Vida de la Oligarquía

La Patagonia Características Fauna Suelo Clima Recursos Naturales

LA PATAGONIA, Recursos Naturales
Fauna, Suelo, Clima

La Patagonia se extiende desde los 40° de latitud sur hasta el estrecho de Magallanes. Se trata de una meseta situada entre los Andes y la costa atlántica. Su clima es decididamente continental. La Patagonia es el país de los inmensos rebaños de ovejas, productores de lana y de carne. Los vigilan los famosos gauchos, que están al servicio de grandes estancias. El petróleo es la principal fuente de energía del país, aunque éste se halla en trance de utilizar la fuerza hidroeléctrica de sus ríos.

Argentina se extiende desde el trópico de Capricornio hasta los 50° de latitud sur, y presenta por ello gran diversidad de paisajes. Éstos evolucionan desde la sabana de carácter ecuatorial, en el norte, hasta un paisaje polar, la Tierra del Fuego, en el sur. La Patagonia se extiende del paralelo 40 hasta el estrecho de Magallanes.

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Mapar de la Patagonia: El subsuelo de Santa la Patagonia encierra riquezas incalculables, cuya explotación, que se traduce en grandes aportes a la economía del país, ha significado un cambio fundamental en la vida de lasprovincias sureñas. El necesario incremento de la misma requiere grandes inversiones, la implementación de moderna tecnología y un plan que respete escrupulosamente  las condiciones ecológicas.

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Si trasladáramos la Patagonia al hemisferio norte comprobaríamos que se encuentra prácticamente en la misma latitud que Francia. Y, sin embargo, la Patagonia está muy lejos de tener clima templado. Está formada por una meseta rocosa de una altura media de 300 a 400 m., situada al sur del río Colorado, entre los Andes, al oeste, y el océano Atlántico, al este. En esta meseta los ríos que proceden de las montañas han excavado profundas cortaduras y cañones.

¿Por qué tiene la Patagonia diferente clima que Francia, si la latitud es la misma? La razón principal es su situación en la vertiente interior de los Andes. Esta cordillera detiene los vientos del oeste, que suavizan la temperatura y provocan precipitaciones; cuando los vientos consiguen vencer el obstáculo de la montaña se han vuelto fríos y secos. La Patagonia tiene, pues, clima continental muy notable.

Además, las tempestades de arena no son raras, pues la meseta, que se compone de una base muy antigua, está recubierta de capas sabulosas terciarias. Su suelo no es estéril; la estepa de los desiertos constituye la vegetación espontánea del país.

A lo largo de la costa atlántica, la meseta domina con sus acantilados una delgada franja litoral. Aunque muy recortada, esta costa ofrece pocas posibilidades a la instalación de puertos. Algunas corrientes y fuertes mareas convierten dicha zona costera en poco segura para la navegación.

El aspecto general de la Patagonia argentina es el de una llanura de estepas escalonadas en una serie de abruptas terrazas, cubierta con una enorme capa de grava, casi desprovista de vegetación. Hacia los Andes la grava se ve sustituida por lavas porfíricas, graníticas y basálticas; la vida animal se hace más abundante y la vegetación más rica (hayas, coniferas).

Entre las principales depresiones que cortan transversalmente la meseta se cuentan el Gualicho, al S. de Río Negro; el Maquinchar, el Valcheta, el Senguer y el Deseado. Otras depresiones estuvieron ocupadas por lagos más o menos extensos, como el Yagagtoo, Musters y Colhuapi y otros situados al S. de Puerto Deseado.

La vertiente oriental es más cálida que la occidental, sobre todo en verano, por la influencia de la corriente ecuatorial del S. Hacia el O. se halla la región minera, que contiene yacimientos de oro, plata, cobre y lignito. Presenta una baja densidad de población, que se concentra sobre todo en ciudades como Neuquén, Comodoro Rivadavia, Trelew, San Carlos de Bariloche y Río Gallegos, entre otras. La región fue explorada por Magallanes en 1520.

Monte Fritz Roy en la Patagonia

La Patagonia posee reservas naturales que contienen gran diversidad de animales y plantas. Numerosos animales originarios de la pampa buscaron allí refugio. Éste es el caso del ñandú (Rhea americana), un ave corredora que mide 1,70 m. de altura; del guanaco, originario de Perú y pariente de la llama, aunque vive en estado salvaje, y del mará, llamado liebre de Patagonia o de las pampas.

La estepa patagónica
la estepa patagónica se extiende por el centro de Neuquén, centro-sur de Río Negro, casi la totalidad de Chubut, Santa Cruz y el norte de Tierra del Fuego, exceptuando la franja cordillerana. Se caracteriza por el dominlo de arbustos bajos de ramas cortas y hojas pequeñas, adaptados a la aridez y los fuertes vientos.Casi todas las especies vegetales se presentan agrupadas y compactas, formando una superficie uniforme y muy próxima al suelo. Se localizan arbustos como la llareta, el coirón, el neneo y la mata negra.
En el sector occidental de la meseta y el norte de Tierra del Fuego, donde la humedad es mayor, se desarrolla un manto ce gramíneas. En cuanto a la fauna, hay herbívoros como el guanaco y la mará o liebre patagónica, carnívoros como el zorro gris y el puma, y aves como las martinetas, el ñandú petlso y las perdices.

También encontramos allí al tuco-tuco, mamífero roedor apodado rata de peine a causa de los pelos resistentes que envuelven la base de sus uñas. El puma merodea igualmente por aquellos parajes. También se encuentran grandes colonias de pingüinos, mientras que las aguas rebosan de focas y de marsopas.

Tuco Tuco

Tuco-Tuco

fauna de la patagonia

Cuando los españoles que se habían establecido en Argentina llegaron hasta la Patagonia, encontraron en ella una población autóctona: los tehuelches, que vivían principalmente de la pesca y de la caza. Esos tehuelches han desaparecido por completo hoy día.

El desarrollo moderno de la Patagonia data de 1880. El territorio situado al sur del río Negro fue proclamado posesión argentina al término de una campaña militar contra los indios; mientras, algunos españoles e ingleses organizaban la cría de ganado lanar.

La Patagonia es el país de los grandes rebaños de ovejas, que vigilan los gauchos. Durante mucho tiempo esos hombres, que llevaban una vida nómada, se opusieron a cualquier intrusión en lo que consideraban sus dominios; pero hubieron de ceder.

Se construyeron líneas férreas que llegaban hasta muy adentro del país, y los grandes terratenientes españoles cercaron sus tierras con alambre espinoso. Así se puso fin a la vida errante de los gauchos, que pelearon encarnizadamente, a principios del siglo XIX, para rechazar a los invasores.

Esta lucha por la libertad se vio coronada por el éxito, y es todos los años motivo de conmemoración. Los gauchos del siglo XX están sindicados y trabajan al servicio de grandes estancias o empresas agrícolas. Sin embargo, han conservado sus canciones y su forma de vestir. A ellos se unieron, también, los inmigrantes que encontraron empleo   en   estas   explotaciones.

Las estancias, en la Patagonia, son generalmente muy grandes (1.000 ha. aproximadamente) y cuentan con varios millares de ovejas. En la época del esquileo reina allí una actividad febril. Las balas de lana son transportadas por camiones y ferrocarril a los puertos de la costa. Más de la mitad de la producción argentina de lana proviene de la Patagonia. Algunos cruces han permitido también obtener ejemplares destinados a la producción de carne.

En otoño principia la temporada en los grandes mataderos y frigoríficos de Río Gallegos, San Julián, Santa Cruz y Puerto Deseado. Las ovejas se encuentran principalmente en el sur, donde un clima más suave les permite encontrar hierba de mejor calidad.

El norte de la Patagonia, allí donde es posible irrigar las tierras, y el valle del río Negro, se dedican a la agricultura. Los campos se cultivan de manera intensiva y producen patatas y centeno. Los vergeles no son raros, y en algunas lomas bien preparadas se llega a encontrar hasta algún viñedo.

petroleo en la patagoniaEsta parte del país es naturalmente la menos poblada. Es una región magnífica en la que abundan los lagos; entre otros, el Nahuel Huapi, cuyo lugar de emplazamiento ha sido notablemente valorizado y convertido en un gran centro de turismo.

Recientemente se ha descubierto carbón en la Patagonia, aunque no de gran calidad. Los yacimientos están cerca de la frontera chilena. La industria carbonífera ocupa a unos seis mil obreros.

Económicamente, es más importante la explotación de los yacimientos de petróleo, cuyo principal centro es Comodoro Rivadavia, capital de la Patagonia. Los campos petrolíferos están situados a lo largo de la costa atlántica.

Hasta lo presente, sin embargo, resultan insuficientes para proveer a las necesidades del país, que ha de recurrir a la importación. Se están realizando grandes trabajos para construir junto a los ríos centrales hidroeléctricas.

Como en todo el territorio argentino, en la Patagonia las ciudades están emplazadas a lo largo de la costa o en la desembocadura de los ríos. Son, generalmente, poblaciones portuarias que se benefician de la riqueza del interior del país.

La Patagonia está llamada a representar un gran papel en la economía del país argentino, y hay puestas en ella grandes esperanzas, especialmente en el plano industrial.

CHIBUT: LAS BALLENAS EN LA  PENÍNSULA DE VALDÉS

La península Valdés, a la que se puede acceder desde Puerto Madryn, se extiende sobre una superficie de 3.620 km2. Sus 400 km de costa cambiante, templada, constituyen un paraíso para los pescadores y una de las mayores atracciones turísticas del país. Asombra recorrer el estrecho istmo Ameghino, que se interpone entre el golfo de San José, al norte, y el Nuevo, al sur, y une la península al resto del continente.

En ambos golfos se registran las mareas con mayor diferencia de nivel del mundo: cada cuatro horas, las aguas suben en uno y bajan en el otro, con un desnivel tan marcado, que se ha considerado a la península como la más extraordinaria fuente de energía mareomotriz, con un potencial eléctrico que urge aprovechar.

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Pero Valdés no es sólo uno de los accidentes geográficos más espectaculares de la Argentina: sus condiciones climáticas -su temperatura no excede los 30° C ni desciende por debajo del cero-, su topografía y su ubicación geográfica la convierten en una de las reservas de fauna más importantes del país y del mundo.

Las loberías y las elefanterías de Valdés, con poblaciones estables de más de 150.000 ejemplares, alternan con colonias de pingüinos de diferentes variedades, cuyo número supera los dos millones.

Como sí no bastara tanta belleza, como si tanta majestuosidad no fuese suficiente, entre los meses de junio y diciembre, convocadas por la gran concentración de plancton y krill que hay en las aguas y las temperaturas reinantes, ingresan majestuosamente a los golfos San José y Nuevo las ballenas francas, la variedad más antigua y de mayor tamaño que existe en el mundo. Cuesta creer cuando, en un extraño ballet, esas moles de más de 30 toneladas de peso emergen, saltan y caen de espaldas sobre el mar. No es una pirueta, sino todo un gesto de amor.

ACTIVIDADES AGROPECUARIAS. Más de la mitad de los terrenos sembrados están ocupados por plantaciones de hortalizas. Las tierras aptas para la agricultura en la provincia de Chubut se concentran en los valles cordilleranos y pre-cordilleranos, únicas áreas fértiles en las cuales es posible realizar cultivos de secano.

Tal es el caso de Maitén-Leleque, Epuyén, Cholila, Esquel-Trevelin, Tecka y Alto Río Senguer. Se trata de un recurso de localización limitada y escasa, que solamente puede ser ampliado mediante prácticas de riego, como las que habitualmente se aplican, por ejemplo, en el valle inferior del río Chubut y en Sarmiento, en el curso inferior del río Senguer.

La naturaleza de los pastizales de estas tierras las vuelve aptas para la actividad pecuaria. En el resto del territorio chubutense predomina la ganadería ovina extensiva.

SANTA CRUZ:
EL PETRÓLEO Y EL GAS. Estos productos se obtienen de las cuencas de San Jorge, al noreste, y de la Austral, al sur. La prospección y explotación de la cuenca de San Jorge se iniciaron en la zona costera, en Cañadón Seco, y posteriormente progresaron hacia el oeste y suroeste, en dirección a Pico Truncado, Coluel Kayke y Las Heras.

Los principales centros del área, con la excepción de Puerto Deseado, crecieron estrechamente relacionados con la expansión de la explotación. Los núcleos más estables son los relacionados con la planta depuradora y compresora de gas ubicada en la cabeza del gasoducto Pico Truncado-Buenos Aires, al que se ha conectado el proveniente de la cuenca Austral, desde Cerro Redondo, en 1973, y desde San Sebastián, en 1978.

En Cañadón Seco se encuentra también una planta compresora de gas relacionada con el primitivo gasoducto. En Caleta Olivia están emplazados los principales depósitos de petróleo y el puerto de salida de la producción de la cuenca.

Ya en el ámbito de la cuenca Austral, ios yacimientos de Cerro Redondo y El Cóndor, situados al sur de Río Gallegos, en las proximidades del límite con Chile, son de tipo estructural, lo que en gran medida reduce el carácter aleatorio de las perforaciones. Sin embargo, la producción de petróleo es reducida.

El gran potencial de la cuenca Austral es el gas, con reservas comprobadas de casi 100.000 millones de metros cúbicos en la cuenca Austral, mientras que las de San Jorge llegan a unos 45.000 millones. El yacimiento más importante es el de Posesión, al sur de Cerro Redondo.

Tanto la cuenca de San Jorge como la cuenca Austral comparten su carácter meramente extractivo, sin contar con ningún tipo de procesamiento industrial en el lugar. Este hecho representa un síntoma más de las condiciones en que se desenvuelve la economía de Santa Cruz.

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EL TURISMO: La inmensidad de la región y la grandiosidad y variedad de sus paisajes hacen de la Patagonia una zona para ser visitada todo el año. Cada estación tiene su encanto: los paisajes nevados del invierno, el rojo de las hojas del otoño, las flores multicolores de la primavera y el clima agradable del verano. En la última semana de marzo se lleva a cabo la Fiesta Nacional de la Manzana, en General Roca, Río Negro, donde se realiza la bendición de los frutos y se desarrollan manifestaciones culturales, espectáculos artísticos, competencias deportivas, desfile de carrozas y elección de la reina.

La costa atlántica recibe durante primavera y verano gran cantidad de turismo nacional e Internacional. Los balnearios de Las Grutas (Río Negro), Puerto Madryn (Chubut) y Rada Tilly (Santa Cruz) concentran gran afluencia de turistas.

En Puerto Madryn se localiza el área de observación de mamíferos marinos más grande de América del Sur. Las colonias de lobos y elefantes marinos son visitadas en la península Valdés. Desde el puerto salen lanchas destinadas a la observación cercana de ballenas de la especie franca austral. En Punta Tombo, a 80 km de Madryn, se visita el apostadero de pingüinos. Pueden practicarse el submarinismo y el snorkel. El 13 de diciembre se celebra en Comodoro Rivadavia la Fiesta Nacional del Petróleo.

En temporada, varios centros de deportes invernales atraen gran cantidad de visitantes nacionales y extranjeros. El Cerro Catedral, en San Carlos de Bariloche (Río Negro); el Cerro Bayo de Villa la Angostura; el Cerro Chapelco, cerca de San Martín de los Andes (Neuquén); La Hoya, en Esquel (Chubut) y Cerro Castor (Tierra del Fuego) son los más visitados. Todos tienen una infraestructura hotelera e instalaciones en las montañas de nivel internacional.

Además, se realizan excursiones dentro de los parques para navegar sus lagos y contemplar las montañas y sus bosques milenarios. Durante los meses de julio y agosto se celebran varias versiones de la Fiesta Nacional de la Nieve en todos los centros de esquí. El Parque Nacional Los Glaciares es una de las estrellas de la región.

Para contemplar las lenguas glaciarias en medio de una naturaleza sin igual, arriban turistas de todo el mundo. Los hielos azulados del glaciar Perito Moreno, de casi 4 km de frente y una altura de 80 m, se observan desde la orilla del lago Argentino. Cada cuatro años, el frente glaciario obstruye el Canal de los Témpanos y la fuerza del agua del Brazo Tristeza genera una gruta natural, cuya rotura es largamente esperada por todos, ya que constituye un espectáculo único de la naturaleza. En la Tierra del Fuego, Ushuaia, la ciudad del fin del mundo, se realizan cruceros entre los canales fueguinos y por el canal Beagle.

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Pensamiento de Sábato Sobre la Dictadura Argentina y la Democracia

Pensamiento de Sábato Sobre la Dictadura Argentina y El Regreso de la Democracia

«La esperanza —dice Sábato— nace precisamente de la desventura: en una realidad infinitivamente perfecta la esperanza no se necesita. Por eso el hombre renace invariablemente de entre las ruinas y no se suicida sino en raras ocasiones.

Recuerdo siempre una fotografía tomada en Chile después del pavoroso terremoto de Concepción: una humildísima mujer de una villa miseria arreglaba las cositas entre los escombros, para empezar de nuevo: Así es la humanidad fortuna. Y nosotros vamos a levantar un día la nación de entre sus escombros sangrientos.»

Sabato votando en una escuela año 1983

Ver: Biografía de Sábato Ernesto

Le preguntamos sobre lo que podemos esperar ahora y así responde.

La resistencia a la dictadura
Nuestro país ha vivido muchos años bajo el terror y la muerte. En este período tenebroso hemos resistido a la dictadura con el coraje y con las ideas de nuestros mejores hombres, los que fueron capaces de luchar contra el yugo español y luego construir nuestra nación.

La mentira y el sofisma
La catástrofe vivida por la Argentina es la peor de su entera historia, catástrofe físicamente visible en lo material, pero profundamente moral en su esencia, ya que no se vende un país y se acumulan gigantescas fortunas de aventureros mientras niños mueren de hambre si no se han quebrado los fundamentos espirituales de la comunidad.

La mentira y el sofisma presidieron desde el comienzo este proceso que se llamó de Reconstrucción Nacional y que únicamente trajo la destrucción, que iba a restaurar el patrimonio material y lo dilapidó, que iba a terminar con el terrorismo y lo sustituyó por otro infinitamente más horrendo.

A sus crímenes osaron llamarlos actos de servicio invocando el espíritu sanmartiniano, revolcando en sangriento estiércol las nobles tradiciones de los ejércitos que liberaron medio continente. En este contraste entre las grandes palabras y los hechos podridos hay que buscar la grave desilusión que aquejó al país todo, sobre todo a los adolescentes y jóvenes, que son siempre los que más sienten y sufren esa delincuencia de las palabras.

En todas partes se olía a podredumbre, eran secretos a voces los escándalos financieros, los robos y la corrupción en todos los estratos del gobierno; nadie ya creía en nada que viniese de arriba, lo que a su vez agravaba el desastre económico, porque la confianza es la condición previa de toda economía; ¿no viene fiduciario de fe y crédito de creer?.

Todo era mentira: ni honor era honor, ni patria era patria, ni espíritu cristiano espíritu cristiano. Y los auténticos patriotas sentían ante esta mistificación lo que un auténtico espíritu religioso ante los sermones de ciertos miembros de la Iglesia.

Pero la esperanza, oscura, irracional, loca late siempre en medio del cataclismo y ahora resurge tumultuosamente.

Ojalá seamos capaces de estar a su altura. Tenemos que restaurar las palabras falsificadas. Y necesitamos verdad y justicia: verdad para que el delito quede en descubierto, justicia para discriminar a los culpables de los inocentes, a los funcionarios honrados de los ladrones, a los hombres de armas que destrozaron la nación de los que fueron ajenos a esa delincuencia.

Tribunales sí, venganzas no
Esa discriminación sólo podrá ser hecha mediante los instrumentos que nuestra sabia Carta Magna establece: las comisiones investigadoras del Parlamento y los jueces ordinarios que hayan sido confirmados por el Senado.

Cuidado con esos llamados tribunales del pueblo que en realidad son atroces instrumentos de la venganza, que entre gritos e insultos manda al patíbulo o al paredón a gente que no ha tenido el derecho de una auténtica defensa.

No somos todos culpables
Con frecuencia se suele decir que todo país tiene el gobierno que se merece y que todos somos culpables, de Jas atrocidades cometidas por la dictadura. No es cierto, es una sucia falacia. ¿Si en medio de la noche soy asaltado por un hombre armado soy también culpable del delito? Y aquí hemos sido asaltados durante 37 años en medio siglo por las fuerzas armadas, que son los principales culpables de nuestras desdichas.

Es cierto, sin embargo, que hubo muchas veces civiles que golpearon las puertas de los cuarteles, como se dice. Pero eso nunca más debe suceder. Jamás debemos oermitir que las fuerzas armadas vuelvan a asaltar el poder, y habrá aue defender la democracia con todos los recursos últimos que tiene, incluyendo el fusilamiento por insubordinación de los generales que deben estar a las órdenes del presidente de la República.

La difícil democracia
Nadie, nunca, está perfectamente preparado para eso, como lo prueban las fallas que se advierten en las democracias de los países más avanzados. La democracia es siempre un esfuerzo grandísimo que debemos hacer, tan tremendo como el que tiene que hacer una madre para no matar a cuchilladas al hombre que acaba de violar a su criatura. La democracia es tan difícil como la justicia, ya se sabe.

En todo caso no será viviendo en dictadura como aprenderemos a hacer un día una democracia. De otra manera, habría que suponer que lo mejor para aprender á caminar es permanecer atado a una silla, o lo mejor para aprender a hablar es ejercitando la mudez.

Como decía Hegel, se aprende a nadar nadando. Esto de que no estamos preparados para la democracia es tino de los tantos sofismas que la dictadura erigió en verdades. Ha habido en el país períodos de democracia ejemplar y, a la inversa, ni los países más civilizados han sido capaces de mantenerla inmaeutadamente.

Bastaría recordar los negociados del príncipe Bernardo de Holanda, los escándalos de Giscard con los diamantes regalados por Bokassa, la logia P-2 en Italia y la Banca Ambrosiana. Para no hablar de la democracia norteamericana, cuyas suciedades son denunciadas hasta en sus series de televisión: jueces vendidos a la mafia, alcaldes y gobernadores y hasta presidentes coimeros.

Los enamorados de las tiranías se apresuran a exclamar con alboroso que esa dase de hechos prueba la falla esencial de la democracia. Olvidando, o haciendo que olviden, que todos los regímenes son corrompibles, como consecuencia de la débil condición humana. Lo que pasa es que en los regímenes dictatoriales esos males no pueden denunciarse. Y como en la democracia se pueden denunciar y castigar, y por eso parecen ser propensos a la corrupción. ¿Quién podría denunciarlos en una dictadura?.

Aquí mismo, sin ir más lejos, no sé si treinta o cuarenta miembros de las fuerzas armadas, implicados en un sucio negociado de nafta no sólo no fueron castigados sino que ni siquiera pudimos conocer sus nombres.

En los Estados Unidos, bastó la denuncia de una periodista y el juicio de un modesto juez para que el presidente de la república más poderosa de la tierra tuviese que renunciar deshonrosamente. Un juez, para colmo, que apenas tenía apellido italiano, lo que, como se sabe, en ese país racista, es motivo de desprecio, en virtud de una doctrina según la cual Nixon es superior a Dante y Reagan superior a Leonardo Da Vinci. ¿Se puede imaginar un juicio semejante en la Alemania de Hitler o en la Rusia de Stalin?

Ya lo dijo lord Acton: el poder corrompe, pero el poder absoluto corrompe absolutamente, como se prueba cuando las tiranías se derrumban y aparece toda la podredumbre. Cuando el infame Somoza, que apuntalado por los Estados Unidos y las grandes empresas imperialistas, fue echado abajo, se reveló que había amasado una fortuna de 20 mil millones de dólares, sobre la explotación más horrible del pueblo nicaragüense.

No sé lo que nuestros tribunales podrán revelarnos en los próximos tiempos si tenemos ia firme decisión de limpiar para restaurar la fe de la nación, fe indispensable para levantarla y reconstruirla. Exijamos justicia independiente y prensa libre, los dos pilares de la democracia.

Aceptémosla como es
Es decir, mediocre, falible, pero criticable y superable. No tiene jamás la pompa de las tiranías, pero preserva o puede preservar la dignidad del nombre, suprema aspiración de la comuniad. No  esperemos hechos perfectos, porque entonces incurriremos una vez en la ilusión del poder absoluto. Cuando digo que debemos tener, esperanzas no estoy suponiendo esperanzas locas en un régimen purísimo y perfectísimo.

Nada de eso: soy esperanzado pero no estúpido. Mi esperanza, simplemente, consiste en mantener el régimen democrático. Y para mantenerla debemos hacerla fuerte, capaz de reprimir con fuerza a los siempre posibles-asaltantes. También nos será útil reconsiderar esa tendencia que tenemos, de tan nacionalista que somos, a creer que hasta nuestros defectos son únicos en el mundo.

En situaciones tan parecidas todos los pueblos cometen calamidades semejantes. Tuve que parar hace poco a un periodista alemán que nos echaba en carala dictadura recordándole que ellos habían detentado algo llamado hitlerismo, con millones y millones de asesinados en cámaras de gas. Tuve que recordarle a otro periodista, francés, que no teníamos más antisemitismo que en su país y que, en todo caso, aquí no había habido un proceso Dreyfus.

Tenemos virtudes y defectos, como en todas partes. Y no tenemos que hacer hincapié en nuestros defectos como únicos y en algún pecado original argentino que nos hace propensos a las dictaduras.

Fe para levantar a la Nación
Lo que hace poderosa a una nación es 1a voluntad de nierro para construirla. Esa voluntad se engendra y se fomenta mediante una adecuada educación. Si la generación del ’80 logró que la Argentina llegara un día a ser la sexta potencia del mundo fue gracias a su formidable plan de educación.

Imaginemos lo que es posible hacer hoy, cuando no sólo se dispone además de un instrumento casi mágico, que desde sus pantallas cuasi-radiactivas que actúan hasta en niños que todavía no saben escribir, puede hacerse un pueblo de imbéciles o un pueblo capaz de grandes hazañas.

No le repetiré aquí lo que he dicho largamente en un trabajo que salió hace varios meses en nuestra prensa. Repetiré, sí, para que nuestros legisladores lo mediten, que con la televisión se puede hacer o deshacer un país. Y aquí estamos ahora en el momento de tener que levantar sus pedazos desde el suelo.

Fuente Consultada: Revista La Semana Año VI N°360  – Número Especial Sobre La Vuelta de la Democracia en Argentina-

Presidencia de Derqui Santiago La Confederación Argentina

DERQUI, PRESIDENTE DE LA CONFEDERACIÓN ARGENTINA

Terminado el período presidencial de Urquiza; el 5 de marzo de 1860 asumió la primera magistratura el Dr. Santiago Derqui, cordobés, acompañado en la vicepresidencia por el general Juan Esteban Pedernera, oriundo de San Luis. La provincia de Buenos Aires, a su vez, eligió gobernador a Mitre y ambos estadistas suscribieron el 6 de junio un pacto que ratificaba lo establecido en el de San José de Flores.

Derqui Santiago

La presidencia de Dr. Derqui fue breve, debido a las luchas políticas entre Buenos Aires y la Confederación.

En noviembre de 1859 y en medio de las agitaciones de la guerra civil, se efectuaron las elecciones para reemplazar a Urquiza, quien terminaba su mandato.

Practicado el escrutinio, fue elegido presidente de las trece provincias de la Confederación, el Dr. Santiago Derqui y vicepresidente, el general Esteban Pedernera. Asumieron el mando el 5 de marzo de 1860.1 Integró su ministerio con los doctores Juan Pujol [Interior}, Tomás Arias (Hacienda), Emilio de Alvear (Relaciones Exteriores), José de Olmos (Justicia, Culto e Instrucción Pública) y el general Benjamín Victorica (Guerra y Marina).

En los primeros meses de su gestión gubernativa, la situación del país era tranquila, prueba de ello fue la reunión amistosa de Urquiza, Derqui y Mitre en el palacio San José, de Concepción del Uruguay (Entre Ríos))

Poco después, sin embargo, se produjo un nuevo rompimiento entre Buenos Aires y la Confederación. El Congreso de Paraná rechazó a los diputados bonaerenses, que habían sido elegidos según la ley provincial en lugar de serlo conforme las prescripciones de la Constitución nacional.

Y, para agravar aún más el conflicto, estalló en San Juan una revuelta durante la cual se dio muerte a su gobernador, el coronel José Virasoro, por lo que Derqui envió como comisionado al coronel Juan Saa -gobernador de San Luis-, quien venció a los revolucionarios en Pocitos y fusiló a su jefe, Antonino Aberastain.

El gobierno de Buenos Aires protestó enérgicamente por estas medidas, y la guerra quedó declarada. Ambos ejércitos -a las órdenes de Urquíza y de Mitre- se encontraron en los campos de Pavón, en la provincia de Santa Fe, el 17 de setiembre de 1861.

El combate fue favorable para las fuerzas bonaerenses, que avanzaron hasta Rosario. Ante la gravedad de la situación, Derqui se retiró a Montevideo y el vicepresidente Pedernera declaró en receso el gobierno nacional.

