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Las Mas importantes Religiones del mundo Historia y Origen

Las Mas importantes Religiones del Mundo Historia y Origen

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HISTORIA DE LAS RELIGIONES DEL MUNDO: Escuchamos decir muy seguido  que vivimos en una «aldea global», en la que todos somos vecinos y no podemos ignorar ni nuestros parecidos ni nuestras diferencias. Si somos diferentes en algo es precisamente en las religiones. Conocer las religiones de nuestros vecinos es comprenderlos mejor e identificarnos con ellos como miembros de una cultura mundial a la que todos aportamos algo. Si nos respetamos mutuamente, crearemos un mundo con menos conflictos.

Por eso nuestra actitud debe ser siempre la de la valoración del que piensa distinto, conscientes de que el que seamos diferentes no tiene por qué impedir la colaboración ni el enriquecimiento mutuo. Además, conocer cómo piensan otros puede ayudar a que comprendamos mejor cómo pensamos nosotros.

Incontables religiones, desde hace millares de siglos, han tratado de transmitir los mensajes de Él. Dios, Alá, Adonai, y sus diversas denominaciones convirtieron a las religiones en fenómenos que merecen un profundo análisis; desde el universo vecino del hombre hasta el del secreto que comprende y orienta su vida.

El análisis de cada una de ellas, en toda su complejidad, reconoce los aspectos que engalanan en un medio y en una época en particular. Estos hechos componen conjuntos de doctrinas disímiles. Allí se alojan infinidades de figuras muy diversas: dioses, ángeles, demonios, etc., que a los hombres le sirvieron y les sirven de mensajeros, que la hacen visible, que protegen su curso, que habitan su mundo, que cargan con la responsabilidad de sus lados oscuros.

Desde esta pagina podrás conocer cómo se formaron; desde la historia de la Iglesia hasta el origen de las principales religiones universales: el judaísmo, el cristianismo, y el Islam; la creación de otras religiones importantísimas, como el budismo, el hinduismo, el taoísmo; hasta aquellas que están muy presentes hoy día, como el New Age.

E! hombre, desde siempre, ha tenido la necesidad de creer en algo: tanto en él mismo como en un Dios, Centenas de religiones —también algunas sectas— existen en el mundo para unificar ideologías muy fuertes, basadas en las Sagradas Escrituras. Si algo tienen en común es que se caracterizan por hacer llegar el mensaje de Dios; para algunos, Mahoma; para otros, Jehová, y así.

Desde los pueblos primitivos hasta las naciones de hoy, las culturas han tenido la imperiosa necesidad de creer, de confiar su vida a los santos y a los dioses. Una vez que un individuo se interioriza en las creencias de cada religión puede llegar a la única conclusión, compartida: todas tienen algún dios que protege y castiga con la misma intensidad. Hasta se afirma que se trata del mismo: el Creador, el Todopoderoso.

Con el paso de los siglos y las dificultades que ha tenido la humanidad, los hombres siguen ansiosos por creer y pertenecer a un grupo con el que compartir algo más que ideas parecidas. Tanto sectas, como parasitólogos, falsos profetas, adivinadores, magos, gurúes, entre otros, aparecieron en la escena mundial tratando de saciar la sed de trascendencia en la que la humanidad no deja de pensar.

Hoy día, se observa con claridad la religión individualista —a la que muchos filósofos y religiones le dedicaron su estudio— basada en la creencia de cada individuo. Esto implica una mezcla de ideologías, ya sean religiosas, filosóficas como cientificistas.

Desde hace algún tiempo el consumo se convirtió en una gran actividad del hombre. Se consiguió, de esta manera, borrar la propia existencia. El ser humano olvidó quién es. Los centros comerciales se han transformado, para algunos, en los nuevos templos, y esto trajo aparejado un gran vacío en las personas.

A consecuencia, muchos se volcaron a los libros de autoayuda y a las filosofías orientales. Estas comentes consiguieron regresar al hombre al punto de partida: las religiones tradicionales.

En algunos países, católicos y judíos regresaron a las prácticas, pero a través de formas alternativas, con estilo propio. La búsqueda espiritual es inherente a lo humano; tiene que ver con el arte, con la búsqueda de sentido o con involucrar a Dios. En cambio, las religiones son formas institucionales que trabajan para preservarse a sí mismas, más que para servir a los fines para los que fueron creadas. Se puede asegurar que en la actualidad existe una gran tensión entre las formas institucionales de las religiones y las necesidades de las personas.

Han existido tantas religiones a lo largo de la historia, desde la Prehistoria a nuestros días, que no podemos conocerlas todas. Incluso en la actualidad hay religiones que nos son desconocidas, porque los grupos humanos que las practican, por ejemplo en la selva amazónica, no tienen contacto con el resto del mundo. Otras religiones nunca podremos conocerlas porque ha desaparecido toda la información sobre ellas y no tenemos documentación para recordarlas.

Dentro de las religiones de las que sise tiene información hay religiones que tienen seguidores en la mayoría de los países del mundo, como el cristianismo o el islam, mientras que otras concentran sus fieles en un solo país, como es el caso de la religión nacional de Japón, el síntoísmo. También hay religiones que han surgido hace muy poco tiempo, como la fe bahai, que fue fundada en el siglo XIX, mientras que otras son tan antiguas que se ha perdido el recuerdo de cuándo surgieron, como las religiones del norte de Siberia.

Hay religiones que casi han desaparecido y pocos son los fieles que continúen la práctica religiosa, como la religión griega, la romana o la de los celtas, pero que forman parte de nuestro patrimonio cultural. Otras tienen muy pocos seguidores en la actualidad, como el mazdeísmo, del que hay menos de un cuarto de millón de fieles, aunque en el pasado fue una religión floreciente en Asia. Y hay religiones con muchos fieles que cuentan con una abundante documentación de su pasado, por lo que podemos conocerlas bien.

RELIGIONES PRIMITIVAS: Se utiliza el término primitivo para denominar a las religiones anteriores a las que se llaman religiones universales. Estas últimas son, por ejemplo, el cristianismo y las grandes religiones asiáticas y aquellas que normalmente tienen escrituras y se las consideran abiertas para toda persona. Por lo tanto, la religión primitiva pertenece a una tribu que es consciente de que otros pueblos poseen dioses y sistemas propios. El término primitivo significa también primario o fundamental. Es común que las religiones primitivas tengan la creencia de encontrarse en un mundo de poderes o seres espirituales más fuertes que el hombre mismo. Estas religiones deciden que lo insólito está en las cualidades especiales de un ser humano. A este poder que se concibe como una multitud de espíritu que habita en toda clase de lugares o que vaga con libertad se lo denomina Mana.

Algunas de estas religiones veneran a unos poderes espirituales como dioses, que gobiernan un área particular del mundo o de la vida humana: como la casa, la agricultura, la guerra o la metalurgia. Los dioses más importantes tienen templos o santuarios con sacerdotes o fiestas especiales.

Diversas religiones primitivas presentan un único o supremo dios por encima de todos los demás poderes. A veces, incluso, se le concibe como un Dios Universal, que puede no tener templos, sacerdotes, un culto organizado o sacrificios, y por eso pasa fácilmente inadvertido para los que desconocen estas practicas.

Asimismo, una gran parte de los pueblos tribales cree que los espíritus de sus muertos siguen viviendo. Y a su vez estos muertos se relacionan con los que aún viven en este mundo. Pon ende, los vivos deben honran a los espíritus ancestrales y cortan con su protección y guía.

Las religiones primitivas dependen de mitos más que de escrituras y credos. Estos mitos no son simples cuentos sino langas historias que contienen la teología y la filosofía de la vida de toda una población. En ellas se puede encontrar una honda comprensión de la naturaleza humana y de los fundamentales problemas del hombre.

Los ritos son otro medio de comunicación entre los dos mundos —el de los vivos y el de los muertos—, y a veces están incorporados a los antiguos mitos. Las oraciones y ofrendas a los dioses son las prácticas más destacadas de estas manifestaciones; algunas oraciones resultan profundamente espirituales y pueden sen utilizadas en los cultos de las religiones universales; otras, solo piden prosperidad y bendiciones materiales.

No todos los pueblos hacen sacrificios a los dioses pero muchas religiones primitivas cuentan con sistemas definidos en que las ofrendas consisten en matan, liberado indican el alimento que se compartirá con el dios en un banquete de comunión.
Para realizar toda clase de actividad religiosa la mayoría de las religiones cuenta con un especialista, normalmente llamado—con una expresión anglosajona—Medicine Man. Este sujeto puede realizarlas actividades del sacerdote, del médium, del adivino, del curandero, del herborista, del chamán peno no la del brujo o la de un simple mago.

Aunque muchas religiones primitivas han desaparecido debido al desarrollo, en todos los ámbitos del mundo moderno, otras persistieron tenazmente y se adaptaron al cambio.

Es importante tener en cuenta que bajo ningún concepto se debe considerara estas como religiones infantiles de los pueblos salvajes; pon el contrario, son intentos serios de pueblos adultos pana crean y mantener un sistema espiritual capaz de ofrecer un apoyo tanto en la vida como en la muerte.

En el Paleolítico aparecen figuras femeninas muy obesas, en las que se destacan los senos, el vientre y las caderas, mientras que otras partes, como la cara, apenas están definidas. Se las ha llamado «Venus paleolíticas». Su nombre viene de las representaciones artísticas de Venus, la diosa romana del amor.  Venus de Willendorf, En el Paleolítico, parece que se utilizaban este tipo de figuras como representación de la fertilidad y de la abundancia.

Fuente Consultada:
La Historia del Cristianismo 2000 años de Fe Collins-Price
Historia de las Religiones Hofmann-Poirier
Enciclopedia del Estudiante Tomo 17 Religiones y Culturas.

El Yihad o Guerra Santa Religion Islamica Caracteristicas

Características del «Yihad» o Guerra Santa – Religión Islámica Musulmana

En el año 632, a la muerte de Mahoma, la mayor parte de Arabia se había convertido al islamismo. Fallecido el Profeta, se nombró califa (sucesor) al gentil, fiel y prematuramente envejecido Abu Bekr, suegro de Mahoma. Su carácter no se vio afectado por la elevación a lo que era realmente un reino, y siguió vendiendo sus telas en el mercado.

Pero mientras tanto sus comandantes iniciaron, con su bendición, la jihad (Guerra Santa) contra Siria, que por entonces era una provincia del imperio bizantino.

En una tremenda explosión de energía, los ejércitos musulmanes atravesaron los debilitados imperios bizantino y persa. Siria cayó en el año 635, Palestina y Mesopotamia en el 640, Egipto en el 642, Persia en el 643, Tripolitania en el 647 y Chipre en el 649. Abu Bekr había muerto tras un reinado de dos años y este vasto imperio se ganó bajo la dirección del colérico Ornar (que reinó de 634 a 644) y del anciano e incompetente Othman (644-656). Fueron los califas segundo y tercero, y ambos murieron asesinados, para seguir en este orden el cuarto califa Ali (656-661), yerno de Profeta, quien también fue asesinado, dando origen a nueva dinastía en el poder conocida como los Omeyas.

En el mapa de abajo podemos analizar la expasión árabe mediante la interpretación de la Guerra Santa, que se designa a toda aquella guerra que se hace por motivos religiosos contra los enemigos de una fe. Es un recurso extremo utilizado por los fundamentalistas de cualquier religión para justificar el uso de la violencia.

mapa expansion arabe

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El concepto de guerra santa es comúnmente confundido con el de yihad, si bien este último es un término mucho más amplio dentro de la doctrina islámica. La yihad se puede traducir al español como ‘esfuerzo’, y se refiere al deber sagrado de obrar para Alá y conforme a la doctrina de Mahoma.

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Las diferentes visiones que nos ofrece el islam en la actualidad deben llevar a una mayor profundización en su diversidad, sin tener en cuenta algunos aspectos de radicalidad, ni prejuzgar cierta apariencia sesgada de alguna de sus manifestaciones.

El yihad: La palabra yihad aparece mucho en los medios de comunicación, en referencia a grupos terroristas como el llamado «Yihad Islámica», que reivindica atentados que se cometen en Israel y en otros lugares.

También suele hablarse de yihad de modo más general para referirse a la «guerra santa», y hay quien llega a creer que todos los musulmanes están dispuestos a atacar a sus vecinos para que cambien su religión y abracen el islam, como un caso extremo de proselitismo.

El yihad es un elemento importante en la vida del creyente musulmán, y en árabe significa «esfuerzo». Se trata de una abreviatura cuya fórmula completa, que se emplea con frecuencia en el Corán, es «el esfuerzo en el camino de Alá». Para ello pueden emplearse diversos medios.

El primero es el esfuerzo en el auto perfeccionamiento, que para muchos musulmanes es el yihad más importante, y consiste en luchar contra las tendencias negativas para ser cada día mejor ante los ojos de Alá.

Otro es el esfuerzo militar contra los no musulmanes, cuando se trata de defender el territorio poblado por musulmanes contra los ataques enemigos, o a la hora de abrir al islam una zona que rechaza la invitación pacífica para que lo adopte. También existe el esfuerzo contra los musulmanes para combatir a los que no actúan de modo correcto buscando que cambien su actitud.

la guerar santa en la edad media

La época de Mahoma estuvo marcada por las guerras, dirigidas tanto contra los árabes politeístas como contra judíos y cristianos, pero también contra los que, tras haber aceptado el islam, habían cambiado de opinión y habían abandonado la comunidad musulmana.

En este contexto bélico, las referencias al yihad en el Corán se centran en el esfuerzo militar de expansión del islam y en el castigo de los que se habían pasado de bando.

He aquí algunos ejemplos: «Di a los infleles que si cesan [de enfrentarse] se /es perdonará lo pasado, pero si reinciden [1 combatid contra ellos hasta que dejen de induciros a apostatar y se rinda todo el culto a Alá» (Corán 8, 38-39)

«Combatid contra quienes, habiendo recibido la escritura [es decir, los judíos y los cristianos] no creen en Alá ni en el último día, ni prohíben lo que Alá y su enviado han prohibido, ni practican la religión verdadera. Luchad hasta que, humillados, paguen el tributo.» (Corán 9, 29)

«Matad o los que asocian deidades a Alá [los politeístas] dondequiera que los encontréis, capturadles, sitiadles, tendedles emboscadas por todas las artes. Si se arrepienten, rezan la oración y dan limosna, dejadles en paz, Alá es compasivo, es misericordioso.» (Corán 9, 5)

Algunos grupos terroristas islamistas utilizan la religión según sus intereses y tergiversan el significado de yihad, con la finalidad de justificar sus acciones, que tienen como resultado el asesinato indiscriminado y el dolor de mucha gente. Consideran que quienes mueren realizando un acto terrorista son mártires del islam e irán directamente al paraíso.

