Plantas Venenosas

Usos y Utilidades del Cactus e Historia de la Planta

Historia, Usos y Utilidades del Cactus

Con pocas excepciones, casi todos los cactus verdaderos crecen con exclusividad en el hemisferio occidental, desde Canadá hasta el extremo austral de América del Sur, incluyendo las Antillas y las islas Galápagos. Son xerófitos, es decir, plantas adaptadas a la vida en condiciones extremadamente secas y capaces de soportar la falta de agua durante periodos prolongados. El rasgo más llamativo de los cactus son las espinas, que protegen la planta de los animales, proyectan algo de sombra sobre el tallo, reducen la pérdida de agua y actúan como puntos de condensación del rocío, que cae en gotas al suelo para que lo absorban las raíces.

cactus

Sin hojas para no despilfarrar agua, los cactus parecen ser los elegidos para medrar en los duros ambientes de los desiertos, administrando perfectamente cada gota de agua que llega a sus raíces. La carencia de hojas no dificulta la fotosíntesis que es el proceso biológico que utiliza la energía luminosa para transformar químicamente el dióxido de carbono de la atmósfera (CO2) en substancias hidrocarbonadas, siendo los azúcares uno de los principales productos elaborados.

Según el mecanismo inicial de asimilación de CO2 se ha establecido una división de dos grandes tipos de plantas fotosintéticas. Para la gran mayoría, la fotosíntesis se realiza durante el día y en un grupo minoritario de plantas denominadas CAM (Crassulaceam acid metabolism) que incluye a los cactus, las plantas crasas y las eufobias; este proceso sucede durante la noche.

Además de permitirnos gozar de la belleza de sus flores, algunos cactus tienen sabrosos frutos comestibles, de otros se aprovecha su precaria sombra o su madera, sirven como combustible y de una especie hasta se hace un exquisito dulce.

El dulce es el arrope y en la Argentina es preparado especialmente en Santiago del Estero, norte de Córdoba, La Rioja y Catamarca que son las zonas donde mejor se desarrollan las plantas de tunas o chumberas.

Pero fueron los españoles quienes revelaron al mundo el mérito indirecto de los cactus al entrar Cortes a México en 1519 y admirar sorprendido el colorido de las ropas que vestía Moctezuma y la sociedad que lo rodeaba. El brillante color rojo tenía para los aztecas el mismo significado que el púrpura real para los europeos.

Posteriormente Cortes halló bolsas del colorante rojo dado como tributo a su dios y pronto supo que provenía de un pequeño insecto, la cochinilla, que únicamente crecía sobre las plantas de chumberas. El colorante llegó a tener tanto valor como el oro mismo y los españoles ejercieron el monopolio hasta 1870 que se descubrieron los tonos sin-
téticos. Para ese entonces las plantaciones de cactus habían proliferado en toda América, en las islas tropicales de Haití y Curazao, en África del Norte y en el Mediterráneo.

En el estado de Jalisco, México, los indios Huicholes realizan actualmente una peregrinación anual de 500 km. a pie cruzando la Sierra Madre Occidental hasta el desierto de San Luis de Potosí siguiendo el rito tradicional de sus costumbres para recolectar el cactus peyote por sus efectos alucinógenos.

Según la visión huichola, el peyote -que ellos llaman Divino Luminoso- es el único camino que conduce a su raza hasta la necesaria comunicación con los seres sobrenaturales que controlan sus vidas. Los efectos de la ingestión de estos cactus producen alucinaciones, ausencia de cansancio, de sed, de deseo sexual. Pero la medicina aprovecha también sus cualidades extrayendo la droga llamada mescalina.

En Argentina, en la zona del noroeste hay una especie de cactus parecido al saguaro, que se le conoce con el nombre de cardón. Se desarrolla en la Puna entre los 3.000 y 3.500 m., aunque en Catamarca y La Rioja es posible verlos a menor altura. Cada uno de estos gigantes tiene de 10 a 15 metros de altura y pueden acumular una tonelada de agua, viviendo hasta 200 años. Esta especie hospeda en su tronco a los picamaderos, buhos, ratones, golondrinas, cernícalos v halcones.

Por otro lado, se ha creado la leyenda de larga fama que muchas personas salvaron la vida gracias a la reserva de jugos que tienen los cactus en sus tallos. En verdad la pulpa no es sabrosa, ni siquiera aceptable al paladar aunque es probable que con la cantimplora vacía, esta opinión casi no tenga importancia como argumentación científica. Pueden sí, prepararse algunas comidas en base a la hoja de la tuna o del cacto barril, hervido previamente para sacarle el jugo viscoso. Cortado en tiras y frito con huevos y harina, comentan que constituye un plato de delicado sabor.

Fuente Consulatada: Nota de la Revista Enciclopedia Popular  N°12 Año 1 Utilidades del Cactus

Conservación de los Bosques Importancia e Impacto Ambiental

Conservación de los Bosques
Su Importancia e Impacto Ambiental

DISTRIBUCIÓN DE LAS COMUNIDADES DE PLANTAS
¿Por qué las selvas se encuentran únicamente en las regiones tropicales? La aparición y distribución de cualquier tipo de comunidad de plantas dependen de tres factores: el climático —que incluye la influencia de la iluminación solar, de la temperatura, del viento, de las lluvias- y de la humedad—; el del suelo o edafológico —composición y propiedades del suelo que soporta   la   comunidad   de   plantas—,   y   el biótico —principalmente, la influencia de la población animal sobre la comunidad.

El factor climático es, sin duda alguna, el más importante de los tres. La gran variación de los climas, a través del mundo, es la que origina los cinturones de vegetación característicos de las formaciones de plantas. Cualquiera que sea la calidad del suelo, una selva no crecerá nunca en Europa occidental.

Las selvas necesitan humedad, calor y una fuerte luminosidad a lo largo de todo el año; estas condiciones sólo se reúnen en las regiones tropicales. En cambio, Europa occidental —con sus veranos húmedos y templados, y sus inviernos más fríos— es ideal para los árboles de hoja caduca.

Bosque

Ver: Impacto de la Deforestación

El factor del suelo o edafológico tiene una influencia secundaria, pero en modo alguno despreciable, en las comunidades de plantas. Los tipos de asociación y consociación, en el interior de una formación de plantas, dependen, en gran parte, de los suelos. Por ejemplo, en la categoría de árboles de hoja caduca, el roble monopoliza, generalmente, los bosques bajos. El motivo es que los robles están adaptados a las arcillas pesadas y húmedas, que suelen formar las áreas más bajas.

Las hayas prefieren suelos ligeros, de poca profundidad, calizos, y, por tanto, crecen desperdigadas sobre los collados y las colinas calizas. Suelos de arena fina, bien drenados, favorecen el crecimiento de abedules y pinos. Aquí también pueden encontrarse robles, pero éstos (Quercus petraes) pertenecen a una especie distinta del roble pedunculado (Quercus robur) de los suelos bajos arcillosos.

El factor biótico significa, teóricamente, la acción de todos los organismos sobre la comunidad de plantas, incluyendo la influencia de unas plantas sobre otras. Pero, en general, este término se utiliza para designar el efecto de la población animal únicamente. Incluye los animales que viven en la tierra, como las lombrices de tierra, las bacterias y los virus; los insectos que trasportan el polen; las larvas destructoras; los animales que ramonean y pastan, como los ciervos y los conejos; las aves que trasportan las semillas.

El factor más importante en las características de toda comunidad de plantas es el hombre. El impacto del hombre en la comunidad de plantas, con su hacha, su arado y sus rebaños de animales que pastan, es inmenso. Por ejemplo, hace tres mil años, Gran Bretaña se encontraba totalmente cubierta de bosques (excepto en las altas montañas, en los pantanos y en las marismas).

Siglos de agricultura han hecho retroceder los bosques hasta la escasa extensión que ocupan hoy día. En lugar de ellos se encuentran comunidades de plantas completamente artificiales —campos de cosechas y pastos cuidadosamente preservados por el hombre para impedir la invasión de las plantas inútiles   (las malas hierbas).

CONSERVACIÓN DE LOS BOSQUES: La vida en un terreno inculto comienza por la zona de hierbas, a la que sucede el monte bajo y los bosques. Estas etapas pueden observarse en muchos brezales y terrenos de pastos comunes y culminan con las formaciones forestales. En el bosque verdadero o bosque alto, predominan los árboles de tronco bien desarrollado, que no se ramifican sino a cierta distancia del suelo, y son aprovechables para la producción de madera.

En la actualidad, el bosque se extiende por dos zonas principales del mundo, uns situada en las regiones ecuatoriales, densamente poblada por una vegetación mixta y de hoja perenne (es decir, siempre verde), y otra en las regiones nórdicas de clima moderado, formada por los bosques de coniferas y especies de hoja caduca, de América y Eurasia. Las condiciones climatológicas (por ejemplo, la falta de lluvia) no favorecen la proliferación del arbolado en las zonas batidas por los vientos alisios, en las inmediaciones de los trópicos.

Con la entrada del hombre en escena, comenzó la tala de las selvas, que trajo como consecuencia la pérdida de extensas zonas de bosques. Al principio, el hombre buscó en éstos resguardo y terrenos de caza; después empezó a cortar árboles para fabricar armas y utensilios y construir refugios, y, finalmente, fueron talados en gran escala, para dedicar el terreno a la agricultura y a la edificación de pueblos y ciudades.

Desde hace mucho tiempo, año a año la demanda de madera aumenta sin cesar, ya que, aparte de los usos tradicionales, se emplea como materia bruta en la manufactura de seda artificial, del papel y de los plásticos. Además, los bosques tienen cierta influencia sobre el clima y cooperan decisivamente en el mantenimiento y la conservación del suelo.

La destrucción masiva de bosques en el pasado ha dado lugar a que los países con gran densidad de población sean deficitarios en madera, y a que muchas zonas presenten, hoy día, una intensa erosión del suelo, como resultado de la desaparición de los bosques.

El problema actual es mejorar los bosques existentes, y repoblar, en lo posible, nuevas zonas. Este es el fin de la silvicultura, ciencia que se ocupa del cultivo, conservación, mejora y aprovechamiento científico de los bosques, y de la repoblación forestal, a fin de asegurar un suministro continuado de maderas de calidad, así como la estabilidad del suelo.

MEJORA DE LOS BOSQUES EXISTENTES
Muchos bosques existentes son de baja calidad y contribuyen poco, o nada, a la producción maderera. Estos bosques, de escaso rendimiento, se pueden restaurar y hacer que den resultados económicos, lo que, en general, significa transformarlos en bosque alto.

Durante muchos años se ha practicado la explotación del monte bajo mediante talas periódicas. Los árboles, tanto los que hayan sido plantados como los que crezcan espontáneamente, se cortan cerca de la base, dejando un haz de retoños, que regenerarán el árbol en unos pocos años, al cabo de los cuales se talan de nuevo; y la madera cortada encuentra diversas aplicaciones en los medios rurales, tales como fabricación de mangos para herramientas y construcción de cercas.

Muchas de estas aplicaciones han caído en desuso, por lo que se ha abandonado el aprovechamiento del monte, dejándolo en estado silvestre. En general, es mejor convertirlos en bosque alto, excepto en los lugares en que la demanda de madera para cercados y vallas haga rentable su explotación.

El avellano y el castaño son las dos especies más útiles para estos fines, y también las más difíciles de transformar en bosque alto, ya que continuamente nuevos retoños crecen con rapidez desde la base. Existen varios métodos para convertir el monte bajo en bosque alto, y la elección del más adecuado depende de las especies ya existentes, de las que se desee tener, y de las condiciones del bosque.

Aclarar totalmente el bosque y repoblarlo con plantones de vivero es muy costoso y no produce tan buenos resultados como los obtenidos por otros medios. Más adecuado resulta ir situando los plantones a medida que se tala el bosque, con lo que no se altera el aspecto general de éste, y además los árboles jóvenes encuentran protección; pero el desarrollo de las hierbas limita las especies que se pueden trasplantar a las coniferas de crecimiento rápido.

También da buenos resultados el aclarar totalmente franjas o pequeñas zonas de bosque, repoblarlas y esperar a que se desarrollen los árboles para ir cambiando, poco a poco, el bosque entero, aunque esto tiene el inconveniente de que los árboles resultantes son de distintas edades, pues únicamente unas cuantas franjas forestales suelen ser aclaradas a la vez.

Otro método es seleccionar plantas singulares, para que crezcan y se transformen en árboles útiles. Éste es el método más rápido de transformar un bosque bajo en alto, pero está limitado a los casos en que las condiciones sean adecuadas para un crecimiento rápido de aquellas especies.

El arce blanco, plátano falso o sicómoro, el roble y el fresno dan buenos resultados, pero el avellano, por supuesto, no puede nunca transformarse en bosque alto. El bosque así obtenido se complementa con los árboles crecidos a partir de las semillas caídas, los cuales pueden servir para llenar los huecos existentes, no presentando gastos de plantado, lo que compensa, . hasta cierto punto, las enormes desventajas de que todos los árboles no sean de la misma edad.

Un método popular, en los siglos pasados, para la producción de madera, fue el plantar árboles maduros entremezclados con el monte bajo, método que no presenta el más mínimo interés económico, por lo que el mejor tratamiento en estos casos es talar los árboles maderables y tratarlo como a un bosque bajo corriente.

Los bosques que han sido descuidados o arruinados por una tala indiscriminada o por incendios pueden recuperarse por varios métodos. Los árboles sanos que queden, se conservan para que den protección, y, siempre que se pueda mantener alejados a los conejos, el bosque puede regenerarse de forma natural, bien con plantones o por ambos métodos a la vez.

