La Vida Diaria de un Buen Musulman:Practicas Religiosas Cotidianas



La Vida Diaria de un Buen Musulmán- Prácticas Religiosas Cotidianas

La religión musulmana tiene una serie de normas que afectan a la vida diaria de los creyentes.

Algunas de las más llamativas y peculiares se refieren a la manera de medir el tiempo, a la alimentación, a la indumentaria y al aseo personal.

El islam y las prácticas de la vida cotidiana

Además de los preceptos que marcan los pilares de la fe, la religión islámica estableció prácticas obligatorias sobre distintas cuestiones.

Estas reglas fueron mantenidas por resultar tradicionales, o porque su práctica continuada por parte de la comunidad las convirtió en norma, y en algunos casos llegaron a ser tan válidas para los musulmanes como los cinco pilares.

Algunas de ellas se refieren a lo que está permitido comer y lo que está prohibido. También es particular su calendario.

La cronología musulmana

Los musulmanes utilizan un calendario basado en los ritmos de la luna, con doce meses de veintinueve o treinta días, así que cada año tiene 354 días.

En el mundo occidental se utiliza un calendario solar de 365 días, por lo que hay once días de diferencia entre ambos.

Los meses musulmanes nunca coinciden con los del calendario común, porque cada año, el primero se adelanta once días respecto del segundo.

Para calcular una fecha islámica a partir de una del calendario occidental existe un método bastante certero.

Consiste en restar 622, que es el año de la hégira y dividir por 0,97.

La azora 112: Dos azoras, la primera y la antepenúltima, son probablemente las más importantes del Corán ya que se exponen en ellas las ideas sobre el poder y las características de Alá.

La primera se utiliza en muchos momentos de la vida de un musulmán para sacralizar las actividades.

De la 112 dice u tradición islámica que su recitación equivale a la de un tercio del Corán.

La azora 112, llamada «la fe pura», dice:

«En el nombre de Alá, el compasivo, el misericordioso.

Di: “El es Dios, uno, Dios, el eterno. No ha engendrado ni ha sido engendrad No tiene par»».

La alimentación en el islam

Algunas azoras del Corán marcan ciertas normas relativas al consumo de alimentos.

Entre ellas figura la prohibición de comer carne de cerdo. Según la tradición, Alá conoce lo que perjudica al ser humano y este no debe cuestionado.

En la actualidad, los estudios relacionados con enfermedades trasmitidas por el cerdo, como ciertos procesos inflamatorios, reacciones de la piel, flebitis o eczemas, han sido utilizados por algunos musulmanes para argumentar que las normas del Corán no se equivocan.

Otros plantean que, como hoy en día los animales para el consumo humano están sometidos a un control sanitario muy estricto y están libres de enfermedades, podría permitirse comer cerdo.

Los alimentos permitidos en el islam se denominan halal, y en los comercios de las ciudades occidentales ya es bastante corriente encontrar productos que llevan ese distintivo, especialmente en lo referente a la carne.

Para poder tomar carne, el animal tiene que haber sido degollado invocando el nombre de Alá, y tiene que haberse desangrado completamente.

La sangre no está permitida, como tampoco la carne de cerdo ni las bebidas alcohólicas, aunque este precepto no se ha seguido en todas las épocas ni en todos los lugares del Islam.

El halal musulmán no es tan estricto como el kasher judío.

Ambas religiones coinciden en la prohibición de comer carroña, sangre y cerdo, pero el Corán no entra en matices en cuanto al tipo de pezuña, si es o no rumiante, o incluso partes del animal como el nervio ciático o los intestinos, que sí están vetados entre los judíos.

En cuanto al vino y demás bebidas alcohólicas, su consumo está muy mal visto por parte de gran número de musulmanes.

Pero no siempre fue así.

Hubo momentos en que se toleró su consumo de modo general.

Así, uno de los más grandes poetas de Irán, Omar Jeyam, escribió magníficas composiciones en honor del vino.

