Industrias y Medio Ambiente

Transformacion Industrial en el Siglo XIX en Europa Las Sociedades

Transformacion Industrial y Comercial en el Siglo XIX en Europa

De esta manera describía el gran historiador Charles Geignobos los cambios, avances, desarrollo y transfoemaciones ocurridas en Europa durante el Siglo XIX y primera parte del siglo XX.

LA GRAN INDUSTRIA:

El vapor y la electricidad que proporcionan una enorme cantidad de fuerza, los ferrocarriles y la navegación por vapor que permiten transportar masas enormes de mercancías, han transformado las condiciones del trabajo.

En todos los países civilizados se ha creado la gran industria, que fabrica los artículos en gran cantidad y los vende al por mayor a comerciantes que los revenden a los consumidores.

Transformacion Industrial y Comercial en el Siglo XIX en Europa

La mecánica ha revolucionado las vías de comunicación con los ferrocarriles, la industria de ios tejidos con las máquinas de hilar y de tejer el algodón. Ha transformado las industrias mineras y metalúrgica.

Al mismo tiempo la química ha dado origen a gran número de inventos industriales: las cerillas químicas de fósforo, los abonos químicos merced a los cuales la agricultura se transforma; el gas, que ha sido el medio principal de alumbrado de las poblaciones; el azúcar de remolacha; los colores extraídos de la hulla; la fotografía y el heliograbado; las nuevas materias explosivas, dinamita, algodón-pólvora, pólvora sin humo; los medicamentos químicos, que permiten dar al enfermo una dosis exacta; el blanqueado por el cloro; el curtido, las conservas alimenticias.

Todos estos productos se fabrican en grandes cantidades en fábricas especiales, con ayuda de máquinas.

Las máquinas son costosas, pero hacen producir en el mismo tiempo y con el mismo número de obreros mucho más que el trabajo a mano.

Cada uno de los artículos producidos puede así venderse más barato que si estuviera hecho a mano.

Cada perfeccionamiento de la máquina aumenta la capacidad productora de la industria mecánica. Todos los días se encuentra el medio de hacer mecánicamente un artículo que antes se fabricaba a mano, y su precio disminuye inmediatamente.

En los artículos fabricados a mano, el ingenio se aguza para descubrir nuevos procedimientos que permiten sacar más producto de la materia prima o fabricar más rápidamente y con menos costo.

De aquí resulta que los precios de los artículos fabricados han descendido a medida que la industria progresaba. Los tejidos, los metales cuestan cuatro o cinco veces menos que a principios del siglo XIX.

El uso de las máquinas en la relojería ha permitido vender sueltos relojes a 5 pesos y despertadores a 2,50.

El azúcar, que era en otro tiempo artículo de lujo, cuesta cada vez menos gracias a los progresos de la industria remolachera. La química industrial ha permitido sustituir los colores vegetales con colores minerales menos costosos, y producir artificialmente perfumes baratos.

La baja del costo es la gran ventaja de los productos manufacturados. Su calidad no es equivalente a la de los productos hechos a mano, porque se hacen con menos esmero, y por lo común con materiales inferiores para los artículos baratos.

Los instrumentos de precisión, los objetos de arte, como alhajas, muebles artísticos, telas de lujo, sedas de valor, por los cuales los aficionados están dispuestos a pagar buenos precios, se hacen siempre a mano.

En este campo limitado y en éste sólo, la industria manual resiste a la industria mecánica. Está, pues, al servicio del lujo.

La producción mecánica barata ha mejorado el bienestar material general permitiendo a los más pobres coni-prar vestidos, calzados, proporcionarse artículos que consideramos usuales y que eran desconocidos en las casas de los obreros y de los campesinos a principios del siglo XIX.

LAS SOCIEDADES ANÓNIMAS Y EL CRÉDITO

La industria grande exige disponer de fondos considerables, y no puede por tanto ser emprendida sino con grandes capitales. Muchas veces el capital necesario en una fábrica no procede de un solo individuo.

Varios capitalistas se reúnen para fundar una compañía, cada uno da una o varias fracciones determinadas del capital necesario para la empresa.

Cada fracción está representada por un título llamado acción (en Francia, la acción es habitualmente de 500 francos) y percibe una parte de los beneficios, llamada dividendo, proporcional a lo que ha dado.

Los fondos de una misma empresa se piden por lo común a un gran número de accionistas. Además, muchas compañías toman dinero prestado.

Estos empréstitos se dividen también en fracciones, cada una está representada por un título, llamado obligación, y produce un interés fijo.

Las sociedades así constituidas se llaman sociedades anónimas, porque no llevan el nombre de una persona.

Eran raras antes del siglo XIX; la mayor parte de las empresas pertenecían entonces a un solo individuo o a un pequeño grupo de asociados.

Pero las sociedades anónimas se han desarrollado en el siglo XIX, con los progresos de la industria y del comercio.

Hoy los ferrocarriles en Francia y en la mayor parte de los países, las grandes empresas de navegación, el istmo de Suez, la mayor parte de las grandes fábricas y las minas pertenecen a compañías anónimas.

El crecimiento de la industria y del comercio ha ido acompañado de un desarrollo del crédito.

Se han establecido por todas partes bancos, que reciben los depósitos de dinero, descuentan los efectos mercantiles y prestan cantidades.

Hacen operaciones cada vez más importantes. Los industriales, los comerciantes, gran número de particulares tienen cuenta en un banco. En él depositan sus fondos y pagan dando un cheque contra el banco.

Para realizar un pago entre dos clientes de un mismo banco, basta llevar la suma de una cuenta a otra. Lo mismo se opera entre los clientes de distintos bancos compensando los cheques que deberían pagarse unos a otros.

Este procedimiento permite hacer una cifra de negocios enorme sin tener necesidad de llevar de un sitio a otro numerario, y aumenta mucho por tanto la cantidad de capital disponible.

Los bancos han ¡legado a ser casi todos grandes empresas pertenecientes a sociedades de accionistas.

Para vender las acciones, las obligaciones, se han creado las Bolsas de los Valores, que han llegado a ser establecimientos de día en día más importantes.

A ellas se va a vender y a comprar los títulos de papel del Estado, las obligaciones departamentales y municipales, las acciones y las obligaciones de las sociedades anónimas.

El precio de cada valor aumenta o disminuye según que haya más o menos compradores o vendedores. Es lo que se llama el alza y la baja. Cada día se hace publica la lista de los precios pagados por cada valor; es lo que se llama la cotización de la Bolsa.

El alza y la baja dan lugar a operaciones que constituyen la especulación. Consiste en comprar o en vender valores a plazo, es decir, que no se deben entregar sino después de un tiempo determinado.

Si el valor sube mientras tanto, el vendedor está obligado a comprar más caro y pierde la diferencia, que el comprador gana; si baja, sucede lo contrario. Las operaciones de Bolsa adquieren así la forma de un juego, y se dice «jugadas de Bolsa».

TRANSFORMACIÓN DEL COMERCIO

La gran industria tiene necesidad de una cantidad enorme de materias primas como los minerales o el algodón, y de maquinaria de todo género. Hace venir estas cosas de todas las partes del mundo, gracias al desarrollo de las vías de comunicación.

Fabrica muchos más productos de los necesarios para la región en que se encuentra, y hace falta por tanto que los industriales traten de dar salida a sus productos en el mundo entero.

La pequeña industria trabajaba para el mercado local, la grande trabaja para el mercado del mundo. La revolución de la industria ha producido una revolución en el comercio.

Con la gran industria, el comercio tiende a dividirse entre las diferentes regiones de un mismo país y a veces entre los diversos países del mundo.

Cada uno fabrica los productos que puede vender más baratos porque posee la hulla o las materias primas, o porque puede recibirlas fácilmente y a poco costo, o también porque sus ingenieros y sus obreros tienen una habilidad particular.

Compra los otros productos a los países que los producen menos caros que él.

Cada país trata de igual modo de proporcionarse los objetos de consumo y la materia prima en las regiones que pueden dar estas cosas más baratas y de mejor calidad.

Así nuestras fábricas de tejidos y de hilados del Languedoc, de Champaña, de Normandía y del Norte no compran más que una pequeña parte de sus lanas en Francia y hacen venir el resto de Australia y de la República Argentina.

Inglaterra trae el algodón de los Estados Unidos; los minerales de Suecia, de España, de América del Sur; el trigo de los Estados Unidos, de Rusia, de la India; la carne de Australia y del Canadá; las legumbres y las frutas de los países que tienen clima más favorable, como Francia y España.

El tráfico de artículos alimenticios ha sido favorecido por la aplicación del frío.

Ya en 1877, se había ideado congelar la carne que la República Argentina producía con exceso para traerla a Europa en barcos provistos de cámaras frigoríficas.

Este ensayo no dio resultado, pero fue repetido con éxito desde 1882 por Nueva Zelandia, luego por Australia para el consumo de Inglaterra que tiene exceso de población.

Hoy todos los países criadores de ganado envían su carne, no ya congelada, sino simplemente refrigerada, lo que le hace perder menos, en barcos o en vagones especiales. Este procedimiento se emplea igualmente para la manteca, los huevos, la miel, las frutas.

Es corriente en las naciones de territorios muy extensos y de naturalezas diversas como los Estados Unidos o Rusia, o también en los países librecambistas como Inglaterra. Las tarifas protectoras de las carnes y artículos nacionales estorban su extensión entre nosotros, pero no han podido impedir que penetren.

Los cambios entre los diversos países aumentan sin cesar. En otro tiempo se hacían únicamente en ferias internacionales que se celebraban una o dos veces por año.

Los mercaderes en gran escala iban a ellas con una gran provisión de mercancías, los detallistas y los particulares se aprovisionaban hasta la próxima feria.

Los cambios por mar tenían lugar igualmente a largos intervalos. Los países que eran dueños de grandes colonias, España y más tarde Francia e Inglaterra, no enviaban a ellas más que una vez por año una flota mercantil que llevaba los productos de la metrópoli y recogía los de la colonia.

Hoy las compras y las ventas de mercancías se hacen todos los días en establecimientos llamados Bolsas de Comercio.

Hay Bolsas para cada una de las clases de productos: para el algodón, el trigo, los vinos. Los artículos a la venta están representados por muestras que pueden ser examinadas con facilidad.

El comprador elige viendo las muestras y hace telegráficamente el pedido, que le es enviado sin dilación por ferrocarril o por agua.

Se especula sobre las mercancías como sobre los valores bursátiles, vendiendo de antemano mercancías que no se poseen. El vendedor se compromete a entregarlas a plazo fijo.

Como los comerciantes y los industriales se hacen competencia en el mundo entero, la producción de las mercancías aumenta muchas veces más de prisa de lo que haría falta para las necesidades del consumo.

Entonces la venta se detiene y los directores de industrias, no encontrando ya salida para sus productos, se ven obligados a reducir el trabajo. Como los obreros no pueden trabajar, se ven reducidos a la miseria.

Es lo que se llama una crisis. La mayor parte de las crisis se producen por diversas causas.

1) Cuando los industriales han fabricado más productos de los que los comerciantes quieren comprar, porque nadie sabe de antemano qué cantidad de un producto podrá venderse.

A esto se llama exceso de producción.

2) Cuando en las manufacturas los telares mecánicos sustituyeron a las sencillas máquinas del siglo XVIII. En Inglaterra, en Francia, los obreros se sublevaron varias veces, en los primeros años del siglo XIX, y rompieron las máquinas, a las que acusaban de privarles de su trabajo.

Hubo crisis, por ejemplo, cuando la competencia de las máquinas de hilar movidas por vapor mató el tejido a mano.

3) Cuando las grandes empresas de obras de ferrocarriles o de construcciones navales fueron terminadas en un país. Los industriales que en ellas se ocupaban hubieron de cesar en el trabajo y buscar nuevos mercados.

4) Cuando países antes agrícolas se dedicaron a la industria en grande escala y cerraron, mediante derechos aduaneros, sus mercados a los competidores extranjeros.

5) Porque la materia prima llega a faltar. Así, durante la guerra de Secesión americana, los puertos del Sur, que enviaban a Europa casi todo el algodón en bruto, fueron bloqueados por las escuadras del Norte, muchos fabricantes de algodón europeos hubieron de cesar en el trabajo y despedir a sus obreros.

Hubo crisis en todas las épocas.; pero en el siglo XIX, con el desarrollo de las industrias y del comercio, se han hecho más intensas, han alcanzado a un número de individuos mucho más considerable que en otro tiempo.

Las industrias han intentado ponerse de acuerdo para evitar todo lo posible las pérdidas resultantes del exceso de producción, que es la causa más frecuente de las crisis.

Así los metalúrgicos, los fabricantes de azúcar, los dedicados a los transportes de una misma región, de un mismo país, a veces de varios países vecinos, se han concertado para limitar su producción y para mantener los precios de venta en una cantidad fija.

Estos acuerdos conducen a la formación de «factorías de venta», como se dice en Francia, o de cartells, según una palabra alemana que ha llegado a ser de uso corriente.

En los Estados Unidos, industriales y comerciantes audaces han intentado incluso asegurarse el monopolio de un producto, por ejemplo el petróleo, asociando a todos los que le explotan.

Estas empresas se llaman trusts. Si triunfasen, los miembros del trust serían dueños de todo lo que existe de cierto producto, y, no teniendo ya competidores, podrían vender todos sus productos al precio que fijasen.

AUMENTO DE LOS TRANSPORTES

Los ferrocarriles y la navegación por vapor ha aumentado la cantidad de mercancías y el número de viajeros en proporciones que no habría creído nadie posibles. El precio de los transportes ha bajado así mucho, lo cual ha transformado hondamente las condiciones del comercio.

La rapidez de los ferrocarriles y de las líneas de navegación ha hecho los viajes mucho más fáciles y ha propagado la afición a ellos, los hombres se movilizan con más facilidad.

En el siglo XIX se ha establecido el uso de las ferias y de los Congresos, en que se encuentran gente de todas las naciones. Las más características son las Exposiciones universales en que se reúnen todos los productos del mundo entero.

La primera Exposición universal fue inaugurada en Londres en 1851, y sólo figuraron 17.000 opositores; la segunda, en París, en 1855. París ha tenido desde entonces cuatro Exposiciones universales (1867, 1878, 1889, 1900), y en cada una el número de expositores ha superado el de la anterior.

Otras exposiciones han tenido lugar en Europa, en los Estados Unidos, en Australia.

Las comunicaciones rápidas han facilitado a la gente del campo la ida a las poblaciones grandes, han disminuido la importancia de los pequeños centros regionales y aumentado la de las ciudades de gran población.

La población de los distritos industriales y de las capitales se ha ido acrecentando en forma constante.

En todas partes la proporción de habitantes de las poblaciones aumenta rápidamente, y en muchos países la de los campos permanece estacionaria o aún disminuye.

A principios del siglo XIX, la mayoría de la población vivía de la agricultura en todos los Estados sin excepción.

A principios del XX más de la mitad vive de profesiones urbanas en Inglaterra, en los Estados Unidos, en Bélgica, en Alemania (en Inglaterra los 4/5 de la población viven en las ciudades).

Con la facilidad creciente de los transportes, la circulación de las cartas aumenta sin cesar. En otro tiempo había que transportarlas en coche, las cartas circulaban con más lentitud y costaban más que hoy, él porte era pagado por el que las recibía. Los ferrocarriles han permitido transportarlas en mayor cantidad y a menos costo.

El sello de correos, inventado en Inglaterra y adoptado en Francia en 1848, ha permitido hacer pagar el porte al remitente. Desde mediados del siglo XIX se han rebajado varias veces las tarifas de correos.

En toda la extensión de los Estados Unidos, tan grandes como Europa, en todo el Imperio inglés, que se extiende por el mundo entero, una carta cerrada circula hoy por 10 céntimos. La circulación de los periódicos ha aumenta do del mismo modo.

En todos los países civilizados los diarios de las grandes poblaciones penetran en las aldeas más lejanas.

El telégrafo y el teléfono traen en unos instantes las noticias de los puntos más alejados del globo. En las capitales cada ministro puede en todo momento recibir las informaciones de sus agentes y enviarles órdenes, de modo que dirige cada uno de sus actos.

No se vería ya, como durante la guerra entre los Estados Unidos e Inglaterra después de 1814, prolongarse las operaciones, por falta de noticias, varios meses después de hecha la paz.

Los particulares aprovechan estas comunicaciones fáciles y rápidas. Los ciudadanos de cada nación son informados más rápidamente, y a veces mejor que en otros tiempos, de lo que ocurre en el extranjero.

La ciencia y los grandes movimientos de ¡deas son hoy internacionales. Los progresos de todo género realizados en un punto del globo son inmediatamente conocidos y estudiados en todas las naciones civilizadas.

La aplicación de los progresos científicos a la civilización material asegura a la cultura intelectual y moral un desarrollo más rápido y extenso que en anteriores tiempos. Es uno de los caracteres esenciales, el más importante quizá, que hace al Occidente distinguirse del Oriente.

Fuente Consultada: Historia Universal Ilustrada de Charles Seignobos Tomo IV Editorial Publinter Bs.As.

El sector terciario en Argentina Servicios Educación Turismo

El sector terciario en Argentina

En nuestro país, la mayor cantidad de personas empleadas se encuentran en las actividades terciarias, es decir en el comercio y los servicios. La importancia de estas actividades respecto de otras es un fenómeno a escala global, consecuencia de la nueva demanda de servicios que generan los demás sectores económicos.  O muchas veces la expansión del comercio y los servicios se debe al aumento de la desocupación en los sectores primarios y secundarios de la economía, como ser la producción agrícola o el cierre de las industrias, entre otras.

En todo el país la variedad y cantidad de actividades terciarias no son iguales.  Por lo general, se instalan en mayor magnitud y complejidad en las grandes ciudades, donde relativamente hay mayor número de consumidores.

Actividad comercial

La actividad comercial de Argentina se organiza de dos maneras.  Por un lado, como comercio mayorista (cuando se adquiere productos en grandes volúmenes); y por otro como comercio minorista, es decir cuando los comerciantes les compran a los mayoristas y les venden a los consumidores.

Pero además, el comercio puede organizarse según si los productos entran o salen de las fronteras nacionales. Destacándose el comercio interno, cuando las mercaderías no salen del país; y el comercio externo, cuando salen del territorio nacional o llegan a el desde otros países. Las exportaciones serían las primeras y las importaciones son esos productos que les compramos a otros países. 

Una característica fundamental de Argentina, es que tradicionalmente la mayoría de las exportaciones, son alimentos y materias primas agrarias, representando así un 70% del total.

Por otra parte, hoy en día el 50% de las ventas realizadas en el mercado interno, están a cargo de empresas multinacionales, quienes controlan una parte considerable de las exportaciones argentinas.  Estas empresas son aquellas cuyas actividades y capitales están distribuidos en varios países.

La actividad comercial se destaca por su gran dispersión geográfica, ya que desde los pueblos más pequeños a las grandes ciudades cuentan con negocios, y en el último caso muy especializado.

Los servicios

Las ciudades brindan servicios a la población que habita allí, pero además cumplen otro rol importante: prestar servicios  para las actividades productivas que se desarrollan en las zonas aledañas. Por ejemplo el caso de Rosario de la Frontera, en la provincia de Salta; en donde se concentran diferentes servicios destinados a las actividades agrícolas que predominan en las zonas rurales cercanas.

Otras ciudades, prestan servicios a personas que viven muy lejos de ellas, como por ejemplo educación y salud, muchos de ellos utilizados por personas de otras provincias.

E incluso, también tenemos ciudades que prestan servicios turísticos, especializados en ellos y contando con la infraestructura necesaria para ello. Por ejemplo Mar del Plata, en la provincia de Buenos Aires, San Carlos de Bariloche en Río Negro, Villa Carlos Paz en Córdoba, entre otras.

Por el contrario de las grandes ciudades, nuestro país cuenta con zonas de baja densidad de población, lo cual es menor la disponibilidad de servicios que cuentan.  Este es el caso de la Patagonia, en donde solamente las capitales provinciales y los centros turísticos cuentan con esa posibilidad.

Turismo

Actualmente, el turismo es una actividad de gran relevancia para el país, porque contribuye a su crecimiento, y permite la modernización del trasporte y la comunicación. Las áreas más importantes son los parques nacionales, la costa atlántica y las sierras de Córdoba.

En los últimos años, han surgido nuevas modalidades turísticas, caracterizadas por la búsqueda de nuevos lugares que privilegian el contacto con la naturaleza. Por ejemplo, el turismo aventura llevado a cabo en zonas montañosas; el turismo ecológico y el turismo rural, este último desarrollados en estancias pampeanas.

Por lo general, estas nuevas modalidades son orientadas hacia los sectores medios y altos, por sus elevados costos.

Otros servicios

En nuestro país se desarrollan otro tipo de servicios, como ser los vinculados a la comunicación de uso corriente en otras partes del mundo. Por ejemplo, el más antiguo es el servicio postal, reemplazado actualmente por el fax, correos electrónicos, Internet, televisión y la telefonía.

En cuanto a los servicios de transporte, Argentina cuenta con transporte de pasajeros y de cargas.  Los principales son terrestres, que incluye el auto, ferrocarril, colectivos, camiones, entre otros.

Pero además cuenta con trasporte fluvial y marítimo, emplazados en los ríos principales como el Paraná y de la Plata; a partir de los cuales surgieron los principales puertos argentinos.

Y por último, contamos con transporte aéreo, con vuelos internacionales y vuelos internos o a países limítrofes.

Profesora de Geografía: Claudia Nagel
Fuente: Geografía Mundial y los desafíos del SXXI. Editorial Santillana. Geografía Mundial, Editorial Puerto de Palos.  

Vaca Muerta Explotacion del Yacimiento de Hidrocarburos Shale

Vaca Muerta Explotación del Yacimiento de Hidrocarburos en Neuquén

cigueña petroleoVaca Muerta es un yacimiento de hidrocarburos no convencionales, también conocidos como “shale oil” –cuando se extrae petróleo- y “shale gas” –cuando se extrae gas-.

Se denomina No Convencional porque  para la extracción se recurre a un método especial, totalmente diferente al clásico sistema que conocemos de las torres de perforación que solemos ver el costado de las rutas en el sur argentino, o también las famosas «cigüeñas» que trabajan incasablemente desparramadas por grandes áreas desiertas. (imagen izq.)

Este hidrocarburo, una especie de «maná del suelo» se encuentra a unos 3000 m. de profundidad, distribuido en una superficie de aproximadamente 30.000 Km2.

Como se decía antes, para poder extraerlos se debe aplicar otro método, no standar, llamando extracción  standard al sistema en donde se introduce una tubería vertical hasta el depósito de hidrocarburo y por diferencia de presión (natural o provocada) el petróleo crudo asciende hasta la superficie como ocurre normalmente en los países de medio oriente donde esta riqueza emana casi sin esfuerzo. Pero ese petróleo almacenado no era generado en ese lugar, sino más abajo, en la denominada roca madre.

Dadas ciertas condiciones de presión y de calor que haya tenido la formación rocosa, puede darse el caso de que haya quedado petróleo o gas entre las rocas y que nunca haya llegado a los almacenes. En este caso el método de extracción cambia, lo cual lo hace sumamente costoso y complejo, ya que la técnica de considerablemente distinta.

Hay que aclarar que Vaca Muerta no es un descubrimiento actual, sino que desde cuando se hicieron las primeras perforaciones convencional la tubería ha pasado por esa zona, para llegar a otras profundidades mayores conocida como Sierras Blancas. Inclusive se presentaba cierta dificultad, por que cuando pasaban por esa zona debía sellar con lodo esa parte de la perforación, para poder seguir avanzando hacia abajo.mapa vaca muerta

Por es bueno aclarar que «vaca muerta» no se refiere a la zona geográfica sino que  es una formación rocosa muy profunda que recorre el subsuelo de la mayoría de los yacimientos de la cuenca neuquina. En esa formación rocosa está atrapado el petróleo y por eso se ha convertido en un tesoro oculto del que todos los petroleros hablan.

