Historia Geológica

Consecuencias de la Erosión Sobre El Suelo Fértil

Consecuencias de la Erosión Sobre El Suelo Fértil

La constante actuación de los agentes de erosión sobre las formas del relieve terrestre se lleva a cabo en tres etapas distintas que se conocen con los nombres de erosión, transporte y sedimentación. Cada una de ellas tiene sus propios agentes y sus características particulares. Al hablar de erosión se alude en esencia al conjunto de procesos que contribuyen al desmantelamiento del relieve terrestre.

Erosión viene del latín erodere, que significa roer, y se refiere al lento y continuo desgaste del suelo, provocado por una sutil combinación de mecanismos naturales, tecnológicos y sociales. Porque la naturaleza va royendo todo el tiempo las rocas y los suelos. La fuerza del agua, el roce del viento, la acción de los seres vivos; los microorganismos sobre las rocas, el pisoteo de los animales sobre la tierra, todo eso gasta la materia sólida de la que está hecho nuestro planeta, y los geólogos están acostumbrados a pensar que no hay nada más mudable que la tierra.

suelo seco erosionado

Pero, cuando hablamos de erosión estamos poniendo el acento en la pérdida de tierras de cultivo y de pastoreo, provocada por desajustes entre la forma de usar ese recurso natural y lo que el recurso puede resistir.

El suelo resiste mal el estar descubierto, es decir, sin ninguna vegetación. Cuando llueve, las plantas amortiguan el impacto de las gotas de lluvia. Sus hojas se cargan de agua, la van cediendo lentamente y el agua va deslizándose hasta el suelo, sin golpearlo.

Si no hay plantas, el suelo desnudo recibe las gotas de lluvia en forma directa y se compacta. Pierde su calidad de esponja y se endurece. Allí, las semillas tendrán dificultades para germinar, los microorganismos no podrán fijar el nitrógeno del aire. Sobre esa masa compacta, el agua ya no infiltra, humedeciendo el subsuelo y recargando las napas subterráneas. El agua de lluvia correrá en superficie, inundando, a veces, terrenos aguas abajo.

El agua que corre sobre un suelo sin vegetación que lo retenga, va arrastrando partículas de esa capa superficial en la que reside la fertilidad. El suelo se empobrece aún más, lo que aleja las posibilidades de recuperación. Alguna vez deja de llover y el terreno, que no ha absorbido suficiente humedad, se reseca. Al hacerlo, se pulveriza.

Pasada la época de lluvias comienza la temporada seca y, cada vez que sopla el viento, se lleva más y más partículas de suelo. De este modo, la erosión hídrica y la erosión eólica pueden potenciarse mutuamente. En ocasiones, se producen fenómenos espectaculares, llamados voladuras de suelos: el viento se encarga de formar grandes nubes de tierra, llevándose lo que queda de la capa fértil.

desertizacion

La novela «Las uvas de la ira», de John Steinbeck, sobre la que se basó la película «Viñas de ira», describe ajustadamente este fenómeno:

«Un viento suave, un viento que batía dulcemente al maíz, siguió a las nubes cargadas de lluvia, llevándolas hacia el norte. Pasó un día y aumentó el viento, firme, sin soplos violentos. El polvo de los caminos se elevó poco denso, y se extendió y cayó en las malezas al borde de los campos y, en pequeña cantidad, en los campos mismos.

El viento se hizo más fuerte y atacó la costra dejada por la lluvia en los trigales. Poco a poco, el cielo se oscureció con el polvo y el viento cayó sobre la tierra, soltó el polvo y volvió a llevárselo. El viento creció con fuerza. Se deshizo la costra formada por las lluvias y el polvo se levantó por encima de los campos y formó a la atmósfera nubes grises, como una especie de humo flojo.

El trigo se opuso al viento y produjo un ruido seco, impetuoso. El polvo más fino no volvió a asentarse sobre la tierra, sino que desapareció en el cielo, cada vez más oscuro.

El viento se hizo más fuerte, se metió debajo de las piedras y arrastró briznas de paja y hojas secas, dejando una estela al atravesar los campos. Se oscurecieron el cielo y la atmósfera, y el sol brilló a través de ella con resplandor rojizo, y se sintió un picor en el aire. Durante una noche, el viento sopló con más fuerza, rompió la tierra que cubría las raíces de las plantas de trigo, y el trigo, con sus hojas debilitadas, luchó contra el viento hasta que el viento intruso liberó sus raíces, y entonces cada tallo se inclinó, cansado, hacia la tierra, señalando la dirección del viento.

Llegó el alba pero no el día. Un sol rojizo apareció en el cielo gris, un círculo opaco que daba poca luz y al avanzar el día, del crepúsculo se volvió a la oscuridad, y el viento silbó y lloró sobre el maíz caído».

Después de esta catástrofe, las voladuras de suelos parecieron desterradas de la práctica agronómica, hasta que retornaron en ios últimos años, de la mano del cultivo de soja.

Bajo el impulso de una demanda internacional en alza, en toda América Latina se deforestan tierras para destinarlas a la soja. Pero esta planta —quizás por estar fuera de su medio originario— es enormemente frágil y la atacan todas las plagas imaginables. Así, se llena el suelo de pesticidas y se lo destruye con innumerables pasadas de tractor, muchas más de las que el suelo puede resistir.

Otra forma de arruinar el suelo es mediante el sobrepastoreo. Poner en un campo más animales de los que caben equivale a destruir su cubierta vegetal, simplemente porque vacas, cabras y ovejas se la habrán comido. El efecto es el mismo que cuando esa cobertura vegetal se destruye por deforestación, por ejemplo.

Sin embargo, hay otros efectos concomitantes, como el enmalezamiento. En una pradera, los pastos compiten eficazmente con las malezas, crecen con rapidez, aprovechan bien la luz solar y los nutrientes del suelo. Pero el sobrepastoreo provoca un desequilibrio en su relación con el medio. Al comerse los animales todo el pasto que asoma apenas unos centímetros del suelo, queda mucho sol libre para el que lo quiera aprovechar.

Las malezas hacen precisamente eso, ahora que el pasto ya no les hace sombra. Como para el ganadero, maleza es precisamente aquella planta que el ganado no puede comer, está claro que esto lleva a que los camposqueden más y más cubiertos por plantas inútiles y, a menudo difíciles de erradicar.

Las malezas leñosas son un caso. Son arbustos, generalmente espinosos y absolutamente incomibles. Salvo situaciones aún más perjudiciales, como aquéllas en que la maleza tiene frutos o vainas comestibles y el propio ganado contribuye así a diseminar sus semillas.

Cuando esto ocurre, es fácil ponerse nervioso y contaminar suelos y aguas con herbicidas, en vez de preguntarse sobre las causas del enmalezamiento.

¿Cómo podemos darnos cuenta si un suelo está deteriorado? Hay un descenso en su productividad, pérdida de materia orgánica y otros indicadores técnicos que no pueden verse desde afuera. Pero, en cambio, hay algunos indicios que pueden darnos pistas sobre lo que tenemos delante.

Proliferación de malezas: las malezas nos permiten ver el sobrepastoreo. Son campos donde el pasto parece cortado como en una cancha de golf, y, de tanto en. tanto, sobresalen plantas que no tienen nada que ver con el resto: ésas son las malezas. Reconocidas cuáles son, vale la pena observar en otros campos próximos. Posiblemente encontremos algunos en tal estado de enmalezamiento que la abundancia de plantas nocivas nos dará la
impresión de una selva o de un cultivo.

Arbustos en pedestal: la erosión es el suelo que se fue. ¿Cómo vemos lo que no está? O mejor, ¿cómo intuimos que estuvo? El suelo no se va de un modo uniforme: donde haya algo que lo retenga, se queda. Ese algo suelen ser las raíces de los arbustos. El resultado es la imagen de unos arbustos sobreelevados, como si estuvieran parados sobre una columnita. La altura de ese pedestal es, precisamente, el suelo que se perdió.

Cárcavas de erosión: la erosión se lleva el suelo en forma despareja, dijimos, influida también por la pendiente del terreno. Donde haya más pendiente, el agua correrá más rápido y por eso mismo tendrá mayor poder erosivo. Allí, en las pendientes, el agua «comerá» una porción mayor de terreno en cada lluvia. Las cárcavas, especie de zanjas irregulares dejadas por el paso del agua, son una forma de erosión.

Pero, si erosión viene de roer, los seres humanos somos grandes roedores del suelo. La sedimentación que afecta los embalses, ríos, canales, lagunas, puertos y estuarios, es consecuencia directa de la erosión de los suelos. Cada año, los ríos de todo el mundo llevan hacia los mares unos veinticuatro mil millones de toneladas de suelo superficial.

Una parte es de origen natural, pero una proporción creciente se origina en nuestro continuo roer a la Madre Tierra.

No hay estimaciones confiables sobre qué alcances tiene la erosión a escala de América Latina, pero sabemos que la mitad de la superficie de México o el 35% de la de Uruguay tienen niveles preocupantes de erosión.

El deterioro de suelos tiene diversos grados, efectos y matices. Por una parte, la deforestación agrava las inundaciones, con lo cual éstas suelen ser un indicador del mal estado de los suelos. Pero, además, la tierra que se pierde por erosión tiene que ir a alguna parte.

Va a colmar los diques y embalses, cuya vida útil se reduce, y a dificultar la navegabilidad de los ríos.

El último tramo del proceso de deterioro de suelos es la desertificación. Es decir, la pérdida completa de la capa fértil y la inutilización de ese suelo para todo fin agropecuario. Lamentablemente, buena parte de esta destrucción se hace en nombre de tecnologías calificadas como modernas.

Algunos ecosistemas, por sus peculiaridades, son más vulnerables que otros al deterioro.

Fuente Consultada:Ecología y Medio Ambiente de Antonio Elio Brailovsky – Editorial Larousse – «Roedores de Suelos», Pag. 117

Composicion del humus e Importancia para el cultivo Suelos

COMPOSICIÓN DEL HUMUS
TIERRAS LABORABLES PARA EL CULTIVO

Las tierras cultivables o de cultivo son dépósitos formados por acciones físicas, químicas y biológicas sobre las rocas subyacentes, o sobre los materiales de arrastre (esto es, guijarros arcillosos o aluvión de los ríos).

Los cambios de temperatura tienden a resquebrajar las rocas, y el agua de la lluvia, con sus gases disueltos, ayuda a romperlas, desprendiendo los cristales minerales que las forman.

Los líquenes y las bacterias son los primeros organismos que colonizan tales lugares.

Desmenuzan los fragmentos de rocas en trozos más pequeños, y sus restos en putrefacción añaden materia orgánica para el desarrollo del terreno. Los musgos y otras plantas superiores aparecen a continuación, añadiendo más materia orgánica al suelo.

Esta materia orgánica, llamada humus, es el factor más importante de las tiernas de cultivo.

humus

El humus es el componente más importante del compost y se produce a través de la descomposición de la materia orgánica a medida que pasa a través de los estómagos de ciertos microbios benéficos.

COMPOSICIÓN DE LA TIERRA LABORABLE

Como los suelos se han desarrollado a partir de las rocas subyacentes, es evidente que contendrán una buena cantidad de materia mineral.

El tamaño de las partículas y su naturaleza química dependen de las rocas de procedencia, pero, en los suelos antiguos, el mineral más corriente es el cuarzo.

Es el más estable de todos los minerales, y su concentración va aumentando, a medida que los otros minerales van siendo disueltos en el agua.

El tamaño de las partículas minerales determina la naturaleza del suelo. Existe una escala internacional, relativa a la clasificación del tamaño de las partículas.

Cuando las partículas son de más de 2 milímetros de diámetro, se trata de gravas, o cantos rodados. Cuando las partículas tienen diámetros comprendidos entre 0,2 y 2 mm., se trata de arena gruesa.

Cuando las partículas tienen diámetros comprendidos entre 0,02 y 0,2 mm., se trata de arena fina.

Cuando las partículas son de 0,002 y 0,02 mm. de diámetro, se trata de limo: Cuando las partículas son menores de 0,002 mm. de diámetro, se trata de arcillas.

Las partículas minerales forman el «esqueleto del suelo», y sostienen a los otros componentes alrededor de ellas.

El agua del suelo puede ser de tres tipos. El agua de drenaje, procedente de la lluvia, y de las nevadas, que se filtra hacia abajo por entre las partículas del suelo.

No existe en toda momento, por supuesto, y no es esencial para la nutrición de las plantas.

El agua capilar, que persiste sobre la superficie de las partículas de tierra y las raíces, no depende inmediatamente de la lluvia.

A medida que el agua de la superficie se evapora, la de abajo sube, para ocupar los espacios que aquella deja libres.

En los suelos muy arenosos, de partículas gruesas y grandes espacios entre ellas, el agua no puede ascender por capilaridad, y la capa superficial se reseca fácilmente en tiempo caluroso.

El agua capilar es la principal reserva con que cuentan las plantas. El agua absorbida (esto es, el agua tomada por las partículas del suelo) no es aprovechada por las plantas.

Los terrenos arenosos absorben poca agua; en cambio, los arcillosos, debido a la pequeñez de sus partículas y- por tanto, a la mayor superficie de las mismas, absorben una gran cantidad.

El humus también absorbe mucha agua. Aunque las plantas no superan las fuerzas de atracción existentes entre el suelo y el agua absorbida por éste, es posible (si se necesita para un  análisis) extraerla por calentamiento.

