Gloriosa Revolución

Biografía de Napoleon III Luis Presidente de Francia

Biografía de Napoleón III

Napoleón III (1808-1873), presidente de la República (1849-1852) y emperador de los franceses desde 1852 hasta su derrota frente a la pujante Prusia, en 1870. Fue el creador del II Imperio Francés, llamado Luis Napoleón Bonaparte, y de nombre imperial fue el de Napoleón III, era el sobrino del Napoleón por excelencia, Napoleón I Bonaparte. Contrajo matrimonio, en 1853, con la aristócrata española Eugenia de Montijo. Refugiado en Inglaterra, en Chislehurst, murió el 9 de enero de 1873

El 9 de junio de 1815 terminaban las sesiones del Congreso de Viena. Todas las potencias que exaltaban el principio llamado de legitimidad habían participado, y restablecían los gobiernos monárquicos reconocidos antes de la Revolución y de la epopeya napoleónica.

Se había creído que con la proclamación de un principio se apagaría en la conciencia de los pueblos el entusiasmo y el deseo de libertad que el gran Corso había suscitado. Las decisiones del Congreso no habían hecho más que retrasar un proceso histórico normal que iba a proseguir a través de toda una serie de revoluciones y de guerras.

En Francia, gracias a las hábiles maniobras del príncipe de Talleyrand, quien después de haber sido ministro de Napoleón puso su astucia al servicio de los legitimistas, Luis XVIII había ascendido al trono en 1824; su hermano Carlos X le sucedió.

Estos dos reyes, sobre todo el segundo, que ambicionaba restaurar el absolutismo de la monarquía, trataron de borrar el recuerdo de Napoleón del corazón de los franceses. En realidad, éste, después de su muerte en la isla de Santa Elena, en 1821, había llegado a ser para los bonapartistas un ídolo inolvidable.

Es necesario recordar la exaltación del alma popular y el deseo lleno de nostalgia que tenían los franceses de volver a ver como jefe a un hombre digno de suceder a su venerado emperador, para comprender las razones del éxito inesperado de Carlos Luis Napoleón, sobrino de Napoleón I.

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Casado en  1853 con la bella aristócrata española Eugenia de Montijo, quien pasó gran parte de su juventud viajando y visitando las principales ciudades de Europa, y tuvo un lugar importante en la vida pública del país.  En las comidas, donde se reunían nobles y diplomáticos de diferentes naciones, a menudo se tomaban importantes decisiones políticas.

Carlos Luis Napoleón nació en 1808, en París. Eran sus padres Hortensia de Beauharnais y Luis Bonaparte, rey de Holanda de 1806 a 1810. Cuatro años antes que él había nacido Luis Napoleón, el hermano a quien siempre quiso y que compartió sus aventuras de juventud. Pasaron su infancia bajo la protección del ilustre tío, de quien heredaron las ambiciones.

Pero la derrota napoleónica y la restauración de la monarquía alcanzaron directamente a los miembros de la familia Bonaparte. Luís Bonaparte tuvo que refugiarse en Italia, adonde llevó a su hijo mayor, mientras que su esposa, de quien estaba separado, se retiró a Suiza con su hijo menor. Se instalaron en el castillo de Arenenberg, situado a orillas del lago Constanza, en un lugar magnífico pero solitario.

Transformados en vasallos suizos, madre e hijo pasaron allí una vida cuya monotonía solamente fue interrumpida por tres viajes que Luis Napoleón hizo a Italia para ver a su padre (1823, 1824 y 1826).

El niño tenía un carácter tan reservado que su madre tomó la costumbre de llamarlo «el dulce sombrío»; pero quizás porque había sido ganado para la causa de las ideas liberales por su preceptor, se interesó desde muy niño por los pueblos oprimidos, víctimas de potencias extranjeras o de los gobiernos absolutistas del propio suelo.

Su hermano se parecía mucho a él en el ardor juvenil, y durante la guerra ruso-turca (1827-1829) pidieron, aunque en vano, a su padre que les permitiera enrolarse en los ejércitos que luchaban contra los turcos.

En 1830, según la expresión de Octavio Aubry, Luis Felipe «escamotea» la corona. Pero en Italia el viento de la insurrección continúa soplando. Los «carbonarios», en cuya secta ingresaron los dos hermanos, fueron vencidos, pero no abatidos. Y de pronto en Romana se produce un nuevo levantamiento. Los dos jóvenes se enrolan.

En febrero de 1831 la temeraria empresa parece estar a punto de triunfar. Pero los austríacos envían tropas adiestradas en la verdadera guerra. Los dos príncipes huyen a Forli, En la huida, el mayor es mortalmente herido. Por consideración hacia su madre, se dirá que murió de sarampión. El mismo Luis ha sido herido. Hortensia acude y lo lleva consigo a París.

Sin embargo, sus aspiraciones y el deseo innato de actuar le impiden resignarse a una vida apacible. En 1832 acontecía algo decisivo para el futuro: la muerte en Viena del único hijo de Napoleón I, el joven Napoleón II, en quien habían cifrado hasta entonces todas sus esperanzas los bonapartistas franceses.

En virtud de los senadoconsultos, que habían establecido la sucesión imperial, el príncipe Luis Napoleón era el representante directo de la dinastía napoleónica; la monarquía se mostraba inquieta por ella. En consecuencia, hizo renovar la ley de destierro para la familia Bonaparte.

El joven príncipe se retira a Arenenberg durante cuatro años, pero es con el fin de prepararse a desempeñar su papel en el gran escenario europeo. Escribe obras políticas y militares; se mantiene al corriente de los movimientos de simpatía popular y de las manifestaciones a favor del imperio, y hasta llega a provocarlos. Tiene frecuentes contactos con los bonapartistas, y sabe que en todas partes se está conspirando.

En 1836 pasó decididamente a la acción, tratando de sublevar a una guarnición en Estrasburgo y de derribar al rey. Esta empresa aventurada, digna de un audaz héroe del romanticismo, terminó en un fracaso completo. Fue arrestado, y luego de una corta detención, llevado a Estados Unidos. Volvió poco después a Europa y permaneció un tiempo en Inglaterra.

En 1836 fracasó la tentativa de Luis Napoleón para derribar la monarquía de Luis Felipe. En Estrasburgo, el príncipe, que llevaba uniforme de coronel, fue rodeado junto con sus cómplices, y debió rendirse. Fue llevado a Taris como prisionero. Luego de una corta detención, fue deportado a América del Norte, pero en corto tiempo regresó a Europa y se estableció
en Londres.

El 6 de agosto de 1840 hizo una nueva tentativa, en Boloña, para adueñarse del poder. Esta vez fue condenado a prisión perpetua y encerrado en el castillo de Ham. Pasó allí casi seis años, que dedicó a leer. Su causa no perdió nada con su encarcelamiento, pues si cuando era libre había ganado la simpatía del pueblo, ahora que estaba prisionero suscitaba la piedad y el entusiasmo; había entre los bonapartistas quienes comparaban su existencia en la cárcel y la de su tío, llena de prodigiosas epopeyas.

En 1846, cuando Luis Napoleón logró evadirse de la fortaleza con la complicidad de un amigo, la mayor parte del pueblo francés mostró sólo admiración por esta nueva proeza.

El apoyo popular le sería más claramente demostrado en 1848, inmediatamente después de las jornadas sangrientas del mes de febrero, que obligaron a Luis Felipe de Orleáns a huir y establecieron el gobierno provisional; a su frente estuvo, para proclamar la República, el poeta Alfonso de Lamartine.

Luis Napoleón, quien a raíz de estos acontecimientos favorables había vuelto a Francia, fue elegido diputado de la Asamblea Constituyente. A partir de aquel momento su actitud habría de cambiar. Pues sabiendo que había entre los diputados muchos opositores, se esforzó para hacerles olvidar sus actos revolucionarios, adoptando una línea de conducta pacífica y moderada; pero los bonapartistas actuaron en su lugar, y su elección de Presidente de la Segunda República, que se realizó  en  diciembre del mismo año, casi fue una sorpresa para Francia.

No faltaron comentarios desagradables de los partidos republicanos y socialistas, y sin embargo Luis Napoleón Bonaparte había obtenido cinco millones y medio de votos.

A pesar de la oposición, el 2 de diciembre de 1851 Luis Napoleón llevó a cabo con éxito un golpe de estado, y logró que los poderes constituyentes le otorgaran la presidencia por diez años, pretextando que las luchas de los partidos mantenían en el país una agitación permanente. En 1852, después de un viaje a través de Francia, el senadoconsulto del 7 de noviembre y el plebiscito del 21 y 22 del mismo mes lo consagraron emperador bajo el nombre de Napoleón III.

Durante el período de su arriesgado ascenso al trono, a Napoleón, en una fiesta dada en el año 1851 en el palacio del Elíseo, le llamó grandemente la atención la joven condesa española Eugenia María de Montijo de  Guzmán,  que  era una  de  las mujeres más bellas y más cultas de su época, y que entonces vivía en París con su madre. Decidió su noviazgo durante estada de Eugenia en Compiégne. En el transcurso de una  reunión colocó sobre la cabeza de su  prometida  una   corona de hiedra, diciéndole: «Mientras esperas la otra.»

La Segunda República había pasado a la posteridad. Aunque Napoleón III no llegó a realizar todas sus ambiciones, dio a Francia un lugar privilegiado entre las potencias europeas. Su acción política siempre estuvo animada por la ambición de devolver a Francia el prestigio que había adquirido bajo Napoleón I. Recordaremos su intervención en la guerra de Crimea (1853-1856) y la participación que tuvo en la guerra de la Independencia italiana. En 1858, Cavour sedujo a Napoleón III con la idea de la unidad italiana.

Tres años más tarde Francia había llegado a ser la aliada de Piamonte, y el ejército francés intervenía junto a las tropas italianas en la guerra contra Austria, que fue señalada por las victorias de Montebello, Palestro, Turbigo, Magenta, Solferino, y que finalizó con la paz de Zurich (10 de septiembre). Esta guerra preparó la unidad de Italia, consolidada entre los años 1860 y 1861, después de una serie de insurrecciones   en   ios   estados   napolitanos   y   romanos.

Durante el reinado de Napoleón III, Francia conoció un período de prosperidad económica y de progreso en las reformas sociales. Las grandes industrias se desarrollan, y mientras que el comercio y la agricultura crecen, París anexa nuevos barrios, y llega a ser el centro más floreciente de la cultura europea. En el exterior, el Imperio pacificó Kabilia y creó el Ministerio de Argelia y de las colonias, para dar una organización administrativa a las dependencias de Francia en África.

El período en que reinó Napoleón III es universalmente designado con el nombre de Segundo Imperio. Fue una época de eran brillo para las artes y la economía en Francia. Al emperador le agradaba rodearse de una corte llena de lujo, donde, bajo la esclarecida protección de la emperatriz Eugenia, brillaron algunas de las más claras inteligencias de la época. El gran músico Gounod compuso para las suntuosas fiestas del castillo de Compiegne algunas de sus más notables melodías.

El gobierno de Napoleón III ha sido objeto de numerosas críticas, a menudo injustas. Se lo ha acusado sobre todo de no haber sabido tomar, en el momento oportuno, las decisiones que se imponían tanto en política interior como en política exterior; aun cuando Francia se encontró en el apogeo de sus conquistas, tanto legitimistas como republicanos le reprocharon no haber realizado las esperanzas que habían fundado en él.

Napoleón fue la víctima de la astucia de Bismarck; se dejó llevar peligrosamente a la guerra contra Rusia por el muy astuto ministro de Guillermo I. Esta desdichada empresa terminó lamentablemente en Sedán (1-2 de septiembre de 1870). Napoleón III, después de haber buscado vanamente la muerte en el campo de batalla, fue hecho prisionero. Dos días después se proclamaba la Tercera República.

Habiéndose refugiado en Inglaterra, en Chislehurst, murió el 9 de enero de 1873. Luego de su muerte, su mujer, la espléndida condesa española Eugenia de Montijo, volvió a su país de origen. Murió en Madrid en 1920, pero el hijo que le había dado, el joven príncipe Eugenio Luis Juan José Napoleón, sólo sobrevivió a su padre seis años. Alistado en las tropas inglesas, murió en Sudáfrica. combatiendo contra los zulúes, en el transcurso de una exploración.

LA PERSONALIDAD DE NAPOLEÓN III

Sus gestos eran quietos, su tono de voz suave. No ten Ta nunca esos estallidos de temperamento que a Napoleón I le condujeron a veces a grandes éxitos, a veces a tremendos fracasos. En los momentos críticos tenía un absoluto dominio de sí y hasta una flema […]. Sin embargo, de su persona desprendíase una notable influencia fascinadora.

Cuando la reina Victoria se encontró con él en 1855, primero en Londres y luego en París, pudo comprobar en aquel hombre «enigmático» un poder de fascinación, y no ocultó hasta qué punto había sucumbido ella misma a ese poder: «Hay que conocerle para ver lo que hay en su carácter de verdaderamente amable, bondadoso y honorable. Es tan sencillo y tan natural que nunca hace circunloquios ni cumplidos; tiene un tacto exquisito, gusto excelente y mucho estilo de vida. Es enteramente imperial, y no necesjti, fingir su cargo.»

También Bismarck manifestó siempre simpatías por él. Pero pensaba desde muy pronto, todavía en tiempos de Federico Guillermo IV, que el emperador francés no era tan listo como el mundo creía: «Creo que se alegra cuando puede gozar en paz de alguna cosa buena; su entendimiento se exagera a costa de su corazón; en el fondo es bueno y siente en extraordinaria medida la gratitud por los servicios recibidos.» En otra ocasión observa críticamente que Napoleón obra by fits and starts [por impulsos].

En todas estas observaciones hay algo exacto. El emperador cambiaba fácilmente de planes, de medios y de hombres. Contrariamente al primer Napoleón, de quien Talleyrand dijera que era imposible de divertir, propendía resueltamente al deleite. La bondad y la gratitud le impulsaron a exclusiva indulgencia hacia los que le rodeaban y que en parte eran gente indigna de ella. Además, desde sus días de conspirador tenía adquirida una propensión fatal a seguir caminos torcidos y ocultos.

Su gobierno tenía siempre algo de intriga y de conspiración. Finalmente, habiendo llegado demasiado tardíamente a su altísima posición, y teniendo otra multitud de intereses, faltábale el pleno conocimiento de los negocios. En cierto modo fué siempre un diletante que acudía presuroso a todo lo nuevo y brillante, para abandonarlo tan pronto como lo había comenzado, o a medio terminar. El ministro inglés Palmerston decía, con su característica rudeza, que la cabeza del emperador estaba llena de planes, como la conejera de conejos.

Friedrich Luckwaldt. El sistema de los Estados europeos, en W.Goetz. Tomo VIII.

Fuente Consultada:
LO SE TODO Tomo III Biografía de Napoelon III – Editorial CODEX

 

 

Historia de los Conflictos Entre Inglaterra y Escocia Origen

Historia de los Conflictos Entre Inglaterra y Escocia

La  historia  de  Inglaterra  y   Escocia   está  llena  de   guerras  y   de   sangre.   Durante   siglos,   ambos países  han  mantenido  entre  sí  una  enconada  enemistad.  Los gobernadores romanos que rigieron Inglaterra desde el siglo I al V de nuestra era fueron incapaces de romper la resistencia de las tribus escocesas.

Los jefes de las legiones romanas se contentaron con contemplar las tierras de Escocia desde lejos, temerosos de la fiereza de sus gentes ocultas tras las altas montañas, y con retirarse hacia terreno seguro protegido por la Muralla de Adriano. La retirada de los romanos dejó a las tribus escocesas (pícts y scots) a sus anchas para continuar merodeando a su arbitrio por las indefensas zonas del norte de Inglaterra.

Hasta 1005 de nuestra era, Escocia no estuvo unida bajo un único rey. Hasta entonces, esa tierra primitiva y bravia no tuvo conciencia alguna de nación, ni de raza, ni de una lengua única. Contaba con tres reyes, por lo menos, y estaba dividida territorialmente por selvas vírgenes, marismas, interminables pantanos y ríos infranqueables.

Cualquier rey que aspirara a la unidad se encontraría con la ingente tarea de soldar los varios elementos integrantes de una tierra amorfa y darles una unidad territorial y política. Al mismo tiempo tendría que frenar las incursiones inglesas de Northumbria y hacer frente a la amenaza que podría representar una Inglaterra unida bajo los reyes normandos.

Los clanes escoceses demostraron ser temibles adversarios de cualquier posible conquistador. Sus miembros vivían violenta y celosamente bajo la égida del todopoderoso jefe del clan, cuyo apellido llevaban todos, como los MacDonald, los Murray o los Campbell. Eran temibles con sus vestidos de tartán, sus dagas, sus espadas, sus redondos escudos de cuero y sus feroces gritos guerreros.

Durante dos siglos, la frontera entre Escocia e Inglaterra gozó de tranquilidad. Las incursiones ocasionales a ambos lados de la misma no alteraron la pacífica coexistencia entre ambos pueblos, y hasta hubo un rey, el gran David I (1124-1153), que adoptó un régimen de mando similar al de los reyes normandos.

La doncella de Noruega
Esta paz se vio quebrada por un infortunado incidente que provocó la lucha de Escocia por su independencia. En marzo de 1286, Alejandro III, rey de Escocia, desapareció en la oscuridad de una tormenta al intentar atravesar el río Forth durante la noche. A la mañana siguiente, su cuerpo maltrecho fue arrojado por el río a una playa rocosa. Como único heredero dejó una nieta, Margarita, «la doncella de Noruega», todavía una niña de tierna edad.

En el tratado de Brigham, firmado cuatro años más tarde, Inglaterra quiso forzar una unión con Escocia intentando unir en matrimonio a Margarita con el príncipe Eduardo, hijo de Eduardo I. Este arreglo matrimonial, de haberse llevado a cabo, pudiera haber evitado más de dos siglos de luchas entre ambos países. Pero Margarita enfermó durante su viaje por mar desde Noruega y murió en las islas Oreadas, al noreste de la costa escocesa.

Roto el tratado, Eduardo se vio forzado a cubrir la vacante del trono escocés de otra manera. Como juez entre trece candidatos rivales que aspiraban al trono, Eduardo cometió un error de juicio que resultó desastroso. Por elegir a John Baliol suscitó los celos del poderoso Robert Bruce. Baliol apenas tuvo tiempo de disfrutar de sus poderes de rey.

En 1296, tras un breve intento de deshacerse de la influencia de Eduardo, Baliol fue derrocado y Escocia conquistada. La piedra que solía utilizarse en la ceremonia de coronación de los reyes escoceses fue removida simbólicamente de Scone y trasladada a Inglaterra, donde se encuentra en la actualidad debajo del sillón de coronaciones en la Abadía de Westminster.

Para el rey Eduardo esto constituyó el fin de los problemas, mientras que para Escocia la remoción de la piedra significó la llamada a la lucha por la independencia patria. Los clanes escoceses se vieron invadidos de un nuevo espíritu de exaltación patriótica, y en 1297 William Wallace, el héroe popular escocés, condujo a sus compatriotas a la victoria sobre un ejército inglés en el Puente Stirling. Eduardo no se arredró ante el desafio que esta victoria suponía y se lanzó una vez más hacia el norte. Esta vez los mortales dardos de sus arqueros galeses se impusieron a los pequeños escudos y a las espadas de los escoceses.

Los clanes no se rindieron tan fácilmente. Convocando a sus guerreros en valles y marismas, Robert Bruce reemprendió la lucha en 1306. En aquel mismo año, fue proclamado rey de Escocia aunque antes se vio forzado a eliminar a su poderoso rival Red Comyn.

El ejército de Bruce era muy pequeño en relación con el inglés, viéndose forzado Bruce, capturada su esposa y muerto su hermano, a huir de los ingleses y de los partidarios de Comyn. Sin embargo, a la muerte de Eduardo I condujo a sus seguidores a la victoria contra Eduardo II en el verano de 1314. En 1328, Inglaterra reconoció a Robert Bruce como legítimo rey de Escocia.

Tres universidades
Por fin Escocia se había convertido en nación, viéndose pronto destinada a jugar un importante papel en la historia de Gran Bretaña. Durante el resto de la Edad Media. el país se vio envuelto en continuas luchas domésticas, viviendo siempre a la sombra de Inglaterra. A pesar de este estado permanente de guerra, Escocia fue civilizándose a marchas forzadas.

Prueba de ello son las tres universidades fundadas en el siglo XV: la de San Andrés en 1412, la de Glasgow en 1451, y en 1495 la de Aberdeen. Las guerras entre Inglaterra y Francia absorbían las energías de los monarcas británicos, no permitiéndoles respiro alguno para guerrerar contra los escoceses, y éstos, debido a sus conflictos tribales, tampoco estaban en condiciones de atacar, teniendo en cuenta sobre todo la debilidad de los Estuardo.

Además. Londres, sede del poder inglés, estaba demasiado lejos para las desamparadas tropas escocesas. Continuaron, sin embargo, las luchas fronterizas y, a veces, el estado de guerra general. En 1346, los magnates del norte de Inglaterra capturaron en Nevilles Cross al rey David II de Escocia (1329-71) y lo tuvieron cautivo durante 11 años.