Los bosques formados por árboles viejos o raquíticos no pueden producir nunca buena madera, ya porque procedan de bosques bajos descuidados o a causa de que el suelo no sea el conveniente para esas especies. El abedul es el árbol más común en dichos bosques, pero en muchas zonas se dan el cornejo o sanguiñuelo y el espino.

La única solución es plantar nuevas especies, aclarando franjas o pequeñas zonas de terreno, que ganen altura con rapidez sobre los árboles bajos existentes. Estos últimos mueren pronto, o bien se cortan. Si el monte bajo es muy claro, se pueden plantar, entremezcladas, coníferas que den sombra, ya que, al crecer éstas, los demás árboles raquíticos morirán y serán arrancados.

CREACIÓN   DE  NUEVOS BOSQUES
Antes de plantar un nuevo bosque, se debe estudiar con cuidado el suelo y las condiciones climatológicas, para decidir las especies más adecuadas, y si es más indicado un bosque homogéneo o uno mixto, misión que corresponde a los técnicos forestales.

El terreno se ara, si las pendientes lo permiten, y los árboles jóvenes se plantan en hoyos o hendiduras practicados en el césped. La mayoría de los nuevos bosques se plantan en terrenos cubiertos de hierbas y arbustos, y en las laderas de las montañas, empleándose coniferas tales como el pino, el pinabete, el abeto, etc.

Dichos árboles producen madera blanda, de la que existe gran demanda en la actualidad. Las coniferas crecen con más rapidez que los árboles de madera dura y hojas anchas, y, aunque individualmente son de menos valor, dan lugar a una regeneración más rápida de un área determinada.

Cuando se obtienen bosques maduros y productivos, el problema es conservarlos en este estado, reemplazando los árboles cortados por otros de vivero. Si la tala se realiza en pequeñas franjas o trozos de terreno, que a continuación se repueblan, el bosque en conjunto puede mantenerse productivo. Cabe agregar que todo lo enunciado anteriormente son generalidades y que los métodos pueden variar según las regiones y el clima imperante en ellos.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de la Ciencia y la Tecnología Fasc. N°123 Comunidades de Plantas y el Cuidado de los Bosques

Young Thomas Vida y Obra Cientifica Experimento Con Luz

Young Thomas Vida y Obra Científica
Experimento Con La Luz

A la edad de 20 años, Thomas Young (1773-1839) dominaba ya diez idiomas. Más adelante, fue él quien descifró las primeras palabras de los jeroglíficos egipcios de la famosa piedra de Rosetta. Pero aunque su interés se orientó hacia campos muy amplios y diversos durante toda su vida, se le recuerda principalmente por sus contribuciones a la física.

Thomas Young

La óptica le interesó de un modo especial. Por aquella época, estaba candente la controversia sobre la naturaleza de la luz. De una parte, estaban los partidarios del físico holandés Christian Huygens, que argüían que la luz era una perturbación de tipo ondulatorio.

De otra, los partidarios de Isaac Newton, que sostenían que los rayos luminosos estaban formados por partículas minúsculas o corpúsculos. Young hizo dar un gran paso hacia adelante a los partidarios de la teoría ondulatoria, al demostrar que, en ciertas circunstancias, dos rayos de luz pueden anularse mutuamente, o sea, producir oscuridad.

Si dos corpúsculos se juntaran, el resultado sería siempre un corpúsculo de tamaño doble. En ningún caso se anularían uno al otro. Pero si la luz era una especie de movimiento ondulatorio con crestas y valles, entonces sería posible que las crestas de un rayo anulasen los valles del otro.

Sin embargo no era muy fácil conseguir ese efecto. Los experimentos deben ser realizados con mucha precisión. Young produjo dos rayos de luz al dividir uno en dos partes, por medio de dos aberturas estrechas. Luego colocó una pantalla en el camino de los dos rayos combinados, y mostró que ésta aparecía cruzada por líneas luminosas y oscuras.

Cuando se produce una línea oscura, es porque los dos rayos han llegado a la pantalla de tal forma que las crestas y valles respectivos se han anulado. En cambio, para producir líneas luminosas, las ondulaciones de ambos rayos han alcanzado la pantalla de forma coincidente, por lo cual se refuerzan entre sí, y esto explica que esa zona se encuentre iluminada.

Experimento de Young Con La Luz

Esquema del experimento más famoso de Tomás Young. Por medio de ia ¡ampara y de ia primera ranura consiguió una sola fuente de luz. A continuación, dividió esta fuente de luz en dos partes, por medio de las dos ranuras siguientes. Volvió a juntar las dos partes sobre la pantalla, y vio cómo ésta aparecía cruzada por líneas luminosas y oscuras. Los rayos luminosos pueden sumarse o anularse mutuamente; por lo tanto, deben estar formados por ondas.

Young resolvió otros problemas que eran materia de polémica entre los científicos de su época. Mostró la razón polla cual, cuando se introduce un tubo estrecho en un recipiente de agua, ésta asciende por el interior del tubo (capilaridad), aunque sus explicaciones no fueron muy claras y no consiguieron ser interpretadas por mucha gente.

También explicó la causa de que la mayoría de los sólidos se distienden cuando se los estira, y encontró la forma matemática de calcular el alargamiento de un sólido dado. A una de las propiedades fundamentales de una sustancia, que determina su elasticidad, se le llama el módulo de Young.

La tercera aportación principal de las investigaciones de Tomás Young fue en el campo de la medicina. De hecho, estudió medicina en la Universidad, primero en Londres, después en Edimburgo, en Góttingen (Alemania), y en Cambridge.

Ejerció como médico en Londres, durante 15 años (1799-1813), y fue quizá el médico más culto de su época. Uniendo sus estudios médicos y ópticos, Young enunció una teoría que explicaba cómo la parte sensible del ojo (la retina) responde a los distintos colores de la luz, siendo, por lo tanto, capaz de ver en color. Sus ideas se aceptan .como la base de las teorías modernas de la visión en color.

Además, utilizó sus propios conceptos sobre el comportamiento de los líquidos en los tubos, para explicar las leyes que gobiernan el flujo de la sangre en las arterias y en el corazón humanos.

Tomás Young fue profesor de filosofía natural en la Royal Institution desde 1801 a 1803. Después fue nombrado médico del Hospital de San Jorge, en Londres. Al mismo tiempo, desde la edad de 21 años hasta su muerte, en 1839, fue miembro activo de la Royal Society.

DEFORMACIONES Y CALCULO DEL MODULO DE YOUNG:

Cuando suspendemos un peso de una balanza de resorte éste se alarga, y al quitar aquél, recobra su longitud primitiva. Para describir este fenómeno, decimos que el resorte es elástico, es decir, que al aplicarle una fuerza de tracción se alarga, y al cesar dicha fureza vuelve a su longitud normal.

La fuerza con que el peso tira del resorte hacia abajo es un ejemplo de esfuerzo. El resorte responde «deformándose», y su deformación se mide por la cantidad de alargamiento que ha experimentado. Las balanzas de resorte son de uso común para pesar objetos, ya que el aumento de longitud de aquél (deformación) es proporcional al peso del objeto (esfuerzo).

Si la longitud de un resorte aumenta 1 cm. al colgar de él un peso de 1 kilo, al suspender un peso de 2 kilos, el aumento observado es de 2 cm., y si al suspender un libro del extremo del resorte, éste se estira 3,5 cm., el peso del libro es de 3,5 kilos. Pero esta relación no se cumple siempre, ya que existe un límite para el esfuerzo que el resorte puede soportar; así, si colgamos un peso de 10 kilos, puede suceder que el resorte se estire más de 10 cm., es decir, el esfuerzo deja de ser proporcional a la deformación.

El resorte se ha debilitado y, en lo sucesivo, se estira con más facilidad. Al retirar los pesos, en general, el resorte vuelve a su longitud primitiva, lo que quiere decir que no ha perdido nada de su elasticidad, pero, al ir aumentando el peso aplicado, llega un momento en que ya no retorna exactamente a su longitud primitiva, sufriendo una pequeña deformación permanente.

Cuando esto sucede, se dice que se sobrepasó el límite elástico, y que el resorte ha perdido parte de su elasticidad, es decir, de su capacidad para volver a su posición inicial cuando cesa el esfuerzo aplicado. Finalmente, el resorte puede romperse si colgamos de él un peso mucho mayor que el correspondiente al límite elástico. En el tipo de balanzas a que nos hemos referido anteriormente, se emplean resortes en espiral, fabricados con alambre de acero templado, pero no es preciso arrollar en espiral el alambre para conseguir un efecto elástico. Al estirar un alambre de acero, su longitud aumenta, volviendo a su longitud primitiva al cesar la acción de la fuerza aplicada.

El aumento de longitud, en estas condiciones, es muy pequeño, pero tiene gran importancia en la construcción de puentes y estructuras de acero para edificios, donde piezas metálicas de gran longitud están sometidas a esfuerzos de diversas clases, siendo muy importante la magnitud de la deformación, y el modo en que se produce.

Los tipos más sencillos de esfuerzos y deformaciones son los que se presentan cuando estiramos un hilo, siendo el problema mucho más complicado cuando se trata de un resorte en espiral.

CÁLCULO DEL MÓDULO DE YOUNG
El método ordinario de estudiar cómo se comporta un alambre sometido a esfuerzos longitudinales, es tomar un trozo suficientemente largo y estirarlo. Para ello, se fija su extremo superior a una viga del techo, y se cuelgan pesos en el extremo inferior, midiéndose el alargamiento del hilo sometido a diversos esfuerzos.

Es conveniente que el alambre empleado sea lo más largo posible, ya que la magnitud del alargamiento depende de la longitud del alambre, siendo fácil comprender que un alambre de 1,5 metros se alargará tres veces más que otro de 0,5 metros sometido al mismo esfuerzo.

Para medir con exactitud el alargamiento del alambre se emplean aparatos especiales, tales como el nonio, o vernier. Supongamos que del alambre se cuelgan pesos cada vez mayores y se miden los alargamientos correspondientes. Los resultados obtenidos se pueden representar mediante un sistema de ejes rectangulares, con los alargamientos sobre el eje horizontal, y los esfuerzos .sobre el vertical.

Cada par de valores —alargamiento y su correspondiente esfuerzo— nos define un punto, y, al unir los puntos obtenidos, el gráfico resultante es una línea recta (siempre y cuando los pesos aplicados no sean excesivos).

Un gráfico de este tipo indica que la magnitud representada sobre un eje (esfuerzo) es directamente proporcional a la representada sobre el otro (deformación). Otra consecuencia es que, cuando se divide el esfuerzo por la deformación que ha producido, el resultado obtenido es siempre el mismo. La forma de expresar estas conclusiones en términos matemáticos es:

ESFUERZO/DEFORMACIÓN=CONSTANTE

para una longitud determinada del alambre. A la relación constante esfuerzo/deformación, se le da el nombre de módulo de Young.

Un valor elevado de esta constante, para un alambre en particular, indica que éste no se estira con facilidad, pero si la constante tiene un valor pequeño, a grandes esfuerzos corresponderán grandes deformaciones, lo que indica que el material es más «elástico». Así, esta constante es una medida de la elasticidad del material, que será tanto más elástico cuanto menor sea su valor.

Pero tanto la deformación como el esfuerzo, tal y como los hemos definido hasta ahora, dependen, no sólo de la naturaleza del material que forma el alambre, sino también de sus dimensiones.

Si suspendemos dos pesos idénticos de los extremos de dos alambres de la misma longitud y material, uno fino y otro grueso, el esfuerzo sobre el más grueso es menor que sobre el otro, ya que aunque la fuerza es la misma, en el caso del alambre más grueso, está distribuida sobre un área mayor; si el área del alambre más grueso es doble que la del otro, el primero equivale a dos alambres finos soportando el mismo peso, o a un alambre fino soportando un peso equivalente a la mitad.

Tabla de modulo de young

Por ello resulta más adecuado definir el esfuerzo como la fuerza aplicada por unidad de superficie. Si colgamos un peso de 15 kilos del extremo de un alambre, con una superficie de su sección transversal de 0,6 milímetros cuadrados, el esfuerzo es igual a la fuerza (en kilogramos/fuerza) dividida por la superficie de la sección transversal (en mm²), o sea: Esfuerzo=15/0,6 cuyas unidades son: Kilogramofuerza/milímetro cuadrado

De modo análogo, es más útil considerar la deformación unitaria (o simplemente deformación), que se define como el alargamiento por unidad de longitud. Si el alambre que estamos considerando tiene 250 centímetros de longitud y se estira 0,25 centímetros, la deformación es igual al alargamiento, dividido por su longitud primitiva, o sea:

Deformación=0,25/250

El módulo de Young es igual al esfuerzo dividido por la deformación así definidos. Luego, en el ejemplo propuesto, será igual a:

15/0,6 :0,25/250 ó también es: 15 x 250/0,6 x0,25 = 25.000 Kgf/mm²

El módulo de Young depende sólo de la naturaleza del material, pero no de sus dimensiones, y, mediante una fórmula sencilla, se puede calcular el alargamiento de un alambre sometido a una fuerza de tracción determinada, cuando se conoce su longitud, el área de la sección transversal y el módulo de Young del material que forma el alambre.

En este post hemos expresado el módulo de Young en kilogramo/fuerza por milímetro cuadrado, unidad empleada corrientemente en los cálculos técnicos de deformaciones. En los países de habla anglosajona, el módulo de Young se expresa en libras peso por pulgada cuadrada, y en el sistema cegesimal (un sistema métrico), en dinas (unidad de fuerza) por centímetro cuadrado.

