El Hombre Árbol

Megalomano de la Historia Traidores de Guerra Vidas Curiosas

Megalómanos de la Historia
Traidores de Guerra

Mayor Vidkun Quisling
(Noruega, Segunda Guerra Mundial)

De los hombres y mujeres cuyos nombres se han convertido en sinónimo de traidor, sólo el de Vidkun Quisling ha otorgado su letra mayúscula al diccionario (en inglés quisling=traidor). Un traidor es universalmente un títere traicionero del enemigo y la palabra «quisling» es una de las más rápidamente adoptadas de las nuevas adiciones que se le han hecho a la lengua, y hasta inspiró el poco usado verbo «quisle», que significa «traicionar a su país».

El mayor Quisling (1887-1945) ganó su rango en el ejército noruego, habiendo servido como militar agregado en Rusia y Finlandia. Era un fascista ardiente y formó entonces el partido de la Unidad Nacional poco después que Hitler asumió el poder en 1933, pero nunca atrajo más que a unos pocos seguidores, ya que muchos noruegos lo consideraban mentalmente desequilibrado. Luego los nazis invadieron Noruega el 8 de abril de 1940 y el ridículo lunático de la derecha llegó al poder.

Quisling se había entrevistado con Hitler 3 días antes, confiándole información estratégica cuando el Führer le dijo que la ocupación era inminente. La mañana de la invasión fue a la radio controlada por los alemanes para revocar la orden del rey Haakon que decía que el ejército se tenía que movilizar en su totalidad. El rey y su ministerio escaparon a Inglaterra, y Quisling, que no tenía ninguna autoridad oficial, fue elegido Premier. La reacción pública lo obligó u dimitir una semana más tarde, pero Hitler insistía en que él sería repuesto el septiembre siguiente.

El mayor no tenía ningún talento administrativo y mostró a los alemanes estar en situaciones embarazosas en muchas ocasiones. Pero sorprendiendo terriblemente a toda la oposición, el ministro-presidente asumió el trono de Haakon y se lucía conducir en el automóvil a prueba de balas presentándose al lado de Hitler. Se rodeó de lujos, ocupó una villa de 46 habitaciones preparada para los ataques aéreos en una isla cerca de Oslo, cuyas paredes tenían colgadas pinturas sin precio del museo nacional, y comía en platos de oro.

Se convirtió en un paranoico de tal magnitud que 150 guardaespaldas lo acompañaban a toda hora y cada bocado de comida que comía era probado primero por una persona, pero esto no le evitó convertirse en uno de los grandes megalómanos de la historia. Se dio a sí mismo autoridad para dar legalidad a cualquier documento, editó estampillas con su rostro y ordenó colgar su retrato por todas partes.

Los noruegos lo despreciaron a él y también a su organización SS, el Hird, como no lo habían hecho nunca, y mucho antes que la guerra terminara su nombre era ya un sinónimo de títere traidor. Después de que los alemanes abandonaran Noruega, fue acusado de traición, robo y asesinato, especialmente por la muerte de 1.000 judíos a quienes había ordenado deportar y de 100 compatriotas más.

Como se le encontró culpable de todos los cargos, fue coñete do a morir en manos de un pelotón de fusilamiento el 24 de octubre de 1945, cambiando el país sus antiguas leyes en contra de la pena capital al efecto.

Fuente Consultada: Diccionario Insólito Tomo 3 Wallace – Wallechinsky

Personajes de la Historia Vida Excentricas Biografias de desconocidos

Personajes De Vida Excéntricas
Raras Biografias de Desconocidos

Charles Waterton (1782-1865).
Naturalista ingles y excéntrico

Uno de los realmente excéntricos clásicos ingleses, Charles Waterton, vivió una serie constante de aventuras raras, todas originadas en su dedicación al estudio de la naturaleza.

Charles nació de una de las más viejas familias del norte de Inglaterra. Sus padres eran ricos pero sin títulos. Educado como católico romano, en 1796 fue enviado alStonyhurst College, una escuela jesuíta donde desarrolló su talento en el campo de la historia natural. Terminó la escolaridad en 1800; cuatro años después decidió visitar algunas propiedades que su familia tenía en la Guayana Británica.

Después de manejar su hacienda en Sudamérica hasta 1812, Waterton se preparó para ir a regiones inexploradas de la jungla brasileña en busca del veneno que los indios usaban en las cerbatanas —vourali, o, como se llama ahora, curare—. Por alguna razón estaba convencido de que éste era el remedio para la hidrofobia.

Fue durante este viaje y los tres siguientes por la selva que Waterton vivió muchas de las hazañas que garantizaron su papel de completo excéntrico en la historia.

En 1825 publicó un relato de los cuatro viajes en un volumen titulado Vagabundeos —que ahora ocupa un lugar permanente en la literatura— donde detallaba los peligros extraordinarios que enfrentó con incansable y temerario coraje. Por ejemplo, cuando se le avisó que una pitón había sido descubierta en la vecindad de su choza, salió como un rayo con los pies descalzos para capturarla (nunca usaba zapatos o botas en la jungla).

Después que los nativos tuvieron éxito en sujetar la cabeza de la serpiente en el suelo, Waterton se arrojó sobre su cola en movimiento y, finalmente, apretó la boca del animal con sus tirantes. Volvieron a la choza y la depositaron en una bolsa grande; cerraron la abertura con una cuerda y la colocaron en un rincón para pasar la noche. «Durante toda la noche estuvo irritada e inquieta», escribió el vagabundo, pero aparentemente no sintió disgusto en compartir su cuarto con una pitón».

En otra ocasión, tratando de atrapar un cocodrilo, pasó por situaciones muy peligrosas que ponían en riesgo su vida para finalmente expresar: «Fue la primera y única vez que estuve sobre el lomo de un caimán».

En otro viaje por la jungla sudamericana, se interesó en que un murciélago chupara la sangre de la punta de su pie. Trajo uno a sus habitaciones y durmió adrede con un pie expuesto, pero a pesar de sus esfuerzos, sus deseos quedaron frustrados. El vampiro lo rechazó, y en su lugar hincó los dientes en el inmenso pie de un hindú que estaba durmiendo cerca.

Luego de la muerte de su padre en 1806, retornó a Inglaterra decidió convertir su posesión en refugio para cualquier clase de animales salvajes (especialmente pájaros) que quisieran vivir allí.

Trajo a un ex cazador para servir como guardián; se presume que debía conocer todas las mañas del oficio. No se permitían armas y tenía una barrera de 8 pies de alto construida a lo largo de 3 millas alrededor de la finca para evitar a cualquier persona o cosa que pretendiera apresar o devorar a sus protegidos.

Junto a su amor por los animales, Walton Hall satisfacía otra de sus pasiones: trepar. A pesar que había instalado un telescopio en una habitación de su residencia, su pasatiempo favorito era subir a los árboles para observar la vida salvaje tan cerca como fuera posible. Era usual, especialmente durante la estación en que se hacen los nidos, verlo trepar a lo alto con gran agilidad. Invitaba a sus huéspedes a hacerlo con él, y todavía a los 80 años escalaba.

Su vida familiar estaba lejos de ser común, como era de esperar. A pesar de ser rico, llevaba una existencia espartana, durmiendo en el piso de su habitación con un trozo ahuecado de roble como almohada. Todas las medianoches se levantaba e iba —con los pies desnudos, por supuesto— a su capilla privada a rezar. Después de dormir un rato, se levantaba a las 4 de la mañana para comenzar las labores del día.

Su trabajo consistía, en primer lugar, en una clase extraña de taxidermia. Desarrollaba un método para solidificar la piel de los animales, de tal manera que se veían como cuando estaban vivos, pero sin haber sido rellenados.
No contento con preservar lo que la naturaleza había creado en cuanto se refiere a animales, inventó algo de su propiedad: criaturas compuestas por partes de diferentes animales. Confundió a los profesores de historia natural con sus monstruos, a muchos de los cuales les puso nombres de protestantes eminentes. Su creación favorita (apodada el «Inclasificable») se asemejaba de manera pasmosa a un ser humano, pero era en verdad un mono aullador rojo de Sudamérica.

Cuando salía de su casa, a menudo se mostraba tan andrajoso que era confundido con un vagabundo. Tenía una especial afición por los pordioseros y mostraba con mucha frecuencia su extraordinaria generosidad para con ellos. Compraba botas nuevas a los que encontraba mal calzados y, en ciertas ocasiones, dio las que tenía puestas a algún alma desafortunada, retornando descalzo como en la jungla.

