Biografia de Eva Duarte de Perón

Agustin P. Justo Gobierno, Biografia Politica y Economia

Gobierno y Biografia de Justo Agustin P.

Siendo el general Uriburu presidente de facto de Argentina y ante los rumores de conspiración en las fuerzas armadas y sintiéndose enfermo, el dispuso convocar a elecciones para el 8 de noviembre de 1931, a fin de poner término al período revolucionario.

A los comicios para la elección presidencial concurrieron dos coaliciones de partidos: la Concordancia (formada por la unión de los conservadores o demócratas nacionales con los radicales antipersonaiistas y los socialistas independientes), que proclamó al general Agustín P. Justo y al doctor Julio A. Rocahijo del general homónimo—, y la Alianza Civil (unión de socialistas con demócratas progresistas), que sostuvo a Lisandro de la Torre-Nicolás Repetto.

El partido Radical personalista proclamó al binomio Marcelo T. de Alvear-Adolfo Güemes, pero en acuerdo de ministros el presidente Uriburu los declaró inhabilitados para figurar como candidatos. Por esta resolución, el radicalismo —que contaba con gran apoyo popular— retiró todas sus candidaturas a los puestos en el gobierno de todo el país y proclamó la abstención política.

Efectuadas las elecciones y realizado el escrutinio, se impuso la fórmula presidencial oficialista de la Concordancia: Justo-Roca

ANTECEDENTES:
La crisis mundial y sus consecuencias en la Argentina
Argentina sufrió los efectos de la gran depresión económica mundial.

Las exportaciones se vieron sumamente disminuidas, lo que obligó a limitar severamente las importaciones.

Decayó la actividad productiva y en consecuencia aumentó el desempleo.

El Gobierno estableció un rígido control del comercio exterior seleccionando los productos que podían ingresar al país como los combustibles y los productos químicos, entre otros.

Parte de lo comprado fue sustituido por el gran desarrollo de la na ciento industria nacional, sobre todo la de la alimentación y la textil.

La limitación de las importaciones se prolongó durante la Segunda Guerra Mundial.

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Vida de Agustin P. Justo: Nació un 26 de febrero de 1876 en Concepción del Uruguay, por entonces capital de Entre Rios. Con tres años su familia se trasla a Buenos Aires.

gobierno de Agustin P Justo

El niño estudió un año en el Colegio Nacional de Buenos Aires, y a los 11 se incorporó al Colegio Militar, del que egresó el 9 de enero de 1892 con el segundo promedio de su promoción y como alférez de artillería.

El inicio de los estudios militares provocó tres años de distanciamiento entre padre e hijo. En julio de 1890, el joven cadete había intervenido en la Revolución del Parque junto a un grupo de treinta y tres camaradas, desconociendo a las autoridades naturales.

Se encontró allí con José Félix Uriburu, su primo Juan Bautista Justo, once años mayor que él y más tarde fundador del socialismo argentino, su tío Juan Felipe y Nicolás Repetto, todos nucleados alrededor de Leandro Alem e Hipólito Yrigoyen.

Poco tiempo después, fue amnistiado y se reincorporó al Colegio Militar. Durante la década del noventa Justo tendrá varios destinos que lo llevarán a San Juan, La Pampa y San Luis.

Desde enero de 1896 es oficial del arma de ingenieros en la División Técnica del Estado Mayor del Ejército, cuando lo sorprende la muerte de su padre.

Al año siguiente ingresa en la carrera de ingeniería civil en la Facultad de Ciencias Exactas y se gradúa en 1903 junto con una carnada de oficiales caracterizada por una sólida formación cultural; entre ellos, Pablo Nogués, Enrique Mosconi y Alonso Baldrich.

En 1904, con el grado de capitán, obtiene el reconocimiento como ingeniero militar.

Para entonces llevaba cuatro años de matrimonio con Ana Ber-nal. La ceremonia se había celebrado en diciembre de 1900 y el general Enrique Mosconi había sido testigo del enlace.

La pareja vivía en el viejo Palermo, cerca del arroyo Maldonado, barrio «orillero» en esa época. Tendrán siete hijos, de los cuales varios fallecerán en la infancia.

El primogénito, Liborio, será el más recordado. Conocido por sus seudónimos de «Quebracho» y «Lobodón Garra», en la década del treinta adherirá al marxismo, por un tiempo participará del movimiento trotskista latinoamericano y proseguirá luego su labor de investigador y escritor de izquierda, por lo que se sucederán los desencuentros con su padre.

Ascendido a mayor en 1906, Agustín P. Justo ocupó la cátedra de Matemática en el Colegio Militar y fue docente de Telemetría y Telegrafía óptica en la Escuela de Tiro.

Fue segundo jefe del batallón de ferrocarrileros, subdirector de la Escuela de Tiro, a cuyo frente dirigió la campaña de instrucción en Sierra de la Ventana en 1908, y subdirector del Colegio Militar en octubre de 1913, con el grado de coronel.

Hombre laborioso, disciplinado y versátil, resultaba un conversador de trato afable que mostraba gran curiosidad intelectual, en especial en lo relativo a temas de historia. Confesaba sentir una especial admiración por la personalidad de Julio A. Roca, el Zorro, de quien más de una vez intentará copiar fórmulas y tácticas.

Desde 1908 la familia se había instalado en las cercanías de Campo de Mayo, en la localidad de Bella Vista.

Entre 1914 y 1915, Justo comandó la Cuarta Brigada de Artillería y alcanzó la dirección del Colegio Militar. Siete promociones de oficiales fueron moldeadas bajo su supervisión.

Justo no disimulaba su oposición a Yrigoyen, y en 1920, en un discurso a los cadetes cuestionó abiertamente la política del Presidente y generó fuertes polémicas.

Al año, durante los homenajes por el centenario del nacimiento de Bartolomé Mitre, transformó la conmemoración en un acto opositor al gobierno.

Fuente:Libro de los Presidentes Argentinos del Siglo XX-Deleis-Titto-Arguindeguy Editorial Aguilar

PRESIDENCIA DE AGUSTÍN P. JUSTO (1932-1938)

La gestión presidencial: A la edad de 56 años, el general Justo asumió el mando el 20 de febrero de 1932 y en esta forma reanudó el normal funcionamiento de sus instituciones.

El presidente dispuso seguir una política de conciliación y una de sus primeras disposiciones fue el levantamiento del estado de sitio.

La situación financiera era delicada, por cuanto el gobierno provisional no había llegado a controlar el déficit económico.

La crisis mundial continuaba perjudicando a nuestro país y había originado el alza de las tarifas aduaneras y el cierre de importantes mercados del extranjero.

El gobierno tomó una serie de medidas, entre ellas modernizó el sistema rentístico y aplicó por primera vez el impuesto a los réditos, creó el Banco Central de la República y levantó un empréstito interno de carácter patriótico.

La dependencia económica de nuestro país con Gran Bretaña y la política proteccionista adoptada por esta última nación después dé la Conferencia de Ottawa (mediados de 1932) agravaron el problema económico argentino.

En efecto: en la citada asamblea, dicha potencia manifestó que de preferencia se abastecería con productos de sus propios dominios, con lógica exclusión de los países extranjeros.

Esta disposición provocó inquietud en nuestro gobierno y en los círculos ganaderos, por cuanto Gran Bretaña se surtía particularmente de carnes argentinas.

El general Justo dispuso que partiera hacia Londres una comisión presidida por Julio A. Roca, a fin de gestionar un convenio comercial con Gran Bretaña. Después de difíciles tramitaciones se firmó en Londres el tratado Roca-Runciman, así llamado por los funcionarios que representaron a los dos países.

El convenio resultó muy beneficioso para la potencia europea, que pasó a controlar el 85 % de la exportación de nuestras carnes y además se aseguraba un «benévolo tratamiento» para los capitales británicos invertidos en la Argentina.

La firma del tratado provocó intensos debates en el Congreso Nacional —se recuerda la oposición del senador Lisandro de la Torre—, aunque fue aprobado.

El gobierno aplicó un plan económico intervencionista y dispuso regular oficialmente la producción. Se creó la Junta Nacional de Carnes, la Reguladora de Granos, la de la Industria Lechera y la Reguladora de Vinos.

La decisión con que fueron encarados los difíciles problemas de la crisis —más el aporte de las buenas cosechas y el impulso del trabajo— permitió obtener el éxito deseado a fines de 1936.

Entre las realizaciones progresistas de la presidencia del general Justo merecen citarse: la instalación de una amplia red de elevadores de granos, el impulso dado a la explotación petrolífera, la creación de la Dirección Nacional de Vialidad, que construyó gran cantidad de caminos pavimentados —entre ellos el de Buenos Aires a Mar del Plata—, la inauguración de importantes obras públicas, como la Plaza de la República y la avenida 9 de Julio; la habilitación de nuevas líneas de subterráneos, etc.

En el orden social se promulgaron leyes relativas a indemnizaciones por despido, a vacaciones pagas y al descanso el sábado por la tarde.

Las relaciones exteriores: En el orden internacional, la Argentina desarrolló una intensa acción diplomática.

El general Justo se trasladó al Brasil y más tarde —en 1935— el presidente de esa nación, doctor Getulio Vargas, llegó a nuestro país. También fue huésped del pueblo argentino el presidente de los Estados Unidos, Franklin D. Roosevelt, quien arribó a Buenos Aires en 1936.

El ministro Carlos Saavedra Lamas dirigió la política exterior en eí transcurso de la presidencia del general Justo. En 1932 se inició la llamada «guerra del Chaco» entre Paraguay y Bolivia, países que disputaban territorios chaqueños.

El protocolo que puso fin a la lucha se firmó en Buenos Aires, en junio de 1935. Por su destacada actuación diplomática en favor del cese de las hostilidades, Saavedra Lamas obtuvo el Premio Nobel de la Paz, del año 1936.

En 1934 se realizó en Buenos Aires el XXX Congreso Eucarístico Internacional, al que asistió como legado del Pontífice el entonces cardenal Eugenio Facelli (más tarde Pío XII) y que contó con la adhesión de millares de fieles de nuestro país y también del extranjero.

La renovación presidencial
Cuando se aproximó la fecha en que se debía proceder a renovar las autoridades nacionales, el panorama político se presentaba sombrío y confuso.

El general Justo y el partido oficial de la Concordancia sostuvieron la candidatura del doctor Roberto M. Ortiz, radical antipersonalista, cuya fórmula se completó con un conservador, el doctor Ramón S. Castillo, para el cargo de vicepresidente.

La Unión Cívica Radical presentó el binomio Marcelo T. de Alvear-Enrique Mosca. Realizadas las elecciones se impuso la fórmula oficialista: Ortiz-Castillo.

La otra cara del gobierno de Justo era la inauguración de obras públicas. La extensión de la red vial fue notable y se construyeron más de treinta mil kilómetros de caminos, financiados con un impuesto a las naftas decretado durante el gobierno de Uriburu y llevados adelante por la Dirección Nacional de Vialidad.

obelisco en construccion

Bajo la intendencia de Mariano de Vedia y Mitre, la Capital logró buena parte de su perfil moderno: se construyó el Obelisco, se inició la avenida 9 de Julio y el distrito federal marcó su límite, circundado por la avenida General Paz.

colegio militar el palomar

Durante el sexenio comenzó la construcción del Colegio Militar en El Palomar (imagen arriba) , de la Escuela de Aviación de Córdoba, del edificio del Ministerio de Guerra y el Hospital Militar en terrenos de Campo de Mayo.

SINTESIS DE SU GOBIERNO:

Desarrolló una inteligente y activa política exterior. Fue oficialmente al Brasil; visita devuelta por el Presidente de ese país, Gelulio Vargas.

En ambos casos hubo gran despliegue de cordialidad. Contribuyó al restablecimiento de la paz entre Bolivia y Paraguay, que se disputaron la posesión del Chaco en sangrientas batallas.

A ese efecto, Justo convocó un Congreso Panamericano en Buenos Aires. En 1934 se reunió en esta ciudad el 32° Congreso Eucarístico Internacional, presidido por el Cardenal Eugenio Pacelli (futuro Papa Pío XII), con gran afluencia de fieles y prelados de todas partes del mundo.

En 1936 visitó por primera vez la Argentina un Presidente de los Estados Unidos: Franklin Delano Roosevelt, recibido por el Congreso en sesión extraordinaria. Justo intervino los precios de los productos de la ganadería y la agricultura.

Envió a Europa al vicepresidente, que con gran habilidad consiguió mantener abierto el mercado de sames con Gran Bretaña en
las condiciones estipuladas por el tratado Roca-Runciman.

Entre otras valiosas decisiones de esta presidencia, cabe citar: creación del «Banco Central de la República», de Dirección Nacional de Vialidad y de la Comisión Nacional de Cultura. Implantó además el impuesto a la renta

Constituyó el Fondo Nacional de Caminos con un impuesto especial a la nafta,cuyos ingresos debían invertirse en obras publicaste vialidad, nacionales y provincialesInauguró el puente entre Paso de los Libres y Uruguayana, en Brasil.

Muy discutidas en su momento, el conjunto de medidas económicas adoptadas por Justo sacaron al país de la crisis aguda del año ’30 y, aunque los sectores desposeídos se mantuvieron en la marginación, los índices macroeconómicos mejoraron.

Se creó la Dirección de Parques Nacionales, y la gestión de Pablo Nogués en los Ferrocarriles del Estado y la conducción de Ricardo Silveyra en YPF fueron eficaces.

Estos logros dieron a Justo una imagen de buen administrador. No obstante, de no mediar fraude, era difícil la continuidad conservadora.

La Concordancia, controlada por Justo, frente a los comicios de 1937 optó por «abdicar» en un antipersonalista, dejando la candidatura vicepresidencial para el PDN. Así surgió la fórmula continuista de Roberto Ortiz -el ministro de Hacienda– y el jurista Ramón Castillo, por entonces ministro del Interior.

La dupla salió a enfrentar a la ya proclamada fórmula socialista Nicolás Repetto-Arturo Orgaz y al binomio radical formado por Marcelo T. de Alvear-Enrique Mosca.

Alvear se burló de las giras electorales y las reiteradas inauguraciones del Presidente: «El general Justo está paseando el cadáver de su presidencia»; pero le fallará el pronóstico. Con proscripciones y fraudes, Ortiz y Castillo recibirán los atributos presidenciales y se instalarán en la Casa Rosada el 20 de febrero de 1938.

Pocos días antes, Justo recibió la noticia de la muerte de su hijo Eduardo en un accidente aéreo.

En diciembre de 1942 fallece su esposa y la salud del general decae rápidamente, para morir en enero de 1943, pocos meses antes de un nuevo golpe que cambiaría los destinos de Argentina.

Ver: La Decada Infame

Fuentes Consultadas:
Historia 3 La Argentina y el Mundo de José C. Astolfi – Editorial Kapelusz
Historia 5 Instituciones Políticas y Sociales de Argentina desde 1810 de José Cosmelli Ibañez – Editorial Troquel

Biografia de Juan Agustin Garcia Sociologo e Historiador Argentino

Biografia de Juan Agustín García Obra Científica-Sociológica

La labor desarrollada por Juan Agustín García (1831-1923) tuvo un doble mérito: destacó la existencia de fenómenos sociales argentinos, susceptibles de una interpretación científica, y afirmó que nuestras instituciones, a pesar de sus etiquetas extranjeras, se han formado en base a nuestros antecedentes políticos y económicos.

Las fuentes de la sociología argentina no debían buscarse, por eso, en las opiniones sostenidas por los teorizadores de la ciencia social sino en las informaciones que nos suministran los expedientes, cartas de gobernadores, quejas de comerciantes y estancieros, crónicas, tradiciones, etc., las cuales nos permitirán lograr una reconstrucción real de los conceptos sociales dominantes en el pasado.

juan agustin garcia sociologo

Introducción al estudio del derecho argentino (1896) fué su primer intento de explicar el espíritu de nuestras instituciones y códigos.

Le siguieron, El régimen colonial (1898), trabajo en que presentó una multitud de datos sobre las prácticas, costumbres y creencias dominantes, destacando que el virreinato fué un «período de transición de nuestro derecho en la lucha sorda y temible entre el Estado y el individuo, entre el derecho teórico y el que las fuerzas desenvuelven, lucha que llegaría a su apogeo con los caudillos, las montoneras y la anarquía»; Introducción al estudio de las ciencias sociales argentinas (1899), obra en la que destacó el carácter nacional de las ciencias sociales y jurídicas y las vinculó con nuestra tradición liberal; La ciudad indiana, publicada en 1900, es su obra más orgánica y está consagrada a estudiar nuestra sociedad colonial.

Su mayor mérito consiste en haber sido el punto de partida de la revisión de los prejuicios, que hasta entonces dominaban, acerca de nuestro pasado durante los siglos XVII y XVIII.

Sostuvo García en esta obra que las características del país crearon determinadas formas de vida, económicas, sociales y políticas, que generaron una serie de factores sociales que se destacan como fuerzas dinamizadoras del pasado colonial.

Uno de ellos es el «culto nacional del coraje», que traducido en el valor personal se convierte en la medida de los valores sociales para clasificar a los hombres.

Este sentimiento fué el que provocó el localismo exacerbado que, entre nosotros, substituyó al Estado por el caudillo y creó un problema político, que llegó a su apogeo en la primera mitad del siglo XIX.

La incapacidad de concebir la autoridad del Estado, condujo a un segundo sentimiento: el «desprecio por la ley», que tuvo su origen en las actividades contrabandistas que en la colonia tuvieron extraordinario desarrollo, con la complicidad de las autoridades españolas.

Estos sentimientos se vinculan al espíritu de lucro desmedido, inseparable del optimismo o «fe en la grandeza futura del país».

La obra de García es singularmente valiosa por su estudio de la propiedad, la familia, las clases sociales y la formación del carácter nacional en la época colonial.

Se resiente, sin embargo, por su posición antiespañola, ya que, gara él, los tres siglos de la dominación hispánica —que no contuvieron valores políticos, económicos y morales— impusieron rumbos fijos a nuestra sociedad, los cuales sintetiza en el «predominio del concepto clásico del Estado-providencia, centralización política, papel inferior y subordinado de las asambleas; y en el pueblo, para acentuar y fortificar estas tendencias, el desprecio de la ley convertido en instinto, en uno de los motivos de la voluntad».

«Quizá algunos de los datos que he acumulado con toda paciencia —escribió García en la «Introducción» de su obra— puedan ser útiles al hombre de talento y de estilo que resucite ese pasado, lleno de interés y vida para el que sabe observarlo.

Por otra parte, era necesario indicar los verdaderos métodos de estudio a la juventud; decirle que hay fenómenos sociales argentinos, tan susceptibles de una interpretación científica como los europeos; que el país acepta gustoso la moneda fiduciaria, porque siempre ha vivido bajo ese régimen; que su poder ejecutivo es fuerte y poderoso, porque desde su primer gobernador, a fines del siglo XVI, todos tuvieron mano dura; que el desprestigio de los viejos Cabildos coloniales ha influido en el papel político de los congresos; mostrarle los antecedentes políticos y económicos que han formado nuestras instituciones criollas, a pesar de sus rótulos yanquis; a pesar de que se crea a pie firme que existe una ciencia constitucional independiente de una sociología argentina, cuyas fuentes se encuentran en los legistas norteamericanos».

Fuente Consultada: Historia de la Cultura Argentina de Manuel Horacio Solari Editorial «El Ateneo»

Ampliar: Primeros Naturalistas Argentinos

La Educación Pública en Buenos Aires Colonial

Primeras Escuelas en Buenos Aires Colonial Educación Pública

Saber leer y escribir era en la época colonial un privilegio del que gozaba una pequeña minoría de la población, ya que había muy pocos colegios, la enseñanza se pagaba y las familias de recursos suficientes como para contratar un maestro particular tampoco abundaban.

Francisco de VitoriaLa primera escuela que conoció Buenos Aires fue fundada en 1605 por Francisco de Vitoria, que recibió el apoyo de Hernandarias de Saavedra y la anuencia de las autoridades, Don Francisco cobraba dos pesos mensuales por enseñar a escribir y un peso por iniciar a sus alumnos en los senderos de la lectura.

A pesar de que con posterioridad el Cabildo autorizó a varias personas a impartir enseñanza fijándoles la suma que debían cobrar por sus servicios, el primer colegio estable que tuvo la ciudad fue el que fundó en 1622 la Compañía de Jesús en el convento de San Ignacio.

En realidad, casi todas las escuelas importantes de esa época fueron obra de los jesuítas, y a ello se debió que la enseñanza se perjudicara cuando la Corona expulsó de España y sus colonias a la Compañía en 1767. Cuatro   años  y  algunos   meses después de la expulsión, el entonces gobernador Vértiz consultó a los cabildos eclesiástico y seculai sobre el  destino que se daría al dinero y a los edificios confiscados, a la orden jesuítica.

Asimismo, inquiría acerca de «los  medios do establecer escuelas y estudio, generales para la enseñanza y educación de la juventud». Se le respondió que debían crearse un internado y una universidad, proyecto que desde entonces ocupó a don Manuel de Basavilbaso, procuradoi general de la ciudad, quien debía formular el plan de estudios, estimar el costo anual  de las tan educativas y otros pormenores relacionados con la proyectada universidad.

Según   su   parecer,   era necesario nombrar un preceptor de gramática,   otro  de   «mínimos» (alumnos principiantes de gramática) y dos maestros de filosofía, y establecer cátedras de teología escolástica, teología dogmática, teologia moral, derecho canónico, de recho civil y derecho de Castilla, entre otras.

En la nómina brillaban por su ausencia las ciencias exactas, pero es bastante comprensible; ya que programas, materias y presupuestos debían ser aprobados por la Corona española, y si algo caracterizaba la educación en la península ibérica era el énfasis dado a las disciplinas teologales y la escasa atención dispensada a las tiendas naturales.

De todos modos, había clara conciencia de la necesidad de difundir los conocimientos científicos, y esto se trasluce en el informe elevado al gobernador: se recalcaba en él la Conveniencia de que los hijos de Buenos Aires y otras comarcas del futuro virreinato tuvieran oportunidad de aprender al menos rudimentos de matemática, geometría « náutica, «ciencias que prescriben al hombre reglas para arribar al grado de ser útil en los combates y para vencer con el arte las resistencias de la naturaleza».

Pero la aspiración porteña de temer una universidad quedó trunca; a pesar de que en 1778 se dictó una  real   orden  que   disponía su creación,  el   marqués   de   Loreto, tucesor de Vértiz, no la cumplió y el   proyecto quedó paralizado.

El principal  establecimiento  educativo de la ciudad siguió siendo por argos años el Real Colegio de San Carlos, fundado el 3 de noviembre de 1783 merced al apoyo entusiasta del virrey Vértiz.  Contaba con cátedras   de   latinidad,   filosofía  y eología, y aunque el  nivel  de  la enseñanza era excelente, para obtener un doctorado en derecho o para ordenarse sacerdote era preciso viajar a Santiago de Chile, charcas —en lo que es hoy Bolina— o Córdoba, en cuya universidad se autorizó la enseñanza de! Berecho sólo en 1796.

La de Buenos Aires, por su parte, durmió en-fcarpetada en los despachos del gobierno hasta mayo de 1819, cuando Juan Martín de Pueyrredón envió al Congreso Constituyente un proyecto de creación de la universidad, que fue aprobado de inmediato.

Como por esos días las tempestades políticas barrían el país de un extremo al otro, y la inestabilidad de las autoridades dificultaba todas las tareas, el nacimiento de la institución demoró casi dos años más. Se concretó recién el 14 de febrero de 1821, cuando el presbítero Antonio Sáenz comunicó a las autoridades que, en virtud de los poderes conferidos a su persona en 1816, había negociado un concordato con el obispado para la creación de esa casa de altos estudios.

Sáenz —cuya gestión fructificó muy pronto— acompañaba su notificación con un reglamento universitario provisional. El gobierno lo autorizó a formar la «corporar ción» de acuerdo con esas reglas y a encarar la creación de los distintos departamentos universitarios.

En el plan de Sáenz se proyectaban los departamentos (luego llamados facultades) de ciencias sagradas, jurisprudencia, medicina, matemáticas y estudios preparatorios. Su capacidad y el esfuerzo que desplegó en todo momento le valieron ser nombrado rector del flamante establecimiento, inaugurado el 12 de agosto de 1821 con un acto celebrado en el templo de San Ignacio.

La crónica de la ceremonia fue relatada prolijamente por el periódico Argos, que en su edición del 18 de agosto dijo: «El pueblo se hallaba verdaderamente exaltado de alegría, y ha dado a conocer hasta qué grado es entusiasta por las letras». Se concretaron así una aspiración en la que el sacerdote había estado, curiosamente, acompañado por un político liberal: Bernardino Rivadavia.

Fuente Consultada:
Hombres y Hechos de la República Argentina Editorial Abril

La Doctrina Drago Origen y Objetivo del Principio Historia

Origen y Objetivos De La Doctrina Drago

luis maria drago

Luis María Drago (1859-1921), jurista, político y escritor argentino. Nació en Buenos Aires y estudió la carrera de Derecho. Entre 1902 y 1903 fue ministro de Relaciones Exteriores de su país, y más tarde pasó a ser miembro del Tribunal Permanente de Arbitraje de La Haya (Países Bajos). Drago es principalmente conocido como autor de la denominada Doctrina Drago, cuyo propósito era servir de corolario a la Doctrina Monroe de 1823.

A principios de siglo Venezuela le halló ante la imposibilidad de saldar las deudas contraídas tiempo atrás con las principales potencias europeas; por este motivo fue seriamente advertida por Inglaterra, Italia y Alemania en 1902: si no pagaba, se exponía a graves represalias.

En realidad, la intervención Estaba prácticamente en marcha, pues antes de lanzar sus a menazas, Alemania e Inglaterra consul-taron la opinión de los Estados Unidos, que fue resumida en un memorándum dirigido a Alemania por el secretario de Estado, Hay, el 16 de diciembre de 1901: «No garantizamos a ningún Estado contra la represión que su mala conducta pudiera acarrearle…».

En los últimos días de 1902 el ministro argentino en Washington, García Merou, comunicó a su gobierno la agresión que se estaba urdiendo contra Venezuela, y el Ministro de Relaciones Exteriores argentino, Luis María Drago, fijó entonces una posición clara.

Luego de una serie de consideraciones icerca de las relaciones entre prestamistas y prestatario,  afirmó que nuestro gobierno se había sentido alarmado «al saber que la falta de pago de los servicios de la deuda pública de Venezuela se indica como una de las causas determinantes del apresamiento de su flota, del bombardeo de uno de sus puertos y del bloqueo de guerra rigurosamente establecido para sus costas. Si estos procedimientos fueran definitivamente adoptados, establecerían un precedente peligroso para la seguridad y la paz de las naciones de esta parte de América. El cobro militar de los empréstitos supone la ocupación territorial para hacerlo efectivo, y la ocupación territorial significa la supresión o subordinación de los gobiernos locales en los países a que se extiende».