Fuente Consultada:
Revista TECNIRAMA N°82 Enciclopedia de la Ciencia y la Tecnología – Vida de Tomás Young –

Enfermedades de las Plantas Cultivadas Hongos e Insectos

EXPLICACIÓN DESCRIPTIVA DE LAS ENFERMEDADES DE LAS PLANTAS

Cada año, cientos de millones de pesos se pierden como consecuencia de las enfermedades de las cosechas. El estudio de estas distintas afecciones constituye, por tanto, una rama importante de la ciencia, que recibe el nombre de patología vegetal. Las enfermedades de los vegetales son tan antiguas como las mismas plantas; muchos fósiles antiquísimos muestran claros síntomas de enfermedad.

Las plantas cultivadas sufren los ataques de los gérmenes mucho más que las silvestres debido, en gran parte, a que conjuntos de individuos de la misma clase crecen muy próximos. En la selva, una planta no está necesariamente rodeada por otras de la misma especie y las infecciones tienen menos probabilidades de propagarse.

Hasta hace muy pocos siglos se creía que las enfermedades eran debidas a la «cólera  de los  dioses».   Esto  ocurre todavía en algunas comunidades primitivas, y se realizan complicadas ceremonias religiosas para «agradar a la divinidad».

En el siglo XVII, se decía que el tiempo parecía influir en la salud de las plantas. Se supo, que el tizón y otros hongos estaban relacionados con muchas enfermedades, pero se creía que eran generados en los tejidos muertos. Hasta el siglo XIX, en que Pasteur demostró que los seres vivos no pueden surgir de la nada, no se llegó a comprender que, en muchos casos, los propios hongos provocan las enfermedades.

ENFERMEDADES CAUSADAS  POR LOS HONGOS

Hongos de una clase u otra son la causa de la mayor parte de las enfermedades de los vegetales. Algunas, tales como el moteado negro de las hojas de sicómoro,parece que no dañan mucho, aunque estén afectadas todas las hojas. Otras son más graves.

La roña de la patata es una enfermedad muy grave, que puede destruir rápidamente la totalidad de la planta; una plaga de roña causó en Europa (especialmente en Irlanda) el hambre de 1840. El tizón y el añublo son otras graves enfermedades micósicas de los cereales. La desecación de los brotes está causada también por hongos, que aniquilan la planta en el preciso momento de salir de la tierra.

El cuerpo de los hongos está constituido por una masa de delgadas fibras, llamadas hijas, que se introducen en la planta a través de las heridas, de los poros de las hojas, e incluso, de las cutículas sanas. A continuación, las fibras se dividen, se ramifican en los tejidos de su huésped y absorben materiales alimenticios.

En la planta aparecen defectos y decoloración donde, a menudo, se localiza la producción  de esporas. Éstas son diminutos ; unicelulares, que pueden flotar en el aire y esparcirse para alcanzar otras plantas, en las que se desarrollan, convirtiéndose en nuevas hifas. las enfermedades micósicas evolucionan más fácilmente en ambientes húmedos. La roña de la patata es un buen ejemplo de este tipo de agentes. La primera idea de que el mal tiempo proboca enfermedades no era descabellado después de todo.

BACTERIAS Y VIRUS

A medida que se desarrollaron nuevas stigaciones sobre patología vegetal, descubrió que algunas enfermedades eran provocadas por hongos. Se suposo entonces, que alguna bacteria podría ser la causa. Estos microscópicos organismos eran ya conocidos como agentes productores de enfermedades en los animales, aunque casi todos son inofensivos e, incluso, útiles. Hoy se sabe que muchos males de los vegetales son causados por las bacterias.

Estos seres invaden los tejidos y los destruyen mediante acciones enzimáticas. Aunque se descubrió el origen bacteriano de muchas enfermedades, quedaron otras que parecían no estar asociadas a ningún germen de los que ya hemos hablado. Pasteur sugirió que podría tratarse de «gérmenes» aún más diminutos.

Era cierto, y aquellos minúsculos seres reciben el nombre de virus. Su existencia fue demostrada por un científico ruso, llamado Ivanowsky, en el año 1892. Tomó una pequeña cantidad de jugo de una planta de tabaco afectada de una enfermedad llamada mosaico del tabaco; filtró este jugo a través de una porcelana lo suficientemente compacta como para que no pudieran pasar ni las más pequeñas bacterias; a continuación, roció el líquido filtrado sobre una planta de tabaco sana.

El mosaico apareció en ésta, demostrándose que, cualquiera que fuese, la causa de la enfermedad podía pasar a través de los filtros más finos. Después se descubrieron cientos de virus que provocan enfermedades graves en animales y plantas.

Los virus han sido aislados y examinados con el microscopio electrónico. Se trata de partículas diminutas, de unos 20 milimicrones de sección (un milimicrón equivale a 0,0001 mm); 50.000 virus alineados no alcanzan el diámetro de una cabeza de alfiler y parecen ser entes intermedios entre la materia inerte y los organismos vivos.

Pueden cristalizar como los compuestos químicos, aunque cuando se inyectan en un organismo se multiplican del mismo modo que las bacterias. En las plantas, los virus producen, frecuentemente, un moteado (mosaico) en las hojas y en las flores. Como consecuencia de su acción se reduce la función alimenticia de las hojas; la planta se debilita, con una pérdida importante de producción. Las patatas padecen varias enfermedades virósicas graves, tales como el mosaico y el abarquillamiento de las hojas; ambas afecciones son producidas por el Solanum virus.

OTRAS CAUSAS DE ENFERMEDAD

Algunas enfermedades son provocadas por protozoos y gusanos nemátodos, que se introducen en los tejidos. Las plantas presentan síntomas del tipo de las agallas, y atrofias en el crecimiento. Algunos insectos provocan síntomas enfermizos al inyectar sustancias venenosas en las plantas. Éstos se parecen, a menudo, a los de las enfermedades virósicas, pero no son tan persistentes y, normalmente, desaparecen.

Las enfermedades fisiológicas son graves, pero remediables con facilidad. Son consecuencia de la carencia de algún material alimenticio; puede tratarse de un oligoelemento como el boro, que la planta necesita en pequeñísimas proporciones, o bien de un fosfato, que requiere en mayores cantidades. El análisis del suelo resuelve el problema y añadiendo el elemento que falta, se cura el mal.

TRASMISIÓN  Y  CONTROL  DE   LAS ENFERMEDADES VEGETALES

No siempre es practico, ni aveces, posisible curar un vegetal enfermo. El control está basado en la prevención. La regla ideal para el agricultor que se encuentre con una planta enferma consiste en eliminarla (arrancarla y quemarla). Sólo  de este modo se pueden destruir completamente los gérmenes. Sin embargo, antes de poder controlar las enfermedades es necesario conocer el mecanismo de su trasmisión. Resulta conveniente desinfectar la semilla si la infección es trasmitida por insectos. Pero no es útil exterminar los insectos si los huevos se guarecen en el suelo, de un año para otro. Por otra parte, muchas enfermedades se trasmiten de distintos modos.

Algunas enfermedades propias del suelo, tales como la hernia de la raíz de los repollos y la sarna verrugosa de las patatas, se trasmiten de una planta a otra por medio de esporas, que permanecen en el suelo. Las esporas están en la tierra y siguen allí esperando la siguiente cosecha, para atacarla. Muchas de las enfermedades propias del suelo, causadas principalmente por nemátodos, hongos y bacterias, pueden evitarse alternando las cosechas.

Las esporas perecen antes de volver a sembrar el tipo de plantas en que se desarrollan. Sin embargo, algunos hongos tienen esporas de vida muy larga, y la alternancia de las cosechas no evita necesariamente las enfermedades producidas por ellos.

Algunas variedades de patata son inmunes a la sarna verrugosa y pueden cultivarse donde exista la enfermedad. Indudablemente, es inútil plantar variedades no inmunes en tales regiones. Otras enfermedades se trasmiten de una cosecha a otra por medio de la semilla u otro órgano reproductor (por ejemplo, un tubérculo).

Las micosis se contagian, frecuentemente, dentro y sobre las semillas. Pueden evitarse, en parte, tratando las semillas con fungicidas, antes de plantarlas. Por otro lado, los peligros de los tratamientos de las semillas y otras protecciones químicas para las cosechas se ponen cada vez más de manifiesto con grave riesgo para la fauna libre.

Las enfermedades virósicas raramente se trasmiten con las semillas, aunque a veces lo hacen por medio de tubérculos, bulbos y esquejes. Los virus de la patata se contagian con los tubérculos y, en pocos años, la población virósica puede ser tan grande como para inutilizar la planta.

Cada año deberían plantarse tubérculos sanos, libres de virus. Inicialmente, éstos son trasmitidos de una planta a otra por algunos áfidos (pulgones). Los áfidos son raros en las regiones frías, donde la enfermedad no suele existir. Los tubérculos de estas regiones están libres de virus y se usan como «semillas» en otros lugares.

Aunque las plantas se infecten durante su desarrollo, pueden producir una cosecha razonablemente buena. No obstante, deben obtenerse tubérculos libres de virus para el siguiente año.

Aun cuando se planten semillas sanas en tierras limpias, pueden contraer enfermedades. Esporas aéreas, procedentes de sembrados próximos, pueden provocar graves infecciones. El pulgón de la patata y el añublo del trigo son las dos enfermedades de trasmisión aérea más graves causadas por hongos.

El desarrollo de variedades resistentes ayuda a vencer la enfermedad. La eliminación de hierbas que pueden ser portadoras de los gérmenes es importante, y resulta esencial el uso de semillas limpias. Si sólo se han infectado algunas semillas, la enfermedad puede extenderse a toda la cosecha.

Cuando se conozcan fungicidas eficaces para matar las esporas de los hongos, deberán tratarse las plantas antes de que sean capaces de introducirse en ellas. Entre las enfermedades trasmitidas por los insectos, las virosis son las más importantes. Los principales agentes trasmisores son los áfidos o pulgones que chupan la savia. Los virus pasan a la saliva y, a continuación, son inyectados en la próxima pfanta.

Normalmente, sólo una o muy pocas especies de insectos pueden trasmitir un virus particular y, si el insecto puede exterminarse, se eliminará la enfermedad virósica.

enfermedades plantas

La roña de la patata, sobre las hojas y sobre el tubérculo. La enfermedad empieza en un tubérculo infectado y se extiende a las hojas. Desde éstas, las esporas se propagan a las otras plantas.

enfermedades de la papa

Un tubérculo de patata infectado  por un hongo que produce la enfermedad llamada «sarna verrugosa» o «sarna negra» («Synchytrium endobioticum»).

Ampliación:  podemos decir que las plantas se hallan expuestas al ataque de otros seres vivos, que pueden producir en ellas alteraciones más o menos graves, con el consiguiente perjuicio para las cosechas. Los agentes que resultan nocivos para los cultivos son de la más diversa índole. La siguiente clasificación agrupa las más comunes:

1.  Virus y bacterias, que producen alteraciones denominadas virosis y bacteriosis, respectivamente, y son difíciles de combatir.
2.  Malas hierbas y plantas silvestres de crecimiento rápido, que compiten con los cultivos y absorben   agua  y  sales   minerales   de  la  tierra.
3.  Diversos tipos de hongos, entre los que se incluyen: el tizón del trigo, que destruye los granos reduciendo su contenido a un polvillo negro (las esporas del hongo); los denominado; «carbones», que atacan diversos cereales y destruyen sus espigas; la roya, con distintas especies que causan perjuicios en los cereales;  cornezuelo del centeno, productor de una peligrosa toxina; la ergotina, que puede ingerir el hombre en cereales contaminados por este hongo; el mildiu, que ataca a la vid, a la papa o patata y al tomate secando sus hojas; y el oidio de la vid, que forma manchas blancas que cubren las hojas.
4. Insectos, que son los enemigos más implacables de los cultivos agrícolas. A continuación se citan algunas de las especies más nocivas: la langosta, famosa por las devastaciones que produ-
ce periódicamente en el norte de África; el grillo topo, perjudicial por las galerías que forma en el subsuelo, que destruyen las raíces de las plantas; diversos tipos de mariposas, como la de la col, o las polillas, cuyas larvas, las orugas, muestran una gran voracidad y destruyen las hortalizas; los escarabajos, que atacan los cereales, como ocurre con los gorgojos, o las hortalizas, como en el caso del escarabajo de la papa o patata; y los pulgones, chupadores que debilitan las plantas.
5.   Ácaros, como la araña roja, que ataca las hojas.
6.   Limacos y caracoles, que destruyen las huertas.
7.   Nematodos, gusanos de suelo que atacan raíces y bulbos.
8.   Roedores, tales como las ratas, el ratón de campo, los topillos y el topo.

Para luchar contra estas plagas y enfermedades, el hombre cuenta con múltiples medios. Algunos de ellos son preventivos, y se basan en la inspección de productos importados, en la adecuada aplicación de los procedimientos de cultivo o en la obtención de variedades resistentes. Otros son físicos, tales como la eliminación manual, siempre que sea posible, o el descortezado de árboles para destruir huevos de insectos en la estación invernal. También se recurre a procesos químicos, como la utilización de agentes insecticidas, de aca-ricidas, de nematicidas, de herbicidas y de antifún-gicos. Por último se cuenta con medios biológicos basados en la introducción en un determinado ámbito de especies que ataquen las plagas.