Mitre asumió entonces el poder con carácter provisorio y fue reconocido por todos los gobernadores provinciales, inclusive por Urquiza, a quien también se respetó como gobernador de Entre Ríos.

MITRE

Incorporación de Buenos Aires a la Confederación: Lograda la unión nacional, el gobierno se trasladó a Buenos Aires donde, el 25 de mayo de 1862, se inauguraron las sesiones del primer Congreso en el que estaban representadas las catorce provincias argentinas. ,En tales circunstancias se votó la llamada Ley de Compromiso, por (a que se disponía que las autoridades residirían en la ciudad de Buenos Aires por el término de cinco años, hasta que se resolviera definitivamente cuál sería la capital de la República. Bartolomé Mitre es el primer presidente de la República Argentina.

AMPLIACIÓN DEL TEMA:
SANTIAGO DERQUI
Fue de hecho y formalmente el primer presidente de la Nación Argentina, puesto que promulgó la reforma de 1860, con la presencia de Buenos Aires, y gobernó de acuerdo con ella. Había nacido en la ciudad de Córdoba el 9 de julio de 1810, en el hogar formado por don Manuel Derqui y doña Josefa Rodríguez. A los 22 años se graduó de doctor en jurisprudencia en la Universidad de su ciudad natal, en la que poco después se desempeñó como catedrático.

En 1835 era miembro de la Legislatura provincial, al producirse el asesinato de Juan Facundo Quiroga, hecho que se proyectó directamente en la vida política de Córdoba a través de los hermanos Reinafé. Derqui, que venía actuando en la provincia bajo la bandera del federalismo, ocupó cargos oficiales durante la administración de José Vicente Reinafé; también se recuerda su actuación como encargado del recurso de fuerza contra el obispo Lascano, en conflicto con el gobernador.

Cuando el 7 de agosto de 1835 el congreso de Córdoba dio por terminado el mandato de Reinafé, fue elegido gobernador Pedro Nolasco Rodríguez; pero el parentesco de éste con el anterior determinó su alejamiento, lo que abrió paso a un nuevo gobierno, que desempeñó el doctor Derqui, a quien le tocó designar los conjueces para juzgar a los Reinafé.

Posteriormente, al ser elegido gobernador, por presión de Rosas, el coronel Manuel López [alias Quebracho), y producida la captura de tres de los Reinafé, el doctor Derqui y Pedro Nolasco Rodríguez fueron remitidos a Buenos Aires, acusados de complicidad en el crimen. Tiempo después, Derqui fue puesto en libertad y tomó el camino del exilio.

En el Estado Oriental actuó al lado de Rivera, de quien fue secretario hasta el momento de ser designado en una misión ante el gobernador Ferré, de Corrientes, con quien formalizó un tratado de alianza contra Rosas. En esta provincia se desempeñó luego como secretario y auditor de guerra del general José María Paz, quien lo designó ministro.

Después de la derrota unitaria de Arroyo Grande buscó asilo en el Brasil.

AL LADO DE URQUIZA
Tras la caída de Rosas, en abril de 1852 el Director provisional Urquiza lo nombró en misión especial ante el gobierno del Paraguay, previa al reconocimiento de la independencia de aquella república. Poco después, el mismo Urquiza lo distinguió con una banca al Congreso Constituyente de Santa Fe, ocupando la vacante dejada por el doctor Barros Pazos, que renunció. Durante el gobierno constitucional de Urquiza fue interventor nacional en la provincia de San Juan y ministro de Instrucción Pública y del Interior.

Cuando en 1859 surgieron las candidaturas de Mariano Fragueiro, Salvador María del Carril y Derqui para la presidencia, Urquiza se decidió por este último. Acompañado por el general Juan Esteban Pedernera, pudo gobernar la Confederación durante dieciocho meses, es decir hasta la disolución del gobierno de Paraná, en noviembre de 1861.

En los últimos meses de su presidencia, se separó políticamente de Urquiza. El 20 de octubre de 1861, hizo una delegación de poder a nombre del general Juan Saá, uno de los jefes del interior que había luchado hasta el fin en Pavón. Pero el 5 de noviembre de 1861, ante la imposibilidad de apuntalar militarmente la Confederación, se alejó del país y se radicó en Montevideo.

Allí, a fines de 1863, asistió a los funerales realizados en memoria del general Ángel Vicente Peñaloza, según consignan las crónicas periodísticas de la época. Vivió pobremente en Montevideo hasta 1864, año en que pasó a Corrientes. En esta ciudad lo sorprendió la invasión paraguaya de abril de 1865.

En esta oportunidad, Derqui se negó a prestar toda colaboración al mariscal Francisco Solano López, pero se vio envuelto en un proceso que lo llevó a la cárcel, donde permaneció algunos meses. Tal era la pobreza en que se hallaba cuando ocurrió su muerte, el 5 de setiembre de 1867, que su viuda no pudo costear su entierro y fue necesario hacerlo, después de tres días, por suscripción popular.

ALGO MAS…

De su personalidad política y de su retrato físico se encuentra una hermosa silueta, publicada en la interesante obra «Memorias de un viejo«, que firma su autor con el pseudónimo de Víctor Gálvez.

En ella se describe al Dr. Derqui del modo siguiente:

«Era alto, cargado de hombros, caminaba con cierta dificultad como si no pudiese afirmar bien los pies; moreno de tez, nariz aguileña, pelo con pocas canas, frente despejada, ojos pequeños pero vivos.

Cierta contracción nerviosa en la boca le daba un aspecto raro. Paréceme que no usaba bigotes sino pequeñas patillas, cortas y siempre bien afeitado. Reía con frecuencia y mostraba sus dientes grandes y amarillentos.

Fumaba con exceso y tomaba mate de un modo incansable. Dicen que fue muy amigo de sus amigos, los que abusaron de su condescendencia más de uña vez. Desprendido, abierto, no conoció la avaricia y murió pobre, desdeñado y en el olvido más profundo…

El Dr. Derqui no era orador. Se expresaba con laconismo y su voz era desapacible, solo contestaba a las interpelaciones y no tomaba parte en el debate parlamentario. Creo que sus trabajos eran en su casa, en el ministerio por medio de sus amigos políticos. Conservaba sangre fría cuando hablaba en las cámaras, y su papel era solo el de informar, no discutía. Verdad es que contaba con amigos decididos ….

El Dr. Derqui era perezoso, leía novelas y gustaba de permanecer en cama hasta muy tarde y a veces días enteros. Han dicho sus enemigos que bebía pero esto es una calumnia: jamás le vi ebrio, y sus íntimos aseguran que no gustaba ni de la cerveza. Dicen que era muy parco para comer, y que solo cometía excesos durmiendo. De qué medios se valió para hacerse prestigioso no podemos decirlo.

El no era cortesano, no visitaba, no tenía esos atractivos que fascinan; pero le reconocían el mérito de la consecuencia con sus amigos. Fue muy cordobés y los cordobeses le fueron muy adictos.

Carecía de los dotes para administrar, no era laborioso; pero era activo y no le arredraban las dificultades. Fue interventor nacional muchas veces y esas intervenciones hicieron que su candidatura fuese muy apoyada por los gobiernos que fundó en las intervenciones……………………

Era miope y contraía los párpados para ver mejor; eso le daba un cierto aspecto de carácter, porque se dibujaban dos profundas arrugas que le dividían la frente de alto a abajo, y sus cejas pobladas se acentuaban más. El Dr. Derqui tenía una apariencia imponente, resuelta y audaz. Su perfil tenía mucho de característico. El hecho es que se supo imponer. Contó con muy buenos amigos, muy decididos y con enemigos muy apasionados.»

De su matrimonio con Modesta García de Cossio y Lagraña, nació su hijo Manuel, que fue gobernador de Corrientes desde el 25 de diciembre de 1877 hasta el 30 de julio del año siguiente, y doña Josefina, casada con Wenceslao Díaz Colodrero, actualmente en la más penosa miseria, situación que movido a legisladores nacionales en estos momentos (junio de 1935) a presentar proyectos de ley en las Cámaras tendientes a reparar tan injustificado olvido de la gratitud nacional, (La señora Josefa Derqui de Díaz Colódrero falleció en «Presidente Derqui», provincia de Buenos Aires, el 14 de septiembre de 1936).

Esta noble anciana hace poco hizo la siguiente dramática declaración sobre los últimos años de su ilustre padre, que se hallaba en Corrientes en la época en que los paraguayos invadieron aquella provincia: «Allí estaba mi «padre, dice doña Josefina Derqui de Díaz Colodredo, alejado de toda actividad política. Tenía 56 años. Pasaba los días muy abatido, al lado de mi madre, que lo rodeaba con su inmensa ternura. ¡Muy abatido!. . . Hasta allí fueron a buscarlo con orden de expatriación. Fué cuando empezó a morir del todo …»

El Presidente Mitre lo sospechaba de favorecer la causa del tirano Solano López.

«¡Qué puñalada!, continúa la noble anciana. Ibamos a sentarnos a la mesa. Mi padre no quiso oir a nadie ni esperar nada. Inició en seguida las «gestiones para que lo condujera un barco francés a Montevideo. Salió a los «dos días, y volvió a los dos años para morir en su Patria. . .»

Hasta este punto llego la ingratitud de sus compatriotas con este ilustre ciudadano de la República Argentina, del cual el eminente general José María Paz tiene las más elocuentes frases de elogio, cuando lo recuerda en sus famosas Memorias Postumas.

Historia de la Confederación Argentina

Fuente Consultada:
HISTORIA 5 Historia Argentina José Cosmelli Ibañez
Instituciones Políticas y Sociales desde 1810 Edit. Kapelusz
Revista Crónica Argentina Fasc. N°50 – CODEX –

Vida de los Primeros Colonizadores en Argentina Trabajo y Lucha

EL TRABAJO Y VIDA DE LOS COLONIZADORES

La pampa húmeda argentina, y dentro de ella, el centro-sur de la provincia de Santa Fe, eran un ámbito propicio para receptar hombres y negocios europeos. Las condiciones geográficas y climáticas, aptas para la producción primaria, fueron hábilmente acompañadas por una serie de políticas promovidas por los gobiernos provinciales que beneficiaron el proceso, tales como: legislación y acción de gobierno favorables al asentamiento de la inmigrado en el campo; recuperación de tierras en las fronteras, a través de campañas contra el indio y blanqueo de la situación catastral provincial, para un exacto conocimiento de las tierras de propiedad privada y de las de propiedad fiscal; legislación favorable a la radicación de capitales en bancos o de inversiones en el área de transportes (ferrocarriles), obras públicas (puertos) y comunicaciones; actualización constitucional y legislación modernizadora del estado, con el objeto de distribuir las crecientes funciones ante los cambios productivos operados, para lo cual se crearon organismos e instituciones que asumieron esas tareas.

inmigrantes en argentina

«En Santa Fe la colonización se opera de este modo: cualquier poseedor de unas leguas de tierra, pone un aviso en un diario, diciendo -que tal pedazo de terreno- cuyo plano publica y fija en las esquinas- es colonia; se llama la colonia tal, y los que quieran poblarla ahí la tienen. Se presenta un colono que no tiene más que sus dos brazos y el buen deseo de trabajar; llega a aquel pedazo de campo (en cualquier punto que este situado, desde Reconquista hasta la Teodolina se reproduce el fenómeno y el colonizador le entrega 20 cuadras cuadradas de tierra, diciéndole: dentro de cuatro años me pagarás su valor por cuartas partes anuales.

En ese mismo terreno el colonizador ha puesto una casa de comercio, donde se encuentra todo lo necesario, que fía al colono los artículos de consumo durante el primer año.

La primera sorpresa que espera al colono a su llegada allí (colono que no tiene, como he dicho, más que sus dos brazos es la de verse poseedor de veinte cuadras de terreno que ni había soñado tener, ya suya sin otra condición que la de trabajarla.

Encuentra allí todas las facilidades para su labor; el agua a cuatro, seis u ocho metros y madera en abundancia (la provincia de Santa Fe está cubierta de bosques, especialmente en el Norte),hace un rancho humilde y pobre, pero tiene el arado con cual roturar la tierra y trabaja.

El primer año, por mala que sea su cosecha, siempre alcanza a pagar la cuarta parte del insignificante valor de la concesión, cuyo precio varía de 300 a 500 pesos y 800 en las colonias ya formadas, y al año siguiente, el colono consigue generalmente pagarla toda.

El colono, hombre por lo general trabajador y honesto, tiene mujer y tiene hijos, allí la mujer y los hijos, no son señores, como en las grandes ciudades, origen casi siempre de gastos poco productivos, no; ellos también trabajan, cada uno en la esfera de sus fuerzas; la mujer, si no puede labrar la tierra, cuida las gallinas del corral, los niños los bueyes, Y el marido rompe la tierra; todos trabajan todos producen.

Aumentan cada año los consumos, pero también aumenta la producción y en una proporción mayor.
Antes de cuatro años el colono se ha hecho rico, si ha sido honesto y laborioso.

En esa legua cuadrada cada veinte cuadras superficiales, tiene una casa; se ha formado un núcleo de pueblo, y en ese núcleo de pueblo el primer edificio es una fonda, porque como la población es ambulante, allí es necesaria e indispensable; la segunda casa es una carpintería con herrería, y así se va formando un pueblo que muchas veces llega a ser ciudad, como lo son ya Esperanza, San Carlos, Pilar, Gálvez y Rafaela.

Respecto a las herrerías, permítaseme una pequeña disgresión. En Santa Fe, no se usan arados ingleses ni norteamericanos, ni franceses; allá no se trabaja sino con los hechos en la misma colonia, donde la reja del arado va a romper la tierra, que resultan mejores y más baratos que los extranjeros…

«El colono es esencialmente católico, o esencialmente deísta, cualquiera que sea su religión, por lo general, como nuestra inmigración pertenece a la raza latina, es católico. Son hombres acostumbrados a cumplir con sus deberes religiosos, y el día Domingo, que ellos santifican a su manera, de una o dos leguas o más, se dirigen al punto más cercano que tenga iglesia, para cumplir sus deberes religiosos.

El colono, acostumbrado a hacer perpetuamente la vida de familia, se traslada con su carro (que, entre paréntesis, ha sido hecho en la misma colonia), guiando él mismo sus caballitos, llevando a su lado a su familia, detrás los sirvientes o peones, y por último, hasta seguido de los perros de la casa.

Así se hace sus leguas y llega al punto en que hay iglesia, donde cumple sus deberes religiosos. En seguida van a festejar el día en el almacén más próximo; allí encuentran preparada una buena alimentación y, sobre todo, buen vino; pasan el resto del día en conversaciones, músicas y bailes, y cuando las sombras de la noche tiende su manto, recogen sus caballitos y regresan a sus hogares».

CARRASCO, Gabriel: La provincia de Santa Fe y el territorio del Chaco.
Conferencia ante el Instituto Gcográfico Argentino

Adaptación de los Inmigrantes a Argentina Gringos y Criollos

SOCIEDAD ARGENTINA DEL SIGLO XIX: RELACIÓN INMIGRANTE-CRIOLLO

ANTECEDENTES: A partir de la inserción en el mundo  de nuetro país por el sistema de la división internacional del trabajo, comenzo una serie de transfomaciones sociales y económica en las provincias de nuestra Pampa Húmeda.

Europa transitaba un tiempo de expulsión de población que respondía a motivos de diferente índole: religiosos, económicos y más tarde, ideológicos. Inglaterra, por su parte, ya había sorteado las etapas iniciales de la revolución industrial, por lo que requería nuevos mercados donde pudiera adquirir las materias primas que ya no podía producir, vender sus manufacturas y colocar el excedente de capital que obtenía de su comercio.

La pampa húmeda, y dentro de ella, el centro-sur de la provincia de Santa Fe, eran un ámbito propicio para receptar hombres y negocios europeos. Las condiciones geográficas y climáticas, aptas para la producción primaria, fueron hábilmente acompañadas por una serie de políticas promovidas por los gobiernos provinciales que beneficiaron el proceso, tales como: legislación y acción de gobierno favorables al asentamiento de la inmigrado en el campo; recuperación de tierras en las fronteras, a través de campañas contra el indio y blanqueo de la situación catastral provincial, para un exacto conocimiento de las tierras de propiedad privada y de las de propiedad fiscal; legislación favorable a la radicación de capitales en bancos o de inversiones en el área de transportes (ferrocarriles), obras públicas (puertos) y comunicaciones; actualización constitucional y legislación modernizadora del estado, con el objeto de distribuir las crecientes funciones ante los cambios productivos operados, para lo cual se crearon organismos e instituciones que asumieron esas tareas.

Estos cambios no constituyeron el resultado de un plan orgánico previamente elaborado, sino que son producto de la combinación de factores internos y externos, estos últimos fundamentales, y de la comunión ideológica que existió en la élite dirigente y que rindió sus mejores frutos en la continuidad de las obras de gobierno.

Inmigrantes europeos trabjando en el campo

SIMBIOSIS CULTURAL CRIOLLO-GRINGO

«El proceso de simbiosis cultural que vivió la Argentina con la llegada de la inmigración fue largo y tuvo alternativas muy diferentes, según se analice el ambiente rural y el urbano, y varió también, en grupos de fácil adaptación a otros más cerrados y aferrados a sus hábitos de origen, que se resistieron a aceptar las costumbres de esta tierra.

Este intercambio definido como «préstamo y captura de elementos culturales», en tanto ha sido considerado cora: un proceso, requirió tiempo, y para describir sus resultados, es conveniente ubicarse en los comienzos del siglo xx. la atención no en los grupos recientemente ingresados, sino en los descendientes de las primeras oleadas, los que ya han pasado el período de aclimatación, e incluso, en muchos de ellos que han nacido en este suelo.

La adecuación del gringo significó, en primer lugar, acondicionamiento al ambiente y luego, en relación a éste b incorporación de hábitos, modalidades, vestimenta, y hasta diversiones autóctonas, a los que enriqueció con pinceladas propias. De ésas merecen destacarse: la pérdida del temor al caballo, la afición al mate y, en algunos casos, la adquisición de destrezas como la de tirar el lazo. Comenzó a gustar de la carne asada, y, de sus ropas, abandonó los zapatones, los pantalones de frisa y la boina, trastocándolas por botas o alpargatas, bombachas y sombrero aludo, sólo que este último no era de fieltro sino de paja. Se sumó a las reuniones fogoneras, y entonces se empezó a escuchar en ellas el acordeón, a la vez que aprendió a pulsar la guitarra.

También el paisano argentino sufrió el impacto y asimiló elementos europeos -entre los de mayor importancia se encuentran los útiles de labranza-, ya que, siendo ésta una actividad que casi no se practicaba antes de la colonización gringa, al difundirse, fue necesario realizarla con los medios y en la forma que señalaba el gringo. Necesitó, entonces, amoldar su indumentaria a la nueva faena y para ello eliminó la incómoda bota de potro, el calzoncillo cribado y el chiripá.

El resultado de este intercambio no puede explicarse describiendo a gringos acriollados o gauchos agricultores; tal proceso llevó a la construcción de una nueva forma de vida, la del hombre argentino, y comprendió, además de los mencionados, aspectos esenciales de la vida humana.

Fueron idiosincrasias extremas, contrapuestas, que, al combinarse, atemperaron sus caracteres y así se explica que aquel criollo desinteresado por el dinero, y sin otra ambición que la de vivir como sabía, aprendiera la importancia de progresar mediante el trabajo y el ahorro, al ver los resultados obtenidos por el gringo por estos medios. También se habituó a una vida más sedentaria, y prestó mayor atención a su familia. A esta última la revalorizó como factor de progreso, gracias al sentido que le daba el colono a la cooperación familiar en el trabajo, y procuró también asegurarle el bienestar futuro.

El acercamiento entre los dos grupos se fue dando en forma paulatina, a medida que se vencían obstáculos, de los cuales el principal, fue una cierta desconfianza mutua, comprensible entre invasores e invadidos. Este sentimiento tuvo su explicación en la política excesivamente favaorable al extrbnjero frente a los derechos de los criollos, política a la que ambos grupos eran ajenos.

La primera etapa los mantuvo alejados, observándose; luego, una primordial necesidad habrá de acercarlos: la escuela; en ella, los hijos de ambos aprenderán a convivir. Luego llegarán los casamientos, estrechamiento que se vivió con dificultad pero que fundamenta! para vencer la tendencia endogámica en la que estaba cayendo el colono.
La escuela fue el elemento decisorio en el acercamiento de mentalidades: ella sirvió para difundir el sentimiento de amor por el suelo y fue la columna en que se sustentó la protección del idioma.

La trascendencia de la lengua en relación de la comunidades, aunque obvia, merece ser recalcada: las colonias tendieron, en un principio, a preservar sus lenguas originarias, educando a sus hijos en ellas. La provincia de Santa Fe será pionera, una vez más, de medidas gubernamentales vinculadas al proceso colonizador. Esta vez concurrirá en defensa de nuestro idioma, haciendolo de uso exclusivo y obligatorio en las escuelas de su esfera.

También en la vida política nacional habrá de reflejarse estos pasos, y, si en un principio se consideró como influencia de la inmigración, la gran apatía política de las décadas del ’70 al ’90, también se debe a ella, o mejor dicho, a sus frutos, la gran explosión política de la última década del siglo y el surgimiento de un movimiento de raíz y alcance nacional, la Unión Cívica Radical, en la cual se mezclan los hijos de ambos grupos en procura de ideales comunes.

El transcurso de esta relación y estrechamiento puede seguirse mediante la literatura y la música. El sainete, el drama rural y el tango, sirven de apoyo para su estudio».

Fuente: Cechini de Dallo La Capital Rosario 16-04-1986

Historia Primeras Escuelas en Santa Fe Colegios y Profesores

LA EDUCACIÓN EN SANTA FE: PRIMEROS COLEGIOS Y PROFESORES

La Educación (1862 – 1890)
La cuestión educativa tuvo un sitio de importada en el programa político de los gobiernos provinciales entre 1862 y 1890; pero para ser justos en el análisis, debe decirse que las reformas educativas se iniciaron en 1853, y para 1857, ya existían en la provincia, 21 escuelas gratuitas.

En materia legislativa, debe considerarse en primer lugar la ley de 1866, que estableció la obligatoriedad de la instrucción primaria; quedó en ella esbozado el gran objetivo de este programa: «que uno de los principales deberes del gobierno es el de fomentar, por todos los medios posibles, la enseñanza primaria de la juventud y propagarla en todo el territorio de la provincia, encaminándola convenientemente a entrar en la carrera literaria b de las artes e industrias».

primeras escuelas en santa fe

Ante la necesidad de satisfacer los requerimientos en materia de enseñanza secundaria, la provincia contó con el aporte de la gestión privada. En Rosario se abrió, en 1855, el primero de estos institutos a cargo de los profesores Laurino Puentes y Julio Bosch; luego el de Manuel Tristany y José Niklison y en 1856 el de Domingo Podestá y Francisco Saloni, con un plan de estudios humanístico y confesional. En 1860, surge la Escuela del Progreso, del Profesor M. Durand Sabayat, y en 1863 se inauguró el Liceo y Escuela de Artes y Oficios. Un relevamiento realizado en 1866, dio cuenta de la existencia de 12 colegios particulares.

En la ciudad de Santa Fe, 1861, se firmó un contrato entre el gobierno provincial y La Compañía de Jesús por el cual se acordó la reinstalación del Colegio de la Inmaculada Concepción. Esta decisión fue apoyada por todos los grupos políticos y el pueblo en general contribuyó económicamente para que fuera una realidad. Esta institución creció rápidamente en cantidad de alumnos y docentes y en fama, la que superó los límites del país, atrayendo a jóvenes uruguayos. La excelencia de la formación filosófica y científica con que egresaban los alumnos del Colegio, produjo cambios en todos ios órdenes de la cultura, la política y la justicia de Santa Fe.

La ley que se dictó en materia educativa en agosto de 1874, tuvo dos finalidades fundamentales; la primera, crear un verdadero sistema de normas y organismos destinados a la programación, la administración y control del servicio; y la segunda, a prever los recursos que lo sostendrían.

En el primer caso, aparecen los inspectores, las comisiones escolares con participación de los vecinos para mejorar la educación, y reiteró la condición de obligatoriedad y gratuidad de la enseñanza, estableciendo el contralor y las penas para los padres o patrones que no cumplieren con ella. En 1876 se dio una reglamentación para el funcionamiento de las escuelas. Una nueva ley de 1884, reformuló las obligaciones de los estamentos que integraban el sistema educativo y creó el Consejo de Instrucción Primaria, para que ejerciera la conducción del mismo.

En noviembre de 1886, una nueva ley de educación común replanteó los temas inherentes a ella, con interesantes consideraciones sobre la enseñanza moral y religiosa, así como respecto de los establecimientos privados que funcionarían en el ámbito provincial.

La presencia de la escuela pública en las colonias había sido especialmente prevista en las normas sobre colonización, disponiendo que se prevea la escuela a partir de la traza misma de ia colonia, con la donación del terreno para edificaría, y, tras dos o tres años de existencia de la colonia, se creaba un cargo de maestro o preceptor que iniciaba la institución. La escuela cumplió así un papel fundamental en la integración de los colonos extranjeros, fue un aglutinante cultural entre los diversos grupos étnicos que poblaban por aquellos tiempos el territorio santafesino. Permitió generar un marco básico de formación e información, uniformando la lengua y brindando un ámbito de vinculación entre las nuevas generaciones de esa sociedad embrionaria.

Al respecto merece señalarse la medida dispuesta por el Gobernador José Gálvez ante la necesidad de contar en la provincia con un número importante de maestros con formación pedagógica; consistió, en primer lugar, en organizar anualmente, entre enero y marzo, una Asamblea de todos los maestros dei estado en ía capital provincial, con el objeto de estudiar y resolver los problemas referidos ai magisterio. Este sistema de conferencias pedagógicas se hacía accesible a todos los docentes interesados ya que se les daba un sobresueldo para gastos de viaje.

Otra medida de interés en materia de docentes fue la de traer maestros españoles para que se desempeñaran en la provincia, teniendo en cuenta, además de la formación pedagógica, la lengua y los principios religiosos comunes.

En cuanto a los estudios terciarios, la primera experiencia se debió al interés del Gobernador Simón de Iriondo que promovió la creación, siendo ministro de gobierno Cabal, en 1868, de las cátedras de derecho, en las aulas del Colegio de la Inmaculada, ley que hacía realidad una aspiración de la comunidad santafesina.

En 1869 inició su marcha este ciclo para el cual se buscaron profesores de valía de otras provincias y se adquirió un valioso caudal bibliográfico para los estudiantes. En 1875 se obtuvo el reconocimiento de las llamadas Facultades Mayores en el orden nacional, con el cual se posibilitaba a los egresados de éstas el aspirar al título de doctor en las universidades del país.

En 1877 ya estaba la idea entre los gobernantes santafesinos de crear sobre la base de esta carrera de jurisprudencia, una universidad provincial, pero, en los años siguientes todo siguió igual, con los estudios de derecho en franco progreso. En 1884, el Ministerio de Instrucción Pública de la Nación, ejercido por el Dr. Eduardo Wilde, le retiró al Colegio de la Inmaculada la autonomía educativa de que gozaba y por un informe especial, retiró también el reconocimiento de los títulos obtenidos en el colegio Jesuíta, ofreciendo la alternativa de que los alumnos se sometan a un tribunal, igual que los de otros institutos privados. Ante ello el rector del colegio decidió cerrarlo, quedando las facultades mayores sin sustento.

Esta experiencia de educación superior en la Provincia de Santa Fe, junto con otros antecedentes en materia de educación secundaria confesional, muestran a la dirigencia política santafesina (como católicos profesos progresistas) que los cambios socioeconómicos y políticos de los tiempos que se vivían, no estaban reñidos con la tradición religiosa y la fe católica.

En 1889 el Gobernador José Gálvez volvió sobre la cuestión de los estudios superiores y creó la Universidad de Santa Fe, que inauguró sus actividades en 1890.

Fuente Consultada:
Nueva Enciclopedia de la Provincia de Santa Fe
Tomo I – SANTA FE – Ediciones Susamerica Santa Fe

Ley de Vagos y Malentretenidos Las Pulperias en el Virreinato

OBJETIVO DE LA LEY DE VAGOS Y MALENTRETENIDOS – PAPELETA DE CONCHABO

Ya en la épocas del Virreinato del Río de la Plata, la gente sin trabajo, que deambulaba por la ciudad mendigando o bien muchos de ellos pasando largas horas en pulperías jugando los típicos juegos criollos de la época, tomando alcohol y muchas veces terminando estos placeres lúdicos en riñas a muerte, era un verdadero problema social que también preocupó a los gobiernos post revolución de mayo. Siempre fue perseguido el vagabundeo y la llamada mendicidad ilícita, es decir, aquel «sano y vigoroso que pida limosna», castigando sobretodo a aquien portase algún tipo arma.

PULPERIA: Además de lugar de intercambio comercial, la pulpería fue un sitio privilegiado de interrelación social. En el interior de la pulpería se tocaba la guitarra, se jugaba a las cartas, se intercambiaban noticias. También era para muchos trabajadores un modo de subsistencia alternativo, ya que el pulpero, además de vendedor, muchas veces compraba los productos de trabajo rural que le ofrecían sus propios clientes.

