Peste en la Edad Media

Penitencias y Castigos de la Iglesia Medieval Excomunion

Condenas y Castigos de la Iglesia Medieval: Excomunión, Entredicho y Penitencias

En todos los países cristianos la Iglesia había acabado de organizarse. Todo el territorio estaba dividido en diócesis, cada una sometida a un obispo.

Como la Iglesia prohibía el establecimiento de obispados en otros lugares que en una ciudad, los reyes de Alemania habían fundado ciudades para poner en ellas obispos.

Cada obispo tenía un territorio muy vasto y una escolta de caballeros, siendo por tanto un gran señor. En Alemania, donde los obispos habían recibido del rey territorios considerables, habían llegado a ser príncipes.

En los campos, los grandes propietarios habían mandado edificar iglesias y las habían dotado con una tierra.

iglesia medieval
Imagen de una gran galeria de un monasterio medieval

El sacerdote vivía del producto de aquella tierra y de las ofrendas de los fieles. Se le llamaba cura, porque tenía la cura (el cuidado) de las almas.

El término sometido a una cura se llamaba parroquia. Todos los aldeanos de la parroquia había de acudir a su iglesia, donde los fieles se reunían para el culto, con un campanario que se veía desde lejos y campanas que se tocaban para anunciar los actos del culto, pilas bautismales para bautizar a los niños, y alrededor de la iglesia un cementerio para enterrar a los muertos.

Los aldeanos pudieron entonces celebrar todas las ceremonias religiosas sin acudir a la ciudad.

La iglesia consagrada a un santo que se adoraba como patrono (protector) de la aldea. Hoy todavía, la fiesta del patrono es la fiesta del pueblo y un número muy grande de pueblos llevan el nombre de su patrono (San Juan, San Pedro, San Pablo, San Miguel).

Los obispos y los sacerdotes hacían vida común con los fieles a quienes guiaban, y así eran llamados secular (que vive en el siglo). Los monjes constituían el clero regular (sujeto a una regla). Vivían lejos del mundo, en comunidad, en un terreno extenso.

El monasterio comprendía siempre varios grandes edificios, que muchas veces rodeaba un recinto fortificado. Delante se alzaba el hospicio donde se alojaban los visitantes, la morada del abad, la escuela, la iglesia.

Detrás el convento, formado frecuentemente por cuatro edificios alrededor de un patio, comprendía el dormitorio donde se acostaban los frailes, las celdas donde trabajaban, el refectorio donde comían, la cocina, el frutero, la despensa, los depósitos, los talleres y la biblioteca.

El patio estaba muchas veces rodeado de galerías cubiertas que se llamaban claustro.

Alrededor del convento se alzaban otros edificios, las granjas, los graneros, los establos, el lavadero, la panadería, el lagar; más tarde las viviendas de los criados y de los aldeanos que cultivaban las posesiones conventuales. Era a veces una pequeña ciudad.

Más de cien ciudades de Francia fueron dominios de conventos (Vézelay, Abbeville, Saint-Maixent).

Los frailes seguían la regla de San Benito, que determinaba el empleo de todas las horas del día. Empezaban antes de amanecer por ir a la iglesia a cantar los maitines. Varias veces al día volvían al templo para otros oficios [prima, tercia, sexta, nona, vis-peras).

El resto del tiempo trabajaban cuidando de la gente que tenían en el campo, haciendo ornamentos de iglesia, copiando manuscritos. Habían de obedecer todas las órdenes del abad, con frecuencia un gran personaje, que no vivía con los monjes.

Se creía entonces que lo que se daba a un convento se daba a Dios o a un santo, patrono del convento, que sabía agradecérselo al donante. Las donaciones se hacían, no a un fraile o a un abad, sino al santo (a San Pedro, a San Martín).

Los fieles, sobre todo los grandes propietarios y sus esposas, daban por tanto tierras «por la salvación de su alma» o «por el perdón de sus pecados», o para ser enterrados en la iglesia del convento.

Los conventos seguían aumentando de este modo sus tierras y se fundaban nuevos conventos. Algunos (como la abadía de Cluny) tuvieron posesiones en toda Europa.

LA EXCOMUNIÓN

Los obispos y los sacerdotes daban los Sacramentos, de que nadie se atrevía a prescindir, por miedo a quedar condenado. Podían también negarlos y prohibir la entrada en la iglesia, y a esto se llama excomulgar, es decir, excluir de la comunión.

El obispo o el sacerdote, con un cirio encendido en la mano, pronunciaba una fórmula de maldición, como ésta, por ejemplo: «En virtud de la autoridad divina conferida a los obispos por San Pedro, arrojamos al culpable del seno de la Santa Madre Iglesia, y le condenamos al anatema de una maldición perpetua.

excomunion de la iglesia

Sea maldito en la ciudad, maldito en los campos. Malditos sean su granero, sus cosechas, sus hijos y el producto de sus tierras. Que ningún cristiano le dé los buenos días, ningún sacerdote le diga la misa ni le de los sacramentos.

Sea enterrado con los perros. Sea maldito dentro y fuera, sus cabellos, su cerebro su frente, sus oídos, sus ojos, su nariz, sus huesos, sus mandíbulas.

Y de igual modo que hoy se apagan estos cirios que arrojo de mi mano, la luz de su vida se extinga en la eternidad, a menos que se arrepienta y satisfaga a la Iglesia de Dios enmendándose y haciendo penitencia».

Luego el sacerdote arrojaba el cirio al suelo.

La excomunión vino a ser un medio para defender las iglesias y sus tierras de las intrusiones de los seglares. Cuando un caballero maltrataba o metía en prisiones a un sacerdote o a un fraile, cuando invadían las tierras de un convento o se apropiaba bienes de una iglesia, el obispo o el abad le excomulgaba.

La excomunión servía también para obligar a los eglares a obedecer las reglas de la Iglesia. Se excomulgaba a los herejes y a los que les apoyaban. Se excomulgaba a los señores que se casaban contra las prohibiciones de la Iglesia.

Estaba prohibido casarse con una prima aun en cuarto grado, o con la madrina de un niño del cual se hubiera sido padrino.

El rey de Francia Roberto se había casado con su prima Berta (995). El Papa reunió un Concilio que declaró nulo el casamiento y ordenó separarse a Roberto y a Berta, y hacer penitencia durante siete años, so pena de quedar excomulgados.

Excomulgó al arzobispo de Tours que había bendecido el matrimonio. Roberto, que amaba a su mujer, no quiso separarse de ella. Ambos fueron entonces excomulgados, y todos sus criados, excepto dos, los abandonaron.

Decíase que sus criados no querían tocarlos, que les llevaban la comida en una pala de mango largo, y que hacían pasar por el fuego todas las cosas que ellos habían tocado.

Berta dio a luz un niño contrahecho que murió en seguida, y se dijo que era un monstruo, con cuello de serpiente y patas de ganso, que Dios había hecho nacer para castigarla.

Roberto y Berta se sometieron. Berta se retiró a un convento y Roberto casó con otra mujer.

Los señores poderosos no siempre tenían en cuenta la excomunión. Tenían a su servicio capellanes que seguían diciendo misa para ellos y dándoles los sacramentos. Felipe Augusto y Juan sin Tierra estuvieron excomulgados durante varios años.

EL ENTREDICHO

En el siglo XI los obispos, para obligar a someterse a los señores, emplearon el entredicho. Prohibían el culto en todos los dominios del señor. Cuando un territorio era puesto en entredicho, el clero dejaba de celebrar toda ceremonia religiosa y de dar sacramentos.

Ya no se podía casar, ni enterrar a nadie en el cementerio (excepto los eclesiásticos y los niños pequeños). Las iglesias eran despojadas de todos sus ornamentos, como el Viernes santo, en señal de luto. Los sacerdotes no decían misa más que a puerta cerrada.

No se podía comer carne, ni cortarse el pelo y la barba. Todos los días, de mañana, tocaban los campanas, y todos debían prosternarse la cara contra el suelo y decir oraciones de penitencia. Se esperaba, castigando a los subditos, obligar al señor a someterse.

Cuando Felipe Augusto se negó a reunirse con su mujer Ingeburga, el Papa puso todo el reino de Francia en entredicho. Todas las iglesias se cerraron, no se decía misa más que una vez por semana, el viernes, muy
de mañana.

Los sacerdotes habían de predicar el domingo fuera de la iglesia, debajo del pórtico. La comunión no se daba más que a los enfermos en peligro de muerte; las mujeres no podían siquiera entrar en las iglesias para que bautizasen a los niños (1198).

El rey se enfadó en un principio y hasta expulsó a los obispos que habían pronunciado el entredicho. Pero al cabo de dos años cedió y se separó de su segunda mujer.

LAS PENITENCIAS

Era costumbre muy antigua en la Iglesia que el cristiano excluido de la comunidad por haber incurrido en pecado, no podía ser admitido de nuevo sino después de haber hecho penitencia, es decir, acto de arrepentimiento, cuando el pecado se había cometido públicamente, la penitencia era pública.

El penitente, cubierto con hábito de paño burdo, los pies descalzos, se estaba a la puerta de la iglesia. Se prosternaba ante los que entraban, y les suplicaba que rezasen por él.

El obispo vertía ceniza en sus frentes y les entregaba la tela de saco con que debían cubrirse. La ceremonia tenía lugar el primer día de Cuaresma, que fue llamado Miércoles de Ceniza.

El que había hecho penitencia pública no podía volver a armarse, y por tal razón los francos y los alemanes no aceptaron esta costumbre. La penitencia pública siguió siendo excepción. Se imponía como consecuencia de grandes delitos.

El parricida, por ejemplo, debía llevar, rodeándole el cuerpo, una cadena de hierro, e ir por el mundo sin detenerse en ninguna parte.

Un conde de Anjou, Foulques, acometido al final de su vida, de un acceso de arrepentimiento, se hacía arrastrar por un criado que por las calles le iban dando latigazos. En ocasiones, la Iglesia, por el asesinato de un eclesiástico, impuso a un príncipe penitencia pública.

Por lo común, las penitencias eran secretas. Antes de dar la absolución a un cristiano, el sacerdote le prescribía como penitencia ayunar, o repetir una oración, o dar una limosna, o ir a una peregrinación.

Luego se tomó la costumbre de disciplinarse. Los más celosos, como San Luis, empleaban cadenitas de hierro. Durante la gran peste de 1348, bandas de penitentes atravesaron Francia deteniéndose en las plazas de las ciudades y disciplinándose las espaldas desnudas. Se les llamaba flagelantes.

LAS PEREGRINACIONES

En todo tiempo los cristianos habían creído que los santos tenían la facultad de hacer milagros, no solamente en vida, sino después de muertos. Sus huesos, sus ropas, los objetos que les habían pertenecido, se creía que curaban a los enfermos.

Se los llamaba reliquias, que quiere decir restos. Se conservaba, por ejemplo, la cabeza de San Juan Bautista, los huesos de Lázaro, en Colonia las cenizas de los tres Reyes Magos. Había en muchas ciudades muelas o pelos de Cristo, pedazos de la Verdadera Cruz, trozos del manto de la Virgen y aun lágrimas del Salvador.

peregrinaciones medievales

Todos los príncipes, los señores, los obispos, los conventos, trataban de poseer reliquias. Se guardaban

cuidadosamente, por lo común, en un relicario de oro o plata. Muchas veces se construía expresamente una capilla. La Santa Capilla de París fue hecha por San Luis para conservar la corona de espinas de Jesucristo traída de Oriente. Se consideraban las reliquias como una protección para la ciudad.

En caso de peste, de inundación, de sequía, se sacaban las reliquias en procesión. Cierto día, por lo común el de la fiesta del Santo, los fieles podían arrimarse a tocarlas.

Entonces acudían en multitud hombres, mujeres y niños enfermos que buscaban su curación, o penitentes, porque la visita de las reliquias de un santo servía de penitencia para borrar los pecados.

Las gentes así venidas se llamaban peregrinos (es decir, extranjeros). Llevaban hábito de paño, semejante al de los frailes; la barba crecida y un palo largo.

Frecuentemente iban con los pies descalzos o con sandalias. Muchos se habían puesto en camino sin provisiones y sin dinero, y pedían de comer y posada en el camino, porque se creía ser agradable a Dios o a los santos dando de comer al peregrino, y estaba prohibido hacerles daño.

Los lugares de peregrinación que atraían más gente eran las tumbas de los santos cuyo poder se creía más grande.

En Francia, el sepulcro de San Martín, en Tours, y el de San Serenín, en Tolosa. En España, el sepulcro del Apóstol Santiago, en Compostela.

En Italia, el de San Benito, en el Monte Casino, y sobre todo el de San Pedro, en una iglesia de Roma. A este último acudían peregrinos de toda Europa, y en los caminos principales que conducían a Roma se habían hecho hospicios para alojarlos.

Pero el más venerado de todos era naturalmente el de Jesucristo, el Santo Sepulcro, en Jerusalén.

fuente

Historia de los Paises Bajos Guerras Contra España Siglo XVII

Historia de los Países Bajos – Holanda, Bélgica
Guerras Contra España

Los Países Bajos eran una pieza clave para la corona de España. Pero la compleja situación política dio lugar a revueltas por motivos sociales, económicos y religiosos. A finales del s. XVI, después de su ruptura con España, las siete provincias reformadas del norte de los Países Bajos siguieron una línea política propia. Formaron una unión republicana de cuyo gobierno se encargaban Estados Generales que reunían a las figuras dominantes de cada provincia.

Holanda, a causa de su riqueza, ocupaba el lugar preponderante. Y dio su nombre al conjunto del país. Varios factores contribuyeron al auge económico de las provincias: su situación geográfica constituye la plataforma giratoria del comercio marítimo; heredan la actividad de las ciudades flamencas arruinadas por la guerra; atraen a numerosos exiliados reformistas que representan a menudo una mano de obra muy bien cualificada; y finalmente, el espíritu calvinista ve en la consagración del trabajo mediante el enriquecimiento la manifestación propia de la gracia divina.

HISTORIA: Desde la caída del Imperio de Carlomagno en el siglo IX, los Países Bajos, formados por diecisiete provincias en lo que hoy es Bélgica, Luxemburgo y los Países Bajos (Holanda), estaban fragmentados como posesiones de diversas familias.

carlo v de españaEn los siglos XIV y XV, los duques de Borgoña, Felipe el Calvo y Juan Sin Miedo, se anexionaron Flandes (Bélgica) y los Países Bajos.

Estas tierras permanecieron bajo control de Borgoña hasta que Carlos V, heredero de las tierras borgoñonas y miembro de la dinastía Habsburgo, las convirtió en posesiones españolas en 1516.

Esto no satisfizo a los flamencos, que defendieron los privilegios locales ante lo que consideraban una intromisión del poder centralista de España.

felipe ii de españaEn 1555 Carlos V legó los Países Bajos a la rama española de la Casa de Austria (Habsburgos).

El nuevo rey, Felipe II, adoptó una política impositiva que desagradaba a las fuerzas de la región, y les negaba participación en el gobierno, como ocurría anteriormente a través de los Estados Provinciales y Estados Generales.

Surgieron también problemas de orden religioso: Felipe quería mantener e imponer el catolicismo, pero buena parte de la población había adherido a la Reforma. Resistió la marea protestante e intentó tener un completo control. Envió al duque de Alba como gobernador de los Países Bajos con órdenes de acallar con firmeza cualquier oposición.

El duque de Alba ejecutó a dos líderes del movimiento independentista e incrementó los impuestos, lo que dio lugar a las revueltas dirigidas por Guillermo de Orange.

guillermo de orange Durante estos enfrentamientos los independentistas usaron tácticas de guerrilla, como la inundación de las tierras bajas, para evitar el movimiento de las tropas españolas, que sin embargo llegaron en 1576 a Amberes, uno de los puertos más ricos de Europa.

La guerra de liberación comienza en 1566, bajo el mando de Guillermo de Orange (imagen izq.) , que recluta un pequeño ejército para enfrentar a las tropas españolas de represión enviadas por el rey y comandadas por el Duque de Alba primeramente, y después por Requeséns y por Alejandro Farnesio.

Se suceden las batallas hasta que, en 1581, las siete provincias del norte, congregadas en la Unión de Utrecht, declaran la independencia. (En 1579 las diez meridionales -católicas-habían constituido la Unión de Arras).

La lucha prosigue hasta después de la muerte de Guillermo de Orange, en 1584. En 1648 los Tratados de La Haya y de Westfalia ratifican la autonomía del país (las provincias meridionales quedan unidas a España).