Se cree que Vaca Muerta podría cambiar el panorama energético argentino para los próximos años y convertir al país en un gran potencial de hidrocarburos. Se llama Vaca Muerta porque en realidad, hay una sierra homónima cerca de Zapala, que fue la que le dio al científico que la descubrió hace ya varias décadas la idea de copiar la denominación.

La   formación geológica tiene un espesor entre 590 y 300m. según la zona que se considere, pues abarca una superficie de 70 mil kilómetros cuadrados, ocupando casi toda la provincia de Neuquén y pedacitos de Mendoza, La Pampa y Río Negro.

muestra roca madre
Cuando se observa una pedazo de muestra se parece es una especie de pizarra negra, que se deshace en finas capas cuando se la manipula con los dedos, como una masa de hojaldre de panadería.
Algunos pedazos de esa roca  guardan aún la forma de los amonites y un dejo de olor a hidrocarburo. (Los amonites, son animales comomoluscos con compartimentos en su concha, comunes durante el jurásico, hace unos 195 millones de años.)

Desde hace unos 20 años, sobre todo en Estados Unidos, se empezó a experimentar con perforaciones horizontales (ver figura) que permiten llegar a formaciones rocosas antes inaccesibles.

Respecto a la reservas shale en gas , se sabe que la primera gran cuenca de hidrocarburos shale está en China, con 38 billones de m3. Y la segunda en EE.UU. con 26 billones de m3 y la tercera en Argentina con 23,5 billones de m3. (en igual orden están las reservas de oil shale). Actualmente  las reservas actuales de gas convencional de Argentina son apenas de 0,5 billones de m3. La reservas convencionales están decayendo y se están haciendo exploraciones costa afuera de algunos países como puede ser Brasil, quien ha encontrado ciertos yacimientos importantes.

En Argentina se están haciendo estudio sobre la factibilidad, debido a los altos costos que implica la extracción, pero en caso que resulte un proyecto positivo podría lograr el autoabastecimiento energético, grave inconveniente hoy, que obliga a importar por una cifra de 15.000 millones de dólares anuales, cifra que tiende a incrementarse de no conseguir nuevas extracciones.

La magnitud de la inversión oscila en los 10.000 millones de dólares. Actualmente hay cerca de 100 pozos no convencionales y la mitad son de YPF, hay planificados unos 100 pozos mas a corto plazo, pero para conseguir el autoabastecimiento se necesitaran mas de 2.500 pozos nuevos, y lógicamente si no se consiguen inversiones externas es imposible afrontar tal desafío, que en tiempo sería de unos 10 años.


El petróleo que se ha acumulado en un yacimiento común ha migrado desde algún otro lugar en las profundidades, donde se ha «producido». En cambio, los hidrocarburos tipo «shale» se encuentran en su propia cocina. Por algo, VacaMuertaes «la roca madre». El problema es que esta roca tan prolífica  no tiene porosidad y, por lo tanto, hay que creársela para poder hacer que fluya el hidrocarburo y emerja a la superficie.

El proceso de extracción consiste en realizar una perforación vertical de 15 cm. de diámetro hasta la roca madre (unos 3000 m.) y luego entrar en forma horizontal por la misma roca. Luego se genera un «punzado» con una carga explosiva que produce fundamentalmente una muy alta temperatura que perfora la tubería y funde la roca como una suerte de soplete.

Luego en un primer paso se inyectan a altísima presión entre 500 y 600 metros cúbicos de agua con agentes que reducen la fricción para hacer fracturar la roca. Ese golpe de presión hace que la roca se fracture. Como segundo paso se le vuelve a inyectar agua pero con una arena especial, una especie de bolitas negras, perfectamente esféricas, que se importa de China, Brasil o EE. UU. La finalidad de estas partículas es la evitar que se cierren las fisuras y por ese lugar circulará el hidrocarburo hacia el exterior. Un pozo puede tener entre 3 y 15 fracturas.

En las primeras experiencias hechas en EE.UU. la cantidad de agua utilizada se enviaba nuevamente al río, pero ha creado ciertos problemas ambientales, debido a la contaminación de agua subterránea,  por lo que en Argentina estaría previsto un tratamiento de ese agua, para volver a reutilizarla en nuevos pozos. Se utiliza agua del río Limay (no se usará agua subterránea) y a pesar que se utiliza mucho volumen de agua, se sabe que la industria y la agricultura consume mucho mas.

La experiencia petrolera en esa zona es sumamente importante y de larga data, pero este tipo de extracción no convencional no deja de ser un desafío día a día porque aparecen diversos problemas de orden técnico que  deben solucionarse en el momento y lógicamente va sumando nuevas experiencias a todos los operarios y capataces de la planta. Para muchos es una especie de «escuela» permanente, pues hay variables de presión , temperatura y profundidades que según el día se las debe controlar y regular con las «canillas» de las tuberías.

Por otro lado, hay una polémica respecto a los problemas ambientales y de salud que podría generan en el futuro dicha planta y las opiniones de la gente de la zona se han dividido, generándose por momentos conflictos internos, pues también se sabe que podría traer muchos puestos de trabajo para el área del yacimiento.

La polémica en Europa y en los EE.UU. La explotación de gas y petróleo shale ha sido prohibida en Francia y en Bulgaria. En Estados Unidos, donde la industria realmente estalló desde el 2000 (se hicieron miles y miles de pozos en todo el país), hay una enorme polémica respecto del impacto de la actividad en las fuentes de agua y la salud de las personas. Ha habido casos probados de contaminación en los estados de Wyoming y Colorado, y resistencia popular en Ohio, Pensilvania y Nueva York.  Los pozos de hidrocarburos no convencionales se encuentran en áreas pobladas y rurales. En los hospitales se han denunciado casos de padecimientos infrecuentes, como fuertes dolores de cabeza, tumores, reacciones en la piel. También se han notado malformaciones en fetos de animales de granja.

proceso petroleo

 

CARACTERÍSTICAS
Vaca Muerta tiene 4 propiedades geológicas que la distinguen como una formación de shale única en el mundo: importante cantidad de Carbón Orgánico Total (TOC), alta presión, buena permeabilidad y gran espesor.
A su vez, a diferencia de lo que ocurre con otras formaciones de shale, se encuentra alejada de centros urbanos, lo que facilita notablemente las operaciones.
Otra ventaja es que se encuentra a una profundidad mayor a los 2.500 metros, muy por debajo de los acuíferos de agua dulce, lo cual hace más segura su extracción y disminuye los riesgos ambientales.
Además, en esta región existe una importante actividad de producción de gas y petróleo convencional, por lo que se cuenta con la infraestructura necesaria para el desarrollo del shale.

Fuentes Consultadas: Revista VIVA Mayo de 2012

 

Uselo y Tirelo Frases Mentirosas de la Ecología

PRIMEROS PASOS DE LA ECOLOGÍA
CUANDO LA ECOLOGÍA SE PUSO DE MODA
La moda ecológica


Los temas sobre ecología y la preocupación por la contaminación se puso de moda en los últimos años. Como toda moda siguió los mecanismos propios de ésta en la actual sociedad de consumo. Fue impuesta desde arriba y alentada a nivel mundial por medio de la radio, cine, televisión, revistas, periódicos y todo tipo de escritos. Aunque el centro por excelencia es Estados Unidos; sobre todo después de la campaña iniciada en 1970 desde la misma Casa Blanca a través del presidente Nixon.

El recurso de la moda es una de las tantas maneras de neutralizar un tema crucial como el del deterioro del ambiente humano. Se desplaza de ese modo el eje del problema: la contaminación aparece como una cuestión que no tiene nada que ver con la contaminación de la sociedad. Los medios de difusión masivos son los encargados de lanzar esa imagen. Por otra parte, como moda pronto tiene un efecto saturador, se hace algo cotidiano, cumple su ciclo y muere.

Un perfecto círculo para modelar la opinión colectiva, convertirla en inofensiva y sepultar una realidad que de ser abordada correctamente pone al desnudo todas las imperfecciones del sistema. Tomás Maldonado sostiene, no obstante, que cuando la moda haya entrado en la etapa final, dejará un saldo positivo pues habrá «contribuido a formar una conciencia ecológica«, aunque por el momento inconsistente. Pasada la moda será posible reanudar los esfuerzos que llevarán a una conciencia ecológica esencialmente crítica, respecto de la crisis de la sociedad. Ilustraremos estos conceptos con algunas facetas de la moda ecológica en los Estados Unidos.

En este país es donde se puede observar con mayor magnitud el fenómeno de la moda ecológica. Preocupación que, sin embargo, desde muchos años atrás existía ya en algunos científicos y estudiosos. Unas 360 organizaciones defensoras del ambiente humano existen solamente en la zona de Nueva York y más de miles en todo el país norteamericano. De esta profusa actividad en pos de la protección del medio han resultado términos nuevos como el de ecotáctica y ecoactivista.

Comúnmente se llama ecoactivista a los integrantes de estas organizaciones. La mayoría de ellas pertenecen a núcleos estudiantiles: el tema se ha convertido en una gran preocupación de la juventud. Algunos nombres de las agrupaciones de ecoactivistas son rimbombantes y elegidos con un criterio publicitario. Así encontramos a los «Enemigos de la Contaminación», «Conspiración de la naturaleza» (Universidad de Oregón), «Supervivencia» (Nueva York), «Amigos de la tierra», etcétera. Otros conservan nombres más serios como «Comité estudiantil de la Crisis Ambiental», «Estudiantes en Defensa del Ambiente» (Universidad de Minnesota), «Comité de Acción Ambiental para la Supervivencia» (ENACT, Universidad de Michigan), «ECOS» (Universidad de Carolina del Norte), etc.

Casi todas estas instituciones realizan investigaciones sobre la materia, publican algún periódico, tienen distintivos, venden insignias. Por ejemplo el ENACT, ha vendido miles de calcomanías con la inscripción: «Déle una Oportunidad a la Tierra«. Realizan también conferencias, cursos y movilizaciones públicas. Este vasto movimiento protagonizado generalmente por los jóvenes ha sido usado por el establishment como una manera de distraer la atención sobre otros problemas fundamentales de los norteamericanos.

Se impulsa el estudio de la contaminación, su investigación a través de las universidades que tratan de imponer la conciencia de que la lucha es contra una cuestión que afecta a todos, asunto de vida o muerte, por encima de factores políticos, económicos que consideran secundarios. Muchas veces el problema ha servido para desplazar otros conflictos en universidades donde las causas estudiantiles radicales eran la característica predominante. Sin embargo, hay quienes ven en la lucha contra la contaminación una forma de atacar al sistema económico y social.

Una observación importante es la que aporta el poeta californiano Gary Snyder. «Los estudiantes han adoptado —expresa— la causa del ambiente , por una serie de eventos simultáneos. Hay interés en el pensamiento oriental, en el budismo, en la vida tribal, en la vida en pequeñas comunidades». Empero—agrega— las universidades que estimulan el activismo ambiental van a tener un tigre sujeto por la cola: «Porque no se puede tomar en serio el ambiente sin ser revolucionario. Hay que estar dispuesto a reestructurar la sociedad».3 Algunas de las acciones de los ecoactivistas trascienden también fuera del ámbito de las casas de estudio. Un grupo de activistas de la Universidad Minnesota organizaron un simbólico entierro de un motor de combustión interna para protestar contra la contaminación de aire provocada por éstos. Muchos de los integrantes del cortejo fúnebre llevaban pancartas con la leyenda: Entierren el motor, antes de que él nos entierre. Acciones como estas son las que han llevado a caracterizar a sus protagonistas como eco-extravagantes. A veces el humor es también un buen vehículo para la protesta.

Los miembros de Acción Ecológica de Boston organizaron una manifestación para entregar a la empresa Boston Edison una cinta azul como El Contaminador del Año. Algunos grupos más radicalizados han expresado su descontento contra la guerra del Vietnam, realizando investigaciones sobre los efectos de la contaminación provocada por los herbicidas arrojados en el suelo vietnamita.

Un ecoactivista de fama mundial es el joven abogado Ralph Nader. Su último libro en español titulado «El Festín Envenenado», es el resultado de encuestas realizadas por él y su equipo. La importancia del texto radica en cuanto documento político: critica las bases estructurales del sistema capitalista desarrollado y aporta datos concretos de la gravedad de la polución en su país. Nader contribuyó, entre otras cosas, a descubrir los efectos cancerógenos de los ciclamatos en los cobayos.

A raíz de ese hecho se tuvo que prohibir su venta en los Estados Unidos provocando un serio golpe a la industria del mismo cuyo mercado representaba un millón de dólares por año. Sus críticas apuntan doblemente: a las empresas responsables por un lado, y al poder político, por el otro. Los organismos oficiales creados para combatir la contaminación ambiental (por ejemplo, el National Air Pollution control administratio – NAPCA) están para Nader en el mismo complot con las empresas. De allí que entienda y plantee el problema como una guerra entre el público y los contaminadores (las empresas).

La codicia capitalista de estas últimas confunde además —para Nader— hasta los que adhieren al sistema. Señala también en este libro importantes ejemplos que ilustran sobre el poder monopólico de las empresas estadounidenses: la industria alimentaria representa 125 millones de dólares. Cuatro empresas controlan el 35 por ciento de los desayunos. En fabricación y venta de sopas, «Campbel» controla el 95 por ciento del mercado. Los contaminadores, afirma el ecoactivista, se sostienen entre sí.

Fuente Consultada: Transformaciones N°98 Enciclopedia de los Grandes Fenómenos de Nuestro Tiempo

Uselo y Tirelo Eduardo Galeano Frases Mentirosas de la Ecologia

Úselo y Tirelo de Eduardo Galeano
Frases Mentirosas de la Ecología

Un Poco de Historia por los años 70, primeras preocupaciones y
primeras organzaciones
La moda ecológica:

Los temas sobre ecología y la preocupación por la contaminación se puso de moda en los últimos años. Como toda moda siguió los mecanismos propios de ésta en la actual sociedad de consumo. Fue impuesta desde arriba y alentada a nivel mundial por medio de la radio, cine, televisión, revistas, periódicos y todo tipo de escritos. Aunque el centro por excelencia es Estados Unidos; sobre todo después de la campaña iniciada en 1970 desde la misma Casa Blanca a través del presidente Nixon.

El recurso de la moda es una de las tantas maneras de neutralizar un tema crucial como el del deterioro del ambiente humano. Se desplaza de ese modo el eje del problema: la contaminación aparece como una cuestión que no tiene nada que ver con la contaminación de la sociedad. Los medios de difusión masivos son los encargados de lanzar esa imagen. Por otra parte, como moda pronto tiene un efecto saturador, se hace algo cotidiano, cumple su ciclo y muere.

Un perfecto círculo para modelar la opinión colectiva, convertirla en inofensiva y sepultar una realidad que de ser abordada correctamente pone al desnudo todas las imperfecciones del sistema. Tomás Maldonado sostiene, no obstante, que cuando la moda haya entrado en la etapa final, dejará un saldo positivo pues habrá «contribuido a formar una conciencia ecológica», aunque por el momento inconsistente. Pasada la moda será posible reanudar los esfuerzos que llevarán a una conciencia ecológica esencialmente crítica, respecto de la crisis de la sociedad. Ilustraremos estos conceptos con algunas facetas de la moda ecológica en los Estados Unidos.

En este país es donde se puede observar con mayor magnitud el fenómeno de la moda ecológica. Preocupación que, sin embargo, desde muchos años atrás existía ya en algunos científicos y estudiosos. Unas 360 organizaciones defensoras del ambiente humano existen solamente en la zona de Nueva York y más de miles en todo el país norteamericano. De esta profusa actividad en pos de la protección del medio han resultado términos nuevos como el de ecotáctica y ecoactivista.

Comúnmente se llama ecoactivista a los integrantes de estas organizaciones. La mayoría de ellas pertenecen a núcleos estudiantiles: el tema se ha convertido en una gran preocupación de la juventud. Algunos nombres de las agrupaciones de ecoactivistas son rimbombantes y elegidos con un criterio publicitario. Así encontramos a los «Enemigos de la Contaminación», «Conspiración de la naturaleza» (Universidad de Oregón), «Supervivencia» (Nueva York), «Amigos de la tierra», etcétera. Otros conservan nombres más serios como «Comité estudiantil de la Crisis Ambiental», «Estudiantes en Defensa del Ambiente» (Universidad de Minnesota), «Comité de Acción Ambiental para la Supervivencia» (ENACT, Universidad de Michigan), «ECOS» (Universidad de Carolina del Norte), etc.

Casi todas estas instituciones realizan investigaciones sobre la materia, publican algún periódico, tienen distintivos, venden insignias. Por ejemplo el ENACT, ha vendido miles de calcomanías con la inscripción: «Déle una Oportunidad a la Tierra». Realizan también conferencias, cursos y movilizaciones públicas. Este vasto movimiento protagonizado generalmente por los jóvenes ha sido usado por el establishment como una manera de distraer la atención sobre otros problemas fundamentales de los norteamericanos. Se impulsa el estudio de la contaminación, su investigación a través de las universidades que tratan de imponer la conciencia de que la lucha es contra una cuestión que afecta a todos, asunto de vida o muerte, por encima de factores políticos, económicos que consideran secundarios.

Muchas veces el problema ha servido para desplazar otros conflictos en universidades donde las causas estudiantiles radicales eran la característica predominante. Sin embargo, hay quienes ven en la lucha contra la contaminación una forma de atacar al sistema económico y social. Una observación importante es la que aporta el poeta californiano Gary Snyder. «Los estudiantes han adoptado —expresa— la causa del ambiente por una serie de eventos simultáneos.

Hay interés en el pensamiento oriental, en el budismo, en la vida tribal, en la vida en pequeñas comunidades». Empero—agrega— las universidades que estimulan el activismo ambiental van a tener un tigre sujeto por la cola: «Porque no se puede tomar en serio el ambiente sin ser revolucionario. Hay que estar dispuesto a reestructurar la sociedad».

Algunas de las acciones de los ecoactivistas trascienden también fuera del ámbito de las casas de estudio. Un grupo de activistas de la Universidad Minnesota organizaron un simbólico entierro de un motor de combustión interna para protestar contra la contaminación de aire provocada por éstos.

Muchos de los integrantes del cortejo fúnebre llevaban pancartas con la leyenda: Entierren el motor, antes de que él nos entierre. Acciones como estas son las que han llevado a caracterizar a sus protagonistas como eco-extravagantes. A veces el humor es también un buen vehículo para la protesta. Los miembros de Acción Ecológica de Boston organizaron una manifestación para entregar a la empresa Boston Edison una cinta azul como El Contaminador del Año.

Algunos grupos más radicalizados han expresado su descontento contra la guerra del Vietnam, realizando investigaciones sobre los efectos de la contaminación provocada por los herbicidas arrojados en el suelo vietnamita.

Un ecoactivista de fama mundial es el joven abogado Ralph Nader. Su último libro en español titulado «El Festín Envenenado», es el resultado de encuestas realizadas por él y su equipo. La importancia del texto radica en cuanto documento político: critica las bases estructurales del sistema capitalista desarrollado y aporta datos concretos de la gravedad de la polución en su país.

Nader contribuyó, entre otras cosas, a descubrir los efectos cancerógenos de los ciclamatos en los cobayos. A raíz de ese hecho se tuvo que prohibir su venta en los Estados Unidos provocando un serio golpe a la industria del mismo cuyo mercado representaba un millón de dólares por año. Sus críticas apuntan doblemente: a las empresas responsables por un lado, y al poder político, por el otro.

Los organismos oficiales creados para combatir la contaminación ambiental (por ejemplo, el National Air Pollution control administration NAPCA) están para Nader en el mismo complot con las empresas. De allí que entienda y plantee el problema como una guerra entre e! público y los contaminadores (las empresas). La codicia capitalista de estas últimas confunde además —para Nader— hasta los que adhieren al sistema. Señala también en este libro importantes ejemplos que ilustran sobre el poder monopólico de las empresas estadounidenses: la industria alimentaria representa 125 millones de dólares.

Cuatro empresas controlan el 35 por ciento de los desayunos. En fabricación y venta de sopas, «Campbel» controla el 95 por ciento del mercado. Los contaminadores, afirma el ecoactivista, se sostienen entre sí.

Puerto Madero Transformacion y Renovacion Edilicia Historia

Puerto Madero: Su Transformación y Renovación

En los años  posteriores a la organización nacional, la mayor parte de los puertos y embarcaderos mencionados eran de propiedad privada. Los cambios políticos en las décadas del sesenta y del setenta en el país llevaron al Estado a ocuparse de la construcción de puertos modernos como un objetivo fundamental para el desarrollo de la economía. Para entonces, las transformaciones en la navegación se hacían sentir ya en el Río de la Plata.

Dentro de las embarcaciones a vela, ha perdido importancia la balandra, reemplazada por el paquebote; pero, sobre todo, debe tenerse en cuenta la introducción de la navegación a vapor, alrededor de 1850, de mayor velocidad (aunque inicialmente incapacitada de llevar cargas mayores).

El primero en explotar la posibilidades comerciales del barco a vapor fue el inglés Hopkins, que trasladó sus operaciones del Paraguay a la Confederación en 1850.

Hasta 1870, los buques a vapor eran más pequeños, aunque más rápidos, que los buques a vela, que en la década de 1860 dominaban el paisaje del puerto de Buenos Aires. En adelante, la mayor parte de la carga al exterior sería transportada por buques a vapor, los que ya hacia 1890 dominaban también la navegación fluvial.

Para entonces, la estructura económico-territorial del país estaba relativamente consolidada: había una fuerte primacía del área del Litoral y, dentro de ella, del puerto de Buenos Aires, que combinaba las cabeceras de los ferrocarriles con las instalaciones portuarias en función de la eficacia de la exportación.

Por otro lado, se desplazó definitivamente la idea de crear una red de navegación interior, construyendo canales que articularan las ciudades mediterráneas con la costa y favoreciendo un medio de transporte más económico que el ferrocarril, aunque subsistieron proyectos en este sentido hasta avanzado el siglo XX.

PUERTO MADERO: Las áreas urbanas siempre están en continua transformación lo que demuestra los cambios en el uso del suelo en distintos espacios.  En la ciudad de Buenos Aires encontramos un caso que refleja tal situación: Puerto Madero, actualmente un área con múltiples usos del suelo vinculadas la mayoría de ellos a actividades terciarias; y en el pasado era netamente portuaria.

Como esta área había perdido protagonismo, el gobierno nacional junto con el gobierno de la ciudad de Buenos Aires, proyectaron esta transformación a través de una planificación urbana, con el objetivo de revitalizar el área y establecer una vinculación más precisa entre la ciudad y el Río de la Plata, a través del Puerto.

Durante el siglo XIX, la adecuación del puerto a las necesidades del momento fue mediante la realización de algunas obras, porque las características físicas del lugar no eran las más adecuadas, se trataba de una zona costera baja y pantanosa.

Eduardo Madero, fue quien proyecto la construcción del puerto, emplazada junto al centro histórico de la ciudad y completado en 1899.  Para entonces, las dificultades se seguían presentando en el puerto, por ello se construyeron nuevas obras que dieron lugar a otra área portuaria en 1926; el Puerto Nuevo.

