciones objetivas y subjetivas para seguir desplegando y profundizándose, de forma tal que ese despliegue y esa profundización sean las claves para que esta ley que hoy provoca insomnios de festejos y reflexión cumpla con su objetivo fundamental: atribuirle densidad definitiva a la democracia de los argentinos.

Por último, y casi en términos de lo que los juristas califican “espíritu de la ley”, creo que el escenario cultural que se avecina, pluralista e inclusivo, será el marco adecuado, y que tanto necesitamos, para llevar adelante el modelo de país que ya podemos designar como el de la Generación del Bicentenario que se avecina. El año próximo, cuando la patria cumpla sus primeros 200 años de vida, seguro que este puñado de ideas que acabo de esbozar serán ya actos en sí mismos y no tan sólo esperanzas. Serán deseo colectivo organizado por el proyecto político transformador e inclusivo.”

Respecto a su política exterior, el gobierno kirchnerista priorizó la integración con el resto de América Latina, a través de creación de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), con Néstor Kirchner como secretario general. También se facilitó la regularización de los inmigrantes del Mercosur. Tuvo un acercamiento a las políticas implementadas por Chávez y Maduro en Venezuela, también al gobierno de Irán y tomó distancia de Washington, sobre todo cuando se opuso a la creación del ALCA, por lo que fue duramente criticado.

En 2007, una de sus primeras medidas fue el apoyo a la ciencia , invitando a volver a Argentina a miles de cientificos exiliados por todo el mundo. Creó el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva.

En 2008 se sancionó la ley de Movilidad Jubilatoria que garantiza dos actualizaciones por año, recuperando de esta manera el haber mínimo para el sector pasivo.

Respecto a los derechos civiles, la sanción de la Ley de Matrimonio Igualitario establece otro momento destacable de la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, ya que permitió que más de 7.000 parejas del mismo sexo se unieran en matrimonio; y más tarde se vio complementada por la Ley de Identidad de Género, que posibilitó que más de 3.000 personas trans pudieron elegir su nombre y sexo.

Se les dió la opotunidad de participar con la ampliación de derechos políticos a medio millón de jóvenes entre 16 y 18 años de votar en forma optativa a nivel nacional.

Se inició en 2010 el lan Conectar Igualdad para que alumnos y docentes de escuelas públicas de todo el país puedan acceder al mundo digital. Mas de 5.000.000 de alumnos recibieron gratuitamente una notebook.

Estatización del sistema de jubilaciones y pensiones, ya hablado anteriormente.

Se recuperó los Talleres navales Tandanor (2007), Aerolíneas Argentinas (2008), Fábrica Militar de Aviones de Córdoba (2009) y la nacionalización del 51% de las acciones de la petrolera YPF.

Los cuestionamientos al gobierno kirchnerista fueron:

1-La grieta o división entre adherentes al modelo y opositores.
2-Las largas cadenas nacionales informando a veces noticias poco relevantes, o también criticando a oponentes. (en total 140 anuncios)
3-La falta de diálogo fue la reticencia de la jefa de Estado a dar entrevistas.
4-Los millonarios subsidios a la Energía y Transporte, generando un importante deficit fiscal de 7% de PBI. Muchas de las partidas no fueron controladas, y solo sirvieron para enriquecer a los dueños de las empresas, quienes no renovaban o mantenían sus bienes de uso.
5-La inflación que comenzó muy tenue, pero se fue incrementando notablemente hacia el final de su 2° mandato, en diciembre de 2015.
6-La política económica del “corralito” al dólar , en donde estaba limitada la compra en blanco de esa moneda.
7-El control autoritario del INDEC, publicando estadísticas falsas y “dibujadas” sobre la inflación y la pobreza nacional.
8-Las acusaciones por presunto enriquecimiento ilícito de la familia presidencial que aumentó su patrimonio en más de un 1000% desde 2003 hasta 2015. Las misma acusaciones fueron también para un grupo grande de funcionarios que acompañaron al gobierno desde sus inicios, como Jaime, Boudou, De Vido, López, Miceli.
9-Decenas de casos de corrupción, denunciados por los opositores y que hoy la Justicia está investigando. Dos exministros kirchneristas fueron condenados por corrupción (Ricardo Jaime  y Felisa Miceli) y varios más enfrentan procesos penales.

Fuente Consultada:
Diario El Bicentenario-Construyendo la Patria desde 1810 – Período 1990-2010 Fasc. N° 10
Historia de Argentina 1955-2010 Marcos Novaro Editorial Siglo Ventiuno

Vida de Di Giovanni Severino Anarquista Italiano en Argentina

VIDA, ACCIONES Y EJECUCIÓN DEL ANARQUISTA  SEVERINO DI GIOVANNI

En el año 1919, a pocos meses de la triste recordada Semana Trágica comenzaron diversos asaltos de grupos anarquistas con la finalidad de  conseguir fondo económicos para costear los gastos de sus “aventuras sangrientas”, apoyar el funcionamiento de los sindicatos, mantener las familias de los presos políticos y financiar propaganda y periódicos políticos para difundir sus ideas anarquistas que habían aprendido en Europa y que deseaban implantar en Argentina.

Entre los dirigientes mas destacados de este movimiento de protesta, existió un inmigrante que llegó escapando del fascismo italiano, y que es recordado hasta nuestro días por lo salvaje de sus acciones, llamado Severino Di Giovanni, quien representa el segmento probablemente más idealista y radicalizado del anarquismo argentino. Debido a sus posiciones intransigentes con el orden capitalista, encuentra enconados adversarios no sólo en el régimen político sino en las propias filas anarquistas.

Semana Trágica: El 7 de enero de 1919 hubo una manifestación de obreros en huelga frente a la fábrica Vasena; fueron atacados por la custodia de la empresa y por la policía, con saldo de varios muertos. El día 9, en el sepelio, la policía reprimió a la multitud y se entabló una lucha entre ambos bandos que dejó un saldo aproximado de 65 muertos y 130 heridos, entre los huelguistas, y de 4 muertos y 9 heridos, entre los policías.

Di Giovanni Severino

Di Giovanni, se lo recuerda como un  anarquista expropiador que tuvo en jaque a la policía argentina
durante seis años con sus asaltos y atentados.

ANTECEDENTES: los miles de inmigrantes que fueron llegando a Bs.As. con la idea de “hacerse la América”, veían muchas injusticias sociales y laborales, por lo que decidieron luchar por sus derechos, como la jornada laboral de ocho horas, leyes sanitarias,  limitación del trabajo de los menores  y fundamentalmente por un salario digno y su participación en política.

Como respuestas a sus reclamos obtuvieron por parte del estado  una represión salvaje , violencia y la aplicación de la Ley de Residencia, donde eran expulasados de Argentina, y enviados a su país de origen. Como consecuncia se declararon violentas huelgas que siempre culminaban con la intervención y la represión policial. Fue éste el punto de inflexión respecto de la cuestión de la tolerancia hacia los inmigrantes. No sólo se expulsaba a los extranjeros, también se prohibieron las huelgas, se comenzó a reprimir y reglamentó la actividad sindical.

A fines del siglo XIX habían llegado a la Argentina contingentes de anarquistas españoles e italianos, entre los cuales estaban el catalán Diego Abad de Santillán y el italiano Enrico Malatesta, impulsores del movimiento anarquista en la Argentina. Malatesta, que residió en el país entre 1885 y 1889, publicó en Buenos Aires, en español e italiano, La Questione Sociale, precursor del periódico La Protesta, el diario ácrata más importante y permanente del siglo XX.

DI GIOVANNI SEVERINO: Poco después de la “Marcha sobre Roma” (1922) de Benito Mussolini, llegó a la Argentina Severino Di Giovanni, un obrero tipógrafo, que sería el más conocido de los anarquistas “vengadores” o individualistas de la Argentina.

Nacido en Italia el 17 de marzo de 1901,  en Chieti en la región de los Abruzos, a unos 180 kilómetros de Roma, era un adolescente   cuando se impregnó de las ideas libertarias.Estudió el magisterio y antes de graduarse comenzó a enseñar en una escuela de su aldea. En 1922 debió dejar la Italia fascista refugiándose en nuestro país, donde se desempeña como obrero tipógrafo entre otros trabajos.

Es un ávido lector, y aunque realizó estudios en su país natal, fue sobre todo la afición letrada la que lo convirtió en un erudito conocedor del pensamiento libertario. Durante algún tiempo editó el periódico Culmine, cuyo objetivo mayor es despertar la conciencia de los oprimidos y llamar a la destrucción del orden económico-jurídico.

En sus horas libres aprendió el oficio de tipógrafo y leyó todos los libros que llegaron a sus manos,
entre ellos, las obras de los teóricos anarquistas Proudhon, Bakunin, Malatesta y Reclús.

Y ahora, cuando promedia la década de 1920, lleva adelante, con un grupo sin duda menguado de seguidores, una serie de acciones apropiadoras con creciente despliegue de violencia, lo que incomoda al grupo anarquista del  conocido periódico libertario La Protesta, de gran predicamento entre los sectores obreros.

En 1922 se casó con Teresa Masciulli, una muchacha de su pueblo, con quien tiene tres hijos. La muerte de sus padres y la llegada al poder del fascismo lo decidieron a abandonar Italia y a partir junto a su esposa rumbo a la Argentina. Llegó a Buenos Aires en mayo de 1923 y de inmediato entró en contacto con los círculos anarquistas y antifascistas. Consiguió trabajo como obrero gráfico, se instaló en Morón (Bs.As.) y concurrió diariamente a reuniones para planear actos de agitación contra Mussolini y sus simpatizantes italianos residentes en la Argentina.

Refugiados en la casa de la familia Scarfó, ejerció una poderosa influencia sobre los hermanos Alejandro y Paulino Scarfó, a quienes convirtió al  credo libertario. También se enamoró con singular pasión de Josefa América, hermana  de aquéllos, a la sazón de 15 años. Pero todo indica que Severino sólo convivió con la   joven después de haberse separado de Teresa. Josefa América sigue con devoción la arriesgada militancia de su compañero. El grupo de Di Giovanni es conocido como el de los anarquistas expropiadores,  y muy a menudo cruza tiroteos con la policía movilizada tras sus huellas.

ALGUNAS DE SUS ACCIONES

Explica la periodista e historiadora María Seoane en su libro ARGENTINA El siglo del progreso y de la oscuridad (2003):

“En 1925, Di Giovanni escandalizó a la oligarquía argentina cuando irrumpió en el Teatro Colón en medio de una presentación artística organizada por la Embajada de Italia con motivo del vigésimo quinto aniversario de la llegada al trono de Víctor Manuel III. Se trataba de un acto protocolar, del cual participaban el entonces presidente argentino Marcelo Torcuato de Alvear —que gobernó entre 1922 y 1928—, la primera dama, los integrantes del gabinete de ministros, autoridades consulares y miembros de la más distinguida aristocracia.

La velada había comenzado con la entonación del Himno Nacional Argentino y, luego, con la Marcha Real Italiana. Súbitamente, desde la platea popular comenzaron a escucharse gritos: “¡Ladril ¡Assassini! ¡Viva l’anarchia!”, mientras una lluvia de panfletos que denunciaban la opresión en Italia caía a la platea a los pies del embajador.

Di Giovanni continuó su actividad política organizando atentados contra bancos y hasta contra el consulado italiano en Buenos Aires, que causó 9 muertos y 34 heridos. Sus acciones dividieron al movimiento anarquista. Finalmente, fue declarado “enemigo público número uno” por el gobierno militar del general José Félix Uriburu y fusilado en la Penitenciaría Nacional el 10 de febrero de 1931. “

ARGENTINA El siglo del progreso y de la oscuridad

  • Severino y sus compañeros  con sus atentados antinorteamericanos. El 24 de diciembre de 1927 vuelan las casas centrales del Citi Bank y el Banco de Boston, con el lamentable saldo de dos muertos y  23 heridos. Las víctimas son trabajadores del banco, transeúntes y clientes.
  • A comienzos de 1928 el diario liberal de la colectividad italiana de Buenos Aires, L’Italia del Popólo, denuncia que el cónsul italiano, ítalo Capani, trabaja para la sección Orden Social de la Policía Federal, brindándole información sobre ciudadanos italianos antifascistas. Severino tiene información de que el cónsul visitará el nuevo edificio del consulado en la calle Quintana 475, junto al nuevo embajador italiano Martin Franklin. A las 11.42 del 23 de mayo de 1928 estalló una terrible bomba que destruyó casi completamente el consulado con un saldo de nueve muertos y 34 heridos. Era el atentado más grave cometido en la Argentina hasta ese momento.
  • Ese mismo día Severino se dirige a La Boca. Su objetivo era volar la farmacia de Benjamín Mastronardi, presidente del Comité Fascista de la Boca, en Almirante Brown 899. Deja en el lugar un poderoso artefacto oculto en un maletín. La bomba será casualmente desactivada por el pequeño Dante Mastronardi, hijo del farmacéutico, al que le llamó la atención el maletín, le quitó la manija y con ella el detonador.

EJECUCIÓN DEL ANARQUISTA EXPROPIADOR:
NOTA DEL HISTORIADOR  OSVALDO BAYER
PERIÓDICO EL BICENTENARIO FASC. N°7 PERÍODO 1930-1949
EL ÚLTIMO ANARQUISTA

Fue un crimen de la dictadura de Uriburu. El fusilamiento del anarquista más buscado de la Argentina: Severino Di Giovanni. La prensa lo pintaba como el asesino serial más cruel de nuestra historia.

La realidad era muy otra. Di Giovanni fue un luchador por el ideal anarquista: llegar al socialismo pero en libertad, no mediante una dictadura del proletariado. Era un maestro italiano, perseguido por el fascismo. Debió exiliarse con su familia y al llegar a Buenos Aires tomó contacto con los anarquistas.

Este movimiento estaba dividido entre los que creían llegar a la revolución social mediante sus publicaciones, asambleas y la fuerza sindical, y los que decían que había que combatir la violencia de arriba con la violencia de abajo. No bien llegado a Buenos Aires, comenzó a editar una revista en italiano, Culmine, donde propagaba sus ideas.

Para financiarla organizó asaltos a bancos y otras entidades. La primera vez que Di Giovanni salió en los diarios fue cuando en el Teatro Colón, el presidente Alvear le hizo una fiesta al embajador de Italia porque se cumplía un cuarto de siglo de la asunción del rey Víctor Manuel. Di Giovanni arrojó, desde el “paraíso” a la platea, volantes contra Mussolini y el rey, y gritó vivas al anarquismo. Y fue detenido.

Ya en libertad siguió trabajando como tipógrafo. Estaba casado con Teresina y tenía cuatro hijos. El dinero que ganaba lo dedicaba a su familia y a la edición de su periódico. Cuando en EE.UU. fueron ejecutados los anarquistas Sacco y Vanzetti, Di Giovanni hizo atentados de bomba: contra el monumento a Washington y contra el Citi Bank. En este último murieron dos inocentes; allí se equivocó. Pero siguió su línea de violencia.

Ayudado por dos hermanos jóvenes, Alejandro y Paulino Scarfó, Severino se enamoró de la joven Josefina América Scarfó, de 17 años. En enero último, Di Giovanni fue apresado y se le hizo un juicio militar sumario. Insólitamente, el oficial nombrado como defensor del reo hizo una defensa valiente del acusado. Pero el anarquista fue condenado a ser fusilado. Al día siguiente fue fusilado Paulino Scarfó.

La dictadura no tenía ningún derecho a hacer esto ya que la pena de muerte había sido anulada por el presidente Yrigoyen. Fueron muertes valientes las de los dos. Severino, antes de recibir los balazos mortales de los soldados, grito: “¡Vívala anarquía!”.

Al conocer su muerte, la poetisa italiana Virgilia d’Andrea escribió: “De rosas, la sangre ese bello cuerpo cubre./ Mientras en los ojos ha naufragado el cielo/ un ruiseñor dulcemente canta/ y el alba se disuelve en tenue velo…”.

POR OSVALDO BAYER
Historiador y ensayista

Fuente Consulatadas:
LOS MITOS DE LA HISTORIA ARGENTINA Tomo 3 Felipe Pigna
ARGENTINA EL Siglo del Progreso y de la Oscuridad María Seoane
Periódico EL BICENTENARIO N° 6 y 7 Períodos 1910-1929 y 1930-1949 Nota de Osvaldo Bayer

División del Partido Radical UCR Irigoyen y Alvear Radicalismo

RADICALISMO: 1924 PERSONALISTAS CONTRA ANTIPERSONALISTAS

En 1922 los radicales ganaron las elecciones sin mayores dificultades. Pero en el interior de la UCR comenzó un debate sobre si debían continuarse —o no— las líneas de acción políticas, económicas y sociales puestas en práctica por Yrigoyen. Esta discusión reflejaba una lucha por el control del partido radical entre los diferentes sectores sociales que constituían su base electoral. Y el enfrentamiento se mantuvo durante toda la presidencia de Marcelo T. de Alvear, quien en octubre de 1922 asumió como presi-dente de la República.

El triunfo de la fórmula radical Marcelo T. de Alvear – Elpidio González ratificó la permanencia en el poder del radicalismo. Sin embargo, Alvear impuso su propio estilo y pronto se distanció de Yrigoyen; en el gabinete nacional el nuevo mandatario buscó incluir a políticos alejados de la postura del jefe del partido. Alvear estaba más cerca del antiguo liberalismo conservador que de Yrigoyen.

La división del radicalismo. En la etapa final del gobierno de Yrigoyen, dentro de la UCR surgió una división entre los que adherían casi ciegamente a la persona del caudillo (grupo al que se denominó yrigoyenista o personalista) y los que se oponían al centralismo del dirigente citado. Este último grupo, llamado antipersonalista (por su oposición al manejo personal que del partido y del gobierno hacía Yrigoyen), se núcleo en torno a Alvear, a quien el mismo Yrigoyen había apoyado como candidato, pensando en que sería un instrumento dócil de su propia política.

La división interna del radicalismo se convirtió en ruptura abierta desde setiembre de 1924; en las futuras elecciones presidenciales, ambos sectores presentarían listas separadas.

Los miembros de la élite (antipersonalista) exigieron el retorno a la legalidad constitucional. Desde su punto de vista, esto significaba que debían cesar las intervenciones federales a las provincias por simple decreto del Poder Ejecutivo, y que el gasto público debía estar bajo el control estricto del Congreso. Estas exigencias apuntaban directamente a debilitar la influencia de los poderosos caudillos barriales que aseguraban el apoyo popular a Yrigoyen, para —de este modo— debilitar el poder del ex presidente en la conducción del partido radical.

Los integrantes más conservadores del gobierno de Alvear propusieron una drástica reducción del gasto público destinado al mantenimiento de la numerosa burocracia administrativa, para hacer frente a otras necesidades financieras del Estado. Pero como esta medida significaba la pérdida de la principal fuente de apoyo partidario, el gobierno se propuso complementarla„tratando de aumentar sus ingresos fiscales.

Caras y caretas, division de la UCR

Así satirizaba “Caras y Caretas” en 1922 la desunión del partido radical.
La división del partido radical: yrigoyenistasy antipersonalistas”.

Hacia fines de 1923, aumentó los aranceles aduaneros que debían pagar los productos importados. Esta decisión estaba relacionada, además, con un objetivo de política económica: impulsar el desarrollo de algunos sectores de la industria nacional, particularmente en la rama de la elaboración de alimentos.

FUENTE: CRÓNICA DE LA ÉPOCA:
POR MARCELA FERRARI Historidora
Periódico El Bicentenario Fasc. N°6 Período 1910-1929

[…] Vicente Gallo (Ministro de Alvear) comprende que para desmantelar la máquina yrigoyenista hay que crear otra semejante, utilizar los recursos del Estado de manera prebendaria –como hizo Yrigoyen, pero a favor de su tendencia– e intervenir la provincia de Buenos Aires, la plaza más fuerte del yrigoyenismo. La estrategia fue acertada para alcanzar sus objetivos. Sin embargo, la negativa del Presidente –fundada en su vocación democrática– echó por tierra los planes del ministro, que renunció.

Estos resultados no eran previsibles el año pasado, cuando los antipersonalistas se escindieron del tronco partidario y provocaron un cimbronazo en la UCR. No es que el radicalismo, un gran paraguas político a cuyo apelativo nadie quiere renunciar y mucho menos desde que es gobierno, esté desacostumbrado a albergar distintas facciones. Por sólo remontarnos a la década de 1910, los múltiples colores con que éstas se identifican -entre los que se destacan el rojo (que convoca a los sectores más populares) y el azul (más conservador)- proliferaban en todos los distritos.

Muchas de ellas pululan todavía con otros nombres y atribuyéndose para sí el “verdadero” radicalismo.

