Concepto de Darwinismo Social

Objetivos de Microeconomia Importancia y Caracteristicas

Objetivos de Microeconomia-Importancia y Caracteristicas 

Temas Tratados:

1-Sistema de Precios

2-El Mecanismo del Mercado

3-Los Monopolios

4-Política Económica

La microeconomía trata de cómo los recursos escasos son asignados para producir una multiplicidad de bienes y servicios destinados a satisfacer las demandas de los consumidores.

En las economías capitalistas, la asignación de recursos es abordada con unos mecanismos de intercambio conocidos como mercados.

Los mercados ofrecen a vendedores y compradores un marco para que se comuniquen e intercambien sus productos y recursos.

Los mercados también emiten señales que permiten al consumidor decidir qué productos y en qué cantidad debe comprar, y ayudan a los productores a decidir qué productos y en qué cantidad deben, a su vez, fabricar.

En el núcleo del sistema de mercado se encuentran las fuerzas de la oferta y la demanda.

La interacción de estas fuerzas determina los precios de los productos, la cantidad que se producirá y se venderá de un determinado producto, el precio de los recursos y el modo de fabricación de cada producto.
La demanda de los consumidores de bienes y servicios depende de diversos factores.

El más importante es el número de consumidores potenciales, sus gustos y preferencias por determinados productos, qué parte de sus ingresos está disponible para gastar en productos (ingreso disponible), el precio del producto y los precios de otros productos que los consumidores podrían comprar.

La cantidad de un producto que los fabricantes están en condiciones de ofrecer (es decir, vender a un determinado precio) depende del precio que pagan por los materiales, el trabajo y el capital necesarios para la fabricación de ese producto.

Los fabricantes necesitan cubrir los costes de producción si deciden fabricar un producto.

También tendrán en cuenta los productos alternativos que podrían fabricar con esos recursos, y sólo continuarán ofreciendo un producto específico si su precio cubre los costes de abastecimiento, incluyendo una ganancia «razonable» sobre el capital invertido y sobre los riesgos que han tomado.

El siguiente ejemplo explica cómo funciona la relación entre la oferta y la demanda.

El sistema de precios:

Supongamos que hay dos productos, el pollo y la carne de vacuno, y que inicialmente los precios están situados en un punto en que la oferta y la demanda de ambos productos están en equilibrio en los respectivos mercados.

Si se produce un cambio en la demanda que determina que los consumidores prefieran el pollo a la carne, la mayor demanda de pollo (sin una modificación de la oferta a corto plazo), producirá un exceso de demanda de pollo al precio actual. Este aumento de la demanda provocará un aumento en el precio del pollo.

Del mismo modo, la caída de la demanda de carne (sin una modificación de la oferta a corto plazo) producirá inicialmente un exceso de oferta de carne al precio vigente y una caída en los precios de la carne a medida que los proveedores intenten eliminar las existencias no vendidas.

Estos cambios en los precios modificarán las ganancias de los proveedores de pollo y de carne.

El aumento de los precios del pollo incrementará el valor de sus excedentes y el descenso de los precios de la carne disminuirá, también, la rentabilidad de los excedentes cárnicos.

A largo plazo, los granjeros productores de pollo aumentarán su producción y otros productores entrarán en el mercado, por lo cual los precios del pollo caerán hasta alcanzar un nuevo precio de equilibrio, en el cual, una vez más, la oferta será igual a la demanda.

De la misma manera, la caída de los precios de la carne eliminará del mercado a los productores menos eficientes, mientras que otros disminuirán su producción.

La caída resultante de la oferta de carne continuará hasta que esta oferta se ajuste al nivel más bajo de la demanda y los precios se estabilicen, restaurando el equilibrio entre oferta y demanda.

El gráfico muestra cómo responderían los granjeros y las empresas a los cambios en la demanda de pollo y carne, y los cambios resultantes en los precios de estos productos, las ganancias de sus productores y los precios de los recursos usados en los dos mercados.

Estos factores pueden afectar la distribución regional de las industrias y del empleo en un país. Si se concentrara la producción de carne en el norte del país y la de pollo en el sur, los efectos de este mecanismo (ilustrado en el gráfico) sobre el desempleo serían considerables.

ciudad de londres muelles y barcos

Muchos gobiernos han propuesto planes de renovación de las ciudades para promover el renacimiento de antiguas zonas urbanas industriales. En los muelles de Londres, una empresa para el desarrollo —financiadapor el gobierno— ha fomentado nuevos planes para la construcción de oficinas, industrias y comercios destinados a crear nuevos empleos. Las finanzas públicas también han contribuido a establecer la infraestructura necesaria: por ejemplo, con los ferrocarriles de vía rápida.

El mecanismo del mercado

En el gráfico, los cambios del mercado fueron Iniciados por cambios en la demanda de los consumidores, que a su vez condujeron a cambios en la demanda y en el precio de los recursos.

Pero los cambios en la escasez relativa y en el precio de los recursos también pueden afectar a los mercados.

Por ejemplo, si la carne de vacuno se produce con métodos de alimentación que requieran mucha mano de obra, mientras que los pollos crecen en unidades mecanizadas poco intensivas en trabajo, el aumento total en los salarios provocado por la escasez de mano de obra afectaría a la producción del pollo y de la carne de modo diferente.

Los productores de pollo verían que los costes de producción apenas les afectan, y necesitarían aumentar poco sus precios.

A su vez, los productores de carne tendrían un incentivo muy fuerte para mecanizar la producción y sustituir el capital por mano de obra comparativamente cara, para mantener los costes de producción bajos; o se verían obligados a aumentar sustancialmente el precio de la carne para cubrir el aumento de costes y la pérdida de ventas, a medida que disminuyera la demanda.

La respuesta a los cambios en la demanda del consumo dentro del sistema de precios puede ser lenta y laboriosa, porque los productores menos eficientes no son eliminados rápidamente sino que siguen trabajando con un pequeño margen de ganancias o incluso con pérdidas.

Además, los recursos no siempre pueden desviarse de una actividad a otra.

Por ejemplo, en el caso de la mano de obra, es posible que se requiera un programa significativo de reciclaje en la formación para que los trabajadores se puedan desplazar de una región del país a otra.

Así, la inmovilidad laboral y geográfica podría obstaculizar la reorganización de los recursos existentes.

adam smith - liberalismo economico

El funcionamiento de los mecanismos de mercado fueron definidos por el economista y filósofo escocés Adam Smith (1723-1790) en su influyente obra Investigación sobre la naturaleza y causa de la riqueza de las naciones (1776). Smith destacó los beneficios de la especialización y el intercambio.

Su argumento fue que si los productores tenían libertad para buscar ganancias proporcionando bienes y servicios, entonces la «mano invisible» de las fuerzas del mercado garantizaría la producción de los bienes y servicios adecuados.

Si el gobierno no interviene en el mercado, la competencia garantizará que la producción responda a lo que los consumidores necesitan.La teoría del liberalismo económico basada en la doctrina de Adam Smith, llegó a ocupar un lugar prominente en las posiciones de la derecha política durante los años 80.

Los exponentes políticos de esta filosofía, conocidos como la «Nueva derecha» han sido especialmente activos en las democracias anglosajonas.

El viraje de los antiguos países comunistas hacia la economía de mercado ha contribuido a despertar mayor interés en las teorías de Adam Smith.

Los monopolios

Las fuerzas del mercado descritas en el gráfico sólo operarán adecuadamente si los mercados están estructurados de forma competitiva.

Sin numerosos vendedores que establezcan una competencia, los productores no tienen incentivos para bajar los precios a niveles en que apenas puedan cubrir los costes y ofrecer una ganancia normal sobre el capital invertido.

Además, en las situaciones de mercado donde hay un solo productor (monopolio) o sólo un pequeño número de productores (oligopolio) hay obstáculos que impiden la entrada en el mercado a nuevos productores.

Factores como las masivas campañas de publicidad (que determinan las preferencias de los consumidores por ciertas marcas) y el control de las materias primas y de los puntos de venta del mercado por parte de las empresas establecidas, pueden impedir la entrada de empresas nuevas en los mercados.

El aumento de la demanda del consumo en los mercados puede conducir a precios y ganancias más altos para los monopolios u oli-gopolios, sin ningún incremento en los recursos destinados a la producción.

Para contrarrestar la explotación potencial de los consumidores por parte de los monopolios, la mayoría de los gobiernos cuentan con organismos de regulación.

Estos organismos controlan la conducta de los monopolios e investigan las fusiones entre los productores.

la oferta y demanda del mercado

POLÍTICA ECONÓMICA:

Debido a los problemas implicados en la respuesta a los mecanismos del mercado, los gobiernos suelen intentar mejorar la asignación de recursos con varias actitudes políticas: industriales, de competitividad, regionales y laborales.

La política industrial, por ejemplo, reorganizará las industrias afectadas por exceso de capacidad mediante un mecanismo de compensación para las empresas que abandonen su producción, o alentando a otras empresas para que se fusionen y cierren las instalaciones anticuadas.

La política industrial fomenta la innovación mediante la asignación de subvenciones y ventajas impositivas a las empresas que inviertan en investigación y desarrollo; por otro lado, proporciona medios para la formación laboral con el fin de facilitar la movilidad de los trabajadores.

Con la político de competitividad, se intenta impedir que las empresas dominantes obtengan demasiados beneficios a expensas de los consumidores y gracias a acuerdos ilegales con otras empresas. De la misma manera, la política de competitividad puede impedir las fusiones y absorciones de una empresa por otra que podrían tener consecuencias anticompetitivas.

Las políticas regionales pueden ejecutarse en conjunto con las políticas macroeconómicas para estimular las oportunidades de empleo, fomentando a las nuevas empresas e industrias para que inviertan en zonas de alto desempleo y reemplacen a las industrias que desaparecen.

Los gobiernos también pueden mejorar el funcionamiento de los mercados de recursos mediante políticas laborales; por ejemplo, luchando contra las prácticas laborales restrictivas y disminuyendo el poder monopólico de los sindicatos.

Fuente Consultada: Enciclopedia Temática Guinnes – Editorial La Nación – Entrada: La Microeconomia

Mujeres en la Política Argentina Primeras Dirigentes Políticas

Mujeres en la Política Argentina
Primeras Dirigentes con Cargos Políticos

HACE mucho tiempo, alguien explicaba la diferencia entre hombre y mujer dibujando un círculo con dos flechas. Una, que tenía signo femenino, apuntaba hacia el centro; la otra, representando al hombre, señalaba hacia afuera. El símbolo era claro: el destino de la mujer estaba adentro, en el núcleo; todo lo de afuera, hasta el infinito, era para el hombre. Los dos juntos, componían la familia, célula básica de la sociedad.

Todavía no se logró, ni a nivel global ni nacional, un verdadero equilibrio en los cargos de gobierno representados por el género femenino. Cómo son las cuotas en el mundo y en el país. Qué debería hacerse para revertir la situación.

Según datos de CIPPEC, las mujeres representan 50% de los empleados del Poder Ejecutivo Nacional (PEN), pero solo 30% corresponde a personal jerárquico, es decir, ministros, secretarios, subsecretarios, directores nacionales y generales, y titulares de organismos descentralizados e instituciones de la seguridad social. Para estos cargos no electivos, no existen leyes de cupo que garanticen un piso de acceso. Hoy, solo 14% de los ministerios y 13% de las secretarías están dirigidos por mujeres, de acuerdo a la misma fuente.

La interpretación de aquel dibujo era válida, sin duda, porque esa fue la idea fundamental sobre la cual, desde el comienzo, la Humanidad determinó cómo sería la vida de cada uno de los componentes de la pareja.

Y el hombre (no hablamos de la primera acepción del término: «animal racional, individuo de la especie humana en general», sino de la segunda que se le adicionó posteriormente: «varón»), el hombre decíamos, que creó y codificó las pautas culturales, que alteró la ecología modificando la naturaleza, que logró enunciar e imponer las leyes, que pudo crear un método científico de análisis e interpretación de las ideas y de los hechos, que propulsó la ciencia, el arte y la tecnología, que se convirtió en agente de cambio de la realidad que deseaba mudar, no pudo, no quiso, no intentó cambiar aquella idea básica, jamás.

Es más, siguen asegurando que es inmodificable y la convirtió en premisa; instiló en la mujer una multitud de imperativos «naturales», la confundió con las responsabilidades ilimitadas y exclusivas de ser la conservadora de la especie, la llenó de tabúes y prejuicios y le hizo creer, durante siglos, que realmente, su lugar es el centro del círculo, el que no sólo no debe abandonar jamás, sino al que debe impedir que entren conocimientos, ansias, fantasías ajenas al mundo de los hijos y la cocina.

Y esa idea, así como fue estructurada, se galvanizó de tal modo, que resistió evoluciones y revoluciones sin modificarse. Recién a fines del siglo XVIII, el gran colapso de la Revolución Industrial la arrancó del hogar, y las dos guerras mundiales la lanzaron a los puestos de avanzada que habían dejado los hombres beligerantes.

En esas circunstancias aprendió el valor económico de su trabajo y comprendió la importancia social de su presencia y de su aporte. Pero seguramente, fue la gran revolución de las comunicaciones, la que la acercó al verdadero conocimiento del mundo circundante. Después de miles de años, rever la dirección de la flecha que marcó su destino desde el comienzo, le significó duras peleas y dejar en el camino girones de su personalidad y su sensibilidad tan cuidadosa y secularmente cinceladas.

Forjarse un nuevo pensamiento, generarse nuevas expectativas, asignarse un nuevo rol social, fue muy duro y costoso, pero mucho más lo fue —lo es—, modificar la orientación de la simbólica flecha masculina. Luchas contra las propias limitaciones, producto de la falta de ejercitación de los derechos y la falta de una historia cultural y social, siendo duro, lo es mucho menos que luchar contra la historia cultural y social del hombre, librarlo de preconceptos incorporados a su mentalidad y abrir en su mente la posibilidad de otros estilos en su relación de pareja y de familia.

Los grupos organizados: Donde más se siente la dificultad para la incorporación masiva de la mujer a la sociedad activa, es en el mundo de los grupos organizados. Los clubes masculinos, los sindicatos y los partidos políticos, refuerzan sus murallas para resistir el avance creciente de la presencia femenina.

Los clubes de hombres agonizan lentamente, tal vez porque al ser estáticos no soportan la presión. Los sindicatos, favorecidos por el aporte obligado por la ley y la necesidad de los trabajadores de pertenecer a una organización de su gremio, crecen permanentemente en poder económico y político (obviemos los inconvenientes coyunturales) y no necesitan preocuparse por la situación sindical de sus afiliados que, difícilmente, pueden acceder a los sectores de poder, no sólo porque es una lucha muy dura, sino porque la falta de una militancia activa por distintas razones, de las cuales las familiares son las de más peso, las va dejando rezagadas en los niveles medios y de base.

Basta con observar la integración de los gremios con mayoría de mujeres, como Sanidad, Vestido, Docentes, etc. La ausencia —o una presencia muy débil— de mujeres en los cargos de conducción de los respectivos sindicatos, demuestra la desproporción entre el número de conducidas y conductoras. Pero donde aparece más clara la lucha entre la necesidad y la tradición, es en los partidos políticos, sobre todo en este momento de la historia nacional, próximo a las elecciones y las organizaciones partidarias.

Obligados por el estatuto de los partidos políticos, los candidatos para cubrir los cargos, tanto en el orden de la organización interna como en las listas que se presentarán en las futuras elecciones en todo el país, deben surgir de la masa de afiliados, cualquiera sea el sistema derivado de la Carta Orgánica respectiva (cuerpos colegiados o voto directo).

Y la masa de afiliados tiene un valor cuantitativo, no cualitativo, de manera que, en la emergencia, una presencia femenina vale tanto como una masculina. A partir de esa necesidad, los dirigentes partidarios, se lanzan a la campaña proseli-tista en la búsqueda de fichas de afiliados, y las mujeres, esa innominada e ignorada masa, a la que no se incorporó a las mesas de conducción, a la que no se invitó a los «diálogos políticos», pasa a desempeñar un papel protagonice En este momento de la recaudación de fichas y a la hora de la recaudación de votos, los dirigentes recuerdan el caudal de reivindicaciones que las mujeres están esperando desde hace años.

La flecha que apunta hacia el núcleo y la que apunta hacia el infinito de pronto se borran cuando las computadoras marcan que el 50% de los padrones tiene signo femenino. Y en la emergencia, en las vísperas de elecciones internas y nacionales (involucramos en la expresión provinciales y municipales), los partidos prevén y conceden a las mujeres porcentajes estables en las listas de candidatos.

El Partido Justicialista, desde sus orígenes tiene un porcentaje proporcional, porque la Rama Femenina tiene un tercio de posibilidades en paridad de condiciones con la rama masculina y la gremial. En los demás partidos, suele concederse lugares muy importantes sin chances electorales: las candidaturas a la vicepresidencia por ejemplo en partidos no mayoritarios, llena de orgullo pero carece de factibilidad. Sería más útil un lugar en las listas de diputados, senadores o concejales con posibilidades de resultar electos.

En algún caso y en los órdenes locales, algunos partidos ofrecieron a las mujeres un lugar de cada tres en las listas. También posibles candidatos sugieren que un tercio de todos los cargos electivos y nombramientos del futuro gobierno sean para las mujeres, pero, como es de imaginar, tales proposiciones no salen de los partidos que tienen buenas chances electorales.

Todo parece de gran justicia, pero cabe preguntarse: cuando los sectores del poder partidario «ceden» un tercio —o un cuarto o la proporción que sea—, ¿por qué siempre está implícito que se trata del tercer, el sexto, el noveno lugar de la lista? ¿Por qué no puede ser el primero o el segundo? Porque el hecho de que una mujer encabece la lista de candidatos a diputados, senadores o concejales, parece ser una alternativa nunca prevista en la vida política argentina.

En 1991, la Argentina se convirtió en el primer país del mundo en incorporar una cuota de género en su legislación electoral. La iniciativa fue de un grupo de mujeres de la Unión Cívica Radical y del peronismo. Así, se sancionó la Ley 24.012 o de cupo femenino, que exige la nominación de un mínimo de 30% de mujeres con posibilidad de resultar electas en las cámaras de diputados y senadores.

PRIMERAS MUJERES DE LA POLÍTICA ARGENTINA

Alicia Moreau de Justo

Alicia Moreau de Justo fue un exponente de esas oleadas inmigratorias que conformaron la Argentina aluvial. Esta intelectual nació el 11 de octubre de 1885 en Londres. Sus padres habían sufrido la expulsión de Francia por su participación en la Comuna de París (1871). Así, hacia 1890 arriba a tierras argentinas, pasa su niñez en el barrio de Floresta.En 1920, Alicia Moreau se afilia al Partido Socialista en el que militará toda su vida. Cuatro años más tarde se casa con su líder Juan Bautista Justo y tienen tres hijos. (Ver Su Biografía)

Ana Zaefferer de Goyeneche

Ana Zaefferer de Goyeneche fue candidata a vicepresidenta de la República, pero por un partido que no podía aspirar a ganar las elecciones. El Partido Cívico Independiente y el candidato presidencial era Juan Bautista Peña.

Blanca Stábile

La  doctora Blanca Stabile comenzó a militar en la política en 1955 y   fue testigo y partícipe de la concepción de esa nueva corriente que encarnaron Arturo Frondizi y Rogelio Frigerio. Justamente fueron ellos quienes la animaron a abandonar sus cátedras universitarias para que se dedicara de lleno a la política. Esta activa dirigente del Movimiento de Integración y Desarrollo fue coordinadora general de las actividades de la mujer en el plano nacional y miembro de la comisión política del Comité Capital. En el pasado fue electa diputada nacional, en las anuladas elecciones de 1962 en la provincia de Buenos Aires, y desempeñó otros importantes cargos en el seno del partido. «La mayor parte del mérito de que una mujer actúe en política se debe a un hombre», reconoce así el apoyo que le brinda su marido. «Detrás de una dirigente destacada —subraya— siempre hay un hombre».

Ana Rosa Serrano

Ana Rosa Serrano, dice: «El peronismo es la única fuerza política argentina que tiene una rama especialmente
dedicada a la mujer con autonomía propia y en igualdad de atribuciones con las otras dos ramas: la masculina y la gremial».
Fue diputada nacional peronista por la Capital Federal, y expresa: «Lo único que puedo decir es que no sólo somos sumamente importantes por el caudal electoral que representamos, sino porque fundamentalmente somos las que, de una u otra manera, educamos al hombre del mañana. Si nuestra aspiración es tener una sociedad justa y equilibrada como la que soñaron los grandes hombres del quehacer argentino, las mujeres tenemos que participar ya que ésa será la única forma de influir en las decisiones y ejecuciones de la política.»

María Elena Perrone

 María Elena Perrone cuando inició su participación política era una avanzada estudiante de la licenciatura de Ciencias Políticas de la Universidad del Salvador. Pero no fue su única actividad: al contrario, la militancia política es el quehacer fundamental de su vida. Proveniente de una familia de antigua raigambre radical, entre cuyos antepasados se cuentan, incluso, fundadores del partido, ha sido siempre dentro de esta agrupación donde desarrolló ininterrumpidamente su accionar político. «Yo vengo de una familia de políticos —afirma—, como quien dice me he formado en el análisis político de la realidad. No es ése, por cierto, el caso de la generalidad de las mujeres, que suelen opinar, por efecto de la formación recibida, que la política es cosa de hombres». En su dilatada campaña en filas radicales, la señora Perrone ha enfrentando importantes responsabilidades y ocupado destacados lugares de lucha: convencional, delegada al Comité de Capital, candidata a concejal en 1973. «La mlitancia exige una gran dosis de esfuerzo, de sacrificios. Implica una permanente lucha, de todos los días.»

Irene Rodriguez

Irene Rodriguez: «Cuando pudimos participar de elecciones , el 50 por ciento de los concejales comunistas electos fuimos mujeres. Y de las dos fórmulas presidenciales que tuvo el PC argentino formamos parte mujeres: en 1951 Alara de la Peña acompañó a Rodolfo Ghioldi y ahora integro el binomio junto con Rubens Iscaro.» De las cien mil afiliaciones logradas por la agrupación , el 30 por ciento pertenece a adhesiones femeninas.
«La mujei —agrega la entrevistada— participa de los órganos de dirección general en todas las instancias. Tres mujeres formamos parte de la Comisión Política Nacional y además hay comisiones femeninas.» Irene Rodríguez sabe por experiencia —tiene dos hijos y tres nietos— que no es fácil para la mujer acercarse a la política. «El partido ofrece un puesto de lucha de acuerdo a la posibilidad y voluntad de cada simpatizante. Naturalmente, para la mujer todo es más difícil porque tiene que vencer mayores dificultades que el hombre, resabios y las condiciones concretas de vida: trabajo, atención del hogar, y cuidado de los niños».

Susana Pérez Gallart

Susana Pérez Gallart: A los 18 años y en filas de la UCR comenzó su actuación política. Cuando se produjo la escisión de esta agrupación, la hoy licenciada en Relaciones Públicas y secretaría de Prensa del Partido Intransigente se integró a la UCRI. Fue luego miembro de la Comisión Organizadora del PI, secretaría de Relaciones de su Bloque de Diputados y forma parte, en la actualidad, de la Comisión Nacional de Acción Política de dicho nucleamiento. En su análisis acerca de la participación política de la mujer y su inserción en el seno de los diversos partidos, la doctora Pérez Gallart hace hincapié en los antecedentes históricos que rodean la actuación pública femenina: «Históricamente, no sólo en la República Argentina sino en todos los países, los partidos políticos han sido un feudo exclusivo del sexo masculino. La mujer quedaba relegada a otras actividades: la casa, los hijos, eran sus deberes exclusivos y excluyentes. Podía, en casos excepcionales, desarrollar algún tipo de actividad política pero ella se desenvolvía siempre en los niveles subalternos, secundarios. Por otra parte, esas actitudes excepcionales, eran miradas críticamente por los diversos sectores
sociales.

Mejide

Graciel Fernandez Mejide: es una activista de derechos humanos y política argentina. Cobró prominencia como activista por los derechos humanos durante el Terrorismo de Estado del autodenominado «Proceso de Reorganización Nacional», cuando su hijo, estudiante de 17 años, desapareció en una operación gubernamental clandestina. Formó parte de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP) a partir de 1983, y fue luego una de las principales dirigentes del Frente País Solidario (Frepaso). Tras encabezar el triunfo electoral de la recién formada Alianza en la provincia de Buenos Aires, disputó las elecciones internas por la presidencia de la Nación con el candidato radical Fernando de la Rúa. En octubre de 1999 fue candidata de la Alianza a Gobernadora de la Provincia de Buenos Aires. Formó parte del gabinete ministerial de Fernando de la Rúa, pero renunció, retirándose prácticamente de la vida política desde la desaparición del Frepaso y la Alianza.

Chiche Dualde

Hilda «Chiche» Duhalde: Nacio en 1946, casada con Eduardo Duhalde, ex presidente de la Nación. Es una política y docente argentina, ex primera dama y exsenadora por el partido Peronismo Federal. En 1997 fue electa diputada, representando a la provincia de Buenos Aires, cargo para el que fue reelecta en 2003. En las elecciones de 2005 fue elegida senadora por la misma provincia por el Partido Justicialista, el cual concurrió a elecciones dividido.

Otras mujeres argentinas que ocupan u ocuparon un cargo poliítico de gerarquía en la estructura política nacional:

Cristina Fernández de Kirchnner ocupó por 8 años el cargo de Presidente Nacional, Gabriela Michetti es la actual vicepresidente de la Nación, María Eugenia Vidal es la gobernadora de la mayor provincia argentina y Elena Highton es la representante del género femenino en el máximo Tribunal de Justicia. Patricia Bullrich, en Seguridad, y Carolina Stanley, en Desarrollo Social, son las figuras femeninas que ocupan cargos jerárquicos en el gabinete del Gobierno actual.

Fuente Consultada:
Formación Política Para La Democracia Editorial Biblioteca de Redacción Tomo II – La Política y La Mujer –

Intervencion de los Militares en la Política Argentina Doctrina

Intervención de los Militares en la Política Argentina
La Doctrina Que La Justifica

Antecedentes de los militares en política: La participación de los militares en la política no es cosa nueva. En los primeros años que precedieron a la declaratoria de la Independencia y en los períodos siguientes de luchas intestinas y de afirmación de la vida institucional, generalmente se daba en un mismo individuo el doble papel de hombre de armas y de estadista. Aunque muchas veces eran militares improvisados, obligados por las circunstancias políticas, un rápido repaso por la galería de nuestros proceres bastaría para demostrar esta afirmación como cierta.

Los caudillos del interior jugaron un parecido doble papel. Más adelante, Sarmiento, Mitre, Roca, serán ejemplos acabados de esa complementación de jefe militar y político al mismo tiempo.

intervencion militare en argentina

Con el decantamiento de las formas de democracia, los campos se fueron delimitando con mayor claridad y las funciones que correspondían asumir en la sociedad a ambos sectores, los civiles y los militares, también se fueron iluminando. La conducción política correspondía, sin duda alguna, a la civilidad.

La Constitución siempre lo había determinado con claridad: las fuerzas armadas son el brazo militar que debe defender la soberanía, pero en todo se subordinan ai poder civil. Tanto dependen de éste que el Presidente de la República es considerado el jefe máximo de dichas fuerzas.

Las esporádicas apariciones que después de 1930 fueron realizando los militares como tales —unas veces por propia voluntad y otras porque fueron a buscarlos— dejaron de ser formas de participar en la política y se transformaron en formas de irrumpir en ella. Irrupciones poco benéficas, en realidad y preñadas siempre de paternalismo y mesianismo.

Frente a esa forma militar de hacer política —a todas luces ilegal— hay también otra larga tradición rebosante de militares, que, despojados de esa investidura actuaron políticamente.

Las filas de casi todos los partidos contaron y cuentan con algunos militantes de extracción castrense. Por otra parte, es innegable la influencia fundamental que las fuerzas armadas han jugado en la vida política de nuestro país. Baste para ello recordar que los dos únicos presidentes constitucionales que en los últimos 50 años cumplieron totalmente su mandato en la Argentina, —Agustín P. Justo y Juan  Perón—, eran generales.

Durante el segundo gobierno peronista (1952-55), fue un marino, el almirante Alberto Teissaire, quien accedió a la vicepresidencia de la Nación a través de la compulsa electoral de 1953, después de haber ocupado una banca de senador nacional y presidido la cámara alta entre 1946 y 1952.

En años anteriores habían sido dos militares radicales, Atilio Cattaneo y Gregorio Pomar, los militantes políticos más famosos de extracción castrense.

Años después, en 1963, fue el general Pedro Eugenio Aramburu (presidente de facto entre 1955 y 1958) quien se presentó a elecciones nacionales encabezando la fórmula presidencial del partido Unión del Puebio Argentino (UDELPA), uno de cuyos diputados electos seria el capitán de navio (retirado) Francisco G. Manrique.

Este último se postularía diez años después para la presidencia de la Nación, al frente de la fórmula de la Alianza Popular Federalista (PF-PDP). En esas mismas elecciones, las de 1973, hubo también otro candidato militar, esta vez surgido de la Fuerza Aérea: el brigadier Ezequiel Martínez, cuya postulación fue promovida por el general Alejandro Agustín Lanusse, entonces presidente de facto y frustrado aspirante a la militancia política.

Las ideologías antidemocráticas
Entre las fuerzas armadas han tenido siempre mucha resonancia las ideologías antidemocráticas, particularmente las de inspiración fascista en sus diversas variantes. Esto no es privativo de nuestro país. Samuel Huntington ha señalado, en El soldado y el Estado.

Teoría y práctica de la relación entre lo civil y lo militar, las afinidades existentes entre la ética militar y la ideología fascista, y particularmente la común concepción de un «hombre débil, malo e irracional, que debe ser subordinado al grupo».

En nuestro país, las diferentes ideologías fascistas tuvieron mucha difusión: el elitismo  de Maurrás, el fascismo de Mussolini, el nazismo en alguna medida, el franquismo luego. Todo esto sedujo a algunos de nuestros intelectuales y a muchos de nuestros militares, quienes encontraban afinidad con ese tipo de discurso, heroico y reaccionario a la vez.

En 1922 Leopoldo Lugones anunció el advenimiento de «la hora de la espada». Poco después, con la sublevación militar de 1930, el gobierno nacional proclamaba públicamente su adhesión a muchos de esos principios, aun cuando luego retomaran el control los grupos conservadores más tradicionales.

La influencia del nacionalismo creció en las fuerzas armadas al calor del ascenso mundial del nazismo y el fascismo. Se descubre su inspiración en los revolucionarios de 1943 y aun en muchos aspectos del propio. Perón.

Después de 1955 —cuando el nacionaiismo tiene otro momento de gloria durante la presidencia de Lonardi— permanece algo en segundo plano, aunque siempre pronto a reaparecer a través de ciertos textos y proclamas.

La ideología nacionalista adopta diversas formas. En algunos casos, predominan en ella los contenidos tradicionalistas, hispanistas y católicos, orientados a justificar el inmovilismo social y la imposición de gobiernos autoritarios.

En otros casos, es un aditamento a propuestas orientadas al desarrollo económico autárquico, con fuerte énfasis en las industrias de base. A veces, se apela a la unión de las fuerzas armadas con el pueblo, y se propone un programa movilizador muy apartado del nacionalismo reaccionario.

Pero sobre todo, el nacionalismo ha servido para reforzar la antigua cruzada anticomunista (ya hoy casi olvidada), combatiendo a la corriente de pensamiento a la que se atribuye su origen: el liberalismo. No es raro oír —en el discurso militar y en el de los civiles que lo inspiran— que el principio de todos los males se halla en la Revolución Francesa —difusora de los Derechos Humanos—, y aun en el siglo V antes de Cristo, momento en el que, como es sabido, nació en Grecia la democracia.

En el seno de las fuerzas armadas, la ideología nacionalista está en permanente pugna con la llamada liberal. Tal la raíz del enfremamiento entre Uriburu y Justo, entre Lonardi y Aramburu, o entre Onganía y Lanusse, por citar los casos más conocidos.

Pero es dudoso que esta corriente liberal, vinculada con el conservadurismo clásico, sea realmente afín con la democracia. En la década del 30 sustentó en realidad a la llamada democracia fraudulenta, y luego de 1955 a un largo período de democracia viciosa, que proscribía al partido mayoritario.

En la actualidad, la corriente llamada liberal pone el acento, antes que nada, en la libertad de empresa, es decir en una política económica que atienda a los intereses de los grandes empresarios, y que incluso utilice la intervención del Estado en la economía para allanarle dificultades.

Al igual que los grupos civiles en los que se apoya, quienes se identifican con esta corriente han separado progresivamente el liberalismo de la democracia. Lo que ha de buscarse —sostienen— no es el triunfo de la «voluntad colectiva», ignorante y fácil presa de la demagogia, sino el dominio de la «razón colectiva», es decir de la voluntad de los bienpensantes.

En este caso, las ideologías dominantes entre las fuerzas armadas han seguido el mismo camino que sus homologas civiles, para quienes la democracia ha dejado de ser un valor en sí mismo.

Las actitudes profundas

Estas ideologías tienen particular resonancia en el ámbito militar, pues son afines con ciertas actitudes profundas, enraizadas en la formación misma de sus miembros. Espíritu de cuerpo, valoración de la jerarquía y la subordinación, maniqueísmo, son actitudes que moldean una cierta visión de la sociedad —y sus conflictos— y del modo de gobernarla y dirigirla.

