Guerra del Siglo XX

La Crisis del Socialismo Caida de la URSS Caida Muro de Berlin

La Crisis del Socialismo Soviético
Caída de la URSS

EL BLOQUE SOCIALISTA. CRISIS Y CAÍDA: El bloque socialista europeo y la U.R.S.S. se encontraron al principio de los ´70, en una etapa aparentemente favorable para su economía. La “crisis del petróleo” – con un elevado aumento del mismo- había dejado a la U.R.S.S. en inmejorables condiciones, ya que ésta última, era uno de los productores de petróleo, más importantes a nivel mundial.

La reformas necesarias que necesitaba el sistema comunista, fueron postergadas debido al ingente ingreso de divisas que se producía gracias a la exportaciones petroleras. Al mismo tiempo, la enorme cantidad de dólares de los países productores de petróleo del “mundo árabe” – los denominados petrodólares- comenzaron a estar al alcance de aquellos países que lo requirieran. Y la U.R.S.S. no fue la excepción.

A través de los organismos internacionales de crédito, el bloque soviético ingresó a su economía cada vez más capitales y tecnología desde Occidente, quedando, en consecuencia, fuertemente endeudado.

crisis del socialismo

Bajo la conducción de Leónidas Brezhnev, la U.R.S.S., aprovechó la crisis coyuntural que afectaba el sistema capitalista occidental e incorporó a la órbita soviética a países como Vietnam, Laos, Mozambique, Angola, Etiopía, Camboya, Yemen del Sur, Nicaragua y Afganistán.

Esta situación favorable políticamente, llevó a Brezhnev a querer superar el equipamiento armamentístico de los EE.UU., pero este esfuerzo, llevó a tomar, en lo económico, medidas que la U.R.S.S. no estaba en condiciones de realizar.

Los cambios ocurridos en la década de los ´80, encontraron a la U.R.S.S. sumida en una carrera armamentística que su economía y su equipamiento tecnológico, más temprano que tarde, no podrían soportar.

En el cercano oriente, un aliado de la U.R.S.S. como era Egipto, a través de su presidente Nasser, había dejado su protección a partir del gobierno de Sadat. Este último, había buscado solucionar sus problemas políticos y económicos con un acercamiento a los EE.UU. y hasta firmó acuerdos con Israel.

En este período, el socialismo llegó al poder en varios países europeos (Mario Soares en Portugal en 1976, Felipe González en España en 1982 y Francois Mitterrand, en Francia en 1981) pero no por esto, el comunismo lograba imponerse. Por el contrario, el comunismo europeo comenzó a dividirse e incluso algunos partidos anunciaron la intención de maniobrar independientemente de Moscú.

Con un producto bruto interno equivalente a un tercio del de los EE.UU., la U.R.S.S., debía competir por la hegemonía como superpotencia. Su influjo militar se había extendido notablemente (invasión a Afganistán, topas en Europa Oriental, en la frontera con China, etc.), además, debía competir por el predominio nuclear y en la carrera misilística y espacial, sin contar con la ayuda económica y militar que debía brindar a sus aliados que habían aumentado notablemente.

Pero lo peor, era que, no solo no alcanzaba a competir con EE.UU., sino que tampoco cumplía con una política social distribucionista equitativa que supuestamente debía cumplir un régimen comunista.

Las desigualdades entre el trabajador común y el “gran dirigente” se profundizaban cada vez más. La burocratización era un problema acuciante para el régimen y la economía comenzó a ocupar un lugar central en la U.R.S.S. La misma prensa soviética, aceptaba que, el ausentismo provocaba importantes perdidas de horas de trabajo. Las cifras indicaban, que prácticamente la mitad de la población activa no trabajaba durante un año.

La estructura industrial soviética se había transformado también en un inconveniente, ya que para su funcionamiento exigía cuatro veces más energía, materias primas y acero que la de de los países capitalistas.

En el plano político-militar, la llegada al poder en EEUU de Ronal Reagan, con la duplicación del presupuesto militar norteamericano y el programa implementado denominado “guerra de las galaxias”, había obligado a la URSS a duplicar también el esfuerzo en cuanto a la carrera militar.

La economía soviética, para los años 80, presentaba un claro signo de reprimarización de la economía, es decir, la exportación de materias prima superaba las ventas de productos manufacturados.

En 1982, tras la muerte de Brezhnev, sus sucesores, Yuri Andropov y Konstantin Chernenko, nada pudieron hacer para mejorar la situación social y económica.

A partir de 1985, con la asunción de Mijail Gorbachov, como Secretario General del Partido Comunista y presidente del Soviet Supremo, se comenzó a cambiar de rumbo. Gorbachov lanzó dos reformas que dieron que hablar: la perestroika y la gladnot.

La perestroika significaba un cambio en la “modernización” de la economía y la sociedad soviética, y la gladnot se comprometía a una mejora en la transparencia informática.

A pesar de los cambios producidos en el principal Comité Ejecutivo del Partido Comunista (Politburó), Gorbachov se proponía una modificación mayor: sacar a la URSS de lo que él denominaba la “era del estancamiento”. Gorbachov y su equipo diagnosticaban, que el “estancamiento” era producto del aislamiento y apuntaban a establecer un régimen de libertades que facilitara el contacto de los ciudadanos de la URSS con otras culturas y países del mundo.

Este no era un desafío menor, ya que no era fácil modificar, en profundidad, el régimen de vida de los soviéticos.

Una gran parte del pueblo se sentía cómodo con un sistema que le proporcionaba una subsistencia garantizada y una seguridad social, si bien de niveles modestos pero ciertos, una sociedad igualitaria social y económicamente, exceptuando los privilegios de la alta regencia del partido comunista.

Si bien Gorbachov, calificaba como “era del estancamiento” a la gestión de Brezhnev, una parte del pueblo soviético, la recordaba como un periodo de bonanza. Debido a esto último, la “perestroika” no fue aceptada automáticamente y sin resistencia.

De todas formas, la renuncia al uso de la fuerza por parte de la URSS para reprimir ciertas resistencias y oposiciones hizo que se debilitara su dominación. En 1989, entre Agosto y Septiembre, en Checoslovaquia y Hungría, miles de jóvenes y profesionales comenzaron a emigrar hacia Alemania Occidental ante la pasividad de sus respectivos gobiernos. Al poco tiempo se le sumaron al éxodo los alemanes del este, que utilizaron esa vía para escapar del régimen comunista.

Hacia los años 80, en los países centrales de Occidente, había comenzado la denominada “revolución científico-tecnológica” y el mundo se intercomunicaba cada vez más y cada vez más rápido. Si la URSS y los países del bloque comunista querían competir con Occidente, debían abandonar la centralización de las decisiones de los dirigentes, generalmente radicados en Moscú. Para esto, debían otorgar poder de decisión a los dirigentes regionales.

Esta postura, obviamente debilitaba al partido comunista y a sus dirigentes, acostumbrados a monopolizar el poder político desde un centro de decisiones, a la vigilancia y a la coacción. Este intento de salvataje del sistema desde el nivel económico, produciría luego una debacle política que finalmente hizo colapsar a la URSS.

En 1989, la caída del Muro de Berlín, como hecho simbólico del final de una época, fue el comienzo de las fases finales del sistema comunista en la URSS o lo que se llamó “el final de la era de los socialismos reales”, que siguió por el desconocimiento del Partido Comunista como único partido representante de la clase trabajadora, y el reemplazo de la URSS por una comunidad de Estados Independientes a partir de 1992.

Mijaíl Gorbachov nació en Stávropol, en el sudoeste de Rusia. Participó activamente en política desde muy joven y pasó a ser líder de la URSS en 1985. Transformó radicalmente las relaciones de la URSS con Occidente y se le atribuye el mérito de frenar la carrera armamentista y de concluir la Guerra Fría.

Trató de solucionar los problemas políticos y económicos soviéticos con un programa de reformas internas y, tras el desmembramiento de la URSS en 1991, protagonizó varios intentos fallidos de regresar a la arena política en Rusia. Recibió el premio Nobel de la Paz en  1990.

En 1989, con la esperanza de que el pueblo soviético aceptase un nuevo «comunismo de rostro humano», Gorbachov permitió elecciones libres a algunos puestos en el Congreso de los Diputados del Pueblo (el parlamento soviético).

Sin embargo, pronto tuvo que enfrentarse a las demandas de ampliación de estas concesiones planteadas por un nuevo diputado electo, Boris Yeltsin.

LA CAÍDA DEL MURO DE BERLÍN:

La chispa que encendió la cadena de acontecimientos fue la decisión húngara de permitir a los alemanes del Este el paso hacia Alemania Occidental. Cuando intentaron hacerlo hacia Praga (Checoslovaquia), las autoridades de Alemania Oriental cometieron un error fatal: aceptaron que pudieran pasar hacia Occidente pero decidieron hacerlo de una forma que les provocara un humillación, los obligaron a atravesar Alemania Oriental en tren para exponerlos al supuesto desprecio de manifestaciones organizadas por el gobierno. Pero lo que sucedió es que, en lugar de condenar a los refugiados, las manifestaciones se volvieron contra el régimen.

Lo mismo sucedió en Bulgaria y Rumania. Una vez que cientos de miles de personas hubieron salido a la calle en Leipzig, Dresdén y Berlín la caída del muro fue inevitable y lo único que pudieron hacer las autoridades fue limitar el daño.

La posible represión de los levantamientos por parte de la Unión Soviética era la única contención que evitaba la cadena de acontecimientos en el Este. Una vez que el dique se desmoronó, las aguas contenidas cubrieron los restos de un régimen que se venía abajo.

Miles de ciudadanos optaron por abandonar el país por las fronteras, recientemente abiertas de Hungría y Austria, mientras otros miles continuaban la resistencia a través de huelgas y manifestaciones que culminaron en noviembre con una enorme concentración de 2 millones de personas que se fueron acercando al muro de Berlín y comenzaron a derribarlo.

El 9 de noviembre el gobierno permitió la libre circulación entre las dos Alemanias.

La caída del Muro de Berlín, inaugurado en agosto de 1961 con el fin de evitar el éxodo de la población de Berlín oriental hacia occidente, era todo un símbolo del derrumbe del bloque comunista.  (Ver el Marxismo en Rusia) Prof. Pablo Salvador Fontana

LA DECLINACIÓN DEL COMUNISMO EN EUROPA ORIENTAL: 1980-1993

Alemania Oriental, 1989 (agosto-septiembre). Fuga masiva de refugiados a Alemania occidental a través de Hungría y Checoslovaquia; (octubre-noviembre), manifestaciones masivas a lo largo del país; (9 de noviembre) se abre la primera brecha en el Muro de Berlín, formalmente abierto entre diciembre y enero de 1990, lo que llevó a la reunificación de Alemania.

Polonia, 1980. Formación del sindicato independiente Solidaridad; 1981 -1989, se impone la Ley Marcial; 1989 (septiembre), el gobierno dirigido por Solidaridad asume el poder; 1990 (enero), el Partido Comunista polaco se disuelve, pero sus candidatos ganan las elecciones parlamentarias de 1993.

Checoslovaquia, 1989 (noviembre). Manifestaciones masivas se extienden desde Praga, lo que lleva al colapso del régimen comunista. Y posteriormente, en 1992, cambió su nombre por el de República de los Checos y los Eslovacos. En 1993, sube al poder Vaclav Havel.

Hungría, 1989 (octubre). Fin del régimen comunista. El Partido Comunista húngaro se conviene en Partido Socialista. En 1990, es elegido presidente Aer pad Góncz, y, en 1991, el Partido Socialista gana las primeras elecciones parlamentarias.

Yugoslavia. 1988. Manifestaciones masivas contra las malas condiciones de vida y la corrupción; 1989, Eslovenia y Croacia legalizan los partidos de oposición; 1990 (abril), Eslovenia y Croacia eligen autoridades no comunistas. De 1991 a 1993, violenta guerra civil producto de los enfrentamientos etno-politiicos de las repúblicas yugoslavas. El 25 de junio de 1993 asume el poder el socialista Zoran Lilic en la República Federal de Yugoslavia (Serbia y Montenegro).

Rumania, 1989 (diciembre). Las manifestaciones masivas conducen a levantamientos armados en Bucarest y Timisoara; la dictadura del presidente Nicolae Ceaucescu es derribada y éste es ejecutado. En 1990, Ion Ceauescu es elegido presidente.

Bulgaria, 1989 (noviembre). El dictador Todor Zhivkov es sacado del poder por opositores del Partido; 1991 (junio), entra oficialmente en vigor la Constitución democrática de Bulgaria.

Ucrania, 1989 (julio). Los mineros del carbón se unen en una huelga sindical general y piden mejores condiciones de vida y el fin del monopolio del Partido; (septiembre). Primer Congreso Nacional del Rukh (Partido Nacionalista Ucraniano); 1991 (octubre), el Parlamento de Ucrania acuerda crear un ejército nacional propio; (noviembre), Filip Dimitrov es confirmado como primer ministro.

Bielorrusia, 1989 (junio). Se funda el Frente Popular. Moldavia, 1989 (mayo). Se funda el Frente Popular; (septiembre), el Soviet Supremo Moldavo vuelve a introducir el idioma oficial moldavo y el alfabeto latino; 1990 (lebrero), el Frente Popular obtiene el 75% de los votos en las elecciones. En 1992, el presidente de Moldavia. Mircea Snegur, promete no dar autonomía al Transdniester.

Lituania, 1988. Se forma el movimiento independiente Sajudis; 1989 (mayo), el Soviet Supremo Lituano declara la soberanía en 1990; (febrero), el Sajudis obtiene el 63% de los escaños; (marzo), Lituania declara su independencia. En 1991 (agosto), se declara la independencia absoluta.

Letonia, 1988. Se forma el Movimiento para la Independencia Nacional; 1989, manifestaciones anticomunistas masivas.

Estonia, 1983. Se forma el Partido para la Independencia Nacional; (noviembre), el Soviet Supremo Estonio aprueba el derecho a vetar todas las leyes de la Unión; 1990 (marzo), se forma el Congreso de Estonia.

Biografia de Harry Truman Su Gobierno como Presidente de EE.UU.

Biografia de Harry Truman
Política de su Gobierno como Presidente de EE.UU.

Harry Truman: El hombre contra el comunismo: Cuando el 12 de abril de 1945, Harry S. Truman se convirtió en Presidente de los Estados Unidos no tenía sospecha de lo que sucedería luego, ya que prácticamente no tuvo oportunidad de dialogar con el ex Presidente Roosevelt, y tampoco recibió información acerca del desarrollo de la bomba atómica o el nivel de los conflictos con la Rusia soviética.

Tiempo después Truman declararía ante la prensa: “Me sentí como si la luna, las estrellas, y todos los planetas hubieran caído sobre mí”.

Fue algo que sucedió de repente, y Truman dejó de ser Vicepresidente para ocupar el cargo de Presidente de su país, por lo que debió afrontar los vastos y diversos problemas en tiempos de guerra.

Harry Truman había nacido el 8 de mayo de 1884 en Lamar, Missouri, en medio de una familia de granjeros, y siendo el hijo mayor de John Anderson Truman y Martha Ellen Young Truman.

Durante la Primera Guerra Mundial luchó en Francia como Capitán de Artillería, y cuando regresó a su país natal contrajo matrimonio con Elizabeth Virginia Wallace, con quien instaló una mercería en la ciudad de Kansas.

Mientras tanto, Truman se mantuvo siempre activo en el Partido Demócrata, lo que en 1922 le permitió ser elegido juez de la Corte del Condado de Jackson. Más de una década después, precisamente en 1934, se convirtió en Senador, lo que le permitió durante la Segunda Guerra Mundial dirigir el Comité del Senado dedicado a investigar la guerra, es decir todo lo relacionado a los gastos injustificados y la corrupción que tuvieron lugar durante dicho período.

El 20 de enero de 1945 asumió como Vicepresidente de los Estados Unidos, con la fórmula que puso en el cargo de Presidente a Franklin D. Roosevelt. Sólo pasarían unos meses, y el 12 de abril de ese mismo año se convertiría en Presidente, luego de que Roosevelt muriera repentinamente. Truman se mantuvo en el cargo hasta el 20 de enero de 1953.

Como Presidente, Truman debió tomar algunas de las decisiones más cruciales de la historia. Entre otras cosas, poco antes de lograr la victoria en la guerra contra Japón, los Estados Unidos enviaron un comunicado a los japoneses solicitando la rendición, pero ante la negativa de los asiáticos, Truman ordenó que las bombas atómicas fueran lanzadas sobre las ciudades de Hiroshima y Nagasaki, logrando de esta forma la rendición inmediata de los japoneses.

Si bien durante los primeros tiempos Truman había continuado la política de su predecesor, lo cierto es que no se demoró en desarrollar su propia estrategia.

Una vez que la guerra pasó al olvido, por lo menos para los norteamericanos, Truman presentó al Congreso un programa conocido como el de los 21 puntos, en el cual proponía la ampliación de la plataforma de la Seguridad Social, un programa de empleo, una Ley permanente de Empleo, la erradicación de los asentamientos marginales y la generación de la vivienda pública. Aquello se hizo conocido como el “Fair Deal”, en español el trato justo.

Mientras tanto, el mundo se encontraba inmerso en una crisis, y ante los peligros reinantes, Truman llevó adelante su campaña de 1948 con total éxito, y desafiando a todos los pronósticos, se alzó con la victoria de los comicios de aquel año.

Durante el año 1947 la Unión Soviética presionó a Turquía, y sus guerrillas amenazaron con apoderarse de Grecia. Ante ello, Truman solicitó al Congreso enviar ayuda a ambos países, y a partir de allí se hizo popular la llamada Doctrina Truman. Asimismo, se puso en marcha el conocido Plan Marshall, por el nombre de su Secretario de Estado, que logró estimular la recuperación económica.

Cuando en 1948 los rusos bloquearon los sectores occidentales de Berlín, Truman ordenó crear un puente aéreo masivo, a fin de colaborar con los berlineses hasta lograr que los rusos se retiraran. Mientras tanto, Truman se mantenía ocupado con las negociaciones que buscaban crear una alianza militar cuyo objetivo fuera proteger a las naciones occidentales, la cual fue finalmente establecida en 1949 bajo el nombre de Organización del Tratado del Atlántico Norte.

Cuando en junio de 1950 el gobierno comunista de Corea del Norte invadió Corea del Sur, Truman volvió a enviar ayuda, siempre con la premisa de combatir el comunismo en cualquier rincón del mundo.

Finalmente, la ONU decidió establecer una línea que delimitara los espacios de Corea del Sur y del Norte, y a pesar de que Truman se sintió desalentando con aquella decisión, lo cierto es que prefirió mantenerse al margen, a fin de evitar que se generara un conflicto mayor con China y posiblemente con Rusia.

Decidido a abandonar la política para siempre, al finalizar su mandato volvió a Kansas, y finalmente murió el 26 de diciembre de 1972, a los 88 años.

Fuente Consultada: Graciela Marker Para Planeta Sedna

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LA CAZA DE BRUJAS: Durante ambos mandatos su gobierno se caracterizó por la persecusión a comunistas y progresistas de toda condición. En 1949 el polituró del Partido Comunista fue juzgado y condenado en peso de acuerdo con la Smith Act de 1940, que declaraba culpable a toda iniciativa, asociación o propaga que intentara derrocar cualquier goierno mediante la fuerza y violencia.

Numerosos extranjeros sospechosos de actividades comunistas fueron expulsados del país. En Nueva York, la drástica ley Feinberg permitía la expulsión de enseñantes pertenecientes a organizaciones cualificadas de subversivas por el consejo estatal.

El miedo de que, en nombre de la seguridad nacional, se atacaran gravemente las libertades de expresión y de asociación se apoderó de la opinión norteamericana más liberal, pero, entretanto, había aparecido el senador Joseph McCarthy, de Wisconsin, que alcanzó grados en la «caza de brujas» no experimentados hasta entonces.

Su primera acusación se dirigió contra el departamento de Estado, dirigido por Dean Acheson, refugio, según él, de doscientos cinco notorios comunistas; Owen Latimore, profesor de la universidad Johns Hopkins y vicedirector para las operaciones del Pacífico en el Servicio de Informaciones bélicas, fue acusado de ser «el máximo agente de espionaje de Rusia en los Estados Unidos».

Klaus Fuchs, físico británico, fue acusado de proporcionar secretos atómicos a la URSS; Oppenheimer, uno de los padres de la bomba atómica, padeció los rigores de la comisión de actividades antiamericanas. Arthur Miller, Charles Chaplin, Bertolt Brecht, Elia Kazan y numerosos actores de cine tuvieron que declarar ante la comisión. Pero el caso más grave se dio con los esposos Rosenberg, acusados de espionaje en favor de la URSS y ejecutados en 1951, cuyo proceso está hoy en vías de revisión a los veinticinco años de caducar los secretos del sumario.

El propio general Marshall fue acusado, en 1951, de tolerar una gran conspiración comunista en el interior del país. El pánico general se tradujo en la propuesta de ley McCarran-Nixon, aprobada en 1950 con el veto de Truman.

La ley establecía la inscripción en listas especiales de todas aquellas personas pertenecientes a organizaciones del «frente» comunista; excluía a los comunistas de empleos en las industrias afectas a la defensa nacional y disponía el arresto de comunistas y otros «subversivos» en época de guerra.

Además, prohibía la entrada en Estados Unidos a toda persona que, en cualquier momento, se hubiese adherido a una organización totalitaria. A esta ley siguió, en 1952, la McCarran Act, aprobada de nuevo con el veto de Truman —que trató de presentar a la institución presidencial por encima de una contingencia estimulada, precisamente, por su política exterior—, y que dictaba normas estrictas sobre la inmigración.

La política antialarmista del gobierno y el acento puesto sobre el hecho de que la prosperidad industrial norteamericana era de vital importancia para todo el «mundo libre» favorecían aquella perspectiva. Al mismo fin sirvieron las acerbas críticas contra errores de menor importancia cometidos por la administración El último punto crítico del mandato de Truman se produjo a raíz de la guerra coreana.

Los planes del general Mac Arthur, una vez relanzada la ofensiva de las tropas de la ONU (mayoría norteamericana, apoyadas por la armada de Estados Unidos estacionada en Japón), eran culminar la conquista de toda Corea, incluida la zona norte, y alcanzar las fronteras con China, Truman, preocupado por la situación, se entrevistó en la isla de Wake con Mac Arthur en octubre de 1950, y recibió del general la afirmación de que la victoria en Corea era ya un hecho, pese a cualquier intervención china.

No obstante, la masiva ofensiva de Mao Tse-tung, afrontando la posible agresión norteamericana, cambió los planes generales de Truman, que no deseaba pasar a una guerra total en Asia. Como dijo el general Bradley, «hubiera sido una guerra equivocada en un momento equivocado y en un lugar equivocado». Mac Arthur dio órdenes a la VIII Flota de iniciar una «ofensiva general» el 24 de noviembre de 1950; ofensiva que fracasó, mientras las tropas chinas, en una continua afluencia, separaban por completo las dos alas norteamericanas y era exterminado un cuerpo surcoreano. El 3 de diciembre la situación de la VIII Flota era, según Mac Arthur, crítica en plena retirada hacia Seúl.

