Biografía de Elvis Presley

La Belle Epoque, Los Años Locos Antecedentes, Características

«Belle Epoque», Antecedentes y Características
«Los Años Locos»

Se denominó Belle Epoque al período que abarca desde fines del siglo XIX hasta la Primera Guerra Mundial (1914), caracterizado por un transitorio bienestar económico, una gran euforia y optimismo, en las clases altas y medias de los países industrializados de Europa y algo en los EE.UU..

Esto fue producto de los avances tecnológicos y científicos de la época. El crecimiento de las ciudades fue cambiando los hábitos de la gente, abarcando todas las clases sociales.

El descanso dominical, la reducción de la jornada laboral y la posterior incorporación del Sábado Inglés (media jornada), crearon un tiempo libre difícil de ocupar.

La burguesía fue el motor de estas transformaciones. El optimismo del que hacían gala los sectores sociales hegemónicos daba la espalda a la auténtica crisis que se vivía en esos momentos, tanto en el orden político internacional como en el social.

Sin embargo, tales problemas eran ignorados o minimizados y se procuraba disfrutar de entretenimientos, paseos y reuniones. La «Belle Epoque» se transformó así, en el reinado de la ilusión, de la felicidad perpetua. Por otra parte esta paz y fehcidad aparentes recibirían un duro golpe al doblar el siglo, cuando estallase la Primera Guerra Mundial.

Antecedentes:  Francia, desde 1814, después de la derrota final de Napoleón, encuentra su estabilidad gobernada por Luis Felipe, un monarca constitucional.

Dependiendo de la estabilidad de Francia, Europa también entró en una era de paz, el desarrollo en todos los sectores. El mundo está fascinado con el avance tecnológico europeo impulsando la expansión del capitalismo mundial.

En 1855, un nuevo proceso de fabricación de acero, permite su uso en la investigación a escala industrial sobre el electromagnetismo condujo a la posibilidad de uso de la electricidad, en sustitución del vapor de agua, la energía potencial de otros como el petróleo, también comenzó a ser empleado.

Daimler creó el motor de combustión, diseñado por neumáticos Dunlop apareció.

En 1886, Daimler puso en marcha el primer coche y con él llegaron los primeros vehículos propulsados por motor de combustión interna. En 1893, lanzó la «Victoria», el primero de cuatro ruedas Benz.

En 1895 se presentó el primer coche con un motor de gasolina. En 1913, Henry Ford abrió la planta en la primera serie de la industria automotriz.

También en el siglo XIX, concibió la telegrafía sin hilos de Marconi, que abarca el principio, a una distancia de dos kilómetros.

En 1889, hubo una comunicación a través del Canal Inglés y en 1901, a través del Atlántico.

Todos estos cambios dieron lugar a mejoras en la producción y la consolidación del capitalismo, dando lugar a un crecimiento explosivo de la riqueza, era conocido por la formación de la «Belle Epoque», llena de refinamiento artístico y cultural, especialmente en Francia.

estilo de vida americanoMiles de personas, gracias al ferrocarril, se trasladaban los fines de semana en excursión a otras ciudades, al campo o al mar.

En los sectores populares, el tiempo libre era todo un problema: no tenían dinero pata consumir o para gastar en paseos.

El alcohol, el juego y las peleas eran los entretenimientos más difundidos.

Frente a esto, tos grupos religiosos, los colegios y otras instituciones fomentaron la práctica de juegos en los que se realizaran esfuerzos físicos y fueran vistosos para el público: surgieron así los espectáculos deportivos, el fútbol y el rugby en Inglaterra; el básquet, el béisbol y el fútbol americano en los Estados Unidos.

También fueron populares el box, las carreras de caballos y el ciclismo. Todos estos deportes fueron rápidamente aceptados en todo el mundo.

Mientras tanto, los sectores medios y altos disfrutaban del teatro, la música, las grandes exposiciones o simplemente salían de compras para estar a la última moda.

Otro cambio importante fue la valoración de la educación: ahora no sólo era más accesible estudiar, sino que constituía una forma de ascenso social.

Esta época de esplendor y optimismo se pudo ver simbolizada en el barco mas grande, lujoso y rápido del mundo: el Titanic, cuyo hundimiento, dos años antes de la guerra (1912), anticipó el fin de esta época de esplendor.

 La «Belle Epoque» se inició en el siglo XIX (1871) y se prolongó hasta el estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914. Este período de poco más de treinta años no es, por supuesto, una definición matemática. De hecho, «Belle Epoque» es un estado de ánimo, que se manifiesta en algún momento en la vida de un país.

En «Belle Epoque» en París, que involucró a todo el mundo, floreciente filósofos Nietzsche y Freud abordó y debatió la sexualidad.

El progreso de la ciencia médica y química condujo a un aumento en la esperanza de vida. El desarrollo económico ha cambiado realmente la forma de vida de los parisinos.

La gente, gracias a la gramola, que podían escuchar la música en su propia casa y andar en bicicleta en la calle.

Barco Titanic, hundido en 1912

El 28 de diciembre de 1895, la película fue mostrada por primera vez por los hermanos Lumière en París, que marcó el comienzo del éxito de la película.

La fotografía de cine, la radio, el arte, la música y la pintura, hizo lugar a un clima propicio para el desarrollo del arte y la belleza.

París como la capital del mundo civilizado y del progreso. El francés era un signo de refinamiento.

La elegancia siguió el «dernier cri-» de París. Con sus cafés-conciertos, ballets, operetas, librerías, teatros, bulevares que la alta costura, la Ciudad de la Luz fue el productor y exportador del centro de la cultura mundial.

La cultura bohemia inmortalizada en las páginas de la novela de Henri Murger – Escenas de la vie de Bohème (1848) – era una referencia a la vida intelectual, los lectores ávidos de Baudelaire, Rimbaud, Verlaine, Zola, Balzac y Anatole France.

En «Belle Epoque» hubo varios cambios en el mundo del arte en Europa, permitiendo a los teatros, cines y exposiciones de pinturas, entrar en la vida cotidiana de las personas, dando lugar a la aparición de la cultura de la diversión.

Esta cultura de la burguesía obtuvo estatus social a través de los cabarets, donde era posible encontrar la fusión de elementos de la alta cultura con elementos de las clases bajas.

La industria del entretenimiento (parques de atracciones y el cine) se hizo posible gracias al desarrollo de la electricidad y la reducción de la carga de trabajo, permitiendo a los trabajadores tiempo libre para el ocio.

Los parques y los cines se convirtieron en entretenimiento de masas, porque la entrada era barata y estas diversiones causó una momentánea separación de la realidad cotidiana de las personas. Los parisinos comenzaron a disfrutar de la noche, ir a espectáculos, music hall y el circo.

Desde entonces, las clases sociales se mezclaban en los mismos lugares de entretenimiento, tales como los cafés-conciertos de la colina de Montmartre, por ejemplo.

Montmartre era en realidad la principal zona de ocio en París. Los cabarets como «Folies Bergere«, el «Chat Noir» y «Moulin Rouge» estaban en su pico más alto durante la «Belle Epoque». Más de un centenar de salas de cine se abrieron entre 1900 y 1913.

Pintores y músicos han grabado su nombre en la «Belle Epoque».

La capital francesa era el centro de una verdadera efervescencia cultural. Muchos artistas e intelectuales vivían en París, sobre todo en el «Montmartre«. Este distrito, entre otros, contó con la presencia de Modigliani, Picasso, Renoir, Toulouse-Lautrec.

La sala de música era un género musical popular en Europa durante el siglo 19. Por lo general, un solo de piano en el estilo romántico y, a menudo realizada por el compositor en el evento conocido como «Salas».

Cuando se habla de «Belle Epoque», recuerda de inmediato el can-can, su música y bailarines. Lo que realmente representa esta danza de origen francés, una mezcla de polka y la pandilla.

Desde 1850, Celeste Mogador, estrella del baile de Bal Mabille, París – que más tarde se uniría a la orquesta del cabaret Moulin Rouge – inventó la banda: ocho minutos de impresionantes armonías perfectas y Offenbach como maestro indiscutible de la música.

El nuevo baile se consideró un ritmo demoníaco, equilibrio, flexibilidad en los pasos de la sensualidad y acrobacias extremas, en la que los bailarines, fascinantes en su traje, perdió la mente de todo París.

El can-can se caracteriza principalmente por pasos firmes y saltando, pateando la pierna alta y con firmeza.

Normalmente, el traje de esta danza se compone de botas de la mitad de los ingresos,tacones altos, corsés, plumas en la cabeza y las faldas con volantes.

Desde hace algunos años, fue declarada ilegal porque se consideraba inmoral e indecente, y por lo tanto prohibida por la policía.

Algunas de las grandes damas de la can-can francés era Louise Weber (La Goulue), Jane Avril y Guilbert Yvette.

El can-can fue objeto de inspiración para muchos pintores impresionistas como Toulouse-Lautrec, el artista de cabaret, que pintó imágenes de famosas bailarinas de cancán.

Prostitutas, cabarets y bares están inevitablemente asociados con el nombre de Henri de Toulouse-Lautrec.

Además de Jane Avril, inmortalizando los aspirantes a estrellas de la época como La Goulue, Valentin-le-Bone, Aristide Bruant, Yvette Guilbert.

Algunos de cabaret, inmortalizados por la paleta de Lautrec se hizo internacionalmente famoso por cancan como Moulin Rouge y el Chat Noir.

La música más conocida de cancán fueron compuestas por Jacques Offenbach, el violonchelista eminente desde la infancia. Considerado por la crítica como el «Liszt del violonchelo,» no sólo se dedicó a componer varias obras para este instrumento como parte de una serie de conciertos en las principales capitales europeas.

La fama y popularidad se disparó a las alturas de Offenbach. Dentro de los diez años siguientes escribió  noventas operetas, el éxito más grande, como La Belle Hélène, La Vie Parisienne, La Grande-Duchesse de Gerolstein y La princesa de Trebizonde. Según Carpeaux, el can-can de Offenbach dictaminó que bailar al público, siendo un participante y espectador, orgía borracha de cínico.

Después de una gira de éxito de los Estados Unidos , derrochó su fortuna, Offenbach llegó a demostrar un amargo arrepentimiento por haber desperdiciado su talento, la composición de canciones populares y de mal gusto.

Atraído por los relatos fantásticos del compositor y escritor alemán Ernst Theodor Amadeus Hoffmann, Wilhelm, se lanzó febrilmente en la tarea de componer una ópera seria para permanecer para la posteridad. 60 años de edad y muy enfermo, trabajó duro para terminar cuentos de Hoffmann.

El creador de la opereta, no se dio cuenta el gran sueño de ver un montaje de su primer éxito gran ópera. Murió en París, cinco meses antes del estreno de su joya musical.

La operación fue considerada el mayor evento de la temporada, alcanzando un récord de 101 actuaciones.

Expresión pura de la época en que surgieron, las manifestaciones artísticas floreció en la «belle époque».

El arte tomó nuevas formas con el impresionismo y el modernismo. El estilo llamado «art nouveau«, caracterizó a la Belle Epoque. Este movimiento artístico surgido a finales del siglo. XIX, en respuesta al empleo abusivo en la técnica de razones clásicas o tradicionales.

El «art nouveau», adornos valiosos, los colores brillantes y curvas sinuosas sobre la base de las elegantes formas de animales y plantas de las mujeres. Estilo extravagante mezcla de barroco, rococó y el clasicismo, utilizando materiales como el vidrio y el hierro.

Principalmente decorativo, de pie en las fachadas de los edificios en forma de vidrieras y mosaicos, apareció en objetos decorativos como muebles, puertas, y los vasos, así como la innovación en la forma de joyería.

Uno de los mejores pintores más conocidos del «art nouveau», fue Alfonse Mucha.

En la literatura, se considera uno de los principales precursores del estilo «art nouveau», fue el renacimiento celta, especialmente en Inglaterra, Escocia, Irlanda y Escandinavia, dirigiéndose a los «tiempos» aureas de cada país.

A pesar de la caballería medieval, utilizado por razones de esta tendencia literaria, lo que contribuye a la «art nouveau» en otros géneros artísticos, esta escuela tenía un deseo de liberación de la vieja y la nueva parte de la demanda, tal como se refleja en movimientos como el nuevo paganismo o el nuevo hedonismo.

En la segunda mitad del siglo 19, cinco grandes exposiciones internacionales celebradas en París se indica, a los pintores y escultores de todo el mundo, la tendencia estética de moda.

La primera de estas exposiciones, 1855, fue el enfrentamiento decisivo entre los seguidores del estilo neoclásico Dominique Ingres y Eugène Delacroix, romántico, con la victoria final de este último – y por lo tanto del Romanticismo. Gustave Courbet, cuyas obras había sido denegada, levantado a poca distancia de la sede de la feria, su propio «Pabellón del Realismo».

Doce años más tarde, se negó en 1855 se convirtió en el héroe de la jornada: la Exposición de 1867 representó la victoria de Courbet y el realismo, y para mostrar a Europa el Inglés prerrafaelitas.

Esta vez, la junta corte que Manet, infeliz, también están expuestos a una bandera improvisada. La Exposición de 1878 marcó el inicio de la consagración del impresionismo.

El 1889 representó el triunfo de los simbolistas y, por último, en el año 1900 marcó la consagración del «art nouveau». Enormes pantallas de la industria francesa y el comercio, estas exposiciones pretendía atraer a nuevos mercados en países lejanos.

La moda se inspira en gran medida por el «Art Nouveau» durante la «Belle Epoque», un compromiso entre el deseo por el lujo abundante y simplicidad. Las mujeres ricas usaban corsés y sombreros de fantasía que se distinguen de los demás.

Los accesorios también fueron muy importantes: guantes de cuero, botines y sombrillas. Las mujeres más ricas llevaban perfumes, las joyas y el maquillaje. Había nuevos equipos destinados a ser utilizados en el deporte para las mujeres, como la natación y el ciclismo.

 Los hombres más ricos llevaban trajes oscuros, relojes de oro de bolsillo, bastones y guantes de cuero. El pelo corto y el bigote se convirtió en moda.

La Belle Epoque fue un período de alegría por vivir, disfrutando del ocio y el progreso. Experimentado algunos problemas: una vida significativa el déficit demográfico, los conflictos y social, porque, a pesar de la nueva legislación social, se hizo difícil sobrevivir para la clase trabajadora y la población rural.

Al terminar la Primera Guerra Mundial en 1914, la «belle epoque» se había detenido en el tiempo, convirtiéndose en el pasado.

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LA BELLE EPOQUE: MODOS DE VIDA

París da siempre el tono para la moda y el buen gusto (aunque Londres se precie de ser la capital de la elegancia masculina y Viena la de la música alegre). Hay, sin duda alguna, maneras de vivir que el pueblo puede considerar como, suyas.

El obrero renuncia a la blusa pero lleva todavía gorra; se siente más a sus anchas en su barrio y en la feria suburbial que en el paseo de los Campos Elíseos; tiene sus juegos favoritos, los bolos, el billar, el dominó, los naipes; frecuenta los cafés modestos, con frecuencia parecidos a «la taberna» que describe Zola. Pero la «sociedad» en la que reina la burguesía lo mira casi como a un extranjero.

Por lo demás, el burgués tiende siempre a distinguirse del obrero manual. Se enfunda en la levita o el chaqué, se cubre con el clac, lleva corbata con extraordinario placer y algunas veces monóculo; aunque deja desaparecer las patillas, cuida con esmero la barba y el bigote. Su esposa sigue de cerca la moda que tiene sus fantasías anuales o-incluso estacionales, que exige tiempo y dinero.

Tanto si se enfunda en una vaina como si prefiere las formas vaporosas, lo mismo si usa sombrero grande o pequeño, siempre da una gran importancia a los zapatos, a los guantes, al chai, al veliilo, al abanico. Como la vida moderna la incita a pasear y montar en coche, le es preciso arremangar a menudo la falda, que es larga. Hacia 1895 goza llevando el ridículo para guardar el pañuelo.

El vestido no evoluciona hasta 1900: el hombre adopta la americana, el sombrero y el bastón, la mujer el traje sastre y los zapatos bajos; el deporte y los paseos en bicicleta obligan a abandonar poco a poco las formas incómodas. Los vestidos de calle ganan en sobriedad, pero los de fiestas y espectáculos son siempre complicados y de una gran suntuosidad.

Robert Schnerb. El siglo XIX. En Historia General de las civilizaciones, dirigida por M. Crouzet.

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Tercera Revolución Industrial El Mundo Contemporaneo Avances Tecnicos

Tercera Revolución Industrial

La sociedad de la información: Una tendencia en el desarrollo de la civilización industrial ha sido la aplicación creciente de la ciencia y la tecnología al proceso productivo.

Las transformaciones económicas y organizativas que caracterizan la nueva fase de la economía mundial están estrechamente asociadas a un profundo cambio científico y tecnológico. Este cambio tiene su núcleo en las tecnologías de la información —microelectrónica, informática, telecomunicaciones—.

Tercera Revolución Industrial Estas nuevas tecnologías tienen un doble efecto. Por una parte, abren nuevos sectores industriales, como la industria de la computación. Pero, además, desencadenan grandes transformaciones en un conjunto muy amplio de actividades económicas.

Estos cambios son acompañados en las sociedades capitalistas avanzadas por una importancia creciente de las actividades de procesamiento de información, tanto en el producto bruto como en la estructura ocupacional. La organización de la producción y el trabajo también se ha visto profundamente modificada.

Así como el fordismo —la aplicación sistemática de los principios de la organización científica del trabajo en un sector industrial específico que sirve como modelo para otros sectores— caracterizó la organización productiva desde los primeros años del siglo XX, desde el último tercio del siglo creció en importancia un nuevo modelo de organización del trabajo y de la producción.

Este modelo suele denominarse toyotismo —porque fue desarrollado en la fábrica japonesa de automóviles Toyota— u ohnismo —porque su concepción y diseño fueron realizadas por Taiichi Ohno, ingeniero jefe de Toyota—. Las nuevas formas organizativas se caracterizan por la flexibilidad de la producción y de la gestión empresaria, no sólo en la estructura interna de las empresas sino también en relación con sus sistemas de proveedores y su demanda.

 La economía global : La economía contemporánea es cada vez más una economía global, en la que, como señala Manuel Castells, “el capital, la producción, la gestión, los mercados, la fuerza de trabajo, la información y la tecnología se organizan en flujos que atraviesan las fronteras nacionales”. No se trata simplemente de que “la economía tenga una dimensión mundial (lo cual es cierto desde el siglo XVII, sino que el sistema económico funciona cotidianamente como una unidad en el ámbito mundial”.

La primera fase de la Revolución Industrial estuvo estrechamente identificada con el ascenso de Inglaterra; la segunda, con el avance de los Estados Unidos y Alemania. La tercera fase muestra el ascenso de Japón, que durante las décadas de 1970 y 1980 supo sacar el mayor provecho de las posibilidades productivas de las tecnologías de la información. Esto no significa que los Estados Unidos y los países de Europa occidental hayan quedado marginados de este proceso, sino más bien que hay nuevos y poderosos actores en el escenario económico internacional.

Cuadro Diferencias entre las Distintas Revoluciones Industriales

La Crisis del Petroleo:Caida Mundial del Crecimiento Economico

La Crisis del Petróleo
La Caída del Crecimiento Económico

RESUMEN HISTÓRICO:
El impacto y la salida de la crisis:

Una combinación de factores marcó el final de un período de notable crecimiento. La declaración de inconvertibilidad del dólar en 1971 y las devaluaciones del dólar entre 1971 y 1973 pusieron fin al sistema monetario de Bretton Woods. La decisión de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) de aumentar el precio del crudo en 1973 —y nuevamente en 1979— terminó con el petróleo barato que había lubricado el crecimiento de posguerra.

Como consecuencia de estos cambios se frenó el ritmo del crecimiento económico. Creció la inflación, se redujeron las tasas de crecimiento y aumentó el desempleo. Importantes industrias —incluso sectores industriales enteros— se vieron obligados a reconvetirse: debieron introducir innovaciones tecnológicas, ahorrar energía, reducir sus plantas de personal, etc. Muchas de estas reconversiones contaron con el apoyo de los estados nacionales, que tendieron a privilegiar la mejora de las estructuras productivas por sobre los gastos sociales.

En términos sociales y políticos, la salida de la crisis de la década del ‘70 no fue neutral. En el terreno político, su rasgo principal fue el cuestionamiento teórico y práctico del estado de bienestar. Para sus críticos, enrolados en posiciones que suelen denominarse genéricamente neoliberales o neoconservadoras, el propio funcionamiento del estado de bienestar creaba las condiciones para el estancamiento económico, al limitar los beneficios empresariales y reducir en consecuencia las posibilidades de inversión.

A partir de ese momento, la intervención del estado se caracterizó por una menor preocupación por las reivindicaciones sociales. La ofensiva conservadora tuvo dos líderes principales:

Ronald Reagan, presidente de los Estados Unidos entre 1980 y 1988, y Margaret Thatcher, primera ministra británica entre 1979 y 1990. En el terreno social, el precio pagado por la contención de la inflación y por la reconversión de las industrias obsoletas fue un importante aumento en la tasa de desempleo, particularmente notable en Europa occidental.

Los límites del crecimiento y la cuestión ambiental

En 1972 el Club de Roma publicó un informe titulado “Los límites al crecimiento”. En dicho informe, un conjunto de expertos realizó una evaluación acerca de las posibilidades de continuidad del crecimiento económico en el planeta.

El problema central que planteaba el estudio era, como señala Víctor Urquidi, “el de la capacidad del planeta en que convivimos para hacer frente, más allá del año 2000 y bien entrado el siglo XXI, a las necesidades y modos de vida de una población siempre creciente, que utiliza a tasa acelerada los recursos naturales disponibles, causa daños con frecuencia irreparables al medio ambiente y pone en peligro el equilibrio ecológico global —todo ello en aras de la meta del crecimiento económico, que suele identificarse con bienestar”—.

Las conclusiones del informe eran pesimistas. Más allá de la certeza en sus previsiones, el informe ejemplifica bien una preocupación y un abordaje global que tuvieron creciente difusión desde la década del ‘70 en adelante.

La preocupación por armonizar el crecimiento económico, el mantenimiento de condiciones ambientales adecuadas y la vigencia de una mayor equidad social tuvo un hito en la realización de la Conferencia de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y el Desarrollo, realizada en Río de Janeiro en 1992. La necesidad de la cooperación mundial para conseguir un desarrollo sustentable —o sostenible— fue el eje de las discusiones de la conferencia.

Arabia Saudí, que no creía que su economía pudiese desarrollarse exclusivamente sobre la base de las exportaciones de petróleo, se embarcó en un programa de desarrollo masivo que pretendía no sólo construir refinerías de petróleo, sino también otras «industrias más alejadas de la fuente»: las que se basaban en el petróleo o la energía barata. La zona industrial de Al Juba! constituye un ejemplo de esta estrategia. Petromin, un organismo gubernamental Saudí. y Shell trabajaron conjuntamente en la operación.

PARA SABER MAS….
La respuesta a la OPEP

Sin embargo, incluso esa solidaridad no fue suficiente para mantener los altos precios del petróleo. La recesión en Occidente redujo la demanda de petróleo; entonces empezaron a realizarse esfuerzos por ahorrar el consumo de petróleo, ya fuera substituyéndolo por otros combustibles o utilizando técnicas más eficientes en el consumo de energía.

El carbón y la energía nuclear proporcionaban una fuente alternativa de energía que generó una creciente proporción de electricidad durante la década de los 70. Se exigían y producían coches con motores más pequeños y más económicos, lo que favoreció las importaciones japonesas a Estados Unidos.

Se introdujeron límites de velocidad para ahorrar petróleo, e incidentalmente, salvar vidas. Las fuentes de petróleo que no pertenecían a la OPEP empezaron a ampliarse. El desarrollo más espectacular se produjo en el mar del Norte, donde los altos precios del petróleo y la nueva tecnología hicieron posible la extracción de tal cantidad de petróleo que, a principios de la década de los 80, Gran Bretaña era autosu-ficiente en cuanto al petróleo.

En un intento de evitar la repetición de los sucesos de 1973-1974, 16 Estados formaron el Organismo Internacional de Energía (IEA) a finales de 1974. La organización tenía como objetivo supervisar un sistema para compartir petróleo en futuras emergencias y reducir la posibilidad de tales emergencias estimulando una mayor autosuficiencia en la producción de petróleo. A cambio de compartir el petróleo de los países miembros productores de petróleo —Estados Unidos, Canadá y el Reino Unido— durante las emergencias, los países no productores de petróleo aceptaron en 1976 un precio mínimo de venta de 7 dólares por barril a fin de proteger su inversión en las fuentes petrolíferas. Ninguna de estas respuestas convenció al mundo de que se había solucionado el problema del petróleo.

En 1978, Paul Erdman publicó su novela The Crash of ’79 en la que predecía una gran guerra originada en Oriente Medio, precipitada por el sha de Persia y la lucha por el petróleo. La ficción demostró ser más exacta que muchas previsiones menos entretenidas, dado que 1979 señaló el comienzo de la segunda crisis del petróleo, iniciada por el derrocamiento del sha de Persia y la interrupción de los suministros de petróleo de Irán.

El precio del petróleo se dobló, pese a que la escasez de petróleo mundial nunca excedió el 4 por ciento y la producción de la OPEP para aquel año llegó de nuevo a un punto cumbre. Durante la primera crisis, las compañías petroleras habían racionado los suministros de petróleo y limitado así las consecuencias que la carrera por el petróleo podía tener. En la segunda crisis controlaban sólo la mitad del petróleo en el comercio internacional y no podían ser tan eficaces. Estados Unidos tan sólo cesó de acumular petróleo en marzo de 1979 y a continuación no pudo tener acceso a las reservas puesto que no se habían instalado las bombas.

El sistema de reparto de emergencia del IEA no fue activado, pese a la solicitud de Suecia, por la dudosa razón de que la activación podría aumentar el pánico. Una segunda oportunidad para que el IEA demostrara su valía surgió en septiembre de 1980, cuando se declaró la guerra entre Irán e Irak. Hacia principios de noviembre, cesaron las exportaciones de petróleo de ambos países, reduciendo las reservas mundiales algo más que en la crisis de 1979. Sin embargo, el precio del petróleo aumentó de 31 a 40 dólares, volviendo a descender a 35,5 dólares a final de año. Los mercados estaban más calmados porque Arabia Saudí aumentó la producción y el IEA alentó a sus miembros a disminuir sus reservas.

La utilización de los ingresos procedentes del petróleo: Los ingresos de la OPEP aumentaron hasta un máximo de 287.000 millones de dólares en 1980, pero la nueva ronda de aumentos de precios estimuló nuevas reducciones en la demanda. Los países de la OCDE redujeron su demanda de petróleo de la OPEP en un 20 por ciento entre 1979 y 1985. En esta última fecha, la OPEP suministraba sólo e! 40 por ciento de la demanda de petróleo en el mundo no comunista, lo cual suponía ganancias de 132.000 millones de dólares. Al año siguiente, el precio del petróleo descendió en casi un 70 por ciento en seis meses. Hacia 1988, los ingresos eran de cerca de 90.000 millones de dólares.