La sociedad civil se les aparece como esencialmente desorganizada y anárquica, carente de objetivos y metas comunes, y presa de la lucha facciosa. Todo ello —se piensa— la deja indefensa frente a la agresión subversiva, que es concebida como una suerte de infección provocada por agentes externos.

La eliminación de la enfermedad requiere, además de antibióticos y eventualmente extirpaciones, de una reforma profunda de la sociedad, que la fortalezca frente a la agresión, y que sólo puede ser realizada por la única institución que conserva su orden en medio del caos.

Convencidos de ser los salvadores de la patria —pues el mesianismo es otra de las actitudes hondamente arraigadas en ellos—, los militares se proponen organizar y unificar a la sociedad, acallar las voces discordantes y concitar la adhesión de sus partes sanas en pro de ciertas metas comunes, como la concreción del «destino de grandeza».

Para ello, es necesario estructurar la sociedad caótica según el modelo de las fuerzas armadas, mediante organizadones fundonalmente especializadas y jerárquicamente articuladas, tal como lo propone el mensaje corporativista propio de la. mayoría de las ideologías nacionalistas.

Sobre todo, es necesario restaurar el principio de autoridad. Tal como ocurre en las fuerzas armadas, no se trata simplemente de la decisión inconsulta del superior; por el contrario, lo propio de este es recabar opiniones de sus subordinados y tenerlas en cuenta.

Pero en la autoridad superior reside la racionalidad adecuada para integrar esas visiones parciales y transformarlas en una decisión general, que una vez tomada debe ser acatada sin discusión por los subordinados. Nuevamente, la visión militar y el mensaje corporativsta coinciden en esta perspectiva que es diametralmente opuesta de la democrática.

Las grandes doctrinas
Las ideologías recibidas y las actitudes profundas de los receptores confluyen en las grantes doctrinas militares, suerte de marco estratégico global que da sentido a la conducta militar, que ayuda a la formación de los miembros de la institución y legitima su acción a los ojos del resto de la sociedad.

Estas doctrinas se elaboran en los niveles superiores, y son difundidas en instituciones destinadas a jefes y oficiales de alta graduación.

Aunque conservan ciertos rasgos básicos, estas doctrinas se van adecuando a las épocas.

En los últimos cincuenta años pueden individualizarse dos o tres grandes doctrinas: la de la nación en armas, la de la seguridad y el desarrollo nacional y —como variante de aquélla— la de la seguridad nacional, a secas.

La doctrina de la nación en armas es propia de la época de las guerras mundiales, y madura durante la Segunda Guerra Mundial, cuando la institución militar comienza a preocuparse seriamente por la situación del país en un mundo que las grandes potencias se estaban repartiendo.

Se pregunta cómo podría prepararse el país para el caso de no poder evitar verse envuelto en la guerra. La inquietud central pasaba por la escasa autonomía de la organización económica, dependiente de exportaciones e importaciones.

Las tropas rebeldes hacen su entrada triunfal en Buenos Aires en medio de los vítores y pañuelos en alto (1955).

También preocupaba la posible existencia de disidencias internas, de conflictos que debilitaran a la nación frente a sus enemigos.

Así, lo que empezó a ser conocido como Doctrina del Estado Mayor puso el acento en primer lugar en todos aquellos sectores de la economía que tuvieran que ver con la autarquía nacional: combustibles, acero, productos químicos y petroquímicos, que requerían para su desarrollo del estímulo o aun de la dirección del Estado.

También, en las propuestas políticas que aventaran el peligro de la disidencia interna, y especialmente la de los sectores trabajadores. De alguna manera, la fórmula política peronista se ajustó a los requerimientos de esta doctrina.

Las condiciones mundiales variaron a lo largo de la década de 1950. El conflicto se polarizaba ahora entre los Estados Unidos y la Unión Soviética, y para el país la independencia y la neutralidad no sólo eran imposibles sino que ni siquiera eran deseables.

El triunfo de la Revolución Cubana, sobre todo, avivó para los sectores propietarios y para las fuerzas armadas el fantasma de la subversión social.

La nueva doctrina militar no ponía ya el acento en la independencia nacional frente a cualquier injerencia externa sino en la salvaguarda de las «fronteras ideológicas». Estas debían separar a nuestra sociedad de un enemigo que actuaba desde adentro y que, muy genéricamente, se denominaba «comunismo».

En la década del sesenta se acostumbraba a pensar —dentro y fuera de las fuerzas armadas— que la raíz del problema estaba en el «subdesarrollo» y que en consecuencia una política que alentara el crecimiento de la economía, asegurara el empleo y niveles de ingreso adecuados para los trabajadores, alejaría el fantasma de la subversión.

Para ello era lícito y deseable recurrir al apoyo de los capitales extranjeros, como lo propuso el desarrollismo frondicista y, en una versión algo distinta, el programa del ministro Adalbert Krieger Vasena en 1967.

Pese a sus diferencias, había, para las fuerzas armadas un elemento común: el Estado debía remover los obstáculos para el desarrollo de las empresas, y por esa vía, eliminar el conflicto de la sociedad. Si los civiles eran incapaces de realizar esa tarea, las fuerzas armadas debían sustituirlos .Tal la doctrina de 1966.

Los resultados no fueron los esperados. Las políticas económicas, más que atenuar los conflictos, parecieron darles una gravedad extrema, sobre todo en los años que van de 1969 a 1976.

En consecuencia, el tema del desarrollo pasó a segundo plano, y los esfuerzos se concentraron en garantizar una seguridad interior que juzgaban amenazada y frente a la cual no cabían ya las soluciones indirectas, como el estímulo al desarrollo económico. Era necesario intervenir a fondo y extirpar el mal de raíz.

Los llamados grupos subversivos constituyeron la justificación ideal de una intervención, la que fue mucho más allá de ellos y se propuso disciplinar a la sociedad, eliminando toda disidencia.

En este punto, la doctrina de la seguridad nacional no sólo hizo tabla rasa con la democracia política: también acabó con las normas que, desde la organización del país, regulaban el funcionamiento de la sociedad civil y garantizaban los derechos individuales.

En nombre de la seguridad, se creó un nuevo poder, independiente e incontrolado, que se arrogó el derecho de tutelar a todos los ciudadanos, sin restricción de medios y recursos. Como nunca, la doctrina y la práctica militar quedaron alejadas de la forma y el fondo de la democracia.

https://historiaybiografias.com/archivos_varios5/militares4.jpg

No sólo para derrocar gobiernos legalmente constituidos han salido los carriers a las calles de Buenos Aires. El desplazamiento del que se observa en la fotografía se debió al golpe que derrocó al general Onganía.

Qué hacer
Para un gobierno constitucional, ignorar el problema supone la seguridad del derrocamiento a no muy largo plazo. Aceptar las cosas como están y subordinarse al poder militar implica, en cambio, perder su legitimidad frente a la sociedad civil. Parecería que la única solución consiste en reformar, de algún modo, las relaciones entre las instituciones militares, la sociedad y el Estado, lo que supone, también, reformar a la propia institución militar.

El momento parece propicio, pues el consenso general de que algo debe hacerse para evitar nuestra clásica ciclotimia política, se agrega la convicción de muchos militares, quienes a la luz del desempeño de nuestras fuerzas armadas en el reciente conflicto con Gran Bretaña, creen que algo al menos debe ser cambiado.

Lo primero por hacer es la recomposición misma del sistema político, que debe demostrar su eficacia para dirigir a la sociedad. Debe quedar claro que por allí, y no por los factores de poder que actúan a sus espaldas, pasa la facultad de decisión. Simultáneamente, los distintos grupos políticos deben renunciar definitivamente a apelar a las fuerzas armadas para dirimir sus conflictos.

En todos debe arraigar la idea de que la consolidación de un gobierno civil es el objetivo absolutamente prioritario, más allá de quien lo encabece ocasionalmente.

El segundo paso consiste en la desmilitarización de la sociedad y en la restitución de las fuerzas armadas a sus funciones específicas. Los empresarios deben dejar de recurrir a los militares influyentes —más aún, cuando un correcto gobierno civil recorte esas «influencias»— y los puestos públicos, en la administración o en las empresas, deben volver a manos de civiles.

https://historiaybiografias.com/archivos_varios5/militares5.jpg

Aramburu abraza a Frondizi después de haberle entregado el mando.
Luego éste se vio hostigado durante buena parte de su presidencia hasta que un nuevo golpe lo derrocó.

Pero, más allá todavía, es necesario proyectar la reforma de las fuerzas armadas, lo que en muchos casos significa simplemente volver a las viejas y sanas costumbres. Estas deben desentenderse de los problemas políticos y concentrarse en su desarrollo técnico.

Probablemente deban renunciar al sistema de conscripción general, útil como herramienta de control social pero poco adecuado para lograr un funcionamiento eficaz.

La propia educación militar debe ser revisada y adecuada para que, a través de ella, se insufle en los futuros oficiales una actitud positiva hacia la democracia.

Lo fundamental, sin embargo, es replantear las relaciones entre el poder político y las fuerzas armadas.

La cuestión de la defensa nacional, y todo lo que ello implica, debe ser resorte exclusivo del poder político, sin que ello signifique ignorar las opiniones autorizadas, y entre ellas las de los propios militares.

El poder político debe recuperar el control directo de aquellas herramientas, como la policía, las restantes fuerzas de seguridad y aun los servicios de informaciones, que cumplen una función de apoyo al Estado y no están vinculados con la defensa exterior.

Finalmente, las fuerzas armadas deberían ser redimensionadas para las necesidades reales de una defensa nacional que no tiene que implicar planes expansionistas sino, simplemente, la seguridad frente a la agresión externa.

La propuesta es ambiciosa, difícil de llevar a la práctica, y más difícil aún será hacerla aceptable para los interesados. Sin embargo, parece esencial para que una salida política lleve a la vigencia de la democracia real y duradera.

Ver: Educación de los Militares

Fuente Consultada:
Formación Política Para La Democracia Editorial Biblioteca de Redacción Tomo II – Los Militares y La DEmocracia

 

El Constitucionalismo Social Origen Objetivos y Concepto

El Constitucionalismo Social – Origen y Concepto

La aplicación de innovaciones técnicas a la producción de bienes que se operó desde la segunda mitad del siglo XVIII en Inglaterra y que primero se extendió a parte de Europa y a los Estados Unidos para hacerlo después a otros países del mundo, es un fenómeno al que se conoce como la Revolución Industrial. La Revolución Industrial permitió, en un proceso aún no concluido, la utilización de máquinas que reemplazaron a la producción artesanal del hombre. Esto posibilitó que fuera elaborada una mayor cantidad de bienes, con menos trabajo, en menos tiempo y a precios más baratos.

Como contrapartida, el excesivo afán de lucro y un desenfrenado individualismo provocaron repercusiones negativas en lo social. Se desvalorizó la dignidad del trabajo humano y se puso el acento sólo en su valor económico. El hombre comenzó a ser visto sólo como consumidor o productor y su capacidad de trabajo, como una mercancía más, despojada de sus rasgos de humanidad.

La consecuencia fue un grave deterioro de la persona del trabajador, derivada de la aplicación de largas jornadas de trabajo, condiciones laborales insalubres, hacinamiento en las viviendas y marginación de las posibilidades de capacitarse y de desarrollar su personalidad. La realidad ponía en evidencia que las graves condiciones impuestas al trabajo parecían dejar de lado la condición humana de quien lo realizaba.

Saludables reacciones nacidas dentro del mismo liberalismo y los aportes de las corrientes socialistas y de la doctrina social de la Iglesia Católica, unidas a la defensa de los derechos sociales efectuada por las organizaciones de trabajadores, contribuyeron, en primer lugar, a poner límites a esa situación, y luego, a establecer una convivencia armónica entre el capital y el trabajo.

Fue en la primera postguerra mundial adquiere auge una forma de constitucionalismo a la que se calificó como constitucionalismo social. El constitucionalismo social encuentra expresión en la constitución de México de 1917, pero no cobra ejemplaridad universal hasta que lo difunde la constitución alemana de Weimar en el año 1919.

El constitucionalismo moderno o clásico que, a partir de fines del siglo XVIII logra un carácter ecuménico, se propuso organizar el Estado sobre la base de un fin específico muy concreto, cual era el de proteger la libertad y los derechos del hombre. Limitar al Estado y deparar seguridad al individuo frente a él, fueron las dos características fundamentales con que aquella organización intentaba procurar el fin declarado.

Cuando en la segunda década de este siglo irrumpe el constitucionalismo social, la óptica cambia: no se trata de abolir o menospreciar lo que de rescatable se admitía en el anterior constitucionalimo, sino de ampliarlo con nuevos contenidos; hay que añadir y no amputar.

https://historiaybiografias.com/archivos_varios5/constitucionalismo-social.jpg

El constitucionalista Germán Bidart Campos señala que «es la superación del liberalismo. Cuando el constitucionalismo entiende esa superación como un acercamiento al socialismo, o cuando directamente se pliega a él, la pérdida de los contenidos liberales del contitucionalismo clásico ya nos coloca ante una situación distinta: se deja de lado la valorización de la libertad y de los derechos individuales, que desaparecen de la finalidad del Estado, para reemplazarlos por pautas diferentes».

Cuando Venustiano Carranza asume la presidencia de México debió enfrentar la oposición de dos guerrilleros que habían acumulado mucho poder y que reclamaban una reforma agraria y el fin de la injusticia social: Emiliano Zapata en el sur. y Pancho Villa en el norte. En 1917, Carranza intenta consolidar su poder redactando una nueva Constitución. Para aquella época era un documento muy liberal que incluía un número de temas que facilitaban el trabajo, como el derecho de huelga, la jornada laboral de ocho horas, igual remuneración a igual trabajo, etc. La Constitución pretendía, incluso, deshacer las haciendas y distribuir la tierra entre los campesinos.

El constitucionalismo social se maneja con una pluralidad de lineamientos, que sin pretender agotar taxativamente, los estudiosos del tema clasifican así:

a) inclusión en las constituciones formales de una declaración de derechos «sociales» y «económicos», que abarcan el ámbito de la educación, la cultura, la familia, el trabajo, la asociación profesional o sindical, la propiedad, la economía, la minoridad, la ancianidad y la seguridad social, entre otros temas,

b) regulaciones en torno de la llamada cuestión social, que se refiere a la situación del hombre en función del trabajo y a las relaciones entre el capital y el trabajo, clases sociales y factores de producción, empleadores y trabajadores, sindicatos y Estado.

En nuestro país Nuestra Constitución, que data de 1853, surgió en una atmósfera que estaba muy lejos, en el tiempo, de la que iba luego a respirar el constitucionalismo social del siglo XX. Es imposible, entonces, pretender que los contenidos de éste aparecieran expresamente en las normas de 1853. Pero, debe quedar bien en claro que la omisión de normas como las que hoy abundan en constituciones contemporáneas no quiere decir que la Constitución de 1853 resulte impermeable al constitucionalismo social.

Al contrario, la Constitución del 1853 no se le opone en ninguna de sus normas ni en la interpretación que de la Constitución hizo y hace el derecho judicial. No impide que la legislación reciba sus contenidos, tiene flexibilidad y dinamismo para ser interpretada en forma tal que no contradiga aquellos principios y tampoco se les opone en su ideología o filosofía política.

En nuestra Carta Magna, algo del constitucionalismo social fue incorporado finalmente —tras un intento en 1949— en la reforma de 1957, en el artículo 14 bis.

Al igual que ésta, las constituciones provinciales que contienen normas de carácter social son posteriores al año 1957. Por ejemplo, la Constitución de
Neuquén, en el capítulo segundo, trata de las garantías sociales: «El trabajo es un deber social. Las leyes asegurarán al trabajador una existencia digna. También asegurará al trabajador la libre elección de su trabajo, salario mínimo, vital y móvil, las vacaciones pagas, prohibición de la ocupación de menores de 16 años y de mujeres en tareas insalubres y peligrosas. Se reconoce el derecho a la huelga y la defensa de los derechos e intereses por medio de la acción gremial».

La Constitución de Misiones, en su título tercero de la primera parte, trata de los derechos sociales. Entre ellos el derecho al trabajo, a las vacaciones pagas, al salario mínimo, vital y móvil, la libre organización de los gremios.

El derecho de los trabajadores al seguro social integral e irrenunciable. La ley asegurará la protección de la familia. El amparo a la maternidad, a la infancia, a la minoridad. Y así, todas las provincias que se formaron en 1957 (Chaco, Formosa, Misiones, Chubut, Santa Cruz, Río Negro, La Pampa y Neuquén) tienen partes especiales dedicadas al régimen social en que tratan al hombre en sus relaciones de familia, de trabajo, de educación, es decir a su función como integrante de la sociedad.

A partir de este nuevo concepto  las constituciones comenzaron a enunciar:

■ los derechos del trabajador, (por ejemplo, trabajar en condiciones dignas, tener una retribución justa, descanso diario y semanal, vacaciones, protección contra el desempleo y los despidos arbitrarios);

■ los derechos de la seguridad social como cobertura por enfermedades o invalidez, protección a la maternidad y a la vejez, acceso a la vivienda, al esparcimiento, a la educación y a la cultura, etcétera;

■ los derechos de las organizaciones sindicales, como la defensa de los intereses de sus integrantes, la posibilidad de participar en negociaciones colectivas o de adoptar medidas de fuerza, como la huelga.

Fuente Consultada:
Formación Política Para La Democracia Editorial Biblioteca de Redacción Tomo II
Educacion Cívica 2 EDit. Santillana – Secundaria – Casullo-Bordone-Hirschmann-Masquelet y Otros

Diferencias entre Patriotismo y Nacionalismo Chauvinismo

Diferencias Entre Patriotismo y Nacionalismo

Como nacemos en una familia, los hombres nacemos formando parte de una sociedad humana concreta, enraizada en la historia y en un medio geográfico. Esta sociedad tiene su cultura propia, sus instituciones, sus costumbres, sus tradiciones, su estilo de vida, sus modos de pensar y de obrar; busca su continuidad histórica y la realización de su destino. Los hombres que la componen están unidos por estrechos lazos de solidaridad, aspiran a una unidad espiritual.

Patriotismo, es un concepto que refiere al amor por la patria, pudiendo ser entendida ésta en un sentido más amplio que la nación o el Estado. La vinculación emotiva del individuo respecto a la patria implica la constante defensa de ésta por aquél. El término patriotismo está relacionado con el de nacionalismo, en tanto que ambos se refieren a la identificación del hombre con un ámbito geográfico, por ejemplo dentro de las fronteras de su país.

Esta identificación crea una  ideología política que considera la creación de un Estado nacional la condición indispensable para realizar las aspiraciones sociales, económicas y culturales de un pueblo.

diferencia nacionalismo y patriotismo

El sentimiento de patria, el amor a la tierra y a la comunidad en que nacimos, a las tradiciones y costumbres de nuestros mayores, está profundamente enraizado en el ser humano. El patriotismo es el amor a la patria. Es sentimiento y es virtud. Estudiar la naturaleza del patriotismo, sus manifestaciones, los vínculos que nos unen con las generaciones pasadas y con las venideras es el objeto de este pots.
Veremos que las deformaciones que puede sufrir este noble sentimiento, es el nacionalismo.

EL AMOR A LA PATRIA

Concepto de Patria
El concepto de Patria está íntimamente ligado al lugar donde uno nace, tal es así que etimológicamente se otorga a dicho término el significado de tierra de los padres o de los antepasados (pater = padre, antepasado).

Sin embargo los países americanos reconocen como nativos o naturales a todos aquellos que nacen en sus respectivos territorios; en cambio las naciones del Viejo Mundo consideran como nacionales a los hijos de sus naturales, primando el vínculo de sangre para determinar su propia Patria.

Tal es la postura asumida por las distintas teorías acerca de la nacionalidad en el Derecho Internacional, entre las que se encuentran las del jus solisy jus sanguinis.

Amor a la Patria
El patriotismo es la expresión del amor a la patria y se considera tanto un sentimiento como un deber. El patriotismo como sentimiento esta presente en todas las actitudes afectivas que el hombre toma ante su familia, ante sus amigos, compañeros superiores y subordinados, valorando en ellos la existencia de antepasados, tradiciones, glorias, costumbres, etc., comunes a todos ellos.

Ese sentimiento de amor a la patria se manifiesta en toda situación en que determinados valores argentinos se destacan entre nosotros o ante el mundo.

El triunfo de un sabio, escritor o deportista argentino, hecho suyo por todos los conciudadanos, es una manifestación de ese sentimiento; pero no debe confundirse la alegría de un triunfo argentino con la idealización de un hombre.

El patriotismo como deber se expresa en el cumplimiento de todas aquellas normas jurídicas y morales que sustentan a la Nación Argentina. El cumplimiento sobre todo de la Constitución Nacional, las leyes, las disposiciones y aún las menores reglamentaciones que hacen al bienestar de todos los argentinos es una demostración de patriotismo.

DEFORMACIÓN DEL PATRIOTISMO:

nacionalismo patriotismo diferencias

El sentimiento y concepto de patria pueden sufrir deformaciones.

Las causas más frecuentes de estas deformaciones son:

1. un mal entendido universalismo;
2. el nacionalismo exagerado;
3. el sectarismo y la intolerancia.

El mal entendido universalismo. Hay quienes han entendido o entienden el patriotismo incompaginable con la fraternidad universal que liga a todos los hombres.

Creen que el sentimiento de patria empequeñece al hombre reduciéndolo en sus ideales y en sus aspiraciones, que ha surgido del egoísmo y del afán de dominio de algunos pueblos; que la preocupación por los intereses y objetivos nacionales es contrario al bien de la comunidad humana total.

Tal concepción es errónea y no responde a la naturaleza humana considerada objetivamente.

Todos los hombres estamos estrechamente vinculados por lazos de confraternidad, tenemos el mismo origen y el mismo destino; la solidaridad humana no está limitada por las fronteras nacionales. Pero el amor a la patria y el cuidado de los intereses nacionales, cuando son bien entendidos, constituyen la mejor forma de servir a la humanidad entera.

El sentimiento de patria es connatural al hombre, como es connatural el sentimiento de solidaridad universal.

Quien ama a su propia patria, respeta las patrias ajenas, como quien ama a su propia familia respeta a las familias ajenas. No es lógico esperar que quien no estima y respeta su propia familia, respete a las familias de los demás. Cosa semejante sucede con las patrias.

El amor a la familia, cuando es bien entendido, en nada se opone al amor a la patria, sino al contrario, es requerido por él.

De la misma forma el amor a la propia patria en nada se opone al amor a la humanidad.

Quien no está dispuesto a servir a sus propios conciudadanos, difícilmente estará dispuesto a servir a la humanidad.El marxismo teórico aboga por la desaparición de los estados nacionales y la constitución de una sociedad universal. Los movimientos comunistas establecidos en distintos países tienen un claro sentido de los intereses nacionales.

El nacionalismo exagerado. No es patriotismo sino fanatismo. Los nacionalistas exagerados consideran a su propia nación como realidad suprema. Convierte al patriotismo en patrioterismo.

El nacionalismo exagerado se caracteriza por una exaltación idolátrica de lo nacional, y un desprecio por lo extranjero.

El nacionalista exagerado se encierra dentro de los límites de su propia nación. Nada de lo que existe fuera de ella es válido. No hay para él más valores que los que encuentra en la historia y en la tradición de su nación. No hay hombres de valer si no son de su propia raza.

Tal tipo de nacionalismo suele ser violento, agresivo, exclusivista, fanático. Es xenófobo, odia al extranjero. Ataca y desprecia a los otros pueblos.

La actitud de los nacionalistas exagerados a veces obedece a ideologías equivocadas, pero con más frecuencia responde a resentimientos y a desequilibrios emocionales.

Para designar esta actitud suele usarse el término de chauvinismo, término originado en el nombre de Nicolás Chauvin, soldado de los ejércitos napoleónicos célebre por su fanatismo francés.

El sano nacionalismo, el patriotismo que nos lleva a cultivar los valores nacionales y a defender los intereses de nuestro pueblo, es muy distinto de la actitud fanática, cerrada y egoísta de los nacionalismos exagerados.

Ningún hombre intelectualmente maduro y emocionalmente equilibrado cree que para amar y defender a su propia familia sea necesario despreciar o atacar a las familias ajenas.

El espíritu de secta y la intolerancia. El parcialismo en la valoración de los hombres y de los movimientos que en el proceso histórico concurren a la formación de una nacionalidad conduce al sectarismo intolerante, convierte al patriotisdad atentando contra su unidad espiritual.

Para los hombres que están en actitud sectaria sólo son válidos como elementos constitutivos de la nación los que provienen de los hombres y los movimientos partidarios o ideológicos acordes con sus propias ideas. Llegan a negar el carácter de argentinos a quienes no las han compartido o comparten.

La historia se estudia no objetiva y desinteresadamente, buscando esclarecer la verdad y encontrar en ella los elementos constructivos de la comunidad, sino para extraer de ella los elementos parciales que confirmen sus propias ideas y prejuicios.

Lamentablemente en esta actitud, aunque en grado distinto, están aún un número considerable de argentinos de una y otra tendencia, de cuya buena fe y deseos de servir a la comunidad no es lícito dudar.

Frente a una historia escrita con criterio parcial y desprestigio sistemático de una de las tendencias, se ha reaccionado con la misma actitud frente a la tendencia opuesta. Se hace polémica, no científica, sino sectaria. Los hechos se parcializan y se utilizan como argumentos políticos. No se vacila en dar interpretaciones tendenciosas, ni en recurrir al lenguaje agresivo.

Esta actitud, además de no ser científica, ni justa, nos causa mucho daño a los argentinos. Fomenta la división y el desentendimiento, destruye la unidad, dificulta la concurrencia del esfuerzo comunitario a objetivos comunes.

A la formación de nuestra nacionalidad concurrieron Saavedra y Moreno, el Deán Funes y Monteagudo, Rivadavia y Quiroga, Dorrego y Lavalle, Rosas y Sarmiento, Urquiza y Mitre. Sus tendencias eran opuestas, pero todos son argentinos, miembros de nuestra familia, todos lucharon por el bien de la patria y todos hicieron positivos aportes a la nacionalidad.

Los hombres que actuaron en nuestra historia, como todos los hombres no eran ángeles, ni demonios. Eran simplemente hombres como nosotros. Tenían intereses personales y egoísmos, y sabían del sacrificio, la abnegación y el renunciamiento.

En sus vidas hay luces y sombras, en sus actitudes políticas aciertos y desaciertos.

Superar el espíritu parcialista es requisito indispensable para lograr la armonía, la paz y la prosperidad de la patria.

De los hombres que han tenido papel protagónico en nuestra historia todos nos han dejado aportes positivos, aciertos, que debemos conservar y afianzar. Todos, asimismo, han tenido fallas y desperdiciado oportunidades históricas que no se repiten. Subsanar sus defectos es también tarea nuestra.

https://historiaybiografias.com/linea_divisoria3.jpg

Deformación del patriotismo: Falso patriotismo.

El patriotismo tal como lo hemos expresado en el párrafo anterior puede ser deformado de dos maneras:

— Deformación por exceso.
— Deformación por defecto.

DEFORMACIÓN POR EXCESO

No debe entenderse un profundo patriotismo con una deformación por exceso de patriotismo.

El amor intenso a la patria es un sentimiento digno y noble, pero el amor egoísta, el nacionalismo exagerado, lleva al desprecio de otras nacionalidades y enfrenta la patria que se ama con la patria que amari otros.

El patriotismo por exceso se conoce frecuentemente como chauvinismo, ya que un político francés Chauvin representaba en su país esa tendencia.

El chauvinismo consideraba que sólo los valores franceses debían ser respetados y, por consecuencia, se despreciaba todas las manifestaciones extranjeras.

Algunos autores dicen que el chauvinismo consiste en la idolatría de una nacionalidad.

Chauvin Nicolas

Chovinismo o chauvinismo, representa unnacionalismo excesivo y enaltecimiento de la convicción propia que suelen ir acompañados de una actitud vioenta y agresiva. Término originado por el francés Nicolás Chauvín que siempre admiraba y engrandecía los discursos y logros del general Bonaparte.

DEFORMACIÓN POR DEFECTO:

Existen algunos pensadores que niegan la patria considerando que los hombres están unidos en una fraternidad universal y que los intereses de una nación son contrarios a la hermandad entre los hombres.

Esta concepción fue sostenida por numerosos filósofos griegos y romanos, anteriores a Cristo; inclusive J.J. Rousseau y algunos de sus seguidores sostuvieron esta teoría.

En realidad, la teoría de la fraternidad universal no destruye, sino fortifica el amor a la patria. El amor a los hombres no es excluyeme del amor a la patria, como el amor familiar no es tampoco excluyente de otros sentimientos.

Un hombre que respete las normas familiares, respetará su nacionalidad y, por extensión, reconocerá que otros hombres pueden tener un mismo sentimiento con respecto al lugar donde nacieron, a las tradiciones y costumbres en las cuales se educaron y a los valores que le inculcaron.

Sólo un hombre que ame a su patria puede comprender los otros sentimientos.

Pero el verdadero significado de Patria, no debe limitarse a un elemento tan material como es el del lugar en que se nace sino que debe ampliarse a otros elementos inmateriales como ser los distintos vínculos morales que existen entre los habitantes de una misma Nación y que pueden sintetizarse en:

—  Su tradición histórica que determina el nexo entre las distintas generaciones que se suceden.
—  Los símbolos nacionales a través de los cuales se representa la Patria.
—   Vivencia y continuidad de la tradición que determinan una vida en comunidad.

ALGO MAS SOBRE EL PATRIOTISMO:

Como nacemos en una familia, los hombres nacemos formando parte de una sociedad humana concreta, enraizada en la historia y en un medio geográfico.

Esta sociedad tiene su cultura propia, sus instituciones, sus costumbres, sus tradiciones, su estilo de vida,, sus modos de pensar y de obrar; busca su continuidad histórica y la realización de su destino.

Los hombres que la componen están unidos por estrechos lazos de solidaridad, aspiran a una unidad espiritual.

La formación de una comunidad humana no es el fruto de una generación, sino el resultado del esfuerzo y la labor, la abnegación, las luchas y el sacrificio de muchas generaciones.

En medio de esta sociedad, como miembros de ella, ligados a ella por innumerables lazos, adquirimos conciencia de nuestro ser, nutrimos nuestro espíritu, moldeamos y desarrollamos nuestra persona.

Los hombres nacemos en una patria, formando parte de ella.

Patria etimológicamente proviene de la palabra latina patria, término que los romanos usaban para designar la tierra paterna.

Patriotismo es amor a la patria.

Patria es un concepto difícil de definir por lo complejo y por las resonancias afectivas que despierta.

El sentimiento de patria reposa sobre una experiencia de tipo personal. ¿Quién puede definir con exactitud lo que es ser y sentirse miembro de una familia? Cosa semejante sucede con la patria.

Cada hombre sabe y siente que está profundamente ligado a los demás miembros de su propia comunidad, que está indestructiblemente unido a su pasado y a su futuro. Este sentimiento nace de lo hondo de su propio ser.

Sólo en base a una experiencia personal es posible entender lo que es la patria y lo que es el patriotismo.

Patriotismo es el sentimiento de amor y filial adhesión a la patria. Y es la conducta inspirada en este sentimiento.

Es sentimiento, estado de ánimo, afecto que hace vibrar nuestro ser y es capaz de suscitar nobles ideales, heroicos renunciamientos, energías impensadas.

Es virtud, conducta reiterada y constante de obrar como hijos fieles de la patria, de servirla con lealtad y abnegación.

El patriotismo nos une profundamente a nuestro pueblo y a nuestra tierra, a nuestras instituciones y a nuestra tradición, a su pasado, a su presente y a su futuro.

La patria es, en la tierra de nuestros padres, la unidad espiritual y la continuidad histórica entre las generaciones. Es unión de tareas, de preocupaciones, de anhelos y de ideales que se trasmite de una generación a otra. Es solidaridad.

La solidaridad es la expresión social del amor. Sin amor no hay patria, ni patriotismo.

No es la mera aglomeración de hombres en un territorio, ni la identidad de raza, ni la comunidad de lenguas, ni el sucederse de las generaciones, lo que constituye esencialmente la patria.

La patria es ante todo unidad espiritual y cultural, comunidad de esfuerzos y aspiraciones, de luchas y de ideales, solidaridad con nuestros conciudadanos, con nuestros antepasados y con nuestros descendientes, búsqueda de un ser y de un destino en el que todos participamos.
La sincronía de los espíritus, que hace de la comunidad una totalidad armónica, es el elemento esencial de la patria.

El logro de la totalidad armónica, la búsqueda de una mayor integración espiritual y social es un ideal dinámico. Aunque tengamos una comunidad integrada y armónica siempre es posible y necesario aspirar a una unión mayor y más profunda entre los argentinos, a una solidaridad más sentida y más eficiente. Esforzarnos en ello es «hacer patria», patriotismo, en su sentido auténtico.

ALGO MAS…

Las características mas sobresalientes de los distintos nacionalismos son las siguientes:

• Promueve sicológicamente un patriotismo exacerbado como valor supremo.

• Imprime la idea de que una raza es superior y tiene un destino de grandeza. La raza siempre va unida al concepto de nación (la raza aria del nacionalismo de Hitler). En otros casos se une nación con religión, dando base al nacionalismo religioso.