Tras la durísima campaña del invierno y las sucesivas ofensivas comunistas y norteamericanas, el frente se estabilizó en el paralelo 38, cuando las tropas de la ONU habían perdido cuatrocientos mil hombres (ciento treinta y cinco mil norteamericanos, según sus propias fuentes) y los comunistas más de un millón quinientos mil.

En este marco se produjo el enfrentamiento entre Truman y Mac Arthur. Éste presentó al estado mayor tres soluciones: seguir las acciones contra los chinos únicamente en Corea, aceptar el paralelo 38 como línea de armisticio o atacar fuertemente a China en todos los sectores posibles. Su elección recaía en este último punto: bloquear la costa china, bombardear tierra firme y utilizar el ejército de Chang Kai-shek para invadir China meridional y reforzar Corea del Sur.

Naturalmente, el desembarco de tropas de Chang Kai-shek en China continental y el bombardeo de ciudades chinas por los norteamericanos hubiera podido desencadenar una nueva guerra general. Truman no podía correr semejante riesgo, y el 15 de diciembre de 1950 emitía un mensaje radiodifundido según el cual «nuestro objetivo no es la guerra, sino la paz.

En todo el mundo, nuestro nombre es sinónimo de justicia internacional y de un ordenamiento mundial basado en los principios del derecho y del orden». Mac Arthur no aceptó las directrices del gobierno, y, cuando en marzo de 1951, se perfiló un cambio en las vicisitudes de la guerra, Truman se aprestó a afrontar la nueva situación con el anuncio de que, fundamentalmente salvada Corea del Sur, se acercaba la hora de terminar los combates y de discutir un acuerdo.

El 24 de marzo, Mac Arthur dio a conocer una declaración en completo desacuerdo con la de Truman. Éste estaba ya decidido a destituir al general cuando, el 5 de abril, el líder republicano en la cámara de representantes, Martin, leyó una carta de Mac Arthur en que reafirmaba su punto de vista acerca del conflicto.

El 11 de abril de 1951, Truman destituía, en completo acuerdo con sus consultores civiles y militares, a Mac Arthur, recibido en San Francisco y Nueva York con demostraciones de afecto por miles de personas. En junio de 1953 se firmaba el armisticio que ponía término a la guerra de Corea. En la última fase de ésta, Estados Unidos hizo explotar la primera bomba de hidrógeno, en noviembre de 1952, con una potencia equivalente a veinte millones de toneladas de trilita.

Terminado su mandato, Truman se retiró de la política hasta sus últimos días.

Fuente: Forjadores del Mundo Contemporáneo – Tomo I- Entrada: Harry Truman “artífice de la guerra fría” – Editorial Planeta

El Regimen de Stalin en el Peridodo Entre Guerras (1918-1939)

Stalin Sucede a Lenin
Inicio del Régimen de Stalin en Rusia

En 1924, cuando Vladimir Lenin sucumbió a su última apoplejía, se habían formado dos bandos. Por un lado estaba el triunvirato de altos cargos del partido: Joseph Stalin, Lev Kamenev y Grigory Zinoviev.

Contra ellos, León Trotski, jefe del Ejército Rojo, considerado en general como el heredero filosófico de Lenin.

En la balanza se hallaban el futuro del partido, el Estado soviético y 145 millones de soviéticos.

Trotski, paralizado por su idealismo, no tenía ninguna oportunidad frente a sus rivales del triunvirato. Los contrincantes, sobre todo Stalin, se colocaron hábilmente a la cabeza del culto a Lenin que se extendió tras la muerte del líder.

(Nada hacía pensar que sus últimos escritos, suprimidos por Stalin, advertían contra las ambiciones dictatoriales).

En el funeral, Stalin estaba en todo, prodigando elogios y prometiendo lealtad. Mientas, Trotski estaba muy lejos, recibiendo tratamiento médico.

En cualquier caso, la cuestión estaba clara: Trotski quedaba fuera de circulación. Sus primeros escritos antibolcheviques, que eran de la época en que estuvo del lado de los mencheviques, se utilizaron para presentarle como un hereje antileninista.

En 1925 Trotski fue depuesto de su cargo.

Poco después, Kamenev y Zinoviev se dieron cuenta de que no estaban incluidos en los planes secretos de Stalin.

Fue un trago amargo ya que lo consideraban inferior a ellos, intelectual y doctrinalmente.

Habiendo prescindido de Trotski, el único rival viable de Stalin, no tenían nada que hacer ante las intrigas del dictador.

Los dos fueron expulsados del comité central del partido.

Reticentes y algo desesperados, se unieron a Trotski; maniobrando desde adentro del partido, Stalin no encontró impedimentos para desacreditar la alianza haciéndola parecer una unión de descontentos, desilusionados y nada patriotas.

Trotski, que todavía soñaba con una revolución mundial, fue desterrado para siempre en 1929.

A Kamenev y a Zinoviev se les permitió languidecer dentro del país pero fuera del círculo de poder de Stalin hasta que en 1936 fueron juzgados por traición y ejecutados.

El partido pertenecía a Stalin. Su culto empezó a sustituir al de Lenin. (Puedes ver abajo una síntesis de su gobierno)

En 1924, la Revolución Rusa sufrió una gran pérdida: la muerte de su líder, Vladimir IIich Lenin.

Pronto, en la URSS, se desató una complicada lucha entre los que aspiraban a sucederlo en el poder.

José Stalin, secretario general del Partido Comunista, logró imponerse.

Desde entonces, se adueñó de todo el poder y lo ejerció en forma absoluta hasta su muerte, ocurrida en 1953.

La URSS no sufrió las consecuencias de la crisis mundial de 1929, ya que por razones políticas se encontraba prácticamente aislada del comercio internacional.

Aún así, debía superar profundas dificultades económicas, originadas por la guerra y por el atraso económico del ex Imperio Ruso.

A fines de la década del 20, Stalin adoptó enérgicas medidas económicas para permitir la rápida expansión de la industria pesada.

Necesitaba producir gran cantidad de acero, maquinarias, ferrocarriles y armas para construir un sistema efectivo de defensa contra la agresión de las potencias capitalistas occidentales.

Pero los recursos necesarios para el desarrollo de la industria, sólo podrían lograrse con un aumento de las exportaciones agrícolas.

Para ello había que terminar con las pequeñas explotaciones campesinas, organizar el trabajo en gran escala y mecanizar las tareas agrícolas.

Stalin puso en marcha esa reorganización de la producción.

Estableció la colectivización forzosa: los campesinos fueron obligados a unir su trabajo y sus parcelas formando grandes cooperativas colectivas.

En 1936, fueron colectivizadas el 96% de las explotaciones campesinas y en 1940, la producción de granos superó en un 80% la registrada en 1913.

Fue la mayor revolución agraria de la historia de la humanidad.

La transformación en el campo favoreció el desarrollo de la industria pesada.

Grandes cantidades de capital y mano de obra fueron destinadas a la electrificación masiva, a la explotación de nuevas minas de carbón, mineral de hierro y yacimientos de petróleo, a la instalación de ferrocarriles y, especialmente, a la fabricación de armamentos.

No obstante, se sacrificó la producción de bienes de consumo.

El Estado soviético controló tanto la actividad agrícola como la industrial. Nada fue dejado al azar o al “libre juego de la oferta y la demanda” de la economía se planificó.

Para ello, elaboró planes quinquenales fijándose se exigentes metas a cumplir.

En poco tiempo, esta transformación tuvo como resultado un éxito e nómico notable y la formación de un poderoso ejército.

Pero sus costos, sufrimiento y vidas humanas, fueron enormes.

Para cumplir con las metas establecidas en los planes quinquenales, el Estado empleó métodos violen que generaron grandes resistencias en distintos sectores.

A menudo. los campesinos preferían matar animales y quemar cosechas antes que permitir colectivización forzosa.

El Estado respondía arrestando y deportando a los rebeldes a campos de trabajo forzado o bien optaba por fusilarlos.

En las ciudades, los obreros fueron sometidos a exigentes regímenes de trabajo.

Además, la mayor parte de la población vivía en viviendas primo vas, en condiciones miserables.

Dado que todo el esfuerzo se dedicaba al desarrollo de la industria pesada, se sufría una crónica escasez de bienes consumo de primera necesidad, como ropa, frazadas y utensilios doméstico .

Hacia mediados de los años 30, la situación de los trabajadores soviéticos empezó a mejorar.

Desde entonces, comenzaron a gozar de nuevos servicio como los de educación, salud y vacaciones pagas.

En la Unión Soviética, no sólo la economía era rigurosamente planificación da desde el Estado, también estaban controladas las actividades políticas, sociales y culturales.

Stalin disponía de todo el poder y lo ejercía en forma absoluta.

Ello generando un fuerte rechazo aun dentro del partido.

Stalin respondió organizando purgas de opositores.

Millones de funcionarios, miembros del partido y personas comunes fueron arrestados, torturados y obligados a confesar toda clase de crímenes de los que en su mayoría eran inocentes.

Se organizaban juicios simulados en los que invariablemente eran encontrados culpables y sentenciados a muerte o recluidos en campos de trabajo.

Algunos historiadores calculan que hasta 1938 el número de víctimas del stalinismo ascendía a ocho millones.

Entre ellas se encontraban los “viejos bolcheviques”, dirigentes de la revolución de octubre de 1917, y muchos de los mejores intelectuales y hombres de la cultura.

Se trataba de pérdidas muy graves para un país en el que la clase educada era aún reducida.

Entre los numerosos crímenes cometidos por Stalin se cuenta el de la hambruna forzosa de Ucrania durante los años 1932-1933.

Como es común en los países en los que reina el socialismo, las hambrunas intencionadas se han usado como arma política utilizada para alcanzar los deseados objetivos contra varias clases.

Las víctimas señaladas en esta ocasión fueron los kulaks, los agricultores campesinos que tenían propiedad y contrataban a trabajadores. 

Cuando Stalin alcanzó el poder en 1924, vio el nacionalismo ucraniano como una amenaza al poder soviético, creyendo que cualquier insurrección futura podría provenir probablemente de los kulaks.

Así que decidió aplastarles utilizando los métodos que tan exitosos habían sido en la URSS durante la política de “liquidación como clase”.

En 1929, arrestó a miles de intelectuales ucranianos bajo falsos cargos y o bien los fusiló o bien los envió a campos de trabajo en Siberia.

Llevó a cabo la colectivización de las explotaciones ucranianas requisando todas las tierras y el ganado privados, lo que afectó aproximadamente al 80% de la población de Ucrania, anteriormente conocida como el granero de Europa.

Declaró a los kulaks enemigos del pueblo.

Sintesís Gobierno de Stalin:

Muerto en enero de 1924, Lenin fue sucedido por José Stalin. Este inició estudios en un seminario religioso pero lo expulsaron por su mala conducta. Tenía 17 años y se dedicó a actividades subversivas, progresando rápidamente hasta alcanzar al cargo de Secretario General: el más alto del Partido.

En ese momento chocó con Trotsky, empeñado en iniciar inmediatamente la Revolución Mundial. Lo expulsó del Partido Comunista y dos años después del país. Trotsky fue a radicarse en México, donde lo asesinaron agentes stalinistas en 1940.

Stalin consolidó el régimen dictatorial, transfiriendo la exclusividad del poder al Partido Comunista (único permitido).

En 1938 comenzó a regir una nueva Constitución que establecía las estructuras del Gobierno.

El Legislativo era ejercido por organismos (soviets) locales con representantes en el Consejo Supremo de la Unión Soviética.

Lo componían dos Cámaras, el Consejo de la Unión para asuntos internos y el Consejo de las Nacionalidades, de carácter federal.

En los períodos de cese de sus actividades asumía el mando el «Presidium», comisión de treinta y siete miembros con capacidad de promulgar decretos, declarar la guerra y anular disposiciones de funcionarios administrativos no ajustadas a las leyes .

También fueron creados los «Comisarios del Pueblo», igualmente designados por el Consejo Supremo.

Eran en realidad ministros, con el título de Jefes de Departamento: Guerra, Relaciones Exteriores, Ferrocarriles, Industria Pesada, Industria Ligera; su número aumentó después.

En su carácter de Primer Ministro, Stalin era Presidente del Consejo Supremo y del Presidium; también detentaba la Jefatura del Partido comunista. Estos cargos los mantuvo hasta su muerte, en 1953. Toda oposición fue rigurosamente eliminada. Más de nueve millones de personas sufrieron cárcel y deportación a lejanas regiones de Siberia.

Emprendió la industrialización en gran escala.

Para ello modificó el ideal comunista de la sociedad: estableció los depósitos bancarios particulares y la diversidad de salarios que, de uniformes, fueron graduados según la capacidad y la responsabilidad del empleado. Se abandonó el «amor libre», con leyes reglamentando el matrimonio y el divorcio.

El ejército fue reorganizado, provisto de nuevo armamento y reconocido como factor indispensable de la independencia nacional.

Para obtener tecnología, mejoró las relaciones con el extranjero, en particular con Gran Bretaña y Francia; en 1934, Rusia ingresó en la «Liga de las Naciones».

Stalin fue sucedido, a su muerte en 1953, por una junta de gobierno de cinco   miembros.   Predominó   Nikita Kruschev,  quien  quedó como único jefe del Estado desde 1958.

Fuente Consultadas:
Civilizaciones de Occidentes Volumen B Jackson J. Spielvogel
Atlas de la Historia del Mundo
Hicieron La Historia Volumen 2 Larousse

Biografia de Phillipe Petain Heroe Primera de la Guerra Mundial

Biografía de Phillipe Petain
Héroe Primera de la Guerra Mundial

Phillipe Pétain: El héroe y el traidor

A pesar de los años transcurridos, la figura de Phillipe Pétain aún continúa generando controversias, ya que muchos lo consideran como uno de los máximos héroes que tuvo la Primera Guerra Mundial, sobre todo en lo que se refiere a la Batalla de Verdún, mientras que otros lo juzgan por su actuación en la Segunda Guerra Mundial, motivo que dio como resultado que fuera encarcelado de por vida.

Había nacido en 1856 en  Cauchy-à-la-Tour, cerca de St. Omer, y fue educado en un estricto colegio de dominicos en Arceuil. Desde muy pequeño se mostró atraído por la armada, por lo que en 1878 decidió unirse a la infantería en 1878 como oficial. Pasaron algunos años y Pétain comenzó a desenvolverse como profesor de la llamada Ecole de Guerre, y al cumplir los 56 años fue ascendido a Coronel.

Poco tiempo antes de que se produjera el estallido de la guerra, Pétain logró ser ascendido a General. Mientras tanto, supo ganarse una excelente reputación entre los soldados, ya que era un hombre que se preocupaba por el bienestar de quienes tenía a su mando.

Cuando fue enviado a comandar el Segundo Ejército Francés en Verdún, Pétain fue muy bien recibido por los hombres que luchaban allí, ya que considerando sus principios creían que no estaría dispuesto a tolerar la masacre que estaba ocurriendo en aquel lugar.

Si bien existió un vencedor definitivo en Verdún, y es considerada una guerra de desgaste en la que la artillería siguió desempeñando el papel dominante, lo cierto es que los franceses vieron aquella contienda como una victoria en la que los alemanes no lograron tomar la ciudad. Este hecho estaba relacionado directamente con la presencia de Pétain al mando del ejército, por lo que al culminar el conflicto Pétain fue ampliamente elogiado.

En 1917 Pétain fue nombrado Comandante en Jefe del ejército francés, impulsando su política de sanidad y no de castigo. Por otra parte, su tarea inmediata era restablecer la moral de los soldados.

Un año después, Pétain fue ascendido a Mariscal, y entre 1925 y 1926 logró ampliar aún más su excelente reputación, cuando actuó al mando de las fuerzas que derrotaron a Abd-el-Krim en Marruecos. Luego, en 1929, Pétain fue nombrado Inspector General del Ejército y se desempeñó como Ministro de Guerra entre febrero y noviembre de 1934.

Posteriormente llegaría su retiro del ejército, con lo que en 1939 se convertiría en el primer Embajador de Francia en la España de Franco. No obstante, cuando en 1940 Francia parecía estar al borde de un colapso militar contra la Alemania nazi, Pétain volvió a ser requerido en el país, por lo que fue nombrado Primer Ministro.

El 22 de junio de 1940 Pétain concluyó un armisticio con los alemanes, hecho que significaría la división de la nación francesa, por un lado los alemanes ocuparon efectivamente el territorio que habían invadido, mientras que la otra mitad estaba al mando de Pétain, preparándose para la inevitable embestida alemana, que había sido previsto para noviembre de 1942.

En el mes de julio de 1940, la Asamblea Nacional le otorgó a Pétain el derecho de gobernar con métodos autoritarios, con el objetivo de liberar a Francia de la decadencia moral en que se encontraba inmersa. Fue durante aquel período que la policía de la llamada Francia de Vichy comenzó con la persecución y captura de judíos, que eran enviados a los campos de exterminio.

Por su accionar durante este período, para muchos Pétain dejó de ser un héroe y se convirtió en un títere de los alemanes, que hacía lo que ellos esperaban que hiciera.

Finalmente, cuando el ejército alemán debió retirarse de Francia, luego del Día D en junio de 1944, Pétain fue capturado junto con parte del ejército alemán que efectuaba su retirada.

En el mes de julio de 1945, Pétain, que había sido el máximo héroe de Verdún, fue llevado a juicio por traición, y ante la evidencia abrumadora, el tribunal lo encontró culpable, por lo que fue inmediatamente despojado de su rango de Mariscal y condenado a muerte.

Sin embargo, la sentencia de muerte fue conmutada y reemplazada por la cadena perpetua en la isla de Yeu, en el norte del Golfo de Vizcaya, donde en 1951 Pétain pasó a mejor vida.

Fuente Consultada: Graciela Marker Para Planeta Sedna

Los sucesos mas notables de la Historia Contemporanea

Los Sucesos Mas Notables de la Historia

MI LUCHA 
«Mein Kampf» o «Mi Lucha» fue el libro que ADOLFO HITLER escribiera en prisión, tras el fracaso del Putsh de Munich, movido más que por una doctrina coherente por un oportunismo y ansias de poder y donde planteó su odio hacia el comunismo y su deseo de ver destruida la URSS y no dudó en sacrificar los principios sociales del progreso al entendimiento con el capital. El único dogma del mismo fue el racismo, justificativo de su política expansionista que condujo a la guerra. Esta considerado como la Biblia del Nazismo y vulgariza la tesis del pangermanismo, obra impregnada de antisemitismo y que decide el exterminio de las razas por considerarlas él inferiores.

PUTSCH DE MUNICH

PUTSCH  es un golpe de fuerza ejecutado rápidamente y de improviso para hacerse del poder. De este PUTSCH DE MUNICH participaron justamente en la ciudad de Munich Hitler y sus partidarios. Con la colaboración de Ludendorff, los nazis organizaron este Putsh (9-9-23) con la intención de alcanzar el poder por la fuerza, pero fracasaron ante la oposición del ejército. Por ello Hitler fue juzgado por alta traición, y condenado a 5 años de prisión, donde escribió «Mein Kampf».

EL FIN DE LAS S.A.
Hitler montó un monstruoso aparato policial y de seguridad. Las fuerzas de seguridad o tropas de asalto o «camisas pardas» fueron las S.A. (Sturmabteilungen). El se encargó de reforzarlas y estaban distribuidas por todo el territorio alemán, con fines de vigilancia para que nadie violara la voluntad del partido. Independientemente, instituyó las S.S. (Schutztaffel) o «Camisas Negras» o Guardia de Defensa, cuerpo de élite que formaba la guardia personal del dictador y estaba integrada por jóvenes de recia contextura, envidiados por las dádivas que recibían y que a la vez servían para controlar a los miembros del partido y mantenerlos al margen de toda otra influencia. Además existía la GESTAPO o policía política política y secreta del Estado, encargada de castigar sin juicio previo a cualquiera que se opusiera al nazismo y que era considerado «preso político».

EL PACTO DE MUNICH
El problema de los sudetes, viendo la movilización de las tropas checoeslovacas y el ultimátum de Hitler decidieron a Chamberlain a aceptar las exigencias alemanas, firmando el Pacto de Munich (29-9-1938) con Gran Bretaña, Alemania e Italia, en un esfuerzo por evitar la guerra.  El territorio de los sudetes, cordillera que separa Polonia de Checoeslovaquia fue desmembrado de Checoeslovaquia y ocupado por Alemania.

Hitler tenía miras expansionistas, al igual que Mussolini. Hitler quería obtener parte de Checoeslovaquia a cambio de no efectuar más ocupaciones. Los aliados hacen conversaciones con la URSS para hacer un frente de paz para no permitir la expansión fascista, pero la URSS ya había firmado con Alemania el pacto Ribbentrop-Molotov de no agresión, que establecía que ninguna de las partes atacaría a la otra y que se mantendrían neutrales si alguna de ellas era atacada por una 3º potencia.

Lo oculto de este pacto era que se iban a repartir Polonia entre la URSS y Alemania. A su vez para no permitir el avance hacia el E le ofrecen los aliados ante un posible ataque fascista ayuda militar a Polonia, Grecia y Rumania. No obstante, Alemania invade Polonia y Francia y Gran Bretaña le exigen a Hitler el retiro de sus tropas. Alemania convencida de que éstas no podían luchar contra su ejército se desentienden y Francia y Gran Bretaña le declaran la guerra. En 1945 se procedió a la expulsión del territorio -de nuevo checoeslovaco- de la mayor parte de la población alemana.

EL PACTO RIBBENTROP-MOLOTOV
Pacto firmado entre Ribbentrop y Molotov o Pacto Germano-Soviético (22-8-39). RIBBENTROP fue un político alemán nazi, dirigente de las S.S. que puso en contacto a Hitler con banqueros, facilitando la llegada de Hitler al poder. Embajador en Londres (1946-38), para conseguir la neutralización británica, convenció a Hitler que Gran Bretaña no lucharía en caso de entrar en guerra y vio la conveniencia de disfrazar el neopangermanismo nazi con el ropaje del anticomunismo. Designado Ministro de Relaciones Exteriores. fue el principal artífice del PACTO GERMANO-SOVIETICO y del Pacto Tripartito entre Alemania, Italia y Japón. MOLOTOV fue un político bolchevique que participó en Yalta, Postdam, Teherán. Secretario del Comité Central del Partido y fiel colaborador de Stalin orientó la política social hacia la guerra fría.

PACTO ANTI-KOMINTERN
Firmado el 25-11-36 entre Alemania y Japón. Tuvo su origen en el aislamiento diplomático de la Alemania de Hitler y aunque exteriormente era un pacto contra la Internacional Comunista, encubría el de defensa mutua ante cualquier ataque de la U.R.S.S. La firma del pacto germano-soviético (1939) supuso la supresión de hecho del Anti-Komintern, pero la declaración de guerra de la U.R.S.S. en 1941 lo volvió a poner en vigor. Posteriormente a 1936 se adhirieron a él Italia (1937), Manchukuo (39), España (39), Hungría (40) y desde 1941 Rumania, Bulgaria, Dinamarca, Eslovaquia, Finlandia, Croacia y China.

BOHEMIA Y MORAVIA
 BOHEMIA, desmembrada desde la 1º Guerra Mundial, pasó a formar parte de Checoeslovaquia. En 1939, al ocurrir la desmembración del estado, pasó a formar parte del protectorado alemán de BOHEMIA y MORAVIA, pero en 1945, al terminar la 2º Guerra Mundial se restauró la República Checoeslovaca y Bohemia volvió a formar parte de ese Estado.

