La Democracia Liberal

Modo de Vida en la Antidemocracia o Regimenes Totalitarios

Modo de Vida en la Antidemocracia o Totalitario

El término “antidemocracia” no existe en el vocabulario político técnico. Aquí lo usaremos para designar a los regímenes contrarios a la democracia, especialmente a los regímenes totalitarios. Existen gobiernos no democráticos que no son antidemocráticos, sino que aspiran a convertirse en democráticos.

Requisitos esenciales a la democracia son:

1. Reconocimiento de la dignidad del hombre, de su libertad y de sus derechos;

2. Reconocimiento de que la soberanía pertenece al pueblo y de que el objeto de la sociedad es servir al hombre;

3. Existencia de un poder surgido de elección popular y sometido a normas de derecho. Negación del poder incontrolado, arbitrario o despótico.

Característica de los regímenes antidemocráticos son entre otros:

1. Existencia de un poder despótico o tiránico, cuyo ejercicio no puede ser controlado por el pueblo.

2. Negación de las libertades humanas fundamentales, de asociación, de prensa, etc. En los países comunistas se niega incluso la libertad religiosa.
3. Carencia de garantías jurídicas para defensa de los derechos.

4. Imposición de una ideología a través de la propaganda, prensa, radio, escuela.

5. Existencia de un partido único y persecución a los otros grupos políticos.

Se da también otro tipo de antidemocracia, cuyo ejemplo puede ser la “democracia ateniense”. Un grupo social, los hombres libres, gozan de todos los derechos, mientras la inmensa mayoría de la población, los esclavos,, están privados de ellos.

Cosa semejante sucedió, y en parte sucede aún, en los regímenes liberales individualistas. Existen teóricamente formas políticas democráticas, pero en la práctica gran cantidad de la población vive en la miseria, carente de medios económicos, de asistencia sanitaria, de educación suficiente. Se les reconocen derechos políticos, pero no se respetan sus derechos económicos y culturales.

Donde no existe justicia social no se respetan los derechos del hombre y por lo tanto no hay democracia.

antidemocracia

UNA FORMA DE ESCLAVITUD

En muchas sociedades antiguas existía la esclavitud. La esclavitud se originaba por nacimiento, por conquista, por compra.

Al esclavo no se lo consideraba persona. Carecía de derecho a disponer de sí mismo. Estaba sujeto al dominio y voluntad de otros.
En la época moderna hemos visto desarrollarse otra forma de esclavitud: la de los estados totalitarios.

En el nazismo, el facismo, el comunismo, el hombre ya no se pertenece a sí mismo, sino a la raza, al estado, al partido. Los hombres no son considerados como personas, sino como instrumentos, como “cosas”.

Las más elementales libertades y derechos son sacrificados. Incluso los hijos pertenecen antes al Estado que a sus propios padres.

No está permitido disentir o tener opiniones contrarias al régimen imperante. Los campos de concentración, las cárceles o el confinamiento en Siberia es el destino de quienes se atreven a disentir o conspirar contra los gobernantes.

No sólo en los países totalitarios hay hombres que viven en condiciones semejantes a la de los antiguos esclavos. También en los países subdesarrollados en que no existe justicia social hay grupos humanos explotados, considerados casi únicamente como instrumentos de trabajo, a quienes la miseria, la ignorancia o la opresión no les permiten hacer valer sus derechos. En Sudamérica existen todavía muchos grupos humanos en estas condiciones.

COACCIÓN FÍSICA Y PSÍQUICA

En toda sociedad organizada existe la fuerza física o psíquica para obtener, si es necesario por su uso, el cumplimiento de las leyes y la obediencia a los gobernantes.

Se obedece por responsabilidad interna, por convicción y consentimiento, o bien se obedece por temor y obligado por la coacción.

El orden familiar pide que los hijos obedezcan por responsabilidad, por convicción, por lealtad. Pero el recto padre de familia está dispuesto, si falla la responsabilidad de sus hijos, a obligarlos a cumplir sus deberes y obligaciones.

Cosa semejante sucede en la sociedad política. Los ciudadanos deben a las leyes justas y a los legítimos gobernantes obediencia y colaboración por sentido de responsabilidad. Pero si la responsabilidad ciudadana falla, el gobierno mantiene la capacidad y los medios de obligarlos a cumplir sus obligaciones o sancionarlos por sus faltas. De otro modo no puede mantenerse el orden.

En las democracias este hecho tiene características propias:

1. Todos los miembros de la sociedad son partícipes activos de la vida comunitaria y se saben responsables del bien común. Obedecen y colaboran por responsabilidad.

2. Los gobernantes disponen de la fuerza, pero su uso está garantizado por leyes y procedimientos, de modo que sólo pueda ser usada para defensa de la justicia y del orden.

En los Estados modernos el monopolio del uso legítimo de la fuerza lo tiene el Estado. Los procedimientos judiciales, las actuaciones policiales, las sanciones aplicadas, son diversas formas de uso de la fuerza.

No debe confundirse gobierno democrático con gobierno ineficiente o débil. La democracia debe tener los medios para garantizar el orden, la justicia y obligar a todos a colaborar en el bien común. Pero rechaza la arbitrariedad en el uso de la fuerza.

La fuerza debe usarse únicamente para defensa de la justicia y protección del débil.

importa mucho en las democracias la educación de la responsabilidad de los ciudadanos y del sentido de solidaridad, de colaboración, y de obediencia a las leyes.

Importa, asimismo, que en los gobernantes, además de su honestidad y capacidad, resplandezca el sentido de justicia y de sacrificio en el servicio de la comunidad. Sólo así tendrán autoridad moral y podrán lograr, con el mínimo uso de la fuerza, la obediencia y colaboración de los ciudadanos.
Cuanto mayor es la autoridad moral que tiene un padre de familia, menos obligado se ve a recurrir al uso de la fuerza. Lo mismo sucede con los gobernantes.

Los sistemas totalitarios se caracterizan por el abuso de la fuerza.

LA SUMISIÓN POR EL TERROR

El terror, el abuso de la coacción física o psíquica son medios de que se valen los regímenes totalitarios para conseguir la obediencia y sumisión de los gobernados. “El terror” fue llamado el régimen dictatorial instaurado por Robespierre y los jacobinos durante la revolución francesa.

En los regímenes totalitarios los resortes del Estado son usados para imponer los designios o caprichos de los gobernantes. Las actuaciones judiciales y los procedimientos policiales pasan a ser instrumentos de violencia o terror al servicio de los grupos dominantes.

Los regímenes totalitarios pretenden lograr un modo uniforme de pensar, de sentir y de obrar, una fiel y sumisa aceptación de las directivas impartidas. Para esto se valen de dos medios:

1. La persuasión. Por todos los medios se busca lograr la adhesión entusiasta de los gobernados. Se montan gigantescos sistemas de propaganda, se regimenta la prensa y los medios de difusión de ideas, se utiliza toda la fuerza del sistema escolar en manos exclusivas del Estado.

2. El terror. No se permite expresión individual o social contraria al régimen. Se controlan todas las reuniones, e incluso la correspondencia y los teléfonos privados. La delación y el espionaje son armas a las que no se teme recurrir.

Se amenaza abierta u ocultamente a los disconformes. El empleo, los bienes económicos, la propia seguridad personal o de los miembros de la familia se ven amenazados. Tampoco se rehuye el uso de la violencia física, procedimientos policiales arbitrarios, secuestros, confinamiento, torturas, campos de concentración, etc.

RESISTENCIA A LA OPRESIÓN

“El hombre libre, decía Aristóteles, obedece por convicción al poder legítimo, pero no tolera el poder despótico. Prefiere la muerte a la opresión”.

Ya en la Edad Media los teólogos del cristianismo elaboraron la teoría de resistencia al poder tiránico y a las leyes injustas.

No existe poder humano que sea ilimitado. Todo poder, además de las limitaciones que le impone el ordenamiento constitucional y legal de un país, está limitado:

— Por el orden ético y el derecho natural.

— Por los derechos inalienables de la persona humana.

— Por su propio fin, que es la búsqueda del bien común.

La opresión puede provenir:

1. de un poder ilegítimo o usurpador.

2. del mandato injusto o arbitrario de un poder legítimamente constituido.

Al poder ilegítimo, incluso en el caso de que sus mandatos no sean inicuos, no se le debe obediencia, ni colaboración. Sólo el impedir daños mayores a la comunidad puede obligarnos en conciencia a obedecerlo. Lo mismo puede afirmarse del poder legítimo cuando da un mandato para lo cual no tiene competencia.

Cuando el poder ilegítimo da un mandato que es contrario al orden moral se le debe resistencia, que según las circunstancias puede ir desde la simple negación de colaboración, hasta la resistencia por la fuerza.

Si el mandato injusto proviene de la legítima autoridad se deben agotar todos los medios legales y pacíficos para que lo modifique. Sólo después de agotados tales medios puede justificarse la resistencia activa.

En la democracia es primordial que los ciudadanos no sólo respeten los derechos y libertades de los demás, sino que exijan el respeto a sus propios derechos. La actitud de muchos ciudadanos que por comodidad toleran sin protestar o sin recurrir a los medios eficaces que los funcionarios, los empleados de la administración, u otros ciudadanos no cumplan sus deberes para con ellos va destruyendo el espíritu cívico sin el cual ninguna democracia perdura.

Fuente Consultada: Educación Democrática de Argentino Moyano Coudert – Texto Para 3º Año – Tercera Edición-

Origen del Proletariado Industrial Revolución Agraria

LA REVOLUCIÓN AGRARIA EN INGLATERRA: NACE EL PROLETARIADO INDUSTRIAL

A lo largo del siglo XV la agricultura europea se reconstituyó. Muchas de las tierras abandonadas durante la crisis del siglo XIV fueron puestas otra vez en producción y se incorporaron otras nuevas. Una gran novedad fue que los productos rurales se convirtieron en una atracción para los hombres de negocios, quienes comenzaron a invertir su dinero en la compra de tierras. La comercialización de esos productos tuvo un gran impulso debido al aumento de sus precios. La producción rural comenzó a ser vista como un negocio, como una fuente de enriquecimiento, por parte de algunos comerciantes urbanos y propietarios de tierras.

El país europeo en el que más se notaron estos cambios fue Inglaterra. Muchos propietarios se interesaron por comercializar lo que se producía en sus tierras. Esto los llevó a introducir innovaciones técnicas para aumentar la productividad. En muchos casos los adelantos técnicos provocaban desocupación, ya que reducían la necesidad de mano de obra. Por lo tanto, gran cantidad de campesinos se vieron obligados a abandonar sus tierras, condenados a refugiarse en los bosques o a emigrar a las ciudades para hallar un modo de subsistencia.

nacimiento prolteariado industrial

 Surgimiento del proletariado industrial
¿Cómo transcurrió el proceso de formación del proletariado industrial en Inglaterra? El punto de arranque de este proceso es la revolución agraria de la cual hablamos anteriormente, y cuyo rasgo principal fue el desalojo de la tierra de los campesinos. En el siglo XV el rasgo determinante del sistema económico de Inglaterra era el predominio del minifundio.

El régimen de servidumbre había sido liquidado en aquel tiempo y las diversas categorías de campesinos contaban con una economía independiente aunque formal y jurídicamente,; en virtud de las leyes vigentes a la sazón en el país, toda la tierra pertenecía a los terratenientes feudales. A fines del siglo XV y comienzos del XVI se produjeron serios cambios en el agro inglés. El desenvolvimiento de las relaciones mercancía-dinero y, en particular, del comercio exterior impelían a los terratenientes a incrementar sus rentas, particularmente en dinero.

Por aquel tiempo proporcionaba cuantiosas ganancias la producción de lana que se exportaba en enormes cantidades al continente europeo. A medida que se desarrollaba en Inglaterra la fabricación de paños, se precisaba mayor cantidad de lana. El aumento de la demanda de lana inglesa en los mercados exterior e interior dio lugar a un fuerte desarrollo del ganado lanar en Inglaterra. Los lores feudales ingleses se afanaban cada vez más por convertir las tierras de cultivo en pastizales para las ovejas y emprendieron la expulsión de los campesinos de la  tierra (“cercamiento”).

Pero el desarrollo de la ganadería y la consiguiente expulsión de los campesinos de la tierra no fue un fenómeno general y, hasta cierta época, el desalojo de los campesinos de sus tierras fue lento, si bien sumamente penoso. Este proceso se aceleró a fines del siglo XVI y comienzos del XVII bajo el influjo del desarrollo del capitalismo.

El Estado acudió en ayuda de los terratenientes, llamados en Inglaterra íandlords. La monarquía constitucional inglesa del siglo XVIII era formalmente y de hecho un instrumento del dominio de clase de los grandes terratenientes aristócratas, que-Vincularon estrechamente su suerte al desarrollo de las-formas capitalistas de economía. Los land-lords, que predominaron en el Parlamento en el transcurso del siglo XVIII, obtuvieron de esta institución más de 1.700 “sentencias de cercamiento”, a consecuencia de las cuales los campesinos fueron desalojados por completo de sus tierras. Según la aguda observación de Marx, “los landlords se regalaron a sí mismos las tierras del pueblo”.

Como resultado de tan generosos “regalos”, el campesinado libre e independiente desapareció totalmente de Inglaterra. De los 180.000 pequeños labriegos que había en el país a fines del sigilo XVII, a finales del XVIII quedaron muy pocos. Un historiador inglés progresista del siglo XIX, A. Toynbee, escribió a este respecto: “Asombra la mera constatación de dicho contraste. Quien no conozca nuestra his-, toria de ese período podría creer que hubo una gran guerra exterminadora, o alguna revolución social violenta, que traspasó de una clase a otra la propiedad de la tierra”.

La inmensa mayoría de los campesinos arruinados, desalojados de la tierra, podían obtener los medios de süFsis-tencia como peones de los terratenientes enriquecidos o como obreros asalariados en las ciudades y las zonas industriales, que demandaban constantemente mano de obra. Si los hombres de ciencia burgueses resaltan sobre todo el hecho de que los campesinos despojados de la tierra, en la sociedad capitalista, se liberaron de la opresión feudal en todas sus formas, nosotros no debemos olvidar que fueron asimismo “liberados” de los medios de producción: la tierra, su fuente principal de subsistencia.

La mayoría de los campesinos esquilmados por los terratenientes y el Estado se dirigió a las ciudades, cuya población, en un plazo relativamente breve, se decuplicó varias veces.  Ejemplo’ de ello   son los siguientes datos:

Incremento de la población urbana en Inglaterra:

AÑO: 1688
Manchestér      ………….    6.000
Birmingham…………    4.000
Liverpool      ……………    4.000
Sheffield……………..    4.000
Leeds………………    7.000

AÑO: 1760
Manchestér      ………….    40.000
Birmingham…………    30.000
Liverpool      ……………    35.000
Sheffield……………..    25.000
Leeds………………    20.000

AÑO: 1816
Manchestér      ………….    140.000
Birmingham…………    90.000
Liverpool      ……………    100.000
Sheffield……………..    60.000
Leeds………………    75.000

Los trabajadores arruinados, arrancados violentamente de la tierra, puestos fuera de la ley, se convertían en masa en mendigos, vagabundos y bandoleros. No es casual que en el período en que se establecen las premisas de la revolución industrial, se dicte en todos los países de Europa Occidental todo un cúmulo de leyes sanguinarias contra el vagabundaje. “Los padres de la clase obrera actual fueron sometidos a castigos, ante todo, por haberlos convertido por la fuerza en vagabundos y depauperados”, escribió Marx. La legislación de la época consideraba a aquellas gentes delincuentes “voluntarios”, que, de desearlo, podían en contrar ocupación.

En el siglo XVI, es decir, cuando comienza lá expulsión violenta de los campesinos de la tierra, se promulgó en Inglaterra la ley contra el vagabundaje, que prescribía enganchar al vagabundo a una carretilla, azotarlo hasta que la sangre le corriese por el cuerpo, y luego, hacerle jurar que retornaría a su patria y se dedicaría al trabajo. Si el vagabundo era apresado por segunda vez, el castigo aumentaba; la tercera vez era condenado a muerte como criminal peligroso y enemigo de la sociedad.

Las leyes contra los vagabundos, cuya promulgación  prosiguió, se aplicaban con implacable crueldad. Durante el reinado de Enrique VIII (1509-1547) fueron ejecutados 72.000 “grandes y pequeños ladrones”. En tiempos de la reina Isabel (1558-1603), “los vagabundos eran ahorcados en masa —dice un contemporáneo— y no transcurría un año sin que en uno u otro lugar fuesen ahorcadas 300 ó  400 personas”.

Leyes semejantes fueron dictadas también en Francia. El 13 de julio de 1777, el rey Luis XVI, posteriormente ejecutado por el pueblo, promulgó una ley en virtud de la cual toda persona sana de 16 a 60 años, que careciese de medios de existencia y de ocupación, debería ser enviada a galeras, elpeor castigo de la época.

Así los trabajadores honrados, privados violentamente de la tierra y de otros medios de existencia y convertidos de este modo en vagabundos, se veían obligados a trabajar como asalariados en cualesquiera condiciones, incluso las más duras. La ruina de los modestos campesinos fue la fuente principal, pero no la única, para la formación del proletariado industrial.

Qtra fuente sumamente importante de formación del proletaria industrial fue la ruina del artesanado de la producción manual, es decir, la ruina de los artesanos de las ciudades, de los tejedores rurales, de los hiladores y de otros muchos representantes de los artesanos labriegos. Su arruinamiento en masa se produjo también cuando el trabajo de la máquina triunfó sobre el trabajo a mano en las ramas principales de la industria. Este proceso se operó en forma particularmente evidente en la industria algodonera.

Antes de la introducción dé las máquinas, el proceso de transformación de la materia prima en hilados y, luego, en tejidos, se hacía en casa del obrero, con la participación de toda la familia. Por lo general, la madre y las hijas hilaban y el padre tejía o, de no tejer, sólo intervenía en la preparación de la hilaza, que se vendía después en el mercado local. Las familias de los trabajadores habitaban preferentemente en el campo, pero trataban de acercarse a la ciudad, pues solo en el mercado urbano podían vender sus artículos.

Por lo general, el tejedor artesano era también labriego. Tomaba en arriendo una parcela que, si bien no proporcionaba un ingreso sustancial, convertía al tejedor en habitante sedentario y permanente.

Los predecesores del proletariado industrial vivieron mucho mejor que sus sucesores. Trabajaban cuanto podían y ganaban lo suficiente para cubrir sus necesidades. Tenían tiempo libre para el sano trabajo en el huerto o en el campo, trabajo que era de por sí una forma de descanso. Según los recuerdos de los contemporáneos, eran en su mayor parte gente fuerte y robusta, se diferenciaban muy poco o nada de los campesinos de los alrededores. Los hijos se criaban en un ambiente sano, y si bien tenían que ayudar a sus padres en la labor, sólo era de tiempo en tiempo y no en jornadas de ocho o doce horas de trabajo.

El nivel intelectual de estas gentes era sumamente bajo. Los tejedores artesanos llevaban una vida aislada. Raramente sabían leer y escribir, no se ocupaban de política y frecuentaban regularmente la iglesia. Su asistencia a las lecturas de la Biblia era casi su única actividad intelectual. Aunque.eran sanos y fuertes, en el aspecto espiritual estaban muertos,pues sólo tenían intereses mezquinos, puramente personales. Su telar y su huerta eran para esta gente mucho más importantes que el pujante movimiento del progreso que abarcaba a toda la humanidad. Este transcurría fuera de su aldea y si llegaban algunos rumores a través del comerciante que venía todas las semanas de la ciudad en busca de la mercancía, interesaba a poca gente.

De no ser por la revolución industrial, ninguno de aquellos tejedores hubiese abandonado jamás dichq vida, sumamente tranauila y cómoda, pero completamente indigna del hombre. Tampoco eran hombres en la verdadera acepción de la palabra, sino máquinas de trabajo al servicio de unos pocos aristócratas qué regían el destino del Estado. La revolución industrial no hizo más que rematar la obra: terminó de convertir a los obreros en simples máquinas y les privó del   último   resto   de   actividad   independiente.   Pero,   conello, les obligó a pensar, los obligó a luchar por una situación digna del hombre. Esto dice Engels en su obra La situaeión de la clase obrera en Inglaterra.

La invención de la primera máquina, muy imperfecta, la hiladora mecánica “Jenny”, construida por el tejedor Jaime Hargreaves, en 1764, mostró las incomparables ventajas de la producción a máquina sobre el trabajo manual y sentó la base para la ruina en masa de los hiladores; las siguientes invenciones arruinaron a los tejedores. Fue un proceso duro y doloroso. “La historia universal —escribió Marx— no ofrece un espectáculo más horrible que el hundimiento lento, prolongado durante decenios y que culminó por fin en 1838, de los tejedores de algodón ingleses”.

Un proceso análogo se operó, con mayor lentitud, en las industrias de la lana, la seda y el lino.

Así pues, la pérdida de la tierra por parte del campesinado y la ruina del artesanado condujeron a la formación del gran ejército de los proletarios, hombres carentes de propiedad y sin otros medios de existencia que la venta de su fuerza de trabajo.

Fuente Consultada:
LA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL M.I. Mijalov

Biografia del Conde Camilo de Cavour Reino de Piamonte

Biografia del Conde Camilo de Cavour

HISTORIA DE ITALIA: INDEPENDENCIA DE AUSTRIA

Camillo Benso, conde de Cavour (1810-1861), político y diplomático sin par, además de economista sagaz, Camilo Cavour transformó el reino de Piamonte-Cerdeña que se había sublevado contra la dominación austríaca. En pocos años fue el artífice de la unidad italiana. Desde el reino de Piamonte-Cerdeña, del cual fue su principal administrador, Cavour trabajó para reunir toda Italia bajo un mismo Estado moderno.

Su participación en la Guerra de Crimea al lado de Francia permitió a Cavour estar presente en el congreso de París, efectuado en 1856 y de esta manera aprovechó la ocasión para plantear el problema de la presencia austríaca en Italia y trató de encontrar una solución pacífica.

Fue primer ministro del reino de Cerdeña en los períodos 1852-1859 y 1860-1861, la historia lo recuerda como principal artífice de la unificación italiana y primer jefe de gobierno del Estado surgido de ésta, el reino de Italia (1861). Amplió los dominios de Cerdeña y fue la base para la pretensión de Cavour de constituir el reino italiano sobre la base de aquél.

Bajo su gobierno, el reino adquirió un impulso poderoso, se contruyeron canales y ferrocarriles , se fomentó la agricultura, la industria y el comercio por medio de tratados de libre cambio con Francia, Inglaterra , la Confederación Alemana, se reforzó el ejército y la marina y se construyó el puerto militar de Spezia.

