El Principio de Arquímedes

El Poder De La Iglesia Catolica Origen La Ambicion de los Papas

EL PODER DE LA IGLESIA Y LA AMBICIÓN DE LOS PAPAS

EL CRISTIANISMO SE PROPAGA. Cuando Jesús fue crucificado, el colegio de los apóstoles se encontraba disperso. Judas había muerto y solamente Juan se hallaba al pie de la cruz. El miedo había impulsado a Pedro a negar al Maestro, y a los demás a esconderse. Sin embargo, poco tiempo antes de su Ascensión, Jesús había dicho a sus apóstoles: «Seréis testigos míos en Jerusalén, en la Judea, en Samaria, y en todos los confines de la tierra.»

Después de su Resurrección los volvió a reunir y después de haber presenciado la Ascensión de Jesús, los apóstoles ya no se volvieron a separar. Pedro, como jefe de la Iglesia, propuso a la asamblea elegir un apóstol que sustituyese al traidor Judas, y fue designado Matías.

Durante el s. I las comunidades cristianas comienzan a extenderse por todo el Imperio romano, y muy especialmente en la capital, Roma, sin que las autoridades se preocupen por ello. Sin embargo Nerón en el año 64, con el fin de apartar de sí la cólera de su pueblo, acusa a los cristianos de haber sido los responsables del incendio de Boma. La multitud se lanza contra ellos, si bien esta persecución pasará pronto. En el s. II, la nueva  religión, en principio prohibida, goza, de hecho de una tolerancia que era mayor o menor según las distintas provincias del Imperio.

Las persecuciones a los cristianos parecían haber producido un efecto contrario al que se esperaba. «Cuanto más males nos hagan sufrir, dice el cristiano Justino, tanto más se multiplica el número de fieles.» Al principio, las conversiones fueron más numerosas en el mundo griego que en el romano, porque la cultura griega disponía mejor los espíritus al idealismo que las costumbres positivas délos romanos. De aquí que el griego fuera, durante largo tiempo, la lengua de los primeros cristianos.

En Roma, la nueva doctrina se propagó principalmente entre la plebe, los libertos y las mujeres de la aristocracia. Esta religión de « tejedores, bataneros y zapateros » fue extendiéndose poco a poco en todas las clases de la sociedad, y, menos de dos siglos después de Jesucristo, Tertuliano podía escribir : « Somos de ayer solamente y ya llenamos cuanto os pertenece, ciudades, islas, guarniciones, municipios, asambleas y hasta los mismos campamentos. ».

Era casi un estado en el estado. El emperador Constantino previendo que en aquella gente tenía una fuerza considerable, quiso servirse de ella, y empezó por reconocer oficialmente la existencia de la religión cristiana; ese emperador fue Constantino.

EL PODER LA IGLESIA Y SU DECADENCIA:

Orígenes del Poder: La Iglesia primitiva, perseguida y martirizada por las autoridades imperiales, trata de llevar a la realidad un estilo de vida basado en las enseñanzas de su Maestro. Sus enseñanzas conmovieron al mundo de tal manera que las terribles persecuciones que e infringieron a sus seguidores, no hacían más que convencer a los escépticos. Sin embargo le ocurre una terrible catástrofe, bajo la apariencia de un beneficio. El emperador Constantino se convierte al cristianismo en el año 313 y dicta su famoso (Edicto de Milán» que consagró la tolerancia religiosa.

Constantino y el Edito de Milán:
«Habiendo advertido hace ya mucho tiempo que no debe ser cohibida la libertad de religión, sino que ha de permitirse al arbitrio y libertad de cada cual se ejercite en las cosas divinas conforme al parecer de su alma, hemos sancionado que, tanto todos los demás, cuanto los cristianos, conserven la le y observancia de su secta y religión […] que a los cristianos y a todos los demás se conceda libre facultad de seguir la religión que a bien tengan; a fin de que quienquiera que fuere el numen divino y celestial pueda ser propicio a nosotros y a todos los que viven bajo nuestro imperio. Así, pues, hemos promulgado con saludable y rectísimo criterio esta nuestra voluntad, para que a ninguno se niegue en absoluto la licencia de seguir o elegir la observancia y religión cristiana. Antes bien sea lícito a cada uno dedicar su alma a aquella religión que estimare convenirle.»

Sin embargo, no era la tolerancia lo que inspiró a Constantino, sino la necesidad de valerse de la autoridad creciente de la Iglesia para sus fines. Lentamente el emperador fue asimilando la religión cristiana e identificándola cada vez más con el imperio. A los jefes de cada comunidad eclesial (ya llamados «Obispos») se les fueron asignando tareas de gobierno del imperio, o en sentido contrario, los funcionarios del imperio se convirtieron en dignatarios eclesiásticos. Poco a poco la Iglesia pasó a estar peligrosamente identificada con el imperio.

La Iglesia primitiva, según se desprende de los escritos más antiguos, era relativamente tolerante. A lo sumo se condenaba la herejía negándole el ingreso a su caso o el saludo. Cuando pasa a formar parte destacada del imperio, adopta en buena medida, el deseo de uniformidad que caracteriza a los romanos. El imperio no admite disidencias. Y el deseo de uniformidad es la madre de la intolerancia. La iglesia empieza a combatir a los «herejes». Se ha dicho que Constantino adoptó el cristianismo porque era la única manera de cristalizar la unidad del imperio. La religión romana, plagada de dioses robados a otras culturas, carecía de una influencia decisiva sobre la conducta de los hombres.

Constantino vio en el cristianismo una fuerza inmensa, como unificadora del pensamiento, para dirigir la acción. La adoptó como lo que hoy denominaríamos una ideología, una manera coherente de pensar que movilice de manera sutil pero enérgica a un basto y decadente imperio.

Si la Iglesia recibió una fuerte «contaminación» de los defectos del imperio, no es menos cierto que las enseñanzas de Jesús también sirvieron para morigerar algunas crueldades habituales de la época.

La llegada de los llamados «bárbaros» a las puertas del imperio decadente, paradójicamente, no hizo mas que aumentar el poder de la Iglesia. Cuando San Agustín, obispo de Hipona, recibe las noticias de los primeros ataques a la ciudad, siente que se trata de un ataque al cristianismo. Ya entonces Roma era la cabeza de la Iglesia que estaba excesivamente vinculada a la suerte del imperio. El imperio nunca había podido establecerse más allá del río Rhin, por la fuerte oposición que ejercían los pueblos germánicos. Al debilitarse el imperio estos pueblos fueron avanzando progresivamente hasta llegar a tomar la misma ciudad de Roma en el 476. Sin embargo los pueblos germánicos no tardaron en convertirse al cristianismo. A la fuerza del mensaje cristiano se sumaba el deseo de estos pueblos, de cultura primitiva, de «romanizarse», ya que al mismo tiempo que invadían su territorio no dejaban de admirar la magnificencia y la cultura romana.

Para los invasores el cristianismo era la religión de los romanos, y su «conversión» era vista como una forma de elevación cultural. La conversión de estos «bárbaros» al cristianismo, y la desaparición de las autoridades imperiales, dejó a la Iglesia en una posición de poder relevante.

Nace así el mundo medieval. Esa encrucijada de la historia que durará más de mil años y cuya potente influencia sigue hoy ejerciéndose de manera notable, no sólo por la religión cristiana que es mayoritaria en el mundo occidental, sino por las concepciones sobre la ética, el poder, la riqueza, la libertad o la justicia.

Nace Una «Competencia»:

La Iglesia afirma su doctrina en toda Europa. El continente europeo, una vez asimilados al cristianismo los pueblos invasores, sufre un segundo y más grave peligro: el surgimiento del Islam. Mahoma, nacido alrededor del año 570, el Profeta sagrado de los musulmanes, funda una nueva religión que se considera la culminación de la tradición judeococristiana. Reconoce a Abraham, a Moisés y a Jesucristo como enviados de Dios pero se proclama como el último y mayor profeta. Hasta ahí su enseñanza no pasaría de ser otra variante religiosa; pero Mahoma no se contenta con predicar una religión, y mucho menos está dispuesto a «poner la otra mejilla».

Mahoma predica la «guerra santa» y no esperó a que un Constantino se convirtiera, él mismo ejerció el poder. Así con los años el Islam se difunde con enorme rapidez por lo que hoy llamamos medio oriente, cuna de las grandes civilizaciones monoteístas y el norte de África, hasta que en 711 toman toda la península Ibérica y cruzan los Pirineos y entran en lo que hoy es Francia, donde finalmente son vencidos por Carlos Martel en la célebre batalla de Poitiers en el año 732. Eso obligó a los árabes a retirarse nuevamente a España.

La dominación de los árabes desde España hasta las puertas de Constantinopla significó un fatal encierro para la civilización europea. Al norte el frío polar, al este el Atlántico desconocido, al oeste y al sur las huestes del Islam.

El Feudalismo: La decadencia del comercio, la falta de especialización o división del trabajo hizo desarticular todas las estructuras del imperio romano. A pesar de intentos fugaces, como el de Carlomagno, la realidad impuso a todo el continente, durante más de diez siglos, una fragmentación política notable.
Miles de pequeños «fundos» autosuficientes, formados por un «señor» y sus «vasallos» formaban la estructura política básica de la Edad Media: el feudalismo.

El sistema feudal era notablemente piramidal. Los señores feudales solían reconocer a un duque como«primus inter pares» (primero entre sus iguales) y éstos a su vez a un rey que era también un primus inter pares ya que tenía su propio feudo y ejercía poca influencia sobre los feudos que supuestamente le estaban subordinados. El mapa europeo está tachonado de pequeños ducados, condados, principados y reinos. Pero entre todos ellos se destaca e1 Papa, el Obispo de Roma que tiene su propio territorio y que frente a los demás reyes, príncipes o duques es también un «primus inter pares» porque aunque no gobierna de manera directa toda Europa ejerce sobre la «cristiandad» una enorme y preponderante influencia.

Se ha dicho que el Papa pasó a ocupar el puesto de los Césares romanos y que heredaron del imperio no sólo su estructura administrativa sino la pompa, los trajes y las ceremonias propias del imperio.

La Iglesia en la Edad Media
La Iglesia define en este período, que todo poder deviene de Dios. Esto significa que la obediencia al monarca es debida por obediencia a Dios. Pero este principio lejos de dar a los monarcas una gran influencia es motivo de un sometimiento de todas las autoridades civiles al obispo de Roma, dado que él era el representante de Dios sobre la tierra. Si un Papa expulsaba de la Iglesia a un monarca (y solían hacerlo con bastante frecuencia) los cristianos, que eran todos los habitantes, quedaban liberados de la obligación de obediencia hacia ese rey «excomulgado». No es exagerado afirmar que estábamos frente a una verdadera «teocracia».

En el año 1076, Enrique IV de Alemania fue excomulgado por un enfrentamiento con el Papa Gregorio VII. Como la excomunión liberaba a los súbditos de la obediencia, al rey y se dice que estuvo tres días y tres noches invernales esperando la absolución del Papa.

Pero la Iglesia, no sólo tenía al Papa, el obispo de Roma. En cada región de Europa existían autoridades eclesiásticas; Obispos y sacerdotes que en sus parroquias o diócesis ejercían un poder enorme, muchas veces superior al de los que detentaban el poder temporal. Pero también había obispos que eran señores feudales, con lo que el entre cruzamiento entre el poder civil y eclesiástico formaba una verdadera trama inexpugnable.

La Iglesia, tolerante y perseguida de la antigüedad, se convirtió con los años, en la institución dogmática e intolerante que fue capaz de impulsar las cruzadas y establecer la inquisición.

El primer signo de intolerancia de la iglesia se percibe en el año 303 cuando el concilio de Elvira prohíbe los matrimonios con personas de diferente religión. Aunque Inocencio III en 1199 había garantizado a los judíos una convivencia pacífica en los reinos cristianos, el Concilio de Letrán (1215) sancionó una serie de prohibiciones sobre la convivencia entre cristianos y judíos, a los que se excluía de los cargos públicos, de las corporaciones, los obligaba a vivir en barrios aislados y a usar un distintivo que nos recuerda el triste panorama instaurado por Hitler en Europa en el siglo pasado. Por otro lado se condenaba a muerte al cristiano que se convertía al judaísmo.

Surgen así los tribunales de la Inquisición. La unidad de doctrina de la Iglesia debía sostenerse aún al precio de cometer las mayores atrocidades. La inquisición no actuaba ni contra los judíos ni los musulmanes que practicaban su religión, sino contra los herejes, o cristianos disidentes, o contra las prácticas «judaizantes», es decir aquellas que consistían en falsas conversiones de judíos al cristianismo.

La tortura como medio para obtener «confesiones» de presuntos herejes no fue un hecho espurio o un «exceso de celo». Fue establecida oficialmente por el Papa Inocencio IV en 1252 en el documento denominado «Ad extirpanda». La Iglesia se limitaba a condenar al reo de herejía y luego se «relajaba» el poder en la autoridad temporal que era la encargada de ejecutar la sentencia.

El «Tribunal del Santo Oficio» fue una versión diferente de la inquisición que tuvo vigencia en España y en las colonias americanas. Esta forma de inquisición, probablemente la más cruel, aunque fue aprobada por el Papa, estaba sometida al poder real.