Ese convencimiento convierte el terrorismo de estos grupos en terriblemente peligroso porque sus miembros son suicidas y no tienen miedo a perder la vida, ya que esperan ultima recompensa extraordinaria después de la muerte.

La victoria de Jomeini en 1979 cambió el rumbo del fundamentalismo islámico, hasta ese momento marginado, con sus dirigentes perseguidos e incluso ajusticiados o asesinados por las autoridades.

Radicalismos

Desde el baluarte iraní, Jomeini intentó consolidar una opción anti-occídental que superase la dicotomía chiitas-sunitas, presentando un nuevo enfrentamiento en el que los «reformistas» aparecían como el verdadero enemigo.

La guerra rano-iraquí resultó un paradigma del enfrentamiento entre la opción fundamentalista y un reformismo que buscaba su identificación en el militarismo expansivo y en el panarabismo político.

En otro extremo aparecen los integrismos, que presentan por lo menos dos vías. Por una parte, está el fundamentalismo ético y religioso pero teñido de pragmatismo en relación con occidente, que preconiza Arabia Saudí y que parece corresponderse con países enriquecidos con el petróleo.

Otro fundamentalismo, militante y radicalmente anti-occidental, ha surgido en países como Egipto, Argelia, Afganistán, Pakistán, o la Palestina ocupada, entre otros.

En estas zonas viven en la miseria amplios grupos de población, jóvenes sin expectativas, para los que el modo

de vida del primer mundo es inalcanzable. Buscan en los preceptos islámicos la seguridad que ofrece la tradición, y además el medio de canalizar la protesta frente a la injusticia, que se refleja en un odio hacia el no musulmán, tanto por su riqueza como por su calidad de infiel.

Sin embargo, esa violencia no se dirige hacía la escandalosa riqueza de ciertos países musulmanes protegidos por un particular fundamentalismo.

El problema palestino y la consolidación del estado de Israel como baluarte de los intereses occidentales en pleno territorio islámico han provocado un recrudecimiento del nacionalismo árabe, que muestra una gran diversidad de vías.

En la posición más radicalizada están los grupos fundamentalistas como Hezbolá o Yihad Islámica, Takfir o al-Qaeda, que están ahondando la tensión en tres zonas conflictivas, el Magreb, Palestina y Asia central.

El caso argelino también ha resultado muy complejo.

El espíritu de la guerra de la independencia se mantuvo vivo y el imparable ascenso del Frente Islámico de Salvación (FIS) y la descomposición del Frente de Liberación Nacional condujeron a una situación de guerra civil que durante los años noventa se cobró más de ciento veinte mil vidas.

La subida al poder de Abdelaziz Buterflika en 1999 ha estabilizado la situación.

El mundo islámico resulta así, por tanto, un complejo panorama en el que la religión y la geoestrategia se entremezclan creando un escenario de conflicto.

El caso de Palestina

Al estallar la Primera Guerra Mundial, Turquía hizo de Palestina su base de operaciones contra Egipto, ocupado por Gran Bretaña. Al término del conflicto fue ocupada por las tropas británicas. Ya antes de la firma del armisticio, los británicos, en la llamada «Declaración Balfour» (2 de noviembre de 1917), preveían la posibilidad de crear en Palestina un hogar hebreo, aunque sin perjudicar en nada los intereses de las restantes comunidades confesionales del territorio.

En 1922, la Sociedad de Naciones otorgó el mandato de Palestina a Gran Bretaña, que favoreció el establecimiento en esta región de numerosos colonos judíos.

Las persecuciones nazis incrementaron la inmigración judía, frenada por la presión árabe sobre los británicos, lo cual originó actividades guerrilleras y terroristas de algunas organizaciones judías.

Gran Bretaña trasladó el conflicto a la ONU, que decidió en 1947 la partición de Palestina en dos estados independientes: uno hebreo y otro árabe, quedando Jerusalén bajo administración internacional. Árabes y judíos rechazaron el plan y, al término del mandato sobre Palestina y la retirada de las tropas británicas en 1948, los judíos proclamaron el estado de Israel.

Los estados árabes atacaron al nuevo país, pero fueron derrotados e Israel aumentó sus territorios a costa de ellos, quedando Jerusalén dividida entre árabes e israelíes (1949). Más de medio millón de árabes palestinos se refugiaron en los países vecinos.

Jordania se anexionó en 1950 los territorios al oeste del río Jordán, Cisjordania y el sector árabe de Jerusalén, mientras que Gaza quedó bajo administración egipcia.

En la tercera guerra árabe-israelí (1967), Israel ocupó Cisjordania y la península del Sinaí, hasta el canal de Suez.

En 1964 se creó la Organización para la Liberación de Palestina, OLP. Mediante la lucha guerrillera y terrorista, la OLP pretendía la desaparición del estado de Israel y la creación de un estado laico que englobara a árabes y judíos de Palestina.

La ONU reconoció a la OLP legítima representante del pueblo palestino y observadora permanente en la ONU. La política israelí de asentamientos en los territorios conquistados fue contestada por la OLP con bombardeos desde el sur del Líbano, lo que motivó la invasión de este país por fuerzas israelíes en 1982.

En diciembre de 1987 los palestinos de Gaza y Cisjordania iniciaron un movimiento de protesta, llamado «intifada», contra las fuerzas israelíes, al tiempo que Jordania renunciaba a la administración de Cisjordania.

En el Consejo Nacional de Argel, en noviembre de 1988, la OLP proclamó el estado palestino, condenó el terrorismo y aceptó las resoluciones 242 y 338 del Consejo

de Seguridad de la ONU, que reconocían a Israel. En 1991 se celebró en Madrid una conferencia internacional que reunió por primera vez a los representantes de Israel y de los palestinos.

Las negociaciones secretas en Oslo de la OLP con el gobierno de Rabin culminaron en el acuerdo firmado en Washington el 13 de septiembre de 1993. Los palestinos recibieron la administración autónoma de Gaza y la zona de Jericó en 1994, ampliada a toda Cisjordania en 1995.

En enero de 1996, las primeras elecciones en los territorios autónomos dieron un sólido apoyo a Yasser Arafat, elegido presidente de la Autoridad Nacional Palestina.

La muerte de Arafat el 11 de noviembre de 2004 y las posteriores elecciones a la presidencia de la autoridad palestina, junto con el proceso de retirada de algunos asentamientos de colonos judíos en Gaza y Cisjordania y la progresiva desactivación de las actividades terroristas son circunstancias favorables para que la viabilidad de un estado palestino sea cada vez más firme y cuente con un apoyo internacional más sólido.

La Meca es la ciudad santa del islam por excelencia, seguida de Medina y de Jerusalén. Está situada al oeste de Arabia Saudí, paso inevitable de las rutas comerciales. Esta circunstancia ha convertido a La Meca en un importante enclave desde antiguo.

La Meca: Desde que Mahoma cambió la quibla, que anteriormente se orientaba hacia Jerusalén, los musulmanes dirigen sus plegarias hacia La Meca cinco veces al día, por lo que su importancia es extraordinaria. El cuarto pilar del islam es precisamente la peregrinación mayor a La Meca.

Todo musulmán adulto que tenga las condiciones físicas y el respaldo económico necesarios debe realizada por lo menos una vez en su vida. Los musulmanes rememoran así el regreso de Mahoma a su ciudad natal el año en que murió, y a posesión ritual del que fue centro de culto preislámico, centrado en la Kaaba.

El rito exige de los peregrinos una serie de normas que comienzan por la vestimenta.

Deben ponerse un traje blanco de dos piezas sin ningún tipo de adorno. Esta sencillez suprime cualquier diferencia social entre ellos.

Además deben abstenerse del derramamiento de sangre y de actos como el de cortarse tas uñas o el pelo. No son extrañas las muertes de peregrinos ancianos, dado el esfuerzo físico y el duro clima de la zona.

En contra de lo que pueda parecer, se considera una bendición fallecer cumpliendo con esta obligación islámica, puesto que, según la tradición, se perdonan los pecados de! creyente.

El desarrollo de las comunicaciones y los transportes ha facilitado el cumplimiento de la peregrinación a los musulmanes de todos los lugares del planeta. Muestra de ello es la afluencia masiva a La Meca, donde se reúnen millones de personas todos los años.

La Kaaba

La Gran Mezquita, llamada Beit AIlah, que significa en árabe «la casa de Alá», contiene la Kaaba, un santuario cúbico y sin ventanas que según la tradición fue construido por el patriarca lbrahim, el Abraham de judíos y cristianos, y su hijo lsmait.

Las cuatro caras de este edificio se cubren con seda negra, que se renueva anualmente coincidiendo con la época de la peregrinación.

El «Tapiz Sagrado», denominación que recibe esta envoltura, tiene dos aberturas que permiten ver las piedras sagradas, entre las que destaca, por la especial devoción de la que es objeto, la Piedra Negra, situada en la esquina sur de la Kaaba.

Pasos de la peregrinación

La peregrinación a La Meca comienza en la Gran Mezquita. El musulmán debe dar siete vueltas alrededor de la Kaaba, en dirección contraria a las agujas del reloj. También debe comer siete veces entre los dos montículos cercanos al santuario, Safa y Marwa, en memoria, según la tradición, de Agar, esposa repudiada de Ibrahim, que buscó incansable una fuente para dar de beber a su hijo lsmail.

Luego ha de caminar ocho kilómetros sin parar hasta Mina y dieciséis hasta el monte Arafat, para permanecer allí meditando y escuchando el sermón de la tarde.

Al día siguiente, tiene que cubrir una etapa de ocho kilómetros hasta Muzdalifa, otra de igual distancia hasta Mina y la vuelta a La Meca. En la ciudad sagrada, emulando a lbrahím en su intento de sacrificar a su hijo lsmail por mandato divino, sacrifican un animal en honor de Alá, generalmente una oveja.

Finalmente, de nuevo dan una vuelta alrededor de la Kaaba. Esta peregrinación unifica en el esfuerzo cada año a musulmanes de todo el mundo y haberla cumplido está muy valorado socialmente al volver a sus lugares de origen.

El explorador inglés Richard F. Burton (1821-1890) es uno de los personajes más fascinantes del siglo XIX. Era un genio para el estudio de las lenguas, de las que llegó a dominar más de treinta.

Pero no se adaptaba a la vida en Inglaterra, por lo que primero vivió en la India y luego en África, donde formó parte de la expedición que descubrió los lagos en los que nace el río Nilo.

En Estados Unidos convivió con los mormones, estuvo en Brasil, y fue un infatigable viajero que recorrió todo el mundo.

En 1853, gracias a un disfraz, fue el primer occidental que entró en La Meca.

Esto le hubiera podido costar la vida, ya que asistir a la peregrinación o entrar tanto en La Meca como en Medina en cualquier momento está prohibido para los no musulmanes.

Sus libros de viajes le hicieron muy famoso, lo mismo que su traducción al inglés de Las muy una noches.

En esta colección de cuentos árabes, que ya circulaba oralmente en el siglo IX, aparecen personajes como Simbad, que realizó diferentes viajes enfrentándose a un unicornio, a un gigante y al ave roja, que era capaz de levantar a un elefante con sus garras.

También aparece Aladino que tenía un genio encerrado en una lámpara maravillosa y cuando lo liberaba le concedía deseos.

Otros cuentos de este libro son el de Ali Babá y los cuarenta ladrones, o el del pescador y el efrit, un demonio.

Thomas Edgard Lawrence (1888-1935), conocido como Lawrence de Arabia, fue un escritor y militar británico. Estudió lenguas clásicas y arqueología en Oxford.

Intervino en unas excavaciones en Siria y Mesopotamia que le posibilitaron un buen conocimiento de la lengua y las regiones árabes. Durante la I Guerra Mundial se incorporó al servicio secreto británico.

Su compenetración con el mundo árabe le permitió ejercer sobre él una gran influencia.

Condujo a las tribus de beduinos en lucha armada contra los turcos y posteriormente colocó al frente de los países árabes a dirigentes de plena confianza para el gobierno británico.

Fuente Consultada: Enciclopedia del Estudiante (Santillana – La Nación) Tomo 17 Religiones y Cultura.

La Sharia Ley Sagrada de Religion Islamica Las Mujeres y Talibanes

La Sharia Ley Sagrada de Religión Islámica o Musulmana

La sharia se ha aplicado de modo tradicional, desde los orígenes del islam, en algunos países musulmanes como Arabia Saudí. Pero en otros, como Irán, se abandonó y, tras la revolución liderada por Jomeini en 1979, volvió a instaurarse.

Los fundamentos de la sharia

La sharia es para los musulmanes la ley divina que ordena las actividades del ser humano. Por tanto, en el islam tradicional la religión es la base del derecho. (imagen: una hoja del Corán)

La sharia procede de dos fuentes principales que regulan todo aquello que un musulmán puede o no puede hacer. Se trata del Corán y de la tradición.

El Corán es muy importante, puesto que en muchos casos índica claramente lo correcto y lo incorrecto. Pero, a veces, no es suficientemente preciso y se acude a la tradición, que está formada por la sunna, es decir, las costumbres de los primeros musulmanes, y por los hadices, los dichos de Mahoma no incluidos en el Corán.

Cuando se trata de problemas nuevos o difíciles, se recurre al dictamen de ciertos especialistas en derecho islámico, los alfaquíes, que resuelven los dilemas siguiendo las directrices de las diversas escuelas de derecho.

Por tanto, os criterios de aplicación de la sharia no son iguales en todos los países musulmanes. Además, en los países chiítas existe un sistema propio de aplicación de la sharia.

Por otra parte, como en la sharia también es importante el consenso de la comunidad de creyentes en tomo a un comportamiento o un asunto en particular, las diferencias locales son notables en el islam y, además, hay que tener en cuenta que entre los musulmanes no existe una institución que detente la autoridad religiosa sobre todos los creyentes.

La sharia en la actualidad

La predicación de Mahoma insiste en una serle de puntos principales que resultan dogmas de fe del islam y que constituyen la sharia.