Conde de Cavour, defensor de la unidad italiana

Cavour, Camillo Benso, conde de artífice de la unidad italiana, nacido en Turín en 1810. A los 37 años fundó el periódico Il Risorgimento. Al año siguiente fue nombrado diputado de la Cámara de Cerdeña, en la que se opuso desde un principio al republicano Mazzini. Defendió la alianza con Inglaterra y aconsejó la guerra contra Austria. Desempeñó diversas carteras ministeriales: Agricultura y Comercio, Marina, Hacienda, etc. En 1852 pasó a ocupar el cargo de primer ministro y desde él dedicó todo su esfuerzo a la tarea de la unificación de Italia bajo el cetro del rey de Cerdeña. Defendió el libre comercio, realizó importantes reformas en la economía y consolidó el régimen constitucional.

VIDA Y POLÍTICA: Camilo Benso, conde de Cavour, nació en Turín en 1810 en una Italia anexada al Imperio napoleónico. Aunque su padre, un aristócrata piamontés, estaba al servicio del emperador, el joven Cavour no conservó recuerdo alguno de la presencia francesa que concluyó en 1815.

Procedía de una antigua familia de servidores de la monarquía; su madre era una protestante ginebrina, y Camilo recibió una educación francesa y liberal. Fue un oficial inteligente, pero dimitió, en 1830, al hacerse sospechoso por sus ideas políticas; después de viajar por Inglaterra y Francia, estudió las cuestiones económicas, lo que le valió para transformar sus tierras según los métodos agronómicos más modernos. A comienzos de 1848, participó en la fundación del periódico «II Risorgimento»; elegido diputado, hombre muy destacado, rico, fue nombrado ministro de Agricultura, de Comercio y de Marina, en el Gabinete de dAzeglio.

Con posterioridad, el congreso de Viena dividió Italia y la mayor parte quedó bajo dominio austríaco. Los Habsburgo reinaban sobre el Véneto y la Lombardía. Indirectamente, también ejercían un poder efectivo sobre los ducados de Parma, de Módena y de Toscana.

Durante la dominación francesa Italia tuvo buenas consecuencias, pues se había proclamado la igualdad civil, se habían establecido sobre una base racional con el Código de Napoleón, los principios del Derecho público y privado, las obras públicas recibieron un gran impulso y algunas poblaciones rivales quedaron unidas por los lazos de una administración única.

De todas maneras no conformes con estos avances, los italianos sintiéronse estimulados y recobraron nuevos bríos al presenciar el triunfo del movimiento liberal español de 1820 y el francés de 1830. Pese a que en los siete Estados de Italia imperaba un absolutismo despiadado, las nuevas corrientes de libertad , transmitidas en esas revoluciones, continuaron abriéndose paso.

En 1852, el  Rey Víctor Manuel II lo nombró Primer Ministro, a la sazón, tenía cuarenta y dos años de edad; de carácter alegre y jovial, se convirtió en el popular «papá Camilo». Constituyó el «Connubio», un Gobierno de unión nacional, con Rattazi, jefe de los moderados, y dirigió, activamente, las nuevas reformas: supresión de conventos, construcción de vías férreas y de carreteras, para mejorar el tráfico con Francia; reorganización del ejército por el ministro Lamarmora.

Conocido de todos el odio de Cavour a Austria, los patriotas se fueron apartando cada vez más de Mazzini, para volver sus ojos hacia Piamonte, unidos en la «Sociedad Nacional» del exiliado siciliano La Fariña. Sólo quedaba un problema por resolver: vencer a Austria, pero se necesitaba un poderoso aliado, y Cavour contaba con Francia.

Gracias a la guerra de Crimea consiguió que se tratara la cuestión italiana en el Congreso de París de 1856. Acordó con Napoleón un plan para expulsar a los austríacos de Italia (1858). Aunque representó un golpe decisivo para los austríacos, de cara al futuro, Cavour tuvo que cederles Venecia. Dimitió por esta razón Regresó en 1860, comenzando el verdadero periodo de unificación de Italia. Con la ayuda de Francia, a la que pagó con la cesión de Niza y Saboya, preparó la integración de Parma, Toscana y Módena. Por su parte, Garibaldi, junto con la tropas sardas, conquistó el Sur de Italia y los Estados Pontificios. En 1861 Víctor Manuel es proclamado rey de toda Italia, con las excepciones de Roma y Venecia. Ese mismo año, agotado por su constante actividad, murió Cavour en Turín.

HISTORIA DE ITALIA:
EN BUSCA DE LA UNIFICACIÓN:
En 1850, Austria seguía siendo el poder hegemónico sobre la península italiana. Los intelectuales italianos iniciaron un movimiento literario denominado «il Risorgimiento» encaminado a conseguir la unidad de Italia, liberándola de la dominación extranjera.

 Tras el fracaso de la revolución de 1848-1849, un creciente número de partidarios de la unificación centraron en el estado septentrional de Piamonte sus esperanzas para conseguir tal fin. La casa real de Saboya gobernaba el reino de Piamonte, el cual también incluía la isla de Cerdeña. Y si bien fueron estrepitosamente derrotados por los austríacos en 1848-1849, bajo el rey Carlos Alberto, Piamonte realizó un valiente esfuerzo. Por ello, era razonable que podría asumir el papel de vanguardia en la causa de la unidad nacional.

El pequeño estado parecía no ser el adecuado para proporcionar el necesario liderato, sin embargo, incluso el nuevo rey, Víctor Manuel II (1849-1878), nombró al conde Camilo de Cavour (1819-1861) como su primer ministro en 1852.

Cavour era un noble de criterio liberal que había hecho fortuna en la agricultura y que aumentó aún más sus riquezas con negocios en la banca, los ferrocarriles y la industria naviera. Era un moderado que se mostraba a favor de un gobierno constitucional. Fue un político consumado, con capacidad de persuadir a otros de lo correcto de las convicciones que él abrigaba.

Después de llegar a primer ministro, en 1852, practicó una política de expansión económica, aliento a la construcción de caminos y canales, tendido de vías de ferrocarril y fomento de las empresas de negocios, ampliandoel crédito y estimulando la inversión en nuevas industrias. El cremiento de la economía piamontesa y el subsecuente aumento de los ingresos del gobierno le permitieron a Cavour verter dinero en el equipamiento de un gran ejército.

Rey Víctor Manuel II

Rey Víctor Manuel II de Italia

Las tropas del rey piamontés Carlos Alberto, en acuerdo de Cavour, en su intento de expulsar a los austríacos fueron aplastadas en Novara el 23 de marzo de 1849. El soberano abdicó entonces y cedió el trono a su hijo Víctor Manuel II. Víctor Manuel II, el primer rey de Italia. Monarca liberal, supo entregar su confianza a Cavour sin ser jamás desposeído de su autoridad.

Cavour no se hacía ilusiones sobre la fuerza militar del Piamonte y era sobradamente consciente de que no podía lanzar un reto directo a Austria. Necesitaría de los franceses. En 1858 llegó a un acuerdo con Napoleón III. El emperador convino en aliarse con el Piamorte para expulsar a los austríacos de Italia. Una vez que los austriacos se viesen fuera, Italia sería reorganizada.

El Piamonte sería extendido hacia el reino de la Alta Italia, añadiendo la Lombardía, Venecia, Parma, Módena y parte de los Estados Pontificios a su territorio. En compensación por sus esfuerzos, Francia recibiría las provincias  piamontesas de Niza y Saboya. Se crearía un reino de Italia Central para el primo de Napoleón III, el príncipe Napoleón, que se casaría con la hija menor del rey Víctor Manuel. Este convenio entre Napoleón y Cavour parecía asegurarle al gobernante francés la oportunidad de controlar Italia.

Confiado en que el plan funcionaría, Cavour provocó a los austríacos para que invadieran el Piamonte en abril de 1859. La historia siguiente no fue la planeada, los franceses fueron derrotados y Napoleón III decidió retirarse pues los costos superaban a los estimados inicialmente. Además Prusia decidió ayudar a Austria y de este modo Francia tendría enemigos en dos frentes situación que ponía en peligro el orden político francés. Napoleón III,  abandona a los italianos y firma un acuerdo con los austríacos, dejando  en sus manos  a Venecia.

Mientras tanto un nuevo líder aparecía en el sur de Italia, Giuseppe Garibaldi (1807-1882), un patriota italiano que había apoyado la causa revolucionaria de Mazzini , para la Unificación Italiana.

Garibaldi, reunió un ejército voluntario, el de los “camisas rojas”, que acudió en ayuda de la rebelión siciliana. Cavour aparentó condenar el movimiento (no era partidario de actos revolucionarios), pero ayudó a Garibaldi, que, partiendo de Génova en mayo de 1860, tomó a Napóles y en seguida las Dos Sicilias. Entre tanto, Víctor Manuel intervino desde el Norte, invadió los Estados Pontificios y se unió a Garibaldi en Nápoles.

Era necesario evitar el enfrentamiento que podía plantearse entre la Cerdeña monárquica y el republicano Garibaldi. A fines de septiembre de 1860, Cavour proclamó la anexión de los Estados Pontificios, exceptuados Roma y una pequeña extensión a su alrededor. Garibaldi aceptó la unidad bajo el mandato de Víctor Manuel. Así se unieron Sicilia, Napóles y los Estados Pontificios al reino de Cerdeña. Sólo Roma y Venecia quedaban al margen de la unión.

El 18 de febrero de 1861, el primer parlamento italiano se reunió en Turín, donde Víctor Manuel II abandonó el título de rey de Cerdeña y fue proclamado rey de Italia. Sin embargo, Cavour no pudo disfrutar por mucho tiempo de la obra de unificación, de la cual había sido el principal artífice, ya que falleció el 6 de junio de ese mismo año.

Debido a su temprana desaparición, Cavour no alcanzó a ver la unificación de Italia: todavía faltaban Venecia y Roma. Sólo en 1866 el Véneto, a excepción de la ciudad de Trieste, fue anexado al joven reino después de la derrota de los austríacos frente a los prusianos en Sadowa.

En cuanto a la cuestión romana, ésta no podía solucionarse debido a la inflexibilidad de Napoleón III. Gracias a la derrota del Imperio francés en 1870, las tropas italianas entraron finalmente en Roma el 20 de septiembre. Se organizó un plebiscito y una gran mayoría se pronunció a favor de la anexión de la Ciudad Santa.

Víctor Manuel II esperó hasta el 13 de mayo de 1871 para entrar en Roma, cuando se votó la ley de Garantías que estableció el estatuto de la Santa Sede. El papa siguió siendo soberano y conservó sus posesiones del Vaticano, de Letrán, la Conserjería y de Castel Gandolfo. Sin embargo, detrás de los muros del Vaticano, rehusando todo contacto con el Estado italiano que no había reconocido, Pío IX quedó aislado, prisionero de su intransigencia.

CRONOLOGÍA VIDA DE CAMILO CAVOUR

1810 Nacimiento de Camilo Benso, conde de  Cavour, en Turín, el 10 de agosto.

1847 Fundación del periódico Il Risorgimento. 

1848 Cavour es elegido diputado por Turín.

1849 El 23 de marzo, las tropas de Carlos Alberto son derrotadas por Radetzky. Fracaso de la revolución. Carlos Alberto abdica en favor de su hijo Víctor Manuel II.

1850 Cavour es nombrado ministro de agricultura, y luego de finanzas.

1852 La alianza de Cavour con la izquierda lo obliga a dimitir. El 4 de noviembre,Víctor Manuel II lo llama de regreso y lo nombra presidente del Consejo.

1854 Guerra de Crimea, en la cual participan 21.000 soldados piamonteses.

1858 Entrevista de Plombiéres.

1859 Intervención francesa en el norte de Italia.  Victorias de Magenta y de Solferino. El armisticio deVillafranca es tildado de traición. Lombardía es anexada al Piamonte.

1860 El Piamonte cede Niza y Saboya a Francia. Los ducados de Parma, Módena y Toscana son anexados al Piamonte. La expedición de los Mil, comandada por Garibaldi, se apodera de Napóles el 7 de septiembre. El 11 las tropas piamontesas entran en Umbría y las Marcas.

1861  Se proclama el reino de Italia. Camilo Cavour muere en Turín, el 6 de junio.

Fuentes Consultadas:
HICIERON HISTORIA Biografía de Larousse Entrada: Napoleón III
CONSULTORA Enciclopedia Temática Ilustrada Tomo VIII El Mundo Actual
HISTORAMA Tomo IX – La Unificación Italiana y Alemana – Editorial CODEX
LA AVENTURA DEL HOMBRE EN LA HISTORIA Tomo II La Unificación Italiana Edit. El ATENEO

Biografía de Giussepe Garibaldi Los Mil Camisas Rojas en Italia

LA UNIDAD DE ITALIA  – RESUMEN DE LA VIDA MILITAR DE GIUSEPPE GARIBALDI

Giuseppe Garibaldi, nació en Niza el 4 de julio de 1807 y murió en Caprera (Reino de Italia) un 2 de junio de 1882, fue un general y político italiano. Fue un revolucionario nacionalista  y líder de la lucha por la unificación e independencia de Italia, por lo que se lo considera una figura clave del Risorgimento italiano por haber conducido y luchado en muchas campañas militares que llevaron a la Constitución de la Italia. Es apodado el Héroe de Dos Mundos, porque su acción  militar fue tanto en América del Sur como en  Europa.

Giuseppe Garibaldi

Giuseppe Garibaldi fue un patriota italiano que, tras acaudillar distintas tropas en Sudamérica, regresó a la lucha de su país por la independencia, en la que colaboró decididamente. Al final de su vida escribió una serie de novelas y sus propias memorias desde su retiro en la isla de Caprera.

Es conocido como el “Héroe de Dos Mundos” porque sus empresas militares las realizó tanto en América del Sur como en Europa, lo que le valió una reputación considerable tanto en Italia como en el extranjero. Los más grandes escritores, entre ellos el francés, Victor Hugo, Alejandro Dumas, George Sand mostraron su admiración y lo consideraron un héroe del romanticismo épico de esa época. También el Reino Unido y  Estados Unidos han sido de gran ayuda en sus campañas, ofreciéndoles, en circunstancias difíciles, su apoyo financiero y militar.

Fue un convencido republicano, pero reconociendo la autoridad monárquica de Carlos Alberto y Víctor Manuel II, la columna vertebral de la acción unitaria. La famosa expedición de los Mil será el elemento culminante de su acción, pues conquista el sur de la península que convirte en rey de Italia a Víctor Manuel II, Sus últimas luchas para la la integración de los romanos en el reino de Italia fracasaron, por lo que la monarquía confió  a otros la tarea de conquistar Roma.

La ciudad natal de Garibaldi, Niza, se mantiene muy unida durante toda su vida. Esta ciudad pertenecía al reino de Cerdeña, y se convirtió en francesa entre 1793-1814, durante el período napoleónico (campaña de Italia). Durante el período francés, los registros civiles están escritos en francés, y el niño Giuseppe está registrado con el nombre de José María Garibaldi. Fue bautizado 19 de julio 1807 en el Saint-Martin-Saint-Augustin, ubicado en el distrito actual de la antigua Niza: su padrino fue José Garibaldi y su madrina Julie Marie Garibaldi.

Su padre Domenico, nacido en Chiavari en la zona de Génova,  es un capitán de la marina mercante, su madre Rosa Raimondi es de Loano, en Liguria. De su unión nacieron seis hijos,  Angelo , Giuseppe, Michele y Felice, y dos hijas que murieron en la infancia.

Sus padres querían que Giuseppe fuese abogado, médico o sacerdote, pero al niño no le gustaba la escuela y se centra en las actividades físicas y el mar era su gran pasión, que lo consideraba “como su mejor amigo en la infancia”. Un día, toma un barco y zarpa a Liguria con algunos compañeros, pero fueron arrestados y llevados de vuelta a casa de sus padres. Realizó cursos de italiano y de historia antigua por parte de su tutor, el señor Arena, un veterano de las campañas napoleónicas, y nace en el joven Giuseppe una fascinación especial por la antigua Roma.

Convence a su padre para que le permitiera seguir una carrera marítima y, a los quince años, y a los 17 años se embarca en el Costanza controlado por Angelo Pesante Sanremo. Su primer viaje lo llevó a Odessa, en el Mar Negro y llegó hasta Taganrog en el mar de Azov, para comerciar  trigo.

En 1825, con 18 años junto a su padre descubrió Roma, llevando un cargamento de vino destinado a los peregrinos en el jubileo del Papa León XII. Este viaje fue una decepción, pues la Roma de los papas, era un ambiente corrupto y de obstentación, muy diferente de lo que se imaginaba.

En 1827 se embarcó desde Niza hacia el Mar Negro, su barco fue atacado por piratas griegos que los saquearon, pero el viaje continúa hacia su destino, en 1828, cae enfermo y al llegar a Constantinopla, permanece  en la comunidad italiana hasta 1832, donde se  gana la vida enseñando italiano, francés y matemáticas.

En febrero de 1832, recibió la licencia de capitán de segunda clase y abordó el bergantín Clorinde para el Mar Negro, donde conoce otros intelectuales que le trasmiten las ideas de la unificación italiana.

La península italiana desde la caída del Imperio Romano estaba formada por una multitud de pequeños estados independientes. La ideas de libertad e independencia de la Revolución Francesa  atraen el sentimiento nacional y republicano de este joven marino. Nacieron también simultáneamente algunos movimientos insurreccionales en 1820 y 1831, que despiertan aun mas ese sentimiento nacional italiano.

La historiografía oficial afirma que Giuseppe Garibaldi conoció a Giuseppe Mazzini  en 1833 en Marsella y se une a la Joven Italia, una  asociación política secreta de Mazzini, que pretendía transformar a Italia en una república unitaria democrática.

Como marinero Garibaldi debe cumplir el servicio militar durante cinco años en la Marina de Cerdeña; se alistó en diciembre de 1833, pero debió desertar en 1834 cuando se negó a actuar contra un  movimiento insurreccional mazziniano en Génova. Reconocido como parte de la conspiración, fue condenado “a la pena de muerte ignominiosa” en ausencia, como un enemigo de la patria y del Estado. Garibaldi se convierte en un “bandido”,  huyó a Niza y luego cruzó la frontera para unirse en Marsella, a su amigo Giuseppe Pares.

Para evitar ser descubierto, tomó el nombre de Joseph Pane; en julio se embarcó hacia el Mar Negro y en marzo de 1835 se dirige a Túnez. Italia se ha convertido en un lugar prohibido debido a la pena de muerte que pesa sobre él, y sólo la contempla desde lejos con sus recuerdos. Pronto, en ese mismo año,  se le presenta una oportunidad de  viajar a Río de Janeiro, Brasil, y se embarca bajo el nombre de Giuseppe Pane, con la intención de difundir los ideales Mazzini en el nuevo continente.

Después de la conquista napoleónica de España, las colonias de América del Sur participan en un proceso de independencia que termina con la derrota de España. Los virreinatos se dividen en una serie de repúblicas independientes,  como la Confederación Argentina, Paraguay, etc.

En cuanto a Brasil, después de la invasión de Portugal por Napoleón, la familia real se exilió en Río de Janeiro y la colonia se transforma en un reino. Juan VI regresó a Lisboa debido a la revolución liberal de 1820, mientras que su hijo Pierre se convirtió en regente de Brasil. En 1822 se convirte en emperador de Brasil bajo el nombre de Pedro el Grande.

Cuando Garibaldi, que a pesar de su distanciamiento, siempre se mantuvo en contacto con los patriotas italianos, se entera de los trastornos y conflictos que tienen lugar en Italia, decide regresar inmediatamente a su Italia, porque además comienza un período de una relativa paz en las excolonias españolas de america del sur. En enero de 1848, después de 14 anos de luchas, Garibaldi regresa a Niza acompañado de 63 compañeros.

A finales del siglo XIX , Montevideo contaba con seis calles con el nombre del héroe y el país tiene al menos cinco monumentos. El 4 de julio de 1907, para el centenario del nacimiento de Garibaldi, el presidente decretó un día de fiesta nacional y se celebró ante 40.000 personas. El 2 de junio de 1882, cinco días antes de la muerte del héroe, se crea el Círculo Legionarios Garibaldinos que todavía hoy  existe en forma de una asociación.

Europa está experimentando en el curso de 1848, una serie de revoluciones por el que las manifestaciones demandan más libertad y que se llama la Primavera de las Naciones. Comenzó en Francia dando luz a la Segunda República, y estas revoluciones se extiendes a Alemania, Rumania, Hungría, Polonia y Austria, pero fracasan.

En 1848, ya en Niza Garibaldi  con 150 voluntarios ofrece  ayuda al rey de Piamonte-Cerdeña, Carlos Alberto. El otrora republicano luchaba entonces al servicio del rey. Junto con sus voluntarios, Garibaldi combatió contra Austria, en el Milanesado, pero sin éxito, antes de marchar sor Roma donde proclamó la República en 1849.

Sin embargo, el triunfo fue efímero, Napoleón III acudió en ayuda del papa Pío IX y expulsó a Garibaldi de la Ciudad Eterna. Para el aventurero italiano comenzaba  nuevamente el exilio en Londres, Estados  Unidos, e incluso, China.

A su regreso a Italia en 1854, Garibaldi. aún soñaba con aventuras y se puso de inmediato al servicio del nuevo rey de Piamonte-Cerdeña, Víctor Manuel II, que le confió el mando de los cacciatori delle Alpi, los cazadores alpinos. A la cabeza de este regimiento, Garibaldi se hizo famoso en la lucha contra Austria que, en 1859 terminó con la anexión de la Lombardía al Piamonte, seguida de cerca por los ducados de Parma, Toscana, Módena y las legaciones de Bolonia y Ferrara.

La prensa italiana e internacional después de las acciones de Garibaldi, lo retrataron como un héroe nacional con el título “Garibaldi el general romano.” En cuanto al diario británico The Times, envió a un enviado especial para expresar la gran admiración por Garibaldi.

LOS MIL, CONQUISTA DE SICILIA

Víctor Manuel ayudó a Garibaldi a reclutar y armar a sus voluntarios, los «Mil» camisas rojas. La expedición partió de Genova en dos barcos, y desembarcó en Marsala, el 11 de mayo de 1860. Los camisas rojas fueron bien recibidos por los campesinos pobres, pero mal por los nobles. Muchos voluntarios sicilianos se unieron a Garibaldi, quien proclamó la dictadura en nombre de Víctor Manuel.

El 27 de mayo, entró en Palermo, que se rindió el 6 de junio. El problema social vino a complicar la situación: la insurrección se había extendido por el interior, pero, para los campesinos, unidad y libertad significaban también la posesión de la tierra. Varios propietarios fueron ejecutados; en Palermo, Garibaldi tomó la medida de vender los bienes comunales, y abolió el «macinato», es decir, los detestados impuestos sobre la molienda del trigo.