Se casó en 1829 con la nieta de una princesa guyana. Ella tenía 17 años, 30 menos que él, y después de su boda (la las 4 de la madrugada!), acompañó al terrateniente a París para estudiar disecación de pájaros. Ella murió un año después y él nunca más se volvió a casar. El resto de su vida lo dedicó a preservar la vida salvaje de Walton Hall y a las extrañas aventuras que tanto le gustaban.

Nunca estuvo seriamente enfermo y deslumbraba a los amigos que lo visitaban con sus proezas como trepador y con su destreza física general, buena todavía a su edad. A los 83 años, sin embargo, tropezó mientras arrastraba un leño pesado y se hirió seriamente. Murió poco después del accidente.

Fuente Consultada: Diccionario Insólito Tomo 3 Wallace – Wallechinsky

JUEGO PERSONAJES DE LA HISTORIA

Historia de un Naufrago Robinson Crusoe Daniel Defoe Abandonado Isla

Historia de un Naúfrago Robinson Crusoe

Alexander Selkirk (1676-1720).
Náufrago.

Los libros parroquiales de la diminuta aldea pesquera de Largo, County Fife (Escocia), lo señalan comoAlexander Selcraig, un joven de mal genio, perpetuamente con problemas y en pugna con la comunidad. Era el hijo número 17 de la familia y su madre pensó que estaba destinado para un buen futuro. Pero para la época en que tenía 19 años, su principal logro fue ser echado a puntapiés de la ciudad por aporrear a sus rivales en la mitad del servicio religioso.

Se embarcó entonces en una nave alemana con destino a las Indias Occidentales. Retornó a Largo seis años más tarde y pronto estuvo de nuevo metido en problemas. Esta vez trató con dureza a su padre y a varios de sus hermanos en una reyerta familiar. Antes que hacer un acto de contrición público ante la iglesia, partió y se encontró con una banda de corsarios que buscaba galeones españoles cargados de oro, en los mares del Sur. Por esta época se hacía llamar Selkirk, no queriendo acarrear oprobio sobre el nombre de su familia al conectarlo con la piratería.

Su barco, el Cinco Puertos, dejó los muelles londinenses en septiembre de 1703. Él vería Inglaterra nuevamente, no así Cinco Puertos. El barco era viejo e iba atestado de gente. Hasta poco antes de levar anclas estuvo discutiendo con su superior inmediato,Lient Thomas Stradling.

Mientras se movían lentamente hacia la costa oriental de Sudamérica, el discutidor Selkirk surgió como líder de una facción disidente entre la tripulación. Circundaron luego el cabo y encontraron a los aborrecidos españoles lejos de la costa chilena.

El barco sobrevivió a las batallas, pero tuvo necesidad de ser reparado con emergencia. Momentáneamente anclaron en una faja de playa rocosa conocida por los cartógrafos como Más a Tierra, parte del archipiélago de Juan Fernández.

Cuando Stradling se preparaba para zarpar, Selkirk argumentó que el barco no estaba todavía en condiciones de navegar y que preferiría desembarcar en esa isla desierta, antes que continuar en un barco que hacía agua y además con un capitán ignorante. Stradling estaba contento. En el último momento, el temerario joven cambió de idea y chapoteó en las olas implorando ser subido nuevamente. Pero el capitán, burlándose de él, navegó mar adentro.

Sin embargo, la apreciación del joven había sido correcta: Cinco Puertos anduvo 1.000 millas siguiendo la costa y quedó varada en el Perú. La tripulación entera fue capturada por los españoles, torturada y encadenada.

Ya de vuelta en Más a Tierra, Selkirk estaba incansable. Hizo el inventario de sus pocas pertenencias y pasó su primera noche temblando en un árbol, temeroso de las bestias salvajes.

Los primeros ocho meses fueron los más duros. Cuando no estaba desesperado por comida o agua fresca, estaba atormentado por su retiro forzoso de la raza humana. Mientras no pudo apartar sus ojos del horizonte y buscar otra comida, tuvo que subsistir de tortugas y pescados hasta que se puso enfermo.

Lentamente se fue acostumbrando a su destino. Fabricó un recipiente para beber, con una cáscara de coco, y un cuchillo con un aro de acero. Se trasladó a una cueva, comenzó a marcar el paso de los días en el tronco de un árbol y cazó cabras salvajes que vagabundeaban en abundancia. Había también hordas de ratas que habían desembarcado de los barcos que pasaban. Le mordisqueaban los pies y frustraron sus esfuerzos por construir un aprovisionamiento de comida para más adelante. Entonces domesticó gatos, también abandonados por barcos, y pronto tuvo a la población de roedores bajo su control.

Cuando ya no pudo cazar cabras con su trabuco, aprendió a derribarlas con la agilidad de una pantera. Cosió pieles con un clavo viejo y algún tendón hasta que reemplazó sus harapos por un raro vestido de pieles.

Una Biblia había sido dejada dentro de su arcón de marinero. Leía en voz alta sus versículos para acrecentar su fe y para evitar la locura. También improvisaba pequeños bailes con sus gatos favoritos. A la larga, dominó el medio ambiente y lo transformó en su reino privado.

En enero de 1709, 4 años y 4 meses después de comenzado su exilio, llegó a su fin. Dos embarcaciones inglesas, teniendo a la vista Más a Tierra durante una tormenta, desembarcaron al ver sus señales de fuego. El capitán Woodes Rogers describió la criatura que encontraron como una bestia peluda vestida con pieles de cabra y «que se veía más salvaje que los propios animales». El hombre de ojos saltones «parecía hablar con palabras entrecortadas», observó Rogers, pero finalmente recuperó el habla humana y contó su historia.

Selkirk navegó con el capitán y sus hombres y más tarde se distinguió en una batalla contra los españoles. El antiguo proscrito fue hecho jefe de un barco capturado y se enriqueció con 800 libras esterlinas del botín. Esto ocurrió tres años antes de volver a Inglaterra.

Pronto se hizo célebre y fue entrevistado por numerosos periodistas: era una época en la que una buena historia del mar —especialmente una verdadera— resultaba sabrosa noticia. Al fin, su relato fue aprovechado por un autor de folletines llamado Daniel Defoe. El lo bautizó «Robinson Crusoe» y usó este tema para escribir la inmortal historia de la resistencia de un hombre frente a la adversidad. Hoy los historiadores recuerdan a Defoe como el padre de la novela moderna.

Concluyó por incorporarse a la Marina Real y marchó de nuevo al mar. En 1720, mientras su barco dejaba la costa de África cuando contrajo fiebre y murió. Fue arrojado al mar.

Fuente Consultada: Diccionario Insólito Tomo 3 Wallace – Wallechinsky

Automata Jugador de Ajedrez Historia El Turco Maelzel Automatico

Historia El Turco Maelzel
Autómata Jugador de Ajedrez

Johann Nepomuk Maelzel (1772-1838)
Empresario austríaco
El Autómata del Ajedrez «El Turco»

En su juventud, Maelzel fue conocido en ambas márgenes del Atlántico como inventor, director de espectáculos y charlatán extraordinario. Comenzó su vida profesional con modestia enseñando música en Viena en 1792, pero como este trabajo no le satisfacía pasaba sus horas libres construyendo estrafalarios aparatos musicales donde exponía sus talentos mecánicos y su pasión por lo absurdo. El más elaborado de ellos era elpanarmonicon: un conjunto de instrumentos de viento interconectados, a través de los cuales se soplaba con un fuelle. Las notas se controlaban por medio de un cilindro de bronce giratorio fijado con clavillos.

Automata Jugador de Ajedrez Historia El Turco Maelzel AutomaticoDespués de relacionarse comercialmente con Ludwig van Beethoven en un proyecto musical, utilizando unos de sus raros inventos, terminaron distanciados para siempre, pero el éxito lo consiguió mediante un un juego automático de ajedrez conocido como El Turco; aún hoy es más recordado por este invento que por su colaboración con Beethoven.(parece que el verdadero progenitor fue el barón Wolfgang von Kempelen, muerto en 1805, y Maelzel sacó, como un ave de rapiña, el juego de las manos de su hijo.)

Una noche recogió sus pertenencias, se deslizó secretamente fuera de Viena y finalmente tomó un pasaje en un barco con destino a América. Era el año 1825.

Hizo su primera representación en USA el 23 de abril de 1825, en el Hotel Nacional de Nueva York. Las dos apariciones diarias atraían a grandes multitudes, que debían permanecer de pie. Lo que veían cuando subía el telón era esto:

Un imponente y expresivo Turco —fabricado en madera, por supuesto— tocado con turbante, vestido y adornado con joyas. Estaba sentado derecho, detrás de una caja de madera de dos pies y medio de alto, cuya tapa tenía un tablero grabado.

