Carta C. Darwin a R. Wallace

Biografia de Jean Baptiste de Lamarck Biologo Evolucionista

Biografía de Jean Baptiste de Lamarck – Trabajos Cientificos

En la historia de la biología y de la zoología, Jean Baptiste de Monet, caballero de Lamarck, ocupa un lugar de primera categoría.

Provisto de una inteligencia precisa y observadora, apta para encadenar los hechos en un proceso lógico, este gran naturalista francés no sólo descubrió el método de las «clases dicotómicas», con el cual se hizo posible la determinación de muchas especies, sino que puso orden en el mundo de los invertebrados, fijando en una sistemática coherente los hechos conocidos y otros que habían sido fruto de sus largos estudios zoológicos.

Jean Baptiste Lamarck Biologo

Pero, a mayor abundamiento, la fama mayor de Lamarck descansa en la formulación de las leyes de la evolución de las especies, relacionada con la ley de los caracteres adquiridos por herencia y la del desarrollo de los órganos según su nueva función.

En este sentido, Lamarck es el precursor y fundador de la doctrina del evolucionismo, predominante en las Ciencias Naturales a partir de mediados del siglo XIX.

Nació Lamarck en Bazentín, en la Picardía, el 1.° de agosto de 1744. Su padre era un propietario acomodado de la región.

El pequeño Jean Baptiste estudió en un colegio de jesuítas para hacerse sacerdote, pero sacudido por el entusiasmo militar, a los diecisiete años se alistó como voluntario en el ejército francés que luchaba en la guerra de los Siete Años.

Antes de terminar la contienda, pidió su licencia, y pasó a París para dedicarse al estudio de la medicina (1770), que compartió con el de la botánica y la meteorología. Después de ocho años de investigaciones y viajes publicó la Flora francesa, en cuya obra reveló su «clave dicotómica».

Habiendo adquirido gran popularidad, fué nombrado miembro de la Academia de Ciencias en 1779 y en 1781-1785 acompañó al hijo de Buffon en un viaje por Europa.

A su regreso fué nombrado para un cargo del Jardín del Rey, con un sueldo bastante escaso. En la reorganización de este centro en 1793, obtuvo una cátedra de insectos y gusanos, para los cuales él inventó el nombre de invertebrados.

A pesar de sus cincuenta años se dedicó con entusiasmo al estudio de estos seres. Al cabo de algún tiempo, en 1802, publicó su famoso Sistema de los animales sin vértebras, completado en 1809 por su Filosofía zoológica, y en 1815 por su Historia natural de los invertebrados.

Murió en París el 18 de diciembre de 1829. En sus últimos años le había aquejado una ceguera progresiva, que, por último, le había dejado sin vista.

Sus teorías no fueron aceptadas en su época a causa de la enemiga de Cuvier, el papa de los naturalistas de principios del Diecinueve. Pero luego, al formular Darwin su propia hipótesis evolucionista, cobraron formidable desarrollo.

fuente

Primeros Naturalistas Argentinos Obra Cientifica y Literaria

Ciencias Naturales en Argentina: Obra Cientifica de Ameghino y Moreno


Florentino Ameghino. — Vida ejemplar consagrada a los estudios y preocupaciones científicas y a la defensa de sus convicciones fue la de Florentino Ameghino (1853-1911), el primer sabio auténtico que haya contado la República Argentina.

De la escuela primaria de Lujan, su pueblo natal, pasó a la Escuela Normal de Preceptores, de Buenos Aires, en la que obtuvo el certificado de subpreceptor. Su curiosidad, que de niño lo había llevado a recoger caracoles fósiles en la barranca del río de su pueblo, lo impulsó, ya adolescente, a visitar frecuentemente el Museo y frecuentar su biblioteca.

La lectura de las obras del geólogo inglés Carlos Lyell decidió su vocación, naciendo en él el deseo de investigar el pasado del hombre en el Río de la Plata.

obra de ameghino florentino como cientifico argentino

En Mercedes, población en la que fue designado ayudante de la escuela elemental, emprendió el estudio del terreno y, cu sus frecuentes excursiones, recogió restos fósiles y objetos prehistóricos.

Formó así su primera colección, a cuyo estudio y sistematización se dedicó siguiendo el libro de Lyell titulado The Geological Evidence of the antiquity of man, del que poseía una traducción al francés. Fruto de estos años de formación autodidáctica fueron La antigüedad del hombre en el Plata, que comenzó a escribir en 1875, y el primero de sus tra bajos científicos publicados en el «Journal de Zoologie«, un estudio sobre el hombre cuaternario de la Pampa.

En 1878 viajó a Europa, con el fin de asistir al Congreso Internacional de Ciencias Antropológicas, que se reunió en París. Su permanencia en el viejo mundo fue importante para su futura actividad científica.

Durante tres años siguió cursos, visitó museos, trató a sabios con los cuales desde años antes mantenía correspondencia, preparó memorias para congresos científicos y efectuó publicaciones en la «Revue d’Anthropologie«.

En Europa publicó La antigüedad del hombre en el Plata y, en colaboración con Paul Gervais, Los mamíferos fósiles de la América Meridional.

Regresó a su patria consagrado por la opinión de los naturalistas más distinguidos del mundo, encontrándose que, por haberse excedido en la licencia que le concedieron, había sido dejado cesante de su cargo de ayudante de la escuela de Mercedes.

Para poder vivir instaló una pequeña librería, a la cual dio el nombre de «Librería del Clyptodón«, y continuó sus estudios orientándose francamente hacia la paleontología y revelando sus ideas evolucionistas. En ese modesto local escribió Filogenia, su obra maestra, que pudo publicar en 1884 merced a la ayuda que le prestara el Dr. Estanislao S. Zeballos.

Ese año, la Academia de Ciencias de Córdoba le encargó el dictado de la cátedra de Zoología. Su permanencia en dicha ciudad la aprovechó para continuar sus investigaciones.

