La Guerra Fría

Crisis del Sistema Capitalista en el Siglo XX

Crisis del Sistema Capitalista en el Siglo XX

CRISIS DEL SISTEMA CAPITALISTA: Una combinación de factores marcó el final de un período de notable crecimiento: La declaración de inconvertibilidad del dólar en 1971 y las devaluaciones del dólar entre 1971 y 1973 pusieron fin la sistema monetario de Bretón Woods.

En 1973, la crisis del petróleo, terminó con el Petróleo Barato reavivó los temores producidos por el recuerdo de la crisis del 30. Ante la caída de la producción, del consumo y del crecimiento económico en general y frente a la reaparición de altos porcentajes de desocupación, el aumento de la pobreza y la inestabilidad de las variables económicas, se prefirió hablar de recesiones menores y momentáneas.

Las causas de esta grave crisis, que se prolongó hasta la década del noventa, fueron explicadas de diferentes formas: por la crisis del petróleo (aumento del precio de dicho producto), por los avances tecnológicos que provocaron desocupación y hasta por la creencia de que los salarios habían aumentado demasiado.

Es decir, se trató de una crisis provocada por el funcionamiento del propio sistema capitalista: después de más de veinte años de crecimiento sostenido se produjo un estancamiento y los empresarios —para no dejar de ganar tanto— transfirieron la disminución de sus ganancias a los otros sectores de la sociedad: los trabajadores, el Estado, etc. La crisis fue causada por la propia estructura del sistema, influida por causas coyunturales, como las mencionadas anteriormente.

crisis del capitalismo

1929-Crisis o Crack de la Bolsa de Wall Street

1973-Crisis del Petróleo y los Petrodólares

1994-Crisis Asiática

2001-Crisis en Argentina (Default)

2008-Inicio de la Crisis Hipotecaria y Financiera

2011-Crisis Inmobiliaria en Europa

LA CRISIS DEL PETRÓLEO

A partir de 1973, la crisis del petróleo reavivó los temores producidos por el recuerdo de la crisis del 30. Ante la caída de la producción, del consumo y del crecimiento económico en general y frente a la reaparición de altos porcentajes de desocupación, el aumento de la pobreza y la inestabilidad de las variables económicas, se prefirió hablar de recesiones menores y momentáneas.

Las causas de esta grave crisis, que se prolongó hasta la década del noventa, fueron explicadas de diferentes formas: por la crisis del petróleo (aumento del precio de dicho producto), por los avances tecnológicos que provocaron desocupación y hasta por la creencia de que los salarios habían aumentado demasiado.

Es decir, se trató de una crisis provocada por el funcionamiento del propio sistema capitalista: después de más de veinte años de crecimiento sostenido se produjo un estancamiento y los empresarios —para no dejar de ganar tanto— transfirieron la disminución de sus ganancias a los otros sectores de la sociedad: los trabajadores, el Estado, etc. La crisis fue causada por la propia estructura del sistema, influida por causas coyunturales, como las mencionadas anteriormente.

La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), nació en 1960, en respuesta a la baja del precio de éste impuesta por las grandesempresas petrolíferas que perjudicaba a los países productores. Esta organización, integrada mayoritariamente por naciones árabes, decidió aumentar el precio del barril de petróleo crudo en 1973 y en 1979 de tal forma, que mientras en 1970 costaba 2,53 dólares, a fines de los años 80 costaba 41.

De esta manera se terminó con el petróleo barato que había lubricado el crecimiento de posguerra.

Como consecuencia de estos cambios se frenó el ritmo del crecimiento económico. Creció la inflación, se redujeron las tasas de crecimiento y aumentó el desempleo.

Importantes industrias –incluso sectores industriales enteros- se vieron obligados a reconvertirse: debieron introducir innovaciones tecnológicas, ahorrar energía, reducir sus plantas de personal, etc. Muchas de estas reconversiones contaron con el apoyo de los estados nacionales, que tendieron a privilegiar la mejora de las estructuras productivas por sobre los gastos sociales.

PETRODÓLARES:

En aquellos años, el petróleo era la principal fuente de energía, por lo que su aumento produjo serias consecuencias en las economías de los países industrializados que dependían de la importación de petróleo para su funcionamiento.

Importantes restricciones en el consumo de energía, además del lógico encarecimiento de la misma, afectaron tanto a la industria como la vida diaria de la gente que no podía utilizar su automóvil o tenía horarios limitados para ver televisión o para hacer uso de otros electrodomésticos.

Por otra parte, los países miembros de la OPEP aumentaron considerablemente sus ganancias, a las que se denominó “petrodólares”.

Esa enorme masa de dinero salió de los estados árabes para incorporarse al sistema financiero occidental, que comenzó a ofrecer préstamos a cualquier país que los solicitase. De esta forma, la mayoría de las naciones en “vías de desarrollo” se endeudaron creyendo que pronto se recuperarían de la “momentánea” crisis. En los años 80, este endeudamiento estalló cuando México declaró la imposibilidad de pagar sus créditos.

Los países árabes conocieron una prosperidad nunca antes alcanzada, pero que no sirvió para el mejoramiento sustancial de la mayoría de sus habitantes, sino para el enriquecimiento de las minorías gobernantes. Por otra parte, compraron gran cantidad de armamentos, recalentando aún más la región, donde históricamente los problemas religiosos y raciales cada tanto estallaban en conflicto.

Pronto surgieron incidentes con Israel, la revolución iraní, las guerras entre Irán e Irak y la del Golfo.

Otro país que se benefició con la crisis fue la URSS, ya que contaba con grandes reservas de petróleo que exportaba con enormes ganancias. Desgraciadamente, gran parte de esos beneficios fueron utilizados para la carrera armamentista.

La crisis del petróleo sirvió como justificativo para explicar la depresión económica de los setenta y los ochenta, y culpar a los países integrantes de la OPEP de la misma.

Frente a la crisis iniciada en 1973, producto de la disminución de las tasas de ganancias de las grandes empresas, se empezaron a cuestionar las ideas keynesianas de intervencionismo estatal y se comenzó a cuestionar teórica y prácticamente el funcionamiento del “estado de bienestar”. El Estado, según los críticos, gastaba demasiado y era eso lo que generaba la crisis, por lo tanto había que reducirlo.

El keynesianismo aseguraba que frente a la crisis había que seguir aumentando el poder adquisitivo de la gente para aumentar el consumo y la producción, y por lo tanto, mantener el pleno empleo, aunque eso generara una inflación controlada y disminuyera las tasas de ganancias de los industriales.

Los críticos neoliberales o neoconservadores decían que el aumento de las ganancias era el único motor de la economía y por lo tanto se debían reducir los costos volviendo al liberalismo tradicional con la reducción del Estado, disminución de los salarios y eliminación de los puestos de trabajo innecesarios.

En algunos países las importaciones de capital estaban equiparadas con la fuga de capital: los residentes mexicanos tenían cerca de 3.000 millones de dólares estadounidenses en el extranjero en 1973 y 64.000 millones en 1984, casi tanto como el conjunto de la sección pública de la deuda exterior del país.

Además, en vista de la rápida inflación mundial en los años setenta, la carga real de la deuda aumentó mucho menos de lo que parecía a primera vista. Sin embargo, a partir de 1984, la práctica de reprogramar y también la cancelación completa de las demandas contra los países más pobres, frenó un poco el crecimiento de la deuda internacional.

ANTECEDENTES DE LA ÉPOCA: La Guerra de Vietnam (1965-1973) sin duda provocó un efecto inflacionario sobre la economía, pero la renuencia de los gobiernos de Johnson y Nixon a imponer restricciones a los ingresos y al consumo de la ciudadanía definitivamente la empeoró.

Por último, esto culminó en la gran crisis de 1973, cuando el cartel de los países exportadores de petróleo (OPEP) impuso primero un embargo de petróleo y luego, aprovechándose de la aparentemente insaciable demanda norteamericana, aumentó los precios del crudo a casi un 250 por ciento.

Por otra parte, la industria estadounidense comenzó a perder su sitial al ingresar al mercado competidores extranjeros de mayor eficiencia, de manera tal que las exportaciones comenzaron a disminuir mientras las importaciones aumentaban.

Debido a la derrota en Vietnam y la incertidumbre económica, los años 70 fueron un período de gran preocupación para el pueblo norteamericano. El nacionalismo, la rebeldía de los contribuyentes y el deseo generalizado de recobrar la seguridad de antaño llevaron a Ronald Reagan a la presidencia en 1980.

Con el consentimiento entusiasta del electorado, el presidente aceleró todas las tendencias inquietantes del decenio anterior: rebajó los impuestos en un tercio, con lo cual abrió las compuertas a un torrente de poder comprador en el mercado y aumentó en forma desmesurada el gasto en armamentos, provocando un fuerte déficit.

La administración Reagan no logró corregir los defectos estructurales de la industria norteamericana, de modo que el nuevo poder adquisitivo se gastó en importaciones, creando un déficit de intercambio sin precedentes. Sin embargo, el éxito logrado por la Junta de la Reserva Federal al detener la inflación, aumentando las tasas de interés, significó que el capital extranjero llegara a raudales a Estados Unidos, con lo cual se financió el déficit y se mantuvo el auge del comercio nacional e internacional.

A mediados de la década del 80, Estados Unidos estaba viviendo a crédito. Con el derrumbe del mercado alcista más largo de la historia, el 19 de octubre de 1987, conocido como ‘el lunes negro’, hubo una corrida del dólar y los accionistas se aterraron.

En seguida vino una fuerte reacción nacionalista de resentimiento hacia Japón y la Comunidad Económica Europea por sus actitudes proteccionistas, pero la crisis fue temporal. La economía norteamericana siguió creciendo y el país tuvo varios éxitos de política exterior en Grenada, Panamá y con la Guerra del Golfo, en 1991. Sumado a todo esto, la caída del comunismo aumentó la confianza en las negociaciones norteamericanas con el mundo exterior.

El Tercer Mundo ¿Por qué algunos países pertenecen al Tercer Mundo?

El Tercer Mundo, Indicadores,Factores y Características

A QUÉ LLAMAMOS TERCER MUNDO: La mayoría de los pueblos descolonizados se han visto enfrentados a graves problemas de hambre, analfabetismo, carencia de industria; pero estos problemas agobian también a naciones cuya independencia política no es reciente. Para el conjunto de países que no han realizado la Revolución Industrial se han buscado denominaciones diversas; primero se habló vagamente de “pueblos subalimentados” —la palabra hambre se rehuyó durante mucho tiempo en la literatura política y sociológica hasta que rompieron el tabú las publicaciones de Josué de Castro—, más tarde de naciones subdesarrolladas” y “en vías de desarrollo”.

El demógrafo Sauvy acuñó la denominación Tercer Mundo porque veía en estos pueblos la prolongación del Tercer Estado de la Revolución Francesa, similitud bastante forzada, ya que en el Tercer Estado se integraban también burgueses adinerados. Esta expresión terminó por aceptarse.

El drama del subdesarrollo afecta a los dos tercios de la población mundial; en pertenecer a uno u otro sector radican las más profundas diferencias entre las naciones. En 1958 Nehru expresó: “la verdadera división del mundo contemporáneo no se encuentra entre países comunistas y países no comunistas, sino entre países industrializados y países subequipados”. Algunos especialistas han ido desvelando la situación angustiosa en que viven la mayor parte de la población en una época legítimamente orgullosa de sus conquistas científicas y tecnológicas.

Debemos apuntar que bajo una misma denominación se ha incluido a naciones de niveles de riqueza muy dispares. Países paupérrimos, como Bangla Desh o Mauritania, no deberían ir en el mismo grupo que otros, productores de petróleo que presentan algunos de los rasgos definitorios del Tercer Mundo pero unas posibilidades de desarrollo utópicas para los carentes de esta fuente de ingresos.

Los países del Tercer Mundo se basan en el monocultivo, pero un producto agrícola puede bajar de precio, iniciando una espiral ruinosa. Los productores de petróleo presentan igualmente un solo producto pero su artículo les garantiza grandes posibilidades, aunque se trate de un bien no renovable, explotable durante un ciclo que esos países no parecen estar aprovechando para industrializarse.

Actualmente se suele hablar de cuatro mundos, aunque en la realidad se trata sólo de unidades nominales, para nada homogéneas. El PRIMER MUNDO, formado por el Occidente y las democracias asimilables a este modelo, ha guiado hasta ahora, bien o mal, a todo el sistema mundial, pero actualmente ya no está en grado de gobernarlo ni de modificarlo por sí solo: o se asocia con los otros o será sumergido bajo el peso de masas gigantescas y de problemas apabullantes. El SEGUNDO MUNDO, constituido por las naciones industrializadas de régimen socialista, ha realizado una tentativa más o menos lograda de reestructurarse y podrá continuar en este camino, pero en cambio no podrá aislarse: o se asocia también a los otros mundos o entrará en un proceso de involución. El TERCER MUNDO está constituido por países eufemísticamente llamados «en vías de desarrollo». Y el CUARTO MUNDO está integrado por los países más pobres y desesperados. Aquí viven tres cuartos de la humanidad que si bien no pueden aspirar por el momento a guiar todo el sistema, tienen en cambio el poder de arrastrarlo hacia situaciones sin solución: o se ponen de acuerdo con los otros mundos o serán los primeros en sucumbir. Por Aurelio Peccei

También para otros autores el Cuarto Mundo. son países en desarrollo, ricos, aunque su opulencia no será eterna. Para ellos se ha intentado la denominación de Cuarto Mundo, pero es un rótulo equívoco, porque podría pensarse que comprende a los que se encuentran en peor situación, y de hecho se ha empleado a veces para señalar niveles extremos de pobreza nacional o para referirse a los emigrados de países pobres que viven en la marginación de ciudades del Primer Mundo.