Cuando la audiencia se había hartado del exterior de El Turco, Maelzel procedió a abrir una serie de puertas en la tapa de madera para exponer la mecánica de la máquina, una masa de ruedas dentadas, círculos, cilindros metálicos y piezas de unión de bronce que giraban zumbando.

Cerró las puertas después de hacer arrancar el aparato con una manivela y requirió un voluntario entre los espectadores para desafiar a El Turco. Varias personas levantaron la mano y uno se adelantó. El Turco eligió las blancas y jugó primero, como lo hacía siempre. Maelzel dio un golpe y las ruedas dentadas se pusieron ruidosamente en movimiento. El largo brazo de El Turco rechinó y se dirigió hacia el peón, haciendo el movimiento de apertura. Luego retornó a descansar encima de una almohada mientras su oponente se preparaba a responder. En media hora el juego había acabado y seguro que la máquina había ganado.

La audiencia estaba excitada, no podía ver lo que veía, era algo mágico, el Turco era único. Sin embargo, no sólo estaba constituido por una máquina. A pesar de que muchos se tragaron toda la representación completa, maravillados ante el milagro de una máquina jugadora de ajedrez, pocos supieron que el impresionante aparato que Maelzel había ostentado con desenvoltura ante ellos, era manejado por un joven y ágil asistente que estaba oculto adentro.

La estructura interna del cajón permitía al asistente moverse de un compartimiento al otro bastante rápido sobre una serie de patines y tablas cuando Maelzel abría las puertas. Como las abría sólo una por vez, no era del todo difícil escapar a la inspección.

Durante las primeras presentaciones en Nueva York, era una jovencita quien hacía este trabajo. Una pequeña y bastante atractiva parisina a la que se vio forzado a aceptar hasta que W. Schlumberger, un jugador de ajedrez que había conocido en París, pudiese llegar adonde él estaba. La mujer era una neófita en ese campo, pero un curso rápido sobre la estrategia y la técnica la capacitó para ganar muchas jugadas. A pesar de eso, pensó nervioso que el riesgo de perder era muy grande y anunció, a mitad de camino de su contrato en Nueva York, que El Turco no jugaría más partidos contra sus retadores. Tomaba demasiado tiempo, dijo, y aquellos que en el público no eran muy entendidos en el juego podían perder interés. En cambio, se prestaría para jugadas finales.

Para esto, Maelzel hizo memorizar a su asistente un largo repertorio de situaciones finales de juego, así como todos los movimientos posibles que podía desarrollar —una hazaña en sí misma— asegurándose siempre el primer movimiento. Mientras tanto esperaba ansioso el arribo de Schlumberger.

Tenía buena razón para estar nervioso porque una docena de jugadores competentes de ajedrez esperaba para disputar con él juegos completos, ya que la consideraban como la única prueba real de su capacidad.
Cuando Maelzel dijo que el juego completo no era una provechosa atracción, ellos dijeron que estarían gustosos de jugar en privado. Los evitó lo mejor que pudo, ofreciendo excusas pobres y haciéndose prácticamente inaccesible mientras esperaba al francés que lo iba a salvar.

En una gira a través de Baltimore en mayo de 1827, se conoció la verdad: dos niños que estaban espiando desde una puerta en la sala de espectáculos descubrieron a Schlumberger, que emergía del cajón después de la representación. El estafador negó en forma terminante las acusaciones que salieron al día siguiente en la primera página de Baltimore Gamite, pero ubicó a El Turco en un depósito y dejó pasar el verano esperando que la historia fuera olvidada.

Al mismo tiempo aparecieron algunos aparatos similares que pueden haber sido inferiores al original pero que, de cualquier modo, borraron la afirmación de que era único. Maelzel intentó comprar alguno, como la Jugadora de ajedrez americana promovida por el empresario John Scudder. A otras las desacreditó públicamente acusándolas de ser imitaciones débiles.

En los primeros años de 1830, Maelzel dominaba el circuito Nueva York, Boston, Filadelfia, Baltimore y Richmond. Todavía atraía público, pero los críticos, incluido el gran lógico Edgar Alian Poe, estaban tratando de descubrir públicamente los defectos de El Turco.

Las aspiraciones del inventor dieron su último suspiro en 1837. Una popular revista francesa, Pittores que, trajo la historia de la falsa maquinaria y explicaba cómo sus movimientos eran dirigidos por un experto en ajedrez astutamente escondido adentro. En consecuencia la concurrencia al teatro decayó en forma violenta.

Marchó con su show a otra parte, al medio este, a Nueva Orleans y luego a La Habana, donde causó sensación. Desgraciadamente, un contrato de retorno en Nueva York y Filadelfia le produjo un desastre financiero y el showman retornó a La Habana y pidió prestados fondos, esperando devolverlos con los espectáculos que daría.

De su última visita allí dedujo que los amistosos cubanos no habían leído todavía de su estafa o si lo habían hecho no se preocupaban. Pero su segunda aventura en Cuba fracasó miserablemente: por un lado el público no respondió; por otro, Schlumberger contrajo la fiebre amarilla y murió.

Muy deprimido y sin dinero, Maelzel partió a Filadelfia el 14 de julio de 1838 a bordo del Otis, Bebía continuamente botellas de clarete barato encerrado en su camarote para olvidar sus penas. Fue encontrado muerto en su litera una semana más tarde.

Fuente Consultada: Diccionario Insólito Tomo 3 Wallace – Wallechinsky

Emperador Romano que compro el trono Vida de Raros Personajes Historia

Emperador Romano que Compró el Trono

Didius Julianus (132-193)
El emperador romano de los 66 días

En el 193 d.C. el emperador romano Pertinax fue asesinado por la Guardia Pretoriana.  Era un mandatario honesto y a la vez grosero, que había hecho sufrir a sus hombres un gobierno riguroso, acarreando de esta forma su muerte. Lo que siguió después queda como uno de los más increíbles episodios en los anales de la historia.

emperador romano Pertinax

Con el trono vacío ahora los pretorianos debían encontrar a alguien para reemplazar al emperador asesinado. El cetro fue ofrecido a varios senadores pero lo rechazaron porque temían que el trono se convirtiera en algo candente. Pertinax había sido popular y el populacho estaba furioso por el asesinato. Un soldado desconocido tuvo una idea: sugirió que la guardia podía dar el cargo al ciudadano romano que más pagara por él; en seguida propusieron una subasta pública.

Esta extraordinaria noticia llegó a oídos de Didius Julianus, de 61 años, el más rico senador de Roma, mientras estaba cenando con su mujer Marilina Scantilla y su hija Didia Clara. Este milanés de nacimiento, caracterizado por Edward Gibbon como «un viejo vanidoso», había hecho su fortuna en la marina mercante. Y ahora, después de haber sido convencido por su familia de que el manto púrpura debía guardarse en su guardarropa, se apuraba hacia el campo donde los soldados esperaban con impaciencia las ofertas.

Junto a. él, el otro postor era Sulpicianus, suegro del asesinado. Didius hizo la primera oferta, Sulpicianus respondió inmediatamente, y en seguida el remate se hizo intenso, pero finalmente Julianus hizo la propuesta vencedora e inició con sus locas exigencias. El Senado, lleno de amargura e intimidado por la proximidad de los pretorianos, fue aceptando sus órdenes.

Sin embargo, si bien Didius Julianus estaba sufriendo con estos pensamientos en la noche oscura, no sabía que su destino había sido ya decidido. Un grupo de rebeldes romanos había despachado mensajeros a las unidades de combate de las legiones romanas que estaban en los rincones más alejados del imperio, en Bretaña, Siria, Pan-nonia y Dalmacia. Los poderosos generales recibieron la noticia del infamante remate, pero sólo uno, Septimus Severus, un cruel y guapo abogado, decidió actuar. En su campamento de Pannonia ofreció a sus soldados una prima equivalente a 2.000 dólares a cada uno si abandonaban sus puestos en el Danubio (cerca de la actual Viena) y marchaban inmediatamente a Roma.

Julianus se enteró, por los informes diarios de los mensajeros, del cruce de los Alpes y de la rápida marcha de esta tropa furiosa, y entonces los asuntos locales dejaron de interesarle. Rechazó la proposición de una estatua de oro de él mismo y se conformó en cambio con una hecha en bronce. Eligió a su yerno gobernador de Roma y emitió la orden de masacrar al vacilante Senado, pero luego la revocó. Se mostraba agitado y preocupado.