• Propugna la independencia económica en base a la autosuficiencia que determina la producción desarrollada por el capital nacional.

• No admite la interferencia de otros estados en los problemas nacionales.

• Es contrario a la formación de comunidades internacionales por considerarlas lesivas para la soberanía…

• Critica a la democracia por considerarla disolvente e inoperante, al mismo tiempo que con la partidocracia destruye el espíritu nacional.

• Cuando es posible se convierte en imperialista, al pretender la supremacía de la nación, mundial o regionalmente.

• Es tradicionalista y conservador, utilizando estos principios como elemento de unidad de los componentes de la nación.

• La posición antagónica con la democracia ¡o hace elitista, reconociendo en grupos reducidos o en un jefe, el mesianismo necesario para desarrollar la nación.

• Estas características no son comunes a todas las corrientes nacionalistas, pero si alguna.o un grupo de ellas,están presentes en todos los nacionalismos.

Fuente Consultada:
Formación y Moral y Cívica de César R. García y Apolinar E. García
Educación Democrática de Argentino Moyano Coudert – Texto Para 3º Año – Tercera Edición- Editorial Guadalupe
Diccionario Consultor Político  Editorial LIBREX – Julio César de la Vega

Historia de la Primeras Cooperativas en Argentina

Historia Origen Cooperativismo en Argentina

El consumo, sobre todo de productos básicos e indispensables, era para los grupos que recién llegaban al país una aspiración vital, ligada a la necesidad de alimentarse y sobrevivir en una época en la que el hambre acechaba a cada paso.

Era una aspiración ajena al sentimiento del consumismo moderno, ese deseo compulsivo de adquirir todo lo que se ofrece en el mercado. Un lujo que, en todo caso, se podían dar por ese tiempo sólo las familias acomodadas de la oligarquía, que viajaban regularmente a París hasta con sus vacas, para hacer ostentación de sus fortunas y gastar a chorros el dinero en artículos suntuarios. En las clases pobres, el consumo era otra cosa, por eso, las primeras manifestaciones del movimiento cooperativo en nuestro país correspondieron a ese rubro.

cooperativismo logo

Se sabe que en 1875, un grupo de inmigrantes franceses creó la Sociedad Cooperativa de Producción y Consumo de Buenos Aires. La auspició el sociólogo francés Adolfo Vaillant, un impulsor del cooperativismo en nuestro país y en el Uruguay. Sin embargo, no hay pruebas de que la actividad de esa entidad llegara a concretarse. Algo similar ocurrió con una cooperativa de consumo fundada en 1878 por colonos suizo-alemanes en la localidad santafesina de Esperanza.

Cuna de la colonización agrícola, esa ciudad recibió en 1856 -año que se considera como el de su fundación- a un contingente de 109 familias europeas que se ubicó en unas tierras loteadas dos años antes cerca del río Salado. De esas familias, la mayor parte eran suizas, provenientes del cantón de Valois, y alemanas. Fueron sus integrantes originales o sus descendientes los que intentaron ese proyecto.

Hubo también otros grupos menores de Francia, Bélgica y Luxemburgo. Esperanza es una de las comunidades símbolo del espíritu de fraternidad y trabajo al que cantó el poeta José Pedroni, fallecido allí mismo. Por paradójica contraposición, allí nació también uno de los mayores emblemas en el país del liberalismo económico, Alvaro Alsogaray, propulsor de aquellos duros inviernos que la memoria asocia con políticas dirigidas a dañar el bienestar popular.

La que sí operó fue la Sociedad Cooperativa de Almacenes, fundada en 1884 por David Atwell, un comerciante argentino hijo de inmigrantes británicos. El objetivo inicial fue comercializar alimentos y bebidas aunque el estatuto preveía la posibilidad de actuar en otros ramos de la industria y el comercio. La empresa mezclaba rasgos cooperativos con otros que no lo eran, un detalle bastante típico en la época. El capital se formaba por acciones que se cotizaban en la Bolsa de Comercio y el estatuto establecía que ningún socio podía tener más de 30 acciones. La dirección era democrática y el 75 por ciento de las utilidades se repartía sobre las acciones. A su vez, un porcentaje de esas utilidades se entregaba como retribución a su fundador y herederos.

Según el dirigente socialista Nicolás Repetto, esa sociedad fue de las que se podría llamar «de tipo burgués», no precisamente una cooperativa obrera. En su opinión, Atwell «quiso hacer en este país un ensayo de cooperativa de acuerdo a los sistemas que ya estaban difundidos en Inglaterra, y entonces fundó ésta, que fue principalmente de empleados. Parece que los 2 o 3 primeros años de esta sociedad fueron de una vida realmente próspera, satisfactoria, pero poco a poco esta prosperidad fue declinando, y en el año 1890, con motivo de la gran crisis económica que hubo en el país, esta cooperativa desapareció».

Por esos años, en 1885, se constituyó en la Capital Federal una cooperativa de consumo que respondió al sugestivo nombre de Les Egaux (Los iguales), promovida por una asociación de inmigrantes franceses con ideas revolucionarias que habían abandonado su país por la ola represiva que siguió a la derrota de la Comuna de París. La entidad estaba ubicada en la manzana actualmente ocupada por el Congreso Nacional y comercializaba todo tipo de artículos.

Adoptó gran parte de los principios rochdaleanos, pero su destino fue breve y precario pues, también de acuerdo con lo que dice Repetto, «sus fundadores habían introducido el crédito y para aumentar los atractivos de la cooperación, ya que no habían sido capaces de despertar un sano interés entre los socios, establecieron también un pequeño despacho de bebidas. Y ustedes ya se imaginan que un despacho de bebidas asociado al crédito debía terminar con su existencia en pocos años Y así fue en efecto: en el año 1888 esta cooperativa desapareció definitivamente».

En 1885, y en la dura Patagonia de entonces, un grupo de inmigrantes galeses fundó en la ciudad de Trelew la Compañía Mercantil de Chubut, cuya finalidad era comercializar la producción agrícola de sus asociados y proveerlos de artículos de consumo. El primer contingente importante de galeses, transportado por el mítico buque La Mimosa, desembarcó en esas tierras en 1865, dos años después de que Lew Jones y Love Parry llegaran al lugar para negociar con el gobierno de Bartolomé Mitre la instalación de colonos de su país. Atraídos por las crónicas de viaje de Fitz Roy y Darwin, soñaban con instalar ahí La Nueva Gales.

Las normas cooperativas en la nueva entidad de Trelew fueron aplicadas sólo parcialmente. Más tarde, en 1911, esa cooperativa se Transformó en sociedad anónima. A su vez, en 1887, se creó en Buenos Aires una cooperativa en la sede del Club Vorwaerts, fundado por los inmigrantes socialistas germanos llegados al país para huir de las leyes de excepción dictadas contra ellos en la Alemania de 1882. La nueva entidad inició sus operaciones como cooperativa de consumo de pan y, a pesar de extender su actividad a otros rubros, dejó de funcionar en 1896.

Un nuevo ensayo en Buenos Aires fue el de la Cooperativa Obrera de Consumo, que se fundó en 1898 por iniciativa del dirigente socialista Juan B.Justo, quien redactó al mismo tiempo sus estatutos. Estos disponían que cada socio turieran un voto, que las ventas debían ser al contado y exclusivamente a sus asociados y que de los excedentes tenían que repartirse el 60 por ciento entre los socios en función de sus consumos, el 30 por ciento para fondo de reserva y el 10 por ciento restante para repartir entre el personal. La cooperativa funcionó, hasta su cierre en 1902, en el local del Partido Socialista.

Ese mismo año, en Campana, provincia de Buenos Aires, se creó la Cooperativa Cosmopolita de Consumo, que cambió posteriormente de nombre por el de Primera Cooperativa de Consumo, Provisión de Electricidad y Servicios anexos Ltda.

Este primer ciclo de ensayos cooperativos podría decirse que se cerró en 1905 con el alumbramiento de El Hogar Obrero, creado a instancias, otra vez, de Juan B. Justo, quien fue uno de los dirigentes que más pugnó por desarrollar el cooperativismo en el país. Esa iniciativa coincidió con la resolución adoptada por el Tercer Congreso de la Unión General de Trabajadores, de tendencia socialista, que invitó a los obreros sindicalmente organizados a constituir cooperativas con el objetivo de «mejorar las condiciones de trabajo y hacer más intensa la propaganda obrera, excluir de ellas el sentimiento de estrecho espíritu de corporación y contribuir a robustecer su resistencia al capitalismo».

cooperativa el hogar obrero

Fundado el 30 de julio de ese año por 19 asociados, El Hogar Obrero operó durante los primeros ocho años como cooperativa de ahorro y crédito para la edificación de viviendas. En ese lapso se construyeron 160 casas independientes y dos pequeños barrios obreros en Ramos Mejía y Turdera, ambos en el conurbano bonaerense.

En 1912, la cooperativa adquirió un terreno en el barrio de Barracas donde construyó su primera vivienda colectiva de «departamentos confortables e higiénicos, para ser alquilados a sus socios aprecios reducidos», según los definió Repetto, e instaló en la planta baja una sección de consumo que poco a poco fue incorporando una serie de adelantos que la convirtieron en la mayor cooperativa de consumo del país.

Con el correr de los años, a los artículos de almacén se fueron incorporando menaje, mercería, zapatería, sombrerería, etc., al tiempo que se construyó un depósito para mercaderías y se comenzó el reparto domiciliario realizado -como se hacía en el Buenos Aires de entonces- con siete u ocho carros, dos automóviles y más de una docena de caballos.

Durante la década del veinte, El Hogar Obrero estableció relaciones con cooperativas mayoristas de Inglaterra, España e Italia, comenzó la operatoria de Cajas de Ahorro, y construyó tres complejos de edificios. En 1931, la cooperativa tenía más de 900 asociados, 73 empleados y alquilaba 316 viviendas.

El Hogar Obrero fue la primera entidad argentina y americana en ser aceptada como integrante de la Alianza Cooperativa Internacional, que trasladó esa adhesión a la Federación de Cooperativas de Consumo creada en 1932. Años después de la fundación de El Hogar Obrero, 173 vecinos de Bahía Blanca, la mayoría de ellos trabajadores ferroviarios, echaron las bases de la llamada Sociedad Cooperativa Obrera Limitada Molinera, Panadera y Anexos.

Lo hicieron un 31 de octubre de 1920 con el objetivo de producir pan de mejor calidad, asegurar su peso exacto y abaratar el producto, que era esencial en la mesa familiar. El 1 ° de mayo de 1922, Día de los Trabajadores, comenzó a funcionar la primera panadería y en 1932 abrió el primer almacén iniciando así lo que sería hasta hoy su actividad principal, desarrollada a través de una cadena de autoservicios.

Otro episodio significativo dentro de esta clase de experiencias fue la creación de El Despertar del Obrero, una cooperativa de autoconsumo formada en 1918 en Concepción del Uruguay, Entre Ríos, con el objetivo de contribuir al beneficio económico de los hogares de trabajadores. Esta cooperativa se basó en el funcionamiento de las primeras tiendas cooperativas inauguradas en Inglaterra y al igual que las originales expendían pan, carne, leche y otros alimentos necesarios para la canasta familiar, a precios inferiores a los que cobraban los comercios. Estos productos se elaboraban en una chacra adquirida en forma comunitaria.

Los iniciadores de este proyecto fueron los obreros Juan Balsechi y Alberto Gargano, panaderos, y Eduardo Pereira, portuario. A lo largo de su existencia, que se prolongó hasta la décadadel ochenta, llegó a contar con treinta y cinco sucursales en la ciudad y más de veinte en la región.

La raíz de esa entidad estuvo en una huelga de obreros panaderos que luchaban por la reglamentación del trabajo nocturno y que culminó en el despido de más de 18 trabajadores. Con el aporte de sus indemnizaciones se unieron solidariamente para rescatar sus fuentes de trabajo en la panadería obrera, a través de su organización. De este modo, se llegó a vender un pan «obrero» a precio más bajo que en las panaderías comerciales, lo que obligó durante un largo período a bajar el precio del pan.

Fuente Consultada:
Información obtenida del libro: «50 Años de Ideas e Ideales»
Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos
Ver El Sitio Web: (www.imfc.coop)

Los Cuatro Presidentes de Argentina Crisis Política Argentina

2001:HISTORIA DE LOS CUATRO PRESIDENTES ARGENTINOS

A comienzos de diciembre la mayoría de los argentinos estaba de acuerdo en que el 2001 había sido un año para olvidar. La recesión económica se profundizó y la pobreza ensanchó sus márgenes. Todo indicaba que la Navidad no iba ser muy feliz, y sin embargo era difícil que alguien imaginara que ese mes sería lo que finalmente fue: una interminable temporada en el infierno. Decenas de supermercados saqueados, más de veinte muertos por la represión policial, la renuncia de un ministro que había llegado como un salvador y se iba entre amenazas de linchamiento, y de un presidente, elegido y luego repudiado por el pueblo.

La sucesión presidencial grotesca, con cuatro mandatarios en diez días, fue el corolario de un drama que no encontraba su culminación. No obstante, entre el ruido de las cacerolas y una inquietud desesperada que se respiraba en toda la República, quedaban dos certezas contundentes: el país se encontraba finalmente de cara al abismo y los argentinos se habían cansado de su destino.

ANTECEDENTES:  «Aquí no hay crisis.» Creíble o no, esa fue la frase elegida por Fernando de la Rúa, tras un día vertiginoso, que terminó con la renuncia resonante a la vicepresidencia de Carlos «Chacho» Álvarez, a sólo un día de que el Presidente anunciara un nuevo gabinete. La presencia fortalecida en ese gabinete de Alberto Flamarique como secretario general de la Presidencia parece fue el disparador principal de la decisión de Álvarez. Flamarique, fue protagonista en la presunta compra de votos en el Senado para la aprobación de la ley de Flexibilización Laboral, presentada por la Alianza y a la que se opuso el PJ. Flamarique debió dejar su cargo, apenas estrenado, de secretario general de la Presidencia.

En mayo,  José Luis Machinea al frente de la cartera de Economía, dispuso nuevas medidas de ajuste para intentar paliar la crisis económica de ese momento. Las iniciativas de Machinea se alineaban con las pautas impuestas por el Fondo Monetario Internacional (FMI). HorstKohler, titular del FMI, se había reunido con De la Rúa, Machinea y la CGT oficial. Según el organismo internacional, la Argentina iba «en la dirección correcta«, pero desde el mismo oficialismo surgieron fuertes cuestionamientos, como la del expresidenteRaúl Alfonsín que declaraba que esas medidas nos llevaría «al desastre». Opinión que también se sumaro  Carlos  «Chacho»     Álvarez y Rodolfo Terragneo.

Como respuesta se inició un paro general contra las nuevas medidas Las centrales de los trabajadores se movilizaron para expresar su disgusto con este nuevo recorte, La CGT oficial de RodolfoDaer, la fracción que lidera Hugo Moyano, la Corriente Clasista y Combativa de Carlos «Perro» Santillán y la CTA de Víctor De Gennaro coincidieron para organizar un paro general el 9 de junio en contra de las medidas de ajuste. Era  la segunda huelga general al gobierno aliancista. Otra de las medidas que se proponen es un llamado a no pagar impuestos, para forzar la anulación del ajuste.

Con tasas de desempleo superiores a los 20 puntos y más de la mitad de la población en situación de pobreza, el proceso de deslgualación que se había iniciado en el país a mediados de los años setenta, y que sólo momentáneamente se había podido revertir en los años ochenta y noventa, llegó a su punto máximo. Esto tuvo muchas manifestaciones: la más angustiante y visible fue el ejército de cartoneros, compuesto de niños y adultos, mujeres y ancianos, que hurgaba por las noches en la basura de las zonas comerciales y los barrios acomodados de las grandes ciudades buscando materiales reciclables para vender, restos de alimentos o cualquier otra cosa que les ayudara a sobrevivir.

De la Rúa emite un discurso nacional donde declaró el estado de sitio y ordenó la represión. Amplios sectores de la sociedad reaccionaron haciendo sonar sus cacerolas y marchando hacia el domicilio del ministro Domingo Cavallo, la Quinta Presidencial y la Plaza de Mayo. Su descontento ya se había manifestado en las elecciones legislativas de octubre con el «voto bronca». La falta de respuestas por parte del gobierno profundizó el descontento de la población y provocó finalmente su caída.

Es importante remarcar como elemento característico de esta crisis el proceso de vaciamiento de poder que se fue produciendo. Este proceso no solo dificultó la aplicación de medidas necesarias para la recuperación del país le quitó al gobierno mecanismos para sostenerse. La posición adoptada por el Partido Justicialista que se negó a conformar un gobierno de coalición, o como se lo denominó de «Salvación Nacional», fue un factor significativo. En esta visión las manifestaciones populares fueron un componente en el proceso de caída del gobierno, pero no el determinante. Lo decisivo fue la debilidad de la coalición oficialista.

El discurso de De La Rúa:

«Despojado de cualquier interés personal por el cargo que tengo el honor de ocupar, me dirijo a cada dirigente, radical, peronista o de otros partidos, para acordar con el Poder Ejecutivo las reformas políticas que son necesarias.

«Los convoco a este acuerdo, con valentía y patriotismo, para reformar la Constitución, nuestro sistema político, y conseguir la unidad nacional.

«Desde luego, no me aferraré a situaciones personales, porque yo mismo, como lo hice toda la vida, estoy dispuesto a las máximas actitudes de grandeza que sean necesarias para el bien de la Patria y la paz de los argentinos.

«Una pronta respuesta deljusticialismo, sin embargo, es necesaria. No puede seguir el cuadro de violencia en la calle, que arriesga situaciones más peligrosas. Vienen planteando modificaciones del sistema monetario, vamos a examinarlas en conjunto para proponer al Parlamento, que es quien debe decidir lo que corresponde.

«Voy a cumplir con mi deber hasta el final. Quiero proteger el presente y el futuro de los argentinos.

«Pido a quienes estén en posiciones de violencia que las depongan. Precisamos que prevalezca la paz entre nosotros, así encontramos el rumbo y el camino».

El licenciado en Ciencias de la Información Jorge Camarasa, en su libro «Días de Furia«, cuenta así la renuncia de Fernando De la Rúa:

Desencajado, encorvado, sin saco y con las mangas de la camisa arremangadas, De la Rúa comenzó a despedirse de los colaboradores que todavía no se habían ido. En la planta baja, sobre la entrada presidencial de la calle Balcarce, la alfombra roja del Salón de los Bustos ya había sido enrollada.

Las secretarias lloraban y vaciaban sus escritorios. A una de ellas, Ana Cernusco, De la Rúa le preguntó si había guardado las cosas del baño. «Sí, señor Presidente», dijo la mujer, con la voz quebrada.

De la Rúa se había sentado ante la pantalla de su computadora y estaba empezando a escribir. «¿Qué haces?» le preguntó su amigo Rodríguez Giavarini. «Voy a redactar mi renuncia…»

El canciller se sorprendió. «Mirá, Fernando… Mal que nos pese, esto será un documento histórico y quedaría mejor escrito de puño y letra».

De la Rúa entendió que tenía razón, y de un escritorio tomó una hoja con membrete de la Presidencia de la Nación. Colombo, Mestre, Delich y Hernán Lombardi estaban demudados. Jorge, el hermano, seguía fumando en un rincón. Leonardo Aiello y Ana Cernusco, los secretarios privados, observaban en silencio. Escribió:

«Buenos Aires, 20 de diciembre de 2001.
Al Sr. Presidente Provisional del H. Senado
Ing. Ramón Puerta
S/D
Me dirijo a Ud. para presentar mi renuncia como Presidente de la Nación.
Mi mensaje de hoy para asegurar la gobernabilidad y constituir un gobierno de unidad fue rechazado por líderes parlamentarios.
Confío que mi decisión contribuirá a la paz social y a la continuidad institucional de la República.
Pido por eso al H. Congreso que tenga a bien aceptarla.
Lo saludo con mi más alta consideración y estima, y pido a Dios por la ventura de mi Patria
(Firmado) Fernando De la Rúa».

Unos minutos más tarde, Víctor Bunge, el fotógrafo oficial de la Casa de Gobierno, salía del baño y se topó con el Presidente que venía de saludar a colaboradores. De la Rúa lo tomó del hombro y lo llevó a su despacho: «Venga, sáqueme la última foto».

Mientras el fotógrafo gatillaba, De la Rúa fingió acomodar papeles sobre el escritorio donde había trabajado 740 días. «Mándeme una copia. La quiero de recuerdo», le pidió al despedirse.

Los partidos lograrían poner en marcha un nuevo programa económico y contener el mal humor social, gobernando a partir de acuerdos entre sus bancadas legislativas. El presidencialismo argentino se «parlamentarizó».

La crisis política: En los últimos días de diciembre de 2001, sucesivas Asambleas Legislativas designaron a cuatro presidentes provisionales, todos ellos pero nistas, pero que no terminaban de reunir el apoyo generalizado de esta fuerza por disensos respecto de la duración de su mandato, la convocatoria o no a nuevas elecciones y las medidas inmediatas a adoptar.

Ramón Puerta

Ramón Puerta

El primero fue Ramón Puerta, presidente provisional del Senado (por lo tanto, primero en la línea sucesoria), que aspiraba a llegar al cargo con la fuerza del voto, por lo que a los pocos días cedió su puesto a Adolfo Rodríguez Saá, gobernador de San Luis, quien en principio aceptó la condición que los caudillos de los distritos más grandes, y en particular Duhalde, le impusieron: que habría elecciones anticipadas y él no podría presentarse; pero enseguida empezó a trabajar para burlarlas. Tras declarar la moratoria unilateral en el pago de la deuda, lo que le granjeó un apoyo entusiasta de los legisladores y la opinión pública, se negó a devaluar y anunció medidas que iban mucho más allá de los noventa días de plazo que sus pares le habían impuesto.

Adolfo Rodriguez Saa

Adolfo Rodriguez Saa

En respuesta, éstos lo dejaron solo y sin protección policial en una reunión organizada en Chapadmalal, residencia veraniega de los presidentes, que fue sitiada por grupos piqueteros. Temiendo terminar como De la Rúa, presentó al día siguiente su renuncia. Lo reemplazó momentáneamente el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Camaño. Y éste le cedió el cargo a Duhalde, respaldado por el grueso de los peronistas, los radicales y lo que quedaba del Frepaso (en su gabinete habría representantes de las tres fuerzas).

Eduardo Camaño

Eduardo Camaño

Este apoyo pluripartidista le permitió extender su mandato hasta fines de 2003, aunque a cambio debió prometer que no pretendería ejercer el poder más allá de esa fecha, descartando una eventual candidatura.

Eduardo Duhalde

Eduardo Duhalde

Ver: Gobierno de Eduardo Duhalde

Fuente Consultada:
Días de Furia de Jorge Caramasa
Historia de Argentina 1955-2010 Jorge Navaro
Cuatro Décadas de Historia Argentina (1966-2001) Dobaño – Lewkowicz

Biografía de Manuel Galvez Obra Literaria Resumen de su Vida

LA VIDA Y OBRA LITERARIA DEL NOVELISTA  MANUEL GALVÉZ

Manuel Gálvez (1882-1962), novelista, dramaturgo, biógrafo y memorialista argentino nacido en Paraná (provincia de Entre Ríos).Hijo de una distinguida familia de ascendencia española, estudio con los jesuítas de Santa Fe y se graduo en Leyes en la Universidad de Buenos Aires aunque no se dedicó ejercicio de la profesión de abogado sino que cultivó el periodismo desd que se inició en la vida literaria con la publicación de un trabajo sobre Ibsen en el periódico Nuestra Época, que se publica en Santa Fe.

Terminó su carrera en leyes, con una tesis sobre La trata de blancas, para luego iniciar su vida literaria como poeta (El enigma interior, Sendero de humildad) y libretista de zarzuela, fundando una revista de importancia generacional, Ideas, junto con Ricardo Olivera. De joven simpatizó con el anarquismo cristiano inspirado por Liev Tolstói, y luego derivó hacia un nacionalismo de corte católico.

Manuel Gálvez

Manuel Gálvez

MANUEL GÁLVEZ  (1882-1962):  De la unión de don Manuel Gálvez y doña Ángela Baluguera nació este Manuel Gálvez en Paraná, el 18 de julio de 1882. Nació de buena familia, adinerada y de prosapia: era octavo nieto de Juan de Garay, contando entre sus ascendientes a Juana de Saavedra y Sanabria —hermana de Hernandarias—.

Cuando tenía tres años, pasó con su familia a la ciudad de Santa Fe. Allí entró al Colegio de la Inmaculada, donde desde los diez años hizo estudios de griego y de latín. Incursionó fugazmente en el colegio de Pizzurno, continuó sus tareas escolares en el Salvador, de Buenos Aires, y se recibió de bachiller en 1897. Desde ese momento se dedicó pacientemente a leer y al estudio de las leyes.

Sus primeros ensayos aparecieron publicados en «Nueva Época» y consistieron en críticas de obras teatrales. Pero en él bullía la creación y hacia ella se encaminó, con apresurado peso de principiante. En 1904, ya abogado, marchó a Europa.

En París se encontró con Rubén Darío, a quien leyó versos de su novia, Delfina Bunge, con la que contrajo matrimonio en abril de 1910. En agosto de 1907 irrumpió en la vida literaria porteña con su primer libro: «El enigma interior», impresa por Biedma.

Entre ese año y 1909 viajó por Iss provincias del norte en su condición de inspector de enseñanza secundaria. De estos viajes nació un volumen de veintisiete poemas, «Sendero de humildad» que dedicó a sus amigos en las letras.

Concurrió a las reuniones de «El Almorzáculo», peña de escritores donde se relacionó con colaboradores de la revista «Nosotros». Tras una nueva y prolongada estancia en Europa, resolvió dedicarse por completo e la novela. Corría el año 1912.

Doce meses más tarde, el Departamento Nacional de Trabajo publicaba su ensayo «La inseguridad de la vida obrera», fruto de tus experiencias como delegado argentino al Congreso es París. En 1919 fundó la Editorial Pax, junto a Augusto Bunge. En el teatro obtuvo éxitos reseñantes, como la adaptación de su famosa naveta «Nacha Regules». Desde 1933 colabora en «La Nación». En noviembre de 1962, la prensa publica la noticia de su deceso, con comentarios laudatorios sobre su obra literaria y su personalidad.

LA ÉPOCA DE GÁLVEZ: La generación de Gálvez vivió en un tiempo feliz, cuando Buenos Aires contaba apenas con ochocientos mil habitantes. Como gran parte de ellos eran extranjeros, la población nativa constituía realmente una gran aldea

. Eran días placenteros y tranquilos. No se conocían grandes fortunas, pero a nadie le faltaba dinero; los jóvenes se aburrían un poco por falta de diversiones, pero en cambio existía la amistad y el amor; todavía circulaban algunos tranvías a caballo, se bailaba la «polca militar» y, hasta en los barrios del centro, sobre todo en las primeras horas de la noche, el melancólico organillo trituraba las notas del vals «Sobre las olas» o «El delirio de Lucía».

En este clima ingenuo, en esta sociedad que cultivaba el posromanticismo y se deleitaba con las empolvadas marquesas de Darío, Gálvez nació a las letras asesinando a los faunos y a los sátiros de una Grecia de tercera mano: sus compañeros eran todos rebeldes, creían en el tolstoísmo como en una especie de anarquismo cristiano, simpatizaban con el teatro libre de Antoine y eran espiritualistas cue creían en los principios esenciales de la religión.

En mayo de 1903 fundó la revista «Ideas», semejante a una peña editorial, que reunió alrededor de Emilio Ortiz Grognet y Emilio Becher a figuras descollantes: Ricardo Rojas, Alberto Gerchunoff, Juan Pablo Echagüe, Ricardo Olivera, Mariano Antonio Barrenechea, Carlos Alberto Leumann, Juan Manuel Méndez, Atilio Chiáppori, Alfredo López Prieto, Ernesto Mario Barreda, Mario Bravo, Gustavo Martínez Zuviría y tantos otros, que se lanzaron así al quehacer literario.

Cuatro años más tarde, en agosto de 1907, irrumpió en la vida literaria porteña con su primer libro: «El enigma interior», que apareció impreso por Biedma. Cada poema estaba dedicado a un hombre de letras, y todo el libro, a Delfina, el gran amor, cuyas blancas manas, pálidas y conventuales, le hacían soñar con las vírgenes de Botticelli. La crítica aceptó el trabajo con bastante complacencia y se vendieron, aproximadamente, ciento veinte ejemplares.

En julio de 1912 —al cumplir los treinta años— decidió iniciar su obra novelesca, planeada desde un lustro atrás. Juzgó llegado el momento de escribir, en prosa, aquello que conocía por experiencia. Sincero consigo mismo, Gálvez había esperado lo. suficiente rara no defraudar ni defraudarse; antes de entonces, mal hubiese podido describir padecimientos, porque no había sufrido ni vivido. Antes de lanzarse definitivamente hizo su plan: treinta novelas de la vida argentina, una cada año o cada año y medio. Estudió concienzudamente la técnica novelística y empezó a vivir en el mundo de los seres ficticios, creados por su imaginación.

En octubre de 1913 vio la luz «El solar de la raza«, reafirmación de hispanismo que marcó el retorno de la joven intelectualidad argentina a los viejos principios de la madre patria. «La maestra normal» (1914), novela de claro ambiente provinciano, le valió una revera crítica por parte del magisterio y algo también de la prensa; en Buenos Aires, el diario «El Pueblo» dijo que era un libro inmoral y pornográfico, al mismo tiempo que Unamuno lo defendía en La Nación» y Lugones sostenía en las columnas del mismo diario rué Gálvez atacaba a las provincias, a los maestros y a la escuela laica.

A principios de 1919 inició la preparación de una de sus más famosas y discutidas novelas: «Nacha Regules«, anticapitalista y revolucionaria en lo social y económico, aunque no en lo religioso.

En 1920 la Biblioteca de Novelistas Americanos publicó su «Luna de miel y otras narraciones«, que contiene cuatro novelinas y tres cuentos, y tres años más tarde apareció «Historia de arrabal«. «La tragedia de un hombre fuerte«, publicada en mayo de 1922, reflejó la lucha entre el espíritu emprendedor y el espíritu estático que se disputan el ser argentino encarnado en Víctor Urgel, en al escenario de la pasión política y la pasión de su amor.

Es Gálvez el aprovechado novelista de cada hora, de cada angustia; un escritor triunfalmente desafiante del tiempo, profundo psicólogo, retratista sincero para quien el arte y la ciencia de novelar es un instrumento dominado con perfección; es también el poeta del amor y de la mística, ultrasintético y humano.

FRAGMENTO:   «ASÍ SOY SIN TÍ»

Sin ti me siento solo,
abrumadoramente solo,
en un mundo de soledades,
vacío de ilusiones y de ideas,
de pensamientos y de todo.
Sin ti me siento abandonado
como si, con sus negros rasos,
la muerte me envolviera:
Sin ti soy una isla
sin pájaros, sin arboledas:
una isla sin playas hacia el mundo
y toda desolación y tristeza.
Sin ti soy un muerto que anda
por un camino de hojas secas.

CRÓNICA DE LA ÉPOCA:

Gálvez es también colaborador de La Nación y otros periódicos y revistas. La iniciativa de crear una revista surgió de Mario Antonio Barrenechea, secundado por Jorge Eduardo Coll. Al enterarse del proyecto, Gálvez se entusiasmó y habló de Ideas con su amigo Ricardo Olivera. El mismo Manuel Gálvez ha declarado que su objetivo es «luchar heroicamente contra el ambiente materialista y descreído, extranjerizante y despreciador de lo argentino, indiferente hacia los valores intelectuales y espirituales» que según él reinan en nuestro medio.

En el primer numero de la nueva revista, aparecido en mayo de este año, colaboran el escritor chileno Alberto del Solar, Ángel Estrada, Martín Gil, Eugenio Díaz Romero, Guillermo Leguizamón y Emilio Ortiz Grognet. Estaba encabezado por un artículo de Olivera titulado «Sinceridades», una severa síntesis de la penuria intelectual en que vive el país. En las secciones permanentes aparecen las colaboraciones de Julián Aguirre, Martín Malharro, Emilio Becher, Juan Pablo Echagüe y el propio Gálvez.

Fuente Consultada:
Enciclopedia Estudiantil de Lujo Tomo III Editorial CODEX Manuel Gálvez
Diario El Bicentenario Fasc. N° 5 Período 1890-1909

 

Los Golpes de Estado en América Latina Guerrilla y Violencia

RESUMEN DE LAS DICTADURAS EN AMERICA LATINA Y LA GUERRILLA

A lo largo de todo el siglo XX, en algunos países de América Latina las características injustas del orden social y las formas de gobierno excluyentes de las mayorías, continuaron como violentas dictaduras que, en su mayoría, se mantuvieron durante décadas, mediante una dura represión sobre la población.

Estos gobiernos dictatoriales se construyeron en torno de la figura de una persona, o sobre la base de una familia y un núcleo de amigos políticos y llevareron adelante medidas económica; que favorecieron el enriquecimiento de unos pocos grupos seciales.

Si bien, en algunos casos, convocaron a elecciones, éstas no eran más que una farsa que permitía a los dictadores hacece elegir por la población, mediate el fraude y la represión de los opositores.