Después que Felipe II, en represalia, cierra el puerto de Lisboa a los mercaderes holandeses, éstos buscan su propio camino hacia las Indias. Se inicia así una serie de viajes, exploraciones y conquistas coloniales que proporcionan a los Países Bajos independientes ricos dominios (en Indonesia, en el Caribe, etc.).

LUCHAS E INDEPENDENCIA
Muchos comerciantes y banqueros se habían desplazado a Amsterdam y habían convertido esta urbe en una hermosa ciudad defendida por canales y una pujante armada. Desarrollaron la banca, la industria y el comercio moderno, convirtiendo a la ciudad en uno de los principales centros protestantes.

El enfrentamiento por la independencia era a la vez una guerra religiosa y una lucha entre los modernos burgos urbanos de los Países Bajos y la tradicional jerarquía real de España.

Aprovechando que España estaba entonces empeñada en diversas guerras contra Francia, Inglaterra y los otomanos, en 1579, bajo el liderazgo de Guillermo de Orange, siete provincias protestantes del norte fundaron la Unión de Utrecht, que supuso la constitución en 1581 de una república independiente: las Provincias Unidas (entre las que se encontraba Holanda).

Los ejércitos españoles siguieron controlando las provincias católicas del sur (Flandes, en la actual Bélgica).

En 1609 se firmó la Tregua de los Doce Años, pero hasta 1648 España no reconoció oficialmente la independencia de las Provincias Unidas.

Con la independencia llegó la división interna, pues había dos principales centros de poder político en este nuevo estado.

Cada provincia tenía un funcionario (estatúder), responsable de la conducción del ejército y el mantenimiento del orden. Comenzando con Guillermo de Orange y sus herederos, la casa de Orange ocupó la función de estatúder en la mayoría de las siete provincias y favoreció el desarrollo de un gobierno centralizado, con ellos mismos como monarcas hereditarios.

Los estados generales, asamblea de representantes de cada provincia, se opusieron a las ambiciones de los Orange ; defendieron una forma de gobierno descentralizada o republicana. La gran parte del siglo XVII las fuerzas republicanas estuvieron bajo control. Pero en 1672, agobiadas por la guerra contra Francia e Inglaterra, las Provincias Unidas acudieron una vez más a la casa Orange, quienes establecieron un régimen monárquico en la persona de Guillermo III (1672-1702).

La historia holandesa en el siglo XVII es extraordinaria por la relativa facilidad con que los holandeses cambiaban de una tuse de poder a otra, de acuerdo con sus necesidades internas y externas.

La muerte de Guillermo III, acontecida en 1702, y el hecho de no haber dejado herederos directos, permitió a las fuerzas republicanas tomar el control de nuevo. La República Holandesa no se vería nuevamente amenazada otra vez por las fuerzas monárquicas.

En el siglo XVII, bajo la prominencia de los holandeses, subyacía la prosperidad económica —alimentada por eL papel de Holanda mino transportadora del comercio europeo—. Sin embargo, la guerra resultó desastrosa para la República Holandesa.

Las dos guerras anglo-holandesas de las décadas de 1650 y 1660, la guerra contra Francia e Inglaterra, de la década de 1670 y su apoyo a Inglaterra en contra de Francia, en la Guerra de la Sucesión Española, pusieron cargas pesadas sobre las finanzas y la mano de obra holandesas. La navegación inglesa comenzó a desafiar la supremacía comercial holandesa y, en 1715, los holandeses sufrieron una decadencia económica grave.

AMSTERDAN EN EL SIGLO XVII: A comienzos del siglo XVII Amsterdam había sustituido a Amberes uno la capital financiera y comercial de Europa. En 1570 Amsterdam tenía 30 000 habitantes; para 1610, ese número se había duplicado a medida que los refugiados arribaban, provenientes sobre todo de los Países Bajos españoles.

En 1613 este vertiginoso crecimiento provocó que el gobierno de la ciudad aprobara un «plan de expansión urbana», que ampliaba el territorio de la ciudad de 500 a 1800 acres a lo largo de la construcción de tres grandes canales.

Los  constructores acondicionaban lotes para levantar altas casas, y con facha das estrechas —que caracterizaron a la ciudad— haciendo penetrar columnas de madera a través del lodo para que se asentaran en la arena firme del subsuelo.

A su vez, los canales hicieron posible que los hombres de negocios utilizaran los pisos superiores de sus casas como almacenes para sus bienes. Los artículos, transportados en pequeños botes, eran alzados en bloques hasta las ventanas superiores de estas habitaciones, y unos aparejos los sujetaban a los gabletes de los techos.

La expansión física de Amsterdam pronto se vio alcanzada por su población, a medida que la ciudad crecía de 100 000 habitantes, en 1610, 200 000 en 1660.

La exuberante ampliación que Amsterdam experimentó en el siglo XVII se basó en el nuevo papel de la ciudad como centro financiero y comercial de Europa; pero, ¿qué hizo esto posible? Fue una cosa: los mercaderes de Amsterdam contaban con una vasta flota, que en su mayor parte utilizaron para la lucrativa actividad de la captura del aréneme del mar del Norte. Los navíos de Amsterdam también fueron importantes transportadores de productos provenientes de otros países.

La invención holandesa llamada fluyt (nave de calado poco profundo y de gran capacidad), les permitió transportar enormes cantidades de cereales, madera y hierro.

Los mercaderes de Amsterdam descargaban sus mercancías en la plaza Dam, donde todos los bienes que pesaban más de cincuenta libras eran registrados y cuya calidad se probaba. La cantidad de bienes que arribaba a Amsterdam hizo que pronto la ciudad fuese encrucijada para muchos productos europeos importantes. Por supuesto,

Amsterdam fue el principal puerto para las compañías comerciales de las Indias Orientales y Occidentales. Además, las industrias de la ciudad transformaban las materias primas importadas en bienes terminados, lo cual convirtió a Amsterdam en un reconocido productor de ropa de lana, productos con base en azúcar refinada y tabaco, así como de cristal, cerveza, papel, libros, joyería y productos de piel.

Parte de la riqueza de la ciudad se debía a ganancias de la guerra: en 1700, Amsterdam fue el principal proveedor de bienes militares de Europa. Sus fábricas de pistolas tenían clientes por todo el continente.

Un tercer factor de la prosperidad de Amsterdam fue su importancia como centro financiero. Las ganancias de las actividades del comercio brindaban grandes cantidades de capital para la inversión. Su papel financiero se facilitó en gran medida con la fundación en 1609 del Banco de Intercambio de Amsterdam, el banco público más grande del norte de Europa. Asimismo, la ciudad fundó la Bolsa de Valores de Amsterdam para llevar a cabo la especulación de bienes.

ALGO MAS SOBRE EL TEMA…

¿Es Holanda una tierra de refugio?
La tolerancia religiosa y política de que dan muestras las Provincias Unidas convertirán a este país, desde el s. XVI hasta el XIX, en un lugar de refugio privilegiado. Allí encontrarán amparo, primero los protestantes perseguidos de Alemania y Francia, y después los puritanos ingleses, los anabaptistas. En algunas provincias, estos refugiados constituyen la mitad de la población. También los filósofos, perseguidos tanto por las Iglesias como por el poder, encontrarán allí una inapreciable acogida, y la libertad que impera en la prensa y la edición hará de este país un hogar- ardiente de la cultura europea.

¿Dónde reside el secreto de su prosperidad?
Fundamentalmente en el trabajo de los hombres. El suelo del país es pobre y la tierra ha de serle ganada al mar. La fortuna de Holanda habrá de constituirse sobre la industrialización y el comercio. La industria textil, la construcción naval, las industrias alimenticias, en particular la fabricación de cerveza, los molinos de grano o de aceite y las papeleras constituyen los elementos esenciales de la actividad económica. Los refugiados enriquecen las técnicas locales con su particular «savoir-faire».

¿Cómo se desarrolla su cultura?
La atmósfera de libertad que reina en Holanda, las necesidades tecnológicas del desarrollo y la afluencia al país de extranjeros emprendedor-es provocan el florecimiento de una cultura que es, a la vez, muy peculiar y muy cosmopolita. Allí es donde Descartes y Spinoza renuevan la filosofía. Pero el mismo pueblo, a través del teatro, las kermesses y las fiestas religiosas ofrece una representación de la vida hecha a su imagen. De esta cultura popular se alimenta la gran escuela de pintura de la que Rembrandt o Vermeer son las figuras más destacadas.

¿Es poderosa la flota?
Los puertos, encargados sobre todo de negociar con el comercio francés e inglés, son en el s. XVII los más prósperos de Europa. Los holandeses, a pesar de la hostilidad inglesa, reinan en los océanos en lo referente a la pesca y al transporte. A comienzos del XVII empieza la gran aventura oriental: dueños del Cabo de Buena Esperanza, navegan hacia la India, Asia del Sudeste y China. Pero no se preocupan apenas de colonizar. Su único objetivo es establecer bases navales que les permitan comerciar con los indígenas.

¿De qué sirven los pólderes?
Son trozos de tierra conquistados al mar, ya que las provincias de Holanda y Zelanda se encuentran por debajo del nivel del mar y están constantemente amenazadas por- las grandes mareas. Desde la Edad Media, se habían construido diques para proteger las regiones expuestas. En el s. XVII, la lucha contra el agua adopta grandes proporciones: se desecan las zonas de aguas muertas, se construyen barreras, se protegen las dunas. Las tierras así desecadas se cubrirán de jardines y vergeles, símbolos de la victoria del pueblo sobre los rigores de la Naturaleza.

Fuentes Consultadas:
Civilizaciones de Occidente Tomo B Jackson Spielvogel
50 Cosas Que Debe Saber de la Historia Mundial Hugh Williams
Gran Enciclopedia Universal Espasa Calpe Tomo 19
Grandes Personajes de la Historia Universal

La descolonizacion de Africa Egipto, Angola y Argelia

La Descolonización de África

Se ha llamado «descolonización» al proceso histórico que puso fin al sistema colonial en el mundo, durante el cual lograron su independencia política las colonias que en Asia y África habían estado bajo el dominio imperialista de las potencias europeas. «La descolonización es el proceso de liquidación del sistema colonial en el mundo y la creación de Estados independientes en los antiguos territorios dependientes.»

Este proceso, que constituye un fenómeno de gran trascendencia en la formación del mundo actual, dio comienzo en el periodo de entreguerras, pero habría de alcanzar mayor fuerza con los cambios políticos resultantes de la Segunda Guerra Mundial. Así, la descolonización consistió en una lucha de los pueblos asiáticos y africanos contra el predominio de los países europeos, ya fuera por la vía pacífica del entendimiento y el diálogo entre ambas partes, o por los medios violentos de la revolución armada.

ANTECEDENTES:
El fin de los imperios coloniales:

LAS POTENCIAS EUROPEAS que poseían colonias en 1939 eran Gran Bretaña, Francia, los Países Bajos, Italia, Bélgica, España y Portugal. Las tres primeras se habían comprometido, en diversos grados, a que sus territorios comenzaran a gobernarse por sí solos. Este compromiso se vio reforzado en el caso de Gran Bretaña y Francia por las condiciones de los mandatos otorgados por la Liga de las Naciones sobre los territorios que habían pertenecido a los imperios germano y otomano. Sin embargo, Gran Bretaña había ido más allá en su concepción de autogobierno y pensaba otorgar la independencia a sus colonias, dentro de un marco flexible de adhesión a la Mancomunidad (Commonwealth) establecida por los Estatutos de Westminster en 1931.

En 1939, Canadá, Sudáfrica, Australia y Nueva Zelandia ya habían alcanzado esta meta y se pensaba que la India marchaba en esa dirección. La idea de las potencias continentales era más bien llegar a establecer una ciudadanía común y, por lo general, consideraban que las colonias eran regiones de ultramar de su territorio metropolitano.

No obstante, esta situación se fue complicando, tanto por la oposición de importantes minorías de colonos europeos, con las consiguientes tensiones raciales, como por los enfrentamientos entre el ideal europeo de la evolución en términos occidentales y las poderosas culturas islámica, hindú, budista y confuciana de los súbditos de las colonias.

La necesidad de incorporar al gobierno colonial a las élites autóctonas que habían recibido educación occidental, aunque fuese en cargos de segunda categoría, ya había dado origen a importantes movimientos nacionalistas, algunos de los cuales se inspiraron en los modelos soviético, chino y japonés. La renuencia de los legisladores metropolitanos o del electorado a financiar administraciones absolutamente europeas en las colonias los impulsó a confiar la administración a autoridades de origen local en todos aquellos países donde éstas eran suficientemente fuertes como para ser usadas por los gobiernos europeos.

Los acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial tuvieron un efecto revolucionario sobre el lento proceso de desarrollo en los principales imperios coloniales.

DESCOLONIZACIÓN: Túnez y Marruecos se independizaron de Francia fácil y pacíficamente. Argelia tuvo una independencia muy difícil. Las fuerzas nacionalistas argelinas (Frente de Liberación Nacional -FLN-) iniciaron una guerra de liberación en 1954. En 1962 se constituyó la República Popular y Democrática de Argelia, socialista.

Los británicos abandonaron sus colonias voluntariamente. Ghana, Nigeria, Sierra Leona, Tanzania y Uganda consiguieron sin problemas la independencia, entre 1960 y 1965. En Kenya se tuvieron que enfrentar con una guerrilla nacionalista, que consiguió vencer a los ingleses. En 1963 alcanzaban la independencia. Los colonos ingleses de Sudáfrica se negaron a abandonar sus privilegios y, en el año 1961 proclamaron la República Sudafricana, gobernada por una minoría blanca que practicaba un régimen de segregación racial (apartheid). En 1990, Nelson Mandela, de raza negra, subió al poder y se democratizó la vida política de este país.

Los procesos de independencia de Congo, Angola y Mozambique fueron problemáticos. Hubo guerra con Portugal. Al final, consiguieron la independencia, el Congo en 1960 y Angola y Mozambique en 1975.

La rápida descolonización asiática influyó en la acelerada toma de conciencia de los pueblos de Africa. Las etapas más importantes de la descolonización africana se cumplieron entre 1956 y 1962; estos pocos anos bastaron para terminar con una forma de dominación que llevaba establecida, en ocasiones, hasta un siglo. Ghana, la antigua Costa de Oro, fue el primer Estado independiente en 1957. Siguió una ininterrumpida racha de independencias, sobre todo en 1960: Nigeria, Somalia, Sierra Leona y Tanganica.

El Congo, dominio belga, desencadenó uno de los procesos de descolonización más problemáticos. La rápida huida de los colonos belgas (técnicos, oficiales y funcionarios) dejaron al país sumido en el caos. Después, se vivió la separación de una de las provincias congoleñas, Kananga. El asesinato del líder independentista Lumumba, junto con todo ese conjunto de factores creó un clima de guerra civil, donde incluso llegaron a intervenir tropas de la ONU. Las provincias secesionistas acabaron reintegrándose y, con ello, se firmaría la paz.

La descolonización africana tendría un carácter distinto de la asiática. La falta de grandes núcleos de población homogénea en raza, cultura, religión, etcétera, ocasionó enfrentamientos tribales, sece1siones de provincias y, en gran cantidad de nuevos países, dictaduras personales, ante la imposibilidad de que funcionara un sistema liberal o parlamentario. Las secuelas de la colonización —falta de cultura, nula práctica por parte de los africanos en asuntos de gobiernos de naciones, atraso económico y social— se hicieron evidentes con negros ribetes en los países independizados.

Lo anterior, en grandes líneas, es aplicable a casi toda África, especialmente la central. Al sur encontramos países, como Rhodesia y Sudáfrica, donde la supremacía blanca encontró una fórmula de dominación, el apartheid, mediante el cual se mantenía una absoluta política de segregación para apartar a los blancos de4los negros, sin dejar intervenir a estos últimos, para nada, en la vida pública. En el norte, África vivió un proceso descolonizador más parecido al asiático, pues contaba con poblaciones más unificadas culturalmente, sobre todo lo referente a su arabismo. Destacan tres importantes procesos de independencia: Egipto, Argelia y Angola.

Egipto
Egipto y el panarabismo

En los países descolonizados hay una burguesía que mantiene relaciones económicas con las antiguas metrópolis. Las potencias árabes siempre estuvieron aliadas a EE.UU., pero con la creación del estado de Israel, se cambiaron de bando, pasaron a la URSS.

Un ejemplo de esto es el caso del Canal de Suez. En 1952 se produjo un Golpe de Estado y Nasser llega a la presidencia. Nacionaliza el canal de Suez y se produce un conflicto. Tras esto, Egipto pasa a estar en la órbita de la URSS.