Con el paso del tiempo estas directrices se fueron convirtiendo en normativas a la hora de enjuiciar una actuación concreta, con lo que el elenco de situaciones susceptibles de resolución «como lo hubieran hecho el Profeta o los primeros musulmanes» ha ido aumentando. En el islam fue necesario recurrir a otros criterios cuando la tradición y el Corán no bastaban.

Aunque el sistema puesto en práctica consistió en limitar en lo posible la libertad de elección para minimizar la innovación o bid`a, se toleró el razonamiento propio o ray, que en árabe significa «juicio subjetivo». No obstante, debía estar sustentado en dos pilares sólidos: el primero era la analogía, qiyas, que actúa por aproximación conceptual con situaciones bien establecidas, y el segundo era el consenso de la comunidad de creyentes, ijma, que siendo un todo no podía equivocarse, puesto que Dios velaba por su supervivencia.

Estas dos fuentes generaron una compleja jurisprudencia, que junto al Corán y la tradición consolidaba los pilares del derecho, usul al-fiq. Esta base guía a los alfaquíes o jurisconsultos para resolver problemas de índole legal-religiosa.

La sharia y la mujer

En los países en los que la sharla se ha convertido de nuevo en código legal, las mujeres han sentido de un modo temible costumbres discriminatorias que creían olvidadas, ya que, como se trata de leyes pensadas para épocas pasadas, resultan muy poco adecuadas en el mundo actual, donde las mujeres quieren y deben tener los mismos derechos que los varones. (ver: Caso de Amina Lawall)

En la sharla, ciertos comportamientos, sobre todo con respecto a las mujeres, como el adulterio, son penados severa y públicamente. Es conocida la lusha que existe, en países como Nigeria, contra una legislación religiosa que condena a una muerte terrible a quienes cometen adulterio.

La monogamia es la unión matrimonial legal entre una mujer y un hombre. La poligamia es la práctica que contempla más de un compañero. Tiene además dos variantes. La poliandria, que consiste en que una mujer se case con varios hombres, y la poliginia, que consiste en que un hombre se case con varias mujeres.

En el islam, se practica la poliginia y a un varón le está permitido tener hasta cuatro mujeres, aunque Mahoma podía de modo excepcional tener más.

En la actualidad, la gran mayoría de los musulmanes son monógamos e incluso la poliginia está prohibida en algunos países islámicos como, por ejemplo, en Túnez.

En el Corán se pone una condición para que un varón tenga varias esposas: que sea capaz de tratarlas a todas de modo igual. La clave para ilegalizar la poliginia la da entonces el propio Corán (azora 4, aleya 129): «No podréis ser equitativos con vuestras mujeres, aun si lo deseáis».

Algo más….
El grupo integrista islámico conocido como talibán surgió en Las escuelas coránicas de Pakistán. En su mayoría los talibanes pertenecen a la etnia pashtu y llegaron al poder en Afganistán en 1996. Desde entonces el gobierno impuso unas normas que restringían la vida de las mujeres.

Fueron obligadas a usar el burka y han sido golpeadas y apedreadas en público por no llevar el atuendo adecuado, aunque esto signifique simplemente no llevar el velo que debe cubrir los ojos. Estas medidas de control llegaron a un punto tan extremo que las ventanas de las casas debían prepararse para que nadie pudiera ver a las mujeres de la casa desde el exterior. Estaban obligadas a usar zapatos silenciosos y no podían expresarse libremente.

Durante los años del gobierno talibán, las mujeres tenían prohibido trabajar o salir a la calle sin la compañía de un hombre de su familia. Las mujeres con una carrera profesional, como médicos o abogadas, perdieron sus trabajos y se mantuvieron recluidas en sus casas.

La consecuencia directa fue que las familias donde no había ningún varón que aportara un sueldo estaban abocadas a mendigar o morir de hambre. Además, los hospitales y la atención sanitaria para mujeres eran escasos, ya que los médicos varones no podían atenderlas. Los casos de depresión aumentaron de forma alarmante entre las mujeres, al igual que el número de suicidios.

Muchas mujeres prefirieron quitarse la vida antes que vivir en la opresión y la injusticia. Este régimen político extremista estableció unas leyes ajenas a la cultura y a la tradición del país, alejadas incluso de cualquier otro fundamentalismo. Precisamente el islam es la razón que se ha utilizado como argumento para vulnerar los derechos humanos en Afganistán.

Fuente Consultada: Enciclopedia del Estudiante (Santillana – La Nación) Tomo 17 Religiones y Cultura.

Costumbres Islamicas Religion Musulmana Charia y Yihad

Costumbres Islámicas de la Religión Musulmana

Las normas de comportamiento por las que se rigen los musulmanes proceden de las enseñanzas del Corán que reciben desde temprana edad en las escuelas coránicas y después en las madrazas.

 El aprendizaje del Corán:

En las escuelas coránicas se aprende el Corán desde una edad muy temprana, ya que se enseña a leer y a escribir a los alumnos al mismo tiempo que recitan largas estrofas del libro sagrado musulmán.

El Corán se caracteriza por un estilo complejo y su comprensión resulta difícil. Pero estos aspectos no han impedido desarrollar en sus lectores, musulmanes y no musulmanes, una absoluta fascinación por este libro. Aùn hoy se considera una de las obras clave en la historia de la humanidad.

En la actualidad la edición más utilizada, también para las traducciones, es la egipcia, que fue patrocinada por el rey Fuad I y publicada en 1923, en El Cairo.

El Corán, al-Qur’an, recibe su nombre del verbo árabe que significa «recitar», y es la recopilación de las palabras proféticas de Mahoma, predicadas desde el 610 al 632, y memorizadas por sus compañeros. El primer califa, Abu Bakr, encargó a Zayd ibn Tabit, secretario y pariente de Mahoma, y a un grupo de compañeros que se dedicasen a recuperar las diferentes versiones y a hacer una versión escrita.

La madraza

Reciben el nombre de madraza o medersa las escuelas de estudios superiores. Son centros que cuentan con una larga tradición en el mundo musulmán y tienen una gran importancia. ya que durante la Edad Media fueron clave como centros de saber y de cultura, de forma que se han considerado el precedente más inmediato de las universidades. (imagen: Madraza de Granada)

La estructura de estos centros suele organizarse en tomo a un patio central al que dan varias salas en las que se imparten las clases y los dormitorios de los alumnos. Es muy frecuente que tengan también un alminar, ya que habitualmente las madrazas tienen también su propia mezquita.

Una de las más importantes madrazas es la de Mustansiriya, edificada en el siglo XII en Bagdad por el califa Mustansir. En Fez (Marruecos) se encuentra la madraza Attarine, que alojaba a los alumnos que estudiaban en la mezquita Qarawiyin. Esta, que recibe el nombre de la ciudad tunecina de Kairuán, se fundó en el siglo x y se considera la más antigua universidad.

Otras construcciones relevantes son las madrazas de Mader-i-Sah en lsfahan (Irán) y la de Ben Yusuf en Marrakech (Marruecos).

Jesús y María en el Corán En el Corán aparecen referencias a María y a Jesús.

«Dimos a Moisés la Escritura y mandamos enviados después de él. Dimos o Jesús, hijo de María, los pruebas claras y le fortalecimos con el Espíritu Santo.» (2, 87).

«Cuando los ángeles dijeron: ¡María! Dios te anuncia la buena nueva de una palabra que procede de él. Su nombre es el ungido, Jesús, hijo de María. Dijo ella: ¡Señor! ¿Cómo puedo tener un hijo sí no me ha tocado mortal? Dijo: Así será. Dios crea lo que él quiere. Cuando decide algo, le dice tan solo: ¡Sé! Y es.» (3, 4547)

«Os ha prescrito (Mahoma) en materia de religión lo que ya había ordenado Noé, lo que nosotros te hemos revelado y lo que ya habíamos ordenado a Abraham, a Moisés y o Jesús: ¡Que rindáis culto y qué esto no os suya de motivo de división!»

Fuente Consultada: Enciclopedia del Estudiante (Santillana – La Nación) Tomo 17 Religiones y Cultura.

La Vida Diaria de un Buen Musulman Practicas Religiosas Cotidianas

La Vida Diaria de un Buen Musulmán- Prácticas Religiosas Cotidianas

La religión musulmana tiene una serie de normas que afectan a la vida diaria de los creyentes. Algunas de las más llamativas y peculiares se refieren a la manera de medir el tiempo, a la alimentación, a la indumentaria y al aseo personal.

El islam y las prácticas de la vida cotidiana

Además de los preceptos que marcan los pilares de la fe, la religión islámica estableció prácticas obligatorias sobre distintas cuestiones.

Estas reglas fueron mantenidas por resultar tradicionales, o porque su práctica continuada por parte de la comunidad las convirtió en norma, y en algunos casos llegaron a ser tan válidas para los musulmanes como los cinco pilares.

Algunas de ellas se refieren a lo que está permitido comer y lo que está prohibido. También es particular su calendario.

La cronología musulmana

Los musulmanes utilizan un calendario basado en los ritmos de la luna, con doce meses de veintinueve o treinta días, así que cada año tiene 354 días. En el mundo occidental se utiliza un calendario solar de 365 días, por lo que hay once días de diferencia entre ambos.

Los meses musulmanes nunca coinciden con los del calendario común, porque cada año, el primero se adelanta once días respecto del segundo.

Para calcular una fecha islámica a partir de una del calendario occidental existe un método bastante certero. Consiste en restar 622, que es el año de la hégira y dividir por 0,97.

La azora 112: Dos azoras, la primera y la antepenúltima, son probablemente las más importantes del Corán ya que se exponen en ellas las ideas sobre el poder y las características de Alá. La primera se utiliza en muchos momentos de la vida de un musulmán para sacralizar las actividades.

De la 112 dice u tradición islámica que su recitación equivale a la de un tercio del Corán. La azora 112, llamada «la fe pura», dice:

«En el nombre de Alá, el compasivo, el misericordioso. Di: “El es Dios, uno, Dios, el eterno. No ha engendrado ni ha sido engendrad No tiene par»».  

La alimentación en el islam

Algunas azoras del Corán marcan ciertas normas relativas al consumo de alimentos. Entre ellas figura la prohibición de comer carne de cerdo. Según la tradición, Alá conoce lo que perjudica al ser humano y este no debe cuestionado.

En la actualidad, los estudios relacionados con enfermedades trasmitidas por el cerdo, como ciertos procesos inflamatorios, reacciones de la piel, flebitis o eczemas, han sido utilizados por algunos musulmanes para argumentar que las normas del Corán no se equivocan.

Otros plantean que, como hoy en día los animales para el consumo humano están sometidos a un control sanitario muy estricto y están libres de enfermedades, podría permitirse comer cerdo.

Los alimentos permitidos en el islam se denominan halal, y en los comercios de las ciudades occidentales ya es bastante corriente encontrar productos que llevan ese distintivo, especialmente en lo referente a la carne.

Para poder tomar carne, el animal tiene que haber sido degollado invocando el nombre de Alá, y tiene que haberse desangrado completamente.

La sangre no está permitida, como tampoco la carne de cerdo ni las bebidas alcohólicas, aunque este precepto no se ha seguido en todas las épocas ni en todos los lugares del Islam.

El halal musulmán no es tan estricto como el kasher judío. Ambas religiones coinciden en la prohibición de comer carroña, sangre y cerdo, pero el Corán no entra en matices en cuanto al tipo de pezuña, si es o no rumiante, o incluso partes del animal como el nervio ciático o los intestinos, que sí están vetados entre los judíos.

En cuanto al vino y demás bebidas alcohólicas, su consumo está muy mal visto por parte de gran número de musulmanes.

Pero no siempre fue así. Hubo momentos en que se toleró su consumo de modo general. Así, uno de los más grandes poetas de Irán, Omar Jeyam, escribió magníficas composiciones en honor del vino.

En el Corán se prohíbe el vino, pero también se dice que en el paraíso habrá arroyos de vino, delicia para quienes lo beban. El vino puede servir de ejemplo de que en el islam ha habido y sigue habiendo muchas interpretaciones.

El aseo personal y la vestimenta

En lo que se refiere al aseo personal, la higiene es fundamental e inexcusable a la hora de rezar, lo que ha dado lugar en muchos países musulmanes a una refinada cultura de la limpieza y del agua.

La circuncisión también se estima una medida higiénica y es una seña de identidad de todos los varones musulmanes, aunque no se menciona en el Corán.

Además se han establecido normas sobre la vestimenta femenina con la finalidad de tapar el cuerno de la mujer.

Estas obligaciones varían según los países y la ideología imperante en ellos.

El caso más extremo es el que se produjo entre las mujeres de Afganistán hasta el año 2002, obligadas por la ley impuesta por el régimen talibán al uso del burka (imagen), una túnica que las cubre desde la cabeza hasta los pies, con una sola abertura a la altura de los ojos.

Incumplir esta regla podía suponer la cárcel o decenas de latigazos, pero vestirlo también es peligroso, ya que muchas mujeres han muerto por accidentes de tráfico al no tener visibilidad.

El chador (imagen) es un manto amplio que cubre la cabeza y envuelve el cuerno. En Irán, Irak Siria y Líbano, las musulmanas chiítas se distinguen por el color negro de sus chadores.

La melfa es un pañuelo de vistosos colores que cubre el cuerpo de la mujer, cuyo uso se extiende por el Sahara y países africanos, como Malí o el sur de Argelia.

Resulta también común el hiyab (imagen derecha) , que es un pañuelo que tapa el cabello pero no la cara. Suelen llevarlo las mujeres magrebíes y por ello se ve a menudo en las ciudades españolas y de otros países europeos.

Lugar de Culto: La sencillez es un aspecto característico del culto islámico. Cualquier lugar es adecuado para orar y estudiar el Corán, aunque hay dos lugares especiales, la mezquita y la madraza.

La mezquita

La mezquita, en árabe masjid, es un edificio destinado a la reunión de los musulmanes para la oración.

También es importante la madraza, que recibe el mismo nombre en árabe, y que es la universidad coránica.

La casa de Mahoma en Medina se convirtió en la primera mezquita. El muro que cercaba el patio seguía la dirección a La Meca, y allí había una estancia cubierta en la que se rezaban las oraciones. El resto de la edificación tenía soportales que la protegían del calor del desierto. Este fue el modelo que se utilizó para muchas de las mezquitas construidas con posterioridad.

