Querella de las Investiduras

Extensión del Imperio Británico en el Siglo XIX Mapa Territorial

LA EVOLUCIÓN DEL IMPERIO BRITÁNICO – CECIL RHODES –

Durante todo el siglo XIX —y, ciertamente, durante buena parte del XX—, Gran Bretaña fue la potencia imperial por excelencia. Llamamos Imperio Británico, conjunto de territorios vinculados por su lealtad a la monarquía británica, compuesto principalmente por aquellas áreas que quedaron sometidas a la jurisdicción oficial de Inglaterra (Gran Bretaña a partir de 1707) desde finales del siglo XVI hasta el siglo XX, aunque el tipo de dominio ejercido por la metrópoli varió considerablemente a lo largo del tiempo.

A partir de finales del siglo XVII, Gran Bretaña hizo grandes progresos. En las postrimerías del reinado de Victoria, los ingleses se jactaban de que era soberana de un imperio «en el que nunca se pone el sol», expresión materialmente veraz porque el imperio británico estaba tan extendido por el planeta que, a lo largo de las veinticuatro horas, siempre había un sitio donde era de día.

Las bases de este Imperio se sentaron durante su reinado, gracias al desarrollo de la Marina inglesa, donde debemos destacar a Francis Drake quien dió la vuelta al mundo entre 1577 y 1580, el inicio de una ofensiva comercial en ultramar (la Compañía de las Indias Orientales se fundó en 1600) y la rivalidad con la Monarquía Hispánica.

La supremacía imperial británica durante el siglo XIX se debió, parcialmente, a la decadencia de antiguos rivales. Es cierto que el imperio británico había sufrido un grave contratiempo cuando en 1783 se separaron las colonias americanas. Sin embargo, más adelante estallaron la revolución y las guerras napoleónicas, al final de las cuales Francia perdió buena parte de las conquistas de sus luchas coloniales del siglo XVIII con los ingleses y los holandeses tuvieron que entregarles el cabo de Buena Esperanza y Ceilán (actualmente Sri Lanka).

Pocos años más tarde se independizaron casi todas las posesiones que las naciones europeas aún tenían en el continente americano, lo que supuso una reducción drástica de los viejos imperios español y portugués, los primeros creados en la gran era de la expansión europea de ultramar.

Durante el curso de sus guerras contra la Revolución Francesa y contra Napoleón, Inglaterra había podido juzgar el valor de su imperio. Este se había visto aumentado por las conquistas realizadas a costa de Francia y de sus aliados holandeses y españoles: Guayana, Trinidad, Tobago, Santa Lucía, El Cabo, la isla de Francia, Ceilán.

En unión de Gibraltar, las islas Jónicas y la de Malta le aseguraban el dominio del Mediterráneo. Además de valor estratégico que tenían, las colonias reforzaban el poderío comercial inglés. Por el «Pacto Colonial», estaban obligadas a proveer las materias primas que utilizaban las industrias de la metrópoli, o las distribuidas, con grandes beneficios, por el mundo, y a comprar después los productos manufacturados ingleses.

El más rico de los dominios era la India. Establecidos sólidamente en los países del Ganges y del Dekán meridional, en 1815 los ingleses no dominaban aún todo el sub-continente.

La lucha contra los jefes mahratas (1817), la conquista de las regiones del Indo, y la lucha contra los rudos sikhs del Punjab, llenaron la primera mitad del siglo (1849). Ahora faltaba proteger este inmenso imperio y las rutas que conducían a él: Santa Helena, El Cabo, la isla Mauricio, Aden (1839), Ceilán y Singapur (1819) se convirtieron en bases inexpugnables.

El ejército inglés emprendió, igualmente, la tarea de construir un verdadero glacis de protección: después del fracaso de la conquista de Afghanistán (1842), los ingleses se contentaron con fortificar los pasos montañosos del noroeste.

Por el contrario, Birmania, al Nordeste, fue ocupada, en parte, después de dos campañas (1826 y 1825), junto con el puerto de Rangún. Al norte, el Himalaya formaba un obstáculo capaz de descorazonar a cualquier ejército.

La India servía también como base para la dominación del Extremo Oriente. Ya publicamos en este sitio la «guerra del opio» (1840-1842) habría de obligar a China a abrir cinco puertos al comercio británico (entre ellos los de Cantón y Shanghai), y a ceder el islote de Hong-Kong, ciudadela-depósito y notable puesto de observación.

imperialismo británico

En todos estos territorios tropicales, ya superpoblados y de clima penoso, no se trataba apenas de instalar colonos. Por el contrario, el sur de África, Australia, Nueva Zelanda y el Canadá, sí podían atraer a los emigrantes. Partiendo de El Cabo, los ingleses presionaron a los ocupantes holandeses del interior, los boers. Estos, aislados y faltos de ayuda, no pudieron oponerse a la abolición de la esclavitud por Inglaterra, en 1833; esta medida amenazaba con privarles de la mano de obra negra.

En 1833, un éxodo, el gran Trek, condujo a los boers a una y otra parte del Vaal, afluente del río Orange, y a Natal. Cuando, en 1844, Natal fue anexionado, los boers emigraron de nuevo, e Inglaterra reconoció entonces la independencia de las repúblicas de Orange y del Transvaal: todavía no se habían descubierto las minas de diamantes.

Entre 1850 y 1930, las ambiciones imperiales transformaron el mundo. Liberados de las limitaciones de las fuerzas naturales de la Tierra, ahora los barcos de vapor podían viajar por todas partes independientemente de los vientos; los ferrocarriles podían transportar mercancías a gran velocidad sin necesidad de energía humana o animal, y los industriales podían manufacturar números infinitos de baratos productos acabados mediante materiales naturales y artificiales, trabajo no cualificado y máquinas automáticas.

En Australia, país casi vacío de habitantes, y en Nueva Zelanda, después de exterminar a los maoríes, se establecen los blancos; ricas tierras se ofrecen a los colonos. Y Australia se lanza a la cría de corderos, cuya lana es vendida muy bien en Inglaterra. Partiendo de Nueva Gales del Sur, al sudeste de la gran isla, la población crece incesantemente hacia el oeste.

En Canadá, los habitantes de origen francés no habían aceptado de buena voluntad la dominación inglesa. Pero fueron desbordados, poco a poco, por la masa de inmigrantes. Y es en Canadá donde Inglaterra, ilustrada, sin duda, por el precedente americano, intenta por primera vez la implantación de una política liberal en sus colonias, en 1847, a Canadá le es concedida una gran autonomía, con un Parlamento propio y un ministerio responsable. Era el esbozo de la Commonwealth.

Los ingleses conocían perfectamente que la comunidad del idioma y de la civilización era algo tan fuerte como los lazos políticos. Pero este liberalismo político debía reservar se cuidadosamente para los territorios de población europea. En cambio, segura de su superioridad industrial, Inglaterra va abandonando, poco a poco, el viejo sistema del pacto colonial. A partir de 1825, a Canadá le es permitido comerciar con el extranjero, y, en 1849, la supresión de las Actas de Navegación extiende el librecambio a todas las colonias.

A mediados de siglo, Inglaterra, la pequeña isla llena de bruma, que no tenía treinta millones de habitantes, regía mundialmente el destino de doscientos cuarenta millones de hombres.

Los ferrocarriles volvieron logística y económicamente viable la extracción minera de materias primas, como el cobre, los diamantes y el oro, en el interior del continente. Las potencias europeas consideraron que la riqueza natural de África podía proporcionar un triplete de oportunidades: riquezas primordiales para pagar sus nuevas máquinas (diamantes y oro); materias primas para alimentarlas (algodón y caucho), y mercados para sus productos acabados (ropa, té, café, chocolate y armamento). El misionero y explorador escocés David Li-vingstone descubrió grandes zonas del misterioso interior de África entre 1852 y 1856: fue el primer europeo en ver las cataratas Victoria, que lealmente bautizó en honor a su reina.

mapa imperio britanico siglo xix

CECIL RHODES fue un colonizador, un magnate de las minas y un político británico en el sur de África cuya ambición no tenía límites. Fue capaz de ver que los ferrocarriles, los barcos de vapor y la fabricación en serie habían iniciado una nueva era de la supremacía humana sobre la naturaleza. Su sueño era construir una vía ferroviaria desde Ciudad del Cabo, en la punta meridional de África, hasta Alejandría, en la costa mediterránea.

Pero, a diferencia de Alejandro Magno, Rhodes no sólo quería conquistar el mundo, sus pueblos y sus riquezas. En un anticipo profético de la carrera espacial que iba a comenzar medio siglo después de su muerte, sus metas estaban mucho más lejos, incluso fuera de la propia Tierra. Tal como él mismo escribió en su testamento:

El mundo ya se ha repartido casi por completo y lo que aún queda está siendo dividido, conquistado y colonizado ahora mismo. Pensar en esas estrellas que vemos en el cielo por la noche, esos vastos mundos que nunca podemos alcanzar. Si pudiera me adueñaría de los planetas; pienso a menudo en ello. Me entristece verlos tan claramente y, sin embargo, tan lejanos.

Fuente Consultadas:
Todo Sobre Nuestro Mundo Christopher LLoyd
HISTORAMA La Gran Aventura del Hombre Tomo X La Revolución Industrial
Historia Universal Ilustrada Tomo II John M. Roberts
Historia del Mundo Para Dummies Peter Haugen
La Revolución Industrial M.J. Mijailov

Gobierno de Mehmet Ali en Egipto Conquistas y Reformas Políticas

REFORMAS Y TRATADOS EN EL GOBIERNO DE MEHMET ALI EN EGIPTO

Mehmet Alí,  nacido en Cavalla (Macedonia) en 1769  y fallecido en Alejandría, Egipto en 1849, fue un pachá otomano de Egipto entre 1805  y1849 , quien transformó el país y fundó una dinastía que gobernó hasta mediados del siglo XX. El cargó de pachá, también llamado bajá, es el nombre utilizado para quien obtenía algún mando superior, como el de la mar, o el de alguna provincia en calidad de virrey o gobernador.

Enfrentó en varias batallas a Francia, cuando las tropas eran comandadas por Napoleón Bonaparte, lo que le permitió hacer una carrera militar ascendente. Derrotó a un ejército británico invasor en 1807; cuatro años después aseguró su supremacía en Egipto masacrando a los mamelucos, grupo militar que conspiró para arrebatarle el poder. Modernizó la administración gubernamental y militar de Egipto y en 1811 inició una contienda contra los wahhabíes de Arabia; en 1818 su hijo, Ibrahim Bajá ganó la guerra. Desde 1820 a 1822, Mehmet Alí se ocupó de la conquista de Sudán, y poco después, en 1823, fundó la ciudad de Jartum. En 1824 el sultán otomano, Mahmud II, solicitó su ayuda en la guerra contra los rebeldes griegos. Sus éxitos en las campañas siguientes movieron al sultán a recompensarle con la isla de Creta.

pachá mehmet ali

LA HISTORIA Y SUS CONQUISTA: Mehmet comerciaba con tabaco, hasta que un reclutamieno lo envió a Egipto a combatir contra los ejércitos  de Bonaparte.  Habiendo  ascendido por su valentía a una graduación elevada, maniobró acertadamente, y, después de la partida de los franceses, se hizo proclamar por el mismo pueblo pachá de El Cairo. Iba a confiscar, poco a poco, todos los instrumentos  del poder:   tierras,  comercio, fuerza militar, mientras los egipcios se callaban, fascinados por el jefe que habían encontrado.

Mehmet Alí sometió a la secta considerada como herética de los wahabitas, que dominaba el Hedjaz, y, a continuación de una larga y difícil campaña, se apoderó de las ciudades santas: La Meca y Medina. Antes de emprender esta misión, se había visto obligado a deshacerse de los mamelucos: les había invitado a una fiesta, y les había hecho asesinar por sus soldados albaneses.   Ibrahim,  hijo  del  «condottiero»,   a continuación  de una nueva campaña,  fue nombrado pacha  de Píedjaz, mientras  que las tropas egipcias sometían el Sudán (1822), Mehmet era ya el amo indudable del país, e instaló su capital en Alejandría, cara al mar, a Turquía, a Europa.

Ciertamente, el pachá mereció sus éxitos por su inteligencia y sus altas cualidades políticas, que utilizó para modertnizar su país, entrando en la vía de las reformas, antes que los sultanes de Constantinopla. Deseoso de llevar a cabo una revolución agrícola, introdujo nuevos cultivos e hizo construir refinerías de azúcar, hilaturas de algodón, manufacturas de telas de lino y, para favorecer las exportaciones, acondicionó los puertos. Se atrajo a los extranjeros, sobre todo a los griegos, que llegaban por miles, y a los  franceses (fue el coronel de Séves quien organizó su ejército a la europea), y envió a jóvenes egipcios a estudiar a París y Londres.

De esta forma, las finanzas mejoraron, pudiendo emplearse en reforzar la marina y el ejército, los cuales mostraron su valor en Grecia. Pero el pacha, único amo del comercio exterior, único propietario de la tierra, imponía a los fellahs una disciplina de hierro, tasando las mercancías, castigando cada falta de una manera implacable. En el decadente imperio otomano, Egipto aparecía como una fuerza nueva.

LA PRIMERA GUERRA DE SIRIA Y EL TRATADO DE UNKIAR SKELESSI
El primer objetivo de Mehmet Alí era el de obtener el poder hereditario, ya que, en 1830, tenía 61 años, y quería dejar a su hijo el país que él había reorganizado. Por eso quería forzar el reconocimiento de la independencia, que de hecho ya poseía. Cuando el sultán Mahmud había llamado a los ejércitos egipcios para combatir contra los rebeldes griegos, había prometido a Ibrahim el gobierno de Morea; después que la intervención de las potencias provocó la evacuación de esta península, Ibrahim reclamó una recompensa. Mehmet eligió Siria.

Mahmud rehusó y propuso Creta, que Mehmet rehusó a su vez. En 1832, a continuación de un incidente sin importancia, Ibrahim invadió Siria, Jaffa, Haifa y San Juan de Acre cayeron, una después de otra, y, en algunos meses, toda Siria estaba en manos de los egipcios que atravesaron el Tauro. El gran visir Reshid fue derrotado en Konieh, en un combate decisivo. El sultán, temiendo por su trono, llamó en su ayuda a Rusia, y, el 20 de febrero de 1833, la flota del zar penetraba en el Bósforo.

La reacción fue inmediata: inquietas, Francia, Inglaterra y Austria hicieron presión sobre Mahmud, y éste consintió en ceder la rebelde Siria y, además, la Cilicia. (Tratado Kutaieh, mayo de 1833). Sin embargo, el zar firmaba con el sultán, en julio del mismo año, el tratado de Unkiar Skelessi. A cambio de retirar su flota, Nicolás garantizaba la integridad del territorio otomano, comprometiéndose, en caso de necesidad, a suministrarle tropas. Obtuvo también la clausura de los Dardanelos a todo navío de guerra extranjero. Este tratado, en un principio secreto, no dejó de inquietar a las otras potencias: Rusia era, provisionalmente, dueña de los estrechos y había adquirido una gran influencia en la marcha de la política otomana. Los intereses ingleses estaban especialmente amenazados.

El ministro británico Palmerston ofreció a la Sublime Puerta (nombre por el que también era conocido el Imperio otomano) la asistencia de su país para reorganizar sus fuerzas armadas, y obtuvo como contrapartida la firma de un tratado comercial (Tratado de Balta Liman en 1838), que limitaba los derechos de aduana turcos al 3%, permitiendo así a Gran Bretaña desarrollar sus compras de materias primas. Si bien la flota otomana estaba mandada por instructores ingleses, Mahmud confió su ejército de tierra a oficiales prusianos. Al mismo tiempo, para impedir que Mehmet Alí avanzase hacia el Oriente, los ingleses ocuparon Aden.

LA SEGUNDA  GUERRA DE SIRIA
Sin embargo, el sultán no había aceptado de buen grado el tratado de Kutaieh y no cesaba de fomentar en Siria una agitación esporádica dirigida contra Mehmet y su hijo. Alentado por Inglaterra, envió, en 1839, un poderoso ejército a Siria. Una gran batalla tuvo lugar el 24 de junio, en Nezib, entre las tropas otomanas y las egipcias, y la victoria de Ibrahim fue aplastante. Entre los oficiales turcos se encontraban numerosos prusianos, y entre ellos un joven teniente, Von Moltke, futuro jefe de estado mayor de los ejércitos de Guillermo I. Poco después, uan traición del capitán-pachá entregaba la flota turca a los egipcios.

El sultán moría (1839), sin llegar a conocer tan funestas noticias. Una vez más, Turquía parecía a punto de caer en poder de Mehmet Alí, tanto más cuanto que el nuevo sultán, Abdul Medjid, no tenía más que 17 años. Se lanzó a la vía de las reformas del Tanzimat (la vuelta a orden). Desde noviembre de 1839, estaba promulgado el Hatti-cherif de Gulhané, nuevo código de leyes, que se basaba en tres puntos:

1, garantías que asegurasen a todas las personas una perfecta seguridad en cuanto a su vida, honor y fortuna;

2, regulación de los impuestos;

3, regulación del reclutamiento de los soldados. Estas leyes se aplicaron a todos los subditos el sultán, y demostraban buena voluntad y un real deseo de progreso, pero chocaron con la apatía de los viejos turcos, por lo que tardaron largo tiempo en realizarse.

Inglaterra iba a salvar a Turquía. Ella quería obligar al pacha a renunciar a Siria, a pesar de su victoria. El zar se declaró dispuesto a arreglar las cuestiones orientales, «de acuerdo con las otras potencias». La única resistencia a la política inglesa se manifestó en Francia: el gobierno de Luis Felipe brindó su apoyo a Egipto. Palmerston había unido alrededor de la Gran Bretaña, a Rusia, Austria y Prusia.