El panarabismo era un movimiento de cooperación entre los países árabes, que defendía su identidad cultural y buscaba separarse de las influencias americanas y rusa. Siria, Libia, Irak y otros países pasan a ser comunistas.

Inglaterra reconoció la independencia de Egipto en 1932, con la contrapartida de contar en la zona con importantes posiciones militares y navales. Durante la Segunda Guerra Mundial, aun sin declarar formalmente la guerra a Alemania, Egipto puso sus recursos más importantes en manos de Inglaterra. Las reivindicaciones de los partidos nacionalistas en torno a la menor presencia inglesa tomaron fuerza después de la contienda. Estas reivindicaciones se concretaron, sobre todo, en la retirada de las tropas inglesas del Canal de Suez, nudo vital de comunicaciones en esa región del mundo.

Un paso de ruptura importante fue la caída de la monarquía egipcia. El poder pasó a manos de un consejo revolucionario y, desde 1959, Nasser (foto) presidió la nueva república. El régimen político que llevarían a la práctica fue el llamado ‘sociaIismo árabe”: reforma agraria, industrialización, creación de puestos de trabajo. En 1956 nacionalizó el Canal de Suez, garantizando la libre navegación por él.

A partir de mediados de la década de 1950 se presentaron nuevos hechos: una política panárabe en contra del nuevo Estado israelí y un acercamiento a las naciones socialistas de Europa oriental.

Estas dos vías de política exterior, unidas a su situación estratégica, hicieron de este núcleo geográfico un área persistente de conflictos hasta nuestros días. Los problemas comenzaron cuando Estados Unidos se negó a aportar el financiamiento necesario para la presa de Assuan, cuyo crédito se obtuvo de la Unión Soviética. Éste fue el principio de la intervención soviética en la zona, si bien Nasser pretendió mantener una posición neutral entre los dos bloques.

Los proyectos de unión entre los distintos países árabes no consiguieron evitar las diferencias entre naciones pobres y ricas (productoras de petróleo), ni entre la vieja mentalidad feudal y los nuevos líderes, provenientes de la intelectualidad y el ejército. Influirían continuamente en esta zona los intereses de Estados Unidos y los países europeos. La intervención en sus asuntos internos se volvió bastante frecuente. El problema de Israel vendría a agravar aún más la situación.

Argelia: Es uno de los países donde la lucha por la independencia nacional se convirtió en un proceso largo y duro, donde la lucha armada, e incluso el terrorismo, fueron un factor muy importante y definitivo. Dos eran las causas que propiciaron dichos fenómenos: por un lado, el alto número de colonos franceses instalados en Argelia, desde hacía incluso varias generaciones; y por otro, el importante nivel de organización política de los líderes argelinos, reunidos en el Frente de la Liberación Nacional.

Después de la Segunda Guerra Mundial, también en Argelia se escucharon frecuentemente las voces de independencia. La metrópoli concedió algunas ventajas, entre ellas cierto grado de administración autónoma, que fueron sistemáticamente saboteadas por los colonos franceses. En 1954 se creó el Frente de Liberación Nacional (FLN), que inmediatamente comenzó la lucha por la liberación. Las unidades francesas más importantes (legión extranjera, paracaidistas) fueron enviadas ahí, y no escatimaron ningún medio (torturas, asesinatos) para intentar destruir al FLN y a la lucha que él dirigía. A pesar de la intensa represión, que parecía aniquilar al FLN, éste reapareció en las ciudades o en las guerrillas del campo.

La intensa lucha provocó fuertes reacciones en la metrópoli, que llevaron a De Gaulle al poder. Los colonos franceses y una fracción del ejército altamente colonialista crearon la Organization de l’Armee Secréte (OAS), que con el terrorismo intentaron anular los pasos descolonizadores. Tras la concesión de la autodeterminación a los argelinos, aprobada por el pueblo francés, se firmó la independencia de Argelia en 1962. Ben Bella fue elegido presidente de la república.

Guerra Civil Por la Independencia de Argelia

Angola

Bajo el ambiente de lucha existente en todo el continente, nació el Partido de la Lucha Unida de los Africanos de Angola (PLLJA), primera organización que, a pesar de tener características de partido político nacionalista, adoptaría la lucha clandestina. Más tarde, al unirse éste con el Movimiento para la Independencia Nacional de Angola (MINA), se fundaría el Movimiento Popular de Liberación de Angola (MPLA), el cual tenía como objetivo luchar, por cualquier medio, por la independencia de su nación.

El arresto de Agostinho Neto (foto), figura principal dentro del MPLA, en 1960, despertaría la lucha. El reclamo de su libertad desató la masacre, que incitó a la preparación de acciones armadas y la convocatoria para que se generaran huelgas y paros en contra del colonialismo, la pobreza, la discriminación y la desigualdad.

La lucha duró más de una década, hasta diciembre de 1974, cuando se firmaron los acuerdos que reconocían el derecho del pueblo de Angola para lograr su independencia. Entonces se fijó el 11 de noviembre de 1975 como fecha para la salida de las tropas portuguesas y la proclamación independentista que dio origen a la nueva nación.

AMPLIACIÓN DEL TEMA

LAS NACIONES africanas iniciaron su etapa de independencia con muchas expectativas. Querían ser los administradores exclusivos de sus gobiernos y mejorar las condiciones de vida. Sin embargo, las terribles guerras y el hambre truncaron en muchos casos estas esperanzas.

EL HAMBRE
Antes de la independencia, muchos países africanos podían abastecerse suficientemente de alimentos. Después, la población creció muy deprisa y muchas ciudades se convirtieron en metrópolis. La distribución de los alimentos empezó a ser más difícil y África siguió dependiendo en gran parte de los países más ricos, dependencia creada por la desestructuración del modo de vida tradicional fomentada por los europeos. Devastadoras hambrunas asolaron países como Etiopía y Somalia cuando la sequía arruinó las cosechas, y a causa del hambre estallaron las guerras.

EL PROBLEMA TRIBAL Uno de los problemas más graves de África es el tribalismo. Los países africanos pasaron a ser independientes respetando los límites establecidos por el reparto colonial. Sin embargo, estos límites ignoraban las divisiones territoriales de las diversas tribus y naciones del continente, y eran tan artificiales que los europeos para repartirse África habían aprovechado las líneas imaginarias de meridianos y paralelos. Gentes con diferentes lenguas y credos se vieron obligados a convivir en un mismo estado. En Nigeria, por ejemplo, existen muchos y muy diversos grupos étnicos. En 1967, los igbo, uno de esos grupos, pretendieron formar el estado independiente de Biafra, pero este intento sucumbió tras una guerra larga y devastadora, y Nigeria se convirtió en un país unificado.

GUERRAS: Algunas de las peores manifestaciones de violencia tuvieron lugar en Burundi y Ruanda, estados independientes desde 1962. Ambos países se hallaban divididos entre dos tribus, los hutu y los tutsi. Las matanzas entre estas dos tribus fueron salvajes. En algunas partes de África, la guerra se convirtió en un mal endémico. La antigua colonia portuguesa de Angola se enzarzó en una guerra civil tan pronto como obtuvo la independencia en 1975, y este enfrentamiento duró hasta 1994. Mozambique, Etiopía y Sudán también sufrieron cruentas guerras.

GOBIERNOS TIRÁNICOS
El cariz de los gobiernos africanos fue diverso. Algunos fueron tiranías absolutas. En Uganda, el general Idi Amin (nacido en 1925) detentó el poder de 1971 a 1979. Hombre capaz de las crueldades más extremas, Amin fue responsable de la muerte de miles de ugandeses. Asimismo, arruinó económicamente al país y lo sumió en la miseria. En Zaire (ant. Congo), el presidente Mobutu Sese Seko (nacido en 1930) amasó una enorme fortuna personal a expensas de la explotación de su pueblo. No obstante, otros gobernantes africanos, como el tanzanio Julius Nyerere (nacido en 1922) y el senegalés Leopold Senghor (nacido en 1906) fueron gobernantes preparados e íntegros.

DEMOCRACIA PLURIPARTIDISTA: Pocos países africanos independientes subsistieron como democracias. En su mayoría fueron gobernados por dictaduras militares. Pero en la década de los años noventa, la idea de la democracia pluripartidista se expandió por gran parte del continente. En algunos países, como Zambia, los gobiernos dictatoriales fueron derrocados y se intentó una lucha contra la corrupción desde posiciones democráticas.

Fuente Consultada: Historia Universal – Navarro, Gargari, González y otros

Edicto de Nantes Conversión de Enrique IV de Francia Hugonotes

Edicto de Nantes Conversión de Enrique IV de Francia-

enrique IV

El iniciador de la nueva casa reinante, Enrique IV de Borbón, fue rechazado en Francia, donde la mayoría de la población era católica. Luego de numerosas batallas contra el grupo católico, Enrique de Borbón tomó una audaz medida política para lograr la paz religiosa y política en Francia: decidió convertirse al catolicismo. De allí su famosa frase «París bien vale una misa».En el año 1594, Enrique IV fue coronado rey de Francia y cuatro años más tarde promulgó el Edicto de Nantes que garantizó a los protestantes la libertad de conciencia,  la libertad de culto en algunos distritos del reino y la restitución de sus templos. El edicto establecía una relativa tolerancia religiosa.

En el año 1594, Enrique fue coronado rey de Francia cuatro años más tarde promulgó el Edicto de Nante que garantizó a los protestantes la libertad de conciencia, la libertad de culto en algunos distritos del reino y la restitución de sus templos.

El edicto establecía una relativa tolerancia religiosa, si bien la corona y la mayor parte de la población se mantuvieron en el culto católico.

La tolerancia religiosa decretada por el Edicto de Nantes (1598) fue acompañada del reconocimiento del catolicismo como religión del Estado y de una política de reconciliación basada en la renuncia a toda revancha o depuración; con ello pacificó el país y consolidó el Trono.

Con Enrique IV, los hugonotes se hicieron fuertes en Francia. Formaron, según palabras del cardenal Richelieu, un «Estado dentro del Estado»: tenían Asambleas y plazas fuertes, negociaban por su cuenta con los cantones protestantes suizos, con los príncipes alemanes luteranos y hasta con la Inglaterra de los Estuardo, que apoyaba su independencia virtual a través del importante puerto de La Rochelle, principal plaza fuerte de los hugonotes.

Para acabar con su poder, que era un obstáculo para el gobierno absolutista que los dos siguientes reyes de Francia, Luis XIII y, sobre todo, Luis XIV, quisieron imponer en el país, ambos monarcas instigaron nuevas persecuciones contra ellos y se produjeron más enfrentamientos.

Su reinado se caracterizó por el fortalecimiento de la autoridad absoluta de la Corona dejó de convocar los Estados Generales, redujo la influencia de los parlamentos e introdujo la venalidad de los cargos. Murió asesinado por un fanático católico en las calles de París.

EL EDICTO DE NANTES:
Art. 7. «Hemos permitido además a todo hombre, gentil hombre y demás personas, que profesan la Religión llamada reformista, que puedan en su casa ejercer la citada religión siempre que estén allí residiendo, y, en su ausencia, pueden ejercerla las mujeres u otro familiar.

Art. 30. «A fin de que se proceda con justicia y sin sospechas, odios favoritismos, y se pueda mantener la paz , la concordia, hemos ordenado y ordenamos que en nuestra corte del Parlamento de París  se cree una cámara compuesta por un presidente y diez consejeros católicos que seleccionaré y nombraré de entre los componentes ce la Corte y los otros seis consejeros serán de E denominada Religión Reformista.»

Características del Gobierno de Enrique VIII en Inglaterra

Características del Gobierno de Enrique VIII en Inglaterra

CAUSA DE LAS REFORMA: La llegada de la Reforma a Inglaterra tuvo repercusiones más importantes en términos políticos que religiosos. Enrique VIII llevaba 24 años casado con la española Catalina de Aragón cuando decidió anular su matrimonio.

Tenía varios motivos para ello: aparte de no haber podido engendrar un heredero varón al trono, Enrique VIII había sucumbido a los encantos de Ana Bolena, quien le urgía para que se casara con ella. La petición de divorcio de Enrique al Papa fue denegada y, en respuesta a ello, el monarca inglés rompió sus relaciones con la Iglesia, se divorció de Catalina y contrajo matrimonio con Ana.

Tras cortar todos los lazos con Roma, Enrique VIII se autoproclamó cabeza de la Iglesia anglicana y se autootorgó el título de «Defensor de la Fe». Todo aquel que se negara a reconocer e poder eclesiástico supremo del monarca era acusado de traición y, a partir de 1534, empezaron a perpetrarse ejecuciones.

CURIOSIDADES DE SU GOBIERNO: En el crucial año de 1527 tenía treinta y seis años; hasta entonces había reinado con buen juicio y moderación. Más de un peligroso motín había sido reprimido firmemente aunque sin crueldad para las prácticas habituales de la época.

Durante esos años Enrique instauró la administración naval, construyó barcos, fundó la Casa Trinidad, mejoró puertos, levantó astilleros y almacenes. En 1521, secundado por “todos los eruditos de Inglaterra”, escribió una respuesta agresiva a Martín Lutero, que le valió el título de Defensor de la Fe, otorgado por el papa León X y empleado por sus sucesores hasta la actualidad.

También fomentó el empeño de Tomás Moro para proveer una reserva de agua limpia y cloacas.

Desde la muerte negra la medicina había dejado de ser una prerrogativa de la Iglesia, con el consiguiente florecimiento de charlatanes e iletrados.

Características del Gobierno de Enrique VIII en Inglaterra

LA ENFERMEDAD CRÓNICA DE ENRIQUE VIII: Enrique nació en 1491, al menos dos años antes de que la sífilis apareciera en Europa. Por lo tanto, no es necesario indagar entre sus antepasados, aunque sí entre sus descendientes.

La primera de sus esposas, Catalina de Aragón, madre de la reina María, tuvo un hijo varón que murió a los pocos días de nacer, y le siguieron al menos tres abortos en el séptimo u octavo mes de embarazo.

Ana Bolena, la madre de Isabel I, sufrió un aborto a los seis meses y otro a los tres meses y medio. Jane Seymour tuvo a Eduardo Vl, nacido en 1537, y es muy poco probable que haya concebido nuevamente en los diecisiete meses que duró su vida marital.

El cuarto casamiento con Ana de Cléves no fue consumado. Tampoco hay antecedente de embarazos de Catalina Howard, casada con Enrique entre 1542 y 1544, o de Catalina Parr, su viuda en 1547, después de cuatro años de matrimonio.

Parte del cambio del carácter de Enrique, sin duda, se debió a las preocupaciones que le causaba su divorcio de Catalina, ya que las discusiones se prolongaron seis años. La primera señal de desequilibrio apareció en 1531, cuando Enrique permitió que se promulgara una ley que castigaba al reo hirviéndolo hasta la muerte. Al menos tres personas fueron ejecutadas de esa manera, y el acta en cuestión fue abolida a los pocos meses de la muerte del soberano, por recomendación de los consejeros de Eduardo VI.

En 1533 dictó la primera “acta de traición”, por la cual cualquier persona que difamara su casamiento con Ana Bolena, o que tratara de perjudicar la sucesión, sería considerada culpable de traición, condenada a la horca o a ser descuartizada en vida.

Los Tercios de España Atacan Flandes Luchas contra calvinismo

Los Tercios de España – Felipe II ataca Flandes – Calvinismo

El conflicto con los Países Bajos y la rivalidad con Inglaterra:
En los Países Bajos, se habían difundido las ideas luteranas y, hacia mediados del siglo XVI también fue muy fuerte la difusión del calvinismo. A Felipe u le interesaba sostener su poder en los Países Bajos. a causa de su importancia económica y de la posición estratégica que ocupaban en Europa. Por eso, llevó a cabo una cruel represión de los nobles y de la burguesía, que se sublevaron contra el poder español. Esta represión no solucionó la situación y inició una larga guerra.

Finalmente, Felipe u logró imponerse en el sur (actual Bélgica), que tenía una mayoría de población católica. Por el contrario, el norte (actual Holanda), con predominio calvinista. resistió de distintas maneras el dominio español.

En estas luchas entre los calvinistas y Felipe II, Inglaterra y Francia apoyaron abiertamente a los primeros. El apoyo inglés, sumado a los constantes ataques de los piratas y corsarios ingleses a las flotas españolas que venían de América, llevaron a Felipe II al enfrentamiento armado con Isabel de Inglaterra.(ver luego: La Armada Invencible)

Sobre la Guerra: El retraso de pagas en los tercios de Flandes fue un mal endémico que perjudicó los intereses hispanos e hizo que, en numerosas ocasiones, se perdiera lo ganado con tantos sacrificios. A veces a las tropas se les adeudaban los haberes de varios años y entonces se amotinaban paralizando las ofensivas del ejército. En los territorios flamencos esta constante provocó 45 motines entre 1572 y 1607, y algunos duraron meses. Los oficiales poco podían hacer para controlar a los soldados que se lanzaban al saqueo.