La inquisición perseguía con especial insistencia a los judíos convertidos ya que se consideraba especialmente peligrosas las prácticas «judaizantes» de los falsos conversos. A veces se mandaba a la hoguera a familias enteras que habían practicado su judaísmo en el seno del hogar a pesar de haber formalizado una simulada conversión al cristianismo. Numerosas testimonios dan cuenta de que detrás de estas acusaciones existían inconfesables móviles económicos ya que los bienes del hereje eran confiscados por las autoridades civiles o eclesiásticas.

Es esencial comprender que este mecanismo no constituyó un accidente, o una acción individual o esporádica. Durante siglos, numerosos Papas y concilios ratificaron estas normas y procedimientos. Fueron casi mil años en los que la Iglesia fundada por Jesús, que se había opuesto á que lapidaran a la adúltera, adhirió a una concepción de intolerancia extrema e inhumana. » Y este proceso no pudo olvidarse rápidamente, porque estuvo en el núcleo de la cultura occidental por casi mil años.

Biografía del Nuevo Papa Americano: Padre Jorge Mario Bergoglio

Fuente Consultada: Las Ideologías en el Siglo XXI Ignacio Massun

La Sociedad Estamental Señor Feudal vasallos Ciervos de la Gleba

La Sociedad Estamental: Señor Feudal, Vasallos, Ciervos de la Glebafeudalismo, señor feudal

Origen del sistema feudal: Los caballos de guerra eran costosos y su adiestramiento para emplearlos militarmente exigía años de práctica. Carlos Martel, con el fin de ayudar a su tropa de caballería, le otorgó fincas (explotadas por braceros) que tomó de las posesiones de la Iglesia. Estas tierras, denominadas ‘beneficios’, eran cedidas mientras durara la prestación de los soldados.

Éstos, a su vez, fueron llamados ‘vasallos‘ (término derivado de una palabra gaélica que significaba sirviente). Sin embargo, los vasallos, soldados selectos de los que los gobernantes Carolingios se rodeaban, se convirtieron en modelos para aquellos nobles que seguían a la corte.

Con la desintegración del Imperio Carolingio en el siglo IX muchos personajes poderosos se esforzaron por constituir sus propios grupos de vasallos dotados de montura, a los que ofrecían beneficios a cambio de su servicio. Algunos de los hacendados más pobres se vieron obligados a aceptar el vasallaje y ceder sus tierras al señorío de los más poderosos, recibiendo a cambio los beneficios feudales.

Se esperaba que los grandes señores protegieran a los vasallos de la misma forma que se esperaba que los vasallos sirvieran a sus señores.

SEÑORES, VASALLOS Y FEUDOS

Las revueltas de la Baja Edad Media tuvieron como resultado muchas instituciones nuevas: señoríos, vasallaje, feudos. Los siguientes textos ilustran dos facetas del feudalismo. El primero da cuenta de la cesión que un señor hace de su feudo a un vasallo. El segundo es una declaración clásica del Obispo Fulbert de Chartres en el año 1020, sobre las mutuas obligaciones entre el señor y el vasallo.

Registro de una cesión hecha por el abad Farítio a Roberto, un caballero

El abad Faritio también cedió a Roberto, hijo de Guillermo Mauduit, la tierra de cuatro hides (60 a 120 acres) en Weston, que su padre había heredado de su predecesor, para tenerla en calidad de feudo. Y él deberá de hacer este servicio a cambio, a saber: que siempre que :a la iglesia de Abingdon deba desempeñar su servicio de cabalo, Roberto deberá cumplir la mitad del servicio de caballero para la misma iglesia; es decir, en la protección del castillo, en el servicio militar exterior y en esta parte del mar; en dar dinero en forma proporcional, si el rey es hecho prisionero, y en el resto de los servicios que los demás caballeros de la iglesia desempeñan.

Obispo Fulbert de Chartres
Habiéndome pedido que escribiera algo relacionado con la forma e la lealtad, he anotado de manera breve para ti, con la autoridad de los libros, las cosas que siguen. El que hace un juramento de lealtad a su señor debe tener estas seis cosas presentes en todo momento: lo que es inofensivo, seguro, honorable, útil, fácil y practicable. Inofensivo, es decir, que no debe herir a su señor en el cuerpo; seguro, que no debe herir a su señor traicionando sus secretos o sus defensas en las que descansa la seguridad; honorable, que no debe lastimarlo en su justicia, o de otras formas que atañan a su honor; útil, que no debe herirlo en sus posesiones; fácil j practicable que aquel bien que su señor pueda realizar con facilidad, no lo haga con dificultad, ni que pudiéndose llevar a cabo, sea imposible para él realizarlo.

Que el fiel vasallo deba evitar estos daños es ciertamente propio, pero no únicamente por esto merece él sus propiedades, ya que esto no basta para abstenerse del mal, a menos que también se haga el bien. Por consiguiente, sólo resta que en esas seis cosas mencionadas arriba aconseje y ayude fielmente a su señor, si es que desea que se le considere digno del beneficio recibido y estar a salvo en lo que concierne a la fidelidad que juró.

El señor debe también actuar de manera recíproca con su fiel vasallo en todas estas cosas. Y si no lo hiciere así, será considerado con toda justicia culpable de mala fe, al igual que el primero, en caso de que se le sorprendiera evitando o consintiendo el incumplimiento de sus deberes y, en ese caso, sería desleal y perjuro.

DECADENCIA:  El feudalismo alcanzó el punto culminante de su desarrollo en el siglo XIII; a partir de entonces inició su decadencia. El subenfeudamiento llegó a tal punto que los señores tuvieron problemas para obtener las prestaciones que debían recibir.

Los vasallos prefirieron realizar pagos en metálico (scutagium, ‘tasas por escudo’) a cambio de la ayuda militar debida a sus señores; a su vez éstos tendieron a preferir el dinero, que les permitía contratar tropas profesionales que en muchas ocasiones estaban mejor entrenadas y eran más disciplinadas que los vasallos. Además, el resurgimiento de las tácticas de infantería y la introducción de nuevas armas, como el arco y la pica, hicieron que la caballería no fuera ya un factor decisivo para la guerra. La decadencia del feudalismo se aceleró en los siglos XIV y XV.

Durante la guerra de los Cien Años, las caballerías francesa e inglesa combatieron duramente, pero las batallas se ganaron en gran medida por los soldados profesionales y en especial por los arqueros de a pie. Los soldados profesionales combatieron en unidades cuyos jefes habían prestado juramento de homenaje y fidelidad a un príncipe, pero con contratos no hereditarios y que normalmente tenían una duración de meses o años. Este ‘feudalismo bastardo’ estaba a un paso del sistema de mercenarios, que ya había triunfado en la Italia de los condotieros renacentistas.

El Negocio de la Esclavitud Esclavos africanos inmunes a la viruela

El Negocio de la Esclavitud-Esclavos Africanos Inmunes a la Viruela

Los españoles comenzaron a importar esclavos africanos, que eran menos propicios a contraer la viruela. Esta enfermedad, de las más mortales para los europeos y en grado superlativo para los naturales del Caribe, se había propagado a África, de modo que los africanos habían desarrollado inmunidad natural.

Los primeros esclavos africanos fueron comprados a los barcos portugueses hacia 1530, comenzando así un comercio que iría en rápido aumento durante los siglos dieciséis y diecisiete, para alcanzar su máximo desarrollo en el dieciocho.

Asimismo, en el siglo dieciséis, los españoles se dieron cuenta de que la mano de obra esclava volvía altamente rentable la cosecha manual de la caña de azúcar, que habían sembrado en la Española y otras islas del Caribe. Así que compraron más esclavos. Hacia 1700 llegaban anualmente 4.000 esclavos a las islas dominadas por los españoles.

Los ingleses, que desarrollaban en 1607 su primer asentamiento permanente en Norteamérica, en Jamestown, Virginia, no tardaron mucho en iniciar la importación de esclavos. Poseían también un cultivo lucrativo que exigía gran cantidad de mano de obra: el tabaco. En 1619 los nuevos virginianos comenzaron a utilizar esclavos en sus plantaciones.

El Negocio de la Esclavitud

Portugal llevó tantos esclavos a Brasil que, hacia 1800, la mitad de la población de ese inmenso país era de ascendencia africana.

El tráfico de esclavos fue, entre 1500 y 1800, uno de los más seguros medios de enriquecerse en el negocio de embarques. Los europeos se unieron a los tratantes árabes y a los jefes locales africanos, que podían también hacer fortuna en esta horrible profesión. Holandeses, ingleses, franceses y daneses compitieron con los portugueses en el establecimiento de factorías de esclavos en África.

En 1713, España concedió a Inglaterra el monopolio del suministro de 4.800 esclavos anuales a sus colonias americanas, durante 30 años. El acuerdo se llamó Asiento de Negros. Se ignora el número de personas que fueron capturadas y vendidas, pero alcanza tal vez la cifra de siete millones, solamente en el siglo dieciocho. Una de las razones por las cuales es tan difícil de establecer la cantidad era la elevada mortalidad durante el viaje.

Las condiciones a bordo de los barcos de esclavos, donde la gente iba encadenada en bodegas que medían algo más de un metro de altura, eran penosas. Muchos fallecían en esas sentinas en medio de la inmundicia, la enfermedad y la desesperación. Los marineros arrojaban los cadáveres por la borda, sin ninguna ceremonia.

EN TOTAL, ALREDEDOR DE 10 MILLONES de esclavos africanos se transportaron al Nuevo Mundo entre el siglo XVI y el XIX. Se estima que 50 por ciento de ellos fue embarcado en navíos británicos y el resto en barcos franceses, holandeses, portugueses, daneses y, después, estadounidenses.

Una razón de la asombrosa cantidad de esclavos, naturalmente, era la alta tasa de mortalidad. A los esclavos se les apiñaba en forma apretada en buques de carga, de 300 a 450 por barco, y se les encadenaba en bodegas o calas sin instalaciones sanitarias ni suficiente espacio para permanecer de pie.

Así permanecían durante su viaje a América, el cual duraba por lo menos cien días (véase al recuadro ¿e arriba). La tasa de mortalidad alcanzaba diez por ciento, excepto en viajes más largos, en los cuales, debido a tormentas o vientos adversos, la tasa llegaba a ser más alta. Los africanos que sobrevivían al viaje estaban expuestos a enfermedades ante las que tenían poca o ninguna inmunidad. La tasa de mortalidad era menor entre los nacidos y criados en el Nuevo Mundo. La nueva generación logró inmunizarse ante muchas enfermedades más graves.

Los patrones pocas veces estimulaban a sus esclavos a tener hijos. Muchos de los dueños, sobre todo de las Antillas, creían que era menos caro comprar un nuevo esclavo que criar un niño, desde su nacimiento hasta la adolescencia, para que pudiera trabajar.

Antes de la llegada de los europeos en el siglo XV, la mayoría de esclavos de África eran prisioneros de guerra o muchos trabajaban en el servicio domestico sin salario alguno, solo por la comida.

VIDEO SOBRE EL COMERCIO DE ESCLAVOS

PARA SABER MAS…Se dice que el contrabando significó para los habitantes de Buenos Aires una bendición que llegaba para aliviar la situación de extrema necesidad por la que transitaban sus días. Pero no todas eran alegrías, ya que el puerto también fue la puerta de entrada de epidemias que se propagaron hacía el interior del territorio causando estragos.

Esta situación se vio favorecida por la precariedad de los asentamientos urbanos, especialmente el de Buenos Aires, que no sólo no disponía de un abastecimiento regular de agua potable sino que además se destacaba por la proverbial suciedad de sus calles, donde se multiplicaban alegremente todo tipo de insectos y alimañas.

La viruela, el tifus, la fiebre tifoidea, la difteria y la tuberculosis -por sólo nombrar las más conocidas- merodearon periódicamente por estas tierras y alcanzaron el rango de epidemias en numerosas oportunidades a lo largo de todo el siglo XVII y aún bien entrado el siglo XVIII. Uno de los vehículos más aptos -aunque no el único- para la Introducción de enfermedades fueron los cargamentos de esclavos que llegaban en pésimas condiciones sanitarias. Luego de una penosa travesía, donde los alimentos escaseaban, muchas veces arribaban en pleno invierno sometidos a bajísimas temperaturas y desprovistos de abrigo.

Era de esperar entonces que con frecuencia se dieran situaciones como las que a principios del siglo XVIII denunciaba el Procurador General porteño, al señalar que el facultativo designado para el control de un barco negrero «halló en él trescientos y más negros y negras que habiéndoles reconocido uno por uno, están la mayor parte enfermos con diferentes enfermedades, como ser algunos de ellos con tina, otros con diferentes especies de calenturas… y las restantes con viruelas, las que tiene por enfermedad epidémica…».

La experiencia indicaba que una vez instalada la enfermedad era ir-probable el remedio o la cura, y que les escasos y dudosos especialistas en e arte de sanar no contaban ni con el saber ni con los recursos necesarios para poder detenerla.