Las consideraciones de Drago cayeron como un baldazo de agua fría sobre los acreedores de Venezuela, y su tesis fue debatida en todos los círculos diplomáticos. Cuatro años más tarde el derecho internacional la consagraba en La Haya como un precepto que debía regir las relaciones entre todos los pueblos de la Tierra.

Fuente Consultada:
Hombres y Hechos de la República Argentina Editorial Abril

 

Italia No Reconoce la Independencia de Argentina Incidentes

Incidente Con Italia Por No Reconocer la Independencia de Argentina

INCIDENTE ENTRE ITALIA Y LA ARGENTINA: A mediados de 1834 Buenos Aires recibió la visita de varios oficiales de la fragata de guerra sarda Ammiraglio de Geneys, que había conducido a Río de Janeiro al representante diplomático del reino de Cerdeña, uno de los estados más importantes del entonces fraccionado territorio italiano.

Los viajeros fueron muy bien recibidos, y su presencia alentó las inquietudes tendientes a incentivar el intercambio entre Cerdeña y las Provincias Unidas, Ante el pedido de algunos vecinos y comerciantes, el embajador sardo en Brasil, conde Palma, nombró agente consular a don Pedro Plomer, un fuerte comerciante de plaza.

Manuel Vicente Maza

Sin embargo, una medida dictada por el gobernador Manuel Vicente Maza malogró el intento diplomático, puesto que un decreto firmado por él en octubre de 1834 estableció que no se admitiría «cónsul alguno general, ni particular, ni ninguna otra clase de Agente de Comercio, de cualesquiera de los Estados o Naciones que no hayan reconocido la independencia de la República».

Las relaciones diplomáticas formales se establecerían recién dos años más tarde, cuando llegó a Buenos Aires el barón Enrique Picolet d’Hermillon, enviado del rey de Cerdeña, quien no tardó en firmar un protocolo por el cual Su Majestad reconocía la independencia argentina.

El documento, firmado el 12 de mayo de 1836 y ratificado el 18 de septiembre, hizo de Cerdeña el primer Estado italiano que estableció relaciones oficiales con nuestro país y el quinto que reconoció su independencia. Nombrado cónsul general de Cerdeña en el Plata, el barón Picolet d’Hermillon  entabló   muy  cordiales   relaciones con las autoridades, pero hacia 1840-45, cuando se cernía el bloqueo anglo-francés sobre el país, tomó posición en favor de la agresión europea.

Para peor los navíos sardos intervinieron en la expedición franco-inglesa que remontó el Paraná, y un subdito del reino —José Garibaldi— saqueó la ciudad de Gualeguaychú.

Garibaldi en Argentina

Obviamente, por ese tiempo las funciones del barón sufrieron una brusca interrupción —Rosas lo tildó de «enemigo perverso y sanguinario», pero una vez pasada la tormenta volvió a su tarea diplomática. El 11 de agosto de 1848 anunció al ministro argentino de Relaciones Exteriores, Felipe Arana, que el rey Carlos Alberto había abrazado la causa de la unidad italiana, y que a partir de entonces la nueva bandera de su reino sería la tricolor.

Arana respondió de inmediato comunicándole que no bien la goleta de guerra Fama enarbolara el nuevo símbolo, éste sería saludado con los 21 cañonazos de estilo. De esta manera Buenos Aires vio flamear por primera vez la bandera tricolor de Italia el 13 de agosto de 1848, y los sardos que vivían en la ciudad celebraron con júbilo el acontecimiento.

Sin embargo, pocos días después un entredicho derivado precisamente de esos festejos tuvo serias consecuencias: Picolet increpó en público al jefe de policía porteño por no haber permitido que los subditos sardos colocaran la bandera en sus casas sin autorización del gobierno —como entonces prescribían las reglamentaciones— a causa del incidente, el diplomático fue expulsado del país. Dos años más tarde Víctor Manuel II procedió a designar un nuevo representante, que fue reconocido en 1850.

Fuente Consultada:
Hombres y Hechos de la República Argentina Editorial Abril

Zabala Juan Maratonista Argentino El Ñandú Criollo Medallo Oro

Zabala Juan Maratonista Argentino
Medalla de Oro Juegos Olímpicos de Londres

Zabala Juan Carlos Maratonista Medalla Oro

El maratonista rosarino Juan Carlos Zabala brilló en los Juegos Olímpicos por su hazaña atlética.Fue tan agotadora que debió estar los siguientes dos días sin apoyar los pies y postrado en una cama durante 24 horas,. El atleta estadounidense, Jesse Owens, lo invitó a la ciudad del cine americano y le presentó a la famosa actriz Ginger Rogers. Aunque su corazón estaba guardado para alguien más.

El apodo se lo puso un periodista   del   diario  porteño  Crítica, que como todo el periodismo de la década del treinta comenzó a relatar con entusiasmo los resonantes triunfos que obtenía Juan Carlos Zabala en las pistas del Viejo Mundo.

En  realidad,  la campaña europea  del  maratonista  rosarino había sido precedida por una sucesión   de   victorias   locales   que culminaron cuando ganó el campeonato sudamericano correspondiente a los diez mil metros llanos.

Prestigiado  por esas  victorias,  a mediados de 1931 partió a Francia junto con el entrenador Alejandro Stirling, y poco después corrió en Berlín una carrera con el finlandés Paavo Nurmi, que era entonces la estrella máxima en pruebas de largo aliento.

De físico esmirriado y baja estatura, Zabala fue pronto objeto de chanzas e ironías para los cronistas deportivos germanos, pero su actuación pronto las trocó en admiración: llegó segundo, apenas unos metros detrás del gran Nurmi, que lo pasó en los últimos tramos.

Desde  entonces  todo  el mundo siguió con interés su campaña: de 36 carreras sólo perdió dos y empató una, y además tuvo la satisfacción de batir el récord mundial de los treinta kilómetros. Estas actuaciones lo conviritieron en una firme esperanza argentina en   los juegos  olímpicos de  Los Angeles, adonde partió a mediados de 1932.

El 7 de agosto los 75.000 espectadores que colmaban el estadio olímpico de esa ciudad contemplaron con escepticismo a ese delgado muchacho de veinte años que llevaba puesta una gorra blanca y que encabezó el pelotón a la salida del estadio. Dos horas, 31 minutos y 36 segundos más tarde el argentino regresaba primero al punto de partida luego de pasar en el último tramo al inglés Wright.

En  la Argentina de  1932, agobiada   por   una   aguda   depresión económica,   el  triunfo  de Zabala fue una de las noticias más festejadas del año, y el «Ñandú» criollo pasó   a   integrar   la   galería   de grandes  valores  del  deporte  nacional.

zabala medalla de oro en Londres

En 1931 en os Juegos Olímpicos de Los Ángeles , Juan Carlos Zabala rompió con la tradición en que siempre las maratones eran  ganadas por los europeos y lo hizo en un tiempo único:2h 31′ 36”. Siendo muy joven , con apenas  20 años y arrancando por delante de sus rivales, el «ñandú» argentino llegó con una ventaja de 20” sobre el británico Samuel Ferris y obtuvo el oro.

Antes de los siguientes Juegos Olípicos de 1936 a realizarse en Berlín, debió dejar de correr debido a una lesión física, se casó con una dinamarqués radicada en Buenos Aires llamda Elsa, se traslandan a Alemania donde trabajó como profesor de educación física, pero siempre con su corazón en la amada Argentina.

Falleción el 24 de enero de 1984, sus incansables piernas dejaron de correr para siempre, pero ssus pasos quedaron marcados en la eternidad del atletismo argentino.

Biografia de Hudson Guillermo Obra Científica

Guillermo Hudson nació en Quilmes , el 4 de agosto de 1841 ( fallece en 1922), hijo de padres norteamericanos. Fue escritor y un destacado naturalista argentino que vivió en Inglaterra, gran amante de la naturaleza. Realizó extensos viajes, en los cuales pudo estudiar el interior de Argentina, Uruguay y Brasil. En 1874 viajó a Inglaterra, donde luego residiría. Allí se casó con Emily Wingrave.

Guillermo Hudson

Los padres de Hudson eran norteamericanos: Daniel Hudson, nació en Massachusetts y Carolina Augusta Kimble, en Maine. Como las familias de ambos no querían autorizar el noviazgo, los jóvenes se marcharon a Boston, donde se casaron y, desde allí, seis años después, emprendieron viaje hacia América del Sur.

El Río de la Plata los atrajo y, con el pequeño capital que tenían, compraron ovejas y un terreno, en el partido de Quilines, provincia de Buenos Aires, República Argentina. Una pequeña estancia, llamada «Veinticinco ombúes» -hoy museo-, fue el lugar donde nació, el 4 de agosto de 1841, Guillermo Enrique Hudson.

Hijo de aquellos puritanos emigrados, que hicieron suya la historia de capuletos y mónteseos, el niño fue creciendo junto a otros cinco hermanos (tres varones y dos mujeres), en medio de una vida libre y natural..

Más adelante, la familia se trasladó a Chascomús, donde el padre, junto a las tareas del campo, para aumentar sus magros ingresos, atendía también un comercio. La madre, mientras tanto, seguía educando a los hijos y les inculcaba su amor por los pájaros y las flores, por los árboles y las plantas. Se detenía con ellos, muchas veces, para contemplar la belleza de un paisaje o, simplemente, la clara limpidez del cielo.

Cuando Guillermo, apenas adolescente, cayó gravemente enfermo, este acercamiento con su madre se acentuó. Ella lo atendía y lo cuidaba; dialogaban a toda hora y, en tales conversaciones, prevalecía siempre un tema: el de la Naturaleza. Carolina Augusta Kimble murió cuando Guillermo ya tenía 31 años.

Fue, para él, una pérdida irreparable. La familia volvió a «Veinticinco ombúes» y Guillermo Enrique Hudson -un hombre con alma de adolescente- se alistó en el ejército, como soldado de caballería. Pero su vocación, su firme, su indeclinable vocación, era la de naturalista: zoólogo, ornitólogo, botánico. ..

Trató de organizar un museo de pájaros y, tras estudiarlos con todo detalle, se puso en contacto con Burmeister, que dirigía el Museo de Historia Natural, en Buenos Aires. Este destacado investigador lo orientó en su afición y, al poco tiempo, ya enviaba trabajos y colecciones al Instituto Smithsoniano de Washington y a la Sociedad Zoológica de Londres.

Viajero infatigable, Hudson recorrió el Uruguay y el Brasil, el Chaco y la Patagonia, lugares donde recogió abundantísimo material que luego utilizaría en sus futuros trabajos. Estos pueden ser clasificados en dos categorías: Io) los libros literarios, como «Allá lejos y hace tiempo» (recuerdos de su primera infancia), «La tierra purpúrea» (maravillosa novela descriptiva sobre el Uruguay) y «El ombú (estampa del campo argentino donde se incluye un cuento perfecto: el del overo); 2o) los libros científicos, como «Pájaros de Río Negro, en la Patagonia» (su primera publicación, realizada, en inglés, por la Sociedad Zoológica de Londres), los dos tomos de «Ornitología argentina», «El libro de un naturalista» y «Pájaros del Plata», por no citar sino algunos, entre sus múltiples aportes.

Todos ellos fueron editados en Inglaterra, país al cual Hudson se trasladó a los 46 años, ya formado, y donde, al año siguiente, se casó con Emily Wingrave, fueña de la pensión donde vivía y que, pese a ser mayor que él, lo acompañó durante toda su vida y lo admiró y comprendió como nadie.

Ella murió en marzo de 1921 y Hudson, a los 81 años, el 18 de agosto de 1922.

Nuestras especies de pájaros, que absorvieron el interes científico de Hudson.

especies de pajaron de rio de la plata

Fuente Consultada:
Enciclopedia Ciencia Joven Fasc. N°42 Guillermo Hudson Edit. Cuántica

Biografia de Dali Salvador Cronologia y Resumen de su Vida

Biografía de Dalí Salvador
Cronología de su Vida y Amores

BIOGRAFÍA DE Salvador Dalí. Pintor español. Nació en Figueras (Gerona) en 1904. Estudió en Madrid y completó su formación en París. Comenzó como puntillista, y después de recibir la influencia del italiano Chirico y la del constructivismo, se unió, en 1929, al movimiento surrealista. En 1939 marchó a los Estados Unidos, donde residió hasta su regreso a España en 1949.

En su obra surrealista, inspirada en las doctrinas de Freud y los hallazgos irracionales de Max Ernst, intentó expresar los contenidos subscondentes con un crudo verismo. Su técnica, muy hábil, se inspira en los renacentistas. La temática religiosa predomina en las obras de los últimos años. Artista muy discutido, las polémicas que ha suscitado han contribuido poderosamente a darle popularidad.

Es también autor de obras literarias. Entre sus pinturas, citamos: La madona de Port-LIigat, Leda atómica, Familia de centauros marsupiales, La persistencia de la memoria, Mariposas, Jirafa de fuego, Espiga de trigo, La carroza, Cesta de pan, Cristo de S. Juan de la Cruz, La cena, Christus Hipercubus, etc.

Entre sus obras literarias, destacan: La mujer visible, El amor y la memoria, La conquista de lo irracional, Metamorfosis, de Narciso, La vida secreta de Salvador Dalí, Rostros ocultos; etc. Ha ilustrado Les chants de Maldosor, de Lautréamont, Nuits partagées, de Paul Éluard, Don Quijote de la Mancha, etc. En colaboración con Buñuel realizó dos films: Le chien andalou (1928) y I´ Age d´or (1930).

salvador dali, artista

DALÍ, SALVADOR (nacido 1904-muerto 1979). Pintor y diseñador español de renombre internacional, uno de los mayores pintores surrealistas de nuestro tiempo. Su mujer, Gala le sirvió de modelo en numerosas obras, como en la última Los tres enigmas de Gala (1982). El artista destaca también por su producción de dibujos y grabados e ilustraciones para libros. En la actualidad existen el Museo Dalí en Figueras (Gerona), fundado por el mismo y el de Cadaqués (Gerona), con más de 1.200 obras entre pinturas, dibujos y diseños. Desde la muerte de su esposa (1982) reside en el castillo de Púbol (Gerona), donde continúa su labor pictórica.

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RESUMEN DE SU VIDA Y OBRA ARTISTICA:

Salvador Dalí nació el 11 de mayo de 1904 en Figueras, importante centro urbano de la región gerundense del Ampurdán. Su padre, Salvador Dalí i Cusí, era un hacendado notario de ideas librepensadoras. Su madre, Felipa Domenech i Farrés, profesaba un catolicismo ortodoxo que contrastaba vivamente con el ateísmo paterno.

En casa de los Dalí, que habían tenido otro hijo en 1898 y que murió de meningitis poco antes de nacer Salvador («Mi hermano pudo ser un frustrado ensayo mío», comentaría éste), vivían, además del matrimonio, la abuela, una tía y la nodriza, trío que componían el coro de la madre a la hora de alabar la hermosura y las dotes del pequeño Salvador, que así fue creciendo en un ambiente de adoración, el cual potenció su incipiente egocentrismo.

En un principio, su padre le llevó a un colegio laico, en el que el maestro intentaba demostrar la inexistencia de Dios, alzando un reloj para que Dios lo destruyera en el plazo de cinco minutos. Al no ocurrir el hecho, el maestro concluía que Dios no existía. Pero después el padre, en contra de sus propios criterios y de la voluntad del niño, le cambió de colegio para llevarle a uno de frailes.

Desde pequeño Salvador ya demostraba un gran afán de destacar, de sentirse el centro de interés de todas las personas que le rodeaban y de hacer destacar su ya original personalidad. Dalí, que demostraba poseer una inteligencia poco común, era el asombro de sus compañeros de colegio. A los nueve años, Salvador realiza sus primeras telas en el lavadero de su casa, que ha convertido en provisional estudio. Las obras obtienen una gran aprobación por el círculo de amistades de la familia y un año después pinta su primer autorretrato, El niño enfermo.

Durante estos años de adolescencia, que según su hermana Ana María Dalí, los dedicaba a practicar con gran ahínco la pintura, Salvador se entusiasma también por los libros que su padre guarda en la biblioteca y se hace gran admirador de Voltaire, de quien lee y relee su Diccionario filosófico, y de Nietzsche, que le impresiona por su Así hablaba Zaratustra, textos que en buena parte prepararon el terreno para que pudiese leer con mayor aprovechamiento, años después, las obras dé Freud, que serían de gran trascendencia para su evolución pictórica.

Los continuos progresos que Dalí hace en la clase de Juan Núñez deciden a su padre hacerle ingresar en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, en aquella época (1921) el centro más prestigioso de las enseñanzas plásticas en Madrid, España.

En su primera estancia en Madrid, había sido admirado y admitido en el círculo más avanzado de la Residencia de Estudiantes, formado por García Lorca, Rafael Barradas, Pedro Garfias, Luis Buñuel, etc. Estos nuevos amigos supusieron un cambio de vida del pintor, que gustaba de hacerse ver en los lugares más frecuentados por la intelectualidad madrileña luciendo una elegante indumentaria.

Fue expulsado temporalmente de la Escuela, Dalí regresa por una temporada a su Figueras natal y allí es encarcelado poco más de un mes, quizá como represalia por la actividad política de su padre. Durante su forzado alejamiento de la Escuela de Bellas Artes de Madrid, Dalí realiza su primera exposición individual en las galerías Dalmau de Barcelona.

En 1926 participa en la Exposición de Artistas Ibéricos, junto con Bores, Palencia, Ferrant, Cossío, Alberto, etc., y realiza una de sus obras, La cesta de pan, en la que apura al máximo los efectos de realidad hasta llegar a conseguir una obra en la que su único protagonista es el virtuosísimo técnico renacentista.

En 1927 Dalí llega a París, acompañado de su tía y su hermana, visita el Louvre, el museo Grevin, va a Versalles, se encuentra con Picasso y queda entusiasmado por las manifestaciones surrealistas, que sin duda, conjugan a la perfección con su peculiar modo de ser. Sus primeras impresiones las traslada a la que podríamos denominar su primera obra surrealista, La sangre es más dulce que la miel.

Cada vez más, Dalí se va alejando del mundo de lo convencional y establecido e intenta llegar a los más altos límites de lo absurdo. En el verano de 1927, Dalí, recibe la visita de Joan Miró, acompañado de Pierre Loeb, y junto con Sebastián Gasch y Luis Montanyá suscribe el Manifest Groe, que propugna un arte revolucionario.

Con Éluard y Bretón, en 1930, Dalí lleva a cabo la redacción del texto L’Immaculée Conception, ensayo que pretende ser una simulación de paralisis general. Las telas de esta época (Seis apariciones de Lenin en un piano, Persistencia de la memoria, Nacimiento de los deseos líquidos) transcurren en amplios espacios, en los que parecen flotar o, simplemente, estar, unos cuerpos gelatinosos, que se derriten, que se acompañan de muletas para soportar algunas de sus extremidades y que llegan a alcanzar la dialéctica del absurdo.

En 1931 Dalí, con apenas veinticinco años, alcanza ya importantes cimas de popularidad. Revista de Occidente publica en aquel año (1929) la Oda a Salvador Dalí, de García Lorca.

El 14 de noviembre de 1934 llega a Nueva York y desciende del avión con un enorme pan debajo del brazo; pocos días antes había sido expulsado definitivamente del grupo surrealista. Durante esta primera estancia en los Estados Unidos, realiza su famoso retrato de Mae West en el que el rostro de la actriz puede ser visto también como un interior de un gran salón.

Durante la guerra civil española, que evocó en una notable obra, Premonición de la, guerra civil, Dalí viaja a Italia y se instala en la casa del poeta Edward F. W. James y por mediación de Stefan Zweig conoce a Freud, cuyas teorías tanto habían influido en su obra.

En 1940, el museo de Arte Moderno de Nueva York organiza una exposición de su obra, muestra que, años después, recorre las principales ciudades estadounidenses aumentando así la fama de Dalí. Éste trabaja entonces sin cesar. Realiza la coreografía del ballet Laberinto, escribe la Vida secreta de Salvador Dalí; en 1943 ilustra las Memorias fantásticas de Maurice Sandoz; un año después escribe la novela, Hilden Faces y diseña de nuevo una coreografía para ballet, en este caso Café de Chinitas.

En 1948 Dalí regresa a España y se había instalado en Port-Lligat, comprando una pequeña cabana de su amiga Lydia, mujer que le había ayudado en otras ocasiones y famosa por haber alojado en su casa a Picasso y a Eugenio D’Ors.

En 1961, después de realizar algunas obras de cierto interés, como las ilustraciones correspondientes al Laberinto de Maurice Sandoz (1957) y su Coronación del Papa Juan XXIII (1959), Dalí pinta una interpretación de la Batalla de Tetuán, con concepciones abstractas en los fondos, obra con la que rinde homenaje a Mariano Fortuny, uno de los pintores catalanes que por su preciosidad técnica y monumentalidad más admira.

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CRONOLOGÍA DE LA VIDA DE SALVADOR DALÍ

1904  
Salvador Dalí nace en Figueras, el 11 de mayo.

1919
Primeras experiencias de escritura automática. Se funda la revista del movimiento surrealista, Littérature. El jazz invade Europa.

1921
Ingresa en la Real Academia de San Fernando, en Madrid. Hitler en la jefatura del Partido Nacionalsocialista. Bretón visita a Freud.

Dalí de niño y su mdre

1922
En calidad de miembro de la Asociación Catalana de Estudiantes, participa en una muestra colectiva que se realiza en las Galería Dalmau, en Barcelona. Descubre y es influido por las obras de de Chirico, Juan Gris y Picasso. Muere Marcel Proust. Joyce publica Ulysses.

1924
La Academia de San Fernando lo suspende por un año como consecuencia ele sus actividades en contra de algunos profesores. En este mismo año, lo detienen en Figueras con motivo de las actuaciones políticas del padre.Bretón publica el Manifiesto surrealista. Muerte de Lenin. Se funda la revista La Revolución Surrealista.  Muere Kafka.

1925
Presenta en las Galerías Dalmau su primera exposición individual. En el curso de ese año expone, asimismo, , en la muestra colectiva que presenta en Madrid la Sociedad de Artistas Ibéricos. Intensas lecturas de la obra de Freud. Eisenstein realiza El acorazado Potemkin. Primera exposición surrealista en París.

1926
Participa en una exposición colectiva de arte catalán moderno en el Círculo Artístico de Barcelona. También envía obras al Saló D’Avantguarda, de las Galerías Dalmau. Inicia su carrera de ilustrador con dos libros de autores catalanes. Se inaugura la Galería Surrealista en París. Eluard publica Capitule de la douleur. Muere Claude Monet.

1927
Primer film sonoro, El cantor de jazz. Ejecución de Sacco y Vanzetti. Aragón, Bretón.
Eluard y Peret se adhieren al Partido Comunista. Magritte se instala en París. Fundación del Partido Nacional Vietnamita.

1928
Bretón publica Nadja. Aragón y Bretón celebran «el cincuentenario de la histeria». Bretón publica El surrealismo y la pintura y Aragón El tratado del estilo’. Dalí fija su residencia en París. Aparece su firma al pie del resonante Manifest groe.

1929
Se adhiere al movimiento surrealista y pinta Le jeu lúgubre. Realiza con Luis Buñuel el film Un perro andaluz. Convive durante el verano en Cadaqués, con Buñuel, Rene Magritte y el matrimonio Eluard, Paul y Gala (Elena Diaranoff), que más tarde sería su mujer. Hace Le gran masturbateur. Bretón publica El segundo manifiesto surrealista.

1930
Expone en la Galerie Pierre Colle, en París, y asimismo toma parte en una muestra de collages que celebra el grupo surrealista en la Galerie Goemans. El mismo año p rblica La Femme Visible,, libro que comienza a dar formas a su método de exposición y análisis, que él denominó «Paranoico-crítico». Suicidio de Maiakowski. Se funda la revista El Surrealismo al Servicio de la Revolución.

1931
Colabora con Luis Buñuel en la realización del film L’Age d’or. Expone en la Galerie Pierre Colle. Proclamación de la República Española. Pinta: Persistance de la Mémoire y L’Amour et la Mémoire.

1932
Participa en la primera muestra surrealista que se presenta en los Estados Unidos, en el Wadsworth Atheneum, de Harford. Edita un guión cinematográfico titulado Babaou. Aragón rompe con el surrealismo.

1933
Exposiciones en la Librería Catalonia, de Barcelona, y en la Exposición del Salón des Surindépendents, en París. Realiza su primera muestra individual en Nueva York, en la Julien Levy Gallery. Hitler en el poder. Fundación de la revista Minotauro. Kan-dinsky participa como invitado de honor de los surrealistas en la muestra de los Surindépendents. Bretón publica Le Messagc Antomatique.

1934
Realiza las ilustraciones para Los cantos de Maldoror, de Lautréamont. Marcha a Londres para inaugurar una muestra en la Zwemmer Gallery. Expone junto con Gia-cometti, en la Julien Levy Gallery, de Nueva York. Se afianza en la URSS la teoría del realismo socialista.

1935
Publica La conquéte de l’irrationel. Procesos de Moscú. Suicidio de Crevel. Exposición internacional del surrealismo en Copenhague, en las Canarias y en Praga. Ruptura final del movimiento surrealista con el Partido Comunista.

1936
Decora los muros de la residencia de Mr. Ed-ward James. Toma parte en la muestra internacional del surrealismo que presentan en Londres las New Burlington Galleries. Al estallar la guerra civil española, comienzan sus disensiones con el movimiento surrealista, primero de carácter político y,muy pronto por motivos estéticos. Fusilamiento de Lorca. Exposición en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, de Arte Fantástico, Dada y Surrealismo.

1937
Bretón publica L’Amour fou. Exposición internacional del surrealismo en Japón. Bernanos publica Los grandes cementerios bajo la luna.

1938
Hitler ocupa Austria. Bretón y Eluard publican el Dictionnaife abrégé du surréaiisme. Bretón y Trotski publican Por un arte revolucionario independiente. Matta pinta la serie Morfologías psicológicas.

1939
Termina la guerra civil española. Muere Freud. Principia la segunda guerra mundial.   Eluard rompe con el surrealismo.

1940
Lo sorprende en París la segunda guerra mundial. Regresa a España, trasladándose luego a Lisboa y regresando finalmente ¿ los Estados Unidos.
Escenografía y decorados para su  Labyrinth. Exposición retrospectiva en e. Museo de Arte Moderno de Nueva York. Muere Paul Klee. Exposición internacional del surrealismo en México. Los nazis ocupan Francia. Asesinato de Trotski.

1941
Dalí rompe defintivamente con Anché Bretón, refugiado en Nueva York. Alemania invade la URSS. Se instalan en los Estados Unidos Ernst y Masson. Bombardeo de Pearl Harbor. Orson Wells realiza El ciudadano. Bretón publica Génesis y perspectiva artística del surrealismo. Picasso hace público El deseo atrapado por la cola.