Deseosa de reducir la dependencia de su economía del petróleo, Arabia Saudí se embarcó en una inversión masiva en nuevas industrias, como las industrias químicas, mientras en algunas de ellas ya existía un exceso de capacidad mundial. Al ser un país geográficamente grande con una pequeña población y un monarca tradicional, que limitaba con Estados muy poblados con gobiernos radicales, Arabia Saudí también se sintió obligada a adquirir el equipo de defensa más moderno posible. Mientras el precio del petróleo seguía aumentando, los ingresos procedentes del petróleo permitían al gobiernos saudí financiar estos planes. Cuando el precio del petróleo volvió a caer en 1986, la estrategia económica nacional saudí se hizo insostenible.

El deseo de Arabia Saudí de ajustar su suministro de petróleo a fin de mantener los precios acordados, se evaporó gradualmente cuando aumentaron las dificultades presupuestarias. Con el hundimiento de este pilar de la OPEP, la perspectiva del cártel con un poder de mercado casi desapareció.

La Unión Soviética se podría haber beneficiado de este aumento en los precios, pero la delicada relación con sus mercados petroleros en Europa del Este lo hacía problemático. La Unión Soviética subsidiaba a sus Estados tapón suministrando petróleo por debajo de los precios mundiales. Pero los malos resultados de la economía soviética y de las economías satélite convirtieron este subsidio en una carga cada vez mayor.

Los efectos de la crisis
Las naciones industrializadas de Occidente reaccionaron al boicot y al alza de precios (de 2,59 a 11,65 dólares por barril) con consternación, pero inmediatamente adoptaron sus medidas. Holanda fue la primera en promover el ahorro de energía mediante la prohibición de la circulación automovilística en domingo. Bélgica y Alemania Federal siguieron su ejemplo poco después e impusieron también —como otros países— limitaciones de velocidad. Estas y otras medidas de ahorro demostraron su eficacia.

Aunque al boicot petrolífero había seguido una conmoción en cierto modo beneficiosa, los altos precios de los crudos podían conllevar peligros más graves. Se iba a acelerar la inflación, y en consecuencia el paro y las tensiones sociales. El sistema monetario se vería afectado a nivel internacional cuando los países productores de petróleo invirtieran en el mercado internacional las elevadísimas ganancias obtenidas de la noche a la mañana con igual celeridad.

Finalmente, se desequilibraron las balanzas de pagos de muchos países, puesto que tuvieron que emplear volúmenes de divisas mucho más elevados para hacer frente a las importaciones de petróleo. En 1973 los países del Mercado Común destinaron 16.000 millones de dólares para hacer frente a dichas importaciones, y un año después se elevaban ya a 40.000 millones de dólares.

Especialmente afectados resultaron los países en vías de desarrollo que no poseían petróleo. En conjunto se aceleró la recesión de la economía mundial, independientemente de las demás causas que la habían determinado. Los países industriales no iban a poder seguir aumentando su prosperidad tan rápidamente y a tan bajo precio, a expensas de otras naciones.

Las compañías petrolíferas multinacionales obtuvieron buenos beneficios del embargo y del alza de precios impuestos por los árabes. Habían demostrado ser imprescindibles a la hora de abastecer a los países industriales, y habían invertido ingentes sumas de dinero en nuevas prospecciones, pero el explosivo incremento de sus ganancias suscitó la indignación general.

La tierra oculta todavía más de 90.000 millones de toneladas de petróleo (y los expertos calculan otros 200.000 millones más), pero un consumo anual medio de 3.000 millones de toneladas permite calcular fácilmente que estas reservas se agotarán a principios del siglo XXI, aunque sin duda antes se producirán situaciones de difícil superación.

Aunque los países más dependientes del petróleo tratan de aprovechar otras fuentes de energía, no resulta fácil sustituirlo a medio plazo. En tal caso, es muy probable que la crisis de 1973 no haya sido más que el preludio de otra crisis energética futura, mucho más grave y de alcance mundial.

SÍNTESIS DE LA ÉPOCA

ORIENTE MEDIO se convirtió en un área crucial de la política mundial a partir de la década de 1950. Ello se debió a que los países de Europa occidental, Japón y Estados Unidos se hicieron cada vez nías dependientes de los grandes yacimientos petrolíferos de Oriente Medio. Los mayores depósitos se hallan en las inmediaciones del golfo Pérsico —Arabia Saudí, Kuwait, Irak e Irán— y en Libia (norte de África).

PETRÓLEO Y OPEP
En un principio, estos depósitos de petróleo eran explotados por compañías occidentales. Más tarde, los gobiernos de Oriente Medio se hicieron con el control de sus propias riquezas, ya que estaban en condiciones económicas para hacerlo. En 1960 muchos países productores de petróleo se unieron para fundar la OPEP (Organización de países exportadores de petróleo). Los precios empezaron a ser más altos.

LA CRISIS DEL PETRÓLEO En 1973, los países occidentales apoyaron a Israel en la guerra del Yom Kippur contra Egipto y Siria. Los productores árabes de petróleo, unidos en la OPEP, intentaron terminar con ese apoyo cortando los suministros de petróleo. Los precios del crudo se dispararon. Ello causó una grave crisis energética y una inflación (alza general de los precios) que dañó seriamente las economías occidentales, aunque multiplicó la riqueza de muchos productores de petróleo.

NACIONES RICAS Y NACIONES POBRES
Los países árabes productores de petróleo han tenido gobiernos muy diferentes. Algunos, como Kuwait, Arabia Saudí o Libia, tienen poblaciones pequeñas, de modo que la riqueza proveniente del petróleo puede emplearse en educación, sanidad y bienestar social. Otros, como Irak e Irán, están superpoblados. Muchos de sus habitantes son pobres, entre otras cosas porque gran parte de las riquezas generadas por el petróleo se invierten en gastos de guerra.

GOBERNANTES ÁRABES
Algunos de los mayores productores de petróleo, como Arabia Saudí y Kuwait, cuyos gobiernos son conservadores, están dirigidos por jeques (los jefes hereditarios de los árabes) prooccidentales. Otros, como Libia, Irak e Irán, están regidos por gobiernos que se autoproclaman revolucionarios. Como rasgo común, atacan el imperialismo estadounidense y la ingerencia de Estados Unidos en los asuntos extranjeros.

RELIGIÓN ISLÁMICA
En el mundo islámico se ha extendido un malestar general por la consideración que el Islam ha tenido en Occidente. Muchos pueblos de Oriente Medio exigen una modernización a la occidental, con el Islam en un segundo término. Éste fue el camino de Turquía y de su líder Kemal Atatürk (1881-1938) y la de Irán antes de 1979. Otros quieren preservar la religión y las costumbres islámicas, como Arabia Saudí, donde, por ejemplo, el alcohol está prohibido.

FUNDAMENTALÍSIMO ISLÁMICO
Una tercera opción es dinamizar el Islam haciendo de él una religión revolucionaria y opuesta a cualquier influencia extranjera. En 1979 el sha de Persia (1919-80) fue derrocado por los fundamentalistas shiís en Irán, quienes tomaron rellenes estadounidenses, desafiaron a Occidente y establecieron la estricta observancia islámica. En 1981, los fundamentalistas asesinaron al presidente egipcio Anwar el-Sadat (1918-81).

Fuente Consultada: Los Cambios Económicos del Siglo XX Sidney Pollard

Transformaciones Sociales Luego de la Guerra Mundial

Transformaciones Sociales Luego de la Guerra Mundial

La expansión del consumo 

La expansión económica de la segunda posguerra descansó también sobre una mayor capacidad de consumo de gran parte de la población. Fue en los Estados Unidos donde se afianzaron un nuevo patrón de consumo y un estilo de vida —el american way of life— que se convirtieron en un modelo para el resto del mundo. La imitación del modelo norteamericano, difundido por la propaganda televisiva, se convirtió en una obsesión para las clases medias que crecían en número y poder adquisitivo en todo el planeta.

Se expandió de manera notable el número de automóviles: mientras que en 1950 existían alrededor de 20.000.000 de autos matriculados en los Estados Unidos, una década más tarde ese número se había multiplicado por tres. Los electrodomésticos se convirtieron en partes indispensables de la vida cotidiana de la mayoría de la población de los países desarrollados y de buena parte de la de los países en vías de desarrollo. La televisión se extendió por todo el mundo.

Los cambios ocupacionales

El modelo productivo de posguerra condujo a una profunda modificación de la estructura ocupacional de los países desarrollados. La población dedicada a tareas agropecuarias y mineras disminuyó drásticamente.

El empleo de “cuello blanco”, dedicado a tareas vinculadas con la provisión de servicios, con la administración y con la supervisión y control de la producción creció rápidamente, mucho más que el tradicional empleo industrial de “cuello azul”. Crecieron, además, los empleos de “cuello rosa”, es decir, el empleo femenino en tiendas y oficinas. En efecto, un cambio fundamental en las sociedades de posguerra fue la incorporación masiva de las mujeres al mundo del trabajo. El cambio en la situación ocupacional de las mujeres contribuyó decisivamente a una transformación de las estructuras y relaciones familiares.

El creciente papel del estado

En la segunda posguerra se produjo una importante transformación de las características y el papel de los estados nacionales en los países capitalistas industriales.  Por una parte, el estado intervino activamente en la actividad económica. Lo hizo tanto de manera indirecta como directa. De manera indirecta, el estado adoptó una función de planificación de la actividad económica.

La necesidad de orientar las inversiones y de fijar prioridades parecía obvia en los países europeos destruidos por la guerra, que no podían confiar en que el mercado decidiera qué barrios o fábricas debían ser reconstruidos. Pero aún en los Estados Unidos, donde la planificación era prácticamente inexistente, el estado intervenía de manera decisiva en sectores industriales críticos a través de la orientación del gasto militar.

La intervención directa se produjo a partir de las numerosas nacionalizaciones de empresas de la inmediata posguerra. Gran Bretaña, por ejemplo, nacionalizó el Banco de Inglaterra, las minas de carbón, la distribución de gas, la electricidad, los transportes urbanos, la aviación civil y la siderurgia.

Por otra parte, la mayor intervención del estado en diversos aspectos de la vida económica y social cristalizó en la segunda posguerra con la formación de los estados de bienestar. Los gastos sociales del estado crecieron de manera notable y financiaron —en especial en algunos países europeos occidentales— un completo sistema de seguridad social, asegurando a todos los ciudadanos protección “de la cuna a la tumba”, como gráficamente lo expresaba la propaganda del laborismo inglés.

Se establecieron amplios sistemas de salud, pensiones y jubilaciones, educación, seguros de desempleo y educación. el estado de bienestar y las políticas económicas keynesianas que lo sostenían presuponían que el pleno empleo era un objetivo deseable y posible. A partir del cambio de tendencia en la economía mundial desde principios de la década del ‘70, el aumento del desempleo y el progresivo envejecimiento de la población en los países industrializados contribuyeron a la crisis de los estados de bienestar.

La sociedad de consumo

La prosperidad dio lugar, en la década del ‘60, a la llamada “sociedad de consumo”, caracterizada por la demanda masiva de bienes y servicios que hasta entonces habían sido considerados de lujo. Esta demanda masiva no era homogénea sino diferenciada: diferentes tipos de consumidores demandaban productos de diferentes calidades. Por ejemplo, pañales descartables; automóviles sedán, rural o coupé; dentífricos de varios sabores.

El cambio de hábitos de consumo no se produjo sólo en los países desarrollados. La radicación de filiales de empresas multinacionales en los países en desarrollo significó inversión de capitales y modificación de la estructura del empleo.

Las multinacionales requirieron profesionales, empleados y obreros calificados, con lo cual el empleo y los salarios aumentaron: El proceso fue similar al de los países desarrollados: con más asalariados mejor pagos, el consumo aumentó. Así, la tras nacionalización de la economía modificó los hábitos de consumo también en los países en desarrollo.

No todos los consumos cambiaron del mismo modo. En algunos rubros, se produjo un aumento notable de la demanda; por ejemplo, en el de electrodomésticos. El caso más notable fue el desarrollo del turismo, que se expandió junto con el aumento del tiempo libre y con la mejora de la seguridad social.

En otros rubros, no hubo aumento del consumo sino reemplazo de un consumo por otro. Así sucedió, por ejemplo, con el rubro de alimentos. En los países desarrollados se produjo un cambio de hábitos alimentarios. La difusión de la hamburguesa es un símbolo de este cambio.

La hamburguesa se difundió a través de las cadenas de fast food (en los países desarrollados) o a través de su elaboración industrial y de una masiva distribución comercial (en los países en desarrollo). La difusión de la hamburguesa es una característica de la difusión del american way of life. Pero también es una hábito propio de sociedades en las que las mujeres se han incorporado al mercado laboral y requieren comidas fáciles de cocinar, o en las que el tiempo destinado a la comida está cronometrado por la organización de la jornada laboral (ocho horas de trabajo, una hora para el almuerzo).

No sólo cambiaron las demandas de los consumidores. También cambiaron las políticas de los productores de bienes y servicios. La evidencia de que los mercados se estaban diversificando puso en marcha mecanismos para determinar qué productos estaban esperando distintos tipos de consumidores.

A través del uso de la sociología y de la psicología, se desarrollaron técnicas de investigación de mercado. Así surgió el marketing, un conjunto de técnicas destinadas a orientar las demandas de los consumidores. La publicidad, que existía desde principios de siglo, combinada con los medios de comunicación masiva y con el marketing, desarrolló las más diversas técnicas de manipulación de la opinión pública con el objeto de promover el consumo.

Otra estrategia de los productores para aumentar el consumo fue la introducción de mecanismos de caducidad de la oferta, que consisten en inducir el consumo de un producto a través del lanzamiento periódico de nuevos modelos al mercado (haciendo caducar la oferta anterior). Esta política ya existía en la década del ‘30, pero se generalizó en los años ‘60.

El diseño comenzó a cumplir una función económica cada vez más importante como incentivo del consumo. Autos, muebles, artefactos electrodomésticos e indumentaria recibieron del diseño su valor agregado.

La oposición a la sociedad de consumo

La contracara del alto consumo fue una sociedad competitiva, individualista y al mismo tiempo masificada, escasa de solidaridad y marcada por la insatisfacción permanente.

La respuesta llegó a través de una rebelión juvenil en todo el mundo capitalista que se expresó a través de dos grandes movimientos contraculturales. Uno de ellos se produjo alrededor de la música rock. El movimiento rock se originó en los países anglosajones. (Aún hoy, las principales bandas de rock son inglesas o norteamericanas.) Fue un movimiento policlasista, que reunió a jóvenes obreros y burgueses. Los jóvenes de los ‘60 escuchaban a los norteamericanos Bob Dylan y, más tarde, a The Doors, o a los ingleses The Beatles o Tire Rolling Stones.

 Los jóvenes hippies de los ‘60 reemplazaron la organización familiar por la vida comunitaria, rechazaron la integración al sistema laboral, optaron por una indumentaria informal y descuidada e incorporaron el consumo de drogas, al que consideraban una forma de uberarse de una realidad que les resultaba opresiva. El símbolo del movimiento rock ha sido el recital de Woodstock (Vermont, EE.UU.) realizado entre el 15 y el 18 de agosto de 1969.

El otro movimiento juvenil fue político. Tuvo su origen en las universidades francesas e italianas, y se extendió a la mayoría de los grandes centros universitarios de Europa y de Latinoamérica.

Estuvo marcado por una orientación izquierdista, antiimperialista, anticolonialista y antisoviética. Los jóvenes de izquierda de los ‘60 estaban influidos por las obras de lo que ellos mismos llamaban “las tres M —Marx, Mao, Marcuse (los filósofos alemanes Karl Marx y Herbert Marcuse, y el líder socialista chino Mao Zedong)— y por el pensamiento del filósofo francés Jean Paul Sartre. Por su composición social (el núcleo militante estuvo integrado por estudiantes universitarios) fue más clasista que el movimiento rock.

El símbolo de la rebelión de los jóvenes de izquierda fue el gigantesco levantamiento de estudiantes franceses de mayo de 1968, que desembocó, una semana más tarde, en la huelga general más larga de la historia de Francia.

Prosperidad Económica en Occidente Luego de la Guerra Mundial

Prosperidad Económica en Occidente

El crecimiento de la producción: Entre 1945 y 1973, el crecimiento económico de los países la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE)—los países industriales capitalistas de Europa, los Estados Unidos, Japón, Australia y Nueva Zelanda— tuvo dos características salientes. Por una parte, las tasas de crecimiento del producto per cápita de esos países fueron muy altas. Su promedio fue del 3,8% anual —el máximo precedente, entre 1870 y 1913, había sido del 1,4% anual—.

Por otro lado, el crecimiento fue estable, es decir, que las fluctuaciones entre etapas de crecimiento y de recesión fueron suaves debido a la acción correctiva de los estados nacionales y al adecuado funcionamiento de las instituciones económicas internacionales diseñadas después de la guerra.

Prosperidad Económica en Occidente

Prosperidad Economica

El acelerado crecimiento económico no se limitó a los países desarrollados. Varios países subdesarrollados tuvieron altas tasas de crecimiento de su producto bruto, cuyo efecto per cápita quedó por lo general relativizado por el gran crecimiento de la población.

El crecimiento económico obedeció a un complejo conjunto de factores y afectó a todos los sectores de la economía. En el sector primario, por ejemplo, se produjo un notable aumento en la productividad agrícola, derivado de una sustancial mejora en la tecnología agraria —sistemas de riego, técnicas de manejo de suelos, mayor mecanización, uso de fertilizantes— y del desarrollo de nuevas variedades de trigo, maíz, arroz y otros cereales, Estas innovaciones permitieron un sustancial aumento de los rendimientos por hectárea y de la producción mundial de alimentos.

El liderazgo industrial de los Estados Unidos: En estos años, el liderazgo industrial estuvo en manos de los Estados Unidos. Durante la Segunda Guerra Mundial, este país había expandido su capacidad industrial y al finalizar la contienda era la única de las grandes potencias que no había sufrido daños en su infraestructura industrial, urbana, de transportes y de comunicaciones. Las empresas dominantes en el período fueron las grandes corporaciones multinacionales, por lo general de origen norteamericano, que operaban en buena parte del mundo a través de sus filiales.

La expansión de las empresas multinacionales fue un rasgo característico de la segunda posguerra. Las multinacionales se consolidaron en muchos sectores: las grandes industrias extractivas, como las petroleras, la fabricación de automotores, la industria farmacéutica, los grandes servicios bancarios, hoteleros y comerciales.

 Para los gobiernos de los Estados Unidos, la Guerra Fría justificaba el mantenimiento de un alto gasto en defensa. En la segunda posguerra la producción de la industria militar se convirtió en uno de los sectores privilegiados por las grandes potencias. La conquista del espacio se convirtió en un objetivo estratégico y el desarrollo de nuevas y más poderosas armas, nucleares y convencionales, requirió enormes inversiones.

La interpenetración entre los intereses de los militares, las empresas industriales y los políticos fue denunciada por el general Eisenhower en su discurso de despedida como presidente de los Estados Unidos. Eisenhower señaló entonces que:

“la conjunción de un inmenso establecimiento militar y una gran industria armamentista […] ejerce una influencia que se siente en todas las ciudades, en todos los edificios estatales, en todas las oficinas del gobierno federal […] El potencial para el desastroso crecimiento de un poder deformante existe y seguirá persistiendo.”

PARA SABER MÁS…

LA PROSPERIDAD AMERICANA: Cuando llegó la paz, la tendencia al crecimiento observada durante más de veinte años no se vio interrumpida en forma significativa y, entre 1950 y 1980, el producto nacional bruto casi se triplicó en términos reales, mientras los ingresos prácticamente se duplicaron. Hubo una serie de factores que contribuyeron a esta situación: el aumento de la población, los adelantos tecnológicos, la aparición de nuevos productos de consumo, el impulso dado a la economía tras la Segunda Guerra Mundial, el repentino gasto de los ahorros que se habían acumulado durante la guerra (1945-1948) y, por último, los programas de rearme relacionados con la guerra fría y la Guerra de Corea (1950-1953).

La prosperidad parecía algo absolutamente normal. Los negocios nunca habían estado tan boyantes y, sobre la base de esta confianza en la riqueza y las ilusiones, el pueblo norteamericano comenzó a transformar por completo su estilo y estándar de vida.

Las expectativas de prosperidad cada vez mayores constituyeron una fuerza auténticamente revolucionaria. Hubo una ‘explosión de nacimientos» (el baby boom) y un enorme estímulo ala demanda que había comenzado durante la Segunda Guerra Mundial. Luego se produjo una segunda gran migración hacia el Oeste y, después de 1945, la inmigración aumentó en forma sostenida. Al mediar la década de los 80, los inmigrantes de habla hispana eran el grupo de población más importante en muchas regiones del sur y sudoeste del país, convirtiéndose Miami en una verdadera ciudad latinoamericana. Tal vez el cambio más notable en todo este período fue el crecimiento de los suburbios.

El crédito fácil, el combustible barato (ya fuese para el hogar o para los vehículos), la gran producción de viviendas y automóviles y los gigantescos programas de construcción de carreteras, tanto de los gobiernos federales como estatales, fueron algunos de los factores que impulsaron a millones de norteamericanos a dejar el campo y las ciudades. La gran ola de inmigrantes se instaló en miles de kilómetros de suburbios, de modo que, aunque la población de las ciudades más importantes aumentó de 48 millones a 64 millones entre los años 1950 y 1970, la de sus alrededores creció de 21 a 55 millones. La población total aumentó de 132 millones en 1940 a 226 millones en 1980.

Este auge nacional estuvo sustentado por un dólar fuerte, por grandes recursos nacionales dentro de Estados Unidos continental y por un sistema económico muchísimo más adelantado que cualquier otro del mundo, por lo menos hasta la década del 60. No obstante, esta prosperidad fue socavada por el apetito insaciable de la sociedad de consumo norteamericana.

La gran tendencia de los capitalistas estadounidenses a gastar sus utilidades en vez de reinvertirlas, y las demandas de los trabajadores industriales que pedían mejores salarios y condiciones laborales más cómodas, sin considerar las consecuencias que estas peticiones tenían sobre los precios, no ayudaron a mantener esta situación. Además, había una creciente tendencia en los sectores de mayor influencia del país a pensar que la realidad deL sueño americano se sustentaría por mucho tiempo.

Este último rasgo generó una confianza desmedida en los encargados de formular las políticas y en la ciudadanía que puso en peligro la bonanza norteamericana.

La Alianza Para el Progreso: Objetivos en America Latina

Alianza Para el Progreso: Jonh Kennedy y América

Jonh Kennedy nació en Brookline (Massachusetts) el 29 de mayo de 1917, segundo hijo del financiero Joseph P. Kennedy, que fue embajador en Gran Bretaña durante el gobierno de Franklin D. Roosevelt. Se graduó por la Universidad de Harvard en 1940, se dio a conocer con la publicación de la ampliación de su tesis universitaria sobre la falta de preparación de Inglaterra para la II Guerra Mundial. Participó en esta contienda como oficial de Marina y fue héroe de la guerra del Pacífico.

ÉXITO POLÍTICO INICIAL De regreso a Boston se afilió al Partido Demócrata y se presentó con éxito a la Cámara de Representantes en 1946. Los votantes de Massachusetts le eligieron al Senado en 1952. En 1953 contrajo matrimonio con Jacqueline Bouvier con la que tuvo dos hijos.

Durante su recuperación de una operación de la espina dorsal, Kennedy completó bosquejos biográficos de dirigentes políticos (1956), con los que obtuvo el premio Pulitzer en 1957.

Después de un intento sin éxito para obtener la nominación vicepresidencial en la lista de Adlai E. Stevenson en 1956, Kennedy comenzó a planear su presentación a la elección presidencial de 1960.

Asumió el liderazgo del ala liberal del Partido Demócrata y reunió en torno suyo a un grupo de jóvenes políticos con talento, en el que se encontraba su hermano y director de la campaña Robert F. Kennedy.

Obtuvo la nominación en la primera votación e hizo campaña con el senador de Texas Lyndon B. Johnson como compañero en las elecciones frente al vicepresidente Richard M. Nixon, nominado candidato republicano para la presidencia.

Obtuvo la victoria en las elecciones por un estrecho margen de 113.000 votos sobre un electorado de 68.800.000, aunque no pudo disponer sino de una reducida mayoría demócrata en el Congreso. Fue el presidente más joven y el primero católico de la historia de Estados Unidos.

LA ‘NUEVA FRONTERA’

El idealismo juvenil del nuevo presidente elevó las esperanzas de la nación. Una primera orden ejecutiva de la nueva frontera, como se autodenominaba la política del gobierno, estableció un cuerpo de paz de voluntarios estadounidenses en el extranjero.

En 1961, su primer año en el cargo, Kennedy fue criticado ásperamente por una serie de acontecimientos internacionales adversos. Heredado del gobierno anterior un plan secreto para derrocar al régimen cubano de Fidel Castro, Kennedy aprobó la invasión de Cuba en abril por refugiados que operaban con la ayuda de algunas agencias estadounidenses.

El fracaso de la invasión en la bahía de Cochinos se convirtió en una frustración personal para el presidente. Después, en primavera, Kennedy consideró la posibilidad de enviar tropas a Laos, que estaba siendo amenazado por insurgentes comunistas. Voló a Viena en junio para entrevistarse con el primer ministro soviético Nikita Jruschov y ambos acordaron la neutralidad respecto de esta cuestión, surgiendo, en cambio, el problema de Berlín.

Cuando se levantó el muro entre los sectores occidental y oriental de Berlín en agosto, Kennedy respondió enviando un contingente militar a la ruta terrestre hacia Berlín para reafirmar los derechos de acceso. Las tensiones de la Guerra fría se agravaron cuando la Unión Soviética envió el primer hombre al espacio en abril y realizó pruebas nucleares en la atmósfera en septiembre.

Respecto a América Latina, Kennedy propugnó cambios en la política tradicional de Estados Unidos hacia los Estados latinoamericanos. En varios discursos señaló la necesidad de apoyar el desarrollo económico de los países latinoamericanos, bajo sistemas democráticos, en un contexto regional en el que el éxito de la Revolución Cubana -asentada tras la fracasada invasión de bahía de Cochinos- contaba con numerosos simpatizantes en América Central y meridional.

En agosto de 1961 se celebró en Punta del Este (Uruguay) una reunión del Consejo Interamericano Económico y Social (CIES) en donde había delegados de todos los países miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA), incluida Cuba (representada por Ernesto Che Guevara).

En esta reunión se aprobó la creación de la Alianza para el Progreso (ALPRO); en el texto oficial de su Constitución se establece su objetivo general: «mejorar la vida de todos los habitantes del continente»; para ello se proclamaron varias medidas de carácter social (educación, sanidad, vivienda…), político (defendiendo la formación de sistemas democráticos, según el principio de autodeterminación de los pueblos) y económico (limitación de la inflación, mejora de la balanza de pagos, siempre bajo la iniciativa privada). Para garantizar estos objetivos, Estados Unidos se comprometía a cooperar en aspectos técnicos y financieros.