En 1886 fue designado subdirector del Museo de La Plata y encargado de la sección paleontológica. Pero sus funciones duraron poco tiempo, ya que fue exonerado del cargo. Quedó, sin embargo, en La Plata, donde volvió a instalarse con una librería.

Estos años fueron fecundos para su carrera científica. Publicó los dos volúmenes de Contribución al conocimiento de los mamíferos fósiles de la República Argentina y con Eduardo Holmberg, Carlos Spegazzini y Juan B. Ambrosetti inició en 1891 la publicación de la Revista Argentina de Historia Natural, de la que sólo aparecieron seis números.

En 1902 fue designado profesor de mineralogía y geología en la Universidad de La Plata, y a la muerte de Carlos Berg el ministro Joaquín V. González lo nombró director del Museo de Buenos Aires, a cuyo frente estuvo hasta su muerte.

Como lo ha señalado Ángel Cabrera, en la producción de Ameghino es posible distinguir dos aspectos: por un lado, su obra descriptiva, la labor del paleontólogo; por otro, la exposición de las teorías, cuyo conjunto forma el verdadero fondo de toda su actividad científica.

Su obra descriptiva fue enorme; a ella debe la paleontología argentina el conocimiento de la mayoría de las especies de vertebrados extinguidos. Su construcción doctrinaria, fruto de sus observaciones, estudios y descubrimientos, tuvo como punto de partida su investigación del origen del hombre americano.

Su tesis de que el territorio argentino fue la cuna de la especie humana originó grandes discusiones entre los hombres de ciencia. Se le censuró la insuficiencia de sus métodos y de sus datos estatigráficos, pero siempre se le reconoció —en el extranjero— su autoridad científica, su laboriosidad y la contribución de su doctrina al progreso de la ciencia.

En su patria, en cambio, todo el mundo lo discutió, hasta los hombres de ciencia. El sabio Burmeister, porque desde su posición creacionista, no podía aceptar las doctrinas evolucionistas defendidas por Ameghino.

La Sociedad Científica Argentina, que rechazó sus monografías, porque sus ideas eran «contrarias a las emitidas hasta hoy por los geólogos eminentes» y por su originalidad, ya que enfocaban cuestiones «aun no resueltas por ningún observador concienzudo».

Las obras de Ameghino, verdaderos monumentos de la ciencia contemporánea, le aseguran con toda justicia el título de sabio que no le negaron los hombres de ciencia del extranjero. Es que Ameghino fue, como expresa Lugones, «un sabio a la manera de Darwin y de Cuvier, uno de esos ejemplares prototipos cuya aparición demuestra la superior aptitud vital del pueblo donde se efectúa. Y como argentino, pertenece a la especie de Sarmiento: vale decir, la de los fundadores hercúleos, en quienes el poder genial corre parejo con lo inmenso de la obra».

Francisco P. Moreno. La vocación de naturalista llevó a Francisco P. Moreno (1856-1919) a realizar investigaciones en vastas y desoladas regiones del territorio argentino, vinculándose, por sus preocupaciones científicas, a los dominios de la geología, la paleontología y la antropología.
En 1873 efectuó su primera excursión a Río Negro.

En esa época —escribió— «las fronteras del sud de Buenos Aires y de Mendoza tenían, como partes extremas, el Azul, en la Provincia de Buenos Aires; Río Cuarto, en la de Córdoba; Villa Mercedes, en San Luis, y San Rafael, en Mendoza. Bahía Blanca era un punto aislado y había peligro de muerte en cruzar desde allí al Azul o Tandil».

Moreno no sólo describió las bellezas de la Patagonia; también formuló hipótesis científicas. «La región austral —sostuvo— aparece como el resto de un gran continente hoy sumergido, donde han vivido y evolucionado seres desde tiempos geológicos muy remotos».

perito moreno so ubra en el sur argentino

Patagonia y Tierra del Fuego son restos de ese continente austral en que aparecieron y se desarrollaron animales que aún viven en América meridional, Nueva Zelandia, Australia, África, etc. De ahí su afirmación de que en aquel centro de dispersión de organismos vertebrados e invertebrados se inició el desarrollo humano, de donde partió para extenderse sobre el globo.

Nuevos viajes al Sud, realizados en los años siguientes, le permitieron explorar la región argentina de los lagos y llegar hasta Punta Arenas y reunir una colección de arqueología, paleontología y antropología de más de quince mil piezas, la cual donó a la provincia de Buenos Aires para que creara un museo antropológico y arqueológico.

Los estudios científicos de Moreno le valieron la designación de miembro de las principales sociedades científicas de Inglaterra, Francia, Suecia, Noruega y Estados Unidos.

Pero su nombre se vincula en nuestro país al Museo de La Plata, que fundara en 1884, y a su actuación como perito en la cuestión de límites con la República de Chile.

El Museo de La Plata, que se formó con el aporte de sus colecciones y la donación de su biblioteca particular, fue por obra de Moreno un centro de intensa actividad científica.

A los seis años de su fundación, el Museo inició la publicación de sus Anales y de la Revista del Museo, en la que publicaron trabajos los naturalistas que colaboraron en la obra de Moreno: el geólogo Cari Buckhardt, el ictiólogo Fernando Lahille, el botánico Nicolás Alboff, el antropólogo Roberto Lehman-Nitsche, a los que se añadieron los estudiosos formados junto a él, como el entomólogo Carlos Bruch y el antropólogo Luis María Torres.

En 1874 Moreno inició sus publicaciones científicas con un estudio titulado Description des cimetiéres et paraderos préhistoriques de Patagonia y una memoria Sur des restes d’industrie humaine préhistorique dans la République Argentine. A sus libros Apuntes sobre tierras australes y Viaje a la Patagonia septentrional siguieron numerosos trabajos que se destacan por su valor descriptivo y por contener importantes materiales que sirvieron de base para efectuar nuevos estudios.