1942
Aparición de su autobiografía titulada La vida secreta de Salvador Dalí. Fundación en Nueva York de la revista VVV. Exposición internacional del surrealismo en Nueva York. Bretón publica Situación del surrealismo entre las dos guerras.

1943-1947
Exposición de retratos en las Knoedler Galleries. Decoraciones murales para la residencia de la princesa Artchil Gowrielli, en Nueva York. Publica Hieden Faces, novela que se desarrolla en la Francia ocupada. Escenografía y trajes para su ballet Mad Tristan, «primer ballet paranoico» y para el Café de Chinitas, ballet de la Argentinita, con tonadas populares españolas en arreglo de Federico García Lorca. Participa en la dirección de la película Spellbound, realización cinematográfica de Alfred Hitchcock.

Realiza su difundido cuadro Cesta de Pan, muy utilizado en la propaganda del plan Marshall. Ilustraciones para el Quijote. Lecturas de física y cibernética. Pinta: Equilibrio intra-atómico de una pluma de cisne. Leda atómica, etc. Muerte de Hitler. Muerte de Robert Desnos.

Bombardeo atómico sobre Hiroshima y Nagasaki. Muerte de Paul Valéry. Regreso de Bretón a París. Exposición internacional del surrealismo en París. Plan Marshall. Artaud publica Van Gogh o el suicidio de la sociedad. Richter realiza Sueños que el dinero puede comprar, filmado con la participación de Calder, Duchamps,  Ernst, Léger y Man Ray.

1950
Dalí se convierte al catolicismo.

1956
Pinta la Naturaleza muerta viviente (colección M. Brad G. Morse).

1959
El sueño de Cristóbal Colón (Museo de Arte Moderno de Nueva York).

1960
Nacimiento de una Divinidad (colección de la señora de Henry J. Heinz).

1962
Batalla de Tetuán (colección Huntington Hartford).

1969
Pinta el cielorraso del palacio Alleuis de Barcelonas

1970
Publica en las ediciones de Draeger Fréres, Dalí par Dalí.

1999
Muere en Figueres el 23 de enero.

Dali y su mujer Gala

ExplicaAlicia Misrahi, en su libro «99 amoresde la Historia»:

«La vida de Salvador Dalí (1904-1989) cambió en 1929 cuando conoció a Gala Éluard (1894-1982), cuyo verdadero nombre era Helena Ivanovna Diakonova. Se vieron por primera vez cuando ella visitó Cadaqués con su esposo, el poeta francés Paul Éluard, y su hija. Dalí estaba tan nervioso que no sabía qué decirle y en los largos paseos de aquellos días muchas veces empezaba a reír nerviosamente. Aunque él se enamoró locamente enseguida, ella pensaba al principio que era «insoportable y antipático».Ella se convertiría en el amor de Dalí y su inspiración como podemos ver en El gran masturbador (1929), que recoge precisamente las sensaciones de esos primeros paseos. Se casaron en 1934 y vivieron juntos cincuenta y tres años. Por este matrimonio, Dalí y su padre, quienes siempre habían tenido unas tensas relaciones, se dejaron de hablar.
La relación de Gala y Dalí fue complicada y basada más en el arte que en el amor, pues siempre se ha dicho que el auténtico gran amor de Dalí fue García Lorca. Sin embargo, la indefinición sexual del genial artista y su miedo al sexo hicieron que nunca llegara a aceptar al poeta.»

obra artistica de salvador dali

Gala, muy joven

LA MUSA TOTAL
Gala, que era una mujer adusta, tenía sin embargo una fuerza especial. Se convirtió en la musa de Dalí y fue la mujer de la vida del poeta Paul Eluard, quien continuó escribiéndole toda la vida como si ella fuera a volver con él. La suya no fue una separación total ya que siguieron viéndose esporádicamente. Eluard solía imaginarla o soñarla en fantasías eróticas: «Te veo por todas partes, en todo, sobre todo. Muero de amor por ti. Tu sexo me cubre el rostro, devora el mío, me cubre con tu belleza, cubre todo con tu belleza, con tu genio » (1930).
Eluard y Gala siempre habían defendido el amor sin ataduras y, de hecho, Gala se había acostado con varios pintores amigos, entre ellos Pablo Picasso.

ALGUNAS DE SUS OBRAS MAS CONOCIDAS:

obra artistica de Salvador Dali

La persistencia de la memoria, conocido también como Los relojes blandos es un famoso cuadro del pintor español Salvador Dalí pintado en 1931

obra artistica de salvador dali

1955: La Última Cena

obra artistica de salvador dali

«El descubrimiento de América por Cristóbal Colón»

obra artistica de salvador dali

1940: La Cara de la Guerra

obra artistica de salvador dali

1930:Salvador Dali, Mujer invisible durmiendo

obra artistica de salvador dali

Sueño causado por el vuelo de una abeja alrededor de una granada un segundo antes de despertar es un famoso cuadro del pintor español Salvador Dalí realizado en 1944

obra de salvador dali

1937:Cisnes que se reflejan como elefantes

Fuente Consultada:
99 Amores de la Historia Alicia Misrahi
Colección LOS HOMBRES Dalí, Fascículo N°32

Biografia de Quinquela Martín Artista Plástico Argentino Vida y Obra

Biografia de Quinquela Martín
Artista Plástico Argentino

El 20 de Marzo de 1890 fue dejando en la Casa de Expósitos un niño que se suponía había nacido tres semanas antes, es por eso que el día de nacimiento de Benito ha sido consignado como el 1º de marzo. Fue bautizado con los nombres de Benito Juan y se le asignó el apellido Martín. Su primer nombre fue en razón de ser bautizado el día de San Benito Abad, el 21 de marzo. Casi ocho años después, el 16 de noviembre de 1897 es adoptado por el matrimonio formado por Manuel Chinchella y Justina Molina, quienes vivían en la Boca del Riachuelo, donde vivió toda su vida el maestro.

Cursó tan solo los dos primeros grados de la primaria, y luego se dedicó a repartir el carbón que sus padres vendían a los vecinos del barrio.

Cuando cumplió 15 años su padre que descargaba carbón en el puerto, lo convocó a trabajar con él, pese a su físico poco adecuado para la tarea, pero su empeño y rapidez le hicieron ganar el apodo de «EL MOSQUITO».

Al poco tiempo, cuando cuenta 17 años, se inscribió en una academia para cursar dibujo y pintura, con le maestro italiano Alfredo Lázzari, quien fue su único maestro. Completó su formación autodidacta a través de lecturas en la biblioteca del Sindicato de Caldereros, y allí descubrió el libro «El Arte» del escultor francés, Auguste Rodin, que lo llevó a dedicar su vida a la creación artística.

Cuando cumple 20 años expone por primera vez sus trabajos en la Sociedad Ligure de Mutuo Socorro. En 1912 se le diagnostica un principio de tuberculosis y busca los purificadores aires de Córdoba para curar su enfermedad. Allí realiza una serie de paisajes acompañado al maestro Walter de Navazio. Retorna a los seis meses milagrosamente curado y convencido que debe reflejar, como decía Rodin, únicamente su vida y su ambiente, es decir pintar su aldea: La Boca del Riachuelo.

Miembro Honorario de la Universidad
El 14 de enero de 1972 se firmó en el Consejo Superior de la UBA la resolución por la cual se designaba a Benito Quinquela como miembro honorario de esa alta casa de estudios. En los considerandos de la resolución se expresa que el artista ha honrado y honra con su obra a la cultura argentina y al hombre de nuestro país, y que a ello se agrega «el ejemplo de toda una vida dedicada al arte, a la promoción de la cultura y a la misión de servicio por su generosidad para la comunidad y a través del fomento de la educación».

«Pero la resolución de la Universidad de Buenos Aires no es meramente eso, sino una expresión vocacional de reconocer públicamente, y sobre todo ante los jóvenes, lo que constituye un ejemplo capaz de alentar una meta. Cuando reciba usted el diploma y la medalla que lo acompaña, podrá apreciar todo esto y su aceptación será un bien para la Universidad».

Por último expresa: «Con el tiempo, maestro, la herrumbre cubrirá esa medalla produciendo el más antiguo de los pigmentos: ese mismo que crustifica los hierros de los barcos envejecidos o moribundos, que podrán desaparecer de la boca del Riachuelo, pero nunca de la imagen de sus cuadros».

LOS PRIMEROS AÑOS DE BENITO:

Al viejo Manuel [padre de Benito] lo que menos le gustaba era la decisión de su hijo de dedicarse intensamente a la actividad artística, porque estaba descuidando su trabajo en el puerto. Las discusiones eran constantes y tantos fueron los enfrentamientos entre Benito y su padre que un día, contra la voluntad de Justina, que apoyaba al joven en todos su proyectos, el joven pintor empacó sus bártulos y abandonó el hogar paterno. No fue Justina la única en lamentar ese alejamiento. El estómago de Benito también lo sufrió bastante. Aunque siguió trabajando en el puerto para ganarse el sustento, ya libre de la tiranía paterna dedicaba muchas más horas a la pintura que al carbón, y vivía de mate cocido y galletas marineras.

Tiempos vagabundos
La vida de Benito se convirtió casi en un vagabundeo. Vivió un tiempo en la Isla Maciel; allí frecuentó ladrones y malandras, entre los cuales se sentía perfectamente cómodo, según contaría años después.

En sus memorias dice que llegó a conocer una «academia del punguismo» con base en esa isla y que le ofrecieron formar parte de ella, pero no le interesó. En cambio, llenó varias telas con imágenes de la Isla Maciel y aprendió mucho de los punguistas; porque, además del arte del robo disimulado, cultivaban una serie de códigos de honor y hermandad que despertaron mucha admiración en el joven artista. Todas estas experiencias abrieron su mente y enriquecieron su pintura. Pasaron meses de errancia en los que Benito montó su taller en los lugares menos pensados, desde altillos hasta barcos (tuvo un estudio de pintura a bordo del «Hércules», un navío anclado que descansaba en el cementerio de embarcaciones de la Vuelta de Rocha). Sin embargo, este peregrinaje no duró mucho.

Podría decirse que la ley familiar fue más fuerte que la ley de la calle; pero, en realidad, no fue el respeto al padre lo que indujo a Benito a retornar al hogar, sino la nostalgia de la caricia materna y los ruegos de Justina que no vivía en paz sin él. Fue ella quien le dio un sabio consejo: «Si no te gusta el carbón, búscate un empleo del gobierno».

Siguiendo la recomendación materna, Benito consiguió un trabajo como ordenanza en la Oficina de Muestras y Encomiendas de la Aduana, en la Dársena Sur, no tan lejos de su querido puerto. Allí desarrollaba funciones «fundamentales» para el buen desempeño de cualquier oficina, como limpiar las ventanas y cebar mate; pero lo importante era que le quedaba tiempo para pintar a gusto.

De todos modos no duró mucho como empleado estatal. Comenzaron a pedirle labores de mensajero, y debía andar de aquí para allá transportando caudales. Un día pensó lo que podría pasar si le robaban una encomienda —había aprendido bastante de punguismo— y presentó su renuncia indeclinable. Pero ese tiempo de poco trabajo y mucha pintura dio sus frutos. A los pocos meses el pintor del puerto participó por primera vez de una exposición. Se trató de una muestra colectiva de todos los alumnos del taller de Alfredo Lazzari, y tuvo lugar en la Sociedad Ligur de Socorro Mutuo de La Boca. Esta sociedad celebraba su aniversario número veinticinco, y qué mejor forma de conmemorar el nacimiento de una mutual boquense que con la exhibición de las creaciones de sus hijos, los artistas de La Boca.

Participaron Santiago Stagnaro, Arturo Maresca, Vicente Vento y Leónidas Magnolo, todos principiantes y aficionados. Para cada uno de ellos fue un evento bello y memorable, pero para Chinchella fue especial: se trataba de su debut. Expuso cinco obras: un óleo titulado Vista de Venecia, dos dibujos a pluma que formaban parte de su Estudio de cabezas y dos coloridos paisajes pintados con tempera. Las obras oran algo torpes, las manos del artista no habían adquierido ido aún la maestría que las caracterizaría mas adelante. Lamentablemente las mayor parte de estas primeras obras ed Quinquella se han perdido y es imposible recuperarlas.

padres de quinquella

UN TESTIMONIO DE LA ÉPOCA:
Un pintor en la lluvia

Una mañana opaca en que la lluvia estaba al caer, peregrinando por La Boca nos detuvimos a contemplar a un pintor que, sentado en la proa de un velero, indiferente al mercante ir y venir de un barco en descarga, pintaba. Es decir, aquello no era pintar, era un afiebrado arrojar colores y más colores sobre el cartón. En manos de nuestro hombre el pincel iba, venía, describía giros, volvía y revolvía con amplitud majestuosa y segura; a su paso, dejaba gruesas huellas que parecían desordenadas e incongruentes en un principio, pero que bien pronto adquirían forma y cierta concordancia inarmónica, grotesca casi, para formar enseguida un cuadro de una belleza sorprendente; insospechable en un rincón gris y sucio del Riachuelo.

Cuando hubo terminado su tarea, abordamos al raro pintor y fácilmente entablamos charla. Se trataba de un buen muchacho, dulce y humilde, que pinta de pura afición, como siente la pintura, instintivamente. Avanzando en nuestra conversación, no nos costó obtener que nos invitara a ir hasta su casa, una de esas modestas casas típicas de La Boca.

Allí nos contó su historia, triste como pocas. Quinquela Martín es huérfano, pero aun es inclusero: hijo del amor, como él mismo se llama. Adoptado a los cinco años por sus actuales padres, un matrimonio de sencillos hijos de Italia, su infancia fue dura. Hasta los veinte años fue descargador y repartidor de carbón. Aún recuerda riendo sus primeros pujos en el diseño, carbón en mano, y haciendo víctima de sus inclinaciones a cuanta pared halló a su paso. A los veintiún años sintió la necesidad de instruirse sólo, sin ayudas externas, empezó febrilmente a aprender, comenzando casi por las primeras letras. Con tanto ardor se inició en esa nueva fase de su vida, que su físico, hecho a las rudas tareas materiales, fue incapaz de resistir, y el bravo muchacho se enfermó. Pasó una temporada en Córdoba y San Luis y de regreso adoptó la resolución definitiva que habría de cambiar fundamentalmente su vida.

Atacó la pintura abandonándolo todo. Solo, sin apoyo moral ninguno; sin un maestro que guiara sus primeros pasos, se dedicó por entero a la pintura. Cruenta fue la lucha que sostuvo. […] Desde su iniciación, supo comprender que lo que convenía a su modo de ver la pintura era hacerse solo, sin aceptar las restricciones y las pautas que para los temperamentos fuertes significan las academias, los procedimientos de «receta» y las normas inmutables. Libre como el potro, que si nunca saboreó los sibaritismos del box mullido, jamás conoció la esclavitud del freno que al guiar anula e inferioriza; así se hizo este pintor, íntegro, sincero y fuerte.

J. Márchese ( Fray Mocho, 1918)

Fuente Consultada: Benito Quinquela El Maestro del Color Protagonistas de la Cultura Argentina – La Nación –

Conocer el Estilo de sus obras:

Libro Online Sobre Quinquela: Paradojas del Sur

VITO DUMAS el gran navegante argentino Dio la vuelta al mundo Legh II

VITO DUMAS El Gran Navegante Argentino
Dio la Vuelta al Mundo Legh II

El 12 de marzo de 1932 el puerto de   Buenos   Aires  se   estremeció largo rato con el aullido de cientos de sirenas. Era la bienvenida que dispensaba la gente de mar a Vito Dumas, que cuatro meses atrás se había lanzado a cruzar el Atlántico desde Arcachon (Francia) en el Lehg I, un barquichuelo de ocho metros de eslora, 2,15 metros de manga y un solo palo.

La ruidosa recepción marcaba el final de una larga  expectativa,   por  momentos angustiosa,   acerca   del   intrépido navegante   solitario,   un    porteño nacido en el barrio de Palermo el 26 de septiembre de 1900. Dos   años   después   de   aquel triunfal   arribo   hizo   construir   en San Isidro un velero de 9,95 metros de eslora y 3,30 de manga, con quilla de hierro y dos mástiles: el Lehg II, con el que daria la vuelta al mundo.

Vito Dumas Navegante Argentino

VITO DUMAS: «El navegante solitario»: Nació con el siglo XX, el 26 de septiembre de 1900, en el barrio de Palermo, en la Capital Federal. Pasó su infancia en un campo de Trenque Lauquen, provincia de Buenos Aires. Fue boxeador, nadador, aviador y navegante solitario siendo esta última su especialidad.También se destaco como artista plástico, y fue el protagonista de una de las más grandes hazañas mundiales.

Hijo de clase media acomodada, sus padres perdieron la fortuna y el joven Vito tuvo que salir a trabajar cuando estudiaba el secundario. Dijo:«(…) Tuve que limpiar pisos, hacer mandados, lustrar chapas de bronce de algún negocio (…)».

Su amor a la navegación le vino desde jovencito porque tenía un sexto sentido desarrollado de marino auténtico, desde captar los vientos, llevar el rumbo, hasta convivir con el agua. Así hizo la hazaña de viajar solitario en un barquichuelo de nueve metros sin instrumentos, desde El Havre (Francia) hasta Buenos Aires, lo que fue, desde ya una hazaña que había quedado grabada para siempre en las multitudes que lo esperaban en los puertos, con la emoción de ver a un verdadero héroe moderno. (Fuente Consultada: La Nación)

El 1º de julio de 1942, cuando se lanzó a la más grande aventura náutica jamás intentada por un solo hombre: dar la vuelta del planeta en un pequeño velero atravesando la terrible zona de “Los Cuarenta Bramadores”, ubicada al sur del paralelo de 40 grados y azotado permanentemente por vendavales que soplan desde el oeste.

Tenía veintitrés años cuando probó cruzar a nado el Río de la Plata. No pudo. Y no falló esa única vez ni dos ni tres, sino cinco veces. Al tiempo viajó a Francia para intentar la hazaña nadando de una orilla a la otra del Canal de la Mancha. También fracasó. Pero todo eso no hizo más que fortalecerlo.

En 1932, a bordo de su pequeño velero Lehg, de 8 metros de eslora (largo) por 2,15 metros de manga (ancho), fracasó la primera hazaña. En un pueblo francés llamadoArcachón, Vito Dumas entró a rezar a la iglesia de Saint Ferdinad durante no menos de una hora. Era profundamente católico y se estaba encomendando para lo que seguiría. Salió del templo y se lanzó a la aventura con su pequeño velero Lehg. Ciento veintidós días más tarde, luego de haber cruzado el océano Atlántico sin otros acompañantes que su fe, su coraje y su esperanza, llegó a Buenos Aires. Pero eso fue solo el comienzo.

barco de vito dumas
Legh I

La travesía había sido tan dura que dijo públicamente que no volvería a navegar esas distancias. Acorralado por la situación económica, compró un campito barato y cambió su barco por un tractor. El se hacía agricultor para vivir y, así, se auto convenció, pero mientras pasaba el tiempo y trabajaba la tierra, iba creciendo otra vez en su ánimo la necesidad de navegar. Un día se decidió y se fue del campo. Dijo: «No quise mirar para atrás. Bajé la tranquera».

plano del legh II de Vito Dumas

Recuperó el barco con la ayuda económica de los amigos, era el Lehg II, de nueve metros de eslora y dos mástiles, construido en Francia en 1918 con el que se disponía a dar la vuelta al mundo! Partió de Buenos Aires con su velero Lehg II (9,50 de eslora por 3,20 de manga; apenas un poco más grande que el anterior) el 27 de junio de 1942, en pleno conflicto bélico mundial. Su destino final era Buenos Aires. La idea era dar la vuelta al mundo Eran 20.420 millas marinas haciendo escala en algunos puertos.

Legh II de Vito Dumas
Legh II

Fue el viaje más importante de Dumas. Más adelante realizó otras hazañas, uniendo Buenos Aires y Nueva York, pero fue la vuelta al mundo fue lo que lo consagró como el navegante solitario más importante de la historia. Escribió 4 libros, «Mis viajes», «Solo, rumbo a la Cruz del Sur», «Los cuarenta bramadores» y «El crucero de lo imprevisto». Sus restos descansan en el Panteón Naval de Chacarita, Buenos Aires.

La travesía no fue simple, él ya lo sabía, se enfrentó con duras tormentas, fuertes olas y vientos implacables, en un océano plagado de barcos de guerra que disparaban ante cualquier desconocido. Era una mala época para navegar (sin motor) y sin otra compañía que sus sueños y sus pesadillas. Vito recibió una importante herida en su brazo y no tenia muchas medicina para curarlo, además en aquella época (1942) aun no existía el antibiótico. Pasaban los días y su brazo empeoraba, se hinchaba e infectaba, tenía fiebre y andaba perdido en medio del mar,…se encomendó a Santa Teresita y se dejó dormir preso de la alucinación, la fiebre y el frío. Pasaron 20 horas y despertó, el siempre dijo que fue un milagro, pero su brazo estaba mejorando y casi totalmente deshinchado.

Cuando llegó el momento de la partida, su amigo Bruzzi le preguntó en confianza: «¿Cuánto dinero lleva?» Miró el bolsillo: tenía solamente diez pesos. Entonces le preguntó: «¿Y con eso quiere dar la vuelta al mundo?».

 El 7 de septiembre de 1943 llegó a Buenos Aires, de donde había zarpado 437 días antes. Había hecho una hazaña irrepetible. Maltrecho, golpeado, con la ropa hecha jirones pero con una sonrisa impecable de triunfador, se mostró ante miles de personas que lo aguardaban en el puerto.

Después de otras hazañas, como llegar con una sola escala a Nueva York en un velero aún más pequeño, le tocó el turno de un viaje mayor: el 28 de marzo de 1965 tuvo un derrame cerebral que no pudo ser controlado. Sus restos mortales, están en el Panteón Naval de Chacarita. (Cementerio de la Ciudad de Buenos Aires)

Vito Dumas, arquetipo de habilidad, de coraje increíble, de tenacidad y, sobre todo, de idealismo. Fue el ejemplo en procurar vencer las contingencias de la naturaleza, para obtener con su voluntad los más nobles propósitos. Hoy está olvidado. El más grande navegante de todos los tiempos, reconocido como tal por las naciones marineras como Portugal, Noruega, Suecia, Inglaterra, Estados Unidos y otras, y orgullo de nuestro país, que lo vio nacer, merece tener una estatua y reconocimiento público en Buenos Aires. Porque los pueblos que olvidan a sus grandes hombres no tienen destino. (Fuente Consultada: Juan José Cresto – La Nación)

Fuente Consultada:
Crónica Loca de Víctor Sueiro y Diario Clarín – Artículo de Juan José Cresto

Ver: Grandes Deportistas Argentinos

 ALGO MAS SOBRE SU HAZAÑA…

El 1° de junio de 1942 Dumas inició oficialmente su viaje desde Montevideo, ya que las autoridades argentinas no le facilitaban la documentación necesaria para realizar travesía tan insólita. Poco después de dejar el puerto uruguayo fue zarandeado por un pampero que hizo bailar varios días su embarcación, que para colmo sufrió un rumbo en el casco.

Navegante solitario argentinoApenas superado este trance, una peligrosa infección en el brazo derecho dificultó las tareas de a bordo y lo deprimió mucho; al cabo de unos días, dolorido y devorado por una fiebre abrasadora, trabó el timón y se dejó caer en la cucheta, ya sin fuerza. Pero la suerte se puso entonces de su lado y cuatro jornadas después el mal comenzó a ceder. A los 55 días de su partida llegó a Ciudad de Cabo, en el extremo sur de África, y tras unas semanas de descanso emprendió el cruce del Indico.

Durante 104 días el mundo no tuvo noticias suyas, pero, a pesar de que se lo dio por muerto o por perdido infinidad de veces, Dumas ganó la batalla. Su pericia y su increíble resistencia física le permitieron vencer las terribles borrascas del Indico, que castigaron al Lehg II por días y noches enteros, con olas hasta de 18 metros de altura y vientos de más de cien kilómetros por hora.

Por eso, a su arribo a Welíington, Nueva Zelandia, fue recibido como un héroe: había navegado durante más de tres meses recorriendo 7.400 millas marinas y atravesando el nudo de los monzones. De Wellington a Valparaíso la travesía fue menos agitada, como si el tercer océano que cruzaba quisiera hacer honor a su nombre: a la furia de los temporales sucedieron tranquilas jornadas de mar calmo y brisa suave bajo el azul intenso de la inmensidad; al cabo de 72 días y 5.200 millas de navegación avistó Valparaíso, donde su embarcación fue llevada a tierra para repararla: aún le faltaba doblar el Cabo de Hornos, secular escenario de centenares de naufragios.

Cuando zarpó, Dumas llevaba ya once meses de viaje y el invierno estaba avanzado. Sus rigores se hacían sentir aún más en las soledades australes, donde el viento aullaba al cortarse contra los témpanos, silenciosas moles que contemplaron al marino y su cascara de nuez internarse en el corazón de las tormentas.

El 25 de junio Dumas dejó atrás el Cabo de Hornos y entró por fin en el Atlántico. Doce días después recaló en Mar del Plata, luego en Montevideo —meta oficial de su periplo—, y el 7 de agosto de 1943 a las diez de la mañana amarró el Lehg II en el mismo sitio donde había fondeado el día de su partida.

Culminaba así una de las grandes hazañas náuticas de todos los tiempos, y su protagonista contemplaba a la muchedumbre que le brindaba un recibimiento apoteótico con una sonrisa cordial y el mismo aire retraído con que más de un año atrás había explicado: «Voy, en esta época materialista., a realizar una empresa romántica».

Susan Boyle Nuevo Talento Musical 2009 del Gran Concurso Britanico

Susan Boyle Nuevo Talento Musical 2009

Susan Boyle El Día Que Conmovió al Público

Los tres miembros del jurado y las 3.000 personas que estaban en el teatro donde se grabó la gala la recibieron con escepticismo e incluso risas, dado su aspecto desaliñado, pero bastaron 3 minutos de canción para que Boyle se convirtiera en una sensación.

Susan Boyle invierte buena parte de su tiempo como voluntaria en una iglesia de Blackburn, una pequeña localidad próxima a Edimburgo, y vive sola junto a su gato Peebles, es una trabajadora social en paro cuyas aptitudes artísticas hasta ahora sólo eran conocidas por los parroquianos que frecuentaban el karaoke local.

A su voz excepcional, se unen una timidez y sencillez que han cautivado al público de todo el mundo y que le han convertido en la gran favorita para el triunfo final en «Britain’s got talent», uno de los shows televisivos con más audiencia en este país.