Para  entonces, Puerto Madero retirada de su función original comenzó a ser objeto de numerosos proyectos para desafiar nuevos usos del suelo en el área. Pero el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, recién en 1989 inició las gestiones de conversión, debido a conflictos jurisdiccionales, ya que pertenecían a catorce organismos diferentes del Estado nacional.

En ese mismo año, después de ser firmado el decreto presidencial de recuperación se creó la Corporación Puerto Madero, constituida por la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires y el Estado Nacional, con un 50% de las tierras pertenecientes a cada uno de ellos (en total de 178 hectáreas).

Su objetivo era llevar a cabo un proyecto de renovación urbana, en este caso el más grande en la historia de la ciudad de Buenos Aires. Así los cuatro diques de Puerto Madero pasan a convertirse en un nuevo barrio porteño, el número 47.

Del cual recibe el nombre oficialmente en 1998, recordando al ingeniero que diseñó y construyó el antiguo puerto de Buenos Aires. Este nuevo barrio está limitado por las avenidas Ingeniero Huergo y Eduardo Madero, las calles Elvira Rawson de Dellepiane y Cecilia Grierson y la actual costanera Sur.

Podría decirse que significa una gran inversión, este plan de urbanización debido a la apertura de calles, veredas, instalación de servicios, parquización y redes cloacales, que debieron realizarse.

Sin embargo, poseen protección patrimonial histórica algunos de los edificios, por lo que sólo puede reciclarse es su interior y deben mantenerse intactas las fachadas externas; un claro ejemplo de esto es lo que se conoce como La Catedral, el cual era un antiguo depósito de granos.

En cambio, si fueron demolidos grandes cantidades de silos, que simbolizaban principios del siglo XX, el modelo económico que empleaba Argentina: el agroexportador o conocido como “granero del mundo”.

Y en su lugar, fueron construidos viviendas, oficinas y edificios con propósitos culturales.

Con una localización privilegia por la cercanía al microcentro y una grandiosa vista al río de la Plata, actualmente Puerto Madero es un barrio en donde los usos predominantes se relacionan con el sector terciario.

Allí se asientan oficinas, cines restaurantes, bares y viviendas tipo Loft.

En los últimos años, esta zona se convirtió en uno de los sectores más exclusivos de la ciudad, creciendo paulatinamente gracias  las inversiones grandes que se realizaron allí.

Es por esto que para Buenos Aires y su actividad económica, se convirtió en un punto de referencia, ya que numerosas se empresas se radicaron en el lugar y es uno de los sitios más concurridos por los turistas del interior y exterior del país.

Sin embargo, lo que caracteriza esta urbanización es el equilibrio existente entre las superficies libres y las construidas, cuestión que hace que el impacto de las obras construidas sean intrascendentes.

Profesora de Geografía: Claudia Nagel

Fuente: Geografía Mundial y los desafíos del SXXI. Editorial Santillana. Geografía Mundial, Editorial Puerto de Palos.  

 

Ver: Primer Ingeniero de Argentina

Impacto Ambiental de la Sociedad Industrial Causas de la Contaminación

Contaminación: Impacto Ambiental de la Sociedad Industrial

La ideología de la Revolución Industrial iniciada en el siglo XVIII es la del apoderamiento de la naturaleza. No es ya el miedo a fuerzas oscuras e incomprensibles, ni tampoco el júbilo ante la obra de Dios; la naturaleza pasa a ser exclusivamente materia prima, alimento para las máquinas de vapor, objeto de presiones internacionales y de guerras de conquista.

A partir de esa necesidad básica para producir bienes y consecuentemente mayores ganancias, la actitud del hombre ha sido desvastadora para la naturaleza, desviando los ríos, talando los bosques, arrancando minerales de las entrañas de la tierra. El mundo es mercancía, la naturaleza es la herramienta para construir esa mercancía. Para esto, la política y la guerra estarán orientadas hacia el control de los recursos naturales. Las guerras medievales habían estado orientadas al control político, tributario o religioso de los hombres.

Las guerras de la Revolución Industrial se harán para asegurar materias primas para las fábricas. En 1873, Alfred Krupp escribía: «Para asegurar nuestro futuro, es esencial que nuestras plantas obtengan independientemente sus propios recursos de mineral, y puedan extraerlos y procesarlos como ahora obtienen el agua pura, en el interior de sus propios dominios, libre de agentes e intermediarios y bajo su control, ejercido sin influencias externas».

Actualemente los sistemas de transporte, las comunicaciones globales y la electricidad transformaron la capacidad del hombre de producir y transportar bienes y servicios en todo el mundo. Con ello, se creó una abundancia material y una libertad personal desenfrenada para millones de seres humanos a una escala sin precedentes. Sin embargo, la mayor parte de esos progresos se hicieron sin tener en cuenta la naturaleza ni otras formas de vida.

Igual de significativo fue el descubrimiento hecho por el científico alemán Friedrich Wóhler (1800-1882) de que los productos químicos creados por la propia vida podían obtenerse de forma artificial en un laboratorio. Mientras intentaba preparar el compuesto del cianato amónico en 1828, Wóhler sintetizó por casualidad otra sustancia. Cuando descubrió lo que era, no podía creer lo que veía, y el mundo científico también  quedó estupefacto.

Hasta entonces, se creía que una fundamental fuerza «vital» diferenciaba la materia animada de la inanimada. La creación artificial de un compuesto químico de la naturaleza, como la urea, a partir de sustancias inanimadas en un laboratorio se había considerado imposible hasta entonces. El nacimiento de la química orgánica a raíz del descubrimiento de Wóhler abrió un nuevo frente en la investigación sobre cómo podía utilizar el hombre los mismos materiales que la naturaleza para sus propios fines.

La «arcilla de modelar» de la vida se basa en dos elementos principales -el carbono y el hidrógeno- que pueden combinarse con pequeñas cantidades de otros elementos y oxígeno en un variedad casi infinita de cadenas, rizos y anillos para producir toda la diversidad de los seres vivos del planeta. Una de las fuentes más ricas de esos ingredientes es el crudo. El descubrimiento de Wóhler implicaba que ahora la humanidad también podía aprender a modelar con esa arcilla, no tanto para crear vida como para sintetizar nuevos materiales útiles aunque no naturales.

Casi igual de importante fue el desarrollo de pesticidas y herbicidas. Aunque el dicloro-difenil-tri-cloroetano (DDT) fue sintetizado por el químico alemán Othmar Zeidler en 1874, su poder para provocar un holocausto en el mundo de los insectos no fue descubierto hasta 1939 por el científico suizo Paul Hermann Müller.

Poco después el DDT se convirtió en el insecticida más utilizado del mundo. Entonces, en 1962, la bióloga estadounidense Rachel Carson escribió un libro titulado Primavera Silenciosa en el que sacó a la luz los efectos medioambientales devastadores que tenía ese compuesto químico en la fauna y la flora. El daño a largo plazo que podía infligir el DDT en los seres humanos ahora que se había incorporado a la cadena alimentaria como fumigador de cultivos era una perspectiva demasiado terrible como para que los gobiernos la ignoraran. A pesar de la falta de pruebas concluyentes, la imagen de Carson de una primavera en la que no habría pájaros que cantaran fue lo suficientemente alarmante para iniciar el movimiento ecologista actual y tuvo como resultado una prohibición del uso del DDT en 82 países, aunque después ha sido sustituido por otros compuestos químicos artificiales.

En 1921, Thomas Midgley, un ingeniero de Beaver Falls (Pensilvania), desarrolló un nuevo compuesto orgánico llamado tetraetilplomo (TEP). La compañía automovilística para la que trabajaba, General Motors, descubrió que podía añadirse a la gasolina para mejorar el funcionamiento de los motores. Pero los efectos de la intoxicación por plomo no tardaron en ser evidentes para Midgley, que en 1923 sintió que necesitaba tomarse unas vacaciones. «Tras trabajar un año con plomo orgánico -escribió-, veo que mis pulmones están afectados y que es necesario que deje el trabajo y íespile aire fresco.»

Se ha demostrado que la intoxicación por plomo provoca insomnio, pérdida de peso y dificultades de aprendizaje… o, como descubrieron los romanos, senilidad prematura. Más de cincuenta años después, en 1976, las compañías petrolíferas de Estados Unidos por fin empezaron a retirar paulatinamente la gasolina con plomo, un proyecto que en Estados Unidos y Europa se completó en buena parte en 1986. 

Midgley tal vez sea el inventor menos afortunado de la histotia. Tras el desastre del TEP, se embarcó en la búsqueda, aparentemente inocua, de un nuevo refrigerante para aparatos domésticos. Descubrió cómo sintetizar los clorofluorocarbonos (CFC), que se empezaron a utilizar ampliamente en los frigoríficos domésticos y los aerosoles de todo el mundo. Pero entonces, sin saberlo Midgley -pues en 1944 murió estrangulado por un arnés que se había inventado para poder levantarse de la cama-, se descubrió que esos compuestos químicos elaborados por el hombre causaban estragos en la alta atmósfera de la Tierra.

Las moléculas de CFC destruyen la capa de ozono, lo cual permite que las radiaciones ultravioletas del Sol, potencialmente cancerígenas, desciendan hasta la superficie de la Tierra. Tan grave era el problema que en el Protocolo de Montreal de 1987 la mayor parte de los países acordaron detener la producción de CFC. Ahora la naturaleza puede dedicarse a reparar el agujero de los casquetes polares de la Tierra que hicieron lestos compuestos químicos.

Los plásticos también se sintetizan a partir de la oleaginosa sustancia orgánica. Las radios, las televisiones, los artículos de cocina y la bisutería son algunos de los productos que se fabrican con la baquelita, nombrada así en honor al científico belga Leo Baekeland, que la inventó en 1907. Fuerte, fácilmente moldeable, de producción económica y perfecta pata fabricar aparatos electrónicos por sus propiedades aislantes, la baquelita marcó el inicio de una nueva era de materiales plásticos que tapidamente dominaron el mundo moderno del consumo. Entre la primera y la segunda guerra mundial grandes cantidades de innovaciones se fabricaron a partir del amplio abanico de posibilidades y usos de los plásticos y otros productos sintetizados de for-ma artificial: el poliestireno, el PVC, el nailon, el caucho sintético, los explosivos plásticos… (Fuente: Todo Sobre Nuestro Mundo – Christopher LLoyd)

“La naturaleza está fuera de nosotros”

En sus Diez Mandamientos, Dios olvidó mencionar a la naturaleza. Entre las órdenes que nos envió desde el monte Sinaí, el Señor hubiera podido agregar, pongamos por caso:

“Honrarás a la naturaleza de la que formas parte”.

Pero no se le ocurrió. Hace cinco siglos, cuando América fue apresada por el mercado mundial, la civilización invasora confundió a la ecología con la idolatría. La comunión con la naturaleza era pecado, y merecía castigo. Según las crónicas de la conquista, los indios nómadas que usaban cortezas para vestirse jamás desollaban el tronco entero, para no aniquilar el árbol, y los indios sedentarios plantaban cultivos diversos y con períodos de descanso, para no cansar la tierra. La civilización que venía a imponer los devastadores monocultivos de exportación, no podía entender a las culturas integradas a la naturaleza, y las confundió con la vocación demoníaca o la ignorancia.

Y así siguió siendo. Los indios de Yucatán y los que después se alzaron con Emiliano Zapata, perdieron sus guerras por atender las siembras y las cosechas del maíz. Llamados por la tierra, los soldados se desmovilizaban en los momentos decisivos del combate. Para la cultura dominante, que es militar, así los indios probaban su cobardía o su estupidez.

Para la civilización que dice ser occidental y cristiana, la naturaleza era una bestia feroz que habla que domar y castigar para que funcionara como una máquina, puesta a nuestro servicio desde siempre y para siempre. La naturaleza, que era eterna, nos debía esclavitud.

Muy recientemente nos hemos enterado de que la naturaleza se cansa, como nosotros, sus hijos; y hemos sabido que, como nosotros, puede morir asesinada. Ya no se habla de someter a la naturaleza: ahora hasta sus verdugos dicen que hay que protegerla. Pero en uno u otro caso, naturaleza sometida o naturaleza protegida, ella está fuera de nosotros. La civilización que confunde a los relojes con el tiempo, al crecimiento con el desarrollo y a lo grandote con la grandeza, también confunde a la naturaleza con el paisaje, mientras el mundo, laberinto sin centro, se dedica a romper su propio cielo.

Fuente Consultada: Uselo y Tírelo de Eduardo Galeano

ecologia y capitalismo

PARA SABER MAS…
IMPACTO SOBRE EL MEDIOAMBIENTALES, A PARTIR  DEL SIGLO XX
Contaminación y sociedad, primeros problemas

Es sabido que en los países capitalistas desarrollados es donde el fenómeno se ha hecho sentir con más intensidad. En el seno de esas sociedades el peligro de la peste gris es cosa cotidiana y hasta casi se podría decir —sin temor a exagerar— que forma parte del paisaje. A una encuesta realizada a habitantes de un descomunal rascacielo de Nueva York, respondía irónicamente uno de sus ocupantes que desde su ventana podía contemplar el smog de cuatro estados norteamericanos.

Mucho ilustran también las estadísticas y las observaciones de los hombres de ciencia sobre el estado de los ríos, la tierra, la atmósfera, las radiaciones y los ruidos en los espacios de las metrópolis industriales. En Europa el estado de la atmósfera al juzgar por las cifras es calamitoso: 25 millones de metros cúbicos de gases de automotores se arrojan por año; como así también otros 2 millones de sustancias industriales, 6 millones de monóxido de carbono y 4 millones de anhídrido sulfúrico. La contaminación del aire de las grandes urbes se debe en un 60 % al escape del transporte automotor. La contaminación de las aguas no es para menos.

En USA —señala la revista Scientific American— más de la mitad de la población se ve obligada a consumir agua que se ha utilizado al menos una vez y ha pasado por la red de colectores y luego repurificada. Los ríos y los lagos de este país reciben 200.000 metros cúbicos de agua caliente por año que arrojan las centrales térmicas y atómicas. Se prevé que en pocos años, las centrales de energía consumirán una sexta parte del gasto diario total de agua de ese país. Sin embargo, necesariamente, esta evidencia no debe llevar a entender que el problema es un asunto que atañe con cierta exclusividad a la órbita de estos países.

Hay una órbita mayor que la comprende: el sistema capitalista de producción. Precisamente, si los distintos modos de producción anteriores han tenido un fin utilitario inmediato sin considerar en absoluto —por su misma naturaleza— las consecuencias más remotas en el plano del entorno humano, es en los últimos siglos, dentro de las estructuras capitalistas, donde esa tendencia con mayor violencia se ha acentuado.

A partir de la revolución industrial y su posterior perfeccionamiento técnico-científico, la producción se automatiza, las contradicciones se tensan y se alcanza el nivel más desarrollado y distorsionado de este sistema que ha pasado de una primera etapa de libre competencia a la etapa monopolista imperante en la actualidad. Así es dable observar cómo un «progreso» o desarrollo desigual se ha operado en la realidad circundante.

Por un lado los grandes centros capitalistas, por el otro países capitalistas dependientes. Lógicamente, en estos últimos el proceso de industrialización ha sido más tardío y se opera, a grandes rasgos, como sucede en gran parte de América Latina a partir de los cambios de la estructura mundial capitalista. Apenas alcanzada la liberación colonial los estados latinoamericanos se subordinaron en relación de dependencia a esa estructura. En la fase de libre competencia exportando materias primas e importando productos manufacturados. Durante este período en muchos casos bajo la hegemonía del Imperio Británico. Después de la crisis capitalista mundial de 1930 y la segunda guerra, se reordena este sistema bajo la hegemonía de los Estados Unidos.

Queda así definitivamente operado el paso paulatino de la fase anterior a un estadio de alta concentración, monopolización y expansión del capital financiero e industrial. Es la etapa del auge de los cartels, trusts y corporaciones.- Los países capitalistas dependientes desarrollan por lo tanto una industria liviana en función de los intereses de las grandes metrópolis. Estas además de exportar industrias se reservan el desarrollo de la industria pesada y básica.

 «La revolución tecnológica —señala Gunder Frank— de la automatización, la cibernética y la unificación de todo el proceso industrial del monopolio, con el consiguiente y rápido envejecimiento de la maquinaria, su decreciente eficiencia relativa, y el exceso de equipo industrial conducen a la transferencia de equipo ocioso b recientemente obsoleto de la metrópoli a América Latina a menudo sin cambiar de dueño».»

Esta breve síntesis explica sin duda el por qué de la preeminencia de los efectos contaminantes en los centros imperialistas, pero también nos permite observar que la industrialización de los países dependientes no está exenta de producir las mismas consecuencias, dado que por lo general son industrias obsoletas instaladas por esos centros.

Además, como se ha reiterado por los efectos mismos del modo de producción capitalista. Otro factor relacionado a los anteriores es que el encarecimiento de la producción ocasionada en las metrópolis por los gastos para atenuar la contaminación de industrias muy «sucias», ha impulsado a Europa, Japón y Estados Unidos a trasladar sus industrias más contaminantes a los países capitalistas dependientes. En Brasil, por ejemplo, en los últimos años se han instalado numerosas industrias de distintos sectores imperialistas (japonés, europeo y yanqui) de alto poder de polución ambiental.

Si observamos las más importantes ciudades de los países capitalistas europeos y norteamericanos, como así también las principales de los capitalistas dependientes, encontramos un rasgo común: son el resultado de un crecimiento desordenado en función del mismo desarrollo capitalista.

En las últimas encontramos, además, la presencia de un cordón de población marginal que vive miserablemente y en las condiciones más precarias e insalubres. Son las llamadas villas miserias, en Argentina; callampas en Chile; favelas en Brasil o cantegriles en Uruguay. En Argentina, por ejemplo, viven en las villas que bordean al Gran Buenos Aires, según estadísticas oficiales más de 600 mil personas. Esa población está compuesta en su mayoría por obreros no especializados y desocupados.

La falta de servicios cloacales, agua corriente en estas precarias viviendas, y la cercanía, por lo general, de vaciadores de desperdicios o arroyos donde las industrias evacuan sus desechos, no parece preocuparle a muchos especialistas en polución. ¿No es acaso esta realidad también una forma de contaminación? El problema indudablemente no se resuelve mediante proyectos urbanísticos como el de Brasilia.

A pesar de ser una ciudad totalmente nueva, debidamente planificada, se vio al poco tiempo rodeada de villas miserias. Osear Niemeyer, refiriéndose al proyecto de esta ciudad realizado por el arquitecto Lucio Costa, dice que le fue imposible a los obreros habitar las viviendas destinadas a ellos, dado la estructura social y política de Brasil. «Veíamos con pesar, que las condiciones sociales vigentes se chocaban en este punto con el espíritu del Plano Piloto, creando problemas imposibles de resolver en el tablero, aun cuando se apelase, como algunos ingenuos sugirieron, a una arquitectura social, que a nada conduce sin una base socialista».

Veamos ahora algunas estadísticas sobre la urbanización en los países capitalistas desarrollados. Thant ex secretario de la ONU, apunta: «El ritmo de la urbanización es más rápido en las naciones en desarrollo. En 1920 la población urbana era de 100 millones en esos países. Para el año 2000, podrá muy bien ser veinte veces mayor. En las naciones desarrolladas, la población urbana se cuadruplicará durante el mismo periodo». Y añade: «Con demasiada frecuencia el desarrollo urbano incontrolado destruye recursos valiosos, paisajes y seres vivientes.

En las regiones desarrolladas, la planificación urbanística va también muy a la zaga del crecimiento urbano. Cuando se han elaborado planes frecuentemente se los ha dejado de lado a causa de presiones de orden político, económico o social». Señala además, el ex funcionario de la ONU, «que el aumento de la población y la progresiva urbanización van acompañadas de las repercusiones aceleradas de la industrialización, así como de una tecnología avanzada que suele adaptarse mal a las necesidades humanas y a las exigencias del medio (…) Entre 1937 y 1966, el índice anual de producción se sextuplicó. En el mismo período, la producción anual de automóviles, que apenas eran conocidos a comienzo de siglo, aumentó de 5 a 19 millones.

En el decenio último, el valor tota! de la producción industrial se ha duplicado. Casi todos los índices de industrialización se hallan en aumento». Tales cifras indican con claridad el ritmo del desarrollo capitalista. La contaminación no es como se suele afirmar «el precio que hay que pagar por el progreso». El problema es mucho más serio. ¿De qué sirve un progreso para unos y la indigencia para otros? . ¿De qué sirven un progreso que amenaza con consumir a la tierra y se basa en la explotación del hombre por el hombre? Estos interrogantes se plantearon, también, algunos científicos jóvenes de la Unesco que pusieron en tela de juicio lo que consideraron «toda una tradición basada en la explotación del hombre y la naturaleza por una tecnología imperialista». ¿Para qué, además, el crecimiento de un mecanismo industrial y tecnológico que obliga también a consumir sus desperdicios?.

Veamos algunos datos al respecto. «El uso creciente de la tecnología moderna ha originado un aumento importante en la cantidad de desechos que contaminan el medio. Se ha calculado que tan sólo en los Estados Unidos de América tales residuos representan todos los años 142 millones de toneladas de humo y emanaciones nocivas, 7 millones de automóviles, 20 millones de toneladas de papel, 48.000 millones de envases metálicos, 26.000 millones de botellas y frascos, 3.000 millones de toneladas de escorias y desechos fabriles y 200 billones de litros de agua caliente, además de una gran variedad de otros desperdicios». De mayor gravedad aún, es la forma de deshacerse de algunos desperdicios tóxicos (ácidos, venenos, gases, etc.).

Los Estados Unidos constantemente depositan estas sustancias en profundos pozos. Actualmente unos 130 de estos depósitos subterráneos se encuentra a menos de 600 metros, en superficies de piedra, arenisca, etc., que con los años van a pasar a las aguas que fluyen sobre la misma. No existe tampoco ninguna garantía de que los gases neurotóxicos y otras armas químicas-biológicas producidas por la industria bélica estadounidense y arrojadas por toneladas al mar no vayan a provocar efectos ecológicos insolubles.

La sociedad capitalista a pesar d% su crecimiento desaforado, no ha logrado, ni siquiera mediante el incremento del consumo, modificar las desigualdades propias de sus estructuras productivas. La crisis, el escándalo está contenido en el seno mismo de su desarrollo. Frente a las fabulosas cifras de sus excedentes económicos encontramos los porcentajes de desocupación.

El descontento, la lucha de los sectores sociales antagónicos se han tensado al máximo en estos últimos años. En Estados Unidos, por ejemplo, no es una novedad que los conflictos raciales tienen una raíz social; es la lucha de explotados contra explotadores. El movimiento hippie, el consumo masivo de drogas y estimulantes son también síntomas de esta sociedad en retirada. No sólo en los países dependientes los conflictos están a la orden del día.

En las principales capitales de Estados Unidos y Europa se alzan las voces y la lucha de miles y miles de trabajadores y estudiantes para cuestionar las expresiones más flagrantes del sistema. En ese contexto la contaminación es la expresión a nivel del aire, del agua, del suelo, de la congestión urbana, etc., el marco ambiental de esa crisis general. Crisis, no obstante, intrínseca a la sociedad capitalista, pero que se ha agravado con la aparición de un sistema socialista de producción que lo ha obligado a constreñir su esfera imperialista mundial.

Frente al poderío atómico de las potencias imperialistas la lucha de los pueblos de China, Corea, Cuba, Laos, Camboya y Vietnam ya han demostrado históricamente que es posible frenar la amenaza atómica, mediante el combate sin cuartel. La industria bélica es su más alto refinamiento tecnológico y la ciencia es su servicio, aplicada por los norteamericanos en la guerra en Indochina pone al desnudo una de las formas de contaminación más terroríficas de nuestro tiempo. Pero este tema merece un punto aparte.

