Plantas Venenosas Nombres del plantas toxicas y peligrosas



NOMBRES DE LAS PLANTAS VENENOSAS O TÓXICAS

(1) CICUTA

(2) NUEZ VÓMICA

(3) CÓLQUICO

(4) ELÉBORO

(5) LAUREL CEREZO

(6) ESTRAMONIO

(7) RUDA

(8) ZUMAQUE VENENOSO

(9) DULCAMARA

(10) CATAPUCIA MENOR o TÁRTAGO

 

plantas-veneosasDespués de haber bebido el veneno, Sócrates caminó lentamente por la estancia. Luego, sintiendo que las piernas se le ponían pesadas, se extendió sobre el lecho. Poco después, el hombre que le había llevado el veneno le oprimió fuertemente el pie con una mano y le preguntó si lo sentía.

Inmediatamente, aquél le apretó una pierna y le preguntó de nuevo si lo sentía. Y otra vez Sócrates respondió que no. Subiendo con la mano a lo largo de las piernas dijo que las varias partes del cuerpo estaban volviéndose frías y rígidas. Finalmente manifestó: «Cuando el frío le llegue al corazón, morirá». Después de algunos instantes, Sócrates exhaló un profundo suspiro, tuvo un sobresalto, y expiró.

Ésta es una síntesis de cuanto nos ha dejado escrito Platón acerca de la muerte de Sócrates. Y hemos transcripto el relato del episodio sólo porque en él se describe claramente de qué manera el veneno había actuado sobre el cuerpo del inmortal pensador griego. El veneno que Sócrates había ingerido, en dosis capaz de ocasionarle la muerte, era una infusión de cicuta: una hierba que presenta una extraordinaria semejanza con el perejil.

En la época de Sócrates (siglo IV antes de Cristo), la cicuta era considerada como el más potente veneno vegetal. Con los sucesivos avances de la investigación botánica se han ido hallando muchas otras plantas que tienen un poder tóxico decididamente mayor que el de la cicuta. Algunas son capaces de provocar la muerte en forma casi instantánea, y otras también la ocasionan en medio de los más atroces tormentos.

A pesar de todo ello, es preciso añadir que una gran parte de esas plantas venenosas suelen ser de no despreciable utilidad en el campo de la medicina. Suministradas en dosis mínimas, tales sustancias pueden contribuir a la salud del hombre. En esta nota presentamos algunas de entre las más comunes plantas tóxicas que a su vez tienen aplicaciones medicinales.

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(1) CICUTA (Conium maculátum). Esta planta que, como dijéramos, tiene una notable semejanza con el perejil, crece en lugares húmedos y preferentemente sombreados. La sustancia tóxica contenida en la cicuta es llamada conicina o cicutina. El envenenamiento por la cicutina provoca la parálisis progresiva: desde los miembros inferiores, asciende poco a poco hasta el tronco. La muerte sobreviene por parálisis respiratoria.

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(2) NUEZ VÓMICA (Strychnos nux vómica) . Es una planta que forma matorrales en Australia, Siam, la India y en la isla de Ceilán. De sus semillas se extrae la estricnina, una sustancia sumamente tóxica (en farmacia se considera el sulfato de estricnina como el veneno más activo, o sea que es mortal en dosis mínimas). La estricnina suele ser usada en medicina para curar la neurastenia, como tonificante, excitante cardíaco, etc. La muerte por la estricnina sobreviene por asfixia, a consecuencia de una parálisis en los músculos torácicos que producen los movimientos respiratorios. A este mismo género pertenece una especie americana (Strychnos toxífera), con la cual preparan el terrible curare los aborígenes del Amazonas y del Orinoco.



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(3) CÓLQUICO (Colchicum autumnale). Esta planta es conocida con el nombre de «friolina», porque florece al aproximarse el invierno. Tiene flores violáceas en forma de embudo. Sus semillas contienen una sustancia muy venenosa: la colquicina. En dosis mínimas, ésta es utilizada para la curación de la gota y el reumatismo.

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(4) ELÉBORO (Helleborus níger). Esta planta, denominada también «rosa de Navidad», eléboro negro, redegambre, en los países de Europa crece espontáneamente y florece de diciembre a marzo. En los Alpes crecen cuatro especies distintas. El rizoma de estas plantas contiene una sustancia bastante tóxica denominada eleborina.

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(5) LAUREL CEREZO (Prunus laurocerasus). Es una planta originaria del Asia, que se siembra en Europa para formar setos vivos. Las hojas del laurel cerezo contienen ácido prúsico (o cianhídrico), es decir, el ácido básico del cianuro de potasio, uno de los más poderosos venenos que se conocen, capaz de causar la muerte en pocos instantes. En medicina, esta planta se utiliza para preparar el agua destilada de hojas de laurel cerezo, indicada en terapéutica contra la tos nerviosa y la propensión a la excesiva excitabilidad.

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(6) ESTRAMONIO (Datura stramónium). Conocido, con el nombre vulgar de chamico, como planta invasora en cultivos y rastrojos. La infusión medicinal que se prepara con sus hojas constituye un óptimo sedativo: calma las crisis nerviosas, el insomnio y las palpitaciones del corazón. Las hojas son también indicadas contra el asma. El estramonio es una planta venenosa: los preparados medicinales que se obtienen con ella pueden ocasionar la muerte si se ingieren en dosis elevadas. Los síntomas son: sed, dilatación de la pupila, delirio, convulsiones; estas últimas seguidas de la muerte por asfixia.