Esperaba que otras ciudades romanas resistieran a Severus, pero no lo hicieron. Gastó febrilmente dinero en nuevas fortificaciones y preparó a su infeliz guardia. Intentó adiestrar elefantes para defenderse esperando aterrorizar a las tropas del norte, pero los animales, previamente usados para desfiles, eran demasiado flojos y había muy pocos conductores suficientemente expertos como para permanecer sentados en ellos.

Llegó al colmo cuando mandó secretamente asesinos para matar a Severus. Fue imposible, ya que el general marchaba con una guardia personal de 600 hombres.

En su desesperación, mandó a Severus un mensajero para ofrecerle la mitad del imperio o para matarlo si rechazaba la oferta. Pero éste le respondió que prefería más tenerlo como enemigo que como colega y ejecutó al mensajero con prontitud.

Sin saber ya qué hacer, mandó un grupo de sacerdotes y vestales para detenerlo. Él fracaso de éste su último intento lo sumergió en sacrificios y ritos mágicos.

La marcha de 800 millas hecha por Severus era como para suscitar admiración militar. Iba montado a la cabeza de sus hombres, cubierto totalmente por un peto y hacía en muy raras ocasiones una pausa para comer o descansar, empujando, en cambio, a sus guerreros 20 millas por día.

Llegaron a Roma en el 40.° día de su viaje, el 2 de junio de 193 después de C., y violaron la tradición al entrar en la capital con sus ropas de combate.

Encontraron a Didius Julianus temblando en su palacio. Una docena de soldados lo condujo a los baños de sus aposentos para descabezarlo, mientras gritaba: «¿Qué daño he hecho? ¿He obligado a alguien a morir?».
Había comprado un imperio por 66 días, pero resultó una mala inversión.

Fuente Consultada: Diccionario Insólito Tomo 3 Wallace – Wallechinsky

Extraños Personajes de la Historia Vida de un enano en la corte real

Extraños Personajes de la Historia

Sir Jeffrey Hudson (1619-1682)
Galante enano inglés

Jeffrey Hudson, que tenía apenas 19 pulgadas de alto a los 30 años, fue uno de los hombres más notables de su tiempo, así como uno de los más pequeños. Ganó fama en el siglo XVII como confidente de la realeza, soldado de fortuna y prisionero político. Cuando murió en 1682 a los 63 años, era tan conocido en toda Inglaterra por su política radical como por su estatura.

Jeffrey Hudson,

Jeffrey Hudson

Se puede decir que la pequeñez irrumpió en su familia cuando él nació, ya que sus padres eran de estatura normal, así como sus hermanos y hermanas. Vino al mundo en Oakham, Rutlandshire, en 1619. Cierta vez, unos vecinos bromistas robaron el gato de una vieja, llamado Rutterkin, lo mataron y desollaron y vistieron al niño con el pellejo. Esa tarde, justo después que la viuda sin sospechar nada había servido la merienda a algunos invitados, el niño salió lentamente de su escondite y entró en la sala. Una de las mujeres le preguntó si Rutterkin quería un bocado.

«Rutterkin se sirve solo, cuando tiene hambre», contestó Jeffrey locuazmente. Las damas se sobrecogieron de pánico y gritaron en forma histérica a la dueña de la casa. Toda la fiesta se sumergió en el alboroto. Solía ser blanco de este tipo de bromas cuando era joven.

Su padre era empleado del duque de Buckingham y cuando el niño tuvo 8 años, lo presentó al duque y a la duquesa, que lo incorporaron a la casa. Era tratado con gran honor y atendido por sirvientes.

Cuando Carlos I de Inglaterra y la reina Enriqueta María vinieron a visitar el estado ducal en Burleugh-on-the-Hill, Jeffrey los sorprendió y los entretuvo, después de emerger como un polluelo de un pastel frío que fue servido durante la cena. Esta presentación había sido una obra del cerebro de la divertida duquesa, que ofreció al enano como regalo a la reina.

María estaba deleitada y apabullada por el presente, y lo aceptó a su servicio con entusiasmo. Ya en el palacio real, fue mimado continuamente y participaba con frecuencia en los entretenimientos de la corte. En uno de ellos, Williams, el gigante de 7 pies de alto, sacó un inmenso pan de un bolsillo y a Jeffrey del otro. Luego pretendió comer a los dos juntos como si fueran un emparedado.

A pesar de los favores reales de que gozaba, las necesidades de la vida diaria le creaban problemas por su baja estatura y hasta en algunas oportunidades su vida peligró. Una vez, mientras lavaba su cara y manos estuvo cerca de caer en el lavabo. En otra ocasión, un viento fuerte lo hubiera arrastrado a la muerte en las aguas del Támesis si no se hubiera cogido a un arbusto.

Pero su pequenez no quedaba sin recompensa porque, como escribía un periodista del momento, las damas de la corte estaban verdaderamente encariñadas con el niño enano: «Podía poner los cuernos a los esposos sin provocar sus celos, y engañar a las madres de las doncellas sin que nadie supiera que tenían un galán.»

En 1630, cuando contaba sólo 11 años, fue despachado por la reina a Francia para traer una comadrona desde allí. La reina francesa, María de Médici, quedó muy impresionada por la madurez, la clase y la mundanidad de este niño precoz en grado sumo, otorgándole importantes regalos a él y a su hija, reina de Inglaterra.

En el camino de regreso a casa, su barco fue capturado por los piratas y se lo llevaron cautivo. Después de un breve encierro, escapó y retornó a su tierra enteramente sorprendido de encontrar que no había perdido ningún favor en la corte o entre la masa, a pesar de la demora para completar su misión.

Jeffrey fue siempre leal a Enriqueta María, defendiéndola de sus enemigos políticos y acompañándola a París cuando se expatrió a sí misma en 1644. En la capital francesa se entreveró en una disputa con un tal Crofts, hermano más joven de un lord inglés, en defensa de su reina, y lo desafió a batirse en duelo.

Su enemigo aceptó y el enano apareció en el sitio señalado armado hasta los dientes pero con un revólver de juguete. El inglés se mostró furioso ante el insulto y volvió a desafiarlo a un duelo con armas verdaderas. Debajo de la sombra de un árbol, no lejos del palacio del duque de Nevers donde la reina estaba alojada, Jeffrey hirió de muerte a su enemigo.

El duelo, y en particular cuando terminaba fatalmente, estaba considerado fuera de la ley en Francia; por lo tanto, fue hecho prisionero. Sin embargo, una carta convincente enviada a las autoridades por Enriqueta María lo puso en libertad y en viaje de retorno a Inglaterra, desterrado para siempre de Francia.

Los detalles sobre sus últimos 38 años de vida son vagos y están oscurecidos por suposiciones y rumores. Durante la guerra civil inglesa sirvió con distinción en la Caballería del Rey como capitán de los guardias.
En 1649 fue apresado por los piratas turcos y vendido como esclavo, maltratado y ultrajado. Durante este cautiverio, misteriosamente duplicó su altura y llegó a 3 pies y 9 pulgadas. Al fin fue rescatado y retornó una vez más a Inglaterra, donde vivió como protegido del duque de Buckingham.

Ganó notoriedad cuando fue arrestado en 1679 por estar implicado en el complot papista de Tito Oates y por eso fue encerrado en Gate House, en Westminster, durante 3 años; puesto en libertad en 1682, murió poco después a los 63 años.

Fuente Consultada: Diccionario Insólito Tomo 3 Wallace – Wallechinsky

Manuel Godoy Ministro Español Amante de la Reina Rey Calos IV

Manuel Godoy Ministro Español Amante de la Reina

Don Manuel de Godoy (1767-1851)
Favorito Real en España
Debido a su habilidad con el sexo opuesto, a pesar de ser un gran inepto como estadista, llegó a manejar los mas serios asuntos políticos españoles, al conseguir el agrado y preferencia de la reina María Luisa de Parma.

ministro manuel godoy

Era un joven musculoso con una imagen llamativa, cuando fue asignado a la Guardia Real con solo 17 años. Era alto y extraordinariamente apuesto, con una piel entre cremosa y rosada y ojos oscuros y almendrados.

Pronto se vio envuelto en una docena de relaciones galantes con damas de la corte. En un determinado momento fue avistado por María Luisa de Parma, una notable sensualista, que era también la esposa del futuro rey de España.