Es indudable que Francisco P. Moreno fue superado por especialistas de mayor capacidad, pero también es indiscutible que «fue un hombre de valor extraordinario en los orígenes de la ciencia argentina; un verdadero maestro, de esos que necesitan las culturas nacientes, por su entusiasmo contagioso, su inquieta curiosidad y su energía creadora.

La pasión, la actividad y los métodos que otros ponían al servicio de la política, él los puso al servicio de la ciencia».

Ver: Vida del Naturalista Juan B. Ambrosetti

Historia de la Cultura Argentina de Manuel Horacio Solari Editorial «El Ateneo»

CARTA DE NAPOLEON A JOSEFINA SU AMADA Testimonios Historicos

CARTA DE NAPOLEÓN A JOSEFINA SU AMADA Testimonios Históricos

Napoleón Bonaparte, emperador de Francia, contrajo matrimonio con Josefina de Beauharnais en 1796, y por quince años permaneció casado con ella, hasta que en 1810 él declara nulo su matrimonio. Con el paso del tiempo, luego del divorcio, Josefina fue poco a poco desarrollando un verdadero afecto por él. Esta carta fue escrita tres semanas antes de que Napoleón se volviera casar, esta vez con María Luisa de Austria.

Napoelon Bonaparte

21 deabrilde 1810

Mi amor, he recibido tu carta del 19 de abril, de muy mal estilo y gusto, por cierto. Yo sigo siendo el mismo. Personas como yo no cambian nunca. No se lo que Eugéne te ha dicho. No te he escrito porque tu no has escrito, y sólo deseo lo que resulte agradable para ti.

Supe, con gran placer que irás a Malmaison y que estás contenta. Me hará muy feliz recibir noticias tuyas así como darte noticias mías. No digo más nada hasta que compares esta carta con la tuya. Te dejo a ti juzgar quién es mejor o más grande amigo, si tú o yo.

Adiós mi amor, que estés bien y se solamente para ti y para mí.

Napoleón

Fuente Consultada: Correspondencias del Tiempo

Cartas Y Testimonios Historicos Carta de un soldado en Vietnam

Cartas y Testimonios Históricos
Carta de un Soldado en la Guerra de Vietnam

Querida Marilyn:

Antes de empezar esta carta quiero que me prometas olvidarla cuando la

 hayas leído, es que necesito hablar con alguien. Es posible que escribiendo sobre ello pueda comprenderlo un poco mejor.

Sé que no debería descargar en ti mis problemas, porque bien sabe Dios que no podrás darme una respuesta. Apuesto a que nadie en el mundo la tiene.

Me expresaré de acuerdo con mi temperamento, muy directamente, y me limitaré a los hechos.

Ayer maté a una niña de 8 ó 9 años, con la carita más dulce e inocente que nunca hayas visto con una granada repugnante en la mano.

Cuando yo y seis más íbamos en marcha, apareció ella para lanzarnos la granada. Siempre aparece la vieja alternativa de: «o ella o nosotros», pero ¿qué derecho tenía yo por todos los demonios para matar a una niña? Todo lo que puedo hacer es pedirle a Dios que me perdone, porque yo mismo no me puedo perdonar.

Parece tan absurda a veces esta maldita guerra. Puedo matar a un hombre y no sentir preocupación alguna, pero ¿matar a una niña que ni siquiera ha aprendido a distinguir entre el bien del mal? No hay hombre que tenga ese derecho, o ese deber, o como quieras llamarlo.

No tardaré mucho en largarme de aquí, pero hasta el último día de mi vida seguiré siendo incapaz de justificar esto. Realmente me pregunto qué especie de hombre, o mejor de animal, he resultado ser. Sé que Dios me perdonará, pero el caso es que yo he de vivir esta culpa conmigo.

Supongo que ésta no es la carta que esperabas de un sargento curtido y experimentado, pero hasta nosotros tenemos sentimientos. Por favor, no me malinterpretes: ahora mismo me siento amargado, dolido, y tan insoportablemente confundido que ya no se que pensar. Tú solamente acompáñame, y un día de estos volveré a ser yo mismo; por lo menos eso espero.

Una de las cosas en que siempre he creído eran los niños. Me encantan todos los niños. Pero, ¿cómo podré volver a decirlo?.

Creo que ya te he hablado mucho por ahora. Gracias por escucharme.

Dusty.

Cartas Historicas Testimonios Historicos Darwin escribe a Wallace

Cartas Historicas, Testimonios Historicos: Darwin Escribe a Wallace

En esta carta Darwin cuenta a su colega Alfred R. Wallace parte de la teoría que luego aparecerían publicadas en 1 871 en el origen del hombre y la selección sexual.

Febrero26 de 1867.

carta de darwin a wallaceMi estimado Wallace:

Bates ha estado en lo correcto; tú eres el hombre a quien recurrir ante una dificultad. Nunca escuché nada más ingenioso que tu sugerencia, y espero que puedas probar que es cierta.

Es un espléndido caso el de las mariposas blancas; templa la sangre de uno al ver que una teoría está a punto de ser cierta. Respecto a la belleza de las mariposas hembras, debo pensar que se debe a una selección sexual.

Hay cierta evidencia que las del tipo Dragón, son atraídas por las de colores brillantes, pero lo que me lleva a mí a tal conclusión es la existencia de tantas Orthopetras y Cícadas con figuras de instrumentos musicales.

Siendo éste el caso, la analogía de los pájaros me hace creer en una selección de sexo con respecto al color de los insectos. Ojalá disponga del tiem¬po y fuerza de efectuar algunos de los experimentos que me has sugeri¬do, pero no creo poder tener en confinamiento a un par de ellas por cierta dificultad que he escuchado existe en tal caso.

La razón por la cual estoy tan interesado en estos momentos acerca de la selección sexual se debe a que estoy por publicar un pequef’io ensayo acerca del origen de la raza humana y que la selección sexual ha sido el principal agente en formar a las diferentes razas humanas.

Gracias por tu interesante carta. A tu disposición.