El agua total de una muestra de tierra puede medirse calentándola al baño de María hasta que deje de perder peso. Se usa el baño de María, precisamente, para evitar que el humus se descomponga, perdiendo parte de su peso, en forma gaseosa.

El humus es materia orgánica descompuesta en trance de descomposición. Es de color marrón oscuro, o negro, y de aspecto gelatinoso.

Este último carácter da al humus tu capacidad de absorción de agua. Químicamente, es muy complejo, aunque se comporta como una sustancia simple.

Otra importante propiedad que lo caracteriza es su rapacidad para unirse con partículas arcillosas y formar pequeños grupos. Por ello, humus representa una valiosa ayuda, para lograr suelos laborables. También confiere a los suelos arenosos la capacidad de contener el agua.

Las condiciones atmosféricas al nivel del terreno son esenciales para el crecimiento le las plantas y otros organismos que viven en ella, incluyendo las útiles bacterias.

En un terreno anegado, el agua ocupa el lugar libre, y la descomposición no es completa.

El suelo se vuelve, como consecuencia, pasivo y sólo permite el crecimiento de cierta clases de plantas.

Las sales minerales, esenciales para el desarrollo vegetal, se encuentran disueltas en agua del suelo. Los otros alimentos de las plantas son proporcionados por la materia orgánica.

Todos deben estar disueltos, para que las plantas puedan hacer uso de ellos.

Flora y fauna del suelo es el nombre genérico que reciben todos los organismos vivos que habitan en el suelo. Quizá los más importantes de todos sean las bacterias.

Estos diminutos organismos actúan sobre la materia orgánica del humus, liberando sales solubles que se usarán como alimente vegetal. Otras bacterias fijan el nitrógeno libre, convirtiéndolo en nitrato, que puede ser usado por las plantas.

Estas bacterias son  utilísimos miembros de la comunidad del suelo, pero, como los otros, necesitan un buen suministro de oxígeno.

En los terrenos anegados son más importantes otras bacterias, aunque éstas no completan los procesos de descomposición.

Además de las bacterias, algunos hongos y animales protozoarios son, también, importantes organismos del suelo.

Las lombrices, aunque no tan abundantes, ejercen una notable influencia sobre el terreno. Los túneles que perforan tienen una gran importancia para su ventilación.

Sus excrementos también lo afectan, porque contienen una alta proporción de carbonato cálcico, procedente de las glándulas gredosas. Los topos, los ratones y los insectos también modifican el suelo en que habitan, y, junto con todos los anteriores seres vivos, forman el mundo del suelo.

TEXTURA DEL SUELO

Sólo tenemos que hablar con algún agricultor para comprobar cómo pueden diferir unos terrenos de otros. En algunos lugares, es casi arcilla dura, mientras que, en otros, son poro menos que arena.

Éstas son dos texturas extremas la pesada y la ligera—,y entre ellas, se encuentra una gama continua de suelos llamados margas.

Un suelo arcilloso contiene una gran proporción de partículas diminutas de minerales arcillosos. La distancia entre estas partículas es pequeña, y la tensión superficial de la película de agua las mantiene estrechamente unidas.

Los suelos arcillosos son, por, lo tanto, pesados y duros para cavar.

Los huecos entre las partículas son pequeños, y no permiten un buen drenaje, de modo que tienden a permanecer anegados. Las sales minerales no son arrastradas por la lluvia.

Durante la sequía, retienen una buena cantidad de agua, lo que proporciona una valiosa ayuda para las raíces de las plantas. Los suelos arenosos son ligeros.

Sus grandes partículas minerales (principalmente, granos de cuarzo) encierran amplios espacios de aire, lo que proporciona una buena ventilación, así como un buen drenaje. Se cavan fácilmente, pero los alimentos minerales se pierden con rapidez, arrastrados por el agua hasta el subsuelo.

Una buena tierra contiene partículas de todos los tamaños, para que el drenaje no sea ni demasiado rápido ni demasiado lento.

También contiene abundante humus, para retener el agua y proporcionar alimento a las plantas. Los suelos con partículas de distintos tamaños se conocen con el nombre de margas.

Las partículas no están casualmente dispuestas, sino que tienden a agregarse en pequeños agrupamientos.

Esta estructura de conglomerados es esencial para un buen suelo, pues, al mismo tiempo, proporciona espacios de aire, e impide que las partículas más finas sean arrastradas hacia abajo y se acumulen en las zonas inferiores. Por otra parte, el suelo puede ser trabajado más fácilmente.

Es todavía un misterio cómo las partículas se agregan para conformarse de tal manera. Cada agrupamiento contiene parte de todos los constituyentes del suelo.

Los suelos arenosos mejoran cuando se les añade humus, lo que proporciona una cubertura a los granos minerales, y sirve para retener el agua.

Los suelos arcillosos (pesados) también se mejoran añadiéndoles humus. Éste se mezcla con las partículas de arcilla y tiende a unirlas en pequeños grupos, produciendo pequeños conglomerados. La cal provoca el mismo efecto.

Las rocas calizas son, normalmente, muy puras, y, como el carbonato cálcico es soluble en agua, las tierras calizas no producen  por sí mismas suelos consistentes.

Las prolongadas soluciones del carbonato pueden terminar con una ligera capa de impurezas —minerales silícicos y arcillosos—, formada sobre la superficie.

Estas tierras poco profundas se llaman rendzinas. Son, normalmente, muy alcalinas, aunque, en ocasiones, llegan a ser acidas, porque todo el calcio se filtra, disuelto en el agua de la lluvia.

CLIMA Y SUELO

Aunque la textura de la parte superior del terreno depende, en gran parte, de las rocas subyacentes, indefectiblemente el clima ejerce la mayor influencia, superando, incluso, el efecto de las rocas de origen.

El clima de cada región favorece un cierto tipo de formación edafológica, si el hombre no limita su acción.

Debe considerarse, naturalmente, que una gran cantidad de tierras ha sido cultivada: un proceso que se opone a la formación natural del suelo.

Enormes extensiones, además, fueron afectadas en la época de las grandes glaciaciones, y los terrenos son, todavía, demasiado modernos.

Los tipos de terreno climáticos no son muchos, y están agrupados de acuerdo con el aspecto de una sección del terreno, como el que nos muestra una cantera. Este tipo de corte se llama perfil del suelo.

En las regiones polares y en la tundra, los suelos tienen una constitución muy pobre, y se dice que son esqueléticos.

Consisten, fundamentalmente, en fragmentos de rocas partidas, ya que la actividad química y biológica es en ellos muy pequeña. Ocasionalmente, se forman turberas donde proliferan musgos y líquenes.

Las regiones de temperaturas bajas favorecen la formación, de un tipo de terreno llamado podsol. Como el agua que cae excede de la que se evapora, su movimiento dominante es hacia abajo.

El humus y los minerales (fundamentalmente, hierro) son arrastrados con ella desde las capas superficiales, dejando una zona aparentemente más clara. Los materiales arrastrados de la capa A son depositados más abajo, en la capa B, y forman una capa de color más oscuro.

Ésta puede endurecerse, formando una capa dura que evita posteriores filtraciones. Los terrenos fangosos y las formaciones pantanosas tienen lugar en tierras no perturbadas.

Las regiones de altas temperaturas favorecen un suelo llamado tierra parda forestal. Se evapora el agua en la misma cantidad que cae con la lluvia (excediéndola en verano), y la filtración no es excesiva. Estas capas superficiales, pardas, mantienen buenas reservas de humus.

En las regiones semiáridas, la evaporación excede la lluvia, y el movimiento dominante del agua es hacia arriba, trayendo calcio y otras sales con ella. El humus se acumula en las capas superficiales, que se oscurecen. Este tipo de suelo es característico de las estepas y sabanas, y se le conoce con el nombre de tierra negra.

Las regiones tropicales son normalmente húmedas, aunque la lluvia suele caer durante una sola estación.

En este caso, durante la estación húmeda, los minerales son arrastrados hacia abajo, para que, después, en la estación seca, vuelvan con el agua capilar y precipiten en la superficie.

Los hidróxidos de hierro y de aluminio permanecen en estado insoluble, tendiendo a acumularse en depósitos rojizos, llamados ferruginosos. Si el aluminio es dominante, e] depósito se llama de bauxita, el principal mineral de aluminio. En este caso, el suelo se hace estéril, porque impide un buen drenaje.

Fuente Consultada: Revista de la Ciencia y la Tecnologia TECNIRAMA N°84

Tipos de Suelos en Argentina Clasificacion Caracteristicas

Tipos de Suelos en Argentina , Clasificación ,Características

El suelo es uno de los recursos naturales más importantes, porque constituye el sostén físico-natural de la producción agropecuaria. Se denomina suelo a la franja de materiales orgánicos e inorgánicos que se desarrolla entre la superficie del terreno y la roca madre. La formación del suelo es un proceso que lleva millones de años y se produce a partir de la disgregación de las rocas por procesos químicos, físicos y biológicos.

A estos elementos minerales se suma la materia orgánica o humus, que se encuentra en la parte superficial del suelo proveniente de vegetales y animales vivos o en estado de descomposición (raíces, hojas de plantas, gusanos o roedores, entre otros). La cantidad de humus o materia orgánica presente en el suelo determina la fertilidad, es decir, la capacidad de obtener buenas cosechas agrícolas a partir de los nutrientes naturales, sin necesidad de agregar fertilizantes químicos.

La aptitud potencial de los suelos para la producción está dada por las posibilidades productivas que sólo derivan de las condicio nes naturales. Pero, la aptitud potencial de un suelo no siémpre coincide con el uso que efectivamente se hace de él. Por ejemplo puede ocurrir que un suelo no sea apto para la producción, pero que con la inversión necesaria y la tecnología apropiada se consiga obtener una cosecha.

A la inversa, un suelo puede ser apto desde punto de vista natural, pero estar tan degradado por sucesivos ma nejos inadecuados, que no sea posible la producción.

Las modalidades de manejo del suelo que se han estado desa rrollando en nuestro país en los últimos 25 años han generado im portantes procesos de deterioro en la calidad del suelo y de pérdida de su capacidad productiva.

Suelos de Argentina: Los suelos de nuestro planeta, han sido estudiados y clasificados de variadas maneras, sin embargos todos ellos lo hacen desde los componentes o sus aptitudes.

Tal es así, que para analizar los suelos de nuestro país utilizaremos una clasificación elaborada por el Instituto Nacional de Tecnología y Agropecuaria (INTA), el cual bosquejó las regiones argentinas basadas en la clasificación que se utiliza a escala mundial (Soil Taxonomy de EEUU) después de trabajar arduamente durante muchos años  de salidas a campo, estudios de laboratorio y trabajos científicos.

Esta además tiene en cuenta la capacidad productiva de cada suelo, sus nombres parecen muy difíciles, pero su relación esta directamente vinculada a su formación.

Clasificación

1) Entisoles (del latín ent.: juventud), o también denominados “suelos castaños”. Son suelos de formación incipiente, con materiales que fueron acumulados por el agua, el viento o la fuerza de gravedad. Estos suelos débilmente desarrollados, están localizados en muchas áreas de nuestro país, aunque siempre lo hacen a lo largo de valles fluviales. Además, aunque el accionar del hombre consiga mejorarlos, estos poseen baja fertilidad, por lo que son poco favorables para los cultivos.

2) Vertisoles (del latín verto: verter), son suelos pesados, arcillosos y difíciles de trabajar, ya que al humedecerse se expanden y al secarse se agrietan. A pesar de que suelen tener buen contenido de nutrientes, se restringe su uso para la actividad agrícola. Pero si pueden constituirse en buenas áreas pastoriles. Estos se localizan preferentemente en Corrientes y Entre Ríos.

3) Inceptisoles (del latín Inseptum: comienzo), son suelos pardos, asociados a Climas húmedos. Además son incipientes, poco evolucionados y con una cierta acumulación de materia orgánica y nutrientes que lo hace aptos para el cultivo. Estos naturalmente están cubiertos por bosques, y se localizan en los valles de Salta, Jujuy, la cuenca Tucumana y los valles de la Patagonia andina.

4) Aridisoles (árido), son suelos de regiones áridas de muy bajo contenido en materia orgánica y escasa fertilidad. Por esta ausencia de nutrientes es que presenta colores muy claros y sus materiales son muy fácilmente erosionables. Estos suelos están cubiertos por pastos duros, por lo que se los utiliza para el pastoreo de ganado poco numeroso y resistente a estas condiciones. Generalmente se localizan desde la Puna hasta el sur de Santa Cruz.

5) Molisoles (del latín molis: blando), o también denominados “suelos negros”. Estos son suelos sueltos y oscuros, ya que poseen una alta proporción de materia orgánica y con buen drenaje. Son los de mayor fertilidad y de mayor valor económico del país. Aquí se incluyen la mayor parte de los suelos llamados Chernozem, brunizem, de pradera, castaños y pardos. Estos se encuentran en las grandes superficies de la llanura Chaco-pampeana.

6) Alfisoles, o también llamados “suelos grises”. Son suelos arcillosos de baja permeabilidad, generalmente húmedos, y su contenido de materia orgánica es de bajo a mediano, por lo que no son aptos para la agricultura. Estos se encuentran preferentemente en la región Chaqueña.

7) Oxisoles (de óxido). Son suelos rojos de clima subtropical húmedo. En un primer momento fueron llamados lateríticos, por su color a causa de la oxidación de rocas de alto contenido de hierro. Estos son poco fértiles, debido a su porosidad y por ser lavados por las abundantes precipitaciones. Se encuentran preferentemente en Misiones y en el noreste de Corrientes.