La bancarrota de la Corona en 1575 fue la causa de que se desatase en Amberes, en 1576, la llamada Furia Española (Spaanóe Furie), el mayor de los motines, que provocaría la masacre de más de 6.000 civiles y el incendio de la cuarta parte de la ciudad de Amberes. Varias unidades de los tercios que llevaban un año sin cobrar se sublevaron.

En el saqueo que se produjo entre el 4 y el 7 de noviembre la crueldad llegó a límites de extrema locura. Las calles estaban sembradas de cadáveres con los dedos y las orejas cortados para llevarse las joyas; familias enteras fueron torturadas en busca de dinero. Los tercios no se detuvieron aquí y siguieron aterrorizando al país. Su actuación sería el detonante para la sublevación de las pocas provincias que aún permanecían leales a la Corona.

Los Tercios de España Felipe II ataca Flandes

“El reinado de Felipe correspondió, en líneas generales, al apogeo del poderío español. Al no poseer el título imperial, la situación del soberano del Escorial parecía inferior a la ocupada por su padre, aunque tal hecho representara más bien una ventaja, ya que con ello se había desembarazado de los enojosos asuntos alemanes. La totalidad de sus estados constituía un imperio, en el sentido que los historiadores dan a este término, aunque se hallase desprovisto de dignidad imperial. Imperio que tenía por centro el reino de Castilla donde Felipe estableció su residencia desde 1562 y del que extraería sus principales recursos financieros y sus fuerzas militares.” Fuente Consultada:HENRI LAPEYRE.

Portugal Descubre Brasil y Conquista Mercados India Alvarez Cabral

Portugal Descubre Brasil y Conquista Mercados – Alvarez Cabral

Un Triste Pasaje Histórico Por El Dominio del Mercado Indio: Vasco da Gama llegó a Kozhikode (llamada a veces Calicut), puerto situado a orillas del mar de Arabia, sobre la costa suroccidental de la India, en 1498, ansioso de las especias asiáticas, pero venía mal preparado. Según la costumbre, la manera apropiada de honrar al gobernante de Kozhikode, llamado zamorín, en especial si se deseaba algún favor, era colmarlo de costosos regalos.

Gama tenía poco que dar, y no consiguió impresionar a los indios con los productos que traía. Con vasijas para lavar, rollos de tela, sombreros, cuentas y terrones de azúcar habría quedado bien en las costas de Guinea, en África oriental, pero tales productos eran naderías en la rica Kozhikode.

Gama tuvo que esforzarse para lograr un acuerdo comercial con el zamorín; finalmente, al cabo de tres meses de súplicas, recibió la aprobación. Aun con sus limitados productos, logró comprar suficientes especias como para impresionar a la gente a su regreso a Lisboa.

Portugal Descubre Brasil y Conquista Mercados

El primer viaje de Vasco da Gama pareció señalar la vía hacia un comercio tranquilo. Empero, antes de su regreso a Kozhikode, el tono de las relaciones entre Oriente y Occidente se volvería amenazador. En su segundo viaje al este, en 1502, en lugar de ganarse el favor del zamorín, Gama recurrió a la intimidación mediante la más horrible violencia.

Sólo dos de los cuatro barcos de Gama, y sus hombres de la tripulación original de 177, sobrevivieron al primer viaje de ida y regreso a la India. Éstas se consideraban pérdidas razonables para la época, en especial para tan importante descubrimiento.

El rey Manuel de Portugal, patrocinador de Gama, quedó tan contento que, en 1500, costeó una segunda expedición comandada esta vez por Pedro Álvarez Cabral. Camino abajo, costeando el litoral africano, Alvarez Cabral se desvió tanto hacia el occidente que descubrió Brasil y tomó posesión de él en nombre de Portugal, dando así al rey Manuel, quien tenía ya la ruta hacia Asia, una porción del Nuevo Mundo.

Cabral dobló el extremo de África y continuó hacia Kozhikode, en donde recogió los frutos del trabajo de Gama en cuanto a privilegios comerciales, negociando un completo tratado con el zamorín. Dejó además en la India un pequeño grupo de portugueses con el objeto de que recolectaran información para el rey Manuel.

Aunque la misión de Cabral en la India fue exitosa, los hombres que dejó fueron asesinados. Cuando llegaron a Portugal las noticias de la masacre el rey Manuel se enfadó pues pensaba que los funcionarios indios debían haber protegido a sus representantes. Manuel necesitaba mostrar a los indios que estaban obligados a respetar a los portugueses, así que envió a Gama de nuevo a la India, en 1502. En esta oportunidad, Gama iba armado hasta los dientes, y no estaba dispuesto a solicitar el favor del zamorín, como lo habla hecho en 1498.

Durante el viaje, los barcos de Gama interceptaron un velero árabe, conocido como dhow, que llevaba de vuelta a casa musulmanes que ve de una peregrinación a la Meca. Demostrando una nueva y militante actitud hacia los orientales, el comandante se enfrentó a los árabes y exigió la entrega de todos los tesoros que iban a bordo. Como éstos no se movieran lo suficientemente rápido, ordenó a sus hombres tomar  dhow al abordaje.

Los portugueses se apoderaron de todo el dinero y los bienes de los árabes, y luego emplearon pólvora para incendiar el dhow con toda la gente a bordo. Uno de los hombres de la tripulación de Gama contó hombres y muchas mujeres y niños.

Al llegar a Kozhikode, Gama no se molestó con regalos para el zamorin presentó súplica alguna. Por el contrario, exigió la rendición del zamorín y que los musulmanes, a quienes culpaba de la muerte de los portugueses que Cabral había dejado, fueran expulsados a puntapiés de la ciudad. El zamorín trató de ganar tiempo y de negociar la paz.

La respuesta del comandante de los portugueses a las proposiciones paz fue un bote repleto de restos humanos: manos, pies y cabezas de pescadores y mercaderes indios. Los europeos escogían al azar a sus víctimas de los pequeños botes que pasaban por el puerto, ponían unos corredizos alrededor del cuello de los hombres y los colgaban, sólo como espectáculo, antes de descuartizarlos.

Gama envió al zamorín la espeluznante carga con un mensaje en árabe, en el que sugería al gobernador que se preparase un curry con tales bocados.

La horripilante táctica funcionó. Gama obtuvo su carga de tesoros para llevar de regreso a Lisboa, y dejó en el puerto de Calicut una fuerza: permanente de cinco barcos.

Fuente Consultada: Historia del Mundo Serie Para Dummies…

Dieta de Worms Rey Carlos V Condena Reforma Protestante de Lutero

Dieta de Worms – Rey Carlos V – Reforma Protestante de Luterolutero

Martín Lutero
Nacido en 1483, Martín Lutero pasó tres años en un monasterio agustino antes de su ordenación en 1507. En 1510 visitó Roma, donde fue testigo directo de la práctica de vender indulgencias para financiar la construcción de la basílica de San Pedro. La venta de indulgencias era una de las prácticas más polémicas de la Iglesia y muchos reformadores la consideraban ofensiva.

La doctrina religiosa se centraba en parte en la creencia de que el hombre solo podría entrar en el paraíso si se arrepentía de sus pecados. El arrepentimiento en sí era un estado personal e interno y se demostraba al mundo exterior mediante la realización de buenas acciones y obras caritativas.

El concepto de la indulgencia se ideó para conceder a las personas la oportunidad de comprar obras buenas y caritativas realizadas por el clero como prueba de su arrepentimiento. Ello permitía a la Iglesia recaudar grandes sumas de dinero con las que autofinanciarse y financiar sus funciones, y a los pecadores pecar y comprar el perdón.
Cuando Lutero regresó a Wittenberg empezó a desarrollar su argumento teológico contra las indulgencias, que expuso en público por primera vez en 1517.

Un Duro Momento en la vida de Lutero: El Papa después de tres años de discusión, vio que no era posible convencer a Lutero y pensó hacerle callar por la fuerza una vez que no había logrado hacerlo por sus argumentos.

En 1520 lanzó al mundo la bula de excomunión condenando 41 de las tesis de Lutero y ordenando a todos los magistrados que si no se retractaba dentro de sesenta días, que le prendieran y le entregaran a Roma.

Durante los tres años de discusión grandes masas del pueblo y muchos de los príncipes alemanes habían reconocido en Lutero a aquel que podía salvarles del yugo y de la corrupción de Roma.

Así no tenía él porque temer. Publicó un folleto contestando lo que él llamaba «la bula del anticristo» y el 10 de Diciembre de 1520, en la plaza principal de Wittenberg, ante una asamblea compuesta de profesores de la universidad, estudiantes y otras muchas personas, quemó la bula con el libro de la ley canóniga y otros libros romanistas.

Por este tiempo después de muchas negociaciones diplomáticas, fue aceptado como emperador de Alemania, el rey español, con el título de Carlos V.

Era éste un joven monarca enérgico y desapasionado y algunas veces en esta época bastante transigente en cosas religiosas. Al subir al trono imperial vio con alarma que una gran parte de sus súbditos habían aceptado la doctrina de Lutero y que el Imperio estaba en graves dificultades con el Papa como consecuencia.

En la esperanza de arreglar algo, intimó a Lutero a que compareciese ante la dieta de Worms, bajo su protección. Este obedeció y durante su viaje que hizo en un carro abierto de campesinos, fue predicando en todos los pueblos que halló a su paso, siendo recibido por grandes muchedumbres que se llenaron de entusiasmo por su causa. La víspera de su llegada a Worms un canciller del príncipe Federico, su amigo, le recordó el fin trágico de Juan Huss quien también había confiado en la palabra de honor de un emperador y sin embargo había sido quemado vivo. A esto contestó Lutero «Huss ha sido quemado pero no la verdad con él. Iré aunque se dirigiesen contra mí tantos demonios como tejas hay en los tejados.»

Al llegar a Worms se presentó ante la dieta, compuesta por el mismo emperador y sus ministros, altos prelados, sacerdotes, nobles y príncipes del imperio y doctores de las universidades. Le mostraron sus libros y le preguntaron si los reconocía como de su propiedad. A esta pregunta les contestó que sí. En seguida le leyeron algunos pasajes de estos mismos libros y le preguntaron si se retractaba de lo escrito.

La presencia de tantas altas personalidades en la asamblea, hizo desfallecer un tanto el carácter enérgico de Lutero, quien al oír la tremenda pregunta que le hicieron, pidió un día de plazo para contestarla. Este día lo pasó en oración en su cuarto pidiendo que Dios le diera poder para confesar su error, si había error en él, o para mantenerse firme, si lo que había dicho era verdad. Al comparecer nuevamente ante el tribunal al día siguiente y al repetírsela la pregunta, contestó que no se retractaba mientras que no se probase con argumentos basados en las Sagradas Escrituras o en rigurosa lógica, que sus doctrinas eran falsas. Al exigirse una respuesta final y categórica, acerca de su retractación, dijo que su conciencia no le permitía retractarse. «Aquí estoy, no puedo obrar de otra manera, ampáreme Dios, Amén.»

Salió en seguida de la asamblea sin que fuese molestado y luego emprendió camino para Wittenberg bajo el mismo salvoconducto del emperador, mientras que este en consejo de ministros acordó ponerle bajo el bando del imperio. Mientras Lutero seguía su camino para Wittenberg se encontró con un escuadrón de caballeros que le apresaron y le llevaron a Wartburgo, castillo inexpugnable de la Turingia. Estos fueron de sus mismos partidarios que se valieron de este acto para ponerlo en seguridad. Allí pasó un año, tiempo que empleó en hacer una traducción del Nuevo Testamento al alemán.

El Renacimiento Europeo El Hombre Renacentista La Literatura

El Renacimiento Europeo-El Hombre Renacentista-La Literatura

EL RENACIMIENTO EUROPEO, se trató de un fenómeno sumamente importante, caracterizado por lo dinámico, coronado por grandes avances, descubrimientos e inventos y precisamente fueron los estudiosos renacentistas quienes empezaron a hablar de la Edad Media, considerándola como una separación entre su época y el pasado clásico. Sin embargo, apenas cambiaron otras cosas.

el renacimiento

El centro de la civilización europea seguía residiendo en la religión en 1500. No puede sorprendernos, por tanto, que el primer libro que se imprimió en Europa fuera la Biblia. En 1500 ya había traducciones alemanes, italianas y francesas (los ingleses tuvieron que esperar hasta 1526) y este texto sagrado alcanzó mayor difusión que nunca hasta entonces.

Tras la caída de Constantinopla, los europeos empezaron a considerarse los únicos cristianos verdaderos (apenas sabían nada de lo que ocurría en Rusia), idea que les resultaba muy atrayente. Quizá consideraran a Europa el centro del mundo, como lo fue Jerusalén en su momento. Este cambio de actitud se aceleró en el siglo XV.

imprenta de gutemberg

En Maguncia, ciudad de Alemania, apareció la tecnología apropiada en el momento justo. Johannes Gutenberg, quien había comenzado como orfebre, inventó un método para imprimir libros y folletos por medio de tipos móviles, construyendo un pequeño molde de metal para cada letra (su experiencia como orfebre le vino a punto), disponiendo luego las letras, asegurándolas firmemente en su puesto y cubriéndolas con tinta. Así podía imprimir tantas copias idénticas de la página de tipos como quisiera, antes de reorganizar las letras e imprimir copias de la segunda página, de la tercera, de la cuarta, etc. Gutenberg y su mecenas financiero Johann Fust construyeron la imprenta en 1450. La Biblia de Gutenberg, primer libro producido en masa, salió de esta imprenta (o de una de sus sucesoras) hacia 1455.

En 1400 llegó a Occidente el mapa de Tolomeo, justo antes de que se iniciara una gran serie de descubrimientos que lo invalidarían. Fueron muchos los elementos que abrieron el camino a esta nueva era. Uno de ellos estribó en el perfeccionamiento del diseño y la construcción de barcos.

mapa de Ptolomeo

El timón de popa constituyó un importante avance en su momento; con la mejora de los aparejos, los barcos pudieron maniobrarse más fácilmente, resultando más rápidos y seguros. En el año 1500 se implantó el sistema de tres mástiles con distintos tipos de velas. En esta época apareció el velero que dominaría los mares durante los trescientos cincuenta años siguientes.

También se realizaron grandes progresos en la navegación. Varios siglos antes, los vikingos fueron destacados navegantes, que realizaron largas travesías oceánicas y se establecieron en Islandia y Groenlandia. Sabían navegar siguiendo una línea de latitud y mantenían el rumbo guiándose por la altura del sol por encima del horizonte a mediodía.

brujula antiguaLa brújula empezó a utilizarse en el Mediterráneo en el siglo XIII (probablemente se inventó en China, pero no existen testimonios que lo corroboren) y la primera referencia a las cartas de navegación está fechada en el 1270.

Con estos recursos, los conocimientos geográficos de los europeos aumentaron más rápidamente en los dos siglos siguientes. La casualidad también contribuyó en algunas ocasiones: un barco que zarpó de Cherburgo y llegó a las islas Canarias en realidad llevaba otro rumbo. Entraron en acción nuevos incentivos y nuevos métodos.

En primer lugar, la esperanza de una ganancia comercial: se sabía que el oro y la pimienta se encontraban al sur del Sahara. A lo anterior hay que añadir la creciente amenaza turca y la esperanza de hallar una ruta que permitiera eludirla o a aliados que ayudaran a combatirla, así como el fervor religioso y la simple curiosidad.

Cualesquiera que fueran los motivos en cada caso concreto, la consecuencia fue que los reyes de países con costas atlánticas empezaron a sentir interés ante la posibilidad de las exploraciones oceánicas. Entre ellos destaca el hermano del rey de Portugal, el príncipe Enrique el Navegante, como se le conocería más adelante.

Parece como si los portugueses de la época hubieran tenido agua salada en lugar de sangre (al igual que los marinos de Devon, Cornualles y Bretaña).

La costa de su país es muy accidentada y está plagada de pequeños puertos y desembocaduras de ríos por los que navegaban centenares de barcos pesqueros y mercantes. En ellos aprendieron el oficio los marinos que llevaron por el Atlántico a los primeros colonos europeos, los portugueses y unos cuantos españoles que fueron en busca de tierras a Madeira y las Canarias.