Pero el año pasado los opositores a , Yrigoyen se reunieron en la Asamblea del Teatro Coliseo y proclamaron la formación de un nuevo partido, la UCR Antipersonalista. Institucionalizaron una división largamente anunciada. Los une el rechazo al personalismo demagógico, una práctica de conducción inconcebible en un partido orgánico, de principios y con un programa definido como, dicen, debería ser la UCR.

Son las mismas razones invocadas por Pedro C. Molina en 1910, un radicalprincipista que polemizó fuertemente con el líder y ya entonces se alejó del partido. A esos argumentos se suman reclamos de larga data: que los agentes de Yrigoyen intervienen en la selección de candidatos; que Elpidio González, actual vicepresidente, en 1922 se negó a incluir a adversarios internos en algunas comisiones del Senado; que Yrigoyen había arrasado la voluntad de los representantes al intervenir las provincias por decreto cuando el parlamento estaba en receso o cuando sus ministrosno asistían a las interpelaciones.

Ahora bien, saltan a la vista las dificultades de los antipersonalistas. Primero, son pocos. Tienen presencia en cada distrito pero en la mayor parte son minoritarios. Controlan situaciones provinciales a través de expresiones locales o regionales, como el bloquismo sanjuanino, el lencinismo mendo-cino y el antipersonalismo santafesino. También son fuertes en Santiago del Estero y Jujuy. Pero no pueden imponerse en el orden nacional. Segundo, no constituyen un partido homogéneo ni orgánico porque incluyen elementos sociales e ideológicos muy distintos.

Poco tienen que ver, por ejemplo, los caudillos populistas de Cuyo con la élite oligárquica a la que pertenecen algunos de sus referentes bonaerenses o con los muy conservadores y clericales cordobeses seguidores de Arturo M. Bas. Tercero, sus prácticas contradicen su discurso. Se imponen allí donde sus miembros manejan situaciones locales ofreciendo empleos públicos o prebendas y arman clientelas desde los comités. Es decir, repiten las prácticas que critican en sus adversarios.

En suma, el antipersonalismo no termina de constituirse como una opción política ni, menos aún, como un partido orgánico y disciplinado. El yrigoyenismo, con sus diferencias, sigue avanzando.

Períodico El Bicentenario Fasc. N°6 Período 1910-1929

Fuentes Consultadas:
HISTORIA 3 La nación Argentina Miretzky-Mur-Ribas-Royo Editorial Kapelusz
El Bicentenario Fasc. N°6 Período 1910-1929
HISTORIA Argentina y El Mundo Contemporáneo Alonso-Elisalde-Vázquez

John Cooke y la Resistencia Peronista Objetivos y Resumen

OBJETIVOS DE LA RESISTENCIA PERONISTA

El gobierno de Perón fue derrocado por un amplio conglomerado político y social, cuyo punto de cohesión era el rechazo al presidente. Este frente antiperonista estaba formado por los siguientes sectores: todos los partidos políticos opositores, la Iglesia y las organizaciones de laicos, buena parte de las Fuerzas Armadas, las organizaciones de los estudiantes universitarios, la mayoría del empresariado rural y parte del industrial y del comercial. En el plano social, estos sectores opositores pertenecían, por lo general, a la clase media, mientras que la clase obrera mantuvo su identificación con el peronismo.

Como en la mayor parte de los frentes que organizaron golpes de Estado en la historia de nuestro país, los acuerdos entre los distintos sectores eran muy limitados: todos coincidían en el rechazo a Perón, pero diferían en sus otros objetivos. Estas diferencias se hicieron presentes desde el inicio del gobierno de la llamada Revolución Libertadora.

Esta Revolución Libertadora era liderada por el Gral. Aramburu y el Alte. Rojas en 1955, el líder derrocado fue proscrito y negado, a punto tal que hasta la mención de su nombre fue prohibida por decreto. Recluido en su exilio y dada la imposibilidad de retornar al país para insertarse en el escenario político institucional, hacia fines de los cincuenta, Perón comenzó a alentar las huelgas y las acciones violentas de sus seguidores organizados en comandos revolucionarios, cuyo líder principal fue el ex diputado peronista John William Cooke.

 

John William Cooke

John William Cooke

El ex diputado y líder de la Resistencia Peronista, John William Cooke, murió el 19 de septiembre de 1968 en el Hospital de Clínicas En los últimos años de su trayectoria política había tratado de establecer una síntesis entre la tradición peronista y las experiencias socialistas que han surgido en distintos países de Latinoamérica.

De esta manera surgió el peronismo clandestino y combativo de la Resistencia Peronista, que devino hacia 1964 en Peronismo Revolucionario. En sus acciones de sabotaje usaban el “caño”, un artefacto explosivo de origen anarquista que estaba armado con un niple metálico.

También se expresaba su rechazo a la proscripción pintando leyendas en las paredes de los barrios populares y distribuyendo volantes y periódicos que llamaban a mantener viva la lealtad a Perón. Éste no dudó en incentivar esas acciones con miras a desatar una rebelión general que volteara al gobierno golpista. Para eso contó con la colaboración de John William Cooke, un ex diputado que en marzo de 1957 logró fugarse de la prisión de Río Gallegos junto a otros presos políticos y se transformó en el principal impulsor del “giro a la izquierda” del peronismo. Cooke incluso intentaría convencer a Perón de adherir al nacionalismo revolucionario y al socialismo y conformar un amplio “movimiento de liberación” antioligárquico.

Con él transcurso del tiempo algunos comandos se mantuvieron autónomos, mientras otros comenzaron a reagruparse en organizaciones más complejas amalgamados por un ideal común: implantar la lucha armada para lograr sus objetivos políticos.

John W. Cooke: En su juventud militó en FORJA, pero en 1945, se incorporó al peronismo. Al año siguiente fue electo diputado nacional y a lo largo de los cuatro años que permaneció en la Cámara mantuvo una férrea posición antiimperialista como lo demuestra su oposición a la ratificación del Tratado de Chapultepec.

Entusiasmado con los postulados del nacionalismo, se acercó al peronismo y fue diputado nacional del primer gobierno de Perón. Luego de la Revolución Libertadora fue detenido en la cárcel de Ushuaia, y en 1956 fue designado por Perón su representante en la Argentina yjefe de la Resistencia Peronista.

Un año después se fugó con Cámpora a Chile y llegó a La Habana, donde participó de la Tricontinental, la OLAS, y la batalla de playa Girón en la Bahía de Cochinos librada en 1961. Su estadía en Cuba se interrumpió en 1958 cuando regresó al país y organizó la Segunda Resistencia Peronista que obligó al gobierno a decretar el estado de sitio e implementar el plan de Conmoción Interior del Estado (CONINTES).

En 1964, pudo regresar nuevamente al país gracias a la amnistía que otorgó el presidente lllia y continuó sus tareas de organizar y formar comandos revolucionarios a partir de la captación de estudiantes y obreros. En los primeros grupos organizados con la dirección de Cooke estuvieron las simientes de los Uturuncos y de la llamada ARP (Acción Revolucionaria Peronista). Muchos de los comandos de Cooke terminaron incorporados en diferentes organizaciones armadas.

citas de cooke

Producido el golpe del 55, Juan Domingo Perón lo designó inter ventor del Partido Peronista de la Capital Federal y, desde ese cargo, lideró la resistencia a la dictadura de la Revolución Libertadora. Cayó preso en 1957 y escapó de manera espectacular de la prisión de Río Gallegos, en compañía de otros detenidos peronistas como Jorge Antonio y Héctor Cámpora.

Cooke fue quien propuso por primera vez el uso de la violencia para lograr el retorno de Perón. Fomentaba dos líneas de acción: las huelgas revolucionarias y la acción directa de los comandos. A partir de su afinidad ideológica con el régimen de Fidel Castro, buscó fraccionar al peronismo hacia las propuestas castroguevaristas. Entendía que la lucha antiimperialista sólo prosperaría con la declaración simultánea de la guerra al capitalismo en el mundo subdesarrollado. Para Cooke la liberación nacional debía hacerse con la revolución social, en ello radicaba el fundamento de la lucha de los pobres contra los ricos.

En 1957 Cooke decía que era necesaria “… una política insurreccional de masas […] de agitación, propaganda y hechos, que abarque desde la huelga general revolucionaria hasta la organización de los intelectuales estructurando un frente amplio pero diferenciado, global y pensado como guerra del pueblo y con el firme carácter de organización político militar.

Explica Marcos Navarro en su libro Historia de la Argentina (1955-2010): Si bien la Resistencia se extendió -y con ella el sabotaje y los “caños”, sobre todo durante 1957-, los resistentes siguieron actuando sin coordinación ni plan para la toma del poder, y se cuidaron de no dañar a personas (hubo un solo asesinato político entre ese año y 1960), incluso luego de los fusilamientos de junio de 1956.

Sucedía que los sindicatos tenían sus propios intereses, que en general privilegiaron frente al deseo de Perón de que hicieran todo lo posible por su regreso al poder: más allá de la politización de sus reclamos y de la polarización política reinante, no descartaron salidas negociadas para los conflictos sectoriales y acordaron moderar sus planteos a cambio de que se respetara la legalidad de sus organizaciones.

El gobierno de Aramburu, además de las medidas represivas, adoptó otras para atender esas expectativas: permitió que el peronismo sindical se reorganizara, e incluso que los salarios se recuperaran entre 1956 y 1957, con lo que la ola de protestas disminuyó y los gremios descartaron una huelga revolucionaria como la que esperaban Perón y Cooke.

Instrucciones generales de Perón para los dirigentes:
Perón tomó la costumbre de enviar cartas con instrucciones para sus seguidores en el país a través de los pocos canales con que contaba.

En una de ellas, de julio de 1956, decía: “Ellos nos están matando, nosotros no nos vamos […] a dedicar a rezar solamente a la Virgen […] un gorila quedará tan muerto mediante un tiro en la cabeza, como aplastado por casualidad por un camión que se da a la fuga […] los bienes y viviendas de los asesinos deben ser objeto de toda clase de destrucciones mediante el incendio, la bomba […] lo mismo ha de ser objeto de ataque la familia de cada uno de esos canallas, hasta que vayan a vivir en los barcos o decidan irse del país por no poder convivir con el Pueblo que escarnecieron […] la violencia más grande es la regla”.

Las citas están tomadas de Samuel Amaral, “El avión negro: retórica y práctica de la violencia”, en S. Amaral y M. Plotkin (comps.), Perón, del exilio al poder, Buenos Aires, Cántaro, 1993. JKT

Fuente Consultada:
Los llaman “Jóvenes Ideaslistas” de Victoria Villaruel

Rodolfo Walsh Causas de su Desaparición Carta Abierta

RESUMEN BIOGRAFÍA DE RODOLFO WALSH – HISTORIA DE SU DESAPARICIÓN

rodolfo walsh

Rodolfo Walsh

Rodolfo Walsh (1927-1977), de profesión periodista, también narrador, cronista, traductor y dramaturgo argentino, nacido en Choele-Choel, en la provincia de Río Negro. Fue un destacado intelectual argentino, que figura entre los miles desaparecidos durante la nefasta dictadura argentina, iniciada en 1976, por una Junta Militar presidida por Jorge Rafael Videla, Roberto Viola y Leopoldo Fortunato Galtieri.

Estudió en Buenos Aires el secundario y siguió con Filosofía, carrera que abandonó por asuntos laborales, donde trabajó como lavacopas, obrero, vendedor de antiguedades, para finalmente dedicarse a la actividad periodistica que ejerció hasta su desaparición. Sus primeros pasos por el periodismo fue en las revistas Leoplán y Vea y Lea, por el año 1951, y ya en 1957, cuando tenía 30 años de edad, publicó Operación Masacre, con el subtítulo “Un Proceso Que No Ha Sido Clausurado” un analisis periodístico precursor del “nuevo Periodismo” que posteriormente fue llevada al cine.

Mientras tanto comenzó a militar en política en la Alianza Libertadora Nacionalista, para luego adherirse al peronismo. En 1959 viajó a Cuba, donde junto con sus colegas y compatriotas Jorge Masetti, Rogelio García Lupo, y el escritor colombiano Gabriel García Márquez fundó la agencia Prensa Latina.

De regreso durante el gobierno de Onganía trabajó para la revista Primera Plana y fundó el semanario de la CGT, que dirigió durante dos años, hasta 1970 cuando se comenzó a publicar clandestinamente por la censura militar. Escribió Semanario Villero y en 1973 forma parte del grupo Montoneros, para convertirse en una importante pieza dentro de la organiazcion en poco tiempo. Usó distintos sobrenombres claves para su actividad política, como “Esteban”, “Profesor Neurus”, o “Capitán”.

En 1969 había formado parte del grupo que asesinó al sindicalista Augusto Timoteo Vandor, por traición cumpliendo con la Operación Judas, operación que según otros integrantes, como Dardo Cabo, confirmarían que el plan ideológico fue de Walsh. En 1974 Firmenich decide sopresivamente el pase a la clandestinidad de Montoneros, actitud que distancia a Walsh de la agrupación, y en 1976 funda una agencia secreta de difusión mano a mano, conocida como ANCLA y que todas sus notas comenzaban con: “Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror. Haga circular esta información”.

A fines de septiembre de 1976, Rodolfo Walsh recibe un duro golpe, cuando su hija María Victoria, de 26 años de edad, que también formaba parte de Montoneros se suicida con un tiro en la cabeza, en un enfrentamiento con el Ejército, al verse acorralada, sin posibilidad de escapar. Lo mismo haría luego en Mendoza su amigo Paco Urondo, con una pastilla de cianuro, para evitar un control militar en la zona.

Luego de la difusión de su “Carta Abierta”, el 24 de marzo de 1977, su desaparición consta desde el día siguiente, cuando un grupo de tareas militar intenta detenerlo, pero ante su resistencia es baleado, mientras trataba de refugiarse detrás de un árbol. Su cuerpo jamás fue encontrado.

Rodolfo Walsh se convirtió en paradigma de intelectual comprometido. Algunas versiones señalan que no murió en el tiroteo, sino que fue llevado con vida a la Escuela Mecánica de la Armada, donde falleció a causa de los tormentos. Otras, que se suicidó. Lo cierto es que en octubre de 2005 se detuvo a doce represores, entre ellos Jorge “el Tigre” Acosta, Alfredo Astiz y Ernesto Weber. Hacia 2010 la Justicia no había determinado aún qué ocurrió exactamente aquel día de 1977.

ANTECEDENTES DE LA ÉPOCA: El 24 de marzo de 1976, el debilitado gobierno de Isabel Martínez de Perón, fue destituído por una Junta Militar integrada por Jorge R. Videla en representación del Ejército, Emilio Massera por la Armada y Ramón Agosti por la Fuerza Aérea, dedicó sus dos primeros años de gobierno a aplicar su “plan antisubversivo”, que además de fines represivos contemplaba metas políticas, como el de reeducar y reorganizar la sociedad, con los valors cristianos, livberales y occidentales. Videla tuvo un poder ilimitado, pero gobernó a través de una junta de comandantes que se dividieron el control del territorio según un sistema ideado por ellos, del 33%, en un mecanismo repartidor de culpas y, al mismo tiempo, de irresponsabilidad.

Argentina vivía un clima de “guerra interna” aunque las guerrillas, pese al aislamiento y la derrota que para ese entonces enfrentaban, dio el marco para que la Junta Militar pusiera en marcha su plan de “aniquilamiento de la subversión”, en la que incluyó a una larga lista de actores, armados y desarmados. Dicho plan contó con un amplio consenso en las filas militares.

El régimen que Videla se disponía a comandar como presidente de facto desde marzo de 1976 hasta marzo de 1981. En una primera etapa, se montó toda la ciudadela represiva cuyo núcleo fueron los 364 centros clandestinos de detención distribuidos en 11 de las 23 provincias argentinas; se estableció la pena de muerte por Consejos de Guerra que nunca se aplicaría a la luz del día; se prohibió la actividad política; se estableció la censura de prensa, y se redujo el Congreso a una comisión intermilitar que elaboraba seudoleyes.

Se dejó la represión en manos de Suárez Masón, Santiago Omar Riveros y el jefe militar de inteligencia el montaje del Operativo Cóndor, coronel Alberto Alfredo Valín (que unía a las fuerzas represivas del Cono Sur para secuestrar, asesinar opositores de Uruguay, Brasil, Chile, Paraguay, Bolivia, Perú y la Argentina). También en esa primera etapa los militares intentarían darle una impronta fundacional a su gobierno. Además de perseguir a los ex funcionarios del gobierno peronista, desarticularon la cúpula del ERP y acorralaron a los Montoneros cuyos jefes se vieron obligados a salir del país.

El 90% de las desapariciones ocurrió entre 1976 y 1978, los años en que Videla fue jefe del Ejército y Presidente de la Nación. Los “paquetes”, los “bultos” que los desaparecedores arrojaron al mar, al Río de la Plata, al Riachuelo —los desaparecidos—, eran mayoritariamente ciudadanos argentinos y en casi todos los casos, el 94%, civiles. Eran hombres y mujeres, en su mayoría jóvenes, de entre 21 y 30 años. Eran obreros, estudiantes, empleados, profesionales, trabajadores independientes, docentes, amas de casa, periodistas, artistas, religiosos, conscriptos y militares rebeldes. Hubo embarazadas, unos ochocientos adolescentes de entre once y veinte años, y unos quinientos niños y bebés “chupados” por la maquinaria del régimen.

En este contexto histórico, Rodolfo Walsh desapareció un 25 de marzo de 1977, por lo que ese año que es recordado por su carga inédita de dolor, se cierra sin noticias sobre uno de nuestros grandes escritores. Rodolfo Walsh está desaparecido desde marzo, sin que se haya conocido ninguna información oficial. La prensa internacional se hizo eco de la denuncia sobre el secuestro, difundida el 1 de abril por la Agencia de Noticias Clandestina, que ningún medio argentino reprodujo. Las versiones recogidas por Ancla indican que Walsh fue visto por última vez el 25 de marzo en ia zona de plaza constitución.

El mismo día en que habría sido secuestrado, el escritor había difundido su Carta Abierta a la Junta Militar, texto que denuncia la represión y hace un profundo análisis del proyecto económico y social regresivo de la dictadura. La hipótesis del secuestro de Walsh se confirmó, pues esa misma noche -según informa Ancla- fue allanada su casa y saqueadas sus pertenencias.

Walsh es autor de “Operación Masacre”, libro que relata los fusilamientos de civiles acusados de participar en el alzamiento del 9 de junio de 1956. Era entonces un periodista independiente, pero dejaría constancia, en las sucesivas ediciones, de su acercamiento a las organizaciones del peronismo revolucionario.

En 1968 dirigió el periódico de la CGT de los Argentinos y más tarde, en 1973, participó en el elenco directivo del diario Noticias. Ya había publicado otros dos relatos testimoniales, “Caso Satanowsky”, sobre el asesinato de un famoso abogado por parte del Servicio de Informaciones del Ejército, y ¿Quién mató a Rosendo?, texto que incluye un valioso análisis del sindicalismo vandorista.

Sus dos libros de cuentos “Los oficios terrestres” y “Un kilo de oro” reúnen algunos de los mejores textos de ficción de la Argentina contemporánea. Entre ellos se destaca “Esa mujer”, cuento que refleja la omnipresencia del cuerpo de Evita, venerado por sus partidarios y temido por sus enemigos. Walsh, que había participado en la fundación de la agencia cubana Prensa Latina en 1959, publicó también dos obras de teatro, “La granada y La batalla”, que, orillando el absurdo, caricaturizan a los dictadores latinoamericanos y la mentalidad militar. Autor de cuentos policiales, había obtenido en 1953, el Premio Municipal de Literatura por su libro “Variaciones en rojo.”

El voluntario retiro de estos últimos años, dedicados a la militancia, lejos de hacer olvidar al escritor, puso de relieve la profundidad de su compromiso político e intelectual. (Fuente: Diario El Bicentenario Período 1970-1989 Fasc. N° 9 – Un Escritor Desaparecido Nota de Eduardo Jozami)

CARTA ABIERTA DE RODOLFO WALSH A LA DICTADURA ARGENTINA

Así relatan Noberto Chab y Javier Sinay, en su libro “100 Crímenes Resonantes Que Conmovieron a la Sociedad Argentina” las últimas horas de Walsh, luego de envíar la carta: …El 25 de marzo de 1977 Rodolfo Walsh echó los sobres al buzón de Plaza Constitución para que la “Carta abierta de un escritor a la Junta Militar” viajara hacia remitentes nacionales e internacionales. No sólo se trataba de una acabada pieza de denuncia; era, también, un análisis revelador sobre los métodos terroristas y económicos de la dictadura.