 LOS SUDETES
 Los SUDETES estaban formados por una minoría alemana dentro de Checoeslovaquia, en territorios fronterizos con Alemania de BOHEMIA, MORAVIA y SILESIA. Las reclamaciones efectuadas en 1919 para que esta región fuera incorporada a Alemania o a Austria no dieron los resultados esperados, ya que los aliados alegaron que este territorio no había pertenecido nunca a Alemania y que no se podía privar a Checoeslovaquia de tan valiosa zona. Fracasadas sus aspiraciones autonomistas y agravado todo por la crisis del ’30 en una zona altamente industrializada y de exportación, Hitler apoyó la formación de un partido sudete. Pese a las reivindicaciones nacionalistas que Hitler hizo suyas y la negativa del gobierno checo, surgió una grave crisis. Francia y la URSS apoyaron sin entusiasmo a Checoeslovaquia, mientras Gran Bretaña se mostraba conciliadora a través de las gestiones de Lord Runciman y de las entrevistas de Chamberlain.

 EL CORREDOR DE DANTZIG
DANTZIG fue un pequeño estado de Europa Central, creado por el Tratado de Versalles (1919) en la costa del Báltico.  Su incorporación a Alemania en setiembre de 1939 provocó la 2º Guerra Mundial. Terminada ésta quedó formando parte de Polonia. 

 GOEBELS Y LA PROPAGANDA POLITICA
GOEBELS fue el Ministro de Propaganda de Hitler. Fue un feudo donde el ejercicio de la censura extendió la ideología nazi. Transformó al periodismo en instrumento de propaganda y arruinó toda la creación literaria. La educación popular en la dictadura nacionalista fue asumida por el Estado: los jóvenes y niños, quitados de su familias recibieron el mismo tipo de educación, basada en las teorías nazis de la superioridad de la raza germánica y la total adhesión al Führer. Estos ideales estuvieron asegurados por el Ministro de Propaganda Goebels.

 AUTSWICHSZ
Uno de los campos de concentración nazi, situado en tierra polaca cuenta en su haber con la cifra más alta de asesinatos: 4 millones (3 millones en cámara de gas). El campo de concentración estaba rodeado de una alambrada espinosa electrificada y varias torretas dotadas de ametralladoras y potentes reflectores custodiando las instalaciones día y noche.

En él se produjo un verdadero holocausto, un genocidio donde murieron millones de judíos además de gitanos y de otros pueblos, aunque en menor proporción. Los campos de concentración fueron preparados especialmente por las S.S. a los fines de la liquidación masiva de los hombres de las S.A. y demás supuestos adversarios de Hitler.  Gimmel fue el principal responsable del genocidio y la organización de los campos de concentración y llevó hasta sus últimas consecuencias la doctrina de la pretendida superioridad germánica y su corolario: degradación moral y física, reducción al estado animal de hombres, mujeres y niños salvajemente torturados y arrastrados a las cámaras de gas. A los deportados judíos recién llegados, en el mismo andén de la estación se les hacía una selección rápida: unos eran enviados directo a la cámara de gas, a otros les deparaba una muerte lenta y trabajos forzados. En noviembre de 1944 ante el avance aliado hacia Alemania, Hitler ordenó la suspensión de las matanzas y el desmantelamiento de los hornos.

Importantes Hechos Politicos del Siglo XX Gran Guerra Mundial 1914

Importantes Hechos Políticos del Siglo XX

ACUERDO SECRETO DE LONDRES (1915)
Mientras los aliados tomaban posiciones en uno u otro de los bandos rivales, en el sudeste europeo se agravaba el antiguo problema de los Balcanes. Por el Congreso de Berlín, ALBANIA siguió dependiendo de Turquía. En 1912 hubo una gran matanza de cristianos hecha por los turcos en Macedonia y estalló la revuelta. Servia tomó la iniciativa y unida a Montenegro, Grecia y Bulgaria, en una fulminante arremetida derrotaron a los turcos, arrinconándolos. Las potencias europeas intervienen en el conflicto y mediante el ACUERDO SECRETO DE LONDRES de 1915, ALBANIA fue declarada INDEPENDIENTE.

1916 – LA BATALLA DE VERDUN
La 1º Guerra Mundial había entrado en 1916 en una guerra de trincheras, de desgaste, alternándose con terribles ofensivas: en febrero de 1916 2 millones de soldados alemanes comandados por el hijo del káiser y apoyado por más de 1.500 cañones atacaron sorpresivamente en el frente francés en la región de VERDUN. La batalla duró 5 meses y se luchó metro por metro. Los franceses a la orden de PETAIN resistieron heroicamente y VERDUN no fue tomada, pero costó medio millón de muertos. Los ingleses emplearon por 1º vez los tanques.

ROSA DE LUXEMBURGO
Fue una revolucionaria y teórica marxista alemana, nacida en Varsovia, de origen polaco y vivió entre 1870 y 1919.  Nacida en Polonia, formó su conciencia revolucionaria en el Liceo de Varsovia, donde actuó como miembro del partido socialista revolucionario. Descubierta por las autoridades zaristas, se vio obligada a refugiarse en Zurich (1899). Participó en el Partido Socialista Polaco, pero en desacuerdo con la línea nacionalista. Fue a Berlín, donde participó activamente en la vida de la socialdemocracia alemana. Polemizó con Lenín, del que rechazó el centralismo a ultranza y sostuvo que cualquier forma nueva de lucha no debía ser impuesta, sino emanar de la fuerza creadora de las masas. En 1905 fue arrestada por participar activamente en la revolución rusa. Luchó a favor de una acción de masa, por el derecho al voto en Prusia y contra el militarismo. Elaboró el programa del Partido Comunista Alemán, fundado en el 1º Congreso de la Liga «SPARTACUS». Fue arrestada en 1919 junto con Liëbknecht y asesinada antes de ser conducida a la cárcel.  En el plano teórico es la mejor continuadora de Marx.

THOMAS WOODROW WILSON Y LA 1º GUERRA

A las pocas semanas de concluida la lucha en enero de 1919, se reunieron en París los delegados de los 27 países que integraban el bando victorioso, dispuestos a edificar definitivamente la PAZ EUROPEA. Entre ellos se destacaban los «4 GRANDES»: WILSON, presidente de los EE.UU. desde 1913, LLOYD GEORGE (Gran Bretaña), CLEMENCEAU (FRANCIA) y ORLANDO (ITALIA). WILSON, un idealista, teórico y poco conocedor de los problemas europeos, mantenía sus famosos «CATORCE PUNTOS» proclamados durante la guerra, muy buenos en principio, pero difíciles de aplicar.

 EL TRATADO DE VERSALLES
El 28 de junio de 1919 se firmó el 1º Tratado de Paz con Alemania, bajo durísimas condiciones para Alemania: el desarme de sus ejércitos, su cuenca minera ocupada militarmente y obligada a pagar cuantiosa suma de dinero en concepto de daños, además de la pérdida de todas sus colonias y la entrega de gran parte de su territorio, liquidándose definitivamente el imperio de los Habsburgos.

LA REPUBLICA DE WEIMAR
En 1918 se produjo en ALEMANIA una revolución que derrocó al káiser y llevó al poder a una coalición de demócratas, socialistas y centralistas. En 1919 se sancionó la constitución que organizaba un Estado de derecho (WEIMAR) democrático, de tipo parlamentario y con representación proporcional, que incluía algunos derechos sociales. Pero las consecuencias del Tratado de Versalles, que mutilaba el desarrollo de Alemania y favorecía los sentimientos hostiles en sus habitantes, provocando una caótica situación económica, que fue aprovechada por el MOVIMIENTO NACIONALSOCIALISTA, fundado en 1919 y en el que pronto surgió la jefatura de ADOLFO HITLER.

LA SOCIEDAD DE LAS NACIONES
Organismo internacional creado bajo la idea de WILSON, con sede en SUIZA para imposibilitar futuras guerras y que sería una adaptación moderna de la Santa Alianza y aprobada entusiastamente por los aliados, aunque no contó con la adhesión de los EE.UU. al negar el Congreso la autorización para adherirse. Los fines eran: velar por el cumplimiento de los tratados recientemente firmados, administrar las colonias de los países vencidos, poner fin a la carrera armamentista e imponer sanciones a los estados perturbadores de la PAZ MUNDIAL. Pero, si bien la idea era magnífica, este Organismo se convirtió en un instrumento de dominación con el que los vencedores quisieron perpetuar las ventajas de su victoria.

LA MARCHA SOBRE ROMA
El caos generalizado y la desocupación se propagaron por toda Italia, creando un clima de guerra civil. En octubre de 1922, BENITO MUSSOLINI decide apoderarse del gobierno por la fuerza: al frente de sus «Camisas Negras» -fuerzas de choque organizadas militarmente, acompañado por el pueblo, llevó a cabo su MARCHA SOBRE ROMA y entrando en la capital, en pocas horas se adueñó de todos los edificios públicos, ante la pasividad o colaboración de la policía. De esa manera, MUSSOLINI es proclamado «Duce» y disuelve todos los partidos políticos, con excepción del fascismo y establece una verdadera dictadura.

 LA DECADA DEL 20: DECADA DE CONSUMO
La 1º Guerra Mundial provocó un extraordinario desarrollo de la capacidad productiva, sobre todo fuera de Europa, pero no hubo un crecimiento equivalente de la demanda.  En todo el mundo había un desequilibrio entre la agricultura y la industria. Los frutos del crecimiento se acumularon en forma desmedida en los países industrializados y dentro de éstos en el sector fabril y financiero. En la Década del 20, el gran aumento de la producción provocó la caída de los precios de los productos agrícolas y de las materias primas, empeorando los términos de intercambio de los países que dependían de la exportación de estos bienes y reduciendo su capacidad de comprar la producción industrial de Europa y EE.UU. En EE.UU. los salarios empezaron a quedar rezagados en relación con las utilidades, lo que obstaculizó el desarrollo de los mercados internos y limitó el potencial de las nuevas industrias, como la automotriz que reemplazó, por ej. a la textil en baja.

 PATRÓN ORO
Las finanzas internacionales nunca se recuperaron del todo después de los trastornos provocados por la 1º Guerra Mundial. El sistema de paridades cambiarias fijas y libre convertibilidad de la preguerra fue reemplazado por un compromiso -el patrón de cambio oro-, que nunca logró la estabilidad necesaria para reconstruir el comercio mundial.

LA GRAN DEPRESION
En medio de la crisis financiera, el gran «BULL MARKET» de 1928, que representaba en sí un signo de debilidad y de disminución de las oportunidades de inversión dio lugar a la estrepitosa caída de los precios de las acciones en octubre de 1929. En el desorden que se produjo después para lograr liquidez, los fondos iban y venían de Europa a EE.UU. y la tambaleante prosperidad europea se derrumbó. El Banco de Austria quebró e Inglaterra se retiró en 1931 del patrón oro, permitiendo que la libra esterlina se devaluara, por lo que casi todo el mundo se vio afectado. En los países industrializados un 25% de mano de obra quedó cesante, la producción descendió a un 53% del nivel del año 1929 y el comercio mundial cayó a un 35% de su valor. Esta depresión duró hasta 1929, aunque no afectó a todos los países por igual.
 

EL NEW DEAL
Política liberal y democrática aplicada por Roosevelt. El presidente incrementó la autoridad federal y con enérgicas medidas logró detener la crisis: amparado por leyes excepcionales limitó la producción, equilibrándola con el consumo. Estabilizó los precios, controló las operaciones bancarias, dio préstamos a los agricultores y estableció un severo control sobre las ganancias de los empresarios. Se devaluó con la esperanza de aumentar las exportaciones. Asimismo, efectuó monumentales obras públicas (reflación) que disminuyeron el número de desocupados. Todas estas medidas permitieron que se hablara de la «Revolución Roosevelt».

KEYNES
Economista inglés que mediante una obra innovadora «GENERAL THEORY OF EMPLOYMENT INTEREST AND MONEY» (1936) estableció un punto de partida para una comprensión más amplia y profunda del sistema general de la formación de los precios de WALRAS. Autor también de «EL FIN DEL LAISSEZ FAIRE». Se lo considera uno de los mayores economistas contemporáneos (1883-1946).

Periodo entre guerras Resumen Cronología Cambios Políticos y Sociales

PERÍODO ENTRE GUERRAS: ACONTECIMIENTOS Y CAMBIOS SOCIALES Y POLÍTICOS

PERIODO ENTRE GUERRAS HITLEREl Nazismo

PERIODO ENTRE GUERRAS MUSSOLINIEl Fascismo

PERIODO ENTRE GUERRAS CRISIS 1929La Crisis de 1929

EL MUNDO ENTRE DOS GUERRAS (1914-1945): Las ilusiones sobre el progreso de la civilización occidental se derrumbaron en 1914 con el estallido de la Gran Guerra, que se desató como resultado de las tensiones acumuladas en los años que la precedieron. El desarrollo de la guerra fue largo y sangriento.

Unos 10 millones de soldados murieron en las batallas, en las trincheras y en los hospitales de guerra. La entrada de los Estados Unidos en el conflicto aceleró el fin de la contienda y facilitó el triunfo sobre Alemania y Austria-Hungría, que vieron desmoronarse sus imperios.

El imperio ruso había sucumbido en 1917 con la revolución de octubre. En los primeros años de gobierno, los bolcheviques creyeron que su movimiento iba a ser simplemente el primer paso en una revolución continental. El fracaso de las insurrecciones en Alemania, Hungría e Italia les mostró que tal expectativa parecía irrealizable/ Rusia entonces se replegó, y buscó construir el «socialismo en un solo país». En algunos países –especialmente en los Estados Unidos– la década del ’20 pareció una reedición de los prósperos años previos a la Gran Guerra.

La generalización de los principios de la organización científica del trabajo a muchas ramas industriales permitió un importante aumento de la productividad y abrió la posibilidad de una expansión de la capacidad de consumo de la población, limitada por los bajos salarios. En otros países -como Alemania- la situación económica y social de posguerra fue muy difícil, aunque desde mediados de la década del ’20 comenzó a mejorar. La recuperación de la economía mundial en esos años tenía bases endebles.

La vigencia de gobiernos democráticos en Europa también carecía de fundamentos sólidos. La crisis que estalló con el derrumbe de la Bolsa de Nueva York en 1929 arrasó con ambas y se convirtió rápidamente en crisis de la producción y el comercio mundiales. La caída de la producción se tradujo en un gran aumento de la tasa de desempleo, particularmente notable en los Esta dos Unidos y Alemania. Las respuestas a :a crisis variaron según los países, pero tuvieron e» común una modificación del papel del estado en la vida económica.

Algunos países atravesaron la Gran Depresión de la década del ’30 manteniendo vigentes sus regímenes democráticos. En otros, dentro y fuera de Europa, se instalaron y afianzaron regímenes autoritarios. El fascismo italiano y el nazismo alemán fueron las formas políticas más influyentes de la época.

En la Unión Soviética, que no sufrió de manera significativa el impacto de la Gran Depresión, la producción industrial creció vertiginosamente y la producción agrícola fue colectivizada. Estos cambios fueron acompañados por un férreo control por parte de la burocracia estatal y una concentración de las decisiones en las manos de Stalin.

Bajo el gobierno del jefe nazi Adolf Hitler, Alemania llevó adelante un ambicioso programa armamentista, cuyo objetivo era prepararse para una nueva guerra. La sociedad alemana fue encuadrada dentro de las organizaciones nazis; los opositores fueron perseguidos y silenciados; la violencia contra los judíos preanunció el Holocausto.

El camino hacia la guerra fue allanado por la escasa disposición de Francia y Gran Bretaña a enfrentarse con Alemania. Desde 1936, la Alemania nazi avanzó decididamente hacia la guerra. Fue anexando, por medios militares o diplomáticos, nuevos territorios, estableció alianzas con Italia y con Japón y firmó un pacto de no agresión con la Unión Soviética.

En 1939, la invasión alemana a Polonia desencadenó la Segunda Guerra Mundial. Francia y Gran Bretaña, que habían hecho concesiones a Hitler creyendo que con eso evitaban la guerra, se vieron obligadas a combatir. Francia fue rápidamente vencida, Gran Bretaña resistió. Hasta 1942, alemanes, japoneses e italianos. parecían victoriosos. La entrada en la guerra de los Estados Unidos y la Unión Soviética dio un vuelco al conflicto. Después de tres años de combates, las fuerzas del Eje se rindieron.

HITLER Y LA ASCENSIÓN DE LOS NAZIS AL PODER:
El cabo austríaco

Adolfo Hitler había nacido en Braunau (Austria), cerca de la frontera alemana, en 1889. Desde 1907 hasta 1913 vivió en Viena, donde trató de ingresar en la Academia de Bellas Artes y, al no superar el examen, se aficionó a la lectura y a la política. Al parecer, el joven Hitler sufrió grandes privaciones en sus años de Viena, pero salió adelante gracias a su pensión de huérfano (su padre había sido funcionario de aduanas), al reducido patrimonio que heredó de sus progenitores y a sus trabajos ocasionales ilustrando postales y anuncios.

Por entonces, Viena era un hervidero de antisemitismo, la vieja hostilidad hacia los judíos que tan gran número de víctimas propiciatorias había deparado a Europa a lo largo de los siglos. Hitler pronto adoptó esa doctrina en forma radical: «Me desagradaba el conglomerado de razas existente en Viena; me desagradaba la mezcla de checos, polacos, húngaros, rutenos, serbios y croatas…» El futuro dictador ya ansiaba realizar el sueño de una Alemania que dominara el continente, la vieja aspiración del kaiser. Cuando en 1913 salió de Viena camino de Munich, imaginaba que se urdía una conspiración mundial de judíos y razas inferiores con objeto de destruir Alemania. Sus ideas políticas y económicas eran difusas y contradictorias, pero el bolchevismo y la democracia le suscitaban temor y odio.

Durante la Primera Guerra Mundial, el joven austríaco sirvió como voluntario en un regimiento de infantería de la zona bávara próxima a Munich. Fue condecorado cinco veces y ascendido a cabo por su valerosa actuación como enlace en algunos de los más duros combates registrados en el frente occidental. Permaneció en el ejército hasta abril de 1920, primero como vigilante de prisioneros de guerra, luego como oficial instructor de las tropas desmovilizadas y finalmente como funcionario militar en el distrito de Munich. Por entonces, la capital de Baviera era escenario de reyertas tumultuarias entre los Freikorps y los comunistas. Hitler pudo observar directamente las fuerzas y debilidades de ambos grupos.

La ascensión de los nazis Hitler aún servía en el ejército cuando ingresó en el diminuto Partido Alemán de Trabajadores, donde fue inscrito como afiliado número 55 y séptimo hombre del comité directivo. Poseía una oratoria persuasiva, y sus encendidas acusaciones al gobierno de Berlín atrajeron a su causa multitud de veteranos. A mediados de los años veinte se erigió en principal portavoz e ideólogo del grupo que adoptó definitivamente el nombre de Partido Nacional Socialista de los Trabajadores Alemanes (Nationalsozialistiche Deutsches Arbeiterpartei), abreviado en Nazi. Su programa era una desafortunada combinación de nacionalismo pangermánico, ideas económicas radicales y odios particulares. Constituía en gran parte la prolongación de la personalidad de Hitler. Sólo arriba se ejercía la autoridad y sólo abajo la responsabilidad. El Führer («El Jefe») no podía equivocarse.

En 1922 los nazis ascendían a 10.000. En el invierno siguiente, tropas francesas y belgas marcharon sobre el Ruhr y exigieron a Alemania el pago de las reparaciones de guerra. El gobierno de Weimar aconsejó la resistencia pasiva y los obreros respondieron con huelgas y sabotajes.

Al paralizarse la producción de carbón y acero en el Ruhr se espoleó la ya galopante inflación. El valor del marco frente al dólar descendió de 400 (mediados de 1922) a 7.000 (finales de 1923). La república parecía derrumbarse. A finales de 1923 los nazis de Baviera se unieron al movimiento separatista local contra el gobierno federal de Berlín.

Desde el Putsch de la Cervecería —intento armado de derrocar al gobierno local, planeado en Munich—, Hitler decidió convertirse en dictador de Alemania. No logró sin embargo apoyo suficiente en el ejército y la policía, y sus SA (Sturmabtei-lung o «tropas de asalto») eran demasiado reducidas. El putsch fracasó bajo el fuego de la policía estatal y Hitler fue arrestado y juzgado por traición.
El gobierno de Weimar mostraba una clemencia suicida con los extremistas que se calificaban de patriotas.

Con anuencia de los jueces, Hitler y los periódicos de su partido convirtieron el juicio en foro para sus invectivas contra el gobierno. Aunque Hitler fue condenado a cinco años de reclusión en la confortable prisión de Landsberg, a los nueve meses ya obtenía la libertad provisional y hallaba tiempo para escribir la primera parte de Mein Kampf («Mi lucha»). Puesto en libertad bajo palabra, regresó a Munich, donde los nazis se habían disgregado. Aunque la ley le impedía hablar en público, Hitler halló el modo de reconstruir y consolidar el partido.

Mientras tanto, numerosos males de Alemania se habían aliviado. Las reformas financieras habían dominado la inflación y la violencia política había decrecido. El gobierno federal y los gobiernos locales mitigaron sus diferencias, mientras Gustav Stresemann, ministro de Asuntos Exteriores, mejoró la posición internacional de Alemania y en 1926 logró el ingreso del país en la Sociedad de Naciones. Murió Friedrich Ebert, presidente de la república desde su fundación, y fue sustituido por el mariscal de campo Paul von Hindenburg, héroe de la guerra, de 77 años de edad. Su prestigio tranquilizó a los nacionalistas que temían una república excesivamente democrática.

Después de restablecer su liderazgo en el partido nazi, Hitler, que recordaba su abortado putsch, preparó su acceso al poder por medios constitucionales. Comenzó por purgar el partido de aquellos elementos que se habían tomado en serio su «programa socialista» y se dispuso a ganar la confianza del ejército y el apoyo financiero de las clases conservadoras. Para contrarrestar las SA creó las SS (Schutzstaffel o «escuadrón de defensa»), cuerpo escogido de guardias, fieles sólo a su persona. Obtuvo la lealtad incondicional de Joseph Goebbels, director de la prensa nazi que había de convertirse en el psicólogo de masas más brillante del siglo. En 1928 el partido nazi alcanzó la cifra de 60.000 afiliados, y consiguió el 2,6 por ciento de los votos en las elecciones del Reichstag.

CAMBIOS SOCIALES Y POLÍTICOS EN EUROPA, ENTRE 1929 Y 1939

En respuesta a la depresión económica, en casi todos los países comenzaron a producirse movimientos de protesta, tanto de izquierda como de derecha, que pusieron a prueba la estructura social y política. En aquellos donde las tradiciones e instituciones democráticas eran débiles, es decir, casi en la mayoría de los países europeos, surgió algún tipo de dictadura de derecha.

Albania. Noviembre de 1927. Prácticamente se establece un protectorado italiano.

Austria. Marzo de 1933. Se establece la dictadura de Dolfuss. En febrero de 1934, se prohiben todos los partidos políticos y se aniquila a los socialistas.