El tratado de Londres, en julio de 1840, concluyó su acuerdo. Un ultimátum de 10 días le fue enviado a Mehmet Alí. Este podría conservar Egipto a título hereditario y Palestina a título temporal, pero debía abandonar los otros territorios y devolver la flota al sultán. El pacha rehusó claramente. En Francia, la opinión pública estaba muy excitada y obligaba a Thiers a actuar con firmeza. «Francia debe recordar que, incluso sola, ha tenido en jaque a Europa», escribió la Revue des deux mondes.

Pero, en realidad, ni los dirigentes de Londres ni los de París deseaban que el conflicto se extendiese. En septiembre de 1840, Inglaterra enviaba, sin embargo, su flota y un pequeño cuerpo expedicionario a Siria, y sus barcos pasaban incluso ante Alejandría. En Francia, Thiers, irreductible, presentaba su dimisión. Así terminó el conflicto entre el pacha rebelde y el sultán. Mehmet, si bien no obtenía todo lo que  había  reclamado,   hacía   reconocer,   almenos, a su dinastía como dueña hereditaria de la rica tierra del Nilo.

En marzo de 1841, la conferencia de Londres establecía la autonomía egipcia, mediante algunas restricciones: tributo anual a la Puerta, ejército limitado, leyes de tipo otomano. El pachá llevaría el título de Khedive (virrey) y su sujeción sería simplemente teórica. Además de decidir la suerte de Egipto, el tratado de Londres había estatuido el régimen de los estrechos de los Dardanelos y del Bósforo, que quedan cerrados a todos los barcos de guerra.

La convención de los estrechos representaba el éxito de Inglaterra: Palmerston, no sólo había impedido un desarrollo demasiado grande del imperio egipcio, sino que también había detenido el avance de la influencia francesa en el Mediterráneo oriental, y privado a Rusia de aprovecharse de las ventajas del tratado de Unkiar Skelessi.

Mehmet Alí murió en Alejandría (Egipto) el 2 de agosto de 1849.

Fuente Consultadas:
Todo Sobre Nuestro Mundo Christopher LLoyd
HISTORAMA La Gran Aventura del Hombre Tomo X La Revolución Industrial
Historia Universal Ilustrada Tomo II John M. Roberts
Historia del Mundo Para Dummies Peter Haugen
La Revolución Industrial M.J. Mijailov

La Marcha de la Sal Contra el Imperio Británico Gandhi

Gandhi: Marcha de la Sal  ontra el Imperio Británico-La No Violencia-

ANTECEDENTES: La proclamación de la reina Victoria de Inglaterra como emperatriz de la India en enero de 1877 en el curso de una ceremonia fastuosa celebrada en Delhi fue la culminación del expansionismo británico iniciado cien años antes en el subcontinente.

Ya en 1858, el final de la rebelión de los cipayos, que eran soldados indios integrados en el ejército británico, provocó la reorganización de la administración colonial.

La India pasó a convertirse en un dominio de la Corona británica gobernada por un virrey, cuyas posesiones iban del Punyab a Birmania y del Nepal a Ceilán.

El imperialismo colonial tuvo su momento de gloria en 1897, durante el jubileo en honor de los sesenta años del reinado de Victoria, aclamada por todas las naciones del Imperio británico, la indiscutible primera potencia mundial.

En la cumbre de su expansión colonialista llegó a contar con un imperio de 33 millones de kilómetros cuadrados con unos 450 millones de habitantes. Hasta 1947, la India estaba dividida políticamente en la India británica y en más de quinientos principados indios semiautónomos bajo protectorado británico.

En 1947, la proclamación de independencia de la India, precedida de sangrientos enfrentamientos entre hindúes y musulmanes, determinó la partición de aquel subcontinente en dos países soberanos: la India, mayoritariamente hindú, y Pakistán, mayoritariamente musulmán, a su vez dividido en Pakistán Occidental y Pakistán Oriental (luego Bangladesh), este último separado de la parte oeste por el territorio indio.

marcha de la sal de gandhi

Marcha de la Sal: Liderada por Gandhi, esta marcha de 380 kilómetros empezó en Sabarnati el 12 de marzo de 1930 con la voluntad de conseguir ia abolición del impuesto a la sal. El 6 del Indico donde, en un gesto simbólico de desafio a los británicos, Gandhi recogió con sus manos un poco de sal, invitando a sus seguidores a hacer lo mismo.

«Antes de embarcarme en la desobediencia civil y correr el riesgo que durante todos estos años he temido correr, me gustaría dirigirme a usted para encontrar una salida —escribió Gandhi a su «Querido Amigo» el virrey lord Irwin, el 2 de marzo de 1930—.

Si la India quiere vivir como nación, si se quiere evitar la muerte lenta por inanición de su pueblo, hay que encontrar algún remedio para aplicarlo inmediatamente.

Desde luego, la Conferencia propuesta no es el remedio… Sé que embarcándome en la no violencia correré lo que sería justo llamar un riesgo insensato. Pero las victorias de la verdad nunca se han obtenido sin riesgos… Así pues, le invito respetuosamente a preparar el camino para una verdadera conferencia entre iguales…

Pero si no ve usted el modo de resolver estos males… el día 11 del mes corriente procederé, con los colaboradores del Lihram que pueda reunir, a hacer caso omiso de las disposiciones de las leyes relativas a la sal.»

Lord Irwin contestó que «lamentaba» que Gandhi hubiera decidido «considerar una línea de acción… que forzosamente supondrá infringir la ley y poner en peligro el orden público».

Así empezó la más famosa y difícil lucha de Gandhi contra imperio más extenso, rico y poderoso del mundo.

Dijo a los varones que vivían en el ashram que se preparasen para salir de Sabarmati el 12 de marzo de 1930 y estuvieran dispuestos a no volver hasta que la India fuese libre.

Se llevaron un caballo por si Gandhi se sentía demasiado débil para recorrer los 386 kilómetros que había hasta la playa de Dandi, destino final de la histórica caminata.

Gandhi Inicia La Gran Marcha de la Sal

ANTECEDENTES: En 1929 bajo la presidencia de Jawaharlal Nehru, el Congreso reclamó unánimemente la independencia y segregación de la India del Imperio Británico, convocando a la desobediencia civil, a no pagar los impuestos y la dimisión de cualquier cargo que los hindúes disfrutaran en la Administración.

Gandhi sabía que se esperaba de él la dirección del satyagraha y se retiró al Sabarmati-Asrham para meditar.

Hubo ún compás de espera de seis semanas, durante las cuales todo el interés mundial se concentró en la reducida cabaña de Gandhi.

Este vacilaba porque la tensión era tan grande que temía que, al igual que en ocasiones anteriores, la situación desemboscara en disturbios violentos. Gandhi quería afrontar la situación con menores riesgos.

Finalmente se consideró preparado.

En una carta dirigida al virrey (leer al inicio) le proponía negociaciones y le anunciaba las medidas que tomaría en caso de no llegar al diálogo.

En dicha carta acusaba al poder inglés de haberse convertido en una maldición por haber llevado a la miseria a millones de hindúes mediante una explotación sistemática.

La Administración llegó incluso al extremo le aumentar la tasa impositiva sobre la sal, que afectaba especialmente a los más necesitados, quienes tenían que gastar el salario de tres días para cubrir sus necesidades anuales de sal, toda vez que la demanda fisiológica de sus organismos era mayor que la de los ricos por estar expuestos, a causa de las faenas agrícolas, a un sol abrasador.

«Las injusticias arriba citadas se imponen para mantener a una Administración extranjera que, como puede comprobarse, es la más cara de la Tierra. Por ejemplo, su propio sueldo sobrepasa las 21.000 rupias mensuales, sin contar otras percepciones indirectas…

Compare usted sus 700 rupias diarias con el salario medio hindú cifrado en menos de dos annas: es decir, su sueldo es cinco mil veces mayor que el de cualquier hindú.

Le ruego que reflexione sobre esta cuestión. He elegido adrede su caso personal para inculcarle una verdad penosa.

sal en la india

Mujeres transportando cestos de sal desde las minas, en la región de Mithapur. El monopolio de la sal era una de las medidas más duras del colonialismo británico, ya que afectaba principalmente a los más pobres.

Le estimo demasiado como para pretender herir sus sentimientos. Sé que usted no necesita su sueldo, y probablemente lo dedica íntegro a fines hu manitarios.

Pero un sistema que favorece tales prebendas mere ce ser destruido. Su caso puede extenderse a toda la Administración.

Le suplico humildemente que ponga todos los medios a su alcance para que desaparezca este cáncer y así se allane el camino para celebrar una conferencia entre iguales.

Pero si us ted es incapaz de desarraigar este mal y mi carta le resulta indiferente, sepa que el día 11 de este mes yo y los colaboradores de mi Asrham iniciaremos una marcha para transgredir las disposiciones prescritas en la ley de la sal…

Sé que usted intentar.! abortar este plan haciéndome detener, pero confío que en este caso haya decenas de miles de hindúes que sigan mi ejemplo a pie juntillas.»

Gandhi no esperaba respuesta a su carta, y el ansiado 11 de marzo llegó.

La tensión había alcanzado su punto crítico, y no sólo en la India: corresponsales de toda la prensa mundial se habían instalado en Ahmedabad, bloqueando las líneas telegráficas y el correo.

Millares de hindúes se habían congregado en los alrededores del Sabarmati-Ashram.

El 12 de marzo comenzó como un día más con las plegarias matinales. A continuación Gandhi, acompañado de 78 miembros de su Ashram, se puso en marcha hacia el sur, en dirección al mar.

No tuvo que indagar mucho la policía para conocer sus nombres porque habían sido publicados con anterioridad en el periódico Young India.

Caminaron durante 24 días, a razón de unos 30 km diarios (a veces 40) en dos etapas. La marcha fue un juego de niños para el siempre ágil Gandhi, pero no tanto para sus compañeros.

El Mahatma sonreía y alentaba a los más jóvenes y delicados. Hallaron los pue blos de su largo camino festivamente adornados por sus habitantes y las sendas empapadas de agua por los campesinos para que no les molestara el polvo.

Todos los días se detenían dos o tres veces y Gandhi hablaba a los reunidos. L

os habitantes de un pueblo solían acompañar a los peregrinos hasta el siguiente, de modo que siempre fueron flanqueados por una multitud, y su número creció como bola de nieve, hasta el punto de que al llegar a Dandi los 78 que habían comenzado en Ahmedabad se habían convertido en varios miles.

El plan de Gandhi había tenido éxito. La tensión crecía de día en día, mientras los periódicos ofrecían crónicas diarias desde el «escenario de guerra». Subhas Chandra Bose comparó esta marcha con el regreso de Napoleón a París tras su huida de la isla de Elba.

marcha de la sal, gandhi en la india

La marcha de la sal fue la primera gran batalla ganada por Gandhien su lucha
por la independencia de su país. La respuesta popular fue masiva.

El 5 de abril, la comitiva alcanzaba la costa en Dandi. Tras rezar durante toda la noche, el Mahatma se sumergió al amanecer en el mar y al salir cogió con su propia mano un puñado de sal.

Su acción constituía un flagrante delito porque la ley sólo permitía obtener la sal en las tiendas monopolizadas por el gobierno. Sarojini Naidu, poetisa a la que la posteridad ha calificado de «Juana de Arco en la lucha por la libertad», saludó a Gandhi como libertador.

Ya estaba encendida la mecha, y había sido Gandhi quien lo había hecho.

El, que desde hacía años prescindía de la sal, había robado un puñado, que por lo demás alcanzó un remate de 1.600 rupias en una subasta realizada con fines benéficos.

Miles y miles de campesinos siguieron su ejemplo y se proveyeron de sal en las salinas. Como consecuencia de esta infracción, el virrey encarceló a setenta mil personas.

Las juventudes del Congreso vendían sal libre de impuestos en las ciudades, y del tejado de la sede de este partido en Bombay colgaban recipientes llenos de sal hasta que la policía los retiró.

Numerosos dirigentes del Congreso, entre ellos Jawaharlal Nehru, fueron detenidos. Gandhi ingresó en prisión el 4 de mayo. «Ahora, por fin, puedo dormir a gusto», escribió a Madeline Slade, hija de un almirante británico, que con el nombre de Mirabehn le seguía como el más fiel de sus discípulos.

Fuente Consultada:
Biografía de GANDHI Heimo Rau Biblioteca Salvat – Grandes Biografías –

El Papa Ermitaño Celestino V Papa Del Gran Rechazo

El Papa Ermitaño Celestino V
El Papa Del Gran Rechazo

En 1292 murió el Papa Nicolás. El cónclave de los cardenales se reunió, mientras todas las cancillerías de Europa se esforzaban en presionar a los cardenales. Ninguna mayoría pudo imponer su candidato. Un año pasó, en vano. La cristiandad se impacienta. Para el prestigio de la Santa Sede, tal   aplazamiento   tampoco   es   beneficioso.

Papa Celestino V, quien ha pasado a la historia como el pontífice del «gran rechazo», pues su pontificado duró del 29 de agosto al 13 de diciembre de 1294 y después se retiró a una vida de eremita. Tras su renuncia fue elegido Bonifacio VIII.

Cansados de esperar, cansados de las presiones, los cardenales eligieron entonces lo que llamaríamos un Papa de transición. Un viejo ermitaño de 12 años, Pedro de Morrone, fue elegido con el nombre de Celestino V.

El bueno del ermitaño no sospechaba nada. Vivía entre peñas, austeramente, cuando un día el Colegio Cardenalicio, portando mitra y báculo de oro, fue a arrodillarse ante él, pobre anciano. Asustado por tanto honor y lujo, los rechazó. Pero los príncipes de la Iglesia le hicieron ver que el interés de la Santa Sede y de la Cristiandad exigía su aceptación.

Se resignó, por lo tanto, y partió para Roma. No la encontró a su gusto y pidió, incluso, que se le construyera una celdilla de monje donde pudiera vivir. Menos aún podía comprender y amar el mundo de intriga y lujo que le rodearía en lo sucesivo. No podía considerar la Iglesia y la función sacerdotal de otro modo que en la pobreza.

Incluso puso de nuevo en vigor una antigua bula; durante la elección de los Papas, los cardenales deberían estar encerrados y cada día se disminuiría un plato del menú ordinario, hasta que no hubiera en él más que pan y agua.

Pero Celestino V tuvo una idea que le era muy entrañable: la renuncia. Se creyó no haber visto nunca tal cosa. ¿Cómo podría desatarse lo que Dios había atado? Celestino interrogó a los grandes juristas que le rodeaban y, entre ellos, a Benito Caetani, el futuro Bonifacio VIII.

Este Caetani era un hombre enérgico, el más instruido y el más inteligente, sin duda, de todos los cardenales. Estudió el problema y dio un parecer favorable.

Los restantes cardenales, comprendiendo que un Papa reticente e ingenuo no puede gobernar, sin peligro, a una cristiandad muy compleja, aceptaron. Entonces, sin presión, Celestino V pudo abdicar. El cónclave, reunido de nuevo, eligió en su lugar al cardenal Caetani: Bonifacio VIII.

BONIFACIO VIII
Bonifacio VIII era, sin duda, el hombre más digno de aquel honor supremo. Pero Celestino, convertido de nuevo en Pedro de Morrone, quiso regresar a su gruta. El nuevo Papa comprendió inmediatamente el peligro; el ingenuo ermitaño puede ser el juguete de influencias nefastas, que podrían empujarle a negar su abdicación.

Papa Bonifacio VIII

Es un riesgo, por mínimo que sea, que un Papa, en nombre de la Iglesia, no quisiera correr, porque conduciría a la Iglesia a la situación de los años precedentes, cuando había dos Papas, permitiendo a los diversos príncipes escoger el Papa más conveniente para su interés.

En consecuencia, el ermitaño fue encerrado en un castillo de Campania. Poco tiempo después, murió. El impedirle volver a su vida de eremita había sido una medida útil, pero impopular. Su muerte, tan repentina, podía sugerir la idea de asesinato, y se podía pensar, incluso, que Bonifacio VIII había forzado a Celestino a abdicar. Estos eran los puntos débiles de la posición de Bonifacio VIII. Hombres hábiles y sin escrúpulos, como los   legistas,   no   podían   desaprovecharlos.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo IV La Gran Aventura del Hombre

Historia Edad Moderna Caracteríticas y Principales Hechos

Características de la Edad Moderna
Inventos, Renovacion Científica, Grandes Exploraciones Marítimas

bullet-historia1 Resumen de la Edad Moderna
bullet-historia1 La Imprenta
bullet-historia1 El Renacimiento
bullet-historia1 Leonardo Da Vinci y Miguel Ángel
bullet-historia1 El Humanismo
bullet-historia1 La Guerra de los Treinta Años
bullet-historia1 La Guerra de Los Siete Años
bullet-historia1 Independencia de los EE.UU.
bullet-historia1 Las Reformas y Contrarreforma
bullet-historia1 La Renovación Científica
bullet-historia1 Los Matemáticos y Físicos
bullet-historia1 Exploradores y Aventureros
bullet-historia1 La Formación de los Estados Modernos
bullet-historia1 La Casa de Austria y sus Reyes
bullet-historia1 Civilizaciones Americanas: Mayas Aztecas Incas
bullet-historia1 El Siglo de Oro Italiano
bullet-historia1 El Siglo de Oro Español
bullet-historia1 La Inquisición Española
bullet-historia1 Vida Cotidiana en la Edad Moderna: Madre e hijos
bullet-historia1 Inglaterra: Gloriosa Revolución
bullet-historia1 Francia: El Absolutismo
bullet-historia1 La Compañía de las Indias Orientales
bullet-historia1 La Ilustración
bullet-historia1 El Despotismo Ilustrado
bullet-historia1 La Casa de Borbón
bullet-historia1 La Revolución Industrial
bullet-historia1 La Revolución Francesa
bullet-historia1 Napoleón Bonaparte
bullet-historia1 Inventos Destacados de la Edad Moderna
bullet-historia1 Genios del Arte
bullet-historia1 Ricas y Poderosas Familias Renacentistas

CARACTERÍSTICAS Y PRINCIPALES HECHOS DE LA EDAD MODERNA

La crisis política.— El paso de la Edad Media a la Moderna no tiene demarcación neta. Los acontecimientos que se citan como línea divisoria (la caída de Constantinopla en 1453, la invención de la imprenta o el descubrimiento de América) son puramente convencionales. La Edad Media se prolonga después de tales hechos, y los tiempos modernos ya se presentan antes.