Ch. Darwin

Darwin propuso dos ideas revolucionarias: que las especies descienden unas de otras, y que la causa de su evolución es la selección natural. Dichas teorías fueron puoiicadas en 1859 en su obra el origen de las especias.

Fuente Consultada: Correspondencias del Tiempo

Carta De Platon a un Tirano de Siracusa

Carta De Platón a un Tirano de Siracusa

Siglo IVa.C.

carta de platonDurante mi larga permanencia junto a ti, cuando era el ministro favorito de tu gobierno, tú te llevabas todos los beneficios y yo soportaba todas las calumnias; los hombres son testigos de ello, y de que he intentado por todos los medios contener tu crueldad y corregir tu espíritu por el bien del pueblo y de ti mismo.

Y tú, a cambio de mis favores, me has despedido peor que a un mendigo.

De ahora en más, elegiré un género de vida que me aleje de los humanos, mientras que tú, siendo como eres un tirano, quedarás rodeado de soledad y aislamiento.

La brillante suma de dinero que me has dado para mi partida te la dejo, y tomo sólo lo necesario para mi viaje. Y antes de concluir esta breve carta, te haré esta predicción: cuando llegue el día en que tu poder se derrumbe, desearás tener a tu lado a este filósofo que ahora te escribe.

CARTA DE ALBERT EINSTEIN AL PRESIDENTE ROOSEVELT carta historica

Carta De Albert Einstein al Presidente Roosevelt Carta Histórica

Albert Einstein Old Grove Rd. Nassau Point Peconic, Long Island

2 de Agosto de 1939

F. R. Roosevelt President of the United States White House Washington, D.C.

carta de albert einsteinSeñor; Algunos recientes trabajos de E. Fermi y L. Szilard, quienes me han sido comunicados mediante manuscritos, me llevan a esperar, que en el futuro inmediato, el elemento uranio puede ser convertido en una nueva e importante fuente de energía.

Algunos aspectos de la situación que se han producido parecen requerir mucha atención y, si fuera necesario, inmediata acción de parte de la Administración. Por ello creo que es mi deber llevar a su atención los siguientes hechos y recomendaciones.

En el curso de los últimos cuatro meses se ha hecho probable -a través del trabajo de Loiot en Francia así como también de Fermi y Szilard en Estados Unidos- que podría ser posible el iniciar una reacción nuclear en cadena en una

 gran masa de uranio, por medio de la cual se generarían enormes cantidades de potencia y grandes cantidades de nuevos elementos parecidos al uranio. Ahora parece casi seguro que esto podría ser logrado en el futuro inmediato.

Este nuevo fenómeno podría utilizado para la construcción de bombas, y es concebible -pienso que inevitable- que pueden ser construidas bombas de un nuevo tipo extremadamente poderosas. Una sola bomba de ese tipo, llevada por un barco y explotada en un puerto, podría muy bien destruir el puerto por completo, conjuntamente con el territorio que lo rodea. Sin embargo, tales bombas podrían ser demasiado pesadas para ser transportadas por aire.

Los Estados Unidos tiene muy pocas minas de uranio, con vetas de poco valor y en cantidades moderadas. Hay muy buenas vetas en Canadá y en la ex-Checoslovaquia, mientras que la fuente más importante de uranio está en el Congo Belga.

En vista de esta situación usted podría considerar que es deseable tener algún tipo de contacto permanente entre la Administración y el grupo de físicos que están trabajando en reacciones en cadena en los Estados Unidos. Una forma posible de lograrlo podría ser comprometer en esta función a una persona de su entera confianza quien podría tal vez servir de manera extra oficial. Sus funciones serían las siguientes:

a) Estar en contacto con el Departamento de Gobierno, manteniéndolos informados de los próximos desarrollos, y hacer recomendaciones para las acciones de Gobierno, poniendo particular atención en los problemas de asegurar el suministro de mineral de uranio para los Estados Unidos.

b) acelerar el trabajo experimental, que en estos momentos se efectúa con los presupuestos limitados de los laboratorios de las universidades, con el suministro de fondos. Si esos fondos fueran necesarios con contactos con personas privadas que estuvieran dispuestas a hacer contribuciones para esta causa, y tal vez obteniendo cooperación de laboratorios industriales que tuvieran el equipo necesario.

Tengo entendido que Alemania actualmente ha detenido la venta de uranio de las minas de Checoslovaquia, las cuales han sido tomadas. Puede pensarse que Alemania ha hecho tan claras acciones, porque el hijo del Sub Secretario de Estado Alemán, von Weizacker, está asignado al Instituto Kaiser Wilheln de Berlín, donde algunos de los trabajos americanos están siendo duplicados.

Su Seguro Servidor, A. Einstein

CARTA DE REAGAN AL PUEBLO AMERICANO ANUNCIANDO SU ENFERMEDAD

CARTA DE REAGAN AL PUEBLO AMERICANO ANUNCIANDO SU ENFERMEDAD

Carta abierta de Ronald Reagan al pueblo americano anunciando que padece el mal de Alzheimer.

carta de Reagan a un ciudadanoRonald Reagan fue presidente de los Estados Unidos entre 1980 y 1989.

 5 de noviembre de 1994.

Mis amigos americanos:

He sido informado recientemente que soy uno de los millones de americanos que se verá afectado por el mal de Alzheimer.

Enterados de esta noticia, mi esposa Nancy y yo, hemos tenido que decidir si como ciudadanos privados deberíamos mantenerlo como un asunto privado, o si deberíamos hacer pública esta noticia.

En el pasado Nancy sufrió de cáncer de mama, y yo mismo también tuve mis cirugías de cáncer. Descubrimos en ese entonces que a través de hacer público el padecimiento de una enfermedad, ayudamos a la gente a tomar conciencia y fuimos felices en saber que como resultado de ello muchos comenzaron con tratamientos de control preventivo. Fueron tratados a tiempo y lograron retomar una vida normal y saludable.