Fuente Consultada:
Úselo y Tírelo de Eduardo Galeano
Transformaciones N°98 La Contaminación Ambiental
Centro Editor de América Latina

Relación Naturaleza y Sociedad El Hombre y el Medio Ambiente

Relación Naturaleza y Sociedad
El Hombre y el Medio Ambiente

La creciente valoración de la Ecología en los marcos de las ciencias biológicas y sociales, no es un hecho que deba sorprendernos. En las últimas décadas, los daños infligidos al medio ambiente natural que rodea al hombre se han ido acumulando hasta presentar un panorama deplorable. Si no se les prestó la debida atención, fue quizás porque otros peligros, al parecer más graves, acechaban al género humano.

Desde que el hongo atómico que destruyó a Hiroshima entenebreció el paisaje del mundo, éste ha vivido bajo la amenaza de una hecatombe final. Mientras las ojivas nucleares se reproducían incesantemente, amagando con borrar todo vestigio de vida de la faz de la Tierra, quedaron relegados a segundo plano otros ataques más sutiles, lentos y persistentes que degradan, desgastan y corrompen las condiciones naturales que posibilitan la existencia humana.

No fueron pocos, sin embargo, los que advirtieron que la tala indiscriminada de bosques hacía avanzar pertinazmente el proceso de desertización; que las aguas de los ríos eran contaminadas por los desechos de los establecimientos industríales y los insecticidas y los abonos químicos llegaban hasta las napas subterráneas; que la cantidad de carbono lanzado a la atmósfera (6.000 millones de toneladas en 1990) estaba haciendo irrespirable el aire; que a consecuencia de esto se estaba produciendo el calentamiento global de la Tierra y acrecentando el efecto invernadero; que el azufre y el nitrógeno pululantes acidifican las lluvias, las cuales afectan principalmente a los vegetales, ríos y lagos; que los gases utilizados como propelentes de aerosoles destruyen la capa de ozono que nos protege de las radiaciones ultravioletas; que la quinta parte de las especies vegetales y animales del planeta están en vías de extinción; que millones de personas son víctimas de la pobreza y las enfermedades provocadas, en parte, por el divorcio del hombre con la naturaleza.

Pero a medida que la guerra fría se disipaba y la amenaza bélica era contenida, se pudo prestar mayor atención a estos problemas y el movimiento ecologista mundial fue creciendo y extendiéndose, alentó las investigaciones científicas y demandó soluciones políticas para revertiría situación. Es entonces cuando la Ecología se instala con vigor en la conciencia universal.

Cuando los astronautas nos describieron el espectáculo que brinda la Tierra vista desde el espacio cósmico, el astro que habitamos se mostró como un planeta bello y espléndido. Todos los viajeros del espacio, incluyendo los que llegaron a la Luna, coincidieron en esta apreciación. ¿Era inevitable que ese mundo se desintegrara por negligencia de sus habitantes o por culpa de intereses perversos?.

«Hay que salvar a la Tierra«, clamaron las mentes más esclarecidas. El lema se dispersó por los cuatro puntos cardinales y fue hecho suyo por la Conferencia de las Naciones Unidas que en 1992 reunió en Río de Janeiro a los representantes de 114 países.

ecoretos para un planeta feliz

Naturaleza y Sociedad:
Primeras reflexiones sobre  este tema: la crisis del medio ¿acaso no es también una crisis de la sociedad?

El interrogante planteado nos instala, en realidad, en el viejo debate respecto de las relaciones del hombre con la naturaleza. A partir de este eje podemos poner a foco una explicitación más profunda de las causas fundamentales del deterioro del ambiente humano. Sabido es que el hombre a lo largo de la historia ha venido transformando, dominando o sirviéndose de la naturaleza para asegurar su supervivencia. Esa acción la ha ejercido a través del trabajo, y con el transcurso de los siglos fue también perfeccionando los instrumentos de trabajo hasta convertirlos en la moderna tecnología.

Precisamente, el trabajo diferencia al hombre de los animales. Aun así, sabemos que los animales modifican la naturaleza, que en ella, como afirma Engels, nada ocurre en forma aislada. Pero cuando éstos destrozan la vegetación o cualquier otro factor de su entorno lo hacen involuntariamente. En cambio, el hombre transforma, procesa la naturaleza en forma intencionada mediante el trabajo. ¿Por qué, entonces, gran parte de la humanidad vive como si las riquezas naturales fuesen insuficientes para todos, sumidas en la miseria y entregadas a un trabajo alienado?

Una respuesta poco convincente es la que dan los científicos que afirman que las materias primas no alcanzarán en un futuro no muy lejano, que en la tierra los recursos se van empobreciendo debido al exceso de población. Es más viable, en cambio concentrar la atención en los distintos modos que a través de la historia el hombre ha ido realizando el proceso de transformación de las riquezas naturales en alimentos, vestidos, etc. esenciales para su existencia. En torno al trabajo, pues, se ha organizado el ser humano socialmente.

Su lugar en la sociedad va a estar determinado por su lugar en la actividad productiva. Se establecen así lo que se conoce como relaciones de producción. Federico Engels en su clásico libro «El origen de la familia, la propiedad y el Estado», explica que en la comunidad primitiva la organización de la producción estaba basada en la labor común y en la armonía de las relaciones; todos eran propietarios de los medios de producción y de lo producido. Dado el nivel desarrollado de los instrumentos y técnicas de producción, lo obtenido mediante el trabajo alcanzaba para subsistir y no arrojaba excedentes.

Posteriormente (esquemáticamente expresado), a lo largo de varios siglos, se perfeccionan los instrumentos de trabajo, se accede al uso de algunos metales y en razón del rendimiento del trabajo aparecen excedentes de medios de existencia. Sin embargo no todos van a disfrutar de esos excedentes. Así surge la primera forma de propiedad privada y la sociedad dividida en clases.) Por un lado el sector dominante, propietario de los medio de producción que vive a expensas del trabajo de los demás. Por el otro, los que trabajan para la obtención de los medios necesarios para su subsistencia y para producir medios de vida para los propietarios de los medios de producción. Es así como a la explotación de la naturaleza se une la explotación del hombre por el hombre.

La lucha entre esas dos clases determinadas por el lugar que ocupan en el sistema de producción ha sido y es el motor de la historia. A lo largo de la misma, distintas formas de propiedad de los medios de producción corresponden a distintos modos de producción. Necesariamente en forma esquemática podemos decir que antes de llegar al sistema de producción capitalista de nuestros días, la sociedad humana ha transitado desde la comunidad primitiva por el modo de producción esclavista y feudal.

Pero en este largo y dialéctico tránsito a través de los siglos estos modos de producción «han buscado siempre el efecto útil del trabajo en su forma más directa e inmediata», sin prever ni importarle en lo más mínimo las consecuencias remotas del mismo. Y esos efectos existen; porque si e! hombre puede servirse de la naturaleza, «después de una de esas victorias —como explica Engels— la naturaleza toma su venganza. Bien es verdad que las primeras consecuencias de estas victorias son las previstas por nosotros, pero en segundo y tercer lugar aparecen unas consecuencias muy distintas, totalmente imprevistas y que a menudo anulan a las primeras.

Los hombres que en Mesopotamia, Grecia, Asia Menor y otras regiones talaban los bosques para obtener tierra de labor, ni siquiera podían imaginarse que, al eliminar con los bosques los centros de acumulación y reserva de humedad, estaban sentando las bases de la actual aridez de esas tierras».

Pues bien, de todo esto se desprende que el hombre ha venido desde el comienzo de la vida alterando el equilibrio ecológico, y que sus consecuencias como un boomerang recaen sobre sí mismo. Porque, además, el hombre es parte de la naturaleza y no un ser ajeno a ella, ni tampoco antítesis de la misma como lo entiende el dualismo idealista.

Al respecto, dice Engels: «Así a cada paso, los hechos nos recuerdan que nuestro dominio sobre la naturaleza no se parece en nada al dominio de un conquistador sobre el pueblo conquistado, que es el dominio de alguien situado fuera de la naturaleza, sino que nosotros, por nuestra carne, nuestra sangre, nos encontramos en su seno, y todo nuestro dominio sobre ella consiste en que, a diferencia de los demás seres, somos capaces de conocer sus leyes. . .»

Ahora bien, si la experiencia de miles de años y el desarrollo de las ciencias naturales permiten prever las consecuencias naturales provocadas por la producción, esto es más una expresión de deseos que una realidad. Porque como se ha visto, todos los modos de producción han perseguido un efecto útil inmediato del trabajo.

En el modo de producción capitalista esta trayectoria se continúa y perfecciona con los progresos de la ciencia y la tecnología. También por primera vez en este modo los productores son separados de los medios de producción; ya no sólo no son propietarios de los mismos sino que tampoco poseen su uso.

Para poder subsistir deben vender su fuerza de trabajo. El hombre pasa a ser por primera vez en la historia una mercancía más. Los propietarios de los medios de producción, le pagan un salario, que tiene el valor necesario para mantener la fuerza de trabajo en condiciones aptas de seguir produciendo y reproducirse. Pero como lo que necesita para ello es de menor valor que lo que produce, existe un excedente que se apropian los dueños de los medios de producción.

La acumulación de plusvalía, dicho a grandes rasgos explica cómo una clase explota y domina a otra Refiriéndose al período capitalista de libre competencia, señala Engels: «Cuando un industrial o un comerciante vende la mercancía producida o comprada por él y obtiene la ganancia habitual, se da por satisfecho y no le interesa lo más mínimo lo que pueda ocurrir después con esa mercancía y su comprador. Igual ocurre con las consecuencias naturales de esas mismas acciones.

Cuando en Cuba los plantadores españoles quemaban los bosques en las laderas de las montañas para obtener con la ceniza un abono que sólo les alcanzaba para fertilizar una generación de cafetos de alto rendimiento, poco les importaba que las lluvias torrenciales de los trópicos barriesen la capa vegetal del suelo, privada de la protección de los árboles, y no dejasen tras de sí más que rocas desnudas.

Con el actual modo de producción, y por lo que respecta tanto a las consecuencias naturales como a las consecuencias sociales de los actos realizados por los hombres, lo que interesa preferentemente son sólo los primeros resultados, lo más palpable». Interés primordial por lo tanto de la ciencia, la tecnología y la producción industrial dentro del sistema capitalista.

Observemos, por ejemplo, el uso de la energía nuclear. Evidentemente, como descubrimiento científico es un aporte positivo, pero lo que plantea serias dudas son las consecuencias conocidas y posibles de su utilización en el marco de la sociedad capitalista.

El científico John W. Gofman, colaborador en el proyecto Manhattan que tuvo como resultado la fabricación de la bomba atómica, señala que «la industria nuclear es una industria muy peligrosa. . . los que hoy toman decisiones en la materia comprometen el destino. de la humanidad entera y eso por varios milenios. . . La tasa de radioactividad tolerada según las normas existentes en los EE.UU. puede provocar, cada año, la aparición de 32.000 casos de cánceres suplementarios y de 150.000 a 1.500.000 de muertes suplementarias». Las afirmaciones de Gofman fueron el resultado de sus investigaciones realizadas para la Comisión de Energía Atómica (CEA) de Estados Unidos.

A raíz de la misma se convirtió, junto con otros científicos, en uno de los principales enemigos de la industria nuclear norteamericana. Gofman hace hincapié en la aparente seguridad de las centrales nucleares y afirma que aun si hubiese una posibilidad sobre diez mil de que una de éstas sufriese un accidente grave por año, ya sería un riesgo inaceptable». Sus descubrimientos —confiesa el científico— se vieron facilitados por el ataque que recibió de las compañías de electricidad General Electric, Westinghouse y de todos los industriales de la energía nuclear, cuando publicaron sus estudios sobre el uso de explosiones nucleares para abrir puertos canales, arrasar montañas y desviar ríos.

«Nos preocupaba también —dice J. G.— la carrera del armamento nuclear que cada vez aumentaba más. Pero la producción de electricidad utilizando reactores nucleares nos parecía totalmente razonable. Sin embargo, como todos los ataques venían del sector de la electricidad nuclear, empezamos a estudiar todo lo dicho y publicado en la materia. Nos dimos cuenta que la industria nuclear era el más gigantesco fraude y que la humanidad entera era su víctima».

Para el estudioso norteamericano, sería menos riesgoso ponerse a investigar la posibilidad de utilizar una energía limpia, no contaminante como sería la solar. .Sin embargo, observa que la decisión «no puede ser tomada porque las inversiones de la energía nuclear son enormes y los grupos de presión no la quieren perder». No es casual tampoco que J. Gofman se formule sobre el problema la siguiente reflexión: «Los gobiernos y las grandes compañías industriales van a enfrentarse cada vez más con problemas de ecología y podrán resolverlos cada vez menos en las estructuras políticas clásicas.

En ese sentido la ecología es una ciencia subversiva». Si retomamos la pregunta que nos hacíamos sobre la relación entre la crisis de la naturaleza y la crisis de la sociedad, es factible observar que ambas son expresión histórica de un sistema de producción basado en la explotación de una clase por otra y en donde la ciencia, la tecnología sirven para perpetuar ese sistema.

Tomás Maldonado es muy claro en este aspecto. «El escándalo de la sociedad —afirma— culmina hoy en el escándalo de la naturaleza. El cuadro se completa ahora, y sólo ahora, estamos en condiciones de decir que sociedad y naturaleza pertenecen al mismo horizonte problemático. No existen, como se creía antaño dos contabilidades; por un lado, las cuentas con la sociedad y, por el otro, las cuentas con la naturaleza. . .

Obviamente, hay que tener en cuenta también los factores históricos, es decir, los vínculos condicionantes y determinantes de la sociedad. El feroz saqueo de la naturaleza llevado a cabo durante los dos últimos siglos seria incomprensible sin un examen minucioso de las modalidades operativas de tales factores históricos. En la práctica, esto significa que el interrogante sobre el escándalo de la sociedad debe preceder al interrogante sobre el escándalo de la naturaleza».

(ver: huella ecológica)

Fuente Consultada:
Úselo y Tírelo de Eduardo Galeano
Transformaciones N°98 La Contaminación Ambiental
Centro Editor de América Latina

Cuidado de la Naturaleza y Medio Ambiente Origen de la Ecología

“Es verde lo que se pinta de verde”

Ahora los gigantes de la industria química hacen su publicidad en color verde y el Banco Mundial lava su imagen repitiendo la palabra ecología en cada página de sus informes y tiñendo de verde sus préstamos. “En las condiciones de nuestros préstamos hay normas ambientales estrictas”, aclara el presidente de la suprema banquería del mundo.

Somos todos ecologistas, hasta que alguna medida concreta limita la libertad de contaminación. Cuando se aprobó en el Parlamento del Uruguay una tímida ley de defensa del medio ambiente, las empresas que echan veneno al aire y pudren las aguas se sacaron súbitamente la recién comprada careta verde y gritaron su verdad en términos que podrían ser resumidos así: “Los defensores de la naturaleza son abogados de la pobreza, dedicados a sabotear el desarrollo económico y a espantar la inversión extranjera”.

El Banco Mundial, en cambio, es el principal promotor de la riqueza, el desarrollo y la inversión extranjera. Quizás por reunir tantas virtudes el Banco manejará, junto a las Naciones Unidas, el recién creado Fondo para el Medio Ambiente Mundial. Este impuesto a la mala conciencia dispondrá de poco dinero, cien veces menos de lo que habían pedido los ecologistas, para financiar proyectos que no destruyan la naturaleza. Intención irreprochable, conclusión inevitable: si esos proyectos requieren un fondo especial, el Banco Mundial está admitiendo, de hecho, que todos sus demás proyectos hacen un flaco favor al medio ambiente.

El Banco se llama Mundial, como el Fondo Monetario se llama Internacional, pero estos hermanos gemelos viven, cobran y deciden en Washington. Quien paga, manda; y la numerosa tecnocracia jamás escupe el plato donde come. Siendo, como es, el principal acreedor del llamado Tercer Mundo, el Banco Mundial gobierna a nuestros países cautivos, que por servicio de deuda pagan a sus acreedores externos 250 mil dólares por minuto; y les impone su política económica en función del dinero que concede o promete. No hay manera de apagar la sed de esa vasija agujereada: cuanto más pagamos, más debemos, y cuanto más debemos, mejor obedecemos. La asfixia financiera obliga al negocio de jugo rápido, que exprime en plan bestia a la naturaleza y a la gente y que al precio de la devastación ofrece divisas inmediatas y ganancias a corto plazo.

Así se yeta el desarrollo hacia adentro y se desprecia al mercado interno y a las tradiciones locales, sinónimas de atraso, mientras pueblos y tierras son sacrificados, en nombre de la modernización, al pie de los altares del mercado internacional. Las materias primas y los alimentos se entregan a precio de regalo, cada vez más a cambio de menos, en una historia de desarrollo hacia afuera que en América Latina lleva cinco siglos de mala vida aunque ahora mienta que es nueva —neoliberalismo, Nuevo Orden Mundial— y que sólo ha servido, a la vista está, para desarrollar colosales mamarrachos.

La divinización del mercado, que compra cada vez menos y paga cada vez peor, permite atiborrar de mágicas chucherías a las grandes ciudades del sur del mundo, drogadas por la religión del consumo, mientras los campos se agotan, se pudren las aguas que los alimentan y una costra seca cubre los desiertos que antes fueron bosques.

Hasta los dragones asiáticos, que tanto sonríen para la propaganda, están sangrando por esas heridas: en Corea del Sur, sólo se puede beber un tercio del agua de los ríos; en Taiwan, un tercio del arroz no se puede comer.

medio ambiente

El auge u orígenes de la ecología
Cuando Ernst Haeckel, registró la palabra ecología, interpretando su raíz griega «oikos» en el sentido de hogar, de relación de vida, es probable que no imaginaba que cien años más tarde se convertiría en la ciencia de más notoriedad en el estudio del medio ambiente. Tal vez el auge de esta disciplina científica, se deba —como explica un ecólogo argentino— no al hecho de que en los últimos diez años se haya logrado un avance metodológico o a una trascendencia tecnológica inmediata, sino a la instrumentación que se hace de la misma.

En tal sentido, para los defensores, de la economía capitalista y por consiguiente para la ideología dominante en la mayoría de los países altamente industrializados, la ecología es la ciencia capaz de resolver las tres crisis que consideran fundamentales: la crisis de recursos, la del aumento de la población y la de la contaminación. Su punto de partida es considerar que la contaminación obedece a que la industria, que ha sido muy eficiente en algunos aspectos, ha sido insuficiente para eliminar los desechos de su propia actividad.

En esencia y resumiendo, la ecología es la ciencia que se ocupa de las relaciones de interdependencia entre los seres vivientes y el espacio vital. Expresado en otras palabras: «es la ciencia que estudia la estructura y el funcionamiento de la naturaleza en cuanto sistema organizado, en su totalidad». En relación con esta disciplina científica hay dos cuestiones que es importante examinar aquí. Una es el concepto de biosfera que está implícito en la ultima caracterización de la ecología.

La otra es precisamente poner en claro qué se entiende por medio ambiente. En cuanto a la biosfera, como lo indica Bárbara Ward, es la manera de denominar nuestro planeta entendido como un sistema global donde el agua, el aire y la tierra mantienen una relación interdependiente.

El cual es la base de la vida, trasmite toda la energía necesaria y pese a su enorme capacidad de supervivencia está formado por mecanismos infinitamente delicados y vulnerables —hojas, bacterias, plancton, catalizadores, niveles de oxígeno disueltos, equilibrios térmicos— gracias a los cuales la ardiente energía solar puede ser utilizada y la vida continuar.

El término biosfera fue usado por primera vez en 1875 por el geógrafo austríaco Suess, posteriormente el concepto fue esbozado por e! naturalista francés Lamark y finalmente desarrollado e incorporado a la ciencia contemporánea por el científico ruso V. I. Vernadsky.

Con todo, recién en 1968, en la Conferencia sobre la Biosfera celebrada en París con los auspicios de la Unesco, las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales, se tuvieron en cuenta las repercusiones de esa compleja unidad en las relaciones que el hombre mantiene con su medio. Se reiteró allí la importancia de la ecología en el estudio de la relación de las especies con su contorno biofísico. La biología tradicional y en especial su orientación a estudiar las especies aisladamente quedó en este siglo totalmente superada por esta visión integradora del planeta como un todo.

Sin embargo, cabe aclarar que ya en el siglo pasado Federico Engels adelantaba esta concepción: «En la naturaleza —expresa— nada ocurre en forma aislada. Cada fenómeno afecta a otro y es, a su vez, influenciado por éste; y es generalmente el olvido de este movimiento y de esta interacción universal lo que impide a nuestros naturalistas percibir con claridad cosas más simples». Veamos ahora a qué se ha dado en llamar medio ambiente. De posturas claramente delineadas aparecen cuando se centra la cuestión en la apreciación de lo que es o se entiende por medio ambiente.

Por un lado hay quienes lo ven como el espacio geofísico o la biosfera, donde se desenvuelve el hombre. Esta visión, desde luego con ciertos matices, es la de quienes adhieren a la ecología tradicional. Un exponente de esta corriente lo constituye el núcleo de científicos y dirigentes empresarios vinculados a portentosos consorcios industriales europeos y norteamericanos, autodenominado Club de Roma.

En síntesis, su óptica se sustenta en un pretendido apoliticismo y en la difusión de un modelo futuro del planeta, elaborado mediante el procesamiento por computadoras de datos de la realidad que no contemplan aspectos fundamentales del entorno social y político. Paradoja o no, ese modelo que fue encargado al Instituto de Tecnología de Massachusetts, está incluido en el plan de acción mundial de las Naciones Unidas para la aplicación de la ciencia y de la técnica.

La otra vertiente, en cambio, visualiza el problema del medio ambiente en un marco más amplio. Entiende que forman parte del mismo tanto los factores de orden físico (la biosfera) como los factores económicos y culturales. Por ejemplo, algunos científicos de la Unesco señalan al respecto que «la crisis del medio es en realidad una crisis múltiple o una serie de crisis convergentes»; y manifiestan su convicción de que «la neutralidad política y moral no es buena para ciencia».

El conocido ensayista Josué de Castro, puntualiza: «Un análisis correcto del medio debe abarcar el impacto total del hombre y de su cultura sobre los restantes elementos del contorno, así como el impacto de los factores ambientales sobre la vida del grupo humano considerado como totalidad. Desde este punto de vista, el medio abarca aspectos biológicos, fisiológicos, económicos y culturales, todos ellos combinados en la misma trama de una dinámica ecológica en transformación permanente».

Este concepto sin duda aparece con más objetividad que aquel que concibe al medio como un sistema de relaciones mutuas entre los seres vivos considerados ambos como fenómenos aislados. Concepción abolida, por otra parte, por Marx y Engels al ayudar a comprender bajo una nueva luz la relación dialéctica entre conciencia y realidad. En esta perspectiva se sitúa la ecología crítica. Es el punto de vista de muchos científicos e investigadores, entre los cuales encontramos a los que se han dedicado a sacar a luz los verdaderos objetivos de la ecología propugnada por Nixon en su famoso discurso de 1970.

Per otro lado, estas divergencias ecológicas tienen que ver con una cuestión de fondo en torno al carácter del conocimiento científico. Hay quienes sostienen la existencia de una ciencia en estado puro, aislada de todo condicionamiento político e ideológico; y otros que por el contrario afirman que existe una estrecha relación entre la ciencia y esos factores.