8) Spodosoles. Son suelos ácidos, con escasa proporción de nutrientes lo que los hace poco aptos para la agricultura. Estos son propios de las áreas boscosas de Tierra del Fuego.

9) Histosoles (del griego histos: tejido). O también conocidos como “turbas”. Son suelos muy ricos en materia orgánica y poco descompuestos, por lo general son característicos de turberas, mallines y algunas terrazas fluviales. Por lo general son muy pantanosos, y de poco valor agrícola. Estos se localizan en Tierra del Fuego y en los mallines de la patagonia andina.

10) Litosoles, por lo general estos hacen referencia a las acumulaciones arenosas formadas por el viento. No posee materia orgánica y su productividad es escasa y son fácilmente erosionables. A estos suelos lo podemos encontrar en la amplia región árida del nuestro país.

Cartas de Suelos de la República Argentina

El conocimiento de la aptitud de un suelo para la agricultura es un aspecto fundamental para planificar su aprovechamiento racional. Con esta finalidad, el Instituto de Suelos y Agrotecnia del Ministerio de Agricultura y Ganadería dio comienzo, en 1944, a los primeros estudios destinados al reconocimiento de los suelos en zonas bajo riego y riesgo de erosión. Posteriormente, con la creación del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), en 1956 se inició el relevamiento de los suelos con métodos más modernos y, para 1960, se publicó el primer mapa esquemático de las regiones de suelos de la República Argentina.

El trabajo tuvo continuidad y en la década del 70 se publicaron las primeras Cartas de Suelos de la República Argentina. Estas cartas fueron elaboradas en escala 1:50.000 a partir de relevamientos aerofotográficos de las distintas zonas del país. Suministran información sobre el clima de la región, la ubicación geográfica, la vegetación, el uso actual de la tierra, un análisis de la textura, la composición química del suelo, y brindan una detallada descripción de las distintas series encontradas y clasificadas en el mapa junto con su aptitud de uso y sus respectivas necesidades de manejo.

Las Cartas están especialmente destinadas a los productores, para que conozcan mejor sus tierras y las aprovechen y manejen en forma adecuada, pero también a los ingenieros agrónomos, para que las utilicen en las tareas de divulgación y asesoramiento, a los ingenieros chiles, para que tengan en cuenta las propiedades de los – suelos a la hora de planificar y proyectar las rutas y construcciones, y a los científicos, para sus trabajos de investigación.

tabla de tipos de suelos

Suelos: su importancia

concepto de suelo

Ver: Tipos de Suelos y Composición del Humus

El suelo que nosotros hoy observamos como tal, es el resultado de un largo proceso, que en condiciones naturales puede llegar a tener una duración variable entre cientos a miles de años. Estos, provocados por la acción de diversos factores externos (lluvia, viento, temperatura, etc.), se originan por la meteorización de las rocas y otros materiales presentes en la superficie terrestre.

Como mencionábamos arriba, el accionar de los agentes atmosféricos, como ser la temperatura y el agua, van alterando y disgregando las rocas y otros materiales de la superficie terrestre, hasta finalmente formar los suelos.

Aquí se obtienen materiales resultantes, en los cuales se desarrollan organismos vegetales y animales exploradores, incidiendo sobre ellos, a tal punto de protegerlos con su cobertura, destruyéndolos con sus raíces o bien alterarlos químicamente.

Una vez que esos organismos actúan de manera diferente sobre el suelo, mueren y sus restos son descompuestos por bacterias (pasando a ser parte ahora de la materia orgánica). Este proceso de disgregación tiene un ritmo y efectividad dependiente de los factores climáticos, lo que hace que unos sean descompuestos con mayor facilidad e integrados a la superficie de una manera más rápida que otros.

Así, muchas veces se forma el humus o también llamada tierra vegetal. Es decir, se origina gracias a la materia orgánica que no se llega a descomponer totalmente, junto a otros elementos  de la roca original. Este humus es de suma importancia para el suelo, porque constituye un verdadero almacenamiento de nutrientes, ya que contiene minerales indispensables para la vida de las plantas.

Todas estas características reunidas y favorables de los suelos, son los que utiliza el hombre, por ejemplo su aptitud para la producción agropecuaria, entre otros usos importantes. Tal es así, que con el correr de los años, y las distintas sociedades que se han desarrollado, vieron al hombre introducir ganado, implantar cultivos, además estableciendo sistemas de irrigación o drenaje, logrando así que la vegetación natural y propia de determinadas áreas se haya visto reemplazada y en muchos otros casos, hasta desaparecido. Esto se debe a que estas formas de actuar modifican las condiciones naturales de los suelos propiamente dichos.

Sin embargo, cabe aclarar que estas acciones pueden resultar de dos formas muy diferentes. La primera puede ser benéfica; si dentro de ellas involucro procesos de enriquecimiento de la composición y fertilidad del suelo con un agregado de abonos, o ararlo para que este suelo sea más permeable al avance de las aguas y de las raíces, o bien agrego determinada vegetación para protegerlo de determinadas funciones perjudiciales.

O bien, que las acciones fiablemente si sean de carácter negativa, ya que degrada los suelos porque se pierde la capacidad productiva, los agota y trasforma en suelos infértiles o estériles sin capacidad de producción alguna.

Un ejemplo de esto ultimo, podría justificarse debido al uso inadecuado de extensas superficies de suelo fértiles, que son expuestas hoy a la erosión eólica (acción del viento), la erosión hídrica (erosión del agua), las cuales arrastran las partículas más livianas y fértiles convirtiendo ese sector en tierra yerma.

APTITUD POTENCIAL DE LOS SUELOS EN ARGENTINA

CLASE I: Agricultura con pocas limitaciones. Amplia aptitud de uso, retienen bien el agua. Alto contenido de materia orgánica.

CLASE II: Agricultura con algunas limitaciones en la elección de los cultivos por exceso de humedad o salinidad. Zonas de suaves pendientes expuestas a la erosión eólica o hídrica y que pueden sufrir inundaciones. Requiere de prácticas de conservación.

CLASE III: Agricultura con importantes limitaciones en la elección de los cultivos. Se trata de suelos poco profundos, con pendientes más pronunciadas expuestas a la erosión eólica o hídrica, al exceso de humedad y al estancamiento del agua. Requieren de prácticas especiales de conservación, más difíciles de aplicar y mantener que en las clases anteriores.

CLASE IV: Agricultura con limitaciones muy importantes. Se pueden cultivar 203 tipos de plantas. Requieren un manejo muy cuidadoso y prácticas de conservación especiales. Los rendimientos suelen ser muy bajos. Presentan las mismas limitaciones que la clase III y tienen alta alcalinidad y salinidad.

CLASE V: No aptos para la agricultura, sólo se dedican a pasturas, forestación y como campos naturales de pastoreo o para la conservación de fauna silvestre. Tienen alto peligro de erosión.

CLASE VI: No aptos para la agricultura. Conviene introducir mejoras en las pasturas y campos naturales de pastoreo. Presentan graves limitaciones para su uso por la ocurrencia de inundaciones y en otras zonas por la pedregosldad. Con todo, algunos suelos de esta clase se pueden utilizar para el cultivo de hortalizas y frutas.

CLASE VII: No aptos para la agricultura por limitaciones graves; no conviene introducir mejoras a las pasturas ni a los campos naturales de pastoreo. Se reduce su uso a la recreación, a la conservación de la fauna silvestre, o a la protección de cuencas.

CLASE VIII: Las limitaciones son muy graves y no es posible utilizarlos para la producción agraria. Se reduce su uso a la conservación del medio ambiente.

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Fuente Consultada:
Geografía Argentina. Editorial Troqvel
Geografía Argentina. Editorial Santillana.  Atlas Mundial Clarín. Tomo 1. El mundo Físico.
Ciencias Sociales EGB 9 Tercer Ciclo Editorial AIQUE Alonso, Blanco, Fernandez Caso y Otros
Profesora de Geografía: Claudia Nagel

Los Suelos De Argentina Deterioro de los Suelos La Soja Produccion

Los Suelos De Argentina Deterioro de los Suelos

Suelos: su deterioro: Un tema de gran relevancia en la actualidad, es el deterioro que se evidencia en los suelos, ya que esto incide en la capacidad de producción de alimentos para una determinada área. En el caso de nuestro país, las distintas investigaciones que se han realizado sobre este hecho, reflejan que más del 30% de su superficie padece algún grado de erosión.

Esto tiene su origen en la utilización masiva de los mismos. Algunos ejemplos podrían ser: la expansión cerealera en la región pampeana, la expansión de los cultivos industriales en los oasis de cuyo y noroeste, en Misiones y el este chaqueño, el sobrepastoreo en la patagonia, y la colonización agrícola de los valles de los grandes ríos del sur argentino. Este hecho coincide en que se desarrollan a partir de la segunda mitad del siglo XIX. Sin embargo esta producción grandiosa, tuvo consecuencias negativas para los suelos; ya que se rompió el equilibrio natural que aseguraba su conservación por su uso inadecuado.

Esto provocó distintos tipos de desgaste, agotamiento de sus nutrientes, entre otros. Por ejemplo, los principales procesos de deterioro del suelo son: la erosión eólica (por el viento), erosión hídrica (por el agua de lluvia), las inundaciones, la salinización, y el agotamiento de nutrientes que aseguran su capacidad productiva.

deterioro de los suelos

El trabajo de tierras poco o nada apto para el cultivo, fue la causante principal de laerosión eólica, ya que con las técnicas que se emplearon se dejaron los suelos al descubierto para que avance el viento degradándolos a su paso, esto es más común en las zonas de climas áridos.  Este hecho puede observarse al oeste de la provincia de Buenos Aires, en el este de La Pampa y de San Luis, y el sur de Córdoba. No obstante en la meseta patagónica también está presente este tipo de erosión, pero esto se debe al sobrepastoreo del ganado ovino, el cual destruye la vegetación propia de esta área, dejando los suelos descubiertos para los vientos provenientes del oeste.

Por otra parte, el agua de las precipitaciones causa estragos en aquellos suelos que no poseen cobertura vegetal, ya que barre con el los nutrientes que se hallan en su superficie, denominado erosión hídrica. Este hecho se da particularmente en las tierras más fértiles de las zonas húmedas del país, como ser el centro-este de Córdoba o las áreas que rodean a la cuenca del río Salado en la provincia de Buenos Aires. Pero también es observable en otras zonas, como en el piedemonte de las sierras Subandinas (Salta y Jujuy), en Misiones y en la provincia de Entre Ríos.

Ahora bien, si esta agua de lluvia provoca inundaciones, el deterioro de los suelos es aún mayor, ya que pierden sus nutrientes, se salinizan y posteriormente se compactan. Básicamente esto ocurre en la provincia de Buenos Aires y en los bajos Submeridionales que acompañan al río Paraná.

En cambio, en las áreas en donde los suelos están sometidos al exceso de riego y con deficiencias en los sistemas de drenaje, se da otro proceso importante de degradación: la salinización. Es decir, esta se produce por el ascenso de sales, presentes en las distintas profundidades del suelo y cuando se evapora el agua, lo que aparece son las sales en superficie tan perjudiciales para el cultivo.

Este hecho ocurre en algunos sectores de los valles del río negro, del oasis de Mendoza y en las áreas lindantes a los ríos Atuel, y Diamante en Mendoza, o el río Dulce en Santiago del Estero.  Pero el caso más notable y de mayor preocupación es el situado en el valle inferior del río Chubut.

En los llanos de la Rioja sucede este proceso desalinización, pero la causante en este caso es que el agua que se utiliza párale riego contiene alto contenido de sales, provocando también una degradación importante de los suelos.

Por último, no puede dejarse de lado el problema de agotamiento de suelos, producto de la explotación constante del mismo a lo largo de muchos años, producto del monocultivo y de las técnicas inadecuadas. Esto se evidencia en las zonas agrícolas más ricas del país como ser la provincia de Buenos Aires, Santa fe y Córdoba. Esto es evidente en los últimos años, con el cultivo de la soja y trigo, para los cuales se utiliza técnicas y maquinarias muy potentes.

Hoy en día, para evitar estos problemas tan relevantes que afectan al suelo se dispone de un conjunto de conocimientos y técnicas que aseguran la conservación de la superficie natural de los suelos, nuestra responsabilidad es darles su uso más apropiado y evitar estos daños a la naturaleza de la que prescindimos.

CAUSAS Y EFECTOS DE LA DEGRADACIÓN DEL SUELO
Asentamientos humanosEstablecimiento de complejos residenciales en zonas agrícolas.
Eliminación de desechos cloacales y desagües pluviales con arrastre de sustancias residuales.Eliminación de residuos domiciliarios (basura) en vertederos abiertos o por combustión.Uso de combustibles fósiles para calefacción y automotores.

Modificaciones en el ecosistema regional. Alteraciones en la cantidad y calidad de suelos útiles para otros fines.

Contaminación del suelo y de napas superficiales con las aguas de uso domiciliario.

Infiltraciones de los líquidos residuales en el suelo y napas de aguas subterráneas.
Contaminación con materiales no degradables.

Contaminación tóxica del aire y del suelo con los productos de la combustión de residuos sintéticos no degradables.
Contaminación tóxica de suelos y alimentos con hidrocarburos y plomo.

 

Actividades agropecuariasTecnología de las practicas agrícolas:

  • dirección de los surcos;
    • monocultivo, rotaciones inadecuadas de cultivos o mal manejo del pastoreo.