La opinión pública recibió con entusiasmo esta declaración, pero el programa fracasó debido a que, tras el asesinato de Kennedy, sus sucesores limitaron la ayuda financiera estadounidense en América Latina, prefiriendo acuerdos bilaterales en los que primaba la cooperación militar.

ASUNTOS NACIONALES

Kennedy tuvo problemas en el Congreso de Estados Unidos, donde sus propuestas más importantes para el estímulo económico, la reforma fiscal, la ayuda a la educación y un bienestar ampliado quedaron obstruidas. Tuvo mejor suerte con sus acciones ejecutivas, persuadiendo a importantes compañías siderúrgicas para que dieran marcha atrás en los aumentos de precios en abril de 1962 y estimuló la carrera para llegar a la Luna.

Kennedy respondió enérgicamente contra los esfuerzos para frustrar la integración de los negros en las universidades de los estados del Sur amenazando incluso con el envío de tropas federales si no se cumplían las leyes antirracistas. Para reforzar los derechos civiles, Kennedy envió al Congreso un mensaje especial solicitando una legislación para acabar con la segregación en los servicios públicos y dar al Departamento de Justicia autoridad para llevar a cabo acciones en favor de la integración escolar. La mayor parte de sus propuestas fueron promulgadas en última instancia en 1964 en la Ley de Derechos Civiles.

La Alianza para el Progreso fue un programa para el desarrollo socioeconómico de Latinoamérica que preveía un plan de carácter decenal y fue aprobado por la Organización de Estados Americanos (excepto Cuba) el 17 de agosto de 1961, en la conferencia que tuvo lugar en Punta del Este (Uruguay), a instancias del presidente estadounidense John Fitzgerald Kennedy. El hecho de que Cuba no firmara finalmente el acuerdo fue motivado por la esencia del mismo, que pretendía fundamentalmente evitar la extensión de los principios políticos que pudiera aportar al resto de Latinoamérica la triunfante Revolución Cubana liderada por Fidel Castro.

El plan, diseñado para el periodo comprendido entre 1961 y 1970, buscaba la cooperación y ayuda mutua de los estados firmantes, el refuerzo de sus comportamientos democráticos y la redistribución justa de la riqueza obtenida con la inyección económica que procuraría la inversión de los 20.000 millones de dólares previstos. El fracaso de la Alianza estuvo en relación con la falta de realización de las necesarias reformas agrarias y fiscales de los países así como en la propia dirección de la política exterior estadounidense, que suspendió determinadas ayudas y abusó del intervencionismo en algunos estados.

 

El Concilio Vaticano II Teologia de Liberacion Objetivos Juan XXIII

El Concilio Vaticano II-Teología de Liberación

El Concilio Vaticano II, el vigésimo primer concilio ecuménico de la Iglesia católica, fue convocado por Juan XXIII el 25 de enero de 1959 y se celebró durante los otoños de 1962 a 1965, con 178 reuniones de 2.908 obispos, entre los que los obispos de Asia y África tuvieron un papel muy importante en las deliberaciones, y fueron pocos los pertenecientes a los países comunistas que asistieron al mismo.

El Concilio Vaticano II constituye todo un punto de inflexión en la historia de la Iglesia católica. Tras varios años de cierta incertidumbre y división, finalmente la inmensa mayoría de los católicos han asimilado los postulados lanzados por Juan XXIII.

Continuando la línea conciliadora con el resto de confesiones salida del concilio, tanto Pablo VI como Juan Pablo II (papa desde 1978) han promovido siempre el diálogo así como la cooperación interconfesional.

En 1967, Pablo VI prosiguió la senda de adaptación de la Iglesia a las nuevas realidades del mundo moderno abierta por Juan XXIII mediante la publicación de una encíclica en defensa de los derechos humanos y de los más pobres.

Un año más tarde publicó Humanas vitae, otra encíclica sobre los valores de la vida humana. En su decidida apuesta en favor de la vida y el matrimonio, Pablo VI expresó su más decidido rechazo ante cualquier método de contracepción artificial, actitud que generó una seria crisis en el seno de la misma Iglesia al ser rechazada por una gran cantidad de católicos.

Juan Pablo II ha continuado en una línea marcada por la defensa de los valores tradicionales cristianos, aun cuando muchos de éstos difícilmente responden a las tendencias marcadas por la vida contemporánea.

En ese contexto hay que entender su absoluto rechazo al materialismo, al que considera una «cultura de la muerte», y su apuesta por una «nueva cultura» basada en el respeto a la vida y el amor por los más pobres.

Ver: Funcion Moderadora de la Iglesia en el Siglo XX

LA IGLESIA TRAS EL CONCILIO VATICANO II

El Concilio Vaticano II y la Teologia de Liberacion Angelo O. Roncalli (1881-1963) se convirtió en el Papa Juan XXIII en 1958, tras la muerte de Pío XII. El nuevo pontífice fue el encargado de renovar la Iglesia católica a través del Concilio Vaticano II, inaugurado el 11 de octubre de 1962. Su finalidad, era abrir las ventanas para que entrara aire fresco en la Iglesia.

LA IGLESIA TRAS EL CONCILIO VATICANO II:  El 11 de Octubre de 1962, fue inaugurado el Concilio Vaticano II, encargado de renovar la Iglesia Católica. El mismo, había sido propiciado por Angelo O. Roncalli quien se había convertido en el Papa Juan XXIII en 1958.

Desde el comienzo, el Concilio mostró un alto interés en cambiar algunos aspectos importantes de las ceremonias religiosas. Además de se sentar las bases para una mayor participación de la Iglesia en los problemas del mundo, se propuso reemplazar el latín en la celebración de la misa por los idiomas nacionales.

 Otro de los cambios importantes en el Concilio, fue la presencia de obispos de todo el mundo, sobre todo, de obispos del llamado “tercer mundo”. La Iglesia Católica, hasta ese momento, tenía una presencia predominantemente europea en su cúpula organizativa y la incorporación de estos últimos, también significó un profundo cambio.

Pero lamentablemente, Juan XXIII, falleció durante la celebración del Concilio, siendo reemplazado por Paulo VI. De todas formas, el Concilio siguió hasta 1965 y marcó una gran transformación en la Iglesia, no sólo en los aspectos religiosos (que operan en el nivel ideológico o de las mentalidades) sino también en el aspecto social y político, en especial en América Latina, donde encontró un profundo eco.

En Latinoamérica, el concilio significó para los creyentes un profundo cambio, ya que permitió el contacto de las ordenes religiosas con las necesidades sociales que requería el pueblo. La renovación, también proponía una mayor independencia del accionar de los evangelizadores. Un profundo debate interno se sucedió luego de las diferentes formas de interpretar la realidad y actuar en ella, que se dio en toda la Iglesia. En mucho casos, los integrantes del las Iglesias de cada país se identificaron con los movimientos de liberación.

“La teología de la liberación”, una idea que se venía discutiendo desde mucho tiempo, tomo forma luego de la Conferencia de Medellín de 1968, donde se reunió el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM).

Desde un mensaje de Juan XXVIII, en 1962, donde expresaba que: “frente a los países subdesarrollados, la Iglesia se presenta tal como es y quiere ser: como la Iglesia de todos, particularmente, la Iglesia de los Pobres”, había surgido la idea de una Iglesia que se acerque a las necesidades de los pobres.

En un contexto donde las dictaduras que gobernaban la región, dejaban una escasa o nula representatividad política y una enorme injusticia social. La idea de “Iglesia de los pobres” fue interpretada por algunos sacerdotes de tal manera que dio origen a la “teología de la liberación” y como un claro compromiso político y social destinado a transformar el mundo.

De esta forma, el compromiso social hizo que los sacerdotes llamados “tercermundistas”, en los que predominaba una evangelización cargada de alto contenido social, se acercaran a los movimientos de liberación que utilizaban la lucha armada.

No toda la Iglesia tuvo esta postura, hubo en la época una notable reacción conservadora, que se plasmó en 1972, con la nueva conducción del CELAM. A su vez, la encíclica “Populorum Progressio” de Paulo VI, criticaba el sistema capitalista y denunciaba la situación de injusticia que se daba en el Tercer Mundo. Esta encíclica, aumentó aún más las posturas a favor de la “teología de la liberación. Muchos sacerdotes, que abrazaron estas ideas, fueron perseguidos y asesinados por defender estas prédicas evangélicas y llevarlas a la práctica.

Los prelados que asistieron a la Segunda Conferencia de Obispos Latinoamericanos, realizada en Medellín, inspirados por las reformas del Concilio Vaticano II, examinaron el papel social de la Iglesia en sus países. Tras muchas discusiones, los obispos publicaron un documento. Denunciaron la opresión sistemática de los pobres, criticaron la explotación del Tercer Mundo por las naciones industrializadas y exigieron reformas políticas y sociales. No se detuvieron ahí: los obispos declararon que la Iglesia de Latinoamérica contenía una misión distinta a la de la Iglesia de Europa (que en realidad era una Iglesia distinta) y le otorgaban una función política activa. Esta aplicación práctica de la fe se conoció como Teología de la Liberación, una de las ramas más importantes dentro de la Iglesia católica moderna y una influencia política importante en América Central y del Sur.

LA TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN:  

La Conferencia de Medellín, donde se reunió el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), en 1968, se inspiró en las reformas del concilio Vaticano II. En la misma, los obispos publicaron un documento en el que examinaban el papel social de la Iglesia en sus respectivos países. Allí, denunciaban la opresión del sistema capitalista sobre los pobres, criticaban la explotación que ejercían los países centrales por sobre los del “tercer mundo” y exigían numerosas reformas políticas y sociales.

Los Obispos reunidos, no se detuvieron sólo en esos reclamos, sino que también declararon que la Iglesia Latinoamericana contenía una misión distinta de la de Europa. Por lo tanto, en esta región, la Iglesia debía tener un alto compromiso con la realidad social de su contexto y una praxis transformadora. Esta práctica de la fe cristiana se conoció como la “teología de la liberación” y tuvo durante décadas una importante influencia dentro de la Iglesia Católica.

Un teólogo peruano, Gustavo Gutiérrez, publicó en 1971 la doctrina central de movimiento. La “teología de la liberación” establecía que la Iglesia debía ayudar a los pobres y no imponerse sobre ellos. Además, proponía un accionar cristiano acorde a la enseñanzas de Jesús y no conforme a los requerimientos de los poderosos. Así fue que estas ideas inspiraron la fundación de la “Iglesia de los pobres”, que combinaba la enseñanza religiosa con la participación en movimientos sociales y políticos destinados a cambiar la realidad.  

A su vez, en Brasil también se producía un fuerte movimiento renovador en la Iglesia. Leonardo Boff, un teólogo brasileño, criticaba en sus libros las injusticias en Latinoamérica y se animaba a incluir dentro de las fuerzas que provocaban esas injusticias, a la Iglesia Católica.

Como era de esperar, a Roma y a los regímenes conservadores no les gustó la matriz marxista de la “teología de la liberación”.

Durante la dictaduras militares que asolaron a América Latina en general, se llevó a cabo una violenta represión del movimiento. Las represalias laicas, en forma de asesinatos cometidos por escuadrones de la muerte o en forma de encarcelamientos con torturas, se incrementaron y clérigos como el arzobispo de El Salvador, Oscar Romero, y el padre Antonio Pereira Neto, de Brasil, y el obispo de La Rioja, monseñor Enrique Angelelli, se convirtieron en mártires del movimiento

Ya en 1979, los dirigentes del movimiento no fueron invitados a la conferencia de obispos y finalmente el Papa Juan Pablo II, reemplazó a los teólogos de la liberación por clérigos dóciles y sumisos a las autoridades eclesiásticas de turno.

PABLO VI:

Durante los primeros años después del concilio hubo una cierta euforia que llevó a algunas personas a pensar que la mayor parte de las tradiciones desaparecerían, incluso algunas verdades perennes de la tradición católica. Se creó una confusión con respecto a la doctrina básica y a la disciplina fundamental. Pablo VI respondió a esta mentalidad con una reafirmación de la fe católica en el Credo de Pablo VI.

Luego, dio a conocer Mysterium Fidei (Misterio de fe) para aclarar y corregir temas puntuales de doctrina, especialmente en relación con la Eucaristía, que no estaban claros en el popular Catecismo holandés.

Pablo VI enfrentó la durísima tarea de mantener unida a la Iglesia después del Concilio. La sobrellevó teniendo un criterio amplio; con paciencia, calma, fe, iluminando con inteligencia lo que debía entenderse y dirigiéndose pacíficamente a los opositores, y si creía que era necesario, sufriendo en silencio.

No todo fue conflictivo. Inauguró un estilo de liderazgo papal, imitado por Juan Pablo II, de «Papa viajero». Fue a Manila, África y Jerusalén. El abrazo con el patriarca Atenágoras simbolizó el deseo de los católicos por reunirse nuevamente con los ortodoxos. Presidió el Año Santo de 1975, con millones de peregrinos que visitaron Roma. Piloteó la Iglesia por aguas turbulentas y la condujo a un curso seguro. Realizó uno de los mejores papados de la historia.

PARA SABER MAS…
Orígenes del concilio

El papa Juan XXIII decidió convocar el histórico concilio poco después de su elevación al trono de San Pedro, en el año 1958. Este pontífice, idealista y bondadoso, comprendía que la Iglesia había de dar una respuesta adecuada a problemas actuales de ámbito mundial, tales como la guerra, la injusticia y la pobreza. También advertía la perentoria necesidad de un aggiornamento —una puesta al día— de la Iglesia. Consideraba que un concilio ecuménico era el medio más eficaz de que la Iglesia disponía para valorar su papel en el mundo y poder cumplir ante la humanidad de hoy aquellos fines para los que fue fundada.

Juan XXIII manifestó por primera vez su idea al cardenal Domenico Tardini, su más íntimo colaborador, y quedó gratamente impresionado por el entusiasmo de su respuesta: «¡Sí, sí! ¡Un concilio!» Animado por ello, reveló a continuación su plan a la Curia Romana, órgano de gobierno del Vaticano; pero observó con decepción que su propuesta apenas hallaba eco. En días sucesivos los miembros de la Curia trataron de persuadirle para que abandonase la idea o, cuando menos, pospusiese la convocatoria del concilio.

La oposición se debía al temor de que un concilio pudiese romper la organización jerárquica existente en el gobierno de la Iglesia. Los miembros de la Curia romana dirigían todas las sagradas congregaciones encargadas de los asuntos referentes a la vida eclesiástica. Los conservadores pensaban que el cambio equivaldría a debilidad y se oponían a cuanto menoscabase las sagradas tradiciones. Su principal representante era el cardenal Alfredo Ottaviani, director de la Sagrada Congregación del Santo Oficio —hoy de la Doctrina de la Fe—, que entendía en los asuntos relativos a la fe y a las costumbres, y que absorbió la hoy desaparecida Congregación del índice, encargada de la censura y prohibición de libros.

El Papa, sin embargo, estaba resuelto a celebrar el concilio en la fecha más temprana posible y deseaba ver realizado su sueño antes de morir. El día de su elección hizo observar que los pontificados de cuantos predecesores suyos llevaron su nombre habían sido breves, y casi inmediatamente comenzó a realizar los preparativos para la magna asamblea. En mayo de 1959 encomendó al cardenal Tardini la dirección de la ingente tarea de reunir las sugerencias de todos los obispos y universidades católicas del mundo que habían de constituir los temas de debate. En junio de 1960 formó las comisiones preparatorias que, dirigidas por los cardenales de la Curia, se encargarían de redactar las propuestas destinadas al concilio.

Unos 800 teólogos y estudiosos fueron convocados en Roma para examinar detenidamente y poner en orden cuantos datos se poseían sobre la vida de la Iglesia. Las conclusiones a que las comisiones llegaron fueron resumidas finalmente en un epítome de 73 esquemas que sería presentado en 1962. Entre tanto, en diciembre de 1961, en las primeras reuniones del concilio, Juan XXIII promulgó la Constitución Apostólica por la que convocaba formalmente el Concilio Vaticano II, el primero que se celebraba desde el Concilio Vaticano de 1869-70 y el segundo desde el famoso de Trento (1545-63).

En junio de 1962, el Sumo Pontífice invitó a todas las iglesias cristianas separadas y a todas las confesiones religiosas no cristianas a que asistiesen como observadoras al concilio. La primera sesión tuvo lugar entre el 11 de octubre y el 8 de diciembre de 1962. El sueño de Juan XXIII se había hecho realidad.

Pero la amable figura de aquel pontífice no llegaría a contemplar el final de su sueño, pues falleció a los seis meses de haber concluido la primera sesión, el 3 de junio de 1963. Su sucesor, el papa Pablo VI, presidiría las tres sesiones siguientes en los otoños de 1963, 1964 y 1965. Pablo VI también sentía la necesidad del concilio que consideraba «como un puente hacia el mundo contemporáneo», aunque manifestó una tendencia quizá más conservadora que la iniciada por su predecesor.

Encíclica Pacem in Terris

El Movimiento Hippie La contracultura en la década de los 60 Cambios

El Movimiento Hippie: Contracultura de los 60

INTRODUCCIÓN: LOS HIPPIES Fue un movimiento juvenil que tuvo lugar en los últimos años de la década de 1960 y que se caracterizó por la anarquía no violenta, la preocupación por el medio ambiente y el rechazo al materialismo occidental.  Los hippies formaron una contracultura políticamente atrevida y antibelicista, y artísticamente prolífica en Estados Unidos y en Europa. Su estilo psicodélico y lleno de colorido estaba inspirado por drogas alucinógenas como el ácido lisérgico (LSD) y se plasmaba en la moda, en las artes gráficas y en la música de cantantes como Janis Joplin o de bandas como Love, Grateful Dead, Jefferson Airplane y Pink Floyd.

El Movimiento Hippie La contracultura

EL MOVIMIENTO HIPPIE:  En los últimos años de la década del ´60, comenzó un movimiento muy particular que fue conocido como “movimiento hippie”. Este movimiento, como decíamos anteriormente, se caracterizó por la anarquía no violenta, por la preocupación por el medio ambiente y por un rechazo general al materialismo occidental. Los hippies formaron una cultura contestataria y antibelicista.

Artísticamente fue un movimiento muy prolífero en todo el mundo. Su estilo fue la psicodelica y la multiplicidad de colores inspirados en la drogas alucinógenas de la época (LSD) y que se plasmaba en: moda, artes gráficas y sobre todo en la música, en cantantes como Janis Joplin y en bandas como Love, Grateful Dead, Jefferson Airplane y Pink Floyd por nombrar solo algunas; y en general en todos los ámbitos de la cultura.

En un principio el movimiento se generó en Estado Unidos para luego extenderse a Europa y a todo el mundo. El origen, fue una reacción a las profundas alteraciones que había producido la segunda guerra mundial, en la sociedad y en la cultura.

Luego de la segunda guerra mundial (1945), se habían generalizado las políticas económicas de orientación “keynesianas”, que se basaban en el impulso que el Estado (ver Estado de Bienestar) le daba a la demanda y a la organización del proceso productivo a través del “taylorismo” (organización racional y científica del trabajo) y el “fordismo” (organización del trabajo en cadena). Estas circunstancias, hicieron aumentar la productividad y a su vez abaratar costos, lo que permitió a los trabajadores, acceder al mercado de bienes de consumo durables (automóviles, electrodomésticos, etc.), como nunca antes en la historia.

Las clases medias y populares mejoraron notablemente en las condiciones de vida ayudadas por la intervención del llamado “estado de bienestar” que tenía en esta etapa una importancia preponderante. Además, el pleno empleo, el sistema de seguridad social asegurado por ese “estado de bienestar” y la transformación de algunos servicios que antes eran privados (sanidad, educación, transporte, etc) en públicos, permitió también una notable mejora en la mayoría de los trabajadores.

Estas mejoras económicas, provocó en la sociedad en general una aletargamiento y un adormecimiento en cuanto a los reclamos y las luchas obreras. Los jóvenes, a partir de la década del ´50, comenzaron a rechazar estas posiciones cómodas y burguesas. Además, se le sumó a estos conflictos, la intolerancia “macartista” en el plano interno y la guerra de Corea en el internacional.

Todas estas transformaciones en la sociedad, fueron incubando la protesta juvenil que vendría.

La década del ´60, en los Estados Unidos y en los países centrales, traería todavía aun más mejoras en lo económico. La producción industrial se incrementó durante este periodo, principalmente la industria alimenticia, junto con la producción de carbón, la metalurgia básica, los productos agrícolas y la gasolina. Comenzó así, una etapa de consumo de masas. Los electrodomésticos, el auto y el teléfono, pasaron a ser símbolos de status personal. En general, artículos que eran privativos de minorías, pasaron a ser consumidos por una gran cantidad de personas al abaratarse notablemente sus costos.

Otro síntoma de los cambios de la época, fue la significativa explosión demográfica y la fuerte crisis que sufrió la institución “familia”. La misma, dejó de ser el núcleo de contención afectiva que siempre fue, debido a un cambio de valores en la sociedad.

Dos grandes movimientos también cobraron fuerte impulso en la década del ´60: uno era el “liberación femenina” y el otro el de la lucha contra la discriminación étnica.

En ese marco, en esta década, muchos jóvenes comenzaron a ensayar experiencias no convencionales. Consideraban mediocre y aburrido el mundo “burgués” e iniciaron una búsqueda hacia una vida espiritual y en contacto con la naturaleza. A toda esta búsqueda e iniciativas de los jóvenes, se la comenzó a conocer como “movimiento hippie”.

Al “movimiento hippie” no le interesaba cambiar la sociedad, sino que lo que pretendían era cambiar la sociedad en forma íntegra. Además de los cambios en la familia y la rebelión juvenil, se sumaba la denominada “revolución sexual”. Ésta última, ocurría acompañada de las grandes transformaciones en las conductas sociales, que se trasladaron también al ámbito privado. La aparición de las píldoras anticonceptivas y su difusión masiva, también influyeron en los cambios producidos en el nivel social.

Los “hippies”, tomaron como actitud contestataria, retirarse de la sociedad a la que condenaban por actitud cómoda y conservadora. Comenzaron, entonces, a reunirse en comunas, constituidas como organizaciones libres y sin jerarquías, en total contraposición de lo que pasaba en la sociedad burguesa. Las reuniones de los hippies se volvieron cada vez más conocidas, pero la que quedó instalada en la memoria, fue el festival de “Woodstock” en 1969, en el cual se reunieron durante tres días, medio millón de jóvenes. Además, el movimiento hippie encontró en el rock, un modo de expresión inigualable, sus valores básicos fueron la tolerancia y el amor. La guerra de Vietnam, fue también un hecho clave, que mostró al movimiento en total oposición al conflicto bélico, su gran inconformismo se manifestó en diversas movilizaciones en contra de la guerra y de todo tipo de violencia.

Estilo y comportamiento: El icono hippie suele caracterizarse con un hombre de pelo largo y barba mucho más larga que lo considerado “normal” para la época. Ambos sexos tendían a dejarse el pelo largo y de imitar el estilo afroamericano.

La mayoría de la sociedad de la época, consideraba estos “pelos largos” como una ofensa, o como sinónimo de suciedad, o cosa de mujeres.

El hecho de usar el cabello largo, para ambos sexos y su forma particular de vestir, actuaba como una señal de pertenencia y una muestra de su actitud contestataria y contracultural.

Otras características asociadas a ellos fueron:

– Ropas de colores brillantes.

– Ropas desteñidas.

– Camisas largas, polleras largas, pantalones con botamanga tipo “pata de elefante”.

– Ropas indias o africanas.

– Símbolos como la flor o dibujos de los aborígenes americanos..

– Muchos se confeccionaban su propia ropa como protesta ante la cultura consumista.

– Uso de incienso y recuperación de los valores naturales de las plantas.

– Se reunían a tocar o componer música en fiestas al aire libreo en casas de amigos.

– Vida en comunas.

– San Francisco, California era la principal ciudad de encuentro para los hippies.

– Tolerancia hacia la homosexualidad y la bisexualidad.

– Amor libre: traducido en un rechazo a la institución del matrimonio y una conducta sexual contraria a las imposiciones de las Iglesias o el Estado, que eran vistas como intromisiones a la vida personal.

– Uso de drogas: marihuana, hachís, alucinógenos como el LSD, etc.

El entonces presidente Ronald Reagan definió al hippie como «un tío con el pelo como Tarzán, que camina como Jane y que huele como Chita».

Festival de Woodstock:

Fue el acontecimiento emblemático del movimiento juvenil y si queremos representar cómo fue la década del ´60, seguro que recurriremos a ese festival. Desafiante, inocente, optimista y tolerante, todo eso a la vez y muchas cosas más se pueden decir del mismo. Celebrado en una granja del estado de Nueva York del 15 al 17 de agosto de 1969. Durante tres días, a pesar de las lluvias, el barro y las instalaciones insuficientes, más de 400.000 jóvenes se abarrotaron en un encuentro que pasaría a la historia.

Joan Baez; Crosby, Stills, Nash y Young; The Who; Janis Joplin; Jimi Hendrix; Sly and the Family Stone; Jefferson Airplane y Santana, son solo algunos de los músicos que actuaron en el festival que había sido anunciado como “tres días de paz y amor”.

Estudiantes, fumadores de marihuana, residentes en comunas, profesores y hippies, en general, acudieron a la cita que fue catalogada como “una reunión de todas las tribus”, creando una de las leyendas que quedaría viva por siempre en la cultura musical y roquera.

Liberación homosexual:

Un acontecimiento, cambió algo que ya se venía dando desde la década de ´50. El movimiento homosexual era hasta entonces reducido y discreto, todavía sufría los prejuicios de la época. El aconteciendo del que hablamos, tuvo lugar en un bar (el “Stonewll Inn.”) para homosexuales del Greenwish Village, un barrio bohemio de Nueva York.

Una noche de junio de 1969, en una operación que parecía rutinaria, la policía realizó una redada en el Stonewall, debido a que el mismo no tenía licencia para vender alcohol y por esos tiempos atraía una nutrida clientela de jóvenes, ruidosos y travestis. Lo que hubiera pasado inadvertido, esa noche se tradujo en una violenta reacción sin precedentes. En lugar de dispersarse, los habitúes respondieron con ira. El disturbio duró varios días y el acontecimiento provocó que saliera a la luz, la causa por la “liberación homosexual”.

 Los activitas de esta causa, influenciados a su vez por los movimientos del poder negro y la liberación de la mujer, tomaron mayor fuerza y lograron ubicarse en la opinión pública de la época.

Esta rebelión, también fue significativa para aquellos que esperaban un control menos rígido de la sociedad hacia los comportamientos sexuales y para los que esperaban que se termine con la discriminación hacia los homosexuales.

Los movimientos a favor de la liberación homosexual comenzaron a expandirse hacia las potencias occidentales. Ya Inglaterra, había despenalizado la homosexualidad y se le sumaban en 1969, Canadá, Alemania, Australia y algunos estados de Norteamérica.

Finalmente, en 1973, la Asociación Norteamericana de Psiquiatría borró de su manual de diagnóstico, a la homosexualidad como enfermedad. De todas formas, la persecución y la discriminación no finalizó allí.