Los nuevos tiempos se anuncian por una serie de acontecimientos políticos, filosóficos y religiosos. En primer lugar, en 1309 el pontificado se encuentra obligado a abandonar Roma y a permanecer durante setenta y ocho años en Aviñón, en Francia. A esto sucede el gran cisma o sea una división de la cristiandad que no termina hasta 1417.

En 1349 la «peste negra» que asoló a Europa produce la desarticulación de los gremios y de las universidades por la muerte de sus mejores maestros. Resultado de todas estas situaciones fue la pérdida del sentido de la unidad europea. Al ideal de una cristiandad unida, de una sociedad bastante homogénea dirigida por la Iglesia, con instituciones universalmente uniformes y con aspiraciones comunes, se le enfrentan los Estados nacionales centralizados.

En una época en que se creía que todo procedía de Dios, comenzó a afirmarse que el gobierno civil había sido instituido por una disposición divina y que por lo tanto el rey o el emperador habían recibido el poder de Dios. Maquiavelo en Italia, Hobbes en Inglaterra desarrollaron sus concepciones en apoyo de la monarquía absoluta, estableciendo firmemente la soberanía del Estado nacional. Lo que importa en los pueblos es la gloria del príncipe. Por otra parte, en el orden económico surge el capitalismo con el renacimiento del comercio y en la sociedad empieza a definirse una nueva clase social poseedora de la riqueza: la burguesía.

Alrededor de 1500 se unifican tres naciones: Francia, Inglaterra y España, y surgen las nacionalidades encarnadas en sus monarquías, que empiezan a adquirir conciencia propia.

El humanismo y el Renacimiento. — A fines del siglo XIII apareció en Italia una reacción contra la mentalidad medieval. Se observa primero en la pintura y en la arquitectura (Giotto, Simone Martini), pero donde el movimiento cobró vuelo fue en la literatura, que engendró el llamado humanismo. Los humanistas profesaron gran devoción por la antigüedad.

Procuraban descubrir los modelosdel arte entre las abandonadas ruinas romanas y buscaban los escritos clásicos en las bibliotecas monásticas. Alrededor de 1414 se encontró en el monasterio de San Gall, en Suiza, un ejemplar casi completo de las obras de Quintiliano. Este descubrimiento influyó poderosamente en el pensamiento pedagógico de los humanistas.

Este interés aumento aún más cuando se conocieron a los pensadores griegos en su lengua original, en particular a Platón. Muchos italianos se trasladaron a Bizancio para aprender la lengua griega y cuando los griegos fueron perseguidos por los turcos, emigraron a Italia llevándose consigo importantes obras de la antigüedad. Muchos se entregaron a la enseñanza del idioma y otros se dedicaron a copiar manuscritos, multiplicando de esa forma el número de ejemplares de los textos.

La invención de la imprenta favoreció la difusión de las obras clásicas, disminuyendo el precio de los libros y poniéndolos al alcance de muchos. La prosperidad económica de numerosos príncipes y Papas transformados en fervientes protectores de los hombres de letras aseguró el triunfo del humanismo.

El renacer de la cultura clásica. — El Renacimiento descubrió de nuevo a los autores paganos y con ellos a las humanidades. Dante Alighieri (1265-1331) es el precursor de los humanistas y señala el pasaje de la Edad Media a los tiempos modernos.

Su inmortal obra La divina comedia condensa los ideales del momento, pero el primero de los humanistas cristianos fue el célebre poeta florentino Francisco Petrarca (1304-1374). Ferviente admirador de los clásicos, quiso resucitar la pasada grandeza de Roma y producir con ello la unión de la cristiandad bajo el Papa o bajo un emperador.

Petrarca miraba con desdén los siglos inmediatamente anteriores y no estaba contento con el siglo en que vivía, pero cantaba los tiempos futuros, donde todo volvería a ser áureo y lleno de la grandeza antigua. Junto con Petrarca podemos citar a Boccaccio y a Pico de la Mirándola.

Nueva concepción del mundo. — Con la lectura de los autores paganos, el hombre del Renacimiento adquirió una nueva concepción del mundo y de la vida, se sintió constructor de un mundo, consciente de su fuerza creadora. Ya no aspira a los goces de la vida futura sino a los de la vida terrena: el honor, la gloria, la fama, las riquezas, el poder. Se halla más inclinado a la vida civil, donde obra y colabora con sus semejantes para la edificación de la ciudad terrena, que a la vida del claustro.

Asimismo descubre los atractivos del paisaje, ya que en el siglo XIII y en el siguiente construye jardines, villas campestres y realiza ascensiones a puntos pintorescos. Los viajes, la sed de aventuras y los relatos geográficos amplían este sentimiento de la naturaleza.

Entre los elegantes, el Renacimiento tuvo un carácter francamente pagano e influyó en las diversiones. Cada uno estaba decidido a exceder a los demás en cortesía, verbosidad y resistencia. La competencia fue frenética y tan intensa como jamás lo ha sido en ninguna sociedad humana.

El Renacimiento fue la época del héroe como artista, como soldado de la fortuna, como explorador, como erudito; se era un héroe o se era un fracasado.Mas esta alegría de vivir del Renacimiento degeneró fácilmente en frivolidad y en anarquía moral. Como todos los fanáticos de una cultura racional, los espíritus superiores crearon un mundo claro, pero sin corazón.

Fueron asocíales, despreciaron al pueblo. Los sentimientos cristianos quedaron durante el 1500 casi totalmente ocultos. La visión del humanista es primordialmente estética, ya que el culto de lo bello informa toda la vida de ese momento. El humanista es un hombre que tiene el gusto de la vida y aún hoy, que lo hemos perdido en parte, quedamos admirados frente a las construcciones arquitectónicas o a los libros del Renacimiento.

Invenciones y descubrimientos geográficos. — En los últimos -éiglos del medievo aparecen o se propagan algunos inventos trascendentales : la pólvora, que restó importancia a los castillos y mató la vida caballeresca; la brújula, que permitió levantar mapas y navegar lejos de las costas. Así fue cómo los portugueses en 1488 pudieron doblar el cabo de Buena Esperanza, y llegar a la India. Cristóbal Colón descubrió América y El Cano dio la vuelta al mundo (1520). Los grandes descubrimientos geográficos hicieron afluir inmensas riquezas, revolucionaron las relaciones entre los Estados y transformaron la concepción del mundo.

Pero de todos los descubrimientos, el más importante desde e! punto de vista intelectual fue la aparición de la imprenta en las postrimerías de la Edad Media. En 1455, Gutemberg decidió imprimir la Biblia con tipos móviles fundidos en plomo, cuyas letras copió de un manuscrito. Años después la imprenta se extendía por toda Europa, no para difundir la cultura popular, sino los textos clásicos griegos y latinos destinados a los eruditos. Las consecuencias de la imprenta para la vida intelectual fueron enormes. Aumentó el número de personas que podían obtener sólida preparación y se difundió la lectura.

nuevos inventos en la edad moderna

La investigación del mundo físico. — Los humanistas no fueron hombres de ciencia, pero aunque no tienen una visión científica muy clara del universo físico, son grandes rebeldes contra la cosmología medieval. Si el siglo XV estuvo empeñado en restablecer los valores humanos, el siglo XVI se preocupó en fundar una visión del mundo realista y racional, prescindiendo de los límites impuestos polla autoridad de Aristóteles y sin que la autoridad religiosa invadiera el campo reservado a la razón y a la experiencia. En este sentido puede decirse muy bien que con el Renacimiento se constituye autónomo el conocimiento de la naturaleza.

La astrología, la magia, la alquimia, la medicina, etc. concurren todas a tener un conocimiento completo y dominador de la naturaleza. No hay todavía ciencia; en la naturaleza se busca la revelación divina, como lo hace Galileo, y se cae en el panteísmo. Por otra parte, se afina el sentido de la experiencia y de la observación, y se prepara el terreno de la ciencia moderna. Si el hombre es un microcosmos, una síntesis de la naturaleza, él puede penetrarla y obrar sobre ella.

La naturaleza «está llena de infinitas razones que gobiernan y regulan su vida, que la obligan a desarrollarse según la ley que vive en ella», así escribe Leonardo de Vinci, gran pensador e inventor, además de genial artista, que antes que Galileo reconoció la importancia de las matemáticas para leer el libro del universo.

La teoría científica que tuvo más eficacia sobre el espíritu del siglo fue la heliocéntrica, propuesta por Nicolás Copérnico y precisada científicamente por Kepler (1571-1630) y por Galileo Galilei (1564-1642). La tierra cesa de ser el centro del universo y el hombre aparece como una pequeña criatura perdida en la inmensidad. El nuevo interés por el hombre y la naturaleza condujo a nuevos progresos y a minuciosos estudios de la anatomía humana; triunfa el arte del desnudo.

Al buscarse el conocimiento del cuerpo humano se impulsa el conocimiento de la anatomía, destacándose Andrés Vesalio, médico de Carlos V (1514-64), que escribió un famoso libro sobre la estructura del cuerpo humano, dado a luz el mismo año que la gran obra de Copérnico (1543).

Esta labor fue continuada por Bartolomé Eustaquio, por Falopio de Módena, por el español Miguel Servet, quien descubrió la circulación sanguínea pulmonar, y fue completada por el. inglés Guillermo Harvey. Los resultados de la investigación permitirán formular claramente en el siglo siguiente los rumbos de la llamada ciencia nueva, haciendo triunfar al espíritu crítico y al racionalismo.

Fuente Consultada:
Historia de la Educación – Juan Carlos Zuretti – Editorial Itinerarium – Colección Escuela –
Enciclopedia Electrónica ENCARTA – Microsoft
Enciclopedia del Estudiante Tomo 19-Historia de la Filosofía – Editorial Santillana
Wikipedia –

Concordato de Worms Reformas Eclesiasticas de Gregorio VII Querella

Concordato de Worms
Reformas Eclesiásticas de Gregorio VII

Había sido el emperador Otón I quien estableció el uso de dar a los obispos también el título de condes de la ciudad donde ejercían su misión. Eligiendo hombres de Iglesia, y no hombres de armas, el emperador se aseguraba una mayor fidelidad y evitaba el peligro de que los condes se coligaran contra él.

Pero la costumbre era tan ventajosa para el imperio como dañosa para la Iglesia. En efecto, dado que los obispos se convertían en funcionarios del emperador, era lógico que éste pretendiera nombrarlos: podía así elegir hombres de su absoluta confianza. Los sucesores de Otón y los emperadores de la casa de Franconia, que sucedieron a aquellos, siguieron dicho sistema.

Cualquier persona, por el mero hecho de ser grata al emperador, podía recibir el episcopado. El emperador, para salvaguardar sus propios Intereses, elegía personas aptas; para el gobierno y expertas en intrigas políticas; pero dichas personas no eran precisamente las mejor dotadas pura el sagrado ministerio. Era necesario que la iglesia pusiera término a este escándalo.

LA REFORMA ECLESIÁSTICA-Nicolás II: Por ese mismo tiempo, la Sede Pontificia Romana se hallaba gravemente comprometida. Hasta Carlomagno, los Papas habían sido elegidos por el pueblo de Roma; luego, con el feudalismo, cayeron bajo la influencia de los señores; y ahora, bajo el Imperio, debían contar con la aprobación de los Soberanos. De esta manera se originaron los graves problemas, algunos tratados en este sitio.

Evidentemente so necesitaba una doble reforma: independizar la Iglesia de la influencia de los emperadores, y renovarla disciplina interna. Ambas cosas se consiguieron en muy poco tiempo.

En el año 1059 fue elegido Papa Nicolás II, quien de inmediato y sorpresivamente reglamentó la elección de los futuros Pontífices: en adelante los elegirían los cardenales, sin necesidad de la aprobación del Emperador. La medida fue muy alabada, pero parecía constituir un desafío al poder Imperial.

De acuerdo al nuevo sistema aprobado, en el año 1073 fue elegido Papa el monje cluniacense HILDEBRANDO, quien tomó el nombre de Gregorio VII: fue el personaje destinado a ser el gran reformador y una de las figuras cumbres de la Iglesia.

Hombre culto y muy piadoso aunque sumamente enérgico, Gregorio desde el comienzo de su gobierno se sintió llamado no sólo a purificar la Iglesia de todas sus fallas, sino además a imponer la Supremacía Pontificia sobre todos los reyes y príncipes cristianos.

La primera medida que tomó ese mismo año fue dirigida a la prescripción del celibato eclesiástico mediante la prohibición del matrimonio de los sacerdotes (nicolaísmo). La disposición no perseguía tanto la práctica de la virtud de la castidad como el afianzamiento de su política teocrática. De hecho, como luego sucedería con los posteriores decretos sobre la simonía, sólo se publicó en los dominios del emperador, contra quien la lucha por el poder político se libraba sin cuartel. Suponía el papa que el celibato evitaría la descendencia y, con ella, la posible transmisión hereditaria de los derechos feudales, auténtico núcleo de la cuestión.

Aunque en principio tales derechos no se trasmitían hereditariamente y requerían de una investidura específica por parte del señor, ésta solía recaer sobre los descendientes del vasallo que no se hubiesen hecho indignos de ella. Finalmente, en muchos de los casos, acabó por reconocerse el derecho de herencia.

De inmediato Convocó un Concilio que aprobó estas famosas reformas: bajo pena de excomunión se prohibió a los civiles entrometerse en los asuntos internos de la Iglesia y Conceder cargos eclesiásticos. Igualmente se penaba a los clérigos que los aceptaban o que vivían casados.

Estas pretensiones papales llevarán a un enfrentamiento con el emperador alemán en la llamada Disputa de las Investiduras, que en el fondo no es más que un enfrentamiento entre el poder civil y el eclesiástico sobre la cuestión de a quién compete el dominio del clero.

Numerosos Legados Pontificios se desplazaron por toda Europa controlando el cumplimiento de estas directivas y deponiendo a los transgresores, pues para reyes y emperadores los feudos eclesiásticos antes que eclesiásticos eran feudos.  Entonces fue cuando intervino en la lucha el Emperador.

Ocupaba el trono imperial Enrique IV, príncipe prepotente y ambicioso, poco dispuesto a perder sus privilegios. En un principio desconoció las órdenes pontificias y siguió confiriendo dignidades eclesiásticas como si nada hubiera pasado. El Papa Gregorio le envió amistosos avisos y luego protestas más enérgicas. Finalmente, se vio en la necesidad de excomulgarlo, y —cosa nunca vista— lo destituyó de emperador.

Con motivo de la publicación de la bula de excomunión contra el emperador, la nobleza opositora logró convocar en Tribur la Dieta imperial con la manifiesta intención de deponer al monarca, aprovechando además que los rebeldes sajones estaban de nuevo en pie de guerra. Enrique IV se vio en situación comprometida. Ante el peligro de que el papa aprovechara esta reunión para imponer sus exigencias y amenazado además de deposición por los príncipes si no era absuelto de la excomunión, Enrique IV decide ir al encuentro del papa y obtener de él la absolución.

Como se observa, el resultado fue tremendo: los príncipes alemanes se reunieron en Tribur y apoyaron al Papa desligándose del soberano.

Entonces Enrique, viéndose perdido, se dirigió a Canosa, en el norte de Italia, en donde se encontraba el Papa, para pedirle el levantamiento del castigo. Gregorio, luego de tres días de espera, le concedió el perdón y lo restituyó en el trono. 5u triunfo había sido completo.

Con todo, la lucha aun prosiguió unos años hasta que con el «Concordato de Worms” se llegó a un acuerdo: el Papa y el Emperador reconocían su mutua independencia en sus respectivas esferas. Este conflicto también se conoce como la Querella de las Investiduras

PARA SABER MAS…
¿QUIEN FUE A CANOSA, EL REY O EL PAPA?

La asamblea de Worms decretó la destitución de Gregorio, pero no designó un nuevo papa. El concilio de Roma, a su vez, destituyó a Enrique IV, pero no indicó un candidato oficial para sucederlo. La puerta estaba así abierta para las negociaciones.

La posición de Enrique, luego del episodio de la excomunión, se deterioró sensiblemente. Godofredo de Lorena, jefe eventual del ejército que invadiría Italia, murió asesinado. Los principales jefes sajones rebeldes a Enrique escaparon, al ser facilitada su fuga por el obispo que estaba a cargo de su custodia.

Las deserciones se multiplicaron en el bando del rey, pues las sentencias de excomunión atemorizaban a todos, especialmente a los religiosos más sinceros.

Enrique, entonces, trató de reunir a los obispos en asambleas, con el objetivo de condenar a Gregorio, pero éstos no comparecieron. Al soberano le quedaba un solo camino: volver atrás.

Promulgó documentos en que prometía obediencia a la Iglesia. Mientras tanto, los jefes de la oposición sajona trabajaban activamente para derrocarlo. Se proponían presentar la cuestión de la sucesión del rey en una asamblea (Dieta) que convocaron en Tribur.

Pero los legados del papa se dirigieron allí con la orden de promover un posible retorno de Enrique, y de reservar al papa la prerrogativa de promulgar la sentencia final. Los príncipes sajones resolvieron entonces que Gregorio VII debía trasladarse a Alemania para escuchar los argumentos del rey y de los príncipes, y decidir la cuestión.