En la Primera Reunión Argentina de Ecología y Seminario Latinoamericano de Problemas Ecológicos realizado en abril de 1972, en la Argentina, primó este último criterio, «La mayoría de sus participantes —señala una crónica del evento—, aunque de composición muy heterogénea, compartían casi unánimente la opinión de que los problemas y actividades científicas están profunda y evidentemente condicionados por los factores socioeconómicos y políticos y, por lo tanto, no pueden ser considerados aisladamente». Ubicado el problema de la contaminación ambiental bajo esta óptica, cabe entonces establecer la siguiente reflexión: la crisis del medio ¿acaso no es también una crisis de la sociedad?

Orígenes del Cuidado del Medio Ambiente Ecologia en Latinoamerica

“Somos todos culpables de la ruina del planeta”

La salud del mundo está hecha un asco. “Somos todos responsables”, claman las voces de la alarma universal, y la generalización absuelve: si somos todos responsables, nadie es.

Como conejos se reproducen los nuevos tecnócratas del medio ambiente. Es la tasa de natalidad más alta del mundo: los expertos generan expertos y más expertos que se ocupan de envolver el tema en el papel celofán de la ambigüedad. Ellos fabrican el brumoso lenguaje de las exhortaciones al “sacrificio de todos” en las declaraciones de los gobiernos y en los solemnes acuerdos internacionales que nadie cumple.

Estas cataratas de palabras, inundación que amenaza convertirse en una catástrofe ecológica comparable al agujero de ozono, no se desencadenan gratuitamente. El lenguaje oficial ahoga la realidad para otorgar impunidad a la sociedad de consumo, a quienes la imponen por modelo en nombre del desarrollo y a las grandes empresas que le sacan el jugo.

Pero las estadísticas confiesan. Los datos ocultos bajo el palabrerío revelan que el veinte por ciento de la humanidad comete el ochenta por ciento de las agresiones contra la naturaleza, crimen que los asesinos llaman suicidio, y es la humanidad entera quien paga las consecuencias de la degradación de la tierra, la intoxicación del aire, el envenenamiento del agua, el enloquecimiento del clima y la dilapidación de los recursos naturales no renovables.

La señora Harlem Bruntland, que encabeza el gobierno de Noruega, comprobó recientemente que “si los siete mil millones de pobladores del planeta consumieran lo mismo que los países desarrollados de Occidente, harían falta diez planetas como el nuestro para satisfacer todas sus necesidades”. Una experiencia imposible. Pero los gobernantes de los países del sur que prometen el ingreso al Primer Mundo, mágico pasaporte que nos hará a todos ricos y felices, no sólo deberían ser procesados por estafa. No sólo nos están tomando el pelo, no: además, esos gobernantes están cometiendo el delito de apología del crimen. (ver: huella ecológica)

Porque este sistema de vida que se ofrece como paraíso, fundado en la explotación del prójimo y en la aniquilación de la naturaleza, es el que nos está enfermando el cuerpo, nos está envenenando el alma y nos está dejando sin mundo. Extirpación del comunismo, implantación del consumismo: la operación ha sido un éxito, pero el paciente se está muriendo.

cuidar el planeta

PARA SABER MAS….
PRIMERO PASOS SOBRE EL CUIDADO DEL MEDIO AMBIENTE

El espacio escrito, oral y visual que cubren los medios de comunicación de masas se ha visto en la última década teñido con alta frecuencia por una preocupación general: la contaminación del ambiente humano. Debido a la eficacia en sí de estos medios y a la redundancia con que se ha manipuleado la información sobre el tema, se ha logrado difundir ampliamente los principales síntomas de la crisis del habitat humano.

Se sabe así que la atmósfera de las grandes ciudades fundamentalmente norteamericanas y europeas, están compenetradas de pestilentes sustancias tóxicas entre las que sobresalen, por su peligrosidad para la salud, el dióxido de carbono proveniente de los procesos de combustión de la producción de energía, de la industria y de la calefacción doméstica y el monóxido de carbono que arrojan los automotores.

Se conoce, también, que las aguas del planeta están afectadas por los residuos de las grandes industrias, los desagües cloacales, el uso de pesticidas o herbicidas y la radioactividad termonuclear. En torno de éstas y otras facetas del fenómeno se instaló la conciencia de que un nuevo peligro acecha al hombre de este convulsionado y vertiginoso siglo XX: la alteración progresiva del equilibrio ecológico.

Es que más acá de los horrores de la guerra, de las consecuencias trágicas de Hiroshima y Nagasaki, del empleo de napalm en Vietnam o del peligro de la destrucción nuclear, existe una erosión lenta pero persistente del entorno humano que para los más alarmistas amenaza con transformar a la tierra en un planeta muerto, sin vida alguna, como lo es presumiblemente la Luna y tal vez alguno de los otros cuerpos celestes que integran nuestra galaxia. Si bien, como se ha expresado, la contaminación se hace sentir intensamente en las grandes metrópolis industriales, la consideración del problema ha cobrado en los últimos tiempos una importancia general. Científicos, estudiosos y expertos de todas las naciones del mundo asistieron en junio de 1972 a la primera Conferencia de las Naciones Unidas del Medio Ambiente.

En ella se expresaron posiciones diferentes que reflejan en realidad las contradicciones y grandes divisiones económicas, sociales e ideológicas del mundo de hoy. En consecuencia, la declaración emitida al finalizar la Conferencia si bien significó un paso adelante en cuanto amplía la consideración del problema, pues alude a las interrelaciones políticas, económicas y sociales, en esencia es un producto que traduce la dificultad de unificar criterios muy dispares. Dos años antes, en enero de 1970, Richard Nixon había pronunciado un mensaje llamando la atención al pueblo norteamericano sobre la situación crítica en que se encontraban los tres componentes bíóticos fundamentales: el aire, el agua y el suelo.

El texto contenía además medidas para paliar el problema. Quedaba Estados Unidos oficialmente reconocido así de una cuestión que hasta ese momento había sido sólo denunciada por científicos y especialistas, que por tales actitudes desde las esferas oficiales y los sectores dominantes de la industria y la banca, se los había acusado de defectistas o derrotistas con respecto al estilo de vida norteamericano.

El reconocimiento del «establishment» estadounidense como era de esperar dio vía libre para que las empresas periodísticas y editoriales dieran otra vuelta de tuerca a la preocupación por la contaminación del medio ambiente. Tal reconocimiento, en realidad, como bien lo señala Tomás Maldonado , se debía a que las cosas habían llegado a un punto que el gobierno de Nixon no podía ignorarlas. Además, inmediatamente, se tuvo la certeza que se había instrumentado «una operación diversionista para distraer al pueblo de los EE. UU. de los grandes temas que su sociedad tenía que resolver: el racismo, la guerra del Vietnam, la pobreza de amplios sectores de la población».

En efecto, la polución ambiental se ha convertido hoy en una preocupación pública. Sin embargo, se la conoce más por sus consecuencias o efectos en la salud humana que por sus causas. Es conocido que el smog —palabreja formada por la unión de los vocablos ingleses smoke (humo) y fog (niebla)— de las grandes ciudades industriales es la causa del aumento de los índices de cáncer y otras enfermedades de pulmón, Han contribuido también a ese conocimiento numerosos estudios de especialistas y organizaciones internacionales de la salud.

Por ejemplo, la OSP, señala que «las muertes por bronquitis crónicas, están en aumento constante en las ciudades y países con mayores grados de contaminación atmosférica, llegando actualmente a casi el 10 % del total de las muertes en Inglaterra. En los EE. UU. las muertes por enfisema pulmonar aumentaron del 1,5 por 100.000 habitantes en 1950, a casi el 8 por 100 mil habitantes en 1960». Se ha puesto, además, el acento en enfoques cientificistas o meramente técnicos, en la idea de que el hombre realiza una indiscriminada explotación de la naturaleza. . . Pero muy poco se ha avanzado sobre las relaciones más profundas del fenómeno.

Inevitablemente, como se verá más adelante, ya sea encubiertamente o por cualquier otro mecanismo, lo ideológico se perfila en cada interpretación o análisis sobre la polución ambiental, lo que genera, por cierto, puntos de vista distintos y controvertidos.

Fuente Consultada:
Úselo y Tírelo
de Eduardo Galeano
Transformaciones N°98 La Contaminación Ambiental
Centro Editor de América Latina

Los Recursos Naturales La Transformación Para el Desarrollo Economico

LOS RECURSOS NATURALES Y SU TRANSFORMACIÓN PARA EL DESARROLLO ECONÓMICO DE UN PAÍS

Qué son los recursos naturales: La naturaleza proporciona a los seres humanos los recursos principales: agua, oxígeno y alimentos para poder realiza sus funciones biológicas.

El agua es necesaria para cualquier actividad de los seres vivos y el oxígeno también, aunque por su abundancia en el medio no se valora como un recurso fundamental para el desarrollo de la vida. Además los alimentos suponen a la vez la fuente de materia y energía.

De la flora y la fauna se obtiene gran parte de los alimentos y medicamentos y la materia prima para la industria textil, maderera y otras. El suelo es otro de los recursos que no ofrece la naturaleza, sobre el que se desarrollan muchos seres vivos. Numerosas rocas y minerales se usan en la construcción de edificios y la elaboración de nuestros utensilios. Y con fines energéticos se aprovechan el carbón petróleo, gas natural y minerales radiactivos, así como el se y el viento.

En los últimos años en las grandes ciudades se están produciendo problemas por las aglomeraciones de la población. Por ello, el espacio se considera también un recurso necesario. Por otra parte, el océano mundial adquiere cada vez más importancia como fuente de recursos alimentarios (peces, algas y sal) y energéticos (petróleo y gas).

Tradicionalmente, se considera que recursos naturales son aquellos que los hombres encuentran en su medio natural y pueden aprovechar de alguna manera; según esta concepción, son recursos naturales las rocas, las fuentes de energía, los minerales, los suelos, las aguas, las plantas y los bosques. Sin embargo, para hablar de recursos deben tenerse en cuenta otros aspectos. Aproximadamente hacia el año 3.000 a.C, el petróleo comenzó a usarse como betún. Así dejó de ser un simple elemento de la naturaleza para convertirse en recurso, esto es, un elemento que puede ser apropiado y utilizado en alguna actividad humana mediante el trabajo. Solo a mediados del siglo XIX surgió la necesidad social de su utilización en gran escala como » el principal combustible, así ,como la tecnología necesaria para extraerlo y procesarlo.

La percepción de un elemento de la naturaleza (el petróleo) como recurso por parte de la sociedad no depende de las características propias del elemento natural, sino del valor que los grupos sociales le asignan, según su mayor o menor potencialidad para satisfacer necesidades. Debido a que las necesidades sociales van cambiando a lo largo del tiempo, el concepto de recurso adquiere una dimensión histórica.

Finalmente, si bien los procesos de la naturaleza responden a leyes propias, no son intencionales: no se los puede considerar en sí mismos buenos ni malos, ni poseedores de utilidad. Cuando la sociedad transforma la naturaleza, aparece la intención de dar satisfacción a sus necesidades. Así, los objetos naturales comienzan a formar parte de la intencionalidad de la acción humana. En cuanto al petróleo, su existencia es el resultado de un largo período de formación, cuya duración escapa a la dimensión temporal humana. Por supuesto, esos procesos carecieron de intencionalidad.

En cambio, cuando los grupos sociales comenzaron la explotación guiados por la intención de dar satisfacción a una necesidad concreta, el petróleo empezó a constituirse en objeto de la intencionalidad humana.

Ahora estamos en condiciones de definir a los recursos de una forma tal que supere la visión tradicional —es decir, meros objetos del medio natural—.Si solo se considerara a los recursos como «naturales»(elementos de la naturaleza) significaría que son no valorados, no apropiados, no históricos. El concepto de «recursos naturales» debe incluir los aspectos de necesidad social, tecnología, apropiación, trabajo, dimensión histórica e intencionalidad.

En el momento en que la sociedad valora, hace suyos y modifica —mediante la tecnología y el trabajo— los objetos naturales, estos se convierten en recursos.

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PRINCIPALES CADENAS PRODUCTIVAS DE ARGENTINA:

NOA Azúcar; tabaco; cítricos; oleaginosas: soja y olivo; vino; bovinos para carne; legumbres y hortalizas; forestal (bosque nativo) -maderas; boratos; cobre y oro; plata; litio; petróleo, gas y destilados; electricidad; miel; camélidos algodón – textil; metalmecánico, construcción y acero; plomo; transportes; cemento; turismo.
NEA Forestal (bosque implantado) – papel -madera; forestal (bosque nativo) – madera – tanino; yerba mate y té; cítricos; oleaginosas – soja; tabaco; algodón – textil; bovinos para carne; arroz; hortalizas; petróleo y gas; eléctrico; turismo.
NUEVO CUYO Frutas de perita y carozo; vino; oleaginosas: olivo; petróleo y destilados; metalmecánico y construcción; maquinaria e insumos de construcción; legumbres y hortalizas; algodón – textil; bovinos para carne; turismo.
PAMPEANA Bovinos para carne y cuero; bovinos para lácteos; oleaginosas: soja, girasol, maní; trigo y maíz; legumbres y hortalizas; porcinos; frutas; arroz; pollos y huevos; metalmecánico y construcción; petróleo y destilados – petroquímica; algodón – textil; forestal (bosque implantado); madera; turismo; transporte; finanzas y seguros; comunicaciones; informática; supermercados; centros comerciales.
PATAGONIA Petróleo y gas; bovinos para carne; oleaginosas, soja y girasol; trigo y maíz; miel; manzana y pera; fruta fina y dulces; pesquero: calamar, langostino, merluza y trucha; ovinos para carne; lana y textiles; vino; forestal (bosque nativo) – madera; eléctrico – metalmecánico y construcción; aluminio; oro; turismo.

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LOS PROCESOS DE TRASFORMACIÓN

Todos sabemos que  hombre tiene necesidades de diversa índole y que para satisfacerlas necesita bienes.

Algunos de los bienes se los ofrece directamente la naturaleza, tales como el aire, el agua, las frutas. Otros, necesitan elaboración antes de ser consumidos, lo cual supone un proceso de transformación, la aplicación de una técnica creada por la inteligencia del hombre.

En todo proceso de transformación se necesitan productos naturales básicos a los que se denomina materia prima.

La existencia abundante de un recurso o  determinado producto en una región es la causa de la radicación de una industria que se alimentará con aquél. Por ejemplo, los metales en barras o chapas que se utilizan en  numerosos establecimientos para la industrialización, envasamiento y conservación del pescado; en la región cuyana, apta para el cultivo de ia vid, ha crecido la industria vitivinícola.

 bosque

Bosque como recurso para la madera de multiples aplicaciones

Las materias primas naturales proceden de la tierra, de lo que ella produce, del mar, y se sacan también de los subproductos; provienen de la agricultura, la explotación de bosques, la ganadería y la minería. Todos los productos industriales tienen como base de su elaboración algunas de las fuentes mencionadas.

También existen materias primas semielaboradas; productos que ya han tenido un tratamiento industria sirven de base a muchas industrias. Por ejemplo, los metales en barras o chapas que se utilizan en la indus1 tria metalúrgica; la celulosa empleada en las fábricas de papel, etc.

Además, la industria aprovecha como materia prima los restos y desechos industriales, recuperándose así productos que antes se desperdiciaban. Casos de ello lo constituyen ios restos de madera, astillas, virutas, etc., con los cuales se fabrica madera aglomerada; la preparación de alimentos para animales, con residuos de la industria frigorífica, oleaginosa, etc.

Uno de los problemas económicos mundiales de la actualidad, radica en la escasez de ciertas materias primas fundamentales, porque han sido explotadas irracionalmente (por ejemplo, la caza intensiva de ballenas), por su agotamiento, o por tratarse de recursos no renovables, como sucede con el petróleo.

Esta situación de carencia, el temor de la necesidad en un futuro cercano, las exigencias de la guerra, etc., han impulsado a los científicos y técnicos a buscar una nueva aplicación de las materias primas conocidas y a la búsqueda de numerosos sustitutos. Pensemos en las inumerables aplicaciones de los materiales plásticos en la construcción, industria textil, fabricación de mobiliario y menaje, etc.

La existencia de materia prima es condición para la radicación y desarrollo de las industrias; sin embargo, puede darse el caso de plantas productoras que reciban la materia prima de otras regiones y países.

lapón, por ejemplo, es un país muy industrializado que importa la mayor parle de las materias primas. Esta forma indirecta de aumentar la industria no es tan segura, sobre todo cuando existen conflictos armados.

Otro ejemplo de las dificultades que acarrea la carencia de materia prima, lo presentan los países que no producen petróleo; debieron vencer innumerables problemas en los últimos años para proveerse de tan imprescindible producto.

FUENTES DE ENERGÍA

a) Ideas preliminares
La actividad supone movimiento, la existencia de una fuerza que da impulso.

Energía es —precisamente- la fuerza activa que se manifiesta tanto en el brazo del hombre que maneja un hacha, como en el agua desbordada del cauce que arrastra todo a su paso o en el huracán desatado que arranca de cuajo a empinados árboles.

Todo trabajo presupone la condición de la energía; hasta la hormiga que lleva una brizna de hierba seca desarrolla energía. Una simple observación de la naturaleza a nuestro alrededor nos permitirá apreciar cómo la energía se refleja en todo lo que es fuerza y movimiento.

Muchas energías del universo fueron durante siglos, secretos para el hombre; por ejemplo, la energía química, eléctrica y atómica.

También existen fuentes de energía  que son conocidas pero cuya explotación no está generalizada; tal sucede con la energía eólica, la solar, la fuerza de las mareas, etc.

 petroleo

El petroleo ha sido en el siglo XX la principal fuente de energía

b) La energía y la industria
La actividad industrial exige el empleo de maquinarias de todo tipo, las que necesitan para su funcionamiento de la energía que proporciona el combustible.

Los combustibles fundamentales usados en la actualidad son el carbón en todas sus variedades, el petróleo y sus derivados, el gas natural y la electricidad. Esta última puede originarse en usinas alimentadas con otros combustibles o en la fuerza de la caída de las aguas en los cursos que lo permiten.

Una cuenca en la que exista abundancia de carbón o de pozos petrolíferos significa una gran posibilidad de radicación de industrias como se puede apreciar en algunos países europeos (Inglaterra, Alemania, Rusia) y en los Estados Unidos.

Otros países han visto crecer su potencial industrial por el aprovechamiento de la energía hidráulica en los saltos de agua naturales o artificiales («hulla blanca») para la producción de electricidad (Suiza, Suecia, etc.).

c) La energía atómica
La energía derivada de los materiales atómicos no puede emplearse directamente en el funcionamiento de la maquinaria industrial por el peligro de las radiaciones. Por eso, en las centrales termonucleares se la transforma primero en electricidad.

Partiendo del uranio se consigue una producción más económica del fluido eléctrico; un solo gramo de uranio encierra tantas calorías convertibles en energía como cerca de tres toneladas de carbón.

Los ingleses han alcanzado notables progresos en las investigaciones para la utilización de las materias primas atómicas en la supergeneración de combustibles.

TRANSPORTES

a) Ventajas del transporte
Conocemos las ventajas de las comunicaciones marítimas, el mar y de los ríos como vínculos de unión entre los pueblos, ventajas que podemos aplicar a las comunicaciones y transportes en general. Dichas ventajas, en relación con la industria y el comercio, las sintentizamos de esta forma:

– El transporte contribuye al engrandecimiento de los estados porque permite compartir la abundancia debida al trabajo de todos.
– Crea todo tipo de relaciones al poner en comunicación a los pueblos entre sí.
– Es un medio de difusión de la cultura, de la ciencia y del arte y por ello, favorece la comprensión internacional.

b) El transporte y la economía
Los transportes son fundamentales para la vida comercial e industrial. Su importancia económica también está relacionada con el nivel de vida y el confort (turismo).

Para el desarrollo del transporte el hombre ha debido vencer muchos obstáculos de la naturaleza; otros, han surgido de los mismos bienes que se debían transportar (peso, volumen, mercaderías perecederas, etc.).

Actualmente, la técnica ha conseguido salvar la mayor parte de dichos obstáculos para trasladar ¡os productos a los puntos deseados, tanto para su industrialización como para el consumo de los artículos ya elaborados.

Los problemas que se pueden presentar en el transporte se refieren al volumen de las cargas, rapidez, seguridad y costo.

Para el transporte de los recursos naturales así como de los productos ya elaborados el hombre dispone en la actualidad de los medios que detallamos por separado. Existen, además, otros medios secundarios (tracción animal, tuberías, jangadas, etc.).

c) Transporte automotor:

El transporte efectuado por carreteras y caminos posibilita el traslado rápido de las mercaderías no muy pesadas; liega incluso a poblaciones ipequeñas alejadas de las rutas ferroviarias.

El automotor no necesita lugares especiales de estacionamiento ni horarios; las paradas pueden acomodarse a las necesidades de los beneficiarios. Mediante su uso se posibilitan las operaciones de carga y descarga de puerta a puerta. Las condiciones naturales del suelo influyen en el trazado de las rutas y los fenómenos climáticos afectan la utilización de las mismas.

d) Transporte marítimo:

Entre sus ventajas sobresale la de la baratura de los fletes; posibilita el traslado a grandes distancias de enormes volúmenes de mercaderías, sin importar su peso o tamaño.

El Atlántico Norte es escenario del  tráfico marítimo de gran intensidad; no existe región, del planeta a través de la cual se transporte tan gran cantidad de mercaderías, pasaje y correspondencia. Los puertos que están en sus orillas son los más importantes del mundo. Lo expresado se aplica también al tráfico fluvial muy intenso en algunos países y regiones, y facilitado por canales artificiales.

e) Transporte ferroviario:

La circulación del ferrocarril está sujeto a las condiciones del relieve; por ello se explica el extraordinario desarrollo de vías en nuestra pampa húmeda.

Ha facilitado el comercio más que cualquier otro medio al estimular la obtención de productos y el transporte de los mismos a los puntos más lejanos. Muchas veces, a la vera del riel han nacido grandes centros productivos.

 tren de carga

Desde su invención la utilizacion del tren de cargas es el medio mas eficiente para el tranporte de materia prima

La aparición de los automotores, y con posterioridad la aviación, produjo la crisis del ferrocarril dado que comenzaron a disputarle las cargas. Se paralizó el trazado de nuevas líneas pero, en cambio, las empresas buscaron la modernización de los servicios agregándoles características de puntualidad, velocidad y comodidad.

En este aspecto tienen justa fama los ferrocarriles franceses, con una velocidad media de 200 km por hora; son, además, los más regulares del mundo dado que casi el 98 % de los rápidos y expresos llegan a la hora prevista. Y algo para deslumhrarnos todavía más: el rápido París-Lila posee el record mundial de puntualidad; el retraso medio, calculado por año, es de 3 centésimas de segundo.

f) Transporte aéreo

La aviación es principalmente para las grandes distancias. Sus fletes son caros y reducido el volumen de mercaderías transportables. De allí, que se utilice con preferencia para el transporte de pasajeros, el cual crece en forma constante. Sus altos costos se explican porque la vida útil de un avión es mucho más corta que la de un barco o de un ferrocarril; sus gastos de explotación, además, contribuyen a la elevación de costos mencionada.

El crecimiento constante al que nos hemos referido se refleja en la frecuencia de los vuelos, el perfeccionamiento de los aparatos y el incremento de personas y cargas transportadas.

RELACIONES ENTRE CENTROS INDUSTRIALES Y FUENTES DE ENERGÍA

Hay una íntima relación entre el proceso de desarrollo industrial y la existencia de fuentes de energía y combustible. Ningún factor ha influido tanto en la concentración industrial que se observa en las dos orillas del Atlántico Norte como la existencia en esas regiones de yacimientos de carbón y petróleo, así como de fuerza hidráulica.