En cuanto a las empresas comerciales, los portugueses también tuvieron que recurrir al Atlántico, ya que por tierra estaban bloqueados por España y apartados del comercio mediterráneo por la fuerte oposición de genoveses y venecianos, que querían monopolizarlo.

Gracias a las subvenciones que concedió el príncipe Enrique a la investigación —pues en eso se convirtieron las expediciones que organizaba —los portugueses se dirigieron al sur. En 1434 doblaron el cabo Bojador; diez años más tarde se establecieron en las Azores y llegaron a Cabo Verde, en la costa africana. En 1445 dEnrique el Naveganteescubrieron Senegal, donde construyeron un fuerte. En 1473 cruzaron el ecuador y en 1487 llegaron al extremo de África, al cabo de Buena Esperanza.

Obtuvieron grandes beneficios, el comercio de especias que atravesaba el océano Indico, hasta entonces monopolizado por los dhows árabes. Casi en las postrimerías del siglo, el rey portugués encargó a Vasco de Gama, compatriota suyo, que buscara una ruta hasta la India. En mayo de 1498 De Gama desembarcó en Calicut, en la costa occidental. Al fin Europa había conseguido comunicación directa con Oriente.

Por entonces se hizo otro gran descubrimiento en el extremo opuesto del mundo. Un navegante genovés, Cristóbal Colón, pidió ayuda al rey de Portugal para emprender un viaje que, según creía (basándose en Tolomeo), lo llevaría a Asia atravesando el Atlántico por Occidente; pero no recibió apoyo hasta que en 1492 convenció a Isabel de Castilla, y partió ese mismo año. Tras sesenta y nueve días de travesía, sus tres carabelas tocaron tierra en las Bahamas. Dos semanas más tarde descubrió Cuba, isla a la que impuso el nombre de La Española.

Cristobal ColónAl año siguiente regresó con una expedición mucho mejor equipada y exploró las islas que se conocen desde entonces como Indias Occidentales.

Sin saberlo, Colón había descubierto el Nuevo Mundo. Sin embargo, él lo negó reiteradamente, y sostuvo hasta su muerte que había descubierto islas asiáticas. Este acontecimiento transformó la historia universal.

A diferencia de los navegantes portugueses que, a pesar de su valor y sus recursos habían navegado alrededor de un continente conocido y con un destino igualmente conocido, Colón abrió el camino hacia dos continentes de cuya existencia no se tenía noticia.

Por eso los calificamos de «nuevos». En 1495 apareció el primer mapa de sus descubrimientos, en el que Cuba aparecía como una isla en lugar de formar parte integrante del continente asiático (como había hecho jurar Colón a su tripulación).

Mencionaremos una consecuencia de lo anterior y dejaremos los descubrimientos y la expansión europeos para otro libro. En 1502, un italiano zarpó hacia el sur en un buque portugués de la costa del actual Brasil y llegó al Río de la Plata, hecho que vino a demostrar de forma concluyente que existía un continente al sur de la región caribeña en la que se realizaron los primeros descubrimientos. El italiano en cuestión se llamaba Américo Vespucio. En su honor, un geógrafo alemán dio su nombre al nuevo continente cinco años después.

Se producirían más descubrimientos, pero no nos vamos a ocupar de ellos por el momento. La exploración fue la última de las fuerzas que llevó a los europeos a considerar su relación con el resto del mundo bajo un nuevo prisma. La siguiente fase de su expansión consistiría en transformarlo, no sólo en descubrirlo, respaldados por una creciente confianza en sí mismos. Esta carrera de éxitos se inició en 1500, fecha del inicio de una nueva era en la que aumentaría el empuje europeo, de una forma casi ilimitada. No fue el mundo quien vino a ellos, sino ellos quienes salieron al mundo.

Naturalmente, esta actitud no se puso de manifiesto inmediatamente. En el frente otomano, los europeos siguieron sintiéndose amenazados y a la defensiva. Los instrumentos de los descubrimientos aún requerían perfeccionamiento, pero el proceso ya había comenzado. Al descubrimiento seguiría la conquista, lo que supuso también el inicio de una revolución en la historia universal. Tocaba a su fin la época de los mundos distintos.

EL HOMBRE DEL RENACIMIENTO: Renacimiento quiere decir ante todo resurrección de las antiguas civilizaciones de Grecia y de Roma. La lengua griega hacía tiempo que era enseñada en Italia y parecía como si la curiosidad y el espíritu de libre investigación que había caracterizado a la civilización ateniense resurgiera con el estudio del idioma de los antiguos griegos.

El influjo de la cultura romana, por su parte, se hizo sentir también de una manera especial en Italia, el núcleo geográfico en el que la revolución cultural renacentista se haría más notable. A este hecho no eran ajenos fenómenos como la preponderancia del derecho romano, la utilización del latín por parte de algunos grupos sociales y la conservación de un gran número de edificios antiguos.

Pero también el horizonte geográfico del hombre renacentista se había visto ensanchado: aventureros, comerciantes y misioneros habían descubierto tierras hasta entonces desconocidas, alcanzando al tiempo las costas orientales de Asia tras circunnavegar el continente africano.

El desarrollo de los conocimientos científicos había puesto en duda verdades que antaño se consideraban definitivas y que afectaban a cuestiones tan importantes como la forma de la Tierra o el lugar del hombre en el universo. En este mismo contexto se produjeron importantes cambios en lo que a la vida y a las instituciones religiosas se refiere. El principal de ellos fue el provocado por la reforma protestante.

La Europa del Renacimiento: Pese a que Italia fue sin ninguna duda el centro neurálgico de la cultura renacentista, ésta se extendió rápidamente por todas las tierras de Europa. Los constantes viajes de clérigos y estudiantes permitieron una inmediata y completa exportación de los nuevos ideales, que experimentaron a la vez una adaptación a los caracteres de cada país. Así, elementos clásicos como columnas, pilastras y frontones fueron incorporados a edificios de estructura gótica.

En Francia proliferaron las ediciones de los clásicos de la Antigüedad y de los humanistas, al tiempo que se extendía un espíritu de libertad que se habría de materializar en obras como los poemas de Ronsard, el celebérrimo Gargantúa y Pantagruel de Rabelais o los Ensayos de Montaigne.

En Inglaterra, Tomás Moro recogía en su Utopía los rasgos básicos del humanismo de la época, en tanto que en España Garcilaso y Boscán, de un lado, y Nebrija, del otro, abrían las puertas a las nuevas ideas.

Los alemanes se ocuparon entre tanto del estudio de las antigüedades, y así Conrad Celtis se dedicaba con empeño a rescatar textos que testimoniaban el grado de desarrollo cultural que aquellas tierras habían alcanzado en el curso de la Edad Media.

Con todo, el máximo representante del Renacimiento fuera de Italia fue Erasmo de Rotterdam. Hijo ilegítimo de un eclesiástico, nació en torno al año 1469. Aunque no sintió. entusiasmo por el arte del Renacimiento, fue filosóficamente la figura clave de su época, constituyendo el nexo de unión entre el movimiento místico que, conocido como Devotio moderna, floreció en los Países Bajos durante su infancia, y el resurgimiento de los clásicos en Italia.

Erasmo empezó su vida como monje, pero, insatisfecho, huyó a París con el pretexto de perfeccionar su teología. En realidad su interés principal era el estudio de los clásicos. En su Enquiridión o Manual del caballero cristiano (1501) demostró que los clásicos, la poesía y la filosofía eran tan sólo el preludio de un estudio superior a todos, el de las Escrituras.

Su objetivo era fusionar el mundo de la Antigüedad con el del cristianismo, y su obra es una muestra de cómo en el norte de Europa el Renacimiento estuvo al servicio de la religión.

El pensamiento de Erasmo tuvo una gran influencia sobre su tiempo. Aunque el pensador de Rotterdam siguió siendo un católico convencido y estudió el griego original del Nuevo Testamento, quiso que el hombre corriente leyera las escrituras en su propio idioma. Odiaba el vicio y la ignorancia e intentó mostrar el verdadero camino de la cristiandad con su propio ejemplo.

obra renacentista
El bautismo de Cristo es una tabla pintada por Piero della Francesca hacia 1445.

LAS CIUDADES Y FAMILIAS DEL RENACIMIENTO

Como no había rey en Italia, porque no estaba unificada en un estado, el poder político estaba en manos de los gobernantes de las ciudades. A estos gobernantes se los denomina a menudo príncipes del Renacimiento, pero en realidad muy pocos eran de sangre real. Algunos provenían de familias aristocráticas. Otros de familias de mercaderes. Lo que les daba la calidad de «príncipes» era simplemente la riqueza y el poder.

Ciertas ciudades se hicieron muy poderosas y controlaron grandes extensiones de territorio fuera de sus murallas. Este a menudo incluía poblaciones más pequeñas y menos poderosas, que se conocía como ciudades estados. Tenían sus propios gobernantes, competían en el comercio y la industria y luchaban entre sí para obtener mayor poder.

En Italia, había cinco ciudades estados principales: Nápoles, Milán, Florencia, Venecia y los Estados pontificios (controlados por el Papa). Los gobernantes de estos estados, con sus riquezas, fueron algunos de los principales mecenas del Renacimiento. Pero fueron también por la ambición y la codicia de sus familias, quienes causaron las guerras entre las distintas ciudades. Los habitantes del pueblo preferían continuar con su trabajo.

Durante un tiempo, Milán fue el estado más poderoso, bajo el reinado de los duques de la familia Visconti. Uno de sus miembros, Gian Galeazzb, llegó a ser una persona tan importante que se casó con la hija del rey Juan II de Francia y una de sus hermanas contrajo enlace con un hijo del rey Eduardo III de Inglaterra. Después de los Visconti, gobernó Milán la familia Sforza, primero Francesco Sforza, un gran capitán de mercenarios, y luego Ludovico Sforza, conocido como II Moro o el Moro, por su tez oscura.

Tanto Florencia como Venecia eran repúblicas, es decir, estados con un gobierno electo o señoría. En realidad, en 1495, sólo 3.200 de los 100.000 habitantes de Florencia tenían derecho a votar para elegir a los miembros de la Señoría. En Florencia, durante más de la mitad del s. XV, una familia, la de los Medici, se convirtió en la virtual autoridad.

En Venecia no había una gran familia dominante porque esa ciudad trataba de mantenerse al margen de la lucha continua entre los estados para poder concentrarse en su comercio marítimo. Era gobernada por el Dux, cuyo mandato era vitalicio, y por un Gran Concejo. Estaba además el Concejo de los Diez, que ayudaba a mantener el orden público en épocas de emergencia y era temido porque su poder iba más allá de la ley.

Si sospechaba que alguien planeaba algo contra el estado, lo hacía matar. Los papas eran líderes políticos y mecenas de las artes, al mismo tiempo que jefes supremos de la Iglesia. Dos de ellos pertenecieron a la familia Médicis.

Fuente Consultada:
Historia Universal Ilustrada John M. Roberts – Tomo I

Los Primeros Mecenas en la Edad Media

Cambios técnicos, sociales y descubrimientos del mundo moderno

LOS NUEVOS AVANCES EN EL MUNDO MODERNOCopernico y su Nueva Visión del Universo en Mundo Moderno

A partir del siglo XV los países europeos de occidente, se lanzaron al mar y cambiaron, con ello , las dimensiones del mundo conocido. Hasta entonces Europa se había limitado a las orillas del Mediterráneo, ignorando las tierras al otro lado de los océanos.

Los adelantos técnicos y científicos realizados en las postrimerías de la Edad Media habían culminado en la construcción de navíos oceánicos equipados para largas travesías. El príncipe Enrique el Navegante, de Portugal, fue el primero en enviar a sus marinos hacia el sur bordeando la costa africana.

Al mismo tiempo, Cristóbal Colón y sus hombres descubrieron el continente americano atravesando los mares; Núñez de Balboa llegaba el primero al océano Pacífico, y una flotilla de diminutas embarcaciones daba la vuelta al mundo mandada por Magallanes y Elcano: el presente era de las grandes naciones marineras.

Cinco de ellas, Portugal, España, Francia, Holanda e Inglaterra, se disputaban la soberanía de las tierras que se hallaban al oeste, y una incesante guerra naval se dirimió durante los tres siglos siguientes, hasta que el almirante Nelson dio finalmente la victoria la Inglaterra en la batalla de Trafalgar.

A partir de entonces se registra una notable penetración de los países occidentales en todas las partes del globo. La revolución industrial y la consiguiente necesidad de contar con mano de obra, materias primas y nuevos mercados, han ido provocando sucesivos enfrentamientos, que abocaron en 1945 en un reparto hegemónico del mundo entre los EE.UU. y la URSS, bipolaridad que no entró en crisis hasta los años ochenta.

Descubrimientos del Mundo Moderno:
Los descubrimientos clave en los campos de la ciencia, las matemáticas y la filosofía contribuyeron al rápido desarrollo de la sociedad europea de la época. Entre los inventos científicos más destacados figuraba la construcción del microscopio durante el siglo XVI. Si bien se desconoce quién fue su inventor, su perfeccionamiento suele atribuirse al holandés Antón van Leeuwenhoek.

En 1643, Torricelli inventó el barómetro, usado para medir la presión atmosférica. La bomba de vacío, construida por vez primera por Otto von Guericke en 1645, fue un invento que posteriormente demostró ser vital para la innovación industrial y la invención del motor. El primer motor a vapor lo patentó en 1698 Thomas Savery, a quien habían encargado idear un dispositivo que extrajera el agua de los tiros de las minas mediante bombeo.

En 1714, Daniel Gabriel Fahrenheit creó el primer termómetro de mercurio de precisión y, en 1731, John Hadley inventó el sextante, que mejoró sobremanera la navegación náutica. Rene Descartes vivió entre 1596 y 1650 y realizó contribuciones esenciales a los métodos matemáticos.

Descartes, cuyos métodos estaban estrechamente ligados al pensamiento filosófico, suele considerarse el padre de la matemática moderna. Isaac Newton (1642-1727), filósofo y matemático inglés, fue autor de tres descubrimientos cruciales: el método de cálculo, la composición de la luz y, el más famoso de todos ellos, la ley de la gravedad.

Estos y otros descubrimientos alentaron una sensación general de entendimiento del mundo y fueron el preludio de la era conocida como la Edad de la Razón o el Siglo de las Luces.

Final del Imperio Bizantino Triunfo Turco

Final del Imperio Bizantino – Triunfo TurcoConcilio de Letrán, la inquisición

CONCILIO DE LETRÁN: La persecución de los judíos durante la Edad Media fue un hecho corriente. Generalmente se basó en el pretexto de que los judíos merecían ser perseguidos porque eran la raza que había negado y crucificado a Jesucristo, fundador de la religión cristiana. (A nadie se le ocurrió pensar que los primeros cristianos y, el propio Cristo, fueron judíos.) Semejante acusación sirvió para enardecer a las sociedades medievales supersticiosas en las que, además, había otros motivos que explicaban el odio a los judíos.

Por ejemplo, durante mucho tiempo fueron los únicos prestamistas y ocuparon una posición destacada en el comercio, lo que llevó a que la gente les debiera dinero y a que durante mucho tiempo no ocuparan una posición clara en la sociedad mayoritariamente rural de la Europa medieval. Los judíos se congregaron en las ciudades y practicaron su propia religión y ritos. Pese a que en términos comparativos eran pocos, llamaron mucho la atención, a menudo por su vestimenta.

No se conoce con precisión el número de judíos que había en Europa. Inglaterra tenía una población relativamente pequeña, tal vez entre 2500 y 3000 judíos, lo que representa uno de cada mil habitantes. Había una mayor cantidad en el sur de Italia, España, Francia y Alemania. En el sur de Europa los judíos desempeñaban una importante función como intermediarios culturales e intelectuales ‘ntre el mundo musulmán y el cristiano.

El entusiasmo religioso de la Alta Edad Media produjo un brote de intolerancia contra los supuestos enemigos del cristianismo. Aunque esto fue evidente en las cruzadas contra los musulmanes , los cristianos también se ocuparon de buscar a los enemigos en casa, persiguiendo a los judíos en Francia y en el área del Rin durante la primera cruzada.

El Cuarto Concilio de Letrán de 1215 decretó que los judíos debían usar ropas que los distinguieran de los cristianos. El mismo concilio fomentó el desarrollo de los ghettos judíos, o recintos amurallados, no para protegerlos, sino para aislarlos de los cristianos. Las persecuciones y la nueva imagen del odiado judío alentaron una tradición antisemita que llegó a ser una de las peores contribuciones de la Europa cristiana al legado occidental.