El papa evidentemente aceptó el papel de arbitro y se dirigió al castillo de la condesa Matilde, en Canosa, donde debía aguardar la llegada de una escolta que le enviarían los príncipes para conducirlo a Alemania. Al tener noticia de esto, Enrique IV resolvió adelantarse, y viajó en secreto a Italia, a fin de convencer al papa para que le concediese la absolución. Al llegar a Lombardía, el rey alemán encargó a su padrino, Hugo de Cluny, a la condesa Matilde y a su suegra Adelaida de Saboya, que intercedieran en su favor ante el papa. Gregorio, en un principio, respondió que era contrario al derecho canónico instruir el proceso de un acusado sin contar con la presencia de sus acusadores, e invitó al rey a comparecer ante la asamblea de los príncipes sajones en Augsburgo.

Enrique IV, sin embargo, no desistió de su propósito, y se dirigió vestido humildemente a las puertas del castillo, permaneciendo allí durante tres días bajo el rigor del invierno. El papa concluyó por ceder, le concedió el perdón y aceptó su juramento de fidelidad.

Ese perdón resultó ventajoso para Enrique. Su juramento no se refería a ningún asunto en especial y pasó por alto las cuestiones que motivaron la ruptura, sobre todo el problema de las investiduras. Si comparecía ante la asamblea de Augsburgo lo haría como rey, recién absuelto por el papa, quien difícilmente estaría en condiciones de decretar nuevamente su condenación. Quedaba así libre el camino para que el rey reiniciase la guerra con los señores feudales y les exigiese obediencia.

En Alemania, los partidarios del papa quedaron decepcionados, y los sajones, desconfiados, disolvieron la asamblea de Augsburgo. Los clérigos que antes vacilaban en apoyar a Enrique o Gregorio, se apresuraron a reaproximarse al rey. La debilitada oposición a Enrique IV llamó a una asamblea a realizarse en marzo de 1077 en Forchheim. Allí sólo comparecieron dos legados de Gregorio, con la misión de evitar que se eligiese un nuevo rey.
Al igual que Gregorio, Enrique declaró que no podía ir a Forchheim.

Por lo tanto, ninguno de los dos asistió a la asamblea que decidió destituir a Enrique y elegir rey de Alemania a Rodolfo, duque de Suabia. Este se apresuró a expresar su obediencia a Gregorio y a auxiliar a los legados papales a ejecutar en Alemania los decretos contra el nicolaísmo y la simonía.

La situación, para Gregorio, había sufrido un gran cambio. Antes, debido a su suspensión del juramento de fidelidad a Enrique, no había legítimamente, según las ideas de la época, ningún rey; ahora existían dos. La posesión real del poder sólo podría ahora ser resuelta por la lucha armada entre ambos contendientes.

El papa creyó que estaría en sus manos consagrar al soberano legal. Pero se sorprendió cuando ninguno de los dos rivales solicitó su viaje a Alemania. No lograba comprender bien la situación creada, pues se hallaba confundido por informaciones siempre atrasadas y contradictorias.

A principios de 1078 renunció definitivamente al viaje, mientras las dos facciones se hallaban ya combatiendo. Esta fue una guerra que se prolongó, en forma intermitente, hasta enero de 1080, cuando los dos ejércitos chocaron en la batalla de Forchheim, en Turingia. Los dos jefes se proclamaron vencedores, aun cuando la ventaja aparente había sido lograda por Enrique IV.

Probablemente mal informado de lo acontecido, y suponiendo a Rodolfo único vencedor, Gregorio reunió al concilio de cuaresma en marzo y, señalando la «perversidad» de Enrique, resolvió excomulgarlo nuevamente.

Fuente Consultada: Historia Antigua y Medieval de A. Drago

 

Crisis del Feudalismo en la Edad Media:nace el mundo moderno

LA CRISIS DE LA SOCIEDAD FEUDAL – Hacia El Mundo Moderno

A partir del siglo XVII Europa feudal  asistió a una crisis económica causada, entre otras razones, por un aumento demográfico que no fue acompañado por un adecuado desarrollo de la producción agrícola.

Como consecuencia de esta crisis, un mayor número de marginales se dispersó por los campos y las ciudades europeas.

En este siglo, el absolutismo se consolidó en varios países europeos como forma de gobierno. Los gobiernos absolutistas defendieron los privilegios de la nobleza, frente a una burguesía que amenazaba con llegar al poder.

Es decir que volvió a tomar fuerza el predominio de la nobleza, que parecía estar en retroceso desde los siglos XV y XVI.

 Fin del Feudalismo

Veamos ahora la historia feudal europea a partir del siglo XIV

La sociedad feudal, durante el siglo XIV sufrió una grave crisis debido a un descenso demográfico generado por el retroceso de la producción agraria (malas cosechas, guerras, mal clima), lo cual produjo una escasez y carestía de alimentos, y las consecuentes hambrunas y epidemias por una mal alimentación e higiene de la población, donde cabe destacar la PESTE NEGRA, una peligrosa infección bacteriana que provocaba dolorosas lesiones de aspecto negruzco que exudaba sangre y pus, y que afectó a Europa a partir de 1348.

Decrecimiento de la Población Por
Enfermedades y Falta de Alimentos
Disminución
Producción
Agrícola
Retroceso
Comercial
Renovación Ideológica,
Cuestionamientos a la Iglesia

Esta crisis influyó en la relación entre los señores feudales y los siervos, donde a los primeros les disminuyó la población campesina y les fue más difícil obtener los tributos de sus siervos o retenerlos en sus tierras.

También, a consecuencia de las prolongadas guerras por el continente, la población se redujo mucho aún más.

Otro factor que influyó en la crisis del feudalismo fue el cisma religioso: la división de la Iglesia Católica, llegando a haber dos Papas al mismo tiempo; lo cual hizo que la gente perdiera la fe en el cristianismo y buscara en otros lados soluciones más eficaces a sus problemas.

Estas situaciones ocurridas durante el siglo XIV y XV originaron las reformas ocurridas en la sociedad europea.

Se generó un conflicto entre dos fuerzas opuestas (la búsqueda de lo nuevo y reforma de lo viejo) donde la expansión del comercio y del poder económico de los burgueses, junto con las disconformidades de los campesinos con su nivel de vida, eran dos fuerzas sociales que potenciaban la crisis del feudalismo.

La aristocracia de los señores, principales beneficiarios del orden feudal, reaccionó para conservar sus privilegios.

Este conflicto fue el origen del mundo moderno.Los cambios a partir del siglo XV no siguieron una sola dirección.

No resultó fácil modificar la rígida sociedad feudal. Muchos europeos actuaron en favor de ese cambio, pero otros tenían fuertes intereses para que el antiguo orden se mantuviera.

Las nuevas formas de organizar el trabajo rural y urbano

A lo largo del siglo XV la agricultura europea se reconstituyó. Muchas de las tierras abandonadas durante la crisis del siglo XIV fueron puestas otra vez en producción y se incorporaron otras nuevas.

Una gran novedad fue que los productos rurales se convirtieron en una atracción para los hombres de negocios, quienes comenzaron a invertir su dinero en la compra de tierras. La comercialización de esos productos tuvo un gran impulso debido al aumento de sus precios.

La producción rural comenzó a ser vista como un negocio, como una fuente de enriquecimiento, por parte de algunos comerciantes urbanos y propietarios de tierras.

El país europeo en el que más se notaron estos cambios fue Inglaterra. Muchos propietarios se interesaron por comercializar lo que se producía en sus tierras. Esto los llevó a introducir innovaciones técnicas para aumentar la productividad.

En muchos casos los adelantos técnicos provocaban desocupación, ya que reducían la necesidad de mano de obra. Por lo tanto, gran cantidad de campesinos se vieron obligados a abandonar sus tierras, condenados a refugiarse en los bosques o a emigrar a las ciudades para hallar un modo de subsistencia.

Estas transformaciones en la producción agrícola hicieron más profunda la desorganización de la sociedad feudal.

Un cambio fundamental comenzó a gestarse en la Europa de los siglos XV y XVI. El trabajo rural, orientado hasta entonces exclusivamente hacia la autosubsistencia, comenzó a organizarse en una forma diferente, orientada hacia el comercio.

Los señores se propusieron obtener un excedente de producción cada vez mayor para venderlo en el mercado. Pero la economía continuó siendo básicamente agrícola: permanecieron los señoríos y [os campesinos sobrevivieron tan pobremente como antes. Estas transformaciones comenzaron en los campos ingleses.

En las ciudades la mayor parte de la producción artesanal siguió controlada por los gremios. Con su rígida estructura de maestros oficiales y aprendices, los gremios fijaban los precios, la cantidad y la calidad de los productos.

Pero a partir del siglo XVI en algunas ciudades europeas hubo cambios en la producción artesanal. Algunos gremios —entre ellos el textil— comenzaron a producir mayor cantidad de artículos de menor calidad y menor valor que los que producían anteriormente.

Los artesanos de Inglaterra y Flandes se especializaron en la producción de paños de lana, mientras que las ciudades italianas mantuvieron su producción de telas de seda de alta calidad.

La lana para la producción de paños provenía de las zonas rurales de Inglaterra y España, en donde cada vez fue mayor la extensión de tierras dedicadas a la cría de ovejas.

Otro cambio que permitió aumentar el volumen de la producción artesanal para el mercado fue que algunos comerciantes urbanos emplearon como mano de obra artesanos que vivían en las zonas rurales.

Producían distintos tipos de manufacturas y luego esta producción era vendida por esos comerciantes en los mercados urbanos. Así el trabajo urbano se relacionaba con el rural: el crecimiento del comercio en las ciudades provocó modificaciones en la economía rural.

PARA SABER MAS…

En este siglo XVII sobresalió la acción de los validos o consejeros del rey —Richelieu y Mazarino, en Francia, y el conde-duque de Olivares, en España—, quienes lucharon por garantizar la supremacía del rey por sobre los poderes de los nobles.

Francia, sobre todo bajo el gobierno de Luis XIV, fue la potencia predominante del siglo XVII. Mientras que este país ampliaba su influencia sobre Europa, se desató la guerra de los Treinta Años (1618-1648), conflicto bélico que alcanzó tanto a la Europa del este como del oeste.

La Paz de Westfalia puso fin a esta contienda (1648), consolidó la hegemonía francesa y permitió el surgimiento de nuevas potencias en el este europeo.

Paralelamente, comenzó la decadencia del imperio español. Los monarcas, conocidos. como los Austrias menores, no pudieron sostener las pretensiones imperiales de Carlos y y Felipe II.

Por su parte, Holanda amplió sus rutas comerciales del Báltico al Mediterráneo, Brasil, las Antillas y las Indias orientales.

Asimismo, Inglaterra asistió a una profunda convulsión interna, como lo fueron las llamadas revoluciones inglesas.

Estos episodios cuestionaron el absolutismo de la monarquía y, tras años de lucha, el Parlamento inglés —dominado por la baja nobleza, los propietarios no nobles de la tierra y la burguesía londinense— impuso algunas de sus antiguas pretensiones de participar en el poder, limitando el de la monarquía.

La presencia del puritanismo fue importante, ya que intervino en la vida política y contribuyó a desatar las revoluciones.

En Inglaterra, el estado apoyó la política naval, al mismo tiempo que se desarrolló un importante mercado interno que le permitió desplazar lentamente a Holanda de varios mercados. El proceso culminó en una guerra entre ambas naciones, en la que triunfó Inglaterra.

A la lucha por el poder entre nobles y burgueses, se sumaron las revueltas campesinas contra los nobles, que fueron reprimidas duramente.

En Europa del este, se acentuaron las presiones de los señores sobre los campesinos, que fueron sometidos a un mayor régimen de servidumbre.

En este siglo de conflictos y hegemonías variables, se produjo, además, la consolidación de ciertos elementos nuevos del saber que derivaron en lo que conocemos como la Revolución Científica. El juicio a Galileo es un cabal testimonio de la lucha por el saber que se vivió entonces.

Biografia de Jacobo II Su Reinado y La Revolucion Inglesa

Biografia de Jacobo II Rey de Inglaterra y Revolucion Inglesa

La Gloriosa Revolución: Después de la muerte de Cromwell, los burgueses más poderosos, que necesitaban paz y orden para sus negocios, llegaron a un acuerdo con la nobleza y, en 1660, la monarquía fue restaurada en la persona de Carlos II Estuardo.

Por su parte, el rey aceptaba que correspondía al Parlamento la elaboración de leyes y la aprobación de impuestos.

Pero el acuerdo entre la monarquía y el Parlamento se rompió cuando llegó al trono Jacobo II, católico y con tendencias absolutistas.

El nuevo rey no encontró apoyo para restablecer la monarquía absoluta: la nobleza no era católica y, además, sabía que la mayor parte de la sociedad no aceptaba una vuelta al pasado.

Esto fue lo que llevó a un nuevo acuerdo entre los nobles y los burgueses, quienes coincidieron en la necesidad de destronar al rey y justificaron su propósito en las ideas del filósofo inglés John Locke.

Jacobo II la Revolucion Inglesa

Convencidos de que el destronamiento del rey en este caso era lícito, en 1688 nobles y burgueses ofrecieron la corona de Inglaterra al príncipe holandés Guillermo de Orange con dos condiciones: debía mantener el protestantismo y dejar gobernar al Parlamento. Jacobo II, abandonado por casi todos los grupos sociales, dejó el trono.

Así, sin violencia, triunfó la Gloriosa Revolución (como la llamaron los hombres de la época), que abolió definitivamente la monarquía absoluta e inició en Inglaterra la época de la monarquía parlamentaria.

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CARACTERISTICAS DEL REINADO DE JACOBO II

Al morir Carlos II, le sucede su hermano Jacobo II, sin dificultad, aunque pronto iban a suceder los problemas. Se había declarado católico y se había casado en segundas nupcias con una princesa católica italiana. Deseaba restablecer la religión católica en Inglaterra, y, mientras esto ocurría, conceder a los católicos la libertad de su culto.

En la ceremonia de la coronación tuvo necesidad, según la costumbre, de jurar que había de defender la Iglesia anglicana. Pero mandó abrir las puertas de la capilla católica de la reina y asistió a la misa. Fue, según costumbre, coronado por un obispo anglicano, pero se observó que abreviaba la ceremonia todo lo posible.

La situación de Jacobo fue fácil al principio. Todos sus adversarios habían quedado aniquilados, nadie se atrevía a oponérsele.

El Parlamento elegido a su advenimiento (1685), se compuso, como el de 1661, únicamente de tories, partidarios de la Iglesia anglicana y muy bien dispuestos para con el rey.

Aprobó un impuesto que daba a éste dinero suficiente para no necesitar reunir el Parlamento en lo sucesivo.

El duque de Monmouth, hijo de Carlos II, a quienes los whigs habían querido reconocer por soberano, desembarcó en el oeste de Inglaterra y se declaró soberano legítimo, pero despúes de unos altercados bélicos Monmouth fue hecho prisionero y ejecutado (1685). Los prisioneros hechos en aquella guerra fueron ahorcados y otros sentenciados a pena capital, deportados a las Antiillas y vendidos como esclavos.

Conservó el ejército alistado contra Monmouth y nombró consejeros y oficiales a varios católicos a pesar de la ley inglesa. Despidió a sus ministros protestantes.

El rey seguía los consejos de su nuevo confesor, un jesuíta. Nombró católicos profesores de las Universidades, en contra de la ley. Mandó aorir en su palacio una capilla en que predicaba un padre jesuíta, e intentó convertir a los señores de su Corte.

Luis XIV acababa de prohibir en Francia el culto protestante. Los protestantes de Inglaterra, incluso los tories, empezaron a inquietarse. Apoyaban a Jacobo II porque era el rey legítimo, pero no querían que Inglaterra llegara a ser católica. Los mismos católicos ingleses, y el Papa, juzgaban imprudente a Jacobo.

Por último el rey, sin consultar al Parlamento, promulgó una Declaración de Indulgencia semejante a la de 1672. Suspendió todas las leyes dictadas contra los católicos y los protestantes disidentes, y les permitió celebrar su culto (abril de 1687). Ei Parlamento protestó y fue disuelto.

Jacobo intentó hacer elegir diputados favorables a su proyecto. Pero los nobles ingleses no querían dejar establecer la tolerancia para la religión católica.

Les pareció un medio de preparar la restauración del catolicismo en Inglaterra.

Jacobo vio que no podía lograr la elección de sus candidatos, y renunció a convocar el Parlamento.

Promulgó enseguida una segunda Declaración de indulgencia que (1688), ordenó leer en las iglesias dos domingos seguidos y las refriegas comenzaron.

REVOLUCIÓN DE 1688

Jacobo no tenía más sucesión que dos niñas de su primera mujer, que era hija del ministro Clarendon. Eran protestantes, y los ingleses confiaban que la tentativa de restablecer el catolicismo acabaría con la vida de Jacobo II.

Pero, en junio de 1688, la reina dio a luz un hijo que iba a ser criado en la religión católica, ya no quedaba esperanza a los protestantes.

Entonces los señores ingleses del partido tory se pusieron de acuerdo con sus adversarios whigs para desembarazarse de Jacobo II.

Enviaron a decir a Guillermo de Orange, marido de la hija mayor de Jacobo, que si desembarcaba en Inglaterra con un ejército, se declararían francamente en su favor.

Guillermo tenía un ejército dispuesto en Holanda. Dudó primeramente en partir, porque Luis XIV tenía grandes fuerzas cerca de la frontera de los Países Bajos, y se creía que los dos reyes estaban aliados.

Luis XIV advirtió a Jacobo de los proyectos de Guillermo, y hasta le ofreció tropas.