En ellas suele haber un patio de abluciones, para la limpieza ritual antes de la oración. En el interior está el muro de la quibla, que marca la dirección hacia La Meca, y el espacio cubierto para el rezo.

La importancia de dirigir la oración hacia La Meca llevó a que se pusiera un nicho o panel decorado, el mihrab, en e! centro de la quibla. Así se indicaba que este era el muro correcto para la oración. También se incluyó el mimbar o pùlpito, desde donde el imán o director de la oración predicaba y guiaba el ritual de los viernes.

Otro elemento característico en muchas mezquitas es la maqsura, un espacio delimitado por arquerías situado frente al mihrab y decorado con esmero. Se construyó con la finalidad de proteger «las espaldas» de los gobernantes ante posibles atentados. La maqsura fue habilitada después de que algunos de los primeros califas fueran asesinados mientras oraban.

El resto de la sala de oración no posee características diferenciadas, exceptuando la división ocasional en arquerías, paralelas o transversales al muro de la quibla. También es significativo el alminar, torre desde la que se hace la llamada a la oración.

En el mundo islámico se siguen construyendo enormes mezquitas, como la de Hasán II en Casablanca, que se inauguró en 1993. Puede albergar a veinticinco mil fieles y sigue unos modelos arquitectónicos muy tradicionales.

En otros casos se ha optado por fórmulas arquitectónicas más modernas, concretamente en los ricos estados petroleros.

Historia de los Árabes

Fuente Consultada:
Enciclopedia del Estudiante (Santillana – La Nación) Tomo 17 Religiones y Cultura.

Contactos y cambios en la religiones etnicas

Contactos y cambios en la religiones étnicas

El cambio es inherente a los sistemas sociales y a sus religiones, pero las sociedades preliterarias han visto multiplicado este fenómeno como consecuencia del contacto con civilizaciones más complejas.

Conversión, desaparición y sincretismo

La fragilidad frente al contacto depende de numerosos factores, de tal modo que no por tratarse de una sociedad con un mayor grado de complejidad resiste mejor al reto del contacto. Así a sacralización del monarca y el carácter superior refrendado por la religión de los aristócratas polinesios se disolvieron con extraordinaria rapidez cuando aparecieron los occidentales que ponían en duda todo el armazón ideológico en el que se sustentaba tradicionalmente la desigualdad. (en la imagen un aborigen tupi-guarani).

La conversión o la desaparición de las antiguas creencias, de todos modos, no ha sido la única vía seguida, aunque sí la más frecuente en vista del número de fieles y la expansión territorial de las grandes religiones misioneras (Islam, cristianismo, budismo).

El contacto ha producido respuestas muy diversas que van desde el rechazo en forma de huida, como testifica el caso de los tupí-guaraní, o de reafirmación, como los cultos de cargo melanesios, o muchos movimientos de revitalización norteamericanos de vuelta a las raíces nativas. Por otro lado, también se ocasionan sincretismos diversos, de los que resultan los más conocidos los afro-cristianos, tanto en África como en el Caribe o Brasil.

Cabe considerar que el contacto data de las épocas más remotas y ha sido un factor de mutación religiosa innegable. Muchas sociedades, ante un reto específico, tomaban del exterior creencias y formas religiosas que respondían a esas nuevas necesidades. En otro casos resolvían la situación desde el interior, pero esta mutación cultural no solía poner en peligro el sistema social en sí. La situación es distinta cuando desde el exterior se proyecta presión que intenta modificar la ideología y la religión, y que se inserta dentro de un proyecto más ambicioso de control territorial o de aumento de influencia.

El mesianismo y el milenarismo

La insatisfacción que provoca la destrucción cultural se materializó en actitudes diversas entre las que destacan dos de índole religiosa: el mesianismo y el milenarismo.

El mesianismo es un modo de respuesta testificado en el judaísmo y que se basa en la esperanza de a vuelta de un líder, ungido por Yahvé, que hará retomar el antiguo podes Tiene relación con los movimientos liderados por personajes carismáticos que poseen poderes especiales y que se creen en condiciones de otorgar la salvación espiritual Y material a sus seguidores.

El milenarismo, que en algunos casos está relacionado con el anterior, es una actitud religiosa que toma su nombre del reino milenar prometido en el último libro bíblico cristiano y que tuvo hitos importantes en el movimiento que se produjo a finales del primer milenio en Europa, o en el umbral del ano 2000, cuando muchos visionan05 plantearon la esperanza de a llegada de un mundo perfecto, el reino de Jesucristo, que acabase con el injusto mundo del presente.

El milenarismo tupí-guarani población asentada en extensos territorios de Sudamérica, es ejemplar. El primer gran movimiento del que se tiene constancia se fecha en 1539.

Cultos de cargo

Un caso especialmente bien estudiado de movimiento milenarista de rechazo de los valores ideológicos occidentales aparece en Melanesia y se le ha dado la denominación de «culto de cargo».

P. Worsley demostró la ambigua actitud de los nativos hacia el mundo occidental. Por una parte, admiran profundamente los objetos materiales producidos en occidente, pero por otra parte se dan cuenta de que la aceptación de la religión extraña, y los cambios de costumbres que conlleva, no implica e! disfrute de esos espléndidos bienes.

Esa contradicción no resuelta por las explicaciones occidentales, que no pueden establecer argumentos convincentes para la existencia de la pobreza si no es desde una posición etnocéntrica, potencié el surgimiento de una explicación de índole religiosa, alternativa a la inculcada por las autoridades no nativas, según la cual los productos que disfrutaban los occidentales solamente podían ser producidos de modo sobrenatural. Surgieron profetas, ya desde finales del siglo XIX, que planteaban que eran los antepasados los que generaban la riqueza, y que los blancos, al haber debilitado a los indígenas haciéndoles renunciar a muchos de sus ritos de propiciación de los antepasados, interceptaban esos envíos.

El cargo, regalo de los antepasados, tenía que venir del más allá por un medio adecuado, y como en la ideología funeraria se establecía que los muertos embarcaban hacia la otra vida y tenían que hacer una travesía marítima, era por esa vía por la que se estimaba que deberían llegar de vuelta los objetos que desde allí enviaban.

La aparición de medios de transporte cada vez más inverosímiles para la mentalidad nativa y de algunas distribuciones de carácter propagandístico durante la Segunda Guerra Mundial provocaron la potenciación de las características más aberrantes del culto.

Frente al choque cultural destructivo que provocó la influencia europea, los profetas del cargo proponen volver a los cultos ancestrales, mostrando un desprecio profundo hacia todo lo occidental. Su plasmación más genuina es la desposesiòn religiosa que han ideado acerca de lo que realmente les atrae de occidente, que son los inalcanzables productos materiales.

El animismo en la actualidad: Al sur de las civilizaciones históricas de Egipto y de Etiopía, en la zona central del continente africano, aún viven pueblos que mantienen cultos animistas que han ido adaptando a sus circunstancias actuales. Se trata de creencias basadas en la idea de que cualquier ser vivo está dotado de alma (anima en latín). Esta concepción espiritualista influyó de forma determinante en el arte de pueblos africanos de vida sedentaria y cultura agrícola Las formas artísticas más destacadas son pequeñas esculturas y tallas de madera que eran utilizadas para el culto de los muertos y máscaras de carácter ritual, que hoy constituyen las señas de identidad de cada pueblo.

Fuente Consultada: Enciclopedia del Estudiante (Santillana – La Nación) Tomo 17 Religiones y Cultura.

Religiones Monoteistas: Islamismo Judaismo Cristianismo

Religiones Monoteístas: Islamismo, Judaísmo , Cristianismo

La vida de los creyentes musulmanes está marcada por las oraciones, desde el nacimiento hasta el instante de la muerte. Es costumbre susurrar al oído de los recién nacidos frases del Corán, y también a los moribundos.

La práctica religiosa:

Es llamativa la homogeneidad de la vida religiosa a pesar de que el Islam no dispone de intermediarios notables entre Alá y los fieles, ya que los rituales como las abluciones o la oración diaria son personales y las jerarquías desaparecen frente a la práctica religiosa. En el Islam no hay sacerdotes y la relación del fiel con Alá es directa y sin intermediarios    

Los musulmanes creen que el hombre existe como exponente supremo de la creación de Alá y que debe construir su destino. El hombre es Libre en su voluntad y sus acciones y puede decidir seguir o no el camino que Alá le ha mostrado a través de su profeta Mahoma, pero, silo hace, forma parte de una comunidad extensa e identificada. Los cientos de millones de musulmanes que escuchan la llamada del almuédano se sienten hermanos y se reconocen mutuamente por su devoción a Alá.

Los pilares de la fe musulmana

La práctica religiosa musulmana gira en tomo a la oración, el ayuno, la limosna y la peregrinación. Se denominan «los cinco pilares de la fe» y tienen las siguientes características:

La chahada o «profesión de fe» es el primer pilar. Consiste en rezar la oración que resume la fe islámica: «No hay más divinidad que Alá y Mahoma es su profeta».

La ozalà u «oración» es el segundo pilar. Los musulmanes deben orar cada día cinco veces. Lo hacen al alba, al mediodía, a media tarde, al ocaso y por la noche, con la particularidad de tener que realizar cuatro posturas principales al tiempo que recitan la chahada y otras oraciones: de pie, inclinado, prosternado y sentado sobre los talones. Los almuédanos entonan el verso «Alá es grande» desde los alminares de las mezquitas y, al oírlo, todo musulmán sabe que es el tiempo de rezar y deja por unos momentos cualquier actividad que esté realizando.

Previamente antes de orar, los musulmanes tienen que purificarse por medio de la limpieza del cuerpo, como se expone en la aleya número 7 de la azora 5 del Corán:

(Creyentes!, cuando os dispongáis a hacer la azalá, lavaos el rostro y los brazos hasta el codo, pasad los manos por la cabeza y lavaos los pies hasta el tobillo

Los viernes, que es el día santo de los musulmanes, el rezo se hace de forma colectiva y obligatoria.

El sawn o «ayuno» es el tercer pilar. El cumplimiento del ayuno durante el ramadán, mes noveno del año, es una de las celebraciones islámicas más conocidas. Se trata del mes de ayuno y de reflexión religiosa a través de las lecturas del Corán y de los ritos establecidos.

El ayuno es obligatorio para todo musulmán adulto y está Prohibido comer, beber o fumar, desde que sale el sol hasta que se oculta. La elección de este mes se corresponde con el tiempo en el que Mahoma recibió la Primera revelación.

En la puesta del sol, que marca el final del ayuno diario, los musulmanes se reúnen para recitar el Corán y para comer.

Sistemas de préstamo islámicos: En la azora 2, aleya 275 del Corán se dice:

«Alá ha autorizado el comercio y prohibido la usura».

Siguiendo este precepto, de una manera ingeniosa se han ideado sistemas para prestar de un modo que no pueda equipararse a la usura. Así el sistema bancario islámico ha ideado las siguientes modalidades de préstamo:

Al mudaraba: El banco pone el capital y el cliente el esfuerzo para realizar un negocio o el desarrollo de una empresa. Ambos, banco y cliente, comparten beneficios y pérdidas, en caso de haberlos.

Al murabaha: El banco compra el producto que solícita el cliente y acuerda con él un precio. Se compromete a vendérselo a otro precio acordado, ganando el banco la diferencia.

Al musharaka: El banco y el cliente se hacen socios, aportan el mismo capital y asumen los mismos riesgos y beneficios según la siguiente proporción: un tercio para el banco, otro para el cliente y el tercero para amortizar el préstamo.

El día que acaba el ramadán, se realiza una fiesta con un menú especialmente cuidado. Como el calendario musulmán es lunar, el mes de ramadán puede coincidir con cualquier momento de nuestro calendario.

El hajj o «peregrinación mayor» es el cuarto pilar de la fe. Todo musulmán que tenga salud y recursos para afrontar un viaje a La Meca tiene el deber de realizar al menos una peregrinación en su vida a la ciudad sagrada.

El azaque o «limosna» es el quinto pilar. Es un deber para todo musulmán ayudar a quienes lo necesiten por medio de la solidaridad. En las comunidades sunitas se tiene que dar el 2,5 % de la riqueza acumulada cada año. Muchos fieles entregan el azaque a ONG musulmanas para ayudar a los desfavorecidos o a quien lo necesite.

La vida religiosa islámica y la plegaria marcan el ritmo del día, del año y de la existencia. Estas oraciones y rituales son los puentes de unión entre los musulmanes y Alá.

El pueblo hebreo y la primera concepción monoteísta

Los únicos antecedentes históricos de tentativas para establecer el culto a un solo dios, a excepción del originado en el pueblo hebreo, son, como se dijo, los fallidos experimentos del monarca egipcio Amenhotep IV, o Akenaton, en el siglo XIV a.C., y del reformador persa Zaratustra, en los siglos VII-VI a.C. El primero de ellos realizó una radical transformación religiosa al establecer el culto a un dios único -Atón-.

La cerrada oposición del politeísmo vigente originó la extinción de la experiencia a la muerte del innovador. Atón era concebido como creador, benefactor y mantenedor de todos los humanos y el mundo. Ahura Mazda fue el nombre que recibió la deidad única imaginada por Zaratustra, pero su monoteísmo no prosperó en virtud de que sus discípulos introdujeron cambios de importancia en la doctrina, convirtiéndola en una teología en la que el dios único original hallaba su contra-partida en un dios del mal -Angra Mayniu o Ahrimán-. La consecuencia de esta evolución fue el establecimiento de un dualismo y el fracaso del intento monoteísta.

La persistencia histórica de la concepción monoteísta, fuente de posteriores elaboraciones y piedra basal de la cultura occidental, funda su origen en el cuerpo de creencias y prácticas religiosas sostenidas por el pueblo hebreo. Su reducido tamaño, en comparación con lo masivo de los cultos politeístas de la antigüedad, se multiplica cuando se consideran los interminables padecimientos que debió sortear en el curso de su evolución.

La supervivencia del pueblo judío se expresa en la actualidad en el retorno a la «tierra prometida», concretada en el Estado de Israel, por una parte, y, por otra, en que el espíritu central de la idea monoteísta ha informado y contribuido a la aparición del cristianismo primero y del islamismo después. Y, aún más, constituye el soporte principal de la ausencia de cultos politeístas en la cultura occidental.