Pero esto no era suficiente: durante tres meses, se incubó la guerra civil, la guerra de clases, «cafoni» contra barones, «gorros» contra «sombreros». Una famosa novela de Giovanni Verga, titulada «Libertad», pinta a la multitud campesina, enarbolando sus guadañas, congregada en la plaza de Bronte, lanzando gritos de muerte contra los «caballeros», contra sus guardabosques y contra sus guardias particulares.

Los aristócratas, feroces autonomistas, se convirtieron en seguida en unitarios, por miedo a quedarse solos frente a la sublevación. Crespi tomó en sus manos la represión, con ayuda de la Guardia Nacional y de los consejos de guerra. Centenares de campesinos y de artesanos fueron fusilados o encarcelados. La novela de Verga concluye con estas exclamaciones de una de las víctimas:   «¿Adonde me lleváis?   ¿A galeras? ¿Por que? No he tocado un solo palmo de tierra! Y nos habeís asegurado que esto es la libertad!

En los últimos días de Julio, caía Mesina: toda Sicilia estaba bajo el control de Garibaldi.

El partidario de la República italiana: Si Garibaldi fue el brazo armado de la unificación italiana, Mazzini fue uno de los promotores y su principal teórico. Fundador del movimiento «Joven Italia», Mazzini soñaba con reunir a toda Italia bajo la bandera de la República. Promotor de las insurrecciones de 1848, que no prosperaron, conoció una gloria efímera en Roma donde fue uno de los triunviros, antes del restablecimiento de la autoridad papal en 1849. En Fe y porvenir (1835) y Deberes del hombre (1837), publicados durante su exilio en Londres, predicó la rebelión en un tono que hizo del ideal republicano una verdadera profesión de fe. Mazzini sembró en el espíritu de toda una generación la esperanza de la unidad republicana de Italia. Garibaldi perteneció a esta generación y cumplió, por cuenta de la monarquía de Piamonte-Cerdeña, con los deseos de Mazzini.

En 1850  escribe Sus memorias,  y al cabo de unos meses, el 27 de Junio ​​de 1850, viaja a Nueva York con la esperanza de reanudar su actividad marina. Hasta marzo de 1851, trabajó en la fábrica de velas de Antonio Meucci, conocido por inventar el teléfono antes de Alexander Graham Bell.

Se fue a Perú para participar como capitán en la marina y viajar por el mundo. En enero de 1852, obtuvo la ciudadanía peruana y el mando del Carmen barco con el que salió a la venta a China de guano y luego se fue a Manila y Australia.En enero de 1853, se encuentra en Lima y de regreso a Boston el 6 de septiembre y luego a Nueva York, donde dejó su posición de capitán debido a un desacuerdo financiero con el armador. Su madre murió 20 de marzo 1852.

Cuando falleció, el 2 de junio de 1882, su leyenda ya era conocida: la del héroe que había luchado por la independencia en Sudamérica, del artífice de la unidad italiana y de un romántico que consagró su vida combatiendo valerosamente por las causas nobles. Fue un personaje legendario, Garibaldi fue por mucho tiempo objeto de un ferviente culto popular en su país. Se le alababa particularmente su clemencia hacia el enemigo.

En todos los lugares donde luchó, tanto en América como en Italia y en Francia, se convirtió en un héroe de la independencia de los pueblos. Aventurero romántico, Garihaldi dirigió sus combates tratando de no depender jamás de los intereses políticos.

CRONOLOGÍA DE SU VIDA

1807 Nacimiento de Giuseppe Garibaldi  en Niza, el 4 de julio.

1833 Adhesión al movimiento «Joven Italia» de Mazzini.

1835Viaje a Sudamérica.

1843 Garibaldi funda los Camisas rojas en Montevideo, Uruguay.

1848 Regreso a Italia.

1849 Garibaldi se apodera de Roma en febrero y proclama la República.Es expulsado en abril.

1849-1854 Nuevo exilio.Viajes por América y Asia.

1859 Garibaldi combate contra los austríacos para Víctor Manuel II.

1860 Expedición de los Mil.

1861 Víctor Manuel II es proclamado rey de Italia.

1870 Las tropas del general Cardona entran en Roma. Culminación de la unidad italiana.

1870-1871 Garibaldi combate en Francia contra los prusianos.

1872 Garibaldi se retira a la isla de Caprera.

1874 Es elegido diputado de Roma.

1882 Muerte de Garibaldi, el 1 de junio en Caprera.

Fuente Consultada:
Hicieron Historia Biografías de Larousse Tomo II Entrada Giuseppe Garibaldi

Europa en el Siglo XIX Situacion Política y Economica Imperialismo

Europa en el Siglo XIX Situación Política y Económica

EUROPA DE 1870 A 1914: A partir de 1870, las relaciones entre los países europeos, a pesar de la falsa apariencia de paz, se tornaron cada vez más tensas. Como se verá más adelante, se realizaron una serie de alianzas entre los distintos Estados que sólo sirvieron para complicar aún más el panorama internacional.

Esta espinosa situación acrecentó las fricciones entre los diferentes países, y provocó un estado de tensión que incrementó las posibilidades de una guerra general. Para comprender lo crítico que era ese momento se debe tener en cuenta el desarrollo de la política interna de estos Estados entre 1870 y 1914, año en el que estalló la Primera Guerra Mundial.

imperialismo europeo

El Imperialismo Europeo

España. Aunque restaurada la monarquía, la situación socio-económica en este país era crítica. La Iglesia y la nobleza conservaban grandes extensiones de tierra y riquezas, al tiempo que mantenían sus privilegios sobre los grupos de campesinos y obreros que vivían acuciados por serias necesidades.

Esto explica por qué las ideas anarquistas y sindicalistas prendieron con fuerza entre los trabajadores urbanos. El ejército, por su parte, se constituyó en un baluarte de la monarquía, ya que su apoyo era indispensable para mantener el poder del rey. La economía nacional se encontraba estancada y, en su mayor parte, en manos de capitales extranjeros. Paralelamente, los movimientos separatistas de catalanes y vascos ponían en peligro la unidad del reino.

Portugal. En este mismo período, las doctrinas republicanas y socialistas ganaron terreno en Portugal. Para contrarrestarlas, el gobierno favoreció reformas políticas y sociales que no alcanzaron a resolver la crisis económica. En consecuencia el desprestigio de la monarquía era cada vez mayor.

En 1908, el rey Carlos 1 y el príncipe heredero fueron asesinados. El nuevo monarca, Manuel II, careció del apoyo interno necesario para consolidar su autoridad. Entonces, en octubre de 1910, estalló una revolución que proclamó la República presidida en forma provisoria por Teófilo Braga. El régimen republicano portugués se extendió hasta 1926, año en el que un golpe militar puso fin a la República.

Italia. Como vimos, la península itálica alcanzó su unidad política en 1870. A la muerte de Víctor Manuel II, se sucedieron los reinados de Humberto 1(1878-1900, asesinado por un anarquista) y Víctor Manuel 111 (1900-1944), respectivamente. Durante este período se radicalizó en el Parlamento la lucha entre los grupos conservador y revolucionario. Ambos partidos, sin embargo, fracasaron en rescatar al país de la corrupción política y de la crisis. Vastos sectores populares se volcaron a las doctrinas socialistas y anarquistas que alcanzaron, entonces, gran difusión.

Los obreros, sin embargo, afrontaron serias dificultades para organizarse en sindicatos, en tanto que la situación socio-económica se agravó y el analfabetismo y las difíciles condiciones de vida fueron en aumento. Estos hechos produjeron la emigración de más de cuatro millones de italianos a distintas regiones de América (sobre todo a la Argentina y los Estados Unidos). Hacia 1914, uno de cada cuatro italianos residía en el extranjero.

Hasta 1903, los cargos ministeriales estaban en manos de los grupos más conservadores. A partir de ese año, los sectores de izquierda, encabezados por Giovanni Giolitti, tuvieron acceso al control del gobierno y desplazaron así, a las tendencias más conservadoras. Se promulgaron, entonces, nuevas leyes sociales que procuraron favorecer las condiciones de trabajo, al tiempo que se amplió el sufragio universal para todos los italianos varones con excepción de los analfabetos.

En el ámbito exterior, durante el reinado de Humberto I, Italia se alió a Alemania y Austria-Hungría (Triple Alianza) y emprendió una política imperialista. Declaró la guerra a Turquía, que amenazaba la colonia italiana de Trípoli (en Africa), y tras vencerla se apoderó de Cirenaica y Tripolitania (Africa). Este proceso de expansión fue apoyado por nuevos grupos de tendencia nacionalista que fomentaron también una política de corte autoritario.

Austria-Hungría. A partir de 1848, en el reino de la doble monarquía se difundieron y afianzaron las ideas socialistas, al tiempo que aumentaron los movimientos nacionalistas. Ambas corrientes ideológicas hacían peligrar la autoridad del emperador Francisco José. Sin embargo, éste, merced al apoyo de la burguesía húngara, consiguió mantenerse en el poder hasta finalizar la Primera Guerra Mundial.

Rusia. El zar Nicolás II impuso un gobierno autocrático en el cual el Estado controlaba y limitaba todas las libertades civiles. Debido al excesivo poder de los funcionarios públicos y de la policía, a la débil autonomía local y a la falta de libertad de expresión, el descontento popular fue en aumento. Además, el Estado nombraba los profesores universitarios y se advertía un creciente antisemitismo por parte del gobierno, al tiempo que se emprendía una campaña de “rusificación” de amplias zonas recientemente incorporadas al Imperio ruso.

La sociedad rusa era en esos momentos eminentemente agrícola, y mantenía un sistema semifeudal. La política de industrialización llevada a cabo por el Estado, perjudicó la condición de vida de los campesinos. Los obreros de las ciudades, si bien menos numerosos que aquéllos, consiguieron organizarse y aplicar medidas de fuerza (huelgas, revueltas, etc.) con el fin de hacer respetar sus derechos y peticiones El Estado reprimió severamente todo tipo de manifestación contraria a su política, a pesar de lo cual las ideas socialistas y revolucionarias alcanzaron una notable difusión.

Este tenso clima interno hizo crisis tras la derrota rusa frente a los japoneses en 1905. En enero de ese año se sucedieron numerosas revueltas contra el régimen y el ministro del interior fue asesinado. A fines de dicho mes, un grupo de obreros de San Petesburgo marchó hacia el palacio del zar con el fin de entrevistarse con él. La policía reprimió este movimiento en el que perecieron numerosos manifestantes. Este episodio se conoce con el nombre de Domingo Sangriento. Nuevas huelgas y revueltas se propagaron por toda Rusia. Paralelamente, los marineros del acorazado Potemkin, en esos momentos atracado en Odesa, se amotinaron. Todos estos movimientos fueron sofocados.

Frente a estos hechos, el zar se vio obligado a prometer una Constitución que garantizase las libertades fundamentales y la reunión de una Duma (asamblea) para discutir y promulgar las leyes. Sin embargo, esta Duma careció de poder efectivo y, en consecuencia, estas conquistas democráticas fueron sólo aparentes. La represión se mantuvo y numerosos opositores y manifestantes fueron ejecutados.

Fuente Consultada: Historia Tercer Curso La Edad Contemporánea La Argentina de 1831 a 1982 A. Zeta

Rusia en el Siglo XIX Los Zares Alejandro y Nicolas

Rusia en el Siglo XIX
Los Zares Alejandro y Nicolás

Evolución política: El absolutismo en Rusia fue incomparablemente mayor que en otros Estados europeos. La historia de Rusia en el siglo XIX fue en gran medida la historia de sus zares.

Alejandro I (1801-1825), el vencedor de Napoleón, inició su reinado con reformas liberalizadoras de las leyes y de la administración, como fueron la creación de un consejo de Estado y de un Parlamento (Duma), pero tras las guerras napoleónicas se inclinó por una política ultraconservadora, manteniendo como único avance liberal la autonomía del reino de Polonia y su Carta constitucional, aunque la Dieta polaca (Parlamento) fue reunida muy pocas veces.

Con Nicolás I (1825-1855) empezó la etapa de mayorexpansión imperialista y de mayor represión interior. Su corrupta administración se inició con el aplastamiento de la revolución liberal decabrista o decembrista que en 1825 estalló en San Petersburgo, de características similares a las que sacudieron Europa en los años 20.

Sus órdenes de abrir fuego de artillería contra la población civil en esta revolución pusieron de relieve la crueldad que estuvo presente a lo largo de su reinado. Nicolás I ejercería una gran influencia en toda Europa, sobornando o atemorizando a príncipes alemanes, introduciendo agentes secretos o interviniendo directamente con su ejército, como lo hizo al aplastar a los nacionalistas húngaros sublevados contra el emperador austriaco.

Su política interior se basó en impedir la difusión de las ideas de la Revolución Francesa; para ello restableció la policía secreta, reprimió toda libertad de expresión y creó campos militares de deportación en Siberia.

El gobierno de Nicolás I fracasó en su política económica, pues se endeudé progresivamente, y tuvo que hacer frente a las acciones campesinas que estallaban espontáneamente todos los años a causa de la miseria y el hambre.

El problema político más delicado que afrontó fue el de los nacionalistas polacos. Nicolás I no convocó en todo su reinado a la Dieta polaca, aumentando así el descontento que, convenientemente dirigido por sociedades secretas, desembocó en la revolución de 1830. Esta rebelión fue organizada por la aristocracia y la pequeña nobleza campesina, y consiguió expulsar a los rusos de Varsovia y proclamar la independencia. Sin embargo, al año siguiente fue aplastada por el ejército zarista, que desencadené una represión durísima con cientos de fusilados y miles de exiliados, anulando además la Constitución y el Parlamento polacos.

La última aventura de Nicolás fue la guerra de Crimea, aunque moriría antes de ver su derrota: el zar aprovechó un conflicto de los monjes ortodoxos en Palestina para desencadenar una ofensiva diplomática contra el imperio otomano, exigiéndoles el derecho ruso a la tutela de las comunidades ortodoxas en los Balcanes.

Al no obtener una satisfacción plena, ordenó al ejército que ocupase los principados turcos del Danubio, esperando la no intervención de Inglaterra. Esta guerra fue para el zar una cruzada en defensa de la religión, una lucha contra las ideas liberales de Occidente, y, al producirse el desembarco anglo-francés en Crimea, una defensa sagrada de la “Madre Rusia

La guerra puso de manifiesto las graves deficiencias de la organización social y militar de Rusia, y si la ciudad de Sebastopol logró resistir un año se debió más a la ineptitud de los militares ingleses y franceses, que a la eficacia del ejército ruso. Esa sería la primera guerra moderna de trincheras, con bajas elevadísimas (más de 100 mil por cada bando), y la derrota rusa trajo como consecuencia la pérdida de influencia en los Balcanes y la neutralización del mar Negro. Rusia se convirtió en una potencia de segundo orden.

Alejandro II (1855-1881), sucesor de Nicolás I, inició una política liberalizadora, concediendo mayor libertad a la Iglesia católica polaca y a las universidades rusas. Disminuyó la censura de libros, permitiendo la difusión de muchos que habían estado prohibidos, y concedió una amnistía en el momento de su coronación.

Una de sus reformas más importantes fue la emancipación de los siervos en 1861, para lo que tuvo que vencer la oposición de los terratenientes y de la mayoría de sus ministros.(ver: Abolición de la Servidumbre en Rusia)

Los siervos, además de conseguir la libertad, recibieron tierras, quedando en su poder casi la mitad del suelo cultivado, pero al tener que pagar por sus tierras compensaciones económicas más elevadas a sus antiguos amos, no sólo no mejoraron sus condiciones de vida, sino que incluso empeoraron, porque tenían que hacer frente a mayores impuestos, viéndose obligados a recurrir a préstamos usurarios. El incremento de la población campesina, sin que aumentaran paralelamente las tierras cultivables, agravó aún más la situación.

La repercusión de la emancipación de los siervos fue mayor en el comercio y la industria que en el campo, ya que hizo avanzar la difusión de la moneda, y permitió acumular capitales a los terratenientes agrícolas que recibían dinero a cambio de sus tierras.

Alejandro II reformó también la administración de la justicia, introduciendo los juicios con jurados y las audiencias públicas, aunque no se llegó a aplicar en todas las regiones, debido, en parte, a la falta de abogados con una mínima preparación jurídica.

Las reformas de Alejandro II potenciaron el desarrollo de los zemstvos o asambleas aldeanas (organismos aristocráticos elegidos por los terratenientes) de gran importancia por su labor sanitaria y educativa, que tendrían un carácter más comunal que en otros países europeos.

En Polonia se permitió a los nobles la posibilidad de asociarse y una mayor libertad de expresión, pero el alzamiento polaco de 1863 puso fin a su autonomía y a estas mínimas libertades. Desapareció el “reino de Polonia”, que desde entonces se llamaría “región del Vístula”. El gobierno ruso utilizó al campesinado polaco para debilitar a la aristocracia nacionalista, concediéndole a aquéllos más tierras que a los siervos rusos, y dándoles a las comunas campesinas mayores atribuciones. La mayoría de la población mejoró así su nivel de vida, consiguiendo de este modo aislar al movimiento nacionalista dentro de su propio país.

Atraso económico

La actividad industrial de Rusia con respecto a otros países europeos fue perdiendo importancia a lo largo del siglo XIX. En el siglo XVIII había sido el primer país productor de acero, y hacia la mitad del XIX se encontraba ya en el quinto lugar, con tendencia a retroceder. Su economía estaba muy atrasada, siendo más frecuente el pago en especie y el trueque que el uso del dinero. La economía monetaria se desarrolló después de la liberación de los campesinos de la servidumbre feudal, en la segunda mitad del siglo XIX. Las primeras industrias rusas eran un complemento de la economía campesina, y únicamente se emprendió una industrialización acelerada a partir de 1880, gracias a la intervención del Estado. Las grandes distancias que separaban los centros mineros de las principales ciudades obligaron al gobierno a la construcción de ferrocarriles antes de iniciarse la plena industrialización, y fue la misma construcción de ferrocarriles (14 mil millas entre 1861 y 1880) uno de los factores que desencadenaron la ya tardía industrialización rusa.

La economía polaca estaba más desarrollada que la rusa, con una importante industria textil en el norte y siderurgia en la zona minera del suroeste. La mayor parte de la producción industrial se destinaba a la exportación hacia Rusia.

La agricultura rusa estaba limitada en su producción y difusión por las difíciles condiciones climáticas, que, cuando eran favorables, permitían abundantes cosechas en la franja de tierras negras del sur. Estaba muy atrasada a causa de prácticas de labranza arcaicas, que dejaban grandes extensiones en barbecho, y debido sobre todo a las imposiciones señoriales, que condenaban a los siervos a una pobreza endémica, siéndoles imposible la acumulación de capitales necesarios para introducir mejoras técnicas en el campo.

EL trabajo de la tierra se realizaba con base en una arcaica organización social comunitaria, el mir, que era la comunidad de aldeanos presidida por un funcionario del Estado, con poder ejecutivo.

El reparto de las tierras o el pastoreo del ganado se hacían en común a pesar de que los campesinos estuvieron sujetos a la servidumbre feudal hasta 1861; en muchos casos no estaba demasiado claro si las tierras pertenecían al señor, o éste tenía únicamente derechos sobre los campesinos, siendo ellos los propietarios de los campos. La liberación decretada por Alejandro II les dejará la propiedad de la tierra no individualmente, sino colectivamente a través de los mir.

Fuente Consultada: Historia Universal Navarro – Gárgari -González – López – Pastoriza – Portuondo

La Primera Locomotora a Vapor de Agua Historia del Transporte

Historia de la Primera Locomotora a Vapor

EL FERROCARRIL Y GEORGE STEPHENSON

Fue George Stephenson quien construyó el primer ferrocarril en el año 1814. Anteriormente, un inglés, Richard Reynolds, había construido los primeros carriles metálicos, al tiempo que James Watt construía por su parte una máquina de vapor. Pero a nadie se le había ocurrido unir ambas cosas, siendo Nicolás Cugnot, un francés, quien en 1769 tuvo la idea de enviar a la máquina por los caminos, es decir, sin raíles. Fue Richard Trevichick, también inglés, a quien se le ocurrió juntar ambas cosas, pero falto de paciencia para llevar a buen término su idea, se la apropió un antiguo minero, Stephenson, el cual sí llegó a construir el primer ferrocarril.

El caballo de hierro

Así denominó el gran novelista norteamericano Zane Grey al ferrocarril que enlazó la costa Este de los Estados Unidos con la occidental. Stephenson había visto ya en las minas donde había trabajado, unos pequeños trenes montados en raíles para la descarga de los minerales, por lo que tuvo la idea de aplicar el mismo sistema al transporte de pasajeros. Sin embargo, había una dificultad: las autoridades del país no se dejaban convencer.

Debido a esta incomprensión, Stephenson tardó casi diez años en convencer a dichas autoridades que era una idea magnífica poder transportar el carbón de las minas hasta los puertos y, así, el 25 de setiembre de 1825, el primer tren del mundo fue desde Stockton a Darlington a la asombrosa y temible velocidad de 25 kilómetros por hora. El trayecto medía 39 kilómetros y el tren se componía de 34 vagones. Delante del tren iba un jinete a caballo, agitando una bandera, para (evitar que la gente se asustase y se apartase del paso del convoy.

La gran velocidad de 25 kilómetros a la hora era tan espantosa que se temía que la gente se desmayase, pues en aquella época se desconocían los efectos de la velocidad sobre el cuerpo. Más de un científico y algún que otro médico habían movido la cabeza con incredulidad, como diciendo: “La Humanidad se encamina directa al precipicio….”, nadie creía en ese raro armatoste de hierro con ruedas ruidoso.

La realidad de la época marcó otro camino, los rieles de hierro fueron el futuro del transporte inglés….

ENTRE EL 6 Y EL 14 de octubre de 1829, se reunieron en Rainhill, Inglaterra, cinco máquinas mas de aspecto poco atrayente en una competencia que haría historia ferroviaria, a fin de escoger la mejor locomotora para el nuevo ferrocarril Liverpool-Manchester. Concursaron grandes talentos de la ingeniería de la época.

La Locomotora a Vapor de Agua El sistema de Stephenson

Una replica de la Rocket de Stephenson

Entre ellos estaban George y Robert Stephenson, padre e hijo. Al tercer día de pruebas, su nueva locomotora. Rocket, cuya revolucionaria caldera marcó la pauta para locomotoras ulteriores, se lanzó a todo vapor hacia la victoria, con velocidad máxima de 47 km/h. Esto hizo del diseñador, George Stephenson, el “padre de la locomotora”. Pese a su originalidad, en realidad la Rocket fue sólo un desarrollo de la obra de inventores precedentes.