En la gala que le ha hecho famosa, manifestó que nunca ha sido besada y que su sueño siempre fue dedicarse a la canción, pero que nunca había encontrado la oportunidad para hacerlo. «Me apunté a la competición, porque quería darle una oportunidad a la canción. Al principio me resultó desquiciante para los nervios, pero una vez que me tranquilicé y empecé a cantar, pensé que la audiencia me aceptaba un poco más. A partir de ahí, me relajé y empecé a disfrutarlo», declaró.

Los tres miembros del jurado y las 3.000 personas que estaban en el teatro donde se grabó la gala la recibieron con escepticismo e incluso risas, dado su aspecto desaliñado, pero bastaron 3 minutos de canción para que Boyle se convirtiera en una sensación.

Más de 26 millones de personas han visto en YouTube la interpretación de la canción «I dreamed a dream» (Soñé un sueño) del musical Los Miserables, con la que Boyle también sorprendió a los 11,3 millones de personas que la vieron cantar en directo el pasado sábado a través de la cadena de televisión británica ITV.
Otras 2,3 millones de personas han pinchado la página de «Britain’s got talent» para verla y Susan Boyle ha sido el tema más tratado en la red social de internet Twitter, donde actores de Hollywood como Demi Moore y Ashton Kutcher -con 1,6 millones de seguidores- han expresado su admiración por esta escocesa

Fuente Consultada:ABC.es

Revolución Militar del GOU Derrocamiento Gobierno de Castillo

Revolución Militar del GOU
Derrocamiento del Gobierno de Castillo

La revolución de 1943: El coronel Juan Domingo Perón es, seguramente, uno de los pocos militares que se plantea con lucidez en 1943, qué quiere con ese golpe de estado y qué proyecto tiene para un país que conoce bien. Es Perón mismo quien por esos años (diciembre de 1945) caracteriza con extrema claridad el origen y significado del golpe del 4 de junio:

«… En mi concepto, la revolución del 4 de junio no es una revolución más. . . destinada a cambiar hombre o partidos, sino encaminada a cambiar un sistema. Nuestra revolución comenzó en el Ejército hace ya aproximadamente dos años y medio. Porque nuestro Ejército, como el de todas las naciones modernas, pertenece al pueblo, y por eso había que evitar que la descomposición del pueblo arrastrara al Ejército. .. Antes del 4 de junio y cuando el golpe de Estado era inminente, se buscaba salvar las instituciones con un paliativo o por convenios políticos a los que comúnmente llamamos acomodos.

En nuestro caso, ello pudo evitarse porque habíamos, en previsión de ese peligro, constituido un organismo serio, injustamente difamado, el famoso GOU).

El GOU hizo que se cumpliera el programa de la revolución. Los momentos fueron difíciles. Llegamos, inmediatamente de producido el golpe de estado al primer incidente… Los jefes de la revolución no eran hombres que debieran aparecer en primer plano porque sabíamos —y así convenía que fuera— que en las revoluciones los hombres se imponen desde la segunda fila y no desde la primera, donde invariablemente fracasan y son destituidos. (Referencia directa a la destitución del jefe formal del golpe, general Rawson, quien fue sustituido por el general Ramírez -imagen- el 5 de junio.).

Asi fue que el gobierno se instaló definitivamente el 6 de junio y desde entonces en adelante tuvimos muy en cuenta dos aspectos de nuestro programa: la política internacional y la interna… Se había seguido la política de neutralidad, completamente explicable en este caso, porque nuestra política neutralista tenía una tradición de 50 años. . . nos dimos cuenta de que la política argentina debía ser revisada porque no podríamos resistir la presión del Continente, manteniendo una neutralidad que nos podría llevar mucho más allá de lo sospechable. . . Luego se declaró la guerra.

En cuanto a la política interna… se produjo el despertar de la conciencia colectiva de nuestras masas y fue posible plantear las reformas sociales ya iniciadas, al recoger el anhelo de colaboración y dignificación de esas masas e incorporarlas ordenadamente a la estructura nacional».

Pero al margen de la reacción «moralizante» contra el fraude liberal y su aparato político y de la discusión ligada al neutralísmo-rupturismo en lo internacional, la revolución del 43 tiene una consecuencia inmediata destinada a influir indeleblemente en la política argentina. Perón accede a los resortes formales que le permitirán impulsar los planteos políticos que irán conformando el movimiento nacional. A partir del 29 de noviembre de 1943, junto a la creación de la Secretaría de Trabajo y Previsión, se coloca a su frente el entonces coronel Perón.

Con el posterior reemplazo de Ramírez (en 1944) por el general Edelmiro J. Farrell, Perón pasa a ser Ministro de Guerra y Vicepresidente de la Nación, reteniendo los tres cargos hasta las jornadas de octubre del 45.

La unificación de los tres cargos le permite, con un manejo indiscutido del poder formal, realizar los primeros pasos para consolidar el futuro movimiento nacional. Pero es sobre todo, en la Secretaría de Trabajo donde Perón juega su papel más importante, estableciendo contacto con los dirigentes sindicales marginados del bloque de dirigentes encuadrados por las directivas comunistas y socialistas, transmitiendo a la nueva clase obrera la imagen de su liderazgo que al poco tiempo es indiscutido, y apoyado en los pasos concretos que da su ministerio en defensa de la clase obrera.

En el campo de la organización sindical, hay un proceso paralelo de crecimiento cuantitativo y cualitativo, que si bien reconoce algunos factores anteriores a la aparición de Perón mismo, tienen su impulso real a partir de la aparición y actuación pública del mismo en 1943 y ya no serán separables de su líder. Ya en 1937, como fruto de la dirección inoperante de la CGT, se constituye la Unión Sindical Argentina, uno de cuyos principales animadores será el futuro secretario general de la GGT peronista, el dirigente telefónico Luis F. Gay; en su declaración de principios enuncia el antagonismo irreductible entre las clases capitalistas y los trabajadores y reconoce que «… Ja emancipación de los trabajadores ha de ser obra de los trabajadores mismos».

En todo e período de discusión acerca de la posición argentina frente a la guerra mundial, la USA denuncia el carácter interimperialista de la misma y sostendrá una postura más nacional y neutralista. En tanto, en la otra central obrera cuantitativamente más significativa, la GGT, se manifiestan tendencias encontradas que no llegar a cuestionar los fundamentos y acción de la misma.

De todos modos, en diciembre de 1942 en el segundo Congreso de la CGT la división se torna inevitable, constituyéndose dos direcciones, una encabezada por el gremialista ferroviario José Domenech, y otra por el dirigente del gremio municipal, Francisco Pérez Leirós, ex diputado socialista, quien contaba con el apoyo de los comunistas. Ambas CGT son reconocidas como CGT nº 1 y CGT nº 2 respectivamente; si bien las diferencias entre ambas no son hondas, Perelman  reconoce que la CGT n9 1 tendía a expresar una tendencia más nacional, al punto que los activistas sindicales con planteos clasistas consecuentes encuentran en ella apoyo para organizarse frente a las direcciones amarillas y rompehuelgas instaladas en algunos gremios.

Es el caso de Perelman y otros gremialistas metalúrgicos, quienes frente a la posición que el partido comunista, dirección entonces de la Federación Obrera Metalúrgica, toma ante la huelga de 1942, cqmienzan en el local de ferroviarios las primeras tareas que culminarán en 1944 en la fundación de la Unión Obrera Metalúrgica. En este panorama, en forma lenta pero constante, se irán destacando los dirigentes de origen socialista, anarquista, anarco-sindicalistas, etc., que formarán luego los primeros cuadros sindicales del movimiento peronista: Libertario Ferrari, de la Asociación de Trabajadores del Estado, Gay, de Telefónicos, Borlenghi, de Empleados de Comercio, etc.

SINTESIS

gou peron

Los componentes del peronismo

A partir de los primeros contactos entre los dirigentes sindicales que comprenden que algo nuevo está pasando, y Perón, comienza una acción que redundará en un fortalecimiento constante del aparato sindical con la organización de nuevos gremios y el aumento cuantitativo de los ya existentes. En 1943 la CGT tenía menos de 100.000 afiliados, mientras que en 1945 sobrepasa los 509.000.

En tanto, es lícito preguntarse qué piensa Perón en ese momento del proceso y qué dirección piensa imprimirle al mismo. Su pensamiento se encuentra claramente expresado en el discurso pronunciado en el Colegio Militar en agosto de 1945. En el mismo apunta a definir el programa, objetivos y enemigos de la revolución peronista. Así, en lo económico sostiene una rotunda postura nacionalista: «… defender las riquezas del país de manera que ninguna de ellas pueda ser entregada en un futuro a manos extranjeras»; en lo político, un planteo de plena participación popular en el manejo del poder: «devolver al país la soberanía popular que durante tantos años fue un mito».

A estas postulaciones agrega conceptos que es interesante conocer: «… Si yo entregara el país, me dijo un señor —en otras palabras muy elegantes, naturalmente, pero que en el fondo decían lo mismo—, en una semana sería el hombre más popular de ciertos países extranjeros. Yo le contesté: a ese precio prefiero ser el más oscuro y desconocido de los argentinos, porque no quiero —y disculpen la expresión—, llegar a ser popular en ninguna parte por haber sido un hijo de puta en mi país. . . a! país lo vamos a salvar o nos vamos a hundir con él, pero no lo vamos a entregar.

Esa es la famosa reacción en que verán Uds. que están los señores que han entregado el país. Están los grandes capitalistas, que han hecho negocios vendiendo el país, están los abogados que han servido a empresas extranjeras para escarnecer y vender al país, están algunos señores detrás de ciertos embajadores haciendo causa común con ellos para combatirnos a nosotros que somos los que estamos defendiendo al país; están los diarios pagados, en los que aparecen artículos de fondo, con las mismas palabras enviadas desde una embajada extranjera y frente a una página pagada por la misma embajada. Esos son los diarios que nos combaten. Mucho honor en ser combatidos por esos bandados y traidores.

Esos son los que han organizado la reacción. Afortunadamente no habían entrado en las FFAA, pero ya han entrado en ellas, y tenemos ahora la contrarrevolución en marcha, a la que debemos parar, haciendo lo que sea necesario hacer. Esta es una carta que se juega una sola vez en la vida, pero no debemos olvidar que estamos escribiendo la historia de la Nación. Si hemos guerreado durante veinte años para conseguir la independencia política, no debemos ser menos que nuestros antepasados y debemos pelear otros veinte años si fuera necesario, para obtener la independencia económica. Sin ella seremos siempre un país semicolonial».

Omitiremos el clima gestado entre la oligarquía y ciertos sectores de la clase media frente al surgimiento del movimiento peronista, y concentraremos nuestro esfuerzo en describir las características y desenvolvimiento del movimiento mismo.

Fuente Consultada:
Transformaciones, Enciclopedia de los Grandes Fenómenos del Siglo XX – Tomo N° 4 –  Los Estudiantes
Centro Editor de América Latina.

Nacionalizacion de Empresas Privadas de Servicios Publicos Con Peron

Nacionalizacion de Empresas Privadas de Servicios Públicos Con Juan D. Perón

JUAN DOMINGO PERÓN: Juan Domingo Perón (1895-1974) nació en Lobos, en la provincia de Buenos Aires. El 7 de junio de 1944, siendo ya coronel, fue designado por Farrell para ocupar el cargo de vicepresidente, que había quedado vacante al asumir aquél la presidencia ante la renuncia de Ramírez. Conservó además su cargo en el Ministerio de Guerra y en la Secretaría de Trabajo y Previsión, que había creado.

El 9 de octubre de 1945 fue obligado a dimitir. Se lo arrestó y condujo detenido a la isla Martín García. El 17 de octubre obtuvo su libertad debido a una multitudinaria manifestación de apoyo organizada por María Eva Duarte (1918-1951), su segunda esposa, conocida como «Evita» por la masa trabajadora.

Las actividades preelectorales a los comicios, convocados para el 24 de febrero de 1946, desembocaron en la formación de la Unión Democrática, conformada por la Unión Cívica Radical y los partidos Demócrata Progresista, Demócrata Nacional, Socialista y Comunista, que proclamó la fórmula José P. Tamborini-Enrique Mosca; y la unión de dos nuevas agrupaciones, la Junta Reorganizadora de la Unión Cívica Radical y el Partido Laborista, que sostuvieron la candidatura Perón-J. Hortensio Quijano.

Los comicios se realizaron en la fecha prevista, 24 de febrero, y fueron garantizados por las Fuerzas Armadas. El escrutinio fue favorable a Perón-Quijano, que asumieron el 4 de junio de 1946.
El triunfo de la fórmula Perón-Quijano se obtuvo por poco margen, pero el peronismo ganó la mayoría en Diputados y en el Senado y en todas las provincias, menos Corrientes, que luego fue intervenida.

Al gabinete se incorporaron nuevos ministerios: de Industria y Comercio, de Aeronáutica, de Defensa, de Trabajo y Previsión Social, de Salud Pública, de Asuntos Políticos, de Asuntos Técnicos, de Educación, de Economía y de Transporte.
En el mes de mayo de 1947 se realizó el IV Censo Nacional, que computó poco más de 16 millones de habitantes, con un crecimiento anual promedio de 240.000 personas.

El censo de 1914 había arrojado una cifra de 7.900.000 habitantes. El 8 de setiembre de 1948 se sancionó la ley del voto femenino. Con ella las mujeres obtuvieron los mismos derechos y obligaciones políticas que los hombres, rigiéndoles la misma ley electoral. Se les entregó como documento de identidad la libreta cívica.

Se crearon nuevos organismos, dependientes del Ministerio de Economía y Finanzas, que se ocuparon de todo lo referente a la comercialización de las cosechas, al ordenamiento de las importaciones, a la fijación de los precios internacionales y a las atribuciones correspondientes al Banco Central de la República Argentina.

En ese año se repatrió la deuda externa y se adquirieron grandes empresas, como las de teléfonos, gas y ferrocarriles, pero no hubo mayormente inversión en nuevos bienes ni creación de riqueza, lo que motivó, según muchos, la progresiva descapitalización del agro en beneficio de la incipiente industrialización urbana.

Respecto a la nacionalización de empresas, Gustavo Gabriel Levene, escribe en su libro «Breve Historia de la Argentina»:

Se esbozó, sí, una planificación económica c industrial que comprendía el aprovechamiento de la energía hidroeléctrica, la explotación de los yacimientos carboníferos, etc., y sobre todo, se usó la palabra mágica: «Nacionalizar». Es decir, se trataba de adquirir para el país empresas que prestaban servicios fundamentales y pertenecían a capitales extranjeros. Tan anhelosos estaban los sectores populares de terminar con la condición de nación semi-colonial. que nacionalizarlos ferrocarriles, los teléfonos, la deuda pública, etc. parecieron medidas acertadas; cuando en 1947 se compraron los ferrocarriles ingleses, hasta se consideró pueril averiguar las cifras exactas pagadas en la operación. ¡Tan magnífico se juzgó el negocio!. Pero siguiendo la costumbre, como en los mejores tiempos de la oligarquía, el gran negocio lo hicieron los ingleses.

Valuados por la Dirección Nacional de Transportes en 730 millones de pesos, fueron comprados por 2.482.500.000, es decir en una cantidad casi tres veces y media superior a la de su tasación. Y que el precio abonado excedía los más optimistas cálculos de los propios vendedores ingleses lo demuestra el hecho de que el 12 de febrero de 1947 al cierre de la Bolsa de Londres, las acciones y títulos ferroviarios de la Argentina se cotizaban a un total de 121 millones de libras esterlinas: ¡El gobierno de Perón pagaba al día siguiente en Buenos Aires 150 millones de libras esterlinas! 

Después de adquirir los ferrocarriles (medida que se tomó sin calcular las reservas de repuestos necesarios), se careció de una política ferroviaria que diera al transporte una orientación distinta de la que había inspirado a las empresas particulares. Se aumentaron eso sí los cargos y los sueldos con lo cual se desmejoró el servicio y consiguientemente se desprestigió al Estado como administrador.

¡Un gobierno de origen popular que llevaba al fracaso las soluciones populares! Y lo de los ferrocarriles se repitió en otros planos: la comercialización de la cosecha, la importación de automotores, el presunto descubrimiento de un científico alemán que «enseñaría al mundo un novedoso método para el aprovechamiento de la energía atómica», todo iba a resultar un bluff. El plan siderúrgico del general Savio, carente de apoyo oficial, quedó detenido.

Y mientras se vaciaban las arcas de la nación dilapidando sus divisas en los más increíbles negociados, un solo nombre, un solo retrato, un solo orador; una sola voluntad desataba un mesianismo que escamoteaba la pública discusión de los problemas importantes…

Fuentes Consultadas:
Fasciculo N°60 Historia Argentina Editorial Océano  – «El Gobierno de Perón»
Breve Historia de la Argentina Gustavo Gabriel Lavene

Mensaje de Peron a la Juventud desde España

Mensaje de Perón a la Juventud Militante

BIOGRAFÍA: Juan Perón llegó al poder cuando participó del golpe de Estado de 1943, y asumió la Secretaría de Trabajo y Previsión y luego, la vicepresi-dencia (1944). La sanción de leyes laborales progresistas le facilitó el control del movimiento sindical, la columna vertebral de su poder y el destinatario de su doctrina política: el justicialismo.
Elegido presidente en 1946, implantó el sufragio femenino, fomentó la industria, y nacionalizó los ferrocarriles, los teléfonos y el comercio exterior. En la labor social de su gobierno colaboró su esposa María Eva Duarte hasta su muerte (1952).

Reformó la Constitución (1949), abriendo paso a su reelección (1951). Sus medidas que controlaron la inflación fueron impopulares yperon los conflictos entre el Gobierno y la Iglesia católica al abolir la obligatoriedad déla enseñanza religiosa y por la ley de divorcio, influyeron en miembros del Ejército. Esto, más el sesgo autoritario de su gobierno, generó el golpe de Estado que lo destituiría (1955). Exiliado continuó dirigiendo el Partido Justicialista proscripto, y se casó con María Estela Martínez.

Perón regresó (1972), fue elegido presidente (1973), pero debido a una grave enfermedad, el poder quedó delegado en María Estela, la vicepresidente (1974), quien asumió la presidencia tras su muerte.No intentamos de ninguna manera, sustituir un hombre por otro; sino un sistema por otro sistema. No buscamos el triunfo de un hombre u de otro, sino el triunfo de una clase mayoritaria, y que conforma el pueblo argentino:

La clase trabajadora. Y porque buscamos el poder, para esa clase mayoritaria, es que debemos prevenirnos contra el posible «espíritu revolucionario» de la burguesía. Para la burguesía, la toma del poder significa el fin de su revolución. Para el proletariado —la clase trabajadora toda del país— la toma del poder es el principio de esta revolución que anhelamos, para el cambio total de las viejas y caducas estructuras demo-liberales.

Mensaje a la juventud de Perón desde el Exilio en España

La Juventud debe en forma definitiva terminar por organizarse y para ello debe tener en cuenta lo siguiente:

1) Trazarse una justa línea política, a través de una organización unitaria de conducción centralizada, que desarrolle un programa político donde se contemplen las necesidades de la masa. Hay que estudiar aceleradamente sobre la realidad, los problemas —éxitos y fracasos—; del análisis surgirá sin duda la justa línea política.

2) Desarrollar una clara actitud: antiimperialista, anticapitalista y antioligárquica y feudal latifundista.

3) Tener íntima relación con la masa —la táctica y la estrategia deben confundirse con la masa—, no olvidar jamás que los combatientes provienen de la masa y que sin el apoyo de la masa, es imposible la labor revolucionaria.

4) Hay que trabajar con los elementos activos —elevar a los medianos y ayudar a los atrasados—. Ello incrementa las fuerzas revolucionarias y posibilita tener un verdadero apoyo de base.

5) Evitar los errores llamados «de izquierda» o «de derecha». Es un error «de izquierda», cuando se realiza una crítica aguda, sin haberse realizado antes un análisis, y sin tener los fundamentos de esa crítica. Es un error «de derecha», cuando no se quiere ver el error y cuando finalmente se lo ve, no se lo critica. NO puede haber coexistencia con los errores. La crítica debe ser seria y fundada. Al equivocado se le debe permitir reivindicarse. Para ello deben implantar la crítica y la autocrítica.

6) Las bases juveniles deben expresar sus opiniones. La dirección debe centralizarlas y luego de estudiadas deben volver al seno de la masa juvenil. De esta forma se establece realmente un método democrático y pueden ser establecidos y mantenidos los principios, fundamentales de Unidad y Disciplina. Los cuadros de la organización deben someterse de mayor a menor y, siempre debe aplicarse lo resuelto por la mayoría… [ . . . ] Si realmente trabajamos por la Liberación de la Patria, si realmente comprendemos la enorme responsabilidad que ya pesa sobre nuestra juventud debemos insistir en todo lo señalado.

Es fundamental que nuestros jóvenes comprendan, que deben tener siempre presente en la lucha y en la preparación de la organización que: es imposible la coexistencia pacífica entre las clases oprimidas y opresoras. Nos hemos planteado la tarea fundamental de triunfar sobre los explotadores, aun si ellos están infiltrados en nuestro propio movimiento político. La Patria, espera de todos ustedes la postura seria, firme y sin claudicación. Un gran abrazo,

Juan Perón Madrid, 20 de octubre de 1965.

Fuente Consultada:
Transformaciones, Enciclopedia de los Grandes Fenómenos del Siglo XX – Tomo N° 4 –  Los Estudiantes
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Exilio de Perón La Resitencia Peronista en Argentina Rucci-Lanusse

Exilio de Perón- La Resitencia Peronista en Argentina
Rucci-Lanusse

Así, sin aparatosidad, se comienza por detener a los dirigentes obreros y políticos peronistas visualizados como más peligrosos para el nuevo régimen, y por separar del Ejército a los oficiales que se supone adictos a Perón. Sin embargo, basados en promesas globales, los dirigentes sindicales procuran no romper el statu-quo establecido con el gobierno. Este juego de expectativas dura hasta que las fuerzas antiperonistas consolidan un plan de destrucción de la CGT.peron

A fines de octubre se lanza el decreto de caducidad de autoridades de la central obrera y se nombran veedores que controlarían en todos los sindicatos un «proceso electoral libre».

Frente al ataque directo al aparato sindical, Andrés Framini, dirigente textil y Luis Natalini, de Luz y Fuerza, a cargo del secretariado de la CGT, llaman a la primer huelga contra la dictadura. La huelga del 2 de noviembre tiene consecuencias inmediatas: la negociación directa entre el régimen y estos dirigentes, donde se logran algunos puntos de acuerdo.

De inmediato Natalini y Framini empiezan a movilizarse para levantar el paro; pese a esto en numerosos sectores la huelga continúa, rebasando una vez más la base peronista a los dirigentes acuerdistas. Este antecedente de la caída de Lonardi y su sustitución en la presidencia por Pedro Eugenio Aramburu es el prólogo a la intervención militar de la CGT el 16 de noviembre de 1955.

Allí se inicia un proceso de clausura de sindicatos y centros políticos peronistas, detenciones masivas y despido de miles de delegados sindicales. Comienza a estructurarse de aquí en más un proceso de «resistencia» al régimen que adquirirá todas las formas posibles: terrorismo, sindicatos clandestinos, guerrilla, negociación, revoluciones cívico-militares, etc. El panorama represivo se acentúa en pocos meses y culmina con los tristemente célebres fusilamientos del 9 de junio de 1956 en que se reprime sangrientamente el intento revolucionario del general Valle y núcleos cívico-militares peronistas.

Hay una síntesis necesaria para el período que va desde 1955 hasta nuestros días: el régimen varía su táctica hacia el movimiento peronista alternando entre los esfuerzos por integrarlo al sistema (lonardismo, frondicismolanussismo) y las conductas claramente represivas (Aramburu, Guido, Onganía, etc.). Frente a estas tácticas del sistema afloran las propias contradicciones internas del movimiento peronista, encarnadas en los sectores que siguen expresando los intereses encontrados de la burguesía y pequeña burguesía y tos de la clase obrera. Estos intereses contradictorios que se expresan en tácticas políticas antagónicas reconocen la caracterización siguiente.

En primer término, puede reconocerse una expresión conciliacionista dentro del movimiento que representa los intereses directos de la burguesía. Este sector, que pugna permanente mente por conciliar los planteos del peronismo para finalmente integrarlo —domesticado— al juego del régimen, se vehiculiza a través de distintas tácticas no divorciadas entre si: el golpismo, que recluta sus adherentes en grupos de sindicalistas, dirigentes políticos y viejos sectores militares expulsados de las Fuerzas Armadas en el 55.

En conjunto especulan con algún golpe militar promovido por los sectores nacionalistas o desarrollistas del ejército para negociar con ellos un nuevo pacto dentro del juego del sistema, de modo que les permita participar sin trabas de los resortes del poder formal.

lanusseEsta postura de ningún modo está divorciada de un segundo sector que representa la tradición negociadora de la burocracia sindical del movimiento, que en sus distintas variantes está enquistado en los órganos formales de dirección obrera, y que con frecuencia se suma a la estrategia integracionista.

Este sector mayoritario de dirigentes sindicales juega distintas variantes simultáneas que alterna en coyunturas que estima favorables (apoyo vacilante a Illia, aplauso a la dictadura de Onganía, expectativa favorable frente a Lanusse, etc.) confiando en salidas a corto plazo —por elecciones o por golpe— que permitan mantener las posiciones, manipular la agitación de las bases y coparticipar en la estructura de poder jugando el papel de oposición.

Las diferencias existentes entre un electoratista, un participacionista o un golpista son variantes de este fin último. Por último la expresión electoralista que se hace presente a través de los viejos dirigentes del movimiento —la burocracia política— que carecen de toda base de sustentación propia y que pugna permanentemente por integrar al peronismo «institucionalizando» al movimiento. Posiblemente este sector es, dentro del conciliacionismo peronista, el más débil y también el políticamente más cercano a la concepción demo-liberal.

Junto a esta expresión de lo que hemos llamado el «conciliacionismo peronista» se encuentran una serie de sectores que implican tácticas variadas y que se reconoce como el «peronismo ortodoxo» o «combativo». Los planteos de estos sectores se nutren permanentemente de la oposición y crítica al conciliacionismo. Aunque sus planteos llevan a la verbalización de posturas «duras» frente al sistema al que cuestionan y a adoptar siempre en el plano de lo verbal, posturas socialistas, su accionar está muchas veces asociado a los planteos del conciliacionismo cuyos marcos no consigue superar. En alguna medida, para muchos de los dirigentes «ortodoxos» el paso por esta expresión representa un escalón hacia la posterior integración en el conciliacionismo.

El «combativismo» representa a grupos de la pequeña burguesía —grupos juveniles, estudiantiles— listas opositoras al conciliacionismo en los grandes sindicatos y dirigentes de organizaciones sindicales pequeñas.
Sus postulaciones, oscilantes según la coyuntura, pasan por las posiciones más contradictorias: la asunción verbal de la lucha armada contra el sistema; la adhesión al golpe nacional; la insurrección popular, el trabajo de organización sindical, etc.