Ampliación: Paz, música y contestación: En 1966, «el verano del amor» marcó el apogeo del movimiento hippie. Sus miembros estaban a favor del pacifismo, las religiones místicas y la libertad sexual. Algunos, incluso, defendían el uso de drogas como la marihuana y el LSD (dietilamida del ácido lisérgico), que, se decía, abría la mente a áreas inexploradas.

En junio de 1967 se celebró en Monterey (EE. UU.) el primer gran festival de música pop al aire libre, al que asistieron unas 200.000 personas. Su poderosa combinación de música pop y cultura juvenil marcó uno de los puntos culminantes de lo que significaron los 60. No obstante, este optimismo empezó a desvanecerse con los asesinatos de Roben Kennedy y Martin Luther King. En casi todo el mundo hubo manifestaciones estudiantiles contra la intervención militar en Vietnam.

En algunas ciudades de EE. UU. se produjeron disturbios y el movimiento en favor de los derechos civiles abandonó su postura no violenta cuando actuaron grupos extremistas. En Francia, la revuelta estudiantil de mayo de 1968 coincidió con la huelga general de 10 millones de trabajadores, que pedían la dimisión de Charles de Gaulle.

El final de la década estuvo marcado por dos importantes festivales de rock, ambos celebrados en 1969: el de Woodstock en Nueva York y el concierto gratuito de Altamont, en California. En Woodstock, 450.000 personas asistieron a los tres días del festival unidas por un espíritu de amor y confratemización, pero en Altamont, un afroamericano fue apuñalado durante un altercado con otros asistentes.

PARA SABER MAS…

Hubo gran diversidad de estilos e ideologías entre los movimientos rebeldes. Muchos de ellos tuvieron su origen en Gran Bretaña, pero luego fueron adoptados en otras latitudes. Los hippies fueron una de las primeras tribus urbanas en las que se articularon la sensibilidad musical y estética, con la adhesión a la protesta pacífica en contra de la sociedad de consumo.

Como el camino elegido para la protesta era pacífico, el movimiento hippie tendió a utilizar los símbolos y el arte, además de adoptar un cierto estilo de vida para ejercer su rebelión. Por ejemplo, alentaron la vida comunitaria como manera de protesta contra la vida burguesa y el consumo indiscriminado. La vida comunitaria disolvía la familia nuclear en la comunidad: todos se preocupaban de la crianza de los más chicos, nadie acumulaba más riqueza que otro, todo se compartía y a nadie le importaba acaparar más y más bienes. La naturaleza se oponía al consumo de electrodomésticos y el poder de las flores al poder de las armas, que en esos años Los Estados Unidos desplegaban en Vietnam.

Además de este estilo de vida, la estética del pelo largo, el pantalón vaquero gastado, y en los varones la barba crecida, eran también formas de protestar. Se contraponía la figura del aplicado oficinista a la del despreocupado habitante de una comunidad que disfrutaba de la naturaleza antes que del éxito profesional.

Este estilo de vida se plasmó en varias comunidades famosas, por ejemplo en San Francisco, en los Estados Unidos, y en la localidad de El Bolsón, en la Argentina, que se hizo conocida justamente por la comunidad hippie que se radicó allí. Esta ética y estética de la ideología hippie se manifestó en las letras de canciones de varios grupos y autores paradigmáticos de la época.

LA MARIHUANA Y EL GRUPO HIPPIE (Comentarios de la época)
La cannabis (de donde se extrae la marihuana) tiene algunas características distintas de las drogas mencionadas. Es utilizada por dos grupos sociales extremos, claramente marginados: prostitutas, delincuentes, etc., y más recientemente vastos sectores de las clases medias y altas, estos últimos atraídos por algunas de las postulaciones de la cultura hippie. Aun a riesgo de plantear esquemáticamente el problema se puede decir que las graves contradicciones de la sociedad consumista de los países altamente desarrollados engendra grupos que se rebelan contra ella. Algunos detentan altos niveles de conciencia, otros limitan los alcances de su oscura protesta social a las reformas internas dentro del sistema existente. Los hippies, seguramente, pertenecen a este segundo grupo.

Por ejemplo en los Estados Unidos, acelerado el deterioro social por la guerra en Vietnam y la creciente violencia interna, se recorta un núcleo de las jóvenes generaciones que se burlan del establishment, es decir del sistema. Esta oposición que centra su lucha en el pacifismo, en el retorno a valores humanísticos que desalienten la alienada búsqueda de éxitos materiales, contradictoriamente, hace uso masivo de «cosas».

Estas «cosas» ya no son heladeras, automóviles o éxito social, sino que cristalizan en el uso de drogas: la marihuana y algo menos el LSD. Así, el uso de las drogas de la cultura hippie desorganiza y deteriora a un rico potencial humano, lo desvía del enfrentamiento orgánico y distrae los objetivos originales de la protesta.

Los hippies norteamericanos constituyen un buen ejemplo del rol que cumplen las drogas en un contexto social dado. Curiosamente buscan la misma sensación estimulante y anestésica de los sentimientos a los cuales están sometidos sus compatriotas en el sudeste asiático (la cantidad de jóvenes soldados en Vietnam que consumen drogas es altísima).

Los grupos que siguen el modelo cultural hippie en América Latina son evidentemente menos numerosos y prácticamente están concentrados en las grandes ciudades, pero responden en su dinámica de constitución a elementos análogos a los norteamericanos. Pertenecientes a !as clases medias siguen la tradición de adoptar modelos culturales y de conducta de origen metropolitano. Se reconoce en ellos un interés semejante por la marihuana y el ácido lisérgico.

El estilo de vida americano Causas Historia Caracteristicas

El estilo de Vida Americano: Características

Durante la era de posguerra, la sociedad occidental presenció un cambio notoriamente veloz. Productos de nuevas tecnologías —como las computadoras, los televisores, los jets, los dispositivos anticonceptivos y las nuevas técnica quirúrgicas— alteraron de manera drástica y rápida el ritmo y la naturaleza de la vida humana. Los apresurados cambios de la sociedad de la posguerra, fomentados por los avances científicos y el raudo crecimiento económico, hicieron que varias personas pensaran que era una nueva sociedad. Llamada por algunos sociedad tecnocrática y por otros sociedad de consumo, la sociedad occidental de posguerra se caracterizó por una cambiante estructura social y nuevos movimientos hacia el cambio.

EL ESTILO DE VIDA NORTEAMERICANO:

Como consecuencia de la implantación del llamado Estado de bienestar, a partir de fines de la Segunda Guerra Mundial, importantes sectores sociales de los países industrializados aumentaron, considerablemente, el poder adquisitivo.

estatua de la libertad en ee.uu.

Para mantener esa situación de mejoramiento salarial y de cobertura social, era necesario acrecentar la producción y, en forma paralela, el consumo para que se pudiera absorber todo lo fabricado. Así aumentarían las ganancias de los industriales que, a su vez, dispondrían de más capitales para seguir mejorando la capacidad adquisitiva de las clases medias y bajas, formando un círculo en el cual todos los elementos debían conservar el equilibrio.

Todo esto se hizo posible gracias a los adelantos tecnológicos. El mejoramiento salarial se dio a partir de las negociaciones entre los sindicatos y las organizaciones patronales, y asegurando las mayores ganancias a los empresarios. Para sostener este nivel de vida, era necesario aumentar el consumo, aun de productos superfluos que comenzaron a ser publicitados como imprescindibles.

A fin de lograr ese objetivo, fue creado en los Estados Unidos un nuevo estilo de vida, que comenzó a difundirse como el american way of life (estilo de vida americano). Para ello, se utilizaron dos elementos: la publicidad y la disminución de la calidad de los productos, con el fin de que tuvieran menor vida útil y por lo tanto, fuera necesario reponerlos más rápidamente.

Esta nueva forma de vida se basaba en el consumo de todo tipo de artículos, como uno de los principales caminos para la realización individual de los seres humanos. Se dejaban en segundo plano muchos de los valores culturales sostenidos hasta entonces, como el crecimiento intelectual y espiritual.

Las características de ese estilo fueron —además del consumismo— la exageración, la ostentación de la riqueza y la grandiosidad, reflejadas en todos los órdenes. La industria automotriz norteamericana, por ejemplo, se diferenció de las demás por el enorme tamaño de sus vehículos y por su mayor potencia.

Los automóviles Impala, inmensos en tamaño, se convirtieron en el símbolo de la riqueza de los años 60. Se creó, de este modo, una notoria influencia y hasta dependencia cultural, pues el resto de los países estuvieron influidos por la moda y las preferencias norteamericanas, más allá de sus propias tradiciones o idiomas.

El Turismo:

La gente comenzó a vivir mejor y contaba con dinero para gastarlo, por lo que solicitaba mas tiempo libre, por lo que se dedujeron la cantidad de horas de trabajo diarias en una novena parte. Los americanos ahora buscaban nuevas actividades deportivas, culturales y mucha recreación, cuyo objetivo mas destacado fue el turismo.

El turismo era una de las industrias de más rápido crecimiento en todo el mundo. En los diez años entre 1962 y 1972, el gasto en turismo se triplicó. En algunos casos, el muy alto incremento anual en los ingresos por turismo reflejaba un punto de partida bajo, en otros continuaba aumentando desde un nivel que había sido alto. España, por ejemplo, que había acogido a 200.000 turistas en 1930 y 6 millones en 1960, recibió a 33 millones en 1973.

Los otros países «baratos» del Mediterráneo, entre los que se encontraban Grecia, Turquía, Malta, Israel, Chipre y Portugal, así como el Norte de África, también registraron incrementos. México y las Bahamas tuvieron la misma experiencia que el hemisferio occidental. Las tasas de crecimiento eran menores en algunas zonas de las tradicionales de vacaciones, como Austria, Suiza, Francia e Italia.

En estos países, el turismo de invierno experimentó una rápida expansión. En Alemania Occidental, por ejemplo, donde en 1960-1961, 565.000 personas pasaron sus vacaciones de invierno, la cifra alcanzó los 3.157.000 en 1975-1976. Sin embargo, incluso en 1976, los países desarrollados seguían recogiendo el 83 por ciento de los ingresos del turismo, frente al 17 por ciento de los países en vías de desarrollo. Se trataba de una forma de gasto que quedaba limitada a los países más ricos; para algunos de los países más pobres se estaba convirtiendo en una fuente vital de ingresos.

En Europa, el esquí, que una vez fue un deporte exclusivo de los muy ricos y muy privilegiados y de un pequeño número de deportistas fanáticos, se convirtió en un deporte de masas, y más y más personas podían permitirse unas segundas vacaciones durante el invierno y viajar al extranjero para disfrutarlas. Pero las condiciones bajo las cuales tenía lugar el esquí cambiaron a medida que atraía un número cada vez mayor de personas. El viaje hasta el lugar empezó a estar congestionado y era cada vez más incómodo, y los pueblos alpinos que en un tiempo fueron tranquilos se convirtieron en municipios concurridos a medida que se construían hoteles de hormigón para alojar a los turistas.

La explosión de la educación

Es posible considerar la creciente provisión de educación como otra manera en que las personas utilizaron la creciente cantidad de bienes y servicios que ahora estaban a su disposición. La educación puede considerarse como algo valioso por sí mismo, así como un medio para aumentar la productividad de la mano de obra a largo plazo. En el boom de la posguerra, se produjo una verdadera explosión en el número de personas que acudían a las universidades u otros institutos de educación superior.

Estados Unidos llevaba la delantera en este aspecto, gastando una proporción de la renta nacional per ca-pita superior a la de otros países para la educación, y conservando esta delantera incluso cuando el resto del mundo occidental avanzó. Este énfasis en la educación se ha considerado como una alternativa a la provisión de otros servicios sociales, para los cuales Estados Unidos estaba rezagado, quizás como reflejo de la preferencia estadounidense por la autoayuda individual frente a la asistencia social.

En el año 1960, Estados Unidos gastó un 5,3 por ciento de su renta nacional en educación, comparado con el 5 por ciento en Suecia y el 4,7 por ciento en Holanda; la mayor parte del resto de Europa, así como Japón, gastaba entre el 4,5 y el 3,5 por ciento. En los siguientes años, la proporción de alumnos de escuelas secundarias entre los jóvenes con edades comprendidas entre los 10 y los 19 años en 13 países desarrollados del Oeste y Norte de Europa aumentó enormemente, la proporción de los estudiantes a nivel universitario con edades comprendidas entre los 20 y los 24 años casi se duplicó.

LA SOCIEDAD DE CONSUMO:

Después de la Segunda Guerra, el avance tecnológico (en electrónica, física y química), la mayor disponibilidad de mano de obra —producto de la paz y del aumento demográfico— ocasionaron un gran incremento de la producción industrial. Para mantener y aumentar el nivel de ganancias de los empresarios, fue necesario elevar el consumo, para lo cual se incorporó a los sectores medios y bajos en el mercado consumidor de productos antes reservados a las clases privilegiadas, tales como, electrodomésticos, automóviles, etc.

 Además de aumentar el consumo, las mejoras en el nivel de vida de los obreros hacían disminuir los reclamos y los alejaban de los posibles conflictos sociales. A este modelo basado en el consumo masivo se lo denominó sociedad de consumo. Dos elementos fundamentales ayudaron a instalar el consumismo la publicidad y las ventas a crédito.

Se estimulaba a través del cine, la radio, la  televisión, de los diarios y de las revistas, el deseo por acceder a un mundo ideal y fantástico, al cual sólo se ingresaba comprando determina das marcas de productos. Para triunfar en la vida, había que manejar tal automóvil, beber determinada gaseosa o vestir la ropa de los famosos.

Incluso, las manifestaciones artísticas  como la música, el cine, el teatro o la literatura,  eran impuestas por la propaganda de las empresas discográficas, las distribuidoras cinematográficas y por las empresas teatrales o editoriales. Había nacido la cultura de masas, en la que era más importante la difusión que la creación artística en sí misma. Tenía más valor lo más conocido que lo más creativo o mejor producido. Prevalecía la comercial sobre lo artístico.

Orígenes de las Grandes Marcas y La Sociedad de Consumo

La Primavera de Praga Causas Dubcek, en Checoslovaquia

La Primavera de Praga, Sus Causas

Durante la Guerra Fría, la Primavera de Praga fue un periodo de intento de liberalización política bajo el liderazgo de Alexander Dubcek, en Checoslovaquia que duró desde el 5 de enero de 1968 hasta el 20 de agosto de ese mismo año, cuando el país fue invadido por la URSS, y sus aliados en el Pacto de Varsovia (a excepción de Rumania).

 LA PRIMAVERA DE PRAGA:
Breve reseña histórica:

Checoslovaquia, fue siempre un espacio de vital importancia en el centro de Europa y lugar estratégico desde el punto de vista de la geopolítica. Durante muchos siglos, fue el dominio de la casa de los Habsburgo, la que impuso su poder en la región. Más tarde, quedó incluida dentro del Imperio Austro-Húngaro, que contenía comunidades de distinto origen, lengua y cultura, por lo que fue llamado el Imperio de las Nacionalidades. Luego de la primer guerra mundial, con la derrota del Imperio Austro-Húngaro, se construyó la República de Checoslovaquia, finalmente durante la segunda guerra (1938-1945), los nazis la ocuparon y la reclamaron como parte de Alemania.

Al terminar la segunda guerra, el territorio checo quedó dividido en dos partes. Una, ocupada por las tropas soviéticas, y la otra por las norteamericanas. Las dos potencias mundiales del momento, llegaron a un acuerdo por el cual volvían a imponer en su cargo al ex presidente Benes, que había sido destituido por los alemanes.

Dominio comunista:

El 2 de febrero de 1948, el partido comunista checo llegó al poder mediante un golpe de estado. De este modo, el comunismo Stalinista llegó al control de la Europa central, creando un sistema defensivo (como si fuera una muralla formada por los siguientes países: Polonia, Hungría, Yugoslavia, Bulgaria, Albania, Rumania, Checoslovaquia y Alemania Democrática) ante una eventual agresión del mundo de occidente. Dentro de los estados europeo centrales que estaban dentro del bloque comunista, sin dudas uno de los más importantes era justamente Checoslovaquia, por su desarrollo industrial y su injerencia política.

Los comunistas checos aceptaron, en general, las directivas de Moscú, sin demasiadas objeciones. La tutela de Rusia les permitía una cierta estabilidad y un crecimiento sostenido. Sin embargo, la situación varió durante la década del ´60. Comenzaron a manifestarse corrientes opositoras al régimen que llegaron a su punto culmine en enero de 1968, en lo que se conoció en todo el mundo como la “primavera de Praga”.

Primavera de Praga

Este proceso político que conmovió al comunismo, fue dirigido por Alexander Dubcek , hijo de un militante comunista, que había realizado una importante carrera política, y en enero del 68, accedió al cargo de Secretario General del Partido Comunista Checo. El mismo, pretendía acentuar la autonomía de Checoslovaquia y adoptar algunas reformas económicas y sociales. Dubcek, fue seguido por muchos checos que pretendían el levantamiento de la censura y que se adopten algunas de las reformas previstas. Este proceso se aceleró cuando el partido comunista (que actuaba como partido único, ya que estaba prohibido la pluralidad política) aprobó un nuevo Programa de Acción, que fue ampliamente rechazado por antiguos dirigentes del partido, intelectuales, escritores y periodistas censurados.

Al principio, Moscú intentó evitar que se quiebre en dos el Partido Comunista Checo. Luego, cambió de táctica, y comenzó a culpar a los checos de contrarrevolucionarios y de preparar un golpe contra el comunismo.

Dubcek, intentó buscar apoyo en Tito, líder de Yugoslavia y Ceausescu de Rumania, que eran los líderes del comunismo europeo menos dependientes de Rusia.

A pesar de todos los intentos por evitar la invasión, los tanques soviéticos llegaron a Praga el 20 de agosto. La experiencia checa, no podía quedar sin castigo, si la Unión Soviética, aspiraba a que no se reprodujera. Seiscientos mil soldados ocuparon Checoslovaquia. La resistencia fue pasiva, se intentaba de esta manera, evitar una masacre, ya que las desigualdades de recursos eran evidentes.

Finalmente, el proceso político de Dubcek fue derrotado. Las reformas económicas fueron anuladas y se restablecieron las condiciones de censura. A pesar de la derrota, “la Primavera de Praga” (que duró desde el 5 de enero de 1968 hasta el 20 de agosto de ese mismo año) dejó huellas profundas y mostró una faceta del comunismo desconocida hasta ese momento.

El final: El domingo 4 de noviembre de 1956 sobrevino el golpe final. Durante las primeras horas de la mañana los tanques rusos invadieron Budapest. La noche anterior los rusos habían detenido al general Maléter y a los demás miembros de la delegación húngara encargada de las negociaciones. Con ello perdía su dirección el ejército popular húngaro. Una emisora de radio regional anunciaba la creación de un «gobierno revolucionario de trabajadores y campesinos» encabezado por János Kádár, secretario general del nuevo partido comunista. Como luego se supo, Kádár había sido secuestrado el 2 de noviembre con «suave violencia» en Budapest, y adoctrinado en el territorio soviético de Ungvár para desempeñar su futuro papel.

LA PRIMAVERA DE PRAGA Y SU DESENLACE

También Checoslovaquia luchó por el restablecimiento de los derechos civiles y por la independencia nacional en 1968. Tras la caída de Antonin Novotny, la nueva dirección del partido, encabezada por Alexander Dubcek pretendió implantar un «socialismo de rostro humano». A la liquidación del pasado stalinista siguió la política reformista de la «Primavera de Praga», la garantía de los derechos civiles de las minorías y la reforma de la economía.

Tras sostener una guerra de nervios contra el gobierno y la jefatura del partido, el 21 de agosto de 1968 tropas soviéticas, polacas, búlgaras, húngaras y alemanas orientales invadieron Checoslovaquia, cuyo gobierno no ofreció resistencia armada. La población prefirió la resistencia pasiva. Pero era difícil discutir con los tanques.

 Las barricadas formadas con vehículos incendiados y destruidos no pudieron contener durante mucho tiempo a los invasores, que justificaron su intervención con la tesis de la soberanía restringida de los países del área socialista (doctrina Breznev). Los dirigentes del partido y del gobierno fueron trasladados a Moscú y en el país se declaró el estado de sitio.

El nuevo jefe del partido, Gustáv Husák, que contaba con la confianza de Moscú, tardó más de un año en normalizar la situación en el país. Pero la resistencia de los intelectuales no pudo ser doblegada, y de ello es buena prueba la Carta 77, hecha pública en Praga en enero de 1977, cuya reivindicación principal se centra en el reconocimiento de los derechos humanos en Checoslovaquia.

Principales Sucesos en la Décadas del 50 y 60

Principales Sucesos en la Décadas del 50 y 60

CRÓNICA DE LA ÉPOCA:
La Persecución al Comunismo:

Cuando en 1945 Truman ordenó la destrucción de Hiroshima y Nagasaki con las dos únicas bombas atómicas entonces disponibles, muchos vieron en aquellos holocaustos de dos ciudades con todos sus habitantes una brutalidad innecesaria —Tokio estaba ya gestionando desesperadamente su rendición—, sólo explicable como una severa advertencia a Moscú. ¿Fue, en realidad, como se ha sostenido desde entonces muchas veces, el primer acto de la «guerra fría»?. Como Moscú no pareció impresionarse mucho ni cedió un ápice en sus rígidas actitudes, la excitación en Estados Unidos aumentó rápidamente.

La Unión Soviética dejó de ser el «valiente aliado» para convertirse en el «enemigo potencial» frente al que todas las precauciones eran pocas. Empezaron las diatribas antisoviéticas y las recién nacidas Naciones Unidas se convirtieron en el escenario de virulentas grescas oratorias. Aparecieron una serie de «ideólogos» que justificaban cualquier medida que se tomara en defensa de la «amenazada democracia» contra la «infiltración comunista». El mundo seguía agitadísimo. En Washington se votaban uno tras otro crédito para la defensa y se aprobaba el Plan Marshall de ayuda económica para evitar que la postrada Europa occidental, en la que había fuertes partidos obreros, cayera en poder del comunismo. En China se ayudaba a Chiang Kai-shek, cada vez más enzarzado en su lucha contra Mao Tse-tung y su gente.

Seguía confiándose, sin embargo, en el «monopolio de la bomba atómica» que Estados Unidos ejercía. Algunos hablaban inclusive de una «guerra preventiva», que, al amparo de este monopolio, metiera en cintura a Moscú antes de que fuera tarde. Entretanto se multiplicaban las precauciones para que ningún «secreto atómico» llegara a los soviéticos, a los que se describía con frecuencia como incapaces de dominar la alta tecnología atómica.

De poco servía entonces que se dijera, inclusive por el mismo Einstein, que la desintegración del átomo no era ningún secreto desde comienzos del siglo y que cualquiera a quien se procuraran los costosos medios necesarios podía fabricar bombas como las de Hiroshima y Nagasaki. Ser científico en Estados Unidos comenzó a ser casi tan duro y arriesgado como ser comunista.

El año 1949 fue en más de un aspecto un año decisivo. Porque, entre otros importantes acontecimientos, presenció la derrota final de Chiang Kai-shek y el nacimiento de la República Popular China. Y presenció también, mientras se organizaba rápidamente la alianza militar de la NATO y se creaba la República Federal Alemana, el estallido de la primer abomba atómica soviética. ¡Había desaparecido el monopolio atómico de Estados Unidos! Comenzó una frenética carrera nuclear. No había tiempo que perder.

Porque al año siguiente comenzó la guerra de Corea. Washington, entonces dominante en la organización mundial, consiguió, al amparo de un error táctico de Moscú —se había retirado del Consejo de Seguridad como protesta contra los obstáculos que se ponían al reconocimiento del Pekín comunista como representación de China—, llevar la bandera de las Naciones Unidas a la península asiática.

Pekín era un «agresor». La guerra de Corea —1950-1953—, muy cruenta, de muchos vaivenes y terminada en una especie de empate, supuso para Estados Unidos, lanzado a un nuevo esfuerzo bélico, un período de prosperidad económica, pero también puso de manifiesto que el «peligro comunista» se acentuaba. Perdido el monopolio atómico, había que ganar a los soviéticos en la carrera nuclear. Tenía que producirse la bomba H, infinitamente más poderosa que la bomba A. A la bomba atómica, producto de la «fisión» del átomo, sucedería la bomba de hidrógeno, producto de su «fusión», con una bomba atómica como detonante.

A los kilotones sucederían los megatones. Y, al mismo tiempo, se desarrollarían, utilizando los servicios del ex nazi Wernher von Braun, el creador de la V-2, los proyectiles balísticos intercontinentales, capaces de arrojar las bombas en cualquier lugar del planeta. Pero ¿quiénes habían facilitado a los soviéticos, considerados tan primitivos, los secretos de la bomba atómica?. Y ¿no resultaba sospechoso todo aquel que, amparándose en un falaz pacifismo, se opusiera a la carrera nuclear y propugnara un entendimiento con Moscú que la evitara? .Hubo dos casos dramáticos Principales Sucesos en la Décadas del 50 y 60 que contestaron a estas preguntas y pusieron al mismo tiempo de relieve el ambiente de histeria en el que ya la voz irónica de Joseph R. McCarthy parecía dominarlo todo.

Uno de estos casos fue el matrimonio formado por Ethel y Julius Rosenberg. Eran judíos, y no faltaban quienes recordaran las prevenciones de Hitler sobre la «conspiración judeo-marxista». Estos Rosenberg tenían algunos amigos entre el personal de la embajada soviética en Washington y de la delegación soviética ante las Naciones Unidas en Nueva York. El FBI investigó sigilosamente.

Finalmente se detuvo al matrimonio. Se le acusó de espionaje, de haber entregado a sus amigos soviéticos documentos relacionados con la bomba atómica. Poco importaba que los documentos base del proceso fueran de escasa importancia y estuvieran a fácil alcance de muchos. Aunque siempre protestaron de su inocencia, Ethel y Julius fueron condenados a muerte.

Ocurrió luego algo que sacudió a todas las conciencias. Se comunicó a los condenados, ya entre rejas inmediatas a la cámara de ejecución, que, si admitían su culpabilidad, el presidente Eisenhower estaría dispuesto a hacer uso de sus facultades de clemencia. Transcurrieron varios días muy tensos. Con temple impresionante, los Rosenberg resistieron todas las presiones e insistieron en su inocencia. Fueron electrocutados el 20 de junio de 1953. A su entierro apenas se atrevieron a asistir una docena de personas.

Sucesos del siglo xxEl segundo de estos casos fue el de J. Robert Oppenheimer, uno de los físicos más destacados de Estados Unidos y uno de «los padres de la bomba A». Había sido profesor de la Universidad de California y director del laboratorio de Los Álamos, donde se habían perfeccionado los artefactos que habían destruido a Hiroshima y Nagasaki. Estaba al frente del grupo de científicos que asesoraban a la Comisión de Energía Atómica de Estados Unidos.

Se declaró contrario a la fabricación de la bomba H. insistió en que debía negociarse con Moscú para poner término a una carrera que, a su juicio, llevaba a la humanidad a su perdición. Discutió ásperamente con su colega Edward Teller, para quien la bomba H debía constituir la prioridad máxima.