La pulpería urbana, al menos en Buenos Aires, tiene su momento de auge entre las dos últimas décadas del siglo XVIII y las primeras tres del XIX. Posteriormente, la actividad es reemplazada por los almacenes, bares y cafés, que implican una especialización mayor de este tipo de actividad.

De esa manera, la pulpería pierde su carácter original de lugar exclusivo de encuentro e intercambio. Las fuentes indican cómo rápidamente se produce su desaparición en Buenos Aires.

En 1825 había más de 400 pulperías; en 1835 habían disminuido a menos de 100. Entre las razones de esta desaparición se halla la falta de respaldo de las autoridades.

En efecto, en 1788 el procurador general de la ciudad de Buenos Aires intentó prohibir la reunión de gentes y las audiciones de guitarra en las pulperías, para retrotraerlas a su función exclusivamente comercial.

Después de la Independencia fue la necesidad de controlar el alcoholismo y la delincuencia, como factores negativos que ayudaban a acrecentar la crónica falta de mano de obra, la justificación para limitar y desalentar esta actividad. (Fuente Consultada: Diccionario de Arquitectura en la Argentina, Estilos, Obras, Biografías, Instituciones, Ciudades)

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La ley de vagos y mal entretenido, era una ley que permitía al Juez de Paz controlar los salones de bailes, de juegos y diversión, como las pulperías, para arrestar a todos los presentes que no tenían trabajo ni residencia fija. Generalmente se consideraban vagos a los gauchos que vivían de la doma y yerra y que se desplazaban de estancia en estancia, cuando algún patrón los requería para ese tipo de servicio.

El juez iba acompañado de la fuerza pública, la policía de la zona,  y pedía inicialmente la «libreta de conchabo», (para demostrar que trabajaba en una estancia) libreta que nació durante la presidencia de Rivadavia  con fines de reprimir la vagancia y sumar mano de obra para el trabajo de las tierras, que el gobierno había entregado en alquiler a particulares.  La mala fama que tenía el gaucho se debía a su extrema libertad, ya que no concebía la vida sedentaria ni trabajar años y años bajo un patrón.

El testimonio de un juez de paz constituía prueba única y suficiente para calificar de “vago”, quien era castigado con la reclusión de dos a seis años en un alejado fuerte froterizo militar para luchar contra el avance del indio. Esos controles, estaba ubicados en lugares inóspitos, sin comodidades y muchas veces casi sin comida, pues los envíos de provisiones eran esporádicos y no aseguraban la alimentación de los soldados.

PAPELETA DE CONCHABO: Durante el gobierno de Rivadavia se solicitó un empréstito en Londres, por 1.000.000 de libras, con la firma Baring Brothers. Este empréstito, considerado la primera deuda externa argentina, se solicitó para financiar obras públicas (que no se realizaron).

La operación se concretó en 1824, pero el monto recibido (en su mayor parte, en letras) quedó reducido a 560.000 libras, luego de haberse descontado los intereses por dos años, las comisiones y otros gastos. Como garantía, se hipotecaron las tierras públicas. Luego de sucesivas suspensiones del pago de los intereses y de renegociaciones, el préstamo se saldó recién en 1904.

Con respecto a las tierras -inmovilizadas en manos del Estado como garantía de la deuda pública-fueron entregadas en enfiteusis (en alquiler) a particulares, por una renta o canon anual que, además de bajo, fue difícil de recaudar. Este sistema puso a disposición de comerciantes, ganaderos y funcionarios enormes extensiones de tierras, en forma casi gratuita. Ante la falta de mano de obra para trabajar esas tierras, el gobierno insistió en la legislación que exigía, con el fin de reprimir la vagancia, portar la famosa «papeleta de conchabo». [a los fines de demostrar que trabajaba formalmente bajo un patrón]

Antes de seguir sobre la «Ley de Vagos y Malentretenidos», es bueno leer lo que explica el historiador Gustavo Gabriel Levene en su libro Breve Historia de la Argentina, sobre la función e importancia de la pulpería en el virreinato del rio de la Plata.

Pese a su pobreza, las poblaciones, perdidas en la inmensidad del territorio, vivían; y esa vida, que muchas veces pudo parecer monótona desde el punto de vista de cada vecino, resulta animada cuando se abarca el conjunto de la sociedad y se colorea todo con la perspectiva del tiempo. Acaso nada mejor para evocar estas ciudades nuestras del siglo diecisiete, que hacerlo desde el observatorio más completo entonces existente: la pulpería, cotidiana encrucijada de hombres y de cosas…

Pulpería

La pulpería vendía vino, aguardiente, tabaco, yerba, azúcar, miel, jabón y muchos otros productos que hacen más amable la jornada. Sabiendo que el comercio de entonces era casi siempre contrabando, no puede extrañar el hecho de que, además de vender las mercaderías mencionadas, la pulpería negociara también con las que los criados esclavos sustraían a sus dueños… En la pulpería venían así a encontrarse el contrabando de los amos y el robo de los criados.

El de pulpero era oficio importante y provechoso… La prueba de ello es que les estaba prohibido establecerse como pulperos a los indios, los negros y los mulatos. En el siglo XVII aparecen, como pulperos de Buenos Aires, personajes importantes y gente distinguida de la ciudad… Pero no atendían ellos mismos el negocio, que por otra parte se obtenía por público remate de la concesión, debiéndose entregar como fianza la suma, para entonces elevada, de quinientos pesos.

[…] Se jugaba en todas partes toda clase de juegos. Desde comienzos del siglo XVI se había prohibido, en España y sus colonias, la fabricación y venta de dados. Pero los dados seguían rodando y haciendo con sus seis caras la fortuna o la mina de los jugadores. Se jugaba a los naipes, a la perinola, al sacanete… Se jugaba en las carreras de caballos, las cuales tenían una curiosa particularidad: para ganar la competencia no bastaba, como ocurre hoy, la pequeña diferencia de unos centímetros; el caballo triunfador tenía que llegar a la meta con tanta ventaja que debía verse luz entre su cuerpo y el de los demás caballos. Ya había entonces fulleros con barajas cortadas y dados cargados. Y también mujeres cómplices participaban de maniobras engañosas para atraer incautos…

[…] La pasión por el juego era tan grande en la sociedad colonial, que se llegaba a menudo al extremo de perderlo todo. En un testamento de 1623, una vecina declara «que su segundo marido jugó y consumió la plata de su dote: jugó una estancia y doscientas ovejas»…

[…] La pulpería fue lugar propicio para el intercambio de supersticiones. El paisaje de selvas, de montañas o de llanuras, según las regiones, con sus elementos vivos, plantas y animales, contribuía a crearlas. El lugareño no se sentía superior a la realidad circundante, pues no la dominaba. De ahí que las supersticiones expresaran, en cierto modo, el sometimiento del hombre a la naturaleza… La humanidad no había aprendido aún a enfocar el mundo visible de acuerdo con el punto de vista racional, que vino después. Sólo imperaba la superstición.

Respecto a la Ley de Vagos y Malentretenidos, en la  Colección El Bicentenario Fasc. N° 3 Período 1850-1869, en una nota de la Historiadora María Victoria Camarasa explica los siguiente:

Se considera vagos y malentretenidos a aquellas personas de uno y otro sexo que:

a) no tienen renta, profesión, oficio u otro medio lícito con que vivir;
b) teniendo oficio, profesión o industria no trabajan habitualmente en ella y no se les conocen otros medios lícitos de adquirir su subsistencia, y
c) con renta, pero insuficiente para subsistir, no se dedican a alguna ocupación lícita y concurren ordinariamente de juego, pulperías o parajes sospechosos.

Aparecen así dos tipos básicos de vagancia: los desposeídos de bienes que no tienen una ocupación lícita, y los que teniéndola llevan una vida de malas costumbres.

Además de esta clasificación inicial, también se tienen en cuenta algunos agravantes de esta condición. Por ejemplo, quienes entren en alguna oficina pública o casa particular sin el permiso respectivo; o quienes se disfracen o tengan armas, ganzúas u otros instrumentos propios para ejecutar algún hurto o penetrar en las casas.

Es importante distinguir que la persecución de los gobiernos es contra lo que se considera como mendicidad «ilícita», es decir, aquellos que piden limosna siendo sanos y vigorosos. Esto se debe a que existen también licencias de mendicidad y de pedido de limosnas para aquellos de los que se haya comprobado que no tienen la capacidad de ejercer ningún trabajo.

Ya desde la Baja Edad Media, las figuras del vago y del malentretenido tienen una antigua y arraigada presencia en la tradición jurídica española. Al igual que el resto de la normativa peninsular, esta concepción pasó a América durante la época de la conquista y la colonización. De hecho, vista como «tierra prometida», se esperaba que no llegaran al Nuevo Continente personas que pudieran poner en riesgo la salud moral de los habitantes americanos, y para ello se ejercían muy fuertes controles en los pocos puertos autorizados para enviar barcos hacia América.

Haciendo hincapié en el caso argentino, uno de los primeros gobiernos en reglamentar esta situación fue el de Martín Rodríguez y su notable ministro Bernardino Rivadavia en la Buenos Aires de principios de 1820. Este gobierno, el 18 de abril de 1822, promulgó un decreto sobre vagos y malentretenidos que, en la práctica, se constituyó en un eficaz instrumento para aumentar las filas del ejército. Esto se debió a que los aprehendidos eran destinados inmediatamente al servicio militar, incluso por un término doble al prefijado en los enrolamientos voluntarios.

Actualmente, la idea de los gobiernos provinciales es darles un apercibimiento e inducirlos a que en un plazo determinado de tiempo encuentren una ocupación útil a la que dedicarse.

El trasfondo de estos controles es que el vago, el ocioso y el malentretenido son vistos como figuras que atenían contra el orden moral de la sociedad y ponen en peligro la paz y la unión del país.

En nuestra campiña bonaerense, los vagos y malentretenidos están asociados con la figura del gaucho. Al irse extendiendo la frontera, corriendo al «salvaje», se fueron ganando importantes cantidades de tierras. Junto a la extensión territorial, un caudal de leyes novedosas hizo de los gauchos una nueva fuerza capaz de servir en la milicia, al mismo tiempo que sus tierras, generalmente de poca extensión y ubicadas entre grandes latifundios, iban pasando a otros dueños.

En estos últimos años, entre los sectores más pudientes de las sociedades citadinas argentinas se ha ido extendiendo un prejuicio. Ellos se refieren a que en los campos recorren infinidad de vagos y criminales famosos, que se asilan huyendo quizá por sus crímenes en otras provincias. Para estos sectores, esos individuos desconocidos hallan seguro albergue, techo y alimento, abusando de la hospitalidad en las campañas de nuestro país. Allí encuentran carne abundante y tienen un cuero para dormir, además de un lazo y un cuchillo para procurarse medios con que satisfacer sus vicios. La pregunta que se repiten constantemente es «¿para qué han de trabajar? Nadie los persigue, nadie inquiere de dónde son, de dónde vienen, de qué se ocupan ni adonde van…».

La intención de legislar este tema se ha extendido en las diversas provincias. En algunas ya comienzan a aparecer leyes que condenan al servicio de fronteras a todos los vagos y malentretenidos, los que en día de labor se encuentren habitualmente en de juego o tabernas, los que usen cuchillos o armas blancas, los que cometan hurtos simples y los que infieran heridas leves.

Pero al no existir un marco normativo bien establecido y definitivo, es común el surgimiento de divergencias acerca de cómo tratar a los vagos y malentretenidos. Por ejemplo, en la provincia de Santa Fe el encargado de la Jefatura Política, Nicasio Oroño, pide frecuentemente a sus superiores que le expli-citen qué hombres debía considerarse como vagos, ya que en el territorio que él controla sólo existían familias que si bien no tienen propiedades y medios de vida, se debía exclusivamente a su pobreza.

Fuente Consultada:
Colección El Bicentenario Fasc. N° 3 Período 1850-1869, Nota de la Historiadora María Victoria Camarasa

Gobierno de Stroessner en Paraguay Dictadura Militar Represion

Gobierno de Stroessner en Paraguay

La dictadura de Alfredo Stroessner en Paraguay (1954-1989)

En 1954, con el apoyo del gobierno de EE.UU., un golpe de do instaló en Paraguay una de las dictaduras más prolongadas d historia del continente, organizada en torno de la figura del general Alfredo Stroessner.

Una economía agrícola

En la década de 1950, según los censos del periodo, más del 6 de la población paraguaya estaba compuesta por peones ruraless campesinos, mientras que sólo 1.500 propietarios eran los dueños del 85% de las tierras cultivables. Por su parte, la industria paraguaya era casi inexistente, y sólo se elaboraban algunos bienes derivados de la producción agropecuaria.

Por el desarrollo del sistema fluvial y porque el 90% del comercio exterior se realizaba a través de los ríos, el Estado no había nececitado construir una red de ferrocarriles o de caminos, como en otros países de América Latina.

La dictadura de Stroessner no intentó modificar esta situación; Durante su vigencia, no llevó adelante ninguna medida tendiente a fomentar el desarrollo industrial del país. Por otra parte, el reducido mercado interno —por entonces, Paraguay contaba sólo con 1.500.000 habitantes— desalentó los negocios industriales. Al mismo tiempo, las grandes facilidades otorgadas a los importadores y contrabandistas, provocaron que la escasa producción se llevara, adelante de un modo casi artesanal.

Buscando algún tipo de apoyo, que diera le legitimidad a su gobierno entre los trabajadores rurales y campesinos, la dictadura llevó a cabo un plan basado en la creación de colonias agrarias en las tierras menos productivas del país. El plan significó el traslado de los campesinos más pobres hacia regiones distantes, y la venta al Estado, por parte de los grandes propietarios, de tierras sin mayor valor, a altos precios.

La reforma no mejoró las condiciones de vida de los campesinos. Éstos carecían de recursos para poder cultivar sus tierras y muchos las vendieron inmmediatamente. Otros comenzaron a organizarse para defender sus derechos, en las denominadas “Ligas Agrarias”. La dictadura no toleró la actividad de estas organizaciones, la que fue duramente reprimida mediante el secuestro de sus dirigentes y la persecución de sus integrantes.

La represión bajo la máscara democrática

Si bien la dictadura de Stroessner mantuvo formalmente algunas de las instituciones democráticas (por ejemplo, las elecciones), apoyó su política económica en una violenta represión. Se declaró el Estado de sitio permanente (que sólo era suspendido algunos días antes de las elecciones), se multiplicaron las torturas y las persecuciones policiales masivas y se organizó una red de espionaje que vigilaba y denunciaba a todo individuo sospechoso de actividades antigubernamentales.

El autoritarismo y el conjunto de medidas represivas aplicadas por la dictadura, impidieron el desarrollo y organización de los opositores. Las dificultades para las actividades de los partidos políticos y la persecución emprendida contra los miembros de las Ligas Agrarias llevaron a que, a mediados de la década de 1960, se crearan algunas organizaciones que consideraron que la vía armada era el único camino para derrocar al dictador y llevar adelante los cambios necesarios para el establecimiento de una sociedad más justa e igualitaria.

Estado de sitio: Suspensión de todos los derechos y garantías que otorga la Constitución.

LA FARSA DEMOCRÁTICA: Hacia en 1962, en consonancia con el impulso que recibieron las reformas democráticas en América Latina, por la política de la Alianza para el Progreso, Stroessner buscó un candidato que le sirviera de opositor en las elecciones. Levantó por algunas horas el estado de sitio, para permitir algunos discursos del virtual oponente, y se hizo reelegir por otro período de 5 años.

EL CAPITAL EXTRANJERO Y LA INFLUENCIA DE LOS EE.UU.: Apenas llegado a! gobierno, el dictador paraguayo san‘cionó -en 1955— una ley que establecía un trato aún  más privilegiado al capital extranjero. Las empresas estadounidenses fueron las principales beneficiadas por la medida y, en poco tiempo, comenzaron a ejercer una fuerte influencia sobre las políticas de la dictadura. Un ejemplo de ello, fue la imposición de una comisión que asesoró al gobierno en materia económica. Al cabo de un tiempo de trabajo de esta comisión, las empresas estadounidenses pasaron a controlar casi por completo la agricultura y las finanzas del país. La explotación del Chaco paraguayo se realizaba por entero a través de compañías extranjeras (entre ellas, argentinas) que estaban autorizadas, incluso, a organizar su propia policía.

Y LA “ALIANZA PARA EL PROGRESO”

Antes de la Segunda Guerra Mundial, las Naciones de América Latina estaban vinculadas comercial y financieramente a Francia, Inglaterra y Alemania. Después de 1945, la situación cambió profundamente, ya que los Estados europeos quedaron en ruinas y tardaron varios años en recuperarse, mientras que EE.UU. se convirtió en la primera potencia del mundo capitalista, a partir de su triunfo político militar, su supremacía atómica, su creciente capacidad tecnológica y la introducción constante, en el mercado, de nuevos productos con los que era muy difícil competir. Así, pasó a ser el mayor inversor extranjero y accionista de empresas industriales y el principal consumidor de la producción local, para muchos países del continente.

A comienzos de los años 60, asumiendo su nuevo protagonismo como centro del sistema capitalista mundial, EE. UU. propuso, a través de sus empresas, una nueva política para América Latina, conocida como la AlianzaPara El Progreso. El objetivo principal de esta política era evitar estallidos revolucionarios como el de Cuba, para lo cual se hacía necesario fomentar el crecimiento económico del continente y favorecer la incorporación de los sectores excluidos de la participación ciudadana, a través de garantizar el pleno funcionamiento del sistema democrático.

El crecimiento económico debía alcanzarse aplicando una reforma en la propiedad de las tierras, que sacara del estancamiento y el atraso a las zonas rurales y profundizando el proceso industrializador. Estos objetivos debían lograrse mediante la transferencia 20.000 millones de dólares a lo largo de diez años, mitad de los cuales provendría de EE.UU. y el resto inversiones privadas, que debían complementar los Estados latinoamericanos. Para llevar a cabo es reformas, los Estados debían conseguir más recursos a través de una reforma impositiva que permitiera mayor recaudación, cobrando más a los ricos y distribuir dichos recursos, facilitando el desarrollo de los sectores excluidos.

Pronto, los objetivos de crecimiento económico y democratización pasaron a un segundo plano, ocupando un lugar preeminente la seguridad y la defensa del continente ante un posible avance del comunismo. Gran parte de los capitales dirigidos a Latinoamérica para su desarrollo económico, fueron utilizados por los ejércitos de los diferentes países, que se convirtieron en los garantes del orden social.

Fuente Consultada:
Pensar La Historia-Argentina desde una historia de América Latina Capitulo 5  (Voces y Silencios en América Latina)

Reforma Universitaria 1918 Causas y Consecuencias Resumen Yrigoyen

LOS ESTUDIANTES EXIGEN REFORMAS EN LA EDUCACIÓN

Las ideas fundamentales acerca de los cambios políticos necesarios se fueron desarrollando, durante las primeras décadas del siglo, en las universidades de varios países latinoamericanos. En ellas se formaron las nuevas generaciones de jóvenes que comenzaron a luchar con el objetivo de modificar el sistema de privilegios existente en la Universidad (profesores pertenecientes a una élite de apellidos notables, nula participación de los estudiantes en las decisiones, etc.), y de lograr cambios en las sociedades en que vivían.

En Argentina, el número de estudiantes que asistían a las tres únicas universidades del país (Córdoba, Buenos Aires y La Plata) había aumentado de 3000 a 14.000 entre los años 1900 y 1918. En su mayoría eran hijos de inmigrantes, integrantes de familias de los sectores medios de la sociedad que, en 1918, pasaron a integrar masivamente el movimiento que modificó sustancialmente la educación superior en el país.

Partidarios de la Reforma, todos detenidos en un cuartel policial

No es casual que el movimiento reformista haya surgido en momentos de transformación nacional y universal , y precisamente en Córdoba. Esta universidad era la más tradicional de las tres existentes en ese momento (Buenos Aires y La Plata eran las oirás dos), y donde más pesaba la organización rutinaria de la enseñanza y la ortodoxia católica. Vistos los aires de renovación que soplaban por el mundo, con la quiebra de ideales traída por la guerra y el deslumbramiento de la Revolución rusa (todo ello deformado por la gran distancia ideológica y de ambiente a que se hallaba nuestro medio de esas realidades), y dado el más inmediato acceso del radicalismo al gobierno a través del voto universal, no es extraño que algo de todo esto haya hallado expresión en el movimiento estudiantil.

Por una parte, en obvio paralelo con la sociedad global, se trataba de lograr la participación plena del estudiante como ciudadano de la república universitaria, capaz de elegir y ser elegido. Por la otra, se buscaba aventar el dogmatismo imperante mediante el establecimiento de la docencia libre, que aseguraría la existencia de cátedras paralelas o nuevas. Finalmente, la libre asistencia a clase permitiría a los alumnos prescindir de oír a profesores en cuyos conocimientos no creían.

En un plano menos doméstico, como se ha dicho, la Reforma pretendía plantear temas de proyección latinoamericana y expresaba anhelos de solidaridad con los obreros, cuya lucha en pro de la redención social estaba dispuesta a apoyar.

Como dijimos antes había entonces tres universidades nacionales: Buenos Aires, Córdoba y La Plata; y dos provinciales, el Litoral (Santa Fe) y Tucumán que funcionaban de acuerdo con la ley Avellaneda, aprobada en 1885. Ésta les daba autonomía para trazar sus planes de estudios y libertad de cátedra. Pero la ley no impedía que verdaderas oligarquías de profesores tuvieran el monopolio de la enseñanza, principalmente en Córdoba, donde persistían la tradición colonial y la influencia eclesiástica. Allí estalló la chispa que derivó en la Reforma Universitaria, un movimiento juvenil que abrió los claustros a las corrientes modernas del pensamiento.

Las protestas comenzaron a partir de los recién creados centros de estudiantes, contra exigencias de asistir a clase y por la deficiente organización del Hospital de Clínicas. Se fundan entonces las Federaciones Universitarias (Córdoba, Buenos Aires, La Plata). Deodoro Roca, Osvaldo Loudet. Alfredo Orgaz, Arturo Capdevila, Gabriel del Mazo y Julio González, entre otros, lideran el movimiento juvenil.

La dirigencia nacional tomó partido en favor o en contra. «Los estudiantes —afirmó Juan B. Justo— se han dirigido a mí para pedirme que se les enseñe, que se les haga trabajar, que se abran laboratorios cerrados (…) que no se les obligue a asistir a clases absurdas. Tienen perfecto derecho a reclamar respeto por el empleo de su tiempo, de reclamar libertad de conciencia».

Tanto el presidente como el ministro de Instrucción Pública, -José Salinas, mostraron buena disposición a escuchar el reclamo estudiantil. Éste les permitía mediar en un tema cultural clave, manejado hasta entonces por los «notables» de siempre. Se interviene la Universidad de Córdoba, y se realizan las primeras reformas, pero la manipulación de la elección del nuevo rector por los grupos tradicionales agudiza el conflicto.

Los estudiantes declaran la huelga, ocupan la sede de la universidad, solicitan una nueva intervención y definen sus aspiraciones: gobierno tripartito con la participación de profesores, estudiantes y graduados; autonomía; asistencia libre; docencia libre; régimen de concursos: periodicidad de la cátedra; bienestar estudiantil; extensión universitaria; libertad de juramento.

La Universidad de Córdoba -la más antigua del país, fundada en 1613- fue durante varios siglos el principal centro de selección de las élites gobernantes locales: suministraba gobernadores, ministros y funcionarios. Era una universidad influida por la Iglesia Católica y por un grupo de familias aristocráticas, cuyos apellidos se repetían en la titularidad de las cátedras a través de generaciones.

En un clima marcado por el escolasticismo (para el cual, todas las ciencias eran tributarias de la teología), todo planteo social, educativo o pedagógico renovador era cuestionado por las autoridades. Un ejemplo ilustra esta situación: en 1884, el vicario Jerónimo Clara no permitió que Ramón J. Cárcano -futuro gobernador de Córdoba- defendiera su tesis doctoral sobre los derechos de los hijos extramatrimoniales.

En 1918, los estudiantes cordobeses decidieron poner punto final a una atmósfera intelectual que percibían como asfixiante. Dos factores confluían para favorecer su movilización. En primer lugar, un contexto internacional en el que os ecos de la revolución mexicana y la Revolución Rusa parecían abrir las puertas a cambios sociales profundos. En segundo lugar, la presencia de estudiantes descendientes de inmigrantes chocaba con la endogamia social que reproducía la universidad.

El 15 de junio, la elección de Antonio Nores -perteneciente a la logia católica «Corda Frates»- como rector de la Universidad Nacional de Córdoba fue el detonante del estallido. Los estudiantes ocuparon el Salón de Grados y exigieron el gobierno tripartito de la universidad -representación de estudiantes, docentes y graduados- el llamado a concurso para ocupar los cargos docentes y el fin de la influencia clerical en las aulas.

La estatua del Dr. Rafael García -la autoridad universitaria que, en 1884, había vetado la tesis doctoral de Cárcano fue derribada de su pedestal. El hecho reflejaba simbólicamente el fin de una época. El 23 de junio , el socialista Alfredo Palacios viajó a Córdoba y encabezó una manifestación de alrededor de 10.000 personas. La FUC (Federación Universitaria de Córdoba) fundada el mes anterior, dio muestras de una importante capacidad de movilización. A pesar de que la universidad fue clausurada, el 9 de septiembre los estudiantes la «tomaron» hasta que fueron desalojados por el ejército y la policía.

El movimiento estudiantil por la Reforma Universitaria no fue patrimonio de ningún partido político. En su gestación participaron radicales, socialistas, anarquistas y liberales democráticos, mancomunados en el cuestionamiento al dominio oligárquico sobre la universidad. Intelectuales prestigiosos, como José Ingenieros, brindaron su apoyo a la protesta.

El presidente Yrigoyen hizo suyas las banderas de la Reforma y convalidó, a través de sucesivos decretos, sus postulados fundamentales. Así nació la primera legislación reformista en las universidades americanas. Su influencia se extendió a México, a Perú y a otros países del continente.

Las bases programáticas que estableció la Reforma fueron:

Cogobierno estudiantil
Autonomía universitaria
Docencia libre
Libertad de cátedra
Concursos con jurados con participación estudiantil
Investigación como función de la universidad
Extensión universitaria y compromiso con la sociedad

LA JUVENTUD ARGENTINA DE CÓRDOBA A LOS HOMBRES LIBRES DE SUDAMÉRICA

Hombres de una república libre acabamos de romper la última cadena que en pleno siglo XX, nos ataba a la antigua dominación monárquica y monástica. Hemos resuelto llamar a todas las cosas por el nombre que tienen. Córdoba se redime. Desde hoy contamos para el país una vergüenza menos y una libertad más. Los dolores que quedan son las libertades que faltan. Creemos no equivocarnos, las resonancias del corazón nos lo advierten: estamos pisando sobre una revolución, estamos viviendo una hora americana.

La rebeldía estalla en Córdoba y es violenta porque aquí los tiranos se habían ensoberbecido y era necesario borrar para siempre el recuerdo de los contrarrevolucionarios de Mayo. Las universidades han sido hasta aquí el refugio secular de los mediocres, la renta de los ignorantes, la hospitalización segura de los inválidos y -lo que es peor aún- el lugar en donde todas las formas de tiranizar y de insensibilizar hallaron cátedra que las dictara. Las universidades han llegado a ser así fiel reflejo de estas sociedades decadentes que se empeñan en ofrecer el triste espectáculo de una inmovilidad senil. Por eso es que, dentro de semejante régimen, las fuerzas naturales llevan a mediocrizar la enseñanza y el ensanchamiento vital de los organismos universitarios no es el fruto del desarrollo orgánico, sino el aliento de la periodicidad revolucionaria.

Nuestro régimen universitario -aun el más reciente- es anacrónico. Está fundado sobre una especie de derecho divino; el derecho divino del profesorado universitario. Se crea a sí mismo. En él nace y en él muere. Mantiene un alejamiento olímpico. La Federación Universitaria de Córdoba se alza para luchar contra este régimen y entiende que en ello le va la vida. Reclama un gobierno estrictamente democrático y sostiene que el demos universitario, la soberanía, el derecho a darse el gobierno propio radica principalmente en ios estudiantes. El concepto de autoridad que corresponde y acompaña a un director o a un maestro en un hogar de estudiantes universitarios no puede apoyarse en la fuerza de disciplinas extrañas a la sustancia misma de los estudios. La autoridad, en un hogar de estudiantes, no se ejercita mandando, sino sugiriendo y amando: enseñando. […]

Por eso queremos arrancar de raíz en el organismo universitario el arcaico y bárbaro concepto de autoridad que en estas casas de estudio es un baluarte de la absurda tiranía y sólo sirve para proteger criminalmente la falsa dignidad y la falsa competencia. […]

La juventud ya no pide, exige que se le reconozca el derecho a exteriorizar ese pensamiento propio en los cuerpos universitarios por medio de sus representantes. Está cansada de soportar a los tiranos. Si ha sido capaz de realizar una revolución en las conciencias, no puede desconocérsele la capacidad de intervenir en el gobierno de su propia casa. […]

La Juventud Universitaria de Córdoba, por intermedio de su federación, saluda a los compañeros de América toda y les incita a colaborar con la obra de libertad que se inicia.»