Ver: Historia de la Esclavitud En Estados Unidos

Imperio Británico en la India Compañía Indias Orientales Isabel I

Imperio Británico en la India – Compañía Indias OrientalesImperio Británico en la India - Compañía Indias Orientales

La fundación de compañías de las Indias Orientales
Ochenta comerciantes londinenses se reunieron en 1599 para formar la Compañía de las Indias Orientales. Isabel I les concedió el permiso legal en 1600. Los holandeses formaron su propia Compañía de las Indias Orientales en 1602. Los franceses no podían quedarse atrás, y establecieron en 1664 su Compañía de las Indias Orientales.

Por corto tiempo Portugal gozó del monopolio mercantil, como única entre las naciones europeas que poseía las cartas de navegación y los contratos comerciales para transportar los productos asiáticos por mar. ¿Cómo hicieron las compañías para burlar el monopolio portugués? De manera parecida a como ellos lo habían logrado en primer lugar: por la fuerza.

Después de establecer en 1612 su primera factoría en Surat, en la India, los ingleses se desplazaron a otros puertos indios. Fundaron Madrás, en el sureste de la India, en 1612, e implantaron en 1688 un puesto mercantil en Bombay. En Calcuta, sobre el golfo de Bengala, fundada por ellos en 1690, establecieron su centro de operaciones para la India.

El comercio de especias resultó ser un oficio muy arriesgado. Los holandeses tomaron Ambón como base en las Molucas, lejos de los portugueses. Y cuando los mercaderes ingleses intentaron comerciar allí, dieron muerte a los intrusos.

Los holandeses capturaron Jakarta en 1619, ciudad con un excelente y abrigado puerto, situada sobre la costa norte de Java (que hoy forma parte de Indonesia), y le cambiaron el nombre, llamándola Batavia (en recuerdo de los batavos, tribu celta que habitaba los Países Bajos en tiempos de los romanos). La Compañía Holandesa de las Indias Orientales estableció allí su centro de operaciones.

En 1638 se anotaron los holandeses otra primicia: convencieron a los japoneses de que les permitieran desplazar a los portugueses, y tomar ellos la representación exclusiva del comercio europeo en Japón. Para lograr este derecho se comprometieron a no predicar el cristianismo.

La conquista de los Incas Pizarro somete a Atahulpa Caballos y Armas

La conquista de los Incas: Pizarro somete a AtahulpaPizarro Conquista a los Incas

CONQUISTA DE LOS INCAS:
Camino hacia Cuzco:
Como los aztecas en el norte, los incas eran un pueblo dominado por el yugo de imperios peruanos anteriores.

Los incas comenzaron a prepararse en el siglo doce. Hacia 1430, un jefe llamado Pachacuti rechazó una invasión de un pueblo vecino, y siguió luego ensanchando el Imperio Inca hasta alcanzar regiones de lo que hoy son Chile, Bolivia y Ecuador.

Hacia el siglo dieciséis, los sucesores de Pachacuti controlaban más tierra que cualquier pueblo suramericano anterior a ellos. Al igual que los romanos , los incas atrajeron a los líderes de los pueblos conquistados a su redil, recompensando a aquéllos que se les unían y convirtiendo la cooperación en algo más fácil que la resistencia. Como los romanos, también los incas fueron magníficos ingenieros; sus albañiles construyeron fortificaciones de enormes bloques de granito unidos con una perfección tal que la hoja de un cuchillo no lograría penetrar aun hoy en las juntas.

Igualmente notable, en especial en una geografía tan escarpada, fue el mantenimiento que los incas dieron a su red de 30.500 kilómetros de caminos, y el sistema de correos, con mensajeros de a pie a cargo del gobierno, que recorrían esos caminos, y relevos cada 2,4 kilómetros. Por medio de este sistema podían los incas enviar un mensaje a 240 kilómetros de distancia en un día. Los mensajeros mantenían a los líderes locales en comunicación con Cuzco.

El Imperio Inca aún florecía cuando la primera expedición española arribó a la región. En diciembre de 1530, Francisco Pizarro (c. 1475-1541) llegó a las costas del Océano Pacífico en América del Sur con alrededor de 180 hombres, pero, al igual que Cortés, contaba con armas de acero, pólvora y caballos, nada de lo cual era conocido por los nativos. Pizarro también tuvo suerte porque el Imperio Inca ya había sucumbido a una epidemia de viruela. Los incas, como los aztecas, tampoco eran inmunes a las enfermedades europeas. Demasiado pronto, la viruela acabó con las aldeas. Otro golpe de fortuna para Pizarro fue que incluso el emperador murió a causa de la viruela y dos de sus hijos reclamaban el trono, lo cual originó una guerra civil.

La unión del país dependía sólo de la familia gobernante. Bastó a Pizarro vencer a esta familia para ocasionar la ruina de los incas, lo cual logró en 1532 mediante un engaño ruin.

El 15 de noviembre de 1532 Pizarro entró en la ciudad de Cajamarca y, al siguiente día, recibió la visita del Inca a quien -siguiendo el ejemplo de Cortés- tomó prisionero. Tal como lo hiciera Moctezuma en México, Atahualpa siguió gobernando bajo las órdenes de Pizarro; pero pensó en recobrar su libertad y ofreció como precio del rescate una habitación de su palacio llena de oro y dos llenas de plata hasta la altura de su brazo alzado.

El trato fue aceptado por Pizarro, pero, como el cumplimiento de lo pactado tardara más de lo previsto, los españoles se impacientaron, se apoderaron del botín, y dispusieron la muerte del Inca, a quien acusaron de conspirar contra ellos. Entretanto, Almagro, repuesto de su enfermedad, había llegado a Cajamarca en abril de 1533.

Luego de descontar la parte que correspondía al soberano, los españoles se repartieron el tesoro. Pizarro y Almagro se enredaron en oscuras peleas por sus derechos sobre lo conquistado. Esta situación se prolongó durante largo tiempo hasta que finalmente, en 1538, Almagro fue muerto en el Cuzco por orden de Pizarro. Años más tarde, Pizarro murió a su vez a manos del hijo de Almagro.
En 1542 se creó, el virreinato del Perú y la ciudad de Lima -que Pizarro había fundado en 1535- fue designada su Capital. En un principio, el virreinato del Perú abarcó todos los dominios españoles en América del Sur, excepto Venezuela.

Como conquistaron america los españoles? La Conquista de America

¿Cómo conquistaron América los Españoles?-La Conquista de América

conquista de américa

LA EXPANSIÓN EUROPEA: A finales del siglo XV los europeos navegaron por el mundo en todas direcciones. Los pioneros fueron los portugueses que, en un puñado de buques, se aventuraron hacia el sur a lo largo de la costa occidental de África a mediados del siglo XV; el proceso se aceleró con los viajes que inauguraron la época de Cristóbal Colón a América y de Vasco da Gama al Océano índico alrededor de 1490. Muy pronto se unieron a la aventura otros estados europeos y, ya para terminar el siglo XVIII, habían creado una red de comercio global dominada por los barcos y las fuerzas occidentales.

En menos de trescientos años, la época europea de exploración cambió el concepto del mundo. En algunas regiones, como en América y las islas de las especias, destruyó las civilizaciones indígenas y el establishment de las colonias europeas. En otras, como en África, India y las regiones del continente del sureste asiático, quedaron los regímenes nativos intactos, pero hubo un fuerte efecto en las sociedades locales y los modelos de comercio regional.

Con el tiempo, muchos observadores europeos tuvieron de este proceso una opinión favorable. Creían que no sólo se había llevado riqueza por medio del comercio mundial e intercambiado cultivos y descubrimientos entre el Viejo y el Nuevo Mundo, sino que también habían llevado a los «pueblos paganos» el mensaje de Jesucristo. No hay duda de que la conquista de América y la expansión hacia el resto del mundo hizo aflorar lo peor y algo de lo mejor de la civilización europea.

El saqueo ambicioso de los recursos y la represión brutal y la esclavitud apenas fueron equilibrados con los intentos de crear nuevas instituciones, convertir los nativos al cristianismo y atender los derechos de los pueblos indígenas. En cualquiel caso los europeos habían empezado a cambia el mundo.

LA CONQUISTA DE AMERICA: Al norte de las ciudades mayas, en las montañas del centro de México, el comandante militar español, Hernán Cortés, halló en 1519 una gran ciudad, la capital azteca de Tenochtitlán, construida en la mitad de un lago que tenía por lo menos 200.000 habitantes, y que se hallaba en el apogeo de su gloria.

Los curtidos soldados españoles decían que Tenochtitlán. con sus pirámides brillantemente pintadas y las anchas calzadas que unían la isla urbanizada con las orillas del lago, era tan magnífica como Roma o Constantinopla. Los españoles habrían de destruirla, por supuesto, pero nadie ha sostenido hasta ahora que las conquistas sean hermosas.

Aunque las civilizaciones precolombinas ostentaban grandes ciudades; muchos otros logros, adolecían de ciertas ventajas clave que facilitaron la conquista española. Cuatro de las más importantes fueron:

1- La pólvora: Los europeos, como los árabes y los turcos, la obtuvieron de los chinos. Pero este avance tecnológico, que se había extendido por Asia y Europa, no había cruzado el océano hasta que los españoles lo llevaron a América.

2- El hierro: Aunque varias culturas americanas lograron trabajar el metal en forma espléndida hacia el siglo dieciséis, ninguna aprendió, a fabricar armas de fuego. Las armas de hierro y acero (mezcla de hierro y carbón), eran más sólidas y durables que las de los indígenas.

3- El caballo: No había caballos en América. Lo más parecido a un caballo en cualquier cultura americana del siglo dieciséis era la llama, que los incas suramericanos usaban como bestia de carga. Nadie confundiría  llama con un caballo de batalla.

4- La inmunidad: Ésta fue probablemente la mayor desventaja. Los europeos llevaban consigo enfermedades que no habían cruzado antes el océano, y los indígenas no poseían defensas contra ellas.

PARA SABER MAS….

Los españoles no llevaron adelante sus acciones de conquista de un modo improvisado, por el contrario, es posible establecer algunas características comunes entre la conquista de los aztecas y la de los incas. Esto permite sañalar la existencia de una verdadera táctica.

La misma se caracterizó por:
• El establecimiento de alianzas con grupos locales -por ejemplo, con los que buscaban liberarse de la dominación azteca- o el aprovechamiento de las divisiones internas -como las que existían entre los incas-, ocasionadas en la lucha por el [poder]. De esta manera, lograban conseguir hombres para incorporar a sus ejércitos.

• El control de jefes indígenas, como una forma de dominar a los pueblos que estaban subordinados a ellos.

•  La superioridad en armamento: espadas de acero contra lanzas de obsidiana, armaduras de metal contra túnicas forradas de algodón, armas de fuego (arcabuces) contra arcos y flechas, caballería contra un ejército a pie.

•  La obtención de intérpretes indígenas que hicieran de traductores e informantes.

• El aprovechamiento de las creencias indígenas para atemorizarlos, realizando acciones espectaculares, como destruir sus templos o ídolos.

LOS ABORÍGENES HOY… La mayoría de los pueblos indígenas en América Latina desciende de las grandes civilizaciones azteca, maya e inca. Se estima que existen 34 millones de indígenas en América Latina y el Caribe. Bolivia es el país que cuenta con la proporción más alta de indígenas (56,8%).

Si bien los diferentes gobiernos de América Latina realizaron un esfuerzo para lograr cambios culturales en estas poblaciones, en la actualidad los indios siguen afectados por la pobreza y tienen bajas tasas de alfabetización y escolaridad. Los indios jóvenes son sinónimo de esperanza. Son los más instruidos y los que están intentando reafirmar sus raíces culturales.

También existen organismos internacionales que intentan contribuir al desarrollo indígena frente a dificultades como las siguientes: carecer de derechos de propiedad de tierras; no tener programas de asistencia técnica y de capacitación; no poder acceder al crédito para emprender pequeños proyectos.

Es necesario reducir el nivel de pobreza que están sufriendo los pueblos indígenas de América Latina. Hay que darles más posibilidades de educación porque es una manera de brindarles herramientas para luchar por salir de la pobreza.

Boccaccio Escribe El Decameron Retrato de la Época Peste Negra

Boccaccio Escribe-El Decameron-Retrato de la Época-Peste NegraLa peste negra en la Edad Media

En el año 1330, la peste bubónica (también llamada Peste Negra, transmitido por la pulga) se expandió desde Asia por el norte de África, Europa y Oriente Medio. Estaba causada por una bacteria conocida con el nombre de Yersina pestis. Este microbio normalmente infecta a las ratas y pasa de las ratas a otros animales a través de las pulgas, que también pican a los humanos.

Es posible que las malas cosechas de China dieran pie al brote epidémico. Las ratas abandonaron los campos para buscar comida en los lugares que habitaban los humanos y con ellas vinieron las pulgas. Las pulgas picaron al huésped humano, que caía enfermo y contagiaba la enfermedad al toser y expulsar esputo infectado.

Cuando la peste bubónica llegaba, la víctima sufría un aumento de temperatura. El ritmo cardíaco se aceleraba y empezaban los dolores de cabeza y musculares. Entonces, los nódulos linfáticos se inflamaban. Lo siguiente eran las hemorragias subcutáneas, que eran las que mostraban esos puntos negros por los que se le puso el terrible nombre de la Peste Negra. La víctima acababa desarrollado una neumonía. Durante un periodo de veinte años, desde 1330 hasta 1350, la peste bubónica mató a un tercio de la población europea.