INDICADORES DEL SUBDESARROLLO

Dejando a un lado la ambigüedad del término, veamos cuáles son los indicadores que caracterizan a los países subdesarrollados, o en vías de desarrollo, como se ha preferido decir empleando una expresión más esperanzadora.

a) Baja renta por habitante. De la ínfima producción de estos países correspondería a cada habitante, en un teórico reparto igualitario, una cantidad mínima de bienes. Se dice que en el diálogo Norte-Sur las diferencias entre ricos y pobres se hacen cada vez mayores. ¿Es sólo un dicho o responde a un fenómeno real?

En 1980 en el primer puesto de la tabla de los países figuraba Emiratos Arabes Unidos con 30.000 dólares de renta per cápita, y Bhután en el último con 80 dólares. En 1997 Luxemburgo figuraba como país más rico con 37.000 dólares y Mauritania como uno de los más pobres. Estas cifras nos permiten llegar a tres conclusiones: las diferencias entre países ricos y pobres son abismales; esas diferencias no dejan de aumentar; algunos países pobres, como Mauritania entre otros, han visto empeorar gravemente su situación en los últimos años.

b) Subalimentación. Ingestión alimentaria inferior a las 2.000 calorías diarias y ausencia de proteínas y otros nutrientes en la dieta, lo que provoca problemas para el crecimiento de los niños. Intermitentemente, al compás de los vaivenes meteorológicos, hambrunas que diezman la población.

c) Alto crecimiento demográfico. Provocado por la elevada natalidad, superior al 2% anual.

d) Escasa densidad de las infraestructuras. Inexistencia de una red de transportes moderna, de organización estadística, etc.

e) Predominio del sector agrícola. Sin mecanización ni modernización de los sistemas de cultivos. Consecuencias: dependencia de las condiciones naturales; elevado empleo de mano de obra, que alcanza hasta el 50% de la población activa; trabajo precoz de los niños en labores agrarias, con perjuicio de su educación.

f)Industrialización mínima. Habitualmente de tipo extractivo (minas) o que exige empleo abundante de mano de obra. Dependencia del exterior, en cuanto a la tecnología y la comercialización de los productos.

g)Altas tasas de analfabetismo. Lacra prácticamente extinguida en los países occidentales, en algunos países del Tercer Mundo aún persisten índices que impiden cualquier programa de desarrollo. En Asia el 73% de Nepal y el 62% de Bangla Desh y Pakistán; en Africa el 86% de Níger, 69% de Sierra Leona, representan algunos de los casos más graves. En Mauritania el 62% de analfabetos ha podido ser uno de los factores en el empobrecimiento que hemos apuntado.

h)Carencia de cuadros dirigentes. En la Administración y de técnicos en la producción.

FACTORES DEL SUBDESARROLLO CAUSAS DEL ATRASO

Hemos visto que algunos países iniciaron su industrialización en fecha tardía, Japón y Rusia constituyen dos ejemplos a este respecto; sin embargo, los países atrasados se encuentran en la actualidad con obstáculos casi insalvables no sólo para cubrir el foso que les separa de los más adelantados, sino incluso para iniciar un proceso auténtico de industrialización.

Analizaremos luego las razones de esta dificultad. Pero nos interesa en este momento discenir las del retraso. La más evidente sería la historia colonial; es una explicación fácil, las metrópolis mantuvieron a sus colonias en una situación de atraso para poder aprovechar sus riquezas, en concreto para extraer sus materias primas.

Sin negar que esta situación se dio, es un factor insuficiente y, en todo caso, dejaría sin explicar el atraso de las naciones que son independientes desde el siglo XIX o antes. Bairoch ha aportado otras explicaciones. Según este autor las naciones que llegaron al año 1900 sin haber iniciado su industrialización se encontraron con una complejidad técnica que imposibilitó su pronta asimilación; de ser determinante este factor habría que concluir que Japón con el Meiji (1868) y Rusia con la emancipación de los siervos (1861) “acordaron a tiempo” su programa industrial, treinta años más de dilación les hubiera rezagado inevitablemente.

La distancia sería otro factor; la Revolución Industrial se transmitió a paises cercanos a Inglaterra, los del continente europeo, y a Estados Unidos, a través de un océano que se atravesaba con facilidad; a mayor distancia la recepción masiva y continua de avances técnicos resultaba una utopía, pero Japón o es una excepción o una refutación de este argumento. También señala Bairoch diferencias de clima; los avances técnicos de la Revolución Industrial son aplicables a la zona templada, pero no a la tropical y ecuatorial.

Finalmente, es más difícil industrializar naciones de densidad de población muy alta en relación con la densidad de las naciones europeas a principios del siglo XX. Las teorías de Bairoch han sido discutidas en sus pormenores, pero en conjunto no hay duda de que el retraso en el inicio de la industrialización complicó la posibilidad de las primeras fases de despegue y contribuyó a aumentar de forma notoria las diferencias de nivel entre los países industrializados y los no industrializados.

LOS OBSTÁCULOS PARA EL DESARROLLO:

Algunos de los problemas parecen agravarse cada año. ¿Cuáles son los obstáculos para que estos países de la constelación de la pobreza no puedan iniciar su despegue? Siguiendo a Bairoch vamos a señalar cuatro tipos diferentes:

a) El obstáculo demográfico. La tasa de aumento de la población, entre un 2,6-2,7% supone, de mantenerse, la multiplicación por 13 de los efectivos humanos en un siglo; este ritmo constituye un hecho enteramente nuevo y absorbe buena parte de las inversiones. Las economías que iniciaron su desarrollo a lo largo del siglo XIX podían crecer con una acumulación de capital del orden del 5 al 7%, pero los países subdesarrollados actuales necesitan una acumulación de capital del orden del 12% sólo para que no disminuya el nivel de vida de una población más numerosa.

Además, este aumento se produce en la población agrícola, a diferencia de Europa, que redujo el sector campesino durante la Revolución Industrial. Finalmente, la alta natalidad provoca un aumento desorbitado, proporcionalmente, de la población en edad escolar, lo que supone otras necesidades de inversión que se adicionan a las de alimentación, etc.

b) El obstáculo técnico. En los orígenes de la Revolución Industrial la simplicidad de la técnica permitía su asimilación casi inmediata; en contraste, la complejidad de la técnica actual supone unos niveles de preparación para su aprendizaje que están muy lejos de las posibilidades de los países del Tercer Mundo. Además, los bienes de equipo exigen la instalación de grandes unidades de producción, segundo factor que contribuye a que los países subdesarrollados dependan del exterior para la adquisición de su maquinaria. Consecuencia de esta dificultad de acceso a la tecnología y a las instalaciones costosas es que los pueblos atrasados en vez de alcanzar niveles de industrialización moderna están derivando hacia formas de artesanado artístico.

c) El bajo coste de los transportes. En conjunto los precios de coste del transporte han descendido en una proporción de 20 a 1, lo cual ha suprimido la barrera protectora de la distancia. Esta posibilidad de trasladar con costes bajos artículos entre los continentes constituye una tragedia para las naciones rezagadas en su industrialización.

En el campo de la agricultura importan el equipo agrícola en vez de fabricarlo, destinan parte de sus tierras a cultivos de plantación para la exportación y faltan tierras para la subsistencia, se mantienen bajos los salarios y no se produce una demanda interior. Por otra parte es posible la existencia de minería sin la creación de industrias de transformación; es decir, un país atrasado, en la actualidad, puede tener grandes riquezas mineras y extraerlas a base de comprar la maquinaria a un país industrial y venderle el minera sin trasformar; se trata de industrias extractivas- en comparación con lo que significó el carbón para Inglaterra señala inmediatamente las diferencias; Inglaterra no vendió el carbón ni compró la maquinaria al iniciar su Revolución Industrial, sino que suscitó con su riqueza minera una industria siderúrgica propia.

CARACTERÍSTICAS

Todos ellos sufren diverso grado de dependencia económica que se traduce en un cierto menoscabo de su soberanía:

• Predominio de empresas multinacionales en la explotación y en el comercio de sus recursos naturales, muchas veces en contravención a las normas legales.

• Satisfacción preferencial de las necesidades del país metrópoli sobre los intereses del país dominado, con referencia a la explotación y comercialización de sus productos.

• Progresivo deterioro de los términos de intercambio: el constante aumento de precio de los productos industriales, y la reducción del valor de las materias primas, da como resultado el endeudamiento crónico del país dominado.

• Sojuzgamiento financiero, mediante préstamos otorgados por instituciones internacionales a los países poco desarrollados, muchas veces para solventar gastos innecesarios, generando deudas externas imposibles de pagar.

En la actualidad, las voces más autorizadas del mundo proclaman la necesidad de implantar un nuevo orden económico internacional, con nuevas normas basadas en la equidad y que permitan a los países no desarrollados, merced a su propio esfuerzo y a la valorización de sus recursos, alcanzar su liberación de todo tipo de sometimiento.

PARA SABER MAS…
La ONU y el Tercer Mundo

A mediados de los años sesenta se estaban produciendo cambios sutiles pero fundamentales en la organización mundial, reflejo de los cambios operados en el mundo. Con la disolución oficial de los imperios coloniales de Europa en los años cincuenta y sesenta, los últimos vestigios de una época histórica estaban siendo reemplazados por las primeras conmociones de una nueva. Gradualmente, las dos facciones opuestas que habían dominado la política mundial desde el final de la guerra advirtieron la existencia de otro grupo, compuesto por los países recién independizados de Asia, África e Iberoamérica.

Estas naciones del Tercer Mundo, como llegaron a llamarse, sufrieron numerosas dificultades: la mayoría eran militarmente débiles, políticamente inestables y sumamente pobres, con pocos recursos industriales o intelectuales a los que recurrir. Sin embargo, constituían un alto porcentaje de la población mundial: algunas tenían recursos naturales de gran valor y —quizá lo más importante— no estaban comprometidas con ningún bloque de la guerra fría.

Su primer intento por establecer alguna forma de solidaridad política tuvo lugar en abril de 1955 en la Conferencia afroasiática de Bandung (Indonesia). Aunque los resultados de esa conferencia no fueron decisivos, los países participantes reafirmaron su intención de permanecer «no alineados» y aprovechar las rivalidades de la guerra fría para mejorar sus condiciones de vida.

Desde entonces, las naciones del Tercer Mundo han surgido como un factor imprevisible pero relevante en la política mundial, tendiendo en muchos casos a equilibrar y moderar las acciones de las superpotencias. Especialmente en la ONU, su fuerza como bloque les ha brindado un papel fundamental en casi todas las decisiones políticas. Resultado, al menos parcial, de su creciente importancia fue convencer a los Estados Unidos en 1971, tras 21 años de oposición, para que respaldasen la admisión en la ONU de la nación mayor y más poderosa del Tercer Mundo: la China de Mao Tse-tung.

Así, casi por accidente, los propósitos originales de las Naciones Unidas parecían en muchos aspectos más cerca de cumplirse que nunca. La paz mundial, o al menos la supervivencia del mundo, se aseguraron durante un período que pudo haber marcado el final de la historia conocida. Una pequeña fracción de poder se había transferido de las superpotencias a algunas de las más pequeñas, y un creciente porcentaje de la población mundial estaba representada en la organización mundial; en tres décadas, los países miembros habían aumentado de 50 a 144. El Tercer Mundo abarca el 51 por ciento de la extensión habitable del globo y su población supone el 47 por ciento de la mundial.

El futuro, por supuesto, no carecería de problemas. A medida que su poder disminuía, las grandes naciones estaban menos dispuestas a financiar la institución, especialmente las acciones a las que se oponían, como aconteció cuando la Unión Soviética, Francia y otras se negaron a sufragar en la proporción establecida la costosa intervención en el Congo. Semejante amenaza surgió de nuevo a raíz de la controvertida votación de noviembre de 1975, en la que la Asamblea General, dirigida por las naciones árabes, aprobó una resolución calificando el sionismo de una forma de racismo.

Sin embargo, persistía un hecho cierto y alentador: incluso en los momentos de mayor tensión, ninguna nación había renunciado a su calidad de miembro de la organización, en contradicción con las ruidosas dimisiones de la antigua Sociedad de Naciones. Países diversos y en diversas circunstancias continuarán sin duda encontrando defectos a las Naciones Unidas, pero es casi seguro que jamás se pondrá en duda la importancia de la Organización.

El Neocolonialismo y el Tercer Mundo

Primer Satelite Enviado al Espacio Comienzo de la Era Espacial

Primer Satélite Enviado al Espacio
Comienzo de la Era Espacial

HISTORIA DEL AÑO: El Sputnik inicia la carrera espacial

El 4 de octubre de 1957, la Unión Soviética lanzó al espacio el primer satélite artificial del mundo, el Sputnik I.

Cuando la esfera de aluminio dio la vuelta a la Tierra, los estadounidenses quedaron aturdidos: un país que, según ellos, era tecnológicamente inferior, los había superado.

En noviembre aumentó su consternación cuando los soviéticos pusieron en órbita el Sputnik II con la perra Laika a bordo.

Sus temores por el Sputnik tenían dos vertientes: el sorprendente logro de los soviéticos les daba ventaja en la guerra propagandística, y la tecnología espacial podía ser aplicada al armamento. Se negaron a creer el anuncio de que la Unión Soviética había probado el primer misil balístico intercontinental (MBIC), un arma nuclear autopropulsada capaz de cruzar océanos. Ahora, el liderazgo de Moscú era innegable, y la opinión pública norteamericana exigía un satélite. La carrera espacial había comenzado.

En Estados Unidos ya se estaban desarrollando tres programas de cohetes. En 1955, el presidente Eisenhower había seleccionado el proyecto Vanguard de la armada para la investigación espacial; el reciente programa Atlas de la fuerza aérea (dedicado a la fabricación de un MBIC) y uno similar del ejército lo apoyaban.

El Vanguard contaba con pocos fondos y el científico más importante, Wernher von Braun, se había quedado con el ejército.