La explotación de la hujla y de minerales metálicos ha sido un factor poderoso para el establecimiento, sobre todo, de las industrias pesadas; en ellas se concentran el carbón y los metales proporcionados por las minas de la misma región geográfica.

Si en una zona carbonífera se levanta un complejo industrial, de ello se originarán otras actividades productivas; por ejemplo: sistemas de transporte, edificación urbana, creación y mantenimiento de servicios públicos, almacenes y mercados, etc.

El establecimiento de bancos y de otras entidades de crédito, y la importancia del movimiento de dinero facilitará las operaciones de inversión.

Al llegar a una determinada etapa de desarrollo, las mismas industrias de la zona harán nuevas inversiones en otras afines de su ramo o diferentes, multiplicando así los beneficios de la actividad económica.

La energía es el elemento indispensable para el desarrollo industrial moderno; el mejor indicador de este nivel alcanzado por un país es el consumo de energía por habitante.

Si bien ella es importante para la localización industrial, en lo referente a la energía eléctrica se debe observar que si existen saltos de agua explotables, los progresos en materia de transporte de electricidad hacen posible su aprovechamiento a grandes distancias. Lo mismo cabe apuntar en relación con los gasoductos, dado que es posible alimentar industrias cercanas al trayecto que sigue el trazado.

RELACIONES ENTRE CENTROS INDUSTRIALES Y MEDIOS DE COMUNICACIONES

La industria y el comercio actuales ponen en movimiento toda clase de productos y de materias primas, para satisfacer necesidades tanto reales como superfluas.

Las exgiencias en continuo aumento de las empresas obliga a la movilización de mayores cantidades de materias primas tradicionales o de otras nuevas, no sólo en el ámbito regional sino también en el internacional.

Los grandes productos del comercio internacional (petróleo, minerales, productos químicos, maderas, trigo, lana, carne, caucho, azúcar, algodón, etc.) movilizan el transporte a grandes distancias, hacia los centros de industrialización y consumo.

Dicho movimiento comercial se diversifica para atender estas finalidades:

– Transporte de la materia prima.
– Acceso a la red de comunicaciones y de transporte por parte de las instalaciones industriales.
– Transporte disponible para llegar a los mercados consumidores.

Los puertos son ¡os lugares donde se entrecruzan estos movimientos comerciales. Se trata, sobre todo, de las instalaciones portuarias de ultramar. Existen en el mundo importantes puertos pesqueros, petroleros, trigueros, carboneros, etc.

Puede tener idea de lo que es uno de los más importantes puertos del mundo -Hamburgo, Alemania- con estos datos: posee 320 fondeaderos para barcos de altura, 74 galpones con 750.000 metros cuadrados de superficie de almacenamiento, 900 grúas, 1.200 rodados para transporte, etc.

RECURSOS Y NIVELES DE DESARROLLO ECONÓMICO DE LOS PAÍSES

a) ¿Qué es el desarrollo económico?

Después de la Primera Guerra Mundial cobró particular interés el estudio del desarrollo económico de los países.

¿Cómo lo podemos definir?
Es la tendencia de la economía de un país a aumentar sus recursos, su potencialidad, en forma superior al crecimiento de la población. En los países llamados subdesarollados el proceso es inverso: el crecimiento de la población es superior al aumento de los recursos económicos. En la práctica, el desarrollo económico sirve para reforzar y regular la actividad económica para que la misma continúe con su ritmo de crecimiento y de estabilidad, con la finalidad de evitar el estancamiento y la depresión.

Este problema interesa a todos los países. A los subdesarollados, para que den los pasos necesarios para activar su economía; a los indus-trializados para que eviten el aflojamiento de la actividad económica porque ello sería signo de decadencia.

b) Las etapas del desarrollo económico:

Para que de una economía tradicional se pueda pasar a la etapa del crecimiento económico se deben seguir estos pasos:

– Creación de las condiciones necesarias para el impulso. Es el intervalo de transición entre una economía tradicional y la de desarrollo.
– Despegue. Es el paso más importante. Se debe impulsar el ahorro y la formación de capitales para su aplicación a la industria como medio de superar los obstáculos que impiden el desarrollo.
– Eficacia tecnológica. Aplicación de la ciencia y de la tecnología al proceso de producción.
– Consumo. Es la obtención del resultado previsto y el aspecto social del desarrollo: más y mejores productos para todos.

c) Medidas para impulsar el crecimiento económico

– Planificación
Es necesario preparar un programa o plan que armonice las diferentes ramas de la producción, como condición imprescindible para conseguir un desarrollo equilibrado. En dicho programa se deben fijar metas posibles de alcanzar, las que se tendrán permanentemente en cuenta durante la marcha del proceso. En este punto es fundamental el entendimiento en+re el gobierno y los empresarios particulares.

– Incremento de la producción
Supone el aumento del rendimiento, de la productividad, mediante el mejor aprovechamiento de todos los recursos existentes, empleo de tecnología, inversión de capitales, métodos racionales de trabajo, etc. Productividad no significa necesariamente trabajar más, sino hacerlo en mejores condiciones, con herramientas y técnicas más modernas, con procesos aplicados a la agricultura, a la ganadería, a la siderurgia, etc., que den mejores resultados económicos. Un ejemplo de tecnología aplicada a la producción ganadera: en algunos países las cabras producen más leche que las vacas de otros.

– Cooperación económica internacional
La mayoría de los países no son capaces por sí mismos de efectuar el «arranque» hacia el desarrollo. Es imprescindible, por lo tanto, la cooperación económica y técnica de otros países o de organismos internacionales, como por ejemplo, de las Naciones Unidas. La mano tendida de los países industrializados hacia los que todavía están en proceso de crecimiento, es la mejor garantía de la paz internacional.

d) Características de los países subdesarrollados

 hambre en el mundo

En los países subdesarrollados una importante parte de la población sufre la calamidad del hambre

Vamos a repetir conceptos expuestos en el curso anterior, al explicar los bienes económicos.

Enunciamos, resumiéndolos, algunos de los caracteres generales de los países en desarrollo:

– Producción primaria
La mayor parte de la actividad se concentra en la agricultura, con rendimiento bajo. Como consecuencia del rápido ritmo del crecimiento de la población la necesidad de alimentos es superior a los recursos existentes. La industrialización es reducida; la producción de energía, escasa.La lógica consecuencia de todo  ello es el menor consumo. En Europa occidental solo el 20% de la población activa se dedicaa la agricultura; en América de  Sur está dedicado a esa actividad más del 50% de los habitantes.

– Crecimiento rápido de la población
La natalidad va en aumento por la reducción de los índices de enfermedad y muerte. Como no se explotan todos los recursos naturales existentes y faltan oportunidades de trabajo, el desempleo es un mal crónico; también existe el subempleo.

– Sectores comerciales subordinados a intereses extranjeros
Los pocos artículos que se elaboran y muchas de las materias primas son para la exportación, y a esta actividad se destinan las inversiones del extranjero. Esta forma de actuar del comercio sobre la actividad económica es parasitaria porque absorbe gran porcentaje de las ganancias del país.

– Estructuras sociales anticuadas
Predominan las minorías sociales económicamente poderosas que son dueñas de una parte importante de la riqueza del país. La injusta distribución de la renta nacional impide la formación de una clase media numerosa e influyente; por ello hay escasez de técnicos y profesionales. No hay un progreso que esté de acuerdo a las necesidades del país.

– Bajo nivel de renta por habitante
Hay países -en Asia y África, por ejemplo- donde existen deficientes condiciones de vida (hambre, analfabetismo, etc.) y cuya renta por habitante es considerablemente más baja que la de los países desarrollados.

Ver: Características de los Países Desarrollados y Subdesarrollados

e) Palabras rectoras
Las aspiraciones del hombre contemporáneo en lo referente al desarrollo están admirablemente sintetizadas en este fragmento de la encíclica «Populorum Progressio» (o «Sobre el desarrollo de los pueblos»): «Verse libre de la miseria, hallar con más seguridad la propia subsistencia, la salud, una ocupación estable; participar todavía más en las responsabilidades, fuera de toda opresión y al abrigo de situaciones que ofendan su dignidad de hombres; ser más instruidos; en una palabra, hacer, conocer, y tener más para ser más; tal es la aspiración de los hombres de hoy, mientras que un gran número de ellos se ven condenados a vivir en condiciones que hacen ilusorio este legítimo deseo.

Por su parte los pueblos llegados recientemente a la independencia nacional sienten necesidad de añadir a esta libertad política un crecimiento autónomo y digno, social no menos que económico, a fin de asegurar a sus ciudadanos su pleno desarrollo humano y ocupar el puesto que les corresponde en el concierto de las naciones» (Pablo VI).

Fuente Consultada:
Formación Cívica 2º Año Escuelas de Comercio Editorial Stella Roberto Kechichian

Puerto Madero Historia Ubicacion Proyectos Origen

Puerto Madero Historia ,Ubicación y Proyectos

Puerto Madero: Las áreas urbanas siempre están en continua transformación lo que demuestra los cambios en el uso del suelo en distintos espacios.  En la ciudad de Buenos Aires encontramos un caso que refleja tal situación: Puerto Madero, actualmente un área con múltiples usos del suelo vinculadas la mayoría de ellos a actividades terciarias; y en el pasado era netamente portuaria.

Como esta área había perdido protagonismo, el gobierno nacional junto con el gobierno de la ciudad de Buenos Aires, proyectaron esta transformación a través de una planificación urbana, con el objetivo de revitalizar el área y establecer una vinculación más precisa entre la ciudad y el Río de la Plata, a través del Puerto.

Durante el siglo XIX, la adecuación del puerto a las necesidades del momento fue mediante la realización de algunas obras, porque las características físicas del lugar no eran las más adecuadas, se trataba de una zona costera baja y pantanosa.

Eduardo Madero, fue quien proyecto la construcción del puerto, emplazada junto al centro histórico de la ciudad y completado en 1899.  Para entonces, las dificultades se seguían presentando en el puerto, por ello se construyeron nuevas obras que dieron lugar a otra área portuaria en 1926; el Puerto Nuevo.

Para es entonces, Puerto Madero retirada de su función original comenzó a ser objeto de numerosos proyectos para desafiar nuevos usos del suelo en el área. Pero el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, recién en 1989 inició las gestiones de conversión, debido a conflictos jurisdiccionales, ya que pertenecían a catorce organismos diferentes del Estado nacional.

En ese mismo año, después de ser firmado el decreto presidencial de recuperación se creó la Corporación Puerto Madero, constituida por la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires y el Estado Nacional, con un 50% de las tierras pertenecientes a cada uno de ellos (en total de 178 hectáreas).

Su objetivo era llevar a cabo un proyecto de renovación urbana, en este caso el más grande en la historia de la ciudad de Buenos Aires. Así los cuatro diques de Puerto Madero pasan a convertirse en un nuevo barrio porteño, el número 47. Del cual recibe el nombre oficialmente en 1998, recordando al ingeniero que diseñó y construyó el antiguo puerto de Buenos Aires. Este nuevo barrio está limitado por las avenidas Ingeniero Huergo y Eduardo Madero, las calles Elvira Rawson de Dellepiane y Cecilia Grierson y la actual costanera Sur.

Podría decirse que significa una gran inversión, este plan de urbanización debido a la apertura de calles, veredas, instalación de servicios, parquización y redes cloacales, que debieron realizarse.

Sin embargo, poseen protección patrimonial histórica algunos de los edificios, por lo que sólo puede reciclarse es su interior y deben mantenerse intactas las fachadas externas; un claro ejemplo de esto es lo que se conoce como La Catedral, el cual era un antiguo depósito de granos.

Puerto Madero es uno de los 48 barrios en los que se divide legalmente la Ciudad de Buenos Aires, Argentina. Su ubicación cercana a la zona céntrica de la ciudad, lo extenso de su área y su vista al río hacen de este distrito uno de los más exclusivos de Buenos Aires. El barrio debe su nombre a Eduardo Madero, comerciante de la ciudad que presentó tres proyectos de puerto, el último de los cuales fue aprobado por el entonces Presidente de la Nación Julio Argentino Roca en 1882.

En cambio, si fueron demolidos grandes cantidades de silos, que simbolizaban principios del siglo XX, el modelo económico que empleaba Argentina: el agroexportador o conocido como “granero del mundo”. Y en su lugar, fueron construidos viviendas, oficinas y edificios con propósitos culturales.

Con una localización privilegia por la cercanía al microcentro y una grandiosa vista al río de la Plata, actualmente Puerto Madero es un barrio en donde los usos predominantes se relacionan con el sector terciario. Allí se asientan oficinas, cines restaurantes, bares y viviendas tipo Loft.

En los últimos años, esta zona se convirtió en uno de los sectores más exclusivos de la ciudad, creciendo paulatinamente gracias  las inversiones grandes que se realizaron allí.

Es por esto que para Buenos Aires y su actividad económica, se convirtió en un punto de referencia, ya que numerosas se empresas se radicaron en el lugar y es uno de los sitios más concurridos por los turistas del interior y exterior del país.

Sin embargo, lo que caracteriza esta urbanización es el equilibrio existente entre las superficies libres y las construidas, cuestión que hace que el impacto de las obras construidas sean intrascendentes.

UBICACIÓN: El barrio de Puerto Madero está comprendido por las calles Brasil, Av. Ingeniero Huergo, Av. Eduardo Madero, Cecilia Grierson, y por el Río de la Plata, el Riachuelo y la Dársena Sur.  Limita con los barrios de Boca al sudoeste, San Telmo, Monserrat y San Nicolás al oeste y Retiro al norte, con la localidad de Dock Sud al sur, y con el Río de la Plata al este.

Profesora de Geografía: Claudia Nagel.
Fuente: Geografía Mundial y los desafíos del SXXI. Editorial Santillana. Geografía Mundial, Editorial Puerto de Palos.  

Nuevas Fuentes de Energia en el siglo XIX Petroleo y Electricidad

Primeros Usos del Petróleo, Electricidad y Acero

Si bien el carbón y el vapor siguieron utilizándose como fuente de energía durante los siglos XIX y XX, el petróleo y la electricidad se abrieron paso para imponerse finalmente. También fue la producción de acero , abriéndose nuevas posibilidades.

El petróleo. Este líquido oleoso de color oscuro que se encuentra en el interior  de la tierra y en algunos lagos, fue utilizado por el hombre desde la Antigüedad. Sin embargo, recién en 1858 en Pensylvania el coronel Edwin Drake consiguió producir, por primera vez, petróleo en cantidad apreciable 1.3 toneladas por día.

Cuatro años más tarde John David Rockefeller fundo juntó con un amigo una refinería de petróleo: la Standart Oil Company. En 1879 esta compañía formó un trust —esto es la absorción de empresas menores por una más poderosa con el fin de anular la competencia— y conservó el monopolio del petróleo en los Estados Unidos hasta 1911

En la actualidad, los países árabes, que a principios de este siglo asistían impávidos a la explotación de sus riquezas petrolíferas por los trusts de diversas naciones, cambiaron de actitud desestabilizando al mundo. En la década del 60 varias naciones árabes formaron la O.P.E.P. (Organización de Países Exportadores de Petróleo). En 1973 —con motivo de la cuarta guerra árabe-israelí— el precio del petróleo fue cuadruplicado. Desde entonces su gravitación en los asuntos mundiales ha crecido en intensidad.

De este “oro negro” — como se lo llamó en un principio — pueden obtenerse infinidad de hidrocarburos. En un principio el derivado más importante fue el kerosén que se utilizó para consumo en lámparas y estufas Luego, con la invención de los motores de explosión y la electricidad, fueron imponiéndose los subproductos más livianos como la nafta y la bencina. Merecen también destacarse otros derivados como los aceites lubricantes, la parafina, el alquitrán, los alcoholes, el benceno, de gran aplicación en productos medicinales y el tolueno, que es la base del T.N.T., poderoso explosivo.

La electricidad. La industria de la electricidad se compone de dos partes bien definidas: por un lado la “industria de energía eléctrica” que produce y distribuye corriente, en la mayoría de los casos bajo el control del Estado. Por otro lado la “industria electrotécnica” que realiza las instalaciones y construye aparatos y máquinas eléctricas. Esta última comenzó a desarrollarse 1% mediados del siglo XIX

 En su primera fase la industria electrotécnica se dedicó a los equipos telegráfico y aparatos de señales y primeras construcciones de tranvías. La empresa alemanaSiemens  fundada en 1847 se destacó en este período y fue la primera en instalar un tren eléctrico. La segunda fase se inició en 1880 y se prolongó hasta 1914. En ella se destacó un famoso inventor norteamericano Thomas Alva Edison quien, en 1879, construyó la primera lámpara eléctrica incandescente que fue presentada en la exposición de París en 1881.

El aporte de Edison consistió en realizar el filamento de la lámpara con bambú de 3mm. de espesor recubierto de níquel, luego carbonizado y encorvado en forma de herradura. Este filamento estaba dentro de una cápsula cerrada al vacío. Al año siguiente se instaló en Nueva York la primera central eléctrica que iluminó por completo toda la ciudad. De este modo la luz eléctrica reemplazó a la luz de gas.

La tercera fase comenzó después de la Primera Guerra Mundial; en ella la electricidad fue aplicada a numerosos aparatos de uso individual lo que a su vez hizo surgir nuevas industrias especializadas.

PRIMERAS APLICACIONES EN EL SIGLO XX: Una de las aplicaciones más importantes de la fuerza eléctrica es la que se relaciona con la tracción. Al presente hay dos medios para poder hacer marchar los trenes en nuestros ferrocarriles: la máquina de vapor y la locomotora eléctrica. Necesariamente, la locomotora de vapor se irá abandonando poco a poco, debido a su limitado espacio para generar la fuerza precisa con la amplitud y rendimiento conveniente, mientras que en el tractor eléctrico la energía llega de una estación central capaz de producirla en la cantidad que se requiera. Una instalación móvil de vapor está sujeta a rápida y elevada depreciación, necesitando un coste de conservación mayor que la sencilla locomotora eléctrica.

El molesto humo y el vapor desaparecen con el tractor eléctrico, y esto, que es de la mayor importancia en el caso de las líneas subterráneas de las grandes ciudades, fue frecuentemente la principal razón del cambio de la tracción de vapor por la eléctrica. El empleo de la tracción eléctrica por todas parteen las líneas de tranvías metropolitanos subterráneos se debe: como hemos dicho, principalmente a esta propiedad especial de no producir humo, y también a la de poder establecer motores en cada coche y así mover uno o varios, formando trenes según las necesidades del tráfico.

Las aplicaciones eléctricas han hecho incalculables beneficios mejorando las condiciones de la vida, pues por ellas, en muchas ciudades industriales, los obreros pueden habitar en la parte más sana de los alrededores, sin perder demasiado tiempo en trasladarse desde su casa al almacén, tienda o taller donde prestan sus servicios. Aquellos que viven en poblaciones extremadamente densas, por otro lado, pueden salir económicamente al campo para descansar del torbellino de la ciudad.

Las relaciones sociales, el cambio comercial, el mismo paisaje, todos ellos perderían extraordinariamente sin el motor sin humo. Las rápidas líneas de tranvías interurbanas, en regiones menos pobladas, transportan pasajeros y mercancías a las granjas situadas en su ruta. De este modo se tienen medios económicos y conveniente s para efectuar las diversas transacciones entre los productores y los que consumen en las ciudades. El transporte de pasajeros y mercaderías por medio de las líneas eléctricas, el teléfono y el telégrafo, acortan las distancias de tal suerte, que los habitantes del campo están en íntima comunicación entre sí, pudiendo aprovecharse de estas grandes mejoras.

Para apreciar los efectos e importancia de la Lámpara eléctrica en la vida moderna, basta mirar de noche desde una altura la ciudad que se extiende por el llano.  Las luces de los tranvías y los faros de los automóviles se mueven de aquí para allá, y millares de anuncios eléctricos, de vivos y cambiantes colores, aparecen a nuestra vista con sorprendente velocidad.  Grandes reflectores conteniendo un manantial de luz rivalizan con los brillantes rayos solares, proyectándola sobre kilómetros de tierra y el mar. Además del servicio que la electricidad presta a la humanidad, haciendo marchar la maquinaria en las instalaciones industriales, puede extraer los componentes de mayor valor en los minerales para su utilización en las artes. La corriente eléctrica separa el metal puro de otros materiales con los que aparece asociado en la naturaleza, operación que no podía llevarse a efecto con otro agente en la mayoría de los casos.

Estos metales pueden depositarse en capas de cualquier espesor, sobre materia les más económicos, empleando la corriente eléctrica. Esta propiedad permite recubrir con una capa de cinc a diversos artículos de hierro, protegiéndolos contra la oxidación. Los envases de hoja de lata para conservar las frutas y legumbres del verano que han de consumirse en el invierno, deben su existencia a la corriente eléctrica. Gracias al horno eléctrico pueden obtenerse muchos materiales que necesitan de grandes temperaturas para conseguir separarlos de los otros con que aparecen mezclados o combinados.

En las altas temperaturas del arco eléctrico se producen en grandes cantidades aquellos otros también que no se encuentran con frecuencia en la naturaleza. El grafito, el carburo y muchas otras substancias, aun los mismos diamantes y rubíes, se producen artificialmente por la electricidad. Hay muchas clases de aparatos para soldar eléctricamente los metales; por ejemplo, los cierres metálicos, después de tejidos en un telar, pueden soldarse, asegurando fuertemente cada punto de contacto.

A pesar de lo veloz que se presenta la electricidad al encender una lámpara o transmitir un telegrama por los cables tendido en el fondo del Océano, puede almacenarse en aparatos llamados baterías de acumuladores, que, después de cargados, devuelven la energía, sea en el automóvil, el submarino o el aeroplano.

Ahora ya no camina el minero a través de obscuras galerías, medio a tientas, alumbrándose por la insegura luz de un mal candil. Una batería colgada de su espalda produce la energía necesaria para encender la lámpara eléctrica que proyecte sus brillantes rayos desde su gorra, donde va fija, todo el espacio ante él. Las centrales eléctricas, en caso de accidente, pueden suministrar la energía almacenada en sus enormes baterías de acumuladores.

turbina de electricidad

EL MAYOR GENERADOR ELÉCTRICO DE TURBINA DEL MUNDO
Uno de los generadores, de 55.000 caballos de fuerza, en la instalación hidroeléctrica de Queenston-Chippawa. Las turbinas esta clase reposan sobre una especie de cojinetes o almohadillado de agua, tan delicadamente dispuesto, que si no se frena, tarda doce horas en pararse por completo, a contar desde el momento en que se corta la marcha.

ARTEFACTOS ELÉCTRICOS PARA EL HOGAR

primeros artefactos electicos

TRENES CON TRACCIÓN ELÉCTRICA A PRINCIPIOS DEL SIGLO XX

ternes electricos

LA MAYOR CENTRAL ELÉCTRICA DEL MUNDO A PRINCIPIOS DEL SIGLO XX

generadores electricos

 

faro

ventilador ozono

Las variadas aplicaciones eléctricas ideadas por el hombre se fundan en combinaciones mucho menos complicadas de lo que podía imaginarse. Encendiendo una lámpara eléctrica de filamento de tungsteno, éste se enrojece y emite la luz debido sólo a la propiedad de la corriente de producir calor.

Es la misma que permite hervir el agua, tostar el pan o asar la carne en aparatos especiales para cada caso, o estufas eléctricas. En el motor de gas o de gasolina, la explosión se produce por la chispa eléctrica que salta entre los hilos terminales de la bujía, y las mayores temperaturas conseguidas por el hombre se obtienen en el enorme arco del horno eléctrico. La transformación del trabajo eléctrico en mecánico se efectúa siempre por la reacción entre la corriente eléctrica y el flujo magnético. La misma propiedad que hace vibrar el diminuto martillo del timbre instalado en la puerta de entrada de nuestra vivienda, mueve la rápida locomotora eléctrica.