LA PESTE NEGRA: Los europeos del siglo catorce contemplaban el mundo con nuevos ojos y consideraban las tierras lejanas deseables, dignas de conocer y acaso de adquirir. Con todo, antes de que los europeos salieran realmente y comenzaran a conquistar ese mundo, debían tener en casa suficiente bienestar personal para construir un mercado descentralizado de artículos de lujo foráneos. Pero, cosa extraña, fue necesaria una enfermedad terrible y la muerte en gran escala para que dicho mercado encontrara una base firme.

La peste negra, devastadora epidemia de peste bubónica y sus variedades, se originó probablemente en las estribaciones de la cordillera asiática del Himalaya, pero en el siglo catorce algo, tal vez el crecimiento del mercado, provocó su diseminación. Los agentes portadores eran las pulgas de las ratas. A donde la gente viaja, y en especial si lleva comida allá van las ratas y sus parásitos.

Al morir una rata, sus pulgas pasaban a otra. Y si no había otra rata a mano, las pulgas ensayaban un huésped menos apetecible. Cuando los huéspedes eran seres humanos, enfermaban terriblemente y morían con rapidez en su mayoría. Las manchas negruzcas que aparecían bajo la piel eran llamadas bubones, y por eso la enfermedad fue denominada peste bubónica. Una epidemia de neumonía, variedad todavía más peligrosa de la enfermedad, se propagaba de una persona a otra a través del aire.

La plaga mató a miles de chinos en 1333, y se extendió hacia el occidente. Hacia 1347 llegó a Constantinopla y desde allí llegó a Europa.

La muerte negra fue una de las calamidades naturales más  terroríficas de toda la Edad Media. Se ha calculado que del 25 al 50 por ciento de la población murió conforme la plaga se extendía por toda Europa, entre los años 1347 y 1351. Esta descripción contemporánea de la gran plaga está tomada del prefacio a la obra El Decamerón, del autor italiano del siglo XIV, Giovanni Boccaccio.

 Giovanni Boccaccio, El Decamerón
En el año de nuestro Señor de 1348, la plaga mortífera irrumpió en la gran ciudad de Florencia, la más bella de las ciudades italianas. Ya sea por la intervención de los cuerpos celestes o debido a nuestras propias iniquidades, que la justa ira de Dios buscó enmendar, la plaga surgió en el este algunos años antes, provocando la muerte de incontables seres humanos. Se difundió sin freno de un lugar a otro, hasta que —desafortunadamente— se precipitó sobre el oeste. Ningún conocimiento, ni previsión humana alguna fueron de provecho en contra de ella, a pesar de que se escogieron funcionarios en activo para que limpiaran la ciudad de mucha suciedad, y de que a los enfermos se les prohibió la entrada, al tiempo que se difundían consejos para la preservación de la salud. Tampoco sirvieron las humildes súplicas. No una, sino muchas veces, se ordenaron en forma de procesiones y de otros modos, con el fin de que los creyentes apaciguaran a Dios; pero, a pesar de todo, cerca de la primavera de ese año la plaga comenzó a mostrar sus estragos…

No se manifestó como en el este, donde, si un hombre sangraba por la nariz, era un aviso seguro de su inevitable muerte. En el comienzo de la enfermedad los hombres y las mujeres se veían afligidos por una especie de hinchazón en la ingle o debajo de las axilas que, a veces, alcanzaba el tamaño de una manzana o un huevo. Algunas de estas inflamaciones eran más grandes, otras más pequeñas, y se les llamaba comúnmente forúnculos. Desde esos dos puntos de partida, los forúnculos comenzaban poco a poco a esparcirse y aparecer, en general, por todo el cuerpo. Después, la manifestación de la enfermedad cambiaba a puntos negros o lívidos en los brazos, los muslos y en toda la persona. Muchas de estas manchas eran grandes y estaban separadas, otras eran pequeñas y se apiñaban. Al igual que los forúnculos —que eran y seguían siendo una segura indicación de la muerte próxima— estas manchas tenían el mismo significado para cualquier persona en que hubieran aparecido.

Ni el consejo de los médicos, ni la virtud de medicina ninguna parecían ayudar o beneficiar a la curación de esas enfermedades. De hecho,… no sólo muy pocos se recuperaban, sino casi todos morían a los tres días de la aparición de los signos; algunos más pronto, otros más tarde… La virulencia de la plaga fue máxima, ya que los enfermos la transmitían a los sanos mediante el contacto, de manera no distinta a como se propaga el fuego cuando se le acercan cosas secas o grasosas. Pero el mal era todavía peor. No sólo la conversación y la familiaridad con los enfermos extendía la enfermedad e, incluso, causaba la muerte, sino que, al parecer, el simple contacto con la ropa o con cualquier objeto que el enfermo hubiera tocado o usado transmitía la pestilencia…

Más lastimosas eran las circunstancias de la gente común y, en gran parte, de la clase media, ya que estaba confinada a sus casas con la esperanza de estar seguros, u obligados por la pobreza; y restringidos a sus propias secciones, diariamente caían enfermos por miles. Allí, privados de ayuda o de cuidados, morían sin salvación. Muchos exhalaron su último suspiro en las calles, de día o de noche; gran cantidad murió en sus casas, y era sólo por el hedor de sus cuerpos putrefactos como anunciaban su muerte a sus vecinos. Por todas partes la ciudad estaba llena de cadáveres…

Se llevaba tal cantidad de cuerpos a las iglesias cada día, que el suelo consagrado no resultaba suficiente para albergarlos, en particular, de acuerdo con la antigua costumbre de dar a cada cuerpo su lugar individual. Se cavaron grandes zanjas en los atestados atrios, y los cadáveres recién llegados se apilaban adentro, capa sobre capa, como la mercancía en la bodega de una nave. Se cubrían con un poco de tierra los cuerpos de cada estrato, y se procedía así hasta que la zanja se llenara hasta arriba.

LA RATA: TIPOS Y ANTECEDENTES HISTÓRICOS

la rata

Se supone que la rata negra procede de los desiertos de Arabia, en donde llevaba una vida libre.- Parece que se asoció al hombre, aproximadamente, en el siglo Vil, y que su difusión principal por Europa se debió a los Cruzados, aunque, por otra parte, hay pruebas de que la conocían los griegos y romanos; porque se han conservado representaciones artísticas de ella.

La rata gris, originaria de Asia Central, invade Europa, y poco después América, en el siglo XVIII, a .través de la flota rusa que visitaba los puertos escandinavos; también hay testimonios del cruce directo del Volga, a nado, de grandes conjuntos de ratas, probablemente en busca de alimento. Sin embargo, existe controversia en este punto, puesto que las mismas emigraciones masivas las refleja; Aelian en su trabajo «De Natura Animalium», escrito en el siglo II.

Sea cual fuere la época de llegada de la rata gris a Europa, es incuestionable que su difusión sólo pudo llegar a ser importante cuando encontró un ambiente adecuado, es decir, con la existencia de la gran urbe provista de un alcantarillado complejo, y propicio para la proliferación de estos roedores; tal situación se dio, aproximadamente, a partir del siglo XVIII.

El ratón es conocido desde los tiempos históricos más remotos, pues aparece en el arte y la literatura de los griegos y de los romanos, e incluso puede que su nombre latino (Mus) sea una derivación del vocablo sánscrito musha. Se asigna su procedencia al Asia Central.

tipos de ratas

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Recuperar El Santo Sepulcro Lugares Sagrados

Recuperar El Santo Sepulcro – Lugares SagradosLAS CRUZADAS

LAS CRUZADAS: El primer ejército oficial europeo que llegó a Jerusalén masacró en 1099 a la mayor parte de la gente que allí vivía, antes de fundar cuatro efímeros reinos latinos encabezados por europeos, a lo largo de la costa oriental del Mediterráneo.

La segunda Cruzada se inició en 1147 con la matanza de los judíos que vivían en el valle del Rin, en Alemania, al pasar la marejada de cruzados rumbo al oriente.

También fueron al oriente bien armados nobles y experimentados guerreros. En 1189, la fuerza expedicionaria de la tercera Cruzada incluyó al rey Ricardo I (Corazón de León) de Inglaterra, a Federico Barbarroja (emperador del Sacro Imperio Romano) y al rey Felipe II de Francia. El emperador se ahogó al cruzar una corriente de agua.

Después de la muerte de Saladino en 1193, el papa Inocencio III inició la cuarta cruzada. En el recorrido a Tierra Santa, el ejército cruzado empezó a verse envuelto en disputas sobre la sucesión del trono bizantino.

Los líderes venecianos de la cuarta cruzada vieron una oportunidad de neutralizar a su competidor comercial más grande: el Imperio Bizantino. Entonces, se desviaron hacia Constantinopla, donde llegaron para saquearla en 1204 y formar un nuevo Imperio Latino de Constantinopla. No fue sino hasta 1261 que un ejército bizantino recuperó la ciudad. El Imperio Bizantino había sido salvado, pero ya no representaba una gran fuerza en el Mediterráneo.

El imperio restaurado sólo abarcaba ahora la ciudad de Constantinopla y el territorio de los alrededores, y algunas tierras en Asia menor. Aunque de pocas dimensiones, el imperio se mantuvo otros 190 años hasta que, finalmente, su debilidad permitió a los turcos otomanos conquistarlo en 1453.

A pesar de las fallas, el ideal de las cruzadas no estaba perdido por completo. En Alemania, en 1212, un joven conocido como Nicolás de Colonia anunció que Dios le había inspirado para conducir una «cruzada de niños» hacia Tierra Santa. Miles de jóvenes se unieron a Nicolás y se dirigieron por el Rin atravesando los Alpes hacia Italia, donde el papa les dijo que regresaran a su casa. La mayoría trató de hacerlo.

La cuarta Cruzada, entre 1202 y 1204, tal vez fue la peor de todas. Los cruzados saquearon Constantinopla, ciudad cristiana, y luego establecieron allí otro efímero imperio latino. Como si el cisma entre las iglesias católica romana y ortodoxa oriental no fuera ya suficientemente grave, a partir de estos acontecimientos se volvió permanente.

A pie con niños  campesinos: Lamentablemente, los miles de europeos del común que se dirigieron a Palestina plenos de fervor cristiano tenían una mínima probabilidad de sobrevivir: eran ignorantes y no estaban preparados en absoluto para lo que les esperaba.

Todo el asunto comenzó con la Cruzada del Pueblo, muchedumbre heterogénea que formó parte de la primera Cruzada, liderada por un monje predicador francés llamado Pedro el Ermitaño. Sus seguidores caminaron directo hacia una masacre selyúcida.

La Cruzada de los Niños de 1212 fue la más lastimosa. Cerca de 50.000 pobres niños, y algunos adultos, pobres también, caminaron desde Francia y Alemania, movidos por la ilusión de recobrar Palestina para el control cristiano (esto había sucedido antes, en uno y otro sentido, durante más de cien años).

La mayoría de los niños que pudo llegar a los puertos italianos logró embarcarse sólo para ir a parar directamente a los mercados de esclavos del norte de África y Oriente Medio. De muy pocos se volvió a tener noticias. Algunos dicen que el cuento titulado El flautista de Hamelín está basado en esta Cruzada.

La siguiente cruzada de guerreros adultos apenas si tuvo mejores resultados. La quinta cruzada (1219-1221) intentó recuperar la Tierra Santa pasando por el poderoso estado musulmán de Egipto. La cruzada logró algunos éxitos al principio, pero su fracaso marcó el final del liderazgo papal de los cruzados occidentales.

La sexta cruzada, que condujo el emperador alemán Federico II, se llevó a cabo sin el apoyo papal debido a que el papa excomulgó al emperador por haberla emprendido tarde. En 1228, Federico marchó hacia Jerusalén y aceptó la corona como rey de la ciudad luego de llegar a un acuerdo con el sultán de Egipto.

La Ciudad Santa había sido recuperada sin necesidad de presentar batalla y sin apoyo papal. Una vez que Federico se fue la ciudad cayó de nuevo, esta vez en manos de un grupo de turcos aliados con el sultán de Egipto. Las dos últimas cruzadas importantes estuvieron mal organizadas por el devoto rey de Francia Luis IX y fueron un absoluto fracaso. Muy pronto se perdió el resto de las posesiones cristianas en el Medio Oriente.

Acra, último baluarte de los cruzados, se rindió en 1291. De principio a fin, los cruzados habían fracasado en lograr su principal propósito: retener Tierra Santa para los cristianos occidentales.

Los Turcos en el Mediterraneo Buscar Nuevas Rutas Para El Comercio

Los Turcos en el Mediterraneo – Buscar Nuevas Rutas Para El Comercio

LOS TURCOS EN EL MEDITERRANEO

Europa oriental estaba amenazada en mayor medida por el avance constante de los turcos otomanos. Por siglos, el Imperio Bizantino había servido, por supuesto, como amortiguador entre los musulmanes de Medio Oriente y los latinos de occidente. Constantinopla fue severamente debilitada por el saqueo de 1204 y por la ocupación del oeste. Aunque la dinastía de los Paleólogos (1260-1453) trató de restablecer el poder bizantino en los Balcanes, después de la caída del Imperio Latino, la amenaza de los turcos finalmente condenó al imperio que había tenido una larga duración.