En diciembre de 1957, Estados Unidos lanzó un cohete Vanguard con un satélite. Explotó en la rampa de lanzamiento. Un mes después fue lanzado con éxito el satélite Explorer 1 utilizando un cohete que había diseñado Von Braun. Sus instrumentos científicos hicieron un gran descubrimiento: dos franjas de radiación sobre la atmósfera terrestre, los cinturones Van Allen.

En Estados Unidos y en la Unión Soviética se sucedieron los lanzamientos de satélites y las fuerzas arma-das norteamericanas (apoyadas por el senador de Texas Lyndon Johnson) empezaron a presionar al gobierno para establecer bases militares en la Luna.

En julio de 1958, Eisenhower estableció la National Aeronautics and Space Agency (Agencia Espacial y Aeronáutica Nacional, NASA) que reclutó a siete astronautas y contrató a Von Braun como ingeniero jefe.

Cuando Moscú puso en órbita al primer hombre en 1961, ambos países habían sacrificado a muchos animales y la carrera espacial se había convertido en una obsesión nacional.

En los primeros días de noviembre de 1957 los rusos pusieron en órbita un segundo satélite artificial, a! que denominaron Sputnik II. El artefacto estaba equipado con diversos accesorios para captar y medir los rayos cósmicos, radiaciones solares, ultravioletas y rayos X, juntamente con la temperatura y la presión atmosférica.

En él viajaba la perra Laika, con alimento, agua y aire para varios días, e instrumentos para registrar sus reacciones biológicas.

La disminución sucesiva del período de este satélite fue controlada por radiotelescopios y radar desde el momento mismo de su puesta en órbita hasta su destrucción, en abril de 1958. Había dado 2.378 vueltas en torno de nuestro planeta y recorrido 120 millones de kilómetros o sea casi la distancia entre la Tierra y las proximidades de! Sol.

El reto del Sputnik
La hazaña del Sputnik indujo a los norteamericanos a pensar que quizá su sistema educativo no era el mejor del mundo. Al fin y al cabo, la Unión Soviética, a pesar de su pobreza y de su supuesto retraso, había sido capaz de formar los ingenieros y científicos suficientes para poner en órbita un satélite. Por primera vez desde el término de la guerra comenzaron a aparecer artículos elogiando a la URSS y, en especial, trabajos que describían y analizaban el sistema educativo soviético.

Al mismo tiempo se traían a colación cifras poco estimulantes sobre el sistema norteamericano: a comienzos de 1958, menos de la mitad de los graduados de segunda enseñanza pasaban a la universidad; la mayoría de los estudiantes de segunda enseñanza no recibían una formación científica o matemática de cierta entidad; cada vez era menor el número de profesores de matemáticas y ciencias con formación universitaria. El Comité presidencial para la Ciencia y la Ingeniería recomendaba apremiantemente que se intensificase la formación científica para situar a los científicos del país a nivel soviético.

El Comité Conjunto sobre Energía Atómica advirtió que el programa atómico corría «grave peligro de retrasarse, a menos que se introduzca una solución drástica inmediatamente» para difundir la educación científica.

La solución resultaba evidente a los legisladores norteamericanos: gastar dinero en abundancia. En 1958, el Congreso aprobó la Ley de Educación para la Defensa Nacional (NDEA), la cual destinaba aproximadamente 1.000 millones de dólares a programas educativos federales y estatales, nuevo material para los centros de primera y segunda enseñanza, ayudas a estudiantes universitarios, becas para graduados y programas especiales relacionados con las ciencias, las matemáticas y los idiomas extranjeros.

Resultado de la ley de educación y de otras disposiciones aprobadas en los años siguientes fue que el número y magnitud de los centros educativos, así como las cifras de profesores debidamente formados y de estudiantes universitarios, se han visto incrementadas muy por encima de los cálculos más optimistas. En 1957, el año anterior a la ley de educación, 3.037.000 estudiantes se matricularon en centros de educación superior.

En 1968, ese número se había elevado a 6.928.000, es decir, un incremento del 128 por ciento. En el mismo período, el gasto total de investigación y desarrollo científico en los sectores de la defensa y el espacio aumentó en un 124,7 por ciento. En 1972, los gastos totales de educación en el país habían ascendido a 83.300 millones de dólares, lo que representaba el 7,8 por ciento del producto nacional bruto. (En 1945, esos gastos suponían alrededor del dos por ciento del producto nacional bruto.) De todos los capítulos que integran la sociedad, únicamente el militar recibe más fondos federales que el sector educativo.

Otro efecto inmediato del satélite soviético fue el repentino aumento de la influencia ejercida por los científicos en el gobierno y en las decisiones políticas. En las dos semanas siguientes al lanzamiento del Sputnik se reunieron con el presidente Eisenhower un número sin precedentes de científicos. En noviembre de 1958 se creó el cargo de Ayudante Especial del Presidente en asuntos de Ciencia y Tecnología —puesto fundamental que sólo caería en desuso con el presidente Nixon—; y el Comité de Asesoramiento Científico del Presidente se trasladó a la Casa Blanca.

Se encomendó a los científicos la misión de fijar las metas de un programa espacial nacional y, lo que era aún más importante, se les pidió también que definieran los programas norteamericanos de armamento. La puesta en órbita del Sputnik había demostrado que la Unión Soviética era capaz de fabricar cohetes —y, en consecuencia, cohetes bélicos de largo alcance— mucho más potentes de lo que hubieran podido imaginar los militares estadounidenses.

Se aceleró el programa balístico de los EE. UU. y, tanto en la Unión Soviética como en Norteamérica, ambas pugnas —la carrera espacial y la carrera armamentista— se convirtieron en la práctica en una sola, pues la tecnología necesaria para enviar satélites y hombres al espacio era la misma que la requerida para mandar bombas al otro lado del mundo. Muchos de los cohetes utilizados en los lanzamientos espaciales son modificaciones de misiles balísticos intercontinentales (ICBM).

Y todos los servicios militares, en especial la fuerza aérea, han participado estrechamente en los programas de investigación y desarrollo de la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA).

CRONOLOGÍA DE LA CARRERA ESPACIAL:

———4 OCT. 1957———
Empieza la Era Espacial con el lanzamiento del primer satélite soviético, el Sputnik 1.
Fue puesto en órbita alrededor de la Tierra.

———3 NOV. 1957———
Los soviéticos envían el Sputnik 2, tripulado por la perra Laika.

———1958———
Estados Unidos envía su primer vehículo espacial, d Explorer 1.

———1959 ———
Los soviéticos envían la sonda lunar Luna 2, que se estrella en la superficie
lunar. La Luna 3 tiene éxito y envía las primeras fotografías de la Tierra vista desde el espacio.

———12 ABR. 1961 ———
cosmonauta Yuri Gagarin realiza el primer vuelo tripulado.

——— MAYO 1961 ———
El presidente de Estados Unidos, John Kennedy, propone al estado la tarea de poner un hombre en la Luna antes
del final de la década.

——— 20 FEB. 1962 ———
John Glenn, a bordo del Friendsbip 7, se convierte en el primer estadounidense que órbita la Tierra.

———10 JUL. 1962 ———
Se lanza el Telstar, primer satélite de telecomunicaciones comerciales. Transmite la primera película
a través del Atlántico.

———1963 ———
La cosmonauta soviética Valentina Tereshkova se convierte en la primera mujer que sale al espacio.

———1965———
La sonda espacial estadounidense Maríner 4 proporciona las primeras fotografías de Marte. El soviético Alexei
Leonov realiza el primer paseo espacial; tres meses después le sigue el estadounidense Edward H. White.

———1966———
La sonda espacial soviética Luna 9 alcaliza la superficie lunar y envía fotografías de ella.

———1967———
Los soviéticos instalan la estación espacial  (nave espacial que puede mantenerse años en órbita) Soyuz, primera en la  historia. La misión acaba en desastre: la nave se estrella al regresar a la Tierra. Tres astronautas estadounidenses mueren calcinados durante una prueba de lanzamiento.

———1968———
Lanzamiento de la nave tripulada Apollo 8.

———2O JUL. 1969———
Los estadounidenses Neil Armstrong  y Edwin Aldrin, de la misión Apollo 11, son los primeros hombres que caminan sobre la superficie lunar.

———1970 ———
La nave soviética no tripulada Luna 16 recoge muestras de la superficie lunar.

———1971 ———
Una sonda soviética envía fotografías de Marte.

———1972 ———
Estados Unidos realiza su último vuelo tripulado del proyecto Apollo. Los astronautas son Eugene Ceñían
y Harrison Schmitt.

———1973———
Se instala el Skylab, la primera estación espacial estadounidense.

———1975———
Primeras operaciones conjuntas de Estados Unidos y la Unión Soviética con la misiones Apollo y Soyuz.

———1976———
Se lanza el Viking estadounidense para explorar la vida en Marte. Toma muestras de la superficie del planeta.

———1977———
Los Estados Unidos lanzan las sondas  Voyager 1 y 2 para tomar fotografías de los planetas más remotos.

———1981———
Se pone en órbita el primer transbordador espacial.

———1983———
El presidente estadounidense Ronald Reagan da su conformidad a la Iniciativa de defensa estratégica,
que consiste en la instalación de defensas anti-misiles en el espacio.

——— 28 ENE. 1986———
Explosión del Challenger. Mueren sus siete tripulantes.

———1986———
La Unión Soviética instala la Estación espacial 3-

Ver Para Ampliar Este Tema: Las Primeras Cincuenta Veces

Fuente Consultada: El Gran Libro del Siglo 20 (Clarín)

El Poder Ruso Antes de la Caida del Comunismo Guerra Fria

ARMAMENTO RUSO Y ATÓMICO MUNDIAL EN LA GUERRA FRÍA

Estoy a bordo de un MIG-29, uno de los aviones de combate más modernos producidos por la industria de la extinta Unión Soviética. Hace tan sólo cinco años, desde estas mismas páginas, lo bautizamos casi proféticamente como la última estrella roja y era casi un secreto. Ahora, en su afán por conseguir liquidez monetaria en divisas, las autoridades rusas esperan exportar este aparato y otros muchos en un intento casi desesperado por rentabilizar una tecnología conseguida a costa de la derrota en la guerra tría.

Para empezar, sin embargo, se enfrentan con el fuerte lastre mental de sus posibles compradores occidentales; la idea fija de que los productos soviéticos—ahora rusos— son fuertes y resistentes, pero anticuados.

Las continuas derrotas en el campo de batalla de los países equipados con este material, a manos de aliados o de los propios occidentales, eran la prueba más evidente. Y cuando los hechos parecen demostrar lo contrario, se afirma que, aunque cumplen su cometido, ni su acabado ni su tecnología están a la altura de lo que se produce en occidente. No importa que los soviéticos hayan sido capaces de fabricar los mejores tanques de guerra de la Segunda Guerra Mundial, ni los mejores subfusiles y fusiles de asalto.

Nadie parece acordarse de que el primer caza monoplano con tren de aterrizaje retráctil y cabina cerrada que funcionó en el mundo era soviético. Se ignora conscientemente lo que sucedió en Corea o en Vietnam, donde los MIG-15, MIG-17 y MIG-21 hicieron las cosas tan difíciles a los americanos que tuvieron que cambiar sus tácticas y sus métodos de entrenamiento para salir del paso. El recuerdo del derribo del U-2 de Gary Powers —y de otros muchos similares sobre Cuba y China— ha pasado a mejor vida.

Pero los cambios en el Este trajeron indicios de que la verdad era muy diferente. Los aviadores de la República Federal de Alemania pudieron atisbar la realidad al incorporar a su fuerza aérea unos cuantos MIG-29. Antes de la guerra del golfo Pérsico, algunos pilotos de caza occidentales —norteamericanos y europeos— tuvieron la oportunidad de volar estos aparatos con la intención de comprobar sus virtudes y defectos, a fin de poder enfrentarse con éxito a los que poseía Irak. Los holandeses afirmaron con rotundidad que el caza de Mikoyan era soberbio y, en algunos aspectos, «supedor al McDonnell F-1SC».

Algo que resulta bastante singular, puesto que el aparato norteamericano es de superioridad aérea y el MIG-29 se parece más, en tamaño y misiones, al ligero F-16. Pero más sorprendente es aún que lo que impresionó a los pilotos occidentales no fue sólo el excelente comportamiento y maniobrabilidad del Fulcrum —apodo que la OTAN asignó al MIG-29—–, sino la eficacia de sus sistemas de armas y sensores.

De todas formas, el MIG-29 no es el único representante de la tecnología militar rusa que ahora maravilla a Occidente. Expuesto públicamente por primera vez en el Salón de París de 1989, el Sukhoi Su-27 es un caza de superioridad aérea similar al F-15 norteamericano. Sus vuelos de demostración en aquella exhibición dejaron literalmente boquiabiertos a los expertos occidentales que los contemplaban.

No sólo era capaz de realizar las caídas de cola del MIG-29, una maniobra que consiste en trepar en vertical, invertir el flujo de los motores y caer un trecho hacia atrás en pérdida abatiendo la trompa, para recuperar la horizontal y salir en vuelo nivelado. Incluso llegó a volar en actitud completamente encabritada, de forma parecida a la de una serpiente cobra en posición de ataque. De ahí su bautizo como cobra de Pugachev, por el nombre del piloto de pruebas que realizaba la exhibición. Una maniobra que resulta prácticamente imposible para cualquier caza occidental.

Igual que en el caso del MIG-29, los sistemas de armas y sensores del Su-27 son extraordinarios. En ambos, el piloto dispone de visores de puntería en el casco que siguen sus ojos y atrapan el blanco al que miran. Una mirada mortal. Su alcance, sin depósitos auxiliares ni reabastecimiento en vuelo, es de 4.000 Km. —unas cinco horas de travesía—, prácticamente el mismo que el del F-15 con depósitos.

El coronel Bokach, por el interfono, me saca de mi ensimismamiento para avisarme de que hemos llegado al rendez-vous con nuestro modelo fotográfico.