Entre las más representada de este tipo de dictaduras, se encuentran la de Juan Vicente Gómez, en Venezuela (190S-1937), la de la familia Somoza en Nicaragua (1934-1979) y de Alfredo Stroessner, en Paraguay (1954-1989).

Alfredo Stroessner, en Paraguay

Somoza, en Nicaragua

¿QUÉ ES UN GOLPE DE ESTADO?

Un golpe de Estado puede definirse como el reemplazo de las autoridades elegidas democráticamente, por un gobierno autoproclamado mediante el uso de las armas, es decir, por un acto de fuerza.

Es llevado a cabo por miembros del mismo Estado (por ejemplo, las Fuerzas Armadas), quienes utilizan generalmente recursos que pertenecen a dicho Estado (armas oficiales, medios de comunicación oficiales, etc.) y sin la participación activa de sectores numerosos de la población.

Se produce por una acción sorpresiva y con cierto margen de seguridad que, normalmente, reduce al mínimo la violencia. Lleva al gobierno a un grupo de militares, a las Fuerzas Armadas como institución o a civiles sostenidos por éstas.

Para asegurarse en el poder, y evitar reacciones de la oposición, tratan de dominar los medios de comunicación, las rutas, ferrocarriles y controlar los posibles focos de reacción. (ampliar sobre este tema)

golpes de estados en america latina

Ver: Mapa de América Latina Con Los Dictadores

GOBIERNOS AUTORITARIOS: Los gobiernos autoritarios adoptaron varias formas en América Latina. Este fenómeno tenía antecedentes en el siglo XIX y se prolongó durante el siglo XX a pesar de la vigencia de constituciones que consagraban la democracia. Para varios presidentes, los golpes sólo fueron una manera de llegar al poder.

Una vez instalados en él, únicamente intentaban de perpetuarse. Los ejemplos abundan. Varios presidentes aplicaron mano dura y se quedaron durante años, incluso décadas. Algunos habían llegado al poder mediante golpes de Estado, como jefes del derrocamiento o como integrantes de juntas militares.

Es el caso de Alfredo Stroessner, quien participó de un golpe en el Paraguay y renovó su mandato en elecciones muchas veces cuestionadas, con un sistema donde el Partido Colorado era casi hegemónico. Su extenso gobierno sólo es superado por el de Fidel Castro, quien gobernó Cuba con un sistema de partido único, tras derrocar a otro dictador, Fulgencio Batista. Castro presidió Cuba hasta 2006, ya iniciado el siglo XXI.

En Chile, el general Augusto Pinochet suspendió todos los mecanismos democráticos. En Panamá, Manuel Noriega gobernó desde las alturas de la Guardia Nacional. Otra variante fue la de las dinastías familiares, como los Somoza en Nicaragua o los Duvalier, en Haití.

En el contexto de la Guerra Fría, algunos de estos «hombres fuertes» contaron con el apoyo, explícito o implícito, de Estados Unidos. Ante los ojos de Washington, aparecían como garantes del orden en situaciones de crisis o de violencia política. Sin embargo, ejercían un personalismo que derrumbaba los anhelos de realizar cambios profundos en la organización política, social y económica de esos países.

Las dictaduras que dominaron la escena latinoamericana a partir de los años 60 estuvieron caracterizadas, principalmente, por la violación sistemática de los derechos humanos. Los ejércitos de varios países alcanzaron el poder por la fuerza, con la firme decisión de aniquilar todo elemento político que, a su criterio, intentase subvertir el orden impuesto.

Basándose en la Doctrina de la Seguridad Nacional, qué pretendía salvaguardar el subcontinente de la «amenaza comunista» -muchos de los oficiales habían aprendido sus tácticas en la Escuela de las Américas con sede en Panamá-, los militares suprimieron todo tipo de derechos y garantías. Cualquier persona sospechada de pertenecer a las organizaciones guerrilleras era considerada un enemigo al que había que destruir. Esta metodología produjo más de 120.000 víctimas, entre asesinados, secuestrados y encarcelados de manera ilegal.

RESPUESTA VIOLENTA: Estos gobiernos autoritarios, crueles y populistas, crearon una realidad socioeconómica de atraso en el desarrollo, pobreza, miseria, analfabetismo y semi-analfabetismo, regímenes políticos «de jure» pero no democráticos, y aun militares «de facto» y autoritarios, muchas veces con altos grados de corrupción, constituyeron un caldo de cultivo ideal para el surgimiento en América Latina de grupos que intentaron implantar la alternativa socialista con urgencia, sin consenso y utilizando métodos violentos.

La versión socialista para América Latina, se presentó de la mano del socialismo revolucionario marxista-leninista, la lucha armada fue su estrategia para la toma del poder, y su táctica principal fue el terrorismo, que dejó un dramático saldo de asesinatos y secuestros de civiles, militares y policías; toma de rehenes; extorsiones; robos a mano armada; asaltos y toma de guarniciones militares a gran escala; todo ello con utilización de armamento de guerra, bombas y explosivos, que causaron muerte y/o destrucción e hicieron cundir el terror entre la población civil.

Para las dictaduras vigentes la lucha contra los grupos guerrilleros fue el pretexto perfecto que encontraron para iniciar una acción ilegal contra todo tipo de opositores. De esta manera, la represión alcanzó expresiones trágicas, sin precedentes.

Ya no se trataba, solamente, de un combate abierto entre fuerzas armadas y grupos revolucionarios, como había ocurrido en un comienzo. La violencia política era combatida con medios perversos, alejados de cualquier marco legal.

El terrorismo de Estado se manifestaba en secuestros, torturas y la sistemática falta de respuesta ante los familiares de miles de personas que nunca volvieron a ser vistas. Los centros clandestinos de detención se multiplicaron en Argentina y Chile, entre otros países. Y la única escapatoria a esta persecución fue, en la mayoría de los casos, el exilio. Pero el terrorismo de Estado no estuvo solo.

En otros países, como El Salvador y Guatemala, los llamados «escuadrones de la muerte», formados muchas veces por civiles, participaron activamente de la eliminación de los grupos de izquierda, y no en pocas oportunidades con la complicidad del gobierno. Finalmente, los militares lograron desbaratar a los partidarios de la lucha armada.

Para entonces, organismos nacionales e internacionales, como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, cuyos miembros visitaron la región a fines de los 80, habían denunciado la existencia de reiteradas y generalizadas violaciones a todo tipo de derechos y elementales principios morales. El velo sobre una realidad macabra comenzaba a correrse en todo el subcontinente.

PARA SABER MAS…: Como ampliación del tema publicamos una nota EN El Bicentenario Fasc. N° 9 período 1970-1989 a cargo de SIDORO GILBERT, Periodista y escritor

Los golpes de Estado en Uruguay y Chile, el 27 de junio y 11 de septiembre de este año, están ligados a las intrigas de inteligencia de los EE.UU. y la postura de gendarme que cumplía la dictadura militar de Brasil de 1964.

El general Golbery do Couto e Silva fue pionero de la doctrina de la seguridad nacional. Bajo esa influencia, las Fuerzas Armadas del Uruguay fueron sobre el poder, alentando asesinatos y minando la democracia. ¿Obsesiones? El avance del movimiento obrero, el surgimiento del Frente Amplio bajo el liderazgo del general Líber Seregni apoyado en los partidos Socialista, Comunista y las alas avanzadas de los tradicionales Colorado, Nacional y cristianos, la profundización de la crisis económica que para los grandes intereses reclamaban el ajuste…

El 27 de junio, el presidente José María Bordaberry dio un «autogolpe» en nombre castrense con las derechas económicas y políticas y el diario El País. En respuesta, la Convención Nacional de Trabajadores realizó la huelga más larga en la historia oriental: quince días. La represión: 172 desaparecidos, en gran parte en la Argentina mediante el Operativo Cóndor, miles de presos torturados en cárcel y decenas de miles de exiliados.

Este golpe alentó a los militares chilenos, su establishment y a la prensa conservadora a dar otro en Chile contra el gobierno de la Unidad Popular, coalición de izquierdas con otros sectores progresistas, encabezada por el socialista Salvador Allende.

Este 11 de septiembre, ante la traición militar a la Constitución, Allende habló por la única radio oficialista y más tarde se suicidó. Había sido elegido con el 36 por ciento de los sufragios en 1970, y la UP avanzó hasta cerca del 50,8 por ciento de votos en los comicios municipales de 1971.

De inicio, la UP padeció el proceso de desestabilización incluso con crímenes, como el cometido contra el jefe del Ejército, general Rene Schneider.

El gobierno tomó medidas que afectaron fuertemente a capitales extranjeros al nacionalizar la minería del cobre, avanzó con la Reforma Agraria, controló parte de los bancos, profundizó leyes sociales y otras de enorme contenido ético.

El llamado «camino chileno al socialismo» encontró férrea resistencia interna y externa. El cambio de paradigma económico fue hostigado con furor. El golpe lo consumó Augusto Pinochet, sucesor de Prats. Pinochetismo fue el neologismo para la represión de la Junta Militar: ya se habla de desaparecidos, hay presos y exiliados.

El Bicentenario Fasc. N°9 Período 1970-1989 POR ISIDORO GILBERT, Periodista y escritor

PRINCIPALES GOLPES DE ESTADOS EN AMÉRICA LATINA

1. Rep. Dominicana 1930: Rafael Leónidas Trujillo derrocó a Horacio Vázquez y se convirtió en el «hombre fuerte» del país durante 30 años.

2. Guatemala 1954: La nacionalización de plantaciones de la United Fruit fue la excusa para el golpe de Estado contra Jacobo Arbenz Guzmán.

3. Paraguay 1954: Alfredo Stroessner derrocó al presidente Federico Chávez. Encabezó una dictadura que duraría 35 años.

4.Ecuador 1963: Una junta militar derrocó al gobierno de Carlos Arosemena Monroy, ideológicamente cercano a la Revolución Cubana.

5. Brasil 1964: Tras las políticas reformistas del presidente Joao Goulart en el agro, la salud y la educación, los militares dieron un golpe.

6. Perú 1968: Juan Velazco Alvarado lideró la junta que derrocó a Be-laúnde Terry. Los militares gobernaron hasta 1975.

7. Chile 1973: Augusto Pinochet, jefe del Ejército, derrocó a Salvador Allende, quien proponía la Vía Chilena al Socialismo.

8. Argentina 1976: Una junta militar derrocó a María Estela Martínez de Perón, en medio de un clima de gran violencia política.

9. Bolivia 1980: Luis García Mesa derrocó a Lidia Gueiler Tejada y evitó que Hernán Siles Suazo asumiera la presidencia.

10. Panamá 1983: Manuel Antonio Noriega fue el «hombre fuerte» del país hasta 1989. Entonces, fue llevado preso a Estados Unidos.

TESTIMONIOS

La dictadura de Gómez en Venezuela
a) «El otro día unos curitas salesianos trajeron a Caracas un periódico de España hablando mal de los comunistas y yo mandé a llamar a Rafael María el Gobernador y le dije que le dijera a los curitas que si seguían hablando del comunismo los iba a expulsar y Rafael María me dijo que era para abrirle los ojos a la gente de la maldad del comunismo y yo le dije: Rafael María, del enemigo como de los muertos no se habla, ni en bien ni en mal. Y también le he dado instrucciones a Eleazar para que oficial que aparezca con familiares comunistas lo saque al momento de las filas.»

Ramón J. Velázquez.
Confidencia» imaginaria» de Juan Vicente Gómez.
Jeóúó Sanoa Hernández ., Caracas. 1988. Pág. 301.

b) «Ya le conté que el año 13 unos abogados caraqueños querían que yo cambiara la ley de las minas que viene desde el tiempo del rey de España para que yo les pudiera vender a los americanos y a los ingleses todas las minas de petróleo y yo les dije que yo no cambiaba esa ley pensando que el hacendado vende la cosecha pero nunca las matas de café y mucho menos la tierra de las sementeras, pero a mí de verdad me gustó la idea y algunas veces pensaba cómo se podía hacer la cosa sin que se metieran los extranjeros y diez años después le agarré una idea al doctor Baldó que sabe mucho de petróleo, pues lo mandé desde jovencito a estudiar a los Estados Unidos y fundamos la compañía de petróleos que es ahora dueña de las concesiones y así se acabaron los regalos de los pozos que me puse a dar a los parientes, a los amigos y a gente muy desagradecida como Antonio Aranguren y con la compañía no hubo necesidad de cambiar la ley de los tiempos del rey, pues viniendo a ver el rey es el que está en la Presidencia y se hizo el negocio pero no para los americanos como querían los doctores caraqueños y así me tienen que buscar ahora más que antes para cualquier paso en el asunto del petróleo, pero yo los mando a entenderse con la compañía del doctor Baldó y así se negocia mejor.»

Ramón, Velázquez.
Confidencia» imaginaria» de Juan Vicente Gómez.
Jesús Sanoa Hernández £d., Caraca». 1988. Pág». 318 y 319.

La dictadura de Somoza:
«Gobierno, ejército y familia son uno solo»
«A partir de 1967, cuando el último Somoza pasa a ejercer la presidencia efectiva, el gobierno parece una prolongación del ejército, ante las dificultades internas y externas, la dictadura se militariza. Como símbolo de los tiempos, el palacio presidencial, ubicado en la Loma de Tiscapa, en un cuartel de la guardia que domina a Managua a la manera de un castillo feudal. Gobierno, ejército y familia son uno solo. La confusión entre apartamentos privados, oficinas y burós militares revela el carácter del poder.

Se emplea la delación y la vigilancia mutua para prevenir las conspiraciones militares, pero la fidelidad descansa sobre bases extrainstitucionales […] El acceso a los puestos más jugosos, cuyos ingresos legales, sin punto de comparación con los modestos sueldos oficiales, son por todos conocidos en el seno de la guardia, depende de la lealtad y servilismo de los oficiales.

Los mandos militares de las distintas ciudades tienen su precio, el comandante de Chinadenga ‘retira’ unos veinte mil dólares mensuales de los ingresos provenientes de la ‘protección’ de bares, locales de diversión nocturna y garitos, permisos de portación de armas, contravenciones y multas varias. El jefe del servicio de migraciones puede aspirar a una suma cuatro veces superior, lo mismo que su similar de los servicios centrales de la policía. Gracias a las prebendas oficiales por todos conocidas, estos oficiales cortesanos se vuelven millonarios en córdobas y dólares.»

Main Rouquié.
El Estado militar en América Latina.
Smecé Editora, Bueno» Aire». 1984. Pág». 182 y 183.

La dictadura de Stroessner:
los pyragués, espías con «pies de pluma’
«Para asentar su poder, Stroessner eliminó cuidadosamente de los puestos de mando a todos los oficiales poseedores de prestigio propio, entre otros a los héroes del Chaco, y los reemplazó por hombres que le debían mucho. Pero lo que asegura la tranquilidad de los militares es la corrupción y las posibilidades de enriquecimiento de las que gozan los oficiales leales. La lealtad paga. […]

Tras la fachada de la democracia institucional, la dictadura paraguaya practica una violencia policíaca que repite por abajo la corrupción generalizada de las capas dirigentes civiles y militares. El terror que ejercen los pyraguéó, espías con píes de ‘pluma’ en lengua guaraní, cuyas orejas en todas partes (se dice que hay uno por cada cuatro habitantes) fortalece el encuadra-miento, por no decir el arreo, de la población al servicio del poder.

El partido colorado, conservador pero no clerical, está bajo el control absoluto de Stroessner, quien lo ha depurado de todos los rivales en potencia que pudieran oponérsele. Todos los funcionarios públicos nacionales y locales deben estar afiliados al partido. Para recibir subsidios o salarios del Estado es necesario poseer el carné partidario.»

Alaín Rouquié.
El estado militar en Amériea Latina.
Emecé Editores, Bueno» Aire». 1984. Pág». 20531 2°S.

Fuente Consultadas:
Revista TIME Historia del Siglo XX – América Latina, de la dictadura a la democracia
Pensar La Historia Argentina desde una historia de America Latina Moglia-Sislián-Alabart 3° Ciclo EGB
Diario El Bicentenario Fasc. N° 9 Período 1970-1989 Presidencia de la Nación

Ver: Primer Golpe de Estado en Argentina

Orígenes de la Ciencia Moderna y La Filosofía Renacentista

Orígenes de la Ciencia Moderna: Filósofos y Científicos

Si la primera parte del siglo XVII es un período de crisis en todos los campos, crisis que prolongan las conmociones del Renacimiento, en la segunda mitad del siglo se proyectan las tentativas de solución.

A la anarquía, a las luchas políticas y sociales, responde el ideal absolutista, el cual alcanza la perfección histórica con Luis XIV, que inspira tanto a los soberanos españoles como a los Estuardo, al emperador como a los pequeños príncipes alemanes.

Al caos y la confusión, nacidos de las ruinas del viejo sistema aristotélico como consecuencia de los trabajos y las investigaciones de Bacon y Galileo, se opone la tentativa de Descartes, buscando un nuevo método científico para elaborar una doctrina racional de conjunto del universo.

El ser humano siempre quiso saber qué ocurrió al principio de todo y, en consecuencia, no tuvo reparo en intentar ver más allá para encontrar la luz. Fue el italiano Galileo Galilei (1564-1642) quien preparó el camino de la ciencia moderna y supo convertir el catalejo del holandés Hans Lippershey (1570-1619) en un telescopio refractor para la observación de los cuerpos celestes en 1609, justo el mismo año en que el astrónomo alemán Johannes Kepler (1571-1630) presentaba sus primeras dos leyes del movimiento elíptico planetario en el libro Astronomía nova.

El físico y matemático inglés Isaac Newton (1642-1727), inventor del primer telescopio de reflexión en 1668, sentó las bases de la ciencia moderna con sus descubrimientos en óptica clásica (la naturaleza de la luz blanca o luz del Sol por medio de un prisma de cristal) y la mecánica clásica (la formulación de las tres leyes del movimiento y la ley de la gravitación universal). Además desarrolló el cálculo infinitesimal en el campo de la matemática pura.

Ya en la segunda década del siglo XX, el físico alemán Albert Einstein revolucionó el sistema del mundo newtoniano con la teoría general de la relatividad y dos predicciones fundamentales: la curvatura del espacio-tiempo alrededor de un cuerpo y el llamado efecto de arrastre de marco, por el que la Tierra, en su rotación, curva el espacio-tiempo. Poco después, el universo fue visto como un todo en expansión gracias a la teoría del Big Bang o Gran Explosión, que se ha establecido como la teoría cosmológica más aceptada.

En filosofía Descartes se lo considera como fundador de la filosofía moderna, quien tendrá una gran influencia después de su muerte (1650). A la copiosidad barroca del arte durante este período de transición, el clasicismo quiere imponer las reglas universales del buen gusto y de la mesura.

En todos los aspectos, tanto en el orden económico, con el mercantilismo estatal, como en el orden militar, en el que los ejércitos disciplinados por la monarquía absoluta quieren reemplazar a las bandas de mercenarios y a los condottieros, todavía dominantes en el trascurso de la Guerra de los Treinta Años, se pueden discernir los esfuerzos hacia el orden y la estabilización.

El triunfo no será más que aparente: detrás de las armoniosas fachadas clásicas y las magnificencias del arte oficial, aparecen, desde finales del siglo, otras crisis, otras con tradicciones que anuncian el período revolucionario de la «Ilustración».

DESCARTES Y EL FUNDAMENTO DEL RACIONALISMO
Renato (René) Descartes (1596-1650) pertenecía a la pequeña nobleza; después de haber cursado sólidos estudios eligió la carrera de oficial del ejército, sirviendo primeramente en Holanda, bajo las órdenes de Mauricio de Orange, y en Baviera, al comienzo de la Guerra de los Treinta Años.

No cesaba de meditar y trabajar en las matemáticas; en Alemania, en un cuchitril al lado de una estufa, tuvo la célebre «iluminación» que le reveló las ideas directrices de su filosofía. Después de una permanencia en Italia, se estableció en Holanda (1629), donde el pensamiento   podía   desenvolverse   más   libremente. Residió allí veinte años, interrumpidos por breves estancias en Francia, enteramente   consagrados   a   la   ciencia   y   a   la filosofía.

Filósofo René Descartes

 En el año 1637 apareció el «Discurso del Método», escrito en francés y no en latín como era costumbre en la época para este género de obras. Rápidamente célebre, admirado por la princesa Isabel, hija del Elector Palatino, fue invitado a Estocolmo por la reina Cristina, la cual le exigía que se levantara todos los días a las cinco de la mañana para enseñarle filosofía.  ¡Su actividad de reina no le debaja libre otros momentos! El duro clima sueco fue la causa de la pulmonía que llevó a la tumba a Descartes   a  los  cincuenta  y  cuatro  años.

Trató de sistematizar todos los conocimientos de su tiempo, de crear una ciencia universal explicando los fenómenos de la naturaleza por medio del razonamiento matemático. Sabio en todo, hizo investigaciones de óptica, creó la geometría analítica, se interesó por la fisiología.

Su método comenzó por la duda radical, la «tabla rasa» de las ideas recibidas, la repulsa del principio de autoridad, para comenzar a partir de la primera certeza resumida en la célebre fórmula: «Pienso, luego existo». Se ajusta a cuatro reglas esenciales:

1)no aceptar nunca, más que ideas claras y distintas, que la razón tenga por verdaderas;

2)dividir las dificultades en tantas partes como sean necesarias para resolverlas (análisis);

3)partir de lo simple para, llegar a lo complejo (síntesis);

4)examinar todo por completo para estar seguro de no omitir nada.

No es cuestión de examinar aquí al detalle una obra que aborda los problemas universales de las ciencias y de la filosofía. A pesar de que Descartes intentó demostrar que las ideas de perfección y de infinito no pudieron ser puestas en el hombre, imperfecto y limitado, más que por Dios, sus explicaciones rigurosamente deterministas del universo, del hombre y de sus pasiones, podían excluir la divinidad y por ello rápidamente se hizo sospechoso (a pesar del entusiasmo de Bossuet) a los ojos de ciertos teólogos.

Y es verdad que inspiró directamente a los materialistas del siglo siguiente. Pascal lo vio muy claro cuando escribió en sus «Pensamientos»: «No puedo perdonar a Descartes; hubiera querido poder prescindir de Dios en toda su filosofía; pero no pudo evitar hacerle dar un papirotazo, para poner al mundo en movimiento. Después de esto, Dios no sirve para nada».

Los contemporáneos se apasionaron por sus teorías sobre el pensamiento y la extensión, los torbellinos, la materia sutil, los animales-máquinas, etc… Por su tentativa de reconstrucción total de las leyes del universo, basándose en algunos principios, se ligaba al espíritu de ordenación del absolutismo. Por su método, principalmente la duda sistemática, abría el camino al pensamiento libre, aunque se defendía siempre de ser ateo. El cartesianismo iba a tener importantes derivaciones.

SPINOZA Y LEIBNIZ Entre los espíritus cultivados se mantenía numeroso contacos , por medio de los libros, viajes y las correspondencias. La lengua  francesa  se extendía  y  sustituía  al latín como lengua erudita, y las Provincias Unidas  eran  un punto  de  confluencia  de ideas.

Los grandes centros intelectuales se desplazaban:  primero fue Italia,  hasta comienzos del siglo xvn, después Francia, y, al final del siglo, los Países Bajos e Inglaterra, donde Newton y Locke iban a coronar los  progresos científicos  y filosóficos.

Las ciudades holandesas que habían albergado a Descartes, con sus universidades, sus imprentas, su burguesía mercantil activa y cosmopolita, y su liberalismo, eran favorables a la floración de las nuevas ideas. En Amsterdam   nació   Spinoza (1632-1677), descendiente de judíos portugueses emigrados. La audacia y la originalidad de su pensamiento, influido por Descartes, le indispuso con  su  ambiente  tradicional (su padre quería hacerle rabino), siendo arrojado de la sinagoga.

Excluido del judaísmo, quedó desde entonces libre e independiente, rechazando las cátedras de la universidad, porque temía verse obligado a abdicar de su independencia; prefería ganarse la vida en La Haya puliendo lentes. En este caso tampoco podemos dar más que una breve reseña de su filosofía, expuesta en varias obras (entre ellas el «Tratado teológico político» y la «Etica»). Siendo, a su manera, un místico panteísta, rechazaba toda religión revelada y denunciaba las incoherencias y las contradicciones del Antiguo Testamento, el cual, según él, no había sido dictado por Dios, sino hecho por judíos deseosos de mostrar su historia y su religión bajo cierto aspecto, en relación con las necesidades históricas.

Lo mismo que Descartes, intentó dar, sin dejar de criticar los puntos de su teoría, una vasta explicación del mundo basada en la mecánica y las matemáticas, obedeciendo a una rigurosa lógica de las leyes de la necesidad, en la que asimilaba a Dios con la sustancia infinita, con la Naturaleza. Negaba la existencia de un Dios personal y del libre albedrío. «Nosotros creemos ser libres porque ignoramos las cosas que nos gobiernan. Si se pudiera tener una idea absoluta del orden general que rige la Naturaleza, se comprobaría que cada cosa es tan necesaria como cada principio matemático».

Quería analizar las pasiones y los sentimientos «como si se tratara de líneas, de superficies, de volúmenes».

Alemania produjo otro gran genio en la persona de Leibniz (1646-1716), nacido en Leipzig, agregado al servicio del Elector de Maguncia y después al del duque de Hannover. Pasó cerca de cuatro años en París, donde trató de disuadir a Luis XIV de intervenir en Alemania. Independientemente de Newton, inventó el cálculo infinitesimal (1684).

Su compleja filosofía está basada en la teoría de las «mónadas», elementos, átomos de las cosas, todas diferentes, creadas por Dios, que es la mónada suprema y quien ha regulado el universo dentro de una armonía preestablecida, agrupando las cadenas infinitas de las mónadas y su movimiento. Diferentes, incompletos, frecuentemente contradictorios, rebasados hoy, pero llenos de intuiciones geniales, todos estos sistemas tienen un punto común: una explicación total, rigurosa, científica, de la Naturaleza y de sus fenómenos, de Dios, de la sustancia, del alma, etc..

En un siglo, los progresos son considerables: el pensamiento humano no se inclina ya ante los dogmas y las tradiciones recibidas, sino que busca libremente por medio de su crítica descubrir las leyes que rigen el universo, como ya lo habían intentado los grandes filósofos griegos.

PRINCIPIOS DE LA CIENCIA MODERNA
Muchos pensadores eran, al mismo tiempo que sabios, matemáticos notables. Paralelamente a su obra filosófica y religiosa, Blas Pascal (1623-1662) establecía las bases del cálculo de probabilidades, demostraba la densidad del aire según las hipótesis de Galileo y de Torricelli, inventaba el barómetro, exponía las propiedades del vacío y de los fluidos, así como las de las curvas.

Otros investigadores, igualmente científicos, profundizaron en los descubrimientos hechos a comienzos del siglo: en medicina, después del inglés Harvey, médico de los Estuardo (muerto en 1657), que había construido una teoría revolucionaria sobre la circulación de la sangre y el papel del corazón, el bolones Malpighi (1628-1694), gracias a los progresos del microscopio, analizaba el hígado, los ríñones, los corpúsculos del gusto, las redecillas de las arteriolas, y comenzaba el estudio de la estructura de los insectos.

El holandés Leuwenhoek descubría los erpermatozoides y los glóbulos rojos de la sangre. Los dos chocaban todavía con los prejuicios tenaces de las universidades, en las que reinaba el aristotelismo que había rechazado los descubrimientos de Harvey. Moliere, en su «Enfermo Imaginario», hará, por otra parte, una cruel sátira de los médicos retrógrados.

cientifico del renacimiento

Biografía
Copérnico
Biografía
Johanes Kepler
Biografía
Tycho Brahe
Biografía
Galileo Galilei

El mundo de lo infinitamente pequeño comienza a entreabrirse, aunque aún no sean más que tanteos en química y fisiología. Redi, médico del gran duque de Toscana, abordaba el problema de la «generación espontánea». Suponía que los gusanos no nacen «espontáneamente» de un trozo de carne en descomposición, sino de huevos que ponen moscas e insectos.

Sin embargo, la mayoría de la gente creía todavía en esta generación animal o vegetal, partiendo de pequeños elementos reunidos. El mismo Redi descubría las bolsas de veneno de la víbora, pero otros aseguraban que el envenenamiento era producido por los «espíritus animales» de la víbora que penetraban en la llaga hecha por la mordedura.

La ciencia comenzaba también a ocuparse de las máquinas: Pascal, Leibniz construían las primeras máquinas de calcular. Cristian Huygens (1629-1695) aplicaba a los relojes el movimiento del péndulo. Miembro de la Academia de Ciencias de París, pensionado por Luis XIV, tuvo que regresar a Holanda, su país natal, después de la Revocación del Edicto de Nantes.

Realizó importantes trabajos matemáticos, estudió la luz, presintió su estructura ondulatoria, desempeñó un papel decisivo en astronomía, tallando y puliendo los cristales de grandes lentes, lo que le permitió descubrir un satélite de Saturno, la nebulosa de Orion, así como el anillo de Saturno. Su ayudante, Dionisio Papin construyó la primera máquina de vapor en la que un émbolo se movía dentro de un cilindro (1687). Los ingleses iban a sacar aplicaciones prácticas para extraer el agua de las minas por medio de bombas. Por último, a finales de siglo, Newton formulaba las leyes de la gravitación universal.

«DIOS DIJO: HÁGASE NEWTON Y LA LUZ SE HIZO»

Esta cita del poeta Alexandre Pope muestra bien claro el entusiasmo que levantó el sistema de Newton, publicado en 1687 con el nombre de Philosophiae Naturalis Principia Mathematica. Isaac Newton (1642-1727), alumno y después profesor de matemáticas de la Universidad de Cambridge, terminó su carrera como «inspector de Monedas» y presidente de la Real Sociedad; fue también miembro del Parlamento.

físico ingles Newton

Isaac Newton

A la edad de veintitrés años lanzó las bases del cálculo diferencial, necesario para investigaciones profundas y mejoró su técnica, mientras que Leibniz llegaba a los mismos resultados por un método diferente. Los dos sabios fueron mutuamente acusados de plagio, a pesar de que sus investigaciones eran independientes aunque casi simultáneas.

Las anotaciones de Leibniz eran, por lo demás, más eficaces y los franceses las adoptaron. La invención del cálculo diferencial  e  integral que se funda en la acumulación de las diferencias infinitamente pequeñas, había de permitir resolver los problemas que planteaban las matemáticas del espacio, con sus cambios de tiempo, de lugar, de masa, de velocidad, etc.. Newton se dedicó entonces a estudiar las cuestiones que sus predecesores habían dejado sin solución: ¿por qué los astros describen curvas en lugar de desplazarse según un movimiento rectilíneo? Se dice que fue la caída de una manzana lo que puso en marcha los mecanismos de su reflexión.

Necesitó veinte años para dar las pruebas de sus teorías sobre el movimiento y la gravitación universal, las cuales iban a ser unánimemente admitidas hasta Einstein.

Albert Eisntein

En el espacio vacío, los cuerpos ejercen una atracción mutua; la fuerza de atracción es tanto mayor cuanto menor es la distancia entre dos cuerpos y mayor la masa del cuerpo que ejerce la atracción, o, dicho de otro modo, esta fuerza es directamente proporcional al producto de las  masas  e  inversamente proporcional  al cuadrado de las distancias. Newton extendía a todo el universo los fenómenos que entonces se creían reservados a la Tierra, siendo el cielo teatro de misterios inaccesibles, como lo creía la Edad Media.

Obtuvo una formulación matemática, gracias al cálculo infinitesimal, y consiguió una comprobación en el estudio del movimiento y de la velocidad de la Luna. Estableció, igualmente, que a cada acción se opone igual reacción. Las teorías de Newton chocan con las de Descartes, el cual explicaba la interacción de los astros por medio de los famosos «torbellinos» que agitaban continuamente la «materia sutil» continua, en la que flotaban los cuerpos. A la publicación de «Principia» siguieron numerosas polémicas.

Los cartesianos afirmaban que este principio de atracción era un retroceso a las «cualidades» ocultas de Aristóteles y, a pesar de los argumentos newtonianos, que demostraban la imposibilidad de concebir el espacio celeste lleno de materia, incluso siendo muy fluida, se continuó negando durante largo tiempo la teoría de la gravitación, como lo hicieron Huygens, Leibniz, Fontenelle, Cassini, Réaumur y otros, hasta la confirmación cada vez más brillante que aportaron las experiencias en el transcurso del siglo XVIII. Newton aplicó también su genio al estudio de la luz, explicando por qué los rayos del sol se descomponen en diferentes colores a través de un prisma. Al margen del análisis espectral, hizo numerosos descubrimientos ópticos.

La fe de Newton permaneció viva. Su sistema no eliminaba la exigencia de una causa primera, de un agente todopoderoso «capaz de mover a su voluntad los cuerpos en su sensorium uniforme e infinito para formar y reformar las partes del universo». La ciencia aceptaba a Dios, que debía crear ininterrumpidamente el movimiento, sin el cual todo se pararía poco a poco por degradación de la enegría. Newton murió a la edad de ochenta y cuatro años, rodeado de inmenso respeto, después de haber abierto un campo ilimitado a los descubrimientos de física y matemáticas.
Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo VII La Gran Aventura del Hombre

El sector terciario en la economia de un pais Actividad Terciaria

El sector terciario en la economía de un país

Al hablar de la economía de un país, nos referimos a los recursos que tiene ese país, a los bienes que produce, a los métodos de producción que emplea y al destino final de los bienes producidos. También designamos con el término economía las políticas económicas de los gobiernos, que intervienen, en mayor o menor medida, a la hora de establecer los sistemas productivos de un país, de fijar precios y salarios, de recaudar impuestos, de establecer ventajas o limitaciones, etc. El Estado, por ejemplo, puede crear y dirigir sus propias empresas, limitar la producción de un bien y fomentar la de otro, conceder ventajas para el establecimiento de industrias en una determinada región, conceder exenciones o ventajas fiscales.