En el siglo XIII los turcos otomanos se extendieron con rapidez, comenzando en el nordeste de Asia Menor, apropiándose de las tierras de los turcos seléucidas y del Imperio Bizantino. En 1345 evitaron Constantinopla y se dirigieron a los Balcanes, los cuales conquistaron a finales de ese siglo. Por último, en 1453, la gran ciudad de Constantinopla cayó en manos de los turcos tras un sitio de varios meses. Después de consolidar su poder, los turcos se prepararon para ejercer renovadas presiones contra occidente, tanto en el Mediterráneo como en el valle del Danubio, rumbo a Viena.

A finales del siglo XV amenazaban Hungría, Austria, Bohemia y Polonia. El sacro emperador romano, Carlos V, se convirtió en su más acérrimo enemigo del siglo XVI.

La formación del Imperio Turco alcanzó su auge en el siglo XV, cuando el clan de los otomanos, también musulmanes, unió un vasto conjunto de tierras, surgiendo así el Imperio Otomano. El poder otomano prevaleció hasta el siglo veinte. En su apogeo, el imperio adelantó incursiones significativas en Europa oriental. La animosidad actual entre musulmanes bosnios y cristianos serbios tiene sus raíces en los avances turcos hacia Occidente.

La ubicación geográfica de los otomanos, entre Europa occidental y los tesoros del Lejano Oriente codiciados por los europeos, se convirtió en motivación adicional del nuevo modo de pensar acerca de cómo ir de un sitio a otro en un mundo cada vez más extenso.

La presencia turca, duplicada por el dominio del Mediterráneo de Génova y Venecia, hizo reflexionar a otros europeos acerca de la posibilidad de buscar por mar rutas propias de la seda. Un barco velero podía transportar más carga que los camellos. El problema residía, sin embargo, en que nadie sabía cómo ir de Europa a Asia oriental por vía marítima.

La necesidad, según dicen, es la madre de la invención. Acaso era avaricia más que necesidad, pero este anhelo por encontrar un nuevo camino para ir a buscar los tesoros, de cualquier manera, fue el origen de una nueva era: la de los imperios europeos.

Portugueses, holandeses, españoles e ingleses deseaban su porción del mercado asiático, y comenzaron a explorar como nunca antes. El primero en arriesgarse en una intrépida marcha europea hacia Asia, Cristóbal Colón, no halló lo que buscaba, pero se dio de bruces con América, que pronto se convertiría en un lucrativo mercado de esclavos, útiles para el cultivo de valiosos productos como el tabaco y el azúcar.

Como los europeos conocían cada vez mejor los mares africanos y sabían conseguir esclavos, la red se volvía más amplia y gruesa, con más y más cabos.

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Europa compra especias a Oriente Pimienta Nuez Seda Canela

Europa compra especias a Oriente: Pimienta, Nuez, Seda, Canela

RUTA DE LA SEDA

Desde tiempo atrás los europeos se sentían atraídos por las tierras fuera de Europa. De hecho, en la Edad Media floreció mucha literatura imaginaria sobre «otros mundos» y de otras tierras eran más aterradoras donde  «habitan gigantes de 8.5 a 9 metros de estatura… Y comen carne humana con más gusto que cualquier otra carne»; y en las tierras lejanas del norte vivían «mujeres totalmente crueles y malvadas que llevan piedras preciosas en sus ojos. Y son tan especiales que si miran con ira a cualquier  hombre lo matan en seguida con la mirada».

Aunque el control musulmán de Asia Central impidió que Europa tuviera contacto con los países de lejano oriente, las conquistas de los mongoles en el siglo XIII reabrieron las puertas. Los viajes medievales más famosos al oriente los realizaron los Polo de Venecia. Nicolás y Mafeo, comerciantes de esa ciudad, acompañados por Marco, hijo de Nicolás, emprendieron el largo viaje hacia la corte del gran gobernante mongol Kublai Kan (1259-1294) en 1271.

Un relato de las experiencias de Marco, los Viajes, fue el más informativo de todas las descripciones de Asia hechas por los viajeros europeos medievales. Otros siguieron el ejemplo de los Polo, pero en el siglo XIV, las conquistas de los turcos y luego el resquebrajamiento del imperio mongol redujeron el tránsito occidental a Oriente.

Con el cierre de las rutas terrestres, numerosos europeos se interesaron en llegar a Asia por mar para tener acceso a las especias y otros artículos preciosos de la región. Cristóbal Colón tenía una copia de los Viajes de Marco Polo cuando comenzó los preparativos de su travesía, que marcaría una época, por el océano Atlántico.

Un motivo económico, largamente acariciado en el Renacimiento, era una de las causas de la expansión europea. Comerciantes, aventureros y funcionarios gubernamentales tenían grandes esperanzas de encontrar metales preciosos y nuevas áreas de comercio, en particular de acceso más directo a las especias del Oriente, que seguían llegando a Europa por los intermediarios árabes, pero su costo era exorbitante. Muchos exploradores y conquistadores europeos no dudaron en expresar su deseo de obtener ganancias materiales.

El tránsito de caravanas a través de Asia Central era relativamente seguro y el intercambio de bienes entre China, Asia y con el tiempo Europa fue cobrando una importancia creciente. El comercio de productos chinos se amplió a Roma y poco a poco se introdujo en la cultura de Occidente, y viceversa.

Esta vía comercial se apodó la Ruta de la Seda porque el artículo que más se exportó desde China fue la seda, un tejido desconocido en Occidente antes de la apertura de las rutas comerciales. Otros productos chinos, como las cerámicas esmaltadas, el marfil, el jade, las pieles y el té no tardaron en ganar popularidad y exportarse.

La calidad de los productos chinos era alta debido a los eficaces procesos de elaboración usados en el país. Los chinos habían inventado un método más eficaz de trabajar el hierro, con hornos capaces de arder a temperaturas más elevadas, gracias a lo cual se obtenía un hierro de mayor calidad.

Dividían la mano de obra de modo que los artesanos se especializaban solo en un aspecto del proceso de producción, y con ello aumentaban la calidad y la cantidad. También fueron los inventores de la producción del papel. Sin embargo, por la Ruta de la Seda no solo transitaban artículos comerciales, sino que también se propiciaban los intercambios culturales y así el budismo se abrió camino hasta China.

Comercio entre Europa y Oriente Especias Pimienta Canela Nuez Seda

Comercio entre Europa y Oriente: Especias Pimienta, Canela, Nuez, Seda

comercio con oriente

Al igual que los árabes y otras culturas, los europeos se enfrentaron entre sí, pero su pugna tomó también la forma de una carrera por la riqueza. Sabían que podían lograr gran prosperidad en el comercio en particular el comercio con Asia. Varios factores incrementaron el deseo europeo hacia un mayor comercio con Oriente:

1-Algunos europeos pudieron saborear un tentador abrebocas de el lujo asiático — hermosos tejidos y especias jamás probadas en Occidente — durante las Cruzadas (centenares de años de exploraciones militares cristianas contra Palestina, dominada por los cos selyúcidas), que comenzaron en el siglo once.

2- Un vasto Imperio Mongol euro-asiático, que abarcaba desde el -Negro hasta China, abrió nuevas rutas septentrionales para los mercaderes, facilitando el acceso a bienes orientales en Occidente

3-Un libro sobre China (Viajes de Marco Polo), escrito en el siglo por un mercader de Venecia, ciudad-estado italiana, acrecenté interés en el lejano Oriente, lugar que parecía demasiado fabuloso
para ser real.

4- Finalmente, y por extraño que parezca, una terrible plaga ayudó en el siglo catorce a crear un mercado para los exóticos productos orientales.

Antes de poder crear ese mercado, los europeos necesitaban superar obstáculos de orden cultural y geográfico: debían encontrar el modo de traer cargamentos desde la lejana India y la fantástica China.

El Imperio Otomano, gobernado por una dinastía turca separada de la anterior selyúcida, controlaba las rutas terrestres orientales; además, sólo los barcos veleros estaban en capacidad de transportar el volumen de candas que los soñadores europeos tenían en mente, pero nadie sabía en Europa cómo llegar a Asia oriental por mar; necesitaban rutas rn mas, y su búsqueda produjo un mundo surcado en todas direcciones nuevas interconexiones culturales.

China
En 1514, una flota portuguesa ancló fuera de las costas de China. Éste fue el primer contacto directo entre el Imperio Chino y Europa, desde los viajes de Marco Polo doscientos años antes. En ese momento, los chinos pensaron poco en el hecho.

Al parecer, China estaba en la cúspide de su poder como la civilización más magnificente sobre la faz de la tierra. Su dominio se extendía desde las estepas de Asia Central hasta el mar de China y desde el Desierto de Gobi hasta los bosques lluviosos tropicales del sureste asiático. Desde la perspectiva del imponente trono imperial de Beijing se podía considerar a los europeos como una forma poco común de bárbaros. Para el gobernante chino, los de todos los otros países eran simple y sencillamente «los hermanos más jóvenes» del emperador chino, quien era el Hijo del Cielo.

En la época en que los portugueses llegaron a las costas chinas, la dinastía Ming, que rigió de 1369 a 1644, ya había iniciado una nueva era de grandeza. Bajo una serie de gobernantes poderosos, China extendió su dominio hasta Mongolia y Asia Central, y por un breve periodo reconquistó Vietnam. A lo largo de la frontera norte reforzó la Gran Muralla e hizo las paces con las tribus nómadas, con las que había tenido conflictos durante siglos. Pero los días de la dinastía Ming estaban contados. Después de un periodo de prosperidad y crecimiento, los Ming empezaron a declinar.

A finales del siglo XVI, una serie de gobernantes débiles originó una época de corrupción en el gobierno.

Como siempre, los problemas internos fueron de la mano con los disturbios en la frontera norte. Los Ming habían intentado llegar a acuerdos con las tribus de la frontera aliándose con ellas. Una de las alianzas fue con los manchúes, que vivían al norte de la Gran Muralla en la región que hoy se conoce como Manchuria. En 1644, los manchúes destronaron al último emperador Ming y declararon la creación de una nueva dinastía que se llamaría Qing (Ch’ing, puro).

Los Qing tuvieron al principio una serie de gobernantes poderosos que pacificaron el país, corrigieren los errores sociales y económicos más graves y restauraron la paz y la prosperidad. Dos monarcas Qing, Kangxi y Qianlong, gobernaron para bien de China por más de un siglo, desde mediados del XVII hasta finales del XVIII. A ellos se debe en gran medida la grandeza de la China de la época manchú.

UNA CARTA DIRIGIDA AL REY DE TOKIN: El rey de Francia Luis XIV en 1681 envió una carta al rey de Tokin solicitando permiso para que los misioneros católicos hagan su labor en Vietnam,…el rey de Tokin declinó de manera diplomática su pedido.

Altísimo, excelentísimo, poderosísimo y magnánimo príncipe, nuestro muy querido y buen amigo, ¡que Dios os conceda la gracia de incrementar vuestra grandiosidad con un buen final!

Oímos de nuestros súbditos que están en vuestro reino qué protección habéis acordado darles. Apreciamos mucho esto, pues guardamos para vos toda la estima que uno puede tener para un príncipe tan ilustre por su valor militar, como por la loable justicia que ejercéis en vuestro reino… Puesto que la guerra que libramos por varios años, en la que toda Europa se unió en contra nuestra, impedía que nuestras naves partieran hacia las Indias; en estos tiempos, cuando estamos en paz tras haber ganado varias victorias y ampliado nuestro territorio mediante la conquista de varios lugares importantes, hemos dado inmediatamente órdenes a la Royal Company para que se establezca en vuestro reino tan pronto como sea factible… Hemos girado órdenes para que os hagan llegar varios regalos que creímos serían agradables para vos.

Pero lo que más deseamos en el mundo, para vosotros y vuestro reino, es que se les dé a aquellos súbditos vuestros, que ya han abrazado la ley del único y verdadero Dios del cielo y de la Tierra, la libertad de profesarla, pues esta ley es la máxima, la más noble y la más sagrada y, sobre todo, la más adecuada para que haya reyes que reinen absolutamente sobre el pueblo.

La Iglesia Castiga a Galileo- Caso de la Inquisición Acusacion

La Iglesia Castiga a Galileo – Acusacion de la Inquisición a Galileo Galilei

Persecuciones: La reacción de la Iglesia Católica fue muy activa frente a los nuevos planteos científicos y filosóficos. A través de la Inquisición comenzó a perseguir a quienes se atrevían a cuestionar la Biblia y ciertos textos ingresaron en el Index (lista de libros prohibidos por la Iglesia). También las iglesias reformadas reprimieron algunas de estas expresiones científicas.

Galileo sufrió la intransigencia religiosa ya que fue obligado por la Inquisición a retractarse públicamente y negar su adhesión a la teoría copernicana sobre el heliocentrismo.

La Iglesia también atacó el pensamiento de Descartes: sus obras fueron incluidas en el Index y sus ideas prohibidas en la Sorbona y en otras universidades.