La mujer era evidentemente muy poco atractiva, tenía ojos brillantes, piel cetrina y una boca amargada y dura, llena de dientes postizos. Era 16 años mayor que Godoy. Su apariencia, sin embargo, no le había impedido tener un impresionante número de amantes, incluso antes de encontrar a este joven. Después, a pesar de que él fue el amor de su vida, también gozó de las atenciones de otros.

Todos en la corte española, conocían hasta los detalles más lujuriosos de esta relación. Claro, todos excepto su marido. Su esposa estaba ya bajo el fuerte hechizo de Godoy, en la época en que aquél asumió el trono como Carlos IV.

Con la venia de la reina, el joven oficial era ascendido un rango por mes, hasta que a los 21 años se convirtió en jefe de todas las fuerzas armadas españolas. Carlos IV no tenía dotes de mando. Creció pensando en que nunca iba a tener que gobernar, pero cuando su hermano mayor fue eliminado de la sucesión, porque era imbécil, la corona cayó por descuido en él, que sólo era medio imbécil. No solamente nunca sospechó la relación existente entre su mujer y Godoy, sino que le gustaba tanto el buen mozo y joven caballero como a ella.

Don Manuel era atrevido y se convirtió en hombre de confianza de la familia, un grupo de cretinos reales cuyos cuerpos hinchado» se conservan en los devastadores retratos de Goya.

A los 25 años fue hecho Primer Ministro y se enemistó rápidamente con Luis XVI de Francia. Pero luego, cuando cayó la Bastilla, buscó apaciguar a la nueva República Francesa y negoció el retorno de los Borbones. Sugirió la restauración de la monarquía e instaurar una república en la isla de Santo Domingo; los revolucionarios, como respuesta, cortaron la cabeza de Luis XVI.

Excitado por el tratamiento que se le había dado al rey, un Borbón, España marchó a la guerra para tratar de suprimir el radicalismo francés de una vez por todas. Sin embargo, en pocos mesen, las tropas francesas habían cruzado los Pirineos y Godoy pidió con rapidez la paz procurando complacer a Napoleón y esperando aliarse con sus enemigos anteriores. Sus esfuerzos dieron lugar a 12 años de guerra con Inglaterra y la aniquilación del poder naval español en Trafalgar.

Mientras tanto, el caballero había conseguido una amante estable y una esposa, además de conservar sus amores con la reina. Ahora el Primer Ministro era «un hombre grande, robusto y grueso, con una piel de color rojo subido y un aspecto pesado, adormecido y sensual», según lo describe un observador.

En 1801 colaboró con Napoleón en la invasión a Portugal y, mientras él permanecía deleitándose aún con el sometimiento de su vecino, los franceses entraron en España y forzaron la abdicación de Carlos IV.

Godoy estuvo a punto de ser aniquilado por una muchedumbre encolerizada; luego fue citado en Bayona junto con Carlos y María Luisa por Napoleón, quien los recibió amablemente y los mandó al exilio. Se retiraron entonces a Roma, llevando consigo el séquito de Godoy: su esposa, su amante y los niños.

Mientras las guerras napoleónicas ardían y nuevas cabezas coronadas entraban y salían de España, el pequeño y despreciable grupo prolongó sus años en Italia. En 1819, Carlos y María Luisa murieron. Godoy quedó solo, ya que el cortejo que lo acompañaba lo abandonó. Muchos años después, el nuevo monarca de España, la reina Isabel —que era casi con certeza la nieta de Godoy— le restituyó algunos de sus títulos. Pero aún era un hombre sin patria.

Encorvado y con una barba gris, se trasladó a París, donde fue visto en sus últimos años jugando con niños en Las Tullerías. Murió a los 84 años, completamente olvidado, en una tierra extraña.

Fuente Consultada: Diccionario Insólito Tomo 3 Wallace – Wallechinsky

Vidas Curiosas y Extrañas Personajes de la Historia Raros Insolitos

Vidas Curiosas y Extrañas
Cinque, Un Personaje de la Historia

Cinque (1813?-1880)
Un amotinado africano

Cinque era hijo de un minero en lo que es ahora la República de Sierra Leona, en la costa oriental de África. Lo llamaban Sing-Gbe, en la lengua de la tribu. Sin embargo, la prensa lo apodó «Cinque» y así permanece en la historia.

En la primavera de 1839 fue apresado por unos tratantes de esclavos, que lo vendieron a un comerciante portugués para ser embarcado a Cuba. En este primer viaje no tuvo oportunidad de escapar, ya que los esclavos estaban encadenados pierna con pierna en las estrechas cubiertas del Tecora. Gastó todas sus fuerzas y su coraje para poder sobrevivir los 3 meses de viaje, rodeado por hombres, mujeres y niños que morían atados a sus cadenas. Los captores los alimentaban a la fuerza como a gansos para ser vendidos en el mercado, azotándolos para someterlos y frotándoles vinagre y pólvora en sus heridas para prevenir las infecciones.

Al atracar en La Habana, Cinque y 52 hombres más fueron comprados por dos cubanos llamados José Ruiz y Pedro Móntez a menos de 10 dólares por persona. Marcharon sin cadenas ahora, hacia otro puerto cubano ubicado más en el este y fueron cargados a bordo de la goleta Amistad. Pero nunca llegaron a destino porque Cinque convenció a sus compañeros para que se amotinaran. Ellos deben haber estado muy impresionados por su líder que, de acuerdo a las palabras de un periódico contemporáneo, parecía un personaje bastante heroico.

«Tiene 5 pies y 8 pulgadas de altura, de 25 a 26 años, una figura erecta, está bien constituido y es muy activo», escribió el periodista más tarde. «Se dice que puede vencer hasta a dos hombres juntos. Para ser un negro africano tiene un semblante inusualmente inteligente y revela una tranquilidad y una decisión poco común, con una serenidad que caracteriza al coraje verdadero… Mientras espera ser ejecutado manifiesta, sin embargo, una sangre fría, digna de un estoico bajo circunstancias similares.»

Su palabra fue también inspiradora para su banda porque, según el abolicionista Lewis Tappan, él era «un orador naturalmente poderoso y nacido para sacudir las mentes de sus compañeros». De cualquier modo, en la cuarta noche de viaje, los otros esclavos lo siguieron a la cubierta donde toda la tripulación, menos el timonel, estaba durmiendo.

Cogieron los cuchillos de los marineros que tenían 2 pies de largo y rápidamente se hicieron cargo de la situación. Cinque mató al capitán y al cruel cocinero, pero ningún otro sufrió daño alguno. Pusieron a la tripulación en botes y los echaron al mar; sólo Móntez y Ruiz fueron retenidos para que guiaran la goleta de vuelta a África.

El capitán Cinque asumió el mando de la nave y usaba una tabaquera con una cuerda alrededor de su cuello como insignia de su rango. Su tripulación se vistió con las ropas encontradas a bordo.

Ordenaron a través de señas a Móntez y a Ruiz que navegaran hacia el sureste, hacia Sierra Leona y que se fueran turnando en el timón. Pero sus antiguos amos los engañaron y fueron moviendo el barco un poco hacia el norte o al oeste cada noche. Después de 50 días, la Amistad terminó en las aguas de Nueva York.

Los amotinados desembarcaron y compraron provisiones con el oro que encontraron a bordo, sirviéndoles de traductor un esclavo que había aprendido unas pocas palabras del idioma inglés en África. Pero pronto un bergantín americano de vigilancia costera divisó el barco y «su casco y costados… cubiertos de musgo, mientras sus aparejos y sus velas presentaban el aspecto del Barco Fantasma después de una travesía fabulosa».

Cuando los americanos subieron a bordo, Cinque se zambulló en el agua evadiendo, de esta forma, a sus perseguidores por más de una hora. Finalmente lo apresaron y la Amistad fue devuelta al oficial de justicia en Nuevo Londres, donde los amotinados fueron acusados de asesinos y piratas.

Allí se realizó uno de los más sensacionales juicios del siglo. La Corte decidió que los hombres no eran ni súbditos ni esclavos españoles y que debían «ser declarados libres y se les debía levantar la custodia de la Corte y dejar partir sin retraso».

Luego Cinque y sus hombres recorrieron el norte del país recolectando dinero para pagar su viaje de regreso. El viaje fue un gran suceso en cuanto a las finanzas y a los comentarios que acarreó. Un periodista del New York. Sun escribía sobre Cinque: «Sus ojos pueden revelar su pensamiento, desde el desacato tranquilo de un jefe altanero a la gran resolución que debe ser sostenida a través del martirio… Muchos hombres blancos podrían haber tomado una lección de dignidad y de paciencia de este africano».