Por cuanto se refiere a los insecticidas, hay que tener en cuenta su grado de toxicidad para el hombre y para las plantas cultivadas, así como la persistencia del efecto tóxico. Este tipo de sustancias se clasifican en tres categorías, la tercera de las cuales presenta una elevada toxicidad y sólo puede ser utilizada por organismos oficiales.

En función de su mecanismo de acción los insecticidas se distribuyen en cuatro grupos: (1) de ingestión, atacan a insectos que comen partes de la planta, y casi todos ellos contienen arsénico; (2) de contacto, como la rotenona o los diferentes aceites derivados del petróleo, que actúan fijándose a la cubierta de quitina de los insectos; (3) de ingestión y contacto, entre los que destacan el DDT y el linda-no, muy tóxicos y persistentes; y (4) sistémicos, que se introducen en la savia y atacan a insectos chupadores; entre los más usados dentro de esta categoría  están  el  vamidotión  y  el  metasystox.

ALGUNAS PLAGAS FRECUENTES EN LAS PLANTAS CULTIVADAS, EFECTOS Y TRATAMIENTO

Nombre de la plagaPlanta afectadaAlteracionesTratamiento
Grillo topo (insecto)Todo tipo de plantasDestrucción de las raíces por la construcción de galerías subterráneasAtaque directo a tubérculos y raícesCebos envenenados
Pulgones (insectos)Hortalizas y frutalesDestrucción de las hojas, de cuya savia se alimentanFavorecen la proliferación
de hongos
Lucha biológica: utilización de mariquitas y pequeñas avispas parásitas de la larva
Productos fosforados: Malathión, Naled
Gorgojos (insectos)Granos de cereales y leguminosasDestrucción de granos de cereales y de semillas de leguminosasCompuestos azufrados, Lindano
Trips (insectos)Cebolla, olivo y cerealesDestrucción de las hojas que se amarillean y secanLindano, Naled
Escarabajo de la papa o patata (insecto)Papa o patata y, en menor medida, berenjena y tomateRápida destrucción de las hojas que impide la formación de los tubérculosEsteres de fósforo
Orugas de la col (insectos)ColesDestrucción de las hojasCarbaril, Malathión
Araña roja (acaro)Hortalizas, frutales y algodónEn condiciones de sequedad y calor, producen la devastación de los cultivosAcaricidas
Limacos v caracoles (moluscos)Hortalizas, cereales, frutales y vidDestrucción de las hojasCebos
Nematodos (gusanos)HortalizasDestrucción de bulbos y raícesNematicidas
ALGUNAS ENFERMEDADES CAUSADAS POR HONGOS EN LAS PLANTAS CULTIVADAS Y LOS AGENTES INFECTANTES QUE LAS PRODUCEN
Agente infectantePlanta infectadaAlteracionesTratamiento
Tizón del trigo (hongo)TrigoAtaca las espigas y destruye el granoSulfatado (sulfato de cobre)
Carbón de los cereales (hongo)Diversos cerealesDestrucción de espigas y floresSeparación y quema de las partes afectadas
Roya (hongo)CerealesTallos y espigas Forma manchas de color pardoNo existe ningún tratamiento eficaz Utilización de variedades resistentes
Cornezuelo del centeno (hongo)Centeno y otros cerealesAtaque a la espiga Aparición de filamentos en forma de cuernecillos de color pardoImpedir la germinación de los cornezuelos
Mildiu de la vid (hongo)ViñedosAtaque a las hojas, al racimo y a los brotes. Forma decoloraciones amarillasSulfatado (sulfato de cobre) Compuestos orgánicos: Maneb, Captan
Oidio de la vid (hongo)ViñedosAtaque a hojas, racimos y brotesSulfatado

Fuente Consultada:
Revista TECNIRAMA Enciclopedia de la Ciencia y la Tecnología
Enciclopedia HISPÁNICA Entrada: Agricultura

Plantas de Hojas Comestibles Mas Comunes

PLANTAS DE HOJAS COMESTIBLES Y POPULARES

Sabemos que las vitaminas son sustancias indispensables para regular nuestra nutrición, y una de las condiciones de la ración alimentaria en la dieta normal del hombre, es que el contenido de vitaminas debe ser suficiente. La falta de vitaminas se llama avitaminosis, y su insuficiente administración, hipovitaminosis.

Las plantas verdes aportan al organismo las siguientes vitaminas: vitamina A, vitamina Bi (tiamina), cuya falta produce el beriberi, vitamina B2   (riboflavina), vitamina C (ácido ascórbico), vitamina PP (antipelagrosa), todas esenciales para el mantenimiento del organismo.

Se explica así la aleccionadora anécdota que refiere el intento del papa Urbano VI, en 1380, de modificar la estricta dieta que imponía la severa regla de la orden de los frailes cartujos que prohibía comer carne. Urbano VI quiso permitirles alterar su régimen vegetariano, aunque fuese sólo en las grandes festividades, y cuenta la historia que una delegación de monjes, el más joven de los cuales era casi nonagenario, se apersonó al Santo Padre para rogarle que les permitiera seguir rigurosamente con su régimen alimentario, que tan conveniente resultaba para su salud.

Es indiscutible que la inclusión de verduras en nuestra dieta es no sólo necesaria sino agradable, pues otorga variedad a nuestros platos y hace más digeribles algunos alimentos.

acelga

ACELGA (Beta vulgaris. V. cycla) – Familia: Quenopodiáceas.

Pertenece a la familia de las remolachas (de huerta, azucarera, forrajera), pero en lugar de raíz napiforme tiene raíz ramosa. Según la variedad, se aprovechan las hojas, los anchos pecíolos carnosos, o ambas cosas.

CARDO – CARDO DE CASTILLA (Cynara cardúnculus) – Familia: Compuestas.

Planta originaria de España y norte de África. Es adventicia en nuestro país, en donde se ve comúnmente en campos de pastoreo. Se cultiva en la huerta, aporcando sus pencas para que se desarrollen blancas. Suele pesar más de tres kilogramos. Se prepara de muy diversas formas.

col

COL (Brassica olerácea) – Familia: Cruciferas.

De esta planta hortícola cultivada por el hombre desde remotísimos tiempos, existen muchas variedades que sirven de alimento, consumiéndose crudas, hervidas, guisadas o encurtidas. Entre ellas están la berza común, el repollo o lombarda, el colinabo, el brécol, la col de Bruselas, la llanta o bretón y la coliflor.

achicoria

ACHICORIA (Cichórium intybus) – Familia: Compuestas.

Originaria de la India, es adventicia en todo el mundo. Se cultiva desde tiempo inmemorial, utilizándose sus hojas tiernas en ensalada, y su raíz tostada y molida, como sustituto del café.

Se la llama también radicheta, como a otra compuesta silvestre, el amargón, de usos semejantes.

berro

BERRO (Sisymbrium nastúrtium) – Familia: Cruciferas.

En estado natural crece en lugares muy húmedos y en aguas poco profundas, en zanjas, acequias y arroyuelos.

Se cultiva plantándolo en surcos bien regados. Con él se prepara, sobre todo, una excelente ensalada, pues, además de ser apetitoso, es rico en vitaminas y contiene yodo, hierro y azufre. Asimismo se lo considera como un buen depurativo de la sangre.

escarola

ESCAROLA (Cichórium endivia) – Familia: Compuestas.

Es una variedad de la achicoria. Cuando se cultiva en los huertos, con el fin de obtener hojas más gruesas, tiernas y blancas, se le efectúan sucesivos aporques. Constituye una ensalada muy apreciada.

lechuga

LECHUGA (Lactuca sativa) – Familia: Compuestas.

-De origen asiático, se cultiva hoy en todo el mundo y se utiliza como la ensalada más común en todas las estaciones. Mediante cultivo, se han conseguido interesantes variedades, algunas muy repolladas y de gran desarrollo.

apio

APIO (Ápium graveolens) – Familia: Umbelíferas.

La especie silvestre prefiere suelos salinos y húmedos y lugares sombríos.El cultivo (que ha producido muchas variedades) le procura notable desarrollo a las pencas o costillas y un cogollo muy blanco y tierno, partes que se consumen sobre todo crudas, en ensalada.

espinaca

ESPINACA (Spinacia olerácea) – Familia: Quenopodiáceas.

Esta difundida planta hortícola fue importada a Europa por los árabes, y de allí pasó a América. Es una de las hortalizas que contiene mayor cantidad de hierro y de vitamina antixeroftálmica (vitamina A).

Las verduras de hoja deben ser cortadas para su cocimiento, en el mejor momento de su proceso vital diario; es decir, pocas horas antes de la puesta del sol. En ese período, las hojas han acumulado la máxima cantidad de los elementos nutritivos, que más tarde, durante la noche, se dirigen hacia las raices, restándole sus cualidades más nutritivas.

Definición Aporque: El acto de poner tierra al pie de las plantas, sea como lampa, sea con arados especiales de doble vertedera para darles mayor consistencia y así conseguir que crezcan nuevas raíces para asegurar nutrición más completa de la planta y conservar la humedad durante más tiempo.

 

Reproducción de las Plantas Organos y Mecanismo de Fecundacion

Reproducción de las Plantas
Órganos y Mecanismo de Fecundación

Una flor, considerada desde un punto de vista científico, no ha sido creada para ser un elemento de adorno, sino para morir, es decir, para dejar de ser flor, convertirse en un fruto y de este modo hacer posible la vida de muchas otras plantas. La flor, pues, no representa en Botánica sino la multiplicación y la reproducción de la especie.

INTRODUCCIÓN: En el lugar más inhospitalario, en  el suelo más pobre, ya sea un pantano,un desierto, salina o roca viva, siempre existe una manifestación de la vida vegetal: liquen,  alga, hongo o hierba,  que prospera  allí donde llegue  la luz, la  humedad y el calor, aunque sea en mínimas proporciones, debido a la virtud fecundante de tales elementos.

Lo que se ha dado en llamar «el experimento natural de  Krakatoa» reveló Maravillas de adaptación, en el milagroso resurgimiento de la vida, en un lugar que había quedado prácticamente esterilizado por el fuego y por los gases.

Escuetamente expresado, se trata de lo siguiente: el 27 de agosto de 1883, en la isla de Krakatoa, situada en el estrecho de la Sonda, entre Java y Sumatra, voló en pedazos como consecuencia de una espantosa erupción. Lo que quedó de ella humeaba todavía cuatro meses después.

El botánico traecas E. Cotteau, que visitó la isla nueve meses más tarde, no encontró el menor vestigio de vida vegetal. Pero a los tres años ya existían helechos, gramineas y cocoleras, y en 1930 una frondosa vegetación la cubría en casi su extensión. A tal punto es prodigiosa la naturaleza.

Esporass y semillas que llegaron por los más diversos medios naturales realizaron el milagro de la propagación de los vegetales, que luego se reprodujeron y multiplicaron hasta llenarla de verdor.

CÓMO PUEDE CREARSE OTRA PLANTA. El destino de todos los seres vivos es morir y, por tanto, la tendencia más fuerte de la vida es perpetuarse. Los vegetales no escapan a esta ley. Algunos, los más simples, como las bacterias, lo consiguen por simple partición y a medida que se asciende en la escala botánica, la morfología, la constitución del vegetal y su forma de reproducción se van complicando.

Existen procedimientos de reproducción llamados asexuales, o sean los que no necesitan una complicada diferenciación de partes destinadas especialmente para la reproducción. Así, el que arranca una rama verde, con yemas, de un algarrobo o una higuera y la planta, verá que al cabo de un tiempo, de aquella rama desgajada nace un árbol nuevo. Ésta es la multiplicación por estaca. Algo parecido ocurre cuando se planta un esqueje de clavelina, que no es otra cosa que un tallo joven.

Los injertos son partes vivas, yemas, de una planta que se colocan o implantan en otra a fin de que vivan y crezcan a expensas de la savia suministrada por las raíces de la planta-patrón. Pero esto, lo mismo ocurre plantando bulbos (cebollas) o tubérculos, no es propiamente multiplicación, ya que se parte de un vegetal adulto ya existente, y estos procedimientos no pueden dar lugar a millares de seres nuevos, sino generalmente a uno solo o a un número muy limitado.

injerto de plantas

Las plantas superiores o Fanerógamas se reproducen gracias a una diferenciación de partes encargadas especialmente de convertirse en semillas. Aquí la vida de la planta, por entero, parece tender a esta reproducción, como si en ella centrara toda su finalidad de existir. La disposición de partes, la aceleración o retardo del ritmo vital, la acumulación de reservas, etc., está encaminada a conseguir este fin: la producción de nuevas semillas.

Ésta podría ser la definición de flor: una parte de la planta, un brote, especializado en la producción de nuevas semillas. Porque una flor no es sino un brote, un conjunto de hojas tiernas transformadas para que puedan cumplir su misión.

He aquí el esquema de una flor completa:
Parte estéril
caliz       ……….     sépalos   (verdes)
corola    ……….    pétalos      (coloreadas)

Parte fértil de la flor
androceo  ……….    estambres (masculino)
gmeceo     ……….     carpelos    (femenino)

partes de una flor

LAS   HOJAS  QUE PROTEGEN LA FLOR:  Si los cuatro elementos citados constituyen una flor , en rigor, lo esencial son los dos últimos. El cáliz y la corola pueden compararse a las cejas, párpados y pestañas que protegen al ojo humano. Una flor sigue siendo propiamente tal aunque le falten aquéllos, como en la flor del fresno, que por carecer de ambos se llama «desnuda». Del mismo modo pocdría faltarle este eje fino y flexible que la sostiene y la une a la rama, el peciolo. Entonces la flor se llamar., «sentada».