El Antiguo Testamento contiene los lineamientos fundamentales de este culto en sus primeros tiempos. Dios es presentado como un ser justiciero, temible e implacable, demostrado esto en situaciones como la expulsión de la primera pareja humana del Paraíso, el ocasionar el Diluvio Universal y preservar de éste a una sola familia, la de Noé, y la destrucción de ciudades víctimas de la corrupción, como Sodoma y Gomorra.

El nombre que recibe es Yahvé (el que es) y quizás fuese más temido que amado por su carácter de Dios vengativo y cruel, al cual, sin embargo, le ofrecían sacrificios como medio de conquistarlo. Por otra parte, Yahvé no era el Dios de todos los humanos sino tan sólo del pueblo hebreo, al que protegía contra el resto de los pueblos y esta situación determina el carácter de religión nacional del judaísmo.

Las distintas e innumerables persecuciones sufridas por los judíos a través de los tiempos y el modo como, casi milagrosamente, lograron sobrevivir, informan sobre un pueblo que conservó su identidad como tal a pesar de las vicisitudes que le tocó vivir, manteniendo y enriqueciendo en cuanta latitud se asentó una tradición histórica y cultural con varios milenios de antigüedad.

El cristianismo

Del interior mismo del judaísmo surge una nueva e inédita religión, que establece una transformación para los conceptos de sólida raigambre en la época; asi, las relaciones humanas basadas en el amor y la fraternidad, predicadas por Cristo, rompen con la práctica de la esclavitud y con la rígida división social vigente entonces. La doctrina enseñada por Cristo resulta un concepto diferente de la persona humana, ahora dignificada, y, a la vez, aunque el cristianismo no es un sistema filosófico sino esencialmente una religión, aporta soluciones nuevas a los problemas clásicos: una explicación de Dios, del mundo y del hombre.

El cristianismo concibe la Creación del mundo como salida de la nada por obra de Dios, concepción derivada del monoteísmo hebraico, pero que, en contrapartida del Dios cruel y vengativo, levanta la figura y la idea de un Dios lleno de misericordia, el Dios del Amor. Otras características esenciales del cristianismo, que lo diferencian del resto de las religiones, son su sentido universal, ecuménico, y el proselitismo o apostolado. Además, fe, caridad y esperanza fueron desde siempre sus tres pilares básicos. Los innumerables adherentes con que cuenta el cristianismo en e! mundo conternporáneo, así como su continuidad histórico-institucional, testimonian la importancia de uno de los ejes espirituales que orientan la cultura occidental y que, con el transcurso del tiempo, originaría desde su mismo seno el surgimiento de distintas expresiones y doctrinas, basadas todas en la figura de Jesucristo.

Fuente Consultada: Enciclopedia del Estudiante (Santillana – La Nación) Tomo 17 Religiones y Cultura.

 

Religion de Japon Sintoismo Religiones Orientales Budismo Taoismo

Religión de Japón: Sintoísmo

Las religiones de India, China y Japón: Cuentan con un elevado número de fieles y son las más antiguas entre las religiones vivas del planeta. Sin embargo, son mal conocidas en occidente, tal vez por haberse difundido mediante síntesis idealizadas y traducciones poco rigurosas de sus textos sagrados.

Características comunes Las religiones de China y Japón tienen como característica común el sincretismo, es decir, la mezcla de varios sistemas de creencias y prácticas religiosas.  También tienen en común su gran antigüedad y el haber recibido la influencia del budismo, originario de la India. Otra característica compartida es su relación con las «civilizaciones originales», es decir, las que surgieron de manera independiente entre sí y crearon los primeros sistemas estatales complejos de la historia de la humanidad. Estas sociedades, como la mesopotámica y la egipcia, adoptaron formas políticas, económicas, ideológicas y religiosas que en muchos aspectos resultan semejantes, a pesar de la diversidad temporal y geográfica.

Igual que en Egipto o Mesopotamia, el gobernante se consideraba descendiente directo y representante de la divinidad.

En China al emperador se le llamaba «hijo del cielo». Representaba al ser humano y se le consideraba el punto medio entre el cielo y la tierra. Tenía que cuidar, con sus actos y con la ayuda de sus funcionarios, de que todo en su imperio se ajustase al orden (el tao). Lo más interesante y peculiar de esta creencia es que se ha mantenido hasta hace un siglo, constituyendo un ejemplo viviente de los sistemas religiosos ancestrales.

Mezcla de religiones (Para Ampliar Ver también Contacto y Cambios en la Religiones Etnicas)

En China se produjo una mezcla entre la religión ancestral china, la religión surgida de las enseñanzas de Confucio, el taoísmo y el budismo.

La religión ancestral del gobierno servía de justificación del poder imperial y perduró hasta 1912. El confucianismo como ideología es una religión del poder, orientada a la consecución del gobierno correcto.

El taoísmo es también una religión ancestral, aunque de carácter menos oficial, con un sentido profundamente filosófico.

El budismo, religión extranjera pero asimilada y adaptada a China, aporta su carácter de religión universalista. En Japón, la mezcla se produjo entre la religión nacional, el sintoísmo, y el budismo. que no llegó directamente desde la India, sino a través de China. En este sentido, hay destacar la importancia de China como foco de civilización, tanto con respecto a Japón como a Corea y otras zonas de Extremo Oriente.

Distribución de las religiones en China y Japón

En China, Japón y otros países del mismo entorno las religiones mayoritarias son la religión sincrética china, mezcla de taoísmo y confucianismo, y el sintoísmo. Esta última, religión nacional del Japón, no ha desbordado los límites del archipiélago, mientras que la religión sincrética china ha influido en países vecinos, simultáneamente con el hinduismo.

Así, el hinduismo es religión mayoritaria en Nepal y minoritaria en Sri Lanka, Bután y Bangladesh y la religión sincrética china es la práctica principal en Hong-Kong y Taiwán e incide en zonas con una fuerte inmigración china, especialmente en Singapur y Malasia. El confucianismo es la segunda religión en Corea del Sur, manteniendo algunas formas de culto que desaparecieron en China a comienzos de siglo.

La presencia del Islam también resulta muy significativa. El budismo, otra de las grandes religiones de Asia, mayoritaria en Indochina, Sri Lanka y en los aledaños del Himalaya (Bután, Tíbet), es también muy importante en Japón, aunque, por un fenómeno muy característico de este país, es común la doble práctica de budismo y sintoísmo.

Los cultos sincréticos y las nuevas religiones son importantes sobre todo en las dos Coreas, Vietnam y en Japón, donde el impacto de las nuevas religiones es muy notable, Tienen un fuerte crecimiento y suelen amalgamar creencias muy dispares: budistas, cristianas y taoístas. En los territorios selváticos de Laos, Vietnam, ambas Coreas o Indonesia se mantienen con fuerza los cultos ancestrales, Por último, el cristianismo tiene una presencia notable en dos zonas. En el gráfico se expresan estos datos en porcentajes. En Japón hay una zona bicolor que corresponde a creyentes de dos religiones.

Japón y El sintoísmo: El sintoísmo, religión nacional del Japón, es una amalgama de creencias y ritos ancestrales centrados en la adoración de fuerzas sobrenaturales denominadas Kami. Ha sobrevivido desde tiempos remotos hasta la actualidad, pero con el transcurso de los siglos ha experimentado innumerables adaptaciones y transformaciones.

Caracterización del sintoísmo

El nombre de la religión nacional del Japón, sintoísmo, se acuñó en el siglo VI, a partir de dos conceptos chinos, Shen y to. Shen, Shin en japonés, que significa espíritu o dios, y to, do en japonés, que significa vía o camino. Esta denominación servía para diferenciado del budismo (Butsudo o vía de Buda).

Los espíritus o dioses cuya adoración es la base del sintoísmo son las fuerzas sobrenaturales llamadas Kami, que son múltiples y variadas y que a lo largo de los siglos han aumentado en número y han experimentado numerosas mutaciones.

Las características más notables del sintoísmo son las siguientes:

a) La capacidad sincrética, es decir, la facilidad para adaptar o asimilar creencias de otras religiones con las que ha convivido, en especial el budismo.

b) Es una religión nacional que ha favorecido la creación de mitos propios, a la vez que se ha visto complementada por otras religiones, como el budismo y el confucianismo. Por su propia naturaleza ancestral, es arcaica y conservadora, pero ha pasado por cambios y adaptaciones a lo largo de la historia.

Fuentes escritas del sintoísmo El sintoísmo, al tratarse de una amalgama de creencias locales dispares, no posee textos canónicos de origen sacerdotal ya que no existía una clase sacerdotal organizada y jerarquizada que llevase las riendas del control ideológico. Sin embargo, en el siglo vil, el emperador Temmu (673-686) ordenó la recopilación y ordenación de las genealogías (Teiki) y las narraciones (Kyuji).

En el año 712, O No Yasumaro, erudito y estadista muerto en 723, escribió en un complejo japonés plagado de expresiones chinas el Kojiki (Narraciones de las Cosas Antiguas), donde narra la historia del Japón hasta el año 628 incluyendo relatos míticos. En el año 720 se compila en chino el Nihonshoki (Crónicas del Japón en el que trabajan el príncipe Tonen (676-735) y el estadista Fujiwara No Fubito (659-720). Resulta también importante para el estudio del sintoísmo el izumo Fudoki, compilado en 733 y el único de los Fudoki (informes locales encargados por la corte imperial de Nana) que se ha conservado entero.

Por último, aparecen datos religiosos de interés en las antologías de poemas del siglo VIII, el Koifuso de 751 y el Man’yoshu de 759, y en el En (Reglamentos de la era de Erigi). recopilado en 927.

La teología sintoísta: los Kami

Los Kami son seres sobrenaturales con un poder y una capacidad superiores a los del hombre, que residen o se materializan en objetos y seres. Su número es muy elevado y son difíciles de plasmar iconográficamente.

Se pueden condensar en tres grandes grupos, los Kami de la naturaleza y sus fuerzas, los Kami de los uji (linajes) y los Kami de individuos y de los antepasados.

Los Kami de la naturaleza son los más antiguos. Entre ellos están los árboles, especialmente los pinos y los grandes ejemplares. Del mismo modo, las montañas, las piedras (en especial las de formas extrañas), los lagos, los n’os eran también Kami.

Se consideran Kami los árboles que desarrollan formas raras en las que se incluyen también las miniaturas. Según los relatos mitológicos, en el pasado los árboles hablaban y trasmitían su sabiduría a los hombres que eran capaces de escuchados.

 Los animales, muy especialmente los grandes ejemplares, eran vistos como manifestaciones de Kami o como Kami ellos mismos (lobos, ciervos). En muchos casos eran ideados como seres favorables al hombre y se les invocaba para conseguir una mejor cosecha. El trueno, los astros o el viento eran también Kami venerados, resultando la naturaleza un ámbito poblado de seres sobrenaturales y generalmente benéficos. Se tendió también a identificar territorialmente a estas divinidades surgiendo Kami de campos de labor o de valles fértiles.

Los Kami de los linajes o uji surgieron de los Kami territoriales, que fueron modificando y ampliando su campo de acción hasta representar y proteger a los grupos allí asentados. El Japón primitivo se organizaba en linajes (uji); la pertenencia al uji se sustentaba en lazos de parentesco comunes, ya fueran biológicos o ficticios, en la aceptación de la jefatura del uji y en el culto de la divinidad protectora, el ujigami.

Cuando la organización social se hizo más compleja, ciertos sublinajes se vieron privilegiados y aumentaron su importancia Por otra parte, el linaje Yamato fije consolidando su superioridad frente al resto de los linajes del Japón. Reconocidos sus jefes como reyes por los chinos tras aceptar pagar tributos, el linaje Yamato aumentó su poder a partir del siglo III, controlando territorios extensos y comenzando a consolidar una ideología que sustentase su preeminencia Los soberanos Yamato decían originarse en Yimmu Tenno, el primer emperador del Japón, emparentado con los dioses, cuya vida es fechada en los relatos legendarios hacia el 660 ae.c.

A partir de la mitad del siglo VI comienzan a centralizar-se los cultos, en especial los festivales de primavera. y a regularse los rituales. El reino Yamato intenta controlar y canalizar la religión de los uji, vasallos por medio de una administración política unida estrechamente a lo religioso.

Los individuos excepcionales por su poder o sus capacidades son tenidos en vida por Kami, como, por ejemplo, el emperador. Tras la muerte también se convierten en Kamí algunos Personajes especialmente notorios, aunque no parece que existiese un culto de los antepasados tal y como se realizó en China. además, como consecuencia de que el mundo de la muerte y el culto funerario fueron facetas religiosas en las que se especializó el budismo a partir de su implantación, el conocimiento de los ritos fúnebres ancestrales se resiente. También la fecundidad estaba presidida por Kami que se materializaban en piedras i objetos que presentaban formas alusivas a los órganos sexuales masculinos.

Kamikaze: La palabra kamikaze, con la que se designa a los terroristas suicidas desde la Segunda Guerra Mundial es una palabra japonesa formada por komi (dios) y kaze (viento). Significa «viento divino» o «aliento de los dioses» y hace referencia a un tifón de gran violencia que en el siglo XII arrasó una flota mongol que pretendía invadir Japón.

Evolución del sintoísmo

Desde los cultos a la naturaleza del sintoísmo más arcaico hasta el sintoísmo moderno, que agrupa a centenares de doctrinas unidas por un fuerte sincretismo pero de gran diversidad, esta religión japonesa ha variado mucho con el paso de los siglos.

El sintoísmo antiguo

El sintoísmo antiguo, que ni siquiera llevaba el nombre de shinto, engloba a las religiones del Japón en la época previa al impacto del budismo y de los métodos de gobierno extranjeros.

Los cultos sintoístas más antiguos eran naturalistas, sin santuarios, centrados en ceremonias que se adaptaban al calendario agrícola. Existían especialistas en lo sagrado, pero no formaban una verdadera casta sacerdotal, sino que eran más bien chamanes capaces de atraer a los Kami y someterlos, y adivinos que utilizaban huesos y caparazones de tortuga y homoplatos de ciervo o decían conocer el futuro por la interpretación de presagios.