Bélgica. Marzo de 1935. Se forma el Gobierno de Unión Nacional  bajo Van Zeeland. En junio de 1936 el Programa de Mejoramiento Social estimula la reforma.

Bulgaria. Mayo de 1934. Golpe de Estado del ejército En 1935, Bons establece una dictadura real, Estonia. Marzo de 1934. Se instaura la dictadura de Pats.

Francia. Junio de 1936. Asume el gobierno del Frente Popular. En marzo de 1937 se proclama la reforma ‘Bocanada de Aire’.

Alemania. Enero de 1933 Hitler es nombrado canciller. El 23 de marzo es promulgada la ley que lo confirma. Grecia. 1935. Jorge II restaura la monarquía. Pero, en agosto de 1936, el general Metaxas establece una dictadura.

Hungría. 1931-1935. Dictadura del primer ministro Gombós Irlanda. 1932 De Valera encabeza la Fianna Fail republicana y gana las elecciones. Repudia el juramento de lealtad hacia la Corona 1932-1933. Guerra de Aranceles con el Reino Unido.

Letonia. Mayo de 1934. El golpe de Estado de Ulmanis establece una dictadura.

Lituania. Diciembre de 1926. Golpe de Estado de Smetona. En febrero de 1936 se proscriben todos los partidos políticos.

Holanda. 1933-1939. Gabinete de crisis formado por H. Coljin.

Noruega. 1935. El segundo gobierno laborista introduce importantes reformas.

Polonia. 1926-1935. Dictadura de Pilsudski. 1935-1939. Régimen de coroneles.

Portugal. 1928. Salazar es nombrado Ministro de Hacienda. En 1930 la ‘Unión Nacional’ se convierte en partido único En 1932 Salazar asume como Primer Ministro.

Rumania. 1930-1940 El rey Carol II establece una dictadura En 1938 se orohiben todos los partidos políticos. Se funda el Frente Nacional de Renacimiento.

España. En 1931 se aprueba una nueva Constitución En febrero de 1936 se elige el gobierno del Frente Popular El 18 de julio de 1936 los generales inician una Guerra Civil. El 28 de marzo de 1939, Madrid cae ante las fuerzas de Franco.

Suecia. 1932-1936. Gobierno socialista: se recurre a las obras públicas para combatir la depresión y llevar a cabo reformas. 1936-1940. Se continúa con esta política bajo la Coalición Socialista Agraria.

Suiza. 1931. El Partido Laborista se convierte en el partido más grande Turquía. 1923-1938. Mustafá Kemal moderniza Turquía En 1936 se aprueba el Plan Quinquenal Reino Unido. En agosto de 1931 se crea la coalición de ‘Gobierno Nacional’ para imponer medidas económicas Yugoslavia. En enero de 1929. el rey Alejandro establece una dictadura monárquica.

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PARA SABER MAS… CUANDO en 1930 la Gran Depresión comenzó a extenderse por el mundo, ya había transcurrido algo más de una década desde el fin de la Primera Guerra Mundial. Europa salió de la contienda arruinada política y económicamente. Además, no hubo forma de saber durante un tiempo cuántas de las grandes naciones, como Rusia e Italia, sucumbirían a la presión totalitaria de la izquierda o la derecha. No obstante, gradualmente, la situación se modificaba y al fin de los años veinte se pensó que la democracia llegaría a consolidarse.

En octubre de 1929, después de una exagerada prosperidad, el gran mercado de valores estadounidense se desplomó, y produjo un cataclismo cuya onda derribó uno tras otro los sistemas financieros y económicos del mundo. Las repercusiones de la crisis fueron profundas. En algunos países se sanearon los males con una adecuada política económica, como en Estados Unidos y Gran Bretaña. Sin embargo, en otros lugares, los acontecimientos tomaron un cariz distinto, particularmente en la Alemania vencida, que aún soportaba la prueba del Tratado de Versalles y desconfiaba de la lentitud de los resortes representativos. Ansiaba soluciones eficaces y un liderazgo decidido: sólo Adolfo Hitler parecía ofrecer ambas cosas.

En retrospectiva, la historia de los años treinta estuvo tejida de todas las ironías, azares, errores de juicio y propósitos dispares de una tragedia griega. La ascensión de los nazis en Alemania tuvo su paralelo en Japón, donde, con el inicio de la Depresión económica, su gobierno republicano liberal cedió el paso a un régimen militarista y autoritario con sueños de expansión. Ocurrió que los fascistas empezaron a probar sus músculos cuando las otras potencias mundiales estaban menos preparadas para ofrecerles resistencia. Inglaterra, Francia y la Unión Soviética, cuyo temor a un repentino ataque alemán estaba plenamente justificado, se hallaban, no obstante, demasiado ocupadas en sus problemas internos para emprender una acción terminante. En el otro lado del globo, China sufría el quebranto de una guerra civil y la virtual amenaza del Japón.

La Sociedad de Naciones dirimió algunas disputas entre países pequeños, pero no pudo oponerse a las agresiones de los grandes. El mundo veía con espanto cernerse la tragedia, pero se mostraba incapaz de actuar. En 1938 resultaba ya ineludible la confrontación entre el fascismo y sus adversarios. Los oponentes del fascismo, sin embargo, divididos entre sí, se aferraban a la esperanza de que aún pudiera detenerse lo inevitable: que China lograra unirse y rechazar a los japoneses, que Mussolini abandonara sus sueños imperiales sobre el Mediterráneo y —lo más importante— que Hitler diera ya por satisfechas sus exigencias territoriales.

Cuando el mundo comprendió su error era demasiado tarde. En agosto de 1939, Hitler ultimó sus preparativos con un sorprendente golpe diplomático: un pacto de no agresión entre Alemania y la Unión Soviética. Nueve días después, el I de septiembre, las tropas alemanas cruzaron la frontera de Polonia y comenzaron los horrores de la Segunda Guerra Mundial.

CRONOLOGÍA DE LOS PRINCIPALES HECHOS DE ESTE PERÍODO

1918 10 de noviembre: se firma el armisticio que pone fin a la primera Guerra Mundial.

1919 28 de junio: Alemania firma el Tratado de Versalles que establece la entrega de Alsacia-Lorena a Francia y la formación del pasillo de Danzig. Alemania se compromete a pagar cinco mil millones de dólares en marcos oro, primera suma a cuenta de una cuantiosísima reparación por daños de guerra. El Ejército alemán queda reducido a 100,000 voluntarios, y se prohíbe que las fuerzas germanas dispongan de carros de combate y de aviones militares. 31 de julio: en Weimar, la Asamblea Nacional alemana aprueba la constitución de la nueva república. 14 de septiembre: Hitler entra en el Partido Obrero alemán (destinado a convertirse en el Partido nazi). 1920 mero: se crea la Sociedad de Naciones, previa ratificación del Tratado de Versalles. Las primeras en ingresar son las grandes potencias aliadas: Gran Bretaña, Francia y Japón. El Senado norteamericano no ratifica el Tratado, por lo que Estados Unidos permanece al margen de la Sociedad 1921: Hitler es ya jefe absoluto del Partido nazi.

1922 28 de octubre: marcha sobre Roma de 25.000 fascistas encabezados por Mussolini, quien asume el control de Italia.

1923 8 de noviembre: fracasa el «putsch» de Hitler en Munich.

1925 1° de diciembre: el Pacto de Locarno, suscrito por Alemania, Bélgica, Francia, Inglaterra e Italia, garantiza la inviolabilidad de las fronteras germano-belgas y franco-alemanas. Francia, Bélgica y Alemania se comprometen a hallar una solución pacífica de sus diferencias. En consecuencia, los aliados aceptan retirarse de Renania.

1926 septiembre: Alemania ingresa en la Sociedad de Naciones.

1929 24 de octubre: se produce la crisis de Wall Street, con desastrosas repercusiones en la economía alemana.

1930 septiembre: los nazis obtienen 6 millones y medio de votos en !as elecciones, con lo que consiguen 107 escaños en el Reichstag.

1931 18 de septiembre: fuerzas japonesas atacan Manchuria. La Sociedad de Naciones protesta y el Japón se retira.

1932 31 de julio: el Partido nazi consigue la mayoría en el Reichstag. Hitler rechaza la coalición.

1933 30 de enero: Hitler es nombrado canciller en un gobierno de coalición. 23 de marzo: el Reichstag aprueba la ley sobre los plenos poderes, que confiere a Hitler el control absoluto del país. 14 de octubre: Alemania se retira de la Sociedad de Naciones.

1934 30 de junio: «noche de los cuchillos largos». 2 de agosto: muere Hindenburg y Hitler se convierte en Führer.1° de octubre: Hitler ordena el aumento hasta 300.000 hombres de los efectivos del Ejército, la creación de una aviación militar, a pesar de la prohibición, y el incremento de la
flota.

1935 3 de octubre: Italia invade Abisinia. La Sociedad de Naciones aprueba la aplicación de sanciones, pero Mussolini no desiste de la agresión.

1936 7 de marzo: las tropas germanas ocupan Renania. 18 de julio: estalla la guerra civil española. Las potencias occidentales manifiestan su intención de atenerse a una política de «no intervención». 25 de octubre: Mussolini y Hitler crean el Eje Berlín-Roma. 25 de noviembre: Hitler firma con el Japón el Pacto Antikomintern.

1938 4 de febrero: Hitler se convierte en el Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas de Alemania.12 de marzo: los alemanes ocupan Austria «para poner término a una situación de desorden». Al día siguiente, Austria queda incorporada a Alemania. 24 de septiembre: Hitler requiere de los checos que evacuen el territorio de los Sudetes. 30 de septiembre: Hitler, Charnberlain, Mussolini y Daladier firman el acuerdo de Munich.

1939 15 de marzo: unidades alemanas entran en Praga y someten Bohemia y Moravia. 16 de marzo: Hitler anuncia que «Checoslovaquia ha dejado de existir».

CUADRO SINTÉSIS:

La Creación de la Entente Cordiale entre Inglaterra y Francia

Creación de la Entente Cordiale:Inglaterra y Francia

DIPLOMACIA: La Entente Cordiale: Meses de arduas negociación entre los antiguos rivales, Francia y Gran Bretaña, dieron finalmente su fruto en 1904 con la firma de la Entente Cordiale, que no fue una alianza total pero sí un pacto suficiente para equilibrar de forma significativa la balanza del poder. Los dos países tenían razones para aliarse.

Gran Bretaña, el máximo poder del mundo, perdía terreno. La agobiante guerra de los boers había dañado la confianza y los recursos del imperio. Además, Rusia, Japón, Estados Unidos, Francia y sobre todo Alemania estaban construyendo flotas que cuestionarían la supremacía británica sobre las olas.

Los franceses, en cambio, esperaban terminar con el bloqueo británico a sus ambiciones coloniales en África, además de querer evitar verse involucrados en las hostilidades entre sus aliados rusos y Japón, apoyado por Gran Bretaña.

La Entente se hacía cargo de problemas tan prosaicos como los derechos de pesca en Terranova, aunque sus cláusulas más importantes hacían referencia a las largas disputas por dos países del norte de África.

La política francesa de «penetración pacifica» en Marruecos disgustaba a Gran Bretaña, cuyos barcos debían pasar por el estrecho de Gibraltar para alcanzar el Mediterráneo. La ocupación británica de Egipto (que había formado parte del imperio napoleónico) mortificaba a los franceses.

La Entente declaró cerrados estos problemas: a partir (ese momento, ninguna de las dos naciones obstruiría la acción de la otra en ambos países.

Además de suprimir ciertos problemas políticos, el pacto tenía otra virtud más sutil: demostraba que las dos naciones podían trabajar juntas a pesar de todo. Egipto y Marruecos no tuvieron ninguna autoridad para decidir su destino.

Tampoco se tuvieron en cuenta los deseos expansionistas de Alemania que vio en el nuevo pacto entre Francia e Inglaterra un motivo de alarma.

El kaiser Guillermo II pronto intentó poner a prueba la Entente presentándose a sí mismo como protector de la independencia de Marruecos.

El resultado: mayor aislamiento de Alemania y fortalecimiento de las relaciones anglo-francesas. Entonces, se perfilaron los bandos que se enfrentarían en la Primera Guerra.

Ver aqui: Primera Guerra Mundial

Fuente Consultada: El Gran Libro del Siglo 20 (Clarín)

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Japón Nueva Potencia Económica

Los años de la recuperación

La guerra dejó a Japón en un estado de devastación total: millones de desocupados, viviendas e industrias destruidas y una inflación galopante. Las pérdidas materiales rondaron la cuarta parte de su riqueza nacional. Sin embargo, Japón contaba también con algunas condiciones favorables para su reconstrucción.

La enorme desocupación indicaba la disponibilidad de una gran cantidad de mano de obra, y la industria bélica había elevado el nivel tecnológico y la capacidad productiva de la nación. Finalmente, el Japón de la posguerra contó con la ayuda norteamericana. Como consecuencia de la Guerra Fría y de la Guerra de Corea, los Estados Unidos decidieron favorecer el crecimiento de Japón con el fin de contar con un aliado fuerte en Asia.

Potencia Mundial Economica Japon

En este contexto, los japoneses otorgaron prioridad a la reconstrucción de la industria. En 1946 se crearon el Consejo de Estabilización Económica, con el fin de coordinar la producción, y el Banco de Reconstrucción, que debía canalizar las inversiones hacia determinados sectores industriales (alimentos, fertilizantes, carbón, hierro y acero).

A partir de 1951, el Banco de Desarrollo otorgó créditos a bajas tasas de interés. El Ministerio de Industria y Comercio Exterior, creado en 1949, impulsó la formación de grupos empresariales en torno de los bancos: los keiretsu. La mayor parte del capital necesario para la inversión industrial provino del sector privado.

El aporte del gobierno consistió en la concesión de préstamos a los bancos privados y en la provisión de infraestructura (construcción de carreteras y ferrocarriles). De este modo, hacia mediados de la década del ‘50 ya estaban echadas las bases para el crecimiento industrial japonés.

Sobre la base de estos estímulos, la industria japonesa comenzó su expansión. En 1948, el índice de producción industrial (tomando como base el de los años 1934-1936) estaba sólo en 55. En 1955 había trepado a 181; y en 1960 se disparó a 410.

Los años del crecimiento

En 1961, el primer ministro japonés, Ikeda Hayato, presentó un programa que se fijaba el objetivo de duplicar la renta nacional en un plazo de diez años. El plan se basaba en una expansión de las exportaciones a un ritmo cercano al 10% anual. Los principales rubros exportados eran maquinaria y químicos; los principales compradores, los Estados Unidos, Europa occidental y los países del Sudeste Asiático. Los índices del comercio exterior japonés (1965= 100) revelan que de 1960 a 1970 hubo un crecimiento de 43,9 a 200,8.

En la década del ‘60, la economía japonesa se caracterizaba por el predominio de un número relativamente pequeño de fabricantes a gran escala, algunos de los cuales se hallaban dentro de keiretsu como Mitsubishi, Mitsui y Fuji. Estos fabricantes se destacaban en sectores básicos como el siderúrgico, el naviero y el minero, aunque también eran fuertes en las finanzas y el comercio.

En forma paralela fueron surgiendo empresas con líneas de producción relativamente nuevas, como artículos eléctricos, electrónicos y automóviles: entre ellas figuraban, por ejemplo, Hitachi, Toyota y Nissan.

Durante esta fase también recibieron un gran impulso los productos que requerían una tecnología avanzada y fuertes inversiones de capital: acero, petroquímica, artículos de consumo como cámaras fotográficas, televisores, motocicletas y automóviles.

Entre 1973 y 1975, la crisis del petróleo —Japón importaba casi todo el petróleo que consumía— produjo un período de recesión de la economía japonesa. Sin embargo, Japón siguió siendo el país con el mayor crecimiento económico del mundo.

Japón, potencia económica mundial: En la actualidad, el poder económico de Japón se basa en tres pilares: su capacidad industrial, su importancia comercial y el dominio sobre los mercados financieros.

Japón es la tercera potencia industrial del mundo. Junto a los Estados Unidos, es el líder de la producción de alta tecnología —electrónica e informática, industria aeroespacial, biotecnología, óptica, mecánica de precisión—. A la vez, mantiene el primer lugar en la producción automovilística y naviera.

En el aspecto comercial, Japón exporta manufacturas e importa energía, materias primas y alimentos. Su éxito comercial se basa fundamentalmente en el bajo precio, la alta calidad de sus productos y en la protección del mercado japonés. Además, Japón es la primera potencia financiera: es el segundo inversor en el mundo y las empresas japonesas se extienden por todo el planeta. La bolsa de Tokio es la primera por el volumen negociado y los bancos japoneses ocupan los primeros puestos mundiales.

PARA SABER MAS…
Japón, el iniciador
Japón es actualmente uno de los tres polos del poder económico mundial.
Luego de un primer proceso de industrialización en la segunda mitad del siglo XIX, experimentó un aumento de su poderío económico y político que le permitió expandir su poder imperial sobre los países vecinos. Empobrecido por la destrucción causada por la Segunda Guerra Mundial, logró en pocos años ponerse a la cabeza del desarro-
llo económico y tecnológico mundial.
El progreso alcanzado por el Japón es totalmente extraordinario, ha cambiado el mundo y nuestra percepción del mismo. Ha sido capaz de combinar crecimiento económico y redistribución de la riqueza, así como reducir la desigualdad del ingreso. A pesar de la gran transformación de su territorio y de su sociedad, la identidad cultural fue cuidadosamente preservada, demostrando que es factible la modernización sin occidentalización.

Estos logros requirieron un extenuante esfuerzo de la sociedad japonesa, con trabajadores cumpliendo horarios de trabajo más extensos, consumiendo mucho menos y ahorrando e invirtiendo mucho más que los trabajadores de los Estados Unidos y Europa.

Paradójicamente, el Japón fue ayudado por las reformas impuestas por la ocupación norteamericana al fin de la Segunda Guerra. La prohibición de toda actividad bélica lo liberó del peso que significan los gastos mil/tares y le permitió centrar su atención en el desarrollo económico.

Este desarrollo solo puede ser explicado por la dinámica interna de la sociedad japonesa, en cuya base estaba el proyecto de afirmación de la identidad nacional.

Un país empobrecido por la guerra, dependiente de la importación de materias primas y energía, se movilizó colectivamente, primero para sobrevivir, luego para competir y finalmente para afirmarse a sí mismo por medio de la producción industrial y la innovación tecnológica. Después de 1945 el nacionalismo japonés reemergió en la forma de un proyecto de desarrollo económico guiado por el Estado y orientado a competir pacíficamente en la economía internarnacional.

La Crisis del Petroleo:Caida Mundial del Crecimiento Economico

La Crisis del Petróleo
La Caída del Crecimiento Económico

RESUMEN HISTÓRICO:
El impacto y la salida de la crisis:

Una combinación de factores marcó el final de un período de notable crecimiento. La declaración de inconvertibilidad del dólar en 1971 y las devaluaciones del dólar entre 1971 y 1973 pusieron fin al sistema monetario de Bretton Woods. La decisión de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) de aumentar el precio del crudo en 1973 —y nuevamente en 1979— terminó con el petróleo barato que había lubricado el crecimiento de posguerra.

Como consecuencia de estos cambios se frenó el ritmo del crecimiento económico. Creció la inflación, se redujeron las tasas de crecimiento y aumentó el desempleo. Importantes industrias —incluso sectores industriales enteros— se vieron obligados a reconvetirse: debieron introducir innovaciones tecnológicas, ahorrar energía, reducir sus plantas de personal, etc. Muchas de estas reconversiones contaron con el apoyo de los estados nacionales, que tendieron a privilegiar la mejora de las estructuras productivas por sobre los gastos sociales.

En términos sociales y políticos, la salida de la crisis de la década del ‘70 no fue neutral. En el terreno político, su rasgo principal fue el cuestionamiento teórico y práctico del estado de bienestar. Para sus críticos, enrolados en posiciones que suelen denominarse genéricamente neoliberales o neoconservadoras, el propio funcionamiento del estado de bienestar creaba las condiciones para el estancamiento económico, al limitar los beneficios empresariales y reducir en consecuencia las posibilidades de inversión.

A partir de ese momento, la intervención del estado se caracterizó por una menor preocupación por las reivindicaciones sociales. La ofensiva conservadora tuvo dos líderes principales:

Ronald Reagan, presidente de los Estados Unidos entre 1980 y 1988, y Margaret Thatcher, primera ministra británica entre 1979 y 1990. En el terreno social, el precio pagado por la contención de la inflación y por la reconversión de las industrias obsoletas fue un importante aumento en la tasa de desempleo, particularmente notable en Europa occidental.

Los límites del crecimiento y la cuestión ambiental

En 1972 el Club de Roma publicó un informe titulado “Los límites al crecimiento”. En dicho informe, un conjunto de expertos realizó una evaluación acerca de las posibilidades de continuidad del crecimiento económico en el planeta.

El problema central que planteaba el estudio era, como señala Víctor Urquidi, “el de la capacidad del planeta en que convivimos para hacer frente, más allá del año 2000 y bien entrado el siglo XXI, a las necesidades y modos de vida de una población siempre creciente, que utiliza a tasa acelerada los recursos naturales disponibles, causa daños con frecuencia irreparables al medio ambiente y pone en peligro el equilibrio ecológico global —todo ello en aras de la meta del crecimiento económico, que suele identificarse con bienestar”—.

Las conclusiones del informe eran pesimistas. Más allá de la certeza en sus previsiones, el informe ejemplifica bien una preocupación y un abordaje global que tuvieron creciente difusión desde la década del ‘70 en adelante.

La preocupación por armonizar el crecimiento económico, el mantenimiento de condiciones ambientales adecuadas y la vigencia de una mayor equidad social tuvo un hito en la realización de la Conferencia de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y el Desarrollo, realizada en Río de Janeiro en 1992. La necesidad de la cooperación mundial para conseguir un desarrollo sustentable —o sostenible— fue el eje de las discusiones de la conferencia.

Arabia Saudí, que no creía que su economía pudiese desarrollarse exclusivamente sobre la base de las exportaciones de petróleo, se embarcó en un programa de desarrollo masivo que pretendía no sólo construir refinerías de petróleo, sino también otras «industrias más alejadas de la fuente»: las que se basaban en el petróleo o la energía barata. La zona industrial de Al Juba! constituye un ejemplo de esta estrategia. Petromin, un organismo gubernamental Saudí. y Shell trabajaron conjuntamente en la operación.

PARA SABER MAS….
La respuesta a la OPEP

Sin embargo, incluso esa solidaridad no fue suficiente para mantener los altos precios del petróleo. La recesión en Occidente redujo la demanda de petróleo; entonces empezaron a realizarse esfuerzos por ahorrar el consumo de petróleo, ya fuera substituyéndolo por otros combustibles o utilizando técnicas más eficientes en el consumo de energía.

El carbón y la energía nuclear proporcionaban una fuente alternativa de energía que generó una creciente proporción de electricidad durante la década de los 70. Se exigían y producían coches con motores más pequeños y más económicos, lo que favoreció las importaciones japonesas a Estados Unidos.

Se introdujeron límites de velocidad para ahorrar petróleo, e incidentalmente, salvar vidas. Las fuentes de petróleo que no pertenecían a la OPEP empezaron a ampliarse. El desarrollo más espectacular se produjo en el mar del Norte, donde los altos precios del petróleo y la nueva tecnología hicieron posible la extracción de tal cantidad de petróleo que, a principios de la década de los 80, Gran Bretaña era autosu-ficiente en cuanto al petróleo.