Fuentes Consultadas:
Historia Argentina Santillana Luchilo-Romano-Paz
Historia 3 La Nación Argentina Kapeluz de Miretzky – Mur – Ribas – Royo.

CRÓNICA DE LA ÉPOCA:
POR PABLO BUCHBINDER
Períodico El Bicentenario Fasc. N°6 Período 1910-1929

Los reclamos de los estudiantes realizados durante los primeros meses del año econtraron econ en el gobierno de don Hipolito Irigoyen. Sin duda entre los militantes radicales la causa de los alumnos cordobeses genera una adhesión. Por eso la Universidad fue intervenida por el Poder Ejecutivo en abril.

El interventor José N. Matienzo impuso un nuevo estatuto. Terminó con los órganos de gobierno integrados por miembros vitalicios y obligó a hacer elecciones. El nuevo estatuto otorgó a los profesores de la Universidad la potestad para elegir a las autoridades de los órganos colegiados que eligen al rector. Sin embargo, los profesores volvieron a elegir a aquellos que habían controlado la Universidad hasta la intervención. Se inclinaron así por los grupos ligados a la «Corda Frates», un pequeño y cerrado círculo secreto de la oligarquía cordobesa.

Esto generó una nueva reacción de los estudiantes que decidieron desconocer el gobierno de la Universidad surgido de aquella intervención. Creen que es necesario un nuevo proceso de intervención, pero pretenden ahora jugar un papel decisivo. Los nuevos estatutos deben asignar, han declarado los dirigentes, un papel relevante a los estudiantes en la elección de las autoridades. Sólo la participación activa de los jóvenes puede garantizar el cambio que la casa de estudios de Córdoba requiere para adecuar su enseñanza, perfeccionarla y modernizarla.

El movimiento de los estudiantes ha generado una gran simpatía entre los trabajadores de la provincia de Córdoba y también entre algunos de sus profesionales, especialmente médicos y abogados. También ha logrado una notable adhesión en las capitales de diferentes provincias y en la de la República. La consigna «Córdoba libre», pregonada por los estudiantes cambio son en la provincia mediterránea todavía muy fuertes. Los conservadores, clericales y reaccionarios, que han sido desalojados de sus posiciones de poder en las provincias gracias al gobierno radical, se resisten a ceder el control de la Universidad.

Han tomado a la casa de estudios como si fuera su propio feudo. Sin embargo, confiamos desde esta redacción en que el gobiernonacional siga siendo consecuente en su defensa de las instituciones liberales y democráticas.

Así parecen indicarlo los rumores que señalan que el mismísimo ministro de Justicia e Instrucción Pública, José S. Salinas, va a hacerse cargo de una nueva intervención. Se cree también que él va a imponer los nuevos estatutos que garantizarán la participación activa de los estudiantes y consecuentemente el cambio que requiere la Universidad para adecuarse a los tiempos que vendrán.

Períodico El Bicentenario Fasc. N°6 Período 1910-1929

Educación Gobierno de Rivadavia Creacion de la Universidad de Bs.As.

Educación Gobierno de Rivadavia y La Creación de la Universidad de Buenos Aires

La llamada «época de Rivadavia«, incluyendo el ministerio ejercido por este discutido estadista bajo el mandato de Martín Rodríguez y su posterior -y efímera- presidencia, fue muy rica en iniciativas en el campo cultural y educativo. No es arriesgado sostener que Buenos Aires superó lo conocido hasta entonces y lo que siguió en la «época de Rosas».

Educación Gobierno de Rivadavia PeriodismoLa más importante de las novedades del momento fue la creación de la Universidad de Buenos Aires, en agosto de 1821, bajo cuyo control quedó el resto de la enseñanza, en la primera de las «reformas educativas» de nuestra historia independiente.

Entre los primeros departamentos de la casa de altos estudios -que sería con el tiempo uno de los pilares de la educación y la cultura nacionales- se contaron los de medicina, jurisprudencia, ciencias sagradas, matemáticas y ciencias preparatorias. Su primer rector fue el presbítero Antonio Sáenz.

Un rol importante en la estructura educativa ocupó el antiguo Colegio de la Unión del Sur, convertido ahora en Colegio de Ciencias Morales (hoy Colegio Nacional de Buenos Aires), paso previo al ingreso en la Universidad.

Se trajeron laboratorios y otros elementos técnicos del exterior y se contrataron profesores. También se creó un sistema de becas que beneficiaba a estudiantes de las demás provincias.

Entre las instituciones surgidas en este marco, podemos nombrar el Departamento Topográfico, la Academia de Medicina, el Museo Público de Buenos Aires... Docentes especializados, ingenieros, artistas, taquígrafos (los primeros en trabajar en estas tierras), arribaron a lo largo de la década contratados por las autoridades o atraídos por beneficios inmigratorios.

Entre muchos otros nombres citemos al pintor saboyano Carlos Enrique Pellegrini y al litógrafo ginebrino César H. Bacle, quienes incrementaron, desde 1828, la iconografía local.

«Derechos del hombre…»
Floreció también la prensa periódica. En 1821, apareció El Argos de Buenos Aires. En él colaboraron Ignacio Núñez y Manuel Moreno, entre otros.

En sus páginas –como en las de La Abeja Argentina– solían publicarse novedades científicas y técnicas, por ejemplo, informes sobre los sistemas de telegrafía óptica aplicados en Europa. En 1823 apareció La Gaceta Mercantil, que tuvo carácter de diario y que subsistió hasta 1852.

La influyente colectividad inglesa residente en el país contó con un periódico en su idioma, The British Packett and Argentino News, editado con algunas interrupciones entre 1826 y 1858.

La proliferación de nuevos órganos de la prensa nacional fue constante: se sumaron 23 en 1825 en todo el país, siete de ese total siguieron editándose en 1826, año en que aparecieron más de treinta periódicos (la mayoría en Buenos Aires).

Esta característica se repitió en los años siguientes. Muchos de esos medios se implicaron en el debate en torno a la forma de gobierno: eran unitarios o federales. La violencia de esa prensa política parecía una reacción contra la ñoñería imperante en la colonia.

Al respecto escribió Arturo Capdevila: «En la era colonial solamente el panegírico y el ditirambo a las autoridades llegaba a la notoriedad de las letras de molde. Se vivía, de conformidad al apotegma general de la cortesanía, bajo el cetro de los mejores monarcas.

Con arreglo a este orden, los virreyes, gobernadores y demás funcionarios representaban en sus respectivas esferas aquella misma perfección. Por consiguiente, era de toda necesidad que se pasara por grados sucesivos al otro extremo: el de la invectiva, la negación y el ataque procaz…».

En ese terreno descolló en los años rivadavianos aquel a quien el investigador Miguel A. Scenna describió como «un fraile de combate», Fray Francisco Castañeda, enemigo feroz de Rivadavia y de los unitarios.

Entre los estrafalarios  títulos de los periódicos que libró  desde la imprenta, anótese éste: Derechos del hombre, o discursos histórico-místico-político-crítico-dogmáticos sobre los principios del Derecho político -sic-, impreso en Córdoba en 1825).

Entre los periódicos del interior, citemos El Cristiano Viejo (Córdoba, 1825), El Federal (Córdoba, 1826-1827), Vete portugués, que aquí no es (Santa Fe, 1828).

Por entonces varias provincias, como Tucumán, Corrientes y Salta, iniciaron la publicación oficial de sus respectivos Registros Oficiales. Además de la polémica política, eran centro de la atención periodística las notas de interés comercia! o cultural y los avisos. No así la noticia propiamente dicha, tal como se la entiende hoy.

Lejos quedaba el tiempo en que se contaba una única imprenta en el Plata…

Funcionaban en la capital las casas impresoras de Álvarez y Cía., Jones y Cía., la Imprenta del Estado, de la Independencia, la Imprenta Republicana, etcétera.

Todos estos talleres utilizaban prensas manuales de hierro, aptas para reducidos tirajes. Durante muchos años más, el volumen de los diarios o semanarios se redujo a cuatro páginas; en algunos casos la mitad de ellas cubiertas con avisos.

La adquisición por parte de los lectores se hacía por medio de suscripciones o en lugares fijos (en las mismas imprentas o en librerías).

Hacia 1826 se introdujo una novedad técnica europea de importancia: la litografía, nueva fuente de coloridos testimonios para la historia. La innovación se debió a la actividad del francés Jean Bautista Douville y de su pareja, Pillaut Laboisiére.

CREACION DE LA UNIVERSIDAD DE BS.AS.

Antecedentes de su creación.  El proyecto de establecer una universidad en la ciudad de Buenos Aires se remonta a la época colonial cuando, durante el gobierno de Vértiz, se pensó destinar a su sostenimiento las rentas producidas por los bienes que habían pertenecido a la Compañía de Jesús.

Pero su creación, dispuesta por Real Cédula de 1799, no llegó a efectuarse. Fue sólo en el Congreso de Tucumán donde adquirió forma y se concretó la idea de efectuar su fundación.

Juan Martín de Pueyrredón, en efecto, propuso al Congreso, el 18 de mayo de 1819, la erección provisional de una universidad.

A su juicio, no era posible demorarla — «sin grave perjuicio y escandalosa injusticia» —, ya que habían pasado los tiempos en que «como no era el interés de los virreyes el fomento de las ciencias en América, se contentaron con fundar el Colegio de San Carlos», dejando sepultada en el olvido la iniciativa de crear una universidad.

universidad de buenos aires

El proyecto del Director Supremo fue aprobado por el Congreso, en sesión del 21 de mayo, previo estudio de una comisión que en su dictamen destacó que no era posible dilatar por más tiempo la fundación de un «establecimiento tan útil al país y tan deseado de estos habitantes, sin contar los mismos perjuicios y la misma injusticia de que tantas veces se han quejado». Mas, los acontecimientos políticos y la anarquía imperante, que pronto llevaron a la disolución del Congreso y a la caída del Director, impidieron que la fundación pudiera realizarse.

El viejo anhelo sólo pudo concretarse durante la administración que, como gobernador de la provincia de Buenos Aires, presidió el general Martín Rodríguez.

Por decreto de fecha 16 de febrero de 1821, el presbítero Antonio Sáenz (1780-1825) —que por encargo de Pueyrredón había ajustado un concordato con el obispado y proyectado un reglamento para instalar la universidad— fue designado «comisionado del gobierno para establecer un estudio general», con amplias facultades para proceder a la organización de los departamentos que integrarían dicha casa de estudios.

Para convertir en realidad el proyecto tantas veces postergado, Sáenz celebró un acuerdo con el Consulado por el cual se convino la transferencia al nuevo establecimiento de las aulas de matemáticas, pilotaje, comercio, inglés, francés y dibujo, y acordó que se reconocería, como catedráticos de la universidad a los profesores del Instituto Médico.

Poco después, redactó el proyecto de organización de los departamentos y solicitó al gobierno que procediera a designar los prefectos que habrían de presidirlos.

Por decreto de 13 de junio de 1821 se efectuaron los nombramientos de prefectos, que recayeron en las personas siguientes: Manuel Antonio de Castro, Departamento de la Academia de Jurisprudencia; Cristóbal Martín de Montúfar, Departamento de Medicina; José Valentín Gómez, Departamento de Ciencias Sagradas; Vicente Anastasio Echavarría, Departamento de Jurisprudencia; Felipe Senillosa, Departamento de Matemáticas; Bernardino Rivadavia, Departamento de Estudios Preparatorios.

El mismo decreto determinó, finalmente, que «la reunión de los prefectos con un padrino de cada facultad, que sería el doctor más antiguo de ella, compondrán el Tribunal Literario», cuya presidencia correspondería al presbítero Sáenz como rector y cancelario de la universidad.

Constituido el Tribunal Literario, previo juramento de los prefectos ante el rector y de éste ante el ministro de gobierno, todo quedó preparado, el 7 de julio, para la inauguración de la universidad. Pero un cambio en la constitución del ministerio, que llevó a la cartera de gobierno a Bernardino Rivadavia, dio un nuevo impulso y espíritu a la creación, que no quedó como una fundación aislada sino pasó a integrar el cuadro general de las reformas culturales que se llevaron a cabo en ese momento histérico.

Erección y organización de la universidad. — El 9 de agosto de 1821 se dictó el Edicto de erección de la Universidad de Buenos Aires, suscripto por el gobernador Martín Rodríguez y su ministro Bernardino Rivadavia, documento importantísimo de nuestra historia cultural pues en él se sintentizaron ideas fundamentales sobre la estructura y función de la enseñanza superior.

Después de recordar los antecedentes de la creación —Real Cédula de 1799 y proyecto de Pueyrredón— el edicto señaló que, restablecida la tranquilidad luego de las agitaciones del año 1820, el gobierno debía cumplir uno de sus deberes primordiales: atender a la instrucción y educación públicas.

La fundación respondía, por tanto, no sólo a una necesidad de carácter docente; también tenía un sentido social y político: era una reacción de la cultura contra la barbarie. Esta interpretación anticipa, de acuerdo con la autorizada opinión de Ricardo Levene, «un aspecto de las contiendas civiles y de los agravios que realizó después la tiranía contra la universidad».

Luego de reconocer al presbítero Sáenz como organizador de la nueva institución y mencionar las disposiciones por él adoptadas, el edicto erige una universidad, a la que reconoce la jerarquía, preeminencia y prerrogativas de las universidades mayores.

Los estatutos — agregaba — deberían señalar la autoridad y jurisdicción de la universidad, del Tribunal Literario y del rector. Pero, hasta tanto ellos fueran dictados, se autorizaba a los miembros de la universidad a «conocer y resolver en todos los casos y causas del fuero académico». Finalmente, ponía a la institución en posesión «de todos los derechos, rentas, edificios, fincas y demás que han estado aplicados a los estudios públicos y se han servido para sus usos, funciones y dotación».

Inaugurada solemnemente el 12 de agosto de 1821, los estudios de la universidad fueron organizados por decreto de 8 de febrero de 1822, que aprobó el plan y presupuesto preparados por el Dr. Sáenz, aunque les introdujo modificaciones debido a la escasez de fondos y urgencias porque atravesaba la provincia.

Seis departamentos integraban la universidad :

Departamento de Primeras Letras, que se componía de diez escuelas elementales de la ciudad y doce de la campaña.

Departamento de Estudios Preparatorios, constituido por cátedras de latín, francés, filosofía, físico-matemática y economía política.

Departamento de Ciencias Exactas, que comprendía una cátedra de dibujo y otra de geometría descriptiva y sus aplicaciones.

Departamento de Jurisprudencia, integrado por cátedras de derecho natural y de gentes y derecho civil.

Departamento de Medicina, formado por tres cátedras: instituciones médicas, instituciones quirúrgicas y clínica médica y quirúrgica.

Departamento de Ciencias Sagradas, que abarcaba las cátedras de escritura, dogma y cánones, pero cuya apertura quedó postergada hasta 1825.

Fundamental en la organización de la universidad fue el concebirla como promotora de un sistema general de educación pública, que abarcaba todos los grados de la enseñanza: la escuela primaria, la enseñanza secundaria y la educación superior.

A esta característica se añadió la tendencia a introducir una nueva orientación cultural, que alejase a la juventud de los estudios puramente teóricos, que hasta ese momento habían sido los predominantes.

La consagración del profesorado universitario a la ciencia y a la cátedra fue una preocupación fundamental de Rivadavia.

Reaccionando contra el método tradicional de enseñanza, que reducía la actuación del catedrático al dictado o al comentario de un texto, estableció por decreto de 6 de marzo de 1823, que cada profesor —como obligación inherente al cargo— debía preparar las lecciones de su curso para su publicación.

El curso debía constar de dos partes: la primera destinada a la exposición de la teoría o doctrina que se enseñaba, y la segunda dedicada a la historia de la respectiva facultad «desde su origen conocido hasta el presente».

Esta medida, que implicaba el reconocimiento de la autoridad y jerarquía de los profesores, fue seguida por la afirmación del principio de libertad de cátedra al declararse, en julio del mismo año, que los catedráticos eran «independientes en todo lo relativo a sus cursos, por ser ellos los únicos responsables en esa materia».

Estas disposiciones de Rivadavia originaron un importante movimiento bibliográfico didáctico, que iniciado en 1823 continuó hasta 1827.

Gracias a él han llegado hasta nosotros los cursos dictados por Avelino Díaz, Felipe Senillo-sa, Juan Manuel Fernández de Agüero, Pedro Somellera, Eusebio Agüero, Pedro Carta Molina y, en forma fragmentaria porque quedaron inéditos, los del Dr. Pedro Sáenz.

El texto de estos cursos profesados en los primeros años de vida de la universidad, permiten apreciar el contenido de ciencia en ese momento histórico y el aporte de la universidad misma a la ciencia.

 Ver También: Grupo Que Acompañaba a Rivadavia

Fuente Consultada:
Historia Argentina Tomo I Desde La Prehistoria Hasta 1829  Nota de María Cristina San Román
Los Oligarcas Juan J. Sabreli – La Historia Popular Tomo 15 – Vidas y Milagros de Nuestro Pueblo
Argentinos de Jorge Lanata
Historia de la Cultura Argentina Artes-Letras-Ciencisa d e Manuel Horacio Solari Editorial ATENEO

Resumen de la Crisis del 1929 ó del 29 New Deal Caida de la Bolsa

GRAN DEPRESIÓN DE 1929: CAÍDA DE WALL STREET

La crisis económica mundial más importante en lo que va del siglo XX manifestó su primer síntoma con el Crack de la Bolsa de Nueva York, a fines de octubre de 1929. En los días que van del 24 al 29 de octubre de 1929 se produjo un gran pánico entre los inversiónistas con la consecuente super oferta de acciones, que motivó una gran caída en sus precios.

Debido a ello quebraron Bancos y empresas industriales, lo que marcó el comienzo de una gran desocupación. En 1930 la cantidad de desocupados en Estados Unidos de Norteamérica superaba los 17 millones, cifra que significaba el 30% de la población activa.

Esta crisis influyó para que se produjera un cambio de actitud en el mundo capitalista y se prestara mayor atención a la planificación estatal.

Este camino fue iniciado por Franklin Roosevelt con la aplicación del New Deal  que dio importancia a la planificación, cosa que se incrementó con la II Guerra mundial en 1939 y con la política económica mundial de post guerra y los distintos organismos de cooperación económica y financiera formados por distintos países.

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VEAMOS LA HISTORIA: El 24 de octubre de 1929 al mediodía, el crecimiento financiero de los años veinte yacía hecho pedazos en el suelo de la Bolsa de Nueva York. Miles de norteamericanos, desde viudas pobres hasta magnates, habían perdido sus salvavidas. Al final del día se habían suicidado once financistas.

Mirando hacia atrás, los signos que desembocarían en el «jueves negro» estaban escritos en las paredes. Los precios de las acciones habían subido más del doble desde 1925 y en setiembre el índice Dow Jones (una estimación del valor de las acciones principales) había alcanzado la marca récord de 381 en un mercado frenético.

Los indicios de una recesión económica mundial y las advertencias de los expertos de que las acciones estaban sobrevaluadas habían provocado que algunos inversores importantes empezaran a retirarse del mercado, pero el 19 de octubre el impulso de vender alcanzó proporciones alarmantes y los precios empezaron a caer.


Caída de la Bolsa de Wall Street: Si bien la Primera Guerra Mundial se desarrolló solamente en algunas regiones europeas, la crisis económica que se desencadenó luego de su finalización afectó a todo el planeta.

Esta crisis, que cuestionó entre las dos guerras mundiales, la supervivencia del sistema capitalista tal como se venía planteando hasta ese momento, tuvo su centro en los Estados Unidos y de alli se extendió al mundo.

Los desequilibros económicos: Luego de la Primera Guerra, los gobiernos de los diferentes países del mundo, tenían esperanzas en recuperar la prosperidad económica que habían disfrutado hasta 1914. Durante los años 1918-1919, parecía que estas expectativas se estaban cumpliendo, pero en 1920 comienza una crisis que hizo caer precios y expectativas.

Tanto los países anglosajones, como los que habían permanecido neutrales en la guerra, como Japón, ensayaron propuestas para volver a tener una economía sólida basada en una moneda estable, pero lo consiguieron solo parcialmente.

Sin embargo, en la caotica Alemania cayó totalmente el sistema monetario, con lo cual la moneda perdió su valor y terminó con el ahorro privado. Las empresas, entonces, debieron recurrir a los préstamos extranjeros para poder sobrevivir, circunstancia que colocó a Alemania, en los años siguientes, en una gran dependencia de los créditos externos. La situación no era muy diferente en la Unión Soviética y en los países del este europeo, pero en Polonia, Hungría y Austria, la moneda no perdió totalmente su valor.

A partir de 1924, la crisis se fue superando, y comenzó una nueva etapa de prosperidad que reanuda el crecimiento económico, a pesar que algunos precios de materias primas y alimentos básicos volvieron nuevamente a bajar, y que el desempleo se mantuvo alto. Estos desequilibraos llevarían a una nueva crisis, pero esta vez, más profunda.

Estados Unidos y el modelo de vida americano: La Primera Guerra Mundial había favorecido a los Estados Unidos de una manera espectacular, convirtiéndolo en el principal proveedor de materias primas y productos alimenticios e industriales. También era el principal acreedor del mundo, y su influencia en Europa era fundamental.

La guerra había traído también un importante crecimiento industrial que se calcula en un 15%, siendo los sectores más favorecidos aquellos relacionados con la industria bélica. La agricultura también se había beneficiado y las necesidades europeas de comerciar, convirtieron a la flota americana en la segunda marina mercante del mundo.

La prosperidad y el crecimiento que se inició en los primeros años de la década de 1920, fueron mucho más profundos y estables en los Estados Unidos. En esta época se consolidaron sectores industriales nuevos como la industria eléctrica , la química y la petroquímica, la aeronáutica, la automotriz, el cine y la radiofonía.

Como consecuencia de este desarrollo industrial sin precedentes, el sistema energético se renovó, sobre todo a partir del incremento del consumo de petróleo y electricidad.

La industria se hizo más eficiente al incorporarse el Taylorismo y el Fordismo como nuevas modalidades de producir y organizar el trabajo y la producción en serie se impuso. También se desarrollaron nuevas actividades relacionadas indirectamente con las nuevas industrias, como la construcción de carreteras, de aeropuertos, de viviendas de fin de semana, etc.

Como la competencia industrial era muy fuerte, aumentó la concentración empresarial, dando lugar a la formación de trusts.

La agricultura, por el contrario, no vivió un crecimiento similar, pues los precios agrícolas se mantuvieron por debajo de los precios industriales, generando un desequilibrio desfavorable al sector primario. Ante esto, muchos campesinos vendieron sus tierras por debajo del valor real y se fueron a las ciudades.

Sin embargo, la prosperidad indefinida y el optimismo se extendían por todas partes. Eran los años dorados del consumismo y de la exaltación nacionalista. Se creía alcanzada la meta de ser una sociedad opulenta.

El clima de confianza se tradujo en la compra de acciones de las empresas industriales por parte de un gran número de la población, siendo la Bolsa de Nueva York el centro de la economía mundial, a dónde llegaban capitales de todos los puntos del planeta.

A pesar de esto, como la economía mundial estaba en desequilibrio con respecto a los Estados Unidos, no se pudo generar una demanda suficiente que pudiese sustentar la expansión industrial. Esto dio lugar a que ya en 1925, se comenzase a acumular stock de diversos productos, dando lugar a la caída de los precios, al desempleo y a la pérdida de la capacidad adquisitiva de la población.

Hacia fines de la década, la compra de acciones de manera desenfrenada creció en un 90%. La especulación financiera hacía ganar dinero rapidamente, siendo el valor de las acciones ficiticios, ya que estaban por encima de su valor real. (La gente sacaba créditos en los bancos y ponía ese mismo dinero en la bolsa, a un interés mas alto de lo que pagaba)

La caída de la Bolsa de Nueva York:

EL PORQUE DE LA CRISIS: A medida que la prosperidad aumentaba, los empresarios buscaron nuevas negocios para invertir sus ganancias. Prestaban dinero a Alemania y a otros países e instalaban sus industrias en el extranjero (la Argentina y Brasil, entre otros).

También invertían en maquinarias que permitían aumentar la producción. Desde que advirtieron que tendrían dificultades para vender tanta mercadería, comenzaron a invertir en bienes de lujo, como joyas o yates, y en negocios especulativos.

La compra de acciones en la bolsa se fue transformando en uno los más rentables. Muchas veces, para comprar acciones, los empresarios pedían créditos a los bancos. Debido a que la ganancia de las acciones podía llegar a un 50% anual y el interés que debían pagar por los créditos bancarios era del 12%, los beneficios que obtenían eran enormes.

A fines de la década, la prosperidad, que antes estaba basada en el desarrollo industrial, pasó a depender de la especulación.

En 1928, algunos síntomas hacían prever que la economía estaba en peligro. Los ingresos de la población no habían subido tanto como para que el consumo siguiera creciendo.

Los almacenes estaban llenos de mercaderías que no podían ser vendidas y muchas fábricas comenzaron a despedir a sus trabajadores. Sin embargo, en la bolsa seguía la fiesta especulativa.

Los precios a que se vendían las acciones no reflejaban la situación económica real de las empresas. Aunque el crecimiento de muchas de ellas se había detenido, sus acciones seguían subiendo porque había una gran demanda de los especuladores. Nadie pudo o quiso darse cuenta de la gravedad de la situación.

Cuando en octubre de 1929 la Bolsa de Nueva York quebró, la crisis fue inevitable y se extendió al sistema bancario, a la industria, el comercio y al agro estadounidenses. Sus consecuencias se sintieron también en todo el mundo y perduraron hasta la Segunda Guerra Mundial.

El jueves 24 de octubre de 1929, se produjo el crash de la bolsa de Wall Street.

Más de 13.000.000 de títulos que cotizaban en baja no encontraron compradores y ocasionaron la ruina de miles de inversores, muchos de los cuales, habían comprado las acciones con créditos que ya no podrían pagar. (Foto:Una multitud aguarda para retirar sus depósitos)

Esto llevó a que la gente entrara en pánico, y quienes poseían dinero en cuentas bancarias corrieron a retirarlo.

Los bancos no eran capaces de hacer frente a tal magnitud de reintegros, y además, como en los Estados Unidos se había tratado de hacer frente al descenso de la demanda con una expansión del crédito a los ciudadanos comunes, se vieron desbordados por deudas incobrables.

Ante esto, se negaron a dar nuevos créditos y a refinanciar las deudas existentes, pero sin embargo, aproximadamente 600 bancos americanos quebraron.

A partir de ese momento se inició un período de contracción económica mundial, conocido como la «GRAN DEPRESiÓN».

En los Estados Unidos, el descenso del consumo hizo que los stocks acumulados crecieran, las inversiones se paralizaran y muchas empresas tuviesen que cerrar sus puertas.

La caída de la actividad industrial supuso una desocupación generalizada, de tal manera que se calcula que hacia 1932, existían en los Estados Unidos cerca de 13.000.000 de desocupados.

La depresión trajo también penuria en el campo, pues muchos agricultores se arruinaron como consecuencia de la caída de los precios y de los mercados agrícolas. Como solución desesperada para poder pagar sus deudas, gran cantidad de trabajadores agrícolas vendieron sus tierras a precios irrisorios y se fueron a trabajar al oeste.

La pobreza no alcanzó solo a campesinos y obreros, sino que se extendió a empleados, profesionales y capitalistas arruinados.

Extensión de la crisis: Las conexiones existentes en la economía internacional, pero sobre todo la dependencia que de los Estados Unidos tenía la economía europea, hicieron que la Gran Depresión, se extendiera por todo el mundo.

La caída de los precios en América afectó a las industrias de otras partes del mundo que tenían precios superiores a los estadounidenses y que al no poder competir, vieron drásticamente reducidas sus exportaciones. Al mismo tiempo, la disminución de la demanda norteamericana, (y por ende, de sus importaciones), frenó las exportaciones de muchos países, con lo que disminuyó el comercio mundial.

Los Estados Unidos también trataron de repatriar capitales que habían invertido en diferentes países. Esto tuvo una especial repercusión en Alemania, que tenía cuantiosos créditos tomados a Norteamérica, pues ese país había sido prácticamente obligado a endeudarse para hacer frente a las reparaciones de guerra estipuladas en el Tratado de Versalles, las que debían ser pagadas en efectivo.

La crisis afectó también a Austria, Gran Bretaña, Francia, América Latina, el Sudeste Asiático, Australia, y muchos más, ya que salvo en la Unión Soviética, sus consecuencias repercutieron de una u otra manera en todo el planeta.

El 11 de diciembre de 1930, en la ciudad de Nueva York, el poderoso Banco de Estados Unidos se derrumbó, y destruyó los depósitos de medio millón de cuentahabientes. Sólo en 1931 se desplomaron unos 2,300 bancos. Innumerables fabricantes con exceso de existencias cerraron sus fábricas para reducir pérdidas. Entre 1930 y 1933 un promedio de 64,000 trabajadores por semana pasaron a engrosar la multitud de desempleados. En 1933, unos 13 millones de estadounidenses estaban sin empleo, y quienes lo conservaron vieron reducidos sus salarios. La producción industrial descendió hasta los niveles de 1916.