Fracaso por rieles endebles: El hombre a quien debería otorgarse esa paternidad es Richard Trevithick, ingeniero de Cornualles. Un cuarto de siglo antes, descubrió los principios básicos para una locomotora de vapor de alta presión, con el rendimiento y la potencia suficientes para jalar de un tren, y la construyó. En 1804, mostró una locomotora que podía mover una carga de 20 ton a 8 km/h. Aunque era mecánicamente adecuada, la endeble vía de la época se destrozó bajo su peso. Desilusionado, Trevithick abandonó el diseño de locomotoras.

Lograr el equilibrio entre la locomotora y los rieles fue crucial para el éxito de los Stephenson, en 1829. La de Trevithick tenía ruedas de cerco plano para una vía con reborde en forma de ‘L’. El peso de la locomotora creaba la fricción que las ruedas necesitaban para girar sobre los rieles, pero éstos eran muy débiles para resistir la carga, de modo que debía buscarse otro método. En 1812, John Blenkinsop, ingeniero de Yorkshire, encontró una solución al problema: una máquina ligera, con rueda dentada que engranaba en un riel de cremallera instalado a lo largo de la vía.

Sin embargo, este método no permitía mover cargas pesadas a muy alta velocidad. En 1813, William Hedley construyó la locomotora Puffing Billy, con ruedas motrices lisas que no implicaban desgaste excesivo para los rieles. Pero fue Stephenson quien puso la ceja en el interior de las ruedas, para que éstas absorbieran parte de la tensión que antes soportaban los rieles, y patentó un riel “de filo”, de fierro colado y remate plano, cuya forma le ayudaba a soportar cargas pesadas. Además, abandonó los sistemas de engranajes dentados, que se habían empleado para accionar las ruedas motrices, y usó varillas motrices, mucho más eficientes.

La locomotora fue su gran obra maestra. Stephenson fue el primero que hizo pasar “tubos de fuego” (la Rocket tenía 25) por el agua de la caldera para calentarla, a fin de que la presión del vapor se mantuviera en valores más constantes y altos que nunca. Este principio básico de diseño ha permanecido inalterable en las locomotoras de vapor desde entonces.

Fuente Consultada: Sabía Ud. Que..? Selecciones Reader Digest – Wikipedia – Historia Universal Tomo I y II.

Biografia Alexander Humboldt Naturalista y Explorador Su Obra

Biografia Alexander Humboldt Naturalista y Explorador
Obra Científica

Von Alexander HUMBOLDT: Barón de Explorador y naturalista prusiano (Berlín, 1769-1859). Nacido en una familia aristocrática de tradición militar, dedicó su vida al estudio y la investigación científica. Estudió Filosofía, Medicina y Botánica, además de interesarse por la minería y la economía y completar sus conocimientos viajando por toda Europa. Su labor de explorador la orientó fundamentalmente hacia Sudamérica, adonde viajó con patente de Carlos IV, entre 1799 y 1804.

Alexander Von Humboldt “El Investigador de la Naturaleza” – 1769-1859

Al iniciar sus estudios pensaba dedicarse a la política, pero optó luego por las expediciones científicas. Humboldt se dedicó a aumentar sus conocimientos en ciencias e idiomas, y en 1799 emprendió, en compañía de Bonpland, un viaje por las regiones tropicales del Nuevo Mundo, pródigo en beneficiosos resultados, que se prolongó hasta 1804. Nadie había estudiado hasta entonces la naturaleza de la meseta mexicana, ni la vegetación del Amazonas, ni la fisonomía de los llanos, ni las características de los volcanes.

De regreso a Europa, ambos exploradores publicaron el Viaje a las Regiones Equinocciales del Nuevo Continente, 30 volúmenes, que aparecieron entre 1805 y 1832, donde se encuentran reunidos múltiples y valiosos documentos relativos a economía política, agricultura, geografía, arqueología, descripción de pájaros, peces, insectos y otras maravillas de la naturaleza. Este material fue luego de gran utilidad para las famosas Sinopsis de S. Kunth, y fue también aquella obra la que hizo conocer la utilidad del guano como fertilizante y originó su introducción en los países de Europa.

En 1829 emprendió Humboldt un viaje al Asia central, por invitación del gobierno de Rusia, acompañado por Ehrenberg, Rose y Menschenin, que se redujo a una visita a los Urales. Las observaciones realizadas fueron consignadas en dos volúmenes: uno de Rose, Mineralogía y Geognosia (1837-1847) y otro de Humboldt, El Asia Central (1843).

Después de esta publicación se dedicó a la redacción de su Cosmos, obra en la que ha desarrollado todas las ramas de la ciencia conocidas hasta entonces, y creado algunas más.

Visitó las islas Canarias y Cuba, se adentró en la selva del Orinoco, recorrió los Andes desde Cartagena de Indias hasta Lima, se detuvo para subir al monte Chimborazo (la mayor altura conquistada por el hombre hasta la época) y completó el periplo atravesando el Virreinato de Nueva España entre Acapulco y Veracruz.

A lo largo de la expedición realizó observaciones sobre la fauna, flora, geología, geografía y astronomía, pero también sobre la sociedad, economía, historia, razas y costumbres de América; de regreso a Europa trajo importantes colecciones de dibujos, plantas, minerales y animales disecados, que se conservan en museos de Berlín y París. Luego dedicó gran arte de su vida a plasmar por escrito sus observaciones: primero en los cinco volúmenes del Viaje a las regiones equinocciales del nuevo Continente (1807-27); y luego en los cuatro de Cosmos.

Ensayo de una descripción física del mundo (1844-57). Entre ambas obras realizó otra expedición científica al Asia central, bajo la protección del zar Nicolás I. En las costas peruanas del Pacífico descubrió una corriente marina fría que, desde entonces, se denomina corriente de Humboldt. Su hermano mayor, Karl Wilhelm von Humboldt (1767-1835), fue un destacado filólogo, pensador, diplomático y político liberal, que participó en las reformas de Stein*, modernizó el sistema educativo prusiano y fundó la Universidad de Berlín.

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VIAJES Y OBRA CIENTÍFICA PUBLICADA

La cuenca del Orinoco (Venezuela) era poco conocida, pues bien, Humboldt observó ciertas analogías con el Nilo, comparación que constituye una ejemplar lección de geografía; las dudas que en 1797 había expuesto el geógrafo Buache, contra la posibilidad de una unión entre” el Orinoco y el Amazonas fueron disipadas por Humboldt.

Nuestro hombre llevó a cabo una navegación de doscientas millas geográficas, cruzando una red de ríos que le condujeron del Río Negro, por la Casaquiara, al Orinoco, esto es, por las fronteras de Brasil, desde el interior del continente hasta el litoral de Caracas; el paso por las cataratas de Atures y Maypures es uno de los episodios más apasionantes del relato de Humboldt.

A su regreso al litoral hizo escala en La Habana con el propósito de ganar las islas Filipinas pasando por México, pero tuvo que desistir porque las dos corbetas disponibles, El Geógrafo y El Naturalista, se encaminaban al cabo de Hornos para seguir hasta El Callao, en Lima. En marzo de 1801 embarcó para Cartagena de Indias, pero la expedición de Baudin, en vez de doblar el cabo de Hornos dobló el de Buena Esperanza. No obstante, este contratiempo fue aprovechado por Humboldt, aunque contrariado al no poder ir al Perú y estudiar la cadena de los Andes, porque gracias a la oportunidad que le deparó el buen tiempo pudo observar el paso de Mercurio sobre el disco solar.

Reemprendiendo la ruta llegó a Cartagena, en la meseta de Bogotá, tras dos meses de navegación por el río Magdalena. Atravesando la cadena de Quindiu, visitó el volcán de Popoyán, el páramo de Almaguer y la alta meseta de Los Pastos y llegó a Quito el 6 de enero de 1802. Humboldt empleó cinco meses en explorar el alto valle de Quito y la cadena de volcanes con sus cimas nevadas.

Organizó una ascensión al Chimborazo, coronado con éxito, y a continuación, franqueando el páramo de Asuay, pasó los Andes, descendiendo por Cuenca y las selvas de Quinquina de Loxa en el valle superior del Amazonas, cerca de Juan de Brocamoros; y atravesando la meseta de Cajamarca llegó al Micuipampa y a la pendiente occidental de las cordilleras del Perú; en el alto de Guancamarca por primera vez gozó del espectáculo que proporciona la vista del océano Pacífico.

El 23 de marzo de 1803 Humboldt y sus compañeros llegaron a Acapulco, tras haber tocado en El Callao y Guayaquil. De allí se dirigieron a la capital de México, donde permanecieron el tiempo justo para preparar una expedición a la provincia del Michoacán y al volcán Jómelo.

De regreso a México, la capital, Humboldt se tomó un tiempo para ordenar sus colecciones, las notas y apuntes diversos que había reunido. Incansable, empero, tal era su ímpetu por explorar el mayor número posible de regiones, que organizó una ascensión al volcán Toluca, prosiguiendo por las selvas de las cadenas de Xalapa hasta Veracruz; milagrosamente se libró de la fiebre amarilla, viviendo la epidemia que hizo estragos en la ciudad.

– Finalmente, después de una estancia en La Habana, junto con sus compañeros Bonpland y Montúfar embarcó rumbo a Filadelfia y de allí se trasladó a Washington, donde fue amistosamente recibido por Jefferson. Después de una travesía sin contratiempos, el 3 de agosto de 1804 llegó a Burdeos, término de un viaje que había durado cinco años.

Los resultados de este viaje le permitieron publicar siete tomos cada uno de los cuales es ya por sí mismo una obra monumental. Nosotros nos limitaremos a dar el título de cada uno, cuyo orden es el subsiguiente: Voy ages aux régions équinoxiales du Nouveau Continent, Vue des Cordilléres et Monu-ments des Peuples indigenes de l’Amérique, Journal d’Observations de Zvo-logie et d’Anatomie comparée, Essai politique sur le Royaume de la Nouvelle-Espagne, Recueil d’Observations astronomiques, Operations higrométriques et de Mesures barométriques, Physique genérale y Géologie y Essai de la Géo-graphie des Plantes.

alexander humboldt imagenes de su libro

Ilustraciones de Viaje a las regiones equinocciales del Nuevo Continente. Arriba: volcán de Turbaco; abajo: balsa en el río Guayaquil.

Esta obra fue escrita en París, donde residió desde 1805 hasta 1827. En este intervalo sólo hizo un viaje de estudios a Italia con el objeto de llevar a cabo observaciones hipsométricas en el Vesubio, pero no debieron de ser muy completas porque años después las volvió a verificar.

Esta larga estancia en París la dedicó a la preparación de su obra monumental, cuidando de’los más mínimos detalles que requería su impresión, aunque sus ocios los dedicó a la química, colaborando con Gay-Lussac en unos trabajos sobre el aire atmosférico y, con Berthollet, en las Mémoires de la Societé d’Arcueil y los Annales de Physique et de Chimie.

A partir de 1827 fijó definitivamente su residencia en Berlín. Humboldt gozaba de una fama y un respeto merecidos. En Berlín se vio favorecido por la confianza del rey Federico-Guillermo III de Prusia y de su sucesor Federico-Guillermo IV. Amigo de todos los ministros y de los personajes más influyentes de la corte, hubiera podido ocupar un alto cargo público, pero prefería vivir para la ciencia que para las tareas administrativas y políticas.

Es más, aunque ya sexagenario, se lanzó a una nueva y peligrosa aventura. En efecto, en 1829, junto con sus dos amigos Ehrenberg y Gustave Rose, preparó un viaje por Asia; llegaron hasta la China y, en nueve meses, cuando regresaron a Moscú habían recorrido una distancia de dos mil trescientas millas geográficas.

imagenes del libro cientifico de humboldt

Los resultados de este viaje aportaron nuevos datos a la mineralogía, orografía y climatología y figuran en el libro, que en su edición francesa del 1843 lleva por título Asie céntrale, recherches sur les chaines de mo-taignes et la climatologie comparée; también enriquecieron su Ansichten der Natur (Cuadro de la Naturaleza), en su segunda edición aparecida en Berlín en 1849.

Pasada la revolución del 1830, el rey Federico-Guillermo III le encargó reconocer en nombre de Prusia el advenimiento del rey Luis-Felipe. Desde entonces renovó sus viajes a París, donde contaba con numerosos amigos y admiradores.

En esta época elaboró el Examen critique de la Géographie du Nouveau Continent, publicado en cinco volúmenes, en la edición francesa que vio la luz en 1836; la última estancia en París, una de las capitales más amadas por Humboldt, fue entre los años 1847 y 1848; y el viaje acompañando a Londres al rey Federico-Guillermo IV para asistir al bautizo del príncipe de Gales, más otro a Copenhague, pasaron a ser los últimos desplazamientos de este hombre infatigable, que no rehuyó ningún peligro con tal de lograr una nueva hipótesis de trabajo.

Cuando Humboldt terminó la redacción del Kosmos, su obra monumental, contaba ochenta y nueve años. Unos meses después de verla terminada, rodeado de fama y honores, murió en Berlín, el 6 de mayo de 1859.

Acaso el esfuerzo mayor de Humboldt se pueda situar en el último decenio de su vida, cuando inició la redacción del Kosmos. Esta obra viene a ser la síntesis del mundo físico. A gran escala es un desarrollo de sus Tableaux de la Nature, y en ambos libros, en especial en el Kosmos, Humboldt quiso demostrar que la forma severa de la ciencia, o la descripción rigurosa de los fenómenos que acaecen en nuestro globo, son susceptibles de ser resumidos y completados en las escenas animadas que la naturaleza ofrece a cada paso.

Ahora bien, este empeño tan laudable no está conseguido del todo. Humboldt no supo renunciar al rigor de su cultura y la lectura del Kosmos es fatigosa para quienes no tienen un auténtico interés científico. En este sentido aseguraríamos que Darwin obtuvo un resultado más feliz sin renunciar al rigor, y que este resultado, no olvidemos que la cultura no está reñida con la amenidad, ai contrario, favoreció las conclusiones que se pueden extraer de un libro muy leído: comentémoslo, empero, al margen de esta impresión.

El Kosmos se inicia con una serie de consideraciones sobre los estímulos que provoca la visión de la naturaleza en general. Este contacto de bienestar, de placidez que resulta de la relación entre el hombre y la naturaleza es capaz de «disminuir el dolor y apaciguar las pasiones cuando el alma está penosamente agitacta». Ahora bien, esta relación en el fondo es el estímulo de una armonía jamás alterada.

Después de esta armonía vienen los efectos del paisaje contemplados a través de la lucha de los elementos desencadenados, la desnudez de los desiertos y estepas, la contemplación de los campos fértiles, etc., que asimismo producen los primeros estímulos. No existen contradicciones. Al contrarío. El autor, valiéndose de descripciones, en un segundo término penetra hasta el fondo de los fenómenos que esconden.

En el Kosmos Humboldt expone la uniformidad de las variaciones atmosféricas. Sobre este particular, por ejemplo, una prueba de su minuciosidad la tenemos recordando que Humboldt fue uno de los primeros en señalar la regularidad de los máximos y mínimos del barómetro en las regiones equinociales, de suerte que este instrumento puede ser empleado, por así decirlo, a modo de reloj.

En lo tocante a la uniformidad de las variaciones atmosféricas y de los contrastes de clima y de vegetación. siguiendo la diferencia de las alturas parecen, según Humboldt, en la zona tórrida, reflejar la invariabilidad de las leyes que gobiernan los movimientos celestes. Sobre este punto Humboldt aporta toda clase de detalles, ricos en descripciones fantásticas. Nos limitaremos a observar, pues, que en este capítulo llega a sobrecargar tanto los detalles que incluso desorienta al lector; Humboldt en ocasiones no puede sustraerse a su naturaleza germánica.

El estímulo se torna goce cuando el autor considera que el hombre puede trabar conocimiento con las leyes de la naturaleza. Ahora bien, cuando todo podía hacer suponer que Humboldt recurría a las leyes de la filosofía natural circunscrito a la Naturphilosophie, empieza a trazar con mano segura la visión del universo; después de las nebulosas y estrellas lo ordena, ya en la corteza terrestre, en el mundo de los vegetales y de los animales.

Punto aparte merecen las consideraciones de Humboldt sobre las rocas que constituyen nuestro planeta. Las divide en cuatro clases. En la primera incluye las «rocas de erupción», salidas del interior del globo, «volcánicamente», o sea en estado de fusión, o «plutónicamente», esto es, en estado reblandecido. En la segunda clase están las «rocas de sedimento», precipitadas o condensadas en un medio líquido, donde primitivamente estaban disueltas o en suspensión.

En la tercera están las «rocas metamórficas», cuya textura y modificación han sido alterados, ya sea por el contacto o proximidad de una roca de erupción volcánica o plutónica, ya sea por la erupción de vapores y de sublimaciones que acompañan la eclosión de ciertas masas en estado de fluidos ígneos. Y la cuarta clase de rocas la constituyen los «conglomerados», formados de los despojos de tres rocas precedentes y divididas de una forma mecánica.

En 1817 Humboldt ya imaginó una manera de distribuir el calor por el globo terrestre. Partió de una idea de Halley y efectuó una distribución gráfica. Sus líneas isotermas, ¿soferas e isiquímenas, representando la media de las temperaturas anuales del estío e invierno, fueron uno de los procedimientos más útiles en climatología.

En el segundo volumen del Kosmos aborda la historia de las ciencias. Aquí Humboldt ofrece la idea más importante de su obra a través «del reflejo del mundo exterior en la imaginación del hombre». Cuando Canguilhem pondera su síntesis de conocimientos, que tienen por objeto la vida sobre la Tierra, sin duda se refiere a esta parte donde además desarrolla la idea total del universo.

El tercer volumen está exclusivamente consagrado a la astronomía. Humboldt, en la zona de los asteroides, cuyo número aumenta todos los años, divide los planetas en tres grupos:

1.°) los planetas interiores (Mercurio, Venus, Tierra y Marte), situados más cerca del Sol, y que de este lado de los asteroides son todos de una magnitud media, un poco más pequeños que la Tierra, relativamente más densos, poco achatados, dotados de un movimiento de rotación poco más o menos uniforme, de veinticuatro horas por lo menos, y desprovistos de satélites, exceptuando la Tierra;

2.°) la zona intermedia de los asteroides, que destacan por su pequenez, así como también por la excentricidad y la inclinación de sus órbitas; y

3.°) los planetas exteriores (Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno), situados entre la zona de los asteroides y los extremos todavía desconocidos del sistema solar, son mucho más grandes, cinco veces menos densos, con un movimiento de rotación más rápido, con un achatamiento más sensible y todos provistos de satélites.

En este tercer volumen cabe señalar también las observaciones de Humboldt sobre la luz zodiacal, que interpreta como una posible irradiación de la atmósfera solar; Humboldt lo expresa en los siguientes términos: «Sobre todo en las regiones tropicales los fenómenos meteorológicos muestran dentro de sus variaciones una mayor uniformidad y regularidad, que permite esperar las aclaraciones sobre la naturaleza de la luz zodiacal»; la falta de instrumentos no le permitió profundizar en estos campos de la astronomía, pero evidenció su profunda intuición de los fenómenos naturales.

El cuarto volumen está dedicado a la física del globo terrestre. Se publicó en 1858, o sea un año antes de su muerte. El autor estudia con gran precisión muchos de los puntos que había esbozado en el primer volumen, tales como el magnetismo terrestre, los terremotos y las zonas volcánicas. Fiel a sus puntos de partida, Humboldt relaciona estos fenómenos con la idea del Kosmos, o sea buscando las relaciones entre la Tierra y el universo. «Nada de lo que ocurre en nuestro planeta —escribe— debe ser concebido sin una complejidad cosmológica.

El nombre de planeta ya indica la dependencia de un cuerpo central, relaciones con un grupo de cuerpos celestes de tamaño diferente, y probablemente, con un mismo origen. A su debido tiempo se supuso la influencia del Sol en el magnetismo terrestre, y Kepler había supuesto que todos los ejes de los planetas estaban dirigidos magnéticamente hacia el mismo punto del cielo; y, siguiendo este gran astrónomo, el mismo Sol era un cuerpo magnético dotado de una fuerza que hacía mover los planetas.»

Terminando con los dos últimos volúmenes, especialmente en el séptimo, el análisis de los paisajes inicia lo que más tarde se denominará la «ciencia de los lugares» que, junto «con la del hombre», será el primer paso para tratar de la evolución. En su visión geológica y física abrió las puertas a una geografía climatológica, de los mares, que sólo poseían una existencia problemática. En fin, en el Kosmos Humboldt aplica a su objeto, a las relaciones del hombre histórico y su medio, la categoría de una totalidad.

La obra de Humboldt ha sufrido los embates del tiempo, muchos de sus hallazgos han sido superados, buena parte de suposiciones desechadas y determinadas metodologías han buscado nuevas vías. No obstante, a partir de Humboldt las determinaciones de la relación histórica tomarán como soporte la geografía. En la misma Alemania este paso originará el de la antropología de la mano de Ratzel y, de rechazo, la historia como ciencia conducida por Michelet; el legado de Humboldt aparece como un gran esfuerzo que la ciencia actual aún debe contemplar como un devenir indefinido.

Fuente Consultada:
Forjadores del Mundo Contemporáneo – Tomo I- Entrada: Alexander Von Humboldt  – Editorial Planeta

Fin del Patron Oro en el Mundo Sistema Financiero Internacional Dolar

Fin del Patrón Oro en el Mundo

El patrón oro era el respaldo de los billetes en determinada cantidad de oro. Se usó entre 1870 y 1913. La vigencia del patrón oro, que imperó durante el siglo XIX como base del sistema financiero internacional, terminó a raíz de la Primera Guerra Mundial, de forma que ya no se utiliza en ningún lugar del mundo.

Es sistema monetario bajo el cual el valor de la moneda de un país es legalmente definido como una cantidad fija de oro. La moneda en circulación está constituida por piezas de oro o por notas bancarias (papel moneda) que las autoridades monetarias están obligadas a convertir, si así se las demanda, por una cantidad determinada de oro. Además, los individuos tienen la posibilidad de exportar e importar oro libremente. El patrón oro estuvo en vigencia, con diversas variaciones, hasta bien entrado el siglo pasado: Inglaterra lo abolió, por ejemplo, en 1931.

Se usaba el oro porque a lo largo de la geografía y de la historia se han usado muchos bienes como dinero; conchas, vacas, sal, cigarrillos, etc. pero el que acabó triunfando fue el oro. Sus características como bien duradero, divisible, homogéneo y difícil de falsificar le convirtieron en el bien líquido por excelencia, por lo que fue bendecido por el mercado para servir de moneda de cambio.

Uno de los problemas que se le puede poner a los metales como moneda es su peso, por lo que pronto se hicieron comunes los billetes, que no son otra cosa que promesas firmadas de entregar a su portador la cantidad en oro que en ellos se representa. Los bancos emitían estos billetes cuidándose de mantener una relación sensata entre el dinero que habían emitido y las reservas de oro que custodiaban en sus cajas fuertes, dado que, en caso contrario, perderían la confianza de sus clientes.

Fuente Consultada:http://www.elobservatodo.cl/admin/render/noticia/8606

España Pierde la Isla de Cuba Guerra de Cuba España Estados Unidos

España Pierde la Isla de Cuba

El 25 de Abril 1898, como resultado de presiones de opinión pública en los Estados Unidos siguiendo la explosión del Maine, los Estados Unidos declararon la guerra a España. Los Estados Unidos invadieron con tropas a Cuba el 20 de Junio 1898.

Después de hundir la flota Española en las afueras de Santiago de Cuba y de varias batallas en los alrededores de Santiago de Cuba (ayudados por tropas cubanas bajo el General Calixto García), y también en Puerto Rico y las Filipinas, España entró en negociaciones de paz. El 16 de Julio 1898 España firmó un tratado de paz en Santiago de Cuba.

Esto fue seguido de un tratado formal firmado en París el de 10 Diciembre 1898, que terminó la dominación Española de Cuba. Es de notar que la duración total de la guerra Hispano-Americana fue de solo 3 meses. El 1 de Enero 1899 España formalmente pasó el gobierno de Cuba a los Estados Unidos.

ANTECEDENTES: Después de la Guerra de Secesión, se definieron los intereses norteamericanos en el comercio y la pesca de la ballena en el Lejano Oriente; en los años veinte del siglo XIX, la marina estadounidense contaba con una escuadra del Lejano Oriente. Aproximadamente en la misma fecha, los norteamericanos fueron los primeros en llegar a Hawai. Poco después, el gobierno estadounidense siguió el ejemplo de otras potencias y firmó acuerdos con China; luego envió al comodoro Perry para obligar a los japoneses a abrir sus puertos al comercio exterior.

De todas maneras, el imperialismo norteamericano de ultramar siempre fue algo que inquietó a muchos de sus ciudadanos. A ello se debe, en parte, que durante la segunda mitad del siglo XIX se limitara a un período muy breve.

La anexión definitiva de Hawai, ocurrida en julio de 1898, se produjo luego de un estallido de agresividad y expansionismo cuya víctima principal fue la antigua potencia imperial de España.

En febrero de 1898, el barco norteamericano Maine sufrió un atentado en el puerto de La Habana, Cuba, que aún era posesión española. Desde mucho tiempo atrás los norteamericanos tenían importantes intereses comerciales en la isla y hacía mucho que Estados Unidos había manifestado sus simpatías por la rebelión cubana que llevaba años fraguándose y que los españoles, pese a sus esfuerzos y brutalidad, no habían logrado contener.

Sin tener demasiados motivos —nadie ha logrado explicar definitivamente las razones por las que el Maine fue volado—, Estados Unidos le declaró la guerra a España. Un estadista norteamericano ha dicho que fue una «guerrita magnífica». Ocuparon Cuba, y la totalidad de la escuadra de España en el Atlántico se hundió durante una batalla en la que los norteamericanos no sufrieron pérdidas. La flota de España en el Pacífico fue destruida en la bahía de Manila y los norteamericanos prestaron su apoyo a los independentistas filipinos que se alzaron contra el dominio español. Se firmó la paz y Guam, Filipinas y Puerto Rico pasaron a Estados Unidos, al tiempo que Cuba obtuvo la independencia.

Las condiciones de la independencia cubana permitieron a Estados Unidos volver a ocupar la isla en determinadas circunstancias (como ocurrió, por ejemplo, entre 1906 y 1909). Se debió a la creciente preocupación en Washington —aunque no tanto en el pueblo norteamericano, cuyo entusiasmo por la conquista disminuyó rápidamente después de la guerra hispano-norteamericana— por el frente meridional del poderío norteamericano.

La Doctrina Monroe sostenía que el hemisferio era cuestión prioritaria para Estados Unidos y que, en consecuencia, tenía derechos adquiridos para actuar en él en defensa de sus intereses. Se abrieron nuevas posibilidades. Inaugurado el canal de Suez, pareció una posibilidad real el viejo sueño de una vía navegable que atravesara el istmo de América Central, conectando el Pacífico y el Atlántico a través del Caribe. La idea interesó enormemente a los estrategas norteamericanos, y en poco tiempo el canal era una realidad, pero eso es otra historia.

La explosión del Maine en el puerto de La Habana, el 15 de febrero de 1898 desató una ola de histeria colectiva. Durante la guerra que se desencadenó, los norteamericanos se reunieron al grito de «Recordad el Maine».

Murieron 2 oficiales y 258 marinos. El navío llevaba tres semanas en La Habana para vigilar de cerca la insurrección cubana contra España, así como para tranquilizar a los norteamericanos residentes en Cuba. El hundimiento resucitó en Estados Unidos la fiebre bélica que se habla calmado un tanto después de la deposición del general Weyler, notorio por la crudeza de la represión contra los rebeldes. Los periódicos estadounidenses acusaron a España de la voladura y popularizaron el grito de «remember the Maine». El 25 de abril Estados Unidos declaró la guerra a España, y la mayoría de los ciudadanos consideró que el hundimiento del barco justificaba la declaración de guerra. Pero ¿fue verdaderamente España la responsable?

.Todavía hoy la hipótesis más probable es que la santabárbara del navío cargaba munición en mal estado, o que hubo ni explosión en las carboneras por la mezcla de oxígeno del aire con polvillo de carbol En lodo caso, el hundimiento cumplió con su finalidad de justificar el expansionismo estadounidense, y todavía hoy la leyenda, aunque languideciente, se resiste a desaparecer con carácter definitivo.

Industrializacion de Rusia Tren Transiberiano Cruza la Siberia

Industrialización de Rusia Tren Transiberiano

EL FERROCARRIL Transiberiano, que recorre 9.297 Km. desde MOSCÚ, en el oeste, hasta Najodka, cerca del puerto de Vladivostok sobre el Pacífico, en el este, es el de mayor longitud en el mundo. La ferrovía es una vital arteria comercial que atraviesa lo que era la Unión Soviética, además de que sirve de enlace con Japón por la ruta marítima Najodka-Yokohama, y con Pekín en China por un ramal principal que cruza Mongolia. Asimismo, hoy es una popular atracción turística para muchos viajeros nacionales y extranjeros, que en ocho días cruzan siete husos horarios.

El ferrocarril recorre vastas tierras inhóspitas, bordea las desnudas colinas y montañas de la Manchuria china y cruza las torrenciales aguas de ríos como el Amur y el Obi. Costea parte del lago Baikal, el más profundo del mundo, y atraviesa las áridas márgenes del desierto de Gobi y de la taiga, o sea los extensos bosques siberianos. Pasa por grandes ciudades industriales, como Irkutsk y Novosibirsk, y estaciones siberianas hechas de madera, con curiosas vislumbres de la vida rural.

A comienzos de la década de 1890, Rusia experimentó un auge masivo de industrialismo auspiciado por el Estado, bajo la mano rectora del Sergei Witte (1849-1915), ministro de finanzas desde 1892 hasta 1903 conde Witte veía el crecimiento industrial como crucial para la fortaleza nacional de Rusia. Creyendo que el ferrocarril era un arma muy poderosa para el desarrollo económico, Witte empujó al gobierno a llevar a cabo un programa de construcción masiva de ferrocarriles.

En 1900 se construyeron 56.000 kilómetros de línea ferroviaria, que incluían grandes tramos de los 8000 kilómetros de la vía transiberiana entre Moscú y Vladivostok, en el Océano Pacífico. Witte promovió también un sistema de tarifas protectoras que ayudaba a la industria rusa, y logró persuadir al zar Nicolás II (1894-1917) de que el capital extranjero era esencial para un rápido desarrollo industrial.

El programa de Witte hizo posible el rápido crecimiento de una moderna industria del acero y del carbón en Ucrania, convirtiendo a Rusia en 1900, en el cuarto país productor de acero, después de Estados Unía, , Alemania y Gran Bretaña.

Junto con la industrialización surgieron las fábricas, la clase trabajadora industrial, los barrios industriales en los alrededores de SE: Petersburgo y Moscú, y las lastimosas condiciones de vida y trabajo que acompañaron los comienzos de la industrialización en todas partes del mundo. El pensamiento socialista y los partidos de esa tendencia proliferaron, si bien la represión en Rusia pronto les forzó volverse clandestinos y revolucionarios.

El Partido Social Demócrata Marxista, por ejemplo, celebró su primer congreso en Minsk en 1898 pero el encarcelamiento de sus líderes obligó a que el siguiente se celebrara en Bruselas en 1903, al que asistieron emigrados ruso. Los revolucionarios sociales trabajaron por derrocar la autocracia zar y establecer un socialismo campesino.

Puesto que no tenían salida para su oposición al régimen, eran partidarios del terrorismo político e intentaron asesinar a los funcionarios del gobierno, asi como a los miembros de la dinastía reinante. La oposición creciente contra el régimen zarista terminó finalmente en la expíe: de la revolución de 1905.

 

El imperio ruso antes de la revolucion Reforma Políticas y Servidumbre

El imperio ruso antes de la revolución Reformas Políticas

LA SERVIDUMBRE: Aunque la Rusia del siglo XVIII poseía importantes industrias mineras y metalúrgicas, al avanzar el siglo XIX se vieron ampliamente superadas por las de otros países. Tampoco la agricultura rusa podía competir con las mejoras logradas en otras zonas; puesto que la población continuaba aumentando, esto significaba que la mayoría de los rusos pasaba hambre.

Una de las causas era el mantenimiento del sistema de servidumbre, abolido o a punto de desaparecer en el resto de Europa. Dicho sistema privaba al campesino de todo incentivo para mejorar sus métodos de cultivo, e impedía el movimiento de la fuerza laboral, que habría permitido encontrar obreros para las nuevas fábricas. Por añadidura, la pobreza de los campesinos reducía al mínimo sus demandas de productos.

La derrota en la guerra de Crimea (Nicolás I falleció durante el último año de la contienda) obligó al gobierno a introducir algunas reformas. La más trascendental fue la emancipación de los siervos en 1861, que se llevó a cabo prácticamente sin problemas. El aspecto fundamental de la reforma fue que los siervos dejaron de ser propiedad privada de los terratenientes para convertirse en individuos legalmente libres.

En la práctica, esto no significaba automáticamente la libertad completa; a los antiguos siervos aún les resultaba difícil abandonar sus aldeas natales. Esto evitó el peligro de que Rusia se llenara de millones de antiguos siervos buscando trabajo. Estas reformas abrieron el camino a la modernización de la agricultura y a la industria rusa.

“Los siervos más capaces, como los cocheros y artesanos, eran una valiosa propiedad  y eran tratados como tales. Ni un siervo causaba problemas podía ser azotado, enviado al ejército por 25 años o incluso exiliado a Siberia. Un terrateniente podía negar al siervo el derecho a casarse con la mujer que hubiera elegido, o podía obligarlo a casarse muy joven, para que proporcionara más hijos que trabajaran en la hacienda.

El siervo debía pagar por la pequeña parcela que se le permitía arar para su uso, ya fuera trabajando sin pago tres días a la semana —un sistema llamado barshchina— o por medio del obrok, renta pagada en efectivo o en especie. El pago del obrok permitía al siervo pedir autorización para salir a trabajar a la ciudad o a una fábrica, donde el emprendedor a veces podía ahorrar lo suficiente para comprar sus propios siervos. Quienes estaban bajo la barshchina, debían trabajar más de tres días a la semana durante la cosecha, y sus esposas e hijos, hacerlo con ellos.

Los zares notaron, desde mucho tiempo atrás, que la libertad de los siervos era esencial para que Rusia ocupara un lugar en el mundo moderno. Pero no fue sino hasta 1861 cuando finalmente fueron liberados por el zar Alejandro II. Su nueva condición de hombres libres les permitió comprar parcelas de tierra a sus antiguos terratenientes. Pero el flagrante encarecimiento de tierras ocasionó que los antiguos siervos, que nominalmente ya eran campesinos libres, tuvieran que pagar cuantiosos préstamos.

Además, el tamaño de la parcela de cada campesino fue reducido a la mitad de su extensión anterior, y entonces fue demasiado pequeña como para ser rentable. Esto desembocó en sufrimientos y penurias, pues los campesinos, mal alimentados y en condiciones insalubres, sucumbieron en números mayores a las epidemias y a las catastróficas hambrunas de f891 y 1892. Varios terratenientes fueron incapaces de obtener ganancias. Treinta años después de liberar a los siervos, vendieron 20,000 haciendas: se rindieron ante las dificultades y partieron a la ciudad.” (ver: Abolición de la Servidumbre en Rusia)

Política interna: Rusia no cejó en sus ambiciones expansionistas, ni terminaron tampoco las convulsiones y el descontento interno. Muerto el zar Nicolás I, su sucesor, Alejandro II (imagen), debió afrontar una fuerte oposición de los campesinos y las consecuencias del proceso de industrialización en el que Rusia se había embarcado. Además, numerosos grupos de socialistas y anarquistas se hicieron eco de la necesidad de llevar a cabo reformas sociales.

En 1881 fue asesinado Alejandro II, y le sucedió Alejandro III. El zar emprendió una campaña contra los opositores y trató de reforzar su gobierno absoluto apoyándose en la Iglesia ortodoxa y la policía. A su muerte, en 1894, el nuevo monarca Nicolás II, secundado por su esposa, la princesa alemana Alejandra, continuó la política de su antecesor. El gobierno llevó a cabo numerosas campañas derusificación que desataron huelgas y desórdenes en distintas regiones del Imperio.

En Rusia, el gobierno no hizo ninguna concesión a las reformas liberales o democráticas. El asesinato de Alejandro II en 1881 convenció a su hijo y sucesor, Alejandro III (1881 -1894), de que la reforma había sido un error y rápidamente instituyó lo que él dijo que eran “medidas excepcionales”.

El poder de la policía secreta se extendió. Se persiguió a los defensores de la monarquía constitucional y de la reforma social, al igual que a los grupos revolucionarios. Si el gobierno sospechaba que los habitantes podían ser traidores, eran puestos bajo ley marcial distritos completos de Rusia. Los poderes de los zemstvos, creados por las reformas de Alejandro II, se restringieron severamente.

Cuando Alejandro III murió, su débil hijo y sucesor, Nicolás 11(1894-1917), comenzó su reinado abrigando la convicción de su padre, respecto de que el poder absoluto de los zares debería conservarse: “Mantendré el principio de autocracia de una manera ti firme y resuelta como lo hizo mi inolvidable padre”. Pero las condiciones estaban cambiando, sobre todo con el crecimiento del industrialización, por lo que el enfoque del zar no se adaptaba a la realidad, dadas las nuevas circunstancias que afrontaba.

Rusia: una política expansionista:

Política exterior: Como ya se ha dicho, en el plano externo Rusia mantuvo su política expansionista, la cual chocó con el creciente poderío japonés. Así, ambas naciones se enfrentaron en una guerra (1904 a 1905) en la que Japón resultó victorioso y obtuvo importantes territorios.

Sin embargo, la gran cuestión de la política externa fueron los Balcanes y el dominio de los estrechos (Dardanelos y Bósforo). Por tal motivo, estalló en 1877 la Guerra ruso-turca que finalizó el año siguiente por elTratado de San Stéfano. Como resultado de esta paz, se reconoció la independencia de Servia, Montenegro y Rumania, y se creó el principado de Bulgaria. Posteriormente, el Tratado de Berlín estableció que Bosnia y Herzegovina serían ocupadas temporalmente por Austria.

La rivalidad de los Imperios ruso y austríaco en la región fue creciendo. A pesar de ello la cuestión permaneció en un statu quo ya que Austria temía que una guerra en los Balcanes provocara la sublevación de las nacionalidades dentro de su imperio, en tanto que Rusia prefería concentrarse en el Extremo Oriente.

Sin embargo, este problema se acrecentaría con el tiempo y fue, como se verá más adelante, uno de los motivo desencadenantes de la Primera Guerra Mundial.

Fuente Consultada:
Historia Universal Ilustrada Volumen 2 John Roberts
Historia Universal Navarro – Gárgari -González – López – Pastoriza – Portuondo
Hábitos y Costumbres del Pasado Reader´s Digest

Resumen de la Revolución Rusa Causas y Consecuencias Ideologia

Resumen de la Revolución Rusa
Causas y Consecuencias

Nicolás II, de la dinastía Romanov, el último zar. Se lo consideraba según Tolstoi, hombre con extraordinaria severidad, como un débil mental que intentaba parar la historia. Para otros era un hombre bien intencionado, en cualquier caso carecía de educación política. Introducción: El proceso revolucionario que se inicia en el Imperio zarista en 1905 y culmina en octubre de 1917 constituye uno de lo fenómenos más importantes del siglo XX. La transformación fue grandiosa. Un Imperio mastodóntico, gobernado por un autócrata, se transformó en república federal socialista; una sociedad de campesinos empobrecidos se elevó a la condición de gran potencia industrial.

Al representar la primera experiencia de revolución social se convirtió en el modelo de todos los revolucionarios de la centuria: China, Cuba, bastantes países europeos y africanos intentarían reproducir los pasos de los soviets rusos. Miles de libros y varias generaciones de historiadores, politólogos, economistas, sociólogos, ensayistas se han ocupado del gran acontecimiento.

revolucion rusa

¿Fue el cambio un accidente, un golpe de fortuna para unos revolucionarios profesionales que aprovecharon las circunstancias propicias de la Primera Guerra Mundial? ¿Se trató de un proceso meticulosamente preparado? ¿O simplemente debe ser considerado el resultado fatal de los errores del zarismo, un sistema político que permanecía de espaldas a los cambios del mundo?

El proceso derivó en una dictadura, en el momento en que Stalin, a la muerte de Lenin, se convirtió en el conductor supremo de la Revolución. ¿Se trató de una desviación del proceso? Así se había interpretado, y en abono de esta hipótesis se recogían advertencias de Lenin acerca de las tendencias autocráticas de Stalin. Pero no es un tema definitivamente resuelto. Documentación publicada recientemente, después de la apertura de los archivos soviéticos, muestra que un similar designio dictatorial albergaba Lenin, aunque la enfermedad no le permitiera materializarlo.

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Lenin, fue el artífice de la revolución. Adaptó la tesis de Marx a la realidad rusa, y organizó las bases del estado mayor. En abril de 1917, Vladimir Ilyich Ulyanov, más conocido por su nombre revolucionario, Lenin, llegó a Rusia de incógnito en un furgón desde Finlandia. (Los alemanes le habían facilitado su paso por Europa porque estaban interesados en aumentar el malestar interno en Rusia.) El líder bolchevique llevaba tres demandas: «¡El final de la guerra! ¡Toda la tierra para los campesinos! ¡Todo el poder para los soviets!».

EL DOMINGO SANGRIENTO Y LA REVOLUCIÓN DE 1905
El fracasado levantamiento que siguió a la guerra ruso-japonesa de 1905, constituyó un pavoroso preludio de la Revolución de Octubre de 1917. Se inició el domingo 9 de enero, cuando unos 200.000 trabajadores rusos acudieron en manifestación ante el Palacio de Invierno del zar, en San Petersburgo. Iban dirigidos por el sacerdote Georgi Gapon y demandaban la formación de una asamblea constituyente, la reducción de la jornada laboral a 8 horas y un salario mínimo diario de un rublo para todos los trabajadores.

Los manifestantes estaban desarmados y marchaban ordenadamente, cantando, portando iconos y entonando el himno «Dios salve al zar». Pero un aluvión de huelgas había enrarecido el ambiente de la ciudad, por lo que falanges de soldados y policías ordenaron dispersarse a la multitud. Cuando los trabajadores se negaron, las tropas abrieron fuego, matando posiblemente a 500 manifestantes e hiriendo a varios centenares más.

Lo sucedido, que pasó a conocerse como el domingo sangriento, indignó a Rusia. Millones de trabajadores se declararon en huelga y en muchas ciudades brotaron consejos locales del pueblo (soviets). La reacción del zar fue astuta y despiadada. Primero buscó el apoyo popular de los soviets con las concesiones liberales de su Manifiesto de Octubre; luego arrestó en masa al Soviet de San Petersburgo y aplastó un levantamiento armado en Moscú. La revolución de 1905 fue aniquilada, pero de sus heridas sin sanar surgiría otra revolución más sangrienta 12 años después.

El fracaso de la revolución de 1905 acentuó las diferencias existentes desde 1903 entre los bolcheviques de Lenin y los mencheviques. Los bolcheviques constituían mayoría, y Lenin consiguió imponer dentro del partido su idea de impulsar las luchas de liberación nacional, convirtiendo en guerra revolucionaria la guerra imperialista, en contra de las tesis de la socialdemocracia europea que prefería pactar y participar en los gobiernos estatuidos.

Idea General de la Situación Antes de la Revolución:

  • En el siglo XIX Europa Oriental (Turquía, Rusia, Austria) tenía un economía netamente agraria con una relación laboral de tipo feudal.
  • No había industrias, por lo tanto la burguesía industrial casi no existía.
  • Los grandes terratenientes dueños de extensas zonas de tierras fértiles explotaban a los campesinos.
  • Políticamente Rusia era un imperio conducido por un zar, dueño de un poder absoluto, con decisiones únicas sin cuestionamientos.
  • Los campesinos que conformaban un 85% de la población vivían en condiciones de extrema pobreza, al intenso frío se sumaba el hambre y las pestes debido a su debilidad.
  • Los campesinos comenzaron a organizarse para tratar de rebelarse contra este sistema injusto y opresor. El gobierno ruso percibía esta inconformidad popular y decidió iniciar una serie de reformas: a) Social: abolió la servidumbre y b) Económico: permitió la entrada de capitales extranjeros para la instalación de industrias, que en realidad fueron muy pocos.(ver: Abolición de la Servidumbre en Rusia)
  • A pesar de estas medidas las gente no mejoró su estándar de vida y siguió pasando por las mismas penurias.
  • Los campesinos también recibieron el apoyo de una gran masa de estudiantes y a partir de 1880 comenzaron a fortalecerse para luchar contra el poder del zar Nicolás.
  • Dentro de la oposición había dos opiniones enfrentadas: a) los que deseaban un país capitalista como el resto de Europa occidental, con tendencias liberales. Y b) una gran mayoría con una política de tipo socialista.(los campesinos, obreros y soldados)
  • En 1905 Rusia pierde la guerra con Japón, y el país se encuentra en una situación de debilidad política, por lo tanto la oposición aprovecha para crear una revuelta en San Petersburgo, denunciando la incompetencia del monarca.
  • Como medida de reacción el zar reprime a los manifestantes y dispara en las puertas del Palacio de Gobierno, matando a más de cien hombres y mujeres. También se rebelan los marineros del acorazado Potemki. De igual manera el zar acepta las quejas y acepta la creación de una especie de parlamento, llamado Duna que debía trabajar en combinación con el zar, pero cuando éste fue presionado automáticamente la disolvió.
  • De esta manera las primeras reformas liberales fracasaron, pues el zar, ni los nobles estaban dispuestos a ceder sus derechos y privilegios.
  • Además Rusia había entrado en la primer Guerra Mundial y su economía estaba estancada debido a los costos de la guerra y a que los hombres debieron dejar sus tierras para alistarse como soldados.
  • No había comida, combustible, materia prima, etc. 

La Revolución de Octubre: el triunfo bolchevique:

Desarrollo de los acontecimientos: El zar había abandonado el trono, víctima de su propio mal juicio. La nave del Estado se inclinaba de modo peligroso bajo el liderazgo de Aleksandr Kerensky, antiguo revolucionario, y su gobierno provisional se tambaleaba. Lenin, cuyas esperanzas de revolución habían ido disminuyendo durante la interminable guerra mundial, consideró que era el momento de tomar el poder.

Las décadas de incompetencia zarista ya habían hecho estragos en Rusia; la Primera Guerra Mundial la destrozó completamente. En 1917, la escasez de comida y la inflación de la época de guerra devoraba los ingresos de los trabajadores de la ciudad (200.000 de ellos salieron a las calles de Petrogrado en febrero para protestar). Una milicia hambrienta y helada ofrecía una resistencia dudosa. Cuando las huelgas y los disturbios llenaron la ciudad, Nicolás abdicó y finalizó así la dinastía Romanov de tres siglos de antigüedad.

Tras la abdicación de Nicolás II, en Rusia surgió un dualismo , el Gobierno Previcional (de mayoría burguesa), y por otro el Soviet de Petrogrado, al que se subordinaron los demás soviets que se organizaron rápidamente en las provincias.

Entre las primeras disposiciones del Gobierno Provisional (de Aleksandr Kerensky) se encontraban: el establecimiento de la libertad de prensa y asociación, el reconocimiento del derecho a huelga, la amnistía para los presos políticos y exiliados, la anulación de las discrepancias religiosas, el arresto de la familia imperial y las elecciones para una futura Asamblea Constituyente.

Sin embargo, el grupo bolchevique estaba descontento ya que las medidas instauradas no eran tan revolucionarias como las que él preconizaba. Lenín, quien estaba exiliado, regresó y obtuvo un gran apoyo en las ciudades mediante la consigna: “Todo el poder a los Soviets”. Contaba con la colaboración de dos figuras importantes para el futuro de Rusia; León Trotsky (1879-1940) y José Dzugashvili (1879-1953) llamado Stalin.

A pesar de que en esos momentos los bolcheviques sólo representaban una minoría, Trotsky fue nombrado (setiembre de 1917) presidente del Comité Ejecutivo de los Soviets al proclamarse la República. Entonces se preparó el golpe de Estado para destituir a los mencheviques.e implantar el sistema sostenido por Lenin y sus adeptos.

A fines de octubre surgió la ocasión esperada. Las reformas propuestas no se habían llevado a cabo. La tensión fue creciente; el Gobierno Provisional, disuelto; Kerensky debió huir. Se constituyó el Consejo de los Comisarios del Pueblo, un órgano gubernativo encabezado por Lenin.

De acuerdo con las primeras medidas adoptadas por el gobierno bolchevique, se firmó con Alemania el Tratado de Brest-Litovsk, que puso fin a las hostilidades. Mientras tanto, el zar Nicolás y la familia imperial quedaron prisioneros en Rusia. En julio de 1918, todos fueron asesinados.

DISPOSICIONES TOMADAS DESPUÉS DE LA REVOLUCIÓN DE OCTUBRE

1-Transferencia de la propiedad de la tierra a los campesinos.

2-Reconocimiento del derecho de regentear las fábricas a los obreros.

3-Firma de una paz inmediata.

Disolución de la Asamblea Constituyente en la que los bolcheviques eran minoría.

Establecimiento de la Cheka, organismo encargado de la represión (terror rojo).

Ejecuciones en masa de aristócratas, burgueses y miembros del clero. Se desconoce el número de víctimas.

RESUMEN: Contexto Económico-Social De Esa Época:

  • El zar con todo el poder político
  • Una elite de terratenientes con todas sus tierras que explotaban a los campesinos.
  • Un burguesía industrial sumamente débil.
  • Pocos obreros y no agremiados.
  • Algunos campesinos ricos, con algo de tierras, los kulaks.
  • Muchos soldados muy descontentos y sin trabajo.

Los más perjudicados eran:

  • Los campesinos explotados
  • Los soldados sin trabajo
  • Los obreros con sueldos de miseria.

Los tres grupos se organizaron formando soviets, los soviets de soldados, los de campesinos y los de obreros, y se organizaron en toda la nación para crear lo que fue la primera revolución socialista del mundo, en 1917.

Luego de la revolución el zar abdicó y nuevamente las ideas liberales tomaron fuerza, se creo el gobierno de la  Duma, formada por demócratas, socialistas, revolucionarios, y trataron de implementar medidas políticas como la división de poderes, la soberanía popular, libertad religiosa y de prensa, etc., pero no se logró ejercer el poder de manera efectiva, además el parlamento decidió continuar la guerra mundial, medida que le generó un hondo y popular rechazo.

Ahora los soviets, dirigidos por Lenin, que estaba exiliado, forman el partido bolcheviques y inculcándoles la idea de que “todo el poder es para los soviets” ó “pan, tierras y trabajo” se rebelan tomando el Palacio de Invierno, asumiendo a partir de este momento todo el poder, y se formó el Consejo de Comisarios del Pueblo, dirigidos por Lenin y comenzaron a dar respuesta a la gente que tan miserablemente vivía.

  • Por decreto se puso en manos de campesinos la tierra de los terratenientes.
  • Los dueños de las fábricas mantuvieron su propiedad pero la producción fue manejada y controlado por los obreros.
  • Se negoció la guerra y se puso fin a las acciones bélicas, perdiendo gran parte de territorio ruso frente a Alemania, que al finalizar la guerra debió devolver estas zonas.
  • El nuevo gobierno estaría formado por obreros y campesinos.
  • A partir de este momento se comenzaría a formar el estado socialista.

Para este camino había dos vías una establecer usa serie de medidas duras que produzcan los cambios necesarios para llegar al régimen socialista o bien aplicar medidas mas moderadas pero con el tiempo llegarían a la construcción definitiva de las ideas marxistas. Lenin era partidario de esta última opción y ese fue el camino seguido.

Se nacionalizaron los bancos, el transporte como los ferrocarriles y barcos, y las grandes empresas. También se repudió la deuda externa nacional. Inicialmente convivían dos sistemas uno que permitía la propiedad privada de algunos bienes y otra que los nacionalizaba.

LOS DÍAS QUE CONMOVIERON AL MUNDO:  El periodista norteamericano John Reed fue testigo de la revolución. Así describió el primer discurso de Lenin luego del triunfo: “Eran exactamente las 8.40 del 26 de octubre cuando una atronadora ola de aplausos anunció la entrada de Lenin.[…] Estaba de pie, agarrado a los bordes de la tribuna, recorriendo con los ojos entornados la masa de los delegados y esperaba, sin reparar en la creciente ovación que duró varios minutos. Cuando ésta cesó, dijo breve y simplemente: ‘Ha llegado el momento de emprender la construcción del socialismo’. Nuevo estallido atronador de la tempestad humana, lo primero que debemos hacer es adoptar medidas prácticas para realizar la paz. Debemos ofrecer la paz a los pueblos de todos los países beligerantes en las condiciones soviéticas, sin anexiones, sin contribuciones. […] La Revolución de Octubre inicia la era de la Revolución Socialista. El movimiento obrero, en nombre de la paz y el socialismo alcanzará la victoria y cumplirá su misión.'[…] Un impulso inesperado y espontáneo nos levantó a todos y nuestra unanimidad se tradujo en los acordes armoniosos y emocionantes de La Internacional. Un soldado viejo y canoso lloraba como un niño. El potente himno inundó la sala, atravesó ventanas y puertas y voló al cielo sereno.”

Esta revolución socialista, asombró y asustó al mundo occidental, de orientación capitalista por lo que diversos países como Inglaterra y Francia, apoyaron al ejército blanco, comandado por generales zaristas, para que se rebelen contra el nuevo régimen, evitando de esta manera que el socialismo se expanda hacia el occidente poniendo en peligro al capitalismo.

El ejército blanco estaba apoyado por la burguesía industrial y los terratenientes, que fueron los perjudicados de este sistema, por otro lado Trosky segundo de Lenin organizó el ejército rojo apoyado por el resto del país y logró conformar un ejército de mas de 3.000.000 de soldados en poco tiempo y le dio la victoria definitiva a los bolcheviques. Murieron 7.000.000 de ciudadanos en esta guerra civil que duró 3 años. Se impuso el régimen de Partido Único, el bolchevique, que comenzó a llamarse comunista, y la prohibió la disidencia interna en el partido.

El gobierno ruso nacionalizó todas las empresas con el correr del tiempo y obligó a los campesino a entregar el excedente de su producción agrícola, es decir, se confiscaban los granos, de esta manera lograba asegurar el pan a toda la población rusa durante la guerra civil. La producción cayó notablemente ya que los campesinos se negaron a producir de más, sólo se dedicaron a producir lo que consumían. A estas medidas se las conocen como Comunismo de Guerra.

Terminada la guerra civil como el país se encontraba en una difícil situación económica y parecía que se volvería a repetir la historia zarista, Lenin aplica unas leyes conocidas como en Nueva Política Económica (NEP) y trata de recomponer la economía.

 Para ello:

  • Suspende la confiscación de granos.
  • Permite la venta de los excedentes de producción.
  • Cobra un nuevo impuesto en relación de la riqueza de cada campesino
  • Permite que cualquier ciudadano instale una pequeña empresa, ya que las grandes siguen en manos del estado.

En pocos años la economía se recupera y algunos campesinos como los kulaks dueños de tierras extensas se enriquecen. Algunos conductores del socialismo no aceptan estas diferencias y dicen que estas medidas del NEP eran de tipo capitalista y atrasan la construcción del socialismo, uno de ellos es Trosky.

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Trosky

En 1922 Lenin tiene un ataque de apoplejía lo que lo obliga a abandonar el poder, y comienza una interna entre algunos conductores para reemplazarlo, se crea un triunvirato formado por Stalin, Kamanev y Zinovied, y Trosky es exiliado en México, asesinado mas tarde por orden de Stalin. (Lenin escribió en su testamento sobre Stalin, y aduce que este hombre no es muy confiable como continuador del régimen comunista, debido a su carácter intolerante, cruel y violento, y creía necesario que sea sustituido por alguien mas leal, afable y atento)

Como el precio del grano bajó los campesinos especularon y retuvieron los granos, generando una situación de desabastecimiento  nacional. Stalin no de acuerdo con esto abandona el NEP y cambia el rumbo de la economía.

Expropió las tierras a los kulaks, los cuales eran considerados enemigos del socialismo y fueron exterminados , por otra parte, organizó a los campesinos en granjas. Para acelerar este proceso de colectivización les prometió tecnología agropecuaria y en solo 6 años todas las tierras se colectivizan. Por otro lado se planifica minuciosamente el desarrollo industrial y se propone triplicar la producción de maquinas pesadas, quintuplicar la energía eléctrica y aumentar considerablemente la superficie cultivada. Sabía que esta es la única manera de hacer funcionar el socialismo.

Como instrumento de fuerza para controlar y dominar al pueblo, Stalin se apoyó en su Ejercito Rojo e instaló los gulasg, especies de campos de concentración donde eran encarcelados y condenados a trabajos de fuerzas a todos aquellos opositores.

Todas estas medidas, se estipularon en el plan quinquenal, que tuvo un éxito único, pero que costó el sacrificio y vida de millones de rusos. Todos los disidentes fueron perseguidos, encerrados o asesinados, cerca de 3.000.000 de habitantes. No había familia numerosa que tenga al menos un hijo muerto o encarcelado por el sistema político.

Stalin gobernó desde 1927 hasta 1953, y consolidó un régimen sumamente duro y autoritario, no toleró ningún tipo de oposición hacia el oficialismo. En 1933 comienza una serie de purgas contra todo sospechoso de oposición, acusándolos de antisovieticos, elimina así  a millones de ciudadanos rusos, incluyendo en ellos a revolucionarios de 1917, como sus compañeros del triunvirato, Kamamev y Zinoviev. Stalin deseaba consolidar el comunismo en Rusia, y mas tarde extenderlo al resto del mundo, conocido esto como Socialismo en un solo país. Para otros era necesario cuanto antes traspasar las fronteras con estas ideas socialistas.

Stalin obligó un culto nacional a su imagen. Con esta política de miedo popular Stalin pudo concentrar todo el poder político de Rusia, que acompañado de otros dirigentes, se adueñaron de todos los organismos e instituciones del control estatal, y además  ocuparon  importantes cargos  que les permitió enriquecerse y se fueron separando del resto de la población.

La consolidación de este régimen estalinista hizo que aquellos revolucionarios de 1917 con tendencias liberales y democráticas abandonen definitivamente su lucha en pos de lograr  imponer políticamente sus propósitos.

La Destalinización: La desestalinización empezó apenas éste murió. Primero se anunció que no existió una conjura de sus médicos. En junio 1953 fue arrestado Beria, jefe de la KGB, el servicio secreto ruso, que era temido de todos. Beria fue ejecutado. El que usó con mas éxito la desestanilización fue Nikita Khrushchev, nuevo secretario del partido. En 1956 denunció en un discurso las aberraciones de Stalin y liberó a millones de prisioneros de los campos de trabajos forzados.

La oligarquía del partido que hizo dimitir a Krushchev puso en su lugar a Leonidad Brehnev. Este, que entró con toda suavidad, logró eliminar de sus puestos a sus opositores e iniciar un mini culto personal hacia mitades de los años 1970.

El comienzo de la distensión: Los fines de Breznev eran obtener una regularización de las relaciones con occidente y obtener así los beneficios del comercio mundial pero sin relajar la sociedad comunista hasta un punto tal de perder el control social o económico. La Unión Soviética preocupó a occidente por sus movimientos en el tercer mundo pero el resultado que hoy vemos de ello es una marginalización del comunismo en las estructuras políticas y económicas globales. Después que Breznev murió, en 1982, tuvo dos sucesores que duraron un año cada uno y luego vino en primavera 1985 un hombre joven con un programa de grandes cambios.

La perestroika de Mijaíl Gorbachov: La idea de la reestructuración de Gorbachov era mantener una doctrina comunista con una estructura económica similar al capitalismo. Ciertos partidos socialistas de Europa ya habían dado ejemplos al respecto. Con su Glasnost (clarividencia) además buscaba hacer un país lógico de una retórico.

La tarea necesitaba mucha valentía, porque se adentraba en situaciones políticas y económicas de menor estabilidad que él y Rusia supieron sobrellevar. Las reformas de Gorbachov fueron resistidas por el partido comunista que trató de tomar el poder (agosto 1991) pero no pudieron destituir a Boris Yeltsin y el gobierno federativo Ruso. El partido fue declarado fuera de la ley.

En diciembre, los líderes de Rusia, Ucrania y Bielorrusia declararon que una Unión de Estados Independientes reemplazarían la URSS. Gorbachov dimitió hacia fines de año. Ahí terminaron los 74 años de la URSS. Pero Rusia y sus aliados siguen en la confederación y Boris Yeltsin renunció como presidente en diciembre de 1999. Sin él las transformaciones hacia el capitalismo no hubiesen seguido en Rusia.

Hacia fines de marzo 2000, Vladimir Putin, que había sido primer ministro de Yeltsin, fue elegido presidente con mayoría de votos contra el candidato del partido comunista. Putin, en una alocución prometió luchar contra la corrupción con la ayuda de sus ex camaradas de la antigua KGB.

Cronología

FechaAcontecimientos
1917 – febreroManifestación por conmemoración del día de la mujer obrera
1917 – febrero – julioModelo burgués de revolución con asamblea constitucional
1917 – abrilLenin llega a Rusia desde Alemania
1917 – julioGobierno de Kerensky
1917- julio – octubreLevantamientos de bolcheviques y zaristas
1917 – octubreRevolución bolchevique, congreso de los soviets. Toma del palacio de invierno
1917 – diciembreFirma de la paz de Brest Litovsk. Rusia pierde Ucrania, Estonia, Letonia, Lituania
1918 – 1921Guerra civil
1919Creación de la III internacional Komintern
1918 – 1919Intento revolucionario
1919 – 1923Primeros congresos de la Internacional comunista. Su auge.
1929Crisis económica mundial
19392º guerra mundial
1943Stalin decreta la abolición de la Komintern
1944Stalin decreta la disolución del partido comunista de EE.UU.
1945Alianza de la URSS y EE.UU. Fin de la guerra

Grandes Revolucionarios de la Historia

La Paz Armada en Europa luego de la Guerra Franco Prusiana

La Paz Armada en Europa

La Paz Armada: sólo una apariencia de paz: Se conoce con el nombre de Paz Armada al período que se inició en 1871 (luego de logradas las unidades italianas y  alemanas) y que finalizó en 1914 con el estallido de la Primera Guerra Mundial. Fue una etapa de grandes contradicciones, ya que, si bien hubo pocos conflictos abiertos entre los países europeos, las fricciones internacionales se acrecentaron. La paz era sólo una apariencia bajo la cual la posibilidad de un conflicto bélico mundial crecía día a día.

Tal período se caracterizó, en líneas generales, por aspectos diferentes:

Por un lado, el auge y expansión del imperialismo por el otro la frivolidad de la sociedad europea que abrazaba una vida de lujo y desenfado mientras la situación internacional era cada vez más tensa y peligrosa.

El primero de estos aspectos, acrecentó las fricciones internacionales. Se produjeron una serie de alianzas y contra alianzas que demarcaron los dos grandes grupos que se enfrentarían en la “Gran Guerra”.

ENDURECIMIENTO DE LAS ALIANZAS: Hacia 1890 Europa vivía en la incertidumbre. La guerra, aunque improbable, parecía posible, y todos los Estados tenían en cuenta en sus cálculos esta eventualidad. Bismarck (imagen) había dejado con gran prudencia gravitar esta amenaza porque servía a sus fines. Además, existían en potencia innumerables conflictos. Francia y Alemania no podían reconciliarse a causa de Alsacia-Lorena.

Francia e Italia se habían enzarzado en una verdadera guerra aduanera. Francia e Inglaterra, implicadas en la gran política colonial, parecían dispuestas a entenderse y firmaban en 1890 un importante acuerdo para repartirse el valle del Níger. Pero eran de temer nuevas fricciones.

En 1887 Rusia e Inglaterra estuvieron al borde de la guerra a causa del Asia central y de las fronteras de la India. Finalmente, se vislumbraba en el horizonte el nacimiento de una nueva potencia: el Japón.

Pero, en conjunto, el más peligroso de todos los conflictos, el de Austria-Hungría y Rusia a propósito de los Balcanes caía en el olvido. Rusia estaba entonces mucho más interesada en el Extremo Oriente y la doble monarquía no buscaba la expansión. […].

Durante el período 1891-1904, relativamente tranquilo, se prosiguió y aceleró el reparto de África; se formó, frente a las alianzas alemanas otro sistema que gravitaba en torno a Francia; y sobre todo maduraron las fuerzas susceptibles de aumentar las tensiones, tensiones que, de 1904 a 1914, se harían tan vivas que iban a estallar en sucesivas crisis. La última iba a ser fatal para la paz.

Fuente: Juan Bautista Duroselle. Europa de 1815 a nuestros días.

BLOQUES DE POTENCIAS DURANTE LA PAZ ARMADA:

1879: Alianza de Alemania y el imperio Autro-Húngaro
1882: Italia se incopora a la alianza austro-húngaro-germana.
Se constituye la Triple Alianza.

1894: Tratado entre Rusia y Francia
1907: Inglatera se adhiere al tratado. Se conforma la Triple Entente, o triple acuerdo.

Origen del Estado Liberal Conquistas de la Burguesía en 1848

Origen del Estado Liberal
Conquistas de la Burguesía en 1848

ANTECEDENTES DEL ESTADO LIBERAL: Después de la derrota definitiva de Napoleón, los monarcas absolutos del continente europeo mediante el Congreso de Viena, buscaron regresar a la etapa anterior a la Revolución Francesa, conocida cpomo el Antiguo Régimen, lo que significó la supresión de las medidas sociales, políticas y económicas dictadas por los ideales revolucionarios del siglo XVIII, principalmente las referentes a las constituciones y al postulado de la soberanían acional, para dar paso otra vez al poder ilimitado de los reyes, devolver a la nobleza y al clero sus privilegios, reconstruir el mapa de Europa que había sido desfigurado por las conquistas y anexiones ocasionadas por la guerra, y replantear la vida internacional con base en un sistema de seguridad conjunta y equilibrada que no permitiera más revoluciones ni intentos de cualquier país por lograr la hegemonía continental.

Como respuesta al movimiento que apoyaba la Restauración monárquica, se produjeron en las más importantes naciones europeas una serie de procesos revolucionarios en su contra, en los que la burguesía luchó por su derecho a crear gobiernos constitucionales adecuados a sus intereses y mentalidad liberal.

Aun cuando entre los liberales hubo ruptura, pues la alta burguesía (industriales, banqueros, grandes comerciantes, etc.) proponía reformas moderadas con la instauración de monarquías parlamentarias y constitucionalistas, mientras que la baja burguesía (artesanos, profesionales, pequeños comerciantes) y las clases obreras, con base en ideas democráticas, aspiraban a instauración de repúblicas, en las cuales abrir las posibilidades de participación en la esfera política para conseguir mejores condiciones de trabajo. Aunado a esto apareció, aunque de manera limitada, una nueva ideología, el socialismo que pretendía una reforma más radical de la sociedad en beneficio de las clases trabajadoras.

El periodo histórico que en Europa abarcó los años posteriores al Congreso de Viena recibió el nombre de restauración, porque la dinastía   de orbón fue restaurada en el trono de rancia, y también recuperaron sus tronos todos  los  monarcas que habían   sido   desposeídos   por Napoleón y restablecieron la monarquía absoluta.

1848: Revolución Burguesa en Francia: Una desastrosa cosecha de trigo y de patata dio origen, en 1846, a disturbios en el campo   francés;   bandas   hambrientas   recorrían Jos caminos reales, saqueando castillos y panaderías,  sembrando el terror en los pueblos. La enorme alza de precios que siguió, alcanzó a todas las capas de la sociedad, que tuvieron que reducir sus compras, lo que favoreció, así, la crisis, los despidos y el paro en la industria.

A esta gravísima crisis económica se unió una serie de escándalos,  de asesinatos, de corrupción, de tráfico de empleos, que envolvió a los personajes más destacados del régimen. La oposición aprovechó el desafecto general hacia el Gobierno, para reclamar una reforma electoral que redujese el censo a cien francos, y una reforma parlamentaria que disminuyera el número de diputados y funcionarios, siempre  dispuestos  a sostener  al  régimen….esta situación dió lugar a que en febrero 1848 se inicie un violento movimiento en defensa de los principios liberales mas básicos, como la defensa de la propiedad privada, la soberanía popular, la división de poderes en legislativo, ejecutivo y judicial y el establecimiento de una Constitución liberal que defiendan los derechos de la alta y baja burguesía. (Ver: Revoluciones Burguesas)

Orígenes del liberalismo político y liberalismo económico: Las revoluciones burguesas en Europa, al destruir el Antiguo Régimen, dieron lugar a un nuevo tipo de Estado que los historiadores denominaron Estado liberal, y la ideología que sustentaba estos regímenes burgueses es lo que se ha dado en llamar liberalismo, liberalismo que en el siglo XIX poseía un doble aspecto, claramente diferenciado en la mayor parte de los países: liberalismo político y liberalismo económico.

cuadro Movimientos Rvolucionarios de 1848

Movimientos Rvolucionarios de 1848

Liberalismo político significaba respeto a las libertades ciudadanas e individuales (libertad de expresión, de asociación, de reunión); existencia de una Constitución inviolable que determinase los derechos y deberes de ciudadanos y gobernantes; separación de poderes —legislativo, ejecutivo y judicial— para evitar cualquier tiranía; y derecho al voto, bien en forma de sufragio censitario, bien como sufragio universal, aunque en este último caso más que de liberalismo político habría que hablar de democracia.

Junto a este liberalismo político, el Estado burgués del siglo XIX estaba también asentado en el liberalismo económico: un conjunto de teorías y  de prácticas al servicio de la alta burguesía dominante y que, en gran medida, eran consecuencia de la Revolución Industrial. Desde el punto de vista de la práctica, el liberalismo económico significó la no intervención del Estado en las cuestiones sociales, financieras y empresariales. A nivel técnico supuso, además, un intento de explicar racionalmente y justificar el fenómeno de la industrialización y sus más inmediatas consecuencias: el gran capitalismo y la miseria de la clase trabajadora.

La alta burguesía europea, cada día más poderosa y rica, con el poder político ya firmemente asido, veía con inquietud cómo alrededor de las ciudades industriales iba surgiendo una masa proletaria. también cada día más espantosamente pobre. Necesitaba, por tanto, una doctrina que explicase este hecho como inevitable y, en consecuencia, sirviese para tranquilizar su propia inquietud. Tal doctrina la encontró en dos pensadores ingleses, Adam Smith (1723-1790) y Thomas R. Malthus (1766-1834), que pasaron así a ser los pilares ideológicos del liberalismo económico.

Smith pensaba que todo el sistema económico debía estar basado en la ley de la oferta y la demanda. Para que un país prosperase, los gobiernos debían abstenerse de intervenir en el funcionamiento de esa ley: los precios y los salarios se fijarían por sí solos, sin necesidad de intervención alguna del Estado. Y ello, entendía, no podía ser de otro modo, por cuanto si se deseaba una absoluta libertad económica. cada hombre, al actuar buscando su propio beneficio, provocaba el enriquecimiento de la sociedad.

Malthus partía del supuesto de que, mientras el aumento creciente de población seguía una proporción geométrica, la generación de riquezas y alimentos sólo crecía aritméticamente. Resultaba por ello inevitable que, de no ponerse remedio, el mundo se hundiría en la pobreza. Ese remedio no podía ser otro que el control de natalidad en los obreros, y que estos puedan ser abandonados a su suerte, para que así su número disminuyese.

En resumen, tanto Malthus como Smith lo que estaban pidiendo era la inhibición de los gobernantes en cuestiones sociales y económicas. Y eso fue lo que ocurrió: el Estado burgués europeo del siglo XIX se limitó a garantizar el orden público en el interior de sus fronteras, renunciando a cualquier tipo de política social, de justicia redistributiva y de intervención en la economía. Nada mejor para los grandes capitalistas, que quedaron con las manos libres para enriquecerse al máximo. La riqueza se convirtió en una virtud, y los clérigos, desde el púlpito, presentaban la pobreza como una consecuencia del vilo y el pecado, con lo cual estaban testificando de hecho su existencia.

Frente a este Estado liberal y en la sociedad burguesa, el proletariado se encontró indefenso. Por ello, su lucha por la vida y por los derechos que se les negaban tenía que convertirse necesariamente en una lucha contra el liberalismo económico y la burguesía capitalista.

El Proletario y el Proletariado: «El cambio fundamental que ha sobrevenido en la sociedad, en el seno de la lucha universal creada por la concurrencia y como resultado inmediato de su lucha, es la introducción, entre las condiciones humanas, del proletario, cuyo nombre, tomado de los romanos, es antiguo, pero cuya existencia es completamente nueva. Los proletarios eran, en la República romana, los hombres sin bienes que no pagaban el Denso y que no estaban vinculados a la patria más que por la progenitura (proles) que e daban; al igual que nosotros, los romanos habían observado que son quienes no poseen nada los que tienen familias más numerosas, ya que no les produce ninguna

inquietud criarlas. Además, el proletariado romano no trabajaba, puesto que, en una sociedad que admite la esclavitud, el trabajo es deshonroso para los hombres libres; vivían casi por completo a costa de la sociedad, de la distribución de víveres que hacía la República. Casi podría decirse que la sociedad moderna vive a costa del proletario, de la parte que le quita de la recompensa del trabajo. En efecto, según el orden que tiende a implantar la crematística, debe cargarse al proletario con todo el trabajo de la sociedad, permaneciendo ajeno a toda propiedad, viviendo sólo de su salario.» (SISMONDI: Estudios sobre Economía Política, 1836.)

Fuente Consultada: Revoluciones del Mundo Moderno Alfonso Lazo Aula Abierta Salvat

La Especias en la Edad Media Historia Usos de las Especias Comercio

Uso y Propiedades de las Especias en la Edad Media

LAS ESPECIAS EN LA EDAD MEDIA:    Las especias son el regalo del Paraíso. Como el ideario situaba al Jardín del Edén en Oriente Medio, entre el Tigris y Éufrates, la creencia medieval, alimentada por los comerciantes en su provecho, era que de allí procedían todas las especias. De esta manera, floreció el negocio de los cruzados, que instalaron sus almacenes en los puertos de Líbano y Siria.

Algunas ya estaban descritas por Herodoto, y los griegos mencionaban la canela, el cardamomo, el anís estrellado o el carvi, que se designaba como aromata o condimenta.

El término apareció por primera vez en La peregrinación de Carlomagno —un cantar de gesta que se popularizó hacia 1150— derivado del latín y que significa simplemente “producto de la tierra”.

Las primeras listas fueron recogidas en papiros egipcios, como aromas para embalsamar; y en los escritos de Chen Nong, emperador chino de hace 5.000 años. Por su parte, Hildegarda de Bingen, considerada una referencia en gastronomía, medicina y herbolaria medieval, las despreciaba y afirmaba que el jengibre sumía a quien lo tomara en la tontera y pereza.

Marco Polo, en 1295, luego de viajar por China, Birmania, la corte de Kublai Khan y regresar a través de la isla de las especias, las Molucas, escribió sus memorias y en ellas contó tales maravillas que lo apodaron, incrédulos, Marco Millones. Sin embargo, se cuidó de ocultar la procedencia de la preciada canela.

Las especias, el lujo y el refinamiento de la cocina medieval eran moneda de cambio. Vienen de lejos, de medio y lejano Oriente, y eran signo de riqueza, de modo que su papel era aún más social que gastronómico.

El precio se encarecía por las tasas que les aplicaban los turcos y que acrecentaban hasta en un 80 por ciento el precio de salida de India. Una ley dictada por el rey visigodo Alarico en 408 exigió como ofrenda de sumisión una tonelada de pimienta, que tenía el mismo valor que el oro. Los burgueses de Béziers, desde 1107, debían pagar tres libras anuales de pimienta por familia al vizconde de Roger, como castigo por haber asesinado a su padre.

Según el chef Taillevent, toda despensa debe contar con: jengibre, canela y su flor, clavo, pimienta redonda, pimienta larga, azafrán, nuez moscada, galanga, laurel, comino, azúcar, almendra, ajos, cebollas, perejil, hoja de viña… La trufa, que no es propiamente una especia, sino un hongo aromático, vivió muchas contradicciones en la Edad Media: se la consideraba expresión demoníaca, pero era apreciada, tanto que constituía una ofrenda para reyes y nobles.

A las especias se atribuye en la Edad Media puntuales y diferenciadas virtudes medicinales, sobre todo aperitivas, digestivas y afrodisíacas.

Aromas y especias se espolvoreaban para enriquecer, como ayudas digestivas, como objeto de lujo y como disimulo del penoso estado de los alimentos.

Ver: Ruta de la Especias

Fuente Consultadas:
Crónica Loca de Víctor Sueiro

Enciclopedia del Estudiantes – Tomos 12 y 20 Santillana
Los Santos Que Nos Protegen Ángel Bornos-Eva Prim
COSMOS – Carl Sagan
El Espacio Asombroso – Ann Jeanette Campbell
20 Grandes Conspiraciones de la Historia – Santiago Camacho
Revista Muy Interesante La Vida en la Edad Media (Edición Especial Nº 5)
Historia del Mundo -Serie Para Dummies
Actual Historia del Mundo Contemporáneo- Vicens Vives
Almanaque Mundial 2008 -Televisa
El Prójimo – Pacho O’Donnell
La Revolución de las Ideas de – Roberto Cook

AMPLIACIÓN DEL TEMA:

Propiedades de las Especias y Usos en la Antiguedad

Los grande viajes  realizados por los primeros navegantes se pueden comparar perfectamente, por los peligros que entrañaban, por la incertidumbre de hallar una meta y luego poder regresar, con los primeros vuelos espaciales, y se efectuaban, precisamente, para conseguir un cargamento de pimienta o de canela u otro tipo de especias.

Los famosos navegantes, como Bartolomé Días, que en 1187 rodeó el África y halló el camino a la India; como Cristóbal Colón, que en 1492 puso pie en América, y como Magallanes, que en 1519-20 dio la vuelta al mundo, buscaban un nuevo camino para poder llevar a Europa las especias, productos vegetales propios de las regiones de clima cálido y húmedo. Aunque parezca extraño, en esa época tales productos representaban la mercadería más solicitada y valiosa. Durante largo tiempo se usaron como moneda.

HISTORIA: Durante el Medioevo, los más aprovechados “intermediarios” en el comercio de las especias fueron los árabes. Éstos, desde ía India y desde China, las transportaban a las costas orientales del Mediterráneo, donde las vendían a ios mercaderes europeos.

Los mayores comerciantes de especias fueron los venecianos. Pero en el curso del siglo XV los negocios comenzaron a ir mal, porque los turcos habían ocupado las costas orientales del Mediterráneo y fijaban los precios por sí mismos; además, sometidos a una autoridad central, única y arbitraria, eran más rígidos y temían ser sorprendidos aceptando soborno. Durante cierto tiempo hubo escasez de especias y los precios subieron considerablemente. El país que lograba conseguirlas, para luego revenderlas, tenía el bienestar asegurado.

En el siglo XVI los portugueses lograron, navegando alrededor de África, ilegar a las indias, y como este nuevo camine no era obstaculizado por los turcos, arrebataron la supremacía comercial a Venecia, que había basado su comercio en el soborno de los emires musulmanes.

POR QUÉ ERAN TAN SOLICITADAS

Para comprender por qué fueron los hombres del Medioevo los primeros en introducir las especias, haciendo de ellas un gran consumo, hay que tener en cuenta sus condiciones de vida.

En esos siglos, por la escasez de forrajes en el invierno, la mayor parte del ganado era sacrificado a principios del otoño y su carne conservada en salazón o ahumada. Así, durante el invierno, la carne salada representaba el alimento principal, completado con unas pocas clases de verdura, porque la mayoría de las hortalizas eran desconocidas.

Para hacer más agradable esa comida monótona y en realidad poco apetitosa, se acostumbraba aromatizarla con grandes cantidades de especias. La cocina resultaba, así, mucho más fuerte que en nuestros días: se gustaba de los condimentos a base de especias. Su uso, difundido tanto entre los ricos como en las clases pobres, explica en parte el enorme consumo de estos productos. Otra razón era la necesidad de atenuar el gusto a salvajina de las carnes de caza.

POR QUÉ TIENEN UN SABOR Y UN PERFUME TAN INTENSOS
La palabra “especia” significa aroma. En efecto, su característica común es la de contener especiales sustancias orgánicas en estado oleoso (llamadas “aceites etéreos”), que son muy sabrosas y perfumadas, las cuales se volatilizan con facilidad y se difunden en el aire, perfumándolo intensamente. Cuando las especias son rociadas sobre los alimentos, esos aceites se difunden, confiriéndoles su particular aroma.

POR QUÉ SON AGRADABLES
Cuando notamos el perfume agradable de un plato, o aunque sólo veamos un manjar apetecido, experimentamos que “se nos hace agua la boca”. Y ello no es tan sólo un modo de decir, porque los órganos del olfato y de la vista, a través del sistema nervioso, excitan las glándulas salivales, estimulándolas y haciendo segregar saliva. Se trata de un “acto reflejo” con el cual el organismo parece decirnos: “estoy preparado para recibir el alimento; sentémonos a la mesa y buen provecho”.

Lo mismo sucede durante la masticación de un alimento aromatizado con las especias: las partículas aromáticas entran en contacto con las células gustativas de la lengua; se origina una fuerte sensación del gusto, que por medio del sistema nervioso estimula una mayor salivación.

POR QUÉ FACILITAN LA DIGESTIÓN: Las sustancias contenidas en las especias tienen la propiedad de dilatar los vasos capilares sanguíneos y, en consecuencia, provocar una mayor irrigación de sangre en los órganos con los cuales se ponen en contacto.

Debido a ello, las glándulas del estómago que segregan el jugo gástrico, y las del intestino que segregan los jugos entéricos, cuando son estimuladas por las especias producen una mayor cantidad de jugos. Simultáneamente, las fibras musculares del tubo digestivo, como consecuencia de la mayor irrigación sanguínea, adquieren más fuerza y aumentan el ritmo de trabajo, es decir, el ritmo de sus contracciones.  Naturalmente, esto facilita la digestión.

He ahí por qué colocando una justa dosis de especias en los alimentos, aunque comamos un poco más de lo habitual, no sentimos pesadez de estómago. Por el contrario, podemos advertir una sensación de satisfacción, y a veces de ligera euforia, porque algunas especias poseen también la propiedad de ocasionar en quien las ingiere un efecto equivalente al de una ligera ebriedad.

POR QUÉ HAY QUE HACER DE ELLAS UN USO MODERADO:

Siendo las especias estimulantes de numerosas funciones orgánicas, deben ser consumidas con criterio. El hígado es, entre nuestros órganos, el que puede ser más dañado por un consumo excesivo y continuado de especias. Una intoxicación por especias puede manifestarse, precisamente, en forma de una inflamación del hígado, cólicos en el estómago y, a veces, en los casos más graves, vómitos y diarreas.

LA ESPECIAS MAS COMUNES:

CANELA O CINAMOMO (“Cinnamomum zeylánicum“; familia: lauráceas). Es un pequeño árbol de hojas siempre verdes. Alrededor de los seis años de edad, la planta alcanza su desarrollo completo y está lista para ser utilizada. Se tala el árbol a ras de tierra; tronco y ramas se cortan en segmentos y se separa la corteza, es decir, la parte utilizada como droga. Ésta, rallada para quitarle la parte suberosa (de corcho), es cortada en pedazos, enrollada en cilindros y hecha secar a la sombra.

VAINILLA (“Vanilla planifolia”; familia: orchidáceas). La parte utilizada es el fruto, y el aroma se desarrolla después de una fermentación bastante complicada.La vainilla es originaria de América tropical. Actualmente es cultivada en México, en Brasil y en las islas de Java y Madagascar.

ANÍS (“Pímpinella anisum”; familia: umbelíferas). Es una planta parecida a la cicuta, que’florece a fines de la primavera. Originaria de Egipto, se cultiva también en algunos países europeos para obtener sus frutos, muy aromáticos, que se usan como condimento y para fabricar licores. No debe confundirle con el “anís estrellado” de uso análogo, que es el fruto de árboles magnoliáeeos de China y Japán.

CÁPSICO O PIMIENTO (“Cápsicum annuum“; familia: solanáceas).  El  pimiento, originario de América   tropical,  es  ampliamente cultivado en  otras  zonas  de  clima   cálido   y  templado. Entre las plantas aromáticas es la más difundida  y  cultivada, ya sea como alimento o como condimento. También es usada en medicina.

JENGIBRE (“Zingíbe  officinale“; familia: zingiberáceas). El rizoma es usado en perfumería. A la misma familia pertenece el cardamomo (“Elettaria cardamómum”).

PIMENTERO (“Pipernigrum”; familia: piperáceas). Es un arbusto trepador con fruto en forma de pequeña baya, colorado, que contiene una semilla rugosa (parte utilizada). El fruto recogido aún no maduro suministra la pimienta negra. Recogido maduro y descortezado, nos da la pimienta blanca, que es menos picante. Es cultivado en los países cálidos, sobre todo en el Archipiélago Malayo, en las Indias Orientales y en Sudamérica. Los primeros en conocerlo en Europa fueron los griegos, pero, por su elevadísimo precio, su uso como droga se difundió sólo después del siglo XVI.

AZAFRÁN (“Crocus sativus“; familia: iridáceas). Se lo cultiva para utilizar los estambres, empleados en Medicina y coma condimento.

CLAVERO (“Eugenia caryophyllata“; familia: mirtáceas). Es un árbol de 10 a 20 metros de alto. Se recogen los capullos de sus flores antes da que la córela se abra y se hacen secar. Son los “clavos de olor” del comercio. Una planta en plena producción puede dar de 5 a 10 kilogramos de clavos de olor. De la China y de la india, esta planta fue introducida en Europa alrededor del siglo VI.

MOSTAZA: el nombre científico de la familia de las Crucíferas es Cruciferae, cuyo género representativo es Brassica. La col silvestre es la especie Brassica oleracea; la mostaza negra, Brassica nigra; la mostaza blanca, Brassica hirta (y también Sinapis alba); la mostaza verde, Brassica juncea variedad crispifolia; y la mostaza silvestre, Brassica kaber. Utilizada antiguamente para la cura del reumatismo, la bronquitis y tos ferina. También usada como condimento.

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miselaneas de la historia

Miscelánea: según la definición del diccionario de la lengua española, “es una mezcla de cosas de distinto origen o tipo”, y justamente este concepto es el que se aplica hoy esta página, en donde podrá encontrar explicaciones de los mas variados e inconexos temas ,pero interesantes como para ampliar nuestra cultura general.

Cinturon de Castidad Historia y Origen Consecuencias Edad Media

Historia del Cinturón de Castidad

QUIEN INVENTÓ EL CINTURÓN DE CASTIDAD?

https://historiaybiografias.com/archivos_varios5/castidad.jpgEl control de la sexualidad femenina se remonta casi a los orígenes de la civilización. Según los historiadores, en Oriente, las prácticas para evitar que la mujer tuviera relaciones con otros hombres que no fuera el cónyuge eran bastante habituales y en ciertas ocasiones, crueles.

Así, por ejemplo, para evitar embarazos entre las esclavas sudanesas se les cosía literalmente el órgano sexual con anillos de metal, e incluso en casos extremos, concretamente en los harenes, se utilizaban métodos más drásticos como destruir el clítoris y la vagina.

Sin embargo. el control genital que más aceptación obtuvo en Occidente fue sin lugar a dudas el cinturón de castidad. Este instrumento de origen semita, fue introducido en Europa en la Edad Media, tras las Cruzadas en Tierra Santa El cinturón consistía en un estuche de metal -hierro o plata- que se ceñía al cuerpo de la dama.

Para reforzar los mecanismos de seguridad, una gruesa barra pasaba entre las piernas, lo que hacía difícil el caminar. Esta tortuosa coraza sólo tenía dos rendijas, que permitían la evacuación corporal, pero que a la vez impedían la penetración de cualquier objeto, ya que estaban flanqueadas por afiladas púas.

Mientras llevaban colocados estos aparatos, las mujeres no podían asear sus partes intimas, lo que constituía un foco de infecciones.

Fuente Consultadas:
Secretos y Misterios de la Historia – Rearder’s Digest
Enciclopedia del Estudiantes – Tomos 12 y 20 Santillana
Los Santos Que Nos Protegen Ángel Bornos-Eva Prim
COSMOS – Carl Sagan
El Espacio Asombroso – Ann Jeanette Campbell
20 Grandes Conspiraciones de la Historia – Santiago Camacho
Revista Muy Interesante La Vida en la Edad Media (Edición Especial Nº 5)
Historia del Mundo -Serie Para Dummies
Actual Historia del Mundo Contemporáneo- Vicens Vives
Almanaque Mundial 2008 -Televisa
El Prójimo – Pacho O’Donnell
La Revolución de las Ideas de – Roberto Cook

https://historiaybiografias.com/linea_divisoria5.jpg

miselaneas de la historia

Miscelánea: según la definición del diccionario de la lengua española, “es una mezcla de cosas de distinto origen o tipo”, y justamente este concepto es el que se aplica hoy esta página, en donde podrá encontrar explicaciones de los mas variados e inconexos temas ,pero interesantes como para ampliar nuestra cultura general.

La Unificacion de Italia Causas y Consecuencias Mazzini

La Unificación de Italia
Causas y Consecuencias – Giuseppe Mazzini

La formación de un estado nacional italiano tuvo algunas similitudes con el caso alemán. Era un territorio, hasta el siglo XIX, caracterizado por la existencia de múltiples reinos, ducados y pequeños estados.

Los tres principales artífices de la unidad italiana fueron el rey del Piamente, Víctor Manuel II, el conde de Cavour y Giuseppe Garibaldi. Cavour era un hombre culto, había residido en Inglaterra y Francia, y fue un político astuto.

Garibaldi (1807-1882) era un hombre del pueblo, luchador nato, pues en su juventud había estado en América, donde peleó al frente de una «legión italiana» en auxilio de Montevideo. En 1848, en Italia de nuevo, reclutó un grupo de voluntarios con los cuales peleó contra los austríacos. Finalmente ocupó Sicilia y la ciudad de Nápoles, donde gobernó como dictador, pero siempre en nombre de Víctor Manuel II. Sus hombres, los garibaldinos, le adoraban.

Pero la unidad de Italia, si bien necesitaba hombres de combate como Garibaldi, no hubiese sido posible sin la astucia de Cavour.

Italia en la segunda mitad del siglo XIX. Entre las principales regiones de Italia en esta época, se destacaban: el reino de Piamonte y Cerdeña, en el norte; las tierras del Papado, en el centro, y los dominios borbones, de origen español, en Nápoles y Sicilia, además de múltiples territorios pertenecientes a la aristocracia terrateniente, en el sur de la península. Una parte importante de los territorios del noreste (Venecia, Trento, por ejemplo) se encontraban bajo el dominio de los austríacos.

Giuseppe Mazzini (1805-1872)
Fue un político nacionalista y liberal fundador de la agrupación la Joven Italia. Participó en los movimientos revolucionarios de 1830 y se destacó en su lucha por la unificación italiana en la primera mitad del siglo XIX Su pensamiento influyó en e/proceso de unficación defines de siglo.

Giuseppe Garibaldi (1807-1882)Su actividad política comenzó en la agrupación revolucionaria llamada la Joven Italia en 1830. Tras fracasar en su intento revolucionario en Génova, huyó a Sudamérica, donde participó en otros movimientos políticos. En 1848 volvió a Italia para luchar en la revolución y en 1860 encabezó la marcha de Los mil camisas rojas, con el objetivo de liberar Nápoles y Sicilia del dominio francés.

Conde de Cavour

El Reino de Piamonte y Cerdeña se convirtió en el principal impulsor de la creación de un Estado nacional unificado. La burguesía piamontesa, representada por industriales, políticos e intelectuales, fue la principal gestora de los movimientos nacionalistas que surgieron en este período. En esta región se concentraba la mayor parte del potencial económico de la península y era la única zona industrialmente integrada al resto de Europa. Políticamente era gobernada por el rey Víctor Manuel y su ministro liberal, Camilo Cavour.

Este proceso tuvo la oposición de las fuerzas conserva doras principalmente, la aristocracia terrateniente del sur y el Papado, en el centro de Italia. El Papad fue uno de los sectores que mayor resistencia impusieron a los intentos de unidad, ya que temía la pérdida de sus territorios y aumento de la influencia del liberalismo en la región.

El crecimiento industrial permitió el fortalecimiento de la burguesía, que empezó a unir sus aspiraciones económicas y políticas y vio en la unidad política una eficaz vía para desarrollar mejor sus negocios y su actividad económica. Así, la burguesía de los Estados del norte, y fundamentalmente del Piamonte, se convirtió en el motor del movimiento nacionalista, un primer paso para la unificación económica, para convertir Italia en un verdadero mercado nacional, fue la construcción del ferrocarril, que se realizó a partir de 1840. El ferrocarril permitió la conexión de regiones aisladas, transformó la vida cotidiana y permitió el intercambio de mercancías, pero sobre todo la difusión de noticias y de ideas.

En el plano internacional, la unificación italiana contó con el respaldo decisivo de las, principales potencias  Gran Bretaña y Francia. Pero tuvo la oposición de los gobiernos conservadores de Austria y Rusia. Esta situación concluyó con la guerra entre Piamonte y Austria. El triunfo piamontés le permitió incorporar gran parte de los territorios del norte dominados por los austríacos.

En los territorios del sur, la iniciativa nacionalista estuvo encabezada por Giuseppe Garibaldi. Qrganizó un movimiento popular y republicano que venció a los borbones y le permitió recuperar Nápoles y Sicilia.

La unificación italiana dejó planteados dos graves problemas. El primero de ellos fue la marginación de los sectores radicales democráticos encabezados por Garibaldi. Estos fueron derrotados políticamente por la alta burguesía liberal de Piamonte, que finalmente instauró una monarquía constitucional en la región, respaldada por las potencias europeas.

El otro problema fue la relación con la Iglesia Católica. Una vez que sus dominios fueron conquistados y ocupada Roma en 1870, el Papa se consideró “prisionero en el Vaticano”, lo que con el tiempo le trajo al nuevo Estado italiano serios problemas con los sectores católicos europeos.

PENSAMIENTO DE MAZZINI SOBRE ITALIA DEL SIGLO XIX: Somos un pueblo de 21 a 22 millones de hombres, llamados, desde tiempos inmemoriales, con un mismo nombre -el de pueblo italiano-, delimitados por las fronteras naturales más precisas que Dios ha trazado, el mar y las montañas más altas de Europa, que hablamos la misma lengua […], tenemos las mismas creencias y las mismas costumbres, herederos del más glorioso pasado político, científico y artístico conocido en la historia de Europa […].

No tenemos bandera, no tenemos nombre político, ni disfrutamos de un lugar entre las naciones europeas. No tenemos centro común, no tenemos ninguna Carta, ni un mercado unificado. Estamos desmembrados en ocho Estados […]. Ocho líneas de aduanas limitan nuestro mercado y nos impiden la industria y la actividad comercial […]. Ocho sistemas diferentes de moneda, de pesos y de medidas, de legislación civil y de organización administrativa nos han separado y nos hacen sentir extranjeros los unos de los otros. Y todos estos Estados están en manos de gobiernos despóticos […]. No existe libertad de prensa, ni de asociación, ni de palabra […].
MAZZINI, G.: Italia, Austria y el Papa, 1845.

Para saber mas….

LA UNIDAD DE ITALIA. Los tres principales artífices de la unidad italiana fueron el rey del Píamente, Víctor Manuel II, el conde de Cavour y Giuseppe Garibaldi. Cavour era un hombre quito, había residido en Inglaterra y Francia, y fue un político astuto. Garibaldi (1807-1882) era un hombre del pueblo, luchador nato, pues en su juventud había estado en América, donde peleó al frente de una «legión italiana» en auxilio de Montevideo.

En 1848, en Italia de nuevo, reclutó un grupo de voluntarios con los cuales peleó contra los austríacos. Finalmente ocupó Sicilia y la ciudad de Nápoles, donde gobernó como dictador, pero siempre en nombre de Víctor Manuel II. Sus hombres, los garibaldinos, le adoraban. Pero la unidad de Italia, si bien necesitaba hombres de combate como Garibaldi, no hubiese sido posible sin la astucia de Cavour.

En 1855 concertó Cavour un tratado de alianza con Francia e Inglaterra, unidas contra Rusia en la guerra de Crimea, a cuya península fue enviado un ejército expedicionario piamontés. El astuto Cavour consiguió el apoyo de Napoleón III y la promesa de que Francia acudiría en socorro de la Casa de Saboya en el caso de que Austria atacase el Piamonte.

En 1859, Víctor Manuel hizo un llamamiento a la unidad italiana mientras Garibaldi organizaba un cuerpo de cazadores alpinos. Austria, alarmada, ocupó la frontera contigua al Piamonte y exigió la desmilitarización del territorio. El ultimátum equivalía a una declaración de guerra. Los ejércitos franco-piamonteses derrotaron a los austríacos en Magenta Solferino, mientras en los restantes Estados italianos estallaban revoluciones que expresaban el propósito de unirse a la dinastía de Víctor Manuel.

Súbitamente Napoleón cambió de política y firmó una tregua (julio de 1859) que fue seguida por la Paz de Zurich. Garibaldi, por su parte, y al frente de un millar de «camisas rojas», conquistó Sicilia, Palermo, Mesina y Nápoles, tras lo cual intentó la total conquista de los Estados Pontificios al grito de: «O Roma o morte»; pero el Gobierno italiano, temeroso de la protección que Francia dispensaba al Pontífice, desautorizó la campaña y decretó el arresto de Garibaldi.

El Parlamento italiano de 1861, establecido en Turín, proclamó a Víctor Manuel «rey de Italia por la gracia de Dios y la voluntad del pueblo». En 1866 Italia se aprovechó de las diferencias entre Prusia y Austria para anexionarse el territorio véneto. Para completar la unidad italiana era preciso ocupar Roma, guarnecida por tropas francesas, pero el rey Víctor Manuel, que no quería exponerse a una guerra contra Napoleón III, creyó prudente aguardar. La ocasión propicia se presentó en 1870 al estallar la guerra franco-prusiana.

El 20 de septiembre de dicho año, tras una breve lucha en la Puerta Pía, las tropas italianas entraron en Roma, que pasó a ser la capital del nuevo reino. La ley de garantías aseguraba al Papa la más completa independencia en el ejercicio de su autoridad espiritual; además, fue reconocido al Pontífice el derecho a los honores soberanos en todo el territorio italiano y se le permitió que tuviera una guardia personal. Se determinó que los lugares de residencia habitual o temporal del Papa gozasen de inmunidad, se le autorizó a establecer oficinas de Correos y Telégrafos, y finalmente se le asignó una renta anual de 3.225.000 liras, a la que el Pontífice renunció siempre.

«El papa Pío IX —según Pietro Orsi— fue muy útil a la causa italiana, tanto cuando dio el primer impulso al movimiento nacional, como cuando retardó y rehusó obstinadamente llegar a una inteligencia, pues así pudo realizarse la unidad italiana sin hacer al Papa más concesiones que las relativas a la libertad de la Iglesia.» Sin embargo, el Papa, hasta el Tratado de Letrán de 1929 se consideró siempre prisionero en el Vaticano.

Con ello la unidad italiana no se había logrado por completo, toda vez que subsistían el Tirol y Trieste dependientes de Austria; Córcega y Niza. de Francia, y Malta de Inglaterra. Estos territorios constituyeron la Italia irredenta.

A la muerte de Víctor Manuel II le sucedió su hijo Humberto I (1878-1900), que envió varias expediciones a las costas del Mar Rojo, que fueron causa de la desastrosa guerra con Abisinia, en la que los italianos fueron derrotados. Firmó la Triple Alianza con Austria y Alemania, y en la tarde del 29 de julio de 1900 murió víctima de un atentado anarquista. Sucedióle su hijo Víctor Manuel III, casado con Elena de Montenegro.

Es digno de recordarse que a consecuencia de la batalla de Solferino (1859) se creó la Cruz Roja Internacional. Enrique Dunant, escritor y comerciante suizo, quedó tan impresionado al contemplar el campo de batalla después de la lucha, sembrado de cadáveres, de caballos destrozados por la metralla y de moribundos que gemían sin esperanza, que decidió instar a todos los Gobiernos su apoyo para crear un cuerpo de sanitarios que atendiera a los heridos y enterrara a los muertos en el campo de batalla.

Su idea fue bien acogida, y gracias a Dunant la suerte de los que caían en la lucha no fue tan triste como hasta entonces, pero había sido preciso que el siglo XIX hubiese entrado en su segunda mitad para que esta idea cobrase cuerpo. Algo parecido hizo Florencia Nightingale en la guerra de Crimea al atender los hospitales de campañas aliados.

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Mazzini, Giuseppe. Patriota italiano, nacido en Genova en 1805. En su ciudad natal estudió y practicó la abogacía, al tiempo que colaboraba en varios periódicos. A los 25 años se afilió a los Carbonarios, por lo que fue buscado y detenido. Logró huir a Marsella, donde, en 1831, fundó la sociedad «La Giovine Italia». Promovió varios intentos de levantamiento en el país (1831-34), pero ninguno tuvo éxito. Vivió en Suiza y en 1837 se trasladó a Londres, continuando allí su propaganda política.

Tras el levantamiento de 1848 en Francia, visitó París y Milán, donde fue recibido con entusiasmo. Regresó a Italia y formó parte del triunvirato que presidió la República de Roma. Los franceses, con Oudinot al frente, tomaron la capital, obligando a Mazzini a refugiarse en Londres; desde donde impulsó los frustrados levanta mientos de 1852, 1853 y 1857.

Más ade lante colaboró con Garibaldi en sus expediciones de 1860, 1862 y 1867. Aunque celebró la unificación de Italia, nunca reconoció a la monarquía: su fin era la república. Fue propuesto en varias oca siones para ocupar un escaño en el Par lamento nacional, mas siempre se negó. Detenido en 1870 por suponérsele cóin plice de la conspiración republicana de Garibaldi, fue puesto en libertad al no poderse probar nada. Falleció dos años después.

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La difusion de las ideas liberales La Burguesia Liberal Periodicos

Las grandes transformaciones en el campo de las ideas y del conocimiento se difundieron de manera notable, en las últimas décadas del siglo XIX, gracias a la aparición de una prensa de alcance masivo. Hasta ese momento, la difusión del conocimiento había estado circunscrita a pequeñas minorías. Una forma muy efectiva de control de la información por parte de las minorías privilegiadas fue la censura. Pero a medida que se fueron imponiendo los gobiernos liberales se fue extendiendo la libertad de prensa.

Las ideas de la burguesía liberal—que en la primera mitad del siglo XIX fue a través de periódicos clandestino de poca y difícil difusión— encontraron en los diarios el vehículo más importante para difundir sus ideas políticas. No obstante, estas publicaciones eran consumidas por un público limitado a aquellos grupos sociales de un elevado nivel de instrucción y preocupados por la actividad política.

A medida que los diarios dejaron de ser medios dedicados exclusivamente a la difusión de opiniones políticas e incorporaron información más variada, fueron captando un público más amplio. Algunos periódicos de París y Londres, a fines del siglo XIX, tenían tiradas superiores a los 200.000 ejemplares.

Este importante incremento en las ediciones transformó al periodismo en un negocio atractivo y se crearon grandes empresas, sustentadas en los avisos publicitarios y en las ventas de diarios, independientes de los partidos políticos.

Periódicos como el londinense “The Times”, fundado en 1785, ejercieron una gran influencia sobre la opinión pública; fue entonces cuando comenzó a utilizarse la expresión cuarto poder para referirse ala prensa.

Inicialmente el “Times” londinense se imprimía en un taller de mano que rendía unos 400 ejemplares por hora hasta que en 1814 comenzaron a emplearse máquinas que daban hasta 1.100 copias horarias. También limitaban las tiradas las dificultades de correo, las prohibiciones gubernamentales y la censura. Por ejemplo, en Inglaterra, de 1712 a 1855, para impedir la propagación periodística entre la población, cada ejemplar se sometía a un impuesto especial.

En 1814, el “Times” de Londres comienza a emplear una máquina
como la de arriba que permitía imprimir 1.100 ejemplares por hora.

La Iglesia Rerum Novarum Imperialismo Positivismo Enciclica Social

La Iglesia Rerum Novarum
Imperialismo ,Positivismo y Enciclica Social

Desde el surgimiento del liberalismo y la Revolución Francesa de 1789, la Iglesia católica se había opuesto a los cambios y a las sociedades masónicas. Durante el siglo XIX. distintos Papas habían condenado derechos consagrados por los gobiernos liberales, como la libertad de imprenta, de conciencia, de culto, de palabra y de enseñanza.

Con la propagación de los ideales socialistas y comunistas entre los obreros, la Iglesia también lanzó su condena en duros términos: “Esta execrable doctrina es totalmente contraria al derecho natural, y no podría establecerse, sin que los derechos, los intereses, las propiedades de todos, y la sociedad misma fuesen completamente trastornados” (en la Encíclica del Papa Pío IX, del 29 de noviembre de 1846)

La Iglesia Rerum Novarum Imperialismo Positivismo Enciclica Social Leon XIIILos profundos cambios políticos e ideológicos que se produjeron en Europa en el siglo XIX provocaron una fuerte conmoción dentro de la Iglesia Católica.

Esta debió hacer frente a las medidas de los gobiernos liberales que la privaban de bienes y posesiones y que limitaban su influencia en el plano político.

En la primera mitad del siglo XIX, muchos Estados europeos firmaron acuerdos con la Iglesia —llamados concordatos— en los que se establecían los derechos de ésta y las obligaciones que los Estados tenían, en materia eclesiástica.

Pero estos acuerdos se dificultaron ante el avance de las ideas liberales, que propugnaban una completa separación entre la iglesia y el Estado. En el seno de la propia Iglesia se dividieron las opiniones sobre cuál debía ser la actitud de la institución ante estas políticas.

La postura reformista o renovadora se inspiraba en las ideas del abate francés Hughes E. de Larnennais, quien desde su periódico “L’Avenir” sostenía: “Nada de religión en la política nada de política en la religión”.

Grupos de laicos y sacerdotes, profesores universitarios y teólogos e diversos países europeos formaron una corriente partidaria de que el Papado renunciara a sus posesiones territoriales y a su poder temporal. Estos sectores buscaban acercar a la Iglesia Católica a los aires de democratización y liberalización que se estaban imponiendo en Europa.

Sin embargo, frente a los cuestionamientos externos y a las opiniones renovadoras internas, la mayoría de la jerarquía eclesiástica reaccionó con una postura claramente conservadora.

Los papas formularon diferentes condenas frente a toda idea que se opusiera a los principios tradicionales de la Iglesia. En 1832, el papa Gregorio XVI redactó la encíclica Mirari vos, que condenaba las libertades modernas, como la libertad de culto, de conciencia, de asociación y de prensa.

En 1864, el papa Pío IX promulgó una encíclica —Quanta Cura— acompañada del Syllabus, un catálogo con ochenta proposiciones que la Iglesia consideraba condenables.

El documento afirmaba que era un error que “el Papa puede y debe reconciliarse y transigir con el progreso, el liberalismo y la civilización moderna”, consideraba que el Estado laico —separado de la Iglesia— era “imnpío y absurdo”.

En 1870 setecientos sacerdotes se reunieron en el Primer Concilio Vaticano. Continuando con la línea del Syllabus, se condenaron los “errores modernos” y se discutió el dogma que afirmaba la infalibilidad del Papa.

Un grupo minoritario, de tendencia renovadora, se opuso a esa idea y luego de ásperos debates se retiró de las deliberaciones. De este modo, quedó libre el camino para que se impusiera la tendencia conservadora, que reafirmó la autoridad papal y una organización eclesiástica centralizada y jerárquica.

En 1879 fue elegido como papa León XIII (foto arriba), quien continuó con la línea conservadora pero reorientando la política del Vaticano, con el objetivo de romper el aislamiento en el que se encontraba la Iglesia.

Intentó reafirmar los principios doctrinarios del catolicismo frente a las nuevas corrientes científicas, estimulando los estudios teológicos y los seminarios. Esto también permitió un debate de ideas más abierto dentro de la Iglesia, el que permitió atenuar las críticas de los sacerdotes renovadores. También impulsó la creación de misiones evangelizadoras, especialmente entre la población de los territorios coloniales que conquistaban las potencias europeas.

La principal contrincante ideológica de la Iglesia en tiempos  XIII fue “aquella secta de hombres que bajo diversos y casi bárbaros nombres de socialistas, comunistas y nihilistas …] pretenden trastocar los fundamentos de toda sociedad civil” (encíclica Quod Apostolici Muneris).

El Vaticano comenzó a definir una política hacia la clase obrera. Para contrarrestar la influencia de las internacionales obreras de inspiración socialista, la Iglesia difundió la encíclica Rerum novarum (1891).

Este documento alcanzó una gran significación histórica porque estableció los principios de la doctrina social de la Iglesia.. A partir de entonces se estimuló la formación de círculos de obreros católicos o sindicatos cristianos cuya prédica se basó en la crítica a los “excesos del liberalismo” y en la aceptación de la propiedad privada y la desigualdad social como hechos naturales, “ya que sufrir y padecer es la suerte del hombre”.

Rerum Novarum (latín: de las cosas nuevas) es la primera encíclica social de la Iglesia Católica. Fue promulgada por el papa León XIII el viernes 15 de mayo de 1891. Fue una carta abierta dirigida a todos los obispos, que versaba sobre las condiciones de las clases trabajadoras.

En ella, el papa dejaba patente su apoyo al derecho laboral de formar uniones o sindicatos, pero sin acercarse al socialismo marxista, pues también se reafirmaba en su apoyo al derecho de la propiedad privada. Además discutía sobre las relaciones entre el gobierno, las empresas, los trabajadores y la Iglesia, proponiendo una organización socioeconómica que más tarde se llamaría corporativismo.

Mientras que mucho se ha debatido sobre sus posiciones o declaraciones particulares, es claro que este trabajo fue notable como resumen de muchos asuntos planteados por la revolución industrial, por el creciente problema obrero y las sociedades democráticas modernas.

Con esta encíclica la Iglesia pretendió, entre otras cosas, paralizar la “descristianización” de las masas trabajadoras, en un período en el cual la credibilidad de la Iglesia era disminuida porque los sectores populares de la cristiandad e incluso del clero, se inclinaban por las ideas revolucionarias. Se acepta generalmente que la encíclica Rerum Novarum es la carta de fundación de la democracia cristiana y una pieza clave de la doctrina.

9. Pues, destruidos en el pasado siglo los antiguos gremios de obreros, y no habiéndoseles dado en su lugar defensa ninguna, por haberse apartado las instituciones y leyes públicas de la religión de nuestros padres, poco a poco ha sucedido hallarse los obreros entregados, solos e indefensos, por la condición de los tiempos, a la inhumanidad de sus amos y a la desenfrenada codicia de sus competidores. A aumentar el mal vino la voraz usura; la cual, aunque más de una vez condenada por la sentencia de la Iglesia, sigue siempre, bajo diversas formas, la misma en su ser, ejercitada por hombres avaros y codiciosos. Júntase a esto que la producción y el comercio de todas las cosas están casi del todo en manos de pocos, de tal suerte, que unos cuantos hombres opulentos y riquísimos han puesto sobre la multitud innumerable de proletarios un yugo que difiere poco del de los esclavos.

10. Para remedio de este mal. los socialistas, después de excitar en los pobres el odio a los ricos, pretenden que es preciso acabar con la propiedad privada y sustituirla con la colectiva, en que los bienes de cada uno sean comunes a todos, atendiendo a su conservación y distribución los que rigen el municipio o tienen el gobierno general del Estado. Con este pasar los bienes de las manos de los particulares a las de la comunidad, y repartir luego estos mismos bienes y sus utilidades con igualdad perfecta entre los ciudadanos, creen que podrán curar la enfermedad presente.
11. Pero tan lejos está este procedimiento de poder dirimir la cuestión, que más bien perjudica a los obreros mismos: y es además grandemente injusto, porque hace violencia a los que legítimamente poseen, pervierte los deberes del Estado, e introduce una completa confusión entre los ciudadanos.”

Resumiendo, podemos decir que reflexiona sobre la mala situación de los trabajadores y la injusticia que sufren por parte de las instituciones, por lo que propone tratar sus problemas con una mirada comprensiva y una actitud caritativa. Dice que el socialismo surgió debido a la “voraz usura” de los patrones, pero no implica una solución pacífica para la sociedad, porque esta ideología excita en los pobres el odio a los ricos y quiere que se sustituya la propiedad privada por la colectiva, cuando esto traería injusticia a los que “legítimamente poseen”. Por último, recomienda la práctica de la religión, de la que se deriva el amor al prójimo y el respeto a los derechos de los demás.

Fuente Consultada: Historia Mundial Contemporánea 1° Polimodal Brass-Gallego