La persecución alcanzó también a otras comunidades religiosas. Baruj Spinoza, un judío de Amsterdam que postulaba la presencia de Dios en todas partes (doctrina denominada panteísmo) y pretendía utilizar en la filosofía la forma de pensar de la matemática, fue repudiado y segregado de la comunidad israelita.

galileo galilei

El peligroso vicio de preguntar:
¿Qué vale más? ¿La experiencia o la doctrina?
Dejando caer piedras y piedritas y bolas y bolitas, Galileo Galilei comprobó que la velocidad es la misma aunque el peso de los objetos sea diferente. Aristóteles estaba equivocado, y durante diecinueve siglos nadie se había dado cuenta.

Johannes Kepler, otro curioso, descubrió que las plantas no giraban en círculos cuando perseguían la luz a lo largo del día. ¿Acaso no era el círculo el camino perfecto de todo lo que gira? ¿No era el universo la perfecta obra de Dios?

—Este mundo no es perfecto, ni mucho menos —concluía Kepler—. ¿Por qué habrían de ser perfectos sus caminos?
Sus razonamientos resultaban sospechosos para los luteranos y para los católicos también. La madre de Kepler había estado cuatro años presa, acusada de practicar brujerías. Por algo sería.

Pero él vio y ayudó a ver, en aquellos tiempos de oscuridad obligatoria:
adivinó que el sol giraba en torno de su eje, descubrió una estrella desconocida, inventó la unidad de medida que llamó dioptría y fundó la óptica moderna.

Y cuando ya se estaba arrimando al fin de sus días, se le dio por decir que así como el sol decidía el viaje de las plantas, las mareas obedecían a la luna.
—Demencia senil —opinaron los colegas.

Fuente Consultada: Espejos de Eduardo Galeano

En 1632 Galileo publicó Diálogos sobre los sistemas máximos, que había recibido apoyo del Papa Urbano VIII y sabía que alto dignatarios de la iglesia compartían sus punto de vista , se creía a salvo de toda persecución. Volvió sobre la teoría copernicana y se empecinó en demostrar que la Tierra giraba alrededor del Sol.

El Diálogo fue la mecha que encendería la pólvora. Requerido para comparecer ante el Santo Oficio, Galileo se indignó ingenuamente V no comprendió bien lo que se le reprochaba. Quizá confiaba demasiado en su trabajo, convencido como estaba de que éste no admitía discusión.

Sin embargo, el combate era desigual, el científico y los teólogos no podían entenderse y Galileo sabía que su teoría era incomprensible para la lógica de la Iglesia. También le reprocharon el haber escrito su Diálogo en italiano y no en latín, algo nunca antes visto en una obra científica.

Para los prelados del Vaticano constituía una gran audacia pretender, de este modo, poner la ciencia al alcance de las mayorías. Como no quería convertirse en un nuevo Giordano Bruno, que fue quemado por la Inquisición en 1600, Galileo aceptó entonces retractarse.

Hasta su muerte, el científico vivió bajo vigilancia en Roma, Siena y luego Florencia, pero jamás se le impidió trabajar. Desde entonces tuvo que enfrentar a un temible adversario: la enfermedad.

Afectado por la pérdida de su hija en 1634, la salud de Galileo fue deteriorándose, y en 1637 perdió definitivamente la vista.

No obstante, sus facultades intelectuales permanecieron intactas y durante el año siguiente publicó su obra maestra, Discorsi… (Consideraciones y demostraciones matemáticas sobre dos ciencias nuevas relacionadas con la mecánica y los movimientos locales). Unos años antes de su muerte, acaecida en 1642, Galileo había destronado definitivamente la física aristotélica y establecido sus descubrimientos.

MAS VALE TARDE QUE NUNCA: Recién en 1822 el Santo Oficio decidió levantar la prohibición de la difusión de los libros que sostenían el sistema heliocéntrico. Pero hubo que esperar más tiempo aún antes de que la Iglesia aceptara revisar su juicio y su condena de las teorías de Galileo. Sólo en 1992 el papa Juan Pablo II lo rehabilitó oficialmente con gran prudencia.

Algunos teólogos tuvieron como tarea velar por que los términos de la rehabilitación no los alcanzaran. Al culminar un nuevo examen del proceso que duró doce años, Juan Pablo II explicó que «los problemas subyacentes a este caso se refieren tanto a la naturaleza de la ciencia como a la de la fe. Por lo tanto, no se debe excluir que un día nos encontremos ante una situación análoga que exigirá a unos y a otros una conciencia advertida del campo y de los límites de sus propias competencias».

Calificando a Galileo de «físico genial» y de «creyente sincero», el Vaticano no dudó en hablar de «incomprensión recíproca» y de «buena fe» de todos los actores del proceso.

Los Judios y Cataros en Francia de la Edad Media

Los Judios y Cátaros – Masacres y Matanzas en FranciaEl diablo es judio, en la edad media

El Diablo es judío

Hitler no inventó nada. Desde hace dos mil años, los judíos son los imperdonables asesinos de Jesús y los culpables de todas las culpas.

¿Cómo? ¿Que Jesús era judío? ¿Y judíos eran también los doce apóstoles y los cuatro evangelistas? ¿Cómo dice? No puede ser.

Las verdades reveladas están más allá de la duda: en las sinagogas el Diablo dicta clase, y los judíos se dedican desde siempre a profanar hostias, a envenenar aguas benditas, a provocar bancarrotas y a sembrar pestes.

Inglaterra los expulsó, sin dejar ni uno, en el año 1290, pero eso no impidió que Marlowe y Shakespeare, que quizá no habían visto un judío en su vida, crearan personajes obedientes a la caricatura del parásito chupasangre y el avaro usurero.

Acusados de servir al Maligno, estos malditos anduvieron los siglos de expulsión en expulsión y de matanza en matanza.

Después de Inglaterra, fueron sucesivamente echados de Francia, Austria, España, Portugal y numerosas ciudades suizas, alemanas e italianas. En España habían vivido durante trece siglos.

Se llevaron las llaves de sus casas. Hay quienes las tienen todavía.

La colosal carnicería organizada por Hitler culminó una larga historia. La caza de judíos ha sido siempre un deporte europeo. Ahora los palestinos, que jamás lo practicaron, pagan la cuenta

Fuente Consultada: Espejos de Eduardo Galeano

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Día de acción de gracias Por qué se celebra ese día? Cuando se celebra

Día de Acción de Gracias: ¿Por qué se celebra ese día?accion de gracias

Año tras año, a fines de noviembre, los Estados Unidos celebran el día de Acción de Gracias. Así la nación expresa su gratitud a Dios y a los indios que colaboraron con Dios en la salvación de los conquistadores.

El invierno de 1620 había matado a la mitad de los europeos llegados en el navío Mayflower. Al año siguiente, Dios decidió salvar a los sobrevivientes. Las indios les dieron amparo, cazaron y pescaron para ellos, les enseñaron a cultivar maíz, a distinguir las plantas venenosas, a descubrir las plantas medicinales y a encontrar nueces y arándanos y otros frutos silvestres.

Los salvados ofrecieron a los salvadores una fiesta de Acción de Gracias. Se celebró en la aldea inglesa de Plymouth, que hasta poco antes se había llamado Patuxet y era una aldea indígena devastada por la viruela, la difteria, la fiebre amarilla y otras novedades venidas de Europa.

Ése fue el primer y último Día de Acción de Gracias de los tiempos coloniales. Cuando los colonos invadieron las tierras indígenas, llegó la hora de la verdad. Los invasores, que se llamaban a sí mismos santos y también elegidos, dejaron de llamar nativos a los indios, que pasaron a ser salvajes.

Fuente Consultada: Espejos de Eduardo Galeano

Santo Tomas Moro decapitado por Enrique VIII Iglesia anglicana

Santo Tomas Moro decapitado por Enrique VIII- Iglesia AnglicanaSanto Tomas Moro, muere decapitado por el Rey Enrique VIII

Tomás Moro: A Tomás Moro sí lo entendieron, y quizás eso le costó la vida. En 1535, Enrique VIII, el rey glotón, exhibió su cabeza en una pica alzada sobre el río Támesis.

Veinte años antes, el decapitado había escrito un libro que contaba las costumbres de una isla llamada Utopía, donde la propie­dad era común, el dinero no existía y no había pobreza ni riqueza.

Por boca de su personaje, un viajero regresado de América, Tomás Moro expresaba sus propias, peligrosas, ideas:

*    Sobre las guerras: Los ladrones son a veces galantes solda­dos, los soldados suelen ser valientes ladrones. Las dos profesiones tienen mucho en común.

*    Sobre el robo: Ningún castigo, por severo que sea, impedirá que la gente robe si ése es su único medio de conseguir comida.

*    Sobre la pena de muerte: Me parece muy injusto robarla vida de un hombre porque él ha robado algún dinero. Nada en el mundo tiene tanto valor como la vida humana. La justicia extrema es una extrema injuria. Ustedes fabrican a los ladrones y después los castigan.

*    Sobre el dinero: Tan fácil sería satisfacer las necesidades de la vida de todos, si esta sagrada cosa llamada dinero, que se supone inventada para remediarlas, no fuera realmente lo único que lo impide.

*    Sobre la propiedad privada: Hasta que no desaparezca la propiedad, no habrá una justa ni igualitaria distribución de las cosas, ni el mundo podrá ser felizmente gobernado.

Fuente Consultada: Espejos de Eduardo Galeano

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Creador de la Constitucion de Estados Unidos Jefferson Mujer Negra

Creador de la Constitucion de Estados Unidos: Thomas Jefferson

«Todos los hombres han sido creados iguales». Este pensamiento de raíz bíblica, plasmado por un miembro del Congreso en la redacción de la Declaración de Independencia de Estados Unidos en 1776, ha mantenido su uigencia revolucionaria.

Los miembros del congreso continental, reunidos en Filadelfia desde 1775, encargaron la redacción de la Declaración de Independencia a uno de sus delegados, Thomas Jefferson, nacido en 1743 en Shadwell, Virginia.

El documento mostró una clara influencia de los filósofos liberales Locke y Rousseau, además de incluir alusiones a los textos bíblicos.

De congresista a presidente: En 1782, un año después de la derrota británica en la guerra de independencia norteamericana, Jefferson volvió a ser elegido para el Congreso, donde defendió la libertad de culto y fijó el dólar como unidad monetaria.

Nombrado embajador en Francia en 1785, regresó a Estados Unidos cuatro años más tarde para ocupar la secretaría de estado, encargada de la política exterior.

Opuesto al federalismo, fundó el partido republicano, que agrupó a los terratenientes del sur.

En 1796, fue nombrado vicepresidente. Desde este cargo, se opuso al presidente John Adams por leyes federales que, a su juicio, violaban las libertades individuales.

A los 57 años, Thomas Jefferson fue elegido presidente de Estados Unidos. Durante sus dos mandatos, trasladó la capital a Washington, adquirió el territorio de Louisiana y mejoró el sistema de enseñanza.

Se retiró en 1809 a su residencia de Monticello, donde murió en 1826.thomas jeferson

Sally: Cuando Jefferson enviudó, fueron suyos los bienes de su mujer. Entre otras propiedades, heredó a Sally.

Hay testimonios de su belleza en los años tempranos.
Después, nada.

Sally nunca habló, y si habló no fue escuchada, o nadie se tomó el trabajo de registrar lo que dijo.

En cambio, del presidente Jefferson tenemos unos cuantos retratos y muchas palabras.

Sabemos que tenía fundadas sospechas de que los negros son inferiores a los blancos en los dones naturales del cuerpo y de la mente, y que siempre expresó su gran aversión a la mezcla de sangre blanca y sangre negra, que le resultaba moralmente repugnante.

Él creía que si alguna vez los esclavos iban a ser liberados, había que evitar el peligro de la contaminación trasladándolos más allá de todo riesgo de mezcla.

En 1802, el periodista James Callender publicó en el «Recorder» de Richmond un artículo que repetía lo que se sabía: el presidente Jefferson era el padre de los hijos de su esclava Sally.

Fuente Consultada: Espejos de Eduardo Galeano

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Simón Rodriguez Maestro de Bolivar Ideas Republicanas y de Libertad

Simón Rodriguez – Maestro de Bolivar – Ideas Republicanas simón rodriguez

Predicó en el desierto y murió solo.
Simón Rodríguez, que había sido maestro de Bolívar, anduvo medio siglo por los caminos de América, a lomo de muía, fundando escuelas y diciendo lo que nadie quería escuchar.
Un incendio se llevó casi todos sus papeles. Éstas son algunas de las palabras que sobrevivieron.

* Sobre la independencia: Somos independientes, pero no libres. Hágase algo por unos pobres pueblos que han venido a ser menos libres que antes. Antes tenían un rey pastor, que no se los comía sino después de muertos. Ahora se los come vivos el primero que llega.

* Sobre el colonialismo mental: La sabiduría de Europa y la prosperidad de los Estados Unidos son, en América, dos enemigos de la libertad de pensar Nada quieren las nuevas repúblicas admitir, que no traiga el pase… limiten la originalidad, ya que tratan de imitar todo!

* Sobre el colonialismo comercial: Unos toman por prosperidad el ver sus puertos llenos de barcos… ajenos, y sus casas convertidas en almacenes de efectos… ajenos. Cada día llega una remesa de ropa hecha, y hasta de gorras para los indios.