El New Deal: La crisis había llevado a replantear el rol del Estado en la economía de una nación. En marzo de 1933 asumió como presidente de los Estados Unidos, Franklin Roosevelt, quien se fijó como principal objetivo reconstruir la economía de su país.

Para esto desarrolló un plan conocido como «New Deal», que consistía en la regulación de la economía favoreciendo las inversiones, el crédito y el consumo, lo que permitiría reducir el desempleo. El gasto público debía orientarse a la seguridad social y a la educación.

El modelo estaba inspirado en las ideas del economista John Keynes que expuso sus principios en el libro «La teoría general del empleo, el interés y el dinero».

Keynes sostenía los principios del liberalismo clásico, pero proponía la intervención del Estado en aquellos casos en que se viera perjudicado. Creía que una redistribución de los ingresos y el aumento de la tasa de empleo, reactivaría la economía. Nació así la teoría keynesiana.

Las medidas adoptadas por Roosevelt fueron: ayudar a los bancos, subvencionar a los agricultores, aumento de los salarios y reducción de las horas de trabajo, creación de nuevos puestos de trabajo en la administración pública y en obras públicas, lo que daría un fuerte impulso a la construcción y a sus industrias derivadas. También se establecieron planes de asistencia sanitaria y se organizó un nuevo sistema de jubilaciones y pensiones»

Los resultados del New Deal fueron desiguales, lográndose estabilización en lugar de crecimiento. No se logró el pleno empleo y la permanencia de un número alto de desocupados, hicieron de la década del 30. Un período de tensiones y enfrentamientos sociales.

LOS GOBIERNOS enmarcados en el New Deal (Nuevo Trato) del presidente Franklin Delano Roosevelt, desde 1933 hasta 1940, no lograron elevar el empleo ni la producción industrial norteamericana a los niveles que tenían en 1929. Sin embargo, gracias a la inversión pública y a la reestructuración casi total de la economía, pero sobre todo al liderazgo económico de Washington, el país quedó preparado para asumir el predominante papel internacional que le correspondió desempeñar en la Segunda Guerra Mundial y que trajo consigo la recuperación económica además de una gran victoria.

La necesidad de aumentar la producción debido a la guerra finalmente solucionó el problema de la cesantía. El esfuerzo económico que se requería para satisfacer las demandas de las fuerzas armadas y los aliados era gigantesco. La forma en que reaccionó la industria norteamericana abrió un espectro tan grande de posibilidades económicas que, al realizarse, crearía para los Estados Unidos una era de prosperidad y poder, sin precedentes.

Primer discurso de inauguración de F.D. Roosevelt el 4 de marzo de 1933
[…] Nuestra tarea prioritaria es hacer que la gente vuelva a trabajar. Esto se puede conseguir mediante un reclutamiento directo por parte del gobierno. […] Nosotros podemos facilitar la realización de este objetivo aumentando el precio de los productos agrícolas, y con éstos la capacidad adquisitiva de los agricultores.

Podemos facilitarlo insistiendo para que el gobierno federal, el de los Estados y los gobiernos locales se pongan a trabajar inmediatamente para reducir de una forma draconiana sus costes de funcionamiento. Podemos facilitarlo unificando las ayudas a las víctimas de la crisis. […] Podemos facilitarlo planificando y supervisando a nivel nacional todas las formas de transporte, de comunicaciones y de servicios que tienen claramente un carácter de interés público […].

Finalmente, en nuestro camino hacia la plena ocupación, necesitaremos llevar a cabo tres medidas destinadas a prevenir un retorno a los malos tiempos pasados: tendrá que haber una estricta vigilancia de todas las actividades bancarias, financieras y de inversiones; habrá que limitar las actividades de los que especulan con el dinero de los demás; habrá que asegurarse de que nuestra divisa sea a un tiempo adecuada y saneada. […]
Nuestras relaciones comerciales internacionales, aunque tienen mucha importancia, son, hoy, secundarias respecto a la necesidad de establecer una política nacional saneada […].

DEPRESIÓN MUNDIAL
La oleada de la depresión económica norteamericana sacudió a todo el mundo. Japón perdió el lucrativo mercado estadounidense para sus exportaciones de seda (que habían supuesto vitales ingresos para los agricultores y trabajadores de su industria textil).

Debido a la retirada de los préstamos norteamericanos, muchos gobiernos de Iberoamérica tuvieron que abandonar numerosos proyectos.

En Europa, la quiebra del Creditanstalt, el mayor de los bancos austríacos, en mayo de 1931, repercutió en muchos otros, que se vieron obligados a cerrar, incapaces de satisfacer sus obligaciones.

Los esfuerzos internacionales por ayudar al Creditanstalt sólo lograron agotar las necesarias reservas de otros bancos.

En Alemania estaban sin trabajo la mitad de los hombres en edades comprendidas entre 16 y 30 años. En Australia, el desempleo ascendió de menos del 10 por ciento en 1929 a más del 30 por ciento en 1932.

En el mundo, el número de los desocupados se elevaba a 30 millones. En las ciudades, el aguijón del hambre impulsaba a infinidad de hombres y mujeres a buscar alimento en los cubos de basura.

Mientras tanto, miles de hectáreas de grano se pudrían en los campos porque su recolección y transporte no resultaban económicos. En Brasil se quemaron, por la misma causa, miles de toneladas de café.

En septiembre de 1931, Gran Bretaña abolió la convertibilidad de la libra en oro; es decir, el patrón oro había sucumbido. Al protegerse las naciones con fuertes barreras arancelarias, cuotas de importación, devaluaciones de moneda y numerosos medios para amparar sus industrias, el comercio internacional se derrumbó. Las dificultades económicas acentuaron la insolidaridad de las naciones, cuando sólo la cooperación hubiera podido subsanar los males.

Paradójicamente, el auténtico estímulo para la recuperación económica provino del rearme alemán, cuyas larvadas raíces se hundían siniestramente en la sima de la Depresión. En términos de vidas y padecimientos, fue un estímulo cuyos abrumadores costes superarían cuanto la experiencia o la imaginación humanas pudieran concebir.

CRISIS MUNDIAL EN EL MUNDO

Las manifestaciones —como esta marcha de hombres sin trabajo organizada en Londres en 1930 (centro)— ponían de relieve ante la opinión pública la angustiosa situación. Inglaterra tenia en diciembre de 7930 dos millones y medio de parados.

Una imagen de la época, reclamos gráficos

EFECTO DE LA CRISIS EN AMERICA LATINA: Las guerras y las crisis tienen repercusiones ambivalentes. Por una parte, las destrucciones que acarrean pueden empobrecer a grandes potencias y arruinar el comercio internacional. Por otra, la ruptura económica pueda facilitar el «despegue» de algunos países.

Así, por ejemplo, los países latinoamericanos, no envueltos directamente en las dos Guerras Mundiales, encontraron en ellas la oportunidad de transformar su economía.

Durante este período América Latina incrementó sus exportaciones y acumuló considerables ingresos, al mismo tiempo que los países capitalistas centrales, plenamente implicados en estos conflictos, dedicaban todo su esfuerzo industrial a la producción de armamento y cesaban momentáneamente en su papel de exportadores de bienes de consumo directo.

En la década de 1920, aun con precios inestables y, a menudo, desfavorables, América Latina alcanzó un lugar importante en el mercado internacional gracias a la demanda, europea primero y estadounidense después, de materias primas.

De todos modos, el mundo occidental dominante tenía todavía en su activo las tres cuartas partes de la producción de minerales, y apenas dependía del resto del mundo para abastecerse de energía.

Incluso antes de estallar la crisis de 1929, el mercado de materias primas era muy inestable, sobre todo para América Latina, que perdió en parte su anterior diversificación comercial y se ligó más a la nueva economía dominante: Estados Unidos.

Entre 1910 y 1930, la coyuntura internacional fue favorable a Latinoamérica, pues se sostuvo la expansión de Brasil y los países del Plata, y mediante inversiones directas norteamericanas el crecimiento llegó a regiones hasta entonces muy atrasadas.

Aun así, la Gran Depresión, desencadenada en un momento en que el mundo ya era interdependiente, alcanzó tanto a los países pobres como a los ricos, pero no por igual.

En Latinoamérica las repercusiones de la crisis fueron mayores porque el continente estaba ya más abierto al comercio internacional y porque Estados Unidos -país donde se inició esta importante crisis económica- había sustituido a Gran Bretaña como principal proveedor de mercancías y capitales. Los efectos de la crisis alcanzaron de lleno a Argentina, Brasil y México: por una parte, los países ricos redujeron a una tercera parte sus compras en estas naciones; por otra, los movimientos de capital se interrumpieron.

Los efectos primordiales de la crisis fueron, pues, nocivos. Si bien, examinando la cuestión con más profundidad, se podría incluso afirmar que la crisis benefició al conjunto de América Latina, por cuanto el cierre del mercado internacional la indujo a industrializarse y a diversificar su producción.

CRÓNICA DE LA ÉPOCA:
NOTA A CARGO DE SILVIA B. LÁZZARO Historiadora

Períodico El Bicentenario Fasc. N°6 Período 1910-1929

La crisis con epicentro en Wall Street impacta en todos los ámbitos de la economía capitalista, afectando tanto a los países industrializados como a los productores de materias primas. Los motivos de la amplia propagación son las gigantescas dimensiones asumidas por la producción industrial en Estados Unidos y los vínculos financieros que la posición dominante del dólar había creado en Europa, Canadá y América latina.

El mecanismo de mercado se desbarató provocando, por un lado, la implementación de formas de regulación ante la exigencia de generar renovados impulsos a la actividad económica y para recuperar el empleo y la demanda; y por otro, se produjo un reacomodamiento, fundamentalmente en los países centrales, que se caracterizó por adoptar claros perfiles proteccionistas. Se asistió a una quiebra del sistema multilateral de comercio y de pagos, cobrando fuerza procesos como la constitución de bloques, acuerdos bilaterales, devaluación monetaria, abandono del patrón oro, adopción de controles de cambio y el establecimiento de cuotas de importación.

El objetivo explícito de tales medidas tiende a desvincular los medios de pago y el nivel de la economía interna, de las fluctuaciones del balance de pagos y a posibilitar la adopción de estrategias monetarias y fiscales compensatorias que permitan contrarrestar los efectos de la crisis.

Las secuelas más inmediatas de esta situación son la disminución del comercio y del movimiento internacional de capitales, lo que implica una serie de consecuencias mutuamente condicionadas para las economías dependientes especializadas en la exportación de productos primarios: reducción de los volúmenes exportados; trastrocamiento de la corriente internacional de capitales; disminución del poder de fcpmpra de las exportaciones; empobrecimiento de las reservas, y profundización i del endeudamiento externo en tanto es ineludible equilibrar el déficit de la balanza de pagos.

Los vanos intentos por encontrar un acuerdo que regule las transacciones internacionales muestran hasta qué punto se deterioró la situación política.

Las economías latinoamericanas sufrieron de inmediato las secuelas de la crisis, surgiendo dos opciones para responder al crack económico global: una, fortalecer los vínculos comerciales con los países desarrollados con el propósito de compartir equitativamente el mercado y mantener el funcionamiento del modelo basado en la exportación/importación, en el contexto más general signado por la reducción de la demanda ocasionada por la crisis; otra, no necesariamente contrapuesta a la primera, iniciar un proceso de industrialización que tienda a superar la vulnerabilidad externa y a lograr una mayor autosuficiencia, sustituyendo importaciones tradicionales de Europa o Estados Unidos.

A causa de los efectos de la depresión sobre los sectores más concentrados se está registrando un desplazamiento general hacia la implementación de políticas económicas intervencionistas que estimulen la sustitución de importaciones y el incremento de la actividad industrial. E implica secuelas sociales complejas: el germen de una burguesía industrial, que no representa una amenaza potencial a la hegemonía de las clases tradicionales -sino que por el contrario contribuye a su diversificación, pero también a su cohesión en torno a la defensa de intereses compartidos-, y el crecimiento y fortalecimiento de los movimientos sindicales. En efecto, el apoyo y el control del trabajo se erigen en condición fundamental para la expansión industrial de forma rentable, emergiendo el trabajo organizado como un actor importante en la escena social.

La crisis del capitalismo liberal muestra la imposibilidad de que el Estado se siga manteniendo al margen del ámbito socioeconómico, pero también del político institucional. El desprestigio de las instituciones políticas del capitalismo liberal conduce al fortalecimiento de la propuesta corporativa en sus diferentes variantes (fuerzas armadas, Iglesia, sindicatos y organizaciones empresariales), cuya función será recibir y dar respuestas a las demandas que se generen.

La crisis es un mecanismo recurrente del sistema capitalista mismo y quizá pueda considerársela no íntegramente como un proceso de desequilibrio, sino por el contrario como una estrategia equilibradora; en tanto también es capaz de generar respaldo a la inversión, al crédito y al sistema banca-rio: políticas asistenciales e incremento de la obra pública como formas de reactivación de la economía.

Lo esencial es plantearnos como desafío aprehender los dilemas económicos que se generan y, más aún, discutir sus soluciones en el contexto de un sistema de producción capitalista complejo en su naturaleza y en el diagnóstico de sus problemáticas, susceptibles de continuos abordajes teóricos que nos deriven hacia el imprescindible debate.

Fuente: Períodico El Bicentenario Fasc. N°6 Período 1910-1929

Bases del crecimiento economico de Argentina en 1880 Proyecto de Roca

A comienzos de la década que se inicia en 1880, las posibilidades económicas del país se asentaban sobre bases con las que toda la dirigencia argentina coincidía: ingreso al mercado mundial como productor de artículos primarios, transporte capaz de llevar a puerto esta producción, capitales para explotar los recursos naturales fundamentalmente la tierra e inmigración para paliar la escasez de mano de obra. Además, era indispensable terminar con la anarquía monetaria para unificar y prestigiar los medios de pago de la Nación.

La circunstancia internacional tendía a favorecer estos planes: en Europa existía un mercado de capitales ávidos de colocaciones con alto rendimiento; a su vez, la industria del viejo Continente, con exceso de producción, buscaba nuevos mercados y, al mismo tiempo, productos primarios para elaborar. Así, el momento del despegue económico del país se veía favorecido por una especial y tal vez irrepetible circunstancia.

Julio Argentino Roca  Presidente Argentino (1880-1186)

Julio Argentino Roca Presidente Argentino (1880-1186)

En qué consistía este proyecto?  En lo económico, la inserción de nuestro país en la división internacional del trabajo a partir de la producción de materias primas y alimentos y la importación de la mayor parte de los productos elaborados que se consumían en el mercado interno; en lo social, el tratar de cambiar usos nativos a través de la inmigración de mano de obra y tratando de europeizar nuestras costumbres; y en lo político, la conformación de un estado moderno a partir de instituciones a imitación de la Europa de fin de siglo con el propósito de ofrecer garantías a los capitales extranjeros que invertían en nuestro país.

Por otra parte Europa tiene necesidad de colocar un excedente de producción y de población, asimismo necesita de alimentos y de materias primas.

Para asegurar la ansiada meta del progreso, los distintos sectores le atribuían a la educación una relevancia singular queriendo alfabetizar a la masa de argentinos que vivían bajo un índice de analfabetización extraordinario, pero más necesaria fue la educación de la elite dirigente que debía pasar por la universidad si quería acceder a una posición destacada dentro de la carrera política para alcanzar el poder.

Esta generación aprendió que la libertad individual era el valor supremo que el Estado debía defender y que el librecambio comercial era el sustento de toda política económica, pero no advirtió que esa libertad era privilegio de los fuertes y en la Argentina los fuertes no fueron precisamente los nativos, que el librecambio solo servía para consolidar al capital extranjero y que los sagrados derechos y garantías eran solamente excusas para amparar a las compañías extranjeras cuando buscaban eludir los impuestos nacionales o no querían someterse a las leyes justas de la Nación.

La ideología que adoptó esta generación fue el reflejo de los sentimientos e intereses de los terratenientes, su gobierno fue el gobierno de los selectos y de los iluminados. Bajo su influjo Buenos Aires dejó de ser la gran aldea para transformarse en una urbe cosmopolita de carácter, como ya dijimos, europeizante ya que la educación universitaria a la que nos referimos anteriormente tenía que venir de Londres y Paris.

1234
Inmigración
Europea
Ingreso de
Capitales
Educación y
Alfabetización
Construcción de
Ferrocarriles

El positivismo fue su filosofía: orden y progreso. Este lema, que se lo debemos a Comté, fue la bandera de su accionar. Progreso significó crecimiento y modernización. Orden consistía en crear las condiciones de tranquilidad en las cuales debía encontrarse el pueblo para permitir la proyección del progreso sin pausa.

La segunda mitad del Siglo XIX trae el triunfo del capitalismo industrial y con ello el aumento de la demanda de materias primas. La mejora en los transportes permiten el traslado de millones de inmigrantes que van a satisfacer la creciente demanda de mayor producción. En este mundo de progreso y cambio se inserta la Argentina a través de la expansión de su producción agropecuaria produciéndose entonces el fenómeno de un extraordinario crecimiento en su economía pero para ello fue preciso conquistar la Pampa Húmeda expulsando al indio y sometiendo todo el territorio nacional a la voluntad del gobierno central, de esta manera indios y gauchos fueron sacrificados en beneficio del sistema.

La riqueza generada se derrocharía en la construcción de palacios, monumentos y lujo a la europea, se quería copia a París, que era el centro mundial del progreso y educación.

Esta generación fue un fenómeno cultural trascendente, fruto de la política educacional liberal, querido y logrado por un plan meditado. Sus hombres oscilaban en los 30 años de edad en consecuencia no habían vivido la época del federalismo. Conocieron como una única realidad nacional la de los gobiernos liberales posteriores a Pavón y se formaron en los Colegios Nacionales lo que les permitió pertenecer a los grupos privilegiados convirtiéndose en ilustrados a la europea y aptos para integrarse a la política, a la burocracia y al ejercicio de las profesiones liberales ocupando los mejores cargos.

Sin trabas morales para sus ambiciones dejaron de lado los principios éticos de sus antecesores y las costumbres tradicionales creando un nuevo estilo de vida, aprovecharon los empréstitos, los juegos de la Bolsa, el hipódromo y los naipes que se hicieron sus costumbres y le otorgaron dinero fácil que les permitió acceder al despilfarro, a las viviendas más suntuosas, a la vestimenta europea y gozar de todos los lujos.

Con ellos comenzó la corrupción fenómeno nuevo en el país, salvo algunos pocos casos anteriores. Esta generación fue ajena al sentir nacional, inescrupulosa, dilapidó la riqueza de la Nación empobreciendo al país y exaltando como únicos valores culturales los propios de Europa, logrando también imponer en el país el respeto sagrado al capital extranjero.

...pero crecer al fin!
Sobre estas grandes líneas se fueron desarrollando las formas del espectacular crecimiento argentino de la década de 1880. Aunque Roca y su sucesor, Juárez Celman, se diferenciaron en sus distintas concepciones sobre el papel que debía desempeñar el Estado Nacional en este proceso, puede decirse que éste se llevó a cabo de acuerdo a una ideología única: progreso a toda costa y sin reparar en precios.

Fue un crecimiento anárquico y descontrolado, pero su febril espectáculo cubría todas las dudas y amordazaba cualquier predicción agorera. Puede afirmarse que el principio era crecer de cualquier modo, pero crecer al fin… Tantas décadas habían demorado en concretarse las profecías de Rivadavia, Sarmiento, Alberdi y tantos otros sobre el venturoso futuro que le estaba reservado a la Argentina, que cuando empezó a palparse su evidencia toda palabra prudente sonó como una cobardía, toda actitud sensata pareció una negación del porvenir.

Por eso, el progreso de esos años se realizó en medio de un desorden monetario que las leyes de Roca no alcanzaron a superar totalmente, dado que su gobierno se encontraba agobiado por una deuda exterior cada vez más voluminosa y acuciante, una política crediticia incontrolada y un sistema bancario irresponsable.

Pero aun con todas estas fallas, el despegue argentino tuvo una inauguración asombrosa que podía cuantificarse en los contingentes de inmigrantes que llegaban anualmente, en los kilómetros de vías que se tendían, en las exportaciones de productos nobles y fácilmente colocables, en las obras y construcciones que, por momentos, hacían de las grandes ciudades argentinas un inmenso campamento como lo era, por otra parte, La Plata, a un paso de Buenos Aires.

Sobre todo, las fallas del crecimiento se cubrían con una fanática fe en el progreso argentino, que nacionales y extranjeros compartían por igual. La crisis de 1890 puso de manifiesto los errores y abusos de este proceso, pero no conmovió sus grandes bases ni sus presupuestos ideológicos, y sirvió para demostrar que, rectificando algunos de los desaciertos cometidos, el camino emprendido en 1880 era el de la grandeza y el enriquecimiento de esta tierra, cuya imagen ya se hacía legendaria en el Viejo Continente.

 

Reformas Neoliberales en el Gobierno de Menem

Reformas Neoliberales en el Gobierno de Menem

Carlos Saúl Menem provenía del justicialismo, al que él mismo definió alguna vez como una corriente política nacionalista, populista y cristiana. Durante la década en que fue presidente, entre 1989 y 1999, reconvirtió al movimiento nacional y popular peronista en una fuerza política neoliberal en lo económico y conservadora en lo político.

Este alejamiento ideológico de las bases doctrinarias peronistas le permitió forjar una alianza electoral que lo llevó dos veces a la presidencia. Esa coalición estuvo formada por las clases sociales populares (en particular, los trabajadores) que tradicionalmente apoyaron al justicialismo, y también por sus tradicionales enemigos: los productores rurales, los financistas internacionales, los grandes industriales y las clases sociales altas, en general.

El neoliberalismo: Durante la campaña presidencial, Menem había prometido una revolución productiva que comenzaría con un salariazo, al parecer, en la línea del viejo populismo. La política económica que implemento contradijo esos postulados. Por el contrario, adhirió a los principios de la economía de libre mercado; es decir, un modelo que considera que todas las actividades económicas dependen únicamente de la libre iniciativa de las personas, salvo aquellas que son inevitablemente inherentes al Estado, como la defensa nacional y el mantenimiento del orden público. En los hechos, la adopción de esta ideología implicó el abandono de la concepción del Estado de Bienestar, propia del peronismo tradicional.

 Carlos Menem

Carlos Menem, Presidente de Argentina (1989-1999)

La economía de libre mercado tomó fuerza particularmente desde principios de 1991 cuando, después de un nuevo estallido hiperinfla-cionario, se puso en marcha el llamado Plan de Convertibilidad.

El economista Pablo Gerchunoff caracterizó al Plan de Convertibilidad como una estrategia de auto atamiento; es decir, el Estado se comprometió a no intervenir en la economía, como si se hubiera atado las manos.

Lo hizo en dos planos.

1. En materia cambiaría, una ley fijó, estable y perdurablemente (solo otra ley podía modificarlo), un tipo de cambio en el cual un peso es igual a un dólar.
2. En materia monetaria, el Banco Central solo podía emitir un peso si disponía de un dólar en sus reservas.

Como cinco años antes, la clave era el tamaño del Estado. Se inició, entonces, una serie de apresuradas privatizaciones con reglas poco claras. Los teléfonos, por ejemplo, fueron entregados en condiciones oligopólicas (un reducido número de oferentes podía controlar el mercado) y, previamente, el Estado debió hacerse cargo de las deudas de la empresa estatal. Se demoró, asimismo, la creación de entes reguladores que controlaran el poder de mercado, a menudo monopólico, de las nuevas compañías privadas.

La reforma del Estado: privatizaciones, descentralización y reformas administrativa y tributaria:

En esta reforma se buscaba devolver al Estado la difícil tarea de establecer normas precisas y aceptables para el gran capital nacional, el capital extranjero y la banca acreedora. Desde el gobierno se implementaron las medidas tendientes a satisfacer las demandas de todos esos sectores, que casi nunca se llevaban bien entre sí. De esa forma, se aseguró la estabilidad económica y la paridad cambiaría. Las principales políticas económicas que se implementaron desde el gobierno en relación con la reforma del Estado fueron las siguientes:

a. Privatizaciones
Apuntaban a «achicar al Estado». Para eso se vendieron al capital privado, nacional y extranjero, las empresas que manejaba el Estado. Canales de televisión, radios, ferrocarriles, transporte marítimo, transporte aéreo de pasajeros, teléfonos, gas, electricidad, servicio de agua potable y la empresa nacional de explotación de petróleo, entre otras, fueron vendidas en pocos años.

El Estado se comprometió a controlar las nuevas empresas privatizadas con los llamados «entes reguladores», que no en todos los casos fueron exitosos y muchas veces intervinieron en favor de los nuevos propietarios y no de los usuarios-clientes.

b. Descentralización
Esta reforma apuntó a transferir actividades o funciones del Estado Nacional, como la salud y la educación, a las provincias. En algunas, a su vez. se descentralizaron y delegaron funciones a los municipios. En muchos casos, provincias con una base económica débil no pudieron hacerse cargo en forma eficiente de las nuevas tareas.

c. Reforma administrativa
En algunas áreas, como el Ministerio de Economía, se buscó la profesionalización de sus trabajadores y el reemplazo de algunos de baja calificación por otros de un mejor nivel técnico. En general, esta reforma estuvo supeditada a ahorrar gastos, de forma tal que se implementaron los llamados «retiros voluntarios». El Estado pagaba una cifra de dinero para que el trabajador renunciara y se comprometiera a no volver a trabajar en la administración pública.

d. Reforma tributaria
Decidió atacar la evasión impositiva, pero no hubo muy buenos resultados porque se persiguió a los pequeños contribuyentes (comerciantes y profesionales independientes). Por otra parte, los grandes empresarios que pagaban eran siempre los mismos y a ellos les creaban nuevos impuestos en vez de evitar la evasión de los demás. Además, la Dirección General Impositiva (DGI) no se modernizó lo suficiente, lo que tornaba muy complicados los trámites vinculados al pago de impuestos.

La desregulación económica
Con este término se alude al cambio en la forma de control que realiza el Estado a las empresas. El Estado pasa a controlar o regular «menos» y de una manera más «libre», es decir, dejando que los empresarios se guíen de acuerdo con los beneficios económicos que recibirán al producir bienes y servicios. Algunos de los elementos que se aplicaron para posibilitar la desregulación son los siguientes:

• Eliminación de algunos subsidios o beneficios económicos a algunas empresas. Las que se vieron más afectadas fueron las chicas y medianas.
• Eliminación de antiguos «entes reguladores», como la Junta Nacional de Granos que imponía algunas restricciones a los empresarios.
• Menor atención a los problemas ambientales y a la calidad de los productos que se consumen.

La flexibilización laboral
Si bien no se pudo establecer una ley que flexibilice el trabajo, dicha flexibilización ya funciona en muchos lugares. Disminución de salarios, desaparición del aguinaldo, imposibilidad del trabajador de elegir la fecha de sus vacaciones, duración de la jornada de trabajo de más de diez horas y ser despedido sin cobrar indemnización fueron algunos de los cambios que se produjeron en la forma de contratación de los trabajadores.

El gobierno sostiene que la flexibilización es necesaria para que aumenten los puestos de trabajo, ya que contratar trabajadores en estas condiciones es más «fácil». No obstante, la desocupación aumentó mucho. Lo que casi nadie pone en duda es que la flexibilización laboral beneficia económicamente a los empresarios porque reduce los costos.

La renegociación de la deuda externa: el Plan Brady
Este acuerdo, que se realizó con la banca acreedora, consistió en la disminución de un porcentaje pequeño de la deuda externa y en una reducción de la tasa de interés a cambio del compromiso de la Argentina de pagar puntualmente las «cuotas» de la deuda. La reducción de la deuda no fue significativa y en poco tiempo los intereses acumulados superaron largamente ese descuento.

Gran parte de lo obtenido por la privatización de las empresas estatales fue destinado al pago de la deuda externa y aún así esta siguió aumentando. A mediados de 1997, la deuda externa argentina ascendía a 98 mil millones de dólares. Cuando no se puede pagar la «cuota», el FMI vuelve a prestar dinero a cambio de implementar políticas económicas destinadas a la reforma estructural que esa institución quiere que se aplique en la Argentina.

Fuente Consultada:
Sociedad Espacio y Cultura Siglo XX La Argentina en América y en Mundo
Tobio-Pipkin-Scaltritti – Kapeluz

PARA SABER MAS…: Como ampliación del tena publicamos una nota en El Bicentenario Fasc. N° 10 período 1990-2010 a cargo de Mario Rapoport, economista e historiador.

Desde el punto de vista ideológico el neoliberalismo (una doctrina economica que declara el predominio absoluto de la economía de mercado) juega un rol importante a través de las reglas que brinda el llamado «Consenso de Washington». Este recomienda políticas económicas cuyos ejes centrales son el control del gasto público y la discilplina fiscal, la liberalización del comercio y del sistema financiero, el fomento de la inversión extranjera, la privatización de las empresas públicas y la desregulación y reforma del Estado. Los gobiernos deben limitarse a fijar el marco que permita el libre juego de las fuerzas del mercado; sólo éste puede repartir de la mejor manera posible los recursos productivos, las inversiones y el trabajo.