Las prácticas religiosas principales debieron de ser los matsuri, que eran ofrendas y ritos para implorar a los Kami. Constaban de una fase en la que se intentaba atraer al Kami, congraciarse con él mediante ofrendas de arroz o pescado y especialmente de sake (aguardiente de arroz tenido por una bebida de índole misteriosa), para implorarle favores o pedirle que desvelase el futuro. Estas ceremonias se realizaban junto con banquetes comunitarios, cuyos participantes caían en trances provocados por la ingestión de sake, y se acompañaban de procesiones (miyuki) y de enfrentamientos rituales: lucha con espada, carreras de caballos o tirar de una soga. Se cree que tenían la finalidad de unir al grupo y favorecer la toma de decisiones.

Boda Sintoísta en Japón

El sintoísmo imperial y shoguna

Desde el siglo VI hasta 1868 se desarrolla el sintoísmo imperial y shogunal, que acusa la influencia del confucianismo como forma política de justificación] del poder imperial y también recibe el influjo del budisífl01 con su carácter filosófico, su insistencia en la iconografías en el más allá y a muerte. El budismo resultó un resulto para el sintoísmo y se produjeron fuertes controversias en torno a la figura de Buda, entendido por sus detractores como un Kami extranjero y pernicioso.

El sintoísmo, frente a este reto, intentó adaptarse. Por ejemplo, los sutra budistas se utilizaban como poderosos conjuros y los monjes actuaban como chamanes capaces incluso de ayudar al muerto en su viaje al más allá.

Los dioses sintoístas terminan identificándose a partir del siglo XII con bodhisatvas, que cantan sutras budistas en los altares shinto. Incluso, a consecuencia de la influencia jesuita en los siglos XVI y XVII, surgió un sintoísmo sincrético con el cristianismo.

El soghunado, que fue la forma de gobierno que rigió en Japón desde 1192 hasta 1868, era un tipo de dictadura militar en la que los gobernantes efectivos eran shogunes, señores feudales guerreros, que nominalmente estaban bajo el mandato del emperador, aunque en realidad la función de este era puramente religiosa.

El sintoísmo de Estado

Desde el siglo XIV hasta 1868 hubo en Japón defensores del sintoísmo tradicional, libre del sincretismo budista, pero, en esa fecha cae el régimen del shogunado. Con el fin del shogunado se desarrolla un sintoísmo tradicional que defiende dos ideas fundamentales: la supremacía imperial y la superioridad del pueblo japonés sobre todas las naciones extranjeras, incluida la china.

Esta opción ideológica consolidó un ultranacionalismo que fue muy perjudicial para los países vecinos del Japón una vez que, a partir de 1868, el sintoísmo se convirtió en religión de estado.

Después de fluctuar entre la tolerancia y la represión de otras creencias para alinearse con las constituciones europeas, en 1 889 se optó por la libertad de culto. El estado, en teoría, no poseía una opción religiosa definida ni medios legítimos de represión contra las religiones extranjeras, como el budismo o el cristianismo. En la práctica, la consecuencia fue el surgimiento de tres sintoísmos diferentes.

En primer lugar estaba el sintoísmo de los templos (jinja shinto), que por una artimaña constitucional se decía no religioso y que el estado subvencionaba y controlaba nombrando a los sacerdotes y organizando las ceremonias tradicionales. Para no vulnerar la teórica libertad de culto, los sacerdotes sintoístas eran tenidos por funcionarios estatales. El sintoísmo se enseñaba en las escuelas y los maestros llevaban obligatoriamente a sus alumnos a sus ceremonias principales. Se divinizaron oficialmente numerosos emperadores antiguos y otros personajes políticos del pasado; destaca el culto al emperador OjinHachiman, que fue tomando el carácter de dios de la guerra y al que se dedicaron un gran número de templos a la par que el imperialismo militarista japonés se desarrollaba. El segundo sintoísmo fue el de la casa imperial (kohitsu shinto). Constaba de ceremonias muy arcaicas y, a pesar de ser de tipo familiar, influyó en el culto de los santuarios. En los años que van desde la restauración Meiji a la derrota en 1 945, Japón se entendió como una gran familia encabezada por el emperador y sus cultos.

El tercer sintoísmo, estimado como puramente religioso y equiparado al resto de las religiones del Japón, era el de los Nuevos Cultos (kyoha shinto). Eran nuevas religiones que utilizaban el prestigio y amparo del sintoísmo para desarrollar su mensaje religioso; trece de estos grupos fueron aceptados durante la época Meiji como religiones independientes y fueron inscritos en el registro oficial de cultos (ujiko-shirabe) que se realizaba de modo obligatorio en los templos sintoístas oficiales.

El sintoísmo actual: Con la legislación impuesta por los estadounidenses en 1946, se llegó a una real libertad de culto que ha favorecido una fragmentación religiosa extraordinaria en Japón.

Se estima que el abigarrado panorama de grupos religiosos japoneses actuales incluye varios miles de agrupaciones principales. Algunas son antiguas, como el Tenrikyo (Religión de la Sabiduría Divina), fundado en 1838 por la vidente extática Miki Nakayama (1798-1887), o el Omotokyo (Religión de la Gran Fuente), fundado por la vidente milenarista Nao Deguchi (1836-1918). Otras agrupaciones son posteriores en su fundación a la derrota japonesa y suelen insistir en amalgamar creencias tanto sintoístas como budistas o cristianas.

Muchas basan su práctica religiosa en la curación y las técnicas extáticas y entroncan con creencias populares muy arcaicas de índole chamánica. En un ámbito exclusivamente privado, se siguen manteniendo las ceremonias del shinto imperial. También continúa el sintoísmo de los santuarios, que tiene fuerte arraigo en las zonas agrícolas, las más tradicionales, y que sigue ofreciendo hoy en día un marco ceremonial de referencia a muchos japoneses. Se estiman sintoístas en la actualidad 100 millones de fieles, y entre 12 y 15 millones corresponden a alguno de los doscientos nuevos cultos principales.

Fuente Consultada: Enciclopedia del Estudiante (Santillana – La Nación) Tomo 17 Religiones y Cultura.

 

Religiones de Australia y Oceania Baruya Tsembaga

Religiones de Australia y Oceanía: Baruya Tsembaga

Las religiones étnicas en Australia y Oceanía: En Australia y Oceanía perduran un número importante de grupos étnicos que mantienen formas religiosas ancestrales es la zona del mundo donde la colonización y el impacto moderno han sido más recientes.

Las religiones en Australia y el Pacífico: En Australia los grupos aborígenes desarrollaron formas religiosas centradas en la caza y en los cultos a los antepasados que daban cohesión a las agrupaciones humanas. Daban gran importancia al mundo de los sueños, que estimaban más real y más próximo a los dioses que el mundo de la vigilia, que estimaban imperfecto. El arte aborigen australiano, que todavía se realiza en la actualidad, tiene un importante significado religioso y sirve para mantener vivas las creencias ancestrales en su en ocasiones complicada adaptación al impacto del mundo moderno.

En Oceanía se distingue entre el ámbito de Melanesia, donde los rituales principales se centran en la propiciación de las cosechas y en el intercambio ritualizado de bienes y el ámbito de Polinesia donde los rituales más importantes se dedicaban a ensalzar el poder de los gobernantes. Resulta ejemplar el caso de Hawai donde los gobernantes eran tenidos por seres sobrenaturales. Así como en Melanesia no hay poderosos especialistas en la religión, en Polinesia existían importantes grupos de sacerdotes, y eran especialmente notables los que aconsejaban a los soberanos.

El ámbito de Papúa-Nueva Guinea resulta especialmente interesante pues se mantienen sociedades de agricultores muy poco influidas por el mundo moderno, como los baruya o los tsembaga que tomaremos como ejemplos.

Los baruya

Las sociedades preliterarias son muy variadas y en ellas la religión cumple una serie de funciones diversas. De entre los testimonios que han ido consolidando la etnografía y la antropología, el caso de los baruya de Papúa-Nueva Guinea es un ejemplo que demuestra que la ideología grupal está claramente sesgada hacia la dominación masculina y el sometimiento femenino. La mujer, si bien tenía un papel destacado en la horticultura y la porcinocultura quedaba rebajada comparativamente con la valoración que se daba a los grandes hombres como guerreros, chamanes, cazadores de casuarios (animal parecido al avestruz) o productores de sal, a cuyo nivel de realizaciones y prestigio jamás podía llegar ni SiqUr la más hábil de las mujeres. Solamente el estatus de chamana estaba abierto a la mujer. mientras los otros tres eran exclusivamente masculinos.

Muy interesante en la ideología baruya es el papel del cazador de casuarios, anima! a que independientemente de su sexo biológico se consideraba como encamación ce la feminidad en estado salvaje y esencialmente peligrosa.

Para el casuario no se podían emplear las técnicas habituales de caza, como el arco, había que conseguir matarlo sin efusión de sangre y por medio de trampas. El método de caza se decidía después de ingerir hongos alucinógenos y un sueño premonitorio revelaba al cazador el momento en el que se había producido la muerte del causario, cuya  carne era tabù para las mujeres y cuyas plumas servían entre otras finalidades para el tocado de los chamanes. La caza del casuario materializaba el poder del hombre extraordinario frente a la perversa feminidad.

El chamanismo baruya, por su parte, está abierto a hombres y mujeres, y miembros de ambos sexos pueden demostrar sus capacidades para vencer a enfermedad, la muerte, para proteger el grupo e incluso algunas mujeres pueden poseer un poder chamanico superior al de la mayoría de los chamanes hombres. Pero están imposibilitadas para realizar dos actividades fundamentales: una es llevar a cabo la guerra espiritual contra los enemigos, demostración del poder de los más grandes chamanes, y la otra es el descubrimiento de una chamana y su iniciación, que dura mucho menos tiempo que la de los chamanes y que solamente pueden dirigir los hombres.

De este modo, aun respetando la innegable capacidad de gestión de lo sobrenatural de las mujeres, los baruya consiguen someterlas por medio de la presión religiosa a la par que por otros medios menos sutiles.

Los tsembaga

Los tsembaga maring de Papúa-Nueva Guinea son horticultores y porcinocultores, como los baruya, y han desarrollado una serie de ceremonias dedicadas a los antepasados, ávidos de ofrendas de carne de cerdo, que tienen que ver directamente con la ecología y el control grupal sobre el territorio, La gran ceremonia se denomina kaiko y se realiza cuando las piaras, al cuidado de las mujeres, son lo suficientemente voluminosas como para resultar excesivamente competitivas con los humanos. Este Lipso de tiempo coincide con el ciclo de 1 2 a 20 anos que tarda el bosque en regenerarse y ser apto para la horticultura.

El bosque está simbolizado en su crecimiento por un árbol el rumbim, plantado actualmente al final de una guerra en la que el vencedor desaloja al vencido. Una vez que se regenera el bosque, se considera que los espíritus de los enemigos muertos han abandonado el territorio en litigio y los vencedores pueden empezar a cultivarlo.

Este rito, aunque complejo y de ciclo largo, resulta una estrategia eficaz para pautar la agresión: solo se puede guerrear tras realizar un kaiko, es decir, cada 12 o 20 años. El consumo de cerdos por el grupo que planea la agresión y sus aliados crea una red cruzada de agresiones de potencial amistad, y enemistad, en que se basan las alianzas militares.

Al mismo tiempo, la época de paz coincide coincide con el tiempo que tarda en regenerarse el bosque sometido a una horticultura intermitente. Por tanto, el ciclo guerrero-ritual cumple entre los tsembaga maring el papel de preservar el ecosistema de una presión  antrópica indiscriminada.

Fuente Consultada: Enciclopedia del Estudiante (Santillana – La Nación) Tomo 17 Religiones y Cultura.

 

Religiones de Africa: ndembu Religion africana

Religiones de África: ndembu

Las religiones en África

En el continente africano existen dos grandes ámbitos culturales determinados por influencias religiosas distintas, que se distribuyen en el norte de África y el área subsahariana. Además, en África resulta fundamental el impacto de dos religiones extrañas al continente: el cristianismo y el Islam. (foto del arte religioso de algunas tribus africanas).

Las religiones étnicas africanas: Las religiones étnicas africanas se caracterizan por su variedad. Perduran cazadores-recolectores como los san (bosquianos) del desierto de Kalahari o los pigmeos efe y mbuti del bosque ecuatorial. Divinizan la bosque y agradecen a los que imaginan sus pobladores sobrenaturales el alimento y su ayuda. Al vivir en grupos muy poco numerosos y nómadas no tienen santuarios ni poderosos especialistas religiosos.
Entre los pueblos pastores del África subsahanana como los dinka del sur de Sudán o los fulani de Niger y Chad el ganado es divino y los rituales principales buscan propiciar la fertilidad de los animales y preservar su salud, en especial durante a fiesta anual del ganado.

Los pueblos agricultores forman agrupaciones más numerosas, tienen dioses de las cosechas pero también divinidades supremas. En muchos grupos diferentes se ha testificado la creencia en dioses creadores que se han retirado del mundo de los humanos (se les llama dioses ociosos) y aunque se les recuerda no se les ofrece culto. Continúan su labor otros dioses o seres sobrenaturales (se les llama dioses o héroes culturales) que convierten al mundo en habitable para el ser humano y a los que se agradece los favores en el culto cotidiano.

Los rituales africanos son muy variados, los principales buscan dar culto a los antepasados, Iibrarse de la brujería o poner de relieve la soberanía de los reyes y gobernantes. El ritual africano más complejo que se conoce es el sigi de los dogón de Mali, que se realiza cada 60 años y rememora y restaura la creación del mundo.

Los ndembu

Un caso ilustrativo de religión agrícola es el de los agricultores ndembu del noroeste de Zambia. De entre los múltiples ritos que configuran su religión, destacan los matrimoniales y reproductivos.

La sociedad ndembu es matrilineal, es decir, la mujer transmite los derechos sucesorios y determina la línea de descendencia, aunque la residencia matrimonial la determina el marido, lo que supone que los recién casados vayan a vivir con el grupo familiar centrado en la madre o en la hermana del esposo.

Este sistema genera un conflicto en las mujeres, que por una parte se ven sometidas a las exigencias residenciales de la familia del marido, que intenta retener durante el mayor tiempo posible a los hijos y a la madre, y por otra parte se sienten presionadas por el grupo materno que intenta atraerse a la mujer y su prole por medio del divorcio. Los conflictos suelen materializarse en diversos trastornos de la mujer, que van desde la esterilidad a partos múltiples o menstruaciones anormales. En estos casos se considera que una antepasada de la mujer actúa en venganza avisando de que alguien no está cumpliendo correctamente sus deberes hacia la familia.