Expansión de prácticas inadecuadas de riego.

Uso de fertilizantes y plaguicidas en forma no controlada con el objeto de mejorar la producción.

Tala y quema indiscriminada.

Pérdida gradual de la textura natural a el suelo ocasionada por el uso inapropiado de maquinarías pesadas.

Erosión eólica e hídrica favorecidas por los surcos construidos en dirección a la pendiente del terreno.

Deterioro gradual de los suelos agrícolas por agotamiento de nutrientes.

Problemas de salinización y anegamiento.

 

Destrucción de microflora y microfauna del suelo.

Alteración de los ciclos biogeoquímicos naturales. Contaminación tóxica de los suelos, napas subterráneas y cultivos. Interferencia en la salud humana.
Destrucción del suelo.
Extinción de especies vegetales y animales. Modificaciones en la evolución natural del ciclo hidrológico. Potenciación del efecto invernadero. Desertificación.

Actividades industriales

Uso de grandes extensiones de tierra para sus instalaciones.

Liberación de productos gaseosos no tratados convenientemente que contribuyen a la lluvia acida.
Eliminación de efluentes industriales.

Eliminación de efluentes a grandes temperaturas.

Eliminación de residuos radiactivos.

Liberación de hidrocarburos y productos originados durante las combustiones.
Tala de árboles sin reforestación prevista.

Modificaciones en el ecosistema regional.

Acidificación de los suelos que genera modificaciones en su estructura, pérdida de nutrientes y aumento de las concentraciones de metales pesados.

Contaminación orgánica y tóxica.

Contaminación térmica.
Contaminación radiactiva.

Contaminación tóxica del suelo que deriva en la contaminación de cadenas alimentarías.

Desertificación.

ALGUNOS DATOS DE INTERÉS…

  • Todos los años se erosionan, en el planeta, más de 200.000 km2 de tierras.
    • El fenómeno de degradación de los suelos afecta actualmente a más de 20 millones de km2.
    • Por lómenos 12 millones de km2 se degradaron como consecuencia de la actividad humana desde hace 50 años.
    • Al ritmo actual de degradación, 2,5 millones de km2 de tierras cultivables podrían tornarse improductivas de aquí al 2050.
    • La erosión provocada por el agua es el principal factor de deterioro y afecta a unos 11 millones de km2.
    • La erosión causada por el viento afecta 5,5 millones de km2.
    • El efecto de los productos químicos deteriora 2,4 millones de km2.
    • El pastoreo excesivo ha dañado 6,8 millones de km2. s La deforestación ha dañado cerca de 6 millones de km2.
    • La gestión agrícola deficiente ha dañado 5,5 millones de km2.
    • La recolección de leña ha dañado 1,4 millones de km2.
    • Los suelos afectados por la contaminación cubrirían 220.000 km2 (el 90 % de ellos, en Europa).

Fuente: El Correo de la UNESCO. Enero 1995

Fuente: Geografía Argentina, Editorial Santillana Geografía Mundial, Editorial Puerto de Palos.
Profesora de Geografía: Claudia Nagel
Tabla Contaminación: Biología II – Ecología y Evolución Polimodal – Bocalandro – Frid – Socolovsky

Los Suelos Concepto de Suelo Su Formacion Perfil

Los Suelos: Concepto, Su Formación y Perfil

Suelos: El Suelo es una capa de la corteza terrestre, formada por elementos de origen mineral y orgánico.

Esto se debe a la alteración (o meteorización) de las rocas de la litosfera (denominada roca madre) y al aporte de los restos de materia orgánica de las plantas y de los animales (que nacen, viven y mueren sobre el).

La naturaleza del suelo es dinámica, esto significa que no siempre es igual.

Es decir, que su origen se debe al ataque erosivo de las rocas, pero su nacimiento propiamente dicho se produce cuando los restos orgánicos se incorporan a los restos minerales.

Comenzando, entonces, a formarse un suelo joven que luego evoluciona hasta contar con varios estratos superpuestos en horizontes.

concepto de suelo

Su formación

La formación general de los suelos es un proceso que varía según los distintos elementos presentes en él y la intensidad con los que actúan los factores que intervienen.

Es por estos que podemos nombrar algunos elementos y factores como los más importantes:

  • Roca madre; es decir la roca original. Sus elementos pasan a constituir el suelo que se forma por encima de ella. Por ejemplo, los suelos calcáreos son formados gracias a las rocas calizas.
  • El Clima; en aquellas zonas en donde la temperatura es mucho más elevada, la descomposición de la materia orgánica por ende es mucho más rápida, facilitando la formación de humus y alterando químicamente sus elementos. Sumado a ello, las abundantes lluvias propician que algunos elementos del suelo se disuelvan.
  • El relieve; la acumulación de sedimentos que conforman el suelo es facilitada por la pendiente o las distintas formas que se presentan en el relieve.
  • Finalmente, quienes aportan mayor cantidad de materia orgánica, es la vegetación y la vida animal. Esto es importantísimo, ya esta materia es el que permite la formación de suelos ricos en humus.

Entonces, podríamos decir que todos estos elementos y factores interrelacionados inciden directamente sobre la formación de distintos tipos de suelos.

Estos se diferencian por presentar además, diversas propiedades físicas y químicas; por ejemplo:

Textura: el suelo esta formado por un sinnúmero de partículas de distinto tamaño. Esto determinara la porosidad, la capacidad para retener agua y la aireación del suelo.

Tal es así, que las partículas se clasifican en arenas (si tienen granos muy gruesos), limo (intermedios) y arcilla (si las partículas son muy finas).

Color: esta es la propiedad más manejada, por su utilidad y rapidez para determinar el tipo de suelo al que corresponde. Por ejemplo: marrón (es que posee poca cantidad de materia orgánica y su fertilidad es variable); negro (abundante materia orgánica, buena estructura y elevada fertilidad); rojo (suelos ricos en óxidos de hierro, situados en lugares de altas temperaturas, baja actividad del agua, poco fértiles); amarillos (baja fertilidad), etc.

Acidez: se mide la acidez o alcalinidad de los suelos, a través de reactivos químicos expresados en una escala de pH (de 0 a 14). Es decir, que los que contengan pH 7 son neutros, los que se sitúan por debajo son ácidos, y los que superan al 7, son alcalinos.

Perfil del suelo

Los horizontes o capas del suelo, hacen referencia a su estructura. En ellas podemos evidenciar la presencia de materiales muy similares a la roca original, los cuales se sitúan en su extremo inferior, mientras que en el superior predominan materiales muy alterados producto de múltiples factores externos.

Quien juega un rol muy importante en esta diferenciación horizontal es el agua, ya que transporta de manera vertical los materiales, esto puede ser a través de las precipitaciones arrastrando materiales o bien por ascenso del mismo por capilaridad.

A tal punto que esta diferenciación a la que hacemos referencia, la podemos observar mediante un corte vertical, denominado “perfil del suelo”. Identificando del mismo capas de distintos colores y texturas. Por ejemplo: el primer horizonte que encontramos se denomina A, y corresponde a la capa superior.

Esta por lo general posee un color oscuro debido a la acumulación de humus, formado por materia orgánica que se mezcla con los componentes minerales del suelo.

Seguidamente encontramos el horizonte B, compuestos por minerales aportados por otros horizontes. Debajo de este, encontramos el horizonte C, que es la capa que esta más en contacto con la roca madre y poseyendo de esta algunos fragmentos, cuestión que lo diferencia del anterior.

Y finalmente, nos encontramos con el sustrato sólido en donde se apoya el suelo, denominado roca madre. Su función es aportar materiales a los demás horizontes.

Sin embargo, cabe aclarar que no todo lo suelos presentan esta diferenciación bien definida en horizontes, esto por lo general es más claro en los suelos fértiles y duros, mientras que en los demás esta secuenciación es poco desarrollada.

Corte del suelo

Fuente Consultada: Geografía Argentina. Editorial Troqvel Geografía Argentina. Editorial Santillana.  Atlas Mundial Clarín. Tomo 1. El mundo Físico.Profesora de Geografía: Claudia Nagel

Concepto de Meteorización:
Es la acción de la atmósfera sobre las rocas y los suelos. Esta acción puede ser mecánica, física (acción del viento, lluvia, etc.) o química.

El contraste térmico entre noches muy frías y días muy calurosos produce en las rocas contracciones y dilataciones que con el tiempo ocasionan su destrucción y desmenuzamiento (areniscas). Las raíces de las plantas van también abriéndose camino entre las rocas en una acción puramente mecánica.

El aire marino, impregnado en sales, ejerce una acción corrosiva sobre rocas y piedras. La aridez y la sequedad del-aire preservan los materiales (monumentos egipcios). Numerosas rocas experimentan los efectos de la meteorización química.

Las calizas son atacadas por el agua en combinación con el anhídrido carbónica del aire, y los bloques de granito se disgregan y se transforman en arena al destruirse los silicatos. Como resultado de esta acción se produce un problema clave para la humanidad.

El manto de rocas se convirtió en una capa de tierra vegetal, pero ésta, a su vez, arrastrada por los vientos y las aguas, desaparece y vuelve a quedar nuevamente el suelo rocoso o arenoso,-propio para los cultivos.

La Erosión del Suelo: Los suelos se encuentran entre los recursos más maltratados. La erosión del suelo es un proceso natural, que forma parte del denominado ciclo de las rocas. Una vez que se forma el suelo, las fuerzas erosivas, en especial el agua y el viento, mueven sus componentes de un lugar a otro.

Cada vez que llueve, las gotas golpean la tierra con una fuerza sorprendente. Cada gota actúa como una pequeña bomba, haciendo estallar partículas del suelo móviles fuera de sus posiciones. El agua que fluye a través de la superficie arrastra las partículas sueltas dejando el suelo cada vez más pobre.

La erosión es el último destino de prácticamente todos los suelos. En el pasado, ocurría con más lentitud que en la actualidad porque buena parte de la superficie terrestre estaba cubierta por árboles, arbustos, hierbas y otras plantas.

Las actividades humanas como la agricultura, la explotación forestal y la construcción que eliminan o alteran la vegetación natural, aceleraron en gran medida la velocidad de erosión.

La velocidad normal de erosión de un suelo depende de las características que este tiene, del clima, de la pendiente y del tipo de vegetación. En muchas regiones, la velocidad de erosión es significativamente mayor que la de formación. Entonces, un recurso renovable se convierte en uno no renovable.

En la actualidad, se calcula que en una tercera parte de las zonas de cultivo del mundo, el suelo se está erosionando más rápidamente de lo que se forma, con el resultado de una menor productividad, una peor calidad de las cosechas, un menor ingreso agrícola y un futuro incierto.

Fuente Consultada:
Atlas Mundial del Medio Ambiente Preservación de la Naturaleza
BIOLOGÍA Activa Polimodal Puerto de Palos

Ventajas del Transporte Fluvial Hidrovias y Tranporte Marítimo

Ventajas del Transporte Fluvial o Marítimo Hidrovias o Tranporte Por Río

Un río es una calle libre y líquida, que cualquiera puede utilizar para
transportar bienes con una finalidad económica.

transporte fluvial

Esta definición resume, en buena medida, la potencialidad de las cuencas fluviales.

¿Cuáles son las ventajas de este tipo de transporte? Un HP de potencia mueve 150 kilogramos por kilómetro en cambio , 500 en ferrocarril y 4.000 en barco. Se trata de una cuestión de costos, el transporte de mercadería por vía fluvial es ocho veces más económico que el ferrocarril y 26 veces más que el camión.

El problema radica en que no todos los ríos son navegables. El desafío consiste, entonces, en construir una hidrovía. La Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay coincidieron en el Comité Intergubernamental de la Hidrovía Paraguay-Paraná en la necesidad de dar prioridad a la navegación en esa red fluvial, para permitir el paso de grandes convoyes de empuje, barcazas y remolcadores.

Ello implicará trabajos de ensanche y profundización de los canales y de derrocamiento (eliminación de las rocas). También habrá que colocar balizas para un permanente tránsito diurno y nocturno, realizar un relevamiento cartográfico y disponer de un eficiente sistema de comunicaciones.

La hidrovía Paraná-Paraguay requerirá una mejora en la operatividad de algunos puertos fluviales y un aprovechamiento de las bodegas superior al 30 por ciento del registrado en la actualidad, según un estudio de Jorge José Álvarez, ex subsecretario de Transportes Marítimos y Fluviales.

La disminución de los costos de producción, comercialización y transporte —expresa el trabajo de Álvarez— tendrá un alto impacto sobre una estructura productiva y tecnológica basada sobre la exportación de materias primas o semielaboradas, de precio internacional relativamente bajo, sumado a una ubicación geográfica alejada de los mayores mercados de consumo mundiales.’

Un ejemplo de los atributos de las hidrovías es la llamada Rin-Meno-Danubio en Europa, que une el Mar del Norte con el Negro. Otro, la hidrovía Ohio-Mississippi, que atraviesa los Estados Unidos.

Para Álvarez, la hidrovía Paraná-Paraguay tendrá dos efectos positivos: la internacionalización de las aguas y la integración con países vecinos, además del desarrollo de las economías regionales.

El beneficio para la navegación será el pasaje por tramos considerados ahora difíciles debido a la acumulación de sedimentos (ardua y arenisca), que deben ser dragados periódicamente. Ellos serán eliminados con escolleras o fijados con espigones.

transporte fluvial

Un puerto con limitaciones
Los ríos de la Mesopotamia, que desembocan en la cuenca del Plata, demuestran desde tiempos remotos la prevalencia de Buenos Aires como puerto y punto de salida de la producción. La red está constituida por el Paraná, el Paraguay, el Alto Paraná y el Uruguay, que tienen afluentes importantes como el Bermejo y el Pilcomayo.