Más tarde, Walsh se dirigió a San Juan y Entre Ríos. Lo esperaba un compañero. En la calle se respiraba terror y un grupo de tareas lo venía siguiendo. Los milicos sacaban a los detenidos y los obligaban a marcar a sus compañeros o a servir de carnada para una emboscada. No iba a ser fácil dar con Rodolfo Walsh, que ya era un escritor reconocido y un militante montonero de primera línea que luchaba con la determinación del que ya conoce el horror: su amigo Paco Urondo se había tragado una pastilla de cianuro antes de ser detenido y su hija mayor había muerto a los 26 años, descerrajándose un tiro en la sien frente a 150 soldados.

Para atraparlo, sus verdugos recurrieron a una carnada. Sorprendido, Walsh se defendió con la pistola que llevaba frente a un arsenal que sabía que prevalecería. Un sobreviviente de la ESMA relataría más tarde que ese día el policía Ernesto Weber, alias 220, le hizo una confesión: “Lo bajamos a Walsh. El hijo de puta se parapetó detrás de un árbol y se defendía con una 22. Lo cagamos a tiros y no se caía el hijo de puta”.

Primera Parte: La censura de prensa, la persecución a intelectuales, el allanamiento de mi casa en el Tigre, el asesinato de amigos queridos y la pérdida de una hija que murió combatiéndolos, son algunos de los hechos que me obligan a esta forma de expresión clandestina después de haber opinado libremente como escritor y periodista durante casi treinta años.

El primer aniversario de esta Junta Militar ha motivado un balance de la acción de gobierno en documentos y discursos oficiales, donde lo que ustedes llaman aciertos son errores, los que reconocen como errores son crímenes y lo que omiten son calamidades.

El 24 de marzo de 1976 derrocaron ustedes a un gobierno del que formaban parte, a cuyo desprestigio contribuyeron como ejecutores de su política represiva, y cuyo término estaba señalado por elecciones convocadas para nueve meses más tarde. En esa perspectiva lo que ustedes liquidaron no fue el mandato transitorio de Isabel Martínez sino la posibilidad de un proceso democrático donde el pueblo remediara males que ustedes continuaron y agravaron.

Ilegítimo en su origen, el gobierno que ustedes ejercen pudo legitimarse en los hechos recuperando el programa en que coincidieron en las elecciones de 1973 el ochenta por ciento de los argentinos y que sigue en pie como expresión objetiva de la voluntad del pueblo, único significado posible de ese “ser nacional” que ustedes invocan tan a menudo.

Invirtiendo ese camino han restaurado ustedes la corriente de ideas e intereses de minorías derrotadas que traban el desarrollo de las fuerzas productivas, explotan al pueblo y disgregan la Nación. Una política semejante sólo puede imponerse transitoriamente prohibiendo los partidos, interviniendo los sindicatos, amordazando la prensa e implantando el terror más profundo que ha conocido la sociedad argentina.

…….
….

Rodolfo Walsh. – C.I. 2845022
Buenos Aires, 24 de marzo de 1977.

Lectura de la Carta Completa

Libro: Operación Masacre

En el prólogo a Operación Masacre, años después, Walsh relató que la sublevación militar lo había sorprendido jugando al ajedrez en un café de la ciudad de La Plata, a unos 60 kilómetros de Buenos Aires. Walsh contó que volvió a su casa en medio de un tiroteo. Describió y se describió así en esas circunstancias:

“Mi casa era peor que el café y peor que la estación de ómnibus porque había soldados en las azoteas, y en la cocina y en los dormitorios… Tampoco olvido que pegado a la persiana oí morir a un soldado en la calle y ese hombre no dijo ‘Viva la patria’ sino que dijo ‘No me dejen solo, hijos de puta’. Después no quiero recordar más, ni la voz del locutor en la madrugada, anunciando que dieciocho civiles habían sido ejecutados, ni la ola de sangre que anega al país hasta la muerte de Valle. Tengo demasiado para una sola noche. Valle no me interesa. Perón no me interesa, la revolución no me interesa. ¿Puedo volver al ajedrez? Puedo.

Al ajedrez y a la literatura fantástica que leo, a los cuentos policiales que escribo, a la novela ‘seria’ que planeo para dentro de algunos años y a otras cosas que hago para ganarme la vida y que llamo periodismo aunque no es periodismo. La violencia me ha salpicado las paredes, en las ventanas hay agujeros de balas, he visto un coche agujereado y adentro un hombre con los sesos al aire, pero es solamente el azar lo que me ha puesto eso ante los ojos. Pudo ocurrir a cien kilómetros, pudo ocurrir cuando yo no estaba”.

También será el azar el que lo haga escribir Operación Masacre. Fue en ese bar donde escuchó la irresistible frase: “Hay un fusilado que vive” y que lo hizo, a partir de ese momento, comenzar un largo camino de investigación sobre los fusilamientos y, luego, un largo e irreductible compromiso con la mi-litancia en las filas del peronismo revolucionario. Ya enrolado en ellas, Walsh hizo su análisis de algunos rasgos del gobierno de Aramburu.

“La matanza de junio ejemplifica pero no agota la perversidad de ese régimen. El gobierno de Aramburu encarceló a millares de trabajadores, reprimió cada huelga, arrasó la organización sindical. La tortura se masificó y se extendió a todo el país. El decreto que prohibe nombrar a Perón o la operación clandestina que arrebata el cadáver de su esposa, lo mutila y lo saca del país, son expresiones de un odio al que no escapan ni los objetos inanimados, sábanas y cubiertos de la Fundación incinerados y fundidos porque llevan estampado ese nombre que se concibe como demoníaco (…) El humanismo liberal retrocede a fondos medievales: pocas veces se ha visto aquí ese odio, pocas veces se han enfrentado con tanta claridad dos clases sociales. Pero si este género de violencia pone al descubierto la verdadera sociedad argentina, fatalmente escindida, otra violencia menos espectacular y más perniciosa se instala en el país con Aramburu.

Su gobierno modela la segunda década infame… La República Argentina, uno de los países con más baja inversión extranjera (5% del total invertido), que apenas remesaba anualmente al extranjero un dólar por habitante, empieza a gestionar esos préstamos que sólo benefician al prestamista, a adquirir etiquetas de colores con el nombre de tecnologías, a radicar capitales extranjeros formados con el ahorro nacional y a acumular esa deuda que hoy grava el 25% de nuestras exportaciones.

Un solo decreto despoja al país de 2 mil millones de dólares en depósitos bancarios nacionalizados y los pone a disposición de la banca internacional que ahora podrá controlar el crédito, estrangular a la pequeña industria y preparar el ingreso masivo de los grandes monopolios”.

Fuente Consultada:
Argentina, El Siglo del Progreso y La Oscuridad (1900-2003) de María Seoane
El Bicentenario Fasc. N°9 Período 1970-1989
100 Crímenes Resonantes de N. Chab y J. Sinay

Sucesos Historicos Argentinos Hitos de la Historia Argentina Principales

1810:La Semana
de Mayo
1816: La Independencia
de las Provincia Unidas
1817: Cruce de
los Andes
1820: Batalla de
Cepeda
1852: Batalla de
Caseros
1853:Constitución
Nacional
1862:
Organización Nacional
1878:
Campaña al Desierto
1890:
Revolución del Parque
1890:
Nace la Unión Cívica de la Juventud
1910:
El Centenario de la Revolución
1912:
El Grito de Alcorta
1912:
Ley de Reforma Electoral
1912:
Reforma Universitaria
1918:
La Patagonia Rebelde
1930:
Década Infame
1943:
Golpe Militar del GOU
1955:
Bombardeo a la Plaza de Mayo
1955:
Revolución Libertadora
1966: Revolución
Argentina
1968:
El Cordobazo
1972:
El Regreso de Perón
1974:
La Primera Mujer Presidente
1976:
El Proceso de Organización Nacional
1976-83:
El Terrorismo de Estado
1982:
La Guerra de Malvinas
1983:
LLega la Democracia
2001:
Caída de Fernando De la Rua
2001:
Cinco Presidentes en Una Semana
Síntesis Histórica de la
República Argentina

 

Resumen De Historia Argentina Biografia de Proceres Argentinos

Capítulo I:
Conquista y Colonización Española
Capítulo II:
Reformas Borbónicas En El Virreinato
Capítulo III:
Creación de la Primera Junta de Gobierno
Capítulo IV:
La Anarquía y Una Organización Postergada
Capítulo V:
La Confederación Rosista
Capítulo VI:
Presidencias Históricas
Capítulo VII:
La Oligarquía y la Formación del País
Capítulo VIII:
Gobierno de Hipólito Irigoyen
Capítulo IX
La Década Infame –  Resumen desde 1930
Capítulo X:
El gobierno de Juan D. Perón
Capítulo XI:
El Gobierno Post – Peronista 
Capítulo XII:
La Dictadura Militar – Proceso de Reorganización Nacional
Capítulo XIII:
Gobierno de Raúl Alfonsín (1983-1989)
Capítulo XIV:
Gobierno de Carlos Saul Menem (1989-1999)
Capítulo XV
Gobierno de Fernando De La Rua (1999-2001)

DATOS  GENERALES DE LA REPUBLICA ARGENTINA

Biografías Argentina
Conoce la Vida de Nuestros Próceres
Por que nació la izquierda en Argentina
Conoce algunas cuestiones que despertó el comunismo
El Gobierno Peronista
Interesante Monografía del gobierno de Juan Perón
La Historia Oficial y Revisionista
Distintas ópticas de  interpretar los acontecimientos históricos
Historia del Hospital Argerich
Roberto Litvackches
Argentinos Por Tres
Descubre la Vida de Estos Inolvidables Argentinos
Primeros Ídolos Nacionales del Siglo XX
C.
Gardel-I.Leguizamo-A.Distefano-J.M.Fangio
Descripción de las Principales Batallas Argentinas
Y algunos Conceptos Históricos
Gervasio Artigas
Su relación con el Gobierno de las Provincias Unidas
Unitarios y Federales
Que los dividía?
Facundo Quiroga
El Tigre de los Llanos
Una Curiosidad: El Ultimo Soldado de San Martín
Colaboración de: Ing. Leonardo Castagnino
La Generación del 37
Cuales fueron sus ideales y objetivos?
La Generación del 80
Orden y Progreso…
A 30 Años del Golpe Militar
 “La Dictadura Siniestra”
La Revolución de Mayo de 1810
El Día Que el Pueblo Eligió A Sus Representantes
El Plan Continental
San Martín y su Campaña Libertadora
 9 de Julio de 1816
Día de la Independencia Argentina
 El Virreinato del Río de la Plata
Los Adelantados, los aborígenes y las primeas fundaciones
 El Terrorismo de Estado en Argentina
El Golpe Militar de 1976 y La Lucha Contra La Izquierda
 Instituciones: La Iglesia en América
La Ordenes Religiosas-Los Jesuitas y los Aborígenes
 La Conquista del Mar Dulce
Crónica del desembarco al Río de la Plata
Las Invasiones Inglesas al Río de la Plata
Origen, desarrollo y consecuencias de las invasiones
Eva Duarte de Perón
La Abandera de los Humildes
Alicia Moreau de Justo
Una Vida de Compromiso con la Sociedad Argentina
 Grandes Médicos Argentinos
 Breves Biografías de Premios Nobel de Medicina
 La Cultura Argentina en la Década del 60
 Música, Trabajo, Educación y Política Argentina
 El Operativo Soberanía
 Plan Militar Para Atacar a Chile Y Ocupar el Canal de Beagle
 Nuestra Identidad Nacional
 Breve Descripción de algunos elementos bien argentinos
 Inventos Argentinos
 Nuestros Grandes Inventos Nacionales
 Los Recursos Naturales Argentinos
 Petróleo-Carbón-Gas-Minería-Agricultura-Ganadería
 Los Golpes Militares
 Breve Descripción de los Derrocamientos de Gobiernos Democráticos
 Historias Curiosas de Nuestra Historia Argentina
 Relatos, Documentos, Personajes, Anécdotas, etc.
 El Negocio de la Prostitución Porteña
 Historia sobre las prostitutas en el siglo XIX
 La Historia Contada Por Sus Protagonistas
 Diversos Pasajes de la Historia Argentina Según Sus Protagonistas
 La Historia de la Educación Argentina
 La Evolución del Sistema Educativo en el País
 Personalidades Eternas Argentinas
 Mas de 100 biografías sobre los mas destacados personajes argentinos
 Historia del Horror en La Forestal Cía.
 Cuando el capital público es puesto al servicio de la explotación privada
 La Historia del Tango
 El Origen del Tango y la Milonga
 Institutos de Menores y Reformatorios
 La Delincuencia Juvenil en Argentina

 

Causas del Subdesarrollo de América Latina Hegemonia Britanica

Causas del Subdesarrollo de América Latina

Dominación y subdesarrollo: Durante mucho tiempo se pretendió convencer a los pueblos de Iberoamérica de que sus males residían en su incapacidad de absorción de las influencias modernizantes de los países más desarrollados. La recomendación entonces era la total apertura de puertas para la difusión de capitales, tecnología, instituciones y formas culturales provenientes de las mayores potencias capitalistas.

villa miserias en america latina

Nuestro subdesarrollo era atribuible a la perduración de elementos tradicionales, arcaicos, feudales, que tienen origen en la conquista española. El desarrollo capitalista, la estrecha ligazón al sistema capitalista mundial, se planteaba como la solución para nuestros males.

Pero se nos recomendaba paciencia: el subdesarrollo era la antesala del desarrollo, una etapa similar a la que todos los países actualmente avanzados pasaron en su momento. Con paciencia y subordinación a los consejos de aquellos países, algún día veríamos florecer pujantes nuestras economías, instituciones y cultura.

Actualmente, los latinoamericanos hemos comprendido que la raíz del atraso radica justamente en nuestra estrecha vinculación al sistema mundial capitalista. El subdesarrollo no es la antesala del desarrollo, sino la consecuencia del desarrollo de otras potencias. El desarrollo y el subdesarrollo son claramente visualizados como las dos caras de una misma moneda: somos subdesarrollados porque otros son desarrollados.

La dependencia hacia las potencias desarrolladas, la dominación que éstas ejercen sobre nosotros, se torna la clave de nuestros problemas. André Gunder Frank ha estudiado esta relación entre el desarrollo de las potencias capitalistas y el subdesarrollo de los países latinoamericanos, enunciando dos hipótesis básicas. La primera expresa lo que nosotros terminamos de afirmar: que el subdesarrollo de América Latina es el resultado de su participación en el proceso de desarrollo capitalista mundial.

La segunda proposición afirma que los países satélites logran su mayor desarrollo industrial capitalista clásico cuando y allí donde sus lazos con la metrópoli son más débiles. Señala dos tipos de aislamiento, el primero de los cuales reconoce como causa la guerra o depresión en la metrópoli. Cinco crisis aportan pruebas a su hipótesis: la depresión europea del siglo XVII, las guerras napoleónicas, la primera guerra mundial, la depresión de la década del 30 y la segunda guerra mundial.

En el mismo sentido, el historiador argentino José María Rosa atribuye a las dificultades de la metrópoli española para garantizar una frecuente comunicación con sus colonias, el incipiente desarrollo industrial registrado en América española desde el siglo XVII; “América tuvo que bastarse a sí misma. Y ello le significó un enorme bien: se pobló de industrias para abastecer en su casi totalidad el mercado interno.” (Rosa, Defensa y Pérdida de Nuestra Independencia Económica.)

La Independencia y la apertura al libre comercio, permiten la invasión de las potencias europeas, fundamentalmente de Inglaterra, que busca nuevos mercados para su producción manufacturera, desalojando a las rudimentarias industrias locales. Ante la limitación de nuestros mercados, los empréstitos ingleses constituyen el único medio para abrir los circuitos comerciales; la nueva metrópoli nos facilitaba, en préstamos bastantes onerosos, los medios para pagar las mercancías que ella misma nos enviaba.Sin embargo, entre mediados de 1820 y hasta 1850 aproximadamente, se observarán una serie de intentos de desarrollo autónomo.

A pesarque se había producido la apertura de los puertos de América al libre comercio, todavía Gran Bretaña no estaba en condiciones de garantizar la regularidad de sus flotas hasta puntos tan distantes, lo que recién ocurrirá en la segunda mitad del siglo XIX, cuando se generalice la utilización de los barcos a vapor. La endeblez de los vínculos con Gran Bretaña en este período se corresponde con la falta de consolidación de las clases dominantes iocales.

En esta situación se verifican una serie de intentos de desarrollo autónomo que, usualmente, protegen las industrias artesanales a través de aranceles aduaneros. Es el caso de Rosas en Argentina, que en 1835 dicta una Ley de Aduanas que defiende la producción de vastas zonas interiores afectadas por el librecambio.

En Colombia, entre 1826 y 1848 se lleva a cabo una política proteccionista en apoyo de la industria basada en pequeños talleres. El gobierno de Lucas Atamán, en México, llegará más lejos, otorgando préstamos para instalar industrias, especialmente textiles; se forma el Banco de Avíos, cuyo capital se integraba mediante un impuesto a las importaciones de algodón. Pero, en todos los casos, la mitad del siglo XIX marca el límite, pasado el cual los liberales se afianzan e imponen una política complementaria de los intereses de Gran Bretaña, que ya estaba en condiciones de subordinar férreamente a nuestros países.

El segundo tipo de aislamiento contenido en la hipótesis de Frank es el de aquellas regiones que por razones geográficas estuvieron débilmente vinculadas al sistema mercantilista y capitalista. El ejemplo típico es el Paraguay, que, sin posibilidades de utilizar las vías de navegación, promueve un desarrollo que, con el tendido de redes ferroviarias y la introducción de la industria siderúrgica hacia 1865, lo sitúa entre los países más avanzados de América del Sud. Luego de la derrota en la guerra de la Triple Alianza viene la imposición del libre cambio y la penetración inglesa.

Con la afirmación de la “modernidad occidental”, terminó en Paraguay el desarrollo autónomo, constituyéndose en uno de los países más pobres del continente. Cuando las metrópolis restablecen los lazos comerciales e inversionistas y recuperan el control de áreas que intentaron afirmar su soberanía, el desarrollo previo es aplastado o canalizado en direcciones que consolidan la dependencia de los centros hegemónicos.

Las formas de dominación abarcan todas las instancias de nuestras sociedades, el control de los gobiernos, las Fuerzas Armadas, la economía, las organizaciones sindicales, instituciones culturales y medios de difusión. En esta ocasión analizaremos fundamentalmente la penetración económica, y la acción de los monopolios, como uno de los puntos de partida fundamentales para las demás acciones del neocolonialismo.

“A mucha gente le llama la atención ese estado permanente dé perturbación del orden y a menudo de la paz en los países iberoamericanos. Este hecho, aparentemente inexplicable para los que no conocen a nuestros países, aparece como hasta natural para los que sabemos cómo se desarrolla la vida real de esos pueblos explotados por el imperialismo, con la complicidad de las oligarquías nativas que medran con ello, amparadas en sus guardias pretorianas, que no titubean en convertir en fuerzas de ocupación cuando peligra “la colonia” o los intereses creados. . . No saldremos nunca de nuestra triste condición de “subdesarrollados” en tanto seamos tributarios de la explotación imperialista.”
Juan D. Perón, La Hora de los Pueblos.

Consideraciones históricas sobre la penetración económica en América Latina
De acuerdo con la concepción que hemos esbozado, las fases del subdesarrollo estarán determinadas, en lo fundamental, por los requerimientos económicos de los centros dominantes y por sus proyectos geopolíticos de expansión y seguridad. Desde antes de la Independencia hasta nuestros días, podemos señalar cuatro etapas en la evolución de las economías de los centros hegemónicos.

Las del capitalismo comercial, capitalismo industrial (en su faz libreempresista), imperialismo yneoimperialismo. La primera de ellas caracterizada por la preminencia de Portugal y España —que actúan como intermediarias de otras naciones europeas—, las siguientes por la hegemonía inglesa con la que competirán más tarde Estados Unidos, Francia y Alemania, y la última, en la que existirá influencia de los países del Mercado Común Europeo, pero Estados Unidos será el centro imperialista fundamental.