Para determinar el origen del conflicto, actúa un adivino que indica quién es la causante del problema y, por último, un sanador espiritual que por medio del rito soma resuelve la situación. La evidente arbitrariedad de la aparición de un ancestro parece en realidad un mecanismo que intenta conseguir la pacificación de la actitud que está provocando conflictos. Las dotes del adivino sirven en estos supuestos para determinar lo que se considera un problema. Cuando un grupo retiene demasiadas mujeres, junto a su prole, por la doble vía del matrimonio y del divorcio, pueden surgir problemas por el tamaño del grupo.

El islam en África

En el norte de África se mantienen aún poblaciones nómadas o semi-nómadas como los tuareg o los bereberes, que tuvieron contacto con el islam desde épocas tempranas y lo difundieron en su entorno. Por otro lado, en la zona subsahariana perduran religiones étnicas y se han creado otras sincréticas, con elementos ancestrales y con influencias ajenas a las propias costumbres.

La penetración islámica es antigua y muy homogénea en el norte: Egipto, Libia, Argelia, Túnez, Marruecos, países en los que además es la religión oficial. Sin embargo, es más reciente en la zona subsahariana. El Islam se extiende de forma muy generalizada en Sudán, Mauritania, Somalia, Senegal, Gambia, Guinea, Níger y Malí. Es la religión mayoritaria en Chad, Sierra Leona y Nigeria. En algunos casos convive con las religiones africanas aborígenes como en Sudán, Guinea Bissau, Sierra Leona, Costa de Marfil, Burkina Faso, Togo y Benin; o enfrentado al cristianismo como en Eritrea y Etiopía, Liberia o Ghana.

Pero el islam es una religión que mantiene su expansión en África. En la actualidad es creciente en la costa oriental del continente, como en Tanzania y Mozambique, y en países ya citados como la franja de los limítrofes con el sur del Sahara (Chad, Níger y Malí) y sus aledaños (Nigeria, Burkina Faso y Costa de Marfil).

En lo relativo a los datos totales hay que tener en cuenta que el país más poblado de Africa, Nigeria, cuenta con más de 50 millones de musulmanes. Aunque sea menos de la mitad de la población del país, se trata de un número solamente superado en África por el de los musulmanes de Egipto, que se aproxima a los 60 millones.

El cristianismo en África

El cristianismo tuvo dos momentos de expansión. El más antiguo llevó a la consolidación de la ortodoxia en Etiopía, el segundo se produjo con la penetración de las potencias coloniales europeas, que utilizaron a los misioneros de todas las iglesias para controlar a la sociedad africana aborigen.

La zona de mayor impacto del cristianismo colonial parte de territorios fronterizos con el Islam meridional y engloba al centro y sur de Africa.

El catolicismo es generalmente hegemónico en los antiguos dominios coloniales de potencias católicas como Bélgica, Portugal, España y Francia. El protestantismo suele imperar los antiguos territorios ingleses.

Un caso particular lo marca Sudáfrica, donde la inmigración proveniente de países protestantes determina la importancia de esta religión.

Otro fenómeno muy destacado en el África central meridional es  el impacto de las iglesias afro-cristianas independientes y sincréticas, a las que se adscribe la cuarta parte de  los fieles en bastantes países como Congo, Republica Democrática del Congo, Kenia, Zimbabwe, Zambia, Swazilandia y Sudáfrica. Sirven en algunos casos de vía de consolidación de una opción que, aunque posea raíces de una cultura extraña, incluye ritos y costumbres de los cultos aborígenes.

Cultos aborígenes y diversidad religiosa
Una característica peculiar de la religión africana es el mantenimiento de cultos pre-europeos en muy diversas zonas, incluso islamizadas o cristianizadas desde antiguo como Sudán o Etiopía.

Los cultos aborígenes son importantes tanto en países del África occidental (Guinea Bissau, Sierra Leona, Liberia, Costa de Marfil, Burkina Faso, Togo, Benin), como del África oriental y meridional (Tanzania, Malawi, Mozambique, Zimbabwe, Botswana, Madagascar), y en los últimos decenios, tras la independencia, no suelen sufrir la fuerte presión por parte de misioneros y de religiones no africanas que era habitual anteriormente, con ciertas excepciones entre las que destacan las de los países musulmanes. Además, salvo en los países musulmanes del norte, resulta habitual la multirreligiosidad con la convivencia en un mismo país de muy diversas religiones, en algunos casos con un número de seguidores muy aproximado, sin que sean habituales los conflictos religiosos, ya que los enfrentamientos suelen estar causados por diferencias tribales y, además, grupos antagónicos pueden poseer la misma religión como consecuencia de la acción de misioneros o de potencias coloniales.

Fuente Consultada: Enciclopedia del Estudiante (Santillana – La Nación) Tomo 17 Religiones y Cultura.

 

Religiones de pueblos americanos Danza del Sol

Religiones de pueblos americanos: La Danza del Sol

Entre los numerosos pueblos cazadores que había en América a la llegada de los europeos, solamente han perdurado los que viven en lugares de clima extremo o en zonas de selva.

Amerindio es el descendiente de cualquiera de los pueblos nativos de América (comúnmente exceptuando a los esquimales, cuyo origen étnico es distinto) para distinguirlos de los inmigrantes posteriores (europeos, africanos, etc), así como de los mestizos y criollos de todas estas etnias. Dícese también indio americano, indígena o simplemente, aunque de manera ambigua, indio. Los viajes de Cristóbal Colón en 1492 buscaban alcanzar una ruta hacia el Asia que permitiese evitar el paso por el Mediterráneo Oriental, bloqueado entonces por los turcos. Los cálculos de Colón, en exceso optimistas, le llevaron a pensar que la ruta occidental era más corta de lo que es en realidad. Al llegar a América aproximadamente en el plazo que sus cálculos indicaban que llegaría a las costas de Cipango (el actual Japón), no reconoció el territorio como lo que era, y creyó por el contrario haber llegado a «las Indias», el nombre genérico para el extremo Oriente asiático, de ahí que a sus habitante le llamó: indios

La religión de los cazadores y recolectores

Entre los pueblos que han mantenido sus tradiciones tras la colonización de América se encuentran los inuit (foto izq.), que quiere decir «seres humanos». También se llaman a sí mismos yupik «auténticos humanos». El nombre de esquimales con el que se les conoce significa «comedores de carne cruda», un nombre que a algunos les parece insultante.

Ya habitaban la zona ártica de América antes de la llegada de los europeos. Ha fascinado a muchos su resistencia ante el reto de un clima extremadamente duro.

Gran parte de su actividad religiosa está relacionada con la caza y la pesca: tienen que cumplir los rituales y respetar los tabúes para sobrevivir, ya que de lo contrario podrían poner en peligro a los animales y morir de hambre por no obtener ninguna pieza.

La cuenca del Amazonas, además de ser uno de los pulmones verdes del planeta, es también el refugio de muchas tribus que mantienen sus formas de religión y sus modos de vida ancestrales.

En esta zona vivían los guaraníes a la llegada de Cristóbal Colón. Creían en la existencia de seres sobrenaturales que habitaban en plantas y animales y que podían ser muy dañinos si no se les trataba de la manera adecuada. También pensaban que la tierra tenía su propia alma, a la que se encontraban unidos. Por su parte, los seres humanos tenían no una, sino dos almas: la primera, de origen divino, es obra del dios creador Ñamandú y es la que permite que los humanos tengan inteligencia y puedan hablar; la segunda alma es de origen animal y marcará el carácter de las personas. Esta idea de que los humanos tienen varias almas es común a muchos pueblos americanos y la búsqueda o potenciación del alma o doble animal es motivo de importantes ceremonias religiosas.

La protección contra los espíritus

Entre los inuit, una manera de combatir los peligros diarios que vengan de los espíritus malignos es cantar una «canción de caza», una mezcla de oración y fórmula mágica que el cazador aprende de su padre o que compra a un chamán. Es una canción personal que no puede ser utilizada por otro a menos que le sea vendida. Cada mañana, el cazador canta su «canción de caza» mientras prepara el material que va a utilizar a lo largo del día. Otra forma de protección son los amuletos, objetos que se consideran cargados de un poder protector. Están formados por un collar al que va sujeta una pequeña bolsa. Dentro de esta bolsita habrá trozos de piel y huesos de animal, pequeñas piedras y miniaturas de animales que simbolizan a un espíritu protector.

La religión de los agricultores

Antes de la llegada de los europeos a América se desarrolla una agricultura técnicamente avanzada en las zonas de los actuales México y Perú, en las que surgieron sociedades como las de los mayas, los incas o los aztecas. Pero en otras zonas se mantuvo una agricultura parecida a la neolítica y no hubo sociedades tan complejas.

Como ejemplo de religiones de estos agricultores se puede considerar a los pobladores de las islas del Caribe, las primeras que conocieron os españoles. Temían a ciertos espíritus a los que se responsabilizaba de los huracanes, los truenos y los eclipses, y a los que se conjuraba tallando figuras que los representasen. También creían en los cemíes, seres sobrenaturales a los que identificaban con las estrellas.

Cabezas reducidas

La práctica de reducir cabezas no es solamente una Práctica guerrera, tiene un Significado religioso. Además de Servir de trofeos, las cabezas reducidas eran el receptáculo donde se aprisionaba y se ponía bajo el poder de quien la había Conseguido el alma de la Persona muerta. El Vencedor doblaba así su fuerza espiritual como resultado de capturar la de su enemigo en su cabeza reducida.

Los shuar o jíbaros de la Amazonia (foto) peruana y ecuatoriana fueron famosos por sus hazañas guerreras, que los mantuvieron libres del poder de los conquistadores españoles y sus sucesores, pero también por su habilidad para reducir las cabezas de quienes se les enfrentaban.

Cemíes y taìnos

Los tamos son otro de los pueblos de las islas del Caribe. Los tamos daban culto a los cemíes, a los que atribuían poderes sobre todos los seres vivos de la naturaleza. Hacían muñecos para que un cemí los habitase y creían que estas figuras tenían vida propia. Su vida religiosa estaba centrada en rituales que agradasen a los cemíes y en cada aldea había una choza en la que se guardaban sus imágenes y en la que se realizaban los principales rituales.

Los cemìes mis importantes estaban relacionados con la fertilidad y las buenas cosechas. Por ejemplo, el cemí de la yuca, una planta de raíz gruesa de la que se extrae una harina comestible y que era el principal alimento de este pueblo.

Los indios norteamericanos

Durante años, muchas de las películas hechas en Hollywood mostraron a los indios de las praderas como salvajes que atacaban sin razón al hombre blanco y producían terribles matanzas de niños y mujeres. Las películas recientes, más fieles a la realidad, exponen cómo los europeos acabaron con el modo de vida de los indios de las praderas tanto al exterminar, casi por completo, a los búfalos, su principal fuente de alimento, como al romper los pactos y tratados y ocupar las tierras donde ellos vivían y matarlos o expulsarlos de ellas.

Cacique de la tribu Sioux

Cuando se ha mostrado interés por conocer el modo de vida y las creencias de los nativos americanos, se ha visto que sus tradiciones eran muy respetuosas con la naturaleza y que transmiten una importante lección: cómo vivir en sintonía con el medio ambiente. Creían que todo lo que les rodeaba estaba cargado de poder sobrenatural. Los fenómenos atmosféricos, como los truenos, los relámpagos, la lluvia y el viento, eran personificaciones de espíritus. También los animales tenían su propio espíritu.

Para los indios sioux todo esto formaba parte de un gran poder llamado Wakan Tanka; en cambio, los indios pawnee llamaban a su dios creador Tirawa, y decían que este había enviado a los fenómenos atmosféricos para que diesen forma a la tierra.

Muchos nativos americanos siguen practicando sus ceremonias en la actualidad y ese modo de entender la relación del hombre con la naturaleza les ha ganado un justo reconocimiento con el tiempo.

La Danza del Sol

Una de las ceremonias más importantes que celebraban los indios de las praderas era la danza del sol El ritual sioux comenzaba con la construcción de una cabaña, se cortaba un árbol que se colocaba en el centro del campamento y sobre él se ponían una serie de ofrendas. La danza duraba varios días, durante los cuales los bailarines daban vueltas al árbol mirando al cielo y sin tomar alimentos. Esto se hacia para solicitar poder de los espíritus. En un momento del ritual se colocaba un cráneo de bisonte entre los que danzaban y se cantaba lo siguiente:

«iWakan Tanka, ten misericordia de nosotros!, ¡queremos vivir! Esta es la razón por la que hacemos esto. Dicen que viene una manada de bisontes; ya están aquí. El poder del bisonte viene a nosotros; ¡ya está aquí! (…) ¡Wakon Tanka, miranos! El más próximo a tos que andan en dos pies, el jefe de los que andan a cuatro patas, es tatanko, el bisonte. Aquí está su cráneo seco, al verlo sabemos que también nosotros nos convertiremos en cráneos y esqueletos y de este modo caminaremos juntos por el camino de regreso al Gran Espíritu (…). Aquí en la tierra, vivimos con el bisonte y te estamos agradecidos por ello, pues él nos da nuestro alimento y hace dichoso al pueblo, es nuestro pariente (.j. ¡Oh bisonte, tú eres la tierra!»

Los indios trataban al bisonte como a un pariente, de forma que el hombre blanco con sus absurdas matanzas aparecía ante ojos como un loco o como un hombre  codicioso que no tenía en cuenta las  consecuencias de sus actos y no entendía el equilibrio de la naturaleza y sus reglas, aunque es sabido que las matanzas de búfalos justamente se hacían para matar de hambre y debilitar a los indios, y por lo tanto una terrible lógica. El bisonte era considerado un ser sagrado con fuertes poderes y el mensajero de la supervivencia en las praderas. Las tribus vieron cómo sus territorios eran ocupados por los blancos y fueron debilitándose a causa de las enfermedades, las matanzas de bisontes y las batallas.