– En breve se verán paquetitos dorados, con las armas de la corona, conteniendo greda preparada «por un nuevo proceder», para los muchachos acostumbrados a comer tierra.

* Sobre la educación popular: Mandar recitar de memoria lo que no se entiende, es hacer papagayos. Enseñen a los niños a ser preguntones, para que se acostumbren a obedecer a la razón: no a la autoridad como los limitados, ni a la costumbre como los estúpidos. Al que no sabe, cualquiera lo engaña. Al que no tiene, cualquiera lo compra.

Fuente Consultada: Espejos de Eduardo Galeano

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Biografia de Hipocrates Teoria de los Cuatro Humores Medico

Biografía de Hipócrates -Teoría de los Cuatro Humores – El Padre de la Medicina –

En Grecia, durante el siglo V a.C, estalla la guerra del Peloponeso y Atenas es asolada por la peste. Acuciado por el desastre, un médico inicia el tratamiento de las enfermedades con métodos racionales y científicos. Comienza la medicina moderna.

Hipócrates fue el primero de los médicos de la Antigüedad en fundar una escuela de medicina en la que se enseñaban métodos racionales para curar a los enfermos.

Por este motivo, Hipócrates es tenido como el padre de la medicina científica.

Nacido en la isla griega de Cos en el año 460 a.C, Hipócrates perteneció a una familia de magos y médicos.

Durante su juventud, viajó por Grecia, Asia Menor y Egipto.

En este último país estudió los escritos médicos de Imhotep, a quien los egipcios habían convertido en dios local de la medicina. Sin embargo, al instalarse en Cos y fundar su escuela, Hipócrates apartó la religión de sus métodos curativos y con ello abrió el camino a la medicina como ciencia racional.

HISTORIA DE LA VIDA DE HIPOCRATES

En la época gloriosa de Atenas, cuando Pericles da nombre a su siglo y surgen tantos valores individuales que iluminan el camino del arte, la filosofía y la ciencia, se levanta en el campo de la medicina la figura del hombre que había de inmortalizarse en su cultivo.

Como los grandes escultores, los eminentes poetas y los elocuentes oradores de aquella época habían afirmado su personalidad y la del arte por encima de la muchedumbre anónima, así Hipócrates, médico y maestro, supera las escuelas y los médicos prácticos de su tiempo, la medicina sacerdotal y la empírica, y se afirma no sólo como padre de la medicina, sino como la personalidad médica más completa y relevante de toda la antigüedad clásica.

En su biografía, como la de todo personaje que ha sido símbolo y portaestandarte de un movimiento, hay mucho de legendario y de inexacto.

Pero, a pesar de ello, se descubre en el fondo cierto viso de realidad que no es posible despreciar. Nació Hipócrates en la isla de Cos en el Dodecaneso, de familia de rancio abolengo médico.

hipocrates, padre de la medicina

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BREVE FICHA BIOGRAFICA

•  Nació enel 460 a.C. en la isla de Cos, en el mar Egeo (Grecia).

• Su padre era miembro del cuerpo de médicos en el templo de Cos y lo inició en el arte de curar.

•  Viajó por muchos lugares del Mundo Antiguo antes de establecerse en su tierra natal para dedicarse a ejercer y enseñar la medicina.

• Se le atribuyen los ochenta y siete tratados que forman  la «Colección Hipocrática», el único texto que se  conserva de la biblioteca de la Escuela  de Medicina de Cos,  en donde se recopila  el saber médico de la época sobre  anatomía, fisiología,  dietética, patología, terapéutica, cirugía, obstetricia, pediatría e higiene.

Nuevas Ideas:

• En sus obras, Hipócrates descartó el  origen divino de la enfermedad, en el que se creía entonces, y sostuvo que ésta era un proceso natural.

También afirmó que para hacer un diagnóstico correcto, el médico debia averiguar acerca del estado del paciente, su rutina diaria y su ocupación, sus antecedentes familiares y el medio ambiente en que vivía.

Ademas anticipó la idea de que el médico podía predecir la evolución de una enfermedad mediante la observación y evaluación de un número suficiente de casos y aportó la idea de una medicina preventiva.

• Murió en Larisa (Grecia) en el año 377 a.C.

Se cree que Hipócrates elaboró un código de honor que hacía jurar a sus discípulos antes de ejercer su profesión y que es la base del juramento hipocrático o reglamento ético de la profesión médica moderna. Entre otros puntos, exige consagrar la vida al servicio de la humanidad, guardar secreto de las confidencias hechas por ios pacientes y respetar ante todo la salud y la vida de los enfermos.

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BIOGRAFIA DE Hipócrates (c. 460-c. 377 a.C.), el médico más importante de la antigüedad, es considerado el padre de la medicina.

Nacido probablemente en la isla de Cos, Grecia, realizó numerosos viajes antes de establecerse definitivamente en la isla para dedicarse a la enseñanza y la práctica de la medicina.

Murió en Larissa, Grecia, y poco más se sabe de él. Su primer maestro fue su propio padre, un médico llamado Eráclides.

Ejerció su profesión con carácter ambulante, como la mayoría de los médicos en la Antigüedad.

Es considerado el más famoso médico de su tiempo. Se le atribuyen numerosos tratados.

Su padre le reveló los secretos del oficio, y él completó su formación intelectual con las lecturas de Demócrito y Gorgia Sículo, y también con las lecciones recibidas de los sacerdotes del templo de Askleplios que se levantaba en la isla.

Parece ser pura fábula que destruyera ese santuario y sus archivos para asegurarse la gloria del descubrimiento de la medicina. Mucho más probable es que viajara por los países griegos, y que sean ciertos sus viajes por Tracia, Tesalia, Délos, Atenas y otros lugares.

Es tradicional, aunque seguramente mitológica, la curación de la locura de Demócrito y la de la peste de Abdera. Se afirma que murió en Larisa, en fecha muy discutida.

Separó la medicina de las prácticas religiosas y la convirtió en ciencia física basada en la experiencia. Autor de la famosa teoría de los cuatro humores del cuerpo humano (sangre, flema, bilis amarilla y bilis negra), que corresponden a los cuatro elementos naturales (aire, tierra, agua y fuego), según él, las enfermedades eran producidas por el aire originado por los alimentos no digeridos.

El cuerpo tiene una tendencia natural a curarse por sí mismo eliminando las impurezas; el médico sólo debería observar atentamente el curso de la enfermedad para actuar en el momento preciso ayudando a la naturaleza.

Elevando la profesión médica a la categoría de sacerdocio civil, Hipócrates rompió con la magia, el curanderismo y el arte sacerdotal de viejo estilo.

Para él sólo hubieron el dolor y la persona doliente, el enfermo y sus sufrimientos, a los que era preciso combatir para restablecer al individuo en su equilibrio fisiológico.

Por esta causa su gran principio humanístico fué reconocer la comprensión viva del dolor del hombre como base previa para el ejercicio de la medicina.

De esta manera, bajo el claro cielo de Grecia, en la tierra poblada por las esculturas de dioses y atletas perfectos e idealizados, se levantó su poderosa voz enseñando a sus discípulos, y en pos de ellos a los médicos de todos los tiempos, el ideal eterno de la profesión: la vocación entusiasta y decidida, fuera de toda abstracción filosófica o científica, para la lucha contra el dolor en la cabecera del enfermo.

Sus teorías mantuvieron actualidad hasta después del Renacimiento. Incluido entre sus escritos, se encuentra el «juramento hipocrático«, que sigue siendo todavía la guía ética de la profesión médica.

Entre sus obras se destacan: Los pronósticos, Los aforismos, De la dieta, De las epidemias.

TEORIA DE LOS CUATRO HUMORES DE HIPOCRATES

La Corpus hippocraticum probablemente es lo único que queda de la biblioteca médica de la famosa Escuela de Medicina de Cos.

Sus enseñanzas, su sentido del distanciamiento y su capacidad para la observación clínica directa quizá influyeran a los autores de esos trabajos y, sin duda, contribuyeron en gran medida a desterrar la superstición de la medicina antigua.

Entre las obras más importantes de la Corpus hippocraticum está el Tratado de los aires, las aguas y los lugares (siglo V a.C.) que, en vez de atribuir un origen divino a las enfermedades, discute sus causas ambientales.

Sugiere que consideraciones tales como el clima de una población, el agua o su situación en un lugar en el que los vientos sean favorables son elementos que pueden ayudar al médico a evaluar la salud general de sus habitantes.

Otras obras, Tratado del pronóstico y Aforismos, anticiparon la idea, entonces revolucionaria, de que el médico podría predecir la evolución de una enfermedad mediante la observación de un número suficiente de casos.

La idea de la medicina preventiva, concebida por primera vez en Régimen y en Régimen en enfermedades agudas, hace hincapié no sólo en la dieta, sino también en el estilo de vida del paciente y en cómo ello influye sobre su estado de salud y convalecencia.

La enfermedad sagrada, un tratado sobre la epilepsia, revela el rudimentario conocimiento de la anatomía que imperaba en la antigua Grecia.

Se creía que su causa era la falta de aire, transportada al cerebro y las extremidades a través de las venas. En Articulaciones, se describe el uso del llamado banco hipocrático para el tratamiento de las dislocaciones.

En la época de Hipócrates los griegos habían desarrollado un sistema interpretativo del mecanismo de producción de las enfermedades, basado en la teoría de los cuatro humores orgánicos.

Puede reconstruirse claramente el camino que llevó al pensamiento griego a este sistema médico: la ya mencionada idea de que el universo esta formado por cuatro elementos básicos (agua, aire, fuego y tierra) cada uno de ellos caracterizado por una cualidad especifica (humedad, sequedad, calor, frío), y la teoría de los cuatro contrarios que sostenía que entre los elementos opuestos debe conservarse un equilibrio para mantener la armonía del cosmos y la salud en el microcosmos que es el hombre.

El principio médico básico fue la teoría según la cual todos los fluidos orgánicos están compuestos, en proporción variable, por sangre (caliente y húmeda), flema (fría y húmeda), bilis amarilla (caliente y seca) y bilis negra (fría y seca).

Si estos «humores» se encuentran en equilibrio el cuerpo goza de salud, pero en cambio el exceso o defecto de alguno de ellos produce la enfermedad. Existen tres etapas en toda enfermedad: el cambio en las proporciones humorales causado por factores externos o internos, la reacción del organismo ante esa alteración , y la crisis final en la que la alteración acaba con la eliminación del humor que está en exceso o con la muerte.

La eliminación de los humores por el organismo puede observarse durante la enfermedad (sangre, flema o moco de la nariz, vómitos, materias fecales, orina, sudor), y la afección normalmente desaparece después de alcanzar la crisis con expulsión de uno de los humores.

Además, según la proporción propia de los cuatro humores en cada individuo se clasificaba a estos en flemáticos, melancólicos, coléricos o sanguíneos:

Las heridas y las úlceras se limpiaban y luego se espolvoreaban con diversos tipos de sustancias minerales o con mezclas de extractos vegetales. Con ello pretendían calmar el dolor y facilitar la curación.

Como la experiencia les había demostrado que en los furúnculos molestos la extracción del pus venía seguida habitualmente de la curación, el drenaje de las heridas purulentas se convirtió en una práctica frecuente.

El tratamiento de las fracturas y lesiones óseas constituía un aspecto importante de la práctica médica. Las técnicas manuales de reducción de las luxaciones y fracturas alcanzaron un alto nivel de complejidad, con la utilización en ocasiones de instrumentos mecánicos.

Tanto en los textos hipocráticos como en otros posteriores se mencionan diversas técnicas para el vendaje de las distintas regiones del cuerpo. Según parece, los griegos utilizaron el cauterio en el tratamiento de infecciones, heridas y tumores.

Seguramente fue Cos el lugar donde la exploración física se elevó a la condición de arte médico. Sus prácticos no solamente pensaban que no debía omitirse ningún detalle sobre el aspecto del paciente o el estado de sus funciones, sino que examinaban cuidadosamente sus costumbres, el estado emocional, el ambiente y el comportamiento del enfermo.

También eran objeto de este examen el clima y las costumbres de la ciudad y la región en que el paciente habitaba.

Una vez recogida toda la información y valoradas las respuestas del enfermo, el médico de Cos emitía su juicio sobre las posibilidades de curación (pronóstico) y acerca de lo que el paciente debía hacer para curarse.

La explicación del tipo de enfermedad que padecía estaba siempre en función del pronóstico, ya que en una sociedad en que los médicos viajaban de un lado para otro, su reputación dependía mas de la predicción que hicieran del desenlace que del diagnóstico exacto de la enfermedad.

Al final de la etapa hipocrática se produjo la influencia de Aristóteles sobre el campo de la medicina. Aunque muchos conocen a Aristóteles sólo por sus obras lógicas, éticas y filosófico-naturales, sus obras biológicas son sin duda de gran importancia. Aristóteles concedió gran importancia a la anatomía comparada, sentando sus fundamentos metodológicos al diferenciar entre «analogía» (aplicable a las partes de la misma función y posición relativa) y «homología» (semejanza estructural y de origen). Además fue el padre de la anatomía estructural.