Efectivamente, ahí está. Magnífico, con su color gris claro apenas recortando su agresiva silueta sobre el cielo: es un MIG-31 Foxhound de la Defensa Aérea. Un birreactor de interceptación desarrollado a partir del conocido MIG-25, cuyos sistemas electrónicos todavía desconciertan a quienes hasta hace muy poco se atrevían a decir que la electrónica era el terreno más deficiente de la tecnología militar soviética.

Su gran radar Zaslon es el único de antena múltiple de elementos en fase montado en un aparato de caza, y el área de vigilancia que domina es de 200 km en modo normal y de 120 km en exploración hacia abajo.

Este radar es capaz de detectar y seguir 10 blancos a la vez, fijándose sobre cuatro de ellos al mismo tiempo. Incluso puede hacerlo con los que estén situados por detrás. Tampoco sus misiles parecen tener mucho que envidiar a los occidentales de su tipo.

Desde una altura de unos 6.000 metros, los AA-9 guiados por radar logran alcanzar blancos que vuelen a 60 m sobre el terreno, una de las situaciones más difíciles en que puede encontrarse un interceptador. Como todos los cazas recientes de la antigua Unión Soviética, los MIG-29 y Su -27, el Foxhound dispone de un sensor-seguidor infrarrojo para explorar y guiar los misiles térmicos AA-6 (R-40T) y AA-8 (R UOT).

Este censor es especialmente útil en ambientes de guerra electrónica, ya que es inmune a las contra-medidas. El complemento tradicional es un cañón fijo AO-9 bitubo de 23 mm con una cadencia de 8.000 disparos por minuto. Un arma que en tiempos de paz es más apropiada que los misiles para sus misiones de guardián de fronteras.

Ahora, este temible guerrero que es capaz incluso de encontrar a sus enemigos en las inmensidades polares —donde la navegación es extremadamente difícil— posa dócilmente para la cámara. Por el objetivo veo a sus pilotos, el coronel Vladimir Gurkin y el mayor Mijail Garbunov, acostumbrados a acercarse a los posibles intrusos para identificarlos y a dominar el vuelo en formación.

La unidad básica de estos aviones en combate es de cuatro aparatos separados entre sí unos 200 km y conectados mediante enlaces digitales de datos, de forma que el área de exploración cubierta abarque de 800 a 900 km.

El jefe de la formación recibe todos los datos y mantiene además un cordón umbilical automático con tierra. Sin titubeos, para que pueda fotografiarlo desde todos los ángulos, el MlG-31 hace un tonel volado y muestra su parte inferior. Varios virajes y cambios de posición completan la sesión. No parece molestarles volar a velocidades tan bajas, el MIG puede alcanzar los 3.000 km/h, pero una vez acabados los carretes se despiden con otra voltereta y encienden la poscombustión para alejarse.

Es hora de volver a Kubinka. Con un viraje pronunciado, el MIG-29 da la vuelta sobre el ala y se dirige de inmediato hacia tierra. Pinchamos las nubes y otra vez estamos sobre las inmensas extensiones arboladas que rodean la base. Nos colocamos en la posición de aterrizaje y, sin corregir, el avión golpea de nuevo con suavidad el asfalto de la pista. Una corta carrera y noto abrirse los paraf renos, el aparato casi se inmoviliza.

Rodando ya con suavidad, nos dirigimos al estacionamiento donde nos aguardan sonrientes quienes han tenido la mala suerte de quedarse esta vez en tierra. Saludos, enhorabuenas. Todo es acogedor entre estos hombres, hasta hace muy poco nuestros feroces enemigos. Seguirán exhibiciones de otros muchos aviones. Las Fuerzas Aéreas rusas preparan para dentro de unos días una presentación ante las autoridades y el público. Necesitan fondos, como todos en este inmenso país. La industria aeronáutica, en vías de privatización, también precisa dinero; no sólo para continuar existiendo, sino también para mantener el nivel tecnológico alcanzado.

Algunos de los antiguos equipos de diseño se ofrecen para colaborar con la industria aeroespacial occidental. Y abundan las propuestas concretas. Sukhoi, por poner un ejemplo, ha ofertado el S-80 (un transporte bimotor civil parecido en dimensiones al conocido Aviocar español, con una extraña configuración biplana en tándem) y el birreactor ejecutivo supersónico S-51, que también está disponible en las mesas de dibujo y los ordenadores de Sukhoi. El 8-51 es un doble delta sin cola, capaz de transportar 51 pasajeros a dos veces la velocidad del sonido y con un alcance del orden de los 8.400 km.

La industria aeroespacial rusa dispone en estos momentos de aviones y helicópteros que podrían quitar el sueño a los departamentos de marketing de muchas firmas occidentales que, a veces, pretenden sacar tajada del árbol caído. Estas llegan a proponer incluso que, por citar un caso, el ejército británico adopte como su futuro helicóptero de combate al muy capaz Mil Mi 28 Havoc, convenientemente motorizado con plantas británicas y dotado de una aviónica más moderna.

Algo que resulta cuando menos contradictorio: el Mi-28 dispone de sensores térmicos, de televisión y laséricos similares a los del ahora famoso Apache norteamericano. La experiencia en gigantes como los bombarderos TU-95 y 142, dotados de turbohélices de 15.000 hp (caballos de potencia), ha permitido a los rusos construir los dos aviones más grandes del mundo: los Antonov An-124 y An- 225, sobradamente conocidos. No deja de ser irónico que, al menos en el sector aeronáutico, la URSS perdiera la carrera de armamentos cuando ya se encontraba en el podio de los vencedores.

ARMAMENTO RUSO Y ATÓMICO MUNDIAL EN LA GUERRA FRÍA

EL ARMAMENTO ATÓMICO EN EL MUNDO: La orientación de las investigaciones, después de la segunda guerra mundial, ha dado preferencia al armamento atómico sobre los medios bacteriológicos o químicos cuyos efectos podrían ser análogos. Actualmente, el armamento nuclear comprende necesariamente bombas A (atómicas), y accesoriamente bombos H (hidrógeno). Son dispositivos complejos, y los primeros utilizan la fisión del uranio o del plutonio; los segundos, la fusión del hidrógeno provocada por una bomba A que sirve de detonador.

La bomba A puede ser probada en ensayos subterráneos, mientras que la bomba H debe ser ensayada, necesariamente, al aire libre. Además, este tipo de armamento comprende un medio de transporte que puede ser un avión bombardero (vulnerable, a causa de su pequeña velocidad y necesidad de pistas de despegue; ésta es la solución provisional adoptada por Francia e Inglaterra); o bien, cohetes intercontinentales de alcance variable: ICBM (Inter Continennental Balístic Missile), IRBM (Intermédiate Range Balistic Missile), que pueden lanzarse desde submarinos (Polaris) a desde bases terrestres (Minuteman). Estos cohetes son actualmente casi invulnerables en vuelo, y tienen una gran precisión (2 Km. a 10.000 Km. para los ICBM, o a 4.600 Km. para los IRBM). Solamente los poseen los EE.UU. y la URSS.Para interpretar estas cifras, debe tenerse en cuenta que, durante la guerra 1939-1945, se lanzaron sobre Alemania 5 millones de toneladas de explosivos clásicos.

Este armamento se completa con una red de alerta (radar, satélites de reconocimiento). Los depósitos de bombas en el mundo parecen ser los siguientes:

NúmeroPotencia Media
de Cada Bomba en ton. de explosivos
clásicos
EE.UU.40.000de 5 a 20 millones
URSS5.000de 5 a 20 millones
Francia1050.000
InglaterraNo hay datosSin datos

Se estima que los Estados Unidos poseen unos 1.000 cohetes de varios miles de kilómetros de alcance, y la Unión Soviética, una cantidad equivalente. Uno de estos cohetes, lanzado desde una base subterránea o un submarino, alcanza su máxima elevación en órbita, en 10 minutos, a 100 Km. de altura, con una velocidad de 24.000 Km. por hora. Un objetivo situado a 10.000 Km. es alcanzado en 30 minutos.

Una bomba de 10 megatones tiene, al explotar, un radio de destrucción total de unos 2,5 Km., si la explosión es al nivel del suelo. La misma bomba, explotando a 6 Km. de altura, destruiría totalmente una zona de 20 Km. de radio, y devastaría una zona de 32 Km. de radio.

El efecto directo (onda de calor) en el caso de empleo contra una zona urbana causaría 100.000 muertos por megatón. Una sola bomba sobre Roma destruiría por completo la ciudad (daños mortales, hasta Ostia). Naturalmente, este esfuerzo en la producción de armamento se traduce en gastos considerables:

Gastos anuales de defensa por habitante, en dólares:

Estados Unidos ………….. 289,6
URSS……………………….146,5
Inglaterra ……………….. 108,2
Francia ………………….. 95,7
Rep. Federal Alemana …. 92,7
Italia………………………24,4

Estas cifras contrastan con las de la producción bruta por habitante, en dólares, de algunos países:

República del Congo………….62
Nigeria …………………………67
India…………………………… 68
Túnez………………………… 157
República Sudafricana …….. 299

submarino atomico

La Ciencia Rusa Post Guerra

Nota Extraída de: Muy Interesante Nro:86
Enviado Especial a Rusia

El eje del mal sudamericano para EE.UU.-Bush-

Chavez-Fidel Castro Ataque a Irak

Los cada vez más frecuentes encuentros entre Hugo Chávez y Fidel Castro son vistos con gran preocupación por la administración Bush. Más preocupado por Medio Oriente, mira de reojo cómo Venezuela se convierte en una cabecera de playa cubana en Sudamérica. El acercamiento del presidente venezolano a Irán y el poder del petróleo. El fantasma de la crisis de los misiles por Cuba en los ‘60 vuelve a sobrevolar Washington. Bolivia, una zona convertida en botín de guerra.

La Sociedad Chavéz-Castro

La lucha eterna entre el Bien y el Mal es la trama misma de todos los mejores melodramas. De los más duraderos también. Hace tres años, el presidente George W Bush reveló al Congreso norteamericano la existencia de un «Eje del Mal” compuesto por Irak, Irán y Norcorea. y proclamó que sería el más mortal de los pecados dejarle desarrollar armas nucleares. Después de la invasión de Irak en 2003, se descubrió el fiasco de la inteligencia norteamericana: el brutal régimen de Saddam carecía de cualquier arma refinadamente siniestra. Y lo que fue peor, la agresión anglonorteamericana significó un aliciente para iraníes y norcoreanos en sus renovadas carreras en el armamentismo atómico.

Acaso Dios castigue a los falsos profetas. Hace un par de meses, al teológico Bush le tocó soñar una de sus peores pesadillas, y la menos anticipada en sus propios términos.

El presidente venezolano Hugo Chávez, en una feria de tecnología iraní en Caracas, anunció provocativamente que su país desarrollan tecnología nuclear. En el lenguaje de Washington, por momentos tan poco refinado como las armas de Saddam, esto quiere decir: la bomba atómica en manos de Fidel Castro. El enemigo de siempre, al que los norteamericanos habían desahuciado, ganó sin un solo es fuerzo propio dirigido a ese fin aquello por lo que murió el Che Guevara. Hoy Cuba tiene un pie firme en Sudamérica. Una cabecera de playa: mucho más, mucho mejor que un foco.

Ya había renunciado Bush a su retórica de] eje maligno cuando Chávez se postula como candidato para antagonizarlo. Y aspira a su lugar de honor en la liga mayor de los malvados. Mientras que los ayatolas iraníes, no menos teológicos que el presidente norteamericano, rechazan con indignación cualquier acusación de malevolencia, el líder de la revolución bolivariana (cuyo color simbólico es el rojo) reclama para sí ese lugar.

El melodrama sigue. Ya la secretaria de Estado norteamericana Condoleezza Rice dijo, con metáfora algebraica esta vez, que Chávez era la “influencia negativa” en la región. Y el jefe del Pentágono, Donald Rumsfeld, celebró a fines de julio “la importancia estratégica” de la firma del CAFTA, el tratado norteamericano de libre comercio con América Central. “Un voto de seguridad nacional”, explicó Rumsfeld. Voto estratégico, porque busca apartar, con la diplomacia de los dólares, a las pobres naciones centroamericanas de la peor tentación: el dinero y el petróleo —lo uno por lo otro— de Chávez. Hacía tiempo que no se veía a los republicanos hacer tanto lobby por un tratado internacional.

Como lo reprimido, el fantasma de la crisis de los misiles retornó al continente americano. Allá por principios de los ‘60, un Fidel Castro amenazante permitía la instalación de misiles soviéticos en la isla, a 90 millas de Estados Unidos.

Las dos K de entonces, Kennedy y Kruschev, resolvieron en el último minuto la cuestión más caliente que conoció la historia de la Guerra Fría. Ahora, el presidente de un país riquísimo en petróleo, posando montado en una bicicleta de fabricación iraní, se declaró preocupado por la futura escasez de hidrocarburos e interesado en las fuentes alternativas de energía. Y anunció un plan nuclear.

Claro que no es “para hacer bombas y lanzárselas a una ciudad, matando a un millón de personas como hicieron los norteamericanos”. En su anuncio, tocó una por una todas las fibras de la administración Bush. Señaló que Brasil ya tiene un programa avanzado y que la Argentina está en camino de resucitar el suyo (lo que fue después nerviosamente desmentido por la Cancillería argentina). Y después agitó el espectro bolivariano y peronista y tercerista de una Latinoamérica potente. Y unida contra Estados Unidos.

El anuncio de Chávez se dibujaba sobre el fondo de otros que resultan menos espectaculares, pero cuyo cumplimiento parece más inmediato e inexorable. En marzo, su República Bolivariana informó de la compra a Rusia de 100 mil fusiles AK-47 Kalashnikov y 40 helicópteros, a España de cuatro corbetas misilísticas, a Brasil de una flotilla de aviones de combate Superlucanos, y a Chinade un satélite de comunicaciones, un sistema de radares, y uniformes y botas para su ejército. En ese momento, el gobierno norteamericano ya tenía lo que le faltaba para demonizarlo una vez más en el escenario mundial. Pero Chávez fue más lejos, e invitó a Caracas al iraní Mohammed Jatami, el presidente de un posible blanco futuro en la guerra, o la justicia infinita norteamericana. Allí lo condecoró, firmó 22 acuerdos de cooperación bilateral y se hizo abanderado del programa nuclear de Irán. ‘Irán tiene todo el derecho, así como lo han hecho muchos otros países, de desarrollar su energía atómica, de continuar sus investigaciones en ese campo”, dijo en aquel momento.

