Biografia de Onassis Aristóteles Millonario Griego Armador de Barcos



Biografía de Onassis-Millonario Griego

Aristóteles Sócrates Onassis nació el 20 de enero de 1906. Cuando unos cuarenta años más tarde comenzaba a ser famoso en todo el mundo, la historia de que había crecido en una familia pobre y que sin otro legado que su propia astucia se había convertido en señor poderoso fue punto de partida para periodistas más o menos imaginativos. Desconcertado pero convencido de que una buena historia era imprescindible para sustentar sus planes, leyó los primeros artículos y contribuyó, sino con grandes mentiras, al menos con su silencio. No tenía estirpe ni pasado noble y pretendía ser aceptado en la nueva aristocracia formada por estrellas de cine, monarcas venidos a menos, artistas y operadores financieros. Ubicar sus orígenes en el extremo opuesto al de la opulencia calmó su inseguridad. Onassis compró la historia y la dejó correr. Según estas versiones, su padre era un inquieto pero mísero vendedor de artesanías y su madre, una mujer que limpiaba casas de vecinos. El pequeño Aristóteles desde la adolescencia se habría propuesto revertir la fortuna a cualquier precio y habiendo partido de su casa con 250 dólares en el bolsillo había regresado en menos de 5 años con su primer millón.

BIOGRAFÍA DE ARISTÓTELES ONASSIS: En su pasaporte se decía que Aristóteles Sócrates Onassis nació en Salónica, Grecia, el 21 de septiembre de 1900. Pero la verdad es que «Ari» vino al mundo en EsmirAristóteles Sócrates Onassisna, el 20 de enero de 1906, y, para conseguir su primer empleo,- se añadió unos años, logrando la mayoría de edad antes de lo que le correspondía.

A los dieciséis años, con sesenta dólares en el bolsillo, llegó a la Argentina. Un compatriota, también refugiado en Buenos Aires, le buscó trabajo en una importante compañía telefónica anglo-argentina. Era un trabajo seguro, pero monótono, en total desacuerdo con el espíritu inquieto del joven y ambicioso Onassis.

Empezó a trabajar en el servicio nocturno y realizaba su tarea en dos horas; el resto del tiempo lo dedicaba a estudiar con atención todo lo referente a la Bolsa.

En 1925, Onassis empieza a ver realizada su primera meta. Se dedica a la importación de •tabaco brasileño y cubano y, al cabo de un año, tiene ahorrado en un Banco el primer millón de dólares de su vida. Cuatro años después, consiguió el pasaporte argentino, realizando, años más tarde, espaciadas visitas a dicho país para no perder la nacionalidad. Obviamente, Onassis aprendió a expresarse en castellano.

Como buen griego, Onassis sintió la llamada del mar y decidió hacerse naviero. Empezó con la compra de seis barcos. Eran los años de la gran depresión económica mundial y el griego se hizo con toda una flota (sobre todo petroleros) adquiriendo los ejemplares a precio de chatarra. Luego, los modernizó y le dio a su flota un poderío mundial. Por otra parte, se permitió «negocios-juguete», como la participación en el Casino de Montecarlo y la creación de las Líneas Aéreas Griegas. También construyó refinerías de petróleo y fábricas de aluminio y dejó inacabado un ambicioso proyecto turístico para las islas griegas.

Onassis dispuso de una fortuna calculada a grosso modo en unos 15.000 millones de pesetas. Cantidad a la que habría que añadir el valor de un inmenso patrimonio mobiliario (con verdaderas obras de arte).

Hombre caprichoso y amante de juergas, Aristóteles casó en primeras nupcias con Tina Lívanos (Niarchos), que fue madre de sus hijos: Alejandro (nacido en 1949, muerto en accidente de aviación en el 73) y Cristina (nacida en 1951 y muerta en 1988). Luego, mantuvo un tempestuoso idilio con la diva del «bel canto» María Callas (a la que compró con dinero el silencio de sus intimidades). Y, por último, encontró a la independiente y moderna Jackie.

A su fama de amante excepcional, no se le debe restar la de hombre golpeador. Más de una vez golpeó a sus prometidas en público y en muchas ocasiones ellas salieron a justificar su “carácter”. El mismo lo hacía: “Todo griego, sin excepción, pega a su mujer. Eso es bueno para ellas. Las mantiene en forma”. Una de sus primeras novias, Dedichen, reflexionaba: “Por muy extraño que parezca estos espasmos de violencia sin sentido parecían satisfacerlo… Podía salir de ellos sintiéndose tan relajado y feliz como si acabara de hacer el amor”.

Adoraba ostentar. Que la gente creyera que su cama era tránsito obligado de mujeres eminentes. María Callas y Jackie Kennedy fueron, sin dudas, dos buenas muestras para exagerar en la lista. Aristóteles Onassis aplicaba en este rubro la misma lógica que para sus negocios: si mujeres famosas respondían públicamente a sus encantos invisibles, conseguiría que otras tantas sucumbieran sin mirar. Lo que podía lo compraba y lo que no lo inventaba.