Pero una vez concluida la hidrovía, el problema será el puerto por utilizar. El de Buenos Aires tiene una profundidad de 28 ó 29 pies y —según los expertos— resulta insuficiente para barcos de mayor capacidad.

La transferencia de cargas de embarcaciones fluviales a las de ultramar —sobre todo, provenientes de Brasil y Bolivia— se realiza actualmente en Escobar, cuya profundidad de 32 pies es suficiente para barcos de 15 000 a 35 000 toneladas de capacidad, o en la zona Alfa, cerca de Montevideo, que tiene un calado efectivo de 42 pies. Un barco tipo Panamax puede cargar allí hasta 61 000 toneladas de granos.

El principal perjudicado por no poder utilizar el puerto de Buenos Aires es el productor agropecuario, porque debe pagar un recargo en el costo del flete.

La solución sería construir un puerto artificial, de 50 pies (15 metros) de profundidad. La ubicación de esa suerte de isla con forma de espiral, cuyo centro estaría protegido de los vientos, seria al surde la línea divisoria de aguas, para que quede en jurisdicción argentina. Su superficie inicial podría ser de 300 hectáreas, aunque podría llegar a 1.200.

Un observador afirmó que serviría, en buena medida, de llave para dominar la estrategia geopolítica de la cuenca del Plata, ya que sería el paso obligado de productos del sudoeste de Brasil, de Bolivia, de Paraguay, de Uruguay y del norte de nuestro país.

En caso de revertirse la situación económica, también sería utilizada para el ingreso de mercaderías importadas.

Inversiones condicionadas
Del proyecto de ley de puertos, que se debate en la actualidad en el Congreso de la Nación, depende que el puerto artificial no sea ejecutado por el Estado sino por empresas privadas. La norma en cuestión permitirá la transferencia de los puertos nacionales a manos de municipalidades o de particulares.

Si bien habría varios interesados, ninguno pondrá manos a la obra antes de la sanción de la ley. La inversión de riesgo sería recuperada a través del cobro de peaje, como sucede con las autopistas. La construcción podría hacerse por etapas, a través de módulos asentados sobre pilotes de hormigón armado. Se podría comenzar con uno destinado a granos y, sucesivamente, se harían otros para minerales, contenedores y combustibles.

El primer tramo de la obra, cuyo costo sería de 500 millones de dólares, permitiría una transferencia de 50 000 toneladas de granos por año de embarcaciones fluviales a marítimas.

Sobran ejemplos de este tipo de islas en el mundo: Indonesia, Alemania Federal, Holanda y los Estados Unidos, entre otros.  Una idea para el futuro: la cuenca del Plata podría conectarse con el río Amazonas y éste, a su vez, con el Orinoco. Esa red sería, en caso de concretarse, un fabuloso canal de comunicación continental desde el Norte hasta el Sur y viceversa. El infinito potencial de las calles líquidas

El río brinda posibilidades de desarrollo que requieren la inversión de empresas privadas.

Investigaciones Cientificas en el Polo Norte Estudios Realizados

Investigaciones Científicas en el Polo Norte

El aprovechamiento del Norte
GEOGRAFÍA MUNDIAL: APROVECHAMIENTO DEL POLO NORTE-INVESTIGACIONES Paule-Emile Victor, el conocido explorador ártico francés, ha dicho que el océano Glacial se convertirá en el “Mediterráneo del mundo moderno”.

[…] El Ártico no es ya el reino de la muerte blanca. Vivir en esas regiones ya se constituye una empresa heroica, pues gracias a la técnica se ha logrado, incluso, un buen nivel de comodidad en el interior de las numerosas bases que proliferan en el Ártico.

[…] Desde los años cincuenta, americanos y soviéticos han multiplicado sus esfuerzos para disponer de una red lo más extensa posible de bases aéreas y de misiles, así como de instalaciones de radar.

[…] Como consecuencia de las iniciativas promovidas con fines militares, se ha alcanzado un gran desarrollo de los conocimientos científicos, en particular de los meteorológicos. Por sí mismos, los estudios sobre el clima polar sólo interesan directamente a quienes deben vivir en el Ártico, pero dado que todo el acontecer meteorológico de esta región del globo ejerce una poderosa y directa influencia en el clima de las áreas templadas, controlar el Polo significa poder prever con gran anticipación y exactitud el tiempo que hará en las regiones más pobladas.

Además de los meteorólogos, otros muchos grupos de científicos hallan en el Ártico materia de estudios y experimentos. Los físicos pueden realizar mediciones del magnetismo terrestre imposibles en otro sitio, pues más allá del Círculo polar el campo magnético ofrece peculiares condiciones. Entre otros fenómenos, aquí pueden observarse las llamadas auroras polares.

También hay tarea para los biólogos, aunque ello pueda parecer extraño, pues el Ártico no alberga muchas formas de vida, pero las que en él se encuentran pueden considerarse importantes.

Se dedican estudios especiales al plancton, que, a diferencia del que se halla en los mares templados o cálidos, sigue un ciclo estacional, pues cuando el hielo cubre la superficie del océano Glacial ártico, la consiguiente falta de luz bloquea su desarrollo. En contrapartida, éste se hace muy rápido y vigoroso en los períodos estivales.

Así, por más que estemos muy lejos del asentamiento humano del que pretende ser profeta Paule Émile Victor, el Ártico es hoy una región donde la vida y las actividades de los hombres se van afianzando paulatinamente. Además de por mar, utilizando potentes rompehielos, por tierra, con tipos cada vez más perfeccionados de trineos de motor, y por aire, con aviones y helicópteros especialmente equipados, el Polo ha sido alcanzado varias veces “por debajo”.

La primera ocasión correspondió al Nautilus, submarino americano de propulsión nuclear que el 3 de agosto de 1958 pasó exactamente por debajo del Polo. Y tras él, su gemelo Skate emergió en el mismo punto fundiendo el hielo con chorros de vapor sobrecalentado.

Aviones de diversas compañías vuelan a diario por encima del Polo desde que la gran altura alcanzada por lossuperjets permite pasar, sin mayores problemas, sobre la masa de nubes de tempestad que cubren la región, una vez resueltos algunos problemas técnicos relativos al funcionamiento de los instrumentos en la proximidad del Polo magnético. Todo ello a sólo treinta años de distancia de la empresa de Amundsen y Nobile, los primeros que sobrevolaron el Polo a bordo del dirigible Norge en 1926.

Por último, debe recordarse que los grandes proyectos realizados por la técnica naval y por los sistemas de navegación han permitido volver, con halagüeñas posibilidades de aplicación práctica, a la ruta del legendario paso del Noroeste. En efecto, en octubre de 1969, el petrolero norteamericano Manhattan logró arribar aPrudhoe Bay, en Alaska, procedente de Chester, en la costa atlántica de los Estados Unidos.

El mismo relieve que se dio a la empresa, llevada a cabo por un buque especial (el Manhattan tenía la proa modificada y era, en la práctica, un enorme rompehielos), testimonia el hecho de que aún no puede seguirse la ruta del Noroeste como cualquiera otra normal. Sin embargo, en un futuro ya próximo, el mismo viaje que costó tantos sacrificios a los audaces pioneros del Ártico ya no constituirá problema alguno.

GEOGRAFÍA MUNDIAL: APROVECHAMIENTO DEL POLO NORTE-INVESTIGACIONES

El mayor conocimiento del Ártico comenzó en el siglo XVI cuando varios países europeos trataron de encontrar nuevas rutas para llegar al Extremo Oriente (India y China) sin circunnavegar el continente africano.

Si bien el hallazgo de los pasos del Nordeste (Nordenskjold, 1879) y del Noroeste (Amundsen, 1903-1906) llevó muchos años y vidas, permitió sin embargo aumentar los conocimientos de la región ártica, obtener grandes adelantos en las técnicas de navegación, localizar nuevas áreas pesqueras, etc.

Los avances tecnológicos de este siglo revolucionaron las comunicaciones intercontinentales: permitieron que a partir de 1954 las compañías de aviación utilizaran la ruta transpolar reduciendo el tiempo y kilometraje de vuelo entre Europa, América y Asia.

PARA SABER MAS…

El primer Año Polar Internacional tuvo lugar en 1882, pero fue el segundo, realizado el año 1932, el hito fundamental desde el cual partimos para historiar el presente del Ártico.

Sin lugar a dudas, las tareas que llevaron al conocimiento del Polo Norte fueron efectuadas por los rusos, dueños de casi la mitad de las tierras y mares árticas, y por los estadounidenses y canadienses, sin dejar de mencionar a los ingleses y escandinavos, pero en menor medida. Los rompehielos soviéticos iniciaron la navegación permanente en esta región; fue primero el «Sibiriakov», seguido en 1934 por el «Lutke» que unía Vladivostok y Murmansk en 83 días de navegación.

A partir de entonces transformaron en comerciales las vías navegables. En los años anteriores a la guerra de 1939 los soviéticos rea/izaron varias expediciones exploratorias tendientes a adquirir un cabal conocimiento de la región, necesario para su desarrollo y explotación económica.

En 1937 ya se habían realizado vuelos traspolares sin escala entre Moscú y Vancouver y entre la capital soviética y California (unos 10.000 kilómetros). La segunda guerra mundial motivó el uso de las rutas árticas, y, bajo secreto militar, EE.UU. proveyó de armamentos a la U.R.S.S. por dicha vía.

Finalizada la contienda, las naciones dedicadas a la exploración económica de la región aportaron da tos cien tíficos para posibilitar las rutas aéreas que hoy surcan su espacio. Pero el período de «guerra fría» que se inició en 1945 impidió la colaboración y compulsa de todo lo realizado y explorado hasta esa fecha. La energía atómica prestó su apoyo técnico y así surcan los mares rusos rompehielos con energía atómica, y los submarinos estadounidenses «Nautilus» y «Skate» cruzaron en aguas profundas por debajo del Polo, sin emerger (1958).

En 1960 el «Seadragón» y el «Sargo» repitieron la travesía, pero el primero de ellos emergió rompiendo la capa de hielo, con lo que se dejó por sentado el dominio que se tiene del mar en la actualidad. También se ha logrado el dominio del aire, ya que son muchas las líneas aéreas que hacen la travesía desde América hasta Europa y viceversa. A partir de 1952 realizan vuelos comerciales sin problema alguno.

El panorama que se otea demuestra el valor estratégico de esta región, puesto que se han instalado innumerables bases meteorológicas, científicas y militares, destacándose los sistemas de alarma de radar de EE.UU., que constituyen la línea de alarma boreal. Sus estaciones, atendidas por unas 1.300 personas, se extienden desde Islandia hasta las islas Aleutianas.

La línea de defensa polar estadounidense comienza en Thula (Groenlandia), donde cuatro antenas de radar, con un alcance de 5.600 kilómetros, vigilan los cielos, y con ayuda de computadoras electrónicas podrían advertir antes del impacto en qué lugar caería el supuesto proyectil balístico. Más de 50estaciones forman una red de 7.240 kilómetros de largo. A pesar del hermetismo soviético, se descarta que en su zona de influencia se han instalado equipos semejantes que ‘hacen el equilibrio militar actual.

Anesa – Noguer – Rizzoli
Geografía Universal Ilustrada, Nº 76

SIERRAS SUBANDINAS CORDILLERA ORIENTAL LA PUNA AMBIENTES CUYANOS

SIERRAS SUBANDINAS CORDILLERA ORIENTAL

Las Sierras Subandinas: Las sierras Subandinas son montañas relativamente jóvenes, alargadas y bajas, de alrededor de 2.500 metros de altura sobre el nivel del mar; con un sentido norte-sur. Los ríos y las abundantes precipitaciones erosionan sus cumbres dándoles formas agudas.

Además este encadenamiento es erosionado por los abundantes cursos de agua que descienden de la Cordillera Oriental y se unen en el Bermejo o en el Pasaje Juramento, formando las puertas, valles angostos y transversales, que comunican el noroeste con la llanura Chaqueña.

Los pliegues del terreno con sinuosidad orientada hacia el interior de la tierra, se denominan anticlinales: y muchos de ellos en este sistema, son alargados y se continúan en el subsuelo profundo de la llanura Chaqueña.

Estos cordones montañosos además actúan como barreras naturales para los vientos provenientes del Océano Atlántico, por lo que podría decirse que la ladera oriental es más rica en vegetación.

Esta área montañosa, también es notable por sus yacimientos de minerales (especialmente hierro) y por los hidrocarburos (petróleo y gas), en gran parte explotados.

sierras subandinas

La Cordillera Oriental

Esta cordillera situada al este de la Puna, presenta dos encadenamientos montañosos muy importantes, con un rumbo norte-sur, separados por quebradas y valles.

Estos son el oriental y el occidental; este último es el más elevado, alcanzando unos 6.200 sobre el nivel del mar y cuyas cumbres poseen nieves eternas.

Además, una gran masa de escombros denominados “argayos”, es lo que cubre a las laderas de las montañas. Estos tienen su origen en la gran amplitud térmica diaria, consecuencia del clima árido, provocando la rotura de las rocas. Mientras que las escasas precipitaciones estivales, producen grandes aluviones de barro y rocas, acumulándose posteriormente al pie de las sierras formando conos de deyección.