A cada una de estas corresponderán distintas formas de organización de la economía iberoamericana, que transitará desde lo que denominaremos modo dependiente colonial exportador hasta el capitalismo dependiente agro-exportador y el capitalismo industrializado dependiente. Sólo nos han de interesar en este trabajo las etapas de capitalismo monopólico, especialmente lo que se ha dado en denominar “neo-imperialismo”, teniendo en cuenta que las tendencias del desarrollo capitalista llevan inexorablemente al dominio monopolice mundial. Como dijera el economista norteamericano Magdoff, “el imperialismo no es asunto de elección para la sociedad capitalista; es el modo de vida de tal sociedad”,

La hegemonía británica
Baran y Sweeze  describen las notas características de la etapa que se inicia en las potencias capitalistas avanzadas en el último cuarto del siglo XIX:

“La segunda fase, iniciada a partir de 1880 más o menos, se caracteriza por el dominio del capital financiero. La concentración y centralización del capital conduce a la expansión de la forma corporativa, de los mercados de valores, etc. En este escenario los banqueros copan la iniciativa, promueven combinaciones y monopolios sobre los cuales sientan su dominio y devienen así un sector decisivo dentro de la clase capitalista. Como los banqueros negocian con capitales más que con mercaderías, su interés primordial en los países subdesarrollados consiste en exportar capitales hacia ellos a las tasas más altas de ganancia que sean posibles. Los capitalistas financieros de cada país imperialista quieren establecer un dominio exclusivo donde sus rivales no puedan entrar y dentro del cual sus inversiones permanezcan perfectamente protegidas. No quiere decir, desde luego, que la exportación de capital se contraponga a los objetivos del período precedente —materias primas ymercados— pues, por el contrario, una y otras se complementan a las mil maravillas. Se trata sólo de que en !a teoría Hilferding-Lenin es la exportación de capital la que domina la política imperialista.”

Dentro de este panorama general, a partir de la crisis capitalista de 1873, gran cantidad de pequeñas y medianas empresas comienzan a arruinarse y son reemplazadas o absorbidas por grandes corporaciones que centralizan en sus manos la mayor parte de la producción de una rama de la economía (concentración horizontal) o las fases complementarias de un proceso productivo, Asimismo, las grandes empresas, al disponer de mayores capitales, pueden incorporar los nuevos y costosos adelantos tecnológicos, que les proporcionan nuevas ventajas sobre la competencia.

Surgen así los grandes trusts, cartels y otras formas de monopolio. Todas estas son uniones que tienen como propósito unificar o coordinar diversas empresas bajo una sola dirección con el fin de aumentar la tasa de ganancia. Para lograr dicho aumento de beneficio se exportan capitales a países donde haya menor competencia, se pueda pagar salarios más bajos que los exigidos por los sindicatos de los países desarrollados y se pueda producir con los equipos ya superados por el progreso técnico.

¿Cuáles eran los países inversores en el período que se cierra en la Primera Guerra Mundial? En 1914 las exportaciones británicas de capital ascendían a 18.288 millones de dólares, que representaban el 52 % del total invertido; luego venían Francia (23 %), Alemania (15 %) y los Estados Unidos (10 %). En líneas generales, los capitales extranjeros (y los sectores nativos a ellos ligados) inducen a los estados latinoamericanos a promover obras de infraestructura (transportes, comunicaciones, etcétera) destinadas a facilitar la producción de alimentos y materias primas con destino al mercado europeo.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de los Grandes Fenómenos del Siglo XX Tomo 1

El Capitalismo Americano en America Latina Influencia Economica EE.UU.

El Capitalismo Americano en America Latina

Estados Unidos y el surgimiento de los conglomerados multinacionales.
Hasta 1900 Gran Bretaña ocupa la posición hegemónica sobre el continente, basada en los mecanismos ya referidos, reforzados por e! control de los circuitos bancarios y financieros. Pero en las primeras décadas del siglo se fortalece en el escenario latinoamericano un adversario que ya tenía amplio desarrollo en Centroamérica y en el Caribe: los Estados Unidos. Con la finalización de la primera guerra mundial, la posición de los países inversores sufre transformaciones.

El predominio inglés comienza a decaer y los Estados Unidos se convierten en acreedores de vencedores y vencidos. A partir del período comprendido entre las dos guerras mundiales, los Estados Unidos se convirtieron en la principal fuente de capitales para el resto de América. En los años de la depresión, y durante la segunda guerra mundial, la corriente de capitales se interrumpe hasta que, luego de 1943, los capitales norteamericanos han abarcado la mayoría de las actividades económicas de América Latina.

Los Estados Unidos  desembolsaron más del 70 % de los préstamos netos para desarrollo concedidos a los países latinoamericanos, y es el país de origen de casi el 80 % de las inversiones directas (incluidas las reinversiones de beneficios) durante el período/Í951 – 62. De acuerdo con los datos de la CEPAL (Comisión Económica Para América Latina de las Naciones Unidas), el total de la corriente neta de capital a largo plazo desde los Estados Unidos hacia América Latina, entre 1951 y 1963, asciende a 10.840 millones de dólares, correspondiendo 6.936 millones a capitales privados (64 %) y 3.904 a capital público (36 %).

Cabe que nos preguntemos si lo único que ha variado en la segunda postguerra es el desplazamiento de Inglaterra por los Estados Unidos como potencia inversionista hegemónica o si también estamos en presencia de una nueva etapa en el “desarrollo del subdesarrollo”. Antes mencionamos una etapa “neoimperialista”; corresponde ahora que expliquemos cuáles son las transformaciones ocurridas en los centros hegemónicos, fundamentalmente en Estados Unidos.

La concentración económica en los Estados Unidos
Es un hecho usualmente destacado que el grado de concentración del poder económico ha experimentado un notorio incremento en la economía norteamericana de las últimas décadas: para la totalidad de las corporaciones observamos que la participación de las 200 primeras en el total de los bienes corporativos ha aumentado drásticamente: del 49 % en 1950 al 55 % en 1962. Una parte sustancial de este aumento es atribuible a la creciente proporción de fusiones y adquisiciones realizadas en los últimos años: las primeras 200 corporaciones compraron 1.900 compañías en el período 1950-1962. Al mismo tiempo, es de notar que las cinco corporaciones más grandes poseen el 13 % de los bienes corporativos en el renglón de las manufacturas. Estas cinco corporaciones participan en el 20 % de las ganancias netas.

El surgimiento de los conglomerados económicos es la característica predominante de la actual evolución de la economía estadounidense. Estas empresas, de gigantescas dimensiones, se caracterizan por el hecho de que a través de fusiones o adquisiciones han diversificado su producción de bienes y servicios en múltiples actividades no relacionadas. Por ejemplo, la Minnesotta Mining produce, además de la cinta Scotch, otros 2.000 productos diferentes, que abarcan desde rollos y cámaras fotográficas, pasando por ácido sulfúrico hasta aisladores eléctricos, además de controlar la Mutual Broadcasting System.

La Textron era al principio una empresa textil; actualmente su renglón más importante es el de helicópteros, elaborando también alimentos para pollos, embarcaciones de fibra de vidrio, calefactores portátiles, prensas para papel de aluminio, maquinaria óptica, aceite de lino, autos eléctricos para golf, etc.

Este nuevo fenómeno debe ser atribuido a dos razones: 1) la búsqueda de nuevas formas de inversión más retributivas, que se observa muy especialmente en las corporaciones mayores; 2) la necesidad de las corporaciones gigantes de protegerse de los efectos de los ciclos comerciales o de una excesiva dependencia de los gastos gubernamentales.

Celso Furtado, por su parte, señala que la inversión en múltiples sectores con un mínimo de relación posibilita la reducción de los riesgos que implica la inversión y, constatando que las empresas que se han expandido por la vía de la conglomeración poseían gran disponibilidad de dinero, afirma que ese potencial financiero es el elemento fundamental para la participación exitosa en un nuevo mercado.5 Es importante tener en cuenta que el conglomerado económico no es sólo una diversificación de la producción (como la empresa citada más arriba, que produce 2.000 clases de artículos), sino también una diversificación geográfica: actúa en muchos países al mismo tiempo.

Señalamos este segundo aspecto pues le posibilita la obtención de más bajos costos de producción por unidad merced al control del mercado mundial o de grandes regiones. La tendencia a la dispersión de las empresas manufactureras en diferentes espacios geográficos se acentúa a partir de la segunda postguerra, ya convertidos los Estados Unidos en centro organizador y administrador del sistema capitalista mundial.

Esa tendencia se ha acentuado tanto en la actualidad que es posible afirmar, siguiendo a Theotonko dos Santos: “El sector de las grandes empresas norteamericanas ligado a la inversión en el exterior… se constituye en el elemento integral de esas empresas, disponiendo de alta participación en el total de sus inversiones y ganancias”. En resumen, el desarrollo del capitalismo afianza las empresas gigantescas (en especial las norteamericanas), que encuentran estrechos los límites de sus economías nacionales, y son dichas empresas las que internacionalizan la economía capitalista. En esta etapa, lógicamente, coincide con la norteamericanización del sistema.

mapa de america latina

La política de las corporaciones
Cada corporación aspira a lograr su independencia financiera mediante la creación interna de fondos de los que pueda disponer libremente la dirección. Además puede, como parte de su política, obtener préstamos, directa o indirectamente, de instituciones financieras, aunque están en condiciones usualmente de evitar la dependencia del control financiero, tan común en los grandes negocios de hace cincuenta años.

Lo que señalan los autores de “El Capital Monopolista” es la singular transformación ocurrida en la unidad de la economía capitalista: la empresa. Para ellos, en la etapa inicial del capitalismo monopólico las grandes corporaciones tienen a los banqueros como figuras rectoras, en el momento en que más acuciante era la necesidad de capitales dado el inmenso volumen de capital original necesario para acometer empresas de alto nivel tecnológico. Más tarde, cuando las corporaciones recogen una rica cosecha de utilidades derivadas del monopolio, se encontraron cada vez más capaces de autofinanciarse. De tal manera, las grandes corporaciones fueron tornándose cada vez más independientes, tanto de los banqueros como de los accionistas fuertes.

En esta situación, los cálculos internos y externos son efectuados con absoluta independencia de cualquier control ajeno a la corporación misma, y es precisamente esa capacidad de autofinanciamiento la que posibilita crecer aún más gracias a la absorción y fusión con otras empresas.

De todo lo expuesto surgen dos series de cuestiones vinculadas con la nueva forma asumida por el capitalismo monopólico y su relación con los países subdesarrollados. Por un lado, dado que la penetración económica se realiza a través de conglomerados multinacionales, la ubicación y el papel que se le asigne a una subsidiaria en cualquiera de nuestros países no va a depender de las necesidades locales sino de los planes de la metrópoli, puesto que la racionalidad del sistema creado por la casa matriz se establece en el nivel del conjunto de la corporación y no de una de sus partes. Esa planificación en aras de una mayor rentabilidad determinará que la planta instalada produzca unos productos y no otros, que permanezca o sea levantada e instalada en el país que otorgue mayores posibilidades.

Por otra parte, las corporaciones multinacionales tienden a reproducir en los países dominados la estructuración interna que prevalece en los centros hegemónicos: el control monopólico de los distintos mercados por las corporaciones gigantes autofinanciadas.

Si se quiere entender el comportamiento de la empresa extranjera hay que tener en cuenta que, si bien actúa en el marco del país donde se localiza, es parte de un cuerpo cuya cabeza, la casa matriz, está situada en el exterior: La fuerte expansión de las subsidiarias y filiales de las matrices externas, sobre todo norteamericanas, se efectúa con la misma lógica que guía a la expansión en el centro hegemónico: se basa en la política de amplia retención de utilidades y captación del ahorro interno nativo, que, al reforzar el autofinanciamiento, permite nuevas y más eficaces conglomeraciones.

Estamos en este momento bordeando directamente el tema de las “desnacionalizaciones”. Antes de entrar en él, deseamos completar el panorama de las tendencias internas de los centros hegemónicos.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de los Grandes Fenómenos del Siglo XX Tomo 1

Origen de la Guerrilla en Argentina La Triple A Montoneros Lopez Rega

Versión Para Móviles
Origen de
Los Montoneros
La Noche de los
Bastones Largos
El Golpe de
1976
Terrorismo de
Estado
Tercer Gobierno De
Juan Perón
Masacre de
Trelew
Gobierno de Isabel
Perón
La Democracia
Argentina
Secuestro de
Aramburu

Miradas sobre el ser “subversivo”: Los militares y quienes los apoyaban definían como “subversivo” a todas aquellas personas y aquellos actos que atentaban contra lo que creían eran valores “morales y espirituales de la civilización occidental y cristiana”. Dado que su concepción de esos valores era tan rígida como estrecha, “subversivo” podía ser tanto un intelectual o un militante marxista por sus ideas, como un rockero por su pelo largo; una joven que usaba minifalda, como una pareja divorciada; un defensor de la democracia, como un judío. Con tales argumentos, la represión del régimen se hizo cada vez más general e indiscriminada.

“El problema político se concentró sobre un tema fundamental: qué hacer con la masa mayoritaria que apoyaba a Perón y que rechazaba obstinadamente su apoyo a las diversas y variadas alternativas políticas que unos y otros imaginaron para seducirla. Durante dieciocho años fueron estériles los esfuerzos para encontrar una fórmula supletoria a la que apoyaban fervientemente las masa mayoritarias.”

José Luis Romero

La guerra de guerrilla en la Argentina hay que situarla entre las más sangrientas de las últimas décadas en América Latina. Existen estadísticas muy aproximadas en cuanto al número de enfrentamientos entre los ejércitos guerrilleros y regulares y atentados, pero se pierde precisión en el momento de determinar el número de muertos en los diez años de lucha.

Las cifras varían entre 7.000 y 30.000 conforme a la evaluación de los números que manejan las partes, aunque este último dato está distorsionado por haberse producido en medio de la “guerra psicológica” desarrollada paralelamente con la pelea armada.

El ex presidente Jorge Rafael Videla -responsable de la organización de la lucha antiguerrillera- dijo en 1979 que “el enemigo había tenido 8.500 bajas” a las que habría que agregar 1.797 muertos civiles y militares, blancos de la acción guerrillera.

En este último rubro cayeron en combate con la guerrilla 656 hombres de las fuerzas armadas y de seguridad, cifra que supera a las bajas militares registradas en la guerra de Las Malvinas contra Inglaterra en 1982.

rodolfo galimbertiCon el solo propósito de clarificar este trágico balance habría que aportar las declaraciones del dirigente montonero Rodolfo Galimberti en 1978 estimando en 4.000 las pérdidas en hombres de la guerrilla en enfrentamientos directos con el ejército regular.

Como en este dato sólo se incluyen las bajas en “enfrentamientos directos’ ‘ queda un margen de víctimas producidas en “acciones no convencionales”, una de las características esenciales de la guerra de guerrilla practicadas por los dos bandos en lucha, que quedan inmersas en el rubro de ‘ ‘desaparecidos’ ‘, tema esencial -y aún no aclarado en cifras fehacientes- para llegar al balance definitivo y real de los muertos en la guerra que tuvo a la Argentina por escenario.

Si unimos a los 1.797 muertos reconocidos en el “bando regular” con las 8.500 bajas “del enemigo” denunciadas por el comandante de la lucha antiguerrillera, general Jorge Rafael Videla, la cifra -digamos oficial- de muertos sería de 10.297.

De confirmar la Justicia lo denunciado por la Comisión Argentina de los Derechos Humanos, habría que sumar a la nómina de muertos los 7.671 hombres y mujeres colocados en situación de “desaparecidos” con lo que el total llegaría a 17.968.

Los principales núcleos (Montoneros y ERP) llegaron a tener 20.000 hombres sobre las armas, protagonistas de 5.000 acciones bélicas (atentados dinamiteros, copamientos de unidades militares, secuestros y crímenes individuales), con el agregado de dos años de “guerrilla rural” desarrollada en los montes de Tucumán entre 1974 y 1976.

En la guerrilla rural, el ERP colocó entre 3.000 y 5.000 combatientes, en tanto que el Ejército regular con el aporte de la Gendarmería y la policía tucumana inició la batalla con 2.500 efectivos y la terminó con 4.800 hombres.

La guerrilla argentina contó con una base financiera de 120 millones de dólares, fondo logrado en base a secuestros de empresarios, en uno de los cuales -el de los hermanos Jorge y Juan Carlos Born- se consiguieron 60 millones, en concepto de rescate. Unos 20 millones de este total de 120 millones de dólares surgieron de acciones de comando contra bancos e instituciones financieras.

El “síndrome de la guerrilla” en la Argentina, comenzó a partir de 1966 junto al desarrollo de esta clase de movimientos en Latinoamérica, respondiendo a la estrategia política del comunismo internacional concretada en la Conferencia Tricontinental de La Habana y que determinó la constitución, un año después, de la Organización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS).

Un documento público de OLAS señalaba que los objetivos eran los de “propiciar la lucha armada revolucionaria en América Latina, promoviendo una estrategia conjunta de los movimientos revolucionarios”.
El primer atisbo de esta estrategia en fa Argentina se produjo ese mismo año de 1967 -casi coincidente con la guerrilla del “Che” Guevara en Bolivia-en los montes de Salta.

Fue un foco guerrillero desarticulado prontamente por tropas de la Gendarmería, donde perdió la vida el ex periodista Jorge Masetti, un argentino que cubrió para “Radio El Mundo” de Buenos Aires la guerrilla de Fidel Castro en Sierra Maestra, incorporándose a sus fuerzas una vez terminada la lucha. Masetti llegó a ocupar la dirección de la Agencia Latina de Noticias, órgano oficial del gobierno cubano. Masetti, que se había iniciado en el periodismo como redactor de la desaparecida Agencia Periodística Argentina (APA) dirigida por el conocido relator deportivo Luis Elias Sojit, era el comandante de la guerrilla salteña y de hecho se convirtió en el primer guerrillero argentino muerto en acción, meses antes de que corriera la misma suerte en Bolivia, el “Che” Guevara.

Fue la primera “señal roja” de que la guerrilla comenzaba a hacerse presente en la Argentina respondiendo a la estrategia política de OLAS.

timoteo vandorHubo dos señales claras de que la guerrilla se oponía a cualquier tarea política destinada a conseguir el fin del largo impase representado por la caída del peronismo en 1955 y el exilio de Juan Perón en España. El asesinato de Augusto Timoteo Vandor. secretario general de la CGT en 1969. marcó la eliminación de un dirigente sindical embarcado en la línea de lograr la reconciliación nacional, aun a costa del alejamiento de Perón.

El otro hecho fundamental fue el secuestro y asesinato del teniente general Pedro Eugenio Aramburu que en 1970 surgía como el “hombre de reserva” capaz degeneral Juan Carlos Onganíaconvertirse en el puente entre el gobierno del general Juan Carlos Onganía -en franco desgaste- y una nueva situación política que pusiera fin a 15 años de desencuentros argentinos.

Coincidiendo con la muerte de Aramburu perpetrada por Montoneros, la guerrilla realizó dos demostraciones
de su poder de movilización militar. En ese mismo año de 1970, comandos guerrilleros coparon las localidades de La Calera (Córdoba) y de Garín (Gran Buenos Aires en dos acciones espectaculares que calaron hondo en la psicología de la gente en cuanto se trataba de un abierto desafío al gobierno y a sus fuerzas de seguridad.

La Argentina transitó, a partir de entonces, en un camino destinado a dar elecciones libres levantando la interdicción al peronismo y si bien se registraron “turbulencias” guerrilleras, la situación parecía ser controlada. La policía logro la detención de 1.700 dirigentes de la guerrilla de sus ramas política y militar de los cuales 600 fueron condenados por la justicia.

Orígenes de la guerrilla
Según María Sáenz Quesada
El pensamiento en los setenta se había radicalizado merced a la prédica de los sindicatos “clasistas” y del peronismo revolucionario de John William Cooke. Lo notable era ahora la apasionada inclinación por los métodos violentos de los jóvenes de clase media, provenientes en muchos casos de familias antiperonistas.

“El deber de todo cristiano es ser revolucionario y el deber de todo revolucionario es hacer la revolución”, sostenía Cristianismo y Revolución, periódico que preconizaba la “acción violenta” contra la violencia institucionalizada” y que se editó entre 1966 y 1969.
El Ejército Revolucionario del Pueblo, de raíces trotskistas, había sido fundado por Mario Roberto Santucho, un profesional santiagueño que actuaba en la Universidad de Tucumán. La acción del ERP pasó de los operativos de reparto a los villeros de alimentos confiscados a las multinacionales, a una serie de graves atentados, como el secuestro y asesinato del director general de la empresa FIAT Argentina, Oberdan Sallustro, y el asesinato del general Juan Carlos Sánchez, jefe del Segundo Cuerpo de Ejército (Rosario).

El ERP contaba con el apoyo de los tupamaros uruguayos y el MIR chileno cuando acometió la formación de un foco guerrillero en Tucumán, una provincia que se consideraba adecuada para seguir la recomendación del Che Guevara: “Crear uno, diez, cien, mil Vietnam en América latina oprimida por el imperialismo norteamericano”.

Por otra parte estaban las “formaciones especiales” peronistas: las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), fundadas por Roberto Quieto, admirador de Guevara; las Fuerzas Armadas Peronistas FAP) inspiradas en el pensamiento de Cooke. Montoneros terminó absorbiendo a las otras organizaciones armadas del peronismo.

