Usos y Utilidades del Cactus e Historia de la Planta



Historia, Usos y Utilidades del Cactus

Con pocas excepciones, casi todos los cactus verdaderos crecen con exclusividad en el hemisferio occidental, desde Canadá hasta el extremo austral de América del Sur, incluyendo las Antillas y las islas Galápagos. Son xerófitos, es decir, plantas adaptadas a la vida en condiciones extremadamente secas y capaces de soportar la falta de agua durante periodos prolongados. El rasgo más llamativo de los cactus son las espinas, que protegen la planta de los animales, proyectan algo de sombra sobre el tallo, reducen la pérdida de agua y actúan como puntos de condensación del rocío, que cae en gotas al suelo para que lo absorban las raíces.

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Sin hojas para no despilfarrar agua, los cactus parecen ser los elegidos para medrar en los duros ambientes de los desiertos, administrando perfectamente cada gota de agua que llega a sus raíces. La carencia de hojas no dificulta la fotosíntesis que es el proceso biológico que utiliza la energía luminosa para transformar químicamente el dióxido de carbono de la atmósfera (CO2) en substancias hidrocarbonadas, siendo los azúcares uno de los principales productos elaborados.

Según el mecanismo inicial de asimilación de CO2 se ha establecido una división de dos grandes tipos de plantas fotosintéticas. Para la gran mayoría, la fotosíntesis se realiza durante el día y en un grupo minoritario de plantas denominadas CAM (Crassulaceam acid metabolism) que incluye a los cactus, las plantas crasas y las eufobias; este proceso sucede durante la noche.

Además de permitirnos gozar de la belleza de sus flores, algunos cactus tienen sabrosos frutos comestibles, de otros se aprovecha su precaria sombra o su madera, sirven como combustible y de una especie hasta se hace un exquisito dulce.

El dulce es el arrope y en la Argentina es preparado especialmente en Santiago del Estero, norte de Córdoba, La Rioja y Catamarca que son las zonas donde mejor se desarrollan las plantas de tunas o chumberas.

Pero fueron los españoles quienes revelaron al mundo el mérito indirecto de los cactus al entrar Cortes a México en 1519 y admirar sorprendido el colorido de las ropas que vestía Moctezuma y la sociedad que lo rodeaba. El brillante color rojo tenía para los aztecas el mismo significado que el púrpura real para los europeos.

Posteriormente Cortes halló bolsas del colorante rojo dado como tributo a su dios y pronto supo que provenía de un pequeño insecto, la cochinilla, que únicamente crecía sobre las plantas de chumberas. El colorante llegó a tener tanto valor como el oro mismo y los españoles ejercieron el monopolio hasta 1870 que se descubrieron los tonos sin-
téticos. Para ese entonces las plantaciones de cactus habían proliferado en toda América, en las islas tropicales de Haití y Curazao, en África del Norte y en el Mediterráneo.

En el estado de Jalisco, México, los indios Huicholes realizan actualmente una peregrinación anual de 500 km. a pie cruzando la Sierra Madre Occidental hasta el desierto de San Luis de Potosí siguiendo el rito tradicional de sus costumbres para recolectar el cactus peyote por sus efectos alucinógenos.

Según la visión huichola, el peyote -que ellos llaman Divino Luminoso- es el único camino que conduce a su raza hasta la necesaria comunicación con los seres sobrenaturales que controlan sus vidas. Los efectos de la ingestión de estos cactus producen alucinaciones, ausencia de cansancio, de sed, de deseo sexual. Pero la medicina aprovecha también sus cualidades extrayendo la droga llamada mescalina.

En Argentina, en la zona del noroeste hay una especie de cactus parecido al saguaro, que se le conoce con el nombre de cardón. Se desarrolla en la Puna entre los 3.000 y 3.500 m., aunque en Catamarca y La Rioja es posible verlos a menor altura. Cada uno de estos gigantes tiene de 10 a 15 metros de altura y pueden acumular una tonelada de agua, viviendo hasta 200 años. Esta especie hospeda en su tronco a los picamaderos, buhos, ratones, golondrinas, cernícalos v halcones.

Por otro lado, se ha creado la leyenda de larga fama que muchas personas salvaron la vida gracias a la reserva de jugos que tienen los cactus en sus tallos. En verdad la pulpa no es sabrosa, ni siquiera aceptable al paladar aunque es probable que con la cantimplora vacía, esta opinión casi no tenga importancia como argumentación científica. Pueden sí, prepararse algunas comidas en base a la hoja de la tuna o del cacto barril, hervido previamente para sacarle el jugo viscoso. Cortado en tiras y frito con huevos y harina, comentan que constituye un plato de delicado sabor.

Fuente Consulatada: Nota de la Revista Enciclopedia Popular  N°12 Año 1 Utilidades del Cactus


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