Se juntó dinero más que suficiente como para permitir al grupo de negros alquilar el bergantín Gentlemen y navegar hacia Sierra Leona. Fue el 2 de diciembre de 1841.

Más tarde el líder se convirtió en intérprete de una misión cristiana en su tierra, pero nunca se arrepintió de su comportamiento a bordo de k Amistad. Una vez le preguntaron si no habría orado por el capitán y el cocinero, en lugar de matarlos, en el caso en que tuviera que hacerlo de nuevo. «Sí —contestó—, hubiera rezado por ellos y también los hubiera matado.»

Murió en 1880, de casi 67 años.

Fuente Consultada: Diccionario Insólito Tomo 3 Wallace – Wallechinsky

Atleta sin piernas que compite en Juegos Olimpicos Pistorius Oscar

Atleta sin piernas que compite en Juegos Olímpicos
Pistorius Oscar

La paradoja de Oscar!: Su ejemplo de perseverancia, superación y tozudez saltó a las páginas de los periódicos la primavera pasada, cuando inició una guerra con la Federación Internacional de Atletismo (IAAF), porque no le quería dejar correr en los Juegos Olímpicos de Pekín argumentando que sus piernas ortopédicas, esas dos láminas curvadas de fibra de carbono que dieron la vuelta al mundo, le podían otorgar alguna ventaja con relación a los atletas no discapacitados, una paradoja!.

pistorius atleta con piernas ortopedicas

El Tribunal de Arbitraje del Deporte (TAS), con sede el Lausana, intervino para solventar el despropósito y dejarlo correr. Solo 26 centésimas separaron a Pistorius de su sueño, ser el primer atleta discapacitado en competir con todos los demás en un gran campeonato internacional.

A finales de febrero cuando sufrió un accidente con la lancha a la que iba, a 35 kilómetros por hora, por el río Vaal, cerca de Johannesburgo. «Chocamos contra una pieza metálica que había bajo el agua y me golpeé brutalmente en el interior de la barca. Me rompí la nariz, el pómulo, la mandíbula, huesos interiores de la cara, los labios y algunas costillas», relata sin dramatismo.

Tres meses después, ya está buscando la marca mínima en 400 (45.95) que le permita entrar en los Mundiales de Berlín de este verano. Su mejor marca es 46.25.

PISTORIUS es acusado de asesinar a sangre fría a su famosa y bella novia.

«El atleta olímpico y paralímpico sudafricano Oscar Pistorius se puso sus prótesis ortopédicas y se dirigió al otro lado de su dormitorio antes de disparar cuatro veces a la puerta cerrada del baño, causando la muerte a su novia «a sangre fría», han asegurado este martes los fiscales que le acusan de asesinato premeditado en un tribunal de Pretoria.

Reeva Steenkamp, licenciada en derecho y modelo, falleció después de ser alcanzada por tres disparos, aseguró durante el juicio a ‘Blade Runner’ el fiscal Gerrie Nel. Este confirmó que Pistorius lloró inconsolablemente en la corte al oír los detalles del tiroteo de la madrugada del jueves.»

Ver: Cinco Grandes de los Juegos Olipicos

Ejemplo de Superacion Humana Vivir Sin Brazos Macias Adriana

ADRIANA MACIAS: UN VERDADERO EJEMPLO DE VIDA

“Para abrazar el éxito, no hay que meter las manos para quitar los obstáculos, hay que vivir los buenos y malos momentos.

Ser feliz no depende de las circunstancias que nos rodean o de lo que tengamos o dejemos de tener físicamente, más bien es una decisión personal, que con lleva el aceptar las responsabilidades y consecuencias de nuestras decisiones”.   

“Todos en la vida tenemos un reto que nos va a marcar, un parte aguas, para mí fue mi discapacidad.

He aprendido muchas cosas positivas, he entendido que hay que quitarnos los zapatos del alma para vivir nuestra libertad, muchas veces juzgamos a los demás por nuestras decisiones y por nuestros temores, tratamos de ser alguien que no somos y nos quitamos la oportunidad de desarrollarnos”.

“Mi única intención es que las personas cuando vean a Adriana, se queden con esta visión: si Adriana que no tiene brazos intenta ser feliz, yo que tengo mis brazos, o que estoy en la misma circunstancia, entonces puedo lograr lo ismo o el triple de sueños que ha realizado Adriana, puedo ser mejor persona, y puedo ser feliz el triple. Ese es mi único deseo, ese es el trabajo que tenemos que hacer todos los días, ser mejores y ser más felices de lo que el día de hoy somos”.

Ver Otra Historia:Liu Wei Ejecuta el Piano Con Los Pies

Gobierno Socialista de Brezhnev Leonidas Resumen de su Biografia

Biografía y Gobierno Socialista de Leonidas Brézhnev 

Datos Biográficos de Leonid Ilich Brézhnev nació el 19 de diciembre de 1906 en Kámenskoie, una pequeña ciudad industrial a orillas del Dniéper. Su padre, Iliá, era un inmigrante de la región de Kursk que se había establecido en Kámenskoie para trabajar en la «factoría del Dniéper», nombre que se daba a una fábrica metalúrgica propiedad de capitales polacos, franceses y belgas. Natalia, la madre, era a su vez hija de otro operario de la empresa.

Brézhnev sentía un particular orgullo por este origen obrero, y en su libro Recuerdos se autodefine como «un metalúrgico de pura cepa, un auténtico proletario.» Testigo inquieto y sufriente de los graves acontecimientos que sacudieron a Rusia durante la segunda década del siglo (primera guerra mundial, revolución de octubre), aunque extremadamente joven como para tener una participación directa e importante en ellos, el primogénito de la familia Brézhnev fue un brillante estudiante y un profundo conocedor de la grave situación que vivía su región y de los problemas de sus vecinos y amigos.

Especializado en temas agrarios, al tiempo que desarrollaba una intensa carrera política, este ucraniano de espesas cejas, de apariencia adusta pero enormemente divertido en sus momentos de esparcimiento, terminó por convertirse en uno de los hombres más poderosos de la Tierra y, después de Stalin, en el que más tiempo ha tenido entre sus manos el gobierno de una potencia como la U.R.S.S.

Leonid Ilich creció en el callejón Axionov del barrio obrero de Kámenskoie, llamado «Colonia baja», donde el humo de las fábricas se extendía sobre el arrabal. A los obreros les estaba prohibido el acceso a la «Colonia alta» que habitaban los ingenieros y contramaestres. Durante su infancia empezaron a aparecer los primeros panfletos bolcheviques convocando a los obreros a la insurrección contra las precarias condiciones de vida a las que estaban sometidos.

La era de Brezhnev. El nuevo gobierno, dirigido desde 1964 por Leonid Brezhnev en su calidad de secretario general del Partido Comunista, dio un cambio de giro en política interna volviendo a restringir la libertad en vista del fracaso experimentado por el gobierno anterior en sus intentos de democratización social.

En este contexto se encuentra la nueva política hacia los países satélites de Europa central y oriental, conocida como Doctrina Brezhnev o “Doctrina de soberanía limitada”, vigente hasta mediados de la década de 1980.

Sin embargo, en política exterior, Brezhnev anunció el propósito de continuar la coexistencia pacífica con Occidente y restaurar la unidad comunista que se había roto con China en tiempos de Kruschev.

Las primeras medidas adoptadas por el nuevo gobierno dieron como resultado algunas mejoras económicas en conjunto, pero no se logró aliviar la situación de la agricultura, sector que en 1972 entró en una nueva crisis, más grave todavía que la de 1963, y obligó a las autoridades a realizar importaciones de alimentos cada vez más cuantiosas y más perjudiciales para la economía soviética.

Por otra parte, la aceleración desmedida de la industrialización provocó el efecto contrario del estancamiento de la industria ligera, al grado que resultaba imposible satisfacer el consumo de la creciente población.

Leonid Brezhnev

Se hacía evidente entonces que la economía soviética estaba muy lejos de alcanzar, y mucho menos superar, la de Estados Unidos como Kruschev había prometido años atrás, sino por el contrario, acentuaba aún más su retraso.

Esta tendencia persistía a pesar de la crisis económica que experimentaron los países del bloque occidental en la década de 1970; así pues, lejos de avanzar hacia el comunismo, es decir, hacia la igualdad de clases, en la sociedad soviética se acentuaban las desigualdades.