El cáliz de una flor son esas hojas generalmente pequeñas, apiñadas debajo de los pétalos encarnados de la rosa o del clavel, que parecen sostener la hermosura espléndida de la corola. El perfume de ésta se debe a unas glándulas que segregan un líquido azucarado llamado néctar. Su misión no es solamente la de hacer que la flor se cotice a alto precio, como en el caso de las gardenias, sino atraer a los insectos para que, chupando codiciosos el azucarado líquido contribuyan a propagar el polen, como se verá más abajo.

La forma de la corola, el tamaño y color de los pétalos es tan variable que basta contemplar un prado florido o el escaparate de una floristería para darnos cuenta de la inmensa riqueza del mundo floral. Las hay que presentan formas muy complicadas, comías que reciben el nombre de labiadas, apersonada; amariposadas, etc.

La forma de la corola parece no revestir demasiada importancia para el futuro destino de la planta (la creación del fruto), pero en la clasificación de las Angiospermas, que son las especies no estudiada; todavía, el botánico se fija en dos caracteres principales: el número de cotiledones de la semilla y de forma de la corola. De este modo, el complicado mundo de los vegetales halla un orden y una explicación encadenada de su razón de ser.

FORMAS DE REPRODUCCIÓN DE LAS PLANTAS
Como todos los seres vivos, las plantas nacen, crecen, se reproducen y i-ueren. Mediante la reproducción, la especie se perpetúa, y desde los seres .-celulares hasta el gigantesco eucalipto, en la variedad Infinita de seres sae  integran  el  reino vegetal, observamos tres diferentes formas de reproducción:

a) REPRODUCCIÓN VEGETATIVA O ASEXUAL. Es la más simple y se realiza, como lo sugiere el nombre, mediante brotes, renuevos o yemas, que a menudo se encuentran transformados en «bulbilos», que suelen formarse:

1)en la axila de las hojas, como sucede en la azucena silvestre, cuyo nombre científico es Lílium martagón;
2)entre las escamas de los bulbos subterráneos, o directamente en la cabezuela floral, como sucede en el conocido ajo silvestre.

El   desprendimiento de los «bulbilos», caídos y arraigados en el suelo, dá lugar a la rápida formación de nuevas plantas.

b) REPRODUCCIÓN AGAMA. Es también una forma de reproducción vegetativa, puesto que es total o parcialmente asexual (en los heléchos, p. ej., sólo en parte de su ciclo).

La palabra «ágama» (del griego «a», sin, y «gamos», bodas) expresa la forma de reproducción de las plantas críptógamas (bodas ocultas), o sea de las plantas sin flores. La forma más común de multiplicación de algas, musgos, hongos y heléchos es mediante las células especiales de propagación denominadas «esporas».

c) REPRODUCCIÓN SEXUAL. Es propia de los vegetales llamados superiores o plantas fanerógamas (matrimonio visible). Para realizarla, la planta dispone de un mecanismo prodigioso, la flor, maravilla de biotécnica que tiende en todos sus detalles a asegurar la propagación de la especie, venciendo los mil obstáculos que se derivan de la inmovilidad del vegetal, como también la distancia que lo separa del otro.

Veremos ahora someramente las piezas esenciales de ese mecanismo de reproducción. Aquí se observa un estambre ampliado, cuya ubicación el la flor puedes verla en la figura de arriba, donde se muestra el interior de una flor.

repruccion de las plantas estambres

Esta imagen que vemos abajo,es la de un grano de polen, cuya misión es ingresar por la antera del estambre para luego siguiendo su viaje descendente para fecundar la flor.

corte de una flor

PISTILO O GINECEO: Es el conjunto formado por el el estilo y el estigma.
El estigma sirve para retener los granitos de polen y germinarlos, para que puedan,   prolongándose,   llegar  hasta   los  óvulos  a fin de fecundarlos. El estilo, entre el ovario y el estigma, es una prolongación estéril del ovario. Sirve como conducción del tubo polínico. El ovario, formado por una o varias celdas cerradas, contiene los óvulos (futuras semillas) que serán fecundados por el polen. El óvulo, a veces de estructura muy complicada, se encuentra en el interior del ovario, y es el que contiene las células que son utilizadas para la reproducción de la planta.
La oosfera (gameta femenina), que se une con un núcleo generativo (hay dos) del tubo polínico que penetra por el micrópilo, cuyo nombre significa puerta pequeña. Da origen al embrión de la semilla. Los núcleos secundarios del óvulo se unen con el otro núcleo generativo del tubo polínico y dan origen a los tejidos del albumen, que es la sustancia que nutre  al embrión. La calaza es la zona de unión entre el núcleo y la membrana interna que cubre el óvulo. Por allí pasan las sustancias nutritivas destinadas al embrión.

planta reproduccion sexual

FECUNDACIÓN DE LA FLOR: El grano de polen que ha llegado al estigma se fija en él y germina. El estigma produce jugos adherentes que no sólo retienen al grano de polen, sino que lo nutren para que germine.
Además, las papilas estigmáticas, favorecidas por la particular conformación de los granitos de polen (observar la ilustración correspondiente), aseguran su fijación. El grano de polen «sembrado» en el estigma emite una prolongación (tubo o hilo polínico) que atraviesa el estilo, penetra por el micrópilo del ovario y fecunda el óvulo.
Uno de los núc’eos generativos que lleva el tubo polínico se une a la oosfera y de esa unión resultan las células que forman el embrión de la semilla, es decir, la plántula, con la radícula, la plúmula o talluelo y la gémula, esbozo del vegetal que con el tiempo habrá de desarrollarse.

EXPLICACIÓN DEL MECANISMO DE LA REPRODUCCIÓN CON UN GRANO DE POLEN:

Ahora que conocemos los órganos reproductivos de una planta, vamos a estudiar como el polen fecunda una flor. A los niños les gusta acariciar el vastago amarillo de los lirios porque deja en sus dedos un polvillo sutil y finísimo, con el cual se pueden pintarrajear el rostro. Es el polen, la semilla vital del órgano masculino llamado androceo.

Los estambres son como varillas finas y delicadas que terminan en un ensanchamiento llamado antera. Semejan un diminuto panecillo dividido en dos por un surco. En algunas flores basta tocar la antera para que se desprenda del estambre. Cada especie botánica posee un número de estambres determinados. Adoptan formas muy diversas y en algunos casos están unidos por las anteras. Dentro de éstas, como encerrados en un saquito, se encuentran los granes de polen, que se parecen mucho a las esporas de los heléchos.

Vistos al microscopio son muy distintos Son células vivas, dotadas de un poder genético extraordinario. Su nombre técnico es el de gameto: masculinos o espermatozoides. (ver la imagen superior)

El gineceo es como una botella, generalmente de largo y cerrado cuello. Su base está unida al receptáculo floral, es decir, a la masa formada por el peciolo, los pétalos y los sépalos. La botella se mantiene derecha y en su interior, en el ensanchamiento; se halla un espacio con un cierto número de óvulos. El cuello de esta botella termina en un tapón denominado estigma. La botella se llama carpelo. La parte ensanchada es el ovario. El cuello, el estilo.

Ahora cabe imaginar todas las variaciones posibles de estos elementos fundamentales, desde el carpelo con un solo óvulo hasta el que tiene infinitos; la flor que carece de estilo, el ovario dividido en compartimientos gracias a tabiques, etc. En las fresas, los carpelos están separados y libres; en el tilo, al contrario, se hallan apiñados en un solo haz. En éste, el ovario está casi fuera de la masa floral, mientras en la flor del peral se halla hundido en ella.

Los óvulos emplazados dentro de la botella que debemos denominar carpelo pueden hallarse alrededor de un eje como en las manzanas, o bien contra la pared del ovario. En los guisantes, los óvulos están emplazados en fila, mientras que en el melocotón existe un solo ovario y un solo óvulo.

El óvulo es el gameto femenino. El polen lleva el gameto masculino. Hay plantas que en el mismo tronco producen ramas con flores masculinas y otras con flores femeninas. Se denominan plantas hermafroditas, como el maíz, en el que existen flores de distinto sexo en el mismo tronco. En cambio, en la palmera, nunca se da una flor masculina en una rama con flores femeninas, pero sí en un solo árbol habrá flores de cada sexo.

De pronto, avanzada ya la primavera, la flor, que se encuentra en el apogeo de su desarrollo, abre sus pétalos y muestra su exuberante belleza a los rayos del sol. Entonces los granos de polen contenidos en el interior de los sacos polínicos de las anteras, son expulsados, a veces con cierta violencia y emprenden un azaroso viaje.

En el caso del maíz, éste es corto porque las flores masculinas se encuentran en la parte superior de la planta, y el polen sólo ha de caer para posarse sobre los estigmas de las flores femeninas que se encuentran más abajo, en lo que será mazorca.

Lo más normal, sin embargo, es que principie una aventura en la que el viento y los insectos juegan un importante papel. En algunas plantas acuáticas el agua se encarga de transportar el polen hasta su destino, el cuello de la botella, pero generalmente son pájaros, insectos, caracoles y hasta murciélagos los que llevan a cabo este menester cuando el viento no basta.

Porque el viento suele ser el mejor encargado de que se realice la fecundación, llevando los granos de polen hasta las flores femeninas.

En algunos casos como ocurre, por ejemplo, con el pino, la diseminación de polen alcanza proporciones enormes y se realiza a grandes distancias, pero miles de millones de semillas se pierden irremisiblemente. Este polen flotando en el aire es el que produce numerosos casos de alergia, enfermedad que suele convertir a los médicos en detectives, ya que resulta dificilísimo averiguar, en este caso, qué clase de polen es el que ocasiona determinada fiebre. La del heno es una de las más frecuentes.

Las flores hermosas, de amplia corola y vistosos colores, son las que segregan el néctar que atrae a los insectos y éstos, con sus patitas o los pelos de su cuerpo, se llevan el polen necesario para que puedan fecundar la flor femenina. Las mariposas o las abejas que liban de flor en flor se encargan de transportar el polen de las flores masculinas a las femeninas, haciendo así posible la fecundación.

Hay flores, como el agracejo, que tiene los estambres próximos a los carpelos, pero separados por una distancia que imposibilita la fecundación. Entonces basta que un insecto, un cuerpo cualquiera, aunque sea una piedrecita, toquen un estambre para que éstos, con una contracción espasmódica, se abatan sobre los carpelos y el polen penetre en el cuello de la botellita.

La Naturaleza ha dispuesto, de modo parecido, mil ingeniosas trampas a fin de asegurar la polinización, es decir, la distribución adecuada del polen.

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CURIOSIDADES DE LAS PLANTAS:

■ ¿Cuándo aparecieron las plantas?
Las primeras plantas no nacieron sobre la tierra, sino en el mar. Y no se trataba de plantas propiamente dichas; sino de seres microscópicos capaces de reproducirse por división y que, luego de una sucesiva evolución, se convirtieron después en otros seres más complejos.

Muy pequeños, y de consistencia gelatinosa, estos primeros organismos no dejaron en las rocas ninguna huella de su existencia, lo que dificulta establecer exactamente su aparición en las aguas marinas.

Las rocas más antiguas, que se remontan a los momentos iniciales de la vida, aparecen totalmente descubiertas de fósiles. Sin embargo, hay coincidencia en que la vida en la Tierra debió empezar hace unos dos mil millones de años.

■ ¿Cuánto demoraron las plantas en «organizarse»?
Para los investigadores, el paso desde las primitivas esferas gelatinosas, mitad vegetales y mitad animales, hasta los seres unicelulares más perfeccionados y ubicados cada uno en su reino, tuvo lugar a lo largo de períodos muy prolongados.

Los flagelados se unieron en determinado momento, formando colonias y masas gelatinosas de individuos al principio independientes y después cada vez más unidos unos a otros, hasta convertirse en un solo individuo más complejo y capaz de reproducirse, multiplicarse y morir.

Para que los primeros seres vivos pudiesen derivarse en formas vegetales bien evolucionadas, como las algas, hicieron falta 1.500 años de lenta transformación. Se puede afirmar que las algas fueron las primeras plantas de características vegetales bien definidas que se difundieron por el planeta.

■ ¿Cuándo conquistan las plantas «tierra firme»?
Hace unos 450 millones de años, en el período Silúrico, una marcada elevación de la corteza terrestre hizo que afloraran a la superficie muchos fondos marinos. Probablemente, este fue el fenómeno que obligó a las plantas marinas a transformarse para poder sobrevivir.

Cuando al secarse las cuencas se encontraron con la atmósfera primitiva, no tuvieron más remedio que modificarse y adaptarse al nuevo ambiente. Una vez iniciada, la evolución vegetal se desarrolló en etapas rapidísimas, de modo tal que, en menos de 50 millones de años, simples algas microscópicas se convirtieron en árboles gigantescos, que formaban los bosques del período Carbonífero.

■ ¿Los hongos son plantas?
Para alimentarse las plantas utilizan una determinada sustancia mediante la cual el agua, las sales minerales y el dióxido de carbono se transforman en los almidones necesarios para su desarrollo. Esta sustancia es la clorofila, y el proceso de transformación se denomina fotosíntesis. Existen, sin embargo, algunas plantas que carecen de clorofila y pueden crecer en la oscuridad, e incluso bajo tierra.

Estos organismos necesitan, para alimentarse, aprovechar las sustancias orgánicas ya producidas por otras plantas. Se los conoce comúnmente como hongos y si consideramos a las plantas como los únicos organismos complejos capaces de generar su propio aliemento, los mencionados hongos no pueden clasificarse como verdaderas plantas.