En el ambiente imperante, el pacifista Oppenheimer se hizo más que sospechoso. El 13 de abril de 1952, fue separado de todos sus cargos. Al margen de todos los equipos científicos dedicados a las aplicaciones prácticas de la física nuclear, quedó condenado a vegetar hasta su muerte. El maccarthysmo estaba triunfando en toda la línea.

En 1952, como una nueva advertencia a Moscú, Truman, ya en las postrimerías de su mandato, anunció que Estados Unidos estaba en posesión de la bomba H. El correspondiente estallido de produjo, después de una serie de preparativos espectaculares, en el atolón de Eniwetok, en el Pacífico, el 19 de noviembre. Fue imponente. Pero ¿quién pudo imaginarse que los soviéticos harían estallar su primera bomba H, sin espectacularidad alguna, apenas transcurridos ocho meses desde Eniwetok, exactamente el 12 de agosto de 1953? McCarthy tronitó como nunca.

La witchhunt, la «caza de brujas», se hizo furiosa. Pasó el tiempo. Terminó la guerra de Corea. Eisenhower proporcionó la paz, no totalmente satisfactoria, que había prometido para alcanzar la Casa Blanca. No era la victoria a la que, según el general Mac Arthur, nada podía reemplazar. Y en seguida sobrevinieron la derrota de los colonialistas franceses en Dien Bien Phu y los acuerdos de Ginebra de 1954. Washington se sintió obligado a llenar el hueco que Francia dejaba en el Sudeste de Asia.

Iba a comenzar otra «guerra local», tan desastrosa en tantos aspectos, tan larga que todavía dura: la de Vietnam. McCarthy seguía lanzando acusaciones a diestro y siniestro. Estaba ya en vísperas de su caída. Llegó el año 1957 y el mundo se vio sacudido por el primer Sputnik. Había comenzado la era espacial. ¡Y eran los soviéticos quienes la habían inaugurado! Se había pasado de los proyectiles balísticos intercontinentales a los satélites artificiales de la Tierra.

Había que comenzar otra carrera. Y que acostumbrarse a vivir en en incómodo «equilibrio del terror». Para entonces, sin embargo, Joseph R. McCarthy ya había desaparecido del escenario político norteamericano y el marccarthysmo, con su frenesí persecutorio, había caído en el descrédito.

Moda en la década del 60 Los Beatles Minifalda Anticonceptivos

Moda en la Década del 60
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1960:Nace el twist

baile twisEl baile que hizo furor en 1960 encarnó a dos de las cualidades que hicieron revolucionaria a la década. Anunciando una etapa de individualismo desenfrenado, el twist podía bailarse sin pareja. Se basaba en un movimiento de pelvis apoyado en una cadera que desafiaba cualquier decoro tradicional.

Inventado en 1959 por jóvenes negros que bailaban una canción de rock and rollde Hank Ballard, el twist fue popularizado por Chubby Checker y adoptado por los adolescentes blancos tras verlo cantar y bailar su versión.

El disco de Checker, peor cantado que el de Ballard pero más frenético, alcanzó los primeros puestos de las listas de éxitos en Estados Unidos. La canción volvió a ser número uno al año siguiente, cuando el twist se puso de moda entre los adultos.

El twist tuvo varias versiones: el twist peppennint (llamado así por el Peppermint Lounge de Manhattan, donde iban a bailar estrellas como Liz Taylor y Richard Burton), el «puré de papa» y el «frug», entre otros. Estos bailes pronto acompañaron a la beatlemanía y animaron discotecas, que enfatizaban más la música grabada que las actuaciones en vivo en todo el mundo.

Anos más tarde, el twist evolucionó aún más, cuando los bailes sin nombre y de movimientos informales se pusieron de moda de acuerdo con el movimiento hippie, que acabó con todos los pasos estandarizados.

1961: LA DIETA

la dieta en los 60La equivalencia cultural entre la belleza femenina y delgadez y el fracaso crónico del ama de casa de 37 años para estar delgada convergieron en 1961, dando lugar a lo que se convertiría en un negocio multimillonario. Cuando le preguntaron para cuándo esperaba el niño, Jean Nidetch, que pesaba 97 kilos y siempre estaba a dieta, decidió perder peso definitivamente. Fue a una clínica de adelgazamiento subvencionada por el Departamento de Sanidad de Nueva York, pero consideró que el régimen era demasiado estricto. Con la esperanza de que el apoyo mutuo podría cambiar su suerte, invitó a seis amigas para que la acompañaran.

Un año después había adelgazado más de 30 kilos y difundía su método por toda la ciudad. En 1963, Nidetch y dos socias, aprovechando la moda de las dietas y de la buena forma física, fundaron la Weight Watchers International.

La fórmula de Nidetch era simple: una dieta compuesta por proteínas pobres en grasas y abundancia de fruta y verdura, reuniones semanales para mantener la moral dirigidas por graduados y cuotas de socio baratas. Su fórmula alcanzó un gran éxito: en 1968 laWeight Watchers tenía 87 franquicias en Estados Unidos.

En los años setenta la compañía había sido adquirida por la Heinz, una corporación alimentaria gigante, y en los noventa había clubes Weight Watchers en 24 países, así como numerosos imitadores en todo el mundo.

El turismo de masas, turistas agolpados en las estrechas cabinas de «hoteles rodante» son paseados por continentes enteros. Prescindiendo de excesos semejantes, el turismo ha pasado a ser un movimiento de masas de singular importancia económica. En 1976 disfrutaron sus vacaciones en el extranjero el 50 % de los suizos, el 35 % de los holandeses, el 32 % cíe los alemanes occidentales y el 30 % de los belgas. A nivel mundial se contabilizaron 200 millones de viajes turísticos.

1962: LOS BEATLES

beatlesEn setiembre de 1962 salió el primer simple de los Beatles, Love me do y estuvo en el número 17 de las listas británicas de música pop. El segundo, Please please me fue el número 2. A fines de 1963, los Beatles eran los músicos más populares de la historia británica, con admiradores tan diversos como la reina madre y cantidad de adolescentes histéricas.

A principios de 1964, cuando una gira por Estados Unidos (iniciada con dos apariciones en el Ed Sullivan Show) llevó la «beatlemanía» a ese país. La profecía del representante Brian Epstein se hizo realidad: el grupo era «más grande que Elvis».

Los miembros del grupo, John Lennon, Paul McCartney y George Harrison, habían trabajado en clubes sórdidos de su Liverpool natal y de Hamburgo desde mediados de los años cincuenta. Cuando Epstein los descubrió en 1961 ya llevaban su corte de pelo característico, habían agregado canciones originales a su repertorio de rock and roll y también se habían convertido en el grupo más famoso de la escena «merseybeat» de Liverpool. Epstein mejoró su vestuario, sustituyó al baterista Pete Best por Ringo Starr y los promovió de forma brillante.

Los Beatles destacaban musicalmente: las composiciones de Lennon y McCartney eran frescas y divertidas, su compenetración vocal resultaba estimulante y sus actuaciones, de alto voltaje. Fueron el primer grupo de rock con éxito e iniciaron una «invasión británica» que acabó con el predominio estadounidense. Culturalmente, constituyeron una revelación: los rockeros anteriores celebraron la pasión adolescente, pero los Beatles simplemente jugaban al amor. Con su apariencia andrógina presagiaron la anarquía polimorfa de finales de los años sesenta. Durante estos años descubrieron las drogas y el misticismo y se convirtieron en los músicos de la contracultura.

La sofisticación musical y verbal de los Beatles fue aumentando. Sgt. Pepper’s lonely hearts club band (La Banda de los Corazones Solitarios del Sargento Pepper, 1967) —considerado por algunos como el mejor disco de rock— fue el primer «álbum conceptual» (una serie de canciones interrelacionadas en vez de una colección de canciones sueltas) que incorporó sonido electrónico y una orquesta de cuarenta instrumentos. Cuando el grupo se separó en 1970, el rock ya había alcanzado el status de música seria.

Hacia 1965 surge en los EE. UU. el problema social de la droga, extendiéndose rápidamente en otros países. Con carteles de advertencia, como éste de Suiza, la policía trata de evitar el tráfico y consumo de estupefacientes que se ceba en los más vulnerables.

1965: La revolución de la minifalda 

Cuando el modisto André Courréges presentó su colección de primavera-verano en el invierno de 1965, sabía que su carrera iba por buen camino. «Cada vez que he hecho algo moderno, con amor y entusiasmo, se me ha criticado. Ya tengo bastante», comentó. Aun así, Courréges hizo desfilar a docenas de modelos con botas blancas, vestidos angulares y minifaldas (una prenda nueva, diez centímetros por encima de la rodilla). El público quedó en silencio pero, cuando terminó el desfile, Courréges había mostrado no sólo una moda nueva sino también la mujer que la llevaría.

Al otro lado del canal, en Inglaterra, Mary Quant, una joven diseñadora propietaria de una tienda, había diseñado su propia minifalda, más corta que la de Courréges. El largo de falda de Mary Quant era totalmente novedoso y también la clientela de su tienda de Londres, Bazaar: Quant atendía a mujeres «reales», no a una elite social. Sus creaciones fueron tan populares que Bazaar se quedaba constantemente sin stock. Quant, que entonces tenía 21 años, compraba género nuevo cada mañana, cosía todo el día y por la noche había vendido toda su ropa. Pronto se hizo célebre por la «democratización de la moda» y fue apodada «Courréges de la clase obrera». A fines de año, la revolución de la moda completó su círculo:

Courréges, como si se hubiera dejado influir por una máxima de Mary Quant («Los modistos, incluso los parisinos, confirmarán mañana el prét-á-porter de hoy») se dedicó a fabricar vestidos asequibles para cualquiera en vez de coser ropa a medida para los ricos. «Quiero que cualquier mujer pueda llevar un

Courréges», dijo. La minifalda, barata y atractiva, estaba al alcance de cualquier mujer que se atreviera a llevarla. Lo hicieron millones, desde las muchachas corrientes a famosas tan distintas como Gloria Steinem y Biigitte Bardot.

Encíclica Pacem Interris

Las Décadas 50 y 60 del Siglo XX: La Sociedad del Siglo XX Talidomida

Las Décadas 50 y 60 del Siglo XX
La Sociedad del Siglo XX

Característica Generales:

Hubo un acelerado crecimiento económico (el mayor del siglo) de los países americanos y europeos, inclusive los mas perjudicados  en la segunda guerra mundial lograron un aumento productivo y económico.

poder de ee.uu.

Se produce una gran expansión industrial, fundamentalmente en los EE.UU. , país que no había sufrido daños en su infraestructura  industrial, urbana, de transporte y comunicaciones en la gran guerra. Esto hizo que sacara ventajas en la competencia mundial, y de aquí que tenga gran preponderancia sobre los demás países. Esta preponderancia se basó en dos pilares:

  1. a) la gran tecnología americana (made in América) y
  2. b) su poderío militar.

Nacieron así las grandes corporaciones multinacionales, que en corto plazo, operaron en buena parte del planeta, a través de sus  filiales. Aparecieron así industrias americanas, extractabas (de petróleo y minerales), farmacéuticas, de servicios, de  hotelería y turísticas.

También comenzó la Guerra Fría (competencia entre dos potencias con distintas ideología política), con su principal competidor, también ileso en la segunda guerra, la URSS.Esta guerra se centró en dos aspectos

 a)La competencia en armamentos nucleares

 b)La carrera espacial.

A nivel social, este crecimiento económico, descansó sobre un importante aumento de consumo de gran parte de la población. Surgió una nueva forma de vida americana, el “american way of live”, que se convirtió en un modelo para el resto del  mundo. El americano debía tener el mejor bienestar de vida posible.

Este modelo se fue arraigando día a día con mas fuerza en la clase media americana, y fue la TV la que permitió su difusión masiva.

Se triplicó la producción de automóviles y de muebles hogareños.

Los electrodomésticos fueron elementos indispensables en cualquier hogar americano.

La televisión se extendió por todo el mundo.

Se mejoró notablemente la atención a los clientes. Se discutió el concepto del servicio al cliente.(debía ser el mejor)

Se comenzó a pensar en la seguridad social del ser humano, fundamentalmente en su ancianidad. Se deseaba lograr una protección desde la “cuna hasta la tumba”.

Se promocionó el turismo, para el tiempo libre.

Aparecen las primeras bebidas en latas de aluminio.

Se vivía en una sociedad en que se vendían cosas unos a los otros (joyas, chocolates, perfumes, muebles,ropas de moda, pañales, etc.), surge la “sociedad de consumo”.

En el orden laboral, al “cuello azul” del tradicional empleado de oficina, se agregan los “cuellos blancos” dedicados al servicio de los clientes, y los “cuellos rosas” de la mujeres que salen de su casa para ingresar al mundo laboral .La tradicional familia de un marido proveedor, y de una madre dedicada al hogar con sus hijos, sufre un golpe en esta década. Esto llevó a cabo la transformación de la alimentación en la familia, ahora se comía distinto, se inventa la hamburguesa y demás comidas rápidas (fast food). Nacen las cadenas internacionales tipo Mc Donald, mostrando al mundo su nuevo estilo de vida.

Con esta enorme sociedad de consumo de bienes y servicios, las empresas proveedoras, empiezan con una interminable lucha por ganar clientela. Para ello se recurre a la sociología y la psicología para analizar y  comprender las necesidades y exigencias del mercado, y crear técnicas de ventas que logren penetrar en el consumidor. A este conjunto de técnicas, apoyadas en los diversos medios de comunicación, para la difusión del producto, se las denominó: marketing.

 Como contracara a este alto consumo:

  1. a) aparece una sociedad competitiva.
  2. b) individualista, escasa de solidaridad.
  3. c) Marcada con una insastifacción permanente.

 Como respuesta a esta nueva forma de vida, nacen dos grandes movimientos contraculturales.

  1. a) Uno alrededor de la música: el rock, a través de los Rolling Stone y Los Beatles (en Inglaterra).

 Los jóvenes hippies, quisieron reemplazar la organización familiar por una vida comunitaria.

Vivieron en comunidades.

Rechazaron toda integración laboral.

Optaron por una vestimenta informal y descuidada.

Incoporaron el uso de drogas como medio para liberarse de  la realidad opresora.

El símbolo mundial de estos movimientos es el festival de Woodstock, en Vermont (EE.UU), que se realizó en agosto de 1969.

  1. b) El otro movimiento fue juvenil y político, tuvo su origen en las universidades francesas e italianas y se extendió a todas Europa y Latinoamérica. Estuvo marcado por una orientación izquierdista, antiimperialista, anticolonialista y antisoviética.

Esto jóvenes leían  libros basados en teoría de las “tres M”, es decir libros de Mao, Marx y Marcuse.

Es Francia este movimiento provocó la huelga general más grande de la historia de ese  país, conocida como el Mayo Francés.

 Algunos Hitos Relevantes de las Décanas del 50 y 60:

  • Se comercializa la primera píldora anticonceptiva (EE.UU.)
  • Triunfa J.F. Kennedy frente al Nixon.
  • Se construyó el primer equipo de rayo láser.(Miami)
  • Se inventa el marcapaso
  • Sentada de los negros en un bar, comienza una nueva etapa de luchas por los derechos civiles de los negros.
  • Se inaugura la capital de Brasil. Brasilia.
  • Se estrena la primera película Psicosis. También el Graduado. La Novicia Rebelde.
  • Norma Nolan (santafesina) es elegida Miss Universo en Miami.
  • Se divide Alemania este del oeste con un muro.
  • Yuri Gagarin a los 27 años da una vuelta a la Tierra en 104 minutos. Comienza la carrera espacial.
  • Se inician las primeras acciones bélicas en Vietnam.
  • Muere Marilyn Monroe.
  • Juan XXIII publica la encíclica Mater e Magistra. Una reforma moderna de la iglesia. Nace la Teología de Liberación, o los «Sacerdotes del Tercer Mundo»
  • La crisis de los misiles entre EE.UU. y la U.R.S. Casi estalla una guerra nuclear.
  • Sale a la venta el primer simple de los Beatles (1962)
  • Nace la primera Barbie. Media 30 cm.
  • Se comienza con la vacunación  contra la polio, Sabin oral.
  • Se  prohíbe  el uso de la talidomida, una droga contra el insomio. Produce mas 12.000 malformaciones en bebes.
  • Se pone en orbita el primer satélite para comunicaciones.
  • Es asesinado el presidente J.F. Kennedy (1963) y Luther King
  • Nace la monokini (1964).Inicialmente no tuvo mucho éxito.
  • Nace Mafalda de Quino (1964).Se editó en 26 idiomas.
  • Se muestra en las pasarelas la nueva moda, de las minifaldas.
  • Se convierten en estrellas los Roling Stones, con el tema: Satisfacción.
  • Es capturado y ejecutado El Che Guevara en Bolivia.(1967)
  • Se realiza el primer transplante de corazón. C. Barnard.
  • Una guerra breve entre árabes-israelí. La guerra de los 6 días.
  • Asesinato del pacifista y defensor de los derechos civiles de los negros, Luther King.39 años.
  • El hombre llega a la Luna.
  • Comienza una etapa de liberación en la homosexualidad.
  • Charles Manson es culpado del horroroso homicidio de Sharon Tate y sus amigos.

EFECTOS DE LA TALINOMIDA

PARA SABER MAS…

El negocio del tiempo libre: Las sucesivas reducciones de las jornadas de trabajo y la ampliación de las vacaciones proporcionan más tiempo libre, que para numerosas industrias supone una buena fuente de ingresos. Con pujanza creciente, la moda, el deporte, el cine, la música y el turismo entraron en la espiral del comercio; el sexo tampoco permaneció al margen.

La moda experimentó cambios importantes: si en 1957 se llevaba la línea saco, diez años después estaba en su apogeo el traje-pantalón, que en seda y terciopelo conquistó incluso la vida nocturna elegante. Luego vino la moda mini: considerada expresión de la liberación sexual, el largo de las faldas subía inconteniblemente. Durante un verano triunfaron los atrevidos pantaloncitos llamados hot-pants, y muchas chicas escondieron el sujetador en las profundidades del armario.

Al comienzo de los años setenta, los fabricantes de tejidos lograron imponerse sobre la moda mini: lasboutiques elegantes mostraban faldas y vestidos con largos midi y maxi, y los almacenes siguieron vacilantemente el ejemplo. Sin embargo, la juventud seguía prefiriendo los vaqueros, que de la mañana a la noche, de lunes a domingo, les daban la sensación de estar «in». Mientras que el boom del tiempo libre triunfaba en el terreno de los artículos para camping y deportes, aparatos fotográficos y diversiones, la industria cinematográfica tropezaba con grandes dificultades debido a la competencia de la televisión.

Únicamente estrellas de primera línea como Brigitte Bardot, Curd Jüngens, Liz Taylor, Cary Grant, Richard Burton o Sofía Loren llenaban los cines, donde se proyectaban preferentemente spaghetti-westerns, series de espionaje (con James Bond) y —al contrario que en la televisión— películas de contenido erótico. La ola de erotismo se extendía por el mundo occidental.

Comercialmente se trataba de explotar un voyerismo antes reprimido, pero en el terreno social se produjo un verdadero cambio de los roles sexuales. Las mujeres comenzaron a darse cuenta de sus posibilidades personales y profesionales, y a luchar por sus derechos. Se planteó la reforma de la legislación sobre el divorcio y el aborto, suscitándose enconadas polémicas en muchos países.

Identidad Nacional Nacional Argentina

Mujeres Argentinas Miss Mundo

Costumbres en la Vida del Gaucho

El Ceibo, Flor Nacionald e Argentina

El Caballo Criollo

Biografia de John Kennedy Gobierno y Magnicidio

Biografía de John Kennedy 
Política de su Gobierno y Magnicidio

Kennedy, John Fitzgerald 35.º presidente de los Estados Unidos de América (Brookline, Massachusetts, 1917 – Dallas, Texas, 1963).

Presindente de EE.UU. Kenendy JohnPolítico norteamericano, trigésimo quinto presidente de su país. Estudia en la Universidad de Harward, trasladándose luego al Viejo Continente, terminando sus estudios económicos en Inglaterra, en la Universidad de Londres.

Perteneciente al «clan» de los Kennedy, John estudió en la Universidad de Harvard y sirvió en la marina durante la Segunda Guerra Mundial (1939-45).

Enseguida entró en la política, en las filas del Partido Demócrata: fue elegido por Massachusetts para la Cámara de Representantes (1946) y para el Senado (1953); y completó su rápida ascensión con la nominación demócrata para las elecciones presidenciales de 1960.

Candidato demócrata a la presidencia de la República frente al republicano Nixon en 1960, resultó elegido, convirtiéndose en el primer presidente católico de su país.

Desarrolló una política exterior dirigida a contrarrestar el comunismo.

Respaldó la invasión de Cuba por un grupo de exiliados en EE. UU. (Bahía de Cochinos, 1961) que fracasó. Poco después (1962) se enfrentó a la URSS cuando este país instaló misiles nucleares en Cuba.

Creó la Alianza para el Progreso (1961) para potenciar las relaciones con los países americanos e inició la intervención armada en Vietnam.

Elevó al Congreso la la ley de derechos civiles a favor de los negros, aunque no fue aprobada hasta 1964. Murió asesinado en la ciudad de Dallas, en circunstancia aún no aclaradas.

John Fitzgerald Kennedy era el segundo hijo de una números y rica familia de origen irlandés. La pasión de la política animaba a los Kennedy desde los tiempos de su abuelo, que era quien había amasado la fortuna de la familia.

John estuvo en los mejores colegios, en los que mostró ser un estudiante simpático, deportista y algo mediocre en los resultados, aunque se licenció brillantemente en Harvard.

Después de la guerra, en 1945, decidió repentinamente dedicarse a la política. La familia apoyó su decisión y cósico su campaña electoral. Fue nombrado diputado del partido demócrata con veintiocho anos y (ras varias reelecciones, se convirtió en senador en 1953 y en 1960 se presentó como candidato a la presidencia de los listados Unidos, con un programa muy preciso, muchas ayudas financieras y una personalidad carismática.

Hacia la Casa Blanca: Cuando, en 1945, John Fitzgerald Kennedy fue licenciado por la Armada, era un joven de 27 años con muchísimas prendas y manifiestas dotes para las lides políticas.

Su salud no era de las mejores. Muy deportista como estudiante, había sufrido cierto quebranto en su columna vertebral como consecuencia de Biografia de John F Kennedy Crisis de los Misiles Gobierno y Políticauna caída en un campo de juego. También padecía cierta insuficiencia de las glándulas suprarrenales —mal de Addison—, origen de muchas molestias. Todo se le agravó con lo ocurrido frente a las islas Salomón y el paludismo que contrajo durante la guerra.

Durante su relativamente corta vida, tuvo que someterse a varias intervenciones quirúrgicas y usar aparatos ortopédicos. Pero nada de esto afectó de modo aparente a su prestancia personal, a su espigada figura de más de 1,80 metros de estatura.

Había sido testigo y beneficiario de la rápida ascensión económica de su familia. Siempre en mejores casas. Numeroso servicio doméstico, algo que en Estados Unidos significa muchísima holgura. Buenos colegios.

Luego, Harvard, con mucho hincapié en historia y política y animados debates en las clases.

Frecuentes viajes. Se graduó en Harvard con una tesis que llamó la atención. Se titulaba Why Enghnd Slept —»Por qué Inglaterra se durmió»— y atribuía el difícil predicamento en que se vio Gran Bretaña ante Hitler al egoísmo de patronos y obreros, la influencia del pacifismo y la excesiva economía presupuestaria.

Luego, estudió algo de economía y negocios en la universidad californiana de Stanford e hizo más viajes. Orientado por su padre, estaba adquiriendo una sólida preparación para ser «hombre público». Era el segundón, pero la desaparición del primogénito lo convirtió en el abanderado de la familia.

No tenía nada de rebelde. Aceptaba todos los valores del American loay of life, esos valores que habían hecho de los Kennedy en muy pocas generaciones una potencia.

No dudaba de que el sistema norteamericano era el mejor del mundo y de que Estados Unidos estaba llamado por su propia grandeza a una misión rectora y dominante, mal que pesara al perturbador comunismo.

Aceptaba el Establishment. Aceptaba las «reglas del juego» de la política norteamericana, aunque tuvieran tanto parecido con las del cachascán. Sabía de sobra que tenía que procurarse una piel de elefante y ser un maestro en el arte de la sonrisa, del apretón de manos, de la campechanía sin condescendencia aparente.

Aunque, como es natural, era un demócrata, tuvo en un principio más de «conservador» que de «liberal».

Se inició en la política, también de modo muy natural, en el undécimo distrito ele East Boston, donde eran muy numerosas las familias descendientes de inmigrantes, especialmente irlandeses. Quería ingresar en la Cámara de Representantes.

Tenía el apoyo de mucho amigos de Harvard y de la Armada. Tenía también su aureola de héroe de la guerra. Y tenía igualmente cincuenta mil dólares de su padre para la campaña.

Venció fácilmente en las «primarias», esas elecciones internas que celebran los dos grandes partidos en algunos estados del país para la designación de candidatos. Venció luego al candidato republicano.

Kennedy se había convertido en una personalidad de primera línea y contaba con numerosos partidarios.

En su programa electoral se afrontaban varios temas candentes: el desarme, la coexistencia pacífica con la URSS, el relanzamiento económico del país y la defensa de minorías como los negros.

Invitaba al país a recoger el desafío del momento, como en tiempos de los pioneros: reencontrar el amor por la libertad y el sentido de la responsabilidad.

Llamó a su programa «Nueva Frontera», parangonándolo con el objetivo de los pioneros fundadores de la nación. Kennedy fue elegido en 1961 el 35° presidente de los Estados Unidos, el primero de religión católica y el más joven de todos los inquilinos de la Casa Blanca. Todo el país estaba a la expectativa de que cumpliera su compromiso: la renovación del espíritu de la nación.

Y de este modo, con 29 años de edad, se vio convertido en legislador de su país. Washington lo llamaba. Ingresó en una cámara que, por primera vez en dieciséis años, tenía mayoría republicana.

Corría el año 1947. Eran los tiempos de Truman, presidente sucesos de Roosevelt. Reelegido en 1948 y 1950, bien asentado políticamente, el joven representante no se distinguió por sus iniciativas.

Biografia de Jacqueline Lee Bouvier Mujer de John KennedyFue un legislador demócrata disciplinado, cauteloso y prudente, atento sobre todo a los intereses de su distrito, aunque durante su período de senador de John Fitzgerald Kennedy fue muy movido en otros aspectos.

En 1953, el joven y apuesto político, codiciado por tantas, se casó con Jacqueline Bouvier, hija de un acaudalado agente de bolsa de Nueva York. Formaban una pareja de rara distinción.

La boda, fastuosa, se celebró en la iglesia de St. Mary de Newport, Rhode Island. Allí estuvo el siempre fiel cardenal Cushing para bendecir la unión, un auténtico «acontecimiento social». Jacqueline, que tanto ha dado que hablar, supuso mucho en la vida de John F. Kennedy y los suyos.

En cierto modo, todavía supone.

Para competir en las próximas elecciones frente al poderoso Nixon, se avanzó a paso de carga, en forma arrolladora.