El efecto químico es el mismo cuando se beneficia el aluminio de la bauxita o al recubrir con una capa de cinc (galvanizar) las chapas de hierro. La electricidad aparece complicada a causa de los aparatos ideados, y que, por veces, necesitan millares de partes y detalles para emplearla, pero precisamente por su sencillez ha podido utilizarla el hombre tan extensamente y con éxito en sus variadísimas aplicaciones.

El acero. El acero es una mezcla de hierro, carbón y otros elementos que se elaboran en estado de fusión En la baja Edad Media y el Renacimiento, corporaciones de artesanos., lo elaboraban en pequeñas proporciones pero guardaban en secreto su fórmula. En el siglo XVIII se realizaron joyas de acero, moda que se extendió pronto por toda Europa.

En 1850, un norteamericano, William Kelly y un inglés, Henry Bessemer, inventaron hornos en donde se podía fundir el hierro en gran cantidad y a bajo precio. En 1898 los franceses Martín —merced a la electricidad— perfeccionaron estos hornos capaces ahora de alcanzar altísimas temperaturas necesarias para la producción de las mezclas; se consiguieron así los aceros especiales.

En 1883 se levantó en Chicago un edificio de diez pisos cuya estructura era de acero. Hoy en día, todos los rascacielos, puentes metálicos, automóviles, vagones, barcos y aviones, utilizan este material.. En la actualidad para valorar el potencial económico, militar e industrial de una nación, es necesario conocer su producción anual de acero.

fabrica de acero

SOBRE LAS NUEVAS ENERGÍAS: Aunque el mundo se mueve gracias a fuentes de energía, es indudable que los hidrocarburos como el petróleo, el gas natural y el carbón, son los que suministran la mayor cantidad de ésta: un 88 por ciento, aproximadamente. De los tres anteriores, el petróleo es fundamental ya que de él depende casi todo el sistema de transporte por carreteras, así como el marítimo, el aéreo e, incluso, la puesta en órbita de satélites de comunicaciones.

Desde hace años, los geólogos expertos en petróleo y fuentes de energía, han advertido que se hace necesaria la búsqueda de alternativas para suplir la escasez que se avecina. Las expectativas más optimistas indican que, hacia el año 2030, se producirá el apogeo en la explotación del petróleo. Esto es, que se llegará a su máximo punto de producción. A partir de ahí, la producción comenzará a declinar. Y con ello, las consecuencias para un mundo que ha girado al ritmo del hidrocarburo.

Al hacer un recuento de las posibles alternativas, en realidad, los mismos expertos y estudiosos se encuentran frente aun panorama poco alentador. Se asegura que a la fecha no hay una fuente de energía en reserva.

Durante años se ha venido hablando de la energía nuclear limpia que no produce residuos generadores de más problemas  ambientales. Sin embargo, y pese a todas las páginas que se han escrito sobre sus bondades, parece un ideal lejano. En cuanto al desarrollo de la llamada energía solar y otras alternativas renovables (aquellas que se obtienen de fuentes naturales, posiblemente inagotables), como es el caso de la luz solar, el calor que emana de la Tierra, la gravltacional (atracción del Sol y la Luna) y, el agua, especialistas Indican que se precisa de inversiones de billones de dólares para que aporten una real solución.

Hay quienes hablan del hidrógeno como la panacea contra la falta de fuentes de energía. Pero resulta que este elemento, aunque es un gas combustible, el más abundante en el universo y parte integral del tejido animal y vegetal, no es una fuente de energía. Se requiere de electricidad para usarlo y es un proceso costoso. En el mundo se producen 45 millones de toneladas de hidrógeno para fertilizantes y productos de limpieza. Pero, además, los ecologistas opinan que en la extracción del hidrógeno, en el que se emplean combustibles fósiles, se libera monóxido de carbono (tóxico) ydióxido de carbono (letal para el efecto invernadero).

No obstante, hayquienes consideran al hidrógeno como la alternativa más prometedora que podría remplazar a los combustibles tradicionales. Se tiene la creencia de que satisfará las demandas de la humanidad en un futuro cercano.

Fuente Consultada: Almanaque Mundial Anual 2008 Editorial Televisa

Nuevos Paises Industriales Industrializados Crecimiento Paises Oriente

Nuevos Países Industriales del Mundo

Se denomina “Nuevos Países industrializados” (NPI) o “tigres del sudeste asiático”, a quienes durante las últimas décadas constituyeron un caso particular de desarrollo económico. Junto con una modernización tecnológica, trasformando en un lapso de tiempo, economías netamente agrarias a industriales y consecuentemente, convirtiendo estados antes marginales en actores claves del escenario mundial.

Los primeros Tigres o llamados “Tigres de Primera Generación”, fueron Taiwán, Corea del Sur, Singapur y Hong Kong (esta paso de ser una antigua colonia británica, a actualmente pertenecer a China).

Nuevos Países Industriales del Mundo

El precursor de este increíble ascenso fue Japón, del cual estos países tomaron elementos económicos para su propio desarrollo.  Por ejemplo, apostaron al máximo ahorro y a la inversión, creyeron en el impulso de una industria que esté orientada especialmente a la exportación, con largas jornadas de trabajo y junto a ello una fuerte disciplina laboral.  Además, Estados Unidos fue quien ayudó militar y financieramente a Taiwán y Corea del Sur, para concretar sus proyectos.  Algo característico y sobresaliente fue que siempre privilegiaron la capacitación y la calificación de la mano de obra a emplear.

Todos ellos, durante la década de 1980 y principios de 1990, ahorran en producto bruto interno (PBI) entre un 30% y 45%, lo cual reinvirtieron del mismo un 25% y un 40%.  Esto países fructificaron aquella infraestructura manufacturera que les cedió Japón cuando los ocupó, durante la Segunda Guerra Mundial.

Los nuevos Países Industrializados, de una manera muy rápida y sorprendente se pusieron al día con los adelantos tecnológicos. Desde mediados de 1950 su política se orientó hacia la sustitución de importaciones, cuestión que con el correr de los años se terminó encaminando hacia una industria plenamente exportadora.

Los Tigres del sudeste asiático, en poco tiempo pasaron a ser países fuertemente industrializados, dejando atrás su escaso desarrollo y la economía agrícola  de la que eran parte tradicionalmente.  Pero, este proceso de crecimiento tuvo su contrapartida en los bajos salarios de quienes trabajaban industrialmente largas jornadas laborales, hecho que explica el porque de su atractivo.  Es decir, que las empresas extranjeras veían en esta situación lo beneficiosos de instalarse en dicha región.

Una de las medidas, exactamente consistió en favorecer la llegada de empresas multinacionales y de capitales extranjeros, con especial énfasis en japoneses y estadounidenses. Eso si, siempre y cuando esta fuera compatible con los intereses nacionales y no desmantelara la competitividad y las expectativas del empresario local.

Un actor importante y que no estuvo al margen de la situación, fue el Estado. Ya que al igual que Japón, su papel fue intervenir llevando a cabo procesos de modernización, incluso controlando las inversiones que provenían del extranjero. Política que hacía frente a las ideas frecuentes de asociación “globalización/ capitalismo” triunfante, con apocamiento del Estado nacional.

Tal es así que las industrias mecánicas y petroquímicas de Taiwán, consideradas para ellos como estratégicas, pertenecían a empresas públicas; controlándose que sus exportaciones sean superiores a las importaciones. También existe un fuerte proteccionismo del sector industrial, en Corea del Sur ya que se cuida la competencia extranjera y la entrada de capitales externos.  Situación contraria de la de Singapur, quien considera que las multinacionales deben ocupar el lugar más importante.

La industria en estos países orientada al mercado interno tanto como al externo, fue el factor clave, ya que su crecimiento general no podía a poyarse en otro sector debido a su limitación en cuanto a cantidad de tierras y recursos naturales.

Tigres de Segunda Generación

Los tigres de segunda generación o también denominados “tigrecitos”, son aquellos países que comenzaron más tardíamente su trayecto hacia la industrialización; tomando como modelo a los nuevos países industrializados (NPI).  Estos son Malasia, Indonesia, Tailandia y Filipinas.  De quienes se dice que los tres primeros fueron “inventos” de Japón por el volumen de las inversiones realizadas.  Estos además, forman la ASEAN (Asociación de Naciones del Sudeste Asiático), junto con Singapur y Vietnam.

En sus comienzos, todos ellos se dedicaban a los productos textiles, plásticos y juguetes; productos con mayor exportación, pero actualmente sobresalen las industrias electrónicas y las de tecnologías de la información. En la mayoría de ellos, Japón monta sus productos electrónicos, debido a los bajos salarios que destina a los trabajadores, con largas horas laborales y pocos beneficios sociales.

Cabe aclarar que la contracara de éxito económico, es que en alguno de estos países, persisten importantes conflictos sociales, consecuencia de las malas condiciones laborales, conflictos étnicos y sobre todo el papel autoritario de sus propios gobiernos.

Profesora de Geografía: Claudia Nagel
Fuente: Territorios y sociedades en el mundo actual, Editorial Aique.

Importancia del Nitrogeno Para La Vida en el Planeta

Importancia del Nitrógeno Para La Vida en el Planeta

Tanto las plantas como los animales necesitan nitrógeno para elaborar las proteínas que les hacen falta. La clara del huevo es un ejemplo de proteína. Las plantas obtienen su nitrógeno de ciertos compuestos nitrogenados existentes en el suelo, con los cuales preparan sus proteínas.

La planta puede morir, y su nitrógeno volver al suelo, o bien ser comida por un animal, en cuyo caso dicho elemento es incorporado a las proteínas de su organismo. Son muchos y variados los caminos que puede tomar el nitrógeno. Esta circulación entre los seres vivientes y el ambiente que los rodea se denomina ciclo del nitrógeno.

Es importante que las plantas dispongan de suficiente nitrógeno para su nutrición, de modo que debe haber en el suelo una reserva constante de sus compuestos. Cada vez que son consumidos deben ser repuestos de algún modo para que la vida vegetal o animal no sufra alteraciones. Una manera de recuperarlos consiste en utilizar los restos descompuestos de plantas y animales.

Alrededor de las cuatro quintas partes del aire se componen de nitrógeno. Esto representa una provisión enorme de dicho elemento. Si pudiéramos respirarlo y convertirlo directamente en proteínas el problema sería muy simple; pero tal cosa no ocurre pues tanto el inspirado como el espirado permanecen inalterados.

Tampoco lo pueden aprovechar las plantas (con excepción de algunas bacterias y algas). Una planta que crezca en un suelo desprovisto de nitrógeno se marchitará y morirá aunque esté rodeada por el nitrógeno del aire. El nitrógeno puro, el elemento propiamente dicho, suele reaccionar difícilmente. Las plantas necesitan ciertos compuestos de nitrógeno, es decir, nitrógeno combinado químicamente con otros elementos. Hay, sin embargo, algunas bacterias que pueden utilizar este nitrógeno atmosférico y formar nitratos, por lo cual se las denomina fijadoras de nitrógeno.

Algunas viven en unos nódulos situados en las raíces de las leguminosas, como las arvejas, porotos, trébol, etc. Se trata de un ejemplo de simbiosis. La planta y la bacteria viven juntas para tributarse mutuo beneficio. Las bacterias tienen donde vivir y la planta puede utilizar parte de los nitratos elaborados por la bacteria.

Todo exceso de nitratos pasa a enriquecer el suelo. Por eso, para abonarlo, los agricultores suelen sembrar los campos, que luego aran, con trébol, dejándolo enterrado. El suelo también se enriquece De nitratos durante las tormentas eléctricas, cuando el intenso calor de los relámpagos hace que una porción de nitrógeno se combine con el oxígeno. Esta mezcla se disuelve en la lluvia y se forma una solución muy diluida de ácido nítrico, que constituye un alimento reparador para las plantas. Simultáneamente se produce cierta cantidad de amoníaco.

ASIMILACIÓN DE LOS NITRATOS
Los nitratos son compuestos fácilmente asimilables por las plantas, si bien por ser muy solubles son fácilmente lavados. Todos los años se pierden así en el mar millones de toneladas de nitratos llevados por el agua de las lluvias, ríos, etc. como consecuencia, el mar es uno de Los mayores depósitos ele nitratos.

El lavado de dicho elemento no puede ser remediado, pero sí podría serlo la pérdida de residuos cloacales que hoy se arrojan a los ríos y mares, y que constituye un enorme desperdicio de nitrógeno. Esto es consecuencia directa de vivir en ciudades en lugar de habitar en comunidades agrícolas, en las cuales los residuos cloacales vuelven automáticamente a la nena en forma ele fertilizante.

Una vez en el suelo, la acción de las diferentes clases de bacterias descomponen las complejas moléculas de proteínas en compuestos amoniacales y otras convierten a éstos en nitratos que las plantas pueden utilizar.

Las mismas bacterias obtienen su propia energía durante el proceso. Ya que hablamos de bacterias recordemos que también las hay dañinas para la agricultura. Éstas viven en terrenos pobres, inundados, y obtienen su energía y oxígeno despojando a la tierra de nitratos y liberando nitrógeno en la atmósfera.

Acabamos de decir que el mar es un depósito de nitratos. Hay también bacterias que lijan el nitrógeno en la superficie del océano. Convierten el nitrógeno atmosférico en proteínas y forman parte del plancton, que provee de alimento a los peces. A su vez los peces pueden ser comidos por el hombre v los animales, por donde se recupera algo de nitrógeno.

El equilibrio de nitrógeno en el suelo puede mantenerse por lo general retirándolo en forma de alimento y devolviéndolo en la de abono y estiércol animal, pero las enormes exigencias de la civilización moderna pronto agotarían sus reservas si todo concluyera aquí. La necesidad de alimento sé ha hecho tan inmensa que ya no es posible dejar descansar la tierra y aunque en muchas partes se recupera el residuo cloacal.

hay enormes cantidades que siguen siendo vertidas al mar. De aquí la necesidad de incorporar a la tierra fertilizantes artificiales. En Chile hay enormes depósitos de nitrato de sodio, una sal conocida habitualmente con el nombre de salitre chileno, que debido a su contenido de nitratos puede ser empleado como abono, inmediatamente asimilable por las plantas. Este depósito de sal pudo formarse en Chile y no fue lavado porque se produjo en un lugar en que jamás llueve. Esto explica de paso la presencia de nitrato de sodio en las zonas bajas, a las que es arrojado por las lluvias.

EL CARBÓN COMO FUENTE DE ABONO
El carbón es otra fuente de abonos artificiales. Hace muchos millones de años, lo que hoy son depósitos de carbón eran selvas pantanosas cuyos árboles contenían proteínas. Enormes capas de esta vegetación en descomposición quedaron enterradas y las enormes presiones las convirtieron en carbón. Aunque éste se compone principalmente de carbono, también contiene algo de nitrógeno. Al quemarlo, el nitrógeno como gas se pierde en la atmósfera; pero puede ser recogido mediante su destilación. En la destilería aparece en forma de amoníaco.

El amoníaco propiamente dicho no puede utilizarse pues es un álcali que alteraría el equilibrio ácido-básico del suelo, pero se lo puede convertir en sulfato de amonio y entonces sí es apto para su empleo como fertilizante. No puede ser utilizado directamente por la planta: antes debe ser convertido en nitratos por las bacterias. El sulfato de amonio posee un contenido del 21 % de nitrógeno. Ahora se está haciendo popular como fertilizante el nitrato de amonio, que posee ?S % de nitrógeno. La parte de nitrato la aprovecha inmediatamente la planta y la de amonio la utiliza más tarde.

Se lo obtiene partiendo del amoníaco y del ácido nítrico. También pueden fabricarse abonos utilizando el nitrógeno atmosférico. Hay dos caminos principales: uno, el convertirlo en amoníaco; para esto se lo separa del aire y se lo mezcla con el triple de su volumen de hidrógeno; La mezcla gaseosa se comprime y se la hace pasar sobre una grilla de hierro calentado al rojo vivo que acelera la reacción; se forma algo de amoníaco que luego se convierte en sulfato de amonio.

El otro método imita las tormentas atmosféricas: en lugar de un relámpago se hace actuar el arco voltaico en condiciones sumamente controladas para formar ácido nítrico a partir del aire. Luego el ácido se convierte en fertilizante a base de nitratos. Aquí el problema estriba en el costo de la enorme cantidad de electricidad que se consume, por lo cual este proceso sólo puede usarse donde se dispone de energía hidroeléctrica barata. La mayor parte del ácido nítrico se fabrica hoy a partir del amoníaco.

Fuente Consultada:
Revista TECNIRAMA N°23

Las Naftas Sin Plomo Ventajas y Objetivos Nafta Ecologica Beneficios

Las Naftas Sin Plomo – Ventajas y Objetivos – Nafta Ecológica Beneficios

Uno de los factores que contribuyen en gran medida a la contaminación atmosférica es la emisión de gases tóxicos que efectúan los automóviles. Para eliminar los óxidos de nitrógeno y carbono que se producen durante la combustión de la nafta, los gobiernos de casi todos los países han comenzado a exigir a las industrias automotrices la instalación de convertidores catalíticos (filtros que se colocan antes del caño de escape a fin de oxidar a dióxido de carbono, C02, los compuestos de carbono y reducir a nitrógeno, N2, los óxidos de nitrógeno).

En América latina, el artículo 13 del Tratado de Asunción y varias resoluciones adoptadas en el marco de los acuerdos por el Mercosur (a partir del año 1991) recomiendan determinados carburantes para minimizar la emisión de gases contaminantes. Uno de ellos es la nafta sin plomo, también conocida como nafta ecológica.

Como ya sabemos la nafta es un derivado del petróleo, cuyo comportamiento antidetonante se determina con el índice de octano u octanaje. Para aumentar el octanaje de las naftas se agrega un aditivo, el tetraetil-plomo (Pb(C2H5)4), sustancia que disminuye la detonación pero que contamina el ambiente por liberar plomo a la atmósfera.

nafta sin plomo

¿Qué ocurre con el plomo cuando alcanza la atmósfera?

El plomo elemental es poco reactivo, pero sus compuestos pueden cambiar en presencia de la luz solar, el aire o el agua. Cuando se elimina plomo a la atmósfera, sus partículas permanecen en suspensión durante diez días, y el hombre puede inhalarlo. Además, los compuestos orgánicos penetran por vía cutánea, es decir que se absorben a través de la piel. Finalmente, el plomo contamina las tierras y las aguas, pasa a la vegetación y de allí a los animales, Incluido el hombre, por vía digestiva.

Una vez incorporado, el plomo afecta numerosos órganos y sistemas. El más sensible es el sistema nervioso, en especial en los niños. También afecta el sistema inmune y los glóbulos rojos, ya que altera la síntesis del grupo hemo de la hemoglobina (proteína presente en los glóbulos rojos, encargada del transporte de oxígeno y dióxido de carbono). Produce, además, nacimientos prematuros, con bebés de bajo peso, retardo mental, dificultades de aprendizaje. Retarda el crecimiento de los niños.

En los adultos el plomo disminuye la capacidad de respuesta, causa debilidad en las articulaciones, anemia y abortos espontáneos, daño en el aparato reproductor masculino. Algunos estudios de laboratorio sugieren que elacetato de plomo (Pb(C2H302)2 es una sustancia cancerigena. La intoxicación crónica con plomo se denomina saturnismo y es padecida, por lo general, por individúes que trabajan en industrias donde se emplea este meta

• en la industria automovilística, ya que el plomo se emplea para fabricar baterías y carburantes (antidetonantes);
• en la fabricación de pinturas;
• en la industria de los plásticos, donde el estearato de plomo se emplea como estabilizante;
• en la producción de ácido sulfúrico;
• en la recuperación de metales;
• en la plomería.

El personal involucrado en estas actividades debe ser sometido, de manera obligatoria, a controles periódicos de plombemia, es decir, del nivel de plomo en la sangre. También es preciso efectuar controles ambientales en las áreas de trabajo y las zonas circundantes.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define como intoxicación los valores de Plombemia de más de 15 μg/dl., mientras que el Centro de Prevención y Control de Enfermedades de Estados Unidos recomienda intervención médica cuando los niveles son mayores de 10 mgr/dL en niños y 25 mgr/dL en adultos, en varios trabajadores del supergas se encontraron valores superiores a 30 mgr.

El diagnóstico de saturnismo se realiza mediante el llamado perfil plúmbico que involucra tres tipos de controles: hematológicos, metabólicos y toxicológicos.

Los controles hematológicos se efectúan por observación microscópica de los eritrocitos (serie roja) que se alteran; los controles metabólicos incluyen metabolitos y enzimas presentes en la síntesis del hemo, como la 5-ALA-dehidratasa; las pruebas toxicológicas incluyen el dosaje de plomo en la sangre, en la orina y en el pelo.

Por todo esto, el mejoramiento de las naftas se realiza en la actualidad sin el agregado de plomo.

Entre los métodos-químicos utilizados para aumentar el índice de octano de la nafta sin recurrir al tetra-etil-plomo, se destacan los de isomerización (reformado) y alquilación. Ambos procesos permiten obtener mayores proporciones de isooctano, y se representan mediante las siguientes ecuaciones:

1) Isomerización. A partir del n-octano (lineal) se obtiene su isómero isooctano (ramificado),

2) Alquilación. Adición del 2-metilpropano a la doble ligadura del 2-metilpropeno.

 

 

Fuente Consultada:
QUÍMICA I Polimodal
FÍSICA II Polimodal
CONSULTORA Enciclopedia Temática Ilustrada Tomo 10 El Mundo Físico

La Industria y el Medio Ambiente Cuidado Ambiental Empresas Argentinas

La Industria y el Medio Ambiente
El Cuidado Ambiental

La conciencia por la preservación del medio ambiente, fue una actitud necesaria llevada a cabo en los últimos años por los países más industrializados, cuestión que se transmite gradualmente al resto. Para el mismo, los países más desarrollados establecieron ciertos controles ya que sostienen que los cuidados no atañen solamente a la contaminación ocasionada por las industrias sino que también hay que evaluar la posible contaminación causada por el producto final.

cuidaddo del ambiente

El propósito de estos controles es evitar el perjuicio que provoca los pasos de la cadena de producción, no sólo durante la fabricación sino también durante el uso y de los remanentes del producto.  Por esto, cada industria deberá respetar la emisión máxima autorizada de elementos contaminantes, pagando impuestos de limpieza y además incentivándolas a invertir en investigación ambiental.  Un paso a seguir para este propósito sería disminuir la energía de consumo, minimizar y prolongar el ciclo de vida de un producto mediante el “reciclaje”.

El calentamiento global es una de las consecuencias relacionadas con las emisiones de compuestos orgánicos volátiles provenientes del uso de solventes en industrias de pinturas o por ejemplo en las industrias automotrices.  Para ello, se trata de que las empresas sustituyan estos materiales contaminantes en el proceso industrial como el DDT., cloro, flúor, CFC., plomo, mercurio, entre otros; o bien modifiquen los procesos de producción de manera que algunos de ellos como los solvente se puedan volver a utilizar.

Este reciclaje de materiales tiene como objetivo, además de reducir el costo de la materia prima, consumir menor cantidad de energía y obviamente, contaminar menos el ambiente en el que vivimos.

En lo que respecta a los países en desarrollo, los mismos también están tomando conciencia de la problemática que significa contaminar al medio.  Sin embargo, en ellas se instalan las industrias altamente contaminantes porque son países débiles que sienten la necesidad económica de recibirlas.