Para estudiar metódicamente los bienes que produce un país, se suele dividir la economía en tres sectores:

—El sector primario, que abarca la agricultura, la ganadería, la pesca y la explotación forestal; esta última consiste en el aprovechamiento económico de los bosques para la obtención de madera, pasta de papel y algunas otras sustancias como resinas y caucho.

—El sector secundario, que engloba la minería y la industria.

—El sector terciario, que agrupa todas las demás actividades necesarias para el desarrollo de una sociedad: comercio, finanzas, transportes, turismo, enseñanza, sanidad, deportes, espectáculos, etc., consideradas desde un punto de vista económico, es decir, como productoras de riqueza.

EL SECTOR TERCIARIO:
Comprende todas aquellas actividades que no pueden incluirse ni en el sector primario ni en el secundario. Es, por tanto, un sector muy variado, que también recibe el nombre de sector de servicios, porque todas las actividades que engloba son servicios que se prestan entre sí las empresas o los individuos, como vender un producto, transportar una carga, ofrecer una habitación en un hotel, servir una cena en un restaurante, ser objeto de un reconocimiento médico, etc.

El terciario es el sector económico más importante en los países desarrollados y el que da trabajo a un mayor número de personas. En cambio, en los países en vías de desarrollo el sector económico más importante y el que ocupa mayor cantidad de población activa es el primario.

Dentro de este grupo tienen particular importancia el comercio y los transportes. Estos últimos dan lugar a la realización de grandes obras públicas, como la construcción de líneas de ferrocarril, carreteras, aeropuertos y puertos.

cuaro resumen sector terciario

Origen de los Whigs y Tories en Gran Bretaña Conservadores y Laboristas

Origen de los Whigs y Tories en Gran Bretaña Conservadores y Laboristas

De  tiempo en tiempo, las elecciones inglesas atraen la atención de todo el mundo sobre el enfrentamiento de conservadores y laboristas (con los liberales actuando de tercero en discordia), que representa uno de los aspectos más típicos e interesa de la estructura política de los países de lengua inglesa. Conservadores y laboristas son, realmente, los protagonistas modernos del antagonismo secular entre dos grupos políticos que, precisamente en Inglaterra, dio origen al «juego parlamentario» entre la mayoría y la oposición, que constituye la base de toda democracia occidental.

«WHIGS» Y «TORIES»
Hacia 1679, en el Parlamento inglés surgieron dos fracciones durante un encarnizado debate político. Se discutía una ley que pretendía excluir de la sucesión al trono al católico duque de York, hermano de Carlos II Estuardo, quien luego reinó con el nombre de Jacobo II. Inglaterra atravesaba un período de reorganización: después del paréntesis de Oliver Cromwell, se había restaurado la monarquía (1660); las diferencias religiosas entre católicos y protestantes avivaban la lucha política.

Parte del Parlamento se alineó a favor del duque de York, y parte, en contra. Ambas fracciones, siguiendo una tradición universal, se cruzaban apelativos, poco honorables. Los que apoyaban al católico Jacobo eran «gratificados» con el calificativo de tories, término despreciativo irlandés con que se indicaba los «papistas», fuera de la ley, que aún no se habían plegado al cisma de la Iglesia de Inglaterra.

Sus adversarios, es decir, los que deseaban excluir de la sucesión al duque de York, recibieron el apelativo de whigs, palabra escocesa para designar a los ladrones de ganado, aplicada posteriormente a los presbiterianos escoceses (que tenían fama de contumaces rebeldes) y que se convirtió en sinónimo de rebelde contra el poder del rey. 

Las dos tracciones dieron lugar a una extraña costumbre, que luego encontró imitadores en la historia (recordemos a los «gueux», es decir, andrajosos, como llamaron a los rebeldes de los Países Bajos y a los «sans-culottes» de la Revolución Francesa): tomaron el insulto y lo convirtieron en una denominación oficial. Así nacieron el partido «tory» y el «whig«. El primero fue, en líneas generales, el partido de los aristócratas apegados a la tradición, mientras que el «whig» agrupó a ciertos propietarios de tierra, a los comerciantes, etc.; en una palabra, a los burgueses.

En el curso de los siglos los partidos evolucionaron, inclusive en su elemento social, y ambos han dado al pueblo inglés políticos de gran valor, como, por ejemplo, William Pitt el Joven, Robert Peel y Benjamín Disraeli, del partido «tory«; Lord John Rusell, W. E. Gladstone, Lord Palmerston y Lord Beveridge, del partido «whig«.

En el siglo XIX, mientras que el término «tories» continuó designando a los conservadores, el apelativo «whigs» cayó en desuso; esto sucedió, en parte, porque el partido «whig» fue sustituido, poco a poco, por el liberal, que se convirtió en su heredero directo.

Sin embargo, los liberales empezaron a declinar rápidamente, a principios de nuestro siglo, al tiempo que alcanzaba cada vez mayor fuerza el nuevo partido laborista («labourist«). Este partido se convirtió en el antagonista de los conservadores.

whigs tories

CÓMO SON ACTUALMENTE LOS PARTIDOS POLÍTICOS INGLESES
Para muchos países, habituados al sistema pluripartidista, cada partido político representa una idea abstracta (la veces, demasiado abstracta!) y muy precisa. En otras palabras, cada partido es la expresión de una teoría. En este sentido, los republicanos son los partidarios de la república; los liberales representan las ideas del liberalismo, etc. Usando la misma medida, nos inclinaríamos a creer que los conservadores ingleses son retrógrados reaccionarios y que los laboristas son inflamados revolucionarios.

Estos juicios no corresponden, en absoluto, a la realidad. Ante todo, los partidos políticos ingleses, como los de los otros países anglosajones, rechazan las utópicas teorías, las posiciones dogmáticas, «de principio». Presentan a sus electores soluciones prácticas de los problemas del momento, es decir que enuncian (y no sólo a modo de propaganda electoral) la forma en que retenden afrontar las cuestiones que se plantearán al futuro gobierno, en el caso de que llegaran »poder.

Los conservadores son partidarios de soluciones liberales, de la libre competencia, del respeto a las leyes económicas tradicionales, de una política exterior cauta; los laboristas tienden a posiciones más avanzadas en lo económico, lo social y lo político; ven con buenos ojos las nacionalizaciones, las intervenciones estatales, etc. No hay, pues, que pensar en Ion conservadores como «reaccionarios». Si Inglaterra está, hoy, entre las naciones social» mente más progresistas, el mérito es también de los conservadores. Y no hay que suponer que los laboristas estén dispuesto! a abandonar el conjunto secular de tradiciones y costumbres que enorgullecen a Ion ingleses; todas las revoluciones inglesas han realizado sin estridencias y por ION cauces de las tradiciones y las costumbres.


CUÁLES SON
Los partidos que, en la actualidad, Nh reparten el electorado inglés, son los siguientes:

El partido conservador (Conservative-Party). Se trata del viejo partido tory, y aún se le llama así en el lenguaje corriente, a pesar de que, desde 1830, ha asumido la denominación de «conservador». Este antiguo grupo político ha alcanzado en nuestro siglo una notable expansión, obteniendo las simpatías de muchos electores. En enero de 1957, Harold Macmillan ocupó el puesto de Anthony Edén y llevó al partido al re sonante triunfo de las elecciones genérales  de 1959, en las que no sólo consigue la tercera victoria consecutiva, sino que obtuvo un incremento de la mayoría, con 365 escaños sobre 630, superioridad sin precedente,1; en la historia de la política inglesa. En 19CÜ le sucedió Sir Alee Douglas-Home.

El partido laborista (Labour Party). Fundado en 1900, como una asociación de ligas socialistas, sindicatos (las famosas Trade Unions), consejos obreros y organizaciones electorales locales de tendencia socialista. Su objetivo fue dar una representación parlamentaría al mundo del trabajo (Labour Party significa, precisamente, «partido del trabajo»). En el período siguiente a la primera guerra mundial, la decadencia de los liberales produjo el auge de los laboristas, que sustituyeron a aquéllos como alternativa frente a los conservadores.

Los laboristas llegaron al poder, solos, en 1924, con J. Ramsay MacDonald, y, luego, en 1929-31, con el mismo líder. Tras el paréntesis de los años de guerra (en los períodos bélicos, Inglaterra es gobernada por una coalición de ministros, tanto de la mayoría como de la oposición), el partido laborista volvió al poder con Clement Atlee, desde 1945 a 1951.

Con las elecciones generales de 1959, su fuerza parlamentaria se restringió a 258 escaños, sobre un total de 630, y en 1964 volvieron otra vez al poder, con Harold Wilson a la cabeza del partido. Es obvio que los laboristas, aunque se declaran socialistas, no aceptan los principios marxistas de la lucha de clases.

El partido liberal (Liberal Party). Los liberales son los herederos directos de los whigs, y han tenido siempre de 5a 10 parlamentarios, contra los 300, aproximadamente, de cada uno de los otros dos partidos.

LAS VENTAJAS DEL SISTEMA BIPARTIDISTA
Como vemos, pese a la presencia de los liberales, el sistema inglés es, sustancial-mente, bipartidista, esto es, fundado sobre dos grupos políticos: uno, en el gobierno, y otro, en la oposición. ¿Qué ventajas ofrece este sistema?

1) El Parlamento es más homogéneo, al no estar fraccionado en muchos grupos.

2) En consecuencia, el Gobierno es apoyado sólidamente por el partido que ha obtenido la mayoría, sin necesidad de recurrir a coaliciones con otros partidos. En otras palabras, el Gobierno es más estable y se evitan las repetidas crisis que ha sufrido, por ejemplo, Francia en la postguerra, y, aunque en menor medida, Italia.

3) Los dos partidos en pugna se dirigen a todas las clases sociales (es decir, son «interclasistas») y por eso no tutelan sólo los intereses de una clase, sino que tratan de conciliar las exigencias de sus electores; por este motivo, la lucha política es menos violenta y menos dramática que en otros países.

4) Ambos partidos intentan ponerse de acuerdo con el mayor número de grupos políticos, asociaciones, ligas, clubes, etc. Quien lo consigue más ampliamente, se asegura el mayor número de votos. Es evidente, pues, que los acuerdos, las coaliciones, el propio programa del Gobierno, se forman en el partido y antes de la consulta electoral. Después de las elecciones, todo está ya discutido y preparado, y la vida del Gobierno no tendrá sorpresas ni crisis.

5) El hecho de que ambos partidos deban atraerse a todas las clases —más aún, a las mismas clases— los hace muy semejantes entre sí, y no hay que excluir la posibilidad de que, para ciertos problemas, propongan a los electores la misma solución. El alternarse de los dos partidos en el poder no provoca, pues, desequilibrios notables en la conducta política del Gobierno y, en consecuencia, en la vida de la nación.

6) Lo que podría llamarse «pendularidad» es una de las características de los electores anglosajones. Éstos no se «encariñan» con un partido, tal como ocurre en otras democracias occidentales; es decir, no siguen siempre al partido que más les gusta, aunque cometa errores.

Los electores anglosajones juzgan objetivamente la obra de los dos partidos, y votan, indistintamente, por uno o por otro: votan al partido que presenta mejor programa, o cuyo programa parece mejor al elector. Evidentemente, esto compromete a los partidos a «hilar muy fino», porque cada error significa la pérdida de muchos electores o, inclusive, la pérdida de la elección.

POR QUÉ EN OTROS PAÍSES RIGE EL SISTEMA PLURIPARTIDISTA
En Francia, Alemania, Italia, Argentina y otras naciones, los electores están divididos entre numerosos partidos, y por ello se habla de sistema pluripartidista. Este sistema tiene el inconveniente de que fracciona en exceso al Parlamento, pero, con respecto al bipartidismo, tiene la ventaja de que la lucha política es más clara.

De hecho, en el sistema basado en dos únicos partidos, la necesidad de conciliar las tendencias de los electores, de llegar a compromisos, entendimientos y acuerdos electorales, acaba, a veces, volviendo confusa la vida política de la nación.

De todas formas, hay que tener presente que la adopción de uno u otro sistema no depende de los gobernantes: uno y otro son fruto de distintas tradiciones, diversas mentalidades y diferentes condiciones sociales.

En los Estados Unidos, el sistema bipartidista «puro» está casi impuesto por el hecho de que ningún pequeño partido podría obtener los votos suficientes para hacer llegar a la presidencia a un candidato propio.

En Francia y en Italia, juega en favor del pluripartidismo el hecho de que existe un gran espíritu individualista, poca disciplina de partido, demasiadas diferencias entre las clases sociales y entre unas regiones y otras, y que la lucha de clases es encarnizada.

Todas estas circunstancias hacen inadecuado un sistema bipartidista. Con todo, en un sistema u otro, lo esencial es que en todos los países exista una verdadera democracia y que los intereses del pueblo sean respetados siempre.

Fuente Consultada: Enciclopedia Superior del Estudiante Fasc. N°48

Solucion Verde: forestar puede generar un cambio climático?

Solución Verde: ¿forestar puede generar un cambio climático?

Diez Respuestas a Diez Mentiras: Plantar árboles puede ser muy bueno, pero también puede ser muy malo. Depende de su objetivo, de su escala, del sitio donde se instalen y de los beneficios o perjuicios que generen para las poblaciones locales.

Las plantaciones a gran escala con especies de rápido crecimiento, tales como eucaliptos y pinos, son las que generan mayores impactos negativos, tanto en lo social como en lo ambiental. Debido a dichos impactos, ese tipo de plantaciones ha dado lugar a luchas generalizadas en su contra.

logo solucion verde

La respuesta de las empresas plantadoras y de los promotores que impulsan este modelo ha consistido en desmentir la ocurrencia de tales impactos y en elaborar y difundir una engañosa propaganda destinada a ganar apoyo en sectores no informados de la población. Entre las muchas falsedades publicitadas en favor de los monocultivos forestales a gran escala se encuentran las 10 siguientes:

Mentira 1: Las plantaciones forestales son «bosques plantados».

Tanto los técnicos como las empresas insisten en llamar «bosques plantados» a las plantaciones. Esta confusión entre un cultivo (de árboles) y un bosque es el punto de partida de la propaganda en favor de las plantaciones. En un mundo concientizado sobre el grave problema de la deforestación, la actividad de «plantar bosques» es generalmente percibida como algo positivo. Sin embargo, una plantación no es un bosque y lo único que tienen en común es que en ambos predominan los árboles. Allí termina su similitud. Un bosque contiene:

Numerosas especies de árboles y arbustos de todas las edades.

Una gran cantidad de otras especies vegetales, tanto en el suelo como sobre los propios árboles y arbustos (trepadoras, epífitas, parásitas, etc.).  Una enorme variedad de especies de fauna, que encuentran allí abrigo, alimentos y posibilidades de reproducción.

Esa diversidad de flora y fauna interactúa con otros elementos como los nutrientes del suelo, el agua, la energía solar y el clima, de tal manera que aseguran su autoregeneración y la conservación de todos los elementos que lo componen (flora, fauna, agua, suelo). Las comunidades humanas también forman parte de los bosques, ya que muchos pueblos los habitan, interactúan con ellos y allí obtienen un conjunto de bienes y servicios que aseguran su supervivencia.  A diferencia del bosque, una plantación comercial a gran escala se compone de:

Una o pocas especies de árboles de rápido crecimiento, plantados en bloques homogéneos de la misma edad, y muy escasas especies de flora y fauna que logran instalarse en las plantaciones.

Las plantaciones comerciales requieren preparación del suelo, selección de plantas de rápido crecimiento y con las características tecnológicas requeridas por la industria, fertilización, eliminación de «malezas» con herbicidas, plantación a espaciamiento regular, cosecha en turnos cortos.

Por otra parte, en el mejor de los casos, las comunidades humanas son percibidas como proveedoras de mano de obra barata para la plantación y para la cosecha de los árboles que se realizará años más tarde. Como además su objetivo es producir y cosechar grandes volúmenes de madera en el menor tiempo posible, se puede decir que tiene las mismas características que cualquier otro cultivo agrícola. Por lo tanto, no se trata de un «bosque», sino de un cultivo.

En síntesis, una plantación no es un «bosque plantado», ya que además de todo lo anterior, resulta evidente que no es posible plantar, ni la diversidad de flora y fauna que caracteriza a un bosque, ni el conjunto de interacciones con los elementos vivos e inorgánicos que se dan en un bosque.

Mentira 2: Las plantaciones forestales mejoran el medio ambiente

Presentadas como «bosques plantados», se dice que las plantaciones sirven para proteger y mejorar los suelos, para regular el ciclo hidrológico y para conservar la flora y la fauna locales.

1) Los suelos. Este tipo de plantaciones tienden a degradar los suelos por la conjunción de una serie de factores:

Erosión, en particular porque el suelo queda desnudo durante los 2 primeros años posteriores a la plantación y durante los 2 años posteriores a la cosecha, lo que facilita la acción erosiva del agua y del viento.

Pérdida de nutrientes, tanto por la erosión como por los elevados volúmenes de madera extraídos del sitio cada pocos años.

Desequilibrios en el reciclado de nutrientes. Por tratarse de especies exóticas, los organismos descomponedores locales encuentran grandes dificultades para descomponer la materia orgánica que cae de los árboles (hojas, ramas, frutos), por lo que los nutrientes que caen al suelo demoran mucho en poder volver a ser reutilizados por los árboles. Tanto en el caso de pinos como eucaliptos, es común ver cómo se va acumulando sin descomponer la hojarasca sobre el suelo.

Compactación, por el uso de maquinaria pesada, lo que dificulta la penetración del agua de lluvia y facilita la erosión.

Difícil reconversión del conjunto de esos y otros impactos, resulta que en muchos casos resultará muy difícil poder volver a utilizar esos suelos para la agricultura.

2) El agua. Este vital elemento es afectado tanto en cantidad como en calidad:

A nivel de cuenca, el volumen de agua disponible tiende a disminuir luego de la instalación de estas plantaciones. En realidades tan diversas como el sur de Chile, el estado de Espírito Santo en Brasil, Sudáfrica o Tailandia, se constata que el régimen hídrico sufre cambios negativos importantes como resultado de la plantación de grandes áreas de pinos y eucaliptos de rápido crecimiento. Ello se debe a varios factores, pero el principal es el elevado consumo de agua de estas especies. Para crecer, los vegetales llevan los nutrientes del suelo hasta las hojas, donde se produce la fotosíntesis.

El vehículo para llevar los nutrientes hasta la hoja es el agua. Para crecer más, necesitan más nutrientes, lo que implica mayor uso de agua para transportarlos hasta las hojas. Dado que se trata de extensas plantaciones creciendo a un ritmo muy acelerado, los impactos sobre el agua se vuelven cada vez más graves, y llegan hasta la desaparición de manantiales y cursos de agua.

Para confundir, los promotores de las plantaciones arguyen que algunas especies de árboles (en particular eucaliptos) producen más biomasa por unidad de agua utilizada y que por consiguiente son más «eficientes» que los árboles nativos. Sin embargo, no toman en cuenta que las plantaciones de eucaliptos son notoriamente «ineficientes» en la producción de alimentos, forraje, medicinas, fibras vegetales, frutos, hongos y otros productos que la gente local obtiene de los bosques. Además, resulta irrelevante definir la eficiencia de una plantación de eucaliptos para producir madera con una determinada cantidad de agua, si de todas formas utiliza más agua que la que el área puede producir.

Las especies más comúnmente utilizadas en plantaciones (eucaliptos y pinos) dificultan la infiltración del agua en el suelo, lo que, sumado al enorme consumo de agua, agrava los impactos a nivel de cuenca.

La calidad del agua también se ve afectada, tanto por la erosión como por el uso generalizado de agroquímicos, que la contaminan.

3) La flora. Los impactos sobre la flora local son múltiples y graves debido a la gran escala de estas plantaciones, que afectan a una enorme cantidad de hábitats:

En muchos casos, las plantaciones constituyen un factor de deforestación, ya que su instalación es precedida por la tala o incendio del bosque preexistente, tal como sucede a menudo en áreas tropicales y en particular en Indonesia. En estos casos el impacto es enorme en la zona templada, la flora del ecosistema de pradera disminuye su abundancia y riqueza cuando sobre la misma se instalan plantaciones.

En el área de la plantación, gran parte de la flora local es exterminada para evitar que compita con los árboles plantados y sólo algunas pocas especies logran instalarse al interior de las plantaciones. Pero incluso esas pocas especies son eliminadas cada pocos años, cuando la plantación es cortada y replantada, y se vuelve a la aplicación de herbicidas para eliminar la competencia.

Entre la flora que desaparece al interior de la plantación, es importante destacar muy especialmente la flora del suelo, que cumple un papel fundamental en el mantenimiento de la fertilidad del suelo en el largo plazo.

El impacto ya mencionado sobre el agua también afecta a la flora local, incluso a gran distancia del sitio de la plantación.

4) La fauna. Los impactos sobre la fauna

Para la mayor parte de las especies de la fauna local, las plantaciones son desiertos alimenticios, por lo que tienden a desaparecer. Las pocas especies que logran adaptarse, o son exterminadas (por considerárselas «plagas» para la plantación) o ven desaparecer su nuevo hábitat cada vez que la plantación es cortada para la venta de la madera.

cuando la plantación es precedida por la deforestación, el impacto sobre la fauna local es máximo.

Al igual que en el caso de la flora, tanto la deforestación previa a la plantación como los cambios en el agua y el suelo afectan negativamente a una amplia gama de especies de la fauna.

Los desequilibrios biológicos provocados por estas plantaciones frecuentemente dan lugar a la aparición de plagas que afectan a las producciones agropecuarias aledañas.

Mentira 3: Las plantaciones sirven para aliviar la presión sobre los bosques

El argumento es que, al haber más madera disponible a partir de las plantaciones, esto se traducirá en una menor extracción de madera de los bosques nativos. Pese a que pueda parecer lógico, la realidad es que se ha constatado que las plantaciones son en general un factor más de deforestación debido a que:

En muchos países, las plantaciones se instalan eliminando previamente el bosque existente. En algunos casos, tal eliminación se realiza mediante gigantescos incendios provocados, en tanto que en otros la corta del bosque y la venta de la madera sirven para financiar la plantación. También se da el caso de que la plantación justifica la deforestación, ya que se sostiene que la corta de amplias áreas no constituye deforestación en caso de que sea seguida por la plantación de árboles. En algunos casos, el simple anuncio del interés de empresas plantadoras de invertir en determinada región resulta en un movimiento especulativo que consiste en adquirir y degradar rápidamente áreas de bosques para posibilitar que las mismas puedan ser luego destinadas a la plantación de árboles por parte de dichas empresas.

En numerosos casos el proceso arriba mencionado determina la migración (voluntaria o forzada) de los pobladores de la región, que se ven obligados a ingresar a otras áreas boscosas donde inician un proceso de deforestación para poder atender a sus necesidades básicas. Es decir, que en esos casos la deforestación generada por la plantación es doble. La madera producida en plantaciones de ninguna manera sustituye a las valiosas especies del bosque tropical, debido a que ambas tienen mercados distintos. En tanto que la mayor parte de la madera de plantaciones se destina a la producción de papel y productos de madera de baja calidad, la mayor parte de la madera extraída de los bosques (en particular tropicales) es transformada en productos de alta calidad.

Este argumento ignora además el hecho de que el consumo de madera no constituye la única causa de deforestación. Numerosas áreas de bosques son a menudo eliminadas para destinar el suelo a cultivos de exportación o a ganadería extensiva; otras desaparecen bajo gigantescas represas hidroeléctricas; los manglares son eliminados para destinar el área a la producción industrial del camarón, la explotación petrolera y minera destruyen amplias áreas boscosas, etc. Ninguno de estos procesos destructivos guarda relación alguna con la mayor o menor área destinada a monocultivos forestales, por lo que resulta claramente falso que en este caso puedan «aliviar la presión» sobre los bosques.

En definitiva, pese al creciente auge de las plantaciones forestales, el área boscosa del planeta sigue disminuyendo, lo que demuestra que el pretendido alivio de la presión sobre los bosques no es más que un ejercicio de publicidad interesada.

Mentira 4: Las plantaciones permiten aprovechar y mejorar tierras degradadas

Este argumento, promovido por las grandes empresas plantadoras, es absolutamente falso en su caso, ya que las plantaciones comerciales a gran escala rara vez se instalan en tierras degradadas. La razón es muy sencilla: en tales tipos de suelos los árboles no crecen bien, por lo que plantar allí no resulta rentable.

Dicho lo anterior, es necesario aclarar algunos aspectos, ya que todo este tema tiende a ser muy confuso. En efecto, hay que aclarar que es lo que se entiende por «tierras degradadas», así como destacar que algunos tipos de plantaciones no comerciales efectivamente ser realizan en tierras degradadas y logran mejorarlas.

Para el común de la gente, la expresión «tierra degradada» despierta una visión de tipo lunar, con suelos gravemente erosionados y escasa o nula vegetación. En estos casos, toda actividad que apunte a recuperar esos suelos, ya sea mediante la plantación de árboles o por otros medios, puede ser considerada como esencialmente positiva. Sin embargo, la expresión «tierra degradada» puede implicar simplemente un área de bosque que fue talada o un área agrícola de subsistencia, que conservan su potencial productivo. También se suele hablar de «tierras subutilizadas» como sinónimo de degradadas. En resumen, las empresas plantadoras son quienes definen que la tierra está degradada o subutilizada y de tal manera justifican sus plantaciones frente a la opinión pública. Sin embargo, los pobladores locales generalmente no están de acuerdo ni con que la tierra esté degradada o subutilizada y mucho menos con que deba plantarse con eucaliptos, pinos u otras especies comerciales. Esto es lo que en muchos casos explica la resistencia de los pobladores locales frente al avance plantador, que intenta apropiarse de tierras que son productivas y no «degradadas» ni «subutilizadas».

Mentira 5: Las plantaciones sirven para contrarrestar el efecto invernadero

Este es uno de los argumentos que se han puesto más de moda recientemente. Se dice que a medida que los árboles van creciendo, van tomando carbono en cantidades mayores a las que emiten, de modo que tienen un balance neto positivo respecto de la cantidad de dióxido de carbono (el principal gas de efecto invernadero) en la atmósfera. Sin embargo, las plantaciones forestales tienen todavía que demostrar que son sumideros de carbono.

En términos generales, cualquier área cubierta de plantaciones, en ausencia de pruebas de lo contrario, debería ser considerada una fuente neta de carbono y no un sumidero. En primer lugar, porque en muchos casos estas plantaciones sustituyen a bosques, lo que significa que los volúmenes de carbono liberados por la deforestación sean superiores a los que la plantación en crecimiento podría capturar, incluso en el largo plazo. Incluso cuando no implican deforestación, se instalan en otros ecosistemas que también almacenan carbono (tales como las praderas), que es liberado a la atmósfera a consecuencia de la plantación.

Hay además una segunda cuestión crucial: ¿estas plantaciones serán cosechadas o no? De darse la primera hipótesis serían, en el mejor de los casos, tan sólo sumideros temporarios: el carbono es almacenado hasta la cosecha para luego ser liberado en pocos años (en algunos casos incluso en meses) cuando el papel u otros productos provenientes de las plantaciones son destruidos. En el caso de que los árboles no fueran cosechados, las plantaciones estarían ocupando millones y millones de hectáreas que podrían estar dedicadas a propósitos mucho más provechosos, como la producción de alimentos.

Finalmente, es fundamental ver el tema en su total dimensión y analizar el conjunto de impactos que la promoción de grandes monocultivos forestales con especies de rápido crecimiento puede generar en otras áreas ambientales y sociales. Sabiendo que estas plantaciones impactan sobre el ambiente (suelos, agua, flora y fauna) y sobre las comunidades locales, no resulta aceptable promoverlas con un propósito «ambiental» como el de contrarrestar el efecto invernadero. La solución tiene que venir por el lado de la reducción de emisiones de CO2 (derivadas del uso de combustibles fósiles) y por la protección de los bosques y no por intentos de colonizar enormes áreas de tierra sin haber analizado cabalmente las consecuencias.

Mentira 6: Las plantaciones son necesarias para abastecer un consumo creciente de papel

El consumo de papel es generalmente percibido como algo positivo, vinculado a la alfabetización, al acceso a información escrita y a una mejor calidad de vida. Esa percepción por parte del público es utilizada por las empresas plantadoras para justificar la supuesta necesidad de aumentar la producción de celulosa a partir de sus extensas plantaciones de pinos y eucaliptos. Por lo tanto, este tema requiere varias precisiones:

Gran parte de la celulosa producida en el Sur no está destinada a abastecer a la población de esos países, sino a los consumidores del Norte. En tanto que Estados Unidos y Japón tienen un consumo anual de papel per cápita de más de 330 y 230 kilos respectivamente, países exportadores de celulosa como Chile, Sudáfrica, Brasil e Indonesia muestran un consumo per cápita de 42, 38, 28 y 10 kilos respectivamente.

Alrededor del 40% del papel producido en el mundo es utilizado para embalaje y envoltura, en tanto que sólo el 30% se destina a papeles de escritura e impresión, por lo que el argumento de la alfabetización no es tan relevante como se lo pretende mostrar.

Además, gran parte del consumo de papeles de escritura e impresión está destinado a la publicidad. En los Estados Unidos, el 60% del espacio de las revistas y periódicos está reservado para avisos, en tanto que anualmente se producen unos 52.000 millones de unidades de diversos tipos de materiales de publicidad, incluyendo 14.000 millones de catálogos para compras por correo que a menudo van directo a la basura. Tal tipo de consumo excesivo de papel no es exclusivo de los Estados Unidos, sino que también es característico de la mayoría de los países del Norte e incluso se pretende exportar tal modelo hacia los países del Sur.

El tema radica entonces en que el consumo actual de papel es ambientalmente insustentable y que gran parte del mismo es socialmente innecesario. Por lo tanto, ni los planes de uso de los bosques, ni los planes de expansión de las plantaciones forestales pueden pretender autojustificarse diciendo que «la humanidad» necesita más papel.

Mentira 7: Las plantaciones son mucho más productivas que los bosques

Este argumento puede parecer convincente si se observa el rápido crecimiento de los árboles en una plantación de pinos o eucaliptos. Sin embargo, depende de lo que se entienda por «productivo» y a quién beneficia esa producción.

Una plantación comercial produce un gran volumen de madera para industria por hectárea y por año. Pero eso es todo lo que produce. El beneficiario directo de esa producción es la empresa propietaria de la plantación.

Un bosque no sólo produce (como la plantación) madera para el mercado, sino que su producción abarca otros tipos de árboles, vegetales, animales, frutas, hongos, miel, forraje, abono, leña, maderas para usos locales, fibras vegetales, medicinas y genera además una serie de servicios en materia de conservación de suelos, de biodiversidad, de recursos hídricos, de microclima.

Cuando se sostiene que las plantaciones son mucho más productivas que los bosques, sólo se está comparando el volumen de madera para industria que se puede extraer de ambos y en esa comparación la plantación aparece como superior.

Sin embargo, cuando se compara la totalidad de bienes y servicios provistos por la plantación y el bosque, resulta evidente que este último es mucho más productivo que la plantación. Es más, en muchos aspectos la producción de la plantación es nula (por ejemplo en la producción de alimentos, medicinas o forraje) e incluso puede ser negativa, cuando afecta a otros recursos como el agua, la biodiversidad o el suelo.

Lo anterior resulta particularmente claro para aquellas poblaciones locales que sufren los efectos de la implantación de extensos monocultivos forestales, puesto que sufren la pérdida de la mayor parte de los recursos que hasta entonces habían asegurado su supervivencia. Para ellos, la productividad de estas plantaciones es nula o más bien de signo negativo.

Mentira 8: Las plantaciones generan empleo

Este es también un argumento típico entre quienes promueven las plantaciones. Sin embargo, en la mayoría de los casos esta afirmación es totalmente falsa.

Las grandes plantaciones generan empleos directos fundamentalmente en las etapas de plantación y de cosecha. Luego de la plantación, el empleo cae en forma sustancial. Al momento de la cosecha, la plantación requiere nuevamente de la contratación de mano de obra, pero el número de puestos de trabajo tiende a disminuir notoriamente por la creciente mecanización de esta operación.

Los escasos empleos generados son en general de muy baja calidad, siendo en su mayoría de carácter temporal, con bajos salarios y en condiciones de trabajo caracterizadas por la mala alimentación, el alojamiento inadecuado y el no cumplimiento de la legislación laboral vigente. Los accidentes y las enfermedades laborales son frecuentes. El modelo predominante en el Sur, es que las empresas plantadoras subcontratan a empresas informales para la realización de las tareas de plantación y cosecha.

Dado el escaso nivel de inversión requerido, la competencia entre dichas empresas informales se basa fundamentalmente en la baja en el costo de la mano de obra, lo que explica las pésimas condiciones salariales y laborales de los trabajadores forestales. Sólo en los casos en los que la cosecha se basa en moderna y costosa maquinaria forestal, tales tareas quedan en manos de la empresa plantadora, que se ve obligada a ofrecer mejores condiciones de trabajo.