■¿A qué se debe el color de las algas?
Recientemente se ha demostrado que la distinta distribución de las diversas algas en los fondos marinos obedece a un motivo definido. En efecto, los pigmentos que las colorean y caracterizan sirven para facilitarles la utilización de la luz solar, que en las zonas profundas sólo penetra muy débilmente. Los rayos rojos, por ejemplo, los filtra primero el agua de mar y por lo tanto se detienen a muy escasa profundidad.

Estos rayos son los únicos que aprovechan las algas verdes, que por ese motivo están cerca de la superficie. Pero las algas pardas, y especialmente las rojas, pueden vivir incluso más allá de los 100 metros, porque puede aprovechar los rayos verdes de la luz, capaces de llegar a esa profundidad.

■  ¿Por qué las hojas no se calientan?
En pleno verano, si dejamos expuestas al rayo del sol algunas hojas de papel o cualquier trozo de otro material, al cabo de algunas horas veremos que se han calentado muchísimo. Las hojas de los árboles, en cambio, permanecen todo el día expuestas al sol, pero cuando las tocamos sentimos que están frías.

Esta es una de las maravillas con que tropezamos al observar los importantes órganos vegetales que son las hojas. Su constante frescor se debe al hecho de evaporar constantemente una cantidad increíble de agua, residuo de las complicadas transformaciones químicas que allí suceden.

■  ¿Cómo se defiende una planta contra la sequía?
Las raíces de las plantas xerófilas («amantes de la sequedad») suelen estar colocadas horizontalmente, muy cerca de la superficie, para poder absorber inmediatamente el agua de las escasas lluvias antes que el sol la evapore. Algunas veces se alargan en profundidad para poder alcanzar los estratos del suelo que contienen un mínimo de humedad.

Los tallos verdes, aparte de carecer de hojas -con lo que evitan la transpiración- se hallan revestidos por una capa cerosa que reduce aún más la posibilidad de evaporación.

En la aridez del desierto, estas plantas, y especialmente los cactus, constituyen valiosas fuentes de agua e incluso de alimento, y de no estar recubiertos por espinas no podrían escapar al hambre y la sed de los animales. Muchas de estas plantas producen, inmediatamente después de una lluvia, llamativas ñores y frutos que pueden comer tanto los animales como el hombre.

■  ¿Por qué el higo no es una fruta?
En el higo, lo que llamamos fruto es en realidad una inflorescencia muy carnosa, envuelta sobre sí misma. En su interior se abren numerosas flores minúsculas de pétalos muy simplificados y visibles cuando se abre un higo verde. Cada una de aquellas flores produce posteriormente un pequeño fruto seco: son los granitos que se notan al comer la dulce pulpa del higo.

■ ¿Por qué nos irritan las ortigas?
Todos sabemos reconocer a las ortigas, aunque sólo sea por el desagradable escozor que provocan en la piel cuando se las toca. Esto es debido a que los tallos y las hojas de la ortiga están recubiertbs de unas vellosidades en forma de pequeñas ampollas, que se rompen al simple contacto, esparciendo sobre la piel un líquido irritante.

Parece ser que esta sustancia no ejerce el menor efecto en los patos, que ingieren despreocupadamente grandes cantidades de esta «agresiva» planta.

■ ¿Por qué se dice la drosera es una planta «asesina»?
Droseras significa, en griego, «cubierto de rocío». Y así es como parecen estar, a primera vista, los tallos de esta planta: recubiertos por notables vellosidades terminadas en unas brillantes bolitas. Atraídos por el brillo e impulsados quizá por el deseo de calmar su sed, los insectos se posan en la planta y son inmediatamente atrapados por las vellosidades, que se doblan como tentáculos para aprisionar a las víctimas y estrujarlas hasta provocar su muerte.

El cuerpo de los animalitos es posteriormente atacado por un líquido, producido por la drosera, que descompone las proteínas y las transforma en sustancias asimilables para la planta. Esta planta verdaderamente carnívora crece espontáneamente en lugares cálidos y húmedos, alcanzando una altura aproximada de veinte centímetros.

■ ¿Cuándo aparecieron las flores?
La flor, de la que derivan el fruto y la semilla, es un órgano característico de las plantas más evolucionadas. Su aparición se remonta a una época relativamente reciente: unos cien millones de años. Las flores constituyeron, por lo tanto, la última gran novedad en la evolución del mundo vegetal, que se desarrolló casi paralelamente a la aparición de los mamíferos.

Las plantas que en la era precedente habían formado extensos bosques –ginkgo, sequoias, sauces, arces– carecían de flores. La novedad no fue casual: juntamente con el surgimiento de las primeras flores se hallaba en su apogeo el desarrollo y variedad de insectos voladores, que luego fueron especializándose en su actividad polinizadora. Así, las plantas con flores invadieron muy pronto todas las regiones, modificando el aspecto de los bosques y creando condiciones de vida muy favorables para los nuevos pequeños seres de sangre caliente, que se estaban extendiendo por toda la. Tierra.

Durante muchos millones de años, los primitivos mamíferos permanecieron ocultos a la sombra de estas nuevas especies vegetales.

■ ¿Dónde crecen las flores más caras del mundo?
De las numerosas plantas que componen la selva ecuatorial americana, se destaca una familia que, por la maravillosa belleza de sus flores, conocen hasta quienes jamás se han interesado por la botánica. Son las orquídeas. Esta flor no nace de la tierra, pues es epífita, o sea que se desarrolla sobre los troncos o las ramas de plantas de tallo alto, pero no como parásitas.

Su alimento son los detritos vegetales que se acumulan sobre los troncos, y aprovecha la altura de los troncos en los que se soporta para poder levantarse hacia la luz. Las orquídeas más hermosas de la selva han pasado actualmente a los invernaderos, en donde son cultivadas con gran esmero por ser las flores más costosas que existen.

■ ¿Cuál es el árbol más alto de la Tierra?
En los montes de Sierra Nevada, California, en las regiones protegidas y consideradas parques nacionales, crecen los árboles más altos del mundo: las sequoias, famosas por sus colosales dimensiones y por su longevidad. Los ejemplares más altos y más antiguos poseen incluso nombre propio y están severamente protegidos. La sequoia gigante de mayores dimensiones que vive en la actualidad es la «General Sherman», que tiene casi 4.000 años y mide 84 metros. El diámetro de su base es de unos nueve metros. Con muchos años menos, la «Founder’s Tree», mide nada menos que 110 metros, pero su tronco es menos grueso: en su base no llega a los cuatro metros. Este ejemplar no es una sequoia gigante, sino un pariente de una especie similar, la sequoia «siempre verde».

■ ¿De qué planta se saca el «chicle»?
El «chewing gum» que se produce en los Estados Unidos se obtiene en un noventa por ciento del «chicle», látex blanco de un árbol llamado zapote. Este vegetal mide unos quince metros y posee características hojas de forma ovalada. De su duro tronco fluye el látex, que se obtiene cortando profundamente la corteza con surcos inclinados y convergentes. Dicha operación se realiza en la época de lluvias, cuando el látex es más abundante.

■ ¿Qué es el papiro?
Las pinturas sepulcrales de los antiguos egipcios son ricas en representaciones de la planta del papiro, que crecía abundantemente en las márgenes del Nilo. Actualmente el papiro ha desaparecido del curso bajo del . río, pero sigue siendo numeroso en las zonas tropicales de África y en la isla de Sicilia. Aunque hoy sólo se la cultive como ornamento, esta planta fue la base de la pasta con que elaboraban los egipcios su papel. Algunos papiros egipcios se remontan al año 3600 a. C, lo que demuestra su increíble resistencia.

Fuente Consultada:
Enciclopedia Temática CONSULTORA Tomo 2 Los Seres Vivientes
Enciclopedia Estudiantil de Lujo Edit. CODEX
El Libro de las Respuestas Revista: Magazine Enciclopedia Popular Año 1 N°12

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Plantas Venenosas Nombres del plantas toxicas y peligrosas

NOMBRES DE LAS PLANTAS VENENOSAS O TÓXICAS

(1) CICUTA

(2) NUEZ VÓMICA

(3) CÓLQUICO

(4) ELÉBORO

(5) LAUREL CEREZO

(6) ESTRAMONIO

(7) RUDA

(8) ZUMAQUE VENENOSO

(9) DULCAMARA

(10) CATAPUCIA MENOR o TÁRTAGO

 

plantas-veneosasDespués de haber bebido el veneno, Sócrates caminó lentamente por la estancia. Luego, sintiendo que las piernas se le ponían pesadas, se extendió sobre el lecho. Poco después, el hombre que le había llevado el veneno le oprimió fuertemente el pie con una mano y le preguntó si lo sentía.

Inmediatamente, aquél le apretó una pierna y le preguntó de nuevo si lo sentía. Y otra vez Sócrates respondió que no. Subiendo con la mano a lo largo de las piernas dijo que las varias partes del cuerpo estaban volviéndose frías y rígidas. Finalmente manifestó: «Cuando el frío le llegue al corazón, morirá». Después de algunos instantes, Sócrates exhaló un profundo suspiro, tuvo un sobresalto, y expiró.

Ésta es una síntesis de cuanto nos ha dejado escrito Platón acerca de la muerte de Sócrates. Y hemos transcripto el relato del episodio sólo porque en él se describe claramente de qué manera el veneno había actuado sobre el cuerpo del inmortal pensador griego. El veneno que Sócrates había ingerido, en dosis capaz de ocasionarle la muerte, era una infusión de cicuta: una hierba que presenta una extraordinaria semejanza con el perejil.

En la época de Sócrates (siglo IV antes de Cristo), la cicuta era considerada como el más potente veneno vegetal. Con los sucesivos avances de la investigación botánica se han ido hallando muchas otras plantas que tienen un poder tóxico decididamente mayor que el de la cicuta. Algunas son capaces de provocar la muerte en forma casi instantánea, y otras también la ocasionan en medio de los más atroces tormentos.

A pesar de todo ello, es preciso añadir que una gran parte de esas plantas venenosas suelen ser de no despreciable utilidad en el campo de la medicina. Suministradas en dosis mínimas, tales sustancias pueden contribuir a la salud del hombre. En esta nota presentamos algunas de entre las más comunes plantas tóxicas que a su vez tienen aplicaciones medicinales.

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(1) CICUTA (Conium maculátum). Esta planta que, como dijéramos, tiene una notable semejanza con el perejil, crece en lugares húmedos y preferentemente sombreados. La sustancia tóxica contenida en la cicuta es llamada conicina o cicutina. El envenenamiento por la cicutina provoca la parálisis progresiva: desde los miembros inferiores, asciende poco a poco hasta el tronco. La muerte sobreviene por parálisis respiratoria.

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(2) NUEZ VÓMICA (Strychnos nux vómica) . Es una planta que forma matorrales en Australia, Siam, la India y en la isla de Ceilán. De sus semillas se extrae la estricnina, una sustancia sumamente tóxica (en farmacia se considera el sulfato de estricnina como el veneno más activo, o sea que es mortal en dosis mínimas). La estricnina suele ser usada en medicina para curar la neurastenia, como tonificante, excitante cardíaco, etc. La muerte por la estricnina sobreviene por asfixia, a consecuencia de una parálisis en los músculos torácicos que producen los movimientos respiratorios. A este mismo género pertenece una especie americana (Strychnos toxífera), con la cual preparan el terrible curare los aborígenes del Amazonas y del Orinoco.

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(3) CÓLQUICO (Colchicum autumnale). Esta planta es conocida con el nombre de «friolina», porque florece al aproximarse el invierno. Tiene flores violáceas en forma de embudo. Sus semillas contienen una sustancia muy venenosa: la colquicina. En dosis mínimas, ésta es utilizada para la curación de la gota y el reumatismo.

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(4) ELÉBORO (Helleborus níger). Esta planta, denominada también «rosa de Navidad», eléboro negro, redegambre, en los países de Europa crece espontáneamente y florece de diciembre a marzo. En los Alpes crecen cuatro especies distintas. El rizoma de estas plantas contiene una sustancia bastante tóxica denominada eleborina.

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(5) LAUREL CEREZO (Prunus laurocerasus). Es una planta originaria del Asia, que se siembra en Europa para formar setos vivos. Las hojas del laurel cerezo contienen ácido prúsico (o cianhídrico), es decir, el ácido básico del cianuro de potasio, uno de los más poderosos venenos que se conocen, capaz de causar la muerte en pocos instantes. En medicina, esta planta se utiliza para preparar el agua destilada de hojas de laurel cerezo, indicada en terapéutica contra la tos nerviosa y la propensión a la excesiva excitabilidad.

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(6) ESTRAMONIO (Datura stramónium). Conocido, con el nombre vulgar de chamico, como planta invasora en cultivos y rastrojos. La infusión medicinal que se prepara con sus hojas constituye un óptimo sedativo: calma las crisis nerviosas, el insomnio y las palpitaciones del corazón. Las hojas son también indicadas contra el asma. El estramonio es una planta venenosa: los preparados medicinales que se obtienen con ella pueden ocasionar la muerte si se ingieren en dosis elevadas. Los síntomas son: sed, dilatación de la pupila, delirio, convulsiones; estas últimas seguidas de la muerte por asfixia.

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(7) RUDA (Ruta graveolens). La segunda palabra del nombre científico de esta planta, que significa «maloliente», indica la condición de este vegetal. La ruda crece, sobre todo, en los lugares pedregosos. Si se beben en altas dosis las infusiones preparadas con esta planta pueden provocar la muerte. Por el contrario, en dosis moderadas, que sólo el médico puede establecer, la infusión de ruda es eficacísima contra la epilepsia y el histerismo.