Alce Negro

Alce Negro (1863-1950) (foto) es quizá el sioux más famoso. Con trece años presenció la batalla de Little Big Horn, en la que los sioux aniquilaron a las tropas del general Georgia. Custer. Se unió al espectáculo circense de Búfalo Bill y viajó con él por Europa cuando tenía 23 años. Escapó de la masacre de Wounded Knee, en Dakota del Sur, en 1890, donde el ejército dio muerte a 200 miembros de su tribu, una atrocidad que todavía en la actualidad se recuerda con un monumento. Se convirtió al catolicismo en 1904 y se bautizó con el nombre de Nicolás Alce Negro. El poeta John G. Neihardt publicó en 1932 las conversaciones con Alce Negro, que hicieron mundialmente famoso al sabio sioux. En ellas cuenta cómo a los nueve años estuvo inconsciente durante doce días en los que tuvo la visión del caballo de las cuatro direcciones que le llevó ante la nube de los seis abuelos (los cuatro puntos cardinales más el cenit y el nadir, el punto de la esfera celeste diametralmente opuesto al cenit), que le instruyeron en los secretos que le permitirían conocer y curar y le mostraron el camino rojo, el camino del piel roja, que es la senda del bien, alejada de la codicia y la violencia que caracterizaba a los blancos.

El respeto a la naturaleza: Los indios profesaban un profundo respeto hacia la naturaleza. Creían que la armonía con la naturaleza era necesaria para evitar la muerte y el dolor. La tierra, el aire, los seres vivos y el agua eran compartidos por todo el grupo y nadie podía poseerlos de forma individual.

El indio no podía entender a mentalidad del blanco, su deseo de propiedad de la tierra, su necesidad de acumular riquezas. De lo que sí eran conscientes los indios era de que esta conducta codiciosa tendría como consecuencia el exterminio de un modo de vida que ellos habían mantenido durante miles de años, una reflexión basada en el respeto a las tradiciones y dotada de sentido en cuanto a la supervivencia del grupo.

Alce Negro, el sioux que con solo trece años presenció la batalla en la que los sioux aniquilaron a las tropas americanas expone en esta plegaria a visión que tuvo cuando era niño y cómo marca los pasos de su vida:

Ancestro, Gran Espíritu, mírame de nuevo, a mí que estoy en  la tierra e inclínate para oír mi débil voz. Tú viviste primero eres anterior a todos las necesidades, más antiguo que la legaría. Todos las cosas te pertenecen, bípedos, cuadrúpedos , lo que tiene alas y lo que es verde y está vivo.

Tú has puesto en orden el mundo para que los poderes de los cuatro puntos de la tierna se crucen unos con otros. Tú me has hecho cruzar el buen camino y el camino dificultades y donde se entrecruzan, lugar sagrada.

Día tras días, dio por siempre, eres la vida de todo. ¡Escucha! Inclínate  para oír mi débil voz. En el centro el circulo sagrado, oh! Gran Espíritu, Ancestro, tengo que decir que el árbol  nunca floreció que el árbol se marchitó. De nuevo, recuerdo la gran visión que me diste. Quizá alguna pequeña raíz del árbol todavía esté viva, entonces nútrela para que pueda echar hojas y florecer y llenarse de aves cantoras. Escúchame para que la gente pueda una vez más encontrar el buen camino y el árbol protector (…). Los Seis Ancestros han colocado muchos seres en este mundo y todos deben ser felices. Todos los seres pequeños han sido enviados por alguna razón, y en ellos debe perdurar la felicidad y el poder de hacer felices a otros, porque este era el deseo de los Abuelos del Mundo.»

Fuente Consultada: Enciclopedia del Estudiante (La Nación) Tomo 17 Religiones y Cultura
Wikipedia Enciclopedia Libre de Internet y Enciclopedia Encarta 2001.

 

Iglesia Ortodoxa Rusa Apostolica Romana de Occidente

Las iglesias

La Iglesia Ortodoxa Rusa pertenece a la gran familia universal de las Iglesias Ortodoxas locales, las que en su conjunto forman ‘Una Iglesia, santa, católica y apostólica’, tal como la define el Credo establecido en el Primer Concilio Ecuménico de Nicea (convocado en el año 325 por el emperador San Constantino el Magno) y en el Segundo Concilio Ecuménico de Constantinopla (convocado en el año 381 por el emperador de origen español Teodosio el Grande).

Las Iglesias Ortodoxas son católicas (de las palabras griegas cat y olon lo que significa según todos”, ‘»de acuerdo con todos”) no solo porque son universales, sino también porque poseen la ‘totalidad de la fe”, de todos los tiempos y en todos los lugares. Asimismo, apostólicas, porque fueron fundadas por los Santos Apóstoles y conservan de manera no interrumpida la sucesión apostólica.

El cuarto Concilio Ecuménico, celebrado en el año 451 en Calcedonia, introdujo la denominación ortodoxo (por recto doctrina o recto glorificación), para designar a los que aceptan en forma total el Credo de Nicea y de Constantinopla y los Dogmas de los Concilios Ecuménicos, sin modificaciones ni agregados, ni quitas.

Como ya se ha visto, hubo siete grandes Concilios Ecuménicos, en los que han participado todas las iglesias cristianas —tanto las orientales, como la occidental—, el último de ellos en el año 787, en Constantinopla. De tal manera, las enseñanzas de estos Siete Concilios Ecuménicos, sin agregados, quitas ni reformas fueron la doctrina de las iglesias, que por ello se llaman —en forma abreviada—ortodoxas.

En los inicios del cristianismo existían tres grandes centros supradiocesanos (regionales o metropolitanos), que eran cabeza de todas las iglesias episcopales de las ciudades de su zona de influencia: la Iglesia de Roma, fundada por los apóstoles San Pedro y San Pablo; la Iglesia de Antioquía, fundada también por el apóstol San Pedro; y la Iglesia de Alejandría, fundada por el apóstol San Marcos. En sus territorios se reunían, desde el Siglo II, concilios de todos sus obispos. Luego se agregaron Constantinopla y Jerusalén, llegándose, de tal manera, a la famosa pentarquía, o sea, el gobierno de los cinco. La Iglesia de Constantinopla fue fundada por el apóstol San Andrés, cuando el lugar  donde luego San Constantino el Magno habría de construir en el año 330 la nueva Roma, se llamaba Bizantino o Bizancio.

Estas cinco grandes iglesias se llamaban, en un principio, Arzobispados, y luego Patriarcados. Estaban, desde sus orígenes en el territorio del Imperio Romano, hasta el siglo VII, que con su división oriental y occidental —a cargo del emperador Teodosio el Grande, en el año 395— la Iglesia Romana quedó en la parte occidental y los restantes cuatro Patriarcados en la oriental. Estos últimos suelen ser llamados también Iglesias Orientales.

En Occidente, el Imperio Romano de Oriente fue denominado, desde el siglo XVI, Imperio Bizantino, por el nombre del lugar donde San 1 Constantino construyó la nueva ciudad, declarada en el año 330 capital del Imperio Romano. Por lo tanto, a veces también se designa a las ~ orientales como: Iglesias Bizantinas.

Luego, se fueron sumando nuevas iglesias ortodoxas independientes o autocéfalas: la búlgara, la serbia, la rusa, la griega, la rumana, entre,, otras. Actualmente existe casi una veintena de este tipo.

Diferencias entre La Iglesia Ortodoxa y La Iglesia Occidental

En el año 1054 se produjo una separación entre las iglesias orientales y occidentales. De tal manera, durante el primer milenio del Cristianismo, la Iglesia Occidental (o sea, la Iglesia Romana) y las ortodoxas orientales poseían la misma doctrina (enseñanza) sobre los dogmas fe, casi los mismos ritos y el mismo derecho canónico. Las iglesias ortodoxas no han efectuado desde aquel entonces, en absoluto, ninguna reforma de estos dogmas y de este derecho canónico y casi ningún cambio en los ritos. Quiere decir que las diferencias que existen actualmente entre las iglesias ortodoxas y la romana (y las Protestantes) deben a los añadidos, quitas y cambios efectuados por estas últimas sus dogmas, cánones y ritos.

A su vez, todo lo que las iglesias occidentales conservaron cambios en los dogmas, cánones y ritos sigue siendo similar; como antes, a los de las iglesias orientales. De tal manera, los cristianos ortodoxos tienen el mismo credo de Nicea, original, sin añadidura del palabras “y del Hijo’, al referirse a la procedencia del Espíritu Santo. Poseen los mismos Siete Sacramentos; el de la Confirmación (unión con el Santo Crisma) es otorgado inmediatamente después del Bautismo. La Santa Comunión se da a los fieles en forma completa: Cuerpo y Sangre de Cristo. A los niños, la Comunión se les brinda desde que son bautizados, pero la primera Confesión se hace al cumplir los siete años de edad. La Iglesia Ortodoxa considera que el matrimonio debe durar toda la vida, pero en algunos casos concede el divorcio y permite segundas nupcias. Los monjes del clero regular (monacal) deben ser célibes, pero los sacerdotes del clero secular (que sirven en las parroquias) tienen que estar casados antes de la Ordenación (como antes en Occidente). Para Obispos son ordenados solo los sacerdotes del clero regular (monjes).

Los cristianos ortodoxos adoran a Dios en Trinidad y honran a la Virgen María, Madre de Dios, ya los Santos, pidiendo su intercesión ante Dios. De acuerdo con lo confirmado por el Séptimo Concilio Ecuménico, celebrado en el año 787 en Constantinopla, honran y veneran las imágenes de Cristo, de la Virgen María y de los Santos, pero no las idolatran ni les sirven, ya que la adoración corresponde únicamente a la naturaleza divina.

Para ellos, las imágenes sagradas (en griego: íconos) deben ser escritos de acuerdo con determinadas reglas y cumplir ciertos requisitos. (Los cristianos ortodoxos dicen que los iconos se escriben y no se pintan. En la Antigüedad las imágenes con las escenas del Antiguo y del Nuevo Testamento eran como libros, para quienes no sabían leer).

Las relaciones de La Iglesia Ortodoxa con el Estado

Para las iglesias ortodoxas la doctrina que enseña cuáles deben ser las relaciones entre el Estado y la Iglesia está contenida en la legislación de San Justiniano Magno. Luego de codificar en el año 533 todas las leyes romanas preexistentes, el emperador Justiniano promulgó leyes llamadas novelas. La Sexta Novela estableció las condiciones, bajo las que se logra una armonía entre estas dos instituciones. Esta ley, que puede ser llamada Macro constitución cristiana, exigía del Estado que tuviera un régimen político recto, que fuese decente y también le requería competencia y del sacerdocio que fuese íntegro, honesto y siempre fiel a Dios.

Cuando estas condiciones se prestan, surge de forma automática la buena sinfonía (consenso o consonancia, según otros textos) entre el Estado y la Iglesia, lo que es provechoso para el bienestar del género humano, dice esta ley imperial, que luego fue incorporada por la Iglesia a su Código Canónico, llamado Nomocanon.

La doctrina de la sinfonía establece bajo estas condiciones una separación entre la Iglesia y el Estado, pero pretende que dicha separación sea en armonía, en consonancia, porque ambas son dones máximos de Dios’ otorgados a los hombres. Dichas instituciones proceden de una misma fuente y sirven a un mismo fin: el beneficio del género humano. Por lo tanto, no se trata ni de una unión ni de una separación totales entre la Iglesia y el Estado, sino de una convivencia fraternal, siempre que ambas partes cumplan con las condiciones indicadas.

Algunos pensadores ortodoxos consideran que el preanuncío de tales relaciones ya fue dado por Moisés, cuando desdobló su propia jefatura, otorgándole a su hermano Aaron el sumo sacerdocio.

La Iglesia Ortodoxa Rusa

En el año 862, los Santos Cirilo y Metodio crearon un nuevo alfabeto eslavo a partir del griego. Usando este nuevo alfabeto — en principio llamado glagolitsa y luego, un poco reformado, cirlitsa- tradujeron al eslavo los Evangelios, la Santa Misa y los principales Oficios de la Iglesia, antes de emprender su misión entre los eslavos] invitados para ello por los gobernantes eslavos de Moravia (país que se extendía en los territorios actualmente pertenecientes a República Checa, a Eslovaquia y a Hungría).

Los Santos Cirilo y Metodio eran oriundos de Tesalónica, ciudad griega con muchos habitantes eslavos. Por lo tanto, ellos hablaban bien desde su niñez este idioma, que entonces todavía no se había subdividido definitivamente en las actuales lenguas eslavas: ruso búlgaro. seto-croata, polaco, checo, eslovaco, etc. Al traducir los Evangelios al eslavo, la Misa y los demás textos religiosos, estos santos, debieron crear muchas palabras nuevas, faltantes hasta entonces era el eslavo, utilizando para sus raíces y combinándolas a la manera del idioma griego. Así surgió una nueva lengua, llamada eslavo eclesiástico (aún hoy utilizada en las iglesias ortodoxas eslavas: rusa, serbia búlgara, etc.).

Desde el bautismo de Rusia, en el año 988, este texto eslavo-eclesiástico de la Santa Misa se utilizó siempre, hasta el día de hoy. en la Iglesia Ortodoxa Rusa. El Estado de este país fue fundado en el año 862, su primera capital fue Novgorod —cerca de la actual San Peterburgo—, y fue Riurik su primer príncipe. Su hijo, el Príncipe lgor, se estableció en Kiev, la segunda capital. La esposa del príncipe lgor la princesa Oiga —oriunda de Pskov, cerca de Novgorod se convirtió al cristianismo en Constantinopla, y fue la primera Santa de la Iglesia Rusa. El nieto de lgor y de Santa Oiga, San Vladimiro, bautizó a su pueblo en el año 988, e incorporó su Estado a la jurisdicción eclesiástica del Patriarcado de Constantinopla (Bizancio), como provincia eclesiástica número 61 del mismo, y le otorgó el nombre de Rusia (los rusos de aquel entonces se llamaban, a sí mismos, Rus).

Después de reiteradas destrucciones de Kiev por los tártaros —que invadieron Rusia en el año 1237—, el metropolitano (primado) de la Iglesia Rusa. Cirilo, abandonó su sede en Kiev en el año 1250 y se dirigió a Novgorod y luego a la ciudad de Suzdal —cerca de Moscú—.En Suzdal presidió en el año 1 274 un Concilio de la Iglesia Rusa. Sus sucesores trasladaron su cátedra a la ciudad de Vladimir en el año 1300, y luego a Moscú. En el año 1589 la Iglesia Rusa obtuvo de los cuatro Patriarcas Orientales su independencia administrativa simultáneamente, su primado obtuvo el título de Patriarca de Moscú y de Todas las Rusias, el quinto por orden de honor.