Otra característica de la URSS en este periodo fue el inmovilismo del sistema, manifiesto en la escasa renovación de los cargos, de modo que se fue produciendo un progresivo envejecimiento de la clase política. Brezhnev se propuso fortalecer el sistema y dotar a la burocracia —la llamada nomenklatura—, integrada por unos dos millones de personas, de una mayor estabilidad para mejorar su prestigio.

En la Constitución creada en 1977, se fortaleció el papel centralizador del Partido Comunista, y se dio una mayor concentración del poder en los altos dirigentes del Estado.

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AMPLIACIÓN SOBRE LA HISTORIA DE SU BIOGRAFÍA Y  GOBIERNO: En octubre de 1964 el pleno del comité central del P.C.U.S. relevó a Nikita Kruschev de sus funciones y eligió a Leonid Brézhnev nuevo primer secretario.

En el momento de su ascenso a la cumbre del poder soviético, Brézhnev se vio flanqueado por Alexéi Kosiguin que fue nombrado jefe del gobierno de la nación. Aunque las diferencias entre el antiguo primer secretario y sus sucesores fueron más de estilo que de esencia, los nuevos líderes soviéticos impulsaron cambios importantes sobre todo en cuestiones económicas.

Disminuyeron las restricciones a las granjas privadas, aumentaron las ganancias de los agricultores y acabaron con la división entre trabajadores industriales y trabajadores agrícolas dentro del partido. Como consecuencia de todo esto subieron los salarios, mejoraron las medidas de bienestar social y los bienes de consumo se hicieron más asequibles.

En las cuestiones culturales se verificó un giro hacia posturas más conservadoras y los intelectuales rusos fueron advertidos de que cualquier desviación de los principios que alentaron la Revolución de Octubre sería duramente reprimida. A principios de 1966 fueron condenados a largas penas de prisión los escritores contestatarios Andréi Siniavsky y Yuri Daniel, comenzando así una larga batalla por la libertad de expresión en la U.R.S.S. que tuvo su mayor eco internacional con la expulsión del premio Nobel A. Solzhenitsin en 1974.

Su política exterior estuvo orientada hacia la aplicación de la doctrina de la «soberanía limitada» con respecto a los demás países socialistas, extendiendo el concepto de «internacionalismo proletario» hasta la misma intervención militar cuando se creía advertir una violación de los principos mar-xistas-leninistas y cuando se corría el riesgo de que uno de estos países escapara a la influencia soviética.

Nikolái Podgorny ascendió en diciembre de 1965 al cargo de presidente del presidium del soviet supremo, formando con Brézhnev y Kosiguin la «troika» que dirigió los destinos del país durante más de una década.

Durante el desarrollo del XXIII congreso del P.C.U.S., Leonid Brézhnev fue por primera vez denominado «secretario general», título que hasta el momento sólo había recibido Stalin.

En diciembre, celebró su sesenta aniversario con gran solemnidad, rodeado por sus más fieles colaboradores entre los que cabe señalar a Andréi Gromiko, ministro de exteriores, a Yuri Andrópov, jefe de la K.G.B., al mariscal Gretchko, ministro de defensa y a Konstantín Chernenko, su antiguo camarada de armas, que ocupaba el ministerio de la presidencia.

Tras la «guerra de los seis días» que enfrentó a Israel con los países árabes aliados de la U.R.S.S., el año 1968 estuvo dominado por la crisis de antisemitismo en Polonia y por la «primavera de Praga» que concluyó el 20 de agosto con la invasión de la capital checa por las tropas de los países del pacto de Varsovia, excepto Rumania.

El mes anterior Brézhnev había advertido al dirigente húngaro, J. Kádar que «la U.R.S.S. no podía permanecer indiferente a la construcción del socialismo en los demás países.».

Junto a esta aplicación estricta del principio de la «soberanía limitada», el primer mandatario soviético extendió su política de distensión con las potencias occidentales al firmar los acuerdos de Helsinki, establecer las negociaciones preliminares para la limitación de armas estratégicas (S.A.L.T.) y estrechar las relaciones con el gobierno alemán federal de Willy Brandt.

Pero al mismo tiempo que se abrían vías de comunicación con Occidente, su política interior tenía un claro carácter continuista. En el centenario del nacimiento de Lenin, celebrado en la plaza Roja, Brézhnev recordó las dificultades económicas que padecía el país y convocó a la militancia a defender la ortodoxia comunista.

Por otra parte, el Leonid Brézhnev que a principios de los años sesenta buscaba afianzar su autoridad había dejado paso a un Brézhnev completamente al mando de la situación, que redujo o eliminó a todos sus opositores dentro del «aparato» y que delegaba en Kosiguin la recepción de autoridades extranjeras y en sus subordinados del comité central las relaciones con las instituciones de la U.R.S.S.

En octubre de 1970, Richard Nixon anunció desde la tribuna de la O.N.U. que el futuro del planeta dependía de las relaciones entre las dos superpotencias y en noviembre Washington confirmó que se había logrado un acuerdo tácito con Moscú para la utilización de la base militar de Cienfuegos, en el Antartico. Sin embargo, tanto estos acuerdos como los de cooperación espacial y para la pesca en el Pacífico no evitaron las tensiones a uno y otro lado del muro de Berlín, ni la ruptura de las negociaciones para el desarme en enero de 1971, en Nueva York, por la intervención de extremistas judíos.

Las conversaciones sobre la limitación de armas estratégicas se reemprendieron durante el mes de julio, y Washington y Moscú sustituyeron el «teléfono rojo» que les relacionaba hasta entonces por un sofisticado sistema de comunicación vía satélite para evitar los riesgos de una guerra nuclear.

Mientras, en el frente interno, se celebró el XXIV congreso del P.C.U.S., con un año de retraso a causa de las diferencias entre reformistas y centralizadores en lo referente a la manera de abordar los problemas económicos que atravesaba el país. La crisis estalló en noviembre cuando se produjo la entrada en el buró político de Y. Andrópov y A. Gromiko sustituyendo a los «dogmáticos» Vóronov y Chelest.

El momento álgido de la distensión Este-Oeste se produjo en mayo de 1972, cuando el presidente estadounidense Richard Nixon visitó oficialmente Moscú y, tras una semana de reuniones al más alto nivel, se emitió una declaración conjunta que incluía los «doce puntos básicos de las relaciones bilaterales». Fruto de estos acuerdos llegaron las primeras reuniones para tratar temas comerciales entre delegaciones de los dos países. En 1973, en pleno escándalo Watergate, Brézhnev devolvió la visita a Nixon.

Con el sucesor de Nixon, Gerald Ford, las dos superpotencias intentaron mantener el clima de entendimiento con la firma, en noviembre de 1974, en Vladivostok, de un acuerdo de limitación de armas estratégicas ultimado durante la visita del secretario de estado H. Kissinger a Moscú en el mes de marzo. Pero las relaciones se enfriaron tras la derrota estadounidense en la guerra del Vietnam y las transacciones comerciales se vieron interrumpidas por la intervención del congreso de E.U.A. en contra de las restricciones impuestas por la U.R.S.S. a la emigración de ciudadanos judíos.

Ni siquiera la firma, en julio de 1975, del acta final de la conferencia sobre la seguridad y la cooperación en Europa celebrada en Helsinki consiguió mejorar sustancialmente las relaciones entre ambos bloques y recuperar el clima de los años anteriores. Junto a los acuerdos de principios que nunca fueron llevados a la práctica, Brézhnev consiguió ver ratificada la anexión de vastos territorios ocupados por la U.R.S.S. durante la segunda guerra mundial.

El incumplimiento de las cláusulas del acta de Helsinki relativas a los derechos humanos contribuyó a empeorar las relaciones entre los dos países. Ante las acusaciones de Cárter sobre la represión de la disidencia, Brézhnev respondió que «las pretensiones de Washington de enseñar a vivir a otros países no pueden ser toleradas por ningún estado soberano.»

En mayo de 1976, Leonid Brézhnev fue promovido a mariscal de la Unión Soviética y le fue dedicado un busto en su ciudad natal. Poco después sufrió un infarto que estuvo a punto de costarle la vida.

En el pleno del comité central del P.C.U.S. de mayo de 1977 se inició la concentración de poderes en las manos de Brézhnev. Nikolái Podgorny fue excluido del buró político y, pocos días después, se presentó en el parlamento soviético un proyecto de reforma constitucional destinado a sustituir la constitución promulgada por Stalin en 1936. Desde ese momento, Leonid Brézhnev reunió en su persona las jefaturas del partido y del estado.