En un intento de evitar la repetición de los sucesos de 1973-1974, 16 Estados formaron el Organismo Internacional de Energía (IEA) a finales de 1974. La organización tenía como objetivo supervisar un sistema para compartir petróleo en futuras emergencias y reducir la posibilidad de tales emergencias estimulando una mayor autosuficiencia en la producción de petróleo. A cambio de compartir el petróleo de los países miembros productores de petróleo —Estados Unidos, Canadá y el Reino Unido— durante las emergencias, los países no productores de petróleo aceptaron en 1976 un precio mínimo de venta de 7 dólares por barril a fin de proteger su inversión en las fuentes petrolíferas. Ninguna de estas respuestas convenció al mundo de que se había solucionado el problema del petróleo.

En 1978, Paul Erdman publicó su novela The Crash of ’79 en la que predecía una gran guerra originada en Oriente Medio, precipitada por el sha de Persia y la lucha por el petróleo. La ficción demostró ser más exacta que muchas previsiones menos entretenidas, dado que 1979 señaló el comienzo de la segunda crisis del petróleo, iniciada por el derrocamiento del sha de Persia y la interrupción de los suministros de petróleo de Irán.

El precio del petróleo se dobló, pese a que la escasez de petróleo mundial nunca excedió el 4 por ciento y la producción de la OPEP para aquel año llegó de nuevo a un punto cumbre. Durante la primera crisis, las compañías petroleras habían racionado los suministros de petróleo y limitado así las consecuencias que la carrera por el petróleo podía tener. En la segunda crisis controlaban sólo la mitad del petróleo en el comercio internacional y no podían ser tan eficaces. Estados Unidos tan sólo cesó de acumular petróleo en marzo de 1979 y a continuación no pudo tener acceso a las reservas puesto que no se habían instalado las bombas.

El sistema de reparto de emergencia del IEA no fue activado, pese a la solicitud de Suecia, por la dudosa razón de que la activación podría aumentar el pánico. Una segunda oportunidad para que el IEA demostrara su valía surgió en septiembre de 1980, cuando se declaró la guerra entre Irán e Irak. Hacia principios de noviembre, cesaron las exportaciones de petróleo de ambos países, reduciendo las reservas mundiales algo más que en la crisis de 1979. Sin embargo, el precio del petróleo aumentó de 31 a 40 dólares, volviendo a descender a 35,5 dólares a final de año. Los mercados estaban más calmados porque Arabia Saudí aumentó la producción y el IEA alentó a sus miembros a disminuir sus reservas.

La utilización de los ingresos procedentes del petróleo: Los ingresos de la OPEP aumentaron hasta un máximo de 287.000 millones de dólares en 1980, pero la nueva ronda de aumentos de precios estimuló nuevas reducciones en la demanda. Los países de la OCDE redujeron su demanda de petróleo de la OPEP en un 20 por ciento entre 1979 y 1985. En esta última fecha, la OPEP suministraba sólo e! 40 por ciento de la demanda de petróleo en el mundo no comunista, lo cual suponía ganancias de 132.000 millones de dólares. Al año siguiente, el precio del petróleo descendió en casi un 70 por ciento en seis meses. Hacia 1988, los ingresos eran de cerca de 90.000 millones de dólares.

Deseosa de reducir la dependencia de su economía del petróleo, Arabia Saudí se embarcó en una inversión masiva en nuevas industrias, como las industrias químicas, mientras en algunas de ellas ya existía un exceso de capacidad mundial. Al ser un país geográficamente grande con una pequeña población y un monarca tradicional, que limitaba con Estados muy poblados con gobiernos radicales, Arabia Saudí también se sintió obligada a adquirir el equipo de defensa más moderno posible. Mientras el precio del petróleo seguía aumentando, los ingresos procedentes del petróleo permitían al gobiernos saudí financiar estos planes. Cuando el precio del petróleo volvió a caer en 1986, la estrategia económica nacional saudí se hizo insostenible.

El deseo de Arabia Saudí de ajustar su suministro de petróleo a fin de mantener los precios acordados, se evaporó gradualmente cuando aumentaron las dificultades presupuestarias. Con el hundimiento de este pilar de la OPEP, la perspectiva del cártel con un poder de mercado casi desapareció.

La Unión Soviética se podría haber beneficiado de este aumento en los precios, pero la delicada relación con sus mercados petroleros en Europa del Este lo hacía problemático. La Unión Soviética subsidiaba a sus Estados tapón suministrando petróleo por debajo de los precios mundiales. Pero los malos resultados de la economía soviética y de las economías satélite convirtieron este subsidio en una carga cada vez mayor.

Los efectos de la crisis
Las naciones industrializadas de Occidente reaccionaron al boicot y al alza de precios (de 2,59 a 11,65 dólares por barril) con consternación, pero inmediatamente adoptaron sus medidas. Holanda fue la primera en promover el ahorro de energía mediante la prohibición de la circulación automovilística en domingo. Bélgica y Alemania Federal siguieron su ejemplo poco después e impusieron también —como otros países— limitaciones de velocidad. Estas y otras medidas de ahorro demostraron su eficacia.

Aunque al boicot petrolífero había seguido una conmoción en cierto modo beneficiosa, los altos precios de los crudos podían conllevar peligros más graves. Se iba a acelerar la inflación, y en consecuencia el paro y las tensiones sociales. El sistema monetario se vería afectado a nivel internacional cuando los países productores de petróleo invirtieran en el mercado internacional las elevadísimas ganancias obtenidas de la noche a la mañana con igual celeridad.

Finalmente, se desequilibraron las balanzas de pagos de muchos países, puesto que tuvieron que emplear volúmenes de divisas mucho más elevados para hacer frente a las importaciones de petróleo. En 1973 los países del Mercado Común destinaron 16.000 millones de dólares para hacer frente a dichas importaciones, y un año después se elevaban ya a 40.000 millones de dólares.

Especialmente afectados resultaron los países en vías de desarrollo que no poseían petróleo. En conjunto se aceleró la recesión de la economía mundial, independientemente de las demás causas que la habían determinado. Los países industriales no iban a poder seguir aumentando su prosperidad tan rápidamente y a tan bajo precio, a expensas de otras naciones.

Las compañías petrolíferas multinacionales obtuvieron buenos beneficios del embargo y del alza de precios impuestos por los árabes. Habían demostrado ser imprescindibles a la hora de abastecer a los países industriales, y habían invertido ingentes sumas de dinero en nuevas prospecciones, pero el explosivo incremento de sus ganancias suscitó la indignación general.

La tierra oculta todavía más de 90.000 millones de toneladas de petróleo (y los expertos calculan otros 200.000 millones más), pero un consumo anual medio de 3.000 millones de toneladas permite calcular fácilmente que estas reservas se agotarán a principios del siglo XXI, aunque sin duda antes se producirán situaciones de difícil superación.

Aunque los países más dependientes del petróleo tratan de aprovechar otras fuentes de energía, no resulta fácil sustituirlo a medio plazo. En tal caso, es muy probable que la crisis de 1973 no haya sido más que el preludio de otra crisis energética futura, mucho más grave y de alcance mundial.

SÍNTESIS DE LA ÉPOCA

ORIENTE MEDIO se convirtió en un área crucial de la política mundial a partir de la década de 1950. Ello se debió a que los países de Europa occidental, Japón y Estados Unidos se hicieron cada vez nías dependientes de los grandes yacimientos petrolíferos de Oriente Medio. Los mayores depósitos se hallan en las inmediaciones del golfo Pérsico —Arabia Saudí, Kuwait, Irak e Irán— y en Libia (norte de África).

PETRÓLEO Y OPEP
En un principio, estos depósitos de petróleo eran explotados por compañías occidentales. Más tarde, los gobiernos de Oriente Medio se hicieron con el control de sus propias riquezas, ya que estaban en condiciones económicas para hacerlo. En 1960 muchos países productores de petróleo se unieron para fundar la OPEP (Organización de países exportadores de petróleo). Los precios empezaron a ser más altos.

LA CRISIS DEL PETRÓLEO En 1973, los países occidentales apoyaron a Israel en la guerra del Yom Kippur contra Egipto y Siria. Los productores árabes de petróleo, unidos en la OPEP, intentaron terminar con ese apoyo cortando los suministros de petróleo. Los precios del crudo se dispararon. Ello causó una grave crisis energética y una inflación (alza general de los precios) que dañó seriamente las economías occidentales, aunque multiplicó la riqueza de muchos productores de petróleo.

NACIONES RICAS Y NACIONES POBRES
Los países árabes productores de petróleo han tenido gobiernos muy diferentes. Algunos, como Kuwait, Arabia Saudí o Libia, tienen poblaciones pequeñas, de modo que la riqueza proveniente del petróleo puede emplearse en educación, sanidad y bienestar social. Otros, como Irak e Irán, están superpoblados. Muchos de sus habitantes son pobres, entre otras cosas porque gran parte de las riquezas generadas por el petróleo se invierten en gastos de guerra.

GOBERNANTES ÁRABES
Algunos de los mayores productores de petróleo, como Arabia Saudí y Kuwait, cuyos gobiernos son conservadores, están dirigidos por jeques (los jefes hereditarios de los árabes) prooccidentales. Otros, como Libia, Irak e Irán, están regidos por gobiernos que se autoproclaman revolucionarios. Como rasgo común, atacan el imperialismo estadounidense y la ingerencia de Estados Unidos en los asuntos extranjeros.

RELIGIÓN ISLÁMICA
En el mundo islámico se ha extendido un malestar general por la consideración que el Islam ha tenido en Occidente. Muchos pueblos de Oriente Medio exigen una modernización a la occidental, con el Islam en un segundo término. Éste fue el camino de Turquía y de su líder Kemal Atatürk (1881-1938) y la de Irán antes de 1979. Otros quieren preservar la religión y las costumbres islámicas, como Arabia Saudí, donde, por ejemplo, el alcohol está prohibido.

FUNDAMENTALÍSIMO ISLÁMICO
Una tercera opción es dinamizar el Islam haciendo de él una religión revolucionaria y opuesta a cualquier influencia extranjera. En 1979 el sha de Persia (1919-80) fue derrocado por los fundamentalistas shiís en Irán, quienes tomaron rellenes estadounidenses, desafiaron a Occidente y establecieron la estricta observancia islámica. En 1981, los fundamentalistas asesinaron al presidente egipcio Anwar el-Sadat (1918-81).

Fuente Consultada: Los Cambios Económicos del Siglo XX Sidney Pollard

Historia y Justificación del Estado de Bienestar en Occidente

Historia y Justificación del Estado de Bienestar

EL ESTADO DE BIENESTAR: Analizaremos primero, en este punto, cómo se constituye el llamado “estado de bienestar” desde lo global. El mismo, surge como respuesta del propio sistema capitalista mundial a la crisis del ´29 cuyo máximo teórico es John M. Keynes .

 “El ´29 barre también con la nostalgia residual de aquellos valores que el ´17 había destruido. En el jueves negro de Wall Street, con la catastrófica caída del índice de la Bolsa, son arrasadas las mitologías estatales y políticas de un siglo de renovado dominio burgués sobre la clase obrera…(…) es el entierro final del mito liberal clásico de la separación del Estado y el mercado. Es el fin del “laissez faire”.

Pero aquí no se trata simplemente de la modificación de la relación clásica entre el estado y la sociedad civil y del arribo de un Estado “intervencionista” (…) eso ya había sido presenciado en los años posteriores a 1870.

Aquí el inicio de una nueva época en la historia del Estado contemporáneo es señalado por el hecho de que en ese mundo debe reconocerse la emergencia de la clase obrera y la imposibilidad de eliminar el antagonismo que ella representa como un elemento necesario del sistema…(…) la característica central que distingue a la nueva forma histórica del Estado capitalista es: la reconstrucción capitalista del Estado sobre la base del descubrimiento del antagonismo obrero radical.(…) La revolución obrera política puede ser evitada sólo reconociendo las nuevas relaciones de fuerza y haciendo funcionar a la clase obrera dentro de un mecanismo que sublime la continua lucha por el poder en un elemento dinámico del sistema, controlándola, funcionalizándola en una serie de equilibrios…(…)

El Estado está ahora preparado para penetrar en la sociedad, para recrear continuamente la fuente de su legitimidad en un proceso de permanente reajuste de las condiciones de equilibrio. La nueva “base material de la constitución” devino en el “Estado planificador” o, mejor aún, el Estado como “plan”.(…)” (Negri, Toni, “La crisis de la política. Escritos sobre Marx, Keynes, las crisis capitalistas y las nuevas subjetividades”, Ediciones El cielo por asalto, Argentina, 2002, pág. 15 y 16.)

Negri, se pregunta más adelante por las implicancias de la crisis del ´29 y sobre los nexos entre 1917 y 1929 y dice: “… el ´17 se presenta al mismo tiempo bajo dos aspectos: como problema internacional y como problema interno de los diversos países capitalistas, como el problema de la contrarrevolución, así como el aislamiento de la Unión Soviética, y como el problema de la represión del potente movimiento de la clase obrera –sindical y obrero- que extiende la experiencia revolucionaria a todo el mundo capitalista”.

Y Negri, contesta diciendo lo que proponía Keynes en 1919, como la única vía a seguir por el capitalismo: “…consolidar la economía de Europa central como una barrera contra los soviets rusos y como una forma de control de los movimientos revolucionarios internos, reunificar, en suma, los dos frentes de defensa del sistema capitalista”. (Negri, Ob. Cit, pág. 18).

Además, marca como característica específica de la nueva forma del Estado que emergió de 1929 que: “era más bien el tipo de dinámica de clase que entrará en acción en el marco del intervencionismo estatal, sobre la cual se fundaba la intervención. Únicamente la experiencia de la gran crisis del 1929 podía permitir a la ciencia capitalista dar este ulterior paso adelante hacia una nueva redefinición del Estado.(..) Asumir que el ´17 no tiene incidencia inmediata sobre el ´29 parece cosa obvia. Sin embargo, detrás de la obviedad de esta afirmación se encuentra una red de relaciones históricas cuya identificación, si no explicará, ciertamente dará un sentido político complejo de interpretación de la gran crisis.

Porque, si bien es cierto que la crisis del ´29 surge directamente de la estructura económica norteamericana, también es al mismo tiempo fruto de la acumulación de las contradicciones del sistema…(…) La excepcionalidad de la crisis del ´29 no se entiende sino teniendo presentes las condiciones del desarrollo económico de los años veinte, cuando el alargamiento de la base de la oferta (…) no se acompañó de un cambio en la relación en la que se encontraba con la demanda (…) y cuando se dice “demanda” se dice “clase obrera”, se dice posibilidad de insurrección y de subversión del sistema” (…) tenemos finalmente a este Estado capitalista que audazmente supera y recupera (Aufhebung) la noción de “revolución permanente” a su interior para su propia conservación” ( Negri, Ob. Cit., págs. 25, 26 y 34 ).

“John Maynard Keynes fue quizás el teórico más perpicaz de la reconstrucción capitalista, de aquella nueva forma de Estado capitalista que emergió como reacción al impacto revolucionario de 1917.(…) y el rol jugado por Keynes fue hacerla funcionar (a la revolución del 17) dentro del análisis de la crisis, convertirla en elemento científico (…) el punto decisivo en la “Teoría General” es: El redescubrimiento de la ley de la caída tendencial de la tasa de la ganancia” (…) y la necesidad del sistema de una previsión. Y la previsión, consecuentemente es el predominio de la demanda sobre la oferta.” (Negri, Ob. Cit., págs. 17 y 35.)

 Estado de Bienestar

Fue Keynes, quien aportó líneas de acción superadoras de la crisis e hizo alusión al rol del estado en esta coyuntura. Ya la Primera Guerra había provocado, en mucho países, situaciones de riesgo a las economías nacionales, lo que había obligado a abandonar la idea de un Estado abstencionista en materia económica.

La crisis del ´29, que es vista como una crisis de todo el sistema en su conjunto, pero del sistema capitalista. Dice el historiador Hobsbawm: “(…) Ahora bien, una vez que el capitalismo liberal había conseguido sobrevivir –a duras penas- el triple reto de la Depresión, el fascismo y la guerra, parecía tener que hacer frente todavía al avance global de la revolución, cuyas fuerzas podían agruparse en torno a la URSS, que había emergido de la segunda guerra mundial como una superpotencia. (…) El principal interrogante al que deben dar respuesta los historiadores del siglo XX es cómo y por qué tras la segunda guerra mundial el capitalismo inició – para sorpresa de todos- la edad de oro, sin precedentes, y tal vez anómala, de 1947-1973. No existe todavía una respuesta que tenga el consenso general…(…)” (Hobsbawn, Eric, “Historia del siglo XX”, Ed. Crítica, 1997, pág. 18).

La crisis del sistema capitalista, que no afectó a la ex Unión Soviética, obliga a el Estado, a realizar medidas dirigistas, corporativistas, intervencionistas (aunque volvamos a aclarar: ¡el Estado siempre interviene!). ¿Cuál va a ser el rol que se le va asignar al Estado en este periodo? El Estado va a ser pensado como activo agente de la economía, desde la regulación e incentivación de la producción; desde el control de los mercados, del consumo, de la producción, del comercio exterior; desde la elaboración de nuevas leyes que reglamenten el funcionamiento económico; desde la planificación de las medidas a adoptar; desde la nacionalización de empresas, etc.

Es que, siguiendo a Keynes, la idea era, incentivar el consumo, la demanda de bienes en oposición a la teoría del pensamiento clásico en la que el mercado es una espontánea fuerza reguladora de la economía, donde la oferta y la demanda (tanto de bienes y de mano de obra) se crean mutuamente, se generan mutuamente. A partir de las teorías keynesianas, surge también la idea de la plena ocupación y del pleno empleo como generador de más demanda de productos y más consumo.

El Estado pasa así, a intervenir para garantizar cierto nivel de ocupación y de consumo, incentivando la economía por medio de políticas que aseguren su funcionamiento. El Estado, asume el rol de protector tanto de los consumidores como de empresarios a fin de impedir los abusos de los sectores monopolistas.

En resumen, el “Estado de Bienestar” (“Welfare state”) pretende, frente a los avances de la economía, regular el funcionamiento de la sociedad. Surgió desde lo global (desde los países centrales e industrializados) como necesidad del subsistencia del propio sistema, pero también fue modelo en los países periféricos. Si bien, este tipo de Estado, no trata de transformar la estructura del sistema económico, intenta remediar las deficiencias adoptando medidas que mejoren los servicios de salud, educación, cultura, seguridad y defensa del ambiente.

El “Estado de Bienestar” interviene subsidiando actividades correctivas de las desigualdades sociales, trata de resolver los problemas graves dentro de la estructura del Estado Liberal. La idea para el “Estado de Bienestar” es que es necesario intervenir, porque si se deja a la sociedad librada a su suerte, se cae en una irracionalidad donde los que más tienen tienden a incentivar aún más las diferencias sociales y económicas. El Estado, entonces, no debe limitarse a garantizar el funcionamiento del sistema sino que debe ser regulador de las relaciones sociales y fundamentalmente debe hacerse cargo de la “justicia distributiva” de los recursos, o sea ser un Estado “incluyente”.

Pasando a las implicancias de todo lo dicho anteriormente, al nivel de lo Local, a lo que pasaba en esta etapa en Argentina y en América Latina en general, el rol del Estado en el periodo de Industrialización tiene un cambio cualitativo con respecto al que había tenido en el periodo anterior (“modelo agroexportador” en el que representaba exclusivamente los intereses de las clases dominantes).

En la etapa de la economía primaria exportadora, sobre todo a partir de la segunda mitad del siglo XIX, el Estado toma una posición decidida en el proceso, a través de la organización y la promoción de la inversiones en ferrocarriles e infraestructura y en el poblamiento de la zona pampeana. En ese periodo (1860-1930) el Estado integró al país en el sistema de división internacional del trabajo, organizó el sistema monetario en torno al patrón oro y una política arancelaria abierta a la importación de manufacturas. Se organizó el Estado de derecho liberal liderado por los sectores vinculados a la producción agropecuaria y a los intereses internacionales asociados a los grupos locales dominantes en ese sector dinámico.

Como dijimos, la complejidad creciente del proceso económico, plantearon al Estado un conjunto de problemas, a partir de 1930.

Uno de esos problemas, se refiere a la política de desarrollo industrial. En la etapa Agroexportadora (política librecambista), las responsabilidades del Estado se limitaban al manejo de la política arancelaria. En la nueva etapa, al asumir la Industria, el papel protagónico del proceso de desarrollo, y la protección arancelaria y otras medidas de fomento, un rol central en la evolución de la economía, el Estado asumió responsabilidades mucho más complejas: “Entre ellas se incluye no sólo el nivel y la estructura de la protección arancelaria sino, también, la política de financiamiento de promoción del cambio tecnológico, de precios relativos agro-industriales y otras cuestiones importantes.” (Peralta Ramos, Mónica, “Etapas de acumulación y alianzas de clases en la Argentina (1930-1970)” ).

En el nivel global, los países capitalistas obtuvieron durante este periodo inmejorables ganancias y una notable mejoría económica. Por primera vez apareció un sistema de consumo masivo basado en el pleno empleo y en el aumento constante del poder adquisitivo con la cobertura social financiada por el incremento de los ingresos del Estado.

Finalmente, el “estado de bienestar” entró en crisis a fines de los ´60 y comienzo de los ´70. El equilibro vital de su funcionamiento se vio alterado por el aumento de la producción y la capacidad del mercado de absorberlo. Es decir, mucha oferta y poca demanda. A todo esto se le sumó la denominada “crisis del petróleo” de 1973, que generó una importante disminución de las ganancias de las empresas y paralelamente una disminución en el poder adquisitivo de los trabajadores. Las empresas privadas culparon al “estado de bienestar” por esto y comenzaron una nueva etapa, una nueva fase capitalista: “Tecnológica Financiera” con el neoliberalismo comandando política e ideológicamente el proceso.

Ver: Crisis del Estado de Bienestar

Profesor: Pablo Salvador Fontana

BIBLIOGRAFÍA UTILIZADA EN: “EL ESTADO DE BIENESTAR”:
– Hobsbawn, Eric, “Historia del siglo XX”, Ed. Crítica, 1997.
– Negri, Toni, “La crisis de la política. Escritos sobre Marx, Keynes, las crisis capitalistas y las nuevas subjetividades”, Ediciones El cielo por asalto, Argentina, 2002.
– Peralta Ramos, Mónica, “Etapas de acumulación y alianzas de clases en la Argentina (1930-1970)”.

El Movimiento Hippie La contracultura en la década de los 60 Cambios

El Movimiento Hippie: Contracultura de los 60

INTRODUCCIÓN: LOS HIPPIES Fue un movimiento juvenil que tuvo lugar en los últimos años de la década de 1960 y que se caracterizó por la anarquía no violenta, la preocupación por el medio ambiente y el rechazo al materialismo occidental.  Los hippies formaron una contracultura políticamente atrevida y antibelicista, y artísticamente prolífica en Estados Unidos y en Europa. Su estilo psicodélico y lleno de colorido estaba inspirado por drogas alucinógenas como el ácido lisérgico (LSD) y se plasmaba en la moda, en las artes gráficas y en la música de cantantes como Janis Joplin o de bandas como Love, Grateful Dead, Jefferson Airplane y Pink Floyd.