Por otra parte, en este paisaje encontramos los valles, originados por los hundimientos tectónicos, que luego fueron rellenados por sedimentos aportados por los ríos. Estos son amplios y de pendiente muy suave, constituyéndose en los principales centros económicos de la región, como por ejemplo San Salvador de Jujuy, y Lerma.

Las quebradas, es otra forma que se divisa en el paisaje en este sector de nuestro país. Consisten en valles angostos y alargados, surcados además por ríos que descienden del borde de la Puna, tal es el caso de la Quebrada de Humahuaca (con una longitud de 170 kilómetros), la de Santa María- Guachipas al sur, y al Quebrada del Toro.

Por otra parte,  la historia geológica de la Cordillera Oriental se expone en las laderas de los cerros ofreciendo una extraordinaria sucesión de colores vivos y contrastes, como ser la de los cerros Siete Colores y Paleta de Pintor; debido a procesos internos y externos muy complejos, como deslizamientos de capas sedimentarias y erosión pluvial.

La Puna

Es una prolongación de la Puna de Atacama en Chile y del altiplano boliviano. Es una estructura muy antigua que fue elevada por los movimientos andinos. Su relieve se caracteriza por presentar una serie de mesetas con una altura aproximada de 3.000 a 3.500 metros sobre el nivel del mar.

Un gran número de volcanes de significante altura, se presentan en el borde occidental, pero la mayoría de ellos actualmente están en inactividad, como ser Socompa, Llullaillaco, Azufre. 

En este ambiente, el clima esta íntimamente relacionado con el relieve, por lo que la cordillera Oriental y sus elevadas cadenas montañosas, actúan como barreras orográficas, impidiendo por lo tanto, el paso de la humedad hacia el oeste, determinando así la aridez característica de las zonas altas de la Puna.

En su interior, esta formada por numerosas cuencas donde confluyen los cursos de agua de poco caudal, los cuales es originada por las escasas precipitaciones o bien por los deshielos de la zona. En esta zona encontramos salinas y salares, las cuales se forman porque los arroyos transportan gran cantidad de sales en disolución (cloruro de sodio y bórax, provenientes del lavado de rocas volcánicas y finalmente acumulándose en el fondo de depresiones). Por ejemplo, Salar de Cauchari, Salinas Grandes, Laguna de los Pozuelos, Salinas del Rincón, Salar de Pocitos o Quirón, Salar de Hombre Muerto, entre otros.

Sin embargo para consumo humano, se utiliza el agua de lluvia o deshielo que se acumula en las vegas, es decir en humedales de zonas bajas.

Ambientes Cuyanos

La cordillera Frontal y la Principal, son dos de los encadenamientos principales de este ambiente, ambos también denominados Andes Centrales o Áridos.

Cordillera Frontal

Está constituida por altos cordones montañosos separados por los valles de los ríos del sistema de Desaguadero. Sus cumbres son numerosas, alcanzando los 6.000 metros de altura y más, sobre el nivel del mar, como ser el cerro Bonete, el nevado Pissis y el cerro Toro.

Cordillera Principal

El ella se apoya el límite internacional, entrando en nuestro territorio en los 31° latitud sur, pero sus mayores alturas se encuentran desplazadas hacia el este de la línea continua de altas cumbre (que es divisora de aguas). Aquí encontramos el cerro más alto del continente americano: el cerro Aconcagua con 6.959 metros.

El paso hacia Chile es más fácil hacia el sur, donde la altura de las cumbres y de los pasos va disminuyendo de forma progresiva.

En esta área encontramos aún, cubetas en las altas montañas donde se acumula la nieve que origina y alimenta los glaciares, denominados circos; además de los sedimentos erosionados y arrastrados por los glaciares (morrenas); todos ellos restos de la última glaciación.

Por otra parte, se denomina Andes de transición al sector sur de la Cordillera Principal, porque va perdiendo de manera sosegada las características de los Andes centrales, para insertarse en los Andes Patagónicos-fueguinos.

Precordillera de La Rioja, San Juan y Mendoza

Con una orientación Norte-sur, encontramos una serie de cordones paralelos, separados por valles estrechos y alargados, que conforman la precordillera. Se extiende desde el centro de la provincia de La Rioja hasta el Río Tunuyán en Mendoza. La erosión permanente en la zona provoca que las cumbres sean chatas, y sus cordones estén separados por quebradas y valles angostos.  La altura máxima de es de 4.670 metros, en el cerro de la Bolsa.

Además esta zona, presenta fallas que continúan activas en el borde oriental, por lo que ocurren frecuentes movimientos sísmicos.

La disposición de la precordillera, dictamina la hidrografía del lugar, por lo que obliga a los numerosos cursos de agua que descienden de la Cordillera Principal y Frontal, reunirse en tres grandes Colectores para atravesarlas de oeste a este: el Río Jáchal, San Juan y Mendoza.

Piedemonte

Confundiéndose hacia el este, con la llanura pampeana encontramos esta planicie conocida como piedemonte. La cual fue una extensa zona hundida, posteriormente rellenada por sedimentos aportados por el viento y los ríos que bajan de la cordillera. Localizada sobre la diagonal árida de América del sur, debido a las escasas precipitaciones (inferiores a los 250 Mm. anuales) y una vegetación tipo xerófila.

Sierras Pampeanas

En el centro del territorio argentino se desarrollan cuatro encadenamientos que se conocen como las Sierras Pampeanas, producto de un proceso de fracturación sobre rocas cristalinas precámbricas: occidental o Famatina, central o Velasco, oriental o de Aconquija y el austral o de Córdoba y San Luis. Ellas comparten las mismas características climáticas, económicas y poblaciones, pero difieren en cuanto a su origen y evolución.

El cerro General Belgrano, en el encadenamiento de Famatina, presenta la mayor altura: 6.250 metros.

Se denomina falda, a las laderas orientales más suaves de las sierras. En cambio, cuesta alude, a la ladera occidental porque es más abrupta. Esto tiene su explicación ya que cuando los bloques que formaron las sierras se elevaron, posteriormente se volcaron hacia el este.

Por otra parte, podemos decir que a través del plegamiento Andino se provocaron fracturas que poseen un rumbo norte- sur y delimitan los bloques del basamento; los cuales finalmente se elevaron formando las sierras, pero los que se hundieron sufrieron un rellenamiento, y hoy se conocen por sus distintas formas: Valles (por ejemplo, Punilla,  Calamuchita, Capilla del Monte, La Cumbre); bolsones (campo del Arenal en Catamarca) y llanos (como los de la Rioja).

La altura modifica la temperatura y da lugar a una variada estratificación vegetal, pero con predominio de la estepa xerófila.

Andes Patagónicos- Fueguinos

Se ubica al suroeste del territorio argentino y ocupa una delgada franja que se extiende desde la provincia de Neuquén hasta la Isla Grande de Tierra del Fuego, y es una continuación de los Andes Áridos.

Estos cordones montañosos se presentan en formas aisladas unos con otros, por la separación de amplios valles, utilizados como vías de paso con el país limítrofe de Chile. Las mayores elevaciones se encuentran desde el Paso de Pino Hachado hasta la isla de los Estados, destacándose el volcán Lanín y el cerro Tronador, con más de 3.000 metros sobre el nivel del mar.

La última glaciación, influenció enormemente sobre este paisaje, ya que aún quedan vestigios de esa época en el campo de hielo continental, como el Glaciar Perito Moreno, entre otros, que descienden del mismo.

Los ríos son utilizados como gran potencia hidráulica, porque muchos de ellos nacen en la cordillera y por lo tanto son aprovechados.  La altura provoca la variación de la temperatura en esta zona.

Cabe aclarar, que estos cordones cambian de rumbo, presentando una dirección oeste-este en Tierra del Fuego, hasta prolongarse en el fondo del mar, originando bahías, canales e islas, Como por ejemplo; el canal de Beagle.

Fuente Consultada:  Geografía, La Argentina y el MERCOSUR, Editorial A.Z –  Geografía Argentina, Editorial Santillana – Profesora de Geografía: Claudia Nagel.

LLANURA PAMPEANA SISTEMAS SERRANOS y LOMADAS ENTRERRIANAS

RELIEVES DE LA LLANURA PAMPEANA
SISTEMAS SERRANOS Y LOMADAS ENTRERRIANAS

Llanura Pampeana: El relieve que predomina en este espacio es el llano, junto a él, el clima templado húmedo; favorecen el asentamiento de la población y de las actividades económicas más importantes del país. Situada al sur del Chaco, con sus máximas alturas hacia el oeste. Los suelos negros que se desarrollan en amplias zonas de la llanura son ricos en materia orgánica, muy fértiles y por lo tanto han posibilitado el desarrollo de las actividades agropecuarias.

llanura pampeana

Sin embargo, esta gran planicie: la pampa, solo es interrumpida por pequeños sistemas serranos al sur y sudoeste, son Tandilia, Ventania y Mahuidas.

Dos son las causas, que ligeramente se manifiestan en este suave relieve. La primera es las diferentes profundidades en las que se encuentra el basamento cristalino (debidas a las fracturas, ascensos y descensos padecidos tras la formación de la cordillera de los Andes) y la segunda causa, es la intrascendente erosión fluvial. El producto de ambas causas es una subdivisión de la Pampa.

Sobre la margen derecha de los ríos Paraná- de la Plata, se encuentra la Pampa Ondulada. El origen de su relieve se debe a la consecuencia de la elevación del basamento, por lo que los ríos que desembocan en el Paraná y de la Plata erosionaron nuevamente sus cauces conformando entre ellos suaves lomadas. Distinguiéndose así este sector, por las barrancas, terrazas fluviales y los bajos (están apoyados sobre bancos de toscas, es decir formaciones calcáreas, que impiden la infiltración por lo que son fácilmente inundables).

Por otra parte, el área de la cuenca del río Salado de la provincia de Buenos Aires conforma lo que se llama Pampa deprimida, ya que es una zona de hundimiento, y las aguas se estancan formando lagunas y bañados. Por ejemplo la laguna de Chascomús y Junín en la provincia de Buenos Aires; y la laguna Mar Chiquita en Córdoba.

Este ámbito no es propicio para la instalación humana, ya que la falta de pendiente para el drenaje de las aguas se agrava por la presencia de una estrecha franja de médanos sobre la costa de Samborombón, provocando fuertes inundaciones.

Y finalmente, desde el oeste de la Pampa deprimida hasta la base de las Sierras de Córdoba y San Luis, encontramos la Pampa Alta. Esta se caracteriza por un paulatino aumento de la altitud. Son escasas las precipitaciones en esta zona, por lo que la presencia de ríos importantes es carente.

Las rocas que se desprenden de las sierras, es lo que cubre mayormente los suelos del área.

Sistemas Serranos

Tandilia, es un de los sistemas serranos situados en la llanura pampeana. Su localización es desde el arroyo Las Flores, un afluente del Salado, hasta el océano Atlántico, en la provincia de Buenos Aires. El cerro La Juanita, con 524 metros, es la mayor altura del sistema. Pero también suelen distinguirse, las sierras de Olavaria, del Tandil, de Balcarce y de los Padres.

Las marcadas pendientes que observamos en la ciudad de Mar del Plata, y los accidentes costeros como Punta Mogotes, son causadas justamente por este sistema. Pero además de estas sierras se obtienen rocas de aplicación, como el granito, areniscas y dolomitas.

Otro sistema serrano, es Ventania (un conjunto se sierras bajas, con laderas de pendientes agudas, y surcadas por valles angostos y profundos), situados al sur de la provincia de Buenos Aires. Las alturas máximas son del cerro Tres Picos, con 1.239 metros y la Ventana, con 1.136 metros, de la cual proviene el nombre del sistema en general, ya que en su cumbre hay una ventana natural, de ocho metros de alto y algo más de metros de ancho. Estas presentan crestas agudas, de formas dentadas. Además sus laderas son abruptas y están cubiertas por una gran cantidad de bosques, rodados y escombros.

Y finalmente, aquellos cerros que se presentan aislados unos con otros, y de escasas alturas, son las conocidas como las sierras de Mahuidas; en las márgenes del río Chadileuvú- Curacó, con cumbres redondeadas. La Jarilla y el chañar, son ejemplos de la vegetación xerófila presente en este ambiente semidesértico, junto a la presencia de grandes salinas.

Las Lomadas Entrerrianas

Las lomadas o también conocidas como “cuchillas” (suaves ondulaciones que apenas se levantan 10 metros sobre el nivel de los valles), deben su origen durante el ascenso del basamento, a la erosión de los ríos; ocupando la provincia de Entre Ríos y el sur de Corrientes. Se destacan las lomadas Grande y de Montiel, que con una dirección norte- sur, cumplen el papel de divisorias de aguas entre las cuencas de los ríos Paraná y Uruguay. Para finalizar este bloque, formando una barranca muerta que cae en forma abrupta al delta del Paraná. Sus ríos corren encajonados entre barrancas y están cubiertos de bosques en galerías. Para la fabricación de cal y cementos son utilizados los bancos calcáreos de esta zona.

El delta del Paraná

Esta planicie deltaica está integrada por aproximadamente cinco mil islas e islotes, las cuales fueron formadas por los sedimentos transportados por el río Paraná. Se extiende desde la localidad de Diamante en Entre Ríos hasta San Fernando en Buenos Aires, con una prolongación cercana a los 400 kilómetros. El relieve de estas islas se caracteriza por la existencia de una gran depresión central y bordes elevados, denominados albardones. Estos a su vez tienen la generalidad de dificultar el drenaje en épocas de crecidas, facilitando la formación de lagunas.