En el Corán se prohíbe el vino, pero también se dice que en el paraíso habrá arroyos de vino, delicia para quienes lo beban.

El vino puede servir de ejemplo de que en el islam ha habido y sigue habiendo muchas interpretaciones.

El aseo personal y la vestimenta

En lo que se refiere al aseo personal, la higiene es fundamental e inexcusable a la hora de rezar, lo que ha dado lugar en muchos países musulmanes a una refinada cultura de la limpieza y del agua.

La circuncisión también se estima una medida higiénica y es una seña de identidad de todos los varones musulmanes, aunque no se menciona en el Corán.

Además se han establecido normas sobre la vestimenta femenina con la finalidad de tapar el cuerno de la mujer.

Estas obligaciones varían según los países y la ideología imperante en ellos.

El caso más extremo es el que se produjo entre las mujeres de Afganistán hasta el año 2002, obligadas por la ley impuesta por el régimen talibán al uso del burka (imagen), una túnica que las cubre desde la cabeza hasta los pies, con una sola abertura a la altura de los ojos.

Incumplir esta regla podía suponer la cárcel o decenas de latigazos, pero vestirlo también es peligroso, ya que muchas mujeres han muerto por accidentes de tráfico al no tener visibilidad.

El chador (imagen) es un manto amplio que cubre la cabeza y envuelve el cuerno.

En Irán, Irak Siria y Líbano, las musulmanas chiítas se distinguen por el color negro de sus chadores.

La melfa es un pañuelo de vistosos colores que cubre el cuerpo de la mujer, cuyo uso se extiende por el Sahara y países africanos, como Malí o el sur de Argelia.

Resulta también común el hiyab (imagen derecha) , que es un pañuelo que tapa el cabello pero no la cara.

Suelen llevarlo las mujeres magrebíes y por ello se ve a menudo en las ciudades españolas y de otros países europeos.

Lugar de Culto: La sencillez es un aspecto característico del culto islámico.

Cualquier lugar es adecuado para orar y estudiar el Corán, aunque hay dos lugares especiales, la mezquita y la madraza.

La Mezquita

La mezquita, en árabe masjid, es un edificio destinado a la reunión de los musulmanes para la oración.

También es importante la madraza, que recibe el mismo nombre en árabe, y que es la universidad coránica.

La casa de Mahoma en Medina se convirtió en la primera mezquita.

El muro que cercaba el patio seguía la dirección a La Meca, y allí había una estancia cubierta en la que se rezaban las oraciones.

El resto de la edificación tenía soportales que la protegían del calor del desierto.

Este fue el modelo que se utilizó para muchas de las mezquitas construidas con posterioridad.

En ellas suele haber un patio de abluciones, para la limpieza ritual antes de la oración.

En el interior está el muro de la quibla, que marca la dirección hacia La Meca, y el espacio cubierto para el rezo.

La importancia de dirigir la oración hacia

llevó a que se pusiera un nicho o panel decorado, el mihrab, en el centro de la quibla.

Así se indicaba que este era el muro correcto para la oración.

También se incluyó el mimbar o pùlpito, desde donde el imán o director de la oración predicaba y guiaba el ritual de los viernes.

Otro elemento característico en muchas mezquitas es la maqsura, un espacio delimitado por arquerías situado frente al mihrab y decorado con esmero.

Se construyó con la finalidad de proteger «las espaldas» de los gobernantes ante posibles atentados.

La maqsura fue habilitada después de que algunos de los primeros califas fueran asesinados mientras oraban.

El resto de la sala de oración no posee características diferenciadas, exceptuando la división ocasional en arquerías, paralelas o transversales al muro de la quibla.

También es significativo el alminar, torre desde la que se hace la llamada a la oración.

En el mundo islámico se siguen construyendo enormes mezquitas, como la de Hasán II en Casablanca, que se inauguró en 1993.