Esas ideas coincidieron en la Argentina con la feroz crisis hiperinflacionaria, producto de la herencia del endeudamiento externo de la dictadura militar y del fracaso de las políticas implementadas por el gobierno de Alfonsín para superarlo, y favorecida por intereses empresariales. Se esperaba que la llegada de otro presidente justicialista, Carlos Menem, pudiera revertir la situación. Pero si en 1945 se produjo la confluencia entre un líder histórico como Perón, y vastos sectores obreros y populares, que dio impulso a la industrialización y sustanciales mejoras a los trabajadores, el año pasado se verificó un escenario diferente.

Menem ganó las elecciones presidenciales con el apoyo de una gran mayoría popular que aspiraba a un cambio de rumbo, creyendo en sus promesas de «salariazo» y «revolución productiva». Pocos sabían que ya había establecido antes de llegar al poder una alianza con el establishment y la derecha neoliberal y estaba dispuesto a realizar políticas de signo contrario a las proclamadas. La derecha en la Argentina nunca tuvo un partido fuerte como para poder triunfar electoralmente y desde la década de 1930 llegó al gobierno gracias a golpes de Estado militares. Ahora, impuso sus ideas y, sobre todo, sus intereses al nuevo liderazgo justicialista, el llamado menemismo.

Se desplegó allí la etapa más importante del neoliberalismo en la Argentina. Se dictó una ley de convertibilidad que llevó al abandono de toda política monetaria y a la sobrevaluación del peso; se dio lugar a una apertura irrestricta de la economía; se liberalizaron los movimientos de capitales externos y el sector financiero; se apoyó la flexibilización laboral y el ajuste salarial, y se realizó la privatización de las principales empresas y activos públicos, cuyo resultado más lamentable fue la venta de la compañía petrolera estatal YPF, perdiendo el Estado un recurso estratégico clave para la economía nacional.

Muchas de esas privatizaciones, así como otras políticas del Gobierno, se realizaron por medio de actos de corrupción. Se incluyó también en este proceso la privatización de la previsión social, una de las causas principales del déficit fiscal en la Argentina. El predominio de las finanzas sobre el aparato productivo afectó singularmente al sector industrial cuya participación en el PBI podría caer más de diez puntos en la próxima década (del actual 27 por ciento a alrededor del 15 para 2002).

La clave del sistema resulta, sin duda, la convertibilidad de la moneda con un tipo de cambio fijo (un dólar igual a un peso), que funciona como el patn in oro del siglo XIX y contradice todas las otras med idas de liberalización.

En un sistema así, con apertura irrestricta de los mercados, la única forma de controlar el déficit externo y el déficit fiscal es aplicando políticas necesivas y de ajuste a la espera de un milagroso finjo de caí átales externos que compense la situación.

La falencia le ese proceso podrá observarse una vez agotadas las privatizaciones, que significan una importante pérdida del patrimonio nacional y que, junto a la venta de empresas privadas nacionales, dio lugar a una extranjerización sin precedentes de la economía sin que se ampliara su capacidad productiva. Sólo se benefician grandes grupos económicos extranjeros y nacionales, hasta que se produzca la caída final del modeló.

Fuente: El Bicentenario Fasc. N° 10 período 1990-2010 a cargo de Mario Rapoport, economista e historiador.

Las dos caras de la moneda:
Por el Historiador Luis Alberto Romero
Cuadernillo de Historia Argentina El Bicentenario-Clarín

Otros países latinoamericanos adoptaron el giro neoliberal: Brasil, con Cardoso; Chile, con los presidentes de la Concertación, y Perú, con Fujimori. La guerra civil se acalló en El Salvador y la nueva guerrilla, que surgió en Chiapas, se adecuó al nuevo ambiente democrático.

El mismo optimismo imperaba entonces en Europa Occidental, que emprendió la ruta de la Unión Europea y el euro, y sobre todo en Alemania, que en 1990 se reunificó. En cambio, el bloque soviético se disgregó de manera conflictiva. De la URSS surgieron Rusia y muchas otras repúblicas; Checoslovaquia se partió en dos y Yugoslavia se dividió y entró en una guerra sangrienta, sólo aplacada por la intervención de la OTAN. La conciliación llegó a Sudáfrica, donde Mándela fue liberado y electo presidente, y también a Palestina, pero la guerra civil se ensañó en Somalia y en Sudán.

En los Estados Unidos comenzó la era Clinton y también un período recesivo de la economía. El flujo fácil de dólares se interrumpió y, en la Argentina, emergió la otra cara de la fiesta.

Las privatizaciones dejaron un tendal de desocupados, en momentos en que el Estado descuidaba la educación, la salud y la seguridad. Emergió un mundo de pobreza que se manifestó con protestas exasperadas, como los cortes de rutas. Por otra parte, la corrupción del gran cambio se hizo pública: hubo escándalos, como la venta de armas; crímenes, como el de María Soledad y Cabezas; atentados, como los de la AMIA y Río Tercero, y en todos los casos quedaba como secuela la sospecha de la connivencia y el encubrimiento, a veces revelados por la implacable cámara oculta.

Por entonces, la jefatura de Menem comenzó a ser cuestionada: dentro del justicialismo, por quienes se consideraban sus sucesores; por fuera, la oposición comenzó a tomar forma, en torno del radicalismo y del Frepaso, nueva fuerza de centro-izquierda. Unidas desde 1997 en la Alianza, ambas fuerzas ofrecieron una alternativa centrada en la honestidad y el respeto de las instituciones.

No cuestionaron, en cambio, la convertibilidad, considerada por todos la clave de la estabilidad. Pero la convertibilidad tambaleaba, y la protesta social crecía: tal la herencia de la Alianza, que en 1999 derrotó al justicialismo y ganó la presidencia.

 

Empresas Privatizadas en Argentina Historia Economica Menem Gobierno

Empresas Privatizadas en Argentina en el Gobierno Menem

Estado y economía
A mediados de la década de 1970, el Estado argentino fue perdiendo el perfil de Estado benefactor que lo había caracterizado desde mediados de siglo; la intervención directa en la economía y el desarrollo de políticas de protección social fueron tornándose cada vez más débiles.  La ruptura se puede registrar en la política económica adoptada por el gobierno de facto (1976) que, encuadrada dentro del liberalismo económico, impulsó la apertura económica, entre otras acciones.

Esto permitió una masiva importación de bienes, que afectó en gran medida a las industrias nacionales, que no podían competir con bienes importados más baratos. Posteriormente, ya restaurada la democracia, el liberalismo económico avanzó fuertemente en la década de 1990 con el proceso de reforma del Estado.

Las privatizaciones y los servicios
En los países en desarrollo, los servicios son en gran parte públicos. A raíz de la inestable situación económica que atraviesan los países en desarrollo, es muy común que dichos servicios sean insuficientes, obsoletos, caros para el usuario y arrojen pérdidas para el ente administrador. En nuestro país, en agosto de 1989, el Poder Ejecutivo Nacional sancionó la ley 23.696 de Reforma del Estado.

Entre otras cosas, en ella declara sn emergencia la prestación de los servicios públicos. En el período 1989-1993 se llevó a cabo un vasto programa de privatización de la mayoría de las empresas de servicios públicos nacionales.

El mecanismo de traspaso al sector privado se trató de una concesión destinada a brindar dichos servicios por un período de tiempo determinado. Este proceso comprendió a la mayoría de las empresas públicas del Estado y a una amplia franja de sectores económicos que van desde el servido telefónico, eléctrico, cíe agua y de gas hasta las industrias petroquímicas, navales y del acero, pasando por la concesión de los servicios de transporte aéreo, de ferrocarril, puertos y caminos, etc.

El Estado mantiene su función reguladora en materia de nivel y estructura tarifaria, calidad y continuidad del servicio, etc., a través de los llamados «entes reguladores», entre ellos: Comisión Nacional de Telecomunicaciones, Ente Nacional Regulador de Electricidad, Ente Nacional Regulador del Gas, Comisión Nacional de Transporte Automotor, Comisión Nacional de Regulación Aerocomercial, Comisión Nacional de Correos y Telégrafos.

Economía en contexto
Entre las últimas décadas del siglo XX y los primeros años del siglo XXI, la economía argentina estuvo fuertemente marcada por varios procesos:

• Como en otros países se produjo una apertura económica, que buscaba insertarla en ‘:: mercados internacionales, y un proceso de integración regional, a través del Mercado Común del Sur (MERCOSUR), Como consecuencia, las actividades orientadas a la exportación adquirieron renovada importancia.

• En la década de 1990 se profundizaron los cambios orientados por teorías económicas neoliberales, en particular la reforma del Estado que significó modificaciones en la forma como el Estado nacional y los Estados provinciales regulan las actividades económicas. través de esta reforma, se dio mayor protagonismo a las empresas privadas como sujetos organizadores de la economía.

• En 2001 se produjo una crisis económica y financiera que repercutió fuertemente en las condiciones de vida de la población. A partir de entonces, la devaluación de la moneda, as como otras orientaciones de la política económica, establecieron nuevos rumbos para la economía, que se tradujo en altas tasas de crecimiento de algunos sectores productivos.

La economía como conjunto
Las personas o las empresas producen bienes y servicios -que se venden y se compran- y, para hacerlo, no sólo establecen distintas relaciones en un área determinada sino también con otras áreas del país y del exterior. Empresas de distinto tipo y tamaño, personas en particular y también el Estado son quienes se encargan de organizar y llevar a cabo las actividades económicas. Este conjunto de relaciones complejas, que están reguladas tanto por normas legales como por los objetivos de las políticas específicas del Estado, conforman la economía del país.

PRIVATIZACIONES DE LA DÉCADA DE 1990:

Una vez aprobadas las leyes de Reforma del Estado y de Emergencia Económica se puso en marcha en la Argentina un activo plan de transferencias que, a través de distintas modalidades -venta, venta de acciones, concesiones a mediano y largo plazo, contratos de asociación- dejaría en manos privadas empresas industriales, comerciales y de servicios que hasta entonces estaban en poder del Estado nacional.

En pocos años también las provincias, para poder acogerse a los «beneficios» de los Pactos Fiscales, debieron emprender el mismo camino. Aun cuando la venta de activos sólo era una de las estrategias que se habían anunciado para convertir al Estado «grande y débil» en «pequeño y fuerte», a poco de andar quedó claro que se trataba de la más significativa, y acaso de la única que se llevaría adelante hasta sus últimas consecuencias.

Como se ha señalado en el capítulo anterior, el menemismo, haciéndose eco de las sugerencias que llegaban desde el exterior desde ya hacía algunos años, encontró de este modo la clave que habría de resolver las contradicciones existentes entre los distintos grupos de poder locales e internacionales.

La subasta del patrimonio público -catalogado por algunos como «las joyas de la abuela» y por otros como «la hipoteca de la abuela»- auspiciaba la formación de consorcios que reunían a la cúpula empresaria local con los conglomerados extranjeros que operaban en el país, y también asociaban a la banca acreedora.

Con  la Ley de Reforma del Estado de 1989, se puso en marcha la privatización de distintas empresas estatales. La privatización se llevó a cabo mediante la venta -total o parcial- de las empresas o por la concesión a empresas privadas de la estación de servicios.

Muchas de las empresas pasaron a manos privadas, mayoritariamente grandes grupos económicos nacionales o extranjeros. Las privatizaciones de diferentes servicios implicaron, en general, que las empresas concesionarias realizaran inversiones para mejorar la prestación. Así se estipuló qué obras debían realizarse y los plazos requeridos para ello.

Para controlar y regular el cumplimiento :e los contratos de las privatizaciones se formaron organismos denominados «entes reguladores».

En algunas áreas del país, en particular en aquellas cuyo desarrollo estuvo ligado a las actividades estatales, por ejemplo, la explotación petrolera en la Patagonia, la privatización tuvo efectos muy importantes. Allí, las empresas privadas que accedieron a la explotación de los yacimientos incorporaron innovaciones tecnológicas y de organización de la actividad.

Como consecuencia, se produjo un incremento en la producción y, a la vez, una reducción importante del personal hasta entonces ocupado. En la provincia de Chubut y Santa Cruz (en el área que corresponde a la cuenca del golfo San Jorge), por ejemplo, numerosos trabajadores perdieron su trabajo y tuvieron que emigrar con sus familias a otras zonas.

ALGUNAS EMPRESAS PRIVATIZADAS O CONCESIONADAS DENTRO DEL MARCO DE REFORMA DEL ESTADO ARGENTINO:

Aerolineas Argentinas Privatizada, avion

Aerolineas Argentinas Privatizada

Administración General de Puertos (A.G.P.) Privatizada
Aerolíneas Argentinas S.E.  Privatizada
Aeropuertos Concesionados
Agua y Energía Eléctrica S.E. / Sector Eléctrico Privatizada
Caja Nacional de Ahorro y Seguro Privatizada
Empresa Líneas Marítimas Argentinas (ELMA) Privatizada
Empresa Nacional de Correos y Telégrafos (ENCOTEL) Disuelta
Empresa Nacional de Telecomunicaciones (ENTEL) Privatizada
Ferrocarriles Belgrano S.A., Ferrocarriles Argentinos S.A.
Ferrocarriles Metropolitanos S.A. Concesionados
Gas del Estado S.E. Privatizada
Hidroeléctrica Norpatagónica S.A.   HIDRONOR / Sector Eléctrico Privatizada
Hierro Patagónico de Sierra Grande S.A. Minera HIPASAM Privatizado
Obras Sanitarias de la Nación (O.S.N.) Concesionada
Polisur Sociedad Mixta Privatizado
Redes de Acceso a grandes ciudades Concesionadas
Servicios Eléctricos del Gran Buenos Aires (SEGBA) / Sector Eléctrico Privatizados
Sociedad Mixta Siderurgia Argentina (SOMISA) Privatizada
Talleres Navales Dársena Norte S.A.C.I. y N. TANDANOR  Privatizados
Tanque Argentino Mediano S.E. TAMSE Disuelto
Tecnología Aeroespacial S.A. TEA Disuelta
Yacimientos Carboníferos Fiscales (Y.C.F.) Concesionados
Yacimientos Petrolíferos Fiscales S.E. (Y.P.F.) Privatizados

ENTES REGULADORES
• Autoridad Regulatoria Nuclear
• Comisión Nacional de Comunicaciones
• Comisión Nacional de Regulación del Transporte
• Ente Nacional Regulador de la Electricidad 1 Ente Nacional Regulador del Gas
• Ente Tripartito de Obras y Servicios Sanitarios
• Organismo Regulador de Seguridad de Presas Comahue
Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos

La Corte de Carlos Menem:

El diputado nacional Moisés Fontela realizó una presentación ante el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Contencioso Administrativo Federal N° 2 solicitando, en función de algunas irregularidades, la suspensión de la privatización de Aerolíneas Argentinas. El Dr. Garzón Funes dio lugar al recurso de amparo, ordenando al Estado que resolviera la cuestión.

La apelación no se hizo esperar, aunque lamentablemente se utilizó una vía «excepcional» que colocaría en el centro de la escena a la Corte Suprema de Justicia. El Estado, a través del ministro R. Dromi, recurrió directamente a esta última que, en cuestión de días y alterando el orden normal de las instituciones, suspendió los efectos del fallo del juez federal de primera instancia. El per saltum permitió eludir un obstáculo y seguir adelante con la venta de la empresa estatal. El Poder Ejecutivo, agradecido. ¿La Justicia? Bien, gracias.


«Tiene la palabra el Sr. diputrucho…»

A fines de marzo de 1992 la Cámara de Diputados de la Nación sería el escenario de un hecho sin precedentes en la historia parlamentaria argentina. Se debía tratar el marco regulatorio de la privatización de Gas del Estado, pero el bloque radical había anticipado que no concurriría al recinto. El oficialismo debió esforzarse para reunir el quorum mínimo requerido para sesionar (130 diputados), aunque el sacrificio valió la pena, ya que consiguió que se aprobara el traspaso de la compañía a manos privadas.

Pero los periodistas del Congreso denunciaron ante el juez federal Néstor Blondi una pequeña anomalía: uno de los votantes no era diputado, sino «colaborador» de un diputado. Se trataba de Juan Abraham Kenan, vinculado al legislador justicialista Manuel Samid. El pobre Kenan argumentó que se había sentado en una banca porque se sentía «indispuesto». No obstante, fue procesado por el delito de «usurpación de títulos y honores» y condenado a dos meses de prisión en suspenso e inhabilitación por cuatro meses para ejercer cargos públicos. La Justicia fue aún más dura con Samid -considerado «el instigador» de este ilícito-, condenándolo nada menos que a ocho meses de prisión en suspenso.

ALGO MAS SOBRE LA PRIVATIZACIÓN DE YPF:

De acuerdo con la ley sancionada en septiembre de 1992 comenzó la venta del paquete accionario de YPF. La ley transformó a YPF en una sociedad anónima, transfirió a las provincias los derechos sobre los hidrocarburos y les reconoció una deuda histórica. Este aspecto fue decisivo para volcar el apoyo de los legisladores justicialistas provenientes de las provincias petroleras.

Un 45% del paquete accionario fue vendido a particulares, en unos 3.000 millones de dólares. El 11% de las acciones fue destinado al rescate de unos 1.000 millones de dólares de la deuda pública. A fines del año, alrededor del 58% de las acciones estaba en manos privadas; el Estado nacional y las provincias retuvieron el 31%, y el restante 10% pasó a ser propiedad de los empleados. El proceso de privatización terminó en 1999, cuando la empresa española Repsol compró al Estado y a los particulares casi el 90% de las acciones. Así, el Estado perdió toda facultad de incidir en el manejo de la explotación petrolera.

Desde 1922, YPF había sido el emblema de la política petrolera del Estado. Estaba presente en todos los rincones del país. Asociada con el Automóvil Club Argentino, participó en la construcción de caminos y estaciones de servicio. También fue una suerte de segundo hogar para sus empleados, que gozaron de importantes beneficios.

La incorporación de empresas privadas a la explotación petrolera no modificó ese carácter fundacional de la empresa. Pero, a la vez, la planta de personal creció considerablemente. Sin embargo, desde 1976, por malas políticas estatales, la empresa se endeudó fuertemente. Finalmente, los gobiernos provinciales reclamaron su parte.

En manos privadas, hubo una gran reducción de personal. Los 37.000 empleados de 1987 eran apenas 10.000 en 1994, en parte por la racionalización interna y en parte por la transferencia a otras empresas de los trabajos de exploración y explotación. Los despidos tuvieron un efecto devastador en la gente que vivía de la empresa. Las indemnizaciones fueron un paliativo transitorio, pero en 1996 comenzó una protesta fuerte y sostenida. (Fuente:Menen y la reforma Laboral Cuadernillo de Historia Argentina Etapa: 1990-1999  Edit. Clarín)

Fuente Consultada:
Geografía de la Argentina La Nación Tomo 21
Geografía de la Argentina y del Mercosur en el Siglo XXI Polimodal  S. Sasone  C. Bertone de Daguerre
Grandes Debates de la Nacionales Página 12 Privatizaciones: Reforma del Estado

 

Reforma del Estado Argentino Privatizaciones de Empresas

Reforma del Estado Argentino Privatizaciones de Empresas

La Reforma es Estructural del Estado Argentino: La Reforma del Estado incluye la desregulación, la apertura comercial externa, la reducción de la inflación y de la incertidumbre, junto con la disminución del costo de capital, todas acciones orientadas a lograr un proceso de crecimiento económico sostenible a lo largo del tiempo, posibilitando un aumento de la productividad mediante la incorporación de tecnología y la modernización de la estructura económica.

parlamento argentino en la reforma del estado

Parlamento Argentino

A partir de 1990 la economía argentina comenzó un proceso de acelerada integración a la economía mundial. El resultado ha sido un incremento en la incorporación de maquinaria, capitales y tecnología. Entre 1990 y 1994, el PBI creció el 34,4%, el consumo el 39,3% y la inversión el 120,7% (Argentina en Crecimiento 1995-1999, Poder Ejecutivo Nacional). En 1995, la crisis mexicana (conocida como «efecto tequila») frenó los cambios abordados. De todos modos, nuestro país continuó con su vinculación con el resto del mundo para integrarse en el marco de la globalización de las economías nacionales.

Llach (economista, nacido 1944)  señala que las raíz del malestar que condujeron al cambio de modelo hacia 1990 fueron varias. En primer lugar, la globalización y la crisis de les Estados nacionales; eso influyó pan aumentar las inversiones en los países emergentes, como es el caso de la Argentina.

En segundo lugar, la tercera ola tecnológica y la crisis de las empresas y del mundo del trabajo. En tal sentido, téngase en cuenta que la organización de las empresas debió ser informatizada y controlada por redes de subcontratos terciarizados.

En tercer lugar, la crisis del Estado Benefactor que hasta entonces se ocupaba de todos los servicios y era el empresario; esto generó un acelerado crecimiento del gasto público y no favorecía las inversiones privadas. En cuarto y último lugar, los Estados necesitaron organizarse en bloques de países para ampliar los mercados de consumo, como es el caso del Mercosur.

Las transformaciones que se han dado en el Estado nacional argentino a través de la historia se han reflejado en nuestro territorio a nivel nacional, regional, provincial y municipal, con una reformulación de sus funciones, entre las cuales encontramos las concernientes al equilibrio ecológico, la preservación del medio ambiente, la calidad de vida, la seguridad en la circulación, la afirmación del federalismo, la preservación del habitat, la formación de estructuras profesionales y eficientes en materia de política exterior, etc. La Argentina ingresó en 1991 a una etapa nueva regida por una economía abierta e integrada.

Nuevo rol del Estado
Uno de los grandes debates del fin del siglo en el mundo occidental y en la Argentina en particular, es el papel del Estado dentro del contexto de una economía cada vez más globalizada y privatizada. Hay acuerdo en que se debe promover el crecimiento económico, proteger a los consumidores y asegurar el acceso de los ciudadanos a la salud, la educación, la justicia y la seguridad. El orden internacional, el comercio, las ideologías, la tecnología y las comunicaciones son sólo algunas de las áreas más afectadas por el modelo neoliberal imperante en los noventa. Dentro de esa lista, el nuevo papel del Estado moderno está entre los temas más complejos.

La reforma del Estado Argentino fue un proceso rápido; en pocos años perdió las que eran sus principales funciones y ocupaciones, como por ejemplo la provisión de servicios públicos, y se transformaron algunas de sus tradicionales formas de intervención en la economía y en la sociedad. Desapareció el Estado empresario, se concretó la privatización de los servicios públicos y se establecieron límites a la intervención pública. Fue un cambio cuantitativo y cualitativo.

Algunos de los roles de este nuevo Estado son:

Relaciones entre Estado y mercado: Primero cabe consignar que hay tres tipos de mercados. El primer tipo abarca la producción de bienes y servicios en condiciones competitivas en general; en el segundo podría incluirse al sistema financiero, las comunicaciones y los combustibles, y en el tercero a la provisión de agua potable, la educación, la infraestructura social y la salud. El nuevo papel del Estado radica en k interacción con esos mercados y abarca un amplio espectro, desde la defensa pasiva de la competencia hasta la regulación directa de algunas actividades.

Defensa del ciudadano, en tanto consumidor y productor, en el ámbito del mercado La masiva privatización de los servicios públicos puso sobre el tapete una serie de problemáticas de regulación y de defensa del consumidor frente a las nuevas prestatarias privadas. El incremento de la calidad de los servicios públicos debe ser complementado con un aumento de la calidad de los derechos de los consumidores. La regulación de los servicios públicos y las políticas de defensa de la competencia constituyen uno de los pilares de las nueva; funciones del Estado.

Estado y sector productivo: El Estado está profundamente relacionado con el sector productivo aunque ya no come productor directo. Su nueva función es facilita: la integración, mejorar los eslabonamientos brindar asistencia tecnológica y comercial a los sectores que lo requieran y solucionar los problemas de acción colectiva del sector privado. El Estado cuenta con instrumentos para cumplir con ese papel: subsidios a la producción de sectores claves, organización de consorcios de exportación, financiamiento de la investigación, promoción de normas de calidad y capacitación del personal.

Dentro de este nuevo Estado hay actividades que le siguen siendo propias: la administración pública, la justicia, la salud, la ciencia y la educación. Además, debe ser un Estado social. Ahora bien, no puede dejar de reconocerse ya en el año 2000 que el Estado Benefactor está, con su desmantelamiento, en una profunda crisis: buena parte de la población está expuesta a alguna forma de exclusión social.

Otra tarea del Estado es monitorear la eficiencia del gasto social y del gasto público en general). El sistema impositivo y la administración tributaria constituyen la base sobre la que el Estado puede llevar adelante políticas con mayor equidad distributiva.

Áreas ClavesReformas
Marco internacionalAfianzamiento del predominio de los Estados Unidos, pero con un gran desarrollo de Asia Oriental. Globalización comercial, financiera y de inversiones, con bloques regionales. Crisis de los Estados nacionales y auge de las reformas económicas neoliberales.
Relaciones económicas
internacionales de la
Argentina
Economía abierta a comercio y a las inversiones. Predominio del americanismo, con centro en el Mercosur en un contexto de diversificación de las relaciones económicas internacionales e importancia creciente del comercio con Asia-Pacífico.
Instituciones políticasPlena vigencia de las instituciones políticas de la Constitución, reformada en 1994.
Desarrollo regional Internacionalización de las economías regionales y primera posibilidad cierta de desarrollo sostenible y «desde adentro» del Interior.
InfraestructuraTelecomunicaciones y aeronavegación como es centrales de la integración espacial. Gran desarrollo de a infraestructura urbana y regional.
Estructura productiva y sectores dinámicos Estructura productiva y sectores dinámicosDesarrollo diversificado en e sector primario y en los servicios. En la industria crecen todas las ramas, pero más especializadas y con mayor calidad. Cierto liderazgo de los complejos productivos basados en los recursos naturales. Desarrollo en biotecnología y software.
El Estado y la economíaEstado subsidiario, desregulación, privatización de los servicios públicos, creciente importancia del gasto social, tendencia al equilibrio fiscal. Servicios públicos de alta calidad en justicia, seguridad, salud-nutrición, educación, ciencia y técnica y políticas horizontales de competitividad.
Moneda y preciosRégimen de convertibilidad, moneda fuerte, estabilidad de los precios,  reforma del sistema financiero, desarrollo del ahorro y del mercado de capitales
Macroeconomía, crecimiento y ciclosTendencia al crecimiento sostenidamente alto, empujado por la conjunción de la globalización y la economía de oferta interna. Exposición a choques externos favorables (entradas de capitales 1991 – 1994) o desfavorables (caso del efecto tequila). Posterior tendencia a mayor independencia del resto del mundo por e aumento de ahorro público y privado.
Sociedad, empleo y distribución del ingresoMejora inicial de la distribución del ingreso. Posterior desmejora por efecto del ajuste estructura y de la crisis de 1995 con caída del nivel del empleo y fuerte aumento de desempleo; especial impacto en los sectores medios tradicionales.

MENSAJE DE MENEM A LA ASAMBLEA LEGISLATIVA

Carlos Menem ,impulsor de la reforma del estado

Carlos Menem ,impulsor de la reforma del estado

«(…) Desde el Estado nacional vamos a dar el ejemplo a través de una cirugía mayor, que va a extirpar de raíz males que son ancestrales e intolerables. Porque creemos en la justicia social, vamos a poner al Estado nacional al servicio de todo el pueblo argentino. Vamos a sentar las bases de un Estado para la defensa nacional y no para la defensa del delito y de la coima.

Vamos a refundar un Estado para el servicio del pueblo y no para el servicio de las burocracias, que siempre encuentran un problema para evitar una solución. (Aplausos.)

La eficacia social, la participación de toda la ciudadanía, la sana administración, el protagonismo del usuario y la anulación de toda clase de feudos serán instrumentos vitales para transformar a nuestro Estado, un Estado que agoniza como esclavo de unos pocos, en lugar de paliar las necesidades de quienes más sufren. (…) Todo aquello que puedan hacer por sí solos los particulares no lo hará el Estado nacional. Todo aquello que puedan hacer los municipios, no lo hará el Estado nacional. En esta auténtica cruzada que inauguro hoy en pos de la reconquista definitiva del sector estatal, quiero convocar muy especialmente a todos los trabajadores.

Deseo que sepan que estas reformas son, antes que nada, a favor de los más humildes, de sus mejores oportunidades de trabajo, de su dignidad personal y realización, de su protagonismo en la vida del país. (…) Seremos pragmáticos sin hacer del pragmatismo una ideología. Seremos prácticos sin hacer del realismo un dogma.