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(8) ZUMAQUE VENENOSO (Rhus toxicodendron). Originaria del Japón, es, entre las muchas plantas venenosas, una de las más temidas. Se asegura que basta con tocar las hojas o las ramas de esta planta para advertir síntomas de envenenamiento (vómitos, malestar general y, sobre todo, inflamaciones cutáneas). Esto se debe al hecho de que el zumaque emana por las hojas una sustancia volátil y tóxica para el hombre.

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(9) DULCAMARA (Solánum dulcamara). Es una planta trepadora que crece espontáneamente en los lugares húmedos. Se la reconoce por las hojas: las inferiores tienen forma acorazonada, las superiores se presentan divididas en tres partes. Sus frutos (pequeñas bayas violáceas) no son venenosos como los del Solánum nígrum.
La infusión de dulcamara es eficaz contra los catarros pulmonares y los dolores reumáticos.

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(10) CATAPUCIA MENOR o TÁRTAGO (Euphorbia lathyris). Florece en primavera y verano. El zumo blancuzco que se extrae de las partes verdes de la planta contiene una sustancia tóxica: el ácido eufórbico.
En dosis mínimas (décimos de miligramo), el zumo es eficaz contra las enfermedades de las vías respiratorias (sobre todo contra los catarros bronquiales). El envenenamiento por el ácido eufórbico produce, sucesivamente, los siguientes síntomas: vómitos, vértigos, calambres y delirios.

ALGO MAS SOBRE EL TEMA…

Muchas plantas albergan una dosis potente de veneno, lo que se conoce desde tiempos remotos. Los antiguos griegos usaban infusiones de acónito, un extracto de raíces de napelo (matalobos) para deshacerse de los viejos y enfermos. La lanza impregnada en acónito era un arma mortal en muchas batallas antiguas, cuyo solo rasguño causaba envenenamiento y con frecuencia la muerte.

Hasta fecha reciente, los nativos de Java solían embadurnar las flechas de caza con la savia letal del árbol upa. Las tribus del Amazonas recubren sus puntas de flecha en curare, que obtienen al hervir la corteza de la enredadera pareira Chondrodendron tomentosum.

Algunas tribus del este de África sumergen sus flechas en una toxina que contienen la madera y las raíces de plantas Acokanthera. Este veneno también es una forma práctica de liquidar a los enemigos. El fruto del matorral Tribulus terrestris, un tipo de abrojo, es impregnado en la toxina y regado por un camino transitado. Una víctima descalza apenas notará el pinchazo mortal y quizá la tribu decida que la muerte obedeció a causas naturales.

Georgi Markov, locutor búlgaro de la BBC, murió misteriosamente en Londres en septiembre de 1978, tras ser pinchado accidentalmente, al menos así parecía, con el paraguas de otro peatón. Los investigadores opinaban que había sido asesinado: dedujeron que la punta del paraguas contenía una dosis de ricina, un derivado mortal de la higuereta.

Mucha gente sabe que algunos hongos son muy tóxicos. La Amonita phalloides es letal: su veneno tarda de 6 a 24 horas en hacer efecto y no se le conoce antídoto. Salvo por sus siniestros efectos, un hongo microscópico —el cornezuelo del centeno— pertenece a una clase especial. Algunas veces el hongo contamina el centeno, y el pan elaborado con este cereal es venenoso.

En 994 d.C. unas 40,000 personas murieron en Francia por envenenamiento con centeno. En esa época, se creía que una plaga mortal asolaba el país. Quienes buscaron refugio en monasterios y conventos sobrevivieron porque monjes y monjas preparaban pan con harina de trigo.

En 1374, una forma peculiar locura atacaba a los visitantes del pueblo alemán de Aquisgnú. Habían llegado para celebrar la fiesta de San Juan, y sin razón aparente comenzaron a bailar. Bañaron hasta caer rendido 5 echando espuma por la boca. Hoy día muchos historiadores creen que el causante era el hongo del centeno. Algunos piensan que también provocó los famosos procesos de Salen; Massachusetts, en 1692, en que 14 mujeres y 5 hombres que tuvieron alucinaciones fueron ahorcados por brujería.

Los venenos de las plantas son de varios tipos. La toxina de una taza de semillas de manzana podría matar a un hombre Es sorprendente que algunas criaturas no padezcan los efecto de la ponzoña. Una diminuta babosa puede comer el sombrerete entero de un hongo venenoso capaz de matar a tres hombres. Repollos, coliflores y brócoli son muy tóxicos paní diversos insectos, pero son un manjar para los pulgones y las orugas de la mariposa blanca de la coliflor.

Algunos animales se han adaptado a las toxinas de la plantas Los rumiantes y la mayoría de los insectos evitan el venenr amargo de la asclepiadea, pero las orugas de la mariposa monarca se ceban en ella, almacenando la toxina en tejidos especiales. Las aves depredadoras ignoran a la monarca porque han aprendido que el veneno que guarda les provocará vómito.

Fuente Consultada:
Enciclopedia Estudiantil Tomo VIII CODEX
EL MUNDO Y SUS PORQUÉS Reader´s Digest

Vida de la Cigarra Chicharra Larvas y Ninfas Avispas

Vida de la Cigarra, Chicharra y Larvas

Durante las horas estivales, cuando el sol abrasa los campos resecos y todos los seres vivientes se guarecen bajo el techo o el follaje, la cigarra empieza a cantar. Su monótono e insistente estridor se propaga por los campos en un coro de innumerables voces, como si quisiera advertir al campesino del momento de la siega.

Este canto se prolonga durante todo el verano, interrumpiéndose en las tormentas, o cuando sobreviene frío. A principio del otoño y con la llegada de las lluvias, el canto de la cigarra se apagará, y con él terminará el verano.

Las cigarras son insectos hemípteros que, generalmente, viven en las zonas cálidas y templadas. Es natural, pues, que estén muy difundidas en la cuenca del Mediterráneo y que, desde Grecia, nos hayan llegado mitos, leyendas y poesías sobre este insecto que también recibe el nombre de chicharra.

¿Quién no conoce la hermosa fábula de LA FONTAINE sobre La cigarra y la hormiga? Mas si el poeta hubiese conocido mejor la vida y costumbres de esos pequeños cantores, tal vez no hubiese defendido a la hormiga con tanto menoscabo de la cigarra.

A continuación veremos los motivos. Tomemos, por ejemplo, dos variedades comunes en el sur de Europa. Una es la Cicada plebeieus (de color negro manchado de amarillo, recubierta de pelusa blanca; su tamaño es de 30 a 35 mm.), y la otra la Cicada orni L. (un poco más larga y rojiza).

Durante el verano la hembra pone los huevos (de 4 a 12) en los tallos de las plantas herbáceas o en ramitas secas, encerrándolos en pequeñas celdillas.

De los huevos que se abrirán a fines del verano, nacen las larvas que, poco después y luego de experimentar las primeras transformaciones, se entierran. Por su conformación, que es todavía muy diferente de la que tendrá el insecto completo, los zoólogos asignaron a esos seres diminutos el nombre de “ninfas”.

Cicada Plebeius muy común en Europa
Cicada Plebeius muy común en Europa. La hembra pone de 4 a 12 huevos en lo
tallos o ramitas secas de las plantas

La ninfa quedará bajo tierra durante todo el invierno, alimentándose con la savia de las raíces.

En el ínterin, su aspecto y su estructura interna experimentarán grandes cambios y, ya en primavera, saldrá a la superficie, adhiriéndose al tallo o a las hojas de las plantas; allí esperará su última transformación. Cuando, finalmente, por una hendidura dorsal de la cutícula sale el insecto perfecto, el verano no está lejos. La cigarra inicia así su breve vida que se extinguirá antes de llegar el otoño.

ninfa
Cicada Orni L

El insecto macho es el que canta y sus órganos musicales están situados a ambos lados del abdomen. Esto le permite cantar y alimentarse al mismo tiempo. Muy voraces, las cigarras ponen todo su empeño en perforar la corteza de las plantas, para sorber la savia de las mismas (su órgano bucal se adapta a esa modalidad).

De este modo, las cigarras tienen siempre alimento abundante a su disposición. La hormiga, a quien LA FONTALNE ha otorgado la medalla del premio al trabajo, se revela, comparada con la cigarra, como una verdadera aprovechadora. Efectivamente, cuando la hormiga encuentra a una cigarra sorbiendo el líquido de las plantas, se le acerca y no descansa hasta lograr expulsarla y tomar su lugar.

Cuando la cigarra muere, al cabo de cuatro o cinco semanas de vida, aparece otra vez la hormiga que despedaza con sus fuertes mandíbulas el cuerpo ya inmóvil y lo arrastra hacia, el hormiguero para alimentarse con él durante el invierno. En los Estados. Unidos y en todo el norte de América vive una variedad de cigarra de características muy interesantes.

Es la Cicada septemdécim. Aparece únicamente en determinados períodos, pues su desarrollo post-embrionario dura de trece a diecisiete años, y, sin embargo, cuando alcanza, al fin, el estado de insecto perfecto, su vida es tan corta corno la de sus congéneres. En la antigua Grecia las cigarras eran muy apreciadas y los atenienses las encerraban en pequeñas jaulas deleitándose con su canto. El órgano sonoro que se halla en la Cicada plebeius está formado por dos cavidades verticales situadas en la parte inferior del abdomen.

En cada cavidad se halla una membrana elástica y convexa que vibra por la contracción de un músculo interno. Las vibraciones, se amplifican por efecto de una caja de resonancia e atenúan por medio de un opérculo

CICLO DEL DESARROLLO:
a) La hembra pone los huevos en huecos de los tallos o corteza de las plantas, b) de esos huevos nacen, en otoño, las larvas que se transformaran en ninfas, c) éstas se hunden en el terreno cerca de las raíces de los árboles alimentándose de la savia de los mismos, d) al llegar la primavera salen de la tierra se aferran a alguna ramita y esperan el momento de salir, por una abertura dorsal convertidas en un insecto perfecto.

Arboles Argentinos Nativos de Argentina Especies Autoctonas

Árboles Argentinos: Árboles Nativos de Argentina – Especies Autóctonas

Cedro misionero Cedro misionero (Cedrela fissilis)
Las maderas de ley de la selva misionera alcanzaron fama en las primeras décadas del siglo XX. Por aquel entonces, existían grandes extensiones de montes con forestales de primera calidad. Se trataba del cedro, el lapacho y el peteribí (Cordia tríchotoma). La madera del cedro misionero reúne características óptimas para trabajarla (pulido, barnizado) y muy buena estabilidad (no se deforma con el tiempo). Se la emplea para vanados fines: desde mueblería de calidad, hasta instrumentos musicales, decoración de interiores, cerramientos y embarcaciones. También puede considerárselo una especie ornamental. Crece bien en climas templados y tiene follaje decorativo. Las selvas son una fuente valiosa de maderas de alta calidad con el desarrollo de forestales silvestres como el cedro misionero. Ahora, para que podamos seguir disfrutando de estos recursos, el desafío es convivir sin exterminarlos. Todavía estamos a tiempo.

arbol argentino- Ibirá-pitá

Ibirá-pitá (Peltophorum dubium)
Sin resultar común, el ibirá-pitá es un árbol nativo que se ha ganado un lugar destacado dentro de montes silvestres y espacios verdes urbanos. En su habitat, las selvas del nordeste argentino, resulta notable por su gran porte, formando parte del dosel superior, a veces, con ejemplares gigantescos que pueden emerger del techo enmarañado de la jungla. En la ciudad, en cambio, su floración profusa no pasa inadvertida. Su copa se llena con densos conjuntos de flores amarillas, toda una delicia para quienes tienen balcones a esa altura. Incluso en la ciudad de Buenos Aires hay individuos añosos en calles, donde asume un porte elevado compitiendo con los edificios por exponerse primero al sol.
Su nombre común proviene del guaraní y significa árbol o madera roja, en alusión al hermoso colorido de su leño, que tiene tintes rojizos y puede presentar tonalidades entre castañas y coloradas a rosadas y moradas. Posee usos variados: carpintería (madera), curtido de cueros (corteza) y medicinal (hojas, flores y frutos).
Este magnífico árbol da buenos resultados plantado en avenidas anchas y bulevares, donde también se destaca por su follaje verde intenso, tan particular.

Ombú - árbol argentino

Ombú (Phytolacca dioica)
El ombú es uno de los más destacados aportes nativos a la jardinería. Ornamental por excelencia, tiene a su favor un desarrollo rápido y extraordinario, con una copa enorme y tronco gigantesco y corto, que se desparrama en su base en múltiples raíces robustas, a modo de pedestal desordenado. Y toda esta masa vegetal se convierte en un atractivo juego de columpios, pistas para escaladas y toboganes para niños, tal vez los que más disfrutan de los ombúes de los parques. Del ombú se han dicho muchas cosas. La más conocida controversia se inició con los versos de Luis Domínguez, publicados en 1843: «Buenos Aires, patria hermosa, tiene la Pampa grandiosa; la Pampa tiene el ombú.»
En realidad, el ombú no es nativo del pastizal pampeano. Es oriundo de los montes del nordeste argentino, que llegan al sur hasta los talares de barranca del norte bonaerense. Allí, lo encontraremos
con su forma natural, un estilizado árbol con tronco alargado, diferente a los cultivados en plazas, donde no tienen ninguna competencia por el sol directo y pueden crecer a sus anchas. En el bosque, este vegetal «amigo del sol», debe invertir energía para elevarse hasta las copas de los árboles.