Pero Jacobo quería permanecer independiente de Luis XIV y mantener la paz en Inglaterra. Respondió que él podía defenderse, y Luis XIV, entonces, envió su ejército a invadir Alemania.

Guillermo, libre del temor de una invasión francesa, desembarcó en Inglaterra con un ejército holandés de 14.000 hombres. Publicó una declaración  diciendo «que llamado por los señores y los municipios de Inglaterra, venían, en calidad de heredero de la corona, a conservar las leyes y la religión del país».

Fue hacia Londres. Los nobles ingleses, al pasar, se unieron a su ejército.

Jacobo fue en busca de sus tropas para combatir a Guillermo, Pero varios de sus oficiales le abandonaron. Su segunda hija huyó también.

Jacobo, desalentado, volvió a Londres, propuso a Guillermo una tregua y envió a su mujer y a su hijo a Francia.

El mismo salió de la capital, y, al ir al Támesis, echó al agua el gran sello del reino, sin el que ningún acto de gobierno podía ser promulgado regularmente (11 de diciembre de 1688).

En Londres, la multitud, armada con palos, sables y lanzas, corría gritando: » ¡Abajo los papistas! » Demolió las capillas católicas, amontonó los bancos, los confesionarios y los breviarios, y con todo hizo hogueras.

Jacobo, en el momento de embarcar, fue detenido por unos pescadores que le tomaron por un jesuíta. Se le puso en libertad y volvió a Londres. Pero los soldados de Guillermo llegaban. Fue preso otra vez, y Guillermo  le dejó escapar. Se refugió en Francia, donde Luis XIV le recibió como soberano.

Guillermo hizo elegir un Parlamento, que se llamó Convención porque no estaba convocado por un rey. La mayoría de la Cámara de los Comunes, estuvo formada por whigs, adversarios de Jacobo.

Pero los lores no querían reconocer que un Parlamento tuviera derecho a deponer un rey. Hubo acuerdo para admitir que Jacobo, al huir, había abdicado, y que el trono estaba vacante.

El hijo de Jacobo fue desechado, y la heredera era por tanto la hija mayor de Jacobo, María, y se propuso hacerla reina. Pero Guillermo declaró que no estaba dispuesto a ser «el ayudante de su mujer».

Se decidió que Guillermo y María serían recocidos «soberanos conjuntos» y que Guillermo gobernaría solo (febrero de 1889).

Se redactó una Declaración que fue leída solemnemente en la sala del banquete, en presencia de los grandes señores. Guillermo y María manifestaron que la aceptaban.

La Declaración de derechos de 1689 enumera los actos, reprochados a Jacobo II, que un rey de Inglaterra no tiene derecho a realizar: imponer tributo, mantener un ejército, variar la religión, dictar leyes.

Recuerda los derechos que pertenecen a los ingleses y que el rey no debe quitarles: derecho de elección libre, derecho de ser juzgados por los tribunales.

Para impedir que el rey cometa abuso en el porvenir, «el Parlamento debe reunirse con frecuencia». Todos los derechos que se enumeran en esta declaración son proclamados «los verdaderos, antiguos e indubitables derechos y libertades del pueblo de este reino».

…Asi finalizaba la Gloriosa Revolución Inglesa!.

CRONOLOGÍA
Inglaterra

1603 Muerte de Isabel I. Comienza el reinado de los Estuardo y Jacobo I sube al trono. Unión de Inglaterra y Escocia.
1625 Muerte del rey Jacobo I. Su hijo Carlos I sube al trono.
1628 El Parlamento presenta la Petición de Derechos. El rey disolverá el Parlamento.
1641    El Parlamento Largo Intenta ampliar su poder.
1642   Comienza la guerra civil entre el rey y el Parlamento.
1645   Derrota del rey en Naseby.
1648   Triunfo de la primera revolución inglesa. Cromwell sube al poder.
1649   Ejecución de Carlos I. Proclamación de la república.
1651   Acta de Navegación.
1652   Guerra anglo-holandesa.
1653   Cromwell, lord protector.
1654   Guerra con España.
1658 Muerte de Cromwell. Su hijo Richard, al no poder contar con el apoyo del ejército, renuncia a ser lord protector.
1660   Restauración de los Estuardo. Car los II, nuevo rey.
1679   Ley de Habeas Corpus.
1685 Muere Carlos II. Le sucede su hermano Jacobo II.
1688   Segunda revolución inglesa. Huida de Jacobo II. Le suceden su hija, María II, y el marido de ésta, Guillermo III de Orange.
1689   Declaración de Derechos.
1702 Reinado de Ana, último miembro de la dinastía Estuardo (hasta 1714).

Otros países
1610 Asesinato de Enrique IV de Francia. Le sucede su hijo Luis XIII.
1 611   Gustavo Adolfo, rey de Suecia.
1613 Miguel III Romanov, nuevo zar de Rusia.
1618 Comienza la guerra de los Treinta Años.
1621 Reinado de Felipe ly de España (hasta 1665).
1643   Muere Luis XIII. Le sucede su hijo Luis XIV.
1644   Dinastía manchú en China. 1648   Los tratados de Westfalla ponen
fin a la guerra de los Treinta Años. Francia y España siguen en guerra. La Fronda en Francia (hasta 1654).
1656 Aprovechando el desorden del Imperio otomano, Venecia expulsa a los turcos de los Dardanelos.
1659 Paz de los Pirineos entre Francia y España.
1661 Comienza el reinado personal de Luis XIV.
1667 Guerra de Devolución entre Francia y España (hasta 1668).
1672 Guerra entre Francia y Holanda (hasta 1678).
1682   Pedro el Grande sube al trono de Rusia.
1683   Los turcos asedian Viena, aunque serán derrotados en Mohács (1687).
1685   Revocación del Edicto de Nantes; emigración  de   los  protestantes franceses. 1 700   Los Borbones suceden a los Austrias en España.
1701   Guerra  de  Sucesión  española (hasta 1714).

Biografia de Carlos I de Inglaterra Caracteristicas de su Reinado

Biografia de Carlos I de Inglaterra Caracteristicas de su Reinado

Nació en Escocia en la localidad de Dunfermline, el 19 de noviembre de 1600, segundo hijo de Jacobo I. En 1616, al morir su hermano mayor (Enrique) se convierte en el príncipe de Gales.

En 1625, Carlos accedió al trono y se casó con la princesa francesa Enriqueta María, pero su matrimonio provocó las iras de sus súbditos protestantes porque la reina consorte era católica.

Carlos I, que le sucedió a Jacobo, no se parecía en nada a su padre. Empezó siendo respetado y era bastante popular. Pero Carlos era altanero, desconfiado, lleno de rencores, incapaz de tener en cuenta las ideas de otro y de comprender su punto de vista.

Cuando había adoptado una opinión, nada podía hacérsela variar. Como era tímido, cuando se le hablaba no encontraba respuesta y permanecía silencioso o respondía mal.

Cuando quería guardar un secreto, mentía o empleaba palabras de doble sentido. No era posible fiarse de su palabra.

Carlos creía en el derecho divino de los reyes y en la autoridad de la Iglesia anglicana. Estas creencias le enfrentaron con el Parlamento y finalmente estalló una guerra civil.

Su mujer, Enriqueta de Francia, había permanecido católica. Ejercía influjo sobre él, y los ingleses tenían sospechas de que quería convertir a su marido y hacer del catolicismo la religión de Inglaterra.

biografia de Carlos I de Inglaterra

Carlos I se dejó en un principio guiar por Buckingham (quien fuera el favorito de su padre Jacobo I), e hizo la guerra a España, luego a Francia para apoyar a los protestantes de la Rochela. Convocó todos los años el Parlamento y le pidió subsidios para sus expediciones.

La Cámara de los comunes aprobaba la guerra con las potencias católicas, pero no tenía ninguna confianza en Buckingham, del cual se sospechaba que se guardaba el dinero.

No quería votar tributos sino a condición de examinar el empleo de las sumas aprobadas. Carlos no quería someterse a esta vigilancia. Intentó formar una Cámara más dócil mediante nuevas elecciones, con lo que tres Parlamentos fueron elegidos y disueltos en cuatro años (1625-1628).

Su consejero, el duque de Buckingham fue asesinado, Carlos I disuelve el Parlamento y gobernó  como soberano absoluto durante los once años siguientes.

Durante ese tiempo, impuso préstamos, comisiones, impuestos y otras medidas económicas extraordinarias con el fin de hacer frente a los gastos del gobierno.

Fue sentenciado a muerte por tirano, asesino y enemigo de la nación. Fue decapitado en Whitehall (Londres) el 30 de enero de 1649.

De esta manera los ingleses establecieron un protectorado a cargo del líder puritano revolucionario Oliver Cromwell que se convirtió en presidente del Consejo de Estado, un organismo parlamentario que gobernó la nueva Inglaterra republicana.

Veamos sobre su gobierno y la revolución de Cromwell

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GOBIERNO DE CARLOS I

Carlos I que quiso gobernar sin consultar al Parlamento y durante 11 años se negó a convocar las Cámaras. Al mismo tiempo quiso imponer la religión anglicana a Escocia, que era plebisterianos, por cuya causa éstos se sublevaron.

Como necesitaba dinero para este conflicto decidió reunir el Parlamento, petición que fue rechazada hasta tanto el rey no cambie su forma de gobernar. Carlos I reaccionó y se produjo la guerra civil entre los partidarios del rey y los del Parlamento.

Oliverio Cromwell tomó la dirección de los opositores al rey y logró vencer el ejército de Carlos I, éste sin soldados y sin dinero se refugió en Escocia, pero los escoceses lo entregaron al Parlamento, donde fue juzgado y condenado a muerte ante una corte de justicia. Se lo acusó de tirano y traidor.

El Parlamento proclamó la república y Cromwell ejerció el poder sin título alguno. Algunos irlandeses y escoceses se sublevaron porque querían la monarquía, Cromwell los sofocó con sangre. De todas maneras Cromwell no tenía el mando y el Parlamento se lo negó.

Entonces resolvió dar un golpe de estado y lo logró…, Oliver Cromwell terminó venciendo, con su Batallón de los Santos (Ironsides), a los promonárquicos. El fin del enfrentamiento supuso el encarcelamiento por alta traición del rey y su posterior decapitación, teniendo como consecuencia la proclamación de la única república en la historia inglesa.

Carlos I de Inglaterra es decapitado

LO ACONTECIDO: El Parlamento culminó la primera etapa de la guerra civil con la captura del rey Carlos I en 1646. Ahora se dio una división en el interior de las fuerzas parlamentarias. Una mayoría presbiteriana quería licenciar al ejército de Cromwell y restaurar a Carlos I con una iglesia oficial presbiteriana.

El ejército, compuesto en su mayoría por los independientes —más radicales y opuestos al establecimiento de una iglesia presbiteriana— marcharon hacia Londres en 1647 y comenzaron a negociar con el rey.

Carlos sacó partido de esta división para huir y buscar la ayuda de los escoceses. Enfurecidos por la traición del rey, Cromwell y su ejército se involucraron en una segunda guerra civil (1648) que finalizó con la victoria de Cromwell y la captura del rey.

Esta vez, Cromwell estaba determinado a lograr una victoria desde la perspectiva militar. Se hizo una purga de los miembros presbiterianos del Parlamento, dando lugar al Parlamento Cercenado, con sólo cincuenta y tres miembros de la Cámara de los Comunes, quienes juzgaron y condenaron al rey bajo el cargo de traición, y además fallaron que: «el mencionado Carlos Estuardo, en cuanto tirano, traidor, asesino y enemigo público del generoso pueblo de esta nación, deberá ser condenado a muerte, separándole la cabeza del cuerpo».

El 30 de enero de 1649 Carlos fue decapitado, un acto nada usual en el siglo XVII. La revolución había triunfado y la monarquía en Inglaterra había sido destruida, al menos por el momento.

decapitacion de CArlos I de Inglaterra

La decapitación pública del rey Carlos I de Inglaterra el 30 de enero de 1649 tuvo lugar en un patíbulo construido para este fin fuera de la sala de banquetes de Whitehall (Westminster). Su cuerpo fue enterrado una semana después en el panteón de Enrique VIII en Windsor.

AMPLIACIÓN DEL TEMA

CON LA LLEGADA de Carlos I (1600-49) al trono de Inglaterra, en 1625, las relaciones entre el monarca y el parlamento fueron empeorando poco a poco; uno y otro se disputaban su legitimidad para gobernar.

En 1642 estalló una guerra civil que acabó con la derrota de los partidarios del rey y la ejecución de éste en 1649. Inglaterra cambió de régimen y pasó a ser la Commonwealth.

El nuevo gobierno tuvo que enfrentarse a varios problemas. Los parlamentaristas (Cabezas peladas) habían ganado la guerra, pero ahora debían afrontar el reto de poner en marcha una nueva forma de gobierno y contentar a las distintas clases sociales que exigían soluciones a sus problemas.

REFORMA
Algunos grupos, como el de los igualitarios (levellers), pretendían que el derecho al voto y el reparto de la riqueza se extendieran a todas las personas, pero este grupo acabó disolviéndose.

Los puritanos, un grupo religioso que estaba en contra de la pompa y el ceremonial de la iglesia de Inglaterra, tuvo más éxito. Muchos parlamentarios eran puritanos, por lo que consiguieron una gran influencia sobre el gobierno.

REPRESIÓN
Los puritanos seguían fielmente las enseñanzas de la Biblia y estaban en contra de todo lo que significara un comportamiento «impío». Aprobaron leyes que prohibían muchas de las diversiones tradicionales inglesas.

Se clausuraron los teatros y las peleas de gallos, las blasfemias y las borracheras pasaron a ser delitos y la única actividad permitida los domingos era la obligada para los servicios religiosos y la lectura de la Biblia.

RESTAURACIÓN
Estas medidas fueron mal aceptadas por la población, que empezó a pensar en un futuro libre del mandato puritano.

La muerte del líder puritano Oliver Cromwell (1599-1658) lo hizo realidad. Su hijo Richard gobernó durante un año, pero no fue un buen líder.

Esto provocó que el parlamento otorgara el poder a Carlos II (1630-85). Con la restauración de la monarquía acabaron muchas prácticas puritanas, especialmente porque Carlos II era un gran aficionado a los placeres mundanos.

El Puritanismo Puritanos en América Caracteristicas Norteamérica

El Puritanismo en América: Características

El Puritanismo en América

CALVINISMO Y PURITANISMO:  Entre la fecha de la excomunión de Lutero, en 1520, y la de su muerte, en 1546, el movimiento reformista originó diversas interpretaciones locales y se expandió rápidamente por muchos países del norte y centro de Europa: los Países Bajos, Francia, Suiza, Inglaterra, Escandinavia, la actual Polonia y Lituania. Esta rápida expansión desencadenó un período de guerras religiosas entre católicos y protestantes, que ensangrentaron toda Europa.

Uno de los reformadores más importantes fue Juan Calvino (1509-1564). Expulsado de Francia por Francisco i a causa de su compromiso con las ideas reformistas de Lutero, se refugió en la ciudad de Basilea, en Suiza. Allí escribió su obra más famosa: La Institución de la Religión Cristiana, donde expuso su doctrina.

Como Lutero, Calvino creía que la Biblia es la única fuente de la verdad y que podía ser interpretada libremente por los fieles. Pero el aspecto doctrinal que diferencia básicamente el calvinismo del luteranismo es el de la salvación. Para Calvino, algunos hombres están «predestinados» a la salvación y otros a la condena eterna, es decir que Dios elige de antemano el destino de los hombres. Poseer una fe intensa y llevar una vida austera y honesta son datos que reflejan que una persona está predestinada a la salvación.

Calvino se instaló en Ginebra, donde organizó un modelo de iglesia reformada y tuvo un enorme poder sobre el gobierno civil de la ciudad.

El calvinismo se propagó por Suiza, Francia, Inglaterra, los Países Bajos e incluso por América del Norte. En Francia, su doctrina inició un período de sangrientas guerras de religión que abarcaron la mayor parte del siglo  XVI.

Vivir según reglas  puritanas?:
En el siglo XVII, los herederos de la Reforma iniciaron una nueva tradición. El luteranismo fue una causa de nobles y se afirmó con ellos en muchas zonas de Europa. El calvinismo, en cambio, tuvo entre sus seguidores un mayor número de burgueses. En Inglaterra y en América del Norte, el calvinismo dio origen a un tipo de hombre con particulares características: el puritano.

Inicialmente, el puritano fue un rebelde que luchaba contra las tradiciones, pero sus descendientes en segunda o tercera generación fueron producto de una tradición que se consolidó.

Los puritanos crecieron en núcleos familiares estrechamente unidos, que, después del trabajo, se reunían en torno a la mesa familiar para leer la Biblia. Desde pequeños respiraban un clima austero y de amor al deber. Este es el origen de la moral puritana y la cultura calvinista, cuyos adeptos fueron reconocibles más allá de sus lugares de nacimiento.

Los puritanos no necesitaba intermediarios para comunicarse con Dios. No tenían liturgias, ni creían en santos, ni colocaban imágenes en sus templos. Su única certeza radicaba en que la mirada de Dios se dirigía a los hombres en todo momento y en todas partes. El puritano debía ser un hombre de trabajo, metódico, sobrio y tenaz.

Las familias calvinistas se dedicaban al comercio, al artesanado y a las actividades agrícolas. Su trabajo y su vida austera les permitían acumular bienes y dinero, pero no podían gastarlo. Consideraban que el dinero debía ser reinvertido en el trabajo, que es un mandamiento dado por Dios al hombre para que obtuviera más riquezas.

Las Persecuciones: A principios del siglo XVII, los puritanos buscaban la reforma completa de la Iglesia de Inglaterra para amoldarla a sus creencias. Esto provocó una persecución en toda Inglaterra, llegando incluso a considerárseles fuera de la Iglesia (1665). Coincidiendo con las primeras oleadas de emigrantes a América del Norte, no tardaron en salir muchos de ellos hacia nuevas tierras donde profesar su fe en la más completa libertad.