En muchos países tienden simultáneamente a privar a los previos ocupantes de la tierra de sus anteriores fuentes de trabajo. Es común que estas plantaciones se instalen en tierras destinadas a la agricultura de subsistencia por lo que incluso la tendencia del empleo neto es en muchos casos negativa. Por otro lado, cuando su instalación implica la previa destrucción del bosque, los pobladores locales se ven privados de una serie de ocupaciones y fuentes de ingreso dependientes de los recursos provistos por el bosque. En casi todos los casos, las plantaciones resultan en la expulsión de la población local, en particular hacia los cinturones de miseria de las ciudades.

En términos generales, las plantaciones generan mucho menos empleo que la agricultura y el balance sólo resulta positivo en algunas pocas áreas escasamente pobladas dedicadas a la ganadería extensiva. En cuanto al empleo industrial, las plantaciones no siempre dan lugar a la creación de industrias locales, dado que en muchos casos la producción apunta a la exportación directa de troncos sin procesar. Incluso cuando se establecen industrias de pulpa y papel, su alto grado de mecanización implica la creación de pocos puestos de trabajo.

De todas las actividades capaces de generar empleo a nivel local, la actividad plantadora es probablemente la peor opción. El objetivo de las empresas forestales no consiste en generar empleos, sino en generar ganancias para sus accionistas. Sin embargo, utilizan este falso argumento para justificar socialmente su emprendimiento.

Mentira 9: Los posibles impactos negativos de los monocultivos forestales industriales se pueden evitar o mitigar con un buen manejo

En última instancia, los promotores de las plantaciones pueden aceptar que éstas no son bosques y que pueden acarrear impactos negativos, pero agregan que estos impactos se generan por un mal manejo y no por las plantaciones en sí. La solución -afirman- es entonces técnica: aplicar buenos métodos de manejo.

Sin embargo, no se trata de un tema técnico, sino de una cuestión esencialmente política, de poder, con beneficiarios y perjudicados. Desde los centros de poder se toman decisiones que afectan la vida y posibilidades de supervivencia de las poblaciones locales y condicionan fuertemente las decisiones de los gobiernos, con el objetivo de abastecer un mercado global con los productos madereros que éste requiere. Las necesidades y aspiraciones locales no cuentan. De aquí derivan los principales problemas que este tipo de plantaciones acarrean. Es obvio que esto no se puede resolver con ningún «buen manejo». Es más, el buen manejo de las empresas plantadoras consiste primeramente en convencer al gobierno que les permita invertir en determinadas regiones del país, que les otorgue determinadas ventajas (subsidios directos e indirectos) y que intervenga -en caso necesario- para desalojar o reprimir a los pobladores locales. En un número importante de casos, las distintas formas de presión o represión constituyen la principal herramienta de «buen manejo» para resolver los conflictos sociales generados por las plantaciones.

En lo referente a los impactos ambientales que las plantaciones comerciales generan, es también utópico pretender que se puedan resolver a través de un buen manejo técnico. Las propias características del modelo hacen que éste sea básicamente insustentable por más que se adopten prácticas conservacionistas o monitoreos destinados también en gran medida a mejorar la imagen de la empresa frente a los posibles opositores ambientalistas. En efecto, el modelo se caracteriza por:

La gran escala.

No es lo mismo el impacto ambiental que puede generar un eucalipto o un pino que los que generan decenas o centenares de miles de hectáreas concentradas en determinada región de un país. La modificación del espacio geográfico es enorme. Para disimular este hecho, los promotores de las plantaciones insisten actualmente en utilizar porcentajes, diciendo que «sólo ocupan el 1 o el 2% del área total del país». Sin embargo, no se puede tapar el sol con la mano. Lo cierto es que se trata de grandes concentraciones de monocultivos forestales y el único «buen manejo» posible es justamente reducir el tema a porcentajes.

El monocultivo de especies exóticas.

Si bien es cierto que la mayoría de las especies agrícolas son exóticas, en el caso de las especies utilizadas en los cultivos forestales esto tiene fuertes implicancias negativas. La elección de estas especies se origina en parte en la inexistencia de plagas y enfermedades en los países en los que son introducidas, que pudieran afectarlas. Si bien esto es absolutamente lógico para el plantador, resulta un problema para la fauna local, para la que estas plantaciones constituyen un desierto alimenticio. Unido al tema de la gran escala, el impacto en particular sobre la fauna es, por ende, enorme. La biodiversidad a nivel del suelo es afectada gravemente debido a que los restos vegetales de los pinos y eucaliptos resultan tóxicos para gran parte de la flora y fauna del suelo. El sistema presenta además una gran debilidad intrínseca, ya que, en caso de aparecer una especie capaz de alimentarse de los árboles vivos, se transformará en una plaga que podrá poner en cuestión a todas las plantaciones similares de la región.

La rapidez de crecimiento.

La lógica empresarial de estos emprendimientos hace que la rapidez de crecimiento sea crucial para asegurar la rentabilidad de la inversión. Tal crecimiento se basa en parte en la selección de especies, pero también en el uso de fertilizantes y herbicidas (que afectan al suelo y al agua), así como en un consumo enorme de agua, que afecta a la región en su conjunto. Como si fuera poco, la biotecnología forestal está también apuntando en ese sentido, creando «super árboles» de crecimiento aún mayor y resistentes a los herbicidas, por lo que el impacto es doble: mayor contaminación por uso de agroquímicos y mayor consumo de agua.

La corta en turnos cortos.

La misma lógica determina que los árboles sean cortados cada pocos años, lo que implica una gran salida de nutrientes del sistema y procesos de erosión, así como la destrucción del hábitat de aquellas pocas especies locales que se estaban adaptando a la plantación.

De todo lo anterior resulta claro que son pocas las medidas técnicas que se pueden adoptar para evitar o mitigar la mayor parte de los impactos ambientales generados por las plantaciones. Si bien se podrán mejorar algunos aspectos (utilizar agroquímicos menos nocivos, preparar el suelo siguiendo curvas de nivel, cuidar que no se produzcan procesos de erosión al momento de la corta, conservar áreas silvestres como parches en el paisaje, monitorear suelos, agua, flora y fauna, etc.), lo cierto es que resulta imposible evitar los impactos porque el propio modelo no lo permite: no se puede (desde el punto de vista de la rentabilidad) hacer que los árboles crezcan más lento, que consuman menos agua, que no requieran fertilizantes, que no afecten a los suelos, que no reduzcan la biodiversidad local. En síntesis, el problema es el modelo y no la adopción de medidas apropiadas de manejo.

Mentira 10: Las plantaciones no pueden ser juzgadas en forma aislada

Este es uno de los argumentos más recientes de los promotores de las plantaciones. Sostienen que hay un «sistema continuo» entre un bosque primario y un «bosque plantado» especializado en la producción de madera. Es decir, que habría un sistema, al que llaman «bosque», que incluye bosques primarios protegidos, bosques de producción, bosques protectores, bosques secundarios y plantaciones de todo tipo. Por lo tanto, dicen que hay que analizar ese sistema «bosque» en su totalidad y no centrarse en uno sólo de sus componentes: el monocultivo forestal a gran escala. El argumento es inteligente, pero no menos falso que los anteriores.

En primer lugar, porque parte de la falsa premisa de que una plantación es un bosque. El tipo de plantaciones al que hacemos referencia constituye un cultivo especializado en la producción de grandes volúmenes de madera en plazos cortos, cuya única similitud con un bosque consiste en estar constituido por árboles, que ni siquiera son nativos. Por lo tanto, no puede hablarse de un «sistema continuo» entre elementos intrínsecamente diferentes. Sería como decir que la fauna nativa y la cría de vacas lecheras constituyen un sistema continuo entre lo natural y lo especializado en la producción de leche y que no es posible juzgar aisladamente los impactos de la ganadería lechera sin analizarlos en ese contexto.

En segundo lugar, porque en general las plantaciones comerciales no sólo no complementan a los bosques, sino que en muchos casos se constituyen en causas directas o indirectas de deforestación. Lo mismo se puede decir con respecto a cómo afectan la biodiversidad, el suelo, el agua y en particular a las poblaciones locales.

En definitiva, este razonamiento pretende justificar la destrucción de la naturaleza en determinada área argumentando que su conservación se asegura en otra área. Al incluir las plantaciones en ese supuesto sistema «bosque», se esconde y justifica la destrucción generada a partir de los monocultivos forestales a gran escala. Frente a los impactos sobre la biodiversidad, la respuesta de las empresas plantadoras consistirá en decir que ésta se asegura por la existencia de áreas protegidas. Si bien sus argumentos serán menos convincentes en el caso de los impactos sobre el agua y menos aún sobre los suelos, igual harán referencia al sistema «bosque», que asegura el agua y la conservación del suelo. Guardarán quizá silencio sobre los impactos sociales.

Pero el tema de fondo es que esa lógica divorcia la producción y el consumo de la conservación, cuando en realidad la única forma de asegurar la sustentabilidad de esos procesos en el largo plazo consiste en considerar la conservación como parte de un sistema único. En este sentido, existen algunos tipos de plantaciones que quizá sí podrían ser incluidas dentro de un sistema «bosque», que están caracterizadas por:

-Ser de pequeña o mediana escala.

-Estar compuestas por una multiplicidad de especies, siendo todas o algunas de ellas nativas.

-Dar abrigo, alimentación y posibilidades de reproducción a la fauna nativa.

-Permitir el desarrollo de las especies de la flora nativa.

-Conservar o mejorar los suelos.

-Regular el funcionamiento hidrológico de la región.

-Contar con la aprobación de la población local.

-Aportar productos y servicios de utilidad para las poblaciones locales.

Dado que ninguno de los monocultivos a gran escala a los que nos estamos refiriendo puede cumplir con ninguna de dichas condiciones, resulta claro que no deben ser considerados como integrando el sistema bosque y que por consiguiente sus impactos deben ser analizados por separado.

Fuente Consultada: Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales / Documento informativo, Campaña Plantaciones, Ricardo Carrere

Biografia de Martin Luther King Defensor Derechos Civiles

Biografía de Martín Luther King
Defensor Derechos Civiles de los Negros

Pastor baptista, Martin Luther King aplicó el principio de la no violencia a la lucha por la igualdad de derechos de la minoría negra en Estados Unidos. Esta dedicación le costó la vida, pero su figura se convirtió en un ejemplo para la humanidad. Recibió el Premio Nobel estadounidense, uno de los principales líderes del movimiento para la defensa de los derechos civiles e importante defensor de la resistencia no violenta a la represión racial.

El pastor Martin Luther King, máximo dirigente del movimiento por los derechos civiles de los negros en EE.UU., recibió, el 10 de diciembre, en Oslo, de las manos del rey de Noruega, el premio Nobel de la Paz por su lucha por la igualdad de las razas y el progreso de la justicia.

Martín Luther King(1929-1968)

Martín Luther King(1929-1968)

EE.UU. es uno de los países con mayor discriminación racial y maltrato a los negros. Hasta hace poco los afronorteamericanos no sólo no votaban sino que tenían prohibida la entrada a numeroso sitios.

Aún hoy siguen existiendo en EE.UU. escuelas para blancos y otras para negros, calles para blancos y otras para negros, etc. Es además tristemente famoso el grupo criminal Ku Klux Klan, que ha llegado a linchar, ahorcar o quemar vivos a negros, incluyendo niños.

En junio del año pasado, el ahora fallecido John F. Kennedy presentó al Congreso la Ley de Derechos Civiles.

El 28 de agosto, King encabezó una masiva marcha en Washington en reclamo de «igualdad, empleo masivo y justo, vivienda decente, derecho al voto y educación integrada». Una multitud lo escuchó pronunciar su ya célebre discurso «Yo tengo un sueño».

Lindon Johnson, sucesor de Kennedy, firmó finalmente el 20 de junio pasado la ley que prohibe la discriminación racial en establecimientos públicos, negocios e instituciones, poniendo fin al cínico fallo de la Corte Suprema de 1896 que dictaminaba «separados pero iguales».

Pero una ley no cambia una mentalidad. El pasado 2 de julio los barrios negros de Nueva York fueron escenario de una violenta represión policial. Un chico de 10 años murió por el disparo de un policía, lo que generó un impresionante levantamiento en Nueva Jersey, Chicago y Filadelfia.

Miles de negros salieron a la calle a pedir mayor igualdad y justicia y el fin de la brutalidad policial y las miserables condiciones en que viven.

En cuanto al Nobel, el gran ausente fue el filósofo francés Jean Paul Sartre, un duro crítico de la actual militarización del mundo que enfrenta al Este socialista y el Oeste capitalista.

El padre del existencialismo consideró que le ofrecieron el premio para «integrarlo» al establishment y anular la potencia de sus cuestionamientos, razón por la que lo rechazó.

Fuente: El Bicentenario Fasc. N° 08 período 1950-1969 nota cargo de Telma Luzzani, Periodista

Ver: Una Sintesis en Flash (No Celulares)

Martin Luther King Jr. procedía de una familia negra relativamente acomodada de Atlanta, Georgia. Tanto su padre como su abuelo materno eran pastores baptistas y miembros destacados de la NAACP (National Association for the Advancement of Coloured People, Asociación Nacional para el Progreso de la Gente de Color).

A pesar de ello, Martin sufrió desde niño la realidad de la discriminación racial, particularmente fuerte en el sur de Estados Unidos, lo que formó su determinación de luchar contra ella.

A los quince años ingresó en el Morehouse College de Atlanta (1944). Tras considerar la posibilidad de convertirse en abogado, médico o profesor, finalmente decidió seguir los pasos de su familia, aplicando el mensaje cristiano a la lucha contra la injusticia.

Fue consagrado pastor baptista (1947) y nombrado asistente en la iglesia de su padre

En 1948 ingresó en el Crozer Theoloqúal Seminary, en Pensilvania. Allí conoció una realidad social distinta de la sureña, y entró en contacto con el pensamiento de Gandhi(1950). Su doctrina de la no violencia para luchar contra la injusticia impresionó vivamente al joven pastor, que llegó a declarar: «De mi formación cristiana he obtenido mis ideales y de Gandhi la técnica de la acción».

Licenciado en Teología (1951), marchó ese otoño a la Universidad de Boston, donde so matriculó en I limo fía, disciplina en la que se doctoró cuatro años después.

En Boston conoció a Coretta Scott, una joven de Alabama, que complementaba su beca trabajando como asistenta para pagarse sus estudios de canto en el New England Conservatory. En 1953 los casó el padre de Martin, se convirtió en un firme apoyo en su lucha

El primer combate

Apóstol de la no violencia, Martin Luther King gozaba de un prestigio inmenso. La presencia de casi 100.000 personas en sus exequias lo atestiguaron, al igual que el duelo nacional decretado por el presidente estadounidense Lyndon Johnson. Sin embargo, esta popularidad era sólo aparente.

Los métodos del pastor eran cuestionados, principalmente por aquellos que consideraban que no iba lo suficientemente lejos en sus reivindicaciones.

La cuestión de los afroamericanos aún no estaba resuelta. Cuando Martín Luther King nació, el 15 de enero de 1929 en Atlanta (Georgia), los afroamericanos eran víctimas de la segregación racial Desde luego, la decimocuarta enmienda de la Constitución estadounidense (28 de julio de 1868) garantizaba sus derechos civiles y su igualdad con los blancos ante la ley.

Pero la realidad era distinta principalmente en el sur de los Estados Unidos.

El 1° de diciembre de 1955, en Montgomery (Alabama), una costurera negra, llamada Rosa Parks, rehusó ceder su asiento a un pasajero blanco en el autobús, tal como lo dictaba la costumbre.

Fue detenida y condenada. De inmediato, los negros decidieron boicotear el transporte público. Estaban liderados por un joven pastor bautista, Martín Luther King. «Al odio, nosotros contestaremos con amor», proclamó.

En efecto, su éxito después de un año de boicot fue el de los afroamericanos. Pero también, el de su método: la desobediencia civil.

Militancia incansable

King logró su máxima influencia en la primera mitad de los años 60, al unir la acción directa en favor del registro de votantes afroamericanos en el sur y contra la segregación, a la presión respecto a la legislación en favor de los derechos civiles a escala nacional. Muchos líderes de las comunidades negras creían que King era demasiado extremista, por ejemplo, en su apoyo a la campaña de sentadas en los comedores segregacionistas que llevó a cabo el SNCC (Comité Coordinador de Estudiantes No Violentos) en 1960.

El presidente John F. Kennedy y su hermano Robert (Bobby) le advirtieron en reiteradas ocasiones que moderase su postura, pero en 1963, King subió la intensidad de la campaña y animó al enfrentamiento entre los manifestantes y la policía en Birmingham (Alabama), que tuvo como consecuencia una represión policial que conmocionó a la opinión pública mundial, y organizando la Marcha sobre Washington, con cerca de 250.000 manifestantes.

El pastor bautista

Al igual que el filósofo Henry Thoreau, Martín Luther King consideraba que todo ciudadano tenía derecho a infringir una ley que considerara injusta. A esta enseñanza se sumaba la fe cristiana, que predica el respeto y el amor hacia los demás, y el ejemplo de Mahatma Gandhi, de quien el pastor adoptó el método de la no violencia. Estos principios morales provenían de una infancia en un medio burgués profundamente creyente.

El padre y el abuelo de Martín Luther King eran pastores bautistas, una rama de la familia protestante que nació en Inglaterra durante el siglo XVII y se caracterizó por su apego a las santas Escrituras.

El niño tuvo acceso a una muy buena educación en un establecimiento para alumnos negros en su ciudad natal, el Morehouse College, luego en el prestigioso seminario Crozer, en Chester (Pensilvania), y finalmente en la universidad de Boston.

Su buena posición social, sus cualidades como orador y su carisma explican el éxito de un hombre que transcribió, en términos religiosos y naturalmente proféticos, la realidad social de los Estados Unidos de posguerra.

Sus discursos eran prédicas. Sus referencias eran sacadas de la Biblia. Sus imágenes, parábolas inspiradas en la vida diaria.

Al enterarse del arresto de Rosa Parks, el joven pastor bautista, nombrado en una iglesia de Montgomery en 1954, sin duda recordó un incidente similar, diez años antes: Martín acababa de cumplir quince años de edad.

Regresaba de un concurso de retórica en el que había obtenido el primer lugar. En el bus, él también rehusó dar su asiento. Sin embargo, ante las injurias racistas, debió cederlo.

UN SUEÑO DE LIBERTAD

El fin de la segregación en los transportes públicos de Montgomery y de otras veintiséis ciudades del sur de los Estados Unidos constituyó una primera victoria para Martin Luther King, que dirigía la Southern Christian Leadership Conference (SCLC), una asociación de pastores que luchaban en favor de los derechos civiles.

Sin embargo, sólo era una etapa.

A la ocupación pacífica (sit-in) de restaurantes, parques y piscinas prohibidos a los negros, sucedieron marchas de protesta contra el racismo. A menudo, el Estado federal intervino para hacer respetar localmente la integración racial, como en las escuelas de Little Rock (Arkansas) en septiembre de 1957.

En abril de 1963, junto con los pastores negros y los liberales blancos, King atacó las discriminaciones del mundo laboral, en Birmingham (Alabama). Enfrentó los perros policiales de «Bull» Connor, el encargado local de las fuerzas del orden.

Las cámaras de televisión retransmitieron las intolerables imágenes de manifestantes desarmados, golpeados por la policía.

Esto conmovió al presidente Kennedy.

En agosto, Martin Luther King organizó una marcha hacia Washington. Ante 250.000 participantes, reunidos a los pies del Lincoln Memorial, pronunció un vibrante alegato en favor de la igualdad. «Sueño que nuestro país se levantará y vivirá plenamente la verdadera realidad de su credo», dijo alzando la voz.

En respuesta a este llamado, el presidente Johnson firmó el Civil Rights Act que instauró en 1964 el fin de la segregación en los lugares públicos.

En 1965, el Voting Rights Act reforzó el control del Estado federal sobre el proceso electoral y protegió los derechos civiles de los negros. Fue el término oficial del apartheid, cuya aplicación todavía persistía en los estados del sur, un siglo después de la abolición de la esclavitud (decimotercera enmienda votada el 10 de diciembre de 1865).

De la esclavitud a los derechos civiles
Desde la abolición legal de la esclavitud en diciembre de 1865, al final de la guerra de Secesión, hasta la conquista de los derechos civiles (Civil Rights Act en 1964 y Voting Rights Act en 1965), transcurrió un siglo. Sin embargo, distintos movimientos, principalmente el Ku Klux Klan (fundado en 1867 y prohibido por el Congreso en 1871), se opusieron por medio de la violencia a la emancipación de los negros. La conquista de los derechos civiles fue obra de movimientos como la NAACP y el Estado federal, que en este tema combatieron la resistencia de los estados sureños.

Martin Luther King, cuestionado: En 1964, Martin Luther King recibió el premio Nobel de la paz. Esta consagración a la edad de treinta y cinco años no cambió en nada la actitud del pastor, que persistió en condenar, con el mismo vigor, que las desigualdades entre las razas. Estados Unidos se empantanaba en la guerra de Vietnam. Proporcionalmente, eran muchas más numerosos los jóvenes negros que iban a la guerra que los jóvenes blancos.

Martin Luther King estaba indignado con esta situación y desaprobaba este conflicto colonial que sobrecargaba los gastos militares tares y acarreaba una disminución del programas sociales. El problema negro no era sólo el del respeto a los derechos civiles.

En un espectro más amplio, se trataba del problema de la pobreza y la exclusión. King lo entendió, pero mostró, a la vista de numerosos militantes, una excesiva moderación, ya que al mismo tiempo nuevos líderes invocaban el Black Power (el «poder negro»).

El conflicto se radicalizó.

A partir de octubre de 1963, el FBI mandó vigilar al pastor, trató de intimidarlo y difundió rumores en su contra. Agente comunista, libertino sexual, peligro para la seguridad nacional: todas estas acusaciones provenían directamente de la oficina de Edgar Hoover, jefe del FBI.

Cada vez más a menudo, Martin Luther King era atacado por militantes negros en las manifestaciones. A pesar de sus llamados a la calma, ya no lograba controlar la situación.

En 1965 estallaron los primeros motines urbanos en Watts, un barrio de Los Ángeles.

En marzo de 1968, una marcha no violenta degeneró en disturbios en las calles de Memphis: un joven negro de dieciséis años fue asesinado, unos sesenta manifestantes heridos, y se necesitaron casi 3.000 guardias nacionales para restablecer el orden.

EL SUEÑO DE LUTHER KING: Tengo el sueño de que un día esta nación se alce y viva de acuerdo con su verdadero credo: ‘Decimos que estas verdades son evidentes por sí mismas; que todos los hombres son iguales’. Tengo el sueño de que un día en las colinas rojas de Georgia, los hijos de antiguos esclavos y los hijos de antiguos amos puedan sentarse juntos a la mesa de la fraternidad. Tengo el sueño de que un día incluso el Estado de Mississippi, un Estado desierto sofocado por el calor de la injusticia y la opresión, se transforme en un oasis de libertad y justicia.

Una muerte anunciada

Para Martin Luther King la vida se volvió cada vez más peligrosa. Ya en septiembre de 1957, una joven negra se había abalanzado sobre él y lo había apuñalado. En Memphis, el 3 de abril de 1968, el pastor pronunció un discurso que fue catalogado de premonitorio: «He visto la Tierra Prometida. Puede que no llegue a ella con ustedes. Pero quiero que sepan esta noche que nuestro pueblo llegará a la Tierra Prometida.

Nada me preocupa. No le temo a ningún hombre. Mis ojos han visto la gloria de la venida del Señor». Al día siguiente, Martín Luther King fue asesinado.

La investigación permitió detener, dos meses después, en Londres, al principal sospechoso: James Earl Ray; un prófugo de una penitenciaría de Missouri. ¿Tenía cómplices? No se investigó en ese momento, a pesar de que el mismo Ray afirmó que un tal Raoul lo había obligado a comprar el fusil, reservar una pieza frente al motel, y había asesinado él mismo al pastor.

¿Cuál era su móvil? Hasta la fecha, se desconocen los motivos de Ray.

En marzo de 1979, más de diez años después de los hechos, una comisión investigadora de la Cámara de representantes concluyó que Ray era el único culpable.

Sin embargo, en un país suspicaz desde el asesinato de Kennedy, las hipótesis de todo tipo siguieron circulando, principalmente porque Martín Luther King se había convertido en una figura mítica, más que en un personaje histórico.

UN LUCHADOR INCANSABLE:

La lucha de Martín Luther King para la consecución de la igualdad racial no se detuvo hasta su muerte. Manifestaciones, marchas, conferencias, arrestos. Toda una vida dedicada a las ideas que él mismo había generado y sembrado en las conciencias de millones de ciudadanos de Estados Unidos y del mundo, que en el fondo eran una vieja, pero siempre renovada, forma de entender la rebeldía.

Sus publicaciones hicieron posible que las generaciones siguientes heredasen sus enseñanzas.

El 3 de abril de 1968, Martin Luther King pronunció este sermón en el Clayborn temple de la Masón Street de Memphis: «Vendrán días difíciles…. pero no me preocupan, porque he llegado a la cima del monte… Sólo quiere que se cumpla la voluntad de Dios, porque sólo gracias a El he llegado a la cima, desde donde veo la tierra prometida. Quizá no llegaré a ella en vuestra compañía, pero quiero aseguraros que nosotros, como pueblo, llegaremos a ella. Ahora soy feliz; nada me inquieta, ni nadie me produce temor. Mis ojos han visto la luz del Señor.»

El día siguiente King murió asesinado en el balcón del primer piso del motel Lorraine de Memphis, en el estado de Tennessee. Eran casi las seis de la tarde, y James Ray le disparó con un fusil Remington con objetivo telescópico desde la habitación 5b de una pensión situada enfrente del motel. Junto a King, en el momento de su muerte, se encontraba, entre otros, su gran amigo y colaborador, el reverendo Ralph Abernathy.

Martin Luther King murió instantáneamente, pero su obra continuó, Sus inquietudes y temores, su rebeldía y su fuerza prendieron en las conciencias de tantos hombres, que ni con su propia muerte se consiguió quebrar el camino de los negros y marginados hacia la libertad y la dignidad.

Ralph Abernathy tomó el relevo al frente del movimiento negro. Coretta King fue desde entonces ejemplo de fortaleza y determinación. Nunca dejó la lucha que había iniciado con su marido. Su presencia en actos públicos adquirió desde entonces especial relevancia.

Coretta no era sólo Coretta; era la presencia de King en ella. Los actos a los que asistía adquirían mayor trascendencia pública, como ocurrió a mediados de 1985, cuando participó en una manifestación en contra de la política de apartheid en Sudáfrica. A pesar de no ser un acto especialmente relevante, trascendió a los medios de comunicación de todo el mundo: «La viuda de Martin Luther King ha sido arrestada cuando se manifestaba…»

En su tumba en el South view cementery de Atlanta, rezan las palabras que él mismo pronunció ante el monumento a Lincoln: «Libre al fin, libre al fin. Gracias, Dios Omnipotente, soy libre al fin.»

Discriminación ilegal

La aprobación de la Ley de Derechos Civiles de 1964, que declaraba ilegal muchas formas de discriminación, y de la Ley de Derecho al Voto del año siguiente fue la culminación de la acción militante de King. Al recibir el premio Nobel de la Paz, King estaba en la cúspide de su fama. No obstante, tambaleaban sus apoyos entre los negros.

Los separatistas nunca habían aceptado sus puntos de vista sobre la integración, es decir, que todas las razas tuvieran los mismos derechos en una sociedad no segregada. Por otro lado, muchos jóvenes afroamericanos empezaron a distanciarse de la no violencia, afirmando el derecho a usar la fuerza en defensa propia. Mientras que los jóvenes activistas lanzaban el agresivo eslogan «Black Power» (Poder Negro), King se mostraba dubitativo y falto de decisión.

A partir de 1965, tuvo que luchar tanto con las causas como con su conciencia. Su intento de entrar en contacto con los afroamericanos de Chicago en 1966 tuvo un éxito relativo. Su abierta oposición a la intervención de EE. UU. en Vietnam resultaba ofensiva para muchos afroamericanos que estaban orgullosos de que sus hijos sirvieran en un ejército integrado. Su distanciamiento de los problemas de derechos y de raza en favor de la preocupación por la pobreza se veía problemáticamente «socialista» en el contexto político estadounidense.

El Black Power

Durante la década de 1960, los problemas de pobreza y la guerra de Vietnam contribuyeron a radicalizar los movimientos de emancipación de los afroamericanos y a marginar a Martin Luther King, que persistía por la vía de la no violencia. Los Black Muslims (Musulmanes negros), fundados en 1930, eran liderados por Malcom X, que proponía crear estados negros independientes en el sur de los Estados Unidos.

En 1963, S. Carmichael lanzó el eslogan Black Power y reclamó el advenimiento de un verdadero «poder negro», económico, político y social. Después del asesinato de Malcom X en 1965, un nuevo grupo apareció, más extremista aún: los Black Panthers. Estos movimientos encontraron en la violencia callejera y en el terrorismo sus medios de expresión. Sin embargo, las protestas se expresaron a veces de manera inesperada.

Durante los Juegos Olímpicos de México en 1968, en el momento del himno nacional de Estados Unidos, varios velocistas negros alzaron el puño, en símbolo de la adhesión al Black Power. Esta imagen fue trasmitida a todo el mundo.

Asesinato en Memphis

El odio que despertaban las posturas de King lo habían convertido en un objetivo «Tengo un sueño…» King saluda a la multitud desde el Lincoln Memorial el 28 de agosto de 1963, durante la Marcha sobre Washington.

Fue entonces cuando leyó su discurso «Tengo un sueño…», probablemente el más inspirado e inspirador de su oratoria. de atentados. En secreto, el FBI lo tenía bajo vigilancia ya que su director, John Edgar Hoover, afirmaba que era comunista y trataba de hacerle chantaje utilizando pruebas sobre su supuesta promiscuidad. El 4 de abril de 1968, King fue asesinado en Memphis. Un delincuente común llamado James Earl Ray fue declarado culpable, aunque siempre se dudó de su responsabilidad. La muerte de King provoco disturbios e incendios en numerosas ciudades de EE. UU.: un irónico epitafio para un defensor de la no violencia que tiene un lugar asegurado en el panteón de los héroes estadounidenses.

CRONOLOGÍA DE SU VIDA

1951: Chester (Pensilvania)
1949: Fin de la segregación en el ejército estadounidense.
1954: Fallo de la Corte suprema sobre la segregación escolar.
1955: Inicio del boicot al transporte público, 1955 en Montgomery (Alabama).
1957: Intervención federal en Little Rock (Arkansas), para hacer respetar la integración racial en las escuelas.
1963: Marcha hacia Washington (28 de agosto). Discurso de Martin Luther King: «I have a dream».
1964: La Civil Rights Act pone fin a la segregación 1964 racial; Martin Luther King recibe premio Nobel de la paz.
1965: Rebelión en el barrio Watts, en Los Ángeles. Adopción de la Voting Rights Act. Asesinato de Malcom X.
1966: Motines urbanos.
1968 Asesinato en Memphis (Tennessee), el 4 de abril.

 

La violencia es inmoral (de Martín Luther King (Jr.))

La violencia para conseguir justicia es tanto impráctica como inmoral. Es impráctica porque es una espiral descendente que termina con la destrucción para todos.

La vieja ley del “ojo por ojo” deja a todo el mundo ciego.

Es inmoral porque busca humillar al adversario antes que ganar su comprensión; busca aniquilar, antes que convertir.

La violencia es inmoral porque está motorizada por el odio antes que por el amor. Destruye la comunidad y hace que la “hermandad” sea imposible.

Deja a la sociedad en un monólogo, antes que en un diálogo. La violencia termina derrotándose a sí misma.

Crea amargura en los que sobreviven y brutalidad en los destructores.

Fuente Consultada: 2000-2006 www.pagina12.com.ar (de una nota de Adrián Paenza)

CRONOLOGÍA DE LOS DERECHOS DE LOS NEGROS EN EE.UU.

——— 1929: ———
Nacimiento de Martin Luther King en Atlanta, (Georgia), el 15 de enero.

———1941 ———
Los trabajadores negros amenazan con iniciar una marcha hacia Washington.
El presidente Roosevelt condena
la discriminación racial de los obreros
asalariados y sale en defensa
de las nuevas industrias.
———1942 ———
El CORE (Congreso para la igualdad
racial) organiza sentadas en los
almacenes de las ciudades del Norte, para
protestar contra la segregación racial.

——— 1944:———
Estudia en el Morehouse College y en la Atlanta University Laboratory School.

———1946———
El presidente Traman nombra
una Comisión para los derechos civiles
y, a su vez, condena la discriminación
racial en d ejército.

———1947———
Jackie Robinson es el primer negro
que participa en la liga de béisbol
estadounidense.

——— 1948:———
Es ordenado pastor de la Iglesia bautista.
Ingresa en el seminario Crozer

——— 1953: ———
King se casa con Coretta Scott

———1954———
La Corte suprema de Estados Unidos
declara inconstitucional la segregación
racial en la enseñanza.