De la experiencia de triunfos parciales y derrotas dolorosas, de la resistencia armada a la dictadura de 1955, de las enseñanzas de la lucha en otros países latinoamericanos y fundamentalmente de la comprensión de que sin la organización de la clase obrera peronista para la toma del poder no hay salida en el enfrentamiento con el sistema, se perfila un sector que intenta definir una política diferenciada que permita superar la debilidad de los representantes de la burguesía y pequeña burguesía del movimiento.

Este sector, que abarca desde la guerrilla peronista hasta los sectores de activistas políticos y sindicales de base, surgidos de la experiencia concreta de la clase trabajadora, significan una propuesta de profundización revolucionaria nueva para el movimiento, en tanto postulan —a veces con distintas tácticas— una alternativa política revolucionaria.

Esta opción se traduce en la práctica que estos grupos se proponen, marginándose del juego del sistema dentro del movimiento, oponiéndose frontalmente al conciliacionismo y planteándose la creación de estructuras de lucha propias de la clase obrera.

En una declaración aparecida a fines de 1971 en que define su planteo una de las organizaciones guerrilleras peronistas «, afirma al respecto: «…la complicidad criminal de los traidores de nuestro Movimiento con el proyecto imperialista no es casual ni nos sorprende.

rucci miguelEl forcejeo de Paladino o del que venga, en la mesa donde se cocina el fraude, la competencia entre Miguel y Rucci para jugar el aparato sindical, ya sea tras la consolidación del Gran Acuerdo Nacional o un golpe desarrollista de recambio, las trenzas de Jorge Antonio para inventar militares peruanos que nos vengan a salvar, no obedecen, como algunos chantas nos quieren hacer creer, a la diversidad táctica que debe tener el pueblo peronista frente al régimen.

Son, en cambio, la expresión consecuente en el Movimiento de la política y la ideología de las clases dominantes. «Esta vez, como a lo largo de toda nuestra experiencia, intentan cercar a Perón para integrar a la clase obrera en el sistema. Unos y otros ven frustradas sus esperanzas porque, en la resistencia de Perón a jugar al Movimiento detrás del acuerdo o la conspiración, está la presencia viva y combativa de la clase obrera peronista. . .

«Poco a poco empezamos a construir nuevas herramientas, rescatando de la experiencia del Movimiento lo que nos pertenecía sólo a nosotros: El heroísmo de la Resistencia, las jornadas del frigorífico Lisandro de la Torre, la decisión de los Uturuncos, el intento organizativo de Movimiento Revolucionario Peronista en el 64, la creación de la CGT de los Argentinos, la convicción revolucionaria que nos llevó a Taco Rato. Y estuvimos en las calles de Córdoba y Rosario, una y otra vez, levantando barricadas, haciendo retroceder a la policía, obligando a salir al Ejército, pero también viendo caer a los nuestros desarmados».

«Fueron años de aprendizaje. Leales a Perón, nos vimos cara a cara con el enemigo, comprendiendo que para superar las contradicciones internas del Movimiento, para dejar de ser usados ante el régimen por los burócratas, los traidores, los reformistas, debíamos darle armas a nuestra bronca, organización a nuestro coraje, estrategia a nuestra confianza. Debíamos desarrollar y profundizar nuestro proceso revolucionario» [. . .] «Hoy, frente al proyecto del imperialismo, frente a la política de la dictadura militar, no nos confunde la cínica sonrisa de Lanusse, no nos intimida el terror de los generales del imperialismo y menos nos van a frenar las maniobras de los Paladino, los Rucci, los Miguel o los Jorge Antonio» [. . .]

El objetivo de estas nuevas agrupaciones, centrado en la estrategia de ia guerra popular, es la unión de las agrupaciones de base con las organizaciones político-militares «que nos permita ir desgastando, debilitando al enemigo, al tiempo que irnos fortaleciendo al desarrollar conjuntamente la alternativa independiente de nuestra clase y el pueblo peronista, plenamente conscientes que sólo con nuestras armas y sobre nuestros hombros —los de los trabajadores— irá naciendo, iremos construyendo el Ejército del Pueblo como única garantía para desarrollar consecuentemente el proceso de liberación que culmine con la construcción de una patria justa, libre y soberana, una patria socialista».

El papel de Perón en torno a esta contradicción y al sistema, es claro; con su accionar uniendo a los sectores del movimiento permanentemente en torno a su política, imprime al mismo una orientación antiimperialista mientras mantiene un jaqueo constante al sistema que impide, junto a las condiciones objetivas de la estructura capitalista dependiente de la Argentina, en última instancia, que el mismo se estabilice integrando a la clase obrera peronista.

Esta política que refleja los antagonismos del movimiento, evidentemente tenderá a ser cada ve: más pronunciada, pasando del jaqueo a la destrucción del sistema, en tanto la clase obrera geste las organizaciones que permitan a Perón enfrentarlo en una batalla final. La historia de estos últimos años parece confirmar una marcha ascendente en este sentido.

Fuente Consultada:
Transformaciones, Enciclopedia de los Grandes Fenómenos del Siglo XX – Tomo N° 4 –  Los Estudiantes
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Biografia de Cecilia Grierson Primera Medica Argentina Mujeres

Cecilia Grierson:
La Medicina en Tiempos de Hombres

LA MUJER EN LA HISTORIA: VIDA DE GRANDES MUJERES DE LA HISTORIA

MEDICA argetina Cecilia Grierson

CECILA GRIERSON: Al hablar de la historia de la medicina argentina surge, ineludible, el nombre de Cecilia Grierson (1859-1934), la primera mujer que se graduó como médica en Sudamérica. Antes de eso fue docente y, según manifestó, comenzó estudios de medicina para ayudar a una-amiga enferma. Para hacerlo tuvo que obtener un permiso especial, pero cuando estaba en tercer año fue nombrada ayudante de la cátedra de Histología. Se recibió en 1889 y comenzó una carrera de logros, aunque no debidamente reconocidos.

En la historia del país, existen algunos nombres que quedarán para siempre ligados al forjamiento de la nación, ya que de alguna u otra manera han logrado cambiar por completo a la sociedad. Tal es el caso de Cecilia Grierson, un nombre que seguramente nos resultará familiar, ya que hoy existen calles, escuelas y fundaciones que llevan su nombre.

No obstante, quizás muchos desconozcan la historia de esta mujer, que luchó contra una sociedad machista para lograr alcanzar su sueño. Es que desde muy pequeña ansiaba poder ayudar a sus semejantes, y atraída por las ciencias relacionadas a la medicina, el 2 de julio de 1889 se graduó en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Buenos Aires, convirtiéndose de esta manera en la primera médica argentina.

Biografia de Cecilia Grierson Primera Medica Argentina

Nacida en Buenos Aires el 22 de noviembre de 1859, en un principio creyó que la docencia era su destino, por lo que se recibió de Maestra en la Escuela Normal Nº 1. Pero por aquellos mismos años, la tragedia y la enfermedad llagaron a su vida.

El padecimiento de su mejor amiga Amelia Kenig la instaron a realizar los estudios en medicina, con la esperanza de poder ayudarla, y al mismo tiempo se dio cuenta que las ciencias naturales eran su verdadera pasión.

Lo cierto es que la noticia no fue precisamente recibida con alegría entre sus familiares, ya que hasta ese momento ninguna mujer argentina había osado ingresar a la facultad de medicina.

No obstante, Cecilia Grierson se enfrentó a esa sociedad que pretendía despojarla de sus sueños y ambiciones, repudiándola por ir en contra de lo establecido, para finalmente graduarse en 1889. Mientras estudiaba, precisamente en 1886, fundó la Escuela de Enfermeras del Círculo Médico Argentino, desafiando otra vez a aquellos que la juzgaban por sus decisiones.

Su labor como médica comenzó en el área de ginecología y obstetricia del Hospital San Roque, conocido actualmente como Ramos Mejia. Allí comenzaba la actividad profesional de la doctora Cecilia Grierson, que fue realmente intensa e ininterrumpida hasta su fallecimiento.

Se convirtió en miembro fundador de la Asociación Médica Argentina, y en 1892 participó en la realización de la primera cesárea que se llevó a cabo en el país. Intentó brindar sus servicios como docente, en la Cátedra de Obstetricia para Parteras, pero no fue posible, ya que en aquella época las mujeres no tenían permitido cubrir cargos docentes en la universidad.

Innovadora en todos los terrenos, en 1897 publicó el libro “Masaje Práctico”, un compendio que explicaba y profundizaba acerca de la técnica kinesiológica, hoy considerado uno de los ensayos más precursores en este ámbito. Le siguieron a este las publicaciones de “Educación Técnica para la Mujer” y “La educación del ciego y Cuidado del enfermo”.

Su sed por capacitarse cada vez más en su profesión, la llevaron a viajar a Europa, y allí, precisamente en Londres, se desempeñó como Vicepresidencia del Congreso Internacional de Mujeres.

Inspirada en la pasión que había despertado con la realización de su último libro, dedicado a los no videntes, en 1905 inició el Instituto Argentino para Ciegos. Luego, dos años después fundó la Asociación de Obstetricia Argentina y el Liceo de Señoritas, en el que también se desenvolvió como profesora.

En su lucha por la igualdad de géneros, realizó un extenso estudio sobre el Código Civil, pero debió esperar más de una década para poder observar algunos cambios con la reformulación de ciertas normas.

Su actitud frente a la vida y su constante lucha por los derechos de las mujeres, si bien le reservaron un lugar en la historia argentina, lo cierto es que la enfrentó a una sociedad que no estaba preparada para afrontar los cambios radicales que planteaba. Por eso, fue injustamente repudiada.

No obstante, su talento fue galardonado y homenajeado tanto en vida como después de su muerte, reconociendo de esta forma su intensa labor en favor de la educación y la medicina Argentina.

Paradójicamente, el final de su vida Cecilia Grierson sufrió la pobreza y debió sobrevivir con una magra jubilación, hasta que el 10 de abril de 1934 su implacable voz de luchadora fue acallada por la muerte.

Ver: Grandes Mujeres Cientificas de la Historia

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Julieta Lanteri

Biografia de Golda Meir Primer Ministro de Israel Ejemplo de Vida

Biografía de Golda Meir Primer Ministro de Israel

Golda Meir: A principios de siglo era una pequeña emigrada rusa que refugiaba su pobreza en los Estados Unidos. Cincuenta años después ocupaba, por su propio esfuerzo, el más alto cargo en el gobierno del Estado de Israel, un país que había contribuido a crear y defender. Golda Meir culminaba así una larga lucha en la que había empeñado el esfuerzo de toda su vida.GOLDA MEIR Primer Ministro de Israel

Si alguna palabra puede de finiría es pionera, ha dicho uno de sus biógrafos. Pionera entre las mujeres que llegaron por sus propios méritos a los puestos más encumbrados de la política y el gobierno y también de lo que sería a partir de 1948 el Estado de Israel, cuya existencia, a la vez consolidada y amenazada, pocos como ella han contribuido a afirmar.

Es más: en algún momento de la década de 1971-1980 una difundida publicación europea se expresó en estos términos: «El futuro del mundo, la paz o la guerra, está en manos de dos mujeres: Indira Gandhi y Golda Meir.»

Esta mujer, cuya trayectoria parece abrir caminos nuevos para su sexo y aun para su pueblo, eligió bien su campo de acción: un país nuevo y joven que ella ayudó a nacer, donde no hay lugar ni tiempo que perder discutiendo prejuicios o tradiciones anacrónicas de discriminación entre los sexos. Golda Meir triunfó donde solo podían triunfar el talento, la capacidad la pasión y la voluntad.

La vida de Golda Mabovitch -su nombre de soltera- comenzó el 3 de mayo de 1898 en Kiev, capital ucrania de Rusia sudoccidental. Su familia era muy pobre: el padre trabajaba como ebanista, aunque, según una ironía de Golda, «los comunistas dirían, por mi origen, que pertenezco a la alta aristocracia proletaria». De sus siete hermanos solo sobrevivieron Shana, la mayor, y Zipora, menor que Golda. Desde temprano su carácter resuelto reveló que no solo de nombre se parecía a su bisabuela, Buba Golda, una distinguida matrona que vivió 94 años.

PRIMERA EMIGRACIÓN
En 1906 la familia Mabovitch se incorporó a la corriente de judíos rusos que emigraban a Estados Unidos en busca de horizontes más promisorios, libres de las persecuciones religiosas (pogroms) de la Rusia zarista. Establecidos en la ciudad norcentral de Milwaukee (estado de Wisconsin), el padre trabajó en una carpintería ferroviaria mientras la madre atendía una tienda de comestibles. La pobreza, sin embargo, no dejó de pesar sobre la familia.

Ello no impidió que el desempeño escolar de Golda fuese brillante, y ya a los 10 años demostró su espíritu de iniciativa al organizar una sociedad juvenil de ayuda, cuyo objetivo era proveer de libros a los niños necesitados. A los catorce años escapó de la casa paterna y se fue a Denver (estado de Colorado) a vivir con su hermana Shana, de ardiente ideario socialista, que influyó mucho sobre Golda. Allí encontró trabajo en una lavandería.

Hacia 1916 se hallaba de regreso en Milwaukee preparándose para seguir la carrera docente. Por entonces ya dedicaba gran parte de su tiempo a toda clase de actividades sociales de la comunidad judía: actuó así en el seno de organizaciones tales como el Poalei Zion -Partido Sionista Socialista-, la Asistencia a los Judíos de Europa Oriental, el Congreso Judío Norteamericano, y los establecimientos escolares Yiddische Folk Shulen. Estos últimos eran escuelas judías de tendencia socialista donde ella dictaba clases de yiddish. Sus vibrantes discursos en este idioma y en inglés despertaban ya la atención de algunos dirigentes.

Pero su paso por Denver había traído otras relaciones. Allí conoció, en un sanatorio para tuberculosos donde trabajaba Shana, a Morris Meirson, otro judío ruso inmigrado. «Teníamos en común -dice Golda- la pobreza, la tuberculosis y el socialismo.»

Según ella, debió a Morris su formación cultural. Juntos leían poesía y filosofía, y, como no tenían dinero, iban a los conciertos gratuitos y escuchaban a las orquestas que tocaban en algunas plazas públicas.

Pero hubo algo que los separó desde un principio: Morris no era sionista, y consideraba que los nacionalismos de los distintos países del mundo eran escollos interpuestos en el camino del internacionalismo socialista. Golda, que ya sentía las ansias de emigrar a la tierra prometida a su pueblo miles de años atrás, le respondía con vehemencia que el internacionalismo no significaba el fin de las naciones, así como las orquestas no acaban con los violines.

LA VOZ QUE LLAMA AL DESIERTO
Golda siguió trabajando para su pequeña organización política sionista, que bregaba por la construcción de una patria en Palestina, basada en un orden social sin desigualdades económicas. En 1917 decidió viajar a Palestina y trabajar en una colonia colectiva como jalutzá, es decir pionera.

Morris se oponía a la idea, pero era más fuerte su deseo de casarse con Golda. Así que acabó por aceptar la condición de que partieran juntos que ella le impuso. «Si él no me hubiera acompañado -dice Golda- habría partido igual, pero descorazonada.»

Durante tres años recorrió Estados Unidos recolectando dinero para su grupo y su periódico. Finalmente, en 1921, ella y su esposo se embarcaron rumbo a Palestina.

Los Meirson se instalaron en un kibbutz (típico establecimiento agrícola comunitario israelí) del valle del Esdraelón. En los primeros tiempos Golda trabajó en el desecamiento de pantanos y luego se especializó en la cría de gallinas. No había pasado un año cuando ya la habían designado delegada del kibbutz al consejo de la Histadrut, la Confederación General de Trabajadores Sionistas.

Morris, sin embargo, no pudo adaptarse a la vida del kibbutz: Golda deseaba hijos, y él no quería tenerlos en la colonia. En 1923 la pareja se fue de Merja-via. «Esos dos años -^recuerda Golda con nostalgia- fueron maravillosos: construir, construir, construir. Abandonar el kibbutz fue la mayor frustración de mi existencia, y aunque no podría haber actuado de otra manera, si pudiera reiniciar mi vida no lo volvería a hacer.»

Durante un año vivieron en Tel Aviv, hasta que en 1924 se trasladaron a Jerusalén. El sueldo de Morris era miserable y la pareja vivía en la estrechez. Cuando les alcanzaba para comprar un poco de pan y queso, ellos lo celebraban como si fuese todo un banquete. Mientras, Golda trabajaba de lavandera; y en ese tiempo nacieron sus dos hijos.

UNA PASCUA SIN DINERO
Para la Pascua, los Meirson se trasladaron a Hertzelia, donde había venido a instalarse el padre de Golda con parte de la familia. Los Mabovitch no estaban en mejor situación económica, sin embargo, y hubo un año en que no les alcanzó el dinero ni siquiera para comprar el pan de pascua judío (que se prepara sin levadura) y una botella de vino para bendecir la fiesta.

«El corazón se me encogió -relata Golda-. Faltaban pocos días para Pascua y yo no podía dormir pensando en lo que podría estar tentado de hacer en esa situación un judío orgulloso como mi padre.»

Golda decidió ir a Tel Aviv. Allí recorrió todos los bancos solicitando un préstamo, pero, por supuesto, nadie quería darle crédito. Finalmente, después de mucho trajinar, le concedieron una pequeñísima suma. Regresó feliz a Hertzelia y se la entregó a su padre. «Cuando vi la expresión de sus ojos… Bueno, no quiero que nadie vea a la primera ministra soltando una lágrima… Pero fue tremendo.»

A pesar de sus dificultades económicas, Golda no olvidaba su pasión por la causa. En 1928 ocupó el cargo de secretaria del
Consejo Laboral Femenino y se lanzó a la carrera pública, que en lo sucesivo habría de obligarla a viajar y alejarse con frecuencia de su hogar. Fue uno de los miembros fundadores del Mapai —el Partido Laborista de Israel- y estuvo vinculada a casi todos los aspectos del esfuerzo constructivo sionista.

UN LABORIOSO ASCENSO
Desde entonces se sucedieron ininterrumpidamente cargos y las responsabilidades cada vez más pesadas: secretaria general de la Histradut, jefa del departamento político de la Agencia Judía, embajadora en Moscú, encargada de diversas negociaciones internacionales -inclusive entrevistando a jeques árabes en una atmósfera de gran peligro físico para ella-, ministra de trabajo, ministra de Relaciones Exteriores y, finalmente, desde 1969, presidenta del consejo de ministros.

Su vida pública y sus continuos viajes le han significado, entre otros sacrificios, perder la compañía de su marido.
En 1974, una grave crisis política la obliga a abandonar su alto cargo. Prácticamente retirada de la vida pública le resta entonces tiempo para hacer algunas reflexiones sobre su vida y hasta irónicas alusiones a su carrera.«Toda mi vida adulta -ha dicho-he trabajado entre hombres, y ellos me trataron de acuerdo con mis méritos. Nunca conocí a un hombre que rechazara una opinión mía porque fuese mujer… excepto uno: mi marido.»
 

Fuente Consultada:
Vida y Pasión de Grandes Mujeres – Las Reinas – Elsa Felder
Fascículos Ser Mujer Editorial Abril
Enciclopedia Protagonistas de la Historia Espasa Calpe
Wikipedia

El Gobierno de Juan Domingo Peron Evita de Perón en el gobierno

Perón, su Vida Política Relacionada a los Hechos de la Historia Argentina 

Introducción: Antes de las elecciones de 1946, varios postulaban la unión de todas las fuerzas democráticas para enfrentar al gobierno militar. Perón se movió con toda la relativa independencia que le permitían las relaciones coyunturales del mundo, «guerra fría», manteniendo el principio de autodeterminación de los pueblos y la solidaridad con los pequeños países.

Entre sus obras más destacadas están el «estatuto del peón», «los derechos del trabajador», «los derechos de la ancianidad», «los convenios colectivos de trabajo», «la ley de previsión social», «la ley de accidentes de trabajo», «la ley de vivienda obrera», «sueldo anual complementario», «la mutualidad sindical», «las escuelas sindicales», «la ley de creación de la justicia del trabajo», «los regímenes de jubilación», «las reglamentaciones de las condiciones del trabajo y del descanso», «las proveedurías sindicales».

Gobierno de Juan Domingo Peron

Además, un sueldo anual complementario se dispone a los sindicatos ofrecidos por la «Fundación Eva Perón». Y algo fundamental en la historia de nuestro país, que llegó de la mano de Evita, fue el «voto femenino». La fórmula presidencial postulada para la segunda presidencia fue el binomio: «Perón – Evita».

En su relación con la Iglesia, ésta «ordenó» a los creyentes que votaran por la fórmula que integraba Perón, quien otorgó privilegios a la Iglesia durante su gobierno. Más tarde, por entredichos entre los sectores Perón ordenó que se suprimieran feriados correspondientes a celebraciones litúrgicas, aprobara la apertura de «prostíbulos» realizara un acto en contra de la posición de la Iglesia, que fuera espiritista y anticatólico. La definitiva ruptura entre Perón y la Iglesia se dio cuando esta última dispuso finalmente la excomunión mayor de Perón, luego de que dignatarios eclesiásticos fueran expulsados del país.

Allí se incluían a comunistas y socialistas que oportunamente se escudarán bajo el lema «Cristo Vence», que enarbolará la contrarrevolución del ’55 y a manifestantes del «Corpus Christi» que quemaran la bandera argentina. Como consecuencia, suprime la Dirección General de Enseñanza Religiosa «por orden técnico-administrativo inadecuado, ineficaz y oneroso».

En el tercer gobierno, la gente apoya «un movimiento nacional» con el peronismo. La Junta de Comandantes pretende proscribir al FREJULI, del cual fue su manifiesto «Cámpora al gobierno – Perón al Poder», prohibiendo su regreso. En su mandato implementó los «Cursos de Doctrina Justicialista».

Cuando Perón muere lo sucede su esposa «Isabelita», quien al estallar el llamado «Rodrigazo» (impuestazo) e iniciado el «Proceso de Reorganización Nacional», es detenida.

Situación Del País (1943)

Los programas y los dirigentes de los partidos políticos existentes no eran capaces de ofrecer nada de valor a la clase trabajadora. Hasta 1940 el Congreso estuvo dominado por los conservadores, que parecían totalmente indiferentes a los problemas de los trabajadores.

Éste era el escenario en 1943 cuando los jefes de las fuerzas armadas asumieron nuevamente el papel protagónico y depusieron al gobierno conservador. En el gobierno militar que surgió del golpe, el poder se fue concentrando gradualmente en las manos de un coronel destinado a dominar el curso de la política argentina durante los 30 años siguientes.

Perón fue uno de los pocos hombres de la revolución que percibió que había algo que satisfacer en el pueblo y que hacerlo iba a ser el elemento legitimador de la revolución. Perón fue uno de los hombres del G.O.U. (Grupo de Oficiales Unidos) quien desde los cargos que ocuparía en progresivo ascenso sabría «oír» las necesidades del pueblo argentino y comenzar a planear un movimiento de opinión.

Perón fue el único dirigente militar que pareció haber visto el potencial político del movimiento obrero, algo que lo ayudó a descubrirlo fue su relación con los gremialistas. Apoyó la formación de nuevos sindicatos y una gran expansión de los que ya existían le eran favorables. Promovió una serie de medidas laborales y previsionales tendientes a satisfacer reclamos y necesidades de los trabajadores.

Perón JUan Presidente

Perón fue nombrado ministro de Guerra y Secretario de Trabajo. El control del ejército y de la fuerza obrera quedaban en sus manos.

La Vicepresidencia de la Nación estaba vacante y por este motivo la oficialidad del ejército, puesta en asamblea, votó a los candidatos y ganó, por escaso margen, Perón designado vicepresidente con retención de sus dos cargos anteriores. La suma del poder se encontraba en sus manos.

En 1945, el gobierno peronista se veía cercado por una conjura vigorosa y audaz, que reunía en un solo impulso opositor a fuerzas tan diferentes como las grandes empresas, el estudiantado, la influencia de la embajada norteamericana, los partidos tradicionales, las asociaciones de comerciantes y ganaderos, los sindicatos ajenos a la órbita oficialista, la burocracia estatal, la marina, un sector no despreciable del Ejército, los intelectuales, la justicia, la inmensa mayoría de los diarios… Frente a esta avalancha de fuerzas, sólo restaba a Perón el manejo del aparato represivo del Estado y sus propias huestes.

El panorama político las dos grandes alternativas que habían de plantearse los argentinos en términos electorales redondeaban sus respectivas propuestas. De un lado, la democracia liberal, políticamente formalista y convencional, deseosa de retornar al sistema anterior a la revolución del ’43 con las correcciones debidas. Del otro lado, fervoroso caos popular que tenía a Perón por líder indiscutido y se abrigaba un profundo contenido nacional y una adelantada actitud en el campo social.

Varios de los partidos políticos y diversas agrupaciones cívicas postulaban desde tiempo atrás la unión de todas las fuerzas democráticas para enfrentar al gobierno militar: «Unión Democrática de Fuerzas Opositoras».

Las elecciones de 1946 habían dejado sorprendido a los partidos tradicionales. Las elecciones fueron, desde el punto de vista de la libre emisión del voto, las más impecables de cuantas se habían realizado en el país.

Ningún presidente había llegado al poder en condiciones tan favorables como las de ese momento. Argentina era un país acreedor.

Solamente Gran Bretaña le debía 1.700 millones de dólares, la hambreada Europa de posguerra aseguraba la colocación de nuestra carne y nuestro trigo durante varios años, la producción industrial improvisada en la Argentina durante el conflicto no sentiría a corto plazo el impacto de la competencia extranjera, puesto que el proceso de transformación de la industria de guerra a la de paz iba a requerir un lapso de razonable duración. Por consiguiente, estaba asegurada la plena ocupación, los altos salarios la inversión del ahorro nacional en prioridades que el nuevo gobierno podía determinar con toda generosidad.

Más importante que esto era el tono general del país, optimista, eufórico. La guerra había sido pasada sin mayores perjuicios, por lo menos en esos momentos se lo veía así, con una posición que mantuvo durante 5 años una singularidad; la neutralidad argentina, que recién se interrumpe en marzo de 1945 cuando la guerra está terminada.

El sistema de Perón debía basarse obligatoriamente en condiciones de abundancia, de alto consumo, de plena ocupación y de gruesos saldos exportables. Cuando este contexto –que no tenía posibilidades de prolongarse mucho– se resquebraja, la política de Perón se haría sinuosa, contradictoria y brutal, aplastada por una realidad mucho más poderosa que su personal optimismo. Las condiciones que marcaban el comienzo de la gestión de Perón le permitían un plazo justo para intentar una trasformación total o un cambio que liberara a la Argentina de su tradicional condición agro exportadora.