Seremos sensatos, sin olvidar que el desarrollo es el verdadero nombre de la paz. Para este gobierno el verdadero nacionalismo es el nacionalismo del crecimiento, de la riqueza, de la producción. Porque somos profundamente nacionales en la concepción de nuestra economía consideramos que no puede haber realización alguna en el marco del empobrecimiento, del atraso, del retroceso y del aislamiento internacional. (…)»

MENEM, CARLOS SAÚL, Mensaje a la Asamblea Legislativa, 8 de julio de 1989.
Congreso Nacional, Diario de Senadores de la Cámara de Senadores, pp. 1063

Fuente Consultada:
Geografía de la Argentina y del Mercosur en el Siglo XXI Polimodal  S. Sasone  C. Bertone de Daguerre

Sustitucion de Importaciones en Argentina Modelos Economicos Siglo XX

Sustitución de Importaciones en Argentina

El modelo fordista o de sustitución de importaciones (1935-1980)
A comienzos del siglo XX, la Argentina se convirtió en el primer exportador de maíz, trigo y lino. La prosperidad se vio interrumpida, por la Primera Guerra Mundial y especialmente por la «gran depresión» de 1929, fue influyó negativamente en su economía al reducir el comercio internacional.

El modelo agroexportador estaba organizando sobre la base de una doble dependencia: el sector más dinámico de la economía (la producción agropecuaria pampeana) dependía del exterior y las producciones regionales dependían, a su vez, de la marcha de la economía pampeana. En las primeras décadas del siglo XX se produjeron una serie de acontecimientos mundiales que alteraron notablemente el contexto internacional y, por lo tanto, afectaron las bases mismas del modelo agroexportador.

Entre esos acontecimientos se destacan las dos guerras mundiales (1914/1918 y 1939/1945) y la crisis del capitalismo mundial de 1929. Durante los períodos de guerra los países europeos (principales compradores de la Argentina) limitaron su demanda de alimentos y redujeron su capacidad de suministrar bienes industriales.

La crisis capitalista, desatada por la quiebra de la bolsa de Nueva York, se transmitió rápidamente a las economías europeas. El mercado mundial, del que dependía la economía argentina, redujo sensiblemente su capacidad de comprar los productos de exportación argentinos.

Estas condiciones llevaron al fin de la estructura agroexportadora e impulsaron el desarrollo de un proceso de industrialización conocido como «de sustitución de importaciones», precisamente porque los bienes industriales que se compraban al exterior comenzaron a ser producidos en el país.

Los distintos gobiernos emprendieron una estrategia de sustitución de importaciones cuyo objetivo era el autoabastecimiento de alimentos y de productos industriales. Este es el modelo económico fordista (o Fordismo), que se caracterizó por el predominio de actividades de producción y servicios en gran escala, grandes conglomerados territoriales de población y producción y sistemas decisionales y organizacionales verticalizados, jerarquizados y centralizados.

fabricacion de autos nacionales

Se inició una nueva etapa, caracterizada por el crecimiento vigoroso de la industria argentina. Debe recordarse que el primer gran impulso hacia una industrialización ocurrió durante la Primera Guerra Mundial del siglo XX; cesó la importación de los numerosos bienes manufacturados de consumo suministrados por los países europeos y se inició, entonces, la industria argentina en Buenos Aires y en Rosario, donde había capitales, mano de obra y capacidad empresaria. Las causas que llevaron al desarrollo de la industrialización argentina fueron, en parte, internas y, en parte, externas.

Entre las primeras tuvo papel destacado la creciente disponibilidad de mano de obra debido al aumento de población, a la que el trabajo rural no podía ofrecer ocupación; y por otra parte, los modernos métodos de mecanización agrícola, que restaban posibilidad de aumentar el número de trabajadores rurales. La principal causa externa que impulsó la expansión industrial fueron los conflictos  bélicos mundiales, que restringieron o anularon la posibilidad de aprovisionamiento en el exterior de artículos industriales de gran consumo.

La industria argentina debió llenar ese vacío y pudo más tarde afianzarse gracias a su capacidad para satisfacer el mercado interno en las ramas llamadas de la industria liviana (tejidos, medicamentos, cosmética, alimentos, mecánica liviana, etc.).

Hacia 1950, el sector industrial dio más empleo y produjo mayor número de bienes que la tradicional actividad agrícola-ganadera de la Argentina. La década del 50 señala la puesta en marcha de la industria pesada y la de equipos (producción de maquinarias para la industria). Se consolidó el modelo fordista con la fabricación de automóviles «en serie» y continuó con la fabricación en serie de camiones, tractores, maquinaria agrícola, equipos ferroviarios, material aeronáutico, etcétera.

La producción de acero, una de las primeras industrias de base, fue llevada adelante mediante el Plan Siderúrgico Argentino (ley 12.987/47) y luego siguieron la industria química, la petroquímica, la del cemento portland, la de la madera, la del papel, etc. Pero pese a este crecimiento, la producción industrial estaba destinada casi exclusivamente al mercado interno; más del 95% de los envíos al exterior seguían siendo exportaciones tradicionales de productos agrícola-ganaderos.

Hacia 1960 el sector industrial contribuía más a la riqueza del Estado que el sector agropecuario. El país era bastante autosuficiente en cuanto a bienes de consumo, pero más dependiente en combustible y maquinaria pesada. En consecuencia, el gobierno invirtió significativamente en la explotación de petróleo y gas natural, en la producción de acero y en el desarrollo de la petroquímica y el transporte.

A mediados de los setenta, la Argentina producía la mayor parte de su petróleo, acero y automóviles, y también exportaba algunas manufacturas. El sector industrial pasó a representar el 38,3% del PBI en 1974.

El país generaba casi toda la energía que consumía y al mismo tiempo, era uno de los principales productores agropecuarios a escala mundial. Hubo una marcada recuperación impulsada por el fuerte avance de las exportaciones.

A partir de la década del 70 se produjeron algunos hechos de fuerte impacto para el modelo de producción fondista:1

) intenso proceso de desindustrialización, que supuso la reestructuración del capital en casi todos los sectores industriales por medio de la internacionalización de la producción (localización en países con mercados de trabajo favorables) en busca de mayores ganancias, menores costos y nuevos mercados;

2) difusión de innovaciones tecnológicas con la introducción del microprocesador que inicia la revolución informática;

3) terciarización de a economía basada en el aumento del sector privado; y

4) redefinición de la intervención del Estado, o sea el quiebre del modelo keynesiano que enfatiza las acciones del mercado por encima de las acciones del Estado para la toma de decisiones. La flexibilización de la producción, de los flujos de producción, de las fuerzas del mercado, de la mano de obra y de los procesos de  trabajo son realidades del mundo de hoy.

LOCALIZACIÓN INDUSTRIALY CAMBIOS DEMOGRÁFICOS
El desarrollo del modelo de industrialización por sustitución de importaciones tuvo importantes efectos sobre la organización del territorio. En particular, las inversiones industriales contribuyeron a valorizar algunas áreas del país, incrementando la concentración de la actividad económica y la ampliación de los desequilibrios regionales.

Varios factores influyeron para que las industrias se concentraran en el área pampeana. Por un lado, en esa área ya se encontraban los principales mercados de consumidores debido a que allí se concentró una parte importante de la población. La instalación cerca de los consumidores disminuía los costos de transporte de las empresas. Por otro lado, en esa área también se encontraban los principales puertos de importación.

uchos de los insumos que utilizaban las industrias eran importados, por lo tanto la ubicación cerca del puerto también permitía disminuir el costo de transporte. Esta circunstancia fue particularmente crítica en momentos en que se compraba al exterior el carbón empleado para abastecer a las fábricas. El área pampeana disponía también de suficiente mano de obra con los niveles de calificación requeridos por las industrias, al tiempo que sus ciudades ofrecían una variedad de servicios que las empresas precisaban para funcionar.

Todos estos factores, que se relacionan mutuamente, aumentaron el atractivo de Buenos Aires, del litoral fluvial (entre Santa Fe y La Plata) y de Córdoba, como áreas industriales.

Las principales excepciones a este patrón locacional estuvieron dadas por aquellas industrias que se orientaron hacia las fuentes de materias primas. Un caso notorio es el de la industria azucarera, debido a que la caña de azúcar debe ser industrializada rápidamente después de cortada para que no pierda sus propiedades. Así es como coincide el área de producción de la caña de azúcar (Tucumán, Jujuy y Salta) con el área de localización de los ingenios. En el caso de la industria vitivinícola también se produce esta asociación entre área de producción de la materia prima y área de transformación industrial.

Durante el período de sustitución de importaciones tuvo lugar el desarrollo de la red vial a partir de la sanción de la ley de vialidad, que creó un fondo para la construcción de caminos. Los primeros caminos tendieron a superponerse al tendido de las vías férreas, que ya unían a los principales centros urbanos. Comenzó a producirse una situación de competencia entre ambos modos, anulándose la posibilidad de generar un esquema complementario entre el transporte automotor y el ferroviario.Con la instalación de las primeras industrias automotrices,a fines de la década de 1950, se produjo un fuerte crecimiento del parque automotor y una mayor derivación de las inversiones hacia las rutas, en detrimento del sistema ferroviario.

Fuente Consultada:
Geografía de la Argentina y del Mercosur en el Siglo XXI Polimodal  S. Sasone  C. Bertone de Daguerre
Historia 3 La Nación Argentina e Historia Argentina y Contemporánea
Geografía Argentina y del Mercosur Los Territorios en la Economía Globalizada- Editorial AIQUE Polimodal – Blanco-Férnandez-Gurevich

 

Crecimiento Economico Argentina siglo XIX Pampa Humeda Inmigracion

ECONOMÍA ARGENTINA: SIGLOS XIX Y XX – LA DEPRESIÓN DE 1929

Mil ochocientos ochenta es un año clave en la historia argentina. Atrás quedaban resueltos los problemas críticos: la cuestión de la capital y la conquista del desierto.

El país se hallaba en franco progreso. En tales condiciones, un hábil político —Roca— llega al poder a la vez que continuara la labor de sus antecesores en el orden del progreso material, será típico representante de una generación ilustrada progresista, aunque con fuerte tendencia a convertirse en oligarquía y con vínculos cada a la vez mas poderosos con el capital extranjero.

En 1890 su sucesor debió hacer frente a una peligroso crisis que hizo tambalear el poder de la elite gobernante.

Estructura agroexportadora: base del gran crecimiento económico (1870-1935)
El espectacular crecimiento económico de la Argentina a fines del siglo XIX tuvo como base el proceso de formación de la llamada «estructura agroportuaria» o modelo de la «economía agroexportadora».

El sistema se apoyó en una política liberal librecambista, según la cual nuestro país debía incluirse en una división internacional del trabajo; así, le correspondía producir y vender a bajo precio a Europa materias primas (granos y carnes) y, a su vez, comprarle manufacturas.

La ciudad y el puerto de Buenos Aires constituían el centro coordinador de una compleja organización territorial. Estas características posibilitaron el establecimiento de una economía de mercado.

Las condiciones estructurales que tuvieron vigencia en la economía argentina entre 1870 y 1935 fueron las siguientes: aumento del área sembrada, en su mayoría en la pampa húmeda; innovaciones tecnológicas en cuanto al refinamiento ganadero, potrerización de campos, alambrados, captación sistemática del agua subterránea, molinos, difusión de genética vegetal, introducción de nuevos cultivos, desarrollo de la red ferroviaria y la llegada de unos seis millones de inmigrantes procedentes de Europa, entre las más importantes.

La población creció a un ritmo vertiginoso, de 1.800.000 habitantes en 1872 a 12.200.000 en 1935, mientras que el área cultivada aumentó de 600.000 a 28.500.000 hectáreas y el valor de las exportaciones se multiplicó por quince; el punto culminante fue en 1920.

El censo de población realizado en 1895 demostró que el incremento resultante del aporte migratorio elevó 1,3 veces la población total del país, con mayor concentración en la ciudad de Buenos Aires. Por su parte, el censo nacional realizado en 1914 mostró que en diecinueve años la Argentina duplicó el número de habitantes.

Tal vez, el elemento más importante a considerar en la ocupación del territorio fue
el ferrocarril, que actuó como nexo entre las unidades de producción y el puerto de Buenos Aires. Ese medio de transporte lleve mano de obra a los campos y permitió la expansión de la agricultura.

Cuando, hacia 1879, los capitales ingleses se percataron de la capacidad productiva de la pampa argentina, el país apenas contaba con un incipiente ferrocarril. En 1895, casi todas las capitales de provincia estaban incorporadas al sistema ferroviario. En los primeros años del siglo XX se consiguió duplicar la red ferroviaria, gracias a las inversiones inglesas.

El cultivo básico fue el trigo, más desarrollado después de 1890. La ganadería mantuvo su importancia, parcialmente transformada en productora de carnes en lugar de su anterior especialización en lanas, cueros y pieles.

El país figuraba entre los principales exportadores mundiales de granos a comienzos del siglo XX y el área triguera por excelencia se correspondía con la mayor concentración de inmigrantes europeos. La agricultura, actividad que provocó el poblamiento, más que la ganadería, comenzó su expansión particularmente con la colonización agrícola.

Primero, los colonos ocuparon pequeñas propiedades en Santa Fe y luego en Buenos Aires, Entre Ríos y Córdoba. Se fundaron también las colonias en el valle del río Negro entre 1894 y 1897; las obras de irrigación comenzaron en 1895. Hacia 1927 se crearon nuevas colonias en territorios de la frontera con el indígena, en Formosa. Misiones y en la Patagonia.

La superficie agropecuaria creció proporcionalmente y casi de manera paralela a la construcción del ferrocarril. Fue posible un marcado aumento de las exportaciones de carne, gracias a las técnicas frigoríficas, y de granos hacia Europa.

La estructura agroportuaria benefició sólo a la región de la Pampa húmeda, dejando así a otra Argentina no integrada, la de las regiones del interior del territorio.

Para Ampliar:
Situacion Politica y Economica de Argentina a Fines del Siglo XIX

AMPLIACIÓN DEL TEMA
CRÓNICA DE LA ÉPOCA
EL FLAJELO DE LA DESOCUPACIÓN
NOTA DEL HISTORIADOR HERNÁ GONZALEZ BOLLO
EL BICENTENARIO N° 7 PERÍODO 1930-1949

La baja de los precios de los artículos de exportación argentinos repercutió tanto en el sector agropecuario como en la liquidez monetaria de las actividades bancaria, comercial e industrial. Sin embargo, la depresión tiene rostro humano: una recorrida por la ciudad de Buenos Aires, sumada a los reportes de los corresponsales en el interior del país, muestra la cruda realidad de la desocupación.

Hace ya dos años, en la calle Canning y el Río de la Plata se reunió un numeroso grupo de desocupados, que fue disuelto por la policía. Ahora, en Puerto Nuevo se concentran alrededor de dos mil trabajadores sin posibilidades inmediatas de empleo, asistidos oficialmente en galpones con raciones, alojamiento y capacitación laboral.

Acaso como una ironía de la historia posterior al crack de la Bolsa de Nueva York (1929), están ubicados enfrente del Hotel de Inmigrantes deshabitado, otrora repleto de arribados del otro lado del Atlántico, deseosos de probar suerte en nuestro país. En el interior, la situación no es menos halagüeña.

Muchas familias, especialmente arrendatarios de la Pampa Húmeda, abandonan los campos y migran a las ciudades, con la esperanza de conseguir trabajo. Las iniciativas políticas hasta el momento habían sido la creación de la Comisión de Asistencia Social a los Desocupados, en marzo de 1932, y el levantamiento del censo nacional de desocupados, en agosto de ese año. Las cámaras asociadas a la Unión Industrial Argentina comunican tibios repuntes en el nivel de actividad, lo que sugiere una lenta disminución de los 333.997 desocupados computados por el censo.

Por su parte, el Departamento Nacional del Trabajo informa que los nuevos establecimientos mantienen contratos precarios y pagan salarios bajos, con respecto a la próspera década de 1920. No obstante, los economistas no se ponen de acuerdo sobre cómo crear trabajo. Los liberales no tienen respuestas, en cambio los heterodoxos plantean dos alternativas. Algunos reclaman un aumento del circulante monetario con el fin de reactivar las actividades urbanas deprimidas, lo que posibilitaría una mayor oferta de empleo, aunque el recuerdo de épocas de alta inflación desacredita rápidamente esta vía entre los círculos comerciales. Otros, más audaces, proponen ampliar la inversión en obra pública, cuyo efecto multiplicador beneficiaría a los parados del interior o del Litoral.

Fuente Consultada:
Geografía de la Argentina y del Mercosur en el Siglo XXI Polimodal – S. Sasone – C. Bertone de Daguerre
Historia 3 La Nación Argentina e Historia Argentina y Contemporánea
Diario EL BICENTENARIO Período 1930-1949 Fasc. N° 7 Nota del Historiador Gpnzález Bollo

Primer Gobierno Juan Peron Resumen Obra de Gobierno y Características

Primer Gobierno Juan Domingo Perón
Resumen Obra de Gobierno – Características –

Capitulo 8: CARACTERÍSTICAS DEL GOBIERNO DE JUAN DOMINGO PERÓN (1943-1955)

Juan Domingo Peron

  • El 4 de Junio de 1943 el GOU (grupo de oficiales unidos) decidió llegar al poder mediante un golpe de estado, tomando ahora la presidencia Pedro Ramírez, ministro de guerra del gobierno anterior. Como Ministro de Guerra llegaba el Gral. Domingo Perón quien también organizó la Secretaria de Previsión Social.
  • Se volvía a repetir la historia y un gobierno democrático era «volteado» por un golpe militar, que recurriría a prácticas autoritarias como la disolución del Congreso, proscripción de partidos políticos y control de los medios de comunicación e intervención a las universidades.
  • La revolución se hizo muy popular debido  a la gran propaganda ejercida por la radio y los diarios, enfatizando la posición de Perón con respeto a la conciliación entre  obreros y patrones.
  • La oposición conformada por radicales, conservadores, comunistas, confiaban en que Ramírez, seria el encargado de lograr elecciones sin fraude, por lo que apoyaban el golpe.
  • Al poco tiempo se mostró la orientación fascista de los revolucionarios mediante las medidas adoptadas de carácter autoritario, como el estado de sitio, proscripción de los partidos políticos, la intervención de las universidades y el control de los medios de comunicación.
  • La oposición le saca el apoyo
  • Ramírez envía un funcionario a Alemania para negociar por armas, esto fue muy mal visto por las potencia aliadas y lo obligó a romper con los países del eje.
  • Ramírez fue destituido y reemplazado por Edelmiro Farrel y  Perón sería vicepresidente.
  • Farrel toma la decisión de declararle la guerra al eje, pero ya era tarde, Alemania estaba derrotada.
  • Perón tiene doble poder, decide afianzarse dentro del ejército y a su vez manejar esa gran masa de hombre trabajadores que se formó cuando el país inició el proceso productivo, sustituyendo importaciones.
  • Para ello trata de convencer a los militares de iniciar una nueva etapa política en la Argentina, distribuyendo la riqueza, mediante ideas Keynesianas, aplicadas por Roosevelt en el New Deal luego de la crisis de 1929.
  • El estado debía aumentar el poder adquisitivo de sus habitantes, aun así a costa de endeudarse. De esta manera aumentó el sueldo a los obreros y luchó por conciliar a empresario y obreros mediante la intervención del gobierno.
  • Firmó nuevos convenios de trabajo, otorgó vacaciones pagas, el aguinaldo, mejoró las jubilaciones, estableció un salario mínimo y promulgó el estatuto del peón rural.

    Peron Juan Domingo

  • También hizo fuerte a los sindicatos de los trabajadores.
  • Perón decía: “Producir más para vivir mejor”
  • Todas estas medidas lo hicieron muy popular, pero generó el descontento de otros. La oposición pensaba que se iba a perpetuar en el poder y ponía en peligro la democracia.
  • Por otro lados los empresarios no estaban de acuerdo en otorgar tanto poder y beneficios a los obreros.
  • Perón decía  que así se evitaba la guerra de clases, es decir, se combatía el comunismo.
  • La oposición propone una marcha a favor de la Constitución y la Libertad, para el 19 de septiembre de 1945, pide que el gobierno pase a manos del presidente de la corte de justicia.
  • Esto hace que se le sumen los militares disconformes y pidan la renuncia de Perón, y es enviado preso a la isla Martín García
  • La oposición cree que ha triunfando, pero inesperadamente un grupo de obreros de todas las ramas, junto a policía y militares inician una marcha a Plaza de Mayo el día 17 de octubre pidiendo por la liberación de conductor, y para que continué en su cargo.
  • No había opciones, Perón triunfó con el apoyo de una gran masa de trabajadores que venían de todas partes de la capital. Luego de una negociación, donde el General debía alejarse de la actividad pública, vuelve a gobernar, dando su inolvidable discurso a todos los acólitos eufóricos por victoria.
  • Eva Duarte fue la gestora de este inmemorable día conocido como “el día de la lealtad” y siempre recordado.
  • Perón crea el Partido Laborista, constituido por sectores de la CGT, algunos radicales dirigidos por Hortensio Quijano, conservadores, grupos industriales, militares y la iglesia. El apoyo era casi total.
  • La nueva formula se llamo: Perón-Quijano
  • La oposición fue llamó “Unión Democrática” y formada por radicales, comunistas, socialistas y el partido Demócrata Progresista. Se postularon Tamborini-Mosca. Estos suponían un gobierno totalitario de Perón por lo que autoridades estaudinenses  apoyaron a este partido, como el embajador Braden. Los laboristas enfrentaron a la oposición con la consigna: Branden o Perón
  • La iglesia obligó sus fieles a votar por el partido laborista, ya que los comunistas de la oposición no aceptaban a la misma.
  • El 24 de febrero de 1946, mediante elecciones limpias, triunfó la fórmula Perón-Quijano que total mayoría tanto en Diputados como en Senadores. Sólo Corrientes quedó en manos de la oposición.
  • Perón siguió con la línea política de su antecesor Farrell y se fue desprendiendo de funcionarios de ideología contraria, mantuvo la intervención a las universidades y controló los medios de comunicación. Económicamente aplicó las ideas de Keynes  e intervino en la economía, tendiendo a distribuir la riqueza con más equidad. Esto se pudo realizar gracias al buen momento en que estaba pasando la Argentina por las excesivas exportaciones agrícolas.
  • Comenzó una política de nacionalización de empresas como: Ferrocarriles, gas, teléfonos, energía eléctrica. En 1946 crea el IAPI (instituto Argentino de Promoción e Intercambio), a fin de intervenir como regulador de las importaciones y exportaciones. Nacionalizó el Banco Central, las Juntas Reguladoras y creó el Banco de Crédito Industrial y empresa como SOMISA.
  • Con el IAPI compra todas las cosechas de país y las vende al exterior. Las ganancias obtenidas las traduce en créditos blandos para los industriales y estímulos para el consumo.
  • La industria tuvo gran desarrollo gracias al apoyo del estado y de los obreros, que habían establecido un pacto político-social con el peronismo. La mayoría de las industrias se asentaron en el cordón suburbano de Bs.As., allá había suficiente energía, buenos transportes y el puerto.
  • La industrias fueron casi todas fueron de bienes de consumo, para todos estos nuevos consumidores que querían mejorar su condición social. No hubo industrias pesadas o de base.
  • Argentina pasó a ser un país acreedor, por varios meses no se tuvo deuda externa, porque se pagó un saldo pendiente de los gobierno anteriores.
  • En 1949 se inauguró el aeropuerto de Ezeiza, gracias a la política social implementada se construyeron hospitales, viviendas y escuelas. La construcción creció notablemente.
  • Organizó la economía estatal mediante la  implementación dos  planes quinquenales, en 1947 y en 1952
  • El gobierno siempre tomó partido a favor de los trabajadores, por lo que se mantuvieron los salarios altos, pero no importaba, porque los industriales transferían dichos aumentos a los precios generando inflación. Había muy buena actividad comerical interna.
  • Se siguió otorgando beneficios sociales a los obreros como: indemnizaciones por despidos, vacaciones pagas, aguinaldos, seguros por accidentes de trabajo, jubilaciones, salarios familiares, créditos para viviendas, etc.
  • Eva Duarte de Perón creó una fundación que llevó su nombre y tuvo una función trascendental en apoyo de los “descamisados” como ella los llamaba. Se distribuía ropa, alimentos, medicamentos, artículos escolares, juguetes. Se construyeron hospitales de niños, asilos para los ancianos, hogares, centros comunitarios para alimentación, colonias de vacaciones, orfanatos, centros asistenciales, ayuda a madres solteras, campeonatos deportivos, etc. También logró que modificaran la Constitución para que voten las mujeres mayores de 18.
  • Se fomentó el turismo para el sector asalariado. Se construyeron grandes hoteles en la costa de Mar del Plata, Córdoba y Bariloche. Muchas familias tuvieron por primera vez sus vacaciones. Entre 1950 y 1960 fue el apogeo de esta forma de turismo en la ciudad de Mar del Plata.}
  • La oposición no veía con buenos ojos esta política social, porque se hacía con dinero de todos y sólo se destinaba a la masa de asalariados que tenían una postura de lealtad permanente a su conductor.
  • En 1949 se reforma la Constitución de 1949, pues esta era liberal y no se adaptaba a los lineamientos del general.
  • Se logró obtener la reelección de la presidencia, las mujeres podían votar, se establecieron derechos a la ancianidad, a la familia y al trabajador. Se determinó la intervención del estado en la economía estatal, alejándose de las ideas liberales. Se prohibió la venta de recursos energéticos y servicios públicos a particulares y quedando sólo  en manos del estado. Se incorporó el recurso de habeas corpus como garantía constitucional. Se estableció que el capital debía estar al servicio de la economía y que la economía sería para el bienestar del pueblo. Esta Constitución tuvo vigencia hasta 1955.
  • Perón firmó el acta de Chapultepec, donde se establecía con los EE.UU. un pacto de asistencia recíproca entre los países de América. Esto se hizo a los fines de limar asperezas debido a la singular situación frente a los aliados en la segunda guerra mundial. También mejoró las  relaciones con la URSS, aunque siempre mantuvo la postura de tercera posición, ni capitalista ni socialista.
  • Fomentó y difundió el deporte en su máxima expresión. Creó la Confederación Argentina de Deportes y más tarde el Comité Olímpico de Argentina. Fueron famosos los Torneos Evita.
  • Culturalmente, sea en cine, radio y teatro siempre se hizo lo que le gobierno quiso, por lo que no tuvo mayores avances ni relevancia a nivel internacional, la oposición siempre critico esta postura autoritaria y de censura del gobierno.
  • Con el tiempo la política re distributiva de la riqueza fue teniendo dificultades, pues cada día había menos recursos del estado nacional. Los precios de los productos agrícolas fueron bajando debido a la recuperación europea, como así también dejaron de comprar, pues ellos también producían. Muchos países comenzaron a comprar a los EE.UU. por la dependencia creada a través del plan Marshall para la recuperación europea. La tecnología estaudinense siempre fue mejor que la local por la que también se dejó de exportar.
  • El gobierno debió tomar un cambio de rumbo en la política económica. Se debía trabajar más y consumir menos. Se otorgaron concesiones a empresas extranjeras para que exploten el petróleo en la patagonia. Hubo severas sequías que perjudicó las cosechas de granos, lo que complicó aun más la situación nacional.
  • Los sindicatos comenzaron a reclamar y a manifestar oposición. De todas maneras Perón es re elegido nuevamente con un 62.5% de los votos, ganándole  a la fórmula Balbín-Frondizi. En el año 1952. Eva Duarte iba a ser la vicepresidente, pero las Fuerzas Armadas no aceptaron tal candidatura. De todas maneras Eva ya había renunciado por enfermedad de cáncer. Fallece en julio de 1952, provocando un profundo dolor popular, y opacando para siempre el brillo personal del general Perón.
  • La crisis continuaba achicando el “bolsillo” de los trabajadores, a su vez el gobierno se pone más duro y autoritario. La iglesia critica esta postura y toma distancia, apoyando al Partido Demócrata Cristiano, según órdenes del Vaticano. Perón dice que su partido es demócrata y también cristiano. No acepta la separación de la iglesia.
  • Perón legaliza el divorcio, legaliza la prostitución y suprime la obligatoriedad de la religión en los colegios, comienza una guerra. No permite la procesión de Corpus Cristo. Perón es excomulgado, a su vez Perón exonera a tres monseñores de su cargo.
  • Por otro lado se profundiza la disconformidad militar en el seno de las Fuerzas Armadas, que se potencia con el apoyo de los partidos opositores.
  • El 16 de junio se produce uno de los hechos más violentos sufridos en el centro de la capital federal. La Plaza de Mayo es bombardeada por aviones de las FF.AA. Hubo 300 muertos y cientos de heridos. Como represalia (Perón lo pide) se incendiaron Iglesias y centros de operaciones políticas. Era una guerra civil.
  • La CGT quiso organizarse en grupos rebeldes para defenderse pero Perón no los dejó, y trató de seguir gobernando para mejorar una situación que era insostenible, que además había perdido su poder y apoyo político. Sólo los trabajadores le eran fieles.
  • El 16 de septiembre de 1955 se produjo un levantamiento militar en Córdoba dirigido por el General Lonardi, conocido como revolución Libertadora. El ejército no acudió en defensa del gobierno democrático, por lo que no tuvo más remedio que renunciar y exiliarse en una cañonera de nacionalidad Paraguaya.
  • El golpe fue promovido desde los EE.UU. y apoyado por la burguesía, la oligarquía terrateniente, la Iglesia Católica, la UCR, el Partido Socialista y el Partido Comunista, entre otros. Su objetivo era permitir una mayor penetración imperialista, liquidar las conquistas de los obreros y a sus organizaciones de base.
  • Durante los nueves años de este gobierno autoritario, se centró todo el poder en manos de una sola persona, su líder el General Juan D. Perón. El tiempo demostró que el peronismo era un verdadero movimiento social y que podía recuperarse. Su líder volverá  a la historia política argentina en 1973, siendo elegido presidente por tercera vez, como ningún otro político lo fue hasta hoy.