Quiso a Eva Perón. Y lo cierto es que promediando la década del 50, no casualmente bajo la autodenominada Revolución Libertadora, Onassis se ocupó de hacer correr la versión de que había pagado 10.000 dólares para pasar una noche con Evita mientras ella se encontraba de visita en Italia, durante la famosa gira que hizo a Europa en 1947, cuando Perón era presidente.

JACKIE, LA ELEGIDA

Capricho, independencia. ¿Se conjugarían estos factores en un matrimonio feliz?

Lee Radziwill (divorciada) pudo haber sido, en 1963, la nueva esposa de Onassis, pero le presentó al armador a su hermana y aquél eligió: Jackie. En el verano de dicho año, ambos hicieron amistad en el transcurso de un crucero por las islas griegas. La señora Kennedy había sido invitada para reponerse de su última maternidad.

Hasta pasados cinco años, la ya viuda Jacqueline no volvió a pisar el yate del armador griego, quien aprovechó el final de un idilio entre Jackie y un lord inglés para proponerle a aquélla una ventajosa boda. Proyecto, al parecer, antiguo, pues en el verano del 63 Onassis se desvivió por atenderla y se rumoreó que la compra de Skorpios se hizo efecto porque a Jackie le gustó la isla.

Antes de dar la campanada casándose con el multimillonario griego, Jacqueline tuvo que salir al paso de diversos rumores sobre su vida sentimental. Unos, falsos, como los referentes a un posible romance con Antonio Garrigues y Díaz Cañábate, embajador español ante la Santa Sede y amigo personal de los Kennedy. Y otros rumores. bien fundados, como en el caso de lord Harlech.

A pesar de todo, el matrimonio se llevó a cabo en la recoleta isla de Skorpios el 20 de octubre de 1968, a las cinco y cuarto de una tarde lluviosa. La boda de Onassis y Jacqueline no tuvo caracteres fastuosos, pero bien pudo resultar la más cara del siglo. Ante todo, por el enorme aparato defensivo que se montó en la isla, destinado a mantener a raya a los miles de fotógrafos y representantes de la Prensa de todo el mundo. Al margen del pequeño ejército de guardaespaldas que habitualmente salvaguardaban las posesiones de Onassis.

El 6 de febrero de 1975, Onassis fue hospitalizado por problemas con su vesícula biliar. Fue operado y tras una larga convalecencia falleció con apenas cuarenta kilos de peso el 15 de marzo de 1975 en París. Fue enterrado en la isla de Skorpios, Grecia, junto a su hijo Alexandre que murió en un accidente de aviación en 1973. Su hija Cristina se convirtió en la mujer más rica del mundo.El casamiento con Jackie

La boda entre Jackie Kennedy y Onassis fue seguida por diarios y revistas con asombro y repulsión. Ella defraudaba a quienes la habían visto como una mujer de luto y de hielo, incorruptible, y él demostraba que era capaz de todo. Ella accedió a dar una conferencia de prensa el día anterior al casamiento para excusarse de no invitar a periodistas ni a grandes personalidades: “Queremos que nuestra boda sea una ceremonia privada rodeada solamente por los cipreses de Skorpios. Comprendan que, aunque las personas puedan ser muy conocidas, siguen teniendo en sus corazones la emoción de una persona sencilla ante cosas tales como el nacimiento, el matrimonio, la muerte”, declaró la viuda del ex presidente norteamericano. El 20 de octubre de 1968 se realizó la ceremonia. “Ni se miraron ni se tocaron la mano una sola vez. Aquello se parecía mucho a un trato comercial”, dijo uno de los invitados. Si bien Onassis se había cuidado de que la novia no se quedara con su herencia si él llegaba a morir antes, no había estipulado nada sobre los gastos que pudiera hacer en vida. Durante los años que estuvieron juntos, Jackie gastó en ropa, en joyas y en captichos, como si el mundo se fuera a derrumbar pronto. (Fascículo Nº13 de LEGADOS)

Skorpios, la isla de las fantasías: Las islas griegas, modestas, pueblerinas, religiosas se pusieron de moda en los años 70, después de que la pareja de Jacquie Kennedy y Aristóteles Onassis decidiera realizar en Skorpios la ceremonia de la boda. Jackie además adoptó esta isla privada de su esposo como lugar de residencia oficial. Luego, los fotógrafos la eligieron como marco perfecto para las fotos de Jackie desnuda que recorrieron el mundo. Como ya había hecho con su Casa Blanca, Jacqueline contrató a diseñadores y arquitectos para terminarle de dar el toque de distinción que le faltaba. Los turistas pueden pasar en barco y mirarla de lejos: una centena de guardias cuidan sus costas, aún hoy, de los curiosos.