Esta organización subversiva que se había propuesto devolver el poder a Perón estaba integrada por jóvenes de clase media, catóacos y nacionalistas. Fue aconsejada por el padre Mugica antes de que éste rechazara la lucha armada como método político12. El asesinato de Aramburu resultó una suerte de prueba iniciática que consagró a Montoneros como a combatientes dignos de respeto.

EN SINTESIS: La conjunción de tres factores aparentemente desvinculados entre sí pero con un punto en común, el antiimperialismo, creó el escenario propicio para el desarrollo de la lucha armada en la Argentina:

1- La coyuntura internacional surgida de la Guerra Fría que puso a Cuba en el eje de la discusión entre los Estados Unidos y la Unión Soviética. Esta circunstancia la llevó a tener un rol protagónico como motor de la lucha armada en Latinoamérica, realizada en beneficio de la política de la URSS: caracterizada por su impulso al paradigma de “liberación socialista”, en contra de los EE.UU. estigmatizados como promotores del “imperialismo capitalista”.

2- Las necesidades políticas de Perón, que recurrió a la violencia de las “formaciones especiales”, buscando desestabilizar el gobierno de Lanusse para forzarlo a una negociación destinada a romper con la proscripción política en la que se encontraba. Al tiempo que impulsaba el justicialismo, cuya identidad nacionalista estaba materializada, entre otros aspectos, por el fuerte rechazo al imperialismo de los EE.UU., en coincidencia con la política antiimperialista cubana.

3-Finalmente una generación de jóvenes insatisfechos con el escenario político institucional argentino, quienes dispuestos a llegar hasta las últimas consecuencias volcaron sus esperanzas en la violencia como única vía para lograr los cambios económicos, sociales y políticos que proponían. La mayoría vio en la revolución cubana el paradigma del cambio social al que aspiraban. Para estos jóvenes el proceso cubano era la expresión más acabada del patriotismo, el americanismo y el antiimperialismo. Muchos de ellos de origen cristiano encontraron en las propuestas del Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo el impulso necesario para adquirir un compromiso social militante afín a las organizaciones armadas de las que pasaron a formar parte.

Estos tres factores favorecieron el surgimiento de aproximadamente 17 organizaciones armadas, cinco de ellas tuvieron alcance nacional: FAP (Fuerzas Armadas Peronistas), FAL (Fuerzas Armadas de Liberación), FAR (Fuerzas Armadas Revolucionarias), Montoneros y el PRT-ERR (62) Las dos últimas fueron las que alcanzaron mayor desarrollo; aglutinando a la mayoría de las organizaciones. Aunque los primeros realizaron una corta experiencia en el monte tucumano, concentraron su actividad en los centros urbanos. Mientras, el PRT-ERP dio particular énfasis al foco rural y a los ataques a unidades militares, sin descuidar la realización de operaciones en el área urbana. (Fuente:Los llaman…Jóvenes Idealistas… de Victoria Villarruel)

Fuente Consultada:
Guerra de Guerrillas Operaciones – Grupos – Tácticas
Espacios y Sociedades del Mundo Política, Economía y Ambiente de C.V. Bertone de Daguerre y S.M. Sassone
Nota a Cargo: profesor Miguel Ángel Aguilar
La Argentina Historia del País y Su Gente María Sáenz Quesada

Plan Economico de Martinez de Hoz Durante la Dictadura de 1976 Plata

EL PLAN ECONÓMICO QUE APLICO LA DICTADURA MILITAR TUVO UN IDEÓLOGO: JOSÉ ALFREDO MARTÍNEZ DE HOZ: SUS CONSECUENCIAS AUN HOY SE SIGUEN PAGANDO.
El plan económico anunciado el 2 de abril de 1976 fue creado por José Alfredo Martínez de Hoz Sus primera medidas fueron congelar los sueldos de los trabajadores, que quedaron bajo el control de la Nación. El salario real ha llegado a sen niveles excesivamente alto con en relación con la productividad de la economía afirmó el ministro en 1976. Esa política provocó que el ingreso de los trabajadores cayera un 40 % entre 1976 y 1980.

Se sacaron los controles de precios y se redujeron las retenciones a las exportaciones y se inauguró el pedido de créditos a organismos internacionales: la Argentina recibió del FMI 400 millones de dólares. El slogan para los primeros meses de la dictadura fue: “achicar el Estado es agrandar la Nación”.

En 1975, la inflación había subido más del 300 por ciento al año, el PBI descendió un 1,4 por ciento y el PBI per cápita cayó un 3 por ciento. Mientras, los precios al consumidor habían subido entre marzo del ‘75 y enero del ‘76 un 566,3 por ciento. La respuesta que Martínez de Hoz encuentra para parar la inflación fue la famosa “tablita“. Un sistema de devaluaciones preanunciadas para se supiera cómo y cuándo se iba a devaluar. La tablita dio comienzo á la era de “la plata dulce” y “al deme dos”.

El Plan Económico anunciado en abril del 76 tenía como prioridad favorecer el crecimiento industrial y agropecuario sin las trabas que representaban los reclamos sindicales. Debía contener la inflación, estimular la venida de capitales extranjeros, atacar el déficit fiscal y terminar con un aparato burocrático estatal sobredimensionado. Para este fin se colocó a todos los empleados público? en disponibilidad y se expulsó sin más a los de antecedentes sospechosos.

LA PLATA DULCE: La etapa de la circulación de dinero que producía más dinero fue denominada “la época de la plata dulce” y, junto con endeudamiento externo, trajo grandes beneficios a los grandes grupos económicos. Estos contraían una deuda en el exterior a una tasa baja y luego invertían en Argentina, donde había una muy alta: con la ganancia obtenida localmente abonaban la deuda externa y obtenían una gran diferencia a su favor.

Los grandes grupos obtenían créditos pero no los invertían en la producción sino en la especulación. A su vez, la clase media se dedicó a invertir sus “pequeños” ahorros en las financieras, con tasas de interés altísimas, y a aprovechar el dólar barato para viajar al exterior y adquirir allí variedad de productos. Esa creciente influencia del capital financiero significó la instalación de numerosos bancos en el país, así como un importante proceso de concentración de, estos. Sin embargo, el sector bancario en desarrollo sufrió crisis que repercutieron directamente en el proyecto económico diseñado por la dictadura.

El año 1980 fue el comienzo de un final anunciado: las exportaciones cayeron un 20% respecto del año anterior, las importaciones subieron un 30%, acompañadas por una nueva crisis mundial que, para un proyecto basado en el mercado externo, era determinante. En ese contexto se produjo el “crack bancario” de 1980, que puso fin a la etapa de la denominada “plata dulce”. La quiebra del Banco de Intercambio Regional (BIR) fue el primer indicador. Siguió el cierre de otras 37 entidades financieras, que a su vez repercutió en sectores industriales. El frente de la burguesía que hasta ese momento había apoyado acríticamente al proyecto —sobre todo en su aspecto represivo— reclamó una política de salvataje por parte del Estado frente al crack industrial y financiero. A partir de allí, el plan pasó a retiro.

Fuente: Historia La Argentina Contemporánea Editorial A-Z

Una de las medidas iniciales adoptadas por el gobierno militar en 1976 fue la apertura de la economía, es decir, la apertura del mercado interno a la competencia exterior. En primer lugar, se redujeron los, aranceles de  importación; esta medida sé ejecutó en un marco de atraso cambiarlo, cuyo efecto fue el abaratamiento de las mercaderías extranjeras, el cual generó el ingreso a la Argentina de una avalancha de productos importados.

En segundo lugar, el gobierno militar implemento una reforma financiera que liberalizó el sistema bancario (autorizando el funcionamiento de nuevos bancos e instituciones financieras) y el flujo de capitales. Esta medida se dio en un contexto mundial de gran abundancia de capitales líquidos en manos de los principales bancos estadounidenses y europeos. Una parte sustancial de esos capitales comenzó a ser prestada a los países periféricos, entre los que tuvieron un papel de gran importancia los dé-América latina, y, en particular, la Argentina. Comenzaba, de este modo, una etapa de alto endeudamiento externo para la Argentina.

En realidad esta primera etapa del plan económico constituía una puesta a punto de lo que vendría meses más tarde. El 1 de junio de 1977 la “ley de entidades financieras” libera el mercado de dinero y le da garantía estatal a todos los depósitos a plazo fijo. Con esta norma, si un banco quebraba, el Estado devolvía el dinero. Comenzó así la especular y tristemente celebre “bicicleta financiera”.

En octubre del ‘77, las tasas de interés alcanzaron un nivel del 135 por ciento anual. La distorsión de este mecanismo hizo que las empresas tuvieran que endeudarse en el extranjero, la que debieron pagar altas tasas para lograr financiación en el mercado local. Así, mientras los plazos fijos y las financieras se reprodujeron ferozmente, los que tomaron créditos hipotecarios durante esa época terminaron pagando tasas usurarias: el ejemplo fue la de la recordada circular 1050 del Banco Central, que determinó que miles de ahorristas terminaran pagando tasas siderales o que debieran entregarle sus viviendas al banco, ya que los intereses, fijados por un mercado de tasas que llegaron a mas del 100 por ciento al año, tornaba impagables los préstamos.

En 1978, el plan de Martínez de Hoz dio indicios de ser un fracaso total: la inflación anual llegó al 160 por ciento, y el PBI descendió durante ese año cerca de un 3,2%. Al crecimiento nulo del país se le sumaron los fuertes gastos del Estado: el 25 de junio del 1978 la Argentina ganó el Campeonato Mundial de Fútbol. Ese mundial, organizado en el país, costó cerca de US$ 500 millones, gasto que fue completamente cubierto por el Estado.

Mensaje de Rodolfo Walsh Integrante de Montoneros

La perversión del sistema financiero se tomó difícil de dominar para el Gobierno: en 1979, los precios minoristas crecieron en un 139,7 por ciento, y a capacidad de consumo se redujo vertiginosamente. Al final, la distorsión la la banca terminó por perforar a muchas entidades financieras, que no pudieron hacer frente a sus obligaciones: el 28 de marzo de 1880 el Banco Central ordenó la Intercambio Regional (BIR).

A fines de ese año, cerca de 23 entidades financieras habían quebrado, casi todos bancos cooperativos o provinciales. El fracaso de la gestión de Martínez de Hoz terminó por hacerse evidente cuando tuvo que tomar una resolución drástica: el 3 de febrero de 1981 el peso fue devaluado un 10 por ciento con relación al dólar. Con la economía en contracción, la gestión de Martínez de Hoz finalizó en 1981, con el reemplazo del teniente general Jorge Rafael Videla por el teniente general Roberto Eduardo Viola en la presidencia de la Nación.

El 29 de marzo de 1981 asume un nuevo ministro, Lorenzo Sigaut quien pasó a la historia por la frase “esta vez, el que apuesta al dólar pierde”. Tan sólo un mes después el flamante ministro dispone una nueva devaluación que provocó que el peso perdiera un 35 por ciento de su valor con, respecto al dólar. Para colmo los créditos hipotecarios se indexaron un 11 por ciento, la desocupación llegaba al 5 por ciento y el PBI caía un 6 por ciento. En la segunda mitad de 1981 la recesión comenzó a hacerse más intensa. La gestión de Sigaut sostuvo que las líneas básicas de acción continuarían siendo las mismas.

Sigaut duró 9 meses los mismos que Roberto Viola que fue reemplazado por Leopoldo Fortunato Galtieri. A fines de año el Ministro de Economía fue reemplazado por uno de los hombres cercanos a Martínez de Hoz y ex-Ministro de Economía durante el gobierno de Frondizi: Roberto Aleman. Esta recomposición significaba el triunfo de una finta política.

Los objetivos globales de Alemann eran bajar la tasa de inflación, desregular y privatizar, en ese orden. Sus primeras medidas incluyeron la reunificación del mercado cambiario, el restablecimiento de una tasa de cambio flotante, nuevos impuestos sobre las exportaciones una reducción de la dispersión de derechos de importación y el congelamiento de los salarios del sed público.

Muchas obras públicas fueron ejecutadas por contratistas privados, y algunas empresas del Estado privatizaron partes de sus actividades -lo que se llamo privatización periférica-. Esta incluyó la subcontratación de tareas de búsqueda y explotación petrolera, de reparación de materiales y de las vías de los ferrocarriles, la provisión de equipos telefónicos, la recolección de residuos y el mantenimiento del alumbrado público en la Ciudad de Buenos Aires. Alrededor de estas actividades se fue configurando un poderoso grupo de empresas contratistas del Estado. Estos grupos económicos, integrantes del segmento de proveedores del Estado argentino, conformaron la llamada “patria contratista“. Se trataba, en realidad, de empresarios muy cercanos al poder político que realizaban importantes negocios con el Estado cobrando cuantiosos sobreprecios,.

Roberto Alemann Fortunato Galtieri Domingo Cavallo
Carlos Ongania Lorenzo Sigaut Dagnino Pastore

Como consecuencia, la inflación declinó durante el primer cual de 1982 y empezó a notarse el fin período recesito. De todos modos, la guerra Malvinas desatada el 2 de abril 1982 marcó un punto de inflexión para el gobierno militar. La derrota de las Fuerzas Armadas argentinas aceleró el proceso de deterioro d régimen y lo empujó a buscar una trasmisión política que le permitiera transferir el poder.

Las decision económicas, entonces, estuvieron sujetas a los vaivenes de la liberalización política: En julio de ese año general Reynaldo Bignone reemplazó a Galtieri e inmediatamente inició diálogo con los Sectores políticos. Su primer Ministro de Economía fue José María Dagnino Pastore (ex ministro de la misma cartera durante gobierno de Onganía), a quien acompañó, como presidente del Banco Central, Domingo Cavallo.

Los principales hechos económicos estuvieron marcados por la reforma financiera lanzada por Cavallo que provocó una escalada  inflacionaria. Dagnino Pastore y Cavallo dejaron sus puestos a media los de agosto. El último Ministro de Economía del Proceso fue Jorge Wehbe, quien implemente “administró” la crisis. Durante esos meses se restablecieron negociaciones con el Fondo Monetario Internacional y se volvió a implementar el control de precios y de las tasas de interés, la inflación volvió dispararse en 1983 y el traspaso del poder al nuevo gobierno constitucional se hizo en el marco de una acentuada crisis económica.

Prácticamente todos los analistas coinciden en señalar que este ultimo periodo de la dictadura, después de la guerra de Malvinas, dejó una herencia nefasta que todos las argentinos siguen pagando.

Finalmente la dictadura militar y las política liberales aplicadas por sus ministros de economía terminaron provocando la destrucción del aparato productivo, el cierre de miles de empresas que dejaron en la calle a otros tantos trabajadores. La deuda externa trepó hasta cifras inconcebibles y el gobierno democrático de Raúl Alfonsín que asumió en diciembre de 1983 debió cargar con una pesada herencia que luego provoco su propia caída.

Los Montoneros en Argentina El Terrorismo de Estado en Argentina

LOS MONTONEROS EN ARGENTINA

La generalización de la violencia y la creciente desconfianza en el régimen institucional redujeron el espacio de la política en favor de la lucha armada terrorismo. A fines de la década del ’60 se produjo una generalización de la violencia política; así fueron apareciendo diversos grupos que consideraron que la lucha armada era la vía legítima para alcanzar o defender el poder. (ver: Secuestro de Aramburu)

La debilidad del sistema de partidos, la proscripción del peronismo y el exilio de Domingo Perón, y el cierre por parte de los militares de todos los canales instituciones de participación y protesta favorecieron estas prácticas.

Por otra parte, también influyeron factores internacionales, en especial la difusión de las ideas y prácticas de Revolución Cubana (1959) y de las campañas de Ernesto Che Guevara, muerto en Bolivia en 1967. Las agrupaciones “guerrilleras” El aumento de la violencia generó organizaciones del tipo “guerrilleras”.

Sus acciones consistían en atacar a miembros de las fuerzas de seguridad y empresarios, con secuestros, atentados o asesinatos. También pedían rescates a los dueños de las fábricas para repartir alimentos en las “villas miseria”. Excepto pocas excepciones, sus fundadores y dirigentes eran personas jóvenes de la clase media o alta, en genera universitarios, a los que se unían algunos obreros. A veces mantenían conexiones con otros grupos extranjeros o recibían entrenamiento militar en el exterior.

ALGUNOS ANTECEDENTES DE LA GUERRILLA EN ARGENTINA:

1 2 3
Años de Proscripción del Peronismo y exilio del líder. Gobiernos civiles de baja legitimidad, con partidos débiles Implantación de gobiernos militares, sin canales de participación política
4 5
Revolución Cubana, actuación y muerte del Che en Bolivia Ruptura de Chica,
con la URSS. Fidel Castro en Cuba.

El Grupo Montoneros, fundado en 1967 por activistas provenientes del nacionalismo católico, que más tarde adoptaron postulados del socialismo y finalmente se incorporaron al peronismo. Mantenían vínculos con la Juventud Peronista (la “JP”). Recién aparecidos lograron gran repercusión con el secuestro y asesinato del expresidente de la Revolución Libertadora, Pedro E. Aramburu. Sus líderes, Mario Firmenich y Roberto Quieto, buscaron una política de unidad con otras agrupaciones.

Los primeros grupos guerrilleros en la Argentina surgieron estimulados por los éxitos de la guerrilla en Cuba, y se propusieron la creación de focos revolucionarios en zonas rurales de nuestro país. Los primeros grupos que surgieron en los años sesenta Rieron los Uturuncos (de tendencia peronista, que operó en Tucumán y Santiago del Bastero), el Ejército Guerrillero del Pueblo (ERP, de tendencia castro-guevarista, a principios de 1970) y el Destacamento 17 de Octubre (peronista, que actuó en Taco Ralo, Tucumán, entre 1967 y 1968).

En el interior del movimiento peronista comenzaron a diferenciarse grupos que formaron el ala izquierda del movimiento. Desde este sector se comenzó a pensar al peronismo como movimiento revolucionario, una variante nacional del socialismo. La radicalización de un importante sector del peronismo había aportado un componente nuevo. Al discurso tradicional de Perón se sumaba la reinterpretación antiimperialista y social de su doctrina. Se pensaba la acción de Perón dentro de las tendencias que luchaban para alcanzar el socialismo.

Esta relectura del peronismo permitió que se acercaran al movimiento nuevos sectores de la juventud, entre ellos el Movimiento Nacionalista Revolucionario Montoneros. Montoneros fue la organización más importante de la izquierda peronista.

Esta fue creada en 1967 por un grupo de miembros de la Acción Católica, algunos de los cuales eran alumnos del Colegio Nacional de Buenos Aires. Algunos de ellos habían sido integrantes de Tacuara, una agrupación estudiantil de tendencia nacionalista-católica.

Los fundadores de la organización Montoneros fueron Fernando Abal Medina (izq.), Carlos Gustavo Ramus y Mario Eduardo Firmenich (der.), todos ellos militantes de la Acción Católica Argentina, y relacionados con el grupo de sacerdotes del Movimiento de Sacerdotes del Tercer Mundo (leer abajo en azul).

En 1962, el Papa Juan XXIII convocó al Concilio Vaticano II y a través de sus encíclicas propuso acercar a la Iglesia los problemas sociales y económicos que vivía la población mundial. La Iglesia Latinoamericana lile una de las que impulsaron con mayor fuerza esta transformación. En 1968, la Conferencia Episcopal Latinoamericana se reunió en Medellín, Colombia, con la presencia del Papa Pablo VI. En los Documentos de Medellín denunciaron que los signos de los tiempos eran la pobreza y el desamparo en que vivía la mayoría de la población, y que Dios hablaba a través de los hermanos más pobres. En este contexto proclamaron su opción por los pobres. Estas transformaciones también se produjeron en Argentina. En 1968 un numeroso grupo de sacerdotes organizó el Movimiento de Sacerdotes puní d Tercer Mundo, realizaron un trabajo social en barrios carenciados y villas miseria. Entre ellos, los más destacados fueron el sacerdore Juan Carlos Mugica y el obispo de La Rioja, Enrique Angelelli.

Inicialmente Montoneros incorporó a jóvenes provenientes del nacionalismo católico, pero también a algunos que habían militado en grupos de izquierda, como Norma Arrostito (abajo-izq). Dentro de Montoneros existían diferentes tendencias.

Por un lado, algunos consideraban que el objetivo era la construcción de una variante nacional del socialismo; otros veían en el peronismo una forma socialista de la revolución nacional. Pero los aglutinaba la convicción de que la contradicción fundamental de la Argentina era imperialismo versus nacionalismo. Montoneros impulsó la formación de un frente de liberación nacional y se comprometió a luchar en dos ámbitos a la vez: contra los militares y contra la burocracia sindical conciliadora. Su primera aparición pública fue con el secuestro y posterior asesinato de Pedro Eugenio Aramburu, en mayo de 1970.