El Movimiento Hippie La contracultura

EL MOVIMIENTO HIPPIE:  En los últimos años de la década del ´60, comenzó un movimiento muy particular que fue conocido como “movimiento hippie”. Este movimiento, como decíamos anteriormente, se caracterizó por la anarquía no violenta, por la preocupación por el medio ambiente y por un rechazo general al materialismo occidental. Los hippies formaron una cultura contestataria y antibelicista.

Artísticamente fue un movimiento muy prolífero en todo el mundo. Su estilo fue la psicodelica y la multiplicidad de colores inspirados en la drogas alucinógenas de la época (LSD) y que se plasmaba en: moda, artes gráficas y sobre todo en la música, en cantantes como Janis Joplin y en bandas como Love, Grateful Dead, Jefferson Airplane y Pink Floyd por nombrar solo algunas; y en general en todos los ámbitos de la cultura.

En un principio el movimiento se generó en Estado Unidos para luego extenderse a Europa y a todo el mundo. El origen, fue una reacción a las profundas alteraciones que había producido la segunda guerra mundial, en la sociedad y en la cultura.

Luego de la segunda guerra mundial (1945), se habían generalizado las políticas económicas de orientación “keynesianas”, que se basaban en el impulso que el Estado (ver Estado de Bienestar) le daba a la demanda y a la organización del proceso productivo a través del “taylorismo” (organización racional y científica del trabajo) y el “fordismo” (organización del trabajo en cadena). Estas circunstancias, hicieron aumentar la productividad y a su vez abaratar costos, lo que permitió a los trabajadores, acceder al mercado de bienes de consumo durables (automóviles, electrodomésticos, etc.), como nunca antes en la historia.

Las clases medias y populares mejoraron notablemente en las condiciones de vida ayudadas por la intervención del llamado “estado de bienestar” que tenía en esta etapa una importancia preponderante. Además, el pleno empleo, el sistema de seguridad social asegurado por ese “estado de bienestar” y la transformación de algunos servicios que antes eran privados (sanidad, educación, transporte, etc) en públicos, permitió también una notable mejora en la mayoría de los trabajadores.

Estas mejoras económicas, provocó en la sociedad en general una aletargamiento y un adormecimiento en cuanto a los reclamos y las luchas obreras. Los jóvenes, a partir de la década del ´50, comenzaron a rechazar estas posiciones cómodas y burguesas. Además, se le sumó a estos conflictos, la intolerancia “macartista” en el plano interno y la guerra de Corea en el internacional.

Todas estas transformaciones en la sociedad, fueron incubando la protesta juvenil que vendría.

La década del ´60, en los Estados Unidos y en los países centrales, traería todavía aun más mejoras en lo económico. La producción industrial se incrementó durante este periodo, principalmente la industria alimenticia, junto con la producción de carbón, la metalurgia básica, los productos agrícolas y la gasolina. Comenzó así, una etapa de consumo de masas. Los electrodomésticos, el auto y el teléfono, pasaron a ser símbolos de status personal. En general, artículos que eran privativos de minorías, pasaron a ser consumidos por una gran cantidad de personas al abaratarse notablemente sus costos.

Otro síntoma de los cambios de la época, fue la significativa explosión demográfica y la fuerte crisis que sufrió la institución “familia”. La misma, dejó de ser el núcleo de contención afectiva que siempre fue, debido a un cambio de valores en la sociedad.

Dos grandes movimientos también cobraron fuerte impulso en la década del ´60: uno era el “liberación femenina” y el otro el de la lucha contra la discriminación étnica.

En ese marco, en esta década, muchos jóvenes comenzaron a ensayar experiencias no convencionales. Consideraban mediocre y aburrido el mundo “burgués” e iniciaron una búsqueda hacia una vida espiritual y en contacto con la naturaleza. A toda esta búsqueda e iniciativas de los jóvenes, se la comenzó a conocer como “movimiento hippie”.

Al “movimiento hippie” no le interesaba cambiar la sociedad, sino que lo que pretendían era cambiar la sociedad en forma íntegra. Además de los cambios en la familia y la rebelión juvenil, se sumaba la denominada “revolución sexual”. Ésta última, ocurría acompañada de las grandes transformaciones en las conductas sociales, que se trasladaron también al ámbito privado. La aparición de las píldoras anticonceptivas y su difusión masiva, también influyeron en los cambios producidos en el nivel social.

Los “hippies”, tomaron como actitud contestataria, retirarse de la sociedad a la que condenaban por actitud cómoda y conservadora. Comenzaron, entonces, a reunirse en comunas, constituidas como organizaciones libres y sin jerarquías, en total contraposición de lo que pasaba en la sociedad burguesa. Las reuniones de los hippies se volvieron cada vez más conocidas, pero la que quedó instalada en la memoria, fue el festival de “Woodstock” en 1969, en el cual se reunieron durante tres días, medio millón de jóvenes. Además, el movimiento hippie encontró en el rock, un modo de expresión inigualable, sus valores básicos fueron la tolerancia y el amor. La guerra de Vietnam, fue también un hecho clave, que mostró al movimiento en total oposición al conflicto bélico, su gran inconformismo se manifestó en diversas movilizaciones en contra de la guerra y de todo tipo de violencia.

Estilo y comportamiento: El icono hippie suele caracterizarse con un hombre de pelo largo y barba mucho más larga que lo considerado “normal” para la época. Ambos sexos tendían a dejarse el pelo largo y de imitar el estilo afroamericano.

La mayoría de la sociedad de la época, consideraba estos “pelos largos” como una ofensa, o como sinónimo de suciedad, o cosa de mujeres.

El hecho de usar el cabello largo, para ambos sexos y su forma particular de vestir, actuaba como una señal de pertenencia y una muestra de su actitud contestataria y contracultural.

Otras características asociadas a ellos fueron:

– Ropas de colores brillantes.

– Ropas desteñidas.

– Camisas largas, polleras largas, pantalones con botamanga tipo “pata de elefante”.

– Ropas indias o africanas.

– Símbolos como la flor o dibujos de los aborígenes americanos..

– Muchos se confeccionaban su propia ropa como protesta ante la cultura consumista.

– Uso de incienso y recuperación de los valores naturales de las plantas.

– Se reunían a tocar o componer música en fiestas al aire libreo en casas de amigos.

– Vida en comunas.

– San Francisco, California era la principal ciudad de encuentro para los hippies.

– Tolerancia hacia la homosexualidad y la bisexualidad.

– Amor libre: traducido en un rechazo a la institución del matrimonio y una conducta sexual contraria a las imposiciones de las Iglesias o el Estado, que eran vistas como intromisiones a la vida personal.

– Uso de drogas: marihuana, hachís, alucinógenos como el LSD, etc.

El entonces presidente Ronald Reagan definió al hippie como «un tío con el pelo como Tarzán, que camina como Jane y que huele como Chita».

Festival de Woodstock:

Fue el acontecimiento emblemático del movimiento juvenil y si queremos representar cómo fue la década del ´60, seguro que recurriremos a ese festival. Desafiante, inocente, optimista y tolerante, todo eso a la vez y muchas cosas más se pueden decir del mismo. Celebrado en una granja del estado de Nueva York del 15 al 17 de agosto de 1969. Durante tres días, a pesar de las lluvias, el barro y las instalaciones insuficientes, más de 400.000 jóvenes se abarrotaron en un encuentro que pasaría a la historia.

Joan Baez; Crosby, Stills, Nash y Young; The Who; Janis Joplin; Jimi Hendrix; Sly and the Family Stone; Jefferson Airplane y Santana, son solo algunos de los músicos que actuaron en el festival que había sido anunciado como “tres días de paz y amor”.

Estudiantes, fumadores de marihuana, residentes en comunas, profesores y hippies, en general, acudieron a la cita que fue catalogada como “una reunión de todas las tribus”, creando una de las leyendas que quedaría viva por siempre en la cultura musical y roquera.

Liberación homosexual:

Un acontecimiento, cambió algo que ya se venía dando desde la década de ´50. El movimiento homosexual era hasta entonces reducido y discreto, todavía sufría los prejuicios de la época. El aconteciendo del que hablamos, tuvo lugar en un bar (el “Stonewll Inn.”) para homosexuales del Greenwish Village, un barrio bohemio de Nueva York.

Una noche de junio de 1969, en una operación que parecía rutinaria, la policía realizó una redada en el Stonewall, debido a que el mismo no tenía licencia para vender alcohol y por esos tiempos atraía una nutrida clientela de jóvenes, ruidosos y travestis. Lo que hubiera pasado inadvertido, esa noche se tradujo en una violenta reacción sin precedentes. En lugar de dispersarse, los habitúes respondieron con ira. El disturbio duró varios días y el acontecimiento provocó que saliera a la luz, la causa por la “liberación homosexual”.

 Los activitas de esta causa, influenciados a su vez por los movimientos del poder negro y la liberación de la mujer, tomaron mayor fuerza y lograron ubicarse en la opinión pública de la época.

Esta rebelión, también fue significativa para aquellos que esperaban un control menos rígido de la sociedad hacia los comportamientos sexuales y para los que esperaban que se termine con la discriminación hacia los homosexuales.

Los movimientos a favor de la liberación homosexual comenzaron a expandirse hacia las potencias occidentales. Ya Inglaterra, había despenalizado la homosexualidad y se le sumaban en 1969, Canadá, Alemania, Australia y algunos estados de Norteamérica.

Finalmente, en 1973, la Asociación Norteamericana de Psiquiatría borró de su manual de diagnóstico, a la homosexualidad como enfermedad. De todas formas, la persecución y la discriminación no finalizó allí.

Ampliación: Paz, música y contestación: En 1966, «el verano del amor» marcó el apogeo del movimiento hippie. Sus miembros estaban a favor del pacifismo, las religiones místicas y la libertad sexual. Algunos, incluso, defendían el uso de drogas como la marihuana y el LSD (dietilamida del ácido lisérgico), que, se decía, abría la mente a áreas inexploradas.

En junio de 1967 se celebró en Monterey (EE. UU.) el primer gran festival de música pop al aire libre, al que asistieron unas 200.000 personas. Su poderosa combinación de música pop y cultura juvenil marcó uno de los puntos culminantes de lo que significaron los 60. No obstante, este optimismo empezó a desvanecerse con los asesinatos de Roben Kennedy y Martin Luther King. En casi todo el mundo hubo manifestaciones estudiantiles contra la intervención militar en Vietnam.

En algunas ciudades de EE. UU. se produjeron disturbios y el movimiento en favor de los derechos civiles abandonó su postura no violenta cuando actuaron grupos extremistas. En Francia, la revuelta estudiantil de mayo de 1968 coincidió con la huelga general de 10 millones de trabajadores, que pedían la dimisión de Charles de Gaulle.

El final de la década estuvo marcado por dos importantes festivales de rock, ambos celebrados en 1969: el de Woodstock en Nueva York y el concierto gratuito de Altamont, en California. En Woodstock, 450.000 personas asistieron a los tres días del festival unidas por un espíritu de amor y confratemización, pero en Altamont, un afroamericano fue apuñalado durante un altercado con otros asistentes.

PARA SABER MAS…

Hubo gran diversidad de estilos e ideologías entre los movimientos rebeldes. Muchos de ellos tuvieron su origen en Gran Bretaña, pero luego fueron adoptados en otras latitudes. Los hippies fueron una de las primeras tribus urbanas en las que se articularon la sensibilidad musical y estética, con la adhesión a la protesta pacífica en contra de la sociedad de consumo.

Como el camino elegido para la protesta era pacífico, el movimiento hippie tendió a utilizar los símbolos y el arte, además de adoptar un cierto estilo de vida para ejercer su rebelión. Por ejemplo, alentaron la vida comunitaria como manera de protesta contra la vida burguesa y el consumo indiscriminado. La vida comunitaria disolvía la familia nuclear en la comunidad: todos se preocupaban de la crianza de los más chicos, nadie acumulaba más riqueza que otro, todo se compartía y a nadie le importaba acaparar más y más bienes. La naturaleza se oponía al consumo de electrodomésticos y el poder de las flores al poder de las armas, que en esos años Los Estados Unidos desplegaban en Vietnam.

Además de este estilo de vida, la estética del pelo largo, el pantalón vaquero gastado, y en los varones la barba crecida, eran también formas de protestar. Se contraponía la figura del aplicado oficinista a la del despreocupado habitante de una comunidad que disfrutaba de la naturaleza antes que del éxito profesional.

Este estilo de vida se plasmó en varias comunidades famosas, por ejemplo en San Francisco, en los Estados Unidos, y en la localidad de El Bolsón, en la Argentina, que se hizo conocida justamente por la comunidad hippie que se radicó allí. Esta ética y estética de la ideología hippie se manifestó en las letras de canciones de varios grupos y autores paradigmáticos de la época.

LA MARIHUANA Y EL GRUPO HIPPIE (Comentarios de la época)
La cannabis (de donde se extrae la marihuana) tiene algunas características distintas de las drogas mencionadas. Es utilizada por dos grupos sociales extremos, claramente marginados: prostitutas, delincuentes, etc., y más recientemente vastos sectores de las clases medias y altas, estos últimos atraídos por algunas de las postulaciones de la cultura hippie. Aun a riesgo de plantear esquemáticamente el problema se puede decir que las graves contradicciones de la sociedad consumista de los países altamente desarrollados engendra grupos que se rebelan contra ella. Algunos detentan altos niveles de conciencia, otros limitan los alcances de su oscura protesta social a las reformas internas dentro del sistema existente. Los hippies, seguramente, pertenecen a este segundo grupo.

Por ejemplo en los Estados Unidos, acelerado el deterioro social por la guerra en Vietnam y la creciente violencia interna, se recorta un núcleo de las jóvenes generaciones que se burlan del establishment, es decir del sistema. Esta oposición que centra su lucha en el pacifismo, en el retorno a valores humanísticos que desalienten la alienada búsqueda de éxitos materiales, contradictoriamente, hace uso masivo de «cosas».

Estas «cosas» ya no son heladeras, automóviles o éxito social, sino que cristalizan en el uso de drogas: la marihuana y algo menos el LSD. Así, el uso de las drogas de la cultura hippie desorganiza y deteriora a un rico potencial humano, lo desvía del enfrentamiento orgánico y distrae los objetivos originales de la protesta.

Los hippies norteamericanos constituyen un buen ejemplo del rol que cumplen las drogas en un contexto social dado. Curiosamente buscan la misma sensación estimulante y anestésica de los sentimientos a los cuales están sometidos sus compatriotas en el sudeste asiático (la cantidad de jóvenes soldados en Vietnam que consumen drogas es altísima).

Los grupos que siguen el modelo cultural hippie en América Latina son evidentemente menos numerosos y prácticamente están concentrados en las grandes ciudades, pero responden en su dinámica de constitución a elementos análogos a los norteamericanos. Pertenecientes a !as clases medias siguen la tradición de adoptar modelos culturales y de conducta de origen metropolitano. Se reconoce en ellos un interés semejante por la marihuana y el ácido lisérgico.

El estilo de vida americano Causas Historia Caracteristicas

El estilo de Vida Americano: Características

Durante la era de posguerra, la sociedad occidental presenció un cambio notoriamente veloz. Productos de nuevas tecnologías —como las computadoras, los televisores, los jets, los dispositivos anticonceptivos y las nuevas técnica quirúrgicas— alteraron de manera drástica y rápida el ritmo y la naturaleza de la vida humana. Los apresurados cambios de la sociedad de la posguerra, fomentados por los avances científicos y el raudo crecimiento económico, hicieron que varias personas pensaran que era una nueva sociedad. Llamada por algunos sociedad tecnocrática y por otros sociedad de consumo, la sociedad occidental de posguerra se caracterizó por una cambiante estructura social y nuevos movimientos hacia el cambio.

EL ESTILO DE VIDA NORTEAMERICANO:

Como consecuencia de la implantación del llamado Estado de bienestar, a partir de fines de la Segunda Guerra Mundial, importantes sectores sociales de los países industrializados aumentaron, considerablemente, el poder adquisitivo.

estatua de la libertad en ee.uu.

Para mantener esa situación de mejoramiento salarial y de cobertura social, era necesario acrecentar la producción y, en forma paralela, el consumo para que se pudiera absorber todo lo fabricado. Así aumentarían las ganancias de los industriales que, a su vez, dispondrían de más capitales para seguir mejorando la capacidad adquisitiva de las clases medias y bajas, formando un círculo en el cual todos los elementos debían conservar el equilibrio.

Todo esto se hizo posible gracias a los adelantos tecnológicos. El mejoramiento salarial se dio a partir de las negociaciones entre los sindicatos y las organizaciones patronales, y asegurando las mayores ganancias a los empresarios. Para sostener este nivel de vida, era necesario aumentar el consumo, aun de productos superfluos que comenzaron a ser publicitados como imprescindibles.

A fin de lograr ese objetivo, fue creado en los Estados Unidos un nuevo estilo de vida, que comenzó a difundirse como el american way of life (estilo de vida americano). Para ello, se utilizaron dos elementos: la publicidad y la disminución de la calidad de los productos, con el fin de que tuvieran menor vida útil y por lo tanto, fuera necesario reponerlos más rápidamente.

Esta nueva forma de vida se basaba en el consumo de todo tipo de artículos, como uno de los principales caminos para la realización individual de los seres humanos. Se dejaban en segundo plano muchos de los valores culturales sostenidos hasta entonces, como el crecimiento intelectual y espiritual.

Las características de ese estilo fueron —además del consumismo— la exageración, la ostentación de la riqueza y la grandiosidad, reflejadas en todos los órdenes. La industria automotriz norteamericana, por ejemplo, se diferenció de las demás por el enorme tamaño de sus vehículos y por su mayor potencia.

Los automóviles Impala, inmensos en tamaño, se convirtieron en el símbolo de la riqueza de los años 60. Se creó, de este modo, una notoria influencia y hasta dependencia cultural, pues el resto de los países estuvieron influidos por la moda y las preferencias norteamericanas, más allá de sus propias tradiciones o idiomas.

El Turismo:

La gente comenzó a vivir mejor y contaba con dinero para gastarlo, por lo que solicitaba mas tiempo libre, por lo que se dedujeron la cantidad de horas de trabajo diarias en una novena parte. Los americanos ahora buscaban nuevas actividades deportivas, culturales y mucha recreación, cuyo objetivo mas destacado fue el turismo.

El turismo era una de las industrias de más rápido crecimiento en todo el mundo. En los diez años entre 1962 y 1972, el gasto en turismo se triplicó. En algunos casos, el muy alto incremento anual en los ingresos por turismo reflejaba un punto de partida bajo, en otros continuaba aumentando desde un nivel que había sido alto. España, por ejemplo, que había acogido a 200.000 turistas en 1930 y 6 millones en 1960, recibió a 33 millones en 1973.

Los otros países «baratos» del Mediterráneo, entre los que se encontraban Grecia, Turquía, Malta, Israel, Chipre y Portugal, así como el Norte de África, también registraron incrementos. México y las Bahamas tuvieron la misma experiencia que el hemisferio occidental. Las tasas de crecimiento eran menores en algunas zonas de las tradicionales de vacaciones, como Austria, Suiza, Francia e Italia.

En estos países, el turismo de invierno experimentó una rápida expansión. En Alemania Occidental, por ejemplo, donde en 1960-1961, 565.000 personas pasaron sus vacaciones de invierno, la cifra alcanzó los 3.157.000 en 1975-1976. Sin embargo, incluso en 1976, los países desarrollados seguían recogiendo el 83 por ciento de los ingresos del turismo, frente al 17 por ciento de los países en vías de desarrollo. Se trataba de una forma de gasto que quedaba limitada a los países más ricos; para algunos de los países más pobres se estaba convirtiendo en una fuente vital de ingresos.

En Europa, el esquí, que una vez fue un deporte exclusivo de los muy ricos y muy privilegiados y de un pequeño número de deportistas fanáticos, se convirtió en un deporte de masas, y más y más personas podían permitirse unas segundas vacaciones durante el invierno y viajar al extranjero para disfrutarlas. Pero las condiciones bajo las cuales tenía lugar el esquí cambiaron a medida que atraía un número cada vez mayor de personas. El viaje hasta el lugar empezó a estar congestionado y era cada vez más incómodo, y los pueblos alpinos que en un tiempo fueron tranquilos se convirtieron en municipios concurridos a medida que se construían hoteles de hormigón para alojar a los turistas.

La explosión de la educación

Es posible considerar la creciente provisión de educación como otra manera en que las personas utilizaron la creciente cantidad de bienes y servicios que ahora estaban a su disposición. La educación puede considerarse como algo valioso por sí mismo, así como un medio para aumentar la productividad de la mano de obra a largo plazo. En el boom de la posguerra, se produjo una verdadera explosión en el número de personas que acudían a las universidades u otros institutos de educación superior.

Estados Unidos llevaba la delantera en este aspecto, gastando una proporción de la renta nacional per ca-pita superior a la de otros países para la educación, y conservando esta delantera incluso cuando el resto del mundo occidental avanzó. Este énfasis en la educación se ha considerado como una alternativa a la provisión de otros servicios sociales, para los cuales Estados Unidos estaba rezagado, quizás como reflejo de la preferencia estadounidense por la autoayuda individual frente a la asistencia social.

En el año 1960, Estados Unidos gastó un 5,3 por ciento de su renta nacional en educación, comparado con el 5 por ciento en Suecia y el 4,7 por ciento en Holanda; la mayor parte del resto de Europa, así como Japón, gastaba entre el 4,5 y el 3,5 por ciento. En los siguientes años, la proporción de alumnos de escuelas secundarias entre los jóvenes con edades comprendidas entre los 10 y los 19 años en 13 países desarrollados del Oeste y Norte de Europa aumentó enormemente, la proporción de los estudiantes a nivel universitario con edades comprendidas entre los 20 y los 24 años casi se duplicó.

LA SOCIEDAD DE CONSUMO:

Después de la Segunda Guerra, el avance tecnológico (en electrónica, física y química), la mayor disponibilidad de mano de obra —producto de la paz y del aumento demográfico— ocasionaron un gran incremento de la producción industrial. Para mantener y aumentar el nivel de ganancias de los empresarios, fue necesario elevar el consumo, para lo cual se incorporó a los sectores medios y bajos en el mercado consumidor de productos antes reservados a las clases privilegiadas, tales como, electrodomésticos, automóviles, etc.

 Además de aumentar el consumo, las mejoras en el nivel de vida de los obreros hacían disminuir los reclamos y los alejaban de los posibles conflictos sociales. A este modelo basado en el consumo masivo se lo denominó sociedad de consumo. Dos elementos fundamentales ayudaron a instalar el consumismo la publicidad y las ventas a crédito.

Se estimulaba a través del cine, la radio, la  televisión, de los diarios y de las revistas, el deseo por acceder a un mundo ideal y fantástico, al cual sólo se ingresaba comprando determina das marcas de productos. Para triunfar en la vida, había que manejar tal automóvil, beber determinada gaseosa o vestir la ropa de los famosos.