Durante el reinado de Jacobo I, los puritanos fueron perseguidos por motivos religiosos. En 1520, un grupo de cien puritanos abandonó Inglaterra en el Mayflower. Luego de setenta días de navegación, los puritanos desembarcaron en una región que llamaron Nueva Inglaterra y dieron nacimiento a las colonias inglesas a América del Norte.

Será Nueva Inglaterra el lugar donde se fundará la mayor cantidad de comunidades puritanas y donde se vivirá un auténtico auge de sus creencias, formando en buena parte el carácter de muchos de los territorios de lo que serían más tarde los Estados Unidos de América.

Edicto de Nantes Conversión de Enrique IV de Francia Hugonotes

Edicto de Nantes Conversión de Enrique IV de Francia-

enrique IV

El iniciador de la nueva casa reinante, Enrique IV de Borbón, fue rechazado en Francia, donde la mayoría de la población era católica. Luego de numerosas batallas contra el grupo católico, Enrique de Borbón tomó una audaz medida política para lograr la paz religiosa y política en Francia: decidió convertirse al catolicismo. De allí su famosa frase «París bien vale una misa».En el año 1594, Enrique IV fue coronado rey de Francia y cuatro años más tarde promulgó el Edicto de Nantes que garantizó a los protestantes la libertad de conciencia,  la libertad de culto en algunos distritos del reino y la restitución de sus templos. El edicto establecía una relativa tolerancia religiosa.

En el año 1594, Enrique fue coronado rey de Francia cuatro años más tarde promulgó el Edicto de Nante que garantizó a los protestantes la libertad de conciencia, la libertad de culto en algunos distritos del reino y la restitución de sus templos.

El edicto establecía una relativa tolerancia religiosa, si bien la corona y la mayor parte de la población se mantuvieron en el culto católico.

La tolerancia religiosa decretada por el Edicto de Nantes (1598) fue acompañada del reconocimiento del catolicismo como religión del Estado y de una política de reconciliación basada en la renuncia a toda revancha o depuración; con ello pacificó el país y consolidó el Trono.

Con Enrique IV, los hugonotes se hicieron fuertes en Francia. Formaron, según palabras del cardenal Richelieu, un «Estado dentro del Estado»: tenían Asambleas y plazas fuertes, negociaban por su cuenta con los cantones protestantes suizos, con los príncipes alemanes luteranos y hasta con la Inglaterra de los Estuardo, que apoyaba su independencia virtual a través del importante puerto de La Rochelle, principal plaza fuerte de los hugonotes.

Para acabar con su poder, que era un obstáculo para el gobierno absolutista que los dos siguientes reyes de Francia, Luis XIII y, sobre todo, Luis XIV, quisieron imponer en el país, ambos monarcas instigaron nuevas persecuciones contra ellos y se produjeron más enfrentamientos.

Su reinado se caracterizó por el fortalecimiento de la autoridad absoluta de la Corona dejó de convocar los Estados Generales, redujo la influencia de los parlamentos e introdujo la venalidad de los cargos. Murió asesinado por un fanático católico en las calles de París.

EL EDICTO DE NANTES:
Art. 7. «Hemos permitido además a todo hombre, gentil hombre y demás personas, que profesan la Religión llamada reformista, que puedan en su casa ejercer la citada religión siempre que estén allí residiendo, y, en su ausencia, pueden ejercerla las mujeres u otro familiar.

Art. 30. «A fin de que se proceda con justicia y sin sospechas, odios favoritismos, y se pueda mantener la paz , la concordia, hemos ordenado y ordenamos que en nuestra corte del Parlamento de París  se cree una cámara compuesta por un presidente y diez consejeros católicos que seleccionaré y nombraré de entre los componentes ce la Corte y los otros seis consejeros serán de E denominada Religión Reformista.»

Características del Gobierno de Enrique VIII en Inglaterra

Características del Gobierno de Enrique VIII en Inglaterra

CAUSA DE LAS REFORMA: La llegada de la Reforma a Inglaterra tuvo repercusiones más importantes en términos políticos que religiosos. Enrique VIII llevaba 24 años casado con la española Catalina de Aragón cuando decidió anular su matrimonio.

Tenía varios motivos para ello: aparte de no haber podido engendrar un heredero varón al trono, Enrique VIII había sucumbido a los encantos de Ana Bolena, quien le urgía para que se casara con ella. La petición de divorcio de Enrique al Papa fue denegada y, en respuesta a ello, el monarca inglés rompió sus relaciones con la Iglesia, se divorció de Catalina y contrajo matrimonio con Ana.

Tras cortar todos los lazos con Roma, Enrique VIII se autoproclamó cabeza de la Iglesia anglicana y se autootorgó el título de «Defensor de la Fe». Todo aquel que se negara a reconocer e poder eclesiástico supremo del monarca era acusado de traición y, a partir de 1534, empezaron a perpetrarse ejecuciones.

CURIOSIDADES DE SU GOBIERNO: En el crucial año de 1527 tenía treinta y seis años; hasta entonces había reinado con buen juicio y moderación. Más de un peligroso motín había sido reprimido firmemente aunque sin crueldad para las prácticas habituales de la época.

Durante esos años Enrique instauró la administración naval, construyó barcos, fundó la Casa Trinidad, mejoró puertos, levantó astilleros y almacenes. En 1521, secundado por “todos los eruditos de Inglaterra”, escribió una respuesta agresiva a Martín Lutero, que le valió el título de Defensor de la Fe, otorgado por el papa León X y empleado por sus sucesores hasta la actualidad.

También fomentó el empeño de Tomás Moro para proveer una reserva de agua limpia y cloacas.

Desde la muerte negra la medicina había dejado de ser una prerrogativa de la Iglesia, con el consiguiente florecimiento de charlatanes e iletrados.

Características del Gobierno de Enrique VIII en Inglaterra

LA ENFERMEDAD CRÓNICA DE ENRIQUE VIII: Enrique nació en 1491, al menos dos años antes de que la sífilis apareciera en Europa. Por lo tanto, no es necesario indagar entre sus antepasados, aunque sí entre sus descendientes.

La primera de sus esposas, Catalina de Aragón, madre de la reina María, tuvo un hijo varón que murió a los pocos días de nacer, y le siguieron al menos tres abortos en el séptimo u octavo mes de embarazo.

Ana Bolena, la madre de Isabel I, sufrió un aborto a los seis meses y otro a los tres meses y medio. Jane Seymour tuvo a Eduardo Vl, nacido en 1537, y es muy poco probable que haya concebido nuevamente en los diecisiete meses que duró su vida marital.

El cuarto casamiento con Ana de Cléves no fue consumado. Tampoco hay antecedente de embarazos de Catalina Howard, casada con Enrique entre 1542 y 1544, o de Catalina Parr, su viuda en 1547, después de cuatro años de matrimonio.

Parte del cambio del carácter de Enrique, sin duda, se debió a las preocupaciones que le causaba su divorcio de Catalina, ya que las discusiones se prolongaron seis años. La primera señal de desequilibrio apareció en 1531, cuando Enrique permitió que se promulgara una ley que castigaba al reo hirviéndolo hasta la muerte. Al menos tres personas fueron ejecutadas de esa manera, y el acta en cuestión fue abolida a los pocos meses de la muerte del soberano, por recomendación de los consejeros de Eduardo VI.

En 1533 dictó la primera “acta de traición”, por la cual cualquier persona que difamara su casamiento con Ana Bolena, o que tratara de perjudicar la sucesión, sería considerada culpable de traición, condenada a la horca o a ser descuartizada en vida.

Los Tercios de España Atacan Flandes Luchas contra calvinismo

Los Tercios de España – Felipe II ataca Flandes – Calvinismo

El conflicto con los Países Bajos y la rivalidad con Inglaterra:
En los Países Bajos, se habían difundido las ideas luteranas y, hacia mediados del siglo XVI también fue muy fuerte la difusión del calvinismo. A Felipe u le interesaba sostener su poder en los Países Bajos. a causa de su importancia económica y de la posición estratégica que ocupaban en Europa. Por eso, llevó a cabo una cruel represión de los nobles y de la burguesía, que se sublevaron contra el poder español. Esta represión no solucionó la situación y inició una larga guerra.

Finalmente, Felipe u logró imponerse en el sur (actual Bélgica), que tenía una mayoría de población católica. Por el contrario, el norte (actual Holanda), con predominio calvinista. resistió de distintas maneras el dominio español.

En estas luchas entre los calvinistas y Felipe II, Inglaterra y Francia apoyaron abiertamente a los primeros. El apoyo inglés, sumado a los constantes ataques de los piratas y corsarios ingleses a las flotas españolas que venían de América, llevaron a Felipe II al enfrentamiento armado con Isabel de Inglaterra.(ver luego: La Armada Invencible)

Sobre la Guerra: El retraso de pagas en los tercios de Flandes fue un mal endémico que perjudicó los intereses hispanos e hizo que, en numerosas ocasiones, se perdiera lo ganado con tantos sacrificios. A veces a las tropas se les adeudaban los haberes de varios años y entonces se amotinaban paralizando las ofensivas del ejército. En los territorios flamencos esta constante provocó 45 motines entre 1572 y 1607, y algunos duraron meses. Los oficiales poco podían hacer para controlar a los soldados que se lanzaban al saqueo.

La bancarrota de la Corona en 1575 fue la causa de que se desatase en Amberes, en 1576, la llamada Furia Española (Spaanóe Furie), el mayor de los motines, que provocaría la masacre de más de 6.000 civiles y el incendio de la cuarta parte de la ciudad de Amberes. Varias unidades de los tercios que llevaban un año sin cobrar se sublevaron.

En el saqueo que se produjo entre el 4 y el 7 de noviembre la crueldad llegó a límites de extrema locura. Las calles estaban sembradas de cadáveres con los dedos y las orejas cortados para llevarse las joyas; familias enteras fueron torturadas en busca de dinero. Los tercios no se detuvieron aquí y siguieron aterrorizando al país. Su actuación sería el detonante para la sublevación de las pocas provincias que aún permanecían leales a la Corona.

Los Tercios de España Felipe II ataca Flandes

“El reinado de Felipe correspondió, en líneas generales, al apogeo del poderío español. Al no poseer el título imperial, la situación del soberano del Escorial parecía inferior a la ocupada por su padre, aunque tal hecho representara más bien una ventaja, ya que con ello se había desembarazado de los enojosos asuntos alemanes. La totalidad de sus estados constituía un imperio, en el sentido que los historiadores dan a este término, aunque se hallase desprovisto de dignidad imperial. Imperio que tenía por centro el reino de Castilla donde Felipe estableció su residencia desde 1562 y del que extraería sus principales recursos financieros y sus fuerzas militares.” Fuente Consultada:HENRI LAPEYRE.

Portugal Descubre Brasil y Conquista Mercados India Alvarez Cabral

Portugal Descubre Brasil y Conquista Mercados – Alvarez Cabral

Un Triste Pasaje Histórico Por El Dominio del Mercado Indio: Vasco da Gama llegó a Kozhikode (llamada a veces Calicut), puerto situado a orillas del mar de Arabia, sobre la costa suroccidental de la India, en 1498, ansioso de las especias asiáticas, pero venía mal preparado. Según la costumbre, la manera apropiada de honrar al gobernante de Kozhikode, llamado zamorín, en especial si se deseaba algún favor, era colmarlo de costosos regalos.

Gama tenía poco que dar, y no consiguió impresionar a los indios con los productos que traía. Con vasijas para lavar, rollos de tela, sombreros, cuentas y terrones de azúcar habría quedado bien en las costas de Guinea, en África oriental, pero tales productos eran naderías en la rica Kozhikode.

Gama tuvo que esforzarse para lograr un acuerdo comercial con el zamorín; finalmente, al cabo de tres meses de súplicas, recibió la aprobación. Aun con sus limitados productos, logró comprar suficientes especias como para impresionar a la gente a su regreso a Lisboa.

Portugal Descubre Brasil y Conquista Mercados

El primer viaje de Vasco da Gama pareció señalar la vía hacia un comercio tranquilo. Empero, antes de su regreso a Kozhikode, el tono de las relaciones entre Oriente y Occidente se volvería amenazador. En su segundo viaje al este, en 1502, en lugar de ganarse el favor del zamorín, Gama recurrió a la intimidación mediante la más horrible violencia.

Sólo dos de los cuatro barcos de Gama, y sus hombres de la tripulación original de 177, sobrevivieron al primer viaje de ida y regreso a la India. Éstas se consideraban pérdidas razonables para la época, en especial para tan importante descubrimiento.

El rey Manuel de Portugal, patrocinador de Gama, quedó tan contento que, en 1500, costeó una segunda expedición comandada esta vez por Pedro Álvarez Cabral. Camino abajo, costeando el litoral africano, Alvarez Cabral se desvió tanto hacia el occidente que descubrió Brasil y tomó posesión de él en nombre de Portugal, dando así al rey Manuel, quien tenía ya la ruta hacia Asia, una porción del Nuevo Mundo.

Cabral dobló el extremo de África y continuó hacia Kozhikode, en donde recogió los frutos del trabajo de Gama en cuanto a privilegios comerciales, negociando un completo tratado con el zamorín. Dejó además en la India un pequeño grupo de portugueses con el objeto de que recolectaran información para el rey Manuel.

Aunque la misión de Cabral en la India fue exitosa, los hombres que dejó fueron asesinados. Cuando llegaron a Portugal las noticias de la masacre el rey Manuel se enfadó pues pensaba que los funcionarios indios debían haber protegido a sus representantes. Manuel necesitaba mostrar a los indios que estaban obligados a respetar a los portugueses, así que envió a Gama de nuevo a la India, en 1502. En esta oportunidad, Gama iba armado hasta los dientes, y no estaba dispuesto a solicitar el favor del zamorín, como lo habla hecho en 1498.

Durante el viaje, los barcos de Gama interceptaron un velero árabe, conocido como dhow, que llevaba de vuelta a casa musulmanes que ve de una peregrinación a la Meca. Demostrando una nueva y militante actitud hacia los orientales, el comandante se enfrentó a los árabes y exigió la entrega de todos los tesoros que iban a bordo. Como éstos no se movieran lo suficientemente rápido, ordenó a sus hombres tomar  dhow al abordaje.

Los portugueses se apoderaron de todo el dinero y los bienes de los árabes, y luego emplearon pólvora para incendiar el dhow con toda la gente a bordo. Uno de los hombres de la tripulación de Gama contó hombres y muchas mujeres y niños.

Al llegar a Kozhikode, Gama no se molestó con regalos para el zamorin presentó súplica alguna. Por el contrario, exigió la rendición del zamorín y que los musulmanes, a quienes culpaba de la muerte de los portugueses que Cabral había dejado, fueran expulsados a puntapiés de la ciudad. El zamorín trató de ganar tiempo y de negociar la paz.

La respuesta del comandante de los portugueses a las proposiciones paz fue un bote repleto de restos humanos: manos, pies y cabezas de pescadores y mercaderes indios. Los europeos escogían al azar a sus víctimas de los pequeños botes que pasaban por el puerto, ponían unos corredizos alrededor del cuello de los hombres y los colgaban, sólo como espectáculo, antes de descuartizarlos.

Gama envió al zamorín la espeluznante carga con un mensaje en árabe, en el que sugería al gobernador que se preparase un curry con tales bocados.

La horripilante táctica funcionó. Gama obtuvo su carga de tesoros para llevar de regreso a Lisboa, y dejó en el puerto de Calicut una fuerza: permanente de cinco barcos.

Fuente Consultada: Historia del Mundo Serie Para Dummies…

Dieta de Worms Rey Carlos V Condena Reforma Protestante de Lutero

Dieta de Worms – Rey Carlos V – Reforma Protestante de Luterolutero

Martín Lutero
Nacido en 1483, Martín Lutero pasó tres años en un monasterio agustino antes de su ordenación en 1507. En 1510 visitó Roma, donde fue testigo directo de la práctica de vender indulgencias para financiar la construcción de la basílica de San Pedro. La venta de indulgencias era una de las prácticas más polémicas de la Iglesia y muchos reformadores la consideraban ofensiva.

La doctrina religiosa se centraba en parte en la creencia de que el hombre solo podría entrar en el paraíso si se arrepentía de sus pecados. El arrepentimiento en sí era un estado personal e interno y se demostraba al mundo exterior mediante la realización de buenas acciones y obras caritativas.

El concepto de la indulgencia se ideó para conceder a las personas la oportunidad de comprar obras buenas y caritativas realizadas por el clero como prueba de su arrepentimiento. Ello permitía a la Iglesia recaudar grandes sumas de dinero con las que autofinanciarse y financiar sus funciones, y a los pecadores pecar y comprar el perdón.
Cuando Lutero regresó a Wittenberg empezó a desarrollar su argumento teológico contra las indulgencias, que expuso en público por primera vez en 1517.

Un Duro Momento en la vida de Lutero: El Papa después de tres años de discusión, vio que no era posible convencer a Lutero y pensó hacerle callar por la fuerza una vez que no había logrado hacerlo por sus argumentos.

En 1520 lanzó al mundo la bula de excomunión condenando 41 de las tesis de Lutero y ordenando a todos los magistrados que si no se retractaba dentro de sesenta días, que le prendieran y le entregaran a Roma.

Durante los tres años de discusión grandes masas del pueblo y muchos de los príncipes alemanes habían reconocido en Lutero a aquel que podía salvarles del yugo y de la corrupción de Roma.

Así no tenía él porque temer. Publicó un folleto contestando lo que él llamaba «la bula del anticristo» y el 10 de Diciembre de 1520, en la plaza principal de Wittenberg, ante una asamblea compuesta de profesores de la universidad, estudiantes y otras muchas personas, quemó la bula con el libro de la ley canóniga y otros libros romanistas.