El hecho más resonante, sin duda, es el secuestro y asesinato del general Pedro Eugenio Aramburu, a quien un grupo de Montoneros saca de su hogar el 29 de mayo. Los guerrilleros usan uniformes militares y llevan a Aramburu hasta una casa de la localidad bonaerense de Timote, donde es asesinado. Su cadáver fue encontrado un mes más tarde. El episodio desgasta totalmente a Onganía, que el 8 de julio es destituido por las propias Fuerzas Armadas y reemplazado por una figura militar casi desconocida: el general Roberto M. Levingston.

Dentro del peronismo, también surgieron otras agrupaciones específicas para el trabajo político en diferentes frentes. Algunas fueron la Juventud Peronista (JP), que operó en el trabajo barrial; la Juventud Universitaria Peronista (JUP), para leí trabajo con los estudiantes universitarios; la Unión de Estudiantes Secundarios (UES), en los colegios; la Juventud Trabajadora Peronista (JTP), en el frente sindical; y el Movimiento Villero Peronista.

Otra agrupación guerrillera la constituyeron las Fuerzas Armadas Peronistas (FAP), identificadas con las ideas de John W. Cooke. Cooke había sido delegado personal de Perón en el país luego del golpe de 1955, tenía una visión del peronismo como equivalente al socialismo nacional y realizó una fuerte propaganda a favor de la lucha armada. Otra organización era la de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), grupo foquista liderado por Roberto Quieto. Tanto las FAP como las FAR se fusionaron con Montoneros entre 1973 y 1974.

Fuera del peronismo, existían las Fuerzas Armadas de Liberación (FAL), rama armada del Partido Comunista Leninista, y el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), creado por Enrique Gorriarán Merlo y Mario Santucho, de orientación trotskista, que desarrolló su acción en zonas rurales.

A partir de los gobiernos militares se inició una guerra abierta, donde las organizaciones guerrilleras promovieron una gran cantidad de acciones armadas en aras de demostrar la debilidad del estado. Estas acciones no recibieron el respaldo esperado de la población y, en muchos casos, provocaron el alejamiento de antiguos colaboradores.

El gobierno optó por la represión ilegal y las agrupaciones guerrilleras fueron rápidamente vencidas. A comienzos de 1977, los propios militares reconocieron que la actividad guerrillera ya no representaba una amenaza. Pero este informe no fue difundido al público. El gobierno quería alimentar la creencia de que la guerrilla seguía operando, lo que le permitía continuar e incluso extender la represión sobre grupos más amplios de la población.

Lo cierto era que a doce meses del golpe, el ERP prácticamente había desaparecido y la actividad ofensiva de los Montoneros era casi nula. A lo largo de 1977, algunas células cometieron atentados con bombas y causaron alrededor de cuarenta bajas a las Fuerzas Armadas y de seguridad. Pero los secuestros y las muertes en enfrentamientos fraguados se contaban por miles.

En 1977, informes de Montoneros reconocían haber sufrido 2.000 bajas desde el golpe, mientras que para agosto de 1978 ya se hablaba de 4.500, incluyendo en ese número personas escasamente o no vinculadas con la organización. El derrumbe guerrillero evidencia, no solo la eficacia de la estrategia antisubversiva, sino la debilidad política de sus organizaciones. Desde principios de 1976, sus vínculos con el movimiento de masas eran endebles y sus cuadros estaban diezmados, desorientados y aislados de su conducción.

La persistencia e intensificación de la represión ilegal aun después de derrotada la guerrilla demuestra que el Estado Terrorista tenía otro objetivo: controlar al conjunto de la población por medio del temor. Tras sucesivas derrotas militares, los Montoneros cambiaron de estrategia.

Para lograr la adhesión de los trabajadores, articularon las demandas obreras con ataques armados a militares y miembros clave del gobierno. Con el propósito de contribuir a este proceso, fundaron en 1977 el Movimiento Peronista Montonero, realizaron actos de sabotaje en huelgas obreras, atentaron contra varias figuras del gobierno y lanzaron un llamado a la pacificación y al diálogo. Pero el resultado fue una gran cantidad de dirigentes y militantes asesinados por las Fuerzas Armadas.

Los obreros no se identificaron con las acciones guerrilleras, pues consideraban muy riesgoso unirse con los montoneros y disentían en cuanto a la metodología de acción. Los principales dirigentes montoneros seguían sosteniendo que la estrategia había sido oportuna y acertada. Esta distorsionada imagen de la realidad provocó el alejamiento de la organización de muchos miembros, como por ejemplo R. Galimberti y M. Bonasso. La actividad guerrillera perdió adeptos y quedó definitivamente aislada del resto de la población.

“La entonces incipiente organización Montoneros descubrió el sincretismo entre cristianismo y revolución a través de dos personas de gran influencia en sus comienzos: el padre Carlos Mugica, miembro de los Jesuitas y del Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo y el intelectual y periodista Juan García Elorrio, más tarde director de una revista que llevó ese nombre: Cristianismo y Revolución.

Señala Gillespie que “en 1964 Mugica entró en contacto con los ex tacuaristas Fernando Abal Medina, Mario Eduardo Firmenich y Carlos Gustavo Ramus, en ese entonces todos alumnos del Nacional Buenos Aires y militantes de la Juventud Estudiantil Católica (JEC). Según dijo Firmenich años después a la revista El Peronista, “Mugica nos enseñó que el cristianismo era imposible sin el amor a los pobres y a los perseguidos por su defensa de la justicia y su lucha contra la injusticia”. Pero algunos de los pensamientos del sacerdote cayeron en saco roto: el mismo Mugica dijo, también, “estoy dispuesto a que me maten, pero no a matar”.

Argentinos Jorga Lanata Tomo II

CARTA DE LOS MONTONEROS A PERÓN

PERÓN VUELVE
Argentina, 9 de febrero de 1971 Al Gral. J. D. Perón

Como hemos hecho en oportunidades anteriores, aprovechamos la comunicación que con Usted tienen los compañeros del Movimiento para hacerle llegar nuestras inquietudes con respecto al proceso revolucionario del pueblo argentino.

Es nuestra intención y deseo poder comunicarnos personalmente con Usted y lo haremos tan pronto como sea posible. Hasta tanto, nos vemos obligados a recurrir a la colaboración de los compañeros a quienes estamos profundamente agradecidos.

Deseamos hacerle conocer algunas consideraciones nuestras sobre hechos claves que determinan los pasos a dar por el Movimiento tanto en el futuro inmediato, es decir tácticamente, como en el futuro a largo plazo, es decir dentro de la concepción estratégica.

1) En primer lugar, creemos necesario explicar las serias y coherentes razones que nos movieron a detener, juzgar y ejecutar a PEA (Pedro Eugenio Aramburu). Es innecesario explayarse sobre los cargos históricos que pesaban sobre él: traición a la Patria y a su Pueblo. Esto sólo basta para ejecutar una sentencia que el pueblo ya ha dictaminado. Pero además había otras razones que hacfan necesaria esta ejecución. La razón fundamental era el rol de válvula de escape que este señor pretendía jugar como carta de recambio del sistema. […]

Nos preocupan algunas versiones que hemos recogido, según las cuales nosotros con este hecho estropeamos sus planes políticos inmediatos. Demás está decir que no está en nuestros propósitos entorpecer la conducción de conjunto que Usted realiza para la mejor marcha del Movimiento en su totalidad. […] Creemos que no sólo para nosotros, sino para el movimiento entero, es necesaria su palabra esclarecedora acerca de estas hipotéticas contradicciones entre sus planes y nuestro accionar. […]

4) Otra aparente opción para la hora del pueblo argentino es la salida electoral. Esta perspectiva se ve alimentada por el triunfo de Salvador Allende en Chile. […]

Ahora bien, para llevar adelante ese paso táctico, el compañero Paladino plantea como opciones estratégicas equivalentes, el camino electoral y el camino revolucionario por la vía armada. Esto, como hemos visto, es en sí incorrecto. Lo que en realidad parece suceder es que se utiliza la opción revolucionaria armada, es decir, nosotros, como factor de presión para reforzar el golpe táctico, o sea las elecciones. Esto puede ser tácticamente útil, aunque abrigamos algunas dudas. Sobre lo que no abrigamos dudas es sobre la necesidad de mantenernos como opción estratégica, y por lo tanto la absoluta imposibilidad de subordinar nuestro accionar a una opción táctica. En síntesis, no interferiremos al ala política del movimiento en tanto la Hora del Pueblo es una maniobra útil, y por lo tanto tácticamente acertada, pero nos mantendremos en la actividad señalando la vía armada como único método estratégicamente correcto para tomar el poder, y creemos que sería conveniente, en consecuencia, que los distintos frentes del movimiento no interfieran la presentación de la vía armada como una opción estratégica.

5) Bien, hemos visto la eficacia de nuestro método de lucha para golpear al régimen con la ejecución de Aramburu, el descreimiento popular sobre el sindicalismo como herramienta capaz de conducir un proceso revolucionario, la imposibilidad que el ejército pueda generar un proceso de liberación nacional, y la insuficiencia del camino electoral para tomar el poder. En fin hemos querido expresarle en estas consideraciones, dichas aquí un poco a vuelo de pájaro, lo que en realidad constituye nuestra teoría, es decir, un análisis tempo-espacial de la realidad argentina hecho a la luz de la doctrina justicialista.

Tenemos clara una doctrina y clara una teoría de la cual extraemos como conclusión una estrategia también clara: el único camino posible para que el pueblo tome el poder e Instaure el socialismo nacional es la guerra revolucionaria, nacional y prolongada, que tiene como eje fundamental al peronismo.

El método a seguir es la guerra de guerrillas urbana y rural. Lo cierto es que no somos un tiro al aire. No somos tantos ni tan pocos, pero no estamos para hacer mucho ruido y ofrecer pocas nueces. La concepción es clara y la decisión total, como lo prueban nuestros compañeros muertos. […]

Es para nosotros de fundamental importancia conocer sus opiniones acerca de estas consideraciones. [.,,] General, sus muchachos peronistas […] no lo defraudaremos. (El resaltado es nuestro).

GRANDES CRÓNICAS
ASESINATO DE ARAMBURU:
EL CONTEXTO EN EL CUAL LOS MONTONEROS PUBLICARON LOS DETALLES DEL ASESINATO DEL GENERAL ARAMBURU

El ala extremista del peronismo ha generado los hechos más espectaculares y a través de ellos se puede ratificar una vieja reflexión; su capacidad de acción política pareciera agotarse en el manejo de la metralleta. Más allá de ese límite encuentran enormes dificultades para encauzar sus propias definiciones, a las cuales, por lo demás, no encuentran tampoco una forma neta de diferenciarlas.

La Juventud Peronista había aceptado hace poco ser una simple prolongación del grupo Montoneros y, antes, el pequeño y deficientemente organizado grupo Montoneros, encabezado ahora por Firmenich, había declarado su fusión con la organización FAR (Fuerzas Armadas Revolucionarias), mejor preparada y dirigida por Quieto. Firmenich y sus amigos provienen del nacionalismo católico. Quieto, desde sus tiempos de dirigente universitario, viene de una izquierda inspirada por el castrismo.

Las puntualizaciones anteriores no son desdeñables para preguntarse hasta qué punto la ruptura declarada por los Montoneros es fruto no sólo de su incapacidad para actuar en un marco partidario tan elástico como el que le ofrecía el peronismo, sino para resolver con coherencia sus propias contradicciones internas. Esto último tiene mucho más peso si es exacto, como se afirma en el propio peronismo, que en la fusión más arriba mencionada Firmenich se quedó con el nombre y Quieto se quedó con al organización.

El día en que circuló el periódico en el cual dos de los coautores del asesinato del teniente general Aramburu efectuaron una minuciosa y siniestra descripción de todas las circunstancias en que se cometió el crimen, el asco hacia la bajeza moral no impidió una generalizada interrogación: cuáles serían los motivos por los cuales se efectuaba esa publicación. Quizás no pueda decirse, simplemente, que las declaraciones y decisiones posteriores a aquel día dieron una respuesta a tal interrogante. En rigor, cabe inferir que la difusión por un medio periodístico adicto a las confesiones frías y de los detalles escalofriantes formó parte de una cadena de decisiones.

En primer término, tal vez se quisiera saber hasta dónde podía seguir estirándose la cuerda. Cuando ésta se cortó, se resolvió el enfrentamiento neto con el Gobierno, no ya como una parte opositora, sino como un enemigo visualizado con óptica militar. Pero no resultará superfluo que se inserte en todo el juego de sucesos a algo que aconteció antes del indignante episodio al cual sirvió de vehículo el número 9 de La Causa Peronista. En efecto, el prólogo político de esa provocación y del posterior ingreso en la clandestinidad de los Montoneros y todas las organizaciones colaterales fue la constitución de la llamada Agrupación del Peronismo Auténtico.

La mayoría de los hombres que se han colocado tras Andrés Framini presenta una filiación homogénea dentro del peronismo. No extraña pues, que la declaración haya dicho que el Movimiento “carece de una conducción representativa”. La Juventud Peronista, los Montoneros y todo lo que corporiza a la Tendencia, como genéricamente se la denomina, necesitaba una pierna adulta -ligada al peronismo tradicional- para echarse a caminar. Ya la tiene.

Fuente Consultada:
Cuatro Décadas de Historia Argetina – Proyecto Editorial – P. Dobaño y M. Lewkowicz
La Nación 135 Años Testimonios de Tres Siglos
Argentinos Jorga Lanata Tomo II
La Enciclopedia del Estudiante Tomo 20 Historia Argentina

Los Llaman… “Jóvenes Idealistas” Victoria Villarruel
La Nación 135 Años Testimonios de Tres Siglos

 

Felipe Varela Caudillo Federal Felipe Varela Pensamiento Politico

Felipe Varela Caudillo Federal

Chacho Peñaloza Caudillo Federal Pensamiento Politico

En el pueblo de Guaycama del departamento de Valle Viejo, Catamarca, nace en 1819. Hacia 1840, junto a su madre, que muere en combate, se une a las fuerzas que enfrentan a Rosas. Derrotados los intentos unitarios, se exilia en Chile, donde se incorpora al ejército y llega a ser capitán de carabineros. Desde Copiapó regresa a la Argentina en 1855 y revista en el Séptimo de Caballería de Línea, en Río Cuarto.

En 1857 es ayudante del comisionado de La Rioja Nicanor Molinas y mantiene correspondencia con Urquiza, al que ofrece sus servicios contra Mitre. Urquiza en 1860 lo respalda como comandante del Tercer Escuadrón y segundo jefe del Regimiento N° 7.

En 1861 Várela participa de las fuerzas confederadas en Pavón y en 1862 es comandante de armas interino y jefe de policía en La Rioja. A las órdenes de Ángel “Chacho” Peñaloza se suma a su sublevación; invade Catamarca y pelea en Las Playas y Lomas Blancas. Peñaloza es derrotado y muerto y Várela se exilia en Chile.

Federal convencido, se pronuncia por el americanismo. En 1864 se constituye la filial argentina de la Unión Americana. Al año siguiente el Brasil bombardea Paysandú (Uruguay) y se inicia la guerra contra el Paraguay. Varela es decidido opositor al enfrentamiento y al centralismo que encarna Mitre, y confía en Urquiza; cabalga desde Chile hasta Rosario para ponerse a sus órdenes.

En 1866, con sus fuerzas desbandadas, regresa a Copiapó y lanza una proclama desde los Andes. En Cuyo estalla la “revolución de los colorados” y Várela, apoyado por los caudillos Sáa de San Luis y Videla de Mendoza, entre otros, integra un ejército montonero que extiende su campaña por el Noroeste y la región andina.

Es gobernador de Catamarca y logra fuerte influencia en Salta y Jujuy pero en 1867, tras sucesivas derrotas, anuncia a las autoridades bolivianas su intención de asilarse allí. El 1° de enero de 1868, desde Potosí, da a conocer el final de su célebre “Manifiesto”, un apasionado texto anticentralista y defensor de la unidad americana en el que pide ser juzgado por sus acciones seguro de sus ideales republicanos.

Mitre destina fuerzas del Paraguay a aplastar la sublevación montonera y el ejército nacional derrota completamente a Várela en la batalla de Salinas el 12 de enero de 1869. Enfermo de tuberculosis, el caudillo regresa al exilio chileno en Copiapó. Muere el 4 de junio de 1870 en Antoco, Chile.

Texto de una proclama de Felipe Varela, hecha pública en la época de sus luchas de oposición al centralismo porteño.

Las resistencias del interior: Ángel Peñaloza y Felipe Varela

Carta de A. y. Peñaloza al presidente Mitre. 16 de abril de 1863.
“¡Argentinos! El hermoso y brillante pabellón que San Martín, Alvear y Urquiza llevaron altivamente en cien combates, haciéndolo tremolar con toda gloria en las tres más grandes epopeyas que nuestra patria atravesó incólume, ha sido vilmente enlodado por el general Mitre gobernador de Buenos Aires. […]

Compatriotas: desde que aquél usurpó el gobierno de la nación, el monopolio de los tesoros públicos y la absorción de las rentas provinciales vinieron a ser el patrimonio de los porteños, condenando al provinciano a cederles hasta el pan que reservara para sus hijos. Ser porteño es ser ciudadano exclusivista; y ser provinciano es ser mendigo sin patria, sin libertad, sin derechos. Esta es la política del gobierno de Mitre. […]

¡Abajo los infractores de la ley! ¡Abajo los traidores de la patria! ¡Abajo los mercaderes de cruces en la Uruguayana, a precio de oro, de lágrimas y de sangre argentina y oriental!

¡Atrás los usurpadores de las rentas y derechos de las provincias en beneficio de un pueblo vano, déspota e indolente!
¡Soldados federales! Nuestro programa es la práctica estricta de la Constitución jurada, el orden común, la paz y amistad con el Paraguay, y la unión de las demás Repúblicas americanas.”

Felipe Varela. “Proclama”.
6 de diciembre de 1866.

Fuente Consultada: Los Hechos Que Cambiaron la Historia Argentina en el Siglo XIX Ricardo J. de Titto

Nacionalizacion de Aerolineas Argentinas Gobierno de Juan Peron

NACIONALIZACIÓN DE LOS SERVICIOS PÚBLICOS:

Si algo caracterizó a la política económica del peronismo en su etapa inicial esto fue la nacionalización de los servicios públicos. Discutida y atacada duramente por la oposición, esa política sin embargo fue llevada adelante con una firme decisión. Con el correr de los años, lo que más se le ha criticado al peronismo han sido los resultados concretos de esa nacionalización de servicios públicos, pues éstos incrementaron los gastos del Estado en forma desproporcionada y deterioraron en casi todos los casos la calidad de las prestaciones. Pero en el momento de ponerse en marcha aquella política lo que más se discutía era la forma en que se hacían las negociaciones con las compañías extranjeras, a las que se concedió un tratamiento que irritaba a los opositores, porque se pagaban indemnizaciones consideradas excesivas.

Aerolíneas Argentinas

Desde 1929 funcionaba en el país una sola empresa aérea de transportes: Aeroposta Argentina, que inició sus vuelos con aviones franceses Late 25. En 1933, por medio de un apoyo oficial, se incorporaron nuevos aparatos que ampliaron el pasaje de cuatro a ocho pasajeros por vuelo. Cuatro años después esta compañía adquirió aviones Junkers, de fabricación alemana, con mayor potencia y capacidad para 17 personas, lo que permitió aumentar los servicios y reducir el tiempo de vuelo.

Pero el esfuerzo que significaba sostener y ampliar estos servicios obligó a convertir a la empresa en una sociedad mixta con participación estatal, lo que se formalizó en 1945. También en ese año el gobierno dispuso crear otras tres empresas mixtas de transporte comercial y se constituyeron así la Flota Aérea Mercante Argentina (FAMA), para la explotación de rutas internacionales la Sociedad Mixta Zonas Oeste y Norte de Aerolíneas (ZONDA), que vinculaba a Buenos Aires con el interior del país, y la Sociedad Mixta de Aviación del Litoral Fluvial Argentino (ALFA), cuyas líneas conectaban con la Mesopotamia, Asunción del Paraguay y Montevideo.

Aerolíneas Argentinas fundada por Perón

La más importante, FAMA, aprovechó la asunción del nuevo presidente, el 4 de junio de 1946, para inaugurar sus servicios regulares a Europa y Santiago de Chile. Cuatro meses después agregó Río de Janeiro. Pero los déficit aumentaban y el gobierno resolvió unificar todas las empresas; mediante un decreto, el 3 de mayo de 1949 se incorporó al patrimonio nacional a las cuatro compañías. “El 51 por ciento del capital era del Estado y el resto de empresas privadas.