———1955-56———
Martín Luther King organiza un boicot
contra el servicio segregado de autobuses
de Montgomery, Alabama. La Corte
suprema declara ilegal esa forma
de segregación.

———1957———
Martín Luther King funda la SCLC
(Conferencia de los cristianos del Sur)
para organizar la campaña por los
derechos civiles.

———1960———
Miles de estudiantes negros protestan contra otras formas de segregación.

———1961 ———
El grupo de estudiantes Freedom Riders
(«jinetes de la libertad») viajan en autobús
por los estados del Sur en una campaña
para terminar con la segregación en las
salas de espera. Muchos son reprimidos
violentamente por la policía.

———1962 ———
Los segregacionistas blancos se amotinan
cuando James Meredith se convierte en el
primer estudiante negro de la
Universidad de Mississippi.

——— 3 MAYO 1963 ———
En Binuingham, Alabama, la policía carga con extrema violencia contra gran cantidad de manifestantes negros, entre los que se incluyen mujeres y niños.

———11 JUN. 1963 ———
El activista negro Medger Evers es
asesinado en Missisipi. Se producen
manifestaciones de protesta en todo
el territorio de Estados Unidos.

——— 28 AGT. 1963 ———
Martin Luther King encabeza una marcha
de protesta en Washington junto a más
de 200.000 manifestantes.

——— 1964———
El Congreso aprueba la ley de derechos
civiles, la primera de una serie de leyes
destinadas a poner fin a la discriminación
y a garantizar los derechos de las
personas de raza negra.

——— JUL 1964———
Estallan motines en el barrio neoyorquino
de Harlem, que se propagan a todas
las zonas vecinas en que predomina
la población negra.

———27 FEBR. 1965———
El defensor de los derechos civiles
conocido como Malcomí X es asesinado
en Harlem.

——— 6 AGT. 1965———
El presidente Johnson promulga la ley
del derecho al voto. Encomienda al
gobierno federal la vigilancia de la
práctica de esta ley.

———11 AGT. 1965———
Comienzan los levantamientos en
Los Angeles. Treinta y cuatro personas
murieron tras una semana de incendios
y violencia.

——— JUN. 1966———
James Meredith recibe un disparo durante
una marcha de protesta de Memphis
a Jackson, en el estado de Tennessee.
Un grupo militante de jóvenes negros
adopta el nombre de Black Power
(«poder negro»).

——— 23 JUL 1966———
Los motines de Detroit se saldan con 43
muertos y la intervención de brigadas
de paracaidistas del ejército.

——— 1967 ———
Nominación a la Corte suprema del 1967 juez negro Thurgood Marshall.
Asesinato de Martin Luther King

——— 4 ABR. 1968———
Martín Luther King es asesinado
en Memphis, Tennessee. Se producen
manifestaciones de protesta en todo
el mundo.

La Empatia Humana Comprender a mi semejante Virtud Moral Capacidad

LA EMPATÍA COMO VALOR HUMANO

valores humanos sinceridad generocidad paciencia

LA EMPATÍA COMO VALOR HUMANO: En nuestras relaciones interpersonales exigimos que los demás nos traten con respeto y comprensión, sin embargo, nunca nos detuvimos a pensar si nosotros procuramos actuar bajo esos parámetros de conducta.

Quizás envueltos en nuestras obligaciones, apurados y acelerados por el trabajo o la escuela, nos volvemos egoístas, olvidando que los demás pueden decirnos o comunicarnos cosas importantes para nuestra vida y crecimiento personal. El valor de la empatía nos ayuda a recuperar el interés por las personas que nos rodean y a consolidar la relación que tenemos con cada una de ellas.

La empatía supone un esfuerzo, aquel que realizamos para reconocer y comprender los sentimientos y actitudes de las personas, así como las circunstancias que los afectan en un momento determinado.

Sin embargo, la empatía no es el producto del buen humor con que despertamos, ni del afecto que nos une a las personas. Si esta combinación fuera común, siempre estaríamos disponibles para escuchar a los demás y dejaríamos momentáneamente nuestras ocupaciones, pensamientos y preocupaciones para atender a quienes nos rodean.

A su vez, escuchamos a menudo que la empatía es la tendencia o actitud que tenemos para ponernos en el lugar de los demás e identificarnos plenamente con sus sentimientos. Sin embargo, esto tiene el riesgo de dejar a la empatía en un nivel meramente emocional: «si siento lo mismo que el otro, entonces hay verdadera empatía».

Por eso la empatía es un valor que se vive habitualmente, totalmente independiente de nuestro estado de ánimo y disposición interior. Se facilita en la medida que conocemos a las personas, la relación frecuente nos permite descubrir los motivos de enojo, alegría o desánimo de nuestros semejantes y su modo de actuar. Por ejemplo, esto se puede evidenciar claramente entre padres e hijos, en las parejas y con los amigos donde la relación es muy estrecha, quienes parecen haber adquirido el «poder de adivinar» que sucede antes de haber escuchado una palabra, teniendo siempre a la mano la respuesta y el consejo adecuados para la ocasión.

Existen a su vez, obstáculos que debemos superar como el cansancio, el mal humor, el dolor de cabeza y las preocupaciones propias del trabajo y el estudio. Incluso, puede ocurrir que en casa los padres presten poca atención a los problemas o alegrías de sus hijos por considerarlos pequeños o sin importancia, lo cierto es que, con su actitud -y muchas veces sin querer- procuran evadir esa molestia e inoportunidad para encerrarse en sí mismos.

Otro ejemplo, lo encontramos cuando en la pareja alguno da monosílabos, gestos o sonidos guturales como respuesta evidenciando la falta de comunicación entre ellos; cuando tenemos tantos problemas, y lo que menos deseamos es escuchar lo bien o lo mal que les sucede a los demás.

En estas situaciones claramente nuestro estado de animo determina nuestras relaciones, obstinados permanecemos en nuestro mundo, damos a todo lo que ocupa nuestra mente la máxima importancia, comportándonos indiferentes y poco amables; queremos ser entendidos, sin intentar comprender a los demás. Por tanto, la empatía necesita de nuestra generosidad y genuina comprensión: para olvidarnos de nosotros mismos y hacer el esfuerzo por considerar los asuntos y sentimientos que los demás quieren participarnos.

La empatía como valor –y al igual que todos los valores– no hace diferencias entre personas, es una actitud propia de la personalidad, siempre abierta y dispuesta a las necesidades de los demás: este esfuerzo es mayor cuando ante nosotros está el empleado, el alumno, el vecino, la empleada doméstica o el vecino, pues sin darnos cuenta, podemos limitar nuestra atención e interés, o peor aún, menospreciarlos por considerarlos en una posición inferior.

Además, este valor nos proporciona posibilidades infinitas, primero hacia nuestros semejantes con quienes podemos compartir y confiar problemas, alegrías, triunfos y fracasos, ser escuchados y comprendidos. De esta forma, tenemos la inmejorable oportunidad de procurar el bienestar, desarrollo y perfeccionamiento de las personas, lo cual manifiesta el profundo respeto que les debemos.

El valor de la empatía desarrolla en nosotros la capacidad de motivar y encauzar positivamente a las personas; enseñar a tener ese interés por los demás y vivirlo habitualmente, es la mejor forma de transmitir empatía e identificarnos plenamente con los demás, cambiando radicalmente el entorno social en el que vivimos.

Para nosotros, la empatía nos permite conocer y comprender mejor a los que nos rodean, a través del trato cotidiano, trasladando estas actitudes hacia el seno familiar, logrando una colaboración y entendimiento entre todos: con la pareja la relación es cada vez más estable y alegre; con los amigos garantiza una amistad duradera; con los conocidos abre la posibilidad a nuevas amistades; en la empresa ayuda a conseguir una mayor productividad al interesarnos por los empleados y compañeros; en la escuela se obtiene un mejor rendimiento por la relación que se tiene con los alumnos y entre ellos mismos.

Vivir el valor de la empatía es algo sencillo si nos detenemos a pensar un poco en los demás y en consecuencia, aprenderemos a actuar favorablemente en todas las circunstancias. Por eso, debemos estar pendientes y cuidar los pequeños detalles que reafirmarán este valor en nuestra persona:

– Procura sonreír siempre, esto genera un ambiente de confianza y cordialidad. La serenidad que se manifiesta desarma hasta el más exaltado.

– Primeramente considera como importantes los asuntos de los demás y después los propios. Después de haber escuchado, la persona que se ha acercado a ti seguramente tendrá la capacidad de entender tu situación y estado de ánimo, por lo cual estará dispuesta ayudarte.

– No hagas un juicio prematuro de las personas porque te hace cambiar tu disposición interior (no pienses: «ya llego este molesto», «otra vez con lo mismo», «no me deja en paz», «otra interrupción») Si alguien se acerca a ti, es porque necesita con quien hablar… No los defraudes.

– Si no tienes tiempo o es un mal momento, exprésalo con cortesía y delicadeza -que también es empatía- y las personas se sentirán igualmente atendidas. Importante: no dejes pasar mucho tiempo para charlar con la persona.

– Evita demostrar prisa, aburrimiento, cansancio, dar respuestas tajantes u distraerte en otras cosas; además de ser una falta de respeto, logras autodominio y demuestras interés por las personas. Aprende a escuchar.

– No olvides infundir ánimo con palabras, una palmada en el hombro o un gesto amable, sobre todo si la persona tiene problemas.

En conclusión, la empatía es un valor indispensable en todos los aspectos de nuestra vida, sin él, sería muy difícil enriquecer las relaciones interpersonales. En este sentido, quien se preocupa por vivir este valor, cultiva simultáneamente la confianza, amistad, comprensión, generosidad, respeto y comunicación.

Sin embargo, no debemos olvidar que la posmodernidad con su ritmo de vida actual, nos proporciona pocas oportunidades de servir y comprender a los demás, de conocerlos y de tratarlos como es debido. La herramienta necesaria para acercarnos y tornar nuestras relaciones más humanas es el valor de la empatía, pieza fundamental que nos enriquece y nos identifica mejor como seres humanos.

ALGO MAS…. La empatía es la capacidad de ponernos en la piel de otra persona, de escucharla y comprenderla de manera sincera. Es una virtud que aumenta con la práctica y que resulta indispensable para una buena comunicación.

1. Olvídate de tu  propia experiencia
Cada persona es un mundo y nadie actuará igual ante un mismo hecho. Para practicar una escucha sincera, debes evitar comparar tu experiencia con la del otro.

2. Silencia a tu juez interior
No eres un tribunal ni la otra persona se dirige a ti para recibir un veredicto. Despréndete de los prejuicios y las ideas preconcebidas, solo así podrás escuchar sin juzgar.

3. No te sientas obligado a aconsejar
A veces quien te habla solamente necesita dar voz a sus sentimientos y ser escuchado. Debes desterrar la idea de que, cuando te explican algo, tienes que dar tu consejo.

4. Intenta sentir las emociones del otro
Para empatizar es importante ponerse en la piel de quien te habla, intentar sentir lo que siente, desde su perspectiva y experiencia personales. Solo así fluirán los sentimientos.

5. Aprende a ir más allá de las palabras
Todos sabemos que nuestra expresión es más compleja, que no solo somos lo que decimos. Permanece atento al lenguaje del cuerpo, a los pequeños gestos… Dicen mucho.

6 Haz saber que lo estás entendiendo
Aprovecha las pausas para expresarle a la otra persona que la estás escuchando, intenta resumir lo que crees haber entendido. Utiliza el tono que mejor se ajuste a la situación.

7. Implicarse no es empatizar
No es lo mismo compartir un sentimiento, reconocerlo, que hacerlo tuyo. Cuando te implicas, te estás alejando de la empatía y dejas de escuchar sinceramente.

8 No temas expresar tus dudas
El intercambio de experiencias es enriquecedor. Haz las preguntas que consideres necesarias para entender mejor aquello que te están explicando. Interrumpe con cuidado.

9. Disfruta de sus beneficios
Una actitud empática, en todas las áreas de la vida, te facilitará las cosas y te permitirá adaptarte mejor a las circunstancias, sentirte más libre, sin creencias limitantes.

VIDEO:¿QUE ES LA EMPATÍA?

 

 

Era Meiji en Japon Su apertura a Occidente Características y Objetivos

La Era Meiji en Japón-Apertura a Occidente
Características y Objetivos

Antecedentes: Los primeros europeos que llegaron al Japón fueron los portugueses y los jesuítas en el siglo XVI. Si bien durante casi un siglo los japoneses comerciaron con los países europeos y aceptaron sus misioneros cristianos, a partir del año 1638 el intercambio cultural y comercial fue cerrado totalmente. Recién a mediados del siglo XIX la clausura en la que se encontraba Japón fue reabierta por medio de la violenta presión de los países occidentales.

Tanto los Estados Unidos como Rusia intentaron sin éxito intervenir en Japón. El 8 de julio de 1853, el comodoro norteamericano M. C. Perry apareció con una fragata en la bahía de Ye-Do (capital de la isla) y entregó al gobierno un documento pidiendo la apertura de sus puertos.

El Shogun (funcionario real con amplias atribuciones políticas) estaba dispuesto a aceptar la propuesta de Perry, mientras que el emperador y los dai-myos (príncipes terratenientes con características feudales) eran partidarios de mantener el ya tradicional hermetismo japonés.

El país se dividió en dos: mientras el Shogun firmaba el Tratado de Ka-Na-Gawa (que permitía a los extranjeros de América y Europa el tráfico comercial con tres puertos del Norte), el gobierno imperial con capital en Kyoto, al Sur, se negó a aprobar los tratados.

LA HISTORIA: La entrada de Japón en la etapa de la industrialización muestra características peculiares de desarrollo capitalista, apartándose considerablemente de los modelos europeos de la Revolución Industrial. Dos factores determinaron la revolución Meiji y el fuerte intervencionismo estatal.

En 1853 el comodoro Perry entro en la bahía de Yedo. Los japoneses quedaron impresionados: los norteamericanos tenían armas superiores a las suyas y buques de vapor, y Yedo dependía de las provisiones que llegaban por mar. Aceptaron a un cónsul norteamericano y abrieron dos puertos al comercio con Estados Unidos. Poco después firmaron varios tratados que permitían la entrada de otros comerciantes extranjeros y la creación de misiones diplomáticas.

Muchos japoneses pensaron que, si no eran cautelosos, su país podía verse controlado por los extranjeros con tanta impotencia como China. Dos clanes principales adoptaron métodos militares europeos y enviaron emisarios al extranjero para que aprendieran de los bárbaros. Finalmente se dedicaron a organizar la oposición a los Takugawa.

Hubo enfrentamientos. El 3 de enero de 1868 dieron un golpe de estado en Kyoto y tomaron la corte imperial. Pusieron término al cargo hereditario de shogun, sacaron al emperador de las bambalinas del gobierno japonés y lo situaron en el centro del escenario, reafirmando su responsabilidad directa en el gobierno del país. Estas acciones, simbolizadas por el traslado de la corte a Yedo, fueron el origen de lo que se conoce como «restauración Meiji».

Así, los dirigentes japoneses emprendieron la modernización del país. Quedaron impresionados por Perry (entre otras cosas, probablemente, por la pequeña locomotora de vapor que el comodoro llevó y exhibió en un tendido especialmente construido durante la gran fiesta que dieron para celebrar la firma del primer tratado, y quizá también por las ingentes cantidades de whisky y champán que consumieron) y poco después de su llegada varios clanes enviaron jóvenes a Europa y Estados Unidos para que recabaran información sobre sus misteriosas fuentes de energía.

En las fincas de algunos clanes se montaron los primeros establecimientos industriales de corte occidental: astilleros, fábricas de armas e hilanderías.

El objetivo de los dirigentes japoneses era aprender cuanto podían enseñarles los países occidentales y aprovecharlo para modernizar el país sin occi-dentalizarse y sin perder sus tradiciones en el proceso. Su éxito fue extraordinario.

La apertura de Japón al comercio internacional provocó entre 1859 y 1865 una fuerte crisis económica y social, cuyo detonante fundamental fue el alza del precio del arroz, cuya exportación había estado prohibida. Durante ese periodo se sucedieron revueltas populares, urbanas y campesinas, hostiles a la presencia de los extranjeros, y contra la política prooccidental del shogun.

El estado de conflictividad general creado por la crisis fue aprovechado por los grandes señores feudales del sur (daimyo) y los jóvenes samurais, que organizaron el llamado “movimiento legalista”, sobre la base de un programa político en el que se mezclaba un notable espíritu tradicionalista y conservador con la aspiración de reformas económicas de talante abiertamente moderno.

La Revolución Meiji

Por qué estos fuertes grupos de poder político y económico, tradicionales de la historia japonesa, tomaron una iniciativa de recambio del poder establecido sobre la oportunidad que brindaban las agitaciones populares?

El viejo shogun (especie de consejo cerrado a una casta de grandes propietarios rurales) venía acaparando el poder político desde hacía siglos. La figura del emperador flotaba como un títere bajo el omnipotente shogun. De 1603 a 1868 la familia Tokugawa, poseedora de la cuarta parte del territorio nacional, había ocupado el trono por vía hereditaria en mutua correlación de interés con el shogunado.

Los grandes propietarios del sur veían como sus feudos, a pesar de ser los más evolucionados del país, se ahogaban en el estrecho marco del feudalismo nipón. Las nuevas generaciones de samuráis eran abiertamente adversarias a la dinastía Tokugaway al shogunado.

En 1865 la revuelta de los samurais “choshu” demostró la debilidad y el aislamiento político del shogun. Dos años después murió el emperador Komei. El vacío político que se originó fue ocupado por los reformistas del movimiento legalista, consiguiendo que el joven emperador Mutsu-Hito asumiera el poder y eligiera el nombre de Meiji (gobierno de las luces) para designar su reinado. Inglaterra y Estados Unidos apoyaron discretamente el movimiento de renovación de los jóvenes samurais reformistas.

En 1868 las escasas fuerzas reaccionarias en torno al antiguo shogun fueron aplastadas. Comenzaba a desmantelarse el sistema feudal japonés. La revolución Meiji había triunfado. La carta de abril de 1868, dirigida a toda la nación, resumió todos los planes de reforma que sepultarían el viejo aparato del Estado feudal.

En ella se pedía la abolición de las costumbres “absurdas”, se anunciaba el fin del gobierno absoluto, y se recurría a los conocimientos científicos y técnicos del mundo occidental. En 1869 se anuló el monopolio económico de los feudos y se dio luz verde a la libertad de iniciativa comercial e industrial. Los derechos señoriales ya no se pagarían en especies, si no en impuestos sobre la tierra. La venta de tierras se hizo libre.

En el terreno político se abolió la distinción entre los cuatro Estados: daimyo, samurai, campesinos y comerciantes. Los feudos se transformaron en prefecturas administradas por el gobierno central. Se aprobó el calendario occidental, se instituyó la enseñanza moderna y obligatoria, y se dedicó un intenso empeño en el cultivo de la ciencia y la técnica.

La revolución Meiji fue una “revolución desde arriba”, dirigida por los altos estamentos contra el secular feudalismo japonés, que paralizaba el desarrollo económico de las islas, en favor de las todopoderosas familias del shogunado. Había que entrar en la órbita del mundo moderno y “contestar” al “desafío” de Occidente.

Se enviaron varios especialistas japoneses para analizar los gobiernos extranjeros y para seleccionar sus mejores características que se aplicarían en Japón; se redactó un nuevo código penal a imagen del francés, se estableció un Ministerio de Educación en 1871 para desarrollar un sistema educativo basado en el de Estados Unidos, que fomentaría una ideología nacionalista y la exaltación del emperador a partir del desarrollo del sintoísmo. El país experimentó un rápido crecimiento industrial bajo la supervisión del gobierno. En 1872, se decretó el servicio militar universal y, unos años después, en 1877, un decreto abolió la clase de los samuráis, no sin un trágico enfrentamiento entre los soldados y los samuráis en Satsuma.

Intervencionismo estatal

La base social del Estado, sin embargo, no se transformó en absoluto, sino que se amplió. En realidad, los antiguos señores feudales continuaron en el poder, y desde el Estado dosificaron tácticamente las reformas precisas para iniciar la industrialización, protegiendo firmas comerciales o aboliendo las aduanas interiores y los monopolios feudales. A la sombra del intervencionismo estatal se desarrolló un bloque oligárquico Meiji, bien dotado de mano de obra y materias primas.

El Estado, por su parte, garantizaba la distribución de capitales, la importación de cuadros técnicos y mano de obra especializada, construyó las primeras líneas de ferrocarril y la primeras fábricas. El Estado Meiji fue el instrumento de dominación de una nueva clase dirigente, enriquecido por las confiscaciones hechas a los antiguos miembros del shogunado y a la familia Tokugawa, al empréstito exterior y la fiscalía, que absorbía constantemente los pesados impuestos que recaían sobre el campesino. Desde 1893 los intereses privados comenzaron a organizarse en cárteles.

El desarrollo del capitalismo en Japón

El crecimiento del capitalismo en Japón fue muy rápido. Hasta el siglo XX dependía de Occidente: le pedía técnicos y le enviaba estudiantes y capataces; le compraba material de equipo y tomaba capitales a préstamo. Sin embargo, a comienzos del siglo XX el comercio japonés dejó de tener una estructura puramente colonial. Las exportaciones de materias primas disminuyeron en beneficio de las exportaciones de productos manufacturados, mientras aumentaban las exportaciones de materias puras.

Para comprender la rapidez con que se desarrolló el capitalismo en Japón bastarían estos datos: su volumen industrial, el gran comercio y la banca se calculaban en 253 millones de yenes para 1894; en 1903 este volumen se situaba en 887 millones de yenes.

La víctima del desarrollo capitalista de Japón fue, sin duda, el campo. Los campesinos pagaban pesados impuestos sobre la propiedad de la tierra a la fiscalía, aunque la comercialización de la producción agrícola, estimulada por el hecho de que en lo sucesivo los impuestos se pagarían en especie, enriquecería solo a los grandes propietarios de la tierra y a los comerciantes de arroz.

El pequeño propietario vivía cada vez más miserablemente. La base social de la producción agrícola permaneció durante mucho tiempo en el marco de la pequeña explotación individual, es decir, en una etapa marcadamente precapitalista. Este desequilibrio fundamental afectó a Japón desde el principio de su desarrollo industrial.

Cuadro resumen de la Era Meiji

cuadro resumen de la era meiji

Resumen de La Revolucion Cubana Causas y Desarrollo

Resumen de La Revolución Cubana – Causas y Desarrollo –
Fidel Castro y Che Guevara

Temas Tratados:

1-Resumen de la Revolución Cubana

2-Antecedentes de la Época Prerevolucionaria

3-EE.UU. Interviene en Cuba

4-Fulgencio Batista y Fidel Castro

5-Inicio de las Acciones Guerrilleras

6-Revolución Cubana y Los Cambios

7-Gobierno de Castro Fidel, el Comunismo

8-Período de Inicio y Fin de Aislamiento

9-La Revolución Cubana en Africa

10-Ultimos años y Cronología de la Revolución

RESUMEN DE LA  REVOLUCIÓN CUBANA: El régimen militar de Fulgencio Balista, que había gobernado Cuba desde 1933, sufrió una presión creciente en la década de 1950.

En 1955 liberó a un grupo de disidentes políticos que habían atacado unos barracones militares en 1953; esto resultó un error de cálculo desastroso: entre ellos estaba Fidel Castro, un joven activista revolucionario.

El 2 de diciembre de 1956, Castro, que había dejado Cuba, regresó a bordo del Granma con un grupo de unos 80 compañeros revolucionarios. Tres días después fueron atacados por soldados de Batista y murieron casi todos, pero Castro y unos pocos, entre ellos Ernesto «Che» Guevara, escaparon a las colinas.

Unido por la determinación de Castro, el grupo fue creciendo. En 1958, el Partido Comunista cubano daba su respaldo a los revolucionarios castristas, y ante la incapacidad de las fuerzas de Batista para desalojarlos, en agosto de 1958 Castro decidió pasar a la ofensiva.

Frente a una resistencia sorprendentemente escasa, el día 31 de diciembre había tomado la céntrica y estratégica ciudad de Santa Clara.

Presa del pánico, Batista huyó de Cuba, y el 8 de enero del año 1959 Castro entraba en La Habana. Con su peculiar forma de comunismo, dominaría la vida política del país durante 50 años.

———— 00000 ————

COMENCEMOS A ESTUDIAR CON DETALLE LA REVOLUCION CUBANA

Antecedentes de la Época: La era de las superpotencias (1945-1973): El panorama político que siguió a la Segunda Guerra Mundial estuvo condicionado por el papel de Estados Unidos y la Unión Soviética, que no supieron ponerse de acuerdo sobre la manera de reordenación del mundo, ya que representaban dos sistemas políticos, dos modelos económicos y dos formas de organización social opuestas e irreconciliables.

Así pues, el objetivo prioritario de los vencedores fue garantizar la existencia de dos bloques, liderados por las dos superpotencias, y asegurar que el resto de países se alineasen en función de los intereses de estos dos Estados.

El bloque capitalista y el bloque socialista fueron conformando dos modelos sociales y políticos tan diferenciados que en unas ocasiones estuvieron a punto de enfrentarse y en otras redujeron distancias, convencidos de la imposibilidad de destruirse sin poner en peligro el futuro de la humanidad.

Las relaciones internacionales pasaron, pues, de lo que se ha denominado Guerra Fría (conflicto entre los bloques en todos los aspectos menos en el enfrentamiento militar directo) a la coexistencia pacífica (aceptación de la existencia del otro bloque y necesidad de establecer relaciones pacíficas).

———— 00000 ————

EE.UU. EN CUBA: ENTRE EL CONTROL TOTAL DE LA ECONOMÍA Y EL BLOQUEO  : Desde que se independizara de España, la vida política de Cuba había estado condicionada por la relación que mantenía con Estados Unidos.

Hasta 1933, en la constitución cubana existía una cláusula, conocida como la ‘Enmienda Platt’, que permitía la intervención norteamericana en la isla, «para proteger la vida, la libertad y los bienes’ de los ciudadanos de ese país, residentes en Cuba.

FIDEL CASTRO EN LA REVOLUCIÓN

La Estación Naval en la Bahía de Guantánamo se estableció en 1898, cuando Estados Unidos obtuvo el control de Cuba por parte de España al término de la Guerra hispano-estadounidense, siguiendo con la invasión de la Bahía de Guantánamo en 1898. El gobierno de Estados Unidos obtuvo una concesión perpetua que comenzó el 23 de febrero de 1903, otorgada por Tomás Estrada Palma, primer presidente de la República de Cuba.

El recién formado protectorado estadounidense incorporó la Enmienda Platt en la Constitución cubana. El tratado cubano-estadounidense establecía, entre otras cosas, que Estados Unidos tendría completo control y jurisdicción sobre la bahía de Guantánamo, con propósitos de operar estaciones navales y de embarque, mientras que reconocía que la República de Cuba mantenía su soberanía.

Hacia 1952, las empresas norteamericanas controlaban el 47,4% de la producción azucarera, el 90% de la producción de electricidad y de las redes telefónicas, el 70% de las refinerías de petróleo, el 100% de la producción de níquel y el 25% de las casas comerciales, los hoteles y la industria de productos alimenticios.

Desde que comenzó la revolución, Cuba fue hostigada por Estados Unidos.

En 1960, el gobierno norteamericano dejó de comprar azúcar.  Esto condujo a un acercamiento de los cubanos con la U.R.S.S., que se comprometió a comprar medio millón de toneladas anuales de azúcar durante cuatro años.  Estados Unidos decidió entonces no enviar más petróleo a Cuba, que comenzó a proveerse de la U.R.S.S.

Las compañías norteamericanas en la isla se negaron a trabajar y el gobierno respondió expropiando y nacionalizando todas las empresas petroleras de ese origen y, luego, las compañías de electricidad y teléfonos.

La economía cubana y la dictadura de Batista: La economía de Cuba dependía de las exportaciones de azúcar, cuya producción y comercialización estaba controlada por compañías extranjeras.  Once empresas estadounidenses controlaban casi 1.200.000 hectáreas, que representaban el 47,4% de las tierras dedicadas al cultivo de caña de azúcar.

Fuerzas revolucionarias cubanas lideradas por Camilo Cienfuegos, avanzan hacia el latifundio de United Fruit Company para realizar en nombre del pueblo cubano la intervención y nacionalización de las tierras según dispuesto por la reforma agraria de Castro en 1959.

Como en otros países de América Latina, existían, además, grandes latifundios.  Según un censo de 1945, 4 mil personas eran dueñas de más de la mitad del territorio.

 A partir de 1944, por primera vez la mayoría de la población pudo participar en elecciones.  Sin embargo, los gobiernos electos continuaron bajo la influencia de Estados Unidos.

En los primeros años de la década de 1950 se incrementaron las acusaciones de corrupción y, ante las movilizaciones de protesta, un sector del ejército apoyado por compañías norteamericanas y empresarios cubanos, dio un golpe de Estado.  El nuevo dictador fue Fulgencio Batista.

La dictadura sólo se sostuvo mediante una violenta represión.  En poco tiempo, comenzó la resistencia, que unía en sus reclamos la lucha contra las injusticias y desigualdades del orden social con los planteos de independencia económica y autonomía y, por lo tanto, contrarios a la injerencia de Estados Unidos en el país y en la región.

En la universidad se colgaron banderas negras como señal de luto por la «muerte de la democracia» y se conformaron las primeras organizaciones de oposición.

Los estudiantes reclamaban el retorno a las formas democráticas de gobierno, y propiciaban, para ello, como método de lucha válido, incluso la violencia acompañando las protestas masivas de la oblación.

———— 00000 ————

FULGENCIO BATISTA

fulgencio batista en cuba

Durante su primer gobierno introdujo reformas financieras y sociales que mejoraron la situación económica, legalizó el partido comunista y cooperó con los aliados en la Segunda Guerra Mundial al declarar la guerra a Italia, Japón y Alemania. Al término de su mandato viaja a Florida donde escribe Sombras de América. De regreso a Cuba (1948), es elegido senador. Nuevamente, en 1952 es candidato a presidente, pero poco antes de las elecciones, participa de otro golpe militar que esta vez derroca al presidente Prío Socarras, e implanta una dictadura durante la cual la corrupción y la violencia se instalan en Cuba. Disuelve el Congreso, suspende la Constitución de 1940 y declara ilegales todos los partidos políticos.

https://historiaybiografias.com/linea_divisoria5.jpg

Castro, Fidel (1927- ), político cubano, principal dirigente de Cuba desde 1959. Castro nació el 13 de agosto de 1927 en Mayarí; era hijo natural de un inmigrante español, plantador de azúcar. Se afilió al Partido del Pueblo Cubano en 1947, y se doctoró en leyes por la Universidad de La Habana en 1950.

———— 00000 ————

De las Acciones Guerrilleras
a la Revolución Cubana

Como parte de las acciones rebeldes, el 26 de julio de 1953, un centenar de jóvenes pertenecientes a los sectores medios y obreros, adorados por Fidel Castro, intentaron tomar el cuartel de Moncada, la segunda base militar del país.

Buscaban con esta acción dar comienzo a un proceso que llevara al derrocamiento del dictador.

El asalto fracasó, pero permitió al grupo revolucionario hacer un llamamiento a la insurrección y a la unión del «pueblo» cubano: obreros rurales e industriales, pequeños agricultores, maestros, comerciantes, profesionales, desocupados, en definitiva, todos los sectores excluidos de la sociedad.

En 1956, los integrantes del Movimiento 26 de Julio -denominado así por los revolucionarios luego del acontecimiento de Moncada- organizaron desde México una expedición para ingresar clandestinamente en Cuba.

A bordo de un pequeño barco de nombre «Gramma», desembarcaron en las playas de la Isla y se establecieron en Sierra Maestra, donde crearon un foco guerrillero.  Con el tiempo, el grupo inicial terminó convirtiéndose en el «ejército rebelde».

 Los guerrilleros dieron a conocer un manifiesto en el cual se expresaba la necesidad de que todas las organizaciones opositoras cubanas se unieran y formaran un gran frente revolucionario.

Éste debía nombrar un gobierno provisional que exigiera la renuncia del dictador y convocara inmediatamente a elecciones libres.

El ejército rebelde comenzó así a salir de su aislamiento y a encontrar nuevas adhesiones.

Se sumaron importantes contingentes de jóvenes que fueron conducidos por líderes como Camilo Cienfuegos y el argentino Ernesto «Che» Guevara.

Durante los primeros meses de 1958, los guerrilleros intentaron, sin éxito, organizar una huelga general.

A partir de este fracaso, decidieron continuar fortaleciendo las guerrillas rurales para resistir la ofensiva del ejército de Batista y, posteriormente, invadir los llanos, tomar las provincias centrales y, por fin, derrocar a la dictadura.

En pocos meses fueron conquistando estos objetivos y, con el apoyo de amplios sectores de la población, en enero de 1959, tomaron La Habana, capital de Cuba.

La lucha antidictatorial por el retorno a las formas democráticas de gobierno, pronto se transformó en una verdadera revolución social.

Una vez en el poder, se adoptaron un conjunto de medidas que modificaron de raíz el orden social en Cuba.

El ejército de la dictadura fue reemplazado por el «ejército rebelde», los cargos de gobierno fueron asumidos por los jefes revolucionarios y, a partir de allí, se inició la tarea de transformar a la sociedad cubana.

Los Cambios Revolucionarios

Para modificar las enormes desigualdades económicas que caracterizaban a la sociedad cubana, el gobierno revolucionario comenzó a aplicar la Reforma Agraria. 