Más tarde, en 1385, el rey Ricardo II de Inglaterra, marchando al frente de sus tropas, llegó hasta Edimburgo, capital escocesa. La familia Percy de Inglaterra fue derrotada por un pequeño ejército de merodeadores en Otterburn. en 1388.

Los Percy se vengaron de la derrota en la batalla de Homildon Hill, en 1402. Los reyes ingleses, sucumbiendo a la tentación de climas más cálidos que el de Escocia y de un botín más preciado en otras partes, mostraron poco afán de lucha en los últimos años de la Edad Media.

Enrique IV, en el año 1400, fue el último rey inglés de la Edad Media que cruzó la frontera. La lucha entre ambos pueblos quedó en manos de las grandes familias inglesas, como los Percy y los Neville.

María Estuardo
Los monarcas de la familia Tudor se vieron forzados sin embargo a interesarse más por los asuntos escoceses por razón de un suceso importante ocurrido en 1503. Tras largas negociaciones e intrigas, Jacobo JV de Escocia contrajo matrimonio con Margarita, hija de Enrique VII de Inglaterra.

La boda no trajo la paz inmediatamente a las dos naciones, pero fue el primer eslabón en una larga cadena de sucesos que había de dar a Inglaterra sus Estuardos y, más tarde, producir la unior. política de los dos países. Al morir sin hijos Isabel I, en 1603, Inglaterra eligió, para sucederle en el trono, al mayor de los descendientes de Enrique VI, Jacobo VI ce Escocia.

Reina Maria Estuardo de Escocia

Mientras las costas de Inglaterra estaban protegidas contra Francia, enemigo secular de Inglaterra, por el canal, la frontera con Escocia quedaba al descubierto. Tras la ruptura de Inglaterra con la Iglesia de Roma, las católicas Francia y Escocia suponían una continua amenaza: María, la reina de Escocia, era al mismo tiempo delfina de Francia, y los monarcas escoceses, campeones del catolicismo contra la protestante Inglaterra, Como consecuencia de esta situación, Inglaterra tenía que vigilar los movimientos que ocurrían tanto al norte como al sur de sus fronteras.

En 1587, la reina Isabel resolvió definitivamente el problema escocés al destruir todos los posibles centros de conspiración pro-escoceses en Inglaterra con la firma de la sentencia de muerte de María Estuardo. Dice la leyenda que María sonrió al tiempo que su cabeza rodaba por el suelo tras el golpe del verdugo. Un hijo suyo, Jacobo VI de Escocia, llegó a ser rey de Inglaterra en 1603 con el nombre de Jacobo I.

No por ello desaparecieron las fronteras entre ambos países. Escocia, más próxima a Inglaterra que nunca, teniendo a su rey en Londres, fue elemento muy importante en la política exterior inglesa. Los escoceses, que eran oficialmente protestantes desde 1560 a pesar de que sus monarcas continuasen siendo católicos, se sintieron ofendidos al ver que Jacobo apoyaba abiertamente a la Iglesia de Inglaterra.

Los escoceses presbiterianos, que eran los que virtualmente regían el país, se rebelaron en 1640 cuando el arzobispo Land intentó forzarles a abrazar la Iglesia de Inglaterra. Carlos I conmovió a Inglaterra convocando al Parlamento.

Se aplazaron los trabajos sobre la constitución inglesa y se inició una nueva serie de guerras en las que los presbiterianos escoceses prestaron su apoyo a los defensores del Parlamento, contribuyendo a que éstos ganasen la batalla de Marston Moor (1643). Como compensación, los parlamentarios prometieron establecer en Inglaterra la Iglesia Presbiteriana. A modo de represalia, el marqués de Montrose barrió Escocia con sus tropas, logrando seis victorias para Carlos I.

El futuro Carlos II aceptó entonces el presbiterianismo atrayendo hacia sí a los escoceses en contra de los parlamentarios. Oliver Cromwell, dictador parlamentario, los derrotó en las batallas de Dunbar en 1650 y de Worcester en 1651, viéndose Escocia invadida por el ejército del general Monk. Los escoceses creían que la base de todos sus problemas era la unión de las dos coronas. Estando el rey de Escocia entronizado en Londres, ¿cómo podían esperar ser tratados con justicia?

historia de escocia

Izq.: William Wallace (c. 1272-1305), «martillo y azote de Inglaterra», se convirtió en un héroe  popular  escocés.
Der.;Tras su gran victoria en Bannockburn, Robert Bruce fue reconocido por Inglaterra como legítimo rey de  Escocia.

El exilio de los reyes escoceses
Los temores de los escoceses se vieron confirmados por Guillermo III, primer rey de una nueva dinastía de monarcas ingleses. En 1689 Guillermo, defensor del presbiterianismo, fue derrotado en Killiecrankie por los católicos jacobitas que se oponían, apoyados por los montañeses de Escocia, a una política tan parcialmente favorable a Inglaterra. (Los jacobitas apoyaban a Jacobo II Estuardo y a sus descendientes). Para conseguir una paz rápida, Guillermo acordó perdonar a todos los jefes de los clanes montañeses que depusieran sus armas para antes del fin de año de 1691.

La mayor parte de ellos así lo hicieron, acogiéndose a las promesas de amnistía de Guillermo. MacDonald de Glencoe, que se encontraba acampado con sus tropas en el oeste de Escocia, se rindió el último día.

Guillermo, creyendo que MacDonald había rehusado rendirse, envió a Glencoe a otro escocés, el capitán Campbell de Glenlyon. Campbell y sus tropas fueron recibidos en Glencoe como amigos, pero aquella misma noche, los MacDonald y todos sus familiares fueron traidoramente asesinados cuando dormían.

Cuando los dos países se encontraban de nuevo al borde de la guerra en 1705, se reunieron en una conferencia de paz varios hombres prudentes de cada nación, acordando una Unión Política entre ambos en 1707. Como resultado de dicha unión, Westminster había de acoger en sus escaños a 45 miembros del Parlamento Escocés y la Iglesia presbiteriana sería la Iglesia oficial de Escocia. Esta importante decisión, aclamada por todos, fue el espaldarazo de Escocia como nación de pleno derecho.

No acabaron, sin embargo, los problemas. Muchos aceptaron como rey a Jorge I de Hannover mientras que los montañeses se declararon a favor de Jacobo Estuardo, hijo del depuesto Jacobo II. Los jacobitas se rebelaron en 1715 a favor de Estuardo. Como los clanes montañeses andaban con rencillas entre sí y Luis XIV de Francia había muerto, las negras perspectivas de Jacobo se cumplieron. El marqués de Ormonde no tuvo éxito en su intento de sublevar al pueblo en favor de los jacobitas y el conde de Mar, Juan Bobbing, fracasó también en su empresa de reunir a los ingleses del norte a favor de la causa.

En Sheriffmuir, el ejército inglés puso fin a los sueños de los invasores escoceses y Jacobo tuvo que volver a Francia derrotado y arruinado.

Durante los 30 años siguientes, poco dieron que hablar en su exilio en Francia los supuestos héroes escoceses. En agosto de 1745, el osado Carlos, hijo de Jacobo, espoleado por sus grandes sueños de gloria y apoyado por la promesa de ayuda de Francia, penetró en pleno corazón de las montañas escocesas.

Logró captar inmediatamente las simpatías de las tribus y, derrotando a la oposición en Prestonpans, entró en Edimburgo con 5.000 hombres. Escocia se había rendido a sus pies, pero no así Inglaterra. Lleno de esperanzas, Carlos cruzó la frontera y marchó hacia el sur de Inglaterra con la ilusión de atraerse al pueblo. Sus esperanzas se vieron truncadas desde el principio al rehusar los ingleses tomar partido a su favor. Los ingleses se encontraban muy contentos con sus monarcas hannoverianos, y la seguridad que éstos les proporcionaban no quedaba compensada con las vagas promesas que aquella curiosa banda de aventureros les ofrecía.

Mientras tanto, en la capital del reino, Londres, el pánico se había apoderado de aquellos que más tenían que perder con la victoria de los invasores. El «viernes negro» —6 de diciembre de 1745— todos se lanzaron a retirar sus depósitos del Banco de Inglaterra cuando cundió la noticia de la llegada a Derby de Carlos con sus mesnadas. Pero el pequeño ejército de escoceses, fatigado y falto de ánimo, marchó hacia el norte camino de sus hogares. Perseguidos por Guillermo, duque de Cumberland, hijo de Jorge II, fueron derrotados y pasados por las armas en el pantano de Culloden.

Ante el temor de que, en el futuro, pudiera repetirse una insurrección del mismo tipo, el gobierno disolvió los clanes ejecutando a sus jefes y promulgando una ley que prácticamente supuso la destrucción del sistema.

Los jefes que pudieron huir de la muerte se vieron desprovistos de todo poder y autoridad, se confiscaron las armas que tenían en su poder y se prohibió el uso de la típica falda escocesa y de todo tipo de tartán que pudiera recordar a los antiguos clanes.

El general Walde construyó puentes y carreteras para facilitar el acceso a las zonas montañosas. Desde entonces, Escocia ha permanecido fiel a los lazos que unen las Islas Británicas. En este siglo XX, los nacionalistas escoceses han comenzado a demandar de nuevo una mayor independencia para el país.

Fuente Consulatada:
Colección La LLave del Saber Tomo I Pasado y Presente del Hombre Editociones Cisplatinas S.A:

Dinastía Gupta en la India El Arte en la Edad de Oro Características

HISTORIA, CARACTERÍSTICAS Y ARTE DE LOS GUPTA EN LA INDIA

Tras el desmoronamiento del Imperio Maurya renacieron diversos reinos fracturados, pero hubo un imperio que sobresalió entre ellos: el de los gupta, que anunció el resurgimiento del hinduismo y una nueva edad dorada para la cultura india.

Esta dinastía gobernó desde el año 320 d.C. hasta el año 540 aproximadamente, una dinastía conocida como GUPTA, fue un periodo considerado tradicionalmente como la EDAD DE ORO DE LA CULTURA clásica en la India. El régimen Gupta se basaba en el antiguo reino de Magadha, y su núcleo eran las conquistas y las alianzas matrimoniales del rajá (soberano) Chandragupta I (que reinó desde el 320 hasta el 330 aproximadamente).

Su hijo y heredero Samudragupta sometió gran parte de India septentrional y central y llevó a cabo importantes campañas en el sur, aunque sólo gobernó de manera directa el valle del Ganges y la India central. Su hijo Chandragupta II (que reinó aproximadamente desde el 375 hasta el 413) extendió el Imperio por el oeste y por el sur, consolidando la autoridad Gupta, y su reinado vio florecer la cultura india.

mapa india antigua

La vastedad de la tierra , la variedad del clima y de las otras condiciones naturales y la mezcla de razas han
hecho que en la India surgiera un arte lleno de contrastes.

LA DILATADA INDIA: Protegida en sus límites septentrionales por las blancas e inaccesibles cumbres del Himalaya, y bañada al Sur por las aguas del Océano índico, la India se extiende a través de una superficie igual a la de Europa, excluida Rusia. En su territorio se alternan áridas’ zonas desérticas y fértiles regiones monzónicas, selvas, altiplanos y sonrientes valles recorridos por grandes ríos.

En el curso de los siglos, muchos pueblos han llegado a esta vasta tierra, instalándose en ella por un tiempo más o menos largo; indo-arios, persas, griegos, musulmanes han caracterizado variadamente, con los aportes de sus civilizaciones, los elementos originales de la cultura y de la sociedad indias.

Era inevitable que de tal variedad de ambientes y pueblos surgiera una civilización multiforme, así como lo era también que ésta engendrara un arte tan rico, variado y exuberante. Éste podrá ser más o menos comprendido, más o menos apreciado, pero nunca dejará de parecemos sorprendente.

Durante mucho tiempo, el arte indio ha sido el menos conocido entre todos los de Oriente; la causa de ello es, posiblemente, la escasez de hallazgos arqueológicos que den testimonio de las edades más antiguas, así como la dificultad de comprender el espíritu —tan distinto del occidental— que da forma substancial a toda esa producción artística. Un espíritu que es simultáneamente ascético y  sensual, exaltado amor a la vida y negación de la misma, libre instinto y riguroso raciocinio.

De que manera elementos tan   contrastantes  pueden  hallarse juntos en el arte y en la cultura indios tiene una explicación lógica en las condiciones ambientales a que nos hemos referido antes:  en el clima cálido y húmedo de las regiones mon-zónicas, que excita y al mismo tiempo hace languidecer los organismos; en las rígidas temperaturas de los altiplanos, que estimulan la actividad mental; en la lujuriante vegetación de las selvas, que hace surgir en los hombres un  apasionado  amor por las bellezas de la naturaleza o en la aridez de los desiertos, que, por el contrario, los induce a defenderse del ambiente exterior.

Un noble llamado Chandragupta Maurya (escrito a veces Candra Gupta Maurya) se rebeló, en 322 a.C, contra los gobernadores que Alejandro había dejado en Punjab (en lo que es hoy Paquistán y el noroeste de la India), logrando arrumar las conquistas del macedonio. Se apoderó también de Magadha, el principal estado de la India nororiental, y fundó el Imperio Maurya, la mayor entidad política de la India hasta ese momento.

cuadro etapa de la historia de la India

CARACTERÍSTICAS DE LA DINASTÍA GUPTA: En el siglo II d. de J. C, se llevó a cabo la célebre codificación (Dharmasastra) que otorgó a los sacerdotes brahmánicos las decisiones en materia jurídica. Esta codificación preparó la estabilización rigurosa del régimen de castas, dio forma al régimen familiar e incluso permitió la normalización del comercio. Estaba redactada en verso (slokas), y en líneas generales puede calificarse como superior en principios humanitarios a otras de la época.

Al llegar el siglo IV, tras es desmoronamiento de la dinastía Maurya,  surgió una nueva dinastía imperialista: la de los Gupta, oriunda de Magadha. El iniciador de las grandes conquistas de esta dinastía fue Chandragupta I, aunque dicho proceso culminó con Chandragupta II, Vikramaditya (375-413). La estabilización de la hegemonía de los Gupta inició una nueva época de prosperidad para la India. Sus comerciantes llegaron a negociar con el Imperio Bizantino, con los persas sa-sánidas e incluso con los temibles hunos. Paralelamente se produjo un notable florecimiento de toda suerte de manifestaciones literarias y artísticas de genuino mérito.

Su gobierno estaba modelado conscientemente con acuerdo a las prácticas del Imperio Maurya, con una autoridad centralizada. Restituyeron una base de poder en Pataliputra desde la cual se regulaba el comercio y la industria y promovieron un conjunto de valores unificados. También permitieron un cierto nivel de administración provincial que proporcionó a gran parte de la India más de un siglo de paz y estabilidad.

Durante este periodo, los pueblos indios estuvieron en contacto directo con gran parte del mundo exterior y floreció el comercio con Roma, el sudeste asiático y la Asia Central, el cual no solo aportó bienes materiales sino también el intercambio de ideas. La dinastía Gupta se considera de las más productivas y creativas de la historia india. Kalidasa, tal vez el mejor poeta indio, escribió poemas y dramas, y surgieron obras maestras en sánscrito. Además se dieron grandes logros en los ámbitos de las matemáticas, la astronomía, la medicina y la química.

El esplendor de los Gupta (que aunque no fueron budistas tampoco persiguieron a dicha religión) duró hasta el fin del reinado de Khumaragupta I (413-455), pues con su inmediato sucesor, Skhandagupta (455-480), se inició el colapso de la dinastía. La causa esencial de dicho proceso fue la presión de los llamados hunos blancos, ante cuyo empuje fue cayendo paulatinamente la India Gupta, hasta que quedó reducida virtualmente a la región del Ganges.

Desde entonces, el control político pasó a manos del jefe de los hunos, Toramán (hacia el primer tercio del siglo VI), cuyo hijo Mihirakula, el tristemente célebre «Atila de la India», persiguió encarnizadamente al budismo (515-530), hasta llegar a aniquilarlo y obligar a los sobrevivientes a huir para salvarse de su furia homicida. Así, por ejemplo, el patriarca budista Bodhidharma, sucesor de Simha —asesinado por Mihirakula—, emigró a China, estableciéndose finalmente en el reino Wei.

Hasta el siglo VII no volvieron a surgir nuevas dinastías capaces de unificar políticamente a la India.

LA EDAD DE ORO: El período del imperio gupta, del siglo IV al VI d. C, se considera en la India como una edad dorada. En literatura, la antigua épica hindú en sánscrito, el Mahabharata alcanzó su forma definitiva, mientras que el gran poeta Kalidasa —al que se ha descrito como el Shakespeare del sánscrito-creó épicas nuevas, junto con poesía lírica y dramas.

En arquitectura, uno de los monumentos gupta más grandes es el ornamentado templo Mahabodhi en Bodh Gaya, el lugar donde el Buda consiguió la iluminación, mientras que el misterioso Pilar de Hierro de 7 metros en Delhi —que hasta el día de hoy no muestra la mínima señal de oxidación— es un logro metalúrgico sobresaliente.

pilar de hierro en la India

En ciencia, el astrónomo Aryabhatta demostró —entre otras cosas— que la Tierra gira alrededor del Sol y rota sobre su propio eje, mientras que el tratado astronómico y matemático conocido como el Surya Siddhanta contiene una definición de la función del seno usada en trigonometría. Sin embargo, lo más significativo fue el desarrollo del sistema numérico decimal y el uso del cero, innovaciones que después fueron recogidas por los matemáticos musulmanes y finalmente llegaron a Europa.

ARTE, TEMPLOS, ESCULTURA GUPTA: La Sociedad gupta fue, por eso, una sociedad floreciente, aristocrática, culta y, sobre todo, genuinamente hindú. No se puede decir que el arte de este período fuera prevalentemente religioso, ya que en la India no existía entonces una separación real entre práctica religiosa y actividad profana. En el espíritu indio, la religión es una manifestación vital que da forma a cada gesto y a cada pensamiento. Y es así como la gran variedad de creencias presenta, como denominador común, una singular coexistencia del más abstracto misticismo con una arrolladura v jubilosa sensualidad.

arte gupta

ARTE INDIO (período Gupta): Escena de gineceo. Terracota procedente de Yamuna (siglo v d. C.) Museo Curzon. Mathura.
Un realismo brutal, exagerado hasta lo grotesco, confiere a esta escena de harem un sabor inconfundible que contrasta con la elevad ísima espiritualidad expresada por tantas obras de esa época, y que testimonia la variedad de motivos del arte Gupta.

arte gupta

ARTE  INDIO   (período  Gup- k ta): Cabeza de Buda procedente de   Mathura   –   Museo   Curzon.
Mathura. Una expresión de divina calma y de noble espiritualidad caracteriza a las imágenes de Buda procedentes de Mathura, que durante el período Gupta también fue un importante centro artístico.

SURGEN LOS TEMPLOS HINDÚES: Fieles sobre todo a Vishnú, los emperadores de la dinastía Gupta erigieron en honor del dios numerosos templos, de los que sólo quedan algunos ejemplos en las provincias, como en Chittorgarh y en Gualior. Ellos constituyen el prototipo del templo hindú, perfeccionado y enriquecido en épocas posteriores, pero nunca substancialmente modificado. Originariamente, el templo hindú estaba compuesto por una celda cuadrada (garbhagriha) provista de un pórtico. Luego, la celda fue elevada sobre una plataforma rodeada por un deambulatorio al que se llegaba por escalinatas.

Más tarde se le agregaron varios pisos y capillas laterales. Los elementos característicos de la arquitectura hindú son: la casi total ausencia de la planta circular o de la forma esférica, el uso de líneas rectas, horizontales o verticales, y la elaboración de las columnas, que siendo en su origen de base cuadrada pasan a ser de sección poligonal y luego redonda. El templo hindú, como la «stupa» budista, es también un símbolo; en efecto: está destinado a representar en su estructura la imagen del mundo. Entre los edificios budistas de la edad Gupta recordaremos el templo de la Mahábodhi, del siglo VI d. C.

templo gupta

ARTE INDIO   (período Gupta): Templo de la Mahábodhi, en Bodh-Gaya (526 d.C).
En Bodh-Gaya, en el sitio donde el Buda histórico alcanzó la iluminación meditando bajó el árbol sagrado, podemos admirar aún hoy la grandiosa estructura en pirámide del templo de la Mahábodhi, que constituye, para los fieles budistas, el centro de su mundo espiritual. El templo, enteramente construido con ladrillos, fue erigido en 526 d. C. por Baladitya, emperador Gupta, y luego restaurado y modificado en varias oportunidades. El edificio actual está formado por una vasta plataforma cuadrada sobre la que se elevan la gran torre central y las cuatro torrecillas angulares. El exterior presenta una decoración de buen gusto.

templo gupta

Los grandes monumentos arquitectónicos erigidos por los emperadores Gupta han desaparecido casi todos. Para el que desee formarse una idea de su estilo, sólo quedan algunos santuarios de época inmediatamente posterior, que recuerdan el arte de los Gupta. Presentamos aquí dos ejemplos de dichos santuarios: un templo de Chittorgarh, y el Teli- kamandir de Gualior.