El anuncio del futuro plan nuclear bolívaro-venezolano lo hizo Chávez desde su programa radiotelevisivo Aló Presidente, que ese día, por provocación, se emitía desde plena feria iraní. El programa es largo como los discursos habaneros de Fidel (dura más de cuatro horas), pero es interactivo y nunca mono-lógico. Es la revolución en formato de talkshow. Y, a diferencia de Fidel, como los norteamericanos reconocen a regañadientes, Chávez fue elegido en elecciones democráticas. O, acaso mejor, en un plebiscito permanente. Nunca dejaron de aclamarlo con nítidas mayorías los votantes de un país de 26 millones de habitantes que lo hizo presidente en 1998. después lo respaldó para reformar la Constitución y adoptar un texto socialista, lo votó de nuevo como presidente con la nueva Carta Magna en 2000, lo defendió del efímero golpe de 2002 y lo confirmó en un referéndum en 2004.

En las plazas y mercados caraqueños se venden llaveros y otras efigies de Chávez en rigurosa boina y uniforme militar. Los que las compran son los mismos que ya desde 1992, cuando fracasó en una intentona golpista contra el gobierno, ven a este ex oficial de paracaidistas como “abanderado de los humildes”. No es una ilusión de los sentidos. El gasto social del gobierno de la revolución bolivariana es enorme, y aun sus opositores, como el intelectual Teodoro Petkoff (un gran referente de la izquierda setentista) que habla de «gran fraude”, admiten que los efectos del gasto llegan a sus legítimos beneficiarios.

Los programas sociales son llamados “misiones”. En los más célebres, se da asistencia médica gratuita a un país en el cual los años de la “Venezuela saudita” generaron una pésima distribución de la renta nacional. Entre 16.000 y 30.000 médicos cubanos (las cifras varían, los opositores se quejan de que los planes no se pueden monitorear) realizan cirugías todos los días hábiles, dan medicamentos gratis a sus pacientes, visitan enfermos en sus domicilios. A cambio, Venezuela vende petróleo subsidiado al país de Castro.

El régimen de Caracas ha llegado a convertirse para Cuba en el mejor amigo después del abandono del de Moscú. La alianza de Chávez con Castro ha subvertido el embargo comercial norteamericano. Es un golpe fuerte a la permanente ofensiva de Washington contra su inclaudicable enemigo en la región. Así como la negativa de Chávez a colaborar en la guerra colombiana contra las drogas y las guerrillas es un duro golpe al mejor aliado de Washington en Sudamérica. Entretanto, Cuba respondió de otro modo ante los estragos y sufrimientos provocados por el huracán Katrina: 1.100 médicos duermen en el aeropuerto de La Habana, esperando una luz verde —que todo hace pensar que nunca llegará— para ir a atender a las víctimas en los mortuorios hospitales públicos norteamericanos.

Las clases medias venezolanas dicen que los médicos cubanos, como los entrenadores deportivos también importados, son agentes de difusión del comunismo. A esas mismas clases medias, sin embargo, no les repugna hacer sus compras en los supermercados Mercal, una empresa estatal creada por Chávez para que a nadie le falte comida. Es una empresa comercial como cualquier otra, sólo que algunos precios están subsidiados por el gobierno. Un pollo congelado brasileño, por ejemplo, cuesta 1.900 bolívares por kilo (algo así como 0,90 dólares). El subsidio de Mercal cuesta al Estado 25 millones de dólares por mes.

Un pueblo sano y alimentado ha de educarse. Tampoco le han faltado planes educativos al gobierno de Chávez: de alfabetización de adultos, de educación primaria y secundaria, de inserción en la universidad. Existen planes de capacitación (y por cierto créditos) para el lanzamiento de pymes, generalmente bajo la forma de cooperativas.

La aplicación de ley de expropiación de las tierras improductivas ganará campos de pastoreo, cría y labranza a los “sin tierra” venezolanos. Es la “guerra al latifundio” lanzada por Chávez (los analistas comentan que si el vocabulario de Castro es o era revolucionario, en el del presidente de la Bolivariana las metáforas predilectas son militares). Hasta ahora sólo dos grandes propiedades, una de la empresa británica Vestey, han sido parcialmente expropiadas. Pero la productividad de cientos de otras ya se encuentra bajo examen.

Este es el modelo que Washington teme que se expone. Y el gobierno de Chávez, que sueña el sueño bolivariano de unión o al menos de una hegemonía latinoamericana que le disputa a Brasil, quiere exportarlo por todos los medios. Una de las maneras de difundirlo en la misma que sirvió, no sin probada eficacia para el american way of life: la televisión. E] 24 de julio inició sus emisiones piloto Telesur la respuesta bolivariana a CNN. Con un costo inicial de 10 millones de dólares, pagado ev sus tres cuartas panes por el petróleo venezolano, y la participación de Cuba, la Argentina y Uruguay, el canal propone que los latinoamericanos puedan verse “con sus propios ojos,,.

Cuando Castro quiso exportar su modelo, el modo elegido, aunque no siempre abiertamente endosado por el Líder Máximo, fue el foquismo guevarista. Que llevó a la muerte del héroe en Bolivia, ya la posterior y explícita renuncia castrista a toda exportación por esos métodos. Si hoy Venezuela puede exportar su modelo, a nadie se le esconde que lo debe al petróleo y sus altos precios actuales. En 2004, año del que se conocen ya las cifras totales, las exportaciones llegaron a los 29.000 millones de dólares (85 por ciento de total de las exportaciones venezolanas), 7.000 millones más que en 2001. Apenas menos evidente resulta la extrema vulnerabilidad de la economía venezolana a cualquier caída de los precios internacionales del crudo, que significaría una espiral en el infierno de la inflación y la recesión. Todo invita a creer que nada de esto ha de temerse, sin embargo, antes de diciembre de 2006, cuando en nuevas elecciones Chávez gane otros seis años de presidencia. Entretanto, en 2004, a través de la estatal PDVSA (Petróleos de Venezuela), el gobierno obtuvo directamente el 52 por ciento de sus ingresos, unos 25.000 millones de dólares. Y además, PDVSA entregó unos 4.000 millones adicionales para programas sociales.

A través del petróleo, de explícitas alianzas petroleras, también se consolida el sueño bolivariano de unificación o regionalización. En mayo, bajo el nombre de Petrosur, ministros del área energética de la Argentina, Brasil y Venezuela anunciaron que colaborarán en proyectos comunes en sus tres países —los más importantes la exploración petrolera en el Orinoco y la construcción de una refinería en el tradicionalmente pobre nordeste brasileño—. En junio, Venezuela estableció Petrocanbe, que vende petróleo barato, con créditos generosos, a los países caribeños —y de paso gana su voto casi automático en todos los foros internacionales—. A fines de julio, Chávez propuso la creación de Petroandina, en la que los países productores de petróleo de los Andes colaborarán en oleoductos y refinerías.

El único posible rival de Chávez como líder de la izquierda latinoamericana era el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, el primer obrero que llegaba a la primera magistratura en su país. Pero a la falta de cohesión estructural entre Brasil y el resto del subcontinente (Mercosur excluido), a la barrera lingüística, se sumaron los primeros pasos de Lula en la presidencia, que lo sumieron en un descrédito que ahora debe remontar. En primer lugar, una política económica que si bien no desatendió los planes sociales y las promesas del “Hambre Cero”,

sumió al país en una reestructuración, saneamiento del Estado, aumento de los impuestos, y otros aprietes que fueron benditos por el FMI y otros organismos internacionales desafectos a la izquierda. A eso se sumó el escándalo por la corrupción en el gobernante Partido de los Trabajadores y por las coimas para comprar votos en el Congreso. La respuesta de Chávez fue divertida, o irónica, o insolente: ya se ha convertido en el sponsor de una escola do samba para el próximo carnaval de Río. El tema de la escola será:

“Viva la Revolución”.

“La doctrina Maisto ya no corre”, declaró el halcón norteamericano Tom Shannon, analista senior del Consejo de Seguridad Nacional, especialmente bien escuchado en la Casa Blanca. Se refería a John Maisto, representante norteamericano ante la OEA y partidario de atender a lo que Chávez hace, nunca a lo que dice. “Hoy no hay opción militar contra Chávez, salvo que cruce la línea”, agregó. Es decir que la hipótesis siempre existe, y las compras de armas de Chávez se dirigen a intentar contrarrestarla. Los viejos FAL belgas irán a un ejército de reserva que siempre crece, aunque los norteamericanos (y acaso también el presidente colombiano Álvaro Uribe) teman que vayan a manos de la guerrilla de las FARC en el país vecino.

Castro tiene 78 años, y a su muerte en los próximos años el comunismo en Cuba vivirá cambios seguramente dramáticos. Chávez no es comunista y, contra lo que dice Washington, su única ayuda efectiva y probada en América va a manos de partidos políticos legales que operan en democracias, como el sandinismo nicaragüense y el MAS (Movimiento al Socialismo) boliviano. Justamente con la presencia de Evo Morales, líder campesino cocalero y líder del MAS, y con la de Castro, Chávez lanzó un área de libre comercio ALBA como alternativa contra el agonizante ALGA de los norteamericanos.

En noviembre, en la cumbre de las Américas que se celebrará en Mar del Plata, George W Bush, todavía preocupado por Irak, desolado y victimizado por el huracán Katrina, acudirá, una vez más, con las manos vacías para Latinoamérica. No podrá reprochar un defensor de la lógica del mercado que la atención de los otros invitados a la cita balnearia se dirija a quien practique, con menos inconsecuencia o improvisación de la que le reprochan, una adecuada diplomacia con unos petrodólares que por entonces valdrán aún más caros, gracias, entre otras cosas, a Katrina.

Para noviembre, otra pesadilla norteamericana podría haberse hecho realidad: la presencia chavista en Bolivia, apoyando al cocalero socialista Evo Morales y conduciéndolo, o al menos acompañándolo, a una firme victoria en las elecciones presidenciales de diciembre. Cuarenta años después, el aniversario del asesinato del Che en Bolivia sería recordado con todos los honores por un gobierno socialista en La Paz. Y acaso Fidel y Chávez podrían ser los oradores más facundos, o los más extensos. La CNN estaría proscripta, y en la Casa Blanca tendrían que sintonizar Telesur.

POR ALFREDO GRIECO Y BAVIO

Cronologia del Desarme Nuclear Tratado de Prohibicion de Pruebas

Cronología del Desarme Nuclear
Tratado de Prohibición de Pruebas Nucleares

Antes de la era nuclear, ninguna guerra, por más sangrienta y larga que hubiera sido, había amenazado la existencia de la especie humana. Con el desarrollo del armamento termonuclear, esta alternativa se volvió posible. En cierto sentido, la carrera armamentista nuclear encerraba una contradicción: si el objetivo de la guerra es la victoria, una situación de guerra nuclear hacía difícil, si no imposible, distinguir entre vencedores y vencidos.

La justificación del desarrollo y fabricación de armamentos cada vez más potentes y más letales era, entonces, paradójica: se trataba de instaurar un equilibrio del terror, según el cual, la amenaza recíproca de destrucción era la garantía de la paz. Es decir, la guerra se tornaba imposible por el hecho de que ninguno de los contendientes podía ganarla, y, al mismo tiempo, la amenaza tenía que ser real -y la guerra posible- para que el equilibrio del terror funcionara.

El mundo clama por el DESARME general, pero el resultado pareciera ser el opuesto: multiplicación del armamento, nuevas instalaciones de misiles cada vez más efectivos, en tierra y bajo las aguas, e incluso el proyectó —ya en vías de ejecución— de instalar artefactos nucleares en el Espacio.

El Desarme Nuclear Tratado de Prohibicion de Pruebas Nucleares

EL MUNDO A FAVOR DEL DESARME

Los hombres de ciencia más destacados, advierten enfáticamente los peligros que corre la humanidad. A ellos se suman las más autorizadas voces del mundo, religiosas y civiles, compartiendo la misma preocupación.

Incluso, ciudadanos de los más diversos países publican manifiestos, recogen firmas y llevan a cabo actos de protesta activa contra el armamentismo. El problema así considerado, parece ser insoluble puesto que ninguna de las potencias se atreve a desarmarse unilateralmente y tampoco confía en que lo haga su adversario. Con todo, podemos esperar que si bien al presente constituye un ideal, el Desarme deberá convertirse en realidad: lo opuesto sería resignarse a la autodestrucción de la Humanidad.

Dado que en la actualidad el desarme general pareciera ser una utopía, se tiende a alcanzar acuerdos limitados entre las naciones rivales, que progresivamente logren la meta final. Entre otras propuestas, el esfuerzo mundial, dirigido por las Naciones Unidas tiende a:

Poner fin o por lo menos atemperar la «guerra fría» que desde hace años enfrenta al bloque Capitalista y al Socialista.

Eliminar los focos de tensión actualmente existentes en numerosos lugares del planeta, solucionando las controversias en forma pacífica.

Desalentar la actividad de las empresas traficantes de armas, derivando sus intereses hacia otras producciones.

• Limitar la compra de armas de los países no desarrollados y más necesitados de alimentos que de artefactos bélicos.

Proceder mediante convenios a una gradual reducción de los ejércitos y armas convencionales en forma ajustada a las reales necesidades de defensa del país.

Organizar un sistema efectivo de control de desarme, fiscalizado por las Naciones Unidas.

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CRONOLOGÍA

Agosto de 1942: Proyecto Manhattan para desarrollar la primera arma nuclear. Emplea 130.000 personas y gasta U$s 2.000 millones.