Marco Internacional

Se desarrollaba la Guerra Fría y sus participantes eran Estados Unidos y la Unión Soviética. La Argentina no quería estar en ninguno de ambos bandos, por eso Perón lanza la denominada Tercera Posición o Tercer Mundo.

Cosa retórica ya que en los grandes foros internacionales, la delegación Argentina votó casi siempre junto con los Estados Unidos, pero se mantuvo aislada de organizaciones como el F.M.I., la UNESCO y la FOA, respondiendo así solamente a la política económica que Perón llevaba a cabo.

Esta idea de la Tercera Posición hizo que el pueblo se sintiese más nacionalista que nunca, dándoles la idea de que nuestro país podía ponerse a la altura de las economías internacionales y mantener una posición neutral.

La Tercera Posición era respaldada por la Tercera Guerra Mundial, que no se concretó.

Política Internacional: El triunfo de 1946 había sido la victoria del sentimiento nacional herido por la intromisión del Departamento de Estado en nuestra política interna.

Perón se movió con toda la relativa independencia que le permitían las relaciones coyunturales del mundo, «guerra fría», manteniendo el principio de autodeterminación de los pueblos y la solidaridad con los pequeños países.

Política Económica: La Economía del sistema peronista fue en un primer momento, nacionalista, estatista y autarquizante. Nacionalista porque se traspasó al país una serie de actividades o servicios que hasta ese momento se encontraban en manos de países o empresas extranjeras.

La Argentina, durante la Segunda Guerra Mundial había venido acumulando reservas de dinero importantes en Gran Bretaña lo cual la convertía de país deudor a acreedor. Se encontraba en una posición muy especial reforzada por el hecho de ser proveedora de materias primas en un mundo que recién empezaba a construir sus economías y sus sistemas productivos después de la guerra.

Es decir que el Estado tuvo una enorme ingerencia en la vida económica del país. El número de agentes públicos aumentó considerablemente y las regulaciones se fueron tornando más pesadas a medida que la política económica sufría algunos tropiezos. Se comenzaron a hacer campañas de abaratamiento del costo de vida, de regulación de los precios y de una política netamente estatista.

Y con respecto al carácter autarquizante de la economía se debía a la idea de que la Argentina tenía entidad suficiente y un tipo de producción tan variada como para poder autoabastecerse.

Pero también tenía la contra de que en algún momento tenía que terminarse, rápidamente se encontraría con que su política era cada vez más difícil de mantener. Esta política que sostenía la Argentina de estatista, autarquizante y nacionalista, no podía en efecto seguir durante mucho tiempo.

La política económica es lo que define la filosofía general del régimen peronista, mucho más que el régimen represivo que monta Perón y que es posiblemente el que muchos argentinos recuerdan más. Tiene una primera etapa de realizaciones muy espectaculares. Con la nacionalización del Banco Central y la subsiguiente creación del IAPI, el nuevo gobierno tomaba firmemente el control del sistema crediticio, los tipos de cambio y el comercio exterior, actividad en la que era un virtual comprador de la producción de cereales y de oleaginosos y encargado además de su colocación en los mercados exteriores El IAPI además llegó más tarde a encargarse de las operaciones financieras del Estado Argentino, con la compra de materias primas o de bienes de capital.

Era una política estatizante y nacionalista y en ese particular momento del país y del mundo parecía la única posible. No hay que olvidar que en el 45 se vivía todavía ideológicamente en todo el mundo bajo el signo delnew deal rooselveltiano y bajo el signo del triunfo laborista en Gran Bretaña. Esas características se afirmaron con medidas de parejo significado, como la repatriación de la deuda externa, la creación de las empresas de Gas del Estado y Flota Aérea Mercante Argentina, la expropiación de elevadores de granos de propiedad privada, la compra de la Unión Telefónica, la compra de los ferrocarriles de capital francés. Luego uno de los actos más espectaculares discutidos del gobierno de Perón, la adquisición de los ferrocarriles ingleses.

El gobierno peronista creó por decreto la Industrias Aeronáuticas y Mecánicas del Estado, IAME, empresa autárquica encuadrada en la ley de empresas del estado para investigar, fabricar, reparar materiales y promover la industria automotriz. Fue el brigadier Juan Ignacio San Martín, quien propuso al general Perón la fabricación de automóviles a nivel industrial y ese fue el inicio de una industria que exigía de nosotros un compromiso gremial.

Se integraron varias fabricas de aviones, motores y otros componentes de automóviles, tractores y motocicletas. En un año se realizaron los diseños de los productos propios y en 1952 nacía el Rastrojero, vehículo utilitario de diseño sencillo que lanzo la industria nacional. Ese mismo año, se lanzó el primer motorInstitec, impulsor de dos tiempos y dos cilindros cuyo desarrollo y fabricación se hizo íntegramente en el país. Se presentó mas tarde el primer prototipo de avión Pampa y cuatro mese después, el primer tractor argentino cuando ya estaba en la calle las primeras 20 unidades de las motos Pampa. En 1953, el ingeniero Taravella, presentaba su creación: el motor V8. Luego se fundaron la fabricación de motos Puma y se presento el primer modelo sport de carrocería de fibra de vidrio Porsche; siendo Argentina el segundo país en el mundo que utilizo esa tecnología. Mas tarde se fabricaron lanchas y veleros con fibra de vidrio, dos nuevos autos sports, el “Justicialista Súper Sport” y el “Justicialista Gran Turismo”.

El análisis frío de la política económica durante los 3 ó 4 primeros años de su presidencia puede hacer parecer descabellada la política de Perón, puesto que a fines de 1947 ya se había evaporado el 32% de las reservas de divisas acumuladas durante la guerra. Recordaremos la frase jactanciosa de Perón de que no se podía caminar por el Banco Central de tan abarrotado que estaba de lingotes de oro. Tres años después el país estaba en una virtual cesación de pagos. La política peronista no sólo condenaba a la liquidación de las reservas, sino que tenía una secuela inevitable que era el aumento de la tendencia inflacionaria. Y, en última instancia, también el refuerzo del vasallaje de nuestra economía al depender, cada vez más, la industria liviana de importaciones de materias primas y combustibles. Una política de subsidios a la industria liviana, una política impositiva y salarial tendiente a mantener altos niveles de consumo popular, por supuesto, no podía caminar mucho tiempo.

Dijimos que el análisis de esta política puede hacerla parecer como descabellada; sin embargo no lo era si se aceptaba la premisa que Perón sostenía como de cumplimiento inevitable: la próxima guerra mundial. Perón estaba convencido que en 1950 o 1952 estallaría una tercera guerra mundial no atómica, entre Estados Unidos y la Unión Soviética, en el año 1950, no solamente hablaba de la próxima guerra como inevitable, sino que se permitía dar algunos consejos a los estrategas yanquis sobre cómo ganar la guerra. De modo que la premisa sobre la cual basaba su política económica podía o no ser equivocada, pero indudablemente, si se aceptaba ese prerrequisito, la política económica de Perón era la del hombre al que se le va agotando el dinero pero que está seguro que en la próxima lotería va a ganar mucho y entonces sigue gastando. ¡Lo que pasó es que no se dio la lotería!

Política Social: Con la intención de realizar una más equitativa redistribución del ingreso se planearon mejoras sociales que implicaron mejores salarios y legislación laboral, indemnizaciones por despido, salario familiar, vacaciones pagas, etc.

Uno de los más importantes méritos del peronismo reside justamente en estas medidas. El gobierno insistió con su política de reformas sociales (sobre todo en la primera presidencia) constituyéndose en un verdadero portavoz y defensor de la clase obrera.

Diez años de intensa obra social cambió la Argentina de la explotación y la esclavitud de 1945 en la comunidad justa y solidaria de la Argentina del ’55. Esta transformación es ya suficientemente conocida en el mundo. De una carencia absoluta de leyes de trabajo y previsión social que nos colocaba en el último lugar, hemos pasado en sólo 10 años a estar a la cabeza del mundo en la materia.

El «estatuto del peón», «los derechos del trabajador», «los derechos de la ancianidad», «los convenios colectivos de trabajo», «la ley de previsión social», «la ley de accidentes de trabajo», «la ley de vivienda obrera», «sueldo anual complementario», «la mutualidad sindical», «las escuelas sindicales», «la ley de creación de la justicia del trabajo», «los regímenes de jubilación», «las reglamentaciones de las condiciones del trabajo y del descanso», «las proveedurías sindicales», etcétera, etcétera.

Son sólo una pequeña parte de la enorme legislación promovida.

En la Argentina estas leyes se cumplen en su totalidad bajo el control de las propias organizaciones profesionales. Algunas cifras darán una idea sobre la forma de su cumplimiento. Los salarios de 1945 a 1955 subieron el 500%; el salario real se mantuvo en un mejoramiento del 50% pues el costo de vida sólo llegó, con el control de precios de primera necesidad, a un aumento de 250%. Así el costo de la vida en la Argentina se mantuvo en un nivel medio correspondiente a la mitad de la mayor parte del mundo.

Mediante el estatuto del peón y sus sucesivos ajustes entre 1945 y 1955 los sueldos de estos trabajadores aumentaron el 1000% término medio.

En 1945 las leyes de jubilación no amparaban sino a medio millón de habitantes. En 1955 puede considerarse que todo el que trabaja de obrero, profesional y empresario tiene asegurado su régimen jubilatorio, amparo que cubre a más de 15 millones de habitantes en la vejez y la invalidez.

Un sistema de pensiones a la vejez cubre asimismo la imprevisión y el olvido en que vivieron los trabajadores en los regímenes pasados, gobernados por los mismos que hoy quieren asumir el papel de libertadores sin que nadie los tome en serio.

Sólo durante el primer plan quinquenal (1946 – 1951) se construyeron 350 mil viviendas para empleados para obreros en toda la república. En el segundo plan quinquenal hasta el ’55 se llevan construidas más de 150 mil. Así los trabajadores que antes vivían en conventillos sucios y hasta de 10 en cada pieza, comienzan hoy a ser propietarios de su casa y vivir decentemente.

Más de 10 millones de trabajadores argentinos reciben un sueldo anual complementario que les permite disfrutar de un mes de vacaciones en las sierras, en el mar o en los buenos hoteles de que disponen los sindicatos o les ofrece la «Fundación Eva Perón».

Más del 25% de los trabajadores tienen participación en las ganancias de las empresas, ya sea porque son ellos mismos los dueños, por sistema cooperativo o porque patrones inteligentes y justos así lo han dispuesto.

El sistema mutual de los sindicatos ofrece asimismo la provisión barata de cooperativa para los artículos de primera necesidad, como asimismo un servicio asistencial completo mediante modernos policlínicos, maternidades, consultorios externos, odontológicos, etcétera.

Además para la elevación cultural y social de la masa, una verdadera red de escuelas sindicales se extiende hacia todos los sindicatos. En ellas se imparten enseñanzas de todo orden y se forman dirigentes capacitados.

Al establecer nuestro gobierno la absoluta gratuidad de toda la enseñanza, abrimos las puertas de la instrucción y la cultura a todos los hijos del pueblo. Se terminó así con la odiosa discriminación y se dio acceso a todos por igual, para que de acuerdo con sus aptitudes, pudieran labrarse su porvenir.

La creación del Ministerio de Educación de la Nación posibilitó dedicar una gran actividad y los fondos necesarios, para encaminar y costear las diversas disciplinas escolásticas, científicas y técnicas.

En cuanto a la organización sindical diremos simplemente que en 1945 existían 500 sindicatos agrupados en 3 centrales obreras (Unión Sindical Argentina, C.G.T. Nº 1 y C.G.T. Nº 2) con 1 millón de afiliados. En 1955 existe una sola central obrera (C.G.T.), 2500 sindicatos, con más de 6 millones de afiliados.

Los trabajadores argentinos bien se lo merecen porque es lo mejor que el país tiene y precisamente por eso, porque son buenos y porque son los que todo lo producen. (Juan Domingo Perón).

Reforma Constitucional De 1949

En 1948, Perón señala la necesidad de reformar la Constitución Nacional a fin de adecuarla a los nuevos tiempos.

En enero de 1949 se reúne, en sesión preparatoria, la Convención Nacional Constituyente, por lo que Perón expresa: «lo que quiere el pueblo es eliminar injusticias sociales.»

En marzo queda sancionada la nueva Constitución Nacional, cuyo texto incluye importantes modificaciones al espíritu liberal de 1853; se integran los Derechos del Trabajador, de la Familia, de la Ancianidad y de la Educación y la Cultura; se estipula que «la propiedad privada tiene una función social, y, en consecuencia, estará sometida a las obligaciones que establezca la ley con fines de bien común. Incumbe al Estado fiscalizador la distribución y la utilización del campo, e intervenir con el objeto de desarrollar e incrementar su rendimiento en interés de la comunidad, procurando a cada labriego o familia labriega la posibilidad de convertirse en propietario de la tierra que cultiva.

El artículo 39, sostiene que «El capital debe estar al servicio de la economía nacional y tiene como principal objeto el bienestar social».

El artículo 40 garantiza que «los minerales, las caídas de agua, los yacimientos de petróleo, de carbón, de gas y las demás fuentes naturales de energía, con excepción de los vegetales son propiedades imprescriptibles e inalienables de la Nación».

En otro de sus artículos se posibilita la segunda presidencia de Perón, estableciendo la reelección presidencial».

Doctrina Justicialista: Las veinte verdades del justicialismo

Como un catecismo justicialista se extractaron las verdades esenciales de nuestra doctrina, las que fueron leídas personalmente por mí el 17 de octubre del año 1950 desde los balcones de la Casa de Gobierno. Ellas son las siguientes:
La verdadera democracia es aquella donde el gobierno hace lo que el Pueblo quiere y defiende un solo interés: el del Pueblo.
El justicialismo es esencialmente popular. Todo círculo político es anti popular y, por lo tanto, no es justicialista.
El justicialista trabaja para el movimiento. El que en su nombre sirve a un círculo o a un hombre o caudillo, lo es sólo de nombre.
No existe para el justicialismo más que una sola clase de hombres: los que trabajan.
En la Nueva Argentina el trabajo es un derecho, que crea la dignidad del hombre y, es un deber, porque es justo que cada uno produzca por lo menos lo que consume.
Para un justicialista no puede haber nada mejor que otro justicialista.
Ningún justicialista debe sentirse más de lo que es ni menos de lo que debe ser. Cuando un justicialista comienza a sentirse más de lo que es, empieza a convertirse en oligarca.
En la acción política de escala de valores de todo justicialista es la siguiente: primero la Patria, después el movimiento y luego los hombres.
La política no es para nosotros un fin, sino sólo el medio para el bien de la Patria que es la felicidad de los hijos y la grandeza nacional.
Los dos brazos del justicialismo son la justicia social y la ayuda social. Con ellos damos al Pueblo un abrazo de justicia y de amor.
El justicialismo anhela la unidad nacional y no la lucha. Desea héroes, pero no mártires.
En la Nueva Argentina los únicos privilegiados son los niños.
Un gobierno sin doctrina es un cuerpo sin alma. Por eso el peronismo tiene su propia doctrina política, económica y social: el Justicialismo.
El justicialismo es una nueva filosofía de la vida, simple, práctica, popular, profundamente cristiana y profundamente humana.
Como doctrina política, el justicialismo realiza el equilibrio del derecho del individuo con el de la comunidad.
Como doctrina económica, el justicialismo realiza la economía social, poniendo el capital al servicio de la economía y ésta al servicio del bienestar social.
Como doctrina social, el justicialismo realiza la justicia social, que da a cada persona su derecho en función social.
Queremos una Argentina socialmente justa, económicamente libre y políticamente soberana.
Constituimos un gobierno centralizado, un Estado organizado y un pueblo libre.
En esta tierra, lo mejor que tenemos es el Pueblo.

La Tercera Posición Doctrinaria:
Para nosotros los justicialistas el mundo se divide hoy en capitalistas y comunistas en pugna: nosotros no somos ni lo uno, ni lo otro. Pretendemos ideológicamente estar fuera de ese conflicto de intereses mundiales. Ello no implica de manera alguna que seamos en el campo internacional, prescindentes del problema.

Pensamos que tanto el capitalismo como el comunismo son sistemas ya superados por el tiempo. Consideramos al capitalismo como la explotación del hombre por el capital y al comunismo como la explotación del individuo por el Estado. Ambos «insectifican» a la persona mediante sistemas distintos. Creemos más; pensamos que los abusos del capitalismo son la causa y el comunismo el efecto. Sin capitalismo el comunismo no tendría razón de ser, creemos igualmente que, desaparecida la causa, se entraría en el comienzo de la desaparición del efecto.

Esto lo hemos probado nosotros durante los ocho años de nuestro gobierno en que, el Partido Comunista en nuestro país, alcanzó su mínima expresión. Para ellos nos bastó suprimir los abusos del capitalismo procediendo por evolución en los sistemas económicos y sociales.

Es indudable también que esta revolución reaccionaria, al destruir parte de nuestras conquistas y volver a los viejos sistemas, traerá consigo un recrudecimiento del comunismo en la Argentina. El comunismo es una doctrina y las doctrinas sólo se destruyen con otra doctrina mejor. La dictadura militar con su sistema de fuerza y arbitrariedad pretenderá destruir con la fuerza lo que es necesario tratar con inteligencia. Ni la policía, ni el ejército son eficaces en este caso. Una justicia social racionalmente aplicada es el único remedio eficaz y, los militares, entienden muy poco de esto. Menos entenderán aún estando como están en manos del más crudo reaccionarismo conservador y clerical.

Nuestra doctrina ha elaborado consecuentemente con la concepción ideológica toda una técnica de lo económico y lo social, como asimismo en lo político.

En lo económico abandonamos los viejos moldes de la «economía política» y los reemplazamos por la «economía social» donde el capital está al servicio de la economía y ésta al del bienestar social. En lo social el justicialismo se basa en la justicia social a base de dar a cada individuo la posibilidad de afirmar su derecho en función social. Se capitaliza al Pueblo y se da a cada uno la posibilidad de realizar su destino, de acuerdo a sus calidades y cualidades, dentro de una comunidad que realiza a sí mismo por la acción de todos. En lo político buscamos congruentemente, el equilibrio entre el derecho del individuo y el de la comunidad.

Yo puedo afirmar que el pueblo Argentino es justicialista y que las conquistas alcanzadas no pueden ser destruidas por la reacción. Nuestra doctrina sólo podría ser superada por otra doctrina mejor y, en la reacción, no veo hombres capaces de construir nada permanente.

En cambio creo que la lucha se ha desencadenado en el Pueblo argentino, a raíz del establecimiento de la dictadura militar oligarca clerical, será una tonificación para nuestro movimiento justicialista. La historia prueba que las doctrinas, para triunfar, necesitan ser combatidas. Ello las fortalece y las extiende. Si los cristianos no hubieran sido arrojados al circo, quizá el cristianismo no habría llegado al siglo XX.

Nuestro movimiento es doctrinario. Podrán destruir nuestras estatuas y aun nuestras instituciones, pero, no lograrán neutralizar los sentimientos y la convicción de muchos millones de justicialistas convencidos, místicos y aun fanáticos. 

Eva Perón: No podemos dejar de hacer referencia a la figura más emblemática del Peronismo: Eva Perón, la única primera dama en la historia del País con tanta influencia política, ganada por su propio esfuerzo.
Mujer de poca educación y cultura, pero de gran inteligencia y facilidad para la oratoria, supo ganarse el cariño del pueblo argentino, hasta el límite del fanatismo.
Su acción se vio canalizada a través del Ministerio de Bienestar Social y la Fundación que llevaba su nombre, nacida de una concepción altamente humanista.
La fuerza motriz fue Eva pero el precio pagado fue desproporcionado porque representó el sacrificio de su propia vida.

No se limitó a ayudar a pobres y necesitados del país, sino que su obra no tuvo fronteras, envió ayuda a niños alemanes y japoneses en 1945, concurrió a Ecuador, Bolivia, Chile, Turquía, Italia cuando se vieron sacudidos por catástrofes naturales.
Llevó obsequios a los niños pobres de todas partes del mundo sin excluir a los EE.UU. ni Checoslovaquia, a pesar de las diferencias.

En nuestro país, cuenta la historia que millones de personas recibieron la ayuda oportuna y necesaria de su fundación.
Creó hogares de tránsito, hogares escuela, proveedurías, policlínicos, colonias de vacaciones, ayuda social directa, brindó servicio médico integral en zonas totalmente olvidadas, organizó campeonatos deportivos; la ciudad infantil y la ciudad estudiantil son sus monumentos, y por supuesto los juguetes, panes dulces y sidras para sus queridos «compañeros» marcan una etapa en la vida argentina suficiente para inmortalizar a esa mujer en la memoria de las masas.

Y algo fundamental en la historia de nuestro país, que llegó de la mano de Evita, fue el «voto femenino».

Fue tal su gravitación política que la fórmula presidencial postulada para la segunda presidencia fue el binomio: «Perón – Evita»; pero su salud quebrada no le permitió llegar a ocupar el cargo. Renuncia a su candidatura dirigiéndose al pueblo «–Que de mí se diga, cuando se escriba el capítulo maravilloso que la historia seguramente dedicará a Perón, que hubo a su lado una mujer que se dedicaba a llevarle al presidente las esperanzas del pueblo, que luego Perón convertía en realidades, y que a esa mujer el pueblo la llamaba cariñosamente Evita». «–Hay que ganar por abrumadora mayoría, para que de una vez por todas se convenzan de que Perón y el Pueblo son una misma cosa».

El 26 de Julio de 1952, muere Evita, tenía 33 años, nunca ha visto el país un duelo semejante. Durante días enteros hombres y mujeres despidieron a su entrañable «compañera Evita».

Dirá el diario «La Nación»: «Nadie podrá olvidarla al evocar este período. Aún los que combatieron su acción, aceptarán sin duda, la verdad incontrastable de que un país donde otras mujeres gravitaron en los destinos nacionales, ninguna alcanzó su influencia, sobre todo por la fuerte reciedumbre de un temperamento decidido, a pesar sobre los hechos de su tiempo.»

El Aparato Represivo

A todo esto iba creciendo el aparato represivo, que, como dijimos antes, puede ser el signo más permanente en el recuerdo de los argentinos independientes o no peronistas de esta época. Eso también tenía una justificación; muchos consideraban indispensable el creciente autoritarismo del gobierno para anular la prédica de la oposición que para muchos argentinos representaba solamente los intereses más despreciables, más antinacionales. Los que justificaban la creciente verticalización del Estado alegaban que el pueblo le había otorgado a Perón un mandato para realizar desde el poder una política determinada y que ese mandato no podía condicionarse a escrúpulos legalistas.

Perón representaría la voluntad histórica de las masas argentinas y frente a este designio trascendente debían allanarse todos los obstáculos por respetables que parecieran en un primer momento. Claro que esta acentuación de la política represiva y coactiva o la intensificación del culto idolátrico de Perón y de su esposa planteaba algunos interrogantes de fondo. En primer lugar, la política que llevaba Perón ¿tenía realmente una virtud revolucionaria que pudiera justificar todo el montaje de ese aparato represivo? En segundo lugar, el régimen en sí ¿se beneficiaba con la asfixia de una oposición cuya prédica de todos modos no conmovía a la estabilidad electoral del régimen? En tercer lugar, el peronismo como movimiento de masas a través de ese aparato que estaba montando ¿no se estaba aislando progresivamente de sectores que podían ser sus aliados naturales? Y finalmente ¿no se estaba recorriendo un camino transitado por otros regímenes de este tipo que después terminaron en la corrupción, en la represión y en la apelación a consignas revolucionarias que en un momento pueden haber tenido contenido, pero que finalmente resultaron vacías?

No entiendo por qué la insistencia de Perón en montar un aparato de compulsión irresistible, cuando indudablemente las elecciones del ‘46 fueron en realidad un punto dentro de su línea electoral ascendente, la cual después siguió subiendo. Algunos pueden hacer una explicación psicologista atribuyéndole una mentalidad autoritaria, nazi. No creo que sea suficiente, lo que motiva a Perón, pese a su optimismo consustancial, personal, era que pensaba que se iba a agotar ese camino y que iba a necesitar de ese aparato compulsivo en un momento dado, para no llegar agotado al final de su período. Pero lógicamente éstas son conjeturas y Perón por otra parte no reconoce que haya existido ese aparato compulsivo. Hablando con él [en 1970], le expliqué que había prisión, torturas y desafueros, tuvo siempre explicaciones; cuando yo –ya desesperado porque no podía de ninguna manera establecer un territorio común de discusión– le dije «pero mire general, a mí me tuvieron preso y torturaron», puso una cara de gran asombro y dijo «¿dónde?», como si fuera a retar al comisario en ese momento… (Félix Luna)

Relación con la Iglesia: Perón utilizó variadas actitudes para obtener el apoyo de la Iglesia. La Iglesia, viéndose favorecida por Perón, «ordenó» a los creyentes que votaran por la fórmula que él integraba. Perón le otorgó diversos privilegios a la Iglesia durante su gobierno. Tiempo más tarde la Iglesia se dio cuenta de que el gobierno peronista se encontraba realmente utilizándola como un instrumento para obtener el apoyo de las masas populares. Se suprimieron feriados correspondientes a celebraciones litúrgicas, aprobó la apertura de «prostíbulos» realizó un acto en contra de la posición de la Iglesia, que fuera espiritista y anticatólico. La definitiva ruptura entre Perón y la Iglesia se dio cuando esta última dispuso finalmente la excomunión mayor de Perón, luego de que dignatarios eclesiásticos fueran expulsados del país.

Después del incendio de las iglesias porteñas, realizado por parte de seguidores peronistas durante el conflicto entre Perón y la Iglesia todo católico era un militante contra el gobierno y las fuerzas políticas incorporaron a la Iglesia al frente opositor.

A fines de 1954, Perón pronuncia un discurso en el local de la C.G.T. señalando que debe prevenirse toda infiltración extraña en los gremios, condena los sectarismos y pregunta: «¿Qué tiene que ver la religión con los sindicatos? Así como los trabajadores no se meten con la religión, ésta no debe meterse con la Organización Sindical.»

Este discurso marca el entredicho con cierto sector de la Iglesia –ingerencias políticas y gremiales de algunos grupos católicos– que desembocará en un conflicto abierto y aprovechado por las fuerzas liberales y reaccionarias. Incluso comunistas y socialistas se escudarán bajo el lema «Cristo Vence», que enarbolará la contrarrevolución del ’55.

Todo esto se vio agravado por un decreto del Poder Ejecutivo, que suprime la Dirección General de Enseñanza Religiosa «por orden técnico-administrativo inadecuado, ineficaz y oneroso».