GABINETE PRESIDENCIAL:
Juan Domingo Perón
Vicepresidente: Jazmín Hortensio Quijano
MINISTROS
Aeronáutica: César R. Ojeda y Juan Ignacio San Martín.
Agricultura: Juan Carlos Picazo Elordy y Carlos A. Emery.
Asuntos Políticos: Román S. Subiza.
Asuntos Técnicos: Raúl A. Mendé.
Comunicaciones: Osear Nicolini.
Economía: Roberto A. Ares.
Educación: Osear Ivanissevich y Armando Méndez San Martín.
Ejército: Franklin Lucero.
Finanzas: Alfredo Gómez Morales.
Guerra: José Sosa Molina.
Hacienda: Ramón Antonio Cereijo.
Industria y Comercio: José C. Barro.
Interior: Ángel Gabriel Borlenghi.
Justicia e Instrucción Pública: Belisario Gaché Piran y Natalio Carvajal Palacios.
Marina: Fidel L. Anadón y Enrique B. García. Obras Públicas: Juan Pistarini.
Relaciones Exteriores y Culto: Juan Atilio Bramuglia, Hipólito Jesús Paz y Jerónimo Remorino.
Salud Pública: Ramón S. Carrillo.
Trabajo y Previsión: José María Freiré.
Transportes: Juan E Castro y Juan E. Maggi.

PARA SABER MAS…
BREVE EXPLICACIÓN DE LOS PRIMEROS DOS GOBIERNOS

Perón reunió a sus simpatizantes y fundó el Partido Laborista; captó, asimismo, una parte del electorado radical, constituido en «Unión Cívica Radical – Junta Renovadora». Ambos proclamaron la fórmula: Coronel Juan Domingo Perón, Presidente, Doctor Hortensio J. Quijano, Vice.

Los demás radicales, los demócratas progresistas, socialistas y comunistas se agruparon en la Unión Democrática, presentando como candidatos a los doctores José P. Tamborini, Presidente y Enrique Mosca, Vice. La inclusión de los comunistas les restó un importante caudal de votos, en parte compensado con el apoyo de los conservadores.

PRIMERA PRESIDENCIA DE JUAN DOMINGO PERÓN (1946-1952)
Las elecciones del 24 de febrero de 1946, fiscalizadas por las fuerzas armadas, dieron el triunfo a Perón por 1.500 000 votos frente a 1.220 000 contrarios. Asumieron sus cargos el 4 de junio. El país contaba entonces con una importante reserva de dinero proveniente de ventas de alimentos a los beligerantes durante la Segunda Guerra Mundial.

Fue principalmente utilizado en:
a) La compra de grandes empresas privadas, algunas de capital extranjero: los ferrocarriles, los teléfonos, el suministro de gas combustible y la administración del puerto de Rosario, etcétera.
b) Mejorar el nivel de vida de los obreros sindicalizados.
c) Programas de ayuda social a través de la Fundación que dirigía la esposa de Perón, María Eva Duarte.
ti) El desarrollo de la industria estatal e impulso del crecimiento de la privada.
e) El reequipamiento de las fuerzas armadas.

La gestión de gobierno se caracterizó por:

  1. a) El cambio de la economía liberal existente por el estatismo, que se erigió en propietario y administrador de grandes empresas de servicios y de industrias.Controló siempre más las actividades económicas privadas. Con la creación del IAPI (Instituto Argentino de Promoción del Intercambio), y del Consejo Económico Nacional, fiscalizó el comercio exterior y sectores de la comercialización interna.
  2. b) La promulgación de leyes laborales sobre sueldos y salarios, creación del aguinaldo, higiene y salud del obrero, vacaciones pagas obligatorias, establecimiento de un régimen de jubilaciones y seguros, indemnización por despido, etc.
  3. c) El establecimiento de un régimen centrado en la persona de Perón, que controló la clase obrera. La organización de sindicatos en todas las actividades del trabajo que aún no los tenían. Estos debían ser «reconocidos» por el Ministerio de Trabajo y solamente se autorizaba uno por gremio. El Estado intervino, y en la práctica, decidió las negociaciones obrero-patronales sobre salarios y condiciones de trabajo.
  4. d) Una Convención elegida al efecto sancionó el 11 de marzo de 1949 la reforma a la Constitución Nacional de 1853. El artículo 77 autorizó la reelección inmediata del Presidente por otros seis años.
    Los sectores adictos a Perón: obreros y afiliados a los partidos Laborista y Junta Renovadora Radical, se refundieron en el «Partido. Justicia lista». Toda la estructura gubernativa y partidaria respondió en adelante a las órdenes directas del Presidente.
  5. e) Implantación de medidas orientadas hacia la modernización del país: una ley otorgó el voto a la mujer, otra reglamentó la propiedad horizontal. El Chaco y Formosa fueron declaradas provincias.
  6. f) Tendido de un gasoducto de 1.700 km entre Comodoro Rivadavia y el Gran Buenos Aires; construcción de importantes obras en el aeropuerto de Ezeiza, habilitación del primer canal de televisión (1951). Constitución de la Flota Aérea Mercante (luego Aerolíneas Argentinas) con servicios en el país y al exterior y L A D E —Líneas Aéreas del Estado— que estableció la comunicación con la Patagonia. La flota mercante superó el millón de toneladas.

En el año 1955 fueron extraídos siete millones y medio de metros cúbicos de petróleo.

En 1950, declarado Año del Libertador General San Martín, se le honró con motivo del sesquicentenario de su muerte.

Al promediar el período presidencial quedaron agotadas las reservas monetarias. El gobierno recurrió al endeudamiento y luego apeló a la emisión (impresión de papel moneda para cubrir los déficits sin respaldo ni justificación). Provocó el comienzo de la inflación y la disconformidad general resultante de los consiguientes aumentos de precios. Para favorecer la industria, asiento de su apoyo obrero electoral, y obtener recursos, el gobierno monopolizó el comercio exterior.

El dólar obtenido en las exportaciones fue comprado a los productores agropecuarios con precio muy bajo y vendido a los industriales con otro superior, aunque menor al real.

Esto frenó el desarrollo de las actividades del agro, empeorando la situación económica.
Perón enfrentó las dificultades intensificando su acción política y su personalismo: emprendió grandes campañas de propaganda por la prensa y la radio; se efectuaron multitudinarias concentraciones de apoyo, se fomentó la afiliación al partido Justicialista. La oposición y las críticas fueron combatidas. El diario «La Prensa», vocero de los disidentes, fue expropiado.

SEGUNDA PRESIDENCIA DE PERÓN (1952-1955)
La fórmula Perón-Quijano triunfó por neta mayoría (4.200.000 Votos contra 2.300.000) sobre la, radical: Balbín-Frondizi. Quijano murió en 1954 y fue reemplazado con la elección del contraalmirante Alberto Teissaire.

El 26 de julio de 1952 falleció Eva Perón. Sus funerales adquirieron las dimensiones de una imponente manifestación popular.Siguieron creciendo las dificultades económicas: el gobierno intensificó la severidad de su conducta y terminó por chocar con la posición independiente de la Iglesia Católica, a la que combatió.

El divorcio fue legalizado y suprimidas varias festividades religiosas. En junio de 1955 la procesión de Corpus Christi adquirió el aspecto de una demostración contra el gobierno. El Nuncio Papal fue expulsado. (ampliar segundo gobierno de Juan Perón)

Algo mas: Tercer Gobierno de Juan Perón

La Oligarquia Argentina Julio Roca Obra de Gobierno La Inmigracion

La Oligarquía Argentina: Julio Roca, Obra de Gobierno, Inmigración Europea

Capitulo 7: La Oligarquía y La Formación del País

LATINO AMÉRICA DESDE 1880:

  • En Europa las fábricas necesitaban lanas, cueros, cobre, salitre, carnes, cereales, etc.
  • Latino América para poder adaptarse a la creciente demanda de materia prima debió realizar ajustes internos, terminar con las guerras civiles, establecer leyes y autoridades que sean respetadas.
  • En estos países los dueños del poder económico y político se unieron para pacificar, ordenar y organizar el país. Aprobaron leyes, Constituciones, armaron ejércitos e inculcaron ideas de nacionalismo y respeto por la autoridad. Se crearon estados modernos.
  • En estos estados grandes territorios no explotados estaban en manos de indígenas o de la Iglesia, el estado lucho contra los indios o le expropió las tierras, dejando grandes territorios en manos muy pocos propietarios: los terratenientes
  • Hacia falta mano de obra, ya sea por que había pocos habitantes o por que los indígenas no eran adecuados para el trabajo disciplinado y organizado, por lo tanto alentaron la inmigración. También se abolió la esclavitud.
  • Se construyeron nuevos sistemas de comunicación y transporte, tales como caminos, rutas, puertos, puentes, sistema telegráficos y ferrocarriles, para ello se utilizó el aporte de capitales extranjeros, sobretodo de Inglaterra en este país.
  • De esta manera las economías americanas crecieron aceleradamente, aumentaron las exportaciones, la población de las ciudades, que también estas se modernizaron, aumentó la cantidad y diversidad de negocios y nació la clase media.

LA ARGENTINA A PARTIR DE 1880:

Julio Argentino Roca Presidente de ArgentinaLa Oligarquía Nacional

Gobierno de Roca(1880-1886)

  • Con Roca como presidente de la nación comienza una etapa de estabilidad política y constitucional y de prosperidad económica.
  • “Paz y Progreso” era su lema, pues era necesario cuanto antes un orden interno para conseguir el crecimiento económico del país.
  • Argentina debía ser un país rico y moderno y su capital seria comparable a las grandes capitales europeas.
  • El nuevo régimen político obedecía a ideas alberdianas, conseguir un país donde sus habitantes tenga todo tipo de libertades civiles, como la de comprar, vender, estudiar, enseñar, etc. pero excluidos del sector político, pues quedaría reservado solo para la gente mas culta y capacitada para gobernar.
  • Estos hombres dirigentes, encargados de conducir al país política y económicamente pertenecían en su mayoría a una elite tradicional de unas 400 familias terratenientes criollas, con culturas y vida social muy similares y  con gran poder económico que se vinculaban según sus intereses comunes respecto a la exportación y el comercio exterior de los productos que ellos producían. Se los llamó la generación del 80 y se consideraban los padres de Patria o patricios.
  • El partido político de esta elite se conocía como el PAN, y en realidad no era un partido político con el concepto moderno, sino mas bien un grupo de hombres con poder económico que respondían a una persona con características de líder, ya sea por su carácter o bien por su poder.
  • El PAN (Partido Autonomistas Nacional) artículo sus relaciones políticas entre presidente, diputados, senadores y gobernadores provinciales consolidando su poder político único en todo el país. Un diputado podía ser mas tarde senador y un senador ser gobernador y a su vez este gobernador seria diputado, solo cambiaban sus bancas.
  • Estos políticos usaron todo tipo de  arma a su alcance para controlar el poder y dominar al pueblo, ya sea a través de sobornos, con regalos, recompensas, relaciones familiares, etc., por otro lado los habitantes no se encontraban organizados como para crear una fuerte oposición.
  • En la practica había elecciones, pero siempre ganaba el que ya estaba decidido por esta elite, es decir se recurría al fraude electoral, además el voto era cantado, y se obligaba por medio de matones a votar por el candidato elegido. A estos gobiernos se los llamo electores, también se conoce a esta época como la oligarquía o conservadora, conservadora de su poder político.
  • Este sistema de elección de representantes pudo mantenerse hasta la primera crisis económica de 1890, donde el pueblo ya mas culto y organizado comenzó a cuestionar este tipo de practicas fraudulentas, exigiendo leyes que democraticen la vida política.
  • Todos estos hombres de la clase dirigentes eran positivista, es decir, estaban convencidos que el progreso estaban directamente relacionado con el avance de las ciencias. Pensemos como la tecnología de aquella época cambio la vida de todos los ciudadanos: el teléfono, telégrafo, ferrocarril, frío, molinos de viento, maquina agrícolas, luz eléctrica, etc. Ellos fomentaron la investigación.
  • También defendían el liberalismo económico, pero no el político, en ese aspecto ellos eran conservadores, pues excluía a los sectores populares de las libertades políticas, creían que sólo ellos podían gobernar, sólo ellos eran los aptos para la conducción política de la Argentina.

      (El liberalismo político defiende la libertad e igualdad de todos los ciudadanos ante la ley, y busca el bienestar de la mayoría de los habitantes.)

 Algunas Reformas de Importancia En El Gobierno de Julio A. Roca:

  • Reforma monetaria, se unifico la moneda nacional y se prohibió el uso de monedas provinciales.(se uso el patrón oro , que era el patrón internacional), ya que hasta ese momento existía una anarquía monetaria nacional.
  • Se creo el Estado Mayor del Ejercito, y se organizó el mismo, culminando en la Ley de Servicio Militar Obligatorio en 1901, o Ley Richiere. (El conflicto con Chile aceleró este proceso)
  • Se promulgo la Ley de Territorios Nacionales, que puso bajo el poder ejecutivo 9 nuevas gobernaciones creadas en los territorios conquistados durante la campana contra los indios. Tierra del Fuego, Chubut, Santa Cruz, La Pampa, Neuquén, Río Negro, Chaco, Formosa, Misiones.
  • La Ley 1420 de Educación Común, de la enseñanza gratuita, obligatoria y laica para todos los habitantes de 6 y 14 años. Desplazando a la Iglesia de esta actividad educativa, que hasta ese momento era la única encargada de esa función. En esa época de cada 100, 90 habitantes eran analfabetos.
  • La Ley de Registro Civil, que también la Iglesia llevada el control de los nacimiento y defunciones, ahora se creó el Registro Civil a cargo del Estado, y mas tarde se estableció la ley de Matrimonio
  • La Reunión de un Congreso Pedagógico y la Ley Universitaria.
  • Crea la Municipalidad de Buenos Aires.
  • Crea el Banco Hipotecario Nacional
  • Aprueba el Código Penal
  • Dictó la  Ley de Residencia, por la cual se deportaría cualquier extranjero rebelde, que altere el orden público

Ampliar: Obras del Gobierno de Julio A. Roca

 LA FORMACIÓN DEL PAÍS: El Plan Agroexportador La Inmigración Europea
  • Para el crecimiento del país era necesario que se integre cuanto antes al mercado internacional como productor de materia prima.
  • Las fabricas de las grandes potencias mundiales necesitaban materiales, tales como cuero, lanas, sebo, carnes , cereales y Argentina podía producir todo eso, pero para ello, hacia falta capitales, tecnología y mano de obra.
  • Se implementa un plan de crecimiento basado en un Modelo Agro-exportador en donde la Pampa Húmeda convenientemente explotada podría cubrir las expectativas de un futuro próspero para la Argentina.
  • La imagen institucional de Argentina en el exterior era buena, y países como Inglaterra apuntó sus capitales para esta región del planeta. Por otra parte el país le aseguraba grandes beneficios, es decir, su capital estaba protegido.
  • Se ofertaron mas de 30 millones de hectáreas que se habían conquistado en la Campaña del Desierto, aunque parte de ellas ya estaban distribuidas entre los mismos patrocinadores de la conquista.
  • En Europa la gente también deseaba buscar oportunidades fuera de su país, los pasajes en barco habían bajado gracias al avances tecnológico, además Argentina subvencionaba parte o la totalidad del costo del mismo.
  • Parte del capital ingles se destino a la promoción de créditos para la compra de tierras, a bajo costo y con grandes facilidades.
  • Se incentivo la agricultura y se crearon los medios necesarios para llegar a zona inhóspitas y a su vez se facilitaba la evacuación de los cereales en tiempo de cosecha.
  • Se construyeron puentes, caminos, puertos, ferrocarriles, telégrafos, teléfonos, depósitos, silos, etc..
  • En la década de 1880 las inversiones extranjeras aumentaron 10 veces con respecto a la década anterior, fundamentalmente capitales ingleses.
  • La red ferroviaria pasó de 2500 Km. en 1880 a 9000 Km. en 1890, fue un periodo conocido como la manía ferroviaria, por la gran cantidad de concesiones entregadas por el gobierno.
  • Las compañías ferroviarias obtenían grandes ganancias y prácticamente no eran controladas por el estado, que a su vez este les aseguraba beneficios mínimos. Se le regalaba 1 Km. de territorio  a cada lado de la vías del tren.
  • Hubo una gran concentración de vías en la zona pampeana, zona netamente fértil y prospera para la agricultura, donde se sacaba de inmediato los productos cosechados hasta su destino final en el puerto.
  • De 100.000 hec. sembradas en 1875 se pasó a 800.000 hec. en 1885, es decir se aumentó 8 veces las zonas sembradas., la mayor parte en Santa Fe que llego a ser el granero del país.
  • Las exportaciones de trigo aumentaron de 1100 ton. a 327.000 ton, lo mismo para el maíz que de 15.000 en 1880 se paso a 700.000 ton.
  • Paralelamente existió un crecimiento en la ganadería, particularmente en Buenos Aires, donde el numero de cabezas se duplico en solo 7 anos de esta década.
  • Se consiguieron mejores carnes, aptas para las exigencias europeas, nuestro ganado tradicional, huesudo, flaco y de carne dura se cruzó con razas como la Shorthon y Heresford.
  • Se cultivaron campos con cultivo forrajeo (alfalfa) lo que introdujo cuidados y cambios en la cría de ganado. No obstante seguía habido un 78% de ganado criollo o salvaje.
  • El ganado ovino de raza merino fue eliminado y reemplazado por el Lincoln por su mejor carne y cantidad de lana y su cría se desplazó hacia la Patagonia.

 La Inmigración:

  • En algunas zonas de Europa había poco trabajo, existía un gran crecimiento demográfico, había persecuciones religiosas, crisis agraria, y la gente más afectada decidió mejorar su calidad de vida migrando a otros países que ofrecían algunas posibilidades de crecimiento económico, tal fue el caso de Argentina.
  • Buscaban crecer económicamente y socialmente, pensaban que podían comprar un lote de tierra y comenzar de nuevo en este gran país, que los favorecía según diversas promociones.
  • Entre 1880-1890 llegaron al país 1.000.000 de europeos de los cuales se establecieron el 85%, sin embargo esa masa de hombre no alcanzaba para satisfacer las demandas externas.
  • Entre 1880-1914 llegaron cerca de 6.000.000 de nuevos habitantes los cuales se radicaron definitivamente cerca de 4.000.000.
  • Argentina pasó de 1.800.000 hab.  en 1869, donde el 12% eran inmigrantes  a 7.800.000 en 1914, siendo el 30% extranjeros.
  • El estado nacional invirtió 5.000.000 de pesos oro para pagar los pasajes de 130.000 personas.
  • El mayo porcentaje de inmigrantes era de españoles e italianos, pues eran los que mejores se adaptaban a las condiciones de este país. En realidad se deseaba atraer la atención de gente mas calificada y con estudios profesionales, por lo que se establecieron oficinas en países como Inglaterra, Alemania y Francia, para fomentar la migración de ese tipo de gente.
  • La mayor parte de los inmigrantes se establecieron en la Pampa Húmeda (Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos y Córdoba), pero las tierras sembradas fueron prácticamente las de Santa Fe, porque en Buenos Aires la tierra ya estaba en manos de grandes terratenientes promotores de la gran campaña contra los indios, años atrás.
  • Aunque muchos de ellos alcanzaron a «hacerse la América» (arrendatarios, propietarios, colonos, comerciantes), sobretodos los que llegaron antes de 1880, porque venían con algún capital para iniciarse laboralmente, la mayor parte de ellos engrosaron las masas de peones rurales y urbanos, es decir, no pudieron llegar a ser propietarios.
  • Para fines de 1890 el 90% de los extranjeros vivía en las ciudades del área pampeana, y la población urbana superó a la rural por primera vez.
  • Viendo que las posibilidades de compra de tierras eran casi nulas, decidieron radicarse en las ciudades que crecían a un ritmo inusual. En Bs.As. y Rosario se construían puertos, silos, redes de luz pública, ferrocarriles, grandes edificios públicos, desagües, etc.
  • Como estas ciudades no estaban preparadas para tal crecimiento, las familias de los recién llegados se hacinaban en caserones del sur de Buenos Aires, que antiguamente pertenecían a familias adineradas, que las habían abandonado en la época de la Fiebre Amarilla, mudándose  a vivir al Barrio Norte. A estos caserones se los llamó: conventillos.
  • En 1890 la cuarta parte de la población vivía en viviendas colectivas.

 Las Clases Sociales

  1. a) La elite porteña formada por las familias mas adineradas, propietarios de todos los grandes territorios de la provincia, y que crecían económicamente gracias a la exportación de los productos agrícolas que eran sembrados en sus propias estancias y dueños de todo el poder político, encargados de la conducción del país.(eran unas 400 familias adineradas)
  2. b) Profesionales, empleados administrativos, maestros, comerciantes medianos, transportistas, cuyo progreso iba de la mano del éxito que pudiese tener el modelo exportador, ellos formaban la clase media.
  3. c) Una gran masa de trabajadores con algún oficio como ser sombrereros, costureros, zapateos, sastres, panaderos, relojeros, ebanistas, carpinteros, albañiles. También estaban los estibadores y changarines del puerto. Los obreros de los frigoríficos y los ferrocarriles, pertenecían a la clase obrera.

Gabinete presidencial
Julio Argentino Roca
Vicepresidente: Norberto Quirno Costa
MINISTROS
Agricultura: Emilio Frers, Martín García Merou, Ezequiel Ramos Mejía y Wenceslao Escalante.
Guerra: Luis María Campos y Pablo Ricchieri.
Hacienda
: José María Rosa, Enrique Berduc y Marco Avellaneda.
Interior
: Felipe Yofré y Joaquín V. González.
Justicia e Instrucción Pública:
Osvaldo Magnasco, Juan E. Serú, Joaquín V.González y Juan N. Fernández.
Marina
: Martín Rivadavia y Onofre Betbeder.
Obras Públicas:
Emilio Civit.
Relaciones Exteriores y Culto:
Amando Alcona, Luis María Drago y José A. Terry.

Ver: Vida de la Oligarquía Argentina

Argentina durante la primera guerra mundial Neutralidad Posicion

Neutralidad de Argentina
En La Primera Guerra Mundial

La guerra y Argentina: La participación de Estados Unidos en el conflicto se hizo cada vez más importante. Cientos de miles de hombres, pertrechos de guerra, abastecimientos de todo tipo, dinero, afluían en grandes cantidades a Europa. No se limitaba en esto la ayuda norteamericana.

Wilson procuró desde un primer momento arrastrar al conflicto a los países que estaban bajo esfera de influencia de Estados Unidos. Brasil fue el primero en declarar la guerra a Alemania, en octubre de 1917. Luego le seguirían Guatemala, Nicaragua, Haití, Honduras… hasta Uruguay rompió relaciones con las potencias centrales.

La presión sobre Argentina fue grande. Sin embargo, la posición neutralista se mantenía firme desde el comienzo de la guerra. El gobierno radical que había asumido el poder el 12 de octubre de 1916, con la primera presidencia de Hipólito Yrigoyen, reafirmó la neutralidad argentina.

En los primeros años de la guerra, esta posición había sido apoyada por los británicos, para quienes Argentina era una fuente fundamenta! de abastecimientos. La situación cambió en 1917: la guerra submarina sin restricciones suponía un grave peligro para el comercio con Gran Bretaña. El hundimiento del vapor «Monte Protegido», que navegaba con bandera argentina, levantó un coro de protesta en el país.

Irigoyen en la neutralidad frente a la guerra mundial

¡No era para menos! Los primeros años de la guerra habían reportado fabulosas ganancias a la oligarquía agro-ganadera. En 1916, la suma del valor de las exportaciones superó los quinientos millones de pesos. No era cuestión de que los submarinos alemanes hicieran fracasar el negocio.

La oligarquía vociferó exigiendo la ruptura de relaciones diplomáticas con los Imperios centrales. La opinión pública se dividió en rupturistas y neutralistas. A los que defendían la neutralidad, pronto se los acusó de «germanófilos» (en la segunda guerra mundial se les diría nazifascistas). El presidente Yrigoyen estaba incluido en esta calificación.

¿Quiénes eran unos y otros, neutralistas y rupturistas? – Los primeros representaban a la débil burguesía nacional que ascendía al poder político en la persona de Yrigoyen. Eran los pequeños industriales, los dueños de talleres, todos aquellos que comenzaban su carrera de empresarios o se beneficiaban por el papel de «proteccionismo objetivo» que desempeñaba la guerra.

En ese sentido, su neutralismo conjugaba con los sectores populares que veían al conflicto como una rivalidad ajena a sus intereses. Los rupturistas, en cambio, eran los simpatizantes de Gran Bretaña y Francia, la vieja oligarquía, los partidos tradicionales, la prensa «seria». O sea los beneficiarios de la dependencia semicolonial de Argentina. Los conocidos de siempre.

A ellos se agregaron un puñado de socialistas «amarillos» que componían el grupo parlamentario y la mayoría de la dirección del Partido Socialista.

No es el momento de extendernos en este aspecto, que pretendemos señalar meramente como parte del esquema de la guerra mundial y sus consecuencias internacionales, en lo que respecta a nuestro país. Yrigoyen permaneció fiel a su postura neutral hasta el fin de la guerra. Sólo cinco países latinoamericanos no se ataron al carro de guerra de las potencias de la Entente: Paraguay, Venezuela, México, El Salvador y Argentina.

ALGO MAS SOBRE EL TEMA: Cuando Alemania hunde el velero Oriana y el vapor Toro, se inician grandes manifestaciones que alcanzaron entonces dimensiones poco vistas; las calles hervían de estribillos antigermanos, y los incidentes menudearon; en uno de ellos estuvo a punto de ser incendiada la imprenta de un periódico alemán.

Los partidarios de la ruptura alegaban que debíamos a Inglaterra el progreso económico y a Francia buena parte de nuestra cultura, y había llegado el momento de mostrar nuestro agradecimiento. Argumentaban, también, que una vez finalizada la guerra con el triunfo de los aliados, el país quedaría aislado de la comunidad internacional. Los neutralistas, por su parte, sostenían que las libertades que Inglaterra decía defender eran harto discutibles, y acusaban a los rup-turistas de hacer el juego a intereses que en nada convenían a la Argentina.

En agosto de 1917, ante una manifestación! neutralista, Belisario Roldan precisó bien ese concepto recordando que nuestro país carecía de flota propia y que todos los barcos eran ingleses, pese a que llevaban a veces el pabellón, nacional porque estaban matriculados aquí y para impedir que se los atacara.

Por eso reclamó enérgicamente que se prohibiera la salida con rumbo a la zona de guerra de «esas enormes supercherías que se llaman barcos de cabotaje y que no conducen, ni representan, ni encarnan un ápice de la soberanía argentina, por más que al tope de su mercantilismo a outrance flamee una cosa que tenga los colores de nuestra enseña».

A la agitación que no decrecía se unieron en determinado momento presiones diplomáticas nada sutiles. En julio do 1917 la escuadra norteamericana que patrullaba el Atlántico puso proa a nuestros puertos, y el embajador yanqui comunicó al gobierno que la flota ingresaría en Buenos Airos «incondicionalmente».

Yrigoyen llamó entonces al representante estadounidense y le exigió borrar esa palabra de la comunicación oficial, y como éste se negara, el presidente le informó que en tales condiciones el acceso de las naves no sería permitido. La firme respuesta elevó la tensión a su grado máximo y motivó aceleradas consultas entre el diplomático y su Cancillería, que le ordenó solicitar la entrada en calidad de «visita de cortesía», con lo que se superó el entredicho.

Igualmente firmes fueron las actitudes del gobierno nacional frente al embajador inglés, que se manifestó públicamente en favor de los legisladores que propugnaban la ruptura de la neutralidad y la la reclamación a Alemania por el hundimiento de las naves. La Cancillería germana replicó que en los incidentes no debía verse «la menor falta de respeto al noble pabellón de la República Argentina, ni de parte del gobierno alemán, ni de parte de la marina imperial».

No satisfecha, la Argentina exigió plena libertad en los mares para los mercantes nacionales y reparación de los daños materiales y morales, exigencias que los alemanes aceptaron cumplir. En 1921 el acorazado Hannover desagravió a la bandera nacional en el puerto de Kiel. Por entonces la guerra ya había terminado, y con ella los incidentes que generó la política neutralista de nuestro país, que no aceptó complicarse en un conflicto en el que nada tenía que ver el interés nacional.

Fuente Consultada:
Hombres y Hechos de la República Argentina – Editorial Abril