16 de julio de 1945: EE. UU. lleva a cabo la primera prueba nuclear, con una potencia equivalente a 20.000 ton. de TNT.

6 de agosto de 1945: EE. UU. arroja la bomba atómica sobre Hiroshima. Mueren más 140.000 personas en pocos meses.

9 de agosto de 1945: Se arroja una segunda bomba sobre Nagasaki, murieron aproximadamente 74.000 personas.

24 de enero de 1946: La ONU exige la eliminación de armas atómicas.

29 de agosto de 1949: La Unión Soviética prueba su primea bomba nuclear, conocida como «Primer Relámpago».

3 de octubre de 1952: Primera prueba nuclear del Reino Unido en Australia.

1º de noviembre de 1952: EE. UU. prueba la primera bomba de hidrógeno, es 500 veces más poderosa que la bomba de Nagasaki.

9 de julio de 1955: Einstein y otros importantes científicos emiten un manifiesto, advirtiendo acerca de los peligros de la guerra nuclear e instan a todos los gobiernos a resolver sus disputas de manera pacífica.

1 de diciembre de 1959: Firma del Tratado Antártico donde se establece que «queda prohibida cualquier explosión nuclear y eliminación de desechos radioactivos en la Antártida».

13 de febrero de 1960: Francia prueba su primer arma nuclear y la hace explotar su primera bomba atómica en el desierto del Sahara.

30 de octubre de 1961: La Unión Soviética hace explotar la bomba más poderosa,bautizada con el nombre «Bomba del Zar» de 58 Megatones.

16 al 29 de octubre de 1962: Crisis de los misiles en Cuba.

16 de octubre de 1964: China lleva a cabo su primera prueba de armas nucleares China hace explotar su primera bomba atómica.

14 de febrero de 1967: En México, se firma el Tratado de Tlatelolco, que prohíbe las armas nucleares en Latinoamérica y se convierte en una región libre de armas nucleares

1 de julio de 1968: Se firma un Tratado de no Proliferación de armas nucleares donde se estipula que  los estados que no tienen armas nucleares acuerdan no comprarlas y los estados que las tienen se comprometen al desarme.

18 de mayo de 1974: India lleva a cabo su primera prueba nuclear India lleva a cabo una prueba subterránea en Pokharan en el desierto de Rayastán.

12 de junio de 1982: La mayor manifestación antibélica de la historia, se concentran mas de 1.000.000 de personas en Central Park (Nueva York)

6 de agosto de 1985: Se firma Tratado sobre la Zona Libres de Armas Nucleares del Pacífico Sur en Rarotonga, donse se prohíbe la fabricación, el emplazamiento o la prueba de armas nucleares dentro de la zona.

30 de septiembre de 1986: Se descubre el programa nuclear de Israel Israel y se supone que podría tener hasta mas 100 armas nucleares.

Del 11 al 12 de octubre de 1986: las potencias mundiales, Reagan y Gorbachov debaten sobre la abolición de armas nucleares.

8 de diciembre de 1987: Se firma el Tratado de Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio entre EE.UU. y URSS para eliminar todos los misiles terrestres con alcances que van de las 300 a las 3.400 millas.

15 de diciembre de 1995: El sudeste asiático se convierte en un zona libre de armas nucleares.

11 de abril de 1996: África se convierte en una zona libre de armas nucleares y se comprometen a no fabricar, probar o acumular armas nucleares.

8 de julio de 1996: La Corte Internacional de Justicia dice que las armas nucleares son ilegales

24 de septiembre de 1996: El Tratado de Prohibición Completa de las Pruebas Nucleares se abre para la firma El Tratado de Prohibición Completa de Pruebas Nucleares se abre para la firma en las Naciones Unidas. China, Francia, el RU, Rusia y EE. UU. firman el tratado. India dice que no lo firmará.

27 de noviembre de 1996: Bielorrusia retira su último misil nuclear y lo entrega s a Rusia para ser destruido. También hacen los mismo Ucrania y Kazajistán como las ex repúblicas soviéticas que se han deshecho de todas sus armas nucleares.

Mayo de 1998: India y Pakistán llevan a cabo pruebas nucleares. India lleva a cabo tres pruebas nucleares subterráneas en sus primeros 24 años. En un caso, se trata de un arma termonuclear. Más tarde, en mayo, Pakistán prueba seis armas nucleares en respuesta a las pruebas de India.

9 de octubre de 2006: Corea del Norte lleva a cabo una prueba de armas nucleares, convirtiéndose así en el octavo país con armas atómicas y es condenado internacionalemente.

30 de abril de 2007: Una Campaña Internacional para Abolir las Armas Nucleares se lanza en Viena, y convoca al inicio inmediato de las negociaciones para una convención que prohíba el uso de armas nucleares de manera comprobable.

 

La Carrera del Desarme Nuclear

Los misiles de octubre repercutieron hondamente en el ánimo de los gobernantes de las potencias mundiales. El sopesar las consecuencias de una guerra nuclear llevó casi inmediatamente a los Estados Unidos va la Unión Soviética a firmar en Moscú el Tratado de Prohibición de las Pruebas Nucleares (1963) ya un primer acercamiento en materia de desarme. Sin embargo, las conversaciones ejecutivas sobre este tópico sólo se inician en 1969 cuando se establecieron las negociaciones para la limitación de armas estratégicas (SALT).

Inicialmente tenía amplias perspectivas, pero el contexto político internacional las limité prontamente a los sistemas balísticos defensivos (AMB) ya un acuerdo interno de duración limitada de cinco años sobre el armamento ofensivo estratégico. El SALT I, con todas sus limitaciones y aplazamientos de los temas difíciles, fue un buen comienzo, y el acuerdo firmado en Moscú, en mayo de 1972 por Nixon y Brezhnev.

Ese mismo año se iniciaron las negociaciones de SALT II y luego de establecerse una fórmula para el marco general del acuerdo, las conversaciones se estancaron y no fueron reabiertas sino hasta la oportunidad que llegó a la presidencia de los Estados Unidos, Jimmy Carter.

El acuerdo SALT II dio origen a la cumbre de Viena, donde concurrieron Brezhnev y Carter, pero el acuerdo, al no resolver algunos puntos delicados, no fue ratificado por el Senado norteamericano y su aplicación práctica quedó reducida a la buena voluntad de las potencias.Con la administración Reagan se reafirmó la improcedencia del acuerdo SALT II y se decidió enfrentar el problema reduciendo en forma significativa el número de fuerzas estratégicas.

Las Strategic Arms Reduction Talks (STAR) se iniciaron en Ginebra en 1982, con la propuesta de que ambas superpotencias se contentaran con 5.000 ojivas nucleares montadas en no más de 850 misiles intercontinentales. Luego en una segunda fase, las conversaciones debían conducir a que ambos países igualaran el peso útil de las cargas nucleares de su arsenal balístico.

Sin embargo, las conversaciones fueron suspendidas en 1983 a consecuencia del retiro de los soviéticos, hecho provocado por el despliegue en Europa de los misiles “Cruiser” y “Pershing II” de origen norteamericano.

Un nuevo intento de reanudación también se empantanó al mezclar en una sola negociación el tema de los misiles de largo alcance con el proyecto de “Iniciativa de Defensa Estratégica” —más conocido como “guerra de las galaxias”— que Reagan propiciaba para Estados Unidos.

Esta situación de impasse entre las superpotencias tendría un cambio positivo por la entrada en escena de un nuevo primer actor: el recién elegido Secretario General del PCUS, Mikhail Gorbachov (1985), quien con un nuevo enfoque para su país y las relaciones internacionales aceleré sustantivamente las conversaciones.

El primer contacto directo entre Reagan y Gorbachov —la cumbre de Islandia— no tuvo el éxito esperado, pero dejó el camino abierto para nuevas negociaciones.

En efecto, al año siguiente se desarrollaron en Ginebra dos conversaciones paralelas sobre control de armas: las START sobre reducción de armas de largo alcance y las FN 1 sobre limitaciones de fuerzas nucleares de mediano y corto alcance. Los avances fueron notables y a fines del año se produjo la cumbre de Washington, oportunidad que Reagan-Gorbachov firmaron un trascendental Tratado de reducción electiva de las armas nucleares, sometido —lo que era una novedad— a un estricto control de verificación.

El Tratado del 8 de diciembre de 1987 establece la eliminación de más de mil cohetes nucleares emplazados en Europa, y por vez primera —luego de cuarenta años de “guerra fría”— acuerda a las potencias en reducir sus arsenales nucleares en vez de restringir su crecimiento.

Al respecto dijo Gorbachov: “Podemos estar orgullosos de plantar este retoño, que probablemente crecerá hasta llegar a convertirse en un poderoso árbol de paz”.

Una alternativa parcial al equilibrio del terror fueron los acuerdos sobre el desarme. Sin embargo, predominaba una tendencia hacia el incremento del potencial bélico, tanto de los Estados Unidos como de la Unión Soviética. Hacia principios de la década de 1980, el presidente Ronald Reagan lanzó la Iniciativa de Defensa Estratégica -popularizada como la «Guerra de las galaxias»-, que consistía en el desarrollo de un sofisticado y muy costoso sistema de misiles y otras armas defensivas.

Este sistema tendría la capacidad de destruir los misiles que hubiera lanzado un enemigo de los Estados Unidos. La iniciativa norteamericana procuraba romper el equilibrio entre las dos grandes potencias, poniendo a los Estados Unidos a salvo de la amenaza soviética. El sistema de defensa tenía varios inconvenientes, entre ellos su enorme costo y su dudosa eficacia. Sin embargo, su puesta en marcha tuvo un efecto indirecto: obligar a la Unión Soviética a mantener un enorme gasto militar, que pesaba en su debilitada economía mucho más de lo que pesaba el gasto militar norteamericano sobre la propia.

El gasto militar de los Estados Unidos representaba, a principios de la década de 1980, alrededor del 6% del PB1, mientras que el soviético triplicaba esa proporción. El sostenimiento de un gasto militar tan elevado contribuyó al estancamiento de la economía soviética y, en última instancia, a la crisis del régimen comunista.

• Igualmente, los gobernantes de los países más desarrollados, incluidas las potencias dueñas del poderío nuclear, multiplican las reuniones y conferencias, de las que resultan en general, expresiones de un mismo anhelo desarmista, que no llega a concretarse.

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ULTIMO ACCIDENTE NUCLEAR PROVOCADO POR UN TSUNAMI EN JAPÓN

accidente nuclear en japon provocado por un tsunami

Explosiones e incendios en la planta nuclear japonesa al fallar el sistema de enfriamiento tras el terremoto y posterior tsunami en Japón. Este último inutilizó el sistema eléctrico de emergencia. Se emitió radiactividad a la atmósfera y varios tipos de alimentos y el agua quedaron irradiados en la zona y hasta Tokyo, a más de 200 Km. de la central. Se evacuó a todos los residentes en un área de unos 30 km2 a la redonda. Se sabe que la contaminación se extendió por el pacífico, alcanzando EE.UU. y más tarde Europa pero en niveles muy bajos.

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El Neoliberalismo y Las Desigualdades Sociales

El Neoliberalismo  y Las Desigualdades Sociales

capitalismo

EL NEOLIBERALISMO:  El año 1973, representa para el capitalismo un año de profunda crisis para el sistema.

La disminución de las tasas de ganancias de las grandes empresas y de las corporaciones, hicieron que se ponga en duda las ideas “keynesianas” de intervencionismo por parte del Estado.

Este último había sido, según los críticos “liberales”, el culpable del mal gasto y de las recurrentes crisis, por lo que proponían reducirlo a su mínima expresión en cuanto a participación económica.

Las ideas seguidas por los “keynesianos” aseguraban que ante una crisis había que seguir aumentando el poder adquisitivo de las personas para aumentar de esta forma el consumo y la producción.

Así, se aseguraría el pleno empleo a pesar de la inflación que pudiera provocar.

Para los “liberales”, el único motor de la economía era el aumento de las ganancias para los particulares, por lo tanto se debía reducir al máximo los costos de la producción, los salarios y los impuestos y en definitiva se debía achicar la participación del Estado.

EL MONETARISMO:  El enfoque “Monetarista” teoriza que lo que motiva la inflación es la emisión monetaria por parte del gobierno.

Los “monetaristas” sostienen que existe una masa de bienes y una cantidad de dinero que se “distribuye” entre los distintos bienes dando lugar a una estructura de precios. Si el Estado, entonces, emite más billetes por la misma cantidad de bienes, lo que sucede es que se produce un aumento general de precios.

Esta fue la concepción neoliberal y una de las expresiones más utilizada para afrontar la crisis de los setenta. El monetarismo y el neoliberalismo a pesar de supuestamente defender la “libertad” en sus postulados teóricos, fue aplicado en regímenes políticos dictatoriales y sangrientos.

Por ejemplo, en la dictadura militar de Augusto Pinochet, en Chile, se comenzó a aplicar el “modelo” que había tenido origen en el “Escuela de Chicago”.

Los recortes, que limitaban el papel del Estado en la emisión de moneda y en el control de la oferta de dinero, y además, el Estado renunciaba de toda intervención económica. De esta manera, la actividad privada, sería la encargada de hacer crecer la economía del país y el papel del Estado pasaría a un segundo plano, encargándose solo del control del sistema.

Esta política económica, puso en evidencia la incapacidad de estos regímenes en cuanto a la protección social y la mejora de las condiciones de vida en los seres humanos.

Estas medidas, tomadas en los gobiernos dictatoriales de América del Sur en general, produjeron en el nivel social un deterioro en la calidad de vida de sus pueblos, un retroceso en la distribución de los ingresos hacia los más pobres, un acelerada desocupación y una dependencia económica que se mantiene hasta nuestros días.