Pero el sector privado no aportó las sumas que le correspondían para reducir el déficit y llegó un momento en que la deuda superaba al capital aportado. Entonces resolvimos crear una sola empresa estatal y fundamos Aerolíneas Argentinas, en marzo de 1950”, recordaría el entonces ministro de Transportes, coronel Juan F. Castro. La nueva empresa monopolizó el cabotaje interno y recibió como sedes el edificio de la Oficina de Ajustes, que utilizaban los ferrocarriles, en Leandro N. Alem y Alsina, y el Palacio del Viajero, en Perú 22. “Los cuatro talleres que había se centralizaron en uno solo: Ezeiza. Apenas creada Aerolíneas inauguramos los servicios regulares a Nueva York. La base de la flota eran 36 aviones Douglas DC-3, y para los vuelos a Europa y Estados Unidos se utilizaban los flamantes DC-4. La flotilla de hidroaviones Sandringhan sirvió para atender los servicios al Litoral”, explicó Castro.

El ingeniero Maggi, su sucesor en el ministerio, exaltó, a su vez, la construcción del aeropuerto Ministro Pistarini como “una obra perdurable” y enumeró la ampliación y perfeccionamiento de las viejas pistas de tierra del interior del país: “Se hicieron nuevos aeropuertos -dijo- en Río Cuarto, Río Gallegos, Río Turbio, Ushuaia, Comodoro Rivadavia y Comandante Espora”.

17 de Octubre de 1945: Día de la Lealtad Peronista

Fuente Consultada: La Primera Presidencia de Perón – Biblioteca Política Argentina

La Flota Mercante en el Gobierno de Juan Peron

NACIONALIZACIÓN DE LOS SERVICIOS PÚBLICOS:

Si algo caracterizó a la política económica del peronismo en su etapa inicial esto fue la nacionalización de los servicios públicos. Discutida y atacada duramente por la oposición, esa política sin embargo fue llevada adelante con una firme decisión. Con el correr de los años, lo que más se le ha criticado al peronismo han sido los resultados concretos de esa nacionalización de servicios públicos, pues éstos incrementaron los gastos del Estado en forma desproporcionada y deterioraron en casi todos los casos la calidad de las prestaciones. Pero en el momento de ponerse en marcha aquella política lo que más se discutía era la forma en que se hacían las negociaciones con las compañías extranjeras, a las que se concedió un tratamiento que irritaba a los opositores, porque se pagaban indemnizaciones consideradas excesivas.

Presidente Juan Domingo Perón

La flota mercante

En agosto de 1941 el gobierno de Ramón S. Castillo resolvió comprar los 16 barcos italianos bloqueados en puertos argentinos por los aliados y creó así la Flota Mercante del Estado. Se trataba de buques obsoletos, pero que en ese momento representaban 136 mil toneladas de porte bruto que servirían para movilizar el comercio exterior. Perón decidió en 1946 modernizar aquella flota y encargó a Génova la construcción de tres motonaves para cubrir la línea de carga y pasaje con el puerto de Nueva York. Esos buques fueron bautizados con los nombres de “Río de la Plata”, “Río Jachal” y “Río Tunuyán”.

Pero su principal operación para ampliar la flota consistió en adquirir los barcos de la Compañía Argentina de Navegación Dodero S.A. Los orígenes de esa empresa se remontaban a 1897, cuando un inmigrante yugoslavo, Nicolás Milianovich, inició sus actividades como botero durante el aprovisionamiento de las tropas que peleaban en la guerra con el Paraguay. Cuando Mihanovich acumulé dinero suficiente para comprar los primeros remolcadores y balleneros, admitió el ingreso de capitalistas ingleses y amplié su negocio. En 1931 contaba con 324 unidades y en noviembre de 1942 vendió todos sus barcos a los hermanos Alberto, Nicolás y José Dodero. Estos, a su vez, incorporaron 25 buques de ultramar que los Estados Unidos vendían a bajo precio al término de la guerra y que se habían producido en serie durante las operaciones bélicas en el Pacífico. Los Dodero reorganizaron su negocio y crearon dos empresas: Río de la Plata 5. A. de Navegación de Ultramar y Compañía de Navegación Fluvial S. A. En realidad, la primera de ellas se estructuró como un holding, teniendo en su poder las acciones de las otras dos.

Barco de la flota peronista

“Barco Presidente Perón” un barco suntuoso moderno de la flota mercante durante el gobierno de Juan perón

Las primeras negociaciones de Alberto Dodero con el gobierno peronista dan cuenta de una ayuda oficial para enjugar el déficit de su empresa (que se estimaba en 200 mil pesos diarios) y que consistió en obtener el monopolio del transporte de 30 mil inmigrantes, a razón de 600 pesos cada uno. Pero eso no alcanzó para restaurar la situación financiera y Dodero se decidió a poner en venta su empresa naviera. El primer interesado fue el gobierno y la operación se consumó en mayo de 1949 mediante un decreto que declaro “servicios públicos, esenciales a la independencia económica nacional, los prestados por la Compañía Dodero”. El IAPI quedó facultado para formalizar la compra de las acciones por un total de 164 millones de pesos, aunque el costo de la operación se estimé en 100 millones más, debitados en el pasivo de la empresa.

La oposición parlamentaria aprovechó para formular un pedido de informes, que presentó el diputado Silvano Santander a principios de junio. Más de 20 horas deliberaron los legisladores en el recinto, con la presencia de los ministros Cereijo, Paz, Gómez Morales, Ares y Castro. El peso de la defensa recayó en Cereijo, quien se enorgulleció “por estar vinculado a esta limpia operación que cumple una nueva etapa en la obtención progresiva de los servicios públicos en manos del Estado”. Las interrupciones de Santander reclamando cifras al ministro fueron interceptadas por José Emilio Visca: “j,No prefiere que le traigamos la Gula Kraft, señor diputado? “. Abarrotado de expedientes, Cereijo comenzó a detallar el inventario del edificio de Corrientes y Reconquista y con ironía abundé en explicaciones sobre. el reloj de su cúspide y la amplia capacidad de los ascensores.

— ¡Queremos saber cuAnto mide la cabeza del ascensorista! —troné fastidiado Atilio Cattáneo.

—Esta payasada es un insulto a la Cámara —reproché Oscar López Serrot, también radical.

—Lá minoría pidió la interpelación, y no me va a enseñar cómo debo contestarla —se defendió Cereijo.

—Termine de una vez, que a usted ya no lo aguantan ni en Rácing —le espeté Luis Dellepiane.

Tras dos cuartos intermedios, uno pedido por Visca “para que descanse el orador” y otro por Dellepiane “para que descanse el auditorio”, la Cámara escuché a Santander: “El gobierno ha sido complaciente y generoso con el holding Dodero, cuyos integrantes son también directores de la CADE. El país ha comprado una empresa en bancarrota”. La operación se aprobó lo mismo y, mientras se levantaba la sesión, un diputado gritó desde su banca: “El informe del ministro ha sido el del sindico de un quebranto”. El grupo Dodero quedé en manos del IAPI hasta que pasé al Ministerio de Transportes, en 1951, y de la fusión de la Compañía Argentina de Navegación Dodero y Río de la Plata 5. A. surgió la empresa estatal Flota Argentina de Navegación de Ultramar (FANU). Sobre la base de la Compañía de Navegación Fluvial S. A. se creó la Flota Argentina de Navegación Fluvial.

La prensa clandestina denunció que Alberto Dodero “gestionó la compra de su flota halagando a la pareja presidencial” y que Dodero había costeado primero el viaje de Evita a Europa, en junio de 1947, y luego de la operación le obsequió su residencia de Gelly y Obes 2287, un paraíso arquitectónico de 8 pisos con una piscina aérea bordeada de jardines. Así lo denunciaron el semanario socialista La Vanguardia (30-XI-48) y el boletín radical Orcora (1-1 1-50).

Pero esos dardos no inmutaron a los altos funcionarios, que estaban dispuestos a organizar el transporte marítimo y fluvial. “La flota argentina llegó a un millón 200 mil toneladas de desplazamiento —dice Maggi, quien en 1951 sucedió a Castro en el Ministerio de Transportes— y creamos la flota de empuje, con remolcadores norteamericanos, iguales a los que se usan en el Misisipí, que pueden movilizar un tren de doce barcazas cada uno. La importancia de nuestra flota se comprobó cuando logramos copar el comercio con Brasil: más del 75 por ciento de ese comercio costero se hacía con barcos argentinos.” Argentina había adquirido en Gran Bretaña tres buques de carga, por medio del IAPI, a los que bautizó “Presidente Perón”, “Eva Perón” y “17 de Octubre”.

Holanda construyó para la Compañía Dodero (que siguió funcionando como empresa privada, aunque sus acciones pertenecían al Estado) tres barcos de pasajeros, a los que se resolvió denominar “Yapeyú”, “Maipú” y “San Lorenzo”. Este último debió llamarse, en cambio, “Alberto Dodero”. La muerte del empresario, quien había manifestado públicamente su “amistad y lealtad a Perón”, obligó a cambiar el nombre de aquel barco antes de botarlo.

17 de Octubre de 1945: Día de la Lealtad Peronista

Fuente Consultada: La Primera Presidencia de Perón – Biblioteca Política Argentina

Política Energetica en el Gobierno de Peron Carbon de Rio Turbio

NACIONALIZACIÓN DE LOS SERVICIOS PÚBLICOS:

Si algo caracterizó a la política económica del peronismo en su etapa inicial esto fue la nacionalización de los servicios públicos. Discutida y atacada duramente por la oposición, esa política sin embargo fue llevada adelante con una firme decisión. Con el correr de los años, lo que más se le ha criticado al peronismo han sido los resultados concretos de esa nacionalización de servicios públicos, pues éstos incrementaron los gastos del Estado en forma desproporcionada y deterioraron en casi todos los casos la calidad de las prestaciones. Pero en el momento de ponerse en marcha aquella política lo que más se discutía era la forma en que se hacían las negociaciones con las compañías extranjeras, a las que se concedió un tratamiento que irritaba a los opositores, porque se pagaban indemnizaciones consideradas excesivas.

Juan perón

La Política energética del Gobierno de Juan Perón

Toda esa política de nacionalización de servicios públicos excluyó a la única empresa en situación próspera, la CADE, cuyos intereses fueron respetados. Perón había entrado en negociaciones con la CADE en 1944, cuando esta empresa la encomendé “persuadir al Presidente Farrell para que desistiera de nacionalizar los servicios eléctricos”. (Farrell quería celebrar el primer aniversario del golpe militar de 1943 firmando un decreto que resolvía “recuperar para el Estado los bienes mal habidos por la CADE”.)

Después se supo que Perón había pactado con el gerente general de la CADE —quien vivía en el mismo edificio que él, en Posadas 1567, unos pisos más arriba— el apoyo económico para su campaña electoral, a cambio del secuestro de los originales del famoso Informe Rodríguez Conde (en el que se documentaban los sobornos de la empresa para obtener en 1936 la prórroga de las concesiones eléctricas de parte del Concejo Deliberante). El Informe no fue publicado hasta después del derrocamiento de Perón, en 1956, y la CADE desarrollé su actividad sin problemas hasta esa fecha.

Manteniendo intacta la explotación privada del servicio eléctrico, el gobierno peronista prefirió, en cambio, lanzarse a una movilización de fuentes naturales de energía, que hasta ese momento permanecían desaprovechadas.

Desde el primero de enero de 1946 había quedado estructurado el mecanismo de la Dirección Nacional de Energía, dando nacimiento a cuatro entidades: Gas del Estado, Combustibles Sólidos y Minerales; Centrales Eléctricas del Estado y Combustibles Vegetales y Derivados. Cada una ostentaba una dirección general, similar a la de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (de donde se habían desprendido las dos primeras), y todas, incluyendo a esta última, pasaron a depender del ente central creado a fines de octubre de 1943, a los cinco meses del estallido militar.

Aquella Dirección Nacional de Energía había sido confiada al coronel Bartolomé Descalzo, quien retuvo el cargo al asumir Perón y confirmó en sus puestos a los ingenieros Julio V. Canessa (en Gas del Estado) y Juan Eugenio Maggi (en Centrales Eléctricas). Mientras Canessa libraba su batalla para construir el gasoducto Comodoro Rivadavia-Buenos Aires, Maggi emprendía el estudio de un vasto plan de realizaciones para incorporarlas al programa de gobierno que José Figuerola preparaba desde su Secretaría de Asuntos Técnicos. Maggi, que había sido inspector general de explotación técnica en la Comisión del Control del Transporte hasta el 4 de junio de 1943, fue nombrado luego ministro de Obras Públicas y Riego, en Mendoza. “Es falso que hayamos asaltado los cargos, como se dijo. Yo ocupaba un puesto de alta jerarquía antes del 43 y ganaba tanto como un ministro: 1.200 pesos por mes”, explicó al autor de este trabajo. Pero su adhesión al peronismo tenía otra explicación: “En mi casa siempre se habló de política; yo fui afiliado radical desde 1920 y me incorporé a FORJA porque soy nacionalista. En un congreso de ingenieros efectuado en Córdoba, en 1942, con varios colegas logramos que se aprobaran algunas ponencias sobre nacionalización de servicios públicos y fomento de la industria siderúrgica. Estábamos hartos de seguir atados a un imperialismo decadente como el inglés”.

Diques y usinas nuevos

Centrales Eléctricas del Estado sería fusionada al poco tiempo, en 1947, con la Dirección General de Irrigación para dar nacimiento a la empresa autárquica Agua y Energía Eléctrica. Maggi ocupó el cargo de director general y comenzó a ejecutar los proyectos aprobados en el Plan Quinquenal. “Hubo que improvisar todo porque no había antecedentes técnicos. Cuando me hice cargo de Centrales Eléctricas —dijo— estábamos en cero. Una vez planificadas las obras empezamos a trabajar. Las provincias habían expropiado, entre 1944 y 1945, las usinas térmicas del grupo ANSEC y una central hidroeléctrica en Tucumán.

Esa provincia, Entre Ríos, Santa Fe y Jujuy hicieron convenios con la Nación, traspasándole los servicios expropiados. Agua y Energía los tomó a su cargo y los amplió; también expropió los servicios eléctricos del grupo SUDAM (en Santa Fe, Buenos Aires y Santiago del Estero) y comenzó a funcionar en Córdoba y Corrientes.” La primera meta consistía en terminar dos obras iniciadas durante el período revolucionario: los diques Escaba (en Tucumán) y Nihuil (en Mendoza), con sus centrales hidroeléctricas. Simultáneamente se terminó también el dique Los Quiroga (en Santiago del Estero) y se inició la construcción de centrales hidroeléctricas en todo el país. Esa extensa nómina incluye 6 diques con usinas en Córdoba; otros 6 en Catamarca; 4 en Río Negro y 3 en Mendoza. Las obras de mayor trascendencia fueron los diques Florentino Ameghino, en Chubut; Las Pirquitas, en Catamarca; Los Molinos, en Córdoba y La Florida, en San Luis.

“Para dar una idea del impulso iniciado —dijo Maggi— conviene establecer que en 1943 teníamos una potencia instalada en centrales hidroeléctricas de 45 mil kilovatios y ahora Agua y Energía tiene siete veces más: 350 mil kilovatios. A esto debe agregarse una cartera de estudios y proyectos por valor de 6 millones de kilovatios.”

Las continuas fricciones con el gobierno uruguayo postergaron la construcción de las obras hidroeléctricas de Salto Grande, a pesar de que el convenio entre ambos países fue aprobado el 2 de junio de 1948, sobre la base de un acuerdo similar entre los Estados Unidos y Canadá para el aprovechamiento del río San Lorenzo.

Ello impidió contar con una potencia de 840 mil kilovatios para repartir entre ambas márgenes del río Uruguay. El diputado peronista Joaquín Díaz de Vivar acusó, en agosto de 1949, al canciller uruguayo Eduardo Rodríguez Larreta de ser “la punta de lanza del imperialismo norteamericano para detener la obra”. La prensa oriental respondió acusando de imperialista al gobierno de Perón.

Además de realizarse ampliaciones en las centrales termoeléctricas existentes, el Plan Quinquenal sembró usinas térmicas en Mar del Plata, Mendoza, Río Negro, Tucumán y Entre Ríos. Algunas modificaciones en la serie de obras proyectadas obligaron a eliminar la instalación de una usina en San Luis, a cambio de otras prioridades más urgentes como la construcción de centrales térmicas en San Juan, Córdoba y Corrientes. La usina Calchines, de Santa Fe, fue ampliada; y el proyecto de construir una gran usina en Rosario se sustituyó por la supercentral de San Nicolás, iniciada con la vigencia del primer plan e inaugurada en el segundo.

Carbón en Río Turbio

Otro de los proyectos previstos en el plan energético era la explotación del yacimiento carbonífero de Río Turbio. “Una necesidad impostergable —según Maggi—, porque significaba modificar la vieja mentalidad. Los mismos capitales ingleses que explotaban las fuentes de energía nos vendían también el carbón para hacerlas funcionar. Para hacer andar aquí sus ferrocarriles importaban su propio carbón. Un negocio redondo que ellos justificaban con el falso argumento del bajo costo: tomaban como base el precio inferior que se había pagado (20 pesos la tonelada) en lugar de considerar el promedio entre 1910 y 1945 (que era de 38 pesos).”

Durante los años de la guerra YPF se interesó por ese yacimiento, que había sido descubierto en 1887 por el marino argentino Agustín del Castillo y visitado en 1892 por el naturalista Alcides Mercerat y en 1921 por el geólogo Anselmo Windhausen, quienes habían aconsejado su explotación. Recién a principios de 1943 un departamento especialmente creado en YPF comenzó a explorar la zona enviando comisiones que vivían precariamente en carpas. Hasta que en 1946, con la creación de la Dirección General de Combustibles Sólidos y Minerales, los campamentos se fueron convirtiendo en confortables viviendas. “Una vez establecida la capacidad productiva del yacimiento, a mediados de 1947 se comenzó la explotación —recuerda Maggi, a quien en 1948 se confirió la vicepresidencia de la Dirección Nacional de Energía—; y hubo que hacer caminos, puentes, instalar usinas, edificar viviendas y traer maquinarias. Realmente era hacer patria fundar una población argentina en ese lugar, donde los chilenos se sienten dueños de todo.”

Precisamente la instalación de maquinarias movió al gobierno chileno a sugerir que el carbón extraído fuera llevado hasta Puerto Natales, la salida al mar más próxima al yacimiento, y transportado en barcos chilenos por los fiordos que desembocan en el estrecho de Magallanes. Pero los técnicos argentinos preferían tender líneas férreas en su territorio, para unir Río Turbio con uno de los puertos nacionales. El más apropiado resultaba el de Santa Cruz, pero la zona montañosa impediría ir cargado al ferrocarril, y entonces se decidieron por el puerto de Río Gallegos, más precario, aunque con una significativa ventaja: el trayecto, paralelo al río Turbio, era una suave pendiente. De ese modo se evitó que Chile tuviera en sus manos la puerta de salida del carbón argentino e intentara presionar con su cierre en alguna disputa fronteriza.

“Encaramos el gran déficit energético que impedía desarrollar las industrias con una gran ofensiva. Llegamos a ubicar 100 millones de metros cúbicos de carbón en Río Turbio y comenzamos a explotarlos. Además, logramos reducir la importación de carbón de hulla para

producir gas porque aprovechamos el gas natural de los pozos petrolíferos, que llegó a Buenos Aires en el nuevo gasoducto”, explicaría después Rolando V. Lagomarsino, que ocupaba la Secretaría de Industria y Comercio. Los barcos extranjeros que venían cargados de carbón y regresaban con trigo argentino comenzaron a traer otra clase de productos: maquinarias. Uno de los pioneros que integró las comisiones exploradoras en 1943, el ingeniero Luis Calliari, refiere su primera entrevista con el gobernador de Santa Cruz, capitán de corbeta Juan M. Gregores, en estos términos: “Me presenté para darle cuenta de la tarea encomendada y no titubeó en anticiparme la capacidad productiva de nuestras cuencas carboníferas. Fue el más entusiasta, en una época de derrotistas, escépticos e intereses creados”, escribió en El Yacimiento Presidente Perón en la cuenca carbonífera de Río Turbio (ENDE, Buenos Aires, 1952).

El trabajo manual a pico y pala fue paulatinamente sustituido por maquinarias adquiridas en Gran Bretaña (500 mil libras esterlinas) y en los Estados Unidos (200 mil dólares). “Compresores eléctricos, martillos picadores y perforadores, cortadoras de carbón y transportadoras accionadas con aire comprimido, cargadoras mecánicas, cintas transportadoras, locomotoras diesel y vagonetas modernas para dos toneladas cada una, fueron provocando la remoción del viejo sistema”, señala Calliari.