El desarrollo de nuevas sensibilidades religiosas que  surgieron en la Alta Edad Media tuvo un aspecto negativo:la revuelta de los cristianos contra sus supuestos enemigos. Aunque las cruzadas proporcionan el ejemplo más evidente, los cristianos también se volvieron contra sus supuestos enemigos, los «asesinos de Cristo» (los judíos). Como resultado, los judíos sufrieron una creciente persecución. Los siguientes tres documentos muestran diferentes facetas de la situación.

El primero es el Canon 68, de los decretos del Cuarto Concilio de Letrán, convocado por el papa Inocencio III en 1215. El decreto especifica la necesidad de que tuvieran vestimentas especiales, una de las formas como los cristianos trataron de separar a los judíos de sus comunidades. El segundo fragmento es la narración de un cronista del más aniquilador cargo imputado a los judíos: culpables de cometer asesinatos rituales de niños cristianos con el fin de conseguir sangre cristiana para el servicio de la pascua judía. Esta acusación provocó el asesinato de muchos judíos.

El tercer documento, tomado de una lista de regulaciones —decretadas por la ciudad de Avignon, Francia— ilustra e desprecio que la sociedad cristiana sentía hada los judíos.

Canon 68
En algunas provincias una vestimenta diferente distingue a los judíos, o sarracenos, de los cristianos; pero en otras ha crecido tal confusión que no puede apreciarse diferencia alguna. Así, a veces sucede que por error los cristianos entablan relaciones con las mujeres de los judíos, o sarracenos, y éstos con las mujeres cristianas.

Por consiguiente, con el fin de que en el futuro no haya excusa, bajo el pretexto de haber cometido un error de esta clase, para el exceso de tales relaciones prohibidas decretamos que esos judíos, y sarracenos, de ambos sexos deberán distinguirse en cada provincia cristiana, y en todo momento, ante los ojos del público de las otras personas mediante el carácter de su vestimenta…

Además, durante los últimos tres días antes de las Pascuas y, sobre todo, en el viernes santo, no deberán aparecer en público en absoluto, por razón de que algunos de ellos, como hemos escuchado, no se sonrojan por aparecer en público con sus mejores ropas —sobre todo en esos días— y no temen mofarse i-cristianos que conservan la memoria de la Pasión mas sagrada ataviándose con signos de pesar.

Los Vikingos Ataques con Barcos a Las Costas de Gran Bretaña y Francia

Los Vikingos Ataques a Las Costas de Gran Bretaña y Franciainvación de vikingos

Dos características de esta sociedad ayudan a explicar lo que los vikingos lograron. En primer lugar, eran guerreros. En segundo, soberbios constructores de naves y marinos; sus naves fueron las mejores de la época. Largas y estrechas, con hermosas proas talladas y arqueadas, las naves dragón vikingas transportaban alrededor de cincuenta hombres. Tenían bancos de remos y una sola y enorme vela. Su calado poco profundo permitía navegar los ríos europeos y atacar lugares a cierta distancia tierra adentro.

Las primeras incursiones vikingas se llevaban a cabo, por lo general, en el verano; sin embargo, a mediados del siglo IX los hombres del norte comenzaron a establecer en Europa asentamientos invernales desde donde podían llevar a cabo expediciones de conquista y asentarse en nuevas tierras. En el año 850, grupos de norsemen se habían establecido en Irlanda, en tanto que los daneses ocuparon en el 878 un área conocida como el Danelaw, en el nordeste de Inglaterra. Dispuestos a aceptar el cristianismo, los daneses a la larga fueron asimilados por un reino anglosajón más amplio.

A comienzos del año 911, el gobernador de los territorios francos del oeste cedió a los vikingos una franja de territorio ubicado en la desembocadura del río Sena, el cual formó parte de Francia y, a la larga, llegó a conocerse como Normandía. Esta política de asentamiento y de conversión al cristianismo practicada con los vikingos se llevó a cabo en forma deliberada, en vista de que los nuevos habitantes servían de protectores contra ataques adicionales de los hombres del norte.

COLONIZACIÓN DE GRAN BRETAÑA:

En el año 865 dio comienzo la colonización de Gran Bretaña con una gran invasión a Inglaterra por parte de los vikingos daneses: «El Gran Ejército danés«. Esta fuerza estaba integrada por varios miles de hombres y logró hacerse con vastos territorios en Inglaterra y Escocia. Antes de su llegada, grandes hordas de vikingos habían desembarcado en el litoral británico, pero sus ataques se habían evitado gracias al pago de grandes sumas de plata, un impuesto conocido como Danegeld. York fue tomado en 867, y en 870 los vikingos controlaban ya los reinos de East , Anglia, Mercia y Northumbria.

Solo Wessex permaneció en manos de los ingleses, defendido por Alfredo el Grande. Tras ser derrotados por Alfredo el Grande en 878, se estableció el Danelaw y se llegó a un pacto que ofrecía a los daneses la mayor parte del territorio al norte del río Támesis, donde se instalaron entre 876y879,si bien Londres fue reconquistado en 886. En el año 900, el noroeste de Inglaterra fue colonizado por los vikingos noruegos y dos años después Dublín volvió a manos irlandesas, en las que permaneció unos 15 años.

En esta época, los vikingos también centraron su atención en Francia, asediaron París entre 885 y 886, y establecieron sus territorios en la cuenca del Sena. Aquel asentamiento conduciría a la fundación de Normandía en 911 y la  ocupación de Bretaña entre 914 y 936.

Exploración
Entre tanto, en el este tuvieron lugar varias incursiones alrededor del mar Caspio en 912 y 913, si bien hacia 940 el poder de los vikingos parecía que empezaba a desvanecerse, prueba de lo cual fue su intento fallido de tomar Constantinopla en 941 y una serie de derrotas a manos de los ingleses que pondría fin al York vikingo en 954.

Con todo, las exploraciones vikingas continuaron y Groenlandia fue colonizada a partir de 985, fecha en la que Norteamérica fue avistada por primera vez desde un navio vikingo perdido que viajaba a Groenlandia desde Islandia. Tras estas primeras exploraciones del litoral siguieron viajes más lejanos, hacia «Vinland», entre 1003 y 1012, y probablemente el breve asentamiento vikingo en L’Anse aux Meadows.Terranova, existiera ya en torno al año 1020.

Antisemitismo en la edad media Iglesia cristiana persigue a los judíos

Antisemitismo en la edad media: Iglesia cristiana persigue a los JudíosAntisemitismo en la edad media: la persecusión a los judíos

La persecución de los judíos durante la Edad Media fue un hecho corriente. Generalmente se basó en el pretexto de que los judíos merecían ser perseguidos porque eran la raza que había negado y crucificado a Jesucristo, fundador de la religión cristiana. (A nadie se le ocurrió pensar que los primeros cristianos y, el propio Cristo, fueron judíos.)

Semejante acusación sirvió para enardecer a las sociedades medievales supersticiosas en las que, además, había otros motivos que explicaban el odio a los judíos.

Por ejemplo, durante mucho tiempo fueron los únicos prestamistas y ocuparon una posición destacada en el comercio, lo que llevó a que la gente les debiera dinero y a que durante mucho tiempo no ocuparan una posición clara en la sociedad mayoritariamente rural de la Europa medieval.

Los judíos se congregaron en las ciudades y practicaron su propia religión y ritos. Pese a que en términos comparativos eran pocos, llamaron mucho la atención, a menudo por su vestimenta.

No se conoce con precisión el número de judíos que había en Europa. Inglaterra tenía una población relativamente pequeña, tal vez entre 2500 y 3000 judíos, lo que representa uno de cada mil habitantes.

Había una mayor cantidad en el sur de Italia, España, Francia y Alemania.

En el sur de Europa los judíos desempeñaban una importante función como intermediarios culturales e intelectuales ‘ntre el mundo musulmán y el cristiano.

El entusiasmo religioso de la Alta Edad Media produjo un brote de intolerancia contra los supuestos enemigos del cristianismo.

Aunque esto fue evidente en las cruzadas contra los musulmanes , los cristianos también se ocuparon de buscar a los enemigos en casa, persiguiendo a los judíos en Francia y en el área del Rin durante la primera cruzada.

El Cuarto Concilio de Letrán de 1215 decretó que los judíos debían usar ropas que los distinguieran de los cristianos.

El mismo concilio fomentó el desarrollo de los ghettos judíos, o recintos amurallados, no para protegerlos, sino para aislarlos de los cristianos.

Las persecuciones y la nueva imagen del odiado judío alentaron una tradición antisemita que llegó a ser una de las peores contribuciones de la Europa cristiana al legado occidental.

En su intento por explicar los horrores diseminados por la muerte negra, las comunidades cristianas medievales buscaron chivos expiatorios.

Al igual que en la época de las cruzadas, se culpó a los judíos de envenenar los pozos y, por consiguiente, de esparcir la plaga.

Este fragmento ofrece una narración de la forma como los cristianos de la ciudad de Estrasburgo, del Sacro Imperio Romano, trataron a su comunidad judía.

Al parecer, los dividendos financieros también fueron un importante motivo para el asesinato de los judíos.

Jacob von Konigshofen,
«La cremación de los judíos de Estrasburgo»

En el año 1349 ocurrió la mayor epidemia que jamás sucediera. La muerte iba de un extremo de la Tierra al otro… Y del por qué del origen de esta epidemia, todos los sabios maestros y médicos sólo podían decir que era la voluntad de Dios… Esta epidemia también alcanzó a Estrasburgo en el verano del año arriba mencionado, y se calcula que casi dieciséis mil personas murieron.

En cuanto a esta plaga, en todas partes se acusó y se vilipendió a los judíos de todo el mundo de haberla causado, según se dice, al verter veneno en las aguas y en los pozos —de esto se les acusaba— y por dicha razón se cremó a los judíos en todas partes, desde el Mediterráneo hasta Alemania…

[La narración luego continúa analizando la situación de los judíos en la ciudad de Estrasburgo.]

El sábado,… quemaron a los judíos en una plataforma madera, ubicada en el cementerio. Había como doscientos de ¿tos. A los que quisieron bautizarse se les perdonó. Algunos dicen que casi mil judíos aceptaron el bautismo. Muchos niños pequeños fueron quitados de la hoguera y se les bautizó contra la voluntad de sus padres y madres.

Y todo aquello que se les debiera a los judíos fue cancelado, y éstos tuvieron que renunciar a todos los empeños y notas de crédito que habían tomado en prenda por las deudas. Sin embargo, el consejo tomó el efectivo que los judíos poseían y lo dividió entre los trabajadores proporcionalmente.

En verdad, el dinero había sido el motivo de la quema de los judíos. Si hubieran sido pobres y los señores feudales no estuvieran en deuda con ellos, no se les hubiera quemado…

Así, en Estrasburgo fueron cremados los judíos y, en el mismo año, en todas las ciudades a lo largo del Rhin, fueran éstas ciudades libres o imperiales, o ciudades que pertenecían a señores feudales.

En algunas ciudades se quemaron a los judíos después de un juicio, en otras sin que éste se llevara a cabo. En otras ciudades, los judíos prendían fuego a sus casas y se autoinmolaban.

En Estrasburgo se decidió que ningún judío debería entrar a la ciudad en un lapso de cien años; pero antes de que hubieran transcurrido veinte años, el consejo y los magistrados acordaron que deberían admitir a los judíos de nuevo en la ciudad por veinte años. De esa guisa, los judíos regresaron a Estrasburgo en el año de 1368 después del nacimiento de nuestro Señor.

Técnicas en la Construcción de Catedrales en la Edad Media Pedreros

Técnicas en la Construcción de Catedrales en la Edad Media PedrerosTécnicas en la Construcción de Catedrales

La primera catedral enteramente gótica fue la iglesia de la abadía de Saint-Denis, cerca de París, surgida de la inspiración de Suger (el famoso abad del monasterio que ejerció ese cargo de 1122 a 1151) y que se construyó entre 1os años 1140 y 1150. A pesar de que el estilo gótico fue un producto del norte de Francia, a mediados del siglo XIII la arquitectura gótica francesa se había diseminado en Inglaterra, España y Alemania, de hecho a casi toda Europa. Este estilo gótico francés tuvo sus expresiones más brillantes en las catedrales de París (Notre Dame), Reims, Amiens y Chartres.

La catedral gótica supuso el trabajo de una comunidad completa. Todas las clases contribuían en su construcción. Se recolectaba dinero de la gente acaudalada de la villa que había prosperado gracias al nuevo comercio y a las industrias recientes, así como de los reyes y nobles. Los maestros albañiles, que eran arquitectos e ingenieros, diseñaban las catedrales. Delineaban los planos y supervisaban el trabajo de construcción. A los mamposteros y a otros artesanos se les pagaba un salario diario y proporcionaban la mano de obra especializada para construir las catedrales. De hecho, estas construcciones fueron las primeras estructuras monumentales importantes construidas por una mano de obra libre y asalariada.

La construcción de las catedrales a menudo se convirtió en una competencia cerrada, en la medida en que las comunidades rivalizaban entre sí para tener una torre más alta; rivalidad que, en ocasiones, terminaba en desastre.

LA CONSTRUCCIÓN DE CATEDRALES
Mas allá de los pilares de la tierra
Ken Follet

La construcción de una catedral gótica requería de la labor de diversos oficios, cuyos maestros, operarios y aprendices pasaban a vivir largas temporadas en las proximidades del recinto de la obra. Los más destacados eran los que trabajaban los materiales básicos, que eran la piedra y la madera, pero todos tenían su función y eran tratados con respeto, tanto por los otros gremios como por los contratantes y la gente del pueblo. La figura más representada en los relieves y miniaturas no era el maestro de obra, sino el humilde peón que preparaba la mezcla de mortero. Su trabajo era tanto o más importante que los otros, porque de su buen hacer dependía que no se produjeran derrumbes y accidentes en la obra, y que la catedral se mantuviera incólume a lo largo de los siglos.

Los talladores de piedras y los escultores formaban un gremio único, ya que no era fácil establecer la frontera entre una y otra especialidad. En las miniaturas y pinturas que describen las obras de construcción de una catedral, ambos oficios aparecen juntos en un solo equipo. Sin embargo, no siempre compartían el mismo espacio. Era frecuente que los talladores instalaran talleres junto a la cantera, para allí dar forma a las piedras de paramento, tambores de columna, molduras o dinteles, que luego llevaban a la obra evitando el traslado de la piedra en bruto y el esfuerzo de evacuar el material sobrante. Eos escultores, en cambio, debían trabajar a pie de obra, para no arriesgarse a que sus imágenes y esculturas ornamentales se rompieran o deterioraran en el trayecto.

Al igual que los talladores, los carpinteros formaban una categoría de artesanos relativamente privilegiada. Considerados durante mucho tiempo los maestros absolutos de la construcción, su prestigio comenzó a decaer ya en el siglo XI con la generalización de las bóvedas de piedra, que ocultaban a la vista sus estructuras de madera. Desde entonces, ambos gremios se disputaron, a veces con violencia, la primacía en las obras de construcción. Pero debieron continuar estrechamente ligados porque, puestos a trabajar, no tenían más remedio que depender el uno del otro.

El maestro carpintero dirigía todos los trabajos en madera, que se desarrollaban desde el comienzo hasta el final de la obra. Era en verdad un técnico muy capacitado, que podía discutir con el arquitecto las estructuras de madera que debían levantarse, tanto permanentes como provisionales, y los aparejos, escaleras y andamios que utilizarían los albañiles, escultores y vidrieros para trabajar a distintas alturas, dentro y fuera del edificio. A veces construía también la maquinaria de apoyo para elevar las piedras y otros materiales, como las «ardillas» giratorias y las cabrias de tres montantes.

Pese a la hegemonía ostentada por la piedra, la madera jugó un papel fundamental en la construcción de las estructuras básicas que sostenían las cúpulas y tejados. Se trataba de piezas que exigían una gran habilidad técnica, cuyos perfectos ensamblajes y combinaciones de fuerzas testimonian su relación con la carpintería naval. De hecho, en las regiones de fuerte tradición marítima, los maestros carpinteros compartían la construcción de catedrales con el trabajo en las atarazanas. Otra función importante de la madera era la de encofrar los muros y columnas mientras se estaban levantando, y sostener con cintras las formas curvas hasta que se secara bien la argamasa que unía sus piezas.

Quien levantara la vista al observar la obra de una catedral, podía ver en lo alto a los «cubridores», encargados de revestir la superficie de los tejados con tejas o pizarra y forrar con plomo las agujas que coronaban las torres o los pináculos que se elevaban sobre los arbotantes. Eran también los responsables de una tarea delicada: poner a punto la red de desagües y evacuación de las aguas pluviales, instalando canalones y bajantes en los aleros y repartiendo alrededor del tejado las famosas gárgolas de piedra realizadas por los escultores.