Puede albergar a veinticinco mil fieles y sigue unos modelos arquitectónicos muy tradicionales.

En otros casos se ha optado por fórmulas arquitectónicas más modernas, concretamente en los ricos estados petroleros.

Costumbres Islámicas de la Religión Musulmana

Las normas de comportamiento por las que se rigen los musulmanes proceden de las enseñanzas del Corán que reciben desde temprana edad en las escuelas coránicas y después en las madrazas.

 El aprendizaje del Corán:

En las escuelas coránicas se aprende el Corán desde una edad muy temprana, ya que se enseña a leer y a escribir a los alumnos al mismo tiempo que recitan largas estrofas del libro sagrado musulmán.

El Corán se caracteriza por un estilo complejo y su comprensión resulta difícil. Pero estos aspectos no han impedido desarrollar en sus lectores, musulmanes y no musulmanes, una absoluta fascinación por este libro. Aùn hoy se considera una de las obras clave en la historia de la humanidad.

En la actualidad la edición más utilizada, también para las traducciones, es la egipcia, que fue patrocinada por el rey Fuad I y publicada en 1923, en El Cairo.

El Corán, al-Qur’an, recibe su nombre del verbo árabe que significa «recitar», y es la recopilación de las palabras proféticas de Mahoma, predicadas desde el 610 al 632, y memorizadas por sus compañeros. El primer califa, Abu Bakr, encargó a Zayd ibn Tabit, secretario y pariente de Mahoma, y a un grupo de compañeros que se dedicasen a recuperar las diferentes versiones y a hacer una versión escrita.

La madraza

Reciben el nombre de madraza o medersa las escuelas de estudios superiores. Son centros que cuentan con una larga tradición en el mundo musulmán y tienen una gran importancia. ya que durante la Edad Media fueron clave como centros de saber y de cultura, de forma que se han considerado el precedente más inmediato de las universidades. (imagen: Madraza de Granada)

La estructura de estos centros suele organizarse en tomo a un patio central al que dan varias salas en las que se imparten las clases y los dormitorios de los alumnos.

Es muy frecuente que tengan también un alminar, ya que habitualmente las madrazas tienen también su propia mezquita.

Una de las más importantes madrazas es la de Mustansiriya, edificada en el siglo XII en Bagdad por el califa Mustansir.

En Fez (Marruecos) se encuentra la madraza Attarine, que alojaba a los alumnos que estudiaban en la mezquita Qarawiyin.

Esta, que recibe el nombre de la ciudad tunecina de Kairuán, se fundó en el siglo x y se considera la más antigua universidad.

Otras construcciones relevantes son las madrazas de Mader-i-Sah en lsfahan (Irán) y la de Ben Yusuf en Marrakech (Marruecos).

Jesús y María en el Corán En el Corán aparecen referencias a María y a Jesús.

«Dimos a Moisés la Escritura y mandamos enviados después de él. Dimos o Jesús, hijo de María, los pruebas claras y le fortalecimos con el Espíritu Santo.» (2, 87).

«Cuando los ángeles dijeron: ¡María! Dios te anuncia la buena nueva de una palabra que procede de él. Su nombre es el ungido, Jesús, hijo de María. Dijo ella: ¡Señor! ¿Cómo puedo tener un hijo sí no me ha tocado mortal? Dijo: Así será. Dios crea lo que él quiere.

Cuando decide algo, le dice tan solo: ¡Sé! Y es.» (3, 4547)

«Os ha prescrito (Mahoma) en materia de religión lo que ya había ordenado Noé, lo que nosotros te hemos revelado y lo que ya habíamos ordenado a Abraham, a Moisés y o Jesús: ¡Que rindáis culto y qué esto no os suya de motivo de división!»

Historia de los Árabes

Fuente Consultada:
Enciclopedia del Estudiante (Santillana – La Nación) Tomo 17 Religiones y Cultura.

Enlace Externo: Los 5 Pilares del Islam

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