Por este tiempo después de muchas negociaciones diplomáticas, fue aceptado como emperador de Alemania, el rey español, con el título de Carlos V.

Era éste un joven monarca enérgico y desapasionado y algunas veces en esta época bastante transigente en cosas religiosas. Al subir al trono imperial vio con alarma que una gran parte de sus súbditos habían aceptado la doctrina de Lutero y que el Imperio estaba en graves dificultades con el Papa como consecuencia.

En la esperanza de arreglar algo, intimó a Lutero a que compareciese ante la dieta de Worms, bajo su protección. Este obedeció y durante su viaje que hizo en un carro abierto de campesinos, fue predicando en todos los pueblos que halló a su paso, siendo recibido por grandes muchedumbres que se llenaron de entusiasmo por su causa. La víspera de su llegada a Worms un canciller del príncipe Federico, su amigo, le recordó el fin trágico de Juan Huss quien también había confiado en la palabra de honor de un emperador y sin embargo había sido quemado vivo. A esto contestó Lutero «Huss ha sido quemado pero no la verdad con él. Iré aunque se dirigiesen contra mí tantos demonios como tejas hay en los tejados.»

Al llegar a Worms se presentó ante la dieta, compuesta por el mismo emperador y sus ministros, altos prelados, sacerdotes, nobles y príncipes del imperio y doctores de las universidades. Le mostraron sus libros y le preguntaron si los reconocía como de su propiedad. A esta pregunta les contestó que sí. En seguida le leyeron algunos pasajes de estos mismos libros y le preguntaron si se retractaba de lo escrito.

La presencia de tantas altas personalidades en la asamblea, hizo desfallecer un tanto el carácter enérgico de Lutero, quien al oír la tremenda pregunta que le hicieron, pidió un día de plazo para contestarla. Este día lo pasó en oración en su cuarto pidiendo que Dios le diera poder para confesar su error, si había error en él, o para mantenerse firme, si lo que había dicho era verdad. Al comparecer nuevamente ante el tribunal al día siguiente y al repetírsela la pregunta, contestó que no se retractaba mientras que no se probase con argumentos basados en las Sagradas Escrituras o en rigurosa lógica, que sus doctrinas eran falsas. Al exigirse una respuesta final y categórica, acerca de su retractación, dijo que su conciencia no le permitía retractarse. «Aquí estoy, no puedo obrar de otra manera, ampáreme Dios, Amén.»

Salió en seguida de la asamblea sin que fuese molestado y luego emprendió camino para Wittenberg bajo el mismo salvoconducto del emperador, mientras que este en consejo de ministros acordó ponerle bajo el bando del imperio. Mientras Lutero seguía su camino para Wittenberg se encontró con un escuadrón de caballeros que le apresaron y le llevaron a Wartburgo, castillo inexpugnable de la Turingia. Estos fueron de sus mismos partidarios que se valieron de este acto para ponerlo en seguridad. Allí pasó un año, tiempo que empleó en hacer una traducción del Nuevo Testamento al alemán.

El Renacimiento Europeo El Hombre Renacentista La Literatura

El Renacimiento Europeo-El Hombre Renacentista-La Literatura

EL RENACIMIENTO EUROPEO, se trató de un fenómeno sumamente importante, caracterizado por lo dinámico, coronado por grandes avances, descubrimientos e inventos y precisamente fueron los estudiosos renacentistas quienes empezaron a hablar de la Edad Media, considerándola como una separación entre su época y el pasado clásico. Sin embargo, apenas cambiaron otras cosas.

el renacimiento

El centro de la civilización europea seguía residiendo en la religión en 1500. No puede sorprendernos, por tanto, que el primer libro que se imprimió en Europa fuera la Biblia. En 1500 ya había traducciones alemanes, italianas y francesas (los ingleses tuvieron que esperar hasta 1526) y este texto sagrado alcanzó mayor difusión que nunca hasta entonces.

Tras la caída de Constantinopla, los europeos empezaron a considerarse los únicos cristianos verdaderos (apenas sabían nada de lo que ocurría en Rusia), idea que les resultaba muy atrayente. Quizá consideraran a Europa el centro del mundo, como lo fue Jerusalén en su momento. Este cambio de actitud se aceleró en el siglo XV.

imprenta de gutemberg

En Maguncia, ciudad de Alemania, apareció la tecnología apropiada en el momento justo. Johannes Gutenberg, quien había comenzado como orfebre, inventó un método para imprimir libros y folletos por medio de tipos móviles, construyendo un pequeño molde de metal para cada letra (su experiencia como orfebre le vino a punto), disponiendo luego las letras, asegurándolas firmemente en su puesto y cubriéndolas con tinta. Así podía imprimir tantas copias idénticas de la página de tipos como quisiera, antes de reorganizar las letras e imprimir copias de la segunda página, de la tercera, de la cuarta, etc. Gutenberg y su mecenas financiero Johann Fust construyeron la imprenta en 1450. La Biblia de Gutenberg, primer libro producido en masa, salió de esta imprenta (o de una de sus sucesoras) hacia 1455.

En 1400 llegó a Occidente el mapa de Tolomeo, justo antes de que se iniciara una gran serie de descubrimientos que lo invalidarían. Fueron muchos los elementos que abrieron el camino a esta nueva era. Uno de ellos estribó en el perfeccionamiento del diseño y la construcción de barcos.

mapa de Ptolomeo

El timón de popa constituyó un importante avance en su momento; con la mejora de los aparejos, los barcos pudieron maniobrarse más fácilmente, resultando más rápidos y seguros. En el año 1500 se implantó el sistema de tres mástiles con distintos tipos de velas. En esta época apareció el velero que dominaría los mares durante los trescientos cincuenta años siguientes.

También se realizaron grandes progresos en la navegación. Varios siglos antes, los vikingos fueron destacados navegantes, que realizaron largas travesías oceánicas y se establecieron en Islandia y Groenlandia. Sabían navegar siguiendo una línea de latitud y mantenían el rumbo guiándose por la altura del sol por encima del horizonte a mediodía.

brujula antiguaLa brújula empezó a utilizarse en el Mediterráneo en el siglo XIII (probablemente se inventó en China, pero no existen testimonios que lo corroboren) y la primera referencia a las cartas de navegación está fechada en el 1270.

Con estos recursos, los conocimientos geográficos de los europeos aumentaron más rápidamente en los dos siglos siguientes. La casualidad también contribuyó en algunas ocasiones: un barco que zarpó de Cherburgo y llegó a las islas Canarias en realidad llevaba otro rumbo. Entraron en acción nuevos incentivos y nuevos métodos.

En primer lugar, la esperanza de una ganancia comercial: se sabía que el oro y la pimienta se encontraban al sur del Sahara. A lo anterior hay que añadir la creciente amenaza turca y la esperanza de hallar una ruta que permitiera eludirla o a aliados que ayudaran a combatirla, así como el fervor religioso y la simple curiosidad.

Cualesquiera que fueran los motivos en cada caso concreto, la consecuencia fue que los reyes de países con costas atlánticas empezaron a sentir interés ante la posibilidad de las exploraciones oceánicas. Entre ellos destaca el hermano del rey de Portugal, el príncipe Enrique el Navegante, como se le conocería más adelante.

Parece como si los portugueses de la época hubieran tenido agua salada en lugar de sangre (al igual que los marinos de Devon, Cornualles y Bretaña).

La costa de su país es muy accidentada y está plagada de pequeños puertos y desembocaduras de ríos por los que navegaban centenares de barcos pesqueros y mercantes. En ellos aprendieron el oficio los marinos que llevaron por el Atlántico a los primeros colonos europeos, los portugueses y unos cuantos españoles que fueron en busca de tierras a Madeira y las Canarias.

En cuanto a las empresas comerciales, los portugueses también tuvieron que recurrir al Atlántico, ya que por tierra estaban bloqueados por España y apartados del comercio mediterráneo por la fuerte oposición de genoveses y venecianos, que querían monopolizarlo.

Gracias a las subvenciones que concedió el príncipe Enrique a la investigación —pues en eso se convirtieron las expediciones que organizaba —los portugueses se dirigieron al sur. En 1434 doblaron el cabo Bojador; diez años más tarde se establecieron en las Azores y llegaron a Cabo Verde, en la costa africana. En 1445 dEnrique el Naveganteescubrieron Senegal, donde construyeron un fuerte. En 1473 cruzaron el ecuador y en 1487 llegaron al extremo de África, al cabo de Buena Esperanza.

Obtuvieron grandes beneficios, el comercio de especias que atravesaba el océano Indico, hasta entonces monopolizado por los dhows árabes. Casi en las postrimerías del siglo, el rey portugués encargó a Vasco de Gama, compatriota suyo, que buscara una ruta hasta la India. En mayo de 1498 De Gama desembarcó en Calicut, en la costa occidental. Al fin Europa había conseguido comunicación directa con Oriente.

Por entonces se hizo otro gran descubrimiento en el extremo opuesto del mundo. Un navegante genovés, Cristóbal Colón, pidió ayuda al rey de Portugal para emprender un viaje que, según creía (basándose en Tolomeo), lo llevaría a Asia atravesando el Atlántico por Occidente; pero no recibió apoyo hasta que en 1492 convenció a Isabel de Castilla, y partió ese mismo año. Tras sesenta y nueve días de travesía, sus tres carabelas tocaron tierra en las Bahamas. Dos semanas más tarde descubrió Cuba, isla a la que impuso el nombre de La Española.

Cristobal ColónAl año siguiente regresó con una expedición mucho mejor equipada y exploró las islas que se conocen desde entonces como Indias Occidentales.

Sin saberlo, Colón había descubierto el Nuevo Mundo. Sin embargo, él lo negó reiteradamente, y sostuvo hasta su muerte que había descubierto islas asiáticas. Este acontecimiento transformó la historia universal.

A diferencia de los navegantes portugueses que, a pesar de su valor y sus recursos habían navegado alrededor de un continente conocido y con un destino igualmente conocido, Colón abrió el camino hacia dos continentes de cuya existencia no se tenía noticia.

Por eso los calificamos de «nuevos». En 1495 apareció el primer mapa de sus descubrimientos, en el que Cuba aparecía como una isla en lugar de formar parte integrante del continente asiático (como había hecho jurar Colón a su tripulación).

Mencionaremos una consecuencia de lo anterior y dejaremos los descubrimientos y la expansión europeos para otro libro. En 1502, un italiano zarpó hacia el sur en un buque portugués de la costa del actual Brasil y llegó al Río de la Plata, hecho que vino a demostrar de forma concluyente que existía un continente al sur de la región caribeña en la que se realizaron los primeros descubrimientos. El italiano en cuestión se llamaba Américo Vespucio. En su honor, un geógrafo alemán dio su nombre al nuevo continente cinco años después.

Se producirían más descubrimientos, pero no nos vamos a ocupar de ellos por el momento. La exploración fue la última de las fuerzas que llevó a los europeos a considerar su relación con el resto del mundo bajo un nuevo prisma. La siguiente fase de su expansión consistiría en transformarlo, no sólo en descubrirlo, respaldados por una creciente confianza en sí mismos. Esta carrera de éxitos se inició en 1500, fecha del inicio de una nueva era en la que aumentaría el empuje europeo, de una forma casi ilimitada. No fue el mundo quien vino a ellos, sino ellos quienes salieron al mundo.

Naturalmente, esta actitud no se puso de manifiesto inmediatamente. En el frente otomano, los europeos siguieron sintiéndose amenazados y a la defensiva. Los instrumentos de los descubrimientos aún requerían perfeccionamiento, pero el proceso ya había comenzado. Al descubrimiento seguiría la conquista, lo que supuso también el inicio de una revolución en la historia universal. Tocaba a su fin la época de los mundos distintos.

EL HOMBRE DEL RENACIMIENTO: Renacimiento quiere decir ante todo resurrección de las antiguas civilizaciones de Grecia y de Roma. La lengua griega hacía tiempo que era enseñada en Italia y parecía como si la curiosidad y el espíritu de libre investigación que había caracterizado a la civilización ateniense resurgiera con el estudio del idioma de los antiguos griegos.

El influjo de la cultura romana, por su parte, se hizo sentir también de una manera especial en Italia, el núcleo geográfico en el que la revolución cultural renacentista se haría más notable. A este hecho no eran ajenos fenómenos como la preponderancia del derecho romano, la utilización del latín por parte de algunos grupos sociales y la conservación de un gran número de edificios antiguos.

Pero también el horizonte geográfico del hombre renacentista se había visto ensanchado: aventureros, comerciantes y misioneros habían descubierto tierras hasta entonces desconocidas, alcanzando al tiempo las costas orientales de Asia tras circunnavegar el continente africano.

El desarrollo de los conocimientos científicos había puesto en duda verdades que antaño se consideraban definitivas y que afectaban a cuestiones tan importantes como la forma de la Tierra o el lugar del hombre en el universo. En este mismo contexto se produjeron importantes cambios en lo que a la vida y a las instituciones religiosas se refiere. El principal de ellos fue el provocado por la reforma protestante.

La Europa del Renacimiento: Pese a que Italia fue sin ninguna duda el centro neurálgico de la cultura renacentista, ésta se extendió rápidamente por todas las tierras de Europa. Los constantes viajes de clérigos y estudiantes permitieron una inmediata y completa exportación de los nuevos ideales, que experimentaron a la vez una adaptación a los caracteres de cada país. Así, elementos clásicos como columnas, pilastras y frontones fueron incorporados a edificios de estructura gótica.

En Francia proliferaron las ediciones de los clásicos de la Antigüedad y de los humanistas, al tiempo que se extendía un espíritu de libertad que se habría de materializar en obras como los poemas de Ronsard, el celebérrimo Gargantúa y Pantagruel de Rabelais o los Ensayos de Montaigne.

En Inglaterra, Tomás Moro recogía en su Utopía los rasgos básicos del humanismo de la época, en tanto que en España Garcilaso y Boscán, de un lado, y Nebrija, del otro, abrían las puertas a las nuevas ideas.

Los alemanes se ocuparon entre tanto del estudio de las antigüedades, y así Conrad Celtis se dedicaba con empeño a rescatar textos que testimoniaban el grado de desarrollo cultural que aquellas tierras habían alcanzado en el curso de la Edad Media.

Con todo, el máximo representante del Renacimiento fuera de Italia fue Erasmo de Rotterdam. Hijo ilegítimo de un eclesiástico, nació en torno al año 1469. Aunque no sintió. entusiasmo por el arte del Renacimiento, fue filosóficamente la figura clave de su época, constituyendo el nexo de unión entre el movimiento místico que, conocido como Devotio moderna, floreció en los Países Bajos durante su infancia, y el resurgimiento de los clásicos en Italia.

Erasmo empezó su vida como monje, pero, insatisfecho, huyó a París con el pretexto de perfeccionar su teología. En realidad su interés principal era el estudio de los clásicos. En su Enquiridión o Manual del caballero cristiano (1501) demostró que los clásicos, la poesía y la filosofía eran tan sólo el preludio de un estudio superior a todos, el de las Escrituras.

Su objetivo era fusionar el mundo de la Antigüedad con el del cristianismo, y su obra es una muestra de cómo en el norte de Europa el Renacimiento estuvo al servicio de la religión.

El pensamiento de Erasmo tuvo una gran influencia sobre su tiempo. Aunque el pensador de Rotterdam siguió siendo un católico convencido y estudió el griego original del Nuevo Testamento, quiso que el hombre corriente leyera las escrituras en su propio idioma. Odiaba el vicio y la ignorancia e intentó mostrar el verdadero camino de la cristiandad con su propio ejemplo.

obra renacentista
El bautismo de Cristo es una tabla pintada por Piero della Francesca hacia 1445.

LAS CIUDADES Y FAMILIAS DEL RENACIMIENTO

Como no había rey en Italia, porque no estaba unificada en un estado, el poder político estaba en manos de los gobernantes de las ciudades. A estos gobernantes se los denomina a menudo príncipes del Renacimiento, pero en realidad muy pocos eran de sangre real. Algunos provenían de familias aristocráticas. Otros de familias de mercaderes. Lo que les daba la calidad de «príncipes» era simplemente la riqueza y el poder.

Ciertas ciudades se hicieron muy poderosas y controlaron grandes extensiones de territorio fuera de sus murallas. Este a menudo incluía poblaciones más pequeñas y menos poderosas, que se conocía como ciudades estados. Tenían sus propios gobernantes, competían en el comercio y la industria y luchaban entre sí para obtener mayor poder.

En Italia, había cinco ciudades estados principales: Nápoles, Milán, Florencia, Venecia y los Estados pontificios (controlados por el Papa). Los gobernantes de estos estados, con sus riquezas, fueron algunos de los principales mecenas del Renacimiento. Pero fueron también por la ambición y la codicia de sus familias, quienes causaron las guerras entre las distintas ciudades. Los habitantes del pueblo preferían continuar con su trabajo.

Durante un tiempo, Milán fue el estado más poderoso, bajo el reinado de los duques de la familia Visconti. Uno de sus miembros, Gian Galeazzb, llegó a ser una persona tan importante que se casó con la hija del rey Juan II de Francia y una de sus hermanas contrajo enlace con un hijo del rey Eduardo III de Inglaterra. Después de los Visconti, gobernó Milán la familia Sforza, primero Francesco Sforza, un gran capitán de mercenarios, y luego Ludovico Sforza, conocido como II Moro o el Moro, por su tez oscura.

Tanto Florencia como Venecia eran repúblicas, es decir, estados con un gobierno electo o señoría. En realidad, en 1495, sólo 3.200 de los 100.000 habitantes de Florencia tenían derecho a votar para elegir a los miembros de la Señoría. En Florencia, durante más de la mitad del s. XV, una familia, la de los Medici, se convirtió en la virtual autoridad.