El curso inferior del río Paraná esta compuesto por una serie de ríos y riachos, muy sinuosos, como por ejemplo el Paraná Bravo, el Paraná Guazú, el Paraná Miní y el Paraná de las Palmas, considerados ellos como los principales, con rumbo noroeste- sudeste.

La acumulación de sedimentos que originan o aumentan la superficie de las islas, se llama proceso de “deltificación”, el cual tiene la característica de ser lento, pero constante.

Fuente Consultada:  Geografía, La Argentina y el MERCOSUR, Editorial A.Z –  Geografía Argentina, Editorial Santillana – Profesora de Geografía: Claudia Nagel.

Meseta Misionera LLanura Chaqueña Esteros Correntinos Geografia

Meseta Misionera -LLanura Chaqueña – Esteros Correntinos

Meseta Misionera: Se extiende desde el Norte del río Aguapey, en las provincias de Corrientes y Misiones. Esta meseta presenta un relieve abovedado suavemente ondulado y su pendiente es hacia los ríos Paraná y Uruguay. Además forma parte de la meseta de Brasil, antiguo escudo del continente americano. Hacia el noreste la meseta va ganando altura, hasta alcanzar los 800 metros sobre el nivel del mar en el límite con Brasil.

También encontramos saltos y cascadas en los ríos como los Moconá en el río Uruguay y las Cataratas del Iguazú, provocados por los afloramientos de rocas duras, los basaltos (rocas formadas por el magma y que llega al exterior durante las erupciones volcánicas).

Sus suelos son rojos, ya que se originaron por la oxidación de rocas volcánicas, y contienen un alto porcentaje de hierro. Esto hace que los mismos sean fácilmente erosionables por las abundantes lluvias en la región y se suma las talas indiscriminadas. Y en profundidad se han originado yacimientos de piedras semipreciosas.

Plantaciones subtropicales como yerba mate, té, tung han sustituido a la selva que cubría totalmente este espacio.   Es así como para preservar  el escenario natural se han creado el parque Nacional Iguazú, el provincial Uruguaí y la reserva Natural Estricta San Antonio, todas ellas resguardando su flora y fauna asociada.

Llanura Chaqueña

Este tipo de relieve es compartido con la República del Paraguay, el límite entre ambos es solo político.

Se caracteriza por su horizontalidad, es decir es un paisaje llano sin formas sobresalientes. Producto de la fractura y dislocamiento del basamento cristalino cuando se formó la Cordillera de los Andes, los cursos comenzaron a tener una suave pendiente  con dirección nor- noreste a sud- sudeste. Los rasgos que definen su heterogeneidad son: los montos y la distribución de las precipitaciones que dan lugar a fuertes contrastes de humedad entre el este y oeste; y además por los diversos procesos de ocupación espacial, a través de la valoración de los diferentes recursos.

Esta llanura tiene subdivisiones, tal es así que al oeste se encuentra el Chaco Alto. Esta es una zona de contacto entre las Sierras Subandinas y por ello los ríos que allí se encuentran descienden formando conos de deyección y finalmente acumulan en su curso inferior materiales que acarrean. Los de mayor caudal son el Pilcomayo, Bermejo y Salado, aunque los mismos pierden por evaporación e infiltración gran parte de él. En el centro de esta planicie, encontramos el Chaco deprimido. Sus grandes superficies están ocupadas por esteros y bañados, lo que dificulta el asentamiento de la población. Contienen suelos arcillosos, los cuales impiden la infiltración, por lo que son frecuentes las inundaciones y a lo largo de los ríos una cubierta de bosques en galería es lo que se observa. En cambio, el área de mayor densidad de población es el Chaco bajo, situado al este. Entre las ciudades de Formosa, Resistencia, Barranqueras y Reconquista, localizadas en la margen derecha de los ríos Paraguay y Paraná.

Los Esteros Correntinos

El centro norte de la provincia de Corrientes, es el sector que ocupa el ámbito de los esteros. Más precisamente al sur del río Aguapey y al norte de la ciudad de Mercedes. Se podría decir que estos son depresiones de fondo chato, compacto en donde se acumula el agua de lluvia. Separados por cordones de viejos médanos que han sido fijados por la vegetación.

La explicación de su origen se debe a un complejo proceso que se remonta cuando el curso del río Paraná (con rumbo sudeste y desembocadura en la laguna de los Patos en Brasil), se desplaza hacia el oeste por la elevación del bloque de la que es hoy la meseta misionera.  Acumulando en el área deprimida sedimentos arenosos.

Seguido a ello, se formaron médanos durante un ciclo climático más árido. Consecuentemente, al modificarse ese clima y tornarse más húmedo, las zonas bajas entre los médanos se llenaron de agua, formándose lo que conocemos por esteros y los médanos fueron fijados por la vegetación. Los juncales ocupan los bordes de las lagunas mientras que otras asociaciones vegetales acuáticas se disponen en forma concéntrica.

Los esteros de mayor importancia son los del Iberá, Maloyas, Batel y Santa Lucía; por lo que en esta zona podemos afirmar que hay baja densidad de población.

Las ciudades, principalmente de Corrientes, Goya y Bella Vista, se encuentran en una estrecha franja más elevada en la que se pudo asentar su población, bordeando a los esteros.

cuadro sobre la meseta misionera

Fuente Consultada:  Geografía, La Argentina y el MERCOSUR, Editorial A.Z –  Geografía Argentina, Editorial Santillana – Profesora de Geografía: Claudia Nagel.

Historia Geologica de los Relieves de la Republica Argentina Geografia

Historia Geológica de los Relieves de la República Argentina

Historia Geológica de la Argentina

La parte emergida de la superficie terrestre de nuestro país, se apoya sobre dos macizos antiguos de rocas cristalinas que datan de tiempos precámbricos.  Ellos son el macizo de Brasilia al norte y el macizo patagónico al sur. Así el actual valle del río Colorado, el es el sitio en donde se encuentra aproximadamente, la unión entre ambos.

El actual territorio argentino ocupa solo el sector austral y occidental del macizo de Brasilia, ya que este último continúa en Brasil, Paraguay y Uruguay. También este forma el basamento de la llanura Chaco-pampeana y aflora en algunos sectores de las Sierras Pampeanas, Puna, Sierras de Tandilia e isla Martín García. Sin lugar a dudas, que estos macizos a través de las eras geológicas se fracturaron, por lo que se puede decir que algunos bloques ascendieron y otros por el contrario, descendieron.

Tal es así, que en su borde occidental, nuevas unidades estructurales se fueron uniendo. Esto tiene su propia explicación; y se debe a que la porción americana y oceánica de nuestro país se encuentra sobre la placa tectónica denominada “sudamericana”, que consecuentemente padece la acción desde el sector oeste de la placa de Nazca.

A través de las eras geológicas esta última se introdujo lentamente sobre la placa sudamericana,  la cual se plegó y elevó los sedimentos acumulados en el borde occidental formando el área montañosa sobre la costa del Pacífico.

Hay que tener en cuenta que esta área todavía continúa manifestada por los movimientos sísmicos y el vulcanismo. Y por eso se explica que a medida que avanzamos hacia el oeste, las montañas sean más jóvenes y más altas (es decir que no están tan erosionadas) y que la inestabilidad sea mayor.

En cambio, en el este, es decir en el macizo de Brasilia se observan relieves más antiguos, los cuales se van modificando por los efectos que suceden en el oeste y además por la erosión. Entonces esta historia geológica, tiene sus inicios desde fines de la era Precámbrica, cuando fueron acumulándose en el borde occidental de la placa grandes cantidades de sedimentos continentales y también marinos.

Posteriormente estos sedimentos fueron plegados y levantados a inicios del Paleozoico, en el llamado plegamiento caledónico, resultando del mismo la Precordillera de la Rioja, San Juan y Mendoza, y el sistema de Famatina. Sin embargo, no fue lo único que se formó en estos tiempos, sino que afines de este período, el plegamiento Hercínico o Varíscico dio lugar a una nueva orogenia: de las cuales se formaron la Cordillera Oriental y cordillera Frontal, afectando a su vez al Sistema Famatina y a la Precordillera.

La era Mesozoica se caracterizo por su respectiva calma y por los procesos de erosión y sedimentación producidos en las cordilleras anteriormente plegadas. Tal es así que sobre las partes hundidas del macizo de Brasilia el mar tuvo un ingreso ocasionando una sedimentación, la cual posteriormente formó parte del sustrato de las llanuras.

Además en este período hubo ciclos eruptivos en grandes áreas con formaciones volcánicas, por ejemplo: en la Puna, Cordilleras Oriental y Frontal, Patagonia, meseta misionera en el este de la llanura chaco- paranaense. En esta era se pliegan también, el sistema de Ventania y los Patagónides.

Por otra parte, la era cenozoica se divide en dos períodos: el terciario y cuaternario. El primero de ellos, es el que vivencia el plegamiento andino. La orogénesis de este movimiento fue de gran potencia, por los cuales se pliega y asciende las Sierras Subandinas, cordillera Principal, los Andes patagónicos-fueguinos y el sistema de Famatina. Sin embargo, este movimiento fue acompañado de grandes efusiones volcánicas. Su fuerza descomunal afectó también a las estructuras preexistentes, por lo que las fracturó y posteriormente reascendió: la Puna, Cordilleras Oriental y Frontal, Precordillera de la Rioja, San Juan y Mendoza, Tandilia, Ventania y Sierras Pampeanas.

En el segundo período de esta era, el cuaternario, los altos relieves sufren erosión, lo cual provee de materiales que formarán las futuras capas de sedimentos en las grandes llanuras, mientras que en el oeste continúan manifestándose en el relieve expresiones volcánicas e ígneas. Sumado a ello, se produjeron glaciaciones que afectaron a los Andes Patagónicos-fueguinos, ya que la cubierta de hielo originó valles anchos y chatos. Así, es como se alcanza la actual configuración del relieve de nuestro país; aunque algunos procesos todavía modelen en menor medida el mismo. 

Fuente Consultada:  Geografía, La Argentina y el MERCOSUR, Editorial A.Z –  Geografía Argentina, Editorial Santillana – Profesora de Geografía: Claudia Nagel.

Caracteristicas de los Relieves de la Republica Argentina Geografia

Características de los Relieves de la República Argentina

Relieve de ArgentinaArgentina es un país, cuyo territorio se caracteriza por su sorprendente extensión latitudinal. Ello permite, entre otras cosas la existencia de condiciones muy variadas y por lo tanto hace que la base de sus recursos naturales sea de gran relevancia para el mismo y el aprovechamiento de su población.

Si describimos su relieve, claramente observamos que actualmente el mismo coincide generalmente por sus características que es semejante a las del relieve americano, por ejemplo las zonas montañosas al oeste, las llanuras sedimentarias y de gran extensión al este y en el extremo sur las mesetas. Las tres unidades de relieve que existen presentes allí.

En primer lugar, las zonas montañosas están caracterizadas por la gran Cordillera de los Andes, imponiéndose al oeste de su territorio, surcando de Norte a sur. La misma es un elemento fundamental porque influye en la circulación general de la Atmósfera (la altura modifica las temperaturas, desvía la circulación de los vientos y define los distintos regímenes de precipitaciones), también en los climas y en la distribución de las aguas. Esta enorme barrera natural que supera los 6.000 metros, sobre la costa del Pacífico, como consecuencia de su proceso de formación, modificó los relieves anteriores y definió así las formas actuales de nuestro territorio; originando a su vez grandes cantidades de depósitos minerales.

Sin embargo no es la única, la acompañan al este, otras montañas y sierras de menor altura, con una orientación general  paralela a la de los Andes. Ellas son la Precordillera y las Sierras Pampeanas, como ser las de Córdoba y San Luis entre otras.

En el caso del norte argentino, las áreas montañosas son más extensas y de mayor altura, en donde se incluyen por ejemplo la Puna: una planicie de altura y muy antigua.

Por el contrario, si nos vamos hacia el sur de nuestro país las áreas montañosas, conocidas como Andes Patagónicos-fueguinos sufren un estrechamiento considerable. Ya que las montañas en este lugar van perdiendo altura hasta sumergirse en el océano, para finalmente reaparecer en la península Antártica.

La segunda unidad de relieve que encontramos en Argentina, es la llanura sedimentaria. Su desarrollo se localiza desde el norte de nuestro país hasta la provincia de Buenos Aires, disminuyendo a su vez en cuanto a la altura, desde el noroeste hacia el sudeste, es decir hacia el mar. Justamente esta cuestión, hace que la dirección general de los cursos de los ríos influya notablemente, con excepción de los grandes Ríos de la Cuenca del Plata (Paraná, Paraguay y Uruguay).

En el interior de esta gran llanura, existen diferencias que nos permiten distinguir con claridad áreas particulares: como el Chaco (compartida con Paraguay), la Pampa (zona de mayor asentamiento de población), los esteros correntinos, las cuchillas entrerrianas y finalmente el delta del Paraná.

No obstante nos queda explicar la tercera unidad de relieve característico de este territorio: las mesetas. Una de ellas se localiza al sur de las llanuras, a través de una zona de transición entre estas últimas y su coincidencia con la diagonal del río Colorado. Estamos hablando de las mesetas patagónicas. Se caracterizan por su descenso particular y en forma escalonada desde los Andes hacia el mar, con una prolongación por lo tanto, debajo de este en una extensa plataforma continental. Y la otra es la misionera, la cual forma parte de la meseta de Brasil, situada al noreste de Argentina. 