Por ello, ahora, sentimos que es muy importante compartir esto con ustedes. Abriendo nuestros corazones, confiamos que podríamos promover una toma de conciencia y precaución a esta enfermedad Tal vez ayude a una mayor comprensión y entendimiento entre las personas y familiares que padecen de este mal.

En estos momentos me siento bien. Intento vivir recordando los años que Dios me ha dado en esta tierra haciendo todas las cosas que he hecho. Continuaré compartiendo este viaje de la vida junto a mi amada Nancy y mi familia. Planeo disfrutar cada momento de mi vida en contacto con mi familia y aquellos que me apoyan.

Desafortunadamente, a medida que el mal de Álzheimer avanza, la familia sostiene generalmente una pesada carga. Sólo deseo que haya alguna manera en la que pueda alejar a Nancy de esta dolorosa experiencia. Para el momento en que ello llegue, estoy seguro que ustedes la ayudarán a enfrentarlo con fe y coraje.

En síntesis, permítanme agradecerles, a todo el pueblo americano, por brindarme el gran honor de servirles como Presidente. Cuando el Señoi me llame, cuando eso sea, me iré con el más grande amor por este país de ustedes y con un eterno optimismo para su futuro.

Comienzo ahora el viaje que me conducirá hacia la puesta del sol de mi vida. Sé que para los americanos siempre existirá un promisorio y radiante amanecer por delante.

Gracias mis amigos. Que Dios siempre los bendiga

Sinceramente, Ronald Reagan

Testimonio de un Pasajero del Titanic en una Carta a un Amigo

Testimonio de un Pasajero del Titanic en una Carta a un Amigo

Fragmentos de una carta que el viajero uruguayo Ramón Artagaveitya envío, desde el Titanic, a su hermano Adolfo a la ciudad de Montevideo, Uruguay.

carta historica desde el titanicAlta mar, 11 de abril de 1912.

Con el deseo de ver Norteamérica, me embarqué seducido por el tamaño del Titanic, este transatlántico, de 45 mil toneladas, que hace su primer viaje.

Qué maravilla, cuanto diga de él es poco. Al mirar para arriba me hacía el efecto de estar al pie de una casa de cinco pisos. Al entrar había como cincuenta mozos, uno tomo mis valijas y por el ascensor (que tiene tres), subimos a mi piso, en la cubierta B.

El comedor está en la cubierta D y más abajo hay otros. El cuarto es muy bueno, con estufa eléctrica y toda la noche la tuve encendida porque hacía frío.

Hoy hay sol Aprovecho entonces para escribir: El comedor es como para quinientas y tantas personas, ayer éramos sólo trescientos cuarenta, teniendo un ancho de treinta metros. Pero el vapor es más ancho, pues todavía hay corredores a los lados.

La comida es muy buena, y abundantes platos. Anoche en la mesa éramos un mejicano, diputado y doctor amigo de Díaz, joven aún, un español y una señora y señorita inglesas muy serias.

Recorrí lo que puede del vapor, sus diferentes salas, y hoy para hallar ésta, para escribir y que ha de haber más de dos para el mismo uso, trabajo me costó. Los comedores pintados de blanco, y algunos salones como éste de madera esculpida, creo que de roble, con sofás y sillas de raso aterciopelado verde jade. Todo es majestuoso y rico.

Veré si junto “libritos” de propaganda del barco para llevarte, pero ya veo tierra cercana, Irlanda, así que termino esta carta deseando a todos mis recuerdos y abrazos.

Tu hermano Ramón

Puedes leer un libro sobre esta maravilla flotante del autor Roberto Blanc, que gentilmente lo ha enviado para que sea compartido con los navegantes interesados en el tema:

libro sobre el TITANIC

Carta del Explorador SCOTT A INGLATERRA CONQUISTA DEL POLO SUR

Carta del Explorador Scott a Inglaterra CONQUISTA DEL POLO SUR

Scott Robert El Capitán Robert Scott, tras una mala organización de su expedición, había perdido la carrera por la conquista del Polo Sur al llegar más de un mes después que Roald Amundsen, en diciembre de 1911.

Él y sus hombres no encontraron más que penurias en el regreso, y la posibilidad de morir por cansancio estuvieron siempre presente en sus mentes hasta que las circunstancias hicieron de ésta una realidad inevitable.

Consciente de su suerte y la de su gente, Scott escribió una nota al pueblo de Inglaterra explicando el porqué de su fracaso:

Las causas del desastre no son debidas a una organización defectuosa de la expedición, sino a la mala suerte en todos los riesgos que teníamos que correr.

1. La pérdida de los ponys ocurrida en marzo de 1911, me obligó a partir más tarde de lo que había decidido en un principio y a llevar una cantidad de víveres menor a la prevista.

2. El mal tiempo en la ida, sobretodo la larga tormenta que sufrimos en los 83º de latitud, retardó nuestra marcha.

3. La nieve blanda en las regiones inferiores del glaciar hizo aún más lento nuestro avance.

Con energía hemos luchado contras estas circunstancias imprevistas y las hemos vencido, pero a costa de nuestros víveres de reserva. Las provisiones, la ropa y la organización de la línea de depósitos establecidos sobre la meseta, así como en toda la ruta del Polo, de 1300 kilómetros, han sido totalmente satisfactorias.

Nuestro grupo habría regresado al glaciar Beardmore en buen estado y con un buen suplemento de víveres si no se hubiera producido el desfallecimiento sorprendente de Evans, entre nosotros el que creíamos el más resistente.

A buen tiempo el glaciar Beardmore no es difícil de atravesar; pero en nuestro regreso no tuvimos una sola jornada realmente buena y la enfermedad de nuestro compañero agravó aún más la situación.

Como ya he dicho, nos aventuramos en una región glaciar extremadamente accidentada; y en una caída, Edgar Evans sufrió una conmoción cerebral. Murió de muerte natural. Su desaparición dejó a nuestro equipo debilitado en el momento en que un invierno precoz caía sobre nosotros.