Una primera ley de 1959 estableció que serían expropiadas todas aquellas tierras que excedieran las 400 hectáreas, por lo cual se respetarla la propiedad de pequeños y medianos productores.

No obstante, en 1963 otra ley decidió la expropiación de todas las parcelas mayores de 63 hectáreas.

La mayor parte de las tierras fueron distribuidas entre los campesinos que carecían de éstas y el resto pasó a formar parte de las haciendas estatales, las cuales ofrecieron trabajo a los desocupados de las zonas rurales.

Con la revolución la formación integral de los estudiantes empezó a combinar el estudio con el trabajo. Aquí se ve a un estudiante secundario trabajando la siembra de tomates en 1962.

A pesar de haber iniciado una política industrializadora, los fracasos de la misma llevaron al gobierno revolucionario a reforzar la producción de bienes primarios, fundamentalmente níquel y azúcar.

La política económica llevada adelante por el gobierno revolucionario afectó, desde un primer momento, los intereses de Estados Unidos en Cuba.

En 1961 Cuba rompió relaciones con Washington y proclamó el carácter socialista de su gobierno y estrechó sus lazos comerciales con la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (U.R.S.S.) y el resto de los paises socialistas.

Frente a esta decisión, Estados Unidos presionó a los demás países de América Latina y logró que expulsaran a Cuba de la Organización de Estados Americanos y rompieran relaciones con su gobierno.  Cuba sólo logró mantener relaciones con México.

Los cambios en la economía fueron acompañados por reformas en otras áreas, que buscaban transformar a la sociedad cubana.

En ese sentido, el gobierno estableció dos áreas de prioridad: la educación y la salud.  Se iniciaron campañas masivas de alfabetización, se crearon nuevas escuelas y universidades, creciendo notablemente el número de alumnos y maestros.

En cuanto a la salud, se implementó una red sanitaria para garantizar en forma gratuita la asistencia a toda la población, se crearon nuevos hospitales y clínicas, así como también, institutos de investigaciones médicas.

Una nueva ley de alquileres redujo su valor en un 50%.  Además, se otorgaron créditos a largo plazo para que los inquilinos pudieran comprar sus casas.

Se estableció la gratuidad de todos los servicios (agua, luz, gas, teléfonos, etc.) y el establecimiento de una ración de alimentos y vestimenta para cada uno de los cubanos.  También se intentó reducir las diferencias salariales entre los trabajadores.

La adopción de todas estas medidas, que eliminaban el sistema capitalista en Cuba, sus buenas relaciones diplomáticas y comerciales con los demás países socialistas y el apoyo brindado a las luchas sociales en diversos sitios del planeta, llevaron a que Estados Unidos buscara por todos los medios aislar a Cuba de los demás países latinoamericanos y ahogarla mediante un bloqueo económico y marítimo que afecta al pueblo cubano desde hace décadas.

EL GOBIERNO DE CASTRO: LA IMPLANTACIÓN DEL COMUNISMO

El régimen de Castro pronto mostró su tendencia izquierdista. La reforma agraria promulgada en los primeros años afectó principalmente a los intereses estadounidenses en la industria del azúcar; Castro prohibió el establecimiento de plantaciones controladas por compañías de accionistas no cubanas y disminuyó el apoyo a la producción de azúcar en favor de otros cultivos alimenticios.

RUPTURA CON ESTADOS UNIDOS

En 1960 el gobierno cubano nacionalizó todas las compañías estadounidenses de la isla, medida a la que Washington respondió con la imposición de un embargo comercial.

En enero de 1961 se rompieron totalmente las relaciones diplomáticas entre ambos países y el 17 de abril 1.300 exiliados anticastristas, apoyados y entrenados por Estados Unidos, llevaron a cabo en el sur de Cuba el desembarco de bahía de Cochinos.

En otoño de 1962 las relaciones entre ambos países se volvieron aún más tensas, cuando Estados Unidos comprobó que Cuba había instalado en su territorio misiles de origen soviético.

El presidente estadounidense John F. Kennedy anunció entonces el bloqueo naval de la isla para evitar la llegada de más barcos soviéticos con armas.

Después de varios días de negociaciones, durante los cuales la guerra nuclear parecía inminente, el presidente soviético Nikita S. Jruschov aceptó el 28 de octubre desmantelar y eliminar las bases de misiles, a cambio de la promesa del presidente Kennedy de no invadir la isla.

Durante la década de 1960 las relaciones con Estados Unidos siguieron siendo hostiles; en 1962 Cuba fue expulsada de la Organización de Estados Americanos (OEA) debido a la presión que el gobierno estadounidense ejerció en contra del régimen de Castro.

En 1965, por mediación de la Embajada de Suiza en Cuba, los gobiernos de ambos países acordaron permitir a los cubanos emigrar a Estados Unidos: más de 260.000 salieron del país antes de que el puente aéreo se diera por terminado de manera oficial en abril de 1973.

PERIODO DE AISLAMIENTO

Muchas de las actuaciones políticas de Castro distanciaron a Cuba de algunos países de Latinoamérica, aunque fueron aplaudidas por muchos sectores populares del continente.

Después de ser expulsado de la OEA, el gobierno de Castro fue acusado de intentar fomentar la revolución en Venezuela, Guatemala y Bolivia, país donde el Che, que dirigía un grupo guerrillero, fue capturado y asesinado en 1967.

Mientras tanto, Cuba continuó dependiendo de la ayuda económica de la Unión Soviética y de los países del bloque socialista.

En 1972 se firmaron varios pactos con la URSS que garantizaban la asistencia financiera soviética, el desarrollo comercial entre ambos países y la prórroga de los pagos de la deuda cubana; además, Cuba se convirtió en miembro del COMECON, Consejo de Ayuda Mutua Económica.

El I Congreso del Partido Comunista Cubano se realizó a finales de 1975 y un año después se adoptó una nueva Constitución nacional que incrementó el número de provincias de 6 a 14 y creó la Asamblea Nacional, la cual celebró su primera sesión en diciembre de 1976 y eligió a Fidel Castro como jefe de Estado y de gobierno.

FIN DEL AISLAMIENTO

A mediados de la década de 1970 Cuba emergió del aislamiento diplomático.

En julio de 1975, durante una reunión realizada en la capital costarricense de San José, la OEA aprobó una resolución de libertad de acción con la que se modificaba el embargo comercial a Cuba y otras sanciones impuestas en 1964 por esta organización.

Las relaciones con Estados Unidos también comenzaron a mejorar; las restricciones en los viajes a Estados Unidos se hicieron más flexibles y, en septiembre de 1977, los dos países abrieron delegaciones en las capitales respectivas.

No obstante, Estados Unidos advirtió a Cuba que las relaciones no podrían normalizarse hasta que sus demandas respecto a las propiedades estadounidenses nacionalizadas fueran satisfechas y Cuba limitara o pusiera fin a sus actividades en África.

PRESENCIA CUBANA EN ÁFRICA Y AMÉRICA

A mediados de la década de 1960 habían comenzado a llegar asesores militares cubanos al continente africano, principalmente a Angola y Etiopía. Castro envió militares que formaron parte de la guardia personal de figuras como el presidente congoleño Alphonse Massamba-Débat.

No obstante, no fue sino hasta 1975 cuando las fuerzas de combate cubanas entraron en plena acción en el continente, apoyando al gobierno marxista de Angola.

Posteriormente, las tropas cubanas reforzaron al régimen marxista de Etiopía, que resultó vencedor en su guerra contra Somalia en la región de Ogadén. En 1980 las actividades cubanas se habían extendido hasta el Oriente Próximo, concretamente a Yemen del Sur.

Por lo general, la presencia cubana en el continente africano fue interpretada por Occidente como la punta de lanza de un creciente dominio soviético en la región.

Como recompensa, Cuba recibió del gobierno soviético ayuda económica por valor de cerca de 3 millones de dólares diarios. En 1979, y a pesar de su estrecha relación con la URSS, Cuba fue la sede de la VI Cumbre de la Organización de Países No-Alineados, en la cual Fidel Castro fue elegido presidente para los siguientes tres años.

En 1980 Castro modificó temporalmente las restricciones de salida del país; cerca de 125.000 cubanos huyeron a Estados Unidos antes de que el flujo volviera a ser detenido, en lo que se conoce como “éxodo del Mariel”.

Nuevamente las relaciones con este país se deterioraron, cuando el gobierno estadounidense acusó a Cuba de ayudar a los rebeldes izquierdistas de El Salvador; otro punto sensible en las relaciones entre ambos países fue la ayuda brindada por asesores cubanos al gobierno sandinista de Nicaragua.

Además, en octubre de 1983 cientos de trabajadores de la construcción y personal militar cubanos fueron obligados a abandonar Granada después de la invasión de la isla por las tropas de Estados Unidos.

FIN DE LA AYUDA SOVIÉTICA

En abril de 1989, con motivo de la visita del presidente soviético Mijaíl Gorbachov a La Habana, ambos países firmaron un tratado de amistad por 25 años,

aunque Fidel Castro rechazó abiertamente la aplicación de las reformas políticas y económicas que Gorbachov había establecido en la URSS.

En julio de ese año cuatro oficiales del Ejército fueron ejecutados y otros diez sentenciados a prisión acusados de contrabando y tráfico de drogas, el peor escándalo desde que Castro había llegado al poder.

Con el colapso de la URSS a principios de la década de 1990, las ayudas y subsidios comerciales del bloque soviético a Cuba llegaron a su fin y las fuerzas soviéticas fueron gradualmente retiradas del país.

Posteriormente, Estados Unidos endureció aún más las sanciones en contra de las relaciones comerciales con Cuba y en noviembre de 1992 la Asamblea General de la ONU aprobó una resolución pidiendo el cese del embargo estadounidense.

Estas resoluciones condenatorias de la ONU se repitieron de forma consecutiva en los años posteriores. En 1993 todas las tropas soviéticas enviadas a Cuba durante la crisis de los misiles ya habían sido retiradas.

LOS ÚLTIMOS AÑOS

Durante 1993 y 1994 se produjo la denominada “crisis de los balseros”: miles de cubanos cruzaron el estrecho de Florida después de que fueran levantadas las restricciones de salida; sin embargo, las continuas limitaciones impuestas por Estados Unidos a la entrada de ciudadanos cubanos en ese país incumplían los acuerdos migratorios a los que se había comprometido después del “éxodo del Mariel”.

Esta situación llevó a los gobiernos cubano y estadounidense a mantener conversaciones bilaterales, cuyo resultado fue un nuevo acuerdo que normalizó la situación.

En 1996 el Congreso de Estados Unidos aprobó la ley Helms-Burton, que profundizó en el boicot económico ya existente al pretender penalizar a las empresas que mantuvieran relaciones comerciales con otras (filiales o no) radicadas en la isla.

La Unión Europea, en clara oposición, presentó una serie de medidas aprobadas por los ministros de Asuntos Exteriores de los países miembros para neutralizar los efectos de esta ley. Esta normativa no ha sancionado todavía a ninguna de las empresas que comercian con Cuba, pero sí ha disuadido a aquellas que desean tener relaciones comerciales con la isla.

En enero de 1998 el papa Juan Pablo II realizó una histórica visita a la isla de Cuba, durante la cual se mostró a favor de un cambio de la política de Estados Unidos hacia la isla por “lesionar a los más necesitados”.

Fidel Castro criticó el embargo estadounidense, al que calificó como “genocidio con el que se intenta rendir por hambre al pueblo cubano”.

El Papa celebró varias misas multitudinarias, pidió la reconciliación de todos los cubanos y destacó la importancia capital del catolicismo en la formación última de la nación.

Asimismo, solicitó la liberación de los presos políticos que llevaran más tiempo en las cárceles cubanas, petición que fue llevada a efecto de manera parcial semanas después por el régimen castrista.

Entre los meses de julio, septiembre y octubre de ese año la isla caribeña se vio sacudida por una serie de desastres naturales: así, cerca de un millón de personas se vieron afectadas por la devastadora sequía que afectó durante los meses estivales a las provincias del Oriente insular (Holguín, Las Tunas, Guantánamo, Granma y Santiago de Cuba). Buena parte de las cosechas se perdieron y la escasez de agua potable obligó al abastecimiento de la población y de la cabaña ganadera mediante de camiones cisterna.

Poco después, el huracán Georges alcanzó, procedente de la República Dominicana y Haití, el territorio cubano, concretamente las ya damnificadas provincias orientales, dejando a su paso grandes inundaciones y destrozos, lo que provocó graves pérdidas en la economía cubana, que vinieron a añadirse a los dañinos efectos de la prolongada sequía.

La ciudad de La Habana fue la sede de la IX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, celebrada en noviembre de 1999. Tan sólo acudieron a ella 21 mandatarios, entre los que se encontraba el rey Juan Carlos I, el primer monarca español que visitó la isla, y por diversas razones faltaron cinco presidentes americanos (los de Chile, Argentina, Nicaragua, Costa Rica y El Salvador).

Al término de la Cumbre, los asistentes firmaron la llamada Declaración de La Habana, que entre otras afirmaciones instaba al gobierno estadounidense a poner fin a la aplicación de la ley Helms-Burton.

VIDEO RESUMEN REVOLUCION CUBANA

CRONOLOGIA HISTÓRICA:

1961 – 3 de enero.        Ruptura de relaciones diplomáticas con Estados Unidos

17 de abril.                 Desembarco en Bahía Cochinos.

25 de abril.                 Comienza el embargo.

1962                             Crisis de los misiles.

1965                             El Partido comunista de Cuba, único partido político legal.

1967                             Muere Ernesto Che Guevara.

1970                             Campaña de la zafra.

1975                             Primer congreso del Partido Comunista de Cuba.

1980                             125.000 cubanos emigran desde el puerto de Mariel.

1989                             Caída del Muro de Berlín.

1990                             Comienza el Período Especial.

1991                             Retirada de los técnicos y tropas soviéticas.

1996                             La Ley Helms-Burton agudiza el embargo.

                                       Visita de Castro al papa Juan Pablo II en el Vaticano.

1998                             Histórica visita de Juan Pablo II a Cuba.

2000                             Cuba recibe a 1.774.000 turistas

Ver: Reportaje a la Hija de Fidel Castro

La Unificacion Alemana e Italiana Causas y Consecuencias Bismark

La Unificación Alemana e Italiana Causas y Consecuencias

La Unificación de Alemania, Causas y Consecuencias: Antes de la formación de un Estado nacional unificado, el actual territorio de Alemania se encontraba dividido en un mosaico político de más de 30 Estados. Entre ellos se destacaron, por su importancia económica y política, Austria y Rusia.

Desde principios del siglo XIX se inició un proceso de organización de un Estado nacional en Alemania. Un paso importante en este proceso fue la formación de un mercado único en la región, impulsado por la aristocracia terrateniente —los junkers— de Prusia y la burguesía industrial de la cuenca del Rhur.

Un hecho trascendente se produjo en 1835 con el establecimiento de la unificación aduanera —Zoelverein— ¿Que integró el territorio prusiano con otras regiones alemanas. Sin embargo, debido a las diferencias políticas entre Austria y Prusia, entre otras causas, el proceso de unificación no pudo llevarse a cabo en la primera mitad del siglo XIX.

Desde 1848 fue cada vez más intensa la actividad política de grupos nacionalistas que alentaban la formación de un solo Estado para todos los alemanes.

La Unificacion Alemana e Italiana Causas y Consecuencias Imperialismo

Prusia y Austria eran muy distintas en sus aspectos económicos, sociales y políticos.  Austria estaba dirigida por una monarquía de corte centralista y autoritaria. Gobernaba un territorio habitado por diferentes pueblos  —croatas, húngaros, eslavos y serbios— que tenían distintas lenguas, religiones y costumbres. Esto fue motivo de frecuentes sublevaciones contra la monarquía austríaca, ya que el principal  reclamo era el derecho a la formación de sus propios Estados nacionales.

En lo económico, Austria fue un país que no contaba con recursos ni con una burguesía poderosa capaz de lograr un desarrollo industrial propio. El mantenimiento de un ejército y de una administración que mantuviera la unidad imperial le creó graves dificultades financieras. Prusia, en cambio, experimentó un desarrollo económico muy intenso, que hizo de ella el centro del crecimiento industrial de la región. El aumento de la producción de acero, carbón y hierro, en la segunda mitad del siglo XIX así lo demostró.

Las comunicaciones  —ferrocarriles, barcos de vapor, telégrafos— crecieron de tal modo, que permitieron la formación de un activo mercado económico. Además la población prusiana era mucho muís homogénea que la austriaca, ya que no existían pueblos tan diferentes en su lengua, religión y costumbres. El desarrollo económico prusiano tuvo otras consecuencias: la consolidación de una burguesía industrial, aliada a los terratenientes —jnnkers—y el predominio en su gobierno de ideas liberales, que buscaban la formación definitiva de un Estado nacional.

Austria y Prusia: dos proyectos para la unidad

Las diferencias entre Austria y Prusia en sus proyectos de unificación política fueron notorias. Prusia pretendía la unión creando un Pequeña Alemania (los territorios del norte), y buscaba afirmar el predominio prusiano, excluyendo a Austria. La monarquía austriaca, a su vez, quería imponer la unidad a partir de la formación de una Gran  (norte y sur de la Confederación), con el reconocimiento de Austria como dirección política del nuevo Estado.

El predominio económico y político dé Prusia, le otorgó ventajas sobre Austria para encabezar la formación del nuevo Estado nacional.  Para conseguir su propósito, Prusia tuvo’ que desplazar, primero, la influencia política austriaca sobre los territorios de la región. Y asegurarse de que en caso de guerra, su poderosa vecina, Francia, no apoyara a Austria.

Finalmente, luego de dominar varios territorios al norte de su país, Prusia entró en guerra con la monarquía austríaca y la derrotó en 1866. El rey prusiano Guillermo 1 y su primer ministro Otto Von Bismarck fueron los principales gestores políticos de esta estrategia.  Como consecuencia de ello, se organizó una Confederación Alemana del Norte bajo el control político de Prusia.

El paso final en la unificación alemana se dio luego de la guerra franco prusiana de 1870. Prusia venció militarmente a Francia —la consideraba su principal rival continental—, y se apropió de los territorios franceses de Alsacia y Lorena, muy ricos en minerales.

Impulsado por sus triunfos militares el gobierno prusiano creó en 1871, con la incorporación de otros territorios, un nuevo Estado nacional: el Imperio alemán ó II Reich. Se caracterizó por ser un gobierno militarizado, apoyado políticamente por conservadores y liberales. El nuevo Estado se preocupó, además, por garantizar los intereses económicos y sociales de la burguesía industrial y de los grandes terratenientes prusianos.

La Unificacion Alemana e Italiana Causas y Consecuencias Imperialismo

Otto Bismark fue el principal gestor de la unificación alemana

Entre 1870-71 la Confederación del Norte de Alemania, que el propio Bismark había creado, derrotó a Francia en la Guerra Franco-Prusiana. Se configuró entonces el Gran Imperio Alemán del que fue nombrado primer canciller. Intentó aumentar el poder del Imperio por medio de ataques al partido socialdemócrata con leyes excepcionales, tomando algunas leyes sobre retiro obrero y luchando contra el partido católico ( Kulturkampf ). Esto ocurrió entorno a 1878. Llevó a cabo la Triple Alianza formada por Italia, Austria y Alemania así como otros pactos y alianzas. Se hubo de retirar del poder cuando Guillermo II accedió a la corona por problemas personales entre ambos. Recibió tanto honores militares como nobiliarios.

La Unificacion Alemana e Italiana Causas y Consecuencias Imperialismo

Etapas de la unidad Alemana

LA UNIÓN ADUANERA: […] Treinta y ocho líneas de aduanas paralizan el comercio interior y producen el mismo efecto que si se ataran los miembros del cuerpo humano para impedir que la sangre circule por todo el cuerpo.
Para comerciar entre Hamburgo y Austria o entre Berlín y Suiza se tiene que atravesar diez Estados, estudiar diez reglamentos de aduanas y pagar diez impuestos o tasas aduaneras. […]

Miremos a la otra orilla del río con envidia y veremos una gran nación, del canal de la Mancha al Mediterráneo, del Rin a los Pirineos y de las fronteras de Holanda a Italia donde se comercia libremente sin encontrar aduana. Los recursos de los alemanes […] se arruinan por culpa de 38 sistemas de aduanas y peajes.

Como consecuencia, nos atrevemos a solicitar a la Dieta:
1,°Suprimir las aduanas en el interior de Alemania.
2.»Establecer con las naciones extranjeras un sistema común de aduanas basado en el principio de compensación hasta que estas naciones adopten el principio de libertad de comercio europeo.
LIST, F.: Petición de una unión aduanera, 1819.

EL PROGRAMA DE BISMARK: «La guerra, un medio necesario para la unificación de Alemania»
Discurso pronunciado por Bismarck el 30 de septiembre de 1862

No es en el liberalismo prusiano, sino más bien en la fuerza y la potencia de Prusia donde Alemania tiene los ojos puestos. Baviera, Württemberg y Badén pueden entregarse al liberalismo, por eso nadie les asignará el papel de Prusia. Prusia tiene que reunir sus fuerzas y esperar el momento oportuno. Las fronteras que el Congreso de Viena dio a Prusia no son cueras. Este no es un tema ni para hacer discursos ni para buscar el voto de la mayoría; las grandes cuestiones de nuestro tiempo -este fue el error de 1848 y de 1849- se resolverán por el hierro y por la sangre.
BISMARCK: Pensamientos y recuerdos, 18S9

AMPLIACIÓN DEL TEMA PARA SABER MAS…

LA UNIDAD ALEMANA. Al invadir Austria y el centro de Europa, Napoleón disolvió el Imperio Germánico y creó la llamada «Confederación del Rin», en la que entraban los reinos de Baviera, Wutemberg, Westfalia, Sajonia, el ducado de Badén y otros. Pero después del derrumbamiento del Imperio Francés, el Congreso de Viena hizo surgir de nuevo la «Confederación germánica», con lo que Austria y Prusia vieron acrecentados sus territorios.

Francisco II de AustriaFrancisco II de Austria implantó de nuevo el absolutismo (despotismo ilustrado), mientras Federico Guillermo III restablecía en las provincias prusianas todos los privilegios y derechos que habían sido abolidos, ejemplo que fue imitado por otros príncipes tales como el Elector de Hesse Cassel, los duques de Nasau y Badén y el rey de Baviera.

 Prusia y Austria continuaron disputándose la hegemonía de Alemania y ambas deseaban llevar a cabo la unión de los diferentes Estados. Todos los alemanes se percataban de la necesidad y ventajas que reportaría la constitución de un solo Estado. Este anhelo iba a realizarlo Prusia., que contaba con una masa de población instruida, enérgica, laboriosa y disciplinada.

En 1861 falleció Federico de Prusia y le sucedió Guillermo I (1861-1868), quien llevó a cabo la reorganización del Ejército aumentando a tres años el tiempo destinado a servicio militar obligatorio. Al intentar incrementar los efectivos y la potencialidad del mismo, los diputados del Congreso (Landstag) se negaron a conceder los créditos necesarios, oponiéndose a los deseos del rey y de su ministro, el habilísimo Otto von Bismarck, quien, no pudiendo
soportar por más tiempo los acerbos discursos de los oradores parlamentarios, empeñados en poner trabas a sus deseos, se enfrentó con los asambleístas exclamando indignado: «No es sobre la libre Constitución de Prusia sobre lo que Alemania dirige su mirada, sino sobre su poder. No es con discursos y rechazando proyectos como se resuelven los grandes problemas, sino con sangre y hierro.»

Aunque todo parecía indicar que iba a estallar una revolución, no sucedió así; los prusianos estaban acostumbrados a obedecer a su monarca, quien, por otra parte, se hallaba firmemente apoyado por la nobleza y el Ejército. De este modo, «a despecho del Parlamento, con peligro de su corona y aun de su vida», fueron aumentados los impuestos, con los que pudo llevarse adelante el plan de reorganización militar deseado por Federico.

Colonialismo o Imperialismo Aleman Otto BismarkPoco después, Bismarck, «el canciller de hierro», tenía ocasión de poner en marcha su formidable máquina militar. El motivo lo dio el rey Cristian IX, que había subido al trono de Dinamarca en 1863 y deseaba extender la Constitución danesa al territorio de Sleswig, que si bien era alemán dependía de Dinamarca desde el Congreso de Viena. Los alemanes de los ducados de Sleswig y Holstein, que suspiraban por incorporarse a la Confederación germánica, mostraron su disgusto.

Bismarck se erigió en defensor de sus compatriotas y declaró la guerra a Dinamarca. Austria quiso compartir también el honor de rescatar tierras irredentas y se unió a la empresa.

El pequeño Ejército danés no pudo resistir el empuje de los ejércitos prusiano y austríaco, que en breves días ocuparon la totalidad de la península de Jutlandia e impusieron la Paz de Viena de 1864. Por ella, Dinamarca renunciaba a los territorios objeto de disputa, cediendo el Sleswig a Prusia y el Holstein a Austria.

Bismarck, con clara visión política, dióse cuenta de que el único obstáculo serio para lograr la unidad alemana lo constituía Austria, y por ello determinó eliminarla de la Confederación germánica empleando constantes provocaciones y exigencias.

No contento con ello, estimuló a los patriotas italianos a levantarse en armas contra Austria, prometiéndoles su ayuda y la cesión de Venecia. Alióse con el emperador francés Napoleón III y aguardó los acontecimientos, mientras el jefe del Estado Mayor del Ejército prusiano, Helmut von Moltke, trazaba los planes para la invasión y conquista de Austria.

Los austríacos, alarmados, concentraron sus tropas en las fronteras de Bohemia y ello sirvió de pretexto a Bismarck para conseguir del rey Guillermo la aprobación a sus planes. La mayor parte de los Estados de la Confederación germánica (Baviera, Würtemberg, Badén, Sajonia, Hannover, Hesse, Cassel y Frankfort), temerosos del imperialismo prusiano se aliaron con Austria; los Estados del Norte se vieron forzados a luchar al lado de Prusia.

Los prusianos pusieron su Ejército en movimiento y ocuparon Sajonia con extraordinaria celeridad (del 16 al 20 de junio de 1866), luego invadieron Bohemia y derrotaron por completo al grueso del Ejército austríaco en la batalla de Sadowa (3 de julio de 1866), lo que constituyó un triunfo decisivo para Prusia.

Por el Tratado de Praga, Austria no perdió ninguna parte de su territorio, pero fue obligada a abandonar la Confederación germánica y de este modo Prusia quedó con las manos libres para transformar completamente a Alemania, cuyo territorio se extendía desde el Vístula al Rin.

CRONOLOGÍA  HISTORIA DE ALEMANIA

1871- 18 de enero   Guillermo I de Prusia es proclamado kaiser del Segundo Reich alemán.
Otto von Bismarck se conviene en el líder político de la nueva potencia europea.

1888 Guillermo II accede al trono e inicia una política de expansión colonial en África y el Pacífico.

 1911-1913 Crisis balcánicas. Alemania consolida su alianza con Austria.

 1914 Julio Inicio de la primera guerra mundial. Todos los partidos alemanes se unen en la defensa nacional.

 1918
Octubre Alemania pide el armisticio a los Estados Unidos. Movimientos revolucionarios en diversas  ciudades alemanas
9 de noviembre
Abdicación de Guillermo II y proclamación de la república.

 1919
Enero Revolución espartaquista.
Febrero Se reúne en Weimar la Asamblea Nacional que proclamará ía constitución de la república.
28 de junio Firma del Tratado de Versalles, Alemania pierde la Alsacia, la Lorena, Poznan, Prusia occidental  y otros territorios; además renuncia a la posesión de sus colonias y cede la cuenca del Sarre a la administración de la Sociedad de Naciones.

 1923-1925 Ocupación de la cuenca del Ruhr por Francia y Bélgica.

1926 Ingreso en la Sociedad de Naciones.

1933 Adolf Hitler instaura el Tercer Reich e inicia una política exterior destinada a recuperar el «espacio vital».

1938 13 de marzo Anschluss, anexiónde Austria.

1939
15-16
de marzo Ocupación de Checoslovaquia
1° de septiembre  Ataque a Polonia. Comienza la segunda guerra mundial.

1945  4-8 de mayo Rendición incondicional de las fuerzas alemanas. Alemania queda dividida en cuatro sectores,
ocupados por las fuerzas estadounidenses, británicas, francesas y soviéticas Julio-agosto   Conferencia de Postdam. Se confirma la división de Alemania en cuatro zonas y se fijan las  fronteras del país entre el Rhin y el Oder-Neisse

1949:
23 de mayo 
Promulgación de la Ley Fundamental de la República Federal de Alemania (RFA) en La zona ocupada por los EUA, Reino Unido y Francia.
Octubre  Proclamación de la República Democrática Alemana (RDA) en la zona soviética.

1952 Derogación del estatuto de ocupación de la RFA.

1957 El Sarre se reincorpora a la RFA.

1958-1961 Construcción del muro de Berlín.

1972 Las dos Alemanias firman un tratado de reconocimiento mutuo.

1973 La RDA y la RFA ingresan en las Naciones Unidas.

1974  La RDA y la RFA se intercambian embajadores.

Estados Unidos democratas y republicanos Guerra Civil Partidos

Para el siglo XIX, Gran Bretaña y Francia eran potencias industriales, sin embargo se suma para la segunda mitad del mismo siglo una nueva: Estados Unidos. Ello se debió a que tuvo un rápido  crecimiento económico, una impresionante expansión territorial (favorecida por los ferrocarriles), una excelente dotación de recursos y un vertiginoso crecimiento de la población. Todo luego del triunfo de los Estados del Norte en la guerra civil.

Tras la declaración de la independencia en 1776, se podría afirmar que en el plano político, el régimen republicano se había reafirmado. Y antes que en otras partes del mundo, se estableció el voto ampliado a todos los varones adultos, más precisamente hacia 1830.

El Partido Republicano, era el defensor de los intereses de la gran burguesía industrial, quien se consolidó a nivel nacional en 1865, tras la victoria de los Estados norteños en la guerra civil. Por ende, el partido Demócrata quedó en un segundo lugar, este último apoyado por los terratenientes sureños principalmente.

No obstante, si tenemos que caracterizar al siglo XIX en el plano económico-social, podría argumentarse que fue un período de profundas desigualdades sociales, situación similar al de toda Europa. Tal es así que los trabajadores agrícolas y los obreros industriales mediante un fuerte movimiento comenzaron a reclamar lo que para ellos era justo: mejoras económicas y cambios en el sistema político.

Por ejemplo, notaban el desarrollo excesivo de los monopolios, el incremento de la desocupación, la inestabilidad en sus trabajos y los indignos salarios percibidos. Es así como las propuestas del socialismo fueron compartidas por un importante sector de la clase obrera industrial.

Por el contrario, el partido populista es adoptado por los trabajadores rurales. Cabe aclarar que si compartían similitudes ambos partidos, y estas hacían hincapié en las denuncias hacia el Estado norteamericano, que según ellos eran conducidos por unos pocos, por ejemplo los “más ricos”. Además alegaban que los republicanos y los demócratas, a través de complejos mecanismos electorales, frenaban una verdadera participación política de carácter democrático. En pocas palabras, ambos criticaban al sistema político y social norteamericano.

LA REAFIRMACIÓN DE LA DEMOCRACIA LIBERAL: LA ERA PROGRESISTA

Quienes realizaron una importante reforma liberal hacia fines del siglo XIX, fueron los republicanos.  Quines durante las elecciones presidenciales de 1868 a 1913, resultaron victoriosos. Sin embargo, esta reforma fue consecuencia de las crecientes demandas sociales y políticas de esa época.

Lo más curioso, es que en Estados Unidos, el movimiento de reforma fue diferente y con otra intensidad que la ocurrida en Europa, debido fundamentalmente a que la amenaza revolucionaria de los obreros socialistas no fue tan colosal como en aquel continente.

Entre 1901 y 1917, se da la conocida era progresista, caracterizada sobre todo por los cambios que fueron llevados a cabo. Estableciéndose para los senadores, su elección directa; el voto secreto y dentro de los partidos, las elecciones internas de precandidatos. Por lo que estos debían presentar a sus electores con anticipación un programa de gobierno definido y además organizar congresos.

Sin embargo, la elección directa de los senadores fue la reforma más conflictiva, ya que antes esta se realizaba en forma indirecta por parte de las legislaturas de los Estados. Los sectores más conservadores de la alta burguesía republicana y demócrata, se opusieron rotundamente a esta medida, favorecidos por su alta representación en el senado. Quienes no formaron un partido propio fueron los conservadores, por lo que su existencia estuvo dentro de dos partidos mayoritarios, y su unión al parlamento cuando sentían amenazados sus intereses.

No obstante, quienes no habían logrado obtener avances en sus derechos civiles hasta principios del siglo XX, fueron las mujeres y los negros. En cuanto a las primeras, recién en 1920 consiguieron el derecho al voto resultado de sus esfuerzos en las luchas a nivel nacional.

En cambio, la comunidad negra continuó generalmente relegada de la sociedad norteamericana; a pesar de que se realizaron algunas reformas constitucionales que buscaron mejorar su situación política y social también. Tal es así, que en Estados Unidos del Siglo XX se continuó con los problemas raciales, a los cuales en la actualidad se le suman los problemas de integración con los inmigrantes latinos.