Se aprobó la ley de divorcio y la ley de profilaxis que facultaba a los gobiernos de provincia e Intendencias municipales a permitir la instalación de establecimientos afines en zonas adecuadas. El Congreso sanciona además una ley que declara necesaria la reforma parcial de la Constitución Nacional, en lo referente a la Iglesia y a sus relaciones con el Estado.

Esta serie de acontecimientos provocaron una grave reacción por parte de la Iglesia.

Otro episodio que empeoró la situación fue la autorización que requería la Iglesia para la procesión de Corpus Christi, que si bien fue otorgada por la policía federal, ésta fue rechazada y postergada por la Iglesia, la que no fue aceptada por el Poder Ejecutivo porque «contraría las disposiciones legales en vigor»; por lo que las jerarquía eclesiástica organiza la procesión en el interior de la Catedral metropolitana, lo que provoca la reacción de los concurrentes que realizan una manifestación hacia el Congreso, donde son izadas las banderas del Vaticano y Nacionales. Luego de un confuso episodio aparece quemada la bandera argentina frente al Congreso, donde han sido arrancadas chapas conmemorativas del Justicialismo y apagadas lámparas votivas en homenaje a Eva Perón.

Estos episodios traen como consecuencia nuevos discursos del Presidente en los que califica de «materialista y soberbio» a cierto sector del clero; y se disponen paros en apoyo al gobierno nal.
Por todo lo sucedido el Poder Ejecutivo exonera de sus cargos al Vicario General de la Arquidiócesis de Buenos Aires,
Monseñor Manuel Tato, y al Canónigo Diácono, Monseñor Ramón Novoa.
Se producen movimientos revolucionarios, bombardean la Casa de Gobierno y Plaza de Mayo, con gran cantidad de muertos y heridos; se queman algunos de los templos religiosos que el gobierno adjudica a elementos comunistas.

La nación vive en estado de beligerancia, se suceden atentados y huelgas, se denuncian complots terroristas para provocar el caos en Buenos Aires.

En septiembre de 1955 estalla una revolución militar con apoyo en Curuzú Cuatiá, Córdoba, Río Santiago y Puerto Belgrano. Tropas del Ejército, la Marina y la Aeronáutica están sublevadas contra las autoridades constitucionales del país, por lo que se implanta el estado de sitio en la República; la flota de guerra navega hacia Buenos Aires, amenazando bombardear las destilerías de La Plata, orgullo del gobierno peronista, y la Capital Federal.

Perón da a conocer un mensaje ofreciendo su renuncia y sostiene que sólo el ejército está en condiciones de reemplazarlo en el mando.Por lo que queda constituida una Junta Militar para iniciar un contacto con los insurrectos, con los que llegan a un total acuerdo.

Asume la Presidencia provisional el General de División Eduardo Lonardi. El General Perón abandona su Patria y se exilia en Paraguay, de donde volvería casi 20 años después, aclamado por una muchedumbre como jamás viera la historia Argentina.

La Crisis
En el segundo año se advirtieron algunos signos de inquietud en la tendencia general de la economía: falta de reservas monetarias, pérdida del crédito exterior, inflación.
En una concentración de homenaje al presidente estallaron bombas; por lo cual entre las filas opositoras fue tomando cuerpo la idea de un golpe armado para superar la situación. El oficialismo se presentaba débil y la oposición fortificada.
Dejaba a la clase obrera con una clara idea de su poder, organizada en poderosos sindicatos comprometidos con los intereses de sus integrantes.
Perón llegó originalmente al gobierno con el apoyo de la Iglesia, las fuerzas armadas y los sindicatos. En 1955 tenía la oposición de todos los partidos políticos no peronistas, de la Iglesia, los estudiantes, de los terratenientes, muchos de los cuales estaban dispuestos a jugarse la vida en un intento para derrocar el régimen y su apoyo sindical había declinado. Gran sector de las fuerzas armadas había decidido que Perón debía dejar el poder.

La Caída De Perón: No fue por falta de Poder. Evidentemente no se podía seguir adelante con una línea autarquizante, nacionalista, estatista porque implicaba una carencia absoluta de divisas.

El gobierno inició un viraje, luego de su reelección el gobierno adoptó ciertas medidas a las cuales se lo llamó «Plan de Austeridad» o bien un plan de ajuste. Medidas tales como el control de los precios y salarios y ciertos convenios logró reducir espectacularmente la inflación que se estaba viviendo.
Hubo una serie de iniciativas en el orden económico que demuestran que Perón había dejado atrás su etapa audaz para retomar lo que se llamaría una economía clásica.
Hasta ese momento el gobierno no había manifestado mayor interés por las inversiones del exterior, pero la necesidad de nuevos capitales y crear fuentes de trabajo irían a ser nefastas.

Uno de los problemas más graves que debía afrontar Perón era la escasez de combustible.
El costo político que debió pagar por llevar adelante el contrato con la California fue, desde luego, muy alto.

Los sectores nacionalistas que lo apoyaban se erizaron, en tanto que la oposición comenzó a denunciar lo que parecía una grave inconsecuencia del gobierno que, desde una política petrolera que se apoyaba en una necesidad de dar al monopolio de la explotación y la comercialización a YPF, había llegado a entregar la mitad de un territorio argentino para que fuera explotado por una compañía norteamericana.

En 1953 estalló un conflicto por el abastecimiento de carnes de Bs. As.

El Gran Desencadenante De La Caída: A fines de 1954 un discurso en contra de parte de la Iglesia, Perón los denuncia como el foro más importante contra el que había que luchar.

El conflicto entre Perón y la Iglesia, que más tarde esto lo llevaría a ser derrocado. Luna: Perón dominaba el mundo obrero, el empresario, el periodístico, las Fuerzas Armadas, la educación. En algún lugar tenía que haber algo que no respondiese en forma tan absoluta a su política, y ese algo era la Iglesia.

Los diarios peronistas comenzaron a tirar represalias contra el clero. Ante esto, la Iglesia reaccionó haciendo una manifestación el 8 de diciembre de ese mismo año. Pero Perón en contra de esto hizo que se aprobaran en el Congreso varias leyes anticlericales.

Como ya vimos el error que Perón cometió fue dejar a los manifestantes del «Corpus Christi» que quemaran la bandera argentina. Después se probó que fue el Jefe de Policía que hizo esto luego acusando de este acto a los opositores católicos. En respuesta a esto se quemaron varias iglesias. Los oficialistas no protagonizaron estos hechos pero contaban con su complicidad.
Pero Perón cambió a varios de los integrantes de su régimen. Al poco tiempo se comunica que Perón renuncia a la presidencia de la Nación.
Esto se debió a que pronunció un discurso en el cual amenazaba de muerte a sus opositores. Los conservadores se impulsaron a derrocar el régimen.

Otros desencadenantes, pero de la vida privada de Perón, fue que al poco de tiempo de fallecer Eva Perón empezó a juntarse con una chica de 14 años, alguien muy joven para un hombre de avanzada edad, a quien hizo vivir en la residencia presidencial, la trató con afecto y la llevó a diversos lugares.

Estas clases de actuaciones hicieron que el aprecio de las masas hacia Perón disminuyera, como consecuencia el respeto del pueblo hacia el Presidente dejó de existir. (Félix Luna)

El General Juan Domingo Perón dejó de ser Presidente de la República Argentina el 20 de septiembre de 1955, luego de aceptada su renuncia.

El ya ex presidente se refugió en Paraguay y dejó una imagen deshonrosa hasta para sus propios partidarios que lo acusan de no proteger sus ideales. Luego de 18 años se presenta nuevamente como candidato a la presidencia y gana.

Como dice Luna: «Esto indica que, en política, las cosas que en algún momento parecen seguras, nunca lo son del todo.»

EL DISCURSO DE PERÓN LUEGO DEL BOMBARDEO DE PLAZA DE MAYO:

Iras el último ataque de la aviación naval contra sus objetivos ubicados alrededor de la Plaza de Mayo, el día 16 de junio, el general Perón se dirige al pueblo en estos términos:

«Les hablo desde nuestro puesto de comando que, como es lógico, no puede estar en la sede del gobierno, de manera que todas las acciones que se han realizado sobre esa casa han sido tirando sobre un lugar inerme, perjudicando solamente a algunos ciudadanos que han muerto por efecto de las bombas.

«La situación está totalmente dominada. El Ministerio de Marina, donde estaba el comando revolucionario, se ha entregado, está ocupado y los culpables detenidos.

«Deseo que mis primeras palabras sean para encomiar la acción maravillosa que ha desarrollado el Ejército, cuyos componentes han demostrado ser verdaderos soldados, ya que ni un cabo ni un soldado ha faltado a su deber. No hablemos ya de los oficiales y de los jefes, que se han comportado como valientes y leales.

«Desgraciadamente, no puedo decir lo mismo de la Marina de Guerra, que es la culpable de la cantidad de muertos y heridos que hoy debemos lamentar los argentinos.

«Pero, lo más indignante es que se haya tirado a mansalva contra el pueblo, como si su rabia no se descargase sobre nosotros, los soldados, que tenemos la obligación de pelear, sino sobre los humildes ciudadanos que poblaban las calles de nuestra ciudad.
«Es indudable que pasarán los tiempos, pero la historia no perdonará semejante sacrilegio. Ahora, terminada la lucha, los últimos aviones, como de costumbre, pasaron huyendo. Estos últimos disparos de artillería antiaérea que se han escuchado han sido sobre esos aviones fugitivos. Quedan todavía algunos pequeños focos que ocupar, desarmar y someter a la justicia.

«Como Presidente de la República, pido al pueblo que me escuche lo que voy a decirle: Nosotros, como pueblo civilizado, no podemos tomar medidas que sean aconsejadas por la pasión, sino por la reflexión.

«Todo ha terminado. Afortunadamente, bien. Solamente que no podremos dejar de lamentar, como no podremos reparar, la cantidad de muertos y heridos que la infamia de estos hombres ha desatado sobre nuestra tierra de argentinos.

«Por eso, para que no seamos criminales como ellos, les pido que estén tranquilos, que cada uno se vaya a su casa.

«La lucha debe ser entre soldados. Yo no quiero que muera un solo hombre más del pueblo. Yo les pido a los compañeros trabajadores que refrenen su propia ira; que se muerdan, como me muerdo yo en estos momentos; que no cometan ningún desmán. No nos perdonaríamos nosotros que a la infamia de nuestros enemigos le agregáramos nuestra propia infamia. Por eso, yo les pido a todos los compañeros que estén tranquilos, que festejen ya el triunfo, el triunfo del pueblo, que es el único que puede enorgullecemos.

«El Ejército en esta jornada se ha portado como se ha portado siempre. No ha defeccionado un solo hombre. Y el ministro de Ejército ha tomado personalmente y dirigido personalmente la defensa. Este ministro es un grande hombre. No lo digo ahora: lo conozco desde que tenía 15 años.

«Todos los generales de la República, los jefes, oficiales, suboficiales y soldados han sabido cumplir brillantemente con su deber.
«Cumplo con esto una pasión más de mi vida: que nuestro Ejército sea amado por el pueblo y nuestro pueblo amado por el Ejército.
«Nadie podrá decir nunca jamás que un soldado del Ejército ha tirado sobre sus hermanos, como nadie podrá decir jamás que hay un jefe o un oficial del Ejército que sea tan canalla como para tirar un solo tiro sobre sus hermanos.

«Por eso, yo quiero en esta ocasión, en que sellamos la unión indestructible entre el pueblo y el Ejército, cada uno de ustedes, hermanos argentinos, levante en su corazón un altar a este Ejército que no solamente ha sabido cumplir con su deber, sino que lo ha hecho heroicamente.

«Esos soldados que hoy combatieron por el pueblo argentino son los verdaderos soldados. Los que tiraron contra el pueblo no son ni han sido jamás soldados argentinos. Porque los soldados argentinos no son ni traidores ni cobardes, y los que tiraron contra el pueblo son traidores y cobardes.

«La ley caerá inflexiblemente sobre ellos. Yo no he de dar un paso para atemperar su culpa, ni para atemperar la pena que les ha de corresponder. Yo he de hacer justicia, pero justicia enérgica. El pueblo no es el encargado de hacer justicia. Debe confiar en mi palabra de soldado y de gobernante. Prefiero, señores, que sepamos cumplir como pueblo civilizado y dejar que la ley castigue. Nosotros no somos los encargados de castigar.

«Es indudable que estas palabras de serenidad han de llegar al entendimiento de los compañeros y del pueblo entero. No lamentemos más víctimas. Nuestros enemigos, cobardes y traidores, desgraciadamente merecen nuestro desprecio, pero también merecen nuestro perdón. Por eso pido serenidad, una vez más, ahora que han pasado todos los acontecimientos, con que hemos dado una lección a la canalla que se levantó y a la que le impulsó a que se levantara, les decimos también otra vez que tantas veces se levante, cada día recibirán una lección más dura y más fuerte como merecen ser castigados los cobardes y los traidores.
«Yo hablo al pueblo, y le hablo con el corazón henchido de entusiasmo de soldado, porque he visto hoy a mi Ejército, al cual tengo la honra de pertenecer, en todo lo que es y en todo lo que vale. Y he visto también al pueblo, que también es otro de mis grandes amores. Lo he visto comportarse virilmente y lo veo ahora comportarse serenamente.

«Los culpables serán castigados y habrá memoria en la República del castigo que habrán de recibir. De manera que les pido a todos que se tranquilicen. Tienen razón de estar indignados y de estar levantados, pero aun con razón hay que reflexionar antes de obrar.
«Pido a todos que, como yo, sancionen en su conciencia a los malvados. Los malvados han de tener el castigo, cuando recuerden las victimas que han ocasionado. Ese va a ser su castigo, si se salvan del castigo que yo les he de aplicar, cumpliendo estrictamente la ley.

«Algunos focos que puedan escucharme todavía, que aún no han depuesto las armas, es preciso que lo hagan en el menor tiempo posible. Si no lo hicieron, nosotros no cargaremos con la responsabilidad de destruirlos. Pero que sepan que si iniciamos su destrucción, no hemos de parar hasta terminar. Buenas noches a todos. Tranquilos y confiados. Tenemos un Ejército que garantiza el orden y el orden se ha de ir restableciendo paulatinamente.
«Este será un triste recuerdo. Recuerdo que pondrá un estigma para toda la vida en las Instituciones que no supieron cumplir con su deber y en los hombres que traicionaron la fe y la Patria.

«Nada más. Buenas noches».

Balance De La Década: Se prometía la implantación de la justicia social sobre la base de la soberanía política y la independencia económica. Todo esto se cumpliría y la Nación alcanzaría una etapa casi idílica, produciría un cambio total, para hacer del actual otro país. La Nueva Argentina de Perón.

Durante su primer presidencia todo fue por el buen camino, la nación creció de forma notable, el país vivió una etapa de industrialización, de nacionalismo económico que le permitió desarrollarse y evitar la dependencia de otros países. La primera etapa presidencial se caracterizó por ser una etapa tranquila sin ninguna alteración alarmante. Perón llamó a todos al trabajo por la Patria, a quien él respetaba netamente. «Todo parecía reabrir la antigua edad de oro, y Perón reflejaba exactamente ese generalizado estado de espíritu».

Los obreros fervorosos levantaban en alto sus manos, su alegría era incontenible, eran los apoyados por Perón, que dejaba de lado a la clase alta porque ellos pertenecían a la oposición. Su gobierno estaba bien organizado. Los años fueron pasando y las cosas se iban desarrollando de una manera positiva, algo que no se debe olvidar es que el derroche de capital era incalculable. Perón estaba acabando con los bienes estatales, dejando los fondos vacíos. La gente no podía ver esto, sólo podía contemplar un país que crecía que se industrializaba y se fortificaba. Los trabajadores eran beneficiados por el gobierno, y el país se lanzaba al mundo.

Perón no dudaba que su reelección era posible ya que las grandes masas lo apoyaban. Con la reforma de la Constitución Perón se presentaba como el gran candidato para una nueva presidencia. La nueva Argentina quería a ese presidente, aquel que había logrado que el país creciese, que amaba la patria, que valoraba todo lo que en nuestro país se producía ya que no deseaba lo importado; aquel que quería producir y consumir sin comprar al extranjero.

Así se presentó a las elecciones del ’51 y triunfó esta vez por amplio margen, pero el gobierno no sería el mismo, el espíritu de tiranía se había apoderado del primer mandatario. El Presidente mostraba tener un carácter más severo; el concepto de libertad empezó a esfumarse de su mente. Fue siendo temido por muchos aunque eran muchos más los fanáticos de Perón.

En su segundo mandato se dio la separación del presidente del clero y por lo tanto de los cristianos. Este segundo período presidencial fue muy diferente al primero, la fuerza era el arma para solucionar los problemas, la oposición comenzó a ser arrestada y llevada a la cárcel, la libertad de prensa deja de existir, por orden de Perón se cierran varios diarios, radios y sectores de la Acción Católica. La característica que resalta de esta etapa es el exceso y abuso del poder.

Este Gobierno severo y tirano ya había sido anunciado con anterioridad al primer período presidencial por intermedio de varios obispos.

El país se encontraba con una gran crisis económica, no había fondos estatales.

Hay dos etapas que se ven claramente en el momento que Perón era dueño del «poder»: la etapa democrática y la de un gobierno tirano. Este último llevó a Perón a su derrota personal… 

Cuando el 17 de noviembre de 1972 el general Perón regresó a Buenos Aires, tras 18 años de exilio, el mundo asistió a uno de los episodios de «resurrección» política más impresionantes de todos los tiempos. En realidad, Perón no había dejado nunca de ser el líder indiscutido de las mayorías populares argentinas. Al ser desalojado del poder en 1955 por sus enemigos mediante un golpe armado, muchos creyeron que su predicamento avasallador sobre las masas tardaría poco tiempo en disiparse. Sin embargo, su influencia no sólo no se extinguió, sino que, año tras año, fue creciendo hasta alcanzar una fuerza que ni sus más fanáticos seguidores habían soñado. El 23 de setiembre de 1973 Perón obtuvo así una aplastante victoria en los comicios y, por decisión del 62 % del electorado (más de 7.400.000 sufragios) fue elegido presidente de Argentina por tercera vez. Este espaldarazo masivo fue el reconocimiento que sus compatriotas otorgaron a Perón por su obra revolucionaria en favor de la liberación del país de toda dependencia y en pro de la redención social de las clases más necesitadas. El anciano líder recibió así, en el tramo final de su existencia, una espectacular consagración histórica. Hasta sus propios adversarios admitieron, entonces, y sin retaceos, la justicia de los ideales del hombre a quien tan duramente habían combatido. Cuando Perón murió, el 1? de julio de 1974, todo el país se conmovió ante la desaparición del conductor que, a lo largo de más de 30 años, había dominado con su personalidad desbordante la vida política argentina.

El Regreso Del Exilio: Con 1970 se inicia una década caracterizada por aumento del costo de vida, de precios en todos los órdenes, gran inflación debida al déficit presupuestario, al exceso de inversiones de las empresas del Estado, a privilegios de sectores privados y a las fantasías desarrollistas que «no hay con que pagar.»

Se trata de una época plagada de actos terroristas, asesinatos, secuestros, atentados que sume a la Argentina en la peor situación política, institucional y económica de su historia.

En 1971 la Junta de Comandantes en Jefe destituye al General Levingston: «Hemos debido reasumir el mando político del Estado, para asegurar el pleno restablecimiento de las instituciones democráticas en el clima de libertad, progreso y justicia… y esto sólo se logrará en unión de las Fuerzas Armadas y la Ciudadanía.»

En abril del mismo año son rehabilitados todos los partidos políticos, luego de la suspensión impuesta por Onganía en 1966; oportunidades en que Balbín sostiene que debe ser consultado Juan Domingo Perón para una futura organización constitucional del país.

Rucci, Secretario General de la Organización Obrera dice en conferencia de prensa: «La gran mayoría del Pueblo está reunido en torno a Perón, lo mismo que los dirigentes gremiales»; y viaja a Europa para preparar el viaje de Perón a la Argentina.

Por esos días, el general Lanusse, cumple su palabra y entrega los restos de Eva Perón a su esposo. En ceremonia privada, y por manos del embajador argentino en España.

En los primeros meses de 1972, Perón propicia la integración de un frente con todos los partidos políticos, Encuentro Nacional de los Argentinos y Hora del Pueblo, sin fines electorales por el momento. La idea es inferir con este argumento en la aceleración del esquema electoral, imponiendo cambios profundos y definitivos en las orientaciones económicas y sociales. Se suman la C.G.T. y la C.G.E.

Es el golpe más audaz y concreto de Perón.

Levington declara por ese entonces que apoya «un movimiento nacional» con el peronismo, y que la gestión de Lanusse es catastrófica: el presupuesto nacional se eleva a cifras siderales y el dólar subió más que en cualquier otra época.

En el mismo año por tramitaciones entre España y la Argentina, Juan Domingo Perón deja de ser un exiliado político modificándose legalmente su situación en Madrid.

La Convención Nacional del Partido Justicialista proclama el 25 de Mayo candidato a presidente de la nación, al General Perón.

Los desórdenes en todo el país por la conducción del mismo están a la orden del día.

El 17 de Noviembre llega al país, Juan Domingo Perón y se reúne con empresarios, políticos y gremialistas; contó con la presencia de la C.G.T., la U.C.R., el partido popular Cristiano, el Partido Intransigente, Demócrata Progresista, el MID, Partido Revolucionario Cristiano, Socialista Popular, UDELPA, Unión Popular, Conservadores Populares, Cruzada Renovadora, Frente de Izquierda, Encuentro Nacional de los argentinos y movimientos provinciales, la C.G.T. y las 62 Organizaciones decidieron pedir al Gobierno la derogación del Estado de sitio, la libertad de los presos políticos y la anulación de la reforma a la ley electoral, que exige una segunda vuelta en caso de no lograr más del 50% de los votos, alguno de los candidatos.

Súbitamente, luego de varios contactos con diferentes sectores, Perón parte hacia Paraguay declinando su candidatura a Presidente, por lo que el Congreso Justicialista proclama la fórmula Cámpora – Solano Lima.

En 1973 la situación del país continua empeorando, aumenta el déficit fiscal y el costo de vida en un 10%. La Junta de Comandantes inicia acciones judiciales contra el FREJULI por considerar que sus candidatos han ejecutado manifestaciones que incitan a la violencia: «Cámpora al gobierno – Perón al Poder» y prohíbe el regreso de Perón, pretenden proscribir al FREJULI pero todos los partidos políticos se manifiestan en contra.

El 11 de Marzo gana las elecciones por amplio margen la fórmula Cámpora – Solano Lima.
Ya en el Poder, Cámpora y su comitiva viajan a España para acompañar a Perón en su regreso definitivo al país.
Una muchedumbre nunca vista se congrega en Ezeiza para recibir al General: era el 20 de Junio de 1973.
Se producen enfrentamientos armados entre distintas fracciones, con muertos y heridos.

Perón pronuncia un discurso que es clave para entender su futuro gobierno: «llego del otro extremo del mundo, con el corazón abierto a una sensibilidad patriótica que sólo la larga ausencia y la distancia pueden avivar hasta su punto más álgido… nada puede perturbar mi espíritu porque retorno sin rencores ni pasiones como no sea la que animó toda mi vida: servir lealmente a la patria… debemos tener fe en el gobierno justicialista… necesitamos una paz constructiva, sin la cual podemos sucumbir como Nación.»

Rucci proclama en la C.G.T. que la Central Obrera se movilizará para llevar a Perón a la primera magistratura de la República.

Al mismo tiempo Cámpora y Solano Lima firman sus renuncias como gobernantes diciendo: «Devolvemos a Perón el mandato que nos dio el 11 de Marzo».

Debe asumir el gobierno R. Lastiri, presidente de la Cámara de Diputados, ya que Perón rechaza la posibilidad de que el Congreso lo designe en funciones de Presidente Nacional sin concurrir a elecciones tal como lo dispone la Constitución Nacional; por lo que se convoca a las mismas el 23 de Septiembre, las que ganan ampliamente por el 61,85%. La fórmula era Perón – Estela de Perón, su esposa. Asume el 12 de Octubre de 1973.

En cuanto a su política buscó fortalecer la doctrina del Justicialismo, dijo en una entrevista: «Estamos en la etapa dogmática, es decir, hay que fijar el dogma, inculcado y hacerlo cumplir». Para ello implementó los «Cursos de Doctrina Justicialista», porque teóricamente los muchachos desconocían el dogma y los sucesos de los años anteriores.

Durante el año que estuvo al frente del Gobierno, su política económica, al igual que en sus presidencias anteriores se basó en la realización de obras públicas para combatir el desempleo, firma tratados y convenios con diversos países tales como la Unión Soviética, Cuba, Paraguay, China, España, Hungría, que resultan beneficiosos, en gran medida para nuestro país; implementa planes de desarrollo industrial y recurre a créditos que son otorgados por el BID, contrariando una de sus «más firmes convicciones» de no solicitar ni un solo crédito. Lanza el Plan Trienal de Gobierno, un gran proyecto de expansión nacional que duplicará el Producto Bruto Interno con respecto a la tasa de los años 61 – 73. En ésta época se aumentan los salarios, pero también suben los precios de combustibles, tarifas de electricidad, gas, transporte y desabastecimiento, por lo que sube también el costo de vida. Esto sumado a una serie de atentados crean un incierto y artificioso clima en el país.

En el aspecto social se respiraba revolución, que estaba encarnada en la misma Juventud Peronista.

Ante esta situación Perón se refiere a la unidad del pueblo argentino y al Pacto Social como el mejor camino para sacar adelante al país.

Se dan manifestaciones en todo el país como muestra del apoyo del pueblo a su caudillo, pero Perón se halla debilitado, ya no tiene fuerzas para continuar en el gobierno por lo que el 29 de Junio de 1974, delega el poder en la Vicepresidenta. Los Comandantes Generales de las tres Armas afirman su respaldo a los preceptos constitucionales y las normas legales en vigencia. Los mismos sostienen los partidos políticos.

El 1º de julio del mismo año, Perón muere en la Residencia de Olivos, asume la Presidencia su esposa, Vicepresidenta de la Nación, doña María Estela Martínez de Perón, llamada por los argentinos «Isabelita».

Diría Richard Nixon poco después: «En un momento en que otros habrían estado contentos de retirarse de la vida pública, el aceptó los desafíos para regresar a su país y guiar al pueblo argentino»
Poco durará Isabelita en el Poder, al poco tiempo se suceden actos subversivos en diferentes puntos del país.
Estalla el llamado «Rodrigazo» (impuestazo), aumenta la cotización del dólar, aumentan los combustibles, los transportes.

La C.G.T. realiza paros repudiando la política económica. Se produce una crisis militar, y considerando débil a la presidenta de la Nación, se sublevan efectivos de la Fuerza Aérea de Morón, produciéndose enfrentamientos armados que dejan como saldo centenares de muertos.