Incluso, las manifestaciones artísticas  como la música, el cine, el teatro o la literatura,  eran impuestas por la propaganda de las empresas discográficas, las distribuidoras cinematográficas y por las empresas teatrales o editoriales. Había nacido la cultura de masas, en la que era más importante la difusión que la creación artística en sí misma. Tenía más valor lo más conocido que lo más creativo o mejor producido. Prevalecía la comercial sobre lo artístico.

Orígenes de las Grandes Marcas y La Sociedad de Consumo

Historia Creación de la Republica Popular China Resumen

Historia Creación de la Republica Popular China

Durante el siglo XIX, China había sido obligada por las potencias occidentales, mediante el uso de la fuerza, a otorgarle todo tipo de concesiones.

Entre 1839 y 1842, fue vencida por Gran Bretaña, en la llamada guerra del opio. Debido a esa derrota, debió entregar Hong-Kong a su vencedora y abrir sus puertos al comercio inglés.

En otras guerras libradas contra las grandes naciones occidentales y contra el Japón, China perdió Vietnam, Corea y Formosa.

Republica Popular China: Gran Salto AdelanteEsta constante serie de concesiones llevó al partido nacionalista chino, el Kuomitang (fundado por el dirigente Sun-Yat-Sen – imagen ), a derribar, en 1911, al milenario gobierno imperial residente en Pekín, para reemplazarlo por una República.

El programa republicano proponía, básicamente, recuperar el país para los chinos, combatir la corrupta dirigencia que acordaba con los europeos y evitar que China continuara entregando sus riquezas a los extranjeros.

Sin embargo, la situación en el interior del país siguió siendo caótica. Cada región era dirigida por caudillos locales, llamados los Señores de la Guerra, que combatían unos contra otros imponiendo sus ideas.

Si bien durante el siglo XIX China fue permanentemente agredida por el imperialismo europeo, durante la primera mitad del siglo XX, lo fue por el imperialismo japonés.

Los japoneses lograron ubicar a sus efectivos muy cerca del territorio chino en 1917, cuando numerosas tropas japonesas desembarcaron en Siberia Oriental, apenas comenzada la Revolución Rusa, para ayudar a los ejércitos zaristas rusos a derrotar a los bolcheviques.

La presencia militar japonesa en el Asia fue, a partir de ese momento, cada vez mayor. Su objetivo era ocupar el territorio chino.

Sin embargo, muy pronto los Estados Unidos y Gran Bretaña, que tenían importantes posesiones e intereses en el Extremo Oriente, cambiaron su política respecto a China.

Preocupados por el avance japonés en Asia, en la Conferencia de Washington (1922) formaron un frente destinado a contener al Japón. Así, obligaron a éste a limitar el crecimiento de su armada y a restituirle a China una base naval.

En 1921, en Shanghai, fue fundado el Partido Comunista Chino. Entre los doce miembros fundadores se encontraba el joven Mao-Tse-Tung, futuro conductor del comunismo chino.

En ese mismo año, se constituyó un nuevo gobierno en Cantón, que se opuso al existente en Pekín. Se buscó, de este modo, poner fin al desorden interior y al poder de los Señores de La guerra.

Hacia 1923, Sun Yat-Sen instaló un nuevo gobierno en Cantón, en el que participó el joven partido comunista chino.

En 1925, a la muerte de Sun Yat-sen, Chiang Kai-shek asumió el mando supremo del ejército nacionalista y, en poco tiempo, adoptó políticas anticomunistas.

En 1926, Chiang Kai-shek, ordenó el arresto de dirigentes comunistas y eliminó del ejército a los militares que simpatizaban con éstos.

En 1927, organizando unidades de combate obrero-campesinas, los comunistas crearon el germen de lo que, con el tiempo, fue el “ejército rojo”. En el Kuomintang, mientras tanto, la división entre nacionalistas y comunistas, inexistente en 1911, era cada vez más clara y profunda.

Comenzó entonces una verdadera caza de comunistas, cuyo centro fue la ciudad de Shanghai.

Pese a las persecuciones, los comunistas lograron colocar bajo su control distintas zonas del extenso territorio chino. Pronto, Mao se convirtió en el teórico político máximo del partido y en su conductor indiscutido.

En 1931, la situación política en China sufrió un violento cambio. Los japoneses iniciaron una invasión, sin previa declaración de guerra, que sólo concluyó con el fin de la Segunda Guerra Mundial.

El ataque japonés alivió la situación de los comunistas de Mao, aunque éste en nombre del partido, en 1932, declaró la guerra a los japoneses.

Durante ese año el siguiente, Chiang comenzó un ataque que pretendió aniquilar a los comunistas Descuidó así la lucha contra los japoneses, lo que permitió que éstos ocuparan toda la Manchuria (región del Asia, perteneciente a China).

Mientras tanto, al borde del aniquilamiento, los comunistas iniciaron la retirada. De este modo, el partido comunista evitó su extinción.

LA REPÚBLICA POPULAR CHINA
China dio un vuelco fundamental en su Historia en 1949 cuando, después de una guerra civil, adoptó el comunismo. Su líder, Mao Tse-tung, gobernó hasta 1976. En un principio, dio un carácter stalinista a su gobierno, pero cuando el XX Congreso Comunista de la URSS criticó el stalinismo, Mao declaró rota su alianza con Moscú y comenzó la Revolución Cultura!, como una forma de dar a China una identidad socialista propia. Izquierda y derecha: carteles alusivos a la revolución.

Revolución China Biografía de Mao Tse Tung

El Plan Marshall Para La Recuperación Económica de Europa

El Plan Marshall Para La Recuperación Económica

El Plan Marshall, nombre popular del European Recovery Program (ERP), fue un plan de los Estados Unidos para la reconstrucción de los países europeos después de la Segunda Guerra Mundial. La iniciativa recibió el nombre del Secretario de estado de Estados Unidos George Marshall y fue diseñado principalmente por el Departamento de Estado.

El Plan Marshall Para La Recuperación EconómicaEL PLAN MARSHALL: Después de la segunda guerra mundial, Estados Unidos se vió en la necesidad de implementar un sistema de ayuda para la reconstrucción de Europa Occidental. Este plan conocido como “Plan Marshall”, era el nombre popular del “European Recovery Program” (ERP) y fue conocido así porque fue diseñado principalmente por el Secretario de Estado de Estados Unidos, el general George Marshall.

La clase dirigente de Estados Unidos y su presidente, Harry Truman, comenzaron a preocuparse por la pérdida de liderazgo en Europa. Las tensiones con los soviéticos era cada vez mayor, y estos últimos habían comenzado a influir en la política de casi toda Europa.

Estados Unidos, no podía esperar más para comenzar a socorrer económicamente a Europa. Y dos hechos político-militares ayudaron a decidirse a los norteamericanos. El primero, era el debilitamiento británico en el Mediterráneo, el Golfo Pérsico, el océano Indico y hasta en el pacífico. Además, el Reino Unido ya no podía seguir asistiendo a griegos, turcos e iraníes frente al ataque de los soviéticos. Cada vez, los ingleses tenían menos recursos para mantener sus numerosas bases en el Mediterráneo (Malta, Gibraltar, Chipre, Libia y el canal de Suez). Lo mismo sucedía en el Mar Rojo, en la India y en China donde los avances de los ejércitos de Mao parecían incontenibles, a pesar de que había reconquistado Hong-Kong en 1947.

El segundo problema, provenía de la constante expansión de la Unión Soviética en Europa Occidental. Italia contaba con un partido comunista fuerte y poderoso, y los mismo pasaba en Francia. Hasta los gobiernos de coalición que gobernaban en Francia y en Italia, habían tenido que acceder a incorporar en distintos ministerios a miembros del partido comunista.

Al mismo tiempo, en que Truman anticipaba su doctrina, el general Marshall, reunido con su colegas occidentales les advertía que, de no mediar una ayuda económica-financiera, toda Europa Occidental caería en manos de la dominación soviética. Finalmente, en 1947, el presidente Truman anunció el envío de la ayuda con la coordinación de George Marshall.

logo del plan marshall Dos motivos esenciales llevaron a los estadounidenses a tomar esa medida: Primero, evitar que su propia economía cayera en un bache, que detuviera el crecimiento económico que había provocado la industria bélica durante la segunda guerra. Además, de esta forma se impediría la caída de la demanda, y la posible baja de la actividad industrial y laboral. Y a su vez, colocar las grandes sumas de capital en créditos para recuperar a Europa.

El segundo, era evitar la expansión soviética sobre todo el continente europeo, lo cual hubiera hecho perder el “equilibrio” de la región.

Truman, firmó el programa en 1948 y casi simultáneamente se constituyó en Paris la Organización Europea de Cooperación Económica (OECE), para coordinar la distribución de la ayuda. Así, siete mil millones de dólares en forma de manufacturas y créditos, comenzaron a invadir Europa. Salvo, España y Finlandia, que quedaron excluidas de la ayuda por sus regímenes políticos neofascistas y porque durante la guerra habían colaborado con el nazismo.

El Plan Marshall
Yo no tengo necesidad de recordarles, señores, que la situación mundial es muy seria (…)• Una de las dificultades consiste en que el problema es de una tal complejidad que el conjunto de los hechos presentados al público por la prensa y la radio hace extremadamente difícil, para el hombre de la calles, apreciar claramente la situación. Además, las gentes de este país están dejadas de las zonas angustiadas del globo, siendo conveniente para ellos comprender la situación y las reacciones de los pueblos que sufren, y las consecuencias de estas reacciones sobre sus Gobiernos, en relación con nuestros esfuerzos para promover la paz en el mundo.

Considerando las necesidades para una puesta en orden de Europa, las pérdidas de vidas humanas, las visibles destrucciones de ciudades, fábricas, minas, ferrocarriles, han sido correctamente estimadas; pero ha llegado a ser evidente durante el transcurso de los últimos meses que esta destrucción aparente es probablemente menos seria que la dislocación de toda la estructura económica europea (…). Los tradicionales lazos comerciales, las instituciones privadas, los bancos, las compañías de seguros y marítimas han desaparecido, por falta de capitales, absorbidos como consecuencia de nacionalizaciones, o por simple desaparición. En gran número de países, la confianza en la moneda nacional ha sido rota (…). La reconstrucción ha sido seriamente retardada por el hecho de que dos años después del fin de las hostilidades un tratado de paz no ha podido ser establecido con Alemania y con Austria.

La verdad es que las necesidades de Europa en productos alimenticios y otros productos esenciales —principalmente de América— en el curso de los tres o cuatro años próximos excederán en este punto su capacidad de pago, teniendo necesidad de una ayuda suplementaria importante, si se quiere evitar que tenga graves problemas económicos, sociales y políticos.

Además de los efectos desmoralizadores sobre el mundo en general y de los peligros de desórdenes resultantes de la desaparición de los pueblos en cuestión, las consecuencias sobre la economía americana están claras para todos. Es lógico que los Estados Unidos hagan todo lo posible para favorecer la vuelta del mundo a una salud económica normal, sin la cual no puede haber ni estabilidad política ni paz asegurada. Nuestra política no está dirigida contra ningún país ni doctrina, sino contra el hambre, la pobreza, la desesperación y el caos (…). Toda asistencia por parte de nuestro Gobierno debe ser, no un paliativo, sino un remedio. Todo Gobierno que consienta en colaborar con nosotros en la tarea de reconstrucción encontrará, estoy seguro, una cooperación completa por parte del Gobierno americano. Todo Gobierno que maniobre para detener la reconstrucción de otros países no puede esperar ayuda de nuestra parte. Además, los Gobiernos, partidos políticos o grupos que intentan perpetuar la miseria humana para su provecho político o de otra clase, encontrarán la oposición de Estados Unidos.

(…) No sería ni conveniente ni eficaz el poner en aplicación unilateralmente por nuestra parte un programa destinado a restablecer a Europa sobre sus bases, económicamente. Esto es asunto de los europeos. La iniciativa, en mi opinión, debe venir de Europa. El papel de nuestro país deberá consistir en ayudar a los europeos a elaborar tal programa, y seguidamente a aplicarlo, en la medida en que nosotros podamos hacerlo. El programa deberá ser aceptado por la mayoría, si no la totalidad de las naciones europeas (…).

George Marshall,
Secretario de Estado de los Estados Unidos, Universidad de Harvard, 5 de junio de 1947.

PARA SABER MAS…
El plan Marshall

En 1947, el secretario de Estado norteamericano George C. Marshall, un antiguo militar profesional, regresaba de una inefectiva conferencia sobre indemnizaciones celebrada en Moscú, convencido de que las economías europeas se encontraban en un estado lamentable y que la Unión Soviética deseaba exacerbar esta situación. Sólo Estados Unidos se encontraba en posición de emprender las medidas económicas necesarias para una recuperación europea.

En junio de 1947, Marshall anunció su Programa de Recuperación Europea, que debía ser administrado por un Comité Internacional para la Cooperación Económica Europea en París. El programa fue recibido con alivio y entusiasmo por parte de los ministros de Asuntos Exteriores de los Estados europeos no comunistas, aunque la Unión Soviética declinó la invitación e insistió en que ningún otro país comunista tornase parte en el programa.

El PRE se inició en 1948 y finalizó en 1952. Durante este período, las naciones europeas dispusieron de más de 13.000 millones de dólares, en gran parte en forma de alimentos, materias primas y equipo. Si bien a la hora de iniciar el PRE Estados Unidos estaba tan preocupado por evitar la proliferación del comunismo, como por ayudar a la recuperación europea, esta motivación no se reflejó claramente en la distribución de la ayuda. Irlanda, un país neutral durante la guerra y que tenía pocas probabilidades de ser víctima de un golpe comunista, recibió, entre el 1 de julio de 1948 y el 30 de junio de 1949, recursos equivalentes a casi el 8 por ciento de su renta nacional.

Por otra parte, Alemania Occidental ganó sólo cerca del 2,9 por ciento de su renta nacional. Después de 1951, Europa recibió otros 2.600 millones de dólares. Los productores estadounidenses también se beneficiaron de la expansión de la demanda en un momento en que existía la posibilidad de una recesión. La falta de salud forzó la renuncia de Marshall en 1949, quien, sin embargo, fue galardonado con el premio Nobel de la Paz en 1953.

La ayuda Marshall y el baluarte europeo
En marzo de 1947, el presidente Truman había prometido ayudar a los países no comunistas y el secretario de Estado George Marshall, en junio del mismo año, hizo una primera sugerencia pública para un Programa de Recuperación Europeo financiado por Estados Unidos (European Recovery Program, ERP). No obstante, el congreso evitó aprobar el ERP hasta el golpe de Estado comunista prosoviético de febrero de 1948 en Checoslovaquia.

Después de ello y del bloqueo de Berlín, el Congreso se convenció de que la seguridad de Estados Unidos necesitaba un «baluarte europeo» contra el comunismo. Esto, junto con la perspectiva de una caída en la demanda de los productos estadounidenses, que hacía surgir el fantasma de la depresión, fue suficiente para cambiar la política exterior de Estados Unidos poniendo en marcha el plan Marshall.

La mayor parte de la ayuda facilitada de este modo adoptó la forma de productos estadounidenses, y si bien la ayuda fue relativamente pequeña como porcentaje del PNB o de la inversión, el efecto en la renta nacional europea fue probablemente varias veces mayor. Por lo general se aceptaba que eliminaba los cuellos de botella en la producción europea y lubricaba las ruedas del comercio y los pagos internacionales, liberando los preciosos dólares para la adquisición de equipo vital. Un bono adicional para Estados Unidos era el aumento de la influencia estadounidense en las políticas monetarias y fiscales, y el estímulo de la cooperación europea.

Una forma que adoptó este estímulo fue la fundación de un comité, la Organización para la Cooperación Económica Europea, para redactar la solicitud formal de ayuda norteamericana. La OCEE seguía entonces otras políticas colectivas para acelerar la recuperación y liberalizar el comercio. (En 1961, Estados Unidos y Canadá se convertirían en miembros plenos
de la sucesora de esta organización, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, OCDE.) Otro mecanismo para la cooperación europea fue introducido por los administradores del ERP: la Unión de Pagos Europea que había sido diseñada para simplificar la expansión del comercio europeo, por lo menos sobre una base temporal.

Los préstamos a largo plazo y la cooperación comercial: Los receptores de la ayuda Marshall no tenían derecho a participar en los arreglos del FMI, y puesto que tantas economías principales estaban fuera del marco de referencia del acuerdo de Bretton Woods, éste era poco importante en los años de la recuperación. Este no era el caso del BIRD.

Los países miembros contribuían con capital, en forma de oro o dólares y de monedas nacionales; pero la mayor parte de los préstamos a largo plazo del Banco Mundial estaban financiados por otras fuentes. Sin embargo, el Banco no podía exigir tipos de interés comerciales bajos en el mercado neoyorquino, hasta que hubiese establecido una reputación de éxito en su trayectoria. En un principio, por aquel entonces su capacidad para prestar era muy limitada. Los préstamos iban a parar a la reconstrucción de Europa y a continuación los países más pobres recibían capital del BIRD. La nueva organización debía demostrar su capacidad para combinar los beneficios con inversiones a largo plazo^socialmente valiosas en países pobres y justificar el concepto detrás de su fundación.

La propuesta Organización para el Comercio Mundial (OCM) no tuvo tanto éxito. La Carta de La Habana para prepararla fue aceptada finalmente en 1948, pero nunca fue ratificada puesto que varios países siguieron presionando sobre determinados tipos de discriminación comercial. Por fin, hacia 1948 los logros de la primera sesión del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT) había reducido la necesidad de una OCM.

La OTAN y el Pacto de Varsovia en la guerra fría Objetivos Ideologias

La OTAN y el Pacto de Varsovia: Objetivos

LA OTAN Y EL PACTO DE VARSOVIA: Durante la llamada “guerra fría” se dio un enfrentamiento entre los dos grandes bloques que dominaban el mundo. La articulación de la política del bloque Occidental, estuvo determinada por la “Organización del Tratado del Atlántico Norte (North Atlantic Treaty Organization) liderada por los Estados Unidos.

La OTAN se formó el 4 de abril dLa OTAN y el Pacto de Varsovia e 1949, en Washington y estaba integrada inicialmente por Estados Unidos, Canadá, Bélgica, Francia, Dinamarca, Portugal, Islandia, Luxemburgo, Italia, Países Bajos y Noruega. Más tarde, en 1952, se sumaron Grecia y Turquía y en 1954, Alemania Federal.

El objetivo que se proclamaba, era la defensa de las “libertades democráticas” a través de una estrecha colaboración desde la política y la economía entre todos los países miembros del tratado. Al principio, la propuesta era que su duración no se extendería más de veinte años pero su protagonismo indudablemente dura hasta nuestros días.

Por su parte, el Pacto de Varsovia (imagen), aglutinaba a aquellos países que se integraban al bloque soviético. El mismo, se firmó el 14 de mayo de 1955 en la capital de Polonia e integró a ésta con la Unión Soviética, Albania, Bulgaria, Hungría, Rumania y Checoslovaquia, mientras que en 1956 se incorporó Alemania Oriental.

Los objetivos del pacto, eran colaborar entre sí en la ayuda militar en caso de agresiones armadas contra algunos de sus integrantes. Era en realidad, una respuesta a la formación de la OTAN, pero también tenía como misión la consulta entre los países miembros sobre los problemas de seguridad y de política internacional en general.

La OTAN y el Pacto de Varsovia, resultaron dos grandes alianzas ante la posibilidad de un enfrentamiento bélico en Europa. Además, era casi la única salida que tenían algunos países para llevar adelante una carrera armamentista, junto con los planes nucleares y espaciales, sin condicionar sus respectivas economías.

 Ahora bien, en el aspecto económico, significó la posibilidad de algunos países de permanecer en el ámbito de poder de las superpotencias, pero al mismo tiempo implicó una importante pérdida de sus soberanías en el plano político y militar. Las decisiones de los países miembros estaban muy condicionados por las directivas de sus respectivas alianzas.

Estados Unidos ejercía el poder hegemónico dentro de la OTAN, su presidente, era quien nombraba directamente al Comandante Aliado Supremo en Europa, que era la máxima autoridad militar de la alianza. Ese cargo, siempre fue ocupado por un general norteamericano, con lo cual los ejércitos de cada país eran controlados por la potencia más importante. Lo mismo pasaba en el Pacto de Varsovia, la Unión Soviética era el país líder del cual se desprendían todas las decisiones.

A su vez, la necesidad de ambas alianzas de mostrarse unidas ideológicamente frente al enemigo, llevaba a que los condicionamientos, no sólo en asuntos políticos y militares sino también en la economía.

Estas limitaciones de las soberanías de los estados miembros generaron diversos problemas. Francia, en 1958, se negó a poner a disposición de la OTAN su flota, e Inglaterra discutió con Estados Unidos, en 1963, por la formación de una fuerza conjunta con misiles atómicos, cuyo riesgo afectaba a los países europeos.

«La OTAN se creó en Washington en 1949 con el objetivo, según sus estatutos, de la defensa c; las libertades democráticas mediante una estrecha colaboración política y económica. Inicialmente formaron parte de ella Canadá, Francia, Dinamarca, Bélgica, Gran Bretaña, Italia, Islandia, Noruega, Luxemburgo, Portugal, Holanda, Estados Unidos y Grecia. En 1952 se unió Turquía, y en 1954, la República Federal Alemana.

En 1950 se unificaron los contingentes militares de estos países con un mando único y una estructuración propia. Este bloque actuaría conjuntamente en la labor de asegurar su hegemonía e» Asia, frente al peligro de que la independencia de los pueblos asiáticos se tradujera en regímene.-comunistas aliados a la Unión Soviética. Así surgirán la SEATO (Organización del Tratado del Sudeste Asiático), integrada por Inglaterra, Francia, Estados Unidos y otros países subordinados, como Pakistán, Tailandia y Filipinas, a raíz de la guerra de Indochina contra Francia (1954); y la CENTO (Organización del Tratado Central) en Oriente Medio, formado por Inglaterra con Turquía, Irán, Ira-y Pakistán (1955). Estados Unidos también intentó consolidar su hegemonía a través de la competencia económica; de su ayuda a otros países mediante relaciones de dependencia económica hacia ellos, de alianzas políticas y militares, de acciones diplomáticas en organismos internacionales, de «guerra secreta’ de acción ideológica y propaganda.»

«Como respuesta a la creación de la OTAN, en 1955 se estableció el Pacto de Varsovia, formado por Albania (hasta 1964) Checoslovaquia, Bulgaria, Polonia, Rumania, Hungría y la Unión Soviética. En 1956 se incorporaría la República Democrática de Alemania, mientras que la República Popular de Mongolia se asociaría como observadora. La muerte de Stalin en 1953 desencadenó importantes luchas por su sucesión en el seno de PCUS. La generación de la «vieja guardia bolchevique», que participó en la Revolución de Octubre, fue sustituida por la de oscuros funcionarios del partido y del Estado soviéticos, y de entre ellos quien consiguió el poder fue Nikita Kruschev. A pesar de que desde 1953 se observaba una nueva orientación económica (más bienes de consumo, mayor libertad de iniciativa en los koljoses y en las industrias, autonomía de gestión ampliada, etcétera) fue en el Vigésimo Congreso del PCUS cuando este giro tomó forma espectacular. Kruschev presentó el «Informe secreto sobre Stalin», acusándolo de «culto a la personalidad», arbitrariedad y crueldad.»