Pero todo esto no es nada en comparación con lo que nos esperaba en la barrera. De nuevo afirmo que las disposiciones tomadas para asegurar nuestra retirada eran óptimas, y que nadie habría podido prever en esta época del año, las temperaturas y el estado de la nieve que encontramos.

En la meseta, entre los 85º y 86º de latitud tuvimos entre -28º y -34º centígrados; y en la barrera a 82º de latitud y una altitud de 3000 metros la más baja, experimentamos generalmente -34º durante el día y -44º durante la noche, con un incesante viento en contra durante las marchas.

Estas circunstancias se han producido de improviso y nuestro fracaso es debido a la llegada súbita del mal tiempo, fenómeno al parecer imposible descubrir la causa. Ningún ser humano ha sufrido tanto como nosotros en este último mes.

A pesar del frío y del viento habríamos pasado si no hubiera sobrevenido la enfermedad de un segundo compañero, el capitán Oates; si no se hubiese disminuido inexplicablemente el combustible contenido en los depósitos; y, en fin, sin este último huracán. Nos han detenido a 11 millas del depósito donde esperábamos hallar los víveres necesarios para la última parte del viaje. ¿Nunca alguien tuvo antes peor suerte?.

Hemos sido detenidos a 11 millas del campo One Ton, con víveres para sólo dos días y combustible para una sola comida. Desde hace cuatro días nos ha sido imposible salir de la tienda: el huracán sopla a nuestro alrededor. Estamos débiles, apenas puedo escribir.

Sin embargo no lamento haber emprendido esta expedición: en ella se demuestra la resistencia de los ingleses, su espíritu solidario, y prueba de cómo saben mirar la muerte con tanto valor, tanto hoy como ayer. Hemos afrontado riesgos, sabiendo de antemano que íbamos a correrlos. Si las cosas se han vuelto contra nosotros, no debemos quejarnos, sino inclinarnos ante la voluntad de la Providencia, resueltos a hacer todo lo que podamos hasta el final…

Me gustaría tener una historia que contar sobre la fortaleza, resistencia y valor de mis compañeros que removiera el corazón de todos los ingleses. Estas torpes notas y nuestros cuerpos muertos, la contarán…

Robert Falcon Scott.

Carta de Despedida del «Che» Guevara a Castro

Testimonios Históricos:
Carta de Despedida del Che Guevara a Castro

Fidel:

Fidel Castro escribe una carta historicaMe recuerdo en esta hora de muchas cosas, de cuando te conocí en casa de María Antonia, de cuando me propusiste venir, de toda la tensión de los preparativos.

Un día pasaron preguntando a quién se debía avisar en caso de muerte y la posibilidad real del hecho nos golpeó a todos. Después supimos que era cierto, que en una revolución se triunfa o se muere (si es verdadera). Muchos compañeros quedaron a lo largo del camino hacia la victoria.

Hoy todo tiene un tono menos dramático porque somos más maduros, pero el hecho se repite. Siento que he cumplido la parte de mi deber que me ataba a la Revolución cubana en su territorio y me despido de ti, de los compañeros, de tu pueblo que ya es mío.

Hago formal renuncia de mis cargos en la Direccón del Partido, de mi puesto de Ministro, de mi grado de Comandante, de mi condición de cubano. Nada legal me ata a Cuba, sólo lazos de otra clase que no se pueden romper como los nombramientos.

Haciendo un recuento de mi vida pasada creo haber trabajado con suficiente honradez y dedicación para consolidar el triunfo revolucionario.

Mi única falta de alguna gravedad es no haber confiado más en ti desde los primeros momentos de la Sierra Maestra y no haber comprendido con suficiente celeridad tus cualidades de conductor y de revolucionario.

He vivido días magníficos y sentí a tu lado el orgullo de pertenecer a nuestro pueblo en los días luminosos y tristes de la Crisis del Caribe.

Pocas veces brilló más alto un estadista que en esos días, me enorgullezco también de haberte seguido sin vacilaciones, identificado con tu manera de pensar y de ver y apreciar los peligros y los principios.

Otras tierras del mundo reclaman el concurso de mis modestos esfuerzos. Yo puedo hacer lo que te está negado por tu responsabilidad al frente de Cuba y llegó la hora de separarnos.

Sépase que lo hago con una mezcla de alegría y dolor, aquí dejo lo más puro de mis esperanzas de constructor y lo más querido entre mis seres queridos… y dejo un pueblo que me admitió como un hijo; eso lacera una parte de mi espíritu.

En los nuevos campos de batalla llevaré la fe que me inculcaste, el espíritu revolucionario de mi pueblo, la sensación de cumplir con el más sagrado de los deberes; luchar contra el imperialismo dondequiera que esté; esto reconforta y cura con creces cualquier desgarradura.

Digo una vez más que libero a Cuba de cualquier responsabilidad, salvo la que emane de su ejemplo. Que si me llega la hora definitiva bajo otros cielos, mi último pensamiento será para este pueblo y especialmente para ti. Que te doy las gracias por tus enseñanzas y tu ejemplo al que trataré de ser fiel hasta las últimas consecuencias de mis actos.

Que he estado identificado siempre con la política exterior de nuestra Revolución y lo sigo estando. Que en dondequiera que me pare sentiré la responsabilidad de ser revolucionario cubano, y como tal actuaré. Que no dejo a mis hijos y mi mujer nada material y no me apena: me alegra que así sea. Que no pido nada para ellos pues el Estado les dará lo suficiente para vivir y educarse.

Tendría muchas cosas que decirte a ti y a nuestro pueblo, pero siento que son innecesarias, las palabras no pueden expresar lo que yo quisiera, y no vale la pena emborronar cuartillas.

Hasta la victoria siempre, ¡Patria o Muerte!

Te abraza con todo fervor revolucionario.

Carta del Presidente Kennedy a un Niño

Carta del Presidente Kennedy a un Niño

En esta carta John F. Kennedy responde a un niño de lo años acerca de la existencia de los duendes, según las leyendas irlandesas.