El 24 de Marzo de 1976, Isabelita es detenida por orden de la Junta de Comandantes Generales de las Fuerzas Armadas iniciando así el llamado «Proceso de Reorganización Nacional».
Cambiando así, para siempre, la historia de nuestra Argentina.

Conclusión Personal:
Como conclusión, en mi opinión, el gobierno de Perón, a pesar de sus errores, cambió profundamente el país desde el punto de vista político contribuyendo a afirmar decisivamente la conciencia nacional y a dar una participación efectiva a los trabajadores en las fuentes de decisiones políticas. A partir del gobierno de Perón hay un valor incorporado a la conciencia nacional, que es la Justicia Social, a partir de ese momento a nadie se le ocurriría que se pudiera eliminar el aguinaldo, por ejemplo, o la jubilación universal o los beneficios que se habían legislado en esa época. Además Perón dejó como saldo un rumbo abierto hacia la independencia económica más como una intención que como una realidad. Otro gran aporte de la época de Perón es la organización de los sectores obreros a través de los sindicatos que además de participar de algún modo de las fuentes de poder político, realizaron una obra social muy importante.

Si algo se puede cuestionar a Perón es que no quiso o no pudo intentar una trasformación total o un cambio en la estructura económica del país que la liberara definitivamente de su condición de país agro exportador.

De su tercer gobierno es poco lo que puedo decir, el país se encontraba convulsionado, con un gobierno impuesto por la fuerza y una economía devastada; el pueblo no podía más que mirar hacia atrás, aquella época de opulencia y la figura de aquel hombre fuerte que les había dado todo; pero la realidad era otra. Perón era un hombre agotado físicamente, llegó al país con una edad avanzada, lo que no le permitió terminar su gobierno.

Segunda Conclusión:
Después de escuchar distintas campanas, unas marcadas defensoras, acérrimas y hasta fanáticas de Perón, otras muy subjetivas, como fue su opinión y discursos y otras teñidas de críticas, algunas objetivas, otras más bien con fines poco serios, se esboza en mi mente una imagen.

Veo una persona que tal vez poco tenía de conocimiento técnico sobre el manejo y administración de un gobierno, pero supo ver dónde estaba el «mercado», «el agujero del mate».

Desde los puestos que desempeñó antes de llegar al poder presidencial, vio en las grandes masas obreras su escalón a la cúspide; sólo era necesario «metérselas en el bolsillo».Supo cómo llegar a la gente, su lenguaje era común, el cual además de fácil de comprender por la mayoría de la gente, era lo que el Pueblo quería oír.

A la gente no le interesaban los problemas presidenciales ni otros problemas internos sino que ellos querían a la persona que los escuchaba y así demostraba en su actuar; ellos no veían los problemas financieros del Estado. Sólo veían más dinero en sus manos, más disponibilidad de compra.

Supo aliarse a las fuerzas necesarias para tener el poder casi absoluto, pero falló en no cuidar su buena relación con quien más voluntades y corazones movía y guiaba: la Iglesia. Esto, le costó que todos esos cristianos hagan de la lucha contra el régimen una cuestión personal.

Y por supuesto, el gran desencadenante de su caída fue el factor económico, el pueblo perdona o al menos aguanta casi cualquier cosa cuando marcha la economía.

En este momento recuerdo aquella frase de Perón que decía «No se puede caminar en el Banco Central de tan abarrotado que está de lingotes de oro». Y esto demuestra que la Argentina perdió la oportunidad de transformar al país para siempre, y no sólo por una década.

Es cierto que muchos de esos logros hoy los seguimos gozando, derechos del trabajador, aguinaldo, vacaciones, etc. No debemos olvidarnos de esto; pero los costos de su política fueron muy caros y algunos también hoy los seguimos pagando.

Bibliografía
Félix Luna: ¿Qué Argentina Queremos Los Argentinos? 1973.
Ernesto Palacio: Historia De La Argentina. Tomo V. 1980.
Juan Domingo Perón: La Fuerza Es El Derecho De Las Bestias. 1973.
Enrique Pavón Pereyra: Perón, Preparación de Una Vida Para El Mando. 1952.
Abel Del Río: Perón Por Perón, Sus Discursos y Mensajes. 1972.

Transcripción a cargo de: María de los Ángeles Navarro.
Recolección de datos, redactado y Elaborado a cargo de los Estudiantes de Derecho Provincial y Municipal de la Universidad Nacional del Nordeste (U.N.N.E.): Srta. Natalia Lovey y Sr. Gastón Marcelo Navarro. Residentes en Resistencia, Chaco, Argentina..

Gobiernos Populistas en America Latina Causas y Objetivos

Gobiernos Populistas en América Latina
Causas y Los Objetivos

Después de la Segunda Guerra Mundial, mientras Estados Unidos y  Unión Soviética rivalizaban por extender su influencia en distintas partes ce mundo, en América Latina surgieron o se consolidaron experiencias denominadas populistas. Las más clásicas son las que se desarrollaron en México. En Argentina y Brasil. Aunque con sus particularidades, estos «populismos» presentaron algunos rasgos en común. Getulio Vargas en Brasil, Lázaro Cárdenas y sus sucesores en México y Juan Domingo Perón en la Argentina se transformaron en líderes muy populares que ejercieron el gobierno de manera personalista.

Populismo en america latina

ANTECEDENTES:

En la Argentinay en toda Latinoamérica— desde mediados de la década de 1940 las masas emergen de un modo inequívoco, en la sociedad y en la política. Esto se relaciona en parte con procesos de industrialización pero, sobre todo, con el acelerado crecimiento de algunas grandes ciudades, a las que se vuelcan sectores expulsados por la crisis rural y atraídos por la posibilidad, más o menos real, de obtener en las ciudades mejores empleos, mejores condiciones de vida. Excluidas y marginadas del consumo, del prestigio y del poder, en un momento esas masas irrumpieron en forma brusca reclamando un lugar en la sociedad. En ese sentido, el 17 de octubre de 1945 fue un episodio de un simbolismo extremo.

¿Qué hacer con esas masas? Hay una política posible para ellas —en la Argentina y en todo el mundo— que es la de lo que genéricamente podría denominarse el socialismo: colaborar con ellas, para que ellas mismas encuentren su propio destino, realicen su propia reivindicación. Se plantean aquí varios problemas tácticos y estratégicos: cuáles van a ser los medios, con qtu velocidad se van a producir esos cambios qué sacrificios debe imponerse una genera ción en aras de las siguientes. En cualquier caso, es un camino difícil. Naturalmente es posible la política inversa: excluir y marginar a las masas, explotarlas, reprimirlas los riesgos también son evidentes y consis ten en una explosión incontenible.

El siglo XX elaboró una tercera opción desarrollada por el fascismo italiano y ade cuada —modificándola sensiblemente— en Latinoamérica: una política de masas que descarte su autonomía y las utilice para sustentar poderes ajenos. Esto es lo que suel denominarse populismo.

Se apoya en primer lugar en el consumo de masas. Estos vastos contingentes, recientemente urbanizados, desean consumir, y ese consumo puede ser adecuado para el desarrollo de ciertos sectores industriales locales. Fomentarlo, mediante una política redistributiva de ingresos, no sólo beneficia a las masas —las tranquiliza quizá— sino también a quienes produce para ellas.

También estos gobierno pretendían que sus países lograran una mayor independencia económica a través de la profundización del desarrollo industrial. Del mismo modo, consideraban que el Estado debía atender los intereses del «pueblo» constituido por los trabajadores urbanos y rurales y los empresarios nacionales.

Tenía que cumplir además la función de arbitro en los conflictos que surgieran entre los distintos grupos sociales.  El mejoramiento de la situación de los trabajadores fue una preocupación central y la base para construir una sociedad más justa y menos conflictiva. El único sector a combatir era la «oligarquía»: una minoría vinculada con el enemigo extranjero, el «imperialismo», ajena a los intereses del «pueblo» y la «Nación».

El Estado jugó efectivamente un papel central en las transformaciones propuestas. Alentó el desarrollo industrial y, en el caso de México, también la reforma agraria. Tomó además a su cargo nuevas funciones empresariales como la explotación del petróleo y de ciertos servicios públicos; protegió a los empresarios industriales, impulsó leyes laborales y aumentó los ingresos de los trabajadores. Fue justamente entre ellos donde los líderes populistas obtuvieron el mayor apoyo.

En el plano económico, si bien creció la industria y se avanzó en el desarrollo de la siderurgia y la producción energética, desde mediados de la década de 1950, sobre todo en la Argentina y Brasil, las economías comenzaron a mostrar signos crecientes de estancamiento.

¿Quién paga esto? Generalmente los sectores productores tradicionalmente volcados a la exportación —nuestra oligarquía terrateniente, por ejemplo— cuyos ingresos son trasladados al sector industrial por intermedio del Estado, a través de retenciones a las exportaciones, cambio diferencial, etc.

Sobre todo, se apoya en una política de masas. Estas son movilizadas y politizadas intensamente, pero cuidando de tronchar todo amago de acción autónoma. La politización es encuadrada por el Estado, junto con un partido —o un movimiento— que se desarrolla adosado a él y que está indisolublemente unido a la figura de un líder carismático, su surgimiento no es un mero azar: esa figura es cuidadosamente construida por los medios de comunicación de masas —la radio, la televisión— cuyo desarrollo es esencial para esta política populista. Ni Mussolini ni Perón habrían existido sin la radio.

También es construida mediante la práctica de una beneficencia directa. El Estado providente y benefactor —el clásico Welfare State de los capitalismos avanzados— se concentra en una persona, de cuya bondad y caridad parece depender esa beneficencia que, según es bien sabido, es hoy una función casi ineludible del Estado moderno.

Falta, finalmente, un buen enemigo, para aglutinar fuerzas. Tratándose de movimientos policlasistas, que procuran armonizar los intereses de sectores de propietarios y de trabajadores, este enemigo no puede ser, sin más, el patrón. Se recurre a figuras más ambiguas en cuanto a contenido real, pero de gran fuerza emocional: la oligarquía, la maléfica, proteica y omnipresente oligarquía, cien veces derrotada y cien veces renacida.

¿Es eterna esta política? Sus límites son los de la distribución de ingresos que le da origen. Mientras haya un sector próspero del que pueda sacarse, con destino a un sector industrial urbano —generalmente ineficiente— esto es posible. Cuando las vacas flacas suceden a las vacas gordas, el populismo suele morir, aunque su recuerdo indisolublemente unido a épocas de prosperidad, perdura largamente y alimenta a quienes pretenden ser sus herederos.

Los problemas de las economías latinoamericanas

El estancamiento no sólo afectaba a los países más grandes de América latina. En la mayoría de los restantes, el mantenimiento de grandes explotaciones improductivas frenaba el desarrollo de la agricultura. Además, la existencia de una masa campesina, que a cambio de su trabajo no recibía salarios sino pequeñas parcelas para explotar, limitaba el número de consumidores y volvía difícil cualquier tipo de desarrollo industrial. El atraso y la miseria generaban, por otra parte, frecuentes rebeliones en el sector rural.

PERÓN EN EL GOBIERNO DE FARREL: Perón a cargo de la secretaría de Trabajo produjo cambios fundamentales respecto de los gobiernos anteriores, tendientes a establecer una relación más fluida con el movimiento obrero. Para lograr tal objetivo, se sancionaron una serie de reformas en la legislación laboral. Las principales medidas fueron:

a. El Estatuto del Peón, que estableció un salario mínimo y procuró mejorar las condiciones de alimentación, vivienda y trabajo de los trabajadores rurales. Esta reforma fue severamente cuestionada por los terratenientes, ya que —según afirmaban— no podrían responder a los gastos que ocasionarían las nuevas disposiciones. Perón les respondió —anunciando un clima de tensión que caracterizaría a toda la década— que «el propietario que no pueda pagar peones, debe trabajar la tierra personalmente», b. El establecimiento del seguro soda! Y la jubilación que benefició a 2 millones de personas.
c. La creación de Tribunales de Trabajo, cuyas sentencias, en líneas generales, resultaron favorables a las demandas obreras.
d. La fijación de mejoras salariales y el establecimiento del aguinaldo para todos los trabajadores.
e. El reconocimiento de las asociaciones profesionales, con lo cual el sindicalismo obtuvo una mejora sustancial de su posición en el plano jurídico
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LA INDEPENDENCIA ECONÓMICA DE JUAN PERÓN: En un discurso pronunciado en octubre de 1946 Perón presentó el Primer Plan Quinquenal y explicó los lineamientos principales de la política económica de su gobierno: «Para aumentar nuestras conquistas sociales necesitamos aumentar la riqueza y aumentar el trabajo. Nuestro plan considera, en esta etapa, multiplicar nuestra riqueza y repartirla convenientemente; y con ello, las nuevas conquistas sociales han de salir de nuestro propio trabajo, sin perjudicar a nadie. A ello tiende nuestro plan quinquenal.

Debemos producir el doble; multiplicarlo por cuatro mediante una buena industrialización, distribuir equitativamente la riqueza y aumentar el estándar de vida de nuestras poblaciones hambrientas, que son la mitad del país; cerrar ese ciclo con una conveniente distribución y comercialización de esa riqueza. Y cuando este ciclo se haya cerrado, no tendremos necesidad de mendigar mercados extranjeros porque tendremos el mercado dentro del país, y habremos solucionado con ello una de las cuestiones más importantes: la estabilidad social.» Un año después, el 9 de julio de 1947, el gobierno peronista declaró, en Tucumán, la independencia económica. Ésta, junto a la justicia social y la soberanía política se convertirían en las tres banderas históricas del peronismo.

PARA SABER MAS…
Populismo

Los estudios sobre el peronismo coinciden en destacar que se trató de un movimiento sustentado en un amplio apoyo popular. Algunos autores lo califican como un movimiento popular, o como un nacionalismo popular, mientras que otros utilizan el concepto de populismo. La expresión populismo, asociada al estudio del peronismo —y de otros movimientos latinoamericanos como el cardenismo en México o el varguismo en Brasil— fue el que alcanzó mayor difusión en el campo de las ciencias sociales y ha sido utilizado con distintos sentidos.

Para algunos historiadores, populismo significa un conjunto de políticas que realizan las clases propietarias desde el Estado, tratando de obtener el apoyo pasivo de las masas. Para otros, el populismo es el resultado de la alianza entre una burguesía que busca impulsar un proyecto industrialista y una clase obrera organizada que se moviliza para lograr satisfacer sus propias demandas. En esta segunda interpretación, el protagonismo popular tiene más importancia que en la primera.

Pero el análisis del populismo no se agota en estas dos interpretaciones. Existe un conjunto de características que describen al peronismo como un movimiento populista y en las que coinciden muchos autores. No obstante, los estudios difieren según e! énfasis que cada autor pone en uno u otro rasgo del populismo.

Algunas de esas características son:

el policlasismo: la base social del peronismo estuvo constituida por una alianza entre obreros, sectores de la burguesía industrial y un grupo nacionalista del ejército.

programa económico industrialista, nacionalista y dístribucionista: el Estado asumió un papel decisivo en el desarrollo de la actividad industrial, creando fuentes de trabajo, generando una redistribución de los ingresos favorable a los trabajadores y ampliando el mercado interno. El Estado —planificador de la economía— impulsó una política de nacionalizaciones de sectores claves como el comercio exterior, las fuentes de energía, las comunicaciones y los transportes. Estas políticas intentaron resolver las necesidades de muchos países latinoamericanos frente a la gran depresión de los años ’30 y a las dificultades económicas que siguieron a la Segunda Guerra Mundial.

oposición de intereses entre pueblo y oligarquía: los intereses de la alianza gobernante —el pueblo— se identificaron con los intereses de la Nación, mientras que los opositores —la oligarquía— fueron considerados como representantes de proyectos antinacionales y aliados del imperialismo. Al plantear la oposición entre pueblo y oligarquía, el populismo no considera central la diferencia de intereses entre la burguesía y la clase obrera.

liderazgo carismático: el liderazgo político de! movimiento populista lo ejerce un líder carismático —que establece un fuerte vínculo afectivo con el pueblo—. Este jefe político conduce al movimiento en su conjunto, intentando armonizar los distintos intereses de los sectores sociales que integran la alianza populista.

Sociedad , Espacio y Cultura Siglo XX La Argentina en América y el Mundo Tobio/Pipkin/Scaltritti

Políticas Sociales del Peronismo Fundacion de Evita Perón

Políticas Sociales del Peronismo
Fundación Evita Perón

La Fundación que dirigía Eva Duarte, esposa de Perón y más conocida como «Evita», desarrolló una intensa obra de asistencia para todos los más necesitados: creó hogares para huérfanos y ancianos, escuelas, policlínicos; repartió alimentos y distribuyó máquinas de coser, bicicletas y otros artículos; estimuló la práctica de los deportes a través de la organización de campeonatos infantiles o juveniles a escala nacional.

Luego de la segunda guerra mundial , se afianzó en los países capitalistas la tendencia hacia una mayor intervención estatal en la vida económica y social. En los países industriales de Europa occidental y de América del Norte se desarrolló un nuevo tipo de Estado, denominado «Estado de bienestar«. La transformación consistió en que los estados de bienestar –en especial los del norte de Europa occidental– aseguraban al conjunto de la población una amplia cobertura de servicios sociales «desde la cuna hasta la tumba«, como rezaba la propaganda del laborismo inglés, que apoyaba este tipo de medidas.

Durante el primer gobierno de Domingo Perón, en medio de la imposición de algunas medidas antidemocráticas o autoritarias, como el de nombrar jueces amigos en la Corte Suprema, intervenir algunas universidades, perseguir a la prensa opositora y usar el aparato estatal para propaganda política, su esposa Evita realizaba una noble obra entre los más humildes, los trabajadores y las mujeres, y sobre todo sus discursos desafiantes contra la «oligarquía», contribuían a profundizar un enfrentamiento que fue derivando en una división tajante de la sociedad argentina entre peronistas y antiperonistas.

Mientras limitaba las posibilidades de acción de los partidos políticos, Perón impulsó a empresarios, trabajadores, profesionales y comerciantes a organizarse para presentar sus demandas ante el Estado.

El Estado valorizaba a los trabajadores y alentaba su progreso económico y social. Los sectores populares urbanos, renovados por la llegada incesante de migrantes del interior, pudieron comprar ropas, calzados, radios, heladeras, cocinas… Accedieron a canchas, plazas, lugares de baile, cines y otros lugares de esparcimiento y diversión. Sus hijos pudieron realizar estudios secundarios y algunos llegaron a la universidad.

Las estas tendencias del «Estado de Bienestar«, también se manifestaron en la Argentina, con algunos rasgos diferenciales. Por una parte, la expansión de los servicios sociales fue muy rápida: si bien en décadas anteriores se habían realizado avances en la legislación social, la cantidad y la amplitud de las medidas tomadas por iniciativa de Perón a partir de 1943 superaron y eclipsaron los intentos anteriores a su gestión.

Por otra parte, los cambios en la legislación social y el súbito crecimiento de la.participación de los asalariados en el ingreso nacional se realizaron en un marco de baja conflictividad social. En buena medida, esto se debió a las ventajosas condiciones económicas del país a comienzos de la segunda posguerra.

La abundancia de divisas y los buenos precios de las exportaciones argentinas permitieron sostener un muy importante aumento del gasto público. En los primeros años del gobierno de Perón, el gasto del Estado creció de alrededor del 16 % del producto bruto interno a cerca del 29 % del mismo. Aumentó la inversión del Estado en vivienda, educación y salud, y también se mantuvo en niveles altos el presupuesto destinado a las Fuerzas Armadas y a las de seguridad.

Un componente importante de la política social del gobierno fue la ayuda directa a los sectores más necesitados de la población, ejecutada a través de un organismo paraestatal, la Fundación Eva Perón.

Si bien Eva Perón mantuvo una estrecha relación con la CGT, su acción se proyectó más allá de los trabajadores sindicalizados para abarcar a sectores menos estructurados y débilmente cubiertos por otras formas de protección estatal o sindical. La esposa del presidente tuvo un papel relevante en la relación entre el gobierno y estos sectores, a los que denominaba «descamisados».

La orientación distribucionista del gobierno en un contexto económico propicio favoreció tanto el pleno empleo como la ampliación del mercado interno. Además, los salarios aumentaron, y los sindicatos se fortalecieron y expandieron su provisión de servicios de salud y de turismo. La acción estatal y sindical con respecto a la ampliación de los servicios de salud, de la construcción de viviendas y, en general, de los sistemas de seguridad social, tuvieron un fuerte impacto positivo sobre el bienestar de los sectores populares.

El turismo social: Entre los cambios sociales impulsados por el gobierno peronista, ocuparon un lugar importante los sistemas sociales de turismo promovidos por el Estado y sobre todo por las obras sociales de los sindicatos. Ya en 1934 la Organización Internacional del Trabajo había tratado el tema del ocio de los trabajadores, creando en la ciudad de Ginebra la Comisión de Tiempo Libre de los Trabajadores.

turismo gobierno de peron

Turismo en la Playa Bristol en Mar del Plata – Foto de un Almanaque

En la Argentina, durante los años de gobierno peronista, casi todas los sindicatos instalaron hoteles, cuya compra y construcción fue financiada en la mayoría de los casos, por créditos estatales. Los lugares elegidos eran, por ejemplo, las sierras de Córdoba, Bariloche y, sobre todo, Mar del Plata.

La vida turística de esta última ciudad, reservada hasta el momento al turismo de élites, sufrió una gran transformación. Las clases altas se refugiaron en sus barrios y balnearios exclusivos, mientras una multitud de turistas de los sectores populares accedía a esta ciudad atlántica por la Ruta Nacional 2, asfaltada desde 1938. De esta manera, muchos obreros de las provincias llegaron a conocer el mar. También se construyeron colonias de vacaciones infantiles y clubes en las zonas periféricas de las grandes ciudades.

CRÓNICA DE LA ÉPOCA:
LA FUNDACIÓN EVA PERÓN
Nota de Carolina Barry Directora de Ciencias Políticas

El 25 de septiembre, la Fundación de Ayuda Social María Eva Duarte de Perón pasó a denominarse Fundación Eva Perón (FEP). Esta entidad llevó y lleva a cabo la mayoría de las políticas sociales que permanecen en la memoria colectiva; aunque este proceso se inició en 1943, cuando Juan D. Perón declaró el inicio de «la era de la política social en la Argentina».

Desde ese momento, se aplicaron medidas de inclusión social que abarcaron también políticas sociales, gran parte de ellas vinculadas al mundo del trabajo: aumento de salarios, indemnizaciones, reducción de la jornada laboral, aguinaldo, créditos, vacaciones pagas, la creación de los tribunales del Trabajo, la sanción de convenciones colectivas, el aliento a la agremiación y la reforma del sistema jubilatorio son sólo algunas de las tantas innovaciones que implicaron un crecimiento del bienestar que se tradujo a su vez en el aumento del consumo de diversos bienes en los sectores populares.

A estas medidas se les sumaron las relativas a la vivienda y la ampliación de la red de protección social para los trabajadores. Como contrapartida, muchos otros no estaban alcanzados por estas políticas, lo cual tornó urgente la sanción y aplicación de medidas compensatorias, entre las que se contemplaba la entrega de bienes y dinero y la prestación de servicios.

Hacia 1943 se habían creado sucesivas direcciones dentro del gobierno, que centralizó todos los fondos hasta ese momento derivados hacia las distintas organizaciones de caridad, asistencia social, vivienda y salud. Estas políticas constituían estrategias de modernización del Estado. Con esta lógica, se creó en 1948 la Dirección Nacional de Asistencia Social como organismo dependiente de la Secretaría de Trabajo y Previsión.

En ese mismo año, y en coincidencia con la cada vez más importante presencia política de la esposa del Presidente, un decreto organizó formalmente la Fundación que llevaría su nombre. La FEP -una institución de carácter privado que actúa en forma paralela al Estado, o por encima o valiéndose de él- generó una serie de superposiciones que en más de una ocasión derivan en conflictos con otras áreas de incumbencia estatal, como los ministerios de Salud, Educación, Trabajo y la Dirección de Asistencia Social.

De su notoria función social se desprende también un contenido por medio del cual se busca consolidar las bases de constitución política del gobierno. La infancia es el sector más beneficiado; siguen en importancia las mujeres, y por ende, la familia en su conjunto. Los problemas centrales que aborda son la educación y la salud. La FEP abrió establecimientos de distinto tipo en todo el país: hogares de tránsito, el Hogar de la Empleada, policlínicos, hospitales, clínicas de rehabilitación, proveedurías, escuelas, hogares-escuela, la Escuela de Enfermeras, la Ciudad Infantil, la Ciudad Estudiantil; organiza diversas actividades, como los campeonatos deportivos, y puso al alcance de la clase popular planes de turismo y de viviendas, entre otras.

Una de sus características es el contacto directo de la gente con Evita; una relación novedosa en la cual, aparentemente, no existen los mediadores. Su presencia es simbólica; ella recibe los casos y los deriva al cuerpo de asistentes sociales que la rodea durante las audiencias, lo que da cuenta del sistema de profesiona-lización con que cuenta la FEP.

Estos encuentros -una de las representaciones más importantes del peronismo- adquirieron ribetes míticos: Eva es el «Puente de Amor», el «Hada Buena», cuya fantástica presencia logra transformar la miseriaen abundancia, la enfermedad en salud, el sufrimiento en felicidad, el pecado en virtud, y se convirtió en un instrumento político extraordinario. Esta relación implica, veladamente, la ausencia de trabas burocráticas que dilaten o frenen el otorgamiento de beneficios.

Los mecanismos de ayuda social que implementa compiten, en varios aspectos, con los espacios ocupados hasta el momento por la Iglesia católica y las tradicionales sociedades de beneficencia (ahora intervenidas). Si bien la naturaleza y el funcionamiento de estas instituciones son muy distintos, el catolicismo forma parte de la mayoría de los emprendimientos de la FEP; aunque ésta busque diferenciarse, para lo cual reemplazó el término caridad o beneficencia por uno más provocativo: justicia social.

La justicia social pregonada por el peronismo no es sinónimo de la caridad cristiana. Las imágenes que perduran muestran rostros alegres, dichosos, de bienestar y felicidad. El lujo, la decoración suntuosa, la vestimenta, la religión, la dignificación, la alimentación, la relación directa con Evita forman parte de las estrategias distintivas de protección e igualación social que atesoran una suerte de valor político. A su vez, las políticas sociales implementadas por el peronismo de la mano de la FEP condicionarán las agendas sociales de los futuros gobiernos.

Fuente Consultada:
El Bicentenario Fascículo N°8 Período 1950-1969
Nota de Carolina Barry Directora de Ciencias Políticas – La Fundación Evita
Historia de la Argentina Contemporánea Polimodal Edit. Santillana Privitellio-Luchilo-Cattaruzza-Paz-Rodríguez
Sociedad, Espacio y Cultura Siglo XX en Argentina y el Mundo Edit. Kapelusz