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(7) RUDA (Ruta graveolens). La segunda palabra del nombre científico de esta planta, que significa «maloliente», indica la condición de este vegetal. La ruda crece, sobre todo, en los lugares pedregosos. Si se beben en altas dosis las infusiones preparadas con esta planta pueden provocar la muerte. Por el contrario, en dosis moderadas, que sólo el médico puede establecer, la infusión de ruda es eficacísima contra la epilepsia y el histerismo.



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(8) ZUMAQUE VENENOSO (Rhus toxicodendron). Originaria del Japón, es, entre las muchas plantas venenosas, una de las más temidas. Se asegura que basta con tocar las hojas o las ramas de esta planta para advertir síntomas de envenenamiento (vómitos, malestar general y, sobre todo, inflamaciones cutáneas). Esto se debe al hecho de que el zumaque emana por las hojas una sustancia volátil y tóxica para el hombre.

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(9) DULCAMARA (Solánum dulcamara). Es una planta trepadora que crece espontáneamente en los lugares húmedos. Se la reconoce por las hojas: las inferiores tienen forma acorazonada, las superiores se presentan divididas en tres partes. Sus frutos (pequeñas bayas violáceas) no son venenosos como los del Solánum nígrum.
La infusión de dulcamara es eficaz contra los catarros pulmonares y los dolores reumáticos.

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(10) CATAPUCIA MENOR o TÁRTAGO (Euphorbia lathyris). Florece en primavera y verano. El zumo blancuzco que se extrae de las partes verdes de la planta contiene una sustancia tóxica: el ácido eufórbico.
En dosis mínimas (décimos de miligramo), el zumo es eficaz contra las enfermedades de las vías respiratorias (sobre todo contra los catarros bronquiales). El envenenamiento por el ácido eufórbico produce, sucesivamente, los siguientes síntomas: vómitos, vértigos, calambres y delirios.

ALGO MAS SOBRE EL TEMA…

Muchas plantas albergan una dosis potente de veneno, lo que se conoce desde tiempos remotos. Los antiguos griegos usaban infusiones de acónito, un extracto de raíces de napelo (matalobos) para deshacerse de los viejos y enfermos. La lanza impregnada en acónito era un arma mortal en muchas batallas antiguas, cuyo solo rasguño causaba envenenamiento y con frecuencia la muerte.

Hasta fecha reciente, los nativos de Java solían embadurnar las flechas de caza con la savia letal del árbol upa. Las tribus del Amazonas recubren sus puntas de flecha en curare, que obtienen al hervir la corteza de la enredadera pareira Chondrodendron tomentosum.

Algunas tribus del este de África sumergen sus flechas en una toxina que contienen la madera y las raíces de plantas Acokanthera. Este veneno también es una forma práctica de liquidar a los enemigos. El fruto del matorral Tribulus terrestris, un tipo de abrojo, es impregnado en la toxina y regado por un camino transitado. Una víctima descalza apenas notará el pinchazo mortal y quizá la tribu decida que la muerte obedeció a causas naturales.



Georgi Markov, locutor búlgaro de la BBC, murió misteriosamente en Londres en septiembre de 1978, tras ser pinchado accidentalmente, al menos así parecía, con el paraguas de otro peatón. Los investigadores opinaban que había sido asesinado: dedujeron que la punta del paraguas contenía una dosis de ricina, un derivado mortal de la higuereta.

Mucha gente sabe que algunos hongos son muy tóxicos. La Amonita phalloides es letal: su veneno tarda de 6 a 24 horas en hacer efecto y no se le conoce antídoto. Salvo por sus siniestros efectos, un hongo microscópico —el cornezuelo del centeno— pertenece a una clase especial. Algunas veces el hongo contamina el centeno, y el pan elaborado con este cereal es venenoso.

En 994 d.C. unas 40,000 personas murieron en Francia por envenenamiento con centeno. En esa época, se creía que una plaga mortal asolaba el país. Quienes buscaron refugio en monasterios y conventos sobrevivieron porque monjes y monjas preparaban pan con harina de trigo.

En 1374, una forma peculiar locura atacaba a los visitantes del pueblo alemán de Aquisgnú. Habían llegado para celebrar la fiesta de San Juan, y sin razón aparente comenzaron a bailar. Bañaron hasta caer rendido 5 echando espuma por la boca. Hoy día muchos historiadores creen que el causante era el hongo del centeno. Algunos piensan que también provocó los famosos procesos de Salen; Massachusetts, en 1692, en que 14 mujeres y 5 hombres que tuvieron alucinaciones fueron ahorcados por brujería.

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Los venenos de las plantas son de varios tipos. La toxina de una taza de semillas de manzana podría matar a un hombre Es sorprendente que algunas criaturas no padezcan los efecto de la ponzoña. Una diminuta babosa puede comer el sombrerete entero de un hongo venenoso capaz de matar a tres hombres. Repollos, coliflores y brócoli son muy tóxicos paní diversos insectos, pero son un manjar para los pulgones y las orugas de la mariposa blanca de la coliflor.

Algunos animales se han adaptado a las toxinas de la plantas Los rumiantes y la mayoría de los insectos evitan el venenr amargo de la asclepiadea, pero las orugas de la mariposa monarca se ceban en ella, almacenando la toxina en tejidos especiales. Las aves depredadoras ignoran a la monarca porque han aprendido que el veneno que guarda les provocará vómito.

Fuente Consultada:
Enciclopedia Estudiantil Tomo VIII CODEX
EL MUNDO Y SUS PORQUÉS Reader´s Digest

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