El joven senador se impuso en todas las «primarias». Luego, en la convención nacional del partido, se impuso en la primera votación, dejando burlado al veterano Lyndon B. Johnson, el hábil político texano para el que el Senado no tenía secretos. Se mitigó el despecho del vencido ofreciéndole generosamente el segundo término del binomio, la candidatura a la vice-presidencia.

En enero de 1961, tras ocho años de gobierno de un general retirado aficionado al golf, John F. Kennedy, joven, atractivo y vehemente, asumió la presidencia en Washington.

Era evidente que llegaba una nueva época. En su discurso, Kennedy planteó en modo elocuente una serie de objetivos a los ciudadanos y al mundo.

«La antorcha ha pasado a otra generación de estadounidenses, nacidos en este siglo, templados por la guerra, disciplinados por una paz dura y amarga», dijo Kennedy.

Exhortó a sus compatriotas a «pagar cualquier precio, soportar cualquier carga, enfrentarse a cualquier apuro, apoyar a cualquier amigo y oponerse a cualquier enemigo para asegurar la supervivencia y el éxito de la libertad». Luego, los instó a «no preguntarse qué podía hacer su país por ellos sino qué podían hacer ellos por su país».

John Kennedy Lega a la Casa Blanca: Si bien todas las elecciones, y más aún la elección presidencial, son arriesgadas, la que le permitió a Kennedy llegar a la Casa Blanca en 1960 fue la coronación de la trayectoria ejemplar de un hijo de buena familia.

La historia misma del clan Kennedy se asemeja a una leyenda: empezó en 1849 en el puerto de East Boston, cuando Patrick Kennedy, un pobre inmigrante católico proveniente de Irlanda, desembarcó en Estados Unidos para hacer fortuna.

Su hijo, encargado de uno de los bares de la ciudad, se convirtió en uno de los pilares del Partido demócrata. Era el abuelo de John y el padre de Joseph Patrick, alias Joe Kennedy, político mediocre, pero avezado hombre de negocios, y finalmente un diplomático.

Un embajador embarazoso por lo demás, ya que, destinado a Londres, Joseph sugería a quien quisiera escucharlo que había que pactar con Hitler. Desde 1938 hasta 1940, John aprovechó sus años londinenses para perseguir a las jóvenes, descubrir Europa e iniciarse en las relaciones internacionales en el marco de la London School of Economics.

Asignado a la marina, se destacó en 1943 al mando de una lancha torpedera durante la guerra del Pacífico.

Poco importa que la posteridad no haya valorado sus hechos de armas: héroe de la Segunda Guerra mundial, se presentó como candidato a la Cámara de representantes en el distrito irlandés de Boston.

Gracias a su talento como orador y, según se dice, al dinero de su padre, fue elegido a los veintinueve años de edad, y luego reelegido en 1948 y 1950, antes de postular a un cargo de senador.

Discreto durante el macarthismo, mientras su padre y su hermano Robert Kennedy hacían alarde de su amistad con el sulfuroso senador de Wisconsin, John no estuvo realmente ni a la izquierda ni a la derecha, hasta su fracaso en 1956 como candidato a la investidura demócrata por la vicepresidencia. Fue el inicio de la lucha por los derechos civiles de los afroamericanos.

John evolucionó entonces hacia el liberalismo, escogió como compañero de lista a Lyndon Johnson, senador por Texas, y predicó el cambio de sociedad en un país adormecido por Eisenhower: «Hoy, nos encontramos al borde de una nueva frontera», declaró en Los Ángeles, «la frontera de la década de 1960, una frontera de posibilidades desconocidas…».

Después de una serie de debates televisivos hasta hoy famosos en que se enfrentó a Richard Nixon, el candidato republicano, Kennedy obtuvo el 49,71% de los votos. Fue el primer presidente estadounidense nacido en el siglo XX.

Ncmara RobertLOS HOMBRES DEL PRESIDENTE: Al igual que Franklin D. Roosevelt, en quien se inspiró, Kennedy supo escoger a sus colaboradores.

Mientras Jacqueline convertía la Casa Blanca en el centro de la vida intelectual y mundana, el nuevo presidente formó un gabinete de donde emergió la brillante personalidad de Robert McNamara, secretario de defensa, antiguo estudiante de Harvard que él mismo fue a buscar hasta la gerencia de la Ford.

Asimismo, Kennedy contaba con el respaldo de su secretario de Estado Dean Rusk, experto en temas de Extremo Oriente, y su hermano menor Robert Kennedy, que se convirtió en ministro de justicia.

Sin embargo, los colaboradores no ministeriales también desempeñaron un papel importante: entre ellos, se destacaron Mac-George Bundy, el antiguo decano de Harvard, que pasó a ser asistente especial para la seguridad nacional, y el historiador Arthur M. Schlesinger, asistente para la investigación y los proyectos especiales.

En Washington, este gobierno de expertos irritaba a veces a la plana del Partido demócrata, puesto que mostraba un nuevo estilo de gobierno, que se contraponía al Estados Unidos tranquilo del presidente Eisenhower.

La era de Kennedy. Esta etapa muestra la tendencia a un cambio significativo en la política estadounidense.

En su discurso de toma de posesión, el demócrata John F. Kennedy hizo un llamado a su pueblo para «vencer a los enemigos naturales del hombre: la tiranía, la pobreza, la enfermedad y la guerra», al tiempo que anunciaba un programa de reformas tendentes a lograr la recuperación económica del país y a mejorar el nivel de vida de la población. Respecto al primer punto, Kennedy puso en marcha una serie de medidas keynesianas que tuvieron un éxito relativo al aumentar ligeramente el ritmo de crecimiento económico.

Sin embargo, esas medidas fueron obstaculizadas por una parte del sector industrial, específicamente la rama del acero, cuyos empresarios rechazaron el control de precios impuesto por el gobierno, aunque finalmente hubieron de ceder ante la enérgica reacción del presidente.

Con referencia a las reformas sociales, el gobierno de Kennedy aumentó las prestaciones de seguridad social y el salario mínimo, y también se preocupó por desarrollar las zonas regionales más atrasadas, mediante una ley de vivienda destinada a la renovación urbana, reducción de los tipos de interés de las hipotecas, y otras medidas orientadas a ayudar a los pobres. No obstante, muchos de los proyectos en este sentido fueron bloqueados por el Congreso y Kennedy no pareció dispuesto a presionar para lograr su aprobación.

Primera estudiante negra

Primera estudiante negra en ir a la Universidad

La nueva administración se empeñó desde el primer momento en luchar contra la inflación y, en los años posteriores, los Estados Unidos iniciaron una etapa del expansión económica sin precedentes.

Propuso una serie de nuevas y eficaces medidas para mejorar las condiciones de los negros, promulgando leyes antirraciales, que siguieron en vigor bajo la presidencia de sus sucesores.

Su política exterior se caracterizó por la búsqueda de la distensión: por vez primera, un presidente ruso, Kruschov, y uno estadounidense, Kennedy, se reunían para tratar temas bilaterales.

Parecía verdaderamente que unos aires nuevos soplaban en la política mundial, cuando una mano, no se sabe por qué oscuros intereses guiada, truncó la vida del presidente. Su hermano Robert recogió el testigo de su política, pero también fue asesinado en mayo de 1968.

Ante el problema racial, Kennedy —que desde su campaña electoral se había comprometido a tomar una serie de medidas a favor de los negros al punto que algunos de ellos llegaron a ocupar puestos importantes en su gobierno— se propuso decididamente a poner fin a la discriminación racial.

Ante la actitud intransigente del gobernador del estado de Alabama que insistía en prohibir la entrada de estudiantes negros a un centro universitario, Kennedy apareció en televisión haciendo un llamado a la población blanca segregacionista para que entrara en razón, al tiempo que, en su calidad de presidente, se pronunciaba como defensor de los derechos civiles de los negros. Más adelante, envió al Congreso un proyecto de ley que contemplaba una serie de medidas tendentes a terminar con la discriminación.

Pero ni la población blanca ni el Congreso atendieron al llamado del presidente; la ola de violencia continuaba creciendo mientras el proyecto de ley sobre derechos civiles quedaba estancado.

Permanecía aún sin resolverse en noviembre de 1963 cuando el asesinato de Kennedy en Dallas, Texas, parecía poner trágico fin a una era de grandes expectativas y promesas de cambio para la sociedad estadounidense.

Keneddy en un discurso
John F. Kennedy puso en marcha un programa de reformas tendentes a lograr la recuperación económica del país y a mejorar el nivel de vida de la población y se propuso decididamente a poner fin a la discriminación racial. A pesar del tono belicoso marcado por la Guerra Fría, Kennedy prometió negociar con los soviéticos y lanzó un llamamiento conmovedor al altruismo, un voto de ayuda a «aquellas personas que luchan por pasar los límites de la miseria». Uno de los primeros actos de Kennedy fue establecer el Cuerpo de Paz, una organización que envió decenas de miles de jóvenes idealistas a las naciones en desarrollo, la mayoría como profesores, para enseñar a su población a ayudarse a sí misma.

MAGNICIDIO

LA TRAGEDIA DE DALLAS: Sobre este fatal acontecimiento muchos de sus impresionantes detalles entraron en todos los hogares por las pantallas de la televisión. Las bien estudiadas y organizadas etapas del viaje eran San Antonio, Houston, Forth Worth, Dallas.

Luego iría a Austin, el famoso «rancho» L. B. J. del vicepresidente. No se pasó de Dallas.

Fueron muchas las medidas de seguridad, pues buena parte de la prensa texana se mostraba furibunda con la visita, pero nada hizo presentir la tragedia hasta el momento en que se produjo. Cordiales recibimientos de fieles y curiosos. Apretones de manos. Sonrisas. Inauguraciones. Discursos de circunstancias.

Kennedy en Dallas dia de su asesinato

Kennedy en Dallas momentos antes de su asesinato

Finalmente, en el aeropuerto de Dallas, el de Love Fielcl, se organiza una caravana de coches. En el primero, un Lincoln convertible, van el presidente Kennedy y la «primera dama», acompañados, en los asientos delanteros, por el gobernador demócrata John Connally y su esposa Nellie. En el segundo, poderoso vehículo blindado, van agentes del servicio secreto, armas en mano.

En el tercero, el vicepresidente Johnson y su esposa Lady Bird están acompañados por el senador demócrata «liberal» Ralph Yarborough y otro agente. Siguen otros muchos. Más saludos. Se iba a un banquete, tras el que habría más discursos.

Se está en una curva del itinerario, cerca de la intersección de tres calles. Se deja atrás un sólido y feo edificio destinado a depósito de textos escolares.

«No podrá decir ahora que Dallas no le es propicia», comenta sonriente la señora Connally, volviéndose hacia el presidente Kennedy, quien asiente, también con expresión risueña.

En esto, suenan unos tiros. Varios. Mortalmente certeros. El presidente, bañado en sangre, se desploma hacia su izquierda, sobre el hombro y luego sobre el regazo de su Jacqueline. «¡Oh, no! Oh, no!», es lo único que acierta a decir la angustiada mujer. Pero esta es otra historia, que si lo desea puede ampliar desde aquí

Ver: Dudosa Muerte de Marilyn Monroe

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PARA SABER MAS….
EL MAGNICIO DE JOHN KENNEDY

El presidente Kennedy fue asesinado durante una visita a Dallas en circunstancias nunca aclaradas del todo. Le sucedió su vicepresidente Johnson, el cual impulsó una investigación oficial que culpó del atentado a un único francotirador, Lee H. Oswald.

Este joven oscuro murió a su vez asesinado por un enfermo terminal, borrándose todas las pistas de lo que muchos han señalado como un complot en gran escala, detrás del cual estarían los grandes magnates de la industria, los servicios secretos u otros poderes contrarios a la política del presidente.

El 22 de noviembre de 1963 Kennedy se encontraba en Dallas con motivo de una gira electoral que le había llevado por varios estados.

Saludando a la multitud desde un coche descubierto, recibió varios disparos en cabeza y cuello que le causaron la muerte.

El autor único, según la investigación del suceso a cargo del juez Warren, fue Lee Harvey Oswald (foto izq.) , un enajenado ex-marine pro-comunista.

Arrestado poco después de los sucesos en el interior de un cine, dos días más tarde fue asesinado por Jack Ruby, quien murió también poco más tarde en circunstancias poco claras.

A partir de entonces, las dudas, lagunas y conjeturas acerca del asesinato de Kennedy no han hecho sino aumentar, apuntando la posibilidad, nunca desvelada, de que fueran varios los autores del crimen y respondieran a una conjura contra el Presidente. Su asesinato conmocionó a la opinión pública, contribuyendo, aun más que su carrera política, a la creación de un mito.

Por que Lo Asesinaron?

Las razones del asesinato de Kennedy siguen siendo un enigma. Sin embargo, a través de esta breve reflexión, se puede elucidar alguna idea del móvil que inició este magnicidio.

Kennedy, como anteriormente se manifestó, estaba en contra de la actitud de “secretismo” que mantenían las altas esferas militares, sustentados en esta política de “Seguridad Nacional” como fundamento de algunas de sus principales acciones.

Recordando textualmente a Kennedy en un fragmento de su más importante discurso: La propia palabra “secreto” es repugnante en una sociedad libre y abierta, y nosotros, como pueblo, estamos inherente e históricamente opuestos a las sociedades secretas, los juramentos secretos y los procedimientos secretos.

Mediante estas declaraciones criticaba durísimamente al sistema de prensa norteamericano, no obstante, este discurso era pronunciado ante la American Newspaper Publisher Association.

Conjuntamente con ellas, declaraba: «Se nos opone alrededor de todo el mundo una monolítica y despiadada conspiración que se apoya, primariamente, en medios encubiertos para aumentar su esfera de influencia (…) Es un sistema que ha reclutado vastos recursos humanos y materiales para construir una muy bien atada y altamente eficiente maquinaria que combina operaciones militares, diplomáticas, de inteligencia, económicas, científicas y políticas.

Sus preparativos son secretos, no se publican. Sus errores se entierran, no se señalan. Quienes disienten son silenciados, y no reconocidos. Para ello no se repara en gastos. Los rumores no se publican. Ningún secreto se revela.

Es la máquina que conduce la Guerra Fría, en resumen, con una disciplina rigurosa que ninguna democracia puede esperar o desear alcanzar…

Kennedy no aludía al comunismo, sino a la estructura de la cual la CIA era sólo la punta del iceberg.

A su vez, con respecto a la prensa, se despachó en idéntico sentido, criticándola por partida doble: por desinformar sobre las cuestiones importantes y revelar secretos de Estado, cuya difusión iba contra los intereses de los Estados Unidos, pero a favor de la carrera armamentista, y por lo tanto, de la elite.

Decía Kennedy, ante la atónita mirada de los dueños de medios, editores y periodistas: «Sin debate, sin crítica, ninguna administración y ningún país puede sobrevivir.

Es por eso que el legislador ateniense  Solón decretó que un ciudadano que escapaba de las controversias cometía un crimen. Y es por eso que la prensa fue protegida aquí por la Primera Enmienda a la Constitución. Es el único negocio protegido constitucionalmente.

Y no lo está principalmente para divertir y entretener. No lo está para enfatizar lo trivial y lo sentimental.

No está protegida para “dar al público simplemente lo que éste quiere”, sino para informar, para enardecer, para hacer reflejar, para mostrar nuestros peligros y nuestras oportunidades, para indicar nuestras crisis y nuestras opciones, para liderar, moldear, educar e incluso a veces, para hacer enojar a la opinión pública…

 Kennedy dirigia su critica no solo contra las sociedades secretas sino también contra la prensa.

A las primeras, les criticaba su accionar secreto, antinacional y sectario, a las segundas, el uso de los medios para desinformar y producir programas de entretenimiento tendientes a forjar este escapismo barato, que se observa mayoritariamente en la actualidad de los medios de comunicación audiovisuales.

 A raíz de ello se puede comprender este accionar cómplice entre los medios de comunicación y el gobierno norteamericano, al encubrir las verdaderas razones del asesinato de Kennedy.

¿Cómo puede llamar la atención entonces que la prensa norteamericana haya aceptado sin críticas el dictamen de la Comisión Warren acerca del asesinato de Kennedy a manos de loco suelto” y por medio de “una bala milagrosa” que efectuó alrededor de 10 perforaciones y rebotes en su limusina descubierta? Vergonzoso, cínico, siniestro y humillante para nuestras inteligencias.

 Incluso formular una pregunta que ronda por la cabeza de miles de personas devotas de la historia contrafactual: ¿Qué mundo tendríamos hoy sí Kennedy no hubiera muerto y hubiera sido releecto en 1964, tal como era previsible?.Es difícil saberlo.

 Lo cierto es que, más allá de sus orígenes dentro de la elite norteamericana, tanto John como Robert Kennedy llevaban a cabo políticas que los enfrentaban a estos sectores dirigentes: Robert, era procurador de Justicia de su hermano John, y luchaba seriamente contra la Mafia.

A su vez, John atacaba los privilegios de la industria petrolera, atacaba la carrera armamentista y la posible guerra con la Unión Soviética, que algunos de sus propios cuadros internos estimulaban.

Además, deseaba retirar a los Estados Unidos de Vietnam. Ya comenzaba a atacar los privilegios de los principales y más conspicuos bancos norteamericanos con la emisión de dólares “por la ventanilla” del Departamento del Tesoro, y no mediante el FED, y atacó en su último y monumental discurso al centro de la prensa norteamericana cómplice de la elite.

John Fitzgerald Kennedy hizo todo sin dudarlo, frontal y, por sobre todo, muy generosamente.

Por eso lo mataron, y por eso su asesinato se ejecutó de esa manera, quizás “advirtiendo” mafiosamente a cualquier sucesor lo que le podía esperar si no se acogía ciegamente a la agenda de la elite.  Fuente Consultada: Nadie Vio Matriz de Walter Graziano

Biografia de Jacqueline Kennedy de Onassis

Biografía de Jacqueline Kennedy de Onassis Mujere de John Kennedy

Biografia de Jacqueline Kennedy de Onassis Mujere de John KennedyMás que cualquier otra mujer en el siglo XX, Jacqueline Kennedy Onassis Lee Bouvier representa un ideal de la gracia femenina, la belleza, elegancia e inteligencia. Representante de la alta sociedad de la costa este de EE.UU., Jackie se convirtió en la musa de un mundo dividido,  durante la Guerra Fría, al llegar a la Casa Blanca con su marido John F Kennedy.

Nombre: Jacqueline Kennedy
Nace: 
28-07-1929
En:
Nueva York, Estados Unidos
Muere: 
19-05-1994 En: Nueva York

Jacqueline Lee Bouvier nació en Southampton, Nueva York. Era hija de un corredor de bolsa de origen francés, John Vernon Bouvier III, y de Janet Norton Lee, hija de un presidente de banco. Se educó en las mejores escuelas privadas, estudió ballet, aprendió muy pronto a montar a caballo y escribía poemas y cuentos que ilustraba ella misma.

En 1942 luego de la separación de sus padres comenzó a trabajar de fotógrafa en Washington, donde tuvo la oportunidad de conocer  a muchos políticos, entre ellos a su futuro marido, John Fitgerald Kennedy. Su boda fue en 1953 y tuvo una dedicación total al cuidado de su familia.

Ya como primera dama del presidente mas joven y católico de la historia de EE.UU., dedicó mucho tiempo y esfuerzo a hacer de la Casa Blanca un museo de historia americana y de las artes decorativas, así como una residencia familiar llena de elegancia y de encanto.

En 1963 su marido es asesinado en Dallas y  se transformó en la viuda de una nación entera y fue el símbolo mundial del testimonio del asesinato de su marido. En la condición de primera dama , sorprendió a todos al casarse con el magnate Aristóteles Onassis, uno de los hombres más ricos del mundo, para demostrar su independencia. Protagonista de las mas trágicas circunstancias y la maravillosa historia de superación, Jackie, dueña de un encanto incomparable y aplomo, fue una de las mujeres más notables de su tiempo. Jacqueline también se casó por última vez y estaba contenta con el millonario judío Maurice Tempelsman, un experto en finanzas, y que ayudó a multiplicar la riqueza de Jacqueline, hasta su muerte.

Con Jonhn tuvo dos hijos, y dos abortos involuntarios. Caroline, fue su hija única y en los finales de 1990 su hijo John-John murió con la hermana de su esposa en un accidente de aéreo, en donde el piloteaba la nave. Jackie  se casó con John edad 24, él era un senador, su profesión jornalista. Jackie siempre supo del gusto por las mujeres de John, sus amores, sus amantes, pero fue fiel a él hasta ese fatídico día en Dallas, Texas, donde todavía tuvo en sus manos fragmentos del cerebro desgarrado de John. Jackie siempre soportó todo, con mucha calma y diginidad.

En un viaje a París la presencia de Jackie era tan impresionante que nadie le prestó mucha atención al presidente Kennedy, y él dijo esa famosa frase. «Yo soy el hombre que vino a Francia Jacqueline».

Hoy es un mito, un modelo de mujer maravillosa con personalidad cautivamente , en la que todas las demás mujeres la han imitado usando sus cortes de vestidos, peinados y perfumes. Era una mujer grandiosa, descendiente de  franceses,  que hablaba cuatro idiomas frecuentemente. Le encantaba leer también, y disfrutaba de las obras de filósofos,  gobernadores electos, y pensadores políticos. A los 18 años era un joven sumamente culta , que lo sabía todo acerca de cualquier cosa. John Kennedy se enamoró profundamente y se casó con ella.

PARA SABER MAS SOBRE JAQUELINE…

BIOGRAFÍA DE JAQUELINE BOUVIER KENNEDY ONASSIS

Jacqueline nació en el hospital de Southampton (en el Estado de Nueva York) el 28 de julio de 1929. Los Bouvier, familia de origen francés, radicada en Estados Unidos desde 1815, podían contar con otro miembro genuinamente americano.

A los siete años, Jackie fue matriculada en un importante colegio privado, Choping School, donde destacó pronto entre las demás alumnas. Y, recogiendo una herencia familiar, el amor a la literatura y a la hípica, mostró desde muy niña un ferviente interés por ambas cosas.Cuando sólo contaba diez años de edad escribió su primer libro: «La alegre marina», una serie de cuentos en los que dejaba constancia de su entusiasmo por el mar.

Para completar la refinada educación que para ella deseaba su familia, Jacqueline permaneció dos años en la Maltón Arms School, de Washington, y de allí pasó a una escuela para señoritas de la alta sociedad, en Farnington, Connecticut, para estudiar idiomas y literatura. Pero había otras actividades que también le gustaban a la joven Bouvier, como el dibujo, y cuenta su hermana Lee que solía diseñar vestidos para las muñecas.

A los dieciocho años, en el verano de 1947, Jackie fue presentada en sociedad, con la satisfacción de su madre, Janob, muy integrada en las altas esferas gracias a su matrimonio con un ejecutivo de las finanzas, Aucincloss.

Tras el fracaso con su primer marido, John Vernou III, hombre aficionado a! juego y a la bebida, la ex señora Bouvier logró una boda ventajosa y eso mismo deseaba para sus hijas. Lee se casó con el príncipe de Radziwill y en cuanto a Jackie, su cuenta bancaria da una idea del potencial económico de sus maridos. La señora Janet Lee, casada en terceras nupcias con un banquero neoyorkino, ha sido una buena maestra. Sus hijas han aprendido, sobradamente, el valor del dinero.

Pero volvamos a los años jóvenes de Jackie, cuando sólo era la señorita Bouvier. Amplió sus estudios en el colegio Vassar, distante de Nueva York unos 140 kilómetros, y, durante el verano de 1948, realizó un viaje por Europa, recorriendo Londres, París, Florencia, Ve-necia y Lucerna. Al año siguiente, se unió a un grupo de estudiantes del colegio Smith y volvió a Francia. Primero fue a Grenoble y más tarde a París —a la Sorbona—, donde estudió Filología francesa y Periodismo.

Se había convertido Jacqueline en una chica independiente, activa. No era excesivamente bella. Sin embargo, tenía un aire personal, distinto, y poseía unos rasgos que posteriormente se acentuarían; por ejemplo, su criticado aire altivo.

En 1951, la revista «Yogue» organizó un concurso periodístico en el que los participantes debían escribir sobre un personaje que les hubiera gustado conocer y entrevistar. Jacqueline no dudó en mandar su artículo, sobre el escritor inglés Osear Wilde, y ganó el premio.
Ese mismo año, regresó a Norteamérica y le dieron trabajo como reportera gráfica en el «Washington Times Herald» (ahora desglosado en dos periódicos: «Washington Post» y «Times Herald»). Precisamente, a través del ejercicio del periodismo conocería Jackie a su primer esposo, John F. Kennedy.

Según contó la propia Jackie a la misma revista, se conocieron durante una recepción en Washington. «Su modo de cortejarme fue bastante original: me llamaba desde un bar de Massachusetts, por ejemplo, entre un gran ruido de vasos y de monedas sobre el mostrador, para invitarme al cine a la semana siguiente… Descubrimos inmediatamente que ambos teníamos un espíritu curioso y esto sirvió para acercarnos. En su compañía me sentía llena de vida y de alegría, me parecía imposible que entre nosotros surgiera el menor desacuerdo. No le intimidaba nada… Era refinado, atento… Aunque ambos teníamos un carácter tan independiente que no se me ocultaban las dificultades de nuestro matrimonio, pero tenía clara una cosa, haría lo imposible por no perderlo.»

El 25 de junio de 1953 quedó sellado el compromiso entre John y Jacqueline. Y, tras unas primeras tomas de contacto de ella con la familia Kennedy, el 12 de septiembre de ese mismo año se celebró el matrimonio. El escenario fue la basílica de Santa María de Newport, en Rhode Island, y el cardenal arzobispo de Boston les dio la bendición.

Los novios, con aspecto juvenil, tímidamente cogidos de la mano, salieron de la iglesia ante una gran multitud, vigilada por la policía. John, delgado, con el pelo muy corto, vestía de chaqué y lucía un clavel blanco en el ojal, ‘como sus amigos, hermanos y testigos. Y Jacqueline, lucía un vestido tipo Sissi, de cintura estrecha y gran vuelo abajo, con manga corta y amplio escote, en el que destacaba un ceñido collar de perlas. Llevaba guantes blancos y, sobre el pelo corto y moldeado, un largo velo de tul. Su ramo de novia era de rosas blancas.

Jackie y John pasaron una idílica luna de miel en México, y ella conservó tan grato recuerdo de Acapulco que, ya en la Casa Blanca, se lo recomendó a su marido para que celebrara una convención.

Amante de la vida familiar, John se portó como un padrazo con los hijos: Carolina (nacida en noviembre de 1957. Hoy con inquietudes periodísticas y literarias también) y John-John (nacido el 26 de noviembre de 1960). Y sufrió como Jacqueline la muerte de su tercer hijo, Patrick (hubo antes de Carolina otras dos maternidades frustradas). Este hecho, ocurrido en tanto el rostro de Jackie, del que tardó en desaparecer la mirada triste, pues el mismo año (el 22 de noviembre) le deparó un nuevo drama: el asesinato de su marido.

John F. Kennedy, el primer católico que llegó a Presidente de los Estados Unidos, fue asesinado en Dallas. El suceso hizo correr ríos de tinta. Miles de reportajes, cientos de libros y varias decenas de películas especularon con las causas y los verdaderos autores (decían que Oswald no fue solo, que el FBI y la CIA ocultaron datos). Y, años después, aún no se ha esclarecido.