LA ESCULTURA GUPTA: El proceso de evolución de la escultura, ya iniciado con la escuela de Mathura, alcanza su culminación durante el reinado de los Gupta. Los escultores de esc período fueron, sin duda, técnicos habilísimos v artistas excepcionalmente dotados; sin embargo, no cedían libremente a sus impulsos o al deseo de reproducir fielmente la realidad, sino que, según las normas de los sacerdotes, obedecían a toda una serie de reglas preestablecidas.

Como consecuencia de ello, la escultura Gupta, que adorna numerosos templos, resulta ser más bien el fruto de un estudio cuidadoso y severo que el efecto de una libre fantasía creadora. Los cuerpos repiten a menudo actitudes de la danza, considerada en la India como un arte de capital importancia. Tenía un valor especial la representación de la belleza femenina, que debía seducir y causar sentimientos gozosos y agradables.

Los dioses son representados con los símbolos de su poder, y Vishnú aparece a menudo montado sobre el águila Garuda, en compañía de su esposa Lakshmí. En los relieves, el sentido del ritmo y de la armonía, derivados de la danza, domina todas las composiciones, infundiendo un valor sagrado, de rito, a escenas aparentemente profanas.

arte gupta

ARTE INDIO  Izq. (período Gupta): Busto de mujer adornada con un collar doble y aros largos – Museo Curzon. Mathura.
ARTE  INDIO  Der. (período  Gupta):   Pequeña cabeza de piedra – Museo  Curzon. Mathura.

arte gupta

ARTE INDIO (período Gupta): La diosa Mahishasuramardini.
Relieve en piedra procedente de Gosna Khera – Museo Curzon. Mathura.

arte gupta

ARTE. INDIO   Izq. (período Gupta):  Estatua de Buda procedente  de Sarnath   (siglo V d. C.) – Museo de Arte Indio. Calcuta.

En las estatuas de Buda procedentes de Sanlath (Benares), el ropaje, transparente y desprovisto de pliegues,
revela las formas idealizadas del cuerpo. La cabeza se destaca sobre una aureola ricamente decorada.

ARTE INDIO Der. (período Gupta): Estatua de Buda procedente de Nalanda – Museo Nacional. Nueva Delhi.

 

LAS GRUTAS DE AJANTA

grutas ajanta

En 1819, algunos soldados descubrieron por casualidad, cerca del nacimiento del río Waghóra, en Haiderabad, un conjunto de veintinueve santuarios budistas excavados en la roca en el curso de varios siglos. Se trataba de las grutas de Ajanta, que de inmediato fueron consideradas dignas de ser colocadas entre los más grandiosos monumentos creados por la religiosidad del hombre.

En el Decán, el arte Gupta se manifiesta sobre todo en los monasterios construidos en grutas, ricamente decorados con esculturas y frescos. Estas grutas, en parte budistas y en parte hindúes, tienen para nosotros una especial importancia a causa de sus pinturas, ya que son casi las únicas obras pictóricas de la época Gupta que se han conservado.

Entre esos santuarios rupestres se destacan las conocidísimas grutas de Ajanta, que son las más ricas en restos pictóricos. Construidas en distintos períodos, a partir del siglo II a. G, han sido adornadas, principalmente durante los siglos V y VI, con una amplia serie de pinturas murales. Aunque gran parte de ellas están gravemente dañadas, atestiguan que la pintura Gupta no era inferior, en el plano estético, a las realizaciones contemporáneas de la escultura y la arquitectura. Imágenes de la vida de corte, escenas de amor, fiestas y cortejos alternan en las paredes de las grutas con figuras de divinidades y episodios sagrados.

Las líneas se hallan apenas bosquejadas con un exquisito sentido del ritmo y de la decoración, y los colores están aplicados en tintas planas, con ligeros sombreados. Después del siglo VI las líneas se vuelven más acentuadas, las figuras más opulentas y majestuosas. Ya está cerca la decadencia política del reino Gupta, que cae vencido por hordas de hunos y es substituido, hasta el siglo VIII, por varios pequeños reinos, a menudo en pugna entre sí y que tratan en vano de continuar la tradición.

Declinan todos los géneros del arte, mientras la inspiración del artista, que era el reflejo de un ideal común, es substituída poco a poco por una fría y vacua imitación. Y en otros casos el arte, penetrando en las cortes provinciales, se traduce exclusivamente en una manifestación exterior de lujo v pompa, cuya única atracción es la riqueza.

ruinas de ajanta en la india

Detalle de Fachada de las Grutas de Ajanta

arte en ajanta en la india

Fachada Chaitya

De acuerdo con las últimas investigaciones, el gigantesco conjunto budista de Ajanta parece haber sido hecho en el curso de unos ocho siglos: desde el II a. C, hasta el VI d. C. En las grutas-santuarios pueden distinguirse dos tipos distintos, según el uso a que estaban destinadas: los vitara, o grutas para habitación, y los chaitya, o grutas para reuniones. Vemos aquí algunos detalles del exterior del gran chaitya que ha sido señalado con el número 19, y que pertenece al período más espléndido de las grutas de Ajanta.

Como los otros sagrarios, está totalmente excavado en la pared rocosa. Dos macizas columnas, adornadas con motivos florales, sostienen el pequeño pórtico de entrada, encima del cual se abre un gran ventanal en forma de herradura. A los costados, pilastras y paredes se hallan adornadas con figuras de Buda que se repiten muchas veces en distintas dimensiones y forman parte integrante del edificio. Interesante es el detalle de las ventanas claraboyas, que aquí han sido transformadas en elementos de pura decoración.

Fuentes Consultada:
Fascículo N° 35 Volumen III ARTE/RAMA El Arte Gupta
Historia Universal Ilustrada Tomo II John Roberts Edit. DEBATE
Atlas de la Historia del Mundo Edir. Parragon
Historia del Mundo Para Dummies Peter Haugen

Reformas Urbana en París del Barón Haussmann con Napoleón III

LA VIDA EN PARIS DURANTE EL GOBIERNO DE NAPOLEÓN III

LA VIDA PARISIENSE: Durante los primeros años del gobierno de Napoleóm III, Francia estaba feliz, o bien, pareccía serlo. En todo caso el emperador reinaba sin competir el poder. La vida política casi no existía. La oposición oposición  republicana estaba dominada o en el exilio; por más que Víctor Hugo fustigaba a «Napoleón el Pequeño», sus ideas apenas conseguían abrirse camino. La prensa estaba amordazada y bajo la continua amenaza de una amonestación que podía llevar consigo la desaparición del periódico.

Las mismas elecciones no alcanzaban a despertar a los franceses de su apatía política. Eran los prefectos, que disponían de plenos poderes, quienes las manejaban: escogían los candidatos adictos al régimen y favorecían su propaganda; al mismo tiempo, los candidatos de la oposición se encontraban con muchas dificultades: no conseguían hallar salas de reuniones; los impresores, ante las presiones oficiales, se mostraban vacilantes, etc. Los mismos patronos de las fábricas incitaban a los obreros a que votasen «bien», ya que, en caso contrario, correrían el riesgo de ser despedidos. A todo esto se denominaba candidatura oficial.

Una misa en Paris

Una misa en una capilla de Paris

Algunas gentes, en los salones parisienses, se burlaban de ello, o hacían chistes; pero era una oposición estéril La pasión po-lícita estaba extinguida No era tiempo de grandes esperanzas revolucionarias. Los franceses habían abandonado un idealismo que se juzgaba pasado de moda, por un realismo vulgar: ganar dinero y divertirse. Los bancos se desarrollaban rápidamente, en una época en que la estabilidad política estimulaba las inversiones.

El Gobierno daba el ejemplo, emprendiendo grandes obras. Era el momento de los ferrocarriles; y las carreteras se desarrollaban igualmente. A petición de Napoleón III, el prefecto del Sena, barón Haussmann, emprendió la reconstrucción de París. Era conveniente que el emperador del pueblo tuviera la más hermosa capital del mundo, que el dinamismo del soberano por elección rompiera con el mediocre tradicionalismo de los príncipes hereditarios de la vieja Europa.

París debía ser la capital del mundo. Por tanto, tenían que desaparecer los tugurios y los barrios inmundos: era necesario también dar muestras de un humanitario desvelo.

Haussmann comenzó a hacer derribos, y a trazar, a través de todo París, grandes avenidas modernas. Estas serían bellas y famosas; por otra parte, tendrían la ventaja, al no estar empedradas, sino cubiertas con macadán, de impedir el levantamiento de barricadas sirviéndose del pavimento; por último, el ejército podría en ellas disparar fácilmente en los disturbios.

Barón Houssmann

Georges Eugène Haussmann (1809-1891), político y urbanista francés, responsable de la drástica remodelación del trazado de París durante el reinado de Napoleón III (1852-1870). Fue el encargado de llevar a cabo las reformas que necesitaba el área de París en un escaso periodo de tiempo.Haussmann propuso una nueva ciudad, heredera de los esquemas barrocos de perspectivas y simetrías. Urbanizó la periferia, abrió nuevas calles anchas y rectilíneas, trasladó las estaciones de tren fuera del núcleo urbano, conectadas por una trama racional, organizó nuevos parques (como el Bois de Boulogne), construyó numerosos edificios públicos y planteó un nuevo sistema de alcantarillado y abastecimiento de agua.

Todo  esto  significaba  gastos,   especulación, realización de negocios. Todo el mundo se benefició un poco de ello. Se hicieron algunas fortunas colosales. Morny continuó siendo uno de los mejor situados.

Época de actividad febril, pero también de diversiones, en la que reinaba sobre la vida parisiense, Jacques Offenbach, al son de cuyas ligeras melodías bailaba todo París, así como los innumerables viajeros que acudían allí a distraerse. «Los cuentos de Hoffmann» y «La Bella Elena», obras amables, músicas sencillas y alegres, caracterizaron a esta época, que no buscaba más que la diversión, dejando a otros el cuidado de dirigir el país.

La moral era poco rígida. Si, en la Corte, la nobleza se dedicaba a juegos inocentes como el de la gallina ciega, en otros sitios reinaban las mujeres fáciles, que se paseaban por el Bosque de Bolonia en magníficos carruajes, a la espera de conquistar a los caballeros ricos, deseosos de mostrar al todo París su buena fortuna, y capaces de arruinarse por estas mujeres. El mismo emperador, a su vez, multiplicaba sus aventuras amorosas.

Las clases inferiores participaban, asimismo, de la euforia general. La riqueza del país iba en aumento: el ahorro se desarrolló hasta doblar sus efectivos, el consumo fue en pos de los progresos de la industria, los grandes almacenes se desarrollaron. El «Bon Marché», por ejemplo, redujo el margen de sus beneficios, esperando así vender más productos. Los clientes podían encontrar en el mismo comercio todo lo que necesitaban; podían entrar en él, sin verse obligados a comprar nada, pero, ¿quién era capaz de resistir a la tentación? El nuevo sistema de venta causó furor; el «Bon Marché» obtuvo un éxito extraordinario, y Zola

describió todo este en su obra «Au bon-heur des Dames». Pero no fue sólo París quien se benefició con la situación.

En provincias, se multiplicaron las vías de comunicación. En lo sucesivo, el campo quedaba menos aislado, y podía participar de las grandes transformaciones comrecia-les. Las arenas de las Landas fueron saneadas: se plantaron bosques de abetos, que servirían para proveer de viguetas a las minas. En los Alpes, se inició la apertura de un túnel a través del Mont Cenis. Por último, sobre todo, y contra el parecer de los expertos, y a pesar del escepticismo de los ingleses, se emprendió, a partir de 1859, una obra digna de los faraones: la construcción del canal de Suez.

El Mediterráneo no sería ya, en adelante, un callejón sin salida. Sus ciudades y sus puertos se aprestaron a renacer. En previsión de este capital acontecimiento, la política exterior francesa se reanimó, con el propósito de convertir el Mediterráneo en una especie de «mare nos-trum» galo.  La pacificación de Argelia, la intervención en Italia, la defensa de los Santos Lugares. Pero este cuadro podría parecer demasiado hermoso. Zola describiría su otra cara: la miserable situación de los obreros,  el  alcoholismo,  la  represión  policíaca.

Fuente Consultadas:
Todo Sobre Nuestro Mundo Christopher LLoyd
HISTORAMA La Gran Aventura del Hombre Tomo X La Revolución Industrial
Historia Universal Ilustrada Tomo II John M. Roberts
Historia del Mundo Para Dummies Peter Haugen
La Revolución Industrial M.J. Mijailov

Quienes fueron los Jenízaros en el Imperio Otomano o Turco?

ORIGEN Y FUNCIÓN DE LOS JENÍZAROS EN EL IMPERIO TURCO

Los jenízaros eran miembros del ejército turco otomano creado por el sultán Orjan , padre del futuro sultán Murat I. A través de sus conquistas militares a partir  del siglo XIV los otomanos comenzaron a reclutar  tropas asalariadas de mercenarios, esclavos, prisioneros de guerra y desde mediados del siglo XV una leva de jóvenes cristianos de los Balcanes (llamados devsirmes). A partir de estas nuevas fuerzas (las kapikulli) surgió la famosa y muy disciplinada infantería otomana, cuyos miembros eran conocidos como los jenízaros, que fue el factor principal de los éxitos militares otomanos desde finales del siglo XV en adelante. 

personajes raros de la historia

INTRODUCCIÓN: El Imperio Otomano surgió a finales del siglo XIII en el norte de Anatolia (parte de la actual Turquía). Emparentados con los mongoles y otros nómadas, los turcos, conjunto poco cohesionado de pueblos del interior de Asia central, estaban organizados según clanes dinásticos, tal como el de los selyuk, que lograron gran poder en Oriente Medio durante el siglo XI. Los europeos derrotaron a los turcos selyúcidas en la primera Cruzada de 1095

Los otomanos, otro clan turco, tomaron Constantinopla en 1453, poniendo punto final al Imperio Bizantino. (Su nombre no proviene del sofá otomano;  mueble al estilo de Oriente Medio, toma el nombre del clan turco.)

Los turcos otomanos eran musulmanes, al igual que los selyúcidas anteriores a ellos, los árabes y otros pueblos de Asia oriental. Como los árabes, lucharon con el espíritu de la jihad (la guerra santa) para formar un imperio que se extendía desde Budapest, en Hungría, hasta Bagdad, en Irak y, hacia el sur, hasta Asuán, en el Nilo superior, incluyendo también la costa mediterránea de África.

Las guerras incesantes y las alianzas acertadas supusieron el éxito de los otomanos en las coqnuistas territoriales y que hasta finales del siglo XVII, Europa no representó ningún peligro auténtico para los turcos, pero a partir de entonces, la situación comenzó a cambiar con rapidez.

En términos generales, después del reinado de Luis XIV habían quedado zanjadas las principales disputas territoriales de Europa occidental, y las fronteras de los estados permanecerían estables durante todo el siglo XVIII. Pero la aparición de dos importantes monarquías en el este de Europa —Prusia y Rusia— alteró considerablemente el equilibrio de poderes hostiles a Turquía.

Cuando murió Solimán el Magnífico en 1566, el Imperio otomano se dedicaba a asaltar los pueblos del Mediterráneo para apresar a los cristianos de las costas de Italia y España con el objetivo de venderlos como esclavos en los puertos islámicos del mar Negro.

Se cree que entre 1530 y 1780 más de un millón de europeos cristianos fueron raptados por corsarios musulmanes cuyas bases de operaciones se encontraban en ciudades del norte de África como Túnez y Argel. Muchos eran enviados a trabajar en canteras o como remeros de galeras otomanas.

Utilizar a los esclavos como soldados era una antigua costumbre islámica. Saladino, el gran conquistador de los cruzados cristianos, tenía un ejército de soldados-esclavos que finalmente se rebeló para tomar el control de Egipto y fundar la dinastía de los mamelucos. Los otomanos continuaron aplicando la misma política tras arrebatar Egipto a los mamelucos en 1517.

Se llevaban a jóvenes cristianos de los Balcanes para que sirvieran en el ejército otomano, donde primero los preparaban como soldados-esclavos de la corte y finalmente se convertían en la escolta personal del sultán.

ejercito de jenizaros turcos

Las tropas de choque del ejército turco eran los jenízaros, soldados de infantería provistos de arcos, y famosos por su disciplina y su indefectible fidelidad al sultán. Más tarde usaron armas de fuego. Además no podían casarse ni ejercer ninguna profesión civil.

Esos reclutas, llamados jenízaros, eran la piedra angular del ejército permanente otomano. Aunque les obligaban a servir en el ejército, también les pagaban un sueldo, en una época en que la mayoría de los ejércitos europeos dependían de los botines de las campañas victoriosas, razón por la que las tropas imperiales de Carlos V saquearon Roma en 1527.

Los jenízaros solían acabar teniendo una buena posición social y con su lealtad iban adquiriendo privilegios.

Con el tiempo, tener un hijo jenízaro acabó considerándose un gran honor. A partir de la década de 1440 esas tropas de élite adoptaron las armas de fuego y se convirtieron en expertos ingenieros.

En resumen los jenízaros no eran turcos: eran de origen búlgaro, húngaro, griego, circasiano, etc., y eran hombres que habían sido capturados siendo niños, en el transcurso de las guerras, y convertidos después.

A partir de los doce años, eran dotados de una instrucción militar muy severa. Aislados en campamentos de barracas volantes, y consagrados, en principio, al celibato, constituían en su origen una tropa de una dureza y de una combatividad excepcionales.

Su vida diaria estaba regida por leyes especiales, que les apartaban de la vida civil; incluso se les prohibía el matrimonio. La devoción a esa disciplina convirtió a los jenízaros en el azote de Europa.

Sin embargo, estas normas cambiaron con el tiempo; el reclutamiento se relajó (también se admitieron musulmanes) y debido a los privilegios de que disfrutaban, su número ascendió de aproximadamente 20.000 en 1574 a unos 135.000 en 1826.

Para aumentar sus sueldos, los jenízaros comenzaron a ejercer distintas relaciones comerciales y establecieron fuertes vínculos con la sociedad civil, reduciendo de este modo su lealtad al sultán.

En algunos momentos se convirtieron en personas influyentes y en aliados de las fuerzas conservadoras, oponiéndose a toda reforma y evitando permitir que se modernizara el Ejército.

jenizaron en el imperio otomano

Su disciplina estaba relajada, y fue necesario, a partir de 1600, renunciar a imponerles el celibato. Las fuerzas que antes reservaban sólo para la guerra fueron desperdiciadas en el vicio y en la intriga.

Los siglos XVII y XVIII estuvieron subrayados por sangrientas revueltas. Artífices de la grandeza del Imperio en otro tiempo, los «Yeni-Cheri» se convirtieron en instrumento de su ocaso.

Si bien el sultán Selim se opuso a ellos en sus proyectos de reforma interior, los encontró a la cabeza de los rebeldes que, en el exterior, se alzaron contra su autoridad. En Bulgaria, por ejemplo, se les encuentra al lado de los bandidos que devastaban el país.

Aunque las tropas otomanas se opusieron con éxito a las de Napoleón en Egipto, y a pesar de que la paz firmada en 1802 entre Francia y Turquía fue favorable a las dos partes, el sultán no logró, sin embargo, romper la oposición interior. Hostiles a toda reforma, los jenízaros sublevados penetraron en el Serrallo y obtuvieron la caída de Selim III, antes de hacerle asesinar en julio de 1808.

En el siglo XIX, en la década de 1820, debido a su impotencia para aplastar la insurrección griega les desacreditó completamente, y animó al sultán Mahmud II a proyectar su eliminación.

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PARA SABER MAS…

Jinetes y jenízaros: Quizá la causa principal del avance turco fuera el poderío de los ejércitos otomanos.

La extraordinaria capacidad de lucha de los otomanos se basaba en dos elementos: el primero era los sipahis, caballería ligera y móvil que desconcertaba a la más lenta e indisciplinada de los ejércitos europeos. Atraídos por las continuas promesas de nuevo botín, sus componentes siempre estaban dispuestos a emprender nuevas campañas guerreras.

El segundo elemento lo constituían los jenízaros, soldados de infantería provistos de arcos y más tarde de armas de fuego.

Eran las tropas de choque del sultán. No podían casarse ni ejercer ninguna profesión civil. Famosos por su disciplina y bravura y por su indefectible lealtad al sultán, todos ellos eran esclavos capturados en las tierras conquistadas de los Balcanes por medio del sistema de devsirme.

A intervalos irregulares, cada tres o cinco años, se reclutaban entre los cristianos muchachos entre los ocho y los veinte años, a quienes se daba una preparación especial.

Después de convertirse al Islam, algunos eran destinados a jenízaros, pero la mayor parte ocupaban los altos puestos del Estado, tanto en el ejército como en la administración.

En realidad estaban más capacitados para engrandecer el poder que los mismos musulmanes, cuya misión se limitaba al desempeño de los puestos de la jerarquía religiosa.

Los altos cargos eran ocupados por esclavos, seleccionados únicamente según sus méritos. De este modo, los hombres más capaces podían ocupar los puestos más elevados.