En Venecia no había una gran familia dominante porque esa ciudad trataba de mantenerse al margen de la lucha continua entre los estados para poder concentrarse en su comercio marítimo. Era gobernada por el Dux, cuyo mandato era vitalicio, y por un Gran Concejo. Estaba además el Concejo de los Diez, que ayudaba a mantener el orden público en épocas de emergencia y era temido porque su poder iba más allá de la ley.

Si sospechaba que alguien planeaba algo contra el estado, lo hacía matar. Los papas eran líderes políticos y mecenas de las artes, al mismo tiempo que jefes supremos de la Iglesia. Dos de ellos pertenecieron a la familia Médicis.

Fuente Consultada:
Historia Universal Ilustrada John M. Roberts – Tomo I

Los Primeros Mecenas en la Edad Media

Cambios técnicos, sociales y descubrimientos del mundo moderno

LOS NUEVOS AVANCES EN EL MUNDO MODERNOCopernico y su Nueva Visión del Universo en Mundo Moderno

A partir del siglo XV los países europeos de occidente, se lanzaron al mar y cambiaron, con ello , las dimensiones del mundo conocido. Hasta entonces Europa se había limitado a las orillas del Mediterráneo, ignorando las tierras al otro lado de los océanos.

Los adelantos técnicos y científicos realizados en las postrimerías de la Edad Media habían culminado en la construcción de navíos oceánicos equipados para largas travesías. El príncipe Enrique el Navegante, de Portugal, fue el primero en enviar a sus marinos hacia el sur bordeando la costa africana.

Al mismo tiempo, Cristóbal Colón y sus hombres descubrieron el continente americano atravesando los mares; Núñez de Balboa llegaba el primero al océano Pacífico, y una flotilla de diminutas embarcaciones daba la vuelta al mundo mandada por Magallanes y Elcano: el presente era de las grandes naciones marineras.

Cinco de ellas, Portugal, España, Francia, Holanda e Inglaterra, se disputaban la soberanía de las tierras que se hallaban al oeste, y una incesante guerra naval se dirimió durante los tres siglos siguientes, hasta que el almirante Nelson dio finalmente la victoria la Inglaterra en la batalla de Trafalgar.

A partir de entonces se registra una notable penetración de los países occidentales en todas las partes del globo. La revolución industrial y la consiguiente necesidad de contar con mano de obra, materias primas y nuevos mercados, han ido provocando sucesivos enfrentamientos, que abocaron en 1945 en un reparto hegemónico del mundo entre los EE.UU. y la URSS, bipolaridad que no entró en crisis hasta los años ochenta.

Descubrimientos del Mundo Moderno:
Los descubrimientos clave en los campos de la ciencia, las matemáticas y la filosofía contribuyeron al rápido desarrollo de la sociedad europea de la época. Entre los inventos científicos más destacados figuraba la construcción del microscopio durante el siglo XVI. Si bien se desconoce quién fue su inventor, su perfeccionamiento suele atribuirse al holandés Antón van Leeuwenhoek.

En 1643, Torricelli inventó el barómetro, usado para medir la presión atmosférica. La bomba de vacío, construida por vez primera por Otto von Guericke en 1645, fue un invento que posteriormente demostró ser vital para la innovación industrial y la invención del motor. El primer motor a vapor lo patentó en 1698 Thomas Savery, a quien habían encargado idear un dispositivo que extrajera el agua de los tiros de las minas mediante bombeo.

En 1714, Daniel Gabriel Fahrenheit creó el primer termómetro de mercurio de precisión y, en 1731, John Hadley inventó el sextante, que mejoró sobremanera la navegación náutica. Rene Descartes vivió entre 1596 y 1650 y realizó contribuciones esenciales a los métodos matemáticos.

Descartes, cuyos métodos estaban estrechamente ligados al pensamiento filosófico, suele considerarse el padre de la matemática moderna. Isaac Newton (1642-1727), filósofo y matemático inglés, fue autor de tres descubrimientos cruciales: el método de cálculo, la composición de la luz y, el más famoso de todos ellos, la ley de la gravedad.

Estos y otros descubrimientos alentaron una sensación general de entendimiento del mundo y fueron el preludio de la era conocida como la Edad de la Razón o el Siglo de las Luces.

Final del Imperio Bizantino Triunfo Turco

Final del Imperio Bizantino – Triunfo TurcoConcilio de Letrán, la inquisición

CONCILIO DE LETRÁN: La persecución de los judíos durante la Edad Media fue un hecho corriente. Generalmente se basó en el pretexto de que los judíos merecían ser perseguidos porque eran la raza que había negado y crucificado a Jesucristo, fundador de la religión cristiana. (A nadie se le ocurrió pensar que los primeros cristianos y, el propio Cristo, fueron judíos.) Semejante acusación sirvió para enardecer a las sociedades medievales supersticiosas en las que, además, había otros motivos que explicaban el odio a los judíos.

Por ejemplo, durante mucho tiempo fueron los únicos prestamistas y ocuparon una posición destacada en el comercio, lo que llevó a que la gente les debiera dinero y a que durante mucho tiempo no ocuparan una posición clara en la sociedad mayoritariamente rural de la Europa medieval. Los judíos se congregaron en las ciudades y practicaron su propia religión y ritos. Pese a que en términos comparativos eran pocos, llamaron mucho la atención, a menudo por su vestimenta.

No se conoce con precisión el número de judíos que había en Europa. Inglaterra tenía una población relativamente pequeña, tal vez entre 2500 y 3000 judíos, lo que representa uno de cada mil habitantes. Había una mayor cantidad en el sur de Italia, España, Francia y Alemania. En el sur de Europa los judíos desempeñaban una importante función como intermediarios culturales e intelectuales ‘ntre el mundo musulmán y el cristiano.

El entusiasmo religioso de la Alta Edad Media produjo un brote de intolerancia contra los supuestos enemigos del cristianismo. Aunque esto fue evidente en las cruzadas contra los musulmanes , los cristianos también se ocuparon de buscar a los enemigos en casa, persiguiendo a los judíos en Francia y en el área del Rin durante la primera cruzada.

El Cuarto Concilio de Letrán de 1215 decretó que los judíos debían usar ropas que los distinguieran de los cristianos. El mismo concilio fomentó el desarrollo de los ghettos judíos, o recintos amurallados, no para protegerlos, sino para aislarlos de los cristianos. Las persecuciones y la nueva imagen del odiado judío alentaron una tradición antisemita que llegó a ser una de las peores contribuciones de la Europa cristiana al legado occidental.

El desarrollo de nuevas sensibilidades religiosas que  surgieron en la Alta Edad Media tuvo un aspecto negativo:la revuelta de los cristianos contra sus supuestos enemigos. Aunque las cruzadas proporcionan el ejemplo más evidente, los cristianos también se volvieron contra sus supuestos enemigos, los «asesinos de Cristo» (los judíos). Como resultado, los judíos sufrieron una creciente persecución. Los siguientes tres documentos muestran diferentes facetas de la situación.

El primero es el Canon 68, de los decretos del Cuarto Concilio de Letrán, convocado por el papa Inocencio III en 1215. El decreto especifica la necesidad de que tuvieran vestimentas especiales, una de las formas como los cristianos trataron de separar a los judíos de sus comunidades. El segundo fragmento es la narración de un cronista del más aniquilador cargo imputado a los judíos: culpables de cometer asesinatos rituales de niños cristianos con el fin de conseguir sangre cristiana para el servicio de la pascua judía. Esta acusación provocó el asesinato de muchos judíos.

El tercer documento, tomado de una lista de regulaciones —decretadas por la ciudad de Avignon, Francia— ilustra e desprecio que la sociedad cristiana sentía hada los judíos.

Canon 68
En algunas provincias una vestimenta diferente distingue a los judíos, o sarracenos, de los cristianos; pero en otras ha crecido tal confusión que no puede apreciarse diferencia alguna. Así, a veces sucede que por error los cristianos entablan relaciones con las mujeres de los judíos, o sarracenos, y éstos con las mujeres cristianas.

Por consiguiente, con el fin de que en el futuro no haya excusa, bajo el pretexto de haber cometido un error de esta clase, para el exceso de tales relaciones prohibidas decretamos que esos judíos, y sarracenos, de ambos sexos deberán distinguirse en cada provincia cristiana, y en todo momento, ante los ojos del público de las otras personas mediante el carácter de su vestimenta…

Además, durante los últimos tres días antes de las Pascuas y, sobre todo, en el viernes santo, no deberán aparecer en público en absoluto, por razón de que algunos de ellos, como hemos escuchado, no se sonrojan por aparecer en público con sus mejores ropas —sobre todo en esos días— y no temen mofarse i-cristianos que conservan la memoria de la Pasión mas sagrada ataviándose con signos de pesar.

Los Vikingos Ataques con Barcos a Las Costas de Gran Bretaña y Francia

Los Vikingos Ataques a Las Costas de Gran Bretaña y Franciainvación de vikingos

Dos características de esta sociedad ayudan a explicar lo que los vikingos lograron. En primer lugar, eran guerreros. En segundo, soberbios constructores de naves y marinos; sus naves fueron las mejores de la época. Largas y estrechas, con hermosas proas talladas y arqueadas, las naves dragón vikingas transportaban alrededor de cincuenta hombres. Tenían bancos de remos y una sola y enorme vela. Su calado poco profundo permitía navegar los ríos europeos y atacar lugares a cierta distancia tierra adentro.

Las primeras incursiones vikingas se llevaban a cabo, por lo general, en el verano; sin embargo, a mediados del siglo IX los hombres del norte comenzaron a establecer en Europa asentamientos invernales desde donde podían llevar a cabo expediciones de conquista y asentarse en nuevas tierras. En el año 850, grupos de norsemen se habían establecido en Irlanda, en tanto que los daneses ocuparon en el 878 un área conocida como el Danelaw, en el nordeste de Inglaterra. Dispuestos a aceptar el cristianismo, los daneses a la larga fueron asimilados por un reino anglosajón más amplio.

A comienzos del año 911, el gobernador de los territorios francos del oeste cedió a los vikingos una franja de territorio ubicado en la desembocadura del río Sena, el cual formó parte de Francia y, a la larga, llegó a conocerse como Normandía. Esta política de asentamiento y de conversión al cristianismo practicada con los vikingos se llevó a cabo en forma deliberada, en vista de que los nuevos habitantes servían de protectores contra ataques adicionales de los hombres del norte.

COLONIZACIÓN DE GRAN BRETAÑA:

En el año 865 dio comienzo la colonización de Gran Bretaña con una gran invasión a Inglaterra por parte de los vikingos daneses: «El Gran Ejército danés«. Esta fuerza estaba integrada por varios miles de hombres y logró hacerse con vastos territorios en Inglaterra y Escocia. Antes de su llegada, grandes hordas de vikingos habían desembarcado en el litoral británico, pero sus ataques se habían evitado gracias al pago de grandes sumas de plata, un impuesto conocido como Danegeld. York fue tomado en 867, y en 870 los vikingos controlaban ya los reinos de East , Anglia, Mercia y Northumbria.

Solo Wessex permaneció en manos de los ingleses, defendido por Alfredo el Grande. Tras ser derrotados por Alfredo el Grande en 878, se estableció el Danelaw y se llegó a un pacto que ofrecía a los daneses la mayor parte del territorio al norte del río Támesis, donde se instalaron entre 876y879,si bien Londres fue reconquistado en 886. En el año 900, el noroeste de Inglaterra fue colonizado por los vikingos noruegos y dos años después Dublín volvió a manos irlandesas, en las que permaneció unos 15 años.

En esta época, los vikingos también centraron su atención en Francia, asediaron París entre 885 y 886, y establecieron sus territorios en la cuenca del Sena. Aquel asentamiento conduciría a la fundación de Normandía en 911 y la  ocupación de Bretaña entre 914 y 936.

Exploración
Entre tanto, en el este tuvieron lugar varias incursiones alrededor del mar Caspio en 912 y 913, si bien hacia 940 el poder de los vikingos parecía que empezaba a desvanecerse, prueba de lo cual fue su intento fallido de tomar Constantinopla en 941 y una serie de derrotas a manos de los ingleses que pondría fin al York vikingo en 954.

Con todo, las exploraciones vikingas continuaron y Groenlandia fue colonizada a partir de 985, fecha en la que Norteamérica fue avistada por primera vez desde un navio vikingo perdido que viajaba a Groenlandia desde Islandia. Tras estas primeras exploraciones del litoral siguieron viajes más lejanos, hacia «Vinland», entre 1003 y 1012, y probablemente el breve asentamiento vikingo en L’Anse aux Meadows.Terranova, existiera ya en torno al año 1020.

Antisemitismo en la edad media Iglesia cristiana persigue a los judíos

Antisemitismo en la edad media: Iglesia cristiana persigue a los JudíosAntisemitismo en la edad media: la persecusión a los judíos

La persecución de los judíos durante la Edad Media fue un hecho corriente. Generalmente se basó en el pretexto de que los judíos merecían ser perseguidos porque eran la raza que había negado y crucificado a Jesucristo, fundador de la religión cristiana. (A nadie se le ocurrió pensar que los primeros cristianos y, el propio Cristo, fueron judíos.)

Semejante acusación sirvió para enardecer a las sociedades medievales supersticiosas en las que, además, había otros motivos que explicaban el odio a los judíos.

Por ejemplo, durante mucho tiempo fueron los únicos prestamistas y ocuparon una posición destacada en el comercio, lo que llevó a que la gente les debiera dinero y a que durante mucho tiempo no ocuparan una posición clara en la sociedad mayoritariamente rural de la Europa medieval.

Los judíos se congregaron en las ciudades y practicaron su propia religión y ritos. Pese a que en términos comparativos eran pocos, llamaron mucho la atención, a menudo por su vestimenta.

No se conoce con precisión el número de judíos que había en Europa. Inglaterra tenía una población relativamente pequeña, tal vez entre 2500 y 3000 judíos, lo que representa uno de cada mil habitantes.

Había una mayor cantidad en el sur de Italia, España, Francia y Alemania.

En el sur de Europa los judíos desempeñaban una importante función como intermediarios culturales e intelectuales ‘ntre el mundo musulmán y el cristiano.

El entusiasmo religioso de la Alta Edad Media produjo un brote de intolerancia contra los supuestos enemigos del cristianismo.

Aunque esto fue evidente en las cruzadas contra los musulmanes , los cristianos también se ocuparon de buscar a los enemigos en casa, persiguiendo a los judíos en Francia y en el área del Rin durante la primera cruzada.

El Cuarto Concilio de Letrán de 1215 decretó que los judíos debían usar ropas que los distinguieran de los cristianos.

El mismo concilio fomentó el desarrollo de los ghettos judíos, o recintos amurallados, no para protegerlos, sino para aislarlos de los cristianos.

Las persecuciones y la nueva imagen del odiado judío alentaron una tradición antisemita que llegó a ser una de las peores contribuciones de la Europa cristiana al legado occidental.

En su intento por explicar los horrores diseminados por la muerte negra, las comunidades cristianas medievales buscaron chivos expiatorios.

Al igual que en la época de las cruzadas, se culpó a los judíos de envenenar los pozos y, por consiguiente, de esparcir la plaga.

Este fragmento ofrece una narración de la forma como los cristianos de la ciudad de Estrasburgo, del Sacro Imperio Romano, trataron a su comunidad judía.

Al parecer, los dividendos financieros también fueron un importante motivo para el asesinato de los judíos.

Jacob von Konigshofen,
«La cremación de los judíos de Estrasburgo»

En el año 1349 ocurrió la mayor epidemia que jamás sucediera. La muerte iba de un extremo de la Tierra al otro… Y del por qué del origen de esta epidemia, todos los sabios maestros y médicos sólo podían decir que era la voluntad de Dios… Esta epidemia también alcanzó a Estrasburgo en el verano del año arriba mencionado, y se calcula que casi dieciséis mil personas murieron.

En cuanto a esta plaga, en todas partes se acusó y se vilipendió a los judíos de todo el mundo de haberla causado, según se dice, al verter veneno en las aguas y en los pozos —de esto se les acusaba— y por dicha razón se cremó a los judíos en todas partes, desde el Mediterráneo hasta Alemania…

[La narración luego continúa analizando la situación de los judíos en la ciudad de Estrasburgo.]

El sábado,… quemaron a los judíos en una plataforma madera, ubicada en el cementerio. Había como doscientos de ¿tos. A los que quisieron bautizarse se les perdonó. Algunos dicen que casi mil judíos aceptaron el bautismo. Muchos niños pequeños fueron quitados de la hoguera y se les bautizó contra la voluntad de sus padres y madres.

Y todo aquello que se les debiera a los judíos fue cancelado, y éstos tuvieron que renunciar a todos los empeños y notas de crédito que habían tomado en prenda por las deudas. Sin embargo, el consejo tomó el efectivo que los judíos poseían y lo dividió entre los trabajadores proporcionalmente.

En verdad, el dinero había sido el motivo de la quema de los judíos. Si hubieran sido pobres y los señores feudales no estuvieran en deuda con ellos, no se les hubiera quemado…

Así, en Estrasburgo fueron cremados los judíos y, en el mismo año, en todas las ciudades a lo largo del Rhin, fueran éstas ciudades libres o imperiales, o ciudades que pertenecían a señores feudales.

En algunas ciudades se quemaron a los judíos después de un juicio, en otras sin que éste se llevara a cabo. En otras ciudades, los judíos prendían fuego a sus casas y se autoinmolaban.

En Estrasburgo se decidió que ningún judío debería entrar a la ciudad en un lapso de cien años; pero antes de que hubieran transcurrido veinte años, el consejo y los magistrados acordaron que deberían admitir a los judíos de nuevo en la ciudad por veinte años. De esa guisa, los judíos regresaron a Estrasburgo en el año de 1368 después del nacimiento de nuestro Señor.