Otro gremio de gran importancia era el de los forgerons o herreros forjadores, más sedentarios pero muy activos, que fabricaban, reparaban y afilaban casi todas las herramientas y útiles de la obra, al tiempo que la proveían de grandes cantidades de clavos de todo tipo y tamaño. Actuaban tanto fuera como dentro del edificio, colocando los tirantes metálicos que ayudaban a sostener muros y bóvedas, o a ensamblar las partes de los vitrales. Junto a ellos trabajaban los «serradores de -hierro», que se hacían cargo de toda la ferrería de puertas y ventanas, ya fuera ornamental o funcional, con especial dedicación a las bisagras y cerraduras. Eran también artesanos muy especializados, ya que de su buen hacer dependía la seguridad del templo y la protección de los tesoros y reliquias.

Cuando la obra estaba casi terminada, intervenían dos gremios que tenían buenas razones para malquererse: los pintores y los vidrieros. Los primeros, cuya labor era fundamental en las pinturas y frescos interiores de los templos románicos, habían visto reducida su tarea, y por lo tanto su importancia, ante la ligereza de los muros góticos que permitió la aparición de las vidrieras decoradas. Y a medida que éstas se hacían más grandes y sofisticadas, menor era el espacio y menores eran las oportunidades de los pintores para realizar su tarea. No obstante mantuvieron su presencia coloreando estatuas y pintando frescos en las altas bóvedas, o decorando espacios cerrados como las capillas y estancias interiores. Algunos de ellos se pasaron a la iluminación de salterios, libros de horas y códices, en un momento en que la ilustración miniaturista alcanzaba su máximo esplendor.

Pero la batalla por la decoración de las catedrales fue ganada ampliamente por los vidrieros que, aunque recién llegados, pudieron plasmar dos conceptos fundamentales del ideario gótico: la luz y el colorido. Los ventanales de vidriera y los intersticios de los rosetones se cerraban con varios trozos de vidrio ensamblados entre si, cuyas formas y colores componían escenas de temas diversos.

Contra lo que suele creerse, los vidrieros no fabricaban su material básico, que encargaban a vidrierías locales o de poblaciones próximas. Lo que sí hacían era cortar las piezas del vitral, a partir de un «cartón» o modelo a tamaño real, y colorearlas con polvos extraídos del mundo vegetal y mineral. Estas tinturas eran el gran secreto del gremio de los vidrieros, y los componentes y su preparación se transmitían sólo en forma oral, al punto que aún hoy se desconocen las formulas de algunos colorantes empleados en los vitrales.

Enfrentamiento Papa y el Emperador Resumen y las Reformas Gregorio

Enfrentamiento del Papa y el Emperador en la Edad Media 

Después de los otones, el Imperio Romano Germánico fue un terreno de disputas entre el emperador y los señores feudales. Como Otón III no dejó herederos, el trono fue ocupado por el duque de Baviera, Enrique II, inaugurando una nueva casa gobernante: la de Franconia.

Uno de los emperadores más poderosos fue Enrique IV, quien durante su reinado mantuvo una grave controversia con el Papa Gregorio VII El enfrentamiento se originó cuando el pontífice prohibió a los obispos que recibieran su investidura del monarca, a quien no le interesaba considerar la vocación religiosa del candidato. «Solo el Papa puede investir a obispos y abades«, dijo Gregorio VII Enrique depuso al Papa y este lo excomulgó.

La disputa generó una guerra civil en el Imperio que recién finalizó cuando el emperador se humilló ante el Santo Padre -año 1077- y pidió su perdón, que le fue concedido. Una nueva pelea entre el Papa y el emperador terminó con el triunfo de este último (1085).

Pese a la victoria imperial sobre el papado, la llegada al trono de Enrique V restableció la supremacía de Roma en 1122. Mientras tanto en España, los reinos cristianos comenzaron un lento avance sobre los musulmanes que ocupaban casi toda la península. La «reconquista» tomó un carácter religioso a partir del siglo XI (el de Las Cruzadas).

En Aragón, Alfonso I conquistó Zaragoza (1108); Alfonso VII de Castilla se adueñó de Almería en el 1139; y Ramón Berenguer IV de Cataluña tomó Lérida y Tortosa en 1149.

concordato de worms

HISTORIA: En 1073 llegó a  Papa como Gregorio VII y de inmediato Convocó un Concilio que aprobó estas famosas reformas: bajo pena de excomunión se prohibió a los civiles entrometerse en los asuntos internos de la Iglesia y Conceder cargos eclesiásticos. Igualmente se penaba a los clérigos que los aceptaban o que vivían casados.

Estas pretensiones papales llevarán a un enfrentamiento con el emperador alemán en la llamada Disputa o Querella de las Investiduras, que en el fondo no es más que un enfrentamiento entre el poder civil y el eclesiástico sobre la cuestión de a quién compete el dominio del clero.

Ocupaba el trono imperial Enrique IV, príncipe prepotente y ambicioso, poco dispuesto a perder sus privilegios. En un principio desconoció las órdenes pontificias y siguió confiriendo dignidades eclesiásticas como si nada hubiera pasado. El Papa Gregorio le envió amistosos avisos y luego protestas más enérgicas. Finalmente, se vio en la necesidad de excomulgarlo, y —cosa nunca vista— lo destituyó de emperador.

Con motivo de la publicación de la bula de excomunión contra el emperador, la nobleza opositora logró convocar en Tribur la Dieta imperial con la manifiesta intención de deponer al monarca, aprovechando además que los rebeldes sajones estaban de nuevo en pie de guerra. Enrique IV se vio en situación comprometida. Ante el peligro de que el papa aprovechara esta reunión para imponer sus exigencias y amenazado además de deposición por los príncipes si no era absuelto de la excomunión, Enrique IV decide ir al encuentro del papa y obtener de él la absolución.

Como se observa, el resultado fue tremendo: los príncipes alemanes se reunieron en Tribur y apoyaron al Papa desligándose del soberano.

Entonces Enrique, viéndose perdido, se dirigió a Canosa, en el norte de Italia, en donde se encontraba el Papa, para pedirle el levantamiento del castigo. Gregorio, luego de tres días de espera, le concedió el perdón y lo restituyó en el trono. Su triunfo había sido completo.

Con todo, la lucha aun prosiguió unos años hasta que con el «Concordato de Worms” se llegó a un acuerdo: el Papa y el Emperador reconocían su mutua independencia en sus respectivas esferas. Este conflicto también se conoce como la Querella de las Investiduras.

LA REFORMA GREGORIANA: En el siglo XI un dinámico grupo de cardenales y papas presionó para que se diera la «liberación de la iglesia». Esto vino a significar no sólo el control papal de los asuntos eclesiásticos, sino la eliminación de la investidura laica.

Los reformadores consideraron este último asunto como la cuestión primordial en el corazón del control laico de la iglesia.

Tratando de eliminarlo, los papas reformadores —sobre todo Gregorio VII— ampliaron los reclamos papales para que se incluyera el derecho de supervisar a las autoridades seculares y, en particular, poder derrocar a los gobernantes bajo ciertas circunstancias.

La siguiente selección está tomada de un documento que ingresó en el registro papal en e año 1075. Consistía de veintisiete afirmaciones que tai vez servían como encabezados, o como índice, a una colección de escritos eclesiásticos que apoyaban los reclamos del papa.

Los dictados del papa
1. Que la iglesia romana fue fundada únicamente por Dios.
2. Que únicamente el pontífice romano puede llamarse, con todo derecho, universal.
3. Que sólo él puede deponer o nombrar obispos.
4. Que en un concilio el enviado papal, aunque fuese de menor grado, su jerarquía está por encima de todos los obispos, y pueda aprobar una sentencia de destitución en contra de ellos.
5. Que el papa puede destituir al ausente.
6. Que, entre otras cosas, no debemos permanecer en una misma casa con las personas excomulgadas por él…
8. Que sólo él puede utilizar la insignia imperial.
9. Que únicamente besen los pies al papa todos los príncipes.
10. Que sólo su nombre se pronuncie en las iglesias.
11. Que éste es el único nombre en el mundo.
12. Que se le permita destituir a emperadores.
13. Que se le permita transferir obispos, en caso de ser necesario…
17. Que ningún capítulo o libro se considere canónico sin su autoridad.
18. Que un decreto aprobado por él nadie pueda revocarlo; y que sólo él mismo, entre todos, pueda revocarlo.
19. Que nadie pueda juzgarlo.
20. Que nadie se atreva a condenar al que recurre a la silla apostólica.
21. Que se remitan a ellos los casos más importantes de cada iglesia.
22. Que la iglesia romana nunca ha errado; ni se equivocará por toda la eternidad, teniendo las Escrituras como testigo.
23. Que el pontífice romano, si ha sido ordenado canónicamente, sin lugar a dudas se convierte en santo gracias a los méritos de San Pedro…
25. Que pueda destituir y rehabilitar obispos sin necesidad de convocar a un sínodo.
26. Que aquel que no esté en paz con la iglesia romana no sea considerado católico.
27. Que pueda liberar de su lealtad a aquellos que son súbditos de hombres perversos.

Fuente Consultada: Civilizaciones de Occidente Tomo I Jackson Spielvogel

Poder la la Iglesia y Ambición de los Papas

 

La Sociedad Estamental Señor Feudal vasallos Ciervos de la Gleba

La Sociedad Estamental: Señor Feudal, Vasallos, Ciervos de la Glebafeudalismo, señor feudal

Origen del sistema feudal: Los caballos de guerra eran costosos y su adiestramiento para emplearlos militarmente exigía años de práctica. Carlos Martel, con el fin de ayudar a su tropa de caballería, le otorgó fincas (explotadas por braceros) que tomó de las posesiones de la Iglesia. Estas tierras, denominadas ‘beneficios’, eran cedidas mientras durara la prestación de los soldados.

Éstos, a su vez, fueron llamados ‘vasallos‘ (término derivado de una palabra gaélica que significaba sirviente). Sin embargo, los vasallos, soldados selectos de los que los gobernantes Carolingios se rodeaban, se convirtieron en modelos para aquellos nobles que seguían a la corte.

Con la desintegración del Imperio Carolingio en el siglo IX muchos personajes poderosos se esforzaron por constituir sus propios grupos de vasallos dotados de montura, a los que ofrecían beneficios a cambio de su servicio. Algunos de los hacendados más pobres se vieron obligados a aceptar el vasallaje y ceder sus tierras al señorío de los más poderosos, recibiendo a cambio los beneficios feudales.

Se esperaba que los grandes señores protegieran a los vasallos de la misma forma que se esperaba que los vasallos sirvieran a sus señores.

SEÑORES, VASALLOS Y FEUDOS

Las revueltas de la Baja Edad Media tuvieron como resultado muchas instituciones nuevas: señoríos, vasallaje, feudos. Los siguientes textos ilustran dos facetas del feudalismo. El primero da cuenta de la cesión que un señor hace de su feudo a un vasallo. El segundo es una declaración clásica del Obispo Fulbert de Chartres en el año 1020, sobre las mutuas obligaciones entre el señor y el vasallo.

Registro de una cesión hecha por el abad Farítio a Roberto, un caballero

El abad Faritio también cedió a Roberto, hijo de Guillermo Mauduit, la tierra de cuatro hides (60 a 120 acres) en Weston, que su padre había heredado de su predecesor, para tenerla en calidad de feudo. Y él deberá de hacer este servicio a cambio, a saber: que siempre que :a la iglesia de Abingdon deba desempeñar su servicio de cabalo, Roberto deberá cumplir la mitad del servicio de caballero para la misma iglesia; es decir, en la protección del castillo, en el servicio militar exterior y en esta parte del mar; en dar dinero en forma proporcional, si el rey es hecho prisionero, y en el resto de los servicios que los demás caballeros de la iglesia desempeñan.

Obispo Fulbert de Chartres
Habiéndome pedido que escribiera algo relacionado con la forma e la lealtad, he anotado de manera breve para ti, con la autoridad de los libros, las cosas que siguen. El que hace un juramento de lealtad a su señor debe tener estas seis cosas presentes en todo momento: lo que es inofensivo, seguro, honorable, útil, fácil y practicable. Inofensivo, es decir, que no debe herir a su señor en el cuerpo; seguro, que no debe herir a su señor traicionando sus secretos o sus defensas en las que descansa la seguridad; honorable, que no debe lastimarlo en su justicia, o de otras formas que atañan a su honor; útil, que no debe herirlo en sus posesiones; fácil j practicable que aquel bien que su señor pueda realizar con facilidad, no lo haga con dificultad, ni que pudiéndose llevar a cabo, sea imposible para él realizarlo.

Que el fiel vasallo deba evitar estos daños es ciertamente propio, pero no únicamente por esto merece él sus propiedades, ya que esto no basta para abstenerse del mal, a menos que también se haga el bien. Por consiguiente, sólo resta que en esas seis cosas mencionadas arriba aconseje y ayude fielmente a su señor, si es que desea que se le considere digno del beneficio recibido y estar a salvo en lo que concierne a la fidelidad que juró.

El señor debe también actuar de manera recíproca con su fiel vasallo en todas estas cosas. Y si no lo hiciere así, será considerado con toda justicia culpable de mala fe, al igual que el primero, en caso de que se le sorprendiera evitando o consintiendo el incumplimiento de sus deberes y, en ese caso, sería desleal y perjuro.

DECADENCIA:  El feudalismo alcanzó el punto culminante de su desarrollo en el siglo XIII; a partir de entonces inició su decadencia. El subenfeudamiento llegó a tal punto que los señores tuvieron problemas para obtener las prestaciones que debían recibir.

Los vasallos prefirieron realizar pagos en metálico (scutagium, ‘tasas por escudo’) a cambio de la ayuda militar debida a sus señores; a su vez éstos tendieron a preferir el dinero, que les permitía contratar tropas profesionales que en muchas ocasiones estaban mejor entrenadas y eran más disciplinadas que los vasallos. Además, el resurgimiento de las tácticas de infantería y la introducción de nuevas armas, como el arco y la pica, hicieron que la caballería no fuera ya un factor decisivo para la guerra. La decadencia del feudalismo se aceleró en los siglos XIV y XV.

Durante la guerra de los Cien Años, las caballerías francesa e inglesa combatieron duramente, pero las batallas se ganaron en gran medida por los soldados profesionales y en especial por los arqueros de a pie. Los soldados profesionales combatieron en unidades cuyos jefes habían prestado juramento de homenaje y fidelidad a un príncipe, pero con contratos no hereditarios y que normalmente tenían una duración de meses o años. Este ‘feudalismo bastardo’ estaba a un paso del sistema de mercenarios, que ya había triunfado en la Italia de los condotieros renacentistas.

El Negocio de la Esclavitud Esclavos africanos inmunes a la viruela

El Negocio de la Esclavitud-Esclavos Africanos Inmunes a la Viruela

Los españoles comenzaron a importar esclavos africanos, que eran menos propicios a contraer la viruela. Esta enfermedad, de las más mortales para los europeos y en grado superlativo para los naturales del Caribe, se había propagado a África, de modo que los africanos habían desarrollado inmunidad natural.

Los primeros esclavos africanos fueron comprados a los barcos portugueses hacia 1530, comenzando así un comercio que iría en rápido aumento durante los siglos dieciséis y diecisiete, para alcanzar su máximo desarrollo en el dieciocho.

Asimismo, en el siglo dieciséis, los españoles se dieron cuenta de que la mano de obra esclava volvía altamente rentable la cosecha manual de la caña de azúcar, que habían sembrado en la Española y otras islas del Caribe. Así que compraron más esclavos. Hacia 1700 llegaban anualmente 4.000 esclavos a las islas dominadas por los españoles.

Los ingleses, que desarrollaban en 1607 su primer asentamiento permanente en Norteamérica, en Jamestown, Virginia, no tardaron mucho en iniciar la importación de esclavos. Poseían también un cultivo lucrativo que exigía gran cantidad de mano de obra: el tabaco. En 1619 los nuevos virginianos comenzaron a utilizar esclavos en sus plantaciones.

El Negocio de la Esclavitud

Portugal llevó tantos esclavos a Brasil que, hacia 1800, la mitad de la población de ese inmenso país era de ascendencia africana.

El tráfico de esclavos fue, entre 1500 y 1800, uno de los más seguros medios de enriquecerse en el negocio de embarques. Los europeos se unieron a los tratantes árabes y a los jefes locales africanos, que podían también hacer fortuna en esta horrible profesión. Holandeses, ingleses, franceses y daneses compitieron con los portugueses en el establecimiento de factorías de esclavos en África.