Todo ello estaba engranado por una burocracia y una disciplina militar más eficientes que las de los estados europeos, sumergidos en la corrupción, en el nepotismo y en el feudalismo hereditario. La pieza clave de este mecanismo político era el sultán, quien dirigía personalmente al ejército en la batalla En teoría, su poder era virtualmente absoluto.

Fuente Consulatadas:
Todo Sobre Nuestro Mundo Christopher LLoyd
HISTORAMA La Gran Aventura del Hombre Tomo X
Historia Universal Ilustrada Tomo II John M. Roberts
Historia del Mundo Para Dummies Peter Haugen

 

Ejércitos y Armas del Rey Sol de Francia Absolutista Luis XIV

EL DINERO Y LA GUERRA
Para el Estado absolutista, es importante tener un ejército y una marina potentes, por lo que necesita un tesoro bien repleto. El metal precioso (oro o plata) es el único medio de intercambio, la «sangre» de la economía. Su cantidad es relativamente reducida, y los países intentan atraerlo al interior de sus fronteras por medio de un comercio exterior favorable.

De ahí toda una política proteccionista para reducir las importaciones y estimular las exportaciones, realizada frecuentemente a costa del salario de los obreros. De aquí se deriva el Pacto Colonial. Las colonias tienen que proporcionar las materias primas a un precio reducido y absorber exclusivamente los productos fabricados en la metrópoli. El mercantilismo es un estatismo económico, sobre todo en su forma francesa. La política belicosa de Luis XIV impuso una verdadera economía de guerra, con intervención directa del Estado.

luis xiv rey sol en francia

En Inglaterra, esta intervención resultó más discreta a causa de la mayor potencia y la mayor autonomía de los grandes comerciantes o fabricantes. Pero los privilegios otorgados a las Compañías, las Actas de Navegación de 1660 y 1663, los Tratados de Comercio, la exclusiva colonial, son otros tantos elementos de una política mercantilista, que también se manifiesta en España. Junto a la corte, el ejército absorbe la parte más importante de los presupuestos.

Durante la primera mitad del siglo, los ejércitos de la Guerra de los Treinta Años (a excepción del de Gustavo Adolfo, de reclutamiento nacional, unido por la ley religiosa) no se diferencian mucho todavía de las tropas privadas del siglo XVI, dirigidas por los condotieros, dispuestos a venderse al mejor postor, a desmandarse o a pasarse al campo enemigo si la soldada tarda demasiado.

Posteriormente, los soberanos tratan de tener un ejército disciplinado y fiel, intervenido directamente por sus servicios. Pero la noción del servicio militar obligatorio no existe; el reclutamiento sigue basándose en el alistamiento voluntario y serán los soldados de oficio los que continuarán dominando. Los mercenarios extranjeros disminuyen, aunque en Francia los suizos, los irlandeses y los alemanes continúan formando regimientos.

Durante el invierno, los reclutadores recorren los campos y las ciudades, frecuentan las tabernas, invitan a beber, exaltan los encantos de la vida militar: buena paga, vino abundante, los amos en el baile, hermosos uniformes. Se colocan carteles de este género: Regimiento de Mosqueteros del Duque de Borgoña.

Se hace saber a todos los gentileshombres o a otros jóvenes de buena familia que vivan noblemente, burgueses con conocimientos que puedan demostrarlos, desde la edad de diez y ocho años hasta los treinta, que midan más de cinco pies de altura y que quieran servir al Rey, que no tienen más que dirigirse al palacio de Carignan, calle de las Vieilles-Estuves, próxima a la Croix du Tiroir; allí encontrarán al comandante, el cual les dará toda clase de satisfacciones. Es un nuevo regimiento de mosqueteros de la guardia del duque de Borgoña: durante la campaña, tendrán doble paga y veinte sueldos al día, hasta su partida, y se les proporcionarán sus equipos.

Necesita también un maestro de matemáticas, un maestro escribano, un maestro de armas y un ayudante, un maestro de baile, dos maestros cirujanos, dos barberos y tres músicos». Atraídos por tal proclama, los jóvenes se dan cuenta, después de haber firmado su contrato, que formarán parte de un simple regimiento de infantería, en lugar del de gloriorosos mosqueteros.

El capitán responde a los descontentos que, efectivamente, tendrán mosquetes, ¡por lo tanto serán «mosqueteros» como se les ha prometido! Al final del reinado de Luis XIV, el ejército cuenta con más de 400.000 hombres, cifra enorme para su tiempo. Felipe V de España pudo reclutar 132 batallones de infantería y 130 escuadrones de caballería. El Elector de Prusia, Federico Guillermo, mantienen un ejército permanente de 30.000 hombres.

Pedro el Grande gasta sin cuenta para sostener su ejército de soldados de oficio. La mayoi parte de los oficiales se recluían entre le nobleza. Los jóvenes de la nobleza francesa hacían su aprendizaje en las compañías de cadetes o en los regimientos de la Casa Real. Los «Maestres de Campo» y los coroneles continúan comprando sus cargos, pero el resto de los oficiales son por nombramiento.

Los oficiales sin fortuna o los plebeyos pueden escalar los puestos jerárquicos gracias al cuadro de ascensos instituido por Louvois. Muchos oficiales, a pesar de los inspectores generales, prefiriendo divertirse en París a ocuparse de sus hombres, declaran fraudulentamente un efectivo superior al que mandan con el fin de disponer de sueldos y de víveres suplementarios.

Cuando se celebraban las «pruebas», las revistas de inspección, contrataban «falsos soldados», simples comparsas que desaparecían en cuanto la inspección se terminaba. Madame de Sévigné transcribe un diálogo entre el severo Louvois, Secretario de Estado para la Guerra de 1661 a 1691, enemigo de Colbert, pero inteligente y gran trabajador, y un joven oficial negligente, el señor de Nogaret. El estilo es muy a lo «gran siglo».

—Señor, su compañía se encuentra en muy mal estado.
—Señor, no lo sabía. —Hay que saberlo. ¿La ha visto usted? —No.
—Debería haberla visto, señor. —Señor, daré la orden. —Debería haberla dado.  Es preciso  tomar una decisión, señor: o se es cortesano o se cumple con su deber cuando se es oficial».

La disciplina es enérgica y los castigos corporales siguen estando en uso en todos los ejércitos: latigazos, potro (a caballo en un banco de madera con pesas en los pies), multas, etc. Los cuarteles no aparecen hasta finales de siglo y las tropas se alojan en las casas de los vecinos.

Heridos y mutilados dependen de la caridad de la iglesia. Sin embargo, para ellos hizo construir Luis XIV, a partir del año 1670, el admirable palacio de los Inválidos. La eficacia del fuego crece a partir del año 1660 con el empleo del fusil con piedra, en el que la pólvora se encendía por medio del choque del pedernal con una varilla de acero, y no por medio de una mecha como los mosquetes. Francia no lo adoptó.

El arma era mucho más manejable y el tiro más rápido (un disparo por minuto). Las bayonetas, sujetas por medio de una abrazadera al extremo del fusil, reemplazaban a las picas. También se extendió el empleo de las granadas demano. Gracias a estas armas, la infantería se convirtió en la «reina de las batallas», dispuesta en líneas paralelas (cinco hombres en fondo), alternando en las descargas.

La caballería pesada de los coraceros y la caballería ligera de los húsares, se completaron con los dragones, infantería montada que se desplazaba a caballo y combatía a pie, con el fusil y la bayoneta. En Francia, Louvois mejoró la artillería, que antes era trasladada al campo de batalla por empresas privadas. En adelante, los cañones de bronce eran manejados por artilleros. Su alcance sobrepasa los 500 metros.

Los progresos de la artillería condujeron a Vauban, discípulo del holandés Coéhorn, a enterrar las fortificaciones y a protegerlas con macizos cubiertos de musgo.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo VII La Gran Aventura del Hombre

Persecuciones Religiosas con Luis XIV de Francia Consecuencias

RESUMEN LA REVOCACIÓN DEL EDICTO DE NANTES EN FRANCIA

LAS PERSECUCIONES DE LOS PROTESTANTES
Mucho más dramáticas fueron las persecuciones dirigidas contra los protestantes. La unidad religiosa era el corolario del absolutismo: «Una fe, una ley, un rey». Por otra parte, el éxito de la Contrarreforma, el renacimiento católico, iban a la par de un cierto debilitamiento del protestantismo.

Entre los reformados había un grupo, del que formaban parte algunos de sus pastores, en el que se esbozaba una corriente favorable a la reunión con el catolicismo, al precio de concesiones recíprocas. La proliferación de iglesias y de sociedades protestantes, la dureza de los calvinistas, habían descorazonado a los fieles.

Luis XIV de Francia

A partir del reinado de Luis XIII, los nobles protestantes se habían ido convirtiendo. En 1668, el retorno al catolicismo de un gran guerrero, Turena, fue resonante. La burguesía protestante, muy activa en los negocios, enriquecida, era menos religiosa y sus miembros practicaban la idolatría regia con tanto fervor como la mayoría de los subditos. Luis XIV pudo, pues, pensar que le sería relativamente fácil reducir el protestantismo, y añadir a todos sus triunfos el del restablecimiento de la unidad cristiana en su reino. No fue el único en decirlo: eclesiásticos y cortesanos actuaron por su parte.

En 1661 el Edicto de Nantes de Enrique IV, que aseguraba la libertad religiosa y la igualdad política de los protestantes, comenzó a ser interpretado de manera restrictiva. En 1663, se prohibió a los católicos convertirse y se suprimieron los templos recientemente edificados. Una caja especial, dirigida por el escritor Pellison, distribuía fondos a los hugonotes que querían abjurar (1676). Se excluyó a los protestantes de las funciones públicas; sus hijos podían abjurar desde la edad de siete años y ser educados, a partir de entonces, por católicos.

Marillac, intendente de Poitou, dio pruebas de su celo: discurrió acantonar regimientos de dragones en las localidades protestantes, con licencia para los soldados de hacer lo que quisieran, violaciones, saqueos, destrucciones. Espantadas por la idea de sufrir las «dragonadas», las aldeas abjuraban en bloque, y Marillac pudo felicitarse de 30.000 «conversiones» en 1681. La indignación fue tal, que el Rey destituyó a Marillac.

LA REVOCACIÓN DEL EDICTO DE NANTES
La muerte de Colbert, que frenaba las persecuciones por razones económicas (importantes sectores manufactureros estaban en manos de los reformados), agravó la intolerancia. Louvois, secretario de Estado para la Guerra, persuadió al Rey de los grandes resultados obtenidos. A esto vinieron a mezclarse razones de «alta política». Luis XIV soñaba con ser candidato al Imperio y comenzaba a asegurarse los votos de algunos electores alemanes.

Pero la derrota de los turcos ante Viena, con el concurso del rey de Polonia Juan Sobieski, hacía del emperador Leopoldo I su salvador, el cual, ayudado por el franciscano Spinola, soñaba con reducir a los protestantes del Imperio a la Iglesia.

Luis XIV quiso, mediante una maniobra por sorpresa, aparecer como el verdadero gran restaurador de la religión (esperaba igualmente que su aliado Jacobo II, rey de Inglaterra desde 1685, restablecería el catolicismo en Inglaterra). Las «dragonadas» fueron renovadas sistemáticamente, y, el 2 de octubre de 1685, se dio el golpe decisivo mediante el Edicto de Fontainebleau: la Iglesia reformada no tendría en adelante existencia legal. Todos los templos serian, destrídos y los pastores exiliados.

La Iglesia  ostentaría el registro civil, los protestantes obstinados quedarían «fuera de la ley», sin identidad. La revocación fue celebrada con entusiasmo por los poetas, los grabadores, los pintores oficiales. Vauban fue uno de los pocos en protestar discretamente.

Las consecuencias fueron desastrosas para Francia: unos 300.000 reformados se marcharon, con peligro de sus vidas, llevando a Holanda, a Inglaterra, a Alemania, su experiencia, sus capitales, su trabajo. Los extranjeros se beneficiaron de su cultura intelectual, de su energía, de sus tradiciones y de su odio hacia Luis XIV. Así se perdió un grupo escogido que daba trabajo a gran número de franceses. El resultado de esta medida fue una crisis económica y social.

En cuanto a los protestantes que se quedaron, ni las persecuciones ni las burlas pudieron con ellos. Difícilmente contenidos hasta 1702, acabaron por rebelarse en masa, resucitando, para el viejo Rey, la pesadilla de la guerra civil.

La región de las Cévennes sublevada, exaltada por los pastores del «desierto», sufrió un régimen de terror: hizo falta movilizar contra ios «camisards» y su jefe un verdadero ejército, bajo las órdenes del ilustre mariscal de Villars.

De un lado y de otro, se golpeaba, se quemaba, se aplastaba. Por último, las tropas reales acabaron con la resistencia de los «camisards». En 1710, se apagó el fuego de la revuelta. Este fue el epílogo de las luchas fratricidas que la nueva religión había encendido en Francia ciento cuarenta años atrás.

LA PARTE DE ATRÁS DE LA FACHADA
A las pérdidas considerables causadas por la emigración protestante, se unieron los gastos de las incesantes guerras: guerras de la Liga de Augsburgo (1689-1697) y de Sucesión de España (1702-1713). El edificio de Colbert se había derrumbado; sólo quedaba un proteccionismo minucioso e ineficaz. Todo el peso de la deuda recaía sobre los campesinos, que representaban las nueve décimas partes de la población.

En 1688, La Bruyére escribió su célebre descripción de la población campesina: «Se ven algunos animales feroces, machos y hembras, negros, lívidos, completamente quemados por el sol, ligados a la tierra, que cavan y remueven con una obstinación invencible.»

Grandes catástrofes habían agravado esta miseria:   malas   cosechas,   carestías,   epidemias, transformaban rápidamente a los campesinos prósperos en mendigos. Además, la intransigente política aduanera había degradado los precios agrícolas y la renta de Sos bienes raíces había disminuido en la mitad. El numerario servía para pagar los gastos de los ejércitos; era sustraído así de su función económica. La baja de los precios era continua.

Luis XIV procuró hacer participar a cada francés en el esfuerzo común, proporcionalmente a su renta. Creó, en 1695, la capitación o impuesto por cabeza, y en 1710, el diezmo sobre las rentas. Falto de funcionarios para verificar las declaraciones, y a causa de la resistencia de los privilegiados, el peso recayó finalmente sobre el bajo pueblo. El rey, entonces, apeló a los impuestos indirectos: aduanas, derechos de timbre. Pero todo era insuficiente. Hubo que recurrir a los préstamos, al papel moneda, a la venta de cartas de nobleza, a la organización de loterías…

El invierno de 1709 fue «de hielo, de hambre y de peste». El ganado perecía, y ocurría lo mismo, en el fondo de sus madrigueras, con los conejos. La población francesa sufrió una reducción de dos millones de habitantes. Mientras que la burguesía de los negociantes y de los banqueros continuaba relativamente próspera, el pueblo y la pequeña aristocracia campesina eran duramente afectados.

Así, se exasperó el odio de clases: en 1709, numerosos parisienses marcharon hacia Versalles; el bandidaje se desarrolló de una manera aterradora; conventos y castillos fueron atacados. El Rey hizo llevar a la Casa de la Moneda su vajilla de oro y sus muebles de plata, lo que no impidió que sus estatuas fueran ultrajadas, y que carteles injuriosos contra su persona, su conducta y su gobierno fueran fijados en las puertas de París, en las iglesias, en las plazas públicas. Se recitaba la famosa letanía: «Padre nuestro impío que estás en Versalles…»

El Rey procuraba seguir apareciendo con el mismo rostro de sol inmutable, esforzándose por guardar una serenidad constante, no soportando ni la sombra de una contradicción, de una coacción. Su insensibilidad parecía crecer, como se puso de manifiesto durante la discusión del «proyecto del diezmo real» de Vauban (1707).

Este gran hombre había meditado sobre los defectos del sistema, y sobre los medios de restablecer la economía. Tras evocar patéticamente en su proyecto la miseria de los humildes, Vauban proponía un remedio revolucionario:   la  supresión de  todas las  tasas  y  su reemplazo por un «diezmo» calculado en función de las rentas de cada uno. Nadie, ni aun el Rey, quedaría exento.

En 1706 apareció la obra, con gran escándalo de los privilegiados. Los ministros convencieron a Luis de que se atentaba contra su autoridad, y cuando Vauban acudió candidamente a ofrecer su libro al soberano, éste lo recibió con desagrado. El «Diezmo Real» fue prohibido. Se habló de encarcelamiento. Vauban murió descorazonado, el 30 de marzo de 1707. Esta muerte fue reprochada al viejo rey, y acabó de sembrar la turbación en los espíritus.

Luis se enclaustró en Versalles, que no cesaba de embellecer, y que permanecería como un arca preservadora del pasado; ante el esplendor de los árboles alineados como en un desfile, en medio de las estatuas, de los estanques, de las fuentes, de los bosquecillos, de los macizos de flores, de las ninfas y de las góndolas doradas, ¿cómo creer en las desgracias?

Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo VI La Gran Aventura del Hombre

La Corrupción de Fouquet en el Gobierno de Luis XIV de Francia

Cuando fallece el cardenal Mazarino, tutor y jefe de ministros en el gobierno de Francia, Luis XIV acaba de cumplir 22 años, y debe tomar las riendas de su gobierno.

Entre sus decenas de frentes para gobernar, hay uno que lo preocupa mucho, y es por el excesivo poder de su ministro de Finanzas, Nicolás Fouquet. Además, éste —que había llegarlo al ministerio con los bolsillos vacíos—, se ha hecho muy rico; es dueño, entre otras posesiones, de un suntuoso castillo (Vaux-le-Vicomte), construído especialmente por los mejores artistas y arquitectos del reino, y en él da una fiesta en que el rey ve claramente que el lujo que despliega su ministro supera enojosamente el tren de vida que se lleva en el Palacio del Louvre, morada oficial del rey y su familia.

Nicolas Fouquet

Nicolas Fouquet, Ministro de Hacienda

Al invitar al rey a su magnífico castillo de  Vaux,  el superintendente de las finanzas Fouquet firmó su perdición: «¿Es que no vamos a ser capaces de obligar a esta gente a restituir lo mal adquirido?» Fouquet iba a morir en prisión, pero a pesar de ello el lujo iba a volver con su magnífico esplendor en el Palacio de Versalles.

—El no puede haber adquirido tantas propiedades honestamente —comenta el monarca—. No tenía un solo centavo al ser nombrado para ese cargo…

Luis  XIV  promulga,   entonces,  su primer decreto: destituye a Nicolás Fouquet y decide que el señor dArtagnan, comandante de los mosqueteros, se encargue de prenderlo y conducirlo a la fortaleza de Pignerol, donde   pasará   el   resto   de   su   vida.

El soberano experimenta por primera vez su propia fuerza. Comprende que necesita asesores, pero que no debe permitir que acumulen poderes excesivos, pues correría el riesgo   de  que   escaparan   a  su   control.

Se previene también contra la «nobleza de toga», que había adquirido durante los reinados anteriores cargos administrativos con carácter hereditario. Nombra funcionarios para cargos transitorios, de duración sólo determinada por los deseos del propio monarca. Tales hombres, como lo había recomendado Mazarino, son escogidos entre los representantes más hábiles de la burguesía.

El más conocido de los ministros de Luis XIV es Colbert, hijo de un comerciante de tejidos, nombrado secretario de Estado, superintendente de las Manufacturas e inspector general de Finanzas, Colbert se convierte, en el brazo derecho del monarca, digno sucesor de Richelieu y de Mazarino. Tiene ideas bien definidas sobre la economía en general y sobre la política económica necesaria al reino. Para él, la sociedad se apoya sobre el trabajo, «fuente de todos los bienes espirituales y materiales», inclinación natural, pero que el Estado tiene el derecho de imponer.

Colbert quiere limitar el número de los que no trabajan: los «oficiales» de la corte, las personas nobles o burguesas que viven de rentas, los clérigos, etc. Mientras muchos de sus contemporáneos creen tan sólo en la riqueza agrícola, él considera los productos del suelo como inseguros y poco susceptibles de mejora. La industria es para Colbert el gran factor de la prosperidad, ya que no se sujeta a las inconstancias del clima, sino que depende, sobre todo, de la capacidad de los hombres.

Otras ideas de Colbert corresponden a la doctrina económica dominante en su tiempo: el mercantilismo. Lo que hace la riqueza de un Estado son sus recursos en metales preciosos. Como la cantidad de oro y plata existente en el mundo es limitada, Colbert cree que sólo puede aumentar las reservas y riquezas de Francia a costa de sus vecinos. Francia debe bastarse a sí misma, exportar el máximo posible e impedir la entrada al país de productos manufacturados por competidores,   principalmente   europeos.

La industria del reino era incipiente. En su mayor parte, estaba representada por pequeños talleres artesa-nales, incapaces de fabricar productos de calidad a bajo precio y en cantidades suficientes para permitir la exportación. Por eso, Colbert inaugura una política de intervención directa del Estado en la producción. Se crean las manufacturas estatales, reuniendo en un solo local a artesanos de varios talleres. El nuevo sistema es mucho más rentable para el gobierno.

La reunión de los artesanos en grandes grupos aumenta la productividad del trabajo. Además, los trabajadores reciben apenas un magro salario y están sujetos a un régimen opresivo: cualquier divergencia en cuanto a la  paga es  castigada severamente.