Carta de Kennedy Jonh F.Querido Mark:

Quiero agradecerte por tu tan bonita carta. Disfruté mucho al leerla y también de saber de ti y de ti en la escuela.

Tus preguntas me han parecido muy pertinentes, más aún dada la cercanía del Día de San Patricio. Existen muchas leyendas acerca de los duendes, esas personas pequeñitas a las que tú te refieres, y ello me ha hecho llegar a la siguiente conclusión: Si tu realmente lo crees, entonces tu los verás.

Mis “personas pequeñitas” son muy bajitas, usan altos sombreros de paja negra, pantalones y chaquetas verdes y además tienen largas barbas blancas. Nunca me fue posible determinar dónde viven. Son muy amigables y su mensaje es que todas las personas del mundo deben vivir en paz y amistad.

Por tu interés en Irlanda, quiero desearte que tengas un feliz día de San Patricio.

Sinceramente El asesinato, en 1963, del entonces presidente de los Estados Unidos, John E Kennedy, causó una profunda consternación en todo el mundo. Kennedy fue el primer presidente católico en historia de ese país.

Carta Histórica de Dominguito a su Padre Domingo F. Sarmiento

Carta Histórica de Dominguito a su Padre Domingo F. Sarmiento

Carta de Dominguito Sarmiento, hijo adoptivo de Domingo Faustino Sarmiento, a su madre Benita, fechada el día en el que el joven soldado cayó en combate en la guerra con el Paraguay.

22 de septiembre de 1866.

Carta de Dominguito a su padre SarmientoQuerida Madre:

La guerra es un juego de azar. La suerte puede sonreír o abandonar al que se expone al plomo enemigo. Lo que a uno lo sostiene es el pensamiento del mañana: la ambición de un destino brillante.

Esta ambición y la santa misión de defender a mi patria, me da una fe inquebrantable en mí y en el camino que he tomado. ¿Qué es la fe? No puedo explicarlo, pero me basta con tenerla.

Y si el presentimiento de que no caeré en combate es sólo una ilusión que me permite tener coraje y cumplir con mi deber, te pido madre que no sientas mi pérdida hasta el punto de dejarte vencer por el dolor.

Morir por la patria es darle a nuestro nombre un brillo que nada borrará, y no hay mujer más digna que aquella que, con heroica resignación, envió a la batalla al hijo de sus entrañas. Las madres argentinas transmitirán a las generaciones venideras el legado de nuestro sacrificio. Pero dejemos aquí estas líneas, que esta carta empieza a parecer una carta póstuma.

Hoy es 22 de de septiembre de 1866. Son las diez de la mañana. Las balas de grueso calibre estallan sobre el batallón. ¡Adiós madre mía!

CARTA DE URQUIZA A BARTOLOME MITRE Testimonios Historicos

CARTA DE URQUIZA A BARTOLOMÉ MITRE Testimonios Históricos

Carta de Justo José de Urquiza a Bartolomé Mitre, donde reflexiona acerca de los destinos de la Nación.

Año de 1861.

General Urquiza escribe una cartaMi estimado General y amigo:

¿Me pregunta qué se necesita para salvar la situación de esta nación? Le diré: que la autoridad nacional se ponga bien por encima de la lucha de partidos, y piense primero y ante todo en el bien común.

Que en el camino del bien, de la concordia, de la igualdad, de la ley, las influencias poderosas respalden las causas justas, y no piensen sólo en sus intereses egoístas.

Que ni el Presidente, ni usted, ni yo, ni cualquiera que tenga algún tipo de poder, abuse de su autoridad en ningún sentido.

Y quiero que sepa que yo no me he puesto a la cabeza de ninguna rebe¬lión, porque sólo a la ley he de servir siempre, y por ella me ha de sacrificar. Ese es mi deber.

En fin, General, sepa que siempre defenderé el prestigio de nuestras instituciones, la dignidad del gobierno nacional, la libertad de los ciu¬dadanos y los pueblos, y su igualdad. Cuanto valgo y cuanto puedo está al servicio de esta causa. Las pasiones mezquinas jamás me arrancaran de mis ideales, y estaré siempre, al igual que usted, del lado del bien común, y no de los partidismos y las ambiciones de unos pocos.

Pueyrredon y San Martin La Independencia Argentina Testimonio Historico

Pueyrredon y San Martín: Independencia Argentina – Testimonio Histórico

carta de san martin a pueyrredonCarta de Juan Martín de Pueyrredón, al general José de San Martín, en la que le informa todo lo que le envía para ayudarlo en la creación del Ejército de los Andes.

Mi amigo amado:

Antes de ayer llegó el correo con su última carta. No he podido aún reunir treinta mil pesos, pero por medio de la posta, le enviaré el dinero aunque sea en oro. También le envío 400 frazadas, 500 ponchos. Todos los vestuarios y muchas más camisas (si le faltan camisas y frazadas pida una donación en el vecindario de San Juan).

Es necesario pordiosear cuando no hay otro remedio. Van también 400 recados. Van hoy por correo, en un cajoncito, los dos únicos clarines que se han encontrado. Van 200 sables de repuesto que me pidió. Van 200 tiendas de campaña, y no hay más. Va el mundo, va el demonio, va la carne…

Y yo no sé cómo me irá con las trampas en las que quedo para pagarlo todo. Lo saluda su amigo íntimo.

Carta Históricas San Martin a Guido Correspondencias Argentinas

Carta Históricas: San Martín a Guido Correspondencias Argentinas

París, octubre de 1827.

carta del general san martinMi querido amigo:

Hoy le contaré algo sobre mi persona. Aunque le resulte extraño, últimamente no veo ni trato a persona viviente, porque como resultado de las guerras he tomado cierta distancia de los hombres.

Vivo en una casita de campo, a tres cuadras de la ciudad, en compañía de mi hermano. Las mañanas las ocupo trabajando en mi jardín y en mi taller de carpintería; por las tardes, salgo de paseo, y las noches leo y releo libros alegres; he aquí mi simple vida.