Nuevos buques petroleros

Los proyectos de explotación petrolera incluyeron una prioridad insalvable: renovar la flota de buques-tanques. Las nuevas autoridades de YPF adquirieron en Suecia un barco de 17 mil toneladas de porte bruto en 1946 (se considera porte bruto a la capacidad de carga, más la de combustibles, provisiones y el peso de la tripulación) y otro en los Estados Unidos de 4 mil, en 1947; pero al año siguiente recibieron de este último país cuatro unidades más, por un total de 26 mil toneladas. A medida que se iban entregando a la empresa estatal los buques encargados la flota petrolera ensanchaba su capacidad de transporte y a los 3 barcos recibidos de Holanda y Suecia en 1950, siguieron 6 más (tres ingleses, dos suecos y uno holandés) en 1951 y otros 3 al año siguiente (uno británico, otro holandés y el último danés). Cuando expiró el primer periodo presidencial YPF había incorporado a su flota 18 barcos extranjeros con un porte bruto total de 234 mil toneladas. También se había construido un buque-tanque argentino, el “Figueroa Alcorta”.

“Había dos grandes dificultades —memora Lagomarsino—: no producíamos petróleo en cantidad suficiente y faltaban maquinarias y elementos de perforación. Rápidamente se decidió impulsar a YPF y comprar ese material donde fuera, porque los norteamericanos se negaban a vendemos torres de perforación.” El ingeniero Maggi señala que los resultados más significativos fueron los cateos: “Por encima de la nueva flota, las maquinarias y la producción, lo más importante fueron las exploraciones del suelo. Cuando Perón llegó al gobierno se conocía una reserva de 40 millones de metros cúbicos de petróleo. Los nuevos yacimientos elevaron esa cifra a 300 millones. Se descubrió petróleo en Neuquén, Como doro Rivadavia (flancos sur y norte), Salta (Campo Durán y Madrejones), Tierra del Fuego y Mendoza.” Uno de los responsables de esa tarea, el ingeniero Julio y. Canessa (dos veces presidente de YPF, en 1947 y de 1949 hasta 1952), explicó que “la escasez de petróleo sufrida por la Argentina durante la Segunda Guerra Mundial no fue por falta de ese combustible en el mundo, sino porque se carecía de buques-tanques para traerlo”.

Según sus cálculos, “la capacidad de elaboración argentina, con la puesta en marcha de la destilería de La Plata, se elevó a 10 millones de metros cúbicos anuales”. También se iniciaron en aquellos años los primeros estudios glaciológicos, para determinar la cantidad de nieve, establecer el regadío y poder regularlo. Para ello vino un técnico suizo, experto en la materia. Aunque la peor parte ya había sido cumplida: fue el sacrificio anónimo del ingeniero argentino Dagoberto Sardina, que quedó aislado en la nieve y fue muerto por un alud, en sus tareas de exploración.

Empresas nacionales de energía

En agosto de 1950 el gobierno decidió crear un ente estatal que agrupara a las cinco  empresas energéticas. Se lo denominó ENDE (Empresas Nacionales de Energía) y las direcciones generales de Gas del Estado, YPF, Combustibles Sólidos Minerales, Combutibles Vegetales y Derivados, y Agua y Energía Eléctrica se llamaron, en lo sucesivo, administraciones. Fueron suprimidos los directorios de cada uno de ellas y se los sustituyó por un gerente general. “Mantuvieron la autarquía para explotar los servicios a su cargo, pero la construcción de nuevas obras quedó reservada a la decisión de ENDE. Esta se habla constituido con un directorio con representación obrera, y el modelo de organización se calcó de DINIE (Dirección Nacional de Industrias del Estado), cuyo funcionamiento había dado buenos resultados al administrar 32 empresas incautadas a la propiedad enemiga”, explicó José Constantino Barro, quien fuera presidente del nuevo organismo en su calidad de ministro de Industria y Comercio, desde abril de 1948. El coronel Bartolomé Descalzo quedó al frente de la Dirección Nacional de Energía, ente que siguió administrando el Fondo Nacional de la Energía, de donde se obtenía el dinero para invertir en esas obras.

Barro, que había sucedido a Lagomarsino (primero como secretario interino, en agosto de 1947, y luego como ministro), fue el encargado de continuar con una política energética destinada a empujar el desarrollo industrial, de acuerdo con las directivas dadas por el propio Perón en sus discursos: “Para poder industrializar tengo que dar energía barata, porque con energía a 45 centavos el kiowatt no se puede hacer mucha industria a buen precio. Mientras no tengamos la energía hidroeléctrica, por la que estamos trabajando sin descanso, para suplir con ella a la termoeléctrica, no hay solución económica posible. Tengo que dar también transportes baratos, para que los productores e industriales puedan exportar en las mejores condiciones económicas en los mercados internacionales”. Así se expresó el Presidente en un discurso pronunciado a principios de 1949.

17 de Octubre de 1945: Día de la Lealtad Peronista

Fuente Consultada: La Primera Presidencia de Perón – Biblioteca Política Argentina

Los Transporte Ferrocarriles en el gobierno peronista Peron y Evita

NACIONALIZACIÓN DE LOS SERVICIOS PÚBLICOS:

Si algo caracterizó a la política económica del peronismo en su etapa inicial esto fue la nacionalización de los servicios públicos. Discutida y atacada duramente por la oposición, esa política sin embargo fue llevada adelante con una firme decisión. Con el correr de los años, lo que más se le ha criticado al peronismo han sido los resultados concretos de esa nacionalización de servicios públicos, pues éstos incrementaron los gastos del Estado en forma desproporcionada y deterioraron en casi todos los casos la calidad de las prestaciones. Pero en el momento de ponerse en marcha aquella política lo que más se discutía era la forma en que se hacían las negociaciones con las compañías extranjeras, a las que se concedió un tratamiento que irritaba a los opositores, porque se pagaban indemnizaciones consideradas excesivas.

La Corporación de Transportes

Una abrumadora sesión de la Cámara de Diputados sancionó, en 1936, la Ley 12.311, creando la Corporación de Transportes. El proyecto se originó en Londres tres años antes, durante la concreción del pacto Roca-Runciman, y fue redactado por las compañías británicas Anglo-Argentina Ltda. y Lacroze de Buenos Aires, la primera de ellas filial del grupo internacional SOFINA. (La memoria y balance del Anglo, publicada en Bruselas, revela que el Vicepresidente argentino Julio A. Roca (h.) aceptó el proyecto de esas compañías, que buscaban monopolizar el transporte para salvar su crisis financiera.) La votación se prolongó hasta que el diputado José Arce, uno de los patrocinantes del proyecto, pudiera volar apresuradamente desde Santiago de Chile para formar quorum.

Esa ley obligaba a 52 empresas de 4ransporte a depender de la Corporación, cosa que solo aceptaron las 12 inglesas. La idea, según se dijo, era “salvar al riel de la competencia de ómnibus y colectivos, con una buena coordinación centralizada”. Se sabía que las empresas tranviarias (de capitales ingleses) sufrían cuantiosas pérdidas, entre ellas la Anglo-Argentina, Lacroze y Chadopyf. Al resistirse las otras cuarenta compañías (en su mayoría de capitales nacionales y explotadores de servicios por automotor) el Estado les inició juicio.

En 1942, al sentarse en la Cámara de Diputados, Iñigo Carrera fue elegido secretario de la Comisión Investigadora de la Corporación de Transportes y descubrió los entretelones de un decreto aprobando un préstamo de cuarenta millones de pesos, por parte de un grupo financiero a la Corporación, “para expropiar ómnibus y colectivos”. Se trataba de una maniobra de la CADE, que invertía así sus ganancias obtenidas con la discutida prórroga de concesiones en 1943. “Fue inútil que exigiéramos al ministro del Interior, Miguel 3. Culacciati, el informe técnico para aprobar ese préstamo —recordaría Iñigo Carrera—; se declaró en fuga ante mi interpelación, el 3 de junio de 1943. Al día siguiente un golpe militar lo barrió del ministerio. Claro que también acabó con la investigación iniciada.”

ferrocarriles argentinos

En agosto de 1944 una disposición judicial puso la administración de la Corporación en manos del Ministerio del Interior, pues las continuas subvenciones estatales para enjugar el déficit habían convertido al gobierno en el mayor accionista de esa empresa mixta, y se nombró un fideicomisario: Teodoro Sénchez de Bustamante. La mayor afluencia de pasajeros de Buenos Aires y la escasez de neumáticos debida a la guerra determinaron dos sucedáneos de corta duración: los tranvías sin asientos y los colectivos sobre rieles. En enero de 1946 el juez federal Belisario Gache Pirán falló a favor del Estado un juicio de expropiación contra la línea de colectivos y sentó jurisprudencia en la materia. (Perón lo haría después su ministro de Justicia.)

 Una vez en la presidencia Perón enfrentaba el primer gran problema de su flamante gobierno: la crisis del transporte urbano. En la rotonda de las avenidas de Mayo y 9 de Julio se estacionaron 200 colectivos y 106 ómnibus embanderados y con neumáticos nuevos. “Estas unidades entran hoy en circulación y dentro de pocos días habrá 200 más”, explicó el Presidente. En diciembre de 1947 Perón anunció que la compañía norteamericana Mack vendería a la Corporación 600 ómnibus modernos y que en poco tiempo más se agregarían 1.200 colectivos y 130 trolebuses.

También en esa época se sustituyó al fideicomisario Sánchez de Bustamante por José F. Domínguez. Pero nada pudo impedir que a fin del mismo año la Corporación acumulara un déficit de 260 millones de pesos. Transcurridos cuatro meses se creó la Comisión Coordinadora del Transporte y en junio de 1948 la Secretaría de Transportes. Pero las pérdidas aumentaban y en setiembre el Congreso resolvió liquidar la Corporación. Tres nuevos fideicomisarios se hicieron cargo de los bienes (José Riú, Ernesto Villarroel Puch e Italo F. Maberino), pero la empresa se siguió administrando sin el menor contralor por parte de los accionistas, pues se había suspendido el directorio, y las asambleas ordinarias sólo se reunían para conocer el balance y la memoria presentada por los fideicomisarios.

El secretario de transportes, coronel Juan Francisco Castro, se convirtió en ministro de esa misma cartera al reformarse la Constitución Nacional, en 1949. Un año después Perón escuchó su propuesta en el gabinete “para privatizar algunas lineas” y puso en marcha ese plan a partir de 1951, pero con mucha reticencia, debido a la tenaz oposición de la Unión Tranviarios Automotor. Castro comenzó a ser jaqueado en su gestión, y luego revelaría que “fue una lucha sórdida, subterránea, llevada adelante por los ministros Cereijo, Gómez Morales y Mendé, lo que perfiló mi antagonismo total con una política que nos llevaba a la confusión y la bancarrota”. En noviembre de 1951 Castro renunció.

Durante su mandato la Corporación pasó a depender del Ministerio de Transportes, en un acto público celebrado en setiembre de 1949, durante el cual el ministro Angel Borlenghi admitió que debían adoptarse “urgentes medidas para reducir un déficit mensual de 30 millones de pesos”. En abril de 1951 se anunciaron negociaciones con Gran Bretaña para adquirir todas las compañías inglesas de transportes; nuevamente se cambiaron los fideicomisarios (designóse a Alfredo Eguzquiza, Godofredo Rossi y Enzo Baetti) y se abrió la licitación con un único ofertante: el Gobierno, que esgrimió 410 millones de pesos.

Peron nacionaliza los ferrocarriles

En ese momento la Corporación tenía un pasivo de 1.835 millones de pesos, adeudados al Estado y al sistema bancario oficial, y de 169 millones más a terceros. A fines de ese mismo año se acordaron 500 millones de pesos en créditos para enjugar el déficit, tres días antes de formalizar la compra definitiva. A partir del primero de enero de 1952 la Corporación dejó de existir y se creó una nueva empresa: Transportes de Buenos Aires, cuyo administrador general fue el ingeniero Godofredo Rossi. Un mes más tarde, Eguzquiza, en su calidad de fideicomisario, iniciaba la liquidación judicial y la quiebra de la Corporación. Para esa fecha, las tarifas habían aumentado: el boleto tranviario a 30 centavos, el subterráneo a 40 y el troley a 50.

Quienes analizaron la explotación de este servicio entre 1945 y 1954 arribaron a estas conclusiones:

1)      El crecimiento de los gastos de explotación fue inusitado: de 155 millones de pesos en 1945 se llegó a mil millones en 1952.

2)      A pesar de que no hubo variaciones en el kilometraje recorrido, de haberse retirado unidades de circulación y de unificarse en algunos casos las funciones de conductor y cobrador, el personal ascendió de 32 mil personas a 51 mil.

3)      El déficit soportado en dicho período llegó a incrementarse en un 5 mil por ciento. En 1945 fue de 18 millones de pesos, y en 1952 de 470 millones.

17 de Octubre de 1945: Día de la Lealtad Peronista

Fuente Consultada: La Primera Presidencia de Perón – Biblioteca Política Argentina

LOS TELEFONOS Nacionalizacion de los Servicios Publicos Peron Juan

NACIONALIZACIÓN DE LOS SERVICIOS PÚBLICOS:

Si algo caracterizó a la política económica del peronismo en su etapa inicial esto fue la nacionalización de los servicios públicos. Discutida y atacada duramente por la oposición, esa política sin embargo fue llevada adelante con una firme decisión. Con el correr de los años, lo que más se le ha criticado al peronismo han sido los resultados concretos de esa nacionalización de servicios públicos, pues éstos incrementaron los gastos del Estado en forma desproporcionada y deterioraron en casi todos los casos la calidad de las prestaciones. Pero en el momento de ponerse en marcha aquella política lo que más se discutía era la forma en que se hacían las negociaciones con las compañías extranjeras, a las que se concedió un tratamiento que irritaba a los opositores, porque se pagaban indemnizaciones consideradas excesivas.

La compra de los teléfonos

En una ceremonia efectuada en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno, el 3 de setiembre de 1946, la empresaUnited River Piate Telephone Company Limited pasó a poder del Estado por la suma de 319 millones de pesos (95 millones de dólares). Los argentinos conocían a esa empresa con otro nombre más familiar: Unión Telefónica. Pocos reparaban en su verdadero origen extranjero hasta que Perón se encargó de difundirlo para promover la nacionalización.

logo de entel

La Empresa Nacional de Telecomunicaciones (ENTel) fue una empresa pública argentina creada originalmente en 1948
por el gobierno de Juan Domingo Perón.

El trust que explotaba esos servicios a través de la Unión Telefónica era laInternational Telegraph and Telephone (ITT), cuyo presidente y vice asistieron especialmente invitados al acto de transferencia. Se trataba del coronel norteamericano Sosthenes Behn y del doctor. Henry A. Arnold, quienes recibieron de manos de Perón dos obsequios: una réplica del sable corvo de San Martín y el monopolio de una concesión para proveer asistencia técnica y todo el material telefónico a la compañía nacionalizada, durante diez años.

El término Trust (voz inglesa: «confianza») se refiere, dentro del ámbito económico, a una concentración de empresas bajo una misma dirección. El control legal de las sociedades constituyentes se confería a la junta de administradores, cambiándose las acciones de las compañías por los certificados del trust. Es la unión de empresas distintas bajo una misma dirección central con la finalidad de ejercer un control de las ventas y la comercialización de los productos.

A los dos días el Senado escuchó al ministro de Hacienda, Ramón A. Cereijo, dar una explicación contable sobre el precio pagado por el gobierno a la ITT: “La Unión Telefónica tenía un activo de 483 millones de pesos y un pasivo de 164. Por eso pagamos solo la diferencia: 319 millones”. Pero esos argumentos resultaron demasiado ingenuos para los diputados radicales, quienes reclamaron la concurrencia de Cereijo a la sesión del 8 de setiembre, que debía tratar la ley de nacionalización de los teléfonos.

Antes de considerar el problema, el diputado Ricardo Balbín protestó “porque cien mil jubilados esperan ansiosos (dos mil están ahora en las escalinatas del Congreso) una solución a sus problemas, mientras se da preferencia a un mal acto de gobierno en perjuicio de la economía del país”. Por 98 votos contra 44 fue aprobada la ley y el diputado peronista Hernán 5. Fernández fundamentó el despacho de la mayoría, que aconsejaba sancionar el proyecto enviado por el Senado. Se trataba de aprobar la compra de la empresa y los contratos de provisión de materiales y asesoramiento técnico, concedidos a la firma Stándard Electric, filial de la ITL Los radicales reclamaron airadamente la presencia de Borlenghi y Cereijo, pero la presidencia de la Cámara informó:

—El señor ministro Borlenghi no podrá concurrir porque está muy enfermo.
— Está enfermo de crisis! —tronó Balbín.

Media hora después Cereijo llegó al recinto y defendió acaloradamente la operación, con los mismos argumentos que expusiera en el Senado tres días antes. El diputado Arturo Frondizi criticó “el secreto de las negociaciones”, sostuvo que se pagaba un precio superior al de la valuación y se opuso a la concesión de un nuevo monopolio a la ITT. Propuso, en cambio, la expropiación lisa y llana de la Unión Telefónica y la sanción de una ley orgánica para esos servicios.

Pero la ley quedó promulgada y el 31 de diciembre de 1946 asumían sus funciones las autoridades de la flamante Empresa Mixta Telefónica Argentina (EMTA), en el edilicio de Defensa 143. La ceremonia sirvió para que se aclararan algunos conceptos. “¿Qué se busca con la formación de las sociedades mixtas? En primer lugar, obtener la argentinización (fíjense bien que digo argentinización y no nacionalización) de las grandes compañías de servicios públicos de capitales foráneos”, explicó en su discurso el vicepresidente del IAPI, Carlos Devries, a quien Miguel Miranda comisionó para que hablara en su nombre porque un accidente lo tenía postrado en cama. El subsecretario de Industria y Comercio, Ildefonso Cavagna Martínez, y el gerente general del Banco Central, Orlando Maroglio, presidieron el acto en que fueron puestos en sus cargos el presidente de EMTA, doctor Alberto R. Fretes, y los directores, Luis Francisco Gay y Arturo Sáiz. Ese mismo día el juez federal Juan César Romero Ibarra dictaba prisión preventiva para el doctor José María Cullen, acusado de desacato por sus artículos en Argentina Libre y Tribuna, y para el columnista Mario Sciocco, redactor de La Vanguardia y responsable de una sección denominada “La bolsa negra”. Ambos acusaban al gobierno de “sucios negociados”.

Un alIo después, en 1948, Nicolás Repetto analizaba minuciosamente aquella compra en su nuevo libro El socialismo y el Estado. “En reemplazo de un permiso precario surgen dos contratos con ganancias seguras para el capital privado. El permiso precario no nos ataba y caducaba sin otra compensación que la correspondiente al activo real. Los contratos, en cambio, crean obligaciones por diez años, aparte de pagar a la empresa una suma muy superior a la que corresponde por su activo. El móvil natural de la nacionalización, prestar el servicio por el costo, se quebranta por privilegio concedido a un ex propietario que sigue siendo socio, en virtud de su asesoramiento, como si la experiencia técnica telefónica rayase en su condición de secreto a la altura de la bomba atómica”, escribió el anciano dirigente.

Otro socialista, Héctor Iñigo Carrera, se ocupó de puntualizar escrupulosamente los continuos aumentos de tarifas, las que se incrementaron en un 400-por ciento en solo cuatro años (hubo aumentos en febrero y julio de 1949; en abril de 1951 y en febrero de 1952), y de documentar el fracaso de la empresa mixta. “EMTA se organizó con una duración prevista de cincuenta años y las ocho primeras series de acciones serían suscriptas por mitades entre el Estado y los particulares. Pero apenas duró un año y medio, pues los negociados de funcionarios y representantes del Estado, a los que se procesó por delitos en perjuicio de EMTA; la falta de interés popular en suscribir acciones y el déficit de explotación motivaron que en julio de 1948 se decretase la incorporación al Estado de la empresa mixta ante la desafortunada gestión”, explicaría Iñigo Carrera.

El asesoramiento técnico fue rescindido el 15 de mayo de 1952, veinte días antes de que Perón terminara su primera presidencia, y el Gobierno indemnizó a la empresa concesionaria con 3 millones de dólares. Frondizi había advertido en agosto de 1949 que la Standard Electric cotizaba con un recargo del 700 por ciento. “Todo eso configuró un pésimo negocio que se inició con tramitaciones clandestinas, abultamiento de capitales por 200 millones de pesos por parte de la Unión Telefónica y un desvalorizado estancamiento del servicio sin renovar equipos durante la guerra”, concluyó Iñigo Carrera.

17 de Octubre de 1945: Día de la Lealtad Peronista

Fuente Consultada: La Primera Presidencia de Perón – Biblioteca Política Argentina