EL CORRUPTO FOUQUET: El 10 de marzo de 1661, el canciller Séguier, los secretarios de Estado y los miembros del Consejo fueron reunidos por Luis XIV, que se dirigió a ellos en estos términos: «Os he reunido para deciros que hasta este momento he dejado que mis asuntos fueran gobernados por el señor Cardenal. Ya es tiempo de que los gobierne yo mismo. Vosotros me ayudaréis con vuestros consejos, cuando yo os los pida».

Estas palabras fueron acogidas con un estupor incrédulo. Significaban el establecimiento de una dictadura como Francia no la había conocido nunca. Pero el reino pedía ardientemente un monarca absoluto.

La Fronda dejaba un recuerdo de horror, y de ninguna manera habían sido curadas todas sus heridas. Las victorias sobre el extranjero excitaban el apetito de gloria y hacían desear un gran reinado. Además, los años 1660 y 1661 habían conocido malas cosechas; el pueblo tenía hambre, la mortalidad aumentaba. En las ciudades volvía el paro y el antagonismo de clases. Todos se volvieron hacia el rey como hacia un salvador, y se encontraron con que el rey respondía perfectamente a estas aspiraciones.

Desde el primer día de su gobierno demostró a la escéptica corte una pasión por el trabajo que no cesaría nunca, experimentando una profunda alegría al dirigir, y dominando, sin esforzarse, a sus ministros. Entre estos, el más brillante era cierto Nicolás Fouquet, superintendente de Hacienda, quien se burlaba de la energía del joven monarca, persuadido de que la atracción de la vida amable no tardaría en separar a Luis de sus deberes. Y para la corrupción y los placeres, Fouquet era maestro consumado. Inmediatamente después de la guerra civil, traficantes y tratantes dominaban el gobierno y la sociedad. El Gran Maestre de la Hacienda los protegía y participaba en sus negocios, confundiendo alegremente el dinero del Estado con el suyo.

Su castillo de Vaux le Vicomte, decorado por Le Notre, Le Brun, Poussin, era de una belleza y de un fasto inauditos, y sus colecciones procedían de todos los rincones del mundo; encantador, elegante, perverso, todas las mujeres le estaban sometidas, y los salones de su esposa y de su amante eran los más solicitados de Francia. Hombre atrevido, además, había concebido las principales ideas del programa aplicado más tarde por Colbert.

Colbert había sido recomendado al rey por Mazarino en su lecho de muerte. Hijo de un pañero de Reims, moreno, hosco, siempre malhumorado, el fiel servidor del Cardenal se había enriquecido junto a este último. Sin embargo, si bien entonces se había prestado a turbios manejos, el ministro de Luis XIV sacará más tarde provecho de su integridad, de su amor a la cosa pública.

Colbert no era un desconocido para Luis: cuando los amores del rey con María Mancini, había llevado en propia mano las cartas que la italiana dirigía al soberano desde su exilio de Brouage, donde estaba relegada. Después de la muerte de Mazarino, el sagaz empleado fue nombrado Interventor de la Hacienda, viéndosele trabajar cada noche frente a frente con el rey. Allí, desenredó las cuentas de Fouquet, aclarando sus malversaciones.

Luis necesitó dos meses para decidirse. En mayo, estaba resuelto a hundir al superintendente. Este se condujo con seguridad y orgullo, trabajando en su propia perdición: vendió su cargo de Procurador General en el Parlamento, que le hacía casi inviolable, y ofreció a Su Majestad una fiesta incomparable en su castillo. Deseaba impresionar así al joven rey, por su gloria y su fasto. Pero el espectáculo de los jardines, de los bailes, de los fuegos, de los juegos de agua, irritó al rey, que comparaba sus vetustas estancias con este palacio de sátrapa.

El odio de Luis XIV persiguió entonces al superintendente hasta su fortaleza de Belle Isle, donde el 5 de septiembre fue detenido por los mosqueteros. Tres años después se abrió el proceso de Fouquet. Queriendo Luis ofrecer un terrible ejemplo a los malos servidores de la corona, dejó a Colbert escarnecer injuriosamente a la justicia: el ministro desapareció en el fondo de la fortaleza de Pignerol y jamás salió de ella.

Juzgado demasiado importante el cargo de superintendente, fue suprimido y reemplazado por el de «interventor de hacienda». Una época se había acabado. Después del último sobresalto del feudalismo, Luis XIV iba a gobernar con la «plebe y la baja burguesía», como escribió el duque de Saint Simón.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo IV La Gran Aventura del Hombre

Cardenal Mazarino Ministro y Tutor de Luis XIV Obra Politica

RESUMEN DE LA VIDA Y OBRA DEL CARDENAL MAZARINO, MINISTRO DE LUIS XIV

ANTECEDENTES: La segunda parte del siglo XVII francés, período que sería llamado el «Gran Siglo» por los historiadores, se caracteriza durante sus diez primeros años por una crisis que conmovió a la monarquía como raramente lo había sido antes ni lo volvería a ser después, hasta la Revolución de 1789.

Es una de las pocas veces, durante toda la historia de Francia, en que la monarquía encuentra levantados frente a ella, tanto al Parlamento burgués como a los Príncipes, sostenidos por el pueblo.

Todos se sentían cansados de la mano de hierro que Luis XIII había mantenido sobre ellos por medio de su ministro Richelieu.

Para defender la corona real se encontró un prelado extranjero, el italiano Mazarino, cuya inteligencia y energía redujeron las intrigas y violencias.

Cuando el pequeño Luis XIV llegó a la edad de ocupar el poder, conservaba de su infancia el horror al desorden y a toda veleidad de independencia.

Con una voluntad sistemática establecerá los fundamentos de un absolutismo como Francia no le había sufrido jamás.

cardenal frances mazarino

Mazarin (1602-1661), político y cardenal francés que controló el gobierno francés durante la minoría de edad deLuis XIV y ayudó a transformar a Francia en la potencia predominante de Europa. El poderoso cardenal francés de origen italiano Giulio Mazarino gobernó el reino
durante la minoría de edad de Luis XIV.

DOS ESPECIALISTAS  PARA UNIFICAR   UN   REINO: Mientras en Alemania los señores feudales aún tenían fuerza suficiente para impedir la unificación del Imperio, en Francia las cosas marchaban en sentido inverso: la nobleza se debilitaba gradualmente, consolidándose el poder de la monarquía sobre todo el reino.

Desde tiempos de Felipe IV el Hermoso, quien afianzó la obra de Felipe II Augusto, la idea de país iba cobrando cuerpo. Hasta entonces en la Edad Media, cada señor o noble tenía control absoluto sobre sus dominios —los feudos—.

Pero, durante los tres últimos siglos, el poder de la nobleza iba siendo limitado. Aunque conservaban todavía algunos privilegios, barones y condes eran obligados a respetar una única autoridad «nacional», el rey.

Aun así, periódicamente la nobleza se rebelaba, reclamando o restableciendo sus antiguos privilegios y creando dificultades a las iniciativas del monarca.

Richelieu procuró subordinar enteramente la nobleza al poder central. Pero el tiempo era corto.

El rey envejecía y el propio Richelieu sentía disminuir sus fuerzas, sin que la monarquía francesa hubiese alcanzado el poder absoluto que consideraba indispensable para el fortalecimiento del Estado.

Se hacía imprescindible crear condiciones para que el futuro monarca pudiese continuar la obra.

Uno de los obstáculos ya habla sido sorteado: la falta de un heredero directo del trono. Si Luis XIII hubiera muerto sin dejar hijos, la situación se habría complicado, pues la corona habría pasado al hermano del rey, en quien Richelieu no confiaba.

Había ahora una criatura de algunos días de vida. Pero eso solo no bastaba para asegurar la continuidad de la política incitada por el cardenal.

Richelieu pensaba que sin un buen consejero ningún soberano se podría conducir con eficacia.

Por eso necesitaba preparar con urgencia un sucesor para su propio cargo.

Había un solo hombre que estaba en condiciones de sucederlo: Giulio Mazarino, experto diplomático italiano que había sido soldado en los ejércitos del papa y que por entonces representaba al pontífice en París.

En la larga convivencia con el italiano, Richelieu comprobó la perfecta identificación que Mazarino iba adquiriendo con él. La probada habilidad de Mazarino haría de él un continuador ideal de sus proyectos.

Era necesario «afrancesarlo» y aumentar su prestigio, para tornarlo en un consejero viable para el futuro rey de Francia.

En 1640, Richelieu manda cambiar su nombre por el de Jules Mazarin y consigue su elevación al rango de cardenal. Esto se produce en el momento preciso: Richelieu fallece dos años más tarde y, al año siguiente, deja de existir también Luis XIII.

Ana de Austria

EL ULTIMO DESAFIO DE LA NOBLEZA

«¡Luis XIII ha muerto, viva Luis XIV!». Resuenan nuevamente los tambores en las plazas públicas, mientras los heraldos proclaman el nombre del nuevo rey.

El monarca tiene sólo cinco años. Corresponde a su madre gobernar provisionalmente, hasta que el rey alcance la mayoría de edad. No muy interesada en los asuntos políticos, la Reina Ana entrega el poder efectivo a ese personaje todavía relativamente oscuro, el cardenal Mazarino.

Consta que las relaciones de la reina con su primer ministro eran más que amistosas. El hecho es que Mazarino no pierde tiempo y aplica paso a paso la política de Richelieu.

Luis XIII de Francia

Crea nuevos impuestos y tasas para los nobles, a fin de obtener fondos y reducir  aún   más  sus   privilegios.   Y concentra en sus manos una gran cantidad de poderes que, según explica, serán transferidos a Luis XIV en cuanto éste suba al trono. Mazarino se destaca pronto.

Concluye con Alemania los tratados de Westfalia, poniendo fin a la llamada Guerra de los Treinta Años, que a partir de un conflicto entre los príncipes alemanes y los Habsburgo se había transformado en un conflicto continental, pues comprometía prácticamente a todos  los  países  europeos.

Los obispados de Metz, Toul y Ver. dún eran reconocidos como parte del reino de Francia y lo mismo ocurría con Alsacia, que se convertía en un enclave francés en medio de territorios germánicos.

El poderío español también se reducía, ya que perdía gran parte de su influencia en los Países Bajos.

La guerra fue financiada por medio de pesados tributos, que afectaban tanto a los varios sectores de la nobleza como a los comerciantes, campesinos y artesanos.

A partir de 1646, por ejemplo, todas las mercaderías que entraron en París fueron tasadas. Apoyándose en la burguesía, con la cual entablaron un pacto momentáneo (ambas clases tenían intereses opuestos), los nobles se rebelaban contra Mazarino con el concurso de la población de París.

Sintiéndose poco segura en palacio, la regente manda aprontar un carruaje y, llevando consigo a su hijo, logra atravesar la ciudad y refugiarse en la pequeña villa natal de Luis XIV, Saint-Germain-en-Laye (el pequeño rey no olvidará jamás el miedo que le produjo el levantamiento de París y de la nobleza: toda la vida tratará de domesticar a esta última y nunca se encontrará a gusto en la capital).

Se trataba de la llamada Fronda, rebelión capitaneada por la nobleza contra el poder creciente de la monarquía.

Expulsado de París por los nobles, el joven rey Luis XIV fue, no obstante, traído de regreso por un príncipe, Conde. En desacuerdo con la revuelta, Conde afirmaba no tener nada contra el futuro soberano, y sí contra Mazarino. Exigió que fuese echado de Francia.

En condiciones de inferioridad, Mazarino se exilió voluntariamente y comenzó a preparar  cuidadosamente   su  retorno.

Mantenía intensa correspondencia con la reina y su hijo, y daba instrucciones precisas en cuanto a la manera de enfrentar a la Fronda.

En setiembre de 1651, probablemente debido a su consejo, Luis XIV declara oficialmente terminado el período de la regencia materna y asume todos los poderes de monarca.

Tiene apenas trece años.

No tardará en llamar a París al fiel consejero de la corona (fiel, aunque se enriquezca a su nombre).

Desde entonces, Mazarino se convierte en la «eminencia gris» del reino, el verdadero gobernante y preceptor del rey. Sólo otra personalidad se hace tan conocida —y odiada— como la suya en los años siguientes: la de Nicolás Fouquet, superintendente de

Finanzas, a quien Mazarino encarga la importante tarea de recaudar los impuestos.

Mazarino enseña a Luis XIV a mantener siempre equilibrado el tesoro real, a rodearse de hombres competentes, interesados en desarrollar el comercio y las manufacturas, y a escoger a sus asesores sobre todo entre los burgueses, que, según él. merecen más confianza que la gente de  la   nobleza.

Luis XIV de Francia

No podía haber mejor alumno que Luis XIV. El monarca participaba de las reuniones del consejo a título de «enseñanza práctica» y daba su parecer sobre los asuntos en discusión.

A partir de cierto punto, su opinión divergía frecuentemente de la de los consejeros, lo que provocaba algún malestar en la sala del conseje en definitiva, Luis no era más que un muchachito.

Empero, se hacía difícil distinguir dónde terminaba el entrenamiento y dónde comenzaba a expresarse   la   soberana   voluntad   real.

CUANDO  EL  DISCÍPULO APLICA LAS DOCTRINAS DEL MAESTRO
Antes de «diplomarlo», Mazarino juzgó necesario escoger para él una esposa. Luis ya tenía su elección hecha: María Mancini, joven y bella sobrina del cardenal.

Pero éste era contrario a las complicaciones que estos amores podían aportar. «¡Señor, os he recomendado apoyaros sobre los burgueses —dice— pero no sobre las burguesas! …» Mazarino insiste en que el monarca encuentre esposa en las familias reales de Europa.

El casamiento es un asunto de Estado, un asunto por demás complicado para confiarlo exclusivamente a los sentimientos.

Mazarino ha iniciado gestiones ante Felipe IV de España: Luis XIV se casará con la princesa María Teresa, recibiendo a cambio territorios españoles de los Países Bajos, además de una pequeña dote de… ¡medio millón de escudos de oro! Al menos teóricamente, la transacción deberá asegurar la paz entre los dos reinos. La ceremonia se realiza en 1660.

Boda de Luix XIV y María Teresa

Boda de Luix XIV y María Teresa

Luis, que había jurado a María una fidelidad eterna, la dejó marchar, entre lágrimas. El corrió a ocultar sus lágrimas a Chantilly, enviando a su bienamada patéticas cartas de amor. Hizo falta, durante meses, toda la ternura de Ana de Austria, toda la sutileza, todas las reprensiones del Cardenal para que el rey consintiese, por fin, en renunciar a María, aceptando ofrecer su mano a la insípida María Teresa. El 9 de junio de 1660, unos esponsales dignos de un cuento de hadas unían a la Infanta de España y al Rey de Francia. María Teresa, desde el día siguiente de su boda, manifestó por su esposo una adoración ingenua y enojosa, que se prolongaría hasta sus últimos días.

EL FIN DE MAZARINO
El rey fue siempre un dócil alumno de Mazarino. Este se comportaba como verdadero monarca. Nadie tenía acceso libre a él, quien solicitaba una gracia debía dirigirse al Cardenal y no a Luis; su salud declinaba de día en día, pero su fasto jamás había aparecido tan esplendoroso.

Victorioso frente a Austria y España, todavía encontró tiempo para pacificar el norte de Europa, restableciendo el equilibrio entre Suecía, Polonia y Dinamarca.

Sintiendo entonces próximo su fin, contempló la muerte con grandeza, suspirando solamente a la vista de las maravillas de su colección de cuadros: «Es necesario, pues, dejar todo esto». «Nunca, dijo más tarde Voltaire, hubo en una corte más intrigas y esperanzas que durante la agonía del cardenal Mazarino».

El superintendente Fouquet, protegido por la reina madre, creyó que sucedería al italiano, pero Colbert estaba firmemente resuelto a obstaculizarle el camino y a aprovechar la oportunidad. El día 7 de marzo, Mazarino se despidió noblemente del rey y de la reina madre.

Luis XIV lloró mucho, pero cada uno de sus ministros, acechando en su rostro una señal sobre la que fundar sus esperanzas, quedó decepcionado. El Cardenal se extinguió el 9 de marzo, habiendo llevado a fin la obra de Luis XIII y de Richelieu. Entre las manos del rey de Francia ponía la corona más poderosa de Europa.

PARA SABER MAS…
LAS DIFICULTADES FINANCIERAS EN LA ÉPOCA DE MAZARINO
Mazarino se encontraba frente al enojo de la nobleza y, además, frente a las dificultades económicas que había heredado de su predecesor. Este había concedido a estas cuestiones un mediano interés.

El «estado de previsión» establecido cada año no comprendía todos los gastos ni todos los ingresos. Había cajas distintas, cuentas especiales a las cuales estaba afectado un ingreso determinado.

El paso de gente de guerra o una mala cosecha comprometían su percepción, por lo que se imponía encontrar nuevos recursos. Los gastos impagados, los ingresos no cobrados eran diferidos de año en año. Hubieron de aumentarse los impuestos de 17 a 69 millones, acrecentar el número de gravámenes. Pero todo fue insuficiente.

La productividad del país era mediocre: el reino estaba siempre en el límite de la subsistencia y al borde del hambre endémica; la población permanecía subalimentada.

Para mantener sus ejércitos, Mazarino hubo de recurrir a métodos detestables, pidiendo prestado dinero a los banqueros, autorizando a éstos a percibir determinados impuestos.

El rey ponía entonces a su disposición agentes del fisco y, a veces, hombres armados oprimían con impuestos a los campesinos hambrientos.

En 1643 y 1644 hubo revueltas y motines en Rouer-gue, Poitou, Saintonge y el Angoumois. Pero la crisis financiera, lejos de disminuir, se agravaba. Particelli d’Emery, financiero de origen italiano, nombrado superintendente, se las ingenió para encontrar recursos nuevos mediante la venta de oficios inútiles y reducciones de emolumentos.

Exhumó una vieja ordenanza de Enrique II prohibiendo la construcción de casas junto a las murallas de París por razones militares; los propietarios de los suburbios hubieron de pagar una multa en virtud de este Edicto (Edit du Toisé), lo que provocó motines (1644).

Una nueva tasa, la de los «Acomodados», afectó a los financieros, pero fue necesario renunciar a ella rápidamente ante las protestas generales.

El Parlamento de París se puso a la cabeza de los descontentos. En 1647, cuando habían comenzado las negociaciones de Westfalia, se promulgó otro Edicto que gravaba los derechos de consumo sobre todas las mercancías que entraran en París.

En fin, en 1648, con ocasión de la renovación de la Paulette (tasa anual pagada por los magistrados, que garantizaba la herencia de sus cargos), se decidió que, en lugar de pagar este derecho anual, los oficiales de los Tribunales (Tribunal de Cuentas, Tribunal de Impuestos Indirectos, Gran Consejo) abonarían cuatro años de sueldo. Aunque el Parlamento de París había sido exceptuado de esta medida, un poco excesiva, no impidió que se solidarizara con sus colegas.

Los Filosofos Naturales Toma de la Bastilla Pensamiento Ilustrado

Los Filósofos Naturales Toma de la Bastilla

¿Qué es la Ilustración?  La Ilustración no es un suceso concreto, sino un movimiento histórico, también llamado «de las luces» o «Iluminismo». Con él se hace famosa la expresión latina sopere cude!, «atrévete a saber»; el hombre se invita a sí mismo a «saber», a «conocer» y así, se pretende conseguir una expansión del conocimiento semejante a la luz cuando brilla libremente y destruye las zonas de tinieblas, es decir, de ignorancia. Se abre así una época histórica.

Previamente a la Ilustración se había empleado muchas veces la metáfora de la luz, pero en estas tradiciones anteriores la fuente de donde emergía la luz era Dios o la divinidad. Si el hombre, mediante su esfuerzo y su fe, alcanzaba a liberarse de las cadenas de sus deseos, de todo lo que le unía a la tierra y al mundo de las cosas, entonces, en el último rincón de su alma, podía recibir la luz que le llegaba desde el espíritu de Dios. Esta metáfora era tan platónica como cristiana y así acompañó a toda la historia de Occidente.

En contraste con esta tradición, los ilustrados del siglo XVIII querían decir otra cosa. La luz que recibía el hombre no procedía de una divinidad, sino del propio trabajo y esfuerzo del hombre. Era el propio hombre el que proyectaba luz a su alrededor, con su trabajo, con su esfuerzo constante, con la mejora permanente de su atención, de su mirada, de su críticaEn el fondo se trataba de una fe del hombre en sí mismo, como si el hombre hubiera tenido que creer en Dios mientras se hacía mayor de edad, y, una vez maduro, tuviera que emprender su por sí mismo.

Los intelectuales de la Ilustración eran conocidos por el término francés de philosophes, aun cuando no todos ellos fueran franceses y pocos fueran filósofos, en el sentido literal de la palabra. Eran literatos, profesores, periodistas, estadistas, economistas, científico; de la política y, sobre todo, reformadores sociales.