En síntesis, podemos decir que nuestro relieve al igual que los demás, es el resultado de un largo y complejo proceso de transformación relacionado con el movimiento constante de las placas y del cual surgieron los distintos cordones montañosos. A su vez, intervinieron distintos procesos, que desgastaron y modelaron las formas hasta llegar a las actuales. Así este relieve que hoy conocemos, es la expresión de un período particular de un permanente proceso.

cuadro de relieves argentinos

Fuente Consultada: Ciencias Sociales (Geografía) EGB, Editorial Santillana – Profesora de Geografía: Claudia Nagel.

Relieves de la Republica Argentina Geografia de Argentina

Relieves de la República Argentina

RELIEVES DE ARGENTINA: En la Argentina se encuentran: montañas y mesetas de diferentes alturas, valles y llanuras, entre otras formas. Más allá de esa diversidad, se pueden reconocer grandes áreas en las que predomina alguna de esas formas del relieve: en el oeste del país prevalecen los relieves montañosos, mientras que en el centro y el este predominan las llanuras, y en el sur, las mesetas.

La zona montañosa se destaca por la presencia, desde el norte hasta e! sur, de la Cordillera de los Andes. Al este de ella se encuentran otros encadenamientos de menor altura, con una orientación general paralela a los Andes: las Sierras Subandinas, la Precordillera de La Rioja, San Juan y Mendoza, las Sierras Pampeanas. En el norte del país, el área de montañas es más extensa y alta, mientras que hada el sur se estrecha y pierde altura, hasta sumergirse en el océano Atlántico y reaparecer en la península Antártica.

La zona de llanuras ocupa una vasta superficie, se extiende desde el norte del país hasta el sur de la provincia de Buenos Aires, Su altura disminuye suavemente desde el noroeste hacia el sudeste.

La principal zona de mesetas se extiende desde el sur del río Colorado hasta el norte de la isla de Tierra del Fuego. Son las mesetas patagónicas, que descienden en forma escalonada desde la Cordillera de los Andes hacia el mar y se prolongan por debajo de éste, conformando una extensa plataforma continental; estas mesetas en un sector emergen y forman las islas Malvinas.

El territorio argentino presenta, a lo largo de su extensa superficie, diferentes relieves, con un predominio de formas elevadas al oeste y bajas al este y el sur.

Relieve

Las formas actuales del relieve de la superficie terrestre, son el resultado de un largo proceso, en el cual intervinieron fuerzas provenientes del interior de la tierra, como así también fuerzas provenientes de la atmósfera, ocurridos durante millones de años.
Sus formas son muy diversas y varían con respecto a la altura, pendiente y aspecto en general.
Sin lugar a dudas, que cada tipo de relieve ofrece diferentes posibilidades para el asentamiento de la población y por lo tanto para el aprovechamiento por parte de ellos de los recursos existentes.

mapa de relieves de argentina

Formas de relieve

Existen dos agrupaciones que en conjunto presentan las principales formas del relieve de la superficie terrestre, ellos son: los relieves emergidos y los relieves sumergidos. La característica fundamental para definir los distintos tipos de relieve es la altura; utilizándose así como punto de referencia mediante un acuerdo internacional, el nivel de mar (0 metros).

Entonces, los relieves emergidos o continentales son aquellos que poseen valores positivos, y corresponden a las alturas. Las formas de este tipo de relieve son:
• Montaña: es la elevación del terreno, cuya altura es superior a 600 metros y posee además, pendientes abruptas.
• Cordillera: es un encadenamiento de montañas de gran altura y de extensión.
• Sierra: es una montaña de menor altura.
• Llanura: es un relieve de forma horizontal cuya altura no sobrepasa los 200 metros.
• Meseta: es una superficie casi plana cuya altura, oscila entre los 200 y 600 metros en general.
• Altiplano: es una meseta de gran altura, la cual generalmente suele estar rodeada de cordones montañosos.
• Valles: son Hondonadas alargadas, ubicadas entre montañas.
En cambio, aquellos relieves que poseen valores negativos y corresponden a las profundidades, son los denominados relieves sumergidos o submarinos. Y sus principales formas son:
• Plataforma Continental: es una prolongación de las tierras emergidas por debajo del mar, más precisamente desde la costa hasta los 200 metros de profundidad.
• Talud continental: es una zona de pendiente abrupta que desciende desde los 500 hasta los 2.500 metros de profundidad aproximadamente.
• Llanuras abisales: es un relieve plano que posee una cubierta de sedimentos.
• Dorsales oceánicas: son las cordilleras submarinas, que se elevan a más de 3000 metros del nivel de las llanuras abisales.
• Costa: es el área de contacto entre el mar y las tierras emergidas.
• Fosas oceánicas: son grandes hundimientos alargados y estrechos, de gran profundidad.

Su formación

Los relieves de los continentes o también llamados emergidos y los sumergidos, son el resultado de un largo proceso de formación y transformación que se ha ido desarrollando en el transcurso de las eras geológicas y que aún hoy continúa. Es así como las llamadas fuerzas internas o endógenas y los agentes externos intervienen en este proceso formador. Distinguiéndose de esta manera dos grandes grupos de procesos formadores del relieve:

Procesos endógenos

Hace referencia a aquellos procesos geológicos que se producen en el interior del planeta y cuyo origen se da por los movimientos de las placas de la corteza terrestre. Los movimientos orogénicos es un claro ejemplo de este proceso. Pero ¿qué entendemos por orogénesis? Este es un conjunto de fenómenos por los cuales se forman las grandes cadenas montañosas; ya sea por plegamiento de los sedimentos, como es el caso de la Cordillera de los Andes; o por la fuerza que estos ejercen contra las placas, produciendo la fractura y elevación de los bloques, como es en el caso de las Sierras Pampeanas. Por otra parte, los movimientos epirogénicos, es decir, movimientos lentos de ascenso y descenso de placas, también forman parte de estos procesos endógenos. Así cuando las placas descienden se producen ingresiones marinas; y caso contrario, cuando ascienden, el mar se retira pero quedan depositados sedimentos que rellenan las cuencas. Por ejemplo, los movimientos que afectaron a la Patagonia.
Por lo general estos procesos son acompañados por fenómenos telúricos, es decir manifestaciones en la superficie terrestre de las fuerzas provenientes del interior del planeta. Los terremotos o movimientos sísmicos y las manifestaciones volcánicas, son los más importantes.

Procesos exógenos

Hace referencia a aquellos fenómenos que se originan en el exterior de la corteza terrestre. La erosión (destrucción de la roca) o denudación de los relieves, el transporte de los materiales erosionados y su posterior acumulación en otros espacios, son los tres fenómenos fundamentales de este proceso.  No obstante en ellos, intervienen agentes externos, como por ejemplo la temperatura (erosión mecánica), la acción del viento (erosión eólica) y la acción del agua (erosión fluvial, pluvial y glaciaria).

Fuente Consultada: Ciencias Sociales (Geografía) EGB, Editorial Santillana – Profesora de Geografía: Claudia Nagel.

Las Mesetas Patagónicas Caracteristicas Relieve Cultivo Ganaderia

Las Mesetas Patagónicas Características

Relieve de Argentina:
LAS MESETAS PATAGÓNICAS

Se encuentran en el Sur de la República Argentina, desde el pie de los Andes hasta el océano Atlántico, y desde los ríos Atuel, Chadileufú-Curacó y Colorado al Norte hasta los Andes Fueguinos al Sur. (Ver: Región Patagónica Argentina)

Las mesetas tienen forma escalonada descendiendo desde los Andes hasta la plataforma submarina. Las grandes superficies llanas se denominan “pampas”; presentan también superficies onduladas, pequeños cerros y depresiones o bajos, algunos se hallan bajo el nivel del mar, como el Gran Bajo de Valdés (-45 m) y el que se encuentra cercano a la Laguna del Carbón que, con -105 m, es la máxima depresión de la Argentina.

Meseta Patagónica

Geografía de Argentina: Meseta Patagónica

Las mesetas son superficies tabulares formadas por rocas sedimentarias y por basalto, roca volcánica oscura. Su altitud crece del Atlántico a los Andes, pero entre urta y otra hay depresiones -algunas bajo el nivel del mar- ocupadas por lagos, lagunas y salinas.Estas mesetas están limitadas por valles fluviales que corren de oeste a este entre terrazas escalonadas, formadas por la deposición de rodados cementados y otros materiales arrastrados por los ríos. Los cañadones, cauces fluviales abandonados, sólo ocasionalmente llevan agua.

Gran parte de las mesetas están cubiertas por extensas coladas de lava y rodados. De ellas descienden hacia los bajos y valles los cañadones, que son antiguos cauces fluviales, los cuales comunican las mesetas con los valles; por algunos de ellos se trazaron los caminos.

El clima es árido frío, con precipitaciones inferiores a los 300 m., con vientos dominantes del Oeste y Sudoeste.

En este ámbito se reconocen dos ejes de poblamiento, uno a lo largo de la costa atlántica y el otro en los valles fluviales transversales. El primero no es continuo porque los núcleos urbanos se originaron en los alrededores de los puertos especializados en exportación de lanas, carnes ovinas, petróleo, carbón, etc., como los puertos de Comodoro Rivadavia, Río Gallegos y Río Grande.

De los ejes transversales se destacan los valles de los ríos Negro y Chubut, donde se cultivan con riego frutales, hortalizas y forrajeras. Parte de la producción se industrializa en el lugar; esta conjunción agro-industrial es la causa de la alta densidad de población.

Una ciudad importante es Comodoro Rivadavia, con 125.000 personas aproximadamente. Fue fundada en 1901 y su origen se debió a la construcción de galpones para acopio de lanas y su posterior embarque. Pero el hallazgo de petróleo en 1907, provocó su gran crecimiento. Posee universidad, activísimo comercio y es cabecera del primer gasoducto que condujo gas a Buenos Aires.

El ganado dominante es el ovino. La capacidad ganadera de los campos patagónicos es muy baja: se necesitan entre dos y cuatro hectáreas por cabeza, es decir, que un campo de 10 000 hectáreas sólo puede mantener entre 2.500 y 5.000 ovinos. Se destacan las razas productoras de lanas finas, como la Merino o la Corriedale, de doble propósito: carne y lana.

La Patagonia dispone de valiosos recursos mineros, los más explotados son los combustibles. Se encuentran las cuencas petrolíferas-gasíferas, en explotación, del Golfo de San Jorge, la cuenca Neuquina y la cuenca Austral. Con respecto al carbón la explotación ha disminuido, se realiza en el yacimiento de Río Turbio en la provincia de Santa Cruz.

La actividad industrial es un fenómeno relativamente reciente, en algunos lugares como Río Grande se debió a disposiciones gubernamentales referidas a regímenes fiscales y financieros preferenciales. Los principales distritos industriales son el del Alto Valle del río Negro y el del valle inferior del río Chubut, donde se destacan los centros industriales de Trelew, Gayman y Puerto Madryn; en este último se elabora el aluminio.

En el distrito del Golfo de San Jorge predominán las destilerías de petróleo y las industrias metalmecánicas; y en el distrito de Río Grande, que creció favorecido por la ley 19.640 que le confirió un régimen fiscal muy beneficioso, predominan las actividades textiles y el armado de electrónicos.

A pesar del considerable desarrollo que los caminos y la aviación tuvieron en los últimos años, la Patagonia aún adolece de serios problemas de circulación. Las rutas más importantes son la ruta nacional Nº 3, que llega hasta Ushuaia (existen proyectos para estudiar la factibilidad de un puente sobre el estrecho de Magallanes); y la ruta N0 40 que a partir de Río Gallegos llega al pie de la cordillera y paralela a ella se extiende hasta el Noroeste argentino.

Dichas rutas, que tienen dirección predominante norte-sur, están unidas por caminos transversales generalmente coincidentes con los valles fluviales.

Los servicios aéreos reconocen una temprana presencia en la Patagonia. En 1929 se unió Buenos Aires con Bahía Blanca y Comodoro Rivadavia yen 1931 llegó a Río Grande, en la isla Grande de la Tierra del Fuego. Las líneas aéreas muestran una gran eficacia en la integración patagónica por las dificultades que representan las distancias y los problemas que deben afrontar los transportes terrestres.

A medida que mejoran las comunicaciones se desarrollan las enormes posibilidades turísticas, como en la península de Valdés y su zona aledaña por sus atractivos faunísticos, caza submarina, buceo, etc.

Riqueza mineral
Petróleo: En la Patagonia, dos son las zonas cuya importancia es capital: Plaza Huincul y Comodoro Rivadavia, en la Zona o Gobernación Militar del mismo nombre, que correspondía antes al Chubut. El descubrimiento del petróleo ha concentrado en estas zonas una población poco común. Un activo tránsito de camiones y barcos petroleros en C. Rivadavia, ramales ferroviarios, rápida edificación, destilerías, etc., demuestran la importancia de la explotación en ambas zonas.

El petróleo, elemento que tiene gran valor para la economía de cualquier país, en el nuestro es de una magnitud vital porque no contamos con grandes minas de carbón.

A esta importante riqueza hay que agregar otros minerales: plomo, en Río Negro y Chubut; yeso, en Río Negro; caleras, caolín y minas de sal de roca, en Neuquén; y las salinas producidas por evaporación del agua, como en la península de Valdez.

Fuente Consultada: Geografía America y Antártida Editorial A-Z – Profesora de Geografía: Claudia Nagel