En 1713, España concedió a Inglaterra el monopolio del suministro de 4.800 esclavos anuales a sus colonias americanas, durante 30 años. El acuerdo se llamó Asiento de Negros. Se ignora el número de personas que fueron capturadas y vendidas, pero alcanza tal vez la cifra de siete millones, solamente en el siglo dieciocho. Una de las razones por las cuales es tan difícil de establecer la cantidad era la elevada mortalidad durante el viaje.

Las condiciones a bordo de los barcos de esclavos, donde la gente iba encadenada en bodegas que medían algo más de un metro de altura, eran penosas. Muchos fallecían en esas sentinas en medio de la inmundicia, la enfermedad y la desesperación. Los marineros arrojaban los cadáveres por la borda, sin ninguna ceremonia.

EN TOTAL, ALREDEDOR DE 10 MILLONES de esclavos africanos se transportaron al Nuevo Mundo entre el siglo XVI y el XIX. Se estima que 50 por ciento de ellos fue embarcado en navíos británicos y el resto en barcos franceses, holandeses, portugueses, daneses y, después, estadounidenses.

Una razón de la asombrosa cantidad de esclavos, naturalmente, era la alta tasa de mortalidad. A los esclavos se les apiñaba en forma apretada en buques de carga, de 300 a 450 por barco, y se les encadenaba en bodegas o calas sin instalaciones sanitarias ni suficiente espacio para permanecer de pie.

Así permanecían durante su viaje a América, el cual duraba por lo menos cien días (véase al recuadro ¿e arriba). La tasa de mortalidad alcanzaba diez por ciento, excepto en viajes más largos, en los cuales, debido a tormentas o vientos adversos, la tasa llegaba a ser más alta. Los africanos que sobrevivían al viaje estaban expuestos a enfermedades ante las que tenían poca o ninguna inmunidad. La tasa de mortalidad era menor entre los nacidos y criados en el Nuevo Mundo. La nueva generación logró inmunizarse ante muchas enfermedades más graves.

Los patrones pocas veces estimulaban a sus esclavos a tener hijos. Muchos de los dueños, sobre todo de las Antillas, creían que era menos caro comprar un nuevo esclavo que criar un niño, desde su nacimiento hasta la adolescencia, para que pudiera trabajar.

Antes de la llegada de los europeos en el siglo XV, la mayoría de esclavos de África eran prisioneros de guerra o muchos trabajaban en el servicio domestico sin salario alguno, solo por la comida.

VIDEO SOBRE EL COMERCIO DE ESCLAVOS

PARA SABER MAS…Se dice que el contrabando significó para los habitantes de Buenos Aires una bendición que llegaba para aliviar la situación de extrema necesidad por la que transitaban sus días. Pero no todas eran alegrías, ya que el puerto también fue la puerta de entrada de epidemias que se propagaron hacía el interior del territorio causando estragos.

Esta situación se vio favorecida por la precariedad de los asentamientos urbanos, especialmente el de Buenos Aires, que no sólo no disponía de un abastecimiento regular de agua potable sino que además se destacaba por la proverbial suciedad de sus calles, donde se multiplicaban alegremente todo tipo de insectos y alimañas.

La viruela, el tifus, la fiebre tifoidea, la difteria y la tuberculosis -por sólo nombrar las más conocidas- merodearon periódicamente por estas tierras y alcanzaron el rango de epidemias en numerosas oportunidades a lo largo de todo el siglo XVII y aún bien entrado el siglo XVIII. Uno de los vehículos más aptos -aunque no el único- para la Introducción de enfermedades fueron los cargamentos de esclavos que llegaban en pésimas condiciones sanitarias. Luego de una penosa travesía, donde los alimentos escaseaban, muchas veces arribaban en pleno invierno sometidos a bajísimas temperaturas y desprovistos de abrigo.

Era de esperar entonces que con frecuencia se dieran situaciones como las que a principios del siglo XVIII denunciaba el Procurador General porteño, al señalar que el facultativo designado para el control de un barco negrero «halló en él trescientos y más negros y negras que habiéndoles reconocido uno por uno, están la mayor parte enfermos con diferentes enfermedades, como ser algunos de ellos con tina, otros con diferentes especies de calenturas… y las restantes con viruelas, las que tiene por enfermedad epidémica…».

La experiencia indicaba que una vez instalada la enfermedad era ir-probable el remedio o la cura, y que les escasos y dudosos especialistas en e arte de sanar no contaban ni con el saber ni con los recursos necesarios para poder detenerla.

Ver: Historia de la Esclavitud En Estados Unidos

Imperio Británico en la India Compañía Indias Orientales Isabel I

Imperio Británico en la India – Compañía Indias OrientalesImperio Británico en la India - Compañía Indias Orientales

La fundación de compañías de las Indias Orientales
Ochenta comerciantes londinenses se reunieron en 1599 para formar la Compañía de las Indias Orientales. Isabel I les concedió el permiso legal en 1600. Los holandeses formaron su propia Compañía de las Indias Orientales en 1602. Los franceses no podían quedarse atrás, y establecieron en 1664 su Compañía de las Indias Orientales.

Por corto tiempo Portugal gozó del monopolio mercantil, como única entre las naciones europeas que poseía las cartas de navegación y los contratos comerciales para transportar los productos asiáticos por mar. ¿Cómo hicieron las compañías para burlar el monopolio portugués? De manera parecida a como ellos lo habían logrado en primer lugar: por la fuerza.

Después de establecer en 1612 su primera factoría en Surat, en la India, los ingleses se desplazaron a otros puertos indios. Fundaron Madrás, en el sureste de la India, en 1612, e implantaron en 1688 un puesto mercantil en Bombay. En Calcuta, sobre el golfo de Bengala, fundada por ellos en 1690, establecieron su centro de operaciones para la India.

El comercio de especias resultó ser un oficio muy arriesgado. Los holandeses tomaron Ambón como base en las Molucas, lejos de los portugueses. Y cuando los mercaderes ingleses intentaron comerciar allí, dieron muerte a los intrusos.

Los holandeses capturaron Jakarta en 1619, ciudad con un excelente y abrigado puerto, situada sobre la costa norte de Java (que hoy forma parte de Indonesia), y le cambiaron el nombre, llamándola Batavia (en recuerdo de los batavos, tribu celta que habitaba los Países Bajos en tiempos de los romanos). La Compañía Holandesa de las Indias Orientales estableció allí su centro de operaciones.

En 1638 se anotaron los holandeses otra primicia: convencieron a los japoneses de que les permitieran desplazar a los portugueses, y tomar ellos la representación exclusiva del comercio europeo en Japón. Para lograr este derecho se comprometieron a no predicar el cristianismo.

La conquista de los Incas Pizarro somete a Atahulpa Caballos y Armas

La conquista de los Incas: Pizarro somete a AtahulpaPizarro Conquista a los Incas

CONQUISTA DE LOS INCAS:
Camino hacia Cuzco:
Como los aztecas en el norte, los incas eran un pueblo dominado por el yugo de imperios peruanos anteriores.

Los incas comenzaron a prepararse en el siglo doce. Hacia 1430, un jefe llamado Pachacuti rechazó una invasión de un pueblo vecino, y siguió luego ensanchando el Imperio Inca hasta alcanzar regiones de lo que hoy son Chile, Bolivia y Ecuador.

Hacia el siglo dieciséis, los sucesores de Pachacuti controlaban más tierra que cualquier pueblo suramericano anterior a ellos. Al igual que los romanos , los incas atrajeron a los líderes de los pueblos conquistados a su redil, recompensando a aquéllos que se les unían y convirtiendo la cooperación en algo más fácil que la resistencia. Como los romanos, también los incas fueron magníficos ingenieros; sus albañiles construyeron fortificaciones de enormes bloques de granito unidos con una perfección tal que la hoja de un cuchillo no lograría penetrar aun hoy en las juntas.

Igualmente notable, en especial en una geografía tan escarpada, fue el mantenimiento que los incas dieron a su red de 30.500 kilómetros de caminos, y el sistema de correos, con mensajeros de a pie a cargo del gobierno, que recorrían esos caminos, y relevos cada 2,4 kilómetros. Por medio de este sistema podían los incas enviar un mensaje a 240 kilómetros de distancia en un día. Los mensajeros mantenían a los líderes locales en comunicación con Cuzco.

El Imperio Inca aún florecía cuando la primera expedición española arribó a la región. En diciembre de 1530, Francisco Pizarro (c. 1475-1541) llegó a las costas del Océano Pacífico en América del Sur con alrededor de 180 hombres, pero, al igual que Cortés, contaba con armas de acero, pólvora y caballos, nada de lo cual era conocido por los nativos. Pizarro también tuvo suerte porque el Imperio Inca ya había sucumbido a una epidemia de viruela. Los incas, como los aztecas, tampoco eran inmunes a las enfermedades europeas. Demasiado pronto, la viruela acabó con las aldeas. Otro golpe de fortuna para Pizarro fue que incluso el emperador murió a causa de la viruela y dos de sus hijos reclamaban el trono, lo cual originó una guerra civil.

La unión del país dependía sólo de la familia gobernante. Bastó a Pizarro vencer a esta familia para ocasionar la ruina de los incas, lo cual logró en 1532 mediante un engaño ruin.

El 15 de noviembre de 1532 Pizarro entró en la ciudad de Cajamarca y, al siguiente día, recibió la visita del Inca a quien -siguiendo el ejemplo de Cortés- tomó prisionero. Tal como lo hiciera Moctezuma en México, Atahualpa siguió gobernando bajo las órdenes de Pizarro; pero pensó en recobrar su libertad y ofreció como precio del rescate una habitación de su palacio llena de oro y dos llenas de plata hasta la altura de su brazo alzado.

El trato fue aceptado por Pizarro, pero, como el cumplimiento de lo pactado tardara más de lo previsto, los españoles se impacientaron, se apoderaron del botín, y dispusieron la muerte del Inca, a quien acusaron de conspirar contra ellos. Entretanto, Almagro, repuesto de su enfermedad, había llegado a Cajamarca en abril de 1533.

Luego de descontar la parte que correspondía al soberano, los españoles se repartieron el tesoro. Pizarro y Almagro se enredaron en oscuras peleas por sus derechos sobre lo conquistado. Esta situación se prolongó durante largo tiempo hasta que finalmente, en 1538, Almagro fue muerto en el Cuzco por orden de Pizarro. Años más tarde, Pizarro murió a su vez a manos del hijo de Almagro.
En 1542 se creó, el virreinato del Perú y la ciudad de Lima -que Pizarro había fundado en 1535- fue designada su Capital. En un principio, el virreinato del Perú abarcó todos los dominios españoles en América del Sur, excepto Venezuela.

Como conquistaron america los españoles? La Conquista de America

¿Cómo conquistaron América los Españoles?-La Conquista de América

conquista de américa

LA EXPANSIÓN EUROPEA: A finales del siglo XV los europeos navegaron por el mundo en todas direcciones. Los pioneros fueron los portugueses que, en un puñado de buques, se aventuraron hacia el sur a lo largo de la costa occidental de África a mediados del siglo XV; el proceso se aceleró con los viajes que inauguraron la época de Cristóbal Colón a América y de Vasco da Gama al Océano índico alrededor de 1490. Muy pronto se unieron a la aventura otros estados europeos y, ya para terminar el siglo XVIII, habían creado una red de comercio global dominada por los barcos y las fuerzas occidentales.

En menos de trescientos años, la época europea de exploración cambió el concepto del mundo. En algunas regiones, como en América y las islas de las especias, destruyó las civilizaciones indígenas y el establishment de las colonias europeas. En otras, como en África, India y las regiones del continente del sureste asiático, quedaron los regímenes nativos intactos, pero hubo un fuerte efecto en las sociedades locales y los modelos de comercio regional.

Con el tiempo, muchos observadores europeos tuvieron de este proceso una opinión favorable. Creían que no sólo se había llevado riqueza por medio del comercio mundial e intercambiado cultivos y descubrimientos entre el Viejo y el Nuevo Mundo, sino que también habían llevado a los «pueblos paganos» el mensaje de Jesucristo. No hay duda de que la conquista de América y la expansión hacia el resto del mundo hizo aflorar lo peor y algo de lo mejor de la civilización europea.

El saqueo ambicioso de los recursos y la represión brutal y la esclavitud apenas fueron equilibrados con los intentos de crear nuevas instituciones, convertir los nativos al cristianismo y atender los derechos de los pueblos indígenas. En cualquiel caso los europeos habían empezado a cambia el mundo.

LA CONQUISTA DE AMERICA: Al norte de las ciudades mayas, en las montañas del centro de México, el comandante militar español, Hernán Cortés, halló en 1519 una gran ciudad, la capital azteca de Tenochtitlán, construida en la mitad de un lago que tenía por lo menos 200.000 habitantes, y que se hallaba en el apogeo de su gloria.

Los curtidos soldados españoles decían que Tenochtitlán. con sus pirámides brillantemente pintadas y las anchas calzadas que unían la isla urbanizada con las orillas del lago, era tan magnífica como Roma o Constantinopla. Los españoles habrían de destruirla, por supuesto, pero nadie ha sostenido hasta ahora que las conquistas sean hermosas.

Aunque las civilizaciones precolombinas ostentaban grandes ciudades; muchos otros logros, adolecían de ciertas ventajas clave que facilitaron la conquista española. Cuatro de las más importantes fueron:

1- La pólvora: Los europeos, como los árabes y los turcos, la obtuvieron de los chinos. Pero este avance tecnológico, que se había extendido por Asia y Europa, no había cruzado el océano hasta que los españoles lo llevaron a América.

2- El hierro: Aunque varias culturas americanas lograron trabajar el metal en forma espléndida hacia el siglo dieciséis, ninguna aprendió, a fabricar armas de fuego. Las armas de hierro y acero (mezcla de hierro y carbón), eran más sólidas y durables que las de los indígenas.

3- El caballo: No había caballos en América. Lo más parecido a un caballo en cualquier cultura americana del siglo dieciséis era la llama, que los incas suramericanos usaban como bestia de carga. Nadie confundiría  llama con un caballo de batalla.

4- La inmunidad: Ésta fue probablemente la mayor desventaja. Los europeos llevaban consigo enfermedades que no habían cruzado antes el océano, y los indígenas no poseían defensas contra ellas.

PARA SABER MAS….

Los españoles no llevaron adelante sus acciones de conquista de un modo improvisado, por el contrario, es posible establecer algunas características comunes entre la conquista de los aztecas y la de los incas. Esto permite sañalar la existencia de una verdadera táctica.

La misma se caracterizó por:
• El establecimiento de alianzas con grupos locales -por ejemplo, con los que buscaban liberarse de la dominación azteca- o el aprovechamiento de las divisiones internas -como las que existían entre los incas-, ocasionadas en la lucha por el [poder]. De esta manera, lograban conseguir hombres para incorporar a sus ejércitos.

• El control de jefes indígenas, como una forma de dominar a los pueblos que estaban subordinados a ellos.

•  La superioridad en armamento: espadas de acero contra lanzas de obsidiana, armaduras de metal contra túnicas forradas de algodón, armas de fuego (arcabuces) contra arcos y flechas, caballería contra un ejército a pie.

•  La obtención de intérpretes indígenas que hicieran de traductores e informantes.

• El aprovechamiento de las creencias indígenas para atemorizarlos, realizando acciones espectaculares, como destruir sus templos o ídolos.

LOS ABORÍGENES HOY… La mayoría de los pueblos indígenas en América Latina desciende de las grandes civilizaciones azteca, maya e inca. Se estima que existen 34 millones de indígenas en América Latina y el Caribe. Bolivia es el país que cuenta con la proporción más alta de indígenas (56,8%).

Si bien los diferentes gobiernos de América Latina realizaron un esfuerzo para lograr cambios culturales en estas poblaciones, en la actualidad los indios siguen afectados por la pobreza y tienen bajas tasas de alfabetización y escolaridad. Los indios jóvenes son sinónimo de esperanza. Son los más instruidos y los que están intentando reafirmar sus raíces culturales.

También existen organismos internacionales que intentan contribuir al desarrollo indígena frente a dificultades como las siguientes: carecer de derechos de propiedad de tierras; no tener programas de asistencia técnica y de capacitación; no poder acceder al crédito para emprender pequeños proyectos.

Es necesario reducir el nivel de pobreza que están sufriendo los pueblos indígenas de América Latina. Hay que darles más posibilidades de educación porque es una manera de brindarles herramientas para luchar por salir de la pobreza.