Venían de la nobleza y de la clase media, y unos cuantos, incluso, de la clase media baja.  Aunque era un movimiento verdaderamente internacional y cosmopolita, la Ilustración realzaba, asimismo, el papel dominante representado por la cultura francesa. París fue su capital reconocida,  y muchas cabezas de la Ilustración fueron francesas.

Los philosophes franceses influyeron en los intelectuales de todas partes y crearon un movimiento que afectó al mundo occidental entero, incluyendo las colonias inglesas y españolas en América. Si bien los filósofos encaraban diversas circunstancias políticas, según el país en que vivieran, compartían vínculos comunes como parte de un movimiento verdaderamente internacional.

Aun cuando se les llamara filósofos, ¿qué significaba la filosofía para ellos? El papel de la filosofía era cambiar el mundo, no sólo razonar sobre él. Como dijera un escritor, filósofo es «aquel que se aplica al estudio de la sociedad con el propósito de mejorar a los de su especie y hacerlos más felices».

Para los filósofos, el racionalismo significaba relación de un grandioso sistema de pensamiento para explicar todas las cosas. La razón era el método científico y significaba un llamado a los hechos y la experiencia. Un espíritu de criticismo racional había de aplicarse a todo, incluidas la religión y la política.

LA ILUSTRACIÓN EN FRANCIALA ILUSTRACIÓN EN FRANCIALA ILUSTRACIÓN EN FRANCIALA ILUSTRACIÓN EN FRANCIALA ILUSTRACIÓN EN FRANCIALA ILUSTRACIÓN EN FRANCIA
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LA TOMA DE LA BASTILLA: El 14 de julio de 1789, las multitudes parisienses en busca de armas atacaron y tomaron la armería real conocida con el nombre de la Bastilla. Ésta también había sido una cárcel estatal y la toma de la fortaleza señalaba el triunfo de la «libertad» sobre el despotismo. La intervención del pueblo parisino salvó al Tercer Estado de un intento contrarrevolucionario de Luis XVI.

Relato en un periódico parisino sobre la Toma de la BASTILLA: Primero la gente intentó penetrar en la fortaleza por la calle de Saint -Antoine, fortaleza en la que nadie jamás ha penetrado, en contra de  los deseos de este despotismo espantoso y donde el monstruo aún residía. El gobernador traidor había puesto fuera una bandera dera en señal de paz. Así, se realizó un adelanto confiable; un destacamento de de guardias franceses, quizás de cinco a seis mil burgueses armados, penetró en los patios exteriores de la Bastilla; pero tan pronto como unas seiscientas personas traspasaron el primer puente levadizo, el puente fue alzado y el fuego de artillería segó  la vida a varios guardias franceses y algunos soldados; el disparaba contra la ciudad y la gente se sobresaltó; gran  de individuos fue muerto o herido; pero entonces se recuperaron y se pusieron a salvo de los disparos… mientras tanto, trataron de localizar algún cañón; atacaron desde el lado del agua a través de los jardines del arsenal, y desde allí llevaron a cabo un asedio ordenado; avanzaron desde varias direcciones en medio de un incesante tiroteo.

Era una escena terrible… la lucha fue arreciando con intensidad; los ciudadanos se habían endurecido contra el fuego; de todas direcciones treparon hasta el techo o irrumpieron en las habitaciones; en cuanto un enemigo aparecía entre las almenas de la torre era blanco de cientos de disparos y derribado al instante; mientras tanto, los disparos de cañón se dirigieron precipitadamente contra el segundo puente levadizo, que estalló en pedazos, rompiéndose las cadenas; en vano respondió el cañón en la torre, puesto que casi toda la gente se hallaba protegida de sus disparos; la furia arreciaba al máximo; la gente valientemente enfrentó la muerte y toda clase de peligros.

Las mujeres, en su vehemencia, nos ayudaron con todas sus fuerzas; incluso los niños, después de la descarga de fuego desde la fortaleza, corrían aquí y allá recogiendo balas y disparando; [y así cayó la Bastilla y su gobernador, de Launey, fue capturado]… Serena y bendita libertad, por vez primera ha sido, por fin, introducida en esta morada de los horrores, en este espantoso refugio del despotismo monstruoso y de sus crímenes.

Mientras tanto, se aprestan a marchar; salen entre una enorme multitud; los aplausos, los estallidos de alegría, los insultos, los juramentos arrojados contra los prisioneros de guerra traidores; todo es confuso; gritos de venganza y de placer salen de los corazones; los vencedores, gloriosos y cubiertos de todo el honor, portan sus armas y los despojos de los vencidos, las banderas de la victoria, la milicia se mezcla con los soldados de la patria, laureles de victoria les son ofrecidos desde todos los rincones, todo lo cual crea un espectáculo aterrador y a la vez espléndido.

Al llegar a la plaza, la gente, ansiosa de tomar venganza por su propia mano, no permitió a de Launey ni a sus oficiales llegar al lugar del juicio; los arrebataron de las manos de sus conquistadores y los arrojaron para pisotearlos sin descanso. De Launey recibió miles de golpes; su cabeza fue cortada y prendida en el extremo de una pica mientras la sangre manaba a borbotones… Este glorioso día debe asombrar a nuestros enemigos y traernos finalmente el triunfo de la justicia y de la libertad. Al atardecer, hubo celebraciones.(ampliar sobre la toma de la Bastilla)

La Segunda Revolución Industrial Avances Tecnologicos Siglo XIX

La Segunda Revolución Industrial y Sus Avances Tecnológicos

En lo íntimo de la creencia de los europeos en el progreso después de 1871, reposaba el impresionante crecimiento material producido por lo que los historiadores han llamado la Segunda Revolución Industrial.

La primera había dado lugar al surgimiento de los textiles,  los ferrocarriles, el hierro y el carbón mineral. En la segunda, el acero, los productos químicos, la electricidad y el petróleo prepararon camino hacia nuevas fronteras industriales.

DE LA PRIMERA A LA SEGUNDA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL

Hasta mediados del siglo XIX, la mayoría de la población europea estaba formada por campesinos. En los Estados Unidos, la agricultura predominó hasta el triunfo del norte industrialista sobre el sur agrario y esclavista, en la guerra civil.

La lentitud con que se propagaban los cambios impulsados por la Revolución Industrial llevó a que la economía mundial siguiera sometida a los viejos ritmos impuestos por las buenas y las malas cosechas.

La crisis económica que se desató entre 1846 y 1848 fue, quizás, la última crisis cuyas causas fueron predominantemente agrarias.

En el ámbito de las comunicaciones, se dieron profundos cambios. George Stephenson inventó la locomotora en 1814 y, luego de años de pruebas, se realizó en 1825 el primer viaje en un tren de pasajeros entre las ciudades inglesas de Stockton y Darlington.

A partir de entonces, el parlamento inglés comenzó a aprobar la instalación de miles de kilómetros de vías férreas. La más importante fue la que unió los centros industriales de Liverpool y Manchester.

El tren revolucionó la circulación de mercaderías. Mientras que un carro tirado por caballos o mulas podía llevar hasta una tonelada de mercadería, los trenes podían trasladar más de mil. Esto abarató los costos y amplió los mercados.

También, por esta época se duplicó la capacidad de los barcos para transportar cargas y se redujo notablemente el tiempo necesario para cruzar el Atlántico. En 1838, el “Sirius” y el “Great Western” fueron los primeros barcos de vapor en cruzar el océano. La misma travesía que en 1820 llevaba unas ocho semanas, a fin de siglo solo demandaba una.

Otro adelanto de gran importancia fue el telégrafo. Hacia fines del siglo XVIII se implementó un telégrafo visual a partir del uso de distintos colores. Este invento tenía grandes limitaciones de alcance y visibilidad.

Los problemas fueron superados en 1837, cuando Samuel Morse ideó un código —que lleva su nombre—, y que permitiría, en muy poco tiempo, transmitir textos completos a través de un sistema de cables eléctricos.

En 1866, se tendió un cable telegráfico interoceánico entre Inglaterra y los Estados Unidos. Años más tarde, el italiano Guglielmo Marconi completó las investigaciones de Heinrich Hertz sobre la transmisión telegráfica, a través de las ondas eléctricas de la atmósfera, y concretó la invención del telégrafo inalámbrico.

En 1876, Alexander Graham Bell inventó el teléfono, revolucionando el mundo de las comunicaciones. Aunque su difusión fue muy lenta y limitada, en un principio, a las ciudades más importantes de los países centrales.

En 1895, dos hermanos franceses, los Lumiére, descubrieron que tomando varias fotos sucesivas y proyectándolas a una cierta velocidad, se producía la imagen del movimiento en el espectador.

Inventaron una cámara especial que registraba estas imágenes y que, a la vez, servía como proyector. Habían inventado el cine.

Las primeras películas de los Lumíére reflejan escenas de su familia, la salida de obreras de una fábrica, la llegada de un tren y la primera película cómica: El regador regado. Casi todas duraban menos de un minuto.

Todos estos adelantos mejoraron paulatinamente la calidad de vida de una población que fue creciendo al ritmo de estos cambios. Aumentó la natalidad y disminuyeron los índices de mortalidad. En 1800, la población europea era de unos 190 millones de personas. En 1900, esa cifra se había duplicado; a pesar de los millones de europeos que habían emigrado hacia las llamadas “zonas nuevas”, como Australia y la Argentina.

Los países de mayor industrialización registraron un mayor aumento de la población. Entre 1850 y 1890, Gran Bretaña pasó de 21 millones a 33; Alemania de 34 a casi 50; Bélgica de 4 a 6. En cambio, en los países con menor desarrollo industrial, el aumento demográfico fue menor. Francia pasó de 36 a 38 millones y España, de 15,7 a 17,6.

LA SEGUNDA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL
Cuadro con su características principales:

CARACTERES GENERALES DE LA SEGUNDA REVOLUCIÓN

Orden CientíficoOrden PolíticoOrden Socio-Económico

El estado se hizo cargo de los gastos de la investigación científica.  La burguesía afirmo su papel de clase dirigente.

Las instituciones universitarias se convirtieron en corporaciones científicas cuyo fin fue la investigación.

Se produjo un paulatino ascenso de los Estados Unidos de América y de Japón , convertidos en granes potencias económicas.

Nació el capitalismo industrial, al tiempo que nacieron los monopolios y trusts.

Las ramas del saber se especializaron , mientras que en la producción se organizó una división del trabajo  Los Estados poderosos obtuvieron de sus colonias la materia prima  que necesitaban para producir sus productos , se inicio la era del colonialismo

Hacia la década del 60, una palabra hasta entonces poco empleada comenzó a difundirse en el vocabulario económico y político de la época: capitalismo.

Para la consolidación del capitalismo industrial, fue muy importante la alianza del mundo industrial con el financiero.

Los capitalistas industriales necesitaban recursos económicos para instalar nuevas empresas, líneas ferroviarias o construir buques. Los dueños de las fábricas y los constructores de trenes y barcos debían recurrir a los banqueros para poder concretar sus negocios.

Los financistas fueron haciéndose imprescindibles y dominaron el mercado, al que le dieron un nuevo impulso.

A partir de 1870, comenzaron a producirse una serie de cambios en la industria, tan importantes, que la mayoría de los historiadores hablan de una segunda revolución industrial.

A diferencia de la primera, esta segunda revolución fue el resultado de la unión entre la ciencia, la técnica y el capital financiero.

Así como en la primera, el elemento determinante fue el vapor; en la segunda, una serie de inventos marcaron su desarrollo. La electricidad, empleada desde mediados de siglo en el telégrafo, pudo ser usada en la producción.

En 1867, Werner Siemens aplicó el dínamo —un aparato que permitía producir electricidad— a la industria.

En 1879, Thomas Alva Edison fabricó la primera lámpara eléctrica y la transformó en un producto industrial de su propia fábrica: la Edison Company, conocida después como General Electric Company, la primera empresa mundial de electricidad.

El petróleo y sus derivados fueron los combustibles de esta Segunda Revolución Industrial y el acero, la materia prima.

Un ejemplo del auge del acero fue la construcción en París del edificio más alto de la época: la torre Eiffel en ocasión de la Feria Universal de París de 1889, durante los festejos del centenario de la Revolución Francesa. Las industrias siderúrgicas y de hierro demandaron todo tipo de metales, lo que dinamizó también la minería.


(Fuente Consultada: HISTORIA El Mundo Contemporáneo-Felipe Pigna)

AMPLIACIÓN DEL TEMA
Nuevos productos

El primer cambio importante en el desarrollo industrial después le 1870 fue la sustitución del hierro por el acero. Nuevos métodos de plegamiento y conformación del acero lo hicieron utilizable en la retracción de máquinas y motores más ligeros, pequeños y rápidos, así como también en ferrocarriles, naves y armamentos.

En 1860, Gran Bretaña, Francia, Alemania y Bélgica producían en conjunto 125 mil toneladas de acero; en 1913, el total ascendía a 32 millones de toneladas.

Mientras que, a principios de 1870, Inglaterra había fabricado doble cantidad de acero que Alemania, en 1910 la producción germana dobló la de Gran Bretaña. Y ambos fueron superados por Estados Unidos en 1890.

Inglaterra también se rezagó en la nueva industria química. Un cambio en el método de fabricar soda permitió a Francia y Alemania tomar la delantera en la producción de álcalis utilizados en las industrias textiles, jaboneras y papeleras.

Los laboratorios alemanes pronto superaron a los ingleses en el desarrollo de nuevos compuestos químicos orgánicos, como los tintes artificiales.

En 1900, las empresas alemanas habían acaparado 90 por ciento del mercado de los tintes; asimismo, llevaban la delantera en el desarrollo de placas y películas fotográficas.

La electricidad era una nueva forma importante de energía que resultó de gran valor, ya que podía fácilmente convertirse en otras formas de energía., como calor, luz y movimiento, y, además, se transmitía sin relativamente esfuerzo alguno por el espacio mediante cables de transmisión.

En la década de 1870 se desarrollaron los primeros generadores de corriente eléctrica prácticos comerciales.

En 1881 Inglaterra contó con su primera estación publica de energía.

En 1910, las estaciones hidroeléctricas de energía y as plantas generadoras a vapor, con base en el carbón, posibilitaron que distritos completos se vincularan con un único sistema de distribución que proporcionaba una fuente común de energía a las casas, tiendas y empresas industriales.

La electricidad multiplicó en masa una nueva serie de inventos. La invención de la bombilla eléctrica, por el estadounidense Thomas Edison (1847-1931) y el inglés Joseph Swan, introdujo en los hogares y en las ciudades la iluminación mediante luces eléctricas.

Por su parte, Alexander Graham Bell impulsó una revolución en las comunicaciones al inventar el teléfono en 1876; mientras, Guillermo Marconi enviaba las primeras ondas de radio a través del Atlántico en 1901.

Aunque la mayor parte de la electricidad se utilizó en un principio para la iluminación, a la larga se empleó en el transporte.

El primer ferrocarril eléctrico se instaló en Berlín en 1879. En la década de 1880, los automóviles y el tren subterráneo ya habían aparecido en la mayor parte de las ciudades europeas y habían comenzado a remplazar a los vehículos arrastrados por caballos. La electricidad también transformó las fábricas.

Las bandas transportadoras, las grúas, las máquinas y las máquinas herramienta podían impulsarse por electricidad y ubicarse en cualquier lugar.

En la Primera Revolución Industrial, el carbón mineral había sido la principal fuente de energía. Los países que no contaban con suministros adecuados de este mineral quedaban rezagados en la industrialización.

Gracias a la electricidad, ahora podían ingresar en la era industrial.

El desarrollo del motor de combustión interna tuvo un efecto similar. El primer motor de combustión interna, impulsado por gas y aire, se fabricó en 1878.

Resultó inadecuado para un uso generalizado como fuente de energía en la transportación, hasta que se desarrollaron los combustibles líquidos a partir del petróleo y sus derivados destilados.

En 1897 se fabricó un motor alimentado con petróleo, y hacia 1902 la Línea Hamburg-Amerika había cambiado el carbón por el petróleo en sus nuevos transatlánticos. Asimismo, a fines del siglo XIX, algunas flotas navales habían reconvertido sus motores.

El desarrollo del motor de combustión interna dio lugar a la aparición del automóvil y del aeroplano. El invento de Gottlieb Daimler de un motor ligero en 1886 fue la clave para el desarrollo del automóvil.

En 1900, la producción mundial fue de 9000 automóviles; para 1906, los estadounidenses habían quitado el liderazgo inicial a los franceses. Fue uno de ellos, Henry Ford (1863-1947), quien revolucionó esta industria con la producción masiva del Modelo T. Hacia 1916, las fábricas Ford producían 735 000 automóviles al año.

Entre tanto, en 1900, comenzó la época de la transportación aérea con la nave Zeppelin. En 1903, en el poblado de Kitty Hawk, en Carolina del Norte, los hermanos Wright hicieron el primer vuelo aéreo en un aeroplano de alas fijas, impulsado por un motor de gasolina.

Sin embargo, fue necesaria la Primera Guerra Mundial para estimular la industria de la aviación, por lo que el primer servicio regular de pasajeros no se estableció sino hasta 1919.

cambios de la 2° revolucion

Publicidad mostrando el progreso entre dos épocas muy cercanas

Monarquia Parlamentaria en Inglaterra Monarquia Constitucional

Monarquía Parlamentaria en Inglaterra

En el siglo XVIII Inglaterra constituía, junto con Holanda, una isla dentro de la Europa absolutista. La revolución del siglo XVII había dado lugar a una monarquía de poder limitado. En primer lugar, con el reconocimiento del Habeas Corpus de 1679, fundamentó el principio de la libertad individual, que garantizaba que nadie podría ser detenido e inculpado sin ser puesto a disposición de un juez a las 74 horas de su detención, quien debería notificarle la causa de la misma y poner a su disposición un abogado. Se ponía freno así a la arbitrariedad del poder y se institucionalizaba una justicia independiente, que garantizaba la libertad de los ciudadanos.

En el año 1689, tras acabar con la monarquía absoluta de los Estuardo, el Parlamento inglés obligó al nuevo monarca, Guillermo de Orange, a jurar la Declaración de Derechos (The Bill of Rights), en la cual se limitaba los poderes del monarca y se sometía algunas de sus decisiones al Parlamento.

parlamento britanico

Toda una serie de medidas, a lo largo del siglo XVIII, fueron precisando los poderes del Parlamento frente al monarca, aunque éste conservó muchas atribuciones: designaba ministros, podía gobernar sin el apoyo del Parlamento y, hasta finales de siglo, el gobierno no fue plenamente responsable ante el Parlamento.

Por tanto, no se puede hablar de régimen parlamentario, es decir, de un sistema en el que el gobierno no puede ejercer sus poderes sin el apoyo de la mayoría del Parlamento, compuesto por diputados elegidos.

Pero a pesar de ello Inglaterra fue el primer país en el que no existió monarquía absoluta: el soberano debía tener en cuenta la voluntad nacional que se expresaba en el Parlamento y los poderes ejecutivo y legislativo se habían separado.

Asimismo, un tercer poder, la justicia, era independiente a los ciudadanos tenían garantizada la defensa de su libertad individual. Además, poco a poco una serie de reformas fueron ampliando los poderes del Parlamento y sometiendo al gobierno a su control.

Sin embargo, el régimen inglés no era en absoluto una democracia: sólo una minoría (grandes propietarios, burgueses, rentistas) tenía derecho de voto (15% de la población), los habitantes de las colonias no estaban representados y la esclavitud continuaba siendo aceptada.

A pesar de ello, el control del poder absoluto del monarca y la división de poderes inglesa constituyeron un ejemplo y una inspiración para los filósofos franceses.

MONARQUÍA ABSOLUTA Y MONARQUÍA CONSTITUCIONAL
La monarquía es absoluta cuando todos los poderes se concentran en manos del monarca, y los restantes órganos de Estado sólo tienen funciones ejecutivas, limitándose a aplicar las órdenes del soberano (pensemos, por ejemplo, en la figura del Rey Sol); es, en cambio, constitucional, cuando los poderes se reparten entre el rey y sus colaboradores, según los principios vigentes en los Estados constitucionales.

La monarquía constitucional se divide, a su vez, en constitucional pura y parlamentaria. La monarquía constitucional pura es aquella en la que el soberano nombra y destituye personalmente a sus ministros, sin tener en cuenta la voluntad del Parlamento. En otras palabras: los ministros sólo deben responder de su actuación ante el rey y no ante el Parlamento, que se limita a aprobar las leyes.

En la monarquía parlamentaria, en cambio, los ministros son nombrados por el soberano después de haber conseguido la confianza del Parlamento; y, si pierden esta confianza, es decir, si el Parlamento lo cree necesario, el rey tiene la obligación de sustituirlos. En la monarquía parlamentaria, por tanto, los ministros deben responder de su actuación no sólo ante el monarca, sino también, y sobre todo, ante el Parlamento (que representa al pueblo).

Ejemplos de monarquía constitucional pura han sido la Francia de la Restauración (1814) y la Alemania anterior a 1918. El reino de Italia fue, desde 1861 a 1946, una monarquía parlamentaria, lo mismo que la mayor parte de las monarquías modernas.