Ampliar: Visión Cosmológica del Universo y del Hombre

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HIPÓCRATES: Lo llaman Padre de la Medicina.

Los nuevos médicos juran en su nombre.

Hace dos mil cuatrocientos años, curó y escribió.

Estos son algunos de los aforismos nacidos, según él, de su experiencia:

La experiencia es engañosa, la vida es breve, largo el arte de curar, fugitiva la ocasión y difícil el juicio.

La medicina es la más noble de todas las artes, pero va muy a la zaga de las demás debido a la ignorancia de quienes la practican.

Hay una circulación común a todos, una respiración común a todos.

Todo está relacionado con todo.No se puede entender la naturaleza de las partes del cuerpo sin entenderla naturaleza del organismo entero.

Los síntomas son defensas naturales del cuerpo. Nosotros los llamamos enfermedades, pero en realidad son la curación de la enfermedad.

Los eunucos no tienen calvicie.

Los calvos no padecen varices.

Que la comida sea tu alimento, y el alimento tu medicina.

Lo que cura a uno, mata a otro.

Si la mujer ha concebido un niño, tiene buen color. Sí ha concebido una niña, tiene mal color.

Fuente Consultada: Espejos de Eduardo Galeano

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LA SABIDURÍA DE HIPÓCRATES

La vida es breve; la ciencia extensa; la ocasión fugaz; la experiencia insegura; el juicio difícil. Es preciso no sólo disponerse a hacer lo debido uno mismo, sino además el enfermo, los que le asisten y las circunstancias externas.


Los ancianos son los que mejor soportan el ayuno;
después los de mediana edad; muy poco
los adolescentes y peor que todos, los niños,
y, de entre ellos, los que son más vivaces
de lo que les corresponde.


Ni hartura, ni hambre, ni ninguna otra cosa que esté por encima de la
naturaleza, es buena.

En quien está sin fiebre,
la falta de apetito, el dolor de cardias, los
desvanecimientos y la boca amarga indican
que es precisa una purga por abajo.


Agua que se calienta rápidamente y rápidamente se enfría es muy ligera.

Los que están creciendo tienen muchísimo calor innato, por ello necesitan muchísimo alimento, pues si no, el cuerpo se consume. En cambio,los ancianos tienen poco calor; por eso necesitanpoco combustible, pues con mucho se apaga.
Por ello las fiebres tampoco son igualmenteagudas en los ancianos,
pues su cuerpo está frío.

Cuantos sienten ganas de beber
por la noche porque tienen mucha sed,
si vuelven a dormirse tras haber bebido
es buena señal.

Fiebre tras un espasmo es mejor que espasmo tras fiebre.

En los que padecen fiebres largas
se producen tumores o dolencias
en las articulaciones.

ALGUNOS INSTRUMENTO MÉDICOS DE LA ANTIGÜEDAD

estirador, instrumento medico antiguo

Máquina paro reducir las luxaciones vertebrales – Esta máquina no PS un instrumento de tortura, aunque lo parece.. Por el contrario, es el último grito de la medicina del Renacimiento en cuestión de aparatos para reducir las luxaciones de la columna vertebral. Al paciente lo acostaban sobre la máquina, lo ataban con correas y luego lo estiraban sin demasiados miramientos, hasta que sus vértebras volvían al sitio que la madre naturaleza les ha destinado.

termometro, instrumento medico antiguo


Termómetro de Santorio – Pregunta curiosa: ¿se medían la fiebre nuestros antepasados? SI, naturalmente. ¿Y cómo lo hacían? Este monumental termómetro de agua, que parece una lira, es la respuesta a nuestra pregunta. Construido en el siglo XVII por el médico Santorio, estaba formado por un tubo de vidrio, en forma de serpentín, lleno de agua, y terminaba por arriba en una ampolla que contenía aire. El tubo con agua estaba montado en un soporte gradual). El enfermo tomaba la ampolla con la mano: el calor de su cuerpo hacía dilatar el aire, y éste hacía subir el agua del tubo. El nivel que ésta alcanzaba se leía en el soporte graduado, y así se podía tener una idea, si bien aproximada, de la temperatura del paciente.

intrumentos medico antiguo
Instrumentos odontológicos – Son pocos los valientes que no tiemblan a la vista de las pinzas y el torno de nuestros dentistas. Pero, ¿quién podría soportar la idea de hacerse tratar los dientes con instrumentos como éstos, usados durante el Renacimiento? Los fórceps de extracción parecen llaves inglesas, las pinzas tienen más bien aspecto de instrumentos de herrador que de dentista, las espátulas son gruesas y tienen hojas aguzadas como puñales. Nuestros antepasados, sin duda alguna, debían de tener una resistencia excepcional para el dolor, pues toleraban valerosamente intervenciones tan burdas y poco delicadas. Nosotros, en su lugar, habríamos preferido soportar nuestro dolor de muelas, aun sabiendo, ciertamente, mejor que ellos, cuántos perjuicios pueden derivar de los dientes enfermos.

ANATOMIA, Leonardo Da Vinci

Dibujos sobre anatomía de Leonardo Da Vinci (Siglo XVI)

ambulancia antigua

Ambulancia volante – Esta primitiva camilla automóvil fue inventado por D. Larrey, por encargo de Napoleón. Se llamaba «ambulancia volante», y volante era, realmente, si se piensa que el medio más veloz, empleado entonces, para transportar a los heridos del campo de batalla, eran las angarillas de los camilleros. La «ambulancia volante» entraba en acción en el mismo campo de batalla, atendiendo’ y operando inmediatamente a los heridos más graves, pues estaba servida por tres cirujanos y un enfermero a caballo.

Juramento Hipocrático
«Juro por Apolo el Médico y Esculapio por Hygeia y Panacea y por todos los dioses y diosas, poniéndolos de jueces, que éste mi juramento será cumplido hasta donde tengo poder y discernimiento. A aquel quien me enseñó este arte, le estimaré lo mismo que a mis padres; él participará de mi mantenimiento y si lo desea participará de mis bienes.

Consideraré su descendencia como mis hermanos, enseñándoles este arte sin cobrarles nada, si ellos desean aprenderlo.

Instruiré por concepto, por discurso y en todas las otras formas, a mis hijos, a los hijos del que me enseñó a mí y a los discípulos unidos por juramento y estipulación, de acuerdo con la ley médica, y no a otras personas.

Llevaré adelante ese régimen, el cual de acuerdo con mi poder y discernimiento será en beneficio de los enfermos y les apartará del prejuicio y el terror. A nadie daré una droga mortal aún cuando me sea solicitada, ni daré consejo con este fin. De la misma manera, no daré a ninguna mujer supositorios destructores; mantendré mi vida y mi arte alejado de la culpa.

No operaré a nadie por cálculos, dejando el camino a los que trabajan en esa práctica.
A cualesquier cosa que entre, iré por el beneficio de los enfermos, obteniéndome de todo error voluntario y corrupción, y de la lasciva con las mujeres u hombres libres o esclavos.

Guardaré silencio sobre todo aquello que en mi profesión, o fuera de ella, oiga o vea en la vida de los hombres que no deban ser público, manteniendo estas cosas de manera que no se pueda hablar de ellas.
Ahora, si cumplo este juramento y no lo quebranto, que los frutos de la vida y el arte sean míos, que sea siempre honrado por todos los hombres y que lo contrario me ocurra si lo quebranto y soy perjuro.»

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JURAMENTO MODERNO:JURAMENTO HIPOCRÁTICO

■ «El acto de juramento que vais a realizar y mediante el cual se os admite como miembros de la profesión médica, constituye una invocación a Dios, o a aquello que cada cual considere como más alto y sagrado en su fuero moral, como testimonio del compromiso que contraéis para siempre.
■ En el momento de ser admitidos entre los miembros de la profesión médica, os comprometéis solemnemente a consagrar vuestra vida al servicio de la Humanidad y JURÁIS:
■ Conservar el respeto y el reconocimiento a que son acreedores vuestros maestros.
■ Ejercer vuestro arte con conciencia y dignidad.
■ Hacer de la salud y de la vida de vuestros enfermos la primera de vuestras preocupaciones.
■ Respetar el secreto de quien se os haya confiado a vuestro cuidado.
■ Mantener, en la máxima medida de vuestros medios, el honor y las nobles tradiciones de la profesión médica.Considerar a los colegas como hermanos.
■ No permitir jamás, que entre el deber y el enfermo se interpongan consideraciones de raza, religión, nacionalidad, de partido o de clase.
■ Tener absoluto respeto por la vida humana desde el instante de la concepción.
■ No utilizar, ni aún bajo amenazas, los conocimientos médicos contra las leyes de la humanidad»
■ «Si cumpliereis íntegramente con este Juramento, que podéis gozar de vuestra vida y de vuestro arte y disfrutar de perenne estima entre los hombres. Si lo quebrantáis, que vuestra conciencia y el honor de la profesión médica en la que acabáis de ingresar os lo demanden.»

Fuente Consultada:
Enciclopedia Estudiantil Superior N°53
Ficha Biografia de Revista GENIOS Hipócrates de Cos

Ver: Biografia de Arquimedes

Ver: Biografia de Thales de Mileto

Ver: La Ciencia en Grecia Antigua

Ver: Biografia de Euclides

Curiosidades Históricas Alejandro Magno (no index)

Curiosidades Históricas: Alejandro Magno – Biografía – Conquistasalejandro magno, biografia

Demóstenes se burlaba:

—Este jovencito quiere que le levantemos altares. Y bueno. Vamos a hacerle el gusto.
El jovencito era Alejandro Magno. Se decía pariente de Heracles y de Aquiles. Se hacía llamar el dios invencible. Había sido herido ocho veces y seguía conquistando mundo.

Había empezado coronándose rey de Macedonia después de matar a toda su parentela y, queriendo coronarse rey de todo lo demás, vivió en guerra continua los pocos años de su vida.

Su caballo negro rompía el viento. Él era siempre el primero en atacar, espada en mano, penacho de blancas plumas, como si cada batalla fuera un asunto personal:
—Yo no robo la victoria —decía.

Y muy bien recordaba la gran lección de Aristóteles, su maestro:

—La humanidad se divide entre los que nacen para mandar y los que nacen para obedecer.
Con mano dura apagaba las rebeliones, crucificaba o lapidaba a los desobedientes, pero era un raro conquistador que respetaba las costumbres de sus conquistados y hasta se daba el lujo de aprenderlas. Nacido para ser el mandamás, el rey de reyes, invadió tierras y mares desde los Balcanes hasta la India, pasando por Persia y Egipto y todo lo que encontró, y en todas partes sembró matrimonios. Su astuta idea de casar a los soldados griegos con mujeres del lugar fue una desagradable novedad para Atenas, donde cayó muy mal, pero consolidó el prestigio y el poder de Alejandro en su nuevo mapa del mundo.

Efestion lo acompañó siempre en el andar y el guerrear. Fue su brazo derecho en los campos de batalla y su amante en las noches de celebración. Junto con él y sus miles de jinetes imparables, largas lanzas, flechas de fuego, fundó siete ciudades, las siete Alejandrías, y parecía que eso no iba a terminar nunca.

Cuando Efestion murió, Alejandro bebió a solas el vino que habían compartido y al amanecer, borracho, mandó alzar una inmensa hoguera que quemara el cielo y prohibió la música en todo el imperio.

Y poco después también él murió, a los treinta y tres años de su edad, sin haber conquistado todos los reinos que en el mundo eran.

Fuente Consultada: Espejos de Eduardo Galeano

El Medico de Luis XIV en el Palacio de Versalles Enfermedad

El Medico de Luis XIV en el Palacio de Versalles luis XIX, ENFERMEDAD

El suplicio del rey Sol: la obstinación del médico personal de Luis XIV:

Ei hombre que ha pasado a la historia como el arquetipo del monarca absoluto, un gobernante de lo más mundano cuyo poder le había sido conferido directamente por Dios (L’état c’est moi, El estado soy yo), ese hombre, que ordenó la construcción del palado de Versalles y de los jardines más fastuosos del mundo, pasó una buena parte de su vida sometido a un terrible martirio.

Su médico personal estaba absolutamente convencido de que todas las enfermedades que sufría el ser humano tenían su origen en la dentadura. Siguiendo esta premisa y para proteger a su amado rey de cualquier malestar y, a ser posible, evitar también enfermedades más graves, no sólo le extrajo todos los dientes, sino que, mientras llevaba a cabo este descabellado tratamiento, acabó rompiendo una parte de la regia mandíbula.

A partir de entonces su majestad, una persona de buen comer y aficionado a los placeres de la mesa, tuvo que limitarse a engullir sopas y caldos mientras sus comensales degustaban perdices, faisanes y jabalíes. Incluso las más exquisitas delicatessen como el caviar, el paté de trufas o las codornices ahumadas, debían ser trituradas hasta convertirlas en un fino puré antes de llegar al estómago del rey Sol.

Esto provocaba, según relataban testigos de la época, que durante las comidas una parte de los alimentos ingeridos acabaran saliéndosele por la nariz. Qué situación más grotesca: un gobernante entregado al placer y al poder y para el que el lujo y la ostentación lo eran todo, condenado de por vida a renunciar a uno de los más elementales placeres de los sentidos