Actualmente los diferentes países cooperan para proteger la capa de ozono y para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.  Tal es el caso que en 1990, los países nórdicos cooperaron  mediante proyectos ambientales de Europa central y Oriental, con el propósito de reducir la lluvia ácida que proviene de estos países y causa daños al medio: acidez de los lagos, suelos, etc., perjudicando la salud de la población, de los seres vivos y las construcciones arquitectónicas de gran valor.

Es así como se obtuvieron resultados positivos en cuanto a la emisión de gases en este continente, mejorando el tratamiento de las aguas residuales y logrando una mejor calidad hídrica de muchos ríos.

El caso de Argentina

Un tema creciente de interés en la población es el del cuidado del ambiente. Por lo cual se considera a las industrias como un factor de gran peso de la contaminación.

En nuestro país el área más poblada es el AMBA (área metropolitana de Buenos Aires), en donde además se localizan numerosas industrias. Cuestión que se debe a que las instalaciones se realizaron al mismo tiempo en que la población se incrementaba y se expandía la mancha urbana.

Por lo que se evidencia, porque muchas de estas industrias se encuentran rodeadas de barrios muy poblados, siendo entonces de interés el cuidado del medio ambiente.

El aire y los cursos de agua, fueron los primeros que resultaron contaminados tras el establecimiento de industrias.  Un ejemplo de ello es el Riachuelo, quien es receptor de los efluentes de numerosas industrias instaladas en sus orillas.  Con el fin de proteger el medio ambiente, la propuesta que más resuena es la de cerrar estas industrias altamente perjudiciales para quienes la rodean.

Sin embargo, es preciso que la solución a estos problemas se piense integrando al ambiente y a la producción por igual; ya que muchas veces sólo se hace hincapié en la importancia que tienen las industrias como productoras de gran cantidad de bienes que utilizamos diariamente, y además como fuente de trabajo y generadoras de otras actividades; en detrimento del estado del medio.

La sanción y aplicación de leyes que controlen el ambiente y la producción son elementos importantes para la protección de las condiciones ambientales en las que vive nuestra población.

Actualmente, en Argentina se desarrollan tecnologías que permiten controlar y disminuir la emisión de gases, líquidos efluentes y residuos sólidos sin la necesidad de disminuir la producción y pensando en un lugar mejor y un medio sin tantos prejuicios para las generaciones futuras.

Profesora de Geografía: Claudia Nagel
Fuente: Geografía Mundial y los desafíos del SXXI. Editorial Santillana. Geografía Mundial, Editorial Puerto de Palos.  

Localizacion de las Industrias Distribucion Industrial Recursos

La distribución de las industrias en el espacio geográfico es de manera irregular, y tienden a concentrarse en determinados puntos, es decir generalmente en localidades de distinto tamaño, dando lugar a contrastes notables entre áreas industrializadas y por supuesto las que no lo son.

Cuando en un determinado lugar se localiza una industria se producen determinadas trasformaciones en la organización espacial; por ejemplo, atracción de mano de obra, generación de empleos, barrios dormitorios para los trabajadores próximos a establecimientos, mejoramiento de la accesibilidad y aumento de flujos e intercambios, aparición de servicios vinculados o no con la actividad industrial, construcción de escuelas y hospitales, deterioro ambiental, entre otras.

Un empresario antes de construir una fábrica, deberá tener en cuenta ciertos factores (físicos, humanos y económicos) para la localización industrial, ya que es probable que no se encuentren todos los elementos en un mismo sitio y así la decisión deberá basarse en la elección del lugar que concentre las mayores ventajas.

Dentro de los factores físicos encontramos, las materias primas, es decir que aquellas de mayor volumen y de gran peso deben localizarse próximas a la fábrica para su trasporte. También pensar en la energía, tan necesaria para el funcionamiento de las máquinas.  Otros factores son las rutas, el emplazamiento y terrenos disponibles.

En cuanto a los factores humanos y económicos, necesitamos trabajo (mano de obra especializada en las distintas etapas de producción, capital (para invertir en la industria).  Además un mercado, transporte, políticas gubernamentales, renovación tecnológica, entre otras.

Weber: Modelo de localización industrial   

El economista alemán, Alfred Weber fue quien realizó uno de los análisis más profundos sobre localización industrial, publicado en Modelo Locacional en 1909.  Este economista observó que la localización de una industria esta relacionada con la distancia a los recursos naturales y al mercado, y con los costos de trasporte.

Es por esto que primero diferenció los recursos o materiales ubicuos (aquellos que se encuentran en todas partes; de los recursos localizados, es decir de aquellos que no se hallan en lugares determinados.

Los materiales ubicuos, pueden obtenerse posiblemente cerca de donde está localizada la industria, por lo cual los costos de transporte resultarían insignificantes y no operarían como una fuerza de atracción.  En cambio, los recursos localizados en determinados lugares, su atracción depende de la cantidad utilizada y de su peso.

Es por esto, que mientras mayor sea la pérdida de peso en el proceso de transformación de la materia prima, más fuerte será la tendencia a asentar las fábricas cercanas a ellas, puesto que el costo de transporte de éstas sería muy alto.

En síntesis, según este modelo la localización más optima de una industria sería, el punto en el cual los costos de los movimientos combinados, es decir de los materiales hacia la planta y del producto final al mercado, son los menores para la industria.

Tomemos un ejemplo para entender mejor el modelo de Weber. La industria celulósica- papelera requiere gran cantidad de madera (su materia prima) para los procesos productivos.  En una planta celulósica de Misiones entran por día 3.500 toneladas de pino elaborándose con ello en el mismo tiempo, 520 toneladas de celulosa. Es decir, que se calcula que 1 tonelada de celulosa rinde 1 tonelada de papel aproximadamente.

Entonces, dado que 150 TN representan el 15% de 1.000 TN, la pérdida de peso del pino al convertirse en celulosa alcanzaría al 85%.  El porcentaje de perdida de peso en el proceso de industrialización es muy elevado, por lo que la industria debería localizarse próximos a la fuente de materia prima.

En conclusión, según esta teoría la industria debe localizarse cerca de los recursos y no del mercado, ya que la pérdida de peso de las materias primas es tan considerable, que la planta se ve atraída por ella.  Pero si por el contrario la planta se dedicaría a producir papel, la celulosa sería la materia prima, y en este caso debido a que la pérdida de peso entre la celulosa y el papel es prácticamente nula, la industria se localizaría cercana al mercado

Profesora de Geografía: Claudia Nagel
Fuente: Geografía Mundial y los desafíos del SXXI. Editorial Santillana. Geografía Mundial, Editorial Puerto de Palos.  

Evolucion de la Industria Argentina Industrias Nacionales Sector

Evolucion de la Industria Argentina
Las Industrias Nacionales

Evolución de la Industria Argentina: Vinculados linealmente con el desarrollo de la economía mundial, la industria Argentina transitó por diversos momentos. La primera etapa se remonta a la segunda mitad del Siglo XIX, caracterizada por el surgimiento de frigoríficos y molinos harineros y vinculados directamente con las demandas del modelo económico vigente, conocido como agroexportador.

La localización de las actividades industriales se debe a diferentes factores.  Como ser la cercanía a los centros urbanos, lo cual garantizaba la provisión de la mano de obra necesaria; también la proximidad a los puertos, lo que permitía el acceso a los bienes importados que se requerían como insumos para la producción, por un lado y la exportación de los producidos por otro; además la cercanía a diversos cursos de agua, les permitía poner en funcionamiento las máquinas y desechar los residuos obtenidos.

Quien reunió la mayoría de los factores y resultó ser la ciudad más pujante cuyo crecimiento se vio estimulado por la actividad manufacturera, fue la ciudad de Buenos Aires, centro portuario de nuestro país en aquel entonces.

Pese a ello, este modelo agroexportador sufre una decadencia del sistema económico, tras la crisis mundial de los años 30´; marcando el comienzo de un proceso conocido como Industrialización sustitutiva de importaciones (ISI).

Básicamente, esta etapa consistió en el surgimiento y expansión de las industrias nacionales con la finalidad de producir aquellos bienes que hasta entonces se importaban. Gracias a esto, Argentina experimenta un acelerado crecimiento industrial, orientando su producción hacia el mercado interno.

La inversión de capitales nacionales estuvo en manos de la oligarquía terrateniente, quien supo adaptarse rápidamente a las nuevas demandas del mercado.  Las empresas extranjeras fueron las que manejaron la articulación  con el mercado internacional, ya que parte de la producción comenzó a exportarse.

La producción que dio comienzo, fueron las industrias livianas, es decir aquellas de bienes de consumo, con la implementación de tecnología simple y mano de obra poco calificada. La pelea por los derechos obreros se debía a la existencia de una clase trabajadora organizada que permitía la gran acumulación de capital por parte del sector industrial hasta la década de 1940.

Sin embargo, después de la segunda Guerra Mundial, junto a este tipo de industrias, en su mayoría de capital nacional, crecieron las industrias pesadas debido a que el conflicto bélico determinaba el impedimento de importar maquinarias desde Europa, debido a que sus industrias se abocaron a producir armamentos.

Hacia la década de 1960 se produjo una profundización del modelo de industrialización sustitutiva.  Las características de esta segunda fase, se debieron a una diversificación de la producción industrial.

Gracias a la legislación favorable del país, gran parte de la producción fue llevad a cabo por grandes plantas pertenecientes a empresas y grupos económicos transnacionales.

Las grandes fábricas como las de acero, celulosa y papel, química y petroquímica, impulsaron a la formación y el crecimiento de cientos de PyMEs de capital nacional. Las cuales se dedicaron a fabricar bienes intermedios en todas las grandes ciudades del país y algunas ciudades menores también.

El aumento de la ocupación, del producto industrial, del stock de capital y de los salarios reales industriales, evidenció la inédita expansión que sufrió en este período la actividad industrial.

Entonces podemos afirmar que los centros urbanos fueron los lugares de emplazamiento de las actividades industriales porque tenían ciertas ventajas que ofrecían: como la infraestructura de servicios, la oferta de mano de obra y el potencial mercado de consumo. El Gran Buenos Aires fue el área más destacada gracias a la presencia del puerto, pero muchas industrias también se instalaron en el llamado Frente fluvial a orillas de los ríos Paraná y de la Plata, mas precisamente desde Rosario hasta La Plata y en la ciudad de Córdoba.

Modelo «fordista» o de la sustitución de importaciones
A partir de 1930, la demanda externa de productos primarios descendió; los países latinoamericanos tenían menor posibilidad de compra y no podían importar. Esta situación hizo que se optara por desarrollar la industria nacional. Primero se instalaron industrias livianas o vegetativas, hasta 1950 aproximadamente. Más tarde se incorporaron las industrias básicas o dinámicas, con inversiones directas del capital norteamericano a través de las empresas multinacionales. La industria se concentró en los puntos privilegiados por el modelo exportador. Podría decirse que la localización industrial adquirió un carácter selectivo. En la Argentina, por ejemplo, el Gran Buenos Aires concentraba en 1985 el 40% de la industria manufacturera nacional y el 48% de los empleados del sector.

El Estado

La posibilidad de crecimiento para la actividad industrial, estuvieron favorecidas por las políticas de intervención y regulación directa del Estado. Quien canalizó intereses aparentemente encontrados entre la conformación de un sector empresarial y una no menos fuerte clase obrera.

En este periodo se necesitaba ampliar el mercado interno, traduciéndose en una mejora de las condiciones de vida de los trabajadores; en donde el fordismo y el Estado benefactor se desarrollaron plenamente por el país.

Además, se puede agregar que el Estado también intervino como administrador, a través de la estatización de empresas de servicios públicos, como la nacionalización de los ferrocarriles y el impulso a las empresas nacionales.  De igual manera auguró estabilidad política a través de la absorción de la mano de obra en las empresas estatales.

Distribución geográfica de las industrias argentinas

Si observáramos un mapa de la Argentina, evidenciaríamos que el sector industrial del mismo se desarrolló de una manera diferencial.  Esto se debe a factores de localización relacionados con los medios de transporte, el mercado, las fuentes de energía, la infraestructura y por supuesto, las facilidades impositivas de cada lugar.

En primer lugar encontramos aquellas áreas industriales tradicionales, en donde las industrias se instalaron en el momento preciso de la sustitución de importaciones. Por ejemplo, El AMBA (Área Metropolitana de Buenos Aires), los centros industriales de la provincia de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe.  Todos ellos correspondientes a industrias metalúrgicas, metal- mecánica, siderúrgica y petroquímica.  Actualmente, esta área concentra la mayor producción del país.

Otra área importante de nuestro país es aquella de base agroindustrial, localizadas sobre todo en las provincias donde se han desarrollado plantas industriales para el procesamiento de productos agrícolas. La base de las agroindustrias son los productos como las frutas y verduras, los vinos, la yerba mate, el té, el café, los aceites, el arroz, el tabaco, el azúcar, los productos de molinos y los forestales.  Todos ellos por su carácter perecedero es necesario industrializarlos cerca del lugar de producción, motivo por el cual se instalaron las agroindustrias.

Y finalmente, encontramos un tercer área industrial en el país, y es el correspondiente a la industrialización reciente.  Su instalación en determinados lugares responde a los regimenes de promoción industrial llevados a cabo por el Estado. Tal es el caso de las siguientes provincias: Chubut, Neuquén, Catamarca, La Rioja, San Juan, San Luis y Tierra del Fuego. La industria más antigua fue desarrollada por Chubut (textil) y Neuquén (petroquímica y maquinarias), mientras que el resto de las provincias data de una industrialización más reciente.

El objetivo de la ley de promoción industrial apuntaba a generar un efecto derrame en las economías de las provincias, junto a la desconcentración de la actividad y la población de las zonas tradicionalmente industriales, efecto que pos supuesto, no se logró por igual en todas las provincias promocionadas.

Profesora de Geografía: Claudia Nagel
Fuente: Geografía Mundial y los desafíos del SXXI. Editorial Santillana. Geografía Mundial, Editorial Puerto de Palos.  

FOTOSINTESIS de las Plantas Respiración Celular Definicion Proceso

FOTOSINTESIS DE LAS PLANTAS – LA RESPIRACIÓN CELULAR

En la fotosíntesis ocurren importantes transformaciones: la energía lumínica es convertida en energía química y la materia inorgánica en orgánica. Este proceso biosintético es, quizás, el que mantiene la posibilidad de vida en nuestro planeta, pues el desecho metabólico que se libera a la atmósfera es el oxígeno, gas que respira la mayoría de los seres vivos.

INTRODUCCIÓN: Las plantas verdes que embellecen el paisaje son el punto de partida de la historia de la evolución de la vida sobre la Tierra. Su importancia, empero, llega más lejos aún. Si nos faltasen los vegetales no podríamos vivir, ya que son los únicos capaces de producir materia orgánica a partir de la inorgánica.

Esta tarea, aparentemente simple, no ha podido lograrse ni siquiera en los más modernos laboratorios con el auxilio de los últimos adelantos de la ciencia y la técnica. La tarea verdaderamente ciclópea de transformación que cumplen los vegetales supera con creces las necesidades del resto de los seres vivos, por lo que se afirma que se comportan como almacenes vivientes de energía. Solamente en un año, los vegetales transforman 300.000 millones de toneladas de carbono en materia orgánica. El noventa por ciento del total de este proceso ocurre en los océanos, mares y cuencas lacustres.

En el mundo vivo, los vegetales verdes se comportan como productores primarios, por las razones antedichas. Veamos ahora cuáles son las causas de esta propiedad excepcional. Ocurre que la clorofila, un pigmento «casi mágico» que les confiere a las hojas su color típico, combina con maestría la energía radiante que proviene de los rayos solares con el anhídrido carbónico y el agua, substancias que son fáciles de encontrar abundantemente en la naturaleza, para obtener compuestos de alto valor energético, como por ejemplo la glucosa. A todo este delicado mecanismo se lo conoce con el nombre de fotosíntesis y lo podemos detectar, repetido casi sin variantes, en las distintas especies que componen el reino vegetal.

Las únicas excepciones las constituyen algunas bacterias quimiosintéticas y los hongos, que por alimentarse con tejidos orgánicos en descomposición son llamados saprofitos (de sapros: putrefacto, y phyton: planta) en seres vivos como parásitas. Además existen plantas superiores (cuscutaa, ligas, etc.) que dan flores y carecen de clorofila; son plantas parásitas que viven de otras plantas.

Después de la realización de numerosos experimentos se logró establecer que la fotosíntesis es el resultado de la combinación del anhídrido carbónico con agua y con energía luminosa para obtener materia orgánica y oxígeno. Esta reacción se produce en los cloroplastos, corpúsculos que se encuentran en las hojas y tallos verdes de las plantas, y que vistos en el microscopio electrónico presentan unos cuerpos más diminutos aún, llamados grana, donde se aloja la clorofila.

FOTOSÍNTESIS: A diferencia de los animales, la mayoría de las plantas usa la luz para elaborar comida. Células especiales atrapan la luz del sol y la usan para producir azúcares simples y oxígeno a partir de dióxido de carbono y agua. Este proceso se conoce como fotosíntesis: la formación de un compuesto con ayuda de la luz.

Todas las plantas que usan fotosíntesis contienen un pigmentos importante llamado clorofila, que da color a las hojas ver des. La estructura química de la clorofila es similar a la de la hemoglobina de la sangre, excepto que la primera contiene magnesio y la hemoglobina, hierro. En cierta manera, ambas cumplen funciones similares. Por ejemplo, cada una interviene en su sistema propio con bióxido de carbono y oxígeno.

Las hojas absorben 83% de la luz que incide en ellas, pero usan sólo el 4% en la fotosíntesis; el resto se dispersa a través de las hojas en forma de calor. Las plantas que crecen a la sombra con frecuencia tienen hojas de un verde más intenso: sus hojas tienen una mayor concentración de clorofila para capturar más de la poca luz que reciben.

fotosintesis

La fotosíntesis es importante no sólo para las plantas. Sin ella, la vida animal nunca podría haber evolucionado ni podría continuar. Al producir alimento, las plantas absorben el bióxido de carbono de la atmósfera, factor importante para controlar el efecto de invernadero, y liberan oxígeno.

Las plantas de tierra elaboran sólo el 10% del oxígeno de la Tierra. Gran parte de él procede de una enorme gama de algas marinas. Por ello, así como conservamos la tierra, es necesario que conservemos limpios los océanos. Si las plantas marinas mueren, nosotros también lo haremos.

Más de la mitad de toda la fotosíntesis que se produce sobre la Tierra la realizan las algas microscópicas del océano —las diatomeas y los dinoflagelados—ósea, el fitoplancton. La otra contribución importante la realizan las grandes extensiones boscosas y selváticas.

El fitoplancton son los seres vivos de origen vegetal que viven flotando en la columna de agua, y cuya capacidad natatoria no logra nunca superar la inercia de las mareas, las olas, o las corrientes. Son organismos autótrofos capaces de realizar la fotosíntesis. Su importancia es fundamental dado que son los productores primarios más importantes en el océano.

fotosintesis

Explicación Científica de la Fotosíntesis: La fotosíntesis comprende dos fases. Una inicial o primaria, denominada fase fotoquímica, en la cual se realiza la captación energía luminosa y es necesaria la presencia de clorofila y agua. Las reacciones químico que se producen en esta fase dan como productos oxígeno, NADPH(nicotinamida adenina dinucleótido fosfato) y ATP (adenosina trifosfato) . Estos dos últimos compuestos químicos serán utilizados en la fase posterior o secundaria, denominada fase biosintética, para sintetizar materia orgánica, utilizando como fuente carbono al CO2.

Etapa fotoquímica. Es conocida como la etapa clara de la fotosíntesis, ya que en ella la luz solar es captada por los pigmentos fotosintetizadores que, en conjunto, constituyen foto sistemas. Éstos están ubicados en las membranas que forman los tilacoides. La clorofila A es el pigmento indispensable en el funcionamiento de los foto sistemas.

Los pigmentos auxiliares, como los carotenoides, las xantofilas y otros tipos de clorofila, contribuyen en la captación de haces luminosos de distintas longitudes de onda. Las moléculas que los constituyen se excitan con la luz (o sea, los electrones de las últimas capas de sus átomos saltan a un nivel superior de energía) y quedan oxidadas.

Al dejar de excitarse, ceden los electrones a la clorofila A que, ya sea por la luz directa o por este aporte, se excita también. Los electrones excitados de la clorofila A son recibidos por distintos aceptores, como los citocromos, la ferredoxina, la plastocianina, etc.

El último aceptor es el NADP.

La llegada de la luz a los tilacoides también desencadena la fotólisis del agua: H20 —-> O2+2H+ + 2e

Los electrones reducen a la clorofila A, los protones reducen al NADP y el oxígeno se libera como gas.

Como ganancia neta de esta etapa se obtienen moléculas de NADPH; además, en cada traspaso electrónico se libera energía, que es usada para sintetizar ATP a partir de ADP y fosfato inorgánico.

Etapa biosintética. También llamada ciclo de Calvin (por su descubridor) o etapa oscura. aunque esta denominación no es apropiada. ya que se desarrolla de día o de noche.

El ciclo de Calvin consta de una serie de reacciones enzimáticas a través de las cuales el carbono inorgánico del dióxido de carbono pasa a integrar una molécula orgánica, como puede ser la glucosa. Para esta transformación 25 necesaria la presencia de los productos obtenidos en la etapa fotoquímica: un agente reductor, como es el NADPH, y la energía que proviene del desdoblamiento del ATP.

18ATP + 6C02 + 12NADPH = 18 ADP + 18 Pi + 12 NADP + C6H1206

En las células eucariontes, las enzimas necesarias para este ciclo de reacciones están ubicadas en la matriz oestroma del cloroplasto. En las células procariontes, se encuentran disueltas en el citoplasma.

En la fotosíntesis ocurren importantes transformaciones: la energía lumínica es convertida en energía química y la materia inorgánica en orgánica. Este proceso biosintético es, quizás, el que mantiene la posibilidad de vida en nuestro planeta, pues el desecho metabólico que se libera a la atmósfera es el oxígeno, gas que respira la mayoría de los seres vivos.

La reacción permite que la energía lumínica «pueda transformarse en energía química potencial, presente en la molécula de glucosa (primer término después de la igualdad). Por cierto, en este «pase» hay una gran pérdida que, según se calcula, es del orden del 97 por ciento del total; pero, sin embargo, éste sigue siendo el único método que tiene la naturaleza para almacenar energía.

En la ecuación que anotamos, se está consumiendo constantemente anhídrido carbónico (CO2), en tanto que se libera oxígeno (O2). Esto determina la renovación del aire usado por los animales, ya que éstos realizan el acto inverso, es decir, liberan anhídrido carbónico y toman oxígeno.

Dos etapas, la que ocurre en la luz, primero, y la que se produce únicamente en su ausencia, luego, son las que comprende la fotosíntesis. En la etapa luminosa se separan los componentes del agua, resultando oxígeno e hidrógeno. Este último, como es muy inestable, es captado por compuestos intermediarios llamados aceptores, que le permiten combinarse, no sin dificultad, con anhídrido carbónico. Durante la etapa de la oscuridad se origina la molécula orgánica a partir del anhídrido carbónico, en un proceso mucho más lento que el anterior.

Se han efectuado experimentos con trazadores radiactivos, que son como «mensajeros» inyectados en el proceso, y fáciles de individualizar luego, para determinar cuál es el camino recorrido por los distintos elementos.

Procesos de tipo enzimático dan origen, a partir de aquí, a los carbohidratos, grasas y proteínas, constituyentes básicos del protoplasma de las células.