Fuente Consultada: Historia del Mundo Contemporáneo M.Garcia/C.Gatell Primer Curso Bachillerato

El Partido de las Panteras Negras Luchas Por los Derechos de los Negros

El Partido de las Panteras Negras
Ideologia:Luchar Por los Derechos de los Negros

El Partido de Los Panteras Negras: El Partido de los Panteras Negras fue fundado en octubre de 1966 por Huey P. Newton y Bobby Seale en North Oakland, California. Desde entonces el Partido se transformó en una organización nacional con centros desparramados en todas las ciudades grandes del país que cuentan con una población negra numerosa.

En 1969,Edgar Hoover, director del FBI, lo señaló como «la mayor amenaza que enfrenta la Nación». La información acerca del partido que brinda la prensa norteamericana «oficial» es confusa y en el exterior su imagen está totalmente distorsionada. Dentro de los límites de espacio se presentarán algunos datos sobre la ideología, organización y práctica del Partido de los Panteras Negras.

partido panteras negras

El punto de partida de los Panteras fue el Programa redactado por Seale y Newton en octubre de 1966. Ellos provienen, como Malcolm X, de los estratos más bajos y como él se propusieron organizar al «negro de la calle» (nigger óff the block) para la defensa de sus derechos; para la defensa contra la opresión del sistema que se los ha negado, pero para los Panteras Negras, esta opresión sólo terminará con la construcción de un sistema socialista.

«El programa del partido intenta reflejar las necesidades y aspiraciones del negro del ghetto, la realidad de su vida cotidiana y su experiencia histórica, interpretadas según principios de aplicación universal.» Esto permite que el negro del ghetto pueda identificarse con sus postulados, educarse políticamente acerca de su derecho a que estas necesidades sean satisfechas y organizarse para implementarlas. El partido ha sintetizado nuevos modos de lucha qué tienden a la creación de una conciencia revolucionaria y la organización política del lumpen proletariado negro.

Derecho a defenderse: La primera actividad de Huey P. Newton, Bobby Seale y sus partidarios, fue «patrullar» a los patrulleros policiales en el ghetto. Cuando ocurría cualquier incidente entre la policía y negros, se limitaban a observar y si un negro era tratado injustamente, lo instruían acerca de sus derechos constitucionales. Para ello habían estudiado cuidadosamente la legislación pertinente a arrestos, etc. Su objetivo era crear en el negro del ghetto la conciencia de sus derechos a defenderse de la brutalidad policial.

En mayo del 67 se presentaron en la Legislatura del Estado de California cuando se debatía la modificación de la ley que autorizaba a los ciudadanos a portar armas de fuego cargadas siempre que lo hicieran públicamente (sólo era exigido permiso para la portación de armas de gran calibre). Unos 30 negros armados y uniformados ingresaron al Congreso cumpliendo con todas las disposiciones legales correspondientes y leyeron un mensaje sobre la necesidad de que los negros se defiendan de la violencia represiva.

Fueron arrestados y la ley fue modificada. Pero la prensa dio una amplia publicidad al suceso haciendo conocer a la organización en el nivel nacional. El partido se extendió notablemente.

Newton decía que «poder es la habilidad para definir un fenómeno y hacerlo actuar de la manera deseada»; en este sentido él ha exhibido una excepcional capacidad para definir cualquier situación en términos relevantes para la educación política de! negro, partiendo de las experiencias más comunes de su vida cotidiana.

Esto se basa en su análisis de la sociedad americana y de su evaluación de la situación de los negros dentro de ese sistema. «Las perspectivas para el negro y la negra del ghetto, para los Mumpen, son la cárcel, la muerte, el servicio militar o una vida generalmente corta, pero siempre dura y amarga. Todas las alternativas que nos ofrece el sistema tienen en común que nos destruyen de una manera antinatural. La situación del negro en los centros urbanos es tal que no le queda otra elección más que la acción revolucionaria.»

Violencia: Los Panteras se oponen a la violencia injustificada. «No usamos armas para disparar contra la gente blanca, sólo queremos defendernos de cualquiera, no importa su color, que injustamente trate de matarnos para impedir el cumplimiento de nuestros programas.» le Se oponen a la violencia espontánea.

El relato de Bobby Seale de su reacción frente al asesinato de «Pequeño» Bobby Hutton (primer miembro del partido, fue asesinado a los 17 años por la policía), refleja su proceso de educación política y la manera de convertirlo en un hecho colectivo. Pese a su rabia y dolor, exhortó a la multitud reunida en un mitin a rechazar la violencia espontánea: «en los levantamientos pasados la gente expresó su asco por las injusticias de la sociedad, pero ahora debemos organizamos y aprender a defendernos con armas cuando se nos ataca, pues de otro modo lo único que se logra es que los negros sean muertos, heridos y encarcelados.

Debemos pensar en la seguridad de nuestra gente, aun cuando nuestros propios hermanos sean asesinados, no debemos sacrificar ‘soldados de la libertad’ inútilmente». Es interesante señalar que esto ocurrió al día siguiente del asesinato del Dr. King que provocó levantamientos violentos en 21 ciudades excepto en las áreas bajo la influencia política de los Panteras Negras. Esto fue reconocido por la Comisión Nacional sobre las causas y prevención de la violencia (citado en el Boston Globe, 16-XII-69).

Enfrentan a la violencia represiva con una organización política y, cuando es necesario, con una violencia revolucionaria.

Racismo: El Partido de los Panteras Negras ha expresado desde sus comienzos su oposición a toda forma de racismo y ha llamado a una coalición y alianza de todas las personas y organizaciones que quieren luchar contra la estructura de poder.

«Nos consideramos como una nación dentro de la nación, pero no por razones racistas, sino como una necesidad para  nuestro progreso como seres humanos. No combatimos al racismo con racismo, lo combatimos con internacionalismo proletario. Los que quieren confundir nuestra lucha con problemas étnicos son los mismos que apoyan y mantienen la explotación de las masas del pueblo, la explotación de los blancos, negros, latinos, indios, chinos y japoneses pobres y de los trabajadores en general. Todos nosotros somos trabajadores —empleados o sin empleo— y nuestra unidad debe basarse en el derecho a la vida, la libertad y a la búsqueda de la felicidad.

Debe basarse en cosas prácticas como la supervivencia y el derecho del pueblo a la autodeterminación, para que sea posible forjar la solución de los problemas que todos enfrentamos. Creemos que nuestra lucha es una lucha de clases, no una lucha racial.» Para los Panteras, el sistema opresor, que es racista, y el sistema capitalista explotador, que perpetúa el racismo, son una misma cosa.

Servir al Pueblo: El Partido de los Panteras Negras ha organizado varios programas comunitarios que son conducidos en forma cooperativa: desayuno gratis para los chicos, clínicas para la atención médica gratuita de la comunidad, asesoramiento legal (para casos civiles y criminales y para la recolección de fondos para fianzas y gastos de defensa de los miembros del partido presos), empadronamiento de negros del ghetto (para que sean elegibles para constituir jurados), escuelas de liberación, préstamos de emergencia, transporte gratuito para los familiares de los presos políticos, etc.

«Estos programas exponen la contradicción que existe entre el sistema y las necesidades de la gente. Son una reafirmación viva del hecho que los cerdos de la estructura de poder no cumplen con sus obligaciones y de que el pueblo se moviliza para reivindicar sus derechos satisfaciendo sus necesidades por sí mismo de una manera cooperativa. Sacan a la gente del sistema y la organizan hacia una nueva alternativa. Los chicos negros que van hambrientos a la escuela todas las mañanas han sido organizados en su pobreza, el Programa los libera de un aspecto de esa pobreza. Esto es liberación en acción.»

 En las escuelas de liberación se enseña a los niños la historia negra en términos de lucha de clases, «para que conozcan la naturaleza de la sociedad capitalista que los oprime». También se los ayuda en las tareas escolares para compensar la deficiente educación que reciben en las escuelas de los ghettos.
Estos programas además de cumplir una función de ayuda social necesaria, sirven para organizar y educar políticamente a los negros de las comunidades. Los Panteras han enfatizado la importancia de integrar la educación política con la acción. Los miembros de! partido tienen la obligación de asistir a clases de educación política y de leer textos básicos. Cuentan con un periódico propio, «Pantera Negra», que en 1970 tenía una circulación semanal de 125.000 ejemplares. Está escrito, diagramado y distribuido por los «negros de la calle». El partido sostiene el principio de que sólo deben ser admitidos como miembros los merecedores, los realmente dedicados a servir al pueblo, los que son capaces de entender el significado de las reglas y filosofía del partido. El Partido de los Panteras Negras ha creado el negro nuevo, el negro revolucionario.

Cuatrocientos años de lucha contra la opresión se han sintetizado en estos negros que abren un futuro distinto para negros y blancos en su país. Pese a que el destino de esta organización en particular parece bastante incierto, las nuevas agrupaciones que están multiplicándose en los Estados Unidos aseguran la esperanza de un mundo mejor.

La represión contra los Panteras Negras
Sus actividades fueron investigadas por un Subcomité del Senado presidido por el senador McClellan (Arkansas). En 1968, el Secretario dé Defensa Clark Clifford anunció la creación de un comando contra disturbios raciales que tendría a su cargo el control de tropas federales destinadas a reprimir levantamientos y vigilar las actividades políticas de civiles.

La «Oficina de Servicios Especiales» de la Policía hizo del Partido el objetivo principal de sus operaciones y entrenó agentes negros que se infiltraron en la organización con particular intensidad desde 1968. Esto se hizo público durante el juicio a los 21 panteras de Nueva York donde varios de estos agentes actuaron como testigos del fiscal. Sus líderes fueron encarcelados: Newton, en 1967 y 1970, está actualmente en libertad bajo fianza; Bobby Seale, en 1969 y 1971.

En 1969, en Chicago fue acusado de conspiración por incitar tumultos durante la Convención Demócrata del 68. Durante el juicio se le negó el derecho constitucional a defenderse a sí mismo en ausencia de su abogado y fue amordazado y engrillado a su silla, hecho que conmovió a las asociaciones de abogados de ese país. Fue sobreseído pero el juez Hoffman lo condenó a cuatro años de prisión por lo que él consideró 16 manifestaciones de falta de respeto de la, corte.

De allí fue conducido a New Haven (Connecticut) para ser juzgado por imputación de asesinato, rapto y conspiración junto a Erika Huggins y otros panteras conocidos como los «14 de New Haven». El 25 de mayo del 71 fueron sobreseídos.

También en el 69 fueron detenidos los «21 de New York» acusados de conspiración y declarados inocentes el 13 de mayo del 71 después de sufrir dos años de cárcel. E1 5 de diciembre del 69, Mark Clark y Fred Hampton, líderes de Chicago, fueron asesinados mientras dormían y otros 5 panteras fueron heridos como resultado de un asalto policial a su hogar. «Desde el l-III al 25.VII del 68, 5 panteras fueron asesinados; del 6-X-68 al 20-XII-69, 15 panteras fueron asesinados.

Del 2-III-68 al 28-IX-69, 130 panteras fueron detenidos para interrogación; del 29-IX al 9-XII del 69 lo fueron 738. En un año la represión aumentó en una proporción de 1 a 7 (según Bamparts, junio 1970). Los ataques a los hogares de los panteras y a las sedes locales del Partido son constantes. E1 encarcelamiento de los líderes y miembros del partido significó además que el trabajo político de los partidarios y simpatizantes libres ha tenido que concentrarse en reunir fondos, organizar y movilizar al pueblo para la defensa de los presos.

Cleaver ingresó al partido en 1967 y ha debido exiliarse desde noviembre del 68. Esta campaña represiva parece haber logrado algunos de sus propósitos pues en marzo de 1971 el partido sufrió una crisis interna muy seria cuyas consecuencias son difíciles de precisar.

Fuente Consultada: Enciclopedia de los Grandes Fenómenos del Siglo XX Tomo 1

Bomba Atomica Perdida Accidente Aereo Pierde Una Bomba Atomica

La Bomba Atómica Perdida

BOMBA ATÓMICA PERDIDA: A primera hora de la mañana del 5 de febrero de 1958, un bombardero B-47 despegó de la base de las Fuerzas Aéreas de Homestead, Florida, llevando una bomba termonuclear Mark 215, de tres toneladas y media, con más de dos toneladas de explosivo convencional, una cabeza nuclear de uranio y una cápsula nuclear extraíble consistente en un detonador de plutonio.

Esta bomba era cien veces mas potente que la que las USAAF lanzaron sobre Hiroshima trece años antes; era capaz de exterminar inmensas áreas del este de América y provocar un tsunami que habría llegado hasta Nueva York.

No mucho después de despegar, a las 3.30 de la madrugada, el bombardero colisionó con un F-86 cuyo piloto saltó antes de que los aviones chocaran. La tripulación del bombardero trató de controlar el B-47, aunque éste había sufrido serios daños y había fuego en su interior.

El avión fue a aterrizar directamente al campo de aviaciónHunter Army, en las afueras de Savannah, a poco más de dieciséis kilómetros. Alcanzó la pista, pero un fallo mecánico impidió que pudiera reducir la velocidad para efectuar un aterrizaje seguro.

Entonces, se le ordenó que se alzara de nuevo y que se deshiciera de la carga explosiva a unos dos kilómetros y medio más allá, en una zona donde no peligraran vidas humanas, para después volver a la base e intentar aterrizar de nuevo. La tripulación obedeció las órdenes y lanzó los dispositivos cerca de la desembocadura del río Savannah.

El incidente puso a Washington en un enorme aprieto, pues el Pentágono quería evitar la consiguiente consternación pública resultante del hecho de que hubieran soltado una bomba nuclear en territorio propio.

Tras el silencio inicial del Departamento de Defensa estadounidense, que duró unos cuantos días, el comunicado decía que se había arrojado en una zona «una porción de arma nuclear», pero que no había riesgo para la población porque el arma estaba «descargada».

De todos modos, cuando las cosas se calmaron, e independientemente de si la bomba estaba o no cargada, resultó imposible recuperarla.

Hasta nuestros días el Pentágono sigue afirmando que no hay problemas porque el artefacto está desactivado, pero algunos soldados encargados de cargar la bomba al avión relataron todo lo contrario, frente a la negación de las autoridades militares. Hasta el misterio continua, y la bomba sigue extraviada.

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miselaneas de la historia

Miscelánea: según la definición del diccionario de la lengua española, «es una mezcla de cosas de distinto origen o tipo», y justamente este concepto es el que se aplica hoy esta página, en donde podrá encontrar explicaciones de los mas variados e inconexos temas ,pero interesantes como para ampliar nuestra cultura general.

Fuente Consultadas:
Secretos y Misterios de la Historia – Rearder’s Digest
Enciclopedia del Estudiantes – Tomos 12 y 20 Santillana
Los Santos Que Nos Protegen Ángel Bornos-Eva Prim
COSMOS – Carl Sagan
El Espacio Asombroso – Ann Jeanette Campbell
20 Grandes Conspiraciones de la Historia – Santiago Camacho
Revista Muy Interesante La Vida en la Edad Media (Edición Especial Nº 5)
Historia del Mundo -Serie Para Dummies
Actual Historia del Mundo Contemporáneo- Vicens Vives
Almanaque Mundial 2008 -Televisa
El Prójimo – Pacho O’Donnell
La Revolución de las Ideas de – Roberto Cook

Abuelo…es verdad? de Luis Melnik
El Jardín de Newton – José M. Sánchez Ron
Lo Que Oculta La Historia – Ed Rayner y Ron Stapley

La Especias en la Edad Media Historia Usos de las Especias Comercio

Uso y Propiedades de las Especias en la Edad Media

LAS ESPECIAS EN LA EDAD MEDIA:    Las especias son el regalo del Paraíso. Como el ideario situaba al Jardín del Edén en Oriente Medio, entre el Tigris y Éufrates, la creencia medieval, alimentada por los comerciantes en su provecho, era que de allí procedían todas las especias. De esta manera, floreció el negocio de los cruzados, que instalaron sus almacenes en los puertos de Líbano y Siria.

Algunas ya estaban descritas por Herodoto, y los griegos mencionaban la canela, el cardamomo, el anís estrellado o el carvi, que se designaba como aromata o condimenta.

El término apareció por primera vez en La peregrinación de Carlomagno —un cantar de gesta que se popularizó hacia 1150— derivado del latín y que significa simplemente “producto de la tierra”.

Las primeras listas fueron recogidas en papiros egipcios, como aromas para embalsamar; y en los escritos de Chen Nong, emperador chino de hace 5.000 años. Por su parte, Hildegarda de Bingen, considerada una referencia en gastronomía, medicina y herbolaria medieval, las despreciaba y afirmaba que el jengibre sumía a quien lo tomara en la tontera y pereza.

Marco Polo, en 1295, luego de viajar por China, Birmania, la corte de Kublai Khan y regresar a través de la isla de las especias, las Molucas, escribió sus memorias y en ellas contó tales maravillas que lo apodaron, incrédulos, Marco Millones. Sin embargo, se cuidó de ocultar la procedencia de la preciada canela.

Las especias, el lujo y el refinamiento de la cocina medieval eran moneda de cambio. Vienen de lejos, de medio y lejano Oriente, y eran signo de riqueza, de modo que su papel era aún más social que gastronómico.

El precio se encarecía por las tasas que les aplicaban los turcos y que acrecentaban hasta en un 80 por ciento el precio de salida de India. Una ley dictada por el rey visigodo Alarico en 408 exigió como ofrenda de sumisión una tonelada de pimienta, que tenía el mismo valor que el oro. Los burgueses de Béziers, desde 1107, debían pagar tres libras anuales de pimienta por familia al vizconde de Roger, como castigo por haber asesinado a su padre.

Según el chef Taillevent, toda despensa debe contar con: jengibre, canela y su flor, clavo, pimienta redonda, pimienta larga, azafrán, nuez moscada, galanga, laurel, comino, azúcar, almendra, ajos, cebollas, perejil, hoja de viña… La trufa, que no es propiamente una especia, sino un hongo aromático, vivió muchas contradicciones en la Edad Media: se la consideraba expresión demoníaca, pero era apreciada, tanto que constituía una ofrenda para reyes y nobles.

A las especias se atribuye en la Edad Media puntuales y diferenciadas virtudes medicinales, sobre todo aperitivas, digestivas y afrodisíacas.

Aromas y especias se espolvoreaban para enriquecer, como ayudas digestivas, como objeto de lujo y como disimulo del penoso estado de los alimentos.

Ver: Ruta de la Especias

Fuente Consultadas:
Crónica Loca de Víctor Sueiro

Enciclopedia del Estudiantes – Tomos 12 y 20 Santillana
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AMPLIACIÓN DEL TEMA:

Propiedades de las Especias y Usos en la Antiguedad

Los grande viajes  realizados por los primeros navegantes se pueden comparar perfectamente, por los peligros que entrañaban, por la incertidumbre de hallar una meta y luego poder regresar, con los primeros vuelos espaciales, y se efectuaban, precisamente, para conseguir un cargamento de pimienta o de canela u otro tipo de especias.

Los famosos navegantes, como Bartolomé Días, que en 1187 rodeó el África y halló el camino a la India; como Cristóbal Colón, que en 1492 puso pie en América, y como Magallanes, que en 1519-20 dio la vuelta al mundo, buscaban un nuevo camino para poder llevar a Europa las especias, productos vegetales propios de las regiones de clima cálido y húmedo. Aunque parezca extraño, en esa época tales productos representaban la mercadería más solicitada y valiosa. Durante largo tiempo se usaron como moneda.

HISTORIA: Durante el Medioevo, los más aprovechados «intermediarios» en el comercio de las especias fueron los árabes. Éstos, desde ía India y desde China, las transportaban a las costas orientales del Mediterráneo, donde las vendían a ios mercaderes europeos.

Los mayores comerciantes de especias fueron los venecianos. Pero en el curso del siglo XV los negocios comenzaron a ir mal, porque los turcos habían ocupado las costas orientales del Mediterráneo y fijaban los precios por sí mismos; además, sometidos a una autoridad central, única y arbitraria, eran más rígidos y temían ser sorprendidos aceptando soborno. Durante cierto tiempo hubo escasez de especias y los precios subieron considerablemente. El país que lograba conseguirlas, para luego revenderlas, tenía el bienestar asegurado.

En el siglo XVI los portugueses lograron, navegando alrededor de África, ilegar a las indias, y como este nuevo camine no era obstaculizado por los turcos, arrebataron la supremacía comercial a Venecia, que había basado su comercio en el soborno de los emires musulmanes.

POR QUÉ ERAN TAN SOLICITADAS

Para comprender por qué fueron los hombres del Medioevo los primeros en introducir las especias, haciendo de ellas un gran consumo, hay que tener en cuenta sus condiciones de vida.

En esos siglos, por la escasez de forrajes en el invierno, la mayor parte del ganado era sacrificado a principios del otoño y su carne conservada en salazón o ahumada. Así, durante el invierno, la carne salada representaba el alimento principal, completado con unas pocas clases de verdura, porque la mayoría de las hortalizas eran desconocidas.

Para hacer más agradable esa comida monótona y en realidad poco apetitosa, se acostumbraba aromatizarla con grandes cantidades de especias. La cocina resultaba, así, mucho más fuerte que en nuestros días: se gustaba de los condimentos a base de especias. Su uso, difundido tanto entre los ricos como en las clases pobres, explica en parte el enorme consumo de estos productos. Otra razón era la necesidad de atenuar el gusto a salvajina de las carnes de caza.