Usted se preguntará si soy feliz. Sí, amigo, verdaderamente lo soy pero créame que igual hay un hueco en mi felicidad, y sabe cuál es?: no poder estar en Mendoza.

Usted se reirá de esto, hágalo si quiere, pero le aseguro que prefiero la vida que tenía en mi chacra antes que las ventajas que presenta la vida culta de Europa. Deseo pasar mis últimos días allí, y en verdad no pido otra cosa en consideración a los servicios que creo haber prestado a mi amada América.

Su amigo y confidente.

                                                                                         José de San Martín

Carta de Lenin sobre Stalin Testimonios Historicos

Testimonios Históricos: Carta de Lenin sobre Stalin – Documentos

Esta es una carta escrita por Lenin, en su lecho de muerte. Discute aquí los atributos de Stalin y Trotsky en su primer mensaje escrito el 25 de diciembre de 1922.

25 de diciembre de 1922.

Lenin escribe una carta historicaNuestro Partido descansa sobre dos tipo de clases, y por esta razón de inestabilidad, es posible, si no existe un acuerdo entre ambas clases una caída y ruptura inevitables. Para tal caso considero necesarias las precauciones y acciones para mantener la estabilidad del Comité Central, aunque debido al grado de enfrentamiento entre las partes, dudo en que pueda realizarse tal reunión.

Considerando la estabilidad como el único camino de sostener el régimen, aquí hago no más que mis apreciaciones personales al respecto. Considero que es fundamental para conseguir dicha estabilidad el papel a cumplir por Stalin y Trotski.

La relación entre ellos constituye más de la mitad del peligro existente de una eventual división, y una de las medidas a llevar adelante, en mi opinión, es ampliar el número de miembros del Comité Central de 50 a 100.

El camarada Stalin, al haberse convertido en Secretario General, ha reunido en sus manos una enorme cuota de poder. Y no estoy seguro dc que él siempre sepa usar ese poder con cuidado y precaución. Por otro lado el camarada Trotski, como fue probado tras la lucha contra el Comité Central en relación con el asunto del Comisariato del Pueblo en Formas de Comunicación, se distingue no sólo por la excepcional habilidad que personalmente posee, y que me hace pensar en que sea el hombre más capaz del Comité Central, sino el que más vocación tiene de manejar asuntos por el lado puramente administrativo…

La siguiente posdata, escrita algunos días después, va un paso mas allá condenando a Stalin por su cuestionable ética y recomendando que se lo alejara de su puesto de Secretario General.

4 de enero de 1923.

El comportamiento de Stalin es demasiado rudo y brutal, y esta falta, soportable en las relaciones entre los comunistas, se convierte en insostenible en la Oficina del Secretario General. Propongo a los camaradas encontrar una manera de remover de su cargo al camarada Stalin y proponer otro hombre que difiera de Stalin, principalmente que sea más paciente, más leal, atento y respetuoso de sus camaradas, menos caprichoso, etc.

Estas circunstancias pueden parecerse de una insignificante banalidad, pero considero que desde el punto de vista de evitar una división interna a raíz de los problemas existentes entre Trotski y Stalin puede convertirse en algo más que una banalidad.

Cartas Historicas Testimonios Historicos

Cartas Históricas – Testimonios Históricos

Cariño mío:

Carta de un soldado a su noviaAhora, si no hay problemas, vas a saber todo sobre lo que pasa aquí. Sé que te llevarás una gran sorpresa cuando te llegue esta carta (espero que te llegue  sin contratiempos). ¡Si alguna autoridad la ve!.

Claro, tu has supuesto bien dónde yo tendría mi primera experiencia en la línea. Si, fue en el saliente de Ypres… Oh!, era un encantador «bautizo de fuego» aquella noche. Teníamos que excavar y temprano en la mañana comenzó el ametrallamiento.

Oh Señor, si alguna vez un compañero tuvo miedo, absolutamente aterrorizado a la muerte, era este muchacho. Uno de mi sección se asustó al ver a una granada caer a dos metros de nuestra trinchera cuando alguien con instinto de líder, o quien lo debe llevarlo, fue a la cima; yo me quedé quieto como una roca. Yo tenía doce hombres cuando nosotros entramos, salí con tres. Oh! Eso fue horrible.

Quizá te gustará saber como está el ánimo de los hombres aquí. Bien la verdad es que (y como te dije antes, me fusilarán si alguien de importancia coge esta misiva) todo el mundo está totalmente harto y a nadie le queda ya nada de lo que se conoce como patriotismo.

A nadie le importa un rábano si Alemania tendrá Alsacia, o si lo tendrá Bélgica o Francia. Lo único que cada uno quiere es acabar con esto e irse a casa. Esta es honestamente la verdad, y cualquiera que haya estado aquí en los últimos meses te dirá lo mismo.

De hecho, y esto no es una exageración, la mayor esperanza de la gran mayoría de los hombres es que los disturbios y las protestas en casa obliguen al gobierno a acabar con esto como sea. Ahora ya sabes el real estado de la situación.

Yo también puedo añadir que he perdido prácticamente todo el patriotismo que me quedaba, sólo me queda pensar en todos ustedes que están allí, todos a los que amo y que confían en mí para que haga el esfuerzo que sea necesario para su seguridad y libertad.

Esto es lo único que mantiene y me da fuerzas para soportar esto. En cuanto a la religión, que Dios me perdone, no ocupa ni uno entre un millón de todos los pensamientos que cada hora ocupan la mente de los hombres.

Dios te bendiga cariño y a todos los que amo y me aman, porque sin su amor y confianza, desfallecería y fracasaría. Pero no te preocupes corazón mío porque seguiré hasta el final, así este sea amargo o dulce, con el amor siempre como mi primer pensamiento y cuidado, mi guía inspiradora y mi aliciente.

Au revoir mi amor, y que Dios te mantenga segura hasta que la tormenta termine, con el amor más profundo de todo mi corazón. Tu amor,

Laurie

Fuente Consultada: Correspondencias del Tiempo