Jackie dejó la Casa Blanca, cuya restauración y decoración había dirigido entre 1961 y 1963, y marchó con sus hijos a un lujoso apartamento en la Quinta Avenida de Nueva York. Fue. durante un tiempo prudencial, la sentida viuda del Presidente. Pero la alta sociedad neoyorquina no tardó en querer casarla. «She» (ella, bastaba el pronombre para nombrarla) no podía ser la viuda eterna y, por eso. en cada acompañante le veían un romance.
Pero ella —se lo tenía muy callado— sorprendió a la opinión pública mundial con una boda sorpresa en la que otro hombre poderoso iba a ser protagonista.

Biografia de Steven Spielberg Famosos y Ricos del Mundo Director Cine

SPILBERG STEVEN: HOMBRES RICOS Y FAMOSOS DEL MUNDO


Steven SpielbergSteven Spielberg: Quienes aseguran que Steven Spielberg posee una fortuna de película no se equivocan, ya que su riqueza personal actual asciende a los 2.800 millones de dólares, por lo que ha sido incluido este año en la lista de las 50 personas más ricas de Los Ángeles.

Lo cierto es que ningún otro director de cine ha logrado alcanzar los éxitos de Spielberg, quien en los últimos 25 años ha dirigido y producido películas realmente taquilleras.

Asimismo, debe sumarse a ello las ganancias por derechos de explotación televisiva y parques temáticos, que le reportan por año una cifra aproximada de 80 millones de dólares. Lo cierto es que esto no tiene por qué extrañarnos, recordemos que ha sido el director de exitosos filmes como “Schindler’s List”, “Back to the Future”, “E.T.” y “Saving Private Ryan”, por sólo nombrar algunos.

Nacido el 18 de diciembre de 1946 en la ciudad de Cincinnati, Ohio, Steven Spielberg desarrolló un fuerte interés en el arte cinematográfico desde muy pequeño. Esto le permitió convertirse en uno de los directores más jóvenes de la televisión durante la década de los sesenta, trabajando para Universal.

Gracias a los permanentes elogios de su película para televisión titulada “Duel”, realizada en 1972, le abrió las puertas a la pantalla grande, y fue en ese momento que comenzó a dirigir para el cine, dando lugar al nacimiento del director de mayor éxito comercial de todos los tiempos.

A partir de allí una de la principales características de sus películas reside en que han logrado explorar los temores primitivos del ser humano, como sucede en “Tiburón” (1975), “Close Encounters of the Third Kind” (1977) o en “ET” (1982). Asimismo, Spielberg también ha abordado distintas adaptaciones literarias, tales como “The Color Purple” (1985) y “Empire of the Sun” (1987).

Por décadas, el público de todo el mundo ha estado pendiente de las continuas aventuras de su héroe aventurero: Indiana Jones, en películas como “Raiders of the Lost Ark” (1981) o “Indiana Jones and the Temple of Doom” (1984). Además, la fantasía imaginativa ha sido más que dominante en sus películas como “Hook” (1991) y “Jurassic Park” (1993).

No obstante, Spielberg es también reconocido por sus películas históricas. Recordemos el profundo drama del Holocausto retratado por el director en “Schindler’s List” (1993), que le valió el galardón como Mejor Director en los Premios Oscar, reconocimiento que también obtuvo en 1998 por su filme “Saving Private Ryan”.

Entre sus más recientes actividades filantrópicas, figura la que desarrolla como presidente de honor de la fundación infantil Starlight Starbright, dedicada a la asistencia y la tecnología pediátrica, así como al entretenimiento infantil, para apoyar a niños gravemente enfermos

Además de la gran cantidad de premios obtenidos por el cineasta, que no sólo incluye varios Oscar, sino también prestigiosas distinciones tales como el Thalberg Memorial Award de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas, el Directors Guild of America Award Lifetime Achievement, la Legión de Honor francesa en reconocimiento a su trabajo, y por supuesto ocupa un lugar preponderante en el Salón de la Fama de Ciencia Ficción, también ha sabido sacar provecho de la producción.

Fue precisamente en el año 1994 que Spielberg, junto con Jeffrey Katzenberg y David Geffen, fundaron un nuevo estudio bajo el nombre de Dreamworks SKG, que produjo una gran cantidad de filmes taquilleros, entre los que se encuentran por ejemplo “AI: Inteligencia Artificial” y “Munich”, entre otras. Posteriormente, en el año 2005, el estudio fue adquirido por Paramount Pictures.

Mientras tanto, el millonario y exitoso director multifacético lleva una vida simple junto a su familia. Casado dos veces, Spielberg tiene un hijo de su primer matrimonio con la actriz Amy Irving, y cinco hijos y dos hijastros con la actual esposa Kate Capshaw. Una vida que no tiene nada de ficción.

Lista de los Premios OSCAR

AñoCategoríaPelículaResultado
2011Mejor PelículaWar HorseNominado
2005Mejor PelículaMúnichNominado
2005Mejor DirectorMúnichNominado
1998Mejor PelículaSalvar al soldado RyanNominado
1998Mejor DirectorSalvar al soldado RyanGanador
1993Mejor PelículaLa lista de SchindlerGanador
1993Mejor DirectorLa lista de SchindlerGanador
1986Premio en Memoria de Irving ThalbergGanador
1985Mejor DirectorEl color púrpuraNominado
1982Mejor DirectorE. T., el extraterrestreNominado
1982Mejor DirectorE. T., el extraterrestreNominado
1981Mejor DirectorRaiders of the Lost ArkNominado
1977Mejor DirectorClose Encounters of the Third KindNominado

Fuente: Graciela Marker Para Planeta Sedna

Gobierno Socialista de Brezhnev Leonidas Resumen de su Biografia

Biografía y Gobierno Socialista de Leonidas Brézhnev 

Datos Biográficos de Leonid Ilich Brézhnev nació el 19 de diciembre de 1906 en Kámenskoie, una pequeña ciudad industrial a orillas del Dniéper. Su padre, Iliá, era un inmigrante de la región de Kursk que se había establecido en Kámenskoie para trabajar en la «factoría del Dniéper», nombre que se daba a una fábrica metalúrgica propiedad de capitales polacos, franceses y belgas. Natalia, la madre, era a su vez hija de otro operario de la empresa.

Brézhnev sentía un particular orgullo por este origen obrero, y en su libro Recuerdos se autodefine como «un metalúrgico de pura cepa, un auténtico proletario.» Testigo inquieto y sufriente de los graves acontecimientos que sacudieron a Rusia durante la segunda década del siglo (primera guerra mundial, revolución de octubre), aunque extremadamente joven como para tener una participación directa e importante en ellos, el primogénito de la familia Brézhnev fue un brillante estudiante y un profundo conocedor de la grave situación que vivía su región y de los problemas de sus vecinos y amigos.

Especializado en temas agrarios, al tiempo que desarrollaba una intensa carrera política, este ucraniano de espesas cejas, de apariencia adusta pero enormemente divertido en sus momentos de esparcimiento, terminó por convertirse en uno de los hombres más poderosos de la Tierra y, después de Stalin, en el que más tiempo ha tenido entre sus manos el gobierno de una potencia como la U.R.S.S.

Leonid Ilich creció en el callejón Axionov del barrio obrero de Kámenskoie, llamado «Colonia baja», donde el humo de las fábricas se extendía sobre el arrabal. A los obreros les estaba prohibido el acceso a la «Colonia alta» que habitaban los ingenieros y contramaestres. Durante su infancia empezaron a aparecer los primeros panfletos bolcheviques convocando a los obreros a la insurrección contra las precarias condiciones de vida a las que estaban sometidos.

La era de Brezhnev. El nuevo gobierno, dirigido desde 1964 por Leonid Brezhnev en su calidad de secretario general del Partido Comunista, dio un cambio de giro en política interna volviendo a restringir la libertad en vista del fracaso experimentado por el gobierno anterior en sus intentos de democratización social.

En este contexto se encuentra la nueva política hacia los países satélites de Europa central y oriental, conocida como Doctrina Brezhnev o “Doctrina de soberanía limitada”, vigente hasta mediados de la década de 1980.

Sin embargo, en política exterior, Brezhnev anunció el propósito de continuar la coexistencia pacífica con Occidente y restaurar la unidad comunista que se había roto con China en tiempos de Kruschev.

Las primeras medidas adoptadas por el nuevo gobierno dieron como resultado algunas mejoras económicas en conjunto, pero no se logró aliviar la situación de la agricultura, sector que en 1972 entró en una nueva crisis, más grave todavía que la de 1963, y obligó a las autoridades a realizar importaciones de alimentos cada vez más cuantiosas y más perjudiciales para la economía soviética.

Por otra parte, la aceleración desmedida de la industrialización provocó el efecto contrario del estancamiento de la industria ligera, al grado que resultaba imposible satisfacer el consumo de la creciente población.

Leonid Brezhnev

Se hacía evidente entonces que la economía soviética estaba muy lejos de alcanzar, y mucho menos superar, la de Estados Unidos como Kruschev había prometido años atrás, sino por el contrario, acentuaba aún más su retraso.

Esta tendencia persistía a pesar de la crisis económica que experimentaron los países del bloque occidental en la década de 1970; así pues, lejos de avanzar hacia el comunismo, es decir, hacia la igualdad de clases, en la sociedad soviética se acentuaban las desigualdades.

Otra característica de la URSS en este periodo fue el inmovilismo del sistema, manifiesto en la escasa renovación de los cargos, de modo que se fue produciendo un progresivo envejecimiento de la clase política. Brezhnev se propuso fortalecer el sistema y dotar a la burocracia —la llamada nomenklatura—, integrada por unos dos millones de personas, de una mayor estabilidad para mejorar su prestigio.

En la Constitución creada en 1977, se fortaleció el papel centralizador del Partido Comunista, y se dio una mayor concentración del poder en los altos dirigentes del Estado.

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AMPLIACIÓN SOBRE LA HISTORIA DE SU BIOGRAFÍA Y  GOBIERNO: En octubre de 1964 el pleno del comité central del P.C.U.S. relevó a Nikita Kruschev de sus funciones y eligió a Leonid Brézhnev nuevo primer secretario.

En el momento de su ascenso a la cumbre del poder soviético, Brézhnev se vio flanqueado por Alexéi Kosiguin que fue nombrado jefe del gobierno de la nación. Aunque las diferencias entre el antiguo primer secretario y sus sucesores fueron más de estilo que de esencia, los nuevos líderes soviéticos impulsaron cambios importantes sobre todo en cuestiones económicas.

Disminuyeron las restricciones a las granjas privadas, aumentaron las ganancias de los agricultores y acabaron con la división entre trabajadores industriales y trabajadores agrícolas dentro del partido. Como consecuencia de todo esto subieron los salarios, mejoraron las medidas de bienestar social y los bienes de consumo se hicieron más asequibles.

En las cuestiones culturales se verificó un giro hacia posturas más conservadoras y los intelectuales rusos fueron advertidos de que cualquier desviación de los principios que alentaron la Revolución de Octubre sería duramente reprimida. A principios de 1966 fueron condenados a largas penas de prisión los escritores contestatarios Andréi Siniavsky y Yuri Daniel, comenzando así una larga batalla por la libertad de expresión en la U.R.S.S. que tuvo su mayor eco internacional con la expulsión del premio Nobel A. Solzhenitsin en 1974.

Su política exterior estuvo orientada hacia la aplicación de la doctrina de la «soberanía limitada» con respecto a los demás países socialistas, extendiendo el concepto de «internacionalismo proletario» hasta la misma intervención militar cuando se creía advertir una violación de los principos mar-xistas-leninistas y cuando se corría el riesgo de que uno de estos países escapara a la influencia soviética.

Nikolái Podgorny ascendió en diciembre de 1965 al cargo de presidente del presidium del soviet supremo, formando con Brézhnev y Kosiguin la «troika» que dirigió los destinos del país durante más de una década.

Durante el desarrollo del XXIII congreso del P.C.U.S., Leonid Brézhnev fue por primera vez denominado «secretario general», título que hasta el momento sólo había recibido Stalin.

En diciembre, celebró su sesenta aniversario con gran solemnidad, rodeado por sus más fieles colaboradores entre los que cabe señalar a Andréi Gromiko, ministro de exteriores, a Yuri Andrópov, jefe de la K.G.B., al mariscal Gretchko, ministro de defensa y a Konstantín Chernenko, su antiguo camarada de armas, que ocupaba el ministerio de la presidencia.

Tras la «guerra de los seis días» que enfrentó a Israel con los países árabes aliados de la U.R.S.S., el año 1968 estuvo dominado por la crisis de antisemitismo en Polonia y por la «primavera de Praga» que concluyó el 20 de agosto con la invasión de la capital checa por las tropas de los países del pacto de Varsovia, excepto Rumania.

El mes anterior Brézhnev había advertido al dirigente húngaro, J. Kádar que «la U.R.S.S. no podía permanecer indiferente a la construcción del socialismo en los demás países.».

Junto a esta aplicación estricta del principio de la «soberanía limitada», el primer mandatario soviético extendió su política de distensión con las potencias occidentales al firmar los acuerdos de Helsinki, establecer las negociaciones preliminares para la limitación de armas estratégicas (S.A.L.T.) y estrechar las relaciones con el gobierno alemán federal de Willy Brandt.

Pero al mismo tiempo que se abrían vías de comunicación con Occidente, su política interior tenía un claro carácter continuista. En el centenario del nacimiento de Lenin, celebrado en la plaza Roja, Brézhnev recordó las dificultades económicas que padecía el país y convocó a la militancia a defender la ortodoxia comunista.

Por otra parte, el Leonid Brézhnev que a principios de los años sesenta buscaba afianzar su autoridad había dejado paso a un Brézhnev completamente al mando de la situación, que redujo o eliminó a todos sus opositores dentro del «aparato» y que delegaba en Kosiguin la recepción de autoridades extranjeras y en sus subordinados del comité central las relaciones con las instituciones de la U.R.S.S.

En octubre de 1970, Richard Nixon anunció desde la tribuna de la O.N.U. que el futuro del planeta dependía de las relaciones entre las dos superpotencias y en noviembre Washington confirmó que se había logrado un acuerdo tácito con Moscú para la utilización de la base militar de Cienfuegos, en el Antartico. Sin embargo, tanto estos acuerdos como los de cooperación espacial y para la pesca en el Pacífico no evitaron las tensiones a uno y otro lado del muro de Berlín, ni la ruptura de las negociaciones para el desarme en enero de 1971, en Nueva York, por la intervención de extremistas judíos.

Las conversaciones sobre la limitación de armas estratégicas se reemprendieron durante el mes de julio, y Washington y Moscú sustituyeron el «teléfono rojo» que les relacionaba hasta entonces por un sofisticado sistema de comunicación vía satélite para evitar los riesgos de una guerra nuclear.

Mientras, en el frente interno, se celebró el XXIV congreso del P.C.U.S., con un año de retraso a causa de las diferencias entre reformistas y centralizadores en lo referente a la manera de abordar los problemas económicos que atravesaba el país. La crisis estalló en noviembre cuando se produjo la entrada en el buró político de Y. Andrópov y A. Gromiko sustituyendo a los «dogmáticos» Vóronov y Chelest.

El momento álgido de la distensión Este-Oeste se produjo en mayo de 1972, cuando el presidente estadounidense Richard Nixon visitó oficialmente Moscú y, tras una semana de reuniones al más alto nivel, se emitió una declaración conjunta que incluía los «doce puntos básicos de las relaciones bilaterales». Fruto de estos acuerdos llegaron las primeras reuniones para tratar temas comerciales entre delegaciones de los dos países. En 1973, en pleno escándalo Watergate, Brézhnev devolvió la visita a Nixon.

Con el sucesor de Nixon, Gerald Ford, las dos superpotencias intentaron mantener el clima de entendimiento con la firma, en noviembre de 1974, en Vladivostok, de un acuerdo de limitación de armas estratégicas ultimado durante la visita del secretario de estado H. Kissinger a Moscú en el mes de marzo. Pero las relaciones se enfriaron tras la derrota estadounidense en la guerra del Vietnam y las transacciones comerciales se vieron interrumpidas por la intervención del congreso de E.U.A. en contra de las restricciones impuestas por la U.R.S.S. a la emigración de ciudadanos judíos.

Ni siquiera la firma, en julio de 1975, del acta final de la conferencia sobre la seguridad y la cooperación en Europa celebrada en Helsinki consiguió mejorar sustancialmente las relaciones entre ambos bloques y recuperar el clima de los años anteriores. Junto a los acuerdos de principios que nunca fueron llevados a la práctica, Brézhnev consiguió ver ratificada la anexión de vastos territorios ocupados por la U.R.S.S. durante la segunda guerra mundial.

El incumplimiento de las cláusulas del acta de Helsinki relativas a los derechos humanos contribuyó a empeorar las relaciones entre los dos países. Ante las acusaciones de Cárter sobre la represión de la disidencia, Brézhnev respondió que «las pretensiones de Washington de enseñar a vivir a otros países no pueden ser toleradas por ningún estado soberano.»

En mayo de 1976, Leonid Brézhnev fue promovido a mariscal de la Unión Soviética y le fue dedicado un busto en su ciudad natal. Poco después sufrió un infarto que estuvo a punto de costarle la vida.

En el pleno del comité central del P.C.U.S. de mayo de 1977 se inició la concentración de poderes en las manos de Brézhnev. Nikolái Podgorny fue excluido del buró político y, pocos días después, se presentó en el parlamento soviético un proyecto de reforma constitucional destinado a sustituir la constitución promulgada por Stalin en 1936. Desde ese momento, Leonid Brézhnev reunió en su persona las jefaturas del partido y del estado.

Si la práctica totalidad de su mandato se vio marcada de forma especial por los logros alcanzados en el terreno político internacional, la última parte de la era Brézhnev se caracterizó por los problemas de la U.R.S.S. con algunos países próximos. La crisis de Polonia que provocó una intervención casi directa de la U.R.S.S. en la reorientación política del país y la invasión de Afganistán, hipotecaron muchos de los logros que se habían alcanzado en el terreno de la distensión.

Aparte del extraordinario papel político jugado por Brézhnev, cabe destacar también su faceta literaria que le llevó a publicar varios libros, entre ellos Pequeña tierra, sobre la batalla de Novorossiisk, Recuerdos, un libro autobiográfico, y En las tierras vírgenes, sobre sus experiencias agrarias en el Kazajstán.

Entre las aficiones de Brézhnev, se sitúan en un lugar preferente los coches lujosos. También se dijo que prefería los westerns a las representaciones del ballet Bolchoi. Gran fumador, nunca dejó los cigarrillos americanos aun después de su infarto de 1976. Bebedor empedernido y mujeriego incorregible pero profundamente ligado a su familia, Henry Kissinger dijo de él que representaba mejor que nadie al pueblo ruso.

Después de 18 años de liderazgo al frente de la U.R.S.S., falleció de forma inesperada el 11 de noviembre de 1982, sucediéndole en el cargo Yuri Andrópov.

Fuente Consultada:
El Gran Libro del Siglo XX de Clarín – El Mundo Moderno y Contemporáneo de Gloria Delgado

Biografía de Braille Louis Sistema Braille de Lectura Para Ciegos

Biografía de Braille Louis – Sistema Braille 

En aquel húmedo dormitorio parisino, en 1823, nada hacía presagiar la grandeza de su logro. Louis solamente sabía que era preciso encontrar alguna forma para que él y las demás personas ciegas pudieran leer con facilidad -así como es de sencillo para los videntes hacerlo y también escribir al igual que ellos- para compartir el vasto conocimiento del mundo y tomar parte en el engrandecimiento cultural.

BREVE FICHA BIOGRAFIA

• Nació el 4 de enero de 1809, en Coupvray (Francia).

• A los tres años tuvo un accidente que lo dejó ciego.

• En 1819, luego de obtener una beca de estudios, se trasladó a París.

• Ingresó entonces en una de las primeras escuelas del mundo para no videntes, que se había abierto en esa ciudad. Allí se destacó en sus estudios y desarrolló un talento especial para la música.

• Se destacó como intérprete de órgano y violonchelo.

• Desde 1828 se desempeñó como profesor del Instituto Nacional para Jóvenes Ciegos, donde había estudiado.

• En el instituto, Braille conoció a Charles Barbier y se interesó en su invento de «escritura nocturna», que estudió, reformó y perfeccionó hasta convertirlo en el que iba a ser el sistema universal de lectura para los afectados de ceguera.

El sistema Bralie: Entre 1829 y 1837, publicó el primer tratado sobre su sistema, escrito en braille, «Gramática de las gramáticas», y presentó su obra «Método para escribir palabras, música y canciones naturales, utilizando puntos en relieve, para el uso de los ciegos y acomodados po ellos mismos».

• Murió en París, a los 43 años, debido a una tuberculosis pulmonar.

•  Su sistema de escritura y lectura fue adoptado oficialmente en 1854, dos años después de su muerte.

CURIOSIDAD: Entre 1819 y 1821, Charles Barbier de la Serré, Capitán de la Armada francesa, ideó un sistema oaxa que los soldados pudieran escribir y leer en la oscuridad con el propósito de transmitir mensajes sin delatar sus posiciones al enemigo.

Lo llamó «escritura nocturna» y lo publicó en 1829, pero no resultó exitoso para uso militar. Su autor loreadaptó y lo presentó en 1837 en el Instituto Nacional para Jóvenes Ciegos, con la esperanza de que fuera usado en la enseñanza de la escritura y la lectura entre los alumnos.

«El sistema Braille es un sistema dé puntos en relieve, grabados en papel a mano o a máquina, para ser leídos al tacto. «

BIOGRAFIA DE BRAILE LOUIS

El hijo del talabartero de Coupvray: Louis nació el 4 de enero de 1809 en la aldea de Coupvray, cuarenta kilómetros al este de París. Louis Braille no siempre fue invidente.

Los tres primeros años de su vida gozó de su vista; inundaba la casa paterna con sus exploraciones y la curiosidad propia de un niño rodeado del amor y la atención de su familia.

Era motivo de regocijo para su hermano y hermanas: Louis-Simon, de diecisiete años, que se sentía ya un hombre, Catherine-Joséphine, de diecinueve, y Marie Céline, de catorce años de edad.

El menor de la familia, el pequeño Louis, poseía mucha energía y curiosidad acerca de su reducido mundo; ¡vivía lleno de alegría y ansioso por saberlo todo!

Louis trajo a su padre y a su madre un rayo de luz, pues llegaba a la vida cuando su madre, Monique, cumplía cuarenta y un años y su padre, Simón-René cuarenta y cuatro.

El día del nacimiento de Louis, Simón-René declaró con orgullo que el chico sería su apoyo y compañía en la vejez. Su padre era talabartero fabricante de arneses de la aldea.

El suyo era un oficio calificado de gran demanda en aquellos tiempos en que el transporte era principalmente a caballo.

No existen registros exactos de como Louis quedó ciego, ni siquiera la fecha exacta de este suceso, que se supone fue en 1812.

La historia fue armada en base a relatos de diversas personas allegadas a la familia, y  cuentan que se escuchó un grito desde el taller de trabajo, y cuando acudieron a socorrerlo lo vieron llorando con la cara bañada en sangre, producto de un corte con una herramienta punzante que el padre utilizaba para su tarea.

Los padres hicieron todo lo que pudieron e intentaron curas de todo tipo, pero pensemos que por aquella época la medicina aun no conocía las causas de las infecciones.

El ojo del niño día a día a empeoraba, inflamándose y tomando una apariencia de golpeado, inclusive invadiendo el otro ojo, por lo que al poco tiempo el pequeño pedió la visión total.

Durante esa época Napoleón había sido derrotado y los grandes ejércitos aliados, como rusos y austriacos entraron a Couprvay exigiendo atención en alimentos y caballos, reses y vagones para los soldados.

La familia de Louis atendió a sesenta y cuatros soldados durante los dos años que duró la ocupación. Louis cumplió los siete años de edad.

Los libros de Haüy para invidentes

Valentin Haüy (imagen), fundador de la escuela, desarrolló una técnica para imprimir libros destinados a los ciegos.

Un papel grueso era prensado por tipos especiales de plomo, para hacer letras en relieve; es decir, letras que se elevaban de la superficie de la página, y que podían sentirse al contacto con los dedos.

No tenían muchos de estos libros en la escuela, pues era bastante dispendiosa su producción.

Cada letra se debía colocar individualmente en su posición, cada pieza de papel humedecido se colocaba en la prensa y se imprimía.

Tomaba varias semanas hacer copias de una sola página; por esta razón, no es sorprendente el hecho de que en muchos años, Valentin Haüy hubiera producido solamente unos cuantos libros y folletos.

Los libros eran grandes e incómodos; cada página estaba compuesta de dos piezas de papel, pegadas de manera que las letras en relieve se enfrentaran por su cara externa.

Tenían varios textos religiosos y algunas, gramáticas en diferentes lenguas: una colección bastante singular, para ser la biblioteca básica de sesenta niños alumnos de la institución Real para Niños Ciegos.

Pero a pesar de todo, ¡eran libros!

Louis tuvo que admitir que, luego de la excitación ocasionada por la sensación inicial de tocar con sus dedos aquellas letras en relieve, siguió un sentimiento de frustración.

Leer resultaba algo demasiado lento. Se debía seguir cada letra con los dedos, y luego era necesario tenerla presente mientras se pasaba a la siguiente, y recordarlas todas en secuencia hasta que los dedos recorrían la palabra entera.

Era muy fácil olvidar las primeras letras cuando ya se llegaba al final de la palabra. Y aunque Louis progresaba considerablemente, era difícil apreciar las formas de las letras.

Valentin Haüy fue uno de los pocos hombres de la época que se conmovió frente a las penurias que pasaban los ciegos y como eran objeto de burlas, como cuando por ejemplo una multitud abucheaba a un grupo de no vidente que disfrazados con orejas de burro y grandes anteojos ejecutaban una melodía en una feria. La suposición de que los ciegos eran estúpidos e inservible estaba fuertemente arraigada en la sociedad y no era nada fácil convencerlos de que tenían un gran potencial humano para integrarlos laboralmente.

Los Primeros Pasos Hacia el Alfabeto Braille: El capitán de artillería del ejército de Luis XVIII, llamado Charles Barbier , abordó al Dr. Pignier ,nuevo director de la escuela de Louis, para presentarle un sistema de escritura usando solamente rayas y puntos en relieve. Su aplicación seria para el envío de órdenes en la oscuridad entre los soldados, por lo que se llamaba «escritura nocturna».

El sistema no usaban letras individuales para armar el mensaje, sino que transmitía sonidos completos y se lo conocía como: sonografía. El uso de puntos y rayas era muy novedoso, por lo que el director aceptó que los alumnos lo probasen un tiempo para conocer los resultados, que inicialmente tuvo mucha aceptación y gran parte de los muchachos estaban sumamente conformes con el uso de este nuevo método le lectura, pero al poco tiempo debieron reconocer que tenia limitaciones que debían superar de alguna manera.