LAS EXPERIENCIAS DE MARGARET THATCHER Y RONALD REAGAN: Luego de las crisis de los años ´70 (Crisis del Petróleo y del Estado de bienestar), las críticas neoliberales o neoconservadoras se dirigieron justamente a la participación del Estado en la economía, culpando a éste de crear las condiciones para el estancamiento económico, al limitar los beneficios empresariales y reducir en consecuencia las posibilidades de inversión.

Siguiendo estos postulados, en Inglaterra comenzó, con el gobierno de Margeret Thatcher como primer ministro (1979-1990), una serie de reformas que hicieron que el Estado deje de lado algunas de sus intervenciones en determinadas prestaciones sociales y económicas.

Se hicieron algunas privatizaciones, se disminuyó las prestaciones sociales y se redujeron los empleados públicos.

El sector privado, mientras tanto, redujo los salarios y se empeoraron las condiciones de trabajo. Frente a toda esta situación y a la pasividad del Estado, los sindicatos disminuyeron su fuerza.

Este modelo se conoció como “thatcherismo”, aunque en realidad fue una vuelta al capitalismo clásico. Inglaterra logró salir de la crisis y mejorar su Economía, pero las condiciones de vida de sus habitantes empeoraron notablemente y se vivió el mayor índice de desempleo de su historia.

También en E.E.U.U, con Ronald Reagan (1980-1988) en el poder, se comenzó a aplicar un modelo similar.

Aunque el poderío económico de este país hizo que no se sintieran tanto las repercusiones del modelo, hubo un aumento de la desocupación y una gran cantidad de pequeñas y medianas empresas cerraron. Pero las peores consecuencias de estas reformas neoliberales recayeron indirectamente sobre América Latina y sus áreas de ingerencia.

Todas estas medidas, propugnadas por E.E.U.U. y Gran Bretaña cayeron un su lógica contradicción.

Mientras estos países anunciaban que defendían la libertad de mercados, sus mismas aduanas aplicaban un severo control para proteger sus producciones ante el posible ingreso de productos de otros países.

La Globalización y El Neoliberalismo, desigualdades

EL AUMENTO DE LAS DESIGUALDADES:
RELACIÓN NORTE-SUR:

Debemos aclarar que los conceptos sobre la relación Norte-Sur necesitan un abordaje diferente al de “países desarrollados” (norte) y “subdesarrollados o en vías de desarrollo” (sur).

aumento desigualdadesHacerlo de la manera tradicional y “desarrollista” nos lleva a la concepción de una historia lineal. Por lo tanto debemos utilizar categorías diferentes como países centrales y países periféricos.

Lo cual se comprendería de la siguiente manera: La pobreza condena a los países periféricos porque no hay una única “vía” al desarrollo en la que los países más “desarrollados” sólo van adelante y los otros, los que están “en vías de desarrollo”, ya los alcanzarán pues se encuentran en la misma “vía”, la única.

Esta es una falacia.

Si hay una “única vía de desarrollo” la historia es lineal y lleva a un futuro de plenitud para todos. Pero no, no existe esa “vía”. Los países “en vía de desarrollo” van por otra “vía”.

De aquí que la separación de las dos “vías” se continúe ampliando de un modo ya apocalíptico, sobre todo si pensamos en África, India o los invadidos, misileados países islámicos.

La periferia no tiene “tren de la historia”. Ni tiene “vía” a la cual pueda incorporarse. Ninguna de sus posibles “vías” es la “vía” por la que transitan las potencias centrales. Ahora, podemos seguir adelante analizando los diversos hechos que condicionaron la relación norte-sur en los últimos años.

Durante los años de crecimiento económico sostenido (1950-1973), la diferencia entre los países centrales (norte) y los periféricos (sur), aumentó.

Pero durante los 60, la instalación de industrias multinacionales en América latina y Asia, buscando mano de obra barata y transfiriendo tecnología en desuso, permitieron a algunos países un relativo crecimiento y una cierta industrialización.

A pesar de las crisis y los cambios de modelos económicos, durante los años 80 y 90, el norte, aunque a un ritmo más lento, siguió creciendo.

El sur, en cambio, no sólo dejó de crecer sino que con el desmantelamiento de industrias y con la caída de los precios de las materias primas, aumentó su pobreza.
Paralelamente, el norte logró equilibrar el crecimiento de la población controlando la natalidad, mientras que en el sur continuó el aumento desmedido de la población.

Esto empeoró notablemente la situación ya que mientras la población aumentaba la economía se achicaba y se tomaba cada vez más excluyente. La mortalidad infantil creció en el sur hasta cifras alarmantes en los últimos años del milenio.

Pero la pobreza no sólo creció en el sur.

La desocupación provocó en los países desarrollados un aumento de la indigencia, de la delincuencia y de la violencia.

Esta situación de desigualdad interna, obligó a los estados que habían reducido sus gastos públicos a mantener o aumentar sus aparatos represivos y de seguridad. A su vez, la desigualdad entre los países obligó a los más ricos a mantener sus presupuestos militares y a intervenir en distintas regiones.

En definitiva, la brecha entre los países más ricos (centrales) y los más pobres (periféricos) se siguió agrandando en una relación asimétrica que parece no terminar.

Las desigualdades sociales en escala mundial

Todos los bienes y servicios que llegan a nuestras manos fueron producidos y luego distribuidos hacia distintos lugares. Cuando nos llegan, se cumple la última etapa del proceso de producción, que es la del consumo.

Todos consumimos bienes y servicios para satisfacer nuestras necesidades básicas (alimento, vivienda, vestimenta), pero además consumimos bienes y senados destinados a satisfacer otras necesidades que no son básicas, como aquellas que tienen que ver con la recreación y el uso del tiempo libre.

En nuestra sociedad, la satisfacción de todas estas necesidades depende del nivel de ingreso.

Quienes poseen mayores recursos económicos pueden tener una adecuada alimentación, acceder a los senados de salud, a todos los niveles educativos, al transporte, mientras que los habitantes con bajos ingresos, a veces, no pueden completar la educación básica, quedan al margen de la asistencia sanitaria, o viven en zonas muy alejadas, con graves problemas de transporte.

Las diferencias en el nivel de ingreso generan, entonces, desigualdades sociales.

Las desigualdades sociales se reflejan en el espacio. El mapa y el gráfico mas abajo muestran la distribución mundial del consumo y de la riqueza, teniendo en cuenta los diferentes niveles de ingreso de la población.

Por un lado, el 20 % de la población más pobre apenas participa en el total de consumo, consumiendo sobre todo bienes destinados a satisfacer una de las necesidades básicas: la alimentación, necesidad no siempre bien cubierta entre la población extremadamente pobre, cuya participación en el consumo de energía y de servicios es casi nula.

El polo opuesto está representado por la participación en el consumo del 20 % de la población con altos ingresos.

La estrecha relación que existe entre el ingreso por habitante y el consumo posiciona a este sector en los índices más altos de consumo de energía, servicios y bienes con alto valor agregado.

Los países más pobres del mundo se encuentran en Asia, África y América Latina. Se debe notar que tanto los países ricos como los países pobres presentan grandes diferencias sociales en su interior; sin embargo, es en los países más pobres donde estas diferencias son más acentuadas.

Aunque en escala mundial el promedio de consumo de alimentos por habitante aumentó rápidamente en los últimos 25 años, las desigualdades sociales se han acentuado: los países ricos poseen solamente el 15 % de la población mundial, pero concentran el 76 % del consumo mundial.

El Neoimperialismo Occidental

La Reunificación de las dos Alemanias Oriental y Occidental

La Reunificación de las dos Alemanias: Oriental y Occidental

ANTECEDENTES DE LA ÉPOCA:
Construcción del Muro de Berlín. La Reunificación Alemana

Al término de la Segunda Guerra Mundial, y después de una controvertida y trascendental decisión tomada en las conferencias de Postdam y Yalta, la división de Alemania en dos Estados fue un hecho. La República Federal Alemana (RFA) se integraba al sistema capitalista, bajo la tutela de las naciones vencedoras, al ingresar a la OTAN en 1954; mientras que la República Democrática Alemana (RDA) lo hacía al bloque socialista, bajo el dominio de la Unión Soviética, al firmar el Pacto de Varsovia en 1956.

En Alemania Oriental (RDA), a la muerte de Wilheim Pieck, presidente desde 1960, comenzó el gobierno del Consejo de Estado basándose en el modelo soviético. Se colectivizaron las tierras, desaparecieron empresas de medianos y pequeños propietarios, y se levantó un Estado totalitario.

La situación económica no era nada prometedora. Gran parte de la población decidió abandonar el país por Berlín occidental. Para detener el éxodo la RDA decidió levantar un muro en la ciudad. En agosto de 1961, Alemania quedó separada físicamente con la construcción del Muro de Berlín.

La República Democrática Alemana continuó su desarrollo bajo la dirección del Estado, el cual controlaba la economía, las condiciones de trabajo de los obreros y, en general, todo lo que ocurría en el país. Las relaciones con la Unión Soviética se afianzaban a través de la adhesión a tratados como el de Amistad, Cooperación y Asistencia Mutua firmado en 1975. La imagen en el extranjero crecía. Alemania Oriental era capaz de obtener éxitos considerables en las contiendas deportivas; el régimen funcionaba bajo el adoctrinamiento al ejército y a la población; y se evitaba el contacto con extranjeros, enemigos clave del sistema.

Problemas del desarrollo económico: Durante las décadas de 1970 y 1980, el declive de la economía soviética se manifestó, en primer lugar, en la caída de la productividad del trabajo y la desaceleración del crecimiento, el cual con dificultades había llegado a situarse en 1% anual. La opinión de los críticos soviéticos —compartida por los expertos occidentales— es que, a finales de los años setenta y comienzos de los ochenta, existían en la URSS tres sectores económicos muy sensibles que frenaban el crecimiento industrial: la metalurgia, la construcción, y el transporte.

La agricultura representaba un segundo problema y su falta de eficacia se puede explicar por cuatro elementos:

1. Falta de capitales y de infraestructura;
2. Inadecuada estructura de la fuerza de trabajo agrícola causada por el abandono de los campesinos calificados;
3. Diferencia en precios y salarios entre la agricultura y los restantes sectores productivos; y
4. Excesiva centralización del sector agrario.

La URSS fue también afectada por las negativas consecuencias de una administración excesivamente centralizada y burocratizada, que afectaron no sólo al conjunto de la economía soviética sino a la de los países de Europa Central y Oriental. Esas consecuencias han sido, entre otras, la falta de incentivos, el incumplimiento de las responsabilidades, el mantenimiento de empresas ineficaces —que sobrevivían con los beneficios de las empresas rentables—, la lentitud de las transferencias tecnológicas entre empresas y sectores productivos, la inadecuación entre la oferta y la demanda.

Estos elementos, unidos al ausentismo laboral y la rigidez de la administración planificada con su enorme despilfarro de recursos, hicieron ver a un sector del partido y de la sociedad, la urgencia de un cambio estructural que corrigiese el camino.

En la década de 1980, con la muerte del líder soviético Leonid Brezhnev se inició el distanciamiento con la potencia hegemónica del bloque socialista; las necesidades financieras, comerciales y tecnológicas para soportar el desarrollo interno aumentaban y se dificultaba el abastecimiento de bienes de consumo.

Las posibilidades de esta renovación comenzaron a fortalecerse cuando Gorbachov, asumió el poder y anunció la perestroika y la glasnost. Aunque la perestroika despertaba esperanzas en las nuevas generaciones, los problemas económicos y sociales se evidenciaban a través de protestas, las cuales eran reprimidas.

En 1986, Gorbachov habló abiertamente ante el PCUS de la necesidad de glasnost (transparencia) como una de las premisas básicas para impulsar la perestroika reconstrucción de la URSS. La perestroika produjo cambios en los aspectos políticos y económico, y provocó el resurgimiento de los nacionalismos en las repúblicas soviéticas y en los países satélites en Europa Central y Oriental.

wallesa lechPor ejemplo, en Polonia en 1986, ante la imposibilidad de superar la crisis social y económica, las autoridades comunistas decidieron entablar nuevas negociaciones con el Sindicato Solidaridad, conducido por Lech Wallesa, en las que también participó la Iglesia. A partir de entonces, la presión social contra el régimen fue en aumento hasta que, en febrero de 1989, el partido renunció al monopolio del poder.

El 5 de abril siguiente se hizo público el acuerdo por el cual se legalizaba Solidaridad, se reconocía la libertad religiosa, se procedía a la reorganización de la presidencia de la República, se restablecía el Senado como Cámara Alta y se instauraba el multipartidismo.

El nuevo Estado. En junio de 1989 se celebraron elecciones cuyo resultado fue el irrefutable triunfo de Solidaridad. El nuevo gobierno, dirigido por el general August Tadeusz Mazowiecki y formado con mayoría no comunista, recuperó para el país el nombre de República de Polonia, procedió al cambio institucional y preparó la creación de una nueva Constitución; además, intentó hacer frente a la crisis con ayuda de la Comunidad Económica Europea y la aprobación de un plan de choque el 1 de enero de 1990

Cuando comenzaron los primeros signos de democratización en Polonia y Hungría, el régimen comunista encabezado por Erich Honecker endureció su política represiva y pareció terminar con las esperanzas de reformas de los alemanes orientales.

A mediados de 1989, Hungría -para entonces bajo la autoridad de un gobierno reformista- decidió abrir sus fronteras occidentales. Así, más de 200.000 alemanes orientales que se hallaban en territorio húngaro aprovecharon la ocasión y huyeron al Oeste. De inmediato, otros miles de alemanes orientales solicitaron asilo político en las embajadas de Alemania Occidental en Praga y Varsovia.

caida del muro de berlin

A partir de ese momento, comenzaron a sucederse innumerables manifestaciones multitudinarias en todas las ciudades importantes de Alemania, que terminaron por derribar el duro gobierno de Honecker, que en octubre fue sustituido por Egon Krenz. Krenz propuso algunas reformas moderadas, como permisos de viaje al exterior durante períodos más largos, que no lograron reducir la presión popular.