UN PASAJE DE SU VIDA POR ARGENTINA:



Nos cuenta Diego M. Zigiotto, en su libro “Historias Encadenadas de Buenos Aires“, que en la década de 1920 , cuando Aristóteles era muy joven, trabajó de lavacopas en la cafetería La Real, fue también ayudante de tintorero, sereno, electricista, y poco meses como operador telefónico en la United River Plate Telephone Company. Este último trabajo estaba mal pago, pero tenía la ventaja de escuchar las conversaciones telefónicas que a él, le internaban, como eran los negocios que se pactaban o bien operaciones comerciales entre la gente mas pudiente de la ciudad.

Gran parte de su magro sueldo lo utilizaba para vestir la mejor ropa, y poder así relacionarse con la alta sociedad porteña en busca de un futuro mejor, objetivo que consiguió cuando hizo una pequeña inversión y comenzó a fabricar cigarrillos para mujeres, muy de moda por aquella época, importando hojas de tabaco de su Grecia natal, pues eran de mejor calidad que las traídas de Cuba.

Inicialmente las empresa fue un fracaso, pero su suerte cambio cuando pudo relacionarse muy pícaramente con Claudia Muzio una soprano italiana que estaba de visita en Bs.As. Ella comenzó a fumar en público  los cigarrillos de marca “Osman” y “Primeros”, los cuales se pusieron de moda con lo que sus ingresos se multiplicaron notablemente. De esta manera Aristóteles hizo su primera fortuna (un millón de dólares) con la cual compró seis cascos viejos de barcos iniciándose en la industria naval, pero trabajando ahora en Grecia. A poco tiempo Onassis se convirtió, en el griego de oro, pues contaba con una de las mayores fortunas del mundo.

EL TESTAMENTO DE ARISTÓTELES ONASSIS:

Sobre Alexander
Si mi muerte se produce antes de que emprenda la creación de una institución cultural en Vaduz, Licchtenstein, o en cualquier otra parte bajo el nombre de Fundación Alexander Onassis, teniendo como propósitos, entre otros, explotar, mantener y promover tareas asistenciales, educativas, obras literarias, religiosas, investigaciones científicas periodísticas y artísticas, convocando concursos internacionales y nacionales, con concesión de premios en metálico, similar al plan de la Institución Nobel en Suecia, confío y ordeno a los ejecutores de mi testamento abajo citados que establezcan tal tipo de institución cultural.

Sobre Jacqueline
Habiéndome cuidado ya de mi esposa Jacqueline Bouvier y habiendo obtenido un acuerdo por escrito ante notario en los Estados Unidos, por el que ella renuncia a sus derechos hereditarios sobre mi herencia, limito la participación de ella y de sus dos hijos John y Caroline, a unos ingresos vitalicios de 150.000 dólares por año. Ordeno a los ejecutores de mi testamento y al resto de mis herederos que se nieguen a admitir tal derecho a través de todos los medios legales, con cargo a la herencia de los costes y gastos que puedan producirse. Si a pesar de estos esfuerzos, la recusación de mi esposa tuviera éxito, sólo podrá quedarse con el 12,5 por ciento de las propiedades totales, el mínimo permitido según las leyes.

Sobre su empresa
Se crearán a partir de mi muerte dos compañías. Una de ellas concentrará todas mis propiedades y la otra que no contendrá más que las acciones que produzca la primera compañía. Christina será la heredera principal de la primera. El control de la segunda queda a cargo de la Fundación Alexander Onassis. El consejo directivo, además de tener su sueldo mensual, tendrá una compensación de 30.000 dólares anuales si y sólo si no renuncia a la organización. (…) Se continuarán los negocios como se han realizado hasta el presente. Se reinvertirá solamente la mitad de las ganancias netas y no se venderá un solo barco capaz de producir un beneficio. Jamás esta empresa deberá fusionarse con una empresa con intereses exteriores.

Sobre el “Christina” y Skorpios
Mi yate, el “Christina”, puede ser conservado para su uso personal por mi hija y mi esposa, si así lo desean. Pero si no quieren gastar en su mantenimiento, los 500.000 dólares anuales correspondientes deben sacar de allí todos los objetos que les agraden, sustituirlos por copias y entregar el barco al tesoro griego para uso de todos los líderes del Estado griego.
Si mi esposa y mi hija no llegan a un acuerdo sobre cómo utilizar mi isla de Skorpios deberán entregarla a la Olympic Airlines como “zona residencial de vacaciones”. Aunque la zona de doce hectáreas que rodea la tumba de Alexander debe mantenerse inviolada como un monumento.

Boda Real: Grace-Rainiero

Fuente Consultada: Fascículo Nº13 de Pagina 12 – LEGADOS – Aristóteles Onassis – de Liliana Viola

John Kennedy

Jacqueline Bouvier

Aristóteles Onassis

Elvis Presley

https://historiaybiografias.com/archivos_varios5/estrella1_bullet.png

ocio total

juegos siete diferencias
imagen truco limonimagen cazar serpienteimagen depositos acertijo


noparece

anticonceptivos

fotos

creencias

mujeres

actitudes

actitudes


puzzles


OTROS TEMAS EN ESTE SITIO

final