POR QUÉ TIENEN UN SABOR Y UN PERFUME TAN INTENSOS
La palabra «especia» significa aroma. En efecto, su característica común es la de contener especiales sustancias orgánicas en estado oleoso (llamadas «aceites etéreos»), que son muy sabrosas y perfumadas, las cuales se volatilizan con facilidad y se difunden en el aire, perfumándolo intensamente. Cuando las especias son rociadas sobre los alimentos, esos aceites se difunden, confiriéndoles su particular aroma.

POR QUÉ SON AGRADABLES
Cuando notamos el perfume agradable de un plato, o aunque sólo veamos un manjar apetecido, experimentamos que «se nos hace agua la boca». Y ello no es tan sólo un modo de decir, porque los órganos del olfato y de la vista, a través del sistema nervioso, excitan las glándulas salivales, estimulándolas y haciendo segregar saliva. Se trata de un «acto reflejo» con el cual el organismo parece decirnos: «estoy preparado para recibir el alimento; sentémonos a la mesa y buen provecho».

Lo mismo sucede durante la masticación de un alimento aromatizado con las especias: las partículas aromáticas entran en contacto con las células gustativas de la lengua; se origina una fuerte sensación del gusto, que por medio del sistema nervioso estimula una mayor salivación.

POR QUÉ FACILITAN LA DIGESTIÓN: Las sustancias contenidas en las especias tienen la propiedad de dilatar los vasos capilares sanguíneos y, en consecuencia, provocar una mayor irrigación de sangre en los órganos con los cuales se ponen en contacto.

Debido a ello, las glándulas del estómago que segregan el jugo gástrico, y las del intestino que segregan los jugos entéricos, cuando son estimuladas por las especias producen una mayor cantidad de jugos. Simultáneamente, las fibras musculares del tubo digestivo, como consecuencia de la mayor irrigación sanguínea, adquieren más fuerza y aumentan el ritmo de trabajo, es decir, el ritmo de sus contracciones.  Naturalmente, esto facilita la digestión.

He ahí por qué colocando una justa dosis de especias en los alimentos, aunque comamos un poco más de lo habitual, no sentimos pesadez de estómago. Por el contrario, podemos advertir una sensación de satisfacción, y a veces de ligera euforia, porque algunas especias poseen también la propiedad de ocasionar en quien las ingiere un efecto equivalente al de una ligera ebriedad.

POR QUÉ HAY QUE HACER DE ELLAS UN USO MODERADO:

Siendo las especias estimulantes de numerosas funciones orgánicas, deben ser consumidas con criterio. El hígado es, entre nuestros órganos, el que puede ser más dañado por un consumo excesivo y continuado de especias. Una intoxicación por especias puede manifestarse, precisamente, en forma de una inflamación del hígado, cólicos en el estómago y, a veces, en los casos más graves, vómitos y diarreas.

LA ESPECIAS MAS COMUNES:

CANELA O CINAMOMOCinnamomum zeylánicum«; familia: lauráceas). Es un pequeño árbol de hojas siempre verdes. Alrededor de los seis años de edad, la planta alcanza su desarrollo completo y está lista para ser utilizada. Se tala el árbol a ras de tierra; tronco y ramas se cortan en segmentos y se separa la corteza, es decir, la parte utilizada como droga. Ésta, rallada para quitarle la parte suberosa (de corcho), es cortada en pedazos, enrollada en cilindros y hecha secar a la sombra.

VAINILLA («Vanilla planifolia»; familia: orchidáceas). La parte utilizada es el fruto, y el aroma se desarrolla después de una fermentación bastante complicada.La vainilla es originaria de América tropical. Actualmente es cultivada en México, en Brasil y en las islas de Java y Madagascar.

ANÍS («Pímpinella anisum»; familia: umbelíferas). Es una planta parecida a la cicuta, que’florece a fines de la primavera. Originaria de Egipto, se cultiva también en algunos países europeos para obtener sus frutos, muy aromáticos, que se usan como condimento y para fabricar licores. No debe confundirle con el «anís estrellado» de uso análogo, que es el fruto de árboles magnoliáeeos de China y Japán.

CÁPSICO O PIMIENTOCápsicum annuum«; familia: solanáceas).  El  pimiento, originario de América   tropical,  es  ampliamente cultivado en  otras  zonas  de  clima   cálido   y  templado. Entre las plantas aromáticas es la más difundida  y  cultivada, ya sea como alimento o como condimento. También es usada en medicina.

JENGIBREZingíbe  officinale«; familia: zingiberáceas). El rizoma es usado en perfumería. A la misma familia pertenece el cardamomo («Elettaria cardamómum»).

PIMENTERO («Pipernigrum»; familia: piperáceas). Es un arbusto trepador con fruto en forma de pequeña baya, colorado, que contiene una semilla rugosa (parte utilizada). El fruto recogido aún no maduro suministra la pimienta negra. Recogido maduro y descortezado, nos da la pimienta blanca, que es menos picante. Es cultivado en los países cálidos, sobre todo en el Archipiélago Malayo, en las Indias Orientales y en Sudamérica. Los primeros en conocerlo en Europa fueron los griegos, pero, por su elevadísimo precio, su uso como droga se difundió sólo después del siglo XVI.

AZAFRÁN («Crocus sativus«; familia: iridáceas). Se lo cultiva para utilizar los estambres, empleados en Medicina y coma condimento.

CLAVEROEugenia caryophyllata«; familia: mirtáceas). Es un árbol de 10 a 20 metros de alto. Se recogen los capullos de sus flores antes da que la córela se abra y se hacen secar. Son los «clavos de olor» del comercio. Una planta en plena producción puede dar de 5 a 10 kilogramos de clavos de olor. De la China y de la india, esta planta fue introducida en Europa alrededor del siglo VI.

MOSTAZA: el nombre científico de la familia de las Crucíferas es Cruciferae, cuyo género representativo es Brassica. La col silvestre es la especie Brassica oleracea; la mostaza negra, Brassica nigra; la mostaza blanca, Brassica hirta (y también Sinapis alba); la mostaza verde, Brassica juncea variedad crispifolia; y la mostaza silvestre, Brassica kaber. Utilizada antiguamente para la cura del reumatismo, la bronquitis y tos ferina. También usada como condimento.

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Cinturon de Castidad Historia y Origen Consecuencias Edad Media

Historia del Cinturón de Castidad

QUIEN INVENTÓ EL CINTURÓN DE CASTIDAD?

https://historiaybiografias.com/archivos_varios5/castidad.jpgEl control de la sexualidad femenina se remonta casi a los orígenes de la civilización. Según los historiadores, en Oriente, las prácticas para evitar que la mujer tuviera relaciones con otros hombres que no fuera el cónyuge eran bastante habituales y en ciertas ocasiones, crueles.

Así, por ejemplo, para evitar embarazos entre las esclavas sudanesas se les cosía literalmente el órgano sexual con anillos de metal, e incluso en casos extremos, concretamente en los harenes, se utilizaban métodos más drásticos como destruir el clítoris y la vagina.

Sin embargo. el control genital que más aceptación obtuvo en Occidente fue sin lugar a dudas el cinturón de castidad. Este instrumento de origen semita, fue introducido en Europa en la Edad Media, tras las Cruzadas en Tierra Santa El cinturón consistía en un estuche de metal -hierro o plata- que se ceñía al cuerpo de la dama.

Para reforzar los mecanismos de seguridad, una gruesa barra pasaba entre las piernas, lo que hacía difícil el caminar. Esta tortuosa coraza sólo tenía dos rendijas, que permitían la evacuación corporal, pero que a la vez impedían la penetración de cualquier objeto, ya que estaban flanqueadas por afiladas púas.

Mientras llevaban colocados estos aparatos, las mujeres no podían asear sus partes intimas, lo que constituía un foco de infecciones.

Fuente Consultadas:
Secretos y Misterios de la Historia – Rearder’s Digest
Enciclopedia del Estudiantes – Tomos 12 y 20 Santillana
Los Santos Que Nos Protegen Ángel Bornos-Eva Prim
COSMOS – Carl Sagan
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Distancias Astronomicas Escala del Universo Distancias a las Estrellas

La Medidas en el Universo
Distancias a los Astros y Galaxias

el big bang

El Big Bang hace 15.000 millones de años

 

De la Tierra al Sol148,8 millones de Km.
Del Sol a la estrella más próxima,
la Alfa Centauri
4,2 años luz
Del Sol al centro de la Galaxia Vía Láctea25.000-30.000    años luz
Diámetro de la Galaxia Vía Láctea100.000 años luz
De la Galaxia Vía Láctea a Maffei I (la galaxia más lejana del Grupo Local)3,3 millones de años luz
Diámetro de Maffei100.000 años luz
De las galaxias más cercanas a la Galaxia Vía Láctea:
Pequeña Nube de Magallanes196.000 años luz
Gran Nube de Magallanes210.000 años luz
Galaxias exteriores:
Galaxia Andrómeda2,2 millones de años luz
Galaxia Vórtice37 millones de años luz
Galaxia Carretel500 millones de años luz
Galaxias más lejanas identificadas>10.000 millones de años luz
Objetos más lejanos visibles (galaxias, quásares)15.000 millones a 20.000 millones de años luz
Diámetro estimado del universo1,5 millardos de años luz
Medir Distancia a Las Estrellas
Efectos de la Luna Sobre La Tierra
 La Vía Láctea

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Fuente Consultadas:
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Carta del Padre de Einstein Buscando Trabajo Para Su Hijo Albert

La Carta del Padre de Albert Einstein

CARTA DESPERADA DE UN PADRE AFLIGIDO: Luego de graduado, a Einstein le costó cierto tiempo conseguir un empleo, situación que preocupaba al flamante científico. Su padre, percibiendo sin duda su estado de ánimo (Einstein se encontraba entonces con su familia en Milán), sé atrevió a escribir (el 13 de abril de 1901) una carta a Ostwald, un reconocido profesor académico. Estas fueron sus palabras….

Estimado Herr Professor:
Por favor perdone a un padre que es tan atrevido como para dirigirse a usted, estimado Herr Professor, en el interés de su hijo.

Comenzaré por decirle que mi hijo Albert tiene 22 años, que estudió en el Politécnico de Zúrich durante cuatro años, y que pasó sus exámenes para el diploma en matemáticas y física con magníficas notas el verano pasado. Desde entonces ha estado intentando, sin éxito, obtener un puesto de asistente, que le permitiera continuar su educación en física teórica y experimental. Todos aquellos en situación de dar su opinión al respecto elogian sus talentos; en cualquier caso, puedo asegurarle que es extraordinariamente estudioso y diligente y se apega con gran amor a su ciencia.

Mi hijo se halla, por consiguiente, profundamente infeliz con su actual falta de un puesto, y su idea de que ahora se encuentra fuera de órbita hace que se sienta cada día más arrinconado. Además, se siente oprimido por el pensamiento de que es una carga para nosotros, gente de medios modestos.

Como es a usted, altamente respetado Herr Professor, a quien mi hijo parece admirar y respetar más que a cualquier otro investigador de los activos actualmente en la física, es a usted a quien me tomo la libertad de recurrir con la humilde petición de que lea su artículo publicado en el Annalen Physik y que le escriba, si es posible, unas pocas palabras de ánimo, de forma que pueda recobrar su alegría de vivir y trabajar.

Si, además, pudiese procurarle un puesto de assistent para ahora o para el próximo otoño, mi gratitud no conocería límites.
Le pido una vez más que perdone mi imprudencia al escribirle, y también me tomo la libertad de mencionar que mi hijo no sabe nada acerca de este inusual paso.

Por lo que se sabe hasta hoy, la respuesta que obtuvo Hermann Einstein de Ostwald fue la misma que tuvo su hijo: ninguna.

En esta situación, algunos de sus amigos intentaron ayudarle.Michele Angelo Besso (1873-1898), un ingeniero suizo a quien Einstein había conocido en una velada musical celebrada en Zúrich en 1896, y la única persona a quien Einstein agradeció su colaboración en su artículo de la relatividad especial (que no contiene ninguna referencia a otros trabajos), buscó la ayuda de un tío suyo, profesor en Italia.

El 15 de abril de 1901. Einstein tenía buenas noticias que contar a su novia Maric. Por un lado, que el profesor Jakob Rebstein, del Politécnico de Winterthur, le había escrito preguntándole si quería sustituirlo del 15 de mayo al 15 de julio, fechas en las que tenía que cumplir con su servicio militar. «Puedes imaginarte con qué gusto hago esto! Tengo que dar unas 30 horas semanales, entre ellas incluso geometría descriptiva, pero el valiente suabo no se asusta». escribía a Mileva.

Por otra parte, acababa de recibir una carta de su amigo y compañero de estudios Marcel Grossmann (1878-1936), con quien en 1912-1913, siendo ambos profesores en la ETH, aprendió y desarrolló el aparato matemático (la geometríariemanniana) necesario para la relatividad general, en la que éste le comunicaba que probablemente recibiría pronto, con la ayuda del padre de Marcel, un puesto estable en la Oficina de Protección de la Propiedad Intelectual de Berna.

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Experimentos de la CIA con LSD Objetivos Proyecto MK Ultra

Experimentos de la CIA con LSD
Objetivos Proyecto MK Ultra

Experimentos de la CIA y el LSD (alucinógeno: acido lisérgico): MkUltra era el nombre en clave de una operación a gran escala organizada por el Equipo de Servicios Técnicos de la CIA (TSS) con el propósito de llevar a cabo investigaciones sobre la alteración del comportamiento humano, especialmente a través del empleo del LSD y utilizando a civiles inocentes como sujetos experimentales.

“Mk” era el prefijo genérico que tenían todas las operaciones de control mental (mind control) y “Ultra” provenía de la red de inteligencia organizada por los estadounidenses en la Europa dominada por el III Reich, una batallita de la que los veteranos agentes de la recién creada CIA se encontraban especialmente orgullosos.

proyecto mk ultra

El padre del proyecto fue Richard Helms, quien más tarde se convertiría en director de la agencia y que adquirió posteriormente cierta relevancia en relación con el escándalo Watergate. Entre 1953 y 1964 MkUltra (desde esa fecha hasta 1973 el programa continuó bajo el nombre de MkSearch) cometió algunas de las peores atrocidades y más flagrantes violaciones de los derechos humanos de la historia de Estados Unidos.

De hecho, muchos de los experimentos llevados a cabo en el marco de este proyecto diferían muy poco de los ejecutados por los médicos nazis en los campos de exterminio; es más, algunos fueron llevados a cabo por médicos que habían prestado sus “servicios” en campos como Dachau y cuyos conocimientos, especialmente interesantes para las autoridades estadounidenses en los tiempos de la Guerra Fría, les habían valido para escaparse por la puerta de atrás de la acción de los tribunales de Nuremberg.

La Agencia Central de Inteligencia tenía buenas razones para interesarse por el empleo del LSD como agente modificador del comportamiento. Una era utilizarlo, contraviniendo la convención de Ginebra, en la obtención de información de prisioneros de guerra o de agentes secretos enemigos. Otra, determinar el posible empleo del ácido lisérgico como arma de guerra química.

Existía una tercera aplicación del LSD que atraía sobremanera al sector más visionario del TSS: utilizarlo como herramienta de perturbación social en países enemigos, bien popularizando su uso como estupefaciente o bien introduciéndolo subrepticiamente en la red del suministro de agua.

En los años sesenta, según demuestran documentos secretos recientemente desclasificados en Estados Unidos, la CIA llegó a considerar seriamente la posibilidad de emplear este tipo de estrategias contra el régimen de Fidel Castro y, lo que resulta más sorprendente aun, para el control de la propia población de Estados Unidos.

En este entorno, la experimentación con sujetos no avisados era fundamental, ya que el TSS necesitaba, previamente a poder llevar a cabo estos planes, obtener datos de los efectos de la droga en situaciones de la vida real.

Un paradigma de los extremos a los que se llegó lo constituye un memorando interno de la CIA, fechado el 15 de diciembre de 1954, que recoge la propuesta del 155 de introducir cierta cantidad de LSD en el ponche que se serviría en la fiesta de Navidad que la agencia daba anualmente a sus empleados, es decir, se realizaban experimentos con el propio personal.

Droga: Efectos del LSD

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miselaneas de la historia

Miscelánea: según la definición del diccionario de la lengua española, «es una mezcla de cosas de distinto origen o tipo», y justamente este concepto es el que se aplica hoy esta página, en donde podrá encontrar explicaciones de los mas variados e inconexos temas ,pero interesantes como para ampliar nuestra cultura general.

Fuente Consultadas:
Secretos y Misterios de la Historia – Rearder’s Digest
Enciclopedia del Estudiantes – Tomos 12 y 20 Santillana
Los Santos Que Nos Protegen Ángel Bornos-Eva Prim
COSMOS – Carl Sagan
El Espacio Asombroso – Ann Jeanette Campbell
20 Grandes Conspiraciones de la Historia – Santiago Camacho
Revista Muy Interesante La Vida en la Edad Media (Edición Especial Nº 5)
Historia del Mundo -Serie Para Dummies
Actual Historia del Mundo Contemporáneo- Vicens Vives
Almanaque Mundial 2008 -Televisa
El Prójimo – Pacho O’Donnell
La Revolución de las Ideas de – Roberto Cook

Abuelo…es verdad? de Luis Melnik

La Venus de Milo Historia Perdida de los Brazos Mutilacion Brazos

Los Brazos Perdidos de la Venus de Milo

LA TRAGEDIA DE LA VENUS DE MILO:  Una de las esculturamas famosas de la historia antigua  es la llamada Venus de Milo,conocida también como Afrodita de Melos, que fue encontrada a principios del siglo XIX en la isla de Milos en el corazón de las Cícladas.

 Fue esculpida aproximadamente entre los años 130 y 120 a.C. y hoy en día se puede admirar en el museo del Louvre, en París.

Se trata de un torso de mármol considerado por los expertos como el máximo exponente de la belleza clásica, y a lo largo de la historia ha sido objeto de innumerables especulaciones.

Finalmente se ha conseguido arrojar algo de luz en su pasado y se ha llegado a la conclusión de que la deformación fue consecuencia de un error humano y que la famosa amputación no es otra cosa que pura casualidad.

Entre los años 1919 y 1920 el explorador francés Dumont D’Urville tomó parte en una expedición en el mar Mediterráneo y por casualidad descubrió en el establo de las cabras de un pastor de la isla de Melos (Milos) una escultura que el instruido marino inmediatamente identificó como una Venus, la diosa del amor: en su mano sujetaba una manzana que le había entregado Paris para distinguirla como la mujer más hermosa.

D’Urville en seguida intuyó que la obra de arte tenía un valor extraordinario y decidió que debía llevarla a su tierra natal costase lo que costase. Sin embargo, el precio que pedía el pastor era tan alto que no tenía suficiente para pagarlo en el momento, de manera que se puso en contacto con la embajada francesa y se hizo acompañar de un diplomático que confirmaría la venta.

Cuando D’Urville regresó a Melos con su acompañante, el pastor ya había vendido la pieza a otros interesados para que fuera regalada al gobernador turco, de manera que se encontraba en el establo empaquetada y lista para que pasaran a recogerla.

D’Urville tuvo que recordar al pastor la promesa que le había hecho y éste, cuando vio el dinero contante y sonante, recuperó rápidamente la memoria. Los dos franceses dispusieron la escultura en una camilla y se encaminaron hacia la playa, donde estaba anclado su barco. Sin embargo, de camino se toparon con los turcos.

Tras el encontronazo se produjo una dura pelea que culminó con la victoria francesa. D’Urville y el diplomático no fueron los únicos que sufrieron heridas de consideración en el forcejeo, sino que también la Venus salió malparada: había perdido ambos brazos. Finalmente la estatua consiguió llegar a París sin más contratiempos pero, a pesar de los esfuerzos, los brazos nunca más aparecieron..

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Miscelánea: según la definición del diccionario de la lengua española, «es una mezcla de cosas de distinto origen o tipo», y justamente este concepto es el que se aplica hoy esta página, en donde podrá encontrar explicaciones de los mas variados e inconexos temas ,pero interesantes como para ampliar nuestra cultura general.

Fuente Consultadas:
Secretos y Misterios de la Historia – Rearder’s Digest
Enciclopedia del Estudiantes – Tomos 12 y 20 Santillana
Los Santos Que Nos Protegen Ángel Bornos-Eva Prim
COSMOS – Carl Sagan
El Espacio Asombroso – Ann Jeanette Campbell
20 Grandes Conspiraciones de la Historia – Santiago Camacho
Revista Muy Interesante La Vida en la Edad Media (Edición Especial Nº 5)
Historia del Mundo -Serie Para Dummies
Actual Historia del Mundo Contemporáneo- Vicens Vives
Almanaque Mundial 2008 -Televisa
El Prójimo – Pacho O’Donnell
La Revolución de las Ideas de – Roberto Cook

Abuelo…es verdad? de Luis Melnik
El Jardín de Newton – José M. Sánchez Ron
Los Errores de La Historia – Roger Rossing