Por ejemplo este sistema no permitía colocar comas, puntos y comas o signo de puntuación, que es una parte esencial del idioma francés. Tampoco se podía representar los números y menos aun hacer operaciones matemáticas, igual ocurría para la música.

Louis con solo 13 años, interpretó rápidamente los importante de este método, pero intentó solucionar estos inconvenientes con el capitán Barbier, quien rechazó toda sugerencia pues para que los ciegos querían algo tan sofisticado, si su método funcionaba «a la perfección» para la comunicación que los no videntes necesitaban.

El pequeño desistió de intentar convencerlo, pero se puso con todas sus energías a trabajar en los ratos libres todos los días posibles. Para comenzar debía eliminar el número de puntos , de manera que se pudiera sentir al instante cada símbolo de la yema de los dedos. También era necesario eliminar cualquier grupo de puntos o rayas que pudieran confundirse con otro, pues cada conjunto de rayas y puntos debía ser absolutamente diferente de cualquier otro.

Louis trabajó sin pausa y con empeño hasta que llegó el día que consideró que su alfabeto estaba listo para ser probado. Había encontrado la manera de formar todas las letras del alfabeto, los acentos, signos de puntuación y signos matemáticos, utilizando simplemente la combinación de seis puntos y algunas pequeñas rayas horizontales. Además el grupo de puntos eran tan pequeño que no hacia falta mover el dedo para interpretarlo, es decir se lo podía determinar de un solo tacto.

Sólo seis puntos y el brillante muchacho encontró la forma de combinarlos de sesenta y tres maneras. Era algo verdaderamente extraordinario! Louis le comentó, muy seriamente, que aún quedaban unos pequeños detalles por resolver. Sin dudarlo, el director felicitó al joven alumno y lo exhortó a continuar sus experimentos.

Tomó poco tiempo a los demás estudiantes aprender el sistema inventado por Louis y les evitó el tipo de frustraciones que experimentaron con los puntos del Capitán Barbier. El doctor Pignier, impresionado por el tremendo entusiasmo de sus estudiantes y por la increíble velocidad de su progreso, adaptó las reglas de Barbier a los puntos del nuevo sistema.

Dividieron en dos más pequeñas las grandes “ventanas” del gancho corredizo, de manera que cada ventana permitía únicamente la colocación de seis puntos dentro de ella. Por primera vez, los invidentes podían escribir, tomar notas, copiar sus pasajes preferidos, llevar diarios, escribir historias, todas las cosas que una persona que tiene visión da por hechas y que hasta ese momento habían permanecido fuera de su alcance. Sin lugar a dudas, nacía una nueva época para los invidentes.

Ya en 1847, los nuevos métodos de impresión adaptados al Braille fueron probados en la escuela. En todas las esferas de la enseñanza, el Braille comenzaba a desplegar sus cualidades; tales eran los logros que sus usuarios obtenían con él.

Últimos años de Louis
Alrededor de 1850, Louis sintió que las fuerzas le abandonaban definitivamente. Solicitó su retiro de la enseñanza. En su lugar, el director le ofreció que permaneciera en la Institución, y que eventualmente dictara algunas clases de piano. En diciembre de 1851, Louis estaba muriendo. No cumplía aún los cuarenta y tres años de edad. Coltat nos cuenta que tuvo una severa hemorragia interna la noche del 4 de diciembre.

Louis Braille agonizaba mientras en las calles de París se alzaban barricadas y se luchaba en los bulevares. Una hemorragia interna mayor le confinó en cama el poco tiempo de vida que le quedaba. De la misma forma tranquila, metódica y reflexiva en la que condujo su vida, así mismo puso sus asuntos en orden, dispuso que su madre recibiera un ingreso mensual proveniente de sus ahorros, y que sus sobrinos recibieran el resto de su propiedad. Las pertenencias que guardaba en la Institución, las legó a Coltat, quien las distribuyó entre los alumnos de Louis, a manera de recordatorios.

Louis murió el 6 de enero de 1852, dos días después de cumplir cuarenta y tres años. No solamente le amaron y extrañaron quienes le conocían bien y recibieron los beneficios de su naturaleza honesta, cariñosa e inteligente, sino también muchos otros a quienes influenciara este maestro amable y cariñoso. Louis fue enterrado en Coupvray. Su cuerpo regresó por la misma ruta que tomara treinta y dos años antes cuando hizo su primer viaje a la Institución en la que realizaría la obra de su vida.

Pero el reconocimiento al trabajo de Louis Braille aún estaba por llegar. Durante las tres décadas siguientes, su nombre alcanzó fama mundial, como el mayor benefactor de los invidentes, el hombre cuyo trabajo marcaría el sendero por el cual millones de no videntes entrarían en una nueva vida , pues podrían leer y escribir, comunicarse, aprender y crear y ocupar su sitio en la sociedad como seres humanos con educación y cultura.

Biografia y obra científica de Robert Boyle Leyes y Experimentos

Biografía y Obra Científica de Robert Boyle 

Revolución Cientifica, Robert Boyle

Los experimentos de Boyle: ROBERT BOYLE (1627-1691),nació en Limore, Munster, Irlanda, en 1627, el menor de catorce hijos del conde de Cork, pero de la segunda esposa del conde, de una posición económica muy buena lo que le permitió acceder a los conocimientos científicos de esa época.

En realidad tuvo una educación truncada, pero su mente siempre la mantuvo bien despierta por su pasión por la ciencia.

En colaboración de Robert Hooke, concluyó que en los gases el volumen, la presión y la temperatura estaban vinculados muy estrictamente.

Boyle se dedicó a la física y la química, mostrando particular interés en las propiedades físicas de la atmósfera.

Como decíamos antes , con la colaboración de su ayudante Robert Hook, un joven con conocimientos técnicos y capacidad suficiente para convertir las ideas de Boyle en modelos prácticos, perfeccionó la bomba de aire de Von Guericke que extraía aire de un cilindro.

La máquina de Boyle podía sacar aire de cualquier recipiente al que fuera conectada. Con su bomba Boyle realizó muchos experimentos con el objeto de determinar las propiedades físicas de la atmósfera.

Demostró que el aire transmitía el sonido.

De muy joven viajó (1641) estuvo en Florencia, y se interesó por los trabajo del recién fallecido Galilei. Pasado tres años cuando volvió a Inglaterra, donde se reunía asiduamente con grupos de científicos, quien mas tarde formarían la Real Sociedad, institución que goza de la mejor reputación científica mundial.

 Robert Boyle (imagen arriba) (Lismore, 25 de enero de 1627 – Londres, 30 de diciembre de 1691)

Químico y físico irlandés, hijo del primer conde de Cork y séptimo varón de un total de 14 hijos. De muy joven, va a estudiar a Eton. Su intención es ingresar en la Iglesia, pero debe renunciar a ello a causa de su precario estado de salud.

De Eton viaja por Europa durante seis años, a la vuelta de los cuales ha heredado el señorío de Stelbridge, en el que se establece.

Fue uno de los primeros en conceder credulidad a las transformaciones propugnadas por los alquimistas. No en vano sus aficiones teológicas derivaron hacia una gran atención para con lo oculto. Funda el «Colegio Invisible», que perderá su carácter esotérico para convertirse en la «Royal Society» (1645).

Algunos historiadores británicos se han referido a Boyle como «el padre de la química», pero eso es llevar el orgullo nacional demasiado lejos. (Dadone el trabajo en equipo que suponen los descubrimientos científicos, es dudoso que nadie deba llamarse «el padre» de nada. Pero si a alguien le pertenece el título de «padre de la química» es al francés Lavoisier, que vivió un siglo después.)

Boyle no creó la química moderna, lo que hizo fue liberar a la química de parte del peso muerto que arrastraba del pasado y aclarar el camino para lo que llegaría después, sentando el principio de que los hechos químicos deben ser establecidos mediante experimentos, no por simples especulaciones de salón.

Los experimentos de Boyle, que llevó a cabo con la ayuda de ayudantes a sueldo, fueron muchos y variados.

Usando la bomba de aire recientemente inventada, fue el primero en demostrar la aseveración de Galileo de que, en el vacío, una pluma y un trozo de plomo caen a la misma velocidad, y también estableció que el sonido no se transmite en el vacío.

Su descubrimiento más importante gracias a la bomba de aire fue el principio (aún conocido corno Ley de Boyle en los países de habla inglesa) de que el volumen ocupado por un gas es inversamente proporcional a la presión con la que este gas se comprime.

Es decir, que si se dobla la presión, el volumen se divide por dos, y así sucesivamente; y también que, si se elimina la presión, el aire «recupera» (su propia palabra) su volumen original.

Habiendo establecido que el aire era comprimible, Boyle se convenció de que éste estaba compuesto de pequeñas partículas separadas por espacio vacío.

Todas estas ideas se publicaron en un libro con un título muy largo, que suele llamarse La elasticidad del aire y que jugó un papel significativo para establecer la idea de la naturaleza atómica de la materia.

El libro más importante de Boyle, El químico escéptico, se publicó en 1661, y al año siguiente Boyle se convirtió en miembro fundador de la Royal Society. Fue en este libro donde apuntó la idea de que todas las sustancias podían ser divididas en ácidos, álcalis o neutros mediante el uso de lo que llamamos indicadores.

Aunque sus experiencias se desarrollaron dentro de un gran campo, tanto de la Física como de la Química, se centraron fundamentalmente en el aire, para lo que fue clave la máquina neumática ideada por Otto von Guericke. En estos experimentos contó con la colaboración de otro gran físico: R. Hooke.

Elementos químicos: Quizá la contribución más significativa de Boyle al desarrollo de lo que más tarde sería la ciencia química fue su concepto del elemento químico. La propia palabra no era nueva.

Los griegos, siguiendo al filósofo Empédocles, la utilizaban para describir lo que consideraban las cuatro sustancias fundamentales del universo: la tierra, el aire, el fuego y el agua.

Aunque estos elementos no contenían un concepto científico en el sentido moderno, sino que eran más bien esencias místicas incluidas en toda materia viviente y no viviente, y que formaron la base del pensamiento humano sobre los procesos naturales durante dos mil años.

La idea de Boyle de un elemento químico era muy diferente. Para él, un elemento era una sustancia que no podía ser descompuesta en otras sustancias.

Un elemento podía combinarse con otro y formar un compuesto; y un compuesto podía separarse en sus elementos constituyentes. Pero la prueba de lo que era o no era un elemento debía decidirse mediante un experimento práctico, no sólo por deducción.

Éste era un punto de vista moderno; y ayudó a crear el universo mental en el que habitarían los químicos posteriores.

Pero hasta el propio Boyle fue incapaz de superar la influencia de tantos siglos de alquimia, ya que siguió creyendo en la posibilidad de transformar los metales comunes en oro.

Y no rechazó los elementos antiguos… sólo quiso someterlos a la investigación experimental.

Descubrir los elementos: Mientras los científicos empezaban a adoptar esta nueva forma de pensar, los antiguos «elementos» eran abandonados poco a poco, y el término comenzó a ser utilizado tal como lo hacemos hoy.

Pero la lista de sustancias a las que podía aplicarse el término en su sentido moderno era breve.

A finales del siglo XVII, y en ese sentido moderno de la palabra, sólo se reconocían 14 elementos. Nueve de ellos eran metales que se conocían desde la antigüedad: oro, plata, cobre, plomo, zinc, estaño, hierro, mercurio y antimonio.

Dos eran elementos no metálicos, también conocidos por los antiguos: carbono y azufre.

Dos más eran metales descubiertos en el siglo XVI, bismuto (en Europa) y platino (en Sudamérica). A estos trece, se agregó un nuevo elemento no metálico —el fósforo— descubierto en la orina por el propio Boyle en 1680.

En su obra «Sceptical Chymist» (1661) definió el cuerpo simple como el que no es susceptible de una descomposición ulterior, definición bien conocida por el papel que ha jugado en la historia de la Química. También mostró que el método pirognóstico, que hasta entonces se venía empleando en análisis, no es satisfactorio.

Aunque es cierto que estos 14 elementos se habían identificado a finales del siglo XVI, no lo es que fueron reconocidos como elementos en el sentido moderno del término.

Cuando los químicos actuales hablan de elementos, utilizan la palabra en el sentido de ingredientes básicos de los que están compuestos los materiales del mundo.

Para ellos, el aire es un compuesto de dos elementos —oxígeno y nitrógeno—, con pequeñas cantidades de otros gases.

Uno de ellos, el anhídrido carbónico es considerado un compuesto de dos elementos, carbono y oxígeno.

Esta visión de la química como una colección de recetas, usando un pequeño número de ingredientes básicos, era absolutamente ajena a los filósofos naturalistas del siglo XVII.

Aunque reconocían el cobre, el oro y el azufre como «elementos», para ellos también lo era el aire… y no estaban muy seguros acerca del fuego.

A diferencia de los astrónomos, que jugueteaban iluminados por el sol de la mecánica newtoniana, los químicos del siglo XVII todavía se movían en la oscuridad, buscando una luz que les iluminase el camino.

Tardarían cien años más en encontrar su Newton particular y conseguir que la química adquiriera el lugar que le corresponde entre las ciencias naturales.

Leyes de Boyle

Presión volumen y temperatura: Justo antes de que Boyle publicase El químico escéptico, había anunciado la conclusión de algunos trabajos que había realizado con su ayudante Robert Hooke. Hooke había desarrollado un inflador de aire, y esto dio a Boyle la oportunidad de observar las propiedades mecánicas de los gases.

Pusieron una candela encendida en una jarra y después extrajeron el aire. La luz se apagó. El carbón incandescente cesaba de dar luz, pero empezaría a arder de nuevo si se introducía aire mientras el carbón estuviese aún caliente.

, la combustión requería alguna propiedad física del aire. Además, colocaron una campana en la jarra y, de nuevo sacaron el aire.

Ya no oían el sonido de la campana. Muchos de los resultados de Boyle le confundían, pero una cosa sí clarificó, y ésa era la relación entre la temperatura, la presión y el volumen de una cantidad fijada de gas.

Si se comprimía el gas y se reducía su volumen, la temperatura crecía. Por tanto, la ley de Boyle manifiesta que para una masa fija de gas, la presión y el volumen son inversamente proporcionales.

libro de Boyle

La publicación de El químico escéptico marcó el comienzo de una nueva era en las pautas depensamiento de los científicos que luchaban para encontrar sentido al mundo físico.

GRÁFICAMENTE SE PUEDE EXPRESA ASI:

curva de boyle sobre gas

LEY DE BOYLE: Una masa de gas ocupa un volumen que está determinado por la presión y la temperatura de ese gas. Las leyes de los gases estudian el comportamiento de una determinada masa de gas, si una de esas magnitudes permanece constante. Boyle observó que cuando la presión aumentaba, el volumen se reducía, y, a la inversa, que cuando la presión disminuía, el volumen aumentaba. De esta manera la ley de Boyle establece que: El volumen de una determinada masa de gas, a temperatura constante, es inversamente proporcional a la presión de ese gas.

Fuente Consultada:
Historia de las Ciencias Desiderio Papp y Historias Curiosas de las Ciencias de Cyril Aydon

Biografía de Elvis Presley Cantante de Rock

Biografía de Elvis Presley

BIOGRAFÍA DE ELVIS PRESLEY: (Tupelo, EE. UU., 1935 – Memphis,  1977)
Elvis Aaron Presley, el niñito rubio nacido el 8 de enero de 1935 en el pueblecito sureño de Túpelo (Mississippi), no se imaginaba el impacto que su figura llegaría a alcanzar en la música y en la sociedad.

Aunque ya sentía dentro de él unELVIS PRESLEYimpulso: destacar. Hijo único de una familia pobre (su hermano gemelo murió al nacer), no tuvo la educación burguesa de Priscilla y sus hermanos.

En busca de mejor situación económica, emigró con sus padres a Memphis y allí tuvo que hacer diversos trabajos (cortar césped, repartir paquetes, conducir un camión) para conseguir unos centavos y codearse con su pandilla.

Unos chicos de pantalones grasientos y ajustados y cazadora de cuero negro que holgazaneaban desafiantes en los barrios más ricos de su ciudad. Ellos no cumplirían el «sueño americano» («de bayetas a ricos»), ¿y qué?

Pero Elvis sí lo conseguiría. Tenía en sus manos un arma: la guitarra; en su garganta, otra, y su cuerpo, también era un arma. El poseía lo que los magos-productores del «rythm’ n’ blues» buscaban: una voz, un estilo de negro, pero «pasados por blanco».

El imprimía un dramatismo especial a las canciones populares e innovaría, una vez lanzado a la vorágine musical, el recién nacido «rock and roll»: haría algo más que cantar, interpretaría, contorsionándose sobre el escenario, moviéndose provocativamente delante y atrás («Elvis, the Pelvis») y acariciando la guitarra (= baby) con los ojos entornados.

En sólo dos años, su fama creció vertiginosamente hasta convertirse en el «rey del rock». Había otros más auténticos que él, más no tan bien dirigidos y «comercializados». En 1954 grabó su primer disco para una firma local. Se llamaba «That’s aü right, mamma» y era realmente un regalo para su madre (mejor que un imperfecto disco de cuatro dólares grabado para su cumpleaños).

Y, a finales de 1956, era ya casi un ídolo mundial y estaba en manos de una gran empresa discográfica. Aunque «la mano» por antonomasia del joven Presley era el «coronel» Parker, su «manager», el creador del mito, su dueño. El hombre que invirtió en un ídolo cuya caída también supuso una millonada de dólares. Porque Elvis era totalmente «aprovechable», hasta para lanzar camisetas, llaveros, cromos, slips e infinidad de objetos con su figura.

El fenómeno Elvis no se acababa en sus canciones exitosas («Love me tender», «Zapatos de gamuza azul», «Rock de la cárcel», «Don’t be cruel», «Crying in the Chapel», «In the ghetto», «Suspicious minds»…), en sus ¡200 millones! de discos vendidos (73 discos de oro), ni en su cincuentena de películas («King Creóle», «Wild in the country», «Blue Hawaii»…), ni en la maravillosa y excéntrica bola de cristal, producto de sus fabulosas ganancias (330 millones de pesetas sólo en 1965), en la que vivía.

El mito Elvis ni siquiera se acabó con su muerte. Ya en la era de los setenta, su triunfal aureola perdía fuerza, otros «rockers» más innovadores amenazaban su trono. Su rock se volvió más edulcorado (lejos ya de las rabiosas canciones que levantaban las iras de los censores y los puritanos de su país), aunque no por ello dejó de estremecer al público, como lo demostraría en Las Vegas (1969, 1972). Pero esas espectadoras que gritaban y arrojaban sus prendas íntimas al escenario habían cumplido los veinte años tiempo ha y sus maridos sonreían a su lado. Ellos no envidiaban a Elvis. Porque a Elvis ya no se le podía envidiar.

Elvis era una millonaria «pieza de museo» para diversión de otros millonarios. Un traje con casaca de lentejuelas cubría su descomunal figura (antaño erótica). Su natural tendencia a engordar era contrarrestada con drogas, que no cambiaban —muy al contrario— esa imagen deforme que reflejaban diariamente los ocho espejos de la habitación del ídolo.

Las pesadillas y el temor a ser atacado eran los agudos signos del carácter paranoico que forjó en su adolescencia. Y su constante búsqueda de la felicidad era ya un túnel sin salida. Ni la modelo Linda Thompson (su amante durante cinco años) ni la exuberante Ginger Alden (con la que pensaba casarse en la Navidad de 1977) habían podido llenar el hueco dejado por Priscilla. Su hijita Lisa Marie tampoco vivía con él y su madre faltaba ya hacía mucho…ELVIS PLESLEY

La ceremonia nupcial tuvo lugar en el apartamento privado del dueño del hotel «Aladdin», de Las Vegas, y fue presenciada únicamente por 14 personas. Fieles guardaespaldas y amigos del cantante tenían por misión alejar de aquel lugar a curiosos y periodistas. Elvis no quería un espectáculo. Pero no pudo evitar las fotos: aunque pocas, hubo. Aquel instante en el que, mirando tiernamente a Priscilla, Elvis le colocaba un anillo de oro, con un diamante de tres quilates y brillantinos más pequeños, tenía que ser registrado para la posteridad.
También se registró el corte de la monumental tarta de boda (seis pisos), al término de la comida que siguió a la ceremonia. Y los periodistas allí presentes (al final, el ídolo tuvo un detalle con la prensa) fueron testigos de la felicidad que parecía embargar a la pareja: miraditas en semiéxtasis, las manos entrelazadas de continuo… Alguien podría comentar maliciosamente que estaban muy en su papel, muy de novios. Y era verdad.

En agosto de 1977, las agencias de todo el mundo recibieron un teletipo: «el día 16, Elvis Presley ha fallecido, a la edad de cuarenta y dos años, en un hospital de Memphis (Tennessee). víctima de un fallo cardíaco».

Eívís no murió en el hospital; estaba tirado en el cuarto de baño cuando lo encontró Ginger Alden. Elvis había muerto víctima de sí mismo. Y el espectáculo —«el rey ha muerto, ¡viva el rock!»— debía continuar: más de ochenta mil personas en su entierro, para darle el último adiós (y más de 300 desmayadas).

Cientos de coronas de flores (algunas en forma de guitarra). Gritos, lloros, sirenas de ambulancias y de coches de bomberos… Los hoteles de Memphis abarrotados, el aeropuerto colapsado (Europa había fletado 10 vuelos charter para los asistentes al funeral)…

Emisoras de radio interrumpieron su emisión: un minuto de silencio por el ídolo caído. Otras, programaron musicales «especial Elvis». Hasta el presidente Cárter dio un mensaje: «ha muerto el símbolo de la vitalidad, el espíritu de rebeldía y el buen humor de los Estados Unidos».

Pero, a los pocos meses, el dolor popular se trocó en chisme: «intentan saquear la tumba de Elvis», «sus 12 guardaespaldas vigilan, fuertemente armados…» «Las mujeres de Elvis se disputan la herencia…» «Priscilla huye a Europa por temor al secuestro de su hija…» «Un hijo secreto de Elvis: Renne Lee nació en 1960, en Alemania. Su madre era cantante…»

Por mucho tiempo, el show debe continuar.

LOS ÚLTIMOS AÑOS DE ELVIS….

La sucesión de acontecimientos que acompañan sus últimos años de vida, años de relativa escasa actividad debido a su gordura: pesaba 115 kilos, nos cuentan la historia de un hombre que parece haber estado sufriendo dos males simultáneos: la crisis de los 40 años y un estado casi permanente de extrema soledad, acompañado sólo por el coronel Parker, su médico de cabecera y sus guardaespaldas.

La administración de drogas energizantes para poder soportar el esfuerzo de un recital en vivo ante miles de personas, termina por convertirse en drogadicción. Su enorme gordura hace pensar que también se le habrían administrado corticoides.

En cualquier caso, es una persona que es tratada como un espectáculo y no como un ser humano. Drogas para que actúe, porque sus actuaciones dejan mucho dinero. Y para que se suma al torturante ritmo de sesiones de grabación, en el momento en que tiene montado un show espectacular, con un coro de acompañantes y una orquesta que lo anuncia, cuando sube al escenario, con la música de Así habló Zaratustra, de Richard Strauss.

En ese momento ya El vis Presley no es un cantante cualquiera. Es un semidiós. La música de la introducción, que es espectacular, apenas se escucha sobre el mar de chillidos de sus admiradoras, ahora ya no sólo chiquillas quinceañeras, sino también dueñas de casa, madres de varios niños, y no pocos varones. Elvis era una suerte de aparición extraterrestre que transportaba a las multitudes a un estado próximo al nirvana. Es un semidiós. No era el momento para que muriese.

Al parecer una sobredosis de drogas, mezcladas con el alcochol -nunca se ha sabido a ciencia cierta cómo y de qué falleció-, cuando él menos se lo esperaba, le provocaron un paro cardíaco mientras se encontraba dándose un baño. Tenía apenas 42 años; toda una vida por delante.

El mismo día, 16 de agosto de 1977, en que se dio a conocer la noticia, la RCA recibió pedidos por 10 millones de discos LP, de larga duración.

Todo lo que rodeaba a Elvis Presley se convirtió en motivo de devoción: se fabrican setenta y tantos productos que llevan su nombre, desde tarjetas postales que lo muestran en sus mejores años, hasta un finísimo vino que se anuncia: «Este es el vino que Elvis tomaría si estuviese vivo». También se anunció un producto para perros: Se llamaba «Ámame tiernamente» (título de una de sus canciones favoritas), y la frase publicitaria decía: «Quizás la comida para perro que Elvis hubiera preferido, de haber sido perro».

La parafernalia desplegada después de la muerte del cantante se reúne en la actualidad en un sitio llamado Graceland, (La tierra de la gracia), en 3764 Highway 51 South, Memphis, Tennessee. Allí se venden toda clase de «recuerdos» y se exhiben las piezas originales, usadas por Elvis; es un verdadero Museo del mal gusto.

Sus pantalones con flecos, al estilo del oeste medio, con brillos y otros exactamente iguales, de todas las tallas y medidas, para quienes deseen llevarse un par igual al que llevaba Elvis. Sus camisas, también recargadas de brillos; sus bufandas de seda, sus colleras para las camisas, un supuesto par de pistolas estilo cowboy que no se sabe cuándo usó el artista, excepto en un filme del Oeste en que hace un papel secundario. Graceland es visitada hasta hoy, 10 años después de su muerte, por unos cuatrocientos mil peregrinos anualmente.

Pero con Elvis Presley ha ocurrido un fenómeno singular. Otros ídolos de la canción van perdiendo, poco a poco, el fervor de sus seguidores. En el caso de Los Beatles, es una generación enteramente nueva la que los está descubriendo y fanatizándose con ellos.

Elvis Presley, después de muerto, es casi el mismo fenómeno musical que en vida, y ya han transcurrido diez años del trágico suceso. Sus discos se venden igual si no más que antes, porque nuevos pueblos se incorporan a la lista de sus admiradores. Ahora los tiene inclusive en la República Popular China, como en Japón desde hace años ya, y en muchos otros sitios en el Lejano Oriente.

En cuanto a la música, tanto en las baladas que cantaba como en el rock, surgen nuevas tendencias, nuevos estilos, pero el estilo Elvis no desaparece. Y no se trata simplemente de un fenómeno de voz. Elvis tenía efectivamente una voz de una calidez especial, que marcaba con su sello las canciones que él cantaba. Se trata del espíritu, del énfasis que él sabía -y sólo él- poner en los versos.

James Dean pasó sin pena ni gloria, después de un primer furor y la ebullición que provocó en vida. John Lennon es para gente que entiende música. Fue un innovador, un personaje excéntrico y un ídolo. Lo Beatles, como conjunto, continúan penando en los estudios de grabación. Pero Elvis Presley -y no es una exageración- es venerado como si estuviese vivo. Sus discos se escuchan no con reminiscencias del pasado, sino como un fenómeno del presente.

En cualquier momento se le verá descender de la nube que hizo moverse, y regresará delgado, esbelto, simpático, fresco y transparente, como un buen hijo de Norteamérica.

Fuente Consultada:
Vidas de los Famosos – Elvis Presley y Priscilla
HECHOS, Sucesos que estremecieron al mundo Tomo N°38 Arabia, el violento despertar