Fuente Consultada: Historia Universal 7°Edición Navarro– Gárgari -González-López -Pastoriza -Portuondo

Bloqueo de Berlin y Comienzo de la Guerra Fria La Post guerra 1945

Bloqueo de Berlín y Comienzo de la Guerra Fría

Se denomina Guerra Fría al enfrentamiento político, ideológico y militar que tuvo lugar durante el siglo XX entre los bloques occidental o capitalista, liderado por Estados Unidos, y oriental, socialista o comunista, liderado por la Unión Soviética —del que se separó posteriormente China—.

Si bien estos enfrentamientos no llegaron a desencadenar una tercera guerra mundial, la entidad y la gravedad de los conflictos e intereses económicos, políticos e ideológicos comprometidos marcaron significativamente la mayor parte de la historia de la segunda mitad del siglo XX debido a que las dos superpotencias buscaron demostrar la superioridad de su modelo a escala planetaria.

COMIENZA LA GUERRA FRIA:  Como decíamos mas arriba, se llama “guerra fría” al enfrentamiento que tuvo lugar luego de la segunda mitad del siglo XX, entre las principales potencias de Occidente (Estados Unidos) y Oriente  (Unión Soviética), el mismo se dio en los planos militar, político, económico e ideológico. El mismo, implicó una lucha entre dos sistemas, el capitalista y el comunista con múltiples consecuencias que repercutieron en todo el mundo.

Bloqueo de Berlin y Comienzo de la Guerra Fria Luego de terminada la segunda guerra, en la reunión de Yalta, quedaron varios puntos sin acordar. Uno de ellos, y quizás el más problemático era qué hacer con Alemania. Más tarde en la reunión de Potsdam, Truman, Attle y Stalin decidieron crear para toda Alemania una administración central.

El plan Marshall, a partir de 1947, había puesto en marcha una ayuda para los países europeos afectados por la guerra, el mismo tenía como función crear un cerco contra el avance de las ideas comunistas en el continente. Esta ayuda fue rechazada por Stalin, tanto para la Unión Soviética, como para los países dependientes de esta última.

Alemania había quedado dividida en dos partes: una ocupada por el ejército soviético, y la otra, por los ejércitos estadounidense y británicos. Al realizarse las elecciones municipales, Stalin tenía la expectativa de alcanzar un triunfo que le permitiera, posteriormente, ejercer el control de toda Alemania, pero una derrota terminó con estos planes.

A partir de esta derrota, los enfrentamientos entre los anglo-estadounidense y los soviéticos fueron cada vez más frecuentes. Los rusos comenzaron a bloquear Berlín. Los trenes no podían ingresar a la ciudad, no había posibilidad de comunicarse por medios de rutas terrestres y con el corte del suministro eléctrico el bloqueo fue total. La única posibilidad, de las potencias occidentales, de evitar el bloqueo total, era recurrir a un puente aéreo.

En 1948, las potencias occidentales reunidas en Londres, había acordado constituir un nuevo Estado, según un modelo de República Federal, en los territorios donde sus ejércitos estaban apostados.

Al año siguiente, la Unión Soviética levantó el bloqueo de Berlín. La misma quedó entonces, dividida en dos partes: una gobernada por los soviéticos y otra, por las potencias occidentales. De esta manera comenzaba la denominada “guerra fría”, llamada así porque no presentaba las características típicas de las guerras clásicas, ya que no era un enfrentamiento directo en un campo de batalla sino que la misma se daba indirectamente por diversos medios.

Por otra parte, los países occidentales desconfiaban de un país gobernado por un régimen totalitario y que no solo condenaba al sistema capitalista, sino que hasta se proponía eliminarlo. Si bien, en Alemania, Checoslovaquia, Grecia y Turquía, los rusos, se suponía, actuarían con prudencia, Stalin demostró rápidamente que quería más de lo pactado. Grecia y Turquía, luego de un duro enfrentamiento, fueron liberadas del dominio soviético, pero Checoslovaquia giró por el sistema comunista a mediados de 1948.

LA ERA DE LA ‘BIPOLARIDAD’: Al dividir el mundo en dos campos armados, la guerra fría introdujo la era de la ‘bipolaridad’. La Unión Soviética temía que Estados Unidos intentara reimplantar un sistema económico y político liberal en Europa oriental. Estados Unidos temía que la URSS invadiera Europa occidental. Ambas potencias trataban de defenderse mediante la formación de alianzas. Estados Unidos, además, intentó contener a Rusia estableciendo una serie de bases militares (especialmente para sus bombarderos nucleares) alrededor del perímetro soviético. Sin embargo, el desarrollo de sistemas de lanzamiento y dirección de las ojivas nucleares dejó obsoletas estas políticas y al mismo tiempo los bloques monolíticos inflexibles comenzaron a aflojarse, sobre todo después de 1958 cuando Francia, durante el gobierno del general De Gaulle, se negó a aceptar el liderazgo político norteamericano y cuando en 1960 quedó de manifiesto la disputa chino-soviética.

 Ese mismo año (1948), nacida del respaldo anglo-estadounidense, se sentaron las bases de una Alemania Occidental, con un sistema de gobierno Republicano y Federal, además, el 17 de marzo de 1948, se firmó el pacto de Bruselas (Bélgica), en el cual las partes firmantes (Gran Bretaña, Francia, Bélgica, Holanda y Luxemburgo) se comprometían a una unión aduanera en el aspecto económico, pero también a una cooperación política que les asegurara un sistema de defensa en caso de recibir agresiones externas.

Mas tarde, en 1949, estos mismos países (del pacto de Bruselas) fueron los que se aliaron a otros, como Estados Unidos, Canadá, Islandia, Dinamarca, Italia, Portugal y Noruega en el conocido Pacto del Atlántico Norte (Organización del Atlántico Norte OTAN) firmado en Washington. El mismo proponía una acción común (política, económica y social) entre los firmantes para defender los principios liberales y el sistema capitalista.

Mientras tanto, China se inclinaba hacia el bloque soviético, sumando así, a casi un tercio de la humanidad a las ideas comunistas. En China, se había producido una guerra civil entre el ejército nacionalista y el ejército dirigido por Mao-Tse Tung. El triunfo de éste último, permitió la proclamación de la República Popular China y el paso de este país al sistema comunista. (Ampliar Guerra Fría)

Final de la Segunda Guerra Mundial:Conferencia de Yalta y Potsdam

Fin Guerra: Conferencia de Yalta y Potsdam

Los titulares de los principales medios norteamericanos eran más optimistas que nunca: “Yalta! Prueba de la fuerza, de la unidad y del poder de decisión de los aliados”, imprimía el New York Tribune; «Los tres grandes» —así eran llamados Estados Unidos, Gran Bretaña y la Unión Soviética — cooperan en la paz como en la guerra!”, señalaba el Times Magazine; “Yalta!, la mayor victoria de las Naciones Unidas!”, afirmaba el Record de Philadelphia.

Conferencia de Yalta y Potsdam

El Reparto del Mundo

Era el 2 de marzo de 1945, y aún faltaban dos meses para el final de la guerra, pero el entusiasmo en Estados Unidos desbordaba por todos lados, el mismo presidente, Roosevelt, de regreso de Yalta, se había pronunciado ante el congreso diciendo: “En los duros meses que nos esperan, me gustaría conocer vuestros sentimientos a propósito de esta construcción de la paz internacional que hemos realizado en Yalta, Stalin, Churchill y yo, en unidad de pensamiento y trabajo. Queremos, con un mismo corazón, asegurar la paz al mundo del futuro . . .

Las decisiones tomadas en Yalta ponen fin al sistema de la política unilateral de las alianzas restrictivas. Nos proponemos sustituirlo por un organismo universal del que todos los estados pacíficos puedan, con el tiempo, llegar a ser miembros.

Nosotros no sabemos tomar medidas a medias. ¡Si no aceptamos nuestra responsabilidad en el terreno, de la cooperación internacional, entonces deberemos asumir la responsabilidad de otro conflicto mundial en el que nuestra civilización correría el riesgo de zozobrar!”.

Roosvelt, ni siquiera pudo presenciar el final del conflicto bélico, murió el 12 de abril, sin poder presenciar el final de la segunda guerra mundial.

El 6 y el 9 de agosto, Estados Unidos bombardeó las ciudades de Hiroshima y Nagasaky , dejando como saldo más de 250.000 mil personas muertas en cada ciudad. De esta manera Estados Unidos se ubicó como la indiscutible potencia hegemónica mundial, con la posibilidad latente ante cualquier conflicto de utilizar su poderío bélico.

Inmediatamente, Rusia respondió mediante un discurso de su Ministro de Relaciones Exteriores (Molotov), diciendo que si Estados Unidos mantenía el secreto de la bomba atómica, y se convertía en la única potencia atómica, surgiría un desequilibrio de poder a favor de Estados Unidos y, ese desequilibrio, impediría la cooperación universal que los norteamericanos decían defender. Solo si se rompía el secreto, la paz sería posible, decía Molotov.

Harry Truman y Clemment Attle, sucesor de Franklin Roosvelt, el primero y sucesor de Wiston Churchill, el segundo, respondieron negativamente a la propuesta de Molotov.

A partir de 1949, la rivalidad nuclear se hizo cada vez más fuerte con el descubrimiento por parte de la Unión Soviética, de la bomba atómica. Este hecho estremeció a la opinión pública mundial durante las siguientes décadas.

El distanciamiento entre las dos grandes potencias venía desde un tiempo atrás. Ya en 1946, Wiston Churchill denunció que Stalin había tendido un “telón de hierro” desde el Báltico hasta Trieste, en el Adrático, que separaba al continente, dando origen a la famosa “cortina de hierro”.

La llamada “doctrina Truman” (presidente de Estado Unidos), que consistía en apoyar a los pueblos libres que se resistían al sometimiento ejercido por minorías armadas, en realidad, utilizada para apoyar a todos los países que luchaban contra los soviéticos, también siguió separando a los bloques y haciendo más tensas las relaciones.

En 1947, la Unión Soviética reconoció que el mundo estaba dividido en dos bloques y acusó a los Estado Unidos y a sus aliados de planear una nueva guerra imperialista con los fines claros de destruir el socialismo y el sistema comunista.

De esta manera quedó conformado un sistema internacional bipolar , en el cual una parte del mundo quedó bajo la dirección de los Estado Unidos y la otra, de la Unión Soviética. Esta división, con distintos grados de intensidad y de conflictos se mantuvo hasta la caída del Muro de Berlín, en 1989.

Ahora bien, esta hegemonía mundial alcanzada por los bloques estadounidenses y soviético, no sólo se debe explicar desde lo político, lo cual se haría como resultado y producto de la resolución de la segunda guerra mundial y sus posiciones de países vencedores.

La aparición de Estados Unidos y Rusia, más tarde convertida en la Unión Soviética, como potencias mundiales y la decreciente importancia de los países europeos occidentales (sobre todo Francia e Inglaterra), ya había comenzado hacia fines del siglo XIX y comienzo del XX.

Los países europeos venían perdiendo su primacía política, militar y sobre todo económica desde un tiempo atrás y la segunda guerra solo lograba profundizar lo que ya era un hecho. Debido a esto, en los años posteriores a la guerra se hizo imperiosa la necesidad de propiciar la “unión” entre los países europeos para recuperar su poderío.

Para ello, se buscó construir un mercado único, con el fin de posibilitar una mayor producción, mejorar su nivel competitivo y a su vez crear empleos. En 1951, estos objetivos comenzaron a cobrar forma con la creación de la “Comunidad Económica del Carbón y del Acero” (CECA), conformada por Alemania, Francia, Bélgica, Luxemburgo y los Países Bajos (hoy Holanda). Por primera vez en la historia de Europa, se unían estos países con el objetivo de crear un mercado único para el carbón y para el acero y así facilitar el intercambio entre los mismos disminuyendo precios de costos y de transporte para poder competir en el mercado internacional. Este fue el puntapié inicial de lo que hoy conocemos como Comunidad Económica Europea.

El continente Asiático, fue luego de la segunda guerra, otro escenario donde las transformaciones se precipitaron de una forma inevitable. En este continente, el fin de la supremacía de los imperios coloniales (Imperio Inglés y Francés) dejaron a los Estados Unidos y a la Unión Soviética amplios territorios por los cuales competir.

En Latinoamérica, la situación de posguerra no tardó en generar distintos tipos de acuerdos y pactos. En 1948, se creó la Organización de Estado Americanos (OEA).

Debido a la acelerada internacionalización de la vida y la economía (lo que hoy llamaríamos “globalización”), generó una serie de acuerdos internacionales que caracterizó al “mundo de posguerra”. Estos acuerdos, de mayor o menor alcance, intentaron adecuarse y acompañar los cambios ocurridos en este período de tiempo.

El “mundo de posguerra”, rápidamente entró en una era de bienestar impulsada por el crecimiento económico de las industrias, que se habían reconvertido, pasando de la industria bélica a la industria de bienes de consumo.

Esta mejora en la producción hizo que se incrementaran las posibilidades de conseguir trabajo y en consecuencia se comenzó a mejorar el nivel de vida en los países occidentales y también en el bloque soviético. Este período de tiempo es conocido como “los años dorados”.

La supremacía de Estados Unidos, si bien ya se venía comprobando desde un tiempo atrás, en el “mundo de posguerra” fue evidente su poderío como potencia militar, industrial y económica. Los nuevos acuerdos para organizar un sistema de cooperación monetaria internacional aseguraron todavía más la hegemonía estadounidense. En este “nuevo orden económico mundial”, el dólar norteamericano se ubicó en un papel fundamental.

La tarea ha realizar ahora, era evitar nuevos craks (caídas, crisis, rupturas) financieras como la ocurrida en 1929, que hiciera peligrar el sistema capitalista en su conjunto.

Una de las medidas para estos fines, fue la de tratar de impedir las trabas en los intercambios comerciales internacionales y tratar de evitar la supuesta “abusiva” intervención del Estado en la economía. Estos propósitos sólo serían posibles en la medida en que el sistema económico de postguerra estimulara el intercambio comercial.

Para ello, se buscó facilitar la libre circulación de productos y capitales sobre la base de un tipo de cambio estable con la creación de dos Instituciones económicas que fueron creadas para tal caso: El Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) . El primero, tenía como función principal reducir el desequilibro en la balanza de pagos en los países miembros, mientras que el segundo, financiaría a los países periféricos con créditos, proyectos y ayuda técnica.

Luego de la segunda guerra, hacia 1946, los capitales norteamericanos necesitaban acentuar sus inversiones. En Wall Street (centro de las finanzas estadounidenses) los bancos más importantes (Banca Morgan, Roquefeller, Mellon, etc.) habían tenido un superávit de 17 mil millones de dólares en un solo año. Algo tenían que hacer con esas fortunas. Una de las opciones, era evadir impuestos internos y colocarlas en los mercados exteriores.

En junio de 1947, el secretario de estado del presidente Truman, el general George Marshall puso en marcha el luego llamado “plan Marshall” (ver plan Marshall), en el cual se dirigía el superávit bancario de Estados Unidos hacia Europa en forma de préstamos, que debían ser invertidos en compra de productos norteamericanos. De esta manera, mediante diversos convenios, se aseguraba que los mismos préstamos volvieran a Estados Unidos.

La Unión Soviética, si quería competir por el liderazgo mundial con Estados Unidos, en ningún momento podía avalar y seguir los planes norteamericanos. Luego del triunfo del ejército rojo sobre Alemania, Stalin había construido un fuerte liderazgo sobre toda la Europa Oriental.

En pocos años (de 1945 a 1947), los Estados Unidos y la Unión Soviética habían pasado de la cooperación a la división y al conflicto.

Luego de la guerra, los soviético denunciaron la “teoría del cerco capitalista”. Esto consistía en rodear y aislar a la Unión Soviética, hasta alcanzar su debilitamiento y desaparición. Éste, sería un complot en el cual todos los países occidentales, bajo el liderazgo estadounidense, formarían parte. Según los soviéticos, ese “cerco”, era consecuencia del carácter agresivo del capitalismo occidental, el que nunca aceptaría la convivencia con un sistema distinto.

Los países de Europa Central (Hungría, Rumania, Bulgaria, Checoslovaquia y Polonia) se incorporaron a la órbita soviética. Yugoslavia y la Alemania del Oeste hicieron lo mismo. (Yugoslavia, conducida por el Mariscal Tito se diferenció al distanciarse de Stalin., y buscar una posición intermedia entre Estados Unidos y la Unión Soviética, que más tarde se conocería como la “tercera posición”). Esta conformación de un verdadero “bloque” de países comunistas, resultó la primera respuesta para defenderse de la agresión del sistema capitalista.

Biografia de Dwight Eisenhower Militares de la Segunda Guerra Mundial

Biografía de Dwight Eisenhower
Militares de la 2° Guerra Mundial

Eisenhower, Dwigth David (Denison, Texas, 1890-Washington 1969). Militar y político americano. Salió de West Point en 1915 con un destino para el Estado Mayor del Ejército, en 1935 marchó a las Islas Filipinas. Brigadier general en 1841, fue enviado a Inglaterra para preparar el desembarco aliado en Marruecos y Argelia.

En 1943 fue nombrado Comandante General de los ejércitos aliados en África del Norte y, como tal, dirigió la campaña de Túnez y los desembarcos en Sicilia e Italia.

En diciembre de 1943 tomó en Londres el mando de los ejércitos aliados que iban a operar en Europa occidental, asegurando el buen desarrollo de las campañas (1944-45) y consiguiendo que el ejército alemán se rindiera en Reims el siete de mayo de 1945. Promovido al cargo de Comandante en Jefe del ejército americano, abandonó bien pronto el servicio activo y fue elegido en 1948 Presidente de la Universidad de Columbia.

En 1950 era consejero de Truman para asuntos militares y fue designado Primer Comandante Supremo de las tropas de las naciones atlánticas de Europa.

Levantó el S.H.A.P.E., que dirigió en Ronquencourt hasta 1952. En 1953 fue elegido Presidente de los Estados Unidos por el partido republicano. Reelegido en 1956, ejerció una notoria influencia en la política americana, sobre todo en política internacional, de la que asumió personalmente la dirección tras la muerte de Foster Dulles, acaecida en 1959. En 1948 publicó sus Memorias.

Dwight Eisenhower: En busca de la paz mundial

Sin lugar a dudas, su máximo prestigio lo alcanzó durante el cargo de Presidente de los Estados Unidos, en el período en que se vivía la Segunda Guerra Mundial, en la que el ejército norteamericano salió victorioso en Europa.

Pero además, a Dwight D. Eisenhower también se lo recuerda por haber sido el único que logró una tregua en Corea, como así también por sus constantes trabajos con el objetivo de aliviar las tensiones de la Guerra Fría, algo que lo mantuvo ocupado durante sus dos mandatos en la Presidencia.

 Dwight Eisenhower nació en Texas el 14 de octubre de 1890, y pasó gran parte de su infancia y adolescencia en Abilene, Kansas.

Siendo el tercer hijo del matrimonio Jacob David Eisenhower e Ida Elizabeth Stover, con orígenes alemanes, el pequeño Dwight se destacó ampliamente en los deportes mientras cursaba sus estudios secundarios.

Por aquella época fue citado por la prestigiosa academia militar de West Point, y años después se convirtió en Teniente Segundo, siendo destinado a Texas, donde conoció a Mamie Geneva Doud, de quien se enamoró y con quien finalmente se casó en 1916.

En lo que respecta a su carrera en el Ejército, en principio se destacó sirviendo bajo el mando de los generales John J. Pershing, Douglas MacArthur y Walter Krueger. Pero luego de su labor en Pearl Harbor, el general George C. Marshall lo convocó a Washington con el fin de asignarle nuevos planes de guerra. Puntualmente, ordenó el desembarco de las Fuerzas Aliadas del Norte de África en noviembre de 1942, y dos años después, en 1944, Dwight Eisenhower se convirtió en comandante supremo de las tropas invasoras de Francia.

Fue precisamente después de la guerra que Eisenhower accedió a la Presidencia de la Universidad de Columbia, y durante ese período los miembros del Partido Republicano lo convencieron para que presentara su candidatura presidencial en 1952.

 “I like Ike” fue el eslogan que utilizó Eisenhower, e inmediatamente se convirtió en una frase irresistible, por lo que obtuvo una victoria arrolladora en los comicios, logrando acceder a la Presidencia de los Estados Unidos.

Durante su primer mandato, una de las principales labores se centró en las constantes negociaciones a fin de reducir las tensiones provocadas por la Guerra Fría, lo que le permitió en 1953 lograr concretar una tregua que posibilitó la paz armada a lo largo de la frontera de Corea del Sur. Por otra parte, recordemos que la muerte de Joseph Stalin el mismo año causó profundos cambios en las relaciones con Rusia.

Los nuevos líderes de Rusia accedieron a establecer un tratado de paz que neutralizaba Austria. Mientras tanto, Rusia y los Estados Unidos se dedicaban a desarrollar bombas de hidrógeno, lo que significaba una amenaza de tal fuerza destructiva que todo el mundo estaba pendiente del camino que tomaría la historia. Esto provocó que Eisenhower se reuniera con todos los líderes de gobiernos, incluyendo Gran Bretaña, Francia y Rusia, en el encuentro histórico que tuvo lugar en el mes de julio de 1955 en Ginebra.

Durante aquella reunión clave, Eisenhower propuso que tanto Estados Unidos como Rusia realizaran un intercambio de planos de los establecimientos militares que funcionaban en aquel momento, y que facilitaran fotografías de dichas instalaciones a todos los países, tratando de demostrar de esta forma que la Guerra Fría había llegado a su fin. Lo cierto es que los rusos lejos de sembrar discordia, recibieron la propuesta con respeto, y participaron de forma cordial en cada una de las reuniones, lo que permitió que las tensiones disminuyeran.

De improviso, en el mes de septiembre de 1955 Eisenhower sufrió un ataque al corazón mientras se encontraba en Denver, Colorado, lo que lo llevó a permanecer hospitalizado durante siete semanas. Fue en febrero de 1956 que logró el alta médica y poco después, en el mes de noviembre de ese año fue reelegido para ocupar nuevamente el cargo de Presidente de los Estados Unidos.

Durante su segundo mandato mantuvo una política interna centrada en su frase “No debe haber ciudadanos de segunda clase en este país”, por lo que terminó con la segregación dentro de las escuelas y del ejército. Por otra parte, también continuó concentrándose en mantener la paz mundial, misión que pudo concretar al menos durante sus funciones en la Casa Blanca.

En enero de 1961 dejó su cargo para dedicarse a su amada granja en Gettysburg, pero antes de hacerlo instó a la necesidad de mantener una fuerza militar adecuada, pero al mismo tiempo advirtió que el enorme y prolongado gasto en torno al sector militar podría llegar a generar peligros potenciales para la entonces acomodada forma de vida norteamericana.

Ese día, se dirigió al pueblo diciendo: “Estados Unidos es hoy la nación más fuerte, más influyente y más productiva del mundo”, y con suma satisfacción por haber logrado su cometido dejó su cargo. El 28 de marzo de 1969, luego de padecer una larga enfermedad Dwight Eisenhower murió, y se transformó para siempre en uno de los hombres más importantes de la historia norteamericana.

Fuente Consultada: Graciela Marker Para Planeta Sedna