Si la práctica totalidad de su mandato se vio marcada de forma especial por los logros alcanzados en el terreno político internacional, la última parte de la era Brézhnev se caracterizó por los problemas de la U.R.S.S. con algunos países próximos. La crisis de Polonia que provocó una intervención casi directa de la U.R.S.S. en la reorientación política del país y la invasión de Afganistán, hipotecaron muchos de los logros que se habían alcanzado en el terreno de la distensión.

Aparte del extraordinario papel político jugado por Brézhnev, cabe destacar también su faceta literaria que le llevó a publicar varios libros, entre ellos Pequeña tierra, sobre la batalla de Novorossiisk, Recuerdos, un libro autobiográfico, y En las tierras vírgenes, sobre sus experiencias agrarias en el Kazajstán.

Entre las aficiones de Brézhnev, se sitúan en un lugar preferente los coches lujosos. También se dijo que prefería los westerns a las representaciones del ballet Bolchoi. Gran fumador, nunca dejó los cigarrillos americanos aun después de su infarto de 1976. Bebedor empedernido y mujeriego incorregible pero profundamente ligado a su familia, Henry Kissinger dijo de él que representaba mejor que nadie al pueblo ruso.

Después de 18 años de liderazgo al frente de la U.R.S.S., falleció de forma inesperada el 11 de noviembre de 1982, sucediéndole en el cargo Yuri Andrópov.

Fuente Consultada:
El Gran Libro del Siglo XX de Clarín – El Mundo Moderno y Contemporáneo de Gloria Delgado

Los Mejores Deportistas de los Juegos Olimpicos 2012 Grandes

Los Mejores Deportistas de los Juegos Olímpicos 2012

La educación física y el deporte se constituyen en componentes básicos para desarrollar una educación integral en el ser  humano, en especial entre los niños, jóvenes y adolescentes. El deporte ayuda a modelar ciertas cualidades del carácter, ya que para realizar a mayoría de estos deportes en conjunto, se desarrolla en los participantes una especie de socialización, elemento básico para la convivencia humana, y a la vez la práctica y demostración de ciertas destrezas que elevan la autoestima.

Es así que en la educación física se desarrollan habilidades relacionadas con la flexibilidad, la velocidad, el movimiento, la agilidad, el ritmo, el  equilibrio, la fuerza, la gracia, la coordinación, la postura, la expresión  corporal y la armonía.

En la Conferencia General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, reunida en París en su 20ª reunión el día 21 de noviembre de 1978, proclamara la «CARTA INTERNACIONAL DE LA EDUCACIÓN FÍSICA Y EL DEPORTE», donde en su artículo primero señala que «la práctica de la Educación Física y el Deporte es un derecho fundamental para todos», y el 8 de octubre es el día en que se celebran estos conceptos.

  

Usain Bolt, el velocista jamaiquino

EL MÁS RÁPIDO

Usain Bolt, el velocista jamaiquino, es el gran favorito para ganar los 100 metros llanos en atletismo. Esta foto muestra el instante en que ganó la medalla de oro de los 200 metros en Beijing, en 2008. Hoy día posee los récords mundiales de ambas pruebas, con tiempos de 9,58 y 19,19 segundos, respectivamente. En cuanto a las mujeres, el tiempo por superar en los 100 metros sigue siendo el récord de 10,49 segundos establecido por la estadounidense Florence Griffith-Joyner en Indianápolis, en 1988.

La china Lulu Zhou

EL MÁS FUERTE

La china Lulu Zhou obtuvo el título de su categoría en los Campeonatos Mundiales de Halterofilia celebrados en Francia en noviembre pasado. Zhou, de 130 kilos de peso, impuso un récord mundial de 328 kilos, el total combinado de las dos modalidades de la disciplina: «arrancada» (146 kilos) y «dos tiempos» (182 kilos). Superó apenas por un kilo a la rusa Tatiana Kashirina en la misma prueba, y por dos kilos la marca máxima establecida en Beijing por la coreana Jang Mi-Ran, ganadora de la medalla de oro. La meta para los hombres sigue siendo batir el récord de 427 kilos impuesto por el iraní Hossein Rezazádeh en Sydney, hace 12 años.

LOS PRIMEROS JUEGOS OLÍMPICOS EN GRECIA: Cuando se acercaba la época de los juegos olímpicos, numerosos P heraldos recorrían Grecia anunciando la «tregua sagrada»; las guerras entre las ciudades cesaban y de todos los puntos de la Hélade, desde las colonias más lejanas, los peregrinos emprendían rápidamente la marcha hacia el valle del Alfeo al noroeste del Peloponeso.

En Olimpia no había ninguna ciudad; solamente dos templos consagrados a Zeus y a Hera, un altar y tesoros, un estadio para cuarenta mil espectadores y un hipódromo. Una enorme muchedumbre se acomodaba como podía; se levantaban tiendas y casuchas; vendedores y cocineros instalaban lugares de venta ambulantes, los saltimbanquis ejecutaban sus pruebas, los poetas declamaban sus versos; llegaban, en fin, los atletas, que habían terminado su entrenamiento en Elis, la ciudad vecina, bajo la vigilancia de los Hellanódicos (magistrados especiales).

Los juegos comenzaban con un sacrificio; los concurrentes prestaban delante del altar de Zeus el juramento de luchar lealmente. Las pruebas duraban una semana. En el estadio se desarrollaban las carreras a pie, la lucha, el pugilato; en el hipódromo, las carreras de carros, y más tarde se añadirá un juego nuevo, el penthatlon, que reunía cinco ejercicios: salto, lanzamiento del disco, lanzamiento de la jabalina, carrera y lucha .

El vencedor era un elegido de Zeus y recibía una corona cortada de un olivo sagrado. Los nombres de los vencedores eran proclamados por un heraldo que agregaba quién era el padre y cuál la ciudad natal. Se lo acogía con grandes honores, especialmente en su ciudad, sobre la cual se reflejaba su gloria, y los poetas cantaban sus triunfos.

UN POCO DE HISTORIA SOBRE LOS JUEGOS OLÍMPICOS: Estos juegos  constituyen la más grande manifestación deportiva del mundo, y reúnen a los mejores atletas de más de veinte deportes. Desde 1924 hasta 1992 en cada año olímpico tenían lugar dos celebraciones: los Juegos olímpicos de invierno (disputados a partir de 1924), reservados a los deportes de nieve y de hielo, y los Juegos olímpicos de verano, muchísimo más importantes y consagrados a todas las otras manifestaciones deportivas.

A partir de 1992 los Juegos olímpicos de invierno se celebran en mitad de la olimpíada (los primeros en 1994). Algunos deportes han desaparecido de estas competiciones (como el polo y el rugby), o se han suprimido pruebas (como el salto de altura sin carrera en atletismo), y se han incorporado otros: tenis y tenis de mesa, en 1988; béisbol y badminton, en 1992, año en que el esquí artístico se incorporó a los Juegos de invierno; triathlón y taekwondo lo harán el año 2000.

Durante largo tiempo, los Juegos estuvieron reservados a los deportistas amateurs. Hoy en día, la entrada del tenis demuestra que se acepta sin disimulo la idea de asociar deporte de alto nivel y profesionalismo. El COI ha admitido que el deporte no está reservado a una élite social favorecida. En los Juegos de Barcelona de 1992 participaron por primera vez los jugadores profesionales de baloncesto de la N.B.A. norteamericana.

Los Juegos olímpicos nunca se conceden (por el COI) a un país, sino a una ciudad (generalmente designada seis años antes; en 1990, por ejemplo, se concedió a Atlanta la organización de los Juegos de verano de 1996). Para su organización es preciso contar con un presupuesto enorme, teniendo que acudir a la financiación de las empresas privadas y de los medios de comunicación (televisión fundamentalmente).

El presupuesto de organización de los Juegos de Los Ángeles (1984) se ha estimado en 500 millones de dólares. Estos Juegos no fueron los que tuvieron un presupuesto más elevado, ya que por los de Montreal (1976) se deben pagar, hasta el año 2000, impuestos para saldar el déficit de mil millones de dólares dejado por ellos. Sólo las grandes ciudades pueden acoger los Juegos y su organización (al menos los Juegos de verano), por eso los pequeños países están excluidos.

Los avalares políticos han influido en los juegos. La invasión soviética de Afganistán en 1979 privó a los Juegos de Moscú (1980) de la participación de los norteamericanos y de otros atletas occidentales. Como medida de represalia, los soviéticos y casi la totalidad de los países del Este, boicotearon los Juegos de Los Ángeles en 1984. La elección de Seúl en 1988 no fue unánime, teniendo en cuenta la división de Corea en dos estados antagónicos.