Palo borracho- árbol argentino

Palo borracho (Ceiba speciosa)
El palo borracho o samohú, su nombre guaraní, es un magnífico árbol que tiene en su tronco abultado, panzón, con base angostada, una estampa inconfundible (aunque en los montes hay ejemplares de figura estilizada). Y durante la floración, parece un enorme botellón con varios ramos de cientos de flores rosadas. También nos sorprende durante la maduración de los frutos. Del tamaño y el aspecto de una palta grande, al desprenderse sus gajos superficiales dejan expuesto un hermoso pompón blanco reluciente, donde entre pelos sedosos se encuentran las semillas. Al desprenderse en copos deshilachados, cada uno flota en el aire, con la ayuda del viento, llevando una semilla como único navegante.
Tiene muchos usos conocidos. Como muestra, basta mencionar la utilidad reconocida a los aguijones del tronco en medicina popular. Hervidos en agua, según la dosis o cantidad agregada, se le asignan diferentes propiedades: desde calmar el dolor de espaldas hasta curar el alcoholismo.
Propio de las selvas del nordeste argentino, brinda buenos resultados como planta de adorno en parques y bulevares de zonas templadas y cálidas del país.Durante muchos años recibió el nombre científico de Chorísia speciosa.

Pino Paraná - arbol argentino

Pino Paraná (Araucaria angustifolia)
La selva misionera también tiene el privilegio, al igual que los bosques patagónicos. de contar con una araucaria nativa, figura inconfundible y bella asomando entre las copas del monte. Recurso forestal valioso, el pino Paraná o curíy (en guaraní) parece haber definido su suerte en la segunda mitad siglo XX. En la Argentina solo existían manchones de bosques silvestres dentro de las sierras del norte de Misiones. Hacia 1960 se contabilizaban unas 200.000 hectáreas con pino Paraná; en cambio hoy quedan menos de mil hectáreas en unas pocas áreas naturales protegidas (San Antonio, Cruce 3aballero y La Araucaria). Además, está declarado Monumento Natural Provincial.
Forma un tipo de selva particular, donde abundan los helechos arborescentes y hay especies ce aves y mamíferos bastante ligados a este ambiente. Los gigantescos conos dan semillas comestibles para la fauna y un alimento aprovechado por los aborígenes que poblaron anteriormente la zona.
Ha demostrado ser una buena conífera ornamental para las zonas templadas y cálidas de la Argentina. Se diferencia de las especies australianas (Araucaria bidwilli A. hetemphylla) por presentar la base y el medio del tronco principal casi sin ramas secundarias.

Yerba mate - árbol argentino

Yerba mate (llex paraguariensis)
Seguramente nos llevaríamos una sorpresa si analizáramos cuál es el árbol nativo con el que tienen mayor contacto diario los habitantes del país. En el momento de pensar una respuesta tal vez tengamos la solución entre manos. Para muchos argentinos no hay día que no bebamos mate, infusión preparada con las hojas de la yerba mate. Incluso el gaucho, aunque se jactaba de vivir comiendo solamente carne, tenía en el mate el principal o único componente vegetal de su dieta.
Este árbol propio de la selva misionera, hoy es cultivado intensamente en forma de arbusto alto para la obtención industrial de yerba. Los guaraníes aprovechaban los yerbales naturales y bebían la infusión dentro de determinados ceremoniales, ya que eran conocedores de los poderes estimulantes de la planta. Serían los jesuitas quienes extenderían el uso del mate en la vida cotidiana.
Por la importancia en la economía regional de Misiones y Corrientes, la yerba mate debería ser empleada como árbol ornamental en plazas y jardines, para que todos conozcan de cerca a su compañero de cada mañana.

Jacaranda - árbol argentino

Jacaranda (Jacaranda mimosifolia)
Entre fines del siglo XIX y comienzos del siguiente, unos pocos árboles de la Argentina fuere elegidos para emplearlos en las nuevas plazas y los parques de cascos en estancias, bajo el impulso de Carlos Thays. El Jacaranda, junto al palo borracho y la tipa (en menor escala, el ombú) tuviere -ese extraño privilegio cuando mucho de lo que se hacía en el país buscaba parecerse a lo foráneo.
El Jacaranda o tarco se ganó el afecto de la población y hoy en día sigue constituyendo uno de los árboles oriundos del país más empleado en las zonas templado-cálidas. Cuenta a su favor ce • cualidades irremplazables. El follaje está dividido finamente, de manera grácil como los helechos. En primavera, surgen densos ramos florales de una suave tonalidad violeta azulada, que cubren toe; su copa.
Tiene su patria en los sectores bajos de las selvas de montaña del noroeste argentino. Dado que hay antecedentes de su asilvestramiento en zonas templadas, debe tenerse cuidado al emplear; Jacaranda en la vecindad de reservas naturales.

Tipa - árbol argentino

Tipa (Tipuana tipu)
Los bosques de montaña del noroeste argentino tienen en la tipa uno de sus mejores exponente; arbóreos. Resulta increíble como un solo tronco puede sostener una copa enorme, extendida hacia arriba con varias ramas principales tortuosas y resistentes.
En su patria, la tipa suele estar adornada con grandes masas de bromelias silvestres, que se fijan sobre los recodos de las ramas, huéspedes bien visibles en el invierno, cuando el árbol permanece sin hojas. En cambio, durante la floración, se engalana con miles de flores amarillas sumamente decorativas.
Es uno de los árboles argentinos que tiene tradición en la jardinería local. Su cultivo se ha extendió: con éxito por las zonas templadas. En la ciudad de Buenos Aires, las hileras sobre veredas opuestas ce las avenidas forman bóvedas inmensas, como un enrejado de troncos finamente diseñados. Aquí brindan una de las más hermosas estampas verdes de la ciudad, sublimes en diciembre cuando tapiza» el suelo con una alfombra de flores amarillas.

Algarrobo - árbol argentino

Algarrobo (Prosopis chilensis)
Los algarrobos son un grupo de árboles nativos de las zonas cálidas de la Argentina, que han ganado un papel central en las culturas regionales. Generan un ramillete de recursos: madera de primera calidad, tinturas, sombra, frutos comestibles nutritivos y forraje (los frutos) que puede almacenarse para suministrar en los momentos de mayor necesidad.

Su importancia se acentúa allí donde los recursos escasean. A tal punto, que en el oeste argentino es conocido simplemente como «el árbol». Es el caso de la especie que nos ocupa, que vive en estos
desiertos. Allí se desarrolla puntualmente en los lugares con agua subterránea, a la cual accede con sus raíces larguísimas que pueden explorar el suelo a 20 metros de profundidad.

Este es el algarrobo que podemos apreciar en el cañón de Talampaya (La Rioja), pues justamente por allí corre un cauce temporario, en Ischigualasto (San Juan) y en Merlo (San Luis), donde hay un ejemplar enorme conocido como «el abuelo».
Tiene un tronco grueso y fuerte, con una copa amplia, en forma de sombrilla gigantesca.

Chañar - arbol argentino

Chañar (Geoffroea decortícans)
El chañar pertenece a ese grupo de árboles nativos que a fines de invierno y principios de primavera tienen una floración espectacular. Sus hojas caen en la temporada fría y lo primero que brotan son las flores. Por lo tanto se transforma en un gigantesco ramo de flores amarillas, de suave fragancia.

Al acercarnos, comprobaremos que el zumbar incesante que percibimos a cierta distancia es una multitud de insectos visitadores de flores que aprovechan esta oferta limitada. Otro detalle decorativo, típico de la especie, es que la corteza de los ejemplares jóvenes se desprende en placas dejando a la vista su tronco verde claro.

Además, el chañar produce frutos dulces, del tamaño de una ciruela, utilizados tradicionalmente para elaborar mermeladas y arropes (dulce casero),
Este árbol ornamental presenta las dos situaciones más extremas de abundancia. Los campos, que originariamente eran pastizales en la mitad sur de San Luis y el sudoeste de Córdoba, están invadidos con chañares. En el otro extremo, hay lugares donde la especie va desapareciendo, como en los talares de barranca.
cerca de Buenos Aires, donde los únicos ejemplares están en la Quinta de Pueyrredón (San Isidro) y al sur de Campana.

Su distribución es amplia en la Argentina: abarca bosques y matorrales de las eco-regiones del Chaco, el espinal y el Monte.

Quebracho colorado santiagueño - árbol argentino

Quebracho colorado santiagueño (Schínopsis lorentzii)
En los montes del Chaco árido, sobre extensas llanuras al norte de la Argentina, crece la contrapartida del quebracho colorado chaqueño: el santiagueño. Esta especie tiene un gran parecido con e horco quebracho, también del mismo género, que fue considerado durante un tiempo una subespecie del quebracho colorado santiagueño.
Al igual que otros integrantes de la familia Anacardiáceas, como los melles, este quebracho produce una reacción alérgica a las personas que toman contacto con la planta o sus productos. Los aborígenes denominaban paaj a la especie y a su dolencia, que en quechua significa «cosa que vuela, por la forma casi misteriosa con que surgen las molestias en la piel. La prevención es sencilla: ser respetuoso con el árbol. Hay que saludarlo, entregarle ofrendas. Y, en definitiva, hacerse amigo de quebracho. De forma similar se opera con los molles.
Dueño de madera pesada y proveedora de tanino, el quebracho colorado santiagueño sufrió una intensa extracción. Hoy la mayoría de los montes nativos de la zona carecen de los mayores ejemplares de quebracho y la presencia de ganado, que tiene gran predilección por consumir los renovales, impide la renovación del principal componente arbóreo de la formación. Para apreciar el esplendor de los bosques chaqueños, legendarias fuentes de riquezas maderera, hay que remitirse a unos pocos lugares que se han salvado del hacha y los animales domésticos.

Un buen ejemplo es el flamante Parque Nacional Copo, en el noreste de Santiago del Estero, donde este quebracho colorado aún es el señor del monte.
Tal vez ya es tiempo de volver a escuchar a los mayores y actualizar esa idea de hacerse amigo del quebracho.

Sauce Criollo - árbol argentino

Sauce Criollo (Salix humboldtiana)

Dentro de las muchas especies de sauces y álamos cultivados en la Argentina hay una sola nativa el sauce criollo. Se distingue de sus parientes cercanos por ser el único con hojas alargadas, de menos de un centímetro de ancho, y la misma tonalidad en ambas caras.
Es un árbol de bello porte, con copa densa y llena de ramitas ascendentes, a diferencia del sauce llorón y otros exóticos, con ramas péndulas. Antes de perder las hojas con los fríos otoñales, durarte unos días el follaje adquiere una hermosa tonalidad amarilla.
Desde siempre se lo ha utilizado como ornamental. Vive silvestre desde el norte de la Patagonia pe toda la Argentina templada y cálida, siempre junto a cursos de agua, donde llega a formar bosques puros. Es indicado para forestar campamentos, recreos, parques, bulevares y calles.

Las propiedades curativas de los sauces son conocidas desde la antigüedad y han sido la fuente ce la aspirina, difundida en la actualidad. La corteza de! sauce criollo es empleada para calmar las fiebres en la medicina popular de muchas regiones déla Argentina

 La cultura de la Argentina como república recibió la influencia desde sus comienzos, del aporte de los colonos europeos que llegaron al país.

Resulta lógico, por lo tanto, que el manejo de los recursos naturales haya resultado acorde con esa realidad.

Desde la colonización, se priorizó el uso de las especies conocidas en el viejo mundo, Jo cual queda reflejado en la elección de los cereales, los frutales, los árboles ornamentales y el ganado doméstico, entre otros componentes de la producción tradicional.

Ese histórico mirar hacia afuera, nos hace más susceptibles a aceptar una globalización cultural que lo invade todo desde finales del siglo XX.

Pero esa elección de modelos y especies foráneas ha tenido, como una silenciosa consecuencia, la desvalorización de nuestro patrimonio natural original. Pese a ser América del Sur una de las regiones más interesantes y ricas en diversidad biológica del planeta, seguimos desprestigiando lo nuestro para asumir las modas foráneas.

En la actualidad, está surgiendo un masivo interés por la naturaleza, con un apoyo de los medios que se nos hacía impensado hace apenas dos décadas atrás. Estamos dentro de un incipiente despertar de la valoración del planeta, que ya empieza a tener sus primeras consecuencias en la incorporación de la temática en las currículas escolares y la creación de organismos ambientales en diferentes reparticiones oficiales, por ejemplo. Pero nos resta un largo camino para madurar esta iniciativa.

Los árboles constituyen uno de los grupos biológicos que mejor pueden mostrar todo este proceso. Los colonos europeos buscaron repetir los paisajes que les eran familiares y trajeron sus sauces) álamos para sombra, durazneros y manzanos para dar frutas, confieras diversas para adorno. Y aunque ya había un sauce nativo, se emplearon los ya conocidos, lo cual no es tan ilógico. Come cuando nos vamos de viaje a otro país y llevamos nuestro equipo de mate para mantener, al menos, una base de nuestra idiosincrasia cotidiana.

Ahora, dentro de esta aún inmadura revalorización de la naturaleza del país, apenas estamos escribiendo los primeros capítulos para respetar los árboles que nos rodean. El desparejo bienestar del arbolado urbano o la facilidad con que podemos derribar un árbol centenario para ensanchar un camino o construir un garaje, son síntomas de la inmadurez apuntada en la sociedad y sus normas. Por ello, promocionar el uso de árboles nativos puede resultar para muchos una simple sutileza, un detalle todavía incomprensible.

Debemos empezar a valorar los árboles nativos para mejorar nuestra calidad de vida actual y evitar profundizar algunos problemas en el futuro.

Fuente Consultada: 100 Árboles Argentinos de E. Haene – G. Aparicio