La revolución ya no podía ser detenida y en noviembre, los berlineses de ambos lados se lanzaron sobre el Muro y comenzaron a abrir en él las primeras brechas. Los guardias de la frontera germano-oriental abandonaron sus puestos y la gente pasó de un lado a otro del Muro en un clima de festejos. La caída del Muro se constituyó en el símbolo del fin del orden comunista en Europa oriental y del fin de la Guerra Fría.

En 1989 la situación se agravó cuando las marchas y la represión se agudizaron y provocaron que cientos de alemanes orientales trataran de refugiarse en Alemania Occidental. El 22 de diciembre de 1989, por la puerta de Brandenburgo se abrió el Muro de Berlín, en tanto que el parlamento de la República Democrática Alemana reformó la constitución, eliminando aquello que determinaba el sistema socialista. Entonces se planteó la reunificación de las dos Alemanias.

A diferencia de lo sucedido en Yugoslavia y Checoslovaquia, la caída del Muro precipitó las tendencias hacia la unidad alemana. Sin embargo, la enorme y continua entrada de orientales en Alemania Occidental planteaba problemas a la economía de esta última, que tenía que absorber a todos estos recién llegados.

En 1990 entró en vigor la unidad monetaria, la antigua RDA se transformó en Estado federal y se convocó a elecciones. Helmut Kohl, candidato del Partido Demócrata Cristiano, resultó vencedor. Se logró también la unidad política.

En julio de 1990, las economías de Alemania Occidental y Oriental fueron unificadas. La unificación política era más complicada, ya que el problema excedía a las dos Alemanias y se vinculaba con la discusión acerca del nuevo papel de la OTAN y el Pacto de Varsovia, Sin embargo, la URSS terminó por aceptar la permanencia de la Alemania reunificada en la OTAN y, en octubre de 1990, la unificación política de las dos Alemanias fue una realidad.

Sin embargo, a pesar de la unificación, la línea divisoria entre las dos Alemanias no desapareció. En la Alemania Occidental, la economía creció debido a un rápido aumento de la demanda de productos germano-occidentales. En la Alemania Oriental, en cambio, surgieron problemas a partir de la privatización de empresas no competitivas, los despidos masivos, la desaparición de subsidios para vivienda, etcétera.

La unificación social que se agrandó debido a la inmigración de europeos orientales, al aumento del desempleo y al nacimiento de un movimiento neo-nazi; sin embargo, con el compromiso ante el parlamento europeo de que Alemania no constituiría ningún peligro para Europa, el proceso de integración continuó.

La Revolución de Terciopelo Desintegración de la URSS Caída Muro

La Revolución de Terciopelo – Desintegración de la URSS – Caída Muro

ANTECEDENTES DE LA ÉPOCA: ENTRE 1945 y 1970 Europa no sólo se recuperó de los devastadores efectos de la Segunda Guerra Mundial sino que también experimentó una recuperación económica que a muchas personas les pareció milagrosa. Incluso, algunos historiadores llamaron a los años de 1950 a 1973 «la edad de oro de la economía europea». El crecimiento y el prácticamente pleno empleo fueron tan prolongados, que la primera recesión de la posguerra, en 1973, llegó como un golpe para Europa Occidental.

Asimismo, para esa época —después de dos décadas de Guerra Fría— los europeos se habían acostumbrado a la nueva división de Europa entre el oeste y el este. Una próspera Europa Occidental, aliada de Estados Unidos, se mantuvo frente a una Europa Oriental que todavía forcejeaba y que en gran medida seguía bajo el control de la Unión Soviética. La división de Alemania simbolizaba el nuevo orden, el cual parecía bien.

Las políticas reformistas llevadas a cabo por Gorbachov tuvieron como resultado inmediato un relajamiento de los controles que la Unión Soviética ejercía sobre los antiguos estados satélites de Europa oriental. Así, en algunos de ellos, comenzaron a desencadenarse procesos de democratización política, que rápidamente terminaron con el monopolio de poder de los partidos comunistas.

Durante el año 1989, en rápida sucesión, los regímenes comunistas de Polonia, Hungría, Checoslovaquia, Alemania Oriental, Bulgaria y Rumania cayeron y fueron reemplazados por gobiernos elegidos democráticamente, donde en la mayoría hubo una transición a través de acuerdos pacíficos, conocidos como Revoluciones de Terciopelo.

En general, con la excepción del caso rumano, esta revolución en cadena se produjo en forma pacífica, por lo que se la llamó «revolución de terciopelo». En Rumania, el presidente Nicolás Ceaucescu, un dictador corrupto, había rechazado en todos sus términos la perestroika de Gorbachov.

El proceso comenzó en Polonia, donde, desde comienzos de la década de 1980, el régimen comunista del general Jaruzelski había comenzado a dialogar con el movimiento opositor Solidaridad, liderado por Lech Walesa.

Las elecciones relativamente libres, realizadas en junio de 1989, significaron una aplastante derrota del Partido Comunista en favor de Solidaridad. A través de un gobierno de coalición entre ambas fuerzas, Polonia se constituyó en el primer país de Europa oriental que entró en la era poscomunista. Casi al mismo tiempo, se produjo la caída del régimen comunista húngaro, que se hallaba en un período de franco desgaste.

La elecciones realizadas a comienzos de 1990 le dieron el triunfo a una coalición de centro-derecha. En Checoslovaquia, la oposición al régimen fue encabezada por el grupo Carta 77, liderado por Vaclav Havel.

En el caso rumano, la actitud del gobierno comunista rumano sólo logró acelerar el estallido popular  Ante las protestas, el régimen contestó con una brutal represión policial. El alineamiento del Ejército con los opositores definió la situación: Ceaucescu fue derrocado y, cuando intentaban huir del país, él y su esposa fueron apresados y fusilados.

Los sucesos de 1989 revelaron la debilidad de las bases locales de apoyo de los regímenes comunistas de Europa oriental que, en ausencia de la intervención soviética, se derrumbaron sin oponer resistencia. Además, pusieron en evidencia la profundidad de los conflictos nacionales en el seno de los estados. En este sentido, el ejemplo más dramático fue el de Yugoslavia, que se fragmentó en varios estados en medio de una terrible guerra. A fines de 1992, Checoslovaquia también se dividió en dos estados, la República Checa y la República Eslovaca, en forma pacífica.

La división de Checoslovaquia: Al igual que en otras naciones de Europa Oriental, la reacción de Checoslovaquia a las reformas promovidas por la Unión Soviética fue negativa. En 1986, y a pesar de la presión de Moscú sobre Praga, el gobierno anunció su desacuerdo a la descentralización económica.

En 1987, el presidente Gustav Husak —figura política principal de la etapa posterior a la invasión soviética— transigía proclamando la posibilidad de reformar económicamente al país, aunque se negaba a hacerlo en el ámbito político, donde se caracterizó por la mano dura, lo cual no alentaba las esperanzas de cambio. Un año después, la economía mostró un declive constante, a la vez que se incrementaron las manifestaciones contra el gobierno. Sin embargo, aún se declaraba un rotundo «no» a la perestroika y a la glasnot.

Vaclav HavelEl descontento se concretó en la formación de un partido político: el Foro Cívico, cuyo líder, Vaclav Havel (imagen) , era una de las principales figuras de la oposición al régimen. Las presiones interiores y exteriores orillaron a Husack a renunciar a la presidencia en diciembre de 1989, cuando Vaclav Havel fue elegido presidente provisional.

El fin del gobierno socialista y la inyección de flujo financiero de Occidente a las regiones de Bohemia y Moravia, así como la acelerada privatización de bienes, entre otros factores, permitieron la transición al capitalismo y la división pacífica de Checoslovaquia. El 1 de enero de 1993 se crearon las Repúblicas Checa y Eslovaca, quedando como sus respectivos presidentes Vaclav Havel y Michael Kovac.

Conferencia de Bandung El Nacimiento del Tercer Mundo

Conferencia de Bandung – El Nacimiento del Tercer Mundo

Más que un punto de partida, Bandung es un eje entre la fase asiática y la fase africana de la descolonización. La conferencia marca una ,aceleración de la historia de la independencia de los pueblos africanos, sólo el año 1960 verá cómo se liberan del yugo colonial al menos 17 pueblos.La no alineación y el neutralismo son los grandes principios que surgen de la conferencia.

Sin embargo, con el transcurso de los años, aparecerán las divergencias en la aplicación del principio de no alineación  para unos, el adversario será el imperialismo capitalista; para otros, el imperialismo socialista. Estas divisiones explican en parte las dificultades del Tercer Mundo en su interés por constituirse una tercera fuerza.

el indonesio Sukarno Desde el 18 al 24 de abril de 1955, los delegados de 29 países de África y de Asia se reúnen en Bandung bajo la presidencia del indonesio Sukarno (imagen izq.) y por invitación de cinco jefes de gobiernos asiáticos.

Los observadores occidentales no ven en este acontecimiento mas que una iniciativa diplomática cuyo objetivo consistía en organizar las relaciones políticas en esta región del mundo, liberada recientemente del yugo colonial.

Sin embargo, los más perspicaces comprendieron la importancia de esta manifestación unitaria: Bandung es el acta de nacimiento del «Tercer Mundo», aun cuando esta denominación no se acuñara como tal sino un año más tarde.

El fin del complejo de inferioridad En Bandung, los representantes de los países africanos y asiáticos abrieron una puerta que les permitiría entrar de lleno en la vida política internacional.

Conscientes de su carácter de comunidad en cuanto a su futuro e intereses, los «antiguos colonizados» se unieron para afirmar- el antiimperialismo, la no alineación y el derecho al desarrollo.

En su carácter de protesta ante la colonización, la conferencia reúne a sus participantes en contra del imperialismo, en primer término. Y en nombre del anticolonialismo, la URSS queda apartada de la reunión.

El antiimperialismo se expandirá después de Bandung en el seno de la Organización de solidaridad de los pueblos de Asia y África, creada en 1958, poco después de que los países africanos accedieran en masa a las Naciones Unidas.

Como corolario de esa requisitoria, los países descolonizados adoptan el principio de no alineación como una condición necesaria para el desarrollo de su personalidad y de su identidad.

En el contexto de la guerra fría, la «negativa a recurrir a tratados de defensa colectiva, destinados a servir a los intereses de las grandes potencias, sean cuales fueran no significa más que eso. En el campo político, Baridung logró que en los países africanos y asiáticos muriera el complejo de inferioridad, según expresión de L. S. Senghor.

La influencia occidental se mantiene Junto a la afirmación del derecho a la existencia política, la Conferencia de Bandung reconoce la necesidad vital de una cooperación económica con los países occidentales. Por este motivo y por la perduración de ciertas instituciones políticas, la influencia de Occidente continúa manifestándose en esos países.

En este aspecto, el caso de la India resulta significativo. Su constitución federal, que entra en vigor en 1950, se inspira directamente en unos principios políticos europeos y en la idea democrática, adaptándolos a las realidades políticas de la India. El caso de este país no es único: ese mismo fenómeno vuelve a hallarse en el África francófona.

La vía autoritaria: La democracia liberal a la inglesa o a la francesa, aunque haya sido adaptada al continente africano, se ve muy pronto combatida por los regímenes autoritarios que se fundamentan en el poder discrecional de una sola persona.

En Indonesia, el presidente Sukarno imprime al país una dirección política especial cuando denosta la «democracia de importación», e inaugura en 1952 una democracia dirigida, con vocación populista. En la mayoría de los casos, el cambio conduce, en primer lugar, a un trasvase de poderes de las instituciones democráticas hacia las manos del jefe de Estado.

El movimiento continúa con la constitución de unos partidos únicos en los países socialistas, como Ghana o Guinea, por ejemplo. El control del poder y de las instituciones, llevado a cabo por el presidente y su partido desemboca en el hecho de que la oposición no pueda expresarse de manera legal.

En ausencia de esta válvula de seguridad, el Tercer Mundo será el escenario constante de golpes de Estado y de golpes de fuerza militares, muy perjudiciales para el desarrollo de esos países. Entre 1960 y 1969 se producen en el continente africano 50 tentativas de golpes de Estado.

La fisura Como naciones frágiles y dotadas de regímenes poco firmes, desestabilizadas por unas estructuras sociales arcaicas, que, frente a una burguesía minoritaria y occidentalizada, mantienen grupos de tradiciones religiosas y tribales tan variadas como vitales, los países del Tercer Mundo apenas logran conservar su independencia política y la solidaridad inicial afirmada en Bandung: en 1962, la tensión entre China e India hizo que la India buscara la protección americano-soviética.

El África progresa hacia la independencia cuando en 1963 se crea, en Addis Abeba, la Organización de la Unidad Africana. Pero, dividida por grandes problemas políticos, la OUA apenas puede hacer oír su voz en el grupo de los países no alineados. África y el Sudeste asiático siguen siendo un mundo sometido a influencias foráneas.

El caso filipino Durante 1973, el presidente filipino Ferdinand Marcos puso fin a la república presidencialista mediante una nueva constitución, que enmascaró años de mal manejo económico, lo cual produjo la crisis y el endurecimiento del régimen de su política represiva. Los E.U. no vieron con buenos ojos la desestabilización en el área del Pacifico y apoyaron la campaña de Corazón Aquino, esposa del líder de la oposición, asesinado en 1983.

Las elecciones de 1986 dieron el triunfo a Marcos, al parecer de manera fraudulenta, lo que fue aprovechado por la guerrilla en sus avances. Estados Unidos obligó a Marcos a abandonar el país y Corazón Aquino tomó el poder. La presidenta Aquino, en estos años, ha tenido que frenar varios golpes de estado, la hostilidad de miembros de su propio gobierno y una oposición de izquierda apoyada por el movimiento guerrillero. La economía y la corrupción no han mejorado sustancialmente por la indecisión de la administración Aquino, pero las elecciones y la casi simultánea retirada de las últimas fuerzas estadounidenses del archipiélago abren la posibilidad de reanudar su crecimiento económico